Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 1
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Traducción No Oficial
Cynthia Salinas “Barbienortena”
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 2
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
o
Capitulo 1 Pequeño Monstruo
urrió por primera vez cuando tenía cinco años. Acababa de colorear en Mi
libro de jardín de infancia. Estaba lleno de dibujos picasianos de mamá y
papá, un collage Elmer1 hecho con pañuelos de papel pegados entre sí y
las respuestas a preguntas (color favorito, mascotas, mejor amigo, etc.)
anotadas por nuestra centenaria profesora, la señora Peevish. Mis compañeros de
clase y yo estábamos sentados en la zona de lectura formando un semicírculo.
—Bradley, ¿qué quieres ser de mayor? —preguntó la señora Peevish, una vez
contestadas las otras preguntas.
— ¡Bombero! —gritó él.
— ¿Cindi?
—Pues… enfermera —susurró Cindi Warren dócilmente.
La señora Peevish preguntó lo mismo al resto de la clase. Oficiales de
policía. Astronautas. Futbolistas. Finalmente me tocó a mí.
—Raven, ¿qué quieres ser de mayor? —dijo la señora Peevish mirándome
fijamente con sus ojos verdes. No contesté.
— ¿Actriz? Negué con la cabeza.
— ¿Médico?
—Nuh-uh —dije.
— ¿Azafata?
— ¡Puaj! —respondí.
— ¿Entonces qué? —preguntó irritada. Lo pensé por un instante.
—Quiero ser…
— ¿Sí?
—Quiero ser… ¡vampiro! —grité, para el asombro de la señora Peevish y de mis
compañeros de clase. Por un momento creí que empezaba a reírse y quizá sí lo
hizo. Los niños que se sentaban a mi lado empezaron a apartarse de mí
lentamente. Pasé la mayor parte de mi infancia viendo a los demás apartarse
lentamente de mí. Me concibieron en la cama de agua de mi padre o en el tejado
del colegio mayor de mi madre, bajo un cielo estrellado. Todo depende de quién
de los dos cuente la historia. Mis padres eran dos almas gemelas que no podían
dejar atrás los setenta: amor verdadero mezclado con drogas, incienso con olor a
frambuesa y música de los Grateful Dead. Imagino a una chica descalza con
vaqueros recortados, un top escotado y collares de cuentas abrazada a un chico
bronceado de pelo largo, sin afeitar, con gafas a lo Elton John, chaleco de cuero,
pantalones de campana y sandalias. Creo que tuvieron suerte de que no saliera
más excéntrica. ¡Podría haber querido ser un hombre lobo hippie con abalorios en
el pelo! Pero de algún modo acabé por obsesionarme con los vampiros. Tras mi
llegada al mundo, Sarah y Paul Madison dejaron de estar tan perdidos. O dicho de
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otro modo, mis padres dejaron de tener «la mirada tan perdida». Vendieron la
floreada furgoneta Volkswagen en la que vivían e incluso alquilaron una
propiedad. Nuestro apartamento hippie estaba decorado con pósters florales en
3D que brillaban en la oscuridad y con tubos naranjas que contenían una sustancia
viscosa que se movía sola: lámparas de lava, de las que era imposible apartar la
vista. Los tres nos reíamos y jugábamos a «Rampas y escaleras» mientras nos
atiborrábamos de pastelitos Twinkies. Nos quedábamos despiertos hasta tarde
viendo películas de Drácula, Batman y episodios de Dark Shadows con el infame
Barnabus Collins en el televisor en blanco y negro que nos habían regalado al abrir
una cuenta bancaria. Me sentía segura bajo el manto de la noche, frotando la
creciente barriga de mamá, que hacía ruidos semejantes a los de las lámparas de
lava. Pensaba que daría a luz a una sustancia viscosa, pero todo cambió cuando
finalmente dio a luz a una masa viscosa: «el Raro». ¿Cómo pudo hacerlo? ¿Cómo
pudo destrozar nuestras veladas de Twinkies? A partir de entonces, mamá se iba a
dormir pronto y aquella creación a la que mis padres llamaron «Billy» lloraba y
protestaba toda la noche.
De repente me encontraba sola. Únicamente Drácula —el Drácula de la
televisión— me hacía compañía mientras mamá dormía, el Raro berreaba y papá
cambiaba pañales malolientes en la oscuridad. Y por si eso fuera poco, me
enviaron inesperadamente a un lugar que no era mi apartamento, que no tenía
pósters de flores salvajes en 3D en las paredes, sino aburridos collages hechos con
las huellas de los niños. ¿Quién decora este sitio?, me pregunté. Por todas partes
había niños y niñas que parecían sacados de un catálogo de Sears. Ellas llevaban
vestidos de volantes y ellos, perfectamente repeinados, pantalones de pitillo.
Mamá y papá lo llamaron «jardín de infancia».
—Serán amigos tuyos —me dijo para tranquilizarme mientras me aferraba a ella
como si me fuera la vida en ello. Se despidió de mí y me lanzó besos mientras yo
permanecía sola junto a la matronal señora Peevish, lo cual era lo más solo que
alguien puede estar. Vi a mi madre alejarse con el Raro apoyado en su cadera,
mientras lo llevaba de vuelta a un lugar lleno de pósters luminiscentes, películas de
monstruos y Twinkies. De algún modo, me pasé el día cortando y pegando papeles
negros, pintando los labios de una Barbie del mismo color y contando historias de
fantasmas a la profesora adjunta mientras los niños del catálogo de Sears
correteaban como si todos ellos fueran primos en un picnic de la típica familia
americana. Incluso me alegré de ver al Raro cuando mamá finalmente vino a
recogerme.
Aquella noche me encontró con los labios presionados sobre la pantalla del
televisor intentando besar a Christopher Lee en Drácula.
— ¡Raven! ¿Qué haces despierta a estas horas? ¡Mañana tienes que ir a la escuela!
— ¿Qué? —exclamé. La tarta de cerezas Hostess que había estado comiendo cayó
al suelo, y mi corazón con ella.
— ¡Pero creía que sólo tenía que ir una vez! —dije, presa del pánico.
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—Cariño, ¡tienes que ir cada día!
¿Cada día? Aquellas palabras resonaron en mi cabeza. ¡Eran una sentencia
de muerte! Aquella noche, el Raro no pudo competir con mis dramáticos
lamentos y lloros. Mientras yacía en la cama, rogaba por que el sol no
volviera a alzarse y por una oscuridad sin fin. Por desgracia, el día siguiente
amaneció espléndido y yo tenía un monstruoso dolor de cabeza. Ansiaba
estar con al menos una persona con la que pudiese conectar. Pero no pude
encontrar a nadie, ni en casa ni en clase. En casa, las lámparas al estilo
Tiffany reemplazaron las de lava, los pósters luminiscentes se cubrieron con
papel pintado de Laura Ashley y un moderno televisor en color de
veinticinco pulgadas sustituyó a nuestro tosco aparato en blanco y negro. En
la escuela, me dedicaba a silbar el tema de El exorcista en lugar de cantar las
canciones de Mary Poppins.
A mitad de curso traté de convertirme en vampiro. Trevor Mitchell, un niño rubio
de pelo perfectamente repeinado y de cansados ojos azules, se convirtió en mi
objetivo desde el momento en que me quedé mirándolo fijamente cuando intentó
adelantarme en el tobogán. Me odiaba porque era la única que no le temía. Los
niños y el personal docente le hacían la pelota porque su padre era el dueño de la
mayor parte del terreno donde se asentaban sus casas. Trevor estaba en la fase del
mordisco, no porque quisiera ser un vampiro como yo, sino porque era mezquino.
Había arrancado trozos de carne de todos menos de mí, y yo me estaba
empezando a mosquear.
Estábamos en el patio, de pie junto a la canasta de baloncesto, cuando
pellizqué la piel de su enclenque bracito tan fuerte que creí que la sangre saldría a
borbotones. Se puso colorado como un pimiento. Permanecí inmóvil y esperé.
Trevor temblaba de ira y sus ojos rezumaban venganza mientras yo le sonreía
maliciosamente. Entonces dejó la huella de sus dientes en mi mano expectante. La
señora Peevish tuvo que obligarle a sentarse junto al muro de la escuela y yo bailé
felizmente por todo el patio esperando transformarme en un murciélago.
—Esa Raven es extraña —oí que le decía la señora Peevish a otra profesora,
mientras yo pasaba dando saltos al lado del lloroso Trevor, quien ahora
descargaba su ira contra el asfalto. Le lancé un agradecido beso con mi mano
mordida y mostré la herida con orgullo mientras me subía al columpio. Ahora
podría volar, ¿verdad? Aunque necesitaría algo que me hiciera coger mucha
velocidad. El asiento se elevó hasta el nivel de la parte superior de la valla, pero yo
quería alcanzar las esponjosas nubes. Cuando salté, el oxidado columpio empezó a
combarse. Tenía planeado volar a través del patio hasta alcanzar al sorprendido
Trevor. Sin embargo, me precipité al fango, lastimándome aún más mi mano
mordida. Lloré más por el hecho de no poseer poderes sobrenaturales como los de
mis héroes de televisión que por mi carne palpitante. Con el mordisco envuelto en
un trapo con hielo, la señora Peevish me sentó contra la pared para que
descansara mientras Trevor, el mocoso mimado, jugaba con total libertad. Me
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lanzó un beso burlón y dijo «Gracias». Le saqué la lengua y le dediqué un insulto
que había oído en boca de un gánster en El Padrino. La señora Peevish me hizo
entrar inmediatamente. Me hicieron entrar muchas veces durante mis recreos
infantiles. Mi destino era tomarme un descanso de mis descansos.
e
Capitulo 2 Dullsville
En el cartel de bienvenida de mi pueblo debería poner «Bienvenidos a
Dullsville: ¡mayor que una cueva pero lo suficientemente pequeño como
para sentir claustrofobia!»
En Dullsville viven 8.000 personas que se parecen entre sí en casas idénticas
rodeadas de campos de cultivo. La climatología (hace sol todo el año) es
absolutamente deprimente. Las vías del tren de mercancías que pasa por el pueblo
a las 8:10 separan el lado equivocado del correcto, los campos de trigo del campo
de golf, los tractores de los carritos de golf. Creo que el pueblo sufre una
regresión. ¿Cómo es posible que la tierra en la que se cultiva maíz y trigo valga
menos que la que está llena de trampas de arena? El centenario palacio de justicia
se asienta en la plaza mayor. No me he metido en suficientes líos como para que
me arrastren allí. Todavía. Alrededor de la plaza hay tiendas, una agencia de viajes,
una tienda de informática, una floristería y un cine donde se ven reposiciones a
buen precio. Ojalá nuestra casa estuviera sobre las vías del tren y tuviera ruedas
para que pudiéramos salir del pueblo, pero vivimos en el lado correcto, cerca del
club de campo. Dullsville. El único lugar emocionante es una mansión abandonada
que una baronesa exiliada construyó en lo alto de Benson Hill, donde murió
completamente sola.
Sólo tengo una amiga en Dullsville: Becky Miller, una chica de granja que es
aún menos popular que yo. Cuando nos conocimos, estábamos en el tercer curso.
Yo estaba sentada en las escaleras de la escuela esperando que mi madre viniera a
recogerme (tarde, como siempre) cuando reparé en una niña revoltosa encogida al
pie de las escaleras que lloraba como un bebé. No tenía amigos porque era muy
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tímida y vivía al este de las vías. Era una de las pocas niñas granjeras que había en
la escuela y se sentaba dos filas por detrás de mí.
— ¿Qué ocurre? —pregunté, sintiendo lástima por ella.
— ¡Mami se ha olvidado de mí! —gritó, tapándose el infeliz rostro cubierto de
lágrimas con las manos.
—No, no lo ha hecho —la consolé.
— ¡Nunca llega tan tarde! —gritó.
—Quizá esté en un atasco.
— ¿Tú crees?
— ¡Claro! O quizá recibió una llamada de uno de esos vendedores entrometidos
que siempre preguntan « ¿Está tu madre en casa?»
— ¿De verdad?
—Pasa constantemente. O quizás tuvo que parar a comprar aperitivos y había
mucha cola en el 7-Eleven.
— ¿Haría eso?
— ¿Por qué no? Tenéis que comer, ¿no? Así que no temas, pronto estará aquí.
Y efectivamente, apareció una camioneta azul con una madre apenada y un
simpático y peludo perro ovejero.
—Mi mami dice que puedes venir el sábado si a tus padres les parece bien —dijo
Becky mientras corría hacia mí.
Nunca nadie me había invitado a su casa. Aunque no era tan tímida como
Becky, era igual de impopular. Siempre llegaba tarde al colegio porque me dormía,
llevaba gafas de sol en clase y tenía mis propias opiniones, lo cual era muy poco
común en Dullsville.
Becky tenía un patio trasero del tamaño de Transilvania, un lugar genial para
esconderse, jugar a ser monstruos y comer todas las manzanas que cupieran en el
estómago hambriento de una persona de tercer curso. Yo era la única de mi clase
que ni le pegaba, ni le ignoraba, ni le insultaba. Es más, pateaba a quien lo
intentara. Era mi sombra tridimensional. Yo era su mejor amiga y su
guardaespaldas. Aún lo soy.
Cuando no jugaba con Becky, pasaba el tiempo pintándome los labios y las uñas
de negro, desgastando aún mas mis ya de por sí roídas botas militares o
sumergiéndome en las novelas de Anne Rice. Tenía once años cuando fui con mi
familia de vacaciones a Nueva Orleans. Mamá y papá querían jugar al blackjack en
el casino flotante Flamingo. El Raro quería visitar el acuario y yo sabía lo que
quería: visitar la casa donde nació Anne Rice, los sitios históricos que había
restaurado y la mansión que era ahora su hogar.
Permanecí en estado de trance a las puertas de su mega mansión gótica
mientras mi madre, a la que no había invitado, me acompañaba. Podía intuir los
cuervos que nos sobrevolaban, a pesar de que probablemente no hubiera ninguno.
Era vergonzoso no haber venido de noche porque todo habría sido mucho más
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hermoso. Algunas niñas que tenían un aspecto parecido al mío hacían fotos desde
el otro lado de la calle. Quería acercarme a ellas y decir «Seamos amigas.
¡Podríamos recorrer el cementerio juntas!». Por primera vez en mi vida sentí que
encajaba. Me encontraba en la ciudad en la que los ataúdes se apilan a la vista de
todos en vez de esconderse bajo tierra. Había chicos universitarios con crestas
rubias de diferentes tonalidades. Por todas partes había gente con estilo, excepto
en Bourbon Street, donde los turistas parecían recién llegados de Dullsville. De
repente, la limusina más negra que había visto en mi vida dobló la esquina. El
conductor, que llevaba una gorra
Negra de chófer, abrió la puerta y… ¡ella salió del coche!
Parecía que el tiempo se había detenido y me quedé de piedra. ¡Tenía al
mayor de todos mis ídolos vivos delante de mis narices! Resplandecía como una
estrella de cine, un ángel gótico, una criatura celestial. Su brillante melena negra
caía sobre sus hombros. Llevaba una cinta dorada en la cabeza, una larga falda de
seda y un fabuloso abrigo oscuro al estilo de los vampiros. No podía ni hablar y
creí que entraría en estado de shock. Afortunadamente, a mi madre nunca le faltan
las palabras.
— ¿Podría firmarle un autógrafo a mi hija, por favor?
—Por supuesto —respondió dulcemente la reina de las aventuras nocturnas.
Me acerqué a ella y mis piernas parecieron derretirse bajo el sol. Después de firmar
en un Post-it amarillo que mi madre llevaba en el bolso, la estrella gótica se puso a
mi lado y me rodeó con su brazo.
¡Anne Rice había accedido a hacerse una foto conmigo! No había sonreído
tanto en mi vida. Probablemente ella lo hacía como otras tantas veces. Era un
momento que ella nunca recordaría
Pero que yo no podría olvidar jamás. ¿Por qué no le dije que me encantaban sus
libros? ¿Por qué no le conté lo mucho que ella significaba para mí y que creía que
tenía cualidades que nadie más poseía? Pasé el resto del día gritando de emoción,
describiendo la escena a papá y al Raro una y otra
Vez en nuestra pensión llena de antigüedades y paredes pintadas de rosa pálido.
Era nuestro primer día en Nueva Orleans y ya estaba preparada para volver a casa.
¿A quién le importaba el estúpido acuario, el Barrio Francés, las bandas de blues o
los collares del Martes de Carnaval cuando acababa de ver a un ángel vampírico?
Después de esperar todo el día a que revelaran el carrete, descubrí que la foto no
había salido. Volví con mi madre al hotel con el ánimo por los suelos. ¿El hecho de
que
Apareciéramos en las fotos por separado significaría que era imposible capturar la
imagen de dos amantes de los vampiros? ¿O simplemente servía para recordarme
que ella era una brillante escritora de éxito mientras que yo sólo era una niña
gritona y fantasiosa que pasaba por una fase oscura? ¿O quizá mi madre era una
fotógrafa desastrosa?
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 8
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Capitulo 3 Puré de Monstruo
M
is dulces dieciséis. ¿No deberían ser todos los cumpleaños dulces? ¿Por
qué deben de ser los dieciséis los dulces?¡Parecía como un bombo para
mí!
En Dullsville, celebran hoy, mi decimosexto cumpleaños, como cualquier otro día.
Comenzó todo con el muchacho nerd que gritaba en mí. ―Levántate, Raven. Tú no
quieres estar atrasada. Es hora para la escuela!‖
¿Cómo podrían dos chicos venir de los mismos padres y ser tan diferentes? Hay
quizá algo a esa teoría sobre el cartero. Pero en el caso del muchacho nerd, mi
madre debe haber tenido un asunto con el bibliotecario.
Me arrastré fuera de la cama y me puse de negro, un vestido sin mangas del
algodón y botas negras, y contorneé mis labios con el lápiz labial negro.
Dos pasteles con flores blancas, una con la forma de un 1 y la otra con la forma de
un 6, me esperaban en la mesa de la cocina.
Tracé la torta 6 con mi dedo índice y lamí el betún.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 9
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-Feliz cumpleaños!- mi mamá dijo, besándome. –Esa es para la noche, pero puedes
tener esta ahora,- ella dijo al darme un paquete.
-Feliz cumpleaños, Raven,- dijo mi papá, también dándome un beso en la mejilla.
-Apuesto que ustedes no tienen ninguna idea de lo que me están dando,- Bromee
con mi papá mientras tomaba el paquete.
-No. Pero estoy seguro que costó mucho.-
Sacudí el paquete ligero en mi mano y oí un traqueteo. Miré fijamente el
papel de envoltura de feliz cumpleaños. ¡Podía ser las llaves de mi carro – mi
propio Batmobile! Después de todo, era mi decimosexto cumpleaños.
-Quise comprarte algo especial,- mi mamá dijo, sonriendo.
Rasgué el paquete emocionada y levanté la tapa de la caja de joyería. Una cadena
de perlas blancas brillantes miró fijamente detrás mí.
-Cada muchacha debe tener un collar de la perlas para las ocasiones especiales.-
Mi mamá destelló.
Ésta era versión corporativa de mi mamá de los collares hippie del amor. Forcé una
sonrisa torcida mientras que intenté ocultar mi decepción.
-Gracias,- dije, abrazándolos ambos. Comencé a poner el collar en la caja, pero mis
padres se deslumbraron en mí, así que lo modelé renuente para ellos.
-Se te ve magnífico.- Mi mamá brilló intensamente.
-Lo reservaré para algo realmente especial,- contesté, poniéndolos en la caja.
El timbre sonó, y Becky vino adentro con un pequeño bolso negro del
regalo.
-Feliz cumpleaños!- ella gritó mientras que entramos a la sala de estar.
-Gracias. No tenía que haberme comprado nada.‖
-Tu siempre dices eso cada año,- ella bromeo y me dio el bolso. -A propósito, vi
una furgoneta móvil anoche fuera de la mansión!- ella susurró.
-¡No inventes! ¿Alguien finalmente se mudó?-
-Eso creo. Pero lo único que vi eran a los cargadores que llevaban en escritorios del
roble, los relojes de abuelo, y cajones enormes.- Y tienen un hijo adolescente. -
-Él nació probablemente usando pantalones de color caqui. Y estoy segura de que
sus padres son algunos miembros aburridos de Ivy Leagures,- contesté.
-Espero que no la remodelen y que no saquen todas las arañas.-
-Sí. Y que tiren la puerta y pongan una cerca de piquete blanca.-
-Y un ganso de plástico en el césped delantero.-
Ambas reímos nerviosamente como enojadas mientras que metía la mano en el
bolso.
-Quise comprarte algo especial, puesto que son tus dieciséis.‖
Saqué un collar de cuero negro con un dije de estaño. ¡El dije era un murciélago!
―Lo amo!‖ Grité, poniéndomelo.
Mi mamá me observaba desde la cocina.
-La próxima vez le daremos el dinero,- la oí decir a mi padre.
-Perlas!- Susurré a Becky mientras que salimos de la casa.
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Estaba en la clase de la gimnasia usando una camisa negra, shorts, y botas
de combate negras en vez de los zapatos blancos requeridos en la gimnasia.
¿Realmente, cuál es el punto? Pensé. ¿Un conjunto blanco hace un estudiante a un
mejor atleta?
-Raven, no me siento con ánimo de enviarte a la oficina hoy. Porqué no me das un
descanso y te vistes como deberías de hacerlo?- dijo el profesor de gimnasia Sr.
Harris, gimoteado.
-Es mi cumpleaños. Quizá usted podría darme un descanso en esta ocasión!- Él
miró fijamente mí, no sabiendo qué decir.
-Solo por hoy,- él finalmente convino. -Y no porque es su cumpleaños, sino porque
no estoy de humor para enviarle a la oficina.‖
Becky y yo reímos nerviosamente mientras que nos acercábamos hacia los blancos
en donde la clase esperaba.
Trevor Mitchell, mi némesis del jardín de la infancia, y su compinche Matt, nos
seguían. Andaban peinados perfectamente, conservadores, snobs ricos del fútbol.
Sabían que eran atractivos, y me enfermaban que fueran tan engreídos.
-Dulce dieciséis!- Trevor dijo, obviamente oyendo por casualidad mi charla con Sr.
Harris.
-¡Que encantador! Apenas madura para el amor, no crees, Matt?- Estaban cercanos
a nuestros talones.
-Si amigo- Matt convino.
-Pero hay quizá una razón para que ella no vista de blanco – blanco es para las
vírgenes, verdad Raven?-
Él era guapísimo, ninguna duda sobre ello. Sus ojos azules eran hermosos, y
su pelo parecía tan perfecto como un modelo. Él tenía una chica para cada día de
la semana. Él era un chico malo, pero él era un chico rico malo, que lo hizo muy
aburrido.
-Oye, no soy la única que viste de ropa interior blanca, verdad?- Pregunte -Tienes
razón – hay una razón por la que uso negro. Tal vez tú deberías ser el que saliera
primero.-
Becky y yo nos sentamos en el extremo lejano de los blanqueadores,
dejando a Trevor y Matt que se colocaran en la pista.
-Entonces, como pasaras tu cumpleaños?- Trevor gritó, sentándose con el resto de
la clase, ruidosamente para que todos lo escucharan. -¿Tu y la granjera de Becky
se quedaran sentadas en casa en una noche de viernes, viendo Friday the 13th?-
¿Quizá colocando algunos anuncios personales? ―Chica monstruo blanco soltera de
dieciséis años busca a alguien para la eternidad‖.
La clase entra río.
No me agradaba cuando Trevor se burlaba de mí, pero me gustaba aun menos
cuando se burlaba de Becky.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 11
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
No, pensábamos en ir de coladas a la fiesta de Matt esta noche. Si no, no
habría personas interesantes allí.-
Todos se quedaron en shock, y Becky puso sus ojos en blanco, como si
dijeran, en que me estas metiendo ahora? Nunca hemos asistido a las fiestas
publicitadas de Matt. Nunca nos han invitado, y no habríamos asistido. Por lo
menos yo.
Toda la clase esperaba la reacción de Trevor.
-Seguro, tu e Igor pueden venir… pero recuerden, nosotros tomamos cerveza y no
sangre!- La clase entera rió otra vez, y Trevor chocó su mano con Matt.
Apenas entonces el Sr. Harris sopló su silbato, señalándonos la pista para
correr como galgos alrededor de ella.
Pero Becky y yo caminamos, indiferentes a nuestros compañeros de clase que
reblandecían.
-No podemos ir a la fiesta de Matt,- Becky dijo. -Quién sabe lo que él hará a
nosotras?-
-Veremos lo que él lo hace. O qué haremos. ¿Es mi decimosexto cumpleaños,
recuerda? Un cumpleaños que nunca se olvidara!-
Capitulo 4 Verdad o Miedo
l
as cosas más emocionantes que me han sucedido en Dullsville en mi curso de
vida, en orden cronológico:
1. El tren de las 3:10 saltó sus pistas, derramando los rectángulos del Tootsie
Rolls, que devoramos.
2. Un alumno de último grado vació una bomba de cereza abajo del tocador,
estallando la línea de las aguas residuales, y la escuela estuvo cerrada por una
semana.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 12
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
3. ¡En mi decimosexto cumpleaños se rumora que una familia de vampiros se
trasladó a la mansión embrujada encima de la colina Benson!
La leyenda de la mansión fue como esto: Fue construida por una baronesa
rumana que huyó de su país después de que una rebelión campesina en la cual
mataron a su marido y la mayor parte de su familia. La baronesa construyó su
nuevo hogar en la colina de Benson para asemejarse a su Estado Europeo en cada
detalle, a excepción de los cadáveres.
Ella vivió con sus criados en completo aislamiento, aterrorizada de
extranjeros y de muchedumbres. Era una pequeña niña a la hora de su muerte y
nunca la conocí, aunque yo solía jugar por su monumento solitario en el
cementerio. La gente dice que ella se sentaría junto a la ventana de arriba por las
noches mara observar a la luna, y eso incluso ahora, cuando la luna es llena, si tu
miras por el ángulo correcto, tu puedes ver su fantasma sentado en la misma
ventana mirando hacia el cielo.
Pero nunca la he visto.
La mansión se ha sido abandonada desde entonces. Se rumora que tenía
una hija rumana bruja interesada en magia negra. En todo caso, ella no estaba
interesada en Dullsville (Señorita inteligente!) y nunca demandado el lugar.
La mansión en la colina Benson era absolutamente magnífica para mí, de manera
gótica. Era la casa más grande de la ciudad. Mi papá dice que es porque está en
legalización de un testamento. Becky dice que es porque esta embrujada. Pienso
que es porque las mujeres en esta ciudad le tienen miedo al polvo.
La mansión, por supuesto, me había fascinado siempre. Era mi casa ideal de
Barbie, y subí la colina muchas noches esperando ver un fantasma. Pero fui
realmente al interior solamente una vez, cuando tenía doce. Esperaba que yo
pudiera arreglarla y hacerla mi casa de juego. Iba a poner un letrero que dijera,‖
NO SE PERMITEN CHICOS NERDS‖. Una noche trepe la puerta del hierro labrado y
me escabullí por la calzada.
La mansión era verdaderamente magnífica, con las viñetas goteando hacia
abajo como los rasgones que caían, la pintura picada, azulejos de azotea rotos, y
una ventana fantasmagórica en el ático. La puerta de madera parecía un Godzilla,
alto y de gran alcance- y cerrada. Anduve alrededor de la parte posterior. Todas las
ventanas fueron selladas con clavos largos, pero noté a algunas maderas flojas
sobre la ventana del sótano. Intentaba tirar de ellas cuando oí voces.
Me agaché detrás de algunos arbustos mientras que por poco tropiezo con
un grupo de chicos de último grado de la secundaria. La mayoría eran borrachos y
uno estaba asustado.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 13
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Vamos Jack, todos le hemos hecho,- ellos mintieron, empujando a un chico con
gorra de beisbol desgastada hacia la mansión. –Entra y tráenos una cabella
encogida!-
Podría ver que Jack Patterson estaba nervioso. Él era un chico hermoso que valía la
pena, el tipo de chico que debería estar haciendo a las chicas derretirse, y no
entrando en casas embrujadas para ganar amigos.
Era como si Jack hubiera visto ya un fantasma mientras que él se acercó a la
mansión. Él miraba repentinamente detrás de los arbustos donde me ocultaba.
Jadeé y él gritó. Pensé que los dos tendríamos un ataque del corazón. Me agaché
detrás del arbusto, porque oí el acercamiento del grupo.
-Él está gritando como una niña y él no está adentro todavía!- uno de ellos dijo.
-Váyanse de aquí!- Jack dijo a los chicos. –Se supone que debe hacer esto solo,
verdad?-
Él esperó que los otros se retiraran y después cabeceó hacia mí dando a
entenderme que estaba seguro.
-¡Maldito, muchacha, me asustaste! Que haces aquí?-
-Vivo aquí y perdí mis claves. Estoy tratando de entrar,- yo bromeé.
Él cogió respiración y sonrió. –Quien eres?-
-Jack sé quién eres tú. Tú eres Jack Patterson. Tu padre posee el almacén grande
donde mi mamá compra sus bolsos. Te he visto trabajar en la caja registradora.-
-Sí, pensé que me eras familiar.-
-Jack porque estás aquí?-
-Es una apuesta. Mis amigos piensan que el lugar está embrujado, y se supone que
debo entrara y tomar un suvenir.-
-Como un sofá viejo?-
Él sonrió.-Sí, tonta. Pero no importa. No hay manera-
-Sí, hay!- Y le mostré las maderas flojas en la ventana del sótano.
-Tú entra primero,- él dijo, empujándome adelante con las manos temblorosas. -Tú
eres más pequeña.-
Me escabullí fácilmente a través de la ventana.
Dentro, estaba realmente obscuro, incluso para mí. Apenas podía traspasar
las telarañas. ¡Lo amé! Había pilas de cajas de cartón por todas partes, y olía como
un sótano que había estado allí desde el principio del tiempo.
-Vente- Dije.
-No puedo moverme! Estoy atascado.-
-Tú tienes que moverte. Te gustaría que te encontraran con tu trasero colgando?-
Empujé y tiré. Finalmente Jack salió para mi alivio, pero no para la suya.
Llevé al chico aterrorizado a través del sótano mohoso. Él se aferró a mi mano así
que pensé firmemente que él se rompería los dedos.
Pero era agradable llevar su mano. Era grande y fuerte y masculino. No
como el muchacho nerd, cuya mano minúscula era siempre blanda y frágil.
-Hacia dónde vamos?- él susurró en una voz aterrorizada. -No puedo ver nada!-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 14
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Podía ver las siluetas de sillas y de sofás masivos, cubiertas con un paño blanco
polvoriento, perteneciendo probablemente una vez a la mujer mayor que miró
fijamente la luna.
