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Demanda de Susana Maguna a Federación Patronal Seguros

Este documento presenta un resumen de una demanda por cobro de una suma de dinero contra una aseguradora luego de que un camión de la actora fuera secuestrado. La aseguradora alegó la prescripción de la acción y que el rieso no estaba cubierto por la póliza. El juez debe decidir primero sobre la excepción de prescripción y luego, de ser necesario, sobre las otras defensas planteadas.

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Demanda de Susana Maguna a Federación Patronal Seguros

Este documento presenta un resumen de una demanda por cobro de una suma de dinero contra una aseguradora luego de que un camión de la actora fuera secuestrado. La aseguradora alegó la prescripción de la acción y que el rieso no estaba cubierto por la póliza. El juez debe decidir primero sobre la excepción de prescripción y luego, de ser necesario, sobre las otras defensas planteadas.

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Poder Judicial de la Nación

Juzgado Nacional en lo Comercial N ° 8

///nos Aires, de noviembre de 2013.

Y VISTOS:

Estos autos caratulados "MAGUNA

SUSANA c/ FEDERACIÓN PATRONAL SEGUROS S.A. s/

ordinario" para dictar sentencia, de los cuales

RESULTA:

I. Que a fs. 27/29 se presentó en sede

Civil SUSANA MAGUNA por medio de apoderado, e inició demanda

contra FEDERACIÓN PATRONAL SEGUROS S.A. por cobro de la

suma de $ 76.000 a las resultas de la prueba a producirse en autos,

con más intereses y costas del pleito, de acuerdo a la versión de

hechos que expuso.

Dijo que era propietaria de una empresa

de transporte de mercaderías y a tal fin adquirió, entre otros, el camión

Chevrolet 14.000, dominio AZC 694 y semiremolque Maldonado

Hnos., dominio RNP 477.

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 1 JAVIER J.


COSENTINO
Declaró que el 20.04.05 el rodado

mencionado transportó mercadería –cereales- conforme contratación

efectuada telefónicamente por una empresa que indicó, enviando a

tales fines a un acompañante junto con el conductor.

Durante el viaje, el chofer cumplió con sus

obligaciones normales hasta que fue interceptado por un móvil policial

que detuvo al camión y labró actuaciones por robo del cereal

transportado.

Relató que cuando tomó conocimiento de

lo acontecido, procedió a proporcionar los datos del depósito en el que

la mercancía se encontraba y desde donde partió el flete. Agregó que

su colaboración motivó las actuaciones 42/2005, que tramitaron por

ante el Juzgado de Instrucción n° 6.

Adujo que comenzó a concurrir

diariamente e inclusive hizo una presentación por escrito a la U.F.I. n°

5 interviniente en la instrucción, a efectos de informarse acerca de la

oportunidad en que le sería devuelto el camión ya que se trataba de

una unidad productiva de su empresa con las pérdidas consecuentes

por hallarse fuera de servicio.

Siguió relatando que ante su insistencia,

la mesa de entrada lo derivó a hablar con el instructor a cargo de la

causa, quien tampoco se expidió sobre el pedido concreto de entrega

del vehículo. Posteriormente continuó realizando numerosos reclamos

sin éxito.

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 2 JAVIER J.


COSENTINO
Señaló que ante tal escenario, promovió

acción de amparo donde requirió como medida cautelar la entrega

inmediata de su camión y semiremolque, que tramitó ante el Juzgado

de Primera Instancia en lo Civil y Comercial n° 4 del Depto. Judicial de

La Plata, y que le fue denegada.

Expresó que finalmente en el marco de la

causa caratulada “Robo calificado automotor y otros v/ Menchaca,

Darío Gastón”, se le notificó que se procedería a la entrega del

vehículo secuestrado.

Sostuvo que a los fines de efectivizar la

medida, el 17.01.07 concurrió al depósito judicial con patrocinio

letrado. El perito mecánico presente en dicho acto dictaminó respecto

de las piezas faltantes en el automotor, a cuyo efecto realizó un

inventario obrante en la referida causa penal.

Indicó que denunció en forma inmediata

el siniestro a la demandada, quien no se expidió sobre su aceptación o

rechazo. Ante ello, procedió a remitirle CD que tampoco mereció

respuesta.

