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La II Guerra Carlista La I Guerra Carlista

(1846-1849) (1833-1840)
Autor
Autor César
César Alcalá
Alcalá Autor
Autor Carlos
Carlos Canales
Canales
Ilustraciones
Ilustraciones Luis
Luis Leza
Leza Suárez
Suárez Ilustraciones
Ilustraciones Luis
Luis Leza
Leza Suárez
Suárez

La guerra de los Matiners A la muerte de Fernando VII


—madrugadores— se produjo en los partidarios de la regente en
una época muy importante por lo funciones, doña María
que respecta al Carlismo. En el año Cristina, madre de la reina
1845 Carlos María Isidro de Borbón, Isabel II, junto con los
Carlos V, abdicó sus derechos en su defensores de las corrientes
hijo, Carlos María de Borbón, Carlos liberales y progresistas
VI. A pesar del nominativo sexto, se herederas de la Revolución
le conoce popularmente como conde Francesa, se enfrentaron a los
de Montemolín, pues ese fue el seguidores del hermano del rey
título con el que deseó que se le Fernando el pretendiente don
conociera antes de su posible Carlos María de Borbón,
coronación. Circunscrita al ámbito paladín de la legitimidad
catalán fue un conflicto duro y sucesoria y abanderado de las
enconado en el que centenares de ideas y de la permanencia del
veteranos carlistas de la anterior sistema monárquico
guerra se enfrentaron con el ejército absolutista y defensor de la
regular en una difícil guerra en las religión y el mantenimiento de
montañas. los fueros.

Ambas obras cuentan con espectaculares


imágenes a todo color de mapas, uniformes,
banderas y armas, así como cuadros y
grabados de la época.
A la venta en el primer trimestre de 2005
Reserve su ejemplar Unas obras apasionantes
realizadas en el Old Style
británico, que incluyen
uniformes de ambos
bandos, a todo color,
inspirados en fotografías
La III Guerra Carlista
y litografías de la época,
(1872-1876) mediante una novedosa
técnica de coloración
Autor César Alcalá
Ilustraciones Luis Leza Suárez digital. Además, los
libros cuentan con
Solicite su ejemplar armas, banderas... y
constituyen en su
conjunto una obra
esencial, para tener una
visión diferente de este
agitado periodo de
nuestra historia.
Para pedidos, información y precios:
Teléf.: 91 351 80 80
REVISTA RISTRE
Número 17
Noviembre–Diciembre de 2004

Edita
Grupo Medusa Ediciones, S.L.
C/ Eras, 1, 1º - I Editorial
28224 Pozuelo de Alarcón - Madrid Despedida ........................................................................................ 3
Tel.: 91 351 80 80 - Fax 91 351 80 81
Email: ristre@[Link]
web: [Link]

GRUPO MEDUSA EDICIONES Uniformes


Uniformes de la Expedición contra Argel, de 1775:
Presidente
Carlos Canales Torres Guardia Real e Infantería .......................................................... 4-9

Consejo de dirección
César Garrido García,
Carlos Canales Torres,
Miguel del Rey Vicente ¿Sabías que?
El Submarino Peral: Técnica e innovación
Magister in Artium
José Luis Blanco Quiñones
de la navegación submarina del siglo XIX ............................. 10-17

Ilustraciones
Luis Leza Suárez
Infografías Historia General
Francisco Castracane Conde La Legión Extranjera Francesa en la Primera Guerra
Director de Publicaciones Carlista (1835-1839) .............................................................. 18-31
César Garrido García
Consejero
Alfredo J. Sadulé
Suscripciones Batallas
Pablo Mata Enriquez La batalla de Chacabuco ....................................................... 32-49
Administración
Mª del Carmen Delpont Cabello
Colaboradores
Marcelino González Fernández, Historia Naval
Carlos López Urrutia, La Armada y la estrategia Naval
José Mª Gaibar Moraleda, de Napoleón en 1805 ............................................................ 50-61
David Campbell,
Antonio Balduque Alvarez,
Dionisio García Florez,
Manuel Petinal,
Horacio Vázquez, Filatelia militar
Robert Laidoner,
Luis Oscar Lostau, La expedición de Alejandro Malaspina ................................ 62-63
César Alcalá Giménez,
Sebastián López Siebert,
Miguel Ángel Salas Herreros,
Mauricio Pelayo,
José Luis Alonso González, Hemos leído
José Antonio Alcaide Yebra, La revolución Militar.
Patricio Greve Moller
Innovación militar y apogeo de Occidente 1500-1800 ............... 64
Diseño y Maquetación
Wagram, Imagen & Diseño
Fotomecánica
Reprofot, S.L.
Impresión
Lettergraf.
Distribuye
S.G.E.L.
Depósito Legal: M-4267-2002
ISSN: 1578-9314 En portada:
Queda prohibida la reproducción total o parcial de Tropas del Regimiento Saboya cargan contra el
cualquier artículo aquí publicado salvo expresa enemigo en Argel, 1775.
autorización del editor.
Grupo Medusa Ediciones no se hace responsable de las
opiniones expresadas en los artículos firmados por los
colaboradores de la revista “Ristre”.

1
EL EJÉRCITO ESPAÑOL EN 1808
NUESTRA REVISTA IRÁ OFRECIENDO A LOS LECTORES UNA SERIE DE
LÁMINAS QUE REPRESENTARÁN LOS DIVERSOS CUERPOS QUE FORMABAN
NUESTRO EJÉRCITO EN EL AÑO DECISIVO PARA NUESTRA HISTORIA DE
1808. PARA HACER MÁS ATRACTIVA LA COLECCIÓN, PARA LA QUE SE HAN
DISEÑADO UNAS TAPAS ESPECIALES QUE ESTARÁN DISPONIBLES EN LA
CUARTA ENTREGA. NO SE SEGUIRÁ EN LA PUBLICACIÓN DE LAS MISMAS
EL ORDEN HAN DE TENER, QUE ES EL SIGUIENTE:

12. Infantería de Línea extranjera:


Regimientos irlandeses
13. Infantería de Línea extranjera:
Regimientos Suizos y Regimiento Italiano
14. Infantería Ligera 1
15. Infantería Ligera 2
16. Real Cuerpo de Artillería
17. Real Cuerpo de Ingenieros
18. Regimiento Real de Zapadores y Minadores
19. Caballería de Línea 1
1. Estado Mayor del Ejército 20. Caballería de Línea 2
2. Administración y Auditorías de Guerra 21. Dragones
3. Casa Real: 22. Cazadores
Guardias de Corps y Guardias de Alabarderos 23. Húsares
4. Casa Real: 24. Regimientos Provinciales de Milicias
Guardias de Infantería Española y Walona 25. Divisiones de Granaderos Provinciales
5. Carabineros Reales: Escuadrones de Línea y Lígeros 26. Milicias Urbanas
6. Infantería de Línea 1 27. Compañías Fijas
7. Infantería de Línea 2 28. Tercios Españoles de Texas -Cuerpo Expedicionario-
8. Infantería de Línea 3 29. Otras unidades
9. Infantería de Línea 4 30. Equipo y armas ligeras 1
10. Infantería de Línea 5 31. Equipo y armas ligeras 2
11. Infantería de Línea 6 32. Banderas

S
IG URA LES Cazador
F
DIS PONI
B Regimiento Olivenza, 1808
ref. GDI 002
Precio kit: 51 €
Precio Figura pintada: 127 €
Miniaturas

Miniaturas Ristre
irá elaborando una nueva serie de
miniaturas,
en metal, a 54 mm.,
del Ejército español en 1808,
que constará de una figura por entrega;
Tambor ref. GDI 001
la primera corresponderá a un tambor
Precio kit: 18,75 € del Regimiento Irlanda.
Precio Figura pintada: 72,50 €

Para realizar estas 32 entregas se han tomado en consideración varias fuentes. La primera y más importante, el Kalendario Manual y Guía de Forasteros en
Madrid para el año 1808, de la que se ha seguido, en líneas generales, su estructura, que difiere sensiblemente de la de nuestro moderno ejército. Además otras
fuentes contemporáneas como las colecciones alemanas, danesas e italianas de autores que vieron a nuestras tropas en Hamburgo, Dinamarca o Etruria, y
autores como el Teniente Coronel Ordovás, así como algunos pintores y dibujantes de la época —algunos muy ilustres, como Goya—, han sido tenidos en cuenta
como fuentes complementarias. Esperamos que esta pequeña obra sea de su agrado.
Nota: Destacados en rojo, las láminas publicadas. En azul, la lámina actual
EDITORIAL

DESPEDIDA
l pasado día 14 de octubre, en una Junta publicación histórica española se acerca a la nuestra

E Extraordinaria, el Grupo Medusa Ediciones


acordó su disolución y cese de sus actividades
antes del 1 de junio año próximo. Las causas de
en este aspecto ni de lejos. Igualmente trabajamos
con papel de buena calidad.

dicha decisión son muy largas y complejas para ser ara poder seguir adelante con nuestro proyecto
expuestas en este breve editorial, sin embargo
tienen un efecto secundario muy grave para
P el equipo de redacción de Ristre tenía tres
alternativas:
nosotros, pues suponen ni más ni menos que
quedarnos sin editor, ya que hasta su cierre, Medusa 1. Hacer una revista más barata, con peor papel, con
solamente publicará el último libro de su colección menos ilustraciones a color, con menos
de Bestiarios y los dos libros que cierran la trilogía infografías, con menos mapas y con una parte
de las guerras carlistas, el de la Guerra de los sustancial de los pliegos en blanco y negro.
Matiners o Segunda Guerra Carlista, que se 2. Hacer una revista como la actual con distribución
publicará en el primer trimestre de 2005 y el de la en quioscos, pero subiendo el precio de forma
Primera que lo hará en el segundo. Todas las demás sensible —más de dos euros ejemplar—.
colecciones habrán desaparecido ya el 31 de 3. Tratar de fidelizar a quienes nos han apoyado en
diciembre de este año y con estas obras se dará estos años, aún a costa de perder presencia
carpetazo y punto final a lo que en su momento fue significativa en el mercado, pero manteniendo la
un bonito y prometedor proyecto editorial. calidad circunscribiendo nuestra venta sólo a
comercios especializados.
l equipo que realiza Ristre es extremadamente
E pequeño y sin el concurso de algunas de las
empresas que participaban en Medusa las R istre fue desde el principio un proyecto algo
caprichoso y quienes lo impulsamos queríamos
posibilidades de superviviencia de nuestra revista un producto con las características que tiene,
eran muy limitadas. La desaparición de Medusa haciendo hincapié en una presentación cuidada y
supone la rescisión del contrato vigente en la bonita, por lo que ninguno de nosotros estaba
actualidad con nuestra distribuidora —SGEL— y la dispuesto a reducir la calidad. Sinceramente, antes
pérdida del entramado logístico que daba apoyo al preferíamos cerrar. Tras examinar cuidadosamente
almacenamiento, envío y seguimiento de toda todas las posibilidades, lamentablemente, esta ha
nuestra producción. Los costes de edición de una sido finalmente la opción elegida.
revista como Ristre son enormes, todas las páginas
son a cuatro tintas, pues la totalidad de los pliegos asta siempre y gracias por la confianza que han
se imprime en color, caso único entre las revistas de
tema histórico-militar en España, siendo el coste de
H depositado en nosotros estos años. ●

las infografías e ilustraciones que la acompañan


altísimo, hasta el extremo de que ninguna Carlos Canales

Nota informativa para suscriptores


A primeros de enero recibirán una carta en su domicilio con
información detallada respecto a su situación.
El Coleccionable del Ejército Español en 1808 pasará a editarse
en la revista Ristre Napoleónico.

Grupo Medusa Ediciones 3


Pozuelo de Alarcón, a 1 de noviembre de 2004
UNIFORMES DE LA EXPEDICIÓN
CONTRA ARGEL DE 1775
GUARDIA REAL E INFANTERÍA
Miguel del Rey Vicente
Ilustraciones: Luis Leza Súarez

El 8 de julio de 1775, tras meses de preparación, el ejército español se enfrentaba a los argelinos en un
absurdo, costoso e infructuoso hecho de armas sobre la playa de Matafux.

iendo el Dey que nuestra tropa perseguidos de los enemigos notable- reafirmar la presencia española, y así

V se mantenía en tierra a presen-


cia de tanta turba de moros,
aviso al general de la marina ¿qué como
mente se retirasen a las naves, dejando
en tierra 15 cañones de campaña, su ca-
libre de 4 y de 8, dos morteros, gran nu-
como firmó con Sidi Mohamed, sultán
de Marruecos, un tratado el 28 de
mayo de 1767 que permitiría la paz en
no matavan ni rechazavan aquellas mero de fusiles, caballos de frisa, palas la zona, aunque éste último lo rompió
pocas gentes? Con todo esto los turcos espuertas, pisones y de los soldados al atacar Melilla, no pudo hacer lo
preparados para defender la marina muertos quedaron unos trescientos y mismo con Argel.
fueron a auxiliar a los de tierra, y ni cincuenta a cuatrocientos, pues tantas Argel, gobernada por un dey, conti-
unos ni otros hicieron cosa alguna; de fueron las cavezas que presentaron al nuaba siendo, como dos siglos antes,
modo que este día fue muy funesto para Dey para recibir el premio ofrecido de base de piratas a la que tanto europeos
Argel. Los generales de los campos lle- diez esquines por cada una, con lo que como norteafricanos pagaban tributo
nos de terror y huidos sin poder obligar hicieron en esta capital infinitas demos- para evitar que atacasen el comercio ma-
a sus soldados, la marina desampara- traciones de triunfo, burlándose de la rítimo, además, todos los estados cristia-
da, muchos moros huyeron, los gefes de- nación, del Rey y cometiendo con las ca- nos, y sobre todo España, tenían allí cau-
rramando lagrimas; el Dey hizo algu- vezas mil ediondeces y crueles injurias. tivos fruto de las acciones de los corsa-
nas demostraciones preparativas para rios argelinos.
retirarse. Todos estavan sin consejo ni Carta enviada por fray Manuel Roza- Ante la imposibilidad de un tratado,
acuerdo de lo que debían executar. Si los lén, redentor de cautivos de España en con el dey argelino y como represalia por
nuestros huviesen acertado a notar Argel al conde de Ricla. Archivo General el citado intento marroquí de apoderarse
tales acaecimientos como tanvien el ha- de Simancas. de la plaza de Melilla, defendida eficaz-
verles faltado pólvora desde aquel mente por los 3.500 hombres del general
medio dia, habrian logrado una bella Jorge Sharlock contra más de 24.000
empresa La Expedición atacantes, Carlos III, mal aconsejado por
Mas habiéndose mantenido dicha contra Argel Grimaldi, su Secretario de Estado, y por
nuestra tropa en su trinchera dos días Fray Joaquín de Eleta, su confesor, deci-
mas creemos que el Dey hubiese tratado Basándose en la idea de que para dió el 17 de febrero de 1775, organizar un
de capitular pues sus tropas como no España era imprescindible el control ataque cuyo fin último sería la ocupación
eran pagadas ni sustentadas se le hiban de las dos orillas del Mediterráneo, y de Argel sede de un gobierno que había
retirando y no se allava quienes acome- sobre todo la de África que estaba en- instigado al emperador de Marruecos
tiesen a los nuestros, pero nos dejo con- frente de sus costas, Carlos III inició para que se apoderase de Ceuta, Melilla y
fusos el ver al amanecer del 9 que sin ser una política norteafricana destinada a el Peñón de Velez.

4
1. OFICIAL REG. DEL REY.
2. OFICIAL VOLUNTARIOS CATALANES.
3. OFICIAL GUARDIAS VALONAS.

1
2 3

5
GUARDIA REAL E INFANTERÍA

Don Pedro de Ceballos, uno de los los argelinos debido al movimiento de Poco después llegaba otro de Barce-
grandes generales de España durante el fuerzas y al temor británico de un ata- lona, esta vez con unos cien barcos y
siglo XVIII, conquistador de la colonia de que contra sus posesiones; desde Cádiz transportando fuerzas de los regimien-
Sacramento, fue el primer designado llegó un convoy integrado por 113 em- tos de Guardias Españolas, Guardias
para el mando de la expedición, pero su barcaciones que transportaban al regi- Walonas, Infantería del Rey, Hibernia,
petición de tropas, demasiadas, según el miento de Infantería Saboya, los pri- Aragón, Guadalajara, suizos de Buch y
rey, se enfrentó a la opinión de Alejan- meros batallones de los de Toledo, Se- San Gall, artilleros, otros quinientos ji-
dro O´Reilly, general irlandés al servicio villa, Lisboa, España y Voluntarios Ex- netes, material de artillería y ganado de
de España y veterano de la Campaña de tranjeros, con las compañías de grana- carga y tiro.
Italia, que se comprometía a tomar la deros de sus segundos; un destacamen- Los efectivo totales reunidos de
ciudad con sólo 20.000 soldados. to de Voluntarios de Cataluña; dos de Guardia e Infantería estaban integra-
O´Reilly llegó el 16 de mayo a Carta- Artillería; un grupo de desertores; un dos por 27 batallones y 16 compañías
gena, lugar de concentración de las tro- escuadrón de cada de los regimientos de granaderos, en total 917 Jefes y Ofi-
pas, la expedición que comenzó en el de Caballería del Rey, Santiago y Mon- ciales y 17.910 individuos de tropa dis-
más absoluto secreto terminó siendo tesa; cañones, pólvora, municiones, ví- tribuidos de la forma siguiente:
un secreto a voces que llegó a oídos de veres y pienso.

COMPAÑÍAS JEFES
REGIMTO N.º Nº BATALLONES DE GRANADEROS Y OFICIALES TROPA

Guardias Españolas 3 91 2.100


Guardias Walonas 3 91 2.100
Rey 1 1 35 656
Saboya 2 63 1.129
Africa 2 63 950
Guadalajara 1 1 35 767
Sevilla 1 1 37 740
Lisboa 1 1 37 740
España 1 1 36 740
Toledo 1 1 38 740
Mallorca 1 1 35 477
Murcia 1 1 35 840
Irlanda 2 6 114
Cantabria 1 1 35 704
Navarra 1 1 35 775
Hibernia 2 62 1.143
Aragón 2 61 975
Cataluña 1 23 526
Príncipe 1 1 35 629
Voluntarios de Aragón 11 111
Voluntarios Extranjeros 1 1 37 654
Suizos de Buch 8 150
Suizos de San Gall 2 8 150

transporte formada por trescientas trein- del general don Pedro González de Cas-
La flota de guerra se componía de seis ta y una embarcaciones de distintas na- tejón; la integraban la flor y nata del ejér-
navíos, doce fragatas, nueve jabeques, cionalidades. Es fácil pensar que un cito a la órdenes de los personajes de más
cuatro bombardas, siete galeotas, cuatro puerto tan repleto levantaría sospechas alta alcurnia y mayores meritos de las
urcas, dos paquebotes, un galeón, dos rápidamente en los países con los que se guerras anteriores.
lanchas cañoneras y dos escampavías mantenían relaciones más tensas. Una semana después la flota fondea-
con pedreros y pequeños cañones; junto El 23 de junio, después de un mes de ba cerca de Argel, y una semana más
a ellos navegaba una flota mercante de espera la escuadra zarpaba a las órdenes O´Reilly estuvo sin saber que decisión

6
2 3

1. OFICIAL DE ARTILLERÍA. 3
2. GENERAL.
3. GRANADEROS DE LA GUARDIA ESPAÑOLA.

7
tomar entre una fuerte borrasca que azo-
taba el Mediterráneo. Cuando el tiempo
mejoró eligió para su desembarco la
bahía de Mala Mujer, que distaba de
Argel unas tres leguas, dieciséis kilóme-
tros aproximadamente. No es difícil ima-
ginar la situación de los soldados duran-
te esas semanas, gente de tierra adentro
que en su mayoría nunca habrían nave-
gado, calor, hombres vomitando, carne
en salazón que producía una sed difícil
de saciar con la malsana agua potable de
abordo y un sollado repleto y maloliente
en el que se hacinaban los hombres.
Por fin, el día 8 de julio ocho mil sol-
dados con las piernas temblorosas al
pisar tierra firme después de pasar dos
semanas sobre las bamboleantes cubier-
tas desembarcaban en cuatro columnas
con otras tantas lanchas cañoneras en
cabeza. En la columna de la derecha, la
Brigada de las Guardias Españolas, tres
batallones, y la del Rey: un batallón del
Rey, uno de Lisboa, uno de España y uno
del Príncipe; en la de la izquierda los tres
batallones de la Brigada de las Guardias
Walonas y la Brigada de Africa : dos ba- Reales Guardias La estatura de los soldados debía de
tallones de África, uno de Cantabria y de Infantería Española ser al menos de cinco pies y doce pul-
otro de Toledo y en las dos del centro la y Walona gadas, un metro setenta, con una edad
Brigada de Guadalajara: un batallón de mínima de diecisiete años; sólo los pí-
Guadalajara, otro de Murcia y dos del de u organización al comenzar los fanos y tambores podían ser admitidos
Hibernia y la Brigada de Sevilla: un bata-
llón de Voluntarios Extranjeros, dos del
S preparativos de la expedición esta-
ba basada en la Real Ordenanza redac-
con diez años de edad y servir como to-
lerados hasta los diecisiete en que ya
Regimiento de Aragón y uno del de Sevi- tada en 1773, en ella se fijaba la com- podían sentar plaza.
lla. En reserva quedaba la Brigada Sabo- posición de su plantilla en una Plana El uniforme de la Guardia se reem-
ya con dos batallones de ese Regimiento Mayor, formada por un coronel, un te- plazaba cada cuarenta meses y era azul
y otro del de Navarra. Cubriéndoles, la niente coronel, un sargento mayor, con divisa encarnada; ambos delante-
infantería ligera: Cataluña, Voluntarios siete ayudantes mayores, siete segun- ros de la casaca llevaban cinco golpes
de Aragón y suizos de Buch, asimilados dos ayudantes, un furriel mayor, seis de a tres sardinetas de estambre blanco
como tal. capellanes, seis cirujanos, un tambor que eran de galón de plata para los sar-
Los buques entre tanto cubrían el des- mayor, seis cabos de gastadores, trein- gentos se diferenciaban únicamente en
embarco disparando sus cañones; pero ta y seis gastadores, dieciséis primeros la cucarda de los sombreros, encarnada
una vez en tierra, las tropas, que defec- pífanos y diez segundos pífanos; y seis para los españoles y negra para los wa-
tuosamente mandadas habían llegado a batallones con una compañía de gra- lones. Los oficiales vestían con casaca
tierra con una organización desastrosa, naderos y seis de fusileros cada una. de paño azul forrada de sarga de seda
quedaron clavadas en la playa y se atrin- Cada compañía estaba compuesta encarnada, chupa y vuelas de color
cheraron bajo el fuego enemigo inten- de un capitán, un primer teniente, un grana, calzón azul y media blanca; la
tando un ataque inútilmente. ● segundo teniente, un alférez, un sar- casaca iba guarnecida de galón de plata
gento de primera, tres sargentos de se- por las costuras, y el sombrero, tam-
gunda, tres tambores, seis cabos pri- bién con galón de plata al canto llevaba
meros de escuadra, diez cabos segun- pluma y cucarda encarnada para los es-
dos y setenta y seis granaderos o fusi- pañoles y cucarda negra y pluma blan-
leros, según la compañía. ca para los walones.

