QUE ES UN DISCURSO?
Un discurso es una forma de comunicación en la que un emisor construye un
mensaje y lo transmite a un receptor utilizando un código (que usualmente es
el lenguaje) a través de un canal, que puede ser oral o escrito.
Un concepto de discurso más específico hace referencia a la acción que
ejecuta una persona cuando habla ante un público y emite un mensaje
previamente preparado. Este tipo de discurso busca orientar respecto a un tema y
es desarrollado de manera tal que capte el interés del público.
En los actos políticos, económicos o académicos se suelen efectuar discursos y
muchos se apoyan en recursos informáticos como presentaciones de diapositivas,
vídeos o imágenes.
La palabra discurso también suele relacionarse con la palabra relato, en referencia
al contenido cultural e ideológico que profesa una persona o grupo. Por ejemplo:
cuando se habla de un discurso liberal, marxista o moderno.
Partes de un discurso
Exordio. El orador busca captar la atención de la audiencia.
Narratio. El orador presenta el tema a tratar en el discurso.
Divisio. El orador desarrolla su punto de vista y defiende su teoría o
argumento sobre la cuestión tratada.
Confirmatio. El orador expone sus argumentos y las pruebas sobre las
que se fundamentan.
Refutatio. El orador presenta las pruebas que rechazan los demás
argumentos contrarios al suyo.
Conclusio. El orador plantea las conclusiones de lo expuesto y los
pasos a seguir.
Además, existe una clasificación ampliamente utilizada que divide al discurso en:
Introducción. Se presenta el tema a tratar.
Desarrollo. Se postulan los argumentos existentes sobre la cuestión.
Desenlace. Se sintetizan las ideas más relevantes y se destaca el
aporte del análisis de la argumentación expuesto.
Los tipos de discursos
Los tipos de discurso se pueden diferenciar según ciertos criterios Según la
estructura:
Discurso narrativo. Refiere a hechos que se expresan en un contexto de tiempo y
espacio y que pueden ser reales o imaginarios.
Discurso descriptivo. Intenta mostrar las características de lo expresado sin emitir
una valoración personal.
Discurso expositivo. Informa acerca de algo de manera objetiva, clara y ordenada.
Discurso argumentativo. Intenta convencer o persuadir acerca de algo.
Según el área:
Discurso político. Comunica las bases y propuestas políticas de un espacio y
busca convencer a la audiencia.
Discurso religioso. Comunica las bases de un credo a través de los dogmas de fe
que rigen una religión para generar fidelidad y captar seguidores.
Discurso publicitario. Comunica las particularidades de un bien o servicio y tiene
como objetivo convencer a la audiencia para que lo adquiera en el mercado.
Discurso empresarial. Comunica las decisiones, planes o proyectos de una
organización o empresa y busca motivar a los empleados, clientes y proveedores.
Discurso académico. Comunica novedades o propuestas dentro del ámbito de una
escuela o universidad, su función es comunicar y generar comunidad entre los
miembros de la organización.
Discurso artístico. Comunica emociones y sentimientos de carácter subjetivo, su
función es trasmitir y entretener.
Las funciones del discurso
En el discurso se pueden combinar diversas funciones del lenguaje.
Según la postura que toma el hablante, el lenguaje dentro del discurso toma
distintas formas y funciones:
Función expresiva. Cuando el mensaje apela a expresar un sentimiento.
Función apelativa. Cuando el mensaje busca llamar la atención del oyente y
provocar una respuesta.
Función poética. Cuando el discurso prioriza la forma del mensaje.
Función informativa o referencial. Cuando el mensaje brinda información objetiva.
Función de convencimiento. Cuando el mensaje busca vender un bien o servicio.
Función de entretenimiento. Cuando el mensaje busca divertir o distender.
Cómo se prepara un discurso
Domina el tema
El primer paso para hacer un buen discurso es aprender muy bien el argumento
sobre el cual tienes que exponer más adelante. Para ello se debe buscar en
diversas fuentes toda la información que se pueda, hasta que se conozca el
tema a la perfección.
Conoce a tu audiencia
Además de dominar el tema de tu presentación, para escribir un buen discurso,
también debes conocer a quién te diriges.
El hecho de enfrentar a una audiencia, más allá de la cantidad de gente que haya
enfrente, resulta un factor complicado, pues se debe encontrar la manera de
generar una conexión con ella. Si quieres aprender cómo preparar un discurso
que genere un vínculo con el público, necesitas comprender qué es lo que
las personas esperan oír de ti.
Para ello se buscan de resolver las siguientes preguntas, y asi tener un alcance
acerca de los intereses del público:
¿Por qué la audiencia estará reunida?
¿Qué tienen en común los miembros de la audiencia?
¿Cuánta gente estará oyendo el discurso?
¿Qué sabe la audiencia y qué necesita saber?
¿Por qué la audiencia está interesada en este tema?
¿Cuál es la actitud de la audiencia frente al tema en discusión?
¿Cuánto saben al respecto sobre el tema a tratar?
Una vez que hayas resuelto aquellas interrogantes, y todas las que consideres
necesarias, conocerás a quién te diriges, lo cual es ideal para crear un mensaje
que sea empático y cautivador.
Escoge un mensaje central
Se debe de tener en cuenta que, enfocarse en un ámbito específico del tema
general, reportará mejores resultados. Para no aburrir a la audiencia, la clave es
encontrar el tema más relevante y, a partir de él, crear un buen discurso.
Haz una estructura
la parte crucial es al momento de hacer una estructura para la presentación. La
manera más habitual y común de hacerlo dentro del ámbito lingüístico y literario,
es dividirlo en tres partes:
Introducción
Desarrollo
Desenlace
5. Pasa a limpio tu discurso
Finalmente, el último paso para hacer un buen discurso es pasar a limpio la
estructura del paso anterior. Si tienes en claro hacia donde apuntas y qué
horizonte planeas alcanzar, no te será difícil este paso. Recuerda que un buen
discurso es aquel que se logra entender a la primera y que logra enganchar
con el público. , así que si surge alguna duda, siéntete con la tranquilidad de
replantear cualquier parte del desarrollo del discurso para rehacerlo.