Del Prejuicio Al Racismo: Perspectivas Psicosociales: Santiago Yubero
Del Prejuicio Al Racismo: Perspectivas Psicosociales: Santiago Yubero
PERSPECTIVAS PSICOSOCIALES
Coordinadores
J. Francisco Morales
Santiago Yubero
COLECCION
ESTUDIOS
COLECCIÓN ESTUDIOS
1. Literatura infantil.
4 . Poesia infantil.
5 . América Latina:
regiones en transición .
6 . Los montes de
Castilla -La Mancha.
7 . La armonización fiscal
en los años 90.
8 . Enfermería y sociedad .
9 . La ética de Spinoza .
Fundación y significado.
10. Actas del VIII Congreso
Nacional de Educación Física
de E . U . del Prof. de E .G .B .
16 . Filosofía y Educación .
This One
Fotocomposición, Impresión y Encuadernación : Gráficas Cuenca, S.A . Hnos. Valdés, 22 - 16002 Cuenca
I.S . B .N .: 84 - 89492- 16 -6
D .L . CU - 15 - 1996
COORDINADORES :
J. FRANCISCO MORALES
SANTIAGO YUBERO
Ediciones de la Universidad
de Castilla -La Mancha
CUENCA, 1996
ÍNDICE
Presentacion . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
J. Francisco Morales
Universidad Nacional de Educación a Distancia
INTRODUCCION
El prejuicio racial está de actualidad en nuestro país. Algo que, hace no muchos
años, se consideraba más bien propio de Estados Unidos (negros, puertorriqueños , chica
nos), Alemania (turcos, yugoslavos) o Inglaterra (antillanos, pakistaníes, hindúes), ha lle
gado a ser un fenómeno corriente en estas latitudes. Actos racistas ocurren en todas las
Comunidades del Estado español, saltan a los informativos de radio y TV y ocupan su
lugar en las secciones de sucesos de los periódicos. Pese a la regularidad de su ocurrencia ,
y al correspondiente carácter de noticia habitual en los medios informativos, todavía es
corriente encontrar personas que afirman que España no es, ninunca será racista .
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afectivo, lo que pone de manifiesto la centralidad e importancia de dicho componente . En
segundo lugar, la propuesta no resulta útil cuando los tres aspectos (cognitivo, afectivo y
conductual) no van a la par, ya que no indica cual adquiriría preeminencia en un caso así.
a ) es un fenómeno intergrupal
b ) es una orientación negativa hacia el objeto del prejuicio , y puede implicar agre
sión , evitación u otras conductas negativas.
c) es injusto e incurre en una generalización excesiva
d ) es una actitud
Prejuicio y racismo no son dos términos sinónimos. El segundo es más amplio que
el primero e incluye, además , hostilidad , segregación y cualquier acción negativa que se
dirija hacia un grupo étnico . Puede hablarse, incluso, de un racismo institucional (Oskamp,
1991, pp. 373 -374 ), expresión con la que se alude tanto a leyes y regulaciones formales
que perjudican a ciertos grupos étnicos como a las normas sociales de carácter informal
que restringen y coartan sus posibilidades de desarrollo . Como señala Oskamp, se trata de
un término nuevo que designa un fenómeno muy antiguo .
Según la definición de Fazio (1989), una actitud es una asociación objeto -evalua
ción en la memoria . Tres son sus características esenciales: orienta siempre a la persona
hacia el objeto al que hace referencia , connota ese objeto de forma positiva o negativa, y es
permanente , ya que perdura en la memoria . De estas características se deduce la importan
cia de la actitud , ya que sirve como guía a la persona, proporcionándole orientación en el
mundo social que le ha tocado vivir. En efecto , gracias a la actitud la persona no es indife
rente a los objetos delmundo social y sabe cómo reaccionar ante ellos.
Las implicaciones de considerar el prejuicio racial como actitud negativa son de dos
tipos, teóricas y empíricas. Veamos cada una de ellas por separado.
Implicaciones teóricas
Implicaciones empíricas
Tres son los principales apartados en los que se pueden dividir estas encuestas sobre
la actitud o prejuicio étnico-racial: distancia social, igualdad de tratamiento y la implemen
tación de los principios de igualdad. El primero de ellos, distancia social en la terminología
de Oskamp, hace referencia al grado de separación que resulta aceptable en las relaciones
entre los grupos étnicos. Aquí el polo o extremo más bajo estaría constituido por situacio
nes que implican cierta interacción pero de carácter limitado o formal. El ejemplo más
claro sería compartir el mismo transporte público o acudir a establecimientos públicos
como bares o cafeterías . El polo opuesto , que implica el máximo grado de intimidad , con
una interacción muy intensa , sería el noviazgo o el matrimonio . Entre ambos polos cabe
situar toda una gradación de puntos intermedios, como, por ejemplo , vivir en el mismo
vecindario, compartir los mismos clubs sociales y recreativos y otros.
El segundo apartado, igualdad de tratamiento en la terminología de Oskamp, se refie
re al grado de aceptación de principios generales de discriminación (o no discriminación ) en
distintos ámbitos de la vida social. Entre los ámbitos investigados por las encuestas destacan
los siguientes: trabajo, transporte público ,posibilidad de elegir libremente la propia residen
cia (frente al establecimiento de limitaciones sobre este derecho), posibilidad de asistir a los
mismos centros escolares que los blancos y libertad de elección de pareja sin tener en cuenta
la raza, entre otros. Es importante subrayar que en este segundo apartado las preguntas de los
cuestionarios de actitud apuntan a principios generales,no a prácticas concretas.
El tercer apartado, denominado por Oskamp implementación de los principios de
igualdad , hace alusión al grado de aceptación de políticas concretas emprendidas por el
Gobierno con vistas a conseguir la igualdad racial. Por ejemplo , para combatir la segrega
ción en las escuelas, el Gobierno de los EE UU promovió la integración de las escuelas
públicas, de tal forma que niños blancos y negros acudiesen a las mismas escuelas , aunque
no viviesen en los mismos barrios. Para combatir la desigualdad en ingresos, puso en mar
cha una política de redistribución de renta. Para enfrentarse a la desigualdad en el empleo,
creó los programas de acción afirmativa. Para combatir la desigualdad en el acceso a la
educación superior, estableció un sistema de cuotas en las Universidades públicas.
Los resultados obtenidos por las encuestas realizadas desde los años60 hasta la actua
lidad son bastante claros y dejan pocos resquicios a la duda sobre la existencia de prejuicio
racial. Independientemente de que se trate de distancia social, principios generales de discri
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minación (o no discriminación ) o políticas concretas, una cosa resulta clara : allí donde hay
mayor peligro de un compromiso con una igualdad entre razas es donde aparece la actitud
más negativa hacia el grupo minoritario . En concreto , la actitudmás negativa se da al evaluar
las políticas concretas delGobierno y el polo de distancia social que implica unamayor inti
midad. La actitud es algo menos negativa en los principios generales de discriminación (o no
discriminación ) y en el polo de distancia social que implica una intimidad escasa .
La importancia del análisis funcional de las actitudes propuesto por Snyder y Miene
reside en el hecho de que la actitud negativa no cambiará mientras no se elimine o modifi
que la función en la que se basa. En el caso que nos ocupa, mientras el grupo dominante
establezca como valor absoluto el mantenimiento del statu quo y se oponga con todas sus
fuerzas a la introducción de cambios en la ordenación jerárquica de los grupos sociales, es
improbable que puedan surgir cambios en la actitud .
Por su parte, Morales y cols. ( 1994 ) lo interpretan como una de las consecuencias
de que ciertas actitudes funcionen como heurísticos. En concreto , aquellas actitudes muy
accesibles en la memoria , aquéllas que, como el prejuicio racial, son el producto de un
aprendizaje muy intenso , se activan cuando en la situación existen pistas relevantes y
desencadenan conductas acordes con ellas, es decir , reacciones positivas ante el objeto
positivamente evaluado y negativas ante el negativamente evaluado. Esta reacción se pro
duce, además, demanera relativamente automática.
La segunda consecuencia tiene que ver con la llamada “ paradoja ” del prejuicio
racial. Como ya se ha señalado en un apartado anterior, entre 1960 y la actualidad se ha
producido un abandono progresivo de las manifestaciones más insultantes del prejuicio ,
hasta tal punto que ciertas muestras de discriminación contra los miembros del grupo
minoritario se consideran hoy desfasadas y de mal tono. Por desgracia, eso no significa que
el prejuicio haya desaparecido o se haya evaporado. Lo que sucede,más bien , es que su
expresión se ha hecho más sutil. Para entendernos, es como si se hubiese producido una
mutación en el prejuicio . A esto es a lo que Devine denomina “ paradoja ” del prejuicio
racial. Para explicar esta segunda consecuencia ,han surgido muchos análisis en Psicología
Social, cuya consideración nos ayudará a comprender mejor la dinámica actitudinal del
prejuicio.
Manejo de la impresión
Racismo moderno
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voto antinegro y correlaciona con el sentimiento negativo hacia los negros. Tenemos aquí,
por tanto, un buen ejemplo de actitudes internamente conflictivas. Los racistas modernos
quieren desmarcarse de las posturas racistas tradicionales y apoyan principios abstractos de
justicia y discriminación. Pese a ello , siguen albergando sentimientos negativos hacia el
grupo étnico minoritario . Estos se adquirieron muy pronto en el período de socialización y
persisten con mucha fuerza en la edad adulta . Las actitudes igualitarias se adquieren más
tarde y carecen de la fuerza afectiva que sería necesaria para inhibir de forma eficaz a sus
opuestas.
Racismo Simbólico
Este análisis subraya la existencia de dos tipos de razones diferentes que pueden
explicar el prejuicio racial. Para empezar, está , por supuesto , el afecto negativo que surge
de las prácticas socializadoras íntimamente conectadas al racismo institucional. Este efecto
negativo es elmismo que hemos analizado ampliamente en apartados anteriores. Pero, ade
más, está el apego a los valores tradicionalmente americanos de la Etica protestante , a
saber, disciplina , autonomía , individualismo, ética del trabajo duro y obediencia. Estos
valores son característicos del grupo mayoritario en EE UU pero, en absoluto de los negros
o , almenos, así lo perciben las personas del grupo dominante .
Esta explicación parte también del conflicto que experimenta la persona del grupo
mayoritario. Por una parte,comparte con otras personas de la sociedad una actitud negativa
hacia el grupo étnico. Por otra , apoya de manera decidida una actitud igualitaria . Los auto
res que formulan esta explicación del prejuicio creen que la actitud negativa se asienta en
los valores individualistas de la Etica protestante , en virtud de los cuales la situación desfa
vorable del grupo étnico minoritario se atribuye a características personales de los compo
nentes de dicho grupo. Frente a ella se alza la que preconiza un sentimiento de simpatía
auténtica hacia el grupo desfavorecido y un reconocimiento del tratamiento injusto que la
sociedad les ha dispensado desde hace mucho tiempo.
Racismo aversivo
Se basa también en la dicotomía existente entre una actitud negativa hacia el grupo
étnico, explicable por la pertenencia a una cultura que históricamente ha cultivado el pre
juicio , y una actitud positiva, exigida por los valores igualitarios y de justicia . Pronostica
que existirán , alternativamente, conductas positivas y negativas hacia el grupo étnico y que
el que se presenten unas u otras dependerá de dos factores. El primero ya estaba implícito
en la explicación anterior y se podría denominar “ estructura normativa” de la situación. Se
refiere a aquellas características de la situación en la que se encuentra el sujeto que exigen
o demandan una conducta concreta . El segundo factor es la posibilidad de generar una jus
tificación no racista de una conducta discriminatoria .
Una vez sentado este planteamiento , se defiende que la respuesta será positiva, es
decir, no discriminatoria , cuando la estructura normativa de la situación aliente o fomente
la aparición de este tipo de conductas o cuando no resulte posible generar una explicación
que se aleje del racismo. La respuesta será , en cambio , negativa y discriminatoria cuando
alguno de estos elementos (o los dos) adquieren un signo diferente . La diferencia con la
explicación anterior es que, incluso en el supuesto de una respuesta racista , no hay amena
za a la imagen de yo igualitario de la persona, ya que no hay conflicto psicológico interno
entre igualitarismo y prejuicio .
Las diferencias y parecidos entre estas explicaciones de la “ paradoja ” del prejuicio
se presentan en la Tabla 1.
DIFERENCIAS ENTRE LAS PROPUESTAS DE EXPLICACION DE LA “ PARADOJA ”
DEL PREJUICIO RACIAL
PROPUESTA | PROCESO (S ) INVOLUCRADO (S ) TIPO DE DISCRIMINACION RESULTANTE
Prejuicio Simple Actitud negativa sobreaprendida hacia Discriminación directa, pública
el grupo étnico y sin reservas
Manejo de la a ) Actitud negativa hacia el grupo étnico Discriminación encubierta con apariencia
impresión b ) Deseabilidad Social de ausencia de discriminación
a ) Actitud negativa hacia el grupo étnico Discriminación indirecta (en items
Racismomoderno b ) Actitud positiva hacia el trato igualitario supuestamente no racistas)
de todas las personas
a ) Actitud negativa hacia el grupo étnico | Discriminación indirecta (en items que se
Racismo simbólico b ) Actitud positiva hacia los principios de pueden justificar sin introducir clisés raciales)
la Etica Protestante
Amplificación de la a ) Actitud negativa hacia el grupo étnico | Exageración de la conducta discriminatoria o no
respuesta inducida b ) Actitud positiva hacia el trato igualitario discriminatoria (en función de las necesidades
por la ambigüedad c ) Defensa de la autoestima de protección de la autoestima)
Hasta aquí se han puesto demanifiesto las ventajas de abordar el estudio del prejui
cio racial con la ayuda del conocimiento existente sobre las actitudes. Como se ha visto , el
resultado obtenido ofrece varias ventajas. En primer lugar, informa acerca de los conteni
dos principales del prejuicio . Además, proporciona hipótesis verosímiles sobre su génesis y
puede explicar algunas de sus principales consecuencias. Por último, ayuda a comprender
su dinámica, en ocasiones bastante tortuosa. Sin embargo , como cualquier análisis, adolece
también de ciertas deficiencias, que será preciso señalar para situarlo en sus justos términos
y para buscar acicates que consigan perfeccionarlo .
Uno de los aspectos más llamativos en todos los estudios revisados hasta ahora es
que se limitan de forma exclusiva a las actitudes del grupo mayoritario , es decir, del que
alberga el prejuicio .No se contempla la posibilidad de estudiar las actitudes correspondien
tes de las víctimas del prejuicio , como si el prejuicio no fuese cosa de dos.
Tabla 2 : Acuerdo del grupo con prejuicio y de las víctimas del prejuicio con items
sobre el progreso en la conquista de la igualdad en los derechos civiles
Grado ó % de acuerdo
ITEM Grupo Víctimas
mayoritario prejuicio
Hahabido un cambio muy positivo en la
situación de los negros Alto Bajo
Señala Devine, en su perspicaz análisis del prejuicio étnico y racial (1995 ), que el
estudio del prejuicio como actitud negativa ha operado sobre un supuesto implícito , a
saber, que si se consigue que la actitud predominante del grupo mayoritario cambie y pase
de negativa a positiva, el prejuicio acabará por desaparecer y las relaciones entre grupos
variarán en consecuencia . El problema de este supuesto es que resulta falso o , cuando
menos, incompleto .
La mejor prueba de ello es que las personas con bajo prejuicio del grupo mayorita
rio , es decir, aquéllas cuyas actitudes son positivas hacia el grupo étnico, experimentan
dificultades para responder ante ese grupo de manera no prejuiciosa . Ello no sólo les gene
ra ansiedad , sino también la correspondiente dificultad para entablar una interacción positi
va con susmiembros. De forma paralela , los miembros de los grupos minoritarios recelan
de las intenciones y motivos de los miembros del grupo mayoritario . Durante demasiado
tiempo se ha desatendido el análisis de la experiencia subjetiva de las víctimas del prejui
cio , lo que, además de ser poco razonable , ha generado una orientación errónea de la inves
tigación (Lalonde y Cameron, 1994 ).
Tal vez, como señalan estos dos autores, si se quiere de verdad cambiar el prejuicio
racial, habría que comenzar por desmontar los ordenamientos institucionales que lo susten
tan , aquellos que confieren una posición dominante y unos ciertos privilegios a unos gru
pos sobre otros. En este sentido, es probable que sea más eficaz la lucha de las víctimas del
prejuicio para cambiar la situación de discriminación existente , como sugiere el fascinante
análisis de Lalonde y Cameron (1994).
¿ Quiere esto decir que las actitudes son prescindibles, o que carecen de relevancia ? .
En absoluto . Las actitudes juegan su papel como expresión y como soporte del prejuicio .
Pero es importante profundizar en la comprensión de ese papel, y para ello tienen que ser
analizadas en el contexto social más amplio de las relaciones entre grupos y de los movi
mientos de cambio social.
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Oskamp, S ., 1991, Attitudes and Opinions, Englewood Cliffs, Prentice Hall, 22 Ed.
Carmen Huici
Universidad Nacional de Educación a Distancia
INTRODUCCION
En nuestro país , los datos obtenidos en las encuestas como las de CIRES (años
1990 -91 y 1991-92) parecen indicar una mejora de las actitudes hacia los inmigrantes. De
igual manera las encuestas realizadas por el CIS entre los años 1990 y 93 indican un
aumento del rechazo a los partidos de ideología racista si existiesen en nuestro país. En
contrapartida el último informedel defensor del pueblo muestra el aumento de los inciden
tes de carácter racista, y estudios como el realizado por Solé y Herrera (1991) referidos a
los trabajadores extranjeros en Cataluña ponen de manifiesto el que un porcentaje alto de
estos inmigrantes, sobre todo los africanos , han sido objeto de prácticas discriminatorias ,
actitudes racistas y vejatorias .
Comenzaremos por definir el prejuicio como la hace Ashmore (1970 ) como “Una
actitud negativa hacia un grupo socialmente definido y hacia cualquier persona que se per
cibe comomiembro de ese grupo ' (1970 p . 9 ).La discriminación puede ser definida “como
aquellas acciones dirigidas a mantener las características del propio y su posición favoreci
23
da a expensas de un grupo de comparación ' (Jones 1972 p . 4 cfr. Dovidio and Gaertner
1986 ). Elmismo autor indica que estas diferencias observadas en la conducta hacia miem
bros de determinadas categorías sociales se supone que derivan de las actitudes prejuicio
sas . Así mismo ve el racismo como "el resultado de la transformación del prejuicio racial
y / o del etnocentrismo a través del ejercicio del poder en contra de un grupo racial definido
como inferior, por individuos e instituciones con el apoyo intencional o no intencional de
la cultura en su totalidad' (p . 172).
Este autor distingue entre diversas formas de racismo: el individual que añade al
prejuicio racial la apelación a factores biológicos justificatorios y además incluye las con
ductas discriminatorias, el racismo institucional que se refiere a la limitación injusta de
oportunidades a miembros de un grupo a través de políticas institucionales y el racismo
cultural que consiste en la consideración de la superioridad de la tradición cultural del pro
pio grupo y que se puede expresar tanto a nivel individual como institucional.
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Grosso modo la evolución del tema en este campo ha pasado de centrarse en la
medida de las actitudes prejuiciosas y su cambio al de los procesos cognitivos implicados
en el comportamiento intergrupal. Con todo, en la investigación reciente también se ha
planteado el estudio de las actitudes encuadrables en lo que se denomina el nuevo racismo.
