Definiciones y Normas en Derecho
Definiciones y Normas en Derecho
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CARLOS E. ALCHOURRON Y ELIGE:\10 BL'LYGL'\ DEFINICIONES Y NORMAS
podría decir sin exagerar que a pesar de él- en maestro ··-·n,;,;·,",_ encuentra apoyo en el hecho de que en los artículos que
generaciones de estudiosos argentinos. definiciones aparecen a veces típicas expresiones normativas.
por ejemplo, el artículo 77, Código Penal dice expresamente en su
parte: «Para la inteligencia del texto de este código, se tendrá
l. LA TESIS NORMATIVISTA las siguientes reglas ... }>, lo cual parece tener un claro sentido
,;,criotiv·o el futuro indicativo es la forma típica que usa el legislador
Se piensa a menudo que el derecho está compuesto exclusivamente imponer deberes, en este caso el deber de tener presente, es decir,
po~ n~rmas y que, por lo tanto, todos los artículos de un texto , tales reglas. En otros casos, como en el del artículo 126 del
legtslatiVo (una constitución, un código, un decreto, una ley) so Civil, si bien la norma no está expresamente formulada, estaría
normas, ya que s~ fu,n~ión es la de prescribir conductas, aunque puede~ en el sentido del texto: también aquí sería obligatorio entender
no ser ~~rmas JUfldlcamente completas. Declaraciones puramente el término "menor" en el sentido estipulado. Es el hecho de que
progra~ahcas, que aparece~ a ::ces de~tro de textos legales (como vgr. ¡~:::~¡~~:: incluya la definición en el texto de la ley lo que generaría la
el Preambulo de la Constltucwn NaciOnal) no formarían parte del ;li de usarla. Habría, por lo tanto, una diferencia crucial entre
derecho stncto sensu, precisamente por no cumplir función normativa ¡d,efinic:iones que revisten carácter oficial por figurar en un texto legal
alguna. definiciones privadas.
Ahora bien, es notorio que en mucho casos los artículos de una ley estamos seguros de que Carrió suscribiera hoy esta tesis y ni
no e~[Link] -~or lo menos en forma clara- obligaciones 0 de que haya sido esa su posición hace 19 años; pero creemos que
perm1sw~es .. Por eJemplo, hay artículos que definen el significado de normativista tiene suficiente interés autónomo que justifica su
algunos termmos, como el artículo 77 del Código Penal que especifica el . Esto es lo que nos proponemos hacer en este trabajo.
signi!i?ado de expresiones tales como «reglamento)), «mercadería})
«capttam), etc., o el artículo 126 del Código Civil que establece -en s~
ve:si?? ac~ual- .que menores son las personas que no han cumplido
vemtmn anos. Sm embargo, los juristas no dudan en calificar estos;;
artí~~los de normas o disposiciones. Así, suena muy natural decir que el tesis que queremos analizar sostiene que las definiciones legales
codificado~ dispuso en el artículo 126 que los menores sean los que no -expresa o tácitamente- normas de conducta. Antes de
han cumpl~do veintidós años y que esta norma fue reformada en 1968. si hay razones para suponer tal cosa y determinar el contenido
Pe:o s1 esos artículos expresan normas, cabe preguntarse qué alcance de estas normas, que llamaremos para identificarlas de
prescnben tales normas. En cierto modo, parece obvio que el hecho de modo "normas definitorias", conviene distinguir claramente entre
fig~rar e~ un texto legal le confiere a la definición un carácter oficial y definitoria y la definición. Si la norma definitoria obliga a usar
obhg~tono, del que carece una definición formulada por un particular, definición, es claro que la definición es distinta de la norma
por eJemplo, en un tratado. Pero, ¿a quién y a qué obliga la definición Si no puedo identificar la definición, tampoco puedo
formulada por el legislador? con la obligación que impone la norma definitoria. De modo
La respuesta que -si la memoria no nos falla- sostuvo en su admitiendo que los textos legales como el artículo 77 del
mome~to. Carrió y que probablemente sería compartida por la mayoría Penal o el artículo 126 del Código Civil contienen, en forma
de los JUnstas es: las definiciones del legislador obligan a todos los o tácita, normas definitorias, forzoso es admitir que contienen,
usan y aplican las normas jurídicas a usar esas definiciones, es definiciones. ¿Qué son estas últimas y cuál es el papel que
enten~er las correspondientes expresiones en el sentido que elle¡~islaclor< :emp<:ñan?
les atnbuye y usarlas con este sentido. En consecuencia, se trata de una responder a esta pregunta conviene recordar algunas cosas
clase especial d':: normas que sólo difieren de otras normas en que la conocidas, pero que -tal vez por obvias- no siempre se
[Link]~cta prescnpta es conducta verbal o lingüística, pero conducta en presentes. Una de las finalidades principales (aunque no la única)
fm. ~I por «normm} se entiende una expresión que ordena, prohíbe o persigue el legislador al dictar normas jurídicas es motivar ciertas
permite una conducta, entonces las definiciones legales son normas. hductas sociales. Para lograr esta finalidad es esencial comunicar la
Esta: posición -que llamaremos para darle un rótulo la tesis a aquellos en cuya conducta se pretende influir, a los que
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llamaremos destinatarios o sujetos de la norma. Los destinatarios tener un sentido más o menos determinado o al menos
pueden ser personas determinadas (como en el caso de las :rnünable en un cierto lenguaje. Aunque la determinación del sentido
individuales) o solamente determinables, lo que ocurre con las noorrr1as. tarea a veces muy difícil y como en todo problema empírico no
generales que están dirigidas a una clase de personas. En este método infalible para llegar al resultado, en principio es posible
caso todas las personas que pertenecen o llegan a pertenecer con con mayor o menor precisión el significado o sentido de una
tiempo a esa clase son los destinatarios de la norma. Aun en el dada, en un contexto determinado.
límite en que la clase de los sujetos resulte de hecho vacía, es eS<m<:iall' se hace para descubrir el sentido de una expresión
para que la norma tenga interés práctico que exista la posibilidad Para ello no caben más que dos posibilidades: o bien las
esa clase tenga miembros en el futuro; una norma que no tenga nii1gún : el sentido que normalmente suelen tener en el lenguaje
destinatario, ni siquiera potencial, carecería de relevancia práctica, pues es decir, son usadas del mismo modo como se usan
no sería nunca aplicable. )it1mlme:nt•e, en cuyo Caso para determinar el sentido hay que recurrir
Ahora bien, la comunicación de la norma supone el uso de común del lenguaje; o bien, el autor del texto se ha apartado del
lenguaje (entendiendo por tal todo sistema de símbolos que sirven , 0 ,,mun y ha usado alguna expresión en un sentido diferente, en cuyo
la comunicación, como por ejemplo gestos, luces, banderas, pd<dc>ra:s,:. que indagar cuál es ese sentido. Por razones que veremos en
etc.), compartido tanto por el legislador, como por los destinatarios. adelante, esta segunda hipótesis sólo puede presentarse
otras palabras, dictar normas supone la existencia de una co,::~~:~:.~•·'· ex,ce¡>ci,ón. En principio, las palabras que usa el legislador están
lingüística a la que pertenecen todos los involucrados en la a ser entendidas en su sentido habitual, a menos que el
normativa. Toda norma se formula· o puede ser formulada en resuelva apartarse del uso común, cosa que puede hacer cada
lenguaje, pero la norma no es un conjunto de signos lingüísticos, sino quiere, pero sólo respecto de ciertos términos e indicando,
sentido que esos signos expresan. Tenemos que distinguir, por lo tantot de alguna manera que lo hace, pues si no lo hiciera no se lo
entre la formulación de la norma (enunciado normativo) y la norma. .en<deJ-ía, ya que fallaría el supuesto básico de toda comunicación
Los enunciados normativos son entidades lingüísticas; las normas son el ¡¡tlJsnca:: un lenguaje común al emisor y al receptor, en nuestro caso
sentido expresado por esos enunciados. La misma norma puede ser ¡e~~~·;~j'~' y a los destinatarios de la norma. (Desde luego, el receptor
expresada por dos o más enunciados diferentes y también vale l>l • puede asignarle al texto un significado propio, más o menos
conversa: el mismo enunciado puede expresar dos o más 11t1rarw. pero esto no puede describirse como un procedimiento para
distintas, si tiene más de un sentido. Lo decisivo para la identidad de el sentido, que es lo que interesa).
