Protocolo ACT para Pensamiento Negativo
Protocolo ACT para Pensamiento Negativo
INFORMACIÓN GENERAL
Ruiz, F. J., Riaño-Hernández, D., Suárez-Falcón, J. C., & Luciano, C. (2016). Effect of a
one-session ACT protocol in disrupting repetitive negative thinking. International
Journal of Psychology and Psychological Therapy, 16, 213-233.
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Ruiz, F. J., Flórez, C. L., García-Martín, M. B., Monroy-Cifuentes, A., Barreto-Montero,
K., García-Beltrán, D. M., Riaño-Hernández, D., Sierra, M. A., Suárez-Falcón, J.
C., Cardona-Betancourt, V., & Gil-Luciano, B. (2018). A multiple-baseline
evaluation of a brief acceptance and commitment therapy protocol focused on
repetitive negative thinking for moderate emotional disorders. Journal of
Contextual Behavioral Science, 9, 1-14. [Link]
Gil-Luciano, B., Calderón-Hurtado, T., Tovar, D., Sebastián, B., & Ruiz, F. J. (2019).
How are triggers for repetitive negative thinking organized? A relational frame
analysis. Psicothema, 31, 53-59. [Link]
experiencial que, por lo general, suelen ser más fáciles de identificar, pero que
cobran sentido cuando la persona lleva tiempo experimentando malestar (e.g.,
consumo de sustancias, distracción implicándose en conductas poco valiosas pero
que atraen la atención como videojuegos, programas de televisión o salir de fiesta,
atracones, autolesiones, preguntar a otras personas, etc.). Estas estrategias de
evitación experiencial terminan cerrando el bucle de evitación experiencial
que fue comenzado por la preocupación/rumia. Siguiendo este análisis, las
intervenciones que se dirigen específicamente a la preocupación/rumia deben
resultar más rápidas en romper el bucle de evitación experiencial.
5. Los disparadores de preocupación/rumia están organizados de manera
jerárquica, de modo que unos disparadores más abstractos contienen a otros
más concretos. Por ejemplo, para una persona, el disparador en la cúspide de la
jerarquía puede ser el “miedo a fracasar” mientras que otros disparadores más
concretos contenidos en éste pueden ser “miedo a suspender un examen”, “miedo
a que se deteriore la relación de pareja” o “necesidad de comprender por qué no
consiguió el trabajo que deseaba”. De modo similar, los disparadores más
abstractos son el contexto para generar nuevos disparadores coherentes con ellos
cuando la persona interactúa en nuevos contextos. Por ejemplo, siguiendo el caso
anterior, cuando la persona encuentra un nuevo trabajo muy estimulante, puede
derivar pensamientos como: “¿qué pasaría si no consigo hacerlo bien?”, “¿estoy
capacitado para hacerlo bien?”, etc.
6. Siguiendo el punto anterior y teniendo en cuenta cómo funciona la
transformación de funciones a través de relaciones jerárquicas, entrenar a la
persona a actuar de manera flexible en presencia del disparador en la cúspide
de la jerarquía debe facilitar la transferencia de esta habilidad con el resto
de disparadores presentes o futuros. En cambio, entrenar la habilidad de ser
flexible con disparadores más concretos no producirá la generalización de la
habilidad de manera tan rápida.
7. La acción flexible es un acto unitario que requiere la enmarcación de la
conducta en curso con el deíctico “Yo”, la reducción de las funciones
discriminativas de la conducta y la derivación y seguimiento de reglas
augmentals apetitivas (valores). Esta definición de flexibilidad psicológica y las
estrategias para moldearla pueden encontrarse en Törneke, Luciano, Barnes-
Holmes y Bond (2016). Para desarrollar flexibilidad psicológica de manera
rápida, la intervención debe contener las tres estrategias de manera
simultánea.
Ruiz, F. J., & Perete, L. (2015). Application of a relational frame account of psychological
flexibility in young children. Psicothema, 27, 114-119.
Törneke, N., Luciano, C., Barnes-Holmes, Y., & Bond, F. W. (2016). Relational Frame
Theory and three core strategies in understanding and treating human suffering. In
R. D. Zettle, S. C. Hayes, D. Barnes-Holmes, & A. Biglan (Eds.), The Wiley
Handbook of Contextual Behavioral Science (pp. 254-272). Wiley-Blackwell
SESIÓN 1
“El trabajo que te propongo realizar está basado en un modelo de intervención breve que
tiene como objetivo intentar conseguir cambios importantes lo antes posible. A veces,
como es posible que conozcas si has pasado anteriormente por un proceso terapéutico, las
intervenciones psicológicas avanzan de manera lenta y recaban una gran cantidad de
información durante la evaluación. En nuestro caso, al proponerte realizar una
intervención breve, vamos a intentar ir directamente al grano, al corazón del problema
que estás experimentando. Esto tiene la ventaja de que, si el trabajo que hacemos es útil,
seguramente lo notaremos de manera rápida. Sin embargo, al ir directamente al grano, es
posible que haya momentos en los que te parezca que vamos rápido y que la sesión pueda
resultar intensa. Si en algún momento crees que debemos ir un poco más despacio o
sientes que hay algo importante que ha quedado en el tintero, siéntete libre de hacérmelo
saber. Aunque te propongo realizar una intervención breve, el ritmo del trabajo siempre
lo vas a marcar tú y todo lo que hagamos irá en la dirección de hacer el cambio que deseas
en tu vida. En cualquier caso, me gustaría comentarte que, aunque estés pasando por
algunos momentos difíciles que te han traído hasta aquí, considero que eres una persona
completa, responsable y valiosa, que está capacitada para que hagamos un trabajo que va
directamente al grano para tratar de que sea útil lo antes posible. ¿Te parece bien el plan
de trabajo?”
“En primer lugar, permíteme que te comente cuál es la lógica de la intervención y del
trabajo que vamos a realizar. Esta intervención está diseñada de acuerdo con
investigaciones recientes que otorgan a la preocupación y la rumia (darle excesivas
vueltas a la cabeza, enredarse, etc.) un papel fundamental en el desarrollo y
mantenimiento de problemas emocionales en la vida de las personas, haciendo que éstas
se sientan más ansiosas y tristes y no consigan cumplir con el objetivo que tienen en su
vida”.
“Teniendo esto en cuenta, el trabajo que te propongo que hagamos durante estas sesiones
es desarrollar la habilidad de detectar cuándo nos estamos enredando en nuestra mente de
manera infructuosa y ser capaces de dejar esto estar y centrarnos en lo que es realmente
importante en nuestras vidas”.
“Antes de nada, permíteme explicarte durante un momento por qué a veces nos quedamos
enredados, dando vueltas en nuestra mente, etc. Resulta que todas las personas hemos
tenido montones de pensamientos y sentimientos a lo largo de nuestras vidas, los vamos
a tener durante el día de hoy y seguiremos teniendo miles y miles en el tiempo que nos
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 9
queda de vida. Por ejemplo, seguro que puedes recordar durante un minuto qué
pensamientos te venían a la cabeza cuando tenías 8 años… Cuando tenías 15 años… Los
que tenías hace un año… Los que tuviste ayer… Los que estás teniendo ahora mismo…
A lo largo de la vida seguramente hemos ido viendo que los pensamientos van y vienen
mientras que lo único constante somos nosotros, es decir, la persona, PEPE (nombre del
paciente). Sin embargo, en ocasiones, nos viene un pensamiento o un miedo relacionado
con algo que no queremos que ocurra o un pensamiento relacionado con la necesidad de
explicar algo importante y, aunque esos pensamientos son nuestros, solamente algo
momentáneo que podríamos dejar pasar como el resto de pensamientos, al ser muy
molestos nos olvidamos de que no son más que pensamientos y de que nosotros podemos
elegir qué importancia queremos darles… Si los dejamos estar y pasar, porque todos los
pensamientos son finalmente momentáneos, o nos enfrascamos con ellos y les damos el
mando de nuestra vida por ese rato que a veces se convierte en horas, luego en días, meses
e incluso años. Y entonces nos enfrascamos en pensar en ellos, llevamos toda nuestra
atención hacia ellos y pensamos y pensamos, nos preocupamos y les damos vueltas, una
y otra vez… Muchas veces, ese dar vueltas es muy repetitivo, pero seguimos haciéndolo
una y otra vez. Y una y otra vez… En muchas ocasiones, incluso, ni siquiera sentimos
que realmente somos nosotros los que estamos eligiendo enfrascarnos. Simplemente, lo
hacemos de manera automática, sin darnos cuenta de que en cualquier momento
podríamos elegir dejar estar el miedo y la preocupación. Nos olvidamos por completo de
que estamos delante de pensamientos que son nuestros y terminamos creando realidades
alternativas en nuestra mente…”
“Como te comentaba anteriormente, lo que vamos a intentar hacer es que PEPE aprenda
a darse cuenta de cómo ante determinados pensamientos suyos, elige, muchas veces sin
saberlo, enredarse y enredarse con ellos… Como si ante el flujo de pensamientos les
pusiera un dique o un embalse ante algunos de modo que se quedan atascados y PEPE
comienza a mirarlos y a analizarlos una y otra vez hasta que éstos empiezan a dar vueltas
como formando un remolino… Y en muchas ocasiones se nos olvida que somos realmente
nosotros los que ponemos el dique y formamos el remolino de pensamientos… Sin darnos
cuenta de que nosotros podemos elegir abrir el dique, dejarlos pasar y centrar nuestra
atención en lo que es fundamental para nosotros…”
“Dado lo que hemos comentado previamente, durante esta sesión quizás notes algo un
poco extraño y es que en ocasiones nos detendremos para que notes cómo PEPE está
teniendo determinados pensamientos y que notes a cada paso qué estás eligiendo hacer:
si cerrar el dique o abrirlo y dejar esos pensamientos pasar para poder centrarnos en lo
importante de la vida de PEPE. Por ejemplo, permítete por un momento observar los
pensamientos o sensaciones que vienen a tu cabeza en este momento sin hacer nada con
ellos. Para ayudarnos vamos a utilizar estos trozos de papel. Sea el que sea está bien…
Simplemente, escríbelo en el papel y contémplalo como si fuera un cuadro o un paisaje:
sin hacer nada con él, simplemente observándolo. Nota cómo es PEPE el que está
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 10
eligiendo contemplarlo y dejarlo estar. Y ahora abramos el dique y dejemos que pase…
¿Quién acaba de elegir dejarlo pasar?”
