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Introducción a la Constitución para Niños

Este documento define la constitución como la ley fundamental de un estado que establece los derechos de los ciudadanos y delimita los poderes e instituciones políticas. Explica que las constituciones pueden clasificarse según su materialidad (escrita o consuetudinaria), extensión (breve o desarrollada), capacidad de reforma (rígida, semirrígida o flexible) y origen (otorgada, impuesta, pactada o aprobada por el pueblo). Finalmente, señala que las constituciones sirven para establecer los
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Introducción a la Constitución para Niños

Este documento define la constitución como la ley fundamental de un estado que establece los derechos de los ciudadanos y delimita los poderes e instituciones políticas. Explica que las constituciones pueden clasificarse según su materialidad (escrita o consuetudinaria), extensión (breve o desarrollada), capacidad de reforma (rígida, semirrígida o flexible) y origen (otorgada, impuesta, pactada o aprobada por el pueblo). Finalmente, señala que las constituciones sirven para establecer los
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Escuela de Formación de Carabineros – Grupo Santiago

Prof. Magistrado Manuel Vergara Esparta

LA CONSTITUCIÓN

1. ¿Qué es una Constitución?

El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE) define la


Constitución como “la ley fundamental de un Estado, con rango superior al resto de
las leyes, que define el régimen de los derechos y libertades de los ciudadanos y
delimita los poderes e instituciones de la organización política”.

Siguiendo esta conceptualización, es posible señalar que al hablar de Constitución


se hace referencia a la norma jurídica –escrita o no– más importante de un Estado.
En efecto, la Constitución es la norma con más alto rango jerárquico dentro de un
ordenamiento jurídico, cuyo objetivo es regular el poder estatal y, también, las
libertades fundamentales que se reconocen a las personas que forman parte de ese
Estado. Así, la Constitución busca establecer la regulación política y administrativa,
instaurando la separación de los poderes del Estado, reconociendo la soberanía
nacional, disponiendo las instituciones de la organización política, así como la
relación entre ellas, al mismo tiempo que persigue reconocer los derechos
fundamentales (también llamadas libertades públicas) de las personas.

En términos simples, una Constitución es la norma fundamental de carácter


estructural que permite organizar a un Estado, siendo la guía que orienta su
gobernación.
Esta norma es también conocida bajo las expresiones de “Carta Magna”, “Carta
Fundamental”, “Ley Suprema”, “Ley Superior” o “Código Político”.

2. Clases de constituciones

En la práctica, las constituciones adoptan diversas formas. Para caracterizarlas, los


autores suelen realizar clasificaciones atendiendo a un elemento distintivo que las
identifique, sin embargo, no siempre existen coincidencias entre sus tipologías.
Para superar esta dificultad y a efectos pedagógicos, a continuación, se presentan
las cuatro categorías de constituciones más reseñadas. En estas clasificaciones,
los elementos distintivos las ordenan:

a. Según su materialidad

De acuerdo a la forma como una Constitución se expresa, podemos distinguir


constituciones escritas y constituciones consuetudinarias o no codificadas.
Las constituciones escritas, son aquellas cuyo contenido queda reflejado en un
único texto escrito, tal como sucede, por ejemplo, con la Constitución Española de
1978.
Las constituciones consuetudinarias, o no codificadas, también llamadas
“costumbristas” son aquellas que no constan en un único texto constitucional, sino
que emanan de diversos documentos escritos tales como leyes, sentencias,
tratados, convenciones constitucionales parlamentarias y/o prerrogativas reales.
Ejemplo de ellas, es la Constitución del Reino Unido, que está integrada por un
conjunto de normas y principios de épocas diversas por las cuales este Estado se
gobierna.

b. Según su extensión

Podemos encontrar constituciones breves y constituciones desarrolladas.


Son constituciones breves, aquellas que cuentan con una cantidad reducida de
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artículos por los cuales se regulan los aspectos esenciales de la organización


política y los derechos fundamentales en un Estado. Según Verdugo 1 , éste ha sido
el de casi todas las constituciones chilenas, salvo la Constitución “moralista” de
1823. También pertenece a esta categoría la Constitución de Estados Unidos.
En cambio, las constituciones desarrolladas tienen una extensión abundante pues
tienden a reproducir normas y principios esenciales del ordenamiento jurídico del
Estado que bien podrían quedar entregadas a leyes comunes u otras normas de
menor jerarquía pero que se opta por incluir en el texto fundamental como un modo
de regular con mayor precisión el ejercicio del poder. Un caso que grafica esta
definición es la Constitución de la India que tiene más de 400 artículos.

c. Según su capacidad de reforma

Si atendemos a la capacidad de reforma de una constitución, esto es, a la


factibilidad que ella pueda ser objeto de modificaciones o adiciones y a la facilidad
con que puede procederse a ello, encontramos constituciones pétreas, rígidas,
semi-rígidas, y flexibles.

Las constituciones pétreas son aquellas que no pueden ser objeto de modificación
en todo o parte. Un caso que evidencia esta característica se contempla en el
artículo 139 de la Constitución italiana, que establece que “La forma republicana no
puede ser objeto de revisión constitucional.”.

