Oraciones y Liturgia en la Parroquia
Oraciones y Liturgia en la Parroquia
HIMNO
Tras las cimas más altas, / todas las noches,
mi corazón te sueña, / no te conoce.
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LECTURA BREVE Ef 4,26-27
No lleguéis a pecar; que la puesta del sol no os sorprenda en vuestro
enojo. No dejéis resquicio al diablo.
RESPONSORIO BREVE
V/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
V/. Tú, el Dios leal, nos librarás.
R/. Encomiendo mi espíritu.
V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para
que velemos con Cristo y descansemos en paz.
Lc 2,29-32: Cristo, luz de las naciones y gloria de Israel
(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)
† Ahora, Señor, según tu promesa, / puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador, / a quien has presentado ante
todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones / y gloria de tu pueblo Israel.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el principio,
ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para
que velemos con Cristo y descansemos en paz.
ORACIÓN CONCLUSIVA
V/. Oremos:
Señor Jesucristo, que eres manso y humilde de corazón y ofreces a los
que vienen a ti un yugo llevadero y una carga ligera, dígnate, pues,
aceptar los deseos y las acciones del día que hemos terminado; que
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podamos descansar durante la noche para que así, renovado nuestro
cuerpo y nuestro espíritu, perseveremos constantes en tu servicio. Tú
que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)
V/. El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una santa
muerte.
R/. Amén.
HIMNO
Jesús de María, / Cordero Santo,
pues miro vuestra sangre, / mirad mi llanto.
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Bien sé, Pastor divino, / que estáis subido en lo alto,
para llamar con silbos / tan perdido ganado.
Ya os oigo, Pastor mío, / ya voy a vuestro pasto,
pues como vs os dais / ningún pastor se ha dado.
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2) Sacaste una vid de Egipto, / expulsaste a los gentiles, y la
trasplantaste; / le preparaste el terreno, y echó raíces / hasta llenar el
país;
1) Su sombra cubría las montañas, / y sus pámpanos, los cedros
altísimos; / extendió sus sarmientos hasta el mar, / y sus brotes hasta el
Gran Río.
2) ¿Por qué has derribado su cerca / para que la saqueen los viandantes,
/ la pisoteen los jabalíes / y se la coman las alimañas?
1) Dios de los ejércitos, vuélvete: / mira desde el cielo, fíjate, / ven a
visitar tu viña, / la cepa que tu diestra plantó, / y que tú hiciste vigorosa.
2) La han talado y le han prendido fuego; / con un bramido hazlos
perecer. / Que tu mano proteja a tu escogido, / al hombre que tú
fortaleciste. / No nos alejaremos de ti: / danos vida, para que
invoquemos tu nombre.
1) Señor, Dios de los ejércitos, restáuranos, / que brille tu rostro y nos
salve.
2) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Mira, Señor, fíjate que estoy en peligro, respóndeme en seguida.
Ant: Él es mi Dios y Salvador, confiaré y no temeré.
Isaías 12, 1-6: Acción de gracias del pueblo salvado
1) Te doy gracias, Señor, / porque estabas airado contra mí, / pero ha
cesado tu ira / y me has consolado.
2) Él es mi Dios y Salvador: / confiaré y no temeré, / porque mi fuerza
y mi poder es el Señor, / él fue mi salvación. / Y sacaréis aguas con
gozo / de las fuentes de la salvación.
1) Aquel día diréis: / «Dad gracias al Señor, / invocad su nombre, /
contad a los pueblos sus hazañas, / proclamad que su nombre es excelso.
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2) Tañed para el Señor, que hizo proezas, / anunciadlas a toda la tierra;
/ gritad jubilosos, habitantes de Sión: / “Qué grande es en medio de ti /
el Santo de Israel”».
1) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Él es mi Dios y Salvador, confiaré y no temeré.
Ant: El Señor nos alimentó con flor de harina, nos sació con miel
silvestre.
Salmo 80: Solemne renovación de la alianza
1) Aclamad a Dios, nuestra fuerza; / dad vítores al Dios de Jacob:
2) acompañad, tocad los panderos, / las cítaras templadas y las arpas; /
tocad la trompeta por la luna nueva, / por la luna llena, que es nuestra
fiesta.
1) Porque es una ley de Israel, / un precepto del Dios de Jacob, / una
norma establecida para José / al salir de Egipto.
2) Oigo un lenguaje desconocido: / «Retiré sus hombros de la carga, / y
sus manos dejaron la espuerta.
1) Clamaste en la aflicción, y te libré, / te respondí oculto entre los
truenos, / te puse a prueba junto a la fuente de Meribá.
2) Escucha, pueblo mío, doy testimonio contra ti; / ¡ojalá me escuchases
Israel!
1) No tendrás un dios extraño, / no adorarás un dios extranjero; / yo soy
el Señor, Dios tuyo, / que te saqué del país de Egipto; / abre la boca que
te la llene».
2) Pero mi pueblo no escuchó mi voz, / Israel no quiso obedecer: / los
entregué a su corazón obstinado, / para que anduviesen según sus
antojos.
1) ¡Ojalá me escuchase mi pueblo / y caminase Israel por mi camino!: /
en un momento humillaría a sus enemigos / y volvería mi mano contra
sus adversarios;
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2) los que aborrecen al Señor te adularían, / y su suerte quedaría fijada;
/ te alimentaría con flor de harina, / te saciaría con miel silvestre.
1) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: El Señor nos alimentó con flor de harina, nos sació con miel
silvestre.
LECTURA BREVE Hb 2,9b-10
Vemos a Jesús coronado de gloria y honor por su pasión y muerte. Así,
por la gracia de Dios, ha padecido la muerte para bien de todos. Dios,
para quien y por quien existe todo, juzgó conveniente, para llevar a una
multitud de hijos a la gloria, perfeccionar y consagrar con sufrimiento
al guía de su salvación.