Por último, afirmó que efectuó la

mediación previa obligatoria sin mayores resultados y se vio obligada

a realizar en forma privada un dictamen pericial que acompañó a

autos.

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 3 JAVIER J.


COSENTINO
En el acápite V) cuantificó el daño e

intereses reclamados.

Ofreció prueba e hizo reserva de Caso

Federal.

II. A fs. 61 se imprimió a las actuaciones

el trámite correspondiente al juicio ordinario, y se confirió el traslado

de ley, diligencia cumplida mediante la cédula de fs. 63.

III. A fs. 69/74, radicada ya la causa por

ante este Juzgado, compareció FEDERACIÓN PATRONAL

SEGUROS S.A. por medio de apoderado, y contestó la demanda

instaurada en su contra, negó los extremos fácticos y jurídicos que la

informan y solicitó su rechazo con costas.

En primer lugar, opuso excepción de

prescripción fundada en lo dispuesto en el art. 58 de la ley 17.418,

dado que desde el día en que la actora concurrió al depósito judicial a

retirar el vehículo y constató los supuestos faltantes hasta la fecha de

mediación, ya había transcurrido holgadamente el plazo anual referido

por la norma citada.

En relación a los hechos, manifestó que la

actora en el escrito inaugural insinuó que existió una maniobra

amparada por un fiscal para hurtar piezas de su automotor, lo que

resultaba inverosímil.

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 4 JAVIER J.


COSENTINO
Le resultó sorpresivo que la accionante

haya dejado pasar dos meses desde que le notificaron que el vehículo

estaba a su disposición hasta que fue efectivamente a retirarlo.

Se preguntó como pudo la actora obtener

piezas por un valor de $ 91.261 de un automóvil que valía $ 59.000, y

se preguntó porqué se encomendó a un licenciado en criminalística un

trabajo que en todo caso debía haber sido efectuado por un experto

mecánico. Agregó que el referido experto fechó su informe en el año

2009 dos años después que el camión fue retirado del depósito.

En el acápite VII) opuso excepción de

falta de legitimación pasiva por riesgo no cubierto, en razón de que la

actora había contratado el seguro el 27.05.06, es decir cuando ya

había transcurrido mas de un año de la fecha en que le secuestraron

el camión.

Sostuvo que la accionante no aclaró en

qué momento se produjo el robo de las piezas que dijo haber sufrido.

Sin embargo, adujo que del relato de la demanda se podía inferir que

pudieron haber sido robadas en cualquier momento entre el 20.04.05

(fecha de secuestro del camión) y el 17.01.07 (fecha de retiro del

depósito).

En la cláusula 22) del anexo del contrato

de seguro expresamente se dispuso que no se indemnizarían los

siniestros producidos y/o sufridos por el vehículo y/o su carga cuando

éste haya estado secuestrado, requisado o incautado, por lo que los

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 5 JAVIER J.


COSENTINO
hechos por los cuales la requirente reclamaba, constituyeron un riesgo

no cubierto.

A continuación consideró improcedente y

exorbitante el monto reclamado, en base que la suma asegurada por

robo de acuerdo a la póliza contratada tenía un limite de $ 59.000.

Ofreció prueba.

IV. A fs. 79/80 y una vez contestadas las

excepciones por la accionante (fs. 75/76) y dirimida la competencia de

este Tribunal para entender, la causa fue recibida a prueba y

designada la audiencia preliminar que preceptúa el CPCC:360, sobre

cuyo resultado da cuenta el acta de fs. 83.

A fs. 84/85 fueron proveídos los medios

probatorios oportunamente ofrecidos, los que se produjeron según

certificación de la Actuaria a fs. 250 ampliada a fs. 258.

Allí la causa fue puesta para alegar, carga

cumplida por ambas partes (fs. 264/271 y 273/274).

Finalmente, a fs. 307 fueron llamados los

autos para dictar sentencia, providencia consentida a la fecha.

Y CONSIDERANDO:

I.a) La actora pretendió, frente a la

aseguradora demandada, el cobro de cierta cantidad dineraria y de

sus accesorias debido al incumplimiento de un contrato de seguro que

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 6 JAVIER J.


COSENTINO
amparaba un rodado de su propiedad, que fue secuestrado en el

marco de un procedimiento policial.

