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Oposición a entrega de inmueble secuestrado

El documento resume un caso de apelación de un auto proferido por un juzgado civil municipal en Bogotá en un proceso ejecutivo hipotecario. El juzgado había rechazado una oposición a la entrega de un inmueble secuestrado. En la apelación, el opositor alega ser poseedor del inmueble desde hace más de 10 años. El tribunal confirma el auto apelado basándose en que las normas procesales son de orden público y no permiten oposiciones a la entrega de bienes ya sec

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Oposición a entrega de inmueble secuestrado

El documento resume un caso de apelación de un auto proferido por un juzgado civil municipal en Bogotá en un proceso ejecutivo hipotecario. El juzgado había rechazado una oposición a la entrega de un inmueble secuestrado. En la apelación, el opositor alega ser poseedor del inmueble desde hace más de 10 años. El tribunal confirma el auto apelado basándose en que las normas procesales son de orden público y no permiten oposiciones a la entrega de bienes ya sec

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REPÚBLICA DE COLOMBIA

RAMA JUDICIAL DEL PODER PÚBLICO

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ


SALA CUARTA DE DECISIÓN CIVIL

Magistrada Ponente: AÍDA VICTORIA LOZANO RICO

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023).

Discutido y aprobado en Sala de decisión virtual ordinaria del 16 de febrero de


2023.

Ref. Proceso ejecutivo hipotecario de COLMENA ESTABLECIMIENTO BANCARIO contra


EDUARDO ALFONSO ROMERO VALERO. (Apelación de auto). Rad. 11001-3103-041-
2000-01023-02.

I. ASUNTO A RESOLVER

Se decide el recurso de apelación interpuesto por intermedio de apoderado


judicial, por el señor Diego Mauricio Lucigniani Rodríguez, contra la
decisión proferida el 19 de enero del hogaño, por el Juzgado Treinta y Uno
Civil Municipal de esta metrópoli, comisionado por el Estrado Cuarenta y
Uno Civil del Circuito de Bogotá, a través de la cual se rechazó la oposición
por ella formulada, al momento de realizarse la entrega del inmueble
identificado con el folio de matrícula No. 50N-376529.

II. ANTECEDENTES

1. Colmena Establecimiento Bancario promovió demanda ejecutiva


hipotecaria en contra de Eduardo Alfonso Romero Valero, actuación que
concluyó por pago total de la obligación, conforme se dispuso en
providencia del 24 de abril de 20071.

1 Folio 5, Archivo “01 Demanda” del “01 Primera Instancia”.


Página 2 de 6

2. Luego, el 30 de julio de 20202, debido a que el secuestre no hizo la


entrega al demandado de la citada heredad, se comisionó para esa labor
a los Juzgados Civiles Municipales de esta ciudad, correspondiéndole el
asunto al Treinta y Uno, que la convocó para el 15 de septiembre
anterior3, reprogramándola para el 10 de noviembre siguiente4,
oportunidad en la que fue atendido por el señor Diego Mauricio Lucigniani
Rodríguez, quien alegó su calidad de poseedor; finalmente, la vista
pública se suspendió para el 19 de enero de esta anualidad5.

3. En esa última calenda, se rechazó la oposición formulada, con apoyo


en el numeral 4 del precepto 308 del C.G.P., por cuanto el bien raíz fue
secuestrado, sin que en esa oportunidad se presentara una reclamación
semejante6.

4. Inconforme con esa determinación, el señor Lucigniani Rodríguez


interpuso recurso de reposición y subsidiario de apelación, argumentado
que es ajeno a la relación procesal; por lo tanto, su intervención es
oportuna para invocar la posesión que de manera pacífica e
ininterrumpida dijo haber ejercido desde más de 10 años7.

5. Durante el traslado, el apoderado del ejecutado pidió mantener la


decisión cuestionada, pues no es cierto que el citado opositor haya
detentado la heredad durante ese lapso; además, advirtió que era la
diligencia de secuestro la oportunidad para formular el reparo que ahora
propone y que según se lee en el acta de esa diligencia, fue atendida por
el señor Arquímedes Valero, padre de quien ahora se rehúsa a la entrega8.

6. La funcionaria judicial comisionada mantuvo el auto reprochado, al


estimar que según el artículo 13 del C.G.P. las normas procesales son de
orden público y de obligatorio cumplimiento, de suerte que no es dable
desconocer el precepto 308, numeral 4 ejúsdem, independientemente de

2 Folio 4, ejúsdem.
3 Archivo “09 Auxilia Comisión”, ibídem.
4 Archivo “19 Auto Auxilia comisión”, ejúsdem.
5 Archivo “29 Acta Suspende Entrega”, ibídem.
6 Minuto 17:21 a 19:15, Archivo “35 Diligencia”, ejúsdem.
7 Minuto 19:16, ejúsdem.
8 Minuto 20:53 a 23:55, ibídem.

Ref. Proceso ejecutivo hipotecario de COLMENA ESTABLECIMIENTO BANCARIO contra EDUARDO


ALFONSO ROMERO VALERO. (Apelación de auto). Rad. 11001-3103-041-2000-01023-02.
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la calidad de tercero poseedor alegada. Concedió la impugnación


subsidiariamente formulada en el efecto devolutivo9.

7. En apoyo del remedio vertical, su promotor insistió en que cumple con


los presupuestos del canon 762 del C.C., ha poseído el inmueble durante
más de una década, período durante el cual nunca se hizo presente el
secuestre; además, no es parte en la actuación10.

III. CONSIDERACIONES

La competencia para pronunciarse en el asunto del epígrafe recae en la


Sala de Decisión, en aplicación de lo dispuesto en el numeral 1 del
artículo 3111 y el inciso primero del canon 3512 del C.G.P..

Las medidas cautelares tienen como propósito evitar el daño originado


por el retardo en el cumplimiento de una decisión judicial definitiva y,
hacer eficaz el funcionamiento de la administración de justicia, por ello,
la Sala de Casación Civil de la Honorable Corte Suprema de Justicia,
definió lo siguiente:

“[s]u característica más acusada como es la de no ser un fin en sí mismas, sino


medio adecuado para providencias posteriores cuyo resultado práctico aseguran.
Hay, pues, afirma Calamandrei, en las providencias cautelares, más que la
finalidad de actuar el derecho, la finalidad inmediata de asegurar la eficacia
práctica de la providencia definitiva que servirá a su vez para actuar el derecho. La
tutela cautelar es en relación al derecho sustancial, una tutela mediata: más que a
hacer justicia, contribuye a garantizar el eficaz funcionamiento de la justicia. Si
todas las providencias jurisdiccionales son un instrumento del derecho sustancial
que se actúa a través de ellas, en las providencias cautelares se encuentra una
instrumentalidad cualificada, o sea elevada, por así decirlo, al cuadrado; son, en
efecto, de una manera inevitable, un medio predispuesto para el mejor éxito de la
providencia definitiva, y a su vez es un medio para la actuación del derecho; esto
es, son, en relación a la finalidad última de la función jurisdiccional, instrumento del
instrumento".13

Tratándose de los juicios ejecutivos, tienen carácter instrumental y


transitorio, su propósito se encamina a evitar el deterioro o la pérdida de

9 Minuto 24:29 a 28:39, ejúsdem.


10 Minuto 28:49, ibídem.
11 Artículo 31: “Los tribunales superiores de distrito judicial conocen, en sala civil: 1. De la segunda instancia de

los procesos que conocen en primera los jueces civiles de circuito”.


12 Artículo 35: “Corresponde a las salas de decisión dictar las sentencias y los autos que decidan la apelación

contra (…) o el que rechace la oposición a la diligencia de entrega o resuelva sobre ella (…)”.
13 GJ Tomo XCVI, No. 2242, 2243, 2244, 14 de agosto de 1961, página 208.

Ref. Proceso ejecutivo hipotecario de COLMENA ESTABLECIMIENTO BANCARIO contra EDUARDO


ALFONSO ROMERO VALERO. (Apelación de auto). Rad. 11001-3103-041-2000-01023-02.
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los bienes y garantizar con ellos la satisfacción de la obligación cobrada;


por esa razón, el canon 515 del C.P.C. vigente durante la época en que se
decretó el secuestro, exigía para su práctica que estuviera inscrito el
embargo y en la certificación del registrador apareciera el demandado
como propietario.

Ahora bien, el numeral 4 de la regla 597 de la normatividad adjetiva,


establece que el secuestro culmina “si se ordena la terminación del proceso
ejecutivo por la revocatoria del mandamiento de pago o por cualquier otra
causa”; en complemento, para efectos de la entrega de los bienes el mismo
ordinal, pero del precepto 308 ibídem, impone que “cuando el bien esté
secuestrado la orden de entrega se le comunicará al secuestre por el medio
más expedito. Si vencido el término señalado en la providencia respectiva
el secuestre no ha entregado el bien, a petición del interesado se ordenará
la diligencia de entrega, en la que no se admitirá ninguna oposición
(…)”.

Sobre los apartes de la norma en comentario, el órgano de cierre de la


jurisdicción ordinaria, en su especialidad civil estimó:

“De modo que al no ser viable la ‘oposición’ en los términos en que la propuso la
libelista, pues el ordenamiento por anticipado la repugna cuando esté dirigida a
frustrar la ‘entrega’ de un feudo previamente ‘secuestrado’, esa sola prohibición
respalda jurídicamente la postura criticada teniendo en cuenta que fue precisamente
en culto a dicho mandato, así como a la restricción del numeral 4 del precepto 308
del CGP que se ‘rechazó’ tal postulación.
(…)
“Como se puede ver, los querellados ‘rechazaron’ la ‘oposición’ hecha por Carmen
Amaya de Matiz porque evidenciaron su inviabilidad tras comprobar que fue
direccionada sobre un ‘inmueble’ anteriormente ‘secuestrado’, intelección que
encuadra en el numeral 4 del artículo 308 ibidem, y también en el precepto 456
ejusdem, lo que no solamente impide tildar de absurdo ese proceder, sino que
también deja sin norte la propuesta que en contravía exhibe la quejosa 14”.15

Para ahondar en el tema materia de estudio, el tratadista Hernán Fabio


López Blanco, puntualizó:

“El numeral 4º del artículo 308 contempla esta actuación para obtener la restitución
al indicar que: (…)
Para esta diligencia no tiene cabida ninguna la posibilidad de oposición por cuanto
ésta ha debido formularse es en la diligencia de secuestro, que sigue un régimen

14 STC11285-2018, Rad. 2018-02493-00, 5 de septiembre de 2018.


15STC9090-2019, Rad. 2019-02058-00, 10 de julio de 2019.

Ref. Proceso ejecutivo hipotecario de COLMENA ESTABLECIMIENTO BANCARIO contra EDUARDO


ALFONSO ROMERO VALERO. (Apelación de auto). Rad. 11001-3103-041-2000-01023-02.
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similar a las del artículo 308, de modo que si el secuestro se perfeccionó fue porque
no existieron oposiciones o si se dieron se denegaron, motivo por el cual en la
diligencia de entrega del secuestre no se admitirán oposiciones de ninguna índole ni
puede alegarse derecho de retención”16.

En el caso presente, en proveído del 24 de abril de 2007, se ordenó la


terminación del juicio por pago total de la obligación y
consecuencialmente el levantamiento de las cautelas; sin embargo, como
el secuestre designado no hizo la entrega al demandado del inmueble
materia de la controversia, en proveído del 30 de julio de 2020, se
comisionó para esa labor a los Juzgados Civiles Municipales de esta urbe,
correspondiéndole al Treinta y Uno, quien en cumplimiento de ese
mandato, procedió a evacuar la diligencia encomendada.

En ese orden, como el bien raíz objeto de la oposición estaba secuestrado


desde el 27 de febrero de 200117, sin que en esa oportunidad se
presentara renuencia alguna a esa medida, no resulta de recibo el reparo
del señor Lucigniani Rodríguez, encaminado a revivir oportunidades ya
fenecidas, de suerte que la decisión cuestionada se imponía.

Resta por señalar que, si bien de manera reiterada, la Sala de Casación


Civil de la Honorable Corte Suprema de Justicia, ha definido que las
medidas cautelares de embargo y secuestro, sea que se adopten en un
proceso ejecutivo o en uno de otra naturaleza, no tienen la virtualidad de
interrumpir naturalmente la prescripción adquisitiva18, ese razonamiento
no es aplicable al asunto que aquí se debate, como quiera que en el sub
iudice, la controversia se contrae a una oposición presentada durante la
entrega de la heredad previamente secuestrada, la que a todas luces es
extemporánea, como ya se indicó.

En consecuencia, se respaldará la providencia censurada, con la


consecuente condena en costas a cargo del apelante, dada la resolución
desfavorable de este mecanismo (numeral 1, artículo 365 del C.G.P).

16 Código General del Proceso, Parte General, DUPRE Editores Ltda., Bogotá D.C., 2018, páginas 742 -743.
17 Archivo 05 Acta secuestro” del “02 Cuaderno Tribunal”.
18 Consultar entre otras, las sentencias de 13 de julio de 2009, Rad. 1999-01248-01 y 13 de diciembre de

2010, Rad. 2003-00103-01.

Ref. Proceso ejecutivo hipotecario de COLMENA ESTABLECIMIENTO BANCARIO contra EDUARDO


ALFONSO ROMERO VALERO. (Apelación de auto). Rad. 11001-3103-041-2000-01023-02.
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IV. DECISIÓN

Por lo expuesto, la SALA CUARTA DE DECISIÓN CIVIL DEL TRIBUNAL


SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ,

RESUELVE

Primero. CONFIRMAR el auto proferido el 19 de enero de 2023, por el


Juzgado Treinta y Uno Civil Municipal de esta capital, comisionado por el
Estrado Cuarenta y Uno Civil del Circuito de esta urbe, durante la
diligencia de entrega celebrada en esa calenda, a través del cual rechazó
la oposición formulada por el señor Diego Mauricio Lucigniani Rodríguez.

Segundo. CONDENAR en costas de la instancia a la apelante. Liquídense


conforme al artículo 366 del Código General del Proceso. Se fijan como
agencias en derecho por la Magistrada Sustanciadora la suma de
Setecientos mil pesos ($700.000) M/cte.

Tercero. ORDENAR devolver el expediente digitalizado al juzgado de


origen. Por la Secretaría ofíciese y déjense las constancias a que haya lugar.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE

Firmado Por:

Aida Victoria Lozano Rico


Magistrada
Sala 016 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Clara Ines Marquez Bulla


Magistrada
Sala 003 Civil
Tribunal Superior De Bogotá D.C.,

Ref. Proceso ejecutivo hipotecario de COLMENA ESTABLECIMIENTO BANCARIO contra EDUARDO


ALFONSO ROMERO VALERO. (Apelación de auto). Rad. 11001-3103-041-2000-01023-02.
Luz Stella Agray Vargas
Magistrada
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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RAMA JUDICIAL DEL PODER PÚBLICO

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ


SALA DE DECISIÓN CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

PROCESO Ejecutivo
DEMANDANTE Carolina Arévalo Guillaume
DEMANDADO Acción Fiduciaria S.A. y otros
RADICADO 110013103 041 2020 00356 01
INSTANCIA Segunda -apelación de auto-
DECISIÓN Confirma

Se decide el recurso de apelación formulado por el apoderado de


la codemandada Acción Fiduciaria S.A., contra el auto proferido el 10
de junio de 2022 por el Juzgado Cuarenta y Uno Civil del Circuito de
esta ciudad.

I. ANTECEDENTES

1. Carolina Arévalo Guillaume formuló demanda por


incumplimiento contractual respecto de “los contratos de fiducia
mercantil y de vinculación al fideicomiso como beneficiario de área”, en
contra de Acción Sociedad Fiduciaria S.A., como demandada directa y
en su calidad de vocera y administradora de los Fideicomisos Recursos
Prados del Este y Fideicomiso Parqueo Prados del Este, así como de
Hábitat Calera y Cía. S.A.S., trámite en el que se solicitó la inscripción
de demanda en el folio de matrícula inmobiliaria 50N - 286424. La
acción fue admitida a trámite mediante proveído del 17 de noviembre
de 2020 oportunidad en la que se fijó caución, previo al decreto de la
cautela solicitada y una vez constituida la primera fue decretada la
medida en auto del 10 de junio de 2022.

Página 1 de 5
Exp. 110013103 041 2020 00356 01

Una vez notificada la codemandada Acción Sociedad Fiduciaria


S.A., en su triple calidad, interpuso recursos de reposición y de
apelación, principal y subsidiario, respectivamente, en contra del auto
que decretó la medida cautelar de inscripción de la demanda, bajo el
argumento de que la misma resulta desproporcionada en tanto el folio
de matrícula afectado corresponde al de mayor extensión donde se
desarrolló el proyecto Prados del Este por lo que se están afectando
derechos de terceros ajenos al proceso. Adicionalmente, reseñó que
“los patrimonios autónomos son una persona jurídica independiente
como tal a ACCION SOCIEDAD FIDUCIARI S.A.; su rol, como profesional,
se enfila a cumplir las actividades de la fiducia que se limitan, se
insiste, a ese campo de acción, donde cabe distinguir que la empresa
que acepta ese designio, tiene un patrimonio propio, diferente al
autónomo constituido en virtud de la fiducia, como lo dispone el artículo
1233 del Código de Comercio y en ese sentido, las normas mercantiles
son claras en establecer la diferencia entre los patrimonios del
fideicomitente, de la fiduciaria y del fideicomiso”.

2. El a quo en auto de 14 de octubre de 2022 decidió el recurso


principal; al efecto sostuvo que “la inscripción de la demanda no tiene
los mismos efectos coercitivos y de aprehensión como si lo promulga un
embargo, evento en el cual cobraría relevancia la afectación que se
reclama, empero, como ello no fue el objeto de la cautela, los efectos
inmediatos a la misma no guardan relación con lo que alega el
recurrente”. Negada esa defensa, concedió la alzada.

II. CONSIDERACIONES

1. Como premisa jurídica aplicable al caso, se tiene el artículo


590 del Código General del Proceso que, en su parte pertinente,
dispone:

“En los procesos declarativos se aplicarán las siguientes reglas


para la solicitud, decreto, práctica, modificación, sustitución o
revocatoria de las medidas cautelares:

Página 2 de 5
Exp. 110013103 041 2020 00356 01

1. Desde la presentación de la demanda, a petición del


demandante, el juez podrá decretar las siguientes medidas
cautelares:
(…)
b) La inscripción de la demanda sobre bienes sujetos a registro
que sean de propiedad del demandado, cuando en el proceso se
persiga el pago de perjuicios provenientes de responsabilidad civil
contractual o extracontractual”.

2. En orden a la resolución de la alzada, es menester señalar que


en este asunto, efectivamente se reclama la resolución del “contrato de
vinculación Beneficio de Área Fideicomiso Recursos Prados del Este”1
por el incumplimiento de las obligaciones derivadas de este, lo que
indudablemente se subsume en una responsabilidad de tipo
contractual, y como consecuencia de ello se solicita la respectiva
indemnización por los perjuicios ocasionados, situación que, por
supuesto, se enmarca dentro de la norma en comento.

Luego, se tiene que el inmueble sobre el cual recayó la solicitud


de medida cautelar, identificado con el folio de matrícula inmobiliaria
50N-286424, está concebido como un patrimonio autónomo,
entendido este como el conjunto de bienes en el que se desarrolló el
proyecto Prados del Este, siendo que este último también se vinculó
ya que por expresa disposición legal estos pueden ser llamados a juicio
-art. 53 C.G.P.-

Bajo ese panorama, resulta cierto que al tenor de lo previsto en


el liberal b) del numeral 1º transcritos, la inscripción de la demanda
sobre bienes sujetos a registro y que sean propiedad del demandado
resulta totalmente procedente cuando la acción que curse busque el
pago de prejuicios que deriven de una responsabilidad civil
contractual, como ocurre en el caso concreto, por lo que ningún
reproche merece la decisión tomada por el a-quo.

1Numeral 2 del acápite de “PRETENSIONES”, archivo 04DemandaCompleta, Subcarpeta C PRINCIPAL. Carpeta


PrimeraInstancia.

Página 3 de 5
Exp. 110013103 041 2020 00356 01

3. Finalmente, frente al argumento que esgrime la entidad


apelante, en punto de que “la medida cuatelar (sic) decretada sobre el
folio de mayor extension (sic) resulta desproporcionada afectando
derechos de terceros ajenos al proceso”, resulta ser esta una
manifestación carente de sustento alguno, pues nótese que la
inscripción de la demanda no sustrae el bien del comercio, cuyos
efectos los regula el precepto 591 ibidem, circunstancia aquella que de
darse respecto de terceros, estos tienen sus derechos a buen recaudo
a efecto de hacerlos valer bajo la caución prestada.

Emerge de lo expuesto, que, la decisión de la juzgadora de


decretar la medida cautelar solicitada, no resultó equivocada, ni
antojadiza; por el contrario, se aviene a las disposiciones que regulan
la materia objeto de controversia, aunado a que los convocados
cuentan con diferentes herramientas que les provee el estatuto
procesal para solicitar el levantamiento o sustitución de la
materializada.

Y al no prosperar al alzada, se impondrá condena en costas


contra la recurrente, al tenor del numeral 1° del artículo 365 del
Código General del Proceso.

III. DECISIÓN

Por lo expuesto, el suscrito Magistrado de la Sala Civil del


Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá,

RESUELVE

Primero. Confirmar el auto de contenido, fecha y origen


referenciados.

Página 4 de 5
Exp. 110013103 041 2020 00356 01

Segundo. Condenar en costas a la apelante. El suscrito


magistrado señala como agencias en derecho la suma de $700.000.
La liquidación se realizará como lo manda la norma 366 ib.

Por Secretaría, comuníquese la presente decisión al a quo en


forma inmediata (inc. 2., art. 326 C. G. P.) y envíese la actuación
digital.

Notifíquese.

JAIME CHAVARRO MAHECHA


Magistrado

Firmado Por:
Jaime Chavarro Mahecha
Magistrado
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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Página 5 de 5
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
SALA CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil


veintitrés (2023).

Ref: ORDINARIO de MARÍA CRISTINA JIMÉNEZ Y


OTROS contra INTERPOVIG LTDA. Exp. 042-2011-00276-01.

Para que tenga lugar la audiencia de que trata el


artículo 327 del C. G. del P., se fija la hora de las 9:00 am del día 8 del mes
de marzo del año 2023. La que se realizará de forma presencial en una de
las salas de audiencia de esta Corporación.

Líbrese comunicación a las partes y sus


apoderados informándoseles lo dispuesto.

NOTIFIQUESE.
R.I. 16199
REPÚBLICA DE COLOMBIA
RAMA JUDICIAL

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL


DE BOGOTÁ - SALA CIVIL
RAD. 110013103044201900851 01

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

REF. PROCESO VERBAL DE ALBA ELIANA DIAZ ESPITIA


CONTRA LUIS MARÍA DÍAZ

Atendiendo a la solicitud del apoderado de la parte actora


presentada mediante correo electrónico allegado el 09 de febrero de
esta anualidad, de conformidad con lo normado en el artículo 316
del Código General del Proceso SE ACEPTA EL DESISTIMIENTO del
recurso de apelación presentado.

Sin condena en costas.

Una vez en firme la presente decisión, por secretaría remítase el


expediente al juzgado de origen dejando las constancias de rigor.

Notifíquese Y Cúmplase,

CARLOS AUGUSTO ZULUAGA RAMÍREZ


MAGISTRADO

Firmado Por:
Carlos Augusto Zuluaga Ramirez
Magistrado
Sala 014 Despacho Civil
Tribunal Superior De Bogotá D.C.,

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REPÚBLICA DE COLOMBIA
RAMA JUDICIAL DEL PODER PÚBLICO

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ


SALA TERCERA DE DECISIÓN CIVIL

FLOR MARGOTH GONZÁLEZ FLÓREZ


Magistrada Ponente

Radicación: 11001310304520170022902
Discutido y Aprobado en Salas de Decisión de dos (02) y nueve (09) de febrero
de dos mil veintitrés (2023). Actas Nos. 04 y 05.

Bogotá D.C., dieciséis (16 ) de febrero de dos mil veintitrés (2023).

Se decide el recurso de apelación interpuesto por el


demandante en oposición a la sentencia proferida el 4 de agosto de
2020, por el Juzgado Cuarenta y Seis Civil del Circuito de Bogotá
D.C., dentro del proceso de responsabilidad civil extracontractual
adelantado por Jorge Hilario Estupiñán Carvajal, Helen Judith
Vásquez Campos, Diana Carolina Estupiñán Vásquez y el menor
Brayant Felipe Estupiñán Vásquez, representado por sus
progenitores, en contra Radio Cadena Nacional SAS y Victoria
Eugenia Dávila Hoyos.

La presente providencia se emite en atención a lo ordenado


por la Corte Constitucional en Sentencia T-454 de 2022:

“TERCERO.- Siguiendo la decisión adoptada en el fallo del 4 de


febrero de 2021 por la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema
de Justicia, ORDENAR a la Sala Civil del Tribunal Superior del
Distrito Judicial de Bogotá proferir, en el término de 20 días
contados a partir de la notificación de este fallo, una providencia
de reemplazo de segunda instancia en el trámite de
responsabilidad civil extracontractual iniciado por Jorge Hilario
Estupiñán Carvajal y su familia en contra de Victoria Eugenia
Dávila Hoyos y Radio Cadena Nacional S.A.S. (RCN), con
fundamento en el marco constitucional descrito en esta
providencia sobre la garantía de las libertades de expresión,
Radicación: 11001310304520170022902

información y prensa en el marco de los procesos de


responsabilidad civil extracontractual por actos de periodistas.”

En este orden, se reemplaza la sentencia pronunciada por la


Sala Civil el 15 de octubre de 2020, la cual revocó la decisión del 4
de agosto de 2020 emitida por el Juzgado Cuarenta y seis Civil del
Circuito de Bogotá, y concedió las pretensiones de la demanda.
Providencia corregida mediante auto del 18 de noviembre de 2020.

I. ANTECEDENTES

1.- Pretensiones.1 Declarar la responsabilidad civil


extracontractual de Radio Cadena Nacional SAS y Victoria
Eugenia Dávila Hoyos en su condición de directora y periodista del
noticiero FM Radio, por los daños morales causados a los
demandantes con ocasión de los “comentarios injuriosos y
calumniosos” emitidos los días 6 y 14 de mayo de 2014 en contra
del señor Jorge Hilario Estupiñán Carvajal. En consecuencia, se
ordene al pago de 100 S.M.M.L.V a favor de cada uno del extremo
activo, y a rectificar la noticia por los mismos medios y horario, en
el sentido de aclarar que no fue cierto lo publicado. Igualmente,
deprecó los intereses que se llegaren a causar, y la condena en
costas.

2. Sustento fáctico.2 Se refirieron los siguientes hechos:

El señor Jorge Hilario Estupiñán Carvajal, en el grado de


Coronel y con más de 25 años de servicio, se desempeñó como
Comandante de la Policía de Casanare. Exigió a sus subalternos
el cumplimiento de los procesos para la contratación, situación
que causó molestias.

[Link] 270.
2 [Link] 271-275.

2
Radicación: 11001310304520170022902

El 6 de mayo de 2014, sin fundamento alguno, la


periodista Victoria Eugenia Dávila Hoyos llamó al mencionado
para indagar por una queja presentada por el Intendente Jefe
Luis Ernesto Pulecio Díaz, encargado de los procesos
contractuales. El señor Estupiñán Carvajal no tenía clara la
situación pues el asunto correspondía al 2013, pero le indicó
que no había cometido actos de corrupción y que todos los
trámites se hicieron de forma transparente, sin embargo, la
periodista lo acusó de corrupto.

Posteriormente, el 14 de mayo de 2014, la señora Dávila


Hoyos en el programa radial de la emisora la FM llamó al
Inspector General de la Policía Nacional, Yesid Vásquez Prada,
para presionarlo por la investigación que adelantaba contra el
demandante, a quien, sin prueba, acusó de corrupto y cuestionó
el por qué no lo habían relevado del cargo. En horas de la noche
el general de la Policía Nacional, Rodolfo Palomino, llamó al
señor Estupiñán Carvajal para decirle que lo iba a retirar de la
institución dadas las manifestaciones de la periodista.

Al día siguiente, el 15 de mayo de 2014, el comandante de


Policía de la Regional No. 7 le comunicó telefónicamente que
debía salir inmediatamente de vacaciones y entregar el cargo al
subcomandante del Departamento. El 16 de la misma data, se
envió a la coronel Lucía Cristina Vanegas Tarazona como
comandante encargada de la seccional.

El intendente Pulecio también presentó la queja ante El


Espectador, El Tiempo y Semana, pero estos medios no le dieron
credibilidad pues no había elementos para hacerlo.

Con las investigaciones penales y disciplinarias en curso,


mediante Decreto 1726 de 11 de septiembre de 2014, el señor

3
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Jorge Hilario Estupiñán Carvajal fue retirado del servicio activo


de la Policía Nacional con argumentos alejados de la realidad,
pues la real motivación obedeció a las falsas denuncias y la
presión ejercida por la periodista Dávila Hoyos. El aludido no fue
encontrado responsable en las diferentes causas que se
adelantaron en su contra y se fallaron a su favor.

La conducta de la periodista perjudicó al señor Estupiñán


y a su familia. Mancilló su buen nombre, la honra y violó los
derechos a la intimidad, al trabajo, a la defensa, al debido
proceso, la presunción de inocencia y la tranquilidad personal,
al punto que los demandantes asistieron al psicólogo, pues el
Coronel perdió su importante cargo, su hija debió abandonar la
universidad y su hijo fue retirado del Colegio por bullying.

3. Trámite Procesal. El juez admitió la demanda mediante


autos del 30 de agosto de 20173 y dispuso correr traslado a la
pasiva.

3.1- Efectuada la notificación, el apoderado de Victoria


Eugenia Dávila Hoyos4 se opuso a las pretensiones y presentó
las excepciones de “falta de legitimación en la causa por pasiva”,
“falta de jurisdicción”, “inexistencia de nexo causal entre los
hechos en que se sustenta la demanda y el retiro de la Policía
Nacional del Coronel JORGE HILARIO ESTUPIÑÁN CARVAJAL y
de los elementos de la responsabilidad civil extracontractual”,
“protección a la libertad de expresión y al derecho a la
información, en cabeza de la periodista demandada y la
ciudadanía colombiana”, “inexistencia del derecho pretendido por
los actores” y “la excepción genérica”.

[Link] 268.
4 [Link] 321-339.

4
Radicación: 11001310304520170022902

En la sustentación de la defensa manifestó que lo aludido


a la desvinculación del señor Estupiñán Carvajal debe ser
debatido en la jurisdicción contenciosa administrativa. Sobre la
ausencia de nexo causal, adujo que los hechos que motivaron el
retiro del servicio no obedecieron a la información transmitida
por su representada, pues las razones quedaron consignadas en
el Decreto 1276 del 11 de septiembre de 2014, en donde se
indicó la falta de capacidades para reducir los índices de
criminalidad.

Además, resaltó que la señora Dávila no actuó con culpa,


toda vez que la noticia se transmitió con el propósito de informar
y no con la de causar daño al coronel y a su familia; aunado al
hecho de no haberse efectuado acusaciones, y menos,
infundadas, pues se publicó una grabación que el demandante
no desmintió. A la par, precisó que no están probados los daños
que se alegan, y en todo caso, las afectaciones que pudo sufrir
obedecieron al actuar del señor Estupiñán Carvajal.

Igualmente, citó jurisprudencia constitucional y de la Corte


Interamericana para exponer la relevancia de la protección de
las garantías a la libertad de expresión, de información y de
prensa, y aducir que lo transmitido tenía fuentes verificables, no
era información falsa y, por tanto, no se vulneró derecho alguno
al mencionado.

3.1- Notificado del asunto, el defensor de Radio Cadena


Nacional SAS5 formuló las excepciones de “prevalencia del
derecho a la libertad de expresión, libertad de prensa y derecho a
la libre opinión”, “inexistencia de razones o causa para
demandar”, “buena fe e inexistencia de dolo o culpa”, “veracidad

5 [Link] 342-381

5
Radicación: 11001310304520170022902

de la información y confiabilidad de las fuentes (la defensa del


reportaje fiel)” e “inexistencia de la solidaridad”.

Explicó que no se satisfacen los elementos de la


responsabilidad civil extracontractual, pues la información que
se difundió es verdadera, con soporte en las denuncias ante
organismos de control y la grabación allegada como prueba, las
cuales fueron confrontadas con el interesado en el ejercicio
legítimo del derecho a la libertad de expresión.

Además, ni la periodista, ni RCN obraron de forma dolosa


o culposa, pues estuvieron motivados por el principio de la
buena fe y el interés de informar sobre asuntos públicos.
Destacó que a pesar de que la señora Dávila emitió algunas
expresiones que pueden parecer chocantes, ellas hacen parte del
derecho a opinar sobre una información veraz, pues la libertad
de prensa admite ciertos grados de provocación.

Precisó que de acuerdo con el artículo 55 de la Ley 29 de


1944, no existe responsabilidad pues la noticia no es falsa, y a
la par del precedente constitucional y de la Corte
Interamericana, los servidores públicos tienen el deber de
soportar un mayor escrutinio público producto del ejercicio
legítimo del periodismo, lo cual aconteció en este asunto que se
relacionó con : i) la conducta de un funcionario; ii) la posible
comisión de delitos concernientes al patrimonio público; iii) con
una denuncia que se encontraba presentada en la procuraduría
y la fiscalía.

Resaltó además, que el daño moral que se depreca por la


separación del cargo del señor Estupiñán no fue resultado de la
conducta de los demandados sino de la decisión de terceros.

6
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Instruido el asunto y agotadas las etapas procesales


previstas en los artículos 372 y 373 del Código General del
Proceso, se profirió sentencia favorable a las pretensiones del
demandante.

4. Fallo acusado de primera instancia6. La juez negó las


pretensiones y condenó en costas a los demandantes. Declaró
probadas las excepciones de mérito presentadas por los
apoderados de Victoria Eugenia Dávila Hoyos y Radio Cadena
Nacional S.A.S (RCN) tendientes a demostrar: (i) la inexistencia
de causalidad entre los hechos que sustentaron la demanda y el
retiro de la Policía, lo que derivaba en ausencia de nexo entre la
situación fáctica y el daño como elementos de la responsabilidad
civil; (ii) la prevalencia de los derechos a la libertad de expresión,
de prensa y a la libre opinión; (iii) la veracidad de la información
transmitida y la confiabilidad de sus fuentes; (iv) la buena fe y la
inexistencia de dolo o culpa; iv) veracidad de la información y
confiabilidad de las fuentes.

A la par del desarrollo jurisprudencial de la Sala Civil de la


Corte Suprema de Justicia, estableció los elementos que
configuran este tipo de adeudo: i) la intención de perjudicar o
deteriorar el buen nombre de una persona determinada o
determinable con la información falsa o inexacta que se divulga,
o de simple culpa entendida como la falta de diligencia
profesional; ii) un daño, bien sea a la moral por afectación a la
honra, buen nombre, reputación o bienes inherentes a la
personalidad, o material, cuando se refiere a una disminución
en los derechos que conforman el patrimonio existente; iii) la
relación de causalidad entre la información falsa o inexacta y el
daño (SC. CSJ sentencia 015 de 24 mayo de 1999, Exp. 5244).

601CuadernoUno: CdFolio625./ [Link] 625-626.

7
Radicación: 11001310304520170022902

Expuso que en la transmisión de la noticia en la que se


adujo el aparente hecho de corrupción en el departamento de
Casanare, no se advirtió la mala intención, falta de diligencia o
desinformación por la periodista o el medio de comunicación,
pues se basó en una fuente directa, como el intendente Luis
Ernesto Pulecio Díaz, quien refirió al medio las acciones penales
y disciplinarias que interpuso; precisó que para la fecha de la
divulgación, ya estaba abierta la investigación contra el señor
Estupiñán Carvajal, iniciada en abril de 2014.

Además, destacó que la grabación no fue controvertida ni


siquiera por el demandante, quien al ser una de las fuentes
directas de la información, se le dio la oportunidad de
pronunciarse en el programa radial, y no desmintió el contenido
de los audios y tampoco adujo que no se tratara de su voz.

Recalcó que en la comunicación no se efectuó una


imputación directa de “corrupto” al señor Estupiñán, pues sólo
se advierte apreciaciones propias y opiniones de la periodista
Dávila, las cuales no pueden ser tomadas como fuentes de
responsabilidad en el ejercicio de su actividad informativa.
También, que el desarrollo de la noticia se hizo con base en las
herramientas que utilizan los medios, como el trabajo de la
reportera Angélica Barrera, quien en su testimonio acreditó que
las grabaciones no fueron editadas para crear distorsión

En esta medida, sentó que no se acreditó la culpa de los


demandados. Además, que no existía nexo causal entre la
información radial y la separación del cargo del coronel, en tanto
su relevo se basó en las consideraciones expuestas en el Decreto
1726 de 2014 que lo llamó a calificar servicio por los bajos
resultados operativos. Finalmente, en cuanto a los perjuicios
morales, adujo que, ante la ausencia de los aludidos elementos

8
Radicación: 11001310304520170022902

de la acción de responsabilidad, no era oportuno apreciarlos.

5. Apelación. El apoderado del extremo activo interpuso


recurso, aceptado en la misma audiencia de juzgamiento7, y
complementado en los reparos mediante escrito posterior allegado
al juzgado8. Fue admitido en efecto suspensivo mediante auto del
31 de agosto de 20209.

5.1- Sustentación del recurso10. El mandatario del


extremo estimó que la juez incurrió en los siguientes
desaciertos:

i) Se estructuran los tres elementos de la responsabilidad.


Anotó que la conducta de los demandados es culposa, dado que
la noticia divulgada no fue cierta, encuadró al coronel en una
conducta delictiva en la que no estuvo involucrado y se tomó
como fuente la queja de un subalterno, instaurada después de
su traslado del cargo de jefe de contratación de la Policía de
Casanare, quien luego fue retirado de la institución por
disminución de su capacidad psicofísica. Además, que la
periodista no jerarquizó la fuente para obtener datos correctos y
verificables, el señor Estupiñán fue exonerado de toda
responsabilidad, y en la investigación disciplinaria se probó que
el CD que se presentó como prueba “era editado e inaudible”.

Destacó que se equivocó la juez al decir que no existió la


intención de perjudicar al Coronel, cuando en la grabación de la
llamada que se efectuó al Inspector General, la periodista Dávila
le reprochó el por qué no lo habían suspendido, escena que se
traduce en una presión para su retiro. Al respecto indicó: “[e]n

7 Ibidem.
8 [Link] 627-637.
903CuadernoTresTribunal:[Link] rec.
1003CuadernoTresTribunal:MemorialTribunalSuperiordeBogotá.

9
Radicación: 11001310304520170022902

estos casos se dice que la persona perjudicada no tiene la carga


de probar la culpa, sino que el autor del daño es quien para
liberarse de esta responsabilidad tiene el compromiso de probar
el hecho extraño o la culpa exclusiva de la víctima, situación que
en el presente caso no fue así”.

En cuanto al daño, manifestó que con la divulgación de la


noticia que resultó falsa, se causó un perjuicio moral al extremo
pasivo, pues se puso en el escenario público el buen nombre y la
honra de un excelente oficial de policía, independiente de su
retiro. Aclaró que no se demandó el acto administrativo de
retiro, pero la juez erró al analizarlo. En lo que respecta al nexo
causal, consideró que se acreditó con la publicación de la
aludida información espuria, pues de lo contrario no se
hubiesen causado los menoscabos.

ii) Precisó que el señor Estupiñán Carvajal no salió de la


Policía Nacional por bajo rendimiento, pues no fue destituido
sino retirado por llamamiento a calificar servicios. Explicó que
su rendimiento laboral fue superior y excepcional, nunca fue
sancionado o investigado por hechos de corrupción hasta el
momento en que se presentó la queja del Intendente y la presión
ejercida por la periodista; motivo por el cual, en el acto
administrativo de retiro se expusieron argumentos falsos y lo
expidieron para no indisponerse con los medios de
comunicación.

iii) Resaltó que el daño moral está debidamente probado,


pero la juez se equivocó al valorar los documentos y testimonios
recaudados.

5.2- Traslado. El apoderado de Victoria Eugenia Dávila


Hoyos se opuso a la prosperidad del recurso. Expuso que no
están acreditados los elementos de la responsabilidad, pues el

10
Radicación: 11001310304520170022902

recurrente desconoce los presupuestos del adeudo en la


actividad periodística, y enfatizó que no se probó que existiera la
intención de perjudicarlo, pues los audios aportados indican que
la profesional abordó un tema de interés público de manera
equilibrada sin que formulara imputaciones penales; además, no
se sustentó el por qué la actuación no estuvo acorde con los
deberes de la debida diligencia, y por el contrario, se acreditó
que la noticia no fue editada de modo que se creara algún tipo
de distorsión en su contenido.

Destacó que la transmisión de la noticia atendió la debida


diligencia por cuanto: i) no tuvo únicamente una fuente; ii) no se
publicó una sola versión de los hechos, pues también se
informaron las respuestas que dio el coronel Estupiñán; iii) no
se acreditó la falsedad de la grabación, y el demandante no
desmintió la veracidad cuando fue preguntado.

En cuanto al daño, dijo que no es cierto que la noticia


fuera falsa, y que la prueba de la exoneración en los procesos no
es un elemento de juicio válido para robustecer dicho
presupuesto, pues ello no significa que no haya cometido la
conducta. Además, el estándar periodístico responde a criterios
disímiles a los analizados en la responsabilidad disciplinaria,
por lo cual, no puede pretender que todas las denuncias generen
sanciones, pues se limitaría la libertad de prensa. Asimismo, las
decisiones que absolvieron al demandante se profirieron de
forma posterior a la publicación.

Sobre el nexo causal, indicó que no es cierto que la


periodista hubiese ejercido algún tipo de presión para el retiro
del demandante, o por lo menos no existe prueba de ello.

11
Radicación: 11001310304520170022902

El representante de Radio Cadena Nacional SAS no se


pronunció.

II CONSIDERACIONES

Observado que los presupuestos procesales se encuentran


reunidos sin que concurra causal de nulidad que invalide lo
actuado, es procedente emitir pronunciamiento de mérito a la par
de lo regulado en los artículos 327 y 328 del Código General del
Proceso, limitado a las censuras presentadas por el apelante, de
las cuales, la Sala deriva el siguiente problema jurídico:
Determinar si de acuerdo con los estándares jurisprudenciales
exigidos y el material probatorio que obra en el expediente, se
acreditaron los elementos de culpa, daño y nexo causal para
declarar la responsabilidad civil extracontractual por actos de
periodistas, debido a la transmisión de la noticia efectuada el 14
de mayo de 2014, o si por el contrario, tal pretensión supone
una restricción desproporcionada para el ejercicio de la libertad
de prensa.

Pues bien, debe recordarse que la responsabilidad civil


extracontractual encuentra su raíz en el artículo 2341 del Código
Civil, el cual establece: “El que ha cometido un delito o culpa, que
ha inferido daño a otro, es obligado a la indemnización, sin perjuicio
de la pena principal que la ley imponga por la culpa o el delito
cometido.” Al respecto, la Corte explicó que dicha normativa
apunta a la reparación de los perjuicios causados por un hecho
dañoso emanado de un tercero, situación de la cual nace un
vínculo jurídico entre el ejecutor como deudor y el perjudicado
como acreedor del resarcimiento, aun cuando tal obligación no
proceda de la voluntad de dichos sujetos11. En esta medida,

11CSJ. Civil. Sentencia SC5170-2018 del 3 de diciembre 2018. Mg. Ponente Margarita
Cabello Blanco.

12
Radicación: 11001310304520170022902

definió los siguientes presupuestos para su procedencia, cuando


se inste la reparación bajo dicho título: “a) La comisión de un hecho
dañino b) La culpa del sujeto agente c) La existencia de la relación
de causalidad entre uno y otra.” 12

Ciertamente, este adeudo también se depreca en el ámbito


de las actividades periodísticas, como en el asunto en estudio.
Por ende, inicialmente, es necesario exponer los parámetros que
a la par del bloque de constitucionalidad, la jurisprudencia
constitucional estableció para fijar los alcances y límites de la
libertad de prensa en el ejercicio de las prerrogativas de
información y de opinión, en la responsabilidad de los
periodistas y medios de comunicación frente a los derechos al
buen nombre y honra de quienes se ven involucradas en las
noticias. Así como lo sentado respecto a la valoración de los
presupuestos para su configuración, tanto por la Corte Suprema
de Justicia como por el máximo Tribunal Constitucional.

La libertad de expresión en el ejercicio periodístico.

Instrumentos internacionales. La Convención


Americana sobre Derechos Humanos en el artículo 13 concretó
lo dispuesto en el apartado 19 de la Declaración Universal 13 y
del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos 14, sobre
la libertad de opinión y de expresión. En este precepto se anotó
que tales garantías:

12 Ibidem.
13 “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el
de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y
opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.”
14 “1. Nadie podrá ser molestado a causa de sus opiniones.

2. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión; este derecho comprende la libertad de
buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras,
ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento
de su elección.
3. El ejercicio del derecho previsto en el párrafo 2 de este artículo entraña deberes y
responsabilidades especiales. Por consiguiente, puede estar sujeto a ciertas restricciones, que
deberán, sin embargo, estar expresamente fijadas por la ley y ser necesarias para:
a) Asegurar el respeto a los derechos o a la reputación de los demás;
b) La protección de la seguridad nacional, el orden público o la salud o la moral públicas.”

13
Radicación: 11001310304520170022902

«1. (…) comprende la libertad de buscar, recibir y difundir


informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de
fronteras(…) 2 (…) no puede estar sujeto a previa censura sino a
responsabilidades ulteriores, las que deben estar expresamente
fijadas por la ley y ser necesarias para asegurar: a) el respeto a
los derechos o a la reputación de los demás, o b) la protección de
la seguridad nacional, el orden público o la salud o la moral
públicas. (…) 3. No se puede restringir el derecho de expresión por
vías o medios indirectos, (…) o por cualesquiera otros medios
encaminados a impedir la comunicación y la circulación de ideas y
opiniones. (…).

A su vez, el apartado IV de la Declaración Americana de los


Derechos y Deberes del Hombre, estipuló que «[t]oda persona
tiene derecho a la libertad de investigación, de opinión y de
expresión y difusión del pensamiento por cualquier medio».
Igualmente, el precepto 4 de la Carta Democrática
Interamericana y el “principio 1” de la Declaración de Principios
sobre Libertad de Expresión de la Relatoría Especial, refieren
como un componente para el ejercicio de la democracia y la
transparencia de las actividades gubernamentales, el respeto
por las prerrogativas de expresión y de prensa; aspecto que se
destaca, además, en el “principio 5” de esta última, en la que
dispone la prohibición de censura, y en el No. 7 en el cual anotó:

“32. Al exigir la verdad, la oportunidad o la imparcialidad en la


información se parte de la premisa que existe una verdad única e
incuestionable. En este aspecto, es importante hacer una
distinción entre aquellos temas que responden a hechos
concretos y de posible comprobación fáctica, de los que
corresponden a juicios de valor. En este último caso, es
imposible hablar sobre veracidad o no de la información. La
exigencia de veracidad puede implicar la censura casi automática
de toda aquella información que es imposible de someter a prueba,
lo que anularía, por ejemplo, prácticamente todo el debate político
sustentado principalmente en ideas y opiniones de carácter
netamente subjetivo. Inclusive en aquellos casos en que la
información se refiera a hechos concretos de probable
comprobación fáctica, también es imposible exigir la veracidad de
la misma, ya que es indudable que sobre un mismo hecho concreto
puede existir un gran número de interpretaciones marcadamente
distintas.”( Resaltado fuera del texto)

14
Radicación: 11001310304520170022902

Asimismo, la aludida declaración, en los apartes No. 10 y


11 dispuso la prohibición de inhibir la investigación y difusión
de información de interés público, y destacó que los
funcionarios, en estos casos, están sujetos a un mayor
escrutinio por parte de la sociedad. En esta medida, aseveró que
de resultar procedente las sanciones civiles por lo comunicado
“(…) debe probarse que en la difusión de las noticias el
comunicador tuvo intención de infligir daño o pleno
conocimiento de que se estaba difundiendo noticias falsas o se
condujo con manifiesta negligencia en la búsqueda de la verdad o
falsedad de las mismas.” (Resaltado fuera del texto)

Jurisprudencia Constitucional. En el ámbito nacional, el


artículo 20 de la Constitución Política instituye la protección a la
libre expresión, disposición en donde la libertad de prensa
encuentra su fundamento al consagrar la facultad de toda
persona de “fundar medios masivos de comunicación”, precepto
que debe analizarse de acuerdo con lo previsto en el apartado 73
ejusdem, según el cual, “la actividad periodística gozará de
protección para garantizar su libertad e independencia
profesional”. Como se expuso, debido a su importancia para la
consolidación del Estado Social de Derecho, estas garantías
tienen un amplio progreso en instrumentos internacionales, que
se aplican dada la integración del apartado 93 de la Carta 15.

En lo atinente, la Corte Constitucional ha enunciado que


la libertad de expresión tiene una perspectiva amplia que
inmiscuye el reconocimiento de otras prerrogativas como la
opinión, la información, la actividad periodística y la prohibición
de la censura:

15 Sentencia C-135 de 2021, citada en Sentencia T 454 de 2022.

15
Radicación: 11001310304520170022902

“(i) la libertad de expresión stricto sensu, entendida como la


autonomía de expresar y difundir el propio pensamiento,
opiniones, informaciones e ideas, sin limitación de fronteras y a
través de cualquier medio de expresión -sea oral, escrito, impreso,
artístico, simbólico, electrónico u otro de elección de quien se
expresa-, y el derecho a no ser molestado por ellas;

“(ii) la libertad de información, comprende la búsqueda y el


acceso a la información, la libertad de informar y el derecho de
recibir información veraz e imparcial sobre hechos, ideas y
opiniones de toda índole a través de cualquier medio de expresión;

“(iii) la libertad de prensa, libertad de fundar medios masivos


de comunicación y de administrarlos sin injerencias, y la libertad
de funcionamiento de los mismos, con la consiguiente
responsabilidad social;

“(iv) el derecho a la rectificación en condiciones de equidad;

“(v) las prohibiciones de censura”.16

Elucidó así, que la libertad de opinión y de información se


diferencian en que, la primera recae sobre la posibilidad de decir
abiertamente los pensamientos e ideas individuales, mientras
que la última, se trata de la difusión de hechos con cierta
capacidad de comprobación, por lo cual, se ha impuesto una
carga al emisor:

“[c]uando la libertad de información se ejerce, es necesario que


el emisor realice la distinción entre la transmisión de información
fáctica y la emisión de opiniones o valoraciones subjetivas.
Cuando tiene un propósito noticioso o investigativo, se encuentra
delimitada por los criterios de veracidad e imparcialidad, por ser
estos parámetros que protegen derechos que pueden entrar en
conflicto, tales como la intimidad, honra y buen nombre de las
personas, entre otros. La veracidad implica que el emisor de la
información obre con ‘suficiente diligencia al realizar un esfuerzo
serio para constatar las fuentes consultadas’. Por su parte, la
imparcialidad exige que la información sea divulgada de
‘manera completa, impidiendo que se registren y divulguen datos
parciales, incompletos o fraccionados’.”17 (Resaltado fuera del
texto)

16Corte Constitucional, Sentencias T-391 de 2007, T-219 de 2009, T-110 de 2015 y T-543 de
2017. Citadas en la Sentencia T 454 de 2022 del 22 de diciembre. Mg. P. Jorge Enrique
Ibáñez Najar.
17 Corte Constitucional, Sentencia C-135 de 2021. Citada en la Sentencia T 454 de 2022 del

22 de diciembre. Mg. P. Jorge Enrique Ibáñez Najar.

16
Radicación: 11001310304520170022902

Anotó que esta obligación se deriva de la responsabilidad


social que le asiste a la prensa de proteger a los sujetos
involucrados en la noticia o investigación publicada, y garantizar
el derecho colectivo de la sociedad de recibir información veraz y
precisa.

En cuanto a la veracidad puntualizó: “supone que los


enunciados fácticos puedan ser verificados razonablemente, es
decir, que se constate un deber de diligencia razonable del
emisor, sin que por ello se exija que la información publicada sea
irrefutablemente cierta.”18 En esta medida, enfatizó que para
valorar tal aspecto, al juez le corresponde analizar, si : “(i) se
realizó un esfuerzo por constatar y contrastar las fuentes
consultadas; (ii) se actuó sin un ánimo expreso de presentar como
ciertos, hechos falsos y (iii) se obró sin la intención directa y
maliciosa de perjudicar el derecho al honor, a la intimidad y al
buen nombre de otras personas”. 19

Sobre la imparcialidad, adujo que se requiere avalar el


equilibrio informativo, en el entendido de dar un espacio a la
persona sobre la que recaen los hechos, pues le asiste el derecho
a confrontar y rendir explicaciones. En la Sentencia T-500 de
2016, indicó:

“(…) el mantenimiento del equilibrio informativo supone una serie


de garantías básicas para que la oportunidad del denunciado sea
efectiva. En primer lugar, es necesario que tanto las personas que
se defienden de las acusaciones formuladas contra ellos, como las
demás intervinientes, conozcan acusaciones formuladas contra
ellos, como los demás intervinientes, conozcan específicamente
cuál es la acusación que se les está formulando (…).”

Acentuó que las cargas enunciadas, sólo son exigibles


respecto del ejercicio de la libertad de información, pues cuando

18 Corte Constitucional, Sentencia C-135 de 2021. Citadas en la Sentencia T 454 de 2022 del
22 de diciembre. Mg. P. Jorge Enrique Ibáñez Najar.
19 Ibídem.

17
Radicación: 11001310304520170022902

la expresión obedece a opiniones no se aplican, siempre que las


premisas fácticas en las que se respalda sean ciertas.20

Igualmente, desarrolló la teoría de los discursos


especialmente protegidos por la libertad de expresión dada su
importancia para la democracia.21 Así, puntualizó que en los
asuntos relacionados con el funcionamiento del Estado y de la
sociedad, se requiere del mayor nivel de discusión, y por tanto,
tienen un grado de defensa reforzada el: “(i) discurso político y
sobre asuntos de interés público y (ii) discurso sobre funcionarios
públicos en ejercicio de sus funciones y sobre candidatos a ocupar
cargos públicos.”

En cuanto al segundo, justificó que se pretende promover


la responsabilidad de los funcionarios en su gestión pública, así
como la transparencia y la debida diligencia:

“[d]e conformidad con la jurisprudencia constitucional, las


personas que, por razón de sus cargos, actividades y de su
desempeño en la sociedad se convierten en centros de atención
con notoriedad pública, “inevitablemente tienen la obligación de
aceptar el riesgo de ser afectados por críticas, opiniones o
revelaciones adversas, por cuanto buena parte del interés general
ha dirigido la mirada a su conducta ética y moral. Además, su
mayor exposición ante el foro público fomenta la transparencia de
las actividades estatales y promueve la responsabilidad de los
funcionarios sobre su gestión. 22

De esta manera, los periodistas, los medios de


comunicación y la ciudadanía tienen derecho a denunciar las
posibles conductas irregulares que se relacionen con el ejercicio
de las funciones de autoridades, sin que estén obligados a
esperar que se produzca un fallo disciplinario o penal para
comunicar la información. En Sentencia T-242 de 2022 recordó
los límites constitucionales a los discursos sobre funcionarios:

20 Ibídem.
21 Cfr., Corte Constitucional, Sentencia T-028 de 2022.
22 Corte Constitucional, Sentencia T-277 de 2018. Citadas en la Sentencia T 454 de 2022 del

22 de diciembre. Mg. P. Jorge Enrique Ibáñez Najar.

18
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“(…) Los límites generales, aplicables a todos los discursos


−opiniones o informaciones− son: (i) la prohibición de publicar
discursos de odio que inciten a la violencia, (ii) la prohibición de
incurrir en conductas que constituyan hostigamiento, ciberacoso o
linchamiento y (iii) la obligación de diferenciar entre opiniones e
informaciones, la cual aplica en aquellos eventos en que los
discursos contienen ambos tipos de expresiones. De otro lado,
son límites específicos los principios de veracidad e imparcialidad,
los cuales únicamente aplican a las denuncias publicadas en
ejercicio de la libertad de información, no a las opiniones.”

De la responsabilidad civil extracontractual por actos


de periodistas. De acuerdo con lo expuesto, tal labor se
encuentra protegida por prerrogativas como la libertad de
expresión y el derecho a la información, por ende, cuando el juez
deba referirse a la responsabilidad civil extracontractual que
pueda derivarse del ejercicio de esta profesión, el examen sobre
los elementos para su configuración debe responder a los
parámetros constitucionales desarrollados a la luz de los
preceptos internacionales.

Sobre el tema, la Sala Civil de la Corte Suprema de


Justicia, al estudiar los presupuestos para su configuración,
aludió a la culpa, el daño y el nexo, en los siguientes términos:

i) “(…)la presencia de intención de perjudicar o deteriorar el buen


nombre o la honra de una persona determinada o determinable
con la información falsa o inexacta que a sabiendas se divulga; o
bien de simple culpa, entendida ésta como la falta de diligencia
profesional periodística necesaria en el comportamiento y ejercicio
informativo para asegurar o, por lo menos, procurar que la
información que se divulga, además de ser veraz e imparcial,
también respete los derechos de los demás y el orden público
general, a menos que en este último caso la conducta de la
entidad periodística se explique con la razonada, oportuna y eficaz
corrección o clarificación del error cometido.”

ii) “(…) la existencia de un daño, que puede ser, de un lado, moral


cuando se trata de un deterioro en el patrimonio moral que afecte
la honra, la reputación o lesione alguno de los demás derechos
inherentes a la personalidad; o bien material, cuando se refiere a
una disminución en los derechos que conforman el patrimonio
económico existente(…)

19
Radicación: 11001310304520170022902

iii (…)una relación de causalidad entre la divulgación falsa o


parcial hecha intencional o culposamente y los daños
mencionados, de tal manera que éstos sean directamente
atribuidos a aquella, teniendo en cuenta, entre otros, la finalidad o
el contenido de la información y la especie de daño, si moral o
material, cuya indemnización se reclama.”23

En avenencia con lo sostenido recalcó que el comunicador


debe tener cierta diligencia, la cual logra cuando actúa
prudentemente en el manejo de la fuente directa u oficial
pertinente, y se agota el esfuerzo profesional necesario para la
verificación razonable de la veracidad de la noticia.

Por su parte, la Corte Constitucional, en reciente


pronunciamiento, Sentencia T 454-2022, estableció los
siguientes parámetros para valorar los elementos de la
responsabilidad en el ámbito periodístico.

Culpa. Destacó que se debe considerar los estándares


constitucionales para situar el grado de protección de la libertad
de expresión y de los derechos al buen nombre y a la honra, a
partir de los cuales se abordan características propias del
contexto; esto es, se identifica quién comunica, de qué o quién
se hace, a quién se informa, cómo se hace y por qué medio:

“a) Quien comunica. Si se trata de un periodista o medio de


comunicación, se exigen las cargas de veracidad e
imparcialidad al estar frente al ejercicio de la libertad de
información.

“b) De qué o quién comunica. En este punto se deberá


determinar si se está en presencia de un discurso
especialmente protegido y la calidad que tiene la persona
respecto de quien de emite la información, así como establecer si
la información tiene una intención dañina.

23 CSJ. Civil. Sentencia expediente No.5244 del 24 de mayo de 1999. Mg. P. Pedro Lafont
Pianetta. Reiterada CSJ. Civil. Sentencia expediente No. 7692 del 13 de diciembre de 2002.
Mg. P. Silvio Fernando Trejos Bueno.

20
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“c) A quién se comunica. Identificar el receptor del mensaje, así


como a cantidad de personas que el mensaje tiene la
potencialidad de alcanzar.

“d) Cómo se comunica. Cabe anotar que se protegen todas las


formas de expresión, sean verbales, escritas o imágenes y objetos
artísticos que tengan implicaciones expresivas. Al respecto, deberá
evaluarse la comunicabilidad del mensaje.

“e) Por qué medio se comunica. Es preciso anotar que cada


medio tiene sus complejidades constitucionalmente relevantes y
que impactan en el alcance de la libertad expresión.”24

Anotó, además, que la culpa no puede presumirse, pues


ello atentaría contra la libertad de expresión, y promueve la
censura al obstruir el libre flujo informativo en el sistema
democrático. Y recordó que los artículos 55 y 56 de la Ley 29 de
1944 fueron declarados inexequibles mediante Sentencia C-135
de 2021, pues estos contenían tal presunción sobre los
periodistas y medios de comunicación en relación con los daños
que pudiera causar la difusión de la información; por ende, al
ser un proceso civil, caracterizado por su naturaleza dispositiva,
la parte interesada tiene la carga procesal de acreditar dicho
presupuesto:

“291. Así las cosas, quien se considere afectado por la difusión de


una noticia o una opinión es quien tiene la carga de probar que el
periodista o el medio de comunicación divulgó una falsedad. En el
caso de la libertad de información, deberá demostrar que
no se cumplió con las exigencias de veracidad e
imparcialidad. Tratándose de una opinión, le corresponde
al afectado satisfacer el estándar de lo que en el derecho
comparado se ha denominado el estándar de la real
malicia,[265] esto es, que los hechos sobre los que se fundamentó
la opinión eran falsos, que el periodista o medio actuó con el pleno
conocimiento de esa falsedad y con la intención de ocasionar un
daño que el afectado no tenía la obligación de soportar.”25
(Resaltado fuera del texto).

24 Corte Constitucional, SU-274 de 2019 y T-339 de 2020. Citadas en la Sentencia T 454 de


2022 del 22 de diciembre. Mg. P. Jorge Enrique Ibáñez Najar
25 Sentencia T 454 de 2022 del 22 de diciembre. Mg. P. Jorge Enrique Ibáñez Najar

21
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Explicó que se debe determinar, en cada caso, si se está


frente al ejercicio de una manifestación propia del derecho a la
libre opinión, o de información; pues, el primero goza de una
garantía reforzada, dado que constituye la posibilidad de
comunicar los pensamientos propios, siempre que las premisas
fácticas hayan sido objeto de una verificación razonable y se
piensen de buena fe por el emisor, y en el segundo, se deberá
verificar el cumplimiento de las exigencias de veracidad e
imparcialidad bajo los esquemas constitucionales e
internacionales en la materia.

Enfatizó también que, al estudiar tal elemento, se debe


analizar si la información que se transmitió recayó sobre alguno
de los discursos especialmente protegidos por la libertad de
expresión, pues en este evento, al escrudiñar el cumplimiento de
las cargas de veracidad e imparcialidad, se ha de considerar que
los asuntos sobre los que se informó o se emitió una opinión,
resultan de especial trascendencia para la materialización de la
democracia. Finalmente, observó que en un mismo acto se
puede transmitir tanto la opinión como la información, siempre
que se realice de tal forma que el receptor las diferencie.

En cuanto al daño, aseveró que, al estudiar el deber de


soportar tal carga, se debe revisar si el escenario se ubica en
unos de los discursos especialmente protegidos, pues en estos
casos, los funcionarios están sometidos a un escrutinio público
mayor. Por otra parte, en lo que se refiere a la verificación del
nexo causal, señaló que la relación debe ser examinada de
manera amplia, y ante la más mínima duda de la configuración,
deberá considerarse que no existe. Ello, toda vez que ha de
prevalecer la presunción constitucional a favor de la libertad de
expresión cuando entra en conflicto con otros derechos, y evitar
que la decisión de responsabilidad se constituya en un acto de

22
Radicación: 11001310304520170022902

censura; de ahí que se necesite el material probatorio que


determine su certeza.

Caso Concreto. En estas condiciones, llegado al punto de


estudio del asunto y revisada la providencia recurrida, se precisa
que la Sala no encuentra reparos en la valoración probatoria y en
los argumentos de la juez de instancia para negar las pretensiones
deprecadas, al aseverar que no se acreditó la culpa de los
demandados en la difusión de la noticia, dado que no se probó
la mala intención, falta de diligencia o desinformación por la
periodista o el medio de comunicación, amen, que se
fundamentaron en una fuente directa y la grabación no fue
controvertida ni siquiera por el demandante, a quien se le dio la
oportunidad de pronunciarse en el programa radial. Además, no
se le efectuó una imputación directa de “corrupto”, pues sólo se
evidenciaron opiniones de la periodista Dávila, y no se halló
prueba del nexo causal.

De este modo, tal como se explica a continuación, se


demostrará que no le asiste razón al recurrente, y que los
elementos de la responsabilidad deprecada, valorados acorde con
la jurisprudencia y normativa, no están probados en la causa.

La Culpa. Pues bien, se recuerda que la valoración de los


presupuestos debe efectuarse acorde con los estándares
constitucionales para establecer el grado de protección a favor de
la libertad de expresión y de los derechos al buen nombre y a la
honra del demandante. En este orden de ideas, para apreciar este
elemento, tal como lo previó la jurisprudencia enunciada, se
establece el panorama sobre la noticia objeto de debate:

“Quién comunica”: Fue transmitida por un equipo de


periodistas de La F.M. y, principalmente, por Victoria Eugenia

23
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Dávila Hoyos, con fundamento en una nota efectuada por la


reportera Angélica Barrera.

“De qué o quién comunica”: Unos presuntos actos


irregulares cometidos por el entonces comandante del
Departamento de Policía de Casanare, el coronel Jorge Hilario
Estupiñán Carvajal, por aparentemente, “direccionar” a favor de
un oferente un proceso de contratación. Se trata de un discurso
especialmente protegido por el marco constitucional e
internacional vigente, en tanto corresponde a una posible
actuación de un funcionario público en el ejercicio de sus
funciones.

“Por qué medio se comunica”: A través de La F.M., el día


14 de mayo de 2014, en un programa radial que tiene cobertura
en todo el territorio nacional. Adicionalmente, como se evidencia
en las grabaciones, la noticia se incluyó en el portal web del
medio.

“A quién se comunica”: Tuvo una difusión masiva, y se


transmitió a todos los oyentes en ese momento, así como a
quienes ingresaron a través de la web.

“Cómo se comunica”: Se informó de manera verbal a


través de la radio. En la transmisión del 14 de mayo de 2014 se
publicó la nota de la reportera Angélica Barrera, en la que se
incluyeron partes de la entrevista telefónica efectuada al señor
Jorge Hilario Estupiñán Carvajal el día 6 de la misma data, y de
las grabaciones allegadas con la denuncia. También, se entrevistó
en vivo al general Yesid Vásquez. En la emisión se efectuaron
comentarios por parte de los periodistas de la mesa de trabajo de
la FM. Además, se publicó de forma escrita en la página web.

24
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Para efectos de analizar el escenario expuesto, se transcribe


la emisión de la noticia:

Minuto 4:11:20 al 4:24:49.

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Ocho de la mañana diez minutos. Tenemos denuncia
a esta hora en La FM. Denuncia que ha presentado la periodista Angélica Barrera, por
cuenta de una queja que recibimos de un policía. Un policía con valor que se atrevió a
contactar a los periodistas y a decir ´esta corrupción no me la aguanto más´. Aquí
está esta primera parte de la historia. ¡Denuncia en La FM!

Angélica Barrera: “La FM conoció lo que sería un caso más de posible corrupción al
interior de la Policía Nacional. En esta oportunidad, estaría involucrado el
comandante de la Policía de Casanare. Estamos hablando del Coronel Jorge Hilario
Estupiñán Carvajal, quien con casi 20 años de servicio en la institución, habría
tratado de diferentes maneras de presionar para que un contrato de suministro de
catres, almohadas y colchonetas por cerca de cuarenta y seis millones de pesos fuera
suscrito a un amigo suyo en marzo de 2013.

Periodista no identificado: “El caso fue denunciado ante la Fiscalía y la Procuraduría


General de la Nación por el Intendente Jefe Luis Ernesto Pulecio Díaz quien grabó una
conversación que sostuvo el oficial con el grupo encargo de la contratación luego de
conocer que José Sady Suavita Rojas, quien representa a la empresa Metálicas S.R. y,
al parecer, es amigo del Coronel se quedara por fuera del contrato.

Angélica Barrera: “El contrato sería entregado al proponente que presentara menor
cuantía, es decir, precio más bajo. Bueno, pues tenemos los audios de la reunión, y
aunque no son muy claros algunos apartes de la conversación, el Coronel dice
enojado y, sin mayor reparo, que el señor que llegó para que cotizara es un conocido
suyo que tiene una empresa que ofrece unos productos de muy buena calidad y que
perdió la oferta porque sus uniformados no lo asesoraron bien para que fuera
escogido. Escuchemos:

[Corre la grabación]

Coronel Jorge Hilario Estupiñán: “Yo le dije a un señor que cotizara ahí a unos precios, ustedes le dijeron que no, que esos
́
precios no, que unos precios más altos. El señor se confió de esos precios más altos cotizó, el hombre tiene un fabrica que lo
conozco con productos de calidad .... no quiero tener problemas con él, porque ya me cansé de ver tanta huevonada suya.”

Periodista no identificado: “En la grabación que tiene el noticiero de La FM, la cual


completa casi una hora, se evidencia cómo después de reclamos e insultos a sus
subalternos porque, según el oficial, obraron mal al no decirle a su ´conocido´ por
cuánto tenía que pasar la cotización. El Coronel Jorge Hilario Estupiñán admite que
llamó al proponente, para informarle que había pasado unos valores muy altos frente
a los otros.”

[Corre la grabación]
́
Intendente Luis Ernesto Pulecio Díaz: “No mi Coronel, de pronto el señor se equivocó . La cotización era para hacer el estudio
́
y yo vine y le mostré a mi Coronel la cotización, y la invitación era otra que el señor tenía que bajar.”

Periodista no identificado: “El Coronel no tenía por qué llamar a dar información del
cómo se adelantaba el proceso contractual.”

Angélica Barrera: “Y como más adelante le dice el Intendente Pulecio, tampoco podía
decirle por cuánto pasar la cotización.”

[Corre la grabación]
Intendente Luis Ernesto Pulecio Díaz: “Yo no le puedo decir qué valor, porque yo no sé cuánto vale eso. Ósea, él es el que
tiene que saber hasta cuanto se ha podido bajar. Yo le dije: tiene que ofrecer el menor valor de cada elemento.”

Angélica Barrera: “Sin embargo, a pesar de que de una y otra manera le trataban de
explicar que su recomendado no cumplió con los requisitos, el Coronel Estupiñán,

25
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Comandante de la Policía de Casanare, tuvo la osadía de pedir, después de llevar


adelantado el proceso de selección por menor cuantía, que si el precio con el que ya
había participado su conocido se podía bajar.”

Periodista no identificado: “Situación a la que se negaron la Mayor Blanca Oliva


Franco León -Jefe Administrativa-, el Subintendente Luis Felipe Rey -abogado- y el
intendente Luis Pulecio, quienes responderían finalmente en caso tal de encontrar
alguna irregularidad.”

[Corre la grabación]

Mayor Blanca Oliva Castro León: “Pero lo que yo quiero que mi Coronel mismo me entienda es que nosotros no podemos
manejar (interpelado) eso no se puede manejar.

Habla el Coronel Estupiñán pero el audio no es claro.

Intendente Luis Ernesto Pulecio Díaz: “Uno tiene que abrir los sobres, contar los folios y decirles, por ejemplo, Metálicas tal,
sobre por tanto valor.” En este punto, habla el Coronel Estupiñán pero el audio no es claro. Vuelve el Intendente Luis Pulecio:
Ósea, podrías hacer eso, pero la verdad es que … (se corta el audio).

Angélica Barrera: “Después de todo, el contrato no fue adjudicado al recomendado


del Coronel a pesar de su insistencia. Pero dos días después de la conversación, el
Intendente Luis Pulecio, quien encabeza el proceso de la contratación, recibió una
notificación de traslado a otro municipio, sin justa causa.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Ocho de la mañana catorce minutos. Esta es la


primera parte de la historia. Pero Angélica fue y buscó al Coronel que está siendo
señalado con estas grabaciones. Además que pues queda en evidencia que
efectivamente estaba tratando de direccionar el contrato, y muy bravo porque parece
que su cliente, o el cliente que tenía, que estaba pendiente de participar entendió mal,
algo sucedió, no sabemos. Ocho quince. ¿Qué le dijo Angélica Barrera al Coronel?

Angélica Barrera: “Luego las grabaciones que se dieron a conocer en La FM, en las
cuales se evidencia cómo el Coronel Jorge Hilario Estupiñán Carvajal, Comandante de
la Policía de Casanare, trató de influir para que un contrato que proveía de
colchonetas, almohadas y catres quedara en manos de un recomendado suyo.
Contactamos al Intendente Luis Ernesto Pulecio Díaz, quien interpuso la denuncia
ante la Fiscalía y la Procuraduría General de la Nación.