norma es, pues, la identidad del sentido. actividad consistente en la identificación o determinación del
La captación del sentido del enunciado que expresa una norma de un texto jurídico se llama comúnmente interpretación. Los
parte del destinatario es condición necesaria para que la norma más frecuentes que presenta la interpretación se plantean en
cumplir el papel que le asigna el legislador: el de motivar ueocenmumotas;: la aplicación de las normas a casos concretos (reales o
conductas sociales. Si el destinatario no captó ese sentido, no puede <Pinario<): aun sabiendo perfectamente bien qué significa una
motivado por la norma y no puede obedecerla ni aplicarla; incluso si pueden surgir -y a menudo surgen- dudas acerca de su
algún motivo distinto realiza efectivamente la conducta exigida por <c~~~~~~~~e~í:a~t~u:n caso o situación concreta dada. Se llama vaguedad a
norma, no cabe hablar de obediencia, sino a lo sumo de t- del lenguaje 2 • Y como todos los términos de un
coincidencia entre la conducta prescripta y la que de hecho se lleva que tiene uso empírico, es decir, que se usa para referirse a
cabo. de la experiencia, son en mayor o menor medida vagos, siempre
Pero, ¿qué es el sentido de una expresión lingüística? Sería, sin la posibilidad de que surjan problemas de este tipo.
ingenuo creer que a cada palabra le corresponde una entidad única juristas suelen distinguir dos formas o métodos de interpretación,
es su sentido y que nosotros podemos -por medio de algún tipo nterp1retación subjetiva dirigida a descubrir la intención o la voluntad
intuición intelectual- aprehender esa entidad. El sentido depende "lliStaaor (para lo cual se pone especial énfasis en lo"s antecedentes
uso que se les da a las palabras-~ como éste puede variar de
personas a otros y de una época a otra, sería ilusorio buscar el se11tíoio¡ Carrió, G. R., Notas sobre derecho y lenguaje. 2.a ed., Abeledo-Perrot, Buenos
de una palabra. Sin embargo, esto no quiere decir que una palabra 1979, pp. 31 y SS.
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l~gis.l~tivos), y la [Link]ón .objetiva ·que busca determinar el etenden disimular el cambio de la norma. Pero si el sentido del texto
s1gmflcado del texto leg!slallvo con mdependencia de lo que el legislador de la interpretación, otra interpretación significa otro sentido,
q~n~o ~:Clr, e~ sentido. obJetivo de la ley. Expresada en estos términos, la
cambiado el sentido del texto se ha modificado la norma.
distmcton e~ msos~e~Ible; ya he~os señalado que es ilusoria la creencia que la norma sea el texto, es decir, un conjunto de signos
en un ~entldo obJetivo, es decir, una entidad única, correlacionad sin tener en cuenta su sentido, es pueril. Sin embargo,
necesanamente con la palabra. El pretendido sentido objetivo no pued: juristas creen de buena fe que las mismas normas pueden -sin
ser otra cosa que el uso común en sus contextos característicos. Per su identidad- ser interpretadas de distintas maneras en
aun así,, la oposición e~tre una i~terpretación subjetiva consistente e~ ocasiones. Es interesante ver las observaciones de Alf Ross
desc~bnr lo que. el leg¡slador qmso decir y la interpretación objetiva de este problema.
consistente en asignarle a sus palabras el sentido que éstas tienen en el señala que no hay oposición frontal entre la interpretación
us~ común sigue siendo insostenible. Si no hay indicio alguno de que el y la objetiva; más que de dos métodos de interpretación se
legislador haya usado un término en algún sentido distinto del uso de dos estilos.
común, no hay más remedio que recurrir a este último. Si, en cambio se único que realmente distingue un estilo subjetivo de un estilo
apartó del uso común y ha usado una expresión en un sentido difere~te de interpretación es que de acuerdo con el primero y no con el
éste ~s el s,entido .[Link] la expr~sión tiene. Interpretarla conforme al us¿ se admite echar mano de los antecedentes de la ley como
comun sena modtftcar el sentido y con ello cambiar la norma. Esto es lo para demostrar el propósito de ésta y arrojar luz sobre los
que ocurre normalmente con la llamada interpretación objetiva: de su significadm> 3 •
que un método .para identificar el sentido que el texto tiene, es un_ dice Ross, «los antecedentes legislativos se tornan menos
~anera de cambmr el sentido del texto. Lo cual muestra que la palabra """!antes a medida que la ley envejece. La interpretación subjetiva de
"mterpretación" es peligrosamente ambigua: se la usa para describir asume entonces el carácter de interpretación histórica de la ley. A
tanto la _a~tividad tendiente a descubrir el sentido, como la que consisté de ciertas ideas dogmáticas referentes a la ''voluntad del
en modiflcarlo. Pero las dos actividades son distintas y no conviene , es prácticamente inevitable que el juez se resista al poder de
confun~irlas. Tal vez se podría hablar de una interpretación cognoscitiva·: si las condiciones de la vida presente favorecen una
Y. una [Link]ón modificatoria. La interpretación cognoscitiva oqtreta<:ión animada de un nuevo espíritm1 4 •
siempre s.oluc10na los problemas de vaguedad; el sentido que las deJ;pttésde citar (con aparente aprobación) las conocidas palabras
palabras t~en~n puede seguir siendo vago. En tal caso habrá que recurrir presidente de la Corte de Casación en ocasión del
a otros cntenos para decidir si la expresión se aplica o no al caso en .[Link];n del Código Napoleón:
cuestión. Estos otros criterios pueden llevar a una <<El juez no debe dejarse llevar por una búsqueda obstinada de lo que
(restricción o ampliación) del sentido originario. En estos casos el hace cien años, la idea de los autores del Código; debe preguntarse
entre la interpretación cognoscitiva y la modificatoria se torna borroso, sería esta idea si aquellos tuvieran que redactar hoy el mismo
Pero esto no significa que, en principio, no sean dos debe comprender que, tomando en cuenta todos los cambios
distintas. durante un siglo, en la moral, en las instituciones y en las
Hay una razón poderosa que impulsa a los juristas a mantener ind:[Link] económicas y sociales de Francia, la justicia y la razón
ambigüedad de "interpretación" y a no distinguir entre el · · una adaptación liberal -del texto a las realidades y a las
Y la modificación del sentido. De acuerdo con la ideología domi:nar1t< ceJaáaá•es de la vida moderna>>.
los Jueces deben limitarse a la aplicación de las normas dictadas por agrega, utilizando la distinción de Jellinek entre Verfassungs-
legislador, sin modificarlas. Sin embargo, los jueces muchas de la constitución) y Verfassungswandlung
modifican las normas, sobre todo cuando su aplicación llevaría :ra;morrc•sts de la constitución):
resultados manifiestamente injustos o indeseables, por ej'<:mpl<>, particularmente importante para la interpretación de las
haber cambiado las circunstancias económicas, políticas o s~~."'~;~i!;~·~
lo hacen en forma encubierta, tratando de ocultar este hecho, de G. R. Carrió. Eudcba, Buenos Aires
que se trata tan sólo de otra interpretación de la misma numta.
