Guía de Influencia en Humedales SEIA
Guía de Influencia en Humedales SEIA
PRESENTACIÓN
Dicha labor requiere establecer criterios comunes y consistentes con el conjunto de compe-
tencias ambientales de los distintos Órganos de la Administración del Estado con Competencia
Ambiental (Oaeca) que participan en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA),
contribuyendo con la disminución de los márgenes de discrecionalidad en la toma de decisiones,
como también, para entregar certezas jurídicas y técnicas en el proceso del SEIA.
A partir de este trabajo, se pueden precisar, en general, los siguientes criterios y lineamientos
establecidos que serán presentados a lo largo de esta Guía:
1 De acuerdo con lo indicado en el artículo 81, letra d), de la Ley N°19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente.
6 | Servicio de Evaluación Ambiental
La elaboración de esta Guía nace producto de un trabajo colaborativo con el Ministerio del
Medio Ambiente con el objetivo de cumplir con lo señalado en el artículo 22 del Decreto
Supremo N°15, de 2020, del Ministerio del Medio Ambiente, el cual establece el Reglamento
de la Ley N°21.202, que modifica diversos cuerpos legales, con el objetivo de proteger los
humedales urbanos. En el mencionado artículo se establece que el SEA debe elaborar una
guía para la predicción y evaluación de impacto ambiental aplicable a humedales urbanos,
siendo esta Guía un punto de partida para esta finalidad. A esto se suma que, su aplicación es
necesaria, porque se hace cargo de resguardar uno de los ecosistemas más amenazados por
la actual triple crisis planetaria: cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación
del medio ambiente.
Cabe indicar que la presente Guía se ha desarrollado en sintonía con otros documentos
publicados por el SEA, por ejemplo, la “Guía área de influencia en el Sistema de Evaluación de
Impacto Ambiental” (SEA, 2017) y la “Guía de evaluación de efectos adversos sobre recursos
naturales renovables” (segunda edición) (SEA, 2023a).
De este modo se pretende orientar a la ciudadanía, titulares y consultores, así como también,
facilitar la labor de los distintos Oaeca que participan en el SEIA, contribuyendo a perfeccionar
los procesos de evaluación de impacto ambiental y con ello fortalecer el cumplimiento de
los objetivos que nos aproximen al desarrollo sustentable.
Dirección Ejecutiva
Servicio de Evaluación Ambiental
| 7
SIGLAS Y ACRÓNIMOS
A continuación, se listan las principales siglas y acrónimos que se utilizan en este documento.
AI : Área(s) de Influencia
CICES Clasificación Común Internacional de los Servicios Ecosistémicos, por sus
:
siglas en inglés, Common International Classification of Ecosystem Services
Conaf : Corporación Nacional Forestal
DBO : Demanda Biológica de Oxígeno
DGA : Dirección General de Aguas
DIA : Declaración(es) de Impacto Ambiental
Directemar : Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante
ECC : Efectos, Características o Circunstancias
EIA : Estudio(s) de Impacto Ambiental
FGI : Factor(es) Generador(es) de Impacto
MMA : Ministerio del Medio Ambiente
Oaeca : Órgano(s) de la Administración del Estado con Competencias Ambientales
OP : Objeto(s) de Protección
PAS : Permiso(s) Ambiental(es) Sectorial(es)
RCA : Resolución(es) de Calificación Ambiental
RCE : Reglamento de Clasificación de Especies
SAG : Servicio Agrícola y Ganadero
SDT : Sólidos Disueltos Totales
SST : Sólidos Suspendidos Totales
SEA : Servicio de Evaluación Ambiental
SEIA : Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental
Sernageomin : Servicio Nacional de Geología y Minería
SSEE : Servicio(s) Ecosistémico(s)
Subpesca : Subsecretaría de Pesca y Acuicultura
8 | Servicio de Evaluación Ambiental
ÍNDICE
PRESENTACIÓN. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
SIGLAS Y ACRÓNIMOS. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
1. INTRODUCCIÓN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12
1.1 Alcances generales de la evaluación de impacto ambiental 12
1.2 Objetivos y alcances de la Guía 14
1.3 Órganos con competencia ambiental en humedales 16
2. MARCO CONCEPTUAL. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
2.1 Aspectos generales y definición de humedal 24
2.2 Clasificación de humedales 28
2.3 Objetos de protección en humedales 33
2.3.1 Agua 35
2.3.2 Suelo 37
2.3.3 Flora y vegetación 38
2.3.4 Fauna 40
2.3.5 Ecosistemas de humedal 42
1.
INTRODUCCIÓN
12 | Servicio de Evaluación Ambiental
1.
1. INTRODUCCIÓN
Si el proyecto o actividad debe ser presentado al SEIA, es responsabilidad del titular definir
la modalidad de ingreso, ya sea a través de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) o una
Capítulo 1. / INTRODUCCIÓN | 13
De acuerdo con lo anterior, la generación o presencia de uno de estos ECC hace necesario
que el titular del proyecto o actividad elabore un EIA, el cual debe considerar las materias
contenidas en el artículo 12 de la Ley N°19.300 y en los artículos 12, 13, 14, 15, 16, 17 y 18
del Reglamento del SEIA.
El alcance del presente documento es abarcar cualquier tipo de humedal, incluyendo los que
sean considerados como humedales de importancia internacional o humedales urbanos, así
como aquellos que no cuenten con ninguna clasificación particular. No obstante, la Guía no
incluye los humedales marinos2, tales como costas marinas rocosas, aguas someras, pastos
marinos y arrecifes de coral, debido a que los factores que determinan su funcionamiento
están ligados más bien a procesos oceanográficos que continentales.
Cabe indicar que esta Guía no desarrolla contenidos respecto de calidad del aire y tampoco
se abordan temáticas vinculadas a la salud de la población o el valor paisajístico, turístico y
patrimonial de una zona, puesto que, para ello existen otras publicaciones del SEA disponibles
en el Centro de Documentación del SEA en su sitio web, [Link]. Así, el alcance y foco
de esta Guía está en aquellos componentes que son clave en la estructura y funcionamiento
de los ecosistemas de aguas continentales, incluyendo humedales continentales, costeros
y artificiales.
También cabe aclarar que la presente Guía no aborda materias de pertinencia de ingreso
al SEIA. En caso de proyectos o actividades que se encuentren en o cercano a humedales y
requieran resolver si deben ingresar al SEIA, se debe considerar lo indicado en el Ordinario
SEA N°20229910238, del 17 de enero de 2022, que imparte instrucciones en relación a la
aplicación de los literales p) y s) del artículo 10 de la Ley N°19.300 (o aquel que lo reemplace),
disponible en el Centro de Documentación del SEA en su sitio web, [Link].
Respecto del proceso de evaluación ambiental, esta Guía abarca la determinación, justificación
y descripción de las AI de cada componente ambiental y el Objeto de Protección (OP)
presente en un humedal que sea receptor de impactos relacionados con alguna de las
partes, obras o acciones de un proyecto.
2 Ver clasificación 1.4 del Inventario nacional de humedales en el Anexo 2 de esta Guía.
Capítulo 1. / INTRODUCCIÓN | 15
Descripción general
relacionada con impactos EVALUACIÓN DE IMPACTOS
no significativos
Impactos no Impactos
Descripción detallada significativos significativos
relacionada con impactos
significativos, indicando la sección
donde se presentan
Plan de Plan de
Medidas de Plan de
seguimiento cumplimiento
Compromisos mitigación, prevención de
de las variables de la legislación
voluntarios reparación o contingencias y
ambientales ambiental
compensación emergencias
relevantes aplicable
Alcance de la Guía
Cabe destacar que los contenidos de esta Guía deben complementarse con los contenidos
mínimos y criterios de evaluación establecidos en la Ley N°19.300 y en el Reglamento del
SEIA, cuyo cumplimiento es de exclusiva responsabilidad del titular del proyecto que se
somete al SEIA. Así también, es responsabilidad de los titulares de proyectos o actividades
entregar toda la información relevante y esencial para la evaluación, la que se define en
función de las características propias de cada proyecto y sus AI. Además, existen una serie de
Guías y Documentos de Criterios Técnicos que han sido publicados por el SEA para apoyar el
desarrollo de la evaluación ambiental, las cuales se encuentran disponibles en el Centro de
Documentación del SEA en su sitio web, [Link].
Respecto de esto último, y en relación con la presente Guía, los Oaeca deben pronunciarse
sobre la generación o presencia de efectos adversos significativos sobre los ecosistemas
de humedales, así como la cantidad y calidad de sus componentes. Específicamente, de
acuerdo con el Reglamento del SEIA4, la línea de base o descripción general del AI, según
corresponda, debe considerar la descripción de los ecosistemas acuáticos continentales,
incluyendo la calidad de las aguas y sedimentos, y la biota que pertenece a dicho ecosistema.
Asimismo, se debe incluir las relaciones existentes con el medio físico y con los ecosistemas
terrestres y marinos.
Junto a lo anterior, cabe considerar que tal como se señala en el artículo 8° del Reglamento
del SEIA, respecto al valor ambiental de un territorio, este no solo se asocia a ecosistemas
particulares o formaciones naturales con características de unicidad, escasez o representatividad,
sino también tiene un valor asociado a la provisión de Servicios Ecosistémicos (SSEE) locales
relevantes para la población. Es decir, es un valor que surge de la interacción del ecosistema
con el medio humano, tema que también se abordará a lo largo de esta Guía.
En el caso de una DIA, el pronunciamiento debe indicar, fundadamente y dentro del ámbito de
las competencias del respectivo Oaeca, si el proyecto cumple con la normativa de carácter
ambiental, con los requisitos para el otorgamiento del o los PAS que aplican, y si el proyecto
o actividad genera o presenta alguno de los ECC establecidos en el artículo 11 de la Ley
N°19.300. En relación con la presente Guía, el Oaeca debe indicar en su pronunciamiento si
el proyecto genera o no efectos adversos significativos sobre la calidad de los ecosistemas de
humedales, y la cantidad y calidad de sus componentes, junto con los SSEE que estos proveen.
Se hace presente que se deben relevar las características y circunstancias que se desprenden
del artículo 8° del Reglamento del SEIA.
1.
A modo de referencia, los Oaeca que poseen competencias sobre los ecosistemas de humedal
en relación con los recursos naturales son:
Desde el punto de vista de los SSEE que los humedales proveen se identifican competencias
de otros Oaecas, tales como el Ministerio de Desarrollo Social, Conadi, Seremi de Agricultura
y Sernatur, quienes tendrían la potestad para realizar observaciones en asuntos asociados
a los sistemas de vida y costumbres de grupos humanos, valor paisajístico y valor turístico.
A continuación, se enuncian las competencias de los Oaeca señalados en relación a los recursos
naturales, haciendo presente que solo se indican aquellas competencias que pueden tener
alguna relación con la identificación de impactos y su correspondiente evaluación sobre
si generan o presentan efectos adversos significativos sobre la calidad de los ecosistemas
de humedales, la cantidad y calidad de sus componentes, incluyendo las aguas y sedimentos,
y la biota que pertenece a dicho ecosistema, junto con los SSEE que estos proveen. Lo anterior,
sin perjuicio de otras competencias que puedan tener estos Oaeca u otros, tanto en relación
con las demás letras del artículo 11 mencionado, como sobre otras materias que comprende
la evaluación de impacto ambiental en el SEIA, por ejemplo, normativa, PAS, entre otros.
Las competencias del Ministerio del Medio Ambiente (MMA) se desprenden de sus atri-
buciones legales establecidas en el artículo 70 de la Ley N°19.300 y de la Ley N°21.202
que modifica diversos cuerpos legales con el objetivo de proteger los humedales urbanos,
las cuales dicen relación con:
En el caso de los ecosistemas de humedales, el artículo 3° del Decreto con Fuerza de Ley
N°292, de 1953, ley orgánica de la Directemar; establece que le corresponde a la Dirección
como autoridad marítima nacional como principal función, ejercer el orden, la seguridad y la
disciplina a bordo de las naves y el litoral de la república6. Este último, estará delimitado entre
los 80 metros medidos desde la línea de más alta marea y todo el espacio que comprende
el mar territorial7, o que estos tengan características que permitan la navegación y que
sean parte administrativa de la Autoridad Marítima. En cuanto a las competencias, tanto
5 El artículo 168 de la Ley general de pesca y acuicultura señala que “cuando se construyan represas en curso de agua
fluviales que impidan la migración natural de los peces que en dichos cursos habitan con anterioridad a su construcción,
será obligación de los propietarios de dichas obras civiles el efectuar un programa de siembra de dichas especies a
objeto de mantener el nivel original de sus poblaciones, en ambos lados de la represa, o alternativamente construir las
obras civiles que permitan dichas migraciones”.
6 Referencia Reglamento general de orden, seguridad y disciplina en las naves y litoral de la República, Decreto Supremo
N°1340.
7 Referencia Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar).
Capítulo 1. / INTRODUCCIÓN | 21
las Gobernaciones Marítimas como las Capitanías de Puerto, son delegados de la Autoridad
Marítima Nacional, por lo que cada Gobernación y cada Capitanía, podrán identificarse
como Autoridades Marítimas Locales. 1.
8 Basadas en el Decreto Ley N°2.222, de 1978, Ley de navegación; el Decreto Supremo N°1, de 1992, Reglamento para el
control de la contaminación acuática; el Decreto Supremo N° 196, de 1986, Ministerio de Relaciones Exteriores, promulga
el convenio internacional para la protección del medio marino y zonas costeras del pacífico sudeste; el Decreto Supremo
N°295, de 1986, Ministerio de Relaciones Exteriores, promulga el protocolo para la protección del pacífico sudeste contra
la contaminación proveniente de fuentes terrestres y sus anexos; el Ordinario/permanente circular A-51/001, Armada
de Chile, Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante.
22 | Servicio de Evaluación Ambiental
| 23
2.
MARCO CONCEPTUAL
24 | Servicio de Evaluación Ambiental
2.
2. MARCO CONCEPTUAL
El contexto geográfico que caracteriza a Chile origina una gran variedad de humedales
presentes en el país y, asimismo, esta característica también se ve claramente reflejada en las
singularidades de la biodiversidad asociada a estos humedales. Por ejemplo, en la Puna de la
zona norte, los humedales del tipo salares, lagunas andinas, bofedales, pajonales hídricos y vegas
son predominantes, y poseen características muy distintas de los sistemas de humedales de la
zona central, donde predominan las vegas, los ríos y los lagos e incluso humedales temporales
en esteros y quebradas. En el sur del país, las mayores precipitaciones que alimentan a ríos y
una exuberante vegetación, dan lugar a mallines (zona de tierras bajas inundables), humedales
ribereños, lagunas, lagos, pantanos, estuarios, humedales boscosos (humedales pantanosos,
hualves), marismas y turberas no arboladas (principalmente en la Patagonia).
En línea con lo anterior, en Chile se manifiesta una variedad de humedales que son el resultado
de la interacción de diferentes componentes ambientales, por lo tanto, representan sistemas
altamente complejos. Esta complejidad requiere de un abordaje sistémico para que el titular
de un proyecto pueda reconocer las particularidades del ecosistema humedal con el que 2.
interactúa y, en consecuencia, la forma en que los Factores Generadores de Impactos (FGI)
del proyecto alteran el medio ambiente. Solo con un enfoque ecosistémico es posible delimitar
y justificar correctamente las AI en humedales.
De este modo, la Convención Ramsar aplica una definición amplia, que abarca todos los lagos
y ríos, pantanos y marismas, pastizales húmedos, turberas, estuarios, y otras zonas costeras,
y sitios artificiales como tranques, embalses y otros.
Esta definición es la más extensamente aceptada y utilizada como referencia, siendo integrada
en la legislación chilena mediante la ratificación del convenio y promulgación de Ley, acorde al
Decreto Supremo N°771, de 1981, del Ministerio de Relaciones Exteriores y que actualmente
constituye el marco conceptual para la elaboración del Inventario nacional de humedales.
Cabe mencionar que la definición propuesta por la Convención Ramsar también es utilizada
en la Ley N°21.202 para definir los humedales urbanos, reconociendo como tal a aquellos
humedales que se encuentren total o parcialmente dentro del límite urbano11. A su vez,
los humedales urbanos que sean declarados como tales por el MMA, también se consideran
como humedales protegidos, puesto que el objeto de la Ley N°21.202 es proteger este tipo
de ecosistemas, ajustándose también a la definición de área protegida señalada en el artículo
2. 8° del Reglamento del SEIA.
Esta Guía debe ser aplicada para cualquier tipo de humedal12, estén o no
declarados como humedales protegidos.
En este mismo orden de ideas, el Estado a través de una política pública de protección
denominada “Estrategia Nacional de Biodiversidad 2017-2030” (MMA, 2018), identifica en
Chile una superficie total aproximada de 1.317.704 ha de humedales, en las cuales se destacan
sus características únicas en cuanto a biodiversidad, presentando un alto nivel de endemismo,
tanto de especies animales como vegetales. No obstante, de acuerdo con estudios del estrés
bioclimático señalado en la Estrategia, estos ecosistemas se identifican como especialmente
afectados por los efectos del cambio climático, por lo que su estructura y funcionamiento
debe estar correctamente delimitado e identificado para su protección. De esta misma manera,
según diferentes fallos de la Corte Suprema relacionados a humedales, se destacan como
sistemas ecológicos relevantes para la humanidad, y pilares fundamentales para la mantención
y protección de la biodiversidad, razón por la cual el Estado debe velar por su preservación13.
Para la delimitación de las AI y los FGI en humedales, se hace necesario tener en cuenta
atributos más específicos que permitan reconocer en la práctica un ecosistema de humedal.
De esta manera, para que una zona sea considerada como un humedal, se debe cumplir con
al menos uno de estos tres atributos propuestos por Cowardin et al., (1979), considerados
en la legislación actual para la delimitación de humedales urbanos14, pero también aplicables
a cualquier tipo de humedal:
11 Referencia artículo 1°, de la Ley N°21.202, del 2020, que modifica diversos cuerpos legales con el objetivo de proteger
los humedales urbanos, del Ministerio del Medio Ambiente.