Intendente Luis Ernesto Pulecio Díaz: “Deja a uno mucho qué pensar, porque cuál es el interés de él en un contrato con una
persona particular que pues no es del Casanare, era de Bogotá. Cuando empezó ahí a tratar con palabras soeces con
maltratos verbales, que él había traído a un amigo que había cotizado y que el amigo había perdido porque nosotros lo
habíamos asesorado mal.

Angélica Barrera: “El señalamiento es claro. Este oficial estaría tratando de


direccionar un contrato para beneficiar a un tercero. La FM habló con el Coronel
Estupiñán y esto nos respondió al preguntarle por el señor José Suavita, el supuesto
conocido, quien se postuló a la convocatoria de contratación.

[Corre la grabación]

Coronel Estupiñán: “¿José Suavita? No lo conozco.”

Periodista Angélica Barrera: “Un señor que forma parte de la Empresa Metálicas S.R.”

Coronel Jorge Hilario Estupiñán: “No, no sé. Digamos, no recuerdo a ese señor.”

Angélica Barrera: “Quizás la memoria falla porque la conversación sucedió hace más
de un año. Le dimos algunas pistas al Coronel para ver si recordaba algo del tema. El
enojo, el llamado de atención a sus subalternos con palabras soeces porque no le
dieron el contrato al quien él llamaba su conocido, y algo recordó.”

[Corre la grabación]

26
Radicación: 11001310304520170022902

Coronel Jorge Hilario Estupiñán: “Lo que pasa es que con el departamento uno de los propósitos-compromisos era un cambio
de los proveedores pero no para favorecer de pronto al Coronel Estupiñán, sino de proveedores que dieran buenos precios, y
que las calidades de los productos y del servicio fueran de los mejores. Y era lo que buscaba el comando del Departamento,
y lo que ha buscado.”

Voz de la periodista Angélica Barrera: “Lo que quiere decir que sí pretendía cambiar de proveedores tal como lo manifestó el
Intendente que se atrevió a denunciar. El mismo que indicó que el Coronel les propuso cambiar las condiciones para quitarle
el contrato a quien ya se le había adjudicado.

[Corre la grabación]

Intendente Luis Ernesto Pulecio Díaz: “Que si esa oferta no se le puede bajar esos precios, ósea, proponiéndonos como hacer
algo ilegal. Cambiarle los precios al amigo para dejarlo de primeras y así se pudiera ganar el contrato.”

Angélica Barrera: “Pero según el oficial ni siquiera supo quién se quedó con tal
contrato.”

[Corre la grabación]

Coronel Jorge Hilario Estupiñán: “Yo no sé quién ganó ese contrato. Pero se hizo de acuerdo con todos los parámetros legales
que establece la parte contractual.”

Angélica Barrera: “Versión que desmiente el denunciante.”

[Corre la grabación]

Intendente Luis Ernesto Pulecio Díaz: “Comenzó a decir que esa era una persona, no un contratista, que entregaba productos
de mala calidad. Comenzó a entorpecer el procedimiento, para que se pidieran unas muestras de los catres, de las
colchonetas, cuando eso nunca se puso dentro de la invitación, que esos son requisitos que uno no se puede inventar así
porque sí. De todos modos, yo el lunes se lo pedí al señor que se ganó el contrato, al que mi Coronel no le quería dar el
contrato, y el señor llevó los elementos y le mandé hacer un estudio de seguridad por parte de la SIPOL, cuando eso a
ningún contratista se le hace. Un contrato de compraventa solamente es entregar a la Policía los elementos y ya.”

Angélica Barrera: “Este testimonio del intendente es respaldado por la grabación que
nos hizo llegar y que suministró a los entes de control e investigación. Cuando le
recordamos al Coronel sobre estas conversaciones, dijo:”

[Corre la grabación]

Coronel Jorge Hilario Estupiñán: “Si acaso existe ese audio es por la transparencia y por bienestar de la institución.”

Angélica Barrera: “Pero usted que me habla de la transparencia debe ser consciente
que un oficial no puede involucrarse en un tema contractual. Eso implica que no
puede llamar a nadie, no puede recomendar a nadie y mucho menos reclamarle a sus
uniformados porqué razón no le dieron el contrato a un conocido.

Coronel Jorge Hilario Estupiñán: “Pueden revisar si el supuesto amigo mío tiene la contratación o ha contratado con la
Policía o el Departamento.”

Angélica Barrera: “No, usted sabe que igual el punto no es si logró contratar o no, sino
si usted lo recomendó.”

Coronel Jorge Hilario Estupiñán: “No he recomendado a nadie señora. La fiscalía o la contraloría tienen que investigar, usted
no. (Se cuelga la llamada)

Angélica Barrera: “Como el Coronel de una manera no muy cortés decidió ponerle fin
a la llamada, nos comunicamos con altos mandos de la Policía Nacional, y una fuente
confiable nos informó que del Coronel Estupiñán se han recibido varias quejas por
diferentes motivos. Algunas de ellas anónimas que están siendo investigadas. Sin
embargo, señaló que aún no es claro si las quejas son el resultado de la
inconformidad de una rotación de personal o realmente tienen que ver con
irregularidades cometidas por el comandante de la Policía de Casanare.”

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Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “El Comandante de la Policía de Casanare se llama


Coronel Jorge Hilario Estupiñán. Señores, ¿qué les pareció, digo yo, el interés del
Coronel en torno, y sobre todo el enojo, en torno a esta contratación? Natalia.

Natalia Springer: “Pues lo vimos muy enojado. Además no pudo contestar y cuando
se le confrontó con lo que se conocía, pues…

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Se puso bravo.”

Natalia Springer: “Se notó muchísimo. Cómo le parece.”

Jairo Lozano: “No, lo claro de todo esto Vicky. Lo que dicen incluso algunos abogados
penalistas, es que debe investigarse un interés indebido en la celebración de
contratos. Que es muy evidente que haya sucedido eso. Por lo tanto, eso amerita por
lo menos una investigación disciplinaria y penal para establecer exactamente cuáles
fueron las condiciones del contrato y la participación que tuvo este oficial. Pues con
estas pruebas y estas evidencias, nos dicen que es evidente un interés indebido en la
celebración de contratos Jaime.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Yo lo que no sé Jaime Arrubla es, un comandante de
Departamento que está haciendo unas licitaciones y demás, ¿puede hacer este tipo
de, digamos, de recomendaciones y demás.”

Jaime Arrubla Paucar: “Mire, lo que escucha uno que él da como explicación, que era
que querían cambiar proveedores para favorecer a la institución pues vaya y venga.
Eso no es tan simple porque uno no cambia de proveedores si están cumpliendo. Pero
ya lo que uno oye en la conversación allá con los subalternos, lo que se quería era
manipular el proceso de escogencia del proveedor.

Jairo Lozano: “Direccionar. Es que es muy evidente.”


Jaime Arrubla Paucar: “Direccionar para que llegara con los precios más bajos. ¡Eso
es delito! ¡Eso es un delito!”

Jairo Lozano: “Eso es interferir.”

Jaime Arrubla Paucar: “Y, eso es interferir. Quién sabe qué interés tenía. Habrá que
ver qué delito se tipifica, pero eso…”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Pero es como bravito, ¿no?”

Jaime Arrubla Paucar: “amerita una investigación.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Pero es como bravito, bravito. Porque se puso bravo
con sus subalternos y aquí también se puso bravo con Angélica Barrera, la periodista
que estaba investigando.”

Jaime Arrubla Paucar: “Es que cuando no hay razones, viene la furia.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “mmm Natalia sí.”

Natalia Springer: “Pues se convirtió además en la manera como nos contestan


siempre, ¿no? Cada uno cuando no quiere responder, se enoja para que no le
pregunten. Preguntémosle mejor a la Comandancia de la Policía, porque ellos han sido
muy claros en que este tipo de cosas se presentan y este desafortunadamente no es
un caso aislado tampoco. Lo hemos visto a lo largo de distintos procesos de
contratación. Pero también el Comandante de la Policía sí ha sido muy claro en que
tramitarán este tipo de casos con transparencia e informarán a tiempo a la
ciudadanía sobre los hallazgos encontrados, etc. Entonces habrá que preguntarle este
caso en particular.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “No, y que no importa sinceramente Juan Mario que el
contrato no se lo hayan dado al amigo. Es que la evidencia es la grabación donde
precisamente se puso furioso porque no se lo podía ganar el amigo.”

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Juan Mario Laserna: “Sí no, yo creo que el Coronel está metido en un lío grande, y es
muy infortunado porque ya hace unos meses acuérdense que había habido unos
escándalos en el Ejército con temas de contratación. Entonces, este ha sido un tema
que infortunadamente ha sido recurrente en la Fuerza Pública recientemente, y que sí
es de la mayor gravedad y que seguramente el Coronel, si se le prueba algo, termina
destituido muy pronto.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Pero no creo que haya que probarle nada.”

Juan Mario Laserna: “Ya está”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “probada la grabación.”

Juan Mario Laserna: “Sí pero se tiene que…”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Por lo menos lo tienen que sacar de ese cargo hoy
mismo.”

Juan Mario Laserna: “Sí, y tienen que tomar la acción judicial.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Exactamente. Y que empiece una investigación


judicial también. Recuerde que lo mismo pasó con el subcomandante de la Policía en
Bogotá, que aquí presentamos la grabación y pues el señor terminó saliendo de la
Policía Nacional. Lo sacaron mientras responde por toda la cosa disciplinaria y penal
si hubiere lugar. En este caso también el Comandante del Casanare pues tiene que
responder. Estamos hablando con Coronel Jorge Hilario Estupiñán, muy bravito él.
Ocho y 23. Repasemos algunas de las grabaciones en poder de La FM.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Cómo les parece, hay más”.

[sin audio]

Minuto 4:26:02:

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Ocho de la mañana, veinticinco minutos. Muy


valiente la actitud de los policías. Mire qué lección. Desde la parte de abajo de la
pirámide de la Policía, combatiendo la corrupción. Pues admirable. Y que haya todas
las denuncias que tenga que haber y aquí en La FM estamos dispuestos a trabajar
todas las denuncias que nos manden porque eso sí es ayudar a limpiar la institución,
Nathalia.”

Natalia Springer : “Eso es lo correcto y pues por supuesto, agradecerle por haber
tenido el valor civil de cumplir con esa obligación que tenemos todos los ciudadanos
de denunciar cuando los recursos que son públicos están siendo mal manejados por
quienes deberían además defenderlos y defender, su buen uso. Felicitaciones a quien
hace esta denuncia. Y por supuesto, llamar a todos los que saben que cosas así están
sucediendo para que también denuncien.

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Son las ocho de la mañana veinticinco minutos. Esta
es La FM donde sí publicamos su denuncia.”

[se transmiten otras noticias]

Minuto 4:53:28:

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Ocho de la mañana cincuenta y dos. Para que no se
nos olvide que está pendiente la posición de la Policía y de la Inspección con quien ya
nos hemos comunicado y nos han dicho que apenas oigamos las grabaciones
entonces vamos a pronunciarnos.

Jairo Lozano: “Del caso del Casanare.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Sí, del caso de Casanare. El Coronel Jorge Hilario
Estupiñán, quien tiene una denuncia por querer direccionar claramente un contrato,

29
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un contrato de más de cuarenta millones de pesos en colchonetas, almohadas, yo no


sé. Escuchemos un poco de las grabaciones para que no se nos olvide.”

[Corre la grabación]

Coronel Jorge Hilario Estupiñán: “Yo le dije a un señor que cotizara ahí a unos precios, ustedes le dijeron que no, que esos
precios no, que unos precios más altos. El señor se confió de esos precios más altos cotizó, el hombre tiene un fabrica que lo
conozco con productos de calidad .... no quiero tener problemas con él, porque ya me cansé de ver tanta huevonada suya.”

́
Intendente Luis Ernesto Pulecio Díaz: “No mi Coronel, de pronto el señor se equivocó . La cotización era para hacer el estudio
y yo vine y le mostré a mi Coronel la cotización, y la invitación era otra que el señor tenía que bajar. Yo no le puedo decir
qué valor, porque yo no sé cuánto vale eso. Ósea, él es el que tiene que saber hasta cuanto se ha podido bajar. Yo le dije:
tiene que ofrecer el menor valor de cada elemento.”

Mayor Blanca Oliva Castro León: “Pero lo que yo quiero que mi Coronel mismo me entienda es que nosotros no podemos
manejar (interpelado) eso no se puede manejar.

En este punto, habla el Coronel Estupiñán pero el audio no es claro.

Intendente Luis Ernesto Pulecio Díaz: “Uno tiene que abrir los sobres, contar los folios y decirles, por ejemplo, Metálicas tal,
sobre por tanto valor.” En este punto, habla el Coronel Estupiñán pero el audio no es claro. Vuelve el Intendente Luis Pulecio:
Ósea, podrías hacer eso, pero la verdad es que … (se corta el audio).

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Ocho y cincuenta y cuatro minutos. Coronel Jorge
Hilario Estupiñán, Comandante de la Policía del Casanare. Ahí volvimos y les
pusimos las grabaciones a los miembros de la Inspección de la Policía. ¿No las habían
oído? Ahí se las pusimos. Ocho de la mañana y cincuenta y cuatro. Y ya mismo
vamos a pegar toda la grabación en nuestra página. Ahí la vamos a colgar. Para que
no quede duda, lo único que hay que hacer General ahí en la Inspección es
[Link], y ahí encuentra las grabaciones para que investiguen. Ocho
cincuenta y cuatro. Además que ya están en la Procuraduría y en la Fiscalía. No es
realmente nada nuevo.”

[se transmiten otras noticias]

Minuto 5:24:58

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Nueve veinticuatro minutos. Saludamos al Inspector


de la Policía, al General Yesid Vásquez. General Buenos días.”

General Yesid Vásquez: “Vicky, Buenos días.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Gracias por acompañarnos. Nos reportan que ya la
Inspección tiene abierto una investigación contra el coronel Jorge Hilario Estupiñán,
nuevo Comandante de Casanare.”

General Yesid Vásquez: “Eh, sí Vicky. El primero de abril con el número de inspección
general 164 del 2014 se apertura una la investigación a una queja que se acerca
aquí́ el señor intendente Luis Ernesto Pulecio Díaz, se le escucha inicialmente, ya se
le escuchó en ampliación, él ha hecho llegar unas pruebas.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “¿Le hizo llegar las grabaciones?”

General Yesid Vásquez: “Sí están las grabaciones anexadas al expediente y la


cuantía de este contrato por cuarenta y seis millones de pesos y ya se inició́ la
investigación como le dije desde el primero de abril.”
Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “¡Ah bueno! Entonces ya usted las oyó́.”

General Yesid Vásquez: “No yo no las he escuchado Vicky porque no soy el


investigador en este momento y el funcionario que las tiene las está́ analizando que
es la misión que ellos cumplen. Yo tengo la primera instancia del caso, pero ya
cuando se adelanten algunas evidencias con el expediente.”

30
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Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Ya le entiendo. Es decir, no necesitan que


mandemos las grabaciones a la Policía las que hemos presentado esta mañana
porque usted las tiene desde el primero de abril en la inspección.”

General Yesid Vásquez: “Sí, las hizo llegar después de una segunda ampliación que
se le hizo al intendente Luis Ernesto Pulecio Díaz.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Por eso. ¿Pero ya las tienen, ya las tiene allá?”

General Yesid Vásquez: “En el expediente sí señora.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Ah ya le entiendo. Mire General, la verdad es que
una investigación que empieza el 1o de abril y hoy ya estamos a 14 de mayo. ¿No ha
arrojado ningún resultado cuando las grabaciones son contundentes?”

Yesid Vásquez: “Vicky lo que pasa es que en toda investigación hay que dar espacio
para que estas personas, por ejemplo, el Intendente Pulecio está dando unos testigos
que son también uniformados, los estamos llamando, los estamos escuchando
posteriormente se le corre el pliego de cargos al señor Coronel Estupiñán, él entrará a
defenderse. Hay que dar el tiempo para que estas investigaciones cursen con todos
los parámetros legales que se tienen que dar para evitar precisamente de pronto que
vayan haber situaciones anormales dentro de la investigación y que de alguna de las
dos partes quede insatisfecha con las decisiones que se vayan a tomar.”

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Bueno, pensaría uno que mínimamente lo tendrían
que relevar del cargo es que oiga esto General Yesid, sinceramente oiga esto: [Se
corre nuevamente la grabación]

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Estos son apenas algunos apartes General. ¿No le
parece contundente que el señor Coronel Estupiñán está queriendo direccionar la
contratación en su Departamento? Digamos, esto por lo menos mínimamente ya lo
han debido suspender de ese cargo.”

General Yesid Vásquez: “Bueno Vicky, yo con respecto a la grabación, primero que no
la escucho muy bien, sinceramente le digo y no podría hacer ninguna calificación
porque puedo viciar la investigación lo que le puedo manifestar yo. Deje el transcurso
de la investigación, que aquí se han tomado unas decisiones drásticas. Hoy la
Inspección General tiene esa posibilidad de investigar y tendrán que dar resultados
para bien o para mal del Coronel, y tendrán que tomarse decisiones si él es el
responsable, pero yo no podría en estos momentos por este medio decir qué decisión
se va a tomar o por qué no se han tomado algunas decisiones.

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “General, pues le agradecemos en todo caso, pero la
grabación es contundente y ya lleva en manos de la Policía un mes. Debería haber ya
alguna decisión mínimamente de tener a este señor separado del cargo para que no
haga más contratación, porque evidentemente está queriendo direccionar la
contratación en ese departamento y eso es corrupción. Eso no tiene vuelta de hoja. Mil
gracias General.”

General Yesid Vásquez: General Yesid Vásquez: “Bueno, ok, listo. Muchas gracias.”

[Se termina la llamada y sigue el programa]

Victoria Eugenia Dávila Hoyos: “Nueve y veintinueve. ¿Necesitan ustedes una prueba
más contundente? Si haber, el 1 de abril se abre la investigación, el señor intendente
fue hasta la Policía, puso las denuncias, radicó las grabaciones. Ósea, ellos tienen las
grabaciones, tienen todo. ¿Qué más quieren? Yo entiendo que se necesite un trámite.
Perfecto, y todo el mundo tiene derecho a defenderse. Pero están llamando a los
testigos y ni siquiera han llamado al Coronel por lo que le escuché al General, y sigue
en el cargo el Coronel Estupiñán en Casanare.

Jairo Lozano: “Cuarenta y cuatro días ha pasado desde que se inició la investigación.
Ya es hora de que esa investigación haya arrojado algún resultado. Y usted tiene
toda la razón. Al menos apártenlo del cargo mientras investigan, y mientras sacan
una conclusión o toman una decisión.”

31
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Alexander Pinilla: “Y yo si quisiera saber qué blindaje jurídico puede tener esta
persona que hace la denuncia. ¿Si puede tener el acompañamiento de abogados
expertos en el tema que lo acompañen y que no vaya a tener, pues, después otras
medidas en contra de las decisiones tan valientes que él tomó? ¿Hasta dónde tendrá
él la oportunidad de seguir exponiendo su caso sin que vayan a tomar medidas como
los traslados u otras cosas? Sino darle un apoyo institucional ya que este hombre
tuvo la valentía de denunciar estos hechos. Además, que tiene pruebas y evidencias.
Allá él tendrá cómo denunciárselo a la Dirección de la Policía, pero por lo menos Jaime
sí tener un blindaje para que esta persona pueda actuar libremente y que vaya a
tener algún tipo de presión.”

Jaime Arrubla Paucar: “Sí, eso es importante observar que lo que se hace al interior
de la Policía es un procedimiento interno que toca a lo que tiene que ver con la
institución. Un disciplinario. Pero aquí la clave es que la Fiscalía tome cartas en el
asunto y sea la que investigue el delito y tome las medidas precautelativas que la ley
permite para esta clase de delitos.” 26

[Se termina la emisión de la noticia y continua el programa]

De lo reseñado se evidencia que lo comunicado se enmarca


en un discurso especialmente protegido, pues involucra las
actuaciones de un funcionario público en el ejercicio de las
gestiones propias de su cargo, como lo era un proceso de
contratación para adquirir bienes que se necesitaban para el
Departamento de Policía del Casanare. En esta medida, opera una
protección especial a favor de la libertad de expresión y el derecho
de los periodistas para publicar dicha información, siempre que se
acredite el cumplimiento de las cargas razonables de veracidad e
imparcialidad, y se descarte la real malicia respecto de las
opiniones emitidas.

Así entonces, para apreciar tales aspectos, se distinguirán


entre las manifestaciones que son opinión de las que son ejercicio
de la libertad de información con miras de aplicar a cada una los
parámetros que corresponden.

Veracidad e imparcialidad en la información


comunicada. La noticia tiene su fuente en una queja interpuesta
por el intendente Luis Ernesto Pulecio Díaz, vinculado a la
Institución de la Policía Nacional, quien allegó al medio de

26 01Cuaderno1. CdFolio342- NOT LA FM 14 MAYO 2014.

32
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comunicación el audio que registró una conversación en la que


participó el demandante y en la que se discute el presunto intento
de direccionar una contratación.

Conocido el mencionado archivo, la reportera Angélica


Barrera, periodista que integraba el equipo de la mesa de trabajo
de la FM, por orden de Victoria Eugenia Dávila Hoyos27, el día 6
de mayo de 2014 contactó telefónicamente al directamente
involucrado, coronel Estupiñán Carvajal y le efectuó una
entrevista con el ánimo de validar el contenido de la grabación y
tener su versión de los hechos; sin embargo, como lo anotó la
señora Barrera y así se evidencia en la grabación, el entrevistado
no desmintió que hubiera participado en los audios que se le
mencionaron, por el contrario manifestó: “Coronel Jorge Hilario
Estupiñán. Lo que pasa es que con el departamento uno de los
propósitos-compromisos era un cambio de los proveedores, pero no para
favorecer de pronto al Coronel Estupiñán, sino de proveedores que dieran
buenos precios, y que las calidades de los productos y del servicio fueran
de los mejores. Y era lo que buscaba el comando del Departamento, y lo
que ha buscado.” (…) “Coronel Jorge Hilario Estupiñán. Si acaso existe
ese audio es por la transparencia y por bienestar de la institución.” Y
finalmente se enojó por las interpelaciones efectuadas y colgó de
manera intempestiva la llamada sin dar mayores explicaciones:
Periodista Angélica Barrera: “No, usted sabe que igual el punto no es si
logró contratar o no, sino si usted lo recomendó.” Coronel Jorge Hilario
Estupiñán: “No he recomendado a nadie señora. La fiscalía o la
contraloría tienen que investigar, usted no. (Se cuelga la llamada).

Se precisa que Angélica Barrera en su testimonio manifestó


que, intentaron establecer nuevamente la comunicación con el
involucrado pero no fue posible. Además, posteriormente, el día de
la emisión de la noticia se quiso contar una vez más con la versión

27Así lo declararon la señoras Dávila y Barrera en audiencia. Ver 01Cuaderno1. CdFolio391-


2017-229AUD. CdFolio625- Parte (1) FOLIO 526.

33
Radicación: 11001310304520170022902

del implicado pero no contestó las múltiples llamadas que


efectuaron, y, en esta medida, publicaron las partes de las
entrevistas que se incluyeron en la nota periodística, sin que se
hubiera faltado a la verdad o distorsionado la realidad. Además,
afirmó que tenían conocimiento que para el momento en el que se
remitió la grabación al medio de comunicación, ya se había
interpuesto denuncia por el Intendente Pulecio Díaz, aseveración
esta que se acredita con lo indicado en la publicación de la nota en
la que se dejó consignado.

Aunado a lo anterior, en la misma emisión se evidencia que


también se consultó directamente al denunciante Ernesto Pulecio
Díaz, cuyas manifestaciones fueron reproducidas por partes, al
igual que las del involucrado, para sustentar los hechos sobre los
que se comunicaban y servían de sustento a las afirmaciones de la
periodista Barrera.

Igualmente, en emisión del programa radial, contactaron


telefónicamente al general Yesid Vásquez para indagar sobre la
investigación que se adelantaba en contra del demandante por
parte de la Institución, quien manifestó que en efecto, desde el
primero de abril con el radicado de inspección general 164 del
2014, estaba en trámite en atención a la queja interpuesta por el
mencionado intendente quien había allegado las grabaciones en
discusión. Fuente esta que respaldaba la información emitida.

A lo expuesto debe agregarse que, desde el inicio de la


transmisión de la noticia, se dejó claro que era una denuncia de
un posible caso de corrupción que se encontraba en investigación.
Además, cada exposición de los hechos relatados fue sustentado
en los apartes de la grabación que allegó el denunciante, y de las
grabaciones de las entrevistas telefónicas que se hicieron a Jorge
Hilario Estupiñán Carvajal y Luis Ernesto Pulecio Díaz para
validar lo allí contenido y conocer sus versiones, de las cuales

34
Radicación: 11001310304520170022902

concluyeron los comunicadores que el señalamiento de que el


coronel estaría tratando de direccionar un contrato era claro.

Luego, se tiene que las deducciones extraídas están


fundadas en la información allí presentada, las cuales se
robustecen ante el ejercicio de un discurso especialmente
protegido en el que los periodistas promueven el debate y el
control sobre lo público.

Veracidad. La Sala advierte que no le asiste la razón al


apelante cuando alega que la noticia no fue cierta y encuadró al
señor Estupiñán en una conducta delictiva; pues, por el contrario,
se cumplió con el presupuesto de veracidad, toda vez que los
periodistas actuaron diligentemente para constatar y contrastar
las fuentes, y sin ánimo de presentar hechos falsos como si fueran
verdaderos. Adviértase que el equipo de la FM hizo lo
razonablemente necesario para corroborar el elemento fáctico de
la denuncia que previamente se había presentado por el
Intendente Luis Ernesto Pulecio Díaz ante la Inspección General
de la Policía Nacional. Se tiene así, que se agotaron las
averiguaciones que eran posibles ante una acusación en la que
no había culminado el proceso de investigación disciplinaria; por
ende, se tomaron las versiones del involucrado, del quejoso y de
la autoridad que adelantaba la causa sancionatoria.

Se destaca tal como lo dispuso la Corte Constitucional, que


no es posible exigir a la investigación periodística el mismo
estándar aplicable a un trámite disciplinario o penal, menos,
cuando se trata de denuncias por presuntos actos de
corrupción, pues se está en el escenario de los discursos
especialmente protegidos en los que la libertad de expresión
prevalece. Además, el hecho de que en los procesos disciplinario
y penal adelantados con posterioridad, se hubiese declarado que

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Estupiñán Carvajal no era culpable, y que tales grabaciones


debían ser entendidas en un contexto particular sobre las
motivaciones que tenía para expresarse de dicho modo, no
afecta la legitimación de los comunicadores para emitir la noticia
y manifestar sus opiniones.

En efecto, obsérvese que en los aludidos trámites los


juzgadores al valorar la grabación que es objeto de
cuestionamiento, expusieron que el interés que emergía de las
manifestaciones del inculpado era proteger el patrimonio
público, obtener los suministros en los tiempos requeridos y de
buena calidad, y fue este uno de los argumentos por los que
resultó absuelto.28 No obstante, se anota que en tales procesos
quedó establecido la veracidad de la mencionada cinta, pues en
el disciplinario se declaró su legalidad y autenticidad, en tanto,
el investigado en versión libre aceptó explícitamente que era su
voz. Y en la causa penal, si bien, se estableció con el informe
pericial que la calidad del audio aportado por el Intendente Luis
Ernesto Pulecio Díaz no era apto para cotejo, es de anotar que el
laboratorio no indicó si el archivo había sido editado o
modificado, además que el juez precisó que tenía en cuenta la
“legalidad” del elemento material (01) D-R marca Princo con
número de serie P423250513140421, el cual contenía la
grabación de los hechos investigados.

En los anteriores términos, se advierte que no es genuino


lo aseverado por el recurrente, según el cual, en la investigación
disciplinaria se acreditó que el CD que se presentó como prueba
“era editado e inaudible”, pues contrario a su dicho, allí se validó
tal prueba. Además, se elucida que en nada afecta, que

28 01Cuaderno1. 01Cuaderno1PrincipalDigital. 01Cuaderno1PrincipalDigitalPDF. Folios 57-


80: Auto de 11 de noviembre de 2014, proferido en el disciplinario INGS-2014-65, por el
Director General de la Policía Nacional. Folios 83-106: Auto del 28 de enero de 2015, emitido
por el Juzgado 152 de Instrucción Penal Militar, en la investigación preliminar No. 849 por
los delitos de indebido interés en la celebración de contratos abuso de autoridad.

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aproximadamente 1 año después de la denuncia, el señor


Pulecio Díaz se hubiera retirado del servicio por disminución de
la capacidad psicofísica, tal como lo informó la Dirección de
Talento Humano de la Policía Nacional29, pues, ello en modo
alguno, desvirtúa la grabación que respaldó la noticia así como
las entrevistas que se efectuaron para contextualizar la misma.

En hilo de lo expuesto, se concluye que no se aceptan las


afirmaciones del recurrente según las cuales la noticia no fue
cierta, pues se demostró la veracidad de la grabación, la cual fue
verificada por el denunciante y no fue desmentida.

De otra parte, se advierte que no quedó probado la


intención directa maliciosa de perjudicar los derechos al honor,
intimidad y buen nombre del señor Estupiñán Carvajal y de su
familia; aspecto que no puede presumirse tal como lo pretende el
apelante, pues ello atenta contra la libertad de expresión y
promueve la censura. Destáquese que la información que se
transmitió correspondió a lo registrado en la aludida grabación
de la que fue establecida su veracidad, la cual no se pierde con
las interpretaciones que efectuaron posteriormente los falladores
en los indicados procesos. Y, además, lo comunicado
correspondió a las manifestaciones del demandante en el
cumplimiento de su gestión contractual sin que se abordaron
asuntos correspondientes a su intimidad personal y familiar.

En esta medida se sintetiza que, en el asunto en estudio


quedó demostrado que: “(i) se realizó un esfuerzo por constatar y
contrastar las fuentes consultadas; (ii) se actuó sin un ánimo
expreso de presentar como ciertos, hechos falsos y (iii) se obró sin
la intención directa y maliciosa de perjudicar el derecho al honor,
a la intimidad y al buen nombre de otras personas’.

29 01Cuaderno1. 01Cuaderno1PrincipalDigital. 01Cuaderno1PrincipalDigitalPDF. Folio 599.

37
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Imparcialidad. Como quedó anotado, en la comunicación


de la noticia el día 14 de mayo de 2014 no se publicaron datos
incompletos o parciales de lo averiguado en las pesquisas
periodística. En efecto, se consultó directamente al quejoso y al
involucrado, de cuyas entrevistas se informaron apartes.
Respecto de este último, incluso, se transmitió el dicho en el que
expuso que sus actuaciones siempre fueron con el objetivo de
obtener los mejores proveedores: Coronel Jorge Hilario Estupiñán
“Lo que pasa es que con el departamento uno de los propósitos-
compromisos era un cambio de los proveedores pero no para favorecer
de pronto al Coronel Estupiñán, sino de proveedores que dieran buenos
precios, y que las calidades de los productos y del servicio fueran de
los mejores. Y era lo que buscaba el comando del Departamento, y lo
que ha buscado.” Argumento que se itera, posteriormente fue
aceptado por los juzgadores de los procesos disciplinario y penal
para ser absuelto de toda culpa.

Se tiene entonces que al señor Jorge Hilario Estupiñán, se


le otorgó la oportunidad de explicar la situación en la que se
efectuó la grabación y rendir su versión; sin embargo, como se
evidenció, no lo hizo y decidió interrumpir la entrevista bajo la
evasiva que esa investigación no debía ser adelantada por los
periodistas sino por las entidades competentes.

Además, con el fin de verificar la facticidad de la denuncia,


se contactó en emisión del programa al Inspector General de la
Policía, Yesid Vásquez quien explicó que se encontraba en trámite
la investigación y expuso el conducto regular del asunto.

En consecuencia, se da por acreditado la imparcialidad,


pues el denunciado contó con la oportunidad de defenderse de las
acusaciones y las conoció, sus manifestaciones fueron publicadas

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en la misma emisión que se dio la noticia, en la que además, se


expusieron las entrevistas de varias fuentes consultadas.

Real malicia en las opiniones proferidas. Como se indicó,


en la emisión noticiosa se mezclaron manifestaciones que
corresponden a la información con opiniones propias de los
periodistas. Sobre ese asunto, el reclamante aduce que la juez se
equivocó al decir que no existió en los demandados la intención de
perjudicar al coronel, cuando la periodista Dávila en la llamada
que efectuó al Inspector General, le reprochó el por qué no habían
suspendido al señor Estupiñán, escena que se traduce en una
presión para su retiro.

Sobre las aseveraciones reprochadas a la señora Victoria


Eugenia Dávila Hoyos, además de las indicadas, en la misma
emisión se encuentran las siguientes, todas referidas a la
suspensión del cargo del investigados por los hechos denunciados:

“Por lo menos lo tienen que sacar de ese cargo hoy mismo.”

“Exactamente. Y que empiece una investigación judicial también.


Recuerde que lo mismo pasó con el subcomandante de la Policía
en Bogotá, que aquí presentamos la grabación y pues el señor
terminó saliendo de la Policía Nacional. Lo sacaron mientras
responde por toda la cosa disciplinaria y penal si hubiere lugar.
En este caso también el Comandante del Casanare pues tiene que
responder. Estamos hablando con Coronel Jorge Hilario
Estupiñán, muy bravito él. Ocho y 23. Repasemos algunas de las
grabaciones en poder de La FM.”

“Bueno, pensaría uno que mínimamente lo tendrían que relevar


del cargo es que oiga esto General Yesid, sinceramente oiga esto:
[Se corre nuevamente la grabación]”

“Estos son apenas algunos apartes General. ¿No le parece


contundente que el señor Coronel Estupiñán está queriendo
direccionar la contratación en su Departamento? Digamos, esto por
lo menos mínimamente ya lo han debido suspender de ese cargo.”
“General, pues le agradecemos en todo caso, pero la grabación es
contundente y ya lleva en manos de la Policía un mes. Debería
haber ya alguna decisión mínimamente de tener a este señor
separado del cargo para que no haga más contratación, porque

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evidentemente está queriendo direccionar la contratación en ese


departamento y eso es corrupción. Eso no tiene vuelta de hoja. Mil
gracias General.”

Pues bien, se itera que las premisas fácticas de las que se


formó el sentir de la periodista y su mesa de trabajo, fueron
verificadas razonablemente, tal como quedó demostrado.
Entonces, se advierte que estas aseveraciones no tenían la
finalidad de perjudicar al demandante con consideraciones ladinas
derivadas de falsedades conocidas, sino que hicieron parte del
derecho de comunicar a otros el propio pensamiento construido
de la información constatada; de la cual, para la mencionada,
fue evidente un direccionamiento de la contratación, lo cual
podría traducirse en un hecho de corrupción.

Además, debe recordarse que estas expresiones no


transmiten hechos sino apreciaciones subjetivas sobre aquellos,
por ende, están exentas de los parámetros de veracidad e
imparcialidad, los cuales se exige de las premisas de las que
derivaron tales opiniones. Así, se anota que en los dichos en los
que se aludió a la suspensión del cargo del implicado, resultan
válidos, pue fue una conjetura que se dedujo de lo averiguado y,
que, generalmente, suele presentarse en situaciones similares,
pues ante posibles casos de corrupción usualmente, de manera
preventiva se separa a los involucrados de sus funciones.

A la par, se destaca que tales afirmaciones fueron


debidamente atendidas por el Inspector entrevistado quien en el
mismo espacio y tiempo, elucidó que ello no era procedente pues
debía agotarse, en el asunto en concreto, el trámite
correspondiente. Igualmente, nótese que la periodista con sus
dichos no promovió discursos de odio que incitaran a la violencia,
o a conductas de hostigamiento, ciberacoso o linchamiento.

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En consecuencia, no se encuentra acreditado el estándar de


la real malicia,30 esto es, que: i) los hechos sobre los que se
fundamentó eran falsos; ii) se actuó con pleno conocimiento de
la falsedad y con la intención de ocasionar un daño que el
afectado no tenía la obligación de soportar. Sobre este último
presupuesto, debe subrayarse que las opiniones emitidas en el
marco de un discurso protegido tienen mayor garantía dado el
interés general que involucra, y en estos casos, los servidores
están sometidos a un escrutinio público mayor.

En consideración de lo explicado respecto a la veracidad,


imparcialidad y el estándar de real malacia, se concluye que no
está probado el elemento de la culpa dentro de la presente causa.
De este modo, se precisa ello es suficiente para confirmar la
sentencia recurrida; sin embargo, dada la importancia del asunto
y las consideraciones de la apelación, se continua con el estudio
de las inconformidades aducidas en cuanto al daño y nexo causal.

Daño. El recurrente sustentó la configuración de este


elemento en la divulgación de la noticia que a su juicio resultó
falsa y causó un perjuicio moral a los demandantes dada la
afectación del buen nombre y la honra del señor Estupiñán. Bajo
esta perspectiva, de entrada se anota que no es posible dar por
probado el mismo dada la inexistencia de la falsedad aludida, pues
tal como se expuso, el hecho de que los procesos posteriores
hubieran eximido al investigado, no afecta la autenticidad de lo
comunicado.

30 “Esta doctrina de la real malicia se derivó de un caso proferido por la Corte Suprema de
Justicia (The New York Times Vs. Sullivan) en cuya sentencia se indicó que “las garantías
constitucionales requieren una norma federal que prohíba a un funcionario público ser
indemnizado por razón de una manifestación inexacta y difamatoria referente a su conducta,
como tal a menos que se prueba que fue hecha con real malicia, es decir, con conocimiento de
que eran falsas o con una gran despreocupación de su verdad o falsedad.” Traducción de la
sentencia tomada de la Organización de Estados Americanos (OEA), en:
[Link] Citada en
Sentencia T 454 de 2022 del 22 de diciembre. Mg. P. Jorge Enrique Ibáñez Najar.

41
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De otro lado, y toda vez que se acreditó la veracidad e


imparcialidad de la información, así como la carencia de la real
malicia en las opiniones efectuadas y al tratarse de un asunto
referido al cumplimiento de las funciones de una autoridad del
Estado, opera una protección especial a favor de la libertad de
expresión y el derecho de la prensa para comunicar este tipo de
noticias. Así, debido a la condición de servidor público que
ostentaba el coronel demandante, en aras de proteger el interés
superior de la moralidad administrativa, el patrimonio público, la
democracia y promover el debate y control, estaba en el deber de
tolerar la publicación que se efectuó y cumplió con los
presupuestos aludidos. En estos términos, resulta improcedente el
estudio de los perjuicios morales para su núcleo familiar.

Ahora, a pesar de que el apoderado aclaró que el daño no lo


depreca por el retiro del servicio del señor Estupiñán Carvajal, se
evidencia que objeta las consideraciones que se indicaron en el
acto administrativo que lo desvinculó; por ende, se elucida que
este escenario judicial de naturaleza civil no es el competente para
valorar la conformidad de las causas expuestas en el Decreto 1726
del 11 de septiembre de 2014 “Por el cual se retira del servicio
activo a un oficial de la Policía Nacional”.

Nexo Causal. La misma suerte que el anterior presupuesto


acontece con la causalidad, pues el recurrente pretende, sin
mayores argumentos, derivarlo “de la información periodística dada
en forma irresponsable”, lo cual no quedó acreditado. En
consecuencia, no existe prueba que dé cuenta de este elemento.

Finalmente, concluye la Colegiatura que en este caso, no hay


fundamentos para desestimar la decisión de primera instancia.
Por ende, se confirmará la providencia apelada con la consecuente
imposición de costas para la parte vencida.

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III DECISIÓN

En mérito de lo expuesto, la SALA TERCERA DE


DECISIÓN CIVIL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO
JUDICIAL DE BOGOTÁ, administrando justicia en el nombre de
la República de Colombia y por autoridad de la ley,

RESUELVE

PRIMERO: CONFIRMAR la sentencia proferida el 4 de


agosto de 2020 por el Juzgado Cuarenta y Seis Civil del Circuito
de Bogotá D.C, por los argumentos dados en precedencia.

SEGUNDO. CONDENAR en costas de esta instancia a la


parte apelante. Tásense. La Magistrada Sustanciadora fija como
agencias en derecho la suma de $500.000.

TERCERO. DEVOLVER el expediente a su Despacho de


origen. Oficiar y dejar las constancias que correspondan.

NOTIFÍQUESE y CÚMPLASE,

Firmado Por:

Flor Margoth Gonzalez Florez


Magistrada
Sala Despacho 12 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Jose Alfonso Isaza Davila


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 018 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

43
Martha Isabel Garcia Serrano
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 009 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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Radicación Interna 6162

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ


SALA CIVIL

Bogotá, D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

MAGISTRADO SUSTANCIADOR: RICARDO ACOSTA BUITRAGO

Proceso Impugnación actas de asamblea


Demandante Raúl Castro Ante
Demandado Edificio Buganvilla
Motivo Apelación de auto

ASUNTO.

Se decide el recurso de apelación instaurado por la parte demandada en


contra del auto proferido en audiencia de 19 de agosto de 2022, por el Juzgado
48 Civil del Circuito de la ciudad, mediante el cual negó la prueba testimonial
solicitada.

EL RECURSO.

El apoderado censor alegó que, la jurisprudencia frente a la indicación de los


hechos objeto de prueba no estableció que debía señalarse exactamente el
hecho al cual se refiere, sino solamente una referencia sobre cuáles de ellos
va a declarar el testigo, con lo que no se está coartando ni limitando la
controversia de la prueba. Además, se cumplió con la técnica legislativa
indicada en los artículos 212 y 213 ibidem al haberse indicado el nombre, la
dirección y los motivos sobre los cuales va a deponer, que son “los hechos
que rodean la convocatoria, la decisión escrita” y “la verificación de la
expresión y decisión de los votos -escrutinios”, situación que también está en
debate de acuerdo con la fijación del litigio y que de no decretarse vulneraría
el derecho de contradicción1.

1 Cfr. Carpeta “001CuadernoPrincipal”, archivo “26AudienciaArt372CGP” min: 3:33:54 a 3:35:54


Código Único de Radicación 11001-31-03-048-2020-00265-02
Radicación Interna 6162

El a quo concedió la alzada en el efecto devolutivo. Mediante auto de 22 de


septiembre de 2022 esta Corporación ordenó la devolución al despacho de
origen para que se surtiera el traslado del recurso instaurado a la contraparte.
La parte demandante solicitó que se mantuviera la decisión porque los
testimonios solicitados no son necesarios, conducentes, ni pertinentes para
probar las excepciones propuestas.

Cumplido lo anterior, el asunto se radicó en el Tribunal el 19 de diciembre de


2022.

CONSIDERACIONES

1. El a quo negó la prueba testimonial de los señores Gladys Mahecha, María


Claudia Urrea, Leonardo Soto y Juan Carlos Salazar Salazar porque no
cumple con los requisitos establecidos en el art. 212 del C.G.P., en especial,
el no haberse enunciado concretamente cuáles son los hechos puntuales
sobre los que van a declarar, pues se indicó de manera genérica que se haría
sobre todos los hechos de la demanda. Así mismo, agregó que “la prueba
también resulta inconducente porque… [no] tienen relación con las
excepciones propuestas: ‘buena fe’, ‘nadie puede alegar su propia torpeza o
dolo para obtener una decisión favorable’ y ‘cumplimiento de la ley desde el
punto de vista de su espíritu’… ninguna de las declaraciones podría servir de
base para declararlas probadas, eso aunado a la falta de enunciación
concreta de los hechos que se pretenden probar…”2 .

2. En materia probatoria prima el derecho de las partes a probar los hechos


que le sirven de fundamento a sus pretensiones y excepciones, motivo por el
cual es deber de los jueces adoptar las medidas necesarias para facilitar su
ejercicio, desde la oportunidad para pedir pruebas, pasando por el decreto,
hasta su recaudación; así como “[e]mplear los poderes que [la codificación
procesal] le concede en materia de pruebas, siempre que lo considere
conveniente para verificar los hechos alegados por las partes…” (num. 4 art.
37 C.P.C.). En ese entendido, “las pruebas deben ceñirse al asunto materia

2 Ib. Min: 3:29:57 a 3:33:33

2
Código Único de Radicación 11001-31-03-048-2020-00265-02
Radicación Interna 6162

del proceso y el juez rechazará in limine las legalmente prohibidas o


ineficaces, las que versen sobre hechos notoriamente impertinentes y las
manifiestamente superfluas”, en los términos del artículo 168 del C.G.P.

3. Las disposiciones procesales civiles que regulan el tema de pruebas


prevén como requisitos indispensables para decretar su práctica, la
conducencia, la pertinencia y la utilidad. El primero, permite ver que el medio
probatorio sea idóneo o apto para probar un determinado supuesto de hecho
o que no sea una prueba prohibida, el segundo, que deben versar sobre
hechos que conciernan al debate y, el tercero, el beneficio que su aporte al
proceso trae para formar la convicción del juzgador.

4. El artículo 212 ibidem establece que “cuando se pidan testimonios deberá...


enunciarse concretamente los hechos objeto de la prueba”; para justificar el
cumplimiento de esa carga, el opugnante afirmó, al momento de contestar el
libelo y formular las excepciones donde pidió la prueba testimonial, que las
señoras Gladys Mahecha y María Claudia Urrea podían explicar “los hechos
que rodearon la convocatoria a decisión escrita y que han sido expuestos en
esta contestación de la demanda”. Igualmente, frente a los señores Leonardo
Soto y Juan Carlos Salazar Salazar señaló que declararían acerca de “la
forma y procedimientos seguidos en la verificación de la expresión de la
decisión y de los votos…”3.

5. Por lo tanto se advierte que la parte demandada cumplió con lo expuesto


en la norma en cita, pues con ella pretendía acreditar los supuestos facticos
que sirvieron de sustento a la contestación y las excepciones planteadas, por
lo que solo esa manifestación bastaría para su decreto. Descalificar la
solicitud de la prueba bajo la consideración de no advertir, a primera vista, su
relación con las excepciones nominadas ‘buena fe’, ‘nadie puede alegar su
propia torpeza o dolo para obtener una decisión favorable’ y ‘cumplimiento de
la ley desde el punto de vista de su espíritu”, luce prematura y sesga el
derecho a probar que ampara la ley procesal; pero aun existiendo duda sobre
esa relación y pertinencia con las excepciones, no se puede olvidar que el

3 Ib. Subcarpeta “17ContestacionDemanda”, Archivo “11Contestacion”

3
Código Único de Radicación 11001-31-03-048-2020-00265-02
Radicación Interna 6162

juez puede dirigir y restringir la prueba a los asuntos que le interesan al


proceso -núm. 3° art. 221 ibidem-, en lugar de negarla, y las partes tienen la
posibilidad de contrainterrogar a los testigos e incluso volverlo a hacer con
fines de aclaración o refutación -núm. 4° ib-.

6. En consecuencia, se revocará la providencia censurada y el juez deberá


proceder al decreto y practica de la prueba en la audiencia que programe al
continuar el proceso.

DECISIÓN

En mérito de lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de


Bogotá-Sala Civil,

RESUELVE:

PRIMERO: REVOCAR el auto proferido en audiencia de 19 de agosto de


2022 por el Juzgado 48 Civil del Circuito de Bogotá.

SEGUNDO: Sin condena en costas en esta instancia.

TERCERO: Devuélvanse las diligencias al Juzgado de origen.

NOTIFÍQUESE,

4
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
SALA CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil


veintitrés (2023).

REF: RECURSO DE REVISIÓN de MARTHA


CECILIA MORENO DUQUE contra ALFONSO BERNAL VARGAS Y OTRO.
Exp. 2022-00130-00.

Fenecido el término de traslado a la demandada y de


conformidad con lo establecido en los artículos 168 y 358 del Código General
del Proceso, se procede a decretar las pruebas pedidas, así:

PARTE DEMANDANTE

-DOCUMENTALES: Téngase como pruebas en


cuanto fueren pertinentes y conducentes las adosadas con la demanda y con el
escrito con el que se subsanó.

- Se niegan los demás medios probatorios solicitados


–Declaración de parte, Interrogatorios, testimonios e inspección judicial-,
comoquiera que no resultan necesarios, útiles y pertinentes a propósito de la
causal que sustenta la demanda de revisión –Num. 7 del artículo 355 del
C.G.P.-.

PARTE DEMANDADA

Sin solicitud probatoria.

Así las cosas, se observa que se dan los presupuestos


contemplados en el artículo 278 del Código General del Proceso, que literaliza:
“(…) En cualquier estado del proceso, el juez deberá dictar sentencia
anticipada, total o parcial, en los siguientes eventos: (…) 2. Cuando no hubiere
pruebas por practicar”.

Conforme con lo expuesto, se ordena a la secretaría


proceder como ordena el inciso segundo del art. 120 ejusdem, fijando el
proceso en la lista correspondiente.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,
TRIBUNAL SUPERIOR DE DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ

SALA CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Asunto Recurso Extraordinario de Revisión de la señora Ángela


María González Aristizábal contra Aseguradora Solidaria de Colombia
Ltda.

Exp. 2022 01069 00

Se resuelve la solicitud de adición que el extremo demandante elevó


con relación al auto de 17 de enero de 2023.

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES

1. Mediante el citado proveído el Despacho resolvió sobre las


pruebas solicitadas por las partes, no obstante, el apoderado del extremo
recurrente pidió la adición con fundamento en que no se proveyó sobre la
prueba que denominó “prueba por experto - testimonio técnico del señor
Carlos Arturo Duque Agudelo..., quien ostenta la calidad de servidor de policía
judicial perito grafólogo...” y que reclamó al momento en que descorrió el
traslado de las excepciones propuestas por su contraparte.

2. Como la adición resulta procedente, en los términos del artículo


287 del Código General del Proceso, al no haber emitido el Despacho
pronunciamiento respecto de una prueba solicitada de manera oportuna, se
accederá a la solicitud de adición.

3. Para resolver sobre el decreto de la prueba, se debe tener en


cuenta que la causal en que se soportó este recurso extraordinario se hizo
consistir en el hecho de “haberse declarado falsos por la justicia penal
documentos que fueron decisivos para el pronunciamiento de la sentencia
recurrida”, lo que conlleva que esa providencia precisamente es la prueba de
la causal que se debe traer al trámite; luego, pretender que la discusión
sobre la presunta falsedad se desarrolle en esta sede riñe no solo con la
naturaleza extraordinaria del recurso, sino también hace que la prueba que
se reclama resulte inconducente e impertinente, por ello se denegará.

En consecuencia, se

DISPONE:

ADICIONAR el numeral 1º del proveído de 16 de enero de 2023, en el


sentido de NEGAR la prueba solicitada por el extremo recurrente y que
denominó “prueba por experto - testimonio técnico”, por las razones ya
expuestas.

Notifíquese,

MARÍA PATRICIA CRUZ MIRANDA

Magistrada

(1/2)

Firmado Por:
Maria Patricia Cruz Miranda
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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SALA CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Asunto Recurso Extraordinario de Revisión de la señora Ángela


María González Aristizábal contra Aseguradora Solidaria de Colombia
Ltda.

Exp. 2022 01069 00

Respecto de las solicitudes del recurrente que anteceden se pronuncia


el Despacho, así:

1. Si se tiene en consideración que de conformidad con lo que


dispone el numeral 2º del artículo 590 del Código General del Proceso, en
concordancia con el artículo 360 ibidem, para que sea decretada
cualquiera de las medidas cautelares allí previstas es necesario que el
demandante preste caución equivalente al 20% del valor de las
pretensiones estimadas en la demanda, para responder por las costas y
perjuicios derivados de su práctica, se NIEGA su solicitud dirigida a que
se le releve de prestar caución; por ende, el Despacho se abstiene de
resolver sobre las cauteladas deprecadas.

2. En lo que atañe a la concesión del amparo del pobreza,


también se NIEGA, al no reunir los requisitos del artículo 152 del C.G.P.
Fíjese que la norma impone:

El amparo podrá solicitarse por el presunto demandante antes de la


presentación de la demanda, o por cualquiera de las partes durante el
curso del proceso.
El solicitante deberá afirmar bajo juramento que se encuentra en las
condiciones previstas en el artículo precedente, y si se trata de
demandante que actúe por medio de apoderado, deberá formular al
mismo tiempo la demanda en escrito separado.”

Precepto que acá se desconoció por completo.


Notifíquese,

MARÍA PATRICIA CRUZ MIRANDA


Magistrada
(1/2)

Firmado Por:
Maria Patricia Cruz Miranda
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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República de Colombia
Tribunal Superior de Bogotá D.C.
Sala Civil

REPÚBLICA DE COLOMBIA

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL


DE BOGOTÁ, D.C.
SALA CIVIL

Bogotá, D.C., dieciséis de febrero de dos mil veintitrés.

Proceso: Ejecutivo con título hipotecario.


Demandante: Titularizadora Colombiana S.A Hitos Cesionaria de
Bancolombia.
Demandado: Mario Santiago Gonzalo Gutiérrez Preciado (qepd).
Radicación: 110013103001201501280 02.
Procedencia: Juzgado 1° Civil del Circuito de Bogotá.
Asunto: Apelación de sentencia.
1

1. En auto proferido el 24 de enero de 2023 se admitió el


recurso de apelación propiciado contra la sentencia expedida
en primera instancia.

En esa misma providencia, se confirió oportunidad al


apelante para que se sustentara el recurso, conforme al
artículo 12 de la Ley 2213 de 2022; decisión notificada en
estado electrónico No. E-11 de 25 de enero último.

2. Así, en aplicación de los artículos 118 y 302 de la Ley


1564 de 2012, el término legal concedido transcurrió del 31
enero al 6 de febrero del año en curso; sin embargo, el
perentorio plazo otorgado con el propósito indicado se
consumó sin que el apelante se hubiese pronunciado, así lo
informó secretaría.

3. Esta circunstancia tiene como consecuencia que se


declare desierto el recurso de quien no lo sustentó.

Conforme a las reglas diseñadas por la Ley 1564 de 2012,


cuando de apelación de sentencias se trata, preciso es que el
inconforme formule el recurso ante el juez de primer grado
110013103001201501280 02
República de Colombia
Tribunal Superior de Bogotá D.C.
Sala Civil

que la expidió y ante él exponga brevemente los reparos


concretos, requisitos ellos para la concesión y admisión del
recurso (artículos 322, 325); pero adicionalmente es
necesario que ante el Superior se sustente el recurso de
apelación (artículo 327); y cuando de tal forma no procede el
recurrente, se impone declarar desierto el recurso tal como
lo prevé el artículo 322 de la ley en cita y lo enfatizó el artículo
12 de la Ley 2213 de 2022.

En ese sentido se ha pronunciado la Corte Suprema de


Justicia en su Sala de Casación Civil mediante providencia
STC12927-2022 proferida el 26 de septiembre de 2022
señaló que si bien el legislador privilegió lo escrito sobre lo
oral en la segunda instancia, “Tampoco exoneró del deber de
«sustentar» dentro del término allí previsto, esto es, a más
tardar dentro de los cinco (5) días siguientes a la ejecutoria del
auto que admite la alzada, que de no atenderlo acarrea la
declaratoria de deserción y, por ende, por su propia omisión,
la imposibilidad de acceder a la segunda instancia lo que aleja
irreflexividad en la interpretación, o exceso manifiesto en el
rito o, desproporcionalidad en la decisión”1.
2
Y es que la claridad del artículo 12 de la ley 2213 de 2022, al
modificar el trámite de la apelación ante el juez de segunda
instancia delineó varias fases: la admisión, la sustentación y
la decisión, imponiendo al apelante la carga de desarrollar
los argumentos que como reparos concretó ante el juez de
primera instancia, esto es el deber de sustentar su
inconformidad lo cual podrá hacer una vez “ejecutoriado el
auto que admite el recurso”, admisión que sin duda
corresponde definir al ad quem, y hasta dentro de los 5 días
siguientes; reiterando que la desatención de dicha carga
acarrea la declaratoria de desierto del recurso.

4. En el sub lite, evidente es que el demandada recurrente


no satisfizo la carga de sustentar la apelación formulada,
pese a la advertencia que se le hiciera en ese sentido, la que
no puede tenerse por cumplida únicamente con los reparos
que presentó en primera instancia como ut supra se indicó,
de allí que ha de soportar la consecuencia legal de su remisa
conducta.

1 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, Sentencia STC12927-2022, del 29 de


septiembre de 2022, MP. Hilda González Neira, con radicado 110012203000202201817 01.

110013103001201501280 02
República de Colombia
Tribunal Superior de Bogotá D.C.
Sala Civil

Decisión

En armonía con lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito


Judicial de Bogotá, D. C., Sala Civil, RESUELVE:

1. DECLARAR DESIERTO el recurso de apelación


interpuesto por la parte demandada contra la sentencia
proferida el 2 de diciembre de 2022, por el Juzgado 1° Civil
del Circuito de Bogotá.

2. Retorne la actuación a la oficina de origen.

Notifíquese,

RUTH ELENA GALVIS VERGARA


Magistrada
3

Firmado Por:
Ruth Elena Galvis Vergara
Magistrada
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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110013103001201501280 02
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
DE BOGOTÁ D.C.

SALA CIVIL

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada Ponente

Bogotá D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Proceso: Verbal
Radicación N°: 11001319900120163812601
Demandante: S. Tous S.L.
Demandado: La Riviera S.A.S.

Atendiendo la interpretación prejudicial emitida por el Tribunal de Justicia de


la Comunidad Andina, se dispone requerir a las partes para que, en el
término de tres (3) días, informen el estado actual del proceso adelantado
por La Riviera S.A.S. frente a Tous Franquicias S.A.U. en el Juzgado de
Primera Instancia 1° de Manresa, Barcelona, y de ser el caso, aportar copia
de las decisiones proferidas por esa autoridad judicial.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada

Firmado Por:
Martha Isabel Garcia Serrano
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 009 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
DE BOGOTÁ D.C.

SALA CIVIL

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada Ponente

Bogotá D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Proceso: Verbal
Radicación N°: 11001319900120211868401
Demandante: Claudia Margarita Piedrahita Hurtado
Demandado: Obrasde S.A.S.

El numeral 2º del artículo 33 del Código General del Proceso señala que “los
jueces civiles del circuito conocerán en segunda instancia (…) 2. De los
procesos atribuidos en primera a las autoridades administrativas en ejercicio
de funciones jurisdiccionales, cuando el juez desplazado en su competencia
sea el juez civil municipal. En estos casos, conocerá el juez civil del circuito
de la sede principal de la autoridad administrativa o de la sede regional
correspondiente al lugar en donde se adoptó la decisión, según fuere el
caso”.

De lo anterior, se colige que, cuando una autoridad administrativa profiere


una providencia en primera instancia en virtud de funciones jurisdiccionales,
la apelación de ésta corresponde resolverla al superior funcional del juez
que desplazó.

En este orden, al haberse fijado las pretensiones como de menor cuantía en


la acción de protección al consumidor de la referencia, según se colige de la
lectura del auto calendado 15 de marzo de 2022, a quien compete resolver
sobre la viabilidad de la admisión del recurso vertical es al Juez Civil del
Circuito, como quiera que la autoridad administrativa desplazó en sus
funciones jurisdiccionales al juez municipal (art. 18 ib.).

Por lo expuesto, la suscrita Magistrada de la Sala Civil del Tribunal Superior


de Bogotá,
RESUELVE:

PRIMERO: DECLARAR la falta de competencia de la Sala Civil del


Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, por el factor funcional, para
el conocimiento en segunda instancia del proceso de la referencia.

SEGUNDO: REMITIR el expediente digital a la Oficina de Apoyo Judicial


para que realice el reparto entre los Jueces Civiles del Circuito de esta
ciudad, autoridad que deberá asumir el trámite de la segunda instancia
teniendo en cuenta lo dispuesto en esta providencia.

TERCERO: Por Secretaría de la Sala, REALIZAR las anotaciones


correspondientes en el Sistema de Gestión Judicial Siglo XXI.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada

Firmado Por:
Martha Isabel Garcia Serrano
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 009 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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2
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
DE BOGOTÁ D.C.

SALA CIVIL

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada Ponente

Bogotá D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Proceso: Verbal
Radicación N°: 11001319900120217353701
Demandante: Yamile Johana Guerrero Granja
Demandado: Victoria Administradores S.A.S. y otro

ADMITIR el recurso de apelación formulado por la parte demandada Victoria


Administradores S.A.S. y el Patrimonio Autónomo Fideicomiso P.A. Santa Lucia
de Atriz, representado por su vocera Fiduciaria Bancolombia S.A., contra la
sentencia proferida el 16 de enero de 2023 por la Delegatura para Asuntos
Jurisdiccionales de la Superintendencia de Industria y Comercio, de
conformidad con las previsiones del artículo 12 de la Ley 2213 de 2022.

Por lo anterior, CONCEDER a los recurrentes el término de cinco (5) días


contados a partir de la ejecutoria de esta providencia para que procedan a
SUSTENTAR los reparos concretos que formularon ante el Juez a quo;
transcurrido dicho lapso, se CORRERÁ TRASLADO a la contraparte por el
mismo plazo, para que, si a bien lo tiene, efectúe la réplica.

Advertir a los recurrentes que, en ese lapso y en esta instancia deberán


sustentar los reparos concretos que formularon ante el a quo o manifestar
si se tiene como sustentación el escrito que presentaron ante el juez de
instancia, pues en caso de guardar silencio, se declarará desierto el
recurso de alzada, como dispone el artículo citado. Para todos los efectos,
el ÚNICO correo institucional habilitado para recibir el escrito de sustentación
es secsctribsupbta2@[Link]

Finalmente, PRORROGAR en seis (6) meses el término para decidir la


apelación, dado el alto número de recursos asignados al Despacho.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada
Firmado Por:
Martha Isabel Garcia Serrano
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 009 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
DE BOGOTÁ - SALA CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023).

Radicación 110013199001 2021 86725 01.

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 12 de la Ley 2213 de


2022, una vez ejecutoriado el auto que admite la alzada, SE
ORDENA:

Correr traslado al apelante por el término de cinco (5) días para


sustentar el recurso, so pena de declararlo desierto.

Vencido dicho lapso, si se satisface la carga procesal, se otorgará el


mismo plazo a la parte contraria, para que se pronuncie al respecto.

Infórmese a los señores abogados que los memoriales deben dirigirse


al correo institucional del Tribunal Superior de Bogotá, Sala Civil
secsctribsupbta2@[Link] -artículo 109 del
Código General del Proceso-; remitiendo un ejemplar a los demás
intervinientes en el juicio, según los lineamientos del artículo 78
numeral 14 ídem, en concordancia con el artículo 3 de la Ley en cita.

NOTIFÍQUESE.

Firmado Por:
Clara Ines Marquez Bulla
Magistrada
Sala 003 Civil
Tribunal Superior De Bogotá D.C.,

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República de Colombia
Rama Judicial

TRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOTÁ, D. C.


SALA CIVIL DE DECISIÓN

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023).

MAGISTRADO PONENTE: JUAN PABLO SUÁREZ OROZCO


RADICACIÓN : 11001-31-99-001-2022-38643-02
PROCESO : VERBAL
DEMANDANTE : RICARDO ALBERTO MANJARRÉS CHARRIS
DEMANDA : DISTRIBUIDORA NISSAN Y TALLERES
AUTORIZADOS S. A.
ASUNTO : IMPUGNACIÓN SENTENCIA

De conformidad con el artículo 12 de la Ley 2213 de 2022, decide


el Tribunal el recurso de apelación interpuesto por la parte demandada, frente
a la sentencia proferida el treinta y uno (31) de octubre del 2022, por la
Delegatura para Asuntos Jurisdiccionales de la Superintendencia de Industria
y Comercio, en el asunto del epígrafe.

1. ANTECEDENTES

1. En el libelo incoativo reformado, la demandante deprecó que se


ordene a los convocados el cambio del vehículo “NISSAN FRONTIER LÍNEA D23X-
NEW FRONTIER MODELO:2022 COLOR BLANCO PLACA NBM 142 NÚMERO DE MOTOR: YD25-

732994P NÚMERO DE CHASIS: 3N6CD33B8ZK464945, por otro nuevo de las


mismas y similares características, asumiendo los costos de registro y seguros
que el suscrito propietario asumió. (...) De forma subsidiaria, solicitó (...) la
devolución de (...) $149’990.000,oo, pagado[s] para adquirir el [reseñado
rodante](...) suma que debe pagarse debidamente indexada. (...) se ORDENE a l[os
intimados] asumir el valor de los impuestos y todos los costos requeridos para el
traspaso del vehículo (...) en cumplimiento de la efectividad de la garantía solicitada.
(...) ORDENAR a la demandada TALLERES AUTORIZADOS S. A. reintegrar (...)
$4’846.725,oo, por gastos de repuestos y auto partes para mejorar la apariencia y
Verbal 11001-31-99-001-2022-38643-02 de RICARDO ALBERTO MANJARRÉS CHARRIS contra DISTRIBUIDORA NISSAN Y TALLERES AUTORIZADOS S. A.

funcionamiento de la camioneta en referencia, según constan en la factura electrónica


de venta N° T0706516 del 21 de octubre de 2021. (...) Ordenar el rembolso de los
gastos de impuestos, registro, y seguros del automotor objeto de demanda. (...) Que
se impongan las máximas sanciones previstas en el numeral 10 del artículo 56 y (...)
58 de la Ley 1480 de 2011, ante la renuencia de las demandadas para cumplir con la
efectividad de la garantía.”

2. En sustento de sus pretensiones, se manifestó en el libelo que


el 26 de octubre de 2021 le fue entregada la camioneta “NISSAN FRONTIER LINEA:
D23X- NEW FRONTIER; MODELO: 2022; COLOR BLANCO; PLACA NBM142; NÚMERO DE

MOTOR: YD25-732994P; NUMERO DE CHASIS: 3N6CD33B8ZK434945 ”, que adquirió por


la suma de $144’990.000,oo; monto al que adicionó $4’846.725,oo, que
desembolsó por concepto de repuestos para mejorar la apariencia y
funcionamiento de la camioneta.

Comentó que, el 7 de febrero de 2022, a sólo tres meses y doce


días atrás de su recibo, el rodante comenzó a presentar fallas que
comprometían su funcionamiento, puesto que “(...) de manera intermitente
perdía fuerza, se encendían los testigos del motor y presentaba inestabilidad”;
situación que fue comunicada inmediatamente a las conminadas, lo que dio
lugar al ingreso del vehículo a las instalaciones de Talleres Autorizados S.A.,
para su revisión y reparación.

Reseñó que, el 11 y el 25 de febrero del año 2022, el automotor


presentó el mismo daño, razón por la cual ingresó a reparación a los talleres
de la enjuiciada para que se realizara el respectivo arreglo, situación que
motivó que el 2 de marzo siguiente, tras advertir que el rodante comprado
estaba presentando, de forma reiterada y por tercera vez, la misma avería,
reclamó directamente su cambio por otro nuevo de las mismas y similares
características, lo que no fue aceptado por el extremo intimado.

3. Noticiada formalmente, Talleres Autorizados S.A. se opuso a


las súplicas de demandatorias, proponiendo la excepción de “FALTA DE
LEGITIMACIÓN EN LA CAUSA POR PASIVA DE TALLERES AUTORIZADOS S.A.”.

4. A su turno, la sociedad Distribuidora Nissan S.A. resistió el


petitum del actor, a través de la formulación de las defensas intituladas:
“CUMPLIMIENTO DE LAS OBLIGACIONES QUE SE DESPRENDEN DE LA GARANTÍA
2
Verbal 11001-31-99-001-2022-38643-02 de RICARDO ALBERTO MANJARRÉS CHARRIS contra DISTRIBUIDORA NISSAN Y TALLERES AUTORIZADOS S. A.

OTORGADA”; “ACTOS PROPIOS DEL CONSUMIDOR QUE CONLLEVAN LA EXONERACIÓN DE

RESPONSABILIDAD DE DISTRIBUIDORA NISSAN S.A.” No obstante, mediante escrito


presentado el 12 de agosto de 2022 ante la delegatura de conocimiento, se
allanó parcialmente a las reclamaciones del demandante, aduciendo que, “en
cumplimiento de la obligación de la garantía contenida en la Ley 1480 de 2011,
[Distribuidora Nissan S.A.] ofreció al [convocante] la devolución del dinero pagado
por el vehículo objeto de demanda y el valor de los accesorios adquiridos, sin que a
la fecha se haya llegado aun acuerdo por culpa exclusiva del (...) demandante”;
acaecimiento al que aunó que “(...) en estos momentos (...) no tiene disponible un
bien de igual o similares características para entregar”. De ahí que se “(...) allana
parcialmente a la pretensión de devolución de dinero pagado por el demandante en
la compra de vehículo Nissan Frontier de placa NBM142, suma que se encuentra
consignada en la factura número N152-200216, así como a la devolución del precio
pagado por los accesorios cancelados en la factura T070-6451, documentos ya
obrantes en el expediente”.

5. Mediante sentencia anticipada parcial, el juzgador de primer


grado declaró la falta de legitimación por pasiva, en relación con la sociedad
Talleres Autorizados S. A., determinación que a pesar haber sido impugnada
por el demandante, este Tribunal declaró desierta la alzada interpuesta,
mediante proveído del 23 de enero del año en curso, ante su falta de
sustentación en los términos del artículo 12 de la Ley 2213 de 2022; decisión
que no fue controvertida por ningunos de los extremo procesales.

II. LA SENTENCIA APELADA

1. Agotada la ritualidad correspondiente a este tipo de asuntos, el


fallador de conocimiento, tras aceptar el allanamiento parcial a las
pretensiones incoadas que la sociedad Distribuidora Nissan S.A. manifestó
oportunamente, a título de efectividad de la garantía le impuso a dicha
compañía que, previo a la restitución de la camioneta por parte del accionante,
“proceda con la devolución de $149’836.725,oo, pagados por el vehículo marca
NISSAN FRONTIER LINEA: D23X- NEW FRONTIER; MODELO: 2022; COLOR BLANCO; PLACA

NBM142 y repuestos y partes para mejorar la apariencia y funcionamiento de la

camioneta en referencia”. Asimismo, le ordenó a la convocada asumir los gastos


concernientes al traspaso vehicular y compensar proporcionalmente al
demandante el valor del impuesto cancelado para el correspondiente período
3
Verbal 11001-31-99-001-2022-38643-02 de RICARDO ALBERTO MANJARRÉS CHARRIS contra DISTRIBUIDORA NISSAN Y TALLERES AUTORIZADOS S. A.

gravable. Finalmente, condenó en costas a la pasiva, tasando las agencias en


derecho en la suma de $1’600.000,oo.

III. LA APELACIÓN

1. En desacuerdo con el fallo de primera instancia, la parte


convocada consideró no estar de acuerdo con la imposición de la condena en
costas, dado que, en su opinión, “(...) no resulta procedente de acuerdo al numeral
8 del artículo 365 del C. G. del P., pues como se manifestó y se probó incluso por la
parte demandante, Distribuidora Nissan trató, por todos los medios, de acceder a las
pretensiones del demandante, respecto de la devolución del dinero y que acá se acaba
de decretar. Entonces, de hecho se aportaron los borradores de la transacción que se
trató de celebrar con el demandante. Entonces, si llegamos a estas instancias ha sido
precisamente por la conducta del demandante. En esa medida consideramos que no
habría lugar a costas, toda vez que la voluntad de Distribuidora Nissan ha sido
siempre cumplir con la garantía propuesta por la Ley 1480 de 2011.”

2. En la fase sustentatoria agotada ante esta Corporación, la parte


demandada ahondó en que el sentenciador no tuvo en cuenta lo previsto en el
numeral 8 del canon 365 del C. G. del P., puesto que “(...) no se encuentra en
la parte motiva de la sentencia de primera instancia ningún ejercicio calificativo
adelantado por el juez de instancia, encaminado a establecer la efectiva existencia y
causación de las referidas costas procesales, máxime si se tiene en cuenta que en el
plenario no se causaron gastos ordinarios del proceso, no se practicó testimonio
alguno, no se empleó auxiliar de la justicia ni transporte de expediente. (...) Así
mismo y como se desprende de los documentos obrantes en el expediente
DISTRIBUIDORA NISSAN S.A., a través de la suscripción de un contrato de transacción,

procuró satisfacer los intereses del demandante (…) conducta que en modo alguno
puede ser dejada de lado por el Despacho.”

3. A pesar de que el impulsor de esta contienda había manifestado


su descontento frente a la sentencia que resolvió de fondo el presente asunto,
este Tribunal, a través de auto del 23 de enero, hogaño, declaró desierto el
remedio vertical formulado, dado que no fue sustentado en los términos de
que trata el artículo 12 de la Ley 2213 de 2022; auto que cobró ejecutoria sin
ninguna de las aquí enfrentadas, en dicho término, efectuaran censura alguna
contra lo allí dispuesto.

4
Verbal 11001-31-99-001-2022-38643-02 de RICARDO ALBERTO MANJARRÉS CHARRIS contra DISTRIBUIDORA NISSAN Y TALLERES AUTORIZADOS S. A.