“Deja que te venga otro pensamiento, el que sea… Lo único que toca hacer en este
momento es elegir escribirlo y contemplarlo en el papel… Date de nuevo cuenta de que
es un pensamiento tuyo y de que tú puedes elegir si abres el dique o te enredas en darle
vueltas a este pensamiento…” Se repite lo mismo con otros 3 pensamientos más.
“A lo largo de la intervención te propongo trabajar con este esquema. Aquí vamos a poner
tu nombre, el nombre de la persona que tiene todos los pensamientos, recuerdos y
sensaciones… Por lo general, todas las personas podemos realizar acciones durante el día
que van en dos direcciones. Por un lado, podemos hacer cosas que van en la dirección
que nos acerca a lo que es importante para nosotros y enriquece nuestra vida, ese tipo de
cosas que nos hacen sentir orgullosos, que hacen que cuando nos vamos a dormir
pensemos que el día ha merecido la pena y nos durmamos con una sonrisa de satisfacción
en la boca, ese tipo de acciones de las que nos sentiremos orgullosos de recordar que las
hicimos dentro de mucho tiempo, incluso cuando seamos ancianos. Permítete por un
momento notar los pensamientos que vienen a tu mente sin hacer nada con ellos…
Solamente nota cuáles son… Escríbelos en el papel o imagina que los escribes… Y nota
cómo puedes elegir seguir prestándome atención”.
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 11
“Por otro lado, podemos hacer cosas que nos alejan de lo que es importante para nosotros
o nos mantienen atascados sin avanzar hacia lo que es importante y nos enriquece. Son
ese tipo de cosas de las que no nos sentiríamos especialmente orgullosos al final del día
o con el paso de los años. De nuevo, simplemente permítete notar qué pensamiento pasa
ahora por tu mente sin hacer nada con él, simplemente nótate siendo la persona que lo
observa. Prácticamente, todas las personas realizan acciones en ambas direcciones a lo
largo del día, unas personas hacen más hacia arriba y derecha y otras más hacia la abajo
e izquierda. Habitualmente, las personas que piden intervención psicológica están
realizando más acciones hacia abajo-izquierda que hacia la arriba-derecha, y por esa razón
se sienten poco satisfechos con sus vidas. El trabajo que te propongo realizar aquí es ver
qué cosas haces en tu día a día que te llevan en una u otra dirección, de modo que cada
vez hagas más cosas que te acercan a lo que es importante para ti y enriquece tu vida, y
cada vez hagas menos cosas que te alejan de lo importante y te mantienen enredado.
¿Tiene esto sentido para ti? Si consiguiéramos esto, ¿podríamos decir que el trabajo
habría sido exitoso?”
“En esta sesión te propongo revisar cuánto tiempo pasas haciendo cosas que te alejan de
lo importante o, al menos, que no te permiten ir en esa dirección y te mantienen enredado.
Muchas veces, las cosas que empiezan a alejarnos de lo que es importante o nos
mantienen atascados tienen que ver con pasar mucho tiempo enredados en nuestros
propios pensamientos, preocupaciones, recuerdos, etc. Es decir, dándole vueltas a la
cabeza, discutiendo con nosotros mismos, pensando en por qué algo funciona así, y así
una y otra vez, etc. Darle vueltas a la cabeza no es necesariamente algo malo. Por ejemplo,
hay veces en que nos preocupamos acerca del futuro y así anticipamos posibles problemas
y le damos solución. Otras veces, pensamos acerca de algo que ha pasado y descubrimos
por qué ocurrió y eso nos sirve para el presente y el futuro. Sin embargo, ocurre que en
muchas ocasiones pensar demasiado o darle vueltas a la cabeza no es útil y, a pesar de
eso, lo hacemos sin parar, perdiendo el contacto con las cosas importantes que están
ocurriendo o que podrían hacerse en ese momento. En otras palabras, vamos en la
dirección de la izquierda, alejándonos de lo que es importante para nosotros”.
“En este momento te invito a que pensemos durante unos minutos en cuándo te quedas
enredado en tu mente. En muchas ocasiones, el desencadenante o disparador de dar
vueltas a la cabeza es el temor a que algo ocurra o bien la necesidad de encontrar una
razón por la que ocurren ciertas cosas. Imagina que tienes una pistola mágica con la que
puedas disparar a los pensamientos que te llevan a enredarte, pero sólo tienes una bala.
¿A qué pensamiento le dispararías? ¿A cuál podrías dispararle con el que matarías a más
de “un pájaro” de un tiro? ¿A qué pensamiento podrías disparar que es el papá de tus
miedos, el papá que alimenta y da sustento al resto de pensamientos? ¿Qué pensamiento
sería al que tras dispararle los demás pensamientos también caerían como un castillo de
naipes?”
“Permítete notar por un momento quién acaba de contestar y de quién es ese pensamiento
que en muchas ocasiones hace de jefe… Simplemente obsérvalo y mira cómo puedes
elegir mirarlo escrito en el esquema sin hacer nada con él… Durante este tiempo, me
gustaría hablar con PEPE, no con ese pensamiento que a veces toma mucha fuerza en la
vida de PEPE… ¿Qué eliges hacer? ¿Dejamos que hable el pensamiento, el jefe de Pepe
o eliges mejor hablar tú? Seguramente, el jefe está ahí por algo y aparece por alguna
razón, pero permite que sea PEPE el que habla… Porque nadie sabe más que PEPE sobre
la vida de PEPE… Ni siquiera su jefe…”
“Ahora te invito a que hablemos durante un rato de qué está hecho ese jefe que a menudo
le viene a PEPE…”
En este punto, el cliente responde señalando un pensamiento que puede ser la cúspide de
la jerarquía de disparadores o no. A continuación, se presentan pistas para intuir si el
cliente identificó la cúspide o no y preguntas para seguir desarrollando el análisis
funcional. El objetivo del terapeuta en este punto es identificar el disparado de la cúspide
(“papá”) y los disparadores que contiene (“hijos”), identificando con el cliente cómo es
habitualmente el proceso de preocupación/rumia.
• Pistas que indican que el evento privado señalado por el cliente es la cúspide
de la jerarquía:
❑ Es abstracto y de él derivan pensamientos más concretos.
❑ Está presente en varias áreas de la vida del cliente.
❑ Es “viejo”.
❑ Resulta extremadamente molesto para el cliente.
❑ Es el pensamiento que el cliente derivaría en el caso en que su vida no fuera como
él quiere.
Una vez identificada la jerarquía y los pensamientos típicos que forman parte del proceso
de preocupación/rumia, el terapeuta pasa a explorar qué estrategias de evitación
experiencial pone en práctica el cliente para evitar el malestar generado.
para intentarlo?” “Es bastante común que la gente que le da muchas vueltas a la
cabeza intente hacer distintas cosas para dejar de pensar, ¿te ves haciendo algo
con ese objetivo?”
• Explorar la utilidad de las estrategias de evitación experiencial. Ejemplos: “¿Te
resulta útil hacer esto (p. ej., ver TV, llamar a un amigo para distraerse, ir de fiesta,
consumir drogas, jugar videojuegos, navegar en internet, etc.) para dejar de
pensar? ¿Lo consigues? ¿Cómo te sientes cuando consigues “apagar” tu mente?
