2. HETEROGENEIDAD EN LA DISCAPACIDAD.
1. DISCAPACIDADES:
Si profundizamos un poco más en el gran campo de la discapacidad, nos damos cuenta de que no
podemos generalizar, ya que se trata de un gran campo de actuación heterogéneo...
DISCAPACIDAD FÍSICA:
Según la OMS la discapacidad física es un término complejo que refleja una interacción entre las
características del organismo humano y las de la sociedad. Su concepción es bastante amplia y
generalmente afecta a la función corporal, las limitaciones de la actividad y las restricciones de la
participación. Se diferencia entre discapacidad física y orgánica:
1. Discapacidad física: disminución o ausencia de funciones motoras, que afectan al
desarrollo de determinadas actividades en una sociedad con limitaciones y barreras.
Influye en la realización de movimientos o en la manipulación de objetos, pudiendo
perjudicar también al lenguaje.
2. Discapacidad orgánica: pérdida de la funcionalidad de algunos sistemas corporales
relacionados con órganos internos o procesos fisiológicos. Serían enfermedades renales,
hepáticas, cardiopatías, enfermedad de Crohn o fibromialgia entre otros. Suponen
importantes obstáculos en la vida diaria y en la calidad de la misma, debido, entre otros
factores a la invisibilidad, escasa comprensión social, familiar y laboral y falta de
reconocimiento oficial por las Administraciones.
Los motivos por los que se puede producir una discapacidad física u orgánica son muy variados.
Abarcan factores congénitos, genéticos, cromosómicos, causados por accidentes, enfermedades
degenerativas, neuromusculares, metabólicas, etc.
1. Origen cerebral: destaca la Parálisis Cerebral, puede producirse antes, durante o después
del desarrollo fetal, situaciones traumáticas o accidentes. Algunas de sus causas son la lesión,
infección o sangrado del cerebro, infecciones de la madre en el embarazo o traumatismo craneal.
Existen varios tipos, más o menos comunes y que pueden provocar rigidez, incapacidad de relajar
los músculos, movimientos involuntarios, etc.
2. Origen espinal: Se encuentra la Lesión Medular, la médula espinal es la conexión que se da
entre el cerebro y el cuerpo, para poder desempeñar actividades de la vida cotidiana, ésta puede
dañarse a causa de una enfermedad o accidente, perdiendo así funcionalidad y reduciendo o
impidiendo mandar las señales al cerebro. Los síntomas dependen de la ubicación (cuanto más
alta sea la lesión, menor funcionamiento) y de la gravedad (la lesión puede ser completa o
parcial). Por ejemplo: la Paraplejia o la Tetraplejia.
3. Origen muscular: Sería el caso de las Miopatías, tratándose de enfermedades del tejido
muscular que ocasionan problemas en la contracción de los músculos del esqueleto. Van desde la
rigidez hasta la debilidad y pueden tener complicaciones severas, aunque con terapia física y
medicamentos pueden mejorar considerablemente.
4. Origen óseo-articular: Puede apreciarse mediante la Osteogénesis imperfecta, más
conocida como la “la enfermedad de los huesos de cristal” debido a la facilidad en la que los
huesos pueden romperse. Se produce por un defecto en el gen que fabrica el colágeno y las
personas que lo padecen nacen con esta afección, pudiendo manifestar dolor de huesos, estatura
baja, fragilidad en los dientes, tonalidad agrisada en el blanco de los ojos, etc.
DISCAPACIDAD PSÍQUICA/COGNITIVA
En primer lugar, debe clarificarse que las discapacidades en el ámbito psíquico se dividen en:
discapacidad intelectual y discapacidad por problemas de salud mental. Ambas interfieren en la
socialización y la sociabilidad de la persona y en su adaptación a diversas situaciones y entornos,
pero se caracterizan por tener sus propios rasgos diferenciados.
• La discapacidad intelectual:
Se entiende como la alteración en el desarrollo cognitivo que provoca desajustes en el aprendizaje
y desarrollo de la persona, en sus relaciones, en la comunicación y manejo de información y en
diversas funciones de la vida diaria, que harán que la persona tenga mayor o menor autonomía.
