Asepsia y Antisepsia
Introducción
En la actualidad se sabe que todo procedimiento médico o quirúrgico desde la
aplicación de una inyección hasta una cirugía mayor tiene riesgo de infección,
por lo que deben ir precedidas de una técnica aséptica y la aplicación de
antisépticos en el sitio a intervenir. Por tal motivo es de vital importancia que la
enfermera en formación conozca las medidas de protección contra las
infecciones durante todas las fases y los escenarios de la atención médica o
quirúrgica.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve la prevención de
infecciones nosocomiales, destacando la importancia del cumplimiento de la
técnica aséptica y los procedimientos de antisepsia para lograr una atención
limpia y segura. Consulta el siguiente sitio donde se presentan 10 hechos
concretos que debes considerar para actuar dentro de las normas del programa
de atención médica segura:
10 datos sobre seguridad del paciente :
[Link]
[Link]
Antecedentes
Históricamente la prevención y el control de las enfermedades transmisibles estaban
íntimamente unidos a procedimientos como el salazón, el ahumado, la ebullición, etc.,
incluso sin comprender los mecanismos por los cuales estas actividades evitaban la
transmisión de infecciones. Con el descubrimiento de los microbios se comprendieron la
causa de las enfermedades infecciosas y sus mecanismos de transmisión, y de forma
paulatina fueron surgiendo nuevos métodos para impedir dicha transferencia. El cirujano
inglés Joseph Lister fue el primero en percatarse de la importancia de la asepsia en el
ámbito quirúrgico, y desarrolló por primera vez la idea de prevenir las infecciones de
herida quirúrgica con el uso de métodos antisépticos
Para lograr erradicar los microorganismos de las diferentes partes del cuerpo
humano, así como de los instrumentos y materiales empleados, se han inventado
métodos y se han descubierto sustancias contra los gérmenes causantes de
infecciones, dolor y muerte durante la historia de la humanidad.
A pesar del descubrimiento de numerosos antibióticos durante el presente siglo,
que han logrado la disminución de las infecciones quirúrgicas, éstas constituyen
todavía un problema complejo en la práctica diaria debido a la resistencia
adquirida por las bacterias.
Debido a lo anterior, es necesario insistir en las reglas de asepsia y antisepsia
en todo procedimiento quirúrgico, así como mantener el principio de que la
prevención constituye el factor principal.
En el siguiente video se muestra la importancia que la OMS ha dado al lavado de
manos como una de las prácticas que más contribuyen a reducir las infecciones y
que debe siempre acompañar a la técnica aséptica y la antisepsia.
Campaña global de desinfección de manos
Prevención y control de infecciones. (2015). Campaña global de desinfección de
manos [video]. Tomado de [Link]
Conceptos y Definiciones
A continuación, te presentamos los conceptos básicos que debes tener claros
antes de comenzar con el estudio del tema los siguientes tienen sustento en la
NOM-022-SSA3-2007, Que instituye las condiciones para la Administración de la Terapia
de Infusión en los Estados Unidos Mexicanos y la NOM-045-SSA2-2005, Para la
vigilancia epidemiológica, prevención y control de las infecciones nosocomiales.
antisepsia: Al uso de un agente químico en la piel u otros tejidos vivos con el propósito
de inhibir o destruir microorganismos. (NOM-022-SSA3-2012)
antiséptico: A la sustancia antimicrobiana que se opone a la sepsis o putrefacción de los
tejidos vivos. (NOM-022-SSA3-2012)
asepsia: al estado libre de infección. (NOM-022-SSA3-2012)
Barrera máxima: al conjunto de procedimientos para delimitar el área donde se realiza un
procedimiento médico invasivo que comprende: el lavado de manos con jabón antiséptico,
uso de gorro, cubrebocas (mascarilla simple), bata quirúrgica, guantes, campos
quirúrgicos; todo el instrumental y dispositivos a utilizar estériles. El área donde se realiza
el procedimiento se prepara con un antiséptico y se delimita con campos estériles. (NOM-
045-SSA2-2005)
Técnica aséptica: Al conjunto de acciones utilizada en la atención del paciente para
lograr y mantener los objetos y las áreas en su máximo posible libre de microorganismos
que incluye: lavado de manos con solución antiséptica, uso de guantes, y solución
antiséptica en el sitio a manipular. (NOM-022-SSA3-2012)
Técnica estéril: la estrategia utilizada en la atención del paciente para lograr y mantener
los objetos y las áreas en su máximo posible libre de microorganismos. La técnica estéril
comprende lavado meticuloso de las
manos con jabón antiséptico, el uso de barreras estériles (campos quirúrgicos, guantes
estériles, mascarilla simple (cubrebocas) y el uso de todo el instrumental estéril) y la
utilización de antiséptico para preparación de la piel o mucosas. (NOM-045-SSA2-2005)
Desinfección: a la destrucción o eliminación de todos los microorganismos vegetativos,
pero no de las formas esporuladas de bacterias y hongos de cualquier objeto inanimado.