A., op. cit., p. 139.
amparándose en el hecho de que el texto de la ley permanece im,aria!Jtle)
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leyes constitucionales que a menudo permanecen estáticas, mientras que sus palabras sean entendidas en el sentido en que él las usa y
condiciones de la vidfi política siguen evolucionando. En tales en'·cu 0 ,_ difiere del uso común, debe indicar cuál es ese sentido. La forma
tancias puede tener lugar una amplia Verfassungswandlung o ""''"'llC>k común -aunque no sea la única- de hacerlo es definir la
fosis de la constitución sin que se opere ningún cambio en el texto en cuestión, esto es, decir que tal expresión significa tal cosa.
éstm>, 5• que el legislador recurra a las definiciones. Puede hacerlo
He aquí una posible confusión entre el texto de la constitución de otras maneras; puede dar ejemplos que indiquen en qué
constitución como norma. Aunque no cambie el texto, la m<otam,orf'os:is.' usa la expresión, o el contexto mismo puede ser suficientemente
constitucional de Jellinek implica un cambio de la constitución de su intención. Pero si el legislador no lo indica de ninguna
ha cambiado el sentido del texto. Lo mismo vale para las pal~bras d~. corre el peligro de que no se lo entienda y que la norma recibida
Ballot-Beaupré: puede ser perfectamente razonable adaptar las normas' destinatario sea distinta de la expresada por él en el texto.
a nuevas circunstancias de la vida, pero es ingenuo creer que porque segundo lugar, hemos afirmado que el sentido de las palabras
se ha cambiado el texto de la ley, las normas siguen siendo las misn1as: .. por el legislador debe coincidir, como regla, con el uso común;
Las con?iciones de identidad de una norma están dadas por la identidad· excepcionalmente el legislador puede apartarse de esa regla, aunque
del sentido y no la de su formulación lingüística. Si los jueces at¡·i'bwveut puedan ser numerosas, como ocurre efectivamente en
otro sentido a las mismas palabras, estamos en presencia de otra derecho. También aquí la palabra «debe>! alude a un deber
Un ejemplo muy conocido entre nosotros lo constituye la,·,nt<,p•retac:ió1a rarne:nLe técnico: si el legislador quiere que se le entienda, debe usar el
del artículo 480 del viejo Código de Procedimientos de la Capital, compartido por los destinatarios. La existencia de una
reproducido textualmente en el artículo 219 del nuevo Código Procesal :mllllitdacd lingüística es condición necesaria para que la comunicación
que declara inembargables, inter alta, los muebles del uso indispensabl~ efectiva. No sólo porque todas las palabras que el legislador no
del deudor. (y no puede definirlas a todas) serán entendidas en el sentido que
La jurisprudencia de nuestros tribunales ha ido evolucionando en el uso común, sino porque para definir necesita usar palabras
tiempo: hace algunos años una heladera eléctrica no se ocurrirá exactamente lo mismo. El uso común es, pues, un
indispensable y era, por lo tanto, embargable; ya no lo es más, osfondo necesario de toda definición y, por ende, de toda palabra,
tampoco lo es el aparato de televisión. Es evidente que la norma sentido se aparta de él.
cambiado: si el mismo objeto era embargable en el tiempo t 1 y no Es por eso que el legislador normalmente formula las normas en el
embargable en F, es porque la norma que los jueces aplicaban en tt corriente, que supone es entendido por todos los integrantes de
distinta de la que aplican en t 2 • Tenemos aquí un claro caso de camt>Io su,o•eu•u y no aclara el sentido de los términos que usa, dando por
de una norma, sin que se modifique el texto legal. Para ello basta que los destinatarios los entienden en el mismo sentido en que
cambie el sentido de ese texto. ha usado. Sólo excepcionalmente el legislador se ve compelido a
el sentido de alguna expresión,. cuando le da a ésta un sentido
distinto del que tiene en el uso común.
3. LA FUNCION DE LAS DEFINICIONES LEGALES esto es así, resulta que las definiciones legales son siempre
ip11lativas, nunca meramente informativas 7 • El legislador no pretende
En el párrafo precedente hicimos dos afirmaciones que acerca de los usos de tal o cual expresión lingüística; no
alguna aclaración. En primer lugar, se ha afirmado que el afirmaciones verdaderas o falsas acerca del sentido que la
debe indicar de alguna manera su decisión de apartarse del definida tiene en el uso común, sino que estipula el significado
la expresión tiene en el uso común. Este «deben> no tiene expresión en cuestión.
connotación normativa; se trata de una regla técnica 6 : si el le;;::·l~~~~'
0
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En [Link], las ?e.fi_niciones l~[Link] no son ni verdaderas ni ,¡p 1Ste:siS i) o ii). Pero ya dijimos que estos fines no son incompatibles y
fals~s. En cambiO, las defimcwnes summtstradas por la doctrina 0 po .·. combinarse.
los JUeces son, en principio, informativas, aunque muchas veces van már todos estos casos las definiciones sirven para identificar las
allá de la mera información, en cuyo caso pertenecen a la categoría s en las que figuran los términos definidos y ésta es la única
las llamadas definiciones aclaratorias 8 • En situaciones en que de la definición. El hecho de que en las definiciones aparecen a
vaguedad del término es tal que no permite resolver un caso atípico la términos aparentemente normativos (como en el art. 330 del Cód.
definición aclaratoria va más allá del sentido que el término ' «La demanda será deducida por escrito y contendrá ... >>) es
estipula_ndo. con mayor precisión su sentido, pero no en forma 1 ~atñc,so El artículo 330 no establece obligación alguna; nadie está
arbltrana, smo sobre la base del significado preexistente. Las definiciones a deducir demandas por escrito, ni de otro modo y si hay tal
aclaratorias sólo parcialmente pueden ser calificadas de verdaderas 0 bli¡;acaóJn, es en virtud de alguna otra norma y no a causa del artículo
falsas, a saber, en la medida en que la definición concuerda con ef se quiere presentar uua demanda, ésta tiene que tener forma
sentido que el término tiene. Pero en la medida en que va más allá de ese reunir los demás requisitos enumerados en el artículo 330, de lo
sentido: la definición aclaratoria no puede calificarse de verdadera 0 brtltranu no sería una demanda en el sentido técnico que el artículo 330
falsa:' smo de conveniente o inconveniente, razonable o arbitraria. Es término. Nuevamente se trata de una regla técnica, que cabe
precisamente frente a las definiciones aclaratorias donde se vuelve sobre la base de la definición del artículo 330. Sin embargo,
borrosa la distinción entre interpretación cognoscitiva y modificatoria errÓilCC decir que es el legislador quien formula la regla técnica;
a la que nos hemos referido más arriba. ' puede ser formulada por cualquiera sobre la base de la
La definición legal puede perseguir los siguientes fines (que no son ~fírlición dada por el legislador. También en el caso de los artículos 77
excluyentes entre sí.) Código Penal (que integran el Título XII: <~Significación de
i) Dar mayor precisión a un término, restringiendo su alcance. Esto on1:eptm empleados en el CódigoJ>) se puede formular reglas técnicas.
ocurre.cuand_o el. término en cuestión tiene un sentido muy vago en el El que decide robar y no quiere exponerse a la pena
lenguaJe ordmano y el contexto requiere mayor precisión. Así por la violencia (art. 164, inc. 2, Cód. Penal) no debe usar
ejemplo, ~!legislador define el término "menor" como la persona que hipnóticos o narcóticos. Pero es poco probable que un legislador
ha cumplido 21 años o "día" como el intervalo entero que corre de una regla de este tipo.