Puede darse en diferentes tipos y grados según afecte a las funciones y capacidades de la
persona y según como influya en su desarrollo intelectual para adaptarse a diferentes situaciones,
adquirir nuevos conocimientos, recordar datos y tareas, entender textos o conversaciones, etc. El
diferente grado de discapacidad intelectual se mide en base al Cl. Teniendo en cuenta que la
puntuación media de la población se encuentra entre 90 y 110 puntos, se consideraría
discapacidad intelectual, un CI inferior a 70 puntos.
Según la última actualización del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de
la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-5) basándose en la última versión de la Clasificación
Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud (CIE-11)
elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS, junio de 2018) la discapacidad
intelectual (trastornos del desarrollo intelectual según dichas entidades) se clasificaría de la
siguiente manera:
1. Leve: el CI y comportamiento se encuentra de dos o más desviaciones por debajo de la media
Autocuidado básico, doméstico y práctico, por lo que, aunque podrían necesitar algún apoyo,
viven de manera independiente y consiguen empleo.
2. Moderado: el CI y comportamiento se encuentra de tres a cuatro desviaciones por debajo de la
media. En algunos casos pueden dominar el autocuidado básico, doméstico y práctico, aunque
necesiten un apoyo para lograr una vida independiente y un empleo.
3. Grave: el CI y comportamiento se encuentra de cuatro a más desviaciones por debajo de la
media. Exhiben deficiencias motoras y requieren apoyo diario, aunque pueden adquirir habilidades
de autocuidado con un entrenamiento intensivo.
4. Profundo: el CI es igual al anterior, así que la diferencia se da en el tipo de comportamiento ya
que las pruebas no pueden distinguir de manera válida y fiable por debajo de estos parámetros.
Presentan deficiencias motoras y sensoriales, requieren de apoyo diario y la comunicación es muy
limitada.
5. Provisional: menores de cuatro años o personas a las que no se les pueda evaluar debido a
deficiencias psíquicas, físicas o sensoriales.
Algún ejemplo podría ser el Síndrome de Down como discapacidad intelectual común o el
Síndrome de Prader Willi, como discapacidad intelectual menos frecuente.
• La discapacidad por problema de salud mental:
Alteraciones de la salud mental donde la persona presenta dificultad para controlar su
comportamiento ante ciertas situaciones o momentos de su vida. La conducta puede verse
alterada, así como la percepción del entorno y de las personas que le rodean, causando malestar
y una mayor dificultad para la adaptación a la sociedad.
Puede presentarse como una alteración de las emociones, de la comprensión y/o del
comportamiento. Con un seguimiento efectivo y un tratamiento adecuado (generalmente en
conversión de psicoterapia y psicofármacos) estas personas pueden desarrollar la vida cotidiana
adecuadamente, de manera normalizada.
Un aspecto muy importante que hay que tener en cuenta y que muchas veces genera confusión,
es que un problema de salud mental no tiene por qué mermar el CI de la persona. De esta manera
son personas con discapacidad psíquica y pueden tener su tarjeta acreditativa del grado de
discapacidad, pero no tienen por qué tener discapacidad intelectual.
El diagnóstico de los trastornos se realiza por parte del psiquiatra o psicólogo/a clínico/a, quienes,
para ello, se basan en el Manual Diagnóstico DSM. Se clasifican en varios trastornos, algunos
ejemplos más comunes establecidos por los manuales citados anteriormente, serían:
Trastornos Psicóticos: Esquizofrenia Paranoide.
Trastornos del Estado del Ánimo: Trastorno Bipolar (sin episodios psicóticos) o Trastorno
Depresivo.
Trastornos de Ansiedad: Fobia o Trastorno Obsesivo Compulsivo.
Trastornos relacionados con sustancias: producido por el abuso de cafeína, medicamentos o
cualquier estupefaciente. Pueden provocar cualquier otra enfermedad mental.
Trastornos de Personalidad: Trastorno Límite de Personalidad o Trastorno Antisocial de
Personalidad.
Trastorno del control de los impulsos: Ludopatía, Cleptomanía o Piromanía.
Algunos como la Ansiedad serían leves, otros, como cualquier tipo de Esquizofrenia, serían
graves. No existe un acuerdo generalizado sobre el surgimiento de los mismos, pero se atribuyen
causas biológicas, psicológicas y/o sociales (predisposición genética, inadecuada socialización,
pobreza, experiencias traumáticas, maltrato, acoso, etc.)
