Géneros dancísticas y musicales de la costa peruana
Danzas peruanas:
1. Alcatraz
Hablar de antecedentes históricos cuando se trabaja alguna investigación de la cultura
afroperuana es volver a cada edición de los investigadores que se interesaron en estudiarla.
Vamos a ver tres hipótesis de las cuales se tiene registro.
Etimológicamente Lalo Izquierdo dice: Alcatraz o Al Katra es palabra de origen portugués
usado para determinar el lomo de la vaca, parte trasera de los animales o el derrier de la
mujer. Según Marcia Loó también hace mención que la palabra al-ca-traz es alusivo al trasero
humano.
Daniel Paredes Reyes docente en danzas afroperuanas cita en unas de sus separatas a Juan
Castro Nue quien dice lo siguiente: “Alcatraz o Al Katra; palabras que en los países de habla
portuguesa todavía la usan para designar el lugar donde termina el lomo de la vaca, la parte
trasera de los animales y las nalgas de las mujeres”
Por otro el señor Manuela Acosta Ojeda dice: … “el Alcatraz es una forma peyorativa de
describir el movimiento de las caderas de la negra o zamba, al igual que lo hace al caminar este
inmenso palmípedo al que conocemos como pelícano”.
Estos dos antecedentes nos dan cierta información de donde proviene la palabra alcatraz y
determinan que tiene que ver con movimientos y características de algunos animales, pues los
dos investigadores concluyen en lo mismo. Si embrago, es aquí donde la señora Victoria Santa
cruz discrepa con una retunda afirmación acerca del alcatraz, en una entrevista ella dice:
“…El alcatraz, es una corruptela de la palabra Alcataf que quiere decir Cucurucho de papel y es
el cucurucho de papel que se pone detrás, "donde la espalda cambia de nombre" y tanto el
hombre como la mujer con una vela, empiezan a tratar de quemarla, inútil decir lo que hay
que saber mover, las caderas y la cintura. Es una danza de orgia, ¡de orgia!...
En cuanto a la vestimenta se puede describir que como todo baile afroperuano que deriva del
festejo, las faldas fueron en su primer momento largas, en los pies se llevaba alpargatas y el
cucurucho iba colgado. Esta vestimenta fue cambiando, pues la falda se fue recortando a lo
largo del tiempo y su moda.
El maestro José Lalo Izquierdo comenta que entre el año 1972 a 1975 la señora Alejandra
Ambukka se presentó al concurso “Reina del ritmo” en el cual se hace acreedora del 1er
puesto, en dicho concurso ella se muestra por primera vez con una falda corta y esto da pie a
que los ritmos a fines al festejo empiecen a difundirse con faldas más pequeñas, uno de ellos
fue el Alcatraz.
En la actualidad la vestimenta se usa en el color que el exponente o agrupación elija, podemos
verlos en colores enteros o estampados, en el caso de la mujer, la falda puede tener dos o tres
tiempos de bobos y la blusa recogida con un nudo o lazo encima del ombligo; el hombre sin
embargo mantiene una vestimenta sin mucho cambio, este consiste en un pantalón corto y
una camisa también recogida con un nudo en el centro.
En este baile los instrumentos que se escuchan son el cajón, las tumbas, la guitarra, una
quijada de burro y la voz del cantante.
2. Festejo
El festejo es la danza representativa del negro criollo en la costa peruana. Los instrumentos
musicales para esta danza debieron ser originalmente tambores de cuero, el que luego se
reemplazaron con el cajón y la maraca por la quijada de burro, agregándole guitarra acústica y
canto.
El festejo fue creado por habitantes africanos que fueron traídos al Perú (Congo, Angola y
Mozambique) durante el siglo XVII por los conquistadores españoles para realizar trabajos
agrícolas, aunque el objetivo real era el trabajo en las minas debido al robusto físico que
Sin embargo, el clima frío de la sierra era adverso para ellos, relegándolos al trabajo de campo
y doméstico. Por ello, su letra narra las costumbres, alegrías, penas y sufrimientos de la raza
negra de aquel entonces.
