CARACTERISTICAS
La característica de los elementos de cada familia está determinada
principalmente por el número de electrones en la capa externa de energía o última
capa, también llamados electrones de valencia.
La familia IA se compone de los metales alcalinos.
En las reacciones, estos elementos todos tienden a perder un solo electrón.
Esta familia contiene algunos elementos importantes, tales como el sodio (Na) y
potasio (K).
Ambos de estos elementos juegan un papel importante en la química del cuerpo y se
encuentran comúnmente en sales.
Se llaman así porque cuando reaccionan con el agua forman el álcali. No entra en este
grupo el Hidrógeno.
La familia IIA se compone de los metales de tierras alcalinas.
Todos estos elementos tienden a perder dos electrones.
El calcio (Ca) es un miembro importante de la familia IIA (que necesita calcio para los
huesos y dientes sanos).
La familia IIIA ninguno muestra tendencia a formar aniones simples.
Tienen estado de oxidación +3, pero también +1 en varios elementos.
El boro se diferencia del resto de los elementos del grupo porque es un metaloide,
mientras que los demás van aumentando su carácter metálico conforme se desciende
en el grupo.
Debido a esto, puede formar enlaces covalentes bien definidos, es un semiconductor,
es duro a diferencia del resto que son muy blandos.
Tienen puntos de fusión muy bajos, a excepción del boro.
La familia IVA son los carbonoideos, no metales.
A medida que se desciende en el grupo, aumenta el carácter metálico de sus
componentes.
el C y el Si son no metales, el germanio es un semimetal y el Sn junto con el Pb son
netamente metálicos.
El C y el Si tienden a formar uniones covalentes para completar su octeto electrónico,
mientras que el Sn y el Pb tienden a ceder, por su carácter metálico.
La familia VA son los no metales nitrogenoideos.
El N y el P son no metálicos, el arsénico y el antimonio son semimetales, a veces se
comportan como metales y otras como no metales (esto es carácter anfótero).
El Bi es un metal. esta variación de no metálico a metálico, a medida que se avanza en
el grupo, se debe al aumento del tamaño de los átomos.
Resulta más difícil separar un electrón del átomo de N que hacerlo con el de Bi, porque
en el primero la atracción nuclear es más intensa.
Las moléculas de N son biatómicas, el P, As, Sb presentan moléculas tetratómicas en
algunos de sus estados alotrópicos.
El Bi es biatómico. todos estos elementos forman enlaces covalentes.
La familia VIA son los no metales calcógenos.
Sus puntos de fusión, densidad y ebullición aumentan a medida que se desciende en el
grupo, es decir a medida que aumenta el tamaño de los átomos.
Se combinan con el H para formar hidruros no metálicos.
De acuerdo a la electronegatividad, la afinidad química con el H decrece del O al Te.
Cuando se combinan con el H, su número de oxidación de -2, pero cuando lo hacen
con elementos más electronegativos presentan número de oxidación positivo (4, 6)
La familia VIIA se compone de los halógenos.
Todos ellos tienden a ganar un solo electrón en las reacciones.
Miembros importantes de la familia incluyen el cloro (Cl), que se utiliza en la
fabricación de la sal de mesa y cloro, y el yodo (I).
La familia VIIIA se compone de los gases nobles.
Estos elementos son muy reactivos.
Durante mucho tiempo, los gases nobles fueron llamados los gases inertes, porque la
gente pensaba que estos elementos no reaccionarían en absoluto con ningún otro
elemento.
Un científico llamado Neil Bartlett mostró que al menos algunos de los gases inertes si
puede reaccionar, pero requiere condiciones muy especiales.
Después del descubrimiento de Bartlett.
Grupo 10 (antes VIIIA) o familia del níquel. Compuesto por los elementos níquel (Ni),
paladio (Pd), platino (Pt) y darmstadtio (Ds), son metales de transición sólidos a
temperatura ambiente, que abundan en la naturaleza en su forma elemental, excepto
el níquel, que posee una enorme reactividad, por lo que existe formando compuestos
químicos, y además abunda en los meteoritos. Poseen propiedades catalíticas que los
hacen muy importantes en la industria química y en la ingeniería aeroespacial.
Grupo 11 (antes IB) o familia del cobre. Compuesto por los elementos cobre (Cu), plata
(Ag), oro (Au) y roentgenio (Rg), denominados “metales de acuñar” por su uso como
insumo para monedas y joyería. El oro y la plata son metales preciosos, el cobre en
cambio es muy útil industrialmente. La única excepción la constituye el roentgenio,
que es sintético y no existe en la naturaleza. Son buenos conductores eléctricos, y la
plata posee niveles altísimos de conducción calórica y reflectancia de la luz. Son
metales muy blandos y dúctiles, ampliamente utilizados por la humanidad.