Existen algunos casos dentro de la discapacidad psíquica que se encuentran en una fina línea
entre la discapacidad intelectual y la discapacidad por problema de salud mental, ya que son
problemas de salud mental, aunque no enfermedades mentales, y puede verse afectado o no el
CI. Surgen durante los primeros años de vida, hay distintas opiniones, pero al igual que en el caso
de la discapacidad intelectual, se conoce que pueden surgir debido a alguna irregularidad en el
desarrollo neuronal, algún factor genético y/o algún factor ambiental (como un problema en
durante el embarazo). Sería la Clasificación 06. Trastornos Mentales, del Comportamiento y
del Neurodesarrollo de los manuales citados.
Existen determinadas críticas en relación al diagnóstico precoz, ya que, pueden provocar una
etiqueta que perjudique al desarrollo del menor en mayor medida que el propio “trastorno en sí
mismo”. Además, dentro de la comunidad científica, parte de los profesionales, establecen que
hay un sobre-diagnóstico hacia los menores que no se corresponde con la realidad,
perjudicándoles, además, en el consumo de medicamentos, sería el caso, por ejemplo, del
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y mediante la ingesta del Metilfenidato;
compuestos anfetamínicos y neurolépticos: medicamentos para la psicosis maniacodepresiva y
esquizofrenia para frenar posibles trastornos de conducta.
• Trastornos Generalizados del Neurodesarrollo.
TEA: surgen en los primeros años de vida y se producen por una alteración en el desarrollo del
menor. Son trastornos con base neurológica y alteran la atención, memoria, lenguaje, relaciones
sociales, etc. Engloba el TEA y el Síndrome de Asperger.
TEA: presenta deficiencias en la comunicación, escasa interacción social, patrones repetitivos de
conductas, escaso contacto visual, evitación del contacto físico, aversión a los ruidos muy sonoros
y luces intensas, tendencia a la literalidad en el entendimiento de la comunicación (dificultad para
entender ironías) personalidad “cuadriculada”, inflexible, necesidad de rutinas marcadas, dificultad
en la relación social y suelen padecer diversidad funcional intelectual, es decir, un Cociente
Intelectual (CI) inferior a 70 puntos.
Síndrome de Asperger: es un tipo de TEA, pero, se diferencia de éste principalmente en que
pueden desarrollar un CI muy por encima de la media (superior a 110 puntos) (ejemplo: Albert
Einstein, Isaac Newton o Bill Gates) o pueden saber muchísimo sobre un determinado tema
concreto (ej: Greta Thunberg en relación al cambio climático). No todas las personas con Asperger
desarrollan este intelecto, pero muchas de ellas sí (a diferencia del TEA). En estos casos la
“discapacidad” no se relaciona con el CI, sino que se relaciona más con el ámbito social, dificultad
de interacciones sociales y desarrollo de hhss.
TDAH: alteración del neurodesarrollo que perjudica a la infancia de manera que sus
manifestaciones conductuales y cognitivas tienen un gran impacto en el desarrollo de la
personalidad, rendimiento escolar, relaciones interpersonales, dinámica familiar y adquisición de
hhss necesarias para las relaciones sociales. En cuanto a su epidemiología por género, en las
niñas está menos estudiado y muestran mayor ansiedad, los niños muestran más conductas
desafiantes. Los subtipos de TDAH son: hiperactivo-impulsivo, inatento o combinado (mezcla
de los dos anteriores).
DISCAPACIDAD SENSORIAL:
La discapacidad sensorial comenzamos a introducirla en el primer apartado del tema, ya que,
aunque no exclusivamente, es aquella donde se dan mayores dificultades en la comunicación. por
ello, vamos a incidir y hacer hincapié en su aprendizaje.
La discapacidad sensorial es aquella que afecta a uno o varios sentidos, generalmente, las más
reconocidas son la discapacidad visual y la discapacidad auditiva, por lo que serán el objeto de
estudio del presente tema. Es el tipo de discapacidad más frecuente, según el INE, situándose
sobre el 70%.
• Discapacidad auditiva:
Definición: Pérdida o anormalidad anatómica y/o fisiológica del sistema auditivo, que conlleva
dificultad para oír. Según la OMS en el mundo hay 5% de personas que tienen alguna
discapacidad auditiva.
Clasificaciones:
1. Según la intensidad de la pérdida:
• 20-40 dB, hipoacusia leve.
• 40-70 dB, hipoacusia moderada.
