0% encontró este documento útil (0 votos)
15 vistas6 páginas

Trastornos Alimentarios y su Impacto

Este documento describe varios trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa. Explica sus síntomas clave, factores de riesgo y tratamientos. La anorexia nerviosa se caracteriza por una preocupación obsesiva con la delgadez y la pérdida de peso, mientras que la bulimia nerviosa implica atracones recurrentes seguidos de conductas compensatorias como el vómito. Ambos trastornos son más comunes en mujeres adolescentes y jóvenes, y su trat
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
15 vistas6 páginas

Trastornos Alimentarios y su Impacto

Este documento describe varios trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa. Explica sus síntomas clave, factores de riesgo y tratamientos. La anorexia nerviosa se caracteriza por una preocupación obsesiva con la delgadez y la pérdida de peso, mientras que la bulimia nerviosa implica atracones recurrentes seguidos de conductas compensatorias como el vómito. Ambos trastornos son más comunes en mujeres adolescentes y jóvenes, y su trat
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Trastornos de la conducta alimentaria

el problema es —o al menos empieza a ser— principalmente conductual, en el sentido de que la


persona se comporta de forma tal, que aunque no causa deterioro en principio, puede convertirse
en algo serio.

Este tipo de trastornos tiene en común que son poco entendidos y que aún no están bien definidas
las contribuciones de los factores psicosociales y biológicos. Sin embargo, existe evidencia
suficiente que implica las variables sociales y psicológicas en el desarrollo y tratamiento de estas
enfermedades y que justifica su inclusión en una encuesta de psicología normal

Las personas con trastornos de la conducta alimentaria, muchas veces preocupadas por
convertirse en personas delgadas, se sienten deprimidas la mayor parte el tiempo, tienen una baja
autoestima y habilidades sociales limitadas, además de que tienden a ser obsesivas y
perfeccionistas. Bien perfeccionistas, así como tu PAN bueno no tanto pero si eres, tqm.

Cada año millones de personas se ven afectadas por diversos trastornos de la conducta. La gran
mayoría de aquéllos que los sufren, más de 90%, son adolescentes y mujeres adultas jóvenes. Una
razón por la que las mujeres en este grupo de edad son particularmente vulnerables a los
trastornos de la conducta alimentaria es su tendencia a llevar a cabo dietas estrictas con el fin de
lograr una figura “ideal”.

Las dietas estrictas juegan un papel clave como desencadenantes de muchos trastornos de la
conducta alimentaria. Los efectos dañinos de estos trastornos representan problemas personales
para aquéllos que los padecen, sin embargo, la preocupación por mantenerse delgados es
también, hasta cierto punto, un problema social debido al amplio valor positivo que se le ha dado
a evitar la obesidad y a tener una figura “ideal”.

Anorexia nerviosa
Para poder ser diagnosticado con anorexia nerviosa, una persona debe tratar de impedir que su
peso corporal pase de 85% del peso considerado normal de acuerdo con las tablas de peso y
estatura

. La característica principal de los que sufren anorexia nerviosa, además de su excesiva delgadez,
es un deseo exagerado de ser delgado y la convicción de que, sin importar cuán delgados puedan
parecer a los demás, sus cuerpos siempre son demasiado grandes. La característica principal de
este trastorno es la preocupación obsesiva con la imagen corporal y con la pérdida de peso. A las
personas que sufren anorexia nerviosa les atemoriza mórbidamente tener exceso de peso. La
mayor parte de los pacientes que la padecen comienzan evitando el consumo de alimentos y
restringiendo el tipo de comida que ingieren de la misma manera que lo hace cualquier persona
que se somete a una dieta. Sin embargo, a medida que el trastorno progresa, el menú de los
anoréxicos se vuelve cada vez más restringido y rígido. Una variedad cada vez menor, en el
contenido de los alimentos comienza entonces a producir una ansiedad tremenda, con otras
conductas para reducir el peso. Una de ellas es el ejercicio compulsivo.

Los anoréxicos desarrollan una preocupación obsesiva con respecto a la comida, la alimentación,
la dieta, el peso y la forma del cuerpo, y frecuentemente muestran conductas ritualistas que
involucran la elección, preparación e ingesta de los alimentos. Un ejemplo de conducta ritualista
es cortar la comida en pedazos sumamente pequeños o masticar cierto número de veces un
bocado de comida

Un psiquiatra que atiende muchos pacientes con trastornos de la conducta alimentaria nos
comenta lo siguiente acerca de sus pacientes anoréxicas: Una y otra vez me dicen que desean
verse bien en traje de baño. Quieren las caderas firmes. Se someten a dietas y ejercicio todos los
días. Nunca están lo suficientemente delgadas, así que llegan a extremos poco naturales. Todas
ellas desean sentirse bien acerca de sí mismas, y su apariencia es la forma de lograrlo. Sienten que
su ayuno está justificado, lo mismo que sus intentos de drenarse a sí mismas de la grasa y de dar
forma a su cuerpo de manera que puedan lograr la perfección que desean. Sus días giran alrededor
de calorías, gramos de grasa y los números de la báscula. La mayor parte de ellas no se convertirán
en súper modelos y cuando se dan cuenta de esto experimentan sentimientos de ira y vergüenza.