Pero, ¿cuánto tiempo dura el alivio? ¿Cuánto tarda en volver el “papá” o uno de
sus “hijos”? Mientras estás intentando dejar de pensar, ¿haces cosas que van hacia
la arriba-derecha o hacia abajo-izquierda? ¿Hacer esto es lo mejor que podría
hacer Tomás en ese momento para ir hacia arriba-derecha?”
Durante este proceso, el terapeuta debe ir completando la parte de abajo a la izquierda del
esquema colocando las estrategias de evitación experienciales a las que da lugar la
preocupación/rumia (véase el siguiente ejemplo).
“Déjame que intente hacer un resumen de lo que hemos venido hablando para ver si he
entendido bien tu experiencia. Hay veces en el día en que a Tomás le aparecen estos
pensamientos (se señalan los pensamientos rápidamente señalando cuál es el “papá” de
acuerdo a la jerarquía construida). Cuando este sucede, a Tomás, como es lógico, no le
gusta, se siente mal y empieza a darle vueltas a la cabeza durante X tiempo. Durante ese
tiempo, Tomás no hace lo que es importante para él y enriquecería su vida; más bien, lo
que hace Tomás está controlado por su “papá” y sus “hijitos”, como si éstos mandaran en
su vida y Tomás fuera un esclavo de ellos. Otras veces, Tomás intenta dejar de pensar, de
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 16
enredarse, de preocuparse, de darle vueltas a su cabeza y para eso hace _____ (se señalan
las principales estrategias de evitación experiencial). Incluso, otras veces Tomás hace
cosas para intentar que el “papá” o los “hijitos” no aparezcan, que se queden callados,
etc.”
Una vez que el cliente constata que ésa es su experiencia, el terapeuta intenta ampliar la
“radiografía del patrón inflexible”:
“Te propongo que hagamos un pequeño ejercicio que puede ser parecido a lo que ocurre
cuando vienen el “papá” o los “hijitos” y les das vueltas y vueltas y terminas haciendo
cosas para que se vayan, pero que no son útiles en tu vida. Voy a escribir en este papel el
“papá”. Imagina que en esta otra hoja de papel estás haciendo un trabajo o un informe…
Algo que es importante para ti en tu día a día…” (dependiendo de las características del
cliente, se ajusta la tarea; lo importante es que el cliente perciba que esa actividad sería
realmente importante y es lo que mejor podría hacer en ese momento para ir hacia arriba-
derecha).
Después de un minuto en el que el cliente está concentrado en su tarea, el terapeuta pone
bruscamente el papel con el “papá” delante de la cara del cliente.
“Pero, en un momento determinado aparece el “papá” y se ponen en frente de tu vista…
Y parece que no te gusta mirarlo, ¿verdad?” (por lo general, los clientes se quedan
paralizados mirando el papel y dejan de hacer la tarea).
(el cliente empuja el papel, pero el terapeuta ofrece resistencia con su brazo de modo que
el cliente comienza a experimentar una gran lucha que no fructifica para quitarse el
pensamiento).
“Fíjate en lo que ocurre. ¿Qué pasó con el informe/trabajo que estabas realizando?”
“¿Cuánto esfuerzo pusiste para quitar al papá? ¿Qué conseguiste empujando?
“El papá o los hijos eventualmente se van y Tomás se pone de nuevo a escribir… Pero
me da la sensación de que después de un rato… ¡Otra vez aparecen!” (el terapeuta vuelve
a poner el papel delante de la cara del cliente). “Y entonces… ¿Qué haces? Otra vez
vuelves a empujar, ¿verdad?”… Y tras un buen rato, quizás se van, pero al rato… ¡Otra
vez!... Y otra vez a empujar. Hazlo. Fíjate, ¿cómo te sientes después de tanto empujar?
¿Sueles sentirte así al final del día: agotado, tenso, con dolor en los hombros, cuello,
brazos? (por lo general, los clientes suelen sentir tensión en el cuello, hombro y espalda
fruto del estrés que provocar preocuparse/rumiar, por lo que establecer esta similitud suele
ser útil para contacten aún mejor con la metáfora). Además, cuando viene el papá o los
hijos, ¿cuántas cosas importantes para ti puedes hacer mientras luchas contra ellos?”
¿Se parece esta lucha a lo que te pasa a lo largo de los días? ¿Se parece esta lucha contra
el papelito a cómo es tu vida?
Fíjate en una cosa, ¿qué ocurre cuando aparecen y empiezas a empujar? ¿Cuánta fuerza
tienen cuando empiezas a empujar? ¿Se pone el papelito más o menos fuerte cuando
empujas? A lo largo de este tiempo, ¿tienes la sensación de que el “papá” se ha hecho
más fuerte y que han ido saliendo cada vez más “hijitos”?
Imagínate que tuvieras unos binoculares y pudieras verte a ti mismo dentro de un año
mientras sigues empujando cada vez que aparece uno de estos pensamientos. ¿Cómo ves
tu vida haciendo esto durante un año más? ¿Cómo te ves a ti mismo? (¿Feliz? ¿Cansado?
¿Con canas?...). Imagínate dentro de cinco años más… ¿Cómo estarías? ¿Te gusta cómo
ves tu vida? ¿Está mejor o peor que ahora?… Imagínate que esto que estamos viendo
fuera una película. ¿Qué título le pondrías?
Sin embargo, déjame que miremos una cosa… Hemos visto que cuando el “papá” o los
“hijos” aparecen, les das más fuerza empujándolos… Si empujándolos sólo consigues
darles más fuerza, ¿qué se te ocurre que podrías hacer? (Se moldea la respuesta hasta que
el participante vea que una opción es dejar de empujar, dejar que el “papá” contacte
poniendo la mano en una posición en la que le permita seguir con el trabajo/informe. Tras
esto, ponemos al participante a escribir y cada poco tiempo van llegando pensamientos y
él deja que simplemente le toquen y sigue escribiendo).
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“Dejando que el papá o los hijos te toquen y sin empujarlos, ¿puedes hacer cosas que van
en la dirección de enriquecer tu vida, es decir, hacia la arriba-derecha?... Imagina que
aprendes a dejar que los pensamientos te toquen sin tener que estar empujándolos y coge
de nuevo los binoculares… ¿Cómo te verías a ti mismo dentro de 1 año?... ¿Y dentro de
5 años?... ¿Quién estaría mandando en la vida de Tomás? ¿Tomás o el “papá” de Tomás
y sus “hijitos”? ¿Cómo se llamaría en este caso la película?
“Ahora, si te parece bien, te propongo hacer un ejercicio que puede ayudarte a ver la
diferencia entre empujar y dejar de empujar los pensamientos, de modo que te sea más
fácil hacerlo en tu vida diaria. La idea del ejercicio es que veas cómo es el proceso de
enredarse con tus pensamientos y cómo podrías hacer para dejar de dar vueltas. El
ejercicio puede resultar un poco curioso, quizás te parezca que estamos haciendo un poco
el tonto, pero lo vamos a hacer juntos y creo que puede ser de gran ayuda. ¿Estás
dispuesto?”
“Lo que vamos a hacer es una simulación de cómo te enredas y qué podrías hacer para
desenredarte. ¿Has tenido alguna vez la experiencia de estar leyendo durante un buen rato
y después darte cuenta de que no te has enterado de nada porque estabas pensando en
otras cosas?”
“Lo que vamos a hacer es algo parecido a esto. Te invito a que empieces a leer este libro
(se le pone un libro abierto en el inicio de un capítulo) y después de un poco voy a
mostrarte uno de los pensamientos. Ante esto, en primer lugar, te voy a pedir que trates
de enredarte diciendo los pensamientos que te vendrían a la cabeza. En ese caso, tienes
que levantarte de la silla, ponerla en el centro de la habitación y darle una vuelta. Ese
darle una vuelta es parecido a pensar sobre el pensamiento que acaba de venir y cuando
piensas en el pensamiento, otro pensamiento relacionado viene… Y entonces, como estás
eligiendo enredarte, das otra vuelta y viene otro pensamiento relacionado… ¿OK? La idea
del ejercicio, como te comentaba, es que veas de qué está hecho el enredo. ¿Listo?”
El cliente se pone a leer. A los 15 segundos, se pone el papel en el que se había escrito el
“papá” encima del libro y se le dice: “Aquí tienes al “papá”, ¿qué eliges hacer?”
Tomás puede elegir qué quiere hacer con su pensamiento. ¿Qué elige hacer?” El cliente
comienza a darle vueltas y se pide que note cómo ha sido él el que ha elegido seguir dando
vueltas: “Fíjate en cómo Tomás es la persona que ha elegido seguir dando vueltas a sus
pensamientos”.
Cuando termina la parte anterior del ejercicio, se le dice: “¿Cómo te has sentido dando
vueltas a tus pensamientos? ¿Estás cansado? ¿Ha sido algo parecido a lo que ocurre en la
vida real? ¿Cuánto has podido avanzar en la lectura mientras dabas vueltas a tus
pensamientos?”
