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Del Prejuicio Al Racismo: Perspectivas Psicosociales: Santiago Yubero

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DEL PREJUICIO AL RACISMO :

PERSPECTIVAS PSICOSOCIALES
Coordinadores
J. Francisco Morales
Santiago Yubero

COLECCION

ESTUDIOS
COLECCIÓN ESTUDIOS

1. Literatura infantil.

2 . Narrativa española actual.


3. X Encuentro de didáctica de
las Ciencias Experimentales.

4 . Poesia infantil.

5 . América Latina:
regiones en transición .

6 . Los montes de
Castilla -La Mancha.

7 . La armonización fiscal
en los años 90.

8 . Enfermería y sociedad .
9 . La ética de Spinoza .
Fundación y significado.
10. Actas del VIII Congreso
Nacional de Educación Física
de E . U . del Prof. de E .G .B .

11. Literatura infantil y


enseñanza de la literatura .

12. Memoria delNuevo Mundo.


Castilla -La Mancha y América
en el Quinto Centenario .
13. América Latina :
la cuestión Regional.
14. Selvicultura mediterránea.

15. España Franquista .


Causa general y actitudes
Sociales ante la Dictadura

16 . Filosofía y Educación .

17. Estudios de criminología I.


DEL PREJUICIO AL RACISMO :
PERSPECTIVAS PSICOSOCIALES

This One

A2FH - DWK - XKCK


DEL PREJUICIO al racismo, perspectivas psicosociales / J. Francisco Morales... [et al. ] ;
coordinadores, J. Francisco Morales , Santiago Yubero .- (Cuenca ) : Servicio de
Publicaciones de la Universidad de Castilla -La Mancha, 1996 .
134 p . ; 24 cm .- (Estudios : 29)
Ponencias del Curso de Verano del título , organizado por la Universidad de Castilla -La
Mancha en Cuenca, junio de 1995 .
ISBN 84 -89492- 16 - 6 .
1 . Racismo-Psicología social-Conferencias. [Link], J. Francisco, coord .
II Yubero , Santiago, coord. III. Universidad de Castilla -La Mancha. ed .
316 .647 . 8
323. 14

EDITA : Servicio de Publicaciones de la Universidad de Castilla -LaMancha.


Colección ESTUDIOS Nº 29
Coordinadores: J. Francisco Morales, Santiago Yubero .
© De los textos: J. [Link], Carmen Huici,MiguelMoya, Juan A . Pérez,
José Valencia , Santiago Yubero , Elisa Larrañaga, Tomás Fernández.
© De la edición: Universidad de Castilla -La Mancha.
Diseño de la colección :García Jiménez.
Diseño de la portada: C.I.D .I. (Universidad de Castilla -La Mancha)

Fotocomposición, Impresión y Encuadernación : Gráficas Cuenca, S.A . Hnos. Valdés, 22 - 16002 Cuenca

I.S . B .N .: 84 - 89492- 16 -6
D .L . CU - 15 - 1996
COORDINADORES :
J. FRANCISCO MORALES
SANTIAGO YUBERO

DEL PREJUICIO AL RACISMO :


PERSPECTIVAS PSICOSOCIALES
J. FRANCISCO MORALES
CARMEN HUICI
MIGUEL MOYA
JUAN A . PÉREZ
JOSÉ VALENCIA
SANTIAGO YUBERO
ELISA LARRAÑAGA
TOMÁS FERNÁNDEZ

Ediciones de la Universidad
de Castilla -La Mancha
CUENCA, 1996
ÍNDICE

Presentacion . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

El prejuicio racial como actitud negativa . . .


J . Francisco Morales

La Psicología Social de las relaciones intergrupales y del prejuicio


Carmen Huici

Efectos psicológicos sobre las víctimas del prejuicio .. . . . . .


MiguelMoya

Movimientos colectivos y prejuicio . . . ..


José Valencia

Nuevas formas de racismo. . . . . . . . . . . .


Juan A . Pérez

Aproximación psicosocial al racismo desde el proceso educativo .


Santiago Yubero

Actitudes prejuiciosas y racismo en la escuela . . . . . .


Elisa Larrañaga

Los prejuicios en la historia de los gitanos. . . . . . .


Tomás Fernández
PRESENTACIÓN

En una reciente entrevista al presidente de Suráfrica Nelson Mandela , publica


da en el diario EL PAÍS (8 -octubre -95), éste afirmaba: “ El racismo es un problema
muy grave,porque no se basa en la lógica, sino en los prejuicios ,en las emociones, por
eso nunca puedes derrotarlo con argumentos”. Resulta significativo que el presidente
del país que adquirió relevancia por el feroz “ apartheid ” al hablar de racismo lo haga
de actitudes prejuiciosas y de la necesidad de la educación para una convivencia multi
rracial. Y es que el fenómeno del racismo necesita de un análisis que más allá de sus
manifestaciones más visibles, ahonde en el estudio de las formación de las actitudes
prejuiciosas como base de las conductas xenófobas y como producto del proceso de
socialización.
La descripción de nuevas formas de racismo que tratan de enmascarar sutil
mente el aumento de conductas de rechazo, abren el análisis de una nueva fisonomía
del racismo que no por ser menos visible y directo , es menos intenso . Este racismo
moderno ya no se expresa , generalmente, a partir de la consabida superioridad genética
de una raza sobre otra , sino que en muchos casos lo hace de forma indirecta a través de
nuevos símbolos.
Sin duda, para profundizar en el fenómeno del racismo, es necesario desarro
llar desde una perspectiva psicosocial, aspectos vinculados a los estereotipos y el pre
juicio como origen de conductas xenófobas y racistas.
En este libro se incluyen los trabajos que fueron expuestos por sus autores en
el curso titulado “ Del prejuicio al racismo: Perspectivas psicosociales”, dentro del
marco de los Cursos de Verano que la Universidad de Castilla La Mancha organizó del
28 al 30 de junio de 1995.
A lo largo del curso , profesores universitarios de Psicología y de Trabajo
Social, y profesionales del mundo de la prensa y de la educación, trataron de realizar
un recorrido lo más amplio posible en torno al prejuicio desde planteamientos teórico
prácticos e investigadores. Sus exposiciones se complementaron con diversos debates
donde distintos profesionales vinculados de una forma u otra al fenómeno del racismo
aportaron sus puntos de vista y experiencias en torno a este problema.
La complejidad del fenómeno racista nos ha permitido acotar su perspectiva
de estudio haciendo hincapié en los aspectos psicosociales, tratando que los trabajos
que se exponen en este libro constituyan un interesante recorrido suficientemente
amplio y riguroso para que su lectura y estudio despierte el interés de aquellos que
quieran conocer con mayor profundidad este fenómeno del racismo.
EL PREJUICIO RACIAL COMO ACTITUD NEGATIVA

J. Francisco Morales
Universidad Nacional de Educación a Distancia

INTRODUCCION

El prejuicio racial está de actualidad en nuestro país. Algo que, hace no muchos
años, se consideraba más bien propio de Estados Unidos (negros, puertorriqueños , chica
nos), Alemania (turcos, yugoslavos) o Inglaterra (antillanos, pakistaníes, hindúes), ha lle
gado a ser un fenómeno corriente en estas latitudes. Actos racistas ocurren en todas las
Comunidades del Estado español, saltan a los informativos de radio y TV y ocupan su
lugar en las secciones de sucesos de los periódicos. Pese a la regularidad de su ocurrencia ,
y al correspondiente carácter de noticia habitual en los medios informativos, todavía es
corriente encontrar personas que afirman que España no es, ninunca será racista .

La Psicología Social no puede permanecer insensible ante esta realidad. De hecho ,


diversos psicólogos sociales españoles han comenzado a prestar atención al prejuicio racial
en estos últimos años, tratando de analizarlo , de desvelar sus antecedentes y consecuencias,
de evaluar su impacto y de tratar de erradicarlo o , cuando menos minimizarlo. La presenta
ción de este trabajo se enmarca, pues, en un contexto de esfuerzos colectivos por dar respues
ta a un problema que nos afecta a todos y del que la Psicología Social tiene mucho que decir.

¿ QUE ES EL PREJUCIO RACIAL ?

Oskamp (1991) define el prejuicio como una actitud desfavorable , intolerante ,


injusta o irracional hacia otro grupo de personas . Cuando dicho grupo está compuesto por
personas de la misma raza o etnia , se puedehablar de prejuicio racial o étnico .

Devine (1995) señala que lo habitual es considerar el prejuicio desde el ángulo


“ afectivo ” . El prejuicio aparecería así,más bien , como un afecto o sentimiento negativo.
Sin embargo , esta autora defiende que el prejuicio es “multifacético” . Además de ser un
sentimiento , es también una cognición (o conjunto de cogniciones) y una conducta (o con
junto de conductas). Por esta razón , propone un modelo tripartito de prejuicio . Por una
parte, el estereotipo sería el término para designar la faceta cognitiva del prejuicio .
Incluiría todas las creencias relativas al grupo objeto de prejuicio . Este se limitaría a ser el
componente afectivo . Por último, la discriminación aludiría a todas las conductas perjudi
ciales y dañinas realizadas contra las personas de dicho grupo.

La propuesta de Devine tiene mérito y se fundamenta en trabajos previos de psicó


logos sociales que han explorado estos asuntos tanto desde un ángulo teórico como empíri
co. Con todo, se enfrenta a dos graves dificultades. En primer lugar , que, aun en elmejor
de los casos, el prejuicio seguiría siendo el término empleado para designar el componente

11
afectivo, lo que pone de manifiesto la centralidad e importancia de dicho componente . En
segundo lugar, la propuesta no resulta útil cuando los tres aspectos (cognitivo, afectivo y
conductual) no van a la par, ya que no indica cual adquiriría preeminencia en un caso así.

Veamos algunos ejemplos. Una persona no prejuiciosa y ardiente defensora de los


valores de justicia e igualdad (por tanto , con un afecto negativo bajo hacia el grupo étnico)
puede compartir el estereotipo negativo (es decir, comparte las creencias sobre ese grupo).
Por otro lado , una persona fuertemente prejuiciosa ( elevado afecto negativo ) puede inhibir
su conducta discriminatoria si cree que las normas de la situación son contrarias a tal dis
criminación, por ejemplo , en un contexto laboral.

Devine, consciente de estas limitaciones de su modelo o propuesta tripartita, sugiere


la conveniencia de recurrir a una vieja definición de Ashmore, que data nada menos que de
1970. En ella , este autor utiliza cuatro notas para caracterizar el prejuicio . Son las siguientes:

a ) es un fenómeno intergrupal
b ) es una orientación negativa hacia el objeto del prejuicio , y puede implicar agre
sión , evitación u otras conductas negativas.
c) es injusto e incurre en una generalización excesiva
d ) es una actitud

Aceptamos esta caracterización de Ashmore como punto de partida de nuestro tra


bajo , confiando en que a lo largo de su exposición vayan quedando de manifiesto estas
cuatro notas o propiedades.

Prejuicio y racismo no son dos términos sinónimos. El segundo es más amplio que
el primero e incluye, además , hostilidad , segregación y cualquier acción negativa que se
dirija hacia un grupo étnico . Puede hablarse, incluso, de un racismo institucional (Oskamp,
1991, pp. 373 -374 ), expresión con la que se alude tanto a leyes y regulaciones formales
que perjudican a ciertos grupos étnicos como a las normas sociales de carácter informal
que restringen y coartan sus posibilidades de desarrollo . Como señala Oskamp, se trata de
un término nuevo que designa un fenómeno muy antiguo .

EL PREJUICIO RACIAL COMO ACTITUD NEGATIVA

Según la definición de Fazio (1989), una actitud es una asociación objeto -evalua
ción en la memoria . Tres son sus características esenciales: orienta siempre a la persona
hacia el objeto al que hace referencia , connota ese objeto de forma positiva o negativa, y es
permanente , ya que perdura en la memoria . De estas características se deduce la importan
cia de la actitud , ya que sirve como guía a la persona, proporcionándole orientación en el
mundo social que le ha tocado vivir. En efecto , gracias a la actitud la persona no es indife
rente a los objetos delmundo social y sabe cómo reaccionar ante ellos.

La actitud es resultado del proceso de socialización , una especie de decantación de


las experiencias que la persona ha vivido en su medio familiar, con sus amigos, con sus
compañeros de juego, de trabajo y similares. A su vez, la actitud ejerce una gran influencia
en la conducta de la persona en muchas esferas de la vida social. Así, de una persona con
una profunda actitud religiosa esperaremos conductas como las siguientes : asistencia a los
oficios religiosos, vigilancia de la educación religiosa que reciben sus hijos y apoyo (eco
nómico y de otro tipo ) a instituciones religiosas, entre otras. Pero , tal vez lo más importan
te de la actitud es su capacidad para filtrar o mediatizar las reacciones de la persona ante
los diversos acontecimientos de su mundo social. Siguiendo con el mismo ejemplo , dos
personas con actitudes religiosas opuestas (una pro y otra anti) reaccionarán de formamuy
distinta frente a la noticia de que el gobierno va a aumentar los impuestos para financiar los
gastos de la Iglesia.

El componente esencial de la actitud es el evaluativo. Ello quiere decir que la reac


ción que determina frente al objeto es, ante todo, afectiva. Existe también un modelo tripar
tito de actitud que preconiza, junto al componente evaluativo, uno cognitivo o de creencias
y otro conductual. El modelo tripartito de actitud adolece de las mismas dificultades que el
modelo tripartito de prejuicio propuesto por Devine. A lo largo de esta exposición se usará
elmodelo de componente único (evaluativo) que, en cualquier caso , es también el esencial
en el modelo tripartito .

Las implicaciones de considerar el prejuicio racial como actitud negativa son de dos
tipos, teóricas y empíricas. Veamos cada una de ellas por separado.

Implicaciones teóricas

El prejuicio racial es el resultado de un proceso de socialización en un entorno


social en el que el racismo institucional es predominante . En condiciones ideales, de las
que, sin embargo, se pueden encontrar amplias muestras en la realidad cotidiana, la asocia
ción entre el grupo étnico y la evaluación negativa se produce a edadesmuy tempranas y,
por tanto , se incorpora de manera acrítica a la experiencia subjetiva de la persona. Las
experiencias posteriores tienden a reforzar este proceso tanto en el ámbito informal de la
familia , los amigos y los compañeros de trabajo como en el formal de losmedios de comu
nicación y las instituciones.
Una vez formado el prejuicio , éste va a influir en las reacciones de la persona frente
a los miembros de un grupo étnico. Pero lo más importante es la fuerza y la permanencia
de esa reacción . La asociación entre la evaluación negativa y el grupo étnico se ha ido con
solidando a lo largo de mucho tiempo y a través de un sinnúmero de experiencias del
mismo signo . Llega, de esta forma, a ser algo muy parecido a un automatismo. Ello permi
te pronosticar con pequeño margen de error la conducta de la persona con prejuicio hacia
los miembros del grupo que es víctima de dicho prejuicio .

Implicaciones empíricas

La principal es que el prejuicio racial o étnico se ha estudiado preferentemente a tra


vés de cuestionarios de actitudes aplicados a amplias muestras de la población general. En
los Estados Unidos en concreto , estas encuestas han venido aplicándose aproximadamente
desde los años 60 , por lo que en el momento actual se dispone de una masa importante de
datos y resultados. Aquí seguiremos el resumen de Oskamp (1991), por entender que es
sumamente ilustrativo para el propósito que perseguimos. Ello no quiere decir que conside
remos los datos relativos a EE UU cómo más importantes, relevantes, representativos o
paradigmáticos que los de otros países. Son , simplemente , más abundantes y sistemáticos
y , por ello mismo,más útiles para ilustrar el análisis que se viene haciendo en este trabajo .

Tres son los principales apartados en los que se pueden dividir estas encuestas sobre
la actitud o prejuicio étnico-racial: distancia social, igualdad de tratamiento y la implemen
tación de los principios de igualdad. El primero de ellos, distancia social en la terminología
de Oskamp, hace referencia al grado de separación que resulta aceptable en las relaciones
entre los grupos étnicos. Aquí el polo o extremo más bajo estaría constituido por situacio
nes que implican cierta interacción pero de carácter limitado o formal. El ejemplo más
claro sería compartir el mismo transporte público o acudir a establecimientos públicos
como bares o cafeterías . El polo opuesto , que implica el máximo grado de intimidad , con
una interacción muy intensa , sería el noviazgo o el matrimonio . Entre ambos polos cabe
situar toda una gradación de puntos intermedios, como, por ejemplo , vivir en el mismo
vecindario, compartir los mismos clubs sociales y recreativos y otros.
El segundo apartado, igualdad de tratamiento en la terminología de Oskamp, se refie
re al grado de aceptación de principios generales de discriminación (o no discriminación ) en
distintos ámbitos de la vida social. Entre los ámbitos investigados por las encuestas destacan
los siguientes: trabajo, transporte público ,posibilidad de elegir libremente la propia residen
cia (frente al establecimiento de limitaciones sobre este derecho), posibilidad de asistir a los
mismos centros escolares que los blancos y libertad de elección de pareja sin tener en cuenta
la raza, entre otros. Es importante subrayar que en este segundo apartado las preguntas de los
cuestionarios de actitud apuntan a principios generales,no a prácticas concretas.
El tercer apartado, denominado por Oskamp implementación de los principios de
igualdad , hace alusión al grado de aceptación de políticas concretas emprendidas por el
Gobierno con vistas a conseguir la igualdad racial. Por ejemplo , para combatir la segrega
ción en las escuelas, el Gobierno de los EE UU promovió la integración de las escuelas
públicas, de tal forma que niños blancos y negros acudiesen a las mismas escuelas , aunque
no viviesen en los mismos barrios. Para combatir la desigualdad en ingresos, puso en mar
cha una política de redistribución de renta. Para enfrentarse a la desigualdad en el empleo,
creó los programas de acción afirmativa. Para combatir la desigualdad en el acceso a la
educación superior, estableció un sistema de cuotas en las Universidades públicas.

Como se puede apreciar fácilmente, en cada uno de estos apartados se atiende a


dimensiones, facetas o aspectos de la actitud hacia la otra raza . A través del grado de dis
tancia social que se considera aceptable , se capta la reacción afectiva ante posibles situa
ciones de contacto con personas de un grupo étnico diferente. Los principios generales de
discriminación (o no discriminación) nos hablan de la reacción afectiva ante las normas
que regulan el comportamiento del grupo dominante con elminoritario. Las políticas con
cretas emprendidas por el Gobierno intentan captar la reacción frente a acciones concretas
que favorecen al grupo minoritario .

Los resultados obtenidos por las encuestas realizadas desde los años60 hasta la actua
lidad son bastante claros y dejan pocos resquicios a la duda sobre la existencia de prejuicio
racial. Independientemente de que se trate de distancia social, principios generales de discri

14
minación (o no discriminación ) o políticas concretas, una cosa resulta clara : allí donde hay
mayor peligro de un compromiso con una igualdad entre razas es donde aparece la actitud
más negativa hacia el grupo minoritario . En concreto , la actitudmás negativa se da al evaluar
las políticas concretas delGobierno y el polo de distancia social que implica unamayor inti
midad. La actitud es algo menos negativa en los principios generales de discriminación (o no
discriminación ) y en el polo de distancia social que implica una intimidad escasa .

A lo largo del tiempo transcurrido entre 1960 y la actualidad , se pone de manifiesto


una evolución que suaviza bastante los perfiles más negativos de esta actitud pero sólo en
aquellas áreas que no implican un compromiso con la igualdad plena entre razas. De
hecho, apenas hay cambios en la evaluación del polo de máxima intimidad de la distancia
social y de las políticas concretas del Gobierno a favor de la igualdad. Ello significa que
desde 1960 , y pese a la lucha por los derechos civiles realizada entre 1960 y 1970 y a todos
los esfuerzos posteriores a favor de la igualdad, la actitud del grupo dominante apenas se
ha modificado y sigue siendo, en términos generales, negativa hacia la posibilidad de una
igualdad plena entre razas.

ANTECEDENTES DEL PREJUICIO RACIAL O ETNICO

Como ya se ha señalado en un apartado anterior, al introducir la caracterización del


prejuicio realizada por Ashmore, éste es un fenómeno intergrupal, y se asienta , como señala
Devine (1995) en el proceso de categorización grupal. Dicho proceso consiste en asignar una
persona a un grupo determinado en virtud de ciertas características (en el caso quenos ocupa,
los rasgos propios de su raza o etnia ) para atribuirle a continuación las demás propiedades o
rasgos de ese grupo. El proceso de categorización tiene una doble marcha. Por una parte ,
inductiva : esta persona es de raza negra (gitana, asiática ). Por otra, deductiva: como todos los
negros ( gitanos,asiáticos) es perezosa , indolente ,bullanguera , extrovertida y alegre.

Además de los efectos de categorización propiamente dichos, es decir, del etiqueta


do y la asignación de las características de la categoría , la ubicación de una persona en el
exogrupo (grupo opuesto ) tiene otro efecto , el llamado efecto de la homogeneización exo
grupal: todos los (...) son iguales, donde (...) representa al grupo étnico de que se trate . Es
claro que, de esta forma, se llega a una despersonalización del miembro del exogrupo, al
que se despoja de los rasgos idiosincráticos que le caracterizan y definen como individuo
singular e irrepetible para considerarle como un simple miembro anónimo del exogrupo.

Cuando al hecho de pertenecer al exogrupo se añade el de que dicho exogrupo es un


grupo dominado, sin poder o de status inferior, las características asignadas tienden a ser,
casi siempre, negativas y en su base suele existir una actitud negativa. Según Snyder y
Miene (1994), esta actitud cumple una determinada función , en concreto , la de separación .
El grupo dominante se permite , gracias a ella, despreciar e ignorar al grupo de status infe
rior, justificar el tratamiento injusto al que le somete e, incluso , ejercer un control sobre el
posible (y no deseado) cambio al que el grupo de status inferior aspira . En una palabra , la
función de separación contribuye a mantener el orden social existente .

Snyder y Miene aducen como pruebas de la existencia de la función de separa


ción la atribución a los negros de cualidades animales e infantiles. En las personas con
mayor prejuicio hacia los negros hay una exageración muy notable de ciertas cualidades
físicas, como la fortaleza, la resistencia al dolor y a la fatiga, la dotación muscular y
similares, hasta llegar al establecimiento explícito de comparaciones con las razas de
animales obtenidas por selección . En otras personas con prejuicio elevado lo que apare
ce es la idea del negro como un ser infantil, inmaduro , incapaz de gestionar sus propios
asuntos.

La importancia del análisis funcional de las actitudes propuesto por Snyder y Miene
reside en el hecho de que la actitud negativa no cambiará mientras no se elimine o modifi
que la función en la que se basa. En el caso que nos ocupa, mientras el grupo dominante
establezca como valor absoluto el mantenimiento del statu quo y se oponga con todas sus
fuerzas a la introducción de cambios en la ordenación jerárquica de los grupos sociales, es
improbable que puedan surgir cambios en la actitud .

CONSECUENCIAS DEL PREJUICIO RACIAL O ETNICO

Los resultados, ya comentados en un apartado anterior, obtenidos en las encuestas


nacionales sobre prejuicio racial, constituyen una especie de resumen de las principales
consecuencias del prejuicio . Entre estos resultados destacaban elmantenimiento de la dis
tancia socialrespecto a las personas del otro grupo, sobre todo en áreas de intimidad eleva
da, y la oposición a las políticas gubernamentales encaminadas a erradicar o paliar la dis
criminación contra el grupo étnico . Sin embargo, otras dos consecuencias importantes han
pasado a ocupar un primer plano en estudiosmás recientes. Ambas parecen cumplir la fun
ción de mantenimiento del statu quo y preservación de las diferencias actualmente existen
tes entre grupos.

La primera se refiere a la explicación de las conductas positivas y negativas tanto


del propio grupo como del grupo opuesto . Si la conducta es positiva, y ha sido realizada
por una persona del propio grupo, se recurrirá a una causa interna/estable para explicarla .
Por ejemplo , el éxito en la solución de una tarea compleja se atribuirá a la competencia ,
inteligencia , capacidad o cualidades naturales valiosas de la persona. El fracaso en la
misma tarea se achacará a una causa externa/inestable. Se dirá , en este caso, que la persona
tuvo un mal día , que estaba sometida a un fuerte estrés o que se sentía presionada o moles
tada por agentes externos que le impedían concentrarse.

Pero si la persona pertenece al grupo opuesto , la explicación se invierte. Una con


ducta positiva se atribuye a una causa externa/inestable. Se argüirá que la persona tuvo un
golpe de fortuna, que ya estaba familiarizada con esa tarea, que recibió ayuda externa o
que , después de todo, la tarea no era tan compleja como se creía. El éxito en sí no se niega,
pero se le disputa a la persona del exogrupo el crédito de haberlo producido. En cambio , si
la conducta es negativa, se traerá a colación la torpeza de la persona, su incapacidad o
incompetencia , su ineficacia , en suma, un repertorio de causas internas/estables.

¿ A qué se deben estas asimetrías en la explicación de las conductas positivas y


negativas de los miembros del endogrupo y del exogrupo ?. Según Devine (1995), a la aso
ciación entre la valencia de la conducta y la evaluación del grupo sobre el que se hace la
atribución. Ese ajuste entre conducta positiva y grupo evaluado positivamente (endogrupo)
y entre conducta negativa y grupo evaluado negativamente (exogrupo) es el “ error último
de atribución ” , que impide de manera dramática la eliminación del prejuicio .

Por su parte, Morales y cols. ( 1994 ) lo interpretan como una de las consecuencias
de que ciertas actitudes funcionen como heurísticos. En concreto , aquellas actitudes muy
accesibles en la memoria , aquéllas que, como el prejuicio racial, son el producto de un
aprendizaje muy intenso , se activan cuando en la situación existen pistas relevantes y
desencadenan conductas acordes con ellas, es decir , reacciones positivas ante el objeto
positivamente evaluado y negativas ante el negativamente evaluado. Esta reacción se pro
duce, además, demanera relativamente automática.

La segunda consecuencia tiene que ver con la llamada “ paradoja ” del prejuicio
racial. Como ya se ha señalado en un apartado anterior, entre 1960 y la actualidad se ha
producido un abandono progresivo de las manifestaciones más insultantes del prejuicio ,
hasta tal punto que ciertas muestras de discriminación contra los miembros del grupo
minoritario se consideran hoy desfasadas y de mal tono. Por desgracia, eso no significa que
el prejuicio haya desaparecido o se haya evaporado. Lo que sucede,más bien , es que su
expresión se ha hecho más sutil. Para entendernos, es como si se hubiese producido una
mutación en el prejuicio . A esto es a lo que Devine denomina “ paradoja ” del prejuicio
racial. Para explicar esta segunda consecuencia ,han surgido muchos análisis en Psicología
Social, cuya consideración nos ayudará a comprender mejor la dinámica actitudinal del
prejuicio.
Manejo de la impresión

Es el primer análisis , y el más sencillo . Parte de la idea de que la actitud prejuiciosa


real y profunda perdura y no ha cambiado, aunque sí lo ha hecho su manifestación exterior.
En la actualidad, ya no resulta socialmente deseable mostrar un prejuicio grosero en públi
co. Para descubrir el prejuicio racial realmente existente es necesario , según los autores
responsables de este análisis, diseñar nuevos métodos de medida más sutiles que los ya
existentes, por ejemplo , respuestas espontáneas, a ser posible no verbales , y que no exijan
un procesamiento complejo . En otras palabras, à la sutileza mayor del prejuicio hay que
oponer un aumento en la sutileza de la medida.

Racismo moderno

Un resultado que ha aparecido repetidamente en estudios recientes nos muestra a un


amplio grupo de personas que rechazan los items clásicos de racismo al tiempo que acep
tan los items denominados de racismomoderno, como los dos que se transcriben a conti
nuación .

“ Los negros están económicamente mejor de lo que merecen ”


“ Los negros no deberían meterse donde no les llaman ”

Al aceptar estos items, las personas mencionadas no creen estar incurriendo en


racismo. Lo cierto es que el acuerdo con estos items y otros de parecida índole predice el

17
voto antinegro y correlaciona con el sentimiento negativo hacia los negros. Tenemos aquí,
por tanto, un buen ejemplo de actitudes internamente conflictivas. Los racistas modernos
quieren desmarcarse de las posturas racistas tradicionales y apoyan principios abstractos de
justicia y discriminación. Pese a ello , siguen albergando sentimientos negativos hacia el
grupo étnico minoritario . Estos se adquirieron muy pronto en el período de socialización y
persisten con mucha fuerza en la edad adulta . Las actitudes igualitarias se adquieren más
tarde y carecen de la fuerza afectiva que sería necesaria para inhibir de forma eficaz a sus
opuestas.

Racismo Simbólico

Este análisis subraya la existencia de dos tipos de razones diferentes que pueden
explicar el prejuicio racial. Para empezar, está , por supuesto , el afecto negativo que surge
de las prácticas socializadoras íntimamente conectadas al racismo institucional. Este efecto
negativo es elmismo que hemos analizado ampliamente en apartados anteriores. Pero, ade
más, está el apego a los valores tradicionalmente americanos de la Etica protestante , a
saber, disciplina , autonomía , individualismo, ética del trabajo duro y obediencia. Estos
valores son característicos del grupo mayoritario en EE UU pero, en absoluto de los negros
o , almenos, así lo perciben las personas del grupo dominante .

El racismo simbólico es una simbiosis de estas dos razones justificatorias de actitu


des negativas hacia el grupo étnico minoritario . En resumidas cuentas, el afecto negativo se
justifica alegando que el grupo minoritario no incorpora los valores tradicionales que se
consideran indispensables para construir una gran nación . La mejor prueba de ello es que el
racista simbólico acepta aquellos enunciados que son contrarios a los negros, pero que se
pueden explicar fácilmente sin tener que recurrir a clisés raciales. En última instancia , se
trata de una resistencia al cambio del statu quo racial.

Amplificación de la respuesta inducida por la ambivalencia

Esta explicación parte también del conflicto que experimenta la persona del grupo
mayoritario. Por una parte,comparte con otras personas de la sociedad una actitud negativa
hacia el grupo étnico. Por otra , apoya de manera decidida una actitud igualitaria . Los auto
res que formulan esta explicación del prejuicio creen que la actitud negativa se asienta en
los valores individualistas de la Etica protestante , en virtud de los cuales la situación desfa
vorable del grupo étnico minoritario se atribuye a características personales de los compo
nentes de dicho grupo. Frente a ella se alza la que preconiza un sentimiento de simpatía
auténtica hacia el grupo desfavorecido y un reconocimiento del tratamiento injusto que la
sociedad les ha dispensado desde hace mucho tiempo.

La coexistencia en la persona de estas dos actitudes opuestas genera ambivalencia ,


la cual, psicológicamente, se traduce en una sensación demalestar e inestabilidad conduc
tual. La situación concreta en que se encuentre la persona determinará si su respuesta final
hacia el grupo étnico va a ser negativa o positiva. Ocurrirá lo primero cuando en la situa
ción predominen las demandas individualistas y lo segundo en el caso inverso. Ahora bien ,
el proceso no acaba ahí, ya que tanto la respuesta positiva como la respuesta negativa supo
nen una amenaza a la autoestima de la persona ambivalente .
La razón es que tanto el individualismo como el igualitarismo son fuertemente valo
rados por la persona. Ahora bien , es inevitable que una respuesta positiva represente una
negación del individualismo y que una negativa suponga el rechazo del igualitarismo. De
aquí surge la amplificación de la respuesta predominante, como una formade intentar redu
cir la amenaza. En el último análisis , el factor decisivo esmotivacional y apunta a la defen
sa de la autoestima.

Racismo aversivo

Se basa también en la dicotomía existente entre una actitud negativa hacia el grupo
étnico, explicable por la pertenencia a una cultura que históricamente ha cultivado el pre
juicio , y una actitud positiva, exigida por los valores igualitarios y de justicia . Pronostica
que existirán , alternativamente, conductas positivas y negativas hacia el grupo étnico y que
el que se presenten unas u otras dependerá de dos factores. El primero ya estaba implícito
en la explicación anterior y se podría denominar “ estructura normativa” de la situación. Se
refiere a aquellas características de la situación en la que se encuentra el sujeto que exigen
o demandan una conducta concreta . El segundo factor es la posibilidad de generar una jus
tificación no racista de una conducta discriminatoria .

Una vez sentado este planteamiento , se defiende que la respuesta será positiva, es
decir, no discriminatoria , cuando la estructura normativa de la situación aliente o fomente
la aparición de este tipo de conductas o cuando no resulte posible generar una explicación
que se aleje del racismo. La respuesta será , en cambio , negativa y discriminatoria cuando
alguno de estos elementos (o los dos) adquieren un signo diferente . La diferencia con la
explicación anterior es que, incluso en el supuesto de una respuesta racista , no hay amena
za a la imagen de yo igualitario de la persona, ya que no hay conflicto psicológico interno
entre igualitarismo y prejuicio .
Las diferencias y parecidos entre estas explicaciones de la “ paradoja ” del prejuicio
se presentan en la Tabla 1.
DIFERENCIAS ENTRE LAS PROPUESTAS DE EXPLICACION DE LA “ PARADOJA ”
DEL PREJUICIO RACIAL
PROPUESTA | PROCESO (S ) INVOLUCRADO (S ) TIPO DE DISCRIMINACION RESULTANTE
Prejuicio Simple Actitud negativa sobreaprendida hacia Discriminación directa, pública
el grupo étnico y sin reservas
Manejo de la a ) Actitud negativa hacia el grupo étnico Discriminación encubierta con apariencia
impresión b ) Deseabilidad Social de ausencia de discriminación
a ) Actitud negativa hacia el grupo étnico Discriminación indirecta (en items
Racismomoderno b ) Actitud positiva hacia el trato igualitario supuestamente no racistas)
de todas las personas
a ) Actitud negativa hacia el grupo étnico | Discriminación indirecta (en items que se
Racismo simbólico b ) Actitud positiva hacia los principios de pueden justificar sin introducir clisés raciales)
la Etica Protestante
Amplificación de la a ) Actitud negativa hacia el grupo étnico | Exageración de la conducta discriminatoria o no
respuesta inducida b ) Actitud positiva hacia el trato igualitario discriminatoria (en función de las necesidades
por la ambigüedad c ) Defensa de la autoestima de protección de la autoestima)

a ) Actitud negativa hacia el grupo étnico | Conducta discriminatoria o no discriminatoria


Racismo inverso b ) Actitud positiva hacia el trato igualitario en función de las demandas de la situación
c ) Demandas de la situación y /o de la posibilidad de justificación alternativa
DIFICULTADES QUE SURGEN DEL ANALISIS DEL PREJUICIO
DESDE LAS ACTITUDES

Hasta aquí se han puesto demanifiesto las ventajas de abordar el estudio del prejui
cio racial con la ayuda del conocimiento existente sobre las actitudes. Como se ha visto , el
resultado obtenido ofrece varias ventajas. En primer lugar, informa acerca de los conteni
dos principales del prejuicio . Además, proporciona hipótesis verosímiles sobre su génesis y
puede explicar algunas de sus principales consecuencias. Por último, ayuda a comprender
su dinámica, en ocasiones bastante tortuosa. Sin embargo , como cualquier análisis, adolece
también de ciertas deficiencias, que será preciso señalar para situarlo en sus justos términos
y para buscar acicates que consigan perfeccionarlo .

Perspectiva unidireccional en el estudio de las actitudes prejuiciosas

Uno de los aspectos más llamativos en todos los estudios revisados hasta ahora es
que se limitan de forma exclusiva a las actitudes del grupo mayoritario , es decir, del que
alberga el prejuicio .No se contempla la posibilidad de estudiar las actitudes correspondien
tes de las víctimas del prejuicio , como si el prejuicio no fuese cosa de dos.

Pero indudablemente , lo es. Cuando algunos psicólogos sociales se han decidido a


investigar las actitudes del grupo minoritario utilizando items similares a los utilizados
para investigar las actitudes del grupo que alberga el prejuicio , han encontrado resultados
interesantes, Por una parte, aparece , como es lógico , la cara reflejada del prejuicio , su ima
gen invertida. Véase la Tabla 2 a modo de ejemplo .

La imagen invertida se muestra también en los items relativos a los principios de


tratamiento no discriminatorio . Las personas del grupo mayoritario llegaron a alcanzar
niveles altos de acuerdo con estos items,mientras que las víctimas del prejuicio muestran
un acuerdo total, prácticamente del 100 % . Por lo que respecta a los items relativos a la
puesta en práctica de esos principios a través de políticas gubernamentales, aunque el
acuerdo de las víctimas del prejuicio no es total, sí que es mucho mayor que el de las per
sonas del grupo mayoritario .
Por otra parte , como señala Oskamp (1991), lo lógico sería estudiar el grado de pre
juicio percibido por parte de las víctimas del prejuicio . De hecho, Schuman y Hatchett
(citados en Oskamp 1991, p . 393) crearon un índice de alienación de los negros con respec
to a la sociedad blanca, que estaba compuesto por 11 items. Estos cubrían los siguientes
aspectos: percepción de discriminación en una serie de contextos de interacción, disposi
ción a implicarse en acciones para corregir la discriminación y grado de apoyo a políticas
antidiscriminatorias. El índice de discriminación puede servir, tal vez mejor que las actitu
des del grupo mayoritario , como termómetro de la tensión entre grupos.

Tabla 2 : Acuerdo del grupo con prejuicio y de las víctimas del prejuicio con items
sobre el progreso en la conquista de la igualdad en los derechos civiles
Grado ó % de acuerdo
ITEM Grupo Víctimas
mayoritario prejuicio
Hahabido un cambio muy positivo en la
situación de los negros Alto Bajo

Los líderes de los derechos civiles están


presionando demasiado Alto Bajo

La pobreza negra continuada obedece a


razones sociales 39 % 61 %

La pobreza negra continuada obedece a


la propia naturaleza de los negros 49 % 30 %

Perspectiva unidireccional en el estudio de lasbases del prejuicio

Señala Devine, en su perspicaz análisis del prejuicio étnico y racial (1995 ), que el
estudio del prejuicio como actitud negativa ha operado sobre un supuesto implícito , a
saber, que si se consigue que la actitud predominante del grupo mayoritario cambie y pase
de negativa a positiva, el prejuicio acabará por desaparecer y las relaciones entre grupos
variarán en consecuencia . El problema de este supuesto es que resulta falso o , cuando
menos, incompleto .

La mejor prueba de ello es que las personas con bajo prejuicio del grupo mayorita
rio , es decir, aquéllas cuyas actitudes son positivas hacia el grupo étnico, experimentan
dificultades para responder ante ese grupo de manera no prejuiciosa . Ello no sólo les gene
ra ansiedad , sino también la correspondiente dificultad para entablar una interacción positi
va con susmiembros. De forma paralela , los miembros de los grupos minoritarios recelan
de las intenciones y motivos de los miembros del grupo mayoritario . Durante demasiado
tiempo se ha desatendido el análisis de la experiencia subjetiva de las víctimas del prejui
cio , lo que, además de ser poco razonable , ha generado una orientación errónea de la inves
tigación (Lalonde y Cameron, 1994 ).

Tal vez, como señalan estos dos autores, si se quiere de verdad cambiar el prejuicio
racial, habría que comenzar por desmontar los ordenamientos institucionales que lo susten
tan , aquellos que confieren una posición dominante y unos ciertos privilegios a unos gru
pos sobre otros. En este sentido, es probable que sea más eficaz la lucha de las víctimas del
prejuicio para cambiar la situación de discriminación existente , como sugiere el fascinante
análisis de Lalonde y Cameron (1994).