-Veo algunas escaleras,- dije. -Solo sígueme.-
-¡No voy más lejos! Estás loca?-
-Que te parece un espejo largo?- Bromee, mirando a escondidas detrás de un
paño.
-Tomaré una de estas cajas vacías!-
-Eso no está bien. Tus amigos te mataran. Tu serás un hazme reír para el resto de
tu vida. Créame, yo sé como es.‖
Miraba detrás él y vi el terror en su cara. No estaba seguro si estaba asustado por
sus amigos de afuera o de los pasos de progresión del sótano que pudieron
derrumbarse con la presión más leve. O él tenía quizá miedo de fantasmas.
―Okay,‖ dije. ―Tu espera aquí.‖
¿―Como su pudiera ir dondequiera? No tengo ninguna idea cómo volver!‖
―Pero primero…‖
―Qué?‖
―Suelta de mi mano!‖
―Oh, sí.‖
Él me dejó ir. ―Raven‖
―Qué?‖
―Ten cuidado!‖
Me detuve brevemente. ―Jack, crees en los fantasmas?‖
―No, por supuesto no!‖
¿―Tu no piensas que hay un fantasma aquí? De esa mujer mayor?‖
¡―Shhh! No hables tan alto!‖
Sonreí con la expectativa. Pero por otra parte recordaba el atrevimiento de sus
amigos y así su gorra de béisbol. Él gritó otra vez.
―Relájate, soy yo, no uno de esos fantasmas fantasmagóricos que tu no crees.‖
Ascendí cuidadosamente progresando con pasos chirriantes y topé con una
puerta cerrada en el fondo. Pero se abrió cuando di vuelta a la perilla. Estaba en un
vestíbulo amplio. El claro de luna era brillante a través de las grietas en las
ventanas altas. La mansión parecía incluso más grande en el interior. Acaricié las
paredes mientras caminaba, el polvo que se apelmazaba suavemente mis manos.
Di vuelta a una esquina y tropecé sobre una escalera magnífica. ¿Qué tesoros
habrá en encima de allí? ¿Es eso donde aparecieron los fantasmas de la baronesa?
Anduve de puntillas sobre las escaleras, tanto como pudiera con mis
pesadas botas.
La primera puerta estaba bloqueada, al igual que la segunda y la tercera. Me incliné
y puse el oído a la cuarta puerta, y oí el sonido de un grito débil del otro lado de la
puerta. Una frialdad fría se ejecutó a través de mí. Estaba en cielo. Mientras que
escuché más cerca, realicé que era solamente el viento que silbaba a través de las
ventanas. Abrí un armario, que crujió como un ataúd viejo. ¡Encontraría quizá un
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 15
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
esqueleto! La única cosa que descubrí, sin embargo, habían varios ganchos de ropa
viejos donde se divertían telarañas en vez de ropa. Me preguntaba dónde estaban
los fantasmas. Miré con fijeza hacia la biblioteca. Un libro abierto estaba encima de
una mesita, como si la mujer que miró fijamente la luna lo hubiera estado leyendo
cuando ella murió.
Tome Castillos romanos de la repisa, esperando que con eso se abriría una
pasadizo secreto que te llevase a un calabozo lleno de terror. Nada se movió
excepto una araña marrón melenuda que huyó a través del estante polvoriento.
¡Pero al siguiente momento, oí un sonido ruidoso y salté casi a la azotea-
era el sonido de una bocina de un cuerno! Asustada, deje caer el libro. Había
olvidado totalmente a los chicos que estaban afuera y mi nueva misión.
Me fui bajando la escalera magnífica, saltando algunos escalones. Una luz
brillante se emitía a través de las ventanas en la sala de estar. Trepe sobre la
ventana y miré con fijeza hacia fuera, ocultándome con seguridad detrás de las
maderas. Podría ver a los chicos sentados en cofre de su coche, las linternas que
brillaban para arriba a través de la puerta de la mansión.
Uno de ellos miraba en mi dirección, así que mostré la gorra de Jack y lo
agité como si acabara de aterrizar en la luna. Me sentía triunfante. Los chicos me
hicieron una seña con su pulgar en forma de contestación.
Encontré a Jack sudado, sentado en una esquina del sótano encima de algunos
cajones de madera. Él debió haber pensado en ratas así como fantasmas.
Él me agarro como un niño su madre. ―Qué le duró tan?‖
Puse la gorra en su cabeza. ―Porque tardaste tanto?‖
―Que hiciste con ella?‖
―Les hice creer que tu estabas bien. Listo?‖
―Listo!‖ Y él tiró de mí a través de la ventana como si el lugar estuviera
incendiándose. Noté que él no se atasco de nuevo.
Empujamos la parte posterior de la madera en el lugar. Pareciera como si
nunca hubiéramos estado allí. ―No queremos que esto sea fácil para cualquier
persona,‖ dije.
Él miró fijamente detrás como si no supiera que hacer conmigo, o agradecerme.
¡―Espera! No conseguí un suvenir!‖ él dijo.
―Volveré adentro.‖
―De ninguna manera!‖ él dijo, tomando mi brazo.
Pensé por un momento.
―Ten. Toma esto‖ Le di mi collar. Una banda de cuero negra con un medallón de
ónix. ―Costó solamente tres dólares, pero mira como fue poseído por una
baronesa. Pero no dejes que cualquier persona lo aprecie.‖
―Pero solamente tu hiciste todo el trabajo y yo no me tomo el crédito.‖
―Tómalo antes de que cambie de opinión.‖
―Gracias!‖
Él pesó el collar en su mano y me dio un beso caliente en mi mejilla.
Mientras yo me escabullía, el se fue con sus amigos, balanceando el collar delante
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 16
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
de sus caras, consiguiendo altos choques de manos. Ahora lo adoraron y así como
yo a él. Llevé a cabo mi mano asquerosa contra mi mejilla recientemente besada.
Después de ese día Jack se la pasaba con el club ―cool‖ e incluso se convirtió
en el presidente de la clase. De vez en cuando, lo veía por la plaza, y él siempre
tendría una sonrisa enorme para mí.
Nunca tuve oportunidad de volver a mi casa ideal de Barbie. La palabras se
esparcieron diciendo que Jack se había metido en la mansión. Temerosos de que
más chicos entraran, la policía patrulló el área en la noche. Pasarían años hasta que
visité la mansión otra vez.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 17
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Capitulo 5 Una luz en la ventana
T
odavía sudada por la clase de deportes, Becky y yo pasamos por la mansión
cuando íbamos a casa. Noté que algo que nunca antes había visto: una luz en
la ventana.
¡Ventanas – estas ya no estaban cubiertas!
―Becky, mira!‖ Grité con entusiasmo. ¡Éste era el mejor regalo de cumpleaños de
todos! Había una figura detrás de la ventana del ático, mirando fijamente las
estrellas.
¡―Oh, no! Es verdad, Raven. Hay fantasmas!‖ ella gritó, agarrándome mi brazo.
―Bien, este fantasma conduce un Mercedes negro!‖ Dije, señalando al coche
elegante estacionado en la calzada.
―Vayamos,‖ ella abogó por.
La luz del ático se apago repentinamente.
Ambos jadeamos al mismo tiempo. Las uñas de Becky se clavaron en mi suéter.
Esperamos, con los ojos abiertos y sin habla.
―Vamos!‖ Becky dijo.
No me moví.
¡―Raven, ya estoy atrasada para la cena! Estaremos doblemente atrasadas para la
fiesta de Matt.‖
―Te encanta Mattie?‖ Bromee, con mis ojos pegados a la mansión.
Pero cuando ella no contestó, di vuelta para hacerle frente. Las mejillas de Becky
estaban rojas.
―Te gusta!‖ Dije con un grito de asombro. ―Y tu piensas que soy extraña!‖ Declaré,
sacudiendo mi cabeza.
―Raven, me tengo que ir!‖
Habría esperado hasta la mañana, pero quienquiera que estaba en el interior no
salía.
La luz en la ventana del ático había encendido un fuego en mi alma.
―Vi un Mercedes estacionado en la mansión!‖ Informé a mi familia en la cena.
Estaba atrasada como de costumbre, este vez era para mi propia cena del
cumpleaños.
―Oí que parecían la familia Addams,‖ el chico nerd dijo.
―Tienen quizá una hija de tu edad. Alguien que quizás no se mete en problemas,‖
mi madre agregó.
―Entonces no me serviría.‖ dije
―Ella tiene quizá un padre con el que pudiera jugar tenis,‖ mi padre dijo
esperanzadamente.
―Quienquiera que es necesitará librarse de todos esos espejos viejos y los cajones,‖
agregué, no dándome cuenta de lo que había dicho.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 18
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Me observaban. ―Qué cajones?‖ mi mamá dijo. ―No me digas que entraste en esa
casa!‖
―Es apenas algo que oí.‖
―Raven!‖ mi madre dijo en ese tono de desaprobación de cualquier madre.
Parecía que nadie en Dullsville había visto a los nuevos propietarios. Era
maravilloso tener un misterio en esta ciudad para un cambio. Todos ya sabían la
mayoría de todo lo que ha sucedido en Dullsville, y la mayor parte no era
interesante de saber.
Matt Wells vivía en la mejor parte de la ciudad, en el final de Oakley Woods.
Becky y yo llegamos tarde y nos incorporamos a la fiesta como si fuéramos
estrellas de cine que se incorporaban en una premier. O algo así. Pobre de Becky
me sujetaba de un costado firmemente como si estuviera con el dentista. ―Estará
todo bien,‖ yo la tranquilice. ―Es una fiesta!‖ Pero yo sabía por qué ella estaba
nerviosa. Nos sujetábamos ridículamente cuando habríamos podido estar en casa
viendo TV como Trevor dijo. ¿Pero por qué deben los snobs divertirse siempre?
¿Solo porque la recamara de Matt fuera más grande que mi sala? ¿Solo porque no
usábamos ropa que estaba de moda? ¿Eso significaría que debiera sentarme en
casa en mi decimosexto cumpleaños?
Sentía como si Moisés dividiera el Mar Rojo, como varios de snobs se
dispersaban en el vestíbulo cuando entramos. Nuestros compañeros de clase se
nos quedaban viendo, vestida yo con mi atuendo gótico usual que mal que Tommy
Hilfiger no estaba allí. El hubiera estado orgullecido. Cada uno usaba su ropa como
un uniforme escolar. El sonido de Aerosmith osciló en la sala de estar de Matt. Una
capa gruesa de humo colgó sobre los sofás, y el olor de la cerveza impregnó el aire
como incienso barato. Las parejas que no nos miraban fijamente con
desaprobación se miraban el uno al otro. Iba a ser inútil intentar hablar con
cualquier persona.
―No puedo creer que vinieran‖. Matt dijo, sacándonos al vestíbulo. ―Tomaría una
foto, pero no sé si tu serias visible!‖ Matt no era tan cruel como Trevor.
―Las cervezas están afuera,‖ él dijo. ―Quieres que muestre el camino?‖
Becky estaba atemorizada de Matt. Ella sacudió su cabeza y se encerró en el cuarto
de baño del vestíbulo. Matt rió y se dirigió hacia la cocina. Esperé en la sala de
estar escuchando música por las bocinas, leyendo los CDs cuidadosamente.
Michael Bolton, Celine Dion, y un manojo de música de cabaret. No me
sorprendieron.
Volví a buscar a Becky y encontré la puerta del cuarto de baño abierta. Ella no
estaba en el vestíbulo, así que camine a través de la muchedumbre de compañeros
de clase borrachos hacia la cocina. Un grupo de muchachas del peinados caros se
deslumbraron con mi presencia y se retiraron, dejándome sola. O eso pense.
―Hey, chica atractiva monstruo,‖ dijo una voz detrás de mí. Era Trevor.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 19
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Él se inclinaba contra la pared al lado mío, una lata de Budweiser sujetaba de su
mano.
―Esas líneas funcionan para ti en cada fiesta?‖ Él sonrió con una sonrisa atractiva.
―Nunca he besado a una muchacha con los labios negros.‖
―Tu nunca has besado a ninguna muchacha antes,‖ dije y me aleje de él.
Él jalo de mi brazo y me hizo hacia él. ¡Él me miraba con sus ojos azules y
me besó en la boca! Tengo que admitir, él era un excelente besador, y no me
molesto que él fuera guapísimo. Trevor Mitchell nunca antes me había tocado,
mucho menos besado, excepto cuando él me mordió en el jardín de niños. Lo más
que conseguía de él era un empujón cuando pasaba cerca. Él tenía que estar
borracho. Era quizá una broma - quizá el solo trataba de burlarse de mí. Pero la
manera en que sus labios se sentían contra los míos, parecía como si ambos
disfrutábamos de ello. No sabía qué pensar mientras que él me sacó por la puerta
de atrás, pasando a través de unos borrachos que iban caminando, pasamos unos
botes de basura, la fuente y debajo de los arboles.
―Te da miedo la obscuridad chica monstruo?‖ El bosque dejaba que traspasara
poca luz, era difícil no ver las rayas rojas en su suéter.
―No, disfruto de ella.‖
Él me empujó contra un árbol y comenzó a besarme en serio. Sus manos estaban
por todas partes -en mí, en el árbol.
―Siempre quise besar a un vampiro!‖ él dijo, inhalando mas aire.
―Siempre quise besar a un Neanderthal.‖
Él rió y fue a besarme de nuevo.
―Entonces esto significa que estamos juntos?‖ Pregunte. Ahora era yo la que
inhalaba aire.
―Qué?‖
¿―Como cuando vayamos a la escuela? ¿Nos tomaremos de las manos en los
pasillos e iremos juntos al almuerzo? Ver películas en los fines de semana?‖
―Sí, como sea.‖
―Entonces estamos juntos?‖
―Sí.‖ Él rió. ―Tu puedes verme jugar a fútbol, y yo puedo verte convertir en
vampiro.‖ Él comenzó suavemente a morderme en el cuello. ―Apuesto que esto es
lo que te gusta, muchacha monstruo?‖
Mi corazón se hundió. Por supuesto, no quise realmente ser novia de Trevor.
¡No es como él era Marte y era Venus -nosotros no éramos incluso del mismo
universo! E incluso ni me gustaba, realmente. Sabía por qué él me había traído
hasta aquí, yo sabía lo que él quería hacer, y sabía que lo iba a decir. Y para colmo,
él podría ganar diez dólares de todos sus amigos apostadores por haber ―tenido a
la chica gótica.‖ Esperaba que no hubiera cedido. En lugar de eso, él me probaba lo
contrario.
Era momento de poner manos a la obra. ¿―Quieres ver porque no uso
blanco? Quieres volar conmigo?‖
―Sí.‖ Él sonrió, poco asustado, pero muy impaciente. ―Apuesto que vuelas como
Supergirl!‖
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 20
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Lo empuje sobre la cerca de madera. Podría ver obviamente mejor que él. Mis
hábitos nocturnos siempre me habían hecho una gran observadora en la
obscuridad. No tan buena como un gato, sino a algo cercano. Me sentía segura,
con la luna hermosa ahora dirigiéndome. Miraba para arriba y vi varios murciélagos
agitándose sobre los árboles. Nunca había visto murciélagos en Dullsville. Pero
tampoco nunca fui a fiestas.
―No puedo ver,‖ Trevor dijo, quitando una rama de su pelo.
Mientras que caminábamos, él fallo con sus brazos como si hubiera querido
golpear algo. Alguna gente borracha es violenta; algunos otros son borrachos
payasos. Pero Trevor era un bebedor terrible. Eso lo hacía poco atractivo.
―Paremos aquí,‖ él dijo.
―No, un poco mas allá,‖ dije, siguiendo los murciélagos volando en el bosque. ―Es
mi decimosexto cumpleaños. ¡Quisiera que esto fuera una noche que nunca
olvidaré! Necesitamos aislamiento total.‖
―Esto es muy privado,‖ él dijo, andando a tientas alrededor e intentando besarme.
―Estamos casi allí,‖ dije, tirando de él. Las luces de la casa ya no se veían, y no
podríamos ni seguir cinco pasos más sin golpearnos con un árbol.
―Esto es perfecto!‖ Finalmente dije.
Él me abrazo fuertemente, no porque me amara, sino porque estaba muerto
de miedo. Era patético.
Había un viento apacible que soplaba a través de los árboles, y el olor de las hojas
de otoño. Oí murciélagos que chillaban en lo alto. La Luna Llena iluminó sus alas.
Habría sido romántico, si solamente hubiera tenido un verdadero novio conmigo.
Trevor estaba totalmente cegado con la oscuridad, sintiendo todo con sus manos y
labios. Él me besó por todas partes de mi cara y tocó mi pequeña parte trasera.
Incluso en la obscuridad, no le tomo tiempo para encontrar los botones en mi
camisa.
―No, tu primero,‖ le dije.
Quite su sweater sin torpeza. Nunca había hecho esto antes. Él traía una camiseta
de cuello V debajo y una camiseta por debajo eso. Esto me iba a tomar por
siempre. Pense.
Sentía su pecho descubierto. ¿Por qué no? Estaba justo delante de mí. Era suave,
liso y muscular.
Él me jalo hacia él, mi camisa negra de encaje de rayón que tocaba su torso
descubierto.
―Ahora tu bebe, Te deseo demasiado‖. Él dijo, sacado por una película de cable.
―Yo también, bebé.‖ Suspiré, rodando mis ojos.
Lo incliné lentamente hacia la tierra húmeda. Le deslice sus zapatos y calcetines. Él
se quito con impaciencia el resto.
Él se puso apoyado de sus brazos, totalmente desnudo. Miré fijamente debajo de
él en el claro de luna débil, saboreando el momento. ¿Cuántas muchachas tenían
Sr. Hermoso bajo un árbol, sólo para ser echadas al siguiente día? No era la
primera ni tampoco sería la última. Solo que yo sería diferente.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 21
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
―Date prisa, ven aquí‖ Dijo el ―Tengo frio‖
―Espera un minuto, no quiero que me veas desnuda‖
¡―No puedo verte! Incluso ni mis propias manos!‖
―Bien, solo espera.‖
Tenía la ropa de Trevor Mitchell en mis brazos. Su suéter, V-cuello, camiseta,
pantalones de color caqui, calcetines, zapatos, y ropa interior. Tenía su poder. Su
máscara. Tenía su toda su vida. ¿Qué podría hacer una chica?
Esta chica corrió. Corrí tan rápido, como nunca antes lo había hecho. Como
si hubiera entrenado todos los días en clase de la gimnasia. Si el Sr. Harris me
hubiera podido ver en ese monteo, seguro que me agregaría al equipo.
Los murciélagos volaron conmigo como si estuviéramos sincronizados. Llegue
rápidamente a la casa, con la ropa de Trevor en mis brazos. Los snobs que bebían
en el pórtico posterior estaban demasiado ocupados hablando de sus vidas vacías
como para notarme meter la ropa de Trevor en un bolso de basura que estaba
medio lleno con las latas de cerveza.
Llevé el bolso a la casa y tome a Becky por el brazo asustada. Ella llevaba cerveza a
los jugadores de póker.
―Adonde estabas?‖ ella gritó. ¡―No podía encontrarte! ¡Me forzaron a esperar con
estos inútiles! De arriba a abajo con botanas y cerveza ¡Y ahora cigarros! Raven,
donde se supone que deba conseguir los cigarros?‖
¡―Olvide de los cigarros! Tenemos que largarnos!‖
―Hey, rara, donde están esos pretzeles?‖ un atleta borracho exigió.
―La barra está cerrada!‖ Dije en su cara. ―El servicio exige una gran propina‖ Tome
las ganancias del póker y las puse en el monedero de Becky. ―Hora de irnos!‖ Dije,
jalándola.
―que hay en la bolsa?‖ ella pregunto.
―Basura, qué más?‖
La empujé hacia fuera de la puerta principal. Lo agradable sobre no tener
amigos era que no teníamos que decir adiós. ―Qué sucedió?‖ ella pregunto
mientras que tiré de ella a través de la yarda delantera. Su camioneta pickup estaba
en el extremo de la calle, esperándonos como la base de origen. ¿―Dónde estabas
Raven? Tienes hojas en tu pelo.‖
Esperé hasta que fuéramos a mitad de camino a casa y me volví hacia ella con una
mueca enorme y grite, ―Juguetee con Trevor Mitchell!‖
―Que tu hiciste que?‖ ella gritó, casi desviando del camino. ―Con quién?‖
―Juguetee con Trevor Mitchell.‖
¡―tu no lo hiciste! ¡Tú no podrías! Tu no!‖
―No, lo digo literalmente. Le di su merecido, Becky, tengo la ropa para probarlo!‖ Y
saqué de ellos del bolso de basura uno por uno.
Reímos y chillamos mientras que Becky dio vuelta a una colina cercana de la
esquina de Benson.
Trevor encontraría de alguna manera su salida de la oscuridad. Pero él no
tendría sus prendas para enmascararse. Él estaría descubierto, frío, solo. Expuesto
tal como era realmente.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 22
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Recordaría mis dulces dieciséis para toda mi vida.
Y Trevor también.
Cuando conducíamos sobre la calle desértica por la colina Benson. Los focos del
coche brillaron contra los árboles espeluznantes. Las polillas atacaron el parabrisas
como si nos advirtieran de algo.
―La mansión está totalmente obscura,‖ dije mientras que nos acercamos a ella.
―Quisiera pararte para ver?‖―Tu cumpleaños ha terminado,‖ Becky dijo en una voz
agotada, poniendo su pie en el pedal de gas. ―Iremos el próximo año.‖
Las linternas iluminaron repentinamente una figura que se colocaba en el medio
del camino.
―Ten cuidado!‖ Grité.
Un individuo con la piel claro de luna-blanca y el pelo negro, arropado con
una capa negra, pantalones vaqueros negros. Levantó rápidamente su brazo para
blindar sus ojos-aparentemente del fulgor de las linternas más que el impacto
inminente de la camioneta de Becky.
Becky cerró de golpe sus frenos. Oímos un ruido sordo.
―Estas bien?‖ ella gritó.
―Sí. Y tu?‖
―Lo golpeé?‖ ella gritó, aterrándose.
―No sé.‖
―No puedo mirar,‖ ella dijo, ocultando su cabeza en el volante. ―No puedo!‖ Ella
comenzó a gritar.
Salté del carro y miré con fijeza ansiosamente alrededor del frente, asustada de lo
que pudiese encontrar en el camino. Pero no vi nada.
Busque por debajo el carro y busqué abolladuras. En un examen más cercano, noté
la sangre salpicada en la defensa.
―Es usted bien?‖ Dije en voz alta.
Pero no había respuesta.
Saque una linterna de la guantera de Becky.
―Que es lo que vas a hacer?‖ ella dijo preocupada.
―Buscar.‖
―Para qué?‖
―Había algo de sangre‖
―Sangre?‖ Becky gritó. ―He matado alguien!‖
―Cálmate. Habría podido ser un ciervo.‖
¡―Un ciervo no usa pantalones vaqueros negros! Estoy llamando al 911.‖
―Hazlo-pero donde está el cuerpo?‖ Pense. ―Tu ni ibas tan rápido como para
aventarlo.‖
―Él está quizá bajo el carro!‖
―Ya me fije. Tal vez lo golpeaste y él se fue. Pero quiero cerciorarme.‖
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 23
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Becky tomo mi brazo, clavando sus uñas en mi piel. ¡No vayas Raven!
¡Salgamos de aquí! Estoy llamando al 911!‖
―Pon seguro a la puerta,‖ le dije. ―Pero no apagues el motor y deja las luces
encendidas.‖
―Raven dime…‖ Becky clamó sin aliento, mirándome con los ojos aterrorizados.
¿―Qué individuo normal estaría corriendo en el medio de un camino obscuro como
boca de lobo? Tu no crees que él sea…?‖
Sentía la piel de gallina en mis brazos.
―Becky, no me des esperanzas!‖
Peiné los arbustos hacia el lago. Entonces me dirigí hacia la calzada que conducía
hacia la mansión.
Dejé salir un chillido.
―Que sucede?‖ Becky gritó, bajando la ventana.
¡Sangre! ¡Charcos gruesos en la hierba! ¡Pero no había cuerpo! Seguí las
manchas de sangre, asustada de encontrar pedazos de cadáver por todas partes. Y
entonces me tropecé. Mire hacia abajo anticipando una cabeza cortada. Aluce con
mi linterna. Era una cubeta de pintura.
―Esta muerto?‖ Becky jadeó mientras que volvía al carro.
―No, pero pienso que mataste a su cubeta de pintura,‖ dije, mostrándole la cubeta.
¿―Que estaría pintando en el medio de la noche? Y hacia donde iba?‖
―Es apenas pintura!‖ Becky dijo con un grito de asombro, colgando su teléfono
celular ―Salgamos de aquí!‖
―Que hacia ese imbécil caminando en la carretera en medio de la noche?‖ Me
preguntaba. ―Él iba quizá a pintar un grafiti o algo así.‖
―De donde salió?‖ Donde habría podido ir el tan rápido?‖ ella masculló detrás en
mí.
En el espejo retrovisor vi la mansión obscura y apenas a tiempo vi una luz
encenderse en la ventana del ático.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 24
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Capitulo 6 Expuesto
L
a historia de Trevor desnudo, pronto se esparció por tosa la escuela.
Algunos estudiantes dijeron que había llegado a casa de Matt envuelto
con un pañal hecho de una bolsa de basura; Otros dijeron que lo
habían encontrado desnudo y desmayado en el patio trasero. Nadie tenía idea de
que yo había tenido algo que ver con eso. Solo el niño Trevor sabia la historia real.
Aparentemente les hizo saber a sus amigos que él había tenido algo que ver con
una porrista. De cualquier manera, todos tuvieron una gran risa al respecto.
Trevor me dejo en paz. Él ni siquiera se atrevía a hacer contacto visual
conmigo. La chica gótica había obtenido las pertenencias de un snob popular de
futbol. Pero yo no quería que él me fuera a acusar de ser una ladrona. Tenía que
regresarle su ropa, verdad?
Primero fue un zapato. Creo que fue el izquierdo. Lo deje colgado fuera de mi
locker. Al principio nadie se había percatado de haberlo visto allí colgado. Aquellos
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 25
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
que finalmente se dieron cuenta de ello, simplemente pasaron de largo. Pero al
siguiente dia ya no estaba. Una persona lo había notado. Ahora era el momento en
que otras personas tambien lo notaran aparte del buen Trevor.
El zapato derecho estaba colgado de la misma manera. Pero a un lado había
un cartel: SE TE PERDIO ALGO TREVOR?
Esta vez escuche alguna risitas de algunos estudiantes que pasaban. Ellos no
sabían a quien le pertenecía ese locker. Pero pronto lo podrían saber.
Cada día un calcetín yacía colgado, o la camiseta. De repente me di cuenta
de que unas chicas snobs que nunca habían hablado conmigo antes me miraban
en la clase de algebra con una sonrisa de aprobación. Ellas habían sido las tres
chicas Trevor, a las que les habían prometido todo, sin aun tener nada de ello.
En el tiempo en que sus pantalones caqui estaban colgados, manchados de
tierra y pasto, todos ya sabían a quien le pertenecía el locker. Ahora los chicos en
el pasillo me hacien muecas. Los chicos no me invitaban a salir exactamente, pero
de repente yo era popular – de una manera callada. Excepto con Trevor, por
supuesto. Pero me sentía segura. Ahora que todos sabían de quien era el locker, el
sería el primer sospechoso si algo me pasara a mí. Pero el hizo una amenaza no
pareja.
-Te pateare el trasero, Monstruo- el me dijo un dia. El me tomo de mi mandíbula
un dia en que Becky y yo caminábamos a casa.
-Las botas duelen más que tus zapatos, Neanderthal- Le dije. Mi cara estaba
aplastada entre sus manos.
-Déjala- Matt le dijo, separándolo. Pude darme cuenta que Matt también había
disfrutado de mi broma. Estoy segura que el algunas veces estaba cansado de la
actitud de Trevor. Después de todo, el estaba destinado a ser el mejor amigo de
Trevor.
-Tu nunca dejaras de ser una rara!- Grito Trevor. Afortunadamente Matt lo separo
nuevamente. No tenía ganas de tener una pelea después de un largo dia en la
escuela.
-Ya veras! Ya veras!- el dijo detrás de mí.
-Habla con mi abogado!- le grite, esperando que no fuera a necesitar cirugía
plástica.
Tiempo para el gran final. Muchos estudiantes estaban alrededor de mi
locker. Incluso vi como un chico novato le estaba tomado fotografías. Era el clímax
que todos estaban esperando: Los calzoncillos blancos Calvin Klein estaban
pegados en mi locker. El letrero que estaba bajo de ellos decía: BALNCO ES PARA
VIRGENES, VERDAD TREVOR?
Iban a estar por un buen tiempo allí. Todos lo vieron. TODOS!
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 26
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Raven, tu has manchado la propiedad de esta escuela- el director Smith me
regaño más tarde ese dia. He estado muchísimas veces en la oficina del director,
era como visitar a un viejo amigo.
- Frank, esos lockers han estado aquí desde siempre- le replique. –Tal vez sea hora
de que les digas a los encargados de la escuela que necesitamos nuevos-.
- Creo que no ves que tan serio es esto, Raven. Has arruinado un locker y el
prestigio de un alumno honorable.-
-Cual honorable?- Pregúntele a las porristas inteligentes y a la mitad de las chicas
cuantas veces él las ha humillado!-
El director jugaba con su lápiz tras su frustración.
-Tenemos que involucrarte en algo Raven. Algún club al que puedas pertenecer,
alguno en el que te pueda ayudar a hacer amigos-.
-El club de ajedrez tendrá cupo? O que tal el club de matemáticas?- le dije
sarcásticamente.
-Hay otras actividades-
-Me podría garantizar cupo en el grupo de porristas? Claro que tendría que usar
una playera negra.
-Eso es algo en lo que tú tendrías que intentar. Pero creo que serias estupenda-.
-Obviamente los chicos con honores como Trevor, respetan a las porristas-.
-Raven, la secundara es difícil para la mayoría de los chicos. Asi es. Incluso las
personas que se ven fuertes piensan que no pertenecen aquí. Pero tú tienes mucho
más. Tú tienes imaginacion. Tú eres inteligente. Ya te las versa. Solo ya no
destruyas más lockers mientras tratas de encontrar respuestas.-
-Claro, Frank,- dije tomando el tarjetón de detención. –Nos veremos pronto-.
-No tan pronto Raven, de acuerdo?-
-intentare no hacerte tu trabajo mas difícil- le dije y cerré la puerta.
Al siguiente dia note algo que estaba en mi locker que yo no había puesto.
Con pintura negra estaba escrito: RAVEN ES UN HORROR! Sonreí. Muy inteligente
Trevor. Me sentí bien por dentro. Era la primera vez que el me hacia un cumplido.
Capitulo 7 Feliz Halloween
H
alloween. Mi dia favorito de todo el año. El único dia en el cual yo encajaba.
