Estructuras del Diencéfalo y Tálamo
Estructuras del Diencéfalo y Tálamo
tralateral y hemisensorial. Las lesiones que afectan las Las lesiones vasculares en el tálamo se acompañan
18
radiaciones visual y auditiva se vinculan además con de un síndrome característico de dolor: el síndrome
pérdida visual contralateral y déficit de la a udición. talámico.
Las lesiones que incluyen la rodilla aparecen con sig-
Las anormalidades del núcleo subtalámico o las
nos de nervios craneales. 19
vías subtalamopalidales se vinculan con hemibalismo
El tálamo recibe su riego de cuatro vasos originales: contralateral.
17
basilar, cerebral posterior, comunicante posterior y ca- Los campos H de Forel contienen eferencias palidales
rótida interna. 20
y cerebelosas al tálamo.
TOPOGRAFÍA MACROSCÓPICA
(ATLAS 5-17)
Los hemisferios cerebrales rodean por completo al diencéfalo, A. Estría medular talámica
o “en medio del cerebro”, excepto en su superficie ventral. Está Esta banda de fibras nerviosas sigue una dirección dorsomedial
limitado atrás por la comisura posterior y en la parte anterior hacia el tálamo y une el área septal (olfatoria media), localizada
por la lámina terminal y el agujero de Monro. El segmento pos- bajo el extremo rostral del cuerpo calloso en el lóbulo frontal,
terior de la cápsula interna limita el diencéfalo en su área lateral. con los núcleos habenulares.
En la parte medial, el diencéfalo forma la pared lateral del tercer
ventrículo. La superficie dorsal constituye el piso del ventrículo B. Núcleos habenulares
lateral y está delimitada de modo medial por una banda de fibras Estos núcleos se hallan en el diencéfalo caudal, uno a cada lado,
nerviosas, la estría medular talámica. La superficie ventral con- dorsomediales en relación con el tálamo. Así reciben la estría
tiene estructuras hipotalámicas. Un surco que se extiende entre el medular y la proyectan a través del tracto habenulointerpeduncu-
agujero de Monro y el acueducto cerebral (surco hipotalámico) di- lar (fascículo retroflexo de Meynert) al núcleo interpeduncular
vide el diencéfalo en una porción dorsal, el tálamo, y otra ventral,
del mesencéfalo. Los dos núcleos habenulares están unidos por
el hipotálamo. Casi en 70% de los seres humanos están unidos los
la comisura habenular. Los núcleos habenulares, que parten de
dos tálamos a través de la línea media por la adherencia interta-
una red neural que incluye los sistemas límbico y olfatorio, se
lámica (masa intermedia). El diencéfalo se desarrolla a partir de
conectan con los mecanismos de la emoción y la conducta.
la vesícula caudal del prosencéfalo embrionario (figs. 12-1 y 12-2).
C. Glándula pineal
DIVISIONES DEL DIENCÉFALO Esta glándula endocrina se localiza apenas rostral respecto de
los colículos superiores en el techo del tercer ventrículo. Aún no
El diencéfalo tiene cuatro subdivisiones principales:
1 se comprenden bien las funciones de la glándula pineal. Es po-
epitálamo, tálamo y metatálamo, subtálamo y hipotá-
sible que intervenga en la función gonadal y el ritmo circadiano.
lamo. En este capítulo se comentan las tres primeras
subdivisiones. La cuarta, correspondiente al hipotálamo, se des- También secreta las aminas biógenas serotonina, noradrenalina
cribe en el capítulo 20. y melatonina y contiene varios péptidos hipotalámicos, entre
ellos hormona liberadora de tirotropina (TRH), hormona libe-
radora de hormona luteinizante (LHRH) y factor inhibidor de la
Epitálamo liberación de somatostatina (SRIF). Además sintetiza melato-
El epitálamo ocupa una posición dorsal respecto del tálamo nina a partir de la serotonina en una forma rítmica que fluc-
e incluye las siguientes estructuras (fig. 12-1). túa con el ciclo diario de luz. A menudo la glándula pineal
Tálamo
Fórnix Masa intermedia
Ventrículo lateral Estría medular talámica
Agujero Pineal
de Monro
Comisura
Hipotálamo posterior
Figura 12-1. Esquema de las subdivisiones del diencéfalo como se observan en una vista mediosagital.