8
GUARDIA REAL E INFANTERÍA

En cuanto al armamento, a partir pañías de cincuenta y tres fusileros o


de 1773, los oficiales abandonaron el cuarenta y tres granaderos. La infante-
espontón en campaña sustituyéndolo ría ligera contaba con sesenta y cuatro
por el fusil y añadieron a su uniforme plazas por compañía.
un correaje de cuero encarnado con
galón de plata; los sargentos hicieron Como uniforme llevaban una casa-
el mismo cambio con su clásica alabar- ca holgada, de paño blanco, con boto-
da y los soldados empezaron a utilizar nes de peltre, una chupa con mangas,
el correaje cruzado de ante blanco con calzón por debajo de la rodilla, zapatos
cartuchera de suela negra. negros de baqueta y correaje de cuero
cruzado. La prenda de cabeza que se
utilizó durante todo el reinado fue el
La Infantería tricornio, la gorra de pluma que en te-
oría sustituía entre 1769 y 1784 al tri-
Durante 1775, la infantería, que ya cornio se utilizó sólo para cuartel, y
había sufrido algunos cambios en su hubo incluso unidades que nunca dis-
organización durante el reinado, esta- pusieron de ella. ●
ba formada por treinta regimientos de
infantería de línea española, cinco ba- Bibliografía
tallones de infantería ligera, tres regi-
mientos de infantería irlandesa, dos de El Ejército de Carlos III, Colección de
infantería italiana, tres de infantería Uniformes Militares, Ministerio
walona, cuatro de infantería suiza y de Defensa 1994.
uno de infantería extranjera. Todos, ALCAIDE YEBRA, JOSE ANTONIO;
menos los suizos y la infantería ligera La Toma de Menorca 1782 , La
con dos batallones cada uno, en com- Espada y la Pluma, 2004.

REGIMTO N.º CASACA CHUPA CALZÓN COLLARÍN VUELTAS BOTÓN

Rey Azul Encarnada Azul Encarnado Encarnadas Dorado


Saboya Blanca Blanca Blanco Negro Negras Plata
Africa Blanca Blanca Blanco Negro Negras Dorado
Guadalajara Blanca Encarnada Blanco – Negras Dorado
Sevilla Blanca Blanca Blanco Blanco Negras Dorado
Lisboa Blanca Encarnada Encarnado Blanco Encarnadas Dorado
España Blanca Blanca Blanco Verde Verdes Dorado
Toledo Blanca Azul Azul Azul Azules Dorado
Mallorca Blanca Blanca Encarnado Encarnado Encarnadas Dorado
Murcia Blanca Blanca Blanco Azul Azules Dorado
Irlanda Encarnada Azul Encarnado – Azules Dorado
Cantabria Blanca Azul Azul Encarnado Encarnadas Plata
Navarra Blanca Encarnada Encarnado – Encarnadas Dorado
Hibernia Encarnada Encarnada Encarnado – Verdes Dorado
Aragón Blanca Encarnada Encarnado Blanco Encarnadas Dorado
Cataluña Azul Encarnada Azul Encarnado Encarnadas Dorado
Principe Azul Encarnada Azul Encarnado Encarnadas Plata
Voluntarios de Aragón Azul Encarnada Azul Encarnado Encarnadas Dorado
Voluntarios Extranjeros Azul Anteada Anteado Anteado Anteadas Plata
Suizos de Buch Azul Azul Azul – Encarnadas Plata
Suizos de San Gall Azul Encarnada Azul Encarnado Encarnadas Plata

9
EL SUBMARINO PERAL:
TÉCNICA E INNOVACIÓN DE LA
NAVEGACIÓN SUBMARINA DEL S. XIX
ALEJANDRO ANCA ALAMILLO

En muchos aspectos el sumergible ideado por Isaac Peral y Caballero supuso un paso fundamental en la
conquista del hombre de las profundidades. De hecho, el prototipo ideado por el famoso teniente de
navío, marcó el nacimiento del submarino moderno, pues su sistema de propulsión eléctrica fue el que
se adoptaría en los submarinos posteriores complementado por motores convencionales, sistema éste
de propulsión mixta tan sólo eclipsado pasado más de medio siglo primero, por el uso de la energía
nuclear, y más recientemente por la anaeróbica

o es el objetivo de este trabajo dicar a un genio individual; por contra su proyecto.

N contar la vicisitudes que sufrió


el marino en su empeño de lo-
grar que su ingenio fuera aprobado por
es el fruto de una constante y lenta evo-
lución2 en la que precisamente el su-
mergible ideado por Peral marca el
Así el día 1 de octubre de 1885 el al-
mirante Pezuela concedió un crédito
extraordinario de 5.000 ptas. para que
la Armada. Tampoco es nuestra inten- punto de inflexión entre aquellos pri- pudieran dar comienzo los trabajos
ción adornar este trabajo con algunos meros que no pasaban de ser meros preliminares de su construcción.
apuntes biográficos1, más bien preten- prototipos que adolecían de graves ca- El Real Decreto de 20 de abril de
demos profundizar en los aspectos téc- rencias en seguridad y autonomía, y la 1887 autorizaba la construcción del su-
nicos del proyecto, deteniéndonos en máquina capaz de hacer efectiva una mergible utilizando para ello los presu-
sus capacidades y características, ex- navegación submarina real segura y puestos de la Ley de don Rafael Rodrí-
poniendo también el resultado de sus fiable. guez Arias y Fernández Villavicencio3.
pruebas oficiales. Aunque la idea de construir un sub- A partir de este momento, y a causa
marino rondaba durante algún tiempo
antes por la cabeza del marino, no fue
hasta la crisis política con Alemania a
El sumergible: causa de las islas Carolinas cuando,
aspectos generales ante la posible superioridad naval ale-
mana, decidió exponer a la luz pública
Casi huelga comentar que la inven-
ción del submarino no se puede adju-

10
EL SUMARINO PERAL

del retraso industrial de nuestro país,


Peral peregrinó por media Europa en
busca de los componentes necesarios
para dotar a su sumergible. En Inglate-

rra compró planchas, ángulos y pernos


para el casco a la casa Steel Company
of Scotland, siendo suministradas las
hélices y los hélices por Thornicroft.
También de origen anglosajón fue el
material eléctrico, motores y cristales
entre otros aparatos de precisión. En
Alemania adquirió un tubo lanzatorpe-
dos fabricado por la Berliner Maschi-
nenbau A.G. Vs Schwarzkopf, en Fran-
cia un aparato óptico y, en Bruselas, un El submarino Isaac Peral, en la víspera y día de su botadura (7 y 8 de septiembre de
acumulador. 1888) en el Arsenal de La Carraca
Si bien en el proyecto original las
características del sumergible eran doce hombres. química que impartía en la Academia
más modestas, finalmente su casco de El lugar elegido por Peral para su de Ampliación de San Fernando, ubi-
forma fusiforme tendría 22 metros de construcción fue el arsenal de La Ca- cada en el Observatorio de Marina y de
eslora, 2,76 de puntal, 2,87 de manga y rraca, quizás el menos indicado para la que era profesor desde 1882, si bien
desplazaba 77 toneladas en superficie y ello por sus numerosas limitaciones, no se descarta que la elección fuese in-
85 en inmersión, siendo tripulado por pero que convenía al inventor por fluenciada, cuando no obligada, por los
poder compaginar los trabajos de su mandos de la Armada.
realización con las clases de física y El 7 de octubre de 1887 se plantó la

11
quilla del sumergible, botándose en
menos de un año (8 de septiembre de
1888) por lo que es fácil deducir el em-
peño que Peral puso en todo lo concer-
niente a su realización, trabajando a
deshoras con el gran sacrificio perso-
nal que esto le debió de suponer.
El buque al poco tiempo quedó listo
para verificar las pruebas preliminares
y oficiales que describiremos más ade-
lante, pues debemos detenernos en ex-
plicar cuales eran en aquel momento
los principales problemas que presen-
taba la navegación submarina y las in-
novaciones técnicas aportadas por
Peral para solventarlas.

La renovación del aire

Que duda cabe que uno de los prin-


cipales handicaps con el que se encon-
traban los pioneros que engendraron
estos ingenios era el aporte de oxigeno
y la eliminación del anhídrido carbóni-
co que necesita y produce la respira-
ción humana.
El aporte de oxígeno fue relativa-
mente sencillo de resolver, dotando al
sumergible con una especie de bombo-
nas de aire comprimido. Mas compli-
cado se presentaba la eliminación del
anhídrido carbónico, para ello Peral se
valió un purificador de hidrato de sosa,
que asistido por un desecador de cal
viva, regeneraba el aire gracias a la ac-
ción de una bomba aspirante-impelen-
te, movida por un motor eléctrico de 6
CV. Gracias a este sistema, la dotación Pruebas de Inmersión del submarino Peral en la bahía de Cádiz el, 5 de junio de 1890.
del submarino podía estar bajo el agua En la imagen de arriba, el submarino, en sus pruebas oficiales en el simulacro de ataque
entre 8 y 10 horas, si bien Peral llegó al crucero Colón en aguas de Cádiz el 21 de junio de 1890.
A la derecha, el submarino en el dique seco núm. 2 del Arsenal de La Carraca en
incluso a idear algo muy parecido a un ¿diciembre de 1888?
tubo que, acoplado al periscopio —que
luego trataremos con detenimiento—,
permitiría tomar aire fresco sin necesi-

12
EL SUMARINO PERAL

dad de que el aparato emergiera en su


totalidad.

Propulsión

Peral tuvo muy claro desde el princi-


pio que para solucionar el problema de
la propulsión en los submarinos había
que utilizar la energía eléctrica. El su-
mergible estaba dotado de dos motores
eléctricos principales de 30 CV cada
uno y cinco auxiliares, siendo suminis-
trada la energía por una batería de acu-
muladores dispuestas en 613 cajas her-
méticas para evitar el escape de gases
tóxicos en un espacio vital reducido.
Las ventajas que ofrecía la propul-
sión eléctrica respecto a la producida
por una máquina de vapor era su capa-
cidad de ofrecer energía al instante,
pudiendo variar su potencia con un
simple giro de conmutador. No necesi-
taba por tanto del oxigeno para ningún
tipo de combustión y no generaba resi-
duos, siendo además muy silencioso.
Tampoco debemos finalizar este epí-
grafe sin mencionar que Peral constru-
yó una central de cargas en el arsenal y
confeccionó vasos de ebonita para las
baterías.

Maniobrabilidad

Una de las mayores preocupaciones


que en la mente de un decimonónico
proyectista de un submarino, era algo
que desde la perspectiva de nuestros
tiempos pudiera parecernos tan simple
como realizar con seguridad los movi-
mientos de inmersión y emersión, que

13
tantas vidas se había cobrado hasta en-
tonces.
Peral solucionó la cuestión con un
sistema totalmente novedoso: llenados
los lastres, el buque no se sumergía to-
talmente, sino que dejaba en superficie
su torreta, utilizando para la total in-
mersión a dos hélices de eje vertical
accionadas por sendos motores eléctri-
cos de 4 CV. que le impulsaban al
fondo y corregían su horizontalidad
una vez finalizada la inmersión. Para
subir a superficie, simplemente se so-
plaban los lastres, por medio de otros
motores auxiliares y se invertía el sen-
tido de las hélices.

Su poder ofensivo

Disponía de un tubo lanzatorpedos


unido al casco del sumergible quedan-
do su eje en paralelo a él. Sus extremos
fueron cerrados por dos portas, que-
dando perfectamente estancas. Cuan-
do se quería abrir su parte delantera o El submarino Isaac Peral amarrado a un muelle en la base de submarinos de Cartagen el
27 de noviembre de 1929.
trasera, el mecanismo impedía que se
abrieran por equivocación las dos al
mismo tiempo, lo que provocaría la
entrada de agua al interior del sumer-
gible; de esta manera, si se abría por la
culata, se cerraba la cabeza y viceversa.
Una vez que el tubo estuviera arma-
do, se llenaba el mismo con agua y por
medio de un ingenioso dispositivo de
cámaras a diferente presión, el torpe-
do era impulsado por la acción del aire
comprimido.
El cargo de torpedos era realmente
espectacular para la época, nada
menos que tres; uno de ellos en el inte-
rior del propio tubo. El torpedo utiliza-
do era el tipo Schwarzkopf de bronce
fosforado de 355 mm.

Otras ingeniosas
soluciones

Otro aparato fundamental para la


navegación submarina con el que
debía dotarse al sumergible era una
brújula. La realidad hacía que la ro- El submarino Isaac Peral en una recreación artística de un ataque con torpedos.
mántica creencia de una excelente visi- (Archivo Histórico Nacional. Madrid)

14
EL SUMARINO PERAL

Otro nuevo elemento que incorporó como ejercicios con torpedos de-
Peral, y que tan básico en un submari- sarmados:
no nos parece, fue el periscopio, o co- 4. Inmersión en mar abierto con el
mo lo denominó el genial inventor buque parado
“anteojo marino” vital para su navega- 5. Inmersión y navegación submari-
ción semi-sumergido y el combate. na acompañadas de ejercicios de
Dos eran los posibles problemas que tiro
podrían acarrear su uso: uno es que se 6. Quedaba abierta la realización de
empañaran o que quedaran inutiliza- todos los nuevos test que se con-
dos a causa de la condensación del sideraran oportunos.
vapor de agua. Para evitar el primero 7. Se efectuaría el lanzamiento real
inventó un ingenioso “limpia parabri- de un torpedo sobre un viejo bu-
sas”, que limpiaba con agua los crista- que que serviría como blanco.
les. Para resolver el segundo proble- 8. El buque haría un crucero en su-
ma, menos frecuente que el primero, perficie de Cádiz hasta Gibraltar,
pues lo hermético del periscopio lo donde se sumergiría con rumbo
hacía poco probable, dispuso una tu- a aguas de Ceuta, donde volvería
bería que partiendo de los depósitos de a emerger, demostrando su radio
aire comprimido, pasaba por un seca- de acción.
dor de piedra pómez y ácido sulfúrico, Hay que aclarar que pese al bene-
conduciendo aire seco al interior del plácito oficial de todas ellas, realmente
periscopio, lo que hacía desaparecer el sólo se verificaron las cinco primeras,
problema. al considerarse innecesarias las dos si-
Su planteamiento era que en bu- guientes obviando también la última
ques posteriores fueran dotados de va- con el fin de no herir la susceptibilidad
bilidad bajo el agua fuera un sueño sin rios de estos primigenios periscopios de Gran Bretaña.
fundamento, por lo que el uso de aque- que además servía como telémetro Estas primeras evoluciones del su-
lla se hacía indispensable. gracias a que la mesa óptica se le había mergible se desarrollaron intermiten-
El problema se presentaba era incorporado un papel cuadriculado en temente desde el 17 de julio de 1889 al
como resolver la desviación de la aguja milímetros que permitía medir el hi- 6 de enero de 1890.
producida por encontrarse dentro de potético objetivo conociendo el tama- Tras superarlas con éxito, se formó
un casco de hierro y la influencia de los ño y la distancia a la que se encontra- una Junta de expertos de la Armada
aparatos eléctricos del buque. ba. integrada en su mayoría por personas
Aquí Peral, siguiendo las conclusio- escépticas cuando no abiertamente
nes de Possen en sus estudios de in- contrarias al proyecto, que se encarga-
ducción magnética que demostraba Las pruebas ron de elaborar un nuevo programa de
que la acción de una capa de hierro preliminares y oficiales pruebas mucho más exigentes que fue-
dulce en todo punto interior a ella es ron remitidas el 22 de marzo de 1890.
de sentido opuesto a la fuerza electro- Presentado por Peral al Capitán Ge- Eran las siguientes:
magnetizadora, consideró que si la neral de Cádiz un detallado programa 1. Prueba de velocidad y autonomía
brújula era colocada a una distancia de de pruebas a que someter su sumergi- entre los Caños de La Carraca y
dos centímetros de elevación sobre las ble, fueron aprobadas por Real Orden cabo Roche en distintos regíme-
planchas del casco, justo en el techo de de 19 de diciembre de 1888. nes de batería
la torreta del sumergible cuidando de Dichas pruebas consistían en: 2. Navegación a 10 metros de pro-
no utilizar el hierro en la construcción fundidad durante una hora en
de esta ni en el asta de la bandera, re- 1. Comprobación de estanqueidad y mar abierto
sultaba que su hipotético error en la respiración manteniendo la to- 3. Ataque diurno y nocturno simu-
lectura por la cercanía de los aparatos rreta en superficie; lado al crucero de la Armada
eléctricos del buque, era compensado 2. Inmersión completa en el dique y Cristobal Colón.
por la anulación de la desviación que disparos simulados de torpedo 4. Navegación alternativa en super-
provocaría el campo magnético terres- con el fin de comprobar la viabi- ficie e inmersión durante más de
tre, ofreciendo así una lectura que, si lidad del tubo lanzador: una hora.
bien no era del todo fiable, si reducía 3. Navegación en superficie en la Peral protestó por la insidia con la
su desviación en mucho. bahía a distintas velocidades, así que fueron planteadas, pues en el caso

15
de la primera se le pedía al sumergible
una potencia en sus baterías que supe-
raba las capacidades de ésta, por no
hablar de la condición establecida res-
pecto al tercer punto, por la cual el ata-
que al crucero se consideraría como
fracasado si se avistaba desde el buque
el periscopio a una distancia de 500
metros.
Día 22 de mayo
En compañía del crucero Colón, en
su calidad de simulado buque enemi-
go, zarparon con mal tiempo, que a las
pocas horas empeoró de manera nota-
ble, lo que unido al agotamiento de las
baterías del sumergible, provocó su re-
greso a puerto.
Día 25 de mayo
Para terminar de agotar las baterías
y así proceder a su correcta recarga,
Peral realizó una pequeña singladura
con el sumergible
Día 6 de junio
Para realizar la regulación de los
peso del ingenio, se sumergió a una
profundidad de 9 metros durante ocho
minutos en el bajo Diamante.
Día 7 de junio
Zarpó a las 9:35 horas, realizando
una hora después una serie de inmer-
siones de prueba. A las 11:46 se sumer-
gió a cuatro metros de profundidad
durante seis minutos, navegando con
El submarino Isaac Peral en la base de Submarinos de Cartagena.
un cuarto de sus baterías. Un cuarto de (Colección: Vicente Nieto)
hora más tarde volvió a sumergirse a
una profundidad de 6 metros durante normalidad. Cuando quedaba un mi- Peral dio la razón a sus jefes, haciendo
tres minutos. Luego de renovar el aire nuto para cumplir con el tiempo exigi- la observación de que la dotación del
volvió a desaparecer bajo las aguas a do, la dotación dio tres vivas a la Reina crucero, en vez de estar pendiente de
las 12:31 horas, emergiendo inmedia- y a la Marina, ordenando a continua- su presunto bombardeo a la costa —no
tamente al no encontrarse cerrada por ción volver a superficie, lo que provocó olvidemos que el ingenio se había con-
descuido una válvula, lo que hizo em- gran alegría y asombro entre los testi- cebido para la defensa de costas ante
barcar agua el ingenio. Solventado el gos del acontecimiento. un ataque enemigo—, con una visibili-
incidente, volvió a sumergirse 14:43 Día 21 de junio dad reducida a causa del humo de los
horas a 7 metros, volviendo a emerger Y por fin llegó el día de la verdad; en cañones, en realidad iban a encontrar-
9 minutos más tarde. Hechas todas las el que se verificaría el ataque simulado se ociosos en cubierta con la única mi-
comprobaciones, Peral se decidió a con torpedos al crucero Colón. sión de escudriñar el horizonte despe-
afrontar la navegación en inmersión A primera hora, se fijó entre el in- jado en busca de su aparato.
por espacio de una hora. Así a las ventor y la Junta Técnica las condicio- Así las cosas, se acordó que el cru-
15:00 horas se situó a 10 metros de nes en las cuales se realizaría el ata- cero navegara con rumbo fijo a una ve-
profundidad con rumbo O. Fueron pa- que. De manera prepotente el grupo de locidad máxima de 9 nudos.
sando los minutos, y entre los especta- oficiales hizo la observación de que el Las inmersiones se prolongarían
dores de la prueba se contagió la incer- simulacro no podía llevarse a su total durante un máximo de quince minutos
tidumbre. Por contra, en el interior del realismo, pues la defensa natural del y navegaría a la mitad de potencia de
sumergible todo se desarrollaba con crucero sería embestir al sumergible. sus baterías, quedando prohibido dis-

16
EL SUMARINO PERAL

parar sus torpedos (sin cabeza) a una en todos los aspectos) hasta pasada Bibliografía
distancia inferior de 150 metros. más de una década, gracias a una in-
Si el Colón llegaba a divisar al sub- tensa investigación y dedicación de re- CAZORLA POZA, JOAQUÍN. El Sub-
marino se dispararía un cañonazo y se cursos por parte de todas las potencias marino de Isaac Peral. Comuni-
enarbolaría dos banderas en el palo de de la época. dad Autónoma de la Región de
mesana. Si por el contrario, el subma- Las envidias corporativas, la pre- Murcia,1992.
rino ganaba la partida, se izaría en el sión de Inglaterra, el desprecio políti- NIETO-GALAN, AGUSTÍ. Santponc
crucero una sola bandera en el trin- co, todo se cruzó en el camino de Peral. monturiol isaac peral. Nivola Li-
quete. El infortunio fue el odioso compa- bros y Ediciones. Madrid, 2001.
Eran las 10:20 horas de la mañana, ñero de viaje en la vida de Peral, hasta PERAL Y CABALLERO, ISAAC. Me-
y las condiciones meteorológicas no su intervención quirúrgica de un moria relativa a las pruebas del
eran las mejores para el sumergible, tumor cerebral en Berlín, realizada Submarino Peral verificadas du-
pues soplaba viento fresquito del SO. y con éxito por el profesor Bergman, rante el año de 1889. Memoria
la mar se presentaba tendida del O. acabaría siendo fatal, al provocarse del autor. San Fernando, 1890
Esto obligó a Peral a realizar sus ata- una septicemia en la herida operatoria QUEVEDO CARMONA, DIEGO. Tras
ques siempre con la torre óptica fuera a causa de unos vendajes, que por ne- la estela de Peral. Ayuntamiento
del agua, lo que facilitaba mucho su lo- gligencia, olvidaron retirar los ayudan- de Cartagena. Cartagena, 2001
calización. tes del cirujano, muriendo el 22 de RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, AGUSTÍN
Así a las 13:04, 13:13, 13:48 y 15:51 mayo de 1892. RAMÓN. Isaac Peral. Historia de
horas, a unas distancias de una milla, Lo más triste es que en mayo de una frustración. Ayuntamiento
900 metros, setecientos metros y de 1898 corrió la noticia en España de de Cartagena-Caja Murcia. Carta-
nuevo a 900 metros respectivamente, que los Estados Unidos habían deposi- gena, 1993.
fue divisado por el crucero, dando tado su confianza en un submarino di- — El impacto de las crisis coloniales
Peral la prueba diurna por terminada a señado por un irlandés llamado Mr. en las relaciones hispano-portu-
las 16:00. Holland y que su intención era trasla- guesas 1890-1898 UNED. Méri-
La prueba nocturna sin embargo dar el aparato hasta Santiago de Cuba da, 1998.
fue todo un éxito, realizando dos ata- y hundir en poco tiempo la escuadra VILLANÚA, León. Isaac Peral. El Ma-
ques con torpedos a las 10:35 y 10:45, de Cervera. Ante la supuesta guerra rino Popular. Colección Europa.
sin que fuera divisado el sumergible. submarina que se anunciaba, los pe- Madrid, 1934-
riódicos españoles se lamentaban
amargamente del destino de Peral y su
La falta de miras sumergible. Quizás baste como ejem-
de la Armada plo la crónica de la Revista Nuevo 1
Véase A.R. RODRÍGUEZ GONZÁLEZ:
Mundo que le dedicó varias páginas a Isaac Peral. Historia de una frustración.
Aunque las discusiones acerca del rememorando el invento sentencian- Ayuntamiento de Cartagena-Caja Murcia,
Cartagena, 1993. Es, de entre todas biogra-
éxito o no de las pruebas debieron ser do: fías existentes del marino, la que considero
acaloradas entre los miembros de la más completa y rigurosa.
Junta, el resultado final del informe “Isaac Peral se llevó el secreto de 2
Véase los primeros capítulos de la mag-
oficial fue decepcionante; por un lado su prodigioso invento, y sólo nífica obra de C. CASTROVIEJO VICEN-
se criticaba su velocidad y autonomía, permanece el casco olvidado a TE: Submarinos alemanes en la Gran
que no fueron las que ofreció Peral en la intemperie entre los efectos Guerra 1914-1918, Editorial Almena. Ma-
drid, 2004.
su memoria. Tampoco convenció el excluidos de nuestros arsenales, 3
ataque frustrado ataque diurno, pro- como cruento Inri” Véase la génesis y consecución del Plan
Naval en: A.R. RODRÍGUEZ GONZÁ-
poniendo sus integrantes la construc- LEZ: Política Naval de la Restauración
ción de otro sumergible. Sólo el tiempo puso a Peral en su (1875-1898), Editorial San Martín. Ma-
Debemos reiterar de nuevo que el sitio, donde siempre debió estar; entre drid, 1988
sumergible ideado por Peral tenía los grandes hombres de ciencia que ha 4
El día 26 de agosto de 1889 pasaría a ser
como misión la defensa de las costas. dado España, sobreviviendo en la ac- recordado por la Historia Naval como el
No era por tanto un submarino prepa- tualidad el casco de su submarino, no primero en el que se disparó un torpedo
en inmersión. Dicho torpedo se conserva
rado para una navegación prolongada sin pasar grandes vicisitudes, como mo-
como reliquia en la Base de Submarinos
en mar abierto; lo verdaderamente in- numento en la ciudad de Cartagena. ● de Cartagena.
creíble es comprobar como la Junta 5
Véase capítulo XII de D. QUEVEDO CAR-
exigía al invento que contara con una MONA: Tras la estela de Peral. Ayunta-
tecnología que no fue superada (y no miento de Cartagena. Cartagena, 2001.