IV. CONSIDERACIONES

1. Con el propósito de dar solución a la alzada interpuesta, se hace


necesario anotar que, al encontrarse presentes los presupuestos procesales
necesarios para adoptar una decisión de fondo, y al no avizorarse vicio con la
entidad para invalidar lo rituado, esta Sala se circunscribirá a examinar,
exclusivamente, los motivos de desacuerdo demarcados por la parte
opugnante, acatando los lineamientos de los artículos 320 y 328 del Código
General del Proceso, embates que, en esencia, buscan rebatir la condena en
costas impuesta a la parte demandada.

2. Delimitado de esa forma el tema controvertido en esta instancia,


desde ya se anticipa la confirmatoria del fallo de primera instancia, por las
razones que a continuación pasan a esgrimirse:

2.1. La jurisprudencia de la Sala Civil de la Corte Suprema de


Justicia ha sido consistente en decantar que las costas son “(...) ‘aquella
erogación económica que corresponde efectuar a la parte que resulte vencida en un
proceso judicial’, están conformadas por dos rubros distintos: las expensas y las
agencias en derecho”;1 penalidad de la que también se ha sostenido que ‘“no es
un tema propio del litigio sino una consecuencia del proceso, cuya imposición
adviene como secuela de las resoluciones que los juzgadores de instancia
adoptan sobre lo debatido en el juicio. Ha dicho la Corte que la decisión sobre
la condena en costas ‘se pronuncia por mandato de la ley, si se quiere en
forma automática, a cargo del litigante perdidoso por el solo hecho del
vencimiento’”.2 (Negrillas propias).

Partiendo del prenotado contexto jurisprudencial y comoquiera


que, a la luz de lo consagrado en la regla 1ª del artículo 365, ídem, se impondrá
“costas a la parte vencida en el proceso”, en el caso en concreto no hay duda de
que la condena que el juez a quo le asignó a Distribuidora Nissan S.A., es el
resultado de haberse acogido las reclamaciones al extremo impulsor; por lo que
es aquélla la llamada a asumir la memorada consecuencia procedimental,
realidad objetiva que, sin más, da al traste con la prosperidad de la tesis
impugnativa pregonada la parte inconforme.

1
CSJ STC 13771-2021, en la que reiteró la sentencia CC. C-089/2002, reiterada en T-625-16.
2
CSJ SC 16 ago. 2007, exp. 2000-07171-01, la cual fue reiterada en AC758-2020.
5
Verbal 11001-31-99-001-2022-38643-02 de RICARDO ALBERTO MANJARRÉS CHARRIS contra DISTRIBUIDORA NISSAN Y TALLERES AUTORIZADOS S. A.

2.2. Ahora, es indiscutible para esta Sala de Decisión que la regla


8ª de la nombrada regulación consagra que “[s]ólo habrá lugar a costas cuando
en el expediente aparezca que se causaron y en la medida de su comprobación” -
premisa legal que la apelante utilizó para fincar las razones de su disenso,
aduciendo que a través del ajuste de un contrato de transacción, procuró
satisfacer los intereses del demandante y que fue la conducta de éste la que
trajo la disputa a estas instancias judiciales y no el comportamiento
desplegado por la Distribuidora Nissan, quien siempre ha tenido el propósito
de cumplir con la garantía propuesta por la Ley 1480 de 2011.

Sin embargo, al examinar con detenimiento las cosas, debe


precisarse que si bien en el plenario aparece corroborado que la entidad
enjuiciada, el día 2 de mayo de 2022, remitió contrato de transacción al
promotor de este juicio para su respectiva suscripción y asentimiento -
lográndose desgajar su voluntad de dar solución a la problemática suscitada
en torno a la compraventa del vehículo “NISSAN; Línea: FRONTIER; Versión: DC
FRONTIER DSL "XE" 4X4 AA 6A/BAG ABS RINES; Serie: 3N6CD33B8ZK434945; Motor:

YD25-732994P; Año Modelo: 2022; Color: Blanco; Placa: NBM142”-, lo cierto es que
dicha propuesta se hizo saber al interesado en el decurso del presente litigio
y no como fórmula de arreglo para evitar instancias judiciales. 3

Si esto aconteció así, al apreciarse que la solicitud4 elevada por el


comprador antes de la radicación de la demanda para hacer valer la efectividad
de la garantía fue denegada,5 refulge palmario que no fue el comportamiento
de Ricardo Alberto Manjarrés Charris el que provocó la instauración de la
presente acción de protección al consumidor, si no, precisamente, la negativa
a dicha reclamación; panorama evidencial que, además de controvertir lo
alegado por el apelante, frente a sus ingentes esfuerzos para, “por todos los
medios, acceder a las aspiraciones del demandante” y que la controversia llegó a
estos escenarios por el actuar del querellante, pone de relieve que la causación
de la condena en costas aparece debidamente demostrada y acertadamente
impuesta a la parte demandada, pues fue el sujeto procesal que originó el
movimiento del aparato jurisdiccional y quien resultó vencido en la lite de la

3
La demanda fue radicada ante la Superintendencia de Industria y Comercio el 5 de abril de 2022. Ver folio 1, PDF
01.-Consecutivo0Demanda. Expediente escaneado.
4
Folios 28 a 31, PDF 01.-Consecutivo0Demanda. Expediente escaneado.
5
Folios 42 a 44, PDF 01.-Consecutivo0Demanda. Expediente escaneado
6
Verbal 11001-31-99-001-2022-38643-02 de RICARDO ALBERTO MANJARRÉS CHARRIS contra DISTRIBUIDORA NISSAN Y TALLERES AUTORIZADOS S. A.

referencia.

2.3. Para finalizar, en lo tocante a la invectiva consistente en que


“en el plenario no se causaron gastos ordinarios del proceso, no se practicó testimonio
alguno, no se empleó auxiliar de la justicia ni transporte de expediente”, comporta
llamar la atención en que “(...) las costas judiciales se componen de las expensas
y las agencias en derecho. Las primeras se refieren a los gastos propios del trámite
del litigio (entre otros: publicaciones, copias, honorarios de auxiliares de la justicia y
peritos); mientras que, las segundas, corresponden a los montos que debe ordenar
el fallador en favor del extremo triunfante, como reconocimiento a la labor del
apoderado judicial o de la parte que intervino en su propio nombre, por su esfuerzo
al controvertir la actuación analizada y resuelta en contravía de los intereses de su
contraparte”,6 premisas que, aplicadas al sub judice, patentizan que el ataque
planteado por el censurante refulge desatinado, por cuanto se advierte que su
descontento versa sobre expensas procesales, las cuales, a tono con lo
estatuido en la regla 5ª del artículo 366, ejusdem, deben ser refutadas en otro
escenario procesal, ya que la “liquidación de las expensas y el monto de las
agencias en derecho solo podrán controvertirse mediante los recursos de reposición
y apelación contra el auto que apruebe la liquidación de costas”.

3. Todo lo precedentemente discurrido basta para confirmar el fallo


proferido por el funcionario de primer grado, sin que haya lugar a condenar en
costas al extremo recurrente en esta segunda instancia, por no aparecer
causadas, dada la actitud silente de su contraparte frente a la sustentación del
recurso interpuesto (Regla 8ª, del artículo 365 del C. G. del P.).

V. DECISION

En mérito de lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito


Judicial de Bogotá D.C., en Sala Civil de Decisión, administrando justicia
en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la Ley,

RESUELVE:

PRIMERO. CONFIRMAR la sentencia proferida el treinta y uno


(31) de octubre del 2022, por la Delegatura para Asuntos Jurisdiccionales de

6
CSJ AC 3560-2021.
7
Verbal 11001-31-99-001-2022-38643-02 de RICARDO ALBERTO MANJARRÉS CHARRIS contra DISTRIBUIDORA NISSAN Y TALLERES AUTORIZADOS S. A.

la Superintendencia de Industria y Comercio, al interior de la presente


contienda judicial.

SEGUNDO. SIN CONDENA EN COSTAS en esta instancia.

TERCERO. En fase procesal correspondiente, por Secretaría,


ofíciese a la Delegatura de origen informándole sobre la presente decisión, y
remítasele copia magnética de esta providencia, para que haga parte del
respectivo expediente.

NOTIFÍQUESE,

JUAN PABLO SUÁREZ OROZCO


Magistrado
(001-2022-38643-02)

GERMÁN VALENZUELA VALBUENA


Magistrado
(001-2022-38643-02)

ÓSCAR FERNANDO YAYA PEÑA


Magistrado
(001-2022-38643-02)

Firmado Por:

Juan Pablo Suarez Orozco


Magistrado
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

German Valenzuela Valbuena


Magistrado
Sala 019 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Oscar Fernando Yaya Peña


Magistrado
Sala 011 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

8
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527/99 y el decreto reglamentario 2364/12

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TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
SALA CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil


veintitrés (2023).

Ref: VERBAL de ANAMARÍA CARRILLO


BERMÚDEZ contra JUAN CARLOS BERMÚDEZ PERALTA Y OTROS. Exp.
002-2019-00416-02.

Sería del caso decidir lo que en derecho corresponda


respecto del trámite del recurso de apelación formulado por la parte
demandante contra de la sentencia dictada el 10 de noviembre de 2022,
proferida en la Superintendencia de Sociedades, de no ser porque se advierte
que el trámite está viciado de nulidad al concurrir la causal prevista en el
numeral 8º del artículo 133 del C. G del P., como pasa a verse.

1.- Anamaría Carrillo Bermúdez, a través de


apoderado judicial, presentó demanda de “DESISTIMIENTO DE LA
PERSONALIDAD JURÍDICA POR ACTOS DEFRAUDATORIOS, ABUSO
DEL DERECHO DE VOTO, NULIDAD EN LA CESIÓN DE ACCIONES POR
VIOLACIÓN AL RÉGIMEN SOCIETARIO, ADMINISTRADOR DE HECHO y
subsidiariamente presupuestos de INEFICACIA” en contra de Juan Carlos
Bermúdez Peralta, Calixto de Jesús Vega Navarro, Bernardo Bermúdez
Martínez, Miguel Ángel Ossa Pastrana, Omar Carrillo Martínez, Martha Lucy
Arango, Carlos José Bermúdez Martínez, Angélica María Carrillo Arango,
María Leída López, Martha Sofía Carrillo Arango, Servicios y Suministros
CJVN S.A.S., MG Consultores Empresariales S.A.S, y Corporación de la
Investigación y Uso de las Telecomunicaciones –Corpoinvestic.

2.- Por auto del 13 de enero de 2020 se admitió el


libelo, ordenándose la vinculación de los referidos demandados, exceptuando
a Martha Lucy Arango1.

Adicionalmente, en el trámite del asunto la parte


actora desistió de las pretensiones contra Claudia Alejandra Carrillo, Angélica
María Carrillo Arango y Martha Sofía Carrillo Arango, mientras se declaró el
desistimiento tácito respecto de María Leida López y Miguel Ángel Ossa
Pastrana2 (Archivos 69 y 78 del expediente digital), temática que no resultaba
procedente a propósito de la naturaleza de lo pedido.

En efecto, con el libelo, entre otras, pretende la


citada accionante que se declare que la sociedad Access Tech S.A.S. fue

1
En el auto admisorio de la demanda se indicó que: “no se indicó en qué calidad fue demandada ni
se señalaron los datos a los que hace referencia en el numeral 2 del artículo 82 del Código General del
Proceso (vid. Folio 401). Así mismo, en elpoder especial conferido al abogado Felipe Ortiz Beltrán
tampoco se incluyó la facultad para demandar a la aludida señora Arango (vid. Folio 485)”.
2
Liquidador de Access Tech S.A.S.
Exp. 002-2019-00416-02. 2

utilizada, “mediante interposición societaria por parte de los demandados


(accionistas y administradores (…)) en perjuicio de un tercero -accionista-, y
específicamente, para liquidar la sociedad, distraer activos y no pagar la
obligación en favor de la accionista minoritaria (…)”, por tanto, “se declare
solidariamente responsables a los accionistas y administradores por la
acreencia reconocida en el acuerdo de transacción firmado el día 11 de mayo
de 2017 y sus perjuicios correspondientes, por haber realizado, participado o
facilitado los actos defraudatorios, mediante los cuales ACCES TECH S.A.S.,
sus administradores y accionistas (…) transfirieron las acciones de la
demandante a la misma sociedad (…)”. En esa línea, los accionistas y
administradores de la mentada compañía debían concurrir al expediente, pues
tal como lo ha puntualizado la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia,
“si a la formación de un acto o contrato concurren dos o más sujetos de
derecho, la resolución, la disolución, la nulidad, la simulación, o, en general,
cualquier alteración o modificación del mismo no podría decretarse
eficazmente en un proceso sin que todos esos sujetos hubieran sido convocados
a éste.”3 (Se resalta).

Así, debe decirse que, según se anotó en la demanda,


Claudia Alejandra Carrillo Arango, Angélica María Carrillo Arango, Martha
Sofía Carrillo Arango y María Leida López tienen la calidad de accionistas de
la compañía Access Tech S.A.S., Miguel Ángel Ossa Pastrana es administrador
“(Representante Legal- Gerente)” liquidador, y de Martha Lucy Arango se
adujo que suscribió el contrato de transacción de 11 de mayo de 2017, con el
que “ANAMARÍA CARRILLO BERMÚDEZ se obligó a transferir a la persona
indicada por la sociedad ACCESS TECH S.A.S. las acciones de su propiedad
(…)”.

Adicional a lo expuesto, en la pretensión cuarta de


las denominadas “PRIMERAS PRETENSIONES PRINCIPALES (…)”, pidió la
parte actora, “[q]ue como consecuencia de la declaración solicitada en la
pretensión primera anterior, se declare la nulidad absoluta de la cesión del
contrato para la optimización técnica y económica, suscrito entre ACCESS
TECH S.A.S. y la UNIÓN TEMPORAL RECAUDO Y TECNOLOGÍA (UTRYT)
a favor de la Corporación para la Promoción de la Investigación y Uso de las
Telecomunicaciones CORPOINVESTIC, afectando el legítimo derecho de la
accionista minoritaria ANAMARÍA CARRILLO BERMÚDEZ respecto de su
acreencia reconocida, sin tener autorización de la Asamblea General de
Accionistas y por adolecer de objeto ilícito”; sin embargo, no se vinculó a las
sociedades que hacen parte de la Unión Temporal Recaudo y Tecnología
(UTRYT) y tampoco a Colombia Telecomunicaciones S.A. E.S.P., última con
ocasión de la súplica quinta del mismo aparte4.

Y es que, en el presente asunto, dada la naturaleza de


las relaciones sustanciales controvertidas se hacía obligatorio integrar el

3
Sala de Casación Civil. Sentencia de 8 de mayo de 1992.
4
“Que como consecuencia de la declaración solicita (…) se declare la nulidad absoluta de la cesión del
contrato suscrito entre Colombia Telecomunicaciones S.A. E.S.P. y ACCESS TECH S.A.S. a favor de la
Corporación para la Promoción de la Investigación y Uso de las Telecomunicaciones CORPO INVESTIC
(…)”.
Exp. 002-2019-00416-02. 3

contradictorio con los mencionados sujetos, pues sin su presencia no es posible


resolver de mérito sobre las pretensiones.

2.1.- En este punto, cumple precisar que en principio


debía estar vinculada al proceso, la Corporación para la Promoción de la
Investigación y Uso de las Telecomunicaciones (CORPOINVESTIC); sin
embargo, la parte actora a tono con lo dispuesto en la preceptiva especial y
posterior contenida en el artículo 314 del Código General del Proceso desistió
de las pretensiones en su contra (Archivo 131 del expediente digital), por lo
que, no será posible examinar su posición contractual en los convenios que se
atacan, aun en el evento en que estuvieran dadas las condiciones para
aniquilarlos.

3.- El anterior recuento permite colegir que en el


trámite de primera instancia se omitió integrar el contradictorio con Claudia
Alejandra Carrillo Arango, Angélica María Carrillo Arango, Martha Sofía
Carrillo Arango, María Leida López, Martha Lucy Arango, Miguel Ángel Ossa
Pastrana, Colombia Telecomunicaciones S.A. E.S.P. y las sociedades que
conforman la Unión Temporal Recaudo y Tecnología (UTRYT); vicisitudes que
generan la nulidad de la sentencia, de conformidad con lo previsto en el
numeral octavo (8º) del artículo 133 del C. G del P. y que con fundamento en el
inciso 5º del artículo 325 del C.G.P. en concordancia con los artículos 134
(inciso final)5 y 137 ibídem es procedente declararla oficiosamente, para que
se reanude la actuación ordenando la integración del litisconsorcio necesario,
según quedó plasmado en esta providencia.

4.- Recuérdese que esta figura procesal se erige en la


herramienta encaminada a eliminar la eficacia de actos irregulares que
comportan afectación al derecho fundamental al debido proceso de alguno o
algunos de los intervinientes en el proceso, lo que supone que su aplicación
debe someterse a un estricto examen de viabilidad y de subsunción plena en
algunas de las causales taxativamente previstas por el legislador.

Por lo expuesto, se RESUELVE:

1. DECLARAR de oficio la nulidad de la sentencia


de fecha 10 de noviembre de 2022.

2. RENUÉVASE la actuación declarada nula, para


lo cual el estrado de primera instancia deberá adoptar las medidas necesarias
para vincular a Claudia Alejandra Carrillo Arango, Angélica María Carrillo
Arango, Martha Sofía Carrillo Arango, María Leida López, Miguel Ángel Ossa
Pastrana, Colombia Telecomunicaciones S.A. E.S.P. y las sociedades que
conforman la Unión Temporal Recaudo y Tecnología (UTRYT). Téngase en
cuenta las previsiones del artículo 138 del C. G del P.

3. DEVUÉLVASE el expediente a la
Superintendencia de origen.

5
La nulidad por indebida representación, notificación o emplazamiento, sólo beneficiará a quien la haya
invocado. Cuando exista litisconsorcio necesario y se hubiere proferido sentencia, esta se anulará y se
integrará el contradictorio.
Exp. 002-2019-00416-02. 4

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.
Declarativo
Demandante: Maritel del Nogal S.A.
Demandados: Luz Dary Castaño Castrillón
Rad. 002-2022-00032-01

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ


SALA CIVIL
secsctribsupbta2@[Link]

Bogotá D.C., dieciséis de febrero de dos mil veintitrés

Comoquiera que el demandante desarrolló de manera precisa y suficiente los


motivos de inconformidad con la sentencia apelada, conforme se evidencia
en el documento 128 de la carpeta de primera instancia, proceda la secretaría
a correr traslado del mismo a la contraparte en la forma y por el término
previstos en el artículo 12 de la Ley 2213 de 2022.

Notifíquese.

LUIS ROBERTO SUÁREZ GONZÁLEZ


Magistrado

Firmado Por:
Luis Roberto Suarez Gonzalez
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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TRIBUNAL SUPERIOR DE DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ

SALA CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

ASUNTO: PROCESO VERBAL (IMPUGNACIÓN DE ACTAS DE


ASAMBLEA) DEL SEÑOR JUAN FRANCISCO CRUZ RODRIGUEZ CONTRA
INGENIUS EDUCATION S.A.S. Y OTROS.

Rad. 02 2022 00249 01

SE ADMITE en el efecto suspensivo el recurso de apelación


interpuesto por la apoderada judicial de los demandados contra la sentencia
que profirió la Superintendencia de Sociedades el 8 de febrero de 2023,
dentro del presente asunto.

La parte apelante deberá tener en cuenta lo establecido en el inciso 3º


del artículo 12 de la Ley 2213 de 2022, a cuyo tenor: “Ejecutoriado el auto
que admite el recurso o el que niega la solicitud de pruebas, el apelante
deberá sustentar el recurso a más tardar dentro de los cinco (5) días
siguientes”, vencidos los cuales la contraparte deberá descorrer, si a bien lo
tiene, el correspondiente traslado; términos que comenzaran a
contabilizarse desde la ejecutoria de esta determinación. La no sustentación
del recurso en esta instancia conllevará a que se declare desierto.

Concurrente con lo antes señalado, los profesionales del derecho


deberán dar estricto cumplimiento al numeral 14 del artículo 78 del Código
General del Proceso, so pena de imposición de multa, en los términos allí
previstos.

A su turno, las partes contendientes deberán dirigir sus escritos o


memoriales con destino a este asunto al correo electrónico del Secretario
Judicial de esta Corporación secsctribsupbta2@[Link]

NOTIFÍQUESE este proveído en la forma establecida en el artículo 9º


de la Ley 2213 de 2022.
Cumplido lo anterior, ingresen las presentes diligencias
inmediatamente al despacho con informe pormenorizado de Secretaría,
para proveer lo que en derecho corresponda.

Notifíquese,

MARÍA PATRICIA CRUZ MIRANDA

Magistrada

Firmado Por:
Maria Patricia Cruz Miranda
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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R.I. 16023
REPÚBLICA DE COLOMBIA
RAMA JUDICIAL

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL


DE BOGOTÁ - SALA CIVIL
RAD. 110013103003201800079 01

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Revisada las actuaciones en el expediente digital aportado, el


Despacho DISPONE:

PRIMERO: TENGASE POR DESISTIDO la solicitud de casación


impetrada por la parte demandante contra la sentencia emitida por esta
Corporación el 28 de junio de 2022.

SEGUNDO: Agréguese al expediente la documental arrimada por


parte de COMFACUNDI.

TERCERO: Ejecutoriado el presente auto por secretaría


remítase el presente proceso al juzgado de origen, dejando las
constancias de rigor.

Notifíquese Y Cúmplase,

CARLOS AUGUSTO ZULUAGA RAMÍREZ


Magistrado

Firmado Por:
Carlos Augusto Zuluaga Ramirez
Magistrado
Sala 014 Despacho Civil
Tribunal Superior De Bogotá D.C.,

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TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
SALA CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil


veintitrés (2023).

Ref: VERBAL de PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR


de REITEN ASOCIADOS S.A. contra el BANCO POPULAR S.A. Exp. 003-2021-
04457-01.

MAGISTRADO PONENTE: JORGE EDUARDO


FERREIRA VARGAS.

Discutido y aprobado en Sala de Decisión del 8 de


febrero del 2023.

Decide el Tribunal el recurso de apelación


interpuesto por la demandante contra la sentencia dictada en audiencia pública
celebrada el 5 de octubre de 2022 en la Superintendencia Financiera de
Colombia-Delegatura para Funciones Jurisdiccionales.

I. ANTECEDENTES

1.- REITEN ASOCIADOS S.A., actuando por


conducto de apoderado judicial, instauró demanda verbal de protección al
consumidor financiero contra el BANCO POPULAR S.A., pretendiendo se le
declare civil y contractualmente responsable por el incumplimiento en la
administración de los recursos depositados en la cuenta de ahorros No.220-
049001347-7, al negarse a dar trámite a 3 giros realizados por la empresa
GETECK MINING COMPANY LLC; así como abstenerse de brindar
información ante requerimientos y, además, terminar unilateralmente el
contrato bancario (derivado 001 Demanda y anexos, expediente digital).

En consecuencia, solicitó se condene a la demandada


al pago de las siguientes sumas:

a) La suma de QUINCE MIL QUINIENTOS


CUARENTA Y CINCO MILLONES NOVECIENTOS CATORCE MIL
QUINIENTOS PESOS MCTE. ($15.545’[Link]) por concepto de daño
emergente; discriminado en el: $ VALOR INVERSION INICIAL $[Link]
y el VALOR DE LA CLAUSULA PENAL ACTUALIZADA $[Link].
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 2
Banco Popular S.A.

b) La suma de CIENTO CINCUENTA Y UN MIL


OCHOCIENTOS CUARENTA Y CUATRO MILLONES NUEVE MIL
TRESCIENTOS DIECISEIS PESOS CON NOVENTA CENTAVOS MCTE
($151.844’095.316,90) a título de lucro cesante, por concepto de daño comercial
directo. Comprendido a continuación: i) POR UTILIDADES DEL PROYECTO
MINERO: $[Link]; ii) POR UTILIDADES DEL PROYECTO
HOTELERO $[Link].90; ii) POR UTILIDADES DE PROYECTO
CONDOMINIO $[Link]

c) La suma de SIETE MIL SEISCIENTOS


CINCUENTA MILLONES QUINIENTOS CUARENTA MIL PESOS
($7.650’[Link]) a título de lucro cesante, por concepto de daño emergente
derivado del detrimento al Good Will, buen nombre o fama comercial de la
sociedad REITEN ASOCIADOS S.A., como se expone en el dictamen pericial
aportado en la presente acción.

d) La suma de TRESCIENTOS MILLONES DE


PESOS ($300’[Link]) a título de perjuicios morales

Sobre las mencionadas sumas de daño emergente


pidió la cancelación de intereses moratorios; y respecto de los valores atinentes
a lucro cesante y perjuicios morales, solicitó la indexación.

2.- Las pretensiones se apoyan, en resumen, en los


siguientes hechos (págs. 1 a 20, ejusdem):

2.1.- La demandante es una empresa privada


constituida desde octubre de 1993. En junio del 2016 celebró con la demandada
contrato de cuenta de ahorros, producto al que se le asignó el No. 220-
049001347-7.

2.2.- En desarrollo de su objeto social, la demandante


celebró, en calidad de promitente compradora, contrato de promesa de venta
sobre inmuebles ubicados en el municipio de Carmen de Apicalá -Tolima, para
lo cual canceló la suma de $[Link] como parte del precio, quedando un
saldo de $[Link]. El objeto de tal negociación era desarrollar tres
proyectos económicos: uno minero, uno hotelero y el último habitacional.

2.3.- La demandante, en busca de inversión, presentó


los aludidos proyectos a la sociedad extranjera GETECK MINING COMPANY
LLC, constituida en el Estado de Florida, Estados Unidos y dedicada al diseño
y desarrollo de infraestructura y comercialización internacional de minerales
para su transformación o uso local en actividades industriales. Tras varias
conversaciones y acercamientos, la citada entidad extranjera suscribió contrato
de inversión con la convocante, pactándose el valor del aporte en la suma de US
$1.350.000 (un millón trescientos cincuenta mil dólares), los cuales serían
pagados a través de tres giros.
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 3
Banco Popular S.A.

2.4.- Previo a las transferencias de la inversionista,


el representante legal de Reiten Asociados S.A. puso en conocimiento de la
gerencia de la oficina Arrecifes del Banco Popular sobre las mismas. El día 5
de mayo del 2021 la sociedad extranjera consignó la suma de USD $540.000, el
día 10 siguiente USD $405.000 y el 12 posterior, USD $405.000.

2.5.- La señora Jenny Marcela Pérez Pedraza,


gerente encargada de la citada sucursal bancaria, solicitó a la demandante
varios documentos soporte a fin de tramitar la monetización de las divisas, los
cuales fueron aportados a través de correo electrónico del 3 de mayo del 2021.
Además, la actora propuso al Banco Popular S.A. la constitución de un
patrimonio autónomo mediante una fiducia de administración.

2.6.- En general, entre el periodo del 4 y el 14 de


mayo del 2021, el representante legal de la sociedad actora remitió a la entidad
financiera numerosos documentos que respaldaban la legalidad de las
operaciones, amén de demostrar la urgencia de la recepción de los dineros
depositados. No obstante., transcurridos 26 días desde la presentación de los
últimos documentos requeridos por el Banco, con total incertidumbre acerca de
las operaciones, la demandante optó, el 31 de mayo del 2021, por solicitar el
reintegro al depositante GETECK MINING COMPANY LLC.

2.7.- La tardanza en la respuesta por parte del Banco


ocasionó que la inversionista declinara de su aporte, lo cual generó gravísimos
problemas de liquidez a la compañía, ello fue comunicado a la demandada, con
los debidos soportes.

2.8.- Todo lo ocurrido llevó a que la demandante


formulara ante la Superintendencia Financiera una queja formal contra el
Banco Popular S.A. Con posterioridad, tal entidad emitió comunicación del 24
de junio del 2021, en la que, amparado en la cláusula tercera del reglamento
universal de productor y/o servicios financieros, decidió terminar
unilateralmente el contrato de cuenta de ahorros, sin responder puntualmente
por la reclamación elevada, pero además, con sustento en un clausulado que se
expidió con posterioridad a la apertura de la cuenta.

2.9.- La motivación para terminar el convenio


referente a la “renuencia para suministrar o actualizar información o
suministrarla de forma incompleta o inexacta” está alejada de la realidad, pues
constantemente se remitieron documentos que avalaran la legalidad de las
transferencias, de igual forma, al invocarse el cumplimiento de las normas
SARLAFT se afectó el Good Will y la honra de la compañía.

2.10.- El actuar de la demandada desconoció los


deberes que a ella le impone la Ley 1328 de 2009, el contrato celebrado y
también causó perjuicios a la demandante, ya que los dineros objeto de las
transferencias tenían por objeto coadyuvar en la cancelación del saldo del
contrato de promesa de compraventa, negocio que culminó con la pérdida de la
arras pactadas, pagadas por la actora, que ascendieron a $9.500’[Link].
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 4
Banco Popular S.A.

2.11.- De igual forma se canceló un contrato de


prestación de servicios suscrito el 20 de junio de 2021, para la promoción,
marketing y comercialización del producto diesel UBA; se frustraron las
ganancias esperadas de los 3 proyectos de inversión y se ocasionaron perjuicios
inmateriales.

3.- La persona jurídica demandada en réplica al


libelo, se opuso a las pretensiones y planteó las excepciones que tituló: “La
operación de Transferencia o Giro es una operación autónoma e independiente
al contrato de cuenta de ahorros”; “La recepción de un giro u orden de pago
del exterior no impone una obligación al intermediario del mercado cambiario
de monetizar las divisas recibidas”; “No existe un plazo para monetizar los
giros. El Banco debe adelantar en un período razonable las actividades
necesarias para el conocimiento del cliente”; “La no monetización o
canalización de las divisas, obedeció a una decisión de la Demandante”; “El
Banco tiene un deber legal de conocer el cliente de manera previa a la
realización, entre otras, de operaciones en moneda extranjera como la
transferencia de divisas”; “Cumplimiento del contrato de cuenta de ahorros por
parte del Banco”; “De la facultad contractual, legal y constitucional del Banco
para terminar el contrato de cuenta de ahorro de manera unilateral. Ausencia
de abusividad”; “Inexistencia del Daño”; “Inexistencia del fundamento de la
responsabilidad”; “Inexistencia de nexo causal”; “Inexistencia de perjuicios”;
“Falta de Legitimación en la Causa”; “Ausencia de buena fe de la demandante”
y la genérica, asimismo, objeto el juramento estimatorio. (derivado 22, ib).

4.- Surtidas las etapas de rigor, se dictó sentencia en


la que declararon probadas varias de las excepciones atrás reseñadas, en
consecuencia, se negaron las pretensiones y se condenó en costas a la actora.
Inconforme con tal determinación la demandante presentó recurso de apelación.

II. EL FALLO DEL A-QUO

5.- El funcionario a-quo revestido de facultades


jurisdiccionales inicia su fallo encontrando cumplidos los presupuestos
procesales de la demanda, así mismo definió el marco jurídico que envuelve la
acción de protección al consumidor financiero, posteriormente, adujo que el
litigio se centra en determinar si la demandada es responsable por retener
indebidamente unos dineros de divisas y cancelar unilateralmente la cuenta de
ahorros No. 220-049001347-7.

Enseguida, postuló el marco teórico-jurídico del


contrato de cuenta de ahorros, destacando que la operación de actividades
financieras debe ir acompañada de medidas tuitivas de precaución e
información para salvaguardar el interés público, conforme se desprende del
artículo 335 de la Constitución Política. De tal modo, aseguró que, la utilización
de servicios bancarios también deriva en obligaciones para el consumidor o
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 5
Banco Popular S.A.

usuario, quienes deben, entre otras, observar instrucciones que imparta la


entidad sobre el manejo de productos, además de las pactadas en el respectivo
contrato.

Posteriormente, reseñó la normatividad atinente a la


monetización de divisas en Colombia, tema principalmente regulado por la
Resolución No. 1 del 2018 de la Junta Directiva del Banco de la República, a
través de la cual se compendia el régimen de cambios internacionales, así como
por el Estatuto Orgánico del Sistema Financiero, para resaltar, en lo que
importa al caso concreto, que los intermediarios cambiarios -como lo es Banco
Popular- tienen el deber de “exigir a los residentes y no residentes la
información de las operaciones de cambio que canalicen”, “cumplir con las
condiciones y prevención de actividades delictivas en relación con las
operaciones que canalicen”; “adoptar mecanismos y reglas de conducta”;
“conocer la actividad económica que desarrollan sus clientes, su magnitud, las
características de quienes efectúan cualquier tipo de depósito”; “establecer la
frecuencia característica y volumen de las operaciones financieras de sus
usuarios”, así como “las características de fondo de volumen y movimiento de
sus clientes guardan relación con la actividad económica de los mismos”.

Por tales razones, al intentar canalizar en cuentas de


ahorro recursos de giros provenientes del exterior, la entidad financiera debe
observar con detalle las citadas circunstancias, además de las reglas de
conocimiento del cliente las cuales consisten en los riesgos de reputación,
operativos, etc.

Precisado lo anterior, determinó que no se configuró


responsabilidad de la entidad financiera convocada en torno al manejo dado a
las divisas depositadas en la cuenta de ahorros de Reiten Asociados los días 5,
10 y 12 de mayo del 2021, ni por la cancelación de la cuenta de ahorros de
titularidad de la demandante el día 24 de junio del 2021. Para sustentar su
afirmación, estudió el material probatorio aportado, para colegir que el Banco
Popular se tomó un tiempo razonable y prudencial para analizar la viabilidad
de las transferencias, siendo finalmente la cuentahabiente quien decidió
reversar las mismas, lo que le impide alegar su propio acto como causal de
perjuicio.

Destacó que en el diligenciamiento del formato único


de reactivación de la cuenta de ahorros, la cual estuvo inactiva entre el año 2017
y abril del 2021, el representante legal de la actora declaró que la persona
jurídica no realizaba operaciones en moneda extranjera con cargo a la cuenta;
que Reiten envió varios documentos que no fueron solicitados expresamente y
que el Banco jamás se comprometió a un término establecido para brindar
respuesta para resolver favorable o desfavorablemente sobre el ingreso de
recursos a la demandante.

En resumen, señaló que, en el espacio de tiempo


correspondiente entre la primera comunicación de giros del exterior del 6 de
mayo del 2021 y el 24 de mayo del 2021, transcurrió un término aceptable para
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 6
Banco Popular S.A.

que la entidad realizara verificación de documentos, toda vez que las actividades
reportadas para la inversión contrariaban el objeto social de la consumidora, y
las operaciones a realizar estaban por fuera del promedio de los montos que con
cargo a la cuenta de ahorros se efectuaba, ya que el único movimiento que había
tenido tal producto había sido una consignación por 6 millones de pesos.

En tal sentido, agregó que las actividades de


conocimiento del cliente deben darse en un tiempo razonable y, por ende, el que
en efecto transcurrió desde que se pidió la monetización y se reversó la misma
no luce excesivo, ante las situaciones inusuales que generaron alertamientos,
como así lo declararon algunos testimonios.

De otro lado, en cuanto a la cancelación de la cuenta


de ahorros adujo que la misma fue justificada, porque la actora se abstuvo de
brindar información clara y precisa, habida cuenta que, al reactivar el producto,
tres semanas antes de las transferencias del exterior, declaró que no efectuaría
operaciones en moneda extranjera. De igual modo, informó que el origen de sus
recursos era el comercio de combustible, mientras que los contratos que dieron
lugar a la inversión en dólares correspondían a actividades de minería y
turismo; que, además, la usuaria se opuso a aportar copia del contrato de
promesa de venta del inmueble aludiendo a temas de confidencialidad de dicho
negocio. Sobre tal tópico enfatizó que al reactivar el producto se aceptó las
condiciones contractuales vigentes, por lo que no le asiste razón a la parte
actora en cuanto a la aplicación retroactiva del clausulado.

En síntesis, encontró que la actuación desplegada por


la entidad financiera se ajustó a la legalidad y buena fe, por lo que no había
lugar al estudio de los perjuicios reclamados.

III. FUNDAMENTOS DEL RECURSO

6.- La censura de la demandante se sintetiza de la


siguiente forma:

6.1.- El Banco no actúo de manera profesional, proba


ni diligente, pues si bien es cierto no estaba obligado a monetizar las
operaciones, si lo estaba para actuar de manera rápida y oportuna, advirtiendo
al cliente la imposibilidad de adelantar las mismas y no esperar a que el cliente
ordenara su reversión. Por el contrario, en todo momento dicha entidad guardó
silencio y solamente es por razón de una queja impetrada ante la
Superintendencia Financiera de Colombia que informa su decisión de saldar la
cuenta de ahorros, por la presunta duda acerca de los recursos y legalidad de
la demandante.

Entonces, si bien fue la demandante quien pidió


reversar las trasferencias no fue una decisión libre y espontánea, sino una
decisión inducida por las mismas circunstancias, especialmente el
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 7
Banco Popular S.A.

comportamiento del Banco que desde el día 6 de mayo de 2021 hasta el 24 de


mayo, mantuvo en suspenso su decisión. Al respecto, agregó que, contrario a lo
sostenido en el fallo, ante las entidades financieras si se aplica el derecho
fundamental de petición, luego la respuesta sobre la procedencia o no de la
operación debió darse en el plazo legal para tal efecto, y no merece ningún trato
especial.

En el criterio del censor, desde el momento mismo de


ingreso del primer monto de los recursos a la cuenta del cliente REITEN
Asociados S.A., esto es lo US [Link], y de que tuvo conocimiento el Banco
Popular S.A., o sea el día 6 de mayo de 2021, le empezaron a correr los diez (10)
días establecidos en la ley para informar al cliente acerca del trámite de
monetización, término que culminó el día 21 de mayo de 2021, sin que durante
ese lapso hubiera el más mínimo pronunciamiento por parte de la entidad, a
pesar de los requerimientos diarios y permanentes por parte del cliente.

6.2.- No obedece a la realidad que el cliente hubiera


mostrado renuencia para suministrar o actualizar información, o suministrarla
en forma incompleta o inexacta, sobre ello la señora Luisa Fernanda Londoño,
declaró que la actora cumplió con todos los requerimientos efectuados por esa
Gerencia y aportó de manera voluntaria los documentos, entre ellos el proyecto
de explotación minero, hotelero y constructor, no obstante, el a-quo otorgó plena
validez a dicha afirmación para dar por justificada la causal de terminación
unilateral.

6.3.- Reprocha la valoración probatoria otorgada a la


declaración de James Harold Parada, así como la aceptación de los presuntos
estudios del cliente que realizó el Banco Popular, pues aquellos, además de no
haberse entregado oportunamente, pasaron por alto varios aspectos como que
dentro del objeto social de Reiten Asociados S.A., se consignaron las actividades
económicas de: “la administración y operación de instalaciones hoteleras y
turísticas, construcción de todo tipo de complejo vivienda”, además de ”la
construcción de edificaciones, viviendas, hoteles, complejos turísticos y
deportivos, edificios, centros comerciales, parques recreativos, hospitales,
bibliotecas, centros educativos, vías de penetración como carreteras, puentes y
todo lo relacionado en el área de la construcción…”.

Tales estudios de seguridad igualmente impusieron


condiciones no permitidas ni exigidas por alguna ley, como tener una capacidad
financiera instalada para recibir las divisas, desconociendo que para la
realización de las actividades previstas en el contrato de inversión suscrito el
día 26 de marzo de 2021 con GETECK MINING COMPANY LLC., no se
requería de ninguna capacidad instalada, pues el objeto consistía en: “a)
Elaboración de Estudios; b) Apoyo de actividades de explotación y/o
comercialización de minerales y productos agropecuarios; c) Identificación de
empresas industriales, agrícolas y constructoras que requirieran minerales para
su procesamiento o uso en fertilización de suelos o en acabados de construcción;
y, d) Compra de equipos y la implementación de tecnología de punta”.
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 8
Banco Popular S.A.

Así mismo, el referido estudio que impidió la


monetización aseguró que las actividades comerciales del cliente hacían parte
de un mercado no objetivo del banco, sin embargo, en los respectivos manuales
Manual PO-067-0, Política de Administración de Riesgo de Lavado de Activos
y Financiación del Terrorismo, o Manual SARLAFT, Subproceso Sistema de
Administración de Riesgo de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo
-SARLAFT, del Banco Popular S.A., por ninguna parte, aparece la actividad
económica principal de Reiten Asociados S.A. (4661- Comercio al por mayor de
combustibles sólidos, líquidos, gaseosos y productos conexos), ni de sus demás
actividades económicas señaladas en su Certificado de Existencia y
Representación Legal.

En adición, existían otros elementos para valorar,


diferentes al mentado informe, como la ausencia de reportes o antecedentes
negativos tanto del girador GETECK MINING COMPANY LLC., como del
beneficiario REITEN ASOCIADOS S.A., al igual que el comportamiento
transparente del cliente aseverado por la señora Luisa Fernanda Londoño,
Gerente de la Oficina Arrecifes, de donde se infiere la pulcritud del negocio a
realizarse.

6.4.- El fallo insinuó o tuvo por cierto que la sociedad


REITEN ASOCIADOS S.A. era algo semejante a una empresa de papel porque
al efectuar una revisión del movimiento transaccional del cliente del período del
1º de enero al 31 de diciembre de 2020 y el movimiento débito y crédito del 1º
de mayo 2020 al 31 de abril de 2021 para determinar que la cuenta dentro del
período evaluado no presentó movimientos hasta el 13 de abril de 2021 en el
cual recibe una transferencia ATH por valor de $6’000.000, sin tener en cuenta
que si no hubo movimientos en dicha cuenta, ello obedeció a circunstancias
ajenas a la empresa y que afectaron la actividad económica en general como fue
la emergencia sanitaria ocasionada por el COVID 19.

De igual modo la sentencia se justifica,


sospechosamente, en la suscripción del formato único de vinculación por parte
del representante de la sociedad actora el 14 de abril de 2021, sin tener en
cuenta que los datos fuero llenados directamente por el Banco, como
evidentemente se puede apreciar y cotejar de los trazos grafológicos impresos
en el mismo, ahora que aún si en dicho formulario el representante legal de
REITEN ASOCIADOS S.A. hubiese declarado que no realizaba transacciones
en moneda extranjera con cargo a la cuenta, además de señalar que no recibía
recursos en moneda extranjera, era porque hasta esa fecha no las había
realizado, no que no las fuera a realizar.

En esencia, el cliente obró de manera honesta


respondiendo sobre sus actividades a la fecha de diligenciamiento del
formulario, no las futuras. Por el contrario, una vez advertida la Gerente de la
Oficina acerca de la operación de monetización que pretendía realizar el cliente
era su deber hacerle actualizar la información al mismo, cosa que no hizo y que
mal puede ahora el Banco, pretendiendo trasladarle su falta de diligencia y
menos aún el juzgador endilgarle esa responsabilidad a REITEN ASOCIADOS
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 9
Banco Popular S.A.

S.A., cuando esa era precisamente función de la Gerente de la Oficina Arrecifes


del Banco Popular S.A.

Además, se pasó por alto que para poder desvincular


a un cliente sobre el cual exista una sospecha de que sus recursos tienen un
origen ilícito, se debe contar con una razón que esté plenamente justificada en
criterios objetivos y razonables, para lo cual se deberán evaluar las condiciones
de las operaciones que realiza o realizaría dicho cliente, así como el riesgo
inherente al cual se vería expuesta la entidad. De acuerdo con todo lo anterior,
una entidad financiera no puede sustentar el cierre de vínculos basada,
simplemente, en la sospecha sobre las transacciones del cliente.

IV. CONSIDERACIONES DEL TRIBUNAL

1.- Los presupuestos procesales, requisitos


indispensables para la regular formación y desarrollo de la relación jurídico
procesal, como son demanda en forma, capacidad para ser parte, capacidad
para comparecer y competencia concurren en la litis, además como no se
observa causal de invalidez que anule la actuación se impone una decisión de
mérito.

2.- Con miras a desatar la apelación formulada por el


extremo demandante, debe decirse que este recurso se endereza a que el
Superior revise la actuación del Juzgador de primera instancia, pero inmerso
siempre dentro del criterio dispositivo, por lo que es al apelante a quien le
corresponde determinar el ámbito dentro del cual ha de moverse el ad-quem al
momento de tomar la decisión.

3.- En este contexto, el problema jurídico a resolver


se contrae a determinar si: (i) están demostrados los presupuestos necesarios
para que salga avante la responsabilidad contractual del Banco Popular S.A.
con ocasión del trámite de la monetización de divisas y la terminación unilateral
del contrato de cuenta de ahorros o, si por el contrario, el actuar de tal entidad
se ajustó a la normatividad; ii) si se incurrió en una indebida valoración
probatoria. A esos aspectos se limita la alzada.

Protección al Consumidor Financiero

4.- Al respecto se tiene que la Constitución


Colombiana, específicamente en su artículo 78 estableció la expresa protección
de los derechos del Consumidor, como un derecho colectivo, según el cual será
la ley la encargada de regular el control de calidad de bienes y servicios
ofrecidos y prestados a la comunidad, así como la información que debe
suministrarse al público en su comercialización tarea desarrollada
principalmente por el Decreto 3466 de 1982 y actualmente por la Ley 1480 de
2011, aplicable siempre que no vulnere el contenido esencial del derecho del
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 10
Banco Popular S.A.

consumidor, conformado por aspectos sustanciales, procesales y participativos


frente a la administración pública y a los órganos reguladores.

Con la expedición de la Ley 1328 de 2009, a voces del


literal d) de su artículo 2º, el consumidor financiero se definió como: “todo
cliente, usuario, o cliente potencial de las entidades vigiladas”, cuya protección
“se inspira en el deber de fortalecer sus derechos frente a los productores y
distribuidores, dada la desigualdad y la asimetría en que se desenvuelve la
persona que acude al mercado, de cualquier bien o servicio, para satisfacer sus
necesidades”1, sin embargo, ésta no fue la primera norma que previo la
protección al consumidor financiero, pues desde la promulgación de la Ley 45
de 1990, se estableció como uno de los principios orientadores: “tutelar los
derechos de los tomadores de los asegurados y crear condiciones apropiadas
para el desarrollo del mercado asegurador”.2

5.- Establecido lo anterior, pertinente es mencionar


que la cuestión litigiosa gira en torno a una responsabilidad contractual que se
le enrostra a la parte demandada, al haber incumplido el contrato de cuenta de
ahorro por abstenerse de monetizar las transferencias en dólares efectuadas los
días 5, 10 y 12 de mayo del 2021, así como haber procedido a saldar,
injustificadamente, el aludido producto.

Del contrato de cuenta de ahorros

6.- Los bancos como instituciones intermediarias de


crédito, cumplen una función social, de un lado mediante la captación de dineros
del público, en forma masiva y profesional y, de otro lado, situando esos recursos
en poder de quienes los requieren para el cumplimiento de actividades
económicas o la satisfacción de necesidades inmediatas, servicios estos
remunerados, en ambos casos, mediante el pago de intereses a quien deposita
tales dineros en la institución bancaria o, mediante el cobro de los mismos a los
utilizan por adquirirlos en virtud de un crédito.

Nótese que la cuenta de ahorro encuentra su


regulación en los cánones 1396 a 1398 del Código de Comercio, los cuales
disponen que los depósitos recibidos en aquellas estarán representados en un
documento idóneo para reflejar fielmente el movimiento de la cuenta, en tanto
que, los registros hechos en el documento por la entidad financiera serán plena
prueba de su movimiento. Así mismo, el artículo 126 del Estatuto Orgánico del
Sistema Financiero prevé que los establecimientos bancarios están facultados
para realizar contratos de ahorros con sus depositantes y que por regla general
las sumas allí consignadas ganarán réditos los cuales deberán ser reconocidos
por la entidad ya mencionada, a menos que entre las partes se pacte otra cosa,
así mismo, el canon 127 de esa misma normativa fija las reglas de ese contrato.

En este contexto, se tiene que la acción aquí


entablada no es otra que la responsabilidad contractual por incumplimiento o

1
(Corte Constitucional, C-909 de 2012)
2
Artículo 29 de la ley 45 de 1990.
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 11
Banco Popular S.A.

cumplimiento defectuoso de ese convenio, en la que se requiere la demostración


concurrente de los siguientes presupuestos: a) La preexistencia de un vínculo
convencional; b); una conducta culposa en el obligado, dentro de los varios
grados de culpa legalmente establecidos; c) el cumplimiento imperfecto,
incumplimiento o inejecución del contrato; y, d) una relación de causalidad
entre la culpa y el perjuicio causado.

7.- No cabe duda que entre las partes se celebró el


convenio de cuenta de ahorro desde el mes de junio del 2016, producto que
permaneció inactivo entre las anualidades 2017 a 2021, y el 14 abril del último
citado, el gerente y representante legal de Reiten Asociados, Miguel Ángel
Acuña Salazar, acudió a la entidad financiera para solicitar la reactivación de
la cuenta, para lo cual, diligenció el formulario aportado por la demandada en
la prueba 1.4. de su contestación (derivado 022, expediente digital).

8.- Con el anterior panorama, cabe precisar entonces


que los hechos que dieron lugar a la demanda de responsabilidad se pueden
separar en dos escenarios. El primero relativo a la presunta demora en otorgar
aval a las transferencias de las divisas de inversión realizadas a favor de la
demandante los días 5, 10 y 12 de mayo del 2021, pese a haberse cumplido con
todos los requerimientos del Banco. Y, el segundo, atinente al cierre de la cuenta
de ahorros, comunicado en junio del 2021, que a juicio de la actora fue
injustificado, originando varios perjuicios en su contra.

La primera instancia encontró que el actuar de la


entidad financiera convocada en los eventos atrás descritos se ajustó a la
legalidad, que no transgredió ningún deber contractual y que, por el contrario,
se dio en uso de sus obligaciones de debida diligencia, conocimiento del cliente
y prevención.

9.- En este contexto, prontamente advierte la


Corporación que del material probatorio arrimado al expediente -documental,
testimonios, interrogatorios de parte y exhibición documental-, sin ambages se
concluye que, le asistió la razón a la primera instancia al negar lo perseguido
por la persona jurídica Reiten Asociados S.A., toda vez que ningún reproche
cabe efectuarle a la entidad financiera en las actuaciones que desplegó como
intermediaria del mercado cambiario, ni al hacer uso de una potestad de
terminación unilateral del producto que se ha hecho mención.

En efecto, comoquiera que la monetización de divisas


en Colombia está sujeta a regulaciones especiales es viable entender que, a las
transferencias de ese tipo, máxime tratándose de elevados montos como el caso
que nos ocupa, no se les dé el trato de una operación común y corriente de la
actividad financiera nacional. Por tal razón, la Junta Directiva del Banco de la
República, en uso de las facultades constitucionales y legales a ella otorgada,
expidió la Resolución Externa No. 1 del 25 de mayo del 2018, que autorizó a los
intermediarios del mercado cambiario a enviar y recibir pagos y giros en
moneda extranjera, imponiéndoles además, el deber de contar con “capacidad
operativa, administrativa, financiera y técnica que permita el cumplimiento de
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 12
Banco Popular S.A.

sus operaciones de cambio, así como con sistemas adecuados de administración


de riesgo de tales operaciones” (Artículo 80, parágrafo 2°).

Además, en tal normativa se enfatizó que los usuarios


del mercado cambiario deberán suministrar a los intermediarios y al Banco de
la República información veraz y completa de las operaciones que canalicen.

De otra parte, la legislación financiera le ha impuesto


a las instituciones un rol importante en la prevención de actividades ilícitas,
para lo cual, conforme el artículo 102 del Estatuto Orgánico del Sistema
Financiero, se encuentran facultadas para adoptar mecanismos y reglas de
conducta en aras de:

“a. Conocer adecuadamente la actividad económica


que desarrollan sus clientes, su magnitud, las características básicas de las
transacciones en que se involucran corrientemente y, en particular, la de
quienes efectúan cualquier tipo de depósitos a la vista, a término o de ahorro, o
entregan bienes en fiducia o encargo fiduciario; o los depositan en cajillas de
seguridad;

b. Establecer la frecuencia, volumen y características


de las transacciones financieras de sus usuarios;

c. Establecer que el volumen y movimientos de fondos


de sus clientes guarde relación con la actividad económica de los mismos (…)”.

Para tal finalidad, pueden adoptar “procedimientos


específicos, y designar funcionarios responsables de verificar el adecuado
cumplimiento”.

Sobre el particular, la jurisprudencia de la Corte


Suprema de Justicia ha establecido que: “(…) la trascendencia de la labor de
3

las instituciones financieras como intermediarias del mercado cambiario exige


un conocimiento cabal de sus clientes, necesario para cumplir con la carga de
colaborarles a las autoridades en la lucha contra el lavado de dinero y evitar
que por ese medio se busquen cometer actos ilícitos que pongan en peligro un
sano comercio internacional de bienes y servicios”. Agregando que: “pretender
que el alcance de la exigencia de conocimiento al cliente se limita al momento
de la apertura de cuentas o cuando se inicia la relación comercial, sería
restringir un deber legal que puede verse activado por el cambio de las
circunstancias o el surgimiento de alarmas que autorizan a tomar medidas
complementarias y así evitar que los intermediarios se vean involucrados en
actos ilícitos, con las consecuencias adversas que ello les acarrearía”
(Subrayado fuera de texto).

3
CSJ. Sala de Casación Civil. Sentencia SC3159-2022 del 30 de septiembre del 2022.
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 13
Banco Popular S.A.

En otro pronunciamiento4, el citado alto tribunal


refirió sobre la responsabilidad civil y la actividad financiera que:

“Según se desprende del artículo 335 de la


Constitución Política, la actividad bancaria constituye un servicio público, pues
siendo esencial para el desarrollo económico, reviste interés general, en la
medida en que se halla dirigida, fundamentalmente, a la captación de recursos
provenientes del público, a su aprovechamiento e inversión y está supeditada a
la autorización, intervención y vigilancia del Estado.

Por ello, las entidades financieras que desempeñan


dicha labor, así como gozan de algunas prerrogativas propias de su ejercicio y
una posición de supremacía frente al usuario, también adquieren ciertas
obligaciones para con éste, debido al alto riesgo social que esa actividad
conlleva.

Uno de esos deberes atañe a la especial diligencia


que deben observar en desarrollo de las actividades mercantiles constitutivas
de su objeto social y, dentro de ellos, el ejercicio de controles y adopción de
procedimientos dirigidos a la debida y completa identificación de sus clientes
y de quienes utilizan el servicio público para realizar operaciones financieras,
tendiente a impedir o minimizar los riesgos que su omisión puede provocar.

Tales controles se hallan ligados, entre otros


propósitos, a la lucha contra el lavado de activos que las naciones combaten. De
ahí, la importancia de su eficacia para evitar o contrarrestar el crimen
financiero, del cual la misma entidad bancaria podría ser víctima, con la
consecuente afectación de su seguridad, solidez y reputación, dada la publicidad
negativa y pérdida de confianza por parte de los clientes y del mercado en
general.

En virtud de ello, y debido a las operaciones


desplegadas inherentes a su objeto social, particularmente concernientes a la
administración del ahorro del público, se enfatiza, las entidades bancarias,
como profesionales del sector económico, tienen una carga especial de
diligencia y prudencia tendientes a evitar daños suyos, a los ahorradores y a la
comunidad.

(…) 1.2. Así entonces, como el servicio público


prestado por los bancos, es de interés público e implica riesgo social, dada la
intermediación financiera que realiza -de gran importancia para el desarrollo
económico-, su desempeño impone una indiscutible profesionalidad, idoneidad
y experiencia.

Precisamente, por ese riesgo social que su ejercicio


lleva implícito, las entidades bancarias se hallan obligadas a observar reglas

4
CSJ. SC 1230-2018. 25 de abril del 2018.
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 14
Banco Popular S.A.

fundamentales de prudencia, control y adecuada organización, tendientes a


obviar el surgimiento de daños para sí y su clientela”. (Destaca la Sala).

10.- En el caso objeto de análisis de la Corporación,


la demandante, ahora apelante, repara en que la institución convocada se alejó
de un actuar profesional porque no actuó de manera “rápida y oportuna” ni
informó al cliente sobre el trámite dado a la operación, por lo que este se vio
obligada a reversar la misma. Expone que la demandada desconoció el plazo
para contestar peticiones, al cual también está sometido ese tipo de asuntos.

Pese a tal afirmación, en igual dirección que lo


concluido por la primera instancia, la Sala estima que el comportamiento del
Banco Popular no lució negligente y se apegó a las políticas internas de la
entidad, la regulación normativa y demás aspectos que debían atenderse cuando
se presentan este tipo de operaciones.

Ciertamente, obsérvese que según da cuenta el


material probatorio recaudado, el día 14 de abril del 2021 y tras más de 4 años
de inactividad en el producto -cuenta de ahorros-, el representante legal de la
actora, Miguel Ángel Acuña, se acercó a la sucursal Arrecifes del Banco
Popular, según él mismo lo reconoció en su declaración de parte, para
reactivarla. Para ese fin consignó $100.000. En esa misma oportunidad, se
diligenció el formulario único de vinculación y solicitud de servicios Bancarios
(prueba 1.2.-aportada con la contestación) en el que se relacionó sobre los
ingresos y egresos mensuales de la compañía, las obligaciones y el balance
general. Así mismo se declaró no realizar transacciones en moneda extranjera
y no poseer productos en moneda extranjera. Se afirmó que los recursos para la
cuenta provenían del comercio de combustible, se aportó copia del certificado
de existencia y representación legal de fecha 2 de marzo del 2021, y las copias
de las cédulas de las firmas autorizadas para el manejo de la cuenta.

Mediante correo electrónico del 3 de mayo del 2021,


dirigido por el señor Acuña a la gerente de la citada oficina, Jenny Marcela
Pérez Pedraza, se remite “contrato de colaboración e inversión con la compañía
Geteck Mining LLC”, el 4 de mayo de ese año otros documentos y, el 5 de mayo
siguiente, en tres correos distintos, una copia de la transferencia inicial por
valor de USD 540.000, así como “los debidos soportes para recibir la primera
transferencia de inversión extranjera”. Sobre estos movimientos, el
representante legal mencionado, afirmó en su interrogatorio que fue citado a la
entidad para firmar unos formularios del Banco de la República y que la gerente
del Banco Popular, siempre le afirmó que todo estaba en orden y solo requerían
de la respuesta del área de cumplimiento.

El día 11 de mayo del 2021, la demandante insistió en


enviar correos electrónicos al Banco Popular, en la citada data en tres correos
distintos, pide hablar con el área de cumplimiento, avisa sobre la segunda
transferencia y remite documentos de Cámara de Comercio, estados financieros,
declaración de renta, entre otros (págs. 217 a 218, ib).
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 15
Banco Popular S.A.

Los días 12, 13 y 14 de mayo da aviso en mensaje de


datos sobre la tercera transferencia, y adjunta en otros correos, estudios de
mercadeos sobre un proyecto de agregados pétreos, así como “brochures” de
proyectos a realizar sobre finca en el Carmen de Apicalá.

Finalmente, el 24 de mayo del 2021 a las 17:05 remite


mensaje con petición de reintegro al ordenante, aduciendo, que la empresa
inversionista declinó de su aporte, por la falta de respuesta oportuna.

10.1.- Ahora bien, la demandante pretendía que se


diera respuesta positiva a su solicitud en un plazo, que a su juicio, no podía
exceder el permitido por la ley para responder las peticiones (Ley 1755 del
2015), sin embargo omite esa apreciación que la monetización de divisas o
actividades relacionadas con el mercado cambiario exigía que la intermediaria
-Banco Popular- actuara de manera responsable en la averiguación de la
procedencia de los recursos que pretendían ingresar al país, procedimiento para
el cual la normatividad no ha establecido ningún término.

Sobre tal asunto, los testimonios de James Harold


Parada y Xiomara Saavedra, funcionarios del área de cumplimiento del banco,
dieron cuenta que en el procedimiento de debida diligencia, esto es, la consulta
previa a la aceptación de operaciones como las realizadas, se presentaban casos
que tardaban hasta 3 semanas en dar respuesta, dada su complejidad, e inician
una vez se cuente con toda la información.

Tales declarantes también fueron contestes al


aseverar que el estudio del cliente comprendía un contraste entre la actividad
que este desarrollaba, con el negocio que daba origen a las operaciones, además
de la trayectoria a nivel transaccional, haciendo referencia a la normalidad del
movimiento. Para el caso concreto de la demandante, hallaron que se
presentaba una inconsistencia entre la actividad principal reportada de
“comercio al por mayor de combustibles” con el objeto del negocio de inversión
que hacía referencia a los estudios para minería o comercialización de
minerales, entre otros. Que las notas a los estados financieros también daban
cuenta de actividades de hidrocarburos y que la capacidad financiera instalada
de la compañía no era acorde con el monto a recibir.

Así las cosas, el Tribunal no encuentra desacierto en


lo concluido por la autoridad de primer grado, ya que, dadas las inconsistencias
reveladas por el estudio de debida diligencia, la alta suma de dinero que
pretendía monetizarse, los continuos e insistentes correos electrónicos del
representante legal de la demandante aportando diferentes documentos al
relacionado inicialmente como base del negocio, era razonable que la
institución financiera intensificara las medidas de seguridad a su alcance.

Al respecto, es bueno añadir que aunque en la


demanda se aseguró que la inversión iba destinada a la financiación de
proyectos de construcción y el pago de saldo de una promesa de venta,
actividades que pudieran aceptarse cubiertas por el objeto social de la
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 16
Banco Popular S.A.

compañía5, lo cierto es que al Banco, el 3 de mayo del 2021 solo le fue puesto
de presente el contrato de inversión relacionado con actividades mineras; en ese
convenio nada se le dijo sobre el inmueble en Carmen de Apicalá o el pago de
un saldo para su enajenación, ni sobre la destinación de los aportes a la
construcción de hoteles o viviendas , pues su único objetivo fue definido así:

De tal modo, no se encuentra desacertado o


injustificado el proceder de la entidad financiera, ni las deducciones que efectuó
a partir de los documentos aportados, para tomarse un tiempo prudencial para
estudiar el asunto y, estando en ese trámite de la monetización de las divisas,
abortar el mismo por solicitud expresa de la aquí demandante. Así mismo, el
aceptar sin mayores miramientos el ingreso de las divisas podría eventualmente
comprometer la responsabilidad de la intermediaria del mercado cambiario, a
tono con la legislación vigente. Aunado a ello, ninguna relación se avizora entre
la declinación de la inversión de GETECK MINING COMPANY LLC y la
presunta frustración de unos negocios ajenos a tal aporte y a partir de ello
derivar la causación de unos perjuicios.

En tal sentido, recuérdese que para que el daño sea


objeto de reparación tiene que ser cierto y directo, ya que solo corresponde
reparar el perjuicio que se presenta como real y efectivamente causado y, como
consecuencia, inmediata del delito o culpa, conforme a los presupuestos que
regulan la carga de la prueba, quien demanda la indemnización de un perjuicio
que ha sufrido le incumbe demostrar, de todas maneras, el daño cuya reparación
se persigue y su cuantía, por cuanto la condena no puede, por ese aspecto,
extenderse más allá del detrimento padecido por la víctima.

5
En el objeto social de la compañía se incluye entre otros, “la construcción de edificaciones, viviendas
hoteles, complejos turísticos y deportivos, edificios, centros comerciales, parques recreativos, hospitales,
bibliotecas (…).
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 17
Banco Popular S.A.

Sobre este aspecto la H. Corte Suprema de Justicia


en Sala de Casación Civil ha dicho: “(…) Establecida la existencia del daño, sin
la cual no puede hacerse la declaración de responsabilidad, queda tan solo por
determinar la exacta extensión del perjuicio que debe ser reparado, ya que el
derecho no impone al responsable del acto culposo la obligación de responder
por todas las consecuencias cualesquiera que sean, derivadas de su acto, pues
semejante responsabilidad sería gravemente desquiciadora de la sociedad
misma, que el derecho trata de regular y favorecer, sino de aquellas que se
derivan directa e indirectamente del acto culposo. Tanto la jurisprudencia como
la doctrina admiten que el perjuicio deber ser reparado en toda extensión en que
sea cierto. No solo el perjuicio actual es cierto, sino también el perjuicio futuro,
pero no lo es el perjuicio simplemente hipotético. La jurisprudencia califica el
perjuicio futuro de cierto y ordena repararlo, cuando su evaluación es
inmediatamente posible, al mismo título que el perjuicio actual...”6.

En síntesis, Reiten Asociados no satisfizo el deber de


demostrar oportunamente al Banco que el origen de las divisas tenía relación
con su objeto social, razón más que suficiente para abstenerse de aceptar la
operación.

10.2.- Ha de verse, de otra parte, que contrario a lo


que asevera la censura, las gestiones que se hicieron al momento de reactivar la
cuenta, como la consulta de medidas cautelares y lista Clinton, la solicitud de
estados financieros, certificados de existencia y representación eran normales
para ese tipo de procedimiento -apertura de producto-, sin que con ellas pudiera
certificarse transacciones posteriores o entenderse que se daba aprobación a las
futuras solicitudes de monetización de divisas. De igual forma, el inicio de la
operación de monetización no puede remontarse a una fecha previa al 5 de mayo
del 2021, ya que en esa data se efectuó la primera transferencia.

De todos modos, entre la fecha de la primera


transferencia y el 24 de mayo del 2021, día en que la propia demandante decide
reversar las transacciones transcurrió un término de 12 días hábiles, por lo que
aun cuando en gracia de discusión se aceptara que la entidad estaba sometida
a los términos del derecho de petición, ha de verse que conforme el artículo 14
de la Ley 1755 del 2015, “toda petición deberá resolverse dentro de los quince
(15) días siguientes a su recepción”, sin que pueda entenderse que, el caso, bajo
análisis se trata de una simple solicitud de documentos o de información, pues
comprendía realmente la solución de un asunto transaccional que requería
mayor análisis, atendiendo a la directriz expedida por la Junta Directiva del
Banco de la República en la Resolución del año 2018, como suprema autoridad
cambiaria, atribución derivada del artículo 372 de la Constitución Nacional.

Aunado a lo expuesto, para la época en la que


ocurrieron los hechos, mayo del 2021 y hasta la vigencia de la emergencia
sanitaria por el Covid 19 -junio 2022-, se encontraba en vigor el Decreto 491

6
Sentencia de 29 de mayo de 1954, LXXVII, 712
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 18
Banco Popular S.A.

del 2020 que amplió los términos para atender las peticiones de 15 a 30 días y
los de petición de documentos y de información a 20 días.

10.3.- En definitiva el Banco atendió sus obligaciones


legales y contractuales, así como las directrices internas de la institución,
contenidas en su manual SARLAFT (prueba 1.7. contestación), que le imponía
detectar operaciones inusuales, referidas estas a aquellas que: “ 1) no guardan
relación con la actividad económica o se salen de los parámetros adicionales
fijados por la entidad, y 2) respecto de las cuales la entidad no ha encontrado
explicación o justificación que considere razonable”.

Así como a establecer el conocimiento del cliente


exigiendo que la fuerza comercial sepa de “la actividad económica que
desarrolla cada uno de los clientes, verificar la información suministrada y
asegurar el cumplimiento de los requisitos básicos. Esta información debe ser
analizada frente a la actividad económica y de negocios de los clientes, con el
propósito de valorar la consistencia y concluir respecto de la conveniencia de
su vinculación, considerando las causales objetivas establecidas”.

11.- Ahora bien, frente a la terminación unilateral del


convenio que ató a las partes, se observa que en comunicación de fecha 24 de
junio del 2021, el Banco Popular informó al cliente que:

Nuestra entidad con el ánimo de dar protección y


seguridad a la actividad bancaria que desarrolla, está en el deber verificar y
evaluar el nivel de riesgo jurídico, operativo y crediticio, afianzando nuestro
compromiso de prestar un servicio que se encuentre ajustado a la normatividad
vigente de la Superintendencia Financiera de Colombia en materia de SARLAFT
y de acuerdo con lo estipulado en la Cláusula Tercera del Reglamento Universal
de Productos y/o Servicios Financieros, lo anterior, considerando que la
Cláusula en mención señala:

“renuencia para suministrar o actualizar información


o suministrarla de forma incompleta o inexacta” publicado en la Página Web
del Banco, se procede a partir de la fecha a saldar la Cuenta Ahorro No.
****3477 de la cual es titular”.

Según el citado reglamento universal, se preveía


que:

“TERCERA. TERMINACIÓN Y VIGENCIA.- El


presente REGLAMENTO comenzará a regir a partir de la activación de uno o
más de los productos y/o servicios financieros ofrecidos por EL BANCO por
parte de EL CLIENTE, estará vigente mientras EL CLIENTE mantenga dicha
calidad y sustituye en su integridad cualquier acuerdo, convenio o contrato,
relacionado con la utilización de los productos y/o servicios financieros que lo
vinculen actualmente a EL BANCO y que haya sido suscrito por EL CLIENTE
con anterioridad al presente REGLAMENTO, es decir, los que más adelante se
encuentran incorporados en forma de CAPÍTULOS. EL CLIENTE podrá
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 19
Banco Popular S.A.

solicitar en cualquier momento la terminación de uno o más de los productos y/o


servicios financieros que lo vinculen con EL BANCO. EL BANCO podrá dar
por terminado en forma unilateral, uno o todos los productos y/o servicios
financieros que vinculan a EL CLIENTE con EL BANCO en el evento de que
se presente una cualquiera de las causales objetivas y razonables atribuibles a
EL CLIENTE que se mencionan a continuación: “Renuencia para suministrar
o actualizar información, o suministrarla en forma incompleta o inexacta”.

11.1.- A la luz de lo anterior, es claro que el Banco


tenía la potestad de terminar inconsultamente el contrato y en ese aspecto, es
relevante que, sí era viable atender lo declarado por el cliente en el formato
único de vinculación, que en nuestro caso correspondió a una reactivación de la
cuenta de ahorros, del 14 de abril de 2021, pues a través de tal documento se
señaló que la sociedad no realizaba transacciones en moneda extranjera. Es
contradictorio que hubiera efectuado tal afirmación, cuando según el
representante legal, ese mismo 14 de abril, esto es, pocos días antes de los giros,
ya había dado a conocer a la gerente sobre sus intenciones de monetizar las
divisas. Y más aún, cuando ya se había suscrito el contrato de inversión con
Geteck, acto de fecha 26 de marzo del 2021.

Además, esa renuencia no puede derivarse


únicamente del formulario de activación del producto, sino de la misma
negociación aportada que en nada tenía que ver con el objeto social de la
compañía, ya que entre su amplio margen de desenvolvimiento, en ningún aparte
se mencionan temas relativos a “minería artesanal”.

De ahí que, contrario a lo asegurado por la censura,


el cliente, aquí demandante, no declaró de forma completa la totalidad de sus
actividades a la fecha de diligenciamiento del formulario, ya que para ese
entonces tenía en su palmarés el contrato de inversión. Debe añadirse, que en
ningún documento u otro acto del Banco se hizo alusión al origen ilícito de los
recursos de Reiten Asociados, habida cuenta que la causal para abstenerse de
la monetización, así como el cierre de la cuenta de ahorros, se dio por la
inexactitud de lo declarado, así como la inconsistencia surgida entre el
significativo quantum de los recursos que pretendía ingresar contrastado con la
actividad económica reflejada en el movimiento de la cuenta de ahorros.

12.- Resta añadir que no encuentra el Tribunal que en


la sentencia se hubiese insinuado que la demandante era “una empresa de
papel”, simplemente, en la providencia se encontraron razonables las
motivaciones de la entidad financiera para abstenerse de aceptar la
monetización de las divisas, sin entrar a juzgar sobre las condiciones de la
demandante, su capacidad para desarrollar su objeto social, ni hacer una
fiscalización de su situación financiera.

13.- En tal sentido, no sobra recordar que toda


decisión judicial debe fundarse en las pruebas regular y oportunamente
allegadas al proceso; y que le incumbe a las partes probar los supuestos de facto
de las normas que consagran el efecto jurídico que ellas persiguen, regla de
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 20
Banco Popular S.A.

conducta que le indica a los contendientes la carga de acreditar ya sus


pretensiones, ora sus excepciones según corresponda. En consecuencia, en este
caso en particular nótese que le correspondía a la parte demandante demostrar
los supuestos fácticos en que sustentó sus pretensiones, pero como así no
ocurrió, debe asumir las consecuencias de su desidia y, es que en realidad se
aplicó a efectuar afirmaciones inocuas, pero en realidad no arrimó ni una sola
probanza que permitiera desvirtuar las allegadas por la parte contraria
(artículos 164 y 167 del C. G. del P.).

El principio de la necesidad de la prueba le indica al
juzgador el deber de tomar toda decisión judicial con apoyo en las pruebas
regular y oportunamente allegadas al proceso (artículo 164 C. G. P.), esto es,
que los medios probatorios para poder ser valorados deben aportarse en los
términos señalados de manera taxativa por el legislador, contrario sensu, su
apreciación cercenaría el derecho de defensa y de contradicción de la
contraparte.