RESPONSORIO BREVE
V/. Nos has comprado, Señor, con tu sangre.
R/. Nos has comprado, Señor, con tu sangre.
V/. De toda raza, lengua, pueblo y nación.
R/. Con tu sangre.
V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R/. Nos has comprado, Señor, con tu sangre.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant: He deseado enormemente comer esta comida pascual con
vosotros, antes de padecer.
Lc 1,68-79: El Mesías y su Precursor
(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)
† Bendito sea el Señor, Dios de Israel, / porque ha visitado y redimido
a su pueblo, / suscitándonos una fuerza de salvación / en la casa de
David, su siervo, / según lo había predicho desde antiguo, / por boca de
sus santos profetas.
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Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos / y de la mano de
todos los que nos odian; / ha realizado así la misericordia / que tuvo con
nuestros padres, / recordando su santa alianza / y el juramento que juró
a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor, / arrancados de la mano de los
enemigos, / le sirvamos con santidad y justicia, / en su presencia, todos
nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, / porque irás delante del
Señor / a preparar sus caminos, / anunciando a su pueblo la salvación, /
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, / nos visitará el sol que
nace de lo alto, / para iluminar a los que viven en tinieblas / y en sombra
de muerte, / para guiar nuestros pasos / por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el principio,
ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: He deseado enormemente comer esta comida pascual con
vosotros, antes de padecer.
PRECES
V/. Oremos a Cristo, Sacerdote eterno, a quien el Padre ungió con el
Espíritu Santo para que proclamara la redención a los cautivos, y
digámosle:
R/. Señor, ten piedad.
V/. Tú que subiste a Jerusalén para sufrir la pasión y entrar así en la
gloria,
R/. conduce a tu Iglesia a la Pascua eterna.
V/. Tú que exaltado en la cruz quisiste ser atravesado por la lanza del
soldado,
R/. sana nuestras heridas.
V/. Tú que convertiste el madero de la cruz en árbol de vida,
R/. haz que los renacidos en el bautismo gocen de la abundancia de los
frutos de este árbol.
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V/. Tú que clavado en la cruz perdonaste al ladrón arrepentido,
R/. perdónanos también a nosotros, pecadores.
(Se pueden añadir algunas intenciones libres).
V/. Dirijamos ahora, todos juntos, nuestra oración al Padre, y
digámosle:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; / venga
a nosotros tu reino; / hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. /
Danos hoy nuestro pan de cada día; / perdona nuestras ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. / No nos dejes caer
en la tentación, / y líbranos del mal.
V/. Nuestra salvación, Señor, es quererte y amarte; danos la abundancia
de tus dones y, así como por la muerte de tu Hijo esperamos alcanzar lo
que nuestra fe nos promete, por su gloriosa resurrección concédenos
obtener lo que nuestro corazón desea. Por nuestro Señor Jesucristo.
R/. Amén.
EXAMEN DE CONCIENCIA
V/. Hermanos: Llegados al fin de esta jornada que Dios nos ha
concedido, reconozcamos humildemente nuestros pecados.
(Todos examinan en silencio su conciencia).
V/. Señor, ten misericordia de nosotros.
R/. Porque hemos pecado contra ti.
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V/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
R/. Y danos tu salvación.
V/. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone
nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
HIMNO
Gracias, porque al fin del día / podemos agradecerte
los méritos de tu muerte, / y reza el pensamiento.
la plenitud de alegría, / de haber vivido tu alianza,
la fe, el amor, la esperanza / y esta bondad de tu empeño
de convertir nuestro sueño, / en una humilde alabanza.
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2) No se te acercará la desgracia, / ni la plaga llegará hasta tu tienda, /
porque a sus ángeles ha dado órdenes / para que te guarden en tus
caminos;
1) te llevarán en sus palmas, / para que tu pie no tropiece en la piedra; /
caminarás sobre áspides y víboras, / pisotearás leones y dragones.
2) «Se puso junto a mí: lo libraré; / lo protegeré porque conoce mi
nombre, / me invocará y lo escucharé.
1) Con él estaré en la tribulación, / lo defenderé, lo glorificaré, / lo
saciaré de largos días / y le haré ver mi salvación».
2) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Al amparo del Altísimo no temo el espanto nocturno.
RESPONSORIO BREVE
Ant: Cristo, por nosotros, se sometió incluso a la muerte.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para
que velemos con Cristo y descansemos en paz.
Lc 2,29-32: Cristo, luz de las naciones y gloria de Israel
(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)
† Ahora, Señor, según tu promesa, / puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador, / a quien has presentado ante
todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones / y gloria de tu pueblo Israel.
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Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el principio,
ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para
que velemos con Cristo y descansemos en paz.
ORACIÓN CONCLUSIVA
V/. Oremos:
Visita, Señor, esta habitación: aleja de ella las insidias del enemigo; que
tus santos ángeles habiten en ella y nos guarden en paz, y que tu
bendición permanezca siempre con nosotros. Por Jesucristo, nuestro
Señor.
R/. Amén.
(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)
V/. El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una santa
muerte.
R/. Amén.
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VIERNES SANTO – LAUDES
HIMNO
¡Oh cruz fiel, árbol único en nobleza!
Jamás el bosque dio mejor tributo
en hoja, en flor y en fruto.
¡Dulces clavos! ¡Dulce árbol donde la Vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!
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¿Quién vio en más estrechez gloria más plena,
y a Dios como el menor de los humanos?
Llorando en el pesebre, pies y manos
le faja una doncella nazarena.
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1) Misericordia, Dios mío, por tu bondad, / por tu inmensa compasión
borra mi culpa; / lava del todo mi delito, / limpia mi pecado.