medianoche a medianoche (art. 24, Cód. Civil). de lo dicho que no hay razones para interpretar la fórmula
ii) Ampliar el alcance de un término para incluir en él situaciones mpltea<la por el legislador en el artículo 330 del Código Procesal o la del
que no están claramente cubiertas por su sentido. Por ejemplo, el 77, Código Penal (<1Para la inteligencia del texto de este Código,
artículo 78 del Código Penal que incluye en el concepto de violencia ·'''nrld presentes las siguientes reglas ... >>) como expresión de una
uso de medios hipnóticos y narcóticos, que difícilmente que impone una cierta obligación (la de escribir las demandas o
incluidos en el uso común de ese término. usar las definiciones del art. 77). Y mucho menos para sostener que
iii) Introducir un término nuevo, que no tiene uso en el rerigllaJe . toda definición legal está contenida una norma implícita (la norma
• En todos estos casos, la definición sirve para identificar
9
común. En este caso se hace imprescindible asignarle un •
mediante una definición. Este último caso ocurre raras veces, pues aun y como la identificación de las normas es condición
cuando el legislador use términos técnicos que no tienen equivalentes para su aplicación, cabe formular la regla técnica según la
el lenguaje ordinario, por lo general tales términos tienen ya que quiere aplicar o usar las normas, debe identificarlas y para
tradición jurídica, es decir, han sido usados por los juristas. Por lo •nt;f;r·orl debe usar la definición del legislador. Si no la usa,
se puede recurrir si no al uso común, al menos al uso de los es¡Jec:[Link] ~ntiificará otra norma y no la que el legislador dictó.
para determinar su sentido, con lo cual no se trataría ya de un término por cierto, existir una genuina obligación normativa de
totalmente nuevo. Desde luego, el legislador puede introducir diversas énl:ifi1;ar las normas jurídicas y, por lo tanto, la de usar las definiciones
modalidades en los términos técnicos, lo que encuadraría más bien en la en la medida en que éstas sirven para identificar las normas. Es
caso de los jueces, quienes están obligados -por una norma
8 Cfr. Copi, l., op. cit., p. 105. Cfr. Bacqué, J. A., op. cit., nota 7.
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expresa- a aplicar las normas jurídicas y para eso deben •wout•nca1rta:soi t'li:<tnlta es la situación del juez. El juez no sólo debe realizar las
Se podría objetar que las leyes son obligatorias para todos y no exigidas por las leyes (por ejemplo, condenar a u.n h?~icida
para los jueces y que, por consiguiente, no hay en esto una al!en,ncia de prisión de 8 a 25 años), sino que además debe jusllflcar su
entre jueces y simples habitantes del país. Sin embargo, esto no es en las normas jurídicas. La norma que extge que el Juez use las
Una norma que declarara obligatorias a las leyes, es decir, jurídicas de su país para justificar su decisión es una norma con
prescribiera el deber de obedecer las demás normas del sistema independiente. En efecto, el juez puede o?[Link] la norma del
superflua, porque no tendría ningún contenido propio, 79, Código Penal, condenando a un homtctda a una pena de
del contenido de las otras normas. vgr. de 10 años, y al mismo ti~mpo desobedecer la .o~ra nor~a
Supongamos que una autoridad dicta las dos normas s¡¡~uientes,, su decisión en consideraciOnes morales o rehgwsas, sm
dirigidas a un sujeto A: ncion:ar el código penal. Por lo tanto, hay una genuina obligación del
(i) A debe cerrar la puerta. las leyes y demás normas jurídicas, y como la
(ii) A debe obedecer la norma (i). de las normas es condición necesaria para ello, también
¿Cómo hace A para cumplir la norma (i)? Simplemente cerrando rrtiJIICilC!:On a identificar las normas y a usar las definiciones legales,
puerta. Y, ¿cómo hace para cumplir la norma (ii)? Evidentemente limitación que veremos en seguida. Pero esta obligación no surge
única manera de hacerlo es cumpliendo la norma (i), es decir, cemmoln definición, sino de otras normas sustantivas; se trat_a. de una
la puerta. Y sólo desobedeciendo la norma (i) ~dejando abierta ""''"'u u derivada de la obligación de fundamentar las dectswnes en
puerta~ puede A desobedecer la norma (ii). Resulta, pues, que norrr>a> jurídicas. . ..
norma (ii) no exige ninguna conducta que no esté ya exigida por pues, haber buenas razones para rechazar la tesis. normahvtsta.
norma (i) y, por lo tanto, carece de todo contenido independiente. Esto- podría alegar un partidario de esa tesis,.¿en qué constste, entonces,
nos permite afirmar que la norma (ii) no hace más que reiterar lo- lif,·renc'ia entre una definición legal, que figura en el texto de una ley
prescripto por la norma (i). Por cierto, en determinadas ci:Jceu~~::~:~!:~\ definición privada, contenida, por ejemplo, en una nota del
puede ser muy razonable reiterar la formulación genérica de que no forma parte del texto legal. o en .un tratado~ .
las leyes, también lo es la obligación de una norma; lo hacemos con interrogante prejuzga ya sobre la extstencta de una dtferencta;
frecuencia cuando damos órdenes a los chicos o a los perros. Pero estc> pues formular la siguiente pregunta previa: ¿hay realmente una
no implica que se trata de dos o más normas; lo que se reitera es la e~:~:;:~~';ntre una definición legal y una definición no oficial?
misma norma, aunque se usen distintas palabras para formularla. _,,_-1 que la respuesta a esta pregunta es negativa. En ambos
Si la norma (ii) es formulada en términos de obligatoriedad o validez definiciones sirven para identificar la norma: tanto la
y se extiende su alcance a todas las normas pertenecientes a un legal, como la no oficial constituyen indicios o ~lementos de
jurídico, obtenemos la conocida versión de la norma fundamental para el descubrimiento del sentido del texto, pero nmguna de las
Kelsen: todas las normas pertenecientes a un orden jurídico son válidas es una prueba concluyente. Aunque el legislador haya formulado
u obligatorias. Alf Ross se ha encargado de mostrar en definición explícita en el texto de la ley, es decu, haya dtcho que va
convincente que una norma de este tipo carece de contenido indepen.. un término en un sentido determinado, no hay garantías que lo
diente 10 • En consecuencia, el artículo l del Código Civil no es una hecho realmente, pues puede haber dado una definición y luego
norma (pues como tal sería superflua), sino la definición del ámbito usado el término en cuestión en otro sentido. Y como para la
personal de aplicación de las leyes. · · · de la norma lo que importa es el sentido que las palabras
Resulta, pues, que si es superflua una obligación genérica de obed·ece:r o! o efectivamente les da el legislador y no el que el legislador dice
las leyes, también lo es la obligación de usar las definiciones legales tienen o dice que les da, la regla técnica se r_efiere al sent~do con q~e
identificarlas. Sólo hay una regla técnica que dice: el que quiere realizar egi,;la<lordice haberlas usado. Desde luego, s1 no hay tal d1screpanc~a,
conductas impuestas por las leyes (y las demás normas) deben identificarla$_ deber (técnico) y a veces -como en el caso de los)~eces- un
(pues la identificación es condición necesaria para su cumplimiento) y jurídico de usar la definición; pero .el hecho dectstvo ~s que
para identificarlas debe usar las definiciones que usa el legislador. cabe la posibilidad de una discrepancia entre lo que elleg1slador
lO Ross, Alf, El conceplo de validez y otro~· ensayos, Ceda!, Buenos Aires 1969, pp. y lo que dice que hace, lo que tiene por efecto que nmguna
29 y 39-43. 'firtici'ón legal sea un elemento de prueba concluyente para la
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identificación de la norma. Por lo tanto, como elementos de artículo y mantenimiento de los otros dos. La
tanto la definición legal, como la no oficial o privada se encuentran B, en cambio, supone que el legislador se atuvo a la
el mismo plano. Aun los jueces sólo están obligados a usar del artículo 78', pero no advirtió la incompatibilidad entre las
definiciones legales, cuando éstas han sido efectivamente usadas por ,nc>rnJas referentes a daño; por lo tanto, propone suprimir uno de
propio legislador, pues sólo entonces su uso es condición necesaria artículos.