25
grupos estigmatizados implican la amenaza a la propia imagen de persona humana pero al
mismo tiempo que sabe discernir bien en las relaciones con los demás. La tensión emocio
nal lleva a una amplificación de la respuesta que puede ser o bien más positiva o más nega
tiva según sea la naturaleza del contacto , o la información inicial de la que se parta. Los
sentimientos ambivalentes están relacionados con una dualidad de valores : igualitarismo e
individualismo. El primero llevaría a tener sentimientos de simpatía hacia las personas en
situación desventajosa, pero el segundo llevaría a hacer interpretaciones de las manifesta
ciones desviantes de los miembros de la minoría en términos de personalidad. El proceso
según Katz y col. se inicia con una información que procede del propio sujeto que emite el
juicio o delmiembro de la minoría . Esta información va en contra de uno de los compo
nentes, positivo o negativo de la actitud y se pone en marcha una estrategia para defender o
negar el componente de la actitud que ha sido atacado. Uno de los aspectos demayor inte
rés del planteamiento de Katz es señalar la tendencia a la polarización de las respuestas
hacia elmiembro de laminoría, tendencia comprobada en diversos trabajos.
Según se señaló anteriormente , una de las causas del nuevo modo de considerar el
racismo tiene que ver con el intento de buscarmedidas demenor reactividad que las tradi
cionales que llevaban a dar respuestas deseables socialmente pero que no correlacionaban
con determinados índices conductuales, o incluso llevaban a que los sujetos se negasen a
responder (McConahay & Hough 1976 [Link] Conahay, 1986 ). Entre las medidas desarro
lladas recientemente hay que destacar la escala de racismo sutil y descarado propuesta por
Pettigrew y Marteens (1995) aplicada por ellos en cuatro países europeos. También está
siendo aplicada en el nuestro en una investigación llevada a cabo por, Rueda Navas y
Gómez (1995). Partiendo de la obra de Allport sostienen que el racismo manifiesto o des
carado incluye un factorde rechazo del exogrupo y una percepción que supone una amena
za. Este factor incluye en su formamás intensa la idea de la inferioridad genética del grupo
en cuestión que es la que justificaría la posición del grupo en la sociedad, sin necesidad de
atribuirla a la discriminación . El segundo factor supone la negación de la intimidad con los
integrantes del grupo, es decir excluir la idea de relaciones sexuales y del matrimonio inte
rracial.
El racismo sutil, que tiene un carácter encubierto como hemos visto , es propio de
todas las formas de racismo moderno analizadas hasta ahora. Se caracterizaría por los
siguientes factores: la defensa de los valores tradicionales, que implica la acusación a los
miembros de la minoría de no actuar en formas aceptables, es decir no atenerse a las nor
mas y valores de la mayoría. El segundo componente consiste en la exageración de las
diferencias culturales. No se apela a factores genéticos sino a diferencias culturales, que
26
serían la causa de la posición desventajosa . El tercer componente lo constituye la negación
de respuestas emocionales positivas hacia losmiembros del exogrupo . Así pues , no se trata
de manifestar sentimientos negativos hacia los miembros de la minoría sino, de forma más
indirecta ,deno expresar afecto positivo .
Ya se señaló anteriormente que las teorías que han puesto en conexión prejuicio y
discriminación con relaciones intergrupales pueden dividirse en dos grandes grupos: las
que apelan al conflicto de intereses y a la explotación por los miembros de la mayoría , y
los que lo asocian a procesos muy generales de categorización y de búsqueda de la distinti
vidad positiva como es la teoría de la Identidad Social. Más recientemente y desde la pers
pectiva de los estudios de aculturación (Berry , 1976, Berry y cols. 1990 ) se propone un
marco desde donde analizar las relaciones entre las minorías y mayorías culturales que
merece ser tenido en cuenta .
Desde la primera perspectiva cabe reseñar la posición de Campbell (1965) que
alude al conflicto de intereses y a la presencia de grupos de competidores o que suponen
una amenaza, todo lo cual hace surgir la hostilidad hacia ellos. Este mismo autor pone de
relieve como ese proceso lleva al etnocentrismo con un aumento de la solidaridad intragru
pal y una devaluación del exogrupo.
Los trabajos de los Sherif (Sherif y Sherif 1953, Sherif 1966 ) sobre las relaciones
funcionales entre grupos se centra en los efectos de la interdependencia . En las condiciones
en las que se dan metas incompatibles y una interdependencia competitiva se producen una
serie de fenómenos dehostilidad intergrupal, incluyendo deterioro de las imágenesmutuas,
aún cuando antes de esta fase de conflicto hubiese habido relaciones amistosas entre indivi
duos miembros de cada grupo. En estos estudios también se mostró el efecto de interdepen
dencia cooperativa para la reducción del conflicto una vez generado . En este caso consistía
en que los grupos tenían que colaborar para lograr una meta , que sólo podía obtenerse a
través del esfuerzo conjunto .
28
intergrupal. Esto , a su vez, tiene lugar cuando las diferencias de status se perciben como
inestables e ilegítimas.
Una segunda línea de investigación que también parece de interés para el tema que
nos ocupa, tiene que ver con las dimensiones de comparación elegidas para la diferencia
ción entre grupos. Una serie de trabajos de Mummendey y colaboradores (Mummendey
Schreiber, 1983, 1984, Mummendey y Simon , 1989) ponen de relieve el empleo de un tipo
de estrategia denominada " diferentes-pero -mejores” que se pone de manifiesto cuando hay
distintas dimensiones de comparación y en estudios donde en general las diferencias de sta
tus entre grupos o no eran grandes o no existían . En estas circunstancias, se advierte que se
da el favoritismo endogrupal en dimensiones consideradas importantes por los miembros
del propio grupo , y se conceden ventajas al otro grupo en dimensiones que no son impor
29
tantes. Esta estrategia puede contener una forma sutil de discriminación al indicar que lo
otros destacan en características contranormativas o almenos no tan en consonancia con
los valores vigentes.
Trabajosmuy recientes adoptando este enfoque (Piontowsky y Flack, 1995) han tra
tado de analizar estos modos de aculturación no sólo desde la perspectiva de la minoría ,
sino también desde la de la mayoría , es decir, desde sus actitudes hacia ellos; al propio
tiempo ,han establecido el nexo con la orientación dominante en el campo de las relaciones
intergrupales, estudiando los procesos de favoritismo endogrupal, amenaza percibida, etc ,
en conexión con dichas formas de aculturación .
Por lo que respecta al contacto entre los miembros, debe cumplir una serie de requi
sitos de forma que realmente contribuya a la mejoría y no al deterioro de las relaciones:
igualdad de status entre losmiembros de la mayoría y de la minoría ; que se desconfirme el
estereotipo; que se establezcan relaciones de interdependencia cooperativa; respaldo de la
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autoridad y existencia de normas igualitarias en elcontexto en el que se produce el contac
to (Allport, 1954, Amir, 1968, 76 , Cook , 1978 ). Existe una cierta discusión entre si el con
tacto debe ser personalizado y dar ocasión a intimar con la persona, como se formuló origi
nariamente , o si más bien lo importante es que el contacto positivo pueda ser evaluado por
la persona como intergrupal y no como puramente interpersonal, de forma que los efectos
beneficiosos puedan generalizarse al grupo en su conjunto (Hrewstone y Brown, 1986 ).
Puede que la eficacia de esta estrategia consista en impedir una reacción común ante
los casos desconfirmatorios, que es considerarlos como excepcionales y no incluirlos como
parte del grupo. Con todo, presenta una serie de limitaciones, pues cuando se trata de des
confirmar estereotipos muy negativos en individuos que mantienen actitudes negativas,no
parece tener impacto. Por otra parte , en las relaciones intergrupales conflictivas se suelen
poner en juego estereotipos de carácter moral negativo . Esta información es altamente
diagnóstica y muy dificil de desconfirmar (Huici y col. 1993 ).
En cuanto a los efectos de la cooperación como forma de reducción de la discrimi
nación , que es la intervención propuesta tanto desde el enfoque del contacto como desde el
del conflicto de intereses, parece no garantizar por si sola un efecto positivo. Como destaca
Worchel (1979) siha habido una historia anterior de conflicto o competición es fácil que se
traten de resaltar las diferencias incluso en la situación cooperativa. Para que surta efecto ,
además de ser repetida debe obtener el éxito en la tarea propuesta .
Un tipo de estrategia que ha sido poco tenida en cuenta, porque su potencial desacti
vador de conflictos se suele considerar limitada al área interpersonal, es la del desarrollo de
la empatía . En este área de problemas consistiría en tratar de ponerse en el lugar del miem
bro de la categoría discriminada, asociando los sentimientos que despiertan las experien
cias sufridas por éste con determinadas prácticas sociales.
COMENTARIOS FINALES
Parece que para que se produzca una convergencia entre la actual investigación
sobre relaciones intergrupales y el enfoque de problemas sociales del racismo haría falta
tener en cuenta variaciones sistemáticas de las diferencias de status entre los grupos, de
poder (incluyendo distinto tipos de poder, como el de revancha) y de número de integran
tes de la mayoría -minoría con el fin de ver como éstas variables influyen en la relación
intergrupal. Esta línea inciada por Sachdev y Bourhis debe ser completada en estudios de
campo .
Almismo tiempo habría que establecer diferencias entre el carácter del conflicto ,
desde el realista al de pura competición social.
Finalmente , la línea de trabajo que pone en relación las diversas formas de acultura
ción y los procesos intergrupales, permitiría ampliar elmarco de consideración del racis
mo, teniendo en cuenta los distintos tipos de minorías étnicas y de emigrantes. Ello serviría
para afrontar uno de los problemas sociales de mayor envergadura en la UE, como son los
derivados de todas lasmovimientosmigratorios que están teniendo lugar como consecuen
cia de los cambios sociales y políticos dentro del continente , a los que se suman los habi
tuales procedentes de los países del área del Mediterráneo y de África.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
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35
EFECTOS PSICOLÓGICOS SOBRE LAS VÍCTIMAS DEL PREJUICIO
Miguel C .Moya
Universidad de Granada
¿Cómo se sentiría Vd. si continuamente oyera que es un vago , que tiene poca inte
ligencia, que es un ladrón y un ser inferior? Imagínese además que la mayoría de sus con
ciudadanos piensan eso de Vd. y que pormucho que haga no puede cambiar esta opinión .
Nuestra reputación , tanto si tiene una base cierta como si es falsa, cuando martillea ince
santemente en nuestra cabeza, acaba por influir sobre el carácter de cada uno de nosotros.
Un niño que se encuentra rechazado y atacado por todas partes probablemente no acabe
pensando que la dignidad y el equilibrio son sus rasgos más sobresalientes. Al contrario ,
desarrollará defensas. Como un enano en un mundo de gigantes amenazadores, no puede
luchar en igualdad de condiciones. Hay muchas cosas que este enano-niño puede hacer, y
todas ellas le sirven comomecanismos de defensa. Puede encerrarse en sí mismo, tratando
lo menos posible con los gigantes y evitando hablarles con sinceridad. Puede unirse a otros
enanos,manteniéndose junto a ellos y obteniendo así confort y auto -respeto . Puede intentar
engañar a los gigantes cuando tenga ocasión y así experimentar el placer de una cierta ven
ganza. En algún momento de desesperación puede empujar al gigante de la acera o tirarle
una piedra , siempre que piense que haciendo esto no corre peligro . O puede acabar actuan
do como el gigante quiere que actúe. El amor hacia símismo que tenía quizás acabe enco
giéndose y hasta puede que llegue a odiarse a símismo.
Todas las frases del párrafo anterior han sido extraídas del libro de G . W . Allport
“ The nature of prejudice” (1954 ), concretamente de la introducción al capítulo 9 titulado
“ Traits due to victimization ”. En dicho capítulo , Allport va señalando las posibles conse
cuencias que tiene sufrir el prejuicio y la discriminación : estar en un estado de permanente
alerta, negar la pertenencia al propio grupo, retirarse y adoptar una actitud pasiva, “ hacer el
bufón” (ridiculizando y exagerando las características negativas del propio grupo), fortale
cer los lazos con el grupo de pertenencia , timidez, identificación con los grupos dominan
tes (auto-odio),agresión hacia el endogrupo ,prejuicio hacia otros exogrupos (especialmen
te aquellos que son más débiles), simpatía hacia otros exogrupos (generalmente también
débiles), luchar y enfrentarse a la situación , esforzarse individualmente por obtener éxito ,
esforzarse “ simbólicamente” por destacar, neuroticismo y comportarse tal y como se espera
de ellos. Si bien la aportación de Allport es básicamente descriptiva y especulativa, consti
tuye uno de los primeros intentos por sistematizar las posibles consecuencias que el prejui
cio y la discriminación tienen sobre las víctimas de estos procesos. Además, si bien no
todas las consecuencias por él enumeradas han merecido idéntica atención posterior por
parte de los investigadores, es cierto que prácticamente todas las que sí han sido objeto de
estudio estaban incluidas en la relación de Allport.
Veamos, sin más preámbulos, cuáles han sido las principales consecuencias psicoló
gicas del prejuicio investigadas. Estas han sido agrupadas en cuatro apartados: efectos sobre
la autopercepción , abandono del grupo, estrategias cognitivas y competición social. En los
dos primeros apartados se abordan una serie de consecuencias que de alguna manera suponen
que los miembros de grupos discriminados aceptan su situación de discriminación y de infe
rioridad. Las consecuencias descritas en los dos últimos apartados, en cambio , suponen que
quienes sufren el prejuicio intentan superar o salir de esta situación de desventaja .
Quizás el primer tipo de efectos psicológicos que tiene el prejuicio sobre quienes
lo padecen sea que estas personas acaben asumiendo y encarnando la visión negativa que
se tiene de ellas. Esto es, si de un determinado grupo se piensa que sus miembros son
vagos, poco inteligentes, propensos a delinquir y mentirosos, posiblemente muchos de los
integrantes de este grupo acaben creyéndose que ellos son realmente así. Este efecto se
manifestará en una doble vertiente . Por una parte, los individuos asumirán el estereotipo
del grupo; así, por ejemplo, si de las personas de raza negra existe la idea de que están muy
capacitadas para el deporte , las personas de esta raza tenderán a orientar sus intereses en
esta dirección ; si de las mujeres se piensa que son cariñosas y entregadas, así como que
están muy capacitadas para el cuidado de los hijos, muchas mujeres presentarán estas
características. Por otra parte , los miembros de grupos que son víctimas de la discrimina
ción es probable que desarrollen una menor autoestima, una imagen negativa de símismos,
dado que el prejuicio comporta una visión negativa del grupo hacia el que se dirige.
¿ Por qué es presumible que los miembros de grupos que son discriminados acaben
asumiendo esta visión estereotípica y negativa de sí mismos? Hay varias razones que pue
den explicar este resultado, todas ellas desarrolladas por algunas teorías psicosociales clási
cas. Así, desde el Interaccionismo Simbólico se concibe que el auto -concepto se desarrolla
38
a través de las interacciones con los demás y es un reflejo de la forma en la que los demás nos
ven (Cooley, 1956 ). En consonancia con este planteamiento , la evidencia empírica apoya la
idea general de que las auto -percepciones y las auto -evaluaciones están relacionadas con la
forma en que uno cree que los demás lo perciben o lo evalúan (Shrauger y Schoeneman ,
1979). Numerosos estudios, realizados con miembros de grupos discriminados tan diferentes
como personas de raza negra ,mujeres, retrasados mentales, homosexuales, ciegos, obesos,
incapacitados físicos, etc ., han puesto de manifiesto que estas personas son generalmente
conscientes de la visión negativa que se tiene de ellos (Crocker y Major, 1989) .
Veamos a continuación los resultados que pueden extraerse de los estudios reali
zados sobre la auto -percepción en términos estereotípicos y la autoestima que tienen los
miembros de grupos de bajo status. Al final de este apartado consideraremos el tema de la
“ profecía que se cumple a símisma” .
Todos los grupos a los que pertenecemos influyen sobre nuestra identidad, sin
embargo, según algunos autores, la pertenencia grupal de los miembros de grupos domi
nados o de bajo status es más prominente (o saliente ) que la pertenencia grupal de los
miembros de grupos dominantes o de alto status. Esto es así porque es mucho más pro
bable que los primeros sean percibidos y tratados por las demás personas en términos de
su grupo de pertenencia que los segundos, de ahí que aquellos tiendan a verse más en
términos de sus características grupales y éstos más en términos de sus características
personales. Los datos de algunas investigaciones apoyan esta idea en el caso, por ejem
plo , de los hombres y de las mujeres (Lorenzi-Cioldi, 1988), si bien hay que señalar que
los resultados de otras investigaciones realizadas en nuestro país -con metodologías
diferentes- no corroboran esta hipótesis con los grupos de género (Moya, 1993) .
No obstante , las investigaciones sobre el efecto solo tratan sobre cómo se ven a
los miembros de grupos minoritarios, pero no sobre las percepciones que de sí mismos tie
nen los miembros de estos grupos. Otras investigaciones si se han centrado en estas auto
percepciones de los individuos que pertenecen a un grupo social minoritario cuando se
relacionan con un grupo social mayoritario . Según la teoría de la distintividad en la percep
ción de McGuire y cols. (McGuire et al., 1979; McGuire y McGuire , 1981) cuando una
persona se enfrenta con un estímulo complejo, como puede ser el Yo,percibirá y se centra
rá sobre los rasgos y características personales distintivas, a causa de la mayor riqueza
informativa y delmayor valor discriminativo de éstas al comparar el Yo con los demás. La
hipótesis de que el sexo será saliente en la percepción del Yo de un individuo y en su auto
concepto en la medida en que sea distintivo ha sido estudiada en grupos estables, como los
grupos escolares y la familia , así como en grupos pasajeros.
McGuire y Padower-Singer (1976) encontraron que los niños de una clase escolar se
inclinaban a señalar el sexo como un elemento de su autoconcepto cuando estaban en la clase
en minoría más bien que cuando estaban en mayoría. McGuire y cols. (1979), centrándose en
el ámbito familiar, hallaron que tanto en niños como en niñas el sexo era considerablemente
más saliente en el autoconcepto espontáneo de los sujetos cuando era , numéricamente
hablando,minoritario y , por tanto ,más distintivo (por ejemplo , un solo hermano y varias her
manas). Abrams et al. (1985) también han investigado el tema y encontraron apoyo en cierta
medida para la teoría de la distintividad de McGuire, aunque estos autores indican que existe
cierto apoyo para la idea de que los efectos de la saliencia de género pueden incluir una
importante dimensión intergrupal, en el sentido de poseer diferentes significados y connota
ciones evaluativas dependiendo del contexto social y de la ideología del rol sexual.
Oakes y Turner (1986 ) han criticado gran parte de la evidencia anteriormente des
crita según la cual existe un sesgo perceptivo hacia la novedad que es lo que hace que los
40
miembros de grupos minoritarios sean más visibles y sean percibidos más de acuerdo con
el estereotipo de su grupo, lo cual podría ser perfectamente extrapolable al campo de la
autopercepción. Según estos autores , el significado social de las categorías debe ser tenido
en cuenta, ocupando un lugar destacado, en cualquier teoría de la saliencia. Esto es, no es
lo mismo un hombre con bigote en un grupo donde nadie más tiene bigote que un gitano en
un grupo de payos. Los dos pueden ser igual de “ distintivos”, sin embargo en nuestro con
texto social es más probable que la persona de raza gitana se autoperciba como gitano que
la persona con bigote lo haga como “hombre con bigote” debido a que “ ser gitano” tiene
un significado del que carece el “ tener bigote” .