2) Pues yo reconozco mi culpa, / tengo siempre presente mi pecado: /
contra ti, contra ti sólo pequé, / cometí la maldad que aborreces.
1) En la sentencia tendrás razón, / en el juicio resultarás inocente. / Mira,
en la culpa nací, / pecador me concibió mi madre.
2) Te gusta un corazón sincero, / y en mi interior me inculcas sabiduría.
/ Rocíame con el hisopo: quedaré limpio; / lávame: quedaré más blanco
que la nieve.
1) Hazme oír el gozo y la alegría, / que se alegren los huesos
quebrantados. / Aparta de mi pecado tu vista, / borra en mí toda culpa.
2) Oh Dios, crea en mí un corazón puro, / renuévame por dentro con
espíritu firme; / no me arrojes lejos de tu rostro, / no me quites tu santo
espíritu.
1) Devuélveme la alegría de tu salvación, / afiánzame con espíritu
generoso: / enseñaré a los malvados tus caminos, / los pecadores
volverán a ti.
2) ¡Líbrame de la sangre, oh Dios, / Dios, Salvador mío!, / y cantará mi
lengua tu justicia. / Señor, me abrirás los labios, / y mi boca proclamará
tu alabanza.
1) Los sacrificios no te satisfacen: / si te ofreciera un holocausto, no lo
querrías. / Mi sacrificio es un espíritu quebrantado; / un corazón
quebrantado y humillado, / tú no lo desprecias.
2) Señor, por tu bondad, favorece a Sión, / reconstruye las murallas de
Jerusalén: / entonces aceptarás los sacrificios rituales, / ofrendas y
holocaustos, / sobre tu altar se inmolarán novillos.
1) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Dios no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos
nosotros.
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Ant: Jesucristo nos amó y nos ha librado de nuestros pecados por su
sangre.
Habacuc 3, 2-4.13a.15-19: Juicio de Dios
1) Señor, he oído tu fama, / me ha impresionado tu obra. / En medio de
los años, realízala; / en medio de los años, manifiéstala; / en el
terremoto, acuérdate de la misericordia.
2) El Señor viene de Temán; / el Santo, del monte Farán: / su resplandor
eclipsa el cielo, / la tierra se llena de su alabanza; / su brillo es como el
día, / su mano destella velando su poder.
1) Sales a salvar a tu pueblo, / a salvar a tu ungido; / pisas el mar con
tus caballos, / revolviendo las aguas del océano.
2) Lo escuché y temblaron mis entrañas, / al oírlo se estremecieron mis
labios; / me entró un escalofrío por los huesos, / vacilaban mis piernas
al andar; / gimo ante el día de angustia / que sobreviene al pueblo que
nos oprime.
1) Aunque la higuera no echa yemas / y las viñas no tienen fruto, /
aunque el olivo olvida su aceituna / y los campos no dan cosechas, /
aunque se acaban las ovejas del redil / y no quedan vacas en el establo,
/ yo exultaré con el Señor, / me gloriaré en Dios, mi salvador.
2) El Señor soberano es mi fuerza, / él me da piernas de gacela / y me
hace caminar por las alturas.
1) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Jesucristo nos amó y nos ha librado de nuestros pecados por su
sangre.
Ant: Tu Cruz adoramos, Señor, y tu santa resurrección alabamos y
glorificamos; por el madero ha venido la alegría al mundo entero.
Salmo 147
Acción de gracias por la restauración de Jerusalén
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1) Glorifica al Señor, Jerusalén; / alaba a tu Dios, Sión: / que ha
reforzado los cerrojos de tus puertas, / y ha bendecido a tus hijos dentro
de ti; / ha puesto paz en tus fronteras, / te sacia con flor de harina.
2) Él envía su mensaje a la tierra, / y su palabra corre veloz; / manda la
nieve como lana, / esparce la escarcha como ceniza;
1) hace caer el hielo como migajas / y con el frío congela las aguas; /
envía una orden, y se derriten; / sopla su aliento, y corren.
2) Anuncia su palabra a Jacob, / sus decretos y mandatos a Israel; / con
ninguna nación obró así, / ni les dio a conocer sus mandatos.
1) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Tu Cruz adoramos, Señor, y tu santa resurrección alabamos y
glorificamos; por el madero ha venido la alegría al mundo entero.
LECTURA BREVE Is 52,13-15
Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho. Como muchos
se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía
aspecto humano, así asombrará a muchos pueblos, ante él los reyes
cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y contemplar algo inaudito.
RESPONSORIO BREVE
Ant: Cristo, por nosotros, se sometió incluso a la muerte, y una muerte
de cruz.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant: Encima de su cabeza colocaron un letrero con la acusación:
«Jesús el Nazareno, el rey de los judíos».
Lc 1,68-79: El Mesías y su Precursor
(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)
† Bendito sea el Señor, Dios de Israel, / porque ha visitado y redimido
a su pueblo, / suscitándonos una fuerza de salvación / en la casa de
David, su siervo, / según lo había predicho desde antiguo, / por boca de
sus santos profetas.
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Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos / y de la mano de
todos los que nos odian; / ha realizado así la misericordia / que tuvo con
nuestros padres, / recordando su santa alianza / y el juramento que juró
a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor, / arrancados de la mano de los
enemigos, / le sirvamos con santidad y justicia, / en su presencia, todos
nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, / porque irás delante del
Señor / a preparar sus caminos, / anunciando a su pueblo la salvación, /
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, / nos visitará el sol que
nace de lo alto, / para iluminar a los que viven en tinieblas / y en sombra
de muerte, / para guiar nuestros pasos / por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el principio,
ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Encima de su cabeza colocaron un letrero con la acusación:
«Jesús el Nazareno, el rey de los judíos».