• 70-90 dB, hipoacusia severa.
• >90 dB, hipoacusia profunda.
2. Según el lugar de la lesión:
• De transmisión o conductiva (oído externo o medio)
• De percepción o neurosensorial (daño en la cóclea, parte del oído interno)
• Mixta.
3. Según el momento de aparición:
• Prelocutiva (antes de la adquisición del lenguaje).
• Postlocutiva (después de la adquisición del lenguaje).
Tras esta descripción de la fisiología de la discapacidad auditiva es necesario reflejar las
consecuencias psicológicas:
El momento de aparición es clave: si el individuo ya tiene adquirido el lenguaje va a contar con un
sistema de comunicación ya instaurado que habrá que mantener con trabajo logopédico. Pero si la
sordera aparece a edades tempranas, antes de la adquisición de la lengua oral, lo más urgente es
dotar de un sistema de comunicación al individuo (recordar la estrecha vinculación entre
pensamiento y lenguaje y las repercusiones cognitivas que puede generar la ausencia de un
sistema de comunicación).
La edad de aparición, en combinación con la idea anterior también es importante: cuanto más
cerca del nacimiento ocurra la adquisición de la sordera menos consecuencias negativas
acarreará a nivel psicológico, siempre y cuando se detecte pronto y se instaure un sistema de
comunicación que sustituya la lengua oral.
Sin embargo, si se produce la sordera a mayor edad, en la adolescencia o adultez, se suelen
producir consecuencias negativas en el estado de ánimo (ansiedad, aislamiento, frustración, etc.).
La senectud es una etapa en que la pérdida de audición es bastante frecuente. En algunos casos,
los sentimientos que genera son similares a lo que sucede en la adolescencia y adultez.
• Discapacidad visual:
Está provocada por diferentes patologías, alteraciones o problemas de la visión que puede
provocar la falta total o parcial de la vista. Según la ONCE un 80% de la información que
necesitamos para la vida cotidiana implica de manera directa este sentido, por lo que es uno de
los principales para el ser h9umano. La OMS considera que la discapacidad visual se da a partir
de la visión menor de 0,03 (pérdida del 30% de la visión) considerando siempre el mejor ojo y la
mejor corrección. En el mundo un 4% de personas con alguna discapacidad visual.
• 20/30 a 20/60: pérdida de visión leve o visión casi normal.
• 20/70 a 20/160: discapacidad visual moderada o baja visión moderada.
• 20/200 a 20/400: discapacidad visual grave o baja visión severa.
• 20/500 a 20/1000: discapacidad visual casi total o ceguera casi total.
• Falta de percepción de la luz: ceguera total.
La discapacidad sensorial afecta a las personas de manera muy diferente según el grado,
momento en el que aparece y alteración de las capacidades, tanto la discapacidad visual como la
auditiva son muy variadas y pueden producirse en cualquier momento del ciclo vital, debido a
múltiples factores como afecciones orgánicas, patologías hereditarias, traumatismo, accidente,
operaciones quirúrgicas previas, infección, enfermedad, edad, alteración congénita durante el
embarazo o parto, tumores, lesión neurológica, etc. El caso común a ambas discapacidades sería
la Sordo-Ceguera y, en cualquier caso, ante cualquier síntoma que afecte a estos órganos es
necesario acudir al especialista para poder corregir o controlar la alteración. Se puede tener los 2
sentidos en el mismo grado de pérdida o no.
• Sordoceguera:
Es una discapacidad que resulta de la combinación de dos deficiencias sensoriales (visual y
auditiva), que genera en las personas que la padecen problemas de comunicación únicos y
necesidades especiales derivadas de la dificultad para percibir de manera global, conocer, y por
tanto interesarse y desenvolverse en su entorno (Definición de ASOCIDE).
Pueden existir restos de uno u otro sentido, o ningún resto. Esto último genera importantes
consecuencias a nivel comunicativo, psicológico, educativo, social y laboral. A nivel psicológico, la
persona sordociega suele tener intensos sentimientos de frustración y aislamiento, así como
desfases severos en cuanto al nivel curricular. La dependencia de otros también es manifiesta
para la realización de actividades de la vida diaria.