Tal y como se conceptualiza la saliencia dentro de la teoría de la categorización
del Yo (Oakes, 1987) la prominencia de una determinada categoría ( por ejemplo que yo me
perciba como “ español” en un determinado momento ) depende, en primer lugar, de la
accesibilidad de dicha categoría o rapidez con que se activa , lo cual, a su vez ,dependede
las tareas, objetivos y propósitos del perceptor (en los últimosmeses es muy probable que
los pescadores españoles -debido a los problemas pesqueros con otros países -hayan activa
do su pertenencia “nacional” con cierta frecuencia ). En segundo lugar, la activación de una
determinada categoría social depende del ajuste (o adecuación entre las características rea
les de los estímulos y las especificaciones de la categoría ). Por ejemplo , los pescadores
españoles pueden muy bien interpretar que otros les impidan pescar por su condición de
españoles (si fueran canadienses su suerte sería diferente ). Sin embargo, pormuy español
que yo sea o me sienta , si fracaso en un examen de matemáticas resultaría difícil achacar
este resultado a minacionalidad (esto es, no habría ajuste entre minacionalidad y miinep
titud para las matemáticas ) . Por muy accesible que sea una categoría , si no se ajusta a la
realidad no será activada; y viceversa : aunque una determinada categorización puede ser
muy adecuada para explicar cierta realidad, si no está accesible en un momento determina
do tampoco será activada. La teoría de la categorización del Yo no defiende, nimucho
menos, que losmiembros de grupos estigmatizados o de bajo status no se vayan a percibir
en términos estereotípicos, sino que esto dependerá en gran medida del contexto “ social”
en el que se encuentre la persona. Asimismo, desde esta teoría se puede predecir que en
líneas generales es probable que los miembros de grupos minoritarios utilicen con frecuen
cia su pertenencia grupal para explicar su conducta y tiendan a percibirse a sí mismos en
términos estereotípicos, dado que elmedio social con frecuencia hace accesible tal catego
rización y además suele haber ajuste entre la situación y el contenido categorial.
En resumen, podemos decir que resulta bastante probable que quienes pertenecen
a grupos discriminados en la sociedad lleguen a percibirse a sí mismos tal y como los
demás los perciben , incluso con mayor fuerza de lo que lo hacen los miembros de grupos
que no sufren la discriminación . Sin embargo, no conviene perder de vista la importancia
que el contexto y la situación social del grupo minoritario (no es la misma en nuestro país
la situación de los gitanos y de las mujeres, por ejemplo ) tienen en la modulación de estas
auto - percepciones.
A ) Autoestima
Desde diversos planteamientos teóricos, así como desde una visión poco profunda
de la realidad , resultaría lógico esperar que los miembros de grupos que son discriminados
vieran afectada su autoestima. Tal y como ha sido expuesto anteriormente , el
Interaccionismo Simbólico al concebir el auto -concepto como una consecuencia de las
interacciones con los demás y como un reflejo de la forma en que los demás nos ven
(Cooley, 1956 ), predice que si los demás, de forma generalizada, te valoran poco , tú acaba
rás valorándote poco. Igualmente , desde la teoría de la autoestima basada en la eficacia
(Gecas y Schwalbe, 1983; White, 1959; Franks Y Marolla , 1976 ) se podían hacer idénticas
predicciones: si debido a las condiciones sociales una persona no puede llegar a controlar y
a manipular el medio que le rodea es probable que adquiera una visión de símisma como
incompetente y con poca capacidad lo cual, a su vez, redunda en una baja autoestima.
Asimismo, desde las teorías de la identidad social (Tajfel y Turner, 1986 ), de la equidad
(Walster et al., 1978), del intercambio social (Thibaut y Kelley, 1959) y de la comparación
social (Festinger, 1954 ) se pueden hacer idénticas predicciones de menores niveles de auto
estima en losmiembros de grupos discriminados.
Sin embargo , a pesar del gran apoyo teórico que existe para esta predicción, los
resultados de las investigaciones realizadas en los últimos 25 años han mostrado , sorpren
dentemente , que el prejuicio hacia los miembros de grupos estigmatizados o discriminados
no provoca de forma generalizada una disminución de los niveles de autoestima en los
miembros de estos grupos. Esta ausencia de niveles más bajos de autoestima se ha encon
trado en las personas de raza negra, chicanos,mujeres, personas poco atractivas físicamen
te, incapacitados físicos y mentales, homosexuales, entre otros -veánse las revisiones de
Wylie ( 1979) y Crocker y Major ( 1989).
Sin embargo, esto no puede interpretarse como que el prejuicio carezca de conse
cuencias psicológicas perjudiciales sobre sus víctimas, sino que más bien hace sospechar
de la existencia de diversos mecanismos que son utilizados por los miembros de grupos
poco favorecidos para defender su autoestima general. Estos mecanismos serán tratados
más detenidamente en los apartados siguientes, cuando se expongan otros efectos psicoló
gicos que tiene el ser víctima del prejuicio .
Además, lo que acabamos de comentar se refiere a la autoestima global. Sin embar
go, cuando se utilizan otros indicadores relacionados con la autoestima ya no resulta tan
raro que aparezca una auto-infravaloración por parte de los miembros de grupos minorita
rios. Por ejemplo , Deschamps y Doise ( 1978) encontraron la existencia de favoritismo
endogrupal y discriminación exogrupal tanto por parte de chicos como de chicas en el caso
del uso de adjetivos para describir a personas de ambos sexos. Sin embargo, en las chicas
estas tendencias fueron menores; éstas tendían a atribuir más rasgos positivos y menos
negativos a los niños de los que ellas recibían de los niños.
En el trabajo de Hinkle y Brown (1990 ) se revisan una serie de estudios en los que
se encontró que cuando se comparan los grupos de bajo status con los de un status superior,
los primeros suelen favorecer a estos últimos,mientras que éstos tienden a favorecerse a sí
mismos. Por ejemplo , Yee y Brown (1988 ) ya encontraron esta tendencia en niños de 3, 7 y
9 años. En este estudio los niños formaban grupos y hacían carreras llevando un huevo en
una cuchara ; posteriormente se les daba retroalimentación sobre si su grupo era “ rápido” o
“ lento ” . Cuando se les pedía que evaluaran a los miembros de su grupo y a los del otro
grupo, los integrantes de grupos rápidos favorecían al endogrupo, pero los integrantes de
grupos “ lentos” favorecían al exogrupo. En estudios de campo,este favoritismo exogrupal
por parte de los grupos debajo status también se ha encontrado, por ejemplo en trabajado
res de una fábrica de material aeronáutico (Brown, 1978) o en enfermeras (Skevington ,
1981). No obstante, hay que señalar que esta valoración del exogrupo por parte de los gru
pos de bajo status presenta numerosos matices y complejidades, que serán tratados en los
siguientes apartados.
Existe una amplia tradición de investigación sobre las valoraciones que se realizan
de las ejecuciones o realizaciones de las personas que pertenecen a grupos que sufren el
prejuicio , y también de las propias valoraciones y atribuciones que estas mismas personas
realizan de sus productos. No obstante, los grupos que dentro de esta perspectiva han sido
estudiados de forma preferente son los grupos basados en el género . Cuando se trata de las
evaluaciones realizadas por hombres de las ejecuciones de mujeres los resultados son ine
quívocos: los hombres evalúan mejor el trabajo de los miembros del endogrupo que el de
miembros del exogrupo. Cuando, por el contrario , se trata de las evaluaciones por parte de
lasmujeres de las ejecuciones de los hombres, los resultados no son tan consistentes.
En una de las investigaciones más clásicas ,Goldberg (1968) encontró que lasmuje
res, cuando valoraban la calidad de artículos profesionales, juzgaban más favorablemente a
los hombres que a las mujeres (siendo toda la información relativa al autor idéntica excepto
el sexo). No obstante , este resultado de que las mujeres discriminan a otras mujeres cuando
evalúan sus realizaciones no ha sido sólidamente comprobado y multitud de variables
moduladoras han aparecido -atractivo de la persona estímulo, tipo de realización, criterios
externos, situación , etc . (ver Dion , 1985 , para una revisión ).
Así, por ejemplo , Starer y Denmark (1974 ) encontraron que lasmujeres que partici
paron en la investigación de forma individual preferían a un autor varón en comparación
con una autora mujer -aunque la obra de tal autor/a , en este caso un poema, que se presen
taba a los sujetos, era la misma. Las mujeres en grupos, en cambio , especialmente en los
grupos mixtos, favorecían al aspirante mujer en una proporción de 2 a 1. Los autores con
cluyen que quizás la presencia de otros refrena a lasmujeres a discriminar contra su propio
sexo. Un resultado en parte contradictorio fue encontrado por Toder (1980): en los grupos
compuestos por hombres y mujeres ambos sexos pensaban que los artículos escritos por
mujeres eran menos buenos que los escritos por hombres. Lasmujeres en grupos compues
tos exclusivamente por mujeres no evidenciaban discriminación hacia ningún sexo en sus
juicios de los artículos y de sus [Link] el caso de otros grupos discriminados también
se ha encontrado en ocasiones esta tendencia a preferir o valorarmás el exogrupo. Así, en
un trabajo ya clásico, Clark y Clark (1947) presentaron a 253 niños negros, con edades
comprendidas entre los 3 y los 7 años, una muñeca negra y otra blanca y les hicieron una
serie de peticiones; algunos resultados aparecen en la tabla núm . 1.
Tabla núm . 1.- Elecciones realizadas por niños de raza negra (Clark y Clark , 1947 )
Negra Blanca No
contesta
44
mente son más delincuentes”.Nuestras creencias no harían más que reflejar la realidad . Sin
embargo, también es posible que sean nuestras creencias las que han creado la realidad.
Esto es, la sociedad y todos nosotros tratamos de tal manera a los hombres, a las mujeres, a
los negros y a los gitanos que de alguna manera favorecemos que se comporten de una
determinadamanera. Esto es lo que se conoce como la profecía que se cumple a sí misma.
Merton ( 1948) propuso que el fenómeno de las profecías que se cumplen a símismas
tiene lugar cuando un perceptor actúa basándose en sus creencias, falsas,acerca de una per
sona estímulo,de talmanera que estas creencias se ven confirmadas por la conducta de dicha
persona. Esta tendencia se ha encontrado cuando las personas interactúan con otras poco
favorecidas físicamente , así como cuando lo hacen con personas de otra raza o de otro sexo .
Así pues, las investigaciones sobre la profecía que se cumple a símisma, lo que
ponen de manifiesto es que aunque a veces losmiembros de grupos discriminados se com
portan de acuerdo con el estereotipo que existe de ellos, o presentan las características que
se les atribuye, esto puede sermuy bien una consecuencia del trato que reciben de los gru
pos dominantes o de la sociedad en general.
1
tres años de sufrimiento extremo no era raro que se produjera una especie de rendición
mental: los prisioneros acababan imitando a los guardias, intentaban vestir como ellos
(poder simbólico ) y adoptaban la mentalidad del opresor (Allport, 1954 ).
3 . ESTRATEGIAS COGNITIVAS
Los dos tipos de efectos que hemos visto hasta ahora , la autopercepción en térmi
nos negativos y estereotípicos y el abandono del grupo, suponen una aceptación por parte
de los miembros de grupos discriminados de su situación de desventaja . Sin embargo , éstos
no son las únicas consecuencias posibles cuando se pertenece a un grupo que padece el
prejuicio . Existen otras estrategias que los miembros de estos grupos pueden utilizar para
enfrentarse a esta situación de desventaja y que generalmente producen unos resultados
bastante más positivos que los que acabamos de ver. La utilización de estos mecanismos
puede explicar porqué no se han encontrado, tal y como vimos en el primer apartado, unas
autopercepciones claramente negativas o unos niveles bajos de autoestima, en los miem
bros de grupos minoritarios. Un primer grupo de estrategias son de tipo fundamentalmente
psicológico o cognitivo, y serán tratadas en esta sección. Un último grupo de estrategias
implican una competición con el grupo dominante , suelen originar cambio social y serán
tratadas en el último apartado de este trabajo .
48
autoestimano sufra sería atribuir los resultadosnegativos a causas externas (y el prejuicio
que los demás tienen hacia el propio grupo es una de estas causas).
Jensen y cols. (1982) tenían en su estudio sujetos que se encontraban en dos situa
ciones experimentales. En la primera de ellas las personas eran insultadas en virtud de su
raza , religión, nacionalidad o residencia (por lo cual dichos sujetos podían explicar tales
insultos en función de una actitud racista y de prejuicio por parte de quien lo insultaba ). En
la segunda condición, los sujetos eran insultados por sus características personales: apa
riencia,capacidad mental o habla (lo cual es más difícil que sea atribuido a una actitud pre
juiciosa ). Los resultadosmostraron que los sujetos de la primera condición no sufrían en su
autoestimamientras que los de la segunda sí lo hacían .
49
Estos pueden atribuir dichos elogios no a sus méritos sino a su condición de integrante de
un grupo discriminado y a los esfuerzos que las otras personas hacen por no aparecer como
prejuiciosos (Crocker et al., 1989).
[Link] de comparación
Una segunda estrategia cognitiva que los miembros de grupos discriminados pueden
utilizar para obtener una identidad más positiva es no compararse ellos mismos o a sus
resultados con los miembros de los grupos dominantes o con sus resultados, sino con los de
grupos de status igual o inferior o con miembros del propio grupo ( Tajfel y Turner, 1986 ) .
Crocker y Major (1989) sugieren tres razones por las que los miembros de grupos
discriminados tenderán a compararse con los miembros de su propio grupo: proximidad,
semejanza y auto -protección . En lo que se refiere a la proximidad, lo normal es que los
contactos con miembros del propio grupo sean más frecuentes, lo que hace que estas perso
nas simplemente están más disponibles para la comparación . Debido a la segregación que a
veces existe de forma clara , o simplemente a la afinidad de intereses, lo más habitual es
que, por señalar algunos ejemplos, las personas de raza gitana interactúen entre sí con
mayor frecuencia de lo que lo hacen con los payos, las personas con incapacidades físicas
( ciegos, sordos, parapléjicos, etc.) vayan a escuelas o pertenezcan a asociaciones donde
predominan quienes son como ellos; e incluso hombres y mujeres, de forma voluntaria , tra
bajen o se diviertan en gruposdonde predominan los de su propio sexo.
La segunda razón por la que los miembros de grupos estigmatizados tenderán a
compararse con miembros de su endogrupo es la semejanza. Existe una amplia tradición
en Sociología, aquella que ha trabajado con el grupo de referencia (Singer, 1981), así como
en Psicología Social (especialmente la teoría de la comparación social de Festinger, 1954),
que han mostrado como la gente preferimos compararnos con quienes son semejantes a
nosotros. Según la teoría de la comparación social, cuando las personas nos comparamos
con los demás lo hacemos buscando validar nuestras opiniones, sentimientos y comporta
mientos (esto es , saber si estamos en lo cierto y en lo correcto o no ). Por eso quienes nos
sirven como criterio de comparación son aquellos semejantes a nosotros. Un andaluz no
compara su nivel de vida o su forma de comportarse con el de un japonés, sino general
mente con alguien que es también andaluz y probablemente de su mismo entorno y clase
social.
Tal y como establece la teoría de la identidad social ( Tajfel y Turner, 1986 ), los
individuos intentamos obtener identidad social positiva cuando nos comparamos con otros
grupos, pero no con cualquier grupo , sino con aquellos que consideramos relevantes. Si los
resultados de una determinada comparación no nos satisfacen y esos resultados son muy
difíciles de cambiar, una solución alternativa sería hacer que dicho grupo dejara de ser rele
vante . Como indican Hinkle y Brown (1990), en el caso de los grupos de bajo status la
identidad social positiva puede mantenerse si los miembros de esos grupos ven que las
50
comparaciones con los grupos de alto status no le afectan a su autoestima, o puede lograrse
implicándose en comparaciones positivas en relación con otros exogrupos, demanera que
estos últimos resultados superen a las consecuencias negativas que para la identidad tiene
compararse, con resultados desfavorables , con grupos de alto status.
Otras veces, en vez de compararse con los miembros del endogrupo se puede uno
comparar con exogrupos de igual o inferior status. Por ejemplo , Rosenberg y Simmons
( 1972) encontraron que la autoestima era mayor en las personas de raza negra que se com
paraban con otras de su misma raza que en quienes se comparaban con personas de raza
blanca. Brown ( 1978), en la investigación realizada con trabajadores de una factoría aero
náutica, encontró que los miembros de los dos grupos de bajo status cuando se comparaban
con el grupo de status superior salían perjudicados; en cambio , uno de estos grupos se
autovaloraba más cuando se comparaba con el otro grupo de status inferior. Estos resulta
dos son consistentes con el hecho de que la competición entre grupos subordinados es algo
más intensa que la existente entre grupos dominantes y subordinados, como ilustra por
ejemplo la existencia de racismo entre las capas más desfavorecidas de la sociedad hacia
los inmigrantes (Tajfel y Turner, 1986 ).
3. 3. Dimensiones de comparación
Por último, un ejemplo claro del cambio otorgado por parte del grupo de status infe
rior a la dimensión de comparación o al atributo en el que tradicionalmente salía perdiendo,
lo constituye el lema “ lo negro es bello ” , extendido por las personas de raza negra en los
años 60 y 70. Asimismo, no puede olvidarse que muchos atributos, aún significando lo
mismo, pueden no ser evaluados de la mismamanera (Brewer , 1979). Por ejemplo, supon
gamos que dos grupos se comparan en su tendencia a asumir riesgos y que un grupo clara
52
mente aventaja al otro en esta dimensión. El grupo que sale beneficiado puede autoperci
birse como “ audaz” y percibir al exogrupo como “ cobarde” , mientras que el grupo en des
ventaja puede considerarse a sí mismo como “ prudente” y percibir al exogrupo como
“ temerario ” (Huici, 1985) .
No obstante , hay que tener en cuenta que estos intentos, bien de cambiar de dimen
sión de comparación, bien de cambiar la importancia de la dimensión , chocan con las preten
siones del grupo dominante y con las presiones sociales en general. Esto es, en nuestra socie
dad y en nuestra cultura hay, por ejemplo, una valoración general de la capacidad intelectual
o del éxito económico. Pretender negar estas dimensiones y su importancia no es, desde
luego, fácil. El estudio de Peterson y cols. (1988) ilustra este tema. En su investigación hom
bres y mujeres se autocalificaban sobre una serie de rasgos ficticios y después se les decía
que: a ) los miembros de su endogrupo de género lo hacían mejor; b ) los miembros del exo
grupo lo hacían mejor; c) hombres y mujeres hacían la tarea igual de bien . Tal y como prede
cían los autores , los hombres valoraban más el rasgo en cuestión cuando se les decía que en
ese rasgo su grupo había aventajado a lasmujeres y lo valoraban menos cuando se les decía
que las mujeres los habían superado. En el caso de las mujeres las predicciones se cumplie
ron sólo en una medida, pero no en la otra : valoraban más el rasgo cuando se les decía que
en él aventajaban a los hombres, pero no la valoraban menos cuando se les decía que los
hombres las aventajaban . Los autores interpretan este resultado como consecuencia de las
diferencias de status entre los grupos. Esto es, probablemente las mujeres no pueden negar
que el éxito económico es importante en la sociedad; lo que sí pueden hacer es decir que
también hay otras características importantes (las propias) además del éxito económico.
4. COMPETICIÓN SOCIAL
Las personas que pertenecen a grupos que sufren la discriminación pueden también
intentar que su grupo deje de sufrirla. Aunque no necesariamente ,sí suele ser frecuente que
este efecto psicosocial conlleve una estrategia de competición con el grupo de mayor sta
tus, con el fin de igualarlo o incluso de superarlo en las dimensiones relevantes para la
comparación intergrupal. Williams y Giles (1978), al aplicar este análisis a la situación de
la mujer, consideran que una de las formas más comunes adoptadas por la competición
social es la asimilación, que consiste en intentar integrarse cultural y psicológicamente
dentro del grupo superior o de igualarse con los miembros de ese grupo en características
relevantes . Dentro del feminismo, la asimilación cultural, social y psicológica de hombres
y mujeres es la estrategia frecuentemente adoptada por el feminismo denominado “ refor
mista ” , que busca la igualdad laboral, legal y política, y que ha logrado cambios en la ideo
logía imperante en la sociedad. Su éxito , en parte , se debe a la ayuda del grupo de “ supe
rior” status. Algunos autores han señalado que la asimilación es una estrategia necesaria ,
pero no se debe olvidar que, en el fondo , contribuye a preservar las representaciones socia
les distintivas de los grupos. Las mujeres tienden a aceptar el criterio de los hombres: la
identidad femenina es evaluada según los valores del exogrupo. El peligro de esta estrate
gia está en que las mujeres pasan de autodefinirse “ como los hombres las definen” a auto
definirse según los patronesmasculinos, lo cual significa la renuncia a ciertos aspectos de
la propia identidad , y la aceptación de la superioridad de las características y valores de los
hombres (e.g . asertividad, actividad...).