PRECES
V/. Adoremos a nuestro Redentor, que por nosotros y por todos los
hombres quiso morir y ser sepultado para resucitar de entre los muertos,
y supliquémosle diciendo:
R/. Señor, ten piedad de nosotros.
V/. Señor y Maestro nuestro, que por nosotros te sometiste incluso a la
muerte,
R/. enséñanos a someternos siempre a la voluntad del Padre.
V/. Tú que, siendo nuestra vida, quisiste morir en la cruz para destruir
la muerte y todo su poder,
R/. haz que contigo sepamos morir también al pecado y resucitar
contigo a una vida nueva.
V/. Rey nuestro, que como un gusano fuiste el desprecio del pueblo y
la vergüenza de la gente,
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R/. haz que tu Iglesia no se acobarde ante la humillación, sino que,
como tú, proclame en toda circunstancia el honor del Padre.
V/. Salvador de todos los hombres, que diste tu vida por los hermanos,
R/. enséñanos a amarnos mutuamente con un amor semejante al tuyo.
V/. Tú que al ser elevado en la cruz atrajiste hacia ti a todos los
hombres,
R/. reúne en tu reino a todos los hijos de Dios dispersos por el mundo.
(Se pueden añadir algunas intenciones libres).
V/. Ya que Dios nos ha adoptado como hijos, oremos al Padre como
nos enseñó el Señor:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; / venga
a nosotros tu reino; / hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. /
Danos hoy nuestro pan de cada día; / perdona nuestras ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. / No nos dejes caer
en la tentación, / y líbranos del mal.
V/. Mira, Señor de bondad, a tu familia santa, por la cual Jesucristo,
nuestro Señor, aceptó el tormento de la cruz, entregándose a sus propios
enemigos. Por nuestro Señor Jesucristo.
R/. Amén.
HIMNO
Se cubrieron de luto los montes / a la hora de nona.
El Señor rasgó el velo del templo / a la hora de nona.
Dieron gritos las piedras en duelo / a la hora de nona.
Y Jesús inclinó la cabeza / a la hora de nona.
- 22 -
Hora de gracia, / en que Dios da su paz a la tierra
por la sangre de Cristo.
- 23 -
1) No me he guardado en el pecho tu defensa, / he contado tu fidelidad
y tu salvación, / no he negado tu misericordia y tu lealtad / ante la gran
asamblea.
2) Tú, Señor, no me cierres tus entrañas, / que tu misericordia y tu
lealtad / me guarden siempre, / porque me cercan desgracias sin cuento.
1) Se me echan encima mis culpas, / y no puedo huir; / son más que los
pelos de mi cabeza, / y me falta el valor.
2) Señor, dígnate librarme; / Señor, date prisa en socorrerme.
1) Alégrense y gocen contigo / todos los que te buscan; / digan siempre:
«Grande es el Señor» / los que desean tu salvación.
2) Yo soy pobre y desgraciado, / pero el Señor se cuida de mí; / tú eres
mi auxilio y mi liberación: / Dios mío, no tardes.
1) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Salmo 53,3-6.8-9: Petición de auxilio
2) Oh Dios, sálvame por tu nombre, / sal por mí con tu poder. / Oh Dios,
escucha mi súplica, / atiende a mis palabras;
1) porque unos insolentes se alzan contra mí, / y hombres violentos me
persiguen a muerte, / sin tener presente a Dios.
2) Pero Dios es mi auxilio, / el Señor sostiene mi vida.
1) Te ofreceré un sacrificio voluntario, / dando gracias a tu nombre, que
es bueno; / porque me libraste del peligro, / y he visto la derrota de mis
enemigos.
2) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Salmo 87: Oración de un hombre gravemente enfermo
1) Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, / de noche grito en tu
presencia; / llegue hasta ti mi súplica, / inclina tu oído a mi clamor.
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2) Porque mi alma está colmada de desdichas, / y mi vida está al borde
del abismo; / ya me cuentan con los que bajan a la fosa, / soy como un
inválido.
1) Tengo mi cama entre los muertos, / como los caídos que yacen en el
sepulcro, / de los cuales ya no guardas memoria, / porque fueron
arrancados de tu mano.
2) Me has colocado en lo hondo de la fosa, / en las tinieblas del fondo;
/ tu cólera pesa sobre mí, / me echas encima todas tus olas.
1) Has alejado de mí a mis conocidos, / me has hecho repugnante para
ellos: / encerrado, no puedo salir, / y los ojos se me nublan de pesar.
2) Todo el día te estoy invocando, / tendiendo las manos hacia ti. /
¿Harás tú maravillas por los muertos? / ¿Se alzarán las sombras para
darte gracias?
1) ¿Se anuncia en el sepulcro tu misericordia, / o tu fidelidad en el reino
de la muerte? / ¿Se conocen tus maravillas en la tiniebla, / o tu justicia
en el país del olvido?
2) Pero yo te pido auxilio, / por la mañana irá a tu encuentro mi súplica.
/ ¿Por qué, Señor, me rechazas, / y me escondes tu rostro?
1) Desde niño fui desgraciado y enfermo, / me doblo bajo el peso de tus
terrores, / pasó sobre mí tu incendio, / tus espantos me han consumido:
2) me rodean como las aguas todo el día, / me envuelven todos a una; /
alejaste de mí amigos y compañeros: / mi compañía son las tinieblas.
1) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: A la media tarde, Jesús clamó con voz potente: «Dios mío, Dios
mío, ¿por qué me has abandonado?».
LECTURA BREVE Is 53,6-7
Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino, y el
Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes. Maltratado,
voluntariamente se humillaba y no abría la boca: como cordero llevado
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al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la
boca.
RESPONSORIO BREVE
V/. Me confinó a las tinieblas.
R/. Como a los muertos ya olvidados.