(NOM-045-SSA2-2005)
Estéril: A la condición que asegura un estado libre de microorganismos. (NOM-022-
SSA3-2012)
Esterilización: a la destrucción o eliminación de cualquier forma de vida; se puede lograr
a través de procesos químicos o físicos. La esterilización se puede lograr mediante calor,
gases (oxido de etileno, ozono, dióxido de cloro, gas plasma de peróxido de hidrógeno o
la fase de vapor del peróxido de hidrógeno), químicos (glutaraldehído y ácido paracético),
irradiación ultravioleta, ionizante, microondas y filtración. (NOM-045-SSA2-2005)
FUENTES DE INFECCION
Las fuentes de infección se clasifican, de acuerdo al origen de la contaminación y las vías
de entrada, en animadas e inanimadas.
ANIMADAS INANIMADAS
La constituyen los pacientes, el personal Son aquellas que contribuyen a
que labora en el hospital o área proporcionar fuentes de contagios
quirúrgica, los familiares y visitantes. transmitidos por aire y vectores: por
Estos dos últimos son la fuente más ejemplo. La enfermedad transmitida a un
importente de contaminación. huésped susceptible por la instalación de
un endoscopio o un equipo de terapia
ventilatoria contaminados.
Las condiciones que determinan la contaminación pueden provenir de diferentes fuentes:
• Piel del paciente
• Manos del cirujano
• Nariz y garganta del personal
• Ropa quirúrgica
• Factores ambientales: aire y medio ambiente
• Instrumentos quirúrgicos y material de sutura
Fuente de infección Hombre o animal enfermos o portadores
Sangre
Heces y orina
Exudados
Mucosas
Vehículos de infección y medios de Agua
transmisión Alimentos
Polvo
Aire
Vectores
Artrópodos
Roedores
Hombre sano o terreno susceptible Vías de infección (cutánea, mucosas,
respiratorias, bucogastrointestinales,
placentaria)
BARRERAS DE DEFENSA DEL ORGANISMO
La piel constituye una barrera importante de defensa contra el medio ambiente y tiene
mecanismos antibacterianos: el PH ácido y la presencia posible de sustancias
antibacterianas son factores que influyen en el hecho de que la piel sea un medio poco
propicio para la proliferación de las bacterias.
El aparato respiratorio se opone a la proliferación de bacterias por mecanismos diversos,
entre otros, por el mecanismo mucociliar y la presencia de inmunoglobulinas A y E. En
general, todos los sistemas presentan resistencias a que se desarrolle la infección por
distintos medios, entre los que se incluye el sistema reticuloendotelial con los linfocitos T y
B.
Cuando se rompe el equilibrio entre los mecanismos de defensa del huésped y los
agentes microbianos que lo agreden, aparece la infección, razón por la cual se deben
considerar tres aspectos esenciales en su profilaxis:
• Mantener la resistencia del huésped.
• Minimizar la contaminación.
• Uso apropiado de medidas asépticas, antisépticas y de la antibioticoterapia profiláctica y
terapéutica en pacientes en los que estén indicadas de acuerdo al riesgo de infección.
Descripción de antisépticos
El concepto de asepsia hace referencia a la utilización de procedimientos que impidan el acceso de
microorganismos patógenos a un medio libre de ellos, por ejemplo mediante el lavado de manos,
la instauración de técnicas de barrera o la limpieza habitual. Antisepsia es el conjunto de
procedimientos o actividades destinados a inhibir o destruir los microorganismos potencialmente
patógenos. Para la implementación de la antisepsia se usan los biocidas, tanto en piel y tejido
humanos (antisépticos) como en objetos, superficies o ambiente (desinfectantes). La revolución
terapéutica que supuso el descubrimiento de los antibióticos hizo que los biocidas pasaran a un
segundo plano. La emergencia del grave problema de la multirresistencia bacteriana, que nos sitúa
en una «era preantibiótica», hizo que volvieran a adquirir importancia.
