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Reanimación del Recién Nacido Deprimido

Este documento proporciona una guía sobre la recepción y reanimación de un recién nacido deprimido. Explica la anticipación a la necesidad de reanimación con respecto al personal y los elementos necesarios. Detalla las etapas iniciales antes de la reanimación como mantener la temperatura, evaluar la frecuencia cardíaca y posicionar al bebé. Describe la reanimación básica e incluye la reanimación avanzada que implica ventilación a presión positiva y masaje cardíaco. El objetivo es estabilizar al recién nac

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Reanimación del Recién Nacido Deprimido

Este documento proporciona una guía sobre la recepción y reanimación de un recién nacido deprimido. Explica la anticipación a la necesidad de reanimación con respecto al personal y los elementos necesarios. Detalla las etapas iniciales antes de la reanimación como mantener la temperatura, evaluar la frecuencia cardíaca y posicionar al bebé. Describe la reanimación básica e incluye la reanimación avanzada que implica ventilación a presión positiva y masaje cardíaco. El objetivo es estabilizar al recién nac

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Guía de Taller simulación de clínica

Licenciatura en Enfermería

RECEPCIÓN DEL RECIÉN NACIDO


DEPRIMIDO

Enfermería en el Cuidado Materno Infantil | 2° año


GUIA TALLER: RECEPCIÓN DEL RECIEN NACIDO
LICENCIATURA EN ENFERMERIA
DEPRIMIDO

Recepción del recién nacido deprimido


El nacimiento de un recién nacido sano y vigoroso de término es del las situaciones más frecuentes y
placenteras de la profesión médica. Pero aproximadamente el 10% de los recién nacidos requiere algún
tipo de apoyo para lograr una adaptación adecuada y el 1% reanimación avanzada.

Anticipación a la Necesidad de Reanimación con respecto al personal :

La preparación para la reanimación neonatal requiere de la evaluación de riesgo perinatal, un sistema que
organice el personal apropiado basado en ese riesgo, un método organizado para garantizar el acceso
inmediato al material  y equipo de reanimación y la estandarización de habilidades conductuales que
ayuden a asegurar un equipo de trabajo efectivo y una adecuada comunicación
Cuando se identifiquen factores de riesgo perinatal, se debe organizar un equipo de reanimación y se debe
asignar un líder. Si el tiempo lo permite, el líder debe realizar una sesión pre-reanimación, identificando las
intervenciones que se puedan requerir y asignar roles y responsabilidades a cada miembro del equipo.
Durante la reanimación es muy importante que el personal muestre adecuada comunicación y trabajo en
equipo para garantizar la calidad de la atención  y seguridad al paciente

Anticipación a la necesidad de Reanimación con respecto a los elementos para dicho procedimiento:

 Cuna radiante, ya que la hipotermia agrava cualquier problema

 Aspiración central

 Oxígeno

 ambú

 Laringoscopio

 Monitor

 tubos de intubación 2 a 4, aunque la mayor parte de las veces se usa 3 ó 3,5, porque un tubo muy
delgado no permite aspirar el meconio y presenta filtraciones cuando se ventila con presión positiva.

 También se debe tener a mano todos los medicamentos que se pudieren necesitar, aunque es raro
que se utilicen, excepto en casos de malformaciones incompatibles con la vida, cardiopatías o
asfixia grave

 Tubo de drenaje pleural, para el caso de que las maniobras provoquen neumotórax (porque el
espontáneo es raro)
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 Catéteres umbilicales, ya que en un recién nacido en shock hipovolémico es más fácil cateterizar la


vena umbilical, para tomar muestras o administrar drogas o volumen, que obtener una vía periférica,
sin olvidar que el catéter no se puede introducir más de tres o cuatro centímetros.

RCP corresponde a las siglas de reanimación cardiopulmonar. Es un procedimiento de salvamento que se


lleva a cabo cuando la respiración o los latidos cardíacos de un bebé han cesado o son menores a 100 l.x
m. Esto puede suceder después de ahogamiento, sensación de ahogo, asfixia u otras lesiones.

 La RCP combina :

1) Control del aporte de O2 , manteniéndolo para que la saturación oscile entre 90 y 95% con una
PaO2 entre 40 a 60 mmHg. Sabiendo que la saturación preductal en los recién nacidos normales
puede demorar más de 10 minutos en alcanzar 95% y cerca de una hora la postductal . El objetivo
es evitar hipoxemia e hiperoxia, en la actualidad hay estudios que muestran los efectos lesivos del
O2 en el periodo de reperfusión postasfíctico con buenos resultados al realizar la reanimación con
aire
2) Compresiones cardíacas, las cuales mantienen la sangre circulando. Se considerará estabilidad del
paciente cuando se logre una frecuencia cardiaca entre 120 a 140 lpm, ventilación adecuada con
recuperación de la coloración de la piel y mucosas con saturación por encima de 90%.

Etapas iniciales antes de la reanimación de un recién nacido:

1. Mantener la temperatura normal .Se recomienda que la temperatura del recién nacido no asfixiado
se mantenga entre 36.5ºC y 37.5ºC después del nacimiento y  durante la estabilización.