V/. Oremos:
Mira, Señor de bondad, a tu familia santa, por la cual Jesucristo, nuestro
Señor, aceptó el tormento de la cruz, entregándose a sus propios
enemigos. Por Jesucristo nuestro Señor.
R/. Amén.
EXAMEN DE CONCIENCIA
V/. Hermanos: Llegados al fin de esta jornada que Dios nos ha
concedido, reconozcamos humildemente nuestros pecados.
(Todos examinan en silencio su conciencia).
V/. Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos: Señor, ten
piedad.
R/. Señor, ten piedad.
V/. Tú que has venido a llamar a los pecadores: Cristo, ten piedad.
R/. Cristo, ten piedad.
V/. Tú que estás sentado a la derecha del Padre para interceder por
nosotros: Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad.
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V/. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone
nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
HIMNO
Nos cubren las tinieblas / con su intangible velo;
nos acosa la noche con sus ojos, / y reza el pensamiento.
RESPONSORIO BREVE
Ant: Cristo, por nosotros, se sometió incluso a la muerte, y una muerte
de cruz.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para
que velemos con Cristo y descansemos en paz.
Lc 2,29-32: Cristo, luz de las naciones y gloria de Israel
(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)
† Ahora, Señor, según tu promesa, / puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador, / a quien has presentado ante
todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones / y gloria de tu pueblo Israel.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el principio,
ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para
que velemos con Cristo y descansemos en paz.
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ORACIÓN CONCLUSIVA
V/. Oremos:
Visita, Señor, esta habitación: aleja de ella las insidias del enemigo; que
tus santos ángeles habiten en ella y nos guarden en paz, y que tu
bendición permanezca siempre con nosotros. Por Jesucristo, nuestro
Señor.
R/. Amén.
(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)
V/. El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una santa
muerte.
R/. Amén.
- 29 -
SÁBADO SANTO – LAUDES
HIMNO
¡ La Madre piadosa estaba / junto a la cruz y lloraba
mientras el Hijo pendía; / cuya alma, triste y llorosa,
traspasada y dolorosa, / fiero cuchillo tenía.
- 30 -
¡Virgen de vírgenes santas! / Llore yo con ansias tantas
que el llanto dulce me sea; / porque su pasión y muerte
tenga en mi alma, de suerte / que siempre sus penas vea.
- 31 -
1) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Harán llanto como llanto por el hijo único, porque siendo inocente
fue muerto el Señor.
Ant: Líbrame, Señor, de las puertas del abismo.
Isaías 38,10-14;17-20
Angustias de un moribundo y alegría de la curación
1) Yo pensé: «En medio de mis días / tengo que marchar hacia las
puertas del abismo; / me privan del resto de mis años».
2) Yo pensé: «Ya no veré más al Señor / en la tierra de los vivos, / ya
no miraré a los hombres / entre los habitantes del mundo.
1) Levantan y enrollan mi vida / como una tienda de pastores. / Como
un tejedor, devanaba yo mi vida, / y me cortan la trama».
2) Día y noche me estás acabando, / sollozo hasta el amanecer. / Me
quiebras los huesos como un león, / día y noche me estás acabando.
1) Estoy piando como una golondrina, / gimo como una paloma. / Mis
ojos mirando al cielo se consumen: / ¡Señor, que me oprimen, sal fiador
por mí!
2) Me has curado, me has hecho revivir, / la amargura se me volvió paz
/ cuando detuviste mi alma ante la tumba vacía / y volviste la espalda a
todos mis pecados.
1) El abismo no te da gracias, / ni la muerte te alaba, / ni esperan en tu
fidelidad / los que bajan a la fosa.
2) Los vivos, los vivos son quienes te alaban: / como yo ahora. / El
padre enseña a sus hijos tu fidelidad.
1) Sálvame, Señor, y tocaremos nuestras arpas / todos nuestros días en
la casa del Señor.
2) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Líbrame, Señor, de las puertas del abismo.
- 32 -
Ant: Estaba muerto, pero ahora vivo por los siglos de los siglos, y tengo
las llaves de la muerte y del abismo.
Salmo 150: Alabad al Señor
1) Alabad al Señor en su templo, / alabadlo en su fuerte firmamento.
2) Alabadlo por sus obras magníficas, / alabadlo por su inmensa
grandeza.
1) Alabadlo tocando trompetas, / alabadlo con arpas y cítaras,
2) alabadlo con tambores y danzas, / alabadlo con trompas y flautas,
1) alabadlo con platillos sonoros, / alabadlo con platillos vibrantes.
2) Todo ser que alienta alabe al Señor.
1) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Estaba muerto, pero ahora vivo por los siglos de los siglos, y tengo
las llaves de la muerte y del abismo.
LECTURA BREVE Os 5,15c-6,2
Así dice el Señor: «En su aflicción madrugarán para buscarme y dirán:
“Vamos a volver al Señor: él, que nos despedazó, nos sanará; él, que
nos hirió, nos vendará. En dos días nos sanará; al tercero nos resucitará;
y viviremos delante de él”».
RESPONSORIO BREVE
Ant: Cristo, por nosotros, se sometió, incluso a la muerte, y una muerte
de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-
sobre-todo-nombre».
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant: Salvador del mundo, sálvanos; tú que con tu cruz y tu sangre nos
redimiste, socórrenos, Dios nuestro.
