Noriel López 4-804-1957
Química de coordinación “Teoría Werner”
Debido a que los compuestos de los metales de transición presentan bellos colores, la
química de estos estos elementos fascinó enormemente a los químicos, incluso antes de
la introducción de la tabla periódica. A finales del siglo XVIII y a lo largo de todo el XIX se
aislaron y estudiaron numerosos compuestos de coordinación. Estos compuestos
mostraban propiedades que parecían enigmáticas a la luz de las teorías de los enlaces de
aquella época. Por ejemplo, la tabla siguiente enumera una serie de compuestos producto
de la reacción del cloruro de cobalto (III) con amoniaco. Estos compuestos tienen colores
notablemente distintos. Incluso los dos últimos de la lista, ambos formulados como
CoCI3.4NH3, son de diferente color.
Todos los compuestos de la tabla
son electrolitos fuertes, pero
producen diferentes números de
iones al disolverse en agua.
Alfred Werner profesor de química en Zúrich, el químico que corre el telón del misterio de
los "complejos"; su genialidad consistió fundamentalmente en considerar que había más
de una valencia, o atomicidad, que podía exhibir simultáneamente un átomo. La primera
parte de su teoría de la coordinación, publicada en 1893, puede resumirse en los
siguientes tres postulados:
La mayoría de los elementos químicos presentan dos tipos de valencia, la valencia
primaria o unión ionizable, hoy número de oxidación y la valencia secundaria o unión no
ionizable, hoy número de coordinación.
Postulado 1
La valencia secundaria, es decir, el número de coordinación, se representa por una línea
contínua indicando el enlace de coordinación.
Postulado 2
Los elementos tienden a satisfacer tanto su valencia primaria como su valencia secundaria.
Postulado 3
La valencia secundaria o número de coordinación, está dirigido hacia posiciones definidas
en el espacio.
Estos tres postulados daban una explicación satisfactoria a las preguntas que se venían
haciendo los químicos respecto a los "complejos”. Tomando como ejemplo para la
aplicación de los postulados la bien conocida y estudiada serie de las animas
CoCl3.6NH3, CoCl3.5NH3, CoCl3.4NH3, CoCl3.3NH3
Se tiene que la valencia primaria o estado de oxidación del Co en todos los casos es 3+, y
la valencia secundaria o número de coordinación de este ion es 6. El estado de oxidación
3+ del Co esta compensado, como se ve claramente en todos los casos, por 3 iones
cloruro. En el primer ejemplo todos los cloruros son iónicos y no hacen parte del catión
complejo [Co (NH3)6]3+; el número de coordinación 6 está satisfecho por 6 grupos NH3.
En el segundo ejemplo, el número de coordinación está satisfecho por 5 NH 3 y 1 Cl-,
[CoCl (NH3)5]2+ y únicamente dos cloruros son iónicos.
En el tercer caso, 4 NH3 y 2 Cl- satisfacen el número de coordinación [CoCl2(NH3)4]+ y en
el último caso lo satisfacen 3 NH3 y 3 Cl-, [CoCl3(NH3)3]. La representación gráfica de
estas estructuras puede apreciarse en la (solo se muestra la parte coordinada) El tercer
postulado es la base de la estereoquímica, planteada inicialmente por J.H. Van't Hoff en
1874 para el caso de los compuestos orgánicos. Al respecto, Werner dedujo que la
estructura de las entidades de coordinación con NC (Numero de Coordinación) 6 deberían
ser octaédrica. Para llegar a esta conclusión siguió un método similar al empleado por W.
Körner en 1874 para algunos isómeros derivados de la estructura del benceno, el cual
consistió en suponer que los compuestos con este número de coordinación simétricos
regulares y por lo tanto deberían tener una estructura hexagonal planar o de prisma
trigonal u octaédrica. El análisis del número de isómeros teóricos posibles y la
comparación con el número de isómeros sintetizados para composiciones del tipo [MA2B4]
y [MA3B3] lo llevó a concluir que la estructura debía ser octaédrica. Esta propuesta fue
contundente mente ratificada por el mismo Werner, al determinar que complejos con
ligantes didentados (AA) eran óptimamente activos. Werner afirmaba que la presencia de
isomería óptica para complejos del tipo [M(AA)3] era evidencia de la estructura octaédrica
debida a la disimetría de la molécula; algunos químicos orgánicos le rebatieron su
hipótesis aduciendo que la actividad
óptica se debía a la presencia de átomos de carbono en la estructura y que esta
propiedad era exclusivamente debida al carbono. Esta controversia llevó a Werner y
su grupo en 1914 a sintetizar el más extraordinario complejo de la época
[Co(Co(NH3)4)3(OH)6], cual no contenía carbono en su estructura ; éste presentó, como
hoy es obvio, isomería óptica, consolidando la teoría de la coordinación, y además
mostrando que esta isomería es una función de la simetría de las moléculas en general y
no específica sólo de un átomo. Esta conclusión constituye un argumento más para
considerar la química como una sola, con normas generales, y derrumbar murallas
impuestas artificialmente entre la química orgánica y la inorgánica.
Los compuestos de coordinación han sido un reto para el químico inorgánico. Dado que
parecían poco comunes se les llamó "Complejos" que aparentemente contravenían las
leyes de valencia comunes. En la actualidad aproximadamente el 70% del número de
artículos que se publican en revistas como Journal of Inorganic Chemistry, versan sobre
compuestos de coordinación.
El estudio de los compuestos de coordinación lo inician Alfred Werner (Premio Nobel
1913) y Sophus Mads Jørgensen.
Muchos elementos tienen "valencias" fijas como el Na=+1 y el O=-2, mientras que otros
presentaban dos o tres "valencias" estables, como el Cu = +1 y +2, etc.
Resultaba difícil entender, por ejemplo, que la valencia estándar del cromo fuera +3, y las
del platino +2 y +4, pero que sus cloruros tendieran a reaccionar con amoniaco:
CrCl3 + 6NH3 > CrCl36NH3
PtCl2 + 4NH3 > PtCl24NH3
Es difícil saber cuándo se descubrió el primer complejo metálico. Quizá se trata el azul de
Prusia KCNFe (CN)2Fe (CN)3, obtenido a principios del siglo XVIII. Sin embargo, la fecha
que está registrada es 1798, cuando Tassaert descubrió el cloruro de hexaamíncobalto
(III) CoCl36NH3. Las observaciones de Tassaert no se podían explicar mediante la teoría
química de esa época.
Referencias
A. Cotton. Advanced Inorganic Chemistry, 6th Edition, Ed. Revolucionarias, 1999.