ERRNVPHGLFRVRUJ
176 CAPÍTULO 12
Fórnix
Cápsula interna
Surco
hipotalámico Globo pálido
Fórnix
Figura 12-2. Representación de las subdivisiones del diencéfalo como se observan en una vista coronal compuesta.
se calcifica después de los 16 años de edad. En radiografías del Al tálamo lo atraviesa una banda de fibras mielinizadas, la lá-
cráneo normales se observan calcificaciones pineales en la línea mina medular interna, que sigue a lo largo de la extensión ros-
media. Las desviaciones de esta última sugieren la presencia de trocaudal del tálamo. La lámina medular interna separa el grupo
lesiones masivas que desplazan la glándula pineal, por ejemplo de núcleos mediales de los laterales y se divide en las porciones
sangre en el espacio subdural o epidural, hematoma dentro del rostral y caudal para incluir los grupos nucleares anterior e in-
cerebro o tumor cerebral. Los tumores de la glándula pineal (pi- tralaminar, respectivamente.
nealomas) deprimen la función gonadal y retrasan el inicio de La lámina medular interna contiene fibras intratalámicas que
la pubertad; en contraste, las lesiones que la destruyen pueden conectan los diferentes núcleos del tálamo entre sí. Otra banda
acompañarse del inicio precoz de la pubertad, lo cual sugiere medular, la lámina medular externa, forma el límite lateral del
que la glándula pineal ejerce una influencia inhibidora en la tálamo medial con la cápsula interna. Entre la lámina medular
función gonadal. Los tumores en la región de la glándula pineal externa y la cápsula interna se encuentra el núcleo reticular del
interfieren con la mirada vertical. La pérdida de esta última, que tálamo. La lámina medular externa contiene fibras nerviosas
se conoce como síndrome de Parinaud, resulta de la presión de que salen o llegan al tálamo en su trayecto hacia la cápsula adya-
la lesión pineal en el área pretectoria, la comisura posterior, o cente o provenientes de ella.
ambas. Es difícil comprender las publicaciones sobre el tálamo en
general, y la cirugía talámica en particular, por las distintas
Tálamo (tálamo dorsal) y metatálamo
El término tálamo deriva de una palabra griega que significa “cá- Grupo anterior
mara interna”. El uso de los términos tálamo óptico y cámara de
visión se relaciona con el reconocimiento de las fibras del ner-
vio óptico hacia el tálamo que llevó a cabo Galeno en el siglo Grupo medial Lámina
ii d.C. Se suprimió el adjetivo óptico cuando se descubrió que medular
en el tálamo también se procesan otras modalidades sensoriales externa
además de la visión.
El tálamo es el componente más grande del dien Grupo
2 céfalo con una dimensión rostrocaudal en el hombre lateral
de casi 30 mm, peso cercano a 20 g, anchura de casi
Lámina
20 mm y un contenido de 10 millones de neuronas en cada he- medular
misferio. Según sea la localización rostrocaudal y mediolateral interna
interna, el tálamo se subdivide en los siguientes grupos nuclea-
res mayores (fig. 12-3): Núcleo
reticular
1. Anterior
2. Medial Cápsula
3. Lateral Grupo interna
4. Intralaminar y reticular. intralaminar
5. Línea media Figura 12-3. Esquema de los principales grupos nucleares del
6. Posterior tálamo.
ERRNVPHGLFRVRUJ
DIENCÉFALO 177
nomenclaturas que se utilizan; casi todas las disponibles deri- déficit de un tipo específico de la memoria, la episódica a largo
van de estudios en primates. Las diferentes terminologías se plazo, con conservación relativa de la memoria a corto término
basan en una definición citoestructural de núcleos o sus afe- y las capacidades intelectuales.