De su lado la accionada resistió la

pretensión y pidió su rechazo, para lo cual sostuvo básicamente que la

acción para el cobro de la obligación se encontraba prescripta.

Subsidiariamente opuso excepción de falta de legitimación pasiva, por

riesgo no cubierto y cuestionó el monto reclamado.

En estos términos genéricos quedó

planteado el conflicto que cabe decidir.

I.b) Corresponde expedirse en primer

término sobre la prescripción, porque de admitirse lo demás resulta

abstracto.

Cabe destacar que conforme la directiva

del CPCC:377, recae sobre quien alega un hecho la carga de la

demostración de que efectivamente ocurrió, ya que las meras

alegaciones procesales resultan insuficientes para proporcionar al

juzgador los instrumentos que necesita para emitir su pronunciamiento

(CSJN, "Kopex Sudamericana SAIC c/ Buenos Aires, Provincia de y

otros", 19.12.95).

La carga señalada no se traduce en una

obligación de probar, sino que importa estarse a las consecuencias

derivadas de que la prueba se produzca o no. Por ello, la actividad

probatoria es una circunstancia de riesgo: pierde el juicio quien no

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 7 JAVIER J.


COSENTINO
acredita aquellos hechos que invoca como fundamento de su derecho

(Sala A, "G.V. y otros c/ Canteras Argentinas S.A.", 23.4.97 y doc. cit.).

De modo tal que los justiciables deben

acreditar los presupuestos que sustentan su pretensión, defensa o

excepción. El actor debe probar los hechos constitutivos de esa

pretensión, y el demandado los extintivos, impeditivos o modificativos

que oponga a aquellos (Sala B, 15.12.89, LL 1990-C-102; id. Sala A,

5.3.80, ED 87-703; Carnelutti, Francesco, La prueba civil, pág. 219. Ed.

Depalma, Buenos Aires 1987).

En virtud de tales postulados, a la

accionada corresponde probar los extremos de su defensa.

Ello sentado, debe tenerse en cuenta que

es principio genérico que la prescripción comienza a correr en cuanto

puede hacerse valer el derecho en justicia, postulado que es de

aplicación en esta materia conforme lo prevé el art. 58 párrafo 1° de la

ley 17.418 (Sala A, "Tamagnone Guillermo c/ Amparo Cía. de

Seguros", 30.7.82; id., "Vaida Daniel c/ Castro María", 31.5.95; Sala E,

"Garfunkel de Radzinsky c/ Omega Coop. de Seg. Ltda.", 21.8.90).

En el caso, no se ha probado la fecha

exacta de ocurrencia del siniestro, el que podría haber tenido lugar

entre el 20.04.05 –fecha en la que se procedió al secuestro del

camión- y el 7.12.06, momento en el cual la demandante habría

tomado conocimiento de la existencia de faltantes según lo que surge

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 8 JAVIER J.


COSENTINO
de las constancias colectadas en la causa penal (fs. 38 y sgtes. y

181/182).

El 17.1.07 se efectuó constatación sobre

el vehículo mediante experto designado al efecto, el que se hallaba

estacionado en un depósito municipal. Allí quedó determinada la

existencia de los faltantes denunciados (fs. 204).

En esa fecha le fue entregado el camión,

aunque no lo retiró efectivamente (fs. 198 y vta. del exp. de

instrucción). La requirente sostuvo que efectuó la denuncia ante la

aseguradora inmediatamente después del retiro del camión, más

ninguna constancia arrimó al pleito. La demandada negó que se haya

cumplido con la realización de la denuncia en término (fs. 70 vta.).

A fs. 75 vta. la accionante indicó que la

denuncia había sido realizada a un agente de la aseguradora, a quien

identificó.

El experto contable al momento de

contestar el requerimiento del tribunal de fs. 316, indicó a fs. 343 y vta.

que a pesar de haber sido solicitadas, no le habían sido exhibidas las

copias de las denuncias sino que solamente había tenido a la vista el

libro contable “de Siniestros Denunciados”, donde constaban los

siguientes datos: “SINIESTRO 84-4-77523: PÓLIZA: 6900452 –

FECHA DE OCURRENCIA: 01.12.06 – FECHA DE ENTRADA:

05.12.06 – MARCA: CHEVROLET 14000 TD LARGO – PATENTE:

AZC 694 – ASEGURADO: MARTINEZ SUSANA MAGUNA DE”.