La base de todo festejo es el ritmo, que se logra mediante golpes de cajón y la quijada de
burro, más cajita, congas y bongó.
Es característico las repetidas pasadas tras periodos de cuatro u ocho compases y al estribillo
coral de la fuga. Es posible que originalmente haya sido danza masculina de solista,
improvisando pasos y contorsiones acrobáticas con toda libertad de espíritu y sin regla
coreográfica alguna. Puede ser observada en su forma más tradicional en los pueblos de San
Luis de Cañete y El Carmen (Chincha).
El festejo es un ritmo erótico-festivo típico representativo del mestizaje negro peruano, que se
mantiene vigente en Lima e Ica. Se baila durante fiestas populares y en reuniones sociales,
ejecutada por parejas generalmente de jóvenes con un ritmo lleno de virilidad, juventud y
vigor. La letra suele ser de asunto festivo y su ritmo y su orquesta está compuesta de guitarra,
cajón, quijada de burro y aplausos.
Los gestos, movimientos de brazos, los contorneos de cadera, movimientos de polleras o
faldas, son elementos que distinguen rápidamente el festejo de otra danza,
complementándose desde luego con el proceso de enamoramiento en las que las parejas se
han propuesto.
Algunos conjuntos utilizan la vestimenta propia de los negros esclavos en las que se aprecia la
fuerte influencia africana, mientras que otros emplean trajes propios del siglo XIX, que consiste
en camisa y pantalón con unas blondas en el botapié y un pañuelo a la cintura, camisones de
manga ancha y chaleco.
Las mujeres emplean una pañoleta amarrada a la cabeza, vestido o falda de colores y fustanes
largos de color blanco.
3. Marinera
La marinera, en todas sus variantes regionales, es considerada Patrimonio Cultural de la
Nación por el Instituto Nacional de Cultura del Perú (desde 1986). Su nombre se debe a
que Abelardo Gamarra Rondó, famoso escritor nacional, la bautizó así en 1879 en medio del
espíritu patriótico del país en aquella época.
Aunque es un baile tradicional peruano, representa también el encuentro de muchas culturas,
como la española, amerindia y africana. En cuanto a su origen español, se refiere al baile
llamado minué, en la época colonial del siglo XVII. Dicho baile era parte de las fiestas de
antaño en casas de los ricos, en donde indios y africanos lo asimilaban y luego lo imitaban,
pero a su estilo, con sonidos y ritmos más alegres.
Desde luego, la marinera siempre fue un baile de pareja, sinónimo de cortejo y felicidad. El
minué, al estilo propio peruano, pasó a llamarse “fandango”. A inicios del siglo XVII aparece el
baile tondero, que era atrevido y rebelde para la iglesia española, ya que se inspiraba en la
actitud del gallo cuando persigue a la hembra para aparearse. Pese a la prohibitiva de la iglesia
y otras instituciones españolas, este baile perduró y sus bases se mezclaron con el estilo del
fandango. A partir de la unión de ambos nació la zamacueca.
La marinera tiene varios tipos, hay tres más reconocidos: la limeña, con movimientos más
suaves y marcados; la serrana, con una expresión melancólica pero estilizada; y la norteña,
más pícara y enérgica. También existe la marinera con caballo de paso, un ejemplar animal que
se adiestra desde la época de la Colonia para que marque un trote especial.
4. Vals
El vals proviene de Europa y fue practicado por sectores aristocráticos pero transformado por
músicos populares, quienes lo transfirieron de la orquesta de cuerdas y piano a la práctica de
la guitarra y con textos propios.
El canto solista o en dúo, acompañado al inicio por guitarras y luego por el cajón, era parte
fundamental en toda reunión o jaranas que se celebraban en casas, solares y callejones,
espacio en donde se desarrolló este género.