Mientras que el principio de la carga de la prueba


(artículo 167 C.G.P.) le impone a las partes la obligación de probar los
supuestos de hecho en que edifica la demanda, las excepciones, el incidente o el
trámite especial, según el caso, o sea, que consiste en lo que a cada parte le
asiste interés en probar, de modo que si el interesado en suministrarla no lo
hace, o la allega imperfecta, se descuida o equivoca su papel de probador,
necesariamente, ha de esperar un resultado adverso a sus pretensiones.

De tal modo que resultan insuficientes las meras


manifestaciones efectuadas por la parte convocante al plantear su disenso, por
razón que a nadie le es dado el privilegio de que su mero dicho sea prueba
suficiente de lo que afirme, tal como lo ha precisado la H. Corte Suprema de
Justicia en Sala de Casación Civil:

“es verdad que, con arreglo al principio universal de


que nadie puede hacerse su propia prueba, una decisión no puede fundarse
exclusivamente en lo que una de las partes afirma a tono con sus aspiraciones.
Sería desmedido que alguien pretendiese que lo que afirma en un proceso se
tenga por verdad, así y todo sea muy acrisolada la solvencia moral que se tenga.
De ahí que la Corte Suprema de Justicia haya dicho en un importante número
de veces... que ‘es principio general de derecho probatorio y de profundo
contenido lógico, que la parte no puede crearse a su favor su propia prueba.
Quien afirma un hecho en un proceso tiene la carga procesal de demostrarlo
con alguno de los medios que enumera el artículo 175 del Código de
Procedimiento Civil, con cualesquiera formas que sirvan para formar el
convencimiento del Juez. Esa carga... que se expresa con el aforismo onus
probando incumbit actori no existiría, si al demandante le bastara afirmar el
supuesto de hecho de las normas y con eso no más quedar convencido el Juez”7.

Los anteriores argumentos son suficientes para


determinar que en este caso en particular los reparos expuestos por la parte
demandante en su recurso de alzada, están llamados al fracaso.
Exp. 2021-04457-01 Verbal de Protección al Consumidor Financiero del Reiten Asociados S.A. contra 21
Banco Popular S.A.

14.- Colofón de lo expuesto, habrá de confirmarse en


todas sus partes el falló pronunciado en la primera instancia, de modo que se
condenará en costas a la recurrente, por habérsele resuelto desfavorablemente
la apelación conforme lo prevé el numeral 1º del artículo 365 del C.G.P.

V. DECISIÓN

Por lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito


Judicial de Bogotá D. C., Sala Civil de Decisión, administrando justicia en nombre
de la República de Colombia y por autoridad de la ley,

RESUELVE:

1.- CONFIRMAR por los argumentos dados en esta


instancia, la sentencia dictada en audiencia pública celebrada el 5 de octubre
de 2022 en la Superintendencia Financiera de Colombia - Delegatura para
Funciones Jurisdiccionales-.

2.- CONDENAR en costas de esta instancia a la


parte recurrente.

2.1.- De conformidad con lo previsto en el numeral 3º


del artículo 366 del Código General del Proceso, en la liquidación de costas
causadas en segunda instancia, inclúyase como Agencias en Derecho la suma
de dos salarios mínimos legales mensuales vigentes, atendiendo las previsiones
del Acuerdo PSAA16-10554 de 2016. Para la elaboración de la misma síganse
las reglas previstas en dicha norma.
.
CÓPIESE Y NOTIFÍQUESE

JORGE EDUARDO FERREIRA VARGAS


MAGISTRADO

RUTH ELENA GALVIS VERGARA


MAGISTRADA

MARÍA PATRICIA CRUZ MIRANDA


MAGISTRADA
Firmado Por:

Jorge Eduardo Ferreira Vargas


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Maria Patricia Cruz Miranda


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Ruth Elena Galvis Vergara


Magistrada
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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República de Colombia
Rama Judicial

TRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOTÁ, D.C.


SALA CIVIL DE DECISIÓN

Bogotá, D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

11001-31-99-003-2022-00139-01

Por encontrarse legalmente procedente, el Despacho


dispone:

Admitir en el efecto SUSPENSIVO, el recurso de apelación


interpuesto por ambos extremos procesales, en contra de la sentencia
proferida el día 22 de diciembre del año 2022, por la Delegatura para
Funciones Jurisdiccionales de la Superintendencia Financiera de
Colombia.

Una vez cobre ejecutoria la presente decisión, contrólense


los términos con los que cuentan los aquí apelantes para sustentar la
alzada formulada, conforme lo consagra el artículo 12 de la Ley 2213
de 2022. Transcurrido dicho lapso, de la sustentación presentada se
correrá traslado a la parte contraria por el término de cinco (5) días, a
fin de que, si a bien lo tiene, se pronuncie frente a las manifestaciones
elevadas por los impugnantes.

Por Secretaría, una vez vencidos los mencionados términos,


ingrese el expediente al Despacho, con el propósito de emitir la decisión
que en derecho corresponda.

Las partes deberán allegar el escrito sustentatorio y su


réplica, a la dirección de correo electrónico
secsctribsupbta2@[Link].

NOTIFÍQUESE,

JUAN PABLO SUÁREZ OROZCO


Magistrado.
Firmado Por:
Juan Pablo Suarez Orozco
Magistrado
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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R.I. 14838
REPÚBLICA DE COLOMBIA
RAMA JUDICIAL

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL


DE BOGOTÁ - SALA CIVIL
SALA SÉPTIMA CIVIL DE DECISIÓN
Rad. 110013103004201700273 02

Bogotá, D.C. dieciséis (16) de febrero del año dos mil veintitrés (2023)

REF. PROCESO VERBAL DE GASODUCTO MÓVIL DE


COLOMBIA S.A. ESP CONTRA LA PREVISORA S.A. COMPAÑÍA DE
SEGUROS, GNI GAS NATURAL INDUSTRIA DE COLOMBIA S.A.S.
ESP Y CAROLINA CASTAÑEDA LIS.

Atendiendo lo dispuesto en proveído del 04 de noviembre de 2022


proferido por la H. Corte Suprema de Justicia -Sala de Casación Civil- 1
se,

RESUELVE

PRIMERO: Obedézcase y cúmplase lo resuelto por la H. Corte


Suprema de Justicia -Sala de Casación Civil-.

SEGUNDO: DECLARAR ejecutoriada la decisión proferida por


esta Corporación dentro del presente asunto.

TERCERO: Ordenar a Secretaría remitir el expediente al Juzgado


de origen para lo de su cargo.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,

CARLOS AUGUSTO ZULUAGA RAMÍREZ


Magistrado

1
SC3635-2022 M.P. Octavio Augusto Tejeiro Duque
Firmado Por:
Carlos Augusto Zuluaga Ramirez
Magistrado
Sala 014 Despacho Civil
Tribunal Superior De Bogotá D.C.,

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R.I. 14991
REPÚBLICA DE COLOMBIA
RAMA JUDICIAL

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL


DE BOGOTÁ - SALA CIVIL
SALA SÉPTIMA CIVIL DE DECISIÓN
Rad. 110013103004201800324 02

Bogotá, D.C. dieciséis (16) de febrero del año dos mil veintitrés (2023)

REF. PROCESO VERBAL DE FONDO FINANCIERO DE


PROYECTOS DE DESARROLLO CONTRA SEGUROS GENERALES
SURAMERICANA S.A.

Atendiendo lo dispuesto en proveído del 10 de junio de 2022 proferido


por la H. Corte Suprema de Justicia -Sala de Casación Civil- 1 se,

RESUELVE

PRIMERO: Obedézcase y cúmplase lo resuelto por la H. Corte


Suprema de Justicia -Sala de Casación Civil-.

SEGUNDO: DECLARAR ejecutoriada la decisión proferida por


esta Corporación dentro del presente asunto.

TERCERO: Ordenar a Secretaría remitir el expediente al Juzgado


de origen para lo de su cargo.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,

CARLOS AUGUSTO ZULUAGA RAMÍREZ


Magistrado

Firmado Por:

1
Archivo “13. AutoDeclaraPrematuroRecursoCasacion” de la carpeta “02. Proveídos” del expediente digital.
Carlos Augusto Zuluaga Ramirez
Magistrado
Sala 014 Despacho Civil
Tribunal Superior De Bogotá D.C.,

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República de Colombia
Rama Judicial

TRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOTÁ, D.C.


SALA CIVIL DE DECISIÓN

Bogotá, D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

11001-31-030-04-2019-00047-01

Por encontrarse legalmente procedente, el Despacho


dispone:

Admitir en el efecto SUSPENSIVO, el recurso de apelación


interpuesto por la parte demandante, en contra de la sentencia
proferida el día 24 de noviembre del año 2022, por el Juzgado Cuarto
Civil del Circuito de Bogotá.

Una vez cobre ejecutoria la presente decisión, contrólense


los términos con los que cuentan los aquí apelantes para sustentar la
alzada formulada, conforme lo consagra el artículo 12 de la Ley 2213
de 2022. Transcurrido dicho lapso, de la sustentación presentada se
correrá traslado a la parte contraria por el término de cinco (5) días, a
fin de que, si a bien lo tiene, se pronuncie frente a las manifestaciones
elevadas por los impugnantes.

Por Secretaría, una vez vencidos los mencionados términos,


ingrese el expediente al Despacho, con el propósito de emitir la decisión
que en derecho corresponda.

Las partes deberán allegar el escrito sustentatorio y su


réplica, a la dirección de correo electrónico
secsctribsupbta2@[Link].

NOTIFÍQUESE,

JUAN PABLO SUÁREZ OROZCO


Magistrado.
Firmado Por:
Juan Pablo Suarez Orozco
Magistrado
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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Expropiación
Demandante: Agencia Nacional de Infraestructura
Demandado: Clemencia Grillo S.A.
Rad. 005-2021-00015-01

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ


SALA CIVIL
secsctribsupbta2@[Link]

Bogotá D.C., dieciséis de febrero de dos mil veintitrés

En el efecto devolutivo, se admiten los recursos de apelación formulados por


ambas partes contra la sentencia de primera instancia. Por secretaría,
contabilícense los términos pertinentes.

Notifíquese.

LUIS ROBERTO SUÁREZ GONZÁLEZ


Magistrado

Firmado Por:
Luis Roberto Suarez Gonzalez
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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REPÚBLICA DE COLOMBIA

RAMA JUDICIAL
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
SALA SÉPTIMA CIVIL DE DECISIÓN

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023).

Magistrado ponente: MANUEL ALFONSO ZAMUDIO MORA

Proceso N.° 110013103007201900440 01


Clase: VERBAL –RCE
Demandante: ANGIE XIMENA RUIZ GUALDRÓN, AÍDA
MARIBEL GUALDRÓN OCAMPO y BRANDON
STEVEN MUÑOZ NARANJO
Demandados: ROBINSON DAMIÁN VELOZA TORRADO y DIANA
MARÍA PAREDES VERA

Sentencia discutida y aprobada en sala n.° 4 de 8 de febrero del año en curso

En atención a que por la falta de sustentación de la parte


demandada el magistrado sustanciador declaró desierta su alzada1, el
Tribunal emite sentencia escrita, en los términos del artículo 12 de la Ley
2213 de 2022, solo con motivo de la apelación que la parte actora
interpuso contra el fallo que el 23 de noviembre de esa misma anualidad
profirió el Juzgado 7° Civil del Circuito de Bogotá, mediante el cual
declaró que los demandados son solidaria y extracontractualmente
responsables de los perjuicios materiales y morales que padeció su
contraparte, con ocasión del accidente de tránsito ocurrido el 9 de
septiembre de 2016, aunque no en la cuantía a que alude la demanda,
sino en una menor

ANTECEDENTES

1. En el libelo reformado, Angie Ximena Ruiz Gualdrón, Brandon


Steven Muñoz Naranjo y Aída Maribel Gualdrón Ocampo
demandaron a Robinson Damián Veloza Torrado y Diana María
Paredes Vela, para que se declare que el primero, en su condición de
conductor y la segunda, en su calidad de propietaria del vehículo de
placas RLN-623, son civil, extracontractual y solidariamente
responsables del accidente de tránsito ocurrido a las 2:30 p.m. del día 9
de septiembre de 2016, a la altura de la Carrera 13 con Calle 55ª sur, en
1Lo que tuvo lugar por auto de 31 de enero de 2023, notificado por estado electrónico de 3 de febrero
esa misma anualidad.
2

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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la localidad de Tunjuelito, que les produjo lesiones. En consecuencia,


pidieron que fueran condenados a indemnizarles los siguientes
perjuicios:

Concepto Demandante SMLMV’S/ $


Daño emergente Brandon Muñoz $11.000.000
Ximena Ruiz $14.200.000
Lucro cesante Brandon Muñoz $115.000.000
Ximena Ruiz 50 + 30
Perjuicio moral Maribel Gualdrón 50
Brandon Muñoz 50 + 30
Daño a la salud Ximena Ruiz 100
Brandon Muñoz 30

2. Para sustentar su reclamo, relataron que en aquella fecha, Angie


Ximena Ruiz y Brandon Steven Muñoz se encontraban abordo de la
motocicleta de placa MNA-94C y se dirigían hacia el barrio Danubio
Azul ubicado en la localidad de Usme, cuando “fueron investidos por
una camioneta de placas RLN-623” conducida por el señor Robinson
Damián Veloza, quien iba “infringiendo las señales de tránsito y
sobrepasando el riesgo permitido”.

El informe ejecutivo FPJ-3, elaborado el día de los


acontecimientos, codificó al conductor del vehículo de placas RLN-623
con la hipótesis n.° 112, esto es “desobedecer señales o normas de
tránsito”.

Dicho suceso provocó que la primera quedara inconsciente,


“producto de la multiplicidad de lesiones contundentes que recibió en
su humanidad”, en tanto que el segundo padeció “una serie de
hematomas, una fisura de muñeca y laceraciones en hombro y pierna
derechos”. Ambos fueron trasladados al Hospital El Tunal, ubicado al
sur de la ciudad, en la localidad de Tunjuelito. Allí, se estableció que
producto del choque, aquella presentó fracturas en el fémur, la tibia, el
peroné y la mandíbula, así como una embolia pulmonar; mientras que
a este “le prestaron los primeros auxilios y la atención médica necesaria
para las contusiones y lesiones producidas en su ser”.

Al día siguiente, Angie Ximena Ruiz fue sometida a una


intervención quirúrgica de 7 horas de duración, “cuya finalidad era la
reconstrucción y unión de los miembros quebrados y lesionados, a
través de la implementación de elementos externos ubicados dentro del
respetivo miembro”. Con posterioridad a la cirugía, fue traslada a la
3

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
------------------------------

Unidad de Cuidados Intensivos con pronóstico “bastante


desfavorable”.

Producto del percance, “debió iniciar a utilizar pañal, no podía


caminar, dependía de su señora madre y compañero permanente,
ambos aquí demandantes, quienes debían asearla, movilizarla,
suministrarle los alimentos y demás acciones que no podía efectuar [por
sí sola], producto de sus lesiones y secuelas”.

El 14 de septiembre de 2016, fue sometida a una nueva


intervención quirúrgica para la reconstrucción de la zona mandibular,
“deviniendo [su] inmovilización, [lo] que le impedía masticar, consumir
sus alimentos, hablar y efectuar gesticulación facial”. El 17 siguiente,
fue dada de alta. Durante su recuperación necesitó de “cuidado
constante y permanente” por parte de su madre y pareja.

Para la época de los hechos, la lesionada “terminaba de manera


satisfactoria su tercer semestre de ingeniería ambiental en la
Universidad Central con sede en Bogotá”. Su progenitora “ya había
efectuado el pago del siguiente semestre”, el que no pudo cursar debido
a las lesiones que padeció, lo que la obligó a suspender su formación
profesional. Tampoco pudo volver a desarrollar labores que le
generaran un sustento económico. Su madre “se vio en la necesidad de
renunciar a sus actividades laborales [para] dedicarse exclusivamente al
cuidado de su hija”. Para sufragar “los gastos de transporte de la
señorita Ruiz, pañales, medicamentos y demás suministros que
requería, [su progenitora] debió adquirir una serie de préstamos
monetarios”, amén de contratar los servicios profesionales de la
enfermera Estefanía Parra que se encargara de las curaciones y
suministro de medicamentos, a quien le pagó un total de $2.500.000

Ha tenido que usar aparatos ortopédicos en forma permanente,


los que además de los medicamentos suministrados, han sido costeados
por su madre y compañero permanente.

Le tocó iniciar terapias de rehabilitación con la fisioterapeuta


Zorayda Castiblanco, para recuperar el movimiento de las extremidades
lesionadas, para lo cual desembolsó la suma de $11.700.000.

El 2 de julio de 2017 le fue practicada otra cirugía de inserción


“de un clavo en la tibia para contribuir a su ubicación adecuada,
debiendo fracturar parte de la extremidad para [la] ubicación del clavo”.
4

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
------------------------------

Como consecuencia del “dolor, aflicción, desesperación, congoja,


desasosiego, temor y zozobra” que le produjo el accidente de tránsito,
“entró en estado de depresión”, pues pese a las terapias de
rehabilitación, “no ha sentido mejoría frente a la movilidad de su
extremidad”; por el contrario, “el dolor se hace más fuerte e
insoportable”. Se le dificulta caminar trayectos largos, estar de pie por
mucho tiempo, “viajar en transporte público, desarrollar actividades de
la universidad, hacer ejercicio y demás que una persona con su estado
de salud al 100% efectuaría sin ningún problema”.

Después del desafortunado desenlace, se deformó su dentadura,


“a tal punto que no se puede ubicar ni con tratamiento de ortodoncia
en el extremo inferior”, además de sentir dolor al masticar alimentos
duros, “atendiendo a los 6 clavos y demás elementos que porta en su
mandíbula”.

El Informe Pericial de Clínica Forense expedido por el INMLCF


dictaminó que la señorita Ruiz presentó las siguientes secuelas médico
legales: deformidad física que afecta el cuerpo, perturbación funcional
del miembro inferior derecho y perturbación funcional del órgano de
la locomoción, todas de carácter permanente.

El demandante Brandon Muñoz “ejercía actividades en [un]


establecimiento… de entretenimiento (juego de billar)” de su
propiedad, pero debido a la ocurrencia del accidente “se vio en la
necesidad de [cerrarlo]” por espacio de 5 meses, no obstante, lo cual
debió “seguir efectuando el pago de los cánones de arrendamiento del
local comercial”, equivalentes a $700.000. Mientras el local estuvo
abierto al público, el precitado obtenía “como ganancias de ventas cada
fin de semana, un valor promedio de $1.800.000”.

Con posterioridad, vendió el establecimiento comercial “a un


valor inferior de [su] justo precio”, pues mientras lo adquirió por la
suma de $15.000.000, lo enajenó por $4.000.000. Tras la venta, “el
establecimiento dejó ganancias semanales al comprador de $2.500.000”;
por lo tanto, si los demandantes… no hubiesen sido víctimas del
accidente causado por los demandados, el [señor] Brandon Muñoz
hubiese causado de manera semanal durante el año 2017, un ingreso
equivalente a la suma $2.500.000”, para un total en esa calenda, de
$115.000.000.

El 27 de marzo de 2019 las partes no lograron transigir sus


diferencias por falta de ánimo conciliatorio.
5

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
------------------------------

3. Los demandados fueron notificados del auto que admitió la


demanda a través de curador ad litem, quien se opuso a la totalidad de
las pretensiones y formuló las excepciones de “ausencia de nexo causal”
y “prescripción”. La primera, soportada en que “la causa del daño no
provino de un actuar negligente e imprudente del señor Robinson
Damián Veloza, sino que, por el contrario, devino de circunstancias
ajenas a su actuar”. Con la segunda solicitó “declarar prescritos los
derechos que se hayan causado, por haber transcurrido, desde su
exigibilidad, el tiempo previsto en la norma sin reclamo de un derecho
específico y concreto”.

4. La sentencia de primera instancia

La primera instancia finalizó con fallo en el que se declaró civil,


extracontractual y solidariamente responsables a los demandados de los
perjuicios materiales y morales padecidos por sus oponentes, con
ocasión del accidente de tránsito ocurrido el 9 de septiembre de 2016;
por consiguiente, fueron condenados a pagar en favor de estos últimos,
las siguientes sumas de dinero:

(i) Por concepto de perjuicio moral expresado en salarios


mínimos mensuales legales vigentes:

a) 50 para Angie Ximena Ruiz Gualdrón.

b) 25 en favor de Aída Maribel Gualdrón Ocampo.

c) 30 con respecto a Brando Steven Muñoz Naranjo.

(ii) En lo que concierne al daño a la salud expresado en salarios


mínimos mensuales legales vigentes:

a) 100 para Angie Ximena Ruiz Gualdrón.

(iii) Por concepto de perjuicio material en la modalidad de daño


emergente:

a) $14.200.000 con destino a Angie Ximena Ruiz Gualdrón.

Se negaron los demás pedimentos de linaje indemnizatorio.

Para sentenciar de esa manera, el juez de primera instancia


comenzó por verificar si en el caso sometido a su consideración se
6

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
------------------------------

encontraban acreditados los elementos de la responsabilidad civil, a


saber: daño, culpa y relación de causalidad.

Respecto del segundo de los requisitos antes mencionados,


precisó que en este caso ha de presumirse, si se tiene en cuenta que el
accidente se produjo como resultado del ejercicio de una actividad
peligrosa. Presunción que no desaparece por el hecho de que ambos
extremos procesales se encontraran desarrollándola, pues la
conducción de un vehículo tipo camioneta acarrea “mayor
potencialidad de daño” que la conducción de una motocicleta.

Con todo, sea que se aplique la presunción de culpa o que, por el


contrario, se considere que ella incumbe probarse, no hay duda que
dicho requisito aparece comprobado en el presente caso, con soporte
en el informe policial de accidentes de tránsito y el bosquejo
topográfico adjuntos al libelo, con los que se estableció que el
conductor del rodante de placas RLN-623 incurrió en la infracción n.°
112, correspondiente a “desobedecer o infringir las señales o normas
de tránsito”.

Así, si ninguna otra probanza se aportó que desvirtúe la hipótesis


a la que aluden tales documentos, resulta factible colegir que el señor
Robinson Damián Veloza desatendió específicos deberes de conducta
que le eran exigibles, al ejercer la actividad de conducción del vehículo
ya referido e inadvertir la señal de tránsito que lo obligaba a detener la
marcha del rodante. No en vano, el expediente también da cuenta que
la Fiscalía General de la Nación inició investigación penal en su contra
por el delito de lesiones personales.

En dicho escenario, el señor Veloza Torrado fue plenamente


identificado como la persona que manejaba la camioneta de placas
RLN-623 para la época de los acontecimientos. En esa misma
oportunidad, fue él quien realizó unas propuestas de conciliación que
finalmente no llegaron a buen puerto por la poca cantidad de dinero
que ofreció a las víctimas.

Adicional a lo anterior, se cuenta con el informe ejecutivo de


poder judicial y los informes periciales forenses practicados a Brandon
Steven Muñoz y Angie Ximena Ruiz, que analizados en su conjunto,
permiten corroborar las condiciones de tiempo, modo y lugar en que
ocurrió el accidente de tránsito.

Bajo esa perspectiva, “está perfectamente demostrada la culpa”


como elemento integrador de la responsabilidad civil que se reclama.
7

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
------------------------------

El daño, como primer elemento que estereotipa la


responsabilidad civil, también se encuentra demostrado. Al expediente
se allegaron probanzas de tipo documental que dan cuenta de las
lesiones que padeció la señorita Angie Ximena Ruiz Gualdrón como
consecuencia del accidente de tránsito, así como las secuelas que el
mismo le produjo.

Por último, en cuanto atañe a la relación de causalidad entre los


requisitos antes mencionados, no hay mucho que ahondar para señalar
que existe una relación de causa a efecto entre el daño padecido por la
demandante que viene de citarse y el error de conducta de la parte
demandada.

Ahora, la responsabilidad así concebida no solo se predica del


conductor del vehículo infractor, sino de su propietaria, según lo prevén
varias disposiciones del Código Civil. Por esa razón, no está llamada a
prosperar la excepción de mérito denominada “ausencia de nexo
causal” propuesta por el curador ad litem.

Tampoco tiene acogida la de “prescripción”, porque desde la


ocurrencia del accidente, hasta la fecha de presentación de la demanda,
no había transcurrido el término de la acción ordinaria a que alude el
artículo 2536 del Código Civil.

En cuanto atañe a los perjuicios reclamados, comenzó por


estudiar los de tipo material, para concluir que solo está llamado a ser
acogido el daño emergente que deprecó la demandante Angie Ximena
Ruiz.

Ello, por cuanto los perjuicios (en la modalidad de daño


emergente y lucro cesante) que pidió para sí el demandante Brandon
Steven Muñoz Naranjo carecen de nexo causal con el accidente de
tránsito, por la sencilla razón de que la venta del establecimiento de
comercio de su propiedad, del cual derivó la generación de tales
menoscabos, estuvo precedida de “una motivación personal”, sin que
se observe como razonable que hubiere dejado de ejercer una actividad
lucrativa que, como se afirmó en la demanda, le redituaba importantes
beneficios económicos, solo por dedicarse al cuidado de su entonces
compañera sentimental. Resulta extraño sostener que alguien renuncie
a toda actividad económica solo para dedicarse exclusivamente al
cuidado de una persona.

Por lo demás, de las probanzas practicadas no quedó evidenciado,


con la contundencia que se requiere, que la venta del establecimiento
8

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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comercial se debiera al cuidado permanente que el precitado tuvo que


dedicar a la señorita Ruiz Gualdrón, como que de las declaraciones de
esta última y su progenitora no se extrae dicha circunstancia.

Además, de acuerdo con las reglas de la sana crítica, es cierto que


“si una persona estaba percibiendo unas ganancias mensuales de
$10.000.000, tenía unos ingresos muy considerables incluso para haber
colaborado económicamente o contratar a una persona que estuviera
pendiente de la lesionada de manera permanente”.

De suerte, pues, que no hay una relación inmediata entre el


perjuicio que se reclamó y el accidente ocurrido.

Al margen de lo expuesto, en el proceso no quedó acreditado que


para la época de los hechos la relación de compañeros permanentes
entre los ya citados existiera, lo que impide sostener que el señor Muñoz
vendiera el establecimiento de comercio de su propiedad solo con la
finalidad de prodigarle cuidado permanente a su pareja.

Al respecto, importa destacar que la Ley 979 de 2005, que


modificó el artículo 4° de la Ley 54 de 1990, estableció que la unión
marital de hecho entre compañeros permanentes se declarará tan solo
a través de uno cualquiera de los siguientes mecanismos: a) por escritura
pública ante notario; b) por acta de conciliación suscrita por los
compañeros permanentes en centro de conciliación legalmente
constituido; y c) por sentencia judicial de conocimiento de los jueces de
familia en primera instancia.

Y si bien es cierto que la Corte Constitucional ha establecido que


la relación entre compañeros permanentes puede tenerse por
demostrada a través de cualquier medio de prueba, no es menos cierto
que a este proceso no se allegó ninguna, más allá del dicho de los
mismos demandantes, quienes al unísono sostuvieron que entre los dos
existió la mentada unión marital. Sin que pueda olvidarse que “aquellos
hechos que les generen consecuencias favorables no pueden ser tenidos
en cuenta como una confesión”, según lo prescribe el artículo 131, 2
del CGP.

En cualquier caso, se reitera, se observa como una decisión


personal aquella del señor Muñoz Naranjo de vender el establecimiento
de comercio de su propiedad, que según se afirmó en la demanda, era
muy lucrativo y les habría ayudado “muchísimo económicamente”.
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Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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No sucede lo mismo en lo que respecta a los perjuicios


reclamados en la modalidad de daño emergente por la señorita Angie
Ximena Ruiz Gualdrón, pues dicha clase de detrimento sí se demostró.
Es claro que se sufrieron perjuicios de la tipología aludida. Ello, por
cuenta de los desembolsos que aquella realizó por concepto de gastos
de terapia y enfermería, comprobados documentalmente en el proceso.

Ahora bien, en lo que atañe a los perjuicios extrapatrimoniales, el


juzgador de primer grado, conforme a criterios establecidos por la
jurisprudencia del Consejo de Estado, estimó que resultaba viable
acceder a aquellos pretendidos por Angie Ximena Ruiz Gualdrón en la
modalidad de perjuicio moral, en el equivalente a 50 smlmv

En lo que respecta al daño a la salud, consideró que también


debían concederse los 100 smlmv que esta última reclamó para sí, al ser
“la persona que directamente sufrió con mayor rigor los efectos de la
conducta culposa de la parte demandada”.

En cuanto concierne al perjuicio moral solicitado por Aída


Maribel Gualdrón Ocampo, entendió que, si su primogénita reclamó,
por esa misma clase de detrimento, un equivalente a 50 smlmv, al ser la
persona que sufrió directamente el perjuicio, no consulta las reglas de
la razonabilidad que la madre, por más sufrimiento que haya
experimentado, reclame la misma cantidad. Basta consultar la
jurisprudencia del Consejo de Estado, dijo, para colegir que la persona
que sufrió directamente el perjuicio tiene siempre una aproximación
mayor al perjuicio que aquella que lo padeció en forma indirecta, como
sucede con los familiares, en este caso la madre.

Por esa razón, tan solo concedió a la señora Gualdrón Ocampo


la mitad del monto otorgado a la víctima directa del daño, es decir, el
equivalente a 25 smlmv.

Para Brandon Steven Muñoz Naranjo se solicitó indemnización


por el perjuicio moral que padeció para sí y con respecto a las lesiones
sufridas por Angie Ximena Ruiz; sin embargo, solo se atenderá el
primero de tales pedimentos, en la medida en que, “cuando hay un
accidente y resultan involucradas diferentes personas, lo que hace el
juez es analizar ese acontecimiento qué proporción de perjuicio moral
le generó a cada una”. Así, comoquiera que el señor Muñoz también
fue víctima directa del accidente de tránsito, se calculará esta clase de
detrimento sobre la base de que, según las probanzas acopiadas, se le
prescribió una incapacidad médico legal de 8 días sin secuelas, por lo
que le otorgó el equivalente a 30 smlmv.
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Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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Dentro de esa cifra “deben englobarse todos los perjuicios


solicitados”, vale decir, los que pidió para sí, por verse accidentado, así
como los que experimentó por ver a su entonces compañera
sentimental lesionada, pues no es factible “hacer una división para saber
cuánto recibe a título personal y cuánto recibiría por el hecho de haber
sido compañero o novio de Angie Ximena Ruiz Gualdrón”.

Ahora, si bien el señor Muñoz Naranjo también solicitó ser


indemnizado por daño a la salud, lo cierto es que el accidente de tránsito
para él fue de menor entidad, “no generó ningún tipo de secuela de
carácter permanente que hubiera generado una afección que deba ser
objeto de resarcimiento pecuniario, por esa razón solo se concede la
indemnización por perjuicio moral”.

Por último, Angie Ximena Ruiz solicitó el pago de 30 smlmv por


el detrimento de tipo moral que experimentó a raíz de las lesiones
provocadas a Brandon Steven Muñoz; empero, no se accederá a esa
pretensión porque, primero, no se acreditó la relación de compañeros
permanentes y, segundo, dado que esta clase de perjuicio “se engloba”
en un solo componente de perjuicio moral, que en lo que respecta a
esta demandante, ya se calculó en la cifra a la que ya se hizo alusión.

En ese orden de ideas, como no todos los perjuicios reclamados


por los actores fueron objeto de indemnización por las razones ya
expuestas, es dable declarar probada oficiosamente la excepción de
“exceso de perjuicios reclamados”.

5. Los recursos de apelación

5.1. Como antes se dijo, el recurso interpuesto por los


demandados fue declarado desierto, por lo que no es del caso traer a
cuento sus reparos.

5.2. Los demandantes apelaron la decisión de primera instancia


en aquello que les resultó desfavorable, para lo cual propusieron los
siguientes reparos concretos, que fueron igualmente sustentados en la
oportunidad que regula el artículo 12 de la Ley 2213 de 2022:

a) Erró el juez de primera instancia al establecer el monto del


perjuicio moral reclamado por la demandante Aída Maribel Gualdrón
Ocampo en la mitad de aquel que se concedió en favor de su hija,
víctima directa del daño, Angie Ximena Ruiz. Ello por cuanto “la
afectación padecida por [aquella], y que claramente quedó corroborada
con su declaración, no hace justicia con el monto de condena objeto de
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Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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reproche”. De su relato se extraen “sus sentimientos de dolor, aflicción,


desasosiego, temor y demás que la invaden, producto de la afectación
física y moral sufrida por su hija a causa del accidente [de tránsito], así
como los cuidados que prestó a la misma y que acrecentaban los
sentimientos antes descritos”. El valor adoptado por el juzgador no se
compadece con pronunciamientos de la Sala de Casación Civil de la
Corte Suprema de Justicia, en los que se ha impuesto equivalentes
“condenas por los daños morales generados a los padres producto de
afectaciones padecidas por sus hijos”.

b) El monto otorgado al demandante Brandon Steven Muñoz por


concepto de perjuicio moral también resultó ínfimo, si se tiene en
cuenta que, “frente a su propia lesión, presentó de forma permanente
sentimientos de temor, zozobra, desasosiego, ya que aun cuando iba
maniobrando el vehículo tipo motocicleta de placas MNA 94C con
miramiento y respeto de las normas de tránsito, es embestido por el
vehículo de placas RLN-623, al desconocer el conductor de este último
las señales de tránsito dispuestas en la zona del accidente, obrando con
negligencia e imprudencia”.

Pero no solo debió repararse el dolor que experimentó con


ocasión del accidente, sino, además, el que padeció “al ver a su entonces
compañera permanente y acompañante, Angie Ximena Ruiz Gualdrón,
con afectaciones serías en su condición de salud”. No se tuvo en cuenta
su declaración de parte, “donde demostró de forma diáfana su
afectación emocional frente al hecho causal del daño, no solo por su
lesión sino por la difícil recuperación por la que debió pasar su
compañera permanente, así como su contribución en la misma, bajo su
cuidado constante y permanente, por lo que padeció al lado de ella los
dolores y limitaciones que con el trasegar de los días la aquejaban”.

Por manera que debe revocarse este segmento del fallo recurrido
y, en su lugar, establecerse como monto de la indemnización a favor del
precitado, el equivalente a 80 smlmv.

c) Desacertó la primera instancia al incluir dentro del monto de


condena por daño moral otorgado al actor López Naranjo, la
indemnización del daño a la salud que por igual solicitó en su calidad
de afectado directo del accidente de tránsito. Con ello pasó inadvertido
que, “aun cuando conservan el carácter de perjuicio extrapatrimonial,
tanto el daño moral como el daño a la vida en relación (daño a la salud)
reciben una identidad jurídica diferente y así se deben valorar,
conservando la separación de materia y acudiendo a las condiciones de
procedencia propias de cada uno”.
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Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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De las pruebas practicadas “se evidencia de forma genuina las


afectaciones causadas a su salud, producto del accidente de tránsito…,
afectaciones diferentes a sus sentimientos de dolor, aflicción y
desasosiego que hacen parte de la órbita de los morales”. En ese orden,
debió proferirse una condena frente al daño a la salud, diferente de
aquella impuesta por perjuicio moral, calculado conforme a lo pedido
en la demanda, en un monto equivalente a 30 smlmv.

d) Se equivocó el juez de primer grado al desestimar “las condenas


pedidas por lucro cesante y daño emergente en favor del demandante
Brandon Steven Muñoz Naranjo”.

El referido desacierto devino de condicionar la reparación del


daño patrimonial a la acreditación, a través de una prueba ad substantiam
actus, de su calidad de compañeros permanentes, “cercenando la
libertad probatoria que se consagra en el artículo 164 y siguientes del
estatuto procesal”. En el expediente existe abundante material
probatorio que demuestra que Ximena y Brandon mantenían una
relación sentimental para la época de los hechos.

Tampoco acertó la primera instancia al denegar la reparación del


perjuicio que viene de enunciarse, al manifestar que no existió un nexo
causal “entre la venta del establecimiento de comercio y la pérdida
económica del demandante”, pues ello desconoce que, de conformidad
con las pruebas obrantes en la foliatura, “el motivo de la venta del
establecimiento por parte del demandante Muñoz obedeció al cuidado
constante que desplegaba sobre Angie Ximena Ruiz, y que le impedía
efectuar sus actividades de comercio”. Además, aquel expuso que “el
monto de venta fue inferior en 11 millones al monto por el que lo
compró, hechos que se prueban con los respectivos contratos que
fueron debidamente aportados al trámite…”.

Adicional a lo anterior, no se le podía obligar a designar un


administrador del establecimiento comercial, pues “no existe norma
positiva que ordene ante este tipo de circunstancias, designar la
administración del establecimiento, más aún cuando no se puede
dedicar el propietario a sus deberes de tal”.

En conclusión, “la venta del establecimiento y, por ende, la


pérdida de su explotación comercial por parte del demandante y
entonces propietario, tiene su génesis en el hecho lesivo imputado a los
demandados, criterio que da lugar a revocar la nugatoria de lo pedido y
en su defecto, a proferir condena en los montos perseguidos”.
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Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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CONSIDERACIONES

1. La Sala encuentra que la actuación se desarrolló con


normalidad, no hay causal de nulidad que declarar, se encuentran
satisfechos los presupuestos procesales y el Tribunal es competente
para decidir el recurso de apelación en los términos y con las
limitaciones que establece el artículo 328 del CGP y la jurisprudencia
de la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia2.

2. En relación con esto último, vale decir, en lo que respecta a la


competencia de este colegiado, ha precisado la jurisprudencia que “la
decisión del superior habrá de sujetarse a las restricciones que le impone
la ley misma y, sobre todo, a las actuaciones del recurrente”, de tal
suerte que, “cuando la apelación la introdujo una sola de las partes, o
cuando a pesar de provenir de ambas, los recursos no abarcan la
totalidad del fallo cuestionado, las facultades decisorias del superior
quedan restringidas a los ‘argumentos expuestos’ por el o los
impugnantes…” (CSJ. SC3148-2021, 28 jul.).

3. Con soporte en la premisa anterior, y de acuerdo con los


antecedentes que fueron narrados en precedencia, quedaron al margen
de discusión en segunda instancia, por no ser objeto de ataque, los
siguientes tópicos: (i) la declaración de que los señores Robinson
Damián Veloza Torrado y Diana María Paredes Vela son responsables
de los perjuicios que padecieron los demandantes con ocasión del
accidente de tránsito ocurrido el 9 de septiembre de 2016; (ii) el monto
de la indemnización impuesta en su contra y que los actores no
cuestionaron a través de la apelación interpuesta.

Por lo tanto, el Tribunal centrará su decisión en establecer si,


como lo sostiene la parte recurrente, debe incrementarse el valor de la
indemnización que por concepto de daño moral se otorgó en favor de
Aída Maribel Gualdrón Ocampo y Brandon Steven Muñoz Naranjo, así
como si es dable adicionar el fallo de primera instancia, en el sentido de
condenar a los demandados a resarcir los detrimentos materiales (daño
emergente y lucro cesante) e inmateriales (daño a la salud) padecidos
por este último.

4. A través del primer reparo concreto, se duelen los recurrentes


de que el juez de primera instancia hubiere tasado el importe del

2 “El apelante debe formular los cargos concretos, y cuestionar las razones de la decisión o de los
segmentos específicos que deben enmendarse, porque aquello que no sea objeto del recurso, no puede
ser materia de decisión, salvo las autorizaciones legales necesarias y forzosas (art. 357 del C. de P. C., y
328 del C. G. del P.).” (CSJ, sentencia del 1° de agosto de 2014, expediente SC10223-2014, M.P. Luis
Armando Tolosa Villabona).
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Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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perjuicio moral reclamado por la señora Aída Maribel Gualdrón en el


equivalente a 25 smlmv, vale decir, en la mitad de aquel que se
reconoció en favor de su hija, víctima directa del daño, Angie Ximena
Ruiz. Dicho motivo de disentimiento está llamado a prosperar, por las
siguientes razones:

4.1. El artículo 16 de la Ley 446 de 1998 consagra un deber para


el juez de ordenar al responsable del daño su reparación integral, lo cual
supone restablecer tanto las condiciones económicas como las
personalísimas que resulten afectadas a consecuencia del resultado
antijurídico.

Con todo, ese deber de reparación está fundado en la máxima de


resarcir nada más que el daño padecido, de suerte que el monto de la
indemnización debe ser proporcional a la gravedad de los menoscabos
experimentados por las víctimas, para evitar que el suceso arbitrario se
convierta en fuente de lucro.

4.2. Calcular el monto del desagravio no suele ser tarea fácil en


aquellos casos en que la perturbación altera la dimensión afectiva del
individuo, como cuando se ciernen sobre sí sentimientos de tristeza,
dolor, frustración, impotencia, congoja, angustia, zozobra, desolación y
pesar, entre otras emociones que quebrantan su órbita interna.

Se ha dicho que, por la naturaleza de tales afrentas, resulta ser


inconmensurable su reparación, de ahí que con miras a compensar a
quien las padece, deba procurarse un resarcimiento en virtud del cual la
pena se haga más llevadera. Dicho de otro modo, si bien nunca será
posible retornar a la víctima a la situación en la que se encontraba antes
del evento dañino, puede intentarse una compensación encaminada a
“mitigar, paliar o atenuar, en la medida de lo posible, las secuelas y
padecimientos que afectan a la víctima” (CSJ, SC 13 may. 2008, rad. n.°
1997-09327-01; SC16690, 17 nov. 2016, rad. n.° 2000-00196-01).

4.3. Para tasar aquello que debe otorgarse al perjudicado como


compensación por la ofensa sufrida y por la injusticia contra él
cometida, ha precisado la jurisprudencia que resulta necesario acudir al
“marco fáctico de circunstancias, condiciones de modo, tiempo y lugar
de los hechos, situación o posición de la víctima y de los perjudicados,
intensidad de la lesión a los sentimientos, dolor, aflicción o pesadumbre
y demás factores incidentes conforme al arbitrio judicial ponderado del
fallador” (CSJ, SC665, 7 mar. 2019, rad. n.° 2009-00005-01).
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Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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4.4. En la tarea de dilucidar el monto de la indemnización en


tratándose de perjuicios de naturaleza inmaterial, también resulta de
utilidad consultar los referentes jurisprudenciales en relación con los
topes indemnizatorios para la clase de detrimento que se estudia
(moral), así como el trato que se dispensa a víctimas directas e indirectas
del daño.

Tales pautas cumplen la finalidad de servir de derrotero para las


demás autoridades judiciales del país en las controversias sometidas a
su conocimiento. Sin que pueda olvidarse que, tal como lo precisó la
Corte Suprema de Justicia en providencia SC5686-2018, “a falta de
normativa explícita que determine la forma de cuantificar el daño moral,
el precedente judicial del máximo órgano de la jurisdicción ordinaria
tiene un cierto carácter vinculante…”, aunado a que el artículo 7° del
Código General del Proceso establece como una de las obligaciones del
juzgador, la de obrar conforme a la doctrina probable del órgano de
cierre de la jurisdicción, y sólo de manera excepcional le es permitido
separarse de ella, evento en el cual le es imperativo “exponer clara y
razonadamente los fundamentos jurídicos que justifican su decisión”.

4.5. Así, para determinar si desacertó el fallador de primer grado


al concluir que los padecimientos de tipo moral que experimentó la
demandante Aída Maribel Gualdrón Ocampo debían calcularse en la
mitad de aquellos padecidos por su hija y víctima directa del accidente
de tránsito, Angie Ximena Ruiz Gualdrón, es menester precisar lo
siguiente:

4.6. Lo primero, que aquí no se discute que según el informe


pericial de clínica forense del Instituto Nacional de Medicina Legal y
Ciencias Forenses, esta última sufrió fracturas de fémur y tibia
derechos, embolismo graso secundario y fractura mandibular, por lo
que fue sometida a diversos procedimientos quirúrgicos, entre los que
cabe destacar los siguientes: “osteosíntesis del fémur con clavo
endomedular”, fijación de “tutor” en la tibia derecha y “reducción
abierta más fijación interna de fractura mandibular múltiple”.

Dicho documento también da cuenta que los procedimientos


quirúrgicos practicados le dejaron múltiples cicatrices ubicadas en la
“región submandibular izquierda en su tercio medio”, “en región glútea
derecha” y “en miembro inferior derecho”, de características
“hipercrómicas, hipertróficas y ostensibles”.

Y se dictaminó: “hipotrofia muscular de muslo y pierna


derechos”, y como secuelas medicolegales: “deformidad física que
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Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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afecta el cuerpo”, “perturbación funcional de miembro inferior


derecho” y “perturbación funcional de órgano de la locomoción”, todas
de carácter permanente.

Así que, aunque ello no fue cuestionado en sede de apelación y


por tanto se muestra como un hecho pacifico, para este tribunal no hay
duda acerca del estado de salud de la demandante Angie Ximena Ruiz,
así como de las secuelas que le produjo el accidente de tránsito.

En segundo lugar, tampoco admite discusión que la señora Aída


Maribel Gualdrón Ocampo, madre de aquella, resultó afectada en su
esfera sentimental y afectiva, al experimentar dolor, pesadumbre,
perturbación de su ánimo, sufrimiento, pena, angustia, zozobra,
desolación e impotencia, al ver deteriorada la salud de su hija y tener
que afrontar a su lado las consecuencias traumáticas del accidente de
tránsito en el cual se vio involucrada.

Ello no solo se deduce de su relación maternofilial, sino de la


espontaneidad con que relató los efectos que en su esfera interna dejó
el hecho injusto. Al respecto, señaló que una vez llegó al lugar de los
acontecimientos y se enteró que a su hija la habían trasladado en
ambulancia hasta el Hospital El Tunal, sintió mucha angustia; allí, al
verla en una camilla con la pierna y dientes “destrozados”, la invadieron
sentimientos de tristeza y congoja, al punto que los galenos le
informaron que era probable que perdiera su extremidad derecha; tales
sentimientos incrementaron su intensidad al observar que a su
primogénita, luego de las intervenciones quirúrgicas practicadas, “le
pusieron respiración artificial y le conectaron muchos aparatos”, para
luego ser ingresada a la Unidad de Cuidados Intensivos.

También, relató la desesperación que sintió al serle dificultoso


ayudar a movilizar a su hija hasta los centros de salud en donde le hacían
seguimiento clínico y practicaba sus sesiones de terapia con ortopedia,
al igual que el desasosiego que experimentó por tener que ayudarle a
bañarse y asearse, dado que ella no podía hacerlo por su propia cuenta;
asimismo, aludió que la afectó mucho el estado de postración en que
quedó su descendiente, así como la imposibilidad de que pudiera
desempeñar una actividad productiva y contribuir con los gastos del
hogar; mencionó la aflicción que le provocó el hecho de ver que su hija
no pudo continuar sus estudios universitarios y que, cuando pudo
hacerlo, lo hizo con muchas restricciones, dada su dificultad para
caminar trayectos largos, agacharse y permanecer de pie un tiempo
prolongado; relató que se siente preocupada si su hija se sube al
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Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


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transporte público, por la intranquilidad que le produce el hecho de que


pueda golpearse y deteriorar su salud.
Visto lo anterior, no queda duda acerca de la afrenta a la órbita
interna de la demandante, como consecuencia de los sentimientos de
angustia, dolor e inquietud espiritual que sintió y siente por las lesiones
que le sobrevinieron a su hija a raíz del accidente de tránsito.

4.7. Ahora bien, estima la Sala que ninguna razón legítima expuso
el fallador de primera instancia para reducir, a un 50%, el monto de la
indemnización que por perjuicio moral se estableció para la señora
Gualdrón Ocampo, en relación con el monto que por ese mismo
concepto se otorgó a su descendiente, víctima directa del daño, Angie
Ximena Ruiz Gualdrón.

Véase que, para decidir en esa forma, el juzgador expuso que


“basta consultar la jurisprudencia del Consejo de Estado para observar
que la persona que sufrió directamente el perjuicio tiene siempre una
aproximación mayor al [mismo] que aquella que lo padeció en forma
indirecta”, por lo que, de acuerdo con un pronunciamiento de esa Alta
Corporación, concluyó que a la progenitora debía concederse la mitad
de aquello dispensado en favor de la perjudicada directa.

Sin embargo, al analizar la jurisprudencia de la Sala de Casación


Civil de la Corte Suprema de Justicia –máximo referente de la
jurisdicción ordinaria y superior funcional de esta Sala-, así como
aquella de la Sección Tercera del Consejo de Estado, no encuentra esta
Colegiatura que la exposición del honorable juez armonice con tales
pautas interpretativas. Dicho de otro modo, no existe una razón válida
para disminuir en esa proporción el monto del desagravio en favor de
la madre de la señorita Ruiz Gualdrón.

En efecto, en la sentencia de 28 de agosto de 20143, la Sección


Tercera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de
Estado unificó su jurisprudencia sobre la tasación de perjuicios morales
en casos de lesiones, como el presente. En tal sentido, puntualizó que
para determinar el monto que corresponde como indemnización, se
debe verificar la gravedad o levedad de la lesión causada a la víctima
directa. Además, señaló que a las víctimas indirectas se les asignará un
porcentaje, de acuerdo con el nivel de relación en que se hallen respecto
del lesionado, así:

Nivel 1 Nivel 2 Nivel 3 Nivel 4 Nivel 5

3
Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera. Sentencia de 28 de agosto
de 2014, Exp. 31172.
18

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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Graveda Víctima Relaciones Relaciones Relaciones Relaciones


d de la directa y afectivas del afectivas del afectivas del afectivas no
lesión relaciones segundo grado tercer grado de cuarto grado de familiares –
afectivas de consanguinida consanguinida terceros
conyugale consanguinida d o civil d o civil damnificado
s y paterno d o civil s
filiales (abuelos,
hermanos y
nietos)
SMLMV
Igual o 100 50 35 25 15
superior
al 50%
Igual o 80 40 28 20 12
superior
al 40% e
inferior al
50%
Igual o 60 30 21 15 9
superior
al 30% e
inferior al
40%
Igual o 40 20 14 10 6
superior
al 20% e
inferior al
30%
Igual o 20 10 7 5 3
superior
al 10% e
inferior al
20%
Igual o 10 5 3,5 2,5 1,5
superior
al 1% e
inferior al
10%

Como puede verse, no es cierto que la jurisprudencia unificadora


del Consejo de Estado considere que a los progenitores de la víctima
directa del daño deba concederse la mitad de aquello que corresponde
al perjudicado principal, por concepto de daño moral; por el contrario,
de conformidad con el extracto que viene de reseñarse, es claro que
cónyuges y padres hacen parte del “nivel 1” junto con el lesionado
directo del menoscabo, a quienes se les indemniza en igual proporción,
a diferencia de lo que sucede, por ejemplo, con las relaciones afectivas
familiares del segundo al cuarto grado de consanguinidad o civil, así
como con las relaciones no familiares, respecto de quienes sí se otorga
una indemnización diferencial.

En esa misma dirección apunta la jurisprudencia de la Sala de


Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia.
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Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


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Así, por ejemplo, en la sentencia SC3728-2021, 26 ago., consideró


esa alta Corporación judicial que la tasación del daño moral infligido al
joven demandante Sebastián Álvarez García, víctima de hipoxia al
nacer, debía partir del mismo nivel de afrenta que experimentaron sus
padres.

4.8. En ese orden de exposición, estima la Sala que debe


modificarse el ordinal tercero de la parte resolutiva del fallo de primera
instancia para, en su lugar, conceder en favor de Aída Maribel Gualdrón
Ocampo, por concepto de perjuicio moral, el equivalente a 50 smlmv,
dado, además, las particularidades del presente caso referidas líneas
atrás.

5. A través del segundo motivo de inconformidad reprochan los


demandantes el monto que por el mismo concepto ya analizado se
otorgó a Brandon Steven Muñoz Naranjo, el cual consideran ínfimo, si
se tiene en cuenta que sufrió una afrenta moral tanto por las lesiones
que padeció como víctima directa del accidente de tránsito, como por
“ver a su entonces compañera permanente y acompañante, Angie
Ximena Ruiz Gualdrón, con afectaciones serías en su condición de
salud”, todo lo cual quedó evidenciado en su declaración de parte, “en
donde se mostró diáfana su afectación emocional frente al hecho causal
del daño, no solo por su lesión sino por la difícil recuperación por la
que debió pasar su compañera permanente”.

5.1. A efectos de establecer el monto del desagravio, el juez a quo


consideró que, pese a que el señalado demandante solicitó
indemnización por el perjuicio moral que padeció para sí y por las
lesiones sufridas por Angie Ximena Ruiz, solo era viable otorgar una
reparación que “englobara” ambos conceptos, pues “cuando hay un
accidente y resultan involucradas diferentes personas, lo que hace el
juez es analizar ese acontecimiento qué proporción de perjuicio moral
le generó a cada una”, por lo que con apoyo en las probanzas acopiadas,
estimó prudente otorgarle el equivalente a 30 smlmv.

5.2. Si bien es cierto que la estimación del perjuicio moral se


calcula con soporte en un único concepto que englobe las afectaciones
de tipo espiritual que padece la víctima de un hecho injusto, no lo es
menos que, con ocasión de un mismo evento dañino, pueden confluir
distintos padecimientos de naturaleza inmaterial que deben ser
resarcidos, en atención al principio de reparación integral que campea
en la materia y que obliga al juzgador a reparar integralmente y con
criterio equitativo a la víctima de un evento dañoso.
20

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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Sobre esta máxima de la valoración de los daños causados a


personas o a cosas, en pronunciamiento reciente, la Corte Suprema de
Justicia precisó que, “supone, de un lado, el deber jurídico de resarcir
todos los daños ocasionados a la persona o bienes de la víctima, al
punto de regresarla a una situación idéntica o al menos parecida al
momento anterior a la ocurrencia del hecho lesivo; y de otro, la
limitación de no excederse en tal reconocimiento pecuniario, porque la
indemnización no constituye fuente de enriquecimiento” (CSJ SC2107,
12 jun. 2018, rad. 2011-00736-01).

Concretamente, en relación con los perjuicios inmateriales, esa


misma Corporación ha sido enfática en señalar que, a diferencia de los
patrimoniales, los morales se presumen y, en consideración a esa
cualidad, “su indemnización es oficiosa por virtud del principio de
reparación integral; por supuesto, ayudado de los elementos de
convicción que obren en el juicio, atendiendo la naturaleza del derecho
afectado y la prudencia racional del juez” (CSJ SC2107, 12 jun. 2018,
rad. 2011-00736-01).

5.3. En el caso concreto, estima esta Colegiatura que la tasación


que la primera instancia efectuó por concepto de perjuicio moral en
relación con el demandante Brandon Steven Muñoz Naranjo no
consultó la totalidad de los ultrajes que se presentaron en su fuero
interno con ocasión del accidente de tránsito en el que resultaron
lesionados él y su entonces compañera sentimental, Angie Ximena Ruiz
Gualdrón.

Obsérvese que el funcionario de primer grado, en aras de


cuantificar el monto del detrimento, tuvo en cuenta que, según las
pruebas practicadas, al señor Muñoz Naranjo se le prescribió una
incapacidad médico legal de 8 días sin secuelas, por lo que, en atención
a los estragos que provocó en su humanidad el suceso lesivo, estimó
prudente otorgarle el equivalente a 30 smlmv, pero nada dijo en torno
a los padecimientos de tipo moral que por igual experimentó al ver a su
pareja en grave estado de salud, por lo que la medición del menoscabo
extrapatrimonial ciertamente resultó insuficiente.

5.4. A ese respecto, lo primero que resulta de utilidad advertir es


que en este caso no existe duda de que los precitados para la época del
accidente mantenían una relación sentimental de noviazgo, así lo
manifestó el juzgador de primera instancia en su veredicto, tópico que
al no ser recurrido por ninguna de las partes de la contienda no puede
ser desconocido en segunda instancia, vale decir, se mantiene como un
hecho incontrovertible.
21

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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Por lo tanto, no hay duda de que por los lazos de afecto existentes,
las lesiones y secuelas producidas en su pareja con ocasión del accidente
de tránsito tuvieron que producirle al señor Muñoz Naranjo cierto
grado de dolor y aflicción al faltarle el apoyo y amor que, de no haber
sido por el desafortunado desenlace, la señorita Ruiz Gualdón le habría
seguido prodigando, a lo que cabe añadir que, acorde con lo que esta
última aseveró en este asunto, uno de los motivos que provocó la
ruptura de la relación sentimental fue precisamente el accidente de
tránsito, por los planes de pareja que se vieron frustrados.

A lo anterior se suma el relato consciente y espontáneo que el


señor Muñoz narró de las circunstancias en que ocurrió el accidente en
el que se vieron involucrados, así como los sentimientos de pesar y
congoja que lo invadieron al recordar lo que sucedió en ese instante. Al
respecto, narró con crudeza que después de ocurrida la colisión,
“salimos a volar, me levanté, fui a donde Ximena y la vi inconsciente,
traté de moverla pero no reaccionaba, ya cuando reaccionó como que
se giró y la pierna la tenía colgando, empezó a botar sangre por la boca
y empecé a gritar que me ayudaran, llamaron a una ambulancia que llegó
después…”, todo lo cual, aseguró, le produjo mucha melancolía por ver
el delicado estado de salud en que quedó su entonces pareja.

5.5. Así, en consideración a que como lo ha puntualizado la Corte


Suprema de Justicia, “atendida la especial naturaleza del mismo
[refiriéndose al perjuicio moral], su configuración ocurre in re ipsa, esto
es, por la sola producción del episodio traumático”, estima la Sala que
la cifra asignada por la primera instancia a Brandon Steven Muñoz
Naranjo por concepto de daño moral (30 smlmv), debe aumentarse,
pero solo a 50.

Esta última cifra se compone de aquella que el juzgador de primer


grado reconoció en atención a los menoscabos que el suceso lesivo
provocó en la humanidad del actor, como víctima directa del suceso
perjudicial (30), así como una adicional por los sentimientos de tristeza,
angustia, congoja y pesar, provocados por las afectaciones de salud y
secuelas que sobrevinieron a su entonces pareja, que la Sala estima en
el equivalente a 20 smlmv, la que se fija con fundamento en el arbitrio
judicial, y en atención a los parámetros establecidos por la
jurisprudencia reiterada de la citada Corporación4.

5.6. Ahora bien, aunque en la apelación se solicitó revocar este


segmento del fallo recurrido para en su lugar otorgar como monto de
4 CSJ. Cas. civ. de 30 de junio y 8 de octubre de 2005.
22

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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la indemnización del perjuicio moral en favor del precitado, el


equivalente a 80 smlmv, ello no es posible, so pena de desbordar el tope
prefijado por la jurisprudencia como límite resarcitorio del indicado
concepto.

En efecto, no puede perderse de vista que, en lo que hace a la


cuantificación del detrimento moral, la Sala de Casación Civil de la
Corte Suprema de Justicia ha fijado unos montos máximos o topes, los
cuales cumplen la finalidad de servir de derrotero para las demás
autoridades judiciales del país en las controversias sometidas a su
conocimiento, sin que puedan ser desconocidas (CSJ. SC3728-2021, 26
ago.).

Es así como en esa misma oportunidad, el Alto Tribunal precisó


que la valuación efectuada en asuntos en los que se ha pretendido la
reparación del perjuicio moral, en casos de considerable trascendencia,
v. gr. fallecimiento de un ser querido muy cercano 5 o daño a la salud
derivado de la deficiente atención especializada, se ha establecido en un
máximo de $60´000.000,oo6, sin que, por lo mismo, en esta ocasión
pueda imponerse una condena superior, consideradas, además, las
circunstancias particulares del caso concreto.

6. Con la formulación del tercer reparo concreto los apelantes se


mostraron inconformes con la falta de condena en lo que atañe al “daño
a la salud” reclamado por el demandante Muñoz Naranjo.

Sobre el particular, mencionaron que el juzgador de primera


instancia desacertó al incluir dentro del monto de condena por daño
moral, la indemnización del daño a la salud, que por igual solicitó el
precitado demandante, en su calidad de afectado directo del accidente
de tránsito. Con ello, dicen, pasó inadvertido que, “aun cuando
conservan el carácter de perjuicio extrapatrimonial, tanto el daño moral
como el daño a la vida en relación (daño a la salud) reciben una
identidad jurídica diferente y así se deben valorar, conservando la
separación de materia y acudiendo a las condiciones de procedencia
propias de cada uno”.

Estiman, entonces, que debió proferirse una condena frente al


daño a la salud, diferente de aquella emitida con ocasión del perjuicio
moral, la que, según estimaron en la demanda, debe ser equivalente a
30 smlmv.

5CSJ SC 9 jul. 2012, rad. 2002-00101-01; CSJ SC 8 ago. 2013, rad. 2001-01402-01.
6Doctrina probable expresada en los pronunciamientos SC9193, 28 jun.2017, rad. 2011-00108-01 y
SC562, 27 feb. 2020, rad. 2012-00279-01.
23

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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6.1. Frente a lo anterior, lo primero que debe decirse es que, tras


observar la demanda, se tiene que en ella el señor Muñoz Naranjo
solicitó una indemnización por daño a la salud, mas no por daño a la
vida de relación, como equivocadamente se afirma en la apelación, por
lo que el análisis de procedencia de ese pedimento debe hacerse con
relación al tipo de perjuicio reclamado, mas no con sustento en esta
última tipología de daño, en atención al principio de congruencia a que
alude el artículo 281 del CGP.

De ese modo las cosas, debe decirse que el reparo en estudio no


está llamado a prosperar por lo siguiente:

6.2. En lo que toca con los distintos aspectos del daño a la


persona, la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia, desde
1968, compartió la clasificación que hizo Scognamiglio, para quien la
integridad psicosomática de un individuo puede proyectarse de tres
maneras diferentes: i) en el patrimonio; ii) en la vida de relación; y iii)
en la psiquis del sujeto o daño moral en sentido propio7.

En el 20088, en un intento por sistematizar las diferentes


categorías de perjuicio extrapatrimonial, la Corte reconoce desde
entonces, en punto a la clasificación de los daños extrapatrimoniales, la
distinción entre el daño moral y el daño a la vida de relación.

A partir del aludido pronunciamiento y hasta la actualidad, la


Corte ha precisado que el daño no patrimonial se puede presentar de
varias maneras, a saber: i) mediante la lesión a un sentimiento interior
y, por ende, subjetivo (daño moral); y ii) como privación objetiva de la
facultad de realizar actividades cotidianas que producen placer, tales
como practicar deportes, escuchar música, asistir a espectáculos, viajar,
leer, departir con los amigos o la familia, disfrutar el paisaje, tener
relaciones íntimas, etc., (daño a la vida de relación).

La clasificación postulada desde el 13 de mayo de 2008 no ha


sufrido variación posterior, vale decir, no ha existido ningún déficit de
protección superior que la jurisprudencia de la misma Corporación
debiera entrar a remediar.

Desde esa perspectiva, no es posible proferir una condena como


la solicitada, respecto de un perjuicio (a la salud) que carece de entidad
propia o autonomía en la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia.

7
Ver sentencia de Casación Civil de 4 de abril de 1968. GJ: CXXIV, pág. 63.
8
Ib., sentencia de 13 de mayo de 2008, exp. n.°: 1997-9327-01.
24

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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Al respecto, en un caso de idénticos contornos, este Tribunal en


otra de sus Salas, precisó:

“En lo relativo a la [pretensión de ´daño a la salud’], esta


se fundamenta en una sentencia del Consejo de Estado
que aquí no resulta de aplicación.

Memórese que existe una divergencia entre la CSJ y el


Consejo de Estado en cuanto a los perjuicios
extrapatrimoniales, pues ante la Jurisdicción
Contencioso-administrativa es pasible reclamar el
resarcimiento de daños morales y a la salud, mas no el
daño a la vida de relación, mientras que la Sala de
Casación Civil contempla en su jurisprudencia como
daños extrapatrimoniales, el perjuicio moral y a la vida
de relación.

Por lo mismo, serán los precedentes emitidos por la Sala


de Casación Civil a los que se ceñirá el Tribunal en esta
oportunidad, en armonía con la doctrina probable
vigente en la materia” (sentencia de 24 de noviembre de
2022, rad. n.° 010 2018 00630 01. M.P. Óscar Fernando
Yaya Peña).

6.3. En atención a lo expuesto, no prospera el presente reparo


concreto.

7. A través del último motivo de inconformidad, los recurrentes


ponen de presente que el juez de primer grado se equivocó al desestimar
“las condenas pedidas por lucro cesante y daño emergente en favor del
demandante Brandon Steven Muñoz Naranjo”.

Lo anterior, por cuanto en el expediente existe abundante material


probatorio que demuestra que Ximena y Brandon mantenían una
relación sentimental para la época de los hechos, así como que “el
motivo de la venta del establecimiento por parte del demandante
Muñoz obedeció al cuidado constante que desplegaba sobre Angie
Ximena Ruiz, y que le impedía efectuar sus actividades de comercio”.

Dicho reparo concreto no está llamado a prosperar, por lo


siguiente:

7.1. Es verdad averiguada que en juicios de responsabilidad civil


como el que ocupa la atención de la Sala, el interesado o perjudicado
25

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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no puede escapar al deber imperioso de acreditar los daños de que se


dice víctima, pues sus pretensiones de resarcimiento pueden ser
atendidas, como lo tiene decantado la Corte, “sólo en la medida en que
obre en los autos, a disposición del proceso, prueba concluyente en
orden a acreditar la verdadera entidad de los mismos y su extensión
cuantitativa, lo que significa rechazar por principio conclusiones
dudosas o contingentes”, así como aquellas extraídas de “simples
esperanzas, expresadas estas en ilusorios cálculos que no pasan de ser
especulación teórica, y no en probabilidades objetivas demostradas con
el rigor debido. En otras palabras, toca al demandante darse a la tarea,
exigente por antonomasia, de procurar establecer, por su propia
iniciativa y con la mayor aproximación que sea factible según las
circunstancias del caso, tanto los elementos de hecho que producen el
menoscabo patrimonial del cual se queja como su magnitud, siendo
entendido que las deficiencias probatorias en estos aspectos de
ordinario terminarán gravitando en contra de aquél con arreglo al
artículo 177 del C. de P.C [hoy 167 del CGP].” (CSJ, sent. del 4 de
marzo de 1998, exp.: 4921; resaltado de la Sala).

De ahí que, como también lo precisó esa misma Corporación en


reciente ocasión, “al margen de dejar establecida la autoría y existencia
de un hecho injusto, el menoscabo que sufre una persona con ocasión
del mismo, sólo podrá ser resarcible siempre y cuando demuestre su
certidumbre, ‘porque la culpa, por censurable que sea, no los produce
de suyo’”9.

7.2. En el caso concreto, el demandante Muñoz Naranjo solicitó


ser indemnizado por los perjuicios de orden material que surgieron con
ocasión del hecho lesivo, así: a) $11.000.000 por concepto de daño
emergente, en razón a que tuvo que enajenar un establecimiento
comercial de su propiedad “a un valor inferior de [su] justo precio”,
pues mientras lo adquirió por la suma de $15.000.000, lo vendió por
$4.000.000; y b) $115.000.000, pues tras la venta del establecimiento,
este le “dejó ganancias semanales al comprador de $2.500.000”, por lo
que, “si los demandantes… no hubiesen sido víctimas del accidente
causado por los demandados, el [señor] Brandon Muñoz hubiese
causado de manera semanal durante el año 2017, un ingreso equivalente
a la suma $2.500.000”.

7.3. Pues bien, es claro que uno y otro tipo de detrimento se


soportan en una premisa fáctica común, como lo es que, a raíz del
accidente de tránsito, Brandon Steven Muñoz Naranjo vio limitada la
posibilidad de explotar económicamente el establecimiento comercial
9 CSJ. SC G.J. T. LX, pág. 61, citada en CSJ. SC2107-2018, rad. 11001-31-03-032-2011-00736-01.
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Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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de su propiedad, para dedicarse al cuidado exclusivo de su entonces


pareja. El cierre del local, según se afirmó en la demanda, propició la
pérdida de clientela y motivó la decisión de venta.

Sin embargo, la premisa en que se soportaron los alegados


perjuicios de tipo material quedó desvirtuada cuando el demandante, al
declarar en este juicio, afirmó que si bien estuvo al cuidado de su
entonces compañera sentimental, no por eso el establecimiento de
comercio de su propiedad permaneció cerrado, porque su progenitora
se encargaba de mantenerlo abierto al público los fines de semana por
petición suya, así como que, si el establecimiento comercial perdió fama
o prestigio, lo fue porque “habían puesto una competencia diagonal a
ese negocio”, por lo que “se perdió acreditación y por eso decidí
venderlo”10.

Así, entonces, no aparecen comprobados, con el rigor debido, los


elementos de hecho que, en sentir de la parte demandante, produjeron
los menoscabos patrimoniales alegados.

Además, si como se afirmó en el hecho 61 de la demandada


reformada, “el demandante Brandon Steven Muñoz Naranjo obtenía
como ganancias de ventas en su establecimiento de comercio cada fin
de semana, un valor promedio de $1.800.000”, y esos días estuvo
abierto al público, pues así lo hizo saber su progenitora, Yaneth
Naranjo Arias11, es claro que el cuidado que el demandante destinó a su
entonces compañera sentimental en nada alteró la obtención de
ingresos provenientes de la explotación económica del establecimiento.

Por lo tanto, esta Colegiatura coincide con la manifestación del


juez de primera instancia, en el sentido de que la venta del
establecimiento comercial estuvo motivada por una decisión personal
de su dueño.

Y es que, si como se aseguró en el hecho 21 del libelo reformado,


“… los primeros días luego de ser dada de alta del centro
hospitalario”12, Angie Ximena Ruiz Gualdrón recibió asistencia de su
señora madre y su entonces compañero sentimental, ello descarta,
como se afirmó en la apelación, que el cuidado que este último le

10
Expediente de primera instancia, carpeta “03Reforma Demanda”, “ContenitoAudienciaSentencia”,
“11001310300720190044000-20221123_101333-Grabación de la reunión”, min: 1:11:45 en adelante.
11
Véase la declaración extrajuicio allegada con la demanda, así como la declaración del demandante
Brandon Steven Muñoz Naranjo.
12
Afirmación que constituye confesión a través de apoderado al tenor del artículo 193 del CGP, en
tanto “basta con la simple demostración de que haya sido otorgado el poder al abogado para entender
que se le ha conferido la facultad de confesar en los eventos descritos” (Corte Constitucional, Sentencia
C-551 de 2016).
27

Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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prodigó a su pareja fuere prolongado; de suerte que, tras la finalización


de esos “primeros días” de cuidado, nada le impedía abrir el
establecimiento comercial, bien por sí mismo o por intermedio de su
progenitora, como en efecto sucedió.

Desde esa perspectiva, los perjuicios que se reclaman se revelan


hipotéticos o conjeturales, vale decir, no se tiene total certeza de que
Brandon Muñoz enajenara el establecimiento comercial debido a la
imposibilidad de explotarlo económicamente por los cuidados
permanentes dispensados a la señorita Ruiz, como que, por el contrario,
de su misma declaración se colige, de un lado, que el local no
permaneció cerrado los fines de semana y, de otro, que su decaimiento
reputacional obedeció a la apertura de otro de características similares
ubicado en las inmediaciones del de su propiedad, lo que motivó su
posterior venta.

Así, para la Sala es claro que la enajenación del local atendió a


razones económicas o de mercado que impiden asociarlo a un evento
distinto, como lo es la imposibilidad de explotarlo por los cuidados
continuos dispensados a la señorita Ruiz.

Repárese en que, como lo señaló el juez de primer grado, si como


lo afirmó el demandante en este proceso, el establecimiento de
comercio le redituaba ganancias semanales de $2.500.00013 (mensuales
de $10.000.000), no tenía ningún sentido su venta por más cuidado
continuo que requiriera su entonces compañera sentimental, y menos,
por la ínfima suma de $4.000.000, que fue el precio de venta según se
afirmó en la demanda, lo que reafirma la hipótesis de que la enajenación
obedeció a razones más económicas que personales.

Ante tal panorama, es claro que no hay acreditación cabal, como


tiene que ser, de la existencia de los menoscabos que se analizan, pues
un análisis de las probanzas recopiladas no da muestra clara ni
contundente de que, en efecto, el patrimonio del actor se hubiere visto
afectado en la magnitud y por las circunstancias de tiempo, modo y
lugar a que alude la demanda. Sin que pueda olvidarse que, “al exigir
que el perjuicio sea cierto, se entiende que no debe ser por ello
simplemente hipotético o eventual” 14.

De ahí que, como también lo ha puntualizado la jurisprudencia,


“[p]ara que un daño sea objeto de reparación tiene que ser cierto y
13
Aunque en el hecho 61 de la demanda reformada se indicó que las ganancias se obtenían “cada fin de
semana” y “por un valor promedio de $1.800.000”.
14 MAZEAUD, Henri y Léon y TUNC, André. Tratado Teórico y Práctico de la Responsabilidad Civil Delictual

y Contractual, Tomo I. Ed. Ejea, Buenos Aires. 1961, p. 301.