2. Evaluación de la frecuencia cardiaca: Inmediatamente al nacimiento la evaluación de la frecuencia


cardiaca se realiza para valorar la efectividad del esfuerzo respiratorio espontaneo y determinar la
necesidad de intervenciones subsecuentes. Durante la reanimación, el incremento en la frecuencia
cardiaca es un indicador sensible para valorar la respuesta a cada una de las intervenciones

3. Posicionar al recién nacido en posición de olfateo (extender la cabeza del paciente para mejorar la
entrada de aire) a la vía aérea

4. Si es necesario  limpiar las secreciones con una perilla o sonda de aspiración .Aspirar la vía aérea
inmediatamente después de la nacimiento, ya sea con perilla de aspiración o con una sonda de
aspiración, solo debe considerarse si la vía aérea parece estar obstruida .Evitar la succión
innecesaria ayuda a prevenir el riesgo de bradicardia por aspiración/succión en la nasofaringe

5. Secar al recién nacido y estimularlo para que respire.

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6. Evaluación de la necesidad de oxigeno y de la  administración de este.:

Uso de la oximetría de  pulso.: Es recomendado el uso del oxímetro cuando la reanimación puede ser
anticipada, cuando la cianosis central persiste después de 5 a 10 minutos de vida o cuando se administra
oxigeno suplementario.

Administración de oxigeno.
Es recomendado iniciar la reanimación con oxigeno al aire ambiente (Oxigeno al 21% a nivel del mar). Se
puede utilizar y evaluar el oxigeno suplementario para obtener una saturación preductal cercana al rango
intercuartil obtenido en recién nacidos de termino sanos posterior a un parto vaginal .

Toma de decisiones en la reanimación:

En la reanimación, las decisiones y acciones se basan en la evaluación de tres elementos: respiración,


frecuencia cardíaca y color.

En la práctica, se observa si el recién nacido tiene o no dificultad para respirar; se ausculta y, si no tiene
buena frecuencia cardíaca, se estimula la respiración y se utiliza el color como un índice de recuperación.
Es importante recordar que el Apgar siempre es 9 o menos por el color y que ningún niño nace rosado,
debido a los cambios de temperatura y circulatorios propios del recién nacido.

La reanimación básica o Estimulación se aplica:

1. En todo niño que nace deprimido, hipotónico, con poco esfuerzo respiratorio, lleno de secreciones.

2. Consiste en secarlo ponerlo en posición adecuada, con la cabeza en la línea media, el cuello algo
extendido para que drene mejor y en ligero Trendelemburg, para favorecer el drenaje postural

3. aspirarle la vía respiratoria alta

4. estimularle la espalda y los pies.

5. Si el niño está algo cianótico y le cuesta respirar, además de lo anterior se le puede aspirar
directamente en la boca, con una pera o sonda conectada a aspiración central, para luego
administrar oxígeno a flujo libre. Con esto termina más de 90% de las reanimaciones, aunque más
bien se debería hablar de estimulaciones, ya que con esas medidas el niño empieza a respirar,
elimina secreciones y va mejorando progresivamente el tono y el color, en especial si se le
administra oxígeno libre, sea por el tubo corrugado (la cola del ambú) o con el ambú a 1 ó 2
centímetros de distancia de la cara, con oxígeno al 100%, que viene de una central, idealmente a 5
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litros por minuto. En algunos libros se dice que no es necesario utilizar oxígeno, pero no se ha
demostrado que las reanimaciones sin oxígeno tengan el mismo éxito.

6. Después de que se observa mejoría se seca al niño, se cambian los paños húmedos para evitar que
se enfríe y se observa la respiración: si está respirando bien y el corazón tiene latidos normales, se
evalúa el color; si está algo cianótico se pone oxígeno libre y si mejora, se mantiene así.

7. Por el contrario, si está respirando mal, se aspiran las secreciones con rapidez y eficiencia, porque
si se introduce la sonda cuando el niño está tratando de respirar se puede provocar un reflejo vagal.
Si con esto no mejora se ventila con ambú, con una frecuencia de 15 a 30 ventilaciones por minuto,
mientras se verifica que la frecuencia cardíaca esté normal, hasta que cambie el color. Si la
frecuencia cardíaca sigue baja, se pasa a la etapa de reanimación avanzada.

Reanimación avanzada:

La reanimación avanzada, que se hace pocas veces, comprende ventilación a presión positiva, con ambú y
máscara o por medio de tubo endotraqueal, masaje cardíaco y uso de medicamentos.

La ventilación con presión positiva se debe hacer, de preferencia, con ambú o bolsa autoinflable provista de
un reservorio de oxígeno, una válvula que libere la presión, para evitar una ruptura del pulmón neonatal en
las zonas colapsadas, y un manómetro. La máscara debe cubrir la boca y la nariz y debe ser apropiada para
el peso del recién nacido. Se debe aplicar una presión de 15 a 20 mmHg en pulmón sano y un poco más en
pulmón inmaduro, con una frecuencia de 1 ventilación/segundo, mientras se verifica la expansión torácica.
Cuando el niño comienza a llorar dentro del ambú, éste se retira y se evalúa su ventilación espontánea.

