Rap y feminismo en Lima: voces femeninas
Rap y feminismo en Lima: voces femeninas
Rap, hip hop y feminismo en Lima: análisis de los discursos generados desde la
participación de las raperas dentro de la escena musical del hip hop en Lima en la
actualidad
AUTORA
ASESOR
Lima, 2021
II
RESUMEN
musical del hip hop en Lima. Atravesando el contexto del desarrollo del feminismo en el Perú
hop. Tomando en cuenta también la interacción entre el arte, las luchas sociales y el
feminismo, es que finalmente se busca identificar los discursos feministas generados desde el
contenido lírico de las canciones de raperas feministas limeñas. Desde el trabajo de campo,
raperas destacadas dentro de la escena limeña del hip-hop es que se busca retratar la realidad
del papel de la mujer en el movimiento hip hop. Así mismo se indaga en la probabilidad de la
sus inicios eran totalmente masculinizados. Con esta investigación también se busca generar
mujeres en las escenas e industrias musicales peruanas, promoviendo la reflexión sobre el rol
participación de las mujeres en el movimiento hip hop en Lima generan un impacto desde la
espacios justos, seguros y libres de discriminación creando una conciencia feminista en sus
oyentes.
empoderamiento femenino.
III
AGRADECIMIENTOS
A mi asesor Aurelio Efraín Tello Malpartida, por su vocación, paciencia y dedicación, por el
motivación y dirección asertivas con las que guio esta tesis. Gracias infinitas por la educación
musical e integral que comparte a diario, gracias por inspirarme con su pasión por el aprendizaje
y el conocimiento.
A mi madre Alicia Sialer Herrera y a mi padre Jorge Joel Moreno Sacre por su amor, confianza,
respeto y motivación constantes en mi trayecto universitario, por las oportunidades que me dan a
diario para buscar ser mi mejor versión todos los días. A mis hermanos y familiares por el cariño,
A mis amigos, compañeros y colegas por el apoyo académico, emocional y moral constante en
compartir de experiencias. Esto fue tan necesario en los momentos más críticos de la elaboración
de mi tesis, ustedes más que nadie lo saben, por suerte la vida me bendijo con muchas buenas
amistades que son inspiración para mí. Sólo me queda darles mil gracias, amigos.
A Catalina Hidalgo Galimberti por su lealtad, su amistad incondicional, por recordarme el gusto
por aprender y explorar, y por ser mi ancla al motivarme siempre a no dejar de soñar; y a
Angelica Galindo Romero por su apoyo emocional incondicional, por sacar la niña interior en mí
A Wendy, Kiara, Stephanie y Andrea, más conocidas como Wizi, Farrah, Blue MPC y Onebrilla,
por su aporte y confianza a esta investigación y el compartir de sus experiencias, por la lucha que
A todas las mujeres, peruanas, latinoamericanas y del mundo, que lucharon por una mejor
sociedad, y por las que hasta el día de hoy seguimos luchando por la igualdad. Esta tesis es por y
ÍNDICE
Pág.
Resumen II
Agradecimientos III
Índice V
Introducción 1
Metodología 10
Conclusiones 71
Bibliografía 74
Fonografía 80
Anexos 81
- Glosario 81
- Entrevistas transcritas 83
INTRODUCCIÓN
escasos, aún más si la información que se busca es sobre la participación de las mujeres en éste.
través del mundo, y tomando en cuenta la influencia del rap feminista latinoamericano para con
el movimiento, estos tipos de investigaciones se hacen cada vez más necesarias para tenerlas
como el registro de las luchas sociales de una época y cómo éstas interactúan con el arte y la
Perú ya que promueve la reflexión sobre el papel y la participación de las mujeres en la industria
musical peruana. Cabe mencionar que en otros países de Iberoamérica sí se han registrado
investigaciones al respecto, tales como en México y Ecuador (Díez, 2016), Colombia (Garcés,
2011), España (Carrasco & Herrero, 2015; Corral, 2015), entre otros. Estas servirán como
En este caso, se evaluará esta cuestión dentro del movimiento del hip hop, en su forma
como “hablando con ritmo”, que se estructura sobre la base de varios patrones de
comercial, las palabras “rap” y “hip hop” suelen usarse indistintamente para
concretas en el seno de una comunidad de hablantes” (2014). En este caso, los discursos que se
generan desde el rap serían estas necesidades comunicativas transmitidas a través de canciones.
De esta manera se puede concluir que estos discursos, por sus cualidades sociales, tienen
desarrollada desde ésta. Dentro de este contexto, incluyendo el cultural, se afirma que el Perú es
uno de los países de Latinoamérica que aún se rige según las tradiciones basadas en la herencia
histórica del patriarcado y su sistema de "dominación masculina en casi todas las esferas
públicas” (Fuentes, 1992; Vargas, 1985). Esto hace que la sociedad limeña, en diferentes
dimensiones, implícitamente imponga cómo cada persona debe comportarse según el género,
mujer como uno de hombre y mujer y femenino tanto uno de hombre como de
Con esta cita se busca introducir los cuestionamientos respecto a la idea de un sistema
binario de género, como el que determina el sistema patriarcal, y busca comprender mejor las
ideas diversas y relaciones (o no) entre género, sexo, identidad, biología y sociedad.
actuar dependiendo del sexo con el que biológicamente nacen (Butler, 2007). Dentro del amplio
implica (Ambrona, 2008). En la actualidad se podría decir que esta cuestión se encuentra en otro
ciclo activo de lucha política por parte de los movimientos sociales feministas (Fuentes, 1992),
impulsados como protesta frente al gran incremento de actos de violencia contra la mujer y,
sobre todo, frente al masivo aumento de casos de feminicidio, no sólo en el Perú sino alrededor
de toda Latinoamérica.
sus letras expresan un discurso de protesta frente a esta cultura de violencia hacia la mujer
(Tijoux, 2012; Tarifa, 2012; Silva, 2017; Corral, 2015; entre otros). No sólo se puede escuchar
como retratan una realidad violenta en las letras de sus canciones, sino que también se viene
desarrollando un discurso empoderador de la mujer desde éstas (Corral, 2015, p. 77). Así, el
escena del hip-hop en Lima genera un impacto desde los discursos construidos y expresados a
través de sus canciones. Así mismo, se busca indagar y dejar como pregunta abierta si realmente
existe un espacio justo y equilibrado para las mujeres en la industria musical peruana: es decir,
sin que existan prejuicios, exclusiones o cualquier tipo de valor machista implícito en cuanto a su
conceptos generales que forman parte del tema de investigación para comprender mejor la
hipótesis que se propone y lo que se busca comprobar. Los conceptos para considerar son: hip-
Hip-Hop
Una forma de describir este término es como lo hacen Alridge y Stewart (2005), quienes
nos dicen que el hip-hop se desarrolló y es ahora un fenómeno cultural y artístico con
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trascendencia mundial, sobre todo para la juventud. A su vez, se hace referencia a una de las
características más importantes de este movimiento cultural, que tiene cuatro formas de
expresión principales: grafiti, break dancing, “DJing” Y “MCing” o rap (Alridge y Stewart,
2005; Motley y Henderson, 2008). Así mismo, cabe complementar esta definición con la
descripción de Shealey (2010): “each hip-hop movement reflects the core aspirations, hopes, and
beliefs of its producers and consumers”. La cita da cuenta de que cada expresión artística que
conforma este movimiento cultural refleja las aspiraciones, esperanzas y creencias centrales de
Es importante mencionar las diferencias cronológicas del hip-hop como objeto de estudio,
tal como Woldu afirma. Este autor diferencia tres etapas del hip-hop, no sólo como un
críticas:
The earliest period of writing about hip-hop focused on the newly emergent
"party" music of the late 1970s through the early 1980’s. […] the political
direction rap would take in the late 1980’s and early 1990’s. […] Writing on hip-
"gangsta rap” […] the most controversial and written-about element of hip-hop
culture (2010).
Al escribir sobre el periodo más temprano del hip-hop se enfoca en la música de fiesta
que recién emergía desde el final de la década de 1970 hasta los primeros años de la década de
1980. Hacia los primeros años de 1990 la música rap fue tomando una dirección hacia la política.
“gangsta rap”, una de las formas de expresión del rap (elemento que conforma el movimiento del
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hip-hop) la cual era bastante controversial y la más analizada entre académicos y críticos. Esta
movimiento hip-hop no es solo considerado un género musical, sino que también creó una
tendencia respecto a vestimenta, dialecto, lenguaje, visión del mundo y estética. Esto reflejó
sensibilidades de la población joven de los primeros años del hip-hop. Como mencionan Alridge
et al., 2005:
Since its emergence in the South Bronx and throughout the northeast during the
early and mid-1970s, Hip Hop has encompassed not just a musical genre, but also
a style of dress, dialect and language, way of looking at the world, and an
aesthetic that reflects the sensibilities of a large population of youth born between
compuesto por diversas expresiones artísticas, y el cual busca reflejar emociones, sensibilidades,
Rap
El rap es uno de los cuatro elementos fundamentales del movimiento cultural llamado
hip-hop. Como Jones (2015) explica: “el rap es a la vez un género musical y también un modo
de vocalización descrito como “hablando con ritmo”, que se estructura sobre la base de varios
patrones de rima, entonación, timbres vocales y silabeo” (p. 303). Esta es la definición más
completa que se tiene del rap. Su uso, ya sea como género musical o como estilo, se entenderá en
contexto con lo que se afirme en este trabajo de investigación. Jones comenta que "en el contexto
de la industria comercial, las palabras “rap” y “hip hop” suelen usarse indistintamente para
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referirse solo al género de música” (2015). Sin embargo, en este trabajo, a favor de que haya un
mejor entendimiento y distinción de los conceptos, se usarán estos dos términos distintivamente,
siendo el “hip-hop” definido como un movimiento cultural y el “rap” como un género musical
Escena musical
como “una actividad social que tiene lugar en un espacio delimitado y durante un tiempo
término “escena” le parece el más adecuado ya que “hace evidente el carácter efímero e inestable
En el artículo de Bennett sobre “escenas musicales” (2004) se recalca la idea de que una
“escena musical” no tiene que ser relacionada con un lugar espacial (territorio físico). Según
Bennett, estas escenas pueden ser no sólo “locales” sino también “translocales” y “virtuales”
(2004, p. 226). Define a las escenas “locales” como las que se ubican en un espacio físico de
menor escala, “small-scale, local music-making practices” (Bennett, 2004, p. 226). Llama
“translocal” a las que van más allá de este espacio local más pequeño, complementando la idea
de que una “escena musical” no es estática, sino que es dependiente de los movimientos de la
comunidad y sus actividades. Lo que hace este concepto es “recast the parameters of the
collective appropriations and localized innovations which take place within a stream of globally
available media products and information” (Bennett, 2004, p. 228). El calificativo “virtual” no
podía dejarse de lado en esta era globalizada donde la Internet tiene mucha influencia en la vida
cotidiana de las personas. Bennett menciona que estas llamadas escenas virtuales “are formed
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not in the physical spaces of cities and towns, but in the virtual spaces of the Internet so that
scene members need never meet face-to-face” (2004, p. 230). Es así que el concepto “escena
musical” no necesariamente hace referencia a un espacio físico, sino que se ve afectado por los
avances tecnológicos que trajo la globalización y comprende más allá de referir a un territorio.
Feminismo
Para comprender mejor este concepto desde todas sus perspectivas y propuestas se usa la
definición propuesta por De las Heras, quien se apoya, a su vez, en Facio (2000) para definir este
que tiene por objetivo hacer evidente y terminar con la situación de opresión que
soportan las mujeres y lograr así una sociedad más justa que reconozca y garantice
Así es posible decir que el objetivo principal de este movimiento social es eliminar
cualquier forma de exclusión, sumisión, inferiorización u opresión de las mujeres en las distintas
esferas privadas o públicas a causa de su sexo biológico y, desde ello, buscar la igualdad de trato
El término ‘feminismo’ no existía como tal cuando los pensamientos y actos feministas
siglo XIX. Tal como lo dice Freedman: “El feminismo es […] un término que apareció mucho
demandar una mejora de su posición social” (2004). Teniendo esto en cuenta, se considera que
los movimientos feministas han aparecido en la historia en diferentes momentos, a los cuales
llamaron “olas”. Se dice que la “primera ola” del feminismo en la historia se dio en el contexto
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de la lucha por el sufragio femenino a fines del siglo XIX. La “segunda ola” es considerada entre
las décadas de 1960 y 1970, cuando las luchas se extendieron al “terreno de la familia, la
sexualidad y el trabajo” (Freedman, 2004). Esta es una forma práctica de clasificación para la
referencia cronológica, sobre todo. Es necesario entender que, aunque haya hitos más relevantes
en cada “ola”, no se debe dejar de considerar las luchas constantes por la igualdad de derechos
históricos que promueven la igualdad jurídica y legal de las mujeres es la “Declaración de los
año 1792, en el cual resalta que la diferencia entre hombres y mujeres reside en la cultura, es
decir, está directamente relacionado a la educación y que ésta debe cambiar (Varela, 2008).
enfoque de género a esta investigación. Corral se basa en Butler para definir el término género
como “la construcción social de lo que entendemos por masculinidad y feminidad, a su vez roles
sociales definidos en función del sexo biológico. La asignación de tal rol condiciona la forma de
ser, sentir, pensar y actuar en un determinado contexto cultural, social, político y económico”
(2015). La palabra “género” deberá emplearse con cuidado, ya que éste “no siempre se establece
(2007). En esta cita no solo se resalta la importancia del empleo adecuado de términos para la
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representación de las ideas del feminismo, sino que también implica cuestionar quiénes son
considerados las “sujetos representados” por este movimiento. Por todo lo dicho, hay que
comprender el cuestionamiento del concepto género desde la perspectiva de Judith Butler, una de
las teóricas más influyentes en la actualidad respecto a esta cuestión. A grandes rasgos, el género
ya no funciona dentro de una idea binaria (masculino o femenino) sino que puede tener variedad
de expresión, ya sea desde la idea del sexo biológico, del género construido, del performance del
cuerpo, entre otras formas de expresión e identidad (Butler, 2007). Y desde varias de las
vertientes del feminismo, también se apoya la igualdad de trato entre todos los seres humanos,
conclusión, busca eliminar también cualquier tipo de discriminación que exista a causa de la
identidad sexual de las personas, sea ésta considerada dentro de la normativa binaria (hombre o
Esta investigación busca determinar si existe una relación entre la participación de las
identificar y analizar los discursos con enfoque feminista generados desde la participación de las
raperas en la escena musical del hip hop en Lima y desde el contenido lírico de sus canciones.
Para lograr esto primero se debe describir la escena musical del hip hop limeño, analizando la
participación de las mujeres dentro del movimiento hip hop en Lima en la actualidad. Este
análisis se hará desde la información obtenida en las entrevistas realizadas a cuatro raperas
participantes del movimiento y desde la información recolectada del trabajo de campo hecho en
los eventos de hip hop en Lima. Posteriormente se hará un análisis lírico de las canciones de
METODOLOGÍA
del hip hop limeño en la actualidad para así analizar la presencia y participación que tienen las
mujeres dentro del movimiento hip hop. Con esto como base, se podrá luego analizar las
producciones musicales de las raperas y los discursos generados en las letras de sus canciones.
Participantes:
Las participantes de esta investigación serán cuatro raperas limeñas quienes son
consideradas por los mismos participantes del movimiento hip-hop como artistas que están
movimiento: Blue MPC, Onebrilla, Wizi y Farrah Escobar. Como criterios de selección se
consideraron la trayectoria dentro del movimiento hip-hop y en la escena musical del hip hop, el
contenido lírico de sus canciones y el espacio geográfico donde promueven su música y llevan a
• Entrevistas cualitativas a las raperas limeñas: Blue MPC, Onebrilla, Wizi y Farrah
Escobar.
• Análisis lírico de las canciones de las raperas entrevistadas cuyo contenido aporte a la
cuestión de la investigación
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Procedimiento:
Para entender mejor la participación de las raperas en la escena musical del hip hop
limeño y la calidad de su interacción con los demás participantes del movimiento, se hará un
trabajo de campo de los eventos musicales de éste. Será una recolección de información de tipo
presencial el asistir a los eventos y lugares donde son generados estos espacios de encuentro del
movimiento hip-hop limeño. Se hará una descripción de esta participación según lo observado,
para así obtener información del tipo de interacción de las mujeres dentro de esta escena musical.
Para comprender las perspectivas de las mismas mujeres que hacen música respecto a la cuestión
de esta investigación, se harán entrevistas a tres raperas quienes vienen generando discursos
sociales desde sus producciones y su performance desde hace más de 10 años en la escena del
hip-hop limeño: Blue MPC, Onebrilla, Wizi MJ y la Farrah Escobar. Finalmente, se hará un
análisis lírico de las canciones de rap de estas raperas y otras más quienes también son conocidas
por el contenido social de sus canciones. Esto se realizará para identificar los discursos
de “feminismo” que De Las Heras brinda para definir este concepto antes de profundizar en las
siguientes cuestiones. Definimos el feminismo, entonces, como un movimiento social que busca
evidenciar la desigualdad de trato hacia las mujeres, exponer que estas ideas son acarreadas por
ideas intrínsecas al sistema patriarcal (las cuales deberían estar en constante cuestionamiento y
reflexión) y, desde allí, proponer un mejor manejo de la vida pública y privada para lograr vivir
en una sociedad más justa e igualitaria para todos los seres humanos, sin distinción ni exclusión
por razones de género (2009). El desarrollo de este movimiento social en cada país está
del desarrollo de este movimiento social en cada país latinoamericano. Al haber creado un
panorama geográfico y social sobre el desarrollo transversal del feminismo en cada país, se hace
hincapié en el desarrollo del feminismo en Lima y Perú, en general. Se busca comprender las
distinguen el desarrollo del feminismo y sus distintas corrientes en los países latinoamericanos.
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María Luisa Femenías pone en evidencia las cuestiones a considerar para entender por qué es
hegemónicos.
desde situaciones y localidades propias de cada país latinoamericano en las que se dieron
sociopolítico y económico particular de cada uno de ellos (2011). Gargallo afirma que “el ideario
que sostiene al feminismo latinoamericano es fruto, como todas las ideas políticas anti
Latinoamérica respecto a la cuestión de los movimientos sociales ya que todos los países que la
conforman enfrentan una llamada “lucha general” común (término usado por Escobar, Álvarez y
Dagnino, 2001). En ésta se busca la igualdad de trato tanto en esferas públicas como en las
privadas para todas las personas, sin hacer ningún tipo de discriminación ni exclusión. Tal como
menciona Fuentes, los países que conforman Latinoamérica “comparten el ser países capitalistas
mayoría de estos países comparten ciertas características sociopolíticas que los predispone a las
mismas formas de desigualdad social, ya sea clasista, sexista, étnica, entre otros tipos de
distinción. Se afirma también que estos países se basan en el sistema patriarcal en casi todas sus
esferas públicas, lo cual afecta directamente a las mujeres ya que son la minoría en consideración
sólo de las mujeres sino también de todos sus pueblos”. Con esto se quiere decir que el objetivo
del sometimiento a una estructura patriarcal reproducida en los ámbitos políticos públicos y
privados, sino que está dirigido a las distintas luchas sociales que atraviesa las realidades
socioeconómicas diversas de cada país latinoamericano. Es aquí donde hallamos las diferentes
realidades sociales de cada país, ya que si bien muchas de esas luchas, como ya se dijo, tienen un
objetivo común, también es cierto que cada país tiene sus particularidades respecto a esta
al respecto:
Según esto, Coba y Herrera, así como Fuentes, reafirman que los movimientos de
mujeres y feministas en la actualidad hacen movilizaciones para apoyar las luchas sociales en
general, teniendo como una de sus prioridades dar voz a las mujeres que viven en situaciones de
riesgo, en sectores marginales. Son ellas, entre todos los grupos de mujeres incluidas en las
preocupaciones del feminismo, quienes tienen peores condiciones de calidad de vida a causa de
la esfera pública. Ésta, por basarse en el sistema patriarcal, incursiona en diferentes formas de
desigualdad de trato y actos de violencia derivados de tal sistema en diversas maneras. Respecto
a ello, Femenías menciona que la exclusión de las mujeres atraviesa la diversidad étnica y
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cultural existente en el territorio de referencia para finalmente encontrar que la causa principal
necesario evidenciar y exponer las diferencias estructurales que el sistema patriarcal acarrea en
cada uno de los gobiernos. Esto incide directamente en la discriminación y exclusión de los
grupos sociales minoritarios tales como son las mujeres, o las mujeres de sectores marginales,
sentido de cifras, sino, tal como lo describe Femenías, “somos una ‘minoría’ en sentido del
usufructo de los espacios de poder que ocupamos” (2011), lo cual evidencia las estructuras
Otro aspecto importante por mencionar es la forma como actúan los movimientos
sociales en general si se analiza su historia a través del tiempo. Según lo expuesto por Fuentes, se
afirma el hecho de que todos los movimientos sociales, incluidos los de mujeres, actúan en
reactivación de las movilizaciones (1992). Ésta sería una razón más para hablar de un
“feminismo latinoamericano” ya que la mayoría de esos ciclos u “olas” se han llevado a cabo de
forma paralela en la mayoría de los países latinoamericanos a causa de las similitudes de sus
referencia al impacto y los logros que tienen los movimientos sociales en relación con las
políticas públicas. Cabe mencionar que, tal como Luna afirma, la llegada del liberalismo a
derechos de las mujeres, hasta que llega el movimiento sufragista (2003). Pero, desde que se
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inicia la época neoliberal en los Estados latinoamericanos, entre las décadas de 1980 y 1990,
surgen intereses en común con lo que los movimientos sociales buscaban dentro del pensamiento
neoliberal, tales como “otorgar nuevos significados a las nociones heredadas de ciudadanía, a la
A., Álvarez, S., & Dagnino, E., 2001). Tal como menciona Álvarez en “Feminismos
cambia la posición discursiva de los movimientos feministas frente a éstos (1998). Es decir que,
si antes existía una postura en contra del Estado desde varias corrientes del feminismo, ahora se
género dentro de las políticas públicas, el cual era uno de los objetivos principales del
movimiento. Sin embargo, es importante regresar un poco en el tiempo, ya que la anterior década
frente a muchos de los problemas socioeconómicos que trajo esta crisis consigo, fueron las
mujeres quienes se organizaron para dar soluciones. Esto generó un impacto importante para los
Estados ya que estas organizaciones no solo nacen desde los sectores marginales, sino también
desde las mujeres de la clase media quienes estaban perdiendo sus empleos o tenían que dejar sus
estudios. Para hacerle frente a estas situaciones arraigadas por la política neoliberal, que les
afecta directamente, es que pasan a formar parte de los movimientos feministas, para luchar
desde estos “espacios” donde tienen voz y voto (Fuentes, 1992). Respecto al desarrollo de la
su población para entender que la solución se hallaría al dejar de excluir a la mujer del desarrollo
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económico. Esto no sólo en cuestión de entender que muchas de ellas forman parte del sector
más pobre y explotado, sino que a las que sí trabajaban, o las asignaban a trabajos acorde con los
roles de género determinados por el sistema patriarcal (costura, cocina, cuidado de niños, etc.) o
eran mal pagadas a pesar de su ardua participación laboral (Fuentes, 1992). Es evidente, pues, la
públicas, desde las formas de manejo de los gobiernos para mejorar la economía de sus países.
Esto no solo se centra en las ciudades, sino que en los sectores rurales también se reproduce este
sistema patriarcal. Desde los gobiernos solo se considera a los hombres como jefes de familia; y
en caso se considere a las mujeres del sector rural para trabajar, se les da los trabajos más
agotadores y peor pagados (Fuentes, 1992). Por esta razón, muchas mujeres jóvenes terminan
emigrando a la ciudad y, sin embargo, ahí también se encuentran con los parámetros impuestos
por las estructuras inflexibles del sistema patriarcal. Ya que muchas no consiguen empleo en
fábricas o empresas, se van a trabajar como prostitutas o como empleadas domésticas para
familias de clase media o alta, lo cual expone que el clasismo tiene también influencia en marcar
feminista. Las luchas comenzaron desde el movimiento obrero, exigiendo justicia e igualdad de
derechos, pero ceñidos al ámbito laboral. Esta cuestión fue expuesta por Flora Tristán
(precursora del socialismo y del movimiento feminista) a mediados del siglo XIX, mucho antes
de la llegada de este tipo de luchas sociales al Perú. Una de las primeras luchas de mujeres
reconocida, aunque con fines sindicalistas, fue la del 14 de junio de 1917, en la cual el
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movimiento obrero salió a las calles a exigir la jornada laboral de 8 horas. Se había llegado a este
acuerdo hacía un año atrás; sin embargo, no se había cumplido por parte de los propietarios
(Guardia, 2013). Esta huelga duró varios días y se volvió un enfrentamiento muy violento entre
soldados y obreros, tanto que llegó a producirse un feminicidio a dos días de iniciada la huelga.
Dos dirigentes, consideradas mártires de la lucha sindical, Irene Salvador y Manuela Chaflajo,
junto a otras mujeres más que salieron a protestar, fueron asesinadas (Bisso, 2017). Esto ocurrió
en el panorama de industrialización del Perú en el cual las mujeres eran, una vez más,
inferiorizadas y tratadas con injusticia. Tal como dice Guardia: “El proceso de industrialización
encontró en el proletariado femenino mano de obra barata y escasa conciencia sindical” (2013).
Cabe mencionar que entre los años 1917 y 1920 dos mujeres cofundaron la revista La Crítica:
reivindicación de las mujeres obreras (Guardia, 2013). Es necesario considerar que “las dobles
militancias fueron parte de todos los feminismos latinoamericanos, con mayor o menor fuerza y
permanencia en el tiempo” (Vargas, 2020). Esto quiere decir que las mujeres lucharon desde
espacios políticos sindicalistas, mas no desde un espacio y un discurso específico sobre las
mujeres y la lucha feminista, como ocurriría tiempo después dentro de los movimientos
feministas.
En el siglo XIX no se hablaba aun de feminismo, aunque había un activismo social de las
mujeres. Es así como en esta época sobresalen escritoras peruanas que influyeron desde su
escritura en revistas, diarios y novelas. Entre estas se encuentran Clorinda Matto de Turner
(escritora, directora del diario “La Bolsa” en Arequipa y de la revista “Perú Ilustrado” en Lima,
Mercedes Cabello (escritora, autora de la novela Blanca Sol en la cual evidenció la opresión
hacia la mujer desde la sociedad peruana, entre otros escritos con el mismo contenido), Carolina
Freire y Juana Manuela Gorriti (fundadoras de la revista “para el bello sexo”, llamada “El
Álbum”) (Fernández, 2017).* Si se tiene que considerar un punto de partida para el movimiento
del siglo XX. Una primera conferencia que dio María Jesús Alvarado (escritora, educadora,
importancia de que las mujeres tuvieran acceso a los derechos jurídicos y a una educación
igualitaria, y así mismo impulsó la igualdad de derechos civiles (Barrientos y Muñoz, 2014). No
sería hasta el año 1955 en que se aprueba el derecho al sufragio de mujeres peruanas en el
gobierno de Manuel Odría (Barrientos y Muñoz, 2014). En esta década y la siguiente aún no se
tiene una idea clara de las reivindicaciones femeninas; sin embargo, como se mencionó antes, ya
condición en la sociedad, pero desde otros movimientos, como los de izquierda, los sindicalistas,
grupo Acción para la Liberación de la Mujer Peruana, ALIMUPER, en el año 1973 durante el
gobierno de Juan Velasco Alvarado. En esta marcha se protestó en contra del concurso de belleza
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“Miss Universo”, lo cual “significó el primer hito para la visibilización de las mujeres”
En el contexto del conflicto armado interno, en la década de 1980, es que las mujeres
problemática de la mujer como un tema que debía tener su propio espacio de debate, discurso y
Es en esta etapa de las organizaciones de mujeres que se considera la segunda ola del
feminismo peruano. El país en esta década se caracteriza por ser más urbano que rural, lo cual
deja entrever las distintas formas y niveles de opresión que sufrían las mujeres: ya no solo son
inferiorizadas por su sexo, sino que su contexto socioeconómico tendrá gran influencia en
Guardia comenta que “el movimiento femenino latinoamericano afronta el reto de lograr una
equidad que incluya todas las voces, también las indígenas y marginadas” (2013).