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Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


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directo, por cuanto solo corresponde reparar el perjuicio que se


presenta como real y efectivamente causado (…). Quien demanda
judicialmente la indemnización de un perjuicio que ha sufrido le
corresponde demostrar, en todo caso, el daño cuya reparación persigue
y su cuantía, puesto que la condena por tal aspecto no puede extenderse
más allá del detrimento padecido por la víctima” (CSJ. SC. 5002/ 1998
de 5 de noviembre; se subraya y resalta).

7.4. En ese orden de exposición, concluye la Sala que los


elementos de hecho que soportaron la generación de los menoscabos
patrimoniales alegados no quedaron demostrados; antes bien: (i) el
establecimiento de comercio no permaneció cerrado los días que
regularmente permanecía abierto al público, vale decir, los fines de
semana; ii) su pérdida de acreditación comercial obedeció a la apertura
de uno de similares características ubicado muy cerca. Ello propició
pérdida de clientela y disminución de ingresos; y iii) los cuidados que
dispensó a su compañera sentimental apenas abarcaron “los primeros
días luego de ser dada de alta del centro hospitalario”, lo que no le
impidió abrir el establecimiento comercial de su propiedad y explotarlo
económicamente con posterioridad, máxime, si como también se
afirmó en el hecho 27 de la demanda reformada, la lesionada Angie
Ximena Ruiz ya contaba con la ayuda y asistencia permanentes de su
progenitora; en efecto, allí se indicó que “la demandante Aída Maribel
Gualdrón Ocampo… se vio en la necesidad de renunciar a sus
actividades laborales y dedicarse exclusivamente al cuidado de su hija”.

Por lo tanto, el reparo concreto en estudio no prospera.

8. Colofón de lo expuesto: solo encuentran acogida, aunque con


alcance parcial, los dos primeros reparos concretos propuestos, razón
por la cual se modificará el ordinal tercero de la parte resolutiva del fallo
de primera instancia; en su lugar, se dispondrá que los demandados
deben pagar, por concepto de perjuicios morales, en favor de Aída
Maribel Gualdrón Ocampo y Brandon Steven Muños Naranjo, el
equivalente a 50 smmlv para cada uno. En lo demás, se confirmará la
sentencia impugnada.

No hay lugar a imponer condena en costas en esta instancia, dada


la prosperidad parcial de la apelación, en los términos del artículo 365
del CGP.

En mérito de lo expuesto, el Tribunal Superior de Bogotá, en Sala


Séptima Civil de Decisión, administrando justicia en nombre de la
República de Colombia y por autoridad de la ley,
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Sentencia en el proceso n.° 110013103007201900440 01


Clase: Verbal RCE - Accidente de Tránsito
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RESUELVE

Primero. Modificar el ordinal tercero de la parte resolutiva de la


sentencia que el 23 de noviembre de 2022 profirió el Juzgado 7° Civil del
Circuito de Bogotá, el cual quedará así:

“TERCERO: CONDENAR solidariamente a los demandados


indicados en el ordinal segundo, a pagar perjuicios morales a razón de
cincuenta (50) salarios mínimos mensuales legales vigentes para el
momento del pago, en favor de cada uno de los demandantes, a saber:
ANGIE XIMENA RUIZ GUALDRÓN, AIDA MARIBEL
GUALDRÓN OCAMPO y BRANDON STEVEN MUÑOZ
NARANJO, los cuales deberán pagarse dentro de los cinco (5) días
siguientes a la ejecutoria de esta providencia”.

En lo demás, permanece incólume la sentencia de origen y fecha


prenotados.

Segundo. Sin costas en esta instancia por la prosperidad parcial de la


alzada

NOTIFÍQUESE Y DEVUÉLVASE

Los magistrados,

Firmado Por:

Manuel Alfonso Zamudio Mora


Magistrado
Sala 005 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Carlos Augusto Zuluaga Ramirez


Magistrado
Sala 014 Despacho Civil
Tribunal Superior De Bogotá D.C.,

Ivan Dario Zuluaga Cardona


Magistrado
Sala 010 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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527/99 y el decreto reglamentario 2364/12

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TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
DE BOGOTÁ D.C.

SALA CIVIL

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada Ponente

Bogotá D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Proceso: Verbal
Radicación N°: 11001310300920180011901
Demandante: Diego Fernando Charry Parra
Demandado: Casta Agroindustrial Ganadera S.A.S. y otros

ADMITIR el recurso de apelación formulado por el apoderado de la parte


demandante contra la sentencia proferida el 30 de junio de 2022 por el Juzgado
9 Civil del Circuito de Bogotá, de conformidad con las previsiones del artículo
12 de la Ley 2213 de 2022.

Por lo anterior, CONCEDER al recurrente el término de cinco (5) días contados


a partir de la ejecutoria de esta providencia para que proceda a SUSTENTAR
los reparos concretos que formuló ante el Juez a quo; transcurrido dicho lapso,
se CORRERÁ TRASLADO a la contraparte por el mismo plazo, para que, si a
bien lo tiene, efectúe la réplica.

Advertir al recurrente que, en ese lapso y en esta instancia deberá sustentar


los reparos concretos que formuló ante el a quo o manifestar si se tiene
como sustentación el escrito que presentó ante el juez de instancia, pues
en caso de guardar silencio, se declarará desierto el recurso de alzada,
como dispone el artículo citado. Para todos los efectos, el ÚNICO correo
institucional habilitado para recibir el escrito de sustentación es
secsctribsupbta2@[Link]

Finalmente, PRORROGAR en seis (6) meses el término para decidir la


apelación, dado el alto número de recursos asignados al Despacho.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada
Firmado Por:
Martha Isabel Garcia Serrano
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 009 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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[Link]
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
DE BOGOTÁ D.C.

SALA CIVIL

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada Ponente

Bogotá D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Proceso: Ordinario
Radicación N°: 11001310301020110068101
Demandante: Gloria del Carmen Ramírez de Aguirre
Demandado: Luis Alfonso Ramírez León y otros

ADMITIR el recurso de apelación formulado por el apoderado de la parte


demandada principal y demandante en reconvención contra la sentencia
proferida el 29 de noviembre de 2022 por el Juzgado 45 Civil del Circuito de
Bogotá, de conformidad con las previsiones del artículo 12 de la Ley 2213 de
2022.

Por lo anterior, CONCEDER al recurrente el término de cinco (5) días contados


a partir de la ejecutoria de esta providencia para que proceda a SUSTENTAR
los reparos concretos que formuló ante el Juez a quo; transcurrido dicho lapso,
se CORRERÁ TRASLADO a la contraparte por el mismo plazo, para que, si a
bien lo tiene, efectúe la réplica.

Advertir al recurrente que, en ese lapso y en esta instancia deberá sustentar


los reparos concretos que formuló ante el a quo o manifestar si se tiene
como sustentación el escrito que presentó ante el juez de instancia, pues
en caso de guardar silencio, se declarará desierto el recurso de alzada,
como dispone el artículo citado. Para todos los efectos, el ÚNICO correo
institucional habilitado para recibir el escrito de sustentación es
secsctribsupbta2@[Link]

Finalmente, PRORROGAR en seis (6) meses el término para decidir la


apelación, dado el alto número de recursos asignados al Despacho.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada
Firmado Por:
Martha Isabel Garcia Serrano
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 009 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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conforme a lo dispuesto en la Ley 527/99 y el decreto reglamentario 2364/12

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TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
DE BOGOTÁ D.C.

SALA CIVIL

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada Ponente

Bogotá D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Proceso: Verbal
Radicación N°: 11001310301020180063501
Demandante: Armando Díaz Beltrán y otros
Demandado: Jorge Luis Díaz Beltrán

ADMITIR el recurso de apelación formulado por el apoderado de la parte


demandada contra la sentencia proferida el 14 de diciembre de 2022 por el
Juzgado 10 Civil del Circuito de Bogotá, de conformidad con las previsiones del
artículo 12 de la Ley 2213 de 2022.

Por lo anterior, CONCEDER al recurrente el término de cinco (5) días contados


a partir de la ejecutoria de esta providencia para que proceda a SUSTENTAR
los reparos concretos que formuló ante el Juez a quo; transcurrido dicho lapso,
se CORRERÁ TRASLADO a la contraparte por el mismo plazo, para que, si a
bien lo tiene, efectúe la réplica.

Advertir al recurrente que, en ese lapso y en esta instancia deberá sustentar


los reparos concretos que formuló ante el a quo o manifestar si se tiene
como sustentación el escrito que presentó ante el juez de instancia, pues
en caso de guardar silencio, se declarará desierto el recurso de alzada,
como dispone el artículo citado. Para todos los efectos, el ÚNICO correo
institucional habilitado para recibir el escrito de sustentación es
secsctribsupbta2@[Link]

Finalmente, PRORROGAR en seis (6) meses el término para decidir la


apelación, dado el alto número de recursos asignados al Despacho.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada
Firmado Por:
Martha Isabel Garcia Serrano
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 009 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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conforme a lo dispuesto en la Ley 527/99 y el decreto reglamentario 2364/12

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TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
DE BOGOTÁ D.C.

SALA CIVIL

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada Ponente

Bogotá D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Proceso: Verbal
Radicación N°: 11001310301120160034701
Demandante: Luis Francisco Bernal Sarmiento
Demandados: Herederos indeterminados de Luis Eduardo Hernández Forero y otros

ADMITIR el recurso de apelación formulado por el apoderado de la parte


demandante contra la sentencia proferida el 14 de septiembre de 2022 por el
Juzgado 11 Civil del Circuito de Bogotá, de conformidad con las previsiones del
artículo 12 de la Ley 2213 de 2022.

Por lo anterior, CONCEDER al recurrente el término de cinco (5) días contados


a partir de la ejecutoria de esta providencia para que proceda a SUSTENTAR
los reparos concretos que formuló ante el Juez a quo; transcurrido dicho lapso,
se CORRERÁ TRASLADO a la contraparte por el mismo plazo, para que, si a
bien lo tiene, efectúe la réplica.

Advertir al recurrente que, en ese lapso y en esta instancia deberá sustentar


los reparos concretos que formuló ante el a quo o manifestar si se tiene
como sustentación el escrito que presentó ante el juez de instancia, pues
en caso de guardar silencio, se declarará desierto el recurso de alzada,
como dispone el artículo citado. Para todos los efectos, el ÚNICO correo
institucional habilitado para recibir el escrito de sustentación es
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Finalmente, PRORROGAR en seis (6) meses el término para decidir la


apelación, dado el alto número de recursos asignados al Despacho.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada
Firmado Por:
Martha Isabel Garcia Serrano
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 009 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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conforme a lo dispuesto en la Ley 527/99 y el decreto reglamentario 2364/12

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República de Colombia
Rama Judicial

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA


SALA CIVIL

Radicación: 110013103012-2002-00897-06
Demandante: Banco Ganadero
Demandado: Clara Esperanza de la Valbanera Soler de Caycedo y otro
Proceso: Ejecutivo
Trámite: Apelación sentencia – admite

Bogotá, D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023).

Revisado este asunto, observase que es necesario tomar una medida de


saneamiento, teniéndose en cuenta que fue repartido en calidad de auto,
en lugar de haberse efectuado como sentencia, que en realidad es la
providencia apelada, de acuerdo con lo mandado en el artículo 283,
inciso 3º, del Código General del Proceso.

Por consiguiente, en el efecto suspensivo, admítese el recurso de


apelación interpuesto por la parte demandada contra la sentencia de 26
de julio de 2022, que resolvió incidente de liquidación de perjuicios,
proferida por el Juzgado 46 Civil del Circuito.

Precísase que el efecto suspensivo de la apelación únicamente se aplica


al trámite del incidente, que es independiente del proceso (art. 129 del
CGP).

De acuerdo con el art. 12, inciso 3º, de la ley 2213 de 2022, aplicable a
este caso, deberán atenderse las cargas para sustentación del recurso
contra la sentencia y la réplica respectiva. Con la prevención de que si
no hay ninguna forma de sustentación del recurso “se declarará
desierto”.

El(los) apelante(s) deberá(n) tomar en cuenta que, acorde con el art.


327, inciso final del CGP, la sustentación debe sujetarse exclusivamente
a “desarrollar los argumentos expuestos ante el juez de primera
instancia”.
República de Colombia

Tribunal Superior de Bogotá


Sala Civil

Para precaver posibles dificultades, conocida la intermitencia de la


plataforma OneDrive y los problemas del internet que generan
limitaciones en los equipos de cómputo para el manejo del expediente
electrónico, de acuerdo con el artículo 121 del CGP, además del yerro
de reparto en este asunto concreto, se prorroga el término de este recurso
de apelación por el máximo permitido.

Los escritos que las partes presenten, deberán dirigirse exclusivamente


al correo electrónico que se disponga e informe por Secretaría.

Por secretaría corríjase el reparto de este proceso en cuanto al nombre


de las partes y el abonado del reparto respecto de tipo de providencia
que es objeto de apelación.

Notifíquese y cúmplase.

JOSE ALFONSO ISAZA DAVILA


MAGISTRADO TRIBUNAL SUP. DE BOGOTÁ, SALA CIVIL

TSB - Sala Civil - 2


TRIBUNAL SUPERIOR
DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ D.C.

SALA CIVIL DE DECISIÓN N. 3

Magistrada Ponente: MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)


(Decisión discutida y aprobada en Sala del 9 de febrero de 2023)

Proceso: Expropiación
Radicado: 11001310301220210010601
Demandante: Agencia Nacional de Infraestructura - ANI
Demandado: Urbanización Lagomar Ltda.
Asunto: Apelación de sentencia
Decisión: Modifica

I. ASUNTO A RESOLVER

El recurso de apelación interpuesto por la apoderada de la parte


demandante contra la sentencia proferida el 12 de septiembre de 2022 por
el Juzgado 12 Civil del Circuito de Bogotá1.

II. ANTECEDENTES

1. La Agencia Nacional de Infraestructura - ANI promovió demanda


frente a la Urbanización Lagomar Ltda., para que, se decretara “por motivos
de utilidad pública e interés social, la expropiación por vía judicial ...[de] una
zona de terreno, identificada con la ficha predial No. CCB-UF6-153-ID de
fecha 15 de febrero de 2019, elaborada por CONCESIÓN COSTERA
CARTAGENA BARRANQUILLA S.A.S., con un área requerida de terreno de

1 Asignado por reparto al despacho de la Magistrada Ponente el 15 de noviembre de 2022.


Rad. 11001310301220210010601

1680,68 M2, (...) el cual se segrega de un predio de mayor extensión


denominado T 3A 3 280, ubicado en el Municipio de Puerto Colombia,
Departamento de Atlántico, identificado con el folio de matrícula inmobiliaria
No. 040-282159 de la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de
Barranquilla (...). Incluyendo las construcciones anexas, cultivos y especies
(...)”. En consecuencia, se determine el valor de la zona de terreno en la
suma de $241.339.926,00, se ordene la apertura de un nuevo folio de
matrícula inmobiliaria, la inscripción de la sentencia y la cancelación de
cualquier medida cautelar, gravamen o limitación al dominio que pueda
recaer sobre el predio objeto de expropiación, incluida la oferta de compra.

2. Como sustento de las pretensiones relató, en síntesis:

2.1. Para la ejecución del proyecto vial “CORREDOR CARTAGENA-


BARRANQUILLA Y CIRCUNVALAR DE LA PROSPERIDAD- SUBSECTOR 03-
UNIDAD FUNCIONAL 6”, la Agencia Nacional de Infraestructura requiere la
adquisición de la zona de terreno antes mencionada, cuyo titular de dominio
es la Urbanización Lagomar Ltda.

2.2. La Secretaría de Desarrollo Territorial de la Alcaldía Municipal de


Puerto Colombia, emitió concepto de fecha 18 de abril de 2018, indicando
que el predio materia del proceso “se encuentra en uso de suelo zonas de
inundación asociadas a llanura de Manglar, según Plano de áreas de
actividad CUR-10 del Plan Básico de Ordenamiento Territorial adoptado
mediante acuerdo 013 de 2017”.

2.3. El 14 de agosto de 2019, la Corporación Registro de Avaluadores


y Lonja Colombiana de la Propiedad Raíz elaboró un avalúo comercial del
bien por valor de $241.339.926,00.

2.4. Con base en el referido avalúo, se formuló oferta formal de


compra a la sociedad demandada. Vencido el término de treinta (30) días
hábiles contados a partir de la notificación de la oferta, no se llegó a ningún

2
Rad. 11001310301220210010601

acuerdo para la enajenación voluntaria, razón por la cual se expidió la


Resolución N° 20206060007045 del 9 de junio de 2020, para iniciar el
trámite de expropiación judicial; acto administrativo que cobró ejecutoria el
9 de julio de 20202.

III. ACONTECER PROCESAL

La demanda fue admitida por el Juzgado 12 Civil del Circuito de


Barranquilla, Atlántico, mediante auto de fecha 7 de septiembre de 20203.

El 1° de octubre de 2020, el juzgador de conocimiento hizo la entrega


anticipada del predio objeto de litigio a la parte demandante4.

Notificada la decisión, la parte demandada se opuso a las pretensiones5,


alegando que el predio no tiene como mejora el muro de cerramiento y el
área objeto de expropiación por 1.680,68 m2 no corresponde al área total
del predio de 3.994 m2, además, formuló oposición al avalúo presentado por
la parte demandante y aportó una experticia 6 elaborada por la Lonja
Sociedad Colombiana de Avaluadores Seccional Costa Atlántica por un
monto de $1.635’451.053.

En providencia del 26 de octubre de 2020, el estrado judicial declaró la


falta de competencia para seguir conociendo del proceso y dispuso la
remisión del expediente a los Juzgados Civiles del Circuito de Bogotá7.

Efectuado el reparto, correspondió el caso al Juzgado 12 Civil del


Circuito de Bogotá, autoridad que, mediante proveído calendado 13 de abril
de 2021, asumió el conocimiento del proceso8.

2 Carpeta 001, archivo 001.


3 Carpeta 001, archivo 004.
4 Carpeta 001, archivos 006 y 007.
5 Carpeta 001, archivo 008.
6 Carpeta 001, archivo 009.
7 Carpeta 001, archivo 023.
8 Carpeta 004, archivo 009.

3
Rad. 11001310301220210010601

En audiencia desarrollada el 26 de abril de 2022, el estrado judicial


realizó el interrogatorio a los peritos, conforme lo dispuesto en el núm. 7 del
art. 399 del Código General del Proceso. Así mismo, recibió los alegatos de
conclusión y anunció que la sentencia se proferiría de forma escrita9.

IV. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA

La primera instancia culminó con sentencia el 12 de septiembre de 2022,


que resolvió acoger las pretensiones de la demanda al encontrarse
acreditados los motivos de utilidad pública y el agotamiento del trámite
administrativo.

Para determinar el valor de la indemnización, se decidió acoger el avalúo


presentado con la demanda por $241’339.926, pues aquel trabajo tuvo en
cuenta el área de 1.680,68 m2 sobre los que se efectuó la oferta de compra,
mientras que en el dictamen allegado por la demandada se realizó el cálculo
con base en un área superior de 1.933,33 m2. Adicionalmente, en el primer
trabajo se consideró el uso del suelo en la franja materia de expropiación
como “Zona de Inundación en Llanura de Manglar”, se aplicó el método
comparativo con predios ubicados en zonas con ese uso de suelo y se
contempló la existencia de un muro de 167,31 metros, el cual si bien se
afirma no es de propiedad de la demandada, lo cierto es que no se acreditó
la constitución de una servidumbre a favor de otro predio para concluir que
el referido muro es propiedad ajena.

En consecuencia, dispuso tener como indemnización a favor de la parte


demandada la suma de $358’031.758,35, valor indexado a la fecha de la
decisión; se ordenó la cancelación de la inscripción de ofertas de compra y

9 Carpeta 004, archivo 036.

4
Rad. 11001310301220210010601

de la demanda; la inscripción de la sentencia y la apertura del respectivo


folio de matrícula inmobiliaria10.

Por auto calendado 26 de octubre de 2022, el juzgador negó la solicitud


de corrección de la sentencia presentada por la demandante, tras advertir
que “el inciso final del art. 286 del C.G.P. la autoriza cuando en providencia
judicial se haya incurrido en error por omisión o cambio de palabras o
alteración de éstas y en el presente asunto la operación aritmética no tiene
error; diferente es que se hayan contemplado datos sobre los cuales
presenta inconformidad, no siendo este el medio para ajustar el valor, sino
el recurso de apelación, en tanto se infringiría la prohibición de modificar la
sentencia que consagra el art. 285 Idem; téngase en cuenta que el error
aritmético debe verificarse en el resultado y no en las variables
empleadas”11.

V. RECURSO DE APELACIÓN

La parte demandante interpuso recurso de apelación contra la sentencia


de primer grado, con sustento en que el fallador incurrió en error al efectuar
la indexación del valor de la indemnización, “por cuanto adoptó como IPC
inicial (agosto de 2019) 81,90”, siendo lo correcto 103,03, de acuerdo con
la consulta realizada ante el Departamento Administrativo Nacional de
Estadística – DANE.

Señaló que al elaborar la liquidación de la indexación tomando como


base los índices de precio al consumidor correspondiente a los meses de
agosto de 2019 (IPC inicial) y agosto de 2022 (IPC final), se obtiene la suma
de $284.604.494, monto que debe ser tenido en cuenta para modificar el
numeral 2° de la parte resolutiva de la sentencia.

10 Carpeta 004, archivo 043.


11 Carpeta 004, archivo 046.

5
Rad. 11001310301220210010601

VI. RÉPLICA

La parte demandada no se pronunció dentro del término de traslado del


recurso.

VII. PARA RESOLVER SE CONSIDERA

1. Competencia

Para desatar la alzada diremos que la Sala es competente al tenor del


numeral 2° del artículo 31 del Código General del Proceso, y lo hará bajo
los lineamientos contemplados en el artículo 280 ibídem. Además, se
encuentran satisfechos los presupuestos procesales y no se verifica
ninguna irregularidad procesal que pueda invalidar lo actuado.

Es pertinente advertir que la sentencia fue apelada únicamente por la


parte demandante, por tanto, la Sala encuentra limitada su competencia a
los aspectos objeto del mismo, conforme lo señalado en el artículo 328 del
Código General del Proceso, según el cual “El juez de segunda instancia
deberá pronunciarse solamente sobre los argumentos expuestos por el
apelante, sin perjuicio de las decisiones que deba adoptar de oficio, en los
casos previstos por la ley”.

2. Problema jurídico

Se circunscribe a determinar si el juzgador de primera instancia erró al


momento de actualizar el valor de la indemnización reconocida a favor de la
demandada, como lo sostiene el apelante, o si, por el contrario, se debe
aceptar la liquidación efectuada en la sentencia impugnada.

6
Rad. 11001310301220210010601

3. Marco conceptual

Frente a la corrección monetaria de la indemnización, la Sala de


Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia, en sentencia STC1709-
2021, precisó: “Ha dicho con profusa claridad la Sala, que «[l]a corrección
monetaria -o indexación- es una remuneración equitativa y razonable para
contrarrestar la pérdida de poder adquisitivo del dinero por la inflación, es
decir, una retribución para que la prestación económica tenga un valor igual
-o similar- al que tuvo en el momento en que se ejecutaron las obligaciones
del respectivo negocio, que fue cuando se pagó el precio pactado, o debió
pagarse el justo» (CSJ SC10291-2017), figura que vino a ser aceptada en
nuestra jurisprudencia desde la sentencia del 24 de abril de 1979 12, la cual
se ha mantenido hasta la actualidad, con sus distintos bemoles, por
supuesto13, y que con el Código General del Proceso es hoy día, inclusive,
una obligación del juez reconocerla de oficio 14 ”. De manera que, en los
procesos especiales de expropiación, por razones de “equidad y justicia”,
es imprescindible “traerse a valor presente la suma ofrecida por la entidad
que desarrolla la obra de interés público, o la determinada en el juicio por el
juez de acuerdo con la o las experticias aportadas por las partes”.

4. Caso concreto

En el asunto bajo estudio, se observa que el juzgado de primer grado


acogió el avalúo presentado con la demanda para determinar el valor de la
indemnización a favor de la parte demandada y procedió a efectuar la
actualización de la suma reconocida, para lo cual tuvo en cuenta que el
“avalúo data del 14 de agosto de 2019 y se acreditó la entrega anticipada

12 CSJ, SC GJ CLIX Parte 1 (1979), Págs. 99 – 117.


13 Consultar al respecto, CSJ, sentencia del 19 de noviembre de 2001, Exp. 6094; CSJ, sentencia del 25 de
abril de 2003, Exp. 7140; CSJ, SC10097-2015; CSJ, SC3365-2020, CSJ, SC002-2021, entre otras.
14 El artículo 284 ibídem prescribe: “Si no se hiciere en la sentencia la condena en concreto, la parte favorecida

podrá solicitar dentro del término de su ejecutoria, que se pronuncie sentencia complementaria. //Cuando
entre la fecha de la sentencia definitiva y la de entrega de los bienes, se hayan causado frutos o perjuicios
reconocidos en la sentencia, su liquidación se hará por incidente, el cual debe proponerse dentro de los treinta
(30) días siguientes a la entrega, con estimación razonada de su cuantía expresada bajo juramento. Vencido
dicho término se extinguirá el derecho y el juez rechazará de plano la liquidación que se le presente. //La
actualización de las condenas a pagar sumas de dinero con reajuste monetario, en el lapso
comprendido entre la fecha de la sentencia definitiva y el día del pago, se hará en el momento de
efectuarse este.” (destaco ajeno al texto)

7
Rad. 11001310301220210010601

del bien desde el 1º de octubre de 2020 sin que el valor de la indemnización


haya sido entregado a la pasiva”.

Para calcular la indexación, indicó lo siguiente:

“(...) se efectúa con base en la fórmula VP=Vh x IPCf dividido por IPC i,
donde el Valor Presente (VP) es igual al Valor Histórico que es el valor a
indexar, esto es, $241’339.926,oo, por IPC final (agosto de 2022, 121,50)
dividido en IPC inicial (agosto de 2019, 81,90) para obtener lo siguiente:
$241’339.926,oo, x 121,50 / 81,90 lo que da como resultado
$358’031.758,35, como valor indexado, siendo este el valor de la
indemnización a cargo de la demandante y a favor de la demandada,
debiendo acreditar la actora dentro del término de veinte (20) días
siguiente la ejecutoria de esta sentencia la consignación del excedente en
atención a que mediante correo electrónico del 28/06/2021 el Juzgado 12
Civil del Circuito de Barranquilla, quien inicialmente conoció de este
asunto, acreditó la conversión y puesta a disposición de la suma de
$241’339.926,oo, depositada por la actora, de la cual deberá hacerse
entrega inmediata a la pasiva” (Resaltado fuera de texto).

Según la información publicada por el Departamento Administrativo


Nacional de Estadística – DANE15, el índice de precios al consumidor para
el mes de agosto de 2019 es de 103,03 y no el que se indicó en la
determinación apelada, de donde surge que el cálculo realizado en primera
instancia es incorrecto, al haberse tomado un valor diferente al certificado
por la entidad antes mencionada.

De ese modo, corresponde efectuar la respectiva indexación, para lo


cual deberá tenerse en cuenta que en el plenario no obra ninguna
constancia que demuestre la entrega de la indemnización a la parte
demandada, por lo que se actualizará el valor reconocido hasta la fecha de
esta sentencia, atendiendo lo dispuesto en el inciso 2° del artículo 283 del
Código General del Proceso, que reza: “El juez de segunda instancia deberá

15 Datos consultados en la página [Link]

8
Rad. 11001310301220210010601

extender la condena en concreto hasta la fecha de la sentencia de segunda


instancia, aun cuando la parte beneficiada con ella no hubiese apelado”.

Para ello, se aplicará la fórmula VA = VH x (IPC final / IPC Inicial); donde


VA es el valor actualizado, VH es el valor inicial e IPC es el índice de precios
al consumidor certificado por el DANE.

Así, se tiene que el IPC de agosto de 2019 era de 103,03 -fecha de


elaboración del avalúo16- y el IPC de enero de 2023 era de 128,27 -último dato
reportado por el DANE a la fecha de esta sentencia-; por tanto, el resultado es
$241’339.926 x 128,27 / 103,03 = $300’462.703. Cifra que deberá entregar
la entidad demandante al demandado por el precio del bien objeto de la litis,
conforme lo previsto en el artículo 399 del Código General del Proceso.

Por último, debe advertirse que las demás decisiones adoptadas en la


sentencia no fueron materia de apelación, por ende, no hay lugar a realizar
ningún pronunciamiento de conformidad con lo establecido en el artículo
328 del estatuto procesal.

Puestas así las cosas, se concluye que la inconformidad planteada por


la parte demandante está llamada a prosperar, por lo que se modificará el
ordinal 2° de la parte resolutiva de la sentencia de primera instancia, en el
sentido de indicar que el valor actualizado de la indemnización por
expropiación judicial corresponde a la suma de $300’462.703. Finalmente,
no se condenará en costas al impugnante, dada la prosperidad del recurso
de apelación (art. 365 del C.G.P.).

En mérito de lo expuesto, la Sala Tercera de Decisión Civil del Tribunal


Superior del Distrito Judicial de Bogotá D.C., administrando Justicia en
nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley,

16 Carpeta 001, archivo 002, pág. 123 a 161.

9
Rad. 11001310301220210010601

VIII. RESUELVE:

PRIMERO: MODIFICAR el ordinal 2° de la parte resolutiva de la


sentencia proferida el 12 de septiembre de 2022 por el Juzgado 12 Civil del
Circuito de Bogotá, en el sentido de indicar que la Agencia Nacional de
Infraestructura – ANI, debe pagar a favor de la Urbanización Lagomar Ltda.,
por concepto de indemnización por expropiación judicial, el valor
actualizado de $300’462.703, con fecha de corte a enero de 2023. El pago
deberá realizarse en la forma establecida en el artículo 399 del Código
General del Proceso, teniendo en cuenta que en el expediente obra una
consignación a órdenes del proceso por $241’339.926.

SEGUNDO: CONFIRMAR en lo demás la sentencia impugnada.

TERCERO: NO CONDENAR en costas.

CUARTO: DEVOLVER el proceso al juzgado de origen, una vez en


firme este fallo, por Secretaría de la Sala.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,

Los Magistrados,

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


(012-2021-00106-01)

JOSÉ ALFONSO ISAZA DÁVILA


(012-2021-00106-01)

FLOR MARGOTH GONZÁLEZ FLÓREZ


(012-2021-00106-01)

10
Firmado Por:

Martha Isabel Garcia Serrano


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 009 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Jose Alfonso Isaza Davila


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 018 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Flor Margoth Gonzalez Florez


Magistrada
Sala Despacho 12 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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Declarativo
Demandante: Arthur Max Leopold Simon
Demandados: Bayardo Hernan Bermúdez Alvarado
Rad. 012-2017-00840-01

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ


SALA CIVIL
secsctribsupbta2@[Link]

Bogotá D.C., dieciséis de febrero de dos mil veintitrés

Comoquiera que el demandante desarrolló de manera precisa y suficiente los


motivos de inconformidad con la sentencia apelada, conforme se evidencia
en el documento 046 de la carpeta de primera instancia, proceda la secretaría
a correr traslado del mismo a la contraparte en la forma y por el término
previstos en el artículo 12 de la Ley 2213 de 2022.

Notifíquese.

LUIS ROBERTO SUÁREZ GONZÁLEZ


Magistrado

Firmado Por:
Luis Roberto Suarez Gonzalez
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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República de Colombia
Tribunal Superior de Bogotá D.C.
Sala Civil

REPÚBLICA DE COLOMBIA

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL


DE BOGOTÁ, D.C.
SALA CIVIL

Bogotá, D.C., dieciséis de febrero de dos mil veintitrés.

Proceso: Verbal.
Demandante: Parqueaderos Ya S.A.S.
Demandado: Centro Comercial El lago - Unilago P.H.
Radicación: 110013103013201800369 02.
Procedencia: Juzgado 13 Civil del Circuito de Bogotá.
Asunto: Apelación de sentencia.

1
1. En auto proferido el 31 de enero de 2023 se admitió el
recurso de apelación propiciado contra la sentencia expedida
en primera instancia.

En esa misma providencia, se confirió oportunidad al


apelante para que sustentara su recurso, advirtiéndole de las
consecuencias que su conducta remisa acarrearía conforme
al artículo 12 de la Ley 2213 de 2022; decisión notificada en
estado electrónico No. E-16 de 01 de febrero último.

2. Así, en aplicación de los artículos 118 y 302 de la Ley


1564 de 2012, el término legal concedido transcurrió del 7 al
13 de febrero del año en curso; sin embargo, el perentorio
plazo otorgado con el propósito indicado se consumó sin que
el apelante se hubiese pronunciado, así lo informó secretaría.

3. Esta circunstancia tiene como consecuencia que se


declare desierto el recurso de quien no lo sustentó.

Conforme a las reglas diseñadas por la Ley 1564 de 2012,


cuando de apelación de sentencias se trata, preciso es que el
inconforme formule el recurso ante el juez de primer grado
que la expidió y ante él exponga brevemente los reparos

110013103013201800369 02
República de Colombia
Tribunal Superior de Bogotá D.C.
Sala Civil

concretos, requisitos ellos para la concesión y admisión del


recurso (artículos 322, 325); pero adicionalmente es
necesario que ante el Superior se sustente el recurso de
apelación (artículo 327); y cuando de tal forma no procede el
recurrente, se impone declarar desierto el recurso tal como
lo prevé el artículo 322 de la ley en cita y lo enfatizó el artículo
12 de la Ley 2213 de 2022.

En ese sentido se ha pronunciado la Corte Suprema de


Justicia en su Sala de Casación Civil mediante providencia
STC12927-2022 proferida el 26 de septiembre de 2022
señaló que si bien el legislador privilegió lo escrito sobre lo
oral en la segunda instancia, esto no “exoneró del deber de
«sustentar» dentro del término allí previsto, esto es, a más
tardar dentro de los cinco (5) días siguientes a la ejecutoria
del auto que admite la alzada, que de no atenderlo acarrea la
declaratoria de deserción y, por ende, por su propia omisión,
la imposibilidad de acceder a la segunda instancia lo que
aleja irreflexividad en la interpretación, o exceso manifiesto
en el rito o, desproporcionalidad en la decisión” (negrilla
fuera de texto)1.
2
Y es que la claridad del artículo 12 de la ley 2213 de 2022, al
modificar el trámite de la apelación ante el juez de segunda
instancia delineó varias fases: la admisión, la sustentación y
la decisión, imponiendo al apelante la carga de desarrollar
los argumentos que como reparos concretó ante el juez de
primera instancia, esto es el deber de sustentar su
inconformidad lo cual podrá hacer una vez “ejecutoriado el
auto que admite el recurso”, admisión que sin duda
corresponde definir al ad quem, y hasta dentro de los 5 días
siguientes; reiterando que la desatención de dicha carga
acarrea la declaratoria de desierto del recurso.

4. En el sub lite, evidente es que el demandante recurrente


no satisfizo la carga de sustentar la apelación formulada,
pese a la advertencia que se le hiciera en ese sentido, la que
no puede tenerse por cumplida únicamente con los reparos
que presentó en primera instancia como ut supra se indicó,
de allí que ha de soportar la consecuencia legal de su remisa
conducta.

1 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, Sentencia STC12927-2022, del 29 de


septiembre de 2022, MP. Hilda González Neira, con radicado 110012203000202201817 01.

110013103013201800369 02
República de Colombia
Tribunal Superior de Bogotá D.C.
Sala Civil

Decisión

En armonía con lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito


Judicial de Bogotá, D. C., Sala Civil, RESUELVE:

1. DECLARAR DESIERTO el recurso de apelación


interpuesto por la parte demandante contra la sentencia
proferida el 18 de agosto de 2022, por el Juzgado 13 Civil del
Circuito de Bogotá.

2. Retorne la actuación a la oficina de origen.

Notifíquese,

RUTH ELENA GALVIS VERGARA


Magistrada

Firmado Por:
Ruth Elena Galvis Vergara
Magistrada
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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110013103013201800369 02
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
SALA CIVIL

Bogotá D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil


veintitrés (2023).

REF: EJECUTIVO SINGULAR DE BBVA


COLOMBIA S.A. contra SANDRA DEL PILAR FERNÁNDEZ AFANADOR.
Exp. No. 015-2018-00501-01.

MAGISTRADO PONENTE: JORGE EDUARDO


FERREIRA VARGAS.

Discutido y aprobado en Sala de Decisión del 15 de


febrero del 2023.

En cumplimiento de lo ordenado en sentencia de


tutela STC214-2023 calendado 19 de enero del 2023, decide nuevamente la
Corporación el recurso de apelación interpuesto por la demandada contra la
sentencia calendada el 9 de septiembre de dos mil veintiuno1 (2021),
pronunciada en el Juzgado Quince (15) Civil del Circuito de Bogotá.

I. ANTECEDENTES

1.- BBVA COLOMBIA S.A., a través de apoderada


judicial, entabló demanda ejecutiva contra SANDRA DEL PILAR
FERNÁNDEZ AFANADOR, pretendiendo se librará mandamiento de pago
por las sumas de: i) $[Link] y $8.361.190 correspondientes al saldo
insoluto e intereses corrientes –liquidados del 3 de marzo al 3 de septiembre
del 2018- del pagaré No. M026300105187601589610671479; ii)
$35.231.665,oo, y $3.274.023 correspondientes al saldo insoluto e intereses
corrientes –liquidados del 21 de enero al 21 de agosto del 2018- del pagaré
No. M026300105187601589609352261; iii) $9.400.667,oo y $416.918
correspondientes al saldo insoluto e intereses corrientes –liquidados del 19 de
febrero al 11 de septiembre del 2018- del pagaré No.
M026300105187601585002501401 y iv) $7.468.741 y $269.754,
correspondientes al saldo insoluto e intereses corrientes –liquidados del 19 de
febrero al 11 de septiembre del 2018- del pagaré No
M026300105187601585002502433, junto a los réditos moratorios sobre las
sumas de capital reseñadas. liquidados a la tasa máxima permitida desde la
presentación de la demanda y hasta que se verifique el pago de la obligación
(fl. 28, archivo 01CuadernoPrincipal).

1
Repartida al despacho del Magistrado Sustanciador el 29 de junio del 2022.
2

Exp. No. 2018-00501-01 Ejecutivo Singular de BBVA Colombia S.A. contra Sandra del Pilar Fernández
Afanador.

2.- Las súplicas se apoyaron, en compendio, en los


siguientes hechos (fls. 26 y 27, ib.):

2.1.- La demandada solicitó dos créditos por


valores de $128.000.000 y $41.000.000 que respaldó con los pagarés No.
M026300105187601589610671479 y M026300105187601589609352261
entregados en blanco con cartas de instrucciones para ser diligenciados en
caso de incumplimiento. El primer capital se pagaría en un plazo de 84 meses
y el segundo en uno de 60 meses. No obstante, ante la mora en algún pago, la
entidad financiera podría aplicar la cláusula de vencimiento anticipado del
plazo.

2.2.- Igualmente se le concedieron dos créditos


rotativos con tarjetas de crédito. amparados con los pagarés
M026300105187601585002501401 y M026300105187601585002502433.

2.3.- La demandada incurrió en mora en el pago de


las obligaciones M026300105187601589610671479 el 3 de marzo del 2018,
de la M026300105187601589609352261 el 21 de enero del 2018, y de las
M026300105187601585002501401 y M026300105187601585002502433 el
19 de febrero del 2018.

3.- La ejecutada se notificó personalmente y


formuló las excepciones de mérito que tituló: “inexistencia de las obligaciones
contenidas en los pagarés Nos. M026300105187601589609352261,
M026300105187601585002501401 y M026300105187601585002502433” y
“falta de validez de los títulos valores presentados como sustento de la
ejecución, por no haberse llenado acorde con los postulados del artículo 622
del Código de Comercio” (fls. 57 a 62, ej.).

4.- Surtidas las etapas de rigor, se dictó sentencia


en la que se ordenó proseguir la ejecución, decisión que no compartió la parte
demandada por lo que dentro del término interpuso la alzada que ahora se
revisa, exponiendo los reparos en contra de esa determinación.

II. EL FALLO CENSURADO

5.- Inicialmente el fallador encontró que los


pagarés objeto de ejecución reúnen todos los requisitos previstos en el artículo
422 del Código General del Proceso, así como los consignados en la
normatividad comercial para ese tipo de documentos.

Frente a la excepción de mérito propuesta, sostuvo


que la demandada no logró acreditar los hechos que la fundaron, relativos a
la presunta restructuración de los créditos contenidos en los pagarés
M026300105187601589609352261, M026300105187601585002501401 y
M026300105187601585002502433, ni demostró, como era de su resorte, que
se desconocieron las instrucciones para el diligenciamiento de los títulos
valores.
3

Exp. No. 2018-00501-01 Ejecutivo Singular de BBVA Colombia S.A. contra Sandra del Pilar Fernández
Afanador.

Al respecto, sostuvo que ningún elemento de


convicción se allegó para probar que la entidad financiera ejecutante abusó
de su posición dominante al desconocer que el pagaré
M026300105187601589610671479 recogería todas las obligaciones
pendientes de la demandada.

III. FUNDAMENTOS DE LA ALZADA

6.- Inconforme con lo resuelto, la ejecutada insistió


en que las obligaciones perseguidas son inexigibles, habida cuenta que los
pagarés se diligenciaron desatendiendo las instrucciones dadas por su
creadora.

En ese sentido, reiteró que es usual que las


entidades bancarias obliguen a los clientes a suscribir numerosos documentos
en blanco para poder acceder a sus beneficios, siendo la realidad en este caso,
que la demandada únicamente se obligó por el pagaré
M026300105187601589610671479 con el cual, un asesor del banco le
aseguró se recogerían las demás obligaciones que tenía pendientes. Ello
quedó consignado en las instrucciones del cartular, que expresamente
consignaron que en el espacio por capital se incluiría “todas las obligaciones
insolutas que por cualquier concepto” tuviera a su cargo “conjunta o
separadamente”. Pese a lo anterior, la ejecutada fue sorprendida por el banco
ejecutante, que procedió a llenar otros documentos.

De otra parte, sostuvo que, ante la claridad de lo


consignado en la carta de instrucciones, no estaba obligada a acreditar nada
adicional y que la conducta asumida por la entidad financiera demandante es
“una burla para el usuario” y vulnera el equilibrio contractual y la buena fe
de la demandada.

IV. CONSIDERACIONES DEL TRIBUNAL

1.- Los presupuestos procesales, requisitos


indispensables para la regular formación y desarrollo de la relación jurídico
procesal, como son demanda en forma, capacidad para ser parte, capacidad
para comparecer y competencia concurren en la litis, además como no se
observa causal de invalidez que anule la actuación se impone una decisión de
mérito.

2.- Con miras a desatar la apelación formulada por


el extremo demandante, debe decirse que este recurso se endereza a que el
Superior revise la actuación del juzgador de primera instancia, pero inmerso
siempre dentro del criterio dispositivo, por lo que es al apelante a quien le
corresponde determinar el ámbito dentro del cual ha de moverse el ad quem
al momento de tomar la decisión.

3.- Desde esta perspectiva, el problema jurídico a


4

Exp. No. 2018-00501-01 Ejecutivo Singular de BBVA Colombia S.A. contra Sandra del Pilar Fernández
Afanador.

resolver se contrae a determinar (i) si el documento báculo de la ejecución,


cumple con las exigencias legales para ser considerado título valor, y (ii) si
en verdad se demostró el desconocimiento de las instrucciones brindadas por
la ejecutada para diligenciar los pagarés suscritos con espacios en blanco,
pues en tales aspectos gravita la inconformidad de la apelante.

Título valor y requisitos

4.- Es ampliamente conocido que, entre otras, las


únicas obligaciones que pueden demandarse coercitivamente, a través de la
acción ejecutiva son aquellas que tengan las características de ser claras,
expresas y exigibles, que se encuentren plasmadas en documentos
provenientes del deudor o de su causante y constituyan plena prueba contra
él; claro está que por el mismo procedimiento pueden hacerse cumplir las
sentencias de condena de cualquier jurisdicción, las providencias que tengan
fuerza ejecutiva conforme al legislador, las providencias dictadas en procesos
contencioso administrativos o de policía que aprueben liquidación de costas
o señalen honorarios a auxiliares de la justicia -artículo 422 del C. G. del P.-
.
De ahí que el juzgador al encontrarse frente a un
documento aportado como venero de ejecución, debe examinar si esos
presupuestos se cumplen en él, pues la ausencia de siquiera uno de ellos da al
traste con el pedimento invocado en la demanda, esos supuestos son: a) Que
la obligación sea clara, expresa y exigible; b) que ésta conste en documento
que provenga del deudor o de su causante; y, c) que constituya plena prueba
contra él -deudor-.

En lo que atañe con la claridad en el documento,


consiste en que por sí solo se extracte el alcance de las obligaciones que cada
una de las partes se impuso, para que el juzgador no tenga que acudir a
razonamientos u otras circunstancias aclaratorias que no estén consignadas
allí o que no se desprendan de él, esto es, que el título sea inteligible, es decir
que la redacción se encuentre estructurada en forma lógica y racional; que
sea explícito, lo cual significa que las obligaciones aparezcan consignadas de
manera evidente; y, exista precisión y exactitud, en cuanto al número, cantidad
y calidad objeto de la obligación, así como de las personas que intervinieron
en el acuerdo. Así que la obligación no será clara cuando la redacción del
documento sea ininteligible e inextricable, es decir, cuando su lectura es muy
intrincada y confusa.

La expresividad significa que en el documento debe


consignarse lo que se quiere dar a entender, así que no valen las expresiones
meramente indicativas, representativas, suposiciones o presunciones de la
existencia de la obligación, como de las restantes características, tales como
partes, plazos, monto de la deuda etc., salvo el caso de la confesión ficta, y en
este evento, únicamente de las preguntas asertivas formuladas en el
interrogatorio escrito que admitan prueba de confesión; por consiguiente, las
obligaciones implícitas, que están incluidas en el documento, sin que estén
expresamente declaradas no pueden ser objeto de ejecución.
5

Exp. No. 2018-00501-01 Ejecutivo Singular de BBVA Colombia S.A. contra Sandra del Pilar Fernández
Afanador.

Mientras que la exigibilidad supone que la


obligación puede pedirse, cobrarse o demandarse y está ligada íntimamente
con el plazo y la condición.

Los títulos valores, para ser considerados como


tales y, por ende, tengan fuerza ejecutiva, deben reunir unos requisitos
llamados generales y otros especiales; los de estirpe general son aquéllos
comunes a todos los títulos valores, a saber: El derecho que el título incorpora
y la firma de quién lo crea, consagrados en el artículo 621 del C. de Comercio;
mientras que los especiales son aquéllos señalados por el legislador
comercial, particularmente para cada uno de los indicados en el Libro III,
Título III de la obra en comento, y para que el caso del pagaré conforme al
artículo 709 son los siguientes: 1) La promesa incondicional de pagar una
suma determinada de dinero; 2) El nombre de la persona a quien deba hacerse
el pago; 3) La indicación de ser pagadero a la orden o al portador y, 4) La
forma de vencimiento.

5.- Entonces, lo que la ley exige es que los


documentos allí enumerados contengan un mínimo de requisitos literales para
que se produzcan los efectos cambiarios, tal cual lo prevé el artículo 620 de
esa Codificación, de suerte que, valga reiterarlo, son por lo menos estos
supuestos los que los particulares no pueden soslayar, pudiendo sí agregar o
adicionar otros, siempre y cuando con estas complementaciones no
desnaturalicen el título mismo. Los referidos requisitos de orden especial no
deben faltar en el documento que contiene aquélla, pues la omisión de
cualquiera de éstos no afectará la validez del negocio jurídico que le dio
origen al pagaré, pero éste perderá su calidad de título valor.

Reunidos todos los supuestos requeridos por los


artículos 621 y 709 del Código de Comercio, resulta indudable que allí
también se encuentran imbuidos los requisitos de expresividad, claridad y
exigibilidad reclamados por el artículo 488 del C. de P. C. -actual 422 del C.
G. del P.

6.- Revisados los documentos aportados con la


demanda como sostén de la ejecución-pagarés-, observa la Sala que cumplen
con las exigencias de orden general y especial que señala el legislador
comercial, puesto que contienen la promesa incondicional de pagar una suma
determinada de dinero, así como señala de manera precisa quien es el
obligado cambiario que no es otro que la aquí ejecutada SANDRA DEL PILAR
FERNÁNDEZ AFANADOR, indicando que los valores adeudados serían
pagaderos a favor de BBVA COLOMBIA S.A.

Principios de incorporalidad, literalidad


y autonomía de los títulos valores

7.- El título valor aducido como báculo de la


ejecución goza de las características de incorporalidad, literalidad y
autonomía, por virtud de las cuales, el derecho por el que se crea, se incorpora
al mismo (art. 619 C. de Co.) y éste lo representa, en íntima unión, sin que sea
necesario acudir al negocio jurídico que le dio existencia, bastando el solo
6

Exp. No. 2018-00501-01 Ejecutivo Singular de BBVA Colombia S.A. contra Sandra del Pilar Fernández
Afanador.

título. Así mismo, el derecho incorporado al título es únicamente el que allí


reza de manera literal, sin que sea necesario ni pertinente acudir a
interpretaciones más o menos alambicadas para deducir el monto, la
naturaleza, el alcance o los pormenores del fraccionamiento de las
prestaciones derivadas del derecho incorporado, lo que preserva tanto al
tenedor como al suscriptor de la discusión si el derecho es igual o diferente o
menor o mayor del allí consagrado, (art. 626 C. de Co.) por virtud de
situaciones o acuerdos anteriores o posteriores a la creación, no consagrados
en el cuerpo del mismo.

Igualmente, creado el título incorporando el


derecho literal allí representado, las circunstancias que afecten la eficacia o
validez del negocio jurídico subyacente, así como las demás circunstancias
personales en que se encuentre cualquiera de los endosantes, avalistas o el
creador del título, no le son oponibles a los legítimos tenedores de buena fe
exenta de culpa; a menos claro que hayan sido parte del negocio originario o
que conozca esos pormenores o por las circunstancias propias de la
negociación los deba conocer, por virtud del principio de autonomía que
predica que las circunstancias que invaliden la obligación de alguno de los
signatarios no afectará las obligaciones de los demás.

Acerca de los títulos incompletos o con espacios en


blanco la doctrina dice: “19. TITULOS INCOMPLETOS, TITULOS
ABSOLUTAMENTE EN BLANCO Y TITULOS CON ESPACIOS EN
BLANCO. Existe aquí una diferencia cuantitativa. El primero supone, al
menos, que se haya cubierto parcialmente con algunos elementos esenciales
el título, dejando simplemente espacios libres para ser llenados con cláusulas
como las del capital o los intereses, lugar de pago o fecha de vencimiento,
nombre del beneficiario o del girado etc. El segundo apenas tiene una firma,
la del creador, estando a cargo del tenedor llenar lo demás, bien en un solo
tiempo o en tiempos sucesivos y por un solo tenedor o por los distintos
tenedores durante la circulación del título. En ambos casos se dice que el título
es incompleto o incoado de una manera voluntaria, para distinguirlo de los
títulos a los que involuntariamente se les ha dejado claros sin llenar, como en
las letras sobre formularios impresos que no alcanzan a cubrirse en su
extensión total, pero que están completos porque nada les falta y quien les
agregue algo lo hace con el fin de variar los efectos de un título en regla. Es
un hecho doloso que no caería bajo las prescripciones del art. 622”
(TRUJILLO CALLE, Bernardo. DE LOS TÍTULOS VALORES. T. I. Parte
General. Sexta Edición. Pág. 356).

A los de la primera especie, esto es, los incompletos


se refiere el inciso 1º del artículo 622 del Código de Comercio cuando dice
“[s]i en el título se dejan espacios en blanco cualquier tenedor legítimo podrá
llenarlos, conforme a las instrucciones del suscriptor que los haya dejado,
antes de presentar el título para el ejercicio del derecho que en él se
incorpora”, desprendiéndose de la citada autorización legal dos posibles
situaciones, i) que el tenedor reciba el título creado con espacios en blanco,
una vez llenado, caso en el cual éste podrá hacerlo valer como si hubiera sido
diligenciado de acuerdo con las instrucciones dadas, pues la ley consagra esta
presunción, que por supuesto puede ser desvirtuada, ii) o puede ocurrir que el
tenedor haya recibido el título con los espacios en blanco, circunstancia en la
7

Exp. No. 2018-00501-01 Ejecutivo Singular de BBVA Colombia S.A. contra Sandra del Pilar Fernández
Afanador.

cual le corresponde llenarlos, conforme con las precisas instrucciones


emitidas por el creador del título.

De la hermenéutica de esa disposición fluye para la


Sala, que siempre que en el título se dejen espacios en blanco, es indispensable
que en ese mismo instante el firmante o suscriptor del mismo emita las
instrucciones para que ese documento sea llenado siguiendo de manera
estricta esa voluntad; no otra interpretación puede dársele a la norma cuando
dice “...cualquier tenedor legítimo podrá llenarlos, conforme a las
instrucciones del suscriptor que los haya dejado,...”; de ahí, que el legislador
obliga al tenedor a llenar el documento obedeciendo la voluntad del firmante
plasmada en las instrucciones o autorización, pero ínsitamente también está
compeliendo al firmante o suscriptor, que finalmente será el deudor o girado,
para que expida la autorización o las instrucciones de cómo debe ser
diligenciado el título, entonces, en principio, adjunto al título debe aparecer
otro documento rubricado igualmente por el firmante o suscriptor del título
que contenga las instrucciones de cómo debe ser diligenciado éste, o la
emisión de las citadas instrucciones de manera verbal o por otro medio,
contando claro, con la dificultad probatoria aneja a tal situación.

En términos generales ha de indicarse que


demostrado el llenado del título conforme las instrucciones emitidas, se
impone el seguimiento de la ejecución pedida; y demostrado el llenado del
título contrariándolas, éste pierde su eficacia como título valor, por lo que la
ejecución no puede seguir ante la ausencia de un título eficaz, ya que no puede
aceptarse en virtud precisamente del principio de la literalidad que el derecho
es otro diferente al plasmado en el cuerpo cartular o que pueda completarse
o precisarse el título después de introducida la demanda, solo podría
continuar la ejecución por los aspectos que subsistan, si el llenado irregular
no desnaturaliza totalmente el derecho incorporado.

La autorización excepcional para ser llenado


posteriormente el título, no puede ser entendida como un patente de corzo para
incluir allí cualquier suma que caprichosamente se le antoje al autorizado,
pues está ligada íntimamente al verdadero derecho que se incorpora en el
mismo y no a otro cualquiera que dependa de la sola voluntad del tenedor o
acreedor, por ello el diligenciamiento del espacio destinado al valor y la fecha
de vencimiento del derecho que se incorpora en el pagaré debe estar revestido
de una conducta impoluta y cristalina signada por la buena fe.2

Esta autorización legal está justificada en la


circunstancia que al momento de ser creado, no pueda definirse el quantum y
la fecha de vencimiento de la obligación, con lo que se haría inoperante la
creación del título por una suma fija y una data determinada, al no tenerse
certeza del comportamiento en la deuda y tampoco la fecha de su exigibilidad
y podría ocurrir la eventualidad que para cuando surgiese un incumplimiento
que ameritare su llenado para ejercitar la acción cambiaria, el monto
adeudado fuere diferente al escrito inicialmente, lo que podría vulnerar los

2 “no hace referencia a la ignorancia o a la inexperiencia, sino a la ausencia de obras fraudulentas, de engaño,
reserva mental, astucia o viveza, en fin, de una conducta lesiva de la buena costumbre que impera en una
colectividad”, al contrario de “quien pretende obtener ventajas o beneficios sin una suficiente dosis de probidad o
pulcritud”. Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Civil. Junio 23 de 1958.
8

Exp. No. 2018-00501-01 Ejecutivo Singular de BBVA Colombia S.A. contra Sandra del Pilar Fernández
Afanador.

derechos del acreedor o del deudor, tornando como se dijo atrás, inoperante
el instrumento. Empero, esa autorización legal, no puede ser usada para
subsanar las deficiencias del título, o las de los demás instrumentos negociales
que atan a las partes, pues ello, ya linda con el ejercicio abusivo del derecho,
desbordando entonces la habilitación legal y las instrucciones dadas.

No se olvide que extender autorización para el


llenado de un título valor en blanco, es una prerrogativa del deudor, que
precisa la forma en que se obligará al diligenciarse y no corresponde a una
potestad del acreedor, pues la ley no la instituyó en su favor, tan sólo lo señaló
como beneficiario de las instrucciones emitidas.

7.1.- Desde esta perspectiva, se observa dentro de


las instrucciones dadas por la deudora se indicó, para cada uno de los pagarés
que:

7.2.- En este contexto, y contrastado el contenido de


los pagarés, esto es, los espacios que fueron llenados por el tenedor –aquí
ejecutante-, no es posible advertir a simple vista el desconocimiento de las
instrucciones, en la medida que en el literal a.) se consignó el valor por
capital, en el literal b.) el rubro por intereses, se incluyó la fecha de
vencimiento los días que se diligenciaron los pagarés y la ciudad de
cumplimiento, sin que la demandada lograra demostrar, como era de su
incumbencia, que las directrices que otorgó para el llenado de los títulos
valores eran diferentes en algún sentido.

Ha de verse, de otra parte, que, como lo aseguró la


primera instancia, ninguna prueba se arrimó al plenario para acreditar que
el pagaré M026300105187601589610671479 pretendía recoger todas las
obligaciones anteriores en cabeza de la ejecutada, resultando insuficiente el
simple texto de la carta de instrucciones al que acude la censura, habida
cuenta que de él no se desprende -con la eficacia que aquí se requiere- que
con el otorgamiento del cartular se dejaban sin valor los créditos amparados
con los pagarés M026300105187601589609352261,
M026300105187601585002501401 y M026300105187601585002502433.

Es más, en la carta de instrucciones que atrás se


copió también se lee que los pagarés podían ser diligenciados ante el
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incumplimiento total o parcial de cualquier cuota a cargo de la otorgante, por


capital, intereses y otros conceptos que conjunta o separadamente pudiese
tener a favor de la entidad financiera, texto del cual se infiere que los
cartulares podían ser llenados por los créditos separadamente.

Y es que contrario a lo que alega la censura, la


ejecutada sí estaba compelida a demostrar el sustento fáctico de las
excepciones de mérito planteadas, así lo ordenan los artículos 1757 del
Código Civil y el 167 del Código General del Proceso, debiéndose añadir que
no solo de sus aseveraciones puede colegirse que fue “obligada” a emitir los
títulos valores, pues la conducta de la entidad financiera, salvo prueba en
contrario, también está cobijada por la presunción de la buena fe contractual.

Recuérdese que conforme lo establece el citado


mandato procesal, le correspondía a la demandada probar los supuestos
fácticos en los cuales fundamenta sus excepciones, en tanto que la sola
afirmación de quien lo alega no es constitutiva de plena prueba del hecho o
acto, ya que a nadie le es dado el privilegio de que su mero dicho sea prueba
suficiente de lo que afirma, tal como lo ha precisado la H. Corte Suprema de
Justicia en Sala de Casación Civil:

“…es verdad que, con arreglo al principio


universal de que nadie puede hacerse su propia prueba, una decisión no
puede fundarse exclusivamente en lo que una de las partes afirma a tono
con sus aspiraciones. Sería desmedido que alguien pretendiese que lo que
afirma en un proceso se tenga por verdad, así y todo sea muy acrisolada la
solvencia moral que se tenga. De ahí que la Corte Suprema de Justicia haya
dicho en un importante número de veces... que ‘es principio general de
derecho probatorio y de profundo contenido lógico, que la parte no puede
crearse a su favor su propia prueba. Quien afirma un hecho en un proceso
tiene la carga procesal de demostrarlo con alguno de los medios que enumera
el artículo 175 del Código de Procedimiento Civil, con cualesquiera formas
que sirvan para formar el convencimiento del Juez. Esa carga... que se expresa
con el aforismo onus probandi incumbit actori no existiría, si al demandante
le bastara afirmar el supuesto de hecho de las normas y con eso no más quedar
convencido el Juez”3.

En definitiva, la ejecutada no logró desvirtuar la


presunción de autenticidad de los títulos valores (art. 262 del C.G.P) y por
ende de las declaraciones allí consignadas, aspecto frente al cual la Corte
Suprema de Justicia precisó que “… a la larga, si de lo que se trata es de
enervar la eficacia de un título valor, el compromiso del deudor que lo firma
con espacios en blanco, debe ser tal que logre llevar a la certeza sobre la
discordancia entre su contenido y la realidad negocial, pues no de otra forma
podría librarse de la responsabilidad que trae consigo imponer la rúbrica de
manera voluntaria en este tipo de efectos comerciales”4

7.3.- En consonancia con lo expuesto, estima la Sala


que amén de la ya anotada ausencia de pruebas, se encuentra patente que ante

3
Sent. de 12 de febrero de 1980 Cas. Civ. de 9 de noviembre de 1993. G.J. CCXXV, pag. 405
4
CSJ., Sala de Casación Civil, sent. de tutela del 15 de diciembre de 2009, exp. 2009-00629.
10

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la eventual restructuración de los créditos alegada por la ejecutada, no se


encuentra de recibo cómo dada su condición de deudora, quien además labora
como “Directora Administrativa y Financiera” de una dependencia
universitaria, no hubiera adquirido una carga de cuidado y diligencia para
guardar algún soporte de la presunta oferta presentada por los asesores de la
entidad financiera o, cuando menos, dejar respaldo de las operaciones
adquiridas solicitando la devolución de los anteriores títulos valores, para
salvaguardar su patrimonio ante cualquier eventualidad, por lo que no resulta
factible darle la credibilidad a su solo dicho, máxime si se tiene en cuenta que
“la falta de un documento o de un principio de prueba por escrito, se apreciará
por el juez como un indicio grave de la inexistencia del acto” (art. 225, del
C. G. del P.).

8.- En conclusión, se deberá confirmar la


providencia censurada con la consecuente condena en costas a la parte
recurrente.

V. DECISIÓN

Por lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito


Judicial de Bogotá D. C., Sala Civil de Decisión, administrando justicia en
nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley,

RESUELVE:

1.- CONFIRMAR, por las razones expuestas en


esta providencia, la sentencia proferida el 9 de septiembre de dos mil veintiuno
(2021), en el Juzgado Quince (15) Civil del Circuito de Bogotá.

2.- CONDENAR en costas de esta instancia a la


parte recurrente. Tásense.

2.1.- De conformidad con lo previsto en el numeral


3º del artículo 366 del Código General del Proceso, en concordancia con el
artículo 5º del AcuerdoPSAA16-10554 de 2016, en la liquidación de costas
causadas en segunda instancia, inclúyase como Agencias en Derecho el monto
correspondiente a dos (2) Salarios Mínimos Legales Mensuales Vigentes de la
anualidad que avanza. Para la elaboración de la misma síganse las reglas
previstas en dicha norma.

CÓPIESE Y NOTÍFIQUESE

JORGE EDUARDO FERREIRA VARGAS


MAGISTRADA

RUTH ELENA GALVIS VERGARA


11

Exp. No. 2018-00501-01 Ejecutivo Singular de BBVA Colombia S.A. contra Sandra del Pilar Fernández
Afanador.

MAGISTRADA

MARÍA PATRICIA CRUZ MIRANDA


MAGISTRADA

Firmado Por:

Jorge Eduardo Ferreira Vargas


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Maria Patricia Cruz Miranda


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Ruth Elena Galvis Vergara


Magistrada
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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527/99 y el decreto reglamentario 2364/12

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REPÚBLICA DE COLOMBIA

TRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOTÁ D.C.


Sala Civil

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Rdo. 015201900440 01

Se admite, en el efecto devolutivo, el recurso de apelación que la parte


demandada interpuso contra la sentencia de 8 de abril de 2022, proferida por
el Juzgado 15 Civil del Circuito de la ciudad dentro del proceso de la
referencia.

Como el expediente se encuentra escaneado, no es necesario ordenar la


expedición de copias. Infórmese al juzgado de primera instancia.

Dado el tiempo que transcurrió para que ese despacho judicial remitiera el
expediente al Tribunal, ofíciese a la Comisión Seccional de Disciplina Judicial,
con inclusión del link de acceso al proceso, para lo de su competencia.

Oportunamente, retorne el proceso al Despacho.


NOTIFÍQUESE

Firmado Por:
Marco Antonio Alvarez Gomez
Magistrado
Sala 006 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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Exp. 015201900440 01
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TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
SALA CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil


veintitrés (2023).

Ref: EJECUTIVO POR OBLIGACIÓN DE HACER


de SEGURIDAD ABRIL LTDA. contra FLAVIO ELIÉCER MAYA ESCOBAR.
Exp. 017-2007-00171-05.

1. Se ACCEDE a la solicitud de aclaración


presentada por la parte demandante frente al auto de 27 de enero del año en
curso, mediante el cual se dispuso, entre otras: “DEJAR SIN VALOR NI
EFECTO JURÍDICO todas las actuaciones realizadas en el cuaderno
ejecutivo a partir de la diligencia de 5 de marzo de 2020, inclusive”, para
referir que dicha consecuencia, únicamente afecta las diligencias que se
adelantaron en el cuaderno principal del expediente -ejecutivo por obligación
de hacer-, por tanto, permanecen incólumes las que se surtieron en el de
medidas cautelares.

Al respecto, cumple precisar que, en síntesis, el


interesado adujo que el proveído tal como se profirió puede llevar a considerar
que las actuaciones dictadas en el cuaderno de las preventivas -desde el 5 de
marzo y en adelante-, no tienen validez, cuestión que afectaría eventualmente
el desarrollo del asunto.

Lo expuesto, al tenor de lo dispuesto en el artículo 285


del Código General del Proceso, pues lo autos son susceptibles de dicho
remedio cuando contengan “conceptos o frases que ofrezcan verdadero motivo
de duda, siempre que estén contenidas en la parte resolutiva (…)”.

2.- Finalmente, debe señalarse que no procede la


adición deprecada, comoquiera que no se omitió resolver sobre cualquiera de
los extremos de la Litis o sobre cualquier otro punto que de conformidad con la
ley debía ser objeto de pronunciamiento (art. 287 ib).

Por lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito


Judicial de Bogotá D. C., en Sala Civil,

RESUELVE:

1.- ACCEDER por las razones plasmadas en esta


providencia a la petición de aclaración formulada por el interesado, frente a la
providencia del 27 de enero de dos mil veintitrés (2023).
En consecuencia, el numeral primero de la parte
resolutiva de dicho proveído, quedará como sigue: “DEJAR SIN VALOR NI
EFECTO JURÍDICO todas las actuaciones realizadas en el cuaderno
principal del expediente ejecutivo por obligación de hacer a partir de la
diligencia de 5 de marzo de 2020, inclusive”.

2.- Se niega la adición pedida, según se anotó.

3.- En todo lo demás, queda incólume la providencia


objeto de estudio.
4.- Devuélvase el expediente al juzgado de origen.

NOTIFÍQUESE
REPÚBLICA DE COLOMBIA

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE


BOGOTÁ, D.C.
SALA CIVIL

Bogotá, D.C., dieciséis de febrero de dos mil veintitrés

Proceso: Verbal -Incidente regulación perjuicios-


Demandante: Humberto de Jesús Mesa Arango
Demandado: Germán Arturo Benitez Garzón.
Radicación: 110013103019201300687 05.
Procedencia: Juzgado 19 Civil del Circuito de Bogotá

Se fija la suma de $1’000.000,oo como agencias en


derecho de esta Sede.

Notifíquese,

RUTH ELENA GALVIS VERGARA


Magistrada

-2-

Firmado Por:
Ruth Elena Galvis Vergara
Magistrada
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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República de Colombia
Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, D.C.
Sala Civil

REPÚBLICA DE COLOMBIA

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE


BOGOTÁ, D.C.
SALA CIVIL

MAGISTRADA SUSTANCIADORA: RUTH ELENA GALVIS VERGARA

Bogotá, D.C., dieciséis de febrero de dos mil veintitrés

Ponencia presentada y aprobadas en Sala Civil de Decisión de 18 de enero de


2023

Proceso: Verbal -Incidente regulación perjuicios-


Demandante: Humberto de Jesús Mesa Arango
Demandado: Germán Arturo Benitez Garzón.
Radicación: 110013103019201300687 05.
Procedencia: Juzgado 19 Civil del Circuito de Bogotá
Asunto: Apelación de sentencia
SC-007/23

Se pronuncia la Sala sobre el recurso de apelación provocado


por el incidentante contra la providencia emitida el 2 de junio
de 2022 por el Juzgado 19 Civil del Circuito de Bogotá.

ANTECEDENTES

1. La original parte demandada, comprendida por Julieth


Johanna Morales Rojas, Víctor David Morales Rojas, Nelis
Orfilia Rojas, Víctor Manuel Morales Velasco y Germán
Arturo Benítez Garzón, presentó incidente de liquidación de
perjuicios contra el inicial demandante Humberto de Jesús
Mesa Arango, en el que solicitó:

“…liquidar la condena de perjuicios contra el


demandante y a favor de los demandados:

2.1. Por concepto de perjuicios materiales: (…)


($259.120.722), por concepto de honorarios profesionales

1
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República de Colombia
Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, D.C.
Sala Civil

que los demandados tuvieron que asumir con ocasión del


proceso y la práctica abusiva de medidas cautelares.
2.2. Por concepto de perjuicios inmateriales: el
equivalente a 50 smlmv ($41.405.800) por cada uno de
mis poderdantes demandados, para un total equivalente
a 200 smlmv, que asciende a (…) ($165.623.200) (…) por
concepto de daño moral causado al buen nombre y a la
reputación de mis poderdantes…
2.3. Condenar en costas de este incidente al
demandante”

2. La causa petendi expuesta, admite la siguiente síntesis:

2.1. Mediante sentencia de 21 de agosto de 2018, el a quo


negó las pretensiones de la demanda, levantó las medidas
cautelares y condenó en costas a la parte demandante;
decisión que fue confirmada por el Tribunal Superior de
Bogotá el 9 de octubre de 2019.

2.2. Desde el 6 de noviembre de 2013 el inmueble


identificado con folio de matrícula No. 50C-166388 soportó
una medida cautelar de inscripción de la demanda.

2.3. El demandante el 12 de mayo de 2014 desistió de la


denuncia penal que presentó sobre los mismos hechos.
Incluso, el demandante no ha tenido la precaución de
levantar la medida cautelar.

2.4. Para afrontar el proceso, los demandados celebraron


contrato de prestación de servicios profesionales de abogado,
el cual tenía como precio del 20% del avalúo comercial del
inmueble, en primera instancia y 10% adicional en segunda
instancia. Por tanto, los honorarios ascienden a
$259.120.722, de los cuales han pagado $35.000.000.

2.5. La medida cautelar causó perjuicios por lucro cesante a


los demandados; si bien la inscripción de la demanda no
saca los bienes del comercio, se trató de una medida
cautelar injustificada.

2.6. El daño moral asciende a $165.623.200 que


corresponde a 50 salarios mínimos legales mensuales
vigentes.

3. Para dar contexto a lo acaecido, se itera que mediante


sentencia de 21 de agosto de 2018, el a quo negó las

2
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República de Colombia
Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, D.C.
Sala Civil

pretensiones de la demanda, ordenó el levantamiento “(…) de


las medidas cautelares ordenadas y practicadas (…)” y
condenó en costas a la parte demandante. En el término de
ejecutoria la parte demandada solicitó adición de la
sentencia, en el sentido de condenar a la “parte demandante
a pagar los perjuicios que se determinen en incidente
posterior, en los términos del artículo 284 del CGP.”

El 24 de abril de 20191 el juez de primera instancia negó tal


pedimento tras considerar “de un lado el pronunciamiento
que solicita no constituye un extremo de la litis y tampoco
resulta un punto que por ministerio de la ley debiera ser objeto
de pronunciamiento” y que “los perjuicios que se reclaman
deberán ser solicitados y probados en el trámite incidental
conforme lo prevén los artículos 80 y 283 del estatuto
procedimental”.

3.1. La sentencia referida fue confirmada por el Tribunal


Superior de Bogotá el 9 de octubre de 2019 y condenó en
costas al apelante.

3.2. El 5 de noviembre de 20192 el juez de primera instancia


dictó auto en que dispuso obedecer y cumplir lo resuelto por
el Superior.

3.3. El 18 de diciembre de 20193 la parte demandada


formuló incidente de liquidación de perjuicios y, en auto del
9 de septiembre de 20204 se ordenó correr traslado del
incidente a la demandante.