la identificación de la norma. "'">ó""" de las dos hipótesis puede considerarse probada sobre la
Ciertamente es muy difícil probar que el legislador efectivamente datos disponibles (es decir, el texto legal), aunque la hipótesis
usado una expresión en un sentido distinto del que él mismo , subya<;e a la descripción A parece tener mayor probabilidad
estipulado en una definición. Para ilustrar esta dificultad recurrimos de ser verdadera: es más probable que el legislador haya
un ejemplo imaginario. modificar la definición del artículo 78', que el no haber
Supongamos que en un Código Penal figuran los tres la flagrante contradicción entre dos artículos adyacentes.
siguientes: como están las cosas, esto no es más que una conjetura. Para
Art. 78': El concepto de "violencia" comprende el uso de n<;deJrar corroborada la hipótesis A, necesitaríamos disponer de más
hipnóticos. Supongamos que de los antecedentes legislativos surge claramente
Art. 184': Será reprimido con prisión de cuatro a seis años el ca1mt>io de ideas: primero el legislador creía en la conveniencia de
causare daños con violencia en las personas. los medios hipnóticos en el concepto de violencia, pero luego se
Art. 185': Será reprimido con prisión de seis meses a tres años el que nv,on<;J·ó de que el uso de tales medios es menos grave que la violencia
causare daño usando medios hipnóticos. tal caso, la hipótesis del cambio de definición acompañado por
Esta situación admite dos descripciones posibles: de modificar el artículo 78' recibirá un fuerte apoyo.
A. El legislador al penar el daño con violencia ha usado este' cualesquiera que fuesen las dificultades de probar el hecho de
término en un sentido más restringido que el que surge de la definición legislador ha usado los términos definidos en un sentido diferente,
del artículo 78'; lo prueba el hecho de que para el daño con medios es que tal hecho es perfectamente posible. Y esto es suficiente
hipnóticos el artículo 185' prevé una pena menor. Si daño con violencia afi1rn1ar que el deber de usar la definición legal está condicionado
y daño con medios hipnóticos merecen penas distintas, es claro que la hecho de que el legislador no se haya apartado de ella y que, en
violencia no comprende medios hipnóticos. Por lo tanto, para la ns,ect1er1cia, no hay una diferencia radical entre definiciones legales y
interpretación del Código hay que dejar de lado la definición del artículo oficiales.
78', porque el legislador mismo no la ha usado. ,Ftes:urnit:nclo, cabe decir que las definiciones legales no son ni normas
B. El legislador ha dictado dos normas incompatibles, pues : ~:~;:~~~~~'"; ni reglas técnicas, aunque pueden dar lugar a la
conforme al artículo 185' el que comete daño por medios hipnóticos 1r: de estas últimas. Su única función es la de contribuir a la
debe ser penado con prisión de seis meses a tres años, mientras que el enltifi,cac:ión de las normas.
mismo delito merece una pena de cuatro a seis años conforme al artículo Es posible que aquellos que sostienen que las definiciones legales son
184', ya que el uso de medios hipnóticos implica violencia, de acuerdo al sólo quieren decir con esta tesis que las definiciones legales
artículo 78'. En consecuencia, para resolver esta contradicción no hay normativos en el sentido de que toda modificación de una
más remedio que tener por no escrito alguno de los dos artículos legal tendrá por reultado una modificación del status
incompatibles: 184' ó 185'. tmnat1vo de alguna acción o estado de cosas. Así por ejemplo, si se
¿Cuál de las dos descripciones es la correcta? Si bien son distintas, no el artículo 126 del Código Civil, definiéndose "menor" como el
hay manera de decidir cuál de las dos es verdadera sobre la base del no ha cumplido 18 años, las personas de 20 años que antes no
texto del código, suponiendo que éste sea el único dato disponible. Lo administrar sus bienes, ahora lo podrán hacer.
que surge del texto es que los tres artículos son incompatibles entre sí Esto es indudablemente cierto y si no es más que esto lo que quieren
(aunque tomados de a dos serían compatibles). Basta eliminar a uno · los partidarios de la tesis normativista, entonces no hay desacuerdo
cualquiera de ellos para que la incompatibilidad desaparezca. La entre nosotros, o a lo sumo un desacuerdo verbal. En efecto, si
descripción A parte de la hipótesis de que el legislador ha olvidado o · · sirven -como se sostiene en este trabajo- para
abandonado la definición del artículo 78' y propone, en consecuencia, la lenttif"ic¡tr las normas, es natural que todo cambio de definición nos
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CARLOS E. ALCHO\JRRON Y EUGENIO R\JLYGIN OEFINICIONES Y NOHMAS
llevará a identificar otras normas. Así, si con la definición DI normas reflejan la diferente naturaleza de unas y otras. Para
identificamos una norma NI, con la definición D2 identificaremos una ""'"''eri:wr esta diferencia tenemos que recurrir a la conocida distinción
norma N2, distinta de Nl. Y si usamos distintas normas no es de uso y la mención de las palabras. Tanto la norma, como la
extrañarse que la calificación normativa de ciertas conductas o estados ~firlición -sólo interesan aquí las definiciones estipulativas---..- son
de cosas también resultará distinta. Pero todo esto no prueba en modo de una decisión; en esto estriba la gran semejanza entre
alguno que las definiciones sean normas. Sólo muestra que hay dos vías distingue tanto a las definiciones como a las normas de las
para modificar un sistema normativo: cambiar sus normas o cambiar las ·op•OSlCHJn<" descriptivas. Son expresiones de un acto de voluntad que
definiciones de los términos que figuran en ellas. Los dos cambios [Link] ser calificadas como verdaderas o falsas. Pero mientras en
pueden ser equivalentes, es decir, pueden producir el mismo resultado; norma se usan ciertas palabras para referirse a determinadas
Y esto no ha de extrañar a nadie, porque en el fondo se trata de lo n~;~~.~~:;a~c:on el fin de regularlas o prescribirlas, esto es, declararlas
mismo: cambio de normas. Sólo que el legislador lo puede lograr de dos 1li prohibidas o permitidas, en la definición se usan ciertas
maneras: ya sea cambiando directamente el texto de la norma, ya sea· para indicar el sentido de otras palabras que se mencionan,
alterando el sentido del texto sin modificar este último; esto se logra se usan. En un sentido importante las definiciones son, pues,
modificando la definición. 'in:tct•on·es de palabras, no de las cosas referidas por esas palabras.