12 A excepción de los Humedales Marinos refiriéndose a aquellos incluidos en el punto 1.4 de la clasificación del Inventario
nacional de humedales (Anexo 2).
13 Se recomienda revisar la jurisprudencia uniforme de la Corte Suprema en que se reitera la protección de los humedales,
a modo ejemplo, Roles N°49.869-2021, N°21.970-2021, N°129.273-2020 y N°118-2018.
14 Referencia artículo 8°, letra d) del Decreto N°15, del MMA.
Capítulo 2. / MARCO CONCEPTUAL | 27
Con el uso de este Geoportal y una vez conocida la ubicación del proyecto, será posible tener
una primera aproximación para identificar los humedales que potencialmente podrían ser
afectados por las partes, obras y acciones del proyecto en evaluación. Es importante señalar
que para el perfeccionamiento de este catastro se realizan actualizaciones periódicas y
que no todos los humedales se encuentran necesariamente registrados. En consecuencia,
si no se identifican humedales en el Geoportal para el área de ejecución del proyecto o sus
cercanías, ello no implica que no existan y de todas maneras deben evaluarse los tres
atributos mencionados para corroborar su potencial presencia.
Por otro lado, el estudio de humedales conlleva muchas veces el desafío de definir sus límites.
En el caso de necesitar definir los límites del ecosistema de humedal, por ejemplo, para
distinguirlo de un ecosistema terrestre, se deben considerar los criterios y la metodología de
la “Guía de delimitación y caracterización de humedales urbanos de Chile” (MMA y ONU, 2022).
Esta guía ofrece una metodología clara para recopilar antecedentes y levantar en terreno la
información necesaria para la delimitación de estos ecosistemas, siendo posible su aplicación
en cualquier humedal, es decir, no es exclusiva para humedales urbanos.
Para el caso de los humedales urbanos cuya calidad se reconozca mediante resolución exenta
del MMA, en conformidad con lo dispuesto en la Ley N° 21.202 y su Reglamento, se estará a
los límites establecidos en el respectivo acto administrativo y representados en la cartografía
oficial, sin requerir de corroboración alguna.
15 [Link]
28 | Servicio de Evaluación Ambiental
Se recalca que, al igual que la clasificación de ecotipos, el alcance de esta Guía no considera el
tipo de humedales marinos18 debido a que los factores que determinan su funcionamiento están
ligados más bien a procesos oceanográficos que continentales. De este modo, se consideran
solo los ecosistemas acuáticos continentales, donde no priman estos procesos para determinar
su ecología. Lo anterior no implica que no deban considerarse los impactos generados en
ecosistemas marinos producto de la alteración de un ecosistema acuático continental.
Determina la incorporación de
Lagos costeros, lagunas costeras, Lago Budi, Sitio Ramsar Laguna Conchalí y
Humedal costero Intrusión salina agua salada proveniente del mar
marismas, estuarios y deltas Laguna Cáhuil
hacia los humedales continentales
19 Cabe recalcar, que si bien esta clasificación no incluye los humedales artificiales, estos se deben considerar en la evaluación
ambiental. Sus atributos dependerán del nivel de artificialidad, por ejemplo, el revestimiento impermeable que pueda utilizar.
30 | Servicio de Evaluación Ambiental
2.
2.
Asimismo, los humedales se pueden subdividir en tres categorías en función de la morfología del
cuerpo de agua: cubeta, canal y plano (ver Figura 3). Ejemplos de los humedales categorizados
como cubeta son los lagos, los pantanos y las playas o zonas de inundación intermitente; de la
categoría canal son los ríos, quebradas, canales o ramblas20, y de la categoría de humedales
planos son las llanuras de inundación, llanuras palustres o llanuras de inundación intermitente.
Se han agregado estas categorías en el análisis para simplificar la presentación, pero hay que
2. destacar que los componentes y procesos sensibles de cada una de ellas son diferentes para
cada tipología de humedal.
Por ejemplo, un humedal continental de afloramientos subterráneos tipo cubeta tiene como
componente sensible las plantas acuáticas, mientras que otro humedal de afloramientos
subterráneos del tipo plano tiene como componente sensible la vegetación palustre21.
Dado que los SSEE se configuran por medio de la biodiversidad y las funciones ecosistémicas,
la clasificación por ecotipos constituye una herramienta útil y complementaria para la
evaluación debido a que esta clasificación funcional relaciona atributos comunes en términos
de estructuración y funcionamiento del ecosistema.
De esta forma, la utilización de los ecotipos de humedales permite guiar al/a la lector/a a
través de los OP para la identificación y justificación de las AI del proyecto sobre el humedal, 2.
apoyando la evaluación de los posibles impactos, así como su alcance y magnitud.
Los elementos del medio ambiente que son OP en el SEIA se desprenden del artículo 11 de
la Ley N°19.300 y del Reglamento del SEIA. En el caso particular de los humedales, tal como
lo precisa la Contraloría General de la República (CGR) en el Dictamen N°E157665/2021, son
OP de estos sus flujos ecosistémicos, sus componentes y las interacciones entre estos.
Un ecosistema se puede definir como cualquier unidad que incluya todos los organismos en un
área dada interactuando con el ambiente físico, de forma que el flujo de energía lleva a definir
estructuras tróficas, diversidad biótica y ciclos de materiales (Odum, 1971). Los humedales
constituyen ecosistemas de amplia variedad, naturales o artificiales, dulceacuícolas o salados,
entre otros.
Ecosistema Humedal23
22 El alcance de esta Guía no incluye el componente aire. Se ha excluido este componente para hacer operativo el alcance
de la Guía. Además de no corresponder a un componente estructurante de los humedales, éste se aborda en la guía
“Calidad del aire en el área de influencia de proyectos que ingresan al SEIA” (SEA, 2015), disponible en el Centro de
Documentación del sitio web del SEA, [Link].
23 Equivalente a ecosistemas acuáticos continentales para efectos de esta Guía.
24 Para los alcances de esta Guía se trata del Valor Ambiental del Territorio, dada su directa relación con el Ecosistema y
de los Servicios ecosistémicos que este presta. No se incluyen los objetos de protección relacionados con la declaración
de Áreas Protegidas, sin prejuicio de la importancia de revisarlos y evaluar los impactos toda vez que se relacionarán
con los componentes del ecosistema.
Capítulo 2. / MARCO CONCEPTUAL | 35
2.3.1 Agua
• Aguas subterráneas
Las aguas subterráneas pueden ser una de las principales fuentes de aporte de agua en
los humedales, en especial en la zona norte de nuestro país, influyendo en su cantidad y
calidad. Las aguas subterráneas son aquellas aguas continentales que están emplazadas
bajo la superficie del suelo, en movimiento o almacenada (SEA, 2021) y que, debido a
sus características, permiten sustentar diferentes tipos de ecosistemas, entre ellos los
humedales. En contraste con las aguas superficiales que se encuentran naturalmente a la
vista26 las aguas subterráneas no pueden ser percibidas sin realizar algún tipo de indagación.
A menos que existan afloramientos a través de vertientes o manantiales que podrían dar
indicaciones de su ubicación, no así de otras características de este.
Los acuíferos son formaciones geológicas que contienen o han contenido agua bajo la
superficie de la tierra y poseen la capacidad de almacenar y transmitir agua. Se le llama
acuífero libre cuando el agua de la zona saturada se encuentra en contacto con la atmósfera
a causa de la permeabilidad de una zona superior no saturada, permitiendo la filtración de
las precipitaciones y su acumulación en el acuífero. Por otro lado, los acuíferos confinados,
se caracterizan por estar entre dos capas de material (sedimento o roca) impermeable y
por contener agua a una presión mayor que la atmosférica.
25 Para mayor detalle respecto de estos tres conceptos ver el Anexo 3 de la presente Guía.
26 Referencia artículo 2°, del Decreto con Fuerza de Ley N°1.122, de 1981, del Ministerio de Justicia.
36 | Servicio de Evaluación Ambiental
• Aguas superficiales
RÉGIMEN HIDROLÓGICO
• Magnitud
• Frecuencia
• Duración
• Temporalidad
• Tasa de cambio del flujo
Interacciones
Calidad del agua Fuentes de energía Hábitat físico
bióticas
INTEGRIDAD
ECOLÓGICA
2.3.2 Suelo
El suelo de los humedales se denomina suelo hídrico y se caracteriza por tener condiciones
de saturación o inundación prolongada. El hecho de que el suelo se encuentre saturado e
inundado por un período suficientemente largo genera un proceso de oxido-reducción en
condiciones anaerobias que produce cambios en las propiedades físicas y químicas del suelo.
Las propiedades físicas del suelo hídrico más relevantes para los humedales incluyen la
estructura, horizontes impermeables, la densidad aparente, la porosidad y la distribu-
ción del tamaño de los poros. Estos afectan directamente la conductividad hidráulica, el
almacenamiento del agua y la cantidad de agua. Respecto a la calidad de los suelos hídricos
y su interacción con la biota acuática y semiacuática, también es importante la textura o
composición granulométrica del suelo hídrico, ya que puede ser determinante para especies
que requieran suelos de grava, arena, limo o arcilla donde desarrollarse en distintos momentos
de su ciclo de vida.
En el suelo hídrico ocurren muchas de las transformaciones químicas que dan lugar a SSEE,
como la constitución de la matriz en la que se almacenan los nutrientes necesarios para el
crecimiento de las plantas y dar sustento (hábitat) al desarrollo de diversas especies acuáticas.
Una propiedad química relevante es la cantidad de materia orgánica presente. Las prolon-
gadas condiciones anaeróbicas y de saturación en los suelos de los humedales ralentizan la
descomposición de la materia orgánica y conducen a su acumulación. En un suelo mineral un
porcentaje alto de materia orgánica promueve la agregación y la estabilidad estructural, reducen
la densidad aparente, aumentan la porosidad, conduciendo a mayores tasas de infiltración y
percolación. La materia orgánica contiene cantidades significativas de nutrientes vegetales,
usualmente no disponibles para su asimilación por la flora y fauna dado que el proceso de
descomposición de la materia orgánica no es inmediato, sino que durante el proceso se van
liberando nutrientes que sirven de alimento para los distintos organismos.
2.
2.3.3 Flora y vegetación
En los humedales existe una gran variedad de organismos autótrofos y fotosintéticos que
forman parte de la base de la cadena trófica. Estos se encuentran asociados a distintas partes
del humedal, ya sea a la columna de agua, el fondo, las orillas o circundantes.
Las plantas hidrófitas, también conocidas como plantas acuáticas, macrófitos, limnófitos
o malezas acuáticas, en sentido estricto son las plantas que completan su ciclo biológico
cuando todas sus partes se encuentran sumergidas o flotando en la superficie del agua (Den
Hartog y Segal, 1964 y Cirujano et al., 2002), es decir, corresponde a las plantas que tienen
toda su estructura vegetativa en el agua. Se pueden clasificar según su forma de crecimiento
en los siguientes subtipos: flotantes arraigadas o natantes, flotantes de vida libre, sumergidas
arraigadas y sumergidas de vida libre (ver Anexo 4).
Las plantas helófitas, palustres o plantas acuáticas emergentes, presentan sus raíces en
el fango y la parte inferior del tallo en el agua, pero gran parte de este y sus hojas están en
27 Referencia artículo 1°, letra o) del Decreto Supremo N°82, de 2010, que aprueba Reglamento de suelos, aguas y humedales,
del Ministerio de Agricultura. El artículo 8°, letra d) del Decreto N°15, de 2020, que establece Reglamento de la Ley N°
21.202, que modifica diversos cuerpos legales con el objeto de proteger los humedales urbanos, del Ministerio del Medio
Ambiente, también hace mención a la vegetación hidrófita, pero para evitar confundir este término con las plantas hidrófitas,
se usará en esta Guía el término de vegetación hidrófila para referirse a la vegetación de humedal en sentido amplio.
Capítulo 2. / MARCO CONCEPTUAL | 39
contacto con el aire, de manera que fotosintetizan como una planta terrestre (Ramírez y San
Martín, 2006). Se localizan en los bordes de las lagunas, charcas y zonas inundables poco
profundas. Este tipo de plantas también se puede clasificar en glicófilas, halófilas, anfibias y
leñosas (ver Anexo 4).
Por otro lado, las especies higrófitas no se consideran como especies hidrófilas, pero pueden
acompañar la flora de humedales, situándose sobre suelos húmedos en los bordes de estos
ecosistemas, donde acompañan a las especies helófitas (MMA y ONU, 2022). Las higrófitas
pueden formar parte de la vegetación ribereña, también conocida como vegetación ripariana,
que en mayor o menor medida depende del agua existente en cuerpos de agua (ver Figura 5).
A
B
C
A Nivel de agua más alto
B Nivel del agua promedio
C Nivel de agua más bajo
Nivel de agua subterránea
Dada las características de Chile, existe una gran variedad de vegetación asociada a los
humedales que son posibles de vincular a diferentes zonas biogeográficas (MMA y ONU, 2022).
Por ejemplo, la zona árida estepárica de altura se caracteriza por la presencia de formaciones
2. de bofedales, vegas y pajonales hídricos, que pueden clasificarse en salinas o no salinas
(Ahumada y Faúndez, 2009 y MMA y ONU, 2022). La vegetación de estos humedales es de
tipo azonal hídrica puesto que su presencia responde a condiciones locales normalmente
asociadas a características del suelo o sustrato, humedad u otra característica particular, sin
observarse un patrón continuo de distribución. Por otro lado, en la zona árida de Chile central
se identifican abundantes humedales costeros y diversos cursos de agua como ríos, canales,
albuferas, embalses y lagunas (MMA y ONU, 2022).
2.3.4 Fauna
La fauna de humedales se puede considerar como el conjunto de especies que nacen, viven,
se reproducen, alimentan o mueren en humedales, por lo que su presencia está estrictamente
ligada a zonas húmedas, incluyendo las especies asociadas a la vegetación acuática adyacente
(Schlatter y Sielfeld, 2006 y Muñoz-Pedreros, 2018). Existe una gran variedad de especies en
estos ecosistemas, debido principalmente a los múltiples y heterogéneos microhábitat, la
enorme productividad primaria, a las condiciones del agua y los nutrientes que circulan en
los humedales.
sésiles y movidos por las corrientes, como depredadores con movimiento activo. Por otro lado,
los ciliados son protozoos caracterizados por presentar cilios por lo menos en una etapa de
su ciclo de vida, de los cuales existe poco conocimiento en Chile. En los ambientes del sur de
Chile se reconocen 11 géneros (Habit et al., 2019).
Otro grupo que destaca son los estados larvales y ninfas de insectos, los cuales además
de llegar a formar parte importante de la dieta de depredadores mayores como peces,
pueden ser considerados bioindicadores de la calidad del agua debido a su alta sensibilidad,
permitiendo estimar si han sido afectados por cambios físicos o químicos de su hábitat,
tales como plecópteros y efemenópteros con los valores de tolerancia más bajos. También
aquellos organismos que se entierran en el sedimento como nemátodos y quetognatos, actúan
removiendo sedimento desde el suelo a la superficie, ayudando a la mezcla de estas capas. En
general, poco se conoce sobre el estado de conservación de estas especies, aunque algunas
están catalogadas como Vulnerables, En Peligro o En Peligro Crítico de extinción28.
Por otro lado, la ictiofauna nativa de aguas continentales está representada por 48 especies
de peces nativos de aguas continentales y estuarinos, pertenecientes a 7 órdenes, 10 familias
y 19 géneros (Habit et al., 2019). Considerando además las dos especies de lampreas que se
han descrito, se reconoce que el 42% de los géneros y el 70% de las especies son endémicas
de Chile (Habit et al., 2019). Si se tiene en cuenta el alto nivel de endemismo, en conjunto
con su alta retención de caracteres primitivos, ser poco diversa, presentar pequeños tamaños
corporales y estar adaptada a ríos de alta pendiente y caudal fluctuante, resulta en un conjunto
de alto valor biogeográfico y de conservación (Campos et al., 1993; Ruiz y Berra, 1994; y Dyer,
2000). La mayoría de las especies de este grupo se encuentra clasificada en alguna categoría
de amenaza (Vulnerable, En Peligro o En Peligro Crítico de extinción), por ejemplo, varias de
las especies del género Orestias en el altiplano y la totalidad del género Trichomycterus.
El grupo anfibios representado por 63 especies (Lobos et al., 2013) con 40 especies endémicas,
está compuesta de 7 familias de anfibios nativos distribuyéndose a lo largo de todo el país
ocupando los más diversos hábitats, desde el nivel del mar hasta aproximadamente los 4.600
2.
msnm (Correa y Méndez, 2018). Además, esta fauna muestra un alto grado de endemismo por
cuenca, donde se ha reportado como una única especie introducida la rana africana (Xenopus
laevis). De acuerdo con el RCE del MMA, a la fecha, más de la mitad de las especies de este
grupo se encuentran clasificadas como En Peligro o En Peligro Crítico.
Dentro de los mamíferos destacan dos especies nativas que habitan los ambientes acuáticos:
el coipo (Myocastor coypus) y el huillín (Lontra provocax), esta última considerada En Peligro.
Existen además tres especies de mamíferos acuáticos introducidos: el visón americano
(Neovison vison), el castor (Castor canadensis) y la rata almizclera (Ondatra zibethicus), las que
se consideran una amenaza para la fauna nativa (Habit et al. 2019). Por otro lado, los mamíferos
terrestres se encuentran asociados a los humedales ya sea por migración, alimentación, fuente
de agua dulce o refugio como lo son diversas especies de zorros, roedores, vicuña, guanaco,
puma, entre otros (Barrera, 2011).