La anorexia nerviosa raramente se presenta antes de la pubertad. Su primera aparición parece


ocurrir en dos periodos clave, cerca de los 14 años y alrededor de los 18, aunque la edad media en
que se diagnostica por primera vez es a los 17. El resultado tiende a ser peor en los que
desarrollan anorexia en una etapa más temprana de la vida. La anorexia es mucho más común en
mujeres que en hombres; cerca de 90% de los pacientes diagnosticados con el trastorno son
mujeres.

. El trastorno parece haberse triplicado, lo que significa la presencia de cuando menos un caso por
cada 100 mujeres jóvenes entre los 16 y los 18 años de edad.

Causas Aunque todavía no se conocen las causas específicas de la anorexia nerviosa, tanto los
factores de personalidad como los aspectos ambientales parecen desempeñar un papel
importante.

Signos de advertencia de la anorexia nerviosa

➤ Preocupación por el tipo de comida, el alimento y la dieta

➤ Ejercicio compulsivo

➤ Pensamientos negativos acerca de sí mismo

➤ Separación de la familia y de los amigos

➤ Pérdida de peso que provoca la interrupción de la menstruación en las mujeres


➤ Dificultad para tolerar el frío

Factores de personalidad Los síntomas obsesivo-compulsivos estuvieron asociados


con un resultado más negativo, y predijeron el resultado final mucho mejor que en los síntomas
del trastorno de la conducta alimentaria en sí. Las personas con anorexia también parecen
propensas a deprimirse y a tener una imagen corporal negativa.

Factores familiares las madres que están sumamente preocupadas acerca del peso y del
atractivo físico de sus hijas pueden exponerlas a un factor de riesgo mucho más alto de desarrollar
trastornos de la conducta alimentaria. Además, los padres y hermanos de chicas que tienen estos
trastornos suelen ser sumamente críticos acerca de su peso.

Factores culturales Las personas que buscan actividades que hacen hincapié en un
cuerpo delgado —modelaje, gimnasia, lucha libre y carrera de larga distancia— son más
susceptibles a estos trastornos. Las tendencias estéticas que favorecen las figuras más delgadas
penetran cada vez más en nuestra sociedad influyendo en la visión ideal del cuerpo humano

Tratamiento. Estos tratamientos van desde los enfoques biológicos (que involucran
antidepresivos, medicamentos ansiolíticos y estimulantes del apetito), hasta la psicoterapia y la
terapia familiar basada en principios psicodinámicos, terapias conductuales y cognitivo-
conductuales, así como las terapias educacionales como la educación nutricional.

La anorexia nerviosa, como todos los trastornos de la conducta alimentaria, se trata con mayor
éxito cuando se diagnostica en una etapa temprana. La rehabilitación nutricional es importante e
incluye restaurar el peso, normalizar los patrones alimentarios, lograr la percepción normal del
hambre y la saciedad, y corregir cualesquiera consecuencias de la desnutrición. El tratamiento
psicológico se utiliza para ayudar a los pacientes a comprender y cooperar con su rehabilitación
física y nutricional, cambiar sus actitudes disfuncionales, mejorar el funcionamiento social e
interpersonal y enfrentar los conflictos psicológicos que pueden reforzar o mantener las conductas
de estos trastornos

no los principales desafíos que tienen los profesionales clínicos para tratar los trastornos de la
conducta alimentaria es la tendencia del paciente a negar su problema. Debido a esta negación,
las personas con anorexia pueden no recibir ayuda clínica hasta que ya están peligrosamente
delgados y desnutridos. Cuanto más tiempo persista la conducta alimentaria anormal, mayores
dificultades se presentarán para superar el trastorno y sus efectos en el cuerpo
Bulimia nerviosa
Las dos características esenciales del trastorno de la conducta alimentaria denominado bulimia
nerviosa son los atracones y los intentos de compensar, a través de métodos inadecuados

. Por atracones entendemos la ingesta excesiva de alimentos en un periodo relativamente corto


(menos de dos horas) comparado con lo que se considera normal. Las personas que tienen
atracones no parecen elegir un tipo específico de comida, (como puede ser el chocolate o los
cacahuates), sino que simplemente consumen una cantidad anormalmente grande de alimentos al
mismo tiempo que sienten una pérdida de control sobre su conducta alimentaria.

