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Alimentación Saludable y Nutrientes Esenciales

Este documento habla sobre una alimentación saludable y los nutrientes que aportan los diferentes alimentos. Explica que una alimentación saludable consiste en consumir diariamente frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, lácteos, carnes magras, pescado y aceites vegetales. Además, clasifica los nutrientes en macronutrientes (grasas, carbohidratos, proteínas) y micronutrientes (minerales, vitaminas), y proporciona ejemplos de fuentes alimenticias de proteínas, hier
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Alimentación Saludable y Nutrientes Esenciales

Este documento habla sobre una alimentación saludable y los nutrientes que aportan los diferentes alimentos. Explica que una alimentación saludable consiste en consumir diariamente frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, lácteos, carnes magras, pescado y aceites vegetales. Además, clasifica los nutrientes en macronutrientes (grasas, carbohidratos, proteínas) y micronutrientes (minerales, vitaminas), y proporciona ejemplos de fuentes alimenticias de proteínas, hier
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“ANO DEL BICENTENARIO DEL PERÚ 200 AÑOS DE

INDEPENDENCIA”

INSTITUTO DE EDUCACIÓN SUPERIOR TECNOLOGICO


CIRO ALEGRIA

Nombre y Apellido:
Piero Alexander Olivos Pinedo
Ciclo:
III
Carrera:
Enfermería Técnica
Docente:
Sonia Elisabeth Alvines Gonzales

PERÚ- 2021
Alimentación Saludable
la alimentación saludable es aquella que proporciona los nutrientes que el cuerpo
necesita para mantener el buen funcionamiento del organismo, conservar o restablecer
la salud, minimizar el riesgo de enfermedades, garantizar la reproducción, gestación,
lactancia, desarrollo y crecimiento adecuado. Para lograrlo, es necesario el consumo
diario de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, leche, carnes, aves y pescado
y aceite vegetal en cantidades adecuadas y variadas. Si lo hacemos así, estamos
diciendo que tenemos una alimentación saludable.
Pero ¿cómo saber qué aporta cada uno al organismo? Para esto tengamos en cuenta
que los nutrientes aportados por los alimentos se clasifican en dos grupos: los
macronutrientes, del cual hacen parte las grasas, los carbohidratos, y las proteínas; y
los micronutrientes compuestos por los minerales y las vitaminas.
MACRONUTRIENTES:
En este segundo grupo se encuentran las:
Grasas: son una de las principales fuentes de energía para el organismo, que al
consumirlas en las cantidades adecuadas se convierten en un elemento primordial que
ayuda al crecimiento, al desarrollo y a mantener una buena salud. Se debe tener en
cuenta que las grasas se pueden encontrar en tres presentaciones: sólida (manteca),
semisólidas (mantequillas o margarinas) o líquidas (aceites); cada una de ellas tiene
efectos diferentes en el metabolismo.

Carbohidratos: constituyen la principal fuente de energía de nuestra alimentación, son


el combustible para desarrollar las actividades diarias, mantener la temperatura
corporal y el buen funcionamiento de órganos vitales del cuerpo. Pueden ser simples y
complejos. Los primeros se encuentran de manera natural en caña de azúcar,
remolacha y miel o son añadidos en forma de azúcares, como por ejemplo a productos
industrializados o de pastelería, mientras que los carbohidratos complejos están en
alimentos como arroz, papa, yuca, ñame y plátanos entre otros.
Proteínas: son las responsables de la formación de células, los tejidos y órganos, así
como de construir los músculos, parte de las hormonas, de las enzimas que transportan
ciertas moléculas (como la grasa) y transmitir señales. También están presentes en una
gran cantidad de funciones del organismo. Durante los periodos de crecimiento,
embarazo, lactancia y recuperación de enfermedades es necesario el consumo de
alimentos fuentes de proteína en mayor cantidad. Las fuentes de proteína pueden ser de
origen animal como huevos, pescados, leche, carnes magras, pavo, y pollo; o de origen
vegetal como las leguminosas (frijol, lenteja, garbanzo, alverja), nueces y frutos secos,
quinua, entre otros.

MICRONUTRIENTES:
En este segundo grupo se encuentran los minerales y las vitaminas.
Hierro: es uno de los componentes que se encuentra en la hemoglobina (presente en los
glóbulos rojos) y la mioglobina (presente en el músculo) encargadas de transportar el
oxígeno. Los alimentos que contienen hierro son carnes, hígado, vísceras, leche, huevos
y alimentos de origen vegetal. La combinación de alimentos fuentes de hierro con el
consumo simultáneo de alimentos fuentes de vitamina C (guayaba, naranja, cítricos)
aumenta de manera importante su absorción.
Calcio: se encuentra presente en diferentes tejidos del cuerpo como las neuronas y la
sangre, el líquido entre células, los músculos, entre otros. Es necesario para mantener
y desarrollar huesos y dientes sanos, para relajar músculos, vasos y arterias
sanguíneas, para secretar hormonas y enzimas. Las fuentes de calcio que tienen mejor
absorción son los derivados lácteos como leche, queso, kumis y yogurt, y tienen un
mayor efecto cuando son combinados con alimentos fuentes de vitamina D, como aceite
de hígado de res, atún o salmón.

Yodo: hace parte de las hormonas tiroideas que controlan el buen funcionamiento del

metabolismo el cuerpo. Es importante para el desarrollo del cerebro y el sistema


nervioso del feto y se encuentra en la sal yodada y en productos de origen marino como
pescados y mariscos.

Zinc: indispensable en el crecimiento y desarrollo normal, en la reproducción y el


funcionamiento del sistema inmune, en la cicatrización de heridas, y en la mejora de
los sentidos del gusto y del olfato. Los alimentos fuente de proteína también son buena
fuente de zinc: carne de ternera, pollo y cerdo, ostras, leche, queso, nueces y
leguminosas.
Vitamina A: mantiene el funcionamiento del sistema inmune, la piel, los ojos y su
visión, contribuye a la reparación de las vellosidades intestinales y el tejido pulmonar.
Su consumo está relacionado con la prevención de infecciones. Se encuentra en
alimentos de origen animal como carne, hígado y vísceras, en frutas y verduras de
color naranja y amarillo como ahuyama, papaya, melón y tomate, entre otros.

Vitaminas del complejo B: participan en la digestión y la absorción de los


carbohidratos. Son parte de este grupo la tiamina, la riboflavina, la niacina y el ácido
fólico. Éste último se destaca por su función y necesidad, ya que cuando hay bajos
niveles en el organismo se afectan los glóbulos rojos, las células intestinales y se
desarrolla anemia. Esta vitamina debe ser consumida en mayor cantidad durante el
embarazo para evitar problemas de formación del sistema nervioso en el feto. Las
hortalizas de hojas verdes y oscuras, las leguminosas como frijol, lenteja y arveja así
como frutas son fuente de ácido fólico.
Vitamina C: ayuda en la producción y mantenimiento del tejido conectivo del cuerpo
(huesos, dientes, piel, y tendones), en la cicatrización de heridas y tiene funciones
antioxidantes. Todas las frutas y verduras son buena fuente de vitamina C.

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