17
LA LEGIÓN EXTRANJERA FRANCESA
EN LA PRIMERA GUERRA CARLISTA
(1835-1839)
CARLOS CANALES TORRES
Ilustraciones: LUIS LEZA SUÁREZ

Jamás en mi larga y accidentada vida militar, ni antes ni después, he visto mortandad más terrible.
Soldados de ambos bandos se reconocían en la lucha, se llamaban por sus nombres y apodos, se
saludaban en alemán o francés y se mataban fríamente a disparos o bayonetazos…

Descripción del barón prusiano Wilhem von Raden, que servía en las filas carlistas, de la batalla de
Barbastro —2 de junio de 1837—, en el que la Legión Extranjera y el Batallón Argelino carlista —formado
por desertores de la Legión—, se exterminaron mutuamente.

ay pocos cuerpos militares en el mundo que tengan caían abatidos en un campo de batalla lejano defendiendo

H la fama de la legión francesa y que sean más cono-


cidos que ella a nivel popular, pero muy poca gente
sabe que fue precisamente su valerosa actuación en nuestra
los intereses y la bandera de una nación que no era la suya,
por lo que en al crearse el 9 de marzo de 1831, ya quedaba
claro que sólo debía prestar servicio fuera de la fronteras
guerra carlista, la que inspiró a Millán Astray la idea de crear de Francia.
en nuestro país una fuerza de choque de características si- Aunque es cierto que al formarse había franceses —que
milares. Su origen está en el fin de las guerras napoleónicas, se alistaban habitualmente como extranjeros, falseando su
después de Waterloo, durante la Restauración Borbónica de origen— la mayor parte de los voluntarios eran extranje-
Luis XVIII, cuando se formó con ocho regimientos extranje- ros, principalmente italianos, belgas y polacos, pero tam-
ros la Legión de Hohenloe, que incluía soldados procedentes bién alemanes y españoles1. Eran en general refugiados de
de prácticamente toda la Europa antaño dominada por los los grandes conflictos revolucionarios de la época y casi
ejércitos del genio corso, incluyendo a bastantes españoles todos tenían alguna experiencia militar previa y habían de-
que habían servido en el Regimiento José Napoleón o en su fendido causas nacionales y, mayoritariamente, de índole
Guardia Real. Cuando la Legión Hohenloe fue disuelta en liberal. Fogueda en la campaña de Argelia era una fuerza
1830, muchos de sus componentes se alistaron en la nueva experimentada y capaz, que en poco tiempo había desarro-
Legion Etrangère, que casi de inmediato tuvo en Argelia su llado un impresionante sprit de corps, bien equipada, ar-
bautismo de fuego. Su historia ha sido reflejada durante de- mada y mandada por oficiales duros y audaces.
cenios en novelas, relatos y películas. Sus integrantes, pro-
cedentes de todos los rincones del mundo se alistaban por
las más variadas razones y como decía un dicho de la Legión, La Legión se alquila
no teniendo patria Francia sería su madre.
Su formación obedeció al deseo de contar con una fuerza A primeros de noviembre de 1833, ante la gravedad de los
de choque capaz de combatir en lugares difíciles y proble- sucesos de España y temiendo que pudiesen afectar de
máticos en los que no se deseaba arriesgar las vidas de fran- forma directa a Francia, el general Harispé recibió la orden
ceses. Se buscaban hombres que no tuviesen relación direc- de desplegar dos divisiones en los Pirineos listas para inter-
ta con la población francesa ni vínculos o raíces en sus pue- venir en el sur en el momento en que recibiesen la orden. En
blos y ciudades, soldados a los que nadie echase de menos si cualquier caso la ayuda francesa a las tropa gubernamenta-

18
LA LEGIÓN EXTRANJERA FRANCESA

Grabado alemán, titulado Die Algierish Französische Legion,


nuelche eine schanze erstürmtl, que representa a la los que Francia se implicase más activamente en la causa Libe-
legionarios asaltando una posición carlista. Puede observarse las ral y ya en octubre de 1833, el embajador español en Fran-
charreteras doradas del oficial y las pesadas mochilas de la
cia, el conde de Colombí, había comenzado gestiones para
tropa. Los chacos rojos están en su mayor parte cubiertos por
fundas de hule negro, si bien los que no la llevan han sido recibir una ayuda militar directa, que en todo caso hubiese
pésimamente representados. Original editado en París por J. despertado muchos recelos en el pueblo español, que tenía
Leroy. aún muy próximos los sucesos de 1808-14 y 1823-24. Esta
idea era también apoyada entre los liberales por los partida-
rios de una implicación británica intensa en detrimento de
les comenzó a ser enviada con carácter regular, en forma de los franceses, que por las razones expuestas eran mal vistos
empréstitos, armas, suministros y material de toda clase. por una gran parte de la población española, ya fuesen ideo-
Para entonces ya se habían iniciado contactos para intentar lógicamente liberales o legitimistas.

19
La situación en la primavera evidente que los carlistas lo utilizarían como
de 1835 se había agravado en el argumento para captar adeptos entre los
Norte por las derrotas sufridas opuestos a la entrada de tropas extranjeras en
en las Amézcoas, en Guernica y suelo español, sin duda se opondrían
en el Condado de Treviño, lo los estamentos más bajos de la
que aumentó la sensación de iglesia, lo que están en contac-
que la causa liberal estaba gra- to con el pueblo, pudiendo pro-
vemente amenazada. En el con- vocar una situación similar a la
sejo de ministros del día 19 de de 1808 y totalmente diferente a
mayo, el general Valdés, virrey de la de 1823. Ante la importancia de
Navarra y jefe de operaciones del estos argumentos, pero deseando apo-
Ejército del Norte, insistió en que se presio- yar al gobierno liberal español, el rey Luis Feli-
nase a Francia para que cumpliese el compromiso adquirido pe ofreció la cesión de la Legión Extranjera de Argelia, que
en el Tratado de Alianza de 22 de abril de 1834 y en el adi- debería combatir bajo bandera española.
cional de 18 de agosto. El objetivo era que las tropas de Ha- La oferta francesa fue analizada en el consejo de minis-
rispé, tras pasar los Pirineos ocupasen los puertos principa- tros de 14 de junio de 1835. Aunque Francia no intervendría
les, las vías de comunicaciones y algunas plazas, cortando de forma directa, ofrecía una bien preparada fuerza de seis
suministros vitales que llegaban a los carlistas a través de los mil hombres que podían elevarse a diez o doce mil —algo
pasos de montaña. En consecuencia, el 25 de mayo, le llegó que jamás ocurrió—, corriendo además con todos los gastos
al embajador español en Francia, el duque de Frías, un de- ocasionados en equipo y armas2. El 23 de junio se aceptó la
tallado documento en el que se exponía lo que España espe-
raba de Francia.
Aunque el documento fue entregado al gobierno francés, Casquett d’Afrique, el chaco empelado por los legionarios
éste tenía varias razones para no intervenir con tropas pro- franceses en España. Había sido diseñado para su uso por las
tropas en África. Lo usual en nuestro país fue cubrirlo con una
pias en el conflicto español, razones que eran en realidad
funda para evitar su deterioro, lo que no impidió el mal estado
dignas de ser consideradas. Se temía ante todo la oposición, del material tras el uso prolongado y las duras condiciones de la
ya comentada, de gran parte del pueblo español, el hecho vida en campaña.

CONVENCIÓN DEL 28 DE JUNIO DE 1835


Primera Secretaria del Despacho de Estado Su Majestad el Rey de los Franceses: Carlos Aguiles Victor
Leoncio, duque de Broglie, Par de Francia, Presidente de su
Convención consejo, su ministro y secretario de Estado del Despacho de
«Haviendo resuelto S.M. la Reina Regenta y Gobernadora Relaciones Exteriores, Gran Oficial de su Real Orden de la
de España y de las Indias durante la minoridad de Su Majes- Legión de Honor, Gran Cruz de la Real Orden de Leopoldo de
tad la reina doña Isabel II, su augusta hija, en vista de las pro- Bélgica y de la Real Orden del Salvador de Grecia,
posi-ciones de Su Majestad el Rey de los Franceses, admitir a Los cuales, después de canjeados sus plenos poderes han
su servicio un cuerpo de tropas extranjeras actualmente al convenido en los artículos siguientes:
servicio de Francia.
Y deseando Su Majestad el Rey de los Franceses facilitar y Artículo 1.°
asegurar en cuanto de su Majestad depende la ejecución de Su Majestad el Rey de los Franceses autoriza a los oficia-
este designio: han nombrado por sus respectivos plenipoten- les, sargentos, cabos y soldados que forman el cuerpo de tro-
ciarios, Su Majestad la Reina Regenta y Gobernadora del pas denominado Legión Extranjera, que se halla en activo
Reino de España y las Indias, a don Fernández de Velasco, servicio en las posesiones francesas de África, a pasar al ser-
Enriquez de Guzmán, López Pacheco, duque de Frias, de vicio de España.
Ucedad y de Escalona, marqués de Villena, Grande de Espa-
ña de primera clase, Prócer nato del Reino, Caballero Gran Artículo 2.°
Cruz de la Real y distinguida Orden Española de Carlos 3.°, Su Majestad la Reina Regenta garantiza a los menciona-
de las Ordenes militares de Calatrava y San Fernando, Gran dos oficiales, sargentos, cabos y soldados en tanto que estén
Cruz de la de Leopoldo de Bélgica, Embajador de Su Majes- a su servicio, el goce de los fueros militares y ventajas de que
tad Católica cerca de Su Majestad el Rey de los Franceses, y disfrutan al servicio de Francia.

20
LA LEGIÓN EXTRANJERA FRANCESA

propuesta francesa y así le fue comunicado al embajador de an producido para cubrir las vacantes y el 27 los batallones
la nación vecina. La prefectura de París decretó el alista- 1º, 2º, 3º y 6º fueron embarcados rumbo a Palma de Ma-
miento voluntario de hasta 12.000 hombres para la Legión3, llorca. Los destinados en Orán no pudieron abandonar la
pero los deseos españoles de un rápido envió de tropas a Ta- plaza hasta que fueron sustituidos por tropas francesas, pero
rragona, para que desde allí marchasen a Zaragoza en espe- se unieron a sus camaradas rápidamente y navegaron hasta
ra de los refuerzos adicionales, no se cumplieron. Las cons- Tarragona, a la que llegaron el 16 de agosto en medio del en-
tantes demoras francesas exasperaron al gobierno español tusiasmo de la población y en medio de los acorde del
que no entendía la causa de tanto retraso. Finalmente y tras Himno de Riego4. Eran en total 123 oficiales y 4.021 subofi-
una serie de encuentros diplomáticos el 28 de junio de 1835 ciales y clases de tropa. Allí se les incorporó el Depósito de la
se firmaba el Tratado por el cual España recibía la cesión del Legión llegado de Tolón. El nombre oficial bajo el que com-
Cuerpo de Tropas denominado Legión Extranjera —ver cua- batirían sería el de División Auxiliar Francesa.
dro—. El astuto Luis Felipe había conseguido lo que busca-
ba. Por una lado Francia seguía siendo neutral, con lo que
contentaba a Prusia, Austria y Rusia. Por otro ayudaba al go- En suelo español
bierno español y se situaba en una buena posición si las
cosas cambiaban y era necesario apoyar a la rama francesa En agosto de 1835, con todo dispuesto, la División Auxi-
de los borbones para ocupar el trono español. liar Francesa se puso en movimiento al mando de Bernelle,
En cuanto a la Legión una circular de junio de 1835 fue la para intentar detener al general Juan Antonio Guergue, que
única información que los legionarios habían recibido acer- se encontraba en marcha hacia Cataluña5. La Legión había
ca de lo que iba a ocurrir en su futuro próximo. El 17 de julio llegado a Lérida el 25 y Bernelle envió a algunos destaca-
se les dio una conferencia informándoles de las condiciones mentos a la búsqueda del enemigo, lo que permitió al gene-
en las que debían de servir en España. Eran realmente duras ral francés y a sus hombres tomar contacto con las condicio-
y prácticamente se les obligaba a combatir bajo la bandera nes en las que se combatía en la guerra fraticida en la que se
española, pero aun así, un número importante de oficiales y estaban metiendo de lleno. Los combates en las montañas
soldados —principalmente franceses— se negaron a luchar catalanas eran feroces. Un batallón reforzado al mando del
bajo bandera extranjera. El 22 de julio se notificó al coronel comandante Cros d’Avenas socorrió a las tropas liberales si-
Bernelle —ahora mariscal de campo— que ascensos se habí- tiadas en Granadella, librando duros combates con las parti-

Artículo 3.° dad de Marsella donde existe el depósito de la Legión Ex-


Su Majestad el Rey de los Franceses se compromete a no tranjera y desde allí pasarán a bordo de un buque de la Mari-
volver a admitir al servicio de Francia a ninguno de los indi- na Real Francesa, a las posesiones de África.
viduos que componen la mencionada Legión, ya sea juntos o
separados, sin que para ello haya precedido el consentimien- Artículo 7.°
to expreso de Su Majestad la Reina Regenta. Su Majestad el Rey de los Franceses se compromete a
hacer transportar la Legión Extranjera y su depósito al pun-
Artículo 4.° to del territorio Español que señale S.M. la Reina Regenta.
Los indicados individuos conservarán las armas y efectos
de equipo que en el día tienen. El valor de estas armas y efec- Artículo 8.°
tos se fijará por una estimación contradictoria, y será reem- El presente convenio será ratificado y las ratificaciones
bolsado a la Francia por la España. canjeadas en el término de dos meses o antes si fuese posi-
ble.
Artículo 5.° En fe de lo cual los respectivos Plenipotenciarios lo fir-
Se nombrará un comisario Español para recibir al servi- man y sellan con el de sus armas, en París en veinte y ocho de
cio de España los oficiales, sargentos, cabos y soldados de la junio de mil ochocientos treinta y cinco».
Legión Extranjera y para proceder a la estimación contradic-
toria de sus armas y equipo.
Fuente: Archivo Histórico Nacional. Madrid
Artículo 6.° Sección Estado, Legajo 894.
Con este objeto se trasladará el comisario Español a la ciu- Expediente 61

21
das guerrilleras que infestaban la zona. Mientras el teniente
Bazaine6, atrincherado en Pons, se cubría de gloria al dete-
La Legión Suarce ner los ataques de miles de soldados hasta recibir el apoyo
de las tropas libreales del capitán Noue. En Artesa de Segre
onocida con este nombre por causa de su ocurrió lo mismo, cuando 150 legionarios se enfrentaron al

C fundador, el Batallón de Cazadores


Voluntarios de Isabel II, fue la primera unidad
militar organizada para reforzar a la Legión Francesa.
acoso de guerrilleros carlistas ocho veces superiores en nú-
mero manteniendo con firmeza sus posiciones. La dureza
salvaje de la guerra se vio sobre todo en el sitio del castillo de
El coronel-barón de Suarce, un duro veterano de la Guimera, donde los carlistas de Rosset buscaron refugio y
guerras de Polonia y Portugal, acababa de ser protección. La Legión colaboró con tres compañías al mando
licenciado por el gobierno portugués, junto a sus del capitán Ferray. Tras casi una semana de lucha brutal, la
1.500 hombres cuando ofreció sus experimentadas heroica defensa carlista se vino abajo por falta de municio-
tropas, conocedoras de la Península y sus gentes, al nes y el líder carlista y setenta de sus compañeros fueron eje-
gobierno de Francia, pero su proyecto fue cutados sin compasión tras su rendición. Ahora todos los le-
abandonado sin que en los altos niveles del gobierno gionarios sabían en que tipo de guerra se encontraban,
galo se mostrase demasiado interés, por lo que se pronto algunos añorarían Argelia.
dirigió al gobierno de España, sabiendo que Tras la victoria de Guimera la Legión debía colaborar en
necesitaba tropas con urgencia. El gobierno español el mantenimiento de una línea de seguridad entre Llobregos
aceptó su propuesta para formar dos batallones. y bajo Segre, pero la insurrección en Huesca obligo a los le-
Aunque no estaba obligado a ello, el gobierno francés gionarios a dirigirse hacia Solsona a través de un territorio
autorizó el reclutamiento y su concentración en Pau, levantado en armas. El coronel al mando, Conrad, iba a de-
siendo también uniformados, equipados y armados mostrar de que pasta estaba hecho y tras una dura marcha
con fusiles del depósito de Bayona. No obstante, combatiendo casi constantemente por un territorio hostil,
Francia fue exigiendo progresivamente que España logró llegar a su objetivo. En los meses siguientes la Legión
cubriese los gastos, lo que provocó que se cortase el lograría liberar decenas de pueblos mientras cumplia con la
reclutamiento al dejar de llegar el dinero. La situación misión de entorpecer el regreso de las unidades carlistas a
era calamitosa, pues el propio coronel había tenido Navarra. En algunos casos los combates fueron de gran vi-
que adelantar el mantenimiento de la tropa, ya que ni rulencia, como en La Pobla, donde tres batallones al mando
el gobierno francés ni el español se encargaban de de Conrad expulsaron de la población a varios millares de
ello. La opinión sobre estos soldados no ha sido muy enemigos.
buena y Von Rosen los califica de pilluelos sucios, de El 14 de noviembre regresó de Jaca el general Bernelle,
aire indisciplinado y sin orden. incorporando a la Legión a los soldados de Suarce —ver cua-
dro— en tanto las operaciones en el Pirineo de Huesca con-
El 14 de septiembre de 1835 se concentraron en tinuaban, con el objetivo de impedir el regreso de Guergue a
Urdos, siguiendo instrucciones de las autoridades Navarra. El choque tuvo lugar en Anguez, donde los hom-
francesas, y cuatro días después empezaron a entrar bres de Conrad produjeron centenares de bajas a los carlis-
en España en grupos de 50 hombres. Un pequeño tas a costa de tan sólo 17 muertos y 33 heridos, si bien no re-
motín en Jaca provocó que una gran parte de los cibieron el apoyo de las tropas liberales que se encontraban
voluntarios fuesen devueltos a Francia, quedando tan en las cercanías, lo que permitió escapar al caudillo carlista.
sólo 264, que en dos compañías, bajo el mando del Tras un periodo en Sangüesa, que fortificaron, se dirigieron
comandante Drouault, fueron enviados como refuerzo a Navarra siguiendo órdenes de Fernández de Córdova. En
a la División Auxiliar Francesa. No acabaron ahí los estas operaciones se demostró el valor de las lecciones
problemas, pues varios de los oficiales de Suarce aprendidas en Argelia, pues al igual que en África el enemi-
exigieron poder acceder a las vacantes que había en la go contaba con el apoyo de la población y conocía el terreno,
Legión, algo a lo que Bernelle se negó, pues que era montañoso y difícil. Los éxitos logrados a lo largo del
consideraba que debían de estar reservados sólo para
miembros del cuerpo. La situación se fue complicando
y finalmente Suarce, con 9 oficiales y 742 soldados La Guerra Carlista enfrentó dos formas opuestas de entender la
pasó de nuevo los Pirineos, expulsado por orden de España moderna que estaban igualmente en pugna en toda
Bernelle. ● Europa. Las grandes potencias liberales —Francia y Gran
Bretaña— se implicaron más en la lucha que los poderes
autoritarios del centro y este del continente —Prusia, Austria y
Rusia—. El envío de la Legión a España obedeció al interés
francés de demostrar al gobierno español que su apoyo y
compromiso eran reales.

22
LA LEGIÓN EXTRANJERA FRANCESA

año llegaron a Francia donde el gobierno se hizo eco del bri- bieron una magnífica acogida, pero la sensación de sentirse
llante comportamiento de la Legión y mostró públicamente apoyados pasó pronto. En el interior del País Vasco la acogi-
su satisfacción. da del pueblo fue siempre fría cuando no claramente hostil.
El recuerdo de la Guerra de Independencia, atizado y recor-
dado convenientemente por los curas, causó graves trastor-
En las Provincias nos a los legionarios, vistos como enemigos implacables y
ateos, contrarios a la tradición y a las costumbres locales7.
A principios de enero de 1836 los legionarios se dirigieron Sin embargo había una ventaja y es que por vez primera la
a Álava, en Vitoria, ciudad controlada por los liberales, reci- División Auxiliar Francesa combatía unida y en bloque.

23
Su primera misión fue colaborar en la toma del puerto de años de lucha. Apesadumbrado Fernández de Córdova llegó
Arlabán y la localidad de Guevar, donde se parapetaban las a decir que harían falta la ayuda de más de 10.000 soldados
guerrillas carlistas y los batallones de Villareal y las tropas al regulares franceses para lograr un éxito decisivo. Las arcas
mando del general conde Casa Eguía. El 16 de enero las tro- del Ejército del Norte estaban vacías y faltaban municiones,
pas del general Fernández de Córdova iniciaron sus ataques ropa, armas, comida, de todo y la situación empeoraría a lo
en un terreno embarrado y cubierto de nieve. Los soldados largo del año. Los legionarios no percibían la paga, no les re-
gubernamentales mal equipados para el invierno, sin guan- emplazaban los uniformes y carecían hasta de alimentos y si
tes y con alpargatas progresaron con dificultad. El batallón caían prisioneros les aguardaba un destino terrible8.
del coronel Magnier, eficazmente cubierto por el Rénault fue En febrero de 1836 Bernelle recibió la orden del gobierno
de los primeros en alcanzar las alturas, desalojando a los español de transformar a la Legión en una auténtica Divi-
carlistas tras una dura lucha. Situados en el flanco derecho sión, con artillería, ingenieros, caballería y dos compañías

La Expedición Real cruza el Ebro. En su colaboración con las


los legionarios recibieron el apoyo de 15 compañías libera- tropas liberales que trataban de detener al rey Carlos la Legión
les. Tras varios días de feroces combates los carlistas de So- se vio cara a cara en Barbastro con el batallón carlista formado
por sus desertores y con el que protagonizó un brutal choque a la
pelana llegaron a lograr que un batallón de legionarios retro-
bayoneta que se convirtió en una leyenda.
cediera, pero el apoyo de las tropas de Córdova impidió que
tomaran la posición. Finalmente tras feroces combates en
medio de la lluvia y la nieve, ambos contendientes se retira- de sanidad. La caballería debía de tener al menos 500 jine-
ron, si bien es común aceptar la victoria defensiva carlista. tes, que se reclutaron con relativa facilidad, pues a finales de
La brillante actuación de los legionarios en Arlabán les mes de abril se había logrado reunir en Pau ya a 120, dado
cubrió de honores y ascensos, pero la forma de llevarlos a la que el gobierno francés estableció un ágil mecanismo de re-
práctica ocasionó una fuerte disputa entre Bernelle y Con- clutamiento y eran tantos los polacos que querían alistarse
rad, que en principio se resolvió a favor del primero. Ade- que no se pudo atender a todas las peticiones. En mayo
más, el año 1836 fue la prueba de que el gobierno cristino no había ya una unidad al mando del teniente coronel Kraiews-
podía acabar fácilmente con el alzamiento carlista, tras dos ki y poco después otras dos bajo el mando de los capitanes

24
LA LEGIÓN EXTRANJERA FRANCESA

Ludechowski y Vern. En junio Bernelle dispuso de 300 ca-


ballos generosamente entregados por Francia y de equipo y
uniformes. Rosusset y Reilk quedaron al mando de la arti-
llería y los ingenieros al mando de un polaco, Pogonowski,
reclutado en origen como lancero.
En la posición atrincherada de Zubiri, a pesar de varios
ataques esporádicos, la Legión aprovechó la relativa calma
para reorganizarse, hasta que a principios de junio fue tras-
ladada en su totalidad al sur de Pamplona, en una época en
la que el nombramiento de Thiers en el gobierno francés

Canción de los
legionarios en España
1835
Nobles proscrits, ennemis des tyrans,
Réfugiés de tous les points du monde;
La liberté vous ouvre d'autres champs,
Où le canon d'un peuple libre gronde.
Son bruit par l'orage,
Ebranle la vieille Ibérie.
Combattez pour la liberté,
Vous reverrez votre patrie.