53
Para la adopción de esta estrategia , un requisito básico señalado por diversas teorías
ha sido la percepción , por parte de los miembros del grupo discriminado , de ilegitimidad del
statu quo. Galtun (1974 ), en su teoría del desequilibrio de status, para explicar el hecho de
que los movimientos feministas históricos estuvieran formados pormujeres pertenecientes a
las clases superiores, consideró que las mujeres “ rebeldes ” lo son porque tienen unas imáge
nes de sí mismas inestables -es decir, por un lado su clase social las hace merecedoras de
respeto pero por otro su sexo las hace merecedoras de indiferencia . De otra parte, según la
teoría del rol, la conducta “ desviada” por parte de las mujeres que cuestionan la situación
intergrupal es el resultado de que esas mujeres de clase alta tienen bloqueado el acceso hacia
metas que consideran como legítimas (Williams y Giles, 1978, p. 436 ). La ilegitimidad
como motor del cambio social está también presente en la “ teoría de la crisis ” del cambio de
rol sexual (Boulding, 1976 ) según la cual lasmujeres se ven presionadas a entrar en ocupa
ciones típicas del hombre a causa de la expansión económica, depresión o guerra , y una vez
en ellas se hace posible la percepción de ilegitimidad del status quo .
Sin embargo, la teoría que de una manera más sistemática ha elaborado los factores
de los que depende la adopción de esta estrategia ha sido la teoría de la identidad social
(Turner y Brown, 1978; Tajfel y Turner, 1986 ; Huici, 1985). Tajfel y Turner ( 1986 ) consi
deran que cuando un grupo de bajo status tiene identidad social negativa competirá con el
grupo dominante en la medida en que a )mantenga la identificación con su grupo subordina
do, y b ) el grupo dominante continúe siendo el grupo de comparación relevante . Cuando no
existen unos límites claros o inmutables entre los grupos y , por tanto , son altas las posibili
dades de abandonar el propio grupo y pasar al grupo superior, entonces es probable que los
miembros de los grupos de status bajo opten por esta estrategia (que ha sido expuesta con
anterioridad ), lo cual produce una progresiva desintegración del grupo, o cuando menos una
desindentificación por parte de quien “ abandona” el grupo. Ellemers y cols. (1990 ), por
ejemplo , encontraron que cuando las fronteras grupales eran percibidas como permeables
los miembros de grupos de status alto y bajo tendían a elegir la estrategia de movilidad indi
vidual. Sin embargo, para que haya competición social no basta con que las fronteras entre
grupos sean impermeables. Si los miembros de los grupos de bajo status utilizan alguna de
las estrategias cognitivas también expuestas con anterioridad (por ejemplo , cambiar el grupo
de comparación ), entonces tampoco habrá competición social. En resumidas cuentas, lo que
favorece en definitiva que los grupos de status inferior se embarquen como grupo en una
lucha contra los grupos de status superior, intentando mejorar su situación , es que los miem
bros de aquéllos grupos perciban la situación como ilegítima e inestable.
Los resultados de diversas investigaciones han suministrado apoyo para estos plan
teamientos. Turner y Brown (1978), utilizando a estudiantes de Ciencias y de Letras y
manipulando experimentalmente el status de los grupos y la percepción de legitimidad y de
estabilidad, encontraron que los miembros de grupos de bajo status aumentaban la diferen
ciación respecto al exogrupo cuando percibían la situación como inestable e ilegítima,
mientras que los integrantes de grupos de alto status lo hacían cuando la situación era per
cibida como legítima e inestable. El estudio de Friedman (1969) sobre los negros estadou
nidenses o el de Vaughan (1978) con maoríes en Nueva Zelanda, también apoyan la impor
tancia de la percepción de la ilegitimidad y la inestabilidad en el nacimiento de
etnocentrismo en los miembros de grupos discriminados.
54
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60
MOVIMIENTOS COLECTIVOS Y PREJUICIO
J. F . Valencia Gáratel
Universidad del País Vasco
Desde los años 60 se puede decir que hay cuatro grandes enfoques sobre el estudio
de los movimientos sociales: Teoría del Comportamiento Colectivo (Turner & Killian
1957), Teoría de la Movilización de Recursos (Zald & McCarthy 1980), Teoría del Proceso
Político (Tilly 1978) y la Teoría de los Nuevos Movimientos Sociales (Touraine 1977,
Melucci 1989). Mientras los tres primeros enfoques han sido productos norteamericanos, el
cuarto está más relacionado con la tradición europea, así que diversos autores (Klanderman
& Tarrow 1988) han hablado de un enfoque europeo y un enfoque americano del estudio
de los movimientos sociales.
Turner & Killian (1957) definen movimientos sociales como un tipo peculiar de
comportamiento colectivo en contraste al comportamiento “ organizacional' e 'institucio
nal . Este comportamiento colectivo,sin embargo no es considerado como comportamiento
irracional o falto de organización. Para estos autores un movimiento social es “una colecti
vidad actuando con alguna continuidad para promocionar o resistir un cambio en una
sociedad u organización de la cual forma parte. Como colectividad , un movimiento es un
grupo con una pertenencia indefinida y cambiante y con un liderazgo cuya posición es
determinada más por la respuesta informal de los adherentes que por los procedimientos
formales de la autoridad legitimada' (1987; 223). Es decir, losmovimientos sociales no son
necesaria o típicamente iguales a organizaciones demovimiento .
Tanto la Teoría de los Recursos para la Movilización como el enfoque del Proceso
Político , sin embargo, analizan más el ‘cómo' que el “porqué' de los movimientos sociales.
En palabras deMelucci focalizan su atención en las condiciones que facilitan o constriñen
la ocurrencia de conflictos. En contraste , el enfoque de los Nuevos Movimientos Sociales
relaciona los movimientos sociales a los cambios culturales y estructurales a gran escala
que se dan en la sociedad. Así, por ejemplo Touraine (1977, 1981; 1985 ) identificamovi
miento social con el conflicto dominante en una sociedad determinada: “Elmovimiento
social es el comportamiento colectivo organizado de un actor de clase que lucha contra su
adversario de clase para el control social de la historicidad en una comunidad concreta
( 1981; 77). La historicidad consistirá en un “sistema general de significado que asienta la
clase dominante en una sociedad ”. Para este autor, un movimiento social será “la combina
ción de un principio de identidad , oposición y totalidad' donde los actores se identifican a
símismos, sus oponentes sociales y los elementos en conflicto . Además diferenciará entre
62
las orientaciones y creencias y losmovimientos [Link],por otra parte propone la
siguiente definición de movimientos sociales ‘ una clase específica de fenómeno colectivo
que contiene tres dimensiones ... I) es una forma de acción colectiva que incluye solidadri
dad ...II) está ocupada en un conflicto y por ello , en oposición a un adversario que basa sus
reclamaciones en los mismos bienes o valores.... III) rompe los límites de compatibilidad
del sistema que puede tolerar sin alterar su estructura’ (1989, 29).
Teniendo en cuenta los elementos que son comunes a los diferentes enfoques vis
tos, se podría decir que el estudio de losmovimientos sociales, actualmente, es visto como
una dinámica social específica , “un proceso por el cual diferentes actores, sean individuos,
grupos informales y/o organizaciones, llegan a elaborar tanto por medio de la interacción
y/o como por medio de la comunicación una definición compartida de símismos como
parte del mismo lado de un conflicto social (Diani 1992). Además , pormedio de ello los
actores proveen de significado a las prácticas políticas o simbólicas antagónicas y hacen
explícitas la emergencia de los conflictos y problemas (ej. Melucci 1989). En este sentido
esta dinámica se refleja en la definición de movimientos sociales que consisten en redes de
interacción informal entre una pluralidad de individuos, grupos y /o organizaciones , ocupa
dos en un conflicto cultural y/o político, en base a una identidad colectiva compartida. En
resumen esta definición de movimientos sociales girará en torno a 4 componentes: I) redes
de interacción informal; II) creencias compartidas; III) acción colectiva en temas conflicti
vos; y IV ) acción que se muestra fuera de la esfera institucional y de los procedimientos
rutinarios de la vida social.
Se podría decir que la relación entre individuos y sus estados sería relativamente
simple si incluyera solamente las necesidades de los individuos y los estados. Sin embargo,
a menudo se encuentra un participante importante compitiendo por una posición central en
la identidad social de los individuos y grupos. Este participante (“ convidado no invitado”
muchas veces) es el grupo cultural – por utilizar una terminología más americana el grupo
étnico- , en el cual los actores sociales nacen , adquieren una historia , costumbres, valores,
religión, lengua, etc (Gudykunst 1991; Levine & Campbell 1972). Al igual que los estados,
los grupos culturales pueden ser fuertes, controlar recursos válidos y pedir lealtades a los
individuos que los conforman. Sin embargo , a diferencia de los estados, cuyas fronteras
pueden estar sujetas a cambios y cuyos ciudadanos las pueden abandonar, nosotros nace
mos en nuestras culturas y estas son más difíciles de abandonar.
63
dimensiones de pertenencia cultural son frecuentes y a menudo mortíferos (Brogan 1990).
Se calcula que aproximadamente la mitad de los estados del mundo han experimentado
conflicto étnico significativo desde la II Guerra Mundial. Igualmente, un 80 % de las bajas
de guerra desde entonces son debidas a conflictos dentro de los estados nacionales (Russett
& Starr 1989). Es evidente pues la importancia de la relación entre identidades étnicas e
identidades colectivas para la relación entre los ciudadanos.
Por otra parte se podría pensar que se pueden encontrar diferentes patrones de distri
bución de relaciones grupo cultural versus estado. Recientemente algunos autores han
hablado de cinco categorías prototípicas de relación (Ver Figura 1).
1 G2
Ela
G3
E = Estado
E.
G = Grupo Etnico
Uno de los casos extremos sería aquel en el que los límites del estado y del grupo
cultural son los mismos. Es decir, el estado está compuesto por individuos que pertenecen
a un solo grupo cultural (Figura 1A ; ej. Japón ). Una segunda relación posible sería aquella
en la que los límites del grupo cultural van mas allá del estado (Figura 1B ; ej. Alemania ,
Korea). Una tercera relación la encontramos cuando el estado es lugar de varios grupos
culturales, algunos de los cuales están solamente dentro de los límites de dicho estado
(Figura 1C ; ejNueva Zelanda con Maorí & Pakhea). Una cuarta configuración muestra una
gran concentración dentro de los límites de un estado, pero no es numéricamente mayorita
rio y se encuentra también en otros estados (Figura 1D ; ej. Kurdos en Iraq, Turquía e Irán ).
Finalmente , encontraríamos un estado compuesto por diversos grupos étnicos que están
contenidos dentro de los límites de dicho estado (Figura 1E; ej Canada, Suiza). En concre
to , se plantearían diferentes posibilidades de conflicto entre estados y grupos culturales y
ésto en función de las diferentes distribuciones de las relaciones entre los grupos con los
diferentes patrones o categorías prototípicas de relación.
Diversos autores, por otra parte , han propuesto modelos teóricos para explicar las
relaciones entre la propia identidad cultural y la de la sociedad más amplia en la que los
sujetos y grupos están inmersos (Schmookler 1984; 1986 ; Berry 1980 ; 1984).
64
Por una parte, algunos autores han hablado de diferentes “ ideologías” que la socie
dad utiliza de cara a las políticas de integración de los ciudadanos. Así, por ejemplo
Driedger (1989 ver también Bourhis et al 1994) habla de cinco ideologías prototípicas que
se distribuyen a lo largo de un continuum , uno de cuyos polos está ocupado por la “ ideolo
gía pluralista ” y el opuesto por la “ ideología etnicista” .
Figura II
Ideología Ideología Ideología Ideología
Pluralista Cívica Asimilacionista Etnicista
Por otra parte , recientemente Berry (1980; Sommerland & Berry 1970) y colabora
dores han desarrollado un Modelo de Relaciones Culturales en Sociedades Plurales. Según
estos autores, en sociedades plurales -como la del estado español, por ejemplo , las relacio
nes entre el mantenimiento de la identidad cultural de uno y la deseabilidad de contacto
con la sociedad más amplia genera cuatro patrones de relación. Este modelo genera una
clasificación cuádruple a las que los grupos en sociedades plurales pueden acceder en fun
ción de la interacción entre la identificación con el propio grupo y la identificación con la
sociedad más amplia . Estos patrones serían los siguientes:
1) asimilación (deshacerse de la propia identidad cultural y aceptar la de la sociedad
más amplia )
II) integración (el mantenimiento de la identidad cultural del propio grupo y el
movimiento del propio grupo para llegar a ser parte integralde la sociedad más amplia )
III) separación o independencia (el grupo desea llevar una existencia independiente
de la sociedad más amplia)
IV ) deculturación o estrés aculturativo (pérdida de contacto cultural y psicológico
con su cultura tradicional o con la sociedad más amplia )
Elmodelo se resumiría como sigue:
Figura III
Sin embargo, los cuatro patrones no son enteramente independientes entre sí. Por
ejemplo , a nivel intergrupal, si la mayoría de losmiembros de un grupo persigue la asimi
lación , un individuo puede quedar sin pertenencia grupal quedando las otras opciones sin
significado; o si algunos miembros del grupo persiguen la separación , la ideología domi
nante (es decir, la ideología asimilacionista ) de la sociedad más amplia es puesta en cues
tión. En este sentido, en contextos donde se da un conflicto entre naciones ((ej. Irlanda del
Norte (Crains 1979 ) o el País Vasco (Valencia & Villarreal 1992)) y estados, estos cuatro
patrones de relación entre identificaciones adquieren relevancia especial pues la lealtad al
propio grupo cultural puede excluir la lealtad al estado o a la sociedad culturalmás amplia ,
siendo con ello dichas lealtades mutuamente exclusivas.
Los sistemas de creencias (actitudes, estereotipos, imágenes, etc ) que sostienen los
grupos sociales cumplen al menos dos funciones: la de reconstruir y dar significado a la
realidad social y la de la defensa de la propia identidad. Tajfel (1981) plantea que en con
textos intergrupales los grupos sociales tienden a elaborar discursos sobre las propias posi
ciones que los grupos ocupan y también sobre la urgencia de la acción social para el cam
bio de estatus entre los grupos. Cuando un grupo social afronta un objeto saturado
emocionalmente, el grupo social tenderá a elaborar una explicación sobre dicho objeto . Los
sistemas de creencias, pues, sirven para la propia defensa del grupo. Los sistemas de creen
cias compartidos por los grupos diferirán ya que los grupos mantienen diferencias en sus
valores , intereses, etc. En el área de las representaciones sociales, por ejemplo ,Moscovici
( 1961) encontró que diferentes representaciones se anclaban en diferentes grupos sociales
definidos en función de su posición política, religión , etc. Igualmente , el estudio de las fun
ciones sociales del prejuicio ,estereotipos y discriminación (Snyder & Miene 1994) aportan
evidencia en elmismo sentido.
El estudio del prejuicio tiene una larga tradición en la Psicología Social. Su estudio,
si cabe, cobra más relevancia en el estudio de los grupos en conflicto . Sin embargo, y debi
do a las exposiciones quemehan precedido no mevoy a extender en los problemas y heu
rísticos que plantea el estudio del concepto prejuicio tanto por su dimensión definicional
66
como teórica. Solamente delinearé alguna definición global para pasar posteriormente al
desarrollo de una investigación.
El prejuicio puede ser entendido como una actitud hacia los miembros de un grupo
y cuyas tendencias evaluativas son fundamentalmente negativas (Hardin et al 1954; 1969).
Manifestaciones importantes del prejuicio serían la estereotipia , el etnocentrismo y la dis
criminación. Los estereotipos serían aquellas categorías o creencias consensuales (Gardner
1994 ) atribuidas a los grupos. El etnocentrismo se refiere a la tendencia a realizar distincio
nes " nosotros -ellos” , acompañado por evaluaciones positivas del “ nosotros” y evaluacio
nes negativas del “ ellos” , así como por la tendencia a juzgar a los otros por los estandards y
valores del propio grupo. Finalmente la discriminación sería cualquier comportamiento que
niega a los individuos o grupos de gente la igualdad de tratamiento que ellos desearían
(Allport 1954, 40 ).
En resumen, con este trabajo , se analiza el rol jugado por la pertenencia a identi
dades en conflicto en la percepción y evaluación de un acto agresivo perpetrado por un
actor con legitimidad “ desde arriba " (Policía ) versus un actor con legitimidad “ desde
abajo ” (ETA ) por utilizar la terminología de Laqueur ( 1977, 7), así como el rol jugado por
la Definición de la Situación en dicha relación .
Introducción
Cada vez hay un mayor consenso en definir la agresión como un tipo de interacción
específico cuyas características son definidas socialmente (Tedeschi, 1983; Leyens & Fraczeck ,
1984; Mummenday 1984 ). En relación a las características definidoras de la agresión más al
uso (ej. Fergurson & Rule 1983), encontramos que los actos agresivos per se ,no contienen , en
gran medida, claros criterios definidores, sino que dichos actos son construidos activamente por
los sujetos en función de esos criterios. Es decir, es el significado del acto,más que sus caracte
rísticas físicas, lo que es importante (Vala et al 1988 ). Ya en los orígenes de la Psicología
Social se había propuesto la " Ley de Thomas” (Thomas & Thomas 1928 , 572), según la cual,
aquellas situaciones definidas como reales, son reales en sus consecuencias, y que en un senti
do màs genèrico reivindicaba este aspecto constructivo de los significados.
68
Un elemento integrador de diferentes procesos en la producción del significado de
un acto agresivo, no muy utilizado en el marco de la Psicología Social, es el de la
Definición de la Situación . A pesar de que una de las asunciones básicas del
Interaccionismo Simbólico desde sus inicios (Thomas 1937) fue que las personas respon
den a un ambiente simbólico, y que es el significado dado a un estímulo , o sus definicio
nes de la situación, a lo que las personas responden, este aspecto no ha sido suficientemen
te considerado en los recientes trabajos en Psicologia Social.
69
ciones internas y externas, atribución de Responsabilidad, Deslegitimación y Severidad de
Pena propuesta en función del actor del hecho (Hipótesis I).
MÉTODO
Sujetos
Asimilación Independencia
Ideología (Dcha/Izda:1 - 10 ) 5 ,29
Nacionalismo (No/Si: 1- 10) 4 .5
Procedimiento
Tabla 1
GRUPO
ASIMILACIÓN INDEPENDENCIA
ETA POLICIA ETA POLICIA P .
n = 22 n = 16 n = 26 n = 18
Tabla II
Pena 1000
Definición .696 1000
Legitimación - .754 -.755 1000
Explicación Int. .491 . 395 -.432 1000
Difer. Valores -.437 -.519 .439 - .186 1000
Para poner a prueba nuestra hipótesis sometimos los datos al programa EQS de
ecuaciones estructurales (Bentler, 1989). Como cualquier análisis similar, el EQS calcula
la bondad de ajuste del modelo estadístico X2 el cual produce el nivel en el que elmodelo
causal propuesto “ se ajusta ” a los datos. El programa, además de calcular los parámetros
(coeficientes de senderos) del modelo estructural, produce el X2 de bondad de ajuste , el
cual evalúa si elmodelo causal propuesto se ajusta o no a los datos. Un X2 no significativo
indica que el modelo es una representación adecuada de los datos. El programa también
calcula una medida de ajuste , el Bentler- Bonett Normed Fit Index (NFI), el cual se es
mayor de .90 indica un modelo aceptable.
La Figura Imuestra los coeficientes de los senderos delmodelo , así como su signifi
catividad .