El rubro cultural de los estados latinoamericanos también se ha visto afectado por las
estructuras de los gobiernos basadas en el sistema patriarcal. Es así que el arte se ve afectado
también por las normatividades del sistema patriarcal en diferentes dimensiones de sus
expresiones. En esta sección se busca poner en contexto cómo la lucha de las mujeres en
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América ha atravesado al arte para expresar sus disconformidades sociales a través de la música,
particularmente el rap. Con esto podremos comprender los discursos feministas generados y el
En tanto al arte y el activismo social, tal como lo menciona Cordero, “la situación total de
la creación artística […] ocurre en una situación social […] y están mediados y determinados por
instituciones sociales específicas y definidas” (2007, p. 28). Jordan y Weedon, dentro de Escobar
(2001), afirman que “la cultura […] es una dimensión de todas las instituciones económicas,
sociales y políticas”. Por otro lado, apoyada en Mouffe, Barros reflexiona sobre el término
[…] hemos entendido el activismo artístico como una práctica cultural crítica,
se puede afirmar que el arte es un área que tampoco escapa del sistema de desigualdades sociales
sociales ocurren de manera distinta en cada país que conforma América Latina, sin embargo, se
en la sección anterior, busca no sólo visibilizar y emancipar a la mujer del sistema patriarcal y
sus diversas expresiones en la vida pública y privada, sino que también apoya las distintas luchas
sociales que ocurren en Latinoamérica a causa de los diversos tipos de discriminación como por
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género, sexualidad, raza, clase o etnia. Es importante tomar en cuenta las diferentes luchas
sociales de las diversas mujeres que conforman esta lucha común llamada feminismo para
comprender el desarrollo de discursos a través del hip hop en cada país latinoamericano por parte
de las mujeres.
Respecto al arte de mujeres en sí, Cordero postula que existe “un estilo femenino,
distintivo y reconocible; diferente tanto en sus cualidades formales como en las expresivas, y
19). Es esta experiencia de las mujeres lo que distingue totalmente el arte creado por hombres
(quienes son privilegiados en una sociedad machista) del arte creado por mujeres (quienes han
vivido mil y una formas de opresión, inferiorización y violencia institucionalizada desde hace
muchos años). Para complementar esta idea, Díez corrobora que “la industria cultural se
caracteriza, entre otras cosas, por mantener y reforzar la estructura social” (2016, p. 44). Es así
que entendemos cómo el movimiento cultural y artístico llamado hip hop se vuelve un medio de
expresión de discursos feministas autónomos. Cabe mencionar que no todo el arte creado por
Respecto al feminismo y al hip hop, Díez comenta que la estrategia de las mujeres
feministas dentro del movimiento hip hop es ocupar estos espacios que en un inicio eran
masculinizados y –desde allí– generar una conciencia de igualdad y justicia social (2016). Así
mismo, afirma que el feminismo en el hip hop busca deconstruir las jerarquías sociales existentes
sociedad en general. Tal como el feminismo expande su lucha, esta deconstrucción mencionada
23
busca atravesar todas las formas de discriminación existentes en la sociedad —no solo la de la
lucha de las mujeres— generando discursos y tomando acciones para apoyar la emancipación de
estos grupos y fomentar una igualdad social ideal. De esta manera, los discursos que se generan
deben trascender al movimiento cultural donde son generados y expresados, y debe tener alcance
a la cultura de cierto lugar, la cual está impregnada del sistema patriarcal en todas sus
identidades
A través de un breve repaso por algunos artículos que indagan sobre el tema del hip hop y
a través de las distintas experiencias del rap femenino en algunos países como México,
En el caso de Colombia, Garcés halló que las experiencias en el hip hop de la mayoría de
las raperas era similar: buscan visibilización como mujeres (siendo partícipes de un movimiento
las distancias espaciales, que obstaculizan los encuentros físicos (2010). También se menciona
en este artículo que las mujeres colombianas del hip hop buscan “superar el estigma de no ser
sólo ‘damas de compañía en la escena hip hop’” (Garcés, 2010, p.53), con la intención final de
romper con los parámetros de género existentes en su sociedad, alejándose un poco del tipo de
feminidad que se espera de las mujeres en una sociedad patriarcal. Esto último es una lucha que
de esta lucha no es masiva, en Ecuador esta crítica trasciende hasta llegar a cuestionar los
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parámetros de género desde la perspectiva de las raperas que abogan en contra del sistema
binario de género. Díez comenta sobre la rapera ecuatoriana llamada Caye Callejera quien
considera que “el terreno (del hip hop) es el propicio para llevar a cabo una deconstrucción del
binarismo de género, así como para visibilizar otras sexualidades, otras identidades” (2016). Y,
encontrando un pequeño contraste entre las luchas de Colombia y Ecuador, “Caye critica la
constante erotización y cosificación del cuerpo de la mujer, que provoca una infra valorización
de sus aptitudes intelectuales” (Díez, 2016, p. 51). Si bien las luchas prioritarias de estos dos
países no son las mismas, aun así, hallamos un común denominador que sería principalmente la
En el caso de México, Silva analiza los discursos generados desde el rap femenino en
Ciudad Juárez, lugar muy peligroso del país donde se cometen feminicidios masivos desde hace
más de 20 años (2017). El grupo mexicano de hip hop “Batallones Femeninos” nace en el 2009
en esta ciudad (Silva, 2017, p. 159). En una entrevista con esta autora, comentan ellas que el arte
violencia y a la impunidad, es decir, el mal manejo de la justicia desde las instituciones estatales:
2017, p. 166).
En esta sociedad se encuentra que se hace uso del arte, en este caso, del rap –por ser un
género discursivo–para expresar las disconformidades y el miedo que no son ajenos al resto de
Latinoamérica, ya que los feminicidios son parte del día a día de todos los países que lo
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conforman, sean más o menos los casos en cada lugar. Este tipo de violencia es el que genera
lucha es que aparece el hip hop, como el medio de salvación y empoderamiento para que quienes
están inmersos en un estado constante de pánico al menos no tengan temor de expresar sus
miedos y, sobre todo, encontrar en esta forma de arte la fuerza para seguir luchando por una
trayectoria artística de Ana Tijoux, rapera chilena que “ha logrado posicionar su proyecto
(Barros, 2020, pp. 39-40). Desde sus primeras presentaciones dentro de la escena musical del rap
chileno hasta la actualidad, esta rapera mantuvo su discurso crítico de la sociedad desde
diferentes dimensiones y sin ningún tipo de filtro. Ella siempre buscó mantener un discurso
autónomo, razón por la cual es admirada por raperas y artistas mujeres alrededor de
que propone Bennett (2004, p. 230). Es así como se puede tomar el caso de esta rapera chilena
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tan influyente para entender el compromiso que muchas artistas mujeres tienen respecto a las
críticas y demandas sociales de sus países nativos, sobre todo en temas de injusticia y opresión,
que es una realidad transversal a toda Latinoamérica a causa de nuestro pasado colonizador.
son exclusivas de Latinoamérica. Desde Centroamérica, una de las representantes actuales más
influyentes desde el ‘activismo artístico’ de mujeres es Rebeca Lane, rapera feminista activista
de Guatemala. Siendo socióloga y poeta, el discurso feminista de Rebeca Lane propone una
alternativa de activismo desde el rap en el contexto de las luchas sociales. Tal como ella dice en
[…] la filosofía base [del hip hop] es paz, amor, unidad y diversión, pero se
alimenta de culturas orales, filosofías tribales, etc., pues viene desde la diáspora
Hay un marco político conceptual mucho más grande que solo cantar o hacer algo
(2017).
Es así que, desde sus letras, Rebeca critica ingeniosamente al machismo intrínseco a la
vida pública y privada de las mujeres con un discurso descolonizador, anti patriarcal, de
Desde las lecturas sobre la experiencia de las mujeres en el hip hop, haciendo uso del rap
como activismo artístico, se puede concluir que sus luchas siguen siendo comunes en los
diversos países latinoamericanos. Aunque exista cierta prioridad por alguna lucha social
particular en cada país (ya sea étnica, política, clasista, racista, entre otras formas de
discriminación y opresión), encontramos en común que las artistas buscan visibilizar estas
redes sociales) en su mayoría, dadas las limitaciones del tiempo en el que se realiza esta
investigación, a causa del contexto mundial de la pandemia. Así mismo se usará la información
obtenida de las entrevistas a cuatro raperas quienes tienen diferentes tipos de participación en el
movimiento.
las formas de interacción entre sus participantes, bajo la hipótesis de que el machismo está
presente transversalmente en cada una de las dimensiones del movimiento. Así mismo se
comentará sobre cómo éste se relaciona con las nuevas dinámicas de jerarquías que se están
Los participantes del movimiento hip hop en el Perú son los jóvenes de la década de los
ochenta (Portugal, 2011). Desde un inicio los participantes eran hombres casi en su totalidad, ya
que las mujeres no participaban de éste por exclusión y estigmatización social, según lo que
comentan las entrevistadas. Esto será comentado a fondo en la siguiente sección del capítulo 2.
Recapitulando, para comprender el contexto, el hip hop llegó al Perú a través del breaking,
uno de los cuatro elementos principales, por una película estadounidense de fama internacional
en tal época (RAPEALO TV, 2016). Es la gente con más recursos económicos quienes traen la
cultura al Perú ya que tenían acceso a viajar a los Estados Unidos y traer discos, películas,
revistas, etc. Es en el año 1984 que la película “Break dance” llega a las carteleras de los cines
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limeños, y es aquí donde el hip hop tiene más acceso a los sectores socioeconómicos medios y
bajos. En esta década el hip hop había encontrado en los espacios públicos su lugar de desarrollo
y expresión: calles, parques, rotondas, cuadras, barrios, etc. (Prensa Hip Hop Perú, 2013). A
mediados de esta década las calles comenzaron a llenarse de jóvenes que hacían break dance,
pero con el pasar de los años los otros 3 elementos comenzaron a agarrar fuerza y a desarrollarse
también desde las calles. En el año 1991 se forma el primer grupo de rap peruano llamado
“Golpeando La Calle” que juntó a gente de varios colectivos de Lima y Callao. 7 años después
dos miembros destacados de la gente hip hop forman el “Movimiento Hip Hop peruano”
Este movimiento en tal época buscaba unir a la comunidad hip hop peruana a través de sus
elementos: DJing, MCing o rap, breaking y graffiti. Proponía el arte como una alternativa a la
elemento que iba de la mano del rap ya que, al no tener bases instrumentales sobre las que
rapear, este se presentó como alternativa. El beatbox es un tipo de emisión vocal a través del cual
creas diferentes ritmos y sonidos usando la boca, los labios y la voz. Esto se prestaba para seguir
expresándose en las calles sin necesidad de tener un reproductor de música. Al inicio los
elementos en Lima se daban de manera muy similar a como se daban en su lugar de origen: el
Bronx en los Estados Unidos. La música que hacían y con la que bailaban era de género disco,
funk y r&b sobre todo, y la puesta en escena era similar a como ocurría allá: un DJ tocando en el
fondo del escenario, un MC (master of ceremony) animando el evento y los que se presentaban a
rapear o a bailar breaking eran los números principales. Hubo una intención de unificar a la
comunidad hip hop peruana de la misma manera que en el mismo Bronx, donde nació: buscar la
paz en la comunidad, descartar totalmente la violencia y canalizarla hacia el arte, para mejorar la
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sociedad. En el documental “Barrio Hip Hop 2001” en YouTube, se muestra como desde el año
1998 el movimiento hip hop peruano comenzó a hacer apariciones importantes en espacios
culturales céntricos de la ciudad, como las reuniones que tenían todos los viernes en el anfiteatro
Chabuca Granda, en el Parque Kennedy, en Miraflores. Esto es importante ya que denota que sin
importar de qué distrito salga cada uno, lo que los une es el arte y la cultura hip hop. Sin
embargo, a través de las entrevistas se puede entender que, en realidad en la parte musical del
movimiento, la mayoría de los participantes no siguió esa línea sino prefirieron hacer música de
desahogo sin búsqueda de consciencia social, sólo de reclamo, desahogo, drogas y diversión. No
buscan hacer contracultura, perspectiva que fue clave para el desarrollo del movimiento en su
lugar de origen, EE. UU. A esta rama del hip hop, al que también llaman “rap sin etiquetas”, se
le conoce como “hip hop underground”. Esto será descrito a fondo más adelante en esta misma
sección.
La cultura hip hop limeña, en sus inicios, estaba relacionada con el crimen, la delincuencia
y el uso de drogas. Esto se debía al contenido lírico de muchas canciones de rap de la época que
resaltaban estos aspectos, así como a la ocupación de mucha gente afín al movimiento. Por este
motivo el Estado se mantenía al margen de brindar algún tipo de apoyo cultural o de promoción
en un inicio. Sus participantes comentan que debían ser autogestionarios y autofinanciarse, para
crear sus propios espacios y seguir desarrollando el movimiento (RAPEALO TV, 2016). A pesar
de ello, mientras más crecía el movimiento, el Estado buscó involucrase aliándose a algunos
colectivos de hip hoppas no solo para promover la cultura y proponerla como alternativa a la
delincuencia y los vicios, sino también para apoyar alguna causa política.
Así como en la primera década del hip hop en Lima, siguen siendo los espacios públicos de
la ciudad el espacio principal de encuentro del movimiento: ya sea en las mismas calles de su
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barrio o de su cuadra, en los parques, en las rotondas de estos parques, etc. Los distritos donde se
dan las movidas de hip hop son variados, el movimiento en Lima es descentralizado. Las
entrevistadas comentan que las zonas y los distritos más recurrentes son: el Centro de Lima y el
Cono Norte, Villa María del Triunfo, Ate Vitarte, San Juan de Lurigancho, Lince, etc. Si en un
inicio era Miraflores el distrito donde se daban más estos espacios de encuentro en las calles, las
entrevistadas comentan que ahora es el Centro de Lima el distrito más recurrente, pero sobre
todo para eventos organizados en locales. De igual manera se siguen dando movidas
de escenas musicales que hace Bennett (2004), el movimiento hip hop limeño comprende una
“escena translocal”, por lo ya comentado. Pero cabe mencionar que, a causa del contexto actual
de la pandemia mundial, la "escena virtual” está mucho más presente que antes en el hip hop,
según lo afirmado por las entrevistadas. Así mismo se encuentran mucho más presentes ahora en
los medios de comunicación que al inicio: el rap ahora está en radio, televisión, redes virtuales,
Si bien algunos participantes del movimiento concuerdan en que el hip hop intentó
desarrollarse en sus inicios con la misma búsqueda de consciencia social como en su lugar de
origen (Bronx, Estados Unidos), las entrevistadas comentan que en la práctica y con el tiempo
esta perspectiva contracultural se redujo a una minoría. Esto se puede relacionar con los lugares
donde se daban más movidas de hip hop en Lima. El estatus socioeconómico de la gente del
movimiento varía en su mayoría entre gente del “sector medio” y los “sectores marginales”. La
se debe a que la mayoría de los artistas de hip hop tienen trabajos independientes como sustento
de vida y que los ingresos de la música no les es suficiente para mantenerse. Desde los sectores
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marginales, en forma de queja y desahogo se fue creando esta rama del hip hop llamada
esta rama salieron los representantes más destacados del hip hop peruano como Rapper School,
Clan Urbano, etc. En este mismo sentido las entrevistadas afirman que existen diferentes estilos
dentro del rap, según la causa que mueve la música que hacen. Entre algunas de estos estilos
comercial (mainstream), el político, el rap consciencia, el organizado, entre otros. Una de las
rap consciencia tiene la misma idea que el organizado pero sus mensajes son más
pasivos, más de “haz el bien”; el "rap feminista” que ahora se da más y trata el
urbano y lo contracultural.
Desde lo comentado por Wizi MJ, se puede concluir que el tipo de rap que quiso
mantenerse más cercano al mensaje contracultural y consciente del hip hop estadounidense es el
“hip hop organizado”. Ya que ella forma parte de esta vertiente, nos comenta al respecto:
conocer la cultura hip hop y, a través de sus elementos, llevar ese mensaje de paz
grupo de colectivos que buscaban llevar el mensaje de este hip hop organizado a
diferentes espacios, no sólo en la música y el hip hop”. La gente del hip hop
implica que nosotros vamos a tomar nuestras propias decisiones desde nuestros
Tal como comenta Wizi, así como en el inicio del hip hop en Lima se formaron
colectivos para unificar a todos los participantes del movimiento, como “Golpeando La Calle” y
el “Movimiento Hip Hop peruano”, aproximadamente en el año 2014 hace su aparición más
importante el “Bloque Hip Hop”. Eso se dio en el contexto de la Marcha por la Ley Laboral
Juvenil. En esta manifestación se dio una interacción entre los miembros y la prensa. Ellos los
ignoraron y les dieron la espalda, en forma de reclamo a la prensa que manipulaba las noticias e
públicos y la justa protesta en las calles […] somos una expresión organizada del
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Ley Laboral Juvenil o la de “Bagua No Va”, entre otras. Sin embargo, el hip hop underground es
el que sigue teniendo más seguidores, aún en la actualidad, según lo comentado por las raperas
entrevistadas.
Cabe mencionar que el freestyle también estuvo presente desde el inicio del movimiento,
y se fue desarrollando de tal manera que en la actualidad se puede hablar de una “movida
freestyle”, incluso muy distante del movimiento hip hop. El freestyle es un estilo del rap en el
que se improvisan letras sobre una base instrumental, ya sea sobre temáticas libres o alguna
indicada, en caso sea una competencia. La movida freestyle se hizo notar poco después de que el
hip hop llegara a Lima. En la actualidad esta movida ha agarrado mucha fuerza y las batallas de
gallos y encuentros en espacios públicos en diversas partes de la ciudad se han hecho muy
populares. La competencia más popular en Latinoamérica se llama “Red Bull Batalla de los
Gallos”, patrocinada y organizada por esta misma marca de bebidas energéticas (Red Bull).
Muchos raperos comenzaron como freestylers, como es el caso de Wizi MJ. Actualmente los
lugares de encuentro son muy variados ya que, desde que la Batalla de Gallos de Red Bull se
volvió muy popular en los últimos años, el freestyle se ha vuelto muy popular entre los
adolescentes. El estatus socioeconómico de los participantes de esta movida va desde los sectores
La escena musical del hip hop tiene cierto tipo de jerarquías, interacciones, vestimentas,
códigos, eventos, etc. Respecto a las movidas (eventos), a través de las entrevistas y el trabajo de
campo hecho se entiende que la mayoría funciona de la misma manera. Se tiene un escenario en
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MC (siglas del inglés que significan “master of ceremony”) quien es considerado el animador del
evento y también improvisa algunas letras con alguna base que el DJ toca, y como muestra
principal están los raperos que presentan su música. Fuera del escenario están el público y la
persona que maneja el sonido del concierto. Así mismo, es muy común ver que haya muestras en
simultáneo de los otros tipos de elementos del hip hop, ya sea de graffiti o breaking. Estos
eventos descritos son los autogestionados por los mismos participantes del movimiento, es decir,
por lo general no existen productoras involucradas en la gestión de estos eventos. Por eso se
puede decir que es una escena independiente. La mayoría de los eventos de hip hop son
eventos de hip hop cada año, según lo mencionado por las entrevistadas. Por otro lado, la
dinámica de estos eventos también está predeterminada. No sólo rapean los artistas invitados por
los organizadores a presentar su música, sino que existe lo que ellos llaman “micro libre”. El
micro libre es un espacio en los eventos de hip hop en el que cualquier rapero o rapera puede
subir al escenario a rapear libremente con pistas instrumentales que el DJ toca o que ellos
mismos llevan. Esta presentación libre se da según el orden de inscripción en una lista. Esto
ocurre sobre todo en las movidas más pequeñas, porque en las grandes actualmente se intenta
hacer un cronograma. Sin embargo, este cronograma pasa por un filtro de discriminación de
género y favoritismos, según lo comentado por las entrevistadas. Esto será comentado en la
siguiente sección del capítulo. Para estos eventos los participantes de la movida se organizan a
través de flyers y se comunican a través de la internet. Según lo que comentan los mismos
participantes, la internet y sobre todo la red social llamada Facebook ha sido una gran
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herramienta de descentralización de la movida hip hop, no solo en la ciudad sino para que más
Respecto a la vestimenta que usan los participantes del movimiento en Lima y el Perú,
ellos se dejaron guiar por cómo se asignó esto en su lugar de origen. Ya que es un movimiento
urbano, que se desarrolló en las calles, la ropa que usaban era muy casual: en su mayoría jeans y
zapatillas. Luego se fue estableciendo un tipo de código de vestimenta, el cual siguió siendo de
estilo urbano: ropa ancha, holgada y bastante suelta al cuerpo, a veces hasta usaban tallas extra
grandes, zapatillas urbanas (cuya marca más popular fue Adidas en sus inicios en [Link].), blue
jeans sueltos o pantalones deportivos sueltos, en su mayoría de colores oscuros como negro con
franjas blancas, accesorios como joyas doradas y gorras deportivas, etc. Este tipo de vestimentas
se veía tanto en hombres como en mujeres. Hasta la actualidad sigue vigente este tipo de
vestimenta, con pequeños cambios de algunas personas que quisieron salir de este parámetro.
Tres de las raperas entrevistadas, (Onebrilla, Blue MPC y Wizi MJ), coinciden en que no
existe un requisito específico para formar parte del movimiento hip hop, más que ser afín a la
cultura y participar de alguna forma, ya sea desde alguno de sus elementos o de alguna otra
forma. Por ejemplo, Onebrilla comenta que otra de estas formas puede ser a través de las ventas
en los eventos: los vendedores independientes de ropa del estilo hip hop, los comunicadores
audiovisuales que trabajan en los proyectos llamados “cyphers”, o al simplemente ser rap oyente,
con lo cual se apoya a la industria independiente del hip hop. Por otra parte, la cuarta rapera
entrevista llamada “Farrah” es la única que afirma no sentirse parte del movimiento hip hop, por
un tema de no tener la misma lucha social que ellos. La problemática social hacia la cual el hip
hop estuvo enfocado ya sea en Estados Unidos o en Latinoamérica es hacia la lucha de clases, sin
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embargo, de alguna manera se descarta e incluso se excluyen los otros tipos de luchas sociales
como la del feminismo. En la siguiente sección de este capítulo se comentará sobre esto.
Para comentar la perspectiva de las mujeres del movimiento hip-hop se hará un breve
resumen de cómo cada una de las entrevistadas conoció y se volvió partícipe de estas movidas.
Stephanie Valdiviezo, cuyo nombre artístico es “Blue MPC”, conoció el movimiento hip-
hop por invitación de un amigo que la invitó a ir a las movidas, aproximadamente en el año 2006.
Ella ya había escuchado rap unos años antes a través de los discos de rap que su primo trajo de
Estados Unidos. Blue MPC comenta que en el año 2007 comenzó a ir a las movidas en el Cono
Sur de Lima, donde se animó a rapear. Así mismo comenta que desde el inicio el contenido de
sus letras era sobre temas de mujeres principalmente, como un desfogue. En la actualidad afirma
que su discurso habla sobre la equidad social, sin importar las categorizaciones y condenas que la
sociedad tradicional le ha dado a las personas por diversas razones: “Yo canto para los
olvidados: borrachos, locos, huérfanos, etc., toda esa gente a quienes no les hacen caso, yo canto
para ellos”.
Andrea Gandullia, más conocida como “Onebrilla”, conoció el hip hop aproximadamente
en el año 2009 al juntarse con amigos a montar skate y a escuchar el freestyle que hacían estos
amigos en los espacios públicos de Miraflores. Una amiga con la que montaba skate también le
propuso iniciar un negocio de ventas afín a los intereses de su círculo social, pero al final
decidieron comenzar a rapear juntas. Ella comenta que escribía mientras estaba aún en el colegio.
Escribía como un desahogo cuando comenzó a formar una consciencia social desde el rechazo de
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todo lo que le disgustaba de la sociedad, cosas que también ve reflejadas en su familia. Luego de
escribir, buscaba un beat y rapeaba sus letras. Afirma que el primer rap que escuchó fue el que
ella compuso. Sus primeras letras con discurso social eran en forma de protesta, pero luego de
informarse y verse más tolerante frente a esta mentalidad social fue que sus letras se volvieron
una propuesta de consciencia. Fue en el activismo político desde el hip hop donde descubrió que
había una movida grande. Cuando sus canciones se volvieron más de contenido social fue que un
amigo suyo, Pedro Mo (líder dentro del movimiento hip hop peruano) la invitó a lugares y
eventos donde conoció a más gente de la movida. Actualmente ella comenta que sus letras las
escribe espontáneamente, y a veces algunos versos suyos tienen contenido feminista, pero no
tiene una canción completa que ella haya decidido escribir sobre este tema. Comenta que es
distinto tener conversaciones sobre el tema de las mujeres que hablarlo desde un escenario. Pero
sí respeta y admira mucho a quienes tienen la fuerza de hacerlo, y considera necesario que lo
hagan.
Farrah Escobar, también, conocida sólo como “Farrah”, conoció el hip hop a través de la
música que escuchaba su hermano y desde el rap que hacían sus amigos hombres del barrio.