Las aves son el grupo de fauna de mayor representación en los humedales y generalmente
se encuentra una variada diversidad de especies. En total 153 especies han sido reportadas
para estos ecosistemas (Conaf, 2018; Conama, 2009; Muñoz-Pedreros y Quintana, 2010;
CIREN, 2013; Parra-Coloma et al., 2014; y CEA, 2018a), excluyendo a aquellas consideradas
como marinas y terrestres. No obstante, varias especies de aves asociadas principalmente a
humedales marinos también utilizan los humedales continentales para alimentarse, descansar
o reproducirse (Muñoz-Pedreros, 2018). Varias de estas especies son de preocupación al estar
categorizadas como Vulnerable, por ejemplo, la parina grande (Phoenicoparrus andinus), parina
chica (Phoenicoparrus jamesi) y caití (Recurvirostra andina). Del total de aves asociadas a
estos ecosistemas, alrededor del 70% son consideradas residentes, el 20% son solo registros
esporádicos y el 10% visitantes habituales (migratorias).
Esta Guía aborda la descripción del humedal con una perspectiva ecosistémica, es decir, sitúa
al ecosistema como unidad funcional. Bajo esta perspectiva, además de la descripción de sus
componentes de manera individual, también se debe considerar las interacciones entre estos.
En los últimos años se han producido cambios significativos en el enfoque de las políticas
de medio ambiente. Por una parte, hay un cambio hacia un enfoque de gestión ecosistémico
y, por otra parte, hay un alejamiento de la gestión sectorial y aislada hacia una gestión y
planificación integrada, reconociendo que los enfoques reduccionistas no permiten evaluar
efectos interactivos, acumulativos y sus impactos o compensaciones entre sectores.
Capítulo 2. / MARCO CONCEPTUAL | 43
Se reconoce cada vez más que el estudio de los SSEE ayuda a comprender las implicaciones
sociales de las decisiones de gestión (Daily et al., 2009; Börger et al., 2014; y Cavanagh et al.,
2016), permitiendo vincular la investigación ecológica con la sostenibilidad, beneficios del
ecosistema y bienestar humano (Mach et al., 2015 y Van Wensem et al., 2017).
Los SSEE se crean a través de las interacciones entre los componentes bióticos y abióticos,
sosteniendo procesos tales como el ciclo de nutrientes o las relaciones depredador-presa (MEA, 2.
2005 y TEEB, 2010). La investigación ecológica desarrollada durante las últimas décadas ha tenido
como objetivo comprender estas interacciones, así como los vínculos entre la biodiversidad y el
funcionamiento del ecosistema (Sutherland et al., 2013; Hyder et al., 2015; y Mitchell et al., 2015).
A menudo los estudios de SSEE han tendido a centrarse en el vínculo entre biodiversidad y un
solo servicio del ecosistema, sin embargo, es probable que esto conduzca a una subestimación
de los efectos de la biodiversidad en los servicios porque las especies suelen llevar a cabo una
serie de funciones del ecosistema que pueden contribuir a varios servicios (Cardinale et al.,
2012 y Balvanera et al., 2013).
Por ejemplo, en los ciclos biogeoquímicos de los humedales participan una comunidad de
microorganismos formados por virus, bacterias, microalgas, protozoos, hongos, entre otros,
estos están presentes en el agua, suelo e incluso en el aire. Esta comunidad participa en
distintos procesos ecosistémicos, teniendo un rol fundamental en la descomposición de la
materia orgánica, devolviendo algunos compuestos biodisponibles para otros organismos o
liberándolos a la atmosfera, y como resultado de estos procesos se define la calidad del agua.
• Servicios ecosistémicos
Materiales genéticos de
variedades de especies Genes para resistencia a patógenos
particulares o sensibles
Fuente: adaptado desde De Groot et al. 2007 y Manuales de la Convención Ramsar sobre los humedales
2016 y 2018
En el marco de la evaluación ambiental, los SSEE culturales están también relacionados con:
– Los sistemas de vida y costumbre de grupos humanos a los que se refiere en el artículo 7°
del Reglamento del SEIA, cuya alteración significativa es considerada como un impacto
significativo. A objeto de evaluar dicha alteración significativa, se debe considerar la
generación de efectos adversos significativos sobre la calidad de vida de grupos humanos,
en consideración a la duración o magnitud de cualquiera de las siguientes circunstancias:
Como se señala en el mismo artículo, para los grupos humanos pertenecientes a pueblos 2.
indígenas, además de las circunstancias señaladas precedentemente, se considerará la
duración o magnitud de la alteración en sus formas de organización social particular.
TIPO SERVICIO
ECOTIPOS CLASE EJEMPLO
ECOSISTÉMICOS
3.
CRITERIOS
METODOLÓGICOS
RELEVANTES
50 | Servicio de Evaluación Ambiental
3.
• Para establecer si los impactos son o no significativos, estos deben ser evaluados en
función de las consideraciones y criterios establecidos en los artículos 5° al 10 del
Reglamento del SEIA.
El Reglamento del SEIA indica que las AI se deben definir y justificar para cada elemento
afectado del medio ambiente. Se habla en plural de las AI, ya que un solo proyecto o actividad
tendrá varias AI, a razón de cada OP ambiental receptor de impactos. De esta forma, para cada
una de las AI, se requerirá determinar cartográficamente su ubicación, justificando sus límites,
para luego describir el componente ambiental receptor del impacto. Las representaciones
cartográficas de las distintas AI de un proyecto o actividad pueden o no coincidir, ya que
dependerán de las características del componente ambiental afectado y del FGI del proyecto
3.
con el cual el componente ambiental interactúa.
Cabe mencionar que es necesario que las AI incluyan el espacio geográfico en el cual se
emplazan las partes, obras o acciones del proyecto, toda vez que estas se constituyen como
origen de los impactos ambientales. En términos generales, las AI se extenderán desde el
punto o área de ubicación de los FGI del proyecto o actividad, o punto de origen, hasta el
extremo geográfico donde ya no es posible detectar la alteración. En otras palabras, en el
límite del polígono que circunscribe el AI, la condición ambiental se iguala a la situación
sin proyecto y, por lo tanto, no es posible percibir el o los impactos.
30 Los husos correspondientes son: 18 y 19 en territorio continental; 12, 13 y 17 en el territorio insular, islas de Pascua,
Salas y Gómez y Juan Fernández, respectivamente.
Capítulo 3. / CRITERIOS METODOLÓGICOS RELEVANTES | 53
Las representaciones cartográficas de la descripción del proyecto y las AI deben estar acompa-
ñadas por archivos en formato kmz (google earth) y shp (shape), sin perjuicio que adicionalmente
se presenten en formatos dwg, dxf (auto cad). Tanto los archivos kmz y shape deben contener
en su tabla de atributos, para cada uno de los elementos representados, nombre, superficie del
elemento en metros cuadrados, ubicación referencial en coordenadas UTM31 comuna y región.
Además, los archivos kmz y shape deben incluir en su descripción y metadata respectivamente,
la información de; nombre del proyecto, nombre del titular, rut del titular, fecha de ingreso al
SEIA, comuna32 y región. Por su parte, el archivo kmz debe contener al menos una fotografía
del sitio a representar.
La representación cartográfica de las AI debe estar dada en una escala adecuada, entendiendo
3.
por escala adecuada aquella que facilite la visualización de la ubicación de las partes, obras
y acciones del proyecto o actividad, y su relación con los OP, abarcando su respectiva AI en
totalidad33. Por lo mismo, de ser necesario es posible generar una o más cartografías del AI
por OP, lo cual implica la representación gráfica de información relevante para la identificación
o descarte de impactos.
Cabe recalcar que la información cartográfica en formato pdf, jpg u otros, representan imágenes
de fácil visualización, sin embargo, no constituyen información suficiente para evaluar por sí
sola la dimensión espacial de los atributos del territorio que estas representan. Por lo mismo
se recomienda utilizar información espacial complementaria34, como cartas bases obtenidas
de la cartografía oficial del Instituto Geográfico Militar, seguidas de otras fuentes oficiales
acorde a lo que se desee representar. Así mismo, se puede complementar con levantamiento
de información adicional cuando sea necesario (por ejemplo, terreno, revisión bibliográfica,
teledetección).
La Figura 6 representa la metodología general para delimitar AI, la cual debe adoptar el titular
de un proyecto o actividad, antes de ingresar un proyecto al SEIA.
31 Esta instrucción debe ser aplicada en cada archivo kmz y shape, ya sea que represente la georreferenciación del proyecto,
incluyendo sus partes, obras y acciones, o sus áreas de influencia (AI).
32 Se debe indicar todas las comunas donde se ubican las AI del proyecto.
33 La escala adecuada va a depender de las dimensiones espaciales del elemento a representar, variando generalmente
entre escalas desde 1 : 5.000 hasta 1: 30.000.
34 Dicha información territorial se puede obtener desde la plataforma de Infraestructura de Datos Geoespaciales de Chile
(IDE Chile) disponible en su sitio web [Link], la cual pone a disposición información geoespacial actualizada y con
fuentes oficiales provenientes de las diferentes instituciones públicas del Estado.
54 | Servicio de Evaluación Ambiental
PASO 2
Espacialización
de los Factores
Generadores
de Impacto
PASO 3
Descripción general
PASO 1 de los OP ambientales
Descripción del receptores de
proyecto y sus impactos
Factores Generadores ía Prelim
3. raf
de Impacto rtog ina
Ca r
to grafía AI por
O
ar P
C
Cartografía
PASO 4
Sección AI
Descripción general
de impactos
PASO 7 sobre cada OP
Evaluación delimitando el AI
de impactos
significativos/
Definición de
Medidas
PASO 6 PASO 5
Descripción detallada Identificar
de los OP receptores preliminarmente
de impactos la significancia
significativos de los impactos
Una vez identificados todos los FGI ambientales y su distribución espacial, es posible porme-
norizar los tipos de impactos e identificar los componentes que son receptores de estos, lo
cual debe considerar la máxima capacidad de operación y el escenario más desfavorable. Es
necesario señalar que se considera fundamental realizar un análisis inicial con criterio de cuenca
hidrológica y visualización de acuíferos, toda vez que sea relevante para los siguientes pasos.
Cabe destacar que, el análisis progresivo de los componentes ambientales en relación con una
adecuada predicción de los impactos, generarán cada vez una mayor claridad respecto de la
delimitación y justificación de las AI, en un proceso iterativo donde cada nuevo antecedente
esencial puede dar pie a la aplicación de nuevos métodos de levantamiento de información.
El nivel de detalle que se alcance en este proceso debe estar enfocado en respaldar de forma
completa y clara la significancia de los impactos o bien justificar su inexistencia.
Por lo tanto, en términos cartográficos, el titular habrá pasado por una cartografía preliminar, a
una delimitación preliminar de AI y finalmente una delimitación de la sección de las AI, donde
es posible prever impactos significativos.
Con los antecedentes señalados será posible realizar una adecuada planificación y selección
de metodologías para el levantamiento de información de detalle, llevando a cabo una
descripción del componente ambiental pertinente con el impacto ambiental identificado.
En otras palabras, el paso 6 es la generación de la línea base, cuya información debe ser útil
para evaluar los impactos, siendo esta información y no otra, la que se presente finalmente
en los EIA ingresados al SEIA.
Habiendo realizado la descripción al nivel de detalle correspondiente, será posible dar pie al
paso 7, la evaluación de impactos significativos y la determinación de medidas de mitigación,
56 | Servicio de Evaluación Ambiental
El hecho de que esta metodología, entre los pasos 1 y 7, se realice antes del ingreso del proyecto
o actividad al SEIA, permitirá al titular evaluar la posibilidad de incorporar cambios en el diseño
del proyecto que resulten en una reducción o control de los impactos ambientales. En tal
caso, al cambiar la descripción de proyecto y sus FGI, será posible iterar en el procedimiento
completo y definir AI diferentes y que probablemente se acoten los efectos ocasionados en
los componentes de los humedales.
3.
3.3 Factores generadores de impacto
Para identificar los posibles impactos de cualquier proyecto o actividad es necesario tener claro
cuáles son aquellos factores que son capaces de causarlos. En este sentido, los FGI son aquellos
elementos del proyecto o actividad, tales como partes, obras o acciones, en consideración a su
localización y temporalidad, así como también sus emisiones, efluentes, residuos, explotación,
extracción, uso o intervención de recursos naturales, mano de obra, suministros o insumos
básicos y productos y servicios generados, según correspondan; y que por sí mismos generan
una alteración al medio ambiente y que son identificables dentro del capítulo de descripción
de proyecto presentado en la DIA o EIA, los que deben ser considerados para cada una de las
fases del proyecto (ver Figura 7).
Localización y Temporalidad
Obras Acciones
Requerimientos
para la ejecución:
Emisiones Objetivo del proyecto:
Mano de Obra
Efluentes Productos
Suministros
Residuos Servicios
Extracción y uso de
RRNN Transporte
Los FGI son parte constitutiva del proyecto, por ejemplo, la descarga de un efluente a un cuerpo
de agua o la acción de despeje de vegetación ribereña para la instalación de una obra, y se
vinculan al impacto, que en este caso es la pérdida de calidad del agua por el contaminante
emitido en el efluente y la pérdida de hábitat para especies de fauna ribereña respectivamente.
Cabe destacar que un mismo FGI puede generar más de un impacto. Por ejemplo, el despeje
de vegetación ribereña, además de la pérdida de hábitat, puede producir la resuspensión de
sedimentos alterando la calidad del agua. Esto tiene efectos en el ecosistema acuático, que
pueden ir desde alteración de especies hidrófitas, microalgas y así en toda la red trófica hasta
provocar la pérdida de hábitat para la fauna acuática y semiacuática. Por lo tanto, un mismo
factor puede afectar a más de un componente ambiental.
3.
Conocer en detalle los FGI de un proyecto, así como los OP receptores, permitirá evaluar si se
está en presencia de un efecto adverso significativo sobre la cantidad y calidad de un recurso
natural renovable vinculado al humedal. La “Guía de evaluación de efectos adversos sobre
recursos naturales renovables” (SEA, 2023a) aborda esta temática.
La Ley N°21.202 que modifica diversos cuerpos legales con el objetivo de proteger los hu-
medales urbanos, modificó las tipologías establecidas en los literales p) y q) del artículo 10
de la Ley N°19.300, y agregó un nuevo literal s) a la misma disposición legal. Estos merecen
especial atención, ya que consideran directamente la ejecución de proyecto en o próximos a
humedales35: ”p) Ejecución de obras, programas o actividades en parques nacionales, reservas
nacionales, monumentos naturales, reservas de zonas vírgenes, santuarios de la naturaleza,
parques marinos, reservas marinas, humedales urbanos o en cualesquiera otras áreas colocadas
bajo protección oficial, en los casos en que la legislación respectiva lo permita”. (énfasis agregado).
Se destaca que muchos de los FGI pueden formar parte de diferentes tipologías de proyectos,
por ejemplo, la acción de acondicionamiento del terreno aplica tanto para proyectos mineros
como inmobiliarios, debido a que se vincula más bien a una acción relacionada a una fase de
construcción que a una fase operativa en la cual se identifican, en general, aquellas acciones
35 Para ver detalles de la aplicación, se sugiere revisar el Ordinario SEA N°20229910238, del 17 de enero de 2022, que
Imparte instrucciones en relación con la aplicación de los literales p) y s) del artículo 10 de la Ley N°19.300.
58 | Servicio de Evaluación Ambiental
que se relacionan mejor con el objetivo del proyecto. Por lo tanto, se recomienda al titular
revisar estas guías de descripción de proyecto para identificar aquellos FGI, y con ello contribuir
a una correcta delimitación de las AI36.
Los FGI más comunes de encontrarse relacionados con humedales son: obras en el cauce;
bocatomas o captaciones de agua; acondicionamiento del terreno para construir o habilitar
partes y obras del proyecto; construcción de caminos temporales o permanentes; y obras o
instalaciones que descarguen efluentes a humedales; entre otros.
Es necesario considerar que en lo que respecta a los humedales, estos pueden verse modificados
por dos tipos de causas: i) naturales, las cuales son determinadas sustancialmente por el
3. sistema natural de la cuenca, tales como la morfología de la cuenca, el substrato del curso
fluvial, clima37, geología, volcanismo, escorrentía, vegetación natural o nativa, y ii) antrópicas,
las cuales corresponden a las actividades humanas que se desarrollan en la cuenca hidrográfica
y que se asocian a los usos del agua, uso del suelo de la cuenca y sus interacciones con el
ecosistema acuático. Esta clasificación es importante de destacar, en el entendido que los
humedales no solo se verán afectados por impactos directos sobre los OP que los conforman,
sino que también por impactos que afecten a otros elementos del medio ambiente que forman
parte del entorno de estos ecosistemas.
En este sentido, un proyecto o actividad que genera un impacto sobre un componente ambiental
en específico puede generar impactos a nivel ecosistémico (por ejemplo, alteración en la
cadena trófica), debido a que las interacciones entre los componentes que conforman los
ecosistemas condicionan la dinámica, funcionamiento y servicios de estos. Tal como se verá
más adelante, este es el caso de proyectos que, al disminuir la cantidad de agua, afectan al
humedal completo, en circunstancias en que el agua actúa como componente articulador,
sustento y fundamental para la existencia de este tipo de ecosistemas.
A su vez, cabe considerar que, por efectos del cambio climático, es previsible una variación
en la disponibilidad del recurso hídrico en el territorio nacional, la cual puede generar una
sinergia negativa38 con las obras y acciones de un proyecto39. Por lo tanto, es necesario que
36 Las guías de descripción de proyecto contienen la descripción de las partes, obras y acciones de un proyecto, en
consideración a su localización y temporalidad, así como sus emisiones, efluentes, residuos, explotación, extracción, uso
o intervención de recursos naturales, mano de obra, suministros o insumos básicos, productos y servicios generados, la
normativa aplicable a la tipología del proyecto, Permisos Ambientales Sectoriales (PAS) que les son aplicables, así como
una identificación general de posibles situaciones de contingencia y emergencia.
37 Los efectos que genera el cambio climático sobre los sistemas hídricos son de especial relevancia, por ejemplo,
aumentando la frecuencia de eventos hidrometereológicos extremos.