Es el único dia en el que todos me aceptan y me hacen cumplidos, e incluso
he sido gratificada por unos vecinos generosos que piensan que no soy aun
grande para celebrar-o seria que están asustados de cuáles podrían ser mis trucos.
Pero este año decidí que quería disfrazarme. Fui a tiendas a las cuales nunca había
frecuentado y tome cosas prestadas de mi mamá. Recogí mi cabello con una coleta
y listones rosas, me puse un sweater de casimir blanco con una blusa rosa del tipo
que se usa al jugar tenis. Me di brillo en mi cara con algunos cosméticos de mi
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 27
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
mamá, usando un lápiz labial rosado. E incluso cargue una raqueta de tenias de mi
papá. Anduve recorriendo la casa diciendo cosas como, -Querida madre, regresare
a casa después de mi lección de tenis!-
El chico nerd ni siquiera me reconoció cuando pase a un lado de él en la
cocina. Luego su boca se abrió cuando se dio cuenta de que era yo y no una hija
de un vecino que había venido por azúcar o algo.
-Nunca te había visto tan… bien,- el dijo, disfrazado de jugador de beisbol. Cree
que iba a enfermar justo allí. Mis padres querían tomarme fotografías. Quien lo
imaginaria. Ellos estaban actuando como si yo fuera al baile de fin de cursos. Solo
los deje que me tomaran una. Pense que mi papá al fin tendría una foto mía a la
cual colgaría orgullosamente en la oficina.
Becky y yo estábamos tomando nuestro desayuno mas tarde ese dia en la
cafetería. Todos me miraban como si fuera una nueva chica en la escuela. En
verdad, nadie me reconocía. Al principio fue divertido, pero después ya era algo
molesto. Tenia miradas cuando vestia de negro. Tenia miradas cuando vestia de
blanco. No podía ganar! Después entro Trevor a la cafetería vestido de Drácula. Su
cabello estaba peinado hacia atrás, y traía una capa negra, usaba colmillos falsos
de plástico y labios pintados de rojo. El fue hacia Matt, mientras echaba un vistazo
para encontrarme. El quería restregarme su nuevo estilo en mi cara. Finalmente
Matt me señalo y Trevor tuvo que voltear dos veces. El clavo su mirada por un
buen rato, de arriba abajo. Nunca lo había visto mirarme de esa manera antes. Era
como si él estuviera en Crushville, mientras veía mi suéter blanco y mi saludable
brillo. De seguro pense que el vendría y me diría algo estúpido, pero en lugar de
eso él se sentó en el lado opuesto de la cafetería dándome la espalda. Incluso el se
fue antes que yo. Estaba libre de él! Pero estaba equivocada. Debería de haber
sabido que una tregua no dura siempre.
Mi pequeña cesta de calabaza estaba casi llena de muchos tipos de dulces. Y
lo más importante- anillos de araña y tatuajes temporales. Becky y yo habíamos
caminado por toda la ciudad y ahora nos preguntábamos que nos esperaba en la
puerta de frente de la misteriosa Mansión. Dejamos la mejor casa para el final.
Aparentemente tambien alguien más. Había una fila frente a la puerta. Era como si
estuviéramos en Disney World. Punks, fantasmas, Mickey mouse, Pedro picapiedra
y homero Simpson estaban ansiosos esperando su turno. Y algunos padres
metiches que estaban allí solo para echar un ojo dentro de la mansión. El circo
había llegado a la ciudad, y todos habían venido a ver a los raros.
-el es verdaderamente espeluznante- dijo un niño de 12 años que vestia de
Frankestein a un niño vestido de hombre lobo, cuando pasaron a un lado de
nosotras.
El chico nerd se nos acerco a mí y a Becky mientras bajaba la calzada.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 28
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Vale la pena esperar Raven. Te encantara! Esta es mi hermana- Dijo
orgullosamente a su amigo nerd Batman, quien me veía con ojos de amor.
-viste alguna cabeza encogida? O monstruos con colmillos?- pregunte.
-No-
-Bueno entonces estamos perdiendo nuestro tiempo-
-Ese hombre viejo es realmente espeluznante. Se veía temible y ni siquiera esta
disfrazado!-
Vi como el chico nerd quería congeniar conmigo, desde que esta era la
primera vez que me presentaba a un amigo suyo. Pero tambien vi como Nerdo
estaba contando con un golpe verbal.
-Gracias por la información-
-Gracias? Uh… si... por supuesto, hermanita-
-Te veré en casa por si quieres intercambiar algún dulce conmigo-
El chico nerd cabeceo afirmando. El sonrió y se fue como si finalmente hubiera
conocido a su hermana perdida.
Becky y yo esperamos ansiosas a nuestro turno. Éramos las últimas en la fila,
mientras que Charlie Brown y una brujas que estaban frente a nosotros se iban con
sus dulces, la puerta se cerró. Mire el golpeador de puerta en forma de S y me
pregunte si era la inicial del nuevo dueño. Cuando mire mas cerca, vi que era una
serpiente con ojos esmeraldas. Golpee gentilmente, esperando que el hombre
gótico contestara. Le quería preguntar si era él quien estaba en el camino la otra
noche, y si así era, que estaba haciendo? La mayoría de la gente va al gimnasio a
hacer ejercicio, no en un país con temibles carreteras en el medio de la noche. Pero
no hubo respuesta.
-Vamonos- sugirió Becky nerviosa
-No, nosotros esperamos mucho para esto! No me regresare hasta que haya
obtenido dulces. El nos lo debe!-
-Estoy cansada. Hemos estado fuera toda la noche. Es probablemente un hombre
raro que solo quiere irse a la cama. Y yo tambien-
-No podemos irnos ahora-
-Me voy a casa Raven-
-No puedo creer que seas tan cobarde. Vamos crei que éramos mejores amigas-
-si lo somos, pero ya es tarde-
-Está bien, está bien. Te llamare mañana y te contare todo respecto al señor raro.
Había muchos aun pidiendo dulces, así que no tenia miedo por la cobarde
de Becky. Ella llegaría a casa a salvo. Lo haría yo?
Me quede observando al golpeador de la serpiente y preguntándome que
era lo que había detrás de esa puerta de madera. Tal vez el nuevo dueño me jalaría
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 29
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
hacia adentro manteniéndome secuestrada en su mansión embrujada. Eso podría
esperar solamente!
Golpee otra vez y espere. Y espere.
Golpee otra vez. Golpee, golpee y golpee. Mi mano empezaba a dolerme.
Me moví hacia un costado, y de repente escuche como los seguros se quitaban y la
puerta ruidosa se abría. Rápidamente corrí de regreso a los escalones delanteros. Y
allí estaba él: el hombre raro.
Era alto y delgado, su rostro y manos eran pálidos como la nieve, en contraste de
su uniforme negro de mayordomo. El se veía como si hubiera vivido por siglos. Lo
ame.
-Nosotros ya no tenemos mas dulces, señorita- el dijo con un acento extranjero
mientras se fijaba en mi.
-en serio? Pero debe de tener algo. Algún chocolate? Un pedazo de pan tostado?
El abrió la puerta no más de lo necesario. No pude ver más detrás de él.
Como se veria el lugar por dentro? Como habría cambiado desde que yo me meti
hace 4 años atrás? Y quienes era ―nosotros‖, y tambien se verían igual de raros?
Podríamos todos ser amigos. Sentí como alguien me observaba, trate de dar un
paso hacia la entrada de la puerta.
-Quien mas vive aquí? Pregunte audamente. Tiene usted un hijo?
-Señorita, yo no tengo hijos. Y lo siento, pero no tenemos migajas de sobra-. El
empezaba a cerrar la puerta.
-Espere! Trate de bloquear la puerta con mi zapato. Tome mi cesta de calabaza y
saque un chocolate y un anillo de araña. –Quiero darle la bienvenida al vecindario.
Este es mi chocolate favorito y mi regalo favorito de halloween, espero que
tambien le gusten- El casi no sonrió. Pero cuando le puse los regalos en sus dedos
blancos como la nieve, el se empezó a reír chillante con una sonrisa que mostraba
sus dientes delgados. Incluso sus ojos centellaron.
-Hasta pronto!- dije bailando por los escalones cuando me retiraba.
Había conocido al hombre raro! Todos dirían que obtuvieron dulces de él,
pero quien diría que le habían dado regalos a él?
Camine alrededor del pasto delantero y mire hacia atrás a la gran Mansión.
Vi una sombra mirando desde la ventana del ático. Era un chico gótico?
Rápidamente me voltee, pero ya no había nadie, solo la cortina que se mecía con
el viento.
Acababa de traspasar el portón de hierro cuando un horroroso vampiro en
un camaro rojo condujo hasta el encintado.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 30
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Quieres dar un paseo, niñita? Pregunto Trevor. El granjero Matt estaba sentado
tras el volante.
-Mi madre me dijo que no hablara con extraños- dije dificultándome el hablar
mientras mordía un pedazo de dulce. No estaba de humor para una confrontación
con Trevor.
-No soy un extraño, bebe. Que no eres demasiado grande para pedir dulces?
-Que no eres demasiado grande para andar cubriendo la ciudad de papel de
baño?-
Trevor salió del auto y se dirigió hacia mí. El se veria particularmente sexy.
Por supuesto, encontraba a todos los vampiros sexy, incluso a los falsos.
-De que se supone que estas disfrazada?- pregunto
-Estoy disfrazada de una ―rara‖, que no te das cuenta de ello?-
El trataba de parecer cool pero se estaba pisando a si mismo. Yo había sido
la única chica que se le había negado. La única en toda la ciudad que nunca podría
tener. Siempre había sido un misterio por la forma como me vestia y comportaba,
y ahora estaba frente a él vestida como su chica de sus sueños.
-Estas visitando Amitiville tu sola?- el observaba la mansión. –Eres una chica
retorcida, verdad? El me echo un vistazo dándome escalofríos- él se veía guapísimo
con su capa de Drácula.
No dije nada.
-Apuesto a que nunca has besado a un vampiro antes- dijo reluciendo sus dientes
falsos de plástico.
-Bueno cuando veas a uno me avisas- dije y empecé a caminar. El me tomo mi
brazo.
-Basta ya Trevor!- El me acerco hacia él. –Bueno yo nunca he besado a una
jugadora de tenis- Bromeo.
Empecé a reírme, eran unas palabras cursis. El me beso profundamente, sus
dientes falsos se interponían en el camino. Y lo deje. Tal vez aun estaba mareada
por dar vueltas en el jardín delantero.
El finalmente tomo aire.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 31
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Bueno ahora lo sabes!. Dije empujándolo. –Creo que el granjero Matt te está
esperando-
-Yo no obtuve ningún dulce! El dijo metiendo sus manos en mi cesta de calabaza.
El saco una barra de chocolate.
-Oye, ese es mi favorito! Toma algún otro-
El rasgo el chocolate con sus dientes de vampiro, los cuales se soltaron y
cayeron en el suelo embarrados de chocolate y caramelo. Rápidamente los agarre,
pero el tomo mi brazo, derramando mis dulces por todos lados.
-Mira lo que has hecho- le grite.
El agarro muchos dulces y se los metió en sus bolsillos del pantalón.
Observaba como había algunos dulces aun en el pasto. El único dulce que pude
salvar era una aburrido Samrties y un chocolate aplastado.
-Todavía quieres una cosa?. Pregunto con sus bolsillos llenos de todo mi trabajo
mientras él se me acercaba nuevamente. –Aun quieres ser mi novia?-
Esta vez lo tome del brazo. Quien sabe que haría Trevor si yo tratara de
alcanzar la puerta.
-Me extrañaste? Pregunto, viendo que aun yo no había escapado.
-Ellos ya no tienen dulces- dije
-Bien, veré eso! Comento Trevor.
-Las luces ya están apagadas. Ya se fueron a dormir-
-Esto los despertaran- el saco una lata de pintura en spray que traía debajo de su
capa. –Ellos definitivamente necesitan a alguien que los ayude con la decoración!-
El camino hacia la mansión. Yo corrí a alcanzarlo.
-No Trevor, No!- El me empujo. El iba a vandalizar la única cosa hermosa en esta
ciudad.
-No!- chille. El quito la tapa y empezó a agitarla. Trate de jalar su brazo, pero me
tiro al suelo.
-Vamos a ver… que tal ―Bienvenidos al vecindario‖?
-No Trevor por favor!-
-O ―Vampiros aman la compañía‖ firmare con tu nombre-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 32
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
El no solo iba a desfigurar la propiedad, el iba a poner mi nombre. El agito la
lata nuevamente. Y empezó a pintar la mansión.
Apresure el paso levantando mi raqueta de tenis. Solía jugar tenis con mi
papá, pero ningún juego era tan importante a ganar como este. Fije mi ojos en la
lata de pintura como si fuera una pelota, y la golpee tan fuerte como pude. La lata
voló y como mis juegos usuales, perdí el control de la raqueta y tambien salió
volando. Trevor dejo salir un grito que crei que todo el mundo lo escucharía. Creo
que le pegue a algo más que a la lata.
Repentinamente la luz de la puerta de entrada se encendió, y escuche el
ruido de los cerrojos.
-Tenemos que irnos de aquí!- Le grite a Trevor, quien estaba doblado agarrándose
la mano.
Estaba dispuesta a escapar cuando sentí algo que nunca antes había
sentido: una presencia. Me voltee y deje escapar un sonido sordo, porque el miedo
se había apoderado de mi voz. Me quede paralizada.
Allí estaba. No el hombre raro. No el Sr. o la Sra. Mansión. Sino en chico
gótico, compañero gótico, príncipe gótico. El se colocaba ante mí, como un
caballero de la noche!
Su cabello largo negro llegaba a sus hombros. Sus ojos negros eran
profundos, solitarios, hermosos, de ensueño. Una entrada en su alma obscura. El
tambien estaba inmóvil. Su cara era pálida como la mía y su camisa ajustada negra
combinaban con sus jeans negros quienes combinaban perfectamente con sus
botas punk rock.
Normalmente siento miedo cuando mi mamá es anfitriona de una fiesta
Mary Kay y me usa como modelo. Pero nosotros estábamos en propiedad privada,
y mi curiosidad a conocer a esta extraña criatura era abrumadora por mi terror de
ser atrapada.
Los zapatos tenis habían sido una buena opción para esta noche. Podía
escuchar como Trevor me gritaba, -Monstruo! Me rompiste la mano!- Corrí hacia el
portón y me trepe al camaro que esperaba.
-Llévame a casa!- Grite -Ahora!- Matt observaba a su inesperado pasajero. Solo me
veía sin decir nada.
-Llévame a casa ahora! O le diré a la policía que tu tuviste algo que ver!-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 33
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-La policía? dijo En que nos ha metido Trevor ahora?-
Podía ver a Trevor enojado corriendo sobre la calzada, su capa volaba con el
viento. El estaba casi en el portón. El chico gótico seguía sin moverse pero seguía
viéndome.
-Conduce! Solo arranca el maldito auto!- le grite con todas mis fuerzas.
El motor arranco y salimos de allí hasta que la mansión y sus ocupantes ya
no estaban a la vista. Mire hacia atrás por la ventana negra como Trevor el Drácula
nos seguía.
-Feliz Halloween!- le dije a Matt mientras me sentía aliviada.
Capitulo 8 Buscando problemas
E
staba en camino hacia mi clase de Historia, cuando vi que Trevor iba
caminado frente a mí. Note algo inusual en su vestimenta—traía puesto un
guante de golf en su mando derecha.
-Haciendo una declaración en la moda?- bromee, alcanzándolo. – Creo que es
algo bueno que juegues futbol con tus manos!- el ignoro mis comentarios y
continuo caminando a clase.
-Creo que tendrás que saltarte algunas sesiones del club de grafiti- brome –Puesto
que tu dedo disparador esta fuera de comisión- El paro y me dio una mirada fría.
Pero pensó que era mejor no hablar conmigo, así que siguió caminado. Ouch! Creo
que le lastime algo más que la mano.
-Veo que llegaste a salvo a casa,- continué acechándolo. –Matt cuido bien de mí. Es
un perfecto caballero!-
Pero luego me di cuenta de algo. Le había quitado el orgullo a Trevor, sus
novias y ahora había forzado a su mejor amigo a traicionarlo con su enemiga. Sentí
lastima por el… casi.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 34
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Trevor hizo una pausa, y me observo como si fuera a explotar. Pero yo estaba
distraída viendo una extraña figura hablando con la secretaria en la oficina del
Director. Era el hombre raro! Pálido bajo la luz fluorescente, su largo abrigo gris le
cubría du cuerpo delgado. Y colgando de su malo pálida y huesuda estaba la
raqueta de tenis de mi papá.
Tire de Trevor hacia la pared, donde pudiéramos escuchar con seguridad la
conversación.
-Que estás haciendo? Pregunto Trevor, tratando de irse.
-Shhh! Ese es el mayordomo de la Mansión!- le susurre apuntándolo
-Y que?-
-Nos está buscando!-
-Como puede estarnos buscando? Estaba obscuro, estúpida!-
-Ese hombre nos vio!, probablemente haya encontrado la lata de pintura en el
jardín, y cualquier cosa que haya tu pintado lo demuestra! Y tiene la raqueta de mi
papá!-
-Caray, rarita, si no me hubieras pegado, nada esto hubiera pasado-
-Si tú no hubieras nacido, nada de esto hubiera pasado, rarito. Shhh, de acuerdo!-
-Señor, puede usted dejar aquí la raqueta con nosotros y así podremos hacer un
aviso,- Escuche a la Sra. Gerber contestar. –Como dijo usted que traía puesto la
chica?-
-Un traje de jugadora de tenis, señorita-
-Para Halloween?- Ella rio alcanzado la raqueta.
Pero el hombre raro le contesto. –Prefiero mantenerla conmigo. Si usted encuentra
al propietario, ella sabrá donde reclamarla. Buen dia- El dijo despidiéndose de la
Sra. Gerber.
Me asuste y tire de Trevor detrás de una estatua de Teddy Roosevelt. –Es una
trampa,- dije, apretando la mano con el guante de Trevor. –Me presentare y la
policía estará esperándome con esposas!-
Los estudiantes observaban al hombre raro cuando este iba pasando las puertas de
enfrente, viendo hacia todos lados mientras se iba. El nos estaba buscando.
-El se llevo la evidencia, y esas evidencia vale más de dos mil dólares,- le susurre a
Trevor.
-Si la evidencia,- dijo –Contra ti!-
-Yo! Tus huellas digitales estaban por todas partes, ese hombre te vio a ti
tambien.-
-El solo me vio corriendo. El pudo ir detrás de ti. Estabas enojada porque se le
había acabado los dulces, así que tu pintaste su casa hasta que el escucho un
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 35
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
ruido, entonces tu tiraste tus dulces y la raqueta cuando se encendieron las luces,-
Dijo Trevor, como si fuera Sherlock Holmes resolviendo un misterio de la raqueta
extraviada.
-Tu me estas acusando? No lo puedo creer!-
-No te preocupes bebe, no creo que vayas a la cárcel por esto. Solo tendrás unas
buenas nalgadas por parte del mayordomo loco.-
Había conseguido suficiente por las cosas que había hecho; no quería ser castigada
por algo que no hice.
Trevor empezó a caminar rumbo a clases. Lo alcance –te arrastrare si algo malo
pasa!-
-A quienes crees que le creerán, rarita – a un estudiante con honores que es la
estrella de futbol o a la chica gótica con solo una amiga, quien pasa la mayor parte
del tiempo en la oficina del director?-
-Me debes una raqueta de tenis!-le grite sin esperanza ya que Trevor se había
marchado.
La admito, Trevor me había vengado por la noche del bosque desnudo.
Debido a él había perdido la raqueta de tenis de mi papá. Y más importantemente,
él me había hecho al enemigo a los ojos de la única gente en la ciudad que pudo
entenderme y ser mis amigos. Eran mi libertad de Dullsville y mi conexión a la
humanidad, pero ahora debido a Trevor, será más difícil entrar a la Mansión que
cuando la traspase hace años.
Capitulo 9 Viviendo un infierno
Q
ue hiciste que?- grito mi papá cuando le dije durante la cena que
había perdido la raqueta.
-bueno no la perdí exactamente. Solo que no la tengo.-
-entonces recupérala si sabes donde esta-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 36
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-ahora será imposible-
-pero mañana tengo partido!-
-papá, lo sé, pero tienes mas raquetas.- trate de disminuir el poder sobre esa
raqueta en especial. Gran error!
-otras? Es tan fácil para ti? Solo compra otra Príncipe de la Raqueta?-
-no quise decirlo así— -
-es mas que suficiente que hayas desafiado a la escuela!-
-lo siento, pero— -
-lo siento no es suficiente. Lo siento no va a hacer que gane en mi torneo mañana.
Mi raqueta lo hara. No puedo creer que haya permitido prestártela!-
-pero papa, estoy segura que tambien tuviste errores cuando era una adolecente
hippie!-
-y pague por ellos! Asi como tu pagaras por mi raqueta-
Mi cuenta bancaria tenía cerca de cinco dólares en ella, los restos de mi
decimosexto cumpleaños. Y todavía debía al vídeo premier veinticinco dólares en
retrasos. Hice rápidamente la matemáticas en mi cabeza. Papá iba a tener que
quedarse con mi domingo hasta que tuviera treinta.
Entonces él dijo que las tres palabras que reverberaron en mi cabeza y me hicieron
sentir mareada con furia. En cuanto el las dijo crei que mi cabeza iba a explotar en
millones de pedazos.
-Consigue un trabajo!- él proclamó. –Es tiempo, también. Quizá eso te enseñará a
una cierta responsabilidad!-
-No podrías azotarme? O castigarme? O no hablarme durante años así como lo
hacen muchos padres? Por favor papá!-
-Es fin de la historia! te ayudare a encontrar un trabajo si tu no puedes hacerlo.
Pero tendrás que hacer el trabajo tú sola-
Corrí a mi cuarto, lamentándome como bebé, gritando con todos mis
pulmones, -Ustedes no entiendes la presión en una adolecente de mi generación!-
Mientras que lloraba en mi cama, fanaticé sobre escabullirme en la mansión
como cuando hice con Jack Patterson cuando tenía doce años y extraer la raqueta.
Pero también sabía que ahora era un poco más grande de caderas y que la ventana
que habíamos utilizado había sido substituida. ¿Estoy segura que los nuevos
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 37
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
propietarios también tenían un sistema de seguridad y, en todo caso, donde
buscaría la raqueta con tantos cuartos y armarios? Y mientras que buscaría
frenéticamente, estaba segura de ser sorprendida por el hombre raro cargando un
arma o un dispositivo medieval de tortura. Un trabajo de medio tiempo es al
menos un poco amenazador, pero no por mucho.
A este punto deseaba realmente que fuera un vampiro-Yo nunca escuche hablar
que Dracula tenía un trabajo.
Contactos. Hubieran sido geniales si mi padre conociera a Steven Spielberg
o la reina de Inglaterra, pero Janice Armstrong de Agencia de viajes Armstrong no
era para mí.
Lo peor era tener que presentarme después de la escuela 3 veces por
semana, contestando llamadas con una linda voz, sacando copias a los boletos con
esa maldita luz en mis ojos, y hablando con personas que querían ir a Europa por
cuarta ocasión, era el código de vestimenta conservador.
-Lo lamento, pero no podrás vestirte con eso…- empezó a decir Janice respecto a
mis botas de combate. – como les llaman ustedes los chicos?-
-botas de combate-
-no estamos en el Army. Y está bien que uses labial, pero debe de ser rojo-
-rojo?-
-pero puedes escoger la sombra-
Muy generosa, Janice! –que te parece rosa?-
-rosa está muy bien. Y tendrás que usas faldas, pero no muy cortas-
-faldas Rojas?- pregunte
-no, tienen que ser Rojas. Pueden ser azul o verde-
-puedo escoger cualquier estilo? Si ella me iba a hacer sentir como una idota, iba a
actuar como una.
-por supuesto-
-negro no?-
-no rasgado-
-las uñas pintadas- comenzó a decir mientras veía las puntas de mis dedos.
-negro no, pero cualquier tono de rojo. O rosa seria genial,- recito.
-muy bien,- dijo con una gran sonrisa. –ya te estás acoplando!-
-Gracias, creo,- dije mientras me levantaba para irme. Mire mi reloj. La entrevista
había tomado 15 minutos, pero se sintió como una hora. Este trabajo iba a ser una
gran tortura.
-Raven, te veré mañana, a las cuatro en punto. Alguna pregunta?-
-Me pagaran por la entrevista?-
-Tu padre dijo que eres inteligente, pero no mencionó que tenías buen sentido del
humor. Nos llevaremos bien. Quien sabe, tal vez quieras ser una agente de viajes
cuando seas grande.-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 38
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Yo ya sé lo que quiero ser- conteste. Quería decir que vampiro, solo por los viejos
recuerdos. Pero sabía que no lo iba a entender.
-Que es lo que quieres ser?-
-Una jugadora de tenis profesional. Ellas obtienen raquetas gratis!-
Mi mamá me compro unos horribles conjuntos tipo ejecutivo de colores
brillantes, para que así pudiera encajar en el mundo ejecutivo de Dullsville. Los
saque del bolso y me sorprendí cuando vi las etiquetas de precios.
-yikes! Estos trajes costaron más que una raqueta de tenis. Quédate con ellos y así
estaremos a mano-
-ese no es el punto!- contesto ella
-esto no tiene sentido-
Modele renuente una falda azul que me llegaba a la rodilla y una blusa
blanca. Mi mamá me miraba como si fuese la hija que nunca tuvo.
-No recuerdas usar blusas alter, collares y cinturones?- pregunte. – Lo que uso no
hace mucha diferencia de lo que usa mi generación.-
-Ya no soy esa chica pequeña, Raven. Aparte, nunca use labial. Siempre anduve al
natural!-
-Ugh,- dije Rolando mis ojos.
-Se que es duro ser adolecente. Pero tú eventualmente sabrás quien eres
realmente.-
-Se quien soy realmente! Y trabajando en una agencia de viajes vistiéndome con
blusas blancas y faldas, no hara que me encuentre a mi misma.-
-Oh cariño,- ella intento abrazarme. –Cuando eres adolecente, sientes que nadie te
comprende y que todo el mundo está en tu contra.-
-No, es que esta ciudad está en contra mía, me volveré loca mamá si pienso que
todo el mundo está en contra mío!-
Deje que ella me abrazara fuertemente. –Te quiero Raven,- dijo ella como
solo una madre cariñosa lo haría. –Te ves hermosa en negro, pero te ves
despampanante en rojo!-.
-Déjalo ya , mamá, me estas arrugando mi blusa nueva.-
-Crei que nunca dirías eso!- ella dijo abrazándome aun mas fuerte.
La tonta de medio tiempo tenia que irse después de la escuela. Como
podría conocer a la familia de la Mansión si estaría trabajando toda la tarde?
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 39
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Tenía que llevarme toda esa ropa de tintorería conmigo a la escuela y
mantenerla intocable en mi locker hasta que las clases terminaran. Mi nuevo
castigo vespertino me desgarraba por dentro.
-Porque ese chico no va a la escuela? Le pregunte a Becky mientras me vestia.
-Tal vez aun no se haya matriculado.-
-Si no tuviera este estúpido trabajo, podríamos haber ido a investigar ahora. Ugh!-
Le tenía envidia a Becky porque ella se iría a casa a ver TV y comer
palomitas, mientras que yo iría de un escritorio de escuela a un escritorio de
recepción. Después de haberme despedido de Becky, me metí en el baño y me
limpie el labial negro con un papel mojado y lo remplace con uno de color rojo
brillante. Verdaderamente parecía un fantasma con mi piel tan blanca. Renuente
me vestí con la ropa de trabajo roja. – los extrañare, pero regresare por ustedes en
unas horas- le dije a mi vestido negro y mis botas de combate, colocándolas en mi
bolsa de papel. Por fin termine de vestirme—esta ocasión pense que siendo un
vampiro podría ser útil. Tal vez miraría al espejo y no veria nada. Pero lo que vi fue
a una chica miserable e incómoda en su traje rojo de rayón.
Mire hacia fuera del baño para la derecha e izquierda, iba cruzando la calle e
hice un escape seguro al salir por la puerta principal. O eso crei. Trevor estaba
parado al frente de los escalones. Me sorprendí cuando lo vi pero trate de ignorar
su presencia y continuar. Quería correr, pero no estaba acostumbrada a usar
tacones delgados.
-Hey. Ya se acabo Halloween!- me grito siguiéndome. –Donde está tu minifalda
para jugar tenis? Vas a alguna fiesta de disfraces vestida como secretaria?-
Continúe caminado, pero él me tomo de mi brazo.
No podía decirle que iría a trabajar, o donde trabajaría, y sobre todo, que
estaba trabajando porque tenía que pagar la raqueta de mi papá la cual Trevor
había hecho que se me perdiera. Le hubiera dado mucha alegría.
Me miro de esa misma forma cuando me vio con el traje de tenis. Ahora era
su sueño hecho realidad: ejecutiva.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 40
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Asi que a dónde vas?-
-No es de tu incumbencia!-
-Segura? No crei que nos mantuvieras secretos el uno del otro.-
-Piérdete!-
-Entonces, solo caminare contigo-
Me detuve. –Tu no caminaras conmigo! Tu no iras conmigo a ninguna parte! Tú me
dejaras sola! Para bien, y por siempre!-
-No te ves tan cariñosa como de costumbre,- dijo riéndose. –Tienes un mal dia con
tu cabello? Deberías estar acostumbrada a eso.-
-Se acabo Trevor. Tus juegos y los míos! No tienes porque seguir acosándome.
Estamos a mano. Lo estamos por la eternidad. De acuerdo? Solo quítate de mi
cara!- el corrió hacia mi cuando hui de él.
-Estamos terminando? No sabía que eramos novios, bebe. Por favor no me dejes-
el rogo, en broma.
Camine rápidamente, pase la reja de la escuela y baje a la banqueta. Tenía 5
minutos para llegar a la agencia de viajes Armstrong.
-No puedo vivir sin ti!- dijo sarcásticamente. –Estas enojada porque nunca te
regale rosas negras? Te lo recompensare. Te regalare ropa nueva—del panteón.- lo
decía con risas. –Bebe, solo no me dejes!-
-Basta ya! Estaba furiosa. Probablemente el traía como doscientos dólares en su
cartera y yo tenia que trabajar en un lugar que odiaba, solo por sus estupideces.
-Solo dime hacia dónde vamos!-
-Basta Trevor! Vete de aquí! Obtendré una orden de retención!
-Tienes una cita? El no se iba a dar por vencido.
-Lárgate!-
-Vas a ver a alguien?-
-Púdrete!-
-Tienes alguna entrevista? Una entrevista… con el vampiro?
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 41
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Quítate de mi cara!-
-Vas a… trabajar?-
Me detuve. –No! estas totalmente loco? Eso es tan tonto!-
-Lo tienes! Tienes trabajo!- el bailo alrededor. –Estoy tan orgulloso de ti, mi bebe
gótica se encontró un trabajo!-
Estaba que ardía por dentro de coraje.