Farrah comenta que comenzó aproximadamente en el año 2008 a través de la poesía que ella
escribía y de beats (bases) instrumentales de hip hop sobre los que rapeaba. Afirma haber
decidido hacer rap por ser un género económicamente accesible y porque era el género popular
en su círculo social (en su barrio). En el 2009 formó un grupo llamado “Revolución Femenina”
en el que rapeaba junto a otras amigas, y en el 2011 por algunas circunstancias decidió comenzar
su proyecto solista. También cuenta que desde un inicio usó la música como medio de expresión
de su sentir, como desahogo. Sus letras hablan de la decisión, de la libertad, de todo lo que
considera que es el feminismo. Considera que se debe manejar discursos desde las letras para
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revelar como se posicionan los raperos y raperas frente a diversos temas: “Mi letra es una
denuncia, una descarga para que sepan nuestro sentir, porque esta realidad nos cuesta, la
sufrimos todo el tiempo”. Su influencia musical más importante es la Mala Rodríguez (rapera
Wendy Macha, cuyo nombre artístico es Wizi, conoció el hip hop desde muy pequeña a
través del rap que sus hermanos hombres escuchaban y componían. Comenzó haciendo freestyle
en un espacio público por su barrio (Huaycán), al que llamaban “La pileta es el point”.
secundaria. Al inicio hacia rap consciencia sobre temas sociales en general. Confirma haberse
iniciado también en el hip hop underground, pero luego conoció el hip hop organizado desde
donde participa en el hip hop hasta la actualidad. Ahora ella es docente y rapera, y hace su
instancia tener un discurso feminista en su música, pero afirma que aun así existe ese discurso en
Las cuatro entrevistadas afirmaron considerarse feministas. Blue MPC considera que el
feminismo se trata de equidad social (incluyendo a la comunidad LGBTIQ+) promovida por las
mujeres. Onebrilla comenta que el feminismo para ella es la lucha por la igualdad de derechos de
las mujeres, que abarca temas como: el salario igualitario, el acoso sexual callejero, las
violaciones, el aborto, el incesto, el machismo desde las mismas mujeres, la salud mental de la
sociedad y la sororidad entre mujeres. Para ella, el feminismo es la lucha por esta justicia, y por
estar unidas y sentirnos seguras en los espacios a los que vamos y con las personas que
convivimos. Farrah entiende al feminismo como Inter seccional, antirracista, anti-capital y anti
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patriarcal, y se posiciona más en el feminismo que busca encontrar un espacio donde todos estén
seguros. Se considera transfeminista y se posiciona como mujer sin género luchando por la
libertad de muchos, no sólo de las mujeres. En sus palabras: “el feminismo ocurre cuando la
libertad es para todes” (Farrah hace uso del lenguaje inclusivo). Wizi MJ define el feminismo
como la lucha por las mejores condiciones para las mujeres tanto en lo legal, en lo social y como
ser humano; la lucha por la equidad. Al respecto comenta: “es un movimiento que tiene un
proceso histórico importante y tiene logros para todos y todas. Digo todos y todas porque
varones y mujeres hemos sido víctimas del machismo y del sistema patriarcal también, desde
Respecto a lo ya comentado sobre el movimiento hip hop y las interacciones que se dan
entre sus participantes en la escena musical, ellas complementan esta información con su
perspectiva como mujeres. Dos de ellas afirman que existe mucha competitividad dentro del
movimiento. Farrah afirma que el movimiento es jerárquico y separatista. Existe una diferencia
de trato entre los mismos raperos, cuando uno de ellos va a una movida en otro distrito que no es
el suyo. Al respecto Farrah comenta: “en los conos, el que viene del Centro de Lima (y siempre
hace eventos allá) va a rapear al final en el cono norte, porque en el centro la gente que no es de
ahí rapea al último, o sea, la gente de conos”. Es así que el trato entre los mismos raperos se ve
Farrah y Wizi comentan que los mismos participantes del movimiento insertan esta idea de
competitividad entre ellas. Buscaban que entre ellas siempre estén comparándose para ver quién
demuestra y desarrolla su talento mejor que la otra. Sin embargo, también afirman las
entrevistadas que eso no es algo natural a las raperas, ya que en su interacción, al inicio ellas no
llegan con esas ideas al movimiento. No obstante, afirman también que, a causa del machismo
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intrínseco a cada rapera, existía ya la crítica hacia las mujeres del movimiento, por parte de
mujeres y hombres. Los motivos variaban ya sea por la edad, actitud, vestimenta, apariencia, o
Siguiendo esta misma línea de prejuicios existentes dentro del movimiento es importante
evaluar el tema de la vestimenta hip hop para las mujeres. En las primeras décadas del hip hop en
Lima no se tomaba en consideración si eras una mujer en un espacio donde se rigen según lo que
los hombres consideren mejor para ellos y su expresión. Si una rapera quería entrar al
movimiento hip hop, la mayoría de los participantes (quienes son hombres) esperaban que te
adecues a su tipo de vestimenta: ropa ancha y suelta, y del estilo urbano que es conocido desde la
cultura. Si no seguías estos parámetros, eras criticada y mal vista. Blue MPC confirma que era de
conocimiento popular que los vestidos o shorts no eran válidos, por ejemplo. Actualmente
algunas cosas han cambiado para bien gracias al feminismo, que se ha hecho más presente en el
movimiento. Se consideraba que si alguna rapera iba con otro tipo de vestimenta es porque
sexualización del cuerpo de la mujer. Farrah comenta al respecto con una analogía: “El hombre
puede rapear con un short y sin polo, y puede ser [considerado] el mejor rapero del mundo, pero
a una mujer con un top o un brassier, en la misma condición del rapero, la juzgan”. Las
entrevistadas concuerdan en que algunas cosas han cambiado para bien gracias a los discursos
feministas que se han hecho más presentes estos últimos dos o tres años, como en la vestimenta
que deciden usar o en tener más libertad en su actitud como artistas. Pero la vestimenta no es el
único obstáculo que han enfrentado las mujeres dentro del movimiento hip hop.
Las entrevistadas mencionan haber enfrentado obstáculos como mujeres dentro del
movimiento hip hop en diferentes dimensiones de su carrera artística: acoso visual desde la
41
discriminación al no colocar sus nombres en los flyers para la publicidad de los eventos, la
expectativa de una mayoría de que si alguna se vuelve madre debe dedicarse a tiempo completo a
la maternidad (según el pensamiento tradicional de la sociedad, hecho que confirma Blue MPC
ya que ella es madre y sigue haciendo rap) o hasta el hacerles esperar hasta el final del concierto
para que las llamen al escenario a los micros libres (por temas de jerarquía). Esto se debe a que
que en los inicios del hip hop en Lima no había participación ni aceptación de las mujeres en el
movimiento. Su presencia era estigmatizada, ya que se decía que este género no era para
mujeres, ni para que lo escuchen, ni para que hagan esta música. Y en caso hicieran rap, su
talento sería subestimado sólo por el hecho de ser mujer. Esto ocurría ya que los raperos en sus
inicios hacían música con contenidos líricos de drogas y sexualidad, temas que eran considerados
tabú para las mujeres según la visión tradicional de la sociedad. También comenta Farrah que
muchas veces se han encontrado con situaciones de sexualización en las interacciones con los
participantes del movimiento: debían recurrir al coqueteo con los hombres que regulan la entrada
a ciertos espacios. Cabe mencionar que cualquier mujer considerada atractiva por los
participantes del movimiento era una groupie o simplemente una observadora, no podía ser
rapera. Y ya dentro de estos espacios las mujeres buscaban la validación de los hombres, quienes
vestimenta “adecuada”). Sobre esto Farrah comenta: “cuando una mujer se sube al estrado y
agarra el micro, los hombres se ubican adelante para juzgarte. Cuando un hombre rapea, su
audiencia lo escucha, no lo juzga si está bien o mal”. Esto denota la diferencia de trato hacia las
raperas por ser mujeres. Por otro lado, Wizi comenta que si veían a una rapera en escenario al
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lado de un rapero, se asumía que la mujer era corista o que solo iba a cantar, no a rapear. No se
comentan que una mujer no es tomada en cuenta para ser MC. Los MC's son las personas que
animan los eventos, se les considera la “cara del evento”, y por esta razón no se toma en cuenta a
una mujer para esto. En relación a lo mencionado sobre el orden de presentación de los artistas,
las entrevistadas comentan haber sentido discriminación, ya sea por su género o por favoritismos
dentro del movimiento. Según estos criterios, sin respetar el orden en que se anoten, ellas
tuvieron que aguantar mucho tiempo esta discriminación y, cuando pudieron levantar sus voces,
fue que recién comenzaron a defender y reclamar el respeto que merecen. Algunas anécdotas que
cuentan Farrah y Wizi MJ es que incluso tenían que recurrir a pedirle ayuda a otros varones
raperos para que hablaran con quienes regulaban el acceso al escenario (otros varones), pudieran
tomar en cuenta su reclamo y las dejaran subir según el orden que debía ser, el orden en que se
anotaron. Así mismo ambas afirman que aún existe mucha inseguridad relacionada a temas de
acoso sexual dentro de los eventos de hip hop, sobretodo en los eventos underground. Wizi
comenta que esto ocurre ya que la gente del underground no genera consciencia: no se
cuestionan ni reflexionan sobre lo social. Muchas mujeres en esta rama del hip hop aún tienen la
necesidad de buscar respaldo y aprobación masculina. Esto significa que los espacios donde se
hace hip hop siguen siendo inseguros y generan miedo en las mujeres con solo estar ahí, y por
esta razón es que muchas mujeres optan por ir acompañadas a estos eventos. Por otro lado, cabe
tener en cuenta que, aunque la movida freestyle se desarrolló como un movimiento aparte,
también caía en las mismas dinámicas machistas. Wizi, habiendo sido freestyler, cuenta su
experiencia la cual, corroborada con videos en plataformas virtuales, es compartida por muchas
mujeres en esta movida. Al hacer freestyle, el rap que improvisaban cuando hacían batallas
43
improvisadamente, los hombres freestylers atacaban a las mujeres por su físico, se las cosificaba,
consideraba como la compañía o pertenencia de algún varón que rapeaba, su identidad dependía
de alguien más, algún hombre que fuera parte del movimiento: o eras la enamorada de alguien, o
la hermana de tal persona, etc. Onebrilla al respecto comenta que afirma haber escuchado a
algunas compañeras raperas que han tenido problemas con los comentarios machistas dentro del
movimiento, pero ella no considera que esto tenga que ser necesariamente un obstáculo. Ella lo
ve como una oportunidad para hablar directamente con las personas que hagan estos comentarios
y decirles de buena forma que no está bien lo que dicen. Se los dice en forma de consejo, porque
siente que ella no tiene la responsabilidad de cambiar al mundo, sino que cada uno debe darse
cuenta.
Las entrevistadas concuerdan que en la actualidad se han dado varios avances para las
raperas dentro del movimiento hip hop: que coloquen sus nombres en los flyers del evento al que
han sido invitadas a rapear (lo que antes no se hacía por el mismo prejuicio machista hacia las
mujeres), que puedan vestirse libremente (aunque siga existiendo un juicio sobre esto), que no
tengan que luchar injustamente por un espacio para rapear en los micros libres, que haya
disminuido el sentido de competencia negativa y se den más validación entre ellas. Concuerdan
que ahora hay más hombres que han hecho conciencia de esta exclusión de las mujeres dentro
del movimiento y se les tiene más consideración. Actualmente las raperas no tienen que luchar
tanto por un espacio porque hay más probabilidad de que los mismos participantes sean quienes
cuestionen ese tipo de actitudes discriminatorias y machistas. Wizi cuenta que desde el Bloque
Hip Hop organizan reuniones donde las mujeres del movimiento pueden dar sus opiniones
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libremente sobre todas estas críticas que tienen respecto a cómo se manejan las cosas en el
de personas de la comunidad LGBTIQ+, Blue MPC comenta que el hecho de que la gente de la
comunidad LGTBIQ ahora haga rap abiertamente, a pesar de los estigmas, es una buena forma
de despertar la consciencia social desde el arte y el hip hop, en este caso. Farrah, siendo parte de
esta comunidad, comenta que aún se cuestiona mucho a las personas queer dentro del
movimiento, ya sea por su sexualidad o elección de género, por sus vestimentas, etc. Esto es
respecto: “la lucha que mantiene el Bloque y el movimiento hip hop es la lucha de clases, pero
Una de las cosas que recuerda Wizi cuando recién ingresó al movimiento es que dos
amigas suyas formaron un grupo llamado “Bocina al Mando”. Desde este grupo hacían rap y
organizaban movidas de hip hop lejos de su distrito, a causa de que no se sentían cómodas entre
la gente hip hop de su barrio. Sus letras no contenían ningún mensaje positivo o de consciencia
social, no tenían ninguna intención de organización, que es lo que ellas buscaban. Así fue que
desde ese grupo comenzaron a organizar eventos bajo el nombre de “Benditas Mujeres”, eventos
organizados sólo por mujeres, y los llevaron a varios distritos de Lima como el Rímac,
Chorrillos, el Cono Norte, etc. En la actualidad los eventos exclusivos para mujeres del hip hop
se han hecho populares. Onebrilla cuenta que ella es organizadora del festival “Nosotras estamos
en la calle”, evento exclusivo para la participación de las mujeres del movimiento hip hop.
Aunque el protagonismo en este caso es de las mujeres que hacen graffiti, también se dan
45
conciertos, talleres y conversatorios, todos impartidos por mujeres. Al respecto comenta ella:
“creo que estos espacios son necesarios porque, de alguna forma, hay muchas mujeres que están
reprimidas y al ver que otras mujeres hacen cosas, las inspira a dejar de reprimirse y hacer cosas
también”. Entre los eventos exclusivos para mujeres del movimiento hip hop se encuentran:
“Nosotras estamos en la calle” en Lima, “The Witch” en Trujillo, “Las escogidas del arte” en
Lima, entre otros. Desde la comunidad LGTBIQ+ también se organizaron algunos eventos
exclusivos de hip hop, como “Planeta Lebo”. Este fue organizado en el año 2018 por un
Actualmente Wizi cuenta que se juntó con dos compañeras con la intención de unificar a todas
las mujeres del movimiento hip hop, y a inicios de este año (2020) realizaron la primera reunión
de raperas y hip hoppas en la “Casa Bagre”, en el Centro de Lima (local donde se organizan la
mayoría de los eventos de hip hop en Lima). Considera que han logrado mucho desde el
movimiento ya que ahora van a una movida y se sienten bien porque hay más apoyándonos entre
coinciden en que desde hace un par de años hay muchas más mujeres haciendo hip hop y hay
más apoyo y colaboración entre las mujeres del hip hop en Lima. Esto lo atribuyen a la nueva ola
actualidad hay muchas raperas nuevas que manejan un discurso feminista en las letras de sus
canciones. No obstante, coinciden las cuatro en que no existe el movimiento hip hop feminista,
pero sí existen raperas feministas y raperas con discursos feministas. Las dos mujeres del
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movimiento que afirman hacer “rap feminista” son: Elena “L” Mejía y FARRAH. Wizi MJ
también es considerada una de las raperas feministas peruanas, por el discurso feminista que
maneja en algunas de sus letras y sus pronunciamientos abiertos al respecto. Wizi comenta que
ser rapera feminista no es valorado, reconocido o respetado dentro del movimiento hip hop; por
el contrario, es aún estigmatizado, criticado y mal visto por la mayoría. Ella cuenta que es
criticada por ser parte del movimiento y escribir letras sobre feminismo. Se le juzgó
inferiorizando su talento, su arte. Le dijeron cosas como: “pensábamos que eras distinta, que no
eras como ellas, que tú si eras chévere”, “la lucha es de clase, no de géneros”, entre otras cosas.
Farrah afirma que, según su experiencia, concluye que una persona no puede ser parte del
movimiento hip hop y ser feminista. E incluso comenta ella que en los eventos contraculturales
inclusiva, se siguen dando los roles de género en temas de organización. Esto es confirmado por
Wizi, quien actualmente sigue perteneciendo al hip hop organizado. Desde estos espacios ella
confirma que existen micromachismos (sutiles gestos y maniobras de ejercicio del poder de
dominio masculino) relacionados a roles de género. Cuando se organizaban para eventos, les
dejaban a las mujeres las tareas de limpieza, cocina, venta, etc. Y respecto al tema de seguridad,
se mantiene la idea de que como mujeres no pueden protegerse a sí mismas y siempre mandaban
a algún varón a cuidarlas. Es decir, se reproducen los mismos roles de género del machismo
intrínseco a la sociedad limeña. Farrah opina que muchos de los participantes del movimiento
hip hop que dicen respetar la postura feminista y que afirman manejar un discurso menos
mujeres también en este grupo. Ella considera que como la mayoría son autogestionarias, no
generan muchos ingresos con el rap, y puede que esa sea una razón más para no tener acceso
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fácil a la información adecuada para generar un discurso fundamentado. También recalca que no
solo es necesario manejar discursos o cumplir con la llamada cuota feminista, sino que todas
estas ideas se deben poner en práctica. En sus palabras: “No hay igualdad si en cada evento de
rap hay veinte mil grupos de hombres y solo hay cuatro raperas invitadas”.
Onebrilla considera que es importante hablar en los diferentes círculos sociales sobre el
tema del feminismo, exponer la discriminación e intentar ayudar a educarlos. Dice, desde su
experiencia, que hay muchos a quienes no les importará y se incomodarán, pero hay otros que si
escucharán, entenderán, conversarán e intentarán ser aliados. Por esta razón, le parece muy
importante el contenido lírico feminista en el rap peruano ya que tiene alcance en una gran
mayoría de gente con discursos machistas que le pueden dar a su mente esa posibilidad de abrirse
contenido feminista en el rap limeño ya que, en sus palabras: “son verdades incómodas que se
deben hablar". Opina que decirlo a través de la música es muy valiente, y debe seguir ocurriendo
ya que eso es usar el rap como herramienta de comunicación, y mientras más se repita este
discurso en la música, más se queda en las mentes de la gente del movimiento y de los raps
oyentes. Farrah acota que en el hip hop de Lima hay muchos participantes que provienen de los
sectores marginales de la ciudad, quienes son gente de mucha necesidad económica y acceso
limitado a educación. Y hace hincapié en las mujeres de estos sectores quienes, desde su entorno,
han normalizado la violencia, arraigada desde el machismo, dentro de los hogares, desde la
crianza. Esta perspectiva es compartida por Onebrilla quien considera que la sociedad es la que
ha criado mal a toda la gente que ahora es machista, que no es una elección que se hace
realmente. Y, por eso coincide con Wizi en que la forma de buscar la solución a esto es desde la
conversación, la comunicación.
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3.1. Análisis lírico de rap femenino limeño: construcción de discursos feministas en el hip
hop
En esta sección se hará un análisis lírico y musical de las canciones de las raperas
comentado por los participantes de la movida hip hop, que la red social “Facebook” y la página
web “YouTube” son las que más usan para difundir música. A través de YouTube distribuyen
movida para asistir y organizar eventos. Las canciones de las raperas entrevistadas fueron
recuperadas de YouTube, en su mayoría. Algunas, quienes tienen acceso a producir sus temas,
también tienen sus canciones en la plataforma “Spotify”, la más usada por artistas en
canciones seleccionadas, desde la forma musical hasta el contenido lírico. Se hará una breve
descripción musical de las canciones, desde la estructura hasta las dinámicas, para luego poder
realizar el análisis del contenido de las letras de las canciones. Esto se hará a través del
reconocimiento y análisis del uso de figuras literarias y de la retórica de cada autora en las letras
de sus canciones.
discursivo, es decir, que tiene un mensaje concreto a ser transmitido a la audiencia que lo
escucha, es decir, los “raps oyentes”. Y en este caso, estos mensajes nacen de mujeres quienes se
insertan en el movimiento hip hop con sus propios discursos, juicios y su propia consciencia
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mujer. Son las mujeres de la movida quienes se encuentran en un mayor estado de marginalidad
musical, ya que no solo son juzgadas por todo lo mencionado en el capítulo anterior, sino que su
música no tiene alcance a los medios de Lima. Así como la mayoría de los artistas de “hip hop
una gran inversión de los eventos en los que participan. Por esto no tienen acceso a grandes
recursos económicos para llevar a cabo sus producciones musicales (canciones, videoclips, etc.)
música ni los eventos que ellas organizan se difunden por radio ni por televisión. Así mismo,
Farrah nos comenta que personas como ella no se fían de cualquier persona para que les
produzca sus temas ya que han tenido malas experiencias, y no desean permitir que alguien que
no refleje o respete su discurso produzca sus temas sin esa consideración. También afirma que
casi no existen mujeres peruanas que trabajen en producción musical, y esto viene de la mano del
estigma, ya que esta profesión no se consideraba una opción para una mujer. Este es un hecho
habla de esta situación y se motiva a las mujeres a dedicarse a la producción. Incluso una de las
entrevistadas, Onebrilla, comentó que ella se dedica a producir su propia música en cuanto pudo
Respecto a la parte instrumental del rap, tal como comentaron las entrevistadas en sus
experiencias, la mayoría hacen uso de pistas instrumentales que llaman “beats” para que sirva de
base a la letra que rapearan. Si son beats que obtienen de plataformas virtuales, ya tienen una
creado en base a la musicalidad del rap, haciendo hincapié en la rítmica. En el caso de las
consideración: 7 han sido producidos, 7 se encuentran en la plataforma web YouTube (la más
tomando en cuenta que su contenido aporte al objeto de estudio. Son 2 de Blue MPC (“Rosas
para Margarita” y “No me presto pal secuestro”), 1 de Onebrilla (“Como quiero”), 2 de Wizi
(“Candela ft. Ele e Isabel Omega) y “Y dime tú”) y 3 de Farrah (“Monstruo”, “Yo aborté” y
“Golpes”). Tomando en cuenta que el rap es un género en el que es más relevante el contenido
lírico que la forma musical, a continuación, se realizará primero un breve análisis musical de
cada canción y posteriormente se realizará el análisis lírico, considerando tanto el aspecto formal
como el contenido. Esto ayudará a reforzar las dinámicas implícitas en las letras de las canciones
y las cualidades del discurso que propone cada rapera. Los ejes temáticos del total de canciones
analizadas son dos: aquellas cuyo discurso tiene un tono de denuncia y aquellas que proponen un
discurso reivindicativo. Dentro de estos ejes temáticos se abordarán temas implícitos en la crítica
social de las raperas hacia la sociedad limeña machista (incluido implícitamente el movimiento
hip hop en algunas de las canciones, como será señalado posteriormente). Estos temas son: la
de mujeres.
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común de una canción popular: contienen una intro, versos, precoros, coro y un outro. Las intros
tienen la duración de 4 compases, a excepción de una de las canciones que consta de 2 vueltas de
4 compases ya que contiene un extracto de una grabación de voz. La mayoría de intros constan
sólo de la parte instrumental (base rítmica y armónica básica) y algunas tienen una línea
melódica emitida por algún instrumento como un teclado o un saxofón). Cabe mencionar que la
mayoría (si no todas) de las canciones hacen uso de instrumentos MIDI (sonidos digitales de
incluyen en sus respectivas intros las voces de las raperas a forma de ad libs (frases improvisadas
que se rapean o vocalizan dentro de la rítmica de la música), rellenando los espacios sin melodías
o rap. Dos de las canciones comienzan con un género distinto al hip hop: “Rosas Para Margarita”
de Blue MPC comienza con una intro instrumental del género jazz, pero se vuelve hip hop
entrando al primer verso, mientras que “Como Quiero” de Onebrilla comienza con el género trap
hasta la mitad de la canción, en el que se apoya de un puente transitorio para pasar al género hip
hop. Uno de los temas comienza desde el primer compás con un coro repetitivo a forma de
introducción (“Monstruo” de Farrah), dándole énfasis a la frase que se repite. Los versos vienen
inmediatamente después de la intro, a excepción de dos canciones en los que comienzan con el
coro antes de presentar el primer verso. La cantidad de versos por canción varía entre 2 a 3
de Farrah, cuenta hasta con 3 precoros en una misma canción, con frases repetitivas en forma de
de cada parte de la forma musical en cada canción es muy variada. Por ejemplo, la cantidad de
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repetición del coro en las canciones varía entre 2 a 3 veces dependiendo de la longitud y
relacionado esto a la cantidad de versos que contienen. Así mismo, aunque en varias se observa
el intento de mantenerse en una forma ABAB (verso - coro) o ABCABC (verso - precoro - coro),
en el caso de este género musical la estructura y la métrica se encuentran regidas por la rítmica
de los versos y los patrones rítmicos de cada frase. Otra similitud que se encuentra es que los
mayoría de éstos se hace uso del efecto fade out (sonidos que se desvanecen) para terminar la
canción.
menores, como en la mayoría de las canciones hip hop, sobre todo las de artistas que participan
de la “movida underground”. Una de las canciones (“Como Quiero” de Onebrilla) hace uso de 2
tonalidades distintas para contrastar el género en el que comenzó la canción (trap) y el género en
el que terminará (hip hop). En cuanto a la parte melódica, no hay predominancia de una melodía
en este “canto hablado” llamado rap. En algunos casos se hace uso de las voces cantadas o semi
cantadas para reforzar coros o precoros con frases gancho. Se puede afirmar que las pocas
melodías que aparecen en el rap son salmódicas, es decir que no tienen mucho movimiento
melódico, son líneas monótonas la mayoría de las veces. De las 4 raperas, es Wizi la que hace
más uso de la voz semi cantada, con la que busca darles énfasis a ciertas partes de sus versos. En
el tema en el que colabora con otras dos raperas (“Candela” en colaboraciónn con Ele e Ysabel
Omega) hace uso del canto de un coro en forma de gancho. Las dinámicas musicales se enfatizan
más por el rap (la letra hablada o semi cantada) que por la parte instrumental. En algunos casos
se hace uso de la instrumentalidad para resaltar ciertas secciones en las que la letra tiene más
relevancia que en las demás secciones. Se puede afirmar en este caso que la música está sujeta al
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texto. En el mismo sentido se hace uso de las capas de voces para generar una sensación de coro,
con lo que se enfatizan algunas secciones, en su mayoría en la sección del coro. En los casos de
líneas cantadas o semi cantadas se usan armonías vocales para generar énfasis en tal sección.
Como se mencionó previamente, el aspecto musical es muy importante, pero en este género el
protagonista es el rap, el cual consta de: letras con mayor contenido que en cualquier otro género
popular musical, y patrones rítmicos ejecutados con destreza los cuales juegan e interactúan con
la instrumentación de la pista.
En esta sección se realizará el análisis de las letras de las canciones de las raperas
entrevistadas. Tal como se dijo, éstas serán abordadas desde dos ejes temáticos, a fin de
apoyarnos en los discursos emitidos para analizar el impacto de sus mensajes como participantes
machismo (según lo comentado en los capítulos anteriores). En las letras de estas raperas
la mujer en la sociedad y cómo éstas han influenciado en diversos espacios culturales y artísticos,
tal como lo es la música. Con esto se considera la hipótesis de que las mujeres en el hip hop
mujer, sino que también a través de sus canciones buscan llevar un mensaje de reivindicación y
eje temático tiene un tono de denuncia y el segundo contiene un tono reivindicatorio. Esta
separación se verá entrelazada en las canciones ya que la mayoría de las canciones tiene los dos
Respecto al uso de rimas, cabe mencionar que en las ocho canciones se hacen uso de
rimas tanto consonantes como asonantes, sin un criterio específico. Todas las canciones
analizadas ponen énfasis en los patrones rítmicos de los versos. Ya que la rima ayuda a
musicalizar y memorizar, su uso va de la mano del contenido lírico y el uso de figuras retóricas.
La métrica de las canciones es muy variada y no es constante, sino que se rige según la dinámica
de lo que se rapea, es así como se puede afirmar que se usan versos libres en el rap de estas
canciones.
Blue MPC compartió dos canciones con un contenido tanto metafórico como explícito en
el que retrata algunas situaciones que las mujeres viven, situaciones que han sido normalizadas
en la sociedad peruana. A través de la canción “Rosas para Margarita” busca visibilizar el gran
impacto emocional que genera la violencia contra la mujer: desde la hipersexualización de las
en muchas ciudades del país. Desde el título se denota el carácter metafórico de la letra de esta
canción. Las rosas son popularmente conocidas como símbolo del amor y la pasión, mientras que
las margaritas simbolizan la pureza y la inocencia. Esta canción cuenta la historia de Margarita,
una niña que sufrió de violación incestuosa, cometida por su tío. De cierta manera el título hace
referencia a la hipersexualización que sufren las niñas que son violentadas, como una metáfora
Las figuras retóricas en las que se apoyó para transmitir su discurso son variadas:
(“Temblaba Margarita porque la iban a tocar”), sinécdoque (“Margarita sentía asco / asco del
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aire, asco de la saliva”), anáfora (“¿Qué nos queda, qué nos queda?”), símbolo (“Rosa negra
para un alma muerta”), hipérbole (“es la esencia del odio”), sarcasmo (“Su tío, su padre, da lo
mismo”) y asíndeton (“sin agua, sin sol”). Pero las que más usadas son las alegorías, por tanto,
las metáforas. Entre las estrofas se usa la palabra “margarita” como el nombre propio del
personaje o como la flor. Sus usos se entrelazan al hacer referencia a Margarita, el personaje,
como si fuera ella una flor que ha sido maltratada. Algunos versos que hacen esta referencia se
encuentran en el coro:
y no la regó, no la regó
Así mismo, otros de los versos que comprenden esta alegoría se encuentran entre las 3
estrofas de las que consta la canción: “Muchas espinas en su vida”, “Deshojando margaritas”,
"El polen su desdicha”, “Criada entre espinas / sin agua, sin sol”, “El día de su violación / la
arrancaron de raíz / de su propio jardín”. Estas metáforas hacen referencia a una flor que no fue
cuidada, fue maltratada y que la dejaron marchitar. En el caso de Margarita, siendo ella esta flor
a la que se hace referencia, ocurre lo mismo: fue maltratada y violentada. Físicamente sufrió una
violación infantil incestuosa, la cual la dejó psicológicamente lastimada al resignarse a vivir con
asco, enojo, remordimiento, rechazo por el hijo concebido y odio por la situación que le tocó
vivir. Blue MPC compara el marchitar de la flor con la “muerte del alma” de Margarita, al perder
La segunda canción a analizar se llama “Monstruo” y fue compuesta por Farrah. Esta
canción también cuenta la historia de una niña que sufría de violación incestuosa, esta vez
cometida por el padre. También se hace referencia al impacto emocional y el daño psicológico
que causa en las niñas la violencia que sufren a tan temprana edad. En este caso se hace un uso
constante de las figuras de diálogo, también conocidas como “apóstrofes”, desde las cuales
menciona las ideas que el padre de la niña le decía para amedrentarla, tal como se puede observar
en el coro de la canción:
quítate la ropa
No digas ná,
Otros versos que aparecen como figuras de diálogo se encuentran entre las estrofas y los
precoros, por ejemplo: “Qué bonita has crecido”, “Vete a dar un baño y vete acostumbrando”,
“Hijita, tú descansa”. Aparte de lo explícito y real de estos versos, se pueden encontrar dos
figuras retóricas: la paradoja (“y ese monstruo tenía la cara de papá”), y las perífrasis que
también son tipos de eufemismos (“Qué bonita has crecido”, “y vete acostumbrando”, “Se cayó
mi mundo”, “Hasta en la cama me orinaba”). Estos versos denuncian como estas expresiones
son las que causan la normalización de estas situaciones en los hogares de muchas niñas en el
Perú. Se usa el hecho de llamar bonito al crecimiento de la niña como analogía de que ahora su
mirada sobre ella cambió y ahora la hipersexualiza y cosifica su cuerpo. Nótese también que en
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esta canción intercala el uso de la primera y la segunda persona en su forma narrativa. Esto
ocurre para generar empatía con el personaje de la niña, quien es la víctima contando su
denuncia y protesta.