Au premier rang, Polonais généreux !


Marchez, l'honneur vous vit toujours fidèle :
Pour vous guider, déjà du haut des cieux,
Votre aigle blanc a déployé ses ailes.
La vierge libre a répété,
En abandonnant Varsovie :
Combattez pour la liberté,
Vous reverrez votre patrie.

Enfants du Rhin, si fiers d'être Français,


En vain les rois ont posé des barrières ; Carlistas rematando a sus prisioneros. La brutalidad de la
guerra en España sorprendió incluso a los endurecidos
Rappelez-vous qu'en des jours de succès
legionarios, que a pesar de ser objeto de bárbaras represalias no
La France libre avait d'autres frontières. cedieron nunca.
L'arbre du peuple est replanté
Guerre à mort à la tyrannie !
Combattez pour la liberté, como Presidente del Consejo, situó a un partidario acérrimo
Vous reverrez votre patrie. de la intervención total en España en un puesto de gran im-
portancia. Sin embargo el intento de crear una nueva Legión
Du Sud au Nord, bravant tous les climats, en Francia no dio el resultado apetecido y en la primavera de
O Légion ! tu portes ta bannière, 1836 apenas 300 hombres fueron enviados como refuerzo a
Quand l'univers connaîtra tes soldats, Bernelle. Se hizo un nuevo esfuerzo en el verano, no sólo en
Tu dois enfin cesser d'être étrangère ; Francia, sino también en Argelia, pero por problemas políti-
Tes fils auront droit de cité cos de toda índole todos los intentos fracasaron y al comen-
Sur une terre rajeunie ; zar el otoño los refuerzos recibidos eran insignificantes. La
Tous les peuples en liberté Legión quedó poco menos que abandonada a su suerte.
Leur offriront une patrie. ●

25
Un largo sufrimiento nes y otros desmanes de la guerra. Son los perores
momentos de la Legión y en Estella los le-
Sin ayuda de Francia y viendo la falta de gionarios sólo comen en toda la jornada
apoyo logístico español, Bernelle había di- un pequeño trozo de bizcocho. Viendo
mitido en julio de 1836. Fue un hombre como sus tropas se caen de inanición
capaz, duro y competente, pero jamás fue Lebeau presentó su renuncia.
del agrado de los soldados, que le consi- Le sucedió en el mando el
deraban demasiado brutal, tanto es así, agresivo y carismático brigadier
que tras su llegada a Francia en agosto, Conrad, que sabía muy bien cuá-
tuvo que comparecer ante un Tribunal les eran los problemas de la Le-
por los maltrato a los legionarios y otras gión y como solucionarlos10. No
denuncias, si bien contó finalmente con obstante la situación seguía siendo
el apoyo del gobierno español, que alabó catastrófica y a comienzos de 1837 los
sus servicios prestados. La División Au- legionarios apenas podían combatir,
xiliar Francesa quedo bajo el mando pues no tenían capotes, ni mantas, ni za-
provisional de Cros d’Avenas y del es- patos ni camisas. El desastre era de tal
pañol conde de Clonard hasta la llegada magnitud que los oficiales no sólo infor-
del general Lebeau, quien se mostró in- maron a Madrid por el injusto abandono al
capaz de mantener el prestigio alcan- que los tenían sometidos, sino también a
zado. Era un hombre sin carácter, que Francia, pues las deserciones eran ya ma-
no supo infundir respeto a los legiona- sivas y la capacidad de combate de la an-
rios en los cinco meses que estuvo al taño temida División Auxiliar ridícula,
mando y que dejó una Legión agitada, pues en febrero apenas tenía 239 oficiales
con escasa capacidad de lucha y con y 3.841 hombres, escasamente la fuerza
hombres en un estado físico la- de una brigada. Bajo el grito de ¡Nuestra
mentable, aunque no fuese exac- licencia, nuestro sueldo y pan! los legio-
tamente culpa suya9, llegando al narios realizan un amago de motín en Ar-
extremo de decir al virrey de Navarra tajona, pero su disgusto tuvo premio, el
en Pamplona que estaba dispuesto a gobierno español pagó los caudales atra-
morir en combate, pero no de hambre. sados y desde Francia se enviaron unifor-
La escasez llegó a ser de tal nivel que mes y equipos nuevos.
los propios oficiales no tenían nada
que comer, pues se debía a la Legión
medio millar de francos y la tropa no De nuevo en la brecha
tenía ni uniformes ni equipo ni
nada. En marzo la Legión colaboró en la
Estacionada entre Zizur-Mayor y Menor, Sagues, Gazo- plan de Evans contra las posiciones carlistas, pero actuó en
laz, Huarte, Villaba y Burlada, a mediados de agosto se diri- rataguardia y apenas tuvo bajas, aunque tuvieron que viva-
gió hacia Olagüe y Lantz para dispersar a varios destaca- quear al raso en medio de la lluvia y la ventisca en una con-
mentos enemigos, colaborando luego en los intentos orien- diciones deplorables. El fracaso de Evans y el desastre britá-
tados a evitar la penetración carlista en Castilla La Vieja y el nico en Oriamendi alegró a los legionarios, que odiaban la
cruce del Ebro. Tras brillar de nuevo en Montejurra, dedica- anglofilia de los liberales españoles y el propio Conrad se
ron todo el otoño a recorrer Navarra, combatiendo ocasio- alegró de ver como los franceses triunfaban en medio de la
nalmente a los carlistas, destacando en Villatuerta y Novele- derrota de la Legión Británica. Poco tiempo después el 20 de
ta, sin poder evitar su participación en los saqueos, violacio- marzo recibieron la orden de ocupar Larrainzar, donde a

Reproducción de Luis Leza de la polémica ilustración conservada en el Museo de la Legión en Francia


de un legionario al final de la campaña española. Es un modelo muy seguido pues fue el representado por Michael Chappell
en su ilustraciones a la conocida obra de Haythorntwaite sobre los ejércitos europeos de las años siguientes a 1815.
Es a pesar de todo una ilustración muy discutida, pues emplea una boina roja y un capote gris,
idénticos a los empleado por el Batallón Argelino carlista, formado por desertores de la Legión.
Si bien es cierto que los legionarios se equipaban como podían y de que hubo unidades liberales en el frente del norte
equipadas con boinas tanto en la Primera Carlista Guerra —entre otros las tropas de Martín Zurbano— como en la Tercera,
era muy arriesgado hacerlo en Aragón o Cataluña, donde las boinas eran muy poco usadas y se consideraban,
si el que las usaba era un soldado, una prenda del enemigo.

26
LA LEGIÓN EXTRANJERA FRANCESA

El Batallón Argelino
esde un principio la Legión Extranjera tuvo un migos, no libertadores. Las penurias que pasó la Legión a

D grave problema con las deserciones. Una parte


considerable de sus hombres no se sentían a gusto
en España. Combatían bajo bandera extranjera, no por ra-
finales del 1836 y principios de 1837 provocaron una
mayor afluencia de desertores a las filas de don Carlos,
donde al menos podían vestirse y comer mejor, llegando a
zones ideológicas sino por una paga, que en muchas oca- desertar incluso los hombres que estaban de guardia sien-
siones no llegaba, y en un estado lamentable de falta de do dramático en el caso del 3er Batallón que estuvo a punto
equipo, material y todo tipo de suministros. Por estas ra- de desintegrarse. La llegada de Conrad no solucionó el
zones las deserciones fueron un problema que ni Bernelle, problema y en la primera semana de febrero de 1837 de-
ni el carismático Conrad, ni mucho menos Lobau, pudie- sertaron 131 hombres de golpe. La situación llegó a ser
ron detener. Los carlistas fueron siempre conscientes de muy grave. En 1838 hasta una cuarta parte de la Legión
esta debilidad y ya en Tarragona un agente legitimista fue había desertado.
fusilado por haber intentado atraer a legionarios al bando Los desertores combatían en varias partidas carlistas
de don Carlos. en pequeños grupos, hasta que finalmente se decidió crear
En los primeros meses desertó más de un centenar, en una unidad con todos ellos. Se buscaron oficiales entre los
una época en la que el equipo no era malo y aún recibían extranjeros que luchaban por don Carlos en las Provincias
la paga. El motivo fue casi siempre el mismo, intentar es- Vascongadas y Navarra y se designó como jefe al coronel
capar de un consejo de guerra por haber cometido sa- Craywelkel. En 1837 eran ya 850 y fueron destinados a
queos, violaciones u otro tipo de delitos comunes, ya que combatir a la misma zona en la que se encontraban los
nadie puede llamarse a engaño acerca de los hombres que hombres de Conrad. Lo que ocurriría en el caso de que
formaban la unidad, pues muchos eran verdaderos delin- ambas fuerzas se encontrasen en el campo de batalla era
cuentes, algunos extremadamente peligrosos. Bernelle un enigma que tuvo su resolución en Barbastro, donde el
hizo todo lo que pudo para cortar la sangría, vigilando es- Batallón Argelino fue aniquilado en un salvaje combate en
pecialmente a los italianos, que eran mayoría entre los de- el que se enfrentó a sus antiguos camaradas y donde luchó
sertores, hasta el punto de afirmar en la primavera de con una ferocidad inaudita. Tras éste y otros combates pa-
1836 que el problema estaba resuelto, pero no fue así. El recidos llegó a tener ¡un 100 por 100 de bajas!, resultando
hecho de combatir en regiones inclinadas a apoyar el legi- literalmente aniquilado, hasta el extremo de que de los
timismo les hacía tener una doble sensación, la de estar en 130 hombres que quedaban cuando fue disuelto, todos es-
el extranjero y con la percepción de ser considerados ene- taban enfermos o heridos. ●

costa de graves pérdidas la Legión alcanzó una de sus mayo- les concentrados en torno a Barbastro al mando de Oraa, ca-
res éxitos en España, tras el cual se acuarteló de nuevo en pitán general de Aragón dispuestos a atacar a los carlistas.
Pamplona, Villaba y Burlada. Las primeras acciones de la artillería sorprendieron a los
Otra vez volvieron los tiempos de penuria y Conrad tuvo carlistas que preocupados por la posibilidad de que les cor-
que adelantar dinero de su bolsillo a sus soldados. La situa- tasen el camino hacia Cataluña comenzaron a atravesar el
ción fue tan grave que incluso cuando el gobierno de Mendi- Cinca y abandonaron el Monasterio de Pueyo, que fue ocu-
zábal pagó los atrasos decenas de legionarios polacos y ale- pado por la Legión. A continuación los carlistas cargaron
manes exigieron ser licenciados aun sin cobrar los atrasos. sobre el centro y la izquierda de Oraa forzando su retirada.
Poco después llegaron los nuevos uniformes desde Francia y La lanceros de la Guardia, de Borbón y los Húsares de la
las órdenes para que la Legión colaborase en detener a la Ex- Princesa no lograron detener la avalancha carlista. Fue en-
pedición Real de don Carlos que tenía como objetivo tomar tonces cuando la Legión iba a escribir una de la páginas más
Madrid. épicas de su historia, al encontrase cara a cara con sus de-
Frente a Huesca, tomada días antes por los carlistas, los sertores, encuadrados en el batallón “argelino” carlista. El
hombres de Conrad son situados en el ala derecha de la for- choque fue aterrador e impresionó para siempre a quienes lo
mación liberal. La lucha fue un desastre para las armas cris- vieron. En la terrible refriega el batallón carlista fue aniqui-
tinas, si bien la Legión se comportó muy bien y el propio lado pero la Legión no quedó en mucho mejor estado, pues
Conrad tuvo que hacerse cargo del mando de la totalidad las perdió a 600 soldados y 27 oficiales. Entre los caídos estaba
tropas en retirada y tuvo que agrupar a sus hombres en un el brigadier Conrad. El alsaciano Conrad, conocido por sus
solo batallón, pues en la derrota de Alcoraz había perdido hombres como der alte Fritz, era apreciado y querido. Ha-
340 hombres entre muertos y heridos. blaba con ellos en francés en alemán o en italiano y su pér-
A finales de mayo había cerca de 18.000 soldados libera- dida fue irreparable. El jefe de su Estado Mayor, el capitán

27
Los uniformes de la Legión en España
l uniforme de los legionarios ligera española respectivamente. El

E en España es relativamente
bien conocido, principalmente
gracias al trabajo de Raymond
correaje era como el de la infantería
ligera francesa, de color blanco y en
campaña usaban una funda negra en
Guyader que en su obra Les débuts de el chaco, que en el desierto africano
l’ancienne Légión étrangère 1831- pronto fue de color crudo o blanco
1835, describe muy correctamente el con cogotera, iniciando así un
uniforme de los componentes de la tradición que marcó hasta tal punto la
legión Extranjera en España. imagen popular de los legionarios que
El uniforme, era del estilo hoy en día todavía tienen el privilegio
imperante en Francia después de la de usar el quepis de este color en
campaña argelina, si bien el chaco era paseo y parada, constituyendo uno de
bastante diferente a los que usaban la sus elementos distintivos. El chaco
infantería de línea y ligera, que eran era rojo, con unas líneas de color azul
muy semejantes a los usados por la que iban dividiéndolo en sectores. En
infantería de línea y la caballería su magnífica obra sobre la
intervención extranjera en la Guerra
Carlista, Gonzalo de Porras y Diego de
León se equivoca al mencionar chacos
negros con el escudo de Isabel II,
pues siempre fueron rojos. También
realiza una interpretación incorrecta
de los chacos del grabado de Leroy,
en el que un oficial y dos legionarios
emplean el chaco sin su funda y da la
sensación de estar formado por rayas
rojas y azules de igual anchura,
cuando en realidad era rojo con finas
rayas azules.
En cuanto a los pantalones rojos,
que se convertirían en el símbolo de
los soldados del país vecino hasta
1914, tuvieron según parece origen en
un motivo económico, puesto que
había en aquél tiempo en Francia
enormes excedentes de rubia, una
planta que seca y pulverizada sirve Soldado. Campaña
como preparación de una sustancia
roja muy usada como colorante en una estrella de cinco puntas en el
tintorería. El pantalón dejaba ver las centro rodeada de la inscripción
polainas de color negro o crudo. légión étrangère. Las charreteras
En invierno los legionarios usaban eran rojas para los legionarios y
capotes azules y al igual que los doradas para los oficiales quienes
soldados españoles, doblaban las enseñaban el corbatín negro del
puntas delanteras hacia atrás en cuello, al llevar abierto el cuello de la
combate y marcha, formando una levita. La mochila era de piel de
imagen que, con las lógicas variantes ternera, la manta se llevaba encima
de corte y estilo, sería la clásica del enrollada y con una correa se
soldado francés hasta la Primera sujetaban algunos útiles necesarios,
Guerra Mundial1. como una tartera. Además todos los
En campaña empleaban una legionarios recibían una faja de
levita de color azul sin bolsillos franela roja para proteger los riñones
y cerrada en el cuello. Los en las noches frías, una cantimplora
Oficial. Campaña botones eran de cobre amarillo, con metálica, un barril de madera de un

28
ANGAMOS, ACERO Y VALOR

litro y un saco de campaña. No Peñacerrrada, pero las bajas y las


obstante, la Legión francesa tuvo deserciones minaron su fuerza, hasta
periodos de verdadera penuria y en que finalmente Espartero decidió
ocasiones se encontró totalmente disolverlos en octubre de 1838 y
desasistida2. entregar sus caballos al Escuadrón de
En cuanto al armamento de los Guías de Navarra. Con los que
legionarios fue siempre francés y quisieron seguir en España, Diego de
estaba constituido por el fusil de León formó una compañía de
infantería modelo 1822 y un tercerola tiradores, si bien con la injusticia de
de Gendarmería del modelo 1825, otorgar a los oficiales grados
más manejable, para los trompetas. inferiores, lo que motivo quejas y una
La artillería legionaria iba eficaz defensa de sus pretensiones por
uniformada de gris y en el chaco parte de Diego de León ante
llevaban dos cañones cruzados Espartero, muestra de la estima del
bordados en amarillo y blanco. valeroso húsar hacia sus camaradas
Diestros y bien entrenados sirvieron de armas:
con gran distinción.
Los magníficos lanceros polacos de “Los servicios que han prestado
la Legión eran una tropa valerosa y estos dignos oficiales en la pre-
muy experimentada. Bernelle decidió sente guerra y su particulari-
mantener la denominación nacional dad, que no tienen más patria
para conservar su elevado espíritu de que el suelo español en donde
cuerpo, pero Conrad prefirió muchos de ellos han vertido
cambiarlo por el de Lanceros de la abundantemente su sangre, se
Legión. Su uniforme original era digne hacer una excepción par-
francés y todavía resultaba semejante ticular a su favor, confiriéndoles
al de las Guerras Napoleónicas. Era sus empleos en el ejército, dando
azul, como el del resto de los con este motivo su ejemplo y tes-
legionarios, con una pechera y vueltas timonio público a la Europa” ●
rojas que lo hacían muy similar al del
los lanceros del ejército francés.
Durante la guerra se simplificó
notablemente y cambiaron las
chaquetas por otras azules con una
sola fila de botones, perdiendo las
solapas.
Se diseñó, por orden de Bernelle,
un bello estandarte para los lanceros
a un bordador de Pamplona, en el que 1
Las contratas de los uniformes y
figuraban las armas de Francia y material de reposición fueron muy
España en el anverso y el águila problemáticas. El equipo llegó a
Bayona en muy mal estado y según
blanca de Polonia en el reverso. Sin
el informe del cónsul español, de 31 de
embargo el coste fue tan prohibitivo mayo de 1836, faltaban 236 piezas de
que Guido D’Ortasini afirma que todas las clases y afirmaba que el
jamás se empleo. Lancero. Campaña embalaje era penoso. Finalmente los
11.198 kg fueron embarcados con destino
A diferencia de lo que ocurría con
a Santander.
la infantería, el armamento fue lanceros llevaba bordadas dos lanzas 2
Alaix Virrey de Navarra dio la orden el 31
siempre español. Las lanzas eran en amarillo y blanco y el número del
de diciembre de 1837 de entregar el
idénticas a las del modelo de escuadrón en el centro, pero en almacén de la Legión Francesa a las
caballería de línea de 1835 y tenían combate se cubría con una funda. autoridades de la ciudad. Aun a pesar de
los pendones rojos y amarillos, el Al mando del teniente Kraiewski, la enérgica protesta de Abel Galant,
sable era también español y portaban los lanceros polacos destacaron en comisario de la Legión, la orden se cum-
plió en enero de 1838. Las prendas se en-
también una pistola de arzón. El numerosos combates como Huerta tregaron al Ejército del Norte e incluso se
chascás, chaco distintivo de los del Rey, Villasana, Bortedo o vendieron a particulares

29
Bazaine y la compañía de granaderos de Studinger, traslada-
ron su cuerpo hasta Berbegal y tuvieron problemas para
contener a los legionarios quienes al conocer su muerte que-
rían atacar a la Guardia Real, a la que acusaban de haber
abandonado el campo de batalla. Finalmente, el 3 de junio
Bazaine escoltó sus restos a Zaragoza donde el 6 se celebró
en San Gil un impresionante funeral al que asistieron todos
sus hombres11. Cuando murió dejando viuda y tres huérfanos
apenas tenía patrimonio, pues lo había dedicado a mantener
viva la Legión, pero por suerte Luis Felipe le concedió una
pensión a su viuda.

Luchando hasta el final

En junio de 1837, en Pamplona, el único batallón que


quedaba de la Legión apenas tenía 800 hombres. Cros d’A-
venas, ahora al mando, tuvo que emplear la fuerza bruta
para mantener la disciplina. El dinero siguió llegando con
cuentagotas y los legionarios se dedicaban ya directamente
al saqueo de las tierras que en teoría debían proteger. Salvo
la batería de artillería y los lanceros polacos que siguieron el
en ejército de operaciones de Oraa, el restó ya no servía más
que para labores de guarnición.
Cros d’Avenas renunció al cargo y fue sustituido por Fe-
rray, militar experimentado de la confianza del gobierno
francés y del agrado de sus hombres, a quienes conocía Isabél II niña
desde hacía años. La serena actitud que mostró como jefe al
mantener al margen a sus hombres en Villaba cuando se traron para esperar el licenciamiento, lo que ocurrió final-
produjo el alzamiento revolucionario de la guarnición de mente el 8 de diciembre.
Pamplona, causaron una buena impresión en Francia y en El 1 de enero de 1839, con Ferray en Madrid cerrando el
septiembre sus tropas combatieron de nuevo entre el Perdón expediente y bajo el mando del comisario Galant, los legio-
y Pamplona contra los carlistas. narios iniciaron una marcha de seis días hasta Jaca. Allí,
Debido a que por la supresión de varios batallones sobra- unos pocos decidieron seguir al servicio de España y el resto
ban oficiales, se formó con ellos una compañía de 80 hom- marcharon hasta Pau, a donde llegaron el 10 de enero. Eran
bres, recayendo el mando en el más antiguo. Para entonces 45 oficiales y 157 suboficiales y solados. El recibimiento fue
se les debía nueve meses de sueldo y la mayoría habían ven- inolvidable, tras años de penurias y sufrimiento y en el pe-
dido sus capotes, medallas, condecoraciones e incluso algu- riódico local se comentaba que trato se daría a los veteranos
nos, no tenían zapatos y parecían más bandoleros andrajo- por parte de las autoridades feancesas. Pocos llegarían a
sos que soldados. saber que fue injusto y miserable. Algunos oficiales fueron
El 11 de octubre lo que quedaba de la batallón —los “res- autorizados a volver a la nueva Legión Extranjera con el
tos”, como les denomina el propio Ferray—, parten hacia grado que tenían antes de ir a España ¡nación a la que acu-
Jaca, alojándose en las inmediaciones de la ciudad y conten- dieron siguiendo órdenes de su gobierno! Otros sólo fueron
tos por estar cerca de Francia, ya que el propio comandante admitidos como suboficiales. A los legionarios no se les re-
en jefe veía próxima la disolución de su unidad. En el último conoció ninguna graduación otorgada por el gobierno espa-
trimestre participaron en algunas operaciones militares ñol, en tanto que al general Harispe se le dio el grado de ma-
contra los carlistas en el Roncal y contra tropas sublevadas riscal por los servicios prestados a Francia al evitar que los
en Aragón, a pesar de lo cual no pudieron impedir la entre- legitimistas extendieran su revuelta al país vecino.
ga de sus almacenes con todo los que contenían al ejército
español.
En tanto los artilleros y los lanceros, ahora en el Ejército Epílogo
del Centro, proseguían la lucha, los soldados de infantería se
dirigieron a Zaragoza, donde en julio de 1838 quedaban 66 Al ser disuelta la Legión el gobierno español aún no había
oficiales, 83 suboficiales y apenas 100 soldados, se concen- satisfecho las deudas y tras largas vicisitudes los pagos no