La intubación endotraqueal se indica en los siguientes casos: a priori, cuando existe el antecedente de
líquido amniótico con meconio espeso, para aspirar por esta vía el meconio que está taponando la vía
respiratoria; en reanimación avanzada, cuando la ventilación con ambú no es suficiente; y cuando hay
diagnóstico prenatal de hernia diafragmática,. También se indica intubar cuando es evidente que el niño va
a necesitar ventilación mecánica prolongada, como ocurre en los prematuros extremos, que tienen escaso
fuelle respiratorio y es seguro que van a desarrollar membrana hialina y van a necesitar surfactante y
respirador.

El masaje cardíaco se debe efectuar según las normas de la Academia Americana de Pediatría, que
establecen que, frente a un recién nacido en paro cardíaco: lo primero es efectuar estimulación; si la
frecuencia cardíaca es menor de 60 por minuto después de 30 segundos de ventilación con ambú, se
estimula un poco más; si sigue baja, se debe iniciar masaje cardíaco.

La técnica consiste en comprimir con los dos dedos, generalmente uno arriba del otro, paralelos, ubicados
en el tercio medio y centro del esternón, sin tocar el resto del tórax para evitar lesionar las costillas, con una
frecuencia de 120 por minuto o con una relación de tres masajes cardíacos por cada ventilación.
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Los fármacos se utilizan como último recurso. Cuando un niño nace deprimido, primero se estimula y se le
aspiran las secreciones; si no responde, se le pone oxígeno; si no tiene esfuerzo respiratorio, se ventila con
presión positiva con ambú; si la frecuencia cardíaca sigue baja, se le hace masaje cardíaco; y si sigue con la
frecuencia cardíaca baja y tiene cianosis, hay dos posibilidades: si la madre ha sangrado mucho, se puede
administrar volumen, pero si no responde la parte cardíaca y el niño no parece tener hipovolemia, se debe
agregar adrenalina, de preferencia por vía endovenosa. Se puede usar por vía endotraqueal, pero la misma
dosis demora 1 minuto más en actuar, por lo que se recomienda una dosis mayor. Esto, a su vez, aumenta
el riesgo de hipertensión y hemorragia intracraneana, por lo que es mejor usar la misma dosis que la que se
indica endovenosa. Si la bomba no responde con masaje y adrenalina, y no hay hipovolemia, se debe
recurrir a la dopamina, para mejorar la perfusión. Por último, si no responde a nada, se debe plantear la
presencia de un neumotórax, una malformación grave o una depresión por nedicamentos; en este último
caso, se debe administrar naloxona.

Después de la reanimación, si fue muy dificultosa o la depresión fue muy grave, el niño debe quedar en
observación, por el riesgo de que se desarrolle enterocolitis, hemorragia intracraneana o encefalopatía
hipóxico-isquémica. Si la reanimación fue mínima, poco dificultosa y no hubo una causa grave, puede
quedar en observación entre 4 y 6 horas, y luego iniciar una vida normal.

La decisión de suspender la reanimación puede ser difícil. Si un niño tiene malformaciones incompatibles
con la vida, no se debe reanimar, pero hay que decidirlo antes del parto, lo que actualmente es posible
gracias al diagnóstico prenatal. El problema surge al reanimar a un niño que aparentemente no tiene
ninguna enfermedad y que al nacer presenta una asfixia grave; en ese caso, se debe reanimar durante al
menos 20 minutos, utilizando todas las maniobras y todos los fármacos disponibles. Sólo después de eso, si
no se obtiene ninguna respuesta, se debe abandonar la reanimación.

Cuidados posteriores al reanimación


Los recién nacidos que requirieron maniobras de reanimación esta en riesgo de presentar deterioro,
posterior a que sus signos vitales regresaron a la normalidad. Una vez asegurada la ventilación y/o la
circulación este estabilizada, el paciente se debe mantener o debe ser transferido a un sitio donde exista
monitorización continua y se puede anticipar la atención.

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Criterios de evaluación si no puntos

Preparación de los elementos necesarios para la recepción del recién


nacido deprimido.
Identifican los roles de los participantes

Reconoce características de un recién nacido deprimido

Estimula al recién nacido tanto zona de su espalda como plantar.

Mantiene la temperatura corporal en forma adecuada

Administra oxigeno libre en la instancia de estimulación

Realiza aspiración de secreciones en la instancia de estimulación

Luego de la estimulación o reanimación básica .Comienza maniobras de


RCP
Marca un ritmo adecuado para la RCP

Coloca la mascara cubriendo boca y nariz en el RCP

Posiciona cabeza en forma adecuada para realizar el RCP

Realiza la cantidad de 30 compresiones y dos bolseos en el RCP.

Controla los signos vitales luego de cada ciclo de reanimación

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Realiza cuidados de enfermería referentes al bebe , luego de la


finalización de RCP

Registro de enfermería

Realiza técnica de lavado de manos respetando los 5 pasos antes y


después de cada procedimiento

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