Otras figuras retóricas que aparecen son: la aliteración (“Me mintieron, me dijeron que
era un monstruo”), símil (“Se supone que mi padre me protegía como escudo”), antítesis (“Las
interrogantes terminaban / y otras empezaban”), sarcasmo (“Papá, me porté tan mal / que tú mi
vida debiste de marcar”), metáfora (“Papá, me porté tan mal que mi error no lo pude
expresar”), símbolo (“Hablando los osos de peluche”), retrato (“Sus manos asquerosas me
acostumbrando / vete a dar un baño y vete acostumbrando”), ABAB (“Era tu hija a quien le
hacías todo daño / era tu hija a quien tocaba yo sin asco / Era tu hija a quien le hacías todo
daño / Era tu hija a quien tocaba yo sin asco”), y en formato ABAC (“Papá, me porté tan mal /
que tú mi vida debiste de marcar / Papá, me porté tan mal / que mi error no lo pude expresar”).
El uso de esta figura se hace para enfatizar el tono de denuncia de la canción, usando los versos
de manera tan directa en forma de reproche. Así mismo, usando la anáfora y la perífrasis se hace
referencia a un himno feminista de manera parafraseada: “No era mi culpa / No era tu culpa”.
Estos versos hacen referencia al himno feminista convertido en canción llamada “El violador
eres tú”, en la cual aparece el coro: “Y la culpa no fue mía / ni dónde estaba / ni cómo vestía”. Y
en forma de mensaje final en los últimos compases del outro Farrah acaba la canción diciendo:
“Porque muchas veces los monstruos están dentro de nuestras casas”, haciendo referencia al
acoso y violencia sexual que sufren muchas niñas y mujeres por parte de los hombres de sus
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familias y dentro de sus propias casas, violencia perpetrada sobre todo por los mayores de edad,
La tercera canción para analizar también es de Farrah y se llama “Yo aborté”. Esta
canción presenta un discurso directo de denuncia desde el inicio. Comienza la canción con una
grabación de audio con la voz del cardenal Cipriani, autoridad clerical del Perú quien dijo lo
siguiente en una entrevista para un programa de televisión: “[…] que haya abortos de niñas; pero
no es porque hayan abusado de las niñas. Son muchas veces porque la mujer se pone como en un
que "la mujer se pone en un escaparate”. Con esto el cardenal quería indicar que es la mujer o la
niña violada la que busca llamar la atención y provoca a los hombres para que las violenten. Otro
“Obligada a parir / Con solo cinco años / Llamándolo ‘milagro’”. Hace referencia a llamar
irónicamente “milagro” al hecho de que una niña de cinco años pudo sobrevivir a un parto a tal
edad. Otras figuras retóricas que se usan son las siguientes: prosopopeya (“Espero se disuelva
sola idea al compás”, “Doble discurso / tomó curso / En el cuerpo aterrizó / Y el derecho
fusiló”), ironía (“Yo aborté y tu mamá también”), onomatopeya y aliteración (“Lo que dicta / tic,
tac”), perífrasis (“Abortando con amigas desde casa como antaño”) y anáforas en diferentes
formas estructurales. Aparecen anáforas en formato AA al final del coro (“Abortando con
amigas desde casa como antaño / Abortando con amigas desde casa como antaño”), en formato
ABAC en la segunda estrofa (“No hay un porqué / Solamente no es mi sueño / No hay un porqué
derecho a la salud”) y en formato ABABA en el último precoro (“Yo aborté / y tu mamá también
En el caso de esta canción Farrah hace uso de un lenguaje directo, con discursos
feministas implícitos o parafraseados más que figuras retóricas. Los versos con discursos
feministas se encuentran en diferentes partes de la canción. Nótese el contenido de los versos que
contienen anáforas. Todos son referencias a discursos feministas, como la lucha por la
legalización del aborto, la decisión total de las mujeres sobre sus propios cuerpos, el derecho a la
salud sexual y reproductiva. Al hacer uso de las anáforas para mencionar repetidamente estas
frases se busca que puedan ser fácilmente memorizadas y aprehendidas por el oyente. Al decir:
“Ni perra por coger / ni madre por deber” por un lado se hace referencia al prejuicio y condena
social hacia las mujeres por tener una vida sexual activa, llamándolas despectivamente “perras”;
y por otro hace referencia a que las mujeres merecen tener el derecho a decidir si desean ser
madres o no, y no sentirse obligadas por imposición social. Otras de las denuncias que se hacen
son: la clandestinidad, el rechazo de atención y el riesgo de la salud a los que son sometidas las
mujeres que no desean seguir con sus embarazos. Incluso se hace referencia a casos reales de
niñas que sufrieron este tipo de violencia: por un lado, menciona a Lina Medina, quien fue una
niña que sobrevivió al parto y dio a luz a un niño a sus cinco años de vida; y por otro lado se
mencionan las siglas M.F.A que hacen referencia a una niña de 13 años que falleció durante el
parto al haber sido prácticamente obligada a seguir con el embarazo a pesar de su edad. Esta
última situación es muy común en muchas de las provincias del Perú, si no en la mayoría, e
incluso ha sido normalizada en muchos sectores marginales del país. Entre la segunda y la
tercera estrofa aparece el segundo audio con la voz hablada de Martha Chávez, quien es
congresista del partido Fuerza Popular, liderado por la familia Fujimori, quienes también son
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mencionados en la letra de la canción. En el audio de una entrevista que se le hizo, esta líder
política usa el sarcasmo al decir: “El aborto no les va a curar la violación ni el agravio”, en
Farrah menciona de forma explícita el procedimiento clandestino de aborto que se llevan a cabo
en la actualidad. E incluso usa la narración en primera persona para generar impacto al decir: “Yo
aborté”. En la primera estrofa rapea: “Cuatro debajo de la lengua / durante media hora / cada
Doce misoprostol,
El tiempo pasa,
contenido de esta letra hace una crítica social de la violencia normalizada hacia la mujer en lo
cotidiano. Así mismo también se busca motivar a las mujeres a levantar las voces, hacerse
escuchar y empoderarse. Una figura usada repetitivamente en esta canción es el eufemismo: “que
a tu casa no regresarás jamás” (referencia a la muerte al ser víctimas de feminicidio), “Qué fea
es tu mierda de seducirme” (se usa el término ‘seducción’ como eufemismo de ‘acoso’) y “El
caso son tus pensamientos perversos” (decir ‘pensamientos perversos’ es otro eufemismo para
referirse al acoso). Otras figuras que refuerzan el discurso de denuncia de esta canción son:
retrato (“Veo en sus miradas, lascivas, nocivas”), gradación (“Una, tres y seis botellas”),
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sinécdoque (“No me presto pal secuestro”), asíndeton ("Mi padre, mi maestro / Las cartas, mi
ancestro”) , símbolo (“Esto es Blue MPC / Otra vez en tu sien”) y la aliteración y la paradoja
presentadas en un mismo verso “Sé un ama de caza, pero con ‘z’”. Esto último ocurre al hacer
un juego de palabras que suenan igual, pero significan cosas simbólicamente opuestas ('ama de
bien contiene un tono fuerte y directo de denuncia y crítica social, desde la intro se presenta el
discurso reivindicatorio y empoderante que se enfatiza a través del uso del himno feminista
latinoamericano: “Libres no nos quieren, libres nos queremos”. Esta expresión se repite varias
veces en los coros través de la canción, usando las figuras retóricas: anáfora (al repetir la palabra
‘libres’ y al repetir el verso varias veces) y la antítesis (según el significado literal y metafórico
se oponen la primera parte del verso a la segunda). En tanto al tono de denuncia se usan las
figuras: aliteración (“Mentira que decía que querían reafirmar”), prosopopeya (“Querían
opacarla, matar la falacia”), eufemismos (“Mute a quien luche”, “Yo no soy el sexo débil”),
comparación (“Sistema y religión apestan”, sarcasmo (“meten falo ante las defensas de la
libertad”, “acuchillarme no te basta”), paradoja (“Yo soy la voz que no denunció”, “Lo perdoné /
una y otra vez / y al mismo tiempo / me maté), ironía (“Soy la voz que decidió / perdonar”),
perífrasis (“Tanto golpe le aguanté”), pleonasmo (“Pedí auxilio una y otra vez”) y una metáfora
(“Al día siguiente ensangrentada desperté / sin brillo en la cara”). Por otro lado la figura que
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más se usa en el caso del tono reivindicatorio es la anáfora, y se presenta en diferentes formatos
también en este caso: anáfora por repetición de la palabra “no” (“No me callaré ante el abuso, no
/ No me callaré ante el machismo, no”), en formato AAAA (“Dime que no puedo y lo haré”,
verso que se repite cuatro veces en el segundo precoro), en formato ABA (“No hay justificación /
para la agresión / No hay justificación”) y en formato ABAB (“Por las que lucharon y mataron
/ Por las que callaron y mataron”). El uso de las anáforas es muy determinante en el caso de
estas canciones compuestas por Farrah, quien se considera una feminista activista dentro del
movimiento hip hop peruano. De esta manera ella busca introducir himnos feministas usados en
Latinoamérica al lenguaje musical del hip hop, y lo hace de forma repetitiva (usando anáforas)
para que sea memorable. Sin embargo, es pertinente mencionar una parte de la canción que, a
(Estrofa 2)
no me dice sumisa
(Precoro)
(Estrofa 3)
al tombo que
Por favor, no
No hay justificación
para la agresión
No hay justificación
En la cómica no,
Por favor, no
(Estrofa 4)
Perdonar
[…]
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memorabilidad de los mensajes en los oyentes. Por ejemplo: al terminar la segunda estrofa con el
verso “¿Qué no puedo yo?” y comenzar el precoro con el verso “Dime qué no puedo y lo haré”,
que usa la anáfora para repetir cuatro veces el verso “Dime que no puedo y lo haré” vocalmente
sube de intensidad y volumen en el rap de Farrah. Esto enfatiza la intensidad con la que se hacen
los reclamos y se afirman las intenciones empoderantes. Así mismo hace uso de la paradoja y la
ironía al presentar versos con significados opuestos a lo que hace referencia. En la primera parte
de los versos dice: “Yo soy la voz”, haciendo referencia a que su opinión es válida como mujer.
Pero estos mismos versos terminan representando lo opuesto de manera irónica al decir: por
ejemplo, al decir “Yo soy la voz que no denunció” o “Yo soy la voz que decidió perdonar”. En
estos versos se opone la idea de tener una opinión reconocida y validada (metafóricamente, una
“voz”) como mujer a caer en los mismos patrones generados por miedo y resignación ante las
instituciones sociales (“no denunció”, “decidió perdonar a su agresor”). A modo de síntesis, esta
mujer, y desde esa consciencia busca empoderar a las oyentes a también levantar sus voces tal
La siguiente canción de esta sección se llama “Candela” y es una colaboración entre tres
raperas: Wizi, Ele e Ysabel Omega, quienes son conocidas por sus letras con contenido social, de
denuncia social (de manera explícita y usando figuras retóricas) respecto a la discriminación de
En las estrofas de Wizi se encuentran tres figuras retóricas que predominan en sus versos:
la metáfora, el símbolo y la perífrasis. En el verso “No soy la misma que viste ancho / pero
continúa en este ruedo” se usa la perífrasis al hacer referencia a la crítica sobre el requerimiento
de vestimenta ancha dentro del movimiento hip hop para las mujeres, situación expuesta en el
versos contiguos: “El mismo guión / la muerte el desenlace”, Wizi usa la perífrasis al decir que el
“mismo guión” es la injusticia con las que se maneja los casos de violencia contra la mujer en el
país desde las instituciones estatales. Y en el segundo verso se usan las figuras de asíndeton y
eufemismo para referirse a los feminicidios a los que llama “desenlace” ya que son la última
forma de violencia hacia la mujer. A su vez, la estrofa donde se encuentran estos versos es una
alegoría que hace referencia a que la misma forma de injusticia que ocurre desde hace muchos
años atrás no cambia, y por eso compara las historias reales de misoginia con una historia
narrativa en la que se tiene un mismo guión y un mismo desenlace: la muerte de las mujeres
violentadas. La figura de ‘símbolo’ se encuentra en diversos versos como: “Me dan la mano
amigos y rivales / Algunos puñales / que tocan mis males / Patadas siento / Son todos iguales /Se
ríen de mí de alguna manera / Soy carne soy sangre / para ti un problema”. En este caso hace
conocidos quienes, según lo que comentó en la entrevista, la critican por su postura feminista
dentro del movimiento. Por otro lado, la mayoría de metáforas que usa Wizi tienen un tono
“Buscando sonrisas en la Lima gris” (verso en el cual también se halla una sinestesia al llamar
gris a la ciudad), “Perdida entre pistas / Rompiendo los esquemas” (en el primer verso usa la
66
ambigüedad de la palabra pistas para hacer referencia a las calles donde se dan las marchas
feministas, y a las pistas instrumental sobre las que las mujeres rapean también protestando
desde la música), y en “Nos vamos sin nada / sin dinero y sin clase” (metáfora desde la cual
En las estrofas de Ele (Elena Mejía), quien es conocida como una de las representantes
feministas más influyentes dentro del movimiento hip hop, también se encuentra un discurso
empoderante desde un tono de denuncia y crítica social que manifiesta a través de su sentir. De
esta manera ella hace explícitas situaciones de discriminación y violencia contra la mujer usando
diversas figuras retóricas en sus siguientes versos: hipérbole (“Mientras encerrada alguna otra
sigue siendo esclavizada”), anáfora (“Víctima del que robó por siempre tu trabajo / Víctima del
que sacó placer aprovechando tu desmayo / Víctima del que comió a la fuerza de tu mano /
Víctima del que dejó un hijo y se largó pal parto”), metáfora (“Que al salir a la calle / a diario
al miedo desafío / Que no importa con sol, viento, lluvia, niebla o frío / Lograremos vencer pa
siempre tu yugo sombrío”), gradación (“Que hay mujeres compañeras que se encuentran y
organizan / Que escriben, cantan, gritan, luchan y movilizan”) y finaliza su participación con el
uso de símbolos (“El camino siempre es largo y navegamos nuestra prisa / Con ellas van mis
En las estrofas de Ysabel Omega se hace uso de las metáforas para visibilizar la
marginación de las mujeres en el país y, así mismo, visibilizar la lucha desde la música en contra
de la discriminación. Algunos versos referentes son: “Con las voces de mujeres marcando el
flow”, “Aquí estamos declamando con el alma y corazón” (usando el símil al comparar el
lucha feminista). Y en su última estrofa presenta los versos: “Somos diferentes e iguales a la vez
y racial de las mujeres en todas las regiones del Perú. Y al final de la canción aparece el coro:
“Le metemos candela / Esto está que quema / Yo le meto candela / Con nosotras no te metas”.
Este coro se desvanece repetitivamente en el outro, y en el cual se usan las figuras de sinestesia y
La siguiente canción para analizar fue compuesta por Onebrilla y se llama “Como
para llevar el mensaje de autosuficiencia de la mujer en una industria musical machista, siendo
esta situación poco visibilizada. Cabe mencionar que ella usa algunos versos para indirectamente
visibilizar su crítica hacia la competencia negativa dentro del movimiento hip hop, desde el cual
se juzga y condena a los raperos y raperas que hacen otros géneros musicales que no sean hip
hop. Así mismo hace referencia muchas veces a la importancia de la educación para generar
cambios, motivar la ambición y el aprendizaje. Algunas de las figuras que usa son: hipérbole
(“Prefiero oír mis gritos / que aguantarte to’ el machismo”), sarcasmo (“Me quedo produciendo
/ mientras se quedan dormidos”), metáfora (“Soy todo lo que he aprendido”), eufemismo (“No
hago música por ripios / de empresas que ni sigo”), perífrasis (“Odio la competición/ Amo
distintos estilos”). Los versos que contienen mensajes directos de positivismo son los siguientes:
(“Siempre sonrío / Porque estoy segura / de que estamos bendecidos”, “Pero lo importante es
La última canción para analizar se llama “Y dime tú”, escrita por Wizi. Se hace una
feministas. La narración se hace en segunda persona sin embargo el receptor cambia según el
mensaje que se está dando: ya sea a las mujeres o a los hombres (en realidad, este discurso de
denuncia tiene alcance a las personas machistas, no sólo hombres). En la segunda estrofa se
puede observar cómo se hace uso del tono de denuncia con la narración en segunda persona:
Me miraste
Querías cuestionarme
llenando tu alcancía
Mas no sabías
Entre las figuras retóricas se encuentran: sinestesia (“Mujeres con hambre de liberación”,
“Que tiene sabor a hipocresía”), perífrasis (“Contra tu sistema opresor”), símbolo (“Te compras
repetición del último verso (“Contando las verdades que maquillan”). Y se complementa con la
figura de diálogo usada al inicio del verso: “Me miraste / Querías cuestionarme / Hombre, que no
constante que hacen las feministas del machismo intrínseco a diferentes dimensiones de la vida
contraposición usa la antítesis para enfatizar el término ‘opresor’ en el verso contiguo. Así
feministas desde el gobierno y la sociedad. Esta idea es reforzada en el coro a través del verso
que usa la figura del eufemismo: “Puro cuento nos dijeron, nos contaron”, y en la tercera estrofa
con los versos que usan la figura de diálogo: “Pero para ti soy la culpable / Estereotipos que se
han inventado / Bien merecido por haberle coqueteado”. En esta canción también se busca
visibilizar la lucha feminista desde la música hip hop al decir: “Seguimos con rap y poesía /
Contando las verdades que maquillan”, ya que afirma que con el rap se enfatiza el contenido
lírico y los discursos feministas para reflejar y criticar las situaciones machistas cotidianas y
normalizadas de la sociedad.
Otras figuras que se usan a través de esta canción con referencias a la lucha feminista son:
anáfora (“Y dime tú que has sentido, que nada tiene ya sentido”), eufemismo (“Malos ratos /
dejaron estragos”, “Tacharon nuestros nombres / por la resistencia que trajimos”, “Volvió la
fuerza de vivir que nos quitaron”), símbolo (“El corazón en mute”), comparación (“Descuida, no
Convertimos el odio en furia / y nos liberamos”), sarcasmo y prosopopeya (“¿Por qué opinas de
mis ovarios? / Si apenas me los presentaron”, verso que usa la frase “mis ovarios” como
símbolo de la lucha por la decisión sobre el cuerpo de una mujer y la legalización del aborto), y
A través de estas canciones se puede sintetizar que las figuras retóricas que más se usan
metáforas se usaron para hacer referencia sobre todo a la crítica al machismo en la sociedad y en
población marginal, en este caso, las mujeres. Y las anáforas son las que más fueron utilizadas
para enfatizar versos y generar impacto al usar el tono de denuncia y, a su vez, para impulsar la
discursos feministas.
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CONCLUSIONES
feminismo y el rap femenino en el Perú. A través de las entrevistas a las cuatro raperas y el
análisis lírico de sus canciones se halla que los discursos feministas han tomado relevancia
dentro del movimiento al ser incluidos en el rap, es decir, desde la música. En el caso del hip hop
reproducen las diversas formas de discriminación de la mujer, sino que tiene un impacto aún
mayor en las mujeres raperas del movimiento y su participación en él. En el desarrollo de sus
reproducidas en la escena musical del hip hop peruano. Sin embargo, tal como el mensaje de sus
canciones, esta crítica ahora explícita del machismo en el movimiento ha motivado a las mujeres
no sólo de las que participan del movimiento hip hop, sino de las mujeres peruanas en general.
Así mismo, se halló que actualmente se impulsa la iniciativa de organizar eventos de hip hop
exclusivos para mujeres (y disidencias) con la intención de generar espacios seguros donde se
comparta arte y opiniones sin prejuicios, restricciones ni peligros (riesgo de sufrir violencia).
Puesto que el rap es un género musical de carácter discursivo (como fue mencionado en
la introducción), el contenido y los mensajes que componen los discursos orales de las canciones
de hip hop son más directos que en otros géneros musicales y por esto tienen un gran impacto en
los oyentes. Es así como los discursos feministas impulsados por las mujeres del movimiento hip
hop son de gran alcance para el desarrollo de una consciencia feminista desde el arte hacia la
sociedad. Es de gran importancia el impulso de esta conciencia social desde el arte para
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promover la reflexión y los cuestionamientos sobre la participación de las mujeres en las escenas
buscará analizar y comprender cuál es el papel de las mujeres en la música, sino que se motivará
a las mujeres a tener un rol más consciente y de carácter empoderador en la escena y la industria
Lima se puede afirmar que la participación más activa y consciente de las mujeres en el hip hop
Latinoamérica desde hace unos años. Gracias a esto es que actualmente se están generando
cuestionado. Fue gracias a esto que ahora se debate el rol que se le dio a las mujeres en la
música, buscando cambiar esas perspectivas y estereotipos desde lo que podríamos llamar
feminista aún no es parte del discurso de la mayoría de las mujeres en la sociedad limeña —a
causa de la falta de motivación por la educación— es que dentro del movimiento hip hop limeño
siguen siendo minoría las raperas con discursos feministas en el rap. Sin embargo, ésta misma
consciencia es la que impulsa la perseverancia para seguir compartiendo sus mensajes a través
comunicación y lucha. Lamentablemente se puede afirmar que aún no existe un espacio justo
para las mujeres dentro de la industria musical peruana, pero sí se puede decir que existe una
motivación creciente para generar espacios justos en la música, en este caso, comenzando por la
escena musical del hip hop. Con esto se deja la intención abierta de investigar, analizar y seguir
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Perú y Latinoamérica, con el objetivo de promover propuestas inclusivas que respeten los
derechos y la autonomía de las artistas mujeres, en primer lugar, y de las disidencias también.
con las raperas en la importancia de incluir este tipo de discursos feministas que generen un
impacto desde el arte para promover una sociedad más justa. Por esto, en tanto a la relación entre
las mujeres, el feminismo y el movimiento hip hop en Lima, se puede concluir que en la
actualidad existen raperas feministas que, conscientemente, buscan generar un impacto social a
través de su participación en la escena musical del hip hop y desde el contenido de las letras de
sus canciones de rap. Los discursos feministas que forman parte de su discurso musical buscan
y en la sociedad peruana. Y desde esta consciencia feminista se promueve una lucha constante y
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81
ANEXOS
GLOSARIO
1. Base: también conocida como “beat” o pista instrumental. Usualmente se usa dentro de la frase “tirar una base”,
expresión que se usa para que el DJ del evento coloque una pista instrumental de hip hop que sirve de base para
2. Compa: diminutivo de “compañero (a)”, término que se usa mucho entre los participantes de un movimiento
cultural. En este caso, lo usan las raperas que promueven una conciencia social y el feminismo dentro del
3. Cuota feminista: concepto que se refiere a llevar a cabo ciertas formas para promover la inclusión de un sector
social que ha sido históricamente discriminado o excluído, en este caso, las mujeres.
4. Cypher: en el lenguaje del hip hop, es la creación y grabación de una canción en la cual los raperos improvisan la
5. Flyer: también conocido como ‘folleto publicitario’, es el medio por el que se comunican los eventos de manera
publicitaria
6. Freestyle: es un estilo del rap en el que se improvisan letras sobre una base instrumental, ya sea sobre temáticas
7. Groupie: alude a los seguidores de cantantes, grupos musicales, deportistas u otros personajes populares que
viajan de una ciudad a otra siguiendo sus conciertos. Usualmente es un término relacionado a las mujeres
fanáticas.
8. Hip hoppas: personas afines a la cultura hip hop, a sus valores y mensajes, y son participes del movimiento, sea o
10. Micro Libre: espacio presente en los eventos de hip hop en el que cualquier rapero (a), según el orden de
inscripción en una lista, puede subir al escenario a rapear libremente con pistas instrumentales que el dj toca o
11. Movida: coloquialismo que forma parte de la jerga de la cultura hip hop en Perú. Éste se usa para hacer
referencia a los eventos y espacios de hip hop que eran organizados frecuentemente, estrechamente relacionado al
12. Rap oyente: participante del movimiento hip hop que atiende con constancia las movidas aunque no realicen
ninguno de los elementos del hip hop, sólo son parte del público.
14. Underground: palabra en inglés que hace referencia a los movimientos, manifestaciones culturales o expresiones
artísticas que están a contracorriente de la tradición, el canon y la cultura oficial, como opuesto a lo que está de
moda y es más popular, opuesto a lo mainstream En este caso se usa el término “hip hop underground” con el
mismo sentido. Según las entrevistadas, el rap underground es también llamado “rap sin etiquetas” ya que es
considerado como un medio específicamente expresivo, sólo una forma de desahogo y expresión de sentir.
15. Vestir ancho: jerga que se refiere a usar ropa holgada, suelta, más grande de la talla regular que una persona usa
según su cuerpo. En la cultura hip hop, la vestimenta que usan los hombres suele ser así: holgada, muy grande y
suelta.
* Estos términos han sido recuperados de las definiciones que las mismas entrevistadas brindaron y corroboradas
ENTREVISTAS TRANSCRITAS
A: ¿Cómo descubriste la cultura hip hop? (edad, espacio geográfico, terceros involucrados) ¿Qué fue lo que te
B: Empecé a escuchar rap aproximadamente en el 2003 mediante los discos de rap que mi primo trajo de Estados
Unidos; la clásica, ¿no? En el 2006 me enteré de los eventos de hip-hop por un amigo que iba; yo sólo sabía que
eran eventos de graffiti y rap. Él me invitó a ir, y ahí le conté que a mi me gustaba escribir pero que no sabía si podía
hacer una canción con eso. Él que me animó fue mi amigo Victor Cuchillo, el de la Casa Under (productora de
eventos). Fuimos a movidas en Villa María del Triunfo, Los Olivos, Vitarte, San Juan de Lurigancho, Lince, y ahí
comenzó todo. De la música hip hop, me gustaba el beat y la rebeldía, sí, de todas maneras. Yo escribo sobre lo que
he vivido personalmente, lo que vivo en la calle, lo que veo de cada persona. En Estados Unidos el hip hop “es más
A: Una vez que conociste más de la música y el movimiento, ¿cuándo y cómo comenzaste a rapear? ¿Puedes
B: En el 2007 fue un grupo de chicos al Consulado Sur. Había raperos y grafiteros de toda zona Sur: Villa El
Salvador, Villa María, Surco, Barranco, a veces de Miraflores, Chorrillos, San Juan de Lurigancho. Y hacíamos
música en los eventos del Consulado Sur. Ahí empecé yo, esa fue mi cuna. Al inicio me daba vergüenza, pero como
siempre actuaba en el colegio, no tenía miedo. Me gustaba el beat y escribir lo que yo veía en la calle, lo que sentía.