Grupo 12 (antes IIB) o familia del zinc. Compuesto por los elementos zinc (Zn), cadmio
(Cd) y mercurio (Hg), aunque distintas experimentaciones con el elemento sintético
copernicio (Cn) podrían incluirlo en el grupo. Los tres primeros (Zn, Cd, Hg) están
abundantemente presentes en la naturaleza, y los dos primeros (Zn, Cd) son metales
sólidos, y el mercurio es el único metal líquido a temperatura ambiente. El zinc es un
elemento importante para el metabolismo de los seres vivos, mientras que los demás
son altamente tóxicos.
Grupo 13 (antes IIIB) o familia del boro. Compuesto por los elementos boro (B),
aluminio (Al), galio (Ga), indio (In), talio (Tl) y nihonio (Nh), también son llamados
“térreos”, dado que son muy abundantes en la corteza terrestre, a excepción del
último de la lista, sintético e inexistente en la naturaleza. La popularidad industrial del
aluminio ha hecho que al grupo se lo conozca también como el “grupo del aluminio”.
Estos elementos presentan tres electrones en su capa externa, son metales de punto
de fusión muy bajos, excepto el boro que tiene un punto de fusión muy alto y es
un metaloide.
Grupo 14 (antes IVB) o carbonoideos. Compuesto por los elementos carbono (C),
silicio (Si), germanio (Ge), estaño (Sn), plomo (Pb) y flerovio (Fl), son en su mayoría
elementos muy conocidos y abundantes, sobre todo el carbono, central para la
química de los seres vivos. Este elemento es no metálico, pero a medida que se
desciende en el grupo los elementos se tornan cada vez más metálicos, hasta llegar al
plomo. Son además elementos muy empleados en la industria y muy abundantes en la
corteza terrestre (el silicio constituye 28% de la misma) excepto el flerovio, sintético y
radiactivo de vida media muy corta.
Grupo 15 (antes VB) o nitrogenoideos. Compuesto por los elementos nitrógeno (N),
fósforo (P), arsénico (As), antimonio (Sb), bismuto (Bi) y el elemento sintético
Moscovio (Mc), se conocen también como pnicógenos, son muy abundantes y muy
reactivos estando a altas temperaturas. Tienen cinco electrones en su capa exterior, y
como en el grupo anterior, adquieren propiedades metálicas conforme avanzamos en
el grupo.
Grupo 16 (antes VIB) o calcógenos o anfígenos. Compuesto por los elementos oxígeno
(O), azufre (S), selenio (Se), telurio (Te), polonio (Po) y livermorio (Lv), son a excepción
del último (Lv, sintético) elementos muy comunes y empleados industrialmente, los
primeros dos (O, S) involucrados además en los procesos típicos de la bioquímica.
Poseen seis electrones en su capa atómica exterior y algunos de ellos tienden a formar
compuestos ácidos o básicos, de allí su nombre de anfígenos (del griego amphi-, “a
ambos lados”, y genos, “producir”). Entre el grupo destaca el oxígeno, de tamaño muy
pequeño y enorme reactividad.
Grupo 17 (antes VIIB) o halógenos. Compuesto por los elementos flúor (F), cloro (Cl),
bromo (Br), yodo (I), astato (At) y teneso (Ts), suelen hallarse en estado natural como
moléculas diatómicas que tienden a formar iones mononegativos llamados haluros. El
último de la lista (el Ts), sin embargo, es sintético y no existe en la naturaleza. Se trata
de elementos abundantes en la bioquímica, con enorme poder de oxidación (sobre
todo el flúor). Su nombre proviene de los vocablos griegos halós (“sal”)
y genos (“producir”), o sea, “productores de sales”.
Grupo 18 (antes VIIIB) o gases nobles. Compuesto por los elementos helio (He), neón
(Ne), argón (Ar), kriptón (Kr), xenón (Xe), radón (Rn) y oganesón (Og), su nombre
proviene del hecho de que en la naturaleza suelen estar en forma gaseosa y poseen
una muy baja reactividad, lo cual hace de ellos excelentes aislantes para distintas
industrias. Poseen puntos de fusión y de ebullición muy próximos, de modo que
pueden ser líquidos solo en un pequeño rango de temperaturas, y a excepción del
radón (muy radiactivo) y el oganesón (sintético), están en abundancia en el aire
terrestre y en el universo (especialmente el helio, producido en el corazón de
las estrellas por fusión del hidrógeno).
METALES, LANTANIDOS Y ACTINIDOS
Metales de Transición: El mayor grupo de elementos en la tabla periódica, que van de
los Grupos del 3 al 12.
Tienen diferentes grados de reactividad y una muy amplia gama de propiedades.
En general, sin embargo, los metales de transición son buenos conductores del calor y
la electricidad y tienen altos puntos de ebullición y densidades.
Lantánidos: son un grupo de metales situados en la segunda fila de la parte inferior de
la tabla periódica.
Son bastante raros, sus números atómicos oscilan entre 57 (lantano) a 71 (lutecio).
Algunos de estos elementos se pueden encontrar en los superconductores, la
producción de vidrio, o láser.
Actínidos: Son un grupo de metales en la última fila de la tabla periódica.
La familia de los actínidos contiene quince elementos que comienzan con el actinio.
Todos los actínidos son radiactivos y algunos no se encuentran en la naturaleza.