“Tomás, fíjate en una cosa… Cuando elegiste darle vueltas al “papá”, enseguida apareció
otro pensamiento que no te gusta, ¿verdad? Y, en ese momento, elegiste darle vueltas a
ese pensamiento, ¿y qué ocurrió? Vino otro… Y elegiste darle vueltas a otro y… Vino el
siguiente… ¿Cuánto tiempo podría durar este proceso? ¿Cómo terminarías?”
“Lo curioso es que realmente Tomás pudo elegir a cada pensamiento qué hacer con él.
En la parte anterior del ejercicio elegiste siempre darle vueltas, pero ahora vamos a hacer
todo lo contrario. Vas a leer el libro y de vez en cuando voy a poner algunos papeles en
medio, como antes. En este caso, lo que te propongo que hagas es que simplemente mires
el papel y gentilmente lo pongas al lado, seas consciente de que has elegido ponerlo ahí
y sigas leyendo… Después de otro rato, volveré a hacer lo mismo y te invito a que elijas
dejarlo al lado gentilmente, darte cuenta de que Tomás puede elegir y seguir con la
lectura”.
Se presentan 10 pensamientos.
“¿Cómo te has sentido durante el ejercicio? ¿Has podido seguir leyendo? ¿De qué trataba
la lectura?... Fíjate en la gran diferencia entre empujar los pensamientos y darle vueltas a
la silla o elegir no luchar con ellos, dejarles hueco y dedicarse a hacer lo que puede
enriquecer tu vida…
Durante la próxima semana, te invito a que practiques dejando de empujar y darle vueltas
a al “papá” y los “hijitos”. Es posible que haya veces en las que, sin darte cuenta, te
descubras a ti mismo enredándote. No pasa nada, recuerda que a cada momento puedes
elegir si les das vueltas al pensamiento que estás teniendo o lo dejas estar. Habrá días en
los que incluso te enfades contigo mismo por haberte enredado. Fíjate que hasta podrías
elegir enredarte en por qué te has enredado… Simplemente, te sugiero que no le des más
vueltas y te pongas a hacer algo que sea importante para ti.
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 20
AUDIO 1
Este audio tiene como objetivo ayudarle a desarrollar la habilidad de darse cuenta de la
diferencia entre enredarse y no enredarse en los pensamientos y aprender a dejarlos estar
eligiendo hacer lo que es mejor para usted…
Ahora quisiera invitarle a pensar durante un minuto en qué cosas son importantes para
usted durante el día de hoy o durante las próximas 24 horas… Si lo desea, pueda hacer
una lista en papel o puede simplemente hacerla en su cabeza. Elija por un momento pensar
en qué cosas puede hacer hoy que pueden enriquecer su vida (pausa de 30 segundos).
Bien, ahora trate de imaginarse haciendo una de esas acciones que ha pensado que pueden
enriquecer su vida. Puede elegir la que quiera, pero le recomendamos que se imagine
aquella en la que cree que tendrá más dificultades porque seguramente su mente le arroje
pensamientos, recuerdos o sensaciones con los que usted puede quedarse enredado…
Permítase imaginar la situación en la que haría dicha acción que supondría enriquecer su
vida… ¿Dónde es? ... ¿Hay más gente alrededor? … ¿Qué estaría pasando? … Permítase
experimentar por un momento el pensamiento que puede aparecer en ese momento que
podría impedir que usted hiciera aquello que es importante para usted…
perdió el contacto con lo que iba a hacer… Y enrédese con el siguiente pensamiento que
venga… Nótelo de nuevo como una parte de usted y elija de nuevo enredarse… Fíjese en
lo que pasaría si siguiera eligiendo enredarse en los pensamientos, si siguiera
empujándolos… ¿Cuánto tiempo pasaría enredado? ¿Estaría orgulloso al final del día con
el tiempo gastado en empujar sus propios pensamientos?
Nótese eligiendo realizar la acción que tenía en mente… Es probable que mientras la está
realizando le venga otro pensamiento con el que podría enredarse… Permítase notarlo y,
de nuevo, elija si quiere luchar con él o prefiere ponerlo en otro globo y dejarlo flotar
libremente en el aire… Nótese a sí mismo eligiendo hacer esto y retomando rápidamente
la actividad que realizaba…
Recuerde que a lo largo del día le vendrán montones y montones de pensamientos, unos
pueden ser agradables, otros neutros y otros desagradables… Recuerde que sean como
sean, usted puede elegir qué peso quieren que tengan en su día… Como siempre, la
cuestión es: ¿qué elige hacer con su pensamiento: enredarse o dejarlo pasar mientras se
centra en lo importante para usted?
Hemos terminado el ejercicio. Si así lo desea, puede practicar a solas con alguna otra
situación en la que pueda enredarse durante el día de hoy. En cualquier caso, recuerde
que lo importante es desarrollar la habilidad y que ésta, como la habilidad de montar en
bicicleta, sólo se desarrolla haciendo las cosas que son importantes para usted, notando
cualquier pensamiento que pueda aparecer en el camino sin empezar a luchar con él.
Recuerde también que no pasa nada si en algún momento se enreda con sus pensamientos.
Usted siempre puede empezar a elegir notarlos, elegir dejar de luchar y comenzar a hacer
aquello que sea importante en ese momento.
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 22
SESIÓN 2
“Para comenzar esta segunda sesión te invito a que hagamos un breve ejercicio con los
ojos cerrados para recordar algunas de las que vimos en la primera sesión y seguir
practicando dejar estar los pensamientos y emociones sin luchar con ellos, empujarlos o
darles vueltas. Para hacer el ejercicio es mejor que cierres los ojos para que puedas
concentrarte mejor”.
Me gustaría que te centrases en tu respiración… Trata de notar cómo el aire entra y sale
de tu nariz… Si en algún momento notas que te distraes porque vienen pensamientos o
alguna preocupación a tu mente, simplemente nótalo, date cuenta de que son
pensamientos que TÚ estás teniendo, dales la bienvenida y elige centrarte en el ejercicio
que estamos haciendo…
Permítete hacer una respiración profunda y nota cómo se hincha tu pecho y tu vientre…
Nota el ritmo de tu respiración sin intentar alterarlo, tu único objetivo en este momento
es observarlo…
Ahora, céntrate en cómo es el aire que entra por tu nariz. ¿Es frío o caliente?… Mantente
ahí notando cómo ese aire frío entra y cómo luego el aire caliente sale…
Nota cómo ese aire entra como un globo hinchándose en tu pecho y tu vientre y sale
desinflándose después… Nota cómo esa sensación va y viene y sencillamente estás aquí
y ahora eligiendo notarla sin hacer nada con ella… Simplemente notando que es una
sensación que TÚ tienes en este momento…
Responde para ti a las siguientes preguntas: ¿Quién está respirando?... ¿Quién está
sintiendo esa sensación, ese globo que se infla y desinfla? ... ¿Quién está eligiendo aquí
y ahora observar esa sensación? … ¿Quién está detrás de todo esto que estás sintiendo?…
OK, dejemos 10 segundo para que te veas ahí, eligiendo centrarte en cómo coges aire y
lo sueltas.
Ahora te invito a que elijas centrarte en los sonidos que podemos escuchar alrededor…
Nota que puedes elegir hacer cualquier otra cosa, qué TÚ tienes capacidad para elegir qué
quieres hacer… Y nótate eligiendo escuchar los sonidos de alrededor. Céntrate en los
sonidos que provienen del pasillo… Si notas sonidos de otra parte, no pasa nada, dale la
bienvenida a esos sonidos y nótate eligiendo centrarte en los sonidos del pasillo…
Dime, ¿quién está escuchando esos sonidos, ese ruido? …
cuadro… Simplemente lo observas sin tratar de modificarlo, sin hacer fuerza contra el
pensamiento…
Nota qué pensamiento te visita ahora mismo. Cualquier cosa que venga a tu mente está
bien… ¿Ya? Ahora, imagina que tienes un globo entre las manos… Imagina que escribes
en su superficie el pensamiento que estás teniendo en este momento… ¿Ya? …
Simplemente, nota que el pensamiento está ahí, en el globo, y contémplalo… Permítete
elegir no luchar con él… No discutir con él… No empujarlo… Date cuenta de que estás
capacitado para simplemente observar ese pensamiento escrito… Dime, ¿quién está
observando ese pensamiento ahí?…
Mira cómo, si quisieras, podrías elegir discutir con ese pensamiento, pensar en por qué lo
has tenido o tratar de empujarlo, pero simplemente estás aquí y ahora eligiendo
voluntariamente observarlo sin hacer nada con él… Te invito a que simplemente elijas
soltarlo y dejarlo flotar libremente en el aire.