DESLEGITI
755 MIZACION . 480
DIFERENCIAL DEFINICION
-519 + . 280
DE L DE LA PENA
VALORES LSMUACION N
. 395 .183 2
ATRIBUCION
SOCIAL
P < .01
Elmodelo propuesto fue confirmado por el análisis. Este produjo una X2 (4 ) = 5 .45
y una significatividad p = .25 (Bentler-Bonett Normed Fit = 97). Además todos los sende
ros propuestos fueron significativos. Encontramos que es el diferencial de valores (la
Incompatibilidad de Fines que provoca el escenario presentado) quien guía la Definición
de la Situación más violenta , la cual a su vez sustenta la utilización de creencias explicati
vas internas y el proceso de deshumanización de cara a la determinación de la pena.
CONCLUSIONES
Los diferentes patrones utilizados por los dos grupos en las variables dependientes,
nos hacen pensar que los procesos perceptivos, cognitivos y evaluativos, más que meros
juegos de esgrima cognitiva intraindividual, cumplen diferentes funciones para la pertenen
cia grupal. En concreto , las funciones sociales de justificación de las posiciones que susten
tan las identidades.
NOTA :
El autor desea agradecer la financiación prestada por elproyecto UPV 109 .231 -H060/91
para la realización de este trabajo .
NUEVAS FORMAS DE RACISMO 1
Aunque estos hechos a menudo son comentados como un renacimiento , como una
nueva ola o como un incremento del racismo2 (evidentemente , renacimiento , ola e incre
mento , no es lo mismo), en nuestra opinión lo fundamental para el análisis del nuevo racis
mo no reside en si ha incrementado o ha decrecido. Después de todo esas valoraciones del
racismo siempre son relativas . Lo más llamativo es que todos esos actos, y otros muchos
más sutiles pero igual de incisivos como vamos a ver, se dan en sociedades donde la mayo
ría de la población se confiesa abiertamente no racista . Se producen entre quienes predomi
na la voluntad de erradicar el racismo. Se encuentran en países donde se persigue institu
cionalmente el racismo, donde se ha firmado la Carta de los Derechos Humanos...surgen
en sociedades que se tildan de plurales, igualitarias, tolerantes, solidarias.
Comenzando por Estados Unidos, donde el racismo sigue siendo una cuestión de
importancia , los resultados de sondeos realizados allí por el prestigioso National Opinion
Research Center, por ejemplo , muestran claramente que la mayoría de la gente mantiene
hoy opiniones antisegregacionistas. Por ejemplo , a la pregunta: ¿ tendría Vd reticencias en
enviar a sus hijos a escuelas donde la mitad de los alumnos fueran negros ? 3, los resultados
muestran que en 1972 el 82 % confiesa que no tenía ninguna objeción y en 1989 los resulta
dos son prácticamente los mismos ya que un 80 % sigue manifestando que no es segrega
cionista (por 1942 el porcentaje se situaba por el 30 % ). Otras cuestiones que en 1972 toda
vía no daban lugar a tan alto consenso se ve que van ganando fuerza año tras años en la
dirección antirracista . Por ejemplo , a la pregunta “ ¿cree que deberían dictarse leyes contra
losmatrimonios mixtos entre negros y blancos ?, si en 1972 un 61% afirmaba que no,mos
trándose de ese modo antisegregacionista , se observa que en 1989 ha subido significativa
mente al 77 % . Y cuando el tema de la pregunta implica un menor contacto íntimo entre
esos grupos, el porcentaje que se muestra antisegregacionista es aún mayor. Por ejemplo , a
la pregunta “la gente blanca tiene que tener derecho a ponerse a parte en un barrio si quiere
y los negros deberían respetar ese derecho ” , el 78 % rechazaba la idea y se mostraba antise
gregacionista en 1972, respuesta que llegó a alcanzar el 92 % en el sondeo de 1989. Las
encuestas de opinión sobre otras cuestiones muestran consistentemente que los blancos
manifiestan cada vez en menor grado el prejuicio (“ al viejo estilo ” ) contra los negros en
términos de inferioridad de éstos (p .e. vid . Campbell, 1971).
Esos resultados no son exclusivos de Estados Unidos. Tampoco son meros resulta
dos de sondeos. En diversos países europeos el mejor test quizá lo aportan los votos que
vienen obteniendo los partidos que concurren a las elecciones con un programa racista o
xenófobo y que vienen obteniendo en general menos de un 15 % de votos. Indica esto que
la mayoría de la gente en Europa tampoco simpatiza con el racismo y la xenofobia. En
nuestro país,según un sondeo realizado por el CIS en 1991 con una muestra de 17 .800 per
sonas, se tendría que sólo un 11 % de los españoles votaría a un partido de ideología racista
y la mayoría (71% ) afirmaba tajantemente que de ningún modo votaría a un partido con esa
ideología .
Sin embargo, al mismo tiempo que se pueden dar esas cifras, que sin la menor duda
muestran que la mayoría de la gente hoy no se confiesa racista o xenófoba, también se pue
den aportar datos que parecen sugerir más bien lo contrario . A menudo tenemos noticias
no sólo de actos racistas que se producen en diversos países (p .e ., Austria, España, Italia ,
Rumania , etc ) contra el pueblo gitano (niños gitanos agredidos por asistir a escuelas de
payos', 'casas' de gitanos quemadas por los payos, familias de gitanos expulsadas de sus
barrios, agresiones, etc.), llegan también noticias de atentados contra inmigrantes extranje
80
ros en Alemania , Francia . En otro ámbito , una comparación de la situación social y econó
mica de los negros y blancos en [Link] . confirma también el racismo en cifras. Según
Kovel (1983) el salario medio de una familia negra llegó a ser un 39 % menos que el de una
familia blanca en 1970 y un 42 % menos diez años más tarde. Otro dato es que de cada
ocho niños negros uno vive alejado de sus padres, frente a uno de cada 38 en el caso de
niños blancos; en 1980 más del 55 % de los niños negros nacieron de madres solteras, fren
te a un 11 % de niños blancos; hay tres veces más cantidad de negros que de blancos que
mueren por alcoholismo; por cada cien mil habitantes hay 8 jóvenes blancos frente a 42
jóvenes negros que mueren por homicidio . Aunque habría un largo etcétera , por terminar
digamos que en 1980 la esperanza de vida era de 6 ,1 añosmás para un blanco que para un
negro .
En conclusión , pese a que la mayor parte de la gente confiesa no ser racista , sin
embargo, los hechos indican que la precariedad económica, la marginación social y las
dificultades de todo orden que están encontrando lasminorías étnicas para preservar digna
mente su identidad social, parecen más bien corresponder a una sociedad que practica sig
nificativamente el racismo. Caben muy diversos análisis de esta contradicción que se
observa en las sociedades hacia las minorías étnicas. A continuación expondremos nuestro
enfoque psicosocial.
Siguiendo con estos nuevos análisis del racismo, Jones (1972 ) habla del racismo
institucional para referirse tanto a las prácticas institucionales que restringen las oportuni
dades de minorías étnicas (p.e., criterios de admisión ; subrepresentación de minorías en
puestos de decisión y tribunales, etc.), como a la tolerancia institucional que se puede dar
ante prácticas sociales que reproducen el statu quo. Próximo estaría también el racismo cul
tural con el que se refiere a que las minorías étnicas se vean con características culturales
que las anquilosan en posiciones sociales desventajosas. Una formaextrema de este tipo de
racismo viene a sostener que hay unas culturas más aptas que otras para adaptarse al desa
rrollo económico (capitalista ) (cf. Wilson , 1978 ; Jones, 1972). Por su parte Kovel (1983, p .
XI) piensa que en la actualidad estamos en la fase del metarracismo, que lo define como el
racismo de la tecnocracia , racismo que no tendría mediación psicológica como tal, y la
opresión racista se materializaría directamente por vías económicas y tecnocráticas.
Estos son algunos de los nuevos términos que se han ido dando a una diversidad de
formas de racismo que se van descubriendo. Todas estas formas compartirían la caracterís
tica de que la actitud racista actual en general no se manifiesta de un modo abierto , ni en
términos de superioridad genética de una raza sobre otra , ni tampoco de un modo persona
lizado o con un interés personal inmediato . El nuevo racismo es en muchos casos no cons
ciente , se encubre en signos de comunicación no verbal, en prácticas simbólicas abstractas,
no tiene por qué aplicarse directamente al grupo objeto del racismo, sino mediante múlti
ples vías indirectas, por ejemplo atacando a este grupo “ sólo ” por aspectos distintos a su
raza o etnia ( p.e ., criminalidad , delincuencia , robos, tráfico con drogas, oficios desempeña
dos, actitudes que tienen hacia la educación , etc.). Se llega así a valorar el racismo como
una profilaxis de la marginación. En el nuevo racismo se llega a dar a entender que las
prácticas del racismo vienen a ser como una formación , educación o socialización que
‘necesitan ' los grupos desfavorecidos para que puedan vivir mejor (!).
Ilustraciones empíricas del nuevo racismo. Se cuenta hoy con múltiples ilustracio
nes de esta dinámica manifiesta y latente del racismo. Por ejemplo , Gaertner ha puesto de
manifiesto cómo la individuación (vs. desindividuación ) de las acciones inhibe la expre
sión del racismomanifiesto . Recurrió al conocido paradigma que permite a los sujetos pre
senciar, o bien estando solos o bien en compania de otros tres más, una situación en la que
alguien (un blanco o un negro ) necesitaba ayuda. Mostró que en la condición solo el 100 %
de los sujetos ayudaba al necesitado, con independencia de que éste fuera de raza blanca o
negra . Por el contrario , en la condición colectiva, el necesitado de raza blanca fue ayudado
en un 90 % de los casos, mientras que el de raza negra sólo lo fue en un 30 % . Por lo visto ,
82
pues, colectivamente la responsabilidad se diluye más ante unas víctimas que ante otras (cf.
Moya y Morales, 1994 ).
Unos estudios de Sigall y colaboradores (Jones & Sigall, 1971; Sigall & Page,
1971) suelen citarse como ejemplo del control consciente con el que se puede llegar a ges
tionar la expresión de la actitud racista .Muestran que jóvenes universitarios cuando creían
que estaban conectados a un detector de mentiras, evaluaban más negativamente a los
negros y también en términos más estereotipados que cuando no estaban conectados al
detector de los ‘verdaderos sentimientos”. Así pues, basta aquí que el sujeto crea que otros
pueden ‘ver su interior' para que muestre " el racismo que llevaría dentro” . Esto sugiere que
se tiene un control consciente de la actitud, de modo que se puede decidir, según las situa
ciones, si se expresa o no lo contrario de lo que se siente.4
Sin embargo , si se tiene un control del racismo manifiesto , otros estudios (p .e.,
Gaertner y McLaughlin , 1983) muestran que los juicios sociales no conscientes pueden ser
independientes de las actitudes manifiestas e incluso que ese manejo de impresiones (no
mostrarse racista ) puede estar tan aprendido e interiorizado que en algunos casos puede
operar de un modo automático y fuera del control consciente de la persona. La variable
dependiente del experimento consistió en medir el tiempo de latencia de la respuesta . La
tarea de los sujetos era simplemente decidir si dos series de letras separadas por un guión
correspondían o no cada una de ellas a una palabra (p .ej.: xyyz-sol; xxst-fdsa ; mojado
agua). Parece ser que cuando las dos cadenas de letras son ambas palabras y están semánti
camente asociadas, se contesta con más celeridad que si ambas cadenas no fueran palabras
relativamente asociadas. Entre los pares de palabras críticos empleados figuraba “ negro" y
“blanco”, asociadas con rasgos positivos o negativos (por ejemplo : “negro -perezoso ”;
“ blanco-perezoso” ; “ negro - inteligente” ; “blanco-inteligente ” ). Los resultados muestran que
los sujetos respondieron con igual celeridad a los pares de palabras “ negro -rasgo negativo ”
que “ blanco- rasgo negativo ” . Por el contrario , respondieron significativamente más lento
ante los pares de palabras “negro -rasgos positivos” que los pares “ blanco-rasgos positi
vos”. Se concluye de estos resultados que los sujetos sólo discriminan al exogrupo por
omisión, porque no le reconocen características positivas como al intragrupo. Merece tam
bién anotarse que este patrón de tiempos de reacción fue el mismo en los sujetos que habí
an puntuado alto o bajo en una escala de racismo, que supuestamente medía el racismo
manifiesto . Es decir, no se observó una correlación entre la actitud manifiesta sobre el
racismo y esos tiempos de reacción (juicios valorativos intergrupales latentes). Estudios de
Devine (1989) también confirman cómo los juicios sociales no conscientes pueden seguir
la lógica del racismo latente . Y Gilbert y Hixon (1991) han mostrado que cuanto más
esfuerzo consciente pueda aplicar el sujeto a la tarea, menos juicios estereotipados emite ,
lo que prueba la voluntad de controlar el racismo 'automático '.
Una cuestión que se plantea es ¿hasta qué punto se puede decir de una persona que
es racista si sólo mantiene esas actitudes o reacciones a nivel latente ? ¿Dispone lo latente
de la suficiente fuerza como para producir los efectos del racismo? Veamos un ejemplo de
cómo lo latente puede organizar diversas conductas y signos no verbales de una interacción
social dada y las consecuencias que ello comporta. Diversos índices de comunicación no
verbal, sobre los cuales solemos tener poco control consciente, muestran que no nos com
portaríamos de igualmodo ante un blanco que ante un negro . Así, por ejemplo, Weitz
83
( 1972) mostró correlación positiva entre unamedida verbal de amabilidad (actitud social) y
la afectuosidad mostrada por el sujeto en su tono de voz (índice latente) cuando el otro par
ticipante era de raza blanca, pero esa correlación era negativa cuando el otro era de raza
negra . Sobre la cuestión de las consecuencias, en un ingenioso estudio , Word, Zanna y
Cooper (1974) observaron , en un primer momento , que estudiantes blancos que tenían que
entrevistar a un candidato a un puesto de trabajo (en realidad, un cómplice) de raza negra o
a uno de raza blanca, sin darse cuenta, exhibían estilos de comportamiento distintos.
Cuando se trataba del candidato negro se sentaban más lejos de él, cometían más errores de
dicción y las entrevistas duraban menos tiempo. En un segundo experimento estudiaron los
efectos que produciría un entrevistador blanco sobre un candidato blanco recurriendo a ese
trato que recibió el negro en el estudio anterior. En las entrevistas organizadas como se
había tratado en el estudio anterior al negro, se mostró que el entrevistado se sintió más
nervioso y menos eficaz,mereciéndose por tanto menos el puesto de trabajo al que aspira
ba. Observaron , además, que con ese trato 'distante’, los entrevistadosmostraban , a su vez,
posiciones menos próximas y sentían las entrevistas peor llevadas y poco amistosas. De
este modo, los autores ilustran que la piel de color negro constituye un rasgo de estigmati
zación que sentaría las bases para que funcione la dinámica de la profecía que se autorreali
za (Merton , 1948), y se perpetúen las distancias entre razas por signos latentes.
Es decir, aunque el efecto de estas interacciones sea poco consciente, no por ello
parece tenermenos peso causativo . Más aún , un estudio de Crocker y Major (1989) parece
sugerir que el virtual racismo del otro imprime un significado propio al proceso de cons
trucción de la imagen de uno mismo a través de las interacciones sociales con ese otro . En
su estudio , estas autoras hicieron que estudiantes negros se autodescribieran sobre un cues
tionario que supuestamente iba a ser corregido por un blanco que se encontraba en una
habitación adyacente . En unos casos se les dijo que al ‘evaluador' blanco le habían caído
muy bien y en otra que le habían caído muy mal. Después de eso contestaban a un cuestio
nario de auto -estima, y como cabía esperar los sujetos mostraron un mayor incremento en
auto -estima cuando fueron apreciados que cuando fueron depreciados. Pero en las condi
ciones donde se hizo creer a los sujetos que el evaluador blanco les había estado viendo por
un espejo unidireccional, entonces el feedback negativo no hizo decrecer su autoestima. En
esta última condición lo que los sujetos harían es atribuir a razones de raza la evaluación
negativa que recibieron. Resulta interesante que en la condición espejo unidireccional' la
evaluación positiva tampoco incrementó la autoestima: los sujetos sospecharían de algo así
como una “ discriminación inversa” , por lo que tampoco el feedback tendría un auténtico
valor para la persona. En definitiva, la mera posibilidad de la existencia del racismo ya pro
duce efectos -tan intensos como un racismo manifiesto - en las personas más propensas a
ser objeto de racismo.
Orígenes delnuevo racismo. Se puede decir que desde la revelación de los campos
de exterminio nazis y la aprobación por la ONU de la Carta de los Derechos Humanos en
1948, la lucha contra el racismo y la censura en la expresión del racismo han ido creciendo
a nivel mundial. Esta carta supone un proceso importante por cuanto trataría de inducir un
cambio en la forma de comportarse con las minorías sin incidirse en la necesidad de un
cambio de la representación dominante que cada sociedad tiene de las minorías pertinentes
en su contexto . Hablando en términos psicosociales, se podría decir que la Carta promulga
un comportamiento de tolerancia universal sin ir acompañado de un cambio del estereotipo
84
particular de cada minoría. Se trata ,pues, de un cambio parcial, habitual cuando el cambio
viene promulgado desde arriba (p .e., por decreto ley). Digamos así: los ciudadanos man
tendrían unos estereotipos y prejuicios que les orientarían sus acciones en una dirección ,
mientras que la difusión de la Carta de los Derechos Humanos trata de normativizar con
ductas en dirección opuesta . El carácter transnacional de estos derechos facilita el que se
muestre conformismo ante ellos.
Entre los procesos por los que se produciría el racismo latente caben mencionarse
las ideas de Banaji y Greenwald ( 1994 ). Estos autores plantean que el racismo latente , que
ellos denominan racismo implícito , corresponde a un mecanismo inconsciente (en la acep
ción de automático ) que transduce una información cotidiana que se tiene de una categoría
social en los juicios automáticos que se hacen sobre un individuo de esa categoría . Así, el
conocimiento que se tiene de la estratificación de las categorías sociales (p .e .: varones y
mujeres) por atributos (p .e., la agresión: los varones comenten más crímenes que lasmuje
res ) se reproduce a la hora de hacer juicios automáticos sobre miembros individuales de
cada categoría (por ejemplo , una persona con nombre masculino sería juzgada más agresi
va que una con nombre femenino ). Señalan que se trata de un caso en el que las realidades
socioculturales influyen en la cognición . Evidentemente queda sin resolver la cuestión cru
cial que, siguiendo con sus propios términos, sería la siguiente : ¿cuál es el proceso por el
que se estratifican las categorías sociales por atributos ?
Otro posible origen del racismo latente es que las minorías racistas (ese 10 a 15 % de
la población que está construyendo su identidad social con el racismo manifiesto ) sean hoy
más activas en sus manifestaciones racistas, de modo que las reacciones latentes de la
mayoría podrían ser un efecto de influencia no consciente producido por esas minorías
racistas. No hay razón para descartar esta posibilidad de la influencia latente de las minori
as ya que ha sido observada en otros muchos ámbitos, aunque casi siempre lo haya sido
con minorías ‘progresistas ' (cf. Moscovici, 1980; Pérez y Mugny, 1993 ). De cualquier
modo, el racismo es hoy un tabú que sólo una minoría se atreve a alimentar directamente .
La mayoría suele representarse fuera de la conciencia ese tipo de sentimientos y creencias
y sólo mediante la censura y la negación puede acercarse a ellas (para más detalles, vid . los
estudios sobre la denegación : Moscovici, Mugny y Pérez, 1984; Pérez, Mugny y
Moscovici, 1991). Por especulativas que pudieran parecer estas ideas, subrayaremos al
menos que este conflicto entre la mayoría de la sociedad que quiere acabar con el racismo
y una minoría que lo remueve incesantemente, nos parece una de las claves para entender
85
el racismo. Estas minorías encontrarían parte de su fuerza en el autoconvencimiento de que
en el fondo la mayoría de la gente de su sociedad siente como ellas, que en definitiva ellas
no hacen sino manifestar lo que la mayoría silenciosa siente en su interior. Pudiera añadirse
que, comentarios como el incremento del racismo, nueva ola de racismo, la sociedad es
racista , etc ., no hacen sino alimentar la convicción de esas minorías de que son el referente
clandestino (cf. Personnaz , 1979) para la mayoría. Son posibles efectos perversos de posi
ciones sociales antirracistas (cf. Tagieff, 1987).
