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Misericordias que se renuevan cada mañana

El profeta recuerda la abundante misericordia y fidelidad de Dios hacia su pueblo. Aunque el pueblo sufrió aflicciones, Dios nunca los abandonó y siempre dejó un remanente. La misericordia, gracia y bondad de Dios son abundantes, como se muestra en la elección, pacto de gracia, redención por Cristo y regeneración por el Espíritu, por lo que el pueblo nunca será consumido a pesar de sus pecados.

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Misericordias que se renuevan cada mañana

El profeta recuerda la abundante misericordia y fidelidad de Dios hacia su pueblo. Aunque el pueblo sufrió aflicciones, Dios nunca los abandonó y siempre dejó un remanente. La misericordia, gracia y bondad de Dios son abundantes, como se muestra en la elección, pacto de gracia, redención por Cristo y regeneración por el Espíritu, por lo que el pueblo nunca será consumido a pesar de sus pecados.

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Compasión que nunca falta

Lamentaciones 3:21-33
En el verso 21, donde inicia esta enseñanza, el profeta trae un
recuerdo a su mente
No aflicción y miseria, sino el recuerdo del Dios de su pueblo; lo que ese
Dios solía hacer y se alentaba porque estaba convencido de que volvería
a hacer; y particularmente lo que sigue, la abundante misericordia de
Dios, y su gran fidelidad; estas cosas el profeta trajo de vuelta a su
mente; y las revolvió en su corazón; dice él, y por lo tanto tengo
esperanza, revivió su esperanza, la cual estaba a punto de decir que
perecía como en ocasiones le puede pasar a cualquier ser humano; pero
ahora vio que sí, y por lo tanto se animó y se animó en la gracia y la
misericordia de Dios.
El profeta no murió en la cárcel, o en la mazmorra; y del pueblo de los
judíos, los cuales aunque muchos de ellos perecieron a espada, de
hambre y de pestilencia, Dios no acabó con ellos por completo, conforme
a su bondadosa promesa; sino que les dejó una simiente, un remanente,
de donde vendría el Mesías, la misericordia prometida, y al cual se debía
que no fueran completamente cortados por sus pecados, ni nadie del
pueblo especial del Señor sea consumido jamás; sus bienes pueden ser
consumidos, y también sus cuerpos por enfermedades devastadoras, y
finalmente por la muerte; pero no sus almas, no sólo en cuanto a su ser,
sino en cuanto a su bienestar, aquí y en el más allá; aunque su paz, gozo
y consuelo puedan desaparecer por un tiempo, a causa de la tentación,
el abandono y el predominio de la corrupción; y ojo, pueden estar en
circunstancias decrecientes, en cuanto al ejercicio de la gracia, pero el
principio mismo nunca puede perderse; la fe, la esperanza y el amor
permanecerán; Y NOTA: ESTO no debe atribuirse a su propia fuerza
para preservarse, ni A ALGUN MERITO O merecimiento en ellos para
ser destruidos, o de poder en Dios para consumirlos; sino a sus
"misericordias" y "bondades", la multitud de ellas; porque abunda la
misericordia, la gracia y la bondad en Dios, y varios son los ejemplos de
ello; como en la elección de su pueblo para la gracia y la gloria; en el
pacto de gracia, y las bendiciones de este, la redención por Cristo; en la
regeneración por su Espíritu en el perdón de los pecados; y en su
completa salvación; que son todas tantas razones por las que no hemos
sido consumidos.

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