La guitarra fue el nido donde nació el vals criollo. En ella se enroscaron las serpentinas de las
retretas domingueras y feriadas; los trozos de zarzuela que exigían en nombre del cotarro
limeñísimo la mudanza de letras; los ecos nostálgicos del yaraví acribillado; los cuentos
verdaderos de las provincias impacientes.
Aunque el vals peruano nació entre los criollos de la clase media, lenta y seguramente se abrió
paso entre sectores de condición económica más humilde. Los "niños bien" de 1900 lo
acogieron con entusiasmo para saciar inconformismos juveniles, sacudir la modorra, pinchar a
los abuelos terribles y solemnes y encandilar a las mocitas con secretos deseos de aventura.
Así y todo, hemos de reconocer que hubo un grupo de polendas encabezado por Alejandro
Ayarza; periodista incisivo, dramaturgo chispeante que tomó el nombre de su seudónimo
literario: Karamanduka.
5. Tondero
El Tondero por expresión musical, lírica e inspiración es de origen gitano o pueblo roma
(pueblo nómade de origen indo-iraní o indo-afgano; descendiente de los antiguos Rajputs,
Jatts e invasores persas del Hindosthan antiguo).
Lo más probable es que ellos llegaron a trabajar en las haciendas de la costa norte como
hacendados “incógnitos”, labradores de tierra o mineros encargados del carbón de leña
(algarrobo). Otros eran piratas que venían en búsqueda de las famosas perlas de Piura.
En toda la costa norte especialmente al sur de Piura entre los valles de Catacaos, Sechura y al
norte de Lambayeque existen personajes muy parecidos a posibles descendientes de los
gitanos llamados cariñosamente Piajenos. La terminología de estos personajes probablemente
se entienda como pie, ajeno o ajeno a este lugar.
Se les puede ver hasta hoy como aves solitarias por el desierto de Sechura, los valles de
Morropón y las ferias de Catacaos. Hombres de mirada profunda y bigotes largos van
usualmente montados sobre burros o mulas y siempre están encargados de la venta de
trabajos en filigrana de plata, canastas de Catacaos y ropa hecha a base de cuero.
El Tondero surge secundando a la marinera como una imitación, pero ya no danzando mestizos
y cholos, sino negros y que hoy, se ha acriollado. Tal era la mezcla negra en la colonia que se
estableció en el barrio norte Pachitea se les bautizó como Mangaches, cuando el local de la
Tina, donde don Enrique López Albújar creó Matalaché.
Los movimientos ágiles y airosos de los bailarines en pequeño espacio se combinan con
sugestivos contorneos, está emparentado con la Marinera y predomina en los pueblos de la
Costa Norte del Perú, Trujillo, Moche, Chiclayo, Mórrope, Piura. Monsefú, Piura, Paita,
Morropón, Catacaos y otro.
Se acompaña la música con palmas y a veces si no hay otro cajón, se utiliza un instrumento
hecho a base de calabaza aplanada y seca muy típico del norte peruano llamado “checo”. Este
le entrega aun mayor repique compasivo.
6. Zapateo peruano
La danza Zapateo afro peruano es un baile inventado por los negros de Perú de los poblados
de la costa del sur como El Carmen, Tambo de Mora y las zonas rurales vecinas.
Este baile consiste de una competición entre dos grupos de bailarines, usando los pies también
como una forma de crear música a manera de percusión. Usualmente los danzantes son
acompañados por músicos de guitarra y cajón. El zapateo afro peruano es similar al
tap dance de EEUU y de otras comunidades afro descendientes del mundo y el origen de todos
estos bailes se remonta a la misma África con influencias de otras culturas locales
El nombre Zapateo viene de la palabra zapato, es un baile de estilo similar al stepping en la
cual el danzante provee una contribución rítmica a un tono melódico. Tradicionalmente
acompañado por una guitarra, uno o dos hombres compiten entre sí para demostrar sus
talentos y musicalidad improvisando tácticas rítmicas con los pies contra el piso y palmeando
el cuerpo. A diferencia del tap dance de EEUU, se baila con zapato plano de suela dura.