3.5. Por su parte, Humberto de Jesús Mesa Arango descorrió


el incidente formulado y propuso las excepciones de “Los
honorarios de abogado ya fueron legalmente indemnizados en
las costas procesales, conforme a la extensa jurisprudencia y
doctrina del caso que indica que este gasto son costas
procesales y la única oportunidad para debatir su monto es
mediante objeción a la liquidación de costas, en cuanto a las
agencias en derecho; no se probó en debida forma los
honorarios pagados; los perjuicios inmateriales tampoco
fueron probados; el daño debe ser cierto y no hipotético y
condena en costas.”

1 Folio 444 PDF o folio 361 del archivo 001 expediente hibrido.
2 Folio 13 PDF o folio 10 del archivo 001 del cuaderno 6 del Tribunal Apelación de Sentencia.
3 Folio 38 del archivo PDF o folio 36 del archivo 01 cuaderno 9 incidente
4 Archivo 002 del cuaderno 9 incidente regulación de perjuicios.

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3.6. Adelantado el trámite, el a quo resolvió “PRIMERO:


NEGAR LA CONDENA AL PAGO DE LOS PERJUICIOS
invocados por la parte incidentante, conforme las razones
expuestas.”, y condenó en costas al incidentante.

LA SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA

La decisión se basó en los siguientes argumentos:

En el trámite únicamente se allegaron soportes en los que se


incorporan capitales por concepto contrato de prestación de
servicios profesionales; no obstante, no se acreditó que tales
sumas de dinero surgen como consecuencia del contrato de
servicios profesionales; no existe evidencia sobre el
pago reclamado por la suma de $[Link].

Agregó, que este no es el estadio procesal legalmente


establecido para reclamar como perjuicios lo que se ha
sufragado por concepto de honorarios del mandatario
judicial, dado que la ley le reconoce pecuniariamente a la
parte que venció en la disputa judicial las agencias en
derecho, para que solvente el pago de los honorarios del
abogado que contrató para que asumiera su representación
dentro de la respectiva actuación judicial; y que por tanto
cualquier descontento con la fijación de dicho monto o con
los gastos del proceso han de ser objeto de cuestionamiento
mediante recurso de reposición dentro del término de
ejecutoria del auto que apruebe la liquidación de costas, tal
como lo establece el numeral 5 del Artículo 366 del Código
General del Proceso.

Añadió que, respecto a los perjuicios ocasionados por la


inscripción de la demanda en el folio de matrícula
inmobiliaria No. 50C-166388 de la Oficina de Instrumentos
de Bogotá –Zona Centro, el daño reclamado sería
desestimado porque i) el incidentante no logró acreditar la
existencia e intensidad de los perjuicios demandados, ni la
requerida conexidad entre éstos; ii) el avalúo comercial del
predio adosado con la solicitud incidental, no muestra la
manera cómo la inscripción de la demanda en el folio de
matrícula, causó los daños aducidos; iii) tampoco mencionó
que sobre el inmueble hubiere existido algún negocio jurídico
que resultara malogrado por cuenta de la cautela, y ni

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Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, D.C.
Sala Civil

siquiera se hizo un esfuerzo argumentativo en el escrito


incidental para demostrar la causación de los daños
pretendidos.

Anotó, que sobre el juramento estimatorio de la cuantía de


los perjuicios inmateriales reclamados, la doctrina de la Sala
de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia tiene
definido que es un medio de prueba admisible con relación
al monto de los perjuicios o su cuantía, pero no releva a
quien hace la estimación de acreditar razonablemente la
existencia del perjuicio reclamado.

EL RECURSO DE APELACIÓN

El apoderado del incidentante apeló la decisión, fundando su


disenso en los argumentos que ante esta instancia sustentó:

i) Sí existió el daño cierto y directo causado por la


arbitrariedad y “tozudez” de Humberto de Jesús Mesa
Arango y, de mala fe produjo a los incidentantes daños al
demandarlos no solo en este proceso sino también
denunciarlos penalmente.

ii) No se analizó sí existía derecho a demandar a cualquier


persona a sabiendas que no le asistía razón y, la
correlatividad de soportar no solo la pretensión, sino una
medida cautelar de inscripción de la demanda por más de 6
años.

iii) En el incidente de liquidación se expresó que al abogado


se le han pagado $35.000.000 como se evidencia en los
abonos realizados por los demandantes, que realmente
ascienden a $37.000.000, lo cual fue ignorado
completamente. No se ha pagado la totalidad del contrato de
prestación de servicios pactados. No se valoraron las
pruebas como el avalúo comercial del inmueble, el contrato
de prestación de servicios y el certificado de tradición y
libertad del bien.

iv) Se confunden las costas procesales con los perjuicios


causados por el abuso del derecho a litigar.

5
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República de Colombia
Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, D.C.
Sala Civil

CONSIDERACIONES

1. En primer lugar se tiene que, el artículo 597 de la Ley


1564 de 2012 prevé los casos en que procede el
levantamiento del embargo y secuestro y, se determinó :

“5. Si se absuelve al demandado en proceso declarativo,


o este termina por cualquier otra causa.

(…)

Siempre que se levante el embargo o secuestro en los


casos en los numerales 1, 2, 4, 5, y 8 del presente
artículo, se condenará de oficio o a solicitud de parte en
costas y perjuicios a quienes pidieron tal medida, salvo
que las partes convengan otra cosa.

En todo momento cualquier interesado podrá pedir que se


repita el oficio de cancelación de medidas cautelares”
(Resaltado fuera de texto).

2. Por otra parte, en las disposiciones generales del estatuto


procesal vigente en el artículo 80 el legislador determinó la
responsabilidad patrimonial de las partes en los siguientes
términos:

“Cada una de las partes responderá por los perjuicios que


con sus actuaciones procesales temerarias o de mala fe
cause a la otra o terceros intervinientes. Cuando en el
proceso o incidente aparezca la prueba de tal conducta,
el juez, sin perjuicio de las costas a que haya lugar,
impondrá la correspondiente condena en la sentencia o
en el auto que los decida. Si no le fuere posible fijar allí su
monto, ordenará que se liquide por incidente. (…)
(Subraya la Sala).

3. Además, en el artículo 283 de la referida ley se establece:

“La condena al pago de frutos, intereses, mejoras,


perjuicios u otra cosa semejante, se hará en la sentencia
por la cantidad y valor determinados.

El Juez de segunda instancia deberá extender la condena


hasta la fecha de la sentencia de segunda instancia, aun
cuando la parte beneficiada con ello no hubiese apelado.

6
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República de Colombia
Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, D.C.
Sala Civil

En los casos en que este código lo autoriza la condena en


abstracto se liquidará por incidente que deberá promover
el interesado mediante escrito que contenga la liquidación
motivada y específica de su cuantía, estimada bajo
juramento, dentro de los treinta (30) días siguientes a la
ejecutoria de la providencia respectiva o a la fecha de la
notificación del auto de obedecimiento al superior. Dicho
incidente se resolverá mediante sentencia. Vencido el
término señalado sin promoverse el incidente se
extinguirá el derecho.

En todo proceso jurisdiccional la valoración de daños


atenderá los principios de reparación de daños atenderá
los principios de reparación integral y equidad y
observará los criterios técnicos actuariales”.

4. Sobre el tema de la condena en abstracto, la Corte


Suprema de Justicia en la sentencia 27 de 19 de mayo de
1982, (expediente 919) evocada en la decisión del 28 de abril
de 2011 (expediente 41001-3103-004-2005-00054-01)5, se
indicó:

“La condena in genere es una decisión judicial, lo que


significa que debe estar contenida en una providencia, y
lo relacionado con ella es de naturaleza procesal. Implica,
además, el reconocimiento de una obligación que, para
ser perfecta y poderse ejecutar, ha de reunir los
elementos esenciales que deben integrarla, a uno de los
cuales, el objeto, le falta el requisito indispensable de su
determinación suficiente: el deudor debe saber con
precisión qué es lo que debe pagar, y el acreedor qué es
lo que puede erigir y debe recibir. Mientras el objeto sea
indeterminado, la obligación será inejecutable. Condena
in genere equivale a condena en abstracto, expresión que
el mismo Código utiliza como título de su Capítulo II, al
cual pertenece la norma demandada. La falta de objeto
determinado en la obligación que se ordena cumplir,
también conduce a que ésta sea abstracta. El objetivo de
la norma impugnada es precisamente el de convertirla en
una obligación concreta, como condición indispensable
para su satisfacción. De no ser así, se llegaría a la
existencia de una obligación eterna, porque nunca podría
extinguirse, situación además de contraria a todo

5Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, sentencia de 28 de abril de 2011. MP.
William Namén Vargas. Referencia: 41001-3103-004-2005-00054-01

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derecho, lesiva del artículo 37 de la Constitución, según


el cual no puede haber en Colombia obligaciones
irredimibles. (…)”

Más adelante en la misma sentencia de 28 de abril de 2011,


al analizar la posibilidad de ejercer la acción de
responsabilidad civil extracontractual en proceso ulterior
para condenar en concreto, la Corte rectificó su doctrina:

“4. Menester, por consiguiente, rectificar la doctrina de la


Corte (sentencias de 12 de julio de 1993, CCXXV, 2464,
pp. 91-99; 2 de diciembre de 1993, CCXXV (II), 2464, pp.
718-735; agosto 2 de 1995, exp. 4159 y 14 de febrero de
2005, exp. 12073).

En efecto, el análisis minucioso, sistemático e integral de


la problemática a la luz de los cambios normativos
posteriores a la época de la doctrina de la Corte, su ratio
legis y la función práctica legal contemporánea de la
caducidad, permite concluir que, en las hipótesis del
artículo 307 del Código de Procedimiento Civil, es decir,
en los eventos normativos excepcionales, taxativos y
restrictivos en los cuales el juzgador por autorización
legal condena en abstracto o in genere, es inadmisible
reclamar el derecho ya reconocido, instaurar otras
acciones y promover un proceso posterior ante otro juez
con idéntica finalidad, por cuanto, en tal caso, la parte
favorecida debe presentar oportunamente ante el
juzgador del proceso que la impuso la liquidación
incidental para concretarla, tal como dispone y exige el
precepto (artículo 307, C. de P.C.) atribuyendo
competencia privativa al fallador que la profirió, ante
quien se tramita, de modo que, a falta de su presentación
tempestiva u oportuna, ex artículo 308 de la expresada
codificación, el derecho caduca, se pierde y extingue.

A este respecto, estableció el legislador por eficiencia,


eficacia, seguridad, certeza, celeridad, economía,
concentración, inmediación e impulso procesal, la
competencia, forma, trámite y oportunidad, al tiempo que
acentuó la carga procesal de la parte, con la consecuencia
normativa de la caducidad, que comporta la correlativa
extinción del derecho, y por tanto, de las acciones, en caso
de inobservancia.

Por lo mismo, cuando en el proceso ejecutivo se impone


condena in genere a la parte ejecutante a pagar a la

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ejecutada los perjuicios causados con aquél y las


cautelas, se excluye la posibilidad de instaurar las
acciones de responsabilidad para reclamarlos en proceso
ulterior ante juez diferente al de la ejecución, por cuanto
el artículo 510 del Código de Procedimiento Civil, en
consonancia con el artículo 307 ejusdem, estableció sin
duda alguna, el trámite, forma, oportunidad, competencia
privativa del mismo fallador y la consecuencia normativa
de la caducidad del derecho reconocido in genere por su
no ejercicio oportuno.

Lo anterior, predícase también de los adquirentes del


derecho reconocido in genere, ad exemplum, los
cesionarios de la parte demandada favorecida con la
condena, así como de los terceros intervinientes en el
proceso ejecutivo afectados por la medidas preventivas
cuando el juzgador las levanta y deba imponer la
condena al pago de los perjuicios (artículo 687 del Código
de Procedimiento Civil).

Contrario sensu, la posibilidad de ejercer acciones de


responsabilidad en proceso posterior para la reparación
de los daños causados con las cautelas y el proceso
ejecutivo, procede cuando:

a) El juez de la ejecución por cualquier causa ajena a la


parte afectada no impone la condena in genere, estando
obligado a hacerlo.

En tal hipótesis, la parte interesada debe agotar ante el


juzgador los mecanismos procesales pertinentes para la
imposición de la condena y debe subsistir la negativa del
fallador a propósito. Verbi gratia, de omitirse la condena,
el interesado debe solicitar la adición de la providencia
con la condena e interponer los recursos procedentes en
su contra, pues sólo la injustificada negativa del fallador,
lo legitima para pretender la reparación por las vías
ordinarias.

b) Tratándose de terceros no intervinientes a título alguno


en el proceso respecto de quienes el juzgador no deba
imponer la condena in abstracto.

En estas hipótesis, la responsabilidad por los daños


causados con las medidas preventivas y el proceso de
ejecución, puede reclamarse en proceso ulterior ante los
jueces competentes a través de las acciones respectivas,

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y está sujeta a las directrices jurídicas que la rigen en


todo cuanto respecta a sus elementos estructurales,
efectos, contenido, extensión y prueba, así como a la
prescripción de la acción.” (Subrayado fuera del texto)

5. Siguiendo la preceptiva legal y jurisprudencial que


precede, la posibilidad de formular el incidente de
liquidación de perjuicios, exige que se haya impuesto la
condena en abstracto en la providencia:

“Ahora, se aclara que, si bien el inciso tercero del artículo


283 ejusdem dispone que «[e]n los casos en que este
código autoriza la condena en abstracto se liquidará por
incidente que deberá promover el interesado mediante
escrito que contenga la liquidación motivada y
especificada de su cuantía, estimada bajo juramento (…)»
(se destaca), en el sub lite para que se admitiera el
«incidente» que promovió el tutelante, era necesaria la
existencia de una condena previa en abstracto a su
favor…”6.

6. En el sub lite, condena por perjuicios a favor de los


incidentantes no fue impuesta, véase que en la sentencia de
primer grado, expedida el 21 de agosto de 2018, tal
determinación no se adoptó y, si bien es cierto que el
interesado pidió sentencia complementaria advirtiendo que
debía “condenarse a la parte demandante a pagar los
perjuicios que se determinen en incidente posterior”, tal
petición fue denegada en auto de 24 de abril de 2019,
decisión que no fue controvertida y por tanto quedó en firme.

En efecto, únicamente el demandante promovió el recurso de


apelación frente a la sentencia proferida el 21 de agosto de
2018, limitándose así la competencia del Superior. En todo
caso, proferida en audiencia celebrada el 9 de octubre de
2019, la providencia que resolvió el recurso, las partes
guardaron silencio.

Tal cual como se consignó ut supra, lo pedido por el


incidentante fue que se liquidara la condena en perjuicios,
cuando tal condena no existe, y la juez de primer grado sin
explicación alguna al decidir el incidente, el 2 de junio de
2022, adicionó esa pretensión cuando anotó en su

6Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, sentencia de 18 de mayo de 2020. MP.
Octavio Augusto Tejeiro Duque. Radicación n° 11001-02-03-000-2020-01020-00

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providencia “Se pretende la condena en contra de la parte


actora en el trámite de la referencia, por los perjuicios
causados, tanto con el proceso como con las medidas
cautelares decretadas”, y resolvió “NEGAR LA CONDENA AL
PAGO DE LOS PERJUICIOS”.

7. Dentro de este contexto fáctico y jurídico, ante la


inexistencia de condena en perjuicios, la pretensión
incidental para que se liquiden carece de soporte, motivo
suficiente para denegar su aspiración procesal.

Evidente es que la decisión de primer grado resulta


incongruente con lo deprecado; no obstante, debía denegarse
la liquidación de perjuicios reclamada, se itera, al no haber
condena judicial que la impusiera; por lo anterior, inane es
hacer evaluación de los argumentos del apelante.

Es por los motivos aquí plasmados y no por los del a quo que
se confirmará la providencia cuestionada

DECISIÓN

Por lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de


Bogotá, D.C., en Sala de Decisión Civil, administrando
justicia en nombre de la República de Colombia y por
autoridad de la Ley,

RESUELVE:

PRIMERO CONFIRMAR la sentencia emitida el 2 de junio


de 2022 por el Juzgado 19 Civil del Circuito de Bogotá, por
las razones indicadas en esta decisión.

SEGUNDO: Condenar en costas de ambas instancias a la


parte incidentante.

NOTIFÍQUESE,

RUTH ELENA GALVIS VERGARA


Magistrada
110013103019201300687 05

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Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, D.C.
Sala Civil

MARÍA PATRICIA CRUZ MIRANDA


Magistrada
110013103019201300687 05

JORGE EDUARDO FERREIRA VARGAS


Magistrado
110013103019201300687 05

-2-

Firmado Por:

Ruth Elena Galvis Vergara


Magistrada
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Jorge Eduardo Ferreira Vargas


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Maria Patricia Cruz Miranda


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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REPÚBLICA DE COLOMBIA

TRIBUNAL SUPERIOR DE DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA

SALA CIVIL

MAGISTRADA PONENTE

MARÍA PATRICIA CRUZ MIRANDA

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Asunto. Ejecutivo Singular de Itau Corpbanca Colombia S.A.


contra el señor Chapman Darren John.

Rad. 19 2020 00270 01

Sentencia escrita de conformidad con lo autorizado por el artículo 12 de la Ley


2213 de 2022, cuyo proyecto se discutió y aprobó en sesión del 25 de enero de
2022, según Acta No. 2 de la misma fecha.

Se resuelve el recurso de apelación interpuesto por la parte


demandada contra la sentencia que profirió el Juzgado Diecinueve Civil del
Circuito de Bogotá el 28 de septiembre de 2022.

I. ANTECEDENTES

1. La sociedad Itaú Corpbanca Colombia S.A., por conducto de


apoderado judicial, promovió demanda ejecutiva contra el señor Chapman
Darren John, con el fin de obtener el pago de $80.391.000 por concepto del
capital contenido en el Pagaré N°20740604, junto con los intereses de mora
a la tasa máxima permitida por la Superintendencia Financiera de Colombia
desde el 28 de julio de 2017 y hasta que se verifique el pago total de la
obligación.

Exp. 19 2020 00270 01


2. Como sustento de lo pretendido adujo que el título reúne todas
las formalidades legales y el demandado no ha cancelado el importe de la
obligación a pesar de los continuos requerimientos.

3. El extremo convocado, través de curadora ad litem, una vez se


notificó personalmente del mandamiento de pago librado el 13 de octubre
de 2020 de la forma solicitada, dentro de la oportunidad legal formuló la
defensa de mérito que denominó “excepción de prescripción de la acción
cambiaria derivada del título valor”, tras argumentar que si bien, en
principio, la presentación de la demanda interrumpió tal fenómeno, lo cierto
es que el banco demandante no cumplió con la carga de notificar el
mandamiento de pago dentro del año siguiente a su notificación mediante
estado, 15 de octubre de 2020.

4. La Jueza a quo declaró no probada la anterior excepción; ordenó


seguir adelante la ejecución en los términos del mandamiento de pago, el
avalúo y remate de los bienes embargados y secuestrados, así como la
liquidación del crédito, empero, no condenó en costas.

II. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA

Consideró la funcionaria de instancia, que si bien la normatividad


aplicable dispone que la presentación de la demanda interrumpe el término
de prescripción, siempre y cuando se notifique al demandado dentro del año
siguiente a la notificación al demandante, y que ello en este asunto no se
presentó, lo cierto es que la parte ejecutante fue diligente en procurar el
enteramiento de la orden de apremio al obligado, al punto que aportó “una
nueva dirección para notificar a la pasiva”, sin embargo, con resultados
negativos.

III. EL RECURSO DE APELACIÓN

Inconforme la curadora del demandado apeló la sentencia, tras


manifestar que los argumentos en que la funcionaria de conocimiento
fundamentó la decisión para desestimarla no son suficientes, en razón a que
no basta que la parte demandante hubiere desplegado actuaciones para
procurar la notificación, que el término prescriptivo sí se cumplió y no se
interrumpió con la presentación de la demanda, por ende, pidió que se

2
revoque la determinación apelada y, en su lugar, se declare probada la
“excepción de prescripción de la acción cambiaria”, argumentos que reiteró
en esta instancia, insistiendo que la normatividad que regula esa figura es
de orden público y de obligatorio cumplimiento.

Al descorrer el traslado, el extremo ejecutante puso de presente que


fue diligente al procurar la notificación al demandado dentro del año
siguiente al enteramiento de la orden de pago mediante estado, y que la
demora en la efectividad de la misma, que fue finalmente mediante curador
ad litem, no puede recaer en cabeza suya, habida cuenta que corresponde
a la demora del juzgado de conocimiento en designarlo, por lo tanto,
considerar lo contrario, desconoce el principio de acceso a la administración
de justicia, entre otros derechos constitucionales.

IV. CONSIDERACIONES

1. Se encuentran presentes la capacidad de las partes para acudir


al proceso, la demanda en forma y la competencia de la jueza de
conocimiento para tramitar y decidir la instancia, lo que además de la
ausencia de vicio anulatorio, hace posible que esta Sala profiera la
determinación que se reclama.

2. Para esos efectos, comenzará la Sala por la revisión oficiosa del


título, el que si bien no fue cuestionado lo cierto es que el funcionario
judicial se encuentra compelido a revisarlo de manera oficiosa, puesto que
al decir de la Sala Civil de la Corte Suprema “...se recuerda que los jueces
tienen dentro de sus obligaciones, a la hora de dictar sus fallos, revisar,
nuevamente, los presupuestos de los instrumentos de pago, “potestad-deber”
que se extrae no sólo del antiguo Estatuto Procesal Civil, sino de lo consignado
en el actual Código General del Proceso”1.

En esa tarea, se recuerda que de acuerdo con el artículo 422 del


Código General del Proceso se pueden demandar por la vía ejecutiva las
obligaciones claras, expresas y exigibles que consten en un documento que
provenga del deudor o su causante y que constituya plena prueba en su
contra.

1 CSJ STC14164-2017, 11 sep., rad. 2017-00358-01

3
Asimismo, en lo que atañe al pagaré, como título valor, además de los
presupuestos generales que contempla el artículo 621 del Código de
Comercio, ha de reunir los siguientes requisitos para ser reputado como tal:
i) la promesa incondicional de pagar una determinada suma de dinero; ii) el
nombre de la persona quien deba hacerse el pago; iii) la indicación de ser
pagadera a la orden o al portador; y, iv) la forma de vencimiento, conforme
lo dispone el artículo 709 del mismo estatuto.

En el sub lite, la ejecución se promovió con base en el pagaré


N°2074064, girado el día 7 de abril de 2016 por el señor Darren John
Chapman, a la orden del Banco Corpbanca y por valor de “ochenta millones
trescientos noventa y un mil” $80.391.000, con fecha de vencimiento de 27
de julio de 2017, encontrándose que se trata de una obligación clara,
expresa y exigible, conforme lo manda el artículo 422 del C.G.P y contiene,
además, los requisitos de la normatividad comercial ya enunciados.

3. Superado lo anterior, se adentra la Sala en el análisis del


reproche formulado contra la sentencia que solo atañe a la prescripción,
fenómeno contemplado en el numeral 10° del artículo 1625 del Código Civil,
en concordancia con el 2535 y siguientes del mismo compendio como una
forma de extinguir las obligaciones y que, para el caso de la acción
cambiaria, conforme al contenido del artículo 789 del Código de Comercio,
se configura en tres años desde el día de su vencimiento.

También, de acuerdo con el artículo 2539 del Código Civil, la


prescripción puede ser objeto de interrupción, natural o civil. La primera,
que opera naturalmente y se produce porque el deudor reconoce la
obligación expresa o tácitamente, y la segunda, que se produce con la
presentación de la demanda judicial, siempre que el mandamiento ejecutivo
sea notificado al demandado “…dentro del término de un (1) año contado a
partir del día siguiente a la notificación al demandante” de la orden de
apremio, tal como lo preceptúa el artículo 94 del Código General del Proceso,
a cuyo tenor:

“La presentación de la demanda interrumpe el término para la prescripción e


impide que se produzca la caducidad siempre que el auto admisorio de aquella o
el mandamiento ejecutivo se notifique al demandado dentro del término de un (1)
año contado a partir del día siguiente a la notificación de tales providencias al
demandante. Pasado este término, los mencionados efectos solo se producirán con
la notificación al demandado...”.

4
Sobre el tema la Corte Suprema de Justicia2, en vigencia del artículo
91 del Código de Procedimiento Civil, norma de contenido muy similar a la
del artículo precitado por lo que conserva vigor, expuso que:

Lo primero que debe precisarse es que si bien la prescripción, en general, se dirige


a proteger un interés de carácter privado, pues únicamente es dable declararla
cuando se alega, de ahí que sea potestativo invocarla3, lo que no puede estar en
juego son los plazos prescriptivos, porque al tener la institución consecuencias
sancionatorias, el principio de legalidad conlleva a que los mismos no sean
susceptibles de alteración por los interesados.

Por esto, si, en palabras de la Corte, el “tiempo de prescripción es asunto de orden


público”, en la medida que “no está en manos de los particulares ampliar sus
límites, menos que uno solo de los contratantes pueda extender a su antojo el
punto de partida”4, esto significa que es del resorte exclusivo del legislador
establecer sus confines.

2.2.- Para que el fenómeno extintivo sea de recibo, se exige que dentro del término
al efecto señalado en la ley, la conducta del acreedor hubiere sido totalmente
pasiva y además que no hubieren concurrido circunstancias legales que lo
alteraran, como las figuras de la interrupción o la suspensión. Esto mismo, desde
luego, descarta la idea de que la prescripción pueda considerarse un asunto
netamente objetivo, de simple cómputo del término, y que, por lo tanto, corra en
forma fatal, sin solución de continuidad.

Como tiene explicado la Sala, “jamás la prescripción es un fenómeno objetivo”,


pues existen “factores subjetivos, que, por razones más que obvias, no son
comprobables de la ‘mera lectura del instrumento’ contentivo de la obligación. La
conducta de los sujetos de la obligación es cuestión que siempre ameritará un
examen orientado a establecer si concurrentemente se configuran todas las
condiciones que deben acompañar al tiempo para que con certeza se pueda decir
si la prescripción ocurrió verdaderamente. Sólo así se llegará a determinar lo
relativo a la interrupción y suspensión de la prescripción” 5.

2.3.- De manera que si al alcance de las partes no está el manejo del término
prescriptivo, debe seguirse, en cuanto a su comienzo, que si ha transcurrido
ininterrumpidamente, se cuenta “desde que la obligación se haya hecho exigible”,
cual lo establece el artículo 2535 del Código Civil. Y si sobrevino alguna
circunstancia subjetiva, verbi gratia, su interrupción natural, o si es el caso su
renuncia, se computa a partir de la fecha del hecho, toda vez que el tiempo anterior
queda borrado (artículos 2539 y 2536, ibídem, con la modificación introducida por
la Ley 791 de 2002).

Es entendido que la posibilidad de iniciar nuevamente y de inmediato el cómputo


del término extintivo, prevista en el inciso final del artículo 2536 de Código Civil
respecto de la interrupción o la renuncia de la prescripción, no aplica cuando se
trata de interrupción civil, o cuando la prescripción se entiende renunciada por la
omisión del deudor en interponer oportunamente la excepción respectiva. Los
efectos de la interrupción civil, que además descarta la inactividad del acreedor,
o de la no interposición oportuna de la mencionada defensa judicial, son
definitivos dentro del proceso en el cual ocurren, hasta su terminación mediante
sentencia, pago o cualquiera de las formas anormales o alternativas de
finalización permitidas por la ley, atendida la naturaleza de cada proceso y las

2 CSJ . Sent. Cas Civ. 9 de sep/ 2013, exp. 043-2006 00339 01

3 Vid. Sentencia de 14 de mayo de 2008, exp. 01475.


4 Sentencia de 21 de julio de 2008, exp. 00684.
5 Sentencia 001 de 11 de enero de 2000, expediente 5208.

5
consecuencias propias de dichas formas especiales en punto a la eficacia o
ineficacia de la interrupción (artículo 91 del Código de Procedimiento Civil;
sentencias C-662 de 2004 y C-227 de 2009).

De la lectura del extracto citado se avizora que si bien la Corte afirma


que el término de prescripción no puede considerarse como netamente
objetivo, la subjetividad del análisis que impone lo es referido a las
conductas de los sujetos intervinientes: la del acreedor, si la interrumpió de
manera civil con la interposición de la demanda; para el deudor, si existió
interrupción natural al haber reconocido la obligación o si renunció a ella,
después de haberse configurado.

Dicho contexto, a juicio de la Sala, no puede ampliarse a otros


aspectos como la mora judicial o la diligencia que tuvo el acreedor en la
actuación, porque ello desnaturaliza el contenido del artículo 2539 del
Código Civil que describe los eventos en que la prescripción se interrumpe,
que son taxativos: i) por el hecho de reconocer el deudor la obligación,
expresa o tácitamente y ii) por demanda judicial.

Al respecto, la doctrina señala que:

“Para que la interrupción se dé y desterrándose el cúmulo de exigencias de la


actual disposición (pagar la notificación en un plazo, hacerla personalmente o
por medio de curador en otros, etc.) se previó que se tendrá como fecha de
interrupción la de la presentación de la demanda “siempre que el auto admisorio
de ella o el mandamiento ejecutivo, se notifique al demandado dentro del año
siguiente a la notificación al demandante de tales providencias por estado o
personalmente. El decir que de ahora en adelante basta precisar cuándo se
notificó el auto admisorio de la demanda o del mandamiento de pago al
demandante y de allí en adelante contar un año, plazo más que amplio para que
se haga la notificación en la forma que corresponda, es decir, aun por intermedio
de curador.

Queda desterrada la interpretación que buscaba quién era el culpable o no de la


demora, porque con la reforma basta que objetivamente transcurra ese plazo sin
que se haya logrado la notificación para que se tome inexorablemente como fecha
de interrupción la de la notificación de la demanda, no la de su presentación.”6

4. Sentadas las anteriores premisas y revisado el plenario, se


advierte que i) el título valor base de la ejecución se hizo exigible el 28 de
julio de 2017, lo que significa que el término de tres años de la prescripción
de la acción cambiaria directa se cumplía el 28 de julio de 2020; ii) la
demanda ejecutiva se instauró el 15 de julio de 2020, es decir, unos días
antes que operara la prescripción en condiciones normarles, sin embargo,

6
TRUJILLO Calle Bernardo. De los Títulos Valores. Parte General. Pág.663

6
el Juzgado 31 Civil Municipal de Bogotá, a quien le correspondió por reparto,
la rechazó mediante proveído de 14 de agosto de 2020 por competencia.

iii) Que en virtud de lo anterior, nuevamente repartido el líbelo el 8 de


septiembre de 2020, el Juzgado 19 Civil del Circuito de Bogotá libró el
correspondiente mandamiento de pago de la forma solicitada en auto 13 de
octubre de 2020, notificado por estado al demandante el 14 del mismo mes
y año, por ende, desde allí empieza contarse el lapso del año a que se refiere
el artículo 94 del Código General del Proceso, y que significa que el acreedor
tenía hasta el 14 de octubre de 2021 para notificar en debida forma al
demandado, sin embargo, tal acto sólo vino a cumplirse el 11 de marzo de
2022, es decir, por fuera del término de interrupción, lo que permite inferir
que la presentación de la demanda, en verdad, no interrumpió el término
prescriptivo; y iv) en la actuación no existe medio probatorio que permita
inferir que el deudor interrumpió la prescripción de manera natural en
forma expresa o tácita o que hubiese renunciado a ella.

Y es que la Sala no puede admitir el argumento del extremo ejecutante


dirigido a que la demora en notificar al demandado recae en el juzgado de
conocimiento y menos avalar la consideración de éste referida a que el
ejecutante fue diligente en procurar la notificación del deudor, de un lado,
porque si hubiera actuado con diligencia, independientemente de la mora
del juzgado en resolver y de los propios avatares que tuvo para notificar de
manera personal, un año es más que suficiente para lograr esa notificación
a través del curador ad litem, que fue la consideración que el legislador tuvo
para ampliar ese término de 120 días a un año; y, del otro, en razón a que
con ello se desconoce no solo el contenido del artículo 94 del Código General
del Proceso, que no prevé excepción alguna respecto de su aplicación, sino
también otros mandatos legales de imperioso cumplimiento, así como la
propia jurisprudencia de la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia que
refiere que los plazos prescriptivos se encuentran cobijados por el principio
de legalidad y ellos no pueden ser alterados por los particulares puesto que
sólo el legislador puede establecerlos.

De igual forma, ninguna duda suscitan los artículos 829 del C. de


Co., 118 del C.G.P.. y 59 del Código de Régimen Político Municipal (Ley
4ª de 1913), de cuyo contenido se infiere que el término de 1 año que
contempla el artículo 90 del C. de P. C. corre de manera objetiva y por
consiguiente no es susceptible de interrupción alguna con base en

7
criterios subjetivos diferentes a los contemplados en el artículo 2539 del
C.C., como en cambio sí lo son los plazos computados por días; salvo los
eventos precisos en los que la jurisprudencia así lo ha avalado7.

En efecto, el artículo 829 del estatuto mercantil prevé:

“ARTÍCULO 829. REGLAS PARA LOS PLAZOS. En los plazos de horas, días,
meses y años, se seguirán las reglas que a continuación se expresan:

(…)

3) Cuando el plazo sea de meses o de años, su vencimiento tendrá lugar el


mismo día del correspondiente mes o año; si éste no tiene tal fecha, expirará
en el último día del respectivo mes o año. El plazo que venza en día feriado se
prorrogará hasta el día siguiente. El día de vencimiento será hábil hasta las
seis de la tarde.

PARÁGRAFO 1o. Los plazos de días señalados en la ley se entenderán


hábiles; los convencionales, comunes.

(…)”.

A su turno, el artículo 118 del C.G.P, en su inciso séptimo


estatuye: “Cuando el término sea de meses o de años, su vencimiento tendrá
lugar el mismo día que empezó a correr del correspondiente mes o año. (…)

Norma que se acompasa con lo previsto por el artículo 59 del


Código de Régimen Político Municipal, a cuyo tenor:

“Todos los plazos de días, meses o años, de que se haga mención legal, se
entenderá que terminan a la medianoche del último día del plazo. Por año y
por mes se entienden los del calendario común, y por día el espacio de
veinticuatro horas, pero en la ejecución de las penas se estará a lo que
disponga la ley penal”. (Negrillas fuera de texto).

Frente al tema, la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de


Justicia, de antaño dilucidó el asunto en cuestión, así:

“…no resulta admisible hacer consideraciones de orden subjetivo para


obstruir esa fatal consecuencia tendientes a establecer que la
notificación tardía ha obedecido a la conducta de alguna de las partes
o a la culpa de los funcionarios y empleados judiciales encargados de

7
Se refiere al plazo de caducidad especial que contempla el artículo 10 de la Ley 75 de 1968
respecto de la pérdida de los efectos patrimoniales derivados de la declaración de
paternidad, para cuya contabilización la Sala de Casación Civil ha autorizado tomar en
cuenta una serie de factores subjetivos; todo ello ligado a los propósitos inherentes a dicha
normatividad.

8
velar porque ella se practique, como otrora y muy especialmente antes
del decreto 2282 de 1989 lo admitió esta Corporación, decreto que
reformó el artículo 90 del C. de P. Civil para ampliar el término en el que
debe hacerse la notificación al demandado si se quiere interrumpir la
prescripción o hacer inoperante la caducidad con la presentación de la
demanda.

“4. Antes de la citada reforma, el artículo 90 establecía una serie de


pasos y términos relativamente cortos para que se pudiera impedir la
caducidad una vez que fuera admitida la demanda, tales como eran que
el demandante proveyera lo necesario para la notificación del
demandado dentro de los cinco días siguientes a dicha admisión, ‘y que
si la notificación no se hiciere en el término de diez días, efectúe las
diligencias para que se cumpla con un curador ad litem en los dos meses
siguientes’.

“El artículo 1º, modificación 41, del citado decreto 2282, introdujo una
reforma que rigió hasta cuando entró en vigencia la ley 794 de 2003,
siendo aquélla norma anterior aplicable para este caso, la cual consistió
básicamente en considerar la presentación de la demanda – que no la
de su admisión – como medio eficaz para obtener tal interrupción, y en
ampliar el término para que se efectúe la notificación al demandado con
ese fin, en tanto que determinó que debe producirse ‘dentro de los ciento
veinte días siguientes’ a la notificación al demandante del auto
admisorio de la demanda.

“Dicho término de ciento veinte días (120), el cual fue concebido


justamente para eliminar todas las dificultades que presentaba el
señalado en la norma anterior y para facilitar a su vez el cumplimiento
de la carga del demandante de obtener la notificación oportuna de la
demanda a fin de impedir la prescripción o la caducidad, debe
considerarse como un término objetivo y por consiguiente fatal,
pues basta con establecer dos extremos: la notificación al
demandante y el transcurso de los 120 días hábiles previsto a la
sazón en el artículo 90 – hoy de un año de conformidad con la
ley 794 de 2003 -, pues vencidos éstos ‘los mencionados efectos ( o
sea la inoperancia de la caducidad o la interrupción de la prescripción,
en su caso) sólo se producirán con la notificación al demandado’,
expresión, la subrayada, que evidentemente no da margen para
establecer una posibilidad distinta a la de calificar ese término como
determinante, sin más, y por supuesto refractario a cualquier
alargamiento sin importar la causa que lo pueda explicar o justificar” 8 .

Posición que además ha respaldado la Doctrina, al decir:

“Los términos se señalan en años, meses, días y horas y se computan de


acuerdo con lo establecido en el artículo 121, el cual prescribe que si se trata
de un plazo de años o de meses se contabilizan de acuerdo con el calendario,
es decir, que no interesa para nada que durante su transcurso medien días
inhábiles, ejemplo domingos y festivos, o que el juzgado haya estado cerrado
por cualquier causa porque basta determinar que, conforme al calendario, ha

8
C.S.J. Cas. Civ. Sent. Oct.31/2003, exp. No. 7933.

9
transcurrido el término sin necesidad de hacer cálculo para restar los días
inhábiles que pudieron presentarse.”9.

Desde esa óptica no puede más que concluirse que acoger las razones
que esgrime el ejecutante, mora del juzgado, o las éste referidas a la el
demandante fue diligente, con miras a que se deduzca del término de
prescripción el tiempo que el juzgado demoró en resolver, desconocería el
claro sentido de las normas reseñadas, así como las directrices que la
jurisprudencia ha impartido respecto al leal entendimiento de la figura de
la interrupción civil del fenómeno prescriptivo, regulado por el artículo 94
del aludido estatuto procesal.

Reiterase entonces que como la notificación del demandado no se


realizó dentro del término perentorio de 1 año, la presentación de la
demanda no logró interrumpir civilmente la prescripción alegada y por
ello la excepción, como bien lo repara la curadora ad litem del
demandado, estaba llamada a prosperar.

5. En línea con lo expuesto, el fallo de primera instancia se deberá


revocar, para declarar prospera, la excepción denominada “prescripción de
la acción cambiaria derivada del título valor”, lo que conlleva al declarar
terminado el proceso ejecutivo; levantar las medidas cautelares, condenar a
la parte ejecutante a las costas y perjuicios que la parte demandada haya
sufrido con ocasión de estas y del proceso, conforme lo autoriza el numeral
3 del artículo 443 del Código General del Proceso.

Conforme al Acuerdo PSAA16-10554 del 5 de agosto de 2016, la


Magistrada Sustanciadora señala las costas de esta instancia en un salario
mínimo mensual, legal vigente.

DECISIÓN

En mérito de lo expuesto el Tribunal Superior de Distrito Judicial de


Bogotá D.C., administrando justicia en nombre de la República de Colombia
y por autoridad de la Ley,

RESUELVE

9
LOPEZ BLANCO, Hernán Fabio. Procedimiento Civil Décima Edición. Dupre Editores. Bogotá: 2009. P.438.

10
REVOCAR la sentencia que profirió el Juzgado Diecinueve Civil del
Circuito de Bogotá el 28 de septiembre de 2022, y en su lugar se,

DISPONE:

PRIMERO. DECLARAR probada la excepción denominada


“prescripción de la acción cambiaria derivada del título valor”, conforme a las
consideraciones expuestas en este proveído.

SEGUNDO. Como consecuencia de lo anterior se DECLARA


terminado el proceso.

TERCERO. DECRETAR el levantamiento de las medidas


cautelares. Ofíciese por el juzgado de instancia.

CUARTO. CONDENAR a la parte ejecutante a pagar las costas


y perjuicios que la parte demandada haya sufrido con ocasión de las
medidas cautelares y del proceso. Para esos efectos téngase en cuenta lo
preceptuado por el artículo 283 del C.G.P., en cuanto a la condena en
abstracto se refiere.

QUINTO. CONDENAR a la parte ejecutante, en las costas de


esta instancia. La magistrada sustanciadora señala la suma de un salario
mínimo, mensual, legal vigente. Liquídense en la forma establecida por el
artículo 366 del C.G.P.

NOTIFÍQUESE
Los Magistrados,

MARIA PATRICIA CRUZ MIRANDA

JORGE EDUARDO FERREIRA VARGAS

RUTH ELENA GALVIS VERGARA

11
Firmado Por:

Maria Patricia Cruz Miranda


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Jorge Eduardo Ferreira Vargas


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Ruth Elena Galvis Vergara


Magistrada
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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REPÚBLICA DE COLOMBIA

RAMA JUDICIAL
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
SALA CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023).

Proceso No. 110013103023201300498 04


Clase: EJECUTIVO MIXTO
Demandante: JOSÉ FRANCISCO RODRÍGUEZ MALDONADO
Y OTROS
Demandados: DIANA CAROLINA BECERRA DURAN Y OTROS

Al entrar a revisar este asunto para adoptar las decisiones a que


hubiere lugar, encuentra el suscrito magistrado que, el Juzgado 5° Civil del
Circuito de Ejecución de Sentencias de Bogotá, mediante autos adiados 7
de septiembre de 2022, adoptó 3 determinaciones diferentes, a saber: (i)
resolvió sobre las objeciones a las liquidaciones del crédito aportadas a la
actuación; (ii) denegó la terminación del proceso por pago, y (iii) negó la
solicitud de reducción de embargos deprecada por el extremo pasivo.

Dichos proveídos fueron impugnados por los extremos procesales a


través de los recursos de reposición y en subsidio de apelación y
confirmados por el a quo en autos de 1° de noviembre de 2022, en los que
además se concedieron los recursos de alzada, en tal virtud se remitieron
las diligencias a esta Corporación; no obstante, al efectuarse su reparto
únicamente se asignó la apelación de una de las referidas providencias,
cuando como se indicó, se trata de 3 apelaciones de autos diferentes.

En ese orden, antes de adoptar las determinaciones a que haya lugar


en relación con tales alzadas, por secretaría ábrase cuadernos separados
(con los consecutivos “05” y “06”) a las restantes dos apelaciones de auto,
previo el abono respectivo para la compensación a que haya lugar.

Efectuada la referida asignación, ingrese el expediente a despacho


para proveer como en derecho corresponda.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE
Auto dentro del Proceso No. 110013103023201300498 04
Ejecutivo
--------------------------------------

Firmado Por:
Manuel Alfonso Zamudio Mora
Magistrado
Sala 005 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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República de Colombia
Rama Judicial del Poder Público

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL


BOGOTÁ, D.C. SALA CIVIL

Bogotá, D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023).

1. IDENTIFICACIÓN DEL PROCESO

Magistrada Ponente: CLARA INÉS MÁRQUEZ BULLA


Radicación: 110013103023 2015 000785 05
Procedencia: Juzgado Veintitrés Civil del Circuito
Demandante: Altos del Teusacá S.A. y otros.
Demandado: Arias Serna y Saravia S.A.S. y otros.
Proceso: Ejecutivo por obligación de hacer
Recurso: Apelación Sentencia

Discutido y Aprobado en Salas de Decisión del 9, 16 de febrero de


2023. Actas 5 y 6.

2. OBJETO DE LA DECISIÓN

Se dirime el recurso de apelación interpuesto por la parte demandante


contra la sentencia calendada 29 de septiembre de 2022, proferida
por el Juzgado Veintitrés Civil del Circuito de esta ciudad, dentro del
proceso EJECUTIVO POR OBLIGACIÓN DE HACER promovido por
ALTOS DE TEUSACÁ S.A., FORESTAL ANDINA S.A. y SAMUEL
RASCOVSKY RASCOVSKY contra ARIAS SERNA Y SARAVIA
S.A.S., PROMOVER GERENCIA INMOBILIARIA S.A.S. e
INVERSIONES PROARSESA S.A. -ACTUALMENTE EN
Ejecutivo 023 2015 000785 05

LIQUIDACIÓN-, en virtud a que el trámite que le es propio a esta


instancia se ha agotado.

3. ANTECEDENTES

3.1. La Pretensión

Altos de Teusacá S.A., Forestal Andina S.A. y Samuel Rascovsky


Rascovsky, por conducto de apoderado judicial, formularon demanda
ejecutiva por obligación de hacer contra Arias Serna y Saravia S.A.S.,
Promover Gerencia Inmobiliaria S.A. e Inversiones Proarsesa S.A.,
para que, con su citación y audiencia, previos los trámites legales, se
librara mandamiento ejecutivo a su favor, con el fin que se les ordene
el cumplimiento, de manera solidaria y adecuada, de las prestaciones,
emanadas del laudo arbitral emitido el 4 de junio de 2013, consistente
en:

3.1.1. Construir 372,13 metros lineales de vía, andén e iluminación,


redes de servicios de acueducto, energía eléctrica y de telefonía, para
conectar el eje vial número 1 con la etapa 2 de Altos de Teusacá,
previa aprobación de las autoridades competentes.

3.1.2. Elaborar 106 metros de andén, las luminarias de un tramo de


150 metros lineales, la conexión del eje vial número 2 con las etapas
3 y 4, el sistema de suministro de agua proveniente del acueducto
interveredal de Bogotá, incluyendo la instalación de un macromedidor
y, eventualmente, una válvula de manejo de presión.

3.1.3. Garantizar durante la realización de las obras de la primera


etapa, el correcto funcionamiento de la planta de tratamiento de aguas
negras y del agua reciclada, para lo cual debe: contratar un
profesional experto que asesore y supervise los procesos, informe el

2
Ejecutivo 023 2015 000785 05

estado de las investigaciones, además de los resultados; organizar


una jornada de monitoreo extensa, con planteamiento previo,
seguimiento de toma de muestras y posterior análisis de laboratorio,
que permita efectuar el seguimiento de cumplimiento de normas
legales; analizar, una vez obtenga lo anterior, si la planta está
evolucionando en forma aceptable, con el fin de determinar la
necesidad de una planta que cuente con mejores especificaciones.

3.1.4. Sufragar $810’[Link], correspondientes a los perjuicios


moratorios causados hasta la fecha de presentación de la demanda,
por las multas diarias generadas por el incumplimiento en la
edificación de esas obras establecidas en el Convenio para
desarrollar el Proyecto de Parcelación Campestre denominado “Altos
de Teusacá”, situado en el municipio de La Calera-Cundinamarca; así
como los detrimentos de similar naturaleza que se produzcan hasta
que la construcción se ejecute satisfactoriamente; y,
$2.146’[Link] por aquellos relacionados con la pérdida de la
oportunidad de comercializar las etapas 2 y 4B del aludido proyecto.

3.1.5. Condenar en costas a las demandadas1.

3.2. Los hechos

Como fundamento fáctico de las pretensiones, se expusieron los que


se sintetizan a continuación:

El 23 de abril de 2010, entre las partes se surtió una acción ante el


Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de
Bogotá D.C., para dirimir las controversias derivadas por el desacato
de unos acuerdos comerciales celebrados para la construcción del
proyecto urbanístico “ARBORETTO”, ubicado en el predio

1Folios 465 a 468 y 514 a 518 del archivo 001-11001310302320150078500[fl.1-691], Carpeta


C001.

3
Ejecutivo 023 2015 000785 05

denominado "Parcelación Campestre Altos del Teusacá", la cual


culminó con el laudo proferido el 4 de junio de 2013, aclarado y
complementado el 5 de julio siguiente.

Aquella decisión declaró que los ahora convocados no habían


terminado en los ejes viales, lo siguiente: en el número 1, “…372,13
metros lineales de vía, anden e iluminación, y redes de servicios de
acueducto, energía eléctrica y telefonía, para llegar al límite con la
Etapa 2 de Altos de Teusacá...”; mientras que en el 2,“…106 metros
de anden, iluminarias en un tramo de 150 metros de anden, así como
la conexión, para las etapas 3 y 4 de Altos del Teusacá, al sistema de
suministro de agua, proveniente del acueducto interveredal de Aguas
de Bogotá, incluyendo la instalación de un macromedidor y
eventualmente de una válvula de manejo de presión, previa consulta
de Aguas de Bogotá…”.

Además, dispuso que estaban pendientes las obras que garanticen,


durante el periodo de construcción de la Primera Etapa, el correcto
funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales y el
manejo del agua reciclada.

En consecuencia, le otorgó un plazo para ejecutar dichos trabajos, en


su orden de 6 meses, 2.5. meses y 8 meses, a partir de la ejecutoria
de esa determinación, previa obtención de las aprobaciones
emanadas de las autoridades competentes, de ser necesario.

Como esas labores no fueron realizadas en la forma indicada, las


firmas convocadas se han visto afectadas con la imposición de multas
diarias de $1’[Link] por cada día de retraso en su edificación,
pactadas en la cláusula décimo cuarta del convenio suscrito entre las
partes el 20 de octubre de 2006. Aunado, ha sido imposible
comercializar las otras etapas del proyecto, por la conexión que debe

4
Ejecutivo 023 2015 000785 05

mediar entre cada una2.

4. La actuación de la instancia

La orden compulsiva fue librada el 3 de noviembre de 20163, en la


forma pedida, luego de ser revocados la inadmisión y el rechazo del
líbelo, mediante decisión emitida por esta Corporación el 1º de agosto
de 20164.

Las promotoras plantearon remedio horizontal contra tal


pronunciamiento, para que se condenara a sus contendoras a realizar
el pago de manera solidaria y se actualizara el valor ejecutado por
pérdida de oportunidad5.

Las sociedades ejecutadas Arias Serna & Saravia S.A.S. e Inversiones


Proarsesa S.A. se notificaron, de manera personal a través de
apoderado judicial, el 16 de noviembre siguiente6. Quien en
representación de estas personas jurídicas, así como de Promover
Gerencia Inmobiliaria S.A.S., en la oportunidad procesal respectiva,
planteó recurso de reposición contra el mandamiento coercitivo librado
por valor de $810’[Link] -correspondiente a la multas diarias
causadas- y de $2.146’[Link] -por la pérdida de oportunidad-. En
igual sentido alegó la falta de competencia en el a-quo7.

Dirimido tal medio de impugnación, fue revocada la decisión para, en


su lugar, inadmitir el escrito inaugural y ajustar las pretensiones
relativas a los perjuicios al canon 493 del Código de Procedimiento Civil
y a las normas concordantes8.

2 Folios 461 a 465 ibídem


3 Folios 547 y 548 ídem.
4 Folios 6 a 11, PDF 11001310302320150078500, Carpeta C003.
5 Folios 549 a 552 ibidem.
6 Folios 564 y 565 del archivo 001-11001310302320150078500[fl.1-691], Carpeta
C001.
7 Folios 566 y 574 ibídem.
8 Folios 646 a 651 ibidem.

5
Ejecutivo 023 2015 000785 05

En el lapso concedido, se subsanó el libelo para indicar que debido a


que la parte faltante del eje vial 1 contaba con un plazo de seis meses
para ejecutarse desde la aclaración del laudo, la sanción diaria de
$1’[Link] ascendía a $1.270’[Link], por los 1270 días
transcurridos entre el 5 de enero de 2014 al 28 de junio de 2017, y;
para el eje vial 2, a $1.377’[Link], por los 1377 días comprendidos
entre el 20 de septiembre de 2013 y el 28 de junio de 2017.

Respecto a la pérdida de oportunidad calculó el rendimiento financiero


dejado de percibir sobre el valor del terreno a la tasa DTF 90 días,
desde marzo 6 de 2014 hasta el 28 de junio de 2017, en valor de
$4.071’530.029,67, así como los causados desde la subsanación y
hasta la fecha en que las obras sean ejecutadas a satisfacción9.

La orden de apremio fue librada en la forma pedida respecto de las


obras a desarrollar, y en cuanto a la fecha de causación de los montos
reclamados por perjuicios derivados de las multas, dispuso el pago,
para el eje vial 1, a partir del 6 de enero de 2014, para el eje vial 2,
desde el 21 de septiembre de 2013, y por el incumplimiento en el
funcionamiento de la planta de tratamiento de aguas residuales,
comenzando el 6 de marzo de 2014 hasta la satisfacción de la
obligación. Negó las sumas fincadas en la pérdida de la oportunidad
por no hallarse respaldadas en un título ejecutivo.

Así mismo, les concedió el plazo de 45 días, a partir de la notificación


al extremo convocado, para la realización de las obras10.

En desacuerdo con esta decisión, la atacaron, las actoras, por vía de


reposición y la subsidiaria vertical11, y las intimadas mediante aquella

9 Folios 665 a 685 ídem.


10 Folios 687 y 688, ibídem.
11 Folios 692 a 694 ibidem.

6
Ejecutivo 023 2015 000785 05

impugnación12; sin embargo, fue confirmada en primera13 y segunda


instancia14.

Posteriormente, refutaron los hechos venero de la causa, con


oposición a las pretensiones. Plantearon las excepciones de
nominadas: “…CUMPLIMIENTO DE LA OBLIGACIÓN DE HACER
CONSISTENTE EN “EJECUTAR LAS OBRAS DEL EJE VIAL No. 1:
CONSTRUCCIÓN DE 372.13 METROS LINEALES DE VÍA, ANDEN
E ILUMINACIÓN, Y REDES DE SERVICIOS DE ACUEDUCTO,
ENERGÍA ELÉCTRICA Y TELEFONÍA, PARA LLEGAR AL LÍMITE
CON LA ETAPA 2 DE ALTOS DE TEUSACÁ” -PAGO…”,
“…CUMPLIMIENTO DE LA OBLIGACIÓN DE HACER
CONSISTENTE EN "EJECUTAR LAS OBRAS DEL EJE VIAL No. 2:
CONSTRUCCIÓN DE 106 METROS DE ANDÉN, LUMINARIAS EN
UN TRAMO DE 150 METROS LINEALES, ASÍ COMO LA CONEXIÓN
PARA LAS ETAPAS 3 Y 4 DE ALTOS DE TEUSACÁ, AL SISTEMA
DE SUMINISTRO DE AGUA PROVENIENTE DEL ACUEDUCTO
INTERVEREDAL DE AGUAS DE BOGOTÁ INCLUYENDO LA
INSTALACIÓN DE UN MACROMEDIDOR Y EVENTUALMENTE
UNA VÁLVULA DE MANEJO DE PRESIÓN, PREVIA CONSULTA A
AGUAS DE BOGOTÁ” -PAGO…”,“…CUMPLIMIENTO DE LA
OBLIGACIÓN DE HACER CONSISTENTE EN “EJECUTAR LAS
OBRAS QUE GARANTICEN, DURANTE EL PROCESO DE
CONSTRUCCIÓN DE LA PRIMERA ETAPA, EL CORRECTO
FUNCIONAMIENTO DE AGUAS NEGRAS ASÍ COMO EL MANEJO
DE AGUA RECICLADA” -PAGO…”,“…LAS ÓRDENES EMITIDAS
EN RELACIÓN CON LAS OBLIGACIONES DE HACER,
CONTENIDAS EN LOS NUMERALS 1,3, Y 5 DEL MANDAMIENTO
DE PAGO DE FECHA 17 DE AGOSTO DE 2017, CORREGIDO
MEDIANTE PROVIDENCIA DE FECHA 7 DE DICIEMBRE DE 2017,

12 Folios 702 a 715 ibidem.


13 Folios 738 a 741 ibidem.
14 Folios 6 a 9, PDF 11001310302320150078500, Carpeta C004.

7
Ejecutivo 023 2015 000785 05

EXCEDEN EL TÍTULO EJECUTIVO…”,“…LAS PRETENSIONES DE


LA DEMANDA EXCEDEN EL TÍTULO EJECUTIVO -TRÁMITE
PROCESAL INADECUADO…”,“…LA ESTIMACIÓN BAJO
JURAMENTO DE LOS PERJUICIOS MORATORIOS, CON
FUNDAMENTO EN LA CUAL SE EMITIERON LAS ÓRDENES
CONTENIDAS EN LOS NUMERALES 2° Y 4° DEL MANDAMIENTO
DE PAGO, ESCONDE EN EL FONDO EL COBRO DE MULTAS
CONTRACTUALES CUYA ORDEN DE PAGO FUE
NEGADA…”,“…INEXISTENCIA DE LOS PERJUICIOS
RECLAMADOS CON OCASIÓN DEL SUPUESTO
INCUMPLIMIENTO EN LA EJECUCIÓN DE LAS OBLIGACIONES
DE HACER ORDENADAS EN EL LAUDO ARBITRAL…” y la
“…GENÉRICA…”. Además, objetó los perjuicios15.

De las anteriores defensas se dio traslado a la parte activa, quien


dentro de la oportunidad pertinente se pronunció al respecto16.

Evacuadas las etapas reguladas en los artículos 372 y 373 del Código
General del Proceso17, el Juez de primer grado profirió sentencia el 29
de septiembre de 2022, por medio de la cual declaró probadas las
excepciones propuestas por la pasiva, atinentes a la satisfacción de las
obligaciones de hacer, consistentes en ejecutar las obras “…del eje vial
No. 1: construcción de 372,13 metros lineales de vía, anden e
iluminación y redes de servicios de acueducto, energía eléctrica y
telefonía, para llegar al límite con la etapa 2 de Altos de Teusacá.
Pago”; …del eje vial No.2: construcción de 106 metros de andén,
iluminarias en tramo de 50 metros de andén, así como la conexión al
sistema de suministro de agua proveniente del acueducto interveredal

15 Folios 260 a 286 del archivo 002-11001310302320150078500[fl.694-1344].


16 Folios 613 a 630 ibídem.
17 Folios 88, 89, 154, 155, 162 a 164, 528 a 530, 709 y 710 del archivo 003-
11001310302320150078500[fl.1345-1843], WMV 005AudienciaEnero28de2019[fl.1397]; WMV
006AudienciaAbril24de2019[fl.1438]; WMN 007AudienciaAbril26de2019[fl.1443]; WMV
009AudienciaDiciembre012020[[Link].1688]; WMN 010AudienciaDiciembre01de2020(2)[fl.1688]; WMN
011AudienciaSeptiembre15de2022[fl.1816].

8
Ejecutivo 023 2015 000785 05

de Aguas de Bogotá, para las etapas 3 y 4 de Altos de Teusacá,


incluyendo la instalación de un macromedidor y eventualmente de una
válvula de manejo de presión previa consulta de Aguas de Bogotá
Pago… y, … [las] que garanti[zan el] correcto funcionamiento de la
planta de tratamiento de aguas residuales, durante el periodo de
construcción de la primera etapa, así como el manejo del agua
reciclada. Pago…”.

En consecuencia, dispuso la terminación del proceso, el levantamiento


de las medidas cautelares decretadas y condenó en costas a la parte
accionante.

De otra parte, no acogió la objeción hecha al juramento estimatorio


presentada por las ejecutantes y desestimó tanto la censura efectuada
al dictamen practicado por la Sociedad Colombiana de Ingenieros, así
como las tachas planteadas contra los testigos Reinaldo Chavarro
Buriticá y Lilian Mariño18.

Inconforme con tal determinación, la activa planteó recurso de


apelación19, el cual fue concedido en proveído del 14 de octubre del
año inmediatamente anterior20.

5. LA SENTENCIA IMPUGNADA

El señor Juez, en primer lugar, precisó que el problema jurídico se


circunscribe a determinar si debe seguirse adelante con la ejecución
o prospera alguno de los medios de defensa formulados. Luego
señaló el marco normativo, así como que se encuentran presentes los
presupuestos procesales para emitir sentencia, y la inexistencia de
nulidad que invalide lo actuado.

18 Folios 737 a 738 ibidem.


19 Folios 740 a 753 ibidem.
20 Folio 755 ibidem.

9
Ejecutivo 023 2015 000785 05

Aseveró que la decisión arbitral, el pronunciamiento frente a la


solicitud de aclaración, corrección y enmienda del mismo, cumplen
con las exigencias formales para tenerlos como título ejecutivo. Con
estribo en el numeral 2º del artículo 509 del Código de Procedimiento
Civil, precisó que únicamente son plausibles de estudio los
enervantes que alegan el pago de las obligaciones de hacer,
sustentadas en la realización de las obligaciones contenidas en los
documentos base del recaudo, mas no las denominadas “... órdenes
emitidas en relación con las obligaciones de hacer, contenidas en los
numerales 1,3, y 5 del mandamiento de pago de fecha 17 de agosto
de 2017, corregido mediante providencia de fecha 7 de diciembre de
2017, exceden el título ejecutivo, las pretensiones de la demanda
exceden el título ejecutivo -trámite procesal inadecuado, la estimación
bajo juramento de los perjuicios moratorios, con fundamento en la
cual se emitieron las órdenes contenidas en los numerales 2° y 4° del
mandamiento de pago, esconde en el fondo el cobro de multas
contractuales cuya orden de pago fue negada, inexistencia de los
perjuicios reclamados con ocasión del supuesto incumplimiento en la
ejecución de las obligaciones de hacer ordenadas en el laudo arbitral
y la genérica...”.

Advirtió que en laudo les concedieron a los demandados 6 meses


para adelantar la primera obra, cuyo vencimiento acaeció el 5 de
enero de 2014; 2 meses y medio para la construcción subsiguiente,
plazo que aconteció el 20 de septiembre de 2013 y, para la tercera,
un lapso de 8 meses, con vencimiento el 5 de marzo de 2014.

Aseveró que de la copia de la comunicación AT-189 dirigida por Altos


de Teusacá, concretamente por el señor Racovsky, a las
demandantes, se colige que para el 18 de noviembre de 2014 ya se
habían ejecutado las obras correspondientes a la etapa 1, dentro del
lapso indicado en el pronunciamiento arbitral.

10
Ejecutivo 023 2015 000785 05

Igualmente, halló demostrado que los trabajos de la etapa 2, así como


la instalación del sistema hídrico para las fases 3 y 4 de la edificación,
se desarrolló en el periodo indicado, entre el 23 y 29 de enero de
2014, en vista que el 17 de marzo siguiente, así fue expuesta la
situación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, de lo cual
se acompañaron las “Memorias de cálculo optimización PTAR
condominio Arboreto”.

Verificó que la presentación de la parte hidráulica de la red de


alimentación de las etapas 3 y 4 de Altos de Teusacá se materializó
del 16 de diciembre de 2013 al 27 de febrero de 2014; la aprobación
del suministro de agua se obtuvo el 13 de octubre de 2016, mientras
que la instalación del macromedidor y la optimización de la PTAR se
realizó con antelación a la radicación de la demanda, conforme lo
refrendan las pruebas aportadas, lo que desvirtúa la respuesta
emitida el 21 de abril de 2014 por Aguas de Bogotá S.A. ESP frente
al derecho de petición, presentado el 28 de marzo anterior, el cual
afirma la inejecución de los aludidas tareas.

En respaldo de lo anterior, evocó el dictamen pericial rendido por la


Sociedad Colombiana de Ingenieros, con ocasión del cual se llevó a
cabo la visita del 20 de febrero de 2020, el laborío practicado por G2
Ingenieros y los testimonios recaudados que, se había cumplido con
el 100% de la construcción, entre ellos, la de los 372.13 metros
lineales del eje vial 1 para el 15 de julio de 2014, igualmente, la
iluminación, las redes de servicio de acueducto, hasta el tramo que
finaliza y empalma con la etapa 2 del proyecto; trayecto que estaba
funcionando en buenas condiciones, a pesar de las inestabilidades
producidas por el asentamiento del terreno.

Consideró, respeto de los 106 metros de andén, las luminarias de 150


metros lineales, las conexiones para las etapas 3 y 4 de la

11
Ejecutivo 023 2015 000785 05

urbanización, provenientes del suministro de agua interveredal, así


los trámites necesarios para acometerlas, evacuadas entre el 16 de
diciembre de 2013 y el 27 de febrero de 2014 -no por las ejecutadas,
la instalación del macromedidor y/o válvula de manejo de presión y de
los trabajos que garanticen el correcto funcionamiento de la planta de
tratamiento de aguas negras y recicladas, aun cuando no se pudo
determinar con precisión la época en que algunas de ellas
concluyeron, para la fecha en que se entabló esta acción no estaban
pendientes de materializarse.

Infirió que, por las anteriores razones, las obligaciones de hacer, cuya
satisfacción se pretende por esta vía no son exigibles, por inexistencia
de un “…objeto por hacer…”, con independencia que una de ellas, la
hubiera efectuado la activa, en la medida que, al amparo del artículo
1630 del Código Civil, el pago puede realizarse por cualquier persona,
en nombre del deudor, aún sin su consentimiento o contra su
voluntad.

Aclaró que aun cuando se debatan los detalles de la obra, sus


acabados y la expectativa de los acreedores, esas inconformidades
no deben dirimirse por la senda de los artículos 499, numeral 3° y 500
del Código de Procedimiento Civil sino por otro de naturaleza
diferente, dado que aquellas disposiciones imponían al deudor
cumplir la carga en el plazo señalado y librar ejecución por los
perjuicios moratorios, o de no observarse ello, que una persona
distinta la concluyera, sino fueron solicitados perjuicios moratorios, o
si los bienes no se presentan en la calidad ordenada, autorizar su
entrega si es solicitada y seguir el recaudo por los detrimentos
compensatorios correspondientes a la parte insoluta, de haberse
pedido subsidiariamente.

Agregó que ni siquiera es posible seguir la ejecución por los perjuicios

12
Ejecutivo 023 2015 000785 05

moratorios, bajo las previsiones de la regla 495 del Código de


Procedimiento Civil, en razón a que no existe carga sin ejecutar;
tampoco evidencia de la fecha en que las convocadas incurrieron en
mora, al tenor del artículo 1615 del Código Civil, para aplicarles los
efectos regulados en el canon 1608 ibidem.

Destacó que no acogía la tacha de los testigos Chavarro Buriticá y


Liliana Mariño, por cuanto sus versiones no afectan los resultados de
los peritazgos, con fundamento en los cuales se adoptará una
decisión.

En virtud de lo esgrimido, no obstante que los elementos de juicio


respalden que alguna de las obligaciones perseguidas se acataron de
manera imperfecta o tardía, y en parte por personas distintas de las
deudoras, como ello ocurrió antes de interponerse el libelo, deben
declararse probados los enervantes fundados en el pago de las
prestaciones en recaudo, sin que sea el camino idóneo para discutir
la forma y oportunidad en que ocurrió dicha solución, pues adentrarse
en el análisis de su insatisfacción implicaría emitir una sentencia
incongruente con las pretensiones.

Declaró, a corolario, próspera la objeción planteada por las intimadas


frente al juramento efectuado por la pasiva respecto de los perjuicios
moratorios, e infundada la discrepancia de la misma naturaleza
formulada frente al dictamen de autoría de la Sociedad Colombiana
de Ingenieros, ya que a esta no se le ordenó conceptuar sobre la
instalación de la planta de tratamiento de aguas residuales, sino sobre
la culminación de las prestaciones ejecutadas, por lo que su no
intervención en aquel trabajo resulta irrelevante, máxime que el
concepto por ella emitido se basó en los demás elementos de
convicción incorporados al plenario, entre ellos, los dictámenes
aportados por las partes, presentados de forma clara, precisa,

13
Ejecutivo 023 2015 000785 05

detallada y exhaustiva21.

6. ALEGACIONES DE LAS PARTES

6.1. En amparo de su solicitud revocatoria, los ejecutantes, adujeron


que no le asiste razón al juez de primer grado puesto que la decisión
proferida no fue consonante con las pretensiones del escrito genitor y
las excepciones esgrimidas.

El pago debe hacerse dentro del plazo establecido, ser válido


conforme a la naturaleza de la prestación y realizarse bien por el
deudor o por un tercero designado por éste; situación que no
aconteció por cuanto se hizo de manera imperfecta, por no ejecutarse
en el término otorgado en la decisión arbitral, por cuenta de quien
debía realizarlo, ni a nombre de este. Tampoco, adecuadamente y
con la calidad en que se indicó en el laudo, motivo por el cual sí
procedía la indemnización, a la luz del artículo 1613 del Código Civil.

Refutó que la Sociedad Colombiana de Ingenieros coligiera que las


labores habían culminado en el tramo final del eje 1, el 20 de octubre
de 2014, cuando lo fue en noviembre de 2017; sin embargo, las
mismas son defectuosas e incompletas, en tanto emplearon material
de desecho -escombros-, causante de agrietamientos y hundimientos
que pueden conducir a su colapso, en virtud de lo que se envió la
comunicación AT-189-14 del 18 de noviembre de 2014 que incluyó el
informe de la firma Ingeniería y Geotecnia Ltda. y registro fotográfico
-anexo 1 del memorando de incumplimiento-, lo que conllevó a que la
reconstrucción de la vía se efectuara entre noviembre de 2014 y
marzo de 2015 -anexo 2-. Además, en noviembre de 2016 se
apreciaron nuevamente grietas en el andén por donde van las cajas
de conducción de energía y se derrumbó la estructura de descole de

21 Folios 711 a 738, PDF 003-11001310302320150078500[fl.1345-1843].

14
Ejecutivo 023 2015 000785 05

la tubería que tiene del talud -anexo 3-. Como si fuera poco, solo hasta
agosto de 2017 se inició la segunda reconstrucción de la calzada para
resolver los desplazamientos de la estructura, obras terminadas en
noviembre siguiente -anexo 4-

Cuestionó que la Sociedad Colombiana de Ingenieros aseverara que


el 20 de octubre de 2014 ya estaban finalizadas las labores de
construcción en el tramo del eje vial número 1, cuando en una de las
actas de comité de obra presentadas para la elaboración del laborío
elaborado por esa compañía, la 39-14 de 24 de noviembre de 2014,
se señaló que continúan los trabajos de preparación al final del eje 1
con el contratista Pedro Velásquez, luego de presentarse daño por
asentamiento; aunado, el segmento de la calzada reconstruido no es
10 metros, como indicó ese trabajo sino de 60 metros, conforme lo
conceptuado por el ingeniero Luis Fernando Vesga, quien rindió el
peritaje de contradicción, a lo que se suma que el representante legal
de Arias Serna & Saravia confesó el cumplimiento defectuoso de la
vía.

Alegó que las obras de conducción de agua potable están


incompletas, conforme se aprecia en el oficio GOP-204-2016-889 del
26 de agosto de 2016 emitido por Aguas de Bogotá S.A., en el que se
informó que no se instalaron las válvulas reductoras de presión,
conforme al diseño, lo cual no fue revisado en la experticia decretada
de oficio, según lo manifestó el ingeniero Carlos Guillermo Barón. Por
otra parte, las dimensiones de la tubería de la red que se hizo con
conductos de dos pulgadas cuando se habían previsto que eran de
cuatro, como se indicó en la comunicación AT-189-14 de 18 de
noviembre de 2014.

Añadió que las obras del eje vial 1 no han sido aprobadas por las
autoridades competentes como Codensa, ETB y Aguas de Bogotá, de

15
Ejecutivo 023 2015 000785 05

acuerdo con las comunicaciones de febrero de 2019, como tampoco


han sido entregadas las redes de servicios de energía y acueducto
necesarias para llegar a la segunda etapa, conforme se aprecia en la
certificación expedida por el administrador de la copropiedad Bosque
Residencial Altos del Teusacá P.H., su declaración y los documentos
aportados, en uno de los cuales se señaló que la canalización no debe
ser utilizada para la instalación del cable que va para la segunda
etapa, pues no concuerda con el diseño.

Las obras del eje vial 2 no fueron construidas en el período otorgado


por el Tribunal Arbitral, por ello Altos de Teusacá tuvo que diseñar y
construir una línea de suministro independiente de la que estaba
prevista en ese tramo, con el fin de tener acceso al agua de las etapas
3 y 4. Labor que hizo a nombre propio, como lo reconoció la Sociedad
Colombiana de Ingenieros.

Destacó que esa entidad advirtió en esa zona el agrietamiento de los


andenes y la presencia de hundimientos. Adicionalmente, señaló que
las labores no han sido aprobadas por las autoridades, las redes
eléctricas por Codensa, los ductos telefónicos por ETB, y tampoco
han sido entregadas a la copropiedad.

No se han realizado las obras que garanticen el funcionamiento de la


planta de tratamiento de aguas residuales y el manejo del agua
reciclada, debido a que no cumplen las normas ambientales. El
vertimiento se ha adelantado en el suelo, en especial en aquellas
épocas en que se excede el caudal y se generan desbordamientos,
pese a que no existe permiso para hacerlo de esa manera. Sumado
a ello, la PTAR no ha sido entregada a la copropiedad. Existe una
querella contra las demandadas por malos olores en las proximidades
de la planta, tal como lo aceptaron algunas de las demandadas.