Lc 1,68-79: El Mesías y su Precursor
(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)
- 33 -
† Bendito sea el Señor, Dios de Israel, / porque ha visitado y redimido
a su pueblo, / suscitándonos una fuerza de salvación / en la casa de
David, su siervo, / según lo había predicho desde antiguo, / por boca de
sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos / y de la mano de
todos los que nos odian; / ha realizado así la misericordia / que tuvo con
nuestros padres, / recordando su santa alianza / y el juramento que juró
a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor, / arrancados de la mano de los
enemigos, / le sirvamos con santidad y justicia, / en su presencia, todos
nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, / porque irás delante del
Señor / a preparar sus caminos, / anunciando a su pueblo la salvación, /
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, / nos visitará el sol que
nace de lo alto, / para iluminar a los que viven en tinieblas / y en sombra
de muerte, / para guiar nuestros pasos / por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el principio,
ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Salvador del mundo, sálvanos; tú que con tu cruz y tu sangre nos
redimiste, socórrenos, Dios nuestro.
PRECES
V/. Adoremos a nuestro Redentor, que por nosotros y por todos los
hombres quiso morir y ser sepultado para resucitar de entre los muertos,
y supliquémosle diciendo:
R/. Señor, ten piedad de nosotros.
V/. Oh Señor, que junto a tu cruz y a tu sepulcro tuviste a tu Madre
dolorosa que participó en tu aflicción,
R/. haz que tu pueblo sepa también participar en tu pasión.
V/. Señor Jesús, que como grano de trigo caíste en la tierra para morir
y dar con ello fruto abundante,
- 34 -
R/. haz que también nosotros sepamos morir al pecado, y vivir para
Dios.
V/. Oh Pastor de la Iglesia, que quisiste ocultarte en el sepulcro para dar
la vida a los hombres,
R/. haz que nosotros sepamos también vivir escondidos contigo en
Dios.
V/. Nuevo Adán, que quisiste bajar al reino de la muerte para librar a
los justos que, desde el origen del mundo, estaban sepultados allí,
R/. haz que todos los hombres, muertos al pecado, escuchen tu voz y
vivan.
V/. Cristo, Hijo del Dios vivo, que has querido que por el bautismo
fuéramos sepultados contigo en la muerte,
R/. haz que, siguiéndote a ti, caminemos también nosotros en una vida
nueva.
(Se pueden añadir algunas intenciones libres).
V/. Como hijos que somos de Dios, dirijámonos a nuestro Padre con la
oración que Cristo nos enseñó:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; / venga
a nosotros tu reino; / hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. /
Danos hoy nuestro pan de cada día; / perdona nuestras ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. / No nos dejes caer
en la tentación, / y líbranos del mal.
V/. Señor todopoderoso, cuyo Unigénito descendió al lugar de los
muertos y salió victorioso del sepulcro, te pedimos que concedas a
todos tus fieles, sepultados con Cristo por el bautismo, resucitar
también con él a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
R/. Amén.
- 35 -
SÁBADO SANTO – VÍSPERAS
HIMNO
Victoria, tú reinarás. / ¡Oh cruz, tú nos salvarás!
SALMODIA
Ant: Oh muerte, yo seré tu muerte; yo seré, oh abismo, tu aguijón.
Salmo 115: Acción de gracias en el templo
1) Tenía fe, aun cuando dije: / «¡Qué desgraciado soy!». / Yo decía en
mi apuro: / «Los hombres son unos mentirosos».
2) ¿Cómo pagaré al Señor / todo el bien que me ha hecho? / Alzaré la
copa de la salvación, / invocando su nombre. / Cumpliré al Señor mis
votos / en presencia de todo el pueblo.
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1) Mucho le cuesta al Señor / la muerte de sus fieles. / Señor, yo soy tu
siervo, / siervo tuyo, hijo de tu esclava: / rompiste mis cadenas.
2) Te ofreceré un sacrificio de alabanza, / invocando tu nombre, Señor.
/ Cumpliré al Señor mis votos / en presencia de todo el pueblo, / en el
atrio de la casa del Señor, / en medio de ti, Jerusalén.
1) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Oh muerte, yo seré tu muerte; yo seré, oh abismo, tu aguijón.
Ant: Como Jonás estuvo en el vientre del cetáceo tres días y tres
noches, así estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra.
Salmo 142,1-11: Lamentación y súplica ante la angustia
1) Señor, escucha mi oración; / tú, que eres fiel, atiende a mi súplica; /
tú, que eres justo, escúchame. / No llames a juicio a tu siervo, / pues
ningún hombre vivo es inocente frente a ti.
2) El enemigo me persigue a muerte, / empuja mi vida al sepulcro, / me
confina a las tinieblas / como a los muertos ya olvidados. / Mi aliento
desfallece, / mi corazón dentro de mí está yerto.
1) Recuerdo los tiempos antiguos, / medito todas tus acciones, /
considero las obras de tus manos / y extiendo mis brazos hacia ti: / tengo
sed de ti como tierra reseca.
2) Escúchame en seguida, Señor, / que me falta el aliento. / No me
escondas tu rostro, / igual que a los que bajan a la fosa.
1) En la mañana hazme escuchar tu gracia, / ya que confío en ti. /
Indícame el camino que he de seguir, / pues levanto mi alma a ti.
2) Líbrame del enemigo, Señor, / que me refugio en ti. / Enséñame a
cumplir tu voluntad, / ya que tú eres mi Dios. / Tu espíritu, que es bueno,
/ me guíe por tierra llana.
1) Por tu nombre, Señor, consérvame vivo; / por tu clemencia, sácame
de la angustia.
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2) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Como Jonás estuvo en el vientre del cetáceo tres días y tres
noches, así estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra.
Ant: «Destruid este templo -dice el Señor-, y en tres días lo levantaré».
Él hablaba del templo de su cuerpo.
Filipenses 2,6-11:
Cristo, Siervo de Dios, en su misterio pascual
1) Cristo, a pesar de su condición divina, / no hizo alarde de su categoría
de Dios; / al contrario, se despojó de su rango / y tomó la condición de
esclavo, / pasando por uno de tantos.