Siempre me gustó escribirles a las mujeres, o sobre temas de mujeres. Es que es mi vida, he vivido con puros
hombres, estoy harta de los hombres —se ríe—. El rap es un libre albedrío, es la música más sincera, así dicen.
A: ¿Te sientes parte de la cultura del hip hop en Lima? ¿por qué?
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B: Claro, por supuesto, sí, porque me llaman, porque yo contribuyo a mi manera. Yo creo que es el tiempo y la
perseverancia en el movimiento por lo que siento que soy parte de. Más que buscar aceptación, quería mostrar lo que
yo hacía: “miren lo que he escrito; si les gusta o no, igual quiero que lo escuchen”.
B: Lima es un poco exquisita. La gente de provincia, como que se molesta un toque, que todo sea acá, o que sean
artistas de acá. Pero hay todo tipo de artistas de hip hop: oscuros, maleados, cristianos, profesionales, los pop, de
A: ¿Consideras que existe algún requisito para formar parte del movimiento del hip hop en Lima?
B: Mmm… ser real, ser natural. También creo que entrar al movimiento es más fácil para alguien que no haga
música y esté intentando rapear, que para alguien que haya hecho pop o reggae antes. O sea, si es otro músico quien
quiere rapear, bacán igual, pero la gente le hace más caso al pobrecito al que le ha costado más.
A: Desde tu experiencia y desde lo que otros participantes del movimiento te han comentado, en relación a la
participación de las mujeres en el movimiento, ¿ha habido algún cambio en la escena musical del hip hop en
B: Ha cambiado un poco para bien, por todo esto del feminismo y por la perseverancia con la que seguimos algunas
con nuestros hijos, o “x” cosas. Pero sí, antes molestaban mucho por la ropa, si siendo rapera usabas vestidos o
shorts. Ellos querían que te vistas más tosco para que te tomen en serio, así. También decían cosas como: “mira,
B: ¡Sí! Hay huevones que te sacan la lengua, se empiezan a agarrar el pene. También hay mujeres que te miran feo
porque a sus enamorados les gustas, pero nosotras no tenemos la culpa. Y bueno, lo peor fue lo de Cuchillazo
(presentación reciente de la entrevistada con la banda Cuchillazo). Yo toda emocionada salgo a tocar con este
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grupazo y no, ni bien pisé el escenario escuchaba: “nooooo”. Pero también hubo gente que le gustó. A veces
también chambeo con bandas, con Calavera Rumbera o con Expresión Stone. Yo trato de mantenerme en eventos,
creo que ese es mi trabajo. Pero, más que por ser sincera o amigable, creo que es más por el contenido de mis
canciones que me siguen llamando. Me invitan a otro tipo de eventos también, de jazz, de otro tipo de música, donde
también hacemos rap. Yo voy a diferentes lados, a mí no me gusta cerrarme solo en el hip hop. Lo que pasa es que
como yo he estudiado un poco de actuación, un poco de performance, me gusta ampliar mis cosas. Un solo lado me
aburre. Entonces, yo feliz cantando en eventos de punk, o en eventos feministas, a los que me invitan bastante.
También está el tema de que te prejuzguen según sus criterios por ser mujer dentro del movimiento. A mí me dijeron
A: ¿Consideras que existe un discurso feminista generado desde las producciones de algunas raperas
B: Creo que Farrah, yo, Ele, Karolinativa, se puede decir que somos feministas. Me gustan sus letras, no me gusta
mucho el estilo de como rapean, pero sí me gusta y me parece importante como mujeres lo que están diciendo
A: ¿Qué opinas de la movida feminista y de la organización de eventos exclusivos para las mujeres que hacen
B: Me gusta lo que está haciendo “la promesa”. Me han invitado algunas veces y me gusta lo que hacen. Están
haciendo rap lesbianas, transexuales, homosexuales y es bacán, porque ellos están despertando eso en el
movimiento. Yo creo que todo el mundo somos raperos, podemos hablarlo, rapearlo. Pero uno se dedica más a eso.
3. FEMINISMO EN LIMA
Caso 1: En el año 2017, una empadronadora del Censo fue violada mientras cumplía su función cívica.
Después de esto, se creó el hashtag #PeruPaísDeVioladores, el cual tuvo muchos seguidores a favor de la
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conciencia que generaba este hashtag. A su vez, se generó un rechazo a tal hashtag por la generalización que
se desprende de asumir que todos los hombres en el Perú son violadores. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
B: Yo creo que está perfecto. Está muy bien, el hombre que se ofende debe ser por algo. De todas maneras.
B: Sí, por supuesto. Porque es lo que está pasando. Es un hashtag fuerte, condenable, pero es lo que es. O sea, es
como juego, metafórico, pero por eso digo, el que se molesta será por algo, no tienen por qué molestarse. Más bien,
A: Caso 2: Ipsos Perú hizo una encuesta a los peruanos sobre una situación que tiene mucha incurrencia a
nivel nacional. La pregunta que se hizo fue: "Si un hombre maltrata físicamente a una mujer, luego ella
vuelve con él y él vuelve a pegarle, ¿de quién es la culpa?". Los resultados revelaron que un 86% de peruanos
consideran que la mujer es la culpable, mientras que un 7% indica que el hombre lo es.
B: Para mí, ambos son culpables. Pero para regresar… es que es algo psicológico también. La manipulación es
fuerte. Yo puedo darte una respuesta pronta y machista y decir: “ay, la culpa la tiene la mujer por huevona, que no
cree, ¿no?”. Pero ¿por qué no me pongo en el lugar del maldito manipulador? Qué cosas le dirá para presionarla,
¿no? Yo creo que es culpa de ambos. Me gusta desafiar a las feministas, o sea atacar a las que no pueden ver un
hombre. Yo soy ese tipo de chicas que en mi muro pongo ese tipo de cosas, entonces hay gente que se molesta,
gente que me apoya. Claro o sea dicen: “ni una menos, no al acoso”. Pero ¿por qué no hablan del acoso de las
lesbianas hacia otras mujeres, a ver? ¿Por qué no hablan eso? “Ay no, que Blue, que eres una maldita.” Pero no, hay
B: Si pues, yo tengo un trauma porque un día una lesbiana la jodió a mi vieja. Entonces normal, yo respeto a todas,
puedo tener amigas activas y pasivas, pero no te voy a negar que cuando veo una activa, así una Abencia Meza,
puta… “Hola, Blue” “Hola”, pero sí me da mi _ (hace gesto de nervios). Me parece un macho opresor, huevona, es
capaz de meterme mano a la concha, de jalarme. Yo las alucino un huevón así. No a todas, pero a las que son medio
activas así, no sé… Igual las respeto, las quiero así sean artistas o no, normal, las escucho, bacán. Pero cuando ya las
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veo muy “brother", muy gileras…no. Eso es lo que estaba hablando la otra vez en la Agraria, y Kelly –no sé si la
manyas a Kelly de Niñachay– ella está bien metida en eso del feminismo, y me miraba, así como que: “no me
parece, pero si te ha pasado, sorry, porque somos mujeres y como mujeres, lo sentimos, ¿no? pero ya, eso que quede
ahí”, como a los hombres. No huevona, eso hay que hablarlo. No hay que promoverlo, sino hay que hablarlo,
¿manyas? Hay que hablarlo. No es que yo sea lesbofóbica, o sea normal. Pero no les da derecho, puta, a interceder, a
joder; actúan igual que ese huevón. O sea, yo les dije eso a las chicas, y les dije: “yo no estoy hablando por algo más
allá de que haya visto, que yo tenga mi trauma por mi mamá, que me contó una amiga tal, llorando”, no. Más allá de
eso, estoy hablando de un punto que me pasó con una poeta x, la huevona comenzó a joder y joder, recién me
conocía y me metía mano al culo, me ponía el culo así, se me pegaba, un poco más y me agarraba así, me quiso
agarrar las tetas y todo y ya le dije: ¿qué tienes? (chasqueó los dedos). Tú no eres mi amiga, yo no te conozco, no
soy lesbiana, no soy lesbofóbica, acá no se trata de que me gustas o no me gustas. Acá se trata de que tú no me
conoces y no me toques. Te estas portando igual que esos huevones que tanto joden. Estás actuando igual o hasta
peor. Y lo peor es que estás borracha y vas a decir “ay, no me acuerdo”. Entonces yo también te meto un puñete
porque me defiendo de lo que estás haciendo y también al día siguiente te digo “no me acuerdo. Soy así”, le dije,
agresiva, “no te metas conmigo porque yo te hago shit”. “Puta hermana, disculpa, que no sé qué…” y se fue más allá
toda ‘waska’. “Ya normal”. Normal, uno cuando esta ‘waska’ hace huevadas, se pone agresivo, se pone caliente, lo
que quieras. Pero no puedes justificar, o sea, una ya sabe. Yo cuando tomo, me pongo muy agresiva, entonces trato
de tomar poco o tomar medido. Si no, ya… tomo bastante, pero ya sé con quién pues, pero, si, locazo, locazo,
huevona.
A: Caso 3: Es conocido que, en muchos casos de violencia contra la mujer, ya sea en situaciones de acoso u
homicidios, se dice que muchas veces son las mismas mujeres quienes se exponen a que las acosen o se ponen
en situaciones de peligro por su forma de vestir, actuar, hablar, caminar, entre otros aspectos.
A: Se dice que las situaciones más juzgadas comúnmente en Lima son de cuando las mujeres usan
vestimentas “llamativas” o prendas que “tapan poca piel” al salir a la calle, o de tomar alcohol en exceso al
salir a fiestas y ponerse a sí mismas en situaciones de peligro. Cuando las mujeres que incurren en esto
terminan siendo víctimas de violencia, se dice que la culpa también es de ellas por exponerse a eso.
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B: Que es una estupidez. Que no tenemos la culpa, “ni como me vestía lalala” jajaja (entona el himno feminista
actual más resonado de “Y la culpa no fue mía”). No, no tenemos la culpa, obvio. O sea, los violadores violan a
cualquiera, ¿no? Violan por cómo te vistes, eso es floro. [Los] violadores violan a cualquiera… yo tengo muchas
amigas violadas. A mí no me ha pasado, me he salvado, pero sí tengo familiares violados. Tengo un novio violado,
imagínate, huevona. Sí… también tenía un saliente que también lo violó, pero lo violó una mujer. Pero es una
violación igual, o sea que una tía te meta… te diga “bésame acá”, o sea lo vuelves un pervertido. Y al otro sí, el otro
si era peor, el otro si era asesino total. Pero no jalaba cocaína, solo chupaba nomás. Tomaba bastante, pero ufff. O
sea, cuando tomaba sí… se acordaba, creo. La primera vez que tomó “aaah” (imita grito). Y yo: “pero ¿por qué te
pones así, huevón, así es tu waska?” “No, puta madre, que a mí me han cagado” y así me comenzó a contar, guasca.
Sí, picante porque es un tío. Tendrá, cuánto, 45 por ahí. Claro, eso pasó de chibolo, sí, su tío era. Y ese tío, puta, a
dos personas más también, a otros sobrinos más. Imagínate, el tío está en Estados Unidos y creo que ya está preso,
porque creo que violó a una x, y la mamá de esa chibola si denunció. En cambio, estas huevadas son secretos de
PREGUNTAS FINALES
B: Sí, pero no me gusta decirlo (se ríe ligeramente). Creo que sí lo soy, pero en realidad no me gustan esos
desgarros. Sí creo que lo soy, y ¿qué entiendo por eso? Equidad, obviamente, y que una mujer se está moviendo para
buscar eso, una mujer es la que lo está haciendo. No se trata de que seamos mejores o no, simplemente que nos den
el lugar que nunca nos han dado, a la par que un hombre… seas gay o lesbiana, la cosa es caminar todos iguales.
Que el hombre no gane más dinero que las mujeres, ni tampoco que la mujer que gana harta plata se vuelva ofensiva
por esa razón, porque hay mujeres así. ¿Has visto cómo son las jefas con los trabajadores hombres? La mayoría de
las jefas tienen una perspectiva de humillación, yo siento eso. Ahí hay machismo y violencia también. Tiene que ver
con traumas, algún vacío… pero no creo que todas las jefas sean malas tampoco.
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A: Ya no se habla de un solo feminismo, sino que se dice que hay varios tipos de feminismos. ¿Qué opinas de
la diversidad de feminismos existentes en la actualidad? ¿Eres afín a alguno de esos tipos de feminismos?
B: Es algo que inventan. Ya no saben qué más hacer para pelearse entre ellas. Debería ser uno solo y punto. Si están
hablando de algo igualitario, ¿por qué sectorizan más? Se complican mucho, como con el feminismo vegano.
A: ¿Buscas generar un discurso feminista desde tus producciones musicales? ¿Cuál es el discurso que buscas
compartir?
B: Sí, mi discurso es sobre la equidad. Yo canto para los olvidados: borrachos, locos, huérfanos, etc., toda esa gente
a quienes no les hacen caso, yo canto para ellos. Y, claro, todo lo que tenga que ver con la mujer también.
A: ¿Qué tan importante te parece el contenido feminista en el rap femenino limeño para con el movimiento
hip-hop?
B: Bacán, un buen aporte. Varios machitos saltan con este contenido. A veces hay peleas en las redes sociales por
esto, porque las raperas publicamos cosas feministas. Muchos raperos nos discuten, otros si nos apoyan.
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A: ¿Cómo descubriste la cultura hip hop? ¿Qué fue lo que te atrajo de la música y la cultura hip hop? ¿Por
qué?
O: En realidad no descubrí la cultura hip-hop al inicio. Cuando comencé a rapear, yo sólo escuchaba el rap de mis
amigos y el mío. Tenía muchos amigos músicos y a veces rapeaba con ellos, hacíamos jammings (situación social en
la que la gente se junta principalmente a hacer música de forma improvisada), improvisaciones. Después fue algo
más político para mí. En el activismo fue donde descubrí que había una movida grande de hip-hop y que además hay
varios elementos, que no solamente está el rap sino también el graffiti, la gente que baila. O sea formalmente son 4
elementos, pero en realidad hay un montón de elementos dentro de la cultura. Esa parte social fue lo que me atrajo
más de la cultura. Empecé a ir a los conciertos y entraba al micro libre, iba a los barrios a cantar también. Ya
después la gente me comenzó a conocer y ahora si me invitan a los eventos. También he viajado un poco y lo
chévere de cuando vas a otras provincias es que la gente de la movida hip-hop, aunque no te conozcan, te reciben
bien porque haces lo mismo que ellos, es como si te conocieran, se siente una hermandad. Y así fue más o menos
que conocí o comencé a conocer a la gente, y ahora todos nos conocemos en realidad. Voy a un concierto y nos
saludamos todos porque ya ahora todos nos conocemos en la movida. De hecho, siempre hay gente nueva, pero igual
yo cada vez que llego a un concierto saludo a todo el mundo porque ya, todos son mis brothers. El hip hop lo conocí
en el 2009 aproximadamente cuando iba a montar skate con amigos, porque después de montar, íbamos a Larcomar
o al skate park de Miraflores, comprábamos un ron con mis brothers y se ponían a freestylear a veces, y yo también.
Siempre era totalmente espontáneo. Ya después mi mejor amiga me dijo que deberíamos hacer un proyecto. Éramos
chibolas, teníamos como 15 años, y nos conocíamos del skate. Yo le dije para hacer una marca de ropa, pero nos
dimos cuenta que necesitábamos un montón de inversión que no teníamos, entonces me dijo: “¿y si rapeamos?”. Yo
escribía mucho porque igual me gustaba leer bastante también, entonces escribí algunos temas, los pusimos en un
beat y grabamos. El primer rap que escuché fue el mío, prácticamente. Después, cuando lo tomé un poco más en
serio, me tomé el trabajo de buscar artistas, conocer y escuchar un poco más. Pero en realidad no escucho tanto rap,
incluso ahora, solo el mío, el de mis amigos o de algunos otros que me gustan. Así empecé a ir a la “Casa Poco
Floro”, que ahora es la Escuela Libre de Arte (Centro de Lima). Mi amigo Pedro (Mo) me llevó porque él hacía
eventos ahí, y ahí conocí bastante gente de la movida, cantábamos y hacíamos jammings.
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O: Yo escribía cuando estaba en el colegio, y yo odiaba el colegio… era como un rechazo porque he crecido en una
familia tradicional, un poco clasista, fascista, de lo que me di cuenta por haber conocido personas de otros barrios.
Empecé a tener consciencia de clase, y veía que mi familia no la tenía. No solamente mi familia, a mis compañeros
del colegio también los sentía así, incluso en el último año ya no paraba con ellos porque hablaban cosas muy
banales, y yo tenía ya otra mentalidad. Entonces yo estaba un poco enojada con la sociedad por hacerlos así, no sólo
a ellos, pero eran mi ejemplo más cercano. Fue aproximadamente en el 2010, cuando yo estaba en 5to de secundaria,
que comencé a escribir sobre eso, era como una forma de desahogarme. Escribía cuando estaba en las clases de mi
cole, luego buscaba un beat y lo cantaba. Era bastante social como te digo, expresaba mi molestia con la sociedad,
como una protesta. Cuando mi discurso se volvió más político, ya no era tanto una protesta sino una propuesta,
porque ya estaba más informada. También me volví más tolerante porque estaba más consciente y me daba cuenta
de que no es tan fácil tampoco quitarse esa mentalidad. Tienes que tener mucha suerte de encontrarte con gente que
te pueda enseñar esta consciencia, como a mí me pasó. Salí a la calle, me juntaba con gente mayor y de otros
distritos, y aprendí mucho de ellas. Esa no es una educación que mi familia me daba, era una autoeducación en
realidad; es un proceso.
A: ¿Te sientes parte de la cultura del hip hop en Lima? ¿por qué?
O: Sí soy parte de. Conozco a toda la gente, canto en eventos de hip hop casi 2 veces por semana, me invitan, o sea,
si me toman en cuenta.
O: El movimiento del hip hop para mi está dividido. Hay una parte que son las batallas de freestyle, hay otra parte
que es el trap o mejor dicho el hip hop nuevo, medio comercial, también está el hip hop underground, el político,
etc. Hay varias partes, es grande: una cosa es el rap y otra cosa es la gente hace otro tipo de música hip hop
(instrumentales). Y yo me imagino que dentro del movimiento del graffiti hay varias partes también: la gente que
hace bombing, la que solamente tajea, hay gente que es muralista, etc. Y en el break también, ¿no? Hay gente que
hace popping, la que hace locking, etc., aquí también se divide. Además, lo de las batallas también es otra cosa.
Realmente yo no conozco a nadie que batalle, es como otra movida en realidad. Yo siempre he estado en el hip hop
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underground, y es chévere, porque todos nos conocemos; hay gente locaza, divertida, nos paramos riendo. Es
chévere también ver como hay gente que no tiene recursos y se organizan para poder grabar música, grabar videos y
mostrarlos.
A: ¿Consideras que existe algún requisito para formar parte del movimiento del hip hop en Lima?
O: Yo creo que es hacer música. De hecho, hay mucha gente que no hace tanta música que está dentro del
movimiento, pero también aportan con otra cosa. Por ejemplo, hay gente que tiene marcas de ropa, hay gente que
hace cyphers, que se encargan de hacer los videos, hay diseñadores… Tengo amigos que hacen eso, no es que
graben y hagan música, pero forman parte de la movida. También hay gente que no hace nada, pero son amigos, son
rap oyentes, y les gusta y bajan. En realidad, no creo que hay un requisito, pero ya la gente sabe que es lo que hace
cada uno. Lo chévere es que de una u otro forma se puede aportar porque ya con que la gente escuche es un aporte.
Yo creo que, si eres buena onda y si haces algo o no, igual puedes sólo conocer a la gente y ser parte de.
O: Siento que no es un obstáculo, pero de hecho si ha habido comentarios machistas. Fácil a mí no me ha pasado,
pero conversando con amigas que hacen música, me decían que ha habido comentarios de hombres sobre ellas
mismas o sobre otras chicas diciendo cosas como: “¿con quién habrá estado para poder estar en ese escenario?”.
Pero en realidad creo que es personal esto de que, si lo tomas como un obstáculo, puede jugar en contra tuyo.
Siempre va a haber gente que te quiera tirar mala onda. O, por ejemplo, si sale a cantar un grupo y habla cosas
machistas por el micrófono, realmente no lo veo como un obstáculo. Justo hace poco toqué en un festival y era la
única mujer que tocaba ese día. El presentador dijo: “porque detrás de cada hombre hay una gran mujer”. Yo en
realidad para no darle vergüenza no dije nada por micrófono, pero después me acerqué y le dije que no diga esas
cosas, pero de buena forma se lo digo aunque en realidad si me enoja. Pero no me voy a estar enojando por todo lo
que otras personas digan, no puedo cambiar a todo el mundo. Hay que ser un poco tolerantes también, pero no
permisivas, porque igual hay que decirlo. De repente otra mujer haya podido reaccionar súper mal y dejarlo mal,
entonces yo se lo digo directamente para que se dé de cuenta. Pero ya es como “lo tomas o lo dejas”, como consejo.
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A: ¿Consideras que existe un discurso feminista generado desde las producciones de algunas raperas
O: Sí, hay bastantes propuestas feministas. Yo me considero feminista, por ejemplo, pero no todos mis temas hablan
sobre feminismo. Pero tengo varias amigas que si tienen hartos temas. Algunos me parecen fuertes porque tocan
temas de violaciones o cosas así, que son fuertes, pero creo que se tiene que afrontar porque es una consecuencia de
algo. Así que me parece chévere que tengan la fuerza para poder hablar de eso. A mí me parece un tema que me
choca un poco y no he tenido tanta fuerza como para hacer temas así y siento que si es necesario y que otras
compañeras lo están haciendo. Es un desahogo, pero no todas tenemos la fuerza como para hablar sobre eso. O sea
una cosa es hablar sobre eso, otra es pararte en un escenario... o por ejemplo otra es pararte en un escenario frente a
mil pro-vidas y hablar sobre el aborto. Sí siento que es necesario y es algo que mis compañeras hacen, y yo también
lo hago a veces, pero quizá no con temas tan controversiales, por el hecho de que no he tenido la inspiración para
escribir sobre eso pero otras compañeras lo hacen y creo que está bien.
A: ¿Qué opinas de la movida feminista y de la organización de eventos exclusivos para las mujeres que hacen
O: Es chévere. De hecho, yo soy organizadora del festival “Nosotras estamos en la calle”, que es para mujeres. Ósea
no es que solo puedan ir mujeres, pero sí solo participan mujeres. Creo que estos espacios son necesarios porque, de
alguna forma, hay muchas mujeres que están reprimidas y al ver que otras mujeres hacen cosas, las inspira a dejar de
reprimirse y hacer cosas. Es importante crear espacios solo de mujeres también, porque no se trata de rechazo a los
hombres, solamente es para sentirnos cómodas y seguras en estos espacios. Y que influencie a que otros espacios
que no son de mujeres también nos haga sentir así. Es muy importante crear estos espacios para poder conversar
sobre esos temas y también compartir el arte que se hace para que otras se inspiren de eso. Hay eventos exclusivos
sólo de mujeres y no solamente de hip hop: hay fiestas, conversatorios, talleres sobre feminismo y sobre otras cosas
de arte. En el hip hop por ejemplo se dio el festival “Nosotras estamos en la calle”, que es más un festival de arte
urbano en realidad, es más de graffiteras, pero también hay música, ferias y eso. Este año en febrero hubo un evento
en Trujillo que se llama “The Witch”, que también era de mujeres. En agosto también hubo un evento en Lima que
A: Desde tu experiencia y desde lo que otros participantes del movimiento te han comentado, en relación a la
exclusión de mujeres del movimiento, ¿ha habido algún cambio en la escena musical del hip hop en Lima
O: Yo creo que ahora sí hay más chicas que hacen rap, y creo que ahora nos apoyamos más. Tampoco sé mucho,
pero antes creo que había mucha enemistad, menos gente, no había muchas que cantaban y las pocas que habían no
se llevaban muy bien, pero con el tiempo han aparecido más mujeres que rapean. Y ahora creo que con toda esta ola
que ha venido del feminismo, creo que hay más apoyo entre nosotras. De hecho, hay más hombres que también se
han dado cuenta que han estado excluyendo a muchas mujeres del movimiento, ahora han tomado consciencia y las
O: Si claro, ósea depende también de tu círculo. Yo, por ejemplo, intento igual hablarlo con varios círculos de mis
amigos, aunque a algunos no les importe, porque es importante. Creo que no es una cuestión de simplemente
quitarle el habla a tus amigos por tener conductas o comentarios machistas y excluyentes de las mujeres. Yo creo
que lo mejor que puedes hacer es ayudar a educarlos. Sí, siempre trato de conversarlo con mis amigos, tengo muy
buenos amigos que escuchan y entienden, y ellos mismo intentan estar más aliados. Y entre mujeres nos guste que se
hable. Ahora hay más libertad también, las chicas ahora bajan a las movidas solas, compran su trago, no como antes
que era “no me puedo embriagar, algo me puede pasar, qué van a decir de mí, si me gusta un chico y lo beso, qué
van a decir los demás”, cosas así. Ahora se sienten más libres, bailan, no les importa si las miran. ¿Por qué? Porque
hay más mujeres que las van a apoyar si algo malo pasa y también hay hombres que son aliados y van a apoyar.
3. FEMINISMO EN LIMA
A: 1er caso: En el año 2017, una empadronadora del Censo fue violada mientras cumplía su función cívica.
Después de esto, se creó el hashtag #PeruPaisDeVioladores, el cual tuvo muchos seguidores a favor de la
conciencia que generaba este hashtag. A su vez, se generó un rechazo a tal hashtag por la generalización que
se desprende de asumir que todos los hombres en el Perú son violadores. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
O: Ósea obviamente que lo qué pasó fue horrible, pero yo me imagino que de hecho muchos hombres se han podido
sentir atacados, pero... a la misma vez, no creo que ellos se sientan peor que la persona qué pasó por eso. Entonces,
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la verdad es que no importa si se sienten atacados, ósea... las cosas están pasando, nos están matando. Bueno, ósea,
un hashtag digamos que pueda ser una herramienta de lucha por redes sociales, pero al final no sé si eso va a hacer
un cambio. Yo creo que el cambio no va a ser creando un hashtag ni va a ser generalizando a los hombres para
hacerlos sentir mal, va a ser al hablarlo desde nuestra educación. Hay gente muy traumada y creo que es una
cuestión socioeconómica, creo que tiene mucho que ver con la salud mental. Una persona que viola o es violenta es
una persona que tiene problemas de salud mental, entonces si quizá... ósea, acá para tener buena salud mental tienes
que ser privilegiado, y no hay muchos privilegiados. Yo creo que viene por ahí, yo creo que no podemos cambiar de
la noche a la mañana con un hashtag, es algo que se tiene que cambiar desde la educación para nuestros hijos, para
los niños, es más... no solo nuestros hijos sino nuestros amigos. Yo por ejemplo conversando con mis amigos
hombres, ellos me decían: es locaso porque siempre en el cole pasa eso de que la flaca ebria y el brother que se
aprovecha. Siempre pasa algo así, no ellos de repente, pero si con sus compañeros, que siempre había un brother que
era así, siempre, y que no lo ven mal porque bueno... digamos, no se... porque la flaca atraca por ahí o no sé, pero
igual es algo súper raraso. Entonces yo creo que también es la educación hacia nuestros amigos, el poder conversar
sobre esas cosas, para que ellos también se den cuenta y digan: asu eso no estaba tan bien... entonces creo que va
más por ahí, ¿no? que protestar por redes sociales. Yo no suelo compartir muchas cosas sobre eso porque me parece
que es algo que es mejor hablarlo con tus amigos. Obviamente no vas a ser permisiva con un violador obviamente,
pero al menos para que tus amigos se den cuenta y ellos puedan compartirlo en otros espacios, con otros amigos que
de repente no están tan dispuestos a escucharlo venir de una mujer, pero si de un hombre.