Características deseables de los antisépticos y desinfectantes
› Amplio espectro
› Poder germicida
› Excelente penetración
› Selectividad de acción
› Efecto rápido y duradero
› Actividad en presencia de líquidos y material orgánico
MECANISMOS DE ACCIÓN
Los agentes químicos afectan a los microorganismos mediante cinco
mecanismos de acción:
1. Coagulación de las proteínas: precipitan y desnaturalizan las proteínas del
citoplasma, con pérdida de la función y consecuente muerte celular; por
ejemplo, el fenol y algunos metales pesados.
2. Ruptura de la membrana celular: alteran las propiedades físico-químicas de la
membrana bacteriana y causan su lisis, por ejemplo, detergentes catiónicos.
3. Remoción de los grupos sulfihídrilos libres: los grupos sulfihídrilos son fijados
por una sustancia, provocando daño generalizado; por ejemplo, los derivados
del mercurio que prácticamente están en desuso.
4. Antagonismo químico: si la afinidad es suficientemente fuerte por la
administración de un compuesto, éste sustituirá al sustrato normal de la
enzima, evitando la reproducción de la célula; los aldehídos son ejemplo de
este tipo de mecanismo.
5. Oxidación: los constituyentes de las bacterias, en particular las enzimas, son
destruidas por el peróxido de hidrógeno, actualmente recomendado sólo en
esterilización como gas plasma.
ANTISÉPTICOS
ETANOL: Es un antiséptico representativo. Hay varios agentes alternativos.
Solución cutánea como antiséptico, etanol al 70 %.
Indicaciones: desinfección de la piel previa a la inyección, punción venosa o
intervenciones quirúrgicas.
Precauciones: inflamable; evite la piel erosionada. En caso de aplicación de
desinfectantes cutáneos alcohólicos previa a la diatermia, permita secar
totalmente; los pacientes han sufrido quemaduras graves cuando no se tiene en
cuenta este factor.
Administración: desinfección de la piel, aplíquese una solución sin diluir.
Efectos adversos: sequedad de piel e irritación con la aplicación frecuente.
POLIVIDONA YODADA
Solución cutánea, polividona yodada al 10 %.
Indicaciones: antiséptico, desinfección de la piel.
Contraindicaciones: evite su uso regular o prolongado en pacientes con
alteraciones tiroideas o los que toman litio, en neonatos y evítese en lactantes de
muy bajo peso.
Precauciones: gestación (yodo: bocio neonatal e hipotiroidismo, en el segundo y
tercer trimestre); lactancia (interrumpa la lactancia, riesgo de hipotiroidismo o bocio
neonatal; parece concentrarse en la leche); piel lesionada (véase después);
alteración renal (evitar en daño renal).
Grandes heridas abiertas. La aplicación de polividona yodada en grandes heridas
o quemaduras graves puede producir efectos adversos sistémicos, como acidosis
metabólica,hipernatremia y alteración de la función renal.
Administración: desinfección cutánea pre y postoperatoria, en adultos y niños
aplíquese sin diluir como antiséptico en heridas y quemaduras menores; aplíquese
dos veces al día (niños y adultos). Recuerda tener en cuenta las
contraindicaciones.
Efectos adversos: irritación de piel y membranas mucosas; puede interferir con las
pruebas de función tiroidea; efectos sistémicos.
GLUCONATO DE CLORHEXIDINA: Es un desinfectante y antiséptico representativo. Hay
varias preparaciones y tiene diferentes usos: en solución (concentrado para solución) en
forma de gluconato de clorhexidina al 5 %. Las indicaciones principales son desinfección
de instrumentos limpios.
Precauciones: las soluciones acuosas son susceptibles a la contaminación microbiana; se
deben utilizar preparaciones esterilizadas o una solución recién preparada y evitar la
contaminación durante el almacenaje o la dilución, así como evitar usar en instrumentos
con componentes de cristal cementado (evite preparados que contengan agentes activos
de superficie); es irritante y debe evitarse el contacto con oído medio, ojos, cerebro y
meninges; no se recomienda usar en cavidades del cuerpo; no se recomiendan las
soluciones alcohólicas antes de la diatermia; jeringas y agujas tratadas con clorhexidina
(aclare completamente con agua estéril o salina antes de su uso); se inactiva por el
corcho (use cierres de cristal, plástico o goma); las soluciones con base alcohólica son
inflamables.
