UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
DE LOS LLANOS OCCIDENTALES
EZEQUIEL ZAMORA
“UNELLEZ”
INSTITUCIONES FINANCIERAS
ALUMNA:
POLGROSSI DANNELYS
C.I: 26.898.811
MATERIA: ADMINISTRACION FINANCIERA
PROFESORA: YULEIMI PEÑA
LIC. EN CONTADURIA PÚBLICA
SANARE-EDO-LARA
La importancia de un sistema financiero y la función de los bancos para la
prosperidad de los países ha sido aceptada desde hace tiempo en el análisis
económico. Resultan fundamentales para la evolución general de una economía,
siendo su misión realizar una eficaz asignación de los recursos económicos, lograr
tanto la estabilidad monetaria como financiera y proporcionar una seguridad
máxima en los sistemas de pago. Los bancos desempeñan un papel central dentro
de las instituciones que conforman el sistema financiero, por ello su alta
participación e influencia en la actividad económica de los países. Los bancos
cumplen una función muy específica en la economía de libre mercado, como es
actuar de intermediarios financieros entre ofertantes y demandantes de fondos.
Por un lado, tienen la capacidad de estimular y recibir el ahorro de una sociedad, y
por otro, distribuirlo entre los agentes económicos que lo necesitan para llevar a
cabo sus actividades de consumo e inversión.
En este contexto, la mayoría de sus operaciones se encuentran relacionadas con
la asignación eficiente de los recursos que captan, función esencial para el
funcionamiento de la economía productiva y, por consiguiente, para el propio
desarrollo económico de los países. En países que no cuentan con fuentes
alternativas de financiamiento, el sector bancario puede determinar y alterar la
trayectoria del progreso económico, sobre todo mediante el proceso de
intermediación financiera. Los bancos, como intermediadores financieros,
adquieren altas responsabilidades, pues deben realizar la distribución y asignación
del crédito de la manera más eficiente, así como proteger los depósitos de ahorro
en todas sus modalidades.
En este proceso de intermediación, financian la mayoría de sus préstamos con los
depósitos que les son confiados, y en ocasiones necesitan apoyarse en altos
niveles de apalancamiento. La naturaleza de esta operación implica transformar
los activos, de tal manera que se corren varios riesgos simultáneamente. Al
otorgar préstamos, afrontan lo que se conoce como riesgo crediticio (que no se
recupere el crédito concedido en sus diferentes modalidades), riesgo de liquidez
(vinculado a las diferencias de vencimientos entre los pasivos y los activos), riesgo
de tasas de interés y otros que surgen del mercado (riesgos relacionados con la
fluctuación de precios fundamentales como el tipo de cambio). La combinación de
estos riesgos imprime una fragilidad inherente a la actividad bancaria que se ve
exacerbada por desequilibrios macroeconómicos globales
Desde estas consideraciones podemos decir que un sistema financiero es un todo
estructurado, compuesto por un conjunto de instituciones, activos, mercados y
técnicas específicas cuyo objetivo principal es el de canalizar el ahorro desde las
unidades económicas con superávit hacia aquellas unidades que tienen déficit.
Dentro del sistema financiero podemos definir sencillamente a los bancos como
una institución de intermediación financiera cuyas principales operaciones
consisten en recibir depósitos de los ahorradores y, por otro, otorgar préstamos o
créditos a los demandantes, es decir, a los agentes económicos.
Por otra parte tenemos los mercados financieros que conforman un espacio cuyo
objetivo es canalizar el ahorro de las familias y empresas a la inversión. De tal
manera que las personas que ahorran tengan una buena remuneración por prestar
ese dinero y las empresas puedan disponer de ese dinero para realizar
inversiones.
Un mercado financiero está regido por la ley de la oferta y la demanda. Es decir,
cuando alguien quiere algo a un precio determinado, solo lo podrá comprar a ese
precio si hay otra persona dispuesta a venderle ese algo a dicho precio.
La función principal de un mercado financiero es la de intermediación entre la
gente que ahorra y la gente que necesita financiación. En otras palabras, poner en
contacto a compradores y vendedores. En base a ello podemos nombras estas 4
principales funciones de los mercados financieros:
• Poner en contacto a todo el mundo que quiera intervenir en él.
• Fijar un precio adecuado a cualquier activo.
• Proporcionar liquidez a los activos.
• Reducir los plazos y costes de intermediación facilitando una mayor
circulación de los activos.
Los mercados financieros están formados por todas las personas que
intercambian activos financieros, ya que cuando pensamos en un mercado a nadie
le viene a la cabeza un lugar vacío. Entonces también podríamos decir que los
mercados financieros están formados por todos los inversores que compran y
venden esos activos financieros. ¿Y quiénes son esas personas?
Casi todo el mundo. Cuando un matrimonio ahorra dinero y lo invierte en un plan
de pensiones está formando parte de los mercados financieros. Cuando alguien se
compra una casa y pide una hipoteca también está formando parte de los
mercados. Cuando alguien compra acciones, letras del tesoro, cuando el Gobierno
o una empresa emite deuda, también están formando parte de los mercados
financieros. Incluso los mercados de materias primas pueden considerarse parte
de los mercados financieros siempre y cuando el cliente no sea el consumidor
final.