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Resumen de la Teogonía de Hesíodo

1) Hesíodo escribió la Teogonía, donde ordenó la mitología griega de forma oral. 2) En la Teogonía, cuenta el origen de los dioses desde el Caos hasta los dioses olímpicos como Zeus. 3) Hesíodo afirma que conoció a las Musas Heliconíadas en el monte Helicón, quienes le inspiraron a través de su danza y le dieron el don de la poesía.

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Resumen de la Teogonía de Hesíodo

1) Hesíodo escribió la Teogonía, donde ordenó la mitología griega de forma oral. 2) En la Teogonía, cuenta el origen de los dioses desde el Caos hasta los dioses olímpicos como Zeus. 3) Hesíodo afirma que conoció a las Musas Heliconíadas en el monte Helicón, quienes le inspiraron a través de su danza y le dieron el don de la poesía.

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2.

TEOGONÍA
(s. VII a. C.)

La Teogonía fue escrita por el autor Hesíodo donde ordenó


todo el cuerpo mitológico transmitido hasta entonces de
forma oral. La parte de su obra que se ha conservado se
debe al uso que de ella hicieron los mitógrafos clásicos
posteriores. La Teogonía, Los trabajos y los días y los 54
primeros versos de El escudo de Heracles en la que
reivindica por primera vez la justicia frente a los abusos y a
las desigualdades de los poderosos. La pretensión de
Hesíodo con su poesía didáctica era educar. Según el mito
de las edades, la humanidad ha ido sucesivamente
decayendo.

En el comienzo de La Teogonía, Hesíodo se presenta como


un pobre pastor de cabras que apacentaba su rebaño en las
proximidades del monte Helicón cuando se le aparecieron
las Musas que le concedieron el don de la poesía.

La Teogonía (Θεογονία: origen de los dioses) cuenta la


historia del linaje de los dioses, desde el Caos hasta los
dioses olímpicos. Este linaje evoluciona desde unos
primeros seres divinos que representan a la Naturaleza (el
cielo, la tierra, la noche, el océano...) hasta Zeus, que es
quien trae el orden y la justicia a los dioses y los hombres.
Primero fue el Caos, después la Tierra y el tenebroso
Tártaro. Por último, Eros, el que cautiva el corazón y la
mente. Del Caos surgen el Érebo y la Noche. De la Noche, a
su vez, el Éter y el Día. Y un sinfín de deidades, casi todas
temibles, el Engaño, la Muerte, la Vejez, la Venganza, la
Discordia, las Moiras, las Parcas...

De Gea (la Tierra) nace primero Urano, seguidamente las


Montañas y el Ponto, de agitadas olas. En unión con Urano,
alumbró a los Hecatonquiros, a los Cíclopes y a los Titanes.
Crono fue el más joven de ellos. Relata Hesíodo la
castración de Urano a manos de Crono. Así liberó el dios a
su madre y hermanos de la opresión del padre.
Crono cortó los genitales de su padre con una afilada hoz y
los arrojó al mar. De la espuma nació entonces Afrodita, y
de las gotas de sangre que cayeron en el suelo surgieron los
Gigantes y las Erinias o Furias...

Crono es ahora el rey de los dioses, tomando el lugar de su


padre Urano, y toma como esposa a la titánide Rea. Celoso
de sus hijos, los va devorando en cuanto nacen. Pero Rea
oculta al último de sus hijos y ofrece al padre una piedra
envuelta en pañales, que este traga sin mirarla. Rea oculta
al niño, Zeus, que más tarde derrocará a Crono obligándole
a vomitar a sus hermanos y hermanas: Hades, Poseidón,
Deméter, Hestia y Hera.
Los nuevos dioses se enfrentarán a los antiguos en una
serie de combates (Titanomaquia), tras la cual las fuerzas
del mal, los violentos oscuros dioses, serán desterrados
para dar paso a la generación de los Olímpicos.

Narra Hesíodo también el Mito de Prometeo, que ilustra la


posición de los hombres ante los dioses. (Prometeo es
el titán amigo de los mortales, conocido principalmente
por desafiar a los dioses robándoles el fuego a ellos en el
tallo de una cañaheja, darlo a los hombres para su uso y
posteriormente ser castigado por Zeus por este motivo.
Prometeo era padre de Deucalión y abuelo de Helén. Como
introductor del fuego e inventor del sacrificio, Prometeo es
considerado como el titán protector de la civilización
humana.

1. Busca información sobre el monte Helicón


2. Hesíodo afirmó que en el monte Helicón conoció a las
musas que lo llevaron a escribir; cuando dice que forman
bellas y deliciosos coros en la cumbre del Helicón y se
cimbrean vivamente sobre sus pies, la palabra destacada se
relaciona con:
A) moverse C) alegrarse
B) reírse D) caerse
3. Según el texto, las musas heliconíadas inspira a través de:
A) su danza C) sus palabras
B) sus cantos D) su limpieza.
Teogonía
Musas Heliconíadas

Comencemos nuestro canto por las Musas Heliconíadas, que habitan


la montaña grande y divina del Helicón. Con sus pies delicados
danzan en torno a una fuente de violáceos reflejos y alrededor del
altar del muy poderoso Cronión. Después de lavar su piel suave en
las aguas del Permeso, en la Fuente del Caballo o en el divino Olmeo,
forman bellos y deliciosos coros en la cumbre del Helicón y se
cimbrean vivamente sobre sus pies. Partiendo de allí, envueltas en
densa niebla, marchan al abrigo de la noche, lanzando al viento su
maravillosa voz, con himnos a Zeus portador de la égida, a la augusta
Hera argiva calzada con doradas sandalias, a la hija de Zeus portador
de la égida, Atenea de ojos glaucos, a Febo Apolo y a la asaeteadora
Artemis, a Posidón que abarca y sacude la tierra, a la venerable
Temis, a Afrodita de ojos vivos, a Hebe de áurea corona, a la bella
Dione, a Eos, al alto Helios y a la brillante Selene, a Leto, a Jápeto, a
Cronos de retorcida mente, a Gea, al espacioso Océano, a la negra
Noche y a la restante estirpe sagrada de sempiternos Inmortales.
Ellas precisamente enseñaron una vez a Hesíodo un bello canto
mientras apacentaba sus ovejas al pie del divino Helicón. Este
mensaje a mí, en primer lugar, me lo dirigieron las diosas, las Musas
Olímpicas, hijas de Zeus portador de la égida: ¡Pastores del campo,
triste oprobio, vientres tan solo! Sabemos decir muchas mentiras con
apariencia de verdades; y sabemos, cuando queremos, proclamar la
verdad. Así dijeron las hijas bienhabladas del poderoso Zeus. Y me
dieron un cetro después de cortar una admirable rama de florido
laurel. Me infundieron voz divina para celebrar el futuro y el pasado,
y me encargaron alabar con himnos la estirpe de los felices
Sempiternos, y cantarles siempre a ellas mismas al principio y al final.
Mas, ¿a qué me detengo con esto en torno a la encina o la roca?

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