38 Aquellas que son resultado de la combinación de los impactos ambientales o riesgos asociados al proyecto y el riesgo
climático, cuya interacción genera un efecto negativo mayor al generado por cada una de forma separada.
39 Para más información respecto de los efectos del cambio climático en el territorio nacional y amenazas en torno a
la falta de disponibilidad de agua, se sugiere acceder al “Atlas de riesgos climáticos Arclim” del Ministerio de Medio
Ambiente, disponible en el sitio web, [Link]
Capítulo 3. / CRITERIOS METODOLÓGICOS RELEVANTES | 59
Hay que tener en cuenta que los humedales son altamente complejos en relación con las
interacciones de sus componentes, por lo que la alteración de un OP afecta a otros, pudiendo
involucrar tanto un componente de carácter abiótico como uno biótico, o en el sentido contrario.
Asimismo, las interacciones entre FGI pueden ser múltiples, y presentarse a diferentes escalas
temporales y espaciales. Por ejemplo, la extracción de áridos puede provocar cambios en
la cantidad o calidad del agua y puede ocasionar impactos acumulativos al interactuar con
otros proyectos que intervienen el mismo recurso hídrico como es la generación de energía
hidroeléctrica o actividades mineras. De tal modo, los impactos generados por varios FGI
producen impactos acumulativos sobre un mismo componente, como el agua superficial, el
humedal mismo o los SSEE que provee a la comunidad.
Los humedales costeros de intrusión salina se ven afectados por el aumento del nivel del
mar y la extracción de agua dulce (White y Kaplan, 2017). Se identifican principalmente
FGI que tienen que ver con las aguas superficiales (Acreman et al., 2007), por ejemplo, las
obras en el cauce, el manejo de las aguas de escorrentía, la construcción de embalses o la
extracción de áridos en ríos, ya sea ubicados en el borde costero o aguas arriba del humedal.
Este tipo de humedales son sensibles a cambios en la conectividad hídrica del humedal
con el mar, los caudales superficiales o en aspectos de la migración de peces. Por ejemplo,
el manejo de las aguas de escorrentía puede afectar la cantidad y variabilidad del agua
superficial, impactando con ello la interacción con la vegetación hidrófita y helófita, así como
la presencia de peces e invertebrados.
Los humedales continentales de escorrentía se caracterizan por tener una matriz acuosa
sedimentaria con sedimentos finos y materia orgánica particulada. Algunos ejemplos de FGI
en estos humedales son las obras en cauces, la construcción de embalses y la extracción de
3.
áridos en ríos. La extracción de áridos de los ríos y costas está directamente relacionada con
el desarrollo de obras de construcción, y actualmente es el recurso mineral más extraído,
superando a los combustibles fósiles y la biomasa (Schandl et al., 2016). Al ejecutar este tipo
de actividades se altera la interacción del caudal superficial con los tapetes microbianos y la
materia orgánica particulada, cuya degradación es importante para los diferentes procesos
del humedal, afectando por lo tanto el fitoplancton, las plantas acuáticas, la fauna bentónica,
los peces bentófagos e ictófagos, y la vegetación terrestre hidrófila. De esta manera, se alteran
las cadenas tróficas que se encuentran en ese ecosistema y estas a su vez impactan otros
ambientes aledaños al humedal, así como el paisaje y otros SSEE. La actividad de extracción
de áridos también genera una pérdida de suelo hídrico en el cauce y, por lo tanto, de hábitat
para la biota.
Por otro lado, los humedales continentales de infiltración A y B son aquellos en los que las
aguas subterráneas juegan un papel fundamental en la alimentación del humedal por medio
de la recarga de agua desde el acuífero hacia el humedal. Por lo tanto, estos humedales
son particularmente sensibles a cambios en el nivel freático. Algunos ejemplos de FGI que
afectan las aguas subterráneas son la extracción de estas, el acondicionamiento del terreno,
la fracturación hidráulica y el transporte, acondicionamiento y construcción de caminos, pues
pueden generar que las aguas subterráneas afloren y la recarga hacia el humedal se reduzca o
elimine. La afectación de las aguas subterráneas producto de las actividades asociadas a los
FGI, en calidad y cantidad, afecta la interacción entre el nivel freático y la vegetación terrestre,
los tapetes microbianos y la vegetación hidrófila.
velocidad con que se proporciona agua por parte del acuífero, afectando la carga de nutrientes
a las plantas acuáticas o la producción primaria de vegetación terrestre hidrófila.
Los humedales continentales de ácidos orgánicos se caracterizan por tener una interacción
entre las aguas superficiales o subterráneas con la vegetación arbórea. Algunos ejemplos de
FGI en este tipo de humedales son aquellos asociados a proyectos que tienen el potencial de
afectar aguas superficiales y subterráneas, por ejemplo, obras en el cauce o la explotación de
yacimientos mediante métodos subterráneos. Al afectar las aguas superficiales y subterráneas,
especialmente la escorrentía o el nivel freático, se afectan las plantas acuáticas, la cobertura
de vegetación nativa y la estabilidad física del sustrato orgánico.
Finalmente, en los humedales continentales de isoterma 0°C los procesos sensibles son el 3.
caudal superficial y la carga de sedimentos finos. Algunos ejemplos de FGI son la extracción
de áridos en ríos, las obras en cauce, o el manejo y disposición del agua de escorrentía de
superficie. La alteración en las aguas (calidad, cantidad y temporalidad) hace que se alteren
los sedimentos finos, la temperatura del agua, la producción primaria planctónica; y, por ende,
también se afecta la fauna bentónica, los peces y la vegetación terrestre arbórea.
OBJETO DE
TIPO DE IMPACTO EJEMPLO DE IMPACTOS
PROTECCIÓN
OBJETO DE
TIPO DE IMPACTO EJEMPLO DE IMPACTOS
PROTECCIÓN
• Pérdida de comunidades
• Pérdida de hábitats por reducción de superficie del hume-
dal, desecamiento de humedales
• Fragmentación de hábitats, causando pérdida de conec-
Cambios sobre
tividad biológica e hidrológica dentro y entre humedales
Ecosistema la dinámica y
adyacentes, y entre el agua superficial y subterránea que lo
humedal estructura del
constituye
ecosistema
• Menoscabo de la composición, estructura y funcionamiento
del ecosistema, en vista de los componentes bióticos,
abióticos y las interrelaciones que estos mantienen
• Afectación estructural de las cadenas tróficas
En la Tabla 6 se presenta un análisis sistemático entre los ecotipos de humedales considerando sus componentes más
sensibles y la clasificación de FGI presentada anteriormente, a partir de los cuales se ejemplifican los impactos más
comunes producidos a partir de un determinado FGI.
CLASE DE COMPONENTES SENSIBLES ATRIBUTOS Y PROCESOS BOCATOMAS O CAPTACIONES ACONDICIONAMIENTO DEL CONSTRUCCIÓN OBRAS O INSTALACIONES
ECOTIPO DEL HUMEDAL SENSIBLES DEL HUMEDAL OBRAS Y ACCIONES DE AGUA PARA LA TERRENO PARA CONSTRUIR DE CAMINOS QUE DESCARGUEN
EN EL CAUCE EXTRACCIÓN DE AGUA COMO O HABILITAR PARTES Y TEMPORALES O EFLUENTES A
INSUMO DEL PROCESO OBRAS DEL PROYECTO PERMANENTES HUMEDALES
En el caso de los humedales, una vez conocida la espacialización de los FGI del proyecto o
actividad, es necesario caracterizar la columna de agua/acuífero, así como los suelos hídricos, e
identificar al interior de estos los distintos grupos de organismos que los habitan o que dependen
de él, es decir, identificar los elementos constituyentes de los ecosistemas de humedales, en
particular, los hábitats y las especies que los componen. En este sentido, se debe tener en
cuenta las distintas relaciones de cada grupo, tanto entre organismos, así como con el medio
físico, de tal forma de considerar dentro de su hábitat, todos los sitios donde se desenvuelven
las distintas especies hidrobiológicas que conforman la biota acuática y desarrollan las etapas
de sus ciclos de vida, como son los sitios de forrajeo, apareamiento, desove, y reclutamiento,
entre otros. A su vez será relevante conocer la variabilidad estacional de los componentes
ambientales y del ecosistema en su conjunto, identificando los SSEE que ofrece.
Tal como se indicó para el paso 3 en el numeral 3.2 de esta Guía, resulta imprescindible
identificar el medio en que se producirán los efectos, es decir, si corresponde a extensiones
de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de aguas, sean estas de régimen
natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o
saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda
de seis metros. Una referencia primordial es el Inventario nacional de humedales que permite
conocer la tipología de humedal y su localización. Como se mencionó anteriormente, esta
es una herramienta en continua actualización y por consecuencia habrá humedales que aún
no han sido catalogados en el inventario y será responsabilidad del titular identificar si se
está frente a un humedal y sus características, de acuerdo con los criterios mencionados en
el numeral 2.1 de esta Guía.
esta clasificación puede ser complementada con otro tipo de zonificación, como la propuesta
de (Illies y Botosaneanu, 1963), que corresponde a una zonación más universal, basada en la
temperatura de las aguas, el ancho del cauce (ambos ligados a la magnitud de los caudales),
y su relación a las confluencias de unos ríos con otros, siendo clasificados los diversos tramos
de los ríos en crenón, ritrón y potamón.
En este mismo sentido, la “Guía metodológica para determinar el caudal ambiental para
centrales hidroeléctricas en el SEIA” (SEA, 2016), presenta criterios respecto a cómo debe
ser descrito el sistema fluvial, por medio de una caracterización hidrológica, morfológica,
fisicoquímica, ecológica, de zonas ribereñas y antrópica. En este mismo documento también
se profundiza en la descripción de los diferentes tipos de hábitats presentes en un tramo del
3.
río asociados a las formas del lecho, o mesohábitats, los cuales son relevantes para retratar
la diversidad de hábitats físicos y que suele inducir a una mayor diversidad y abundancia de
especies acuáticas.
Otro aspecto muy relevante para la caracterización de los humedales vinculados a sistemas
fluviales, y posterior identificación de efectos, es comprender las relaciones causa-efecto
entre una acción del proyecto y un efecto ecológico a lo largo del río, conocido como la teoría
del “río como un continuo” (Vannote et al., 1980). Por ello se torna de gran importancia, entre
otras cosas, caracterizar la hidrología del río en relación con la dinámica de la escorrentía
superficial y subterránea asociada al mismo, de tal forma de establecer si se trata de un río
efluente (río ganador) o influente (río perdedor) en el tramo a caracterizar.
Más adelante se presentan los principales descriptores de los OP presentes en los humedales
y casos de ejemplos para la delimitación del AI.
Capítulo 3. / CRITERIOS METODOLÓGICOS RELEVANTES | 67
Corta de vegetación
Pérdida de flora
3.
Suelo descubierto
y vegetación
Llegada de sedimentos al
humedal
Disminución en la
cantidad de agua
en acuíferos
Alteración de la
calidad del agua
Menor recarga de
agua en humedal
ECOSISTEMA
Fuente: elaboración propia.
68 | Servicio de Evaluación Ambiental
| 69
4.
DELIMITACIÓN Y
DESCRIPCIÓN DE LAS
ÁREAS DE INFLUENCIA
70 | Servicio de Evaluación Ambiental
4.
Los proyectos cuyas acciones y obras interactúen con humedales, deben definir las AI consi-
derando todas las áreas donde se presentan sus impactos. Una vez delimitadas las AI se deben
describir de manera general los atributos de los OP receptores de impacto, caracterizando la
condición basal de cada uno.
En una primera instancia se debe definir la localización y el tipo de humedal que se verá
afectado, para lo cual es necesario conocer la cuenca hidrográfica o hidrológica y las áreas de
drenaje en las cuales se ubica el proyecto o actividad, estableciendo si se trata de: i) sistemas
lénticos (lagos y lagunas); ii) sistemas lóticos (cuerpos fluviales); iii) ambientes riparianos o
palustres; iv) sistemas estuarinos; v) naturales o artificiales; y vi) permanentes o intermitentes.
Junto con esto, se debe describir de manera general la calidad y cantidad de agua, el suelo
hídrico, así como la biota presente en estos.
Para poder homologar y comparar los humedales que se describen como parte del AI en el
listado contenido en el Inventario nacional de humedales se solicitará que se identifiquen
al menos los dos primeros órdenes de la clasificación utilizada para este fin (ver Tabla 7).
En el Anexo 2 se incluye la clasificación completa de humedales utilizada en el Inventario
nacional de humedales.
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 71
ORDEN 1 ORDEN 2
1.1 Estuarinos
1.2 Lago salado
1. Marinos y costeros
1.3 Lagunar
1.4 Marino
2.1 Lacustres
2. Continentales 2.2 Palustres
2.3 Ribereños
3.1 Áreas de almacenamiento de agua 4.
3. Artificiales
3.2 Explotación de sal
Cabe destacar que, para efectos del SEIA, se le denomina línea de base a la descripción detallada
de los componentes ambientales ubicados dentro del área sujeta a impactos significativos.
Sección del AI
Cartografía con impacto
preliminar significativo y
descripción
detallada
4.
Los atributos listados en la letra e) del artículo 18 del Reglamento del SEIA son las cualidades
o propiedades de un determinado componente ambiental que permiten caracterizar deta-
lladamente cada OP receptor de impactos. En el caso de los humedales, los contenidos que
corresponde describir detalladamente, es decir, la línea de base, son los establecidos en el
literal e.3) para los ecosistemas acuáticos continentales, donde se incluye información asociada
a la calidad de agua y sedimentos, así como la biota que pertenece a dichos humedales. Se
considera en la descripción la identificación, ubicación, distribución, diversidad y abundancia
de las especies que componen los ecosistemas existentes, identificando aquellas especies
que se encuentran en alguna categoría de conservación de conformidad a lo señalado en el
artículo 37 de la Ley N°19.300. Adicionalmente, se debe describir las relaciones existentes
con el medio físico y con los ecosistemas terrestres y marinos.
A su vez y, según lo establecido en el artículo 18 letra e) del Reglamento del SEIA, dentro
de los atributos de los componentes ambientales que se debe describir se encuentran los
contenidos listados en la letra e.11), correspondientes a “proyectos o actividades que cuenten
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 73
En el siguiente numeral 4.1 se presentan los atributos relacionados con los componentes
ambientales presentes en humedales, junto a criterios para la delimitación y justificación de
AI mediante la presentación de casos hipotéticos y representativos para efectos de esta Guía.
41 Referencia al artículo 5° ter, Ley N°21.435, del 2022, que Reforma el Código de Aguas, del Ministerio de Obras Públicas.
42 Considerados como humedales protegidos.
43 Considerados como áreas protegidas.
44 Referido al anexo del Ordinario SEA N°100143, del 15 de noviembre de 2010, que imparte instrucciones sobre sitios
prioritarios para la conservación en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Disponible en el Centro de
documentación [Link].
45 Referido al anexo del Ordinario SEA N°100143, del 15 de noviembre de 2010, que imparte instrucciones sobre sitios
prioritarios para la conservación en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Disponible en el Centro de
documentación [Link].
74 | Servicio de Evaluación Ambiental
En primera instancia, el titular debe realizar una recopilación, revisión y análisis de la información
existente relacionada a geología, hidrogeoquímica e hidrogeología. Luego, debe levantar la
información necesaria para describir los atributos que se mencionan a continuación. Será
4. responsabilidad del titular evaluar si la información existente es suficiente o si, en caso contrario,
es necesario realizar nuevos levantamientos de información complementaria.
• Geología
La geología en general proporciona información relevante para definir a priori las potenciales
zonas acuíferas y los suelos que están presentes en la zona de estudio. Es de relevancia que
se identifiquen en detalle cada uno de los componentes antes mencionados para realizar
la caracterización hidrogeológica, definir las zonas acuíferas y caracterizar el suelo.
• Hidrogeoquímica
– pH.
– Temperatura.
– Salinidad y Conductividad Eléctrica (CE).
– Potencial oxidación-reducción (redox).
– O2 disuelto y saturación.
– Sólidos Disueltos Totales (SDT).
– Sólidos Suspendidos Totales (SST).
76 | Servicio de Evaluación Ambiental
– Materia orgánica.
– Demanda Biológica de Oxígeno (DBO).
– Iones mayoritarios.
– Metales, patógenos, pesticidas o hidrocarburos, según corresponda.
– Nutrientes (nitrógeno y fósforo).
– Parámetros necesarios para realizar el balance iónico.
– Análisis de elementos mayores, trazas y trazas especiales.
– Otros parámetros susceptibles de ser alterados por el proyecto.
– Otros parámetros de interés, por ejemplo, los contenidos en la normativa ambiental
aplicable o análisis isotópicos cuando sea necesario.
• Hidrogeología
46 Para más detalle se puede revisar la “Guía para el Uso de Modelos de Aguas Subterráneas en el SEIA” (SEA, 2012).
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 77
Finalmente, para delimitar el área donde se manifiestan los impactos se puede considerar
como criterio la determinación de toda la zona donde es perceptible una alteración
del nivel del agua subterránea o de la piezometría.
78 | Servicio de Evaluación Ambiental
En caso de que existan extracciones del acuífero, principalmente si existe un humedal aguas
abajo, se debe asegurar la posibilidad de que las aguas subterráneas puedan aflorar en este.
4. Es indispensable asegurar el aporte de las aguas subterráneas al humedal (en especial si es el
único aporte) para mantener el equilibrio acuático y biótico, ya que a pesar de que las partes
u obras no afecten en forma directa al humedal es posible generar impactos significativos en
la cantidad y calidad de agua que soporta al ecosistema.
Pozos de mitigación
Infiltración
Pozos APR
Relaves
Muro
Barrera hidráulica
Agua subterránea
Aguas superficiales
El cálculo de las infiltraciones serán siempre una estimación proveniente de un modelo numérico,
el cual tiene un factor de incertidumbre, por lo que la cantidad de caudal a extraer será siempre
relativo a ese modelo. Finalmente, el agua extraída provendrá tanto de las infiltraciones como 4.
de aguas del mismo acuífero, provocando una variación de las aguas subterráneas hacia
aguas abajo, y por ende de los afloramientos hacia humedales. Bajo esa lógica, también se
debe incluir en los planes de prevención de contingencias y planes de emergencia, posibles
alumbramientos de aguas subterráneas que pudieran afectar algún humedal.