Ahora bien , cuando estos grupos están formados por el criterio raza, el contexto
social no está connotando de igualmodo esas dos estrategias de diferenciación entre gru
pos (cf. Eiser y Stroebe, 1972). Como ya hemos mencionado el Zeitgeist predominante
estaría censurando sobre todo la discriminación de la otra raza,más que el favoritismo de
la propia raza. De este modo ,se puede plantear la hipótesis de que la acentuación de carac
terísticas positivas del intragrupo ( favoritismo del intragrupo ) será sobre todo la estrategia
preferida a nivel manifiesto , mientras que la atribución acentuada de características negati
vas al exogrupo (discriminación del exogrupo ), en caso de darse, tendrá que ser relegada a
un plano latente .
86
' gitano”). Las 20 características se distribuían en 5 positivas y típicas de los payos, 5 nega
tivas y típicas de los payos,5 positivas y típicas de los gitanos y 5 negativas y típicas de los
gitanos. Siguiendo un diseño entre sujetos, un cuarto de los sujetos tenían que señalar todas
las características positivas de la lista que tendrían más los payos que los gitanos; otro
cuarto las positivas que tendrían más los gitanos que los payos; otro cuarto las negativas
que tendrían más los payos que los gitanos y el último cuarto tenía que señalar las negati
vas que tendrían más los gitanos que los payos.5 A priori en la lista hay 5 características
de cada modalidad . En el cuadro 1 figuran las que marcan los sujetos en cada condición
experimental.
payos gitanos
El análisis de varianza señala que los sujetos asignan más características a los payos
que a los gitanos (F1/ 267= 5 ,892; p < 0 ,02). Se observa también una tendencia a asignar glo
balmente más las características positivas que las negativas (F1/267 = 1,979; p < 0 , 161). La
acumulación de esos dos efectos simples hace que el intragrupo sea el que recibe el mayor
número de características positivas y los gitanos elmenor número de características negati
vas. Las comparaciones entre condiciones indica que la diferencia entre grupos no es real
mente significativa cuando se trata de características positivas (t/122,4 = 1.456 ; p < 0 ,15),
pero sí lo es cuando se trata de características negativas (t/127,9 = 2,01; p < 0 ,046 ).
Encontramos, pues, que los sujetos evitan sobre todo ‘decir cosas negativas' de los gitanos,
es decir,mostrarse racistas.
En el estudio también se midieron las actitudes manifiestas y latentes hacia los gita
nos 6 . En el cuadro 2 se presentan las correlaciones entre la actitud manifiesta y latente y
los juicios valorativos intergrupales que acabamos de ver (número de características positi
vas o negativas asignadas al propio grupo -de-payos y a los gitanos).
87
Las correlaciones indican que la actitud manifiesta sólo guarda una relación con el
número de características positivas que se asignan al intragrupo (a los payos): cuanto más
favorables son las actitudes hacia los gitanos,menos características positivas se asignan a
los payos (r= -0 ,26 ; p < 0 ,02). Lo que más llama la atención es no encontrar una relación
entre el estereotipo gitano y la actitud manifiesta hacia éste . Es decir, la actitud manifiesta
hacia los gitanos no estaría aquí organizada por la imagen positiva o negativa que se tiene
de éstos, sino por la acentuación de la imagen positiva que se tiene del propio grupo (los
payos), similar a un proceso de etnocentrismo.
Es la actitud latente la que parece tener dos puntos de anclaje : la valoración positiva
del propio grupo y la atribución de características negativas al exogrupo. En efecto , al igual
que la actitud manifiesta , la actitud latente también está relacionada con el número de
características positivas que se asigna al intragrupo (r = -0 ,39; p < 0 ,001) las actitudes menos
favorables hacia los gitanos sobre esta dimensión latente corren parejas con un mayor
número de características positivas asignadas a los payos. Se observa además que a este
nivel sí se produce una relación (r= -0 ,43; p < 0 ,001) entre el estereotipo gitano y la actitud
hacia éstos: cuantasmás características negativas se asignan a los gitanos, más racista se es
a nivel latente.
En 1971 Dutton observó que en unos restaurantes donde en principio se exigía cor
bata para poder entrar, los responsables dejaron pasar a un 30 % de parejas de raza blanca
que iban vestidas de sport, porcentaje que subía hasta el 75 % cuando las parejas vestidas
de sport eran de raza negra . Es decir, las parejas de raza negra fueron menos discriminadas
88
que las parejas de raza blanca. Perlman y Oskamp (1971) observaron simplemente que
jóvenes estudiantes enjuiciaban caras negras como más atractivas,menos perezosas y más
positivas, que caras blancas comparables . Y Ashmore y Butsch (1972) observaron que los
sujetos evaluaban a un agresor con más severidad cuando la víctimahabía sido un negro en
comparación a cuando había sido un blanco . Por su parte , Dutton (1973) mostró que los
sujetos daban más limosna a un negro o a un Indio ( en Canadá) que a un oriental. Según
Dutton ello se debería a que tendrían la impresión de que este último pertenece a una mino
ría que no sufre discriminación en la sociedad 9.
89
car su satisfacción con lo aportado al trabajo por su partenaire. Con el cómplice blanco no
se produjo diferencia , independientemente de que éste contribuyera al éxito (m = 38 ,83;
puntuación de satisfacción máxima= 72) o fuera el responsable del fracaso (m = 38 ,69). Sin
embargo, el cómplice negro que contribuyó al éxito hizo que incrementara el grado de
satisfacción de los sujetos (m = 44 ,82), pero, cuando provocó el fracaso , el descontento
también se acentuó más (m = 33,33). Medidas sobre la evaluación del cómplice, grado de
creatividad y sofisticación, corroboran esos resultados, ya que, en la condición éxito , el
cómplice negro fue evaluado más favorablemente que el complice blanco,mientras que,
en la condición fracaso , el negro fue evaluado más negativamente que el complice blanco .
Este fenómeno de la discriminación inversa atrae nuestra atención por dos razones.
Primero porque pensamos que el Zeitgeist actual ha hecho que favorecer a determinados
exogrupos minoritarios sea más positivo para la identidad social que discriminarlo. Es
decir, la discriminación del exogrupo por razones de raza crearía un alto conflicto para la
persona. En segundo lugar porque estamos acostumbrados a observar que el intragrupo
suele ser, si no más favorecido, almenosmuy raramente lo esmenos que el exogrupo .
Como conclusión ante esta diversidad de observaciones, se podría decir que lo más
característico de las nuevas formas de racismo es que su expresión se hace por caminos
indirectos elaborados que escapan tanto a un control social como individual explícito .
Hemos visto así que las nuevas formas del racismo son no -conscientes (se dan fuera del
control cognitivo del sujeto ), multiformes (se pueden expresar de un modo impersonal,
simbólico , abstracto ), contextuales (basta un argumento que no sea de raza para que se
pueda expresar, pero si el contexto pone de relieve la categorización en términos de razas,
el racismo se inhibe) y se expresan bajo la ambivalencia (se puede dar la sobrevaloración
positiva y negativa de la misma minoría étnica).
En segundo lugar, cabe descatar algo que ya esmás o menos obvio : la lucha contra
el racismo tiene que ser llevada por las propias minorías que lo sufren. Los grupos que rei
vindican ‘para otros’, las campañas desde arriba (incluida la Carta de los Derechos
Humanos) pueden ser un modo de acabar con el racismomanifiesto , pero sospechamos que
no es elmétodo más eficaz para combatir las nuevas formas de racismo. Son múltiples las
razones teóricas que avalan una conclusión como ésta . La principal es que para combatir
las nuevas formas de racismo es necesario modificar las relaciones entre el que discrimina
y el discriminado , y el mejor situado para forzar este cambio de relación de dominio es el
mismo discriminado. Abundan hoy los datos que muestran que el origen del racismo no
está en el individuo, sino en las divisiones sociales que se elaboran para dominar . No hay
que buscar tanto en el interior del individuo, cuanto en su sistema de relaciones sociales,
las que regulan su pertenencia a un grupo y la relación de este grupo con otros grupos.
Después de todo se ha dicho y redicho que los estereotipos y las actitudes sociales sirven
para organizar la interacción social. La tolerancia manifiesta sirve a los dominantes para
mantener una relacion no conflictiva con los subordinados y así mantener su statu quo. De
este modo el nuevo racismo está anclado en una interacción social entre el dominante y el
subordinado que se tiene por normalizada. Bastaría con que los discriminados adoptaran
comportamientos reivindicativos para que se pusiera en cuestionamiento tal interacción
social normalizada.
Efectos del conflicto cultural del racismo. El punto de partida de este estudio fue
tratar de modificar las actitudes étnicas creando un conflicto a nivel del estereotipo étnico .
Los estudios pertinentes sugieren que dicho conflicto surgiría en caso de verse llevado a
asignar características negativas al gitano. También hemos visto ya que ello sería conflicti
vo porque el Zeitgeist está connotando negativamente la discriminación de las minorías. La
lógica de lasmanipulaciones de este estudio no podía así venir más dictada: había que lle
var a los sujetos a asignar o bien características positivas o bien características negativas a
los gitanos. Se resaltó el contexto social de referencia sobre el racismo indicando al sujeto
que la mayoría de referencia es antirracista . El conflicto sociocognitivo debería surgir
sobre todo cuando los sujetos se vean llevados a asignar características negativas en ese
contexto de referencia antirracista . Sólo en esta condición esperamos que se dé un mayor
cambio de la actitud latente .
Resultados.
Tipificación positiva y negativa del gitano. Veamos en primer lugar en qué medida
los sujetos han obedecido a las consignas experimentales, y , concretamente, en qué grado
han atribuido las características positivas y negativas de la lista (vid . cuadro 3) .
Cuadro 3 : porcentaje de sujetos que se inclinó por cada una de las características
para calificar a la fuente gitana. Los porcentajes están calculados sobre 53 sujetos que tení
an que pronunciarse sobre las características negativas y 52 en el caso de las positivas.
NEGATIVAS
elegida por él:
mentiroso 3 ,8 %
perezoso 17 ,0 %
desconfiado 37,7 %
POSITIVAS
elegida por él:
fiel a su identidad 84 ,6 %
leal a los suyos 2 ,7 %
solidario con su familia 48 , 1 %
Ante este “problema’ fue necesario realizar un control sobre el grado de tipicidad de
cada característica para describir al payo o al gitano y si la característica era juzgada positi
va o negativamente . Con este fin se presentó la lista de las 12 características (las 6 positi
vas y las 6 negativas) a los 79 sujetos que habían participado una semana antes en el estu
dio y que pudieron ser contactados de nuevo. Lo que ahora se les pidió no fue que
expresaran lo que ellos personalmente pensaban sino lo que suponían que la mayoría de la
gente pensaba. En el cuadro 4 figuran estos resultados.
Cuadro 4 : proporciones del número de sujetos que juzgan que una característica es
más típica de los gitanos que de los payos y en quémedida es positiva o negativa. Muestra
de 79 jueces .
NEGATIVAS
es típica del es negativa
OF
mentiroso .97
perezoso .97
desconfiado
POSITIVAS
es típica del es positiva
gitano: 1 = 100 % 1 = 100 %
94
Como puede verse en este cuadro 4 , cuando se preguntó a los sujetos si una deter
minada característica era más típica de los payos o de los gitanos, surge con toda claridad
que las características que se había supuesto que serían típicas de los gitanos también los
sujetos las reconocen ahora como tales, tanto si son positivas como si son negativas.
Asistimos así a un resultado sumamente curioso : cuando las características son positivas,
las que los sujetos reconocen ser típicas de los gitanos y las que utilizan para calificarlos
coinciden. Pero cuando las características son negativas, señalan unas comomás típicas del
grupo gitano, pero le asignan personalmente las menos típicas. Es decir, los sujetos no
dudan en tipificar positivamente a los gitanos ,pero se resisten a tipificarlos negativamente.
Este resultado nos señala dos hechos importantes. Por un lado, se vuelve a confir
mar las reticencias de estos universitarios a mostrarse racistas (operacionalizado aquíporla
asignación de características negativas ). Por otro lado, confirma el valor conceptual de la
manipulación experimental del mayor conflicto que se espera inducir al llevar a los sujetos
a asignar o características negativas o positivas. No obstante , esta inducción experimental
adolece de un problema: que los sujetos no asignan con la misma intensidad las caracterís
ticas positivas y las negativas. Evitan asignar estas últimas y de estemodo evitan caer ellos
mismos en el conflicto sociocognitivo que nosotros queríamos crearles.
CARACTERISTICAS
positivas negativas
status bajo - 1 ,11 + 1 ,39
LOS QUE MÁS
DISCRIMINAN
status alto + 2 ,05 + 0 ,69
95
Sobre los cambios que se observan a nivel manifiesto no merece retenerse aquínada
por lo poco significativos que han sido los efectos (p > .09), lo que no es de extrañar en la
medida en que ya se vio que los juicios evaluativos aplicados a los gitanos parecen estar
disociados de las actitudes manifiestas hacia estos y sólo asociados con las actitudes laten
tes, por lo que no es de extrañar que la inducción que reposa en juicios evaluativos sobre
los gitanos produzca más sus efectos sobre las actitudes latentes.
Y efectivamente a nivel del cambio latente (vid . cuadro 5 ) nos encontramos con una
interacción de las tres variables (F /1,97 =7,026 ; p <0 ,009). Cuando la fuente tiene un status
bajo el mayor cambio acontece en los sujetos quemás características negativas asignaron a
la fuente ( m = + 1,39) y el menor cuando le asignan pocas positivas (m = - 1,11; t/97 = 2 ,155 ;
p < 0 ,04). Las condiciones donde se le asignaron muchas características positivas (m = + 0 ,54)
o donde se resistieron a asignar las negativas (m = -0 , 19 ) quedan en posición intermedia
(p < 0 ,18). Es decir, ante la fuente de bajo status lo que más genera cambio de actitud ( sea
positivo o negativo ) es la discriminación que se aplica a la fuente : cuando esta discrimina
ción es activa (por la asignación de características negativas) el cambio es positivo. Cuando
es pasiva ( se omite la asignación de lo positivo ) el cambio es negativo.
Cuando la fuente tiene un status alto el mayor cambio se observa cuando los sujetos ·
no se dan a asignar características positivas a la fuente (m = + 2,05), que difiere sobre todo
de los que más tipifican positivamente a tal fuente (m = -0 ,97; t/97 =2 ,688; p < 0 ,008). Las
otras condiciones quedan en una posición intermedia (p < 0 ,18).
Por lo tanto, se tiene que la discriminación (activa o pasiva) constituye el motor del
cambio (positivo o negativo; las medias van desde - 1 ,11 hasta + 2 ,05) tanto para la fuente
de alto status como para la fuente de bajo status. Lo interesante también es la interacción
que se produce (t/97 = 2 ,322; p < 0 ,03) entre el tipo de fuente (alto o bajo status) y el tipo de
discriminación activa (por asignación de características negativas) o pasiva (por no querer
asignar las características positivas). La fuente de bajo status sale favorecida por la discri
minación activa (m = + 1,39), mientras que la de alto status lo sale por la discriminación
pasiva (m = + 2 ,05).
CONCLUSIÓN
La literatura sobre el racismo es hoy muy amplia . Se han estudiado muchas formas
de atajar el racismo. Las podríamos dividir en dos: las que parecen más propias para produ
cir cambios sólo a nivel manifiesto y las que serían más propensas a llegar a la dimensión
latente del mismo. Entre las primeras está la hipótesis del contacto entre grupos (Allport,
1954). No es nuestro propósito aquí darle un balance exhaustivo ( vid . Hewstone y Brown ,
1986 ; Amir, 1976 ), pero más quemirar a los pequeños estudios sobre el contacto , no pode
mos dejar de mirar a un “experimento ’ sobre el contacto que podríamos decir se ha llevado
96
a cabo durante casi600 años. El racismo contra los gitanos dura prácticamente en España
desde que se conoce la presencia de este grupo en este país (por 1447). Desde entonces han
vivido desperdigados entre toda la población paya, justamente por su talante nómada y su
sustento con el ‘mercadillo '. Y sin embargo, los gitanos siguen siendo un grupo que sufre
marginación y los payos no parecen haber cambiado los estereotipos sobre ellos . En nues
tra opinión el contacto entre grupos no es suficiente.
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NOTAS:
En la preparación de este trabajo ha colaborado Francisco Dasí. El texto se enmarca dentro
del proyecto de investigación SEC95-0628, financiado porla Comisión Interministerialde
Ciencia y Tecnología (CICYT).
? El comisario europeo para asuntos sociales (P . Flynn ) tiene previsto proponer que el año
1997 sea declarado como año europeo contra el racismo. Señala que hay que admitir que
el racismo, la xenofobia y el antisemitismo son verdaderas “ plagas que existen en la
actualidad en la Unión Europea” .
* Recordemos que en Estados Unidos el Tribunal Supremo terminó por abolir la segregación
escolar en 1954 .
4 Resulta llamativo que el deseo de no aparecer como mentiroso haya primado sobre lo mal
visto que estaría elmostrarse racista .
* Por ejemplo , para una condición se daba exactamente esta consigna: “ señala todas las
características que te parecen positivas y que, pensándolo bien , tienen los gitanos y no
los payos”.
“ Los 4 itemsde la escala manifiesta son:
- Se debe obligar a los gitanos a vivir como sus vecinos .
- Hacen falta leyes que obliguen a la gente a no ser racista . Por ejemplo obligar a un propie
tario alquilar un piso a un gitano, cuando aquél no lo quiere hacer por el mero hecho de
que éste sea gitano.
- Hacen falta más acciones políticas y sociales para mejorar el bienestar de los gitanos
- ¿Piensas que es una buena estrategia que niños gitanos y payos vayan a las mismas
escuelas?
Los sujetos contestaban marcando para cada item su posición sobre una escala -línea
discontinua (de 21 guiones) etiquetada en los extremos por “ estoy en desacuerdo, estoy de
acuerdo”. (Se han hecho las inversiones necesarias para que 21 corresponda a una actitud
favorable a los gitanos). Como puede verse, lo que más caracteriza la dimensión manifies
101
ta es su carácter valorativo sobre los gitanos, mientras que la dimensión latente se caracte
riza por su carácter descriptivo, dando estos ítems la impresión de ser prácticamente hechos
y no apreciaciones sobre hechos. Sin embargo, raramente la descripción se daría aislada de
la actitud (para este punto véase , por ejemplo , el trabajo sobre las representaciones sociales
deMoscovici, 1961).
En cuanto a las propiedades psicométricas de las escalas, cada item presenta una
correlación superior a 0 ,50 (p < .001) con la media del conjunto de los items de su dimen
sión . Los sujetos están más de acuerdo con los items de la dimensión manifiesta (media =
13,51; sigma= 3 ,86 ; la puntuación máxima favorable a los gitanos sería 21) que con los de
la dimensión latente (media = 11,21; sigma= 4 ,75 ; t/270= 7 ,68 ; p < 0 ,001). Por lo demás, las
dos dimensiones están correlacionadas entre sí (r= + 0 , 36 ; p < 0 ,001).
Estos autores introducen la modalidad de racismo regresivo para diferenciar los casos en
los que la persona se conforma con la norma de la discriminación inversa, de aquellas
situaciones en las que la persona se comporta con la otra raza demodo regresivo, con un
patrón de conducta que se dio cronológicamente antes, forma esta última que se daría en
estados de alta activación emocional.
Recuérdese que este tipo de juicio intergrupal va contra lo que se suele observar con
otros criterios de categoriazaión social.