2) Y así, actuando como un hombre cualquiera, / se rebajó hasta
someterse incluso a la muerte, / y una muerte de cruz.
1) Por eso Dios lo levantó sobre todo / y le concedió el «Nombre-sobre-
todo-nombre»; / de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble
/ en el cielo, en la tierra, en el abismo, / y toda lengua proclame: /
Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.
2) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: «Destruid este templo -dice el Señor-, y en tres días lo levantaré».
Él hablaba del templo de su cuerpo.
LECTURA BREVE 1 P 1,18-21
Ya sabéis con qué os rescataron de ese proceder inútil recibido de
vuestros padres: no con bienes efímeros, con oro o plata, sino a precio
de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha, previsto antes
de la creación del mundo y manifestado al final de los tiempos por
vuestro bien. Por Cristo vosotros creéis en Dios, que lo resucitó de entre
los muertos y le dio gloria, y así habéis puesto en Dios vuestra fe y
vuestra esperanza.
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RESPONSORIO BREVE
Ant: Cristo, por nosotros, se sometió, incluso a la muerte, y una muerte
de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-
sobre-todo-nombre».
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en
él; y pronto lo glorificará.
Lc 1,46-55: Alegría del alma en el Señor
(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)
† Proclama mi alma la grandeza del Señor, / se alegra mi espíritu en
Dios, mi salvador; / porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, / porque el Poderoso
ha hecho obras grandes por mí: / su nombre es santo, / y su misericordia
llega a sus fieles / de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo: / dispersa a los soberbios de corazón, /
derriba del trono a los poderosos / y enaltece a los humildes, / a los
hambrientos los colma de bienes / y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, / acordándose de la misericordia / -como lo
había prometido a nuestros padres- / en favor de Abrahán y su
descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el principio,
ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en
él; y pronto lo glorificará.
PRECES
V/. Adoremos a nuestro Redentor, que por nosotros y por todos los
hombres quiso morir y ser sepultado para resucitar de entre los muertos,
y supliquémosle diciendo:
R/. Señor, ten piedad de nosotros.
- 39 -
V/. Señor Jesús, de tu corazón traspasado por la lanza salió sangre y
agua, signo de cómo la Iglesia nacía de tu costado;
R/. por tu muerte, por tu sepultura, y por tu resurrección, vivifica, pues,
a tu Iglesia.
V/. Tú que te acordaste incluso de los apóstoles que habían olvidado la
promesa de tu resurrección,
R/. no olvides tampoco a los que por no creer en tu triunfo viven sin
esperanza.
V/. Cordero de Dios, víctima pascual inmolada por todos los hombres,
R/. atrae desde tu cruz a todos los pueblos de la tierra.
V/. Dios del universo, que contienes en ti todas las cosas y aceptaste,
sin embargo, ser contenido en un sepulcro,
R/. libra a toda la humanidad de la muerte y concédele una inmortalidad
gloriosa.
(Se pueden añadir algunas intenciones libres).
V/. Cristo, Hijo de Dios vivo, que, colgado en la cruz, prometiste el
paraíso al ladrón arrepentido,
R/. mira con amor a los difuntos, semejantes a ti por la muerte y la
sepultura, y hazlos también semejantes a ti por su resurrección.
V/. Como hijos que somos de Dios, dirijámonos a nuestro Padre con la
oración que Cristo nos enseñó:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; / venga
a nosotros tu reino; / hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. /
Danos hoy nuestro pan de cada día; / perdona nuestras ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. / No nos dejes caer
en la tentación, / y líbranos del mal.
V/. Señor todopoderoso, cuyo Unigénito descendió al lugar de los
muertos y salió victorioso del sepulcro, te pedimos que concedas a
todos tus fieles, sepultados con Cristo por el bautismo, resucitar
también con él a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
R/. Amén.
- 40 -
DOMINGO DE PASCUA – LAUDES
HIMNO
Ofrezcan los cristianos / ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima / propicia de la Pascua.
SALMODIA
Ant: Cristo ha resucitado y con su claridad ilumina al pueblo rescatado
con su sangre. Aleluya.
- 41 -
Salmo 62,2-9: El alma sedienta de Dios
1) Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, / mi alma está sedienta de
ti; / mi carne tiene ansia de ti, / como tierra reseca, agostada, sin agua.
2) ¡Cómo te contemplaba en el santuario / viendo tu fuerza y tu gloria!
/ Tu gracia vale más que la vida, / te alabarán mis labios.
1) Toda mi vida te bendeciré / y alzaré las manos invocándote. / Me
saciaré como de enjundia y de manteca, / y mis labios te alabarán
jubilosos.
2) En el lecho me acuerdo de ti / y velando medito en ti, / porque fuiste
mi auxilio, / y a la sombra de tus alas canto con júbilo; / mi alma está
unida a ti, / y tu diestra me sostiene.
1) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Cristo ha resucitado y con su claridad ilumina al pueblo rescatado
con su sangre. Aleluya.
Ant: Ha resucitado del sepulcro nuestro Redentor; cantemos un himno
al Señor, nuestro Dios. Aleluya.
Daniel 3,57-88.56: Toda la creación alabe al Señor
1) Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor, / ensalzadlo con himnos
por los siglos.
2) Ángeles del Señor, bendecid al Señor; / cielos, bendecid al Señor.
1) Aguas del espacio, bendecid al Señor; / ejércitos del Señor, bendecid
al Señor.
2) Sol y luna, bendecid al Señor; / astros del cielo, bendecid al Señor.
1) Lluvia y rocío, bendecid al Señor; / vientos todos, bendecid al Señor.
2) Fuego y calor, bendecid al Señor; / fríos y heladas, bendecid al Señor.
1) Rocíos y nevadas, bendecid al Señor; / témpanos y hielos, bendecid
al Señor.