En relación con la calidad de agua en el humedal, esta puede verse afectada por la descontami-
nación (tratamiento de depuración) que se le aplica al agua subterránea, extrayendo nutrientes
importantes para la mantención de la biota acuática en el humedal, así como también por la
porción de agua contaminada infiltrada desde el relave que la barrera hidráulica no haya sido
capaz de capturar. En este tipo de proyectos se debe poner especial énfasis en caracterizar la
calidad del agua subterránea y superficial del humedal, idealmente con mediciones mensuales
en el humedal mismo o su entorno cercano, abordando al menos un año hidrológico completo.
Asimismo, se debe caracterizar la calidad del agua subterránea de todo el tramo entre el
humedal y la fuente de contaminación.
Cabe tener presente que este impacto sobre la calidad del agua también tendrá repercu-
siones sobre la calidad del suelo y sobre la biodiversidad que sostengan estos componentes
estructurantes del ecosistema.
Para la definición del AI del impacto sobre la cantidad de agua se debe delimitar al menos
por el cono de depresión que genere el campo de pozos (ver Figura 11). Dependiendo de las
características de los pozos y caudales extraídos, es posible estimar el radio de influencia
que su extracción produce, y por ende hasta qué lugar se extenderá su efecto extractivo. Del
mismo modo, en caso de que exista inyección se puede realizar el mismo ejercicio de cálculo
de radio de influencia del caudal aportado.
80 | Servicio de Evaluación Ambiental
Pozos de medición
de niveles freáticos
Pozo de extracción
del agua
Cono de
depresión
Nivel terreno
Nivel freático
inicial
4. Nivel freático
después del
bombeo
Acuífero freático
El caso siguiente trata de la construcción de un rajo para una minera cuyo FGI es la extracción
de agua subterránea para la explotación de mineral en la fase de operación del proyecto.
Esta explotación se ubica sobre un acuífero, el cual podría verse afectado cuando el rajo
abierto comience a profundizarse, entrando en contacto con el acuífero. El fondo del rajo
podría comenzar a captar las aguas del acuífero ante lo cual la minera debe extraer el agua
acumulada. Con esta extracción se generará un cono de depresión en el acuífero, cuyo radio
vendrá dado por los caudales de explotación y las características del suelo.
El impacto potencial que esta alteración del acuífero puede tener sobre un humedal es la
disminución de la recarga y, por lo tanto, la disminución de la cantidad de agua disponible, lo
que a su vez derivará en impactos sobre los demás componentes y el ecosistema en su conjunto.
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 81
Un criterio relevante para definir el AI del impacto sobre el acuífero provendrá del cálculo de
la extensión máxima donde el cuerpo de agua presente una variación respecto de los niveles
naturales de la cuenca y el acuífero, expresado ya sea como una disminución de caudal o por
la extensión del alcance del cono de depresión generado.
Para tener certeza de esta información será necesario identificar las zonas impermeables
evidenciadas en las unidades hidrogeológicas, lo cual permitirá delimitar la amplitud del
acuífero. Esta zona será considerada entonces como área de estudio, dentro de la cual se
encontrará el AI (ver Figura 12).
Otra información importante presentada en la Figura 12 son las líneas piezométricas (líneas
punteadas en azul), que también aportarán a delimitar el AI al localizarse perpendiculares a
las zonas impermeables antes mencionadas.
Figura 12. Delimitación del área de influencia para el OP aguas subterráneas en un proyecto de
extracción de mineral en rajo 4.
Área de influencia
Rajo
Acuífero - Área de estudio
Detalle de geología
Capas impermeables
Capas semipermeables
Capas de mayor permeabilidad
Adicionalmente, la definición del AI sobre un cuerpo de agua afectado por la extracción del
recurso hídrico necesita contar con información geológica y litología de pozos, así como
con los resultados de pruebas de bombeo, entre otros antecedentes. De igual forma, para el
82 | Servicio de Evaluación Ambiental
modelamiento del acuífero se debe considerar las extracciones y recargas, modelo conceptual,
capas, grilla, condiciones de borde, balance hídrico, representación de objetos de conservación,
entre otros aspectos47.
En estos casos, la caracterización del recurso hídrico debe poner especial énfasis en caracterizar
los niveles de agua subterránea y superficial en el humedal o su entorno cercano, idealmente
con periodicidad mensual y al menos durante un año hidrológico, con el objetivo de contar con
las condiciones de base o variaciones naturales del agua en el humedal. Asimismo, se debe
caracterizar el nivel del agua subterránea de todo el tramo entre el humedal y el FGI (rajo).
Tal como fue mencionado en esta Guía, es necesario recalcar que toda afectación sobre la
disponibilidad del OP agua subterránea o superficial, así como la fluctuación de sus niveles,
puede tener consecuencias sobre el resto de los componentes que conforman los humedales,
como es el caso de la flora y fauna, así como también sobre los SSEE. Las vegas y bofedales
son particularmente sensibles porque dependen de la disponibilidad hídrica y los niveles de
4. agua para su mantención y desarrollo.
La información requerida para caracterizar las aguas superficiales en el AI y cumplir los objetivos
señalados anteriormente dependerá del tipo de humedales involucrados y los procesos que
determinan la cantidad y calidad de aguas. La descripción podrá incluir lo siguiente:
• Cantidad de agua
47 Ver “Guía para el uso de modelos de aguas subterráneas en el SEIA” (SEA, 2012).
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 83
• Calidad de agua
La caracterización permite conocer las condiciones de base que hacen posible el funciona-
miento normal del ecosistema del humedal. El titular debe realizar un análisis crítico de la 4.
información disponible, contando con análisis de calidad de la información y procesamiento
de datos, pudiendo además levantar nueva información cuando sea necesario. También es
deseable que los datos sean actuales y que permitan describir la variación estacional e
interanual de la calidad del agua. Algunos de los parámetros relevantes a considerar son
los siguientes.
– pH.
– Temperatura.
– Salinidad y Conductividad Eléctrica (CE).
– Potencial oxidación-reducción (redox).
– O2 disuelto y saturación.
– Sólidos Disueltos Totales (SDT).
– Sólidos Suspendidos Totales (SST).
– Materia orgánica.
– Clorofila a.
– Demanda Biológica de Oxígeno (DBO).
– Turbiedad.
– Penetración lumínica.
– Iones mayoritarios.
– Metales, patógenos, pesticidas, hidrocarburos u otros según corresponda.
– Nutrientes (nitrógeno y fósforo).
48 Ver la “Guía metodológica para determinar el caudal ambiental para centrales hidroeléctricas en el SEIA” (SEA, 2016).
84 | Servicio de Evaluación Ambiental
Por otro lado, cuando se necesite implementar una medida de compensación de biodi-
versidad de un humedal se debe tener en consideración los parámetros mínimos que la
metodología indica, los que deben ser medidos y comparados tanto en el AI como en el
sitio de compensación, tal como señala la “Guía metodológica para compensación de la
biodiversidad en ecosistemas terrestres y acuáticos continentales” (SEA, 2022c).
Para describir las aguas superficiales será relevante entender los procesos clave que
determinan el funcionamiento del humedal en cuestión, y en relación con el ciclo hidrológico
describir los flujos y almacenamientos, así como la cuenca donde se circunscribe el humedal.
Por ejemplo, para los humedales continentales de la clase escorrentía, es fundamental
4. la caracterización el régimen hidrológico, mientras que en un humedal continental clase
evaporación, como su nombre lo indica, es más importante caracterizar la evaporación y
la estimación de un balance hídrico de largo plazo. Algo similar ocurre en los humedales
clase infiltración A o B, donde además se debe incorporar el componente suelo, como
precursor del proceso de infiltración.
Al igual que para el OP aguas subterráneas, la delimitación del AI para aguas superficiales
se realiza en consideración de los siguientes aspectos generales para el recurso hídrico,
de acuerdo con lo señalado en el “Criterio de evaluación en el SEIA: Contenidos técnicos
para la evaluación ambiental del recurso hídrico” (SEA, 2022b):
El caso en estudio supone que el proyecto se emplaza en las cercanías de un humedal tipo río
y de un área inundada. El área inundada se alimenta principalmente de un pequeño estero y
de la escorrentía directa que fluye sobre la cuenca aportante donde se encuentra la misma49.
Otra particularidad del caso es la extracción de agua para la fase de construcción y operación
del proyecto desde el estero que desemboca al área inundada (ver Figura 13).
Una vez identificadas las potenciales alteraciones que generan los FGI en la cantidad, calidad
y variabilidad del OP agua superficial, es posible delimitar el AI, considerando:
49 se recomienda el uso del Inventario público de cuencas hidrográficas y lagos de la Dirección General de Aguas (DGA),
disponible en el siguiente sitio web: [Link]
86 | Servicio de Evaluación Ambiental
En el caso del FGI acondicionamiento del terreno, el criterio de delimitación del AI será incluir
toda la superficie donde se realiza la acción, las subcuencas que conectan con el estero
aguas abajo de la acción, la zona de alimentación directa del área inundada, incluyendo
al humedal afectado y las subcuencas aguas abajo del proyecto en la medida de que se
pueda verificar un impacto en ellas (ver Figura 13).
Para poder describir de manera asertiva los parámetros hidrológicos y los flujos de entrada
al estero, y de esta manera evaluar los impactos, será necesario además considerar dentro
del área de estudio las subcuencas río arriba del punto de extracción, lo cual aportará infor-
4. mación respecto del funcionamiento hídrico en el AI. Esta área de estudio debe ser parte de
la cartografía preliminar señalada en la metodología general de delimitación de AI (numeral
3.1 de la presente Guía).
Figura 13. Área de influencia generada a partir del FGI “acondicionamiento del terreno” y su
alteración en la cantidad de OP agua superficial
Cuenca del
estero
ESTERO
Área de Proyecto
estudio
Área de
influencia
Extracción
Río principal
Si se consideran otros FGI, como extracciones de agua y áridos, descargas de efluentes u otros,
se debe proceder de forma similar, determinando si afecta la cantidad, calidad y variabilidad
del agua superficial y la propagación del efecto en el espacio, a partir del lugar de intervención,
ya sea en el humedal o sobre humedales interconectados.
En el caso presentado, la subcuenca receptora de impacto es la cuenca del estero, la cual debe
ser caracterizada en al menos lo siguiente:
• Descripción del AI
Se hace necesario que la descripción del AI tenga un nivel de detalle suficiente que permita
descartar impactos significativos y poder evaluar las alteraciones en las subcuencas afec-
tadas, el régimen hidrológico y sus descriptores, así como todos los componentes del ciclo
hidrológico. En caso de no disponer de información, es necesario medirla o modelarla, con
el fin de establecer dicha descripción y los posibles impactos, mediante uso de modelos
reconocidos y validados, nacionales o internacionales. Esta descripción debe abordar toda la
subcuenca donde se encuentra el proyecto y los FGI identificados, de manera tal que permita
analizar la propagación de efectos sobre los humedales interconectados, descartando o
no los ECC sobre el humedal. Para conseguir lo anterior es necesario:
– Evaluar los atributos afectados por la presencia de los FGI, en función de los FGI deter-
minados en la descripción general.
– Definición del área hasta donde se propaga la alteración de los descriptores incluyendo
los humedales de diferentes tipos involucrados.
Una primera aproximación para definir el límite del AI es el área donde se alcanza la máxima
dispersión de la descarga (pluma de dispersión) en la columna de agua, donde posterior a ese
límite las concentraciones se igualan a la condición basal agua (ver Figura 14).
4.
50 Se pueden utilizar modelos de código abierto como WASP o QUAL2K de la EPA para fuentes puntuales y NSPECT o SWAT
para fuentes de tipo difuso.
90 | Servicio de Evaluación Ambiental
sobre el cuerpo receptor. Para esto es imprescindible conocer las características del entorno,
el medio receptor (cauces naturales, río, esteros, estuarios o lagos), su capacidad de dilución,
así como el régimen estacional del caudal del cuerpo receptor, y el tipo de descarga (vertidos
puntuales y fuentes difusas). Así también será relevante considerar las variaciones estacionales
de los cuerpos de agua y los posibles cambios en los caudales a causa del cambio climático.
En este tipo de proyectos que afectan la calidad del agua se debe poner especial énfasis en
caracterizar la calidad del agua superficial, idealmente con mediciones de frecuencia mensual
que aborden al menos un año hidrológico completo.
En la justificación del AI debe quedar claramente demostrado que el o los modelos utilizados
para evaluar los efectos de las descargas den cuenta de los fenómenos propios del cuerpo de
agua en el cual se pretenden realizar dichas descargas, describiendo y justificando cada una
de las variables y parámetros utilizados en las modelaciones, así como también indicando la
metodología de cálculo de todos los datos de entrada al modelo que hayan sido consideradas.
En este sentido, el modelo utilizado debe dar cuenta, del régimen variable de las condiciones
4. hidráulicas del curso de agua modelado, demostrando que el modelo está capacitado para
ser utilizado en aguas con dichas características. Es así como se debe seleccionar un modelo
emisión-calidad robusto que dé cuenta de la capacidad de dispersión y dilución del cuerpo
de agua receptor incorporando las particularidades hidrológicas e hidrodinámicas.
De acuerdo con lo anterior, los impactos asociados a la descarga de un efluente hacia un cuerpo
de agua estarán dados por la interacción de los contaminantes y las propiedades del agua.
El AI por cambios en la calidad del agua se delimitará considerando toda la superficie donde
dicho OP presente cambios en sus propiedades físicas, químicas y microbiológicas, es decir,
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 91
donde sea posible percibir o detectar alteraciones a los atributos de la calidad del agua,
entre los que encuentran parámetros como la temperatura, pH, conductividad, transparencia,
oxígeno disuelto, y compuestos orgánicos, entre otros. Para esto es imprescindible conocer a
cabalidad los contaminantes que serán descargados (materia orgánica, inorgánica o microor-
ganismos), su régimen de descarga, así como los fenómenos físicos que se generarán en el
cuerpo receptor (decantación, suspensión o flotación), con el fin de analizar el alcance máximo
de cada uno de los contaminantes en consideración del fenómeno de autodepuración51. Así,
el AI del OP calidad del agua debe determinarse para cada uno de los parámetros que se
pretenden incorporar al medio y se considerará el de mayor alcance para su delimitación.
Teniendo presentes las interacciones que se producen entre los componentes que forman
parte de los sistemas acuáticos naturales (relaciones tróficas, interacciones bioquímicas, entre
otras), la afectación sobre el OP calidad del agua tendrá repercusiones sobre el resto de los
componentes pertenecientes a los ecosistemas acuáticos continentales.
51 Para el fenómeno de autodepuración se identifican al menos cuatro zonas relevantes: zona de degradación, zona séptica
(de descomposición activa), zona de recuperación y zona de agua limpia. Este fenómeno se comienza a producir una vez
que la contaminación ha llegado al sistema acuático, en el cual intervienen principios físicos (sedimentación, flotación
y transporte), químicos y biológicos.
Servicio de Evaluación Ambiental Capítulo 1. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA
Figura 15. Modelo conceptual de la alteración de diversos OP derivada de la afectación de la calidad del agua de un humedal
4.
Para el caso de la afectación de la biota acuática a causa de la alteración de la calidad del agua,
el límite del AI de la biota acuática se debe determinar sobre la base de las concentraciones
de los parámetros fisicoquímicos asociados a la calidad del agua para los cuales la literatura
científica ha establecido la existencia de algún tipo de alteración fisiológica o conductual
en la biota acuática, por ejemplo, los estudios realizados por (Oscoz et al.,2006; Gutiérrez y
Gagneten, 2011; Rueda-Jasso et al., 2014; y Fierro et al., 2017). En estos estudios se han podido
registrar diversas alteraciones sobre peces y macroinvertebrados a causa de la presencia o
alteración de los valores de parámetros fisicoquímicos de los sistemas acuáticos.
De acuerdo con esto, el criterio para delimitar el AI sobre la biota acuática a causa de la
alteración en la calidad del agua será la extensión de área desde el punto de descarga del
efluente hasta el límite donde ya no es posible identificar alteraciones de cualquier tipo
sobre la biota acuática, ya sean de carácter fisiológico o conductual.
Reconociendo susceptibilidades diversas de cada especie para verse afectada por los cambios
en la calidad de agua, es recomendable definir y justificar especies bioindicadoras, que, por
su condición de mayor sensibilidad, estado de conservación, o representatividad de cierta
categoría de biota circundante, permitan direccionar el análisis para hacerlo metodológicamente
abarcable. Por ejemplo, cambios en la calidad de las aguas pueden generar florecimientos
algales nocivos, que pueden afectar el desarrollo de la biota acuática. La selección de especies
bioindicadoras es relevante tanto para considerar impactos potenciales, como para incorporar
en planes de seguimiento o compromisos voluntarios ambientales.
Los suelos albergan la zona de actividad biogeoquímica donde la vegetación, fauna y microor-
ganismos interactúan con el agua mediante el ciclo hidrológico y otros ciclos elementales. Un
suelo típico contiene materiales minerales y orgánicos, así como un espacio poroso adyacente
lleno de agua y aire. Las propiedades físicas y químicas del suelo influyen en los procesos de
formación de los humedales. Los procesos biogeoquímicos en suelos saturados estacionalmente
pueden conducir a la acumulación de materia orgánica y la transformación de minerales en
base a hierro, determinando el ciclo de nutrientes, la acidez del suelo y el color de este.
En la descripción del AI del suelo hídrico se deben caracterizar los siguientes atributos sin
perjuicio de la adición de otras propiedades que podrían ser afectadas por los impactos del
94 | Servicio de Evaluación Ambiental
proyecto, para lo cual se deben tener en cuenta los contenidos de la “Guía de evaluación
ambiental recurso natural suelo”, elaborada por el (SAG, 2019).
