UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE
HONDURAS EN EL VALLE DE SULA
Consejería
Sección: 1600
Licenciada: Mayra García.
Nombre: Alejandra Isabel Figueroa Cantillano
Número de cuenta: 20192030333
Nombre del trabajo: Infografía
Fecha de entrega: 02 de marzo de 2023
PANORAMA DE UN MODELO
DE DESARROLLO DE AYUDA
Fase de pre-ayuda o precomunicación:
Atender
Meta del orientador: prestar atención. Atender al otro,
tanto física y psicológicamente, darse completamente a
"estar con" el otro; trabajar con el otro.
Destreza del Investigador: Atender.
El orientador debe escuchar atentamente a su cliente.
Debe escuchar tanto los mensajes verbales como los no
verbales de la persona que está tratando de ayudar.
Verbal: Él tiene que escuchar atentamente las palabras
de su cliente, no importa lo confusas que pudieran ser.
No verbales: Él tiene que escuchar los mensajes del
cliente que van en el tono de la voz, en los silencios, las
pausas, los gestos y las expresiones de su cara y
postura.
Etapa I Respondiendo / Auto-exploración
Meta del orientador: responder
Responder al cliente y a lo que él tiene que
decir, con respeto y empatía; establecer
armonía y una relación de trabajo efectiva y
de colaboración con el cliente; facilitar la
autoexploración U cliente.
Meta del cliente:
Exploración de sí mismo. Explorar sus
experiencias, conducta y sentimientos
relevantes en la problemática de su vida;
explorar las formas en las cuales él está
viviendo inefectivamente.
Destrezas del orientador:
Empatía precisa (nivel primario): El orientador
debe responder al cliente en una forma que
muestre que ha escuchado y que comprende cómo
se siente el cliente y lo que está diciendo sobre si
mismo.
Respeto: La forma en la cual él trata al cliente
debe expresar que él lo respeta, que básicamente
está "para" él, que quiere estar disponible para él
Y trabajar con él.
Genuinidad: Su oferta de ayuda no puede ser
falsa. Él debe ser espontáneo, abierto. No se
puede esconder tras el papel de orientador
Ser concreto: Aún cuando el cliente divague o
trate de evadir temas reales al hablar en
generalidades, el orientador debe llevar el
proceso de ayuda a sentimientos concretos y a
conducta concreta.
Destrezas del cliente
Auto-exploración. Si el orientador es efectivo,
ayudará al cliente a explorar los sentimientos y
conductas asociados con las áreas problemáticas
de su vida.
Etapa II: Entendimiento integrativo/
Auto-entendimiento dinámico
Meta del orientador: entendimiento integrante. El orientador
empieza a reunir los datos producidos por el cliente en la fase de
auto-exploración. Él ve y ayuda al otro a identificar temas o
patrones de conducta. Ayuda al otro a ver un "panorama mayor".
Enseña al cliente la destreza de llevar él mismo este proceso
integrativo.
Meta del cliente: auto-entendimiento dinámico. Desarrollar el
auto entendimiento que ve la necesidad de cambio, de acción;
aprender del orientador la destreza de poner por sí mismo toda
la información en un panorama mayor; identificar recursos,
especialmente recursos no utilizados.'
Destrezas del orientador:
Todas las destrezas de la Etapa I.
Auto-descubrimiento. El orientador está dispuesto a compartir su propia experiencia con
el cliente si el compartir realmente ayuda al cliente a entenderse mejor a sí mismo.
Proximidad. El orientador está dispuesto a explorar su
propia relación con el cliente (plática de "tú-yo"), a
explorar el aquí y el ahora de las interacciones cliente-
orientador a tal grado que ayude al cliente a lograr un
mejor entendimiento de sí mismo.
Confrontación. El orientador desafía las discrepancias,
distorsiones, juegos y cortinas de humo en la vida del
cliente y en sus interacciones dentro de la misma
relación de ayuda.
Marcos de referencia alternos. El orientador efectivo puede ofrecer al cliente marcos de
referencia alternos para observar su conducta, a tal grado que éstos sean más precisos
y más constructivos que aquellos del cliente.