¿ Quiere esto decir que las actitudes son prescindibles, o que carecen de relevancia ? .
En absoluto . Las actitudes juegan su papel como expresión y como soporte del prejuicio .
Pero es importante profundizar en la comprensión de ese papel, y para ello tienen que ser
analizadas en el contexto social más amplio de las relaciones entre grupos y de los movi
mientos de cambio social.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Zanna y J.M . Olson ( eds.), The Psychology of Prejudice : The Ontario Symposium , Volume
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Zanna, M . P. y Olson , J.M . (eds.), 1994 , The Psychology of Prejudice : The Ontarion
Symposium , Volume 7 ,Hillsdale ,L . Erlbaum .
LA PSICOLOGÍA SOCIAL DE LAS RELACIONES
INTERGRUPALES Y DEL PREJUICIO

Carmen Huici
Universidad Nacional de Educación a Distancia

INTRODUCCION

“ Yo no soy racista pero ”.....parece ser ya un comienzo standard del discurso en el


que un individuo o miembro de un grupo intenta explicar un incidente sobre el que pesa la
sospecha de ser el resultado de actitudes prejuiciosas o implicar conductas discriminatorias
frente a miembros de minorías étnicas. Su carácter repetitivo indica el funcionamiento de
normas en contra del racismo y la discriminación como conductas indeseables socialmen
te . En los estudios recientes sobre actitudes hacia miembros de las minorías muchas perso
nas al responder parecen estar diciendo algo así : no deseo ser tachado de racista pero las
diferencias y la situación de desventaja tienen su justificación. Es preciso señalar que estas
formas cautelosas de expresar las actitudes coexisten con formas abiertas de manifestar el
racismo en otros sectores de la población . También en una misma sociedad los esfuerzos
legales por erradicar las prácticas discriminatorias y los considerables avances en algunos
dominios, coinciden con la evidencia de la persistencia del racismo y la desigualdad, por
ejemplo a través de los indicadores de calidad de vida que muestran una situación desven
tajosa para los miembros de la minoría . Así en los Estados Unidos en prácticamente todos
los indicadores de calidad de vida (salud , educación , salarios, etc ) la minoría negra está en
situación de inferioridad (Jones, 1986 ).

En nuestro país , los datos obtenidos en las encuestas como las de CIRES (años
1990 -91 y 1991-92) parecen indicar una mejora de las actitudes hacia los inmigrantes. De
igual manera las encuestas realizadas por el CIS entre los años 1990 y 93 indican un
aumento del rechazo a los partidos de ideología racista si existiesen en nuestro país. En
contrapartida el último informedel defensor del pueblo muestra el aumento de los inciden
tes de carácter racista, y estudios como el realizado por Solé y Herrera (1991) referidos a
los trabajadores extranjeros en Cataluña ponen de manifiesto el que un porcentaje alto de
estos inmigrantes, sobre todo los africanos , han sido objeto de prácticas discriminatorias ,
actitudes racistas y vejatorias .

Podemos resumir la situación indicando la presencia de la discriminación contra


integrantes de grupos étnicos y la falta de reconocimiento por un amplio sector de la
población de que profesen actitudes prejuiciosas.

Comenzaremos por definir el prejuicio como la hace Ashmore (1970 ) como “Una
actitud negativa hacia un grupo socialmente definido y hacia cualquier persona que se per
cibe comomiembro de ese grupo ' (1970 p . 9 ).La discriminación puede ser definida “como
aquellas acciones dirigidas a mantener las características del propio y su posición favoreci

23
da a expensas de un grupo de comparación ' (Jones 1972 p . 4 cfr. Dovidio and Gaertner
1986 ). Elmismo autor indica que estas diferencias observadas en la conducta hacia miem
bros de determinadas categorías sociales se supone que derivan de las actitudes prejuicio
sas . Así mismo ve el racismo como "el resultado de la transformación del prejuicio racial
y / o del etnocentrismo a través del ejercicio del poder en contra de un grupo racial definido
como inferior, por individuos e instituciones con el apoyo intencional o no intencional de
la cultura en su totalidad' (p . 172).

Este autor distingue entre diversas formas de racismo: el individual que añade al
prejuicio racial la apelación a factores biológicos justificatorios y además incluye las con
ductas discriminatorias, el racismo institucional que se refiere a la limitación injusta de
oportunidades a miembros de un grupo a través de políticas institucionales y el racismo
cultural que consiste en la consideración de la superioridad de la tradición cultural del pro
pio grupo y que se puede expresar tanto a nivel individual como institucional.

NIVELES DE ANÁLISIS EN EL ESTUDIO DEL PREJUICIO RACIAL

El prejuicio y el racismo comotantos otros fenómenos enfocados desde la Psicología


Social admite una consideración desde distintos niveles. Allport (1954) , Ashmore y del
Boca (1976 ), Stroebe y Insko (1989), Bagley y cols. (1979) o Jones ( 1972). En primer lugar
podemos hablar de enfoques que se centran en el individuo , y que conceptualizan el prejui
cio como un síntoma de un conflicto intrapsiquico , siendo prototípico de este enfoque la
investigación sobre la personalidad autoritaria de Adorno y colaboradores (1954), o como el
reflejo de un déficit, por ejemplo de autoestima (Ehrlich , 1973),o más recientemente en el
enfoque de las diferencias individuales en actitudes de racismo manifiesto o sutil, en cuya
consideración nos detendremos más adelante. En segundo lugar, en enfoques que se centran
en las relaciones intergrupales y explican el prejuicio a través de la explotación del grupo
minoritario por parte de diversos sectores de la mayoría que buscan satisfacer el interés pro
pio a expensas de éste (Van den Berghe 1967), o por las características de la interdependen
cia entre los grupos, tal como propone la Teoría del Conflicto Realista de Sherif y colabora
dores (Sherif and Sherif, 1953, Sherif, 1966 ), o relacionados con los procesos de identidad
social tal como proponen Tajfel y Turner (Tajfel, 1978, Tajfel y Turner 1979). También
puede enfocarse desde una perspectiva socioculturalmás amplia . Así Allport (1954 ) indica
que se puede tomar en cuenta la totalidad del contexto en que se forman , mantienen y se
transmiten . En este último nivel cabría encuadrar el analisis de Bagley del racismo en Gran
Bretaña vinculado a la formade colonialismo de este país (1979 ).

En cuanto al tratamiento del tema en Psicología Social se advierte un paso desde el


enfoque de problemas sociales que fue el característico hasta finales de los años 60 centra
do en formas específicas de prejuicio , a un enfoque actual de procesos generales implica
dos en el prejucio , haciendo hincapié en los de carácter cognitivo (Dovidio y Gaertner,
1986 ), prestando mucha menor atención al dominio de las emociones, aunque se adviertan
algunos indicios de cambio . En segundo lugar, se ha dado preferencia al nivel de análisis
intraindividual, frente a otros posibles como veremos a continuación. En tercer lugar, y
según se ha señaladomás arriba la indeseabilidad social del prejuicio racial lleva a plantear
serias dificultades a la hora de tratar de medirlo.

24
Grosso modo la evolución del tema en este campo ha pasado de centrarse en la
medida de las actitudes prejuiciosas y su cambio al de los procesos cognitivos implicados
en el comportamiento intergrupal. Con todo, en la investigación reciente también se ha
planteado el estudio de las actitudes encuadrables en lo que se denomina el nuevo racismo.

LAS NUEVAS ACTITUDES RACISTAS


Desarrollos históricos como elmovimiento de los derechos civiles en los Estados
Unidos a partir de los años 60 , o el proceso de democratización en nuestro país han contri
buido a que las formasmanifiestas de racismo aparezcan comomás indeseables socialmen
te y se advierte la aparición de formas de racismo encubierto que ponen de relieve los sen
timientos ambivalentes hacia las minorías. Podría verse como el resultado de conflictos
ideológicos como el reflejado demanera magistral por Myrdal (1944 ) en su obra Eldilema
americano en los años 40, como el contraste entre los valores de igualitarismo y las prácti
cas sociales que revelan prejuicios y discriminación.

Se ha empleado una pluralidad de etiquetas para presentar esas actitudes. Racismo


simbólico o racismomoderno, racismo sutil, ambivalencia racial, etc.

El racismo simbólico se expresa no en términos de inferioridad ni segregacionismo


de los miembros del grupo minoritario sino a través de símbolos ideológicos y conductas
simbólicas...., que transmite los sentimientos de que los negros están violando los valores
importantes o que están haciendo demandas ilegítimas de cambios en el status quo
([Link] & Hough, 1976 p. 38). Asíse manifiesta a través de la oposición a cuestio
nes con valor simbólico como por ejemplo los programas de acción afirmativa que se con
sidera que van en contra de valores tradicionales americanos. El termino racismo simbólico
ha sido sustituido más recientemente por el racismo moderno por Mc Conahay y colabora
dores a la hora de crear un instrumento de medida que sea capaz de captar esas nuevas for
mas de expresarse el prejuicio . El racismo moderno incluye la idea que los miembros de la
minoría están llevando sus exigencias demasiado lejos y obteniendo ventajas inmerecidas .

El racismoaversivo (Kovel, 1970 ,Gaertner y Dovidio , 1986 ) se caracteriza por ser


el resultado de mantener el valor del igualitarismo y sentimientos negativos no reconoci
dos. Los individuos lo que pretenden es mantener una autoimagen no prejuiciosa. Se trata
de evitar actuaciones que puedan ser enjuiciadas como inadecuadas. El problema estriba en
la expresión del componente negativo que se hace de una forma sutil y racionalizada. Se
suele manifestar en situaciones no estructuradas según normas raciales, es decir, que son
ambiguas y cuando la categoría racial no es prominente . También cuando factores no racia
les pueden explicar la conducta discriminatoria .

Por su parte , Katz Wackenhut y Glass (1986 ) desde su perspectiva de la ambivalen


cia racial, a su vez basada en su teoría de la ambivalencia amplificación (Katz 1981) en la
que se alude de formamás amplia a las relaciones con grupos estigmatizados, sostienen
que frente a la minoría negra se tienen sentimientos ambivalentes, al tiempo positivos y
negativos , lo que genera tensión en la relación con los integrantes de ésta . Katz y colabo
radores ( 1986 ) proponen que las interacciones con los miembros de las minorías y otros

25
grupos estigmatizados implican la amenaza a la propia imagen de persona humana pero al
mismo tiempo que sabe discernir bien en las relaciones con los demás. La tensión emocio
nal lleva a una amplificación de la respuesta que puede ser o bien más positiva o más nega
tiva según sea la naturaleza del contacto , o la información inicial de la que se parta. Los
sentimientos ambivalentes están relacionados con una dualidad de valores : igualitarismo e
individualismo. El primero llevaría a tener sentimientos de simpatía hacia las personas en
situación desventajosa, pero el segundo llevaría a hacer interpretaciones de las manifesta
ciones desviantes de los miembros de la minoría en términos de personalidad. El proceso
según Katz y col. se inicia con una información que procede del propio sujeto que emite el
juicio o delmiembro de la minoría . Esta información va en contra de uno de los compo
nentes, positivo o negativo de la actitud y se pone en marcha una estrategia para defender o
negar el componente de la actitud que ha sido atacado. Uno de los aspectos demayor inte
rés del planteamiento de Katz es señalar la tendencia a la polarización de las respuestas
hacia elmiembro de laminoría, tendencia comprobada en diversos trabajos.

Los aspectos comunes de estos modos de conceptualizar el nuevo racismo son


según Gartner y Dovidio (1986 ) los siguientes: en primer lugar todas ellas son teorías moti
vacionales, constituyen un intento de defender la propia autoimagen de la posible acusa
ción de actitudes prejuiciosas o injustas, implican un conflicto entre valores y o sentimien
tos y ponen de relieve que las actitudes hacia las minorías son actitudes complejas y en
conflicto .

EL NUEVO RACISMO , SU MEDIDA

Según se señaló anteriormente , una de las causas del nuevo modo de considerar el
racismo tiene que ver con el intento de buscarmedidas demenor reactividad que las tradi
cionales que llevaban a dar respuestas deseables socialmente pero que no correlacionaban
con determinados índices conductuales, o incluso llevaban a que los sujetos se negasen a
responder (McConahay & Hough 1976 [Link] Conahay, 1986 ). Entre las medidas desarro
lladas recientemente hay que destacar la escala de racismo sutil y descarado propuesta por
Pettigrew y Marteens (1995) aplicada por ellos en cuatro países europeos. También está
siendo aplicada en el nuestro en una investigación llevada a cabo por, Rueda Navas y
Gómez (1995). Partiendo de la obra de Allport sostienen que el racismo manifiesto o des
carado incluye un factorde rechazo del exogrupo y una percepción que supone una amena
za. Este factor incluye en su formamás intensa la idea de la inferioridad genética del grupo
en cuestión que es la que justificaría la posición del grupo en la sociedad, sin necesidad de
atribuirla a la discriminación . El segundo factor supone la negación de la intimidad con los
integrantes del grupo, es decir excluir la idea de relaciones sexuales y del matrimonio inte
rracial.

El racismo sutil, que tiene un carácter encubierto como hemos visto , es propio de
todas las formas de racismo moderno analizadas hasta ahora. Se caracterizaría por los
siguientes factores: la defensa de los valores tradicionales, que implica la acusación a los
miembros de la minoría de no actuar en formas aceptables, es decir no atenerse a las nor
mas y valores de la mayoría. El segundo componente consiste en la exageración de las
diferencias culturales. No se apela a factores genéticos sino a diferencias culturales, que

26
serían la causa de la posición desventajosa . El tercer componente lo constituye la negación
de respuestas emocionales positivas hacia losmiembros del exogrupo . Así pues , no se trata
de manifestar sentimientos negativos hacia los miembros de la minoría sino, de forma más
indirecta ,deno expresar afecto positivo .

Mediante la aplicación del cuestionario de racismo sutil y manifiesto en cuatro paí


ses y respecto a una diversidad de exogrupos, aparecen los dos factores correspondientes al
racismomanifiesto y los tres correspondientes al racismo sutil. En cuanto al perfil específi
co del racista sutil como aquel que adopta una posición intermedia entre el racista y la per
sona igualitaria, se describe como alquien “ que rechaza a la minoría de forma socialmente
aceptable ,..., no restringiría pero tampoco aumentaría los derechos de los inmigrantes,..., no
echaría a todos sino sólo a aquellos para los que hay una razón ostensiblemente no prejui
ciosa para echarlos ' (p .72) . Interpretan que en los países europeos se han desarrollado nor
mas en contra del racismo manifiesto . Mientras los igualitarios internalizan la norma, los
sutiles meramente la acatan. Aunque señalan que no se trata de una estrategia consciente de
manejo de impresiones, sino más bien se trata de defenderse a ellos mismos del tomar con
ciencia de que tienen actitudes prejuiciosas.

En la investigación realizada en nuestro país por Rueda y colaboradores (Rueda,


Navas y Gómez , 1995) en relación a los magrebíes, africanos y gitanos se obtienen patro
nes paralelos a los hallados por Pettigrew y Meertens.

Aunque la contribución al estudio de las actitudes prejuiciosas posee un indudable


interés y también ha supuesto el intento de poner en relación las actitudes de los individuos
con los valores dominantes o en conflicto en determinados contextos sociales; en general,
se ha analizado de forma abstracta y se ha mantenido en el nivel de análisis individual,
sin tratar de situar el prejuicio en el contexto de las relaciones intergrupales. Es decir, sin
tener en cuenta en qué circunstancias los grupos van a aumentar o disminuir el prejuicio y
la discriminación , qué grupos son más proclives a su utilización , o si las formas de racismo
abierto o sutil hasta ahora consideradas desde la óptica de las diferencias individuales,
podrían ser vistas desde una perspectiva intergrupal: ¿es posible , y en qué circunstancias,
que la mayoría de los integrantes de un grupo pasen de una posición de tolerancia a
medias, o demantener las formas, a otra de rechazo abierto ? A continuación se verá en qué
medida la investigación de las relaciones intergrupales puede hace aportaciones en esta
dirección .

PREJUICIO Y RELACIONES INTERGRUPALES

Ya se señaló anteriormente que las teorías que han puesto en conexión prejuicio y
discriminación con relaciones intergrupales pueden dividirse en dos grandes grupos: las
que apelan al conflicto de intereses y a la explotación por los miembros de la mayoría , y
los que lo asocian a procesos muy generales de categorización y de búsqueda de la distinti
vidad positiva como es la teoría de la Identidad Social. Más recientemente y desde la pers
pectiva de los estudios de aculturación (Berry , 1976, Berry y cols. 1990 ) se propone un
marco desde donde analizar las relaciones entre las minorías y mayorías culturales que
merece ser tenido en cuenta .
Desde la primera perspectiva cabe reseñar la posición de Campbell (1965) que
alude al conflicto de intereses y a la presencia de grupos de competidores o que suponen
una amenaza, todo lo cual hace surgir la hostilidad hacia ellos. Este mismo autor pone de
relieve como ese proceso lleva al etnocentrismo con un aumento de la solidaridad intragru
pal y una devaluación del exogrupo.

Los trabajos de los Sherif (Sherif y Sherif 1953, Sherif 1966 ) sobre las relaciones
funcionales entre grupos se centra en los efectos de la interdependencia . En las condiciones
en las que se dan metas incompatibles y una interdependencia competitiva se producen una
serie de fenómenos dehostilidad intergrupal, incluyendo deterioro de las imágenesmutuas,
aún cuando antes de esta fase de conflicto hubiese habido relaciones amistosas entre indivi
duos miembros de cada grupo. En estos estudios también se mostró el efecto de interdepen
dencia cooperativa para la reducción del conflicto una vez generado . En este caso consistía
en que los grupos tenían que colaborar para lograr una meta , que sólo podía obtenerse a
través del esfuerzo conjunto .

Desde la segunda perspectiva general, que es la que más investigación ha generado


en el dominio de las relaciones intergrupales en los últimos venticinco años, se destaca el
carácter general del proceso de diferenciación intergrupal, y la facilidad de suscitarlo , no
siendo necesario el conflicto o la competición como antecedentes de la conducta discrimi
natoria. La investigación trataba de encontrar las condiciones mínimas para desencadenar
esa discriminación. Según se pudo mostrar, la mera división de los individuos en grupos,
incluso cuando éstosno poseían un significado para el individuo , llevaba a favorecer a los
miembros del grupo propio a expensas del exogrupo. Los procesos básicos que parecen
estar en la base del favoritismohacia miembros del propio grupo parecen ser los de catego
rización (aumento de las semejanzas intragrupales y de las diferencias intergrupales por la
simple inclusión de los individuos en categorías) y los de búsqueda de una identidad social
positiva a través de establecer diferencias en dimensiones entre el grupo propio y otros gru
pos. Desde esta perspectiva también se ha intentado llevar a cabo un análisis de estos proce
sos en sociedades estratificadas. Así se pone de relieve que en sociedades donde no se da
una movilidad individual y es difícil el paso de un grupo a otro se produce una visión indife
renciada y estereotipada de los miembros de los grupos. El miembro de una minoría en
situación de desventaja tiene que enfrentarse al problema de la identidad social inadecuada.
Este problema había sido ya analizado por los autores que se han ocupado del tema, así
Lewin (1935) destacaba que elmiembro de la minoría ante la incertidumbre que le genera el
pertenecer a un grupo desvalorizado, inicialmente puede mostrar rechazo contra el propio
grupo o chovinismonegativo, hasta que tomaconciencia de la interdependencia de destino
con los otros integrantes del grupo. Desde la Teoría de la Identidad Social se indica que las
alternativas abiertas ante el individuo son intentar la movilidad individual, lo que no siempre
es posible y cuando se logra suele llevar consigo la ruptura de la vinculación con su grupo
de origen, la creatividad social que implica alterar o redefinir los términos de comparación
(empleando nuevas dimensiones de comparación ,cambiando los valores asociados a ciertos
atributos de grupo, o cambiando el exogrupo de comparación ), o la competición social con
sistente en superar al exogrupo en la mismadimensión en que éste superaba al grupo propio .
Finalmente desde esta teoría se alude a las comparaciones sociales seguras e insegu
ras. Estas últimas se producen cuando se perciben alternativas al status quo de la relación

28
intergrupal. Esto , a su vez, tiene lugar cuando las diferencias de status se perciben como
inestables e ilegítimas.

Sitenemos en cuenta la investigación desde estemarco teórico respecto a las dife


rencias de status puede darnos algunas claves respecto al aumento de la discriminación o
del paso de formasmás sutiles a más abiertas. Según se ha podido comprobar la tendencia
a acentuar las diferencias intergrupales aumenta conformeaumenta el status. Este resultado
que es claro en los estudios experimentales, también se produce en los grupos reales cuan
do se trata de dimensiones de comparación relevantes (Mullen , Brown y Smith , 1992).

En un trabajo llevado a cabo por Sachdev y Bourhis (1991) se compara la discrimi


nación entre grupos que varían en poder, status y número, se comprueba que los que gozan
de situaciones más favorables en todas estas variables, no son los que más discriminan ,
sino que son los que todavía tienen posibilidades de mejorar, o los que ven una posible
amenaza a su posición,por ejemplo a través del aumento del número de miembros del exo
grupo. Este resultado puede relacionarse con el obtenido anteriormente por Turner y
Brown (1978 ) indicando que los grupos de alto status cuando creían que las diferencias
eran legítimas pero percibían una inestabilidad en el sistema de status acentuaban la dife
renciación . Todo ello hacen pensar que cuando las circunstancias son muy favorables para
un grupo de alto status, éste puede permitirse una cierta generosidad , asímantener una
visión del otros grupo no abiertamente negativa. Por ejemplo , puede sostener imagenes de
corte paternalista , o lograr la diferenciación a través de su superioridad en unas cuantas
dimensiones relevantes. Pero una vez que existen amenazas a esa superioridad , se puede
producir un cambio brusco a estereotipos muy negativos. En un estudio llevado a cabo en
Melilla (Mesa, Huici y Garriga Trillo , 1993) sobre estereotipos mutuos de los niñosmusul
manes y cristianos en un momento en que se habían dado numerosos incidentes como con
secuencia de la publicación de la Ley de Extranjería y en que se percibía claramente la
posibilidad de cambio en el status quo de las relaciones entre grupos se advierte una adop
ción de estereotipos negativos del grupo mayoritario respecto del minoritario . La ausencia
de estudios paralelos previos que sirvieran de término de comparación , hacen que esta
interpretación tenga tan sólo un carácter tentativo .

Por lo que respecta a los grupos de bajo status la investigación de Sachdev y


Bourhis ponía de relieve que cuando concurrían todas las condiciones desfavorables (con
dición de minoría numérica, ningún poder y bajo status) no se produce discriminación . Es
decir, que tiene que haber una posibilidad realista de éxito para romper la tendencia a favo
recer al exogrupo.

Una segunda línea de investigación que también parece de interés para el tema que
nos ocupa, tiene que ver con las dimensiones de comparación elegidas para la diferencia
ción entre grupos. Una serie de trabajos de Mummendey y colaboradores (Mummendey
Schreiber, 1983, 1984, Mummendey y Simon , 1989) ponen de relieve el empleo de un tipo
de estrategia denominada " diferentes-pero -mejores” que se pone de manifiesto cuando hay
distintas dimensiones de comparación y en estudios donde en general las diferencias de sta
tus entre grupos o no eran grandes o no existían . En estas circunstancias, se advierte que se
da el favoritismo endogrupal en dimensiones consideradas importantes por los miembros
del propio grupo , y se conceden ventajas al otro grupo en dimensiones que no son impor

29
tantes. Esta estrategia puede contener una forma sutil de discriminación al indicar que lo
otros destacan en características contranormativas o almenos no tan en consonancia con
los valores vigentes.

Al mismo tiempo , permiten la diferenciación intergrupal y la imagen positiva del


endogrupo, pero de formamenos competitiva. En nuestra opinión en situaciones en las que
la ideologia dominante es la del igualitarismo permiten favorecer al propio grupo mante
niendo almismo tiempo una apariencia de grupo justo . Este tipo de estrategia guarda una
gran similitud con las que se apuntaban anteriormente a la hora de describir el racismo
sutil. En mi opinión es la que pueden esperar los miembros de grupos minoritarios que
alcanzan un status de igualdad con integrantes de la mayoría en contextos en los que los
valores de igualitarismo excluyen formasmás abiertas de establecer la superioridad.

Desde la tercera y más reciente perspectiva se hace referencia a la formas de acultu


ración de los grupos minoritarios que se insertan en otras culturas, Berry (Berry , 1976 ,
Berry y cols . 1990 ). Estos autores proponen un modelo de las diferentes formas de acultu
ración que pueden adoptar distintos tipos de grupos minoritarios y sus consecuencias en
cuanto al stress . Los criterios que se emplean para establecer distinciones entre los grupos
son la movilidad (sedentarios/migratorios) y la voluntariedad del contacto (voluntario /invo
luntario ) ; los utilizados para distinguir las formas de aculturación son el mantenimiento o
no de la propia identidad cultural, y el contacto y participación en la sociedad en la que se
insertan , dando lugar a los siguientes tipos de aculturación: integración (mantenimiento de
la identidad y búsqueda de contacto ), asimilación (no mantenimiento de la identidad junto
con búsqueda de contacto ), separación (mantenimiento de la identidad y no busqueda de
contacto ) y marginalización (no mantenimiento de la identidad ni búsqueda de contacto ).

Trabajosmuy recientes adoptando este enfoque (Piontowsky y Flack, 1995) han tra
tado de analizar estos modos de aculturación no sólo desde la perspectiva de la minoría ,
sino también desde la de la mayoría , es decir, desde sus actitudes hacia ellos; al propio
tiempo ,han establecido el nexo con la orientación dominante en el campo de las relaciones
intergrupales, estudiando los procesos de favoritismo endogrupal, amenaza percibida, etc ,
en conexión con dichas formas de aculturación .

LA REDUCCIÓN DEL PREJUICIO DESDE LA PERSPECTIVA INTERGRUPAL

Desde la perspectiva de la TIS se propondría una interacción que permitiera compa


raciones sociales positivas para ambos grupos. Tal vez a través de situaciones en las que
ambos grupos pudiesen destacar en dimensiones distintas, pero igualmente valoradas.

El empleo de categorizaciones cruzadas , de forma que los individuos difieran según


una categorización pero compartan otra categoría , puede contribuir a reducir la discriminación .

Por lo que respecta al contacto entre los miembros, debe cumplir una serie de requi
sitos de forma que realmente contribuya a la mejoría y no al deterioro de las relaciones:
igualdad de status entre losmiembros de la mayoría y de la minoría ; que se desconfirme el
estereotipo; que se establezcan relaciones de interdependencia cooperativa; respaldo de la

30
autoridad y existencia de normas igualitarias en elcontexto en el que se produce el contac
to (Allport, 1954, Amir, 1968, 76 , Cook , 1978 ). Existe una cierta discusión entre si el con
tacto debe ser personalizado y dar ocasión a intimar con la persona, como se formuló origi
nariamente , o si más bien lo importante es que el contacto positivo pueda ser evaluado por
la persona como intergrupal y no como puramente interpersonal, de forma que los efectos
beneficiosos puedan generalizarse al grupo en su conjunto (Hrewstone y Brown, 1986 ).

Por lo que se refiere a la desconfirmación de los estereotipos sobre grupos, la inves


tigación muestra que el entrar en contacto repetidamente con miembros de un grupo que
desconfirmen el estereotipo, pero que al propio tiempo se pueden considerar como miem
bros típicos del grupo , sirve para reducir el estereotipo .

Puede que la eficacia de esta estrategia consista en impedir una reacción común ante
los casos desconfirmatorios, que es considerarlos como excepcionales y no incluirlos como
parte del grupo. Con todo, presenta una serie de limitaciones, pues cuando se trata de des
confirmar estereotipos muy negativos en individuos que mantienen actitudes negativas,no
parece tener impacto. Por otra parte , en las relaciones intergrupales conflictivas se suelen
poner en juego estereotipos de carácter moral negativo . Esta información es altamente
diagnóstica y muy dificil de desconfirmar (Huici y col. 1993 ).
En cuanto a los efectos de la cooperación como forma de reducción de la discrimi
nación , que es la intervención propuesta tanto desde el enfoque del contacto como desde el
del conflicto de intereses, parece no garantizar por si sola un efecto positivo. Como destaca
Worchel (1979) siha habido una historia anterior de conflicto o competición es fácil que se
traten de resaltar las diferencias incluso en la situación cooperativa. Para que surta efecto ,
además de ser repetida debe obtener el éxito en la tarea propuesta .

Por otra parte, el manteniemiento de las diferencias entre losmiembros de un grupo,


aunque sólo se refiera al aspecto externo, resta eficacia a la cooperación .

Un tipo de estrategia que ha sido poco tenida en cuenta, porque su potencial desacti
vador de conflictos se suele considerar limitada al área interpersonal, es la del desarrollo de
la empatía . En este área de problemas consistiría en tratar de ponerse en el lugar del miem
bro de la categoría discriminada, asociando los sentimientos que despiertan las experien
cias sufridas por éste con determinadas prácticas sociales.

COMENTARIOS FINALES

Parece que para que se produzca una convergencia entre la actual investigación
sobre relaciones intergrupales y el enfoque de problemas sociales del racismo haría falta
tener en cuenta variaciones sistemáticas de las diferencias de status entre los grupos, de
poder (incluyendo distinto tipos de poder, como el de revancha) y de número de integran
tes de la mayoría -minoría con el fin de ver como éstas variables influyen en la relación
intergrupal. Esta línea inciada por Sachdev y Bourhis debe ser completada en estudios de
campo .
Almismo tiempo habría que establecer diferencias entre el carácter del conflicto ,
desde el realista al de pura competición social.

Otro aspecto de interés consitiría en el análisis de la toma de conciencia por parte


del grupo minoritario incluyendo la de la interdepenencia de destino, y los procesos de
categorización a partir el trato homogéneo recibido por parte de los integrantes de grupos
mayoritarios. En esta línea puede resultar útil ver la otra cara de la moneda de la perspecti
va propuesta por Fiske (1993) , según la cual las personas con poder estereotipan a los
demás. Se trataría de comprobar cuales son los efectos por los que individuos y grupos con
menor poder, tienden a percibir a los individuos o grupos más poderosos de forma indivi
dualizada y comienzan a estereotiparlos. Desde mi punto de vista si al estereotipar se
comenzase a pensar que se tiene un mayor poder , ello podría constituir uno de los pasos
iniciales en los procesos de cambio .

Finalmente , la línea de trabajo que pone en relación las diversas formas de acultura
ción y los procesos intergrupales, permitiría ampliar elmarco de consideración del racis
mo, teniendo en cuenta los distintos tipos de minorías étnicas y de emigrantes. Ello serviría
para afrontar uno de los problemas sociales de mayor envergadura en la UE, como son los
derivados de todas lasmovimientosmigratorios que están teniendo lugar como consecuen
cia de los cambios sociales y políticos dentro del continente , a los que se suman los habi
tuales procedentes de los países del área del Mediterráneo y de África.

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35
EFECTOS PSICOLÓGICOS SOBRE LAS VÍCTIMAS DEL PREJUICIO

Miguel C .Moya
Universidad de Granada

¿Cómo se sentiría Vd. si continuamente oyera que es un vago , que tiene poca inte
ligencia, que es un ladrón y un ser inferior? Imagínese además que la mayoría de sus con
ciudadanos piensan eso de Vd. y que pormucho que haga no puede cambiar esta opinión .
Nuestra reputación , tanto si tiene una base cierta como si es falsa, cuando martillea ince
santemente en nuestra cabeza, acaba por influir sobre el carácter de cada uno de nosotros.
Un niño que se encuentra rechazado y atacado por todas partes probablemente no acabe
pensando que la dignidad y el equilibrio son sus rasgos más sobresalientes. Al contrario ,
desarrollará defensas. Como un enano en un mundo de gigantes amenazadores, no puede
luchar en igualdad de condiciones. Hay muchas cosas que este enano-niño puede hacer, y
todas ellas le sirven comomecanismos de defensa. Puede encerrarse en sí mismo, tratando
lo menos posible con los gigantes y evitando hablarles con sinceridad. Puede unirse a otros
enanos,manteniéndose junto a ellos y obteniendo así confort y auto -respeto . Puede intentar
engañar a los gigantes cuando tenga ocasión y así experimentar el placer de una cierta ven
ganza. En algún momento de desesperación puede empujar al gigante de la acera o tirarle
una piedra , siempre que piense que haciendo esto no corre peligro . O puede acabar actuan
do como el gigante quiere que actúe. El amor hacia símismo que tenía quizás acabe enco
giéndose y hasta puede que llegue a odiarse a símismo.

Todas las frases del párrafo anterior han sido extraídas del libro de G . W . Allport
“ The nature of prejudice” (1954 ), concretamente de la introducción al capítulo 9 titulado
“ Traits due to victimization ”. En dicho capítulo , Allport va señalando las posibles conse
cuencias que tiene sufrir el prejuicio y la discriminación : estar en un estado de permanente
alerta, negar la pertenencia al propio grupo, retirarse y adoptar una actitud pasiva, “ hacer el
bufón” (ridiculizando y exagerando las características negativas del propio grupo), fortale
cer los lazos con el grupo de pertenencia , timidez, identificación con los grupos dominan
tes (auto-odio),agresión hacia el endogrupo ,prejuicio hacia otros exogrupos (especialmen
te aquellos que son más débiles), simpatía hacia otros exogrupos (generalmente también
débiles), luchar y enfrentarse a la situación , esforzarse individualmente por obtener éxito ,
esforzarse “ simbólicamente” por destacar, neuroticismo y comportarse tal y como se espera
de ellos. Si bien la aportación de Allport es básicamente descriptiva y especulativa, consti
tuye uno de los primeros intentos por sistematizar las posibles consecuencias que el prejui
cio y la discriminación tienen sobre las víctimas de estos procesos. Además, si bien no
todas las consecuencias por él enumeradas han merecido idéntica atención posterior por
parte de los investigadores, es cierto que prácticamente todas las que sí han sido objeto de
estudio estaban incluidas en la relación de Allport.

No obstante, conviene reseñar la escasa atención que se ha prestado al estudio de


las consecuencias que el prejuicio tiene sobre losmiembros de los grupos que lo padecen .
En los últimos años los artículos, capítulos y libros sobre estereotipos, prejuicio y discrimi
nación se cuentan por cientos, pero, entre éstos, los dedicados a estudiar las consecuencias
del prejuicio resultan difíciles de encontrar. De la mismamanera que en el ejército español
al soldado “ el valor se le supone” , en las investigaciones sobre discriminación y prejuicio ,
los efectos negativos del prejuicio también se suponen . Es cierto que desde un punto de
vista de relevancia social lo importante , a primera vista , es conocer las causas del prejuicio ,
con el fin de poder intervenir para erradicarlo o aminorarlo , y esto puede explicar el aban
dono en el que se encuentra el campo de estudio a que nos referimos. Además, las conse
cuencias negativas del prejuicio y de la discriminación parecen tan evidentes que pocos
autores se han detenido a examinarlas. Sin embargo, no es menos cierto que una compren
sión adecuada de las consecuencias del prejuicio y sobre todo, de las posibles reacciones
que tienen las víctimas del prejuicio para defenderse de la discriminación, no sólo puede
aportar conocimientos que permitan diseñar estrategias para aminorar los efectos negativos
del prejuicio, sino que también puede contribuir a erradicar o aminorar el prejuicio dado
que los grupos víctimas de la discriminación pueden reaccionar de manera que su compor
tamiento lleve a la disminución o desaparición de ésta . No obstante , esperamos que estas
afirmaciones queden más claras tras nuestra exposición .

Veamos, sin más preámbulos, cuáles han sido las principales consecuencias psicoló
gicas del prejuicio investigadas. Estas han sido agrupadas en cuatro apartados: efectos sobre
la autopercepción , abandono del grupo, estrategias cognitivas y competición social. En los
dos primeros apartados se abordan una serie de consecuencias que de alguna manera suponen
que los miembros de grupos discriminados aceptan su situación de discriminación y de infe
rioridad. Las consecuencias descritas en los dos últimos apartados, en cambio , suponen que
quienes sufren el prejuicio intentan superar o salir de esta situación de desventaja .

1. AUTO -PERCEPCIÓN EN TÉRMINOS ESTEREOTÍPICOS Y NEGATIVOS

Quizás el primer tipo de efectos psicológicos que tiene el prejuicio sobre quienes
lo padecen sea que estas personas acaben asumiendo y encarnando la visión negativa que
se tiene de ellas. Esto es, si de un determinado grupo se piensa que sus miembros son
vagos, poco inteligentes, propensos a delinquir y mentirosos, posiblemente muchos de los
integrantes de este grupo acaben creyéndose que ellos son realmente así. Este efecto se
manifestará en una doble vertiente . Por una parte, los individuos asumirán el estereotipo
del grupo; así, por ejemplo, si de las personas de raza negra existe la idea de que están muy
capacitadas para el deporte , las personas de esta raza tenderán a orientar sus intereses en
esta dirección ; si de las mujeres se piensa que son cariñosas y entregadas, así como que
están muy capacitadas para el cuidado de los hijos, muchas mujeres presentarán estas
características. Por otra parte , los miembros de grupos que son víctimas de la discrimina
ción es probable que desarrollen una menor autoestima, una imagen negativa de símismos,
dado que el prejuicio comporta una visión negativa del grupo hacia el que se dirige.

¿ Por qué es presumible que los miembros de grupos que son discriminados acaben
asumiendo esta visión estereotípica y negativa de sí mismos? Hay varias razones que pue
den explicar este resultado, todas ellas desarrolladas por algunas teorías psicosociales clási
cas. Así, desde el Interaccionismo Simbólico se concibe que el auto -concepto se desarrolla

38
a través de las interacciones con los demás y es un reflejo de la forma en la que los demás nos
ven (Cooley, 1956 ). En consonancia con este planteamiento , la evidencia empírica apoya la
idea general de que las auto -percepciones y las auto -evaluaciones están relacionadas con la
forma en que uno cree que los demás lo perciben o lo evalúan (Shrauger y Schoeneman ,
1979). Numerosos estudios, realizados con miembros de grupos discriminados tan diferentes
como personas de raza negra ,mujeres, retrasados mentales, homosexuales, ciegos, obesos,
incapacitados físicos, etc ., han puesto de manifiesto que estas personas son generalmente
conscientes de la visión negativa que se tiene de ellos (Crocker y Major, 1989) .

Asimismo, desde la teoría de la autoestima basada en la eficacia (Gecas y


Schwalbe, 1983) se pueden hacer idénticas predicciones. Según estos planteamientos cuan
do el individuo aprende que puede controlar y manipular elmedio que le rodea adquiere la
visión de símismo como alguien competente , capaz o hábil y , en consecuencia, desarrolla
una visión de sí mismo positiva. Según esto , los miembros de los grupos discriminados
desarrollarían unas autoimágenes negativas, dado que sus oportunidades para interactuar
con éxito con el ambiente no son muchas. Esta limitación de sus oportunidades para inte
ractuar con éxito con el ambiente suele venir producida por factores de tipo social. Desde
la teoría de la identidad social (Tajfel y Turner, 1986 ) se puede hacer la misma predicción ,
dado que los grupos sociales a los que pertenecemos influyen , o forman , nuestra identidad
social, de talmanera que el individuo, le guste más o le guste menos, suele ser consciente
de como los demás lo tratan en virtud de su grupo de pertenencia e intentará que la identi
dad que le proporciona esta pertenencia sea lo más positiva posible .