· 102
APROXIMACIÓN PSICOSOCIAL DEL RACISMO
DESDE EL PROCESO EDUCATIVO
Santiago Yubero
Universidad de Castilla La Mancha
Para ser fiel al título que encabeza este artículo , su contenido transcurre por el
análisis de los estereotipos y prejuicios, y tratando de buscar respuestas a la adquisición de
actitudes prejuiciosas, se muestran algunos ejemplos significativos de este proceso de
socialización . El trabajo concluye con un proyecto educativo basado en la interculturalidad ,
desde una visión de la realidad actual que nos lleva a aceptar la multiculturalidad como un
hecho irreversible .
Como señala Elosua (1994 ), los estereotipos sociales serían ciertas generalizacio
nes que hacemos las personas de un grupo sobre otros grupos sociales y culturales, cuyo
origen reside en el proceso cognitivo básico de categorización que se da cuando percibimos
tratando de estructurar el entorno que nos rodea.
103
Se puede afirmar que los estereotipos sociales son creencias compartidas por un
gran número de personas sobre determinadas características personales de un grupo
humano ; estos atributos personales pueden ser desde rasgos de personalidad , hasta con
ductas de rol o características físicas. La imagen mental reflejada en el estereotipo trata de
simplificar almáximo una determinada categoría de personas pertenecientes a un grupo
social o cultural.
Por otra parte , el estereotipo se incluye dentro del proceso de socialización que lo va
a fijar albagaje cognitivo y actidudinal aprendido por las generacionesmás jóvenes que, en
muchos casos, ni siquiera ha tenido contacto con el grupo estereotipado. En este sentido,
como veremos más tarde, los estereotipos son muy resistentes al cambio .
Lo cierto es que las diferencias no parecen ser tan claras, sobre todo si tratamos de
hacer una distinción entre intolerancia , etnocentrismo, xenofobia y racismo. Parece que la
razón que une todos estos conceptos es la intolerancia y el rechazo a las diferencias; dife
rencias que, lógicamente , han quedado previamente establecidas por las normas del grupo .
Buscar la causa del racismo en la actualidad nos llevaría a analizar múltiples razones
(Gill,Mayor y Blair, 1992). Por un lado, razones de tipo económico y no sólo en cuanto al
nivel económico del grupo marginado, sino también a la situación de crisis por la que atrave
samos los países desarrollados y que nos lleva a la utilización de los grupos minoritarios -
sobre todo los inmigrantes- como chivo expiatorio donde redimir los diversos problemas con
los que nos encontramos; también razones educativas y de socialización ; razones relaciona
das con el predominio cultural y la relación de poder entre culturasmayoritarias y minorita
rias y , como no , razones de tipo legislativo que, en numerosas ocasiones establecen el marco
legal para el reforzamiento y mantenimiento de actitudes racistas.
104
Como vemos, los estereotipos cumplen importantes funciones sociales. Junto a la
que ya hacíamos mención anteriormente de simplificar la compleja estimulación del entor
no, nos encontramos con que ayudan a mantener la identidad social y la propia ideología
grupal, refuerzan el sistema normativo de creencias y valores que nos lleva a actuar de
determinadamanera, y sirven al individuo prejuicioso para justificar sus acciones agresivas
contra los exogrupos.
La cuestión ahora es preguntarse , desde el análisis de la formación de los estereoti
pos y de los prejuicios, ¿cómo llega un individuo a adquirir las actitudes prejuiciosas,que
son la base del racismo?
Las distintas orientaciones teóricas sobre las causas del prejuicio se agrupan en
torno a los niveles de análisis individual y sociocultural. En general, los distintos autores
reconocen el poder explicativo de los factores cognitivos en cuanto a la estereotipia, el pre
juicio y el racismo; pero entienden que el análisis de estos factores sería sólo parcial si no
se tomaran en cuenta los factores sociales y culturales. Por ello , nosotros vamos a destacar
las teorías del aprendizaje social que afirman que el origen del prejuicio está en las percep
ciones de las diferencias sociales reales existentes entre los grupos y en la influencia de los
importantes agentes sociales - familia , escuela, grupos de iguales,medios de comunicación
- encargados de desarrollar el proceso de socialización del individuo.
En este sentido, el hecho de nacer y vivir en continua interacción con un determina
do contexto cultural, nos hace aprender, a través de lo que denominamos el proceso de
socialización , las normas, valores, costumbres, lenguaje , roles, habilidades y los más diver
sos contenidos que nuestra cultura ha ido desarrollando con el paso del tiempo. Contenidos
cargados de signos y símbolos que poseen un significado especial para nuestra cultura,
pero que en muchos casos carece de relevancia con respecto a otros grupos culturales.
105
tiempo , que valoramos otros grupos y culturas, sus formas de vida y características, y esta
blecemos elmodelo de relación que mantenemos con ellas.
Dentro de los diversos agentes sociales destaca la influencia de los padres, que ade
más de transmitir información verbal sobre los gruposminoritarios, reflejan las imágenes
producto de sus propias interacciones con los otros grupos, que van a modelar el comporta
miento del niño .
106
Por otra parte , sabemos que la educación no es neutra y los textos escolares no son
nadamás que un espejo que refleja la propia realidad , pero que puede fomentarla creación
de posibles estereotipos negativos o, por el contrario , reforzar el talante humano solidario y
tolerante . En el estudio realizado por Calvo Buezas ( 1989) sobre los textos escolares, en
líneas generales se refleja que unido a la condena explícita de la xenofobia y el racismo,
aparece en general una total negación de la etnia gitana (de 41.000 páginas analizadas de
218 textos escolares de educación primaria, bachillerato y formación profesional, sólo apa
recen 17 referencias a gitanos, que suman 57 líneas entre todas) lo que refleja la falta de
reconocimiento de la cultura minoritaria de nuestro país, en lo que este mismo autor define
como un olvido etnocida que sólo considera a esta cultura como anécdota de pobres y
raros, con costumbres y dialecto de gente baja y carcelaria .
Para ello, hemos hecho un breve recorrido por los tópicos del lenguaje familiar,de
las nanas y canciones de cuna como parte del folklore infantil, de algunos conocidos auto
res de la Literatura clásica y de la actual y , como el proceso de socialización tiene a los
niños como sus más importantes alumnos, nos hemos fijado en algunos detalles curiosos
que aparecen en los cuentos infantiles clásicos.
Alhablar de tópicos del lenguaje familiar nos estamos refiriendo a un tipo de infor
mación muy esterotipada y, en ocasiones,muestra clara de los prejuicios que los padres tie
nen con respecto a ciertas minorías étnicas, sobre todo en España con la etnia gitana. Así,
es muy común oirle decir al padre o a la madre frases como éstas dirigiéndose a su hijo :
" ¡Qué sucio !, ¡pareces un gitano!” ; “Si te vas lejos, va a venir una gitana y te va a lle
var” ; “ Tú no eres hijo nuestro , te encontramos en un portal porque te había dejado una
gitana !" ; "Hueles peor que un moro” ; “ Trabaja como un negro ” ; “ Eso es como compa
rar a Dios con un gitano " .
Dentro del folklore infantil también hemos encontrado manifestaciones que denotan
prejuicios hacía ciertas minorías. Del estudio realizado sobre nanas y canciones de cuna
por el profesor Pedro Cerrillo ( 1992),hemos recogido éstas:
107
Duérmete , niño chiquito ,
mira que viene la mora
preguntando de puerta en puerta ,
cuál es el niño que llora.
El niño que canta flamenco se moja cuando llueve , se hiela sihace frío ,se achicha
rra en elmes de Agosto , mal guarecido a la escasa sombra del puente : es la vieja ley del
Dios del Sinai” (Camilo José Cela , La Colmena).
En los cuentos infantiles también existe un espacio para el tema que estamos tratan
do. Basta con observar el rechazo y desprecio al que se encuentra sometido “ El Patito
feo" , simplemente por ser diferente a los otros; o la descripción de rasgos físicos con que
se obsequia almalvado Estromboli, el raptor de Pinocho.
Son numerosos los ejemplos que reflejan estereotipos negativos, que no hacen otra
cosa que crear y reforzar actitudes de rechazo y discriminación. Pero , por otro lado, cada
vez son menos infrecuentes los textos que promueven entre los chicos actitudes de solidari
dad y respeto a las diferencias :
“ Es muy extraño : hay personas que odian a otras porque no son como ellas.
Porque son diferentes. Olvidan que también ellas parecen diferentes a los ojos de los
demás” (Gente, Peter Spier , Lumen, 1987)
108
En esta misma línea, en palabras de Woods(1995, p. 91 ),nada mejor que utilizar el
sentido del humor como resistencia y, para ello , mostrando a través de la risa la cara más
seria del racismo un excelente libro : Vamos a reírnos muy en serio del RACISMO (Ed.
Presencia Gitana , 1993) .
Estos ejemplos sirven como preámbulo a una propuesta que trata de esbozar un
camino para facilitar la convivencia y el respeto a las diferencias. Se trata de desarrollar la
educación de valores como la cooperación y tolerancia, que permitan la comprensión, el
aprendizaje y el respeto de otras culturas.
DE LA MULTICULTURALIDAD A LA INTERCULTURALIDAD
La cada vez más frecuente presencia en las atractivas y a su vez excluyentes socie
dades de bienestar de personas y grupos sociales de distintas razas y culturas representando
a minorías -normalmente marginadas-, debe suponer nuevos planteamientos políticos,
sociales y educativos, acompañados de una toma de conciencia más crítica de ese carácter
heterogeneo,multicultural y pluriétnico que constituye a las sociedades actuales.
Este hecho provoca que los países europeos se encuentren en un proceso de adapta
ción de sus antiguas y tradicionales pautas de conducta a esta nueva situación de conviven
cia cultural y , aunque no se trata de algo históricamente nuevo, se debe admitir que se
observan resistencias y actitudes de exclusión que, en muchos casos, se descubren bajo dis
cursos implícitos o explícitos (por ej. la ultraderecha) de nacionalismo sustentado en lemas
como “ Europa, para los europeos” , acompañado en demasiadas ocasiones de acciones
agresivas contra los que son considerados comoextraños o diferentes.
En España el conflicto no nos es ajeno , vivimos en una sociedad cada vez más plu
riétnica , donde además demantenerse las minorías étnicas tradicionales (gitanos), han apa
recido otras debido al proceso migratorio ; se estima que el 80 % de los inmigrantes que hay
en España han llegado después de 1975 y fundamentalmente se trata de inmigrantes y refu
giados procedentes del llamado Tercer Mundo. Se ha pasado de menos de 100 .000 en la
década de los cincuenta , a más de 600.000 en la actualidad .
Por otra parte , se viene afirmando que en España hay menos racismo que en otros
países de Europa, como por ejemplo Alemania o Francia ; pero tal vez esto se deba a que
tenemos muchosmenos extranjeros por tratarse de un país que tradicionalmente ha expor
tado emigrantes y que sólo en los últimos años se ha convertido en receptor. La realidad,
en cuanto al fenómeno del racismo, es bien palpable como refleja la histórica discrimina
ción contra los gitanos.
109
Somos conscientes de que el hecho de que en nuestra sociedad , junto a las personas
autóctonas, vivan gitanos e inmigrantes implica conflicto, cuyas causas como ya sabemos
son diversas y tienen mucho que ver con la forma en que nos percibimos mutuamente .
Aunque las percepciones de unos y otros se mueven dentro de un amplio espectro , suele
existir una fuerte cohesión interétnica que, sin duda ,no defiende a estos colectivos margi
nados de ser la parte oprimida dentro de esos conflictos. En el colectivo autóctono las per
sonas se mueven dentro de dos extremos: uno ocupado por aquellos que consideran que
estas minorías quitan puestos de trabajo , que muchos de ellos son delincuentes y que, por
tanto , deben ser expulsados; y otros, que lejos de estas percepciones colaboran en movi
mientos sociales con el fin de sensibilizar a este mayoritario colectivo autóctono en valores
de solidaridad , respeto , comprensión , intercambio cultural,... Entre estos dos extremos, se
encuentra una gran mayoría de personas, cuya postura ni es favorable al racismo, nitiende
al compromiso solidario; pero que sí poseen ideas, valores, experiencias, creencias , expec
tativas y actitudes hacia estos colectivos de personas diferentes. Este amplio sector de la
sociedad también forma parte importante en el conflicto y habrá que tenerlo en cuenta .
Existen también otros importantes protagonistas en estos conflictos multiculturales,
como son los poderes públicos (no debemos olvidar por ejemplo “ La ley de extranjería” ) y
los medios de comunicación, que tienden a subrayar noticias sensacionalistas que en
muchos casos ayudan a mantener y reforzar los prejuicios hacia personas gitanas o inmi
grantes (por ej. las declaraciones de Rafael Vera ; declaraciones de Jesús Gil contra el juga
dor Valencia; pintadas en el Estadio Santiago Bernabeu contra Jorge Valdano por su condi
ción de “ sudaca" ); percibiéndose , en cambio , la ausencia de noticias que muestren valores
solidarios.
Nos encontramos ante fenómenos sociales complejos , cuyo análisis nos lleva a la
confluencia de diversas variables. Por ello ,más que hablar de soluciones lo correcto es
hablar de propuestas de mejora. Es necesario caminar y este camino , en principio tal vez se
trate sólo de una pequeña senda, se dirige a través de un movimiento educativo al que se ha
denominado Educación Intercultural.
La Educación Intercultural
110
ción en relación con los otros grupos culturales. Se trataría de considerar y reconocer a
todos los grupos sociales como creadores y consumidores de cultura, independientemente
de su estatus social. Por tanto , la relación entre educación y cultura es intrínseca al propio
proceso educativo .
MULTICULTURALISMO
Existencia de sociedades
plurales y diferenciadas
INTERCULTURALISMO
Reconocimiento de las
distintas culturas .
Diálogo y convivencia
111
Por su parte, la Educación Intercultural tiene escasa tradición en España y ha sido
desarrollada fundamentalmente por personas que trabajan con colectivos gitanos, aunque
ha comenzado a adquirir mayor importancia a medida que ha aumentado la relevancia del
fenómeno migratorio .
EDUCACIÓN INTERCULTURALIDAD
Valores :
* Solidaridad
* Cooperación Convivencia con una realidad
*Comprensión de los diferentes multicultural
* Aprendizaje de otras culturas
* Inversión de roles ...
EDUCACIÓN INTERCULTURAL
Sentir /Pensar/ Actuar
112
Se trata de una propuesta educativa surgida a partir de los conflictos que se produ
cen en las sociedades multiculturales y cuyo objetivo fundamental es “ promover un
encuentro entre diferentes colectivos, grupos étnicos, etc ., donde se produzca un intercam
bio en pie de igualdad , conservando la especificidad de cada uno , al tiempo que buscando
el enriquecimiento mutuo ” ( C . Amani, 1994, p . 17).
EDUCACIÓN INTERCULTURAL
113
Una propuesta práctica de Educación Intercultural como es lógico tendría que tener
una estructura acorde con los objetivos planteados y con las propias características tanto
del educador, como del colectivo al que va dirigido y del contexto en el que nos encontra
mos. Comorecomendación es necesario señalar la importancia de trabajar en grupo, ya que
el propio proceso de creación grupal, como señala C . Amani ( 1994 ), tiene estrecha relación
con la actividad intercultural, aspectos como fomentar la participación , respetar las ideas,
opiniones y características propias de todas las personas, crear un clima apropiado, afrontar
de forma positiva los conflictos y , sobre todo, intentar conseguir la cooperación de todos,
configuran ambos conceptos.
Por último, una vez más hacer hincapié en la interculturalidad como un fenómeno
que nos debe hacer ver la cultura no como algo estático e inalterable , sino como dice
Alvarez (1995, p .24 ) se trata de “ un proceso dinámico de creación y recreación permanente
que se enriquece con el intercambio y el contraste mutuo ” . No se trata de actuar desde
planteamientos altruistas que nos llevan a considerarnos como seres superiores que permi
ten como gentileza hacia los otros que se fijen en nosotros. Se trata de que nos demos
cuenta que el trabajar por la interculturalidad redunda en beneficio nuestro y para ello , hay
que educar sobre todo a niños y jóvenes en el amor de lo propio y el respeto por lo extraño,
aprendiendo a convivir en la diferencia . En este sentido, sin duda, se deben establecer nue
vas pautas de interacción con los diferentes y las minorías que nos alejen de una visión cer
cana a la de los animales domésticos a los que se les presupone inteligencia cuando com
prenden y obedecen nuestra propiamanera de vivir.
114
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116
ACTITUDES PREJUICIOSAS Y RACISMO
EN LA ESCUELA
No podemos olvidar que existe otra fuerza en acción dentro de este sistema: el propio
niño. Debemos resaltar el papel que el niño desempeña en la configuración de su propio desa
rrollo , ya que no sólo evoca respuestas de su medio social y responde a él, sino que también
al responder altera su ambiente y, a la vez , lo modifica porlos cambios que ha operado.
117
La socialización , pues, es un proceso activo, recíproco y dinámico de encuentros
sociales en los que se van produciendo adquisiciones fundamentales en el desarrollo del
individuo. Sin olvidar, que el objetivo de la socialización es sustituir los mecanismos de
control externo de la conducta por resortes de control interno, es decir, que el individuo
haga lo que tiene que hacer sin necesidad de un agente externo. Que se produzca la interio
rización de las normas culturales que le rodean , que el niño haga suyas las actitudes, los
valores, las normas,..., que tienen los demás y que son consideradas relevantes para el bie
nestar general del individuo.
A medida que emerge la personalidad propia de cada individuo sus actitudes pueden
tomar direcciones diversas dependiendo de la concordancia o desacuerdo de sus propios
prejuicios con los de los distintos medios sociales en los que se desenvuelve . Podrán verse
reforzados si existe concordancia , o modificados si existe desacuerdo. Es importante en
este punto los conceptos de grupo de referencia y grupo de pertenencia para poder entender
las discrepancias que se pueden producir entre las actitudes de un joven y las actitudes de
su familia .
La sociedad no es reconstruida desde cero por cada generación , sino que actúan per
petuando lo establecido en mayor o menormedida. Toda sociedad necesita de la contribu
ción de sus miembros para su reproducción biológica y social, para el mantenimiento del
orden social y cultural que lo envuelve, lo expresa y lo sustenta . Para conseguir esa perpe
tuación la sociedad y las instituciones que la componen tratan de alentar en sus miembros
los valores, conocimientos, representaciones, pensamientos, comportamientos, actitudes...
que sirven a tal fin , y a desalentar los que se oponen almismo.
118
La escuela acoge a los niños desde muy pequeños y permanecen en ella durante
muchos años de su vida, lo que hace que su influencia sea particularmente poderosa. Por
primera vez los niños son tratados como integrantes de agrupaciones y no exclusivamente
como individualidades , percibiendo más las diferencias que existen entre ellos.
Existen evidencias que hacen pensar que dentro de la escuela se desencadenan unos
complejos procesos que actúan en prejuicio de las minorías. Diversas investigaciones han
aportado pruebas que indican que el bajo rendimiento de algunasminorías étnicas está liga
do a los procedimientos de dichas escuelas y que, además, estos procedimientos pueden ser
elementos causales o al menos poderosos determinantes del esfuerzo , actitud y nivel de
aprovechamiento del alumnado .
En los últimos años ha habido una constante preocupación entre los educadores y
los miembros de comunidades de minorías étnicas por la falta de rendimiento escolar de
muchos estudiantes de dichas comunidades . Para explicar este fenómeno se ha hecho hin
capié en el papel que representa el racismo dentro de las escuelas. Aunque Paul Gilroy
( 1981) arguye que el racismo en la escuela tiende en la actualidad a racionalizarse en tér
minos de una superioridad cultural, siendo las diferencias culturales intrínsecas la causa
primaria de la conducta social, otros autores abogan porque el mayor problema de la esco
larización de minorías étnicas reside no en su cultura, sino propiamente en el racismo.
119
curriculum escolar como algo muy lejano a ellos y sin interés, lo que condiciona una baja
motivación hacia los aprendizajes escolares.