rentes subcorticales. La nomenclatura talámica humana se basa
por completo en subdivisiones citoestructurales y la extrapola- B. Grupo nuclear medial
ción del conocimiento del mono al hombre. Sin embargo, han Del grupo nuclear medial, el núcleo dorsomedial es el
surgido problemas cuando se ha intentado trasladar el conoci-
4 más desarrollado en el hombre. En cortes histológicos
miento detallado del cerebro del mono al del ser humano. teñidos para células se reconocen tres divisiones del
núcleo dorsomedial: una magnocelular dorsomedial localizada
A. Grupo nuclear anterior en un punto rostral, una parvocelular dorsolateral situada de
El tubérculo anterior del tálamo (superficie dorsal de la forma caudal y una división paralaminar adyacente a la lámina
3 parte más rostral del tálamo) se forma con el grupo nu- medular interna. El núcleo dorsomedial se desarrolla en para-
clear anterior. En el hombre, el grupo nuclear anterior lelo a la corteza prefrontal (áreas 9, 10, 11 y 12) y se conecta
del tálamo se constituye con dos núcleos: principal anterior y recíprocamente con ella a través del pedúnculo talámico ante-
anterodorsal. El núcleo principal anterior del ser humano co- rior y los campos oculares frontales (área 8) (fig. 12-5). De igual
rresponde a los núcleos anteromedial y anteroventral de otras modo, recibe aferencias de la neocorteza temporal (a través del
especies. El grupo anterior de núcleos talámicos tiene conexio- pedúnculo talámico inferior), el núcleo amigdaloide y la parte
nes recíprocas (fig. 12-4) con el hipotálamo (cuerpos mamila- reticular de la sustancia negra y núcleos talámicos adyacentes,
res) y la corteza cerebral (giro del cíngulo); así mismo recibe afe- en particular los grupos lateral e intralaminar. El núcleo dorso-
rencias importantes de la formación hipocámpica de la corteza medial pertenece a un sistema neural relacionado con la con-
cerebral (subículo y presubículo) a través del fórnix. ducta afectiva, la toma de decisiones y el juicio, la memoria y
Las fibras recíprocas entre el grupo nuclear talámico anterior la integración de la actividad somática y visceral. Las lesiones
y los cuerpos mamilares siguen a través del tracto mamilotalá- bilaterales del núcleo dorsomedial dan lugar a un síndrome de
mico (tracto de Vicq d’Azyr). Las proyecciones de los cuerpos pérdida de la activación personal física, que se manifiesta por
mamilares hacia el grupo anterior de núcleos talámicos están apatía, indiferencia y escasa motivación. Las conexiones recí-
organizadas de manera topográfica de tal forma que el núcleo procas entre la corteza prefrontal y el núcleo dorsomedial pue-
mamilar medial se proyecta al núcleo anterior principal ip- den interrumpirse de modo quirúrgico para aliviar estados de
silateral, en tanto que el núcleo mamilar lateral lo hace hacia ansiedad graves y otros trastornos psiquiátricos. Esta operación,
los dos núcleos anterodorsales. Las conexiones recíprocas que se conoce como lobotomía prefrontal (ablación de la corteza
entre el grupo nuclear anterior y el giro del cíngulo acompa- prefrontal) o leucotomía prefrontal (sección de la vía del núcleo
ñan el segmento anterior de la cápsula interna. La proyección dorsomedial–prefrontal), rara vez se practica en la actualidad y
del grupo talámico anterior al giro del cíngulo se organiza de se ha sustituido en buena medida por el tratamiento médico que
modo topográfico de manera que la parte medial del núcleo logra los mismos resultados sin efectos secundarios indeseables.
anterior principal se proyecta hacia las partes rostrales del giro La degeneración del núcleo dorsomedial a su vez se ha relacio-
del cíngulo, en tanto que la parte lateral del núcleo principal y nado con el síndrome de Wernicke Korsakov.
el núcleo anterodorsal lo hacen a sus partes caudales. El grupo
nuclear anterior del tálamo es parte del sistema límbico, que se C. Grupo nuclear lateral
relaciona con la conducta emocional y mecanismos de la memo- El grupo nuclear lateral del tálamo se subdivide en dos compo-
ria. El daño discreto del tracto mamilotalámico se acompaña de nentes: dorsal y ventral.