30
LA LEGIÓN EXTRANJERA FRANCESA

02
comenzaron a realizarse hasta 1840, aunque la liquidación A España le ocurrió lo de siempre y años más tarde el gobierno se
de las deudas se alargó hasta 1866. Los legionarios que ha- vería sorprendido por la reclamación francesa de todos los gastos
bían luchado y sufrido en España no vieron por tanto los fru- ocasionados por la Legión, incluidos los más insignificantes, por
lo que en la práctica no fue una cesión, sino un arrendamiento.
tos de la victoria, el pago francés a sus servicios fue la ingra- Esta claro que hay naciones, como la nuestra, que nunca
titud, el español el olvido. Creemos que las hermosas pala- escarmientan.
bras dedicadas por Emilio Condado a los legionarios pueden 03
Ante la falta de dinero, las oficinas de reclutamiento de la Legión
servirnos como epílogo y homenaje a estos valientes hom- en Francia suspendieron sus actividades el 2 de julio, para
bres que dieron su vida sirviendo con lealtad y valor a un go- entonces ésta ya había sido cedida oficialmente a España.
bierno y a una patria que no eran las suyas: 04
Gonzalo de Porras y Diego de León cita una anécdota muy signi-
ficativa de la legada de la legión a Tarragona. Al llegar la columna
“La abnegación y disciplina de los legionarios francesa a las puertas de la ciudad, el centinela lanzó el
reglamentario “¡Alto, quien vive!” La respuesta de Bernelle, en
llamó la atención de las autoridades militares tanto cabeza de la formación, fue “¡España!”, y ante la pregunta “¿Qué
aliadas como enemigas. En medio de situaciones tan gente?”, respondió “¡División Auxiliar Francesa!”.
precarias, derramaron su sangre durante tres largos 05
Disponía de dos batallones navarros, uno castellano y sesenta
años. Apenas quedaban unos cientos en 1839, pero jinetes.
sus bayonetas seguían caladas. Su heroísmo y sacri- 06
Bazaine se alistó en la Legión para ir a Argelia como simple
ficio subsanaron la apatía de la política francesa. soldado raso y llegaría a mariscal de Francia. Gozó de un enorme
Murieron como héroes, pero olvidados, con traje prestigió popular durante el II Imperio y mandó un tiempo el
francés y en tierra española”. ● Ejército Expedicionario en México. Su brillante carrera acabó de
forma lamentable en Metz, donde rindió la fortaleza a los
prusianos en 1870.
07
Se llegó a decir que los legionarios eran hombres sin Dios que
Bibliografía incluso comían niños.
08
Treinta legionarios que habían sido capturados en septiembre de
AZAN, Paul. Récits d’Afrique. La Légion Étrangère en Es-
1835 fueron torturados, paseados desnudos durante días con una
pagne. Paris, Charles-Lavauzelle. (1906) cuerda al cuello y más tarde ejecutados. Un oficial francés
BULLÓN DE MENDOZA, Alfonso. La primera Guerra Car- legitimista vio como fusilaban a 150 legionarios y tras el combate
lista. Madrid, Actas. (1992) de Zubiri —6 de marzo de 1836—, los prisioneros del 1er Batallón
CONDADO, Emilio. La intervención francesa en España de la Legión fueron ejecutados de inmediato.
09
(1835-1839). Madrid, Fundamentos. (2002) Los soldados reciben solamente un poco de tocino de mala cali-
PORRAS DE Y RODRÍGUEZ DE LEÓN, Gonzalo. La Expe- dad y nada de vino, lo que ocasiona muchas enfermedades…
Carta dirigida por Lebeau al general Harispé, 25 de agosto de
dición Rodil y las legiones extranjeras en la 1ª Guerra 1836.
Carlista. Madrid, Ministerio de Defensa. (2004). 10
Para procurarse alimentos y ropa los legionarios de Conrad inten-
taban capturar el máximo posible de prisioneros y canjearlos por
01
dinero, por lo que desde un principio aumentó sus raids en terri-
Los españoles formaron el 4º batallón, que tras combatir en torio enemigo, lo que combinaban en otros casos con el apoyo
Argelia, fue licenciado en 1834, poco antes de la intervención en desinteresado de los pueblos por lo que pasaban.
España. El gobierno español pidió expresamente al francés que 11
los veteranos licenciados fuesen enviados a Cartagena, a fin de En su tumba se colocó una placa de mármol que decía: “Los ofi-
evitar que soldados experimentados pudiesen ser captados por ciales de la Legión Auxiliar Francesa a su bravo jefe Conrad,
agentes legitimistas si entraban por los Pirineos. El gobierno caído en los campos de Barbastro el 2 de junio de 1837 por la
francés aceptó la propuesta. libertad española”.

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General, Guerra de Sucesión, Ultramar,
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31
LA BATALLA DE CHACABUCO
MIGUEL DEL REY VICENTE

Ilustraciones Luis Leza Suárez Infografía Francisco Castracane Conde

La desgracia que padecieron nuestras armas en Chacabuco, poniendo el reino de Chile a discreción de
los invasores de Buenos Aires, trastornó enteramente el estado de las cosas, fue el principio del
restablecimiento para los disidentes, y la causa nacional retrogradó a gran distancia, proporcionando a
los disidentes puertos cómodos donde aprestar fuerzas marítimas para dominar el Pacífico. Cambióse el
teatro de la guerra: los enemigos trasladaron los elementos de su poder a Chile, donde con más facilidad
y a menos costa podían combatir al nuestro en sus fundamentos.

Joaquín de la Pezuela y Sánchez, Virrey del Perú de 1816 a 1821.

LA AMERICA ESPAÑOLA EN EL S. XIX


LOS VIRREINATOS

l virreinato constituyó la máxima expresión territorial

E y político-administrativa que existió en la América es-


pañola y estuvo destinado a garantizar el dominio y la
autoridad de la monarquía peninsular sobre las tierras re-
cientemente descubiertas.
Estaba encabezado por la figura del virrey, representante
personal y especie de alter ego del monarca en las Indias,
cargo que recaía en una persona perteneciente a la nobleza
cercana al monarca, manteniendo el ejercicio de la autoridad
suprema dentro de su jurisdicción indiana. De él dependía
todo lo civil y militar dentro de su unidad administrativa, la
justicia, el tesoro, los aspectos seculares del gobierno ecle-
siástico y el nombramiento de la mayoría de los funcionarios
coloniales menores, laicos y eclesiásticos. Como Gobernador
incorporaba a su cargo todas las atribuciones de gobierno a
nivel superior; como Capitán General, que siempre lo eran,
todo el mando militar; como encargado de la conservación y
aumento de las rentas reales, las órdenes de pago del erario y
como representante judicial, además de intervenir en prime-
ra instancia en todos los pleitos referentes a los indígenas era
presidente de la Audiencia en la ciudad en que residía, con
jurisdicción disciplinaria sobre los oidores, pero sin partici-
par, en teoría, pleitos y sentencias, por no ser siempre letra-
dos.
En los primeros tiempos el nombramiento de virrey se
hacía de por vida, posteriormente se limitó a tres años y más

32
LA BATALLA DE CHACABUCO

lizada la Guerra de Sucesión Española, modificaron sustan-


cialmente la estructura administrativa encargada de los
asuntos americanos. La intención de los reyes de la nueva di-
nastía era básicamente la de unificar y administrar todo el te-
rritorio perteneciente a sus dominios europeos y ultramari-
nos a través de organismos centralizados, encabezados por
personas de su exclusiva confianza, con tal fin, a lo largo del
siglo XVIII se enviaron a las Indias una serie de funcionarios a
realizar las denominadas visitas. Sus informes constituirían
la base de las futuras reformas; del mismo modo, los orga-
nismos peninsulares que habían regulado las relaciones entre
España y sus colonias entre los siglos XVI y XVII, poco a poco
fueron perdiendo sus prerrogativas en favor de nuevas insti-
tuciones, lo que permitió que en 1714 se crearan en la penín-
sula cuatro ministerios o secretarías de despacho quedando a
cargo de uno de ellos el mundo colonial, denominándolo Mi-
nisterio de Marina e Indias éste heredó la mayoría de las
atribuciones del Consejo de Indias, entre ellas las de gobier-
no, hacienda, guerra, comercio y navegación, además de la
facultad para nombrar a los funcionarios con responsabilida-
des políticas en las posesiones hispanoamericanas. El Conse-
jo de Indias quedó así reducido a la asesoría del monarca y a
la materia judicial y, despojado de sus principales poderes, se
mantuvo casi sin un destino determinado hasta su definitiva
abolición en 1834.
La gran innovación borbónica fue el establecimiento de las
intendencias al estilo francés. En las ordenanzas del 13 de oc-
tubre de 1749 se definió al intendente como magistrado cuya
misión era incrementar la agricultura, fomentar el comercio,
activar la industria, estimular la minería y lograr, por todos
los medios, la felicidad de los vasallos indianos. El intenden-
te, con la labor principal de encargarse de los asuntos fiscales
en cada provincia, reemplazó a los antiguos gobernadores y
los subdelegados a los corregidores. En tanto, el virrey con-
servó sus facultades y pasó a denominarse superintendente.
Esta nueva estructura se implantó de modo experimental
en la isla de Cuba en 1764 y algo más tarde en todos los vi-
rreinatos mejorando notablemente la recaudación de im-
puestos y el funcionamiento administrativo.
Tanto la actividad política como comercial de los virreina-
Mapa del Virreinato del Río de la Plata tos estaba completamente controlada desde España, que en-
viaba funcionarios para ejecutar sus disposiciones y mante-
tarde se extendió gradualmente hasta los cinco. El primero nía las actividades económicas entre las provincias america-
otorgado en América, el colombino, recayó en Cristóbal Co- nas y España, en ambas direcciones, en manos de peninsula-
lón como parte de las concesiones que la Corona le hizo en las res, limitando todas las perspectivas de los nacidos en Amé-
Capitulaciones de Santa Fe, antes de iniciar su primer viaje rica a cargos oficiales secundarios. Entre estos españoles na-
rumbo a las Indias; el suyo sin embargo, al ser a título perso- cidos en América, los criollos, se propagaron las nuevas
nal, fue un virreinato de corta duración, extinguiéndose defi- ideas, mucho más atractivas para ellos, de las dos grandes re-
nitivamente en 1536. Los dos grandes virreinatos que se es- voluciones de fines del siglo XVIII, la francesa y la norteame-
tablecieron en 1535 y 1543 respectivamente, los de Nueva Es- ricana
paña y del Perú, subsistieron bajo el mando de distintos vi- Cuando en 1808 Napoleón Bonaparte sustituyó al rey de
rreyes mientras se mantuvo la presencia española en los te- España por su hermano Jose arrastrando al país a una guerra
rritorios sudamericanos. de independencia contra los usurpadores franceses aparecie-
Las reformas introducidas por los Borbones, una vez fina- ron Juntas de gobierno locales no sólo en la metrópoli, sino

33
LOS PROTAGONISTAS
Bernardo O´Higgins
ijo ilegítimo de Ambrosio O´Higgins, que Abascal destituyó a Gainza, con la seguridad de que

H sería nombrado virrey del Perú por Carlos


IV en 1796, Bernardo, nació en Chillán, el
20 de agosto de 1788 recibiendo los apellidos de su
los insurgentes no cumplirían su promesa, y los
rebeldes más exaltados se levantaron contra
O'Higgins acusándole de traidor. Mientras los
padre que se encargó de sus estudios en España y de independentistas se enfrentaban por el poder, llegó a
nombrarle preceptores, entre ellos el capitán del Chile el general realista Mariano Osorio, dispuesto a
Regimiento del Príncipe, Nicolás Cruz, que le envío hacer cumplir lo pactado en Larcay. La llegada de los
un tiempo a estudiar a Inglaterra. Allí conoció a realistas puso fin a las rivalidades entre los
Francisco de Miranda, teniente coronel, prófugo, que insurgentes, O'Higgins salió a su encuentro y fue
le acercó a la masonería e inculcó sentimientos derrotado en Rancagua, el 6 de diciembre de 1814,
separatistas. De regreso a España intentó ingresar en herido huyo hasta Mendoza, donde le esperaba San
el Ejército, pero su condición de hijo natural se lo Martín.
impidió lo que le reafirmó en la rebeldía contra Juntos colaboraron para la formación del Ejército
España, aprendida de Miranda. de los Andes y tras la victoria de Chacabuco se formó
En 1802, fallecido su padre, por lo que volvió a un nuevo cabildo en Santiago que ofreció a San
Chile, para hacerse cargo de la herencia lo que le Martín la dirección del país, cargo que éste declinó en
abrió las puertas de la alcaldía de Chillón. favor de O'Higgins. Éste, una vez al frente del
Con la invasión francesa de la Península y la ejecutivo, proclamó la independencia el 12 de febrero
creación de las juntas populares fieles a Fernando de 1818, coincidiendo con el primer aniversario de la
VII, O´Higgins se unió a los intrigantes que en batalla. Un mes más tarde, sus tropas eran
Santiago destituyeron al virrey Baltasar Hidalgo de derrotadas en Cancha Rayada y San Martín debía de
Cisneros y crearon el 18 de diciembre de 1810 un acudir en su auxilio para derrotar a los realistas
cabildo abierto hasta que el Rey legítimo regresara a definitivamente en Maipú el 5 de mayo de 1818.
Madrid. La Junta fue presidida, en principio, por Con los republicanos instalados sólidamente en el
Mateo Zambrano, conde de la Conquista y partidario poder y con O'Higgins como director de Chile graves
del Rey, pero en el ánimo de la mayor parte de sus problemas políticos y económicos, que no fue capaz
miembros imperaba el propósito de ir gradualmente de afrontar, se cernieron sobre su gobierno,
hacia la independencia. hipotecando al país con un préstamo británico, que
O'Higgins, que había conseguido el nombramiento sólo sirvió para empeorar la situación por los
de coronel de caballería, formó dos regimientos que exagerados intereses y las cesiones comerciales en
puso a disposición del conde y salió elegido diputado contrapartida.
por la provincia de Bio Bio. El descontento por la situación económica del país
A mediados de 1811 volvió a Chile José Miguel y la arbitrariedad de O'Higgins fue aumentando,
Carrera, sargento mayor de los Húsares de Galicia, y hasta que la promulgación, en 1822, de una
veterano en la lucha contra los franceses dispuesto a constitución que ampliaba sus poderes dictatoriales
trabajar para la Junta, al no llegar a un acuerdo con dio pie al general Ramón Freire a sublevarse en
ella y con el apoyo del ejército se apoderó del Concepción. Le siguieron otras localidades y
Gobierno y se constituyó en dictador de Chile, O'Higgins, viéndose perdido, dimitió en enero de
nombrando a O'Higgins generalísimo del Ejército. 1823 y marchó a Lima, donde permaneció hasta su
Carrera no consiguió el acatamiento de todo el país, muerte, el 24 de octubre de 1842. ●
circunstancia que aprovechó O'Higgins para
derrocarle, en 1813, y erigirse en dictador.
Enterado el virrey del Perú, José Fernando de
Abascal, envió tropas al mando del general Gabino
Gainza con la misión de terminar con la rebelión,
O'Higgins, buscó la mediación británica para llegar a
un entendimiento y firmó el Tratado de Larcay, por el
que juraba lealtad al rey a cambio de que los soldados
realistas regresaran al Perú.
El acuerdo no satisfizo a ninguna de las partes,

34
LA BATALLA DE CHACABUCO

duación de teniente coronel y participó en las batallas de Bai-


lén y Albuera y en el segundo sitio de Badajoz.
Rafael Maroto Para cuando se consiguió restaurar en su trono a Fernan-
do VII, en 1814, los virreinatos americanos habían pasado
ació en 1783. Participó en la defensa de cuatro años de guerras entre los bandos realistas y republica-

N Zaragoza durante la invasión napoleónica


y en diciembre de 1813 fue enviado a
Ámerica donde tomó parte en la reconquista de
nos de todas las provincias. Decidido a mantener su sobera-
nía absoluta sobre sus colonias americanas, el Rey envió a los
virreinatos de Perú y Nueva Granada tropas veteranas de la
Chile al mando del batallón de Talavera siendo Guerra de la Independencia y este refuerzo de las filas realis-
ascendido a brigadier. Nombrado comandante en tas locales prolongaría las guerras americanas de indepen-
jefe de las fuerzas realistas contra la expedición del dencia hasta 1826.
ejército de los Andes, tras ser derrotado en Con Fernando VII, los años 1815 y 1816 señalaron el punto
Chacabuco consiguió escapar al Perú desde donde más bajo de los republicanos en las guerras de la Indepen-
continuó sirviendo en las fuerzas realistas hasta el dencia suramericana, Chile, que había proclamado la inde-
final de la contienda en el virreinato. Es destacable pendencia fue reocupada por los realistas a finales de 1814,
su enfrentamiento con Olañeta, que trató de Bolívar se vio obligado a partir hacia Haití y Morelos fue eje-
pasarle por las armas. De regreso a España, al cutado en México. A finales de 1815 la rebelión sudamerica-
comenzar la guerra carlista, se pronunció a favor na en el Virreinato del Perú estaba siendo sofocada casi por
de la causa de Don Carlos incorporándose al completo.
ejército del norte donde ocupó diversos mandos. A
la muerte de Zumalacárregui fue nombrado
Generalísimo y como tal llegó con Espartero a la
firma del Convenio de Vergara que ponía fin a la
Guerra Civil. Poco después se traslado a Chile EL EJERCITO DE LOS ANDES
donde falleció en 1847. ●

Quedaban las Juntas de las Provincias Unidas del Río de


la Plata, que aunque no habían declarado formalmente la in-
también en los tres virreinatos que se mantenían: el de Nueva dependencia, mantenían una posición decidida contra el
Granada, que comprendía la audiencia de Quito, la audiencia restablecimiento del control español, tras haber destituido
de Santa Fé y la capitanía general de Venezuela; el de Perú, la de Buenos Aires al virrey, Baltasar Hidalgo de Cisneros, y
con la Presidencia de Cuzco y la capitanía General de Chile y nombrado presidente a Cornelio Saavedra, hasta ese mo-
el de la Plata, que constaba de la presidencia de Charcas, la
presidencia de Chiquisaca y la Audiencia de Buenos Aires;
para mantener la autoridad de la Administración española.
Muchas de esas juntas estaban encabezadas por criollos ricos Francisco Marco
e influyentes que vieron en ellas un instrumento para favore-
cer la independencia respecto a España mientras la nación del Pont
estaba empeñada en su lucha contra las tropas napoleónicas
y le resultaba casi imposible atender a sus provincias ameri- ació en 1770. participó como cadete en
canas.
Mientras la guerra se extendía por la península las juntas
aprovecharon la ocasión para declarar su independencia del
N 1784 en la campaña del Rosellón y más
tarde, también en la Guerra de
Independencia. Fue hecho prisionero en esta
gobierno intruso y entre ellas, por entonces aparecieron al última y trasladado a Francia de donde regresó en
frente de las filas de la causa republicana dos hombres de ex- 1811. Nombrado Mariscal de Campo, fue enviado a
traordinaria capacidad: Simón Bolívar y José de San Martín. Chile en 1815 para hacerse cargo del gobierno, allí
Ambos habían nacido en América, Bolívar pertenecía a una le sorprendió la expedición de San Martín y tras la
rica familia criolla y San Martín era el hijo de un oficial espa- derrota de Chacabuco fue hecho prisionero y
ñol. Bolívar había viajado extensamente por Europa durante llevado a San Luis, donde logró salvar la vida
las fechas cumbre de las guerras napoleónicas, estuvo pre- cuando estalló el motín en el que fueron
sente en la coronación de Napoleón, y también entró en con- asesinados los realistas. Trasladado a Buenos Aires
tacto en Londres con círculos progresistas suramericanos. falleció en 1821. ●
San Martín, inscrito en el Seminario de Nobles de Madrid,
sirvió en el ejército español durante 20 años; alcanzó la gra-

35
mento titular de la Audiencia, forzando a los realistas a re- Cuyo, en su capital, Mendoza, logró reunir 28 milicianos mal
gresar al Alto Perú y Uruguay. Allí chocaban repetidamente equipados. Frente a la amenaza de una nueva invasión rea-
las fuerzas españolas y republicanas, estas últimas apoyadas lista de las Provincias Unidas, el Gobierno le envió inmedia-
por San Martín, que había regresado a la Argentina en enero tamente el refuerzo de dos compañías de artillería y 220 del
de 1814 para sustituir a Belgrano como jefe del Ejército re- Regimiento de élite de los granaderos a caballo. Él por su
belde del Norte. parte ordenó el reclutamiento general de todos los varones
El plan estratégico de San Martín estaba construido alre- entre 14 y 15 años de edad; y que todos los esclavos negros
dedor de la importancia crucial del Perú: la parte más con- de entre 17 y 20 años fuesen enviados a Mendoza para alis-
servadora, más hispánica y más peligrosamente guarnecida tarse, bajo pena de inmediatas y cuantiosas multas. Con esas
de las posesiones españolas, a través de cuyos puertos del medidas obligatorias se obtenían los efectivos humanos ne-

Plano de la ciudad de Santiago


Pacífico podían llegar desde España cada vez más refuerzos.
La independencia sería imposible mientras se mantuviese
ese fuerte bastión realista. Puesto que era inútil tratar de cesarios; alimentarlos, vestirlos y equiparlos era otra cosa,
moverse a través de las regiones montañosas del Alto Perú y por lo que San Martín emprendió frenéticamente la mejora
el territorio chileno presentaba mayores ventajas para la de las comunicaciones por vías terrestres, marítimas o flu-
operación en proyecto ideó la creación de un ejército repu- viales y de los sistemas de riego para aumentar la produc-
blicano conjunto entre Chile y Argentina para subir después ción local de alimentos; estableció factorías textiles para re-
por la franja costera neutralizando los puertos antes de ata- alizar uniformes, y una fábrica de pólvora; hizo fabricar he-
car en el interior, en el corazón del territorio español en rraduras para el futuro paso de las montañas puesto que en
torno a Lima. los llanos no se utilizaban herraduras, y simultáneamente
Arguyendo mala salud, San Martín, dimitió de su cargo ordenó que se construyeran defensas contra posibles ata-
de Jefe Militar y fue nombrado intendente de la provincia de ques en los pasos de Chile.