Veamos a continuación los resultados que pueden extraerse de los estudios reali
zados sobre la auto -percepción en términos estereotípicos y la autoestima que tienen los
miembros de grupos de bajo status. Al final de este apartado consideraremos el tema de la
“ profecía que se cumple a símisma” .

1.a. Auto -estereotipia

Todos los grupos a los que pertenecemos influyen sobre nuestra identidad, sin
embargo, según algunos autores, la pertenencia grupal de los miembros de grupos domi
nados o de bajo status es más prominente (o saliente ) que la pertenencia grupal de los
miembros de grupos dominantes o de alto status. Esto es así porque es mucho más pro
bable que los primeros sean percibidos y tratados por las demás personas en términos de
su grupo de pertenencia que los segundos, de ahí que aquellos tiendan a verse más en
términos de sus características grupales y éstos más en términos de sus características
personales. Los datos de algunas investigaciones apoyan esta idea en el caso, por ejem
plo , de los hombres y de las mujeres (Lorenzi-Cioldi, 1988), si bien hay que señalar que
los resultados de otras investigaciones realizadas en nuestro país -con metodologías
diferentes- no corroboran esta hipótesis con los grupos de género (Moya, 1993) .

También es posible que losmiembros de gruposminoritarios se vean más en térmi


nos del estereotipo de su grupo de pertenencia que los miembros de grupos mayoritarios
debido a un factor puramente cognitivo o atencional: estas personas suelen ser distintivas ,
llamar la atención (por ejemplo , una mujer ministra, militar o directora de un banco ), y de
ahí que la interpretación de su conducta en términos grupales sea más probable. Una ilustra
ción de este planteamiento viene representado por las investigaciones sobre el denominado
“ efecto solo ” o aquéllas otras que se han centrado en el tratamiento recibido por personas
que están en “minoría” dentro de un grupo más amplio (Moya, 1989).

Taylor y cols. (1978), en su conocido estudio sobre el “ status solo ” , encontraron


que una mujer sola en un grupo de hombres producía una impresión relativamente más
intensa que si hubiera más mujeres, produciéndose una polarización de sus evaluaciones -
bien positivas, bien negativas- y dándose una tendencia a percibir a esa mujer más de
acuerdo con el estereotipo “ femenino”. Igual ocurría cuando se percibían a personas de
raza negra inmersas en un grupo donde la mayoría eran de raza blanca.

No obstante , las investigaciones sobre el efecto solo tratan sobre cómo se ven a
los miembros de grupos minoritarios, pero no sobre las percepciones que de sí mismos tie
nen los miembros de estos grupos. Otras investigaciones si se han centrado en estas auto
percepciones de los individuos que pertenecen a un grupo social minoritario cuando se
relacionan con un grupo social mayoritario . Según la teoría de la distintividad en la percep
ción de McGuire y cols. (McGuire et al., 1979; McGuire y McGuire , 1981) cuando una
persona se enfrenta con un estímulo complejo, como puede ser el Yo,percibirá y se centra
rá sobre los rasgos y características personales distintivas, a causa de la mayor riqueza
informativa y delmayor valor discriminativo de éstas al comparar el Yo con los demás. La
hipótesis de que el sexo será saliente en la percepción del Yo de un individuo y en su auto
concepto en la medida en que sea distintivo ha sido estudiada en grupos estables, como los
grupos escolares y la familia , así como en grupos pasajeros.

McGuire y Padower-Singer (1976) encontraron que los niños de una clase escolar se
inclinaban a señalar el sexo como un elemento de su autoconcepto cuando estaban en la clase
en minoría más bien que cuando estaban en mayoría. McGuire y cols. (1979), centrándose en
el ámbito familiar, hallaron que tanto en niños como en niñas el sexo era considerablemente
más saliente en el autoconcepto espontáneo de los sujetos cuando era , numéricamente
hablando,minoritario y , por tanto ,más distintivo (por ejemplo , un solo hermano y varias her
manas). Abrams et al. (1985) también han investigado el tema y encontraron apoyo en cierta
medida para la teoría de la distintividad de McGuire, aunque estos autores indican que existe
cierto apoyo para la idea de que los efectos de la saliencia de género pueden incluir una
importante dimensión intergrupal, en el sentido de poseer diferentes significados y connota
ciones evaluativas dependiendo del contexto social y de la ideología del rol sexual.

En el caso de grupos pasajeros o creados “ ad hoc” las investigaciones realizadas


sugieren que el efecto de la composición sexual esmás sutil y compleja de lo que la formu
lación deMcGuire establece . Ruble y Higgins (1976 ) y Higgins y King (1981) encontraron
que los miembros de ambos sexos que estaban en un grupo en posición minoritaria (por
ejemplo , una sola mujer con dos hombres o viceversa) se inclinaban a indicar más rasgos
asociados con el sexo opuesto en sus autodescripciones que los miembros de grupos donde
la composición sexual estaba equilibrada.

Oakes y Turner (1986 ) han criticado gran parte de la evidencia anteriormente des
crita según la cual existe un sesgo perceptivo hacia la novedad que es lo que hace que los

40
miembros de grupos minoritarios sean más visibles y sean percibidos más de acuerdo con
el estereotipo de su grupo, lo cual podría ser perfectamente extrapolable al campo de la
autopercepción. Según estos autores , el significado social de las categorías debe ser tenido
en cuenta, ocupando un lugar destacado, en cualquier teoría de la saliencia. Esto es, no es
lo mismo un hombre con bigote en un grupo donde nadie más tiene bigote que un gitano en
un grupo de payos. Los dos pueden ser igual de “ distintivos”, sin embargo en nuestro con
texto social es más probable que la persona de raza gitana se autoperciba como gitano que
la persona con bigote lo haga como “hombre con bigote” debido a que “ ser gitano” tiene
un significado del que carece el “ tener bigote” .
Tal y como se conceptualiza la saliencia dentro de la teoría de la categorización
del Yo (Oakes, 1987) la prominencia de una determinada categoría ( por ejemplo que yo me
perciba como “ español” en un determinado momento ) depende, en primer lugar, de la
accesibilidad de dicha categoría o rapidez con que se activa , lo cual, a su vez ,dependede
las tareas, objetivos y propósitos del perceptor (en los últimosmeses es muy probable que
los pescadores españoles -debido a los problemas pesqueros con otros países -hayan activa
do su pertenencia “nacional” con cierta frecuencia ). En segundo lugar, la activación de una
determinada categoría social depende del ajuste (o adecuación entre las características rea
les de los estímulos y las especificaciones de la categoría ). Por ejemplo , los pescadores
españoles pueden muy bien interpretar que otros les impidan pescar por su condición de
españoles (si fueran canadienses su suerte sería diferente ). Sin embargo, pormuy español
que yo sea o me sienta , si fracaso en un examen de matemáticas resultaría difícil achacar
este resultado a minacionalidad (esto es, no habría ajuste entre minacionalidad y miinep
titud para las matemáticas ) . Por muy accesible que sea una categoría , si no se ajusta a la
realidad no será activada; y viceversa : aunque una determinada categorización puede ser
muy adecuada para explicar cierta realidad, si no está accesible en un momento determina
do tampoco será activada. La teoría de la categorización del Yo no defiende, nimucho
menos, que losmiembros de grupos estigmatizados o de bajo status no se vayan a percibir
en términos estereotípicos, sino que esto dependerá en gran medida del contexto “ social”
en el que se encuentre la persona. Asimismo, desde esta teoría se puede predecir que en
líneas generales es probable que los miembros de grupos minoritarios utilicen con frecuen
cia su pertenencia grupal para explicar su conducta y tiendan a percibirse a sí mismos en
términos estereotípicos, dado que elmedio social con frecuencia hace accesible tal catego
rización y además suele haber ajuste entre la situación y el contenido categorial.

En resumen, podemos decir que resulta bastante probable que quienes pertenecen
a grupos discriminados en la sociedad lleguen a percibirse a sí mismos tal y como los
demás los perciben , incluso con mayor fuerza de lo que lo hacen los miembros de grupos
que no sufren la discriminación . Sin embargo, no conviene perder de vista la importancia
que el contexto y la situación social del grupo minoritario (no es la misma en nuestro país
la situación de los gitanos y de las mujeres, por ejemplo ) tienen en la modulación de estas
auto - percepciones.

1.b . Auto-depreciación (auto-estima)

Hay dos grandes áreas de investigación referente a la auto -depreciación o infrava


loración que los miembros de grupos discriminados hacen de sí mismos. La primera tiene
que ver con el tema de la autoestima y la segunda con la evaluación que los miembros de
estos grupos hacen de sus realizaciones.

A ) Autoestima

Desde diversos planteamientos teóricos, así como desde una visión poco profunda
de la realidad , resultaría lógico esperar que los miembros de grupos que son discriminados
vieran afectada su autoestima. Tal y como ha sido expuesto anteriormente , el
Interaccionismo Simbólico al concebir el auto -concepto como una consecuencia de las
interacciones con los demás y como un reflejo de la forma en que los demás nos ven
(Cooley, 1956 ), predice que si los demás, de forma generalizada, te valoran poco , tú acaba
rás valorándote poco. Igualmente , desde la teoría de la autoestima basada en la eficacia
(Gecas y Schwalbe, 1983; White, 1959; Franks Y Marolla , 1976 ) se podían hacer idénticas
predicciones: si debido a las condiciones sociales una persona no puede llegar a controlar y
a manipular el medio que le rodea es probable que adquiera una visión de símisma como
incompetente y con poca capacidad lo cual, a su vez, redunda en una baja autoestima.
Asimismo, desde las teorías de la identidad social (Tajfel y Turner, 1986 ), de la equidad
(Walster et al., 1978), del intercambio social (Thibaut y Kelley, 1959) y de la comparación
social (Festinger, 1954 ) se pueden hacer idénticas predicciones de menores niveles de auto
estima en losmiembros de grupos discriminados.

Sin embargo , a pesar del gran apoyo teórico que existe para esta predicción, los
resultados de las investigaciones realizadas en los últimos 25 años han mostrado , sorpren
dentemente , que el prejuicio hacia los miembros de grupos estigmatizados o discriminados
no provoca de forma generalizada una disminución de los niveles de autoestima en los
miembros de estos grupos. Esta ausencia de niveles más bajos de autoestima se ha encon
trado en las personas de raza negra, chicanos,mujeres, personas poco atractivas físicamen
te, incapacitados físicos y mentales, homosexuales, entre otros -veánse las revisiones de
Wylie ( 1979) y Crocker y Major ( 1989).

Sin embargo, esto no puede interpretarse como que el prejuicio carezca de conse
cuencias psicológicas perjudiciales sobre sus víctimas, sino que más bien hace sospechar
de la existencia de diversos mecanismos que son utilizados por los miembros de grupos
poco favorecidos para defender su autoestima general. Estos mecanismos serán tratados
más detenidamente en los apartados siguientes, cuando se expongan otros efectos psicoló
gicos que tiene el ser víctima del prejuicio .
Además, lo que acabamos de comentar se refiere a la autoestima global. Sin embar
go, cuando se utilizan otros indicadores relacionados con la autoestima ya no resulta tan
raro que aparezca una auto-infravaloración por parte de los miembros de grupos minorita
rios. Por ejemplo , Deschamps y Doise ( 1978) encontraron la existencia de favoritismo
endogrupal y discriminación exogrupal tanto por parte de chicos como de chicas en el caso
del uso de adjetivos para describir a personas de ambos sexos. Sin embargo, en las chicas
estas tendencias fueron menores; éstas tendían a atribuir más rasgos positivos y menos
negativos a los niños de los que ellas recibían de los niños.
En el trabajo de Hinkle y Brown (1990 ) se revisan una serie de estudios en los que
se encontró que cuando se comparan los grupos de bajo status con los de un status superior,
los primeros suelen favorecer a estos últimos,mientras que éstos tienden a favorecerse a sí
mismos. Por ejemplo , Yee y Brown (1988 ) ya encontraron esta tendencia en niños de 3, 7 y
9 años. En este estudio los niños formaban grupos y hacían carreras llevando un huevo en
una cuchara ; posteriormente se les daba retroalimentación sobre si su grupo era “ rápido” o
“ lento ” . Cuando se les pedía que evaluaran a los miembros de su grupo y a los del otro
grupo, los integrantes de grupos rápidos favorecían al endogrupo, pero los integrantes de
grupos “ lentos” favorecían al exogrupo. En estudios de campo,este favoritismo exogrupal
por parte de los grupos debajo status también se ha encontrado, por ejemplo en trabajado
res de una fábrica de material aeronáutico (Brown, 1978) o en enfermeras (Skevington ,
1981). No obstante, hay que señalar que esta valoración del exogrupo por parte de los gru
pos de bajo status presenta numerosos matices y complejidades, que serán tratados en los
siguientes apartados.

B ) Valoración de las propias realizaciones

Existe una amplia tradición de investigación sobre las valoraciones que se realizan
de las ejecuciones o realizaciones de las personas que pertenecen a grupos que sufren el
prejuicio , y también de las propias valoraciones y atribuciones que estas mismas personas
realizan de sus productos. No obstante, los grupos que dentro de esta perspectiva han sido
estudiados de forma preferente son los grupos basados en el género . Cuando se trata de las
evaluaciones realizadas por hombres de las ejecuciones de mujeres los resultados son ine
quívocos: los hombres evalúan mejor el trabajo de los miembros del endogrupo que el de
miembros del exogrupo. Cuando, por el contrario , se trata de las evaluaciones por parte de
lasmujeres de las ejecuciones de los hombres, los resultados no son tan consistentes.

En una de las investigaciones más clásicas ,Goldberg (1968) encontró que lasmuje
res, cuando valoraban la calidad de artículos profesionales, juzgaban más favorablemente a
los hombres que a las mujeres (siendo toda la información relativa al autor idéntica excepto
el sexo). No obstante , este resultado de que las mujeres discriminan a otras mujeres cuando
evalúan sus realizaciones no ha sido sólidamente comprobado y multitud de variables
moduladoras han aparecido -atractivo de la persona estímulo, tipo de realización, criterios
externos, situación , etc . (ver Dion , 1985 , para una revisión ).

Así, por ejemplo , Starer y Denmark (1974 ) encontraron que lasmujeres que partici
paron en la investigación de forma individual preferían a un autor varón en comparación
con una autora mujer -aunque la obra de tal autor/a , en este caso un poema, que se presen
taba a los sujetos, era la misma. Las mujeres en grupos, en cambio , especialmente en los
grupos mixtos, favorecían al aspirante mujer en una proporción de 2 a 1. Los autores con
cluyen que quizás la presencia de otros refrena a lasmujeres a discriminar contra su propio
sexo. Un resultado en parte contradictorio fue encontrado por Toder (1980): en los grupos
compuestos por hombres y mujeres ambos sexos pensaban que los artículos escritos por
mujeres eran menos buenos que los escritos por hombres. Lasmujeres en grupos compues
tos exclusivamente por mujeres no evidenciaban discriminación hacia ningún sexo en sus
juicios de los artículos y de sus [Link] el caso de otros grupos discriminados también
se ha encontrado en ocasiones esta tendencia a preferir o valorarmás el exogrupo. Así, en
un trabajo ya clásico, Clark y Clark (1947) presentaron a 253 niños negros, con edades
comprendidas entre los 3 y los 7 años, una muñeca negra y otra blanca y les hicieron una
serie de peticiones; algunos resultados aparecen en la tabla núm . 1.

Tabla núm . 1.- Elecciones realizadas por niños de raza negra (Clark y Clark , 1947 )

Negra Blanca No
contesta

“ Dame la muñeca con la que te gusta jugar” 32 % 67 % 1 %

“ Dame la muñeca que es bonita ” 38 % 59 % 3 %

“ Dame la muñeca que parece mala” 59 % 17 % 24 %

“ Damela muñeca que tiene un color bonito ” 38 % 60 % 2%

Mullen y cols. (1992) realizaron un metaanálisis en el que incluyeron 42 estudios


que suponían 137 pruebas de la hipótesis del favoritismo endogrupal en la percepción del
endogrupo y del exogrupo. Los resultados mostraron que esta tendencia a favorecer al
endogrupo era mayor en los grupos de status alto que en los de status bajo , si bien esta ten
dencia se daba en los estudios realizados en el laboratorio ; en los estudios con grupos rea
· les, los grupos de bajo status mostraban un ligero favoritismo endogrupal (que no llegó a
ser significativo ).

En resumen,esta breve revisión de las investigaciones acerca de si los miembros de


grupos de status inferior tienen asumida una visión negativa de sí mismos y se valoran
menos de lo que valoran a los integrantes de exogrupos,muestra que esta idea no aparece
confirmada. Si bien en algunas investigaciones estos grupos de bajo status mostraban favo
ritismo exogrupal, en otras muchas no han aparecido diferencias, e incluso en ocasiones
han aparecido con mayor autoestima o valorando al endogrupo más de lo que lo hacen los
grupos de status alto (Crocker y Major, 1989; Mullen y cols., 1992).

1.c. La profecía que se cumple a sí misma


No es raro encontrarse que las mujeres sean quienes de forma preferente atienden y
crían a los hijos, que los hombres suelen trabajar fuera de casa más que las mujeres, a
muchas personas de raza negra que son buenos jugadores de baloncesto o a muchos gitanos
que tienen un buen sentido del ritmo. Lo mismo podríamos decir de otras características no
tan valoradas socialmente: hay muchas mujeres pasivas y dependientes,muchos hombres
egoístas y mandones, algunas personas de raza negra violentas y algunos gitanos que se
dedican al tráfico de droga y delinquen . Algunas veces esto es interpretado como lo que se
denomina el “ fondo de verdad” de los estereotipos. Esto es, no es que nosotros, por ejemplo ,
creamos, erróneamente , que los gitanos son más delincuentes que los payos, “ es que real

44
mente son más delincuentes”.Nuestras creencias no harían más que reflejar la realidad . Sin
embargo, también es posible que sean nuestras creencias las que han creado la realidad.
Esto es, la sociedad y todos nosotros tratamos de tal manera a los hombres, a las mujeres, a
los negros y a los gitanos que de alguna manera favorecemos que se comporten de una
determinadamanera. Esto es lo que se conoce como la profecía que se cumple a sí misma.

Merton ( 1948) propuso que el fenómeno de las profecías que se cumplen a símismas
tiene lugar cuando un perceptor actúa basándose en sus creencias, falsas,acerca de una per
sona estímulo,de talmanera que estas creencias se ven confirmadas por la conducta de dicha
persona. Esta tendencia se ha encontrado cuando las personas interactúan con otras poco
favorecidas físicamente , así como cuando lo hacen con personas de otra raza o de otro sexo .

Snyder, Tanke y Berscheid (1977) pidieron a un grupo de estudiantes varones que


mantuvieran una conversación telefónica con una chica, a quien no conocían. Los investi
gadores proporcionaban a estos estudiantes una foto de la chica con la que estaban hablan
do. En esta presentación de la foto es donde Snyder y colaboradores introdujeron su mani
pulación experimental: a la mitad de los chicos se les proporcionó una foto de una chica
considerablemente atractiva, mientras que a la otra mitad se les presentó la foto de una
chica de bastante menos atractivo . Se grabaron las conversaciones que mantenían chicos y
chicas (tanto unos como otras desconocían la manipulación realizada con la foto por los
investigadores) y unos jueces, ajenos también a la manipulación experimental, analizaron
las conversaciones. Los resultados mostraron que los chicos que creían estar hablando con
chicas atractivas se mostraban más sociables , extrovertidos y afectuosos que aquellos que
creían que lo hacían con chicas poco atractivas. Pero el resultado que ilustra la profecía que
se cumple a símisma es el comportamiento mostrado por las chicas: aquéllas que hablaban
con chicos que creían que ellas eran atractivas se mostraban también más sociables, extro
vertidas y afectuosas. Esta conducta puede explicarse como una reacción a la conducta de
sus interlocutores. De esta manera , los chicos que hablaban con chicas supuestamente
atractivas acababan hablando con chicas que se comportaban realmente de forma atractiva,
confirmándose su idea inicial; lo que ellos desconocían es que en principio todas las chicas
eran de igual atractivo y que las diferentes respuestas de ellas eran una simple reacción a su
comportamiento.
En lo que se refiere a las relaciones entre personas de distinta raza, Word y cols.
(1974) encontraron, en dos estudios, que sujetos de raza blanca , cuando entrevistaban a
personas de raza negra, conducían la entrevista de forma que los entrevistados obtenían un
mal resultado, confirmando de esta manera sus expectativas previas .
En el caso del sexo,Zanna y Pack (1975) encontraron que las mujeres podían alterar
fácilmente su presentación ante otra persona, presentándose más o menos según el estereoti
po femenino, y esto lo hacían según las creencias que acerca de la mujer ellas creían que
tenía su posible pareja. Así, si las chicas creían (engañadas por el experimentador) que el
chico con el que iban a interactuar (bastante atractivo, por cierto ) era machista , acomodaban
la imagen que presentaban de símismas en un sentido más tradicional. Si a las chicas se les
hacía creer que el chico era bastante liberal, la imagen que presentaban de símismas iba, por
el contrario , en esta otra dirección . De esta manera , a los chicos que se les decía que la chica
era tradicional acababan tratando con una chica que aparecía “ realmente” como tradicional y
lo mismo le ocurría a quienes se les hacía creer que su interlocutora era “ feminista ” . En el
estudio de von Baeyer, Sherk y Zanna (1978) participaron mujeres que tenían que ser entre
vistadas por hombres para conseguir un trabajo . A un grupo demujeres se les hizo creer que
para su entrevistador la mujer ideal para el puesto era una mujer tradicional,mientras que a
otro grupo de mujeres se les hizo creer que la mujer ideal para el entrevistador era una mujer
moderna. En esta investigación se prestó especial atención a la apariencia de las mujeres
cuando acudieron a la entrevista (maquillaje , vestido, accesorios, etc.), y los resultadosmos
traron que esta apariencia difería claramente entre las mujeres de los dos grupos, siendo
acorde con las expectativas que se les había dicho que tenía el entrevistador.

Así pues, las investigaciones sobre la profecía que se cumple a símisma, lo que
ponen de manifiesto es que aunque a veces losmiembros de grupos discriminados se com
portan de acuerdo con el estereotipo que existe de ellos, o presentan las características que
se les atribuye, esto puede sermuy bien una consecuencia del trato que reciben de los gru
pos dominantes o de la sociedad en general.

2 . ABANDONO DEL GRUPO

Un segundo tipo de efectos psicológicos que puede tener la pertenencia a grupos


que sufren el prejuicio y la discriminación serían aquellos que podrían englobarse bajo la
etiqueta general de “ abandonar el grupo ”. Este abandono puede hacerse de forma real (un
hombre puede llegar a convertirse realmente en una mujer) o de forma simbólica (es muy
difícil que un negro deje de ser negro , pero puede llegar a ser y comportarse -excepto en el
color de la piel- como un blanco ). Todos los efectos incluidos en este apartado implican un
planteamiento “ individual” , es decir, la persona en cuestión rompe los vínculos con su
grupo e intenta negar su anterior identidad (Williams y Giles, 1978 ). Igual que ocurría con
los efectos incluidos en el apartado anterior, quienes optan por abandonar el grupo , en la
forma que sea, de alguna manera admiten la situación de inferioridad de su grupo y consi
deran que un cambio global de todo el grupo no es posible o legítimo.
2 .1. Abandono del grupo

K . Lewin ( 1948 ) hacía el siguiente análisis respecto a los miembros de grupos


minoritarios (refiriéndose especialmente a los judíos). Generalmente una persona intentará
dejar un grupo, si puede, siempre que los atractivos que el grupo le proporciona sean
menores que los perjuicios que le ocasiona. Lo que ocurre es que estos intentos de movili
dad chocan habitualmente con los intereses del grupo mayoritario . La persona que quiere
abandonar el grupo intentará alejarse lo más posible del núcleo central del grupo (tanto
como la mayoría se lo permita ), situándose en los límites grupales. Esto provoca una gran
frustración , lo cual, a menudo, lleva a la agresión . En este caso la agresión debería dirigirse
hacia el grupo mayoritario , que es quien impide sus deseos. Sin embargo , la persona que
desea abandonar el grupo generalmente admira al grupo mayoritario por su status superior.
Además piensa que el grupo mayoritario es demasiado poderoso como para atacarlo (el
poder es, precisamente , una de las bases de su atractivo ). Por todo esto , lo más probable es
que dirija sus sentimientos agresivos hacia símismo y hacia su grupo.
Decía Allport (1954) que la negación de la pertenencia grupal era quizás la forma
más simple de defensa que tenían los miembros de grupos desaventajados, siendo de más
fácil utilización cuando el grupo no implica una diferencia en el color de la piel, en la apa
riencia o en el acento , y cuando no existen sentimientos de lealtad y de compromiso con el
grupo . Coincide Allport con Lewin al señalar que las personas que usan esta estrategia
generalmente sufren un conflicto considerable. La negación de la pertenencia al grupo
puede ser permanente , como cuando un judío se convierte el cristianismo, o puede ser tem
poral, como cuando un andaluz intenta disimular su acento al hablar con una persona de
otra región . También puede ser total o parcial (por ejemplo , cuando una persona en Estados
Unidos adapta su apellido original al inglés). La negación deliberada de la propia pertenen
cia no siempre es fácil de distinguir de las adaptaciones normales que uno debe hacer a las
prácticas de la mayoría dominante. Así, un emigrante polaco en Estados Unidos que apren
de a hablar inglés no está , necesariamente, renegando de su origen , aunque ciertamente está
disminuyendo la importancia que este origen tiene en su vida y , de alguna manera , está
“ abandonando” su grupo para integrarse en otro .

Dentro de la teoría de la identidad social (Tajfel y Turner, 1986 ) esta estrategia se


denominó “ movilidad social” y Williams y Giles (1978), en su análisis, aplicaron esta estrate
gia a la situación de las mujeres. Generalmente para las mujeres es muy difícil abandonar el
grupo “ físicamente” -hay casos excepcionales donde incluso sí se puede llegar a este extre
mo- siendo más fácil hacerlo “ psíquicamente ” . Sería el caso de aquellas mujeres que obtienen
un gran éxito personal en áreas típicamente masculinas, por ejemplo en las grandes finanzas,
para quienes los hombres se convierten en su grupo de referencia y rehúsan identificarse con
las otras mujeres. Otros estudios, en contextos bien diferentes, han corroborado esta tenden
cia de los miembros de grupos de bajo status hacia la movilidad en sentido ascendente , como
ilustra el trabajo de Klineberg y Zavalloni (1969) con estudiantes africanos.

El esfuerzo que a veces losmiembros de grupos discriminados hacen por sobresalir,


por destacar y tener éxito , cuando se realiza de forma individual, puede incluirse dentro de
esta estrategia.

2. 2. Identificación con el grupo dominante

Un proceso muy similar al abandono del grupo , pero cualitativamente diferente , es la


identificación con el grupo dominante o auto -odio (Allport, 1954). A veces , cuando el inte
grante de un grupo discriminado no puede abandonar su grupo, se pasa simbólicamente al
grupo dominante , viendo a su propio grupo a través de los ojos de éste. Por ejemplo ,
muchos andaluces que en los años 60 emigraron a otras regiones y países llegaron a compar
tir la visión estereotípica que se tenía de sus paisanos, según la cual éstos éramos vagos,
poco emprendedores, desorganizados, etc. y cuando volvían de vacaciones a su tierra no era
raro oírles decir, adoptando un aire de distanciamiento y de desidentificación , que la forma
de ser de los andaluces era la causa de todos los males y del subdesarrollo que padecíamos.

Los análisis sobre lo ocurrido en los campos de concentración nazi (Bettelheim ,


1943) muestran como la identificación con los opresores fue una forma de ajuste que se
produjo cuando los demás métodos de auto -defensa habían fracasado. Al principio los pri
sioneros intentaban mantener el respeto por símismos y su dignidad , pero después de dos o

1
tres años de sufrimiento extremo no era raro que se produjera una especie de rendición
mental: los prisioneros acababan imitando a los guardias, intentaban vestir como ellos
(poder simbólico ) y adoptaban la mentalidad del opresor (Allport, 1954 ).

Las diferenciaciones y jerarquizaciones que a veces se realizan dentro de los pro


pios grupos discriminados pueden ser una consecuencia de los intentos por librarse de la
propia responsabilidad en el destino del grupo. Por ejemplo , los judíos de origen alemán ,
poseedores de una rica cultura, tendían a considerarse como la " aristocracia ” judía , miran
do por encima del hombro a los judíos de otras partes de Europa, especialmente a los judí
os polacos y rusos (Allport, 1954).
No obstante, esta identificación por parte de los grupos dominados con los grupos
dominantes suele adoptar formas mucho más sutiles y suaves. Doise et al. (1978) encontra
ron que tanto niños como niñas veían a los miembros de su endogrupo como semejantes
entre sí y diferentes de los miembros del exogrupo. Sin embargo, las niñas tendían a dife
renciar menos entre categorías que los niños. Este resultado fue explicado como fruto de la
diferencia de status entre ambos sexos: las mujeres tienden por un lado a la diferenciación
intergrupal, pero por otro lado tienden a reducir la distancia respecto al grupo privilegiado -
los varones- en aquellas dimensiones salientes en la situación social.

3 . ESTRATEGIAS COGNITIVAS

Los dos tipos de efectos que hemos visto hasta ahora , la autopercepción en térmi
nos negativos y estereotípicos y el abandono del grupo, suponen una aceptación por parte
de los miembros de grupos discriminados de su situación de desventaja . Sin embargo , éstos
no son las únicas consecuencias posibles cuando se pertenece a un grupo que padece el
prejuicio . Existen otras estrategias que los miembros de estos grupos pueden utilizar para
enfrentarse a esta situación de desventaja y que generalmente producen unos resultados
bastante más positivos que los que acabamos de ver. La utilización de estos mecanismos
puede explicar porqué no se han encontrado, tal y como vimos en el primer apartado, unas
autopercepciones claramente negativas o unos niveles bajos de autoestima, en los miem
bros de grupos minoritarios. Un primer grupo de estrategias son de tipo fundamentalmente
psicológico o cognitivo, y serán tratadas en esta sección. Un último grupo de estrategias
implican una competición con el grupo dominante , suelen originar cambio social y serán
tratadas en el último apartado de este trabajo .

3.1. Atribución al prejuicio


Una forma que tienen los miembros de grupos discriminados o estigmatizados de
defenderse es, cuando obtienen resultados negativos o pobres, atribuir dichos resultados a
las actitudes de prejuicio que los demás tienen hacia su grupo (Crocker y Major, 1989). La
eficacia de esta estrategia estaría justificada teóricamente desde diversas teorías psicológi
cas, como la reformulada teoría de la indefensión aprendida de Abramson y cols. (1978 ) o
el análisis atribucional de la emoción de Weiner ( 1985, 1986). Según estos enfoques, las
atribuciones internas de los resultados negativos y las atribuciones externas de los resulta
dos positivos llevarían a una disminución de la autoestima. Una forma, por tanto , de que la

48
autoestimano sufra sería atribuir los resultadosnegativos a causas externas (y el prejuicio
que los demás tienen hacia el propio grupo es una de estas causas).

Jensen y cols. (1982) tenían en su estudio sujetos que se encontraban en dos situa
ciones experimentales. En la primera de ellas las personas eran insultadas en virtud de su
raza , religión, nacionalidad o residencia (por lo cual dichos sujetos podían explicar tales
insultos en función de una actitud racista y de prejuicio por parte de quien lo insultaba ). En
la segunda condición, los sujetos eran insultados por sus características personales: apa
riencia,capacidad mental o habla (lo cual es más difícil que sea atribuido a una actitud pre
juiciosa ). Los resultadosmostraron que los sujetos de la primera condición no sufrían en su
autoestimamientras que los de la segunda sí lo hacían .

En el caso de las relaciones entre hombres y mujeres se han encontrado resulta


dos que confirman estas ideas. En el estudio de Dion (1975) las mujeres que atribuían su
fracaso al prejuicio de los hombres se evaluaban a símismas más favorablemente en las
dimensiones positivas relacionadas con el estereotipo de la mujer que aquellas que no
atribuían el fracaso a este prejuicio. Testa y cols. (1988) pidieron a mujeres universita
rias que escribieran un ensayo que era posteriormente evaluado de forma positiva o
negativa por un estudiante varón. Lamanipulación experimental había hecho que unas
mujeres creyeran que su evaluador era “machista ” , mientras que otras no tenían esta
información . Tal y como se esperaba, las mujeres cuyo ensayo fue evaluado negativa
mente por un varón no machista se sintieron más deprimidas y con menor autoestima que
las mujeres cuyo ensayo también fue evaluado negativamente pero que creían que el
varón evaluador era machista . En la investigación de Goldberg (1981) las mujeres parti
cipantes fracasaban frente a un hombre y se les preguntaba directamente si creían que ese
fracaso se debía o no a que habían sido discriminadas. Cuando se midió la auto -estima en
estas mujeres, en aquellas que consideraron ser víctimas de la discriminación había unos
niveles de auto -estima superiores a los de quienes no se consideraban discriminadas .

Resultados semejantes se han encontrado con personas de raza negra (Crocker et


al., 1989). Por ejemplo , en el estudio de Miller y cols. (1968) se encontró que los niños
negros que podían atribuir su fracaso en una tarea a la discriminación racial por parte de
sus compañeros blancos se evaluaban a símismos más positivamente que aquellos que no
podían hacer esta atribución. ·

Los procesos atributivos pueden explicar también el resultado, sorprendente, de


que en ocasiones los miembros de grupos estigmatizados presenten niveles superiores de
autoestima que los miembros de otros grupos (Crocker y Major, 1989) . Este sería el caso
en el que los miembros de grupos en desventaja obtienen resultados muy positivos, a pesar
de que existe discriminación hacia ellos. La aplicación del principio del aumento de Kelley
( 1972), según el cual cuando hay causas inhibidoras la importancia otorgada a las causas
facilitadoras aumenta , llevaría a estas personas a atribuir el resultado a su alto nivel de
capacidad: tiene más mérito obtener un buen resultado cuando las circunstancias son adver
sas (el prejuicio lo es) que cuando no lo son .

Asimismo, los procesos atributivos pueden explicar algunos efectos indeseables


que a veces ocurren cuando se valora o elogia a los miembros de grupos estigmatizados.

49
Estos pueden atribuir dichos elogios no a sus méritos sino a su condición de integrante de
un grupo discriminado y a los esfuerzos que las otras personas hacen por no aparecer como
prejuiciosos (Crocker et al., 1989).
[Link] de comparación

Una segunda estrategia cognitiva que los miembros de grupos discriminados pueden
utilizar para obtener una identidad más positiva es no compararse ellos mismos o a sus
resultados con los miembros de los grupos dominantes o con sus resultados, sino con los de
grupos de status igual o inferior o con miembros del propio grupo ( Tajfel y Turner, 1986 ) .

Crocker y Major (1989) sugieren tres razones por las que los miembros de grupos
discriminados tenderán a compararse con los miembros de su propio grupo: proximidad,
semejanza y auto -protección . En lo que se refiere a la proximidad, lo normal es que los
contactos con miembros del propio grupo sean más frecuentes, lo que hace que estas perso
nas simplemente están más disponibles para la comparación . Debido a la segregación que a
veces existe de forma clara , o simplemente a la afinidad de intereses, lo más habitual es
que, por señalar algunos ejemplos, las personas de raza gitana interactúen entre sí con
mayor frecuencia de lo que lo hacen con los payos, las personas con incapacidades físicas
( ciegos, sordos, parapléjicos, etc.) vayan a escuelas o pertenezcan a asociaciones donde
predominan quienes son como ellos; e incluso hombres y mujeres, de forma voluntaria , tra
bajen o se diviertan en gruposdonde predominan los de su propio sexo.
La segunda razón por la que los miembros de grupos estigmatizados tenderán a
compararse con miembros de su endogrupo es la semejanza. Existe una amplia tradición
en Sociología, aquella que ha trabajado con el grupo de referencia (Singer, 1981), así como
en Psicología Social (especialmente la teoría de la comparación social de Festinger, 1954),
que han mostrado como la gente preferimos compararnos con quienes son semejantes a
nosotros. Según la teoría de la comparación social, cuando las personas nos comparamos
con los demás lo hacemos buscando validar nuestras opiniones, sentimientos y comporta
mientos (esto es , saber si estamos en lo cierto y en lo correcto o no ). Por eso quienes nos
sirven como criterio de comparación son aquellos semejantes a nosotros. Un andaluz no
compara su nivel de vida o su forma de comportarse con el de un japonés, sino general
mente con alguien que es también andaluz y probablemente de su mismo entorno y clase
social.

Por último, los miembros de grupos estigmatizados tenderán a compararse con


miembros de su propio grupo porque haciéndolo con ellos es probable que no salgan tan
perjudicados como si se comparan con miembros de los grupos de status superior.

Tal y como establece la teoría de la identidad social ( Tajfel y Turner, 1986 ), los
individuos intentamos obtener identidad social positiva cuando nos comparamos con otros
grupos, pero no con cualquier grupo , sino con aquellos que consideramos relevantes. Si los
resultados de una determinada comparación no nos satisfacen y esos resultados son muy
difíciles de cambiar, una solución alternativa sería hacer que dicho grupo dejara de ser rele
vante . Como indican Hinkle y Brown (1990), en el caso de los grupos de bajo status la
identidad social positiva puede mantenerse si los miembros de esos grupos ven que las

50
comparaciones con los grupos de alto status no le afectan a su autoestima, o puede lograrse
implicándose en comparaciones positivas en relación con otros exogrupos, demanera que
estos últimos resultados superen a las consecuencias negativas que para la identidad tiene
compararse, con resultados desfavorables , con grupos de alto status.

Existe abundante evidencia empírica que corrobora esta tendencia a la comparación


con miembros del endogrupo y no del exogrupo. Ya Hyman (1942), en un clásico trabajo
sobre la psicología del status, sugirió que el descontento entre los grupos de bajo status dis
minuía en la medida en que se hacían comparaciones intragrupales en vez de intergrupales.
Más recientemente , Oakley (1970) realizó una investigación con amas de casa inglesas
donde encontró que éstas tendían a compararse con otras amas de casa y no, por ejemplo ,
con lasmujeres profesionales. Novarra ( 1980 ) en un estudio realizado en Alemania Federal
con chicas que habían sido entrenadas en trabajos tradicionalmente de hombres -construc
ción de herramientas de precisión - encontró que éstas evitaban parte del malestar o /y de la
estereotipia eligiendo grupos de trabajo femeninos.

Otras veces, en vez de compararse con los miembros del endogrupo se puede uno
comparar con exogrupos de igual o inferior status. Por ejemplo , Rosenberg y Simmons
( 1972) encontraron que la autoestima era mayor en las personas de raza negra que se com
paraban con otras de su misma raza que en quienes se comparaban con personas de raza
blanca. Brown ( 1978), en la investigación realizada con trabajadores de una factoría aero
náutica, encontró que los miembros de los dos grupos de bajo status cuando se comparaban
con el grupo de status superior salían perjudicados; en cambio , uno de estos grupos se
autovaloraba más cuando se comparaba con el otro grupo de status inferior. Estos resulta
dos son consistentes con el hecho de que la competición entre grupos subordinados es algo
más intensa que la existente entre grupos dominantes y subordinados, como ilustra por
ejemplo la existencia de racismo entre las capas más desfavorecidas de la sociedad hacia
los inmigrantes (Tajfel y Turner, 1986 ).