Supongamos, por ejemplo, un sistema normativo integrado, inter la difundida convención de colocar entre comillas las palahtas
alia por la norma NI (los menores de edad no pueden administrar sus se mencionan pero no se usan, cabe decir que la forma canónica de
bienes) y la definición D l (son menores las personas que no han definición es:
cumplido 21 años). Si el legislador quiere introducir un cambio " .... "significa ...
autorizando a las personas de 20 años a administrar sus bienes, lo puede
hacer de dos maneras: (i) Dictando una norma que diga «Los menores en el lugar de " .... "figura la expresión mencionada (de ahí el uso
que han cumplido 20 años pueden administrar sus bienes>>, con lo que las comillas) que se pretende definir (definiendum) y en el lugar de ...
quedaría derogada en parte la norma N 1, o (ii) sustituyendo D 1, por 02 las palabras que se usan para indicar el sentido del
que diga «Son menores los que no han cumplido 20 años)). En ambos. ;finiendum (definiens).
casos el resultado va a ser el mismo: la modificación de la norma NI; el luego, esta forma canónica no siempre es usada de hecho,
hecho de que el segundo procedimiento no altera el texto de NI es lo importante es que toda definición, cualquiera que sea su forma
irrelevante: ya dijimos que la norma no es un conjunto de símbolos es traducible en un enunciado de forma canónica, o dicho de
lingüísticos desprovistos de sentido, sino el sentido que esos símbolos modo, para toda definición existe un enunciado equivalente que
expresan. la forma canónica.
aquí la primera dificultad para reconocer las definiciones: las
'finicione> legales sólo muy excepcionalmente exhiben directamente la
4. IDENTIFICACION DE LAS DEFINICIONES canónica (como el art. 77 del Cód. Penal); por lo general, el
úslladlor usa una gran variedad de formas lingüísticas para su
A pesar de que las definiciones y las normas desempeñan, De ahí que la cantidad de definiciones que figuran en los
vimos, papeles muy diferentes dentro del discurso jurídico, la falta legales sea mucho mayor de lo que muchos juristas estarán
distinción entre unas y otras por parte de los juristas no es mrptnao" sptrestos a admitir. Así por ejemplo, se piensa a menudo que sólo los
la mera inadvertencia de estos últimos, sino que obedece a 77 y 78 del Código Penal contienen definiciones, probablemente
profundas. Hay dificultades muy serias para identificar las delmrcr,om's los únicos que tienen una forma muy cercana a las que llamamos
y separarlas de las normas: por una parte, hay semejanzas Sin embargo, es muy razonable reconstruir muchos de los
sugestivas entre ellas, y por la otra, no es nada fácil trazar un cr'iter·io' de la parte general como definiciones, en la medida en que
diferencial que permita decidir frente a un artículo de una ley si para entender el lenguaje usado por el legislador. Y desde luego
de una definición o de una norma. Lo cual no quiere decir, sin enrb1rrgd; difundida creencia de que el legislador no debe incluir definiciones
que no haya tal diferencia. el .texto legal, dejando la tarea de definir a la doctrina, es un
Precisamente las diferentes funciones que cumplen las definiciones avisirno error. Cuanto más definiciones contenga un texto legal, tanto
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CARLOS E. ALCHOURRON Y EUGENIO [Link]:\ DEFINICIONES Y NORMAS
más precisas serán sus normas -siempre, claro está, que el todos estos casos la definición consiste en indicar las características
legislador use sus propias definiciones- y tanto mayor será la se¡(ur·id' o definitorias que debe reunir un objeto para que el término
jurídica que ofrecerán sus normas. Aunque quizás esto resulte,·.nn.,-... le sea aplicable. De esta manera se suministra una regla para el
niente desde el punto de vista político, ya que al darle mayor prec 1s1ó término en cuestión: el término no será aplicable a un objeto al
a las normas, éstas se tornan menos flexibles y, en le falte alguna de las características estipuladas como definitorias y
disminuye la posibilidad de adaptar los textos legales a criterios será aplicable al que reúne a todas ellas.
justicia con que operan los jueces o los intérpretes en general. otras ocasiones, el legislador recurre a una técnica de definición
Para ilustrar el aserto de que toda definición puede ser traducida en vez de especificar un conjunto de características tales que
un enunciado de forma canónica examinaremos algunos ejemplos de ellas es necesaria, pero sólo el conjunto de ellas es suficiente
definiciones legales. Las definiciones que más se acercan a la aplicar el término, se indica una serie de características tales que
canónica son las del artículo 77 del Código PenaL Aquí una de ellas es suficiente, pero no necesaria para definir el
expresamente las comillas para indicar que se trata de eo•>in,,,,_ [Link]. El dejlniens presenta entonces una disyunción de caracte-
significado de una expresión lingüística, aunque el legislador definitorias. Un ejemplo típico lo constituye el artículo 2524,
indistintamente de expresiones, términos, palabras o conceptos. A Civil, que define los modos de adquisición del dominio. Para
tipo de definición podemos llamarlo definición explícita; las detm1ciones dominio sobre una cosa es suficiente cu~lquiera de los modos
explícitas, a su vez, pueden ser completas (cuando establecen Tmne¡ra<ilos en el artículo 2524, que por otra parle son excluyentes (art.
equivalencia entre el definiendum y el definiens, como en el caso Otros ejemplos están dados por las definiciones de título ejecutivo
artículo 77) o parciales, donde no se pretende dar todo el significado 523, Cód. Proc.), excepciones previas (art. 347, Cód. Proc.), etc.
definiendum, sino tan sólo una parte de él; por lo tanto, no se trata de La segunda dificultad es más profunda y, por lo tanto, más difícil de
una equivalencia, sino de una implicación. Un ejemplo lo brinda Se trata, en realidad, de un problema mucho más general, a
artículo 78, Código Penal, que establece que el uso de medios hi¡m<ítil:os la distinción entre enunciados sintéticos y analíticos, que es
o narcóticos implica violencia, pero no viceversa. rndarrierttal para toda ciencia.
Otras veces, como el caso de los artículos 24, 126 ó 3607 del LC>OI:go. segunda dificultad está relacionada con otra diferencia funda-
Civil, los términos definidos no figuran entre comillas, lo que entre normas y definiciones. Si las normas han de cumplir una
impresión de que se habla no acerca de estos términos, sino acerca de preS<:ri_ptiva, la de guiar conductas, es esencial que sea posible
objetos referidos por ellos. Sin embargo, es fácil ver que estos artículos · unipiui.a> y que sea también posible no cumplirlas. Normas contradic-
pueden ser transcriptos como de definiciones en forma canónica, es como "¡Cierra la ventana y déjela abierta!" que no pueden
decir como enunciados acerca del significado de los términos definidos:· úmplirse nunca, o normas tautológicas como "¡Cierre la ventana o
«El término "día" significa el intervalo entero que corre de media noche abierta!" que se cumplen siempre, no tienen más que apariencia
a media noche>>, «El término "menor" significa persona que no pues no cumplen función normativa alguna, ya que no
cumplido 21 años>>, «El término "testamento" significa el acto escrito~ servir como guía de conducta. En este sentido las normas son
celebrado con las solemnidades de la ley, por el cual una persona int·éti<oas y las situaciones que ellas exigen han de ser siempre
dispone del todo o parte de sus bienes para después de su muerte>>. [Link],es, ya que no pueden ser ni necesarias ni imposibles.
Ya hemos visto que en algunas ocasiones el legislador recurre a ca,uuw, las definiciones crean siempre una imposibilidad; si la
formas que normalmente usa para expresar normas, como el indicativo :manua se define como un documento escrito, es imposible que uria
futuro. Por ejemplo: «La cédula de notificación contendrá ... >> (art. 136, :~~~~~ sea oral; si "menor" es definido como la persona que no ha
Cód. Proc.), «La sentencia definitiva de primera instancia deberá Lr 21 años, es imposible que alguien que ha cumplido 21 años sea
contener: ... » (art. 164, Cód. Proc.), «La demanda será deducida por Esta característica de las definiciones puede ser también
escrito y contendrá: ... » (art. 330, Cód. Proc.). También estos enunciados peL!cript.a en términos positivos., diciendo que toda demanda es nece-
pueden traducirse en enunciados equivalentes de forma canónica: «Por _saJriam<:nte escrita y que es necesario que un menor no haya cumplido
"sentencia definitiva de primera instancia" se entenderá una resolución De esta manera una definición da lugar a enunciados
judicial qu~ contiene los siguientes elementos ... >>, «El término "demanda" ~[Link]'os, cuya necesidad está basada en el significado del término
significa un documento escrito que contiene los siguientes requisitos .. .>>, uennlO,J, es decir se trata de enunciados analfticos. Es por eso que las
etc.