- 42 -
2) Escarchas y nieves, bendecid al Señor; / noche y día, bendecid al
Señor.
1) Luz y tinieblas, bendecid al Señor; / rayos y nubes, bendecid al Señor.
2) Bendiga la tierra al Señor, / ensálcelo con himnos por los siglos.
1) Montes y cumbres, bendecid al Señor; / cuanto germina en la tierra,
bendiga al Señor.
2) Manantiales, bendecid al Señor; / mares y ríos, bendecid al Señor.
1) Cetáceos y peces, bendecid al Señor; / aves del cielo, bendecid al
Señor.
2) Fieras y ganados, bendecid al Señor, / ensalzadlo con himnos por los
siglos.
1) Hijos de los hombres, bendecid al Señor / bendiga Israel al Señor.
2) Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; / siervos del Señor,
bendecid al Señor.
1) Almas y espíritus justos, bendecid al Señor; / santos y humildes de
corazón, bendecid al Señor.
2) Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor, / ensalzadlo con
himnos por los siglos.
1) Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo, / ensalcémoslo
con himnos por los siglos.
2) Bendito el Señor en la bóveda del cielo, / alabado y glorioso y
ensalzado por los siglos.
Ant: Ha resucitado del sepulcro nuestro Redentor; cantemos un himno
al Señor, nuestro Dios. Aleluya.
Ant: Aleluya. Ha resucitado el Señor, tal como lo había anunciado.
Aleluya.
Salmo 149: Alegría de los santos
- 43 -
1) Cantad al Señor un cántico nuevo, / resuene su alabanza en la
asamblea de los fieles; / que se alegre Israel por su Creador, / los hijos
de Sión por su Rey.
2) Alabad su nombre con danzas, / cantadle con tambores y cítaras; /
porque el Señor ama a su pueblo / y adorna con la victoria a los
humildes.
1) Que los fieles festejen su gloria / y canten jubilosos en filas: / con
vítores a Dios en la boca / y espadas de dos filos en las manos:
2) para tomar venganza de los pueblos / y aplicar el castigo a las
naciones, / sujetando a los reyes con argollas, / a los nobles con esposas
de hierro.
1) Ejecutar la sentencia dictada / es un honor para todos sus fieles.
2) Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el
principio, ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Aleluya. Ha resucitado el Señor, tal como lo había anunciado.
Aleluya.
LECTURA BREVE Hch 10,40-43
Dios resucitó a Jesús al tercer día y nos lo hizo ver, no a todo el pueblo,
sino a los testigos que él había designado; a nosotros, que hemos
comido y bebido con él después de su resurrección. Nos encargó
predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha
nombrado juez de vivos y muertos. El testimonio de los profetas es
unánime: que los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de
los pecados.
RESPONSORIO BREVE
Ant: Éste es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro
gozo. Aleluya.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant: Muy temprano, el primer día de la semana, al salir el sol, fueron
al sepulcro. Aleluya.
- 44 -
Lc 1,68-79: El Mesías y su Precursor
(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)
† Bendito sea el Señor, Dios de Israel, / porque ha visitado y redimido
a su pueblo, / suscitándonos una fuerza de salvación / en la casa de
David, su siervo, / según lo había predicho desde antiguo, / por boca de
sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos / y de la mano de
todos los que nos odian; / ha realizado así la misericordia / que tuvo con
nuestros padres, / recordando su santa alianza / y el juramento que juró
a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor, / arrancados de la mano de los
enemigos, / le sirvamos con santidad y justicia, / en su presencia, todos
nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, / porque irás delante del
Señor / a preparar sus caminos, / anunciando a su pueblo la salvación, /
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, / nos visitará el sol que
nace de lo alto, / para iluminar a los que viven en tinieblas / y en sombra
de muerte, / para guiar nuestros pasos / por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. / Como era en el principio,
ahora y siempre, / por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Muy temprano, el primer día de la semana, al salir el sol, fueron
al sepulcro. Aleluya.
PRECES
V/. Oremos a Cristo, autor de la vida a quien Dios resucitó de entre los
muertos, y que por su poder nos resucitará también a nosotros, y
digámosle:
R/. Cristo, vida nuestra, sálvanos
V/. Cristo, luz esplendorosa que brillas en las tinieblas, rey de la vida y
salvador de los que han muerto,
R/. concédenos vivir hoy en tu alabanza.
- 45 -
V/. Señor Jesús, que anduviste los caminos de la pasión y de la cruz,
R/. concédenos que, unidos a ti en el dolor y en la muerte, resucitemos
también contigo.
V/. Hijo del Padre, maestro y hermano nuestro, tú que has hecho de
nosotros un pueblo de reyes y sacerdotes,
R/. enséñanos a ofrecer con alegría nuestro sacrificio de alabanza.
V/. Rey de la gloria, esperamos anhelantes el día de tu manifestación
gloriosa,
R/. para poder contemplar tu rostro y ser semejantes a ti.
(Se pueden añadir algunas intenciones libres).
V/. Digamos ahora, todos juntos, la oración que nos enseñó el mismo
Señor:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; / venga
a nosotros tu reino; / hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. /
Danos hoy nuestro pan de cada día; / perdona nuestras ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. / No nos dejes caer
en la tentación, / y líbranos del mal.
V/. Señor Dios, que en este día nos has abierto las puertas de la vida por
medio de tu Hijo, vencedor de la muerte, concede a los que celebramos
la solemnidad de la resurrección de Jesucristo, ser renovados por tu
Espíritu, para resucitar en el reino de la luz y de la vida. Por nuestro
Señor Jesucristo.
R/. Amén.
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“Oigo en mi corazón: «Buscad mi rostro».
Tu rostro buscaré, Señor,
No me escondas tu rostro”.
[Sal. 27(26),8-9]
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