-Tratas de mejorar tu vida? O le estas pagando a papi su lujosa raqueta de tenis?-
Estaba lista para golpearlo, y esta vez enviar su cabeza volando a una gran
distancia en lugar de una lata de pintura. Entices Matt llego.
-Amigo, me dijiste que estarías en los escalones. No tengo tiempo de manejar por
toda la ciudad para buscarte. Nos tenemos que ir.-
-Genial, tu niñera te encontró.- dije
-Te ofrecería llevarte a tu trabajo, pero tenemos lugares a donde ir.- bromeó Trevor
Cuando se fue el Camaro, mire m i reloj. Genial! Primer dia de trabajo y
llegare tarde.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 42
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Capitulo 10 Espíritu trabajador
B
ig Ben, la Torre Eiffel y al atardecer de Hawái se mantenían en el escritorio
de la recepción de la agencia de viajes, un recordatorio constante de que
había una vida fuera de Dullsville, y esa excitación estaba muy pero muy
lejos.
Lo único excitante de trabajar en la Agencia de Viajes era el chisme. Bajo las
circunstancias normales, encontré escándalos en la ciudad aburrida—el presidente
había sido visto con una showgirls de las vegas, un reportero local de WGYS
hablaba de una historia falsa de extraterrestres.
Pero ahora la vida era diferente—había señales de que habían visto a la
familia de la Mansión.
Ruby, la dueña, me conto lo último. Ella es como un periódico ambulante.
-Sigue siendo un misterio de lo que hace el esposo- refiriéndose a la familia de la
Mansión. –Pero es abundantemente rico. El mayordomo hace las compras en la
tienda Wexley los sábados, exactamente a las ocho de la noche y recoge la
tintorería los jueves,- toda la ropa [Link] esposa es una mujer alta y pálida en la
mitad de los cuarentas, con cabello largo oscuro y siempre usa lentes obscuros.-
Le prestaba atención a todas las palabras de Ruby.
-Ellos han vivido allí desde hace un mes,- continuo diciendo. –Y aun no han
pintado el lugar o incluso cortado el césped! Ellos probablemente hayan puesto
puertas chirriantes!- Janice estallo en risa ignorando el sonido de su teléfono.
-Marcy Jacobs estaba diciendo exactamente lo mismo,- añadió Janice. –Lo puedes
creer? No cortar el césped o plantar flores. No les preocupara lo que piensen los
vecinos?-
-Tal vez no les importe lo que piensen los vecinos. Tal vez les gusta de esa forma,-
me entrometí.- Las dos me miraron con horror.
-Escuche que la esposa estaba en el restaurante italiano Georgio y ordeno el
antipasto especial de Henry… sin ajo! Eso fue lo que Natalie Mitchel dijo que su
hijo le había contado.-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 43
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Y? Pense. A mí me fascina la luna llena, y eso no me hace un hombre lobo?
Y quien puede confiar en Trevor y su familia? El ruido de la puerta delantera trajo
que la sesión de chisme se terminara. Y el nuevo cliente hizo que chismeáramos. El
hombre raro!
-Tengo que terminar algo atrás!- Le susurré a Ruby, que su mirada por el ribete del
ojo miraba al hombre raro.
Anhelé correr hacia el hombre raro y apretar su cuerpo frágil para decirle
que sentía lo que Trevor había hecho la noche de Halloween. Quería escuchar todo
lo que él decía acerca del mundo que conocía, sus viajes, sus aventuras. Pero no
podía, así que me acobarde detrás de la maquina copiadora, y copie mi mano.
-Quiero dos boletos para Bucarest,- escuche que dijo tomando una silla en el
escritorio de Ruby. Estire mi cuello para verlo.
-Bucarest?- pregunto Ruby.
-Si, Bucarest Rumania.-
-cuando quisiera irse?-
-Yo no viajare, señorita. Los boletos son para el Sr. y la Sra. Sterling. Ellos los
quisieran para el primero de noviembre, por tres meses.-
Ruby empezó a llenar de datos en la computadora. –Dos asientos… en turista?-
-No, en primera clase por favor. Siempre y cuando la aeromoza les pueda servir un
Bloody Mary, los Sterlings estarán contentos!- El dijo riendo con su grueso acento.
Ruby le regresó la risa, y yo reí por dentro. Ella fue hacia los itinerarios y me paso
una copia.
-Es como donar sangre, el costo de los boletos en estos días! El hombre raro rio
mientras firmaba. Esto se estaba poniendo bueno!
Ruby pasó su tarjeta de crédito. –Usted no irá Señor?- ella pregunto,
mientras él escribía su nombre, tratando de sacarle mas información. Bien hecho
Ruby!
-No, el chico y yo nos quedaremos.- Chico? Se estaba refiriendo al chico gótico los
Sterling tenían un hijo al que pudiera cuidar? Podría jugar a las escondidas con él
en la Mansión.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 44
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Los Sterlings tienen un hijo?- pregunto Ruby.
-El no sale mucho. Se la pasa en su recamara escuchando música muy alta. Eso es
lo que hacen a los diecisiete.- diecisiete? Lo escuche bien? Diecisiete? El estaba
hablando del chico gótico. Pero porque no estaba en la escuela?
-El siempre ha tenido tutor. O como dicen en este país, estudia en casa,- El hombre
raro respondió, como si pudiera leer mi mente. O bien pudo haber dicho, estudia
en la Mansión. Nadie estudiaba en casa en Dullsville.
-Diecisiete? Repitió Ruby, tratando de sacarle más información de sus huesos
quebradizos.
-si diecisiete… yendo a los cien.-
-Se a lo que se refiere,- dijo Ruby- -Mi hija acaba de cumplir trece, y ella cree que
lo sabe todo!-
-El actúa como si hubiera vivido antes, si sabe a lo que me refiero, con todas sus
grandes opiniones acerca del mundo.- rio el hombre raro con una risa macabra.
-Le puedo ayudar en algo mas?-
-Quisiera un mapa de la ciudad.-
-De nuestra ciudad?- ella pregunto con una risa. –No estoy segura de que
tengamos.- ella volteo hacia Janice, quien negó con su cabeza.
-está la calle principal y la parcelas de maíz.- dijo Ruby –Esta seguro que no quiere
un mapa de alguna otra parte mas excitante?- pregunto ofreciéndole un mapa de
Grecia.
-Esta es toda la excitación que un hombre de mi edad puede soportar, gracias,- el
dijo con un gesto. La parcela me recuerda a mi villa en Europa. Han pasado siglos
desde que no la vea.-
-Siglos? Pregunto Ruby curiosa. –entonces usted se come los años,- bromeo. Si
alguien podía sacar información del muerto viviente, era Ruby. El rostro del
hombre raro cambio de blanco a rojo.
-Es usted muy amable querida,- dijo pasándose un pañuelo por su cabeza calva. –
Gracias por su tiempo,- el dijo preparándose para irse. –Ha sido encantador, y
usted ha sido encantadora tambien.- El tomo de su mano con esos dedos
huesudos y le dio una sonrisa.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 45
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
En cuanto se levanto, me miro directamente hacia mí y me traspaso como si
supiera que ya me había visto antes. Podía sentir su mirada fría y frenéticamente
me voltee tomando las trece copias de mi mano.
No me atreví a volear hasta que escuche que la puerta se cerró. Observe
cuando él iba caminado frente a la ventana—y el volteaba como si fuera a mirar
atreves de mi. Sentí un escalofrió recorrer mi cuerpo. Me encanto!
El resto del dia pasó como si nada. Difícilmente me di cuenta de que eran
pasadas las seis. Me colgué la bolsa sobre mi hombro.
-Wow, tendremos que pagarte por horas extras!- dijo Ruby mientras me
levantaba del escritorio de recepción.
Si no podía ser Elvira o la novia de Drácula, seria Ruby. Ella era totalmente
opuesta a mí en su ropa toda blanca—botas blancas estilo a gogo con un vestido
de vinil ajustado. Ella usaba el cabello rubio casi blanco y siempre se retocaba el
maquillaje con su compacto blanco. Incluso tenía un poodle blanco que en
ocasiones traía a la agencia. Siempre venían amigos a visitarla. Ellos sabían que
tenía clase.
Me acerque a su escritorio, que estaba cubierto con cristales blancos, figuras
de ángeles blancos, y un retrato de una niña de trece años vestida de blanco.
-Ruby? Pregunte mientras ella llenaba su bolsa blanca.
-Dime querida?-
-Me preguntaba…- dije torciendo las correas de mi bolsa. –Acaso tu…-
-Que pasa querida? Siéntate.- ella tomo la silla de Janice y la puso a lado de ella.
-Acerca de hoy… yo sé que esto suena loco, pero tu… bueno, tu crees en los…
vampiros?-
-Que si creo? Ella se rio tocando su collar de cristal. –Cariño, yo creo en muchas
cosas.-
-Pero tu crees en los vampiros?-
-No!-
-Oh- trate de no mostrar mi decepción.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 46
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Pero que se yo? Mi hermana Kate, jura que vio a un fantasma de un viejo granjero
en la parcela de maíz cuando eramos niñas. Y Salí con este hombre que vio un
destello plateado en el cielo, y my mejor amiga Evelyn, jura que la numerología le
ayudo a conseguir marido, y mi quiropráctico cura a la gente poniéndoles imanes
en sus palmas. Lo que es fantasía para unos, para otros es realidad.- me quede
colgada con cada palabra.
-Asi que si creo en vampiros?- continuo. –No pero tampoco creía que Rock
Hudson fuera gay. Asi que, que se yo?- ella sonrió mostrando sus dientes blancos.
Reí mientras caminaba hacia la puerta.
-Raven?-
-Si?-
-En que crees tu?-
-Yo creo en—encontrarlo!-
Capitulo 11 Mision improbable
E
stoy en una misión!- le grite a Becky, quien estaba esperándome en los
columpio de el parque Evan. Le tuve que decir que se encontrara conmigo
a las siete de la noche. – Tú no me creerás lo que ha ocurrido-
-Tienes otro calzoncillo de Trevor?-
-Quien es Trevor? No, esto es mejor que eso! Mejor que los límites de la ciudad.
Esto es totalmente fuera de este mundo.-
-Que nos deja?-
-Tengo todo el chisme de la familia de la Mansión-
-Ah los vampiros?-
-Lo sabías?-
-Está en toda la ciudad. Algunos dicen que es la manera en que visten. Algunos
dicen que son raros. El Sr. Mitchel le dijo a mi padre que deben de ser inhumanos
ya que cuando comieron en Georgio no pidieron ajo.-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 47
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Pero esos son los Mitchel. De todas formas, debo de escribir eso en mi diario.
Cualquier información es crucial.-
-Es por eso que nos quedamos de ver?-
-Becky… tu cree en vampiros?-
-No-
-No?-
-No!-
-Eso es? Ni siquiera vas a pensarlo?-
-Me podrías haber preguntado eso por teléfono. Deje de cenar mi macarrón con
queso-
-Esto es de mayor importancia-
-Estas enojada? Quieres que crea en vampiros?-
-Bueno…-
-Tu crees en ellos Raven?-
-Lo he creído por años. Pero quien sabe? No creía que Rock Hudson fuera gay.-
-Quien es Rock Hudson?-
Puse mi ojos en blanco. –Olvídalo. Te pedí que nos encontráramos aquí
porque quiero que me ayudes en mi misión. Veras para responder todos esos
rumores falsos hay que encontrar la verdad y está en la Mansión. Cada sábado el
mayordomo va hacer las compras a Wexley por una hora. Maneje por la Mansión y
no parece que tengan sistema de seguridad. Y si juego bien mis cartas. El chico
gótico estará en su ático escuchando a Marilin Manson. El nunca me escuchara.
-El nunca te escuchara haciendo que?-
-Encontrar la verdad-
-Esto suena como una locura-
-Gracias-
-Asi que necesitas que este en mi casa esperando tu llamada, para cuando estés a
salvo en casa me llames y me platiques los detalles?-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 48
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Me le quede mirando. –No, necesito que tú seas la que cuide mis espaldas-
-Sabes que eso es traspasar? Realmente traspasar?-
-Bueno si encuentro una ventana abierta entonces no sería traspasar. Solo entre. Y
si sale como tengo planeado no tendre porque estar en problemas!-
-Yo no deberia…-
-Tu deberias!-
-No puedo-
-Tú puedes-
-No lo hare-
-Lo harás-
La conversación paro. –Lo harás!- esta vez lo dije con autoridad. Me odiaba
ser autoritaria, pero tenía que serlo. Me pare de mi columpio. –No robaré nada. No
serás cómplice de nada. Pero si encuentro algo genial, colosal, espectacular, fuera
de este mundo. Entonces las dos compartiremos el premio Nobel.-
-Tenemos hasta el sábado, verdad?-
-Si. Lo que me da tiempo para recopilar mas información y peinar la Mansión. Y tú
tienes tiempo para…-
-Pensar en excusas?-
-No, para terminarte tus macarrones con queso.-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 49
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Capitulo 12 Renunciando al tiempo
E
ra mejor que el dia de graduación: el trabajo de medio tiempo había
terminado. Ya tenía $200 dólares. Suficiente para la raqueta de mi querido
padre y algunas pelotas amarillas.
Sentí un poco de melancolía cuando tomaba mi suéter para irme de la
Agencia de viajes Armstrong, mi cheque estaba seguro en mi bolsa. Ruby me dio
un gran abrazo, uno verdadero, no como los de Janice que eran delicados. Les dije
adiós a Big Ben, la Torre Eiffel y los atardeceres en Hawái.
-Siéntete en libertad de venir cuando quieras!- dijo Ruby. –En verdad voy a
extrañarte. Raven eres una chica única-
-Tu tambien- en verdad lo era, y era lindo congeniar con alguien que era diferente
a la gente típica de Dullsville.
-Algún dia encontraras a un chico autentico como tu!-
-Gracias Ruby- Era la cosa más linda que alguien me había dicho.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 50
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Puse mi cheque en la mesa de noche, y me acurruque en la cama, feliz de
que mi sentencia en prisión había terminado y de que mañana podría cambiar el
cheque para darle el dinero a mi papá. Por supuesto que no podía dormir. Estuve
recostada toda la noche, imaginándome como sería mi chico único. Rece para que
no usara pantalones blancos como un jugador de golf. Después pense en el chico
de la mansión. Y pense si ya habría encontrado a mi chico autentico.
-Porque sonríes tanto?- pregunto Trevor al siguiente dia después del almuerzo. No
podía mas que sonreír, incluso a Trevor. Estaba feliz.
-Estoy retirada- le dije –Ahora puedo vivir de mis intereses-
-En verdad? Felicidades. Pero me acostumbré a verte en tu traje de secretaria.
Podrías usarlos ahora solo para mí- dijo acercándose a mí.
-Quítate!- le grite empujándolo. –No vas a arruinar mi dia!-
-No arruinare tu dia, estoy orgulloso de ti.- sonrió con esa linda sonrisa, pero
estaba mezclada con algo diabólico. –Ahora ya tienes suficiente dinero como para
invitarme a salir. Me gustan las películas de terror.-
-Pero son muy espeluznantes para niños como tu. Te llamare en un par de años.-
Me reí y empecé a caminar. Esta vez el no me detuvo. Creo que él no iba a
arruinar mi dia después de todo. Por fin las clases habían terminado. Rápidamente
fui a encontrarme con Becky en mi locker para ir a tomar un helado después de
clase y actualizar el plan de la Mansión. Había muchos estudiantes parados
alrededor de mi locker. Becky trato de guiarme, pero la empuje para pasar primero
por donde estaban los estudiantes.
Mientras me acercaba los estudiantes se hacían hacia un lado.
Mire mi locker, y mi corazón cayó al suelo. Colgada por una cuerda estaba la
raqueta de mi padre con un letrero que decía, FIN DE JUEGO! GANE! Mi cabeza
empezó a dar vueltas como en el exorcista. Trevor había tenido todo este tiempo la
raqueta de mi padre. La habría obtenido del hombre raro cuando vino a la escuela?
A mi cuerpo le dio un choque de rabia. Todas esas llamadas, todos esos
clientes enojados, todos esos faxes. Ver a la gente que volaba, manejaba y
esquiaba fuera de Dullsville. Todo eso solo porque Trevor estaba esperando el
momento adecuado para regresar la raqueta. Deje salir un grito que empezaba
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 51
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
desde mis botas y terminaba como eco en las paredes. Algunos maestros corrieron
para ver que sucedia.
-Raven, estas bien?- la Sra. Lenny pregunto. No sabia si la gente susurraba o si solo
estaban allí, yo solo veía la raqueta. No podía respirar, mucho menos hablar.
-Que ha ocurrido?- el Sr. Burns grito.
-Te estas ahogando? Tienes asma?-
-Trevor Mitchell— -dije entre dientes.
-Si?-
-Lo golpearon, está en el hospital!-
-Que? Cuando?-
-Como? Donde?- los maestros que estaban con pánico empezaron a decir.
Tome aire. –No se donde o como! Me voltee hacia ellos, mi cuerpo enfurecido y mi
cabeza estaba a punto de explotar. –pero les diré esto—será muy pronto!-
Los maestros desconcertados se veían uno a l otro.
Tome la raqueta y Salí de la escuela sedienta de sangre. Estudiantes estaban
esperando sus aventones en el jardín delantero. Cuando no encontré allí a Trevor,
me dispuse a ir a la parte trasera de la escuela. Lo vi al final de la colina donde
estaba el campo de futbol. Esperándome. Estaba rodeado de todo el equipo de
futbol.
Trevor había planeado esto. El había estado imapciente por este dia. El sabia
que iria tras él. Sabia que yo estarías furiosa y que queria pelear. Y ahora podría
probarle a sus amigos que él era el rey nuevamente, que había tenido a la chica
gótica, si no fue en el árbol, entonces fue con la raqueta. El quería que sus amigos
fueran testigos.
Me moví rápidamente, cargada de rabia. Baje por la colina hasta el campo
de futbol, trece deportistas se me quedaban viendo esperando a que yo tomara el
cebo, ese cebo era Trevor. Empuje a los futbolistas snobs y camine hacia Trevor,
apretando la raqueta de mi padre, lista para matar.
-Todo este tiempo la tuve, seguí al mayordomo raro ese dia que vino a la escuela.
El quería darte la raqueta por el mismo, pero le dije que yo era tu novio. El se vio
decepcionado.-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 52
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Le dijiste que eras mi novio? Que asco!-
-bebe, es mas asqueroso para mi, tu estarías saliendo con un jugador de futbol. Y
mientras yo estuviera saliendo con una rara!- hice hacia atrás la raqueta para
pegarle.
-Te la iba a dar antes, pero te veías tan feliz yendo a trabajar.-
-Vas a tener que usar algo mas que un guante de golf cuando esta vez acabe
contigo!- sus amigos marionetas rieron.
-Pero tu andabas tras de mí, o no Trevor?- me miro desconcertado.
-Es cierto- continué diciendo. –Dile a tus amigos! Están todos aquí. Pero estoy
segura de que ellos ya lo sabían desde hace mucho. Diles el porqué haces esto.-
-De que estas hablando, rara?- pude ver su expresión estaba listo para la batalla,
pero él no esperaba este tipo de juego.
-Estoy hablando de amor- dije tímidamente.
La multitud empezó a reír. Tenía un arma que valía más que doscientos
dólares: humillación . Acusar al jugador snob de sentirse atraído por una chica
gótica era una cosa, pero usar ese tipo de palabra frente a un macho de dieciséis
años seguro era como traer la casa abajo.
-Estas demente!- grito.
-Que no te de pena. Realmente es lindo,- dije son una sonrisita al tarado. – Trevor
Mitchel me ama. Trevor Mitchel me ama!- cante. Trevor no sabía ni que decir.
-Estas drogada, chica- declaro Trevor.
-Muy mala contestación, Trevor-. Mire a todos sus amigos jugadores snob y ellos
estaban deslumbrados.-Es tan obvio lo que sientes, como no lo supe antes-. Dije
en voz alta. –Trevor estas enamorado de mi!-
-Seguramente payasa! Como si tuviera un poster tuyo en la pared de mi cuarto. Tu
no eres nadie, mas que una cualquiera-. La palabra cualquiera dolió un poco, pero
deje pasar el dolor para el siguiente round.
-No fuiste con un poster al bosque Oakley. No te disfrazaste de vampiro para
impresionar a un poster. Y no ocultaste la raqueta de mi padre para poder tener la
atención de un poster!-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 53
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Los jugadores estaban impresionados con mi argumento, porque ellos no
atacaron en defensa de Trevor o a mí, en cambio ellos esperaban ver que seguía. –
Ninguno de tus amigos aquí presente me dan la hora siquiera- continué diciendo.
–Es porque no les importo, pero te importo a ti. Te importo como loco. Tú me
dices la hora todos los días a cada rato-.
-Estas loca! Tu no eres mas que una drogadicta, rara y chica perdedora, y eso es
todo lo que serás.- Trevor miro a Matt que este solo sonreía y se encogía de
hombros. Había susurros de sus otros amigos.
-Me deseas tanto,- dije en su cara. –Y tu no puedes tenerme!-
El vino hacia mí, empujando a todos, que bueno que tenia la raqueta de mi
papá para defenderme de él. Estaba seguramente muy enojado para querer atacar
a una chica, o tal vez sus amigos estaban disfrutando que él fuera humillado,
porque ellos lo agarraron junto con Matt. Justo cuando el Sr- Harris toco su silbato
para la práctica.
No había tiempo para agradece a Matt y los otros- buenos, esto estuvo
divertido, tendremos que hacer esto de nuevo- corrí hacia arriba de la colina
triunfante. No podía esperar a contarle a Becky.
En verdad creía que Trevor estaba enamorado de mí? No. Era como si
creyera en la existencia de los vampiros. El Sr. Popular ama a la Srita. No popular.
Pero había hecho un buen caso, todos se lo había creído.
Finalmente era libre.
Capitulo 13 Una chica obsesionada
D
e repente otros habitantes de Dullsville reportaron novedades del chico
gótico.
-el es muy guapo, pero algo raro debe pasar en esa casa embrujada-.
Mónica Havers susurro a Josie Kendle en clase de algebra.
-Salió de su calabozo?-
-Si, y Trevor Mitchel lo vio salir del cementerio en la noche y dijo que tenia sangre
corriéndole por su boca. Y cuando Trevor manejo mas cerca, el de repente
desapareció!-
-en verdad? Oye, acaso sigues saliendo nuevamente con Trevor?.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 54
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-No como crees! Todos sabes que él está enamorado de esa chica Raven. Pero
escucha esto. Vi a ese chico fantasma el viernes pasado en el cine, solo. Quien va al
cine solo?-
-Solo UN perdedor- dijo Josie
-Exactamente!- voltee mis ojos de disgusto.
Depues de la cena fui a 7-eleven con Becky, a comprar soda para mi mamá,
cuando me di cuenta que decía en un periódico ¡ di a luz a un vampiro con dos
cabezas‖.
-Bueno, debe de ser cierto!- bromee. –Los vampiros existen, lo leí en un periódico
nacional mentiroso-. Becky y yo empezamos a reír como niñas pequeñas.
Di la vuelta y allí estaba el chico gótico parado delante de mí, viendo los
dulces que estaban en el mostrador. Estaba usando lentes obscuros Ray ban, como
un rock star fantasmal y traía un paquete de velas.
-Acaso eres tú el chico— -. Susurré sin aliento como si hubiera visto a una estrella
de cine.
-Siguiente- el despachador dijo.
Ni siquiera me notó. Lo seguí cerca mente con mi mirada, pero unas chicas
estaban comprando unas revistas de celebridades y agua importada. El chico
gótico tomo su bolso y salió del atienda, levantando sus lentes en cuanto
atardecía. Las chicas se le quedaron viendo como si se hubiera aparecido un zombi.
-Phyllis eso me recuerda- una chica pelirroja le dijo a la otra. – Vi a ese chico en la
tienda de libros. Es tan palido! Acaso no ha escuchado acerca del sol? Al menos
deberia de usar bronceado artificial.-
-viste lo que leia?-
-Si, era un libro sobre el cementerio Benson Hill-
-Tendre que decirle a Natalie Mitchel. Ella está convencida de que son vampiros!-
-Tal vez veamos a los Sterling la siguiente semana en los periódicos: ―adolecente
vampiro juega beisbol con un murciélago real‖. Ellas empezaron a reír justo como
lo hicimos Becky y yo.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 55
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Apurate!.-. Dije impaciente. Para cuando Becky y yo corrimos al estacionamiento,
el se había ido.
El chisme siguió en nuestra cena.
-John Garver me dijo que los Sterlings no compraron la Mansión, sino que la
heredaron- dijo mi papá
-Jimmy fields dijo que había escuchado que ellos no comían comida real, sino que
insectos- añadió el chico nerd.
-Que sucede con ustedes? Grite. –ellos son simplemente diferentes—no están
rompiendo ninguna ley!-
-Seguro que no lo hacen Raven- dijo mi mamá. –pero al menos ellos son raros. Su
ropa es extraña-. Ellos me miraron—mi labial negro, mis uñas negras, cabello
negro, vestido negro y brazaletes negros.
-Bueno, yo tambien visto raro. Creen que son extraña?-
-si- ellos dijeron al mismo tiempo.
Todos tuvimos una buena risa sobre eso, incluso yo. Pero muy dentro, me
sentí triste, porque sabía que ellos no bromeaban.
El sol ya había descendido del cielo y la luna sonreía encima de Becky y de
mí. Estaba lista para introducirme vestida en camuflaje. Estaba usando labial mate
en lugar del gloss, blusa cuello de tortuga negra, jeans negros y una pequeña
backpack negra con una linterna y una cámara desechable. El Sr. Y la Sra. Sterling
estaban en Europa. No se veía señales del mercedes. El hombre raro debió haberse
ido a la tienda, y si el empujaría su carrito de compras tan lento como manejaba el
auto, entonces tenia tiempo de mas.
El viejo portón de hierro estaba frente a mí. Toda la verdad de los rumores y
mentiras estaban detrás de ese portón. Desafortunadamente la aventura se estaba
retrasando, porque a Becky le daba terror treparse.
-No me dijiste que teníamos que trepar el portón! Le tengo miedo a las alturas!-
-Por favor! Asimílalo. El reloj está caminando.- Becky observe al indefenso portón
como si viera el Everest.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 56
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-No puedo. Esta muy alto-
-Tu puedes- argumente. –Aquí- puse mis manos juntas para un apoyo. –Tienes que
poner todo el peso de tu cuerpo en esto-
-No quiero lastimarte-
-No lo harás, vamos!-
-Estas segura?-
-Becky! He esperado esto por meses, y si vas a arruinármelo porque tienes miedo a
pisar mi mano, tendre que matarte-. Ella subió a mis manos y de repente estaba
colgada aterrada como una araña al portón.
-No debes solo colgarte, debes trepar-
-Estoy tratando-.
-Tu puedes Becky, tu puedes!. Le cante como una porrista. Ella trepo despacio y
finalmente llego a la cima. Entonces ella entro en pánico.
-No puedo seguir. Tengo miedo-.
-No mires abajo-.
-No puedo moverme-.
Yo estaba empezando entrar en pánico. Ella pudo haberme arruinado todo,
justo allí. Algún policía pudo haber pasado o algún vecino metiche. O el chico
gótico hubiera bajado de su ático al ver que era lo que hacia tanto ruido.
-Iré yo!. Me empuje hacia el portón, maniobrando alrededor de Becky y llegando al
final. –Ahora tu!- le susurré mientras colgaba del otro lado del portón. Pero ella no
se movió.
-Creo que tengo un ataque de pánico-.
-Genial!-. Dije poniendo mis ojos en blanco. –Puedes hacer esto! Tal vez hubiera
traído al chico nerd. Becky?
-No puedo!-
-Está bien, está bien, solo deslízate-. Las dos nos deslizamos por el portón pero en
lados opuestos. Las barras de hierro nos separaban, peo no nuestra amistad.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 57
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Espero no haberte arruinado nada-. Dijo Becky
-Oye, al menos me diste un aventón-. Ella me sonrió
-Te echare un ojo desde aquí-
-No, vete a casa. Alguien podría verte-
-Estas segura?-
-Fue divertido pasar un rato contigo- bromee. –Pero me tengo que ir-
-Espero que encuentres todo lo que andas buscando-
Becky subió a su auto y se fue, así que tenía que continuar de detective.
Tenia que terminar con todos estos rumores. Y si eran más que rumores, el mudo
deberia enterarse.
La única luz venia de la ventana del ático. Podía escuchar la música de
guitarra eléctrica, mientras caminaba en puntitas alrededor de la casa.
Afortunadamente, no escuche los ladridos de algún perro. Encontré mi ventana
favorita. No había Madera o ladrillos, la ventana había sido reemplazada. Si ellos
arreglaron algo en la Mansión, porque tendría que haber sido esta ventana
particularmente? Seguí alrededor y verifique las otras ventanas. Todas ellas estaban
cerradas. De repente note algo. Me a agache y recostado por un arbusto estaba un
martillo, y al lado del martillo estaba lo mas hermosos que había visto, una ventana
apropiadamente abierta con un ladrillo. Alguien que estuvo trabajando allí dejo
ese desorden. Bese a mi nuevo mejor amigo—el ladrillo—con mi mano. Gracias
ladrillo!
Estaba mucho mas ajustado el poder pasar por la ventana, había comido
muchos dulces desde los doce años. Meti mi panza y me empuje hacia dentro. Ya
me había metido! Mi linterna me guio alrededor de unos muebles viejos. Vi tres
objetos rectangulares recostados en la pared, cubiertos con sabanas blancas.
Pinturas? Una cara con dos ojos congelados me miraban. Era un espejo!
Toque mi Corazón que latía fuertemente. Un espejo cubierto? Jale las
sabanas una tras otra. Todos eran espejos! No podía ser! Quien cubre espejos?
Solo vampiros!. Continúe buscando en el sótano, copas y vajilla descubiertos.
Después encontré una caja que estaba etiquetada COLORES DE ALEXANDER, llena
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 58
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
de dibujos. Había unas pinturas allí del hombre araña, Batman y superman. Y una
versión de tres juntos: Frankestein, hombre lobo y el conde Drácula. Empecé a
meterlos en mi backpack, pero le prometí a Becky que no robaría nada, así que le
tomo algunas fotografías.
Encontré un pergamino enrolladlo con un árbol familiar. Había mucho
nombres impronunciables de duquesas y barones desde hacia siglos. Y al final—
Alexander. Pero no tenia fechas de nacimientos o de muertes.
Mientras caminaba hacia los escalones, tropecé con algo cubierto con una
sábana blanca. Esto era por lo que veía—tenia que ser una ataúd. El objeto era del
tamaño preciso de un ataúd, y sonaba a madera cuando lo golpee con mis
nudillos. Estaba tan asustada como excitada. Cerré mis ojos y tire de la sabana.