Destrezas del cliente
Escuchar sin estar a la defensiva. El orientador debe ayudar al cliente a desarrollar la
destreza de escuchar, tanto lo que el orientador mismo está diciendo (pues comparte o
se compromete en proximidad 0 Confrontación) y al medio ambiente fuera de las
mismas sesiones de ayuda.
Auto-entendimiento dinámico. No es suficiente que el cliente se entienda a sí mismo en
una forma abstracta. La auto-comprensión debe servir a la causa del cambio de
conducta.
Etapa III: Facilitando la acción / Actuando
Meta del orientador: facilitar la acción. Colaborar con el cliente en preparar programas
específicos de acción. Ayudar al cliente a actuar con su nueva comprensión de sí mismo;
explorar con el cliente una amplia variedad de medios para envolverse en un cambio
constructivo de conducta, dando apoyo y dirección a los programas de acción.
eta del cliente: actuar. Vivir más efectivamente; aprender las
destrezas necesarias para vivir más efectivamente y manejar
las dimensiones socio emocionales de la vida; cambiar
patrones autodestructivos y destructivos en el vivir con otros;
desarrollar nuevos recursos.
Destrezas del orientador
Todas las destrezas de la Etapa I y Etapa II.
La elaboración de programas de acción. Estos pueden incluir
técnicas de solución de problemas, procesos de torna de
decisiones, programas de modificación de conducta, "tarea", o
adiestramiento en destrezas interpersonales y otras.
Apoyo: El orientador debe reforzar los éxitos del cliente y ayudarle en los problemas que
emergen de esta fase de acción.
Destrezas del cliente
Cooperación. Si el proceso de ayuda está siendo realizado habilidosamente, el cliente
estará aprendiendo la cooperación a través del proceso.
Riesgo. El cliente debe aprender cómo tomar riesgos por sí solo. Debe aprender que,
paradójicamente, es seguro el arriesgarse por sí solo.
Actuar. Finalmente, no hay sustituto para la acción.
PANORAMA DE UN MODELO
DE DESARROLLO DE AYUDA
La lógica del modelo de desarrollo
Adiestramiento-como-tratamiento
El cliente como el que viene buscando ayuda:
El orientador responde al cliente desde el marco de
referencia del cliente. Él ayuda al cliente a explorar sus
problemas, sus confusiones y su conducta tan
concretamente como es posible.
El cliente como orientador de sí mismo. Sin embargo, la
metano sólo es pasar este proceso con el cliente sino
ayudar al cliente a aprender cómo pasar este proceso
consigo mismo (o con la ayuda de sus amigos).
El cliente como ayudante de otros. La última meta, en
caso de que sea posible, es adiestrar al cliente a ayudar
a otros. En otras palabras, el proceso de ayuda tiene
mayor éxito cuando a través de él el cliente aprende las
destrezas que necesita para vivir efectivamente y las
aprende tan bien que puede ahora ser un orientador
para otros.
Algunas precauciones
Un modelo abierto versus uno cerrado. Aún
cuando el modelo de desarrollo presentado aquí
es, en mi opinión, la mejor introducción
disponible para el adiestramiento en orientación
o en relaciones humanas-tanto porque da al que
se adiestra un sentido de dirección en ayudar y
relacionarse como porque le deja saber
claramente las destrezas que él debe desarrollar
para ser efectivo -el modelo es sólo una
herramienta.
Evitar rigidez en la aplicación del modelo. Aún cuando los más efectivos
orientadores no necesitan un sistema, los principiantes o orientadores de bajo
nivel pueden aplicar el modelo de desarrollo rígidamente.
El problema de ser un especialista en una "etapa científica". Algunos orientadores
tienden a especializarse en las destrezas de una etapa particular del modelo.
Algunos se especializan en niveles primarios de empatía precisa; otros claman ser
buenos en la proximidad y la confrontación, otros quieren avanzar a programas
de acción inmediatamente
Un problema que se encuentra en el enfoque sobre el adiestramiento del
orientador en las micro destrezas, es que el que se adiestra encuentra
difícil juntar todas las destrezas en un todo integrado. Tres factores
ayudarán al que se adiestra a lograr esta integración:
1. Práctica extensa en las destrezas individuales.
2. Modelar sesiones extensas de orientación por orientadores de alto nivel.
3. Práctica supervisada con sesiones extensas.
4. Un enfoque fundamental: Una precaución final.