Crecimiento y Desarrollo de los Seres Vivos
Lenin Aristóteles Lipa Laura.
Facultad de Ingeniería y Arquitectura, Universidad Peruana Unión
Bilogía
Lic. Naddya Valentine Jordan Romero
14 de abril de 2023
UNIVERSIDAD PERUANA UNION
FACULTAD DE INGENIERIA Y ARQUITECTURA
EP-INGENIERIA AMBIENTAL
MONOGRAFIA
CELULA, CRECIMIENTO Y DESARROLLO DE LOS SERES VIVOS
BIOLOGIA
ESTUDIANTE
Lenin Aristóteles Lipa Laura.
DOCENTE
Lic. Naddya Valentine Jordan Romero
Juliaca, 14 de abril de 2023
Dedicatoria
A Dios que me ha dado la vida y fortaleza para terminar este
trabajo de investigación.
A mi mama y papa, quienes a lo largo de mi vida han velado por
mi bienestar y educación siendo un pilar fundamental en todo
momento. Depositando su entera confianza en cada reto que se
me presentaba sin dudar ni un solo momento en mi inteligencia
y capacidad, también por su apoyo incondicional que me brindan
y por estar siempre conmigo, por alentarme y exigirme a
continuar en mis estudios.
A mi querida Universidad Peruana Unión
Agradecimiento
Agradezco a Dios, porque en cada oración sé que él me oye, y por eso es que me dio
las diferentes oportunidades para que me yo pueda lograr terminar esta investigación, y puso
luz en mi camino para tomar decisiones.
Agradezco a mis padres por su incondicional amor, ellos siempre han buscado lo mejor
para mí, cada uno aporto en sus posibilidades, el esfuerzo, el dinero, el apoyo moral, que como
peldaños hicieron posible realizar este trabajo.
Resumen
La presente investigación se refiere al crecimiento y desarrollo de los seres vivos, las
cuales son un proceso ordenado y sistemático de indagación en el cual, mediante la
aplicación rigurosa de un conjunto de métodos y criterios, se persigue el estudio, análisis o
indagación en torno al crecimiento y desarrollo de los seres vivos, con el objetivo de
aumentar, ampliar o desarrollar el conocimiento que se tiene de este. Los seres vivos son los
que tienen vida. Ello significa que realizan una serie de actividades que les permite vivir y
adaptarse al medio ambiente. Más allá de las funciones vitales de los seres vivos (nutrición,
relación y reproducción), múltiples características nos permiten reconocer a los seres vivos
dentro de la composición de la naturaleza.
Todos los seres vivos comparten características claves. Una de las características más
sorprendentes de los seres vivos es el crecimiento y desarrollo. Los seres humanos
comenzamos a crecer incluso antes de haber nacido, en el vientre de nuestras madres,
conforme las células de nuestro cuerpo alcanzan el nivel de desarrollo y organización
necesario para propiamente ser llamadas un ser humano, lo mismo ocurre con plantas,
animales y demás seres vivos.
Palabras clave: crecimiento, desarrollo, adaptarse, características, nutrición, relación
y reproducción.
Introducción
Cualquiera de nosotros es capaz de reconocer que una mariposa, un pino o un pájaro
carpintero son organismos seres vivos, mientras que una roca o el agua de mar no lo son, pese
a su diversidad, los seres vivos que pueblan en este planeta comparten una serie de
características que los distinguen de los objetos inanimados.
Las características de los seres vivos se encuentran en su composición biológica, dado
que todos ellos están constituidos por cuatro bioelementos esenciales que se encuentran de
manera abundante en la naturaleza: carbono, hidrogeno, oxígeno y nitrógeno.
Para identificar un ser vivo, se han creado ciertas características, que se deben cumplir,
si no se cumplen con estas características no es posible identificar al sujeto como un ser vivo.
Más allá de las funciones vitales de los seres vivos (nutrición, relación y reproducción),
múltiples características nos permiten reconocer a los seres vivos dentro de la composición de
la naturaleza. Entre las características de los seres vivos destacan las siguientes: (1)
organización celular, (2) homeostasis y estructura anatómica, (3) reproducción y herencia
genética, (4) desarrollo, crecimiento y muerte, (5) alimentación y metabolismo, (6) respiración,
(7) interacción con el entorno, (8) evolución y adaptación.