16
Ejecutivo 023 2015 000785 05

Estimó que, en las circunstancias descritas, tales obligaciones no se


han extinguido por pago y en consecuencia, es dable el
reconocimiento de los perjuicios causados22.

En la oportunidad para sustentar la alzada, insistió que la satisfacción


no es dable recibirla por partes, en los términos del artículo 1649 del
Código Civil, por lo que en este caso no tuvo la virtud de extinguir la
obligación, ya que no cumplieron las prestaciones dentro del plazo
establecido, no fueron ejecutadas de buena fe, de acuerdo con la
previsión del canon 1603 de la misma normativa, ni se realizaron por
las deudoras o un tercero a nombre de estas.

Añadió que la indemnización de los perjuicios comprende tanto el


daño emergente, como el lucro cesante, bien por no cumplirse la
prestación, haberlo hecho de manera imperfecta o por el retardo en
su satisfacción, conforme lo dispone el precepto 1613 ibidem.

La realización imperfecta de las obras no debe catalogarse como


pago, pues en la primera parte, los escombros condujeron a las
socavaciones, agrietamientos y hundimientos, incluido el desfase de
78 a 80 centímetros que presenta la calzada, lo cual impide empalmar
con la segunda etapa.

A raíz de esta situación se envió un oficio el 18 de noviembre de 2014


dirigido a las intimadas, acompañado de un informe técnico del 19 de
noviembre de 2014, elaborado por la firma Ingeniería y Geotecnia
Ltda., en el que se dieron a conocer las anomalías y las
recomendaciones de cimentar ese sector, perforar, tomar muestras y
someterlas a ensayos de resistencia para su estabilidad; situación
que demuestra que su edificación no podía efectuarse de cualquier
manera, contrario a lo afirmado por el juez de primera instancia, entre

22 Folios 739 a 754, PDF 003-11001310302320150078500[fl.1345-1843].

17
Ejecutivo 023 2015 000785 05

noviembre de 2014 y marzo de 2015, excediendo el plazo conferido


en la decisión arbitral, el cual venció el 5 de enero de 2014.

En noviembre de 2016, se agrietó el andén y la carretera, la estructura


de descole de la tubería se derrumbó, se socavó el terreno donde está
cimentada, por lo que se recomendó controlar el desagüe para evitar
la continuidad de la afectación, cimentar nuevamente el muro para
distribuir las cargas. En agosto de 2017, fue reconstruida la calzada
por segunda vez con el fin de solucionar los problemas descritos,
culminó en el mes de noviembre posterior, sin que, según concepto
técnico, se hubieran adelantado labores de mejoramiento o
estabilización del terreno, ni cimentación de la estructura de
contención.

En su criterio el veredicto desatendió las pruebas aportadas: los


dictámenes periciales, especialmente, el elaborado por Ingeniería y
Geotecnia Ltda., en el que se concluyó que las estructuras existentes
no están finalizadas debido a que carecen de un sistema de
cimentación que soporte las cargas aplicadas y las transmita al
terreno de forma segura, lo que dicho sea de paso descarta que las
inestabilidades se produjeron por el asentamiento. Respaldados por
la confesión de la representante legal de Arias Serna Saravia sobre
el desplazamiento del andén y de la vía, producidas por la
desestabilización del terreno.

Insistió que constituye un incumplimiento que el cableado


desatendiera el modelo aprobado por Codensa, la falta de instalación
de las válvulas reductoras de presión para la conducción de agua
potable y no ceñirse a las dimensiones de las tuberías de la red, como
se previó en los diseños del sistema hidráulico; por lo que criticó que
no se analizaran esas situaciones por parte de la Sociedad
Colombiana de Ingenieros, como tampoco por el a-quo.

18
Ejecutivo 023 2015 000785 05

Consideró, también una deshonra de los compromisos, la omisión de


la refrendación de esas instalaciones por parte de las autoridades
competentes y la falta de entrega a la copropiedad, como lo respalda
la declaración del señor Samuel Rascovsky y el acta de verificación
de cumplimiento de obra elaborada por la Dirección Técnica de
Codensa, en donde se consignó que la canalización existente no
concuerda con el diseño, aspecto no analizado en el dictamen
decretado de oficio.

En torno a la etapa dos, la tubería no está conectada al sistema de


suministro de agua del acueducto interveredal de Aguas de Bogotá,
carga que debían ejecutar las demandadas, por lo que Altos de
Teusacá S.A.S. tuvo que gestionar el diseño y la construcción de una
conducción completamente diferente a la ordenada en el laudo, la
cual se efectuó en octubre de 2016, cuando la aludida empresa de
acueducto autorizó la apertura de las válvulas y de los registros que
permiten el paso del agua hasta la tercera etapa, 37 meses después
de haberse vencido el plazo.

En la complementación del dictamen se valoró su realización en


$52’[Link] y como fueron elaboradas por el propio acreedor, el
artículo 1630 del Código Civil fue indebidamente aplicado.

No es cierto que a la fecha de presentación de la demanda se


hubieran realizado las obras que garanticen el correcto
funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de
Arboretto, pues se han presentado 70 desbordamientos desde su
optimización y hasta octubre de 2022, por no contar con la capacidad
para el manejo de ese caudal por las infiltraciones de las aguas lluvias
que conducen a vertimientos al suelo, sin contar con el permiso para
el reúso, como lo consignó la CAR en el informe técnico número
DBRC 1153 del 12 de diciembre de 2016 y en dictamen rendido por

19
Ejecutivo 023 2015 000785 05

la Sociedad Colombiana de Ingenieros, lo cual además se infiere del


interrogatorio de parte del representante legal de Proarsesa y de
Arias, Serna & Saravia23.

6.2. El apoderado de las ejecutadas replicó que no se encuentra


pendiente ninguna obligación, menos aún por una ejecución
defectuosa e incompleta que no fue demostrada por el censor. En
respaldo de ello destacó las conclusiones a las que arribó la Sociedad
Colombiana de Ingenieros relativas a la construcción total y el estado
de funcionamiento en el que se encontraban, así como el registro
fotográfico que lo respalda, lo plasmado por la Sociedad G2
Ingenieros en febrero de 2016 y en las declaraciones rendidas en el
proceso.

Explicó que la edificación del eje vial número 1 se desarrolló con base
en la licencia de urbanización del proyecto. En cuanto a las
autorizaciones de las empresas de servicios públicos no les
correspondía adelantarlas a las demandadas, dado que su obligación
se limitó a levantar las redes para esos servicios.

Aseveró que, conforme lo consagrado en las experticias


incorporadas, y lo aceptado por Samuel Raskovsky, en el eje vial
número 2 se encuentran construidos 106 metros lineales de andén,
150 metros lineales de luminarias, un macromedidor.

No existe elemento de juicio de carácter técnico que respalde la


inexistencia de obras que permitan el correcto funcionamiento de la
planta de tratamiento de aguas residuales, por el contrario, los peritos
de Aval Ambiental manifestaron que marcha de manera adecuada
para los caudales de diseño establecidos.

23 Archivos 08SutentacionRecurso y 10SustenciónRecurso.

20
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Esta senda procesal no es idónea para debatir la existencia de las


obligaciones sobre las cuales no se tenga absoluta claridad frente a
su insatisfacción, pues sus pretensiones deben fundarse en
obligaciones claras, expresas y exigibles. Más aún si los aspectos
sobre los cuales versa el incumplimiento atañen a apreciaciones
subjetivas de los promotores de la demanda.

No se demostraron los perjuicios moratorios acaecidos, máxime que


su estimación fue objetada. Tampoco se acreditó que la pérdida diaria
ascendía a $1’[Link].

La parte demandante no reclamó la indemnización de perjuicios


compensatorios de manera subsidiaria, a la luz del canon 495 del
Código de Procedimiento Civil, a pesar de que alegó haber
adelantado obras por valor de $52’[Link], como lo exige dicha
norma24.

7. CONSIDERACIONES

7.1. No ofrecen reparo alguno los llamados, tanto por la jurisprudencia


como por la doctrina, presupuestos procesales, indispensables para
el normal desarrollo y desenvolvimiento del proceso, a saber:
competencia, capacidad tanto para ser parte, como comparecer al
proceso y demanda en forma. Además, no se advierte vicio con la
entidad suficiente para nulitar en todo o en parte lo actuado, siendo
viable emitir decisión de fondo.

7.2. Conviene aclarar que en el presente asunto, en aplicación del


artículo 624 del Código General del Proceso el Proceso, la demanda
coercitiva se tramitó al amparo de la normatividad vigente al momento
de su formulación, es decir, por la disposiciones del Código de

24 PDF 11DescorreTraslado.

21
Ejecutivo 023 2015 000785 05

Procedimiento Civil; pero, en virtud del tránsito de legislación, desde


el vencimiento del término para proponer excepciones, el decurso se
continuó bajo el imperio de la Ley 1564 de 2012, en acatamiento de
lo contemplado en el numeral 4º del canon 625 ibídem.

Dicho esto, es imperioso señalar que la acción compulsiva procura


como finalidad esencial la satisfacción o cumplimiento de una
obligación de dar, hacer o no hacer en favor del acreedor demandante
y a cargo del deudor convocado, siempre que conste en un título
ejecutivo que, según las voces del artículo 488 del Código de
Procedimiento Civil, hoy canon 422 del Código General del Proceso,
se constituye por aquel documento contentivo de una obligación
expresa, clara y actualmente exigible, proveniente del llamado a
cumplirla o de su causante, o de una sentencia de condena proferida
por juez o tribunal de cualquier jurisdicción, la cual resulta plena
prueba en su contra.

En Vigencia del Código de Procedimiento Civil, el acreedor de una


obligación de hacer contaba con esta vía para obtener la efectividad
de su crédito, es decir, el proceso regulado en el artículo 500 de ese
Estatuto, que hoy consagra el 433 del Código General del Proceso.

En dicho trámite, el juez ordena al deudor que ejecute el hecho dentro


del plazo prudencial que señale y libra ejecución por los perjuicios
moratorios, cuando se hubieren pedido en la demanda.

Entratándose de las obligaciones de hacer, la academia las ha


referido como las actividades que debe desplegar el solvens a favor
del accipiens o de terceros y conciernen a un hecho, acto u obra, de
naturaleza material o intelectual25.

25Alessandri R. Arturo, Somarriva U. Manuel y Vodanovic H. Antonio, “Tratado de las obligaciones”


Santiago de Chile – 2004, Editorial Jurídica de Chile, Segunda Edición, Reimpresión mayo de 2015,
Pág. 244.

22
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Por lo tanto, “…contemplan la ejecución de un hecho; entregar una


cosa, prestar un servicio, transportar una persona o cosa, firmar un
escrito, celebrar un contrato, medir un terreno, contar o pesar ciertos
objetos, designar una persona, etc…”26.

En cuanto a la satisfacción de las cargas prestacionales de dicha


condición, también la doctrina autorizada ha precisado:

“…Para saber si el deudor, que voluntariamente ejecutó su obligación,


cumplió efectivamente con la prestación que es objeto de ella,
debemos examinar el contenido de la misma, a fin de … dictaminar
cuando hubo incumplimiento de dicha obligación.

Al efecto, debemos recordar que las obligaciones, cualquiera que sea


la naturaleza de la prestación que es su objeto, se dividen en
obligaciones de medios y de resultados… pero … en las obligaciones
de hacer adquiere una gran importancia la distinción entre unas y
otras, ya que no todas son de resultado…

En las obligaciones de resultado el deudor se obliga a ejecutar una


prestación específica, precisa, determinada; respecto de la cual
puede afirmarse sin lugar a dudas que se cumplió o no se cumplió.

La prestación es aquí un fin en si mismo; no se encamina a obtener


un resultado ulterior, sino que su objeto es la meta buscada por el
acreedor y deudor.

Las obligaciones de resultado más importantes son: las de dar, las de


no hacer, y algunas de las de hacer: ejecución de una obra o hecho
preciso, como la construcción de un objeto, el transporte de una
persona o cosa, etc.

26
PÉREZ VIVES. Álvaro. Teoría General de las Obligaciones. Volumen III. Parte II. Ediciones
Doctrina y Ley. Bogotá Colombia. Cuarta Edición. 2012. Páginas 158 y Siguientes.

23
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Tienen …, estas obligaciones de resultado, la característica de que


su inejecución constituye incumplimiento de ellas, haciendo incurso al
deudor en culpa contractual, si se originaron en un vínculo de esa
naturaleza, o extracontractual, en el caso contrario ([Link]., la que se
deriva del artículo 2356, C.C.) …”27.

7.3. De cara a estos lineamientos, a los reparos concretos, así como


la sustentación de la alzada, corresponde a la Sala verificar si las
obligaciones de hacer ordenadas en el Laudo Arbitral proferido el 4 de
junio de 2013 y complementado el 5 de julio siguiente, por el Tribunal
de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Bogotá, fueron ejecutadas.
En el evento que no hubiera sido así, disponer lo pertinente y evaluar
la viabilidad del reconocimiento de la indemnización de perjuicios
deprecada.

Descendiendo al sub- examine, de la revisión de la primera copia


auténtica de la decisión precitada, que presta mérito ejecutivo28, se
evidencia que las sociedades ejecutadas fueron condenadas a
desarrollar las siguientes obras:

En el eje vial 1, la “…Construcción de 372,13 metros lineales de vía,


andén e iluminación y redes de servicio de acueducto, energía
eléctrica y telefonía para llegar al límite con la Etapa 2 de Altos de
Teusacá…”, con un plazo de 6 meses para ejecución desde la
ejecutoria del laudo29.

En el eje vial 2, la “…Construcción de 106 metros lineales de andén,


luminarias en un tramo de 150 metros lineales, así como la conexión,
para las Etapas 3 y 4 de Altos de Teusacá, al sistema de suministro de

27 Cfr. Ibidem.
28 Folios 41 a 405 del archivo 001-11001310302320150078500[fl.1-691].
29 Folio 362 ibidem.

24
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agua, proveniente del acueducto interveredal de Aguas de Bogotá,


incluyendo la instalación de un macromedidor y eventualmente de una
válvula de manejo de presión, previa consulta a Aguas de Bogotá…”,
con un lapso de 2 meses y medio para cumplirse, a partir de la
ejecución30.

La realización de las que “…garanticen, durante el periodo de


construcción de la Primera Etapa, el correcto funcionamiento de la
Planta de Tratamiento de Aguas negras, así como el manejo del agua
reciclada...”, en el término de ocho meses desde la ejecutoria del
pronunciamiento arbitral31.

También, les impuso obtener las aprobaciones de las autoridades


competentes en el caso de ser requerido, con excepción de la
interventoría32.

Así, entonces, los períodos concedidos para practicar los aludidos


trabajos empezaron a contabilizarse desde el momento en que el
laudo arbitral cobró ejecutoria, es decir, transcurridos 30 días de la
notificación de la providencia que resolvió sobre las solicitudes de
aclaración, corrección o adición, el 5 de julio de 201333, su firmeza se
consolidó el 21 de agosto postrero, según lo dispuesto por el artículo
40 de la Ley 1563 de 2012.

De manera que, la primera construcción tuvo como fecha de


vencimiento el 21 de febrero de 2014, la siguiente, el 4 de noviembre
de 2013 y, la última, el 21 de abril del año posterior.

Sobre el acatamiento de las obligaciones reseñadas, se allegó un


informe realizado por la firma G2 Ingenieros Civiles, el 5 de febrero de

30 Folios 362 y 363 ibidem.


31 Folio 363 ibidem.
32 Folio 363 ibidem.
33 Folios 373 ibidem.

25
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2016, en el que se verificó, en el eje vial número 1, los 372.13 metros


lineales de vía en adoquín que conecta con la etapa 2 de la
urbanización; la totalidad de las redes de iluminación, de electricidad y
de comunicaciones, así como las cajas de inspección para esas
conexiones; el acueducto, conforme a los diseños; finalmente, que
habían sido desplegadas algunas labores adicionales como la
edificación de muros y la instalación de disipadores de energía para
las aguas lluvias. También, indicó que “…se colocaron nuevos
rellenos, contenidos con una especie de muro de contención de
mampostería de piedra; desconocemos cómo fue la cimentación de la
estructura…”[Link] esas edificaciones se encontraban en buen
estado y en funcionamiento35.

El dictamen practicado por la Sociedad Colombiana de Ingenieros, con


fundamento en inspección llevada a cabo el 20 de febrero de 2022 y
en la documentación allegada, refrendó lo anterior, pues determinó
que en el eje vial número 1 de la Urbanización Altos de Teusacá, si se
encuentran construidos los 372.13 metros lineales de vía, andenes,
iluminación y redes de servicios de acueducto, en el tramo que culmina
con el empalme de la etapa 2 del proyecto, en donde se efectuó un
reproceso de aproximadamente de 10 metros lineales36.

Sin embargo, clarificó que hasta el mes de noviembre de 2014 terminó


la construcción del memorado tramo con un desfase de alineamiento
de calzada de cerca de 80 centímetros, y en la altura restante de 78
centímetros, sobre escombros sin reemplazos, lo que ocasionó un
agrietamiento, seguido de un hundimiento de la calzada, pese a que
no había tráfico.

Tales hechos reclamados por la urbanización a las ejecutadas,

34 Folio 437 del archivo 001-11001310302320150078500[fl.1-691].


35 Folios 132 a 137 del archivo 002-11001310302320150078500[fl.694-1134].
36 Folio 103 a 126 del archivo 11001310302320150078500_C0011, ubicado en la carpeta

DictamenPericialEscuelaIngenieros.

26
Ejecutivo 023 2015 000785 05

mediante comunicación AT-189 de 18 de noviembre de 2014;


consecuencia de lo cual les pidieron atender las más elementales
normas de ingeniería y construcción37.

En el mismo sentido, el informe técnico, elaborado el 10 de noviembre


por la firma Ingeniería y Geotecnia Ltda., dio cuenta que en la vía se
emplearon residuos de las excavaciones, la calzada presenta una
desviación tanto horizontal como vertical, tiene grietas en la parte
central y dilaciones38.

A raíz de las fallas antes descritas, las intimadas tuvieron que hacer
una primera reconstrucción entre noviembre de 2014 y marzo de 2015,
otra en agosto de 2017, a causa de las grietas manifiestas en el andén
y la calzada, así como el derrumbamiento de la estructura de la tubería
que viene del talud39.

La inicial, la respalda el acta número 39-14 de 24 de noviembre de


2014, en la que se pone de presente que “…continúan los trabajos de
reparación al final de la vía del eje número 1 con el contratista Pedro
Velásquez luego de presentarse daño por asentamiento, después de
construido el muro de gravedad en concreto ciclópeo…”.

No obstante, la ejecución de los trabajos enunciados, y contrario a lo


afirmado por la Sociedad Colombiana de Ingenieros, en criterio del
experto Luis Fernando Vesga, quien elaboró la experticia que
contradijo la elaborada por aquella entidad, tras hacer un estudio del
suelo, consideró que las estructuras en el segmento de vía no están
finalizadas, debido a que carecen de un sistema de cimentación que
soporte las cargas aplicadas y las transmita al terreno de forma segura.
Por lo que recomendó realizar un diseño y posterior construcción de

37 Folios 435 a 437 del archivo 001-11001310302320150078500[fl.1-691].


38 Folio 439 a 455 ibidem.
39 Filio 124 ibidem.

27
Ejecutivo 023 2015 000785 05

una solución definitiva de estabilización de la vía40.

Por el contrario, la Sociedad Colombiana de Ingenieros, a través del


auxiliar Barón Triana narró que había podido “…verificar, con los
soportes documentales dentro de los que se encuentran el registro
fotográfico, al que hace referencia, que evidentemente, en los últimos
10 metros aproximadamente del eje vial número 1, donde empata con
la siguiente etapa se presentaron fallos en dos ocasiones que debieron
ser reconformados. Ese tramo debió ser nuevamente construido o
rehabilitado. La Sociedad Colombiana de Ingenieros considera que el
hecho de tener que haber realizado esas reparaciones no quiere decir
que las obras no se hubieren construido previamente en el eje vial
Número 1, que lo que se debió realizar fue una atención a un fallo
puntual que se presentó en ese eje…”41.

En el panorama demostrativo descrito, bien pronto advierte la Sala


que, en lo que corresponde a las obras que las ejecutadas debían
realizar en el eje vial número 1, conforme lo respaldan los laboríos
efectuados por la Sociedad Colombiana de Ingenieros, y la firma G2
Ingenieros Civiles, así como la comunicación remitida por las
convocadas de 18 de noviembre de 2014, para el mes de noviembre
de 2014 culminó la construcción de los 372.13 metros lineales de vía,
andenes y redes de servicios públicos.

Lo anterior, no obstante que, con posterioridad a esta última data,


alguna parte de dicho tramo tuvo una reparación entre noviembre de
2014 y marzo de 2015, y otra en agosto de 2017, pues el hecho que
la calzada hubiera manifestado algunas fallas, que por demás fueron
reparadas, no le resta vigor a su culminación, la cual se materializó
antes que se entablara esta acción.

40 Folios 327 y 328 del archivo 003-11001310302320150078500[fl.1345-1853].


41 Minuto 1’49”27”’, MP4 009AudienciaDiciembre01de2020[fl.1688].

28
Ejecutivo 023 2015 000785 05

En coherencia con ello, acertó el Juzgador de primer grado al concluir


que la obligación concerniente a la ejecución del metraje de la ruta
ordenada fue acatada, dado que la ruta fue finiquitada durante el mes
noviembre de 2014; situación diferente es que la construcción
presentara unas falencias.

Pero si en gracia de discusión se estimara lo contrario, es decir, que


la carga no se cumplió por los desperfectos de la obra, de cualquier
forma, no debe soslayarse que su observancia se consolidó, si en
cuenta se tiene que los mismos fueron solucionados durante el
decurso procesal y para cuando se practicó la visita ocular con el fin
de rendir el dictamen por parte de la Sociedad Colombiana de
Ingenieros, en el año 2022. esta entidad corroboró su funcionalidad.

Ello como quiera que el inciso 4° del artículo 281 del Código General
del Proceso impone tener “…en cuenta cualquier hecho modificativo
o extintivo del derecho sustancial sobre el cual verse el litigio, ocurrido
después de haberse propuesto la demanda, siempre que aparezca
probado y que haya sido alegado por la parte interesada a más tardar
en su alegato de conclusión o que la ley permita considerarlo de
oficio”.

De consiguiente, en el contexto suasorio descrito corresponde ratificar


lo resulto por el a-quo sobre acato en la construcción del tramo
dispuesto, así como del andén, de la iluminación, de las redes de
servicio de acueducto y de la telefonía, en tanto los laboríos reseñados
así lo respaldan y ninguna evidencia revela su inejecución. Aunado,
las inconformidades que las actoras puedan tener sobre la estabilidad
y seguridad de la obra, como bien lo destacó el Funcionario a – quo no
es dable debatirse en este asunto.

7.4. No ocurre lo mismo con el sistema elaborado para la conducción

29
Ejecutivo 023 2015 000785 05

de energía, pues pese a que los memorados peritajes indicaron su


culminación, lo cierto es que en el acta de verificación de cumplimiento
de obra, elaborada por la Dirección Técnica de Codensa el 6 de abril
de 2019, se consignó que la canalización no es pertinente utilizarla
para la instalación de cable que va para la segunda etapa, porque no
concuerda con el diseño, ni está acorde con la normatividad, y las
cámaras se encuentran en mal estado42.

Ante esta situación, deviene inviable tener por satisfecha la obligación


de hacer en cuanto al especifico tópico, en razón a que no se ajusta a
las exigencias de la entidad que suministra el aludido servicio, motivo
por el cual se proseguirá con su ejecución.

A corolario, se revocará lo dirimido respeto a la defensa sustentada en


la observancia de la integridad de prestaciones del eje vial número 1,
para declarar su prosperidad parcial, y seguir la ejecución, en cuanto
a la construcción de la red del servicio de energía eléctrica, en los
términos ordenados en la orden compulsiva.

7.5. Atinente a las obras del eje vial número 2, el dictamen efectuado
por la Sociedad Colombiana de Ingenieros dedujo que se construyeron
106 metros lineales de andén y 150 metros de luminaria en el tramo
que culmina con el empalme de la etapa 3 del proyecto; además, no
fueron las sociedades demandadas sino Altos de Teusacá S.A., quien
realizó la conexión de agua potable para las etapas 3 y 4, proveniente
del suministro de agua interveredal de Aguas de Bogotá S.A. E.S.P.,
así como del macromedidor43.

Por lo tanto, en efecto, como atinó la primera instancia, fue acatada


por parte de las convocadas la carga atiente a la construcción del

42Folios 146 a 149 del archivo 003-11001310302320150078500[fl.1345-1853].


43Olios 176 al 210 del archivo 11001310302320150078500_C0011, ubicado en la carpeta
DictamenPericialEscuelaIngenieros.

30
Ejecutivo 023 2015 000785 05

andén y las luminarias en el eje señalado, sin que sea este el escenario
idóneo para debatir las fallas que tales edificaciones presentaron con
posterioridad a que se culminaron.

7.6. Por el contrario, aquellas litigantes desatendieron la carga


concerniente a realizar la conexión de agua potable para las etapas 3
y 4, por cuanto la misma fue ejecutada por la Sociedad Altos de
Teusacá S.A. como lo respalda la experticia en comento; acto en virtud
del cual, no cabe considerar que su acatamiento por parte de esta
compañía es un cumplimiento o pago por un tercero a nombre de las
deudoras, como de manera errada lo concluyó el Juez de primera
instancia.

Lo anterior es así, porque, en primer lugar, se trata de una obligación


de hacer que por imposición de una decisión arbitral le concernía
ejecutarla, con ocasión de su naturaleza a las firmas deudoras y no a
un tercero; situación que configura la excepción a la regla, según la
cual, el pago pueda realizarlo otra persona contra la voluntad del
acreedor, prevista el inciso 2° del artículo 1630 del Código Civil.

En segundo término, en razón a que examinadas con detenimiento las


cosas, no fue la intención de Altos de Teusacá S.A. como una de las
acreedoras cumplir la prestación que le concernía a sus deudoras
contrariando su propia voluntad y la de las demás acreedoras, habida
cuenta que lo hizo para suplir una necesidad de los adquirentes del
proyecto, para lo cual, incluso, tuvo que construir una red diferente a
la que ya habían levantado las demandadas.

Así que, la obligación relativa a efectuar la conexión al sistema de


suministro de agua proveniente del acueducto interveredal de Aguas
de Bogotá, para las etapas 3 y 4 de la urbanización también fue
desatendidas por las convocadas, por lo que resulta viable infirmar lo

31
Ejecutivo 023 2015 000785 05

resuelto sobre este aspecto en primer grado, para desestimar la


defesa sustentada en la observancia de tal obligación y continuar su
ejecución, al margen que una de las promotoras hubiera cumplido
dicha carga, pues, insístase, esta prestación solo le atañía observarla,
dada la naturaleza de la misma, a las deudoras y no a persona
diferente.

7.7. En cambio, en cuanto a la instalación de una válvula reguladora


de presión no se advierte desatención, dado que muy a pesar que en
el laudo ejecutado se dispuso que tal acto debía materializarse, previa
consulta con aguas de Bogotá44, no es pertinente desconocer que la
comunicación GOP-204-2016-889, suscrita por la Dirección de
Proyectos de esta entidad, en la que se extrañó su presencia en la red,
acorde a los planos, para efectuar la conexión al tanque 2, revocada
mediante GC-302-2016-1646 de 3 de octubre de 201645.

Aunque en el documento fotográfico de la apertura de agua potable


con caudal restringido para la segunda etapa de la Parcelación Altos
de Teusacá se indicó que una vez instalados dichos aparatos, se
abrirían los registros, no se infiere que esta indicación provenga de la
empresa de acueducto, para tenerla como desdeñada, y continuar la
ejecución al respecto.

Tampoco las dimensiones de la red hidráulica son causa de


contravención que impongan continuar con el compulsivo, máxime
cuando sobre este aspecto ninguna orden que satisfacer impuso el
pronunciamiento arbitral.

A tono con lo expuesto, se revocará la decisión para declarar la


prosperidad parcial del enervante que alegó el cumplimiento total de
las cargas que debían materializarse en el eje número 2, en la medida

44 Folio 232 del archivo 001-11001310302320150078500[fl.1-691].


45 Folios 484 a 489002-11001310302320150078500[fl.694-1344].

32
Ejecutivo 023 2015 000785 05

que como quedó visto una de ellas se infringió.

7.8. De otra parte, aun cuando el laudo le impuso a las aquí


ejecutadas, de manera general, “…[p]ara efectos de la ejecución de
las obras indicadas, … obtener las aprobaciones de las autoridades
competentes cuando ello sea necesario…”46, esta orden comprende
los permisos que debe tramitar para adelantar la edificación de las
redes de servicios públicos, mas no la autorización respectiva o visto
bueno por parte de las empresas que prestan estos servicios para
obtenerlos, o al menos ello no se infiere de la literalidad de la orden
arbitral.

Por ende, al no ser este el tenor del mandato el indicado por las
recurrentes, ni haberse ordenado en aquella determinación su entrega,
en virtud de lo previsto en el artículo 24 de la Ley 675 de 2001, no es
factible perseguir las cargas por esta vía, tras aducir su desatención,
máxime cuando no fueron objeto de pretensión en la demanda.

7.9. En punto a la orden que involucra la ejecución de obras para


garantizar el correcto funcionamiento de la planta de tratamiento de
aguas residuales, durante la construcción de la primera etapa, debe
decirse que el Tribunal Arbitral la emitió por encontrar demostrado que
existieron vertimientos de aguas servidas desde la Planta de
Tratamiento de Aguas residuales de la primera etapa hasta los suelos
adyacentes de la misma, no como acontecimiento permanente, sino
más bien repetido; algunas descargas alcanzaron predios de la
segunda etapa, pues los caudales corrieron sobre las cunetas del eje
1; los vertimientos se vieron favorecidos por obras construidas para
desviar los canales hacía el suelo; además del incumplimiento de los
parámetros ambientales exigidos por la CAR47.
Sobre el acatamiento de tal disposición, el peritaje elaborado por G2

46 Folio 363 ibidem.


47 Folio 274 ibidem.

33
Ejecutivo 023 2015 000785 05

Ingenieros Civiles señaló que la PTAR estaba funcionando


correctamente, pues contaba con “…un sistema de tratamiento
primario, secundario y terciario con el cual se cumple con remociones
de más del 80% garantizando un resultado acorde con lo exigido en la
norma para vertimientos a cuerpos de agua...”48.

Sin embargo, Altos de Teusacá S.A., en el escrito de 15 de diciembre


de 2014, censuró el vertimiento de aguas lluvias mezcladas con
negras sobre predios que van a ser habitados49.

De igual forma, la experticia realizada por la Sociedad Colombiana de


Ingenieros refrenda el indebido funcionamiento del aludido equipo, en
respaldo del anterior documento y en contravención del laborío
efectuado por G2 Ingenieros Civiles, dado que señala que aun cuando
se adelantaron unas obras de optimización que mejoraron las
condiciones de la planta de tratamiento de aguas residuales, no
funciona correctamente, debido a que existen momentos en que el
sistema se encuentra sometido a condiciones de exceso de caudal,
particularmente, en las temporadas de lluvias.

Agregó que, aunque es imposible determinar el porcentaje de avance


solicitado, pues si bien “…se ejecutaron unas obras por parte del
contratista, con las que se realizaron mejoras estructurales y de
procesos unitarios dentro de la planta, las cuales están concluidas en
su totalidad, es necesario identificar y corregir los problemas que
presenta el sistema y generan que se presente excesos de caudal de
entra a la planta para garantizar el correcto funcionamiento de la
misma…”50.

Además, señaló: “…se pudo determinar también que el sistema de

48 Folio 138 del archivo 002-11001310302320150078500[fl.694-1134].


49 Folio 436 del archivo 001-11001310302320150078500[fl.1-691].
50Folios 249 y 250 del archivo 11001310302320150078500_C0011, ubicado en la carpeta
DictamenPericialEscuelaIngenieros.

34
Ejecutivo 023 2015 000785 05

tratamiento se encuentra sometido a condiciones … que impiden su


correcto funcionamiento, esta condición hace imposible asegurar que
se cumplan los criterios de calidad del efluente, en particular durante
los eventos de rebose, pero de forma más crítica en los días
subsiguientes al evento, pues el tren de tratamiento se desestabiliza y
demora un tiempo en regresar a su punto de equilibrio…

El sistema no cuenta con un permiso de vertimiento vigente, es decir,


la Autoridad Ambiental no ha definido específicamente qué calidad de
efluente debe tener el sistema, ni en qué condiciones debe
presentarse y entregarse es afluente (la normatividad vigente no tiene
contemplada la disposición en suelo, ya sea a través de campos de
infiltración o de cualquier otro sistema) y la entrega de cuerpos de agua
superficial no se tiene contemplada dentro del diseño del sistema; por
ese motivo, no es posible evaluar la condición de cumplimiento del
sistema en términos normativos…”51.

Aspecto que iteró, la entidad en la etapa de contradicción, en donde


expresó: “…No opera correctamente porque, en determinados
momentos, de acuerdo con los registros fílmicos y fotográficos, recibe
un caudal mayor al caudal para el que fue diseñado. Aparentemente,
según los registros, producto de cuando hay fuertes lluvias. En ese
caso la Sociedad Colombiana de Ingenieros conceptúa en que no está
operando correctamente la planta por recibir un caudal superior al que
debería su diseño. Por lo tanto, la respuesta es que no se
encuentran construidas al momento de realizar el dictamen las
obras necesarias para que funcione correctamente la planta…”52.

Más adelante manifestó que “…En general el correcto funcionamiento


de una planta residual no se limita solo a la planta como tal, sino es

51 Folios 245 a 248 del archivo 001-11001310302320150078500[fl.1-691].


52 Minuto 1’34”5
7’”, MP4 009Audiencia Diciembre01de2020[fl.1688].

35
Ejecutivo 023 2015 000785 05

una red que comprende varios componentes, como se explicó en el


dictamen. En este caso, los tres componentes de esa planta son: la
recolección de aguas, el tratamiento en la planta y la descarga del
afluente, son los tres componentes de la planta. Para que funcione
correctamente debe darse la condición que esa red, con esos tres
elementos, operen de la manera en que fueron diseñados y dando
cumplimiento a la normatividad que se encuentra vigente en el
momento…”53.

Así las cosas, sin dubitación alguna, en el escenario descrito no se


satisfizo la obligación tendiente a garantizar, durante el período de
construcción de la primera etapa, el correcto funcionamiento de aguas
residuales; razón por la cual, se revocará lo zanjado al respecto en
primer grado, para en su lugar, declarar impróspera la excepción que
aducía lo contrario, proseguir con la ejecución para que realicen los
trabajos necesarios que satisfagan la memorada prestación, en la
forma señalada en las motivaciones de la determinación arbitral,
contenidas en la foliatura 221 y 222.54.

7.10. Puntualizado lo precedente, conviene memorar que el inciso 2°


del artículo 493 del Código de Procedimiento Civil habilita al acreedor
de una obligación de hacer para reclamar, conjuntamente con su
ejecución, los perjuicios moratorios que se le han causado por la
tardanza en su realización, desde cuando se hizo exigible y hasta su
cumplimiento. En este evento, deberá estimar bajo juramento su valor
mensual, si no figura en el título ejecutivo.

En esa misma línea, el artículo 1610 de la ley sustantiva Civil regula


que, constituido en mora, el deudor de una obligación de hacer, puede
pedir al acreedor junto con la indemnización del retardo, la realización
del hecho convenido, o que este lo ejecute un tercero a expensas del

53 Minuto 2’07”35’”, MP4 009Audiencia Diciembre01de2020[fl.1688].


54 Folios 274 y 275 del archivo 001-11001310302320150078500[fl.1-691].

36
Ejecutivo 023 2015 000785 05

deudor, o el resarcimiento de los detrimentos resultantes de la


infracción del contrato.

La indemnización de perjuicios por una obligación de hacer “…tanto el


lucro cesante como el daño emergente. Por aquel se entiende el
perjuicio o la pérdida que proviene de no haberse cumplido la
obligación o de haberse retardado su cumplimiento; y por lucro
cesante, la ganancia o provecho que deja de reportarse consecuencia
de estas mismas circunstancias (artículos 1513 y 1514 del C.C,).

La regla del artículo 1617 del C.C. es una excepción en materia de


indemnización y solo aplica en obligaciones de pagar sumas de dinero,
cuando el deudor se ha constituido en mora…”55

Del escrito de subsanación allegado por los promotores se desprende,


que, “…[e]n el caso que nos ocupa, la parte demandante pretende en
los términos de la citada norma, que la ejecución se extienda a los
perjuicios moratorios que la inejecución de las obligaciones de hacer
por parte de las sociedades demandadas le han causado, por
concepto de multas…”56.

Con ese propósito impetró el pago de $1’[Link], por cada día de


incumplimiento57, con fundamento en que en la cláusula decimocuarta
del convenio para desarrollar el proyecto de parcelación campestre
denominado “Altos del Teusacá”, situado en el municipio de La Calera,
Cundinamarca – Colombia se concertó que:

“...Si cualquiera de las obras que los PROPIETARIOS Y


PROMOTORES DE LA PRIMERA ETAPA58 deben ejecutar dentro del

5555
Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Vivil. Sentencia de 14 de agosto de 1951.
Magistrado Ponente doctor Pedro Castillo Pineda.
56 Folio 666 del archivo 001-11001310302320150078500[fl.1-691].
57 Folio 667 a 679 ibidem.
58 Sociedades aquí ejecutadas.

37
Ejecutivo 023 2015 000785 05

presente convenio, no terminan en las fechas en que se indican en los


cronogramas adjuntos como Anexos 2 y 3, salvo que exista fuerza
mayor, se obligan a apagar a título de multa a los propietarios de las
demás etapas, la suma de Un millón de pesos m/cte (1.000.000) por
cada día de atraso. El pago de la pena no extingue la obligación
principal ni el derecho de los PROPIETARIOS DE LAS ETAPAS
SEGUNDA, TERCERA Y CUARTA59 a reclamar la indemnización de
perjuicios realmente causados…”60.

Sin embargo, examinado el tenor literal de esta estipulación descarta


que se trate de un pacto anticipado de una indemnización moratoria
por la inejecución de las obligaciones de hacer emanadas del laudo
arbitral -documento báculo de esta ejecución-, dentro del plazo allí
señalado, toda vez que esta cláusula no fijó una penalidad por mora,
sino una multa diaria que se hacía efectiva, si determinadas obras a
cargo de las aquí intimadas no se ejecutaban en el plazo convenido en
los anexos de la negociación, cuyo incumplimiento conllevó a que se
emitiera la decisión soporte del recaudo.

Así que, ante la carencia de un convenio de perjuicios moratorios, los


detrimentos de esta naturaleza que se reclamen debían demostrarse
en cuanto a su existencia y cuantía, máxime cuando esta fue objetada
por la parte convocada.

Empero, las gestoras de este compulsivo, en acatamiento de la carga


de la prueba, ningún elemento de juicio, incorporaron al plenario que
acreditara que los menoscabos de esa estirpe invocados se generaron
y además en el monto solicitado.

Tal orfandad demostrativa conspira en contra de sus intereses, pues


la ausencia de prueba de los detrimentos por mora impetrados impide

59 Aquí demandantes.
60 Folios 407 a 424 ibidem.

38
Ejecutivo 023 2015 000785 05

que se continúe con su ejecución, y dicho sea de paso, en estas


circunstancias, torna innecesario cualquier pronunciamiento frente a la
objeción que se planteó contra el juramento estimatorio que de los
mismos se efectuó.

7.11. De conformidad con lo esgrimido, estima la Colegiatura infirmar


los ordinales primero, segundo, tercero y sexto de la parte resolutiva
la providencia apelada, para en su lugar, declarar la prosperidad
parcial de los enervantes fundados en el cumplimiento de las
obligaciones de los ejes viales números 1 y 2, no probada la que alegó
la realización de trabajos que garantizaron el buen desempeño de la
maquinaria de tratamiento de aguas. En consecuencia, proseguir la
ejecución para que las sociedades convocadas adelanten: la
construcción de la red de servicio de energía eléctrica, acorde al
diseño y normatividad correspondiente, en el eje vía número1; la
conexión, para las Etapas 3 y 4 de Altos del Teusacá, al sistema de
suministro de agua, proveniente del acueducto interveredal de Aguas
de Bogotá, en el eje vial número 2; y las obras que garanticen, durante
el lapso de construcción de la Primera Etapa, el correcto
funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Aguas negras, así
como el manejo del agua reciclada, de la forma indicada en las
motivaciones contenidas en la parte considerativa de la decisión
arbitral. Confirmar los demás.

Sin costas en esta Sede, ante el resultado de lo dirimido en esta


instancia -numeral 5° del artículo 363 del Código General del Proceso.

8. DECISIÓN

En mérito de lo expuesto, el TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO


JUDICIAL DE BOGOTÁ, D. C., EN SALA CUARTA CIVIL DE
DECISIÓN, administrando justicia en nombre de la República y por

39
Ejecutivo 023 2015 000785 05

autoridad de la ley,

RESUELVE:

8.1. REVOCAR los numerales primero, segundo, tercero y sexto del


acápite resolutivo de la sentencia proferida el 29 de septiembre de
2022, por el Juzgado Veintitrés Civil del Circuito de la capital, para en
su lugar, declarar probadas de manera parcial las excepciones
denominadas“…CUMPLIMIENTO DE LA OBLIGACIÓN DE HACER
CONSISTENTE EN “EJECUTAR LAS OBRAS DEL EJE VIAL No.
1: CONSTRUCCIÓN DEL 372.13 METROS LINEALES DE VÍA,
ANDEN E ILUMINACIÓN, Y REDES DE SERVICIOS DE
ACUEDUCTO, ENERGÍA ELÉCTRICA Y TELEFONÍA, PARA
LLEGAR LA LÍMITE CON LA ETAPA 2 DE ALTOS DE TEUSACÁ”
-PAGO…” y “…CUMPLIMIENTO DE LA OBLIGACIÓN DE HACER
CONSISTENTE EN "EJECUTAR LAS OBRAS DEL EJE VIAL No.
2: CONSTRUCCIÓN DE 106 METROS DE ANDÉN, LUMINARIAS
EN UN TRAMO DE 150 METROS LINEALES, ASÍ COMO LA
CONEXIÓN PARA LAS ETAPAS 3 Y 4 DE ALTOS DE TEUSACÁ,
AL SISTEMA DE SUMINISTRO DE AGUA PROVENIENTE DEL
ACUEDUCTO INTERVEREDAL DE AGUAS DE BOGOTÁ
INCLUYENDO LA INSTALACIÓN DE UN MACROMEDIDOR Y
EVENTUALMENTE UNA VÁLVULA DE MANEJO DE PRESIÓN,
PREVIA CONSULTA A AGUAS DE BOGOTÁ” -PAGO…” . No
probada la nominada “…CUMPLIMIENTO DE LA OBLIGACIÓN DE
HACER CONSISTENTE EN “EJECUTAR LAS OBRAS QUE
GARANTICEN, DURANTE EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE
LA PRIMERA ETAPA, EL CORRECTO FUNCIONAMIENTO DE
AGUAS NEGRAS ASÍ COMO EL MANEJO DE AGUA RECICLADA”
-PAGO…”.

8.2. ORDENAR, en consecuencia, SEGUIR ADELANTE CON LA

40
Ejecutivo 023 2015 000785 05

EJECUCIÓN, con el propósito que las compañías intimadas ejecuten:


la construcción de la red de servicio de energía eléctrica, acorde al
diseño y normatividad correspondiente, en el eje vía número1; la
conexión, para las Etapas 3 y 4 de Altos del Teusacá, al sistema de
suministro de agua, proveniente del acueducto interveredal de Aguas
de Bogotá, en el eje vial número 2; y las obras que garanticen, durante
el lapso de construcción de la Primera Etapa, el correcto
funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Aguas negras, así
como el manejo del agua reciclada, de la manera señalada en los
considerandos del laudo arbitral.

8.3. CONFIRMAR los demás ordinales de la parte resolutiva del


aludido pronunciamiento.

8.4. SIN COSTAS en esta Sede.

8.5. DEVOLVER el expediente a su despacho judicial de origen,


previas las constancias del caso.

NOTIFÍQUESE.

Firmado Por:

Clara Ines Marquez Bulla


Magistrada
Sala 003 Civil
Tribunal Superior De Bogotá D.C.,

Aida Victoria Lozano Rico


Magistrada
Sala 016 Civil

41
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Luz Stella Agray Vargas


Magistrada
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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República de Colombia
Tribunal Superior de Bogotá D.C.
Sala Civil

REPÚBLICA DE COLOMBIA

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL


DE BOGOTÁ, D.C.
SALA CIVIL

Bogotá, D.C., dieciséis de febrero de dos mil veintitrés.

Proceso: Verbal.
Demandante: Trinidad Fajardo.
Demandado: Compensar EPS.
Radicación: 110013103023201800726 01.
Procedencia: Juzgado 23 Civil del Circuito de Bogotá.
Asunto: Apelación de sentencia.
1
1. En auto proferido el 24 de enero de 2023 se admitió el
recurso de apelación propiciado contra la sentencia expedida
en primera instancia.

En esa misma providencia, se confirió oportunidad al


apelante para que sustentara su recurso, conforme al
artículo 12 de la Ley 2213 de 2022; decisión notificada en
estado electrónico No. E-11 de 25 de enero último.

2. Así, en aplicación de los artículos 118 y 302 de la Ley


1564 de 2012, el término legal concedido transcurrió del 31
enero al 6 de febrero del año en curso; sin embargo, el
perentorio plazo otorgado con el propósito indicado se
consumó sin que el apelante se hubiese pronunciado, así lo
informó secretaría.

3. Esta circunstancia tiene como consecuencia que se


declare desierto el recurso de quien no lo sustentó.

Conforme a las reglas diseñadas por la Ley 1564 de 2012,


cuando de apelación de sentencias se trata, preciso es que el
inconforme formule el recurso ante el juez de primer grado

110013103023201800726 01
República de Colombia
Tribunal Superior de Bogotá D.C.
Sala Civil

que la expidió y ante él exponga brevemente los reparos


concretos, requisitos ellos para la concesión y admisión del
recurso (artículos 322, 325); pero adicionalmente es
necesario que ante el Superior se sustente el recurso de
apelación (artículo 327); y cuando de tal forma no procede el
recurrente, se impone declarar desierto el recurso tal como
lo prevé el artículo 322 de la ley en cita y lo enfatizó el artículo
12 de la Ley 2213 de 2022.

En ese sentido se ha pronunciado la Corte Suprema de


Justicia en su Sala de Casación Civil mediante providencia
STC12927-2022 proferida el 26 de septiembre de 2022
señaló que si bien el legislador privilegió lo escrito sobre lo
oral en la segunda instancia, “Tampoco exoneró del deber de
«sustentar» dentro del término allí previsto, esto es, a más
tardar dentro de los cinco (5) días siguientes a la ejecutoria del
auto que admite la alzada, que de no atenderlo acarrea la
declaratoria de deserción y, por ende, por su propia omisión,
la imposibilidad de acceder a la segunda instancia lo que aleja
irreflexividad en la interpretación, o exceso manifiesto en el
rito o, desproporcionalidad en la decisión”1.
2
Y es que la claridad del artículo 12 de la ley 2213 de 2022, al
modificar el trámite de la apelación ante el juez de segunda
instancia delineó varias fases: la admisión, la sustentación y
la decisión, imponiendo al apelante la carga de desarrollar
los argumentos que como reparos concretó ante el juez de
primera instancia, esto es el deber de sustentar su
inconformidad lo cual podrá hacer una vez “ejecutoriado el
auto que admite el recurso”, admisión que sin duda
corresponde definir al ad quem, y hasta dentro de los 5 días
siguientes; reiterando que la desatención de dicha carga
acarrea la declaratoria de desierto del recurso.

4. En el sub lite, evidente es que el demandante recurrente


no satisfizo la carga de sustentar la apelación formulada,
pese a la advertencia que se le hiciera en ese sentido, la que
no puede tenerse por cumplida únicamente con los reparos
que presentó en primera instancia como ut supra se indicó,
de allí que ha de soportar la consecuencia legal de su remisa
conducta.

Decisión
1 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, Sentencia STC12927-2022, del 29 de
septiembre de 2022, MP. Hilda González Neira, con radicado 110012203000202201817 01.

110013103023201800726 01
República de Colombia
Tribunal Superior de Bogotá D.C.
Sala Civil

En armonía con lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito


Judicial de Bogotá, D. C., Sala Civil, RESUELVE:

1. DECLARAR DESIERTO el recurso de apelación interpuesto


por la parte demandante contra la sentencia proferida el 26
de octubre de 2022, por el Juzgado 26 Civil del Circuito de
Bogotá.

2. Retorne la actuación a la oficina de origen.

Notifíquese,

RUTH ELENA GALVIS VERGARA


Magistrada
3

Firmado Por:
Ruth Elena Galvis Vergara
Magistrada
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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110013103023201800726 01
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ
SALA SEXTA CIVIL DE DECISIÓN

Bogotá D. C., dieciséis de febrero de dos mil veintitrés

11001 3103 023 2022 00218 01


Ref. Proceso declarativo (impugnación de actas de asamblea) de Liom Soluciones
Empresariales S.A.S frente a Monterrey de San Carlos - Propiedad Horizontal

Se declara IMPROCEDENTE el recurso de reposición que la


demandante formuló contra el auto de 13 de diciembre de 2022, por medio
del cual el suscrito Magistrado resolvió un recurso de apelación contra la
providencia con la que el juez a quo rechazó la demanda que interpuso la
parte inconforme.

Memórese que el inciso 2º del artículo 318 del C. G del P. establece


que “el recurso de reposición no procede contra los autos que resuelvan un
recurso de apelación”.

Con su último memorial, la inconforme interpuso, también, recurso


de apelación (de manera subsidiaria) contra la providencia de 13 de
diciembre de 2022. No se concede tal alzada, por cuanto el ordenamiento
jurídico no habilita una tercera instancia en los procesos civiles.

Por último, en esta oportunidad no es viable disponer la reconducción


que regula el parágrafo del mismo artículo 318, por cuanto tampoco el
proveído tantas veces mencionado es susceptible de impugnar por vía del
recurso de súplica, esto acorde con la parte final del primer inciso del
artículo 331, ibidem.

Devuélvase el expediente al juzgado de origen.

Notifíquese
Firmado Por:
Oscar Fernando Yaya Peña
Magistrado
Sala 011 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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R.I. 16285

REPÚBLICA DE COLOMBIA
RAMA JUDICIAL

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL


DE BOGOTÁ - SALA CIVIL
Rad. 110013103026202000280 01

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Revisada las actuaciones en el expediente digital aportado, el


Despacho DISPONE:

PRIMERO: ADMITIR el recurso de apelación interpuesto por la


parte ejecutada, a través de apoderado judicial, contra la sentencia
proferida el 16 de septiembre de 2022, por el juzgado Veintiséis Civil
del Circuito de Esta ciudad.

SEGUNDO: IMPRIMIR a este proceso el trámite consagrado en


el artículo 12 de la ley 2213 de 2022, con el objetivo de resolver la
apelación instaurada contra el fallo de primer grado.

TERCERO: Ejecutoriado el presente auto ingrese las diligencias


al Despacho a fin de continuar con el trámite correspondiente.

Notifíquese,

CARLOS AUGUSTO ZULUAGA RAMÍREZ


MAGISTRADO

Firmado Por:
Carlos Augusto Zuluaga Ramirez
Magistrado
Sala 014 Despacho Civil
Tribunal Superior De Bogotá D.C.,

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REPÚBLICA DE COLOMBIA

TRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOTÁ D.C.


Sala Civil

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Rdo. 029202100389 01

Se admite el recurso de apelación que la parte demandante interpuso contra


la sentencia de 3 de febrero de 2023, proferida por el Juzgado 29 Civil del
Circuito de la ciudad dentro del proceso de la referencia.

Oportunamente, retorne el proceso al Despacho.


NOTIFÍQUESE

Firmado Por:
Marco Antonio Alvarez Gomez
Magistrado
Sala 006 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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Exp. 029202100389 01
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ
SALA SEXTA CIVIL DE DECISIÓN

Bogotá, D. C., dieciséis de febrero de dos mil veintitrés

11001 3103 031 2012 00553 02


Ref. acción popular de Astaxdorado frente a OPAIN S.A.

En atención a lo dispuesto por la Honorable Corte Suprema de Justicia,


Sala de Casación Civil, en el fallo de tutela STC493-2023 de 25 de enero de
2023, el suscrito Magistrado REPONE el auto de 21 de octubre de 2022,
mediante el cual se declaró desierto el recurso de apelación que formuló la parte
demandante contra la sentencia que en primera instancia se dictó, en el asunto
en referencia.

En el susodicho fallo de tutela se explicó que, “si bien (el apelante) no


había presentado otro escrito como lo exigió el superior funcional, lo cierto era
que, en la oportunidad prevista por la ley efectuó la sustentación, cuando en
su memorial dijo insistir en los argumentos presentados contra el fallo de
primera instancia expuestos en la apelación del día 29 de mayo de 2019”.

Así las cosas, se ordena que se surta el traslado, por el término de 5 días,
para que se efectúe la respectiva réplica.

Cumplido lo anterior, el expediente reingresará al despacho del suscrito


Magistrado, para lo que haya lugar.

De otro lado, y en ejercicio de las facultades conferidas en el artículo 121


(inc. 5º) del C. G. del P., se prorroga, por seis meses, el término para proferir
sentencia de segunda instancia.

Lo anterior, en atención a la inminencia del vencimiento del término, y el


tiempo que transcurrió entre la emisión de la providencia materia de reposición y
la fecha del fallo de tutela que impuso la emisión de este auto.

Notifíquese y cúmplase

1
OFYP 2012 00553 02
Firmado Por:
Oscar Fernando Yaya Peña
Magistrado
Sala 011 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
DE BOGOTÁ - SALA CIVIL

Bogotá, D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023).

Radicación 110013103031 2021 00346 01

Por encontrarse legalmente procedente, el Despacho dispone:

Admitir en el efecto suspensivo el recurso de apelación interpuesto


por la parte demandante contra la sentencia proferida el 8 de febrero
de 20231, por el Juzgado 31 Civil del Circuito de esta ciudad.

Una vez cobre ejecutoria esta providencia, regrese al Despacho para


lo que corresponda.

NOTIFÍQUESE.

1
[Link] - [Link]
Firmado Por:
Clara Ines Marquez Bulla
Magistrada
Sala 003 Civil
Tribunal Superior De Bogotá D.C.,

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REPÚBLICA DE COLOMBIA
RAMA JUDICIAL DEL PODER PÚBLICO

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ


SALA TERCERA DE DECISIÓN CIVIL

FLOR MARGOTH GONZÁLEZ FLÓREZ


Magistrada Ponente

Radicación No. 11001310303220170031803

Discutido y aprobado en Sala de Decisión de nueve (09) de febrero dos


mil veintitrés (2023).

Bogotá D.C., dieciséis (16 ) de febrero de dos mil veintitrés (2023).

Se decide el recurso de apelación interpuesto por la parte


demandada en oposición a la sentencia del 25 de julio de 2022,
emitida por el Juzgado Treinta y Dos Civil del Circuito de esta
ciudad, dentro del proceso ejecutivo, adelantado por Servicios de
Diagnóstico Médico S.A. en contra de la Fundación para la
Salud y la Vida – Fundasalud.

I. ANTECEDENTES

1. Pretensiones 1 . Servicios de Diagnóstico Médico S.A.


promovió acción ejecutiva contra Fundasalud, con el fin obtener
el pago de $521.233.219,00, por concepto del capital contenido
en los quince títulos-valores al dossier, más los respectivos
intereses de mora mercantiles, liquidados desde el día siguiente
de la exigibilidad de cada uno de los cartulares.

2. Sustento fáctico2. La demandante manifestó que, con


ocasión a un acuerdo verbal de prestación de servicios de
capitación en salud celebrado con la ejecutada, se expidieron
quince facturas de venta, que fueron recibidas y aceptadas por
Fundasalud. A la fecha, la obligación se encuentra insoluta.

1 Página 77; Archivo [Link]. 01CuadernoPrincipal.


2 Ibid.
Radicación: 11001310303220170031803

3. Trámite procesal.

La acción fue conocida en primer grado por el Juzgado


Treinta y Dos Civil del Circuito de Bogotá 3. Su admisión data del
12 de junio de 20174.

Christian Andrés Peña Tobón, quien se dijo agente especial


de la demandada, solicitó dar cumplimiento a lo establecido en
los artículos [Link].1 y [Link] del Decreto 2555 de 15 de julio
de 2010 y el artículo 20 de la Ley 1116 de 20065.

Por lo expuesto, el a-Quo declaró la nulidad de todo lo


actuado, inclusive a partir del mandamiento de pago, según
proveído del 12 de junio de 20186. En consecuencia, ordenó la
remisión de las acreencias al proceso de liquidación voluntaria,
para que allí se debatiera el recaudo pretendido.

La determinación fue censurada por la parte actora. El 10


de agosto de 2018 7 se resolvió el recurso de reposición,
manteniendo la postura del Cognoscente. Concedida la alzada8,
este Tribunal revocó la decisión y dispuso continuar el trámite
por la instancia. Lo anterior, en auto del 21 de junio de 2019 9.

Fundasalud se notificó del inicio del pleito, de conformidad


con las reglas del Decreto 806 de 2020. Su apoderada propuso
la “prescripción extintiva” como defensa de mérito10.

A su turno, el procurador de la parte actora alegó que la


comunicación suscrita por Christian Andrés Peña Tobón
interrumpió el término extintivo, de conformidad con los
preceptos 94 y 301 del Código General del Proceso11.

3 Página 86, Archivo [Link]. 01CuadernoPrincipal.


4 Página 88, Ibid.
5 Página 94, Ibid.
6 Página 169, Ibid.
7 Página 183 Ibid.
8 Por orden de la Colegiatura en virtud de un recurso de queja que la declaró mal denegada.

Ver Archivo [Link]; C03Cuaderno2Tribunal. Auto de 14 de diciembre de 2018.


9 Página 5 Archivo [Link]; PrimeraInstancia; C04Cuaderno3Tribunal.
10 Página 244; Archivo [Link].
11 Página 265; Archivo [Link].

2
Radicación: 11001310303220170031803

4. Fallo acusado de primera instancia.

En sentencia de 25 de septiembre de 2022 12 , el Juez


Treinta y Dos Civil del Circuito de Bogotá desestimó la excepción
del demandado y ordenó seguir adelante con la ejecución.

Para el efecto, luego de hacer alusión al cumplimiento de


los presupuestos procesales, concluyó que los títulos-valores
cumplen los requisitos previstos en los artículos 621, 774 del
Código de Comercio y 422 del Estatuto de los Ritos. Luego,
precisó que, aunque la demanda no frenó el mecanismo
extintivo, si existió una renuncia a la prescripción derivada de
los reconocimientos tácitos a la obligación que efectuó por el
representante legal de Fundasalud en el interrogatorio de parte.

5. Apelación.

Inconforme con la determinación, la demandada formuló


en su contra recurso vertical, el cual fue concedido en el efecto
devolutivo, situación por la cual se encuentra el expediente ante
esta Sala para proferir fallo de segundo grado.

La alzada se admitió en auto de 24 de octubre de 202213.

5.1. Sustentación del recurso.

En el plazo concedido para la argumentación, la apoderada


de la ejecutada explicó su desacuerdo con la sentencia en dos
reparos que se sintetizan así14: i) falta de congruencia (artículo
281 del Código General del Proceso), en tanto el ejecutante
nunca memoró en los hechos de la demanda la renuncia a la
prescripción que, oficiosamente, reconoció el Juez; y ii) la
prueba indiciaria no es suficiente para restar efectos al

12 Archivo No. [Link]; Cuaderno Principal.


13 Archivo No. [Link]; Cuaderno Tribunal.
14 Archivo No. [Link]; Cuaderno Tribunal.

3
Radicación: 11001310303220170031803

fenómeno extintivo que, por demás, ya estaba consumado antes


de la notificación del inicio del pleito a la demandada.

5.2. Traslado del recurso.

Dentro del término de traslado, la actora guardó silencio15.

CONSIDERACIONES

Revisado el plenario se establece que ningún reparo merece


la actuación frente a los presupuestos procesales, pues la
competencia para resolver la alzada está radicada en esta
Corporación, la capacidad para ser parte y comparecer al asunto
se encuentra debidamente acreditada, la demanda reúne las
exigencias establecidas en el ordenamiento procedimental civil y
no se observa causal de nulidad alguna que invalide lo rituado,
permitiendo así concluir la apelación, con la sentencia de
segunda instancia que pasa a proferirse.

Adicionalmente, es imperioso recalcar frente a la


competencia de la Sala, conforme lo reglado en el artículo 328
del Código General del Proceso, que ha de concretarse a los
cuestionamientos de Fundasalud, frente al contenido del fallo de
primer grado, debidamente sustentados en esta instancia.

De cara a la prescripción, aspecto medular de la providencia


censurada, debe decirse que aquella se establece como
mecanismo de defensa judicial con un doble carácter:
adquisitivo, cuando por la posesión y el transcurso del tiempo se
adquieren las cosas ajenas; y extintivo, cuando por el sólo
devenir del tiempo se extinguen los derechos y acciones de otros.

En tal orden de ideas y para la decisión que aquí se intenta,


resulta de interés la segunda de tales formas.

15 Archivo No. [Link]; Cuaderno Tribunal.

4
Radicación: 11001310303220170031803

Al tenor de lo normado por el artículo 2535 del Código Civil,


la prescripción que extingue las acciones o derechos de otros,
exige sólo el transcurso de cierto lapso que, en cada caso, es
fijada expresamente por el legislador. Es así que tratándose de
títulos valores como el de las facturas de venta, opera en tres
años, tal como lo consagra el artículo 789 del Código mercantil.

Asociado a lo anterior, deben analizarse las figuras de la


interrupción y la renuncia a la prescripción, consagradas en los
artículos 2539 y 2514 del Código Civil, respectivamente.

La primera se subdivide en dos clases: puede ser natural,


cuando el deudor reconoce la obligación de manera tácita o
expresa, o civil, que se materializa con la presentación de la
demanda acompañada de la notificación del extremo convocado
conforme lo establece el precepto 94 procesal.

Respecto a la segunda, prevé el canon 2514 sustancial que


“[l]a prescripción puede ser renunciada expresa o tácitamente;
pero sólo después de cumplida. Renúnciase tácitamente,
cuando el que puede alegarla manifiesta por un hecho suyo que
reconoce el derecho del dueño o del acreedor; por ejemplo, cuando
cumplidas las condiciones legales de la prescripción, (…) el que
debe dinero paga intereses o pide plazos” (Subraya el Tribunal),
agregando el legislador, en el Código General del Proceso
(artículo 282), que si no se propone “oportunamente la excepción
de prescripción extintiva, se entenderá renunciada”.

Es decir, aunque ambos fenómenos son similares en sus


formas naturales y civiles, como viene de verse, la interrupción
se da antes de la consumación del plazo extintivo y la renuncia
acaece con posterioridad.

Así, como cuestión liminar, es menester memorar los


vencimientos individuales de los títulos-valores, previo a

5
Radicación: 11001310303220170031803

efectuarse la contabilización de la prescripción para cada uno de


los cartulares que sustentan la acción, así:

No. Factura No. Valor Presentación Vencimiento


1 E01-111 $35.484.400 30/11/2016 30/12/2016
2 E01-112 $25.072.300 30/11/2016 30/12/2016
3 E01-113 $20.588.450 30/11/2016 30/12/2016
4 E01-114 $28.636.150 30/11/2016 30/12/2016
5 E01-115 $63.250.000 30/11/2016 30/11/2016
6 E01-117 $35.484.400 21/12/2016 30/01/2017
7 E01-118 $25.072.300 21/12/2016 30/01/2017
8 E01-119 $20.588.450 21/12/2016 30/01/2017
9 E01-120 $28.636.150 21/12/2016 30/01/2017
10 E01-121 $63.250.000 21/12/2016 30/01/2017
11 E01-122 $92.291.500 21/12/2016 30/01/2017
12 E01-123 $61.099.500 20/12/2016 30/01/2017
13 E01-124 $23.831.500 03/02/2017 28/02/2017
14 LYUM-7825 $8.309.156 28/02/2017 22/04/2017
15 LYUM-7826 $276.376 28/02/2017 23/04/2017

De cara a la interrupción natural de la prescripción,


precísese sobre las facturas Nos. E01-117, E01-118, E01-119,
E01-120, E01-121, E01-122 y E01-123, que respecto a aquellas
se hizo un reconocimiento expreso de la obligación por parte del
deudor, según documento del 17 de febrero de 2017 16 . Sin
embargo, no sucede lo mismo con el cartular No. E01-124, por
cuanto si bien se aceptó su existencia en la comunicación
preanotada, lo cierto es que su vencimiento ocurrió hasta el 28
de febrero de 2017 y, en consecuencia, es a partir de dicho
momento que iniciaría el plazo del precepto 789 mercantil.

Ahora bien. En el caso que nos ocupa, debe precisarse que


la demanda fue radicada en el Centro de Servicios Judiciales el
08 de mayo de 201717, fecha para la cual, en razón de haber
transcurrido tres o más años, se encontrarían prescritas las
obligaciones exigibles antes del 08 de mayo de 2014, premisa
que para el caso en particular no opera, toda vez que se

16 Página 44; Archivo [Link]. 01CuadernoPrincipal.


17 Página 80; Archivo [Link]. 01CuadernoPrincipal.

6
Radicación: 11001310303220170031803

pretenden ejecutar obligaciones vencidas entre el 30 de


diciembre de 2016 y 23 de abril de 2017, según viene de verse
de las consideraciones efectuadas en página anterior.

Entonces, ya en punto a la interrupción civil, prevé el canon


94 del Código General del Proceso que “[l]a presentación de la
demanda interrumpe el término para la prescripción (…) siempre
que (…) el mandamiento ejecutivo se notifique al demandado
dentro del término de un (1) año contado a partir del día siguiente
a la notificación de tales providencias al demandante. Pasado
este término, los mencionados efectos solo se producirán con la
notificación al demandado”.

Así pues, la orden de apremio se notificó al demandante,


por anotación en estado del 13 de junio de 2017 y, más
adelante, al ejecutado se le intimó el 15 de octubre de 202018. Es
decir que el acto de comunicación a la enjuiciada se materializó
fuera del término anual concedido por la norma precitada, de
donde sin mayores esfuerzos se concluye que la presentación de
la demanda no tuvo la virtualidad de interrumpir civilmente la
prescripción que se encontraba transcurriendo, respecto de los
derechos pecuniarios contenidos en los referidos títulos-valores.

Entonces, retomando el vencimiento de los cartulares de


manera literal y la interrupción natural que se mencionó en
precedencia, advierte la Colegiatura que la extinción de las
obligaciones, en línea de principio, ocurrió así:

No. Factura No. Vencimiento Prescripción


1 E01-111 30/12/2016 30/12/2019
2 E01-112 30/12/2016 30/12/2019
3 E01-113 30/12/2016 30/12/2019
4 E01-114 30/12/2016 30/12/2019
5 E01-115 30/11/2016 30/11/2019
6 E01-117 30/01/2017 17/02/2020
7 E01-118 30/01/2017 17/02/2020
8 E01-119 30/01/2017 17/02/2020

18 Página 236; Archivo [Link]. 01CuadernoPrincipal.

7
Radicación: 11001310303220170031803

9 E01-120 30/01/2017 17/02/2020


10 E01-121 30/01/2017 17/02/2020
11 E01-122 30/01/2017 17/02/2020
12 E01-123 30/01/2017 17/02/2020
13 E01-124 28/02/2017 28/02/2020
14 LYUM-7825 22/04/2017 07/08/202019
15 LYUM-7826 23/04/2017 09/08/202020

Lo anterior bastaría para decretar la prescripción como


solicitó la apelante única, de no ser porque contrario a lo
afirmado en su alegato conclusivo, el liquidador de Fundasalud,
en interrogatorio de parte, reconoció tácitamente la existencia de
la deuda a cargo suyo y, en consecuencia, operó la renuncia
consagrada en el artículo 2514 civil precitado.

Veamos.

Luego de conversar frente al trámite adelantado al interior


de la liquidación voluntaria de la Fundación, el Juez preguntó al
deponente Christian Andrés Peña Tobón: “¿Esos créditos que
indica que la parte demandante tramita en este Juzgado y en otro
Juzgado, allí en el proceso liquidatorio, en qué categoría los tienen
clasificados?” y éste respondió: “Como procesos judiciales, ellos
están en prelación ‘E’”.

Acto seguido, el Funcionario increpó: “Con relación al crédito


que en este proceso se cobra, pues dado que hubieron todos esos
acercamientos, ¿llegó a hacerse un pago por parte de ustedes?”,
frente a lo cual el interrogado dijo: “Doctor, en efecto nosotros
tenemos un consolidado de acreencias con la entidad
demandante, por un aproximado de mil ochocientos [millones],
de los cuales ellos ya han recibido aproximadamente
$[Link] de cara al proceso que se tramita en el otro
Juzgado. La circunstancia que ha dificultado aquí es que a pesar
de que nosotros tenemos un cronograma y unos activos para

19 Plazo prescriptivo contabilizado, inclusive, con la suspensión de los términos de los


Decretos 491 y 564 de 2020, y luego de sumar los 40 días restantes para la extinción de la
obligación que estaba prevista para los días 22 y 23 de abril de 2020.
20 Ejusdem.

8
Radicación: 11001310303220170031803

poder pagar los pasivos de la Fundación, en el proceso que se


tramita ante el Juzgado Primero de Ejecución, obviamente se logró
un interés bastante alto, (…) que dobló el crédito de lo que ellos
estaban reclamando vía capital de las facturas. En ese orden de
ideas, si nosotros sumamos las acreencias de ese juzgado y
las acreencias de este juzgado sin tener en cuenta esos
intereses a esa tasa, hubiéramos logrado pagar casi la
totalidad de los créditos”, entonces, “no habría la manera de
confirmarle este dinero, porque si bien se pagó [en el Juzgado]
Primero, también se le abonó al proceso que se tramita en
este Juzgado, porque en efecto solo se pagó el de allá. Pero a
nosotros contablemente si se nos ajusta que hayamos pagado
casi el 100% del crédito”.

Luego, el Cognoscente insistió: “¿Y cuándo lograron ustedes


hacer esa verificación de que con los dineros que existían se
pudiera estar pagando el crédito del Juzgado de Ejecución y, en
su gran mayoría según me ha indicado, el crédito de este
proceso?”, respecto a lo cual Peña Tobón atendió: “Básicamente
para las fechas en que nos reunimos con la parte demandante,
que empezamos a hablar de cara a negociar estas dos
obligaciones, fue para esas fechas que nosotros establecimos
que habían unos dineros con los cuales se les podría pagar,
que eran los del Juzgado Primero del Circuito y que nos quedará
un saldo para seguir pagando a los acreedores. Más o menos
para esa fechas fue que, pues hicimos una especie de
trazabilidad y dijimos ‘en ese Juzgado hay tanto dinero, a ellos se
les pueden conciliar las dos obligaciones y posiblemente
logremos pagar las dos acreencias’ y así lo hablamos con la
contraparte, pero por causas ajenas no pudimos reunirnos y
finiquitar ese trámite”.

Al cuestionarle sobre la fecha de esas reuniones, con miras


a establecer si hubo interrupción alguna o renuncia a la
prescripción, el Juez le pregunta: “¿Esas reuniones se llevaron a
cabo en 2018 o 2019?” y Christian Andrés contesta: “No, no

9
Radicación: 11001310303220170031803

fueron tan viejas, creo que empezaron el año pasado cuando


pedimos la suspensión del proceso e iniciando este año también
fue la otra”21.

Es decir que, si la audiencia de interrogatorio de parte tuvo


lugar el 25 de julio del año inmediatamente anterior, los
acercamientos entre los litigantes se dieron entre 2021 y 2022.

De acuerdo a lo anterior, no es cierto que la decisión se


haya sustentado a partir de indicios y de una documental
estudiada de forma aislada, comoquiera que lo afirmado por
Christian Andrés Peña Tobón, en la forma en que se citó, tiene
vocación de confesión en la forma prevista en el canon 191 del
Código General del Proceso y, por ende, refulge cristalina la
pluricitada renuncia a la prescripción consumada.

Finalmente, en punto al argumento de la falta de


congruencia prevista en el artículo 281 procesal, con que acusó
la sentencia apelada, baste decir que el legislador únicamente
previó que la prescripción, en forma de acción o excepción, sea
propuesta por aquel sujeto procesal a quien le beneficie, para
que sea el Juzgador quien, con sustento en todas las pruebas
legal y oportunamente allegadas, valore su acaecimiento.