3. 3. Dimensiones de comparación

Si el grupo al que pertenecemos tiene una posición de inferioridad en la sociedad y


padece la discriminación o el prejuicio , lo más probable es que esa situación de desventaja
se dé en una serie de dimensiones, pero no necesariamente en todas aquellas en las que
pudiera realizarse la comparación . De esta manera, una estrategia que pueden utilizar los
miembros de grupos estigmatizados para obtener una identidad social positiva sería esco
ger, cuando se comparan con los grupos de superior status, aquellas dimensiones en las que
salen beneficiados y no aquéllas en las que salen malparados (Tajfel y Turner, 1986 ). Otras
estrategias muy relacionadas consistirían en disminuir la importancia que se le da a las
dimensiones en las que salen perjudicados (Crocker y Major, 1989), o cambiar los valores
asociados a la dimensión en cuestión .

Como ejemplo de la primera opción puede considerarse el estudio de Dion (1979),


quien encontró diferencias entre hombres y mujeres en los criterios elegidos para la dife
renciación intergrupal; los grupos compuestos enteramente por hombres, quienes tendían
a estar orientados hacia la tarea, mostraban más favoritismo endogrupal en las medidas de
evaluación del producto ,mientras que los grupos compuestos solamente por mujeresmos
traban mayores sesgos en las evaluaciones interpersonales. Asimismo, Lemaine (1966 )
realizó diversos estudios con niños que se encontraban en campamentos de verano. En
una de las tareas se les decía a los niños que se le daría un premio al grupo que mejor
construyera una cabaña. La manipulación experimental consistía en que a un grupo se le
proporcionaban materiales adecuados para tal fin pero al otro grupo no. Los resultados
mostraron que este último grupo intentaba introducir una nueva dimensión de compara
ción : así, además de hacer la cabaña con los materiales que tenían hacían un jardín , e
intentaban que se les reconociera esa nueva dimensión de comparación . Van Knippenberg
(1978 ), por su parte , encontró ( en estudiantes de ingeniería holandeses de dos escuelas de
diferente status) que el grupo de status inferior en vez de compararse en la dimensión
" carácter científico ” con el otro grupo ( en la cual salía perjudicado ) se definía a sí mismo
por su carácter práctico y su capacidad para las relaciones humanas. Igualmente , cuando
los andaluces nos comparamos con los habitantes de otras zonas de España generalmente
utilizamos dimensiones como “ saber vivir ”, “ extroversión ” , u "hospitalidad” y no solemos
fijarnos tanto en nuestra renta per capita , capacidad de ahorro o nivel de industrialización ;
posiblemente catalanes y vascos utilicen más estas dimensiones que nosotros.

Como ejemplo de la segunda estrategia -importancia otorgada a la dimensión de


comparación - pueden considerarse las aportaciones de Nieva y Gutek (1981), quienes
encontraron que en la esfera laboral lasmujeres valoraban menos que los hombres el sala
rio o las oportunidades de promoción (donde era más probable que salieran perdiendo ),
mientras que valoraban más que ellos el hecho de que el trabajo fuera interesante y con
fortable. Igualmente, la línea de investigación de Tesser y cols. (e.g. Tesser y Campbell,
1980) ha mostrado que los individuos devaluarán o considerarán como menos relevante
aquellos atributos que tienen que ver con los resultados que obtienen cuando en esos atri
butos ellos salen perdiendo si se comparan con una persona cercana y semejante .
Asimismo, los estudios de Mummendey y colaboradores (Mummendey y Schreiber, 1983,
1984 ; Mummendey y Simon, 1989) han mostrado de forma convincente que el favoritis
mo endogrupal se da con mayor probabilidad en las dimensiones consideradas por el
grupo como importantes mientras que el favoritismo exogrupal se da en dimensiones con
sideradas de menor importancia . Mullen y cols. (1992) en una revisión metaanalítica
sobre los estudios que medían favoritismo endogrupal, subrayan que los resultados de
estas investigaciones muestran que los grupos de status bajo exhiben mayor sesgo endo
grupal en los atributos irrelevantes mientras que los grupos de status superior lo hacen
sobre los atributos relevantes. Según ellos, este resultado es fácilmente interpretable desde
la teoría de la identidad social. Los miembros de grupos de alto status quieren mostrar que
son los mejores en las dimensiones importantes y pueden mostrarse “magnánimos” permi
tiéndole a los de status más bajo que destaquen en dimensiones poco importantes. Por su
parte , éstos probablemente tengan que aceptar esa situación , dado que para ellos es difícil
sobrepasar al grupo dominante en las dimensiones importantes.

Por último, un ejemplo claro del cambio otorgado por parte del grupo de status infe
rior a la dimensión de comparación o al atributo en el que tradicionalmente salía perdiendo,
lo constituye el lema “ lo negro es bello ” , extendido por las personas de raza negra en los
años 60 y 70. Asimismo, no puede olvidarse que muchos atributos, aún significando lo
mismo, pueden no ser evaluados de la mismamanera (Brewer , 1979). Por ejemplo, supon
gamos que dos grupos se comparan en su tendencia a asumir riesgos y que un grupo clara

52
mente aventaja al otro en esta dimensión. El grupo que sale beneficiado puede autoperci
birse como “ audaz” y percibir al exogrupo como “ cobarde” , mientras que el grupo en des
ventaja puede considerarse a sí mismo como “ prudente” y percibir al exogrupo como
“ temerario ” (Huici, 1985) .

No obstante , hay que tener en cuenta que estos intentos, bien de cambiar de dimen
sión de comparación, bien de cambiar la importancia de la dimensión , chocan con las preten
siones del grupo dominante y con las presiones sociales en general. Esto es, en nuestra socie
dad y en nuestra cultura hay, por ejemplo, una valoración general de la capacidad intelectual
o del éxito económico. Pretender negar estas dimensiones y su importancia no es, desde
luego, fácil. El estudio de Peterson y cols. (1988) ilustra este tema. En su investigación hom
bres y mujeres se autocalificaban sobre una serie de rasgos ficticios y después se les decía
que: a ) los miembros de su endogrupo de género lo hacían mejor; b ) los miembros del exo
grupo lo hacían mejor; c) hombres y mujeres hacían la tarea igual de bien . Tal y como prede
cían los autores , los hombres valoraban más el rasgo en cuestión cuando se les decía que en
ese rasgo su grupo había aventajado a lasmujeres y lo valoraban menos cuando se les decía
que las mujeres los habían superado. En el caso de las mujeres las predicciones se cumplie
ron sólo en una medida, pero no en la otra : valoraban más el rasgo cuando se les decía que
en él aventajaban a los hombres, pero no la valoraban menos cuando se les decía que los
hombres las aventajaban . Los autores interpretan este resultado como consecuencia de las
diferencias de status entre los grupos. Esto es, probablemente las mujeres no pueden negar
que el éxito económico es importante en la sociedad; lo que sí pueden hacer es decir que
también hay otras características importantes (las propias) además del éxito económico.

4. COMPETICIÓN SOCIAL
Las personas que pertenecen a grupos que sufren la discriminación pueden también
intentar que su grupo deje de sufrirla. Aunque no necesariamente ,sí suele ser frecuente que
este efecto psicosocial conlleve una estrategia de competición con el grupo de mayor sta
tus, con el fin de igualarlo o incluso de superarlo en las dimensiones relevantes para la
comparación intergrupal. Williams y Giles (1978), al aplicar este análisis a la situación de
la mujer, consideran que una de las formas más comunes adoptadas por la competición
social es la asimilación, que consiste en intentar integrarse cultural y psicológicamente
dentro del grupo superior o de igualarse con los miembros de ese grupo en características
relevantes . Dentro del feminismo, la asimilación cultural, social y psicológica de hombres
y mujeres es la estrategia frecuentemente adoptada por el feminismo denominado “ refor
mista ” , que busca la igualdad laboral, legal y política, y que ha logrado cambios en la ideo
logía imperante en la sociedad. Su éxito , en parte , se debe a la ayuda del grupo de “ supe
rior” status. Algunos autores han señalado que la asimilación es una estrategia necesaria ,
pero no se debe olvidar que, en el fondo , contribuye a preservar las representaciones socia
les distintivas de los grupos. Las mujeres tienden a aceptar el criterio de los hombres: la
identidad femenina es evaluada según los valores del exogrupo. El peligro de esta estrate
gia está en que las mujeres pasan de autodefinirse “ como los hombres las definen” a auto
definirse según los patronesmasculinos, lo cual significa la renuncia a ciertos aspectos de
la propia identidad , y la aceptación de la superioridad de las características y valores de los
hombres (e.g . asertividad, actividad...).

53
Para la adopción de esta estrategia , un requisito básico señalado por diversas teorías
ha sido la percepción , por parte de los miembros del grupo discriminado , de ilegitimidad del
statu quo. Galtun (1974 ), en su teoría del desequilibrio de status, para explicar el hecho de
que los movimientos feministas históricos estuvieran formados pormujeres pertenecientes a
las clases superiores, consideró que las mujeres “ rebeldes ” lo son porque tienen unas imáge
nes de sí mismas inestables -es decir, por un lado su clase social las hace merecedoras de
respeto pero por otro su sexo las hace merecedoras de indiferencia . De otra parte, según la
teoría del rol, la conducta “ desviada” por parte de las mujeres que cuestionan la situación
intergrupal es el resultado de que esas mujeres de clase alta tienen bloqueado el acceso hacia
metas que consideran como legítimas (Williams y Giles, 1978, p. 436 ). La ilegitimidad
como motor del cambio social está también presente en la “ teoría de la crisis ” del cambio de
rol sexual (Boulding, 1976 ) según la cual lasmujeres se ven presionadas a entrar en ocupa
ciones típicas del hombre a causa de la expansión económica, depresión o guerra , y una vez
en ellas se hace posible la percepción de ilegitimidad del status quo .

Sin embargo, la teoría que de una manera más sistemática ha elaborado los factores
de los que depende la adopción de esta estrategia ha sido la teoría de la identidad social
(Turner y Brown, 1978; Tajfel y Turner, 1986 ; Huici, 1985). Tajfel y Turner ( 1986 ) consi
deran que cuando un grupo de bajo status tiene identidad social negativa competirá con el
grupo dominante en la medida en que a )mantenga la identificación con su grupo subordina
do, y b ) el grupo dominante continúe siendo el grupo de comparación relevante . Cuando no
existen unos límites claros o inmutables entre los grupos y , por tanto , son altas las posibili
dades de abandonar el propio grupo y pasar al grupo superior, entonces es probable que los
miembros de los grupos de status bajo opten por esta estrategia (que ha sido expuesta con
anterioridad ), lo cual produce una progresiva desintegración del grupo, o cuando menos una
desindentificación por parte de quien “ abandona” el grupo. Ellemers y cols. (1990 ), por
ejemplo , encontraron que cuando las fronteras grupales eran percibidas como permeables
los miembros de grupos de status alto y bajo tendían a elegir la estrategia de movilidad indi
vidual. Sin embargo, para que haya competición social no basta con que las fronteras entre
grupos sean impermeables. Si los miembros de los grupos de bajo status utilizan alguna de
las estrategias cognitivas también expuestas con anterioridad (por ejemplo , cambiar el grupo
de comparación ), entonces tampoco habrá competición social. En resumidas cuentas, lo que
favorece en definitiva que los grupos de status inferior se embarquen como grupo en una
lucha contra los grupos de status superior, intentando mejorar su situación , es que los miem
bros de aquéllos grupos perciban la situación como ilegítima e inestable.
Los resultados de diversas investigaciones han suministrado apoyo para estos plan
teamientos. Turner y Brown (1978), utilizando a estudiantes de Ciencias y de Letras y
manipulando experimentalmente el status de los grupos y la percepción de legitimidad y de
estabilidad, encontraron que los miembros de grupos de bajo status aumentaban la diferen
ciación respecto al exogrupo cuando percibían la situación como inestable e ilegítima,
mientras que los integrantes de grupos de alto status lo hacían cuando la situación era per
cibida como legítima e inestable. El estudio de Friedman (1969) sobre los negros estadou
nidenses o el de Vaughan (1978) con maoríes en Nueva Zelanda, también apoyan la impor
tancia de la percepción de la ilegitimidad y la inestabilidad en el nacimiento de
etnocentrismo en los miembros de grupos discriminados.

54
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60
MOVIMIENTOS COLECTIVOS Y PREJUICIO

J. F . Valencia Gáratel
Universidad del País Vasco

MOVIMIENTOS COLECTIVOS, IDENTIDADES EN CONFLICTO Y PREJUICIO


Movimientos Colectivos

Si bien es cierto que el estudio de los movimientos sociales se ha implementado


demanera sorprendente en los últimos años (Rucht 1990 ), no esmenos cierto que la discu
sión sobre el concepto “movimientos sociales” haya sido dejada de lado.

En ciencias sociales los conceptos no tienen porqué ser identificados estrictamente


con las teorías, pero aquellos son la base de cualquier teorización . Así, cualquier intento de
sintetizar diferentes enfoques sobre el estudio de los movimientos sociales tiene el riesgo
de no lograr el éxito si no se mira con atención la definición del concepto . En concreto, la
definición de movimientos sociales ha incluido bajo esta etiqueta elementos tan heterogé
neos como revoluciones, sectas religiosas, organizaciones políticas, campañas concretas
políticas, etc . (McAdam et al. 1988 ). Esta ambigüedad terminológica supone a veces una
pérdida de claridad teórica y específica, por ello es fácil encontrar en los estudios sobre
movimientos sociales poca atención sobre una clarificación teórica. En general, los estu
dios sobre movimientos sociales se dirigen inmediatamente al estudio de los factores que
explican el proceso de movilización (ej. Klandermans et al. 1988), a la diferencia entre
movimientos nuevos y viejos (ej. Dalton et al. 1990 ) , etcétera . Si bien este “giro concep
tual' se puede considerar como legítimo, se podría pensar que los mismos temas de investi
gación podrían ser tratados sin mencionar a losmovimientos sociales, adoptando conceptos
como “acción colectiva', 'cambio social', 'conflicto social etc . Entonces, ja que hace refe
rencia el terminomovimientos sociales ?

Desde los años 60 se puede decir que hay cuatro grandes enfoques sobre el estudio
de los movimientos sociales: Teoría del Comportamiento Colectivo (Turner & Killian
1957), Teoría de la Movilización de Recursos (Zald & McCarthy 1980), Teoría del Proceso
Político (Tilly 1978) y la Teoría de los Nuevos Movimientos Sociales (Touraine 1977,
Melucci 1989). Mientras los tres primeros enfoques han sido productos norteamericanos, el
cuarto está más relacionado con la tradición europea, así que diversos autores (Klanderman
& Tarrow 1988) han hablado de un enfoque europeo y un enfoque americano del estudio
de los movimientos sociales.

Turner & Killian (1957) definen movimientos sociales como un tipo peculiar de
comportamiento colectivo en contraste al comportamiento “ organizacional' e 'institucio
nal . Este comportamiento colectivo,sin embargo no es considerado como comportamiento
irracional o falto de organización. Para estos autores un movimiento social es “una colecti
vidad actuando con alguna continuidad para promocionar o resistir un cambio en una
sociedad u organización de la cual forma parte. Como colectividad , un movimiento es un
grupo con una pertenencia indefinida y cambiante y con un liderazgo cuya posición es
determinada más por la respuesta informal de los adherentes que por los procedimientos
formales de la autoridad legitimada' (1987; 223). Es decir, losmovimientos sociales no son
necesaria o típicamente iguales a organizaciones demovimiento .

La Teoría de la Movilización de Recursos se diferencia de Turner & Killian en la


atención que presta al rol de los factores organizacionales dentro de losmovimientos socia
les. De hecho, Zald & McCarthy definen movimientos sociales de una forma no lejana a la
de Turner & Killian, para aquellos son “una serie de creencias y opiniones que representan
preferencias para cambiar algunos elementos de la estructura social y/o la distribución de
recursos en una sociedad. Un contramovimiento es una serie de creencias y opiniones en
una población opuesta a un movimiento social' (McCarthy & Zald 1977 , 1217 – 18). Esta
teoría hace hincapié en las condiciones que facilitan la constitución de las organizaciones
de movimiento , así como en las dinámicas de cooperación y competición entre ellas , al
igual que refleja las interacciones que se dan dentro de los movimientos con la noción de
sectores de movimiento social (McCarthy & Zald 1977).

En lugar de hacer hincapié en los recursos organizacionales, Tilly ( 1978) relacio


na la emergencia demovimientos sociales con un proceso político más amplio donde los
intereses excluidos tratan de lograr acceso a la política establecida. Su enfoque analiza los
movimientos sociales y repertorios de acción colectiva desde un perspectiva histórica y en
contraste a McCarthy & Zald realiza su énfasis en las dinámicas generales que determinan
el descontento social y sus características,más que en los movimientos sociales como acto
res organizados específicos. Este autor define losmovimientos sociales como “una serie de
interacciones sostenidas entre los que detentan el poder y las personas que tienen éxito en
reclamar en nombre de representados sin representación formal, en el curso de los cuales
estas personas hacen públicamente visibles las demandas para los cambios en la distribu
ción del poder, basando sus demandas en manifestaciones públicas de apoyo (Tilly 1984,
306 ). Los movimientos sociales son pues un reto autoconsciente , sostenido y organizado
que implica identidad compartida entre los participantes (303).

Tanto la Teoría de los Recursos para la Movilización como el enfoque del Proceso
Político , sin embargo, analizan más el ‘cómo' que el “porqué' de los movimientos sociales.
En palabras deMelucci focalizan su atención en las condiciones que facilitan o constriñen
la ocurrencia de conflictos. En contraste , el enfoque de los Nuevos Movimientos Sociales
relaciona los movimientos sociales a los cambios culturales y estructurales a gran escala
que se dan en la sociedad. Así, por ejemplo Touraine (1977, 1981; 1985 ) identificamovi
miento social con el conflicto dominante en una sociedad determinada: “Elmovimiento
social es el comportamiento colectivo organizado de un actor de clase que lucha contra su
adversario de clase para el control social de la historicidad en una comunidad concreta
( 1981; 77). La historicidad consistirá en un “sistema general de significado que asienta la
clase dominante en una sociedad ”. Para este autor, un movimiento social será “la combina
ción de un principio de identidad , oposición y totalidad' donde los actores se identifican a
símismos, sus oponentes sociales y los elementos en conflicto . Además diferenciará entre

62
las orientaciones y creencias y losmovimientos [Link],por otra parte propone la
siguiente definición de movimientos sociales ‘ una clase específica de fenómeno colectivo
que contiene tres dimensiones ... I) es una forma de acción colectiva que incluye solidadri
dad ...II) está ocupada en un conflicto y por ello , en oposición a un adversario que basa sus
reclamaciones en los mismos bienes o valores.... III) rompe los límites de compatibilidad
del sistema que puede tolerar sin alterar su estructura’ (1989, 29).
Teniendo en cuenta los elementos que son comunes a los diferentes enfoques vis
tos, se podría decir que el estudio de losmovimientos sociales, actualmente, es visto como
una dinámica social específica , “un proceso por el cual diferentes actores, sean individuos,
grupos informales y/o organizaciones, llegan a elaborar tanto por medio de la interacción
y/o como por medio de la comunicación una definición compartida de símismos como
parte del mismo lado de un conflicto social (Diani 1992). Además , pormedio de ello los
actores proveen de significado a las prácticas políticas o simbólicas antagónicas y hacen
explícitas la emergencia de los conflictos y problemas (ej. Melucci 1989). En este sentido
esta dinámica se refleja en la definición de movimientos sociales que consisten en redes de
interacción informal entre una pluralidad de individuos, grupos y /o organizaciones , ocupa
dos en un conflicto cultural y/o político, en base a una identidad colectiva compartida. En
resumen esta definición de movimientos sociales girará en torno a 4 componentes: I) redes
de interacción informal; II) creencias compartidas; III) acción colectiva en temas conflicti
vos; y IV ) acción que se muestra fuera de la esfera institucional y de los procedimientos
rutinarios de la vida social.

Identidad cultural e Identidad societal

Se podría decir que la relación entre individuos y sus estados sería relativamente
simple si incluyera solamente las necesidades de los individuos y los estados. Sin embargo,
a menudo se encuentra un participante importante compitiendo por una posición central en
la identidad social de los individuos y grupos. Este participante (“ convidado no invitado”
muchas veces) es el grupo cultural – por utilizar una terminología más americana el grupo
étnico- , en el cual los actores sociales nacen , adquieren una historia , costumbres, valores,
religión, lengua, etc (Gudykunst 1991; Levine & Campbell 1972). Al igual que los estados,
los grupos culturales pueden ser fuertes, controlar recursos válidos y pedir lealtades a los
individuos que los conforman. Sin embargo , a diferencia de los estados, cuyas fronteras
pueden estar sujetas a cambios y cuyos ciudadanos las pueden abandonar, nosotros nace
mos en nuestras culturas y estas son más difíciles de abandonar.

Uno de los lugares donde los movimientos sociales se anclan es en la relación


entre diversos grupos étnicos o entre los grupos étnicos y el estado. Siguiendo a Williams
(1994) se podría afirmar que mientras la competición y rivalidad por bienes políticos y
económicos es importante , los conflictos más intensos se dan en la búsqueda de bienes
colectivos, incluyendo las autoafirmaciones categoriales de prestigio y autoridad política.
Igualmente, los estados son los mayores actores en la creación , acentuación o disminución
de las identidades étnicas. Los estados son tanto arenas de conflicto y rivalidad como de
recursos para la movilización o contramovilización social. Además, simiramos almundo
nos encontramos con que los países con conflictos relacionados de una u otra forma con las

63
dimensiones de pertenencia cultural son frecuentes y a menudo mortíferos (Brogan 1990).
Se calcula que aproximadamente la mitad de los estados del mundo han experimentado
conflicto étnico significativo desde la II Guerra Mundial. Igualmente, un 80 % de las bajas
de guerra desde entonces son debidas a conflictos dentro de los estados nacionales (Russett
& Starr 1989). Es evidente pues la importancia de la relación entre identidades étnicas e
identidades colectivas para la relación entre los ciudadanos.

Por otra parte se podría pensar que se pueden encontrar diferentes patrones de distri
bución de relaciones grupo cultural versus estado. Recientemente algunos autores han
hablado de cinco categorías prototípicas de relación (Ver Figura 1).

1 G2

Ela
G3

E = Estado
E.
G = Grupo Etnico

Figura 1: Relaciones posibles entre Grupo étnico y estado (Worschel et al 1995)

Uno de los casos extremos sería aquel en el que los límites del estado y del grupo
cultural son los mismos. Es decir, el estado está compuesto por individuos que pertenecen
a un solo grupo cultural (Figura 1A ; ej. Japón ). Una segunda relación posible sería aquella
en la que los límites del grupo cultural van mas allá del estado (Figura 1B ; ej. Alemania ,
Korea). Una tercera relación la encontramos cuando el estado es lugar de varios grupos
culturales, algunos de los cuales están solamente dentro de los límites de dicho estado
(Figura 1C ; ejNueva Zelanda con Maorí & Pakhea). Una cuarta configuración muestra una
gran concentración dentro de los límites de un estado, pero no es numéricamente mayorita
rio y se encuentra también en otros estados (Figura 1D ; ej. Kurdos en Iraq, Turquía e Irán ).
Finalmente , encontraríamos un estado compuesto por diversos grupos étnicos que están
contenidos dentro de los límites de dicho estado (Figura 1E; ej Canada, Suiza). En concre
to , se plantearían diferentes posibilidades de conflicto entre estados y grupos culturales y
ésto en función de las diferentes distribuciones de las relaciones entre los grupos con los
diferentes patrones o categorías prototípicas de relación.

Diversos autores, por otra parte , han propuesto modelos teóricos para explicar las
relaciones entre la propia identidad cultural y la de la sociedad más amplia en la que los
sujetos y grupos están inmersos (Schmookler 1984; 1986 ; Berry 1980 ; 1984).

64
Por una parte, algunos autores han hablado de diferentes “ ideologías” que la socie
dad utiliza de cara a las políticas de integración de los ciudadanos. Así, por ejemplo
Driedger (1989 ver también Bourhis et al 1994) habla de cinco ideologías prototípicas que
se distribuyen a lo largo de un continuum , uno de cuyos polos está ocupado por la “ ideolo
gía pluralista ” y el opuesto por la “ ideología etnicista” .

Figura II
Ideología Ideología Ideología Ideología
Pluralista Cívica Asimilacionista Etnicista

Figura II: Continuum de Orientaciones ideológicas hacia la integración (Bourhis et al 1994)

La ideología Pluralista haría hincapié en el valor de la diversidad etnocultural del


estado; uno de sus ejemplos sería Canadá y sus oponentes afirmarían que tiene el potencial
de minar elmantenimiento de una cultura nacional básica y estable , necesaria para justifi
car la existencia del estado como país unificado. La ideología Cívica, se caracterizaría por
un no intervencionismo en las minorías etnoculturales y Gran Bretaña sería un ejemplo . La
ideología Asimilacionista fue la orientación más prominente con el surgimiento del esta
do -nación durante el siglo XIX y XX. Una de sus variantes sería la ideología republicana y
en busca de la igualdad de todos los ciudadanos individuales adoptaría una política pública
de supresión de distintividades etnoculturales diferentes a la de la mayoría dominante .
Francia sería un ejemplo clásico de dicha ideología (Hammer 1985). Finalmente la ideolo
gía Etnicista asumiría los principios de la ideología asimilacionista , pero los implementaría
con la definición de ciudadanía de sangre . Un ejemplo de dicha ideología sería Alemania .
El posicionamiento de los países en los diversos lugares del continuum no es estático ,
cambiando en función del tiempo, la distribución de minorías culturales , las relaciones de
poder entre los grupos, etc.

Por otra parte , recientemente Berry (1980; Sommerland & Berry 1970) y colabora
dores han desarrollado un Modelo de Relaciones Culturales en Sociedades Plurales. Según
estos autores, en sociedades plurales -como la del estado español, por ejemplo , las relacio
nes entre el mantenimiento de la identidad cultural de uno y la deseabilidad de contacto
con la sociedad más amplia genera cuatro patrones de relación. Este modelo genera una
clasificación cuádruple a las que los grupos en sociedades plurales pueden acceder en fun
ción de la interacción entre la identificación con el propio grupo y la identificación con la
sociedad más amplia . Estos patrones serían los siguientes:
1) asimilación (deshacerse de la propia identidad cultural y aceptar la de la sociedad
más amplia )
II) integración (el mantenimiento de la identidad cultural del propio grupo y el
movimiento del propio grupo para llegar a ser parte integralde la sociedad más amplia )
III) separación o independencia (el grupo desea llevar una existencia independiente
de la sociedad más amplia)
IV ) deculturación o estrés aculturativo (pérdida de contacto cultural y psicológico
con su cultura tradicional o con la sociedad más amplia )
Elmodelo se resumiría como sigue:

Figura III

Identificación con el propio grupo


Si No

Contacto con la sociedad Si Integración Asimilación


más amplia No Independencia | Deculturación

Sin embargo, los cuatro patrones no son enteramente independientes entre sí. Por
ejemplo , a nivel intergrupal, si la mayoría de losmiembros de un grupo persigue la asimi
lación , un individuo puede quedar sin pertenencia grupal quedando las otras opciones sin
significado; o si algunos miembros del grupo persiguen la separación , la ideología domi
nante (es decir, la ideología asimilacionista ) de la sociedad más amplia es puesta en cues
tión. En este sentido, en contextos donde se da un conflicto entre naciones ((ej. Irlanda del
Norte (Crains 1979 ) o el País Vasco (Valencia & Villarreal 1992)) y estados, estos cuatro
patrones de relación entre identificaciones adquieren relevancia especial pues la lealtad al
propio grupo cultural puede excluir la lealtad al estado o a la sociedad culturalmás amplia ,
siendo con ello dichas lealtades mutuamente exclusivas.

Por ejemplo , a un nivel psicosocial Berry (1984 ) encontró envidencia empírica


sobre las relaciones entre los cuatro patrones de relación mencionados anteriormente.
Utilizando estrategia factor analítica , las opciones de asimilación y separación saturaron el
primer factor con pesos opuestos; integración, por otra parte saturó un factor diferente .

Los sistemas de creencias (actitudes, estereotipos, imágenes, etc ) que sostienen los
grupos sociales cumplen al menos dos funciones: la de reconstruir y dar significado a la
realidad social y la de la defensa de la propia identidad. Tajfel (1981) plantea que en con
textos intergrupales los grupos sociales tienden a elaborar discursos sobre las propias posi
ciones que los grupos ocupan y también sobre la urgencia de la acción social para el cam
bio de estatus entre los grupos. Cuando un grupo social afronta un objeto saturado
emocionalmente, el grupo social tenderá a elaborar una explicación sobre dicho objeto . Los
sistemas de creencias, pues, sirven para la propia defensa del grupo. Los sistemas de creen
cias compartidos por los grupos diferirán ya que los grupos mantienen diferencias en sus
valores , intereses, etc. En el área de las representaciones sociales, por ejemplo ,Moscovici
( 1961) encontró que diferentes representaciones se anclaban en diferentes grupos sociales
definidos en función de su posición política, religión , etc. Igualmente , el estudio de las fun
ciones sociales del prejuicio ,estereotipos y discriminación (Snyder & Miene 1994) aportan
evidencia en elmismo sentido.

Identidades en conflicto y prejuicio

El estudio del prejuicio tiene una larga tradición en la Psicología Social. Su estudio,
si cabe, cobra más relevancia en el estudio de los grupos en conflicto . Sin embargo, y debi
do a las exposiciones quemehan precedido no mevoy a extender en los problemas y heu
rísticos que plantea el estudio del concepto prejuicio tanto por su dimensión definicional

66
como teórica. Solamente delinearé alguna definición global para pasar posteriormente al
desarrollo de una investigación.

El prejuicio puede ser entendido como una actitud hacia los miembros de un grupo
y cuyas tendencias evaluativas son fundamentalmente negativas (Hardin et al 1954; 1969).
Manifestaciones importantes del prejuicio serían la estereotipia , el etnocentrismo y la dis
criminación. Los estereotipos serían aquellas categorías o creencias consensuales (Gardner
1994 ) atribuidas a los grupos. El etnocentrismo se refiere a la tendencia a realizar distincio
nes " nosotros -ellos” , acompañado por evaluaciones positivas del “ nosotros” y evaluacio
nes negativas del “ ellos” , así como por la tendencia a juzgar a los otros por los estandards y
valores del propio grupo. Finalmente la discriminación sería cualquier comportamiento que
niega a los individuos o grupos de gente la igualdad de tratamiento que ellos desearían
(Allport 1954, 40 ).

La comprensión del prejuicio y conflicto intergrupal se plantea como una tarea


fundamentalmente psicosocial (Brewer 1994 ) que incluye el estudio de la percepción
social,actitudes sociales, agresión , comparacion social, cooperación y competición, etc., y
que cruza diversos niveles de procesos explicativos y de análisis , desde los intraindividua
les o interpersonales, a los procesos intergrupales.

En concreto , este trabajo no pretende acotar la amplitud expuesta por Brewer en


su excelente trabajo sobre prejuicio , solamente ilustrar por medio de una investigación
empírica la relación entre uno de los elementos básicos de los movimientos colectivos
como son las identidades en conflicto (identidad asimilacionista e independentista en el
sentido de Berry ) y los procesos cognitivos y evaluativos que median en la percepción de
un acto violento prototípico: la tortura .

ESTUDIO EMPIRICO : IDENTIDADES EN CONFLICTO Y LA PERCEPCIÓN


SOCIAL DE LA TORTURA

En resumen, con este trabajo , se analiza el rol jugado por la pertenencia a identi
dades en conflicto en la percepción y evaluación de un acto agresivo perpetrado por un
actor con legitimidad “ desde arriba " (Policía ) versus un actor con legitimidad “ desde
abajo ” (ETA ) por utilizar la terminología de Laqueur ( 1977, 7), así como el rol jugado por
la Definición de la Situación en dicha relación .

Utilizando un diseño cuasi-experimental 2 (Manipulación del Actor: ETA vs


POLICIA ) x 2 (Pertenencia Grupal: Independentista vs Asimilacionista ) se tomaron medi
das de Definición de la Situación , Diferencial de Valores, Explicaciones Sociales,
Atribución de Responsabilidad , Legitimización y Pena atribuida a los actores .

Se exponen los resultados de la interacción entre manipulación del actor y perte


nencia grupal en las variables dependientes en la percepción de la tortura .
Finalmente , por medio de un análisis de ecuaciones estructurales se plantea un
modelo de proceso explicativo de la percepción de la tortura.

Introducción

Cada vez hay un mayor consenso en definir la agresión como un tipo de interacción
específico cuyas características son definidas socialmente (Tedeschi, 1983; Leyens & Fraczeck ,
1984; Mummenday 1984 ). En relación a las características definidoras de la agresión más al
uso (ej. Fergurson & Rule 1983), encontramos que los actos agresivos per se ,no contienen , en
gran medida, claros criterios definidores, sino que dichos actos son construidos activamente por
los sujetos en función de esos criterios. Es decir, es el significado del acto,más que sus caracte
rísticas físicas, lo que es importante (Vala et al 1988 ). Ya en los orígenes de la Psicología
Social se había propuesto la " Ley de Thomas” (Thomas & Thomas 1928 , 572), según la cual,
aquellas situaciones definidas como reales, son reales en sus consecuencias, y que en un senti
do màs genèrico reivindicaba este aspecto constructivo de los significados.

Si observamos los comportamientos que suelen ser conceptualizados como agre


sivos por los Media -caso de un jugador de fútbol que “ agrede” a otro, caso de un encuen
tro entre policías y manifestantes, en el caso de la detención y consecuente daño realizado
a un militante político torturado , en el caso del secuestro de un ciudadano por parte de una
organizacion armada, etc -, y los posteriores comentarios de la gente, nos encontramos que
dependiendo del significado dado al acto , éste será percibido como violento o no, se reali
zarán diferentes atribuciones a los actos y /o a los actores, se utilizarán diferentes actitudes
sociales -ancladas en la ciencia , los mitos, la religión , etc , para explicar la causa de los
hechos y sus autores, se atribuirá mayor o menor responsabilidad a los autores, se evaluará
un mayor o menor crédito moral, y propondrá a su vez diferente severidad de pena cara al
castigo merecido por la realización del acto . En este sentido , el papel de la Psicología
Social será el de describir los elementos y procesos cognitivos , normativos, y simbólicos
que influyen en la interpretación y evaluación del acto .

Este hincapié en la construcción social de la agresión , sin embargo, ha tenido un


desarrollo empírico relativo , y aunque ha habido trabajos dirigidos a estudiar el análisis
del rol jugado por los observadores y el estatus de los actores en el etiquetaje de un acto
como agresivo, violento , o de la tortura, su tratamiento ha estado falto de una integración
teórica. Se ha encontrado, por ejemplo , que un acto agresivo realizado por diferentes acto
res (Blanco o Negro -en Duncam 1976 -; policía o manifestantes -en Blummental et al
1972-; policía o delincuente - en Vala et al 1988-) implicaba diferentes interpretaciones de
la violencia de un mismo hecho. Asímismo, el diferente etiquetaje de un acto como violen
to o no estaba en función de las pertenencias grupales de los observadores (Blanco o negro
en Duncam 1976 -; actitudes positivas o negativas hacia policía o manifestantes en
Blummental et al 1972 - ; creencias sociopolíticas -en Camino & Trocoly 1980 - ;
Conservadurismo - en Anisfeld et al 1963; (Ray 1980 )-; Valores Sociales - en Nisan &
Koriat, 1989 –; Creencia en un Mundo Justo - en Rubin & Peplau 1975-; evaluación de la
legitimidad - en Brown & Tedeschi 1976 -). Junto a ello , uno de los procesos psicosociales
utilizados en el tema ha sido el de la Atribución de Causas al acto (Da Gloria et al 1977 ),
o atribuciones internas/externas a los actores (Vala et al 1988 ; Hunter et al 1991), así
como la Atribución de Responsabilidad al actor (Rule & Ferguson 1984 ).

68
Un elemento integrador de diferentes procesos en la producción del significado de
un acto agresivo, no muy utilizado en el marco de la Psicología Social, es el de la
Definición de la Situación . A pesar de que una de las asunciones básicas del
Interaccionismo Simbólico desde sus inicios (Thomas 1937) fue que las personas respon
den a un ambiente simbólico, y que es el significado dado a un estímulo , o sus definicio
nes de la situación, a lo que las personas responden, este aspecto no ha sido suficientemen
te considerado en los recientes trabajos en Psicologia Social.

En este sentido, pensamos que la Definición de la Situación, además de ser un ele


mento fundamental de cara a la construcción del hecho, tendrá que ver con las creencias
explicativas que se atribuyen a la situación (Hewstone 1990 ); tanto con las estrategias
cognitivas (Atribución Social, Atribución de Responsabilidad) como con las estrategias
de Diferenciación Social (Procesos de Deslegitimación ) utilizadas por el observador de un
acto agresivo de cara a su comportamiento frente a él.

En relación a las estrategias cognitivas, recordemos que clásicamente la teoría


de la atribución había enfatizado la atribución como un proceso intrapersonal y cogniti
vo ; sin embargo , las críticas individualistas al concepto han hecho que actualmente se
considere la atribución como un proceso interpersonal o intergrupal, intrinsecamente
social (Critterden 1983, Deschamps, 1989; Michael 1989), donde las interpretaciones
individuales están constreñidas por el contexto social. En este sentido, el análisis de la
Definición de la Situación nos puede ayudar a integrar elementos que han sido trabaja
dos de una forma dispersa y a explicar cómo los diversos significados dados a la situa
ción ponen énfasis en diferentes elementos explicativos delmismo, permitiendo así el
reconocimiento del contexto social donde se realiza la atribución . Igualmente nos per
mitiría observar cómomás que de errores atribucionales se trataría de comportamientos
racionales que varían en la realidad consensual a través de las diferentes pertenencias
grupales.

En relación a las estrategias de Diferenciación Social, uno de los elementos


recientemente utilizados en la definición de las situaciones de violencia ha sido el de la
Deshumanización o, por utilizar la terminología de Bar - Tal, la Legitimización (Bar- Tal
1990 ). Este elemento está relacionado tanto con la definición de la situación como con la
pena atribuida a los actores (Michael 1989) . Planteamientos recientes proponen la
Deslegitimación como un caso específico de Categorización Grupal (Bar-Tal, 1988, 1989,
1990), que se describe como “ categorización de un grupo o grupos en categorías sociales
extremadamente negativas, excluidas del reino de las normas y /o valores aceptables”.
Sería , si cabe, un caso extremo de prejuicio y estereotipia . Igualmente , la legitimización se
plantea como fundamental, cara a la facilitación de la exclusión moral de los otros
(Opotow 1990 ). La Deslegitimación propone cinco dimensiones mutuamente no excluyen
tes: Deshumanización , Caracterización de Rasgo, Exclusión, Utilización de Etiquetas
Políticas, y Comparación . Igualmente , cumple las funciones de justificación y previsión del
comportamiento agresivo (Bar-Tal 1990 ).

