La complejidad y la acción
La acción es una decisión, una elección, pero es también una apuesta. Durante nuestras
decisiones debemos estar conscientes del riesgo y la incertidumbre que esta conlleva. La
acción es estrategia, la que permite que a partir de una decisión inicial, podamos analizar las
posibles situaciones que se den a continuación, con eso, de la mano con la información que
nos llega realizar las debidas modificaciones. La estrategia lucha contra el azar y busca la
información. La estrategia va en contra del azar, busca ganarle, por ejemplo en un
enfrentamiento, una buena estrategia ocupará los errores del adversario.
El azar, no es solamente el factor que debe ser reducido en el dominio de la estrategia.
También debe ser aprovechada la suerte. Dentro de esto, debemos ser conscientes de las
posibles situaciones inesperadas que pueden surgir, ya que el dominio de la accion es muy
aleatorio, es incierto, por lo que debemos reflexionar sobre la misma. La acción escapa a
nuestras acciones. Aquí es donde interviene la noción de ecología de la acción. Digamos que
la acción entra en un universo de interacciones y finalmente el ambiente tomará posesión de
las cosas y puede volverse contraria a la intención inicial. La acción supone complejidad, o
sea posee elementos aleatorios, azar, iniciativa, decisión, conciencia de las derivas y de las
transformaciones. La acción es el reino concreto y, tal vez, parcial de la complejidad.
La máquina no trivial, los seres humanos, la sociedad, las empresas, son máquinas no
triviales; es trivial una máquina a la que podemos predecir su comportamiento desde el
momento en el que sabemos todo lo que entra a la máquina. Con esto, podemos decir que la
vida social nos exige que nos comportemos como máquinas triviales. Nosotrios buscamos
medios no triviales desde el momento en el que constatamos que no podemos llegar a
ciertas metas. Lo importante es lo que sucede en nuestros momentos de crisis, en momentos
de decisión, en los que la máquina no trivial actúa de una manera que no podemos predecir.
Todo lo nuevo que surge es no [Link] sociedad son máquinas no triviales en el
sentido, de que conocen, sin cesar, crisis politicas, sociales y económicas.
Toda crisis es un incremento de la incertidumbre. Por ello es necesario a veces abandonar
las soluciones que solucuionaban las viejas crisis y elaborar nuevas alternativas. Prepararse
para lo inesperadp. La complejidad nos muestra que no debemos encerrarnos en la creencia
de que lo que sucede ahora va a continuar de manera indefinida, el pensamiento complejo
no rechaza a la claridad, el orden o el determinismo. Pero para el son insuficientes.
La complejidad necesita una estrategia. El pensamiento simple resuelve los problemas
simples sin problemas de pensamiento. El pensamiento complejo no resuelve, en sí mismo
los problemas, pero constituye una ayuda para la estrategia que puede llegar a resolverlos.
La complejidad y la empresa
Primera etapa de la complejidad: tenemos conocimientos simples que no ayudan a conocer
las propiedades de un conjunto.
Segunda etapa de la complejidad: el todo es entonces, menos que la suma de las partes
Tercera etapa: el todo es más y, al mismo tiempo, menos que la suma de las partes.
Si tomamos en cuenta una organización tal como una empresa que se sitúe en el mercado.
Produce objetos o servicios, cosas que se vuelven exteriores y entran en el universo del
consumo. Organizando la producción de objetos y de servicios, la empresa se auto-mantiene
y si es necesario se auto-repara, ya si todo va bien se auto-desarrolla. Así que produciendo
productos independientes del productor, se desarrolla un proceso en que el productor se
produce a sí mismo.