El crecimiento es el proceso por medio del cual se incrementa la masa de un ser vivo.
Dicho proceso se efectúa al aumentar la cantidad de células (hiperplasia), el volumen de las
mismas (hipertrofia) y la sustancia intercelular. Sin embargo, todo esto depende de los factores
del crecimiento, los cuales son diferentes en cada especie.
Durante el desarrollo de los seres vivos, incluye todos los cambios que ocurren durante
la vida de un organismo, por el cual los seres vivos logran mayor capacidad funcional de sus
sistemas, es decir, de que cada ser vivo contiene en su material genético, toda la información
necesaria para desarrollarse y crecer, adquiriendo energía y materia del entorno, las cuales se
encarga de transformar en el interior de su organismo para su aprovechamiento.
Estos procesos están íntimamente unidos en la realidad y su separación se hace más
bien con fines didácticos. Por una parte, se estudia el aumento en tamaño del organismo
(medición de peso y talla básicamente o antropometría) y por otra la aparición sucesiva de
nuevas habilidades (motoras, sociales, afectivas, de lenguaje.
Tabla de contenido
Dedicatoria ..................................................................................................................... 3
Agradecimiento .............................................................................................................. 4
Resumen......................................................................................................................... 5
Introducción ................................................................................................................... 6
CAPITULO I .............................................................................................................. 10
LOS SERES VIVOS .................................................................................................. 10
CAPITULO II ............................................................................................................ 11
LA CÉLULA .............................................................................................................. 11
2.5. El citoplasma.......................................................................................... 17
2.6. El retículo endoplasmático ............................................................... 18
2.7. El aparato de Golgi .............................................................................. 18
2.8. Las mitocondrias .................................................................................. 18
2.9. El núcleo .................................................................................................. 19
CAPITULO III ........................................................................................................... 20
CRECIMIENTO DE LOS SERES VIVOS ............................................................. 20
3.1. CRECIMIENTO EN LAS PLANTAS ............................................................. 20
3.1.1. Que necesitan las plantas para crecer......................................................... 21
3.1.2. Macronutrientes ......................................................................................... 21
3.1.3 Micronutrientes ........................................................................................... 21
CAPITULO IV............................................................................................................. 22
DESARROLLO DE LOS SERES VIVOS .................................................................. 22
4.1 Desarrollo de las hojas ................................................................................... 22
4.2. Desarrollo de las raíces ................................................................................. 22
4.3. Desarrollo de los tallos.................................................................................. 22
CAPITULO I
LOS SERES VIVOS
Nuestro entorno está lleno de seres vivos, desde los más simples y microscópicos hasta
las formas de vida compleja entre las que figuran los propios seres humanos.
Un ser vivo es un organismo complejo que realiza una serie de actividades: nacen,
crecen, se alimentan, se reproducen, se relacionan y, finalmente mueren. Todos los seres vivos
del planeta están formados por células (la célula es la parte viva más pequeña de las que están
formados los seres vivos).
Los seres vivos son tremendamente diversos en complejidad, tamaño, inteligencia y
otras características diferenciadoras, que les permiten adaptarse a diversos entornos y competir
con otros seres vivos por el acceso de los recursos necesarios para continuar viviendo y
reproducir su especie, transmitiéndole a su descendencia esas características, anatómicas o de
conducta. No se sabe muy bien de que como se originó la vida, y esto es materia de debate,
dado que los cuerpos de los seres vivos están compuestos de exactamente de los mismos
elementos que la materia inanimada, aunque dispuesta de modos enteramente distintos. De
hecho, en el cuerpo de los seres vivos es posible habilitar diversas dosis de metales y elementos
inorgánicos. Aun así, los seres vivos se distinguen de la materia inerte en que estos intentan
por todos los medios mantener su estructura química y biológica equilibrada, es decir,
mantenerse con vida, y al mismo tiempo perpetuar la especies. Si fallan en mantener su
equilibrio interno, los seres vivos mueren, y sus cuerpos se descomponen hasta sus elementos
constitutivos.