1. Administración como antiséptico: como antiséptico en piel integra (desinfección de
la piel y lavado de manos preoperatorio, previo lavado de manos clínico y secado
exhaustivo), úsese una solución al 0.5 % en alcohol (70 %). Actualmente se ha
demostrado que substituye eficientemente el lavado de manos por arrastre con
cepillo y tiene menos reacciones alérgicas que la yodopovidona. Para heridas,
quemaduras y otras lesiones cutáneas, aplíquese una solución acuosa al 0.05 %.
2. Uso como desinfectante: para desinfección de instrumentos limpios, hacer
inmersión durante 30 minutos como mínimo en una solución al 0.5 % que contiene
nitrito sódico al 0.1 % (para evitar la corrosión metálica).
3. Desinfección de urgencia de instrumentos limpios: inmersión durante dos minutos
en una solución al 0.5 % en alcohol (70 %).
4. Dilución y administración: según las recomendaciones del fabricante.
5. Efectos adversos: sensibilidad cutánea e irritación ocasional.
RECOMENDACIONES GENERALES PARA EL MANEJO DE LAS SOLUCIONES
ANTISÉPTICA
• Antes de utilizar un antiséptico en el paciente, es importante asegurarse de que
éste no sea alérgico. Si lo fuera, debe optar por uno alternativo.
• Respetar el tiempo de actuación óptimo de cada solución.
• Vigilar las concentraciones sugeridas por los fabricantes.
• Lavar la zona a tratar con agua y jabón antes de aplicar el antiséptico, debido a
que algunos se inactivan por la materia orgánica.
• Evitar el contacto del cuello del envase con la gasa, el algodón o la superficie a
tratar.
• Omitir regresar un antiséptico, desinfectante o esterilizante al envase original
una vez fuera de éste.
• En ningún caso deben mezclarse en un mismo recipiente, productos
antisépticos o desinfectantes, y esterilizantes de distinta naturaleza.
• Tapar inmediatamente el envase después de cada uso para evitar la
evaporación y la contaminación del antiséptico.
• Mantener el envase o recipiente en lugar fresco, protegido de la luz directa.
•Nunca debe rellenarse un envase semivacío a partir de otro.
•En los procedimientos quirúrgicos, hay cuatro posibles fuentes de
contaminación: el personal, el entorno quirúrgico, el paciente y los instrumentos ,
con flora normal del paciente siendo el reservorio más común.
Las medidas apropiadas para asegurar una técnica aséptica dependerán del
procedimiento, el sitio anatómico de la intervención quirúrgica y el grado de
contaminación dentro de la herida.
Precauciones básicas que deben ser respetadas:
•Antisepsia de las manos antes de ponerse los guantes quirúrgicos y después de
su retiro.
•Cuidado con la aplicación de los preparados que contengan alcohol, ya que son
extremadamente inflamables y se debe permitir que se sequen por completo
antes de utilizar láser o electrocauterio.
La mayoría de los agentes antisépticos quirúrgicos son seguros y eficaces para
la preparación preoperatoria de la piel en casi todas las situaciones, con las
siguientes salvedades:
El gluconato de clorhexidina es un irritante y no se debe permitir que entre
en contacto con el ojo o el oído medio, porque se pueden producir daños
permanentes. La rapidez de su acción es intermedia y tiene alto nivel de
persistencia de su acción debido a una fuerte afinidad con la piel, por lo
que sus efectos antimicrobianos permanecen hasta seis horas después de
su uso, el mayor efecto que cualquiera de los agentes utilizados para el
lavado de manos. Presenta un importante efecto acumulativo de modo que
su acción antimicrobiana aumenta con su uso periódico.
La povidona yodada debe permanecer en contacto con la piel para
mantener sus cualidades antisépticas y se inactiva en contacto con la
humedad, sangre y otros líquidos corporales.
La eliminación del vello sólo está indicada si el pelo oscurece el campo
quirúrgico u obstaculiza la técnica quirúrgica adecuada.
Tabla de agentes antisépticos comunes , en la cual se han colocado las
propiedades más importantes de los antisépticos y desinfectantes.
Consideraciones en el manejo de heridas
Un correcto método de limpieza en el sitio de la lesión es primordial en la
curación de una herida aguda (lesión reciente) o crónica (una úlcera).
Limpiar una herida va a tener relación directa con las condiciones óptimas de la
cicatrización.
Los objetivos de la limpieza son: hidratar el lecho de la lesión, favorecer su
inspección, eliminar detritus de la superficie de la misma, así como prevenir y
atacar la infección in situ.