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CARLOS E. ALCHOURRON Y EUGENIO BULYGIN DEFINICIONES Y NORMAS
definiciones que asignan un significad o a un término por ejemplo una ley natural, puede presentarse como un
estipulativas), si bien ellas mismas no pueden ser calificadas o analítico, si se definen adecuadamente los términos que
analíticas, dan lugar a enunciado analíticos, es decir, enunciados en él. Aun una ley como "Los metales se dilatan con el calor"
justifican con el mero significado de los términos que aparecen en ser considerada como paradigma de una ley empírica, puede
por ejemplo, si se define "soltero" como persona no casada, el enun,CU!d<Io< como analítica, si "metal" se define como substancia que -entre
"Ningún soltero es casado" será analítico, ya que su verdad aepelld<J...: cosas- se dilata con el calor. Pero pese a esas dificultades es
únicamente del sentido del término "soltero". Los enunciados analíltic<JS señalar que todos los enunciados de una ciencia no pueden
son inmunes frente a toda experiencia, en el sentido de que ananucu>, so pena de perder ésta todo contenido empírico, es decir,
experiencia puede refutarlo, pero esto ocurre precisamente p contacto con la realidad. Y aunque el trazado de la línea divisoria
dicen nada acerca de la realidad: no hacen más que hacer cAvucau enunciados analíticos y sintéticos en una ciencia es, hasta cierto
significado de ciertos téfminos. En cambio, los enunciados sirttéltic<Js.J arbitrario, esto no es un argumento en contra de la importancia
tienen contenido empírico; se refieren a la realidad y, por lo tanto, a":urlclon misma.
condicionados por ella. Para justificarlos no basta conocer el sentido mismo problema se presenta en el campo del derecho. Las
las expresiones que figuran en ellos; hace falta recurrir a la experi'tenciaL.:, aunque no son descriptivas de una realidad empírica, tienen
para cotejarlos con la realidad a la que hacen referencia. Esto no quie1ú sintéticas, pues tienen que hacer referencia a conductas, es decir,
decir, sin embargo, que los enunciados analíticos sean triviales; hechos. Un enunciado analítico, aunque tenga la apariencia de
desempeñan un papel muy importante, pues al hacer explícito el por contener términos normativos, en realidad no prescribe
significado de los términos ponen de manifiesto el aparato conceptuat por ende, no es una norma, como el enunciado "llueve o no
mediante el· cual pensamos la realidad. Basta recordar que todas no es un informe meteorológico, pues nada dice acerca del
leyes lógicas son analíticas, pero difícilmente alguien podría calificarlas••• Pero tanto en el discurso del legislador, como en el de la ciencia
de triviales. hay también definiciones y enunciados analíticos basados en el
Ahora bien, en toda ciencia empínca tiene de los términos jurídicos. Y la misma dificultad de trazar un
enunciados sintéticos, como analíticos. Tiene que entre unas y otras se reproduce en términos muy parecidos en el
analíticos, ya que toda ciencia hace uso de un lenguaje SJ·LgnLmcauvo del derecho.
siempre habrá enunciados que explicitan el significado de los term1mc•s a ilustrar esta dificultad con algunos ejemplos. Habitualmente
utilizados; en otras palabras, toda ciencia supone el uso de un ap:uato. 'on,cept<Jsjurídicos son fácticos, es decir, se definen por referencia a
conceptual que da lugar a enunciados analíticos. Pero si Vgr. "homicidio" significa acción de matar a otro. En
enunciados de la ciencia fueran analíticos, tal ciencia dejaría sec;ue,nc,ia, el enunciado "el que ·comete homicidio debe ser penado"
empírica, pues carecería de todo contenido real; en consecuencia, norma; en cambio, "el que mata a otro comete homicidio" es un
que haber enunciados sintéticos (leyes empíricas y enunciados obse¡·vaci analítico. Si "homicidio" se definiera en términos normativos,
cionales). La importancia de las definiciones y de los como una acción que debe ser penada con tal pena, el primer
analíticos es muy grande en toda ciencia empírica; basta señalar que sería analítico, pero "el que mata a otro comete homicidio"
grandes revoluciones científicas no se deben tanto al descubrimiento norma. Qué enunciado expresa una norma y qué enunciado es
nuevas leyes, como al cambio del aparato conceptual, es decir, depende, pues, del sentido que se le asigne al término
de definiciones y de los enunciados analíticos. Piénsese en la teoría de
relatividad o en la física cuántica 11 • término "homicidio" no figura en el Código Penal, pero el mismo
Sin embargo, resulta extraordinariamente difícil de trazar una se plantea respecto de los términos usados por el legislador.
de demarcación entre los enunciados sintéticos o empíricos y el caso del contrato de locación: el Código Civil lo define en los
enunciados analíticos, sobre todo porque todo enunciado ap·ar•enterne11t¿, términos: "Habrá locación, cuando dos partes se obliguen
lfOCam<:nte, la una a conceder el uso o goce de una cosa ... , y la otra
11 Cfr. Kuhn, Thomas S., La estructura de las revoluciones cieniÍ]icas, FCE, por este uso o goce ... un precio determinado en dinero" (art.
1971, y Hübner, Kurt, Kritik der wissenchaftlichen Vernunji, Frciburg-München, ¿Cómo ha de entenderse la expresión "cuando las partes se
esp. p. 67. recíprocamente''? ¿Se refiere al hecho de obligarse, es decir, al
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CARLOS E. ALCHOURRON Y EUGENIO B\JLYGIN DEFINICIONES Y NORMAS
hecho de hacer la promesa de entregar la cosa y de pagar el casos frente a un artículo determinado si éste expresa un
la obligación de hacerlo? En este último caso se trataría de un analítico (una definición) o una norma. Sólo la reconstrucción
normativo; entonces los artículos 1514 y 1556 que dicen que el un texto completo permitirá identificar ciertos artículos como
está obligado a entregar la cosa al locatario y que el o enunciados analíticos y otros como formulaciones de
obligado a pagar el precio al locador no serían normas, sino Pero al mismo tiempo surge que siempre ha de haber tanto
analíticos, ya que ambas obligaciones estarían ya como definiciones y enunciados anaHticos, aunque las definiciones
concepto de locación. Pero en tal caso no tendría sentido no estar formuladas explícitamente; de ahí la importancia de
alguien está obligado a pagar el precio porque ha celebrado un clara distinción entre unas y otras.
de locación, ya que esto sería como decir que está obligado
la obligación. Sin embargo, es frecuente aducir como
obligación de pagar el hecho de la celebración del co 1n trM
indicaría que el concepto de locación no es normativo, sino
y el término "locación" se define como acuerdo de a aquellos autores que, para preservar la idea de que todas las
consistente en la recíproca promesa de entregar la cosa y de jurídicas son del mismo tipo (normas de obligación), asimilan la
precio. En tal caso, los artículos 1514 y 1556 expresan a la sanción, Hart argumenta que se trata de dos nociones
prescri?en la obligación de entregar la cosa y de pagar el distintas 12 • La finalidad que persigue Hartes mostrar que
respectivamente. ;derecho hay dos tipos diferentes de reglas, que él llama reglas de
Hay casos en que un término es usado ambiguamente, a (primarias) y reglas que confieren potestades -power
expresando un concepto fáctico, y otras, un concepto no,rn¡ativcL rules- (secundarias). Estas últimas no son reducibles
término "posesión" es un caso típico. La interminable discusión sostiene Austin-- a las primeras que imponen deberes y
de la. cuestión de si la posesión es un hecho o un derecho refleja la bic:iones. El argumento principal de Hart consiste en mostrar que
ambigüedad de este término que es usado tanto para referirse al algo externo a la regla de obligación y que puede
de tener una cosa cum animo rem sibi habendi, como al conjlJTIIIo que la regla deje de ser tal (aunque tal vez ya no sea una
derechos (accciones posesorias) y obligaciones emergentes de ese si la presencia de la sanción se erige en característica
Si el concepto de posesión es descriptivo, entonces el artículo 2351 de juridicidad, como lo propician Austin y Kelsen). En
que le siguen son definiciones de "posesión"; el artículo 2373 la nulidad es parte de la regla que confiere potestades y, por lo
posesión se adquiere por la aprehensión de la cosa con puede separarse de la regla: sin nulidad no habría tal regla.