• Porosidad.
• Potencial oxidación-reducción (redox).
• Salinidad y Conductividad Eléctrica (CE).
• pH.
• Densidad.
• Granulometría.
• Materia orgánica.
• Nutrientes (fosforo y nitrógeno).
• Régimen de saturación (permanente, intermitente, nivel freático en estación seca).
• Presencia de horizonte impermeable.
4. • Presencia de horizontes gley en los primeros 45 cm desde la superficie.
• Horizontes del suelo hasta 0,5 m de profundidad (de ser posible según su inundación).
Indicar tipo de horizonte (O, A, B, C, R), color, textura, profundidad, presencia de horizontes
gley, y rasgos redoximórficos (por ejemplo, moteados de óxidos e hidróxidos de fierro
y manganeso)52.
• Olor característico de la presencia de ácido sulfhídrico en la parte superior del suelo,
si corresponde.
Para una adecuada descripción del suelo, el titular debe realizar una identificación de los
impactos, en forma preliminar o básica que permita establecer cuáles serán las variables o
propiedades que serán afectadas del suelo, para enfocar con ello su análisis.
A continuación, se presentan dos casos con el fin de explicar criterios de delimitación de AI.
Se destaca que los FGI que afectan de manera estructural y funcional a los humedales poseen
gran potencial de generar alteraciones e impactos sobre el suelo hídrico y su capacidad de
sustentar biodiversidad.
52 Se recomienda la “Guía de delimitación y caracterización de humedales urbanos de Chile” (MMA y ONU, 2022) para
comprender y describir esta característica de los suelos hídricos.
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 95
Para determinar el AI del OP suelo hídrico a causa del depósito de residuos o sólidos en
suspensión, materia orgánica, o la resuspensión de sedimento, se debe considerar el área
de máxima extensión o alcance donde se producirá este fenómeno. Para ello es necesario
considerar tanto la resuspensión de sólidos producto del movimiento del fondo para la
ejecución de las obras o extracción de áridos, como por el vertido de residuos sedimentables
por fuentes puntuales o difusas.
Los resultados de esta modelación se pueden visualizar como plano de situación, plano de
la superficie de dispersión de la pluma sobre el entorno en los casos hipotéticos, gráficos
de la columna de dispersión y distribución del efluente, gráficos complementarios de las
características del agua del humedal y del efluente, tablas de frecuencia e histogramas de
intensidad y dirección para el caso de vientos y corrientes, entre otros. En la Figura 16 a modo
de ejemplo, se esquematiza el depósito de materia orgánica en el suelo hídrico en un sistema
de cultivo de salmónidos.
96 | Servicio de Evaluación Ambiental
Alimento
4.
Sedimentado
Área de sedimentación
Debido a las interacciones que se producen entre el suelo hídrico y la biota asociada al mismo,
por ejemplo, el uso del suelo como hábitat para especies bentónicas (macroinvertebrados,
perifiton y macrófitas, entre otros), toda afectación sobre este suelo también afectará a la
biota acuática y la cadena trófica, en consecuencia, es necesario tenerlo en consideración
al momento de determinar el AI de la flora y vegetación y de la fauna.
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 97
Acumulación de sedimentos
dentro del embalse
PRESA
SEDIMENTACIÓN
AGUA
SEDIMENTO
EROSIÓN
SUELO
En este caso se debe realizar un análisis de la dinámica y comportamiento del cuerpo fluvial
para la delimitación del AI vinculada al impacto sobre el sedimento. Para esto es necesario
entender que los sistemas lóticos desaguan caudales y transportan sedimentos a escala de
cuenca o de red hidrográfica, llevando sedimentos desde aguas arriba de la cuenca hasta el mar,
98 | Servicio de Evaluación Ambiental
Este último fenómeno se conoce como hungry waters (aguas hambrientas, en español), debido
a que las aguas que salen de los sistemas donde se retienen sedimentos, como es el caso de
embalses y presas, carecen de una carga de sedimentos, alterando el balance sedimentológico
y generando procesos erosivos importantes aguas abajo de la alteración (Kondolf, 1997). Esto
genera modificaciones en la morfología de estos cuerpos de agua por erosión vertical y lateral
del lecho, acorazamientos, cambios de pendientes, modificación de mesohábitats, entre
otros, modificando los hábitats de macroinvertebrados y peces y afectando las características
naturales de los humedales.
La delimitación del AI para flora y vegetación estará determinada por los impactos sobre sus
atributos que pueden ser originados por medio de los FGI del proyecto, o bien debido a la
alteración de otro componente que influya sobre el OP en estudio. Dicho esto, los principales
FGI de los proyectos que producen alteraciones sobre los atributos del OP flora y vegetación
(presentados en el capítulo 3 de esta Guía), son los que generan modificaciones en la morfología,
calidad y estructura del terreno; modificación de la variabilidad, disponibilidad y calidad del
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 99
Por otro lado, cuando se realiza el acondicionamiento del terreno para la construcción de obras
de captación, construcción de caminos, construcción de obras permanentes, mantención y
conservación de las mismas, usualmente se utiliza el escarpe o extracción de la capa vegetal
del suelo, seguido en algunos casos de corta de flora y vegetación, lo que ocasionará impactos
en la cobertura vegetal, que conllevarán a modificaciones o pérdida de sustento, ocasionando
alteraciones en la abundancia de especies.
Para el caso del escarpe de la capa vegetal con corta de flora y vegetación, como criterio
general, el AI incluirá al menos los polígonos definidos por la extensión de dicha corta de
vegetación, no obstante, en algunos casos cuando se trate de formaciones vegetales sensibles,
como la del bosque de galería, se debe considerar el “efecto borde”53, lo que ampliaría el 4.
polígono del AI. Además, será necesario indicar que estos mismos polígonos podrían ser parte
del AI de otros OP, como es el caso del OP fauna, puesto que la vegetación ribereña puede ser
el hábitat para fauna (anfibios, avifauna, micromamíferos, entre otros), e incluso será necesario
determinar si se genera una fragmentación de hábitat.
Una vez identificada la superficie donde se presentan los impactos de los FGI, es necesario
describir el AI.
La descripción general del OP flora debe responder a la identificación de las especies que
conforman el humedal, la riqueza específica de estas, el grado de endemismo que poseen y
el estado de conservación en que se encuentran catalogadas al momento de la evaluación,
así como la tipología a la que pertenecen, ya sea hidrófita, helófita o higrófita acorde a lo
descrito en el numeral 2.3.3 de la presente Guía. El titular debe considerar la utilización
de antecedentes bibliográficos y de terreno, que permitan evaluar de manera adecuada
la variabilidad estacional de los componentes ambientales, aportando una nueva capa de
información a la cartografía preliminar.
53 Murcia (1995) define el efecto borde como el resultado de la interacción entre dos ecosistemas adyacentes, cuando
los dos están separados por una transición abrupta (borde).
54 Disponible en el Anexo 1 de la “Guía de delimitación y caracterización de humedales urbanos de Chile” (MMA y ONU, 2022).
100 | Servicio de Evaluación Ambiental
Una descripción detallada del OP vegetación considerada para un EIA o para descartar
impactos significativos, debe considerar los siguientes atributos:
– Composición de la vegetación.
4. – Abundancia.
– Densidad.
– Estado de desarrollo.
– Presencia de distintas formaciones vegetales con sus tipos de vegetación y subdivisiones.
– Cobertura vegetal.
– Estratificación con sus grupos funcionales.
– Distribución espacial de los tipos de vegetación.
– Evaluación de la sucesión vegetal (reclutamiento y propágulos).
– La presencia de singularidades ambientales de la vegetación afectada.
– Presencia de formaciones únicas, escasas o de baja representatividad.
– Presencia formaciones vegetales frágiles, reliquias o relictuales.
Entre los principales impactos generados por las partes, obras y acciones del proyecto, se
encuentran los generados por el acondicionamiento del terreno y la implementación de
franjas de servidumbres. Estos FGI se presentan generalmente en la fase de construcción
de tipologías de proyectos hidroeléctricos, turísticos, inmobiliarios, agropecuarios, mineros,
proyectos eléctricos que construyen líneas de alta tensión, atravesando humedales, parte
de ellos o en sus cercanías. Estos pueden originar una alteración de los atributos de la flora
y vegetación, a través de la pérdida de abundancia y cobertura o disminución de especies,
alteración de la densidad o afectación de especies catalogadas en estado de conservación
del parche vegetacional, pérdida de la sucesión vegetacional (reclutamiento y propágulos en
humedales), entre otros efectos.
La zona de amortiguación se define de acuerdo con lo que se requiere conservar, en este caso
para conservar la estructura funcional de la vegetación a pesar de estar intervenida, la zona
de amortiguación debe contener parte de la densidad, abundancia y riqueza de especies que
contenía el paño original.
Estos FGI pueden también perjudicar a otros componentes en forma indirecta, por ejemplo, el
daño producido por la pérdida y fragmentación del hábitat. Este tipo de impacto genera una
alteración de la fauna por disminución de la disponibilidad de refugio, pérdida de corredor
biológico, disminución de alimento y alteraciones en el ciclo reproductivo, tanto para especies
de avifauna como de reptiles, biota acuática (por ejemplo, ictiofauna, infauna) y anfibios,
destacándose estos últimos por presentar un alto endemismo y una baja capacidad de
desplazamiento.
De este modo, el polígono del AI del OP flora y vegetación se debe ampliar por la conexión
entre humedales y el mismo tipo de vegetación, considerando el enfoque de cuencas y
la teoría del río continuo.
55 La “Guía de buenas prácticas ambientales en Humedales Costeros de Chile” (MMA–ONU Medio Ambiente, 2021) señala
que para identificar un área de amortiguación apropiada en torno al humedal, se debe determinar un área sin desarrollo
y sin perturbación de mínimo 36 metros, ya que esto beneficiará a las especies que alberga el humedal. Para humedales
muy pequeños (<0,4 ha) una razón de 3:1 de hábitat terrestre sin perturbar en torno al hábitat acuático es recomendable
(por ejemplo, una poza de 0,3 ha debería tener un área de amortiguación de 1 ha).
102 | Servicio de Evaluación Ambiental
Como se mencionó en el numeral 2.3.3 de esta Guía, la vegetación asociada a los humedales
se caracteriza por depender de la disponibilidad de agua y, por lo tanto, la flora dominante
(>50%) será de especies hidrófilas (plantas hidrófitas y helófitas), acompañadas en ocasiones
por plantas asociadas a condiciones de humedad o higrófilas. Dado lo anterior, la disminución
de la disponibilidad del agua las afectará negativamente.
En este caso se analizan los impactos de las actividades implicadas en la continuidad ope-
racional de un proyecto minero que incluye la extracción y aducción de agua de un acuífero
(ver Figura 18). La mayoría de las actividades que pueden generar impactos se localizan en
el sector de la mina propiamente tal, y además se identifica otro sector donde se instalarán
los pozos de extracción de agua.
4. A unos 30 km del sector de pozos de extracción se ubica una zona de lagunas y vegas con
vegetación azonal. Para determinar si las vegas podrían ser afectadas por la actividad de
extracción de agua se debe tener analizar el impacto en los niveles de agua subterránea.
Mina
Vegas
Pozo de extracción
del agua
Agua subterránea
Dado que la extensión del AI de OP flora y vegetación estaría en este caso relacionado a la
predicción de la alteración de los niveles de agua subterránea, es relevante tener en consideración
la temporalidad de los efectos, ya que el descenso en los niveles puede desarrollarse a mediano
o largo plazo. De la misma manera, se debe considerar el escenario más conservador en relación
con los modelos de variación del nivel freático, que están asociados a un grado de incertidumbre.
También será relevante el seguimiento ambiental de los niveles de agua subterránea y la condición
de las vegas, que podrá aportar información al modelo haciendo más preciso.
Cabe señalar que, si bien en este ejemplo hipotético se vincula la afectación del OP flora y
vegetación solo con el OP agua subterránea, esta relación también puede ocurrir con el OP
agua superficial, dependiendo de la situación.
4.1.5 Fauna
Dado que el Reglamento del SEIA indica que el AI se debe definir y justificar para cada elemento
afectado del medio ambiente, cada OP presentará un AI específica de acuerdo con la naturaleza
del impacto y de la actividad que lo genere.
Para evaluar los posibles impactos de un proyecto sobre la fauna de un sistema humedal no es
solo necesario registrar su abundancia, sino también construir modelos ecosistémicos concep-
tuales en torno a las relaciones entre los componentes clave del ecosistema y sus funciones.
Dentro de estos modelos se pueden identificar grupos o especies clave, atributos y procesos
ecológicos. Luego, entre las distintas categorías representadas, se pueden definir distintos
104 | Servicio de Evaluación Ambiental
tipos de interacciones entre los grupos, como interacciones tróficas o ecológicas. El grado de
detalle para la elaboración de modelos conceptuales dependerá de si se presentan impactos
significativos y de las características estructurales y funcionales del ecosistema que se
verán impactadas.
Basado en las interacciones antes mencionadas, específicamente aquellas que pueden generar
una discontinuidad en la distribución de las especies, se debe definir parches homogéneos que
podrían ser ambientes para fauna (hábitat) para refugio, alimentación reproducción u otros.
Cabe destacar que el estudio progresivo del componente ambiental y de los impactos,
generarán cada vez una mayor claridad respecto de la delimitación y justificación de las AI, en
un proceso iterativo donde cada nuevo antecedente puede dar pie a la aplicación de nuevos
métodos de levantamiento de información. El nivel de detalle que se alcance en este proceso
debe estar enfocado en respaldar de forma completa y clara la significancia de los impactos
o bien la inexistencia de estos.
• Localización
• Riqueza de especies
• Clasificación según estado de conservación56
• Endemismo
• Distribución
• Ambientes para fauna
56 Referencia al Memorándum N°387, del 18 de agosto de 2008, de la División Jurídica de la Comisión Nacional del
Medio Ambiente.
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 105
La modificación del caudal altera de manera estructural y funcional los atributos del OP fauna.
En el caso del componente faunístico acuático se afectan recursos y procesos ecológicos que
involucran zonas de alimentación, reproducción, desove y refugio, con lo cual se puede ocasionar
la pérdida o modificación del hábitat. También se pueden alterar los procesos ecofisiológicos
de cada individuo de la población presente al modificar propiedades del humedal como
temperatura y cantidad de luz y agua, con la consecuente pérdida de individuos.
106 | Servicio de Evaluación Ambiental
Este tipo de impacto además genera una alteración en la frecuencia de inundación de las
formaciones vegetales, zonales y azonales, que forman los sistemas ribereños y palustres (ver
Caso 8). La pérdida de cobertura vegetal ribereña e individuos de especies de flora acuática
modifica los hábitats de fauna acuática asociada a estas formaciones, el ciclaje de materia
orgánica y energía entre la ribera-cauce-sedimentos (Webster y Patten, 1979) o entre zonas
aguas arriba-aguas abajo en el mismo cauce (Vannote et al., 1980).
Asimismo, es necesario tener presente que la alteración del caudal puede tener como
consecuencia la resuspensión y transporte del sedimento que forma parte del cauce o ribera,
generando cambios en la calidad de la columna de agua, y, por consiguiente, es posible que la
biota sea afectada aguas abajo del sitio intervenido, desde la base de la trama trófica.
También es importante señalar que la regulación del caudal de un río tiene un efecto directo
sobre todo lo que se encuentra aguas abajo de este, por lo que al delimitar el AI, se deben
considerar particularmente aquellos sistemas estuarinos o humedales costeros que presenten
4. eventos periódicos de inundaciones o escorrentías estivales. Tal es el caso de los ríos del
extremo norte del país donde ocurren eventos de fuertes crecidas debido a las lluvias del
invierno altiplánico.
A modo de resumen, respecto a la fauna acuática, el FGI modificación de caudal puede ocasionar
los siguientes impactos:
La descripción de OP fauna podrá requerir lo siguiente, con el nivel de detalle suficiente para
descartar los impactos significativos:
• Caracterización de hábitat.
• Riqueza de especies.
• Abundancia total y específica (número de individuos).
• Índices ecológicos (diversidad y uniformidad/equidad).
• Ciclos de vida de especies bioindicadoras, y sus respuestas ecofisiológicas (índice de
condición de Fulton, frecuencia de tallas, entre otros).
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 107
Todos estos descriptores en su conjunto poseen una representación espacial ya sea por especies
o grupos taxonómicos que se presentan en el área de estudio o cartografía preliminar. Por
lo tanto, el criterio de delimitación del AI para fauna es el área geográfica hasta donde
el impacto no genera ninguna alteración sobre el OP fauna receptora, ya sea de forma
fisiológica o conductual.
En el caso de la fauna acuática, se debe tener en cuenta las distintas relaciones de cada grupo,
tanto entre organismos como con el medio físico. Se debe considerar todos los sitios donde se
desenvuelven los individuos y su historia de vida: sitios de forrajeo, apareamiento, nidificación, 4.
rutas migratorias, entre otros. Es relevante establecer la variabilidad estacional de estos com-
ponentes ambientales (biológicos y no biológicos), dado que afectará la determinación del AI.
De igual manera cabe destacar que para conocer la real extensión de la afectación sobre la
biota acuática será necesario conocer tanto las interacciones que se dan entre el proyecto
o actividad con este OP, así como también las interrelaciones propias de la biota (relaciones
ecológicas) y con el resto de los OP que son parte del humedal.
Para determinar el AI del OP fauna a partir del impacto producido por emisiones de ruido, se
debe tener en cuenta lo indicado en el documento Criterio de Evaluación en el SEIA: Evaluación
de impactos por ruido sobre fauna nativa (SEA, 2022d). Como se señala en este documento y
con el objetivo de evaluar si se genera un efecto adverso significativo sobre la fauna, se debe
considerar lo señalado en la letra e) del artículo 6° del Reglamento del SEIA:
e) La diferencia entre los niveles estimados de ruido con proyecto o actividad y el nivel de
ruido de fondo representativo y característico del entorno donde se concentre fauna nativa
asociada a hábitats de relevancia para su nidificación, reproducción o alimentación.