Las constituciones rígidas y semi rígidas son aquellas en las que se contempla un
procedimiento especial y complejo para modificar el texto constitucional, es decir,
está previsto un procedimiento para la creación, reforma o adición distinto y mayor
de aquel previsto para la elaboración de las leyes ordinarias. Generalmente, la
mayor dificultad del procedimiento está dada por la exigencia de altos quórums 2 .
Un ejemplo de constitución rígida es la Constitución Argentina que exige un quorum
de 2/3 de la totalidad de los miembros del Congreso para modificar la Norma
Fundamental. En cuanto a las constituciones semi-rígidas, según Cagnoni 3 , un
ejemplo podría ser la Constitución de Uruguay.

Se denominan constituciones flexibles, a aquellas que no contemplan un


procedimiento especial para su reforma y, por tanto, se modifican conforme el
procedimiento establecido para una ley ordinaria o común. Este tipo de
constituciones son propias de los países que integran el Commonwealth, tales como
Inglaterra, Nueva Zelanda, entre otros4 .

d. Según su origen

Finalmente, atendiendo al origen de la Constitución, esto es, de quien proviene o


emana, es posible distinguir constituciones otorgadas, constituciones impuestas,
constituciones pactadas y constituciones aprobadas por voluntad de la soberanía
popular.
Las constituciones otorgadas provienen del propio soberano, quien la dicta, pues es
él el depositario de la soberanía. Estas constituciones son propias de los Estados
monárquicos. Un ejemplo de este tipo de Constitución es el Estatuto Real de España
de 1834. Las constituciones impuestas son aquellas en que es el Parlamento quien
impone la Constitución al monarca, debiendo éste aceptarla. El texto constitucional
emana del Parlamento pues éste es el representante del pueblo. Casos de este tipo
de constituciones serían la Constitución española de 1812 y la de 1869, o la
francesa de 1791.
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Las constituciones pactadas, en virtud de la teoría del pacto social, son aquellas
acordadas o consensuadas por dos o más agentes, esto es, entre quien detenta el
poder y el pueblo o un estamento del mismo producto de una transacción entre
ellos. Corresponden a esta categoría la Constitución Francesa de 1830 y la
Constitución Española de 1876.

Las constituciones aprobadas por voluntad de la soberanía popular, son aquellas


formuladas por una asamblea (que puede adoptar diversas conformaciones) y luego
reafirmadas por votación en un proceso electoral. En otras palabras, la soberanía
popular encomienda a la asamblea la redacción del texto constitucional, pero es ella
quien lo aprueba en definitiva. Ejemplo de este tipo de constitución es la
Constitución de Islandia de 2011.

Otros autores, atendiendo a este mismo elemento (origen de la constitución)


distinguen únicamente entre constituciones otorgadas, constituciones pactadas y
constituciones democráticas, para denotar respecto de estas últimas que, con
independencia del procedimiento previsto para su formulación, ellas han sido
producto del ejercicio de la soberanía popular.

3. ¿Para qué sirven las constituciones?

Es posible afirmar que la Constitución es la columna vertebral de un Estado, pues


sobre ella descansa toda la organización jurídica y política de éste. Su importancia
y utilidad deriva del hecho que ella da cuenta de un conjunto de principios, valores
y reglas sobre el modo de ser y de querer ser de una sociedad.

Por esta razón se habla de supremacía constitucional para expresar que ninguna
norma ni ninguna autoridad u organismo del Estado, persona o grupo de personas
está o puede estar por sobre los preceptos y principios de la Constitución. A la vez
que toda norma de menor jerarquía y que todo organismo debe adecuar su
actuación a los términos de la misma.

La Constitución constituye la base sobre la cual se asientan las demás leyes, de


manera tal que el contenido de todas ellas debe ajustarse o guardar coherencia con
los principios constitucionales establecidos.

Según se determine en cada Estado, los tratados, convenciones o pactos


internacionales que sean suscritos y ratificados por éste se integrarán al
ordenamiento jurídico nacional ya sea reconociéndoseles el mismo rango jerárquico
que el texto constitucional o bien uno inferior, es decir, el carácter de ley común.

4. El Poder Constituyente

Se entiende por Poder Constituyente a aquel que tiene la atribución de establecer


la norma fundamental de un ordenamiento jurídico. El titular de este poder es el
pueblo, pues es en él donde se radica la soberanía popular. En efecto, Poder
Constituyente y Soberanía Popular son dos nociones coetáneas. Se habla de Poder
Constituyente Originario al momento que un Estado se otorga su primera
Constitución, pero también, cuando se dicta una nueva Constitución a través de un
procedimiento no previsto por la Constitución anterior.
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Se habla de Poder Constituyente Derivado cuando la propia Constitución prevé un


mecanismo para su reforma o modificación parcial o íntegra.

Material preparado por el profesor con insumos desde la Biblioteca del Congreso
Nacional

Notas a pie de página

1. Verdugo, Mario. Manual de Derecho Político Tomo I. Editorial Jurídica de


Chile, año 2010, pag. 157.
2. Se entiende por quorum la cantidad mínima de diputadas, diputados,
senadoras y senadores presentes, necesaria para el inicio de una sesión de
Sala o de Comisiones, para votar un proyecto de ley o para la adopción de
acuerdos durante una sesión. Disponible
en [Link] (Agosto,
2020)
3. Cagnoni, José Aníbal: “El Derecho Constitucional Uruguayo”, Montevideo,
2006, págs. 28 y 29.
4. Verdugo, Mario. Manual de Derecho Político Tomo I. Editorial Jurídica de
Chile, año 2010

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