A: 2do caso: Ipsos Perú hizo una encuesta a los peruanos sobre una situación que tiene mucha incurrencia a
nivel nacional. La pregunta que se hizo fue: "Si un hombre maltrata físicamente a una mujer, luego ella
vuelve con él y él vuelve a pegarle, ¿de quién es la culpa?". Los resultados revelaron que un 86% de peruanos
consideran que la mujer es la culpable, mientras que un 7% indica que el hombre lo es. ¿qué piensas tú del
O: Yo creo que ahí ósea... no se de quien sería la culpa, pero como que los dos están medios enfermos, ¿no? Uno
porque él es violento, y ella porque le gusta la violencia. Ahí los dos necesitarían ir a terapia creo, ella porque está
siendo permisiva con una persona que le pega. Yo no creo que sea algo como que “wow, de quien es la culpa”. El no
debería ser violento y ella no debería estar con una persona violenta. Como que ahí los dos tienen la culpa porque
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ahí...bueno ósea, a menos que no se, pasa una vez y la chica vuelva y después ya si pasa de nuevo, ya ahí si cortas
ósea... Creo que también hay muchas relaciones tóxicas. Por ejemplo, yo he tenido en mi entorno muchas personas
cercanas a mí que han tenido relaciones tóxicas, y a veces ahora con toda la locura de que muchas mujeres están
contando sus testimonios, lo cual me parece bien si esa es su forma de sanar, como que suelen decir: “no si, este
brother me jalo el pelo, me empujó”, cuando ellas también han sido súper tóxicas, a veces han pegado, han arañado,
he visto hasta cuando una mujer le tiraba un botellazo a su flaco... entonces, yo digo, todo bien que quieras contar tu
testimonio y todo bravazo pero también tienes que ser un poco objetiva y ver también como tú has sido,
autocriticarte también. Yo por ahí que he tenido un par de relaciones tóxicas, y si he sido agresiva incluso, les he
metido puñete alucina. Gracias a Dios nunca me han devuelto, pero ha podido ser, y realmente ya no creo que sea la
culpa de una sola persona, sino de dos. Y evitar también meterte en relaciones así, tóxicas, que sepas qué hay
violencia, mucho de eso está muy ligado al alcohol, a los celos, yo creo que cuando eres una persona segura no
tienes por qué celar a nadie. Creo que esas relaciones tóxicas no deberían existir más, porque que feo vivir así,
atormentado de que, si algo se puede escuchar, de que si sales... ay no, que estrés.
PREGUNTAS FINALES
O: Sí, me considero feminista. Y el feminismo creo que es la lucha por la igualdad de derechos de las mujeres, y
también creo que es la lucha por hacer justicia a las cosas que pasan en contra de las mujeres. Ósea hay varios
temas, yo creo que el feminismo puede abarcar un montón de tema como el salario igualitario, el acoso sexual
callejero, las violaciones, el aborto, porque de hecho hay muchas violaciones, o sea, hay muchas niñas dando a luz y
son hijos de sus padres, sus tíos, sus hermanos, incluye también la salud mental, la sororidad, que es el apoyo de
mujeres a otras mujeres. Muchas veces hay mujeres que yo he conocido que siempre están molestando a otras
mujeres por envidia, rabia, pose. Yo creo que ahora hay mucha más sororidad que antes. Abarca varios temas en
realidad, pero si, para mi es la lucha por la igualdad de derechos de las mujeres, la lucha por la justicia hacia las
mujeres y la lucha por estar unidas y sentirnos seguras en nuestros espacios a los que vamos y con las personas que
convivimos.
A: Ya no se habla de un sólo feminismo, sino se dice que hay varios tipos de feminismos. ¿Qué opinas de la
diversidad de feminismos existentes en la actualidad? ¿Te sientes afín a alguno de estos tipos de feminismo?
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O: Sí creo que hay varios feminismos, ¿no? Yo siento que soy feminista, pero una feminista objetiva, nada de “odiar
a los hombres”. Me siento una feminista tolerante porque más bien cuando escucho comentarios machistas, me
molesto, pero me lo guardo, porque sé que también es una sociedad que ha creado a esa gente. No creo que ellos
escojan ser machistas, no creo que un hombre diga: “yo quiero ser machista”. Más bien, creo que una persona buena
no quisiera ser así, pero creo que la sociedad te crea así, te cría así. Yo a veces tengo cosas machistas, no puedo
tampoco juzgar y pelearme con todo el mundo por ser así, más bien creo que desde la conversación y del hablar con
las personas creo que puedes hacer bastantes cambios. A mí me criaron en una familia machista, clasista, y gracias
al universo pude romper esa mentalidad con la que me criaron, pero no todos tienen la suerte de encontrar personas
que te puedan ayudar a salir de eso. De hecho, ahorita hay mucha información, la educación la puedes hacer desde
cualquier espacio, y da cólera que la gente no se interese en auto educarse, pero ¿qué puedes hacer? Quizá puedas
alejarte de esa gente y dejar de parar con ellos para no estar renegando, pero a la vez creo que si vale la pena
hablarlo. Si de verdad quieres a alguien, si es un amigo o algo así, creo que vale la pena hablarle y tratar de que abra
su mente y rompa esos estereotipos que le han implantado. Claro que no todos merecen ese trato.
A: ¿Buscas generar un discurso feminista desde tus producciones musicales? ¿Cuál es el discurso que buscas
compartir?
O: Intento que mis letras sean naturales. No soy una persona que decide y se sienta a escribir un tema de feminismo.
Escribo más espontáneamente. Por ahí tengo canciones con versos que hablan de esto, pero no tengo temas
A: ¿Qué tan importante te parece el contenido feminista en el rap femenino limeño para con el movimiento
hip-hop?
O: Muy muy importante. Lo que pasa es que, así como hay reggaetón que denigra a la mujer, también hay rap, hip
hop que denigra a la mujer, el rap de los noventas o algunos temas actuales de Estados Unidos también. Y que haya
esa respuesta feminista es súper importante, porque igual me imagino que una persona que está dentro del
movimiento hip hop y que ha crecido en una familia machista, y que encima se ha criado o se ha educado
escuchando hip hop así, me imagino que también su mente estará educada así. Entonces es importante que haya
mujeres que hablen de eso, y que también los rap oyentes o raperos escuchen eso, que les abra un poco la mente… al
A: ¿Cómo descubriste la cultura hip hop? ¿Qué fue lo que te atrajo de la música y la cultura hip hop? ¿Por
qué?
F: Yo inicié hace 11 años en el hip hop a través de la poesía. En el 2008 asesinan a mi hermano. Caí en depresión y
mi psicóloga me dijo que canalice todo lo que siento haciendo algo que me guste. A mí me gustaba leer y escribir
entonces comencé a hacer poesía, y escuchaba mucho hip hop español. Escuchaba a la Mala Rodríguez y Shuly
(raperas españolas). Un amigo de mi hermano, que hacía rap y le compuso una canción, me dijo: “oye, te paso unas
bases (pistas instrumentales de hip hop) y rapea encima”. Con mi poesía y con estas bases instrumentales fue que
comencé a rapear. Yo no tuve formación musical, pero soy autodidacta. He aprendido mucho más de la música
“estando en la música” (referencia a que es partícipe de la industria musical como rapera), pero sí creo que es
necesario aprender música. Me gustó mucho el hip hop y entré más a la cultura porque me ayudaba a expresarme.
Nunca me dio vergüenza meterle en público porque yo estudié teatro y en el colegio siempre estuve en actuaciones,
pero sí tuve muchos problemas de respiración porque no tenía una técnica vocal ni de canto. En ese entonces no
había mujeres en el rap en San Juan de Lurigancho. Dos amigas raperas (que ahora viven en Nueva York) y yo
iniciamos el grupo “Revolución Femenina” en el 2009, y comenzamos a presentarnos en los eventos. Me gustaba el
grupo porque me sentía acompañada: éramos un grupo de mujeres que luchábamos para que nos dieran un espacio
en el micro libre, espacio que normalmente tienen que cederte, siendo artista mujer, hombre, o cabra (coloquialismo
que hace referencia a las personas de la comunidad LGTBIQ+ identificadas como queer o no binarias). Pero la
tenías que luchar porque ser mujer y nueva tiene un impacto distinto que ser hombre y nuevo. Era una cuestión
jodida la de lucharla y decir: “oye, hemos llegado hace rato”; teníamos presionarlos. Pero más que todo, el rap fue
A: ¿Estabas familiarizada con el hip hop (entendido como género musical) antes de comenzar a rapear?
F: Ya había escuchado hip hop. En ese tiempo estaba de moda un grupo muy sonado a nivel latinoamericano: “Los
Aldeanos”, estaban en su cúspide, no solo en Cuba sino en todo Latinoamérica porque eran cantos de rebelión,
cantos sobre el sistema de Cuba, contra la política, contra Fidel. Yo escuchaba solamente a Los Aldeanos y a Mala
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Rodríguez, siempre me impactó mucho su letra. Nunca fui tan fanática del hip hop. Como mi hermano escuchaba a
Los Aldeanos, también me gustaba y a veces yo lo ponía. Igual en ese tiempo no había computadoras, era un
privilegio entrar a YouTube y escuchar música. Cuando se podía descargar al celular las canciones, te las pasaban
por infrarrojo y ahí podías escuchar, sino tenías que esperar a que alguien que tuviera acceso la pusiera. Creo que
conocí el movimiento hip hop a través de la música de estos dos artistas que estaban rompiéndola, a través de lo que
mi hermano escuchaba o desde el rap que hacía un amigo mío. Creo que eso fue lo que me llevó a buscar el rap en
vez de otros géneros. El concepto básico del rap en ese tiempo era de desahogo: escribir, emanar sentimientos,
emociones, molestias. Pensar en otro género al que querías entrar iba a ser también demandante económicamente.
Entonces el rap te abría las puertas, sin tener que pagar un peaje, solo agarrando una base que te bajabas de internet.
Por eso creo que también acudí al rap porque era con lo que estaba más compenetrada yo por el entorno en el que
estaba.
A: Respecto al hip hop como movimiento cultural, ya estabas familiarizada con éste o solo lo conocías desde
F: En ese tiempo íbamos todos los viernes a la rotonda en la Alameda de Las Flores, en San Juan de Lurigancho.
Había raperos que trabajan de la mano de la municipalidad y organizaban estos espacios. Estos raperos
representantes de SJL (San Juan de Lurigancho) y de otros distritos decían que querían apoyarnos porque éramos las
únicas mujeres raperas del distrito, pero yo sentí que era por una cuestión de representación: "te apoyamos, te damos
espacios, te metemos a eventos para representar el barrio de San Juan, porque aquí también hay chicas rapeando”.
Nosotras ya sabíamos de la movida en Las Flores porque todos iban y porque cuando pasabas con el carro veías a la
gente rapeando. Por mi parte, yo comencé a escribir en el 2008, y a rapear con mis amigas en el 2009. Rapeamos 2
años juntas y ellas luego se mudaron a Nueva York, entonces decidimos que nadie cogiera el nombre de nuestro
grupo y que cada una saliera como solista por su cuenta. Yo creo que desde el 2011 tengo una posición como solista,
y salí de mi zona de confort que era moverme con amigas. Yo tenía 14 años y no podía salir de San Juan, sin
embargo, a veces salía con una amiga y otras veces sola para ir a los eventos. Yo inicio en el movimiento hip hop de
hombres porque, en ese entonces y en la actualidad, yo no puedo decir que existe el movimiento hip hop feminista
en el Perú. Sí hay raperas feministas, pero no es igual a que haya un movimiento feminista de hip hop. Hay muchas
raperas feministas pero las que nos visibilizamos como tal somos dos en Lima: Elena (“L” Mejía) y yo, y en
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Arequipa hay un compa (diminutivo de ’compañera’) feminista también. Yo inicié en un lugar hardcore, donde todo
el tiempo te estaban ‘pulseando’ (pulsear: coloquialismo que se usa para medir una situación, tantear con cautela. En
este caso, también se refiere a cuando se coquetea a alguien con algún objetivo) si querías pedir un favor o si querías
acceder al micro libre. Recuerdo que un día estuve en un evento de rap a los 14 años. Yo no fumaba ni bebía, y
había terminado de rapear en una ronda de micro libre. Tú aprovechabas y agarrabas el micro en una ronda porque
sabías que no te iban a considerar. Yo terminé de rapear y estaba muy horneada (efectos al ser fumadora pasiva de
marihuana), porque en todos estos lugares fuman. Recuerdo que salí y un rapero de Lima me dijo: “¿estás
‘positiva’?” (expresión coloquial que se usa para indicar si alguien se encuentra bajo los efectos de la marihuana).
Me le quedé mirando desconcertada, yo tenía 14 años, yo no me imaginaba follar con alguien. Creo que él asumió el
silencio como un “sí” y me dijo que vayamos afuera. Yo sabía qué iba a pasar si iba afuera… que eso era un “sí”
para ‘tirar' (jerga que se usa como sinónimo de tener relaciones sexuales) afuera, en la calle. Me parecía loco porque
yo era una niña con vestido en un lugar donde había mucha gente drogándose, no había chicas de mi edad. Era una
niña en el mundo de tantos huevones súper grandes y ‘en todas’. Tengo que admitir que por ser una mujer sin género
en el mundo del hip hop se me cuestionó, más que todo por mi vestimenta. Cuando entras al mundo del hip hop, si te
vistes como mujer, si te vistes como te quieres vestir y no te ‘vistes ancha’ como ellos esperan, te consideran una
groupie. Al inicio me ‘vestía ancha’, como 6 meses, pero después de año y medio de rapear me estaba creciendo el
cuerpo. La gente ya me jodía, me acosaban en la calle, “ay, qué rica” y todas esas huevadas. Cubría mi cuerpo para
que no me molestaran; luego entendí que igual me molestarían. Cuando inicié las raperas no me consideraban
porque a las raperas se les enseña que otra rapera es tu competencia. Les meten la idea de la competencia, eso de “tú
la haces mejor que ella, ella le mete feo”, para crear toda esta problemática entre mujeres raperas.
F: Es que inicialmente las mujeres nunca tuvimos muchos problemas entre nosotras, yo creo. Los primeros años de
rap en los que no había mucha presencia de mujeres raperas se daba esto de “quién te legitimaba”. Como rapera,
cuando entrabas al mundo del rap, que era de los hombres, ellos tenían que legitimarte; y solo lo hacían si vestías
ancho y si según ellos rapeabas bien. La competencia siempre ha existido en la música, entre los hombres más, pero
por una cuestión propia que les nace a ellos. Nadie les dice que sean competencia de otro rapero, cosa que a las
mujeres sí, con los comentarios que hacen todo el tiempo… analizándolo ahora me doy cuenta. Antes yo te hubiera
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dicho que sí nacía de nosotras, pero no lo creo porque recuerdo que cuando salía una rapera nueva, le íbamos a decir
que era muy buena. Después esta chica nueva ya hacia amigos y cambiaba toda la cuestión, ya sabías que estaba
“contaminada”. Yo no tuve mucha cercanía con raperas, no quería ese vínculo porque me sentía muy criticada: era
chibola, soltera, me vestía como ‘perra’, era la típica groupie que iba a los eventos de rap a buscar raperos. Todo
esto les molestaba cuando rapeaba, porque la gente del movimiento solo puede ver a una mujer bonita como
observadora, mas no como rapera. Muchos conceptos del hip hop en el Perú y Latinoamérica se manejan bajo la idea
de que las mujeres que se visten con pantalones cortos son las perras, son las que están buscando algo más, buscan
atención. Había una cuestión similar con el reggaetón. Hace 10 años yo hubiera sido desterrada en el mundo del hip
hop por hacer reggaetón. Dirían: “mira, ahí está la rapera revolucionaria bailando perreo”… me hubieran
“descartado”. Todo era muy jodido porque yo no quería ser sexualizada de esa manera. Todo lo que me gustaba era
criticado. Si soy un ser sexual es porque tengo una vulva, porque soy mujer, no por cómo me vista; desde chibola
tenía esto claro. En un momento de mi vida me di cuenta de que, así use ropa ancha, igual me acosaban en la calle,
entonces decidí botar toda mi ropa ancha (que no era mucha) y posicionarme con lo que yo quería vestir. Por esto
me criticaron mucho. Ahora pienso que en realidad era una forma mía de demostrarles que el hip hop no es solo
como ellos quieren implantar, que yo estoy creando mi propio mundo del rap dentro de lo que yo creía que era,
como yo me sentía más a gusto. Recién hace 2 o 3 años las raperas en el Perú se han posicionado desde cómo se
visten y siento que es un gran paso. Yo no creo que estas críticas sean lo que la cultura hip hop enseña, creo que eso
se ha establecido como cultura. Por eso yo tengo muchos debates con el inicio del hip hop y no sé de su historia. La
historia de los raperos que inician en el Bronx me representa porque ahí inicia el movimiento hip hop, pero los
raperos como Big Notorious o Tupac no me representan. Sus letras hablan de su barrio, de la droga, de mujeres que
son sus putas que están al lado de ellos bailándoles y que ese culo les pertenece. Eso no me representa ni jamás me
va a representar. A mí me representa más la historia de raperas como la Mala Rodríguez, quien se posiciona desde
su placer y su deseo de sentirse bien con ella misma y agarrar un micro frente a mil personas vistiéndose como ella
quería. En otros lados en ese mismo momento se mantenía la idea de que si no te "vistes ancha”, no eres hip hop.
Por eso la Mala Rodríguez siempre me pareció una perra que se posicionó como rapera y la ‘rompía’, a pesar de que
desde el movimiento hip hop no la consideraban porque lo que ella representaba no tenía mucha cabida.
F: Es todo lo que convoca al placer y al deseo de una misma. Nos dicen "perras gritonas” cuando gritamos, nos
dicen “perras" cuando nos vestimos mediante nuestro placer y nuestro deseo de vernos nosotras bien; es el sinónimo
de todo por lo que somos juzgadas. En mis letras rescato mucho que todo esto no es malo, que ser perra no es malo.
Ser perra también es buscar tu libertad, abrazar tu placer y tu deseo e ir en contra de estas estipulaciones que nos
indicaron como régimen de “chica buena” y “chica mala”, y posicionarte en ti misma. Usan el adjetivo de “perra”
para decirnos de todo: si nos vestimos de cierta manera éramos perras, si salíamos a la calle y gritábamos con el
torso descubierto también, si abortamos, si vamos una noche por la calle solas con una falda chiquita y un polo
pequeño somos perras porque se supone que estamos buscando algo al salir así. Todo eso negativo que nos atribuyen
yo lo uso como representación. Por eso digo que la Mala Rodríguez era una perra: ella se posicionaba sola y la
“rompía". En los inicios del hip hop, del 2008 al 2015 aproximadamente, ella no participaba mucho en los eventos
del movimiento porque no la consideraban. Ella tenía más eventos, pero no tan cercanos al hip hop porque la gente
del movimiento no la validaba. La juzgaban porque, como decían ellos: “iba al escenario a mostrar el culo, a
mostrarse ella y no a hacer hip hop”; porque para mostrar tu arte como mujer debes estar bien cubierta, sino solo
estás mostrando cuerpo. El hombre puede rapear con un short y sin polo, y puede ser el mejor rapero del mundo,
pero a una mujer con un top o un brassier, en la misma condición del rapero, la juzgan. Desde esto también se daba
A: ¿Te sientes parte de la cultura del hip hop en Lima? ¿Por qué?
F: Yo soy hip hop, pero no soy parte del movimiento hip hop porque no me puedo ver representada en un
movimiento cuyas primeras cabezas son hombres que no buscan la misma lucha que yo. Un movimiento es la
representación de una misma causa, por eso más me considero parte del movimiento feminista. Quizás si fuera la
mujer de hace 10 años si me sentiría parte del movimiento hip hop porque no cuestionaba nada, no tenía mucha mira
sobre la igualdad ni tenía conocimiento sobre el feminismo. Sentía que ese era el lugar más indicado para verme
representada como mujer rapera y así tener su validación. Decían: “Farrah se viste así, pero le mete chévere, porque
es underground”, pero luego ya mis letras no iban con lo que ellos querían que yo diga. Seguía teniendo este flow
que les gustaba desde el inicio, pero no les gustaba cuando las letras iban en contra de lo que ellos creen que son
como hombres. No me veo representada en el movimiento porque eso sería que me representen machos, y las caras
del movimiento hip hop en Lima y en el Perú son hombres machistas que yo conozco. Ningún rapero me puede
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decir que no sé de lo que hablo porque yo crecí en el movimiento hip hop con ellos. Quemé muy bien las etapas y sí,
aprendí mucho de ellos, pero, claro, me enseñaron “mierda”. Los raperos de Lima saben que yo sé como actúan, sé
qué mierda son. Principalmente por esto no podría sentirme representada en el movimiento, porque el movimiento
lo representan hombres. Un ejemplo es el Bloque Hip Hop, que fue uno de los bloques que puso mucho cuerpo en
las manifestaciones de “Bagua no va” y de Villa María. Pero también hablamos del mismo “bloque” donde había 4
mujeres pertenecientes al hip hop pero de una manera muy ausente: no tenían voz ni voto, solo son hombres quienes
manejan todo hasta el día de hoy. La única diferencia del movimiento Bloque Hip Hop de hace 6 años al de ahora es
que dicen ser aliados y estar en la lucha. Pero no, la lucha no la tienen clara porque la lucha que mantiene el bloque
y el movimiento hip hop es la lucha de clases, pero esa lucha no se da si no va de la mano de la lucha de género.
Como no la tienen clara, manejan un discurso menos homofóbico, menos misógino, menos machista, pero esto no
significa que no lo sean. Uno puede manejar miles de discursos, pero el detalle está en la praxis. No solamente vale
decir que ahora ya incluyen a las mujeres raperas, sino que las incluyen por su ‘cuota feminista’. No hay igualdad si
en cada evento de rap hay 20 mil grupos de hombres (e incluso la gente ya está harta de escucharlos) y solo hay 4
raperas invitadas. Así es que hablamos de un movimiento de hombres, de raperos machos, organizado por ellos
mismos, como siempre. Ahora una ya no tiene que lucharla tanto porque ellos tienen miedo, de que, si le cierras el
espacio a una mujer, la gente va a saltar y te va a acusar: “¿por qué le cierras el micro libre a una mujer?”. Hay muy
poca diferencia de lo de hace 12 años, cuando tenías que lucharla e incluso te bajaban y te apagaban el micro porque
para ellos ya había sido suficiente el tiempo que podían tolerarte. Ahora no pasa eso, pero hay muchas otras cosas
que ocurren en las organizaciones de los eventos contraculturales más grandes de Lima organizados con una vista
interseccional donde supuestamente no hay violencia de género, pero al final en la práctica no se cumple. Por
ejemplo, hace poco vino Rebeca Lane a Lima a presentarse en el Festival Tupac Amaru que duró dos días. El primer
día el lugar estaba lleno de feministas, más de 400 mujeres en un evento de hip hop, algo que nunca ha pasado y no
creo que vuelva a pasar a menos que traigan a otra feminista muy grande. Pero en cuanto a la organización, eran las
mujeres quienes tenían el rol de cocina, repartición y venta de comida y cerveza, recoger los vasos, etc.; mientras
que son los hombres quienes están al mando de quien entra o sale, resguardando los escenarios o cobrando las
entradas. La misma lógica de rol de género, muy básica: la cuestión de comida, cocina y limpieza está representado
por mujeres, pero en cuestión de organización o de logística están los hombres. Solo están ahí para mostrar que son
la cara de la organización, cuando las que se sacan la mugre son las chicas cocinando desde un día antes, haciendo
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las compras porque, claro, ellas son la caja. A ellas las usan para guardar el dinero, porque no hay confianza entre
ellos para guardar el dinero. Todo es muy cuestionable, por eso y más yo no creo pertenecer al movimiento hip hop.
A: Me comentaste dos cuestiones a las que quisiera regresar: ¿qué es para ti “manejar un discurso”? y ¿a
F: Para mí, manejar un discurso en este caso es elaborar un discurso que tenga cierta perspectiva feminista. Pasó que
el año pasado grandes raperos representantes del hip hop hicieron un pronunciamiento al respecto. Para mí es una
estrategia el decir: “me disculpo si yo soy una mierda, yo acepto ser un machista de mierda, ser un misógino
acosador, y desde ahora cambiaré un poco más mi postura”. Ese es un discurso que manejan muchos raperos que
ahora entran a cuestiones políticas porque saben que es lo que da plata… y es que el hip hop no da plata. La gente
está aburrida de escuchar a los mismos grupos de siempre, entonces lo que hacen es poner su cuota feminista. Por
ejemplo, a mí me utilizan de cuota feminista y lo acepto porque siento que es necesario visibilizar en esos espacios
la mierda que nos pasa, aparte de verlo como trabajo. Pero no me invitan a los eventos de hip hop más underground,
más hardcore, ¿entiendes? Los eventos de hip hop underground no se representan por música contracultural o
contrapolítica. La mayoría de los raperos que van hacen música de desahogo y también muy barrial, algo así como:
“en mi barrio matamos todos los días, traficamos para vivir porque la ‘tombería’ (policía) siempre nos caga”. A
estos eventos no me invitan porque ellos no me van a pagar para mandarlos a la mierda, y es que el underground es
A: ¿Hay mujeres que representen esta parte contracultural del rap en Lima?
F: Si, somos tres las que hacemos música contracultural y feminista. Una de ellas, con quien también pagan la cuota
feminista, es Wizi MJ porque es muy linda, pero últimamente le han cerrado muchos espacios, ya no la invitan. Hay
otros espacios a los que la invitan a ella, pero jamás me invitarían a mí, por ejemplo. La diferencia es que mi letra y
la posición que tomo hacia ellos es más violenta. No me van a pagar para que vaya a sus conciertos a mandarles a la
mierda y decirle que son unos violadores. Pero si veo necesario estar en estos eventos porque hay muchos compas,
muchas mujeres que están ahí y las pueden tratar con violencia. No creo que haya uno de esos raperos que no sea un
violentador, hasta quien tiene un discurso feminista supuestamente. Hay algunos chicos informados, preparados,
pero hay otros que te dicen: “soy una mierda y tengo esta flaca que me quiere, aunque lo sea”. Por otro lado,
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entendamos que en el mundo del hip hop hay mucha gente de la periferia, y por ser un espacio donde hay mucha
gente de necesidad, es a las mujeres de esos lugares a las que se debe llegar. Son estas mujeres quienes, desde su
posición y desde su espacio, han normalizado la violencia: vienen de un lugar violento, en sus casas, desde la
violencia normalizada de sus padres… por eso creo que se debe hacer algo al respecto desde el movimiento. Yo
siento que se cubre la cuota feminista cuando dicen aceptar la libre expresión de todas y todos, y sólo por eso me
invitan. Ellos dicen: “si nosotros no fuéramos así, no invitaríamos a Farrah”. Es la cuota femenina, la cuota
feminista. Aparte, necesitan a las raperas para llegar a más gente porque, no es por hablar mal, pero la gente ya se
aburrió, hasta ellos mismos ya se aburrieron de escucharse tantos años, se saben todas las canciones del otro. Las
mujeres son las que ponen algo nuevo, y es que no hay ninguna que no la rompa. No es igual, no se escucha
monótono como muchas veces en el rock. Cada una de las raperas tienen un flow diferente y así rompen este
F: Podría describirte dos movimientos dentro del movimiento hip hop: el de hombres y el de mujeres. No siento que
estemos divididos pero la cuestión se maneja muy diferente cuando hablamos de género. Desde el año pasado
(2018) hay mucha unión entre las raperas, y son mujeres que yo nunca en mi vida había visto. Hay colaboración,
participación, esto de acercarte cuando termina de rapear y decirle sin miedo: “¡la rompiste!”. Pero es que dentro del
movimiento hay mucha jerarquía, siempre hay uno que maneja más que el otro, y esto también se debe a cuantos
años están en la movida. El movimiento hip hop es muy separatista y competitivo. Por ejemplo: en los conos, el que
viene del Centro de Lima (y siempre hace eventos allá) va a rapear al final en el cono norte, porque en el centro la
gente que no es de ahí rapea al último, osea, la gente de conos. Incluso dentro de estos grupos existen subgrupos
A: ¿El movimiento feminista también estaría considerado dentro de estas variantes de discurso en el hip hop?