La danza Zapateo surgió a mediados del siglo XVI como un baile sobrio, de gran entidad
flamenca. En un principio era interpretado por hombres, pero pronto algunas mujeres se
sumaron a este nuevo estilo, la mayoría de ellas vistiendo el atuendo masculino de pantalón y
chaquetilla corta. Se trata de una combinación rítmica de sonidos que se efectúan con la punta
del pie. El Flamenco se adoptó en ritmo y métrica de los tanguillos Gaditanos, propia de
los zapateados en Iberoamérica. Al ser el ritmo del tanguillo un poli ritmo la riqueza de
síncopas, acentos y contratiempos, permite al «Bailador» interpretar un “Zapateado” virtuoso
y de gran lucimiento.
El zapateado actualmente por su técnica es algo omnipresente en cualquier espectáculo de
danza española. Incluso se han inventado e introducido diversas fórmulas para darle un mayor
protagonismo. La importancia del zapateado en el baile flamenco actual que en muchas
ocasiones ha ido relegando a otras técnicas, más sutiles y menos espectaculares, a un segundo
plano.
Música peruana:
1. Cumbia peruana
La cumbia peruana no es un género unificado desde el punto de vista del estilo: posee muchas
variantes, tanto geográficas como temporales y continuamente se va fusionando con otros
géneros (como el huayno, la salsa, el merengue e incluso el bolero) y también se producen
fusiones entre los distintos subgéneros que lo conforman.
Existen diferentes versiones acerca de los orígenes de este género. Lo que la caracteriza
principalmente es el proceso de “mestizaje musical” por el que ha pasado, diferentes géneros
musicales han aportado en la creación de esta demostración cultural tan propia. • Se cree que
los orígenes de la cumbia peruana se remontan a finales de la década de los 60, con la figura
del guitarrista peruano Enrique Delgado, como posible creador de este género, quien desde su
formación en la guitarra criolla y el rock de aquella época, crea una fusión al mezclar la cumbia
con ritmos como la guaracha y rasgos del rock psicodélico, tomando también raíces de música
mestiza y andina; el protagonismo lo tiene la guitarra eléctrica interpretando elementos
originales de la cumbia clásica, pero haciéndola instrumental con su sonido particular. Éste se
considera el nacimiento de lo que es conocido hoy como cumbia peruana o chicha.
2. Carnavales
Los carnavales son una celebridad o fiesta que son celebradas a mediados de febrero y
principios de marzo. En este caso el carnaval está vinculado a la ideología peruana, las cuales
juegan un papel importante.
Ahora, cuando llegaron los españoles hubo una gran opresión de la cultura española sobra la
cultura peruana, las cuales fueron cambiando muchas cosas, las fiestas que iban para varios
dioses, se volvía a una sola religión, la cristiana.
En la etapa democrática, los carnavales ya no se centraban tanto en la religión, si no a su tierra
y tradiciones, logran un carnaval que hacía homenaje al lugar donde habitaban.
3. Salsa
La salsa es un ritmo propio de Centro América (Cuba, Puerto Rico, etc.), nacido de la fusión de
los ritmos negros cubanos y el jazz norteamericano. Surgido en los sesenta, se popularizó por
toda América y llegó al Perú en los años 70, a fines de esta década, llegó «Lágrimas» de
Roberto Blades que causó una revolución en el gusto popular del Perú, empezando por Lima y
continuando como reguero de pólvora en todas las ciudades del país. Con este ingreso de la
salsa panameña, la salsa se instauró definitivamente en el Perú. En los 70s sonaba, pero era
ridiculizada por la gente que gustaba del rock y la música pop, pero en los 80s la salsa fue
masiva. No faltaba la salsa en ninguna fiesta familiar o social.