Capitulo 3: El reencuentro
— ¡Alumna Julie! —- Exclamo la profesora de filosofía. — ¿Todo bien?
En realidad no lo estaba, mi mente estaba concentrada en otras cosas que no eran las clases.
—Si — mentí
Llego la hora de receso, no tenía ganas de salir, pero no quería que las personas cercanas a mí,
sospecharan de mi cambio de ánimo. Nos dirigimos a la cafetería con Sofía y Emma, mientras
conversaban entre ellas, mi mirada se dirigía a Spencer, estaba con su grupo de amigos,
vacilándose entre ellos, cada vez que se reía, se le formaba esos hoyuelos en sus mejillas.
Mire rápidamente a otra parte, cuando vi que nuestras miradas se encontraron. Seguí bebiendo
mi batido como si nada hubiera pasado.
—Julie, Spencer no deja de mirarte — Aseveró Emma — Creo que lo dejaste embobado desde la
fiesta de adrián.
—Deja de decir tonterías—admití.
—Pero que no lo son... ¡ahora se está acercando hacia nosotras! —Expuso
¡¿Qué?!
— Hola chicas
Di un suspiro antes de saludar—Hola —- ese fue el saludo más torpe que había dicho.
—Hoy habrá una fiesta en mi casa, quería invitarlas personalmente.
¿Fiesta? , después de lo que me paso, no quería asistir a una. Estaba ves tendré que decirle que...
— Espero verte esta noche julie.
No le respondí, era difícil decirle que no.
Termino la hora de receso, pasamos a nuestras aulas. Otra vez no me concentre en las clases,
ahora mis pensamientos estaban si ir o no a la fiesta. Y así estuve hasta la hora de salida.
De regreso a casa, no dije nada. Solo quería llegar y dormir. Me sentía tan patética conmigo
misma, podría haberle dicho que no iría a Spencer. Pero el miedo de que pierda el interés por mí,
me detuvo a no decirle.
Al llegar a casa, no había nadie .En una casa grande, me sentía sola. Justo cuando necesitada un
abrazo de mi madre y el consejo de mi padre, no estaban. Los trabajadores de la casa se dedicaban
hacer su trabajo y se iban, incluso Anita. También tenían familias a quien atender.
Lo primero que hice fue abrir el refrigerador, calenté la comida que me habían preparado, me
serví, puse música y disfrute de mi almuerzo sola.
Después de pensar, me decidí en no asistir. Me había prometido a mí misma que no volvería a
pasar por lo mismo. Y debía cumplirlo. Les escribe con la excusa de que mis padres no estaban y
sin su permiso de ellos no podía salir. «Aunque era verdad ». Apague mi celular para que nadie me
molestara.
(...)
Ya era de noche, mis padres no llegaban. Me puse a ver una película de karate kid, si quería
aprender a defenderme, el maestro Miyagi era el indicado. Termine enamorándome de Johnny
Lawrence, aunque era el villano no me importo, tenía un cierto parecido al chico de abdomen
sexi...«Nilo»...
Un momento, ¿Porque pensé en ese idiota? , que fastidio.
Apague el televisor, poniendo los ojos en blanco por cierta persona. Recordé que no había cenado,
¿Debería de pedir pizza a domicilio?... «Si».
Contando las horas para que llegue la pizza, fui a la cocina a servirme un vaso de agua. Tal vez si
hubiera ido, no estaría de aburrida, ¿Que estarán haciendo Sofía y Emma? , ¿Estarán en la fiesta?
Doy un brindis por las personas que no salen como yo. Deje el vaso donde estaba. De repente vi
una silueta de una persona queriendo entrar por la puerta exterior de la cocina. Sabía que no eran
mis padres, tal vez era un ¿ladrón?
Me moví aprisa, cuando logre escuchar el sonido de la puerta abrirse, Por unos segundo me gano
la curiosidad por saber quién era, volteo, y recordé el refrán «La curiosidad mato al gato» era
totalmente cierto, mi cuerpo se paralizó cuando vi que era la misma persona de aquella noche.