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 9 JAVIER J.


COSENTINO
Las partes no negaron los nuevos datos

denunciados por el perito. A fs. 346 la actora se limitó a expedirse

sobre la falta de registro del rechazo de los siniestros.

Más allá de las inconsistencias que

surgen del relato de la demandante confrontado con las constancias

indicadas en cuanto a la sucesión de los hechos, del contexto de las

actuaciones desplegadas en el expediente criminal en correlación con

lo denunciado por el experto, puede tenerse por comprobado que la

denuncia fue efectivamente efectuada el 5.12.06.

La carga de pronunciarse dentro del plazo

previsto por la ley 17.418 es sustancial y el mero cumplimiento del

mismo impide desconocer el derecho del accionante a ser

indemnizado y consolida su situación. El silencio traduce la aceptación

del derecho del asegurado, conforme LS:56 in fine, por lo que debe

entenderse que en tales casos existe aceptación tácita del siniestro

(Sala B, "Sánchez Gustavo Daro c/ Alba Cía Arg. de Seg. S.A. s/

ordinario", 12.8.03; id.. "Muzzupappa Oscar c/ Vanguardia Cía. Arg. de

Seg. S.A. s/ ordinario", 23.8.01; id. Sala C, "García Néstor c/ Zurich

Iguazú Cía. de Seg. S.A. s/ ordinario", 17.8.01; id. Sala E, "Melano

Gladys c/ Caja de Ahorro y Seguros S.A. s/ sumario", 21.3.00; id. Sala

A, "Carrizo Ángela c/ Inca S.A. Cía. de Seg. s/ ordinario", 29.2.96;

entre otros).

Aceptado el siniestro, la aseguradora

posee un plazo de 15 días para pagarlo, por lo que el plazo de

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 10 JAVIER J.


COSENTINO
prescripción no corre desde la denuncia del siniestro sino desde el

vencimiento de ese lapso que la accionada poseía para abonar la

indemnización, oportunidad a partir de la cual la actora se hallaba

habilitada para demandar conforme fuera expuesto más arriba (Sala E,

“Unilan S.A. c/ El Cabildo Cía. Arg. de Seg. S.A.”, 30.4.87; Sala A,

“Gaillar Defoix Juana c/ Pergamino Coop. de Seg. Ltda.”, 10.9.85).

En el caso, a partir del 20.1.07 podía la

pretensora ejercer la acción.

La mediación extrajudicial previa

obligatoria se promovió en el mejor de los casos con fecha 12.09.08 (fs.

41) y culminó el 29.9.08 (fs. 40), de manera que incoada la acción el

16.12.09 (fs. 29 vta.), ella se halla efectivamente prescripta aún

considerando los efectos suspensivos previstos por la ley 24.573 -

vigente a esa fecha- o aún computado del modo dispuesto por la ley

26.589:18, es decir extendiendo el plazo de la suspensión hasta 20 días

posteriores de finalizado ese procedimiento.

La CD copiada a fs. 44 remitida el 11.07.07

no posee incidencia ya que más allá de que fue expresamente negada a

fs. 70 vta. y no fue acreditada su autenticidad, lo cierto es que sus

efectos suspensivos de 1 año culminaron con antelación a la

promoción del trámite de mediación referido, conforme CCIV:3986.

Aún obviando la forma de computar los

plazos previsto por el CCIV:3983 para el caso de suspensión de la

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 11 JAVIER J.


COSENTINO
prescripción, el lapso íntegro previsto por la LS:58 transcurrió luego de

finiquitada la mediación hasta que se promovió la demanda.

Si bien la aceptación impide considerar

cualquier causa exonerativa (Sala B, "Figalo de Ramos Carmen c/

Mercantil Andina Cía. de Seg. S.A.", 24.10.03), ello no impide que

opere la prescripción por inactividad del asegurado conforme LS:58

(Scolara Eduardo y Scolara Verónica, De los Seguros, en Código de

Comercio Comentado y Anotado, dirigido por Rouillón Adolfo, T° II,

pág. 89/90, Ed. La Ley 2005; Sala C, “Lombardi Lidia c/ Agrosalta

Coop. de Seg. Ltda., 27.10.06; Sala B, “Fijaciones Impacto S.A. s/

quiebra c/ Columbia S.A. de Seg.”, 29.8.02).