Figura 12-4. Representación de las conexiones recíprocas, entre ellas el núcleo anterior del tálamo, el cuerpo mamilar y el giro del cíngulo.
ERRNVPHGLFRVRUJ
178 CAPÍTULO 12
Amígdala Neocorteza temporal La entidad anterior tiene conexiones recíprocas caudales con
el cuerpo geniculado lateral y rostrales con las áreas de asociación
Corteza de las cortezas parietal, temporal y occipital (fig. 12-6). También,
prefrontal recibe aferencias del área pretectorial y el colículo superior. En
consecuencia, el núcleo pulvinar es una estación de relevo entre
centros visuales subcorticales y sus cortezas de asociación res-
pectivas en los lóbulos temporal, parietal y occipital. El pulvinar
interviene en la atención visual selectiva. Se comprobó que el
núcleo pulvinar participa en los mecanismos del habla. Su es-
timulación en el hemisferio dominante produce anomia (afasia
nominal). Se demostró también que posee una función en los
mecanismos del dolor. Las lesiones en el núcleo pulvinar han
resultado eficaces en el tratamiento del dolor refractario. Los es-
tudios experimentales demostraron conexiones entre el núcleo
pulvinar y varias áreas corticales y subcorticales relacionadas con
los mecanismos del dolor.
El complejo pulvinar–lateral posterior y el núcleo dorsome-
Núcleo caudado
dial se conocen en conjunto como núcleos talámicos de asocia-
NÚCLEOS ción multimodal que tienen lo siguiente en común:
TALÁMICOS
Lateral
1. No reciben aferencias directas de tractos ascendentes largos.
2. Sus aferencias provienen sobre todo de otros núcleos
Intralaminar
talámicos.
Dorsomedial 3. Se proyectan en especial a las áreas de asociación de la
corteza cerebral.
2. Subgrupo ventral. Comprende los núcleos ventrales
6 anterior, lateral y posterior. Se conocen mejor la co
nectividad y funciones neurales de este subgrupo al
dorsal. En contraste con este último, que pertenece a los núcleos
COLÍCULO
SUPERIOR DEL
MESENCÉFALO
Sustancia negra
ERRNVPHGLFRVRUJ
DIENCÉFALO 179
talámicos de asociación multimodal, el subgrupo ventral forma talámicos. Las fibras palidales terminan en la porción late-
parte de los núcleos talámicos de modalidad específica. Estos ral del núcleo ventral anterior.
núcleos comparten las siguientes características: Parte reticular de la sustancia negra. Las aferentes nigrales
1. Reciben aferencias directas de los tractos ascendentes largos. terminan en la porción medial del núcleo, en contraste con
las aferentes palidales que lo hacen en su porción lateral.
2. Tienen relaciones recíprocas con áreas corticales específicas.
Núcleos talámicos intralaminares.
3. Se degeneran cuando se extirpa el área cortical específica a
la que se proyectan. Cortezas premotora y prefrontal (áreas 6 y 8)
Las aferencias del globo pálido y la sustancia negra son in-
a. Núcleo ventral anterior. Colocado de forma más rostral hibidoras GABA–érgicas. Las aferencias de la corteza cere-
del subgrupo ventral que recibe fibras de varios orígenes bral son excitadoras.
(fig. 12-7).
La principal eferencia del núcleo ventral anterior se dirige a
Globo pálido. Una de las principales aferencias al núcleo las cortezas premotoras y las área amplias de la corteza pre-
ventral anterior proviene del segmento interno del globo frontal, incluidos los campos oculares frontales. También
pálido. Las fibras de este último forman el asa y fascícu- tiene conexiones recíprocas con los núcleos intralaminares.
los lenticulares y llegan al núcleo a través de fascículos Se describió una proyección a la corteza motora primaria.
En consecuencia, el núcleo ventral anterior es una es-
Núcleo Corteza cerebral
tación mayor de relevo en las vías motoras de los ganglios
ventral (áreas 6, 8) basales a la corteza cerebral. Así participa en la regulación
anterior del movimiento. La parte medial (magnocelular) del núcleo
ventral anterior se relaciona con el control de los movi-
Cápsula
interna mientos voluntarios del ojo, la cabeza y el cuello.