En resumen, planteamos, que en la percepción de un acto negativo realizado por


miembros simbólicamente cercanos a grupos en conflicto , se dará un sesgo de auto - servi
cio para el endogrupo en la definición de la situación , diferenciación de valores, explica

69
ciones internas y externas, atribución de Responsabilidad, Deslegitimación y Severidad de
Pena propuesta en función del actor del hecho (Hipótesis I).

Además, planteamos ļa percepción de la tortura como proceso . La realización de


actos moralmente negativos por parte de elementos simbólicamente cercanos a grupos en
conflicto , hace saliente una de las bases del conflicto intergrupal, la percepción de incom
patibilidad de fines entre los grupos (Bar- Tal et al 1989 ). En este proceso , la relación entre
incompatibilidad de fines (diferencia en prioridades de valores) y el comportamiento (seve
ridad de pena ) está mediado, por una parte , por el papel articulador de la definición de la
situación (como violento o no ) que se deriva de dicha incompatibilidad de fines y , por otra
parte , esta Definición de la Situación guiará las estrategias Cognitivas (Atribución Social)
y de Diferenciación Social (Deslegitimización ) para la determinación del comportamiento
(Severidad de Pena) (Hipótesis II).

MÉTODO

Sujetos

82 sujetos estudiantes y empleados del País Vasco (42 independentistas vascos y 38


centralistas españolistas) tomaron parte en este estudio . El 61 % era masculino y el 39 %
femenino. La media de edad fue de 27 años y el nivel de estudios fue 30 % universitarios,
39 % estudios medios y 31 % estudios primarios.

Además de las variables Background expuestas anteriormente se pidió a los sujetos


por la Identidad Social. En concreto , se pidió a los sujetos en qué medida se sienten perte
necer a cada uno de los grupos siguientes (Vasco, Español) en una escala de 1 (Nada) a 8
(Mucho), además de la importancia que la pertenencia a ese grupo tenga para tí en tu vida
en una escala de 1 (Nada Importante ) a 4 (Muy Importante ). El índice de Identidad Vasca y
Española se compuso multiplicando la pertenencia al grupo por la importancia de dicha
pertenencia . Dicotomizando por lasmedianas las puntuaciones de dichas multiplicaciones
se obtuvieron cuatro tipos de identidad , a saber: 1) Alto en Identidad Vasca y Alto en
Identidad Española , 2) Alto en Identidad Vasca y Bajo en Identidad Española , 3 ) Bajo en
Identidad Vasca y Alto en Identidad Española , y 4 ) Bajo en Identidad Vasca y Bajo en
Identidad Española . De los cuatro tipos de identidades, para este trabajo , hemos utilizado
solamente las identidades en conflicto , es decir la 2 ) que denominaremos Identidad
Independentista y la 3 ) que denominaremos Identidad Asimilacionista .

En función de la pertenecia grupal no se dieron diferencias significativas en la


variables anteriores. Sí se dieron, sin embargo , en las siguientes variables sociopolíticas ,
siendo todas ellas significativas:

Asimilación Independencia
Ideología (Dcha/Izda:1 - 10 ) 5 ,29
Nacionalismo (No/Si: 1- 10) 4 .5
Procedimiento

En nuestro estudio, los sujetos debían decidir el nivel de responsabilidad , y de


severidad de Pena .

Tabla 1

GRUPO
ASIMILACIÓN INDEPENDENCIA
ETA POLICIA ETA POLICIA P .
n = 22 n = 16 n = 26 n = 18

Definición de la Situación 3.41 2.92 1.85 3 .57


.00
Explicación Biológica 4 .51 3.75 2 .68 4 .47
.00
Explicación Estructural 3. 85 4 .01 5 . 16 5 .14
. 84
Legitimización 2.42 3.19 5 .01 2. 17
.00
Atribución de Responsabilidad 8 .05 7 .76 5 .81 8 . 57
.00
Prioridades de Valores -. 15 .08 48 -.05
.01
Severidad de Pena 67.3 38 .4 19. 2 82.9
.00

Efecto Actor x Grupo : Pillais Trace: F (3 .82) = 8 .7 P 314 .000

Encontramos, en primer lugar, un efecto general de la interacción de la


Manipulación del actor y la Pertenencia Grupal. Es decir, ambos grupos observan defini
ciones de la situación diferentes, hacen diferente énfasis en las creencias explicativas del
hecho , atribuyen diferente nivel de responsabilidad a los actores, realizan diferente polari
zación en las diferencias de prioridades de valor, y se proponen diferentes grados de severi
dad de pena.

En relación a los efectos univariados, encontramos efectos significativos en todas


las variables dependientes excepto en la creencia estructural. En concreto , encontramos un
sesgo del actor simbólico endogrupal y una derogación del actor del exogrupo para ambos
grupos, es decir, ambos grupos plantean diferentes patrones perceptuales, cognitivos y eva
luativos en función del actor que realiza el hecho. Así, la pertenencia grupalasimilacionista
define el hecho realizado por el actor con legitimidad “ desde abajo ” (ETA ) como Tortura
mientras el hecho realizado por el actor con legitimidad “ desde arriba” (POLICIA ) lo defi
ne como Malos Tratos o Agresión ; realiza una mayor atribución interna al primero que al
segundo; propone un menor nivel de Humanización (Legitimación) al primero que al
segundo; atribuye un mayor nivel de Responsabilidad al primero que al segundo; observa
unamayor distancia en la prioridad de valores, y finalmente mientras al primero le propone
una pena de 5 años y 7 meses (67. 3 meses), para el segundo propone una pena de 3 años y
2 meses (38.4 meses ). Lo inverso encontramos con la pertenencia Independentista en rela
ción a los actores.

El proceso de la Percepción de la Tortura

Con el fin de analizar la segunda hipótesis computamos las correlaciones entre


variables independientes. La Tabla IImuestra las correlaciones entre las variables depen
dientes de Severidad de Pena, Definición de la Situación, Legitimación, Explicación
Biológica, Diferencial de Prioridades de Valor.

Tabla II

Pena Defini. Legiti. Expli. Valor

Pena 1000
Definición .696 1000
Legitimación - .754 -.755 1000
Explicación Int. .491 . 395 -.432 1000
Difer. Valores -.437 -.519 .439 - .186 1000

Habíamos propuesto que la incompatibilidad de fines guía la definición de la situa


ción, la cual a través de los procesos cognitivos (Atribución ) y de Diferenciación Social
(Legitimación ) determinaban el comportamiento (Pena propuesta ).

Para poner a prueba nuestra hipótesis sometimos los datos al programa EQS de
ecuaciones estructurales (Bentler, 1989). Como cualquier análisis similar, el EQS calcula
la bondad de ajuste del modelo estadístico X2 el cual produce el nivel en el que elmodelo
causal propuesto “ se ajusta ” a los datos. El programa, además de calcular los parámetros
(coeficientes de senderos) del modelo estructural, produce el X2 de bondad de ajuste , el
cual evalúa si elmodelo causal propuesto se ajusta o no a los datos. Un X2 no significativo
indica que el modelo es una representación adecuada de los datos. El programa también
calcula una medida de ajuste , el Bentler- Bonett Normed Fit Index (NFI), el cual se es
mayor de .90 indica un modelo aceptable.

La Figura Imuestra los coeficientes de los senderos delmodelo , así como su signifi
catividad .

DESLEGITI
755 MIZACION . 480

DIFERENCIAL DEFINICION
-519 + . 280
DE L DE LA PENA
VALORES LSMUACION N
. 395 .183 2
ATRIBUCION
SOCIAL
P < .01
Elmodelo propuesto fue confirmado por el análisis. Este produjo una X2 (4 ) = 5 .45
y una significatividad p = .25 (Bentler-Bonett Normed Fit = 97). Además todos los sende
ros propuestos fueron significativos. Encontramos que es el diferencial de valores (la
Incompatibilidad de Fines que provoca el escenario presentado) quien guía la Definición
de la Situación más violenta , la cual a su vez sustenta la utilización de creencias explicati
vas internas y el proceso de deshumanización de cara a la determinación de la pena.

CONCLUSIONES

Encontramos diversos resultados interesantes en nuestro estudio . En relación a la


primera hipótesis, ésta confirma la interacción actor del acto moralmente negativo y la per
tenencia grupal de los “ observadores ”. En ambos grupos se observan los sesgos del actor
simbólicamente endogrupal y la derogación de la acción realizada por el otro . Tanto en la
definición de la situación como en la utilización de explicaciones biológicas, la deshumani
zación y la pena propuesta encontramos patrones inversos a la hora de percibir , evaluar y
comportarse, en función del actor.

Los diferentes patrones utilizados por los dos grupos en las variables dependientes,
nos hacen pensar que los procesos perceptivos, cognitivos y evaluativos, más que meros
juegos de esgrima cognitiva intraindividual, cumplen diferentes funciones para la pertenen
cia grupal. En concreto , las funciones sociales de justificación de las posiciones que susten
tan las identidades.

En relación a la segunda hipótesis, encontramos que ésta también se confirma. Es


decir, el proceso de percepción de la tortura planteado implica que los procesos cognitivos
y de diferenciación social se articulan a través de la definición de la situación con las prio
ridades de valor cara a la determinación del comportamiento . Es decir, las altas correlacio
nes encontradas entre las variables dependientes sugieren que las atribuciones no son pro
cesos separados de otros juicios y evaluaciones, sino que la definición de un acto como la
tortura , implica una constelación de diferentes elementos que funcionan como un todo arti
culado, en el que además las pertenencias grupales y las identificaciones con el actor jue
gan un rol saliente .

En conjunto , podemos postular que la Definición de la Situación es fundamental para


estudiar las estrategias cognitivas de explicación y las estrategias de diferenciación social del
observador de los actos agresivos. De este modo, debemos considerar el anclaje socialmente
construido del significado de la situación ,anclaje en el que las estrategias pueden ser contem
pladasmás bien como normas interiorizadas que como dispositivos cognitivos estructurales de
carácter individual. Ahora bien , este anclaje del significado de la situación debe ser contempla
do en todo su contenido histórico y social, y no comomeras definiciones contextuales compar
tidas por los individuos. Sólo escapando del “ Vacío Social” en el que se han analizado, en oca
siones, las estrategias cognitivas de explicación , y retomando una dimensión social podemos
estudiar en toda su magnitud las implicaciones de estas estrategias y su alcance. Finalmente , es
en contextos donde el conflicto intergrupal pone en cuestión las relaciones nación -estado y los
procesos socio -históricos han anclado procesos de ilegitimidad e inestabilidad para el cambio
en las relaciones entre grupos, donde los procesos cognitivos, evaluativos y perceptivos cum
plen las funciones de defensa de la identidad y de justificación de sus posiciones encontradas.
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NOTA :
El autor desea agradecer la financiación prestada por elproyecto UPV 109 .231 -H060/91
para la realización de este trabajo .
NUEVAS FORMAS DE RACISMO 1

Juan Antonio Pérez


Universidad de Valencia

Las prácticas de exterminio , esclavitud, persecución, linchamiento , expulsión, con


finamiento ,que reiteradas veces a lo largo de la historia han sido practicadas contra negros ,
judíos, gitanos, indígenas, etc.,no se dan hoy, o almenos no se dan con la misma amplitud.
Desde este punto de vista cabe decir que la amplitud de los actos racistas ha decrecido en la
actualidad. Vivimos con la impresión de que la esclavitud, la colonización y el nazismo
son referentes del racismo que , por más que regrese la historia de los grupos sociales,
nunca se llegarán a practicar con igual sinrazón . Pero almismo tiempo apenas pasa un día
sin que se tenga noticia de actos racistas, xenófobos o de conflictos étnicos sangrientos:
turcos quemados en Alemania ,magrebíes asesinados en Francia , atentados contra gitanos
en Austria, España, Italia, por no mencionar el problema kurdo, la guerra en la ex
Yugoslavia, las matanzas en Burundi, el problema indígena en Méjico y otros países de
América Latina, etc. Todos estos conflictos sociales ponen de relieve que la cuestión de las
minorías étnicas todavía no ha pasado la página que sin duda más anhela pasar la historia
de la humanidad .

Aunque estos hechos a menudo son comentados como un renacimiento , como una
nueva ola o como un incremento del racismo2 (evidentemente , renacimiento , ola e incre
mento , no es lo mismo), en nuestra opinión lo fundamental para el análisis del nuevo racis
mo no reside en si ha incrementado o ha decrecido. Después de todo esas valoraciones del
racismo siempre son relativas . Lo más llamativo es que todos esos actos, y otros muchos
más sutiles pero igual de incisivos como vamos a ver, se dan en sociedades donde la mayo
ría de la población se confiesa abiertamente no racista . Se producen entre quienes predomi
na la voluntad de erradicar el racismo. Se encuentran en países donde se persigue institu
cionalmente el racismo, donde se ha firmado la Carta de los Derechos Humanos...surgen
en sociedades que se tildan de plurales, igualitarias, tolerantes, solidarias.

El objetivo de esta comunicación, titulada “nuevas formas de racismo”, es exponer


una idea bastante sencilla , a saber, que se dan en la actualidad dos tipos de racismo: el
manifiesto y el latente . El racismomanifiesto hace referencia a los actos racistas consciente
y abiertamente identificados como tales, mientras que el racismo latente se refiere a actos
que, aún reproduciendo el racismo, no se hace con la conciencia de que así sea. Estas dos
formas de racismo se pueden dar conjuntamente o por separado. Elaspecto más destacable
del nuevo racismo es la variedad de dimensiones latentes que se ha descubierto que repro
ducen el racismo, incluso cuando el racismomanifiesto ya no se da. De esta forma, lo que
nos lleva a hablar de un nuevo racismo no es tanto que se pueda claramente hablar de nue
vos grupos sociales que son objeto delracismo, o de la aparición denuevos grupos sociales
fuente del racismo, ni siquiera de un aumento del racismo del holocausto . Con el título
nuevas formas de racismo nos referimos sobre todo a una nueva fisonomía del racismo.
Ambivalencia de la sociedad hacia las minorías étnicas. Uno de los cambios más
notables sobre el tema del racismo es que en la actualidad la mayoría de la gente dice no
ser racista , valora negativamente el racismo, cree que se tiene que acabar con el racismo.
Sondeos, reacciones del electorado hacia partidos políticos que concurren a las elecciones
con un programa explícitamente racista y xenófobo , simpatía con la que la sociedad acoge
las organizaciones que luchan contra el racismo, programas institucionales, etc ., todo con
verge para mostrar que la mayoría (por supuesto no la totalidad) de la gente de la mayor
parte de los países se pronuncia hoy contra el racismo.

Comenzando por Estados Unidos, donde el racismo sigue siendo una cuestión de
importancia , los resultados de sondeos realizados allí por el prestigioso National Opinion
Research Center, por ejemplo , muestran claramente que la mayoría de la gente mantiene
hoy opiniones antisegregacionistas. Por ejemplo , a la pregunta: ¿ tendría Vd reticencias en
enviar a sus hijos a escuelas donde la mitad de los alumnos fueran negros ? 3, los resultados
muestran que en 1972 el 82 % confiesa que no tenía ninguna objeción y en 1989 los resulta
dos son prácticamente los mismos ya que un 80 % sigue manifestando que no es segrega
cionista (por 1942 el porcentaje se situaba por el 30 % ). Otras cuestiones que en 1972 toda
vía no daban lugar a tan alto consenso se ve que van ganando fuerza año tras años en la
dirección antirracista . Por ejemplo , a la pregunta “ ¿cree que deberían dictarse leyes contra
losmatrimonios mixtos entre negros y blancos ?, si en 1972 un 61% afirmaba que no,mos
trándose de ese modo antisegregacionista , se observa que en 1989 ha subido significativa
mente al 77 % . Y cuando el tema de la pregunta implica un menor contacto íntimo entre
esos grupos, el porcentaje que se muestra antisegregacionista es aún mayor. Por ejemplo , a
la pregunta “la gente blanca tiene que tener derecho a ponerse a parte en un barrio si quiere
y los negros deberían respetar ese derecho ” , el 78 % rechazaba la idea y se mostraba antise
gregacionista en 1972, respuesta que llegó a alcanzar el 92 % en el sondeo de 1989. Las
encuestas de opinión sobre otras cuestiones muestran consistentemente que los blancos
manifiestan cada vez en menor grado el prejuicio (“ al viejo estilo ” ) contra los negros en
términos de inferioridad de éstos (p .e. vid . Campbell, 1971).

Esos resultados no son exclusivos de Estados Unidos. Tampoco son meros resulta
dos de sondeos. En diversos países europeos el mejor test quizá lo aportan los votos que
vienen obteniendo los partidos que concurren a las elecciones con un programa racista o
xenófobo y que vienen obteniendo en general menos de un 15 % de votos. Indica esto que
la mayoría de la gente en Europa tampoco simpatiza con el racismo y la xenofobia. En
nuestro país,según un sondeo realizado por el CIS en 1991 con una muestra de 17 .800 per
sonas, se tendría que sólo un 11 % de los españoles votaría a un partido de ideología racista
y la mayoría (71% ) afirmaba tajantemente que de ningún modo votaría a un partido con esa
ideología .

Sin embargo, al mismo tiempo que se pueden dar esas cifras, que sin la menor duda
muestran que la mayoría de la gente hoy no se confiesa racista o xenófoba, también se pue
den aportar datos que parecen sugerir más bien lo contrario . A menudo tenemos noticias
no sólo de actos racistas que se producen en diversos países (p .e ., Austria, España, Italia ,
Rumania , etc ) contra el pueblo gitano (niños gitanos agredidos por asistir a escuelas de
payos', 'casas' de gitanos quemadas por los payos, familias de gitanos expulsadas de sus
barrios, agresiones, etc.), llegan también noticias de atentados contra inmigrantes extranje

80
ros en Alemania , Francia . En otro ámbito , una comparación de la situación social y econó
mica de los negros y blancos en [Link] . confirma también el racismo en cifras. Según
Kovel (1983) el salario medio de una familia negra llegó a ser un 39 % menos que el de una
familia blanca en 1970 y un 42 % menos diez años más tarde. Otro dato es que de cada
ocho niños negros uno vive alejado de sus padres, frente a uno de cada 38 en el caso de
niños blancos; en 1980 más del 55 % de los niños negros nacieron de madres solteras, fren
te a un 11 % de niños blancos; hay tres veces más cantidad de negros que de blancos que
mueren por alcoholismo; por cada cien mil habitantes hay 8 jóvenes blancos frente a 42
jóvenes negros que mueren por homicidio . Aunque habría un largo etcétera , por terminar
digamos que en 1980 la esperanza de vida era de 6 ,1 añosmás para un blanco que para un
negro .

En conclusión , pese a que la mayor parte de la gente confiesa no ser racista , sin
embargo, los hechos indican que la precariedad económica, la marginación social y las
dificultades de todo orden que están encontrando lasminorías étnicas para preservar digna
mente su identidad social, parecen más bien corresponder a una sociedad que practica sig
nificativamente el racismo. Caben muy diversos análisis de esta contradicción que se
observa en las sociedades hacia las minorías étnicas. A continuación expondremos nuestro
enfoque psicosocial.

ANÁLISIS PSICOSOCIAL DE LASNUEVAS FORMASDE RACISMO

Una variedad de estudios realizados en psicología social pone de manifiesto que en


la actualidad la actitud racista de la mayoría se caracteriza por una valoración negativa del
racismomanifiesto y una persistencia latente de sentimientos racistas. El racismo se aplica
de modo encubierto , mediante símbolos, fuera de la propia conciencia del individuo, por
signos de comunicación no verbal. Esta nueva fisonomía del racismoha dado lugar a múl
tiples denominaciones.

El racismo aversivo . La expresión manifiesta del racismo está hoy censurada


socialmente y connotada negativamente . Esto hace que la persona esté preocupada por no
aparecer racista , aunque sus sentimientos privados lo sean . Han sido Dovidio y Gaertner
(1986 ) quienes siguiendo el trabajo de Kovel ( 1970) han denominado a ese fenómeno
“ racismo aversivo” . Se refieren a que muchos blancos desean no tener prejuicios contra los
negros y cuidadosamente evitan las acciones que pudieran hacerles pasar por personas
racistas. Pero esa orientación se acompaña al mismo tiempo de sentimientos negativos
hacia los negros, sentimientos arraigados -según Dovidio y Gaertner- tanto en sesgos del
procesamiento de la información como en la cultura históricamente racista en [Link] .
Estos sentimientos entran en conflicto con valores tradicionales como la igualdad y la justi
cia ,por lo que pueden producir un sentimiento de culpa. Este conflicto constituye elnúcleo
del racismo aversivo .

El racismo simbólico. Para Sears y Kinder (1971) en la actualidad se observa un


“ racismo simbólico” , concepto que también es adoptado por McConahay (1976 ), aunque
este autor al final (1983) ha preferido el término “ racismomoderno”. Con uno y otro térmi
no se quiere dar a entender que las actitudes racistas ya no se expresan en los viejos térmi
nos de inferioridad de los negros y en sentimientos segregacionistas, sino más bien en tér
minos de “ símbolos ideológicos abstractos y en conductas simbólicas que dan a entender
que los negros están violando valores preciados y que están haciendo peticiones de cambio
del statu quo racial que son ilegítimas” (McConahay, 1983, p. 38 ). Esta nueva forma de
racismo tendría (McConahay, 1976 ) tres elementos característicos: a ) sentimiento de que
los negros están pidiendo demasiado y que no están siguiendo la reglas aplicadas por otras
generaciones a las minorías necesitadas. b ) Falta de referencia personal al hacer esos jui
cios: la persona de raza blanca no se vería amenazada en su riqueza personal, sino que son
los valores de la nación los que ve amenazados. c ) Se expresa en símbolos,más que en pre
ferencias claras de distancia social o en evaluaciones manifiestas.

Siguiendo con estos nuevos análisis del racismo, Jones (1972 ) habla del racismo
institucional para referirse tanto a las prácticas institucionales que restringen las oportuni
dades de minorías étnicas (p.e., criterios de admisión ; subrepresentación de minorías en
puestos de decisión y tribunales, etc.), como a la tolerancia institucional que se puede dar
ante prácticas sociales que reproducen el statu quo. Próximo estaría también el racismo cul
tural con el que se refiere a que las minorías étnicas se vean con características culturales
que las anquilosan en posiciones sociales desventajosas. Una formaextrema de este tipo de
racismo viene a sostener que hay unas culturas más aptas que otras para adaptarse al desa
rrollo económico (capitalista ) (cf. Wilson , 1978 ; Jones, 1972). Por su parte Kovel (1983, p .
XI) piensa que en la actualidad estamos en la fase del metarracismo, que lo define como el
racismo de la tecnocracia , racismo que no tendría mediación psicológica como tal, y la
opresión racista se materializaría directamente por vías económicas y tecnocráticas.

Estos son algunos de los nuevos términos que se han ido dando a una diversidad de
formas de racismo que se van descubriendo. Todas estas formas compartirían la caracterís
tica de que la actitud racista actual en general no se manifiesta de un modo abierto , ni en
términos de superioridad genética de una raza sobre otra , ni tampoco de un modo persona
lizado o con un interés personal inmediato . El nuevo racismo es en muchos casos no cons
ciente , se encubre en signos de comunicación no verbal, en prácticas simbólicas abstractas,
no tiene por qué aplicarse directamente al grupo objeto del racismo, sino mediante múlti
ples vías indirectas, por ejemplo atacando a este grupo “ sólo ” por aspectos distintos a su
raza o etnia ( p.e ., criminalidad , delincuencia , robos, tráfico con drogas, oficios desempeña
dos, actitudes que tienen hacia la educación , etc.). Se llega así a valorar el racismo como
una profilaxis de la marginación. En el nuevo racismo se llega a dar a entender que las
prácticas del racismo vienen a ser como una formación , educación o socialización que
‘necesitan ' los grupos desfavorecidos para que puedan vivir mejor (!).

Ilustraciones empíricas del nuevo racismo. Se cuenta hoy con múltiples ilustracio
nes de esta dinámica manifiesta y latente del racismo. Por ejemplo , Gaertner ha puesto de
manifiesto cómo la individuación (vs. desindividuación ) de las acciones inhibe la expre
sión del racismomanifiesto . Recurrió al conocido paradigma que permite a los sujetos pre
senciar, o bien estando solos o bien en compania de otros tres más, una situación en la que
alguien (un blanco o un negro ) necesitaba ayuda. Mostró que en la condición solo el 100 %
de los sujetos ayudaba al necesitado, con independencia de que éste fuera de raza blanca o
negra . Por el contrario , en la condición colectiva, el necesitado de raza blanca fue ayudado
en un 90 % de los casos, mientras que el de raza negra sólo lo fue en un 30 % . Por lo visto ,

82
pues, colectivamente la responsabilidad se diluye más ante unas víctimas que ante otras (cf.
Moya y Morales, 1994 ).

Unos estudios de Sigall y colaboradores (Jones & Sigall, 1971; Sigall & Page,
1971) suelen citarse como ejemplo del control consciente con el que se puede llegar a ges
tionar la expresión de la actitud racista .Muestran que jóvenes universitarios cuando creían
que estaban conectados a un detector de mentiras, evaluaban más negativamente a los
negros y también en términos más estereotipados que cuando no estaban conectados al
detector de los ‘verdaderos sentimientos”. Así pues, basta aquí que el sujeto crea que otros
pueden ‘ver su interior' para que muestre " el racismo que llevaría dentro” . Esto sugiere que
se tiene un control consciente de la actitud, de modo que se puede decidir, según las situa
ciones, si se expresa o no lo contrario de lo que se siente.4

Sin embargo , si se tiene un control del racismo manifiesto , otros estudios (p .e.,
Gaertner y McLaughlin , 1983) muestran que los juicios sociales no conscientes pueden ser
independientes de las actitudes manifiestas e incluso que ese manejo de impresiones (no
mostrarse racista ) puede estar tan aprendido e interiorizado que en algunos casos puede
operar de un modo automático y fuera del control consciente de la persona. La variable
dependiente del experimento consistió en medir el tiempo de latencia de la respuesta . La
tarea de los sujetos era simplemente decidir si dos series de letras separadas por un guión
correspondían o no cada una de ellas a una palabra (p .ej.: xyyz-sol; xxst-fdsa ; mojado
agua). Parece ser que cuando las dos cadenas de letras son ambas palabras y están semánti
camente asociadas, se contesta con más celeridad que si ambas cadenas no fueran palabras
relativamente asociadas. Entre los pares de palabras críticos empleados figuraba “ negro" y
“blanco”, asociadas con rasgos positivos o negativos (por ejemplo : “negro -perezoso ”;
“ blanco-perezoso” ; “ negro - inteligente” ; “blanco-inteligente ” ). Los resultados muestran que
los sujetos respondieron con igual celeridad a los pares de palabras “ negro -rasgo negativo ”
que “ blanco- rasgo negativo ” . Por el contrario , respondieron significativamente más lento
ante los pares de palabras “negro -rasgos positivos” que los pares “ blanco-rasgos positi
vos”. Se concluye de estos resultados que los sujetos sólo discriminan al exogrupo por
omisión, porque no le reconocen características positivas como al intragrupo. Merece tam
bién anotarse que este patrón de tiempos de reacción fue el mismo en los sujetos que habí
an puntuado alto o bajo en una escala de racismo, que supuestamente medía el racismo
manifiesto . Es decir, no se observó una correlación entre la actitud manifiesta sobre el
racismo y esos tiempos de reacción (juicios valorativos intergrupales latentes). Estudios de
Devine (1989) también confirman cómo los juicios sociales no conscientes pueden seguir
la lógica del racismo latente . Y Gilbert y Hixon (1991) han mostrado que cuanto más
esfuerzo consciente pueda aplicar el sujeto a la tarea, menos juicios estereotipados emite ,
lo que prueba la voluntad de controlar el racismo 'automático '.

Una cuestión que se plantea es ¿hasta qué punto se puede decir de una persona que
es racista si sólo mantiene esas actitudes o reacciones a nivel latente ? ¿Dispone lo latente
de la suficiente fuerza como para producir los efectos del racismo? Veamos un ejemplo de
cómo lo latente puede organizar diversas conductas y signos no verbales de una interacción
social dada y las consecuencias que ello comporta. Diversos índices de comunicación no
verbal, sobre los cuales solemos tener poco control consciente, muestran que no nos com
portaríamos de igualmodo ante un blanco que ante un negro . Así, por ejemplo, Weitz

83
( 1972) mostró correlación positiva entre unamedida verbal de amabilidad (actitud social) y
la afectuosidad mostrada por el sujeto en su tono de voz (índice latente) cuando el otro par
ticipante era de raza blanca, pero esa correlación era negativa cuando el otro era de raza
negra . Sobre la cuestión de las consecuencias, en un ingenioso estudio , Word, Zanna y
Cooper (1974) observaron , en un primer momento , que estudiantes blancos que tenían que
entrevistar a un candidato a un puesto de trabajo (en realidad, un cómplice) de raza negra o
a uno de raza blanca, sin darse cuenta, exhibían estilos de comportamiento distintos.
Cuando se trataba del candidato negro se sentaban más lejos de él, cometían más errores de
dicción y las entrevistas duraban menos tiempo. En un segundo experimento estudiaron los
efectos que produciría un entrevistador blanco sobre un candidato blanco recurriendo a ese
trato que recibió el negro en el estudio anterior. En las entrevistas organizadas como se
había tratado en el estudio anterior al negro, se mostró que el entrevistado se sintió más
nervioso y menos eficaz,mereciéndose por tanto menos el puesto de trabajo al que aspira
ba. Observaron , además, que con ese trato 'distante’, los entrevistadosmostraban , a su vez,
posiciones menos próximas y sentían las entrevistas peor llevadas y poco amistosas. De
este modo, los autores ilustran que la piel de color negro constituye un rasgo de estigmati
zación que sentaría las bases para que funcione la dinámica de la profecía que se autorreali
za (Merton , 1948), y se perpetúen las distancias entre razas por signos latentes.

Es decir, aunque el efecto de estas interacciones sea poco consciente, no por ello
parece tenermenos peso causativo . Más aún , un estudio de Crocker y Major (1989) parece
sugerir que el virtual racismo del otro imprime un significado propio al proceso de cons
trucción de la imagen de uno mismo a través de las interacciones sociales con ese otro . En
su estudio , estas autoras hicieron que estudiantes negros se autodescribieran sobre un cues
tionario que supuestamente iba a ser corregido por un blanco que se encontraba en una
habitación adyacente . En unos casos se les dijo que al ‘evaluador' blanco le habían caído
muy bien y en otra que le habían caído muy mal. Después de eso contestaban a un cuestio
nario de auto -estima, y como cabía esperar los sujetos mostraron un mayor incremento en
auto -estima cuando fueron apreciados que cuando fueron depreciados. Pero en las condi
ciones donde se hizo creer a los sujetos que el evaluador blanco les había estado viendo por
un espejo unidireccional, entonces el feedback negativo no hizo decrecer su autoestima. En
esta última condición lo que los sujetos harían es atribuir a razones de raza la evaluación
negativa que recibieron. Resulta interesante que en la condición espejo unidireccional' la
evaluación positiva tampoco incrementó la autoestima: los sujetos sospecharían de algo así
como una “ discriminación inversa” , por lo que tampoco el feedback tendría un auténtico
valor para la persona. En definitiva, la mera posibilidad de la existencia del racismo ya pro
duce efectos -tan intensos como un racismo manifiesto - en las personas más propensas a
ser objeto de racismo.

Orígenes delnuevo racismo. Se puede decir que desde la revelación de los campos
de exterminio nazis y la aprobación por la ONU de la Carta de los Derechos Humanos en
1948, la lucha contra el racismo y la censura en la expresión del racismo han ido creciendo
a nivel mundial. Esta carta supone un proceso importante por cuanto trataría de inducir un
cambio en la forma de comportarse con las minorías sin incidirse en la necesidad de un
cambio de la representación dominante que cada sociedad tiene de las minorías pertinentes
en su contexto . Hablando en términos psicosociales, se podría decir que la Carta promulga
un comportamiento de tolerancia universal sin ir acompañado de un cambio del estereotipo

84
particular de cada minoría. Se trata ,pues, de un cambio parcial, habitual cuando el cambio
viene promulgado desde arriba (p .e., por decreto ley). Digamos así: los ciudadanos man
tendrían unos estereotipos y prejuicios que les orientarían sus acciones en una dirección ,
mientras que la difusión de la Carta de los Derechos Humanos trata de normativizar con
ductas en dirección opuesta . El carácter transnacional de estos derechos facilita el que se
muestre conformismo ante ellos.

Ante este desajuste entre la representación (negativa) de las minorías étnicas y la


censura de las prácticas de discriminación , iría apareciendo la elaboración de las nuevas
formas de racismo: ausencia de correlación entre la imagen y la actitud hacia la minoría
étnica; actitudes manifiestas de tolerancia , junto con juicios negativos latentes; inversión
de las causas de la no integración de las minorías, responsabilizándolas a ellas mismas
puesto que manifiestamente son respetadas, por lo que si no se integran es por su culpa y
no por la discriminación de los otros, etc . Se llega así a la creencia en una aptitud para la
integración social, como si unas culturas fueran más aptas que otras para integrarse en los
sistemas sociales. En definitiva, si bien resulta claro que la presión contra el racismo ha
hecho decrecer el racismomanifiesto , indirectamente también ha podido dar lugar a la ela
boración de nuevas formas de racismo.

Entre los procesos por los que se produciría el racismo latente caben mencionarse
las ideas de Banaji y Greenwald ( 1994 ). Estos autores plantean que el racismo latente , que
ellos denominan racismo implícito , corresponde a un mecanismo inconsciente (en la acep
ción de automático ) que transduce una información cotidiana que se tiene de una categoría
social en los juicios automáticos que se hacen sobre un individuo de esa categoría . Así, el
conocimiento que se tiene de la estratificación de las categorías sociales (p .e .: varones y
mujeres) por atributos (p .e., la agresión: los varones comenten más crímenes que lasmuje
res ) se reproduce a la hora de hacer juicios automáticos sobre miembros individuales de
cada categoría (por ejemplo , una persona con nombre masculino sería juzgada más agresi
va que una con nombre femenino ). Señalan que se trata de un caso en el que las realidades
socioculturales influyen en la cognición . Evidentemente queda sin resolver la cuestión cru
cial que, siguiendo con sus propios términos, sería la siguiente : ¿cuál es el proceso por el
que se estratifican las categorías sociales por atributos ?

Otro posible origen del racismo latente es que las minorías racistas (ese 10 a 15 % de
la población que está construyendo su identidad social con el racismo manifiesto ) sean hoy
más activas en sus manifestaciones racistas, de modo que las reacciones latentes de la
mayoría podrían ser un efecto de influencia no consciente producido por esas minorías
racistas. No hay razón para descartar esta posibilidad de la influencia latente de las minori
as ya que ha sido observada en otros muchos ámbitos, aunque casi siempre lo haya sido
con minorías ‘progresistas ' (cf. Moscovici, 1980; Pérez y Mugny, 1993 ). De cualquier
modo, el racismo es hoy un tabú que sólo una minoría se atreve a alimentar directamente .
La mayoría suele representarse fuera de la conciencia ese tipo de sentimientos y creencias
y sólo mediante la censura y la negación puede acercarse a ellas (para más detalles, vid . los
estudios sobre la denegación : Moscovici, Mugny y Pérez, 1984; Pérez, Mugny y
Moscovici, 1991). Por especulativas que pudieran parecer estas ideas, subrayaremos al
menos que este conflicto entre la mayoría de la sociedad que quiere acabar con el racismo
y una minoría que lo remueve incesantemente, nos parece una de las claves para entender

85
el racismo. Estas minorías encontrarían parte de su fuerza en el autoconvencimiento de que
en el fondo la mayoría de la gente de su sociedad siente como ellas, que en definitiva ellas
no hacen sino manifestar lo que la mayoría silenciosa siente en su interior. Pudiera añadirse
que, comentarios como el incremento del racismo, nueva ola de racismo, la sociedad es
racista , etc ., no hacen sino alimentar la convicción de esas minorías de que son el referente
clandestino (cf. Personnaz , 1979) para la mayoría. Son posibles efectos perversos de posi
ciones sociales antirracistas (cf. Tagieff, 1987).

La categorización : un mediador cognitivo del racismo. A esas hipótesis cabe aña


dirse también que el origen del racismo latente no esté sino siendo un caso particular del
funcionamiento de la categorización social. En efecto , varios trabajos (cf. Taylor y
Moriarty , 1987) muestran que la raza sigue constituyendo un factor útil de categorización
social. Como es hoy bien conocido, la categorización ayuda a interpretar situaciones ambi
guas mediante la acentuación de las diferencias entre categorías y la homogeneidad dentro
de la categoría (cf. Tajfel y Wilkes, 1963; Doise, 1976 ; Turner et al., 1987). De este modo
sienta la bases para el funcionamiento de los estereotipos ( cf. Tajfel, 1982; para una
exhaustiva revisión de la literatura, véase, Huici y Moya, 1994), es decir, la aplicación
indiscriminada a todos los miembros de una categoría de ciertos atributos. Si además se
parte de los postulados de la teoría de la identidad social (cf. Tajfel y Turner, 1979; Turner
et al., 1987; Hogg y Abrams, 1988; Abrams y Hogg, 1990 ), tendríamos que ese proceso de
categorización social, combinado con la motivación a construir o mantener una identidad
social positiva, daría lugar a una diferenciación positiva del propio grupo (que el intragru
po reciba más evaluaciones positivas que el exogrupo) y /o una discriminación del exogru
po (el exogrupo recibiría más evaluaciones negativas que el intragrupo; para una revisión
de estos efectos véase Brewer, 1979; Morales y Huici, 1994).

Ahora bien , cuando estos grupos están formados por el criterio raza, el contexto
social no está connotando de igualmodo esas dos estrategias de diferenciación entre gru
pos (cf. Eiser y Stroebe, 1972). Como ya hemos mencionado el Zeitgeist predominante
estaría censurando sobre todo la discriminación de la otra raza,más que el favoritismo de
la propia raza. De este modo ,se puede plantear la hipótesis de que la acentuación de carac
terísticas positivas del intragrupo ( favoritismo del intragrupo ) será sobre todo la estrategia
preferida a nivel manifiesto , mientras que la atribución acentuada de características negati
vas al exogrupo (discriminación del exogrupo ), en caso de darse, tendrá que ser relegada a
un plano latente .

Mientras que el racista manifiesto se caracterizaría porque asignaría abiertamente


tanto características negativas al exogrupo como positivas al intragrupo , el racista latente
por el contrario , se caracterizaría porque el asignar características positivas al intragrupo en
el plano manifiesto no se vería acompañado de una asignación en ese mismo plano de
características negativas al exogrupo. Esta discriminación del exogrupo operaría sobre todo
a nivel latente .