Cabe destacar que no obstante que las

partes no discreparon oportunamente acerca del plazo anual aplicable

(LS:58), la demandante intentó volver sobre sus pasos en oportunidad

de alegar, al pretender aplicable el plazo trienal de prescripción

establecido por la LDC.

Sin embargo, al promover la demanda

omitió toda referencia a dicha normativa, que ni siquiera fue invocada

al contestar la defensa.

Como principio, lo introducido en el

alegato resulta ajeno al thema decidendum. El régimen preclusivo no

admite la modificación o ampliación de las cuestiones objeto del litigio

luego de la oportunidad que la ley de rito fija para demandar y

responder, a salvo las limitadas excepciones referidas a hechos

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 12 JAVIER J.


COSENTINO
nuevos (Podetti Ramiro, Tratado de los Actos Procesales, pág. 443,

Ed. Ediar, Buenos Aires 1955). Atender a esa argumentación, en este

estado, importaría incurrir en causal de arbitrariedad de sentencia por

violación del derecho de defensa en juicio (Carrió Genaro, El recurso

extraordinario por sentencia arbitraria, T° I, pág. 117 y ss. Ed. Abeledo

Perrot, Buenos aires 1967), y del principio de congruencia (CPCC:34-

4).

Apartarse de las normas legales

procesales puede afectar el derecho de defensa de las partes, sin que

en su ineludible aplicación exista exceso ritual; de otro modo, puede

incurrirse en un defecto ritual dañoso para el litigante que

legítimamente se atuvo a las reglas de actuación (Sala D, "Bistrident

S.R.L. c/ Smile S.A.", 12.5.00).

Es así que las normas procesales no

deben interpretarse con desmedro del buen orden del proceso

lesionando la igualdad de las partes y la seguridad jurídica con el

pretexto de verse conculcada la verdad material por sobre la formal

(CNFCyC., Sala II, "Núñez Miguel c/ Ministerio del Interior", 17.2.00).

Más allá de eso, se entiende que la

legislación protectoria instaura un microsistema de protección para un

sujeto determinado en el marco de una relación determinada,

ampliando la tutela del asegurado-consumidor en el contrato de

seguro. En razón de lo dispuesto en el último párrafo del art. 3, en

general el plazo de tres años favorecerá a los usuarios en los

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 13 JAVIER J.


COSENTINO
contratos celebrados habitualmente para consumo o uso particular, al

otorgarle mayor tiempo del que disponían. Además, todas las

disposiciones de la ley 24.240 son de orden público, mientras que en

la ley 17.418 sólo algunas ostentan tal carácter (Farina Juan, Defensa

del Consumidor y del Usuario, Astrea, Buenos Aires, 1995; Lorenzetti

Ricardo, Consumidores, Ed. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2003; en este

sentido, CNCiv, Sala H, “Núñez Norma c/ Metrovías S.A.”, 28.4.09.).

De modo tal que, dada esta particularidad

de que se trata de disposición de orden público, el juzgador debe

aplicarla con independencia de su oportuna invocación.

Pero ello no releva de la acreditación de

los presupuestos fácticos de aplicación de la norma, carga que la

actora no cumplió. Más allá de ello, de los dichos de la propia

accionante se desprende que el rodado era utilizado para el desarrollo

del giro de su empresa (fs. 27).

De ahí que la normativa protectoria no

resulta aplicable en la especie porque la asegurada no puede ser

calificada como consumidora en los términos del art. 1 de dicha

legislación, esto es persona física o jurídica que contrata a título

gratuito u oneroso bienes o servicios para consumo final o en beneficio

propio o de su grupo familiar o social. La LDC aprecia la posición del

consumidor o usuario en tanto que agota, en sentido material o

económico, ese bien o servicio contratado, lo que implica que no

integrará posteriormente otro proceso productivo al haber sido extraído

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 14 JAVIER J.


COSENTINO
de circulación por lo que no podrá, en principio, ser objeto de

contratación ulterior.