Esto, en otras palabras, significa que tampoco es apropiado


afirmar que, para advertir la renuncia a sus efectos extintivos,
como acertadamente concluyó la instancia, sea necesaria su
enunciación por parte del afectado con la misma.

Colofón de lo argumentado, no debe considerarse incorrecta


la decisión tomada por el Juez cognoscente, toda vez que
rehaciendo esta Colegiatura el análisis de las pruebas en
conjunto a los reparos expuestos contra el fallo apelado, se
arriba a conclusiones similares a las allí expuestas.

21 La parte de la ponencia que se cita inicia en minuto 33:30; ver video No.
24AudienciaSesionMañana.mp4.

10
Radicación: 11001310303220170031803

Por ende, debe confirmarse la sentencia. Se condenará en


costas a la apelante, ante el fracaso de su alzada.

III. DECISIÓN

En mérito de lo expuesto, la SALA TERCERA DE


DECISIÓN CIVIL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO
JUDICIAL DE BOGOTÁ, administrando justicia en el nombre de
la República de Colombia y por autoridad de la ley,

RESUELVE

PRIMERO: CONFIRMAR la sentencia proferida el 25 de


julio de 2022 por el Juzgado Treinta y Dos Civil del Circuito de
esta ciudad.

SEGUNDO: CONDENAR en costas de esta instancia a la


parte apelante, por el fracaso de su recurso. Tásense. La
Magistrada fija como agencias en derecho la suma de
$2.000.000.

TERCERO: DEVOLVER el expediente a su Despacho de


origen. Oficiar y dejar las constancias que correspondan.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.

Firmado Por:

Flor Margoth Gonzalez Florez


Magistrada

11
Sala Despacho 12 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Jose Alfonso Isaza Davila


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 018 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Martha Isabel Garcia Serrano


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 009 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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527/99 y el decreto reglamentario 2364/12

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R.I. 16283

REPÚBLICA DE COLOMBIA
RAMA JUDICIAL

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL


DE BOGOTÁ - SALA CIVIL
Rad. 110013103032202100008 01

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Revisada las actuaciones en el expediente digital aportado, el


Despacho DISPONE:

PRIMERO: ADMITIR el recurso de apelación interpuesto por la


parte ejecutante, a través de apoderado judicial, contra la sentencia
proferida el 13 de diciembre de 2022, por el juzgado Treinta y Dos
Civil del Circuito de Esta ciudad.

SEGUNDO: IMPRIMIR a este proceso el trámite consagrado en


el artículo 12 de la ley 2213 de 2022, con el objetivo de resolver la
apelación instaurada contra el fallo de primer grado.

TERCERO: Ejecutoriado el presente auto ingrese las diligencias


al Despacho a fin de continuar con el trámite correspondiente.

Notifíquese,

CARLOS AUGUSTO ZULUAGA RAMÍREZ


MAGISTRADO

Firmado Por:
Carlos Augusto Zuluaga Ramirez
Magistrado
Sala 014 Despacho Civil
Tribunal Superior De Bogotá D.C.,

Este documento fue generado con firma electrónica y cuenta con plena validez jurídica,
conforme a lo dispuesto en la Ley 527/99 y el decreto reglamentario 2364/12

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REPÚBLICA DE COLOMBIA

TRIBUNAL SUPERIOR DE DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTA

SALA CIVIL

MAGISTRADA PONENTE

MARÍA PATRICIA CRUZ MIRANDA

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Asunto. Proceso Verbal (Responsabilidad Civil Extracontractual)


promovido por los señores Salvador Morales Castelblanco y Diana
Corina Velandia Montaña en nombre propio y en representación de sus
menores hijos Andrés Felipe, Mayra Briggite y Cristian Camilo Morales
contra Fabio Hernán Vergara, Sociedad Coper Tax S.A., Aseguradora
Solidaria de Colombia Ltda., Giuliano Andrei Vargas Rodríguez, Miguel
Ángel Vargas Alvarado y Liberty Seguros S.A.

Rad. 33 2012 00595 01

Sentencia escrita de conformidad con lo autorizado por el artículo 12 de la Ley


2213 de 2022, cuyo proyecto se discutió y aprobó en sesión de Sala del 8 de
febrero de 2023, según acta No. 4 de la fecha.

Se resuelve el recurso de apelación que interpuso el apoderado del


extremo demandante contra la sentencia que profirió el Juzgado Cincuenta
y Uno Civil del Circuito de Bogotá el 29 de agosto de 2022.

I. ANTECEDENTES

1. Los señores Salvador Morales Castelblanco y Diana Corina


Velandia Montaña, la última en nombre propio y en representación, en ese
entonces, de sus menores hijos Andrés Felipe, Mayra Briggite y Cristian
Camilo Morales, por conducto de apoderado judicial, formularon demanda
de responsabilidad civil extracontractual contra Fabio Hernán Vergara,
Sociedad Coper Tax S.A., Aseguradora Solidaria de Colombia Ltda., Giuliano

Exp. 33 2012 00595 01


Andrei Vargas Rodríguez, Miguel Ángel Vargas Alvarado y Liberty Seguros
S.A.

Pretenden los demandantes, que se declare que los convocados son


civil y solidariamente responsables por los perjuicios que sufrieron con
ocasión del accidente de tránsito ocurrido el 27 de febrero de 2007, en el
que resultaron lesionados el señor Salvador Morales Castelblanco y su
esposa Diana Corina Velandia.

En consecuencia, pidieron que se condene a los demandados a pagar:

i) en favor de Salvador Morales, la suma de $20.000.000 por concepto


de daño emergente, $1.734.800 por lucro cesante pasado, $43.370.000 por
“daños morales objetivados”, $43.370.000 por “daños morales subjetivos” y
$43.370.000 por daño a la vida en relación a Salvador Morales; $41´405.800
por perjuicios morales y $82´811.600 a título de daño a la salud; y
$16´562.320, o lo que resulte probado, a cada uno de los demás
demandantes por concepto de perjuicios morales, debidamente indexadas;
y las costas del proceso.

ii) a favor de Diana Corina Velandia, la suma de $21.685.000 por


“daños morales objetivados y subjetivos” y,

iii) a favor de Salvador Morales y Diana Corina Velandia, en


representación de sus hijos, la suma de $21.685.000 por cada uno de ellos,
por concepto de “daños morales objetivados y subjetivos”.

2. Como circunstancias relativas al hecho dañoso y la culpa,


refirieron que el 27 de febrero de 2007 el señor Salvador conducía su
motocicleta de placas JIH 31, en compañía de su esposa, por la Avenida
Ciudad de Cali con calle 26, sentido sur – norte antes del paso elevado; que
al momento de subir al puente disminuyó la velocidad, tal como lo hizo el
vehículo taxi que venía detrás de placas VDM 241 que era conducido por
Egidio Álvarez Giraldo y afiliado a la empresa Coper Tax S.A., no obstante,
el taxi fue impactado por un segundo automotor de placas BYC 593,
conducido por Giuliano Andrei Vargas y de propiedad de Miguel Ángel
Vargas, que también excedía los límites de velocidad y no conservaba la
distancia correspondiente, lo que provocó que el taxi, que tampoco guardaba

Exp. 33 2012 00595 01 2


distancia, colisionara violentamente la motocicleta por detrás,
ocasionándole graves lesiones al señor Salvador y a su esposa.

Sobre los daños causados, aseguraron que el Instituto Nacional de


Medicina Legal y Ciencias Forenses dictaminó “incapacidad definitiva de
(120) días, deformidad física que afecta el cuerpo de carácter permanente,
perturbación funcional transitoria miembro inferior derecho y del sistema de
locomoción de carácter permanente, para Salvador y 10 días para Diana
Corina,...”.

Agregaron que, pese a que los demandados fueron citados para


conciliar ante la Personería de Bogotá, no fue posible llegar a algún acuerdo,
y que para la fecha de los sucesos, el señor Salvador laboraba como “técnico
en contabilidad y sistemas” y recibía una remuneración de “$433.700
mensuales”; y que por razón del accidente, la familia sufrió gran deterioro
no solo en su estado de salud y ánimo, sino económico, puesto que debieron
acostumbrarse a vivir con algunas limitaciones.

Por último, señalaron que cursa en la Fiscalía Delegada Local 2018


de Bogotá el proceso de lesiones personales contra los conductores de los
vehículos con el número de radicación 110016000017200701484.

3. Admitida la demanda y notificados personalmente los


demandados se opusieron a las pretensiones de la demanda, por vía de las
defensas de mérito, así:

3.1. Por parte la Compañía Aseguradora Solidaria de Colombia Ltda.


y Liberty Seguros, propusieron varias excepciones, entre ellas, las de
prescripción de las acciones derivadas del contrato de seguros,
soportadas en que feneció el término con que contaban los demandantes
para promover la acción, puesto que los hechos de la demanda datan del 27
de febrero de 2007 y el líbelo se radicó hasta el 7 de septiembre de 2012, es
decir, transcurrieron más de cinco años, excepción que halló probada el juez
instancia y así lo declaró mediante sentencia anticipada de 20 de noviembre
de 2018, proveído que dispuso terminar la actuación contra ellas y se
encuentra ejecutoriado.

Exp. 33 2012 00595 01 3


3.2. El apoderado judicial del señor Fabio Hernán Vergara Vergara,
propietario del vehículo taxi de placas VDM-241:

3.2.1. “Fuerza mayor como eximente de responsabilidad


concurrencia de actividades peligrosas”, en razón a la forma en que
aconteció el accidente.

3.2.2. “Prescripción de la acción de reparación”, por cuanto se


excedió el tiempo de “tres años que era límite para intentar una acción de
reparación por perjuicios”.

3.3. La compañía Coper Tax S.A. promovió la excepción de “cobro


de lo no debido”, habida cuenta que aunado a que no obra ninguna prueba
que demuestre la responsabilidad del conductor afiliado a la compañía, lo
cobrado corresponde a una suma exagerada que busca un enriquecimiento
sin justa causa.

3.4. Finalmente, el curador ad litem de los demandados Miguel


Ángel Vargas y Giuliano Andrei Vargas Rodríguez contestó la demanda
oponiéndose a las pretensiones sin promover medio exceptivo alguno.

4. Agotado el trámite respectivo, la instancia culminó con


sentencia en donde el juez de conocimiento dispuso denegar la totalidad de
las pretensiones, sin condenar en costas a la parte actora por habérsele
concedido amparo de pobreza.

II. LA SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA

De manera inicial recordó que el proceso contra las sociedades


aseguradoras terminó, en virtud de la sentencia anticipada que se profirió
el 20 de noviembre de 2018, donde declaró la prosperidad de la excepción
previa de prescripción, para aclarar que respecto de ellas no habría ningún
pronunciamiento.

Seguido, refirió los presupuestos de la responsabilidad civil


extracontractual tanto normativas como jurisprudenciales, así como la
concurrencia de culpas y peligrosidad al desempeñar ciertas actividades,

Exp. 33 2012 00595 01 4


como la de conducir vehículos automotores, lo que coloca a los individuos
en circunstancias per se peligrosas.

Aseguró que se presentó culpa exclusiva de víctima, porque del relato


del demandante se extracta que la realidad del acontecimiento no
corresponde al supuesto fáctico que se relató en la demanda, habida cuenta
que al momento del siniestro la motocicleta no iba delante de los
automotores, sino entre los mismos, excediendo la velocidad máxima
permitida.

III. EL RECURSO DE APELACIÓN

Inconforme con la anterior decisión, el apoderado de los demandantes


la apeló y para ello aseguró que la valoración al caudal probatorio no se
aviene con lo resuelto, como tampoco el argumento relacionado con la
“concurrencia de actividades peligrosas”, puesto que olvidó el funcionario de
conocimiento la presunción de responsabilidad en favor de las víctimas,
conforme al contenido del artículo 2356 del Código Civil; y que existe
incongruencia “entre los supuestos de hecho y de derecho sustentados por el
Despacho para dictar sentencia”

Al sustentar en esta instancia, indicó que el juzgado pasó por alto lo


que ha afirmado la Corte Suprema de Justicia, especialmente en la
sentencia C3862 de 2019, con relación al grado de letalidad de cada una de
las actividades concurrentes, si se tiene en cuenta que fueron dos los
vehículos automotores involucrados y una motocicleta, luego el grado no se
puede considerar el mismo para todos los actores, menos al ser tan evidente
que la responsabilidad del accidente recae en cabeza del conductor del
vehículo de placas BYC-593, “quien colisionó por detrás al vehículo de placas
VDM, conducido por el señor EGIDIO ALVAREZ quien fue lanzado contra la
motocicleta…”

También aseguró que el juez de primera instancia no se pronunció


acerca de todas las pruebas, y que, en la audiencia, “ya tenía la decisión
antes de escuchar los respectivos alegatos de conclusión”.

Exp. 33 2012 00595 01 5


IV. CONSIDERACIONES

1. No hay duda de la configuración de los presupuestos procesales


que permiten, no solamente dar inicio al proceso, sino también que culmine
con una sentencia que resuelva sobre el fondo.

En efecto, se cumple con la jurisdicción y competencia en cabeza de


los jueces civiles del circuito en primera instancia, tratándose de la
responsabilidad civil extracontractual de mayor cuantía; capacidad de los
intervinientes para ser parte y comparecer al litigio y la demanda en forma.
Además, no se observa vicio con identidad anulatoria, lo que admite proferir
la decisión que de la segunda instancia se reclama, dentro de los límites de
los reparos del apelante único, conforme lo impone el artículo 328 del Código
General del Proceso.

2. En procura de resolver los reparos efectuados a la sentencia, es


necesario precisar que el problema jurídico que plantea el recurso de
apelación propuesto no es otro que determinar si el juez de primera
instancia incurrió en error en el análisis de la estructuración de los
elementos de la responsabilidad civil extracontractual reclamada,
concretamente, en lo que concierne a la concurrencia de culpas y a la culpa
exclusiva de la víctima, al no valorar en debida forma la prueba, o si, por el
contrario, acertó en su decisión.

3. Como primera consideración se debe recordar que tratándose


de responsabilidad civil extracontractual originada por una actividad
calificada de peligrosa, la jurisprudencia de la Sala de Casación Civil de la
Corte Suprema de Justicia, soportada en el artículo 2356 del Código Civil:
“…ha adoctrinado un régimen conceptual y probatorio especial o propio, en el
cual la culpa se presume en cabeza del demandado bastándole a la víctima
demostrar el hecho intencional o culposo atribuible a éste, el perjuicio
padecido y la relación de causalidad entre éste y aquél. La presunción, bajo
ese criterio, no puede ceder sino ante la demostración de una conducta
resultante de un caso fortuito, fuerza mayor, o de la ocurrencia de un hecho
extraño como la culpa exclusiva de la víctima o culpa de un tercero, con el
propósito de favorecer a las víctimas de accidentes en donde el hombre
utilizando en sus labores fuerzas de las que no siempre puede ejercer control
absoluto, son capaces de romper el equilibrio existente, y como secuela

Exp. 33 2012 00595 01 6


colocan a las personas o a los coasociados bajo el riesgo inminente de recibir
lesión”1.

Por ende, la presunción de culpa que recae sobre quien ejecuta


actividades consideradas peligrosas por el ordenamiento será suficiente
para estructurar la responsabilidad del propietario y/o el conductor o quien
funja en últimas como guardián del automotor, si no se acreditan alguno de
los eventos de la denominada “causa extraña”, esto es, fuerza mayor o caso
fortuito, hecho de un tercero o culpa exclusiva de la víctima; ésta última
como excepción por la conducta imprudente o negligente del sujeto
damnificado.

Ahora bien, al demandarse a quien causó una lesión como resultado


de desarrollar una actividad calificada como peligrosa y, al tiempo, el
opositor aduce culpa de la víctima, es menester estudiar cuál se excluye,
acontecimiento en el que, ha precisado la Corporación que “en la ejecución
de esa tarea evaluativa no se puede inadvertir ‘que para que se configure la
culpa de la víctima, como hecho exonerativo de responsabilidad civil, debe
aparecer de manera clara su influencia en la ocurrencia del daño, tanto como
para que, no obstante la naturaleza y entidad de la actividad peligrosa, ésta
deba considerarse irrelevante o apenas concurrente dentro del conjunto de
sucesos que constituyen la cadena causal antecedente del resultado dañoso’.
Lo anterior es así por cuanto, en tratándose ‘de la concurrencia de causas que
se produce cuando en el origen del perjuicio confluyen el hecho ilícito del
ofensor y el obrar reprochable de la víctima, deviene fundamental establecer
con exactitud la injerencia de este segundo factor en la producción del daño,
habida cuenta que una investigación de esta índole viene impuesta por dos
principios elementales de lógica jurídica que dominan esta materia, a saber:
que cada quien debe soportar el daño en la medida en que ha contribuido a
provocarlo, y que nadie debe cargar con la responsabilidad y el perjuicio
ocasionado por otro (G. J. Tomos LXI, pág. 60, LXXVII, pág. 699, y
CLXXXVIII, pág. 186, Primer Semestre, (…) Reiterado en CSJ CS Jul. 25 de
2014, radiación n. 2006-00315).

4. Para el caso, conforme con lo probado en el proceso y que no se


puso en duda, es que el accidente donde resultaron lesionados los
demandantes aquel 27 de febrero de 2007, trae como ingrediente que en ella

1 C.S.J. Sala de Casación Civil. SC 5885 de 6 de mayo de 2016. Exp.04-2004-00032-01

Exp. 33 2012 00595 01 7


participaron la motocicleta de placas JIH 31 en que éstos se desplazaban,
el vehículo taxi de placas VDM 241 y el automotor de placas BYC 593, es
decir, los tres desarrollaban actividades peligrosas; de ahí que no se pueda
considerar a los convocantes como simples víctimas y por tanto exonerados
de demostrar la culpabilidad en cabeza de los demás actores de la actividad
peligrosa, porque en situaciones como ésta, lo que la jurisprudencia sostiene
es que la culpa se aniquila y quien pretenda obtener el resarcimiento del
daño que se le causó, deberá demostrar todos los ingredientes que
estructuran la responsabilidad civil extracontractual.

Por tanto, quien ha padecido un daño se encuentra facultado para


reclamar la indemnización de los perjuicios bien de índole material ya moral,
siempre que se honre el postulado del onus probandi, es decir, que se
acrediten, como lo ha sostenido la Corte al decir que“(...) le corresponde al
que busca el resarcimiento aducir la prueba de los factores constitutivos de
responsabilidad extracontractual, como son, el perjuicio, la culpa y la relación
de causalidad o dependencia que lógicamente debe existir entre los dos
primeros elementos enunciados, estando desde luego el demandado en
posibilidad de exonerarse de la obligación de que se trata si demuestra un
hecho exonerativo de responsabilidad”2

4.1. En cuanto al perjuicio, el expediente cuenta con el informe


técnico legal del Instituto Nacional de Medicina legal y Ciencias Forenses en
donde se le otorgó al señor Salvador Morales una incapacidad definitiva de
120 días, con secuelas una perturbación funcional del miembro inferior
derecho de carácter transitorio y una perturbación funcional del órgano de
locomoción, también de carácter transitorio, luego, se puede afirmar que tal
supuesto, respecto del citado, se encuentra satisfecho.

No acontece lo mismo en relación con la demandante señora Diana


Corina Velandia Montaña, pues si bien se afirmó en la demanda que el
accidente le generó lesiones, no hay prueba que así lo indique.

4.2. En lo que corresponde a la culpa de los conductores de los


vehículos automotores de placas VDM 241 y BYC 593, en verdad, fuera de
los hechos reseñados en la demanda, que quedaron huérfanos de prueba al
desistirse de la prueba trasladada de la fiscalía cuyo trámite se archivó, sólo

2 C.S.J., Cas. Civ. Sent. feb/9 de 1976.

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existe la manifestación que realizó el demandante en su interrogatorio, del
que no se puede deducir la culpa contra ellos con el rigor que exige el tema,
si se tiene en cuenta que a nadie la ley le ha dado el privilegio de probar con
su propio dicho y, además, en el informe de tránsito que se levantó del
accidente no se reseñó una causa probable del mismo, la casilla dispuesta
para tal fin no fue marcada, de tal forma que ni tan siquiera se puede
construir una hipótesis de sus causas.

No demostrada la culpa, ello releva de efectuar un análisis del nexo


de causalidad entre ésta y el daño causado al lesionado.

5. Bajo esa óptica, la Sala considera que, en verdad, las pruebas


recaudadas devienen insuficientes para atribuir a los demandados la
responsabilidad civil que se les enrostra, puesto que, en efecto, de ellas no
emerge la constatación de los elementos cuya concurrencia configuran tal
responsabilidad, en particular el relativo a la culpa y acreditación de la
relación de causalidad entre los daños sufridos por el accionante y la
actividad desplegada por los accionados, lo que hubiese bastado para negar
las pretensiones de la demanda.

En esas condiciones, resultaría inane efectuar cualquier juicio que


excluya de responsabilidad a los convocados, como el que hizo el juez a quo
para hallar demostrada la causa extraña, soportada en que fue el propio
demandante quien faltó al deber objetivo del cuidado, porque contrario a lo
señalado en los hechos de la demanda, la motocicleta que conducía no iba
delante de los vehículos involucrados, sino entre el primero y el segundo, lo
que conllevaba a que fuera él quien debía guardar la respectiva distancia.

Además, porque en las condiciones que ocurrió el accidente con la


participación de dos vehículos y una motocicleta, no habría elementos de
juicio como para sostener que el accidente donde resultó lesionado Salvador
Morales fue culpa exclusiva suya, en razón a que se ha dicho que la
exoneración de responsabilidad del demandado tiene cabida si, y sólo si, es
el actuar imprudente de quien padeció el daño la única causa de su
producción, de ahí que deba atenderse a la literalidad de la denominación
de la aludida figura, auscultando si en efecto se verifica en el caso ese
carácter excluyente en la irrogación del perjuicio. De acuerdo con el
Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española “exclusivo/a”

Exp. 33 2012 00595 01 9


significa 1. adj. Que excluye o tiene fuerza y virtud para excluir. 2. adj. Único,
solo, excluyendo a cualquier otro (…)”.

6. Con todo, nótese que fue el propio demandante, quien al


absolver el interrogatorio de parte decretado de manera oficiosa y al
preguntársele sobre las circunstancias de tiempo modo y lugar que se
presentaron al momento del siniestro en el que resultó lesionado aseguró
que:

“me dirigía por la Avenida Ciudad de Calí, sentido sur norte, aproximadamente
a las 6 de la tarde del día 27 de febrero del año 2007, iba por el carril normal,
hacía mi lado derecho, delante de mí iba un taxi..., y detrás iba un carro
particular. Íbamos llegando ya al cruce donde esta la avenida el Dorado, en
el centro comercial Dorado Plaza, cuando noto que los dos automóviles, tanto
como el taxi y el carro particular que viene en la parte de atrás, colocan las
direccionales al lado derecho, dándome a indicar que van a coger hacia el
centro (centro de la ciudad, para tomar la calle 26), yo como iba a subir el
puente de la Avenida Cali, pues cogí hacia el lado izquierdo para poder seguir.
Cuando de repente el señor taxista, que iba de primeras, en el último momento
del cruce, noto que frena y gira nuevamente hacia la izquierda para meterse al
carril de la avenida Cali nuevamente a subir el puente. Abruptamente el señor
del carro se da cuenta de eso, no alcanza a frenar por la velocidad que lleva y
golpea al señor del taxi haciendo un trompo del golpe que le dio. En ese
momento yo iba pasando por el lado izquierdo, lastimosamente me lanzó el taxi
hacia mi golpeándome y lanzándome aproximadamente 12 metros
prácticamente casi hasta el otro carril de la Avenida Cali del impacto que
sufrí…”

También, manifestó que la visibilidad era buena a esa hora de la tarde


y que la imprudencia fue del taxista al arrepentirse de girar y volver a
meterse el carril sobre la Avenida Cali porque ocasionó que el carro de atrás,
que también fue imprudente al venir a alta velocidad, no pudiera frenar a
tiempo y embistiera al vehículo de servicio público, sin embargo, al
preguntársele sobre el argumento en que basaba tal afirmación, es decir, la
velocidad de los dos vehículos involucrados y la distancia, dijo que:

“Me baso en que ellos me sobrepasan cuando arrancamos del semáforo de la


Av Cali con Esperanza, que fue de donde salimos todos, yo venía en la parte
de adelante y ellos me sobrepasan a una velocidad mayor y colocan las
direccionales a la derecha y pasan por delante de mí, y yo sigo por mi carril
normal, hasta ahí todo iba bien, ya cuando veo es el accidente que se golpean
ellos... entonces la velocidad a la que me pasaron era mayor a la que yo
llevaba, yo iba por ahí digamos que a 70, 80; la velocidad de ellos era
superior”

Siendo ello así resulta evidente que, al margen del acaecimiento del
accidente de tránsito, de los hechos que lo rodearon y de las lamentables
consecuencias, en verdad, la víctima incurrió en una falta objetiva del deber

Exp. 33 2012 00595 01 10


del cuidado, no solo al pasarse de carril por considerar que tanto el vehículo
que iba delante de él como el de atrás iban a girar a la derecha en atención
a las direccionales en contravención del artículo 60 de la Ley 769 de 20023,
sino al exceder el límite de velocidad por la vía por donde se desplazaba, si
se tiene en cuenta que conforme al artículo 106 ibídem, “en ningún caso
podrá sobrepasar los cincuenta (50) kilómetros por hora”.

Al respecto, la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia ha


dicho que “toda persona que en ejercicio de una actividad peligrosa cause un
daño, está en la imperiosa obligación de repararlo y solo podrá eximirse
probando la causa extraña, esto es, demostrando que no es autor, en tanto el
daño no pueda imputarse al ejercicio de su actividad peligrosa ni a su
conducta.”4 (se subraya)

Ahora, en lo que tiene que ver con el distanciamiento entre los


vehículos, se advierte que sobre tal manifestación ninguna prueba obra en
el plenario, en virtud de que en el croquis aportado como prueba documental
no se hizo ninguna apreciación u observación sobre esa circunstancia, y
tampoco fue posible acceder a la copia del expediente contentivo de la
investigación que por lesiones personales cursaba en la Fiscalía, habida
cuenta que fue archivado, y de tal prueba, la parte demandante desistió.

7. En lo que tiene que ver con el reparo que apunta a que el juez
de conocimiento no tuvo en cuenta los diferentes grados de peligrosidad de
los agentes de la vía porque fueron dos vehículos automotores y una
motocicleta, es importante recordar que todos los intervinientes en el
accidente, independiente de la magnitud del vehículo que se encontraran
manejando, los vehículos y la motocicleta, para ese momento ejercían una
actividad peligrosa, por sí sola, con potencial de causar daño “que pone en
riesgo la vida de quienes conducen, de los demás conductores y de los
peatones”5.

8. Así las cosas, y como de las pruebas mencionadas se aprecia


que el funcionario de primera instancia no erró al declarar la improsperidad
de las pretensiones de la demanda, porque no se logró comprobar la

3 “Obligatoriedad de transitar por los carriles demarcadas. Los vehículos deben transitar,
obligatoriamente, por sus respectivos carriles, dentro de las líneas de demarcación, y atravesarlos
solamente para efectuar maniobras de adelantamiento o de cruce.”
4 CSJ Sala Casación Civil. Sentencia de 24 de agosto de 2009. Exp. 2007-01054
5 Corte Constitucional. Sentencia C-468 de 2011

Exp. 33 2012 00595 01 11


conducta negligente e imprudente de los vehículos involucrados, empero, sí
la falta al deber objetivo del cuidado porque al encontrarse entre los dos
automotores era quien debía conservar la distancia, tal circunstancia
empeoró los acontecimientos, si se tiene en cuenta la velocidad con la que
se desplazaba, según su propio dicho.

En cuanto a la incongruencia de la que se duele el apelante, llama la


atención de la Sala que manifieste el apoderado que la sentencia no guarda
relación “entre los supuestos de hecho y de derecho”, habida cuenta que
precisamente los hechos plasmados en la demanda no corresponden con la
realidad, según lo manifestado por el demandante en el interrogatorio de
parte, por ende, tampoco se advierte que se hubiere efectuado una mala
interpretación de las pruebas por el hecho de considerar probada, como lo
es, la culpa de la víctima, o porque el apelante considere que la decisión ya
estaba tomada por el juez de primera instancia, antes de escuchar los
alegatos de conclusión, porque con independencia de que ello hubiese sido
así, lo cierto es oídos esos alegatos no logran modificar el fallo.

9. Colofón de lo discurrido, y en atención a que los reparos


formulados por la parte demandante no tienen la virtualidad de progresar,
se confirmará la sentencia apelada, empero, no se condenará en costas por
encontrarse tal extremo amparado por pobre.

V. DECISIÓN

En mérito de lo expuesto el Tribunal Superior de Distrito Judicial de


Bogotá D.C., administrando justicia en nombre de la República de Colombia
y por autoridad de la Ley,

VI. RESUELVE

PRIMERO: CONFIRMAR la sentencia que profirió el Juzgado


Cincuenta y Uno Civil del Circuito de Bogotá el 29 de agosto de 2022, por
las razones decantadas en precedencia.

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SEGUNDO: SIN CONDENA en costas de esta instancia a la
parte apelante, en virtud al amparo de pobreza otorgado.

Los Magistrados,

MARIA PATRICIA CRUZ MIRANDA

JORGE EDUARDO FERREIRA VARGAS

RUTH ELENA GALVIS VERGARA

Firmado Por:

Maria Patricia Cruz Miranda


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Jorge Eduardo Ferreira Vargas


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Dirección Ejecutiva De Administración Judicial
División De Sistemas De Ingenieria
Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Ruth Elena Galvis Vergara


Magistrada
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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RAMA JUDICIAL DEL PODER PÚBLICO

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ


SALA DE DECISIÓN CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

PROCESO Concordato
DEMANDANTE Pedro Edilberto Flórez Granados
DEMANDADOS Acreedores
RADICADO 110013103 034 2005 00039 02
INSTANCIA Segunda - apelación de auto -
DECISIÓN Confirma

Se decide el recurso de apelación formulado por el concordado contra el auto


proferido el 25 de marzo de 2022 por el Juzgado Cuarenta y Nueve Civil del
Circuito de Bogotá, mediante el cual rechazó de plano una nulidad
formulada por este.

I. ANTECEDENTES

1. Mediante memorial presentado el 16 de diciembre de 2021 la apoderada


del concordado solicita la nulidad constitucional al señalar la improcedencia
del auto del día primero del mismo mes y año, en el que se autorizó “al
liquidador a vender y/o adjudicar los bienes a los acreedores, por cuenta de
los créditos reconocidos”. Tal acusación la fundamentó en que “la acreencia
(…) denominada ACREENCIA HIPOTECARIA en favor de OMAR VANEGAS
NIETO fue TOTALMENTE SATISFECHA, sin que hubiera quedado saldo
insoluto a favor del acreedor”; concluyó manifestando que “los actos ilegales
no atan ni al juez ni a las partes, en el sentido de recabar que ante la
incongruencia de los inventarios y avalúos presentados por el liquidador, NO
ES VIABLE INSTRUIR O AUTORIZAR LA VENTA O ADJUDICACIÓN de los
bienes a los acreedores, como lo expresa el auto del 1 de diciembre de 2021,
el cual ataco por el presente escrito de nulidad”.

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2. El a quo rechazó de plano la solicitud aduciendo que las nulidades “deben


ceñirse al principio de taxatividad” y reforzó exponiendo que “el solo hecho
de que la providencia emitida el 1 de diciembre de 2021 haya adquirido
firmeza, no habiendo sido atacada por ninguno de los mecanismos legales
para el efecto, no puede habilitar un posterior debate, so pretexto de la
‘nulidad-Constitucional’ o el control de legalidad en los términos deprecados”.
Ante tal determinación se formuló recurso de apelación insistiendo en que
el vicio se alega desde lo reglado por el canon 29 de la Constitución Política
y resaltó que el auto que se ataca no tuvo en cuenta el acta de graduación
de las acreencias, desconoció deudas que se tenían con el IDU, pasó por alto
que el crédito hipotecario con Conavi fue renunciado por esa entidad
bancaria de manera expresa y finalmente, relievó que en proceso ejecutivo
aparte se surtió trámite de remate y adjudicación de bien inmueble respecto
de la obligación que se tenía con Omar Vanegas.

II. CONSIDERACIONES

1. Las nulidades procesales han sido definidas como “la privación de efectos
imputada a los actos del proceso que adolecen de algún vicio en sus elementos
esenciales y que, por ello, carecen de aptitud para cumplir el fin a que se
hallen destinados”1. Igualmente, se ha entendido como una sanción que
priva a los actos y a las etapas procesales de sus efectos normales desde su
eficacia, en atención a la inobservancia de ciertas reglas fundamentales del
postulado del debido proceso, como las referentes a las formas, la garantía
de contradicción y las pautas propias del principio de juez natural.
El Código General del Proceso regula lo atinente a las nulidades que pueden
invalidar total o parcialmente el proceso, régimen que entre otros, se
encuentra sometido al principio de taxatividad o especificidad, según el cual,
sólo constituyen causales de nulidad las previstas en el artículo 133 del
mismo estatuto.

1CANOSA TORRADO, Fernando. Las Nulidades en el Derecho Procesal Civil. Sexta Edición. Ediciones
Doctrina y Ley. Bogotá: 2009. Pág. 2. Cita al tratadista Lino Enrique Palacio, Manual de Derecho
Procesal Civil, Tomo I, Sexta edición actualizada. Buenos Aires. Editorial Abeledo-Perrot, 1986, pág.
387.
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2. A tono con el inciso 4º del precepto 135 ibidem, “el juez rechazará de
plano la solicitud de nulidad que se funde en causal distinta de las
determinadas en este capítulo …” (se subraya), precepto que se erige en el
indicado principio, de manera que al juzgador no le era exigible proceder
diferente al que se hizo contener en el auto recurrido. En efecto:

En el sub judice, en el auto objeto de alzada el iudex a quo expresó


diáfanamente que las nulidades “deben ceñirse al principio de taxatividad”,
y al no haberse aludido a ninguna de las relacionadas en el Código General
del Proceso, ello naturalmente conllevaba al rechazo de plano de la nulidad
planteada, según se advirtió.

De cara a lo anterior, se tiene que revisado el escrito por el cual se formuló


el incidente bajo estudio, se observó que el concordado solicitó la nulidad
del auto fechado del 1º de diciembre de 2021 mediante el cual se autorizó
“al liquidador a vender y/o adjudicar los bienes a los acreedores, por cuenta
de los créditos reconocidos”, determinación que considera “improcedente”
debido a que “la acreencia (…) denominada ACREENCIA HIPOTECARIA en
favor de OMAR VANEGAS NIETO fue TOTALMENTE SATISFECHA, sin que
hubiera quedado saldo insoluto a favor del acreedor”.

En ese mismo sentido, en el escrito contentivo de la alzada se insistió en


señalar que la providencia de la cual reclama la nulidad omitió tener en
cuenta i) la graduación de las acreencias, ii) las deudas que se tenían con el
IDU, iii) la renuncia que Conavi realizó del crédito hipotecario; y iv) la
satisfacción de la obligación que se tenía con Omar Vanegas debido al
remate y adjudicación de bien inmueble, que se realizó en proceso ejecutivo
separado.

Puestas así las cosas, se avizora que los hechos aducidos por el extremo
actor no se enmarcan dentro de alguna de las causales enlistadas en la
citada norma 133, observándose que el defecto endilgado sólo tiene soporte,
al parecer, en el artículo 29 de la Carta en armonía con el precepto 233
ejusdem, es decir, la nulidad constitucional que desde ahora se advierte, se
refiere a la obtención de la prueba con violación al debido proceso, lo que no
es objeto de discusión en este asunto.

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Así, no cabe duda alguna que cualquier irregularidad frente a la decisión de


ordenar la venta o adjudicación de bienes o incluso de la graduación de
créditos, debió alegarse oportunamente al momento de la emisión de tales
providencias por medio de los recursos ordinarios que para el efecto prevé
el ordenamiento jurídico y no a través de la proposición de una petición de
nulidad de linaje procesal pues, ciertamente, cualquier irregularidad al
respecto no se encuentra consagrada como causal de nulidad de todo o parte
del proceso.

Sin duda, el soporte que procesalmente le otorga el recurrente a su protesta,


es la denominada nulidad constitucional, amparada en el artículo 29
mencionado, la cual “determina la prohibición de darle cualquier efecto
jurídico a la prueba obtenida sin el respeto de las formalidades legales
previstas para ello o con vulneración de las garantías constitucionales o
derechos fundamentales; en ese sentido, la prueba carece de validez pero el
proceso continúa para que el juez, con base en otros elementos probatorios
independientes y autónomos, fundamente su decisión (…)”2 que, como se
expresó líneas atrás, no es el caso de aquí.

Al respecto, la Corte Constitucional en sentencia T-233 de 2007, expuso:

“La dimensión positiva del defecto fáctico por indebida apreciación


probatoria se concreta cuando el juez somete a consideración y
valoración un elemento probatorio cuya ilegitimidad impide incluirlo
en el proceso. Se trata de la inclusión y valoración de la
prueba ilegal, es decir, de aquella que ha sido practicada,
recaudada, y valorada en contravía de las formas propias de
cada juicio, concretamente, del régimen legal de la prueba,
o de la prueba inconstitucional, esto es, de aquella prueba
que en agresión directa a los preceptos constitucionales, ha
sido incluida en el proceso en desconocimiento y afrenta de
derechos fundamentales.
(…).
De cualquier manera, independientemente de la fuente de la
ilegitimidad de la prueba, lo que importa resaltar por ahora es que
cuando se verifica la violación del debido proceso por parte de una
prueba ilegítima, dicha prueba es nula en el contexto del proceso
dentro del cual pretende aducirse. Esta precisión permite mostrar el
otro aspecto de la argumentación y es que la prueba obtenida con
violación del debido proceso es nula de pleno derecho, pero no por
ello es nulo de pleno derecho el proceso en el que se inserta.
(…)

2
Prueba Judicial Análisis y valoración. Escuela Judicial Rodrigo Lara Bonilla, Febrero de 2008, pág. 221.
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La reflexión anterior encuentra sustento en jurisprudencia previa de


la Corte Constitucional, en la que la Corporación señaló que la
valoración de la prueba ilegítima no conduce a la nulidad del
proceso, sino de la prueba. En este sentido, la jurisprudencia define
la interpretación que debe dársele al artículo 29 constitucional,
cuando advierte que es “nula de pleno derecho la prueba obtenida
con violación del debido proceso”, al precisar que la nulidad de
dicha prueba se restringe a ella misma, no al proceso”.

En la sentencia C-372 de 1997 la Corte señaló:

“De todas maneras, es preciso advertir que la nulidad prevista en


el último inciso del artículo 29 de la Constitución, es la de una
prueba (la obtenida con violación del debido proceso), y no la del
proceso en sí. En un proceso civil, por ejemplo, si se declara nula
una prueba, aún podría dictarse sentencia con base en otras no
afectadas por la nulidad. (…)”.

Así, en el sub examine los hechos aducidos en la petición de nulidad están


lejos de cuestionar la valoración de una prueba obtenida con violación del
debido proceso, por lo que la causal invocada no se enmarca en el supuesto
de hecho previsto en el artículo 29 de la Constitución Política.

3. Con todo, si es que so pretexto de la petición de nulidad se persigue que


el juzgador realice control de legalidad a términos del artículo 42 #12 del
Código General del Proceso, en concordancia con la norma 132 ibidem,
realmente ello no da pábulo para declarar la nulidad perseguida.

III. CONCLUSIÓN

De conformidad con los precedentes fundamentos, los yerros endilgados al


auto impugnado lucen infundados por cuanto ninguno de los argumentos
planteados por el inconforme, al momento de formular la nulidad, se
encuadra en las causales consagradas en la norma 133 mencionada, ni los
hechos de la pretensa nulidad se identifican con la normatividad superior
invocada; por ello, entonces, se refrendará el auto impugnado, sin lugar a
condena en costas por no aparecer comprobada su causación.

IV. DECISIÓN

Por lo expuesto, el suscrito Magistrado de la Sala Civil del Tribunal Superior


del Distrito Judicial de Bogotá, CONFIRMA el auto proferido el 25 de marzo
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de 2022 por el Juzgado Cuarenta y Nueve Civil del Circuito de Bogotá,


mediante el cual rechazó de plano una nulidad.

Por Secretaría, envíese la respectiva actuación judicial a la oficina judicial


de origen.

Notifíquese.

JAIME CHAVARRO MAHECHA


Magistrado

Firmado Por:
Jaime Chavarro Mahecha
Magistrado
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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RAMA JUDICIAL

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ


SALA DE DECISIÓN CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

PROCESO Ejecutivo
DEMANDANTE Carlos Julio Umbacia Ruiz y Otro
DEMANDADO Ganadería JR 2008 S.A.S y Otro
RADICADO 110013103 034 2022 00056 01
ASUNTO Recurso de queja
DECISIÓN Declara Inadmisible

Se procede a decidir lo pertinente en relación con el trámite de


recurso de queja promovido por la apoderada judicial de la parte
ejecutada contra el proveído de fecha 19 de mayo de 2022, mediante
el cual se denegó el recurso de apelación interpuesto contra auto de
fecha 5 de abril de esta anualidad, con el que se libró mandamiento
de pago. Al efecto, se expone:

1. Al tenor de lo establecido en el artículo 353 del Código


General del Proceso “el recurso de queja deberá interponerse en
subsidio del de reposición contra el auto que denegó la apelación…”;
al tenor de ese supuesto, el recurso formulado en forma principal,
esto es el recurso de reposición, debe interponerse con expresión de
las razones que lo sustentaban, según lo prescribe la norma 318
ejusdem, especificándose, para los efectos de la queja, los
argumentos por los cuales el recurrente considera que el auto
censurado sí es apelable.

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Rad. 110013103 034 2022 00056 01

2. Revisada la actuación surtida, se observa que, si bien la


apoderada de los ejecutados interpuso recurso de reposición y en
subsidio queja contra el auto proferido el 19 de mayo de 2022,
mediante el cual se denegó el recurso de apelación interpuesto
contra auto de fecha 5 de abril hogaño, con el que se libró
mandamiento de pago, lo cierto es que, en el referenciado escrito los
censores, se limitan a referir “la mencionada providencia puede ser
objeto de recurso de apelación, recurso que no puede ser negado por
el Juez de Primera Instancia”1, omitiendo exponer las razones de
orden procesal por las cuales el recurso de apelación debería
habilitarse por el Tribunal.

Tan evidente resulta la falta de motivación de sus reparos, que


incluso el a quo, en el auto que desató el recurso de reposición,
sostuvo “el recurrente señala, sin fundamento legal alguno, que la
providencia que libró mandamiento de pago es apelable y por ello este
debe ser concedido ante el superior” pero pese a lo advertido,
procedió a resolver el medio impugnatorio, desechándolo, y
consecuente con ello a conceder la queja, pasando por alto que no
se cumplían con los requisitos previstos para tramitación de estos.

3. Bajo el anterior panorama, comoquiera que la recurrente no


sustentó el recurso de reposición, y de paso, el de queja, siendo este
último subsidiario de aquel, se declarará inadmisible la queja, sin
lugar a imponer condena en costas por no aparecer comprobada su
causación.

4. Con todo, importa destacar que, de todas maneras sólo es


apelable el proveído que “niegue total o parcialmente el mandamiento
de pago -se subraya-”, según previsión normativa consignada en el

1Ver pág. 5, archivo 21RecursosDeReposiciónyQueja. Subcarpeta 01CuadernoPrincipal. Carpeta


PimeraInstancia.

Página 2 de 3
Rad. 110013103 034 2022 00056 01

precepto 321 numeral 4º de ese código procesal, en tanto que la


providencia objeto del recurso es la que libró la orden ejecutiva.

5. Por lo expuesto, el suscrito Magistrado Sustanciador de la


Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de
Bogotá, declara inadmisible el recurso de queja formulado por la
apoderada contra el proveído de fecha 19 de mayo de 2022 por el
cual no se concedió el recurso subsidiario de apelación respecto del
auto que libró el mandamiento de pago.

Por secretaría, remítase el asunto digital inmediatamente al


juzgado de origen.

Notifíquese.

JAIME CHAVARRO MAHECHA


Magistrado

Firmado Por:
Jaime Chavarro Mahecha
Magistrado
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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RAMA JUDICIAL DEL PODER PÚBLICO

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ


SALA TERCERA DE DECISIÓN CIVIL

FLOR MARGOTH GONZÁLEZ FLÓREZ


Magistrada Ponente

Radicación No. 11001310303520200031001

Discutido y Aprobado en Salas de Decisión de dos (02) y nueve (09) febrero


de dos mil veintitrés (2023). Actas No. 04 y 05.

Bogotá D.C., dieciséis (16 ) de febrero de dos mil veintitrés (2023).

Se decide el recurso de apelación interpuesto por la parte


demandante, en oposición a la sentencia del 18 de abril de 2022
emitida por el Juzgado Treinta y Cinco Civil del Circuito de
Bogotá, dentro de la expropiación adelantada por la Agencia
Nacional de Infraestructura en contra de Gustavo Adolfo
Quintero Vinasco y José María Rincón Herrera.

I. ANTECEDENTES

1. Pretensiones1. La Agencia Nacional de Infraestructura


reclamó la expropiación judicial de 8.959,52 metros cuadrados
alinderados en la forma indicada en el petitum, correspondientes
parcialmente al predio de mayor extensión ubicado en la vereda
‘El Chorro’ del Municipio del Guamo, Tolima, que se identifica
con el folio de matrícula No. 360-30655 y cuyos propietarios
inscritos son los referidos señores Quintero Vinasco y Rincón
Herrera.

2. Sustento fáctico2. Como un primer punto, la ANI


memoró la necesidad de la adquisición de los preanotados

1 Página No. 60. Ver archivo No. [Link]; Cuaderno Primera Instancia
2 Ibíd.
Radicación: 11001310303520200031001

terrenos, por estar inmersos en la ejecución del proyecto vial


“Sector Saldaña – Espinal Doble Calzada”.

Agregó que, con soporte en el avalúo elaborado el 24 de


agosto de 2018 por la Lonja de Propiedad Raíz del Tolima,
formuló oferta de compra a los demandados, el 21 de marzo de
2019.

La misma se inscribió ante el Registrador de Instrumentos


Públicos, el 04 de octubre del mismo año.

Sin embargo, dijo, ante la imposibilidad de agotar la fase


de enajenación voluntaria con el extremo pasivo, el 19 de marzo
de 2020 expidió la Resolución No. 467, en la cual ordenó iniciar
el trámite judicial de expropiación por motivos de utilidad
pública.

En aviso fijado en el sitio web de la Agencia Nacional de


Infraestructura, entre el 20 y el 26 de agosto siguientes, se
notificó a los convocados del referido acto administrativo, a
quienes se tuvo por plenamente intimados el día 27 del mismo
mes. Así, la disposición cobró ejecutoria el 28 de agosto ulterior.

3. Trámite procesal.

Por disposición de la Sala Civil de la Corte Suprema de


Justicia3, la acción fue adelantada en primer grado por el
Juzgado Treinta y Cinco Civil del Circuito de Bogotá.

Su admisión data del 13 de mayo de 2021 4.

Gustavo Adolfo Quintero Vinasco y José María Rincón


Herrera comparecieron mediante procurador judicial5. Dada su
conducta concluyente, en auto del 03 de junio de 2021, se les
concedió el término para contestar la demanda.

3 Carpeta 02SegundaInstancia; Archivo No. [Link].


4 Archivo No. [Link].
5 Archivo No. [Link].

2
Radicación: 11001310303520200031001

El apoderado se allanó a las pretensiones de la ANI6. No


obstante, solicitó que el valor correspondiente a la
indemnización fuera entregado a Leonel Alfonso Puerto
Rodríguez, acreedor al interior del proceso ejecutivo que se sigue
en contra de los demandados, en el Estrado Segundo Civil del
Circuito de Zipaquirá, Cundinamarca.

Como aspecto relevante, precísese que la entrega


anticipada del fundo fue autorizada en el citado proveído del 03
de junio del 20217, cuya comisión fue auxiliada por la Juez
Tercera Promiscuo Municipal del Guamo, Tolima, el 01 de
diciembre de 20218.

4. Fallo acusado de primera instancia.

En sentencia del 18 de abril de 20229, el a-Quo concedió


las pretensiones de la Agencia Nacional de Infraestructura.

Pese a ello, dentro del término de ejecutoria del veredicto,


el apoderado de la ANI solicitó: i) enmendar los linderos del
terreno por no corresponder con los pedidos en la demanda, ii)
precisar que el trámite de la inscripción está a cargo de la
entidad expropiante, iii) aclarar que la indemnización
únicamente cubre el valor del terreno, sin lugar al pago de
monto adicional por concepto de lucro cesante, daño emergente
o indexación alguna y iv) adicionar un numeral, en el sentido de
ordenar la entrega definitiva del predio, de conformidad con el
artículo 399 procesal.

En determinación del 16 de agosto del año anterior, la


Juez corrigió la delimitación de la porción del bien a expropiar.
Además, elucidó los aspectos atinentes a la compensación por el
despojo y la radicación de los oficios con destino a la Oficina del
Registrador de Instrumentos Públicos respectivo.

6 Archivo No. 024Contestació[Link].


7 Archivo No. [Link].
8 Carpeta Despacho Comisorio.
9 Archivo No. 033SentenciaExpropiació[Link].

3
Radicación: 11001310303520200031001

No obstante, negó la práctica de la entrega final, luego de


considerar que, con la diligencia agotada por el Despacho del
Guamo, Tolima, bastó para dar por recibido el fundo.

5. Apelación.

Inconforme con la última de las decisiones, la ANI formuló


en su contra recurso vertical10, el cual fue concedido por el a-
Quo en el efecto devolutivo, situación por la cual se encuentra el
expediente ante esta Sala para proferir fallo de segundo grado.

La alzada se admitió en auto de septiembre 30 de 202211.

5.1. Sustentación del recurso.

En el plazo concedido para la argumentación, la parte


actora precisó que su desacuerdo con la sentencia obedece a la
necesidad de una entrega final del predio, “para que verifique
que el área que fue entregada anticipadamente se haya utilizado
únicamente para la doble calzada”; aunado que el acta definitiva
se requiere para materializar la transferencia del dominio ante la
Oficina del Registrador de Instrumentos Públicos.

5.2. Traslado del recurso.

En el término de réplica, el extremo pasivo guardó silencio12.

CONSIDERACIONES

Revisado el plenario se establece que ningún reparo


merece la actuación frente a los presupuestos procesales, pues
la competencia para resolver la alzada está radicada en esta
Corporación, la capacidad para ser parte y comparecer al asunto
se encuentra debidamente acreditada, la demanda reúne las

10 Archivo No. [Link].


11 Archivo No. [Link]; Cuaderno Tribunal.
12 Archivo No. [Link]. Carpeta Cuaderno Tribunal

4
Radicación: 11001310303520200031001

exigencias establecidas en el ordenamiento procedimental civil y


no se observa causal de nulidad alguna que invalide lo rituado,
permitiendo así concluir la apelación, con la sentencia de
segunda instancia que pasa a proferirse.

Adicionalmente, es imperioso recalcar frente a la


competencia de la Sala, conforme lo reglado en el artículo 328
del Código General del Proceso, que ha de concretarse al
cuestionamiento presentado por el apoderado de la Agencia
Nacional de Infraestructura, frente al contenido del fallo de
primer grado, debidamente sustentado en esta instancia.

El artículo 58 de la Constitución Política permite la


expropiación de los bienes de los particulares cuando existan
motivos de utilidad pública e interés social definidos por el
legislador, mediante sentencia judicial e indemnización previa.

La norma supra legal desarrollada mediante la Ley 388 de


1997, reformatoria de la Ley 9 de 1989, en sus artículos 58 a 62
dispuso lo relativo a la adquisición de inmuebles por
enajenación voluntaria y expropiación judicial, dejando a
potestad de la autoridad administrativa competente para
expropiar por vía administrativa cuando considere que existen
especiales condiciones de urgencia, sujeta a posterior acción
contenciosa administrativa, incluso respecto del precio.

De otra parte, la Ley 56 de 1981, la Ley 9° de 1989 y el


artículo 58 de la Ley 388 de 1997, entre otras normas, contienen
los casos por los cuales se puede declarar un bien de interés
social o de utilidad pública que, para asuntos como el presente,
se enmarca en esa categoría, en tanto la porción del predio
pleiteado es requerido por el Estado para la realización de un
proyecto vial de doble calzada en la zona del Guamo, Tolima.

Ahora bien. Frente al alegato puntual del apoderado de la


ANI, encuentra la Colegiatura que la molestia particular surge

5
Radicación: 11001310303520200031001

de la necesidad de contar, la Agencia, con los documentos


idóneos para materializar la transferencia del dominio a su
favor, pues considera que el acta obrante en el dossier no será
suficiente para la Oficina de Instrumentos Públicos al momento
de registrar la providencia de expropiación.

Al respecto, ha indicado la Corte Constitucional que “[e]n el


ordenamiento colombiano la expropiación se constituye con el
pago seguido de la obligación de transmitir el dominio del bien.
Esa transmisión de la propiedad es distinta del acuerdo con el
objeto a dar, de suerte que si se trata de un bien inmueble -como
lo señala la norma acusada-, no basta la entrega y la posesión
útil y pacífica de la cosa, sino que es indispensable un acto
traslaticio, consistente en la sentencia y el acta de entrega, que
configuran el título traslaticio que posteriormente será inscrito en
el registro. En otras palabras, la entrega anticipada del
inmueble no es a título traslaticio de dominio sino a título
de tenencia. Luego no se viola aquí -como lo pretende el actor-
sino que se protege el derecho de propiedad, pues la expropiación
exige la indemnización previa a la transferencia del derecho de
dominio, más no la indemnización previa a la entrega de la
tenencia de la cosa.13” (Resaltado del Tribunal)

Entonces, aunque la entrega reclamada pareciera


reducirse a un trámite administrativo que podría entenderse
consumado desde la etapa inicial del pleito, con la entrada en
vigencia del Código General del Proceso, en el canon 399 se
precisaron dos momentos para tal fin: i) una anticipada
(numeral cuarto), cuyos efectos, como viene de verse, se reducen
a un título de tenencia, y ii) una definitiva (numerales noveno y
décimo), cuya acta acompañada a la sentencia favorable que
ponga fin a la instancia, servirá de título traslaticio de dominio a
favor de la expropiante.

13 Corte Constitucional. Sentencia C-750 de 10 de diciembre de 2015. M.P. Alberto Rojas


Ríos, en reiteración de lo expuesto en la C-153 de 1994.

6
Radicación: 11001310303520200031001

Colofón de lo hasta ahora argumentado, la Sala adicionará


el fallo apelado, en el sentido de ordenar la práctica de la
diligencia de entrega definitiva del bien expropiado, audiencia en
la cual deberá verificarse el cumplimiento del objeto para el cual
fue despojado el fundo, junto con las constancias de rigor.

En todo lo demás, se confirmará la sentencia de fecha y


origen preanotados.

No habrá condena en costas por no estar causadas.

III. DECISIÓN

En mérito de lo expuesto, la SALA TERCERA DE


DECISIÓN CIVIL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO
JUDICIAL DE BOGOTÁ, administrando justicia en el nombre de
la República de Colombia y por autoridad de la ley,

RESUELVE

PRIMERO: ADICIONAR un numeral a la sentencia


proferida el 18 de abril de 2022 por el Juzgado Treinta y Cinco
Civil del Circuito de esta ciudad, en el siguiente sentido:

“SÉPTIMO: ORDENAR la entrega definitiva del inmueble


cuya expropiación se decretó a favor de la entidad
demandante, AGENCIA NACIONAL DE INFRAESTRUCTURA.
Para ello, desde ya se comisiona al Juez Promiscuo
Municipal del Guamo, Tolima (Reparto). Líbrese despacho
comisorio. El Juez comisionado deberá verificar el
cumplimiento del objeto para el cual fue despojado el
fundo”.

SEGUNDO: CONFIRMAR en todo lo demás la providencia


objeto de apelación.

TERCERO: Sin condena en costas.

CUARTO: DEVOLVER el expediente a su Despacho de


origen. Oficiar y dejar las constancias que correspondan.

7
Radicación: 11001310303520200031001

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.

Firmado Por:

Flor Margoth Gonzalez Florez


Magistrada
Sala Despacho 12 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Jose Alfonso Isaza Davila


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 018 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

Martha Isabel Garcia Serrano


Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 009 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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8
República de Colombia
Tribunal Superior de Bogotá D.C.
Sala Civil

REPÚBLICA DE COLOMBIA

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL


DE BOGOTÁ, D.C.
SALA CIVIL

Bogotá, D.C., dieciséis de febrero de dos mil veintitrés.

Proceso: Verbal.
Demandante: Angie Milena García Ríos.
Demandado: Janeth Sierra Pineda.
Radicación: 110013103035202100278 01.
Procedencia: Juzgado 35 Civil del Circuito de Bogotá.
Asunto: Apelación de sentencia.

1. En auto proferido el 24 de enero de 2023 se admitió el 1


recurso de apelación propiciado contra la sentencia expedida
en primera instancia.

En esa misma providencia, se confirió oportunidad al


apelante para que sustentara su recurso, conforme al
artículo 12 de la Ley 2213 de 2022; decisión notificada en
estado electrónico No. E-11 de 25 de enero último.

2. Así, en aplicación de los artículos 118 y 302 de la Ley


1564 de 2012, el término legal concedido transcurrió del 31
enero al 6 de febrero del año en curso; sin embargo, el
perentorio plazo otorgado con el propósito indicado se
consumó sin que el apelante se hubiese pronunciado, así lo
informó secretaría.

3. Esta circunstancia tiene como consecuencia que se


declare desierto el recurso de quien no lo sustentó.

Conforme a las reglas diseñadas por la Ley 1564 de 2012,


cuando de apelación de sentencias se trata, preciso es que el
inconforme formule el recurso ante el juez de primer grado
que la expidió y ante él exponga brevemente los reparos
concretos, requisitos ellos para la concesión y admisión del
recurso (artículos 322, 325); pero adicionalmente es

110013103035202100278 01
República de Colombia
Tribunal Superior de Bogotá D.C.
Sala Civil

necesario que ante el Superior se sustente el recurso de


apelación (artículo 327); y cuando de tal forma no procede el
recurrente, se impone declarar desierto el recurso tal como
lo prevé el artículo 322 de la ley en cita y lo enfatizó el artículo
12 de la Ley 2213 de 2022.

En ese sentido se ha pronunciado la Corte Suprema de


Justicia en su Sala de Casación Civil mediante providencia
STC12927-2022 proferida el 26 de septiembre de 2022
señaló que si bien el legislador privilegió lo escrito sobre lo
oral en la segunda instancia, “Tampoco exoneró del deber de
«sustentar» dentro del término allí previsto, esto es, a más
tardar dentro de los cinco (5) días siguientes a la ejecutoria del
auto que admite la alzada, que de no atenderlo acarrea la
declaratoria de deserción y, por ende, por su propia omisión,
la imposibilidad de acceder a la segunda instancia lo que aleja
irreflexividad en la interpretación, o exceso manifiesto en el
rito o, desproporcionalidad en la decisión”1.

Y es que la claridad del artículo 12 de la ley 2213 de 2022, al


modificar el trámite de la apelación ante el juez de segunda
instancia delineó varias fases: la admisión, la sustentación y 2
la decisión, imponiendo al apelante la carga de desarrollar
los argumentos que como reparos concretó ante el juez de
primera instancia, esto es el deber de sustentar su
inconformidad lo cual podrá hacer una vez “ejecutoriado el
auto que admite el recurso”, admisión que sin duda
corresponde definir al ad quem, y hasta dentro de los 5 días
siguientes; reiterando que la desatención de dicha carga
acarrea la declaratoria de desierto del recurso.

4. En el sub lite, evidente es que el demandante recurrente


no satisfizo la carga de sustentar la apelación formulada,
pese a la advertencia que se le hiciera en ese sentido, la que
no puede tenerse por cumplida únicamente con los reparos
que presentó en primera instancia como ut supra se indicó,
de allí que ha de soportar la consecuencia legal de su remisa
conducta.

Decisión

En armonía con lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito


Judicial de Bogotá, D. C., Sala Civil, RESUELVE:

1 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, Sentencia STC12927-2022, del 29 de


septiembre de 2022, MP. Hilda González Neira, con radicado 110012203000202201817 01.

110013103035202100278 01
República de Colombia
Tribunal Superior de Bogotá D.C.
Sala Civil

1. DECLARAR DESIERTO el recurso de apelación


interpuesto por la parte demandante contra la sentencia
proferida el 6 de diciembre de 2022, por el Juzgado 35 Civil
del Circuito de Bogotá.

2. Retorne la actuación a la oficina de origen.

Notifíquese,

RUTH ELENA GALVIS VERGARA


Magistrada

Firmado Por:
Ruth Elena Galvis Vergara
Magistrada
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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110013103035202100278 01
REPÚBLICA DE COLOMBIA
RAMA JUDICIAL DEL PODER PÚBLICO

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ


SALA DE DECISIÓN CIVIL

Bogotá D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

PROCESO Verbal
DEMANDANTE
Alfonso Sánchez Rodríguez
RECONVENCIÓN
DEMANDADOS Lucia Alabado Rodríguez Y Otros
RECONVENCIÓN
RADICADO 110013103 036 2020 00381 01
INSTANCIA Segunda
DECISIÓN Revoca auto

Se decide el recurso de apelación interpuesto por el demandante en


reconvención Alfonso Sánchez Rodríguez contra el auto proferido el 20 de
septiembre de 2022 por el Juzgado 36 Civil del Circuito de esta ciudad,
mediante el cual se le rechazó su demanda de reconvención.

I. ANTECEDENTES

1. Alfonso Sánchez Rodríguez, promovió demanda de reconvención de


responsabilidad civil contractual contra a Lucia Alabado Rodríguez, Gabriel
Crane Alabado, Luz Nelly Crane Alabado, Leonidas Crane Alabado, Juan
Carlos Crane Alabado, María Emma Crane Alabado, Silvia Crane Alabado,
Rafael Crane Alabado, Carlos Andrés Valderrama Crane quien actúa en
representación de Margarita Crane Alabado (Fallecida), María Luisa Morales
Crane, Ramon Alberto Morales Crane, Iván Darío Morales Crane los tres
últimos obran en representación de Mariela Crane de Morales.

El petitum se erigió con fines de obtener declaración de incumplimiento por


parte de los demandados reconvenidos respecto del pago de “obligaciones
dinerarias emanadas del contrato de mandato que nació de cada uno de los

Página 1 de 5
Exp. 110013103 036 2020 00381 01

poderes especiales otorgados por ellos [los demandados] para iniciar, tramitar
el sucesorio de Leopoldo Crane Uribe”; consecuencialmente, solicitó se les
condenara a pagar “los daños y perjuicios de orden material y moral que me
han causado por una parte por el no pago de los honorarios adeudados”.

2. En proveído de 9 de agosto de 2022, el juzgado de primera instancia,


inadmitió el indicado libelo de reconvención y le ordenó al actor subsanarlo
con fines de cumplir lo atinente al juramento estimatorio a términos del
artículo 206 del Código General del Proceso, “esto es, estimando
razonadamente el valor a reconocer por daños y perjuicios de orden material
y moral, como consecuencia de la conducta de la demandada, discriminando
cada uno de los conceptos que componen la indemnización que solicita y
explicando por qué los valores ascienden a la suma señalada y no a otra
(sic)”1.

Con el fin de atender el requerimiento realizado, se allegaron dos escritos;


pero, mediante auto del 20 de septiembre siguiente se rechazó la demanda,
tras estimar el a quo que “la parte demandante en reconvención no acató con
estrictez el proveído de fecha 9 de agosto de 2022”.

3. Inconforme con aquella determinación, se formuló recurso de apelación2,


para lo cual se sostuvo que “en el escrito subsanatorio quedó claramente
desglosado cada uno de los conceptos y pretensiones incoados, pues para el
caso que aquí nos ocupa estos son: Por un lado daños y perjuicios materiales
establecidos en $ 32’000.000 para cada uno de los demandados que deberán
pagar al suscrito, más los intereses provenientes desde el momento de la
sentencia hasta cuando se pague totalmente la obligación. Por otro lado
estime que los daños y perjuicios de orden moral en la suma de veinte (20)
salarios mínimos legales mensuales vigentes que cada uno de los aquí
demandados debe pagar al suscrito”.

II. CONSIDERACIONES

1 Archivo 02AutoInadmiteDemandaReconvencion. Subcarpeta 2. CUADERNO DEMANDA DE


RECONVENCION. Carpeta PrimeraInstancia
2 Pág. 104 del Archivo 01Demanda de Reconvención del Cuaderno 3.

Página 2 de 5
Exp. 110013103 036 2020 00381 01

1. El inciso tercero del artículo 90 del Código General del Proceso, dispone
que mediante auto no susceptible de recursos el juez declarará inadmisible
la demanda “sólo” en los siguientes casos: “(…) 1. Cuando no reúna los
requisitos formales”. (…) 6. Cuando no contenga el juramento estimatorio,
siendo necesario”; a su turno, el inciso cuarto ibídem, indica que en estos
casos el juez debe señalar con “precisión” los defectos de que adolezca la
demanda, para que el demandante los subsane el término de cinco días, so
pena de rechazo, vencido el término para subsanarla el juez decidirá si la
admite o la rechaza.

2. De cara a desatar la alzada y ante todo, debe destacarse que en el auto


inadmisorio de la demanda se requirió al demandante en reconvención para
que estimara “razonadamente el valor a reconocer por daños y perjuicios de
orden material y moral, como consecuencia de la conducta de la demandada,
discriminando cada uno de los conceptos que componen la indemnización que
solicita y explicando por qué los valores ascienden a la suma señalada y no
a otra”.

En cumplimiento de esa orden jurisdiccional, el demandante manifestó


certeramente que “el valor a reconocer por daños y perjuicios de orden
material que deberãn pagar los demandados son del orden de treinta y dos
millones de pesos ($32’000.000) cada uno mãs los intereses y como valor a
reconocer por perjuicios de orden moral como consecuencia de la conducta de
la demandada estimo que cada demandado deberã pagar la suma de
VEINTE (20) SALARIOS MINIMOS LEGALES MENSUALES AL SUSCRITO
APODERADO (sic)”; y, a la par, corrigió la demanda, con un nuevo texto,
para incluir en las pretensiones esa cuantificación y sustentar la misma en
los hechos (hecho 20).

Sin embargo, a la juzgadora de primer grado no le bastaron esas


explicaciones y fulminó el rechazo de la demanda sobre el simple argumento
de que “la parte demandante en reconvención no acató con estrictez el
proveído de fecha 9 de agosto de 2022”, sin motivación y fundamentación

Página 3 de 5
Exp. 110013103 036 2020 00381 01

para ello, esto es sin analizar las manifestaciones del actor dadas a conocer
en el memorial de subsanación y en el nuevo texto de la demanda, según se
apuntó en precedencia.

Realmente, con el rechazo de la demanda de reconvención la juez de primer


grado procedió inconsultamente, pues ni siquiera analizó esos dos escritos,
lo que impone que en este escenario de apelación se verifique la situación,
con fines de establecer si el auto de inadmisión fue cumplido. En efecto:

Lo que persigue la citada norma 206, es que la parte que pretenda el


reconocimiento de una indemnización -patrimonial-, entre otras partidas, (i)
la estime razonadamente; (ii) con discriminación los conceptos; y
examinadas las manifestaciones del demandante, frente a esos dos
requerimientos, se aprecia de entrada que los satisfizo, pues puso de
presente las razones para pretender la suma de $32’000.000 respecto de
cada uno de sus demandados, junto con los intereses del caso, habiendo
explicado o discriminado razonadamente los conceptos en el nuevo hecho
20 de la demanda que corrigió.

De manera que, sin explicación alguna se rechazó el libelo de reconvención,


más allá de la sola percepción en cuanto a no haberse acatado con estrictez
el proveído inadmisorio.

3. Con todo, importa poner de manifiesto que también desacertó el juez de


primer grado cuando exigió en el auto inadmisorio que la parte demandante
estimara razonadamente el valor a reconocer por perjuicios de orden moral,
pues la tasación de este rubro no es del resorte de la parte, según previsión
del inciso 6º del mentado precepto 206.

4. Así las cosas, palmario resulta el yerro del a quo al haber procedido de la
forma como se le reprocha, por lo que el proveído recurrido habrá de
revocarse para que a tal demanda se le otorgue el trámite que legalmente
corresponda, descartada, eso sí, cualquier otra falencia formal.

Página 4 de 5
Exp. 110013103 036 2020 00381 01

Y ante a prosperidad del recurso no se impondrá condena alguna en costas,


además de no aparecer ninguna causada.

III. DECISIÓN

Por lo expuesto, el Magistrado Sustanciador de la Sala Civil del Tribunal


Superior del Distrito Judicial de Bogotá, REVOCA el auto apelado.

Devuélvase el expediente al Despacho de origen, previo el registro de las


anotaciones pertinentes.

Notifíquese.

JAIME CHAVARRO MAHECHA


Magistrado

Firmado Por:
Jaime Chavarro Mahecha
Magistrado
Sala Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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Página 5 de 5
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
DE BOGOTÁ D.C.

SALA CIVIL

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada Ponente

Bogotá D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

Proceso: Verbal
Radicación N°: 11001310304020210017701
Demandante: Juan Nicolás Leaño Leal
Demandado: Grupo Colcasa Red Inmobiliaria S.A.S. y otro

ADMITIR el recurso de apelación formulado por el apoderado de la parte


demandante contra la sentencia proferida el 23 de noviembre de 2022 por el
Juzgado 40 Civil del Circuito de Bogotá, de conformidad con las previsiones del
artículo 12 de la Ley 2213 de 2022.

Por lo anterior, CONCEDER al recurrente el término de cinco (5) días contados


a partir de la ejecutoria de esta providencia para que proceda a SUSTENTAR
los reparos concretos que formuló ante el Juez a quo; transcurrido dicho lapso,
se CORRERÁ TRASLADO a la contraparte por el mismo plazo, para que, si a
bien lo tiene, efectúe la réplica.

Advertir al recurrente que, en ese lapso y en esta instancia deberá sustentar


los reparos concretos que formuló ante el a quo o manifestar si se tiene
como sustentación el escrito que presentó ante el juez de instancia, pues
en caso de guardar silencio, se declarará desierto el recurso de alzada,
como dispone el artículo citado. Para todos los efectos, el ÚNICO correo
institucional habilitado para recibir el escrito de sustentación es
secsctribsupbta2@[Link]

Finalmente, PRORROGAR en seis (6) meses el término para decidir la


apelación, dado el alto número de recursos asignados al Despacho.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,

MARTHA ISABEL GARCÍA SERRANO


Magistrada
Firmado Por:
Martha Isabel Garcia Serrano
Magistrado Tribunal O Consejo Seccional
Sala 009 Civil
Tribunal Superior De Bogotá, D.C. - Bogotá D.C.,

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Código Único de Radicación 11001-31-03-040-2022-00128-01
Radicación Interna 6146

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOTÁ


SALA CIVIL

Bogotá, D. C., dieciséis (16) de febrero de dos mil veintitrés (2023)

MAGISTRADO SUSTANCIADOR: RICARDO ACOSTA BUITRAGO

PROCESO : Ejecutivo
DEMANDANTE : Marianela Vela Pérez
DEMANDADO : Procaps S.A.

De entrada, advierte el despacho que se rechazará de plano el recurso


de casación que instauró la apoderada de la parte demandada contra la
providencia de 13 de enero de 2023 que confirmó la alzada que formuló
frente al auto de 21 de septiembre de 2022 proferido por el Juzgado 40
Civil del Circuito de la Ciudad, por improcedente.

Téngase en cuenta que el art. 334 del C.G.P. prevé que el recurso
extraordinario de casación tan solo cabe contra sentencias proferidas
por los Tribunales en segunda instancia. Así mismo, conviene precisar
que el auto que resuelve el recurso de apelación contra autos tampoco
es susceptible de reposición o súplica (arts. 318 y 331 ibidem), por lo
cual resulta imposible dar trámite a la pretendida casación por otro medio
de impugnación distinto en aplicación del parágrafo del art. 318.

NOTIFÍQUESE,

1
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
SALA CIVIL

Bogotá D.C., dieciséis (16) de febrero de dos mil


veintitrés (2023).

REF: VERBAL de IMPUGNACIÓN DE ACTAS DE


ASAMBLEA de CLARA MARCELA ARDILA LÓPEZ contra CONJUNTO
RESIDENCIAL ALTOS DE TIERRA SANTA. Exp. 036-2020-00360-02.

Comoquiera que el proceso de la referencia fue devuelto,


por Secretaría remítase el memorial adosado por Wilson Alberto Rojas Rojas al
juzgado de primera instancia para que sea agregado al expediente.

CÚMPLASE,

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