Tome un gran respire y abrí mis ojos. Era solo una mesa de centro. Volví a poner la
sabana y camine hacia arriba por las escaleras. Gire la perilla y empuje con todas
mis fuerzas, y la puerta de repente abrió. Salí volando hacia el pasillo.
Pinturas de un hombre y una mujer estaban colgadas en el pasillo, junto con
otras que pudieran ser Van Gogh o Picasso. Sentía que estaba en un museo,
excepto que había velas en lugar de luz. Camine en puntitas por la sala. Los
muebles eran deco. Con mucho estilo. Un gran Cortina roja colgaba por la ventana.
. Mire mi reloj con luz nocturna Swatch. Eran casi las ocho y media. Tiempo para
irme, me pare cuando iba hacia escaleras abajo y vi hacia arriba. No podía subir,
sería muy riesgoso. Pero tenia que ver todo. Cuando iba a volver a tener otra
oportunidad como esta?
El primer cuarto al que entre era un estudio grande, libros encima de libros,
la biblioteca de los Sterling. Eché un vistazo a los otros cuartos, nunca vi tantos
baños en un mismo piso. Vi una recamara que parecía ser la principal tenia una
cama vestida con encaje negro. Había vanidad, pero no había espejos! Estaba a
punto de ver dentro del armario cuñado de repente escuche que la música paro.
Escuche pasos encima. Baje por los escalones rápidamente. No mire atrás y estar
segura de ver donde pisaba no queria tropezarme y caerme cono las mujeres que
salen en las películas de Viernes 13. Con mis dedos temblando no podía abrir la
puerta. Estaba haciendo demasiado ruido cuando trate de girar la perilla vi que
esta estaba girando del otro lado. Corrí hacia el pasillo, pero escuche pasos que
venias por esa dirección, voltee y me meti en la sala. No había tiempo para abrir las
ventanas, así que me meti detrás de la cortina roja.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 59
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Ya regrese- escuche al hombre raro hablar con su acento extranjero. –La tienda
Wexley traerá todo mañana como lo hace usualmente. Por ahora me voy a retirar-
No hubo respuesta
-No puedes hacerlos callar cuando tienen tres, pero no los puedes hacer hablar
cuando tienen diecisiete- escuche que hablaba con si mismo mientras caminaba
despacio por la escalera.
-Siempre dejando las puertas abiertas- escuche decir al hombre raro mientras se
escuche un ruido de la puerta del sótano que cerraba.
Salí de la cortina y corrí rapidísimo hacia la puerta delantera. Estaba lista
para escapar cuando sentí algo familiar—una presencia, de nuevo. Me gire y allí
estaba parado frente a mí, el chico gótico. El estaba parado como si estuviera
oliendo a su visita no invitada. Cuando el extendió su mano hacia mí para
mostrarme que no había nada porque temer, note un accesorio—estaba usando el
anillo de araña que le había dado yo al hombre raro en Halloween!
Había esperado tanto por un momento como este, para ver, conocer, ser
amiga de alguien que era tan diferente como yo. De repente me pego la realidad,
me habían atrapado. Corrí atreves del césped de la Mansión y me empuje hacia
arriba de la puerta de hierro, cuando llegue a la cima voltee y podía ver una figura
distante viéndome en la entrada de la puerta. Me le quede viendo poco antes de
deslizarme por el otro lado. Había encontrado lo que buscaba.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 60
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Capitulo 14 Persecución caliente
D
espués de llamar a Becky y de describir mi aventura en detalle emocionada,
sufrí de insomnio. No era el anochecer lo que me mantenía despierta,
aunque; era un chico con los ojos más profundos, más oscuros, más
soñadores que jamás había visto. Mi corazón se hacía girar tanto como mi cabeza.
Él era hermoso. Su pelo, su cara, sus labios. ¡Absolutamente asombrosa era la
imagen la suya usando mi anillo! ¿Por qué él no intentó llamar al policía? ¿Por qué
él usaba mi anillo? ¿Era él realmente un vampiro? ¿Cuándo lo vería otra vez?
Extrañaba al chico gótico. Me estaba meciendo en el columpio la mañana siguiente
en el parque de Evans, mientras esperaba a Becky, mi cabeza aun mareada del
encuentro de la noche anterior. Me paré cuando ella finalmente llegó y le conté la
historia increíble otra vez.
-Eres afortunada de que no te haya matado-
-Bromeas? El fue magnífico!, he esperado siempre por conocer a alguien que fuera
la mitad cool!-
-Asi que ahora crees en los rumores?-
-Se que suena loco, pero creo que son ciertos. Hay demasiadas señales. El Dracula
dibujado, las velas, los lentes obscuros, los espejos cubiertos, y el árbol familiar-
-La alergia de la madre hacia el ajo y de que a los Sterling solo se han dejado ver
en la noche- añadió Becky.
-Vas a hablarle a CNN? Ella bromeo.
-Aun no, necesito más pruebas-
-Eso sería involucrarme nuevamente a trepar el portón?- Comencé a columpiarme,
recordando a Anne Rice, Bram Stoker y Bela Lugosi.
-No! Eso no te involucraría para nada!- finalmente le conteste. Y ella se sintió
aliviada.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 61
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Solo hay una manera de probarlo, verdad? Y después podremos finalmente
decirles a esos chismosos que pareen de decir cosas. Después estos ángeles
góticos podrán dormir en paz, así vayan a la cama de dia o noche!. Bromee
-Entonces que harás, veras si él se transforma en murciélago?-
-No, veré si puedo hacerlo yo!-
-No puedes transformarte en murciélago con solo verlo-
-Tendre que hacer mas que solo mirarlo! Solo hay una forma de saber si él es un
vampiro-
-Si?-
-Estaré en su mordida!- grite de entusiasmo
-Estas loca? Dejaras que él te muerda?-
-curiosamente loca-
-Que pasara si él en verdad lo es? Tú te convertirás en un vampiro! Luego que vas
hacer?-
-Luego,- sonreí. –Llamare a CNN-
Me dirigía a casa del Evans después de haber soñado despierta con volver a
ver a mi príncipe de la oscuridad, parque cuando vi un Mercedes negro volteando
en la esquina al final de mi calle. Corrí tan rápido como podía, pero las botas
combate no pueden competir con unos tenis, aun cuando el hombre raro
manejara. Cuando llegue a casa, el chico nerd sonreía misteriosamente.
-Tengo algo para ti- bromeo
-No empieces con juegos, no estoy de humor-
-Parece ser que el correo ahora pasa los domingos. Y el cartero del domingo es ese
mayordomo raro de la Mansión-
-Que?-
-el dejo esta carta para ti-
-Dámela!-
-Tendrá un costo para ti-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 62
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Ese costo será tu cabeza- le grite tratando de brincar sobre él.
Él empezó a correr y lo seguí en. -Lo conseguiré. -¡Es justo una cuestión de
si tu estás muerto o vivo cuando lo haga!- Si solamente hubiera permanecido en
casa, el hombre espeluznante me habría dado la carta en vez de chico Nerd. Lo
bueno que mis padres estaban fuera en el almuerzo. Se hubieras sorprendido si
hubieran visto al viejo hombre de un millón de años venir a la puerta y el
preguntar por mí. El chico Nerd agitó el sobre rojo delante de mi cara. Él corrió
repentinamente arriba. Agarre su pierna por detrás y él se cayó. Tiré de él hacia mí,
pero el sobre estaba en su brazo estirado, demasiado lejos. Hice una cara de horror
para darle a entender que mordería su pierna algo que les puedes hacer a tus
hermanos sin ir a la cárcel. El pánico se fijo, y él utilizó su pie libre para empujar
mis manos flojas de su pierna huesuda. Él cerró de golpe su puerta del dormitorio
en mi cara y dio vuelta a la cerradura. Golpeé y golpeé. Mis manos estaban
lastimadas pero no las sentiría palpitar hasta más adelante, yo estaba tan enojada.
-Querida Raven- el pretendía leer atreves de la puerta.-Te amo y quiero que seas
mi esposa bruja así para tener muchos bebes. Te amo, mayordomo raro.-
-Dame eso! Ahora! No sabes de lo que soy capaz? Solo pregúntale al equipo de
futbol. Puedo hacer de tu vida miserable!-
-Te la daré con una condición-
-Cuanto quieres?-
-No quiero dinero-
-Entonces que?-
-Que me prometas…-
-Que?-
-Que me prometas que pararas de decirme chico raro!- Hubo un silencio por los
dos lados de la puerta. Sentí un golpe en el corazón, Culpa? Creo que nunca me di
cuenta de que mi sobrenombre lo había lastimado todos estos años.
-Entonces como debo llamarte-
-Que te parece por mi nombre-
-Y ese seria?- bromee
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 63
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Billy-
-Uh… está bien. Dame la carta y ya no te diré chico nerd—por un año-
-Por siempre!-
-Por siempre?-
-Por siempre!-
-Está bien… por siempre- el abrió la puerta un poco y me deslizo la carta y me miro
fijamente.
-Toma. No la abrí-
-Gracias. No hubiera hecho que te persiguiera. Tuve un dia muy largo-
-Son solo las doce-
-Exactamente! Ahora tenía el sobre rojo en mis manos. –Gracias chico nerd-. No lo
podía evitar ya era un habito.
-Lo prometiste!. El grito azotando la puerta. Toque de nuevo.
-Que, chica bruja?- grito – cualquiera seria un nerd comparado contigo! Déjame
solo y vuelve a tu cueva!-Encontré la puerta sin llave y pase. Habían pasado años
desde que había entrado su cuarto.
-Gracias por la carta- le dije. El seguía en su computadora ignorándome.
-Billy!- le grité. El rápidamente volteo a verme con ojos en shock. –dije, gracias…
pero no te abrazare-.
Me lancé en mi cama, la suavidad del edredón del negro debajo de mis
brazos, y miré fijamente el sobre rojo en blanco. Podría decir cualquier cosa
adentro como: La ―fuera de nuestra propiedad o demandaremos a sus padres.‖
Pero por lo menos tenía la amenaza con seguridad en mis manos. Abrí suavemente
el sobre, temiendo el peor. ¡Era una invitación! ―Sr. Alexander Sterling requiere la
compañía de la Srita. Raven Madison para cenar en casa el 1 de diciembre a las
8:00 P.M.. ¿―Cómo él sabía mi nombre? ¿Cómo él sabía dónde vivo? ¿Y era esto
verdadero? Ningún chico de diecisiete años en esta ciudad, estado, o país invita a
muchachas por medio de una carta. Era como salido de una cierta película de
Emma Thompson donde la gente tiene acentos británicos y usa corsés y nunca dice
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 64
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
la palabra ―amor.‖ Era tan medieval, pasado de moda, fuera de este mundo. Era tan
romántico que mi piel zumbó por todas partes. Miraba el sobre para cualquier otro
mensaje, pero ése es todo allí era. ¡Incluso no decía ―R.S.V.P.‖ Él esperaba que
fuera, y él tenía razón. Había esperado esta toda mi vida.
Capitulo 15 Invitada gótica
N
o podría decirle a mi madre sobre mi invitación misteriosa a la mansión.
Ella diría no, y yo no podría ir. Yo diría sí, yo podría. Ella me había
castigado; Me iria lejos. Todo sería muy dramático. Estaba segura que
nada podría pararme de ir, hasta que mi papá dejo caer una bomba en la mañana
del 1 de diciembre.
-Llevare a mamá a Las Vegas esta noche!- él dijo, tirando de mí a un lado.- Es a
última hora. Volaremos esta noche.-
-No es eso romántico?- Mi mamá emitió, asiendo una maleta del armario en el
pasillo.
-Su padre nunca ha hecho algo similar para nuestro aniversario!-
-Tu estarás a cargo de la casa y del Billy - mi papá ordenó.
-¿Cuidar a Billy? ¡Él tiene once! -Grité, siguiéndolos en su dormitorio.
-Aquí es donde podrás localizarnos si tienes problemas,- él dijo, dándome un
papel con un número de teléfono.
-Tu empleo con Janice me ha probado que puedes ser responsable. Llegaremos
mañana después de la cena. –
-Pero yo tengo planes!-
-Invita a Becky aquí esta noche.- Él metió un cepillo en su bolso. -tu siempre vas a
su casa. Recoge una película que te pueda gustar.-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 65
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-¿Becky? ¿Ése es el único amigo que piensas que tengo? ¿Como si todo lo que
hago con mi vida es ver TV? –
-Paul, deberia llevar esto?- mi mamá interrumpió, sosteniendo un vestido strapless
rojo.
-Tengo dieciséis, papá. ¡Deseo salir una noche de sábado! –
-Si- Dijo mi mamá, colocando un par de stilettos rojos en su bolso. -Pero no esta
noche. ¡Justo cuando tu padre me ha sorprendido! Él no ha hecho eso desde
universidad. Solo esta vez, Raven, entonces tú podrás tener todos los sábados que
desees. -Ella me besó en la cabeza, no esperando una respuesta.
-Llamaré alrededor de la medianoche,- mi padre advertido, -para cerciorarme que
tu y Billy se están llevando bien y que mi raqueta de tenis todavía esté en el
armario.-
-No te preocupes. No voy a lanzar una fiesta salvaje, -I dije airadamente.
-Bueno, puede ser que tenga que utilizar la casa como colateral en la tabla de
póker.- Él entró a su armario y sacó una chaqueta. Entre en mi cuarto y me jale el
pelo. ¿En todos los diecisiete años que habían casado a mis padres, mi papá tuvo
que escoger esta noche para sorprender a mi mamá?
Eran las siete y media de la noche cuando le di las noticias al chico Nerd,
chico Billy. Usaba mi mejor ropa de sábado posible: un spandex negro sin mangas,
minivestido con un top de encaje negro, mallas negras, botas de combate, el lápiz
labial negro, y los pendientes plata-y-ónix.
-Saldré esta noche.-
-Pero se supone que estarás aquí- me dijo como un papá protector. –Tienes una
cita?-
-No, solo tengo que salir-
-No puedes! No te dejare! Les diré a mis papás-. A Billy le encantaría quedarse
solo, pero amaba sentir poder sobre mí.
-Becky vendrá a estar contigo. A ti te gusta Becky-.
-Si, pero yo le agrado?-
-Ella te adora!-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 66
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-En serio?- pregunto con ojos de amor
-Le diré cuando llegue. Becky adoras a mi hermano de once años?-
-No lo hagas!-
-entonces prométeme que te comportaras-
-Les voy a decir. Me vas a dejar! Cualquier cosa puede pasar. Podría estar en
internet y conocer a una mujer loca que quiera casarse conmigo.-
-Como si pudieras tener esa suerte- le dije viendo hacia fuera por la ventana por si
veía a Becky
-Te meterás en muchos problemas-
-Deja de comportarte como un bebe! Muéstrale a Becky los juegos de
computadora,. A ella le encantara ese que tienes de un extraterrestre-.
-Si te vas, llamare a Las Vegas-.
-No si aprecias tu vida. Te amarraría a una silla si es necesario-.
-Entonces hazlo, porque voy a llamar!-. Corrió por el teléfono inalámbrico.
-Por favor Billy- suplique. –En verdad tengo que ir. Algún dia lo entenderás-. El hizo
una pausa con el teléfono en su mano. El nunca me había escuchado que yo le
suplicara por algo.
-De acuerdo, solo regresa a la medianoche. No voy a pretender que tu estas en el
baño-. Por primera vez que recuerde le di un abrazo a mi hermano.
-Donde está Becky?- el grito, ahora estando del lado del esquipo. –Te tienes que
ir!- de repente sonó el timbre y los dos corrimos escaleras abajo.
-Donde has estado?- le pregunte. Becky traía una caja de palomitas para
microondas.
-Crei que habías dicho a las ocho-
-Tengo que estar allí a las ocho!-
-Caray, y pense que había llegado temprano. Toma el auto-. Ella dijo dándome las
llaves.
-Gracias. Como me veo? Le pregunte modelando mi traje
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 67
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Espeluznante!-
-De veras? Gracias!-
-Te ves como un ángel de la noche-. My hermanito dijo. Me vi en el espejo de la
entrada y sonreí. Esta podría ser la última vez que yo pudiera ver mi reflejo.
-Diviértanse ustedes dos, y cuada a Billy desacuerdo?-
-A quien?- dijo desconcertada
-Billy. Mi hermano-. Los dos empezaron a reír. Tome my chamarra y volé como un
murciélago.
Algunos Dullsivillians pintaron con aerosol en la pared de ladrillo de la
mansión REGRESEN A CASA MONSTRUOS! Pudo haber sido Trevor. Pudo haber
sido cualquiera. Sentí un vacio en mi estomago.
Supongo que los Sterling no tienen muchas visitas—no había timbre en el
portón. Se suponía que tenía que esperar ahí, o trepar? Pero luego me di cuenta de
que estaba abierta, para mí. Camine por la calzada, mirando hacia la ventana con
cortinas del ático, esperando ver al fin algo de adentro.
Cualquier cosa podía suceder esta noche. Realmente no sabía qué esperar.
¿Qué estaríamos comiendo para la cena? ¿Qué comen los vampiros de todos
modos? Golpee suavemente el golpeador de la serpiente. El hombre raro
lentamente abrió la puerta enorme, me saludó con una sonrisa retorcida.
-Me da gusto que haya venido,- el dijo con su acento europeo, dicho como en una
película blanco y negro. –Puedo tomar tu abrigo?-. El tomo mi chamara de piel.
Me quede parada en el pasillo, mirando por alguna señal de algo que se
viera amenazador. Donde estaba mi acompañante para la cena?
-Alexander vendrá en unos minutos- dijo el hombre raro, regresando. –Quiere
sentarse en la sala de dibujo mientras espera a que el baje?-
-Seguro.- le dije, y fui guiada a un cierto enorme que estaba al lado del comedor.
Estaba decorado muy simple, con dos sillas estilo Victoriano. Lo único que no se
veía polvoriento y viejo él un piano en la esquina. El hombre raro me dejo sola de
nuevo, y tuve oportunidad de husmear un poco. Había libros con cubierta de piel
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 68
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
en algún lenguaje extranjero, música vieja y un viejo mapa arrugado, y esto ni
siquiera era la biblioteca. Acaricie un escritorio de madera. Que secretos estarán
dentro del?. Después sentí como una presencia como la que había sentido la
última vez que visite la Mansión. Alexander había entrado al cuarto. El se veía
misteriosamente guapo. Su cabello era liso y traía puesto una camisa de seda
negra que salía sobre sus jeans negros. Estaba ansiosa de saber si traía el anillo de
araña, pero el dejo sus manos detrás de su espalda.
-Siento llegar tarde. Estaba esperando a la niñera- le confesé
-Tienes un bebé?-
-No, un hermano!-
-Seguro,- dijo con una sonrisa poco confortable, su rostro palido venía a la vida.
Era mucho mas guapo que Trevor aunque no se veía tan seguro de si mismo, era
mas como un pájaro que necesitaba ser abrazado. Como si hubiera vivido en un
calabozo toda su vida, como si fuera la primera vez que ve a otro humano. El
parecía incomodo con la conversación y eligió sus palabras cuidadosamente, como
si una vez que el hablara ya no pudiera retractarse de haberlo dicho.
-Ciento haberte tenido esperando- suplico.-Estaba consiguiéndote esto-. Y el
tímidamente me dio cinco flores silvestres. Flores? No inventes!
-Son para mí?-. Estaba totalmente abrumada. Era como si todo se moviera en
cámara lenta. Tome las flores de él, tocando suavemente sus manos en el proceso.
El anillo de la araña tomo mi atención.
-Nunca me habían regalado flore. Son las flores más hermosas que he visto-.
-Debes tener cientos de novios- el dijo mirando sus botas. –No puedo creer que
nunca te hayan regalado flores-.
-Cuando cumplí trece años my abuela me envió un ramo de tulipanes en una
maceta amarilla-. Tan tonto como sonaba, era mejor que decir, ―nunca me han
regalado flores los cientos de novios, porque nunca he tenido ninguno!‖
-Las flores de las abuelas son muy especiales-. El contesto
-Pero porque cinco?-
-Una por cada vez que te he visto-
-No tuve nada que ver con la pintura—- El hombre raro apareció.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 69
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-La cena esta lista. Desea que ponga esas en agua, Señorita?-
-Por favor-. Dije, aunque no queria separarme de ellas.
-Gracias, Jameson- dijo Alexander
Alexander espero a que saliera yo primero del cuarto, salido de alguna
película de Cary Grant, pero no estaba segura por dónde ir.
-Crei que sabias el camino- el bromeo. –Quieres algo para tomar?-
-Seguro, cualquier cosa-. Espera un segundo—cualquier cosa? –Mejor agua-
El regreso un momento después con dos copas de cristal.
-Espero tengas hambre-
-Siempre tengo hambre- coquetee. –Y tu?-
-Raramente hambriento- dijo. –Pero siempre sediento-
El me condujo hacia el comedor, dominada por una mesa de roble
descubierta con platos de cerámica y cubiertos de plata. El saco de mi silla, y él se
sentó a kilómetros de distancia, en el otro extremo de la mesa. Las cinco flores
silvestres estaban dentro de un florero de cristal bloqueándome la vista. El hombre
raro—dijo Jameson—trajo un carrito rechinante y me presento una canasta con
pan. El regreso con tazones de cristal llenos de una sopa verdosa. Considerando el
número de entradas, el lento servicio de Jameson y la longitud de la mesa,
estábamos garantizados a estar aquí por meses. Pero no me importaba, no queria
estar en ninguna otra parte del mundo.
-Es gulasch húngaro-. Alexander me miraba nervioso mientras tomaba algo de
sopa. No tenia idea de que—o quien—estaba en ella, y como Alexander y
Jameson esperaban a mi reacción, me di cuenta que debía probarlo.
-Yum!- exclame, sorbiendo la mitad de la cuchara. Estaba más deliciosa que
cualquier sopa en lata pero cien veces más condimentada. Mi lengua estaba
ardiendo e inmediatamente tome un buen trago de agua.
-Espero que no esta tan condimentada- dijo Alexander
-Condimentada? Jadeé con ojos estallantes.- Tienes que estar bromeando-
Alexander ordenó a Jameson que trajera mas agua. Parecía una eternidad, pero
regreso con una jarra. Eventualmente tuve mi garganta de nuevo. No sabia que
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 70
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
preguntarle a Alexander, pero queria saber todo acerca del. Sabía que Alexander
tenía menos amigos que yo. Se veía incomodo con su propia piel.
-Que es lo que haces todo el dia?-. Pregunte como un reportero de TV para
quebrar el hielo.
-Queria saber exactamente lo mismo de ti- el dijo
-Voy a la escuela, que haces tu?-
-Dormir-
-Tu duermes?- estas eran noticias mayores! –en serio?- pregunte escéptica
-Hay algo malo en ello?- el dijo incómodamente cepillándose el cabello desde sus
ojos.
-Bueno la mayoría de la gente duerme en la noche-
-No soy como la mayoría de la gente-
-Cierto…-
-Y tu tampoco lo eres- el dijo, mirándome con sus ojos de ensueño. –Me pude dar
cuenta cuando te vi en Halloween vestida de jugadora de tenis-. Te veías muy
grande para pedir dulces. Y tú tienes que ser diferente cuando piensas que ese era
un disfraz.-
-Como conseguiste mi información?-
-Se suponía que Jameson te regresaría la raqueta de tenis a ti, pero se la dio a un
jugador rubio quien dijo ser tu novio. Pude haberme creído su historia si no te
hubiera visto pegarle en la mano e irte sin el-.
-Bueno tienes razón, el no es mi novio. Es un tonto de la escuela-.
-Pero afortunadamente él le dijo a Jameson tu nombre y dirección para proteger
su historia. Asi fue como supe donde encontrarte. Nunca pense que estarías
explorando mi casa de nuevo-. Sus ojos hermosos me veían.
-Bueno…Yo…- nuestra risa hizo eco en la Mansión
-donde están tus padres? Pregunte
-Rumania-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 71
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Rumania? No es en donde Dracula vivía? Interrogue.
-Si-. Mis ojos se abrieron
-Eres pariente de Drácula? -. Pregunte
-El nunca vino a las reuniones familiares-. Bromeo con voz ansiosa. –Eres una chica
loca, verdaderamente le das vida a Dullsville-
-Dullsville? No inventes! Asi es como yo llamo a esta ciudad!-
-Bueno, de que otra forma se le podría llamar? No hay vida nocturna aquí, verdad?
No para gente como tú y yo-. Vida nocturna, gente como tú y yo. Quieres decir
vampiros, queria decirle.
-Yo prefería vivir en Nueva York o Londres-. El continúo
-Apuesto que hay mucho que hacer en la noche. Y mucha gente nocturna-. En eso
Jameson llego para retirar el gulasch y servirnos carne.
-Espero que no seas vegetariana- el dijo. Mire mi cena. La carne estaba término
medio, más cruda de un lado y jugosa cuando salpico en el plato y en el puré de
papa. El era tan misterioso y gracioso, más de lo que pude haber imaginado.
Estaba bajo su hechizo mientras lo miraba sobre las flores.
-Estoy seguro que estará delicioso-. El dijo. El miro mientras yo tomaba un trozo.
-Una vez mas, Yum!- de repente el me miro con ojos tristes.
-Escucha, te importaría- el tomo su plato y camino hacia mí.
-Todo lo que podía ver eran las flores y después de todo, tu eres mas bonita-
El puso su plato junto al mío y arrastro su silla de roble. Crei que me
desmayaría. El se sentó riendo mientras cenábamos, su pierna me toco
suavemente. Mi cuerpo se electrifico. Alexander era gracioso, hermoso y raro en
una manera de hombre sexy. Queria saber toda la historia de su vida. Sin
importarme cuantos años el haya vivido, diecisiete o ciento setenta.
-que haces en las noches? Donde más has vivido? Porque no vas a la escuela?- de
repente me deje llevar
-Más despacio-
-donde naciste?
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 72
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Romania-
-Entonces donde está tu acento rumano?-
-en Romania. Nosotros viajamos mucho-
-Alguna vez has ido a la escuela?-
-No, siempre he tenido tutor privado-
-Cual es tu color favorito?-
-Negro-
-Que quieres ser cuando seas grande?-
-Quieres decir que no soy grande?-
-Esa es una pregunta, no una respuesta-. Dije evasivamente
-Que es lo que quieres hacer?- el pregunto
-Un vampiro- dije
Me miraba con curiosidad y parecía disturbado. Y entonces el rio.
-Eres un alboroto!- entonces él me miraba agudamente.
-Raven, porque entraste a la casa?- mire hacia otra parte, con vergüenza
Jameson llego con el carrito lleno de pastelillos. El encendió un cerillo y
rocio alrededor del postre.
-Flameé! El anuncio. Justo a tiempo.
Alexander apago nuestro postre y le dijo a Jameson que terminaríamos de
cenar afuera.
-Espero no le tengas miedo a la obscuridad-. El dijo guiándome hacia un cuarto
con tragaluz.
-Miedo? Vivo para ello!-
-No tambien- dijo sonriendo.- Es la única forma de ver apropiadamente las
estrellas-. El prendió una vela derretida que estaba en la repisa .
-Aquí traes a todas tus novias? Pregunte tocando la vela usada.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 73
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Si-. El rio. –Y les leo con una vela-. Que es lo que te gusta?- pregunto apuntando
hacia unos libros que estaban en el piso.
-Logaritmos y sus funciones o Minoría de grupos cultos?-. Solté una risa
-La luna es tan bella esta noche-. El dijo, observando por el tragaluz.
-Me hace pensar en los hombres lobo. Crees que un hombre pueda cambiar a un
animal?-
-Si él está con la chica indicada-. Dijo con una risa.
Me moví más cerca de él. La luna suavemente tocaba su rostro. El era
hermoso. Bésame Alexander, bésame ahora!. Pense cerrando mis ojos.
-Pero tenemos toda la eternidad-. El de repente dijo. –Por ahora disfrutemos de las
estrellas-.
El puso su postre en la repisa y soplo la vela, rápidamente tome su mano.
No era como la mano de Trevor o como la mano de Billy mi hermano. La tenia la
mejor mano del mundo! Nos recostamos sobre el césped húmedo y miramos las
estrellas, tomados de las manos. Nos relajamos en silencio, nuestras manos se
calentaron juntas, podría sentir las patas del anillo de araña. Queria estar
besándome. Pero el solo miraba las estrellas.
-donde están tus amigos? Pregunte volteándome hacia él.
-Los mantengo para mí-
-Apuesto que conociste montones de chicas cool antes de que te cambiaras a esta
ciudad-.
-Cool, es una cosa. La clase de chicas que te aceptan por quien eres son otras. Yo
prefiero algo…duradero-.
Duradero? Para eternidad? Pero no podía preguntarle eso
-Quiero una relación en la que pueda clavar mis dientes-. El dijo.
En serio? Bueno, yo soy tu chica! Pense. Pero el no volteaba a verme, en vez
de eso el observaba el cielo.
-Asi que no tienes amigos aquí?-. Pregunte tratando de sacarle más información.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 74
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Solo una-. Los dos veíamos a la luna en silencio.
-A quien frecuentas? -El por fin pregunto.
-Becky, es la única que me acepta por como soy, y porque soy la única que no la
golpea-. Los dos reímos. –Todos los demás piensan que soy rara-.
-Yo no-.
-En serio?-. Nadie me había dicho eso antes. Nadie.
-Tú te pareces mucho a mí-. El dijo. –Tú no me miras como un raro-.
-Pateare a quien lo haga-.
-Creo que ya lo hiciste. O al menos lo golpeaste con una raqueta-. Nos reímos y
puse mi brazo que estaba libre sobre su pecho y lo abrace. Mientras mi amigo
gótico abrazaba mi brazo.
-Serán esos cuervos?- pregunte, apuntando a algo borroso con alas negras
volando en círculos cerca de la Mansión.
-Esos no son pájaros—son murciélagos-.
-Murciélagos! Nunca vi murciélagos cerca de aquí, hasta que ustedes se mudaron-.
-Si, encontramos algunos colgados en el ático. Jameson los dejo ir. Espero que no
te asusten. Son criaturas asombrosas-.
-No te preocupes-. El dijo. –Ellos nunca volarían bajo y quedarían enredados en tu
cabello lacio y negro .
-A ellos les gusta el spray para cabello?
-Lo odian. Ellos saben que el cabello con peinado de estética es terrible-.
Me reí, y él empezó suavemente a tomar mi cabello. Su caricia me calmo.
Creía que me derretiría en la tierra. El estaba tomando mucho mas tiempo que
Trevor. Empecé a tocar su cabello, que era tan sedoso como su gel.