Veamos una ilustración experimental de estas posibilidades con uno de nuestros


estudios sobre el estereotipo y las actitudes hacia los gitanos realizado en nuestro país . El
estudio se hizo con 271 sujetos a los que se les presentó una lista de 20 características
(sacadas de un estudio piloto en el que se pidieron asociaciones a los inductores ‘payo ' y

86
' gitano”). Las 20 características se distribuían en 5 positivas y típicas de los payos, 5 nega
tivas y típicas de los payos,5 positivas y típicas de los gitanos y 5 negativas y típicas de los
gitanos. Siguiendo un diseño entre sujetos, un cuarto de los sujetos tenían que señalar todas
las características positivas de la lista que tendrían más los payos que los gitanos; otro
cuarto las positivas que tendrían más los gitanos que los payos; otro cuarto las negativas
que tendrían más los payos que los gitanos y el último cuarto tenía que señalar las negati
vas que tendrían más los gitanos que los payos.5 A priori en la lista hay 5 características
de cada modalidad . En el cuadro 1 figuran las que marcan los sujetos en cada condición
experimental.

Cuadro 1: Número de características positivas o negativas asignadas o a los payos o


a los gitanos. (Entre paréntesis figura el número de sujetos por condición ). A priori, en la
lista hay 5 de cada modalidad .

payos gitanos

positivas 4.81 4 .03


(68) (67)

negativas 4.40 3.43


(68) (68)

El análisis de varianza señala que los sujetos asignan más características a los payos
que a los gitanos (F1/ 267= 5 ,892; p < 0 ,02). Se observa también una tendencia a asignar glo
balmente más las características positivas que las negativas (F1/267 = 1,979; p < 0 , 161). La
acumulación de esos dos efectos simples hace que el intragrupo sea el que recibe el mayor
número de características positivas y los gitanos elmenor número de características negati
vas. Las comparaciones entre condiciones indica que la diferencia entre grupos no es real
mente significativa cuando se trata de características positivas (t/122,4 = 1.456 ; p < 0 ,15),
pero sí lo es cuando se trata de características negativas (t/127,9 = 2,01; p < 0 ,046 ).
Encontramos, pues, que los sujetos evitan sobre todo ‘decir cosas negativas' de los gitanos,
es decir,mostrarse racistas.

En el estudio también se midieron las actitudes manifiestas y latentes hacia los gita
nos 6 . En el cuadro 2 se presentan las correlaciones entre la actitud manifiesta y latente y
los juicios valorativos intergrupales que acabamos de ver (número de características positi
vas o negativas asignadas al propio grupo -de-payos y a los gitanos).

Cuadro 2 : correlaciones entre la actitud manifiesta y latente y el número de caracte


rísticas positivas o negativas asignadas al propio grupo payo y a los gitanos.
ACTITUD
Manifiesta Latente
Positivas Payos -0,26 * -0 ,39
Gitanos + 0,06 -0 ,06
Payos +0, 16 -0,06 * p < 0,02
Negativas * * p < 0 ,001
Gitanos + 0 ,06 - 0 .43* *

87
Las correlaciones indican que la actitud manifiesta sólo guarda una relación con el
número de características positivas que se asignan al intragrupo (a los payos): cuanto más
favorables son las actitudes hacia los gitanos,menos características positivas se asignan a
los payos (r= -0 ,26 ; p < 0 ,02). Lo que más llama la atención es no encontrar una relación
entre el estereotipo gitano y la actitud manifiesta hacia éste . Es decir, la actitud manifiesta
hacia los gitanos no estaría aquí organizada por la imagen positiva o negativa que se tiene
de éstos, sino por la acentuación de la imagen positiva que se tiene del propio grupo (los
payos), similar a un proceso de etnocentrismo.

Es la actitud latente la que parece tener dos puntos de anclaje : la valoración positiva
del propio grupo y la atribución de características negativas al exogrupo. En efecto , al igual
que la actitud manifiesta , la actitud latente también está relacionada con el número de
características positivas que se asigna al intragrupo (r = -0 ,39; p < 0 ,001) las actitudes menos
favorables hacia los gitanos sobre esta dimensión latente corren parejas con un mayor
número de características positivas asignadas a los payos. Se observa además que a este
nivel sí se produce una relación (r= -0 ,43; p < 0 ,001) entre el estereotipo gitano y la actitud
hacia éstos: cuantasmás características negativas se asignan a los gitanos, más racista se es
a nivel latente.

La discriminación inversa. Como hemos dicho , el contexto cultural está censuran


do y sancionando la expresión de la discriminación por razones de raza. En el estudio que
acabamos de ver esto explicaría que el exogrupo reciba menos características negativas que
el intragrupo . Una extensión complementaria de esa sanción es que, no sólo se produzca
una inhibición de la discriminación , sino que se llegue a dar incluso una preferencia por un
favoritismo del exogrupo.

Es así como nosotros interpretaríamos los resultados de varios estudios donde no


sólo parece estarse evitando todo tipo de discriminación , sino que incluso la persona de
raza blanca trata de modo más favorable a una persona de raza negra que a una de raza
blanca. Dutton (1976 ) ha sido quien ha denominado discriminación inversa a este compor
tamiento . Para Rogers y Prentice-Dunn ( 1981) se trataría incluso de la norma dominante
que en la actualidad regulan las relaciones entre razas7. Por ejemplo , Fajardo ( 1985) pidió
a sus sujetos que dieran una evaluación de cuatro tipos de ensayos , que variaban por su
calidad . En unas condiciones se dio a entender subrepticiamente que el autor del ensayo era
un candidato de raza blanca y en otras de raza negra. Los cuatro ensayos recibieron siem
pre evaluaciones más favorables cuando los había firmado un negro , y el efecto fue sobre
todo significativo con los ensayos que tenían una calidad intermedia8 . Un estudio de
McConahay (1983) muestra que cuando la situación no da lugar a que se note una compa
ración explícita entre un candidato a un puesto de trabajo de raza blanca y uno de raza
negra , entonces el curriculum del candidato negro esmenos valorado. Pero cuando hay una
comparación explícita entre ambos candidatos, entonces los sujetos evitan evaluar peor al
candidato negro .

En 1971 Dutton observó que en unos restaurantes donde en principio se exigía cor
bata para poder entrar, los responsables dejaron pasar a un 30 % de parejas de raza blanca
que iban vestidas de sport, porcentaje que subía hasta el 75 % cuando las parejas vestidas
de sport eran de raza negra . Es decir, las parejas de raza negra fueron menos discriminadas

88
que las parejas de raza blanca. Perlman y Oskamp (1971) observaron simplemente que
jóvenes estudiantes enjuiciaban caras negras como más atractivas,menos perezosas y más
positivas, que caras blancas comparables . Y Ashmore y Butsch (1972) observaron que los
sujetos evaluaban a un agresor con más severidad cuando la víctimahabía sido un negro en
comparación a cuando había sido un blanco . Por su parte , Dutton (1973) mostró que los
sujetos daban más limosna a un negro o a un Indio ( en Canadá) que a un oriental. Según
Dutton ello se debería a que tendrían la impresión de que este último pertenece a una mino
ría que no sufre discriminación en la sociedad 9.

Bipolarización de las actitudes hacia las minorías étnicas. Acabamos de ver


estudios que muestran que el exogrupo es tratado y evaluado mejor que el intragrupo. A
continuación vamos a ver que el comportamiento puede ser más complejo y que en reali
dad prima una actitud ambivalente hacia las minorías étnicas. Lo mismo que pueden ser
evaluadasmás positivametne que el intragrupo, también pueden ser evaluadas más nega
tivamente , dependiendo de su comportamiento social: si elmiembro de esa minoría étni
ca es autor de hechos sociales valorados ([Link]., buen rendimiento ) entonces será incluso
más valorado que si ese individuo pertenece al intragrupo. Por el contrario , si a su perte
nencia étnica se le asocian hechos sociales negativos (p . e., fracaso escolar) entonces será
incluso más discriminado que si esos hechos negativos se dieran en un miembro del
intragrupo.

Dienstbier ( 1970) comparó el grado de aceptación verbal y aprecio que mostraban


sujetos blancos hacia personas estímulo de raza negra o blanca , que supuestamente tenían
creencias y valores o bien deseables o bien indeseables socialmente . Cuando la persona
estímulo tenía adscritas creencias favorables, la de raza negra recibió mejor aceptación que
la de raza blanca (en 15 sobre 19 escalas). Pero cuando le fueron adscritas creencias desfa
vorables, ocurrió lo inverso ( en 16 sobre 19 escalas). Quizá es interesante señalar que cuan
do la aceptación se refería a temas más consecuentes comomantener una relación de vecin
dad o de matrimonio , tanto en ese estudio como en otro similar, se vió que ese sesgo de
positividad hacia la persona de raza negra dejó de manifestarse.

También Rogers y Prentice-Dunn (1981) hicieron participar a los sujetos de raza


blanca en un estudio sobre la agresión donde tenían que administrar descargas eléctricas a
un cómplice de raza blanca o negra. Este cómplice respondía por su lado o bien con insul
tos o bien se portaba amistosamente . Mostraron que los sujetos trataban con menor severi
dad al complice negro que al blanco cuando el cómplice se mostraba amistoso, pero el
cómplice negro era más maltratado que el cómplice blanco cuando el cómplice había reac
cionado con insultos. Es decir, las conductas (positivas y negativas) son en todo caso más
extremas ante el negro que ante el blanco de la misma raza que el sujeto . Tanto se discrimi
na menos al negro que al blanco, como -cuando la situación aporta argumentos que legiti
man la discriminación - el negro es discriminado con más intensidad que el blanco .

Stephan (1989) compuso el siguiente tipo de tarea de rendimiento : el sujeto (de


raza blanca) siempre rendía un 61% del producto final de la pareja. En la mitad de las
condiciones el cómplice (cuya raza constituye uno de los factores manipulados) o bien lo
hacía mejor, contribuyendo en un 89 % al éxito final o bien peor, contribuyendo sólo en un
33 % y por tanto generando el fracaso de la pareja en la tarea. Los sujetos tenían que indi

89
car su satisfacción con lo aportado al trabajo por su partenaire. Con el cómplice blanco no
se produjo diferencia , independientemente de que éste contribuyera al éxito (m = 38 ,83;
puntuación de satisfacción máxima= 72) o fuera el responsable del fracaso (m = 38 ,69). Sin
embargo, el cómplice negro que contribuyó al éxito hizo que incrementara el grado de
satisfacción de los sujetos (m = 44 ,82), pero, cuando provocó el fracaso , el descontento
también se acentuó más (m = 33,33). Medidas sobre la evaluación del cómplice, grado de
creatividad y sofisticación, corroboran esos resultados, ya que, en la condición éxito , el
cómplice negro fue evaluado más favorablemente que el complice blanco,mientras que,
en la condición fracaso , el negro fue evaluado más negativamente que el complice blanco .

Estos estudios muestran el carácter ambivalente de las actitudes y comportamien


tos hacia las minorías étnicas. Las dos explicaciones de este fenómeno más conocidas
son las propuestas por Katz y sus colegas y por Linville y Jones (1980) . Katz (Katz ,
Glass et al., 1979; Katz , 1981) la basa en la teoría de la ambivalencia -amplificación. Esa
teoría está inspirada a su vez en la dinámica de la ambivalencia descrita en su día por
Gergen y Jones (1963). Para estos autores, se daría un conflicto afectivo o motivacional
al responder a una persona con algún estigma, y la información que inclina la balanza en
dirección positiva o negativa, arrastraría el conjunto de la energía acumulada entre
ambos lados del conflicto . Katz parte de diversas asunciones sobre la amenaza del auto
concepto . Según él, la ambivalencia inicialhacia las personas estigmatizadas está ancla
da en aspectos que están en conflicto en el autoconcepto . La gente desea verse a sí
misma tratando a los demás de modo humanitario y al mismo tiempo ser acertada en sus
valoraciones. Así, tener sentimientos positivos hacia una persona desacreditada o indigna
puede amenazar el autoconcepto de ser juicioso. Añadir sentimientos hostiles hacia
alguien ya desafortunado amenaza el autoconcepto humanitario . Toda información favo
rable sobre la persona estigmatizada plantea una inconsistencia con la actitud negativa
hacia dicha persona. Esas contraposiciones plantean una amenaza de la autoimagen
como una persona juiciosa, que no hace juicios reflexivos. Un modo de resolver esta
amenaza es negando en la auto -imagen el aspecto que entra en conflicto con esa informa
ción que se está recibiendo , lo que repercute en una respuesta amplificada en la dirección
positiva. Cuando llega información negativa , se daría una amenaza similar del autocon
cepto humanitario y una denegación similar intervendría para reducir la amenaza. Así
pues, son las características del blanco las que determinan la dirección de la amplifica
ción. Si el blanco muestra sobre todo comportamientos positivos, entonces se denegarían
los sentimientos negativos también experimentados respecto a ese blanco , llegándose a
una sobrevaloración positiva del blanco. Y viceversa si el blanco muestra comportamien
tos negativos. Es así como se explica que los grupos minoritarios reciban evaluaciones y
comportamientos más extremos.

Linville y Jones (1981) proponen otra explicación alternativa (y bastante comple


mentaria) que denominan la hipótesis de la complejidad -extremismo. Tras una serie de
resultados donde muestran que un candidato a una Facultad de Derecho de raza negra con
buenas acreditaciones fue evaluado más favorablemente que un candidato del raza blanca
con idénticas acreditaciones, pero al mismo tiempo cuando las credenciales no eran muy
buenas el candidato de raza negra fue evaluado más negativamente que el candidato de
raza blanca al que también se le habían asociado esas malas credenciales. Linville y Jones
piensan que esos resultados reflejan un fenómeno de polarización que sería común en las
situaciones donde el observador recibe nueva información acerca de los miembros del exo
grupo . Argumentan que los esquemas cognitivos respecto a los miembros del exogrupo
tienden a ser relativamente simplificados e indiferenciados, demodo que la nueva informa
ción va a influir con mayor intensidad sobre la impresión si la persona es un miembro de
un exogrupo que si esmiembro de algún intragrupo .

Este fenómeno de la discriminación inversa atrae nuestra atención por dos razones.
Primero porque pensamos que el Zeitgeist actual ha hecho que favorecer a determinados
exogrupos minoritarios sea más positivo para la identidad social que discriminarlo. Es
decir, la discriminación del exogrupo por razones de raza crearía un alto conflicto para la
persona. En segundo lugar porque estamos acostumbrados a observar que el intragrupo
suele ser, si no más favorecido, almenosmuy raramente lo esmenos que el exogrupo .

Como conclusión ante esta diversidad de observaciones, se podría decir que lo más
característico de las nuevas formas de racismo es que su expresión se hace por caminos
indirectos elaborados que escapan tanto a un control social como individual explícito .
Hemos visto así que las nuevas formas del racismo son no -conscientes (se dan fuera del
control cognitivo del sujeto ), multiformes (se pueden expresar de un modo impersonal,
simbólico , abstracto ), contextuales (basta un argumento que no sea de raza para que se
pueda expresar, pero si el contexto pone de relieve la categorización en términos de razas,
el racismo se inhibe) y se expresan bajo la ambivalencia (se puede dar la sobrevaloración
positiva y negativa de la misma minoría étnica).

No queremos terminar esta comunicación sin plantear la pregunta crucial sobre


estasnuevas formas de racismo: ¿cómo combatirlo , dadas sus propiedades?

La intervención contra el nuevo racismo. Desdenuestro punto de vista la interven


ción contra estas nuevas formas de racismo tiene que tener en cuenta almenos tres aspec
tos fundamentales. En primer lugar, hay prácticas que, aún siendo racistas, la mayoría de la
gente no las tiene por tales.Más aún, una campaña persuasiva contra el racismo no interpe
lará a la mayoría de la gente , en la medida en que ésta no tiene conciencia de ser racista. Es
muy difícil interpelar hoy a la gente con un mero sermón antirracista , en la medida en que
la gente cree que eso va con otras personas.

En segundo lugar, cabe descatar algo que ya esmás o menos obvio : la lucha contra
el racismo tiene que ser llevada por las propias minorías que lo sufren. Los grupos que rei
vindican ‘para otros’, las campañas desde arriba (incluida la Carta de los Derechos
Humanos) pueden ser un modo de acabar con el racismomanifiesto , pero sospechamos que
no es elmétodo más eficaz para combatir las nuevas formas de racismo. Son múltiples las
razones teóricas que avalan una conclusión como ésta . La principal es que para combatir
las nuevas formas de racismo es necesario modificar las relaciones entre el que discrimina
y el discriminado , y el mejor situado para forzar este cambio de relación de dominio es el
mismo discriminado. Abundan hoy los datos que muestran que el origen del racismo no
está en el individuo, sino en las divisiones sociales que se elaboran para dominar . No hay
que buscar tanto en el interior del individuo, cuanto en su sistema de relaciones sociales,
las que regulan su pertenencia a un grupo y la relación de este grupo con otros grupos.
Después de todo se ha dicho y redicho que los estereotipos y las actitudes sociales sirven
para organizar la interacción social. La tolerancia manifiesta sirve a los dominantes para
mantener una relacion no conflictiva con los subordinados y así mantener su statu quo. De
este modo el nuevo racismo está anclado en una interacción social entre el dominante y el
subordinado que se tiene por normalizada. Bastaría con que los discriminados adoptaran
comportamientos reivindicativos para que se pusiera en cuestionamiento tal interacción
social normalizada.

Finalmente , pensamos que hay sentimientos, actitudes, conductas que escapan al


control del propio individuo. No basta con que éste quiera modificarlos para lograrlo . No
basta con cambiar su intención para que pase a la acción . Por poner un ejemplo totalmente
distinto , recordemos que hay muchos casos de fumadores que quieren dejar de fumar, que
conocen todos los argumentos y toda la parafernalia para dejar de fumar, y sin embargo...
no son capaces. Eso mismo cuando se trata de comportamientos -como el racismo- duros
de cambiar (porque se ha formado el automatismo, porque implican afectivamente a la per
sona, porque definen directamente la identidad y la imagen de la persona, etc ): no basta la
voluntad del individuo , no basta la racionalidad y la argumentación para lograr el cambio .
Pensamos (cf. Pérez y Mugny, 1993; Pérez, Mugny y Moscovici, 1991) que para modificar
la marcha de las cosas en tales casos es necesario insertar al individuo en interacciones
sociales específicamente caracterizadas por el conflicto . Esta es la línea que estamos desa
rrollando en nuestras investigaciones sobre el racismo y de la que terminaré ilustrándola
con una presentación sucinta de un estudio (vid ., Pérez y Mugny, 1993).

Efectos del conflicto cultural del racismo. El punto de partida de este estudio fue
tratar de modificar las actitudes étnicas creando un conflicto a nivel del estereotipo étnico .
Los estudios pertinentes sugieren que dicho conflicto surgiría en caso de verse llevado a
asignar características negativas al gitano. También hemos visto ya que ello sería conflicti
vo porque el Zeitgeist está connotando negativamente la discriminación de las minorías. La
lógica de lasmanipulaciones de este estudio no podía así venir más dictada: había que lle
var a los sujetos a asignar o bien características positivas o bien características negativas a
los gitanos. Se resaltó el contexto social de referencia sobre el racismo indicando al sujeto
que la mayoría de referencia es antirracista . El conflicto sociocognitivo debería surgir
sobre todo cuando los sujetos se vean llevados a asignar características negativas en ese
contexto de referencia antirracista . Sólo en esta condición esperamos que se dé un mayor
cambio de la actitud latente .

El experimento fue realizado con 73 mujeres y 32 varones estudiantes de psicología


de la Universidad de Valencia. Después de contestar en el pretest a las escalas de racismo
manifiesto y latente (cf. nota 6 ), se pedía a los sujetos que leyeran un texto “ a favor de los
derechos de los gitanos” , supuestamente publicado recientemente por una revista. La estruc
tura del texto es la siguiente : en primer lugar figura un argumento a favor de la igualdad
entre razas y se condena con firmeza cualquier tipo de discriminación por ese motivo . A
continuación se plantea, con un estilo vehemente, un conjunto de reivindicaciones a favor de
los gitanos:más medidas de acción social positiva que se traduzcan en asignarles un sueldo
mensual de ayuda; más servicios asistenciales para los gitanos; viviendas gratuitas adapta
das a la tradición gitana; potenciar la difusión de la cultura gitana. El texto concluye del
siguiente modo : “ hacen falta hechos y no palabras. El racismo se tiene que acabar de una
vez por todas. Todo aquel que vea una discriminación y no la conteste es un racista ”.
Se decía al conjunto de los sujetos que el texto había sido escrito por un gitano y
que había sido publicado en la sección de cartas al director de una revista de tirada nacio
nal. Para la mitad de los sujetos no se precisaba la posición profesional del gitano autor del
texto , mientras que para la otra mitad se indicaba que ese gitano era el “ Director de una
sucursal de una empresa multinacional que tiene a sus órdenes más de dos mil empleados” .
Después de leer el texto , se presentaba a los sujetos seis características y se les pedía que
señalaran las tres que mejor calificaban al gitano que había escrito el texto . Para la mitad
de las condiciones esas seis características eran todas negativas, mientras que para la otra
mitad eran todas positivas. 10 A todos los sujetos se les recordaba que en nuestros días la
mayoría de la gente no es racista . Para esto se les daba la siguiente información : “ según los
resultados de los muchos estudios realizados sobre eltema de los gitanos y del racismo en
España, se tiene observado que la gran mayoría (más del 88 por cien) de la gente piensa
que los gitanos son igual que los payos y que se les debe dar el mismo trato . Esta mayoría
de la gente tiene actitudes muy favorables a los gitanos y, en definitiva, piensa que la inte
gración de los gitanos es posible .” El cambio de actitudes se midió volviendo a aplicar al
final (postest) el mismo cuestionario que en el pretest.

Resultados.

Tipificación positiva y negativa del gitano. Veamos en primer lugar en qué medida
los sujetos han obedecido a las consignas experimentales, y , concretamente, en qué grado
han atribuido las características positivas y negativas de la lista (vid . cuadro 3) .

Cuadro 3 : porcentaje de sujetos que se inclinó por cada una de las características
para calificar a la fuente gitana. Los porcentajes están calculados sobre 53 sujetos que tení
an que pronunciarse sobre las características negativas y 52 en el caso de las positivas.

NEGATIVAS
elegida por él:
mentiroso 3 ,8 %
perezoso 17 ,0 %
desconfiado 37,7 %

individualista (sólo piensa en lo suyo) 84 ,9 %


ambicioso ( siempre quiere más) 79, 2 %
manipulado 67, 9 %

POSITIVAS
elegida por él:
fiel a su identidad 84 ,6 %
leal a los suyos 2 ,7 %
solidario con su familia 48 , 1 %

preocupado por el progreso , 11, 5 %


innovador 21,2 %
trabajador 11, 5 %
De las tres solicitadas, los sujetos señalaron comomedia 2 ,89 ( 2 ,87 positivas y 2 ,91
negativas (F > 1), 2,88 para la fuente de bajo status y 2,89 para la de alto ). Un resultado lla
mativo es que cuando se trata de asignar tres características positivas, vemos que los suje
tos eligen mayoritariamente las que a priori serían más típicas de los gitanos. Sin embargo,
cuando se trata de asignar tres característicasnegativas, los sujetos eligen mayoritariamente
las tres que serían menos típicas de los gitanos, o más bien típicas de los payos. La cuestión
es si los sujetos evitan asignar el estereotipo negativo al gitano o es que no están de acuer
do que esas características lo representarían mejor.

Ante este “problema’ fue necesario realizar un control sobre el grado de tipicidad de
cada característica para describir al payo o al gitano y si la característica era juzgada positi
va o negativamente . Con este fin se presentó la lista de las 12 características (las 6 positi
vas y las 6 negativas) a los 79 sujetos que habían participado una semana antes en el estu
dio y que pudieron ser contactados de nuevo. Lo que ahora se les pidió no fue que
expresaran lo que ellos personalmente pensaban sino lo que suponían que la mayoría de la
gente pensaba. En el cuadro 4 figuran estos resultados.

Cuadro 4 : proporciones del número de sujetos que juzgan que una característica es
más típica de los gitanos que de los payos y en quémedida es positiva o negativa. Muestra
de 79 jueces .

NEGATIVAS
es típica del es negativa
OF

gitano: 1 = 100 % 1 = 100 %

mentiroso .97
perezoso .97
desconfiado

individualista (sólo piensa en lo suyo ) .91


ambicioso (siempre quiere más)
manipulador .92

POSITIVAS
es típica del es positiva
gitano: 1 = 100 % 1 = 100 %

fiel a su identidad . 96 .96


leal a los suyos
solidario con su familia

preocupado por el progreso,


innovador
trabajador

94
Como puede verse en este cuadro 4 , cuando se preguntó a los sujetos si una deter
minada característica era más típica de los payos o de los gitanos, surge con toda claridad
que las características que se había supuesto que serían típicas de los gitanos también los
sujetos las reconocen ahora como tales, tanto si son positivas como si son negativas.
Asistimos así a un resultado sumamente curioso : cuando las características son positivas,
las que los sujetos reconocen ser típicas de los gitanos y las que utilizan para calificarlos
coinciden. Pero cuando las características son negativas, señalan unas comomás típicas del
grupo gitano, pero le asignan personalmente las menos típicas. Es decir, los sujetos no
dudan en tipificar positivamente a los gitanos ,pero se resisten a tipificarlos negativamente.
Este resultado nos señala dos hechos importantes. Por un lado, se vuelve a confir
mar las reticencias de estos universitarios a mostrarse racistas (operacionalizado aquíporla
asignación de características negativas ). Por otro lado, confirma el valor conceptual de la
manipulación experimental del mayor conflicto que se espera inducir al llevar a los sujetos
a asignar o características negativas o positivas. No obstante , esta inducción experimental
adolece de un problema: que los sujetos no asignan con la misma intensidad las caracterís
ticas positivas y las negativas. Evitan asignar estas últimas y de estemodo evitan caer ellos
mismos en el conflicto sociocognitivo que nosotros queríamos crearles.

Dada esta asimetría en el grado de ‘ obediencia de los sujetos al tipificar positiva o


negativamente al gitano, nos hemos visto obligados a hacer un doble cálculo : a ) ponderar
cada característica por su grado de tipicidad para describir a payos y gitanos y por su valen
cia (negativa o positiva), tal y como fue juzgada por los propios sujetos en otromomento . b )
Realizar divisiones internas para comparar el cambio de actitudes de los sujetos que asignan
más y los que asignan menos dichas características positivas o negativas. Los análisis del
cambio de actitud se han realizado dividiendo a los sujetos en dos grupos: los que más dis
criminan al gitano ( ya sea porque le asignan mucho las características negativas, ya porque
se resisten a asignarle las positivas) y los que discriminan menos (ya sea porque le asignan
mucho las características positivas, ya porque se resisten a asignarles las negativas ).
Cuadro 5 : cambio de actitud sobre la escala latente ( + significa un cambio en la
dirección delmensaje persuasivo).

CARACTERISTICAS

positivas negativas
status bajo - 1 ,11 + 1 ,39
LOS QUE MÁS
DISCRIMINAN
status alto + 2 ,05 + 0 ,69

status bajo + 0 ,54 -0 ,19


LOS QUE MENOS
DISCRIMINAN
status alto - 0,97 + 0 , 19

95
Sobre los cambios que se observan a nivel manifiesto no merece retenerse aquínada
por lo poco significativos que han sido los efectos (p > .09), lo que no es de extrañar en la
medida en que ya se vio que los juicios evaluativos aplicados a los gitanos parecen estar
disociados de las actitudes manifiestas hacia estos y sólo asociados con las actitudes laten
tes, por lo que no es de extrañar que la inducción que reposa en juicios evaluativos sobre
los gitanos produzca más sus efectos sobre las actitudes latentes.

Y efectivamente a nivel del cambio latente (vid . cuadro 5 ) nos encontramos con una
interacción de las tres variables (F /1,97 =7,026 ; p <0 ,009). Cuando la fuente tiene un status
bajo el mayor cambio acontece en los sujetos quemás características negativas asignaron a
la fuente ( m = + 1,39) y el menor cuando le asignan pocas positivas (m = - 1,11; t/97 = 2 ,155 ;
p < 0 ,04). Las condiciones donde se le asignaron muchas características positivas (m = + 0 ,54)
o donde se resistieron a asignar las negativas (m = -0 , 19 ) quedan en posición intermedia
(p < 0 ,18). Es decir, ante la fuente de bajo status lo que más genera cambio de actitud ( sea
positivo o negativo ) es la discriminación que se aplica a la fuente : cuando esta discrimina
ción es activa (por la asignación de características negativas) el cambio es positivo. Cuando
es pasiva ( se omite la asignación de lo positivo ) el cambio es negativo.

Cuando la fuente tiene un status alto el mayor cambio se observa cuando los sujetos ·
no se dan a asignar características positivas a la fuente (m = + 2,05), que difiere sobre todo
de los que más tipifican positivamente a tal fuente (m = -0 ,97; t/97 =2 ,688; p < 0 ,008). Las
otras condiciones quedan en una posición intermedia (p < 0 ,18).

En resumen, los sujetos que no discriminan, o bien porque tipifican positivamente


con mucha intensidad a las fuentes o bien porque evitan tipificarlas negativamente , enton
ces apenas cambian sus actitudes (ni en dirección positiva, ni en negativa; las medias se
reparten entre + 0 ,54 y -0 ,94; p < 0 ,13).

Por lo tanto, se tiene que la discriminación (activa o pasiva) constituye el motor del
cambio (positivo o negativo; las medias van desde - 1 ,11 hasta + 2 ,05) tanto para la fuente
de alto status como para la fuente de bajo status. Lo interesante también es la interacción
que se produce (t/97 = 2 ,322; p < 0 ,03) entre el tipo de fuente (alto o bajo status) y el tipo de
discriminación activa (por asignación de características negativas) o pasiva (por no querer
asignar las características positivas). La fuente de bajo status sale favorecida por la discri
minación activa (m = + 1,39), mientras que la de alto status lo sale por la discriminación
pasiva (m = + 2 ,05).

CONCLUSIÓN
La literatura sobre el racismo es hoy muy amplia . Se han estudiado muchas formas
de atajar el racismo. Las podríamos dividir en dos: las que parecen más propias para produ
cir cambios sólo a nivel manifiesto y las que serían más propensas a llegar a la dimensión
latente del mismo. Entre las primeras está la hipótesis del contacto entre grupos (Allport,
1954). No es nuestro propósito aquí darle un balance exhaustivo ( vid . Hewstone y Brown ,
1986 ; Amir, 1976 ), pero más quemirar a los pequeños estudios sobre el contacto , no pode
mos dejar de mirar a un “experimento ’ sobre el contacto que podríamos decir se ha llevado

96
a cabo durante casi600 años. El racismo contra los gitanos dura prácticamente en España
desde que se conoce la presencia de este grupo en este país (por 1447). Desde entonces han
vivido desperdigados entre toda la población paya, justamente por su talante nómada y su
sustento con el ‘mercadillo '. Y sin embargo, los gitanos siguen siendo un grupo que sufre
marginación y los payos no parecen haber cambiado los estereotipos sobre ellos . En nues
tra opinión el contacto entre grupos no es suficiente.

Lo mismo podríamos concluir si damos crédito a la revisión que en 1978 realizó


Stephan de los estudios relacionados con el contacto entre blancos y negros en Estados
Unidos. Su balance fue el siguiente: un 13 % de los estudios indican un descenso del prejui
cio blanco donde se siguen políticas antisegregacionistas, 34 % no cambio y un 53% indi
can un incremento del prejuicio .
Ciertamente el contacto contribuye a acabar con la discriminación , pero se tienen
que dar las condiciones siguientes ( cf. Amir, 1976 , Hewstone y Brown, 1986 ): los grupos
en contacto han de tener un status igual; produce sobre todo efectos positivos en el nivel
interpersonal; se requiere que la situación subraye la cooperación y plantearse una serie de
metas supraordenadas; también parece necesario promoverse normas institucionales y
sociales que apoyen el contacto intergrupal. En conjunto , algo así como una utopía .

A otro nivel, ¿ es posible la política de la ceguera al color? El objetivo de muchas


reivindicaciones sociales es que no prestemos atención a diferencias por razones de raza,
sexo , religión , nacionalidad , lengua, etc . ¿Es realmente una vía tratar de inhibir el efecto
cognitivo de esas categorizaciones sociales ? ¿Podemos pensar sin categorías? Schofield
(1986 ), por ejemplo, señala que con la política de la ceguera al color, se termina por no
querer discutir las diferencias reales que existen , lo que parece contribuir a que la desigual
dad persista .
Nuestro enfoque aquíha sido algo distinto a todos éstos, sobre todo porque hemos
abordado un problema que estos enfoques no se han planteado : ¿cómo cambiar el racismo
latente ?. ¿Cómo hacer que una actitud de complacencia deje de ser tal y se interiorice ?.
Hemos recurrido a la teoría del conflicto sociocognitivo y , concretamente a los efectos
paradójicos que puede conllevar la discriminación de las minorías. La naturaleza de este
conflicto reside justamente en que la sociedad, el 80 % de la población , ha aceptado que
discriminar a las minorías ‘no es ser un buen ciudadano'. Sin embargo, la voluntad guiada
sólo por una moral externa ([Link], 1988) de tipo “ no hay que ser racista ” no parece
suficiente para dejar de serlo o para acabar con el problemadel racismo. Para acabar con la
actitud racista hace falta antes despertar el prejuicio . Es cuando éste se despierta cuando la
persona siente un doble conflicto . Por un lado interior, porque toma conciencia de compor
tarse de modo distinto a como lo manifestaba. Por otro exterior, porque el contexto social
de referencia desaprueba su comportamiento racista . La resolución de este doble conflicto
puede provocar un cambio profundo. Es el fenómeno de la conversión (cf. Moscovici,
1980; Moscovici, Mugny y Pérez, 1991). Es un principio que quizá la psicoterapia (cf. el
enfoque sistémico ) descubrió antes que la psicología social: para acabar con una conducta
antes ésta tiene que tomar fuerza en el sujeto . Hay que implicar al sujeto en su conducta ,
para que almodificar ésta el cambio sea profundo, tan profundo como le hayamos previa
mente implicado su identidad en ella .
Finalmente , no se vaya a pensar que el efecto paradójico de la discriminación es
automático . En cuanto esa discriminación quede justificada por un mínimo elemento del
contexto su efecto pasa a ser más que directo . Por ejemplo, hemos observado (cf. Pérez y
Mugny, 1988) que la discriminación de la minoría justificada porque la situación es com
petitiva (se simula una interdependencia de recursos), no produce el efecto paradójico, sino
al contrario . Aquíhemos visto que asignar atributos negativos a alguien que tiene un status
alto tampoco genera el efecto paradójico de incrementar la disminución del racismo laten
te. No deja de ser desafiante especular que la última sociedad en abolir el apartheid
(Sudáfrica) es allí donde la población de raza negra constituye una mayoría numérica. En
el estudio que hemos presentado se saca unamisma conclusión : no habría mejor justifican
te para que se vuelva al racismo manifiesto que el que la minoría étnica ascienda en el
escalafón social. Todo esto sugiere que en el temadel racismo todavía nos quedan vaivenes
por ver.

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NOTAS:
En la preparación de este trabajo ha colaborado Francisco Dasí. El texto se enmarca dentro
del proyecto de investigación SEC95-0628, financiado porla Comisión Interministerialde
Ciencia y Tecnología (CICYT).
? El comisario europeo para asuntos sociales (P . Flynn ) tiene previsto proponer que el año
1997 sea declarado como año europeo contra el racismo. Señala que hay que admitir que
el racismo, la xenofobia y el antisemitismo son verdaderas “ plagas que existen en la
actualidad en la Unión Europea” .
* Recordemos que en Estados Unidos el Tribunal Supremo terminó por abolir la segregación
escolar en 1954 .
4 Resulta llamativo que el deseo de no aparecer como mentiroso haya primado sobre lo mal
visto que estaría elmostrarse racista .
* Por ejemplo , para una condición se daba exactamente esta consigna: “ señala todas las
características que te parecen positivas y que, pensándolo bien , tienen los gitanos y no
los payos”.
“ Los 4 itemsde la escala manifiesta son:
- Se debe obligar a los gitanos a vivir como sus vecinos .
- Hacen falta leyes que obliguen a la gente a no ser racista . Por ejemplo obligar a un propie
tario alquilar un piso a un gitano, cuando aquél no lo quiere hacer por el mero hecho de
que éste sea gitano.
- Hacen falta más acciones políticas y sociales para mejorar el bienestar de los gitanos
- ¿Piensas que es una buena estrategia que niños gitanos y payos vayan a las mismas
escuelas?

Los 4 items de la escala latente son :


- Los gitanos tienen menos afán de superarse que los payos
- Los gitanos se preocupan menos que los payos por la vida política.
- El racismo en España no es un problema.
- Los gitanos se preocupanmenos de la educación de los niños que los payos.

Los sujetos contestaban marcando para cada item su posición sobre una escala -línea
discontinua (de 21 guiones) etiquetada en los extremos por “ estoy en desacuerdo, estoy de
acuerdo”. (Se han hecho las inversiones necesarias para que 21 corresponda a una actitud
favorable a los gitanos). Como puede verse, lo que más caracteriza la dimensión manifies

101
ta es su carácter valorativo sobre los gitanos, mientras que la dimensión latente se caracte
riza por su carácter descriptivo, dando estos ítems la impresión de ser prácticamente hechos
y no apreciaciones sobre hechos. Sin embargo, raramente la descripción se daría aislada de
la actitud (para este punto véase , por ejemplo , el trabajo sobre las representaciones sociales
deMoscovici, 1961).
En cuanto a las propiedades psicométricas de las escalas, cada item presenta una
correlación superior a 0 ,50 (p < .001) con la media del conjunto de los items de su dimen
sión . Los sujetos están más de acuerdo con los items de la dimensión manifiesta (media =
13,51; sigma= 3 ,86 ; la puntuación máxima favorable a los gitanos sería 21) que con los de
la dimensión latente (media = 11,21; sigma= 4 ,75 ; t/270= 7 ,68 ; p < 0 ,001). Por lo demás, las
dos dimensiones están correlacionadas entre sí (r= + 0 , 36 ; p < 0 ,001).

Estos autores introducen la modalidad de racismo regresivo para diferenciar los casos en
los que la persona se conforma con la norma de la discriminación inversa, de aquellas
situaciones en las que la persona se comporta con la otra raza demodo regresivo, con un
patrón de conducta que se dio cronológicamente antes, forma esta última que se daría en
estados de alta activación emocional.

Recuérdese que este tipo de juicio intergrupal va contra lo que se suele observar con
otros criterios de categoriazaión social.

º Este resultado no es incongruente con la idea de que la expresión de la discriminación


está más tolerada por razones de clase social y de origen nacional que por razones étni
cas. Esto explicaría por qué en las sociedades se da hoy más xenofobia que racismo. Por
ejemplo ,el tema del paro es uno de los argumentos que sirve de parapeto para expresar
la xenofobia .

1° Las seis características negativas eran:mentiroso; perezoso ; desconfiado; individualista -


sólo piensa en lo suyo -; ambicioso -siempre quiere más-; manipulador. Las seis positi
vas eran : fiel a su identidad ; leal a los suyos ; solidario con su familia; preocupado por el
progreso ; innovador; trabajador. Según un estudio piloto , las tres primeras negativas y
las tres primeras positivas serían las típicas del estereotipo sobre los gitanos y por lo
tanto deberían ser lasmás señaladas.