La parte lateral (parvocelular) del núcleo se vincula con
el control de los movimientos del cuerpo y las extremidades.
A menudo se infligen lesiones quirúrgicas en este núcleo y
áreas adyacentes del tálamo (talamotomía) a fin de aliviar
trastornos del movimiento, en especial el parkinsonismo.
b. Núcleo ventral lateral. Este núcleo posee una situación cau-
dal respecto del núcleo ventral anterior y, en forma similar
Núcleo
intralaminar a este último, tiene un papel importante en la integración
motora. Los núcleos ventrales anterior y lateral compren-
den en conjunto el tálamo motor. Las fibras aferentes al nú-
cleo ventral lateral tienen los siguientes orígenes (fig. 12-8).
Núcleos cerebelosos profundos. El sistema dentadotalá-
mico constituye la principal aferente al núcleo ventral la-
teral. Como se detalla en el capítulo 16, este sistema de fi-
bras se origina en los núcleos cerebelosos profundos (sobre
todo el dentado), sale del cerebelo a través del pedúnculo
cerebeloso superior y se decusa en el mesencéfalo. Algunas
Globo fibras hacen sinapsis en el núcleo rojo, en tanto que otras lo
pálido eluden para llegar al tálamo.
Globo pálido (segmento interno). Aunque el sistema de fi-
bras palidotalámicas se proyecta en especial en neuronas
ventrales anteriores, algunas fibras llegan a la porción ante-
rior (bucal) del núcleo ventral lateral.
Corteza motora primaria. Existe una relación recíproca en-
tre la corteza motora primaria (área 4) y el núcleo ventral
lateral.
Las fibras eferentes del núcleo ventral lateral discurren
Parte reticular de la
sustancia negra sobre todo hacia la corteza motora primaria en el giro
precentral. Otros blancos corticales incluyen áreas soma-
tosensoriales secundarias en la corteza parietal (áreas 5
y 7) y las cortezas premotora y motora suplementaria. Los
destinos corticales parietales participan en la decodifica-
ción de estímulos sensoriales que suministran información
espacial para movimientos dirigidos.
En consecuencia, al igual que el núcleo ventral ante-
7
Figura 12-7. Esquema de las principales conexiones del núcleo rior, el ventral lateral es una estación de relevo im-
ventral anterior del tálamo. portante en el sistema motor que enlaza el cerebelo,
ERRNVPHGLFRVRUJ
180 CAPÍTULO 12
ERRNVPHGLFRVRUJ
DIENCÉFALO 181
Área de la pierna
Cápsula
Globo pálido. Se proyectan fibras palidotalámicas sobre
Área del brazo todo al núcleo ventral anterior. Las colaterales de esta
interna
proyección llegan a los núcleos intralaminares.
Cápsula Corteza cerebral. Surgen fibras corticales en particular
interna Área de de las áreas motora y premotora. Las fibras que se origi-
la cara nan en la corteza motora (área 4) terminan en neuronas
de los núcleos centromediano, paracentral y centrolate-
ral. Las que provienen de la corteza premotora (área 6)
concluyen en los núcleos parafascicular y centrolateral.
En contraste con otros núcleos talámicos, las conexiones
Núcleo entre los núcleos intralaminares y la corteza cerebral no
ventral son recíprocas.
postero- Núcleo
lateral ventral Otras conexiones aferentes. Los estudios de trans-
postero- porte retrógrado de peroxidasa del rábano identificaron
medial
Fascículo
trigeminal
secundario
CORTEZA
CEREBRAL
Lemnisco
medial
Fibras
Fascículo gustativas
espinotalámico
ERRNVPHGLFRVRUJ
182 CAPÍTULO 12
ERRNVPHGLFRVRUJ
DIENCÉFALO 183
Corteza de
asociación
occipital (visual)
CC
Corteza
visual
primaria
Corteza auditiva
primaria
Corteza de
asociación
temporal
A
VA
VL
DM PL
VP
LMI
Pul
GL
GM
Figura 12-11. Esquema de los núcleos talámicos y sus blancos corticales. A, núcleo anterior; DM, núcleo dorsomedial; LMI, lámina me-
dular interna; PL, núcleo posterior lateral; Pul, núcleo pulvinar; GM, núcleo geniculado medial; GL, núcleo geniculado lateral; VP, núcleo
ventral posterior; VL, núcleo ventral lateral; VA, núcleo ventral anterior, CC, cuerpo calloso.