tenerla como suya") es un enunciado analítico. En cambio, los ejemplo, la regla que confiere la potestad de testar de acuerdo
2422 y siguientes que se refieren a las obligaciones y formalidades, dejaría de existir si el no testar en la forma
poseedor son normas, así como los artículos 2468 y siguientes en ella no acarreara la nulidad del testamento. De la misma
a las acciones posesorias. Por el contrario, si el con~epto es norrr1•ti la regla que confiere al parlamento la potestad de dictar leyes
sucederá exactamente lo opuesto. a un cierto procedimiento, dejaría de existir si el incumplimiento
Algo similar ocurre con la propiedad o dominio. También w<.m•w""'""' prescriptas no tuviera por efecto la nulidad del acto
caben dos posibilidades: definir el dominio por referencia a
hechos como la apropiación, la tradición, etc. (en cuyo caso el art. aquí un punto muy importante. La sanción y la nulidad
sería definitorio de "dominio"), o por referencia al conjunto de 'fe<otÍ\¡arneJ1te -como lo demuestra el argumento de Hart- dos
y obligaciones (jus utendi,fruendi et abutendi), en cuyo caso el distintas e irreductibles. Los distintos modos de operar de la
estaría definido por todas las disposiciones que fijan ot1li~¡aciOJ y de la nulidad ponen de manifiesto una diferencia radical entre
responsabilidades y derechos del propietario (arts. 2611 y ss. tipos de reglas. Las reglas que confieren potestades son,
cte.). yarner1te, distintas de las reglas de obligación, pero cabe formularse
Estos ejemplos muestran que la línea divisoria entre" enunóa
analíticos y definiciones por un lado y las normas por el ot'ro Hart, H. L. A., El concepto de derecho, trad. de G. R. Carrió, Abclcdo-Perrot,
cierto punto, arbitraria, pues no existe un criterio que permita Aires . 1963, pp. 42-45.
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CARLOS E. ALCHOURRON Y EUGENIO lJULYGIN DEFINICIONES Y NORMAS
la pregunta: ¿qué son esas reglas que Hart llama secundarias a <11lerenci a la categoría de las reglas conceptuales o determinativas 15 , es
de las reglas primarias de obligación? La terminología de Hart definiciones. Hart mismo no saca esta conclusión, aunque en la
s~~erir que la,s dos pert~necen a un género común (reglas), de la página 301 (nota a la p. 35) traza la semejanza con las reglas
difieren en algun aspecto Importante. Como las reglas primarias de juego que "definen la jurisdicción de las autoridades del juego" o
son normas de conducta, se podría pensar que también lo son las lo que hay que hacer para anotarse un tanto" (el subrayado es
s~cunda:ias y ~n particular las que confieren potestades, y que oponiendo ese tipo de reglas a las que establecen prohibiciones
diferencia estana dada por el hecho de que las reglas secundarias 1¡¡gacion•eS (juego brusco, falta de respeto al árbitro, etc.). Ahora
[Link] permisivas, ~s decir, normas que conceden autorización reglas de un juego (como las que fijan cómo pueden moverse las
permiso para hacer ciertas cosas. Tendríamos así que el derecho piezas de ajedrez) constituyen un ejemplo clásico de reglas
compuesto por normas de dos tipos: normas permisivas que [Link] ut<onas, es decir, reglas conceptuales 16 • (Esto es precisamente lo que
[Link] y ~ormas im~~rativas que establecen obligaciones y Alf Ross, quien asimila las reglas de un juego a directivas o
ClOnes. Esta mterpretacwn encuentra apoyo en la asimilación y, en consecuencia, cree que las normas de competencia son
reglas que confieren potestades y normas de competencia 13 tal a normas de conducta. Fue precisamente este punto de la
éstas aparecen en las teorías de Kelsen y Alf Ross, pues es fn:cu:enl de Ross el que sirvió de punto de partida para nuestra discusión
concebir las normas de competencia como normas permisivas 14 acerca del papel de las definiciones).
consideren estas últimas reducibles (Ross) o no (von Wright) a ' consiguiente, así como las sanciones (castigos, penas) constituyen
Imperativas. típica de reaccionar frente al incumplimiento de obligaciones (o
Sin embargo, esta interpretación de Hart no resiste al menor ISgJresi.ón de prohibiciones, que es lo mismo), la nulidad (en sus
Es cierto que respecto de las normas permisivas no tiene sentido matices que van desde el acto inexistente y nulidad absoluta hasta
de sanciones; si bien se puede hacer uso de la autorización otorgada relativa y anulabilidad) constituye una reacción típica frente a
la potestad conferida, no cabe hablar de la violación de la norma (actos, documentos, normas) que no reúnen los requisitos exigidos
el que no hace uso del permiso o de la potestad no viola ninguna ' definición, con la diferencia de que -como muestra Hart- la
Y si no hay violación, tampoco tiene sentido establecer sa:ncJtOrtes es inseparable de la definición, mientras que una norma de
castigar. ~ero el argumento de Hart muestra claramente que las puede existir aunque no esté acompañada por una sanción.
que confieren potestades no pueden ser interpretadas como pnesencta de estas dos instituciones "--sanción y nulidad- es un
permisivas solamente, porque tampoco tiene sentido hablar de de la existencia en el derecho de dos tipos de reglas
en caso de una norma permisiva. El que no hace uso de la distintas: normas de conducta, por un lado, y reglas
no realiza con eso un acto nulo. En cambio, frente a una definición o definiciones, por el otro. Curiosamente, los juristas no
hablar de nulidad. En efecto, si hay una definición que establece haber advertido este hecho: lo muestra la popularidad de la tesis
requisitos debe reunir un acto, un documento o una norma, la llamado normativista.
de alguno de los requisitos esenciales determinará la nulidad de ese puede objetar que hemos estado peleando con molinos de
ese ?ocumen~o o de esa norma. Así una demanda que no tenga que nadie ha sostenido en forma articulada la tesis
escnta (por eJemplo, una queja verbal al juez) es nula, es decir, no es inativista . Esto es posible, pero lo cierto es que esta tesis goza de una
demanda; no es cédula de notificación una llamada telefónica· aceptación en el mundo jurídico, como lo demuestra el uso de una
una legislatura sanciona una ley que no reúne los requisitos exi~idos tnCJ!o¡¡ia indiscriminada que emplean los juristas que califican de
la constitución, tal "ley" es nula (no es ley), etc. a cualquier artículo de una ley, junto con la idea de que el
El argumento de Hart de que la nulidad es parte de la es un conjunto de normas. Más que refutar la tesis normativista,
secundaria muestra claramente que en las reglas secundarias o al inte¡·esaba mostrar que las definiciones son distintas de las normas
en las que confieren potestades hay un ingrediente que no se deja el derecho es un conjunto de cosas bastante más heterogéneas de
a reglas de conducta (que ordenan, prohiben, o permiten), sino suele creerse.
13 Hart.' op. cit., p. 302, nota a la p. 37. von Wright, op. cit., p. 26 y Nino, op. cit., p. 67.
14 Cfr. von Wright, op. cit., en la nota (6), pp. 198 y ss. von Wright, o p. cit., p. 26.
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26. DOGMATICA JURIDICA Y
SISTEMA TIZACION DEL DERECHO*
Eugenio Bulygin
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