Nota que ahora puedes elegir entre quedarte centrado en este pensamiento o dejar que
otro aparezca en tu mente… ¿Qué te parece si eliges dejar pasar el pensamiento del globo
y te permites notar qué pensamiento viene ahora a tu mente? …
Puede ser cualquiera, simplemente nota qué pensamiento viene… ¿Ya? ¿Qué
pensamiento te vino?… Nota que puedes elegir poner ese pensamiento en el globo…
Nota que ahora el pensamiento está en el globo y que tú estás eligiendo simplemente
observarlo, no enfrentarte a él…
Date cuenta de quién está teniendo ese pensamiento, de quién está eligiendo qué hacer
con él y de quién es capaz de observar todo eso y responder esta pregunta…
Ahora, simplemente permítete soltar el globo y dejarlo flotar libremente en el aire…
Ahora, fíjate en qué otro pensamiento viene a tu mente… Simplemente nótalo y escribe
una palabra que lo resuma en el globo. Nota quién ha elegido la palabra que lo resumía y
nota quién está eligiendo aquí y ahora contemplar ese pensamiento sin oponerse a él…
¿Qué eliges hacer ahora? ¿Quedarte centrado en ese pensamiento o dejar paso a otro para
seguir practicando? … OK, nótate tomando esa elección y mira qué otro pensamiento
aparece en tu mente… Simplemente, escribe una palabra que lo resuma en el globo…
Nota quién ha puesto ese pensamiento ahí y quién está eligiendo observarlo sin hacer
nada con él, sin entrar a juzgar si es bueno o malo.
“¿Has tenido la experiencia de notar algunos “papás” e “hijos” y no enredarte con ellos
al estilo de lo que acabamos de hacer? ¿Te has notado enredado en sus pensamientos?
¿Ha sido como siempre o has notado que te has desenganchado antes de lo normal? ¿Has
realizado cosas distintas que pueden enriquecer su vida?
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 24
“Ahora, te invito a realizar un sencillo ejercicio para dejar estar los pensamientos y no
enredarnos con ellos. El objetivo del ejercicio es que contemples qué pensamientos,
recuerdos o imágenes vienen a tu mente en reacción a algunas palabras que voy a ir
diciéndote. Es decir, lo único que tienes que hacer en este ejercicio es notar qué es lo
primero que viene a tu mente de manera espontánea y darte cuenta de cómo puedes elegir
simplemente dejar eso estar o puedes darle vueltas al pensamiento intentando
comprenderlo o empujarlo. Si vienen más cosas a tu mente después de la primera,
simplemente date de que son otros pensamientos que te han visitado y que puedes elegir
si les dejas estar o los empujas y les das más fuerza. ¿Listo?”
Mango… (7 segundos)
Libro… (7 segundos)
Vacaciones… (7 segundos)
Nombre de la persona ([Link]., Tomás)… (7 segundos)
Casa… (7 segundos)
Estudio… (7 segundos)
Miedo… (7 segundos)
Margaritas… (7 segundos)
Justicia… (7 segundos)
Preocupación… (7 segundos)
Sueño… (7 segundos)
Enredo… (7 segundos)
“¿Qué tal? ¿Cómo ha sido la experiencia? ¿Has podido notar cómo venían pensamientos
e imágenes a tu cabeza? ¿Te has notado dándote cuenta de que son algo tuyo
momentáneo? ¿Te has notado eligiendo dejarlos estar sin darles vueltas?”
“En el siguiente ejercicio te propongo, en primer lugar, que fantasees con algo agradable
(por ejemplo: estar en la playa o viendo tu paisaje favorito) durante un par de minutos.
Puedes elegir hacer el ejercicio con los ojos abiertos o cerrados. Cada cierto tiempo, yo
haré un sonido con mi mano en la mesa como señal para que te hagas consciente de que
tú eres quien está eligiendo conscientemente fantasear, para darte cuenta de que esa
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 25
fantasía la has creado tú y para ver que sólo tú puedes elegir si sigues con ella o la dejas
pasar”.
“Ahora te propongo que hagas lo mismo con una preocupación importante que tuvieras
durante la semana pasada. Simplemente, intenta preocuparte y cada cierto tiempo haré el
mismo sonido para que recuerdes que tú eres quien está eligiendo preocuparse y que
podrías parar si así lo eligieras”.
“Ahora te invito a hacer un ejercicio un poco más complicado, pero que puede ser muy
útil para seguir practicando. Te invito a que durante unos minutos nos miremos a los ojos
y simplemente notemos a cada instante qué pensamiento y sensación viene. Es probable
que durante este tiempo notemos incomodidad, vergüenza, etc. Lo único que tenemos que
hacer, tú y yo, es notar esos pensamientos y sensaciones dejándolos estar y elegir seguir
manteniendo la mirada fija. Considera que mantener la mirada es lo más importante que
puedes hacer en este momento para acercarte a lo que es más importante para ti. Siendo
así, ¿estás dispuesto a hacer el ejercicio? … Nota quién acaba de tomar esa elección…
Comencemos…”
decir: 100, 97, 94, 91... En el proceso, yo voy a decir algunos de los pensamientos que
suelen molestarte y con los que sueles recordar. Tu objetivo es simplemente notar que
vinieron, dejarlos estar y elegir seguir contando…”
El objetivo de este ejercicio es poner una tarea aritmética que sea complicada para el
participante de modo que surjan dudas durante la tarea sobre si se está haciendo bien la
tarea o no, el participante se autocorrija, etc. El terapeuta simplemente debe señalar al
participante que da igual si lo está haciendo bien o mal, que el único objetivo es seguir
haciendo el ejercicio hasta llegar a cero.
“Ahora, te invito a hacer el siguiente ejercicio. Como el otro día, imagínate que tienes
que escribir un informe muy importante. Este informe es un paso de gigante para ir en
dirección de lo que quieres en la vida. Sin embargo, tienes que escribirlo con tu mano no
dominante… El objetivo del ejercicio es que notes la sensación de dificultad, cualquier
pensamiento que te venga a la cabeza mientras escribes que no esté relacionado con el
informe y lo dejes estar… Simplemente, nota que no es fácil, nota la incomodidad… Nota
que pasar esa incomodidad y dificultad forma parte de hacer algo que es muy importante
para ti y elige seguir intentando escribir sin darle vueltas a que es más o menos difícil”.
“Ahora, te invito a hacer un pequeño experimento sobre algo que suele pasarnos a veces.
En ocasiones no queremos pensar en algo y, como veíamos el otro día, empezamos a
empujarlo para que desaparezca. Veamos qué ocurre cuando intentamos sacar
pensamientos de nuestra cabeza. Cierra los ojos e imagina un elefante rosa… ¿Lo tienes?
Ahora, imagínate que para hacer las cosas más importantes en tu vida tienes que, por
todos los medios, no tener ese pensamiento o imagen. Imagínate que para hacer esas cosas
que son tan importantes para tienes que salir de esta sala, pero resulta que no puedes salir
de la sala mientras tengas en la cabeza la imagen del elefante rosa… Por tanto, intenta
borrarla de tu mente porque si la imagen está, aunque sólo sea de fondo, no podrás salir
de la sala”.
“¿Qué tal? ¿Podrías alguna vez pasar por la puerta y dirigirte a lo que es importante para
ti si tuvieras que eliminar por completo la imagen del elefante rosa?”
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 27
“Ahora deja que venga a tu mente uno de los pensamientos de los que hablamos el otro
día… ¿Ya? Intenta hacer lo mismo… Intenta por todos los medios dejar de pensar en él,
de expulsarlo de tu mente antes de poder ir hacia la puerta…”
Se deja 1 minuto…
“¿Se parece esto a lo que ocurre a veces: que no te implicas en hacer las cosas que son
importantes para ti porque estás luchando por no pensar determinadas cosas?”
“Intenta ahora ir con ese pensamiento en la cabeza, deja que venga o se vaya libremente,
mientras tú te diriges hacia la puerta y la abres para ir en la dirección que quieres en tu
vida”.
“¿Pudiste hacerlo? ¿Qué tal si en lugar de tratar de expulsar al “papá” y los “hijos”, los
dejas estar mientras te dedicas a abrir las puertas de tu vida?”
“Si te parece bien, te propongo que hablemos ahora de las puertas a las que puedes tocar
e intentar abrir durante la próxima semana; es decir, esas acciones, por pequeñas que sean,
que podrían suponer un cambio en tu vida. Esas acciones que realizarías y que al final del
día te sentirías orgulloso de haberlas hecho porque significa algo importante para ti.
Teniendo en cuenta lo importante que sería realizar estas acciones, ¿qué podría
impedírtelo? ¿Qué “hijos” podrían interponerse entre Tomás y hacer las cosas que son
importantes para Tomás? ¿Qué podría hacer Tomás cuando estos pensamientos y/o
emociones llegaran? ¿Podrías aplicar los ejercicios que hemos hecho: es decir, dejar estar
esos pensamientos y/o emociones sin luchar con ellos y centrarte en hacer aquello que es
importante?”