36
LA BATALLA DE CHACABUCO

que ya se habían alistado a las órdenes de San Martín era un


nuevo impulso para la moral de los republicanos que la con-
sideraban una extensión del apoyo oficial del Reino Unido.
En 1816, al ser elegido Juan Martín de Pueyrredón para el
cargo de director supremo, San Martín encontró un nuevo
aliado para cumplir sus objetivos. Con los refuerzos que le
envió en mayo, consistentes en el 7º Batallón de Infantería
con 450 hombres y todo el material de guerra que pudo con-
seguir en Buenos Aires, en enero de 1817, tras dos años de
planificación, el Ejército de los Andes estaba finalmente dis-
puesto para comenzar la subida de la cordillera e intentar
ocupar Santiago de Chile.
El plan de ataque era el siguiente: el grueso del ejército,
las divisiones de Bernardo O’Higgins y de Estanislao Soler,

La Plata-Chile

Al mismo tiempo, la reconquista española de Chile reali-


zada por el general Mariano Osorio culminaba con la toma
de Santiago y la derrota en Rancagua de los insurgentes en
octubre de 1814. Los chilenos derrotados, junto con Bernar-
do O'Higgins, que se había nombrado Presidente, ayudados
por el 11º batallón de infantería argentina lograban cruzar
los Andes para llegar a las Provincias Unidas en busca de
ayuda en armas y soldados. La llegada de los emigrados
daba un fuerte impulso a su plan de operaciones, San Mar-
tín estaría al mando del ejército argentino y O'Higgins to-
maría el mando de los chilenos para juntos formar el que se
denominaría Ejercito de los Andes.
Para unirse a sus fuerzas empezaron a llegar voluntarios
deseosos de acabar con el dominio del Rey y entre ellos se
sumaron, como no, una compañía de unos 100 cazadores
británicos mandados por el capitán electo John Young pro-
cedente de los ex soldados capturados en las fracasadas ex-
pediciones británicas de 1806-7 los cuales habían preferido
permanecer en el interior, donde se les había enviado al ser
apresados, en vez de aceptar la repatriación. La presencia de
los voluntarios, y de cierto número de oficiales británicos Bernardo O´Higins

37
LOS EJÉRCITOS ENFRENTADOS
EÑ EJÉRCITO REALISTA

Sargento de la Escolta Sargento del Batallón Fijo Oficial del Regimiento


de Caballería del General de Valdivia de Zapadores Minadores

cruzaría el macizo andino por el denominado Camino de Los las tropas regulares de emigrados chilenos, su misión con-
Patos al mando del brigadier Soler, camino que también se- sistiría en retrasar o impedir la retirada de las fuerzas realis-
guiría San Martín, para caer sobre Putaendo; La columna tas, unos 1.400 hombres, distribuidas entre la enorme dis-
menor, lo haría por el Camino de Uspallata, a las órdenes tancia que separaba Curicó y San Fernando, destacadas allí
del general Juan Gregorio de Las Heras. Esa ruta sería utili- por Marcó del Pont para combatir a los guerrilleros insur-
zada también, por gran parte de la artillería y los abasteci- gentes. El plan contemplaba, por último, el envío de fraccio-
mientos, al mando del capitán fray Luis Beltrán a fin de des- nes menores por el Portillo, Coquimbo y Copiapó.
embocar en Santa Rosa de Los Andes. Ambas agrupaciones La fuerza, según las memorias del Coronel de Estado
debían contar con los elementos suficientes para rechazar a Mayor William, que les acompañaba como asesor del ejérci-
las fracciones que resguardaban los pasos o que pudiera to británico, sin contar a los 500 hombres de Freire y Lemos,
Marcó del Pont, desde Chile, enviar contra alguna de ellas y constaba de 2.800 hombres de infantería, con 200 oficiales,
sincronizar su avance de tal manera que alcanzaran, al seis mulas por cada cinco hombres y cuatro mulas por cada
mismo tiempo, el valle del Aconcagua y ocuparan San Felipe dos oficiales; 960 hombres de caballería y artillería, oficiales
y Los Andes. Otra fracción, a las órdenes del Teniente Coro- incluidos, con tres mulas de silla por cada dos hombres,
nel Ramón Freire, penetraría por el boquete de Planchón, cinco mulas de cargas por compañía y la misma proporción
con 80 infantes, 25 granaderos a caballo y una columna de para oficiales que los de infantería; 1.200 milicianos acemi-

38
LA BATALLA DE CHACABUCO

Soldado del Regimiento Soldado del Regimiento Oficial de Caballería


de Carabineros de Abascal de Infantería de Talavera de Milicias

leros y peones de artillería, un tren de artillería con 110 dis-


paros por pieza, medio millón de disparos de mosquete, 180 EL PASO DE LA CORDILLERA
cargas de armas de repuesto, un tren con un pontón de cable
y provisiones para abastecer a toda la fuerza durante 15 días
consistentes en raciones de cecina, maíz indio tostado, ga- El 9 de enero el ejército comenzó su avance, según lo pre-
lleta, queso y gran cantidad de ajos y cebollas. visto, desde Mendoza, el teniente coronel Cabot partió hacia
Como medida previa al avance del ejército se hicieron cir- La Serena por San Juan y el paso de Azufre, a 3.600 metros,
cular entre las tropas realistas informes equívocos y alar- con 200 hombres, milicia y la Legión Patriótica. El mismo
mantes, que les condujeron a concentrar tropas en zonas día, el comandante Zelada salía de Rioja hacia Copiapo a tra-
que en realidad sólo estaban amenazadas por pequeñas ope- vés del paso de Come Caballos, a 5.160 metros, con 200
raciones guerrilleras de distracción, mientras el verdadero hombres, milicia y parte de las milicias chilenas. Cuatro días
plan de la campaña permanecía secreto, y sólo a medida que después, el teniente coronel Freire dejaba Mendoza en di-
se aproximaba el momento, con setenta y dos horas de ante- rección a Talca, Curico y San Fernando a través del paso de
lación como máximo, se daba a los jefes sus rutas y objetivos Planchón, a 4.010 metros, con 380 hombres.
ignorados por la tropa hasta el mismo momento de ponerse El 18 de enero se ponía en marcha el coronel Las Heras,
en marcha. desde Mendoza hacia el paso de Uspallata, a 5.021 metros,

39
LOS EJÉRCITOS ENFRENTADOS
LAS BANDERAS
❚❚❚ Bandera del Regimiento de Infantería de Chiloe

Tomada a los realistas por el Ejército de los Andes en


Chacabuco, hoy se conserva en el Museo Histórico de la Nación,
en Buenos Aires.

Sobre tafetán blanco esta representada la cruz de Borgoña, muy


simplificada, como ya aparece en otros modelos de banderas de
los Virreinatos. En los ángulos lleva escudos adornados con
banderas, estandartes y trofeos de guerra y dentro de ellos se lee
el lema Por el rey, la Fe y la Patria. El anverso y el reverso son
iguales.

❚❚❚ Bandera del Ejército de los Andes

Mide un metro veinte centímetros de ancho por un metro cuarenta


centímetros de largo.

Está confeccionada en forma rectangular por dos paños, uno


blanco, de 69 centímetros, en la parte superior y uno azul celeste, de
71, en la inferior. Lleva un óvalo en la parte central, un poco corrido
hacia el sector superior y en dos campos; el azul en la zona superior
y el blanco en la inferior coronado por un sol con ojos y treinta y un
rayos; en él se representa en sus colores naturales una pica, en
posición vertical coronada por un gorro frigio que apoya en un
montículo rocoso y está sostenida por dos manos unidas.

Alrededor del óvalo se sitúan dos guirnaldas de laureles que se unen


en la parte inferior con una cinta azul celeste, la de la derecha posee
sesenta hojas y la de la izquierda, cincuenta y nueve, las cuales
desde la parte inferior al extremo superior van perdiendo la
coloración y se tornan amarillentas.

Esta sólo bordada por su anverso, el reverso se limitó a lo


indispensable para dar seguridad al bordado del anverso. Comenzó
a utilizarse el 2 de enero de 1817 y fue portada por el Estado Mayor
de San Martín en el cruce de los Andes. Hoy se conserva en el
Museo Histórico de la ciudad de Buenos Aires.

40
LA BATALLA DE CHACABUCO

EL ESCENARIO

41
LOS EJÉRCITOS ENFRENTADOS
EL EJÉRCITO DE LOS ANDES

Ayuda de Campo Oficial del Batallón Soldado del Batallón


del General San Martín de Infantería Ligera n.º 11

con el 11º Batallón de Infantería, que contaba con 750 hom- personal médico. En total 1430 hombres y 2000 mulas.
bres; 30 granaderos a caballo y 20 artilleros con piezas de a Estas agrupaciones llegaron a territorio chileno entre el 6
4 libras. y el 8 de febrero, casi un mes después de su partida, mien-
El 19, el teniente coronel Lemos partía de San Carlos tras luchaban en pequeñas acciones con las avanzadillas re-
hacia el paso de Portillo con 130 hombres montados y San alistas que cruzaban los pasos y que nunca tuvieron una idea
Martín salía de Mendoza para dirigirse al paso de Los Patos, clara de las fuerzas con que se enfrentaban, La columna de
a 3.565 metros, con el grueso de la fuerza separado en dos Las Heras ocupó Santa Rosa tras combatir en Picheuta, Po-
divisiones: En vanguardia el general Soler, con el Batallón trerillos y Guardia Vieja1. Y la columna mayor ocupó San Fe-
de Infantería de los Andes; un batallón mixto de cuatro com- lipe tras vencer en Achupallas y Las Coimas2. Por su parte,
pañías, las compañías de flanco de los Batallones 7º y 8º de tras juntarse con ambas columnas, San Martín se reunió el
Infantería; dos escuadrones de granaderos a caballo y 55 ar- día 8 con Las Heras, O’Higgins y Soler en el Campamento de
tilleros con cinco piezas de a 4 libras. En total, 1.315 hom- Curimón, donde expuso su opinión de que las fuerzas realis-
bres y 1.750 mulas. En el centro el general O´Higgins con el tas, aunque debilitadas, puesto que no habían podido aún
7º y 8º batallónes de infantería menos las compañías de establecer la principal línea de invasión y en consecuencia
flancos, la escolta del general, dos escuadrones de granade- reunir sus fuerzas para constituir la defensa tal y como se
ros a caballo, 22 artilleros con 2 piezas de a cuatro libras y el había previsto, presentarían una fuerte resistencia en Cha-

42
LA BATALLA DE CHACABUCO

Artillero General San Martín Regimiento


de Granaderos a Caballo

cabuco, el paso obligatorio para llegar a Santiago. Las noti- de Soler, el ejército avanzaría; para entonces, y desde el me-
cias recibidas el día 10 del avance de las fuerzas del General diodía del día anterior unos 1.500 realistas aguardaban ya
Maroto hacia las casas que se encontraban allí no le hizo más en Chacabuco.
que confirmar sus suposiciones.
En esas circunstancias San Martín decidió atacar for-
mando dos divisiones con los 3.500 hombres de los que dis-
ponía: la primera, cuya misión sería atacar por el oeste iba al LA BATALLA
mando de Soler, estaba compuestas por los batallones 1º y
11º, las compañías de granaderos y voltiguers, a la manera
francesa, de los batallones 7º y 8º, el escuadrón de escolta, A las dos de la madrugada, el ejército invasor formaba al
un escuadrón de granaderos y 2 piezas de artillería. La se- pie de la cuesta en el orden de combate prescrito; tras re-
gunda, al mando de O'Higgins, formada por el resto de los partir las municiones a razón de 70 cartuchos por hombre
batallones 7º y 8º, los tres escuadrones restantes de grana- los soldados abandonaron las mochilas para poder avanzar
deros y 2 piezas de artillería, realizarían la misma operación con mayor libertad y empezaron a ascender la montaña en
por el lado este. columnas sucesiva. Al llegar a la bifurcación de caminos, la
A sus órdenes, el día 12, y encabezado por la 1ª División división del Brigadier Soler tomó el de la derecha precedida

43
ORDEN DE BATALLA

EL EJÉRCITO REALISTA
General en Jefe: Rafael Maroto

Vanguardia:
2 compañías sueltas de Infantería de Concepción.

— Ala Derecha:
1 Batallón incompleto del Regimiento de Talavera (Peninsular).
Escuadrón de Dragones de Penco
Escuadrón de Milicias de Ateso

Centro:
1 Batallón incompleto del Regimiento de Valdivia.
2 Escuadrones (250 hombres) de Carabineros de Abascal
100 Húsares de la Concordia
2 Piezas de Artillería

— Ala Izquierda:
1 Batallón incompleto del Regimiento de Voluntarios de Chiloé

Total: 1.500 hombres, de ellos 500 penínsulares.


Bajas: 500 muertos y heridos; 600 prisioneros,
todos americanos, no se dio cuartel a los peninsulares.

EL EJÉRCITO INDEPENDENTISTA
General en Jefe: José de San Martín

División del Oeste: Miguel Estanislao Soler

Batallón nº1
Batallón nº11
Compañías de flanco (Granaderos y Cazadores) de los Batallones nº 7 y 8
Escuadrón de Escolta del General
4º Escuadrón de Granaderos a Caballo
2 Piezas de Artillería

División del Este: Bernardo O´Higgins

Fusileros del Batallón nº7


Fusileros del Batallón nº8
1º, 2º y 3º Escuadrón de Granaderos a Caballo
Sin artillería. Sus dos piezas se despeñaron por el camino.

Total: 3.500 hombres


Bajas: Sin determinar

44
LA BATALLA DE CHACABUCO

por el batallón de cazadores, y la de O'Higgins, con el gene- ballería exploraba los rodeos del camino a fin de levantar las
ral Juan Gregorio de las Heras al mando, el de la izquierda, emboscadas en los recodos y descubrir si se habían cons-
el camino de Uspallata, en esta además se incorporaba la ar- truido fortificaciones. La guerrilla flanqueadora ocupó unas
tillería, dos piezas, y los abastecimientos al mando del capi- rocas inmediatas a la cumbre y rompió el fuego, que fue con-
tán fray Luis Beltrán. testado por otra guerrilla realista que salió a su encuentro;
Ambas tomaron dirección sur, junto a San Martín, que pero apenas habían cambiado algunos tiros cuando inopina-
aquejado de un ataque reumático que apenas le permitía damente apareció la cabeza de la columna de O'Higgins
permanecer a caballo había cedido el mando efectivo a dando vuelta un recodo a tiro de fusil, tocando los tambores
O´Higgins, y avanzaba a retaguardia de ellas con su estado a la carga. La vanguardia realista, que no esperaba el ataque,
mayor y la bandera de los Andes custodiada por el resto del y que había visto la columna de la derecha asomar por su
batallón de artillería, cuyos cañones no habían llegado aún. flanco izquierdo, al verse acometida por el flanco y la reta-

La división de Soler se internó por los desfiladeros de la Estatua de San Martín en Central Park (Nueva York)
derecha, cubierta por una larga hilera de cerros. La división
de la izquierda trepó la cuesta formada en columna. Una guardia, abandonó precipitadamente la posición sin ni si-
guerrilla del 8º, con su correspondiente reserva, cubría su quiera pretender hacer resistencia.
flanco izquierdo por un sendero paralelo separado por una Con las primeras luces del alba, los atacantes coronaban
quebrada, con el doble objeto de llamar la atención y reco- la cumbre y desde ella divisaban a la vanguardia que se reti-
nocer la posición enemiga a la vez que precavía al grueso del raba en formación cuesta abajo, y en su pie al ejército ene-
ejército de un ataque de flanco. Mientras, un piquete de ca- migo formado en la planicie.

45
San Martín cruzando los Andes
Allí, Maroto, que contaba con disponer de dos días más y
recibir en ese intervalo mayores refuerzos, se había movido quierdo, y parte de ella en guerrillas para proteger la retira-
en la madrugada de ese día de las casas de Chacabuco y es- da de la vanguardia, que sobre las nueve de la mañana, en
tablecido su línea a cinco kilómetros hacia el Este al pie de la fuga, pero no desecha, alcanzó la planicie.
denominada Cuesta Vieja. La marcha anticipada del ejérci- En sus puestos, las tropas realistas esperaban firmemen-
to invasor no le había dado tiempo ni para ocupar la cumbre te el ataque sin sospechar el movimiento de la columna ata-
como lo había proyectado, ni para proteger siquiera su van- cante que iba a sorprenderle por el flanco izquierdo y la re-
guardia que descendía en fuga de la cumbre de la cuesta per- taguardia, cerrándole la retirada del valle.
seguida por la caballería argentina. Con la ayuda de su se- Al tiempo de coronar la cumbre el ala izquierda, los tres
gundo al mando, Elorreaga, Maroto tendió su línea de bata- escuadrones de Granaderos mandados por el coronel Zapio-
lla plegada a la falda de los cerros opuestos a la serranía ex- la tomaron la vanguardia y cargaron sobre la retirada de los
tendiéndose por su perfil que se elevaba como una platafor- realistas, sosteniendo un fuerte tiroteo pero sin poder ma-
ma sobre el llano, protegida en parte por tapiales y cercos de niobrar debido a lo escabroso del terreno de manera que
espinos, de manera que pudiese cubrir la bajada de la cues- sólo pudieron llegar a la boca de la quebrada que daba acce-
ta y además dominar con su fuego el lecho de un estero so a la parte más estrecha del valle de Chacabuco a eso de las
como de 400 metros de ancho, por donde corría un arroyo 10 de la mañana cuando la división de O'Higgins se hallaba
que descendía de un profundo barranco del este. Para ello todavía a media cuesta.
apoyó su flanco derecha en ese barranco, que era invulnera- A tomar la boca de la quebrada, una fuerte posición que
ble, donde estableció dos piezas de artillería que batían dia- flanqueada por un elevado cerro al este y por un morro des-
gonalmente la boca de la denominada Quebrada de los Cu- tacado al oeste, habría dificultado de caer en manos de Ma-
yanos, por donde debía asomar el ala izquierda agresora, y roto el avance de O´Higgins, llegaron antes los granaderos
su flanco izquierdo en una colina baja y escarpada que coro- que los realistas. Éstos destacaron en un principio una gue-
nó de infantería. rrilla sobre el morro del oeste, el de las Tórtolas, que podía
Entre estos dos extremos formó sus batallones en colum- contornearse por los barrancos avanzando por unos cami-
nas cerradas, intercalando entre ellas sus tres piezas restan- nos que cubría la misma roca, pero fue contenida por una
tes. La caballería se situó a retaguardia sobre el flanco iz- compañía dispersa en tiradores, mientras un escuadrón im-

46
LA BATALLA DE CHACABUCO

pedía la ocupación del cerro del este y los dos escuadrones avanzó por la cuesta vieja en dos columnas de ataque de los
restantes ocupaban el espacio intermedio. En ese momento batallones 7º y 8º mandados por Conde y Crámer arrollan-
las dos piezas situadas sobre la derecha realista, rompieron do a los adelantados realistas y se encontró de frente con el
fuego, y el coronel Zapiola, considerando inútil exponer su grueso del Ejército de Maroto por lo que decidió rápida-
tropa a descubierto, tomó una posición más segura a reta- mente avanzar hacia el cerro Los Halcones y desplegar allí
guardia. Ya eran las 11 de la mañana y para entonces llegaba sus fuerzas, al tiempo que despachaba un correo para que
el ala izquierda con O'Higgins a la cabeza, ocupaba la boca informara de su situación a San Martín.
de la quebrada y desplegaba en línea sus batallones dejando Inmediatamente ambas fuerzas entraron en combate de
en reserva a los Granaderos formados en columna. posición a posición dentro del tiro de fusil prolongándose
O'Higgins, hombre impetuoso, al ver retirarse la van-
guardia realista perseguida por los Granaderos, pidió auto-
rización para lanzarse en su persecución con el fin de impe-
dir que se reorganizasen al pie de la cuesta; San Martín se la
dio, pero recomendándole que avanzase con precaución,
pues su papel era meramente concurrente y sólo debía com-
prometerse en la acción cuando la columna de Soler hubie-
se ejecutado el movimiento decisivo que le estaba asignado
atacando a Maroto por la retaguardia.
Sin hacer caso de las recomendaciones de San Martín,
O’Higgins se adelantó hasta el llano, imprudentemente

San Martín

por más de una hora. A las primeras descargas cayó muerto


Elorreaga, que mandaba el ala derecha del ejército realista
mientras que los insurgentes tenían sus primeras bajas
El ataque secundario se convertía en principal, pero sin
prometer un resultado inmediato colocando a O´Higgins en
una situación crítica. Eran las 11:45 horas, se encontraba
bajo el fuego, hacía un calor insoportable, carecía de Artille-
ría y no divisaba ni a San Martín ni a Soler. La situación se
tornaba insostenible, O’Higgins, aconsejado por el Coman-
dante Cramer, antiguo oficial de los Ejércitos de Napoleón,

47
ordenó a la Infantería cargar a la bayoneta; a la una y media,
su ataque vacilaba, pero en ese momento, la vanguardia del
ala derecha, cuyo movimiento no había visto Maroto, des-
embocaba en el valle de Chacabuco y avanzaba sobre la iz-
quierda de la posición. Lanzadas de nuevo las columnas de
O'Higgins al ataque, San Martín ordenó a los tres escuadro-
nes de Granaderos mandados por el mayor Ramallo y por
los comandantes Melián y Medina con Zapiola en cabeza
que cargasen a fondo hasta chocar con la caballería realista
situada a la izquierda de la retaguardia enemiga.
El escuadrón de Medina, pasando por un claro de la línea
de infantería en marcha, cayó sobre la izquierda del centro

Carga final contra el cuadro español en Chacabuco

llón llevaba la vanguardia del ala derecha, desprendía dos


compañías al mando del capitán Lucio Salvadores, y del te-
niente Zorrilla que se apoderaban de la colina, matando a
Marqueli que la defendía. Necochea con el escuadrón de Es-
colta, apoyado por el 4º de Granaderos de Escalada, pene-
traba por la retaguardia y arrollaba a la caballería realista
por la izquierda a la vez que Zapiola ejecutaba idéntica ma-
niobra por el otro extremo.
Los restos de la infantería realista formaron el cuadro en
el centro de su campo y sobre él convergieron todas las fuer-
zas insurgentes haciéndolo pedazos en menos de un cuarto
de hora retirándose sus últimos restos dispersos a la hacien-
da de Chacabuco por entre los cerros de su espalda. Allí en-
contraron cortada su retirada por la división de Soler que ya
ocupaba el valle, y pretendieron hacer resistencia parapeta-
dos tras las tapias de la viña y del olivar contiguo, pero fue-
ron rendidos a discreción.
Monumento conmemorativo construido en el lugar de la batalla
No hubo cuartel con los peninsulares y especialmente con
el Regimiento de Talavera3, al que se recordaba por haberlo
realista acuchillando a los artilleros sobre sus cañones, utilizado como policía en labores de represión de los insur-
mientras Zapiola, con los otros dos escuadrones penetraba gentes; los que buscaban su salvación huyendo por el estero
por su costado derecho, al mismo tiempo que los batallones y en la prolongación del valle hacia el sur, fueron persegui-
7º y 8º encabezados por O'Higgins tomaban a la bayoneta la dos y exterminados por los afilados sables de los Granaderos
posición. que dejaron el camino sembrado de muertos desde Chaca-
Simultáneamente el coronel Alvarado, que con el 1º bata- buco hasta cerca del portezuelo de Colina. De los 1.500 hom-

48
LA BATALLA DE CHACABUCO

bres que habían comenzado la jornada sólo unos 300 super-


vivientes pudieron dispersarse por los cerros y dirigirse
hacia Santiago. Pasaban las 2 de la tarde y Fernando VII aca-
baba de perder Chile.
Las bajas realistas fueron de 500 a 600 muertos y heridos
y 600 hombres cayeron prisioneros, incluyendo 32 oficiales, Notas
y 2 piezas de artillería. Los independentistas por su parte ha- 01
En Potrerillos se enfrentaban por primera vez los dos ejércitos.
bían tenido entre 12 y 110 muertos, las cifras varían puesto Aunque los realistas tenían información sobre el avance y la
que fueron los vencedores y las contaron ellos mismos, y 120 amenaza del Ejército de los Andes desconocían por completo su
situación y el lugar por donde llegarían los primeros ataques al
heridos.
virreinato; con el fin de localizarlos, Marco del Pont ordenó una
A O'Higgins, pese a su error, se le ovacionó como el héroe serie de reconocimientos de los cuales, sólo uno, tomo contacto
del día, y se le nombró Director Supremo de Chile cuando las con las fuerzas independentistas en Picheuta el 24 de enero de
tropas vencedoras entraron en Santiago el día 14. 1817; allí, los efectivos de la columna realista que se dirigían por
el camino de Juncal a Uspallata se encontraron con los efectivos
Tras Chacabuco, Maroto pudo unirse al resto de las fuer-
de la vanguardia del ejército invasor al mando del coronel de las
zas realistas que abandonaron Santiago; O'Higgins, quedó al Heras, tras un breve enfrentamiento, los realistas retrocedieron a
frente de Chile, y un año después, el 12 de febrero de 1818, Potrerillos, donde se encontraban el resto de la unidad al mando
firmó el Acta de declaración de la Independencia Chilena y del comandante Marqueli para informar de su descubrimiento.
Tras ellos mandó Las Heras al comandante Martínez con 83
San Martín, enfermo y cansado, fue nombrado Generalísimo
infantes y 30 granaderos a caballo que fueron derrotados; pese a
del que se denominó Ejército Unido de los Andes y de Chile. que se encontraban en una buena situación, a la pequeña partida
Pero la resistencia del ejército realista a ceder sus posiciones que había enviado Marco del Pont le resultaba imposible
continuaba, el 19 de Marzo de 1818, mientras se encontra- mantenerse en la posición ante la amenaza de una fuerza muy
superior en número que avanzaba sobre ellos y tuvo que
ban acampados los rebeldes en la llanura de Cancha Rayada
replegarse, dejando el camino libre para que las Heras pudiera
los realistas, al mando de Ordóñez presentaban batalla y los avanzar, lo que le permitió establecer contacto con la columna
derrotaban; O'Higgins caía herido y San Martín se veía obli- principal. Hasta el 4 de febrero, en Guardia Vieja, no se volvió a
gado a acudir en su ayuda realizando grandes esfuerzos para tener noticias del ejército invasor. Allí, una vanguardia de 150
infantes y 30 granaderos a caballo a las órdenes del Mayor
poder continuar y reorganizar el Ejército Unido, pese a ello,
Martínez atacaron una posición realista a orillas del río Juncal
al romper el alba del día 5 de Abril de 1818 ambos ejércitos que cayó rápidamente.
se encontraban en la árida y desierta llanura de Maipú 02
El mismo día 4 se enfrentaban también en Achupallas. Soler, que
donde se daría la primera y más decisiva gran batalla de la dirigía la columna principal, envió una vanguardia al mando del
independencia sudamericana. ● Mayor Arcos, para ocupar la zona de Las Achupallas con el objeto
de facilitar el paso del grueso de las tropas. Allí se encontraron
con que las tropas realistas habían ocupado las alturas
comprendidas entre el cerro de Las Puntillas y el caserío de Las
Achupallas, con la intención de envolver a las fuerzas invasoras
por los flancos. El mando realista actuó con precipitación y lanzó
un ataque contra las posiciones de Arcos que se había colocado a
la defensiva y pudo aguantar sin complicaciones, el violento
contraataque con el que contestó concluyó con éxito y obligó a la
retirada realista dejando el paso franco a las tropas invasoras. El
día 7 Soler envió una nueva vanguardia, esta vez al mando de
Mariano Necochea, con 140 granaderos a caballo, para que
explorara la zona de San Felipe. Al llegar a Las Coimas, Necochea
comprobó la presencia de unos 700 efectivos realistas que
ocupaban una fuerte posición al Este del río Putaendo. Sin
esperar refuerzos se decidió a atacar dividiendo sus fuerzas en
tres partes: mientras ocultaba una de ellas, simuló con las otras
dos un ataque seguido de una retirada. La caballería realista, en
superioridad numérica, cayó en la trampa y se lanzó en su
persecución siendo contraatacada simultáneamente desde tres
direcciones por los granaderos a caballo, que lograron la victoria
y que gracias a acciones como esta ganaban meritos y
popularidad.
03
Talavera, que tenía los efectivos de un batallón de infantería
estaba formado en su gran mayoría por peninsulares, si
entendemos como tal que era un Cuerpo que había sido enviado
desde la Península y no tenemos en cuenta que para cubrir bajas
reclutaba americanos. Posteriormente cambió su nombre por
Victoria y reclutó otro batallón, ya americano, para cubrir el
diezmado en Chacabuco. Éste segundo sucumbió en Ayacucho.

