Curso: Derecho Civil IV Catedrático: Lic.
Oscar Emilio Friely Hidalgo
Resumen del articulo 1301 al 1333
De la Nulidad de un Negocio Jurídico
Hay nulidad absoluta en un negocio jurídico, cuando su objeto sea
contrario al orden público o contrario a leyes prohibitivas expresas, y
por la ausencia o no concurrencia de los requisitos esenciales para su
existencia.
El negocio jurídico es anulable:
I. Por incapacidad relativa de las partes o de una de ellas; y
II. Por vicios del consentimiento.
La nulidad procede con respecto a las obligaciones de los ausentes, de
los menores y de los incapaces, cuando no se han observado las
formalidades requeridas por la ley, o cuando los menores o incapaces
actúan sin intervención de las personas que los representan. En estos
casos, la acción de nulidad por parte del menor, incapaz o ausente,
corresponde a su representante legal o al Ministerio Público.
El derecho de pedir la nulidad relativa dura dos años contados desde el
día en que se contrajo la obligación, salvo los casos en que la ley fije
término distinto.
Si la nulidad se fundare en violencia o temor grave, el término es de un
año, contado de la fecha en que la violencia cesó o el temor grave ha
debido razonablemente desaparecer.
De las Obligaciones sus Modalidades y Efectos
Toda obligación resultante de un acto o declaración de voluntad consiste
en dar, hacer o no hacer alguna cosa. La obligación de dar cosa
determinada comprende su entrega y la de sus accesorios y
pertenencias, así como los frutos que produzca desde que se
perfecciona el convenio. El deudor es responsable, asimismo, de su
conservación, hasta que verifique la entrega.
Si el acreedor prefiere la prestación por el deudor, pedirá que se le fije
un término prudencial para que cumpla la obligación, y si no la
cumpliere, será obligado a pagar daños y perjuicios.
La pérdida o deterioro de la cosa objeto de la obligación, antes de la
entrega, se regirá por las reglas siguientes:
I. Si se pierde sin culpa del deudor, la obligación quedará sin efecto
y se devolverá lo que se hubiere recibido por cuenta del convenio;
II. Si la pérdida fue por culpa del deudor, éste responderá al
acreedor por el valor de la cosa y los daños y perjuicios; y
III. Si la cosa se deteriora sin culpa del deudor, el acreedor podrá
rescindir el convenio o recibir la cosa en el estado en que se
encuentre, con indemnización de daños y perjuicios en ambos
casos, o disminución proporcional del precio si lo hubiere.