CAPITULO II
LA CÉLULA
En tanto son unidades estructurales, fisiológicas y genéticas dotadas de vida propia y
de capacidad reproductiva, las células vienen a ser «los átomos de los organismos vivientes»,
es decir, las unidades biológicas básicas que constituyen los seres vivos. Se pueden distinguir
dos tipos de células: las procariotas (bacterias) son células sencillas, desprovistas de núcleo y
de compartimentos organizados (orgánulos), mientras que las eucariotas (las que componen
todos los demás seres vivos) poseen un núcleo y orgánulos celulares.
Aristóteles ya pensaba que debían existir unas unidades vitales pequeñas que serían los
constituyentes de los seres vivos dijo que "todos los animales y vegetales, por más complicados
que sean, están constituidos por unos pocos elementos que se repiten en cada uno de ellos.
microscopio de Robert Hooke (ilustración de su obra Micrographia, 1665)
Pero fue el científico inglés Robert Hooke quien observó por primera vez en 1665, con
un primitivo microscopio que él mismo había construido, que el corcho estaba formado por
multitud de pequeñas cavidades que se parecían a las celdas de un panal de abejas y a las que,
por esta razón, denominó células. A partir de entonces se comprobó que las células estaban
presentes en todos los organismos vivos, tanto vegetales como animales.
También, la aparición de los microscopios de alta precisión permitió a René Dutrochet
efectuar buenas observaciones de células vivas, que le llevaron a afirmar en 1824 que «el
crecimiento es el resultado tanto del incremento del volumen de las células como de la adición
de nuevas células pequeñas, las cuales pasan a ser como aquellas células que las han precedido
en orden de aparición y desarrollo». No obstante, no distinguió el núcleo; éste fue observado
por primera vez y llamado así en 1833 por el botánico británico Robert Brown.
Figura 1: Rudolf Virchow
Posteriormente, M. J. Schleiden y Theodor Schwann establecieron la llamada teoría
celular, que sostiene que todos los organismos vivos están formados por una o varias células.
El perfeccionamiento del microscopio en Alemania les permitió llegar a esa conclusión, pero
ambos mantuvieron interpretaciones erróneas sobre la formación de las células: Schleiden
creyó que las nuevas células se formaban por gemación a partir del núcleo, y Schwann mantuvo
que la formación de las células era un proceso similar a la cristalización química. En
1855, Rudolf Virchow hizo una certera y famosa afirmación: «toda célula proviene de otra
célula». Hoy sabemos, en efecto, que las células constituyen la unidad anatómica y fisiológica
de los seres vivos, y que cualquier célula procede necesariamente de otra célula.
2.1. Métodos de estudio
Son múltiples las técnicas que permiten el estudio de las células, que pueden ser
examinadas vivas o muertas. Para determinar la naturaleza química de los constituyentes
celulares se recurre a métodos citoquímicos, citofísicos (criodecapado) e histoquímicos. La
microdisección, la micropuntura ultravioleta y el cultivo de los tejidos proporcionan
información sobre la fisiología de los tejidos celulares. Los procedimientos de observación de
la célula se sirven de la microscopía (microscopía ordinaria, de luz ultravioleta, electrónica, de
fondo oscuro, ultramicroscopía, de contraste de fases, de luz polarizada), la microfotografía y
la microcinematografía.
Los antiguos microscopios ópticos, como el utilizado por Hooke en el siglo XVII,
precisan siempre de una fuente de luz visible que atraviesa una preparación que ha de ser
necesariamente transparente o traslúcida, por lo cual la muestra ha de ser muy delgada y,
en muchos casos, objeto de una tinción especial para hacer visibles
determinados detalles. El desarrollo de la óptica ha permitido construir
microscopios ópticos de hasta mil aumentos.
Los biólogos alemanes Scheiden y Theodor Schwann, formularon en 1839 la
generalización de dos postulados que desde entonces han llegado a constituir la teoría celular:
Todos los seres vivos se componen de una o más células nucleadas.
La célula es la unidad básica fundamental de los serres vivos.
En 1855 Virchow establece la teoría de que “Las células proceden solo por la
división de otras preexistentes”. Alrededor de 1880, August Welsmann señalo
que todas las células que viven actualmente se remontan a los comienzos de la
vida.