-A los murciélagos les gustan el gel?- pregunte
-Les gusta como se ve con una camisa de seda Armani-. El bromeo
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 75
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Me rodé encima de él y fije sus brazos abajo. El me miro con sorpresa pero
sonrió. Espere a que me besara. Pero él no se movió. Por supuesto, que no se
movía—lo tenia fijo en el suelo! En que estaba pensando?
-Dime la cosa mas favorita que te gusta acerca de los murciélagos, batichica-.
Pregunto, mientras que yo lo miraba ansiosamente.
-Ellos pueden volar-.
-Tu quisieras volar?-
Asentí.
El lucho contra mí y me puso los brazos fijos en el suelo. Otra vez queria que
él me besara, pero no lo hizo. Solo me veía a los ojos.
-Asi que es lo que mas te gusta de los murciélagos, batichco? Pregunte.
-Tendre que decir que sus colmillos de vampiro-.
Jadeé, pero no era por el comentario de Alexander. Un mosquito me había
picado en el cuello.
-No tengas miedo-. El dijo apretando mi mano. –No te morderé…aun-. El se rio de
su broma.
-No tengo miedo. Un mosquito me pico!- le explique rascándome como loca.
El me examino como un doctor la marca.
.Está empezando a hincharse. Será mejor que te pongamos hielo-.
-Estaré bien. Todo el tiempo me ha pasado-.
-No quiero que les digas a tus padres que viniste a mi casa y fuiste mordida!.
Queria decirle a todo el mundo que había sido mordida, pero que un
mosquito lo había arruinado todo. El me llevo a la cocina y me puso hielo en mi
pequeña herida. Empecé a escuchar el reloj tipo antiguo. Nueve…diez... No! Once…
doce. No podía ser!
-Me tengo que ir! Exclame
-Tan pronto?- dijo decepcionado.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 76
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-En cualquier momento mi padre llamara desde Las Vegas, y si no estoy allí para
contestar, me castigara por toda la eternidad!- si tan solo pudiera vivir con
Alexander en su ático y tener al hombre raro para servirme el desayuno cada
mañana.
-Gracias por las flores, la cena y las estrellas-. Dije apresuradamente yendo hacia
auto de Becky y buscándolas llaves en mi bolsa.
-Gracias a ti por venir-. El se veía de ensueño y guapísimo y de alguna manera solo.
Queria que mi amigo gótico vampiro me besara ahora. Queria su boca en mi cuello
y su alma con la mía.
-Raven?- dijo con precaución
-Si?-
-Quieres que…-
-Si? Si?-
-quieres que te invite de nuevo , o preferirías meterte de nuevo a la casa?
-Me encantaría ser invitada-. Le respondí esperando. Si él me besara ahora nos
enlazaríamos por la eternidad.
-Maravilloso, entonces te llamare-. El me beso en mi mejilla con suavidad. La
mejilla? Aun, era mas romántico que cuando Jack Patterson me había besado fuera
de la Mansión, y mucho más romántico que Trevor empujándome hacia un árbol. Y
tanto como deseaba un beso verdadero—un beso de vampiro—el me estaba
cambiando.
Aun podía sentir sus amorosos labios en mi cara mientras manejaba a casa.
Mi cuerpo temblaba con excitación y pasión—sentimientos que nunca había
sentido por un chico jamás. I mientras me rascaba la mordedura que no era de él,
solo podía esperar que no me convirtiera en un mosquito chupasangre.
-Papa le está explicando a Becky las reglas del Blackjack-. Susurro Billy ansioso
mientras corría atreves de la puerta.
-Gracias-. Le susurre a Becky y rápidamente tome el teléfono.
-A Becky le gusta mucho hablar-. Empezó mi papá. –No sabía que estaba tan
interesada en las Vegas. La próxima vez la traeré. Ella me ha dicho que ustedes
toda la tarde se la han estado pasando viendo películas.-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 77
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Si-.
-La venganza de Dracula por quinceava vez?-
-No, está en nueva. Se llama besos de vampiro-.
-Esta buena?-
-Le doy cinco estrellas-.
Capitulo 16 Helado de vainilla y chocolate
B
ecky y yo estábamos comiendo conos de nieve—vainilla royal y ataque de
chocolate—al dia siguiente afuera de la panadería Shirley.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 78
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Alexander es un sueño! Aun puedo sentir sus labios en mi mejilla-. Le dije.
-Becky, por primera vez no quiero huir de esta ciudad, porque al final de la colina
Benson vivía mi chico gótico de ensueño. No puedo dejar de pensar en el. Desearía
que pudieras conocerlo tambien, así sabrás que tan espectacular es!-
De repente un Camaro rojo paro.
-Matt vio el auto de Becky estacionado fuera de la espeluznante Mansión anoche-.
Trevor dijo en su manera de decir las cosas acercándose. El observaba a Becky y
pregunto. -Tratando de pintar la Mansión, Igor?
-No- la defendí sonriendo aun pensando en la noche anterior. No iba a dejar que
Trevor arruinara my hermoso estado de ánimo.
-Asi que no fuiste a buscar problemas, chica lobo?- pregunto Trevor continuando
observando a Becky. Becky se veía con miedo.
-Vamonos Trev-. Matt dijo
-Nos encantaría conversar con ustedes lindos caballeros, pero estamos en medio
de una junta corporativa-. Le dije. –Asi que tendrán que dejar un mensaje con mi
secretaria-.
-Sherly les está poniendo Prozac a sus nieves?- dijo Trevor riéndose. –Creo que no
sabes lo que es un caballero cuando te muerde en el cuello-.
Yo continúe lamiendo mi cono.
-O eras tu la que estabas allí?-. Trevor dijo tratando de adivinar. –Tú siempre
buscas problemas-.
-Tal vez eran los padres de Becky, es su auto. No hace falta ser científico para
entender eso-.
-Solo crei que Becky y tu estaban saliendo con los Osbornes! Oh se me olvidaba, el
solo muerde la cabeza de los murciélagos—el no los transforma-.
-Creo que escuche a tu mamá llamando-. Le dije
-Ellos son como tu, pálidos miserables y rechazos sociales. Ellos ni siquiera han
intentado unirse al Country club. Pero aun así nosotros no aceptamos vampiros-.
-Vampiros?-. Reí como loca. –Quien dice eso?-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 79
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Todo mundo, cabeza de chorlito! Los vampiros Sterling. El tipo pasea en el
cementerio. Pero creo que solo son lunáticos sueltos como tu. Son totalmente
raros!-.
-Vamos Trev, ya Vamonos de aquí. Tenemos práctica-. Dijo Matt.
-Ahora veo quien lleva los pantalones en su relación-. Dije. –Pero olvidaba que tus
pantalones estaban colgados en mi locker-. Trevor me arrebato el cono de mi
mano.
-Oye, regrésamelo-. Le grite. Trevor había arruinado mi lindo humor después de
todo. Él le dio un buen lengüetazo.
-Genial, ahora tiene germen de snob. Puedes quedártelo-. Le dije
-Bebe, tenía gérmenes desde el momento que lo viste-.
-Vamonos Becky-. Le dije tomándola del brazo.
-Ya se van tan pronto?-. Dijo Trevor
-Crei que ya había terminado contigo!. Le grite
-Terminado? Siempre tratas de romper mi corazón, verdad? Esto significa que
nuestro compromiso se cancela?-. Dijo Trevor
-Vamonos Trev-. Dijo Matt. –Tenemos cosas que hacer-.
-Sabes que amas esto, chica monstruo. Si no fuera por mi nadie te prestaría
atención.-
-Y seria la chica más suertuda del mundo-.
-Te veré en el auto-. Impaciente Matt le dijo a Trevor.
-Ahorita voy-. Le contesto Trevor, inclinándose hacia mí. –Si quieres ser la chica
más suertuda del mundo, tendrás que ir conmigo al baile de invierno-.
Trevor me estaba invitando a una fiesta? Y de todas las fiestas, la de
invierno? El gran baile de la escuela donde habría decoraciones de copos de nieve
colgando del cielo en el gimnasio, y nieve falsa en el suelo? El llegaría conmigo del
brazo delante de sus amigos? Los jugadores snob y las chicas con peinados de
salón? Tendría que estar bromeando. Pero aun cuando no lo estuviera y en verdad
yo le gustaba, no podría ir a la fiesta con él. No ahora que había conocido a
Alexander.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 80
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Sera una noche que no olvidaras-. Dijo seductoramente
-Estoy segura de eso, pero no quiero tener pesadillas por el resto de mi vida-.
-No puedes alejarte de ver Nick at Night-.
-No, voy a ir al baile-.
-Con un muñeco inflable?-. Dijo Trevor
-Tengo una cita-. Becky jadeo, pero ni ella ni Trevor estaban sorprendidos por lo
que acababa de decir.
-En tus sueños! Solo te estaba invitando por lastima. Nadie mas ira contigo, al
menos que este muerto-.
-Bueno eso lo veremos-. Le conteste
-Me voy, -. Dijo Matt desde el auto.- Vendras?-
-Gracias por la nieve, loca-. Dijo Trevor entrando al Camaro. –Para la próxima vez
recuerda que me gusta la de chocolate chips-. Vi como mi nieve de ataque de
chocolate se iba.
-Te daría el mío, pero se que no te gusta la vainilla sola-. Becky dijo consolándome
-Gracias, pero tengo mejores cosas de que preocuparme que una simple nieve.
Como obtener una cita.-
Cada vez que el teléfono sonó, mi corazón saltó. ¿Era Alexander? Y cuando
no era él mi corazón se rompería en millón de pedazos. Habían sido dos largos
días desde que había visto a mi compañero gótico. Estaba tan preocupada por
Alexander, soñando con la próxima vez que estaríamos juntos. No lavé el punto
adonde sus labios blandos habían presionado contra mi carne. ¡Actuaba como si
saliera de una película de Gidget! ¿Qué me había sucedido? ¡Perdía la razón! Por
primera vez en mi vida estaba realmente asustada. Asustada de nunca verlo otra
vez y asustada de ser rechazada.
Si invité a Alexander a la fiesta, él se podría sorprender. Él puede que diga,
―contigo?‖ o ―de ninguna manera, no fiesta de la escuela. ¡Estoy más allá de hacer
eso! Y pensé que tu, también. ―Estaba más allá de hacer eso, aun cuando yo nunca
había ido a una fiesta. No iba a la fiesta de bienvenida o a la de fin de año.
Permanecía en casa con Becky y miraría los Munsters en la TV. Pero el desafío de
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 81
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Trevor me había forzado a luchar de nuevo, con una arma que incluso no tenía:
Alexander.
Esta sensación de no poder comer o del sueño era nueva a mí. Poner mi
corazón en cada sonido del teléfono, para gritar desde mis pulmones a Billy para
que no se colgara con la línea usándola en internet. No poder mirar Nosferatu sin
llorar, o escuchar un Celine Dion con sus canciones de amor sin pensar que ella lo
había escrito apenas para mí. Pienso que alguna gente le llama a esto amor. Yo lo
llamé infierno.
Y entonces sucedió. Después de dos largos días. Cuando el teléfono sonó,
pensé que era para el chico Billy, y cuando el chico Billy llamó por mi nombre,
pensé que era Becky. Estaba lista para desahogar mi corazón con ella. Pero antes
de que poder hablar, oí su voz de ensueño.
-No podía esperar más-. El dijo
-Disculpa?-. Le pregunte sorprendida.
-Es Alexander. Se que se supón e que los chicos no deben de llamar pronto. Pero
no podía esperar más.-
-Esa es una regla estúpida. Pude haberme cambiado de casa-.
-En dos días?-. El dijo
-Han pasado dolo dos días?-. Pregunto sorprendida. El se rio.
-Me ha parecido un año-. Su comentario era como una carta de amor directa a mi
corazón.
Espere a que continuara, pero había silencio. El no decía nada más. Esta era
la oportunidad perfecta para invitarlo a la fiesta de invierno. Lo peor que podría
hacerme seria colgar. Mis manos temblaban y mi confianza estaba con
precipitación.
-Alexander…um…tengo algo que pedirte-.
-Yo tambien-. Por fin hablo
-Bueno, tu primero-.
-No,. Mujeres primero-.
-No, se supone que los chicos hacen las preguntas-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 82
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Eres dura-. Hubo silencio. –Bueno…quieres salir? Mañana por la noche?-. Sonreí
con gusto
-Salir? Claro, suena perfecto!-
-Entonces, que es lo que querías decirme?- pregunto Alexander. Yo hice una pausa.
Puedo hacer esto! Tome aire.
-Te gustaría…-
-Si?-.
-Te gusta…-
-Que si me gusta que?-
-Te gusta bailar?-
-Claro, pero no sabia que esta ciudad tuviera clubs de moda. Conoces alguno?
-No, pero cuando sepa de uno, te lo hare saber-. Era tan cobarde!
-Genial! Entonces te veré mañana en mi casa al atardecer-.
-Atardecer?-
-Dijiste que tú vivías para la obscuridad. Yo también-.
-Lo recordaste-.
-Yo recuerdo todo-. El dijo colgando la llamada.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 83
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Capitulo 17 Cita de ensueño
M
i primera cita! Becky dijo que mi primera cita había sido la vez que fui
a cenar a la Mansión, pero yo no acordaba con ella. Esta noche
saldremos: a ver una película, jugar mini golf o compartir un refresco
en Sherly. Pase toda la tarde hablando con Becky, especulando de a
donde me llevaría, como estaría vestido y cuando me besaría.
Estaba tan excitada, corrí todo el camino hacia la Mansión. Tenia que encontrarme
con Alexander en el portón de hierro. My mamá hubiera entrado en pánico si
supiera que tenia una cita con el chico que vivía en la Mansión embrujada. No
podía ni pensar llegando él a la puerta de mi casa y mi papá haciéndole preguntas
acerca de los jugadores de tenis. Asi que tenia que ver a romeo en su balcón.
Y ahí estaba, recargado sobre el portón de hierro, sexy con sus jeans negros
y su chamarra de piel negra, cargando una mochila.
-Vamos de excursión?-. Le pregunte
-No. A aun picnic-.
-A esta hora?-.
-Hay una mejor hora?- dijo él mientras yo negaba con mi cabeza.
No tenía ni idea de adonde me llevaría Alexander, pero podía imaginar las
respuestas de nuestros amigos de Dullsville.
-Esto no te molesta?. Le pregunte señalando el grafiti. Alexander se encogió.
-Jameson queria pintarla, pero no lo deje. Un grafiti de una persona es el arte para
otra.-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 84
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Me tomo de la mano y me llevo hacia debajo de la calle sin señales de
cuáles eran los planes de esta noche. Y no me importaba hacia donde iríamos,
mientras estaba con él. Paramos en el cementerio de Dullsville.
-Hemos llegado-. El dijo
Nunca había tenido una cita, y mucho menos en un cementerio. El
cementerio de Dullsville era desde principios del año 1800.
-Traes aquí a todas tus citas?- pregunte
-Tienes miedo?-. El pregunto
-Cuando era pequeña jugaba aquí. Pero durante el dia-.
-Este cementerio probablemente sea lo mas vivo de esta ciudad- los rumores eran
ciertos. Alexander venia aquí en las noches. El portón tenia candado para
asegurarse de la entrada de vándalos.
-Tendremos que trepar-. El dijo. –se como te gusta trepar portones-.
-Podremos meternos en problemas por esto-. Le apunte
-Pero está bien meterse en casas, verdad?-. Pregunto. –No te preocupes, conozco a
una de las personas de aquí-.
Viva? muerta? Cadáver? Tal vez algún pariente de Jameson que trabajaba
aquí. Alexander miro hacia otro lado mientras yo trepaba con mi vestido de
spandex. Los dos saltamos y el tomo de mi mano y me guio hasta el medio de allí
donde las lapidas estaban alineadas por montones. El caminaba con rapidez como
si conociera el camino.
Hacia donde me llevaba? A quien conocía aquí? Dormiría aquí? Me traería
para besarme? Y me convertiría en vampiro?. En verdad queria ser un vampiro? Y
llamarle a esto hogar? Por la eternidad?
Tropecé con el mango de una pala e iba a caer hacia el hoyo de una tumba,
pero Alexander tomo de mi brazo en unos segundos. Quede colgada de la tumba
vacía mientras miraba hacia abajo.
-No tengas miedo. Aun no tiene tu nombre-. Alexander bromeo
-Creo que deberia de estar en casa-. Dije nervosa mientras me sacudía el vestido.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 85
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Pero él me llevo mas allá del cementerio con su mano firme. De repente
estábamos parados sobre una pequeña colina detrás de un monumento de
mármol.
-quiero que conozcas a alguien-. Dijo viéndome con gentileza. –Abuela, esta es
Raven-.
No sabía ni que decir. Nunca había conocido a una persona muerta. Que
deberia de decirle—―se parece a ti‖?. Por supuesto el no esperaba a que dijera algo
mientras él se sentaba en el pasto y me llevo hacia él.
-la abuela solía vivir aquí—me refiero a la ciudad. Nos dejo la casa y finalmente
después de años de aprobación no la dieron. Siempre me gusto la Mansión-.
-Wow, tu abuela era la Baronesa?-
-Vengo a visitarla cuando me siento solo. Ella entiende lo que es sentirse solo. Ella
no encajaba con el resto de la familia Sterling. Mi abuelo murió en la guerra.
Siempre me decía que yo le recordaba a él.- el tomo un gran suspiro y miro las
estrellas. -Aquí es hermoso, no crees? No hay muchas luces que bloqueen las
estrellas-.
Estuvimos en silencio unos minutos viendo hacia el cielo. Solo podría
escuchar su suave respiración y el sonido de los grillos. Todas las primeras citas
deberían de ser tan maravillosas como esta.
-Asi que tu abuela es la señora que se aparece en la vent—uh, quiero decir,
bueno..-
-Ella era una artista maravillosa. Me enseño como pintar monstruos y súper héroes.
Muchos monstruos!-.
-Lo sé-.
-Tu lo sabes?-.
-Quiero decir, se que debe de ser difícil para ti. Pero tambien me gustan los
vampiros-.
El parecía estar pensando en alguna otra cosa.
-He viajado mucho y como estudio en casa, nunca he tenido oportunidad de
encajar en alguna parte-. El parecía perdido, solitario. Queria que me besara.
Queria que supiera que yo estaría allí por la eternidad.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 86
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Vayamos a comer-. De repente dijo parándose.
El puso cinco velas negras en un candelabro y las encendió con un
encendedor antiguo. Desempaco una botella de jugo espumoso y galletas con
queso y puso una manta negra sobre el césped.
-alguna vez has estado enamorado?-. Pregunte mientras el servía el jugo en una
copas de cristal
De repente escuchamos un aullido y las velas se apagaron.
-Que fue eso?- pregunte
-Creo que es un perro-.
-Sonaba como un lobo!-
-De cualquier forma, será mejor que nos vayamos!-. Dijo con urgencia. Empecé a
meter todo a la mochila.
-No tenemos tiempo para eso!-. Dijo tomando mi mano. Continuaba el aullido con
el viento. El sonido se escuchaba mas cerca. Nos ocultamos detrás de un
monumento.
-Si es un fantasma lo que vienes a ver,-. Una voz familiar decía. –Puedo asegurarte
que el único fantasma que veras, será a ti mismo.-
Caminaba un hombre con una linterna. Era el viejo Jim el velador con Luke
su gran danes. Si él me viera aquí a esta hora, tendría que sobornarlo con un año
de bocadillos para perro, para que no le dijera a mis padres. Echamos un vistazo y
podía ver al perro lamiendo el jugo tirado en el césped.
-Luke, dame eso-. Dijo Jim levantando la botella. Y la lanzo fuera de allí.
-ahora!-. Susurro Alexander. Me agarro fuerte la mano mientras corríamos y
trepando por el portón. Nada pudo haberme asustado tanto como haber vito a Jim
y su perro.
-Creo que debí llevarte al cine después de todo-. Dijo Alexander con una sonrisa
después de que cogió aire. –Te llevare a casa-.
-Podemos ir a tu casa?- le pedí. –Quisiera ver tu habitación-.
-No puedes ver mi habitación-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 87
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Tenemos tiempo-.
-De ninguna manera-. Había una seriedad en su voz que nunca le había escuchado.
-Alexander, que hay en tu habitación?
-Raven, que hay en tu habitación?-. Me contesto. –Vallamos a tu casa-.
-Uh… de acuerdo-. El tenía razón. No podía llevarlo a mi casa y presentarle a mi
familia. No en nuestra primera cita. –Mi habitación es un desastre-.
-El mío tambien-. El dijo
-En verdad, no tengo que ir a casa-.
-No quiero que tengas problemas-.
-Siempre estoy en problemas. Mi mamá no me reconocería si no lo estuviera-.
Pero las calles que caminamos tomados de las manos nos llevaron a mi casa
y no importaba que tan lento caminara, antes de darme cuenta ya estábamos en la
entrada de mi casa, despidiéndonos.
-Bueno… hasta la próxima…- el dijo mientras que su cara resplandecía con la luz de
la entrada.
-La próxima vez a la morgue?-
-Crei que podíamos ver una película en mi casa-.
-tienes TV?-. Le dije. –Es con electricidad, lo sabías?-.
-Chica tonta, tengo el DVD de Dracula de Bela Lugosi, como te gustan los
vampiros-.
-Dracula? Genial!-.
-Entonces es una cita. Mañana a las siete en puto, de acuerdo?-
-Sensacional!-.
Habíamos hecho otra cita y no había nada más que decir solo que adiós. De
repente él se inclino hacia mí con los ojos cerrados y sus labios llenos. Cuando de
repente la puerta se abrió y Alexander salió de la luz hacia los arbustos.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 88
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Crei haber escuchado voces-. Dijo mi mamá abriendo la puerta. –Donde está
Becky?-.
-Está en casa-. Que era la verdad.
-No quiero que salgas sin avisarme-. Me dijo abriéndome la puerta.
-Fueron al cine?-. Pregunto caminando hacia adentro.
-No mamá, fuimos al cementerio-.
-Por primera vez, quisiera que me dijeras la verdad!-.
Por primera vez decía la verdad.
Capitulo 18 Película de locura
S
iempre estaba atrasada para todo—escuela, la cena hasta para ir al cine—
pero esta noche llegaba temprano a la Mansión a las seis con cuarenta y
cinco minutos. Alexander abrió la puerta y me beso en la mejilla
educadamente. Estaba sorprendida al igual que el a tan repentino afecto.
-Eso nunca hubiera pasado si Jameson me hubiera abierto la puerta!- le dije
-Bueno, mas vale que me digas si llegara hacerlo. Tenemos una regla. Yo no beso a
sus chicas y el no besa a las mías-. Alexander brillaba aun más que cuando entre
aquella noche a husmear a la Mansión. Ahora reflejaba confianza en si mismo.
El me llevo hasta la habitación familiar subiendo por las grandes escaleras.
Estaba decorado con arte moderno—pinturas de flores y arte de Andy Warhol de
latas de sopa Campbell, esculturas de Barbie y tapetes de colores deslumbrantes.
Había un sofá de piel negro, una pantalla grande de TV y dos mesas de vidrio
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 89
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
encima de ellas un gran tazón de palomitas, dulces de marcas snocaps, dots,
sprees, good & plenty y dos vasos color verde neón llenos de refresco.
-Queria que te sintieras como en cine-. Explico
Puso el DVD y apago las luces, nos acurrucamos juntos en la obscuridad.
Tome dulces snocaps y el tomo un paquete de sprees. Las palomitas estaban entre
los dos sobre el sofá.
Dracula estaba listo para morder a Lucy, cuando Alexander gentilmente me
volteo la cara para que lo viera. El me observaba fijamente con sus ojos profundos
de medianoche. El se inclino hacia mí, y me beso. Con pasión. El me beso! Justo ahí
frente a Bela Lugosi!
El me besaba como si estuviera bebiendo de mi y llenado su corazón y
venas con amor. Mientras tomaba un respiro, el empezó a besarme las orejas y con
cuidado las mordisqueaba. Me reí como loca. Sus labios y dientes bajaban hacia mi
cuello, su boca me llenaba de pasión total. El suave mordisco en mi cuello hizo que
me diera cosquillas. Estaba hechizada, estire mis piernas con torpeza sobre la mesa
de centro derramando el vaso de Alexander y tirando las palomitas encima de él.
Alexander empezó a hundir fuerte sus dientes en mi cuello que hizo que gritara.
-Oh no! Lo lamento!- se disculpo
Las palomitas estaban por todas partes y yo tomaba mi cuello el cual latía
como mi corazón.
-Raven, estas bien?-
La sangre se me subió a mi cerebro, y la habitación empezaba a dar vueltas
y mi estomago sentía nausea. Hice lo que cualquier chica haría, fingí desmayarme.
Parecía haber pasado horas, pero solo habían transcurrido algunos
segundos. Desperté al escuchar Alexander decir mi nombre. Dracula aun se
encontraba en la habitación de Lucy. La única diferencia es que las luces estaban
encendidas.
-Raven? Raven?-
-Que sucedió?-
-Te desmayaste! Crei que eso solo pasaba en las películas!-
-Ten, bebe esto-. Me puso un vaso sobre mis labios, como si fuera un bebe.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 90
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
El rostro palido de Alexander aun era más palido. El tomo algo de hielo que
había derramado y lo coloco en mi cuello.
-Lo lamento tanto! Nunca quise..-
-Esta frio!- llore
-He arruinado todo-. Dijo sosteniendo el hielo sobre mi cuello.
-No digas eso. Esto sucede siempre-. El me miro escéptico
-Bueno, solo contigo-.
-Nunca fue mi intención lastimarte-. Pude sentir sus fríos dedos trazando la herida.
-Es solo una herida de carne. No rompí la piel-.
-No lo hiciste?-. Pregunte casi decepcionada
-Este es más grande que el piquete de mosquito. Tendrás un gran chupetón-.
-Bela estaría orgulloso-. Dije viendo la reacción de Alexander.
-Si- el dijo –creo que lo estaría-.
-Quiero preguntarte algo-. Dije nerviosamente mientras me acompañaba a la
puerta. Estaba quedando sin oportunidades para invitarlo al baile, y me di cuenta
que si no lo hacia ahora, jamás lo haría.
-No quieres volver a salir conmigo? Raven escucha..-
-No, quiero decir…solo quiero decir…-
-Si?-
-Umm…encontré un lugar para bailar-. Comencé
-Para bailar? En esta ciudad?-.
-Si-.
-Está de moda?-
-No, pero…-
-Pero si tú vas allí, seguro será el lugar de moda mejor de todo el mundo-.
-Es mi escuela-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 91
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Escuela?-
-Crei que pensarías que era tonto. No debí haberlo mencionado-.
-Nunca he ido a un baile escolar-.
-En verdad? Yo tampoco-.
-Entonces será la primera vez para los dos., el dijo con su voz sexy.
-Creo que lo será. Se llama el baile de invierno. Puedo usar una bufanda para
cubrir el mordisco-. Bromee
-Lo siento—fue un accidente-.
-Fue el mejor accidente que jamás me ha pasado!-. El se inclino para besarme pero
de repente paro.
-Sera mejor que no-. Dijo Alexander
-Sera mejor que si-. Dije ansiosa. El se inclino nuevamente y esta vez nuestros
labios se derritieron juntos mientras que el me sostenía suavemente pero a la vez
con fuerza mi mentón.
-Nos vemos luego-. El dijo besando me por última vez. El me mando un beso
mientras subía al auto. Toque la marca donde él me había mordido. Sabía que ya
estaba cambiando. Pero queria mirarme al espejo para asegurarme.
Al dia siguiente Becky y yo fuimos al parque Evans en cuanto salimos de
clase. Abrimos nuestras mochilas backpack en una esquina oscura donde no había
gente. Mi cámara, diario y un espejo compacto yacían sobre nosotros. Finalmente
Becky saco una cabeza de ajo de un refractario tupperware y una cruz envuelta en
piel y los puso en el suelo.
-Lista para ver la mordida?- pregunte
-Es asquerosa?-.
-Es mi mordida de amor-. Dije y cuidadosamente me desenrolle la bufanda negra
que había estado usando todo el dia.
-Wow! Tiene la boca grande!-. Ella dijo con los ojos abiertos
-No es genial?-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 92
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Puedo ver las marcas. Unos cuantos arañones, pero no veo la piel perforada. Te
duele?
-Para nada. Es como perforarte las orejas—duele al inicio, pero después el dolor se
desvanece.
-Te desmayaste cuando te perforaron las orejas?
-No te hagas la lista-.
-Y la marca desaparecerá tambien, verdad?
-Para eso estamos aquí, para averiguarlo. Toma la cámara-. Becky tomo fotos de la
mordedura, de frente y de lado. Pusimos las fotos polaroid sobre el cemento
mientras se revelaban.
-Apareces en las fotos-. Empezó Becky
-De acuerdo, ahora el espejo-. Le dije
-Estas segura?
-Si-
-Pero si lo eres—tú sabes, si en verdad eres…esto podría doler-.
-Becky, no tenemos todo el dia-. Me quite los lentes de sol
-Lista?-. Pregunto sosteniendo el espejo
-Lista-. Ella abrió el espejo y lo empujo hacia mi nariz.
-Ouch!-
-Oh, no!-.
-No se supone que me pegues con él! Dámelo!-. Tome el espejo con mis manos
temblorosas y mire fijamente. Nada, aun veía mi reflejo.
-Intenta con el ajo!-. Ordene mientras ponía el espeja a un lado
-Ahora?- pregunto
-Ahora-. Podía oler el ajo. Ella sostuvo la cabeza de ajo bajo mi nariz. Tome un gran
respiro y tosí como loca.
-Estas bien?-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 93
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Caray, eso esta fuerte! Asco! Quítalo de aquí!-
-Esta fresco—es por eso-.
-Me gusta el olor, limpia mi sinusitis-.
-Bueno, se supone que no debe de aliviar mi congestión nasal. Se suponía que
debía enviarme a la locura-.
-Aun tenemos otra cosa para probar-. Ella tomo el crucifijo. –Lista?-
-Lista-. Ella saco una cruz con una cadena de oro.
-Wow, esta genial!-. Dije. –Parece especial-.
-Acaso te molesta?-.
-Si, me molesta. Me molesta que haya sido tan tonta!-.
-No creo que seas un vampiro-. Dijo Becky
-En que estaba pensando? Alexander es especial. Porque estoy actuando como
Trevor?- las dos veíamos el atardecer
-Caí redondita en los rumores. Justo como las personas de esta ciudad. No soy
mejor que ellos. Usamos ropa diferente, pero soy igual de superficial que ellos-.
Dije decepcionada de mi misma.
-Pero tú querías que él fuera vampiro porque a ti te gustan los vampiros-.
-Gracias. Tal vez deba esperarme veinticuatro horas-. Dije mientras caminábamos a
casa.
Desperté a otro dia soleado. No solo el sol no quemaba mi piel, pero su
calor se sentía bien en mi piel. No se rompieron los espejos como en las películas,
pero mi reflejo parecía como todos los días—la chica pálida con cabello negro. Y
por la única cosa que tenía sed era por un refresco de chocolate de la tienda
Shirley.