108 | Servicio de Evaluación Ambiental
Área de influencia
(modificación niveles
de ruido de fondo)
Área representativa
del objeto de protección
(hábitat de relevancia) Proyecto
* El área representativa del objeto
de protección podría representar la
totalidad de la extensión del área
de influencia del proyecto.
Fuente: SEA, 2022d. “Criterio de evaluación en el SEIA: Evaluación de impactos por ruido sobre fauna nativa”.
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 109
Una vez delimitada el AI, esta se debe describir en función de los hábitats de relevancia
identificados en su interior susceptibles de recibir las emisiones de ruido. Se considerarán
como receptoras aquellas áreas en donde se concentren especies nativas o que puedan
asociarse a sitios de relevancia para su nidificación, reproducción o alimentación, así como
cualquier área con protección oficial o sitio reconocido por su valor ambiental, dentro del
AI. Para caracterizar los hábitats de relevancia se sugiere revisar el documento “Criterio de
evaluación en el SEIA: Contenidos técnicos para la evaluación ambiental del recurso hídrico”
(SEA, 2022b). 4.
4.1.6 Ecosistema
Dicho esto, es importante incorporar como criterio para la delimitación y justificación del
AI del ecosistema criterios del orden teórico metodológico que permitan desarrollar el
análisis de manera coherente y que sean capaces de mostrar la relación de causa-efecto
entre la interacción de un FGI, el receptor u OP y la significancia de dicho impacto generado.
A continuación se presentan enfoques como posibles herramientas para la delimitación y
justificación del AI del ecosistema:
• Flujo de materia y energía por medio de cadenas tróficas, identificando cada componente
involucrado y sus interacciones.
• Análisis de funciones y procesos de los humedales, por ejemplo, mediante el análisis
de ecotipos (Conama y CEA, 2006).
• La dimensionalidad de los sistemas acuáticos lénticos y lóticos a través de la teoría
del río como un continuo y la cuadri-dimensionalidad de los ecosistemas acuáticos.
• Localización de los humedales en función del orden del río, el tipo de zonificación
(crenón, ritrón, potamón) y su localización dentro de la cuenca.
110 | Servicio de Evaluación Ambiental
La revisión bibliográfica constituye un paso fundamental para definir tanto el enfoque teórico
metodológico a utilizar, así como para identificar las relaciones y la localización de estas
relaciones en el espacio. En ese sentido, es importante reconocer espacialmente los alcances
del impacto, los que pueden abarcar todo el humedal o una sección de este.
Cuando las características del proyecto hagan necesario delimitar el ecosistema de humedal, por
ejemplo, para distinguir claramente los límites respecto a ecosistemas terrestres circundantes,
se debe utilizar la metodología propuesta en la “Guía de delimitación y caracterización de
humedales urbanos de Chile” (MMA y ONU, 2022). Tal metodología es aplicable tanto para
humedales emplazados en zonas urbanas como rurales, y considera criterios basados en la
hidrología, la vegetación y suelos hídricos.
Asimismo, la revisión bibliográfica o juicio de expertos debe ser liderada con un abordaje inter-
disciplinario capaz de combinar y superponer los resultados de las AI previamente delimitadas
y justificadas para cada OP impactado. En este sentido, las singularidades de los humedales
4. juegan un rol preponderante en el momento de decidir si la sobreposición de las AI constituye
el AI del ecosistema humedal y si la suma de dichas AI constituyen impactos acumulativos.
Este criterio se presenta a través de un caso en el numeral 4.1.6 de la presente Guía.
Existe una relación directa entre los humedales y el entorno que los rodea, por lo que la
afectación de ecosistemas terrestres o marinos que influencian el humedal podrían derivar
en la afectación del ecosistema de humedal y sus componentes.
De igual forma, un proyecto o actividad puede generar impactos que modifiquen, obstruyan o
eliminen determinadas funciones que un componente ambiental desempeña en el ecosistema
del que forma parte. Esto puede ser determinante en la generación de impactos en las
relaciones comunitarias de la vegetación y fauna, alterando su composición y estructura
y, por lo tanto, el funcionamiento del ecosistema en su conjunto. Esto último es tratado
en detalle en el numeral 3.3 “Impacto en un recurso natural renovable que causa impacto
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 111
Frente a los ejemplos planteados es posible indicar consideraciones generales que se requie-
ren para delimitar el AI del ecosistema resultante de las interacciones de sus componentes:
• Servicios ecosistémicos
Si bien, los SSEE no son un OP como tal, su interpretación y valoración es fundamental para
comprender la interrelación de los diferentes componentes presentes en el territorio, así
como el valor ambiental de este. Su relevancia debe ser entendida e interpretada como
un atributo dentro de los ecosistemas, que subyace como resultado de las múltiples
interacciones de comunidades biológicas de las cuales los grupos humanos pueden percibir
algún beneficio tangible e intangible.
A partir de revisión bibliográfica es posible identificar los SSEE como primera aproximación,
donde la descripción funcional de ecotipos desarrollada por Conama y CEA (2006) se ajusta
a la identificación de SSEE debido a su enfoque ecosistémico. Luego se debe localizar
las personas beneficiarias de los SSEE y demostrar la contribución de los humedales a la
economía local, nacional y de ser relevante, mundial. La localización espacial del lugar
donde las personas se benefician de los SSEE, acompañada de su descripción, constituye
un criterio fundamental para determinar el AI de la provisión de estos servicios, donde el
desafío siguiente es la descripción de los atributos del ecosistema.
El primer criterio para la descripción de los SSEE radica en que debe ser valorado por las
comunidades humanas, enfocando los esfuerzos en describir a los/las beneficiarios/as directos
e indirectos, destacando además la cantidad de personas que perciben la contribución de
los SSEE, su localización, la frecuencia y la periodicidad con que perciben esos beneficios,
y las actividades económicas desarrolladas a partir de ellas, entre otras.
descriptores con doble propósito, ya que son capaces de describir un componente del
medio ambiente, así como también las interacciones entre componentes ambientales.
Cabe destacar que estos atributos, por ejemplo, la escorrentía, la hidrogeología del
lugar, la cantidad de materia orgánica del suelo, la cobertura de vegetación hidrófila, y la
estructura poblacional de la ictiofauna, por sí solos no explican el SSEE sino que dependen
de herramientas como los modelos conceptuales que permiten identificar las funciones
ecosistémicas de modo integrado.
Es necesario también incorporar otros descriptores para los SSEE. Como se mencionó
anteriormente, los servicios de provisión y culturales pueden ser identificados y descritos
en función de la letra c) del artículo 11 de la Ley N°19.300, y utilizando como complemento
la “Guía área de influencia de los sistemas de vida y costumbres de grupos humanos en el
SEIA” (SEA, 2020). Los servicios de regulación para humedales requieren de descriptores
adicionales a los mencionados en esta Guía y asociados a cada OP del humedal.
Para tratar este tema en mayor profundidad se recomienda revisar la metodología entregada
por la CICES para la identificación de los SSEE de los humedales. Se recomienda poner enfasis
enn la hoja de cálculo presentada, donde se indica kis descriptores simples y las cláusulas
ecológicas. Esta se encuentra disponible para descargar en la página web de la iniciativa.
Por ejemplo, un humedal tipo turbera puede regular la disponibilidad de agua en una
microcuenca y además generar turba para su explotación. Los/las beneficiarios/as pueden
ser tanto turistas, que disfrutan de visitar y apreciar el paisaje en dicho sector, como
también grupos humanos locales que se benefician de la provisión de agua y de turba.
Los turistas provendrán de otras localidades de la región o el país, por lo que el AI del
o de los SSEE identificados estarán únicamente circunscrito a la turbera, puesto que
metodológicamente es inabarcable incluir en el AI el lugar de origen de los turistas.
Por otra parte, para los usos que realicen grupos humanos locales el AI incluirá tanto
el área de turbera como la localidad donde viva el grupo humano beneficiario del o de
Capítulo 4. / DELIMITACIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA | 113
los SSEE57, por lo tanto, el AI podría estar cercana al humedal sin necesariamente estar
dentro de este. Cabe recordar que el AI puede ser representada por diferentes polígonos,
no siendo necesario englobarlos todos en uno solo.
Dado que los SSEE incorporan la variable social, las fuentes de información podrían ser
las siguientes:
– Revisión bibliográfica.
– Inventario de los servicios de los humedales.
– Mapeo de los/las usuarios/as y beneficiarios/as de los SSEE de los humedales.
– Localización de los/las usuarios/as y beneficiarios/as de los servicios de los humedales.
– Aporte a la economía local regional o a otra escala territorial.
– Fuentes primarias para describir la percepción o valoración de los SSEE por parte de
los/las usuarios/as y beneficiarios/as como cuestionarios, entrevistas, trazado de mapas
de política, grupos focales, análisis de interesados/as directos/as, mapas mentales,
4.
entre otros.
Por otro lado y, a modo general, un criterio a utilizar para la delimitación del AI ecosistema es
definir un área a partir de la sumatoria espacial de las AI de cada uno de los OP impactados
(ver Figura 20). Este polígono más grande debe posteriormente ser corroborado por los/
las especialistas para verificar necesidades de ajustes, teniendo presente los elementos
funcionales y estructurales del ecosistema en evaluación, la interconectividad hídrica y
biológica, y la incidencia del impacto sobre el ecosistema sobre eventuales SSEE que preste.
Esta AI debe poder representar la totalidad del área que sufrirá alteraciones directas sobre
un OP, así como también las alteraciones indirectas que deriven sobre otros OP, integrando
los afectos parciales en un AI más amplia.
57 Otro ejemplo de este criterio se puede leer en la “Guía área de influencia de los sistemas de vida y costumbres de grupos
humanos en el SEIA” (SEA, 2020).
114 | Servicio de Evaluación Ambiental
Figura 20. Criterio de delimitación del AI del ecosistema humedal a partir de las AI de los OP
impactados
4.
N
AI Ecosistema Humedal AI Sedimentos AI Recurso Hídrico
1.000 500 0 1.000 metros
AI Fauna AI Vegetación AI Grupos Humanos
beneficiarios de SSEE
1 cm=500 metros
Caso 11. Impactos sobre la pérdida de resiliencia del humedal ante eventos extremos
En este caso el proyecto requiere acondicionar el terreno para las obras, lo que incluye
la construcción de un puente, terraplén u otro tipo de atravieso del humedal. En el caso
de la construcción de un puente, será necesario analizar si la construcción genera alguna
4.
alteración sobre la calidad, cantidad y variabilidad del agua superficial del estero, ya que los
procesos constructivos involucran al menos la intervención del cauce con obras de soporte
en la zona de ribera para conectarlo con las obras viales. Así, una intervención en la ribera
puede provocar una alteración en la estructura del suelo o su pérdida, y por consiguiente una
modificación de la sección del río, lo que a su vez conlleva una alteración de los parámetros
hidrodinámicos en dicha sección (velocidad, profundidad del cuerpo de agua). De este modo,
se alterará la disponibilidad de sedimento y los patrones de erosión y depósito del mismo. Las
modificaciones en una sección natural del río, junto con su capacidad de arrastre de sedimento,
pueden provocar un estrechamiento o ampliación en el cauce, alterando la velocidad y altura
de escurrimiento aguas abajo de la intervención. También se producirán alteraciones de este
tipo al generar un estrechamiento del cauce para la estabilización de taludes que sostengan
el puente o atravieso.
que posee el humedal de resistir frente a eventos extremos y, por consecuencia, habrá una
potencial afectación a áreas pobladas en sus alrededores.
Figura 21. Consecuencias a nivel ecosistémico producto de obra vial en el humedal
Cambio sección
Estrechamiento
natural del río
4.
Cambio de velocidad y
Pérdida de hábitat
capacidad de arrastre
Esto conducirá a que el humedal de forma plana, alimentado por el humedal de canal (escu-
rrimiento-río), a lo largo de la vida útil del proyecto se vaya transformando en otro tipo de
humedal, perdiendo su capacidad de resiliencia frente a eventos extremos. En este caso sí se
debe describir el SSEE de regulación frente a eventos extremos basado en datos estadísticos
sobre ellos, por ejemplo, las precipitaciones. En este sentido, se torna relevante la vida útil
del proyecto y, por lo tanto, también se debe describir la evolución del impacto durante toda
la vida útil de este.
El criterio que permitirá delimitar el AI, basada en la descripción anterior, considera toda el
área donde el humedal de escorrentía modificará su forma y debe incluir la superficie
funcional que era inundada por eventos extremos incluyendo las poblaciones aledañas
que allí habitan.
ANEXOS
118 | Servicio de Evaluación Ambiental
ANEXO 1. GLOSARIO
Acuífero: formación geológica que contiene o ha contenido agua bajo la superficie de la tierra
posee la capacidad de almacenar y trasmitir agua.
Agua superficial: corresponde al agua que se encuentran naturalmente a la vista y que pueden
corrientes o detenidas.
Área de drenaje: corresponde al área aportante al caudal en cierto punto de salida de una
cuenca por escorrentía proveniente de los eventos de precipitación.
Área de Influencia (AI)58: área o espacio geográfico, cuyos atributos, elementos naturales o
socioculturales deben ser considerados con la finalidad de definir si el proyecto o actividad
genera o presenta alguno de los Efectos, Características o Circunstancias (ECC) del artículo
11 de la Ley N°19.300, o bien para justificar la inexistencia de dichos ECC.
Bentónicos: organismos marinos que viven asociados al sustrato del fondo, ya sea enterrados,
sobre él, o que se desplazan o habitan en sus inmediaciones.
58 Referencia literal a) del artículo 2°, del Decreto Supremo N°40, de 2012, del Ministerio del Medio Ambiente.
59 Referencia artículo 2°, de Ley N°19.300, de 1994, del Ministerio del Medio Ambiente.
ANEXO 1. GLOSARIO | 119
Ciénaga: son depósitos de aguas no corrientes (ecosistemas lénticos), con algún grado de
conexión con el río, del cual depende la renovación de sus aguas e intercambio de materiales
-sedimentos, solutos, coloides- y organismos -plancton, bentos, propágulos y plantas vasculares,
juveniles y adultos de invertebrados y peces.
Componente ambiental: elemento del medio ambiente con características físicas, químicas,
biológicas o socioculturales, que puede tener un origen natural o artificial, y que cambia e
interactúa, condicionando la vida de los ecosistemas. Para efectos del Sistema de Evaluación
de Impacto Ambiental (SEIA) estos componentes permiten describir el Área de Influencia (AI)
de un proyecto, los cuales se encuentran listados en la letra e) del artículo 18 del Reglamento
del SEIA, exceptuando la letra e.11).
Cuenca arreica: son aquellas cuencas que no desembocan a ninguna masa de agua, como mar
o un lago. Sus aguas se evaporan o infiltran antes de llegar a una red de drenaje establecida.
Cuencas endorreicas: son aquellas cuencas cuyos ríos desembocan en lagos, pantanos y son
cerradas. Solo tienen salida por infiltración o evaporación.
Cuencas exorreicas: son aquellas cuencas cuyo curso de agua desemboca en el mar, como
el río Loa o el río Palena.
Delta: depósito aluvial formado en la desembocadura de un río entre los brazos en que este se
divide. Tiene forma triangular, aunque sufre modificaciones debido a la acción de las mareas.
Densidad del suelo: se refiere al peso por volumen del suelo. Mediante la determinación de
la densidad se puede obtener la porosidad total del suelo. Existen dos tipos de densidad: real
y aparente. La densidad real, de las partículas densas del suelo, varía con la proporción de
elementos constituyendo el suelo y, en general, está alrededor de 2,65 gr/cm3. Una densidad
aparente alta indica un suelo compacto o tenor elevado de partículas granulares como la
arena. Una densidad aparente baja no indica necesariamente un ambiente favorecido para el
crecimiento de las plantas.
60 Referencia literal f) del artículo 2°, de la Ley N°19.300, de 1994, del Ministerio del Medio Ambiente.
120 | Servicio de Evaluación Ambiental
Ecotono: zona natural de transición entre dos sistemas ecológicos diferentes y adyacentes,
es decir, es el límite ecológico entre ellos.
Embalse: obra artificial donde se acopian aguas, en estos se puede acumular el agua durante
los períodos de alta afluencia y bajo consumo.
Estuario: tramo de un río de gran anchura y caudal que ha sido invadido por el mar debido a
la influencia de las mareas y al hundimiento de las riberas. En algunos se acumulan extensos
depósitos de fango mientras que otros se conservan relativamente libres por el efecto del
retroceso de la marea.
Flujo base: corresponde al flujo que mantienen los cuerpos de agua durante gran parte de
su escurrimiento e interactúa directamente con las aguas subterráneas ya que todo el suelo
circundante se encuentra saturado, es decir, con sus espacios llenos de agua.
Hualve: también conocidos como bosques pantanosos. Son un tipo de humedal caracterizado
por una densa formación boscosa única de Chile, que habita suelos inundados por agua dulce
de forma permanente o temporal y compuesto por arboles de la familia de las Mirtáceas, tales
como luma, patagua, arrayán, tepú y también canelo.
Humedal64: acorde lo planteado por la Convención Ramsar en 1971, se definen como las
extensiones de marismas, pantanos y turberas o superficies cubiertas de agua, sean estas
de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces,
salobres o saladas, incluida las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja
no exceda de seis metros.
Infauna: fauna o conjunto de organismos que viven entre las partículas del sedimento en el
medio acuático.
Infiltración68: flujo de agua que penetra en un medio poroso a través de la superficie del suelo.
64 Decreto N°771, de 1981, que promulga la Convención sobre zonas húmedas de importancia internacional especialmente
como hábitat de las aves acuáticas, del Ministerio de Relaciones Exteriores.
65 Referencia artículo 1°, de la Ley N°21.202, del 2020, que modifica diversos cuerpos legales con el objetivo de proteger
los humedales urbanos, del Ministerio del Medio Ambiente.