“Durante la próxima semana te propongo que practiques con unos archivos de audio. En
ellos vas a tener ejercicios parecidos a los que hemos hecho hoy. Es importante que
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 28
practiques diariamente con los audios y que vayas cambiando de unos a otros para que la
práctica sea lo más variada posible. No se trata de que seas experto en un ejercicio en
particular, si no en que tengas la práctica más variada posible porque, cuanto más variada,
mayor efecto ésta puede tener. Recuerda que la idea es desarrollar la habilidad de dejar
estar al “papá” y a los “hijos”, notar la diferencia entre enredarse y no enredarse, y ver
cómo a cada paso puedes elegir centrarte en algo que sea más relevante para tu vida que
en dar vueltas improductivas en tu cabeza.
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 29
AUDIO 2
En este audio le invito a realizar un sencillo ejercicio con el objetivo de notar qué
pensamientos vienen y aprender a dejarlos estar sin empujarlos o enredarse con ellos. Lo
único que tienes que hacer en este ejercicio es contemplar qué pensamientos, recuerdos o
imágenes vienen a tu mente al escuchar algunas palabras. Simplemente, nota que esos
pensamientos son algo momentáneo que acaba de venir a tu mente y permítete notar que
puedes elegir simplemente observarlos y seguir centrado en el ejercicio. Si en algún
momento te distraes, no pasa nada, simplemente nota cómo tu mente te llevó en otro
camino, sé amable con ella y vuelve a concentrar en el ejercicio.
Vamos a comenzar, simplemente concéntrate en mi voz y nota qué viene a tu mente con
las siguientes palabras:
Hemos terminado el ejercicio. Por un momento, piensa en esta experiencia. Nota cómo
venían los pensamientos e imágenes a tu mente. Date cuenta de cómo cada uno de los que
has tenido en estos minutos es un pensamiento momentáneo y que ante cualquier de ellos,
puedes elegir si le das fuerza o lo dejas estar.
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 30
AUDIO 3
Ahora te propongo que hagas lo mismo con una preocupación que tuvieras durante este
último día o durante la semana pasada. Simplemente, intenta preocuparte y cada cierto
tiempo oirás el mismo sonido para que recuerdes que tú eres quien está eligiendo
preocuparse y que podrías parar si así lo eligieras.
AUDIO 4
Céntrate en tu respiración por unos momentos… Trata de notar cómo el aire entra y sale
de tu nariz… Permítete hacer una respiración profunda y nota cómo se hincha tu pecho y
tu vientre… Nota el ritmo de tu respiración sin intentar alterarlo, tu único objetivo en este
momento es observarlo…
Nota cómo el aire entra como un globo hinchándose en tu pecho y tu vientre… Y sale
desinflándose después… Nota cómo esa sensación va y viene y sencillamente estás
eligiendo notarla sin hacer nada con ella… Simplemente nota que es una sensación que
tú tienes en este momento y que no es necesario que trates de modificarla…
Ahora, permítete sentir las sensaciones de tu cuerpo. Nota si el lugar en el que estás
sentado o acostado es suave o duro. Elige fijarte en la sensación que provoca en tu cuerpo
sin tratar de alterarla. Centra tu atención en que tienes capacidad para simplemente
hacerlo sin juzgar si la sensación es más agradable o desagradable…
Nota también en qué posición están tus brazos y tus manos y dónde están apoyados. Elige
no juzgar si están en una postura adecuada o inadecuada. Simplemente, permítete ser
consciente de dónde están y de las sensaciones que provocan sin intentar modificarlas.
Ahora te invito a contemplar los pensamientos que te vienen a la cabeza… Nota qué
pensamiento te visita ahora mismo… Cualquier cosa que venga a tu mente está bien…
Imagina que tienes un globo entre las manos y que escribes en su superficie el
pensamiento que estás teniendo en este momento… Simplemente, nota que el
pensamiento está en el globo y contémplalo… Permítete elegir no luchar con él… No
discutir con él… No empujarlo… Date cuenta de que estás capacitado para simplemente
observar ese pensamiento escrito… Te invito a que elijas soltarlo y dejarlo flotar
libremente en el aire.
Nota que has dejado que el globo con tu pensamiento flote en el aire… Y mira qué otro
pensamiento aparece en tu mente… Nota que puedes elegir poner ese pensamiento en el
globo…
Ahora, fíjate en qué otro pensamiento viene a tu mente… Simplemente nótalo y escribe
una palabra que lo resuma en el globo. Nota quién ha elegido la palabra que lo resumía y
nota quién está eligiendo aquí y ahora contemplar ese pensamiento sin oponerse a él…
¿Qué eliges hacer ahora? ¿Quedarte centrado en ese pensamiento o dejar paso a otro para
seguir practicando? Nótate tomando esa elección y mira qué otro pensamiento aparece en
tu mente… Simplemente, escribe una palabra que lo resuma en el globo… Nota quién ha
puesto ese pensamiento ahí y quién está eligiendo observarlo sin hacer nada con él, sin
entrar a juzgar si es bueno o malo.
Permítete recordar dónde estabas… ¿Había alguien más contigo?… ¿Qué comenzó a
pasar que hizo que comenzaras a enredarte en tus pensamientos?… Fíjate en cuál parece
que fue el pensamiento con el que comenzaste a enredarte… Fíjate en que puedes elegir
poner ese pensamiento escrito en el globo y contemplarlo. ¿Eliges hacerlo o prefieres
enredarte, pelearte o discutir con él? Nótate eligiendo dejarlo en el globo y contempla el
pensamiento sin hacer nada más… Imagínate a ti mismo eligiendo hacer esto… ¿A dónde
te llevaría hacerlo, qué cosas importantes para ti conseguirías realizar?… ¿Y si lo hicieras
un año más? ... ¿Y cinco años?
Ahora te invito a imaginar otra situación o momento reciente en el que te has quedado
enredado dándole vueltas a la cabeza… ¿Dónde estás?… ¿Cómo has llegado a ese sitio?
… ¿Quién está ahí?… ¿Qué comienza a pasar?… Fíjate en cuál parece que fue el
pensamiento con el que comenzaste a enredarte… En este momento, te invito a que
pongas ese pensamiento en el globo para ver si esto te permite verlo sin reaccionar
luchando ante él… Nótate eligiendo ponerlo en el globo. Contempla el pensamiento
escrito en el globo sin hacer nada más… ¿Qué alternativa eliges? ¿Luchar con el
pensamiento o hacerle hueco, dejarlo estar y centrarte en lo que es importante hacer en
ese momento?…
Por último, me gustaría que te permitieras recordar por un momento todos los
pensamientos que has tenido desde que empezamos a hacer este ejercicio… Date cuenta
del montón de pensamientos que has tenido y que cada uno de ellos es tuyo.
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 33
Permítete por un momento pensar en todos los pensamientos y emociones que has tenido
a lo largo de tu vida…
Y permítete pensar en todo los que tendrás en el futuro, desde este fin de semana hasta
dentro de 10 o 20 años…
Date cuenta de que todos ellos son tuyos, de que son una parte momentánea de ti. Nota
cómo, a lo largo de la vida, unos pensamientos han dado paso a otros, y unas emociones
a otras…
Nota cómo todos los pensamientos y emociones son transitorios, momentáneos y que TÚ
puedes elegir el peso que quieres darle. Puedes elegir darle peso luchando con ellos,
discutiendo, tratando de quitarlos o escapar de ellos, o puedes simplemente soltarlos y
dejar que estén ahí flotando en el aire, unas veces yendo y otras viniendo, mientras tú
haces las cosas que son importantes para ti.
Nota finalmente que dejar pasar los pensamientos y emociones, dejarlos libres como
hacías con los globos y enfocarse en lo que es importante es una habilidad que puede
aprenderse, como aprendiste a montar en bicicleta. Si en algún momento te caes y te pones
a luchar con los pensamientos y emociones, no pasa nada, has caído muchas otras veces,
lo único que importa es tu determinación por aprender a dejarlos estar y hacer lo que
puede enriquecer tu vida.
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 34
SESIÓN 3
Revisión de la utilidad de la sesión: ¿Qué tal te ha ido desde la sesión pasada? ¿Crees que
te resultó útil la sesión? ¿En qué cosas lo notaste? ¿Qué cosas has recordado de ella?
Utilización de los audios: ¿Has utilizado los audios? ¿Cómo y cuántas veces? ¿Te ha
resultado útil? ¿Para qué? (Si no lo utilizó, explorar por qué no lo hizo acríticamente y si
cree que haciéndolo puede desarrollar mejor la habilidad). Explorar en qué momento
podría hacerlo y planificar.
Acciones valiosas: ¿Cómo te ha ido con las acciones que apuntaste en la sesión pasada?