49
LA ARMADA Y LA ESTRATEGIA NAVAL
DE NAPOLEÓN EN 1805
MARCELINO GONZÁLEZ FERNÁNDEZ

En la segunda mitad del siglo XVIII, España se vio inmersa en varias guerras principalmente con
Inglaterra, a las que fue empujada sobre todo por Francia, primero por los Pactos de Familia con los
Borbones, y más tarde por acuerdos con el Directorio y con Napoleón, cuando tras el golpe de Estado de
noviembre de 1799 consiguió el poder. Fue esta alianza con Napoleón y su estrategia, lo que costó a
España y a la Armada el gran descalabro sufrido a principios del siglo XIX.

Guerras con Inglaterra rra otras tres: Medea, Clara y Fama. El 8 de noviembre tam-
bién fue detenida y llevada a Londres la fragata Matilde, y el
unque las cosas venían de lejos, se acentuaron cuan- 19 ocurrió lo mismo con la Anfítrite. Ante esta situación, el 12

A do en la segunda mitad de 1804, una serie de actos


hostiles de las fuerzas navales británicas contra bar-
cos españoles, sin que hubiera habido ruptura de relaciones,
de diciembre, Carlos IV declaró oficialmente la guerra a Gran
Bretaña, y Godoy aprovechó la ocasión para dar una ampulo-
sa proclama, en la que anunció que el rey le había encargado
desencadenaron un nuevo conflicto. El 5 de octubre fue hun- la dirección de la guerra.
dida la fragata Mercedes, y apresadas y conducidas a Inglate- En la tradición de los viejos Pactos de Familia y tratados
de cooperación con Francia, el 4 de enero de 1805, España
firmó con el país vecino un nuevo acuerdo, por el que se
Modelo del navío comprometía a aportar fuerzas navales para unirlas a las
Santa Ana, que francesas y llevar a cabo un plan urdido por Napoleón para
tuvo una invadir Inglaterra, según el cual, además de un importante
destacada contingente de hombres, España tenía que tener listos antes
actuación en
Trafalgar. del 30 de marzo de 1805 como muy tarde, los siguientes bar-
Museo Naval de cos con víveres para seis meses y agua para cuatro: en Ferrol
Madrid. 8 navíos (o al menos 7) y 4 fragatas; en Cádiz 15 navíos (o al
menos 12); y en Cartagena 6 navíos. Los firmantes fueron el
general de la Armada española Federico Gravina, embajador
ante la corte de Napoleón, y el ministro de marina francés
Decrés. El día 5, Gravina añadió una nota en la que decía que
los navíos podrían estar listos, pero creía que no iba a ser po-
sible

“...reunir las tripulaciones necesarias..., y todavía más


difícil fabricar los seis millones de raciones que son ne-
cesarias para seis meses de campaña...”.

Pero el acuerdo, por el que la casi totalidad de la Armada


se ponía a las órdenes de Napoleón, fue ratificado sin cam-
bios por el rey el 18 de enero.

50
LA ARMADA Y LA ESTRATEGIA NAVAL DE NAPOLEÓN EN 1805

El plan de Napoleón el campo libre. El concepto de la operación consistía en ata-


car las posesiones inglesas en las Indias Occidentales con una
La idea de Napoleón era desembarcar en las costas ingle- escuadra combinada francesa y española, para forzar a la es-
sas e invadir su territorio, para lo que planeó una estrategia cuadra inglesa a acudir al Caribe y dejar libre la zona. A con-
orientada a hacerse con el dominio temporal del canal de la tinuación, la escuadra combinada tenía que regresar, reunir-
Mancha. Estaba convencido de que si conseguía ese dominio se con barcos de Ferrol, Rochefort y Brest, y hacerse con el
podría lograr el viejo empeño de invadir la isla. Al parecer, en dominio del canal de la Mancha para permitir el paso de las
1804 había dicho: fuerzas expedicionarias de invasión, cifradas en unos

Combate de Trafalgar. Vista de la acción entre el navío español


“Si fuéramos dueños del estrecho durante seis Santa Ana y el británico Royal Sovereign, por Ángel Cortellini.
horas, seríamos dueños del mundo”. Museo Naval de Madrid.

Solo necesitaba contar con un corto período de tiempo sin 160.000 hombres transportados en unos 2.000 buques; en
oposición enemiga para pasar barcos y fuerzas al otro lado, cuanto estuviesen en la otra orilla, Napoleón “no tardaría en
para lo que recurrió a una estratagema que obligaba a los in- revistar sus tropas en el parque de Saint James”. El mando
gleses a enviar sus fuerzas navales lejos del canal, dejándole de la escuadra combinada iba a recaer en el almirante francés

51
Villeneuve, y el comandante de Cádiz. Villeneuve zarpó de To-
las fuerzas españolas iba a ser lón el 29 e hizo rumbos de com-
Gravina. ponente sur, lo que despistó a
Nelson, que estaba a la espera y
Preparación se fue a toda vela a Nápoles,
mientras el francés pasaba
Por la situación de paz de los entre las Baleares y se presen-
últimos años muchos buques taba ante Cartagena, pero no
españoles estaban desarmados. quiso esperar los barcos que allí
Solo se mantenían listos unos se estaban alistando y continuó
pocos, utilizados como correos hacia Cádiz, donde fondeó el 9
marítimos o en el transporte de de abril. Gravina zarpó en la
caudales. Por lo que empezó in- noche del 9 al 10 con su insig-
mediatamente el armamento nia en el Argonauta y se incor-
de los barcos mejor prepara- poró a la escuadra francesa. La
dos. Gravina llegó a Cádiz el 14 Retrato de Ignacio Mª de Álava, por Vicente Escobar, flota combinada, al mando de
de febrero de 1805, y tras pasar 1818. Museo Naval de Madrid. Villeneuve, llegó a Fort Royal
revista, al día siguiente comu- (Martinica) el día 13 de mayo
nicó a Godoy que se podían tras un viaje un tanto deslava-
armar para la guerra 12 navíos: Santísima Trinidad, Santa zado, ya que con la escuadra francesa de 12 navíos y 10 bar-
Ana, Argonauta, San Rafael, Terrible, Bahama, Glorioso, cos de menor porte, solo navegaron el Argonauta y el Améri-
San Leandro, España, América, Castilla y Firme. Un infor- ca; los demás barcos españoles se encontraron en la Martini-
me del estado de estos barcos, del 19 de febrero, decía de cada ca entre el 14 y el 16 de mayo. En la zona ya no estaba el al-
uno de ellos: “… hállase estanco y se considera en buen esta- mirante francés Missiessy, que había estado patrullando con
do para navegar en todos los mares”. Pero el problema que seis navíos y tres fragatas, y ante la tardanza de Villeneuve
se presentó de inmediato fue la falta de personal. El 22 de fe- había regresado a Rochefort. Al poco tiempo apareció el fran-
brero, Gravina informó que para el alistamiento le faltaban cés Magon con dos navíos y una fragata, informó que los
4.070 hombres, sin los cuales no podía salir a la mar. Otro vientos contrarios habían impedido la salida de Brest del
problema fue la falta de pertrechos y la dificultad para obte- francés Ganteaume, y transmitió las órdenes de Napoleón
nerlos, como ocurrió con las llaves de fuego de artillería, que para que Villeneuve se dirigiera hacia Ferrol con todos sus
no permitieron o hicieron muy difícil completar el armamen- barcos —que ahora eran 20 navíos y otros menores— y seguir
to de los barcos. Gravina siguió adelante con el plan. Al mismo
muy de cerca la preparación, el tiempo, Villeneuve recibió noti-
5 de abril informó que 6 navíos cias de que Nelson había llega-
ya estaban listos —Argonauta, do a las Antillas y le buscaba
San Rafael, Terrible, Firme, con 10 o 12 navíos, por lo que
España y América— además de apuró el regreso a Europa todo
la fragata Magdalena, de los lo que pudo, poniendo rumbo a
demás navíos decía que espera- Ferrol.
ba alistarlos en breve, y anota- Nelson, mientras tanto, con-
ba que el problema más acu- tinuó la búsqueda de la fuerza
ciante seguía siendo la falta de combinada por el Caribe. En
personal. cuanto se enteró de su salida,
arrumbó a Cádiz en la creencia
de que ese era el destino de Vi-
Maniobra lleneuve, y despachó un ber-
de diversión gantín para informar al almi-
rantazgo de sus movimientos.
El 22 de marzo, Napoleón En el tránsito, el bergantín
cursó las órdenes para llevar a avistó a la flota combinada,
cabo su plan, y comenzó la ope- comprobó que en lugar de diri-
ración, en la que Gravina solo girse a Cádiz navegaba más la
pudo intervenir con los 6 naví- norte, y en cuanto pudo alertó a
os y la fragata alistados en su gobierno, que decidió enviar
Almirante Pierre Charles de Villeneuve.
Museo de la Marina, París.
52
LA ARMADA Y LA ESTRATEGIA NAVAL DE NAPOLEÓN EN 1805

una fuerza al oeste de Finisterre para interceptarla. El 15 de operativa de la fuerza puesta a su mando, y así lo expuso a su
julio, el almirante inglés Calder ya patrullaba la zona con 15 ministro Decrés. Mientras tanto, el 9 de agosto apareció Cal-
navíos, 2 fragatas y 2 avisos. El avistamiento se produjo el día der que hizo un reconocimiento de las fuerzas aliadas en Ga-
22. Tras un combate en el que resultaron apresados dos na- licia, contó hasta 29 barcos y regresó al canal. Y Nelson, al no
víos españoles —Firme y San Rafael—, Villeneuve, sin inten- encontrar en Cádiz a los aliados también arrumbó al canal, a
tar el represamiento de ambos barcos a pesar de su superio- donde llegó el día 15. Poco antes había zarpado Villeneuve de
ridad numérica, se dirigió primero a Vigo y más tarde a Co- Coruña, se detuvo un par de días en Ares, y el 13 salió rumbo
ruña. Efectuó reparaciones, hizo víveres, desembarcó enfer- noroeste, pero al poco tiempo y por temor a encontrarse con
mos, y recibió nuevas órdenes de Napoleón para que conti- Nelson, en lugar de continuar hacia Brest se dirigió a Cádiz, a
nuara adelante con el plan, y pasara a Brest con diversos re- donde llegó el día 20. Napoleón supo que los barcos estaban

Combate de Trafalgar. Rendición del navío francés Bucentaure.


Por Félix Banix, siglo XIX. en Cádiz dos días después, cuando creyéndolos en Brest en-
Escuela de Guerra Naval, Madrid. viaba nuevas órdenes a Villeneuve. La nueva situación desató
sus iras. Al ver que ya no podía seguir adelante con el viejo
fuerzos. Napoleón le informaba que para el paso del canal es- sueño de invadir Inglaterra, levantó el campamento que
taban preparados 150.000 hombres y más de 2.000 barcos tanto le había costado organizar, y envió las tropas al frente
de transporte, “...que, a pesar de los cruceros ingleses, for- austríaco; asignó nuevas misiones a la flota combinada; y por
man una masa. Venid —le decía—, vuestra llegada nos hace carta del 17 de septiembre a Decrés, le ordenaba que enviara
dueños de Inglaterra”. al almirante Rosily a relevar a Villeneuve, y que este regresa-
Villeneuve albergaba grandes dudas sobre la capacidad ra a Francia para dar cuenta de su conducta.

53
Alistamiento del resto tres navíos: Trinidad, Bahama y San Leandro, que para do-
de los barcos de Cádiz tarlos de personal había recurrido a lo poco que tenía a
mano, y en última instancia pensaba completar las dotacio-
Cuando Gravina salió de Cádiz, su segundo jefe, el te- nes con las de los faluchos y con la leva que se iba a realizar
niente general Ignacio Mª. de Álava, tomó el mando de las en la provincia.
fuerzas españolas que quedaron en puerto y continuó su
alistamiento. El 23 de abril elevó un informe de los trabajos
en curso y de las muchas carencias con las que se encontra- Cambio de planes
ba, y en fechas posteriores remitió nuevos informes, en los
que insistía en la gran falta de personal y en el penoso esta- La nueva misión de la flota combinada fue operar en el
do en que se encontraba la marinería reclutada. Cuando a Mediterráneo, con órdenes de Napoleón para que se dirigie-
principios de agosto recibió una carta de Godoy, en la que ra al puerto de Cartagena a incorporar refuerzos, a conti-
ante la posibilidad de que la escuadra combinada se presen- nuación arrumbar hacia Nápoles para contribuir a la recu-
tase en Cádiz, le alertaba para que estuviese listo para dar peración de Sicilia, y acto seguido entrar en Tolón.
vela y proporcionar víveres, informó que estaba listo con Pero los ingleses ya bloqueaban Cádiz con las fuerzas de

54
LA ARMADA Y LA ESTRATEGIA NAVAL DE NAPOLEÓN EN 1805

Collingwood, a las que el 28 de septiembre se unieron las de


Nelson, que tomó el mando de toda la escuadra inglesa que-
dando el propio Collingwood como su segundo. Nelson cele-
bró reuniones con sus comandantes a bordo del Victory, y
les recordó su viejo plan, trazado cuando en mayo perseguía
a la escuadra combinada a las Antillas, según el cual, si el
enemigo adoptaba línea de combate y si el viento era propi-
cio, pensaba dividir su escuadra en dos bloques y atacar con
ambas al mismo tiempo, una por el centro y la otra hacia la
retaguardia del enemigo, para cortarle la línea y dejar su
vanguardia descolgada, de forma que si esta quería ayudar al
resto d navíos tendría que virar, con la consiguiente pérdida
de tiempo.

Combate naval del día 21 de octubre. Grabado calcográfico


anónimo, siglo XIX. Museo Naval de Madrid.

Retrato oficial de Nelson, por Lemuel Abbot, 1797.

Busto de Federico Gravina, por Cayetano Merche,


1799. Museo Naval de Madrid.

55
El 6 de octubre, Villeneuve minuciosos estudios y algunas
comunicó que tenía órdenes de acaloradas discusiones, se llevó
salir de puerto y cumplir la a cabo una votación con resul-
nueva misión. Gravina convo- tados negativos para la salida,
có entonces a sus comandan- que en consecuencia fue pos-
tes en junta privada, en la que puesta, y la flota combinada
coincidieron que con los baró- permaneció a la espera de que
metros bajando y el invierno las fuerzas de Nelson empeza-
encima, lo mejor era permane- ran a debilitarse. Pero la escua-
cer en puerto y dejar que los dra inglesa mantenía una gran
ingleses siguieran bloqueando actividad y un buen control de
con sus escuadras el estrecho, los movimientos aliados. A Vi-
Cartagena y Tolón; los grandes lleneuve le llegaron noticias de
vendavales del invierno les que el almirante Rosily se diri-
Retrato de Napoleón Bonaparte en alabastro, por
iban a causar grandes daños, y gía a Cádiz para relevarle, y el
Pierre-Narcisse Guerin, 1797/98.
con las averías que forzosa- 17 de octubre recibió informa-
mente iban a e tener, la escua- ción de que algunos navíos in-
dra combinada conseguiría ventajas equivalentes a un com- gleses habían salido escoltando un convoy, y que otros esta-
bate ganado. A pesar de todo, cuando el día 7 Villeneuve dio ban reparando en Gibraltar. Creyendo que la flota de Nelson
la señal de “prepararse a dar la vela”, Gravina llevó a cabo se había debilitado, y posiblemente para congraciarse con
los preparativos sin pérdida de tiempo y dio la novedad de Napoleón y lavar su maltrecho nombre antes de ser releva-
listo. La rápida reacción y pronto alistamiento de la escua- do, el día 18 ordenó la salida.

Combate de Trafalgar, por Rafael Monleón, 1780.


Museo Naval de Madrid.
Salida hacia el mar.
dra española sorprendió al almirante francés, que quizás es- Navegación hacia el estrecho
peraba alegaciones que le sirvieran de excusas para retrasar
la salida. Al faltarle tal apoyo, invitó a Gravina a un consejo A primera hora de la mañana del 19, los barcos comenza-
a bordo del Bucentaure para el día 8, con el fin de analizar ron a salir a la mar. Pero al mediodía, cuando solo 7 barcos lo
la situación y elegir el momento más propicio para la salida. habían conseguido, cayó el viento y los restantes tuvieron que
Reunido el consejo con 6 franceses y 6 españoles, tras fondear. Gravina aprovechó para pedir a sus barcos los esta-

56
LA ARMADA Y LA ESTRATEGIA NAVAL DE NAPOLEÓN EN 1805

dos de fuerza, con los que confeccionó el estado de fuerza ge- ve y al sur 19 con Gravina. Había grandes huecos entre unos
neral de la escuadra, que remitió al Príncipe de la Paz en la barcos, otros estaban apelotonados, y muchos quedaron so-
madrugada del día 20, en el que, de acuerdo con lo regla- taventados, con las vanguardias convertidas en retaguardias
mentado, sobraban 1.559 hombres de tropa y grumetes, y en y viceversa.
cambio faltaban 819 artilleros de mar y marineros, que eran La escuadra británica se aproximó viento en popa con
esenciales para un combate que de acuerdo con las tácticas todo el aparejo dado, con los 27 navíos en dos columnas; al
inglesas se iba a decidir sobre todo al cañón. Lo que se agra- mando de Nelson la de más al norte, con 15 navíos e insignia
vaba al considerar que la destreza profesional de los artilleros en el Victory, y al mando de Collingwood la del sur, de 12 na-
y de los marineros, muchos de ellos recién embarcados, era
muy escasa o prácticamente nula.
La fragata inglesa Phoebe, avistó la salida aliada y pasó la
noticia al navío Defence, que a su vez la hizo llegar a Nelson
que estaba al suroeste de Cádiz y 50 millas. A partir de en-
tonces, los ingleses siguieron día y noche los movimientos de
la flota combinada, cuya salida se prolongó hasta el medio-
día del día 20. En dicha flota se integraban 40 barcos —33
navíos (18 franceses y 15 españoles), 5 fragatas y 2 berganti-
nes franceses—, con la insignia de Villeneuve, comandante
de la escuadra combinada, en el Bucentaure, y la de Gravi-
na, comandante de las fuerzas españolas, en el Príncipe de
Asturias. Una vez en franquía, la flota arrumbó en demanda
del estrecho con un dispositivo de marcha formado por dos
escuadras: escuadra de batalla en la que iba Villeneuve, y es-
cuadra de observación y reserva mandada por Gravina. La
flota navegó un tanto desordenada, y al atardecer, con vien-
to del oeste, arrumbó directamente al estrecho. Sobre las 7
de la tarde varios barcos avistaron luces y posibles unidades
enemigas, comunicándolo a Villeneuve, que recibió los men-
sajes una hora y media después y ordenó formar en línea de
batalla.