Un nuevo concepto, aún en estudio, es el del biofilm bacteriano y se define
como comunidades de microorganismos que crecen en una matriz de
exopolisacáridos, adheridas a la superficie de un tejido inerte o vivo. El biofilm
está compuesto por bacterias que representan de 15 al 20% de su volumen y la
matriz de 75 a 80% del mismo. Por tal motivo esto permite el crecimiento de
microorganismos en condiciones idóneas, como la aparición de nuevas
infecciones, el aumento en la resistencia bacteriana y retraso en la cicatrización
de muchas heridas crónicas.
Se considera que en condiciones ambientales adecuadas cualquier
microorganismo es capaz de generar un biofilm, que viene determinado por un
proceso de autoinducción. Los microorganismos que han demostrado
experimentalmente de una manera significativa su intervención en los fenómenos
de autoinducción son Pseudomona aeruginosa, Proteus mirabillis,
Staphylococcus aureus y S. epidermidis.
Sólo la limpieza adecuada puede evitar y disminuir la perpetuación del
biofilm.
Sugerimos algunas opciones para la antisepsia de una herida aguda superficial
en el consultorio:
Opción 1
Jabón para el lavado del exterior de la herida y por dentro sólo agua
limpia.
Yodopovidona en base alcohol por fuera de la herida para antisepsia
previo a la infiltración de anestésico.
Lavado de la herida posterior a la anestesia con agua limpia de la llave o
botella no necesariamente estéril.
Opción 2
Yodopovidona espuma jabonosa para lavado por fuera de la herida.
Lavado a presión con agua estéril o solución fisiológica dentro de la
herida.
Opción 3
Gluconato de clorhexidina a 0.05 % en base acuosa para el lavado interior
de las heridas limpias contaminadas, contaminadas o sucias.
Gluconato de clorhexidina a 2 % en base alcohólica, como antiséptico para
circundar la herida previo a la anestesia local.
• Sala de operaciones
Procedimientos de antisepsia:
Si la cirugía es programada, está indicado el baño del paciente un día antes
de la intervención quirúrgica; aún es controversial usar jabones que
contengan bactericidas.
Es recomendable mayor limpieza en el área por operar.
El lavado quirúrgico por arrastre mecánico en manos y antebrazos debe
realizarse con un cepillo con agente químico jabonoso como yodopovidona al
8% o gluconato de clorhexdina al 1% en alcohol etílico al 61% en un tiempo
de 10 minutos.
En el caso de los cepillos que no contienen el antiséptico, el tiempo de lavado
con jabón con un antiséptico es de 10 minutos.
Cuando se aplica crema antiséptica tipo clorhexidina, es necesario un lavado
clínico previo de 40 a 60 segundos, secar perfectamente con toalla
desechable y aplicar la crema con la técnica de tres tiempos.
Área por operar
El lavado con agua y jabón previo a la aplicación de antisépticos para preparar el
área quirúrgica sólo se hace si el paciente no se bañó previamente y debe
secarse a la perfección el área. Se respetan los principios para aplicación de
antisépticos, del centro a la periferia o de arriba abajo, no regresar.
Actualmente las recomendaciones de la OMS son:
Yodopolivinilpirrolidona espuma al 7.5 % con base alcohólica.
Gluconato de clorhexidina al 2 % con base alcohólica.
El área mínima necesaria para aplicar los antisépticos dependerá del tipo y
región de la cirugía, y deberá abarcar la región anatómica,
Sala de urgencias
En este escenario se realizan procedimientos quirúrgicos de primer nivel de
atención, como venopunciones, venodisecciones, sellos de agua, extracción de
cuerpos extraños, fracturas, heridas y preparación para cirugías de segundo y
tercer nivel en sala de operaciones.
Es importante que los pacientes de sala de urgencias y terapia intensiva sean
bañados (baño de esponja o paños) con antisépticos durante varios días si es
necesario, para reducir el riesgo de desarrollar ciertas infecciones de bacterias
resistentes, que compliquen el tratamiento médico quirúrgico.
Las sustancias que se usan para la preparación de la piel son:
Opción A
1. Se lava la región asignada con agua y jabón estériles.
Secado.
2. Se prepara la piel para su incisión con tintura de yodo (1 o 2 % con
alcohol isopropílico al 70 %).
Opción B
1. Para lavar o preparar la piel solamente usar gluconato de clorhexidina al
2%.