¿De qué te sientes orgulloso de haber hecho? ¿De qué no?
Disparadores y reacción: ¿Con qué jefes o jefecillos te has enredado estos días y esto te
ha impedido cumplir con los compromisos que te pusiste a ti mismo? (Incluir “nuevos
jefes” dentro de los otros si están relacionados jerárquicamente con ellos; es decir, si
apareció durante este tiempo un “jefe” pero resulta que está contenido en uno de los
explorados, señalar la jerarquía y cómo esos jefes tienen pensamientos “alguacilillos”).
¿Te has visto empujando cuando llegaban los jefes? ¿Tienes la sensación de que le diste
más fuerza al jefe cuando empujabas? ¿Era como si le dieras las riendas de tu vida durante
un rato? ¿Cómo has empujado? ¿Qué hacías? ¿Hay cosas que solías hacer para empujar
que has dejado de hacer? ¿Te has visto haciendo cosas nuevas?
Hoy te propongo hacer un ejercicio. El objetivo de este ejercicio es que veamos mucho
más de cerca la dirección hacia la derecha; es decir, que veamos qué cosas enorgullecerían
a PEPE y qué cosas puede hacer en esa dirección. ¿Te parece bien?
Te invito a que te pongas cómodo y cierres los ojos. Durante un minuto, imagina que lo
más importante en este momento es estar sintiendo cómo tus piernas y glúteos están
apoyados sobre la silla… Nota si la silla está suave o dura… Date cuenta de que puedes
elegir fijarte en la sensación que provoca estar sentado en la silla y de que eres tú quien
está observando eso… Centra tu atención en que PEPE tiene capacidad para simplemente
hacerlo sin juzgar si la sensación es más agradable o desagradable… Nota también en qué
posición están tus brazos y tus manos y dónde están apoyados… Deja que PEPE elija no
juzgar si están en una postura adecuada o inadecuada… Simplemente, permítete ser
consciente de dónde están y de las sensaciones que provocan sin intentar modificarlas…
Date cuenta de cómo también puedes elegir notar la temperatura de la habitación y si
algunas partes de tu cuerpo están más frías o calientes que otras... Finalmente, nota cómo
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 35
PEPE es quien puede elegir centrarse en su respiración, en notar su ritmo y sin intentar
modificarlo, dejarlo estar y simplemente darse cuenta de que es la única persona que
puede observarlo…
En este ejercicio te invito a que hagamos una pequeña película autobiográfica. Imagina
que estás sentado en una butaca de una sala de cine y que ahí se va a proyectar la película
de tu vida, de tus sueños y tus decepciones, tus anhelos e inquietudes... Deja que aparezca
en la pantalla una imagen de PEPE cuando era más joven… Permítete que venga una
imagen sobre un momento en el que PEPE no luchaba contra sus jefes; es decir, contra
sus propios pensamientos y emociones… Permítete mirar cuáles eran los sueños de PEPE
en aquél entonces… (PAUSA 30 segundos). Permítete también mirar de qué cosas se
sentía PEPE orgulloso de estar haciendo… (PAUSA 30 segundos)
Ahora date permiso para que en la pantalla se proyecten imágenes de cómo es tu vida en
la actualidad. Simplemente, proyecta en la pantalla imágenes y escenas de las cosas que
sueles hacer en aquellas áreas que son importantes para ti. Comencemos, si te parece bien,
con tu familia y permítete notar qué cosas haces actualmente de las que el PEPE de hace
años se sentiría orgulloso. Sencillamente, proyecta algunas imágenes relacionadas con
ese orgullo en la pantalla y permítete ver cómo puedes observarlas desde tu butaca.
Permite que se proyecten las imágenes y que éstas cobren vida propia sin intentar
modificarlas. Simplemente sé la persona que se permite ver esas imágenes... (PAUSA 30
segundos)
Dime, ¿qué ves en la pantalla que te cause orgullo sobre lo que haces a día de hoy en
relación con tu familia?... No importa si son grandes o pequeñas cosas, sólo permítete
compartir conmigo qué ha aparecido en la pantalla…
Permítete ahora que vengan imágenes sobre lo que te hace sentir orgulloso de tu actuación
en relación a tu trabajo, formación u ocupaciones… No trates de modificar las imágenes
que vienen, sencillamente sé el observador de esas imágenes y nota cómo esas imágenes
son una parte más de ti (PAUSA 30 segundos)
Dime, ¿qué ves en la pantalla que te cause orgullo sobre lo que haces a día de hoy en
relación a tu trabajo, formación u ocupaciones?... No importa si son grandes o pequeñas
cosas, sólo permítete compartir conmigo qué ha aparecido en la pantalla…
Permite ahora que aparezcan imágenes sobre las acciones que te hacen sentir orgulloso
en relación con tus amistades y/o aficiones… Si te ves forzando la imagen, simplemente
nota que puedes adoptar la posición de observador de esa película mental y deja que en
la pantalla se proyecte aquello que aparezca en tu mente libremente (PAUSA 30
segundos)
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 36
Dime, ¿qué ves en la pantalla que te cause orgullo sobre lo que haces a día de hoy en
relación con tus amistades y/o aficiones?...
Deja ahora que vengan imágenes sobre las acciones que te hacen sentir orgulloso en
relación con tu autocuidado y salud, así como de cualquier área que para ti es importante
y que no hemos mencionado antes… Permítete observar las imágenes que aparecen
(PAUSA 30 segundos)
Dime, ¿qué ves en la pantalla que te cause orgullo sobre lo que haces a día de hoy en
relación con tu salud y otras cosas que son importantes para ti?
Ahora te invito a mirar las escenas que aparezcan en la pantalla de tu mente en relación
con las cosas que haces a día de hoy de las que no te sientes orgulloso, de las que el PEPE
antiguo no se sentiría tampoco orgulloso. Esto puedes ser algo difícil, pero nótate dejando
que las imágenes fluyan y permítete ser su observador (PAUSA 30 segundos).
Date permiso ahora para imaginar o soñar cómo te gustaría que fuera tu vida dentro de 1
año… Permite que se proyecte en la pantalla qué estaría haciendo PEPE, lo que realmente
soñaría si se lo permitiera... Si te notas modificando esas escenas porque te viene el
impulso de rebajar tus aspiraciones para no sentirte mal si no las cumples, simplemente
te invito a que notes que PEPE está teniendo ese impulso y que simplemente lo dejes estar
sin enredarte con él (PAUSA 30 segundos).
Asimismo, durante este ejercicio te pido que me des permiso para que cuando vea que tu
mente trata de sabotearte poniéndote peros, preocupaciones o autoevaluaciones,
pongamos éstos en un globo y simplemente elijas dejarlos estar en él.
¿Cómo desearías que fuera tu vida dentro de 1 año? Tómate un minuto para ver las
imágenes proyectadas en la pantalla y, cuando estés listo, cuéntame qué ves
Permite ahora que vengan imágenes de cómo desearías que fuera tu vida dentro de 5 años.
Tómate unos minutos para ver la pantalla y cuando estés listo, cuéntame qué ves
Finalmente, permítete mirar cómo desearías que fuera tu vida dentro de 10, 15 o 20 años.
Permítete mirar la pantalla sin modificar las imágenes y cuéntame qué ves cuando estés
listo.
Ahora te invito a que retomes todo lo que hemos visto hasta ahora y te permitas sentir
cómo de plena estaría tu vida, cómo te sentirías después de 10, 15 o 20 años haciendo
esas cosas con las que te sentirías orgulloso en las distintas áreas que son importantes
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 37
para ti. Date cuenta de quién es la persona que está imaginando esto y de que sin esa
persona esas imágenes no existirían, no tendrían sentido ni razón de ser.
Ahora te invito a que vengan unas cuantas imágenes de cómo sería tu vida si tú eligieras
permitir que los jefes (miedos, recuerdos, preocupaciones, etc.) fueran los que mandaran
en tu vida, si te enredaras cuando ellos vienen y dejaras de hacer lo que es realmente
importante para ti. ¿Cómo estaría tu vida dentro de 1 año si eligieras continuamente que
los jefes mandaran?
¿Cuáles serían los jefes que habrían estado mandando, esos jefes que son los que sostienen
al resto de jefecillos que pueden ir apareciendo día a día?
Te invito a que, por un momento, los mires a la cara y te permitas notarlos y sentirlos.
Nótate eligiendo ponerlos en un globo… Y nota cómo observándolos sin hacer nada con
ellos, PEPE tiene la capacidad de elegir qué tipo de vida quiere tener: la que sueña o la
que le ordenan tener los jefes. Nota cómo, además, al ser esos pensamientos del globo
tuyos puedes elegir la fuerza que quieres que tengan.