Es decir, no son empleados para la

obtención de otros bienes o servicios, destinándolos a la satisfacción

de necesidades personales o familiares propias, a diferencia del

empresario que los adquiere para incorporarlos a su proceso de

producción o distribución (Mosset Iturraspe, Jorge y Wajntraub, Javier,

Ley de Defensa del Consumidor, pág. 38/42, Ed. Rubinzal Culzoni,

Santa Fe 2008).

Aquí el servicio se contrató respecto de un

bien integrado a un proceso productivo. Entiendo por ende, que la

acción se encuentra prescripta en los términos de la LS:58 ya que en

el caso, el plazo de aplicación es el que surge de dicha disposición al

no tratarse de un contrato de consumo. La pretendiente, en el

supuesto concreto, no probó la existencia de una relación de consumo

en términos de la ley 24.240.

I.c) De todos modos, la demanda no

habría merecido mejor suerte de allegarse a una solución contraria en

torno a la defensa de prescripción.

La actora, contrató el seguro el 27.05.06

para el camión (fs. 342), es decir cuando ya el rodado llevaba más de

un año de secuestro judicial. Como ya se dijo más arriba, el siniestro

pudo haber tenido lugar entre los días 20.04.05 y 5.12.06.

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 15 JAVIER J.


COSENTINO
Es de destacar que la buena fe, en sus

manifestaciones de lealtad, probidad y creencia, cumple un rol

esencial en el contrato de seguro, tratándose de un deber contractual

recíproco del asegurador, del tomador, del asegurado y en su caso del

beneficiario (Sala B, “Destefanis Sergio c/ Cigna Arg. Cía. de Seg.

S.A.”, 13.11.02).

Se desconoce todo lo referente a la forma

en que el seguro fue contratado, y si bien es en principio carga de la

aseguradora proceder a la verificación del automóvil al momento de la

contratación, también es cierto que el asegurado debe suministrar toda

la información necesaria sobre el bien objeto del contrato.

No se sabe si la demandante informó a la

aseguradora al momento de contratar que el rodado se hallaba

secuestrado, mas en el caso ello es irrelevante dado que mediante la

estipulación de exclusión, se dejó asentado que en tal supuesto no

habría derecho a reclamo. Por ello tampoco es importante que se

tratare efectivamente de una renovación de la póliza, como se sostuvo

a fs. 269.

En efecto, dentro de las exclusiones de

cobertura, se dispuso que la aseguradora no indemnizaría el siniestro

sufrido por el vehículo cuando estuviera “secuestrado, confiscado,

requisado o incautado” (Apartado I, Capítulos A, B y C, Cláusula 22

del Anexo, fs. 289 y 291).

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 16 JAVIER J.


COSENTINO
Frente a ello, era a la accionante a quien

correspondía acreditar el distinto alcance de la cobertura. Ello toda vez

que la extensión del riesgo y los beneficios otorgados por la póliza en

el contrato de seguro, deben merituarse estrictamente ya que

cualquier interpretación que importe ampliar tales beneficios produce

un grave desequilibrio en el conjunto de las operaciones de la

compañía, afectando a la comunidad de los asegurados.

En virtud de la vigencia de una cláusula

de exclusión de cobertura del seguro, quien pretende que el siniestro

integre el riesgo asegurado debe probar los presupuestos de hecho de

la norma que le resulte favorable, a fin de neutralizar la exclusión de la

cobertura alegada por el asegurador.

La estipulación no puede tildarse de

abusiva ya que delimita concretamente el riesgo, ni tampoco de

sorpresiva ya que la accionante poseía otros seguros similares

contratados con la accionada (fs. 315).

"El riesgo debe ser individualizado,

precisado, precisión que puede resultar en forma positiva, por las

limitaciones del riesgo asumido, o en forma negativa, por las

exclusiones enumeradas, en las condiciones generales o en las

particulares de la póliza. Estas exclusiones o limitaciones deben ser

formales e individualizadas... El asegurador deberá probar que el daño

proviene de un riesgo excluido, si la determinación es negativa o

directa, a su vez el asegurado deberá probar que proviene de un

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 17 JAVIER J.


COSENTINO
riesgo incluido si la limitación es positiva o indirecta" (Halperín, Isaac y

Morandi, Juan Carlos, Seguros, T° II, pág. 542, Ed. Depalma, Buenos

Aires 1986).