Criterios para diagnosticar la bulimia nerviosa

1. Episodios frecuentes de atracones que se caracterizan tanto por a) comer una cantidad que es
definitivamente mayor a lo que la mayoría de las personas comerían dentro de un periodo y
circunstancias similares, y b) una sensación de falta de control sobre la ingesta de alimentos
durante el episodio de atracón.

2. Conducta recurrente para compensar el hecho de comer compulsivamente y evitar el aumento


de peso, que incluye vomitar, laxantes, ayuno y ejercicio excesivo.

3. Los atracones y las conductas compensatorias se presentan por lo menos dos veces a la semana
en un periodo mínimo de tres meses.

4. Autoevaluación influida en exceso por el peso y la figura.

5. Conducta bulímica que no sólo se presenta durante los episodios de anorexia nerviosa Se
reconocen dos tipos de bulimia nerviosa: 1) el tipo purgativo, en el cual se utilizan el vómito o
dosis de laxantes durante el episodio y 2) el no purgativo, en el que se utiliza el ayuno o el ejercicio
excesivo, pero no la purga, para evitar el aumento de peso

La mayoría de las personas diagnosticadas con este trastorno mantiene un peso relativamente
promedio

Epidemiología y factores de riesgo


por primera vez en la literatura clínica a finales de los años setenta. Aproximadamente entre 4 y
9% de los estudiantes de preparatoria y universidad mostraron algunos síntomas de bulimia,
aunque la mayor parte de ellos no cumplieron con los criterios el diagnóstico del DSM para
diagnosticar este trastorno

, en la bulimia, la persona parece tener una percepción más sensata de la imagen corporal que en
la anorexia, y puede reconocer con mayor facilidad los patrones alimentarios anormales.

Causa de los trastornos de la conducta alimentaria


Entre ellos se destacan baja autoestima, imagen corporal distorsionada y una psicología anormal
general. Además, el estrés parece jugar un papel relevante en el desarrollo de los síntomas de este
trastorno en quienes estaban propensos a sufrirlo debido a factores personales. Muchas veces, las
presiones en el trabajo o en la escuela o problemas en las relaciones personales preceden el
surgimiento de los atracones.

Algunos investigadores sostienen que el abuso sexual durante la infancia puede ser un factor de
vulnerabilidad no especificado que puede relacionarse con los trastornos de la conducta
alimentaria, particularmente con la bulimia, aunque esta relación ha sido rechazada por otros.

Tratamiento
La terapia cognitiva, tanto individual como de grupo, parece ser muy eficaz en el tratamiento de la
bulimia nerviosa. terapia cognitivo-conductual pareció ser superior a la psicoterapia de apoyo para
reducir tanto la conducta de comer en exceso como de la frecuencia del vómito en la bulimia
nerviosa. La terapia cognitivo conductual mas fluoxetina respondieron bastante bien ayudando a
romper los ciclos compulsivos y purgativos.

Atracones (obesidad)
Un atracón, un problema que se ha descrito desde hace relativamente poco tiempo, está
caracterizado por episodios de alimentación compulsiva (como se describió antes) pero sin el uso
de conductas compensatorias que se presentan en la bulimia nerviosa, como puede ser purgarse.
Dos patrones comunes caracterizan un atracón: el ir “picando” entre comidas de manera
compulsiva durante intervalos muy largos (como puede ser durante el horario de trabajo o en las
tardes enfrente de la computadora o de la televisión), y/o un consumo de grandes cantidades de
alimentos de una sola vez, éste es significativamente mayor que lo requerido para satisfacer el
hambre normal. En muchas ocasiones, los atracones conducen a problemas con la regulación de
peso y algunas veces provoca la obesidad

Desencadenantes de los atracones

1. Situaciones estresantes específicas

2. Pensamientos alterados específicos

3. Sentirse culpable por lo que uno ha hecho

4. Sentirse socialmente aislado o excluido

5. Preocupaciones acerca de responsabilidades, problemas o el futuro

6. Aburrimiento

¿Pueden prevenirse los trastornos de la conducta alimentaria?

Aunque parece no haber una respuesta definitiva a esta pregunta, es probable que los programas
educativos dirigidos a los padres y a los niños sean de mucha ayuda. Ciertos elementos de
programas potencialmente valiosos incluyen:

1. Alertar a las familias sobre la naturaleza de los trastornos de la conducta alimentaria.

2. Aclarar a las familias los riesgos físicos y psicológicos involucrados en las conductas que
disparan estos trastornos.
3. Mostrar a las familias cómo reconocer cuando alguien necesita ayuda con respecto a actitudes
dañinas hacia la alimentación y hacia su cuerpo.

4. Alentar a las familias a buscar tratamiento para la persona que desarrolla prácticas alimentarias
perjudiciales Las escuelas, los médicos y los medios de comunicación masiva pueden jugar un
papel importante en la implementación de programas de tratamiento y en la prevención.

También podría gustarte