sistemas de nomenclatura se utilizan con regularidad. El pri- caracterís tica que se conoce como respuesta de aumento.
mero agrupa núcleos talámicos en tres categorías generales: Esta reacción consiste en un potencial postsináptico excitador
modalidad específica, multimodal asociativa y inespecífica y re- (PPSE) primario seguido de aumento de la amplitud y latencia
ticular. El grupo de núcleos de modalidad específica comparte del PPSE primario registrado desde el área cortical específica
las siguientes características: recibe aferencias directas de trac- hasta la que se proyecta el núcleo de modalidad específica.
tos ascendentes largos relacionados con información somato- Por otra parte, la estimulación del grupo nuclear inespecí-
sensorial, visual y auditiva (ventral posterior lateral y medial, fico induce la respuesta de incorporación característica en la
geniculado lateral, geniculado medial) o procesa información corteza. Esta es una reacción cortical generalizada bilateral
derivada de los ganglios basales (ventral anterior, ventral late- (en contraste con la respuesta de aumento localizada) que se
ral), el cerebelo (ventral lateral) o el sistema límbico (anterior, distingue por un PPSE negativo de superficie que aumenta de
dorsal lateral). Tiene conexiones recíprocas con áreas corticales amplitud y, cuando se continúa la estimulación, se incrementa
bien definidas (áreas somatosensorial primaria, auditiva y visual, y disminuye.
áreas premotora y motora primaria, giro del cíngulo). Y se de- El otro sistema de nomenclatura agrupa los núcleos
genera cuando se extirpa el área cortical específica a la que se 15 talámicos en los siguientes niveles: motora, sensorial,
proyecta. límbica, de asociación y inespecífica y reticular. El
En contraste, el grupo multimodal asociativo no recibe afe- grupo motor recibe aferencias motoras de los ganglios basa-
rencias directas de tractos ascendentes largos y se proyecta a les (ventrales anterior y lateral) o el cerebelo (ventral lateral)
áreas corticales de asociación en los lóbulos frontal, parietal y y se proyecta a las cortezas premotora y motora primaria. El
temporal. Estos núcleos incluyen el dorsomedial y el complejo grupo sensorial recibe aferencias de los sistemas somatosen-
nuclear pulvinar–lateral posterior. sorial ascendente (ventral posterior lateral y medial), auditivo
El grupo de núcleos inespecífico y reticular se caracteriza por (geniculado medial) y visual (geniculado lateral). El grupo lím-
proyecciones corticales difusas y diseminadas indirectas, además bico se relaciona con estructuras límbicas (cuerpos mamilares,
de aferencias de la formación reticular del tallo cerebral. Estos hipocampo, giro del cíngulo). Los grupos de asociación e ines-
núcleos incluyen el intralaminar, de la línea media y reticular. pecífico y reticular corresponden a los mismos agrupamientos
La estimulación de baja frecuencia de núcleos talámicos de en el otro sistema de nomenclatura. En el cuadro 12-12 se com-
modalidad específica da por resultado una reacción cortical binan los dos sistemas.