En la actualidad con el desarrollo de la microscopia electrónica y cultivos celulares en
vidrio se pudo encontrar los diferentes constituyentes de las células y conocer acerca de su
funcionamiento.
La célula está constituida por 2 partes fundamentales: el citoplasma y el núcleo. En el
núcleo se almacena el material genético (ADN).
El
Figura 2: microscopio de Robert Hooke (ilustración
de su obra Micrographia, 1665)
El microscopio electrónico, empleado desde los años treinta del siglo XX, es capaz de
aumentar la imagen hasta doscientas cincuenta mil veces, gracias a un haz de electrones
emitidos por un cátodo que atraviesan una columna de vacío de unos dos metros. Las imágenes
obtenidas son planas y de gran calidad, pero no permite la observación de ejemplares vivos a
causa del vacío de la columna. En la década de 1950 se desarrolló el microscopio electrónico
de rastreo, en el cual los electrones no atraviesan la muestra, sino que chocan contra su
superficie, que se ha revestido previamente con un material pesado; las imágenes que
proporciona son de tres dimensiones.
Todo ello permitiría la observación de la ultra estructura celular, es decir, de los
caracteres que son demasiado pequeños para ser vistos a través de microscopios ópticos.
Además, técnicas bioquímicas como la aplicación de trazadores radiactivos para determinar la
localización de reacciones metabólicas de las células han revelado cómo actúan los
componentes celulares para mantener la vida de la célula y así contribuir a la vida del
organismo.
2.2. Forma y tamaño de las células
Las células libres suelen ser esféricas, aunque las bacterias y los protozoos pueden
adoptar formas muy peculiares, como en el caso de la vorticela o el paramecio. En los seres
pluricelulares las células adquieren formas muy diversas: prismáticas, cúbicas, fusiformes,
poligonales, estrelladas, etc.
En líneas generales, las células vegetales tienden a presentar formas poligonales y
consistencia rígida, mientras que las células animales suelen ser más redondeadas y blandas
por carecer de pared celulósica. Las dimensiones de las células animales son del orden de las
10 µ (diez micras, es decir, diez milésimas de milímetro), aunque algunos protozoos llegan a
medir 5 milímetros y el óvulo de la gallina 20 milímetros. Las de las células vegetales oscilan
entre 20 y 50 µ (a pesar de que las fibras de ramio miden 220 milímetros y las bacterias entre
0,5 y 2 µ).
2.3. Morfología celular
Independientemente del tamaño de las células, su organización general presenta
idéntica disposición. Limitada por una envoltura externa, la membrana plasmática, la célula
eucariota comprende una masa central, el núcleo, rodeado por el citoplasma. El citoplasma
tiene aspecto de un gel que encierra múltiples orgánulos y está compartimentado por un sistema
de tabiques membranosos que constituyen el retículo endoplasmático y el aparato de Golgi.
Las formaciones esqueléticas, de naturaleza proteica, dividen el citoplasma en cuadrículas.
2.4. La membrana
Una célula está separada del medio exterior por una membrana periférica, la membrana
plasmática, también llamada membrana citoplasmática o membrana celular. Esta membrana,
en realidad, no es más que una diferenciación del propio citoplasma. Las funciones de la
membrana plasmática consisten en limitar la célula dándole forma y seleccionar las sustancias
que la célula intercambia con el exterior. Además de la membrana plasmática, las células
vegetales tienen una cubierta rígida, formada principalmente por celulosa, conocida con el nombre
de pared celular. La membrana plasmática está compuesta por un 40% de lípidos, un 50% de
proteínas y un 8% de glúcidos.
Figura 3: Partes de la célula
Los lípidos dan forma a la membrana; están representados por un pequeño número de
variedades moleculares: fosfolípidos, glicolípidos y colesterol. Las moléculas de fosfolípidos
son, con mucho, las más abundantes y, en medio acuoso, se organizan espontáneamente en una
doble capa lípida de 7,5 a 10 µ de espesor.
Las proteínas están muy diversificadas y juegan un papel primordial en la vida de la
célula. Algunas de ellas son receptores específicos de moléculas extracelulares, mientras que
otras son transportadores o enzimas. Las proteínas flotan en la doble capa que forman los
lípidos, lo cual permite su movimiento. Esta peculiar disposición de las moléculas recibe el
nombre de mosaico fluido.