Otro factor a tener en cuenta son las actitudes familiares hacia la escuela y la educa
ción proporcionada por ella,empezando por elvalor instrumental que le otorgan . En distin
tos grupos étnicos minoritaríos no se le concede gran importancia a la institución escolar,
ni es considerada como muy reforzante, pues la educación obligatoria no les lleva a un
mejoramiento en su condición social. Nos encontramos, en muchas ocasiones, con que el
trabajo debe empezar en la familia , concienciando a los padres de los beneficios de la
escuela para que procuren que su hijo acuda con asiduidad a clase .
2- El profesor
Al ser el profesor una figura fundamental para los alumnos, actúa como modelo
siendo imitado por sus alumnos. Demanera , que si el profesor muestra una conducta racis
ta hacia las minorías, sus alumnos aprenderán esa conducta y se comportarán también de
forma racista con sus compañeros.
120
Descombe y Conway (1982) pusieron de manifiesto que a partir de los cuatro años
de edad , el alumnado tiene conciencia de la cuestión racial y que si esta conciencia es
reforzada por el entorno, evoluciona en los años que siguen hacia una preferencia por el
grupo al que pertenece el alumno o la alumna.
Mac an Ghaill (1989) realizó una investigación cualitativa para estudiar las estrate
gias de interacción profesor-alumno en escuelas donde acudían conjuntamente alumnos
negros y alumnos blancos, poniendo de manifiesto que sus relaciones estaban inmersas en
contextos de racismo y sexismo. Los alumnos negros de los colegios donde se realizó esta
investigación afirmaban :“ ...la mayoría de la gente blanca lo oculta y pretende que creamos
que ellos nos ven a nosotros igual que se ven a ellos; pero al mismo tiempo nos tratan de
forma distinta ” . Efectivamente , en algunas ocasiones, el profesor permite determinadas
conductas a unos alumnos y no a otros, reforzando igualmente de manera diferente las con
ductas de sus alumnos según sean o no pertenecientes al grupo minoritario .
En los grupos minoritarios se presupone que se cumplen estos factores ; tienen poca
capacidad intelectual, ambiente familiar conflictivo y no cooperante con la escuela , poco
interés y motivación hacia las tareas escolares y una expresión pobre ocasionada por su
procedencia. Así que, el profesor interpreta su bajo rendimiento como consecuencia de su
pertenencia al grupominoritarío y no ocasionado por élmismo o por la escuela .
121
1 - El atractivo físico, los alumnos de los grupos minoritarios suelen resultar menos atracti
vos al ser distintos a los demás.
2- El sexo del alumno, que es el resultado de la interacción entre el rol del profesor, el rol
del alumno y los roles sexuales predominantes de hombre -mujer. En el caso de los gru
posminoritarios se producen discordancias con los valores sexualesmayoritarios, lo que
hace que también se vean desfavorecidos en esta variable.
3- La clase social y la raza , los profesores tienden a subestimar la capacidad y actitud de
los alumnos de los grupos étnicosminoritarios.
4 - La información acumulada en las fichas de los estudiantes. En el caso de los alumnos de
gruposminoritarios suele tratarse de información negativa sobre su rendimiento y capa
cidad.
5 - El comportamiento del alumno en el ambiente del colegio destacando el problema del
control de la clase, de forma que los alumnos que dificultan la marcha de la clase son
considerados como poseedores de menos inteligencia y , como consecuencia , están más
sujetos a una profecia que se autocumple. En general, los profesores informan que los
alumnos de los grupos minoritarios les dan más problemas en la marcha de la clase por
su mal comportamiento .
En elmantenimiento de las expectativas hay que tener en cuenta dos factores: los
prejuicios y la rigidez de las propias expectativas. Ambos factores influyen en el manteni
miento de las expectativas negativas iniciales hacia los niños de los grupos minoritarios.
3 - Los alumnos
Los compañeros apoyan e incrementan los esfuerzos de otros agentes sociales para
que los niños se comporten según la sociedad considera adecuado. Establecen y mantienen
normas, se erigen en modelos y proporcionan consejos, desempeñan roles complementa
rios entre sí ( a través de los cuales desarrollan y practican habilidades sociales) y sirven de
confidencia y apoyo en momentos de crisis.
122
generales que cumplen los niños con sus compañeros es la transmisión de información
sobre aquellos comportamientos que son pertinentes en diferentes situaciones y sobre
determinados tipos de relación , como por ejemplo las relaciones con los niños de grupos
minoritaríos. La transmisión de información puede ser tanto explícita -a través de la comu
nicación oral-, como implícita -a través de procedimientos relacionados con el condiciona
miento clásico o con el condicionamiento operante -. Ello explica que aparezcan reacciones
racistas en niños que antes no las presentaban, al imitar conductas de sus compañeros o por
el hecho de ser reforzados esos comportamientos por sus iguales y /o incluso rechazadas las
conductas no prejuiciosas.
Las relaciones con los compañeros desempeñan también un papel muy importante
en el desarrollo de la personalidad y potencian el desarrollo del autoconcepto . Cada niño
está efectuando comparaciones con sus compañeros en una gran cantidad de dimensiones:
atractivo físico , inteligencia, popularidad...cuando el resultado de estas comparaciones es
positivo, el autoconcepto se potencia ,mientras que cuando es negativo el autoconcepto se
debilita . Además, cuando el niño es aceptado por su grupo su autoconcepto se fortalece,
mientras que los rechazos hacen que se debilite . Esto explica que se produzcan agrupacio
nes entre los niños de la misma raza, que los niños pertenecientes a los grupos minoritarios
hagan pandillas de amigos aparte de los otros, ya que en las comparaciones suelen salir
perjudicados y además son rechazados por los niños del grupo mayoritario . La única esca
patoria para esta encrucijada es que se agrupen para poder desarrollar un autoconcepto
positivo sobre símismos, para que las comparaciones sean equilibradas.
A esta situación se añaden las actitudes prejuiciosas de una parte del profesorado,
que ya hemos analizado en el punto anterior, de forma que nos encontramos con que casi la
única salida que se les ofrece a los alumnos de los grupos minoritarios es la conflictividad .
Cuando se les pregunta sobre cómo les afectan las actitudes del profesorado la respuesta
más común es que se sienten mal, que como no se espera nada de ellos pues ellos no hacen
nada y además consideran que esa es la reacción adecuada. Un alumno informa:
“Esto hace que tú les trates sin ningún respeto, porque ellos por su parte no te respe
tan en absoluto , es una cuestión mutua” .
123
Wright (1986 ) investigó un grupo de alumnos negros para intentar obtener alguna
explicación sobre su mala conducta en la escuela, los resultados que encontró iban encami
nados a un análisis de la situación por parte de los alumnos, en función del binomio estí
mulo -respuesta. Los alumnos negros informaban :
“ La escuela no tiene respeto por el alumnado negro . Se nos trata mal y estamos con
tínuamente fustigados” .
“ Ellos cuidan gente blanca , pero nosotros palos en la espalda todo el tiempo ” .
“ Nos tratan mal porque somos negros. Ellos van a lo suyo y no nos tienen en cuenta” .
“ Tratamos de ponerles las cosas difíciles. Hacemos como si nos existieran y cuando
los profesores nos hablan y nos dicen que hagamos algo no lo hacemos, porque se nos
viene a la cabeza cómo nos tratan ”.
“Me consta que no les gustamos porque somos negros, es algo que sale de ellos. Es
algo que tienen ciertos profesores y profesoras racistas” .
124
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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LOS PREJUICIOS EN LA HISTORIA DE LOS GITANOS
Tomás Fernández.
Universidad de Castilla La Mancha.
W . Heisenberg
Al escribir este artículo , siento una cierta inquietud que cada día me produce más
temor. Voy a escribir una vezmás sobre la población gitana. Esta desazón no crean que es
nueva, porque desde hace algunos años me pregunto que si al hablar o escribir de gitanos
no estaré separándoles como grupo social, y por tanto estigmatizándoles aún más, dentro
del conjunto de la ciudadanía española .
Los datos históricos acerca de los primeros tiempos de los gitanos en España son
escasos. La documentación que nos aporta (LOPEZ DE MENESES, A ., 1.962) se remonta
a principios del siglo XV, “ donde unas mil personas aproximadamente con “rasgos exóti
cos” posiblemente egipcianos o hindúes llegaron a España, trasladándose en poco tiempo
desde Los Pirineos hasta Andalucía y posteriormente irían disgregandose hacía Madrid y
Castellón ” !. Una minoría inquieta y necesitada que pronto entró en conflicto con la pobla
ción no gitana.
127
Estos primeros enfrentamientos entre nómadas gitanos y campesinos asentados,
desemboca en la Pragmática de los Reyes Católicos en 1.499 (Medina del Campo ), donde
ordena “ la expulsión inmediata de los gitanos, concediéndoles un plazo de 60 días para
salir del reino, excepto aquellos que tomaran oficios conocidos o señores a quienes servir” .
A los que anduvieran vagando por el reino “ tomados sin oficio o sin señores, se les daría
cien azotes y se desterrarían a perpetuidad ”. En caso de volverles a encontrar en esta situa
ción , la pena sería aún mayor: “ se les cortarían las orejas y permanecerían 60 días encade
nados”. También se les prohibía “ usar su lengua y el traje de gitano” .
Con esta primera Pragmática se inauguraba una larga serie de medidas, con las que
se intentaba incorporar esta minoría al resto del país en un “ intento de homogeneización
religiosa y cultural que representa el reinado de estos monarcas, intentando convertirles en
súbditos productivos?.
Entre 1.539 y 1.600, Carlos I y Felipe II aprueban nuevas Leyes condenando a los
“ gitanos vagantes” “ que no tengan oficio o no sirvan a ningún señor a galeras como reclu
tamiento para las necesidades bélicas de la época” .
Felipe III en 1.619 les concede un plazo de 6 meses “ para salir del país, bajo pena
demuerte para los que no residan permanentemente en ciudades de más de 1.000 habitan
tes” . Felipe IV y Carlos III entre 1.633 y 1.695 les prohíben como forma de ganarse la vida
que “ anden en ferias o sean tratantes de ganado o se ocupen de otro oficio que no sea la
labranza,bajo pena de 200 azotes y seis años en galeras”.
En 1.783 se promulga la ansiada pragmática de este noble rey. Esta nueva Ley aun
que sigue siendo represiva ordena que se les admita en “ cualesquiera oficios o destinos en
gremios o comunidades ”, y se interesa especialmente por la situación de los niños “ a quie
nes quiere instruir y proteger de los malos ejemplos” “ y cuando sus padres sean vagos o
maleantes se les retendrá en hospicios o en casas de enseñanza” .
El siglo XIX vendrá marcado por la revolución industrial, que irá devaluando “ los
oficios tradicionales ejercidos por los gitanos, sometiendo a estar familias al desgaste de la
marginación socioeconómica a la que llegarán al siglo XX ” !, no pudiendo quitarse la
comunidad gitana en este contexto el estigma de las leyes discriminatorias.
128
La xenofobia del régimen dictatorial franquista ( 1.939- 1.978) aflora con la aproba
ción de la Ordenanza Reglamento de la Guardia Civil de 1.942. Que decía textualmente:
En este corto recorrido histórico , he pretendido demostrar como las distintas dispo
siciones legales, y las actitudes prejuiciosas han favorecido la imagen de los gitanos, como
un grupo casi siempre almargen de la ley y en perpetuo conflicto con sus convecinos. En
estas condiciones de sometimiento a las normas y costumbres de la sociedad mayoritaria,
se ha propiciado que la comunidad gitana haya tenido que organizarse en linajes cerrados,
con escasos contactos con el exterior, creándose una situación de desventaja en cuanto al
acceso general a los recursos institucionales y al poder político . Esta situación ha colocado
a la comunidad gitana como minoría marginada, en la pluralidad cultural del Estado, al
margen de sus propias costumbres y valores. Este proceso ha llevado a los gitanos a un
desgaste cultural generando entre otros graves problemas: " linajes resquebrajados por la
distancia , dispersión de intereses y actividades de sus miembros, ocupaciones cada vez
menos rentables que empujan a los gitanos a competir con otros gitanos y con los payos en
las situaciones más dramáticas de desigualdad, autoridades gitanas tradicionales relegadas
y una asimilación forzada durante estos siglos” 5. En esta situación de abandono y persecu
ción, la población gitana nunca ha podido practicar su cultura sin contradecir sus necesida
des y aspiraciones dentro de los procesos productivos y culturales de cada época.
129
Ordenanzas de la Guardia Civil, y unos meses más tarde, con la aprobación de la
Constitución Española de 1.978, se va a crear la base legal y política que nos ayuda a dar
cobertura a las nuevas aspiraciones y luchas del pueblo gitano , así como la nueva posición
del Estado y de las Administraciones Públicas ante el“ problema gitano”.
“ Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación
alguna por razón de nacimiento , raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o
circunstancia personal o social” .
El artículo 9 .2 enumera otro principio básico que afecta positivamente a los grupos
marginados:
“ Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad
y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas, remo
ver los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos
los ciudadanos en la vida política , económica ,cultural y social” .
De igualmodo podían enumerarse otros artículos constitucionales que hacen refe
rencia a los derechos fundamentales de la persona, como el derecho a la lengua y cultura
propia, al trabajo , a la educación , a la asistencia sanitaria y a otros derechos. Para uno de
los más importantes estudiosos del tema como es el profesor Calvo Buezas, T. 1.988 “ en
este nuevo contexto de proclamación constitucional de igualdad de todos los ciudadanos
españoles, era lógico que los gitanos comenzaran a exigir a la Administración una atención
específica a sus problemas, logrando la creación de una Comisión Interministerial, que fue
aprobada en el Consejo de Ministros del 11 de enero de 1. 979, apareciendo como Real
Decreto 250 /79 en el Boletín Oficial del Estado el 14 de febrero” 6. El texto del Real
Decreto de creación de la Comisión Interministerial para el Estudio de los Problemas que
afectan a la Comunidad Gitana dice así en su exposición demotivos:
130
La respuesta de la Administración del Estado para con estos ciudadanos españoles
ha sido históricamente discriminatoria o meramente asistencial, con acciones aisladas y
dispersas que no han atacado la raíz de la problemática gitana, condicionada por una gran
complejidad de factores socioculturales.
[...] el estudio de los problemas que afectan a la comunidad gitana, así como la coor
dinación de toda la acción administrativa que afecte aldesarrollo del pueblo gitano,elrespe
to y salvaguarda de su cultura y a su plena incorporación a la convivencia ciudadana. [...]
La Comisión fue el primer acto jurídico positivo en favor de los gitanos en 500
años. Elaboró programas , elevó informes al Consejo de Ministros, realizó estudios, apoyó
la financiación de asociaciones y de encuentros. Elbalance final sin embargo hay que cali
ficarlo de insuficiente, debido a su carácter de estudio y a su falta demedios.
Ahora bien ,no debemos olvidarnos de los Servicios Sociales Especializados, dirigi
dos a las minorías étnicas que vienen recogidos en todas las Leyes Autonómicas de
Servicios Sociales. Servicios de discriminación positiva para aquellos colectivos que se
encuentran en situación de desarraigo y marginación social.
131
En la actualidad, el Ministerio de Asuntos Sociales es quien tiene competencia en el
desarrollo del Plan , coordinando a representantes de distintos ministerios. Las líneas de
actuación aprobadas desde 1.989 son :
Asimismo, desde el año 1.983 casi todas las Comunidades Autónomas a través de
sus respectivas Consejerías y en coordinación con la Administración Local han aprobado
distintas Resoluciones y Ordenes para la financiación de proyectos de intervención social,
adoptándose dos vías: la acción comunitaria y el desarrollo de programas sectoriales espe
cíficos. La primera se refiere a la actuación global en barrios determinados, con colectivos
gitanos y en situaciones de extrema precariedad. Los programas sectoriales se refieren a
problemas concretos (intervención con familias, seguimiento escolar , animación sociocul
tural, encuentros interculturales, etc ).
Podemos decir como balance, que en esta última década existe un salto cuantitativo
y cualitativo en las limitaciones de las carencias de la población gitana, pero insuficiente ,
ya que la marginación social de los vecinos gitanos no es sólo un problema de pobreza eco
nómica sino que es un problemade pobreza acumulativa a la que hay que dar una respuesta
global, es decir desde la vivienda, la salud, la educación , el trabajo , la convivencia y la
tolerancia, etc .
132
Otros de los factores que han incidido en contra del realojamiento ha sido la resis
tencia vecinal expresada con mayor o menor fuerza a la hora de aceptar vecinos gitanos en
su barrio , reincidiendo una vez más en los estereotipos y prejuicios contra la población
gitana como un atributo hereditario y consustancial al grupo étnico opuesto y aplicado dis
criminadamente . Ese rechazo además se ha realimentado en los últimos años por los efec
tos del narcotráfico en los núcleos marginales, siempre vulnerables ante las mafias podero
sas que deambulan por los barrios chabolistas, rebuscando en medio de la desesperación y
la ignorancia familias que trapicheen para su subsistencia con el “ caballo ” o la “ coca”.
Actividades delictivas de las que es difícil salir por el dinero fácil que ofrecen y las relacio
nes de dependencia que se crean con lasmafias organizadas.
Hay que recordar que mientras exista una chabola existirá marginación y que ésta
incide de forma directa en el bienestar de los gitanos por el bajo nivel de precariedad en el
que tienen que sobrevivir y además expuestos continuamente al racismo y xenofobia de
los grupos incontrolados, por el incipiente facismo que empieza aflorar en las grandes ciu
dades.
Eldesarrollo de los programas de acción social está unido indisolublemente con los
programas de realojamiento , hasta el punto que el no cumplimiento de este último, condi
ciona la eficacia de la intervención social y con ello condiciona también la incorporación
de la población gitana a los procesos de normalización convivencial.
Este análisis nos induce a observar que nos encontramos ante la manifestación de
una diferencia cultural histórica, que el problema gitano lo será tanto exista un problema
especifico de la sociedad española en su conjunto , que no expresa más que el irresuelto fac
tor de convivencia de una cultura mayoritaria con una cultura minoritaria , “ que además ha
sido educada históricamente en el controlpolicial, en el descuido administrativo, en la opo
sición racial, en la asimilación y en el paternalismo” ?.
La promoción comunitaria de la población gitana pasa por hacer efectivos sus dere
chos, pero también exigirles las mismas obligaciones como ciudadanos españoles. El
reciente paternalismo institucional frente a la discriminación histórica , ha llevado a algunos
gitanos a percibir el Estado como el paraguas protector de todos sus problemas atraídos por
su sistema de ayudas. Hay que modificar estas actitudes, ya que el principio de igualdad
debe de ser recíproco en el acceso a los bienes y servicios que ofrece el Estado.
Este proceso, exigiría importantes cambios en los modos de vida y en las normas de
comportamiento de la población gitana y ese es el desafío que tienen los gitanos, vivir
entre payos y acceder a las mismas condiciones de vida que los payos, con los mismos
derechos y las mismas obligaciones, pero sin embargo seguir siendo como dice un buen
amigo y maestro “ tío Aquilino ” “ gitanos por encima de todo, pero viviendo en condiciones
de igualdad ” .
133
El respeto de nuestras minorías,mientras no seamos capaces de resolver el proble
ma gitano, se convierte en un banco de pruebas para la democracia española. Una democra
cia que ha cambiado las estructuras políticas, pero que tiene que hacer un esfuerzo por
cambiar las estructuras mentales estereotipadas de un sector importante de la ciudadanía .
Parece claro que desde una opción democrática, no cabe más respuesta que la convivencia
y el respeto .
NOTAS:
134
18. Estudios de Derecho Penal
Económico.
19. Literatura infantil
de tradición popular.
20 . Spinoza y España.
21. Producción ovina y caprina .
23. Desertificación
en Castilla -La Mancha.
El proyecto E .F .E . D .A .
26 .Nuevas tendencias en la
informática : arquitecturas
paralelas y programación
declarativa .
Ediciones de la Universidad
97884891492165
de Castilla-LaMancha