ERRNVPHGLFRVRUJ
184 CAPÍTULO 12
ERRNVPHGLFRVRUJ
DIENCÉFALO 185
Putamen
PARTE SUBLENTICULAR
SEGMENTO POSTERIOR
Radiación auditiva
Fibras corticoespinales Corticopontino
Fibras corticorrúbricas Radiación visual
Fibras corticotalámicas
Fibras talamocorticales
PARTE RETROLENTICULAR
Radiación visual
Geniculado Geniculado Corticotectoria
medial lateral Corticonigral
Corticotegmental
Figura 12-13. Esquema de las partes componentes de la cápsula interna y los haces de fibras de cada una.
limita en buena medida a la mitad caudal del brazo posterior. anterior, se distribuye en el territorio talámico lateral. Debido a
Las proyecciones talamocorticales del núcleo ventral anterior a que diferentes autores utilizan distintas terminologías para re-
la corteza premotora (área 6), desde el núcleo ventral lateral hasta ferirse al mismo vaso, es posible que sea confusa la perfusión
el giro precentral (área 4), del núcleo ventral posterior al giro del tálamo. En el cuadro 12-3, se resumen el aporte sanguíneo
poscentral (áreas 1, 2 y 3) y del pulvinar a las cortezas temporal al tálamo y las manifestaciones clínicas de los infartos talámicos.
y visual, están separadas en la cápsula interna, con la proyección
B. Riego de la cápsula interna
cortical del núcleo ventral anterior más rostral seguida por las
de los núcleos ventral lateral, ventral posterior y pulvinar. El brazo anterior de la cápsula interna recibe su riego de ramas
Las lesiones capsulares focales pequeñas pueden afectar de estriadas de las arterias cerebrales anterior y media (fig.12-14).
modo selectivo una de estas proyecciones talamocorticales. La irrigación de la rodilla depende de ramas estriadas de las
La parte retrolenticular de la cápsula interna contiene fibras arterias cerebral media y carótida interna. La mayor parte del
corticotectoriales, corticonigrales y corticotegmentales, y tam- brazo posterior recibe el suministro de ramas estriadas de la arte-
bién parte de la radiación visual. La porción sublenticular de la ria cerebral medial. La arteria coroidea anterior riega la porción
cápsula interna incluye fibras corticopontinas, la radiación audi- caudal del brazo posterior.
tiva y parte de la radiación visual.
C. Funciones
Debido al apiñamiento de fibras corticotalámicas y
16 talamocorticales en la cápsula interna, las lesiones en ella La función del tálamo consiste en integrar actividades sensoria-
producen signos clínicos más amplios que las similares les y motoras. Además, interviene en el despertar y la concien-
en cualquier otra parte del neuroeje. Las lesiones vasculares en el cia y también en la conducta afectiva y la memoria. Hasta cierto
segmento posterior de la cápsula interna se acompañan de hemi- punto, es la antesala de la corteza.
plejia contralateral y pérdida hemisensorial. Las lesiones en la re- El tálamo tiene una función central en la integración sen-
gión más posterior se vinculan además con pérdida visual contra- sorial con excepción de la olfacción, todas las sensaciones so-
lateral (hemianopsia) y déficit de la audición (hemihipoacusia). máticas y especiales pasan a través del tálamo antes de llegar a
Las lesiones que afectan la rodilla de la cápsula interna se acom- la corteza cerebral. La actividad sensorial dentro del tálamo se
pañan de signos de nervios craneales. canaliza en una de tres rutas.
La primera ruta discurre a través de los núcleos de relevo
A. Riego del tálamo sensorial de modalidad específica (geniculado medial, genicu-
El riego del tálamo deriva de cuatro vasos principales: lado lateral y ventral posterior). Las sensaciones que se relevan
17 raíz basilar de la cerebral posterior, cerebral posterior, en estos núcleos tienen acceso directo a las áreas corticales sen-
comunicante posterior y carótida interna. A través de soriales respectivas. Están organizadas estrictamente en cuanto
ramas paramedianas, la raíz basilar de la arteria cerebral pos- a especificidades topográficas y modales, son discriminativas y
terior irriga el territorio talámico medial. La arteria cerebral están bien localizadas.
posterior, mediante su rama geniculotalámica, perfunde el terri- La segunda ruta, se traza a través de núcleos inespecíficos.
torio talámico posterolateral. La arteria comunicante posterior, Con sus aferencias de muchos orígenes y proyecciones difusas
a través de la rama tuberotalámica, riega el territorio talámico a la corteza, esta ruta se encarga del extremo inferior del gra-
anterolateral. La arteria carótida interna, por su rama coroidea diente de modalidad específica.