· 102
APROXIMACIÓN PSICOSOCIAL DEL RACISMO
DESDE EL PROCESO EDUCATIVO

Santiago Yubero
Universidad de Castilla La Mancha

Para ser fiel al título que encabeza este artículo , su contenido transcurre por el
análisis de los estereotipos y prejuicios, y tratando de buscar respuestas a la adquisición de
actitudes prejuiciosas, se muestran algunos ejemplos significativos de este proceso de
socialización . El trabajo concluye con un proyecto educativo basado en la interculturalidad ,
desde una visión de la realidad actual que nos lleva a aceptar la multiculturalidad como un
hecho irreversible .

En este sentido, es necesario comenzar hablando de los estereotipos culturales


para intentar analizar su incidencia a nivel educativo. En primer lugar, debemos señalar
que el término estereotipo cultural, trata de remarcar la importante influencia que tiene la
cultura del grupo en la formación de los estereotipos, pero considerando que esencialmente
los términos estereotipo social y estereotipo cultural son sinónimos.

El estudio de los estereotipos guarda estrecha relación con la pertenencia a grupos


de características diversas. Elhecho de pertenecer a una determinada cultura y estar inte
grado en unos grupos y no en otros; compartiendo en ellos ideas, lenguaje , costumbres, for
mas de comunicación ,..., guarda relación directa con el concepto que nos vamos formando
de los otros grupos.
Por otro lado , sabemos que el mundo en que nos movemos es extremadamente
complejo y , en ocasiones, hostil. Las personas que en él convivimos necesitamos creer
que conocemos y controlamos la realidad en la que nos movemos y , por este motivo , tra
tamos de simplificarla a través de los estereotipos. Así, por ejemplo , podemos identificar
a cualquier persona -una vez categorizada-, a partir del estereotipo del grupo al que perte
nece. Al categorizar -proceso de categorización - agrupamos y ordenamos a las personas y
a los objetos delmedio ambiente en categorías, tratando de simplificar la complejidad del
entorno evaluando lo que es similar y diferente entre los objetos. Por supuesto , la interpre
tación que hacemos de estas diferencias y semejanzas va a estar mediatizada por las nor
mas, valores y motivaciones de la persona que categoriza. Un ejemplo gráfico sobre este
proceso nos lo daría la imagen de un armario con diversos cajones en los que guardamos
ropa de distintos tipos.

Como señala Elosua (1994 ), los estereotipos sociales serían ciertas generalizacio
nes que hacemos las personas de un grupo sobre otros grupos sociales y culturales, cuyo
origen reside en el proceso cognitivo básico de categorización que se da cuando percibimos
tratando de estructurar el entorno que nos rodea.

103
Se puede afirmar que los estereotipos sociales son creencias compartidas por un
gran número de personas sobre determinadas características personales de un grupo
humano ; estos atributos personales pueden ser desde rasgos de personalidad , hasta con
ductas de rol o características físicas. La imagen mental reflejada en el estereotipo trata de
simplificar almáximo una determinada categoría de personas pertenecientes a un grupo
social o cultural.

Por otra parte , el estereotipo se incluye dentro del proceso de socialización que lo va
a fijar albagaje cognitivo y actidudinal aprendido por las generacionesmás jóvenes que, en
muchos casos, ni siquiera ha tenido contacto con el grupo estereotipado. En este sentido,
como veremos más tarde, los estereotipos son muy resistentes al cambio .

En numerosas ocasiones, pero no siempre , los estereotipos van acompañados de acti


tudes prejuiciosas. Elmodo de acercarnos a la relación que existe entre estereotipos y pre
juicio va a depender del concepto de actitud que adoptemos (Guil, 1991; Huici y Moya,
1994). Si a la hora de analizar una actitud partimos de los componentes cognitivo , afectivo y
conductual; podemos entender el estereotipo -componente cognitivo- como el conjunto de
creencias sobre los atributos que caracterizan una determinada realidad ; el prejuicio -com
ponente afectivo - sería una predisposición o evaluación , en general desfavorable y posible
mente alejada de la realidad, de determinadas personas o grupos y , por último, al hablar del
componente conductual nos estaríamos refiriendo a la discriminación como una tendencia
negativa reflejada en un comportamiento agresivo y de rechazo hacia las otras personas o
grupos . Así pues, la discriminación sería la acción provocada por el prejuicio , su parte acti
va (Munné, 1989). Sihablamos de relaciones entre culturas mayoritarias y minoritarias, las
propias relaciones de poder que se dan entre ellas, potencian esta tendencia negativa de dis
criminación que, además, puede ir acompañada de xenofobia y racismo.

De manera general (de Lucas, 1992), entendemos la xenofobia como un rechazo de


toda identidad cultural ajena; la xenofobia refleja un odio irracional hacia lo externo . El
racismo, por su parte, basado en supuestas diferencias biológicas consideradas como deter
minantes de otros tipos de diferencias, refleja la sobrevaloración de un grupo sobre otro , al
que considera inferior.

Lo cierto es que las diferencias no parecen ser tan claras, sobre todo si tratamos de
hacer una distinción entre intolerancia , etnocentrismo, xenofobia y racismo. Parece que la
razón que une todos estos conceptos es la intolerancia y el rechazo a las diferencias; dife
rencias que, lógicamente , han quedado previamente establecidas por las normas del grupo .

Buscar la causa del racismo en la actualidad nos llevaría a analizar múltiples razones
(Gill,Mayor y Blair, 1992). Por un lado, razones de tipo económico y no sólo en cuanto al
nivel económico del grupo marginado, sino también a la situación de crisis por la que atrave
samos los países desarrollados y que nos lleva a la utilización de los grupos minoritarios -
sobre todo los inmigrantes- como chivo expiatorio donde redimir los diversos problemas con
los que nos encontramos; también razones educativas y de socialización ; razones relaciona
das con el predominio cultural y la relación de poder entre culturasmayoritarias y minorita
rias y , como no , razones de tipo legislativo que, en numerosas ocasiones establecen el marco
legal para el reforzamiento y mantenimiento de actitudes racistas.

104
Como vemos, los estereotipos cumplen importantes funciones sociales. Junto a la
que ya hacíamos mención anteriormente de simplificar la compleja estimulación del entor
no, nos encontramos con que ayudan a mantener la identidad social y la propia ideología
grupal, refuerzan el sistema normativo de creencias y valores que nos lleva a actuar de
determinadamanera, y sirven al individuo prejuicioso para justificar sus acciones agresivas
contra los exogrupos.
La cuestión ahora es preguntarse , desde el análisis de la formación de los estereoti
pos y de los prejuicios, ¿cómo llega un individuo a adquirir las actitudes prejuiciosas,que
son la base del racismo?

Las distintas orientaciones teóricas sobre las causas del prejuicio se agrupan en
torno a los niveles de análisis individual y sociocultural. En general, los distintos autores
reconocen el poder explicativo de los factores cognitivos en cuanto a la estereotipia, el pre
juicio y el racismo; pero entienden que el análisis de estos factores sería sólo parcial si no
se tomaran en cuenta los factores sociales y culturales. Por ello , nosotros vamos a destacar
las teorías del aprendizaje social que afirman que el origen del prejuicio está en las percep
ciones de las diferencias sociales reales existentes entre los grupos y en la influencia de los
importantes agentes sociales - familia , escuela, grupos de iguales,medios de comunicación
- encargados de desarrollar el proceso de socialización del individuo.
En este sentido, el hecho de nacer y vivir en continua interacción con un determina
do contexto cultural, nos hace aprender, a través de lo que denominamos el proceso de
socialización , las normas, valores, costumbres, lenguaje , roles, habilidades y los más diver
sos contenidos que nuestra cultura ha ido desarrollando con el paso del tiempo. Contenidos
cargados de signos y símbolos que poseen un significado especial para nuestra cultura,
pero que en muchos casos carece de relevancia con respecto a otros grupos culturales.

Por tanto , las vivencias desarrolladas a lo largo de la vidamarcan la pauta de nues


tra socialización , fruto de las interacciones entre procesos cognitivos, afectivos y conduc
tuales que, no olvidemos, están mediatizados por determinados agentes de socialización.
Estos agentes de socialización se mueven a lo largo del amplio espectro del universo edu
cativo, abarcando sectores de educación formal -donde se encontraría la escuela -, de educa
ción no formal - como la familia - y de educación informal -donde nos encontraríamos con
el grupo de iguales y, sobre todo, la TV . Su principal diferencia, desde un punto de vista
pedagógico, estriba en el objetivo que las justifica. Por un lado, tanto la educación formal,
como la educación no formal persiguen objetivos de tipo educativo, con la diferencia de
que la primera se desarrolla a nivel institucional, mientras que la segunda lo hace en con
textos no necesariamente institucionalizados. En cuanto a la educación informal, su objeti
vo no es educar, aunque de manera indirecta tenga un importante peso específico en la for
mación de las personas. En la actualidad , el marco general de la educación se decanta
de forma específica hacia procesos de educación no formal e informal (Yubero y
Larrañaga , 1994).

Como resultado de este proceso de socialización vamos configurando nuestro equi


paje cultural que, indudablemente , conlleva la valoración de nuestro grupo de pertenencia
y la identidad grupal que , como sabemos, va acompañada de una cierta sobrevaloración; al

105
tiempo , que valoramos otros grupos y culturas, sus formas de vida y características, y esta
blecemos elmodelo de relación que mantenemos con ellas.

En todo este proceso de aprendizaje aparece la transmisión de estereotipos y prejui


cios que, en numerosas ocasiones, tienen una profunda raíz en la cultura del grupo. Como
ya se ha señalado, la fuerte interacción entre los procesos cognitivos, afectivos y conduc
tuales de la socialización explicarían, en parte , elmantenimiento y resistencia al cambio de
estas actitudes. En este sentido , conocemos tanto la importancia de agentes de socializa
ción como la familia , la escuela , los amigos o los medios de comunicación ; como la plura
lidad de medios y de formas en que los diversos agentes sociales influyen en la adquisición
de la cultura de un determinado grupo; herencia cultural que, como sabemos, incluye la
formación y refuerzo de estereotipos y prejuicios.

Dentro de los diversos agentes sociales destaca la influencia de los padres, que ade
más de transmitir información verbal sobre los gruposminoritarios, reflejan las imágenes
producto de sus propias interacciones con los otros grupos, que van a modelar el comporta
miento del niño .

En cuanto a la escuela , aunque como ya sabemos no se trata del principal factor de


socialización , puede desarrollar una función ambivalente; por un lado, como parte del sis
tema social puede actuar como reforzadora de estructuras de desigualdad transmitiendo de
forma invariable los estereotipos sociales, ayudando a perpetuar esquemas de discrimina
ción y , por otro, ofrece la posibilidad de convertirse en un campo privilegiado donde se
fomenten actitudes solidarias y tolerantes.

En este sentido, conocemos la problemática en España con el pueblo gitano, que no


olvidemos, se trata de una comunidad integrada por ciudadanos españoles que conviven
entre nosotros, marcados por una historia de discriminación , olvido y persecución . Desde
1499, fecha en la que los Reyes Católicos promulgan la primera Pragmática antigitana que
decretaba la expulsión inmediata de los gitanos sin oficio o sin señor a quien servir, han
transcurrido cerca de quinientos años y distintas leyes discriminatorias, hasta llegar a la
actualidad donde a pesar de que no existe ninguna legislación que pueda entenderse como
reforzadora de la discriminación contra los gitanos, y aunque se resalte la existencia del
artículo 14 de la Constitución donde se habla de la igualdad de todos los españoles ante la
ley, esta legislación parece estar alejada de la realidad. Son frecuentes las noticias de con
flictos entre payos y gitanos, con balance de expulsiones de barrios, atentados, casas que
madas o manifestaciones que niegan sus derechos.

La política de integración con la incorporación de niños gitanos a las escuelas nor


malizadas no parece que, en general, haya dado los frutos deseados. El alto índice de fraca
so escolar responde a diversos factores entre los que se encuentra una respuesta no satisfac
toria de la escuela paya para la etnia gitana, con la correspondiente falta de interés de los
padres porque sus hijos se integren en el proceso de escolarización , unido esto a una gran
variedad de factores socioculturales entre los que se encuentra incluido, de forma preferen
te, su situación de pobreza y marginación. Es indudable que son muchos los factores que
refuerzan este entramado conflictivo que no permite la comprensión de los otros, ni la con
vivencia con ellos.

106
Por otra parte , sabemos que la educación no es neutra y los textos escolares no son
nadamás que un espejo que refleja la propia realidad , pero que puede fomentarla creación
de posibles estereotipos negativos o, por el contrario , reforzar el talante humano solidario y
tolerante . En el estudio realizado por Calvo Buezas ( 1989) sobre los textos escolares, en
líneas generales se refleja que unido a la condena explícita de la xenofobia y el racismo,
aparece en general una total negación de la etnia gitana (de 41.000 páginas analizadas de
218 textos escolares de educación primaria, bachillerato y formación profesional, sólo apa
recen 17 referencias a gitanos, que suman 57 líneas entre todas) lo que refleja la falta de
reconocimiento de la cultura minoritaria de nuestro país, en lo que este mismo autor define
como un olvido etnocida que sólo considera a esta cultura como anécdota de pobres y
raros, con costumbres y dialecto de gente baja y carcelaria .

Como señalábamos anteriormente , los agentes que como la familia, la escuela , el


grupo de amigos, la TV ,..., tienen un papel relevante en la socialización de los más pequeños
y en la creación de actitudes positivas y negativas para la convivencia , el respeto y la com
prensión de las culturasminoritarias,muestran en demasiados ocasiones imágenes y símbolos
que más que el respeto a las minorías van en la línea de la creación y refuerzo de actitudes
prejuiciosas, que indudablemente están en el origen de manifestaciones xenófobas y racistas.

A continuación vamos a analizar algunos ejemplos como botón demuestra de lo


expuesto hasta ahora. Pinceladas de un proceso de socialización que en ocasiones puede
justificar la existencia de un aprendizaje continuado de actitudes de discriminación hacia
las minorías culturales marginadas .

Para ello, hemos hecho un breve recorrido por los tópicos del lenguaje familiar,de
las nanas y canciones de cuna como parte del folklore infantil, de algunos conocidos auto
res de la Literatura clásica y de la actual y , como el proceso de socialización tiene a los
niños como sus más importantes alumnos, nos hemos fijado en algunos detalles curiosos
que aparecen en los cuentos infantiles clásicos.

Alhablar de tópicos del lenguaje familiar nos estamos refiriendo a un tipo de infor
mación muy esterotipada y, en ocasiones,muestra clara de los prejuicios que los padres tie
nen con respecto a ciertas minorías étnicas, sobre todo en España con la etnia gitana. Así,
es muy común oirle decir al padre o a la madre frases como éstas dirigiéndose a su hijo :
" ¡Qué sucio !, ¡pareces un gitano!” ; “Si te vas lejos, va a venir una gitana y te va a lle
var” ; “ Tú no eres hijo nuestro , te encontramos en un portal porque te había dejado una
gitana !" ; "Hueles peor que un moro” ; “ Trabaja como un negro ” ; “ Eso es como compa
rar a Dios con un gitano " .

Dentro del folklore infantil también hemos encontrado manifestaciones que denotan
prejuicios hacía ciertas minorías. Del estudio realizado sobre nanas y canciones de cuna
por el profesor Pedro Cerrillo ( 1992),hemos recogido éstas:

Este niño chiquito


no tienemadre :
lo parió una gitana ,
lo echó a la calle .

107
Duérmete , niño chiquito ,
mira que viene la mora
preguntando de puerta en puerta ,
cuál es el niño que llora.

Revisando acertijos y adivinanzas, hemos podido observar que las referencias,más


bien escasas, a minorías étnicas están impregnadas en unos casos de los estereotipos clási
cos y , en otros, dejan entrever la repulsa a lo extranjero:
¿Cuáles el santo más gitano ?
San Olé-gario

¿ Cuáles el santo de los extranjeros?


Santo Tomás de Aquí-no

En la literatura clásica y también en la literatura actual encontramos textos donde


queda reflejado una visión estereotipada y negativa de las minorías, que en muchas ocasio
nes incluso falsea la propia realidad :
“ Parece que los gitanos y gitanas nacieron en elmundo para ser ladrones: nacen
de padres ladrones, críanse con ladrones, estudian para ladrones y, finalmente consiguen
ser ladrones corrientes y molientes en todo momento , y la gana del hurtar y el hurtar son
en ellos como accidentes inseparables, que no se quitan sino con la muerte” (Cervantes,
Novelas Ejemplares, La Gitanilla ).

O este otro texto de una obra literaria más actual:


“ El niño que canta flamenco vive con algo parecido a una familia gitana, con algo
en lo que, cada uno de los miembros que la forman, se las agencia como mejor puede, con
una libertad y una autonomía absolutas.

El niño que canta flamenco se moja cuando llueve , se hiela sihace frío ,se achicha
rra en elmes de Agosto , mal guarecido a la escasa sombra del puente : es la vieja ley del
Dios del Sinai” (Camilo José Cela , La Colmena).

En los cuentos infantiles también existe un espacio para el tema que estamos tratan
do. Basta con observar el rechazo y desprecio al que se encuentra sometido “ El Patito
feo" , simplemente por ser diferente a los otros; o la descripción de rasgos físicos con que
se obsequia almalvado Estromboli, el raptor de Pinocho.

Son numerosos los ejemplos que reflejan estereotipos negativos, que no hacen otra
cosa que crear y reforzar actitudes de rechazo y discriminación. Pero , por otro lado, cada
vez son menos infrecuentes los textos que promueven entre los chicos actitudes de solidari
dad y respeto a las diferencias :

“ Es muy extraño : hay personas que odian a otras porque no son como ellas.
Porque son diferentes. Olvidan que también ellas parecen diferentes a los ojos de los
demás” (Gente, Peter Spier , Lumen, 1987)

108
En esta misma línea, en palabras de Woods(1995, p. 91 ),nada mejor que utilizar el
sentido del humor como resistencia y, para ello , mostrando a través de la risa la cara más
seria del racismo un excelente libro : Vamos a reírnos muy en serio del RACISMO (Ed.
Presencia Gitana , 1993) .

Estos ejemplos sirven como preámbulo a una propuesta que trata de esbozar un
camino para facilitar la convivencia y el respeto a las diferencias. Se trata de desarrollar la
educación de valores como la cooperación y tolerancia, que permitan la comprensión, el
aprendizaje y el respeto de otras culturas.

DE LA MULTICULTURALIDAD A LA INTERCULTURALIDAD

El vertiginoso suceder de los acontecimientos actuales plantea nuevos retos a los


que las sociedades deben dar respuestas. La paradoja de encontrarnos junto a sociedades
cada vezmás pluriétnicas y multiculturales, la fanática búsqueda del independentismo y los
nacionalismos, bajo banderas como la identidad cultural o la conciencia étnica enfrentada a
lo externo; es lógico que provoque tensiones y conflictos que en muchos casos hacen
reverdecer el fenómeno del racismo.

La cada vez más frecuente presencia en las atractivas y a su vez excluyentes socie
dades de bienestar de personas y grupos sociales de distintas razas y culturas representando
a minorías -normalmente marginadas-, debe suponer nuevos planteamientos políticos,
sociales y educativos, acompañados de una toma de conciencia más crítica de ese carácter
heterogeneo,multicultural y pluriétnico que constituye a las sociedades actuales.

Este hecho provoca que los países europeos se encuentren en un proceso de adapta
ción de sus antiguas y tradicionales pautas de conducta a esta nueva situación de conviven
cia cultural y , aunque no se trata de algo históricamente nuevo, se debe admitir que se
observan resistencias y actitudes de exclusión que, en muchos casos, se descubren bajo dis
cursos implícitos o explícitos (por ej. la ultraderecha) de nacionalismo sustentado en lemas
como “ Europa, para los europeos” , acompañado en demasiadas ocasiones de acciones
agresivas contra los que son considerados comoextraños o diferentes.

En España el conflicto no nos es ajeno , vivimos en una sociedad cada vez más plu
riétnica , donde además demantenerse las minorías étnicas tradicionales (gitanos), han apa
recido otras debido al proceso migratorio ; se estima que el 80 % de los inmigrantes que hay
en España han llegado después de 1975 y fundamentalmente se trata de inmigrantes y refu
giados procedentes del llamado Tercer Mundo. Se ha pasado de menos de 100 .000 en la
década de los cincuenta , a más de 600.000 en la actualidad .

Por otra parte , se viene afirmando que en España hay menos racismo que en otros
países de Europa, como por ejemplo Alemania o Francia ; pero tal vez esto se deba a que
tenemos muchosmenos extranjeros por tratarse de un país que tradicionalmente ha expor
tado emigrantes y que sólo en los últimos años se ha convertido en receptor. La realidad,
en cuanto al fenómeno del racismo, es bien palpable como refleja la histórica discrimina
ción contra los gitanos.

109
Somos conscientes de que el hecho de que en nuestra sociedad , junto a las personas
autóctonas, vivan gitanos e inmigrantes implica conflicto, cuyas causas como ya sabemos
son diversas y tienen mucho que ver con la forma en que nos percibimos mutuamente .
Aunque las percepciones de unos y otros se mueven dentro de un amplio espectro , suele
existir una fuerte cohesión interétnica que, sin duda ,no defiende a estos colectivos margi
nados de ser la parte oprimida dentro de esos conflictos. En el colectivo autóctono las per
sonas se mueven dentro de dos extremos: uno ocupado por aquellos que consideran que
estas minorías quitan puestos de trabajo , que muchos de ellos son delincuentes y que, por
tanto , deben ser expulsados; y otros, que lejos de estas percepciones colaboran en movi
mientos sociales con el fin de sensibilizar a este mayoritario colectivo autóctono en valores
de solidaridad , respeto , comprensión , intercambio cultural,... Entre estos dos extremos, se
encuentra una gran mayoría de personas, cuya postura ni es favorable al racismo, nitiende
al compromiso solidario; pero que sí poseen ideas, valores, experiencias, creencias , expec
tativas y actitudes hacia estos colectivos de personas diferentes. Este amplio sector de la
sociedad también forma parte importante en el conflicto y habrá que tenerlo en cuenta .
Existen también otros importantes protagonistas en estos conflictos multiculturales,
como son los poderes públicos (no debemos olvidar por ejemplo “ La ley de extranjería” ) y
los medios de comunicación, que tienden a subrayar noticias sensacionalistas que en
muchos casos ayudan a mantener y reforzar los prejuicios hacia personas gitanas o inmi
grantes (por ej. las declaraciones de Rafael Vera ; declaraciones de Jesús Gil contra el juga
dor Valencia; pintadas en el Estadio Santiago Bernabeu contra Jorge Valdano por su condi
ción de “ sudaca" ); percibiéndose , en cambio , la ausencia de noticias que muestren valores
solidarios.

Nadie duda de la existencia de conflictos, pero si desde un plano general entende


mos el conflicto como algo positivo , desde la multiculturalidad se deben entender los con
flictos como inherentes a ese intento de convivencia en unamisma sociedad de personas de
diferentes culturas. Se trata , por tanto , de conflictos que surgidos en el intento de contacto
entre diversos colectivos, nos van a ofrecer la oportunidad de enriquecernos mutuamente
en la interacción con otras realidades culturales.

Nos encontramos ante fenómenos sociales complejos , cuyo análisis nos lleva a la
confluencia de diversas variables. Por ello ,más que hablar de soluciones lo correcto es
hablar de propuestas de mejora. Es necesario caminar y este camino , en principio tal vez se
trate sólo de una pequeña senda, se dirige a través de un movimiento educativo al que se ha
denominado Educación Intercultural.

La Educación Intercultural

Alhablar de cultura, lo hacemos entendiendo que se trata de un fenómeno plural,


donde tienen cabida multitud de formas, en un proceso de creación continua y recreación
colectiva fuera , en muchos casos, de la propia educación formal (Candau , 1994 ). Se
entiende que cultura son todas lasmanifestaciones humanas, sobre todo de los gestosmás
sencillos de la vida cotidiana, donde se da algo tan esencial como el descubrimiento de las
diferencias. La cultura, desde la teoría del iceberg, estaría constituida por elementos situa
dos a nivel consciente e inconsciente, permitiéndonos establecer y equilibrar nuestra posi

110
ción en relación con los otros grupos culturales. Se trataría de considerar y reconocer a
todos los grupos sociales como creadores y consumidores de cultura, independientemente
de su estatus social. Por tanto , la relación entre educación y cultura es intrínseca al propio
proceso educativo .

Con demasiada frecuencia los términos multiculturalismo e interculturalismo se


han utilizado como sinónimos, sin embargo diferenciarlos a nivel terminológico tiene más
importancia de la que parece porque refleja planteamientos claramente diferenciados.
El multiculturalismo es un hecho que cada vez más configura nuestra vida social y
que reconoce la existencia de sociedades plurales y diferenciadas, en las que normalmente
se dan desigualdades que marcan de forma distinta a los diferentes grupos sociales, raciales
y culturales. La multiculturalidad no conduce necesariamente a una idea de convivencia
plena entre los diversos grupos; para que sea vista como una realidad enriquecedora, debe
implicar una valoración positiva de los demás desde sus diferencias. Aquí entraríamos en
el fenómeno del interculturalismo, que supone el reconocimiento de las distintas culturas,
la propuesta de un diálogo auténtico que promueva la convivencia entre personas y grupos
de orígenes culturales distintos, asumiendo lo enriquecedor de las tensiones y conflictos
derivados de esa dinámica social.

MULTICULTURALISMO
Existencia de sociedades
plurales y diferenciadas

INTERCULTURALISMO
Reconocimiento de las
distintas culturas .
Diálogo y convivencia

La interculturalidad supera elmulticulturalismo y el mito delmelting pot difundido


en norteamérica, que basado en la hipótesis del contacto ha tratado de reducir las diversas
culturas a un único modo de vivir .

111
Por su parte, la Educación Intercultural tiene escasa tradición en España y ha sido
desarrollada fundamentalmente por personas que trabajan con colectivos gitanos, aunque
ha comenzado a adquirir mayor importancia a medida que ha aumentado la relevancia del
fenómeno migratorio .

Al analizar el proceso de Educación Intercultural,debemos considerar que, por un


lado, al hablar de Educación se hace referencia al proceso de enseñanza -aprendizaje de
habilidades, actitudes, valores y conocimientos. Siendo objetivos prioritarios de la
Educación Intercultural, la educación de valores como la solidaridad , la cooperación, la
inversión de roles necesaria para aumentar la comprensión de los diferentes y el aprendiza
je de otras culturas. El concepto de Interculturalidad , nos introduce en el proceso educati
vo diseñado como respuesta a los conflictos derivados de la existencia de una realidad mul
ticultural. Entendemos que la presencia de conflictos se deriva necesariamente de esta
realidad multicultural con la que convivimos y que para llegar a su comprensión ha de
estudiarse su origen que, sin duda, nos obligará a conocer las condiciones de vida y las
características propias de las otras culturas con las que interaccionamos, en ocasiones, his
tóricamente ; almismo tiempo que nos tendremos que acercar a fenómenos como el de la
emigración .

Se entiende la Educación Intercultural dentro de la estructura metodológica de la


Educación No Formal (que como bien sabemos cubre objetivos educativos fuera delmarco
estrictamente institucional), considerando un proceso de aprendizaje que trata de que la
persona sienta ,piense y actúe, a partir de la construcción de situaciones que, como se seña
la en C . Amani (1994), nos ayuden a experimentar en nuestra propia piel lo que queremos
conocer, para después contrastarlas con las informaciones que poseemos derivadas de los
distintos planteamientos teóricos.

EDUCACIÓN INTERCULTURALIDAD
Valores :
* Solidaridad
* Cooperación Convivencia con una realidad
*Comprensión de los diferentes multicultural
* Aprendizaje de otras culturas
* Inversión de roles ...

EDUCACIÓN INTERCULTURAL
Sentir /Pensar/ Actuar

112
Se trata de una propuesta educativa surgida a partir de los conflictos que se produ
cen en las sociedades multiculturales y cuyo objetivo fundamental es “ promover un
encuentro entre diferentes colectivos, grupos étnicos, etc ., donde se produzca un intercam
bio en pie de igualdad , conservando la especificidad de cada uno , al tiempo que buscando
el enriquecimiento mutuo ” ( C . Amani, 1994, p . 17).

La transformación multicultural de las viejas sociedades y la creencia de que esta


transformación debe ser vista como una riqueza para la sociedad son los elementos básicos
que, junto al respeto de las características propias de cada cultura y la búsqueda de una
inserción positiva de las minorías en la vida económica y social, definen el interculturalis
mo (Creus, 1991).

Esta Educación Intercultural va destinada tanto a la población autóctona como a los


colectivos minoritarios con la pretensión que se muestra en el gráfico siguiente.

EDUCACIÓN INTERCULTURAL

POBLACIÓN AUTÓCTONA MINORÍAS ÉTNICAS


*Conocer y modificar los estereotipos y *Conocer y modificar los estereotipos y
prejuicios de los grupos minoritarios. prejuicios que tienen de la mayoría.
*Valoración positiva y crítica de las *Valoración positiva y crítica de las
culturas minoritarias. culturas mayoritarias.
*Toma de conciencia sobre la necesidad *Dar a conocer la cultura propia.
de un mundo más justo.
*Promover actitudes y cambios sociales *Promover actitudes y cambios sociales
positivos hacia las minorías. positivos que eviten y mejoren sus
condiciones de vida.
A la hora de trabajar en proyectos sobre interculturalidad , es necesario analizar el
origen de la multiculturalidad y tratar de contextualizarlo en el marco de las actuaciones
políticas y sociales; entendiendo que el conocimiento de las culturas de nuestro entorno y
el intercambio cultural relativiza el etnocentrismo de nuestra cultura. Indudablemente, exis
ten muchos factores que dificultan los procesos de educación intercultural y entre ellos
podemos señalar, la creencia de algunas personas que consideran que la solidaridad corres
ponde a las instituciones eclesiásticas o a determinadas clases sociales , o la de aquellos
que, con una visión catastrofista , consideran que no se puede hacer nada o casi nada; o
bien, las propuestas de educación para la interculturalidad no son vistas con sufiente atrac
tivo. Delmismomodo, dentro del ámbito de la estructura no formal en la que se desarrolla
la educación intercultural suele existir cierta carencia de apoyos oficiales que, aunque en
muchas ocasiones existen, suelen no ser suficientes.

113
Una propuesta práctica de Educación Intercultural como es lógico tendría que tener
una estructura acorde con los objetivos planteados y con las propias características tanto
del educador, como del colectivo al que va dirigido y del contexto en el que nos encontra
mos. Comorecomendación es necesario señalar la importancia de trabajar en grupo, ya que
el propio proceso de creación grupal, como señala C . Amani ( 1994 ), tiene estrecha relación
con la actividad intercultural, aspectos como fomentar la participación , respetar las ideas,
opiniones y características propias de todas las personas, crear un clima apropiado, afrontar
de forma positiva los conflictos y , sobre todo, intentar conseguir la cooperación de todos,
configuran ambos conceptos.

Siguiendo en la línea de estas autoras, una propuesta de Educación Intercultural


pasaría por:

1. La creación de un grupo que reuna las condiciones adecuadas.


2. El trabajo sobre nuestras percepciones , donde quedan reflejadas nuestras creencias, atr
buciones e imágenes de las personas de otras culturas.
3. La reflexión sobre las diferentes culturas y las actitudes que afloran en nuestra acerca
miento , desde el etnocentrismo al relativismo cultural.
4 . La interdependencia que refleja las distintas variables políticas , sociales y económicas que
inciden en fenómenos tan complejos como la migración o la realidad del pueblo gitano.
5 . Un intento de estructuración de los cambios deseados que nos debe llevar a reflexionar
sobre los conflictos emanados de la multiculturalidad .

Por último, una vez más hacer hincapié en la interculturalidad como un fenómeno
que nos debe hacer ver la cultura no como algo estático e inalterable , sino como dice
Alvarez (1995, p .24 ) se trata de “ un proceso dinámico de creación y recreación permanente
que se enriquece con el intercambio y el contraste mutuo ” . No se trata de actuar desde
planteamientos altruistas que nos llevan a considerarnos como seres superiores que permi
ten como gentileza hacia los otros que se fijen en nosotros. Se trata de que nos demos
cuenta que el trabajar por la interculturalidad redunda en beneficio nuestro y para ello , hay
que educar sobre todo a niños y jóvenes en el amor de lo propio y el respeto por lo extraño,
aprendiendo a convivir en la diferencia . En este sentido, sin duda, se deben establecer nue
vas pautas de interacción con los diferentes y las minorías que nos alejen de una visión cer
cana a la de los animales domésticos a los que se les presupone inteligencia cuando com
prenden y obedecen nuestra propiamanera de vivir.

114
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Trabajo Social.

116
ACTITUDES PREJUICIOSAS Y RACISMO
EN LA ESCUELA

Elisa Larrañaga Rubio


Universidad de Castilla -La Mancha

Como ya se ha visto en las conferencias anteriores, el prejuicio puede ser considera


do como una actitud que se caracteriza por estar constituida por juicios previos formados
sin una base cognitiva suficiente de información en relación a los objetos prejuiciosos;
posee un componente emocional, normalmente de carácter negativo,muy fuerte ; y un com
ponente conductual que se manifestará en mayor o menor grado dependiendo de las cir
cunstancias sociales, permitiendo así la facilitación y la conservación más o menos armo
niosa de nuestras relaciones sociales con el entorno .

Si buscamos en el diccionario de psicología de Dorsch (1985) el término perjuicio ,


nos encontramos una llamada hacia la voz ACTITUD . Si acudimos a esa llamada observa
mos como la actitud es considerada como una predisposición aprendida para actuar de un
modo determinado. Siendo, además, uno de los determinantes principales de la conducta
del sujeto en su relación con las personas y con los objetos.

El que se trate de un aprendizaje puede ser interpretado como que es inculcado, o


por lo menos determinado, por el medio social a través del proceso de socialización .
Considerando medio social como todo el entorno próximo al niño. Todas las personas con
quienes permanentemente interactúa son elementos básicos de la red social, que van mode
lando progresivamente sus habilidades sociales, actuando como factores externos que con
tribuyen al desarrollo del niño . La familia, la escuela , los amigos, el estado, los medios de
comunicación... son marcos más amplios cuyas características y reglas implícitas o explíci
tas socializan al individuo en una dirección determinada.

Cuando el entorno actúamodelando el comportamiento del niño, no sólo actúa sobre


la manifestación externa sino que está también inculcando los valores y actitudes predomi
nantes en la sociedad a la que pertenece. Por ejemplo , cuando a un niño se le dice que “ los
niños no lloran ”, o a las niñas que “ las niñas no se pegan” no se acuden a argumentos fisio
lógicos sobre lo positivo o negativo de esa conducta , en realidad lo que se está produciendo
es un trasvase de actitudes y normas sociales imperantes, de forma que al niño lo que se le
hace saber es que los varones deben ser duros, autosuficientes y soportar el dolor y la adver
sidad; y que las niñas, como futuras madres , se espera que sean dulces y no agresivas.

No podemos olvidar que existe otra fuerza en acción dentro de este sistema: el propio
niño. Debemos resaltar el papel que el niño desempeña en la configuración de su propio desa
rrollo , ya que no sólo evoca respuestas de su medio social y responde a él, sino que también
al responder altera su ambiente y, a la vez , lo modifica porlos cambios que ha operado.

117
La socialización , pues, es un proceso activo, recíproco y dinámico de encuentros
sociales en los que se van produciendo adquisiciones fundamentales en el desarrollo del
individuo. Sin olvidar, que el objetivo de la socialización es sustituir los mecanismos de
control externo de la conducta por resortes de control interno, es decir, que el individuo
haga lo que tiene que hacer sin necesidad de un agente externo. Que se produzca la interio
rización de las normas culturales que le rodean , que el niño haga suyas las actitudes, los
valores, las normas,..., que tienen los demás y que son consideradas relevantes para el bie
nestar general del individuo.

A medida que emerge la personalidad propia de cada individuo sus actitudes pueden
tomar direcciones diversas dependiendo de la concordancia o desacuerdo de sus propios
prejuicios con los de los distintos medios sociales en los que se desenvuelve . Podrán verse
reforzados si existe concordancia , o modificados si existe desacuerdo. Es importante en
este punto los conceptos de grupo de referencia y grupo de pertenencia para poder entender
las discrepancias que se pueden producir entre las actitudes de un joven y las actitudes de
su familia .

De manera que el proceso de adquisición de los prejucios comienza en la familia ,


pero pronto se verá incrementado al entrar el niño en relación con la escuela, con sus igua
les y con otros grupos sociales .

En general, un mismo comportamiento es socializado en diferentes contextos, ya


que los niños se mueven simultáneamente entre las influencias de todos estos medios
sociales, pero destacan la familia y la escuela por contar con una autoridad establecida
sobre ellos. Metodológicamente se suele estudiar por separado la influencia de cada uno de
· ellos, nosotros vamos a centrarnosmás ampliamente en los efectos de la situación escolar.

En la escuela encontramos tres puntos de referencia :


1 - La escuela como institución social.
2 - El profesor.
3- Los alumnos.

1 - La escuela como institución

La sociedad no es reconstruida desde cero por cada generación , sino que actúan per
petuando lo establecido en mayor o menormedida. Toda sociedad necesita de la contribu
ción de sus miembros para su reproducción biológica y social, para el mantenimiento del
orden social y cultural que lo envuelve, lo expresa y lo sustenta . Para conseguir esa perpe
tuación la sociedad y las instituciones que la componen tratan de alentar en sus miembros
los valores, conocimientos, representaciones, pensamientos, comportamientos, actitudes...
que sirven a tal fin , y a desalentar los que se oponen almismo.

La institución escolar actúa en esta dirección , forzando a susmiembros al ajuste del


patrón social predominante en el contexto social en que se mueven, debiendo los alumnos
aprender a comportarse comomiembros de la sociedad escolar a la que pertenecen .

118
La escuela acoge a los niños desde muy pequeños y permanecen en ella durante
muchos años de su vida, lo que hace que su influencia sea particularmente poderosa. Por
primera vez los niños son tratados como integrantes de agrupaciones y no exclusivamente
como individualidades , percibiendo más las diferencias que existen entre ellos.

Socialmente la institución escolar debe inculcar directa e indirectamente los conoci


mientos, valores y actitudes que favorecen la perpetuación de la sociedad y lograr consen
suar éstos para garantizar el bienestar existente . Pero no imparte por igual todos los valores
o actitudes, sino que realiza una selección de aquellos que son considerados más importan
tes en el contexto social actual en el que se desenvuelve ( arbitrariedad cultural), pudiéndo
se producir conflictos si éstos no son compartidos con los valores y actitudes que imperan
en las familias de los alumnos. Por consiguiente, la socialización de cada persona presenta
elementos comunes a la de los demás junto con elementos específicos relacionados con su
posición familiar en la sociedad .

La escuela ha de ser un instrumento para garantizar a todos una igualdad de oportu


nidades. Efectivamente , la escuela trata a todos, almenos en principio , por igual. Recoge a
los niños en una temprana edad y los somete a procesos iguales o similares de aprendizaje ,
evaluando después los resultados con instrumentos comunes y certificando sus respectivos
logros. Pero se parte de una base errónea, ya que las diferencias de origen no son adecuada
mente tenidas en cuenta , ni compensadas. Con ello , lo que se produce es una mayor segre
gación de los colectivosmarginales minoritarios.