2.5. El citoplasma
Está formado principalmente por una sustancia llamada hialoplasma que contiene
varias inclusiones en suspensión. Esta sustancia está formada por un 70% de agua y una
proporción variable de glúcidos, lípidos, proteínas y sales minerales, y en su seno tienen lugar
multitud de reacciones químicas.
El citoplasma presenta un aspecto homogéneo y está constituido por una red de fibras
proteicas enlazadas entre sí por uniones peptídicas, disulfuros, etc. Las propiedades físicas del
citoplasma (viscosidad, plasticidad, elasticidad) son función del número y de la naturaleza de
las uniones entre las cadenas polipeptídicas estructurales.
2.6. El retículo endoplasmático
Está presente en todas las células eucariotas, se extiende por todo su citoplasma y es el
que asegura simultáneamente las funciones de síntesis y de transporte de las proteínas y de los
lípidos. También sirve de almacén de las moléculas elaboradas por la célula o procedentes del
exterior.
El retículo endoplasmático consta de una serie de pliegues laminares que delimitan
múltiples cavidades comunicadas entre sí. Su membrana es, en realidad, una continuación de
la membrana nuclear y de la citoplasmática. El retículo endoplasmático rugoso (o ergatoplasma)
está sembrado de ribosomas unidos a la cara citoplasmática de su membrana, mientras que
el retículo endoplasmático liso carece de ribosomas.
2.7. El aparato de Golgi
Sus funciones esenciales parecen ser la selección de proteínas y la secreción. Se localiza
cerca del núcleo y está constituido por varios sáculos planos, los dictiosomas, que dan lugar a
unas vesículas que contienen glúcidos y proteínas.
2.8. Las mitocondrias
Llevan a cabo una función esencial en los procesos energéticos de la célula, ya que en
su interior tienen lugar las reacciones propias de la respiración celular. Las mitocondrias suelen
ser alargadas (de 1 a 7 µ de largo) y comprenden una membrana externa característica y una
membrana interna, mucho más rica en proteínas (80%). Esta última presenta rugosidades y
crestas que aumentan su superficie.
El número de mitocondrias varía según las células, pero suele ser elevado. El
compartimento mitocondrial interno, o matriz, encierra una gran variedad de enzimas,
ribosomas y una molécula circular de ácido desoxirribonucleico (ADN).
2.9. El núcleo
Se encuentra en el seno del citoplasma y, al ser más refringente que éste, es visible por
observación directa de la célula. La presencia del núcleo es constante en todas las células
animales. Las que carecen de él, como los hematíes de los mamíferos y las fibras del cristalino,
son células viejas que han evolucionado. Generalmente las células animales poseen un solo
núcleo, aunque existen también células con dos núcleos, como las células hepáticas, e incluso
células con varios, como los mieloplaxos o policariocitos de la médula ósea y las células
cancerosas.
El núcleo suele ser esférico, aunque puede presentar forma polilobulada, elipsoidal o
estrellada. En general suele ocupar una posición central, pero a veces se sitúa cerca de la
membrana plasmática. En él se forman los cromosomas, en los que se encierra la información
genética.
Durante el período que separa dos divisiones sucesivas (interfase), la célula eucariota
tiene un núcleo bien diferenciado rodeado por la membrana nuclear que encierra una masa de
cromatina y uno o varios nucleolos. En estos últimos tiene lugar la síntesis de los ácidos
ribonucleicos ribosómicos (ARNr) y la unión de estas moléculas con proteínas para formar las
dos subunidades que constituyen los ribosomas. Estos ribosomas, después de migrar a través
del citoplasma, constituyen el único lugar donde se sintetizan todas las proteínas de la célul
CAPITULO III
CRECIMIENTO DE LOS SERES VIVOS
Una de las condiciones del ser viviente es el crecimiento. Todos conocemos, de un
modo u otro, la experiencia del crecimiento, que es inherente sobre todo a los seres vivos:
conforme pasa el tiempo aumentamos de tamaño, de capacidades y cambiamos
irreversiblemente. Por lo tanto, el crecimiento implica un aumento del número y del tamaño de
las células. El fenómeno se produce gracias a la asimilación de los nutrientes: sin nutrientes, el
crecimiento es defectuoso o nulo, además de que el crecimiento es un proceso cuantitativo.