ERRNVPHGLFRVRUJ
Cuadro 12-3. Grupos nucleares del tálamo
Territorio Riego Sinónimos VS de origen Estructuras que riega Manifestaciones clínicas de infartos talámicos
talámico
Posterolateral Geniculotalámico Posterolateral Arteria VPL, VPM, GM, pulvinar, CM, Completo: (Infarto de la ACP concomitante)
Talamogeniculada cerebral ± DM, PL, ret, Pf, GL (núcleos Pérdida pansensorial (característica clínica distintiva)
posterior sensoriales primarios) (Pérdida hemisensorial pura)
(ACP)
(Síndrome de Déjerine-Roussy) Disestesia
186 CAPÍTULO 12
Hemiparesia
Defecto del campo visual
Movimientos coreiformes
Negligencia hemiespacial (con infarto de la ACP
concurrente)
Parcial: ↓ Dolor y tacto en parte del cuerpo (cara, brazo, pierna)
Disartria ocasional
Defecto del campo visual
Sin hemiparesia
Defecto perceptual visual (con infarto de la ACP concurrente)
Anterolateral Tuberotalámico Polar Comunicante VA, VL, DM, AV Paresia facial para movimientos emocionales
Óptica interna posterior Hemiparesia
anterior Defecto del campo visual (infarto de la ACP)
Pedículo Rara vez pérdida sensorial
premamilar Deterioro neuropsicológico grave
(I) Habla, intelecto, lenguaje, memoria
(D) Visuoespacial
Medial Paramediano Posteromedial Raíz basilar CM, Pf, DM (bilateral o Somnolencia
Hundida de la ACP unilateral), PC, ± VL, AV, VPL, Paresia de la mirada vertical
interpeduncular VPM Memoria, atención, defectos del intelecto
profunda Hemiparesia ocasional
Óptica interna
ERRNVPHGLFRVRUJ
Sin déficit sensorial
posterior
Talamoperforante
Lateral Coroidea — Carótida CI (segmento posterior), GP, Hemiparesia
anterior interna amígdala, tracto óptico, tálamo Pérdida sensorial del dolor y el tacto
lateral (GL, VPL, pul, ret), lóbulo Disartria
temporal medial
Defecto del campo visual, en ocasiones
Defecto neuropsicológico, (I) memoria, (D) visuoespacial
Hemiparesia motora pura
Posterior Coroidea — ACP GL, pul, DL, ± DM, AV, ± Cuadrantanopsia homónima
posterior hipocampo ± cerebro medio Disfunción hemisensorial (hemihipestesia)
rostral Alteraciones neuropsicológicas (memoria, afasia
transcortical)
± Hemiparesia
± Coreoatetosis
ACP, arteria cerebral posterior; AV, anterior ventral; CI, cápsula interna; CM, centromediano; D, derecha; DL, dorsolateral; DM, dorsomedial; GL, geniculado lateral; GM, geniculado medial; GP,
globo pálido; I, izquierda; PC, pedúnculo cerebral; Pf, parafascicular; PL, posterior lateral; pul, pulvinar; ret, reticular; VA, ventral anterior; VL, ventral lateral; VPL, ventral posterior lateral; VPM,
ventral posterior medial; VS, vaso sanguíneo.
DIENCÉFALO 187
ERRNVPHGLFRVRUJ
188 CAPÍTULO 12
CORTEZA
CEREBRAL
Fórnix Tálamo
Ventrículo
lateral Cuerpo Giro del Núcleo
calloso cíngulo caudado
Núcleo
reticular
Adherencia
Cápsula interna
intertalámica
Fascículo
talámico
Putamen
Zona incierta
Globo pálido
Fascículo
lenticular
Fascículo
Núcleo subtalámico
subtalámico
Cuerpo
Tercer mamilar Comisura Campo Lóbulo
ventrículo (hipotálamo) supramamilar prerrúbrico temporal
Figura 12-15. Esquema de la región subtalámica que muestra sus partes componentes y las principales conexiones aferentes y eferen-
tes de los núcleos subtalámicos.
ERRNVPHGLFRVRUJ