2. IDENTIDAD Y COMUNIDAD:
En cualquier caso, generalmente, las personas con discapacidad presentan una serie de rasgos
que les identifican como colectivo y les hace sentirse parte de su comunidad (por ejemplo, la
comunidad sorda, suele sentir un gran sentimiento de pertenencia hacia su colectivo, la propia
comunidad sorda). Además, los signos de identidad nos hacen sentirnos orgullos/as de pertenecer
a determinados colectivos.
El valor de identidad en mayor medida tradicionalmente ha sido :
Lengua de signos: es un sistema de gestos y expresiones visuales que cada país emplea de
manera propia.
A su vez, existen otros, tales como, la propia historia de la comunidad o el colectivo,
asociacionismo, hitos históricos importantes, el arte a través del teatro, escritura, poesía, música,
etc.
Por ejemplo, la Editorial de cuentos infantiles Carambuco presenta cuentos infantiles adaptados a
la LSE que incluye un DVD audiovisual con el cuento animado y signado y con voces en off para
que sea un material inclusivo del que puedan disfrutar niños/as sordos y oyentes.
[Link]
Otro ejemplo sería la combinación del baile flamenco y la lengua de signos, tal y como realiza Mº
Ángeles Narvaez, bailaora sevillana también conocida como "la niña de los cupones". Sorda
postlocutiva (perdió la audición a los 6 años) y posteriormente aprendió lengua de signos y la
incorpora con orgullo a su espectáculo.
[Link]
[Link]
También podemos destacar la celebración de determinadas efemérides, por ejemplo, la
celebración del día de las personas con discapacidad, el día 3 de diciembre.
3. ACTUACIÓN ANTE LAS NECESIDADES:
En cualquier caso, las personas con discapacidad presentan una serie de necesidades a cubrir en
las intervenciones sociales.
• Algunas necesidades...
Cada persona es única, todos somos diversos por algo, luego todos somos diferentes. Lo
importante es que diferencia no signifique desigualdad. Si viviésemos en una sociedad inclusiva
(que no integradora) no necesitaríamos hablar de “tratar carencias y ayudas”, pero, aun nos queda
mucho por recorrer y lograr la inclusión, por ello, las “carencias” no solo van a depender de la
persona, sino también del entorno.
Algunas de las principales necesidades de las personas con discapacidad son:
o Cognitivas: Dificultades en el proceso de aprendizaje, memoria, atención, aprendizaje,
relaciones sociales.
o Físicas: Realización de las actividades básicas.
o De seguridad y reconocimiento: Evitar la sobreprotección y potenciar sus capacidades y
habilidades.
o Psicosociales: Falta de conocimiento de la discapacidad y la forma de tratarla, deben
potenciarse relaciones sociales en las mismas condiciones que las personas que no tienen
discapacidad.
o Sensoriales y comunicativas: Reducción en la recepción de datos, relaciones sociales,
comunicación interpersonal.
o Actividades de la vida diaria.
o Sexualidad.
o Educación.
o Empleo y apoyo profesional.
o Formación profesional.
o Relaciones sociales.
o Comunicación.
o Accesibilidad.
No todas las personas con discapacidad las padecen, aunque sí suponen un factor de riesgo. Por
ello, su tratamiento debe darse en red de manera sistémica y de forma intersectorial, destacando
el ámbito:
• Algunos ámbitos de intervención...
Prevención:
• Primaria: para evitar la aparición.
• Secundaria: diagnóstico precoz para su pronto tratamiento, por ejemplo, la Atención
Infantil Temprana: citado Decreto 85/2016, de 26 de abril, por el que se regula la
intervención integral en atención infantil temprana en Andalucía.
• Terciaria: mejorar al máximo las condiciones de vida cuando la discapacidad está
consolidada. Por ejemplo: Olanzapina para la Esquizofrenia.
Educativo: para atender la diversidad del aula y establecer, en su caso, la adaptación del
currículo al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo. Destacamos la labor que
realiza cada año la ONCE, estableciendo adaptaciones de los libros de texto del alumnado que lo
necesite y adecuando materiales.
Formación: dirigida a todos los profesionales (personal médico, juristas, administrativo, etc.)
Sanitario: diagnóstico y seguimiento (rehabilitación, psicoterapia, medicación, etc.)