Existen evidencias que hacen pensar que dentro de la escuela se desencadenan unos
complejos procesos que actúan en prejuicio de las minorías. Diversas investigaciones han
aportado pruebas que indican que el bajo rendimiento de algunasminorías étnicas está liga
do a los procedimientos de dichas escuelas y que, además, estos procedimientos pueden ser
elementos causales o al menos poderosos determinantes del esfuerzo , actitud y nivel de
aprovechamiento del alumnado .
En los últimos años ha habido una constante preocupación entre los educadores y
los miembros de comunidades de minorías étnicas por la falta de rendimiento escolar de
muchos estudiantes de dichas comunidades . Para explicar este fenómeno se ha hecho hin
capié en el papel que representa el racismo dentro de las escuelas. Aunque Paul Gilroy
( 1981) arguye que el racismo en la escuela tiende en la actualidad a racionalizarse en tér
minos de una superioridad cultural, siendo las diferencias culturales intrínsecas la causa
primaria de la conducta social, otros autores abogan porque el mayor problema de la esco
larización de minorías étnicas reside no en su cultura, sino propiamente en el racismo.

Todo el proceso de transmisión de saberes, conocimientos e información en la


escuela es un proceso de inculcación, selección y omisión. Inculcación , porque lo que la
institución pretende es que los niños y jóvenes interioricen ideas e interpretaciones de la
realidad previamente determinadas, haciéndolas suyas. Selección , porque la escuela no
imparte la cultura en general, sino una cultura en particular, la de la mayoría. Omisión , por
que el mismo acto de seleccionar algo supone excluir todo lo demás como no digno de for
mar parte del curriculum . En este proceso de selección -omisión , en muchas ocasiones, no
se produce concordancia con los intereses de los grupos minoritaríos, de forma que ven el

119
curriculum escolar como algo muy lejano a ellos y sin interés, lo que condiciona una baja
motivación hacia los aprendizajes escolares.

Pero la escuela no es simplemente un lugar donde se transmiten conocimientos. A


cambio de ésto , la institución exige que los alumnos acepten un control sobre su conducta .
Control en un doble sentido: primero como control de su comportamiento en las aulas, que
empieza por la exigencia de que asistan a las mismas y se prolonga con el requisito del
orden y del sometimiento a las rutinas impuestas; segundo , como control de la conducta
extra -académica, en lo que se refiere a su aspecto , actividades reprimidas,... De hecho,
buena parte del tiempo de la clase no se emplea en la transmisión de conocimientos, sino
en la creación y elmantenimiento de las condiciones de orden que se consideran necesarias
en el aula y fuera de ella . Pudiéndose producir discrepancias entre las exigencias de la ins
titución escolar y las de la institución familiar en el caso, por ejemplo , de lasminorías étni
cas; por no considerar la segunda como fundamentales los requisitos impuestos por la pri
mera , ello da lugar a conflictos en las aulas a los que deben enfrentarse los profesores.

Otro factor a tener en cuenta son las actitudes familiares hacia la escuela y la educa
ción proporcionada por ella,empezando por elvalor instrumental que le otorgan . En distin
tos grupos étnicos minoritaríos no se le concede gran importancia a la institución escolar,
ni es considerada como muy reforzante, pues la educación obligatoria no les lleva a un
mejoramiento en su condición social. Nos encontramos, en muchas ocasiones, con que el
trabajo debe empezar en la familia , concienciando a los padres de los beneficios de la
escuela para que procuren que su hijo acuda con asiduidad a clase .

Si la familia, el medio social, el grupo de iguales y la escuela apuntan en la misma


dirección las actitudes se refuerzan mutuamente por los diferentes medios sociales . Pero si
la escuela empuja en una dirección y elmedio social, el grupo de iguales y /o la familia lo
hacen en otra , lo más probable es que la subcultura social del grupo minoritario se exprese
a través del grupo de iguales dentro de la propia escuela , constituyendo un grupo aparte
que la escuela considera conflictivo por excelencia . Esta es la situación más común que se
produce con los grupos étnicos en la institución escolar.

2- El profesor

Junto a la ideología incorporada al contenido formal de la enseñanza se encuentran


los intercambios informales que se producen regularmente entre profesores y alumnos.
Estas relaciones escapan a cualquier control sobre los programas, los criterios de evalua
ción o los libros de texto . En este tiempo, el profesor actúa como portavoz de la sociedad
adulta indicando cómo deben ser, cómo deben comportarse, qué se espera de ellos, qué es
lo que está bien y lo que está mal... actuando básicamente a través de técnicas de reforza
miento y modelado .

Al ser el profesor una figura fundamental para los alumnos, actúa como modelo
siendo imitado por sus alumnos. Demanera , que si el profesor muestra una conducta racis
ta hacia las minorías, sus alumnos aprenderán esa conducta y se comportarán también de
forma racista con sus compañeros.

120
Descombe y Conway (1982) pusieron de manifiesto que a partir de los cuatro años
de edad , el alumnado tiene conciencia de la cuestión racial y que si esta conciencia es
reforzada por el entorno, evoluciona en los años que siguen hacia una preferencia por el
grupo al que pertenece el alumno o la alumna.

Mac an Ghaill (1989) realizó una investigación cualitativa para estudiar las estrate
gias de interacción profesor-alumno en escuelas donde acudían conjuntamente alumnos
negros y alumnos blancos, poniendo de manifiesto que sus relaciones estaban inmersas en
contextos de racismo y sexismo. Los alumnos negros de los colegios donde se realizó esta
investigación afirmaban :“ ...la mayoría de la gente blanca lo oculta y pretende que creamos
que ellos nos ven a nosotros igual que se ven a ellos; pero al mismo tiempo nos tratan de
forma distinta ” . Efectivamente , en algunas ocasiones, el profesor permite determinadas
conductas a unos alumnos y no a otros, reforzando igualmente de manera diferente las con
ductas de sus alumnos según sean o no pertenecientes al grupo minoritario .

Además, en la forma como el profesor se relaciona y evalúa influye elmodo en que


percibe las características de sus alumnos, sus intenciones, las reacciones a sus acciones...
Esta percepción de la causalidad del profesor, depende tanto del tipo de conducta de que se
trate (positiva o negativa ) como del niño al que se refiera . Percibiendo la causalidad de la
conducta y el rendimiento de los alumnos de forma que favorezca a su imagen profesional
(Bradley, 1978), de forma que los problemas escolares serán percibidos como resultado de
las variables del alumno o ambientales, antes que como consecuencia de la conducta del
profesor. Rodríguez y Castro (1992) proporcionan datos en apoyo a esta hipótesis.
Analizan las causas del bajo rendimiento de los alumnos, vistas desde los profesores,
encontrando que fundamentalmente se pueden agrupar en siete puntos, que por orden de
importancia son :

1- Escasa capacidad intelectual.


2 - Ambiente familiar: ausencia de colaboración de la familia , inestabilidad familiar, des
preocupación de la familia...
3 - Poca capacidad de trabajo y ausencia de esfuerzo en clase: poca motivación escolar, no
finalizar las tareas...
4 - Desinterés por aprender , no preguntar en clase...
5- No prestar atención en clase .
6 - Falta de voluntad .
7 - Mala expresión .

En los grupos minoritarios se presupone que se cumplen estos factores ; tienen poca
capacidad intelectual, ambiente familiar conflictivo y no cooperante con la escuela , poco
interés y motivación hacia las tareas escolares y una expresión pobre ocasionada por su
procedencia. Así que, el profesor interpreta su bajo rendimiento como consecuencia de su
pertenencia al grupominoritarío y no ocasionado por élmismo o por la escuela .

Se produce una circularidad en el proceso , la percepción engendra expectativas y las


expectativas a su vez conforman las percepciones. Básicamente existen cinco factores que
pueden suscitar las expectativas iniciales:

121
1 - El atractivo físico, los alumnos de los grupos minoritarios suelen resultar menos atracti
vos al ser distintos a los demás.
2- El sexo del alumno, que es el resultado de la interacción entre el rol del profesor, el rol
del alumno y los roles sexuales predominantes de hombre -mujer. En el caso de los gru
posminoritarios se producen discordancias con los valores sexualesmayoritarios, lo que
hace que también se vean desfavorecidos en esta variable.
3- La clase social y la raza , los profesores tienden a subestimar la capacidad y actitud de
los alumnos de los grupos étnicosminoritarios.
4 - La información acumulada en las fichas de los estudiantes. En el caso de los alumnos de
gruposminoritarios suele tratarse de información negativa sobre su rendimiento y capa
cidad.
5 - El comportamiento del alumno en el ambiente del colegio destacando el problema del
control de la clase, de forma que los alumnos que dificultan la marcha de la clase son
considerados como poseedores de menos inteligencia y , como consecuencia , están más
sujetos a una profecia que se autocumple. En general, los profesores informan que los
alumnos de los grupos minoritarios les dan más problemas en la marcha de la clase por
su mal comportamiento .

En elmantenimiento de las expectativas hay que tener en cuenta dos factores: los
prejuicios y la rigidez de las propias expectativas. Ambos factores influyen en el manteni
miento de las expectativas negativas iniciales hacia los niños de los grupos minoritarios.

La percepción y las expectativas creadas van a influir en el rendimiento de los alum


nos, este es un fenómeno ampliamente estudiado desde que Rosenthal y Jacobson publica
ron su trabajo “ Pigmalion en la escuela ” (1968 ). Se ha dicho quemuchas profesoras y profe
sores manifiestan actitudes negativas hacia tales estudiantes y que esperan muy poco de su
futuro rendimiento académico, esto da como resultado que se les trate desfavorablemente
tanto en el aula como en el ámbito escolarmás amplio ,negándoseles oportunidades educati
vas que disfrutan los demás, llegando muchos de ellos consecuentemente a un bajo rendi
miento académico, lo que hace que se restrinjan sus oportunidades de éxito en la vida.

Puede que no haya un intento consciente de tratamiento diferenciado, pero la actitud


no intencionada del profesorado da como resultado unas respuestas diferenciales que actú
an en contra de las minorías.

3 - Los alumnos

Los compañeros apoyan e incrementan los esfuerzos de otros agentes sociales para
que los niños se comporten según la sociedad considera adecuado. Establecen y mantienen
normas, se erigen en modelos y proporcionan consejos, desempeñan roles complementa
rios entre sí ( a través de los cuales desarrollan y practican habilidades sociales) y sirven de
confidencia y apoyo en momentos de crisis.

Los efectos socializantes de los iguales se ejercen a través de los intercambios


comunicativos y de su acción como modelos, de forma que las relaciones entre los iguales
contribuyen al desarrollo de la competencia social del niño. Una de las funciones más

122
generales que cumplen los niños con sus compañeros es la transmisión de información
sobre aquellos comportamientos que son pertinentes en diferentes situaciones y sobre
determinados tipos de relación , como por ejemplo las relaciones con los niños de grupos
minoritaríos. La transmisión de información puede ser tanto explícita -a través de la comu
nicación oral-, como implícita -a través de procedimientos relacionados con el condiciona
miento clásico o con el condicionamiento operante -. Ello explica que aparezcan reacciones
racistas en niños que antes no las presentaban, al imitar conductas de sus compañeros o por
el hecho de ser reforzados esos comportamientos por sus iguales y /o incluso rechazadas las
conductas no prejuiciosas.

Las relaciones con los compañeros desempeñan también un papel muy importante
en el desarrollo de la personalidad y potencian el desarrollo del autoconcepto . Cada niño
está efectuando comparaciones con sus compañeros en una gran cantidad de dimensiones:
atractivo físico , inteligencia, popularidad...cuando el resultado de estas comparaciones es
positivo, el autoconcepto se potencia ,mientras que cuando es negativo el autoconcepto se
debilita . Además, cuando el niño es aceptado por su grupo su autoconcepto se fortalece,
mientras que los rechazos hacen que se debilite . Esto explica que se produzcan agrupacio
nes entre los niños de la misma raza, que los niños pertenecientes a los grupos minoritarios
hagan pandillas de amigos aparte de los otros, ya que en las comparaciones suelen salir
perjudicados y además son rechazados por los niños del grupo mayoritario . La única esca
patoria para esta encrucijada es que se agrupen para poder desarrollar un autoconcepto
positivo sobre símismos, para que las comparaciones sean equilibradas.

Los iguales también contribuyen al establecimiento del nivel de aspiraciones educa


tivas del niño, que se hacen semejantes al de su grupo de amigos, lo que podría explicar el
bajo rendimiento del grupo de niños perteneciente a razas minoritarías. De hecho, cuando
un niño se desmarca de su grupo lo primero que se produce es una ruptura con los miem
bros del grupo porno compartir los mismos resultados, es mal visto . Pero almismo tiempo
se produce también un rechazo de los niños de los otros grupos ya que pueden considerar
que les quiere arrebatar algo. Se encuentra con una situación conflictiva de enfrentamiento
doble: con los niños del grupo minoritario que le rechazan por sus calificaciones o su
buena conducta y con los niñosdel grupo mayoritario por no ser de su misma raza.

A esta situación se añaden las actitudes prejuiciosas de una parte del profesorado,
que ya hemos analizado en el punto anterior, de forma que nos encontramos con que casi la
única salida que se les ofrece a los alumnos de los grupos minoritarios es la conflictividad .
Cuando se les pregunta sobre cómo les afectan las actitudes del profesorado la respuesta
más común es que se sienten mal, que como no se espera nada de ellos pues ellos no hacen
nada y además consideran que esa es la reacción adecuada. Un alumno informa:

“Esto hace que tú les trates sin ningún respeto, porque ellos por su parte no te respe
tan en absoluto , es una cuestión mutua” .

“ Sentimos resentimiento , odio , empequeñecimientos. Cuando compruebas lo negati


vos que son te das cuenta que no les importa lo más mínimo lo que te suceda; les tiene sin
cuidado si apruebas o si no apruebas... no se sienten orgullos de enseñarte y de aprender; en
definitiva es algo que va más allá de la simple enseñanza , es algo que tampoco es personal” .

123
Wright (1986 ) investigó un grupo de alumnos negros para intentar obtener alguna
explicación sobre su mala conducta en la escuela, los resultados que encontró iban encami
nados a un análisis de la situación por parte de los alumnos, en función del binomio estí
mulo -respuesta. Los alumnos negros informaban :

“ La escuela no tiene respeto por el alumnado negro . Se nos trata mal y estamos con
tínuamente fustigados” .

“ Ellos cuidan gente blanca , pero nosotros palos en la espalda todo el tiempo ” .

“ Nos tratan mal porque somos negros. Ellos van a lo suyo y no nos tienen en cuenta” .

“ Nos portamosmal, nos rebelamos y les causamos problemas” .

“ Tratamos de ponerles las cosas difíciles. Hacemos como si nos existieran y cuando
los profesores nos hablan y nos dicen que hagamos algo no lo hacemos, porque se nos
viene a la cabeza cómo nos tratan ”.

“Me consta que no les gustamos porque somos negros, es algo que sale de ellos. Es
algo que tienen ciertos profesores y profesoras racistas” .

Sería tentador, aunque gratuito , culpar exclusivamente al profesorado. Existen otros


factores dentro de la escuela que contribuyen en gran medida al racismo: la institución , que
mantiene la situación en favor de la mayoría ; y los iguales, que no favorecen ni refuerzan
los esfuerzos realizados por los niños de los grupos minoritarios para romper con el prejui
cio racista . Sin olvidar los factores familiares y extraescolares que suman sus fuerzas a las
de la escuela en contra de las minorías. En este caso , en la escuela , la posible discrimina
ción racial se contempla como un asunto individual y privado que debe tratarse por medios
informales y particulares dentro de cada situación en concreto .

124
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En la historia del desarrollo humano ,


los desarrollos más fecundos nacen en la
intersección de dos corrientes de ideas.

W . Heisenberg

Al escribir este artículo , siento una cierta inquietud que cada día me produce más
temor. Voy a escribir una vezmás sobre la población gitana. Esta desazón no crean que es
nueva, porque desde hace algunos años me pregunto que si al hablar o escribir de gitanos
no estaré separándoles como grupo social, y por tanto estigmatizándoles aún más, dentro
del conjunto de la ciudadanía española .

Elmecanismo de defensa para desempolvar mis temores y la posible carga prejui


ciosa es muy sencilla : los gitanos suponen un grupo particular y reducido dentro del ver
gonzoso escaparate de la marginación , que bien merecen un tratamiento específico desde la
intervención jurídica positiva del Estado, y desde el compromiso que debemos adquirir los
que trabajamos con estos colectivos, para sensibilizar a la opinión pública de los proble
mas, prejuicios y estereotipos a los que se ven sometidos los gitanos por una parte impor
tante de la sociedad española .

La segregación gitana es el resultado de un largo y tortuoso camino histórico. La


historia, como le gusta decir a mi buen amigo y trabajador social Francisco García “ es la
fotografía descarnada de lo que fuimos y hacia donde caminamos” . Conviene por tanto
analizar el problema, situándolo en el contexto de nuestro país, para comprender mejor el
conflicto convivencial de 500 años de historia , hasta el punto de entroncarse en la cultura
psicológica y política de nuestro país como un problema sin resolver.

Los datos históricos acerca de los primeros tiempos de los gitanos en España son
escasos. La documentación que nos aporta (LOPEZ DE MENESES, A ., 1.962) se remonta
a principios del siglo XV, “ donde unas mil personas aproximadamente con “rasgos exóti
cos” posiblemente egipcianos o hindúes llegaron a España, trasladándose en poco tiempo
desde Los Pirineos hasta Andalucía y posteriormente irían disgregandose hacía Madrid y
Castellón ” !. Una minoría inquieta y necesitada que pronto entró en conflicto con la pobla
ción no gitana.

127
Estos primeros enfrentamientos entre nómadas gitanos y campesinos asentados,
desemboca en la Pragmática de los Reyes Católicos en 1.499 (Medina del Campo ), donde
ordena “ la expulsión inmediata de los gitanos, concediéndoles un plazo de 60 días para
salir del reino, excepto aquellos que tomaran oficios conocidos o señores a quienes servir” .
A los que anduvieran vagando por el reino “ tomados sin oficio o sin señores, se les daría
cien azotes y se desterrarían a perpetuidad ”. En caso de volverles a encontrar en esta situa
ción , la pena sería aún mayor: “ se les cortarían las orejas y permanecerían 60 días encade
nados”. También se les prohibía “ usar su lengua y el traje de gitano” .

Con esta primera Pragmática se inauguraba una larga serie de medidas, con las que
se intentaba incorporar esta minoría al resto del país en un “ intento de homogeneización
religiosa y cultural que representa el reinado de estos monarcas, intentando convertirles en
súbditos productivos?.
Entre 1.539 y 1.600, Carlos I y Felipe II aprueban nuevas Leyes condenando a los
“ gitanos vagantes” “ que no tengan oficio o no sirvan a ningún señor a galeras como reclu
tamiento para las necesidades bélicas de la época” .

Felipe III en 1.619 les concede un plazo de 6 meses “ para salir del país, bajo pena
demuerte para los que no residan permanentemente en ciudades de más de 1.000 habitan
tes” . Felipe IV y Carlos III entre 1.633 y 1.695 les prohíben como forma de ganarse la vida
que “ anden en ferias o sean tratantes de ganado o se ocupen de otro oficio que no sea la
labranza,bajo pena de 200 azotes y seis años en galeras”.

Posteriormente siguieron apareciendo nuevas Pragmáticas xenófobas, hasta la llega


da de Fernando VI, un rey que ha pasado a la historia como uno de los más nobles y bon
dadosos, pero que realizó con la población gitana una política de auténtico genocidio y
exterminio . En 1. 749, se dicta una Orden por la que “ todos los gitanos, hombres, mujeres y
niños debían ser apresados y enviados a presidios, arsenales y minas” con el fin “ de some
ter y enmendar de una vez, a esta multitud de gentes infames y nocivas”.

Carlos III viendo la discriminación que había vivido históricamente la población


gitana, fundamenta una nueva Pragmática en el fracaso de las leyes promulgadas “ porque
han impedido a estos habitantes ejercer oficios útiles e indirectamente les han obligado a
cometer estafas, raterías y latrocinios”.

En 1.783 se promulga la ansiada pragmática de este noble rey. Esta nueva Ley aun
que sigue siendo represiva ordena que se les admita en “ cualesquiera oficios o destinos en
gremios o comunidades ”, y se interesa especialmente por la situación de los niños “ a quie
nes quiere instruir y proteger de los malos ejemplos” “ y cuando sus padres sean vagos o
maleantes se les retendrá en hospicios o en casas de enseñanza” .

El siglo XIX vendrá marcado por la revolución industrial, que irá devaluando “ los
oficios tradicionales ejercidos por los gitanos, sometiendo a estar familias al desgaste de la
marginación socioeconómica a la que llegarán al siglo XX ” !, no pudiendo quitarse la
comunidad gitana en este contexto el estigma de las leyes discriminatorias.

128
La xenofobia del régimen dictatorial franquista ( 1.939- 1.978) aflora con la aproba
ción de la Ordenanza Reglamento de la Guardia Civil de 1.942. Que decía textualmente:

“ Se vigilará escrupulosamente a los gitanos, cuidando mucho de reconocer los


documentos que tengan , confrontar sus señas particulares, observar sus trajes, averiguar su
modo de vivir y cuanto conduzca a formar una idea exacta de susmovimientos y ocupacio
nes , indagando el punto a que se dirigen en sus viajes y el objeto de ellos” .
La década de los 60 viene marcada por el desarrollo económico español, que oca
sionará grandes y bruscos cambios estructurales en la sociedad . La represión política se irá
haciendo menos intensa , el triunfalismo irá desapareciendo y surgirán los problemas típi
cos de lamarginación social que crecerán sin cesar, y que ya no se podrán ocultar o negar.
“ El sistema social ( industrial y capitalista ) se hace cada vez más exigente con la población ,
induciéndola compulsivamente a la productividad económica, a la búsqueda del éxito indi
vidual, competitivo e insolidario, al consumo irreflenable, a la adaptación social plena y a
la <normalización > forzada del individuo” 4. Esta exigencia de “ normalización ” conformis
ta traerá consigo una mayor intolerancia social así como un desmesurado crecimiento del
número de marginados , condicionado también por un progresivo aumento de la presión
social no represiva. Por otra parte , el sistema social habrá de localizar, estigmatizar y neu
tralizar, de la manera más científicamente posible a los que “ condena” , aislándolos y mar
ginándolos aún más, para evitar que contaminen al cuerpo social supuestamente sano o
conformista . La mejor forma es creando “ núcleos chabolistas que en forma de ghettos se
crearon en esta década y que todavía perviven en la periferia de las grandes ciudades como
Madrid (La Celsa , Cerro Mica, Focos, etc ).“ Reservas” exclusivamente de gitanos. Bolsas
de alto riesgo sanitario asociadas a un medio ambiente degradado y hábitosmarginales por
el bajo nivel educativo, económico y político en el que se encuentran . Apartados del resto
de la población como si fueran apestados dentro de la sociedad dominante .

En este corto recorrido histórico , he pretendido demostrar como las distintas dispo
siciones legales, y las actitudes prejuiciosas han favorecido la imagen de los gitanos, como
un grupo casi siempre almargen de la ley y en perpetuo conflicto con sus convecinos. En
estas condiciones de sometimiento a las normas y costumbres de la sociedad mayoritaria,
se ha propiciado que la comunidad gitana haya tenido que organizarse en linajes cerrados,
con escasos contactos con el exterior, creándose una situación de desventaja en cuanto al
acceso general a los recursos institucionales y al poder político . Esta situación ha colocado
a la comunidad gitana como minoría marginada, en la pluralidad cultural del Estado, al
margen de sus propias costumbres y valores. Este proceso ha llevado a los gitanos a un
desgaste cultural generando entre otros graves problemas: " linajes resquebrajados por la
distancia , dispersión de intereses y actividades de sus miembros, ocupaciones cada vez
menos rentables que empujan a los gitanos a competir con otros gitanos y con los payos en
las situaciones más dramáticas de desigualdad, autoridades gitanas tradicionales relegadas
y una asimilación forzada durante estos siglos” 5. En esta situación de abandono y persecu
ción, la población gitana nunca ha podido practicar su cultura sin contradecir sus necesida
des y aspiraciones dentro de los procesos productivos y culturales de cada época.

Siguiendo con el proceso histórico no podemos dejar de recordar que en 1.978 , el


Parlamento Español elegido democráticamente, derogó, los antiguos artículos de las

129
Ordenanzas de la Guardia Civil, y unos meses más tarde, con la aprobación de la
Constitución Española de 1.978, se va a crear la base legal y política que nos ayuda a dar
cobertura a las nuevas aspiraciones y luchas del pueblo gitano , así como la nueva posición
del Estado y de las Administraciones Públicas ante el“ problema gitano”.

La primera razón la encontramos en base a los valores básicos proclamados en el


Art. 14 de la Constitución Española , que enuncia claramente el primer dogma:

“ Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación
alguna por razón de nacimiento , raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o
circunstancia personal o social” .

En este artículo se fundamenta la intervención política y administrativa ante las situa


ciones de desigualdad social en favor de grupos como pueden ser las minorías étnicas como
son los gitanos u otros colectivos en situación de vulnerabilidad social, constituyéndose la
intervención social en unamuestra de lo que podríamos llamar igualdad compensatoria .

El artículo 9 .2 enumera otro principio básico que afecta positivamente a los grupos
marginados:

“ Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad
y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas, remo
ver los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos
los ciudadanos en la vida política , económica ,cultural y social” .
De igualmodo podían enumerarse otros artículos constitucionales que hacen refe
rencia a los derechos fundamentales de la persona, como el derecho a la lengua y cultura
propia, al trabajo , a la educación , a la asistencia sanitaria y a otros derechos. Para uno de
los más importantes estudiosos del tema como es el profesor Calvo Buezas, T. 1.988 “ en
este nuevo contexto de proclamación constitucional de igualdad de todos los ciudadanos
españoles, era lógico que los gitanos comenzaran a exigir a la Administración una atención
específica a sus problemas, logrando la creación de una Comisión Interministerial, que fue
aprobada en el Consejo de Ministros del 11 de enero de 1. 979, apareciendo como Real
Decreto 250 /79 en el Boletín Oficial del Estado el 14 de febrero” 6. El texto del Real
Decreto de creación de la Comisión Interministerial para el Estudio de los Problemas que
afectan a la Comunidad Gitana dice así en su exposición demotivos:

“ En un momento como el presente , en el que los derechos fundamentales de todos


los españoles han sido proclamados en la Constitución , se hace necesario que la
Administración acentúe su servicio a todos los grupos sociales haciendo llegar a los gitanos
españoles los mismos derechos y libertades públicas que a todos los ciudadanos. La comu
nidad gitana, asentada en España desde el siglo XV, ha sido secularmente unaminoría dis
criminada y marginada, sufriendo graves problemas de vivienda , educación, asistencia
sanitaria , trabajo , cultura y convivencia ciudadana” .

El Real Decreto reconocía la culpabilidad histórica de la Administración con la


minoría gitana.

130
La respuesta de la Administración del Estado para con estos ciudadanos españoles
ha sido históricamente discriminatoria o meramente asistencial, con acciones aisladas y
dispersas que no han atacado la raíz de la problemática gitana, condicionada por una gran
complejidad de factores socioculturales.

Entre los fines de la Comisión Interministerial se establecieron los siguientes:

[...] el estudio de los problemas que afectan a la comunidad gitana, así como la coor
dinación de toda la acción administrativa que afecte aldesarrollo del pueblo gitano,elrespe
to y salvaguarda de su cultura y a su plena incorporación a la convivencia ciudadana. [...]

La Comisión fue el primer acto jurídico positivo en favor de los gitanos en 500
años. Elaboró programas , elevó informes al Consejo de Ministros, realizó estudios, apoyó
la financiación de asociaciones y de encuentros. Elbalance final sin embargo hay que cali
ficarlo de insuficiente, debido a su carácter de estudio y a su falta demedios.

Con la llegada del Partido Socialista al gobierno, se suprimió la Comisión


Interministerial en Abril de 1.983, pasando la responsabilidad del tema gitano a la
Dirección General de Acción Social del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, donde
se encuadraría la coordinación de la Administración Central del Estado y sus relaciones
con la Administración Autonómica en materia de Servicios Sociales . Servicios que nacie
ron como instrumentos de respuesta a las necesidades sociales de todos los ciudadanos con
el objetivo de superar la marginación y discriminación institucional de los colectivos
menos favorecidos.

A partir de la materialización constitucional del Estado de Bienestar y la aprobación


de las Leyes de Servicios Sociales en las Comunidades Autónomas, la normativa específica
que podemos encontrar sobre los gitanos esmuy limitada, ya que están incluidos y contem
plados como ciudadanos libres e iguales ante la Ley, por lo tanto la legislación vigente no
los contempla de manera diferente .

Además, el principio de NORMALIZACIÓN de los Servicios Sociales debe conce


birse, de manera que su recepción no signifique ningún tipo de estigmatización , ni trata
miento especial para los receptores y que la cobertura de las necesidades sociales de los
ciudadanos sea asegurada a partir de un sistema de acceso no segregativo a los servicios
colectivos de carácter general.

Ahora bien ,no debemos olvidarnos de los Servicios Sociales Especializados, dirigi
dos a las minorías étnicas que vienen recogidos en todas las Leyes Autonómicas de
Servicios Sociales. Servicios de discriminación positiva para aquellos colectivos que se
encuentran en situación de desarraigo y marginación social.

En este sentido , el Parlamento aprobó una proposición no de ley, el 3 de Octubre de


1.985 , poniendo en marcha un Plan Nacional de Desarrollo Gitano cuyo objetivo no podía
sermás ambicioso, “ acabar con la discriminación histórica del pueblo gitano, así como
sacarlo de la marginación social e irreversible que genera la transformación industrial y
urbana de nuestra sociedad” .

131
En la actualidad, el Ministerio de Asuntos Sociales es quien tiene competencia en el
desarrollo del Plan , coordinando a representantes de distintos ministerios. Las líneas de
actuación aprobadas desde 1.989 son :

- La creación de una Unidad Administrativa para la gestión del Plan en la Dirección


General de Acción Social.
- Creación de un Consejo Asesor para el desarrollo del pueblo gitano.
- Coordinación con las Comunidades Autónomas.
- Colaboración con las asociaciones de ámbito estatal de apoyo al sector gitano.
- Impulso en la coordinación de las medidas previstas en el Plan de Vivienda,
Formación Profesional, Cultura , etc .

Asimismo, desde el año 1.983 casi todas las Comunidades Autónomas a través de
sus respectivas Consejerías y en coordinación con la Administración Local han aprobado
distintas Resoluciones y Ordenes para la financiación de proyectos de intervención social,
adoptándose dos vías: la acción comunitaria y el desarrollo de programas sectoriales espe
cíficos. La primera se refiere a la actuación global en barrios determinados, con colectivos
gitanos y en situaciones de extrema precariedad. Los programas sectoriales se refieren a
problemas concretos (intervención con familias, seguimiento escolar , animación sociocul
tural, encuentros interculturales, etc ).

La Administración Autonómica ha realizado además, numerosas medidas con


repercusiones inmediatas en el bienestar de los gitanos; por ejemplo en materia de erradi
cación del chabolismo. Su orientación por consiguiente desde los Servicios Sociales ha
estado encaminada a la adopción de múltiples medidas compensatorias frente a la discri
minación.

Podemos decir como balance, que en esta última década existe un salto cuantitativo
y cualitativo en las limitaciones de las carencias de la población gitana, pero insuficiente ,
ya que la marginación social de los vecinos gitanos no es sólo un problema de pobreza eco
nómica sino que es un problemade pobreza acumulativa a la que hay que dar una respuesta
global, es decir desde la vivienda, la salud, la educación , el trabajo , la convivencia y la
tolerancia, etc .

En este sentido el principio de GLOBALIZACIÓN recogido en todas las Leyes


Autonómicas de Servicios Sociales se ha conseguido parcialmente con la población gita
na. Dos factores han incidido en su contra: por un lado, la congelación de los presupues
tos de las Comunidades Autónomas y de la Administración Local en materia de vivienda,
que ha paralizado el proceso de realojamiento de la población marginal, mayoritariamen
te población gitana. En Madrid todavía existen 849 chabolas que tenian que haber desa
parecido en el año 1.992. En el año 1.994 el Ayuntamiento de Madrid encabezado por su
Alcalde Jose María Álvarez del Manzano envió a 54 familias al extrarradio de la ciudad ,
en la Cañada Real, sobreviviendo entre el basurero de Madrid y una granja de cerdos.
Familias que viven sin agua y sin luz y en condiciones tercermundistas. El objetivo es
tapar el vergonzoso escaparate de podredumbre de la gran ciudad. En Zaragoza quedan
68 chabolas, en Málaga 65 y así un largo etc., en otros muchos pueblos y capitales de
provincia .

132
Otros de los factores que han incidido en contra del realojamiento ha sido la resis
tencia vecinal expresada con mayor o menor fuerza a la hora de aceptar vecinos gitanos en
su barrio , reincidiendo una vez más en los estereotipos y prejuicios contra la población
gitana como un atributo hereditario y consustancial al grupo étnico opuesto y aplicado dis
criminadamente . Ese rechazo además se ha realimentado en los últimos años por los efec
tos del narcotráfico en los núcleos marginales, siempre vulnerables ante las mafias podero
sas que deambulan por los barrios chabolistas, rebuscando en medio de la desesperación y
la ignorancia familias que trapicheen para su subsistencia con el “ caballo ” o la “ coca”.
Actividades delictivas de las que es difícil salir por el dinero fácil que ofrecen y las relacio
nes de dependencia que se crean con lasmafias organizadas.

Hay que recordar que mientras exista una chabola existirá marginación y que ésta
incide de forma directa en el bienestar de los gitanos por el bajo nivel de precariedad en el
que tienen que sobrevivir y además expuestos continuamente al racismo y xenofobia de
los grupos incontrolados, por el incipiente facismo que empieza aflorar en las grandes ciu
dades.

Eldesarrollo de los programas de acción social está unido indisolublemente con los
programas de realojamiento , hasta el punto que el no cumplimiento de este último, condi
ciona la eficacia de la intervención social y con ello condiciona también la incorporación
de la población gitana a los procesos de normalización convivencial.

Por ello , es necesario que se desbloquen los presupuestos en materia de vivienda, y


también las actitudes negativas para proseguir con los objetivos “de igualdad real y efecti
va mediante la eliminación de discriminaciones institucionales o sociales que es el objeto
de los Servicios Sociales Especializados” .

Este análisis nos induce a observar que nos encontramos ante la manifestación de
una diferencia cultural histórica, que el problema gitano lo será tanto exista un problema
especifico de la sociedad española en su conjunto , que no expresa más que el irresuelto fac
tor de convivencia de una cultura mayoritaria con una cultura minoritaria , “ que además ha
sido educada históricamente en el controlpolicial, en el descuido administrativo, en la opo
sición racial, en la asimilación y en el paternalismo” ?.

La promoción comunitaria de la población gitana pasa por hacer efectivos sus dere
chos, pero también exigirles las mismas obligaciones como ciudadanos españoles. El
reciente paternalismo institucional frente a la discriminación histórica , ha llevado a algunos
gitanos a percibir el Estado como el paraguas protector de todos sus problemas atraídos por
su sistema de ayudas. Hay que modificar estas actitudes, ya que el principio de igualdad
debe de ser recíproco en el acceso a los bienes y servicios que ofrece el Estado.

Este proceso, exigiría importantes cambios en los modos de vida y en las normas de
comportamiento de la población gitana y ese es el desafío que tienen los gitanos, vivir
entre payos y acceder a las mismas condiciones de vida que los payos, con los mismos
derechos y las mismas obligaciones, pero sin embargo seguir siendo como dice un buen
amigo y maestro “ tío Aquilino ” “ gitanos por encima de todo, pero viviendo en condiciones
de igualdad ” .

133
El respeto de nuestras minorías,mientras no seamos capaces de resolver el proble
ma gitano, se convierte en un banco de pruebas para la democracia española. Una democra
cia que ha cambiado las estructuras políticas, pero que tiene que hacer un esfuerzo por
cambiar las estructuras mentales estereotipadas de un sector importante de la ciudadanía .
Parece claro que desde una opción democrática, no cabe más respuesta que la convivencia
y el respeto .

Las responsabilidades deben estar compartidas. Pero quien más responsabilidad


tiene es la comunidad que posee más poder, en este caso la comunidad paya. En este senti
do no podemos olvidarnos de citar a SIMON DE BEAUVOIR cuando decía “ la responsa
bilidad de la culpa aumenta proporcionalmente al poder” .

NOTAS:

López de Meneses A . “ La inmigración gitana en España durante el Siglo XV” . En


Martínez, F . [Link]ánea de Estudios, [Link] .
Para profundizar en la historia ver el excelente análisis de Sánchez Ortega, M . H .
“ Evolución y contexto histórico de los gitanos españoles” en Entre la marginación y el
racismo. Coopl. San Román T. Edit. Alianza Universidad , 1986 ,Madrid .
Caro Baroja, J. Epílogo en Los gitanos de Cleber, T.J. Edit. Aymá, 1965, Barcelona.
González Duro, E . en Grupos marginados y peligrosidad social. Edit. Campo Abierto,
1977,Madrid.
Ibidem , citado en Sánchez Ortega, M . H .
O Calvo Buezas, T . “Minorías étnicas” en Cuatro siglos de acción social. Edit. Siglo XXI,
1988,Madrid .
' San Román , T . Entre la marginación y el racismo. Edit. Alianza Universidad, 1986 ,
Madrid .

134
18. Estudios de Derecho Penal
Económico.
19. Literatura infantil
de tradición popular.

20 . Spinoza y España.
21. Producción ovina y caprina .

22. Actas del II Coloquio sobre


los estudios de Filología
Francesa en la Universidad
Española .

23. Desertificación
en Castilla -La Mancha.
El proyecto E .F .E . D .A .

24. Notas de visión y apuntes


sobre Ingeniería del
Software .

25. Investigaciones filológicas


anglonorteamericanas.

26 .Nuevas tendencias en la
informática : arquitecturas
paralelas y programación
declarativa .

27. El niño, la literatura


y la cultura de la imagen .

28. Olivicultura y Elaiotecnia .


29. Del prejuicio al racismo :
Perspectivas psicosociales
Ante los acontecimientos actuales , con un
proceso migratorio constante que hace
que cada día aumente la presencia de personas
y grupos sociales de distintas razas, se da la
paradoja que contrapone a una realidad en la
que las sociedades son cada vez más
pluriétnicas y multiculturales, la tendencia que
lleva a los pueblos a movimientos colectivos que
con más frecuencia exaltan los nacionalismos y
el independentismo bajo conciencias étnicas y
una fuerte identidad social y cultural enfrentada
a lo externo.
Además, el aumento de actos racistas que
saltan constantemente a los medios de
comunicación y que evidencian actitudes
favorables a la exclusión y al rechazo de la
convivencia, hacen necesario adentrarse en el
fenómeno del racismo, en cuyo análisis es
necesario detenerse ante dos conceptos
psicosociales claves como son el estereotipo y
el prejuicio .
Este libro responde al esfuerzo de distintos
profesionales : psicólogos, educadores ,
trabajadores sociales,..., por analizar el prejuicio
desde sus antecedentes, hasta sus
consecuencias, sus nuevas formas de
presentación cada vez más sutiles y su estrecha
vinculación al proceso educativo ; tratando con
todo ello de darrespuesta a este problema que
nos afecta a todos.

Ediciones de la Universidad
97884891492165
de Castilla-LaMancha

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