La prehistoria se divide en dos etapas arqueológicas generales:
La Edad de Piedra. Consistió en el período más extenso de la prehistoria y comprendió
diversos saltos evolutivos, además del trabajo de la piedra. El período se subdivide en las
siguientes etapas:
El Paleolítico. Corresponde a la etapa más antigua de la prehistoria, desde el 2.500.000
hasta el 35.000 a. C. Su denominación proviene del griego que significa “piedra antigua”.
Entre los avances más significativos de este periodo se destacan: el trabajo de la piedra
astillada realizado por el Homo habilis, que le permitió crear herramientas para cazar, y el
control del fuego realizado por el Homo erectus que le permitió defenderse de los animales
salvajes y asentarse en cuevas durante un tiempo prolongado.
El Mesolítico. Corresponde a la etapa que va desde el 10.000 hasta el 6.000 a. C. Se
caracterizó por los avances en el trabajo de la piedra pulida y por el cambio en el estilo de
vida que pasó del nómada al sedentario. Ese cambio se debió a diversos factores, como el
fin de la era glacial y el gradual cambio climático en el que las temperaturas cada vez eran
más templadas, el control del fuego para calentarse que les permitió soportar temperaturas
frías y las primeras prácticas de siembra de alimentos.
El Neolítico. Corresponde a la etapa que va desde el 6000 hasta el 4000 a. C. Se caracterizó
por el trabajo de la piedra moldeada y pulida, el avance en las prácticas de agricultura y la
domesticación de algunos animales que permitió consolidar la forma de vida sedentaria y
los asentamientos con mayor número de personas.
La Edad de los Metales. Consistió en el segundo período de la prehistoria desde el 5000
hasta el 1000 a. C. y se caracterizó por los cambios más significativos en la evolución del
ser humano de la prehistoria. El período se subdivide en las siguientes etapas:
• La Edad de Cobre. Corresponde a la etapa que va desde el 5000 hasta el 3000 a. C.
en la que el humano inventó la rueda y aprendió a trabajar diversos metales, como
el cobre, para la creación de herramientas para arar la tierra, puntas de flecha y
utensilios.
• La Edad de Bronce. Corresponde a la etapa que abarcó desde el 3000 hasta el 1500
a. C. y se destacó por el descubrimiento de la aleación de metales, tras fundir cobre
con estaño, que dio origen al bronce, un metal resistente. Se crearon herramientas
para los enfrentamientos bélicos, como puntas de flecha. A medida que se
conformaban poblaciones y ciudades más grandes, las guerras por la lucha de
territorio y poder se incrementaron.
• La Edad de Hierro. Corresponde a la etapa que abarcó desde el 1500 hasta el 550 a.
C. momento en que se inventó la escritura y que da comienzo al período de la historia
de la humanidad. Se caracterizó por el trabajo del hierro, un material que resultó aún
más resistente y que permitió ampliar la producción de elementos, como armamentos
y herramientas para el trabajo de la tierra. Para la fundición del hierro se utilizaban
hornos de piedra capaces de soportar elevadas temperaturas.