El crecimiento no se realiza de un modo uniforme, existen períodos de actividad
marcada y otros de calma, y no corren paralelos el desarrollo ponderal y el de la talla. Tampoco
está uniformidad rige todos los tejidos y órganos de la economía; pues mientras unos alcanzan
el grado mayor de perfección en su estructura morfológica rápidamente, otros realizan este
desenvolvimiento de un modo lento. En algunos tejidos el proceso formador impera hasta
alcanzar el tipo de la especie animal correspondiente; mientras otros sufren regresiones
atróficas en relación con la entrada en acción de la actividad de los órganos, o con
modificaciones especiales del medio interno (humores).
3.1. CRECIMIENTO EN LAS PLANTAS
Cuando el entorno donde se encuentran la semilla cuenta con las condiciones idóneas
se produce el inicio de la vida de una planta. El proceso comienza con la ruptura del
envoltorio de la semilla y la aparición de la raíz. De manera sencilla podemos dividir este
hecho en varias etapas que son claves para comprender el proceso de crecimiento de las
plantas.
3.1.1. Que necesitan las plantas para crecer
Las plantas necesitan, principalmente, la luz como una de sus principales fuentes de
energía para su desarrollo Del mismo modo necesitan dióxido de carbono, sales minerales y
agua. Gracias a estas fuentes de energía se inician los distintos procesos anabólicos que
producen sustancias de reserva. Además, necesitan de otros nutrientes tomados del suelo
como base para su crecimiento. De esta forma podemos dividir los nutrientes utilizados por
las plantas en dos grupos principales.
3.1.2. Macronutrientes
Los macronutrientes proporcionan la energía y los materiales de construcción para las
innumerables sustancias que son esenciales para el crecimiento y la supervivencia de los
organismos vivos, los nutrientes primarios son nitrógeno, fosforo y potasio. Además, hay que
contar con los llamados nutrientes secundarios, que son magnesio, azufre y calcio.
Los macronutrientes son elementos necesarios en cantidades relativamente
abundantes para asegurar el crecimiento y supervivencia de las plantas (Seoánez Calvo et al.,
1999). La presencia de una cantidad suficiente de elementos nutritivos en el suelo no
garantiza por sí misma la correcta nutrición de las plantas, pues estos elementos han de
encontrarse en formas moleculares que permitan su asimilabilidad por la vegetación. En
síntesis, se puede decir que una cantidad suficiente y una adecuada disponibilidad de estos
nutrientes en el suelo son fundamentales para el correcto desarrollo de la vegetación.
3.1.3 Micronutrientes
Son denominados micronutrientes debido a que las plantas los necesitan en bajas cantidades,
en las que se encuentran boro, cobre, manganeso, hierro, zinc y molibdeno. Así, gracias a
todos estos nutrientes y a factores ambientales como la luz y la humedad, las plantas se
siguen desarrollando y creciendo, continuando con su ciclo vital.
CAPITULO IV
DESARROLLO DE LOS SERES VIVOS
El desarrollo de una planta es el conjunto total de modificaciones y cambios
cualitativos que un organismo experimenta durante su vida (germinación, crecimiento,
maduración, florecimiento, muerte). Así el desarrollo comprende la progresiva elaboración
del cuerpo de la planta y que la capacitan para obtener alimento, reproducirse y adaptarse
plenamente a su ambiente.
4.1 Desarrollo de las hojas
El proceso de formación de la hoja pasa por tres estados: iniciación, crecimiento,
donde se forman las protuberancias foliares y posteriormente los primordios foliares y
expansión y maduración, donde la hoja sobre todo se expande para formar el limbo.
4.2. Desarrollo de las raíces
Durante el desarrollo de una raíz, se va produciendo varios tejidos: tejido dermal,
tejido fundamental y tejido vascular que permite la formación de la raíz y su función como
estructura de la planta.
4.3. Desarrollo de los tallos
El desarrollo del tallo podemos definir como la parte de la planta que crece al sentido
contrario de la raíz, Además, es el encargado de llevar agua, nutrientes y sales minerales a
todas las partes de la planta para facilitar el intercambio energético que se produce durante la
fotosíntesis.