Combate de Trafalgar

En la madrugada del 21 se avistaron las dos escuadras,


formadas en líneas de batalla en la embocadura del Estrecho
a la altura del cabo Trafalgar. La flota franco-española nave-
gaba hacia el sur con vientos flojos del sudoeste, formando Retrato de Napoleón Bonaparte como dueño de Europa, por
una columna con cabeza en el Príncipe de Asturias. La flota Appiani el Viejo.
inglesa, en la que se contaban 27 navíos, se encontraba a
barlovento, hacia el oeste y a unas 4 ó 5 millas. De acuerdo víos con su insignia en el Royal Sovereign. Villeneuve man-
con lo previsto, poco antes de las 6 de la mañana Nelson dio tuvo sus barcos en línea sin tratar de adoptar ninguna otra
la orden de dividirse y formar en dos columnas, que avanza- medida, ante lo que Gravina, que veía con claridad las in-
ron viento en popa hacia la formación aliada. tenciones de Nelson, pidió autorización para maniobrar con
Al avistar la escuadra de Nelson, Villeneuve vio que si independencia. La respuesta de Villeneuve fue negativa, y
continuaba a rumbo su vanguardia podría salir al Medite- reiteró a Gravina la orden de que mantuviera el puesto en
rráneo, pero la retaguardia y el centro podían ser aniquila- formación.
dos, por lo que sobre las 8 de la mañana ordenó virar a todos Poco antes del mediodía, la línea de Collinwood penetró
a un tiempo e invertir la marcha, para hacer frente a los in- con el Royal Sovereign entre el Santa Ana y el Fougueux.
gleses con toda su flota y evitar que le fuera cortada la reti- Unos veinte minutos más tarde, Nelson trató de hacer lo
rada a Cádiz. Al finalizar la maniobra, la formación aliada mismo entre el Santísima Trinidad y el Bucentaure, pero el
quedó muy desordenada y en una larga línea de unas 5 mi- Trinidad reaccionó, cerró el hueco, y el Victory pasó por la
llas navegando hacia el norte, dividida en dos partes separa- popa del Bucentaure, entre este y el Redoutable. Los demás
das por un amplio espacio. Al norte 14 navíos con Villeneu- buques ingleses entraron en contacto con el centro aliado, y

57
se formaron grupos en los que se riñeron fuertes combates Consecuencias de Trafalgar
parciales. La cubierta del Victory fue barrida por los franco-
tiradores franceses apostados en las cofas, que hirieron mor- El combate de Trafalgar supuso el final de la estrategia de
talmente a Nelson. Napoleón con la Armada en 1805. Fue el último gran com-
Sin entrar en detalles del combate, a modo de resumen bate naval de la era de la vela y uno de los más sangrientos.
basta apuntar que fue una gran victoria inglesa, que impidió Representó el momento de máximo desarrollo y esplendor
el paso de la flota aliada al Mediterráneo y le produjo gran- de los navíos de línea, fue su punto culminante, y fue tam-
des pérdidas. La flota aliada, durante el propio combate y el bién el comienzo de su ocaso. Supuso grandes pérdidas para

Combate de Trafalgar. Acción del Santísima Trinidad con tres


posterior temporal que siguió a la batalla perdió 19 navíos, navíos británicos. Calcografía de William Lionel, 1930.
tuvo más de 6.000 bajas —entre ellas muchos insignes ma- Museo Naval de Madrid.
rinos—, y quedó en muy mal estado. La flota inglesa también
salió muy castigada, pero sus pérdidas fueron mucho meno- ambos contendientes, y sobre todo para los aliados. Inglate-
res que las de la flota combinada y mantuvo el dominio del rra contaba con los medios que le permitieron una pronta
mar; 11 de sus navíos quedaron con grandes averías, y ade- recuperación, y su Armada se repuso rápidamente, lo con-
más de la muerte de Nelson, su mejor almirante, tuvo unas trario de lo que les pasó a la española y la francesa. Trafal-
3.000 bajas. gar, para España significó su desaparición como potencia
naval de primer orden; para Francia representó el renunciar
definitivamente a la invasión de Inglaterra; y para Inglaterra

58
LA ARMADA Y LA ESTRATEGIA NAVAL DE NAPOLEÓN EN 1805

supuso eliminar el peligro de invasión, aumentar de forma El concepto de la operación, con la maniobra de diversión
considerable su comercio marítimo, y alcanzar y mantener al Caribe, podía parecer aceptable, y vista en un mapa pare-
la supremacía naval en el siglo XIX y parte del XX. cía incluso razonable. Pero era una operación muy difícil de
coordinar. Napoleón la había planeado sobre un mapa como
si se tratara de un movimiento de fuerzas terrestres, a las que
Análisis final estaba muy acostumbrado y llevaba a cabo con matemática
precisión. Pero en la mar las cosas son muy diferentes. Las
La idea inicial de Napoleón era invadir Inglaterra, algo distancias en el Atlántico son muy largas, y en aquella época
era muy difícil calcular los tiempos necesarios para realizar
las travesías. La dependencia del viento, con tempestades,
calmas y corrientes, influía enormemente en dichos cálculos.
Las dificultades de las comunicaciones en la mar para dar ór-
denes o cambiar planes de operaciones, a veces eran insalva-
bles. Y también influían otros factores, como los estados de
los barcos, sus diferentes andares, sus mantenimientos, el
adiestramiento de las dotaciones —que era muy deficiente al
menos en las unidades españolas—, etc. Todo ello dificultaba
el que una gran fuerza llevara a cabo con éxito la operación
planeada por Napoleón, lo que se complicaba todavía más al
tratarse de una flota combinada, con barcos de dos naciona-
lidades, con dos formas de pensar, trabajando juntos en una
operación que debía de estar muy bien coordinada. Por ello,
el plan ideado por Bonaparte, lógico sobre el papel, era muy
difícil o casi imposible de realizar con éxito. Y la práctica así
lo demostró, ya que fallaron muchas cosas: falló el alista-
miento de los barcos españoles; en el tránsito a la Martinica,
Villeneuve no quiso esperar por barcos españoles que podían
haber estado listos en poco tiempo; en las Antillas falló la
reunión con otras escuadras francesas; en Finisterre falló la
iniciativa y la combatividad; y al final falló el empuje necesa-
rio para ir a Brest.
Además, hay que destacar las posturas totalmente contra-
puestas de dos almirantes. Por una parte Nelson, que con
menos barcos, pero con gran confianza en si mismo y en sus
unidades, no dudó en buscar por el Mediterráneo y el Atlán-
tico a una fuerza superior para plantarle combate. Por otra
parte Villeneuve, que por indecisión y falta de confianza en
sus fuerzas, rehuyó el enfrentamiento a pesar de su superio-
ridad numérica, no trató de recuperar los barcos que con una
escuadra inferior le había apresado Calder en Finisterre, y al
final, ante el temor de encontrarse con Nelson terminó re-
gresando a Cádiz sin cumplir la misión encomendada.
La posterior maniobra que llevó al desastre de Trafalgar
puede tener varias lecturas, y los analistas dan todo tipo de
que, contando con las fuerzas y medios suficientes, parecía explicaciones. Lo discutido en la junta privada convocada por
fácil. De hecho, Guillermo el Conquistador lo había logrado Gravina el 6 de octubre, puso sobre el tapete un punto de
en el año 1066, cuando cruzó el canal de la Mancha con una vista muy válido, ya que sin salir de puerto y dejando a los in-
poderosa fuerza que desembarcó sin oposición en la otra ori- gleses empeñados en sus bloqueos en pleno invierno, podía
lla, y en la batalla de Hastings derrotó al rey Harold de Ingla- deparar indudables ventajas para los aliados, equivalentes a
terra. Pero aquella fue una excepción, ya que posteriores in- ganar un combate en la mar. Pero el permitir ser bloqueados
tentos de invasión de Inglaterra terminaron en rotundos fra- durante mucho tiempo, a la larga también podía ser perjudi-
casos, como fue el caso de la Armada Invencible en 1588, los cial para los aliados. Por otra parte, había superioridad alia-
intentos franco españoles de 1779 y 1781, o el intento francés da, al menos en número, y se jugaba en campo propio y cerca
de 1796. de casa, por lo que la orden de salir a la mar para entrar en el

59
Relación de la escuadra combinada que partió de Cádiz

Noticia publicada el lunes 21 de octubre de 1805 en el suplemento


del “Diario Mercantil” de Cádiz, sobre la salida de la escuadra
combinada y la composición de la escuadra inglesa.

Trafalgar 1 Trafalgar 2

Mediodía.— Nelson y Collingwood dirigen sus respectivas co- Una y media a dos de la tarde.— Des-
lumnas contra la irregular línea hispano-francesa. arrollo de la maniobra de ataque de Nelson y Collingwood.

Navíos españoles en el viaje a Martinica y combate de Finisterre


Navío Cañones Comandante Muertos Heridos Total Bajas Observaciones
Argonauta 80 Brg. Rafael de Hore 4 3 7
San Rafael 80 Brg. Francisco de Montes 53 114 167 Apresado
Terrible 74 CN. Francisco Vázquez 1 4 5
Firme 74 CN. Rafael Villavicencio 41 97 138 Apresado
España 64 CN. Bernardo Muñoz 3 6 9
América 64 CN. Juan Darrac 3 8 11
6 navíos 436 105 232 337
60
LA ARMADA Y LA ESTRATEGIA NAVAL DE NAPOLEÓN EN 1805

a tener más o mejores cañones, era fruto de la continua ins-


trucción, una buena logística y mejores medios. Los ingleses
hacían continuos ejercicios de tiro, y en sus cañones usaban
la chispa desde hacía años, en lugar de la mecha utilizada por
franceses y españoles, aunque muchos de los barcos aliados
habían montado llaves de fuego hacía poco. Con la chispa era
más fácil acompasar el disparo al balance del barco, con lo
que aumentaban las probabilidades de hacer blanco y mejo-
raba considerablemente el rendimiento del tiro, siempre y
cuando los artilleros contaran con muy buen nivel de adies-
tramiento, que no era el caso de muchas dotaciones españo-
las recién embarcadas.
Si los aliados hubieran tenido mejores dotaciones, si hu-
bieran contado con mejor adiestramiento artillero, si hubie-
ran aprendido a confiar unos en otros, si hubieran mejorado
su nivel de actuación conjunta, si Villeneuve hubiera adopta-
do otro dispositivo, si hubiera dejado a Gravina maniobrar
con independencia…., a lo mejor las cosas hubieran salido de
otro modo, ya que eran 33 navíos aliados contra 27 ingleses.
Pero las cosas fueron como fueron. Al final y a modo de resu-
men, se puede decir que por unas u otras circunstancias, en
la estrategia naval de Napoleón en el 1805 los aliados salieron
malparados, y a la Armada española le tocó pagar muchos de
los platos rotos ●

Bibliografía

ALCALÁ GALIANO, PELAYO. El combate de Trafalgar. Mº


de Marina. Madrid, 1930.
FERNÁNDEZ DURO, CESÁREO. Armada Española (Tomo
Bandera del navío Príncipe de Asturias, buque insignia de VIII). Sucesores de Rivadeneyra. Madrid, 1902.
Gravina en el combate de Trafalgar. Museo Naval de Madrid.
GONZÁLEZ-ALLER HIERRO, JOSÉ IGNACIO. España en
la mar. Una historia milenaria. Lunwerg, 1998.
Mediterráneo no parecía descabellada. El gran problema fue GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, MARCELINO. Navío “Santísima
la superioridad inglesa sobre la aliada en varios aspectos: Trinidad”.Un coloso de su tiempo. La Espada y la
adiestramiento, mantenimiento, coordinación, mando, con- Pluma. Madrid, 2004.
fianza en las fuerzas asignadas, concepto de la maniobra y HARBRON, JOHN. Trafalgar and the Spanish Navy. Con-
eficacia artillera. La superioridad artillera inglesa no se debía way. Londres, 1988

Modelo del navío San Juan Nepomuceno. Mandado por Churruca en Trafalgar, tras batirse heroicamente y morir su comandante,
fue apresado por los ingleses. Museo Naval de Madrid.

61
LA EXPEDICIÓN DE
ALEJANDRO MALASPINA
Marcelino González Fernández

El 21 de septiembre de 1794 —hace 210 años—, finalizaba la expedición de Alejandro Malaspina, que
durante cinco años y dos meses había realizado levantamientos cartográficos y estudios de todo tipo
por el Atlántico y el Pacífico.

ue una de las más importantes adentro, y recorrieron América Central. Malaspina habló de la precaria situa-

F misiones científicas realizadas


por España en toda su historia, y
una de las largas expediciones que en la
En 1791 trabajaron por la costa occiden-
tal de Norteamérica hasta Alaska. En
1792 recorrieron diferentes zonas del
ción económica de las colonias, descali-
ficó su situación política, y abogó por un
gobierno más liberal, fue acusado de
segunda mitad del siglo XVIII se realiza- Pacífico —Marianas, Filipinas, Macao, conspirador por Godoy. En abril de
ron a diversas partes del mundo, entre Luzón, Salomón, Tonga, Australia y 1796 fue condenado a 10 años y un día
las que destacaron las de Bouganville, Nueva Zelanda—, y regresaron a Améri- de prisión y encarcelado en el castillo de
Cook, La Peróuse, y la citada de Malas- ca para finalizar levantamientos carto- San Antón (Coruña), donde permane-
pina, que de tarde en tarde la filatelia gráficos. En 1973 trabajaron en la costa ció hasta que fue liberado en 1803 a ins-
trae a nuestra memoria. oeste de Sudamérica y pasaron al Atlán- tancias de Napoleón y desterrado a Ita-
Malaspina nació en Mulazzo (Italia) tico. En febrero de 1794 entraron en lia. Murió en Pontremoli en abril de
en 1754, estudió en Italia y España, y se Montevideo para completar estudios, y 1810. Por estas circunstancias se dio po-
graduó en la Escuela de Guardiamari- regresaron a España, para entrar en ca publicidad a los resultados de la ex-
nas de Cádiz (1774). Participó en diver- Cádiz el 21 de septiembre, dando fin a la pedición y no se aprovecharon muchos
sas acciones de guerra. Siendo capitán expedición. de los conocimientos adquiridos. Sola-
de fragata viajó a Filipinas mandando la Durante este viaje, Malaspina llevó a mente se publicaron algunas cartas y
fragata Asunción (1783), y dio la vuelta cabo con gran rigor múltiples trabajos y poco más. Afortunadamente, la obra de
al mundo con la fragata Astrea (1786- estudios científicos, para lo que le Malaspina, aunque olvidada, quedó a
1788). Al regreso de este viaje presentó acompañaron grandes especialistas, salvo en diversos archivos hasta bien
su proyecto de expedición, que fue científicos y artistas. El trabajo realiza- entrado el siglo XX en que fue estudiada
aprobado en octubre de 1788 como uno do fue enorme, y se materializó en la y publicada, lo que hoy nos permite
de los últimos actos de Carlos III, ya que reunión de grandes colecciones de es- comprobar y admirar los trabajos reali-
en diciembre de aquel año fallecía y le pecies botánicas, minerales, utensilios, zados, muchos de ellos depositados en
sucedía su hijo Carlos IV. trajes, herramientas y objetos de todo el Museo Naval de Madrid.
Para la expedición se construyeron tipo, junto con una considerable canti- La filatelia española recordó a Ma-
en La Carraca (Cádiz) las corbetas ge- dad de dibujos, datos e informes, y el laspina en un sello de 20 de septiembre
melas Descubierta y Atrevida, de pe- trazado de más de 70 cartas náuticas. de 1993. Además, uno de los sellos de la
queñas dimensiones, pero con un dise- Al regresar a España Malaspina tuvo serie emitida el 16 de julio de 1964 en
ño y calidad de construcción que les ca- un gran recibimiento, ascendió a briga- Homenaje a la Marina Española, re-
pacitaban para aguantar tiempos duros. dier y comenzó a trabajar en la memo- presenta a la corbeta Atrevida rodeada
Salieron de Cádiz el 30 de julio de 1789. ria del viaje. Pero la situación era muy de hielos en 1794, según un dibujo del
En septiembre llegaron en Montevideo diferente de cuando había partido. Aho- pintor italiano Brambilla, que se con-
y comenzaron sus trabajos. Recorrieron ra reinaba Carlos IV, “mandaba” su pri- serva en el Museo Naval de Madrid. Al-
las costas de Sudamérica, doblaron el mer ministro Godoy, y los que habían gún otro país, sobre todo sudamerica-
cabo de Hornos, en abril de 1790 entra- impulsado el proyecto habían sido sus- no, también ha dedicado sellos a
ron en el Callao, estudiaron el litoral pe- tituidos por otros que lo desconocían o este insigne explorador. ●
ruano, efectuaron exploraciones tierra no estaban interesados en él, y cuando

62
LA HISTORIA MILITAR EN SELLOS

MALASPINA
Sello emitido por España el 20 de septiembre
de 1993 en honor a Alejandro Malaspina.

EXPEDICIÓN
Expedición española de Alejandro
Malaspina. Hoja-bloque emitida por
Argentina con motivo de la Exposición
Filatélica de España y América de 1991
(ESPAMER´91).

RETRATO
Alejandro Malaspina. Retrato de la hoja-
bloque de Argentina de 1991, basado en un
retrato de Malaspina pintado en el siglo MATASELLOS
XIX por José María Galván y Candela, que Matasellos especial utilizado en la
se conserva en el Museo Naval de Madrid exposición filatélica de 1989, dedicada a la
expedición de Malaspina.

ATREVIDA
La corbeta Atrevida rodeada de
hielos en 1794. Dibujo realizado por
Brambilla en el viaje de vuelta de la
expedición. Sello emitido el 16 de
julio de 1964

SOBRE
Sobre especial conmemorativo de la exposición filatélica dedicada a
la expedición de Malaspina, celebrada en Madrid del 16 al 25 de
junio de 1989.
63
HEMOS LEÍDO
La revolución Militar. pesar de ser tan sólo unos pocos miles y
Innovación militar y apogeo tener que combatir a miles de kilómetros
de Occidente 1500-1800 de sus hogares.
Esta tesis, muy discutida en los últi-
Autor: Geoffrey Parker mos años por quienes consideran que el
Ilustraciones: Blanco y negro impacto devastador de Occidente en el
Editorial: Alianza
Idioma: Español
resto del mundo es un fenómeno del
Páginas: 318 imperialismo de finales del XIX, es bri-
ISBN: 84-206-6790-0 llantemente defendida por Parker, un
buen conocedor de la época de la que
trata el libro y del desarrollo de los ejér-
ntre 1500 y 1800, Occidente con- citos, armamento, táctica y estrategia

E siguió la hegemonía sobre todos


los océanos del mundo y aumen-
tó su control del planeta. En este libro,
en unos años en los que guste o no en el
resto del planeta, los europeos impusie-
ron su mejor organización para la gue-
Geoffrey Parker examina “el modelo mi- rra, su disciplina y enorme eficacia, lo
litar” que facilitó este aplastante desarro- que permitió a portugueses, españoles,
llo y señala cuatro elementos clave: la holandeses, ingleses y franceses impo-
creación en Francia, durante el siglo xv, nerse a ejércitos infinitamente más nu-
de una artillería pesada, igualmente apta merosos e imponer su voluntad —a me-
para asedios terrestres y batallas navales; nudo, hay que decirlo, de forma brutal y
la evolución en Italia de un estilo de for- los métodos medievales de hacer la gue- despiadada— a estados incomparable-
tificación capaz de resistir los grandes ca- rra. Este nuevo modelo militar dio una mente más poderosos.
ñones y la creación en la Europa atlánti- gran ventaja a los europeos en sus con- En suma, un libro bien escrito, enor-
ca del galeón, ambas hacia 1520; y final- tactos con el resto del mundo. Por tanto, memente didáctico, muy ameno y que
mente, la invención en los Países Bajos podemos decir que en los tres siglos an- engancha de principio a fin, en el que
de un nuevo sistema de fuego con mos- teriores a la revolución industrial el apo- Parker demuestra limpiamente que el in-
quetes y arcabuces, alrededor de 1590. geo de Occidente fue consecuencia de la genio, la audacia, el liderazgo y la capaci-
Cada una de estas novedades se extendió “revolución militar” y permitió a las na- dad de empresa de los europeos del Re-
rápidamente por toda Europa, lo que su- ciones del Occidente Atlántico expandir nacimiento, cambió el mundo para siem-
puso una auténtica revolución frente a su poder hasta lugares lejanos, aun a pre. ●

El sombrero de Rocroi
Autor: Luis Felipe Ragel
Editorial: Cálamo / Páginas: 206 / ISBN 84-95860-08-2

La célebre batalla de Rocroi, librada durante los días 18 y 19 de mayo de 1643, evidenció
la decadencia del imperio español en Europa. Esta novela narra las vicisitudes y
alternativas que se produjeron durante aquellos intensísimos días. Los personajes
históricos —el gran Condé, don Francisco de Melo, el conde de Fontaine y el duque de
Alburquerque— siguen estando vivos para el lector, que contempla, en su mente, las
rojas llanuras de Rocroi, teñidas de sangre española.

64
Revista Ristre
A partir de enero los números atrasados de Ristre y de Ristre Napoleónico podrán encontrarse en las siguientes direcciones
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(Edif. Cúspide Puerta 3, Nº 9-Local 4) 18002 Granada 95 820 71 01
INDIANA C/ Pasaje Recogida s/n 18005 Granada 95 808 35 82
HOBBIMANIA C/ Región de Murcia, 9 -Local 1 23008 Jaén 95 387 42 10
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GONLEZ C/ Marqués de Vallejo, 8 26001 Logroño 94 125 25 72
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GAUDÍ C/ Argensola, 13 28004 Madrid 91 308 18 21
HISTOPLAST C/ Alcántara, 35 28006 Madrid 91 402 07 18
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Ristre es una revista de
historia militar de perío-
do 1492 a 1898. Toca to-
dos los temas relaciona-
dos con la historia mili-
tar como: uniformes, ba-
tallas, personajes, histo-
ria del pasado, historia
general, lugares de inte-
rés, la historia militar en
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L OS H ÚSARES

La nueva forma de numerar los regimientos


de caballería produjo un incidente en el
caso de los Húsares Españoles, pues al ser
el regimiento más moderno recibió el
número 6, algo que consideraron injusto,
pues en el Instituto de Húsares eran el regi-
miento más antiguo, por ello se les conce-
dió llevar bordado en su estandarte en
letras griegas la leyenda “Primero” y Sexto”.

E n 1795 se formó, durante las postrimerías de la guerra


con Francia, el Regimiento de Húsares Españoles, el primero
de este Instituto desde el final de la Guerra de Sucesión de
Austria (1748). En 1803, el Reglamento de 31 de enero
estableció que el Arma de Caballería debería tener 6
regimientos de húsares que quedaban numerados de la
siguiente forma:

● Numancia.- 1º de Húsares Estandarte del Regimiento Húsares Españoles


● Luistania.- 2º de Húsares
● Olivencia.- 3º de Húsares

● Voluntarios.- 4º de Húsares

● María Luisa.- 5º de Húsares

● Españoles.- 6º de Húsares

En 1805, la Real Orden de 10 de abril de 1805, reorganizó


de nuevo la Caballería, pasando los dos primeros regimientos
de húsares a dragones, el tercero y cuarto a cazadores y
siguiendo como húsares sólo los regimientos quinto y sexto.

Quedaron por tanto sólo dos regimientos de húsares, María


Luisa y Españoles, que serían los únicos del Instituto al
comenzar la guerra en 1808. El Regimiento Españoles se
mantuvo durante toda la contienda, en tanto que maría Luisa
fue suprimido y dio lugar a dos regimientos nuevos, el 1º y el
2º de Húsares de Extremadura.

El uniforme de los trompetas de húsares, se ajustaba


a lo dispuesto por la Real Orden de 12 de agosto de
1802:

Pelliza, dolman, capote y pantalón encarnado, buel-


tas y cuellos amarillos
Trompeta.
El uniforme era idéntico para los dos regimientos de Húsares Españoles
húsares.

REGIMIENTO ACUARTELADO 1808 CORONEL NOMBRE Y FECHA DE CREACIÓN

MARÍA LUISA Portugal Brigadier Marqués de Monsalud 1793 Regimiento de Carabineros de Maria Luisa
ESPAÑOLES Mallorca Brigadier Marqués de Palacio 1795 Regimiento de Húsares Españoles
Capitán.
Húsares de María Luisa
Soldado.
Sabemos gracias a dos retratos de la Húsares de María Luisa
época, que los oficiales de húsares llevaban
pellizas con el cuello guarnecido de piel.

Soldado.
Húsares españoles

Por varios dibujos contemporáneos


sabemos que en campaña se
empleaban calzones con refuerzos
de cuero, abotonados al costado y
debominados “a la sajona”.

Soldado. También era frecuente no emplear Soldado.


Húsares de María Luisa. la pelliza en verano. Húsares de María Luisa.
Campaña. Invierno Campaña. Verano
Muchos autores representan a los húsares
con el tradicional portapliegos, que
Giménez y González describe en El Ejército
y la Armada, pero no hay ningún cuadro,
grabado o dibujo contemporáneo en el
que lo lleven.

Capitán. Soldado.
Húsares de María Luisa Húsares españoles

Capitán.
Húsares españoles

Soldado. Capitán.
Húsares Españoles Húsares de María Luisa
Capitán. Soldado.
Húsares Españoles Húsares Españoles

El mirlitón, tradicional gorro con manga de los húsares, esta-


ba pasado de moda en 1808, pero en España se seguía
empleando. A diferencia de la tropa, los oficiales llevaban en
el mirlitón unos cordones plateados en lugar de la manga
de color desplegable.

Es también posible que los oficiales superiores usaran lujosas


mantillas de piel de leopardo, pues aparecen en algunos
grabados de la época.

Respecto al armamento, los húsares no dispusieron hasta


1803, más que de su tradicional sable curvo y dos pistolas.

Trompeta.
Húsares de María Luisa

Unas obras apasionantes
realizadas en el Old Style
británico, que incluyen
uniformes de ambos
bandos, a todo color,
inspirado
1
REVISTA RISTRE
Número 17
Noviembre–Diciembre de 2004
Edita
Grupo Medusa Ediciones, S.L.
C/ Eras, 1, 1º - I
28224 Pozuelo de
NUESTRA REVISTA IRÁ OFRECIENDO A LOS LECTORES UNA SERIE DE
LÁMINAS QUE REPRESENTARÁN LOS DIVERSOS CUERPOS QUE FORMABAN
NUESTR
3
E
l pasado día 14 de octubre, en una Junta
Extraordinaria, el Grupo Medusa Ediciones
acordó su disolución y cese de sus act
V
iendo el Dey que nuestra tropa
se mantenía en tierra a presen-
cia de tanta turba de moros,
aviso al general de la marina ¿
5
1. OFICIAL REG. DEL REY.
2. OFICIAL VOLUNTARIOS CATALANES.
3. OFICIAL GUARDIAS VALONAS.
1
2
3
6
Don Pedro de Ceballos, uno de los
grandes generales de España durante el
siglo XVIII, conquistador de la colonia de
Sacrame
7
1
2
3
2
3
1. OFICIAL DE ARTILLERÍA.
2. GENERAL.
3. GRANADEROS DE LA GUARDIA ESPAÑOLA.
8
tomar entre una fuerte borrasca que azo-
taba el Mediterráneo. Cuando el tiempo
mejoró eligió para su desembarco la
bahía d

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