F: Si, también. Y dentro del movimiento feminista hay más diversidad, pero por una cuestión ideológica, lo que más
represente toda tu ideología. Yo me voy al feminismo que más se asemeja a lo que yo creo que debe ser. En el
movimiento hip hop pasa que no pueden sacarse esta idea de la competencia: un hombre macho no puede quitarse
A: ¿Consideras que existe algún requisito para formar parte del movimiento del hip hop en Lima?
F: Creo que el requisito básico es no tener ninguna afiliación ni concepto del feminismo. No puedes ser parte del
movimiento hip hop y ser feminista. Por eso tampoco me siento tan cercana al movimiento hip hop: soy feminista y
el movimiento hip hop descarta todo el movimiento feminista, no explícitamente, pero lo descarta en exposición. Por
otro lado, creo que los requisitos básicos entre la gente del movimiento serían: conocer la cultura, saber la historia,
F: Si, en un inicio por ser mujer. Una vez había tomado whisky y era muy chibola, tendría unos 16 o 17 años. Una
amiga y yo habíamos hecho un trabajo. Recuerdo que me encontré con uno de los representantes máximos de Lima
y Perú. Le dije que ya me tocaba subir [al escenario] porque ya me tenía que ir. Yo vivía en San Juan de Lurigancho
y el evento era en Los Olivos. Él me preguntó: “¿Has tomado? (pero, así como un papá) Entonces rapea después,
como en media hora. Es porque estás oliendo a alcohol”. Yo le dije que el público no olería eso, a lo que él
responde: “pero yo si sabré”. Me quedé impactada y fui a hablar con su amigo. Le dije que por qué no me dejaba
rapear si todos los raperos suben borrachos a rapear, que yo solo había tomado y olía a alcohol, pero no estaba
borracha. Me dijo que me espere unos 15 minutos más, aunque ya me habían anunciado por el micro. Incluso tengo
un video de ese día donde podías ver que no estaba ebria. Pero claro, los hombres raperos hasta entran al escenario
con un ron en la mano. Sabes que cuando son eventos de hip hop me cambia todo, me he dado cuenta de que incluso
la voz me cambia al hablar con ellos, o la forma con la que hablo con ellos, por ejemplo: “Oe, ya pues apúrate, ya
me toca rapear, yo he venido hace rato”. A veces me entra la ansiedad de rapear en el momento y pasarla bien, pero
me hacen esperar. Muchas veces he tenido que pelearme verbalmente con ellos. Una vez me puse en el micro libre
porque la gente me motivó y me apunté, aunque yo no había ido con ese fin. Me había inscrito y ya había pasado
una hora y media sin que me llamen. Fui con un amigo de mi barrio y le digo: “oye escúchame, me estás poniendo
muchas trabas, a mí ya me tocaba rapear. Ese chico que llegó después que yo ya subió a rapear”. Este amigo me dice
que él me iba a meter y me iba a pasar el micro, pero ya no esperé. Cuando terminó el chico de rapear, yo agarré el
micro, aunque no me habían llamado. Le dije que me ‘tire una base’ y me mandaron la base. Ya después el
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organizador me llamó la atención, pero yo le dije que, si todos lo estaban haciendo, porqué a mí me hacían esperar.
He tenido muchos problemas porque me ponen a rapear al final, y yo no voy a rapear al final. Está chévere que la
gente se quedé hasta el final, pero no por eso los voy a hacer esperar hasta el final a esperar a que yo rapee, no es así.
Esto me ha pasado muchísimas veces, pero qué podía decir: si los mandaba a la mierda, ya no rapeaba. Siempre me
tocaba hacer el papel de: “ay, ya pues por favor”, como si pidiera un favor. El día de hoy que yo les digo: “oye ya
me toca rapear, cholo”. Ahora yo me pongo fuerte, pero hace 12 años si les pedía por favor, que yo vivía en San
Juan y que es lejos; y yo era chibola, a veces incluso iba con uniforme y llevaba mi ropa para alistarme en el mismo
evento.
A: ¿Consideras que existe un discurso feminista generado desde las producciones de algunas raperas
F: Hay muchas raperas que no manejan el discurso feminista, pero hay nuevas raperas que sí. Hace un mes y medio
hice un cypher en Lima, y todas las raperas eran nuevas y tenían una posición feminista muy clara. A mí me pareció
impresionante porque cuando yo inicié, acá no hablaban de feminismo. Hablando de producción musical, yo
considero que no hay mucha producción feminista. Yo no grabo, por ejemplo, porque me contraria mucho quien me
grabe. No sé si alguien que me esté grabando termine siendo “un macho de mierda”, y que luego él se respalde de
mi chamba diciendo que me produjo, usando esto a su favor. Pero sí es chévere que al menos haya canciones con
contenido feminista. Me gusta el contenido lírico de estas canciones, pero hay cosas que pueden ser contradictorias,
y yo entiendo que algunas de ellas no son feministas. Si yo escribo sobre algo que no sé, voy a tener
contradicciones. Pero yo he aprendido mucho a no criticar letras. Antes criticaba a algunas personas que tenían letras
que se contradecían, pero luego me di cuenta de que no debía criticar a otras compañeras que estaban haciendo lo
mismo que yo y esforzándose igual. Yo tampoco quiero estar midiendo qué tan feminista o no es alguien, porque yo
estoy en el mismo proceso. Incluso ahora tengo una perspectiva más biológica en mis letras, escribiendo sobre
mujeres y mujeres. No uso lenguaje inclusivo en mis temas porque no lo relaciono a lo cotidiano, pero ya me lo
estoy cuestionando. Es algo que yo siento que en el proceso se va a dar, y usaré el lenguaje inclusivo en mis letras.
Porque cada persona tiene su proceso. El proceso que ellas están viviendo es un inicio, no tienen una postura
feminista aun, sólo hacen letras que sientan que respaldan a las mujeres, a la disidencia, a las cabras. Ya va a llegar
A: ¿Qué opinas de la movida feminista y de la organización de eventos exclusivos para las mujeres que hacen
F: Me parece muy chévere. El primer taller de rap y el primer evento exclusivo de rap para mujeres y la comunidad
LGBTIQ+ lo hicimos “La lírica que te parió”. Se hizo con las amigas de “La Promexa”. Nos cerramos abrirle ese
espacio a los hombres. Hay situaciones que no te van a llevar a que puedas expresarte libremente, como en el rap.
Cuando una mujer se sube al estrado y agarra el micro, los hombres se ubican adelante para juzgarte. Cuando un
hombre rapea, su audiencia lo escucha, no lo juzga si está bien o mal. Cuando una mujer o una cabra usa el micro le
juzgan. Quisimos dar la opción de que se sientan más seguras y que se expresen libremente, que no se sientan
juzgadas. Esto permite que puedan expresarse de verdad, y que sientan que lo están haciendo bien. El apoyo que
ellas reciben las hace saber que la están rompiendo. Yo creo que es necesario hacer estos eventos exclusivos entre
mujeres y disidencias. A mí me pasa eso, a mi me gusta ir a estos eventos exclusivos porque me siento más segura y
porque siento que puedo ser sin que me exoticen todo el tiempo por mi cuerpo, porque bailo, o por los tatuajes.
Siento que es necesario también solo eventos de cabras, no binaries, mujeres y lesbianas, pero no de gays; eso sí lo
cuestiono porque no me siento tan bien con los hombres gay. Y me parece chévere que se haya logrado: el año
pasado hubo un evento exclusivo para mujeres y disidencia, uno de los primeros eventos que se hacían en Perú así.
El evento se llamó “Planeta Lebo” y lo realizaron compañeras de Chile. Fueron a tocar a Lima, Huancayo y Cuzco.
Eso nunca se había visto, y se logró porque lo organizó un colectivo feminista, transfeminista, antirracista con
mucha llegada.
A: Desde tu experiencia y desde lo que otros participantes del movimiento te han comentado, en relación a la
exclusión de mujeres del movimiento, ¿ha habido algún cambio en la escena musical del hip hop en Lima
F: Sí, desde que se hace visible el nombre de una rapera en un flyer, cosa que hace 12 años no se veía: podías estar
invitada a un evento, pero no iban a poner tu nombre en el flyer porque eres mujer. Ahora las mujeres no tienen que
luchar tanto por un espacio en los eventos, y que se puedan sentir libres, cómodas. Para muchas personas puede ser
muy básico, pero es algo real el tema de la vestimenta. Que ahora las raperas puedan vestirse como quieran, con
vestidos, que no estén tan anchas, que no estén tan interesadas en la validación del hombre hip hop. Lo que no ha
cambiado es que muchas mujeres se sienten inseguras aun en los eventos de hip hop. Por ejemplo, pasa que en algún
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local los baños de las mujeres no tienen cerradura en las puertas o a veces no tiene puertas y está oscuro. Puede
entrar cualquier hombre y, en pleno alboroto en la oscuridad, las violan. Estas son cosas que pueden pasar en
cualquier momento. Ha pasado muchas veces también que te abren la puerta. Ha pasado también que los oyentes
que son parte del movimiento se van con chicas que están muy ebrias. También se dan peleas violentas. En estos
eventos de hip hop no hay mucho cuidado de parte de ellos porque no les interesa la salud ni la seguridad de las
mujeres. Esto ocurre más en los eventos underground. Hay cosas que han cambiado, pero son cosas mínimas como
sentirnos cómodas con la ropa que queramos usar. Es algo estúpido. Hablamos de cambios mínimos en cuestión de
3. FEMINISMO EN LIMA
A: 1er caso: En el año 2017, una empadronadora del Censo fue violada mientras cumplía su función cívica.
Después de esto, se creó el hashtag #PeruPaisDeVioladores, el cual tuvo muchos seguidores a favor de la
conciencia que generaba este hashtag. A su vez, se generó un rechazo a tal hashtag por la generalización que
se desprende de asumir que todos los hombres en el Perú son violadores. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
F: Si sé que hubo mucha gente en contra de esto, pero no es generalizar si realmente todas las violaciones que
existen son de hombres. Todos son casos de hombres. Esto pasa todo el tiempo. Por ejemplo, las empleadas del
hogar por La Molina o en lugares donde no hay periferia también son violadas diariamente. Incluso hijos de
representantes del Estado han tenido empleadas y no hay ninguna de ellas que no haya sido violada. Hay muchos
casos donde la trabajadora del hogar fue violada, tuvo un hijo, fue excluida del trabajo y reciben una manutención a
cambio del silencio. Aparte que también hay toda una cuestión de tener un hijo en esta situación. Ese hashtag a mí
me llamó mucho porque ocurrió el mismo año de las niñas violadas, donde sale Cipriani a decir que para evitar que
nos violen, las mujeres debemos dejar de vestirnos como en vitrina, de forma provocativa. También fue el año en
que un doctor dice que era un milagro que una niña había dado a luz, sin anestesia incluso. No es un milagro si
hablamos de una violación, de una niña que fue obligada a tener un hijo, una niña que tiene que criar a otro niño.
Ese año escribí “Monstruo”. Hubo un debate muy grande respecto al perfil de los violadores.
A: 2do caso: Ipsos Perú hizo una encuesta a los peruanos sobre una situación que tiene mucha incurrencia a
nivel nacional. La pregunta que se hizo fue: "Si un hombre maltrata físicamente a una mujer, luego ella
vuelve con él y él vuelve a pegarle, ¿de quién es la culpa?". Los resultados revelaron que un 86% de peruanos
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consideran que la mujer es la culpable, mientras que un 7% indica que el hombre lo es. ¿Qué piensas tú del
F: La culpabilidad siempre va a estar puesta para la víctima. Cuando se hace esta encuesta, yo creo que se hace sin
saber realmente lo que es la violencia, no saben cuáles son los pasos que le ocurren a la víctima que sufre de
violencia física o psicológica. Hablamos de la situación de apego de la víctima, esta persona pasa por un proceso de
negación, aceptación, apego hacia el abusador, cosa que también ocurre en el caso de un secuestro llamado
“Síndrome de Estocolmo”. Es una cuestión de dependencia y de como el violentador actúa. Ocurre todo un proceso
de bajarle la autoestima, de creer que lo que está recibiendo es culpa total de la víctima. Un hombre obviamente
dirá: “obvio es culpa de la mujer” sin saber todo lo que la víctima pasa. Es normal que la víctima diga un día que si
la golpearon y al día siguiente diga que no y retire su denuncia en caso la haya hecho. De acá a tres días puede
decidir volver con el violentador. El aspecto sociocultural y económico también influye en la víctima, porque va a
ser mucho más fácil para una persona blanca, acomodada en Lima, de clase alta, es mucho más fácil que esta
persona se aleje del abusador porque tiene las formas. Se va de vacaciones a España y regresar renovadísima, con
los papeles de la denuncia ya en proceso. Pero no es la misma cuestión socioeconómica para una mujer provinciana,
de la periferia, que tenga tres hijos y cuyo único sustento económico sea el hombre, el violentador. Es una cuestión
socioeconómica y sociocultural que también involucra mucho la clase. Estas encuestas también hacen mucho ruido
porque a las primeras personas que deberían preguntar seria a las mujeres, no al hombre. Este tipo de encuestas a
final de cuentas solo es un punto a favor que ellos quieren escuchar, ningún hombre va a decir que es el mismo
hombre el culpable.
A: 3er caso: Hace un par de años, en el contexto de la marcha “Ni una menos” se hizo tendencia el hashtag
“Soy mujer no feminista”. Este hashtag critica sobretodo a las personas que están a favor del aborto y
también a las mujeres que salen a marchar desnudas o con los senos expuestos. ¿Qué piensas de este grupo de
F: Creo que no tienen el acceso a la información de lo que es ser feminista. He tenido compañeras que inicialmente
decían que no eran feministas, que no tenían nada que ver con las feministas, y que ellas eran personas buscando la
libertad de otras mujeres. Todo es controversia cuando se dan cuenta de que el patriarcado es todo eso que eliminas
y suprimes como feminismo. Es todo lo contrario, es una corriente que no tiene nada que ver con el patriarcado ni
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con el machismo. Existe este feminismo conservador también pues, que siempre va a buscar criticar diciendo “esta
no es la forma”. El contexto del 2016 de “Ni una menos” fue un contexto elevado a mujeres biológicas que sufren
violencia doméstica o son asesinadas. Creo que el 2017 se transformó la idea a llamar a esto “violencia de género”,
la violencia que sufrimos las mujeres y cabras. El detalle del 2016 fue que hubo mucha política metida. Yo por
ejemplo, trabajé en el bloque Cultura en lo de Ni Una Menos (la marcha se había dividido en comisiones, siendo
este bloque uno de esas comisiones, que se encargaba de la publicidad, el arte, presentaciones y performances). En
estas comisiones había mucha mujer biológica, que estaban indignadas con la violencia que ocurría, pero solo
querían erradicar eso. La vista era diferente, era hacia mujeres, no a feministas. Todas las empresas que apoyaban la
causa eran homofóbicas, transfóbicas, explotadoras de mujeres que apoyaban la causa porque querían posicionarse
como empresas en contra de la violencia. Este hashtag nace desde la influencia machista, para descartar al
feminismo. Si tú tienes un discurso en contra de las feministas tal cual como opina un hombre, no hay diferencia de
que tú lo digas así seas mujer. Mantener estos discursos de “yo estoy con las mujeres, pero no soy feminista”, o
llamar a las feministas “feminazis”, es una cuestión ilógica, machista. Según esta lógica las mujeres están
posicionadas desde la validación del hombre machista. Y un hombre jamás va a validar a una feminista, va a validar
a una mujer que diga no ser feminista. Todo el tiempo estamos buscando validación.
PREGUNTAS FINALES
F: El feminismo ocurre cuando la libertad es para todes. Yo entiendo al feminismo como interseccional, antiracista,
anti capital y anti patriarcal. Me posiciono más en el feminismo que busca encontrar un espacio donde todos estemos
segures. La misma libertad que yo tengo de caminar por la noche tranquila en Lima, aunque sea mínima, esa misma
libertad busco para quien sea transexual o para mi amiga lesbiana en Huancayo. Ella no puede tener esta libertad
porque sufrirá de violencia. La poca libertad que podemos tener dentro de algunos privilegios que tenemos, por
ejemplo, yo, mujer sin género, que también puedan tenerla mis compañeras, que no pueden gozar de ese privilegio.
Me considero más transfeminista, pero siento que la gente confunde este término, porque eso hace que me
consideren trans, y así han tergiversado la palabra. Ha pasado que el feminismo ha excluido a muchas cabras. Si solo
digo “feminista” muchas cabras no se sentirán identificades. Tengo que aclararlo porque en el Perú se ha
tergiversado el término mucho, como si no apoyara a la disidencia. ¿Quién soy yo para medir quién sufre más
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violencia? Algunas feministas dicen que las mujeres trans no sufren tanto como las mujeres biológicas, y eso no es
necesariamente cierto porque la discriminación hacia los transexuales está evidenciada en lo cotidiano desde el
F: Considero que es necesario. Cada uno va a donde se sienta más cómode. Donde uno milita es donde uno se siente
más cómodo. Yo no me veo posicionada como mujer luchando por los derechos de las mujeres. Yo me posiciono
como mujer sin género luchando por la libertad de muches. Si la libertad es sólo para mujeres, mejor que no sea para
nadie.
A: ¿Buscas generar un discurso feminista desde tus producciones musicales? ¿Cuál es el discurso que buscas
compartir?
F: En mis letras yo trato de hablar de la decisión, de la libertad, de todo lo que creo que es el feminismo, que nos
abrace a todes. El patriarcado es una puerta que nos cerró a todo, todo nos quitó. Creo que se debe manejar discursos
desde nuestras letras para revelar como te posicionas frente a diversos temas. Tengo un tema, por ejemplo, que habla
sobre el aborto y me posiciono defendiendo la decisión, y lo digo claramente. Tengo otro tema que revela cómo me
posiciono frente a las violaciones. Nos han inculcado mucho la culpa, pero es importante romper con vínculos
inculcados en casa, que nos amarran y nos contraria. Para mí la música siempre ha sido desahogo, decir lo que me
jode. Y no siempre la posición va de la mano del discurso. Mi letra es una denuncia, una descarga para que sepan
nuestro sentir, porque esta realidad nos cuesta, la sufrimos todo el tiempo.
A: ¿Qué tan importante te parece el contenido feminista en el rap femenino limeño para con el movimiento
hip-hop?
F: Creo que es necesario tener una postura, no sé si feminista, pero al menos en contra de la violencia, contra lo que
pasan miles de mujeres y cabras. Me gustaría que se dé siempre que todas las raperas tengan una postura, cosa que
ya está pasando. Creo que también esto evoca al privilegio, porque por ejemplo yo puedo darme un tiempo para
conversar contigo, para leer un libro en físico o en PDF, tengo acceso. La mayoría de las raperas son
autogestionarias y no tienen este acceso a veces. No pueden darse el tiempo de estudiar porque tienen que carrear
(subir a los carros y cantar) o tiene que ir a cuidar a sus familias porque varias ya tienen hijes, trabajan, tienen visión
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de familia, y es muy difícil de que puedan darse el tiempo de investigar y tener una postura. Que haya feministas
académicas ocurre porque hay privilegio, que tienen acceso al tiempo y herramientas a estudiar. Si alguien de la
periferia postula a una universidad, no le dedica tiempo a los estudios de género, sino que se dedican a terminar de
estudiar para obtener el cartón y poder obtener un trabajo que los sustente. Entiendo esta posición, pero también
entiendo que muchas de ellas están muy sumergidas en el mundo de los hombres, de los machos. Muchas personas
que tienen discursos feministas no se posicionan como feministas porque no saben mucho de lo que es. Creo que
A: ¿Cómo descubriste la cultura hip hop? ¿Qué fue lo que te atrajo de la música y la cultura hip hop? ¿Por
qué?
W: Al inicio conocí al hip hop como rap en un espacio familiar, porque tengo hermanos mayores que escuchaban
rap y hacían esta música. Yo tenía aproximadamente 10 años, crecí en este entorno y descubrí que el hip hop era una
herramienta de comunicación, en una primera instancia. Ya luego mis hermanos empezaron a hacer movidas en mi
barrio y me llamaba mucho la atención todo esto. No había mujeres en ese momento y tampoco eran aceptadas
realmente dentro del movimiento, sólo era para la juventud del barrio que casi en su totalidad eran hombres.
También pasaba que casi todos los del movimiento eran personas mayores que yo y tuve la necesidad de buscar
personas de mi edad para comenzar a participar un poco más. Como en el 2012 comenzamos a hacer freestyle en un
lugar por mi barrio que llamamos “La pileta es el point”, y en este tipo de espacios públicos es donde inicia la
movida freestyle en la que hacían las populares ‘batallas de gallos’ (evento en el que se juntan dos o más freestylers
e improvisan rapeando libremente o siguiendo una temática indicada. La competencia más conocida
internacionalmente es la llamada “Red Bull Batalla de los Gallos”, patrocinada y organizada por ésta marca de
bebidas energéticas). Pero luego vinieron otras generaciones que ya no solo se juntaban en este lugar a hacer
freestyle, sino a componer temas de rap, entonces ya hasta el nombre de este espacio cambió. Pero este lugar en mi
distrito siempre va a ser donde yo comencé, es mi hogar. Aquí yo conocí a dos compañeras de mi barrio que hacían
rap, Beli y Doki, quienes juntas eran “Bocina Al Mando”. Ellas fueron las primeras mujeres que conocí por aquí que
hacían rap y me parecía chévere y me parecía algo loco porque ellas se iban a otros distritos como Chorrillos que
están a horas de mi barrio (en el Huaycán). Me parecía raro que se vayan tan lejos a hacer eso, pero es que
lamentablemente no había mujeres en mi barrio que estaban en el hip hop, entonces ellas lo hacían en otros distritos.
Por eso ellas empezaron estos eventos llamados “Benditas Mujeres”, organizado sólo por mujeres, y lo movieron
por diferentes distritos de Lima como en el Rímac, en Chorrillos, en el Cono Norte, etc. La gente del barrio las
criticaba por irse a otros distritos a hacer hip hop pero es que ellas no se sentían cómodas en el barrio porque los
chicos pensaban más en drogas, no tenían consciencia de organización. Para ellos sólo era pura diversión y
115
comunicar sus emociones, hacían temas de desahogo, etc, ósea lo que es hip hop underground. Ya luego
comenzaron a hacer rap con mensajes positivos, pero no lo aplicaban en su vida. Yo tuve que salir de mi barrio para
conocer al hip hop, porque aquí yo solo conocí el rap. Primero conocí el hip hop freestyle, luego conocí el hip hop
organizado. En este hip hop si se hacía música, pero con una postura como hip hoppa, reconocerse como parte de un
movimiento contracultura que trabaja para mejorar la sociedad en sí. En el 2014 conocí este hip hop organizado en
la marcha por la Ley Laboral Juvenil. Aquí conocí a unos compas (diminutivo de compañeros) llamados “Bloque
Hip Hop”, y descubrí la cultura así. Antes pensaba que el hip hop era sólo elementos: el rap, el breaking, etc. No
sabía que estaba estructurado, que existe un padre del hip hop (Kool Herc) y una madre del hip hop (Sylvia
Robinson), o los elementos, la historia que inició en el Bronx, los representantes de esta cultura, la “Biblia del Hip
Hop”, etc. En la cultura comenzaron a buscar soluciones para reducir la violencia en la comunidad y así fue que
propusieron las formas de expresión del hip hop como forma de competencia sana, por eso sus problemas lo
arreglaban haciendo batallas, ya sea de DJs, de rap, de breaking, de graffiti. El hip hop siempre fue social, siempre
tenía un mensaje. En la marcha me di cuenta de que ese Bloque Hip Hop eran los que estaban más organizados:
estaban ordenados en filas, no dejaban que nadie se infiltre, estaban preparados. Ellos hacían reuniones, habían
estado informándose durante años sobre la cultura, desde el 2009 si no me equivoco. Comenzaron en un colectivo
llamado “Juventud Malpica” y luego ya formaron el bloque. El Bloque era la unión de todos los colectivos, había
varios independientes y autónomos. Por mi barrio no existían esos colectivos, entonces un compañero me invita para
participar de sus reuniones y organizarnos en este Lado Este. Así nace el colectivo “Tribu Autónoma”, éramos 6
miembros y comenzamos a auto educarnos sobre el hip hop, sobre las formas de organización. Luego ya
organizamos talleres para niños y niñas, incidencias en barrios, usando el hip hop como herramienta de
transformación social. A pesar de que la pandemia los ha distanciado a todos y no pudieron mantener las
actividades, aun así permanecen en constante comunicación para buscar nuevas formas de llegada de su mensaje
desde el hip hop. Como hip hoppas tenemos 3 ejes importantes: la autonomía, el autofinanciamiento y la
autogestión. La autonomía implica que nosotros vamos a tomar nuestras propias decisiones desde nuestros espacios,
la autogestión trata de que nosotros tenemos que generar nuestros propios recursos, y el autofinanciamiento es que
nos podamos sustentar de lo que hacemos para vivir. Después de eso me acerque al hip hop feminista… no “hip hop
feminista”, mejor dicho “rap feminista”. Eso fue hace dos años cuando conocí a algunas compañeras. Primero
conocí a Elena “L” Mejía en una asamblea popular de hip hop y ella era anarco feminista en el momento. Luego
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conocí a Farrah también. Tuve mucha participación en espacios feministas a los que me invitaron. Hay mucha
diversidad entre la gente feminista, como los ecofeministas, transfeministas, anarco feministas, pro aborto, etc. pero
A: Una vez que conociste más de la música y el movimiento hip hop en general, ¿cuándo y cómo comenzaste a
W: Yo era freestyler, me gustaba mucho participar en las batallas. Me encantaba ir a “La pileta es el point” y
freestylear con mis amigos y amigas. Podía expresar mis ideas en público y desde antes, desde el colegio, yo
participaba con rap en los días de celebraciones. Escribía canciones de rap, pero era sólo para mí y mi círculo
pequeño. Por ser rap oyente y como mis hermanos escribían sus temas, yo aprendía de lo que ellos hacían. Ya
cuando conocí el hip hop organizado, ya escribía temas para expresar lo que pensaba y sentía. Pero yo no era tan
afín al contenido del hip hop underground, que hablaban de drogas y delincuencia, sino que yo tenía mi posición y
hacía rap consciente. Hay diferentes tipos de mensajes que uno va a dar con sus canciones: está el rap hardcore que
es más de expresión y desahogo de sentimientos, está el “rap organizado” que habla de lucha, de ser contestatarios,
decir las verdades y cuestionar, el rap consciencia tiene la misma idea pero sus mensajes son más pasivos, más de
“haz el bien”, el "rap feminista” que ahora se da más y trata el tema de la mujer, la violencia y la igualdad; y el rap
comercial que es el que ha tenido más llegada en la industria ahora y habla de relaciones y situaciones cotidianas;
incluso está el trap también ahora. Todo es desde lo urbano y lo contracultural. Recuerdo que saqué mi primer tema
de rap cuando yo estaba en 3ro de secundaria del colegio, aproximadamente en el año 2010. En el colegio, cuando
habían presentaciones por el día de la madre, el día de la tierra o sobre la consciencia por la contaminación, ahí yo
componía rap que iban con la temática. En esa época era muy estigmatizado que una chica, una niña haga rap, y que
lo haga en el colegio. Ahora ya se escucha rap en todos lados, instituciones, en la televisión, radio, etc. pero en esa
A: ¿Te sientes parte del movimiento hip hop en Lima? ¿Por qué?