Aun así, mi corazón se acelero cuando mi madre sirvió de cenar linguini con
ajo. Todos me observaban mientras jugaba con la comida y tomaba grandes
cantidades de aire.
-Que pasa contigo?-pregunto Billy –Estas actuando extraña, incluso por ser tu-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 94
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Enrolle algo de pasta en mi tenedor y me lo lleve hacia la boca.
-Aquí vamos-. Dije. Mis padres me veían como si fuera un extraterrestre. La pasta
toco mi lengua y empecé a masticar y masticar, después lo trague.
-Aquí vamos que?-. Pregunto mi mamá. Tome un gran respiro esperando que mi
garganta empezara a quemar. Pero nada paso, nada. Nada es lo que paso.
-Aquí vamos que? Repitió mi mamá
-Aquí vamos… por otra cena gourmet de Sarah Madison-.
Aunque no me derretía con el sol, estrellaba ventanas o reaccionaba al ajo,
sentía el poder de Alexander en diferentes maneras. Estaba caminando por las
nubes, como si pudiera volar como un murciélago. No pude dormir por la noche,
mi mentes estaba soñando con él, pensaba en sus besos una y otra vez. Garabatee
nuestros nombres dentro de corazones en todos mis cuadernos durante las clases.
Queria estar con él en todo momento, porque donde quiera que estuviera, el era
mi Alexander. Mi inteligente, gracioso, cariñoso, solitario y guapo Alexander. Era
más excepcional e increíble que como lo había imaginado.
Y estaba contenta de haber cambiado, y no de la manera en la cual siempre
lo había hecho. Estaba feliz de no estrellar espejos porque ahora podía ver el
reflejo de una chica enamorada, brillando intensamente de felicidad. Porque
querría vivir en un cementerio por la eternidad, cuando podría hacerlo con
Alexander en su ático. No queria beber sangre sino refresco en los vados de neón
de Alexander. Deseaba gozar de las cosas que tenia—helado, películas de terror,
columpiarme en la noche—pero ahora queria compartirlo con él.
-Escuche que ahora sales con un vampiro-. Dijo Trevor un dia antes de la fiesta de
invierno, mientras Becky y yo caminábamos por el pasillo después del almuerzo.
Cartelones del baile estaban por todas partes.-Que no es suficiente que tú seas
una rara y Becky un troll? Ahora tienes que salir con un lunático? Sabias que la
Mansión esta embrujada?-.
-Tu no sabes nada! Ni siquiera conoces a Alexander-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 95
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Oh, Alexander. El monstruo tiene nombre. Crei que se hacia llamar Frankestein. Si
alguna vez lo veo, le pateare el trasero y lo sacare de la ciudad. Necesitamos
caminar por las calles seguros!-.
-Te pateare el trasero si te le acercas. Si tan solo lo miras-.
-si él se parece algo a ti. Necesitare lentes de sol para no cegarme de la fealdad-.
El director se acerco.
-Espero que todo este bien entre ustedes dos. Acabamos de recibir presupuesto
para comprar nuevos lockers., después puso su brazo sobre el hombreo de Trevor
y dijo. – Supe que pateaste el gol de victoria en el juego de ayer Trevor-.
Ellos se voltearon, el director sonriendo con la conversación deportista de
Trevor.
-Como se entero que estoy saliendo con Alexander?-. Pregunte a Becky con
desconcierto.
-Uh… creo que las personas….tu sabes las personas como hablan en esta ciudad-.
-Bueno, las personas en esta ciudad son estúpidas!-
-Raven escucha, tengo algo que decirte-. Empezó con voz nerviosa. Pero yo
estaba distraída por los cartelones de la fiesta VENTA DE BOLETOS. CINCO
DOLARES EN PREVENTA.
-Boletos? No sabia que necesitaba boletos! Los compro en ticketmaster? Por
teléfono?-. Reí. –Eso pasa cuando andas en otra parte, tú sabes-.
-Tal vez se acaben y tengamos que bailar en el jardín de la escuela-. Bromee, pero
Becky no lo hacia.
-Tal vez lo mejor para ti y Alexander es que tengan un baile privado en la
Mansión-.
-Y perdernos la cara de Trevor cuando entre con Alexander?-
-Trevor sabe mucho Raven-. Dijo Becky extrañamente
-De acuerdo, el ira a una buena universidad. Que me importa-.
-Le temo a Trevor. Su padre es dueño de la mitad de nuestra granja-.
-La de maíz o la de azúcar?-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 96
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Tengo una confesión…-
-Déjala para el domingo. Olvídate de Trevor. El es solo un abusivo-.
-No soy tan fuerte como tu. Nunca lo he sido. Tú eres mi mejor amiga, pero
Trevor tiene una manera de hacer que las personas digan cosas que no quieren.
Pero por favor—no vayas al baile-. Dijo agarrando mi brazo.
De repente sonó la campana.
-Me tengo que ir. No puedo tener otro castigo sino no podre ir al baile-.
-Pero Raven…-
-No tengas miedo chica, yo te protegeré de los monstruos-.
Capitulo 19 Baile de invierno
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 97
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
N
o podía estar quieta en el resto de mis clases. No durante Algebra,
Historia, geografía o Ingles en la cual me la pase debajo de las bancas
de futbol componiendo poemas de amor para Alexander. Corrí hacia
la casa y baile en mi recamara. Me probaba toda clase de ropa que
encontraba y la combinaba en millones de formas para tener el traje
perfecto.
-Estas bien?-. Pregunto Billy mientras asomaba su cabeza por la puerta.
-Solo brincando y bailando, my mas querido y bello hermanito-. Estaba brillante.
Le di un buen abrazo y un beso en la cabeza.
-Acaso te has vuelto loca?-.
Di un gran suspiro.
-Algún dia lo entenderás. Algún dia conocerás a alguien que este conectado con tu
alma, y después todo será excitante y lleno de paz al mismo tiempo-.
-Quieres decir como Pamela Anderson?-.
-No, como una chica matemática que le guste la computadora-. Billy me
observaba.
-Creo que eso no estaría nada mal, siempre y cuando ella se vea como Pamela
Anderson.,
-Ella se verá mejor!-. Dije revoloteando su cabello.
-Ahora sal de mi habitación. Tengo una fiesta a la que ir-.
-Vas a una fiesta?-.
-Si-.
-Bueno…-. Pude ver como el se orgullecía de su hermana mayor. –Bueno… serás la
chica más bella del baile-.
-Seguro que no estas drogado?_
-Serás la más bella allí…con labial negro-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 98
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Eso suena más a tu estilo-.
Finalmente desfile hacia la cocina, usando unas botas de vinyl negras hasta
las rodillas, una minifalda negra, una blusa de encaje negra sin mangas y brazaletes
negros metálicos. Una bufanda de casimir negra para ocultar mi mordida de amor,
unos guantes de piel descubiertos en los dedos para mostrar mi esmalte
negro—con brillos como hielo negro, para mantenerme con el tema de la fiesta de
invierno.
-A sonde crees que vas vestida así?-. Pregunto mamá
-Voy al baile-.
-Con Becky?-
-No, con Alexander-.
-Quien es Alexander?-.
-El amor de mi vida!-.
-Que es eso que acabo de escuchar sobre el amor?-. Mi papa pregunto mientras
entraba a la cocina. –Raven, a donde vas vestida así?-.
-Ella dice que irá al baile con el amor de su vida-. Dijo mamá
-No vas a ninguna parte vestida así! Y quien es el amor de tu vida? Un chico de la
escuela?-.
-Alexander Sterling-. Proclame
-Como los Sterling que viven en la Mansión?-. Papá pregunto
-Nada mas que él!-.
-No el chico Sterling!-. Dijo mamá sorprendida. –He escuchado historias horribles
acerca del! El pasea en el cementerio y nunca se le ha visto en la luz dl dia, como
un vampiro-.
-Crees que iré al baile con un vampiro?-. Mis padres me veían sin decir nada
-No sean como los demás en esta ciudad!-. Grite
-Cariño, he escuchado las historias por toda la ciudad!-. Dijo mamá chismeando. –
Solo ayer, Natalie Mitchel estaba diciendo…-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 99
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Mamá, a quien vas a creerle a mi o a Natalie Mitchel? Esta noche es muy
importante. Es tambien el primer baile de Alexander. El es tan lindo e inteligente! El
sabe acerca de arte, cultura y…-
-Cementerios?-. Papá pregunto
-El no es como dice la gente! Es el chico más fabuloso de todo el sistema solar—
aparte de ti papá-.
-Bueno en ese caso, que te diviertas-.
-Paul!-. Grito mamá
-Pero no con esa vestimenta-. Rápidamente mi papá ordeno. –Sara, estoy contento
que al fin vaya a un baile. Actualmente Raven esta yendo a la escuela sin ser
forzada. Esta es la cosa más normal que ella ha hecho últimamente-. Mi mamá
quedo deslumbrada
.Pero no con esa vestimenta-. El repitió
-Papá esta es la moda en Europa!-.
-Pero no vivimos en Europa. Vivimos en un ciudad donde las blusas de cuello
tortuga son la moda, collares de perlas, mangas largas y faldas largas.
-De ninguna manera!-. Proteste
-Este chico no ha salido en años de su habitación y vas a dejar que escolte a tu hija
vestida así?-. Mamá pregunto. –Paul, haz algo-.
Mi papá fue hacia el armario.
-Toma, ponte esto-. Dijo pasándome uno de sus abrigos deportivos. Lo mire
incrédula.
-Es esto o mi bata de baño negra-. Papá dijo. Renuente tome el abrigo
-Y vamos a conocer al chico mas fabuloso de todo el sistema solar cuando venga a
recogerte?-. Dijo mamá.
-Están bromeando?-. Estaba atontada. –Por supuesto que no!-.
-Es lo correcto, no sabíamos que estabas saliendo con él y no teníamos idea de
que irías al baile-.
-Quieres interrogarlo y avengorzarlo. Sin mencionarme a mí-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 100
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-De eso se trata las citas. Si tu cita puede soportar las preguntas y la vergüenza
que ocasionen tus padres, entonces es todo tuyo-. Papá bromeo
-No es justo!, quieren que tambien venga con nosotros?-.
-Si-. Los dos respondieron
-Esto es horrible! Es la mejor noche de mi vida, y ustedes la arruinaran!-.
Escuche un auto entrar por la calzada.
-El está aquí!-. Grite viendo por la ventana.
-Ustedes tienen que ser buena onda!-. Dije corriendo frenética. –Sintonicen esos
días Hippies por mí, por favor! Piensen sobre collares de amor y paz y Joni Mitchell.
Piensen sobre el incienso y no sobre golf y vajillas caras-. Suplique. –Y nada de
cementerios!-.
Queria que esta noche fuera perfecta, como si fuera el dia de mi boda. Pero
de repente sentía que deberia ser una novia que se fugara. Ahora mis padres
conocerán a mi cita, y mis manos empezaron a temblar. Esperaba que no se
asustara al ver la casa con muebles color pastel.
Cuando sonó el timbre. Corrí hacia la puerta. Alexander se veía espectacular,
traía puesto un traje de tres piezas negro satinado y una corbata roja, muy a la
moda. Se veía como un jugador de basquetbol que valen millones y salen por la
TV. Sostenía una caja envuelta en papel floreado.
-Wow!-. Dijo viéndome de arriba abajo. Mi padre me indico con sus ojos que me
pusiera el abrigo . En lugar de eso solté el abrigo en una silla.
-Deberia de haberme puesto un gorro y botas para la nieve-. Dijo incómodamente.
–Realmente no seguí con el tema-.
-Olvídalo! Serás el mejor chico vestido de allí-. Lo alague llevándolo a la sala. –
Estos son mis padres, Sarah y Paul Madison-.
-Es un placer conocerlos a ambos-. Dijo Alexander nervioso extendiendo su mano.
-Hemos escuchado mucho acerca de ti-. Dijo mamá brillando tomando su mano.
Le di una mirada fría.
-Por favor, toma asiento-. Ella continúo señalando el sofá.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 101
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Uh-oh. Nunca había traído un chico a casa. Podía sentir a mi papá tomar
ventaja de esto. Rece para que pasara pronto.
-Entonces, Alexander, como te sientes en la ciudad?-.
-Ha sido genial desde que conocí a Raven-. Respondió educadamente y
sonriéndome.
-Como es que se conocieron, ya que tu no vas a la escuela? Raven nos omitió esa
parte-. Oh, no! Empecé apretar la silla.
-Bueno, creo que nos encontramos por ahí. Quiero decir, fue una de esas cosas, el
lugar y tiempo adecuado. Y tengo que decir que he tenido suerte desde que
conocí a su hija-.
Papá quedo deslumbrado.
-Oh, no quise dar a entender eso-. Añadió Alexander. El voltio hacia mí, su cara
pálida estaba roja de vergüenza. Trate de no reír.
-A que se dedican tus padres?-. No están mucho en la ciudad, verdad?-.
-Mi padre es negociante de arte. Tiene galerías en Romania, Londres y Nueva York-
.
-Eso suena excitante-.
-Es genial, pero nunca está en casa-. Dijo Alexander. –Siempre anda viajando por
algún lado-.
Mis padres se veían el uno al otro.
-Hora de irnos o llegaremos tarde-. Dije rápidamente
-Casi lo olvido-. Dijo Alexander mientras se levantaba del sillón. –Raven, esto es
para ti-. El me dio la caja floreada.
-Gracias!-. Le sonreí ansiosa, y rompí la envoltura, revelando un coraje de una rosa
roja hermosa. –Es hermosa!-. Se las mostré a mis padres. –Ven? Se los dije-.
-Es encantador-. Mamá dijo con gran efusión. Sostuve mi corsage cerca de mi
corazón mientras que Alexander intentaba ponerlo. El se veía nervioso.
-Ouch!-.
-Te perfore?-. El pregunto
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 102
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Perforaste mi dedo, pero está bien-. El se le quedo viendo a la gota de sangre que
salía de la punta del dedo. Mi mamá se interpuso entre nosotros con un kleenex
que tomo de la mesa de centro.
-No es nada mamá, solo un poco de sangre. Estoy bien-. Inmediatamente meti mi
dedo en la boca.
-Sera mejor que nos vayamos-. Dije
-Paul!-. Mamá suplico. Pero mi padre sabia que no podía hacer nada.
-No olvides el abrigo-. Fue todo lo que dijo.
Tome el abrigo y la mano de Alexander mientras íbamos hacia la puerta,
temiendo que mi mamá le hiciera una señal de cruz.
Podíamos escuchar desde el estacionamiento la música. No se veía ningún
Camaro rojo. Estábamos a salvo—por ahora.
-No olvides tu abrigo-. Me recordó Alexander mientras yo salía del auto.
-Tendrás que mantenerme caliente-. Le di un guiño dejándolo en el asiento
trasero.
Dos porristas que pasaban por allí nos miraban con horror. Tome Alexander
fuera de allí y llegamos a la entrada principal. Alexander parecía un niño, curioso y
nervioso. Veía el edificio con interés, como si nunca hubiera visto una escuela.
-No tenemos que entrar-. Ofrecí
-No, está bien-. Dijo apretando mis dedos. Dos deportistas que estaban en el
pasillo dejaron de hablar y nos observaban en cuanto nos vieron pasar.
-Ya pueden recoger sus ojos del suelo-. Dije mientras guiaba Alexander.
Alexander examinaba todo, desde los cartelones del baile hasta donde se
encontraban los trofeos. El puso su mano en los fríos lockers de metal.
-Son como en las películas!-.
-Nunca habías entrado a una escuela?-. Pregunte
-No-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 103
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Dios!-. Eres el chico mas afortunado del mundo. Nunca has comido en la cafetería.
Tus intestinos deben estar en buen estado!-.
-Pero si hubiera venido a esta escuela, nos hubiéramos conocido desde hace
mucho tiempo-. Lo abrace justo debajo de una cartel del baile de invierno.
Mónica Harvers y Jodie Carter pasaron por donde estábamos nosotros y
tuvieron que mirar dos veces. Crei que sus ojos iban a saltar del asombro. Estaba
lista para pelear si ellas nos decían algo. Pero podía sentir la presión de Alexander
en mi muñeca, el queria que me mantuviera calmada. Las chicas se secretearon y
rieron entre ellas y se fueron hacia el gimnasio.
-Aquí es donde no aprendo Química-. Dije abriendo la puerta que no tenía seguro
de mi laboratorio de Química. –Usualmente me introduzco en lugares, esto es la
lotería!-.
-Por cierto, siempre eh querido saber porque te metiste en..-
-Mira eso!-. Interrumpí apuntando hacia los utensilios que estaban en la mesa de
laboratorio. –Muchas pociones misteriosas y explosiones, pero eso no te
importaría, verdad?-.
-Me encantan!-. El estaba sosteniendo un utensilio como si fuera algo fino. Lo
empuje hacia el escritorio, y escribí su nombre en el pizarrón.
-Alguien sabe el símbolo del potasio? Levante su mano-.
Alexander levantando su mano dijo. –Yo se!-.
-Si Alexander?-.
-K-.
-Correcto, has pasado todo el año-.
-Señorita Madison?-. Dijo levantando nuevamente su mano.
-Si?-.
-Puede venir un momento? Creo que necesito su asistencia. Cree que pueda
ayudarme?-.
-Pero tú acabo de dar un 10!-.
-Es acerca de las líneas de Anatomía-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 104
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Me acerque a él. El me jalo y me puso en su regazo y me beso suavemente
en la boca. Escuchamos a unas chicas riéndose que pasaban por la puerta abierta.
-Sera mejor que nos vayamos-. Sugirió
-No, está bien-.
-No quiero que te expulsen. Además, tenemos un baile al que ir-. Dijo haciendo
que me levantara.
Mientras nos acercábamos al gimnasio, ya podía sentir las miradas frías.
Todos veían Alexander como si fuera de otro planeta y a mí, pues como siempre
me miraban.
La Señorita Fay, mi maestra de Algebra, estaba recogiendo los boletos en la
entrada.
-Veo que llegas a tiempo al baile, Raven. Que lastima que no hagas lo mismo en la
clase de Algebra. Nunca he visto a este caballero en la escuela-. Añadió
observando a Alexander.
-Eso es porque él no viene aquí-. Solo tome los boletos Señora! Me salte la
presentación y meti a Alexander.
Caminamos hacia el baile de invierno, no sabia si era por Alexander o
porque era mi primer baile, pero nunca antes había visto el blanco tan hermoso.
Los copos de nieve plásticos colgando del techo, y el piso estaban cubierto de
nieve falsa. Todos estaban vestidos con suéter, guates, bufandas y sombreros. El
frio viento que salía de la iré acondicionado hacia que me diera frio. Incluso la
banda de rock los Push-uso, encajaban con el tema, con capas y botas para la
nieve. Lops refrigerios estaban bajo el pizarrón de anotación—conos de nieve,
cidra y chocolate caliente. Podía escuchar los susurros y risas mientras pasábamos
entre los estudiantes. La banda tambien nos observaba.
-Quieres chocolate antes de que alguien le ponga algo?-. Pregunte tratando de
distraer a Alexander de toda esa atención.
-no tengo sed-. Contesto, viendo a los que bailaban.
-Pense que habías dicho que siempre estabas sediento-.
-Quieres bailar conmigo esta pieza?-. Pregunto ofreciéndome su mano
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 105
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Sonreí con gusto mientras caminábamos hacia la pista de baile cubierta de
nieve.
Estaba en el cielo. Tenia la mejor pareja de todo el baile—no había nadie mas
guapo que Alexander, y bailaba como ensueño. Bailamos una canción tras otra sin
parar.
La banda empezó a cantar ―I melt with you‖. El gimnasio se estaba llenando
de la nieve que caía en nosotros. Cuando la música paro, apreté Alexander como
loca, como si fuera nuestro baile privado. Por supuesto que no estábamos solos, y
una voz se me hizo familiar.
-El asilo sabe que te has escapado?-. Pregunto Trevor apareciendo detrás de
Alexander. Me lleve Alexander a la mesa de los refrescos y tome dos conos de
nieve de cereza.
-Oh, la novia de Frankestein está en sus días?-.
-Suficiente Trevor!-. Dije protegiendo con mi cuerpo a Alexander. No podía ver la
reacción de Alexander , pero podía sentir sus manos sobre mis hombros,
haciéndome hacia atrás.
-Raven, pero esto es solo el principio, solo el principio! Tú debes asistir a la escuela
para poder venir al baile-. Le dijo a Alexander. –Pero supongo que en el infierno no
hay reglas-.
-Cállate!-. Dije. –No traes tu propia cita? O ese seria Matt?-. Pregunte con
sarcasmo.
-Muy bien. Ella es inteligente-. Le dijo a Alexander. –Pero no tan inteligente. No, mi
cita esta allí-. Añadió apuntando a la entrada.
Mire y vi a Becky nerviosa parada junto a la puerta, con un vestido de seda
plateado, un suéter rosa y unas largas calcetas con calentadores. Mi corazón cayó
al suelo. Me sentí enferma.
-Le di una transformación-. Presumió Trevor. –Y no está nada mal-.
-Te matare si la tocas!-. Le grite
-Aun no la he tocado. Pero aún hay tiempo, el baile apenas comienza-.
-Raven, que está sucediendo?-. Demando Alexander volteándome hacia él.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 106
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Trevor le señalo a Becky que se acercara. Ella ni siquiera me veía mientras se
acercaba.. Trevor le tomo la mano y le beso la mejilla. Me sentí con nausea.
-Quítatele de encima!-. La tome de la mano y la jale.
-Raven, este es el chico que ha estado molestándote?-. Pregunto Alexander
-Quieres decir que me conoce? El no sabe lo de nosotros?-. Dijo Trevor orgulloso
-No hay ningún nosotros!-. Trate de explicar. –Está enojado porque soy la única
chica de la escuela que no cree que es guapo! Y ahora el no me deja en paz. Pero
Trevor, como te atreves a meter a Becky y Alexander en esto!- Becky miraba al
suelo como si tuviera los ojos pegados allí.
-Creo que es hora que dejes de molestar a Raven, amigo-. Dijo Alexander.
-Amigo? Ahora soy amigo de un raro? Lo siento pero hay un código de vestimenta.
No capas y colmillos. Regresa al cementerio-.
-Trevor suficiente! Te pateare el trasero ahora mismo!-. Lo amenace
-Está bien, Raven, vayamos a bailar-. Dijo Alexander.
-Becky aléjate de él!-. Le grite sin moverme. –Becky di algo!-.
-Ella ya ha dicho algo-. Trevor anuncio. –Ella dijo muchas cosas. Es gracioso como
en esta ciudad las personas hablan y no pueden parar-. Dijo Trevor mirándome
fijamente.
El volteo a ver a Alexander.
-Escucharas estos rumores lo mas pronto de lo que te imaginas!-.
Mire a Becky, que veía sus calentadores.
-Raven lo siento. Trate de advertirte que no vinieras al baile-.
-de que esta el hablando?-. Pregunto Alexander
-Vamonos-. Dije
-Hablo de los vampiros!-. Declaro Trevor
-Vampiros!-. Exclamo Alexander
-Trevor, cállate!-
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 107
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Hablo de los chismes-.
-que chismes?-. Dijo Alexander. –Vine aquí con mi novia-.
-Novia?-. Pregunto Trevor sorprendido. –Entonces es oficial, van a pasar toda la
eternidad juntos?-.
-Cállate-. Ordene
-Dile porque entraste a su casa! Dile lo que viste!-.
-Nos vamos de aquí!-. Dije empezando a caminar. Pero Alexander no se movía.
-Dile porque te le insinuaste-. Continúo Trevor
-Trevor no digas ni una sola palabra-.
-Dile porque fuiste al cementerio!-
-Dije que te callaras!-
-Y porque te desmayaste-.
-Cállate-
-Y porque te veías en el espejo cada hora!-
-De que está hablando?- demando Alexander
-Dile acerca de esto-. Dijo mostrando las fotografías polaroid con la mordida de
Alexander.
Alexander tomo una fotografía y la examino.
-Que es esto?-.
-Ella te uso-. Dijo Trevor. –Yo empecé ese rumor y todas las personas de esta
ciudad empezaron a creer que eres un vampiro. Lo graciosos de esto es que tu
querida Raven se creyó ese rumor mas que cualquier otra persona!-
-Cállate!- grite y le arroje los conos de nieve en la cara. Trevor empezó a reír
mientras que la nieve de cereza le escurría por las mejillas. Alexander observaba la
fotografía.
-Que está sucediendo?- dijo el señor Harris mientras se acercaba.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 108
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Alexander me miro confuso. Después el tomo mi mano y me llevo afuera.
Salimos de la nieve a la lluvia.
-Espera!-. Grito Becky, corriendo tras nosotros.
-que sucede Raven?-. Demando Alexander ignorando a Becky. –Como es que él
sabe que te metiste en mi casa? Como es que sabe acerca del cementerio? Como
sabe sobre tu desmayo? Y que es esto?- pregunto mostrándome la fotografía.
-Alexander, no lo entiendes-.
-Nunca me dijiste porque te habías metido a mi casa-. El dijo
Mire sus ojos profundos y solitarios. Su inocencia. Su sentido de no encajar.
Que podía decirle? No podía mentir. No dije nada y solo lo abrace. La fotografía
cayó de su mano, y él me quito de su lado.
-Queria escucharlo de ti-. El demando
Mis lágrimas empezaron a salir.
-Fui para desaprobar los rumores. Queria darle fin a todo esto para que tu familia
viviera en paz!-
-Entonces fui solo una historia de fantasmas para ti, que tenias que verificar?-
-No! No! Becky dile que no fue así!-.
-No lo fue!-. Exclamo Becky. –Ella habla de ti todo el tiempo-.
-Crei que eras diferente Raven, pero me usaste. Eres como todos los demás!-
Alexander se volteo y lo tome del brazo.
-No te vayas Alexander!-. Suplique. –Es verdad que crei en los rumores, pero
cuando te conocí lo supe. Nunca había sentido algo así por alguien!-.
-Crei que te gustaba por quien era—no por quien tú creías que era. O por algo que
tu quisieras que me convirtiera-. El corrió.
-No te vayas!-. Llore. –Alexander..- Pero él me ignoro. El se había marchado, de
regreso a su ático.
Entre como rayo al gimnasio. La banda estaba tomándose un descanso y
todo me veía en silencio mientras atravesaba el lugar.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 109
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Fin-. Anuncio Trevor y empezó aplaudir. –Fin! Y que producción tan hermosa fue,
si tengo que decírmelo a mí mismo-.
-Tu!-. Grite. El señor Harris podía ver que yo iba por sangre y me agarro por detrás.
-Trevor, eres el demonio encarnado!- grite mientras que sacudía mi brazos para
tratar de agarrarlo. –Trevor Mitchel, tu eres el monstruo!-. Mire los rostros que
estaban alrededor mío.
-No pueden verlo? Todos alejaron a la persona más cariñosa, gentil e inteligente
de esta ciudad, mientras que aceptan a este vil monstruo, solo porque viste como
ustedes! El único que destruye vidas es Trevor!-
Mis lágrimas empezaron a salir y corrí hacia afuera. Becky corrió tras de mi
-Lo siento Raven, lo siento!-. Me grito
La ignore y corrí hacia la Mansión, trepándome por el porton. Muchas
polillas salieron de la luz de la entrada cuando empecé a tocar la puerta.
-Alexander ábreme! Alexander ábreme!-. Eventualmente se apago la luz y las
polillas se fueron. Me senté a llorar en el escalón de la puerta. Por primera vez en
mi vida no encontré comodidad en la oscuridad.
Capitulo 20 Fin de juego
L
lore toda la noche y me quede en casa al dia siguiente. Al mediodía corrí
hacia la Mansión. Zarandeé el portón hasta que crei que caería. Finalmente lo
trepe y toque la puerta. Las cortinas de la ventana del ático volaban, pero no
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 110
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
había ninguna otra señal.
De regreso a casa, llame a la Mansión y hable con Jameson, que dijo que
Alexander dormía.
-Le diré que llamaste-. El dijo
-Dile por favor que lo siento!-. Tenía miedo que Jameson me odiara al igual que
Alexander. Llamaba cada hora y cada vez Jameson y yo teníamos la misma
conversación.
-De ahora en adelante estudiare en casa!-. Grite cuando mi mamá intentaba
hacerme levantar de la cama a la mañana siguiente. Alexander no tomaba mis
llamadas, y yo no tomaba las de Becky. –nunca mas regresare a la escuela!-.
-Cariño, esto pasara-.
-Podrías haberte olvidado de papá? Alexander es la única persona en el mundo
que me entiende, y lo eche todo a perder!-.
-No, Trevor Michel lo hecho todo a perder. Tú fuiste buena con ese joven. El tiene
suerte de tenerte-.
-Eso piensas?-. Empecé a llorar. –Creo que le arruine su vida!- mi mamá se sentó
en la orilla de mi cama.
-Cariño, el te adora-. Ella me abrazo. Podía sentir el olor a durazno de su perfume.
Necesitaba a mi mamá. Necesitaba que me dijera que todo iba a salir bien.
-Puede ver como te adora cuando el vino a la casa-. Ella continúo. –Es una lástima
como la gente habla de él-.
-tú eras de esas personas-. Dije. –Creo que yo tambien-.
-No tu no. A ti te gusta por quien es-.
-En verdad lo hago. Pero es ahora es muy tarde-.
-Nunca es tarde. Pero hablando de tarde, estoy retrasada!, tengo que llevar a tu
padre al aeropuerto-.
-Llama a la escuela-. Le dije mientras ella se iba. –Diles que estoy enferma de
amor-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 111
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Tire las sabanas sobre mi cabeza. No podía moverme hasta en la noche.
Tenia que ver a mi Alexander, para darle sentido a ese cuerpo palido suyo. Para
pedir por su perdón. No podía ir a la Mansión y no podía invadirla—esta vez el
podría llamar a la policía. Solo había un lugar a donde ir—otro lugar donde el
pudiese estar.
Subí hacia el cementerio de Dullsville con un ramo de flores en mi backpack.
Pase por las lapidas rápidamente, tratando de seguir el camino que una vez había
tomado. Estaba nerviosa como excitada. Me imagine que él estaría esperándome y
que me daría besos y un abrazo fuerte al verme. Pero luego pense, el me
perdonara? Esta fue nuestra primera pelea—o la última?
Eventualmente encontré el monumento de su abuela, pero Alexander no
estaba allí. Puse las flores sobre la tumba. Mi estomago dolía como si se estuviese
clavando. Lagrimas empezaron a correr por mis mejillas.
-Abuela-. Dije fuertemente viendo alrededor. Pero acaso el podía escucharme?