¿Qué quería de mí? , su mirada espeluznante se dirigió hacia donde estaba.
¡Muévete de una puta ves Julie!, me dije a mi misma. Reaccionando me apresuré a subir las
escaleras, pero el sujeto me agarro de la cintura tumbándome al suelo, Tapando mi boca con su
mano, evitando que pudiera gritar. No podía ni morderlo, llevaba unos guantes. Su cara estaba
tapada por una máscara negra, solo se podía ver sus ojos, eran de color marrones. Pero quien
podía ser, porque se me hacía muy familiar.
—No te haré daño mi querida Addison
¿Addison? Su vos lo había falsificado
Saco de su bolsillo un trapo blanco, quería hacerme dormir. Saque toda la fuerza para poder
mover mi cuerpo, pude quitar su cuerpo encima de mí. Lo único que podía hacer era gritar y lo
hice.
— ¡AYUDAAAA!
— ¡CÁLLATE!
Mis lágrimas salían por miedo hacer secuestrada, Papá, Mamá, los amo mucho. Cuando cierro mis
ojos, escucho abrirse la puerta principal.
Eran mis padres.
Su mirada de ellos fue de espanto al verme tumbada en el suelo. Mi padre reacciono, quito al tipo
encima de mí. Mi madre agarro su celular para llamar a la policía. De tras de ella estaba...
—Nilo, atrapa a esa persona.
¿Qué hacia el aquí?
— ¿Estas bien cariño? Te hizo algo ese infeliz —el miedo de perderme estaba reflejado en su
rostro.
—Papá —dije llorando, no me contuve y saque todo lo que tenía adentro.
Luego de haber llorado como una hora, les conté todo a mis padres. Desde el inicio hasta el final.
Mi padre se agarraba la cabeza caminando de un lado para otro, controlando su enojo.
—Julie, como pudiste decidir ocultar algo tan grave —manifestó mi padre.
—Yo...lo siento
Sabía que estuvo mal, si le había contado a mis padres, no habría pasado esto.
— Cariño, no seas duro con julie, acaba de pasar por algo tan horrible.
Mi mamá tratando de calmar la tempestad.
—Lo he pensado y creo que debes de aprender defensa personal.
Mis ojos se abrieron de sorpresa, por lo que acaba de decir mi padre.
—Tengo la persona indicada para eso.
Cualquier persona estaba bien, lo importante era aprender a defenderme.
—Adelante, Nilo.
Me retracto en lo que pensé
— Él va hacer de ahora en adelante tu entrenador .
Al igual que yo, él también estaba sorprendido en volver a verme. En la situación en la que estaba,
no podía negarme.
Mi padre no dejaba de hablar de lo maravilloso que era para él, Nilo. Ya sabía que su padre era un
general en los estados unidos, pero no sabía que era amigo de mi padre. Tendré que aguantarlo
por un año hasta que se gradué. No puedo creer que tenga la misma edad que yo, ese día se
comportó muy grosero, tratando de verse como alguien mayor. Debería de fastidiarlo un poco
—Papa, tú contratarías a una persona que practica el boxeo en esos lugares donde apuestan
suciamente.
—Claro que no, ¿Porque preguntas?
— Por nada, solo tenía curiosidad por mi nuevo entrenador.
— Nilo no es esa clase de persona Julie.
Sonríe dando una señal de victoria, en estos momentos debe de sentirse muy mal.
—Tienes razón, esos sitios son muy peligrosos —aseguro, Nilo — incluso dejan entrar a menores
de edad, eso es un delito muy grave ¿no? —me lo estaba mandando. En pocas palabras «si
continuas hablando, le diré todo a tu padre».
—Deberían de ir a dormir, mañana tienen clase.
¿Dormir? , acaso va a vivir con nosotros?
— Ah, olvide decirte que durante este tiempo, va a vivir con nosotros y va asistir a la misma
escuela que tú.
No sé qué le pasaba a mi padre por su cabeza, pero no voy a permitir que este peleador viva en mi
casa. ¡Mientras viva aquí, no lo dejare tranquilo!