W: He conversado el tema de sentirnos parte de como mujeres en un espacio muy machista, pero… yo siento que si
soy parte, soy una mujer haciendo hip hop, no debemos invisibilizarnos nosotras mismas, nosotras somos parte de
este espacio en el que estamos. Pero si creo que debemos intentar transformar nuestros espacios. Siento que, como
117
mujer, con compañeras hemos trabajado mucho para visibilizarnos, desde talleres, incidencias en espacios públicos,
a veces íbamos a espacios con compañeros muy machistas, con ideas de drogas, prostitución y cosificación de la
mujer. Sí soy parte, pero no estoy de acuerdo con todo lo que pasa ahí; soy parte, pero reconociendo los errores y
deficiencias, y que tengo que trabajar para cambiarlo con mis otras compañeras. Yo sé que hay compañeras que no
asumen ese reto de educarlos, pero yo si me siento parte del movimiento, por toda la responsabilidad que le dedico,
W: El movimiento tiene muchas ramas, pero hay ciertas confluencias. Por ejemplo, nosotros las personas del
hardcore, del underground y los del rap organizado, incluidas las feministas, confluyen en espacios de las movidas
sociedad. En cambio, las movidas del rap comercial son muy lejanas a nuestros espacios, en otros distritos, sus
presentaciones y su manera de crecimiento son muy distintas a las nuestras. Es un mensaje totalmente distinto que
con los años si han querido unificar en diferentes eventos y movidas. Los representantes más conocidos de la
movida hip hop en el Perú salieron del hip hop underground como Rapper School. En el caso de A.C.O. o Janice,
ellos han estado en espacios underground pero no han experimentado esta hermandad que entre nosotros tenemos.
Por otro lado, dentro del hip organizado hemos encontrado micromachismos, con los que estamos ya trabajando con
el tema de las masculinizadas y etc. Hay muchas posiciones que van a depender de las vivencias personales de cada
rapero o rapera.
W: Le llaman “rap sin etiquetas”, dicen que sólo hacen música para expresarse. Pueden bajar a espacios a rapear,
pero no hacen talleres, no se involucran. Se organizan para sacar temas o para crear sus alternativas, pero no asumen
ninguna posición, sólo hacen música por sentirla, sin nada de responsabilidad social ni nada. Solo “hip hop sin
etiquetas”.
W: Nuestro mecanismo es por los flyers, nos organizamos con los flyers y nos comunicamos por la internet. El
Facebook es una gran herramienta porque nos hace conocer personas que no son de nuestro entorno. Gracias a esto
yo puedo ir a una movida en Ventanilla, en Ancón, en Arequipa, en Piura, sólo mirando sus flyers. Sabiendo que van
a hacer algo que me guste o que tenemos en común. Este año antes de la pandemia, habían eventos pero eran pocos,
más habían eventos individuales, personales, hechos por personas naturales para auto gestionarse. Hay mucha gente
que vive de esto. A donde llegan todos es al Centro, como a la Casa Bagre, bien conocida por la gente hip hop. Hay
ciertos espacios del mismo Centro que usaba más la gente del hip hop underground y otros que usaba la gente del
hip hop organizado. En cada zona, en cada cono hay diferentes movidas que son representativas. Hay movidas que
ya son fijas de todos los años, por ejemplo, el Rap Proletario, las Escogidas del Arte, el Festival Túpac Amaru. Este
último fue sin mucha ayuda de empresas, fue casi autogestionario en su totalidad. Ahora ya hay algo así como
productoras de eventos que organizan eventos cada año, y las encuentras justamente en Facebook. Van a dar talleres,
eventos en los espacios públicos de un barrio, y les dicen que habrá una presentación final para mostrar lo que han
hecho en los talleres con los niños. Estos si son eventos culturales, no está el factor meramente de diversión en el
A: ¿Consideras que existe algún requisito para formar parte del movimiento del hip hop en Lima?
W: Antes yo pensaba que el requisito era ir a las movidas, donde conocías gente. Pero con esta “nueva normalidad”
por la pandemia me di cuenta de que hay bastantes compañeras feministas que ahora son parte de la movida hip hop
de Lima. Ahora se trata de subir tu música a plataformas y seguir a la gente de la movida a través de redes sociales.
Si tu música le gusta a la gente del hip hop, ya eres parte del movimiento hip hop, yo creo. Haciendo alguna forma
de arte, o sea los elementos, te hace formar parte del movimiento. No creo que haya algún requisito para ser parte
del movimiento. Hasta puede no gustarte el rap y puedes ser hip hoppa.
W: Desde siempre tuve muchos obstáculos. Desde que fui rap oyente siendo mujer, era estigmatizada. Que el hip
hop no es para mujeres, es para “hombrecitos”, que las mujeres no pueden hacer rap o que no podemos escuchar este
tipo de música. Para las mujeres están las baladas, en ese tiempo me decían eso. Luego cuando conocí el freestyle y
119
cuando rapeaba en el colegio, también me miraban mal incluso mis compañeras mujeres. Yo hacía mis temas
acompañada de un compañero, y siempre era él el que tenía toda la atención, yo sólo era vista como la acompañante.
No era yo “Wizi” como rapera y que valoraran mi música, sino que decían que era chévere por hacer coros, y que
tenía bonita voz para eso. Mi compañero si era visto como el rapero y el que tenía futuro en el hip hop, sólo por el
hecho de ser varón. En las batallas de freestyle era más fuerte todavía, porque como era uno versus uno, los insultos
que me hacían los hacían desde los estereotipos, desde “cómo me veo como mujer”: si era gordita o no, si tenía
dientes grandes, ojos, nariz. Iba desde esa cosificación de la mujer hasta las formas de ser, como decirme que era
una puta o una perra; o por hacer rap y ser enamorada de alguien que hace rap también, eras propiedad de alguien o
aprendiste gracias a un varón. No tenías identidad, tú eras la enamorada de o la hermana de algún varón. En el hip
hop organizado pasaba otros tipos de cosas: como éramos pocas mujeres en estos espacios, ocurría lo de los roles de
género. Las mujeres se encargaban de la cocina, la venta de entradas… aunque ni eso porque creían que por ser
mujeres nos podían robar el dinero o que no podíamos defendernos y mandaban a otros varones a acompañarnos
para protegernos. También a una mujer no se le veía mucho siendo MC (quienes son los que animan y conducen los
eventos). Los que animan son la cara del evento y no podíamos ser nosotras mujeres. Lo primero que vas a ver es a
un varón animando. Yo cuestionaba mucho todo esto, entonces cuando íbamos a las reuniones que organizaba el
Bloque Hip Hop cada año dábamos nuestras opiniones y éramos escuchadas. Les decíamos que nosotras también
queríamos estar en el micro (ser MC’s), que queríamos que los compañeros estén en la autogestión también, no sólo
nosotras, o que se encarguen de la limpieza también. A mí me gusta animar, siento que soy buena en eso y también
quiero hacerlo, quiero que se nos tome en cuenta. Ya como rapera también tuve mis dificultades. Nunca voy a
olvidar cuando fui a un evento en el Callao. Tú tienes que llegar y anotarte temprano, encima que yo vivo lejos, a
dos horas. Yo entiendo que hay discriminación en el movimiento cuando no eres tan conocido o conocida pero
aparte por ser mujer. Decían que seguro no rapearíamos tan chévere, entonces nos llamaban al final cuando el
evento estaba acabando. Antes era peor todo esto, ahora ya hay nuevas dinámicas. Está el micro libre y están los
invitados quienes están indicados en el flyer. En eventos pequeños, si eres invitado tienes que anotarte en una lista
por orden de llegada y así arman el cronograma el mismo día. En eventos grandes sí están intentando hacer un
cronograma antes de, pero también hay problemas de favoritismo en este caso. Entonces lo que pasó en este evento
del Callao fue que ya iba a acabar el evento y no me llamaban, y ya era muy tarde. Incluso mis compañeros que
habían rapeado antes que yo, y se habían anotado después que yo, intentaban excusar a los organizadores
120
diciéndome que ya me llamarán. En ese tiempo yo no reaccionaba mucho, sólo se los decía a ellos,
aproximadamente en el 2015 pasó eso. Ellos sólo me decían: “así es”. Luego ya fueron a hablar para que me llamen
y por eso recién me llamaron, disgustados y todo, pero me llamaron. Ya cuando terminé de rapear me dijeron que lo
hacía bien, felicitaciones y etc. Y cuando me había acercado más a la temática feminista, y compuse un par de
canciones con ese contenido, los chicos me criticaban diciéndome “pensábamos que eras distinta, que no eras como
ellas, que tú si eras chévere”. Aquí sí reaccioné a pesar de que aún no me había asumido por temor al rechazo del
grupo. Me decían: “la lucha es de clase, no de géneros”. Esto pasó aproximadamente en el 2018. En ese tiempo yo
no tenía tantas compañeras o compañeres en el movimiento, recién conocí hace poco a Ele y Farrah que son
netamente feministas. Y ellas van a las movidas respaldadas por compañeras feministas. Yo más bien soy una rapera
feminista que salí del underground y ahora hago hip hop organizado en diversos espacios. Con dos compañeras nos
hemos juntado con la intención de unificar a todas las mujeres del movimiento, entre todas nos apoyamos. A inicios
de este año (2020) hemos logrado mucho, estamos más empoderadas. Íbamos a una movida y nos sentíamos bien
porque había más raperas apoyándonos entre todas. En Casa Bagre hicimos la primera reunión de raperas y hip
hoppas. Me gustaría que todo esto trascienda a todas las dimensiones de la movida.
A: ¿Consideras que existe un discurso feminista generado desde las producciones de algunas raperas
W: Sí, por ejemplo, la compañera Farrah, Artemisa. Yo siento que son necesarios estos discursos, y que son muy
valientes ellas. Ellas asumen la responsabilidad como hip hopeas y feministas. No creo que es fácil. Por ejemplo, si
tú escuchas mis temas, no sacas que soy feminista. Es que no es fácil, quizá tengo interiorizados ciertos prejuicios,
ciertos temores que me limitan. Pero sin darme cuenta si me salen algunas frases, pero no tengo temas enfocados al
feminismo. Pero sí tengo compañeras que lo hacen y yo las apoyo y las quiero, me encanta. Es importante que haya
canciones así para poder comunicar desde la música. Ellas quizá no son tanto de conversar sobre estos temas de
A: ¿Qué opinas de la movida feminista y de la organización de eventos exclusivos para las mujeres que hacen
W: Hubo algunos eventos como “Rap desde la Vulva” o “Las Escogidas del Arte”. La verdad a mí no me han
invitado mucho a estos eventos porque mis temas no tienen mensajes de feminismo netamente pero si sé que se dan
y saben que tengo un discurso similar. Yo por ejemplo participo en otros espacios donde también hago talleres. El
que hice hace poco junto con Artemisa se llamó “Nunakallpa”, que es un espacio donde hacemos talleres de rap con
concepción feminista para niños y niñas para que estén en un espacio inclusivo. Yo pienso que vamos a vivir
siempre relacionados entre todos, mujeres, hombres, queers, etc. Vamos a encontrarnos en espacios y es necesario
que haya más tolerancia. El separatismo es bueno para un proceso de sanación dentro de esos grupos, pero estos
espacios inclusivos se deben dar para compartir entre todos. Siento que hay compañeras que no piensan mucho en
esto, por eso se han dado estos eventos de rap sólo de mujeres, porque quieren primero estar en un espacio
totalmente seguro entre nosotras, solo nosotras. Aunque también siento que hay elitismo y favoritismos en estos
espacios, como que las entradas estén muy caras, o quienes participan. Quizá no se ha distribuido de la manera en
que debería ser. Es lindo y todo, pero hay cosas que no están bien pues. También he sentido que hay más apoyo
entre amigas y no tanto entre todas. Pero si han habidos eventos muy chéveres en los que todo estaba bien y es
bonito.
A: Desde tu experiencia y desde lo que otros participantes del movimiento te han comentado, en relación a la
exclusión de mujeres del movimiento, ¿ha habido algún cambio en la escena musical del hip hop en Lima
W: Como te comenté, al inicio eran poquísimas mujeres. Ahora somos muchas. También me imagino que muchas
han pasado lo que yo desde sus espacios. Quizá yo tuve ciertos privilegios en algún momento por ser parte del hip
hop organizado, por ser parte de un colectivo. En la movida underground aún hay mucha gente que no genera
consciencia y las mujeres están en un espacio donde no se cuestiona nada sobre lo social y sólo siguen haciendo
música de desahogo. Ahí aún hay obstáculos. Ahora es menos porque nos tienen a nosotras. Antes las mujeres tenían
que ir a sus grupitos y buscar respaldo y aprobación masculina. Y antes no existían espacios feministas, ahora sí, y
me siento segura ahí. Antes no se hablaba de la participación de las mujeres ni de los temas de mujeres ni nada.
3. FEMINISMO EN LIMA
A: 1er caso: En el año 2017, una empadronadora del Censo fue violada mientras cumplía su función cívica.
Después de esto, se creó el hashtag #PeruPaisDeVioladores, el cual tuvo muchos seguidores a favor de la
122
conciencia que generaba este hashtag. A su vez, se generó un rechazo a tal hashtag por la generalización que
se desprende de asumir que todos los hombres en el Perú son violadores. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
W: Mi opinión es que no podemos invisibilizar que sí existe. Yo creo que si se colocó ese hashtag y muchos varones
se sienten identificados es porque algo está mal. En el Perú sí hay muchas violaciones; justo hace unos días estuve
en Piura y uno de mis compañeros me contó que cuando era niño escuchaba, incluso siendo varón, cómo los
mayores se aprovechaban de los niños y las niñas en el parque cuando ellos jugaban, los tocaban, los fastidiaban. Yo
cuando era niño no me daba cuenta, era normalizado. Yo puedo afirmar que es un problema en el Perú. Inclusive en
las encuestas se puede ver, todas nosotras en algún momento hemos sido acosadas o hemos pasado por una situación
de este tipo. No hay ese sentido de respetar el espacio de nadie. Por ejemplo, ahora yo estoy enseñando a pequeñitos,
a mis sobrinos de primer grado por ejemplo, y ahora sí les enseñamos sobre el espacio personal de los niños y niñas,
porque antes se pensaba que recién el espacio personal se podía tener cuando cumplías 12 o 13 años, recién ahí. Pero
ahora no, y hablamos del espacio personal no como lo físico, sino de tu espacio personal desde tu tiempo de
meditación de tu tiempo para ti. Ahora se está hablando de eso, está bien, se está haciendo algo al menos. Saber que
tu espacio es tu cuerpo, es tuyo. Y hay cuestiones que se están planteando, el no besarle a todos tus tíos por
obligación por ejemplo, cosas así. Yo creo que el Perú sí es un país de violadores, pero desde mi opinión se está
A: 2do caso: Ipsos Perú hizo una encuesta a los peruanos sobre una situación que tiene mucha incurrencia a
nivel nacional. La pregunta que se hizo fue: "Si un hombre maltrata físicamente a una mujer, luego ella
vuelve con él y él vuelve a pegarle, ¿de quién es la culpa?". Los resultados revelaron que un 86% de peruanos
consideran que la mujer es la culpable, mientras que un 7% indica que el hombre lo es. ¿Qué piensas tú del
W: El culpable es el que sabe que tiene el poder, la persona que te está agrediendo, el culpable nunca puede ser la
víctima. O sea… es una víctima por algo, de dependencia emocional, hay muchas cosas. Y su decisión no se va a
marcar desde que es adulta, sino que nos construímos desde pequeños, todo es una construcción social, y ahí
hablamos esto de la estructura patriarcal, del machismo, sino estaríamos hablando de la decisión de cada persona, de
la decisión entre el bien y el mal, entonces estamos criando a nuestros niños y niñas machistas. Y no solo eso, sino
sumisas, dependientes, porque independiente de que tenemos de ser madres para estar realizadas, te inculcan que
123
debemos de ser “buenas mujeres” o “vírgenes” o el hecho de que si tenemos una vida sexual activa no seremos
respetadas, o no valemos. Encima no se nos da educación sexual, emocional, psicológica, y encima nos dicen que
somos las culpables. Y todavía nos dan la potestad de decir “tú has elegido a ese hombre, aguántatelo ahora hijita”,
eso es lo que nos dicen. Nos hablan de tantas cosas, nosotros hablamos por ejemplo del aborto para poder decidir,
pero puede haber educación, pero es importante sobre todo qué educación, para quiénes y porqué.
A: 3er caso: Hace un par de años, en el contexto de la marcha “Ni una menos” se hizo tendencia el hashtag
“Soy mujer no feminista”. Este hashtag critica sobretodo a las personas que están a favor del aborto y
también a las mujeres que salen a marchar desnudas o con los senos expuestos. ¿Qué piensas de este grupo de
W: Esas mujeres son el reflejo del machismo, y la desinformación total. Son el reflejo de la religión y los dogmas.
Esas compañeras no son enemigas, solo están desinformadas. Y que hablemos de la sororidad, ósea “porque es
mujer”. Es un término que a veces se usa para justificar algunos actos, pero hay que partir del análisis siempre. Yo
creo que el pensamiento de esas chicas es el resultado del machismo. Que es respaldado por la aprobación
masculina. Ahora está súper fuerte este tema, son temas bien picantes, en donde están súper reaccionarias, que
comparten en redes sociales y todo. El feminismo se ha estigmatizado, se ha colocado como “es el cuco, es el
monstruo”. O algo como “esto es ser feminista, y esto es ser femenina”. Como tergiversan las propias redes y
cumplen su función. El machismo quiere tanto dividirnos entre nosotras. Inclusive he visto chicos que no solo lo
comparten desde su muro, sino se crean cuentan fakes para hacerlo. Incluso hay chicas que dicen que ese feminismo
no les representa, a mí me sorprende. En cuanto eso de la propiedad eso es algo tonto, ni si quiera saben la historia
de esa estatua o ese espacio, no les interesa saber, lo que les molesta es que nosotras estamos luchando. Pero si los
barristas u otra gente hacen lo mismo, para ellos es normal, no les incomoda. Aparte que estas manifestaciones son
parte de la sociedad, del contexto. Todas las manifestaciones en la historia, personas que han querido ser
escuchadas, lamentablemente por la ineficiencia de la burocracia y el estado y eso, nos llevan a eso, a la
autodefensa, porque nos estamos defendiendo. Inclusive los movimientos populares, no te dan comida, no te dan
agua, se roban la plata, por eso estamos saliendo a marchar, porque nos estamos defendiendo, estoy haciendo
respetar algo que es mío, lo que es más valioso, las personas. La constitución incluso… las personas son lo más
valiosas.
124
PREGUNTAS FINALES
W: Para mí el feminismo es un movimiento que tiene un proceso histórico importante y tiene logros para todos y
todas. Digo todos y todas porque varones y mujeres hemos sido víctimas del machismo y del sistema patriarcal
también, desde nuestras emociones, lo físico, todo. Considero que es un movimiento que tiene muchas vertientes,
consignas y luchas, y obvio que hay mucho por trabajar en nosotras mismas. Sí me considero feminista. El
feminismo lo definiría como un movimiento popular… no tan popular, porque nació de personas muy ilustres, que
han tenido privilegios, han escrito y pertenecido a este movimiento. Entonces lo definiría como la lucha por las
mejores condiciones para las mujeres tanto en lo legal, tanto en lo social, y como ser humano. Eso. El feminismo
lucha por la equidad. Yo creo que desde este año me he asumido como feminista recién. A veces me dejo llevar por
el estigma, por la música, porque me quiero dedicar a la música, y una rapera feminista es a veces mal visto.
A: ¿Buscas generar un discurso feminista desde tus producciones musicales? ¿Cuál es el discurso que buscas
compartir?
W: Mmm, la verdad es que no. Soy feminista pero no me defino así en la música. Claro que mis temas son el reflejo
de mi pensamiento, y ahí se va a evidenciar un poco, no solo mis pensamientos sino la coyuntura, lo que siento y
pienso. Yo quiero hacer música y enfocarme en todo lo social de manera transversal. Incluso “el amar” puede ser un
acto político feminista: la manera en cómo aprendemos a amar, a tener compañeros, compañeras, amistades, la
manera de criar a nuestros hijos y todo. No busco en primera instancia tener un discurso feminista, pero de todas
maneras existe este discurso en mis canciones, sin darme cuenta, porque es como pienso y siento.
A: ¿Qué tan importante te parece el contenido feminista en el rap femenino limeño para con el movimiento
hip-hop?
W: Importantísimo. Importantísimo de verdad. Como te digo, son muy valientes las compañeras que lo hacen
porque son confrontativas, van de frente y lo dicen en la cara. Como dice la compañera Farrah, hay que decir la
verdad que a ellos les jode, les molesta y les incomoda. Por eso digo que hay que ser valiente y es necesario que siga
pasando. Estamos usando la herramienta, el mecanismo que tienen los medios de mientras que más se repita, más se
queda aquí, y bueno, eso es lo que se busca y eso es lo que se hace y yo apoyo a las compañeras. Yo no he
125
compuesto un rap feminista pero siempre salen las frases con ese discurso, porque soy feminista y siempre sale esa
posición mía.
126
LETRAS DE CANCIONES
(INTRO)
(ESTROFA 1)
Se refugiaba en el jardín,
quitándole la sábana,
lloraba, desconsolada
(PRECORO)
Caricias violentas
(CORO)
(ESTROFA 2)
No tiene maceta
No tiene jardín
El polen su desdicha
No dan recompensa
Perdió la conciencia
Reniega de su hijo,
Sufriendo y llorando
El día de su violación
la arrancaron de raíz
de su propio jardín
no más queja,
(CORO)
(ESTROFA 3)
El hijo de Margarita
se llama Ramón,
129
Tú le das el corazón
Triste perdedor,
Su venganza lo envolvió
Hijo de un incesto
Su odio es preciso
Su odio es preciso
(CORO)
(OUTRO)
131
2. Monstruo de Farrah
(CORO)
No digas ná,
(ESTROFA 1)
Un conjunto de emociones
susurrándome al oído
terminó y me dijo:
(PRECORO 1)
(CORO)
(ESTROFA 2)
Se cayó mi mundo
No sentía un nudo
y otras empezaban
(PRECORO 2)
(x2)
133
(CORO)
(ESTROFA 3)
Pero pasaba
Se metía en mi cama
No paraba
saliendo de mi cuarto
“hijita, tú descansa”
“hijita, tú descansa”
Yo no podía, ya no respiraba
(PRECORO 3)
(x2)
No era mi culpa
134
No era tu culpa
(repetidas veces)
(CORO)
(repetidas veces)
(OUTRO)
3. Yo aborté de Farrah
(INTRO)
¡Justicia social!
(ESTROFA 1)
La mente despejá
Quiero abortar
Estoy preparada
Espero se disuelva
con la culpa
Y la iglesia
Keiko y Fujimori
Defendiendo al embrión
Que en la dictadura
136
Ligaban campesinas
Doble discurso
tomó curso
En el cuerpo aterrizó
Y el derecho fusiló
(PRECORO)
Yo aborté
y tu mamá también
Yo aborté
y tu mamá también
Yo aborté
y tu mamá también
(CORO)
Doce misoprostol
El tiempo pasa
(x2)
(ESTROFA 2)
137
Sé que incomoda
No hay un porqué
Solamente no es mi sueño
No hay un porqué
Solamente yo no quiero
No me quieran imponer
Es mi derecho a la salud
Es mi derecho a la salud
(CORTE)
(ESTROFA 3)
Obligada a no abortar
Obligada a parir
llamándolo milagro
de la clandestinidad
(PRECORO)
Yo aborté
y tu mamá también
Yo aborté
y tu mamá también
Yo aborté
(CORO)
Doce misoprostol
El tiempo pasa
(x2)
139
(CORO)
Oh ah
No me dejo secuestrar
Oh oh ah
No me vengas a pulsear
(x2)
(ESTROFA 1)
lascivas, nocivas
Intuición presente,
Si es crítico, me quito
Ridículo fetiche
Pajéate en mi afiche
(ESTROFA 2)
Perfume alcohólico
Chupo en silencio
Si quiero te miento
Mi padre, mi maestro
(PRECORO)
¡revienta!
(CORO)
141
Oh ah
No me dejo secuestrar
Oh oh ah
No me vengas a pulsear
(x2)
(OUTRO)
No te prestes pa la huevada,
Me manifiesto, HH
142
5. Golpes de Farrah
(INTRO/CORO)
(ESTROFA 1)
¿Cuál se da a puesta?
No importa si te
(PRECORO 1)
(ESTROFA 2)
143
(PRECORO 2)
(ESTROFA 3)
Yo soy la voz
que no denunció
a su agresor
Por favor, no
No hay justificación
para la agresión
No hay justificación
En la cómica no,
144
Por favor, no
(ESTROFA 4)
Perdonar
Que parara
rota por ti
Por amor a mi
Deja de golpearme
Acuchillarme no te basta
No te engañé, te lo juro
(voz hablada)
Al día siguiente
ensangrentada desperté
No había gritos
Mi novio no estaba,
Pero lo perdoné
Y al mismo tiempo,
145
me maté
(voz hablada)
(PRECORO 3)
Lo perdoné
y al mismo tiempo
me maté
Lo perdoné
y me maté
Lo perdoné
y me maté
Lo perdoné
Lo perdoné
Y me maté
Y me maté
(CORO)
(OUTRO)
147
(ESTROFA 1 - Wizi)
aunque no lo crean
Esa alternativa
Alma de guerrera
Sintiéndome viva
Eliminando complejos
entendiendo verdades
Algunos puñales
Patadas siento
para ti un problema
De esos errores
148
pagando condenas
Es en el mismo episodio
El mismo guión
la muerte el desenlace
(ESTROFA 2 - Ele)
Y me impacienta el alma
marcando el flow
No más lamento
No el color de la piel
Cambiemos la historia
(CORO)
150
Yo le meto candela
Yo le meto candela
Yo le meto candela
Candela
Candela
(OUTRO)
151
(INTRO)
(ESTROFA 1)
Me quedo produciendo
No pierdo mi tiempo
no los necesito
No me arrepiento de ni pincho
De cómo he crecido
Lo que yo consigo
lo consigo yo mismo
Vivo cansada
y sin auspicios
No necesito un rico
No creo en lo mejor
Odio la competición
(PRECORO 1)
Yo no camino
Siempre sonrío
Somos distintos
(CORO)
(ESTROFA 2)
Al carajo la fama
Yo toda mi trayectoria
(PRECORO 2)
¿Demostrarte a ti?
Me demuestro a mi
Porque si
(ESTROFA 3)
Sé que me excedí
Yo desobedecí
(CORO)
(OUTRO)
155
8. Y dime tú de Wizi
(INTRO)
(ESTROFA 1)
Y dime tú
Malos ratos
dejaron estragos
El corazón en mute
Caminos ya cruzados
(ESTROFA 2)
Y el equipaje
Ahora lo tomamos
y nos liberamos
156
Me miraste
Querías cuestionarme
llenando tu alcancía
Mas no sabías
(CORO)
No me explicaron
Nos limitaron
(x2)
(ESTROFA 3)
(CORO)
No me explicaron
Nos limitaron
(x2)
(OUTRO)
(repetidas veces)