¿Qué ocurriría, qué te pondrías a hacer si eligieras dejar que ese jefe mandara? ¿Qué otros
jefes vendrían? Puedes poner cada uno de ellos en un globo… ¿Puedes notar cómo incluso
aunque vinieran todos esos globos podrías seguir eligiendo qué quieres hacer: si mandar
tú y seguir haciendo las cosas con las que te sentirías orgulloso y enriquecerían tu vida o
dejar que manden ellos y tu vida se deteriore?… Permítete por un momento sentir cómo,
a veces, esos jefes intentan embaucarte y te lanzan excusas para no hacer las cosas que
son importantes para ti y mantenerte tranquilo, pero en una tranquilidad tensa y poco
productiva… Nota también cómo, aunque pueda ser desagradable tener y dejar estar en
el globo esos pensamientos, tú puedes elegir si dejas que ellos controlen tu vida y te
enreden con sus excusas o prefieres elegir hacer lo que es importante para ti y estar cada
día un poquito más cerca de la satisfacción que sentiste hace un rato cuando te permitiste
ver cómo habría sido tu vida.
Hemos terminado…
Ahora te invito a que miremos a la parte derecha del esquema, es decir, a lo que realmente
es importante para ti en la vida. El terapeuta resume la experiencia del ejercicio anterior
y las cosas que parecen importantes para el paciente. A continuación, introduce la
metáfora del jardín.
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 38
“Según lo que vimos en el ejercicio anterior, ¿cuáles serían tus plantas? ¿Puedes pensar
por un momento en las cuatro plantas que son más importantes para ti?... ¿Cuáles son?”
“Si pudieras poner una nota a cómo de grandes, frondosas o bonitas están esas plantas en
tu vida, ¿qué nota le pondrías de 0 a 10? ¿Podrías estar regando estas plantas y al mismo
tiempo seguir en la lucha contra el papá y los hijos? ¿Cómo se quedarían estas plantas de
0 a 10 después de un año más de lucha contra el jefe y los “alguacilillos”? ¿Y después de
5 años?”
“Si hicieras esto día a día, ¿cómo estarían tus plantas dentro de 1 año? ¿Y dentro de 5
años?”
4. Cierre de la intervención
AUDIO 5
En este ejercicio te invitamos a centrarnos en las cosas que son importantes para ti, esas
cosas que te gustaría hacer a lo largo de la vida y que harían que te sientas orgulloso de
ti, entusiasmado e ilusionado porque te permiten acercarte a la persona que quieres ser y
a la vida que quieres tener.
Para esto, imagínate que tu vida es como un camino, el cual día a día vas recorriendo.
Hay días que avanzas mucho, otros avanzas poco y otros que seguramente te quedas
quieto. Imagínate que al final del camino están las cosas importantes para ti, y cada una
de ellas es una planta. Piensa por un momento en cuáles serían esas plantas y cómo de
cuidadas están… (Dejar pausa de 15 segundos).
Puede que algunas de esas plantas estén ahora marchitas, otras tendrán algunas hojas
caídas sin flores, otras estarán muy verdes, con frutos, otras tendrán mucha maleza
alrededor… Permítete ver de qué depende que las plantas estén de una forma u otra.
¿Quién es la única persona que puede cuidar sus plantas? ¿Es posible que todas las plantas
estén muy verdes y bonitas sin que nadie las cuide?
Como esas plantas están al final del camino, para cuidarlas cada día tienes que caminar
hacia el jardín y realizar diferentes acciones para cuidarlas y nutrirlas. Hay días en que ni
siquiera llegamos al final del camino… Otros días las abonamos, les movemos la tierra,
las sacamos al sol, y cada una de estas acciones, a pesar de ser tan pequeñas y sencillas,
ayudan a que a largo plazo esa planta esté como tú quieres que esté. Te invitamos a que
elijas una de esas plantas, la que quieras, y por un momento pienses qué tipo de acciones
podrías hacer en el día de hoy que supondría alimentar esa planta. Recuerda que a veces
basta con acciones pequeñas y sencillas, pero realizadas de manera cotidiana. (Dejar 15
segundos)
Ahora imagínate que cada día haces pequeñas acciones en el cuidado de esa planta.
¿Cómo estaría tu planta en un mes? ¿Cómo estaría en un mes tu vida? ¿Sentirías que estás
más cerca a la persona que quieres ser?
Sin embargo, a veces los caminos tienen piedras, pendientes, llueve… De vez en cuando,
nos podemos tropezar con algún árbol caído o un charco grande de barro. Y es en esos
momentos que caminar hacia las cosas que son importantes para nosotros, acercarnos a
ser esa persona que queremos ser no es tan fácil… ¿Puedes imaginar qué obstáculos se
pueden presentar en tu camino? ¿Qué dificultades puedes encontrar y con qué
pensamientos te puedes enredar?
La cuestión es… Cuando estés caminando y te tropieces con algún obstáculo, tú puedes
darte la vuelta y regresar a tu camino y avanzar a pesar del obstáculo o puedes desviarte
Protocolo de 3 sesiones de ACT centrado en desmantelar patrones de PNR 40
de tu camino, quedarte quieto, etc. ¿Quién elige hacer una cosa u otra? Seguramente, la
opción más fácil es desviarse o quedarse parado porque avanzar a veces implica que
tendrías que pasar por alguna incomodidad. Sin embargo, ¿merecería la pena pasar por
esa incomodidad si con ello pudieras cuidar y nutrir tus plantas? ¿Merecería pena haber
avanzado a pesar de las dificultades dentro de un mes, de un año o de 5 años?
Te invitamos a que durante el día de hoy estés atento a qué cosas podrías hacer para regar
tus plantas y elijas a cada momento si quieres avanzar o quedarte anclado en tu camino.
Las relaciones jerárquicas y deícticas facilitan entender y procesar la defusión en ACT. En la defusión, se analizan estas relaciones para redirigir su influencia sobre la percepción y respuesta a pensamientos, promoviendo así la flexibilidad psicológica y mejorando el rendimiento cognitivo mediante la especificación de funciones aumentales .
La organización jerárquica de los disparadores se describe como un sistema donde disparadores abstractos contienen a otros más específicos. Por ejemplo, "miedo a fracasar" puede incluir "miedo a suspender un examen". Esta organización permite que tratar el disparador en la cúspide ayude a transferir habilidades de gestión al resto de disparadores presentes o futuros .
El documento sugiere enmarcar la conducta usando ‘Yo’, reducir funciones discriminativas y seguir reglas augmentales. Para desarrollar flexibilidad psicológica rápidamente, estas estrategias deben implementarse simultáneamente, facilitando así una mayor respuesta en situaciones de malestar .
La flexibilidad psicológica es crucial en ACT para que las personas puedan actuar conforme a sus valores en lugar de ser controladas por pensamientos aversivos. Se desarrolla a través de la enmarcación de la conducta en curso con el deíctico 'Yo', la reducción de funciones discriminativas y el seguimiento de reglas augmentales apetivas. Esto requiere integrar estas estrategias simultáneamente .
En ACT, entrenar en la flexibilidad respecto a disparadores abstractos favorece la transferencia de esta habilidad a otros disparadores. Por el contrario, entrenar con disparadores concretos no generaliza la habilidad tan rápidamente. La similitud jerárquica fomenta un contexto propicio para nuevos disparadores coherentes .
El propósito del protocolo de tres sesiones de ACT es desmantelar patrones de pensamiento negativo repetitivo (PNR) e incrementar la flexibilidad psicológica. Cada sesión tiene un enfoque específico para ayudar a las personas a desarrollar habilidades para dejar estar pensamientos sin enredarse. La estructura incluye ejercicios de defusión y atención centrada .
La implementación de metáforas en ACT afina la aptitud de analogías al establecer relaciones entre las propiedades físicas comunes de las redes relacionales y el efecto metafórico. Esto ayuda a las personas a comprender conceptos complejos al integrarlos en redes de significado más amplias y contextuales .
El enfoque principal de ACT es considerar los eventos privados (pensamientos, sensaciones, recuerdos) como transitorios, donde uno no debe "volverse" sobre ellos si son aversivos. En su lugar, se alienta a centrar los esfuerzos en realizar acciones valiosas bajo control de reforzamiento positivo. Esto, en teoría, evita que el flujo de eventos privados controle el comportamiento de la persona .
La conceptualización de 'ser el contexto' permite que las personas usen reglas auto-dirigidas para incrementar su bienestar. En ACT, esto se relaciona con la perspectiva de observar sus propios comportamientos y modificar la forma en que interactúan con ellos, dándoles un marco de referencia para autorregular conductas relacionadas con sus valores .
Los ejercicios de defusión buscan ayudar a las personas a observar sus pensamientos y emociones sin involucrarse o luchar con ellos. La implementación incluye centrarse en la respiración, notar pensamientos sin juzgarlos, y dejarlos pasar para enfocarse en acciones valiosas. Esto incrementa la conciencia y reduce el control de los pensamientos sobre el comportamiento .