Entonces, el siniestro no queda cubierto

en cuanto se verifique en circunstancias previstas por el contrato como

no idóneas para hacer funcionar la cobertura asegurativa (Sala B,

"Musante, J. c/ La Agrícola Cía. de Seg.", 14.11.79, LL 1980-C, 160).

Expresamente en la póliza se excluyó un

riesgo, de modo que a su respecto no existe seguro, lo que importa un

supuesto de no seguro que nace con el contrato mismo. Acaecido el

evento, no previsto en el contrato el asegurador no está obligado a

garantizarlo y por lo tanto, el asegurado no dispone de derecho a

exigir resarcimiento.

"El evento no ha sido cubierto por el

asegurador, no ha sido tomado a su cargo, ni percibió prima por

garantizarlo" (Piccard, M. y Besson, A., Les Assurances Terrestres.

L.G.D.J., París 1982).

A fs. 75 vta. la actora impugnó la

estipulación, dijo que no era aplicable y que las circunstancias del

caso no eran las referidas en dicho supuesto, mas no lo probó en

forma alguna. Y las alegaciones de fs. 155 emitidas en oportunidad

de observar la pericia contable, resultan claramente extemporáneas

sin perjuicio de que como se señaló, nada anómalo se observa en

torno a la cláusula de exclusión delimitativa del riesgo.

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 18 JAVIER J.


COSENTINO
Finalmente, el silencio ante la denuncia no

implica fatalmente la aceptación tácita de la obligación de

indemnizar, al no bonificarse por este mecanismo la existencia de

supuestos que expresamente quedaron fuera de la cobertura.

II. Como corolario de todo lo dicho, la

demanda será rechazada.

III. Las costas se impondrán a la

demandante, por aplicación del principio objetivo de la derrota que

emerge del CPCC:68, sin que se adviertan configurados en el caso

eximentes que permitan decidir de otro modo.

En consecuencia, por las consideraciones

expuestas FALLO:

I. Rechazando la demanda promovida por

SUSANA MAGUNA contra FEDERACIÓN PATRONAL SEGUROS

SEGUROS S.A.

II. Costas a la actora (CPCC:68).

III. Sobre la base del capital demandado

con más intereses prudencialmente estimados a la fecha al solo fin

regulatorio, considerando las etapas cumplidas y la extensión, calidad,

eficacia de las tareas realizadas y demás pautas a que refiere el art. 6-

b) del arancel, se regulan los siguientes honorarios:

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 19 JAVIER J.


COSENTINO
a) los de los letrados apoderado y

patrocinante de la actora, Dres. Antonio Raúl Martínez y Juan C.

Aspiazu Ibarguren, en forma conjunta, en la suma de $ 13.000.-

b) los de los letrados apoderados de la

demandada, Dres. Roberto M. Oliva y Enrique J. Carrega, en forma

conjunta, en la suma de $ 20.000.-

c) los del perito contador Leonardo J.

Rogala en la suma de $ 4.000.-

d) los del perito ingeniero mecánico

Guillermo Beovide en la suma de $ 3.000.-

e) los del consultor técnico mecánico de la

parte actora, Eduardo J. Frigerio, en la suma de $ 300.-

f) los honorarios de la mediadora Dra.

Jorgelina del Carmen Rodríguez se fijan en $ 1.200.-

Todo ello en base a los arts. 6, 7, 9, 11,

19 y 38 de la ley 21.839 según ley 24.432; del dec. ley 16.638/57; del

dec. ley 7787/55; y de la ley 24.573 y dec.1645/07.

Fíjase en cinco días el plazo para su

cumplimiento. Notifíquese.

IV. Notifíquese a las partes por Secretaría.

Cúmplase, regístrese y oportunamente archívese. En cuanto a la

documentación, las partes procederán dentro de los cinco días de

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 20 JAVIER J.


COSENTINO
quedar firme la presente al retiro de la que hubieren acompañado a la

causa bajo apercibimiento de destrucción, medida que se dispone en

base a la carencia de espacio físico para su guarda.

Javier J. Cosentino
Juez

Juzgado Nacional en lo Comercial N° 8 21 JAVIER J.


COSENTINO

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