Podía callarme si yo queria. –Abuela, lo arruine todo, lo arruine en grande. No hay
nadie más salvaje en este mundo que de lo que yo soy. Podrías ayudarme? Lo
extraño muchísimo! Alexander cree que yo pienso que él es diferente, y así lo
creo—pero de otras personas, no para mí. Lo amo. Podrías ayudarme?-.
Espere por alguna señal, algún milagro, algo mágico—murciélagos estaban
volando sobre los arboles, pero no había ningún otro sonido mas que el de los
grillos. Tal vez tome un poco mas de tiempo para que se realicen los milagros o
que aparezcan señales. Solo podía esperar.
De un dia pasar enferma de amor, se convirtieron en dos, que se
convirtieron en tres y cuatro.
-No puedes obligarme ir a la escuela!-. Gritaba cada mañana y me cubría bajo las
sabanas.
Jameson continuaba diciéndome que Alexander no podía venir al teléfono.
-El necesita tiempo. Por favor se paciente-. El ofreció.
Paciente? Como podría ser paciente cuando cada segundo que pasábamos
separados se sentían una eternidad?
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 112
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
El sábado por la mañana tuve un visitante.
-Te reto a un duelo!-. Dijo papá tirando su raqueta sobre mi cama. Abrió las
cortinas para que le permitiera al sol cegarme.
-Vete!-.
-Necesitas ejercicio-. Me arrojo una playera blanca y una falda de tenis. –Esto es de
tu mamá, no crei que encontraría nada blanco en tus cajones. Ahora Vamonos!
-Pero no he jugado en años!-.
-Lo se. Es por eso que quiero llevarte. Hoy quiero ganar-. Dijo cerrando la puerta
detrás de él.
-Tu crees que ganaras!-. Grite hacia la puerta cerrada.
El country club de Dullsville era tal y como lo recordaba—aburrido y
pretencioso. La tienda de deportes del club, estaba llena de ropa deportiva de
diseñador, raquetas y pelotas neón. Había un restaurante cuatro estrellas que te
cobraban cinco dólares por un vaso con agua. Casi encajaba allí, por la ropa de mi
madre pero con labial negro. Creo que mi padre estaba feliz de que hubiera
cedido.
Corría tras los tiros de mi padre y golpeaba la bola imaginándome que era
la cara de Trevor. Les pegaba tan fuerte como podía, y por supuesto que rebotaban
en la red.
-Antes me dejabas ganar-. Dije después de pedir el almuerzo
-Como puedo dejarte ganar cuando envías la bola cada vez a la red?-.
-Creo que le he pegado a la bola en dirección incorrecta. Nunca debí dejar a Trevor
que se aprovechara de mí. Nunca debí creer en los rumores. Extraño mucho a
Alexander-. La mesera me trajo una ensalada y sándwich de atún para mi papá.
Empecé a ver las verduras de mi ensalada. –Papá, crees que alguna vez vaya a
conocer a alguien como Alexander?-.
-Que crees tu?-. Dijo papá dándole una mordida a su sándwich.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 113
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Creo que no lo hare. Creo que él es el único. Es el chico especial que solo puedes
ver en las películas de romance. Como Romeo.-. Mis ojos empezaron a llenarse de
lágrimas.
-Está bien, cariño-. Dijo pasándome una servilleta. –Cuando conocí a tu madre,
usaba lentes al estilo John Lennon y el cabello me llegaba a mita de espalda. No
sabia lo que era un rastrillo! Su padre no me queria por la manera en que me
vestia. Pero ella y yo veíamos el mundo de la misma manera. Y eso era lo único que
importaba. Era un miércoles cuando fue la primera vez que vi a tu madre, en el
jardín de la universidad. Me acerque a ella y le pregunte que era lo que estaba
observando. ―esa mamá pájaro está alimentando a sus bebes. No es eso hermoso?‖
ella dijo. ― es una hurraca!‖ ella me dijo unas frases de Edgar Allan Poe y yo empecé
a reír. ― de que te ríes?‖ me pregunto. Y le dije que no era una hurraca que eso era
un cuervo. ―eso es lo que me pasa por haber andado anoche de fiesta‖ dijo
riéndose conmigo. ―pero no son hermosos?‖ y le dije justo allí viéndola a los ojos
que si lo eran. Pero que ella era la más hermosa.-
-Le dijiste eso?-.
-No deberia de platicare esto, especialmente la parte de la fiesta-.
-Mamá siempre me ha dicho como obtuvo mi nombre, pero nunca me hablo de la
fiesta-. Di gracias a Dios de que mis padres estuvieran viendo un cuervo y no una
ardilla, sino los resultados hubieran sido desastrosos.
-Papá, que debo hacer?-.
-Eso es algo que solo tú puedes averiguar. Pero si la pelota cae en tu lado de
nuevo. No le pegues a la red. Solo abre bien los ojos.-. Pedimos mi ensalada para
llevar ya que no podía ni comer y no podría soportar más metáforas de tenis.
Estaba muy confundida. No sabia que hacer. Pegarle a la pelota o esperar a
que viniera a mí?. Mi padre estaba charlando con un amigo al cual escuche decir.
-Raven, estas jugando un juego difícil-. Di la media vuelta y vi a Matt recargado
sobre la cerca.
-No puedo jugar!-. Replique con sorpresa. Busque alrededor a Trevor.
-No estoy hablando acerca de tenis-.
-No entiendo-.
-Estoy hablando de la escuela, acerca de Trevor. No te preocupes, el no está aquí-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 114
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-entonces quieres iniciar algo conmigo?-. Pregunte sosteniendo mi raqueta. –Aquí
en el club?-
-No, estoy tratando de que acabe todo. Quiero decir, lo que él les hace a ti y Becky
y al resto. Incluso a mí. Y soy su mejor amigo. Pero tú saliste a defender por todos
nosotros. Y tú ni siquiera te interesas por nosotros-. El rio. –Somos malos contigo, y
aun así tú nos defendiste ante Trevor-.
-Estamos es SPY TV?-. Pregunte buscando algunas cámaras escondidas.
-Tú le das sabor a esta ciudad, con tu actitud y tu ropa. A ti no te importa lo que
piense la gente, y a esta ciudad la gente se cuida del que dirán-.
-Esta Trevor escondido en la tienda de regalos?-. Pregunte
-El baile de invierno cambio la mentalidad de muchas personas. Trevor uso a toda
la escuela, y al final el nos hizo tontos a todos. Creo que eso fue una llamada de
alerta.- Me di cuenta de que no había cámaras y de que Matt no bromeaba.
-Me gustaría que Alexander pudiera escuchar esto-. Finalmente dije. –No lo he
visto, y tengo miedo de no volverlo hacer. Trevor arruino todo-. Dije, y mis ojos
empezaban a gotear.
-que se pudra Trevor!-. Varias personas voltearon, como si no fuera educado
maldecir en el club.
-Me tengo que ir Raven—te veré luego-. Dijo Matt antes de desaparecer.
-Raven, quiero que conozcas a un viejo amigo-. Dijo papá acercándose con un
hombre después de que se fue Matt.
-Gusto en volverte a ver Raven-. El dijo. –Ha pasado mucho tiempo. Te ves tan
grande. No podría reconocerte con tu labial. Te acuerdas de mí?-.
-Jack Patterson! Por supuesto que te recuerdo, no puedo creer que me recordaras-.
-Siempre te recordare!-.
-Como se conoces ustedes?-. Pregunto papá
-De la escuela-. Jack respondió cerrando un ojo.
-Bueno y en que andas ahora?-. Me pregunto Jack. –Dicen por ahí que entras a la
Mansión por la puerta del frente-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 115
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Bueno, lo hacia, pero..-
-Recientemente Jack regreso a la ciudad para tomar el mando en la tienda de su
padre-. Dijo papá.
-Si, ve cuando quieras-. Dijo Jack. –Te daré un descuento-.
-Vendes cosméticos negros y botas de combate?-. Jack empezó a reír
-Creo que algunas cosas no han cambiado-. De repente Matt regreso.
-Listo para irnos Matt?-. Pregunto Jack.
-Conoces a Matt?-. Pregunte con sorpresa.
-Somos primos. Me da gusto haber regresado—tengo algunas reservaciones
respecto a los amigos que frecuenta-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 116
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Capitulo 21 Luz y oscuridad
E
ra sábado por la tarde. Estaba vestida con una playera y bóxers negros,
viendo a Dracula en cámara lenta. Pare en la parte donde Bela se inclina
sobre Lena que estaba dormida, me hizo recordar cuando Alexander me
beso en su sofá de piel. Empecé a llorar y tome algunos kleenex.
El timbre de la casa hizo que me estremeciera.
-Abre tu!-. Grite, pero recordé que mi familia había salido al cine.
Mire por el ojillo de la puerta y no veía nada. Volví a mirar y descubrí a la
pequeña Becky parada en la puerta.
-Que es lo que quieres?-. Pregunte al abrir la puerta.
-Vístete!-.
-Crei que habías venido a disculparte-.
-Lo siento, pero debes confiar en mí! Debes venir a la Mansión—Ahora!-.
-Vete a casa!-
-Inmediatamente, Raven!-
-Que está sucediendo?-.
-Por favor Raven, apúrate!-. Corrí hacia mi habitación y me puse unos jeans negros.
-Apurate!-. Baje las escaleras corriendo. Ella me tomo del brazo y me saco de la
casa.
La empecé a bombardear de preguntas mientras entrabamos al auto de sus
padres, pero ella se rehusó a decirme rada.,
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 117
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Me imagine la Mansión cubierta en grafiti, con ventanas quebradas, a Trevor
y sus amigos peleándose con el ensangrentado de Alexander. Y después otra
horrible imagen en mi cabeza. Un letrero de SE VENDE en el jardín.
Becky no se estaciono en la Mansión, sino una cuadra antes.
-Que te pasa?, porque no te estacionas mas cerca?-. Pregunte
Pero mientras salíamos del auto, vi varios autos estacionados sobre la curva
que llevaba a la Mansión, que usualmente estaría desolada.
En la distancia pude ver a dos mujeres vestidas de negro como si fueran a
un funeral. Pero caminaban como si nada sosteniendo unas antorchas. Mi corazón
se hundió.
-Nunca lo lograremos!-. Grite.
Lo peor era ver a un hombre vestido de negro llevando un antorcha
encendida. Me panique. Todo paro dentro de mí. Era como el final de
Frankestein—cuando la gente del pueblo rodea el castillo para incendiarlo. Solo
que esta era menos gente. No podía creer que había llegado a esto. Apenas si
podía oler el humo.
-No, no!-. Grite, pero el hombre ya había dado vuelta la esquina yendo hacia el
portón.
Mi más oscura imaginacion no se pudo haber preparado de lo que mis ojos
veían: Una pequeña muchedumbre de habitantes de Dullsville estaban reunidos en
el jardín de la Mansión. Personas conservadoras vestidas de vampiros? Todos se
veían tan negros que crei que necesitaría lentes, pero una reluciente Becky me hizo
entrar en razón que estaba viendo lo correcto. Había gente pasando el rato fuera
de la solitaria Mansión—y se estaban divirtiendo!
No podía entender nada. La reunión parecía más una fiesta, pero no tenia
sentido. Seria alguna otra broma? Y después vi una pancarta colgando en la
entrada del portón que decía: BIENVENIDOS AL VECINDARIO.
-Mejor tarde que nunca-. Dijo Becky. Las antorchas encendidas estaban sobre el
césped de la colina.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 118
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Chica, no nos ignores!-. Alguien nos llamo mientras entrabamos. Mire a mí
alrededor. Era Ruby! Estaba vestida con un mini vestido de vinyl negro y unas botas
a gogo negras.
-Raven, ya me han invitado a salir con solo verme vestida así. Nunca lo creerás—es
el mayordomo!-. Se veía espectacular. –el es mayor, pero es algo guapo-.
-Me reconoces?-. Era Janice con una mini negra y botas de combate. –Crees que
este color me favorece?-. Dijo mostrándome sus uñas pintadas de negro.
-Cualquier cosa en color negro lo hace!-. Dije
-Trate de decirte que no fueras al baile-. Empezó a decir Becky rápidamente
mientras caminábamos por la calzada. –Pero Trevor me chantajeo. Siempre has
estado allí para mí y yo no lo estuve para ti. Alguna vez me perdonaras?-.
-Estaba tan entusiasmada, que no hice caso de tus advertencias. Y ahora estas aquí
para mí-. La tome de la mano. –Estoy contenta de sabe que ya no estas bajo el
hechizo de Trevor-.
Becky y yo continuábamos caminado hacia donde estaba la fiesta en la
colina. Nos topamos con Jack Patterson vestido de negro.
-he esperado todos estos años para poderte pagar lo que hiciste por mi-. El
confeso. –Prepare la fiesta. No hay nada negro en la tienda-. Ahora después de
todo estos años era momento de agradecerle con un beso en la mejilla.
-Esto es increíble-.
-No fue idea mía que los invitados se vistieran de negro., dijo Jack.
-Oye chica!-. Era Matt. –Temía que no vinieras. Tuvimos que enviar a Becky por ti.
No podíamos dar la bienvenida apropiada a Alexander sin ti-. Mi ojos se abrieron. –
Alexander ha estado preguntando por ti toda la noche-.
Mire frenéticamente alrededor, sin palabras. Queria lanzarme a los brazos de
todos allí. Pero donde estaba Alexander?.
-Creo que lo encontraras dentro de la casa-. Dijo Matt.
-No puedo creer que hayas hecho esto!- pensar que volvería a ver Alexander me
entusiasmo. Le di un abrazo a Matt y Ruby.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 119
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Sera mejor que vayas—antes de que salga el sol-. El dijo
Pare recordando que no veía a un ciudadano de Dullsville.
-El no va a salir de las sombras, verdad?-.
-Quien?-.
-Tu sabes quien!-.
-Trevor? Ni siquiera fue requerido-.
-Gracias Matt. Muchísimas gracias!- dije
-Realmente, tú hiciste esto. Ha sido bueno para nosotros caminar por el lado
salvaje-.
Becky tomo mi brazo y me llevo hacia la Mansión. Una mesa con bocadillos
estaba junto a la puerta. Jugos y refrescos, frituras, snocaps, sprees, good & plenty
y dots. Todo lo que Alexander me había tenido cuando vine a ver la película a su
casa.
-No inventes!-. Exclame. Viendo a Becky. –Acaso te mencioné los snocaps?- realice
-Si hubiera mantenido eso en secreto, no tendríamos bocadillos-. Ella añadió
-Me alegra saber que tienes buena memoria. De quien fue la idea de la fiesta de
bienvenida?-. Me preguntaba
Al doblar la esquina vi a dos lunamieleros tomados de las manos.
-Oh, aquí esta-. Escuche al hombre susurrar.
Eran mis padres! Mi mamá vestia con pantalón y blusa de seda negros,
sandalias de plataforma negras y con un collar rojo. Mi papá vestia de negro con
sus lentes tipo John Lennon.
-Están drogados?-. Dije fuerte totalmente atónita
-Hola cariño-. Dijo mamá. –Teníamos que hacer algo para que salieras de la cama-.
Mi papá rio y dos niños pasaban vestidos de Dracula. Uno extendiendo su
capa como si fuese a volar.
-He venido a chuparte la sangre!-. Era Billy
-Te ves divino! Eres el vampiro más lindo que jamás haya visto-. Dije
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 120
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-En serio? Entonces me pondré esto el lunes para la escuela-.
-Oh no, no lo harás-. Dijo papá. –Un hijo radical es lo más que puedo soportar-. Mi
papá vio a mamá buscando ayuda. Billy me guiño el ojo y salió volando.
Jameson estaba fuera de la mansión sosteniendo un abrigo negro.
-Aquí esta su abrigo Sr. Madison-. Dijo pasándole el abrigo a mi papá. –el chico no
lo soltaba. El perfume le hacia recordar a su hija-. Me sentí totalmente
avergonzada, mientras me derretía por dentro.
-Es bueno volver a verla, Srita. Raven-.
Queria ver a Alexander. Queria verlo ahora mismo. Quería ver su cara, su
cabello, sus ojos. Queria saber si él se veía igual que siempre, si sentía aun nuestra
conexión de amor. O si creía que eso había sido una mentira.
Como si pudiera leer mi mente, dijo Jameson. –No va a pasar?-.
Entre, agradecida de que la reunión fuera a ser privada. Estaba quieto dentro
de la Mansión, no se escuchaba música del ático, oscuro solo con algunas velas
encendidas. Busque en la sala, comedor, cocina y pasillo. Subí por las grandes
escaleras.
-Alexander-. Susurre. –Alexander?-
Mi corazón latía frenéticamente. Mire en los baños, biblioteca y la recamara
principal.
Escuchaba voces que salían de la habitación de TV.
Reinfield estaba mencionándole al doctor acerca del conde Dracula. Era la
escena cuando Alexander me beso y yo desmaye. Me senté en el sofá y mire
impaciente por un minuto, esperando a que el regresara. Pero me entro el ansia así
que fui hacia el pasillo.
-Alexander?-.
Mire hacia la escalera que llegaba hasta el ático. Su escalera!
La puerta del final estaba cerrada. Su puerta, su recamara. La habitación que
no me dejaba ver. Gentilmente toque la puerta. Pero no hubo respuesta.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 121
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Alexander?-. Toque de nuevo. –Alexander, soy yo Raven-.
Detrás de esa puerta estaba su mundo. El mundo que no había visto. El
mundo que tenía todas las respuestas de todos sus misterios—como pasaba los
días y las noches. Empecé a dar vuelta la perilla, y la puerta empezado abrirse. No
estaba con llave. Queria más que nada empujar esa puerta. Para husmear. Pero
luego pense. Asi fue como el problema comenzó: conmigo husmeando. Que no
había aprendido nada? Asi que tome un gran respiro y actué contra mi impulso.
Cerré la puerta y baje por las escaleras con nueva confianza. Hice pausa en la
puerta delantera abierta, y sentí una presencia familiar nuevamente, me di vuelta.
Allí estaba el parado, como un caballero de la noche, viéndome con esos
ojos penetrantes, cariñosos, lindo, adorados, solitarios, inteligentes ojos.
-Nunca fue mi intención hacerte daño-. Le exprese. –No soy lo que dijo Trevor.
Siempre te je querido por quien eres!-.
Alexander no hablo.
-Fui tan estúpida. Eres lo más interesante que hay en Dullsville. Pensaras que soy
una inmadura-.
El no decía ni una sola palabra.
-di algo. Di que fui una niña. Di que me odias-.
-Se que somos mas parecidos que diferentes-.
-Lo sabes?-. Pregunte con sorpresa
-Mi abuela me dijo-.
-Ella habla contigo?-. Dije sintiendo a la vez un escalofrió.
-No tonta, ella está muerta!. Vi las flores-. El me extendió su mano. –Hay algo que
quiero mostrarte-. Dijo misteriosamente.
-tu habitación?-. Pregunte tomando su mano
-Si, y algo que hay en mi habitación, que finalmente está listo-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 122
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Algo?-. Mi imaginacion fue más allá. Que habría hecho Alexander en su
habitación? Acaso ese ―algo‖ estaba vivo o muerto? El me guio por la gran escalera
y por las escaleras del ático. Sus escaleras.
-Es tiempo que conozcas mis secretos-. Dijo abriendo la puerta. –Al menos la
mayoría de ellos.
Estaba todo oscuro excepto por los rayos de la luna que se asomaban por la
pequeña ventana del ático. Había una silla confortable y un colchón matrimonial
en el suelo. Un cobertor negro cubría la cama y se dejaba ver las sabanas de color
café. Una coma como la de cualquier otro adolecente. No ataúd. Después note las
pinturas. El reloj Big Ben con murciélagos volando sobre la caratula del reloj, un
castillo en la colina, y la torre Eiffel de cabeza. Estaba el cementerio de Dullsville, su
abuela sonriendo encima de la lapida. Una pintura dibujada desde su ático.
-Esas son de un periodo oscuro que tuve-. Bromeo
-Son espectaculares., dije acercándome. Pinturas estaban por todas partes incluso
hasta en el suelo.
-Eres totalmente asombroso!-.
-No estaba seguro de que te fueran a gustar-.
Note algo cubierto con una lona en la esquina.
-No te preocupes, no morderé-.
Hice una pausa, preguntándome que había debajo de esa lona. Y por una
vez más mi imaginacion me fallo. Tome una esquina de la lona y lentamente la jale,
justo como cuando había descubierto aquel espejo en el sótano de Alexander.
Quede asombrada.
Me veía a mí misma, vestida para el baile de invierno, un corsage de una
rosa roja en mi vestido. Pero llevaba cargando una cesta de calabaza en mi brazo, y
sostenía unos dulces en una mano mientras que en la otra usaba un anillo de
araña. Las estrellas brillaban encima de mi cabeza y la nieve caía lentamente a mí
alrededor. Me maraville al ver unos dientes de vampiro falsos.
-Se parece mucho a mi! Nunca me imagine que eras un artista! Quiero decir, sabia
que habías hecho esos dibujos que están en el sótano y la pintura que está a un
lado de la carretera… pero no tenia idea!-.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 123
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Esa eras tu?-. Pregunto sorprendido
-Porque estabas parado en medio de la carretera?-.
-Me dirigía al cementerio a pintar esta pintura de mi abuela-.
-Que la mayoría de los artistas no usan esos tubos pequeños?-.
-Mezclo la mía-.
-No tenia idea. Eres una artista. Ahora todo tiene sentido-.
-Me alegra que te guste-. Dijo con alivio. –Sera mejor que regresemos a la fiesta
antes de que les demos algo de que hablar-.
-Creo que tienes razón. Ya sabes como se esparcen los rumores en esta ciudad-.
-No es extraño?-. Preguntándome mientras me daba un refresco, ya fuera en el
jardín mientras estábamos entre los ciudadanos de Dullsville. –Esta noche no
somos los relegados-.
-Vamos a disfrutar por ahora. Mañana todo regresara a la normalidad-.
Los fiesteros se estaban divirtiendo, todos se veían sonrientes. Pero luego en
la distancia, vi una figura que lentamente corría por la calzada.
-Trevor!-. Dije con un grito de asombro. –Que está haciendo aquí?-.
-El es un monstruo!-. Trevor gritaba acercándose a la fiesta. –Toda su familia-.
-No otra vez!-. Dije. Todos los ojos observaban a Trevor.
-Metete Alexander-. Lo impulse. Pero él no se movió.
-El pasea en el cementerio, por Dios santo!., dijo Trevor apuntando a mi amado
gótico.
-Anteriormente no había murciélagos en esta ciudad, hasta que el llego-. Grito.
-Anteriormente no había aquí perdedores, hasta que apareciste tu!-. Dije
-Cálmate Raven-. Dijo mi padre con tono sereno.
-Suficiente!-. Dijo Matt pasando delante de todos con Jack a su derecha.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 124
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
-Miren esto! He sido atacado!-. Exclamo Trevor apuntando una raspadura que tenia
en su cuello. –Por un murciélago! Tendre que ponerme inyecciones contra la
rabia!-
-Déjalo ya Trevor-. Dijo Matt exhausto.
-Sucedió mientras venia para acá. Llame a tu casa y tu madre me dijo que estabas
en la Mansión rara. Que pasa? Se supone que deberias estar conmigo haciendo
algo!-.
-Tú has hecho esto-. Contesto Matt. –He terminado contigo, estoy harto de llevarte
por toda la ciudad para que puedas esparcir tus estúpidos chismes. Ya jugaste lo
suficiente conmigo Trevor-.
-Pero tenia razón! Ellos son vampiros!-. Trevor grito.
-Y yo tenía razón en no invitarte-. Dijo Matt.
-Ustedes están locos, festejando con estos raros!-. Trevor discutió
deslumbrándonos.
-De acuerdo Trevor, ya es suficiente-. Mi papá dijo poniéndose a un lado del.
-No tuve nada que ver con esto-. Dijo Alexander confundido.
-Creo que lo sabemos-. Confirme.
-Pero..-. Trevor rogo y sus ojos estaban sedientos de sangre.
-Entonces tendre que llamar a tu padre-. Finalmente dijo papá, poniéndole las
manos encima de los hombros de Trevor.
Trevor estaba que echaba chispas, pero se le estaba acabando el humo. No
había nadie aquí que callera en sus bromas o tomara su lado. No había chicas
sonrientes que quisieran tener una cita con el solo porque era popular. No había
nada para él, más que irse.
-Ustedes lo verán—my padre es el dueño de la ciudad!-. El dijo mientras nos
miraba furioso. Era lo único que él podía decir.
-No se te olvide ponerte hielo en el rasguño-. Advirtió mamá.
-Lo que él necesita es una pistola tranquilizadora, no hielo mamá-.
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Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Todos observábamos como Trevor pasaba por el portón hasta que
finalmente se fue.
-Bueno, habíamos planeado un telegrama que cantara, pero creo que se les olvido
las instrucciones-. Papá bromeo. La multitud rio con alivio.
Alexander y yo nos abrazamos el uno al otro. Los niños empezaban a correr
pretendiendo ser vampiros.
Después de que Alexander se despidió de los vecinos, Becky me encontró
limpiando la mesa de los refrigerios.
-Lo siento-. Dijo Becky
-Te vas a disculpar por el resto de tu vida?-. Le di un abrazo.
-Te veré mañana-. Dijo Becky con los ojos llenos de cansancio.
-Crei que tus padres ya se habían marchado-.
-Ellos mantienen horario de granja, ya sabes. Levantarse temprano y dormir
temprano.
-Entonces quien te llevara?-. Pregunte confundida.
-Matt-.
-Matt!-.
Becky sonrió como si le gustara él.
-El no es tan snob como parece-.
-Lo se, quien se hubiera imaginado-.
-Nunca ha viajado en un tractor-. Dijo Becky. –Crees que les dice eso a las chicas?-
-No Becky, creo que en verdad lo dice-.
-Vamos Becky-. Llamo Matt como el usualmente llamaba a Trevor.
-Iré un minuto Becky-. Dije.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 126
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Le estaba ayudando a Jameson con la basura cuando Alexander bajo las
escaleras, usando una capa y con dientes de vampiro falsos.
-Mi vampiro de los sueños-. Dije. El me acerco hacia él, en el pasillo.
-Esta noche trataste de salvarme-. Dijo Alexander. –Te estaré eternamente
agradecido-.
-Eternamente!-. Dije con una mueca.
-Espero alguna vez regresarte el favor-.
Reí nerviosa, mientras el mordisqueaba mi cuello.
-No quiero irme-. Gemí. –Pero Becky me está esperando. Te veré mañana?-.
Pregunte. A la misma bati hora? En el mismo bati canal?-. El me encamino hasta la
puerta y jugando me dio una mordida en el cuello con sus dientes falsos de
vampiro. Me reí y trate de jalar de su boca sus dientes falsos.
-Ouch!-. El exclamo.
-Se supone que no te los debes de pegar!-. Dije
-Raven, no sigues creyendo en vampiros, verdad?-. Pregunto.
-Creo que me has curado de eso-. Respondí. –Pero conservare mi labial negro-. El
me dio un largo beso de buenas noches.
Mientras me volteaba para irme, me di cuenta que el polvo compacto de
Ruby estaba en la puerta así que lo levante. Lo abrí mara verificar que mi labial
estaba bien. Vi en el reflejo del espejo la puerta de la Mansión.
-Dulces sueños-. Escuche a Alexander decir.
Pero él no aparecía en el espejo. Me di la vuelta. Y claramente Alexander
estaba parado sobre el marco de la puerta. Pero cuando volví a ver por el espejo,
el ya no estaba! Encontré la perilla de serpiente de la puerta viéndome a la cara.
-Alexander! Alexander!- me moví hacia atrás lejos de la puerta y lentamente mire
hacia la ventana del ático. Había luz allí.
-Alexander!- llame
El me miro atreves de las cortinas, mi chico gótico, mi amigo gótico, mi
príncipe gótico, mi caballero de la noche. El toco la ventana con la palma de su
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 127
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
mano. Estaba parado inmóvil. Mientras yo trataba de alcanzarlo, el se retiro de la
cortina y la luz desapareció.
Capitulo 22 Plazo
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 128
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
M
i sueño se había hecho realidad, pero había mas pesadilla en el de lo que
hubiera imaginado. Estuve despierta toda la noche, tratando de darle
sentido a todo.
El chico del que estaba enamorada era en realidad un vampiro? Pasaría la
eternidad como un fio fantasma?
No reaccioné ante este descubrimiento de la manera que había soñado
siempre. No levante el teléfono para llamar CNN. De hecho, todo el camino a casa
con Becky, no dije ni una sola palabra, solo veía atreves de la ventana mientras que
ella coqueteaba con Matt.
Ya en casa, me encerré en mi habitación. Busque en mis libros sobre
vampiros por alguna respuesta, pero no encontré nada. Ensaye diciéndole que lo
amaba sin importar quien o que era. Que su secreto estaba a salvo conmigo. Pero
estaba preparada para dejar todo? Cambiar mi mundo por el del? Dejar a mis
padres? Becky? Billy? Observe mi reflejo en el espejo de cuerpo entero, como si
fuera la última vez.
Pase el dia siguiente en el cementerio, paseando frente al monumento de la
Baronesa. Tan pronto como el sol se ocultara tras los arboles, iria a la Mansión.
Cuando di la vuelta de la colina, note que el portón estaba con candado. Me
trepe para encontrarme con la Mansión más sola de lo usual. El Mercedes ya no
estaba y las luces estaban apagadas. Toque el timbre, una y otra vez. Toque la
perilla de la serpiente. Nadie contesto. Me asome por la ventana de la sala.
Sabanas blancas cubrían los muebles. Corrí alrededor y presione mi nariz en la
ventana del sótano. No podía respirar. Los cajones con tierra ya no estaban allí!
Mi corazón se hundió. No podía pasar saliva.
Busque el ladrillo suelto que anteriormente había usado. Pero cuando lo
jale, un sobre cayo, con mi nombre escrito en letras grandes. Corrí hacia la puerta
delantera y sostuve la letra bajo la luz. Vi mi nombre claramente. Saque una tarjeta
negra. Con letras color rojo sangre que decían unas simples palabras: PORQUE TE
AMO.
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 129
Besos de Vampiro Ellen Schreiber
Acaricie las palabras con las puntas de mis dedos y sostuve la carta contra
mi corazón. Las lágrimas empezaron a caer, mientras corría fatigada hacia el
portón para treparlo.
Era como una estaca en mi corazón.
Pájaros gorjearon por encima y levante la mirada para verlos asomarse
sobre los arboles. Uno de ellos descendió y aterrizo sobre mí en el portón de
hierro.
Era un murciélago.
Sus alas permanecían solemnes mientras que su mirada estaba fija sobre mí.
Su sombra prominente en el pavimento, su respiración al mismo tiempo que la
mía. Los murciélagos son ciegos, pero este parecía estar viendo en mi alma.
Lentamente trate de tomarlo.
-Alexander?-.
Y entonces voló lejos.
FIN
Traducción: Cynthia Salinas “Barbienortena” Página 130