66 Referencia literal k), del artículo 2°, de la Ley N°19.300, de 1994, del Ministerio del Medio Ambiente.
67 Referencia literal e), del artículo 2°, del Decreto Supremo N°40, de 2012, del Ministerio del Medio Ambiente.
68 OMM/UNESCO (2012). Término equivalente N°795.
69 Referencia literal ll), del artículo 2°, de la Ley N°19.300, de 1994, del Ministerio del Medio Ambiente.
122 | Servicio de Evaluación Ambiental
modificación por la acción humana o natural y que rige y condiciona la existencia y desarrollo
de la vida en sus múltiples manifestaciones.
Normativa ambiental aplicable: son aquellas normas cuyo objetivo es asegurar la protección
del medio ambiente, la preservación de la naturaleza y la conservación del patrimonio
ambiental, e imponen una obligación o exigencia cuyo cumplimiento debe ser acreditado
por el titular del proyecto o actividad durante el proceso de evaluación ambiental, y durante
toda la ejecución del proyecto.
En términos generales, se refiere a la normativa que aplica a todo tipo de proyecto o activi-
dad presentado al SEIA, por ejemplo, la Ley N°19.300 y el Reglamento del SEIA, normativa
nacional o local (normativa municipal). Asimismo, esta puede clasificarse por materia, es
decir, aplica exclusivamente a algún tipo de componente ambiental (aire, agua, suelo, flora,
fauna, arqueología, entre otros) o a alguna tipología de proyecto (proyectos eólicos, mineros,
inmobiliarios, entre otros).
Norma Secundaria de Calidad Ambiental (NSCA)70: aquella que establece los valores de las
concentraciones y períodos, máximos o mínimos permisibles de sustancias, elementos, energía
o combinación de ellos, cuya presencia o carencia en el ambiente pueda constituir un riesgo
para la protección o la conservación del medio ambiente, o la preservación de la naturaleza.
Ñadi: terreno plano con vegetación palustre que se anega durante la temporada de lluvias
por existir una capa impermeable de fierrillo bajo el suelo.
Objeto de Protección (OP): elemento o componente del medio ambiente que el legislador
busca proteger, ya sea a través de una norma de carácter ambiental, un permiso ambiental
sectorial o la creación de un área protegida, y que para efectos del SEIA se pretende proteger
de los impactos ambientales que pueda generar la ejecución de un proyecto o actividad. Los
componentes ambientales que configuran objeto de protección del SEIA se desprenden del
artículo 11 de la Ley N°19.300.
70 Referencia literal ñ), del artículo 2°, de la Ley N°19.300, de 1994, del Ministerio del Medio Ambiente.
ANEXO 1. GLOSARIO | 123
Piezometría: se refiere a la medición del nivel piezométrico, que corresponde en los acuíferos
libres a la altura de la superficie libre de agua sobre el nivel del mar, y en los acuíferos
confinados, corresponde a la presión existente y la altura que alcanzaría el agua sobre un
punto del acuífero en el cual está se encuentra o un pozo o un sondeo hasta equilibrarse con
la presión atmosférica.
Pitranto: bosque de pitras o agrupación de varios individuos de esta especie. Suele ser un
área húmeda, pantanosa e incluso inundada.
Pomponales: humedales de origen reciente, formados luego de la quema o tala rasa de bosques
característicos de sitios con drenaje pobre. También los llaman turberas antropogénicas o
formaciones secundarias de musgo Sphagnum, donde algunas de ellas presentan acumulación
de turba.
Porosidad: se refiere al porcentaje del volumen del suelo no ocupado por sólidos. Dentro del
espacio poroso se pueden distinguir macroporos y microporos donde agua, nutrientes, aire
y gases pueden circular o retenerse. Los macroporos no retienen agua contra la fuerza de la
gravedad, son responsables del drenaje, aireación del suelo y constituyen el espacio donde se
forman las raíces. Los microporos retienen agua, parte de la cual está disponible para las plantas.
Red de drenaje: consiste en los caminos preferenciales que escoge el agua líquida al momento
de escurrir hacia aguas abajo. Esta es consecuencia de procesos naturales (por ejemplo,
escurrimiento previo, crecidas, geomorfología) y actividades antrópicas.
Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA): instrumento regulado por Ley N°19.300
y administrado por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) para prevenir el deterioro
ambiental al introducir esta dimensión en el diseño y ejecución de los proyectos y actividades
que se realizan en el país. A través de él se evalúa y certifica que las actividades y proyectos
71 Referencia glosario de términos geográficos, disponible en la Biblioteca del Congreso Nacional. [Link]
glosario/index_html.
72 Referencia literal r), del artículo 2°, del Reglamento de la Ley N°21.202, del 2020, que modifica diversos cuerpos legales
con el objetivo de proteger los humedales urbanos, del Ministerio del Medio Ambiente.
124 | Servicio de Evaluación Ambiental
estén en condiciones de cumplir los requisitos ambientales que le son aplicables de acuerdo
con la legislación.
Suelo mineral: aquel cuyo contenido de material orgánico es inferior a 20%. Los componentes
principales de dichos suelos son la arena, el limo y la arcilla, y cantidades variables de fragmentos
de mayor granulometría. Este tipo de suelo se forma a partir de materiales transportados por
el viento y el agua.
Suelo orgánico: aquel compuesto por elementos minerales y materia vegetal en proceso de
descomposición como resultado de las condiciones de escasez de oxígeno.
Tranque: reservorios de agua para irrigación o consumo humano, con un patrón de vaciado
gradual y estacional.
Turbera: corresponde al área donde la turba está siendo producida y acumulada. Se entiende
por turba a una acumulación biológica natural constituida por restos de plantas y partículas
de humus en forma sedentaria, es decir, la materia orgánica se produce a mayor velocidad
que la que se descompone, en un ambiente anaeróbico saturado de agua.
Vega: corresponde a una llanura aluvial, llanura de inundación o valle de inundación, terreno
bajo y llano que puede ser inundado ante una eventual crecida de las aguas de una corriente
fluvial cercana. En la ecorregión altiplánica, se diferencia de las formaciones de bofedales en
cuanto estos últimos presentan un crecimiento en forma de cojín.
Vegetación azonal: formación vegetal que presenta una forma de distribución que responde a
condiciones locales, normalmente asociadas a características del suelo o sustrato, o humedad,
sin observarse un patrón continuo de distribución.
Vegetación hidrófita: plantas que completan su ciclo biológico cuando todas sus partes
se encuentran sumergidas o flotando en la superficie del agua (Den Hartog y Segal, 1964 y
Cirujano et al., 2002), es decir, tienen toda su estructura vegetativa en el agua.
Vegetación higrófita: las especies higrófitas no forman parte de la flora hidrófita, en ocasiones
suelen acompañar la flora de humedales. Para humedales de la zona sur Chile, donde existe
mayores precipitaciones y la humedad ambiental, es común una zona de transición entre la
vegetación hidrófila y aquella terrífita más propia de la ecorregión (MMA y ONU, 2022).
Vegetación ribereña (ripariana): plantas que en mayor o menor de medida dependen del
agua existente en cuerpos de agua, pudiendo ser vegetación que necesite estar en contacto
directo con el agua presente en el subsuelo saturado de la ribera o en contacto con el agua
que extrae del subsuelo mediante capilaridad.
Xerofítica: especie vegetal adaptada a un medio seco por su estructura, por su temperatura
o por otras causas.
126 | Servicio de Evaluación Ambiental
CATEGORÍA DEFINICIÓN
1.1 Estuarinos
1.1.1 Intermareales
1.1.2 Submareales
1.3 Lagunar
1.3.1 Lagunar
1.4 Marinos
1.4.1 intermareales
1.4.2 Submareales
2 Humedales continentales
2.1 Lacustres
2.1.1 Estacionales
2.1.2 Permanentes
Lagos de agua dulce permanentes (de más de 8 ha), incluyendo las orillas
[Link]
sujetas a inundaciones estacionales o irregulares
[Link] Salares
2.2 Palustres
2.2.1 Boscosos
2.2.2 Emergentes
[Link].1 Bofedal
[Link].1.1 No salino
[Link].1.2 Salino
[Link].2.1 No salino
[Link].2.2 Salino
[Link].3 Vega
[Link].3.1 No salino
[Link].3.2 Salino
2.3 Ribereños
2.3.1 Permanentes
2.3.2 Temporales
3 Humedales artificiales
3.1.1 Tranque
3.1.2 Embalse
3.2.1 Salinas
73 Disponible en [Link]
130 | Servicio de Evaluación Ambiental
a) Ciclo hidrológico
En su conceptualización más básica, el ciclo hidrológico es un conjunto de procesos, constituido
por flujos y almacenamientos que sufre el agua y que se desarrollan en un entorno geográfico
determinado. El ciclo hidrológico es el foco central de la hidrología, estudio que implica la
comprensión del ciclo donde el agua se evapora desde los cuerpos de agua (por ejemplo, ríos,
lagos, océanos) y pasa a ser parte de la atmósfera como vapor de agua, hasta que se condensa
y cae como precipitación a la superficie terrestre o cuerpos de agua. El agua que precipita
sobre la superficie terrestre alcanza el suelo donde puede infiltrar, escurrir superficialmente
o evaporarse, siendo una fracción interceptada por la vegetación.
El agua que infiltra puede penetrar hacia las capas de suelo más profundas (percolación o
recarga del acuífero) o fluir a través del suelo como escorrentía subsuperficial. La recarga al
acuífero, su dinámica y relación con los cuerpos de agua superficiales generan un flujo base,
representado por el escurrimiento o nivel de agua que observamos la mayor parte del tiempo,
por ejemplo en ríos. El agua que escurre en la cuenca puede fluir hacia un punto común o al
mar, o bien evaporarse, continuando así con el ciclo hidrológico nuevamente.
Este ciclo (ver Figura 22) está determinado por procesos o flujos (cantidad de agua en una
unidad de tiempo) y almacenamientos (cantidad de agua expresada en unidades de volumen)
relacionados entre sí y con el medio físico donde ocurren, es decir, la cuenca y los ecosistemas
acuáticos y terrestres presentes. Dentro de estos se considera:
• Escorrentía: cantidad de agua que circula por los cauces de los ríos y se conceptualiza
como la sumatoria de tres componentes: escorrentía superficial (escurre sobre el suelo),
subsuperficial (escurre en el subsuelo), y flujo base (aporte desde el acuífero).
Precipitaciones
Transpiración Transpiración
Escorrentía Escorrentía
superficial superficial
Evaporación
Escorrentía Escorrentía
subterránea subterránea
Infiltración
Fuente: Adaptado de Correa Araneda et al. 2011 por Rodríguez-Jorquera, et al., 2020
132 | Servicio de Evaluación Ambiental
b) Cuenca
La cuenca se define como el lugar geográfico en donde todas las aguas precipitadas sobre
esta son drenadas o acumuladas en un mismo punto (ver Figura 23).
Precipitación
Subcuenca
menor
Río
Infiltración
Río subterráneo
Agua subterránea
• Cuencas endorreicas: aquellas cuyos ríos desembocan en lagos, pantanos y son cerradas,
es decir, solo tienen salida por infiltración o evaporación. Por ejemplo, el lago Chungará
y el salar de Atacama.
• Cuencas exorreicas: aquellas cuyo curso de agua desemboca en el mar. Por ejemplo,
el río Loa y el río Palena.
ANEXO 3. CONCEPTOS BÁSICOS RELACIONADOS AL OBJETO DE PROTECCIÓN AGUA | 133
c) Balance hídrico
El balance hídrico es una metodología cuyo objetivo es conocer el almacenamiento en
un cuerpo de agua o sistema en una unidad de tiempo determinada. Para esto es necesario
definir el lugar físico donde se requiere realizar el balance, que puede ser, por ejemplo, el
humedal, la cuenca o el suelo superficial; e identificar las entradas y las salidas de agua al
sistema, así como la ecuación de balance.
Salida
Entrada
Almacenamiento
Tiempo
Salida
Salida
CLASIFICACIÓN EJEMPLO
Arraigadas Hydrocotyle
(natantes) ranunculoides
Flotantes
Anagallis
Herbáceas glicófilas
alternifolia
Helófitas o
Halófilas Sarcocornia neei
plantas palustres
(emergentes) Anfibias Cyperus reflexus
a) Servicios de aprovisionamiento
Los SSEE de aprovisionamiento corresponden a todos los productos tangibles de los ecosistemas
y que son utilizados por los seres humanos, ya sea para nutrición, obtención de materias primas,
generación de energía, entre otros (por ejemplo, madera, frutos silvestres, fibras naturales).
Estos suelen ser comercializados y consumidos directamente (De Groot et al., 2002). Estos
SSEE están directamente relacionados con el OP señalado en la letra c) del artículo 11 de la
Ley N°19.300, especificado en la letra a) del artículo 7° de Reglamento del SEIA74.
Los humedales desempeñan un papel crucial en el abastecimiento de agua dulce para el uso
doméstico, el riego y la industria. Por lo tanto, el acceso y extracción de agua para diferentes
usos permite describir este SSEE de aprovisionamiento de agua.
En este tipo de SSEE también se consideran los alimentos que se generan, la acuicultura y la
pesca, así que por medio de las descripciones de estas actividades es posible reconocer la
importancia y valoración económica de los humedales.
El servicio de provisión de alimentos está impulsado por grupos de especies más que por
procesos, porque los grupos de especies contribuyen a este servicio como bienes que se
pueden pescar o recolectar para consumo humano. Los alimentos proporcionados por los
ecosistemas de humedales consisten principalmente en peces y mariscos comerciales
(crustáceos y moluscos), pero también, en cierta medida, por macrófitas y macroalgas, estas
últimas asociadas a sistemas de humedales salinos o de intrusión salina, ya sean estos natural
o artificiales.
74 Referente a la intervención, uso o restricción al acceso de los recursos naturales utilizados como sustento económico
del grupo o para cualquier otro uso tradicional, tales como uso medicinal, espiritual o cultural.
136 | Servicio de Evaluación Ambiental
Los descriptores asociados al OP agua y sus atributos hidrología e hidrogeología (tales como
los patrones de caudales, los flujos máximos y mínimos a lo largo del tiempo, la dinámica
de la intrusión salina, entre otros) constituyen atributos que permiten describir los SSEE de
regulación y mantenimiento.
Otro de los SSEE de regulación de gran relevancia a nivel global por parte de los humedales es
el almacenamiento y secuestro de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono,
desempeñando un papel en la regulación del clima mundial. Las turberas (humedal continental
de tipo infiltración saturado) y los humedales costeros constituyen grandes sumideros de
carbono secuestrando casi tanto carbono como los bosques del mundo, aunque los humedales
de agua dulce también representan la mayor fuente natural de metano (Moomaw et al., 2018).
También los humedales regulan el microclima, por ejemplo, en los entornos urbanos, donde
pueden controlar las “islas de calor” (Grant, 2012).
El control biológico es un servicio que se puede definir como la contribución de los ecosistemas
de humedales al mantenimiento de la dinámica poblacional, resiliencia a través de la dinámica
de la trama trófica, enfermedades y control de plagas. Estas especies pueden modificar el
ecosistema y afectar los servicios de manera negativa cuando ocurren en alta abundancia.
Las Floraciones de Algas Nocivas (FAN) pueden reducir la calidad del agua, reduciendo tanto
la recreación y el esparcimiento como los servicios de producción de alimentos (Fleming
et al., 2006 y Fleming et al., 2009). La filtración que realizan los bivalvos y otros invertebrados
bentónicos puede controlar especies oportunistas, evitando la proliferación de algas nocivas.
La depredación de las especies nocivas por aves, peces y mamíferos puede reducir o controlar
la abundancia de tales especies, lo que ayuda a mantener el balance ecosistémico.
Mediante los ejemplos planteados anteriormente para los SSEE de regulación, es posible
notar que todos los OP interactúan, desde el agua, pasando por el suelo y los procesos que
permiten y se desarrollan gracias a la biota presente en los humedales.
ANEXO 5. CATEGORÍAS DE SERVICIOS ECOSISTÉMICOS Y SU RELACIÓN CON HUMEDALES | 137
c) Servicios culturales
Los SSEE culturales son los beneficios no materiales que las personas pueden obtener desde los
ecosistemas a través de actividades espirituales, desarrollo cognitivo, reflexión y recreación,
incluyendo el desarrollo de conocimiento, relaciones sociales y valores estéticos (MEA,
2005). En esta tipología se agrupan diversos tipos de servicios: patrimoniales, culturales y
recreacionales, como se señala en la Tabla 3.
Las características naturales de los humedales y otros ecosistemas a menudo revisten una
importancia cultural y espiritual, incluyendo su relación a la identidad regional. En esta des-
cripción se debe sumar las características creadas por el ser humano, así como accesos viales,
marítimos y aéreos, para acceder a los sitios donde se desarrollan actividades recreacionales
asociada a los humedales. Los seres humanos pueden disfrutar de los ecosistemas en beneficio
del ocio y recreación de varias formas, como natación, pesca y observación de la vida silvestre
(observaciones desde embarcaciones o desde la costa o en el agua a través del buceo). En los
humedales, el servicio de esparcimiento y recreación está ligado muchas veces a la presencia
de fauna que se puede observar participando en paseos en barco o visitando colonias de
anidación y reproducción. Además, este servicio incluye la provisión de recursos para la pesca
deportiva y el buceo, por ejemplo, especies de peces e invertebrados. La provisión de agua
limpia también se incluye para la natación y, por lo tanto, el ocio y la recreación están vinculados
a la biorremediación y control biológico por parte de la fauna presente (Broszeit et al., 2019).
Otro ejemplo es el de la cestería de las comunidades Kawésqar gracias a la técnica ancestral
y la vegetación presente en los humedales, o en el caso de cultura mapuche, la recolección
de plantas de uso medicinal o lawen asociada a lugares húmedos como pozas, manantiales
o pantanos, denominados menokos (Becerra y Llanquinao, 2017).
ANEXO 6. BIBLIOGRAFÍA
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