Empleo: a pesar de que la tasa de paro en personas con discapacidad haya descendido en los
últimos años (siendo mayor en las mujeres) las personas con discapacidad física y sensorial
siguen siendo las que tienen mayor inserción sociolaboral, frente a las personas con discapacidad
psíquica. Se deben establecer medidas de acción positiva, tal y como indica la Ley 4/2017, de 25
de septiembre, de los derechos y la atención de las personas con discapacidad en Andalucía.
Social: lucha por la visibilización, mejora de la calidad de vida, prevención y actuación hacia el
colectivo y sus familiares.
Deporte y ocio valioso y tiempo libre: siendo un derecho de todas las personas, se debe
garantizar el acceso al mismo, destacando los beneficios sobre la salud física y mental.
Accesibilidad: urbanística (Decreto 293/2009, de 7 de julio, por el que se aprueba el
reglamento que regula las normas para la accesibilidad en las infraestructuras, urbanismo,
edificación y transporte de Andalucía) y universal (RDL 1/2013, de 29 de noviembre, por el que
se aprueba el texto refundido de la ley general de los derechos de las personas con discapacidad
y su inclusión social).
Género: el género es un factor de discriminación que otorga una intersección de discriminación.
Según el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, más de la mitad de las personas
con discapacidad son mujeres y también hay más mujeres en situación de dependencia. Por ello,
se debe atender al primer artículo de la citada Ley 4/2017, de 25 de septiembre, por el que se
garantiza la protección a mujeres y niñas.
A su vez, debemos destacar la Escala GENCAT o FUMAT, encargadas de adaptarse a las
necesidades de las personas con discapacidad y la intervención a través de la Planificación
Centrada en la Persona, siendo una metodología centrada en evitar que las personas se
conviertan en espectadores de sus necesidades y consumidores de sus cuidados, sin ser tenidos
en cuenta. Subyace el derecho a la autodeterminación, es decir, la capacidad como un derecho.
Facilita que la persona con discapacidad (directamente o mediado por otros) apoyándose en un
grupo, identifique qué metas quiere alcanzar para mejorar su vida.
El tratamiento de todas las necesidades descritas, se debe efectuar, entre otros, por el Técnico/a
Superior en Mediación Comunicativa, quienes, además, deberán intervenir a través de los
productos de apoyo.
• Los productos de apoyo...
Los productos de apoyo (antes llamados ayudas técnicas, pero actualizado su termino por la
norma ISO 9999:2007) se definen como cualquier producto que sirva para prevenir, compensar,
controlar, mitigar o neutralizar limitaciones en la actividad y en la participación. El catálogo de
productos de apoyo de la clasificación ISO Nivel 1 divide productos de apoyo para:
• Tratamiento médico personalizado: respiración, circulación, diálisis, terapia cognitiva.
• Entrenamiento de habilidades: comunicación, SAAC, formación artística, hhss,
manipulación de productos y ABVD.
• Ortesis y prótesis: abdominales, calzado, etc.
• Cuidado y protección personal: ropa, cuerpo, aseo, piel, cabello, cuidado dental,
manicura y pedicura, actividades sexuales, etc., destacando la figura de asistente sexual.
• Movilidad personal: caminar, conducir, sillas de ruedas, orientación, elevación, etc.
• Actividades domésticas: preparar comida y bebida, limpiar la casa, la vajilla,
confeccionar, mantener tejidos, etc.
• Mobiliario y adaptaciones para viviendas y otros locales: mesas, equipos de
iluminación, mobiliarios para sentarse, camas, barras de apoyo, dispositivos para abrir y
cerrar puertas, ventanas, cortinas, etc.
• Comunicación e información: visión, audición, producción vocal, dibujo y escritura,
cálculo, uso del teléfono y mensajería telemática, emitir alarmas, apoyo a la lectura.
• Manipular objetos y dispositivos: manipular recipientes, control y alcance a distancia,
reemplazar las funciones del brazo y mano, colocación, fijación, llevar y transportar.
• Mejora y evaluación del ambiente: termómetros, básculas, dispositivos para medir
propiedades físicas, etc.
• Empleo y formación laboral: mobiliario para el trabajo, transportar objetos, maquinas,
dispositivos de análisis, administración de oficina, gestión de información, evaluación y
formación laboral y protección a la salud y seguridad, atendiendo a la Ley 31/1995, de 8
de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.
• Apoyo para el esparcimiento: para jugar, deportes, componer música, realizar
fotografías, vídeos, manualidades, jardinería, cuidado de animales domésticos, etc.
[Link]