Opción C
1. Lavar la piel con yodopovidona espuma al 8%.
2. Aplicar solución yodopovidona al 10 % base alcohol.
En Resumen para el manejo de heridas
Los antisépticos son una de las armas más poderosas en el control de la infección. La
disponibilidad de los mismos está limitada por la toxicidad de algunos o por la fácil
contaminación de otros. Los antisépticos más frecuentes en cuidados sanitarios son la
clorhexidina, el alcohol y la povidona iodada. La selección de uno u otro, así como la
concentración y solución, dependerán del objetivo de aplicación.
Piel intacta
La povidona iodada como tal carece de actividad hasta que se va liberando el iodo,
verdadero agente de la actividad antiséptica. Se utiliza a concentraciones del 1, 7,5 y
10%, puede causar hipersensibilidad en algunas personas con alergia al iodo y no debe
usarse en embarazadas, neonatos o personas con bocio. La clorhexidina actúa
rápidamente y posee gran actividad bactericida. Se aplica a una concentración de 0,5%.
El alcohol al 70% es un bactericida de acción rápida, llegando a eliminar el 90% de las
bacterias de la piel en 2 min si se permite secar al aire; el frotado con algodón destruye un
máximo del 75%.
En los últimos años ˜ ha surgido una amplia producción científica, en general con
resultados favorables a la clorhexidina, aunque muchos de ellos esconden una
sobrevaloración del alcohol incorporado a la solución. En general, cuando se requiere un
efecto prolongado se prefiere la clorhexidina, y cuando se busca un efecto inmediato,
mejor povidona iodada. El paquete de medidas (bundle) descrito por el Institute for
Healthcare Improvement (IHI) para la prevención de las infecciones relacionadas con
catéter establece la recomendación de antisepsia del sitio de inserción con clorhexidina al
2% en solución alcohólica. Otras guías son menos restrictivas en la recomendación,
considerando que cuando el catéter es venoso periférico puede usarse con la misma
eficacia cualquiera de los 3 antisépticos, y en los catéteres venosos centrales o arteriales
periféricos hay que usar clorhexidina alcohólica en concentración superior al 0,5%.
De los estudios sobre preparación de piel para la incisión quirúrgica no parece
desprenderse ningún resultado concluyente sobre la superioridad de un antiséptico sobre
otro, aunque sí parece apreciarse una ventaja en la utilización de antisépticos en solución
alcohólica, incluso a concentraciones elevadas. El uso de estas soluciones debe recibir
una correcta aplicación, ya que son inflamables y pueden dar lugar a eventos adversos
con dispositivos eléctricos. Respecto a la ducha o baño˜ previo a la intervención, como
prevención de infecciones del sitio quirúrgico, los resultados no encuentran diferencias
entre antisépticos, e incluso entre estos y el empleo de agua y jabón neutro. Entre las
medidas para el control de epidemias por Staphylococcus aureus resistente a meticilina
(SARM) y de Enterococcus sp. resistente a vancomicina (ERV) en instituciones sanitarias,
se describió la utilidad del uso de descolonización con higiene corporal con solución
jabonosa de clorhexidina al 2%, y la recomendación se ha extendido a otros gérmenes
multirresistentes (GMR).
Piel no intacta
En general, sobre las heridas no se aconseja el uso de antisépticos por ser citotóxicos,
retrasar la curación y ser más perjudiciales que beneficiosos cuando no se usan en las
concentraciones apropiadas. Sin embargo, el uso de antisépticos a concentraciones
adecuadas es efectivo y bien tolerado, recomendando su cese de uso cuando los
primeros signos clínicos de mejoría comienzan a detectarse. Como recomendación
general, las soluciones empleadas son las acuosas. La povidona iodada es a
concentraciones del 2,5%, o del 10% si es en apósitos impregnados. En la clorhexidina
para descontaminación, la concentración es del 0,5%. En un reciente estudio sobre
úlceras venosas crónicas la única evidencia disponible propone el uso de cadexómero
yodado al 0,9%, que es un producto consistente en la unión de un dextranómero, agente
potenciador del desbridamiento químico, e iodo. Algunos gérmenes que actualmente
invaden nuestras instituciones, como Pseudomonas sp., con perfiles de resistencia cada
vez más amplios y que por otra parte son causa frecuente de colonización e infección de
heridas, pueden verse beneficiados de alternativas antisépticas no muy comunes, como el
ácido acético en concentraciones iguales o superiores al 0,5% en solución salina para
irrigación o sobre compresa empapada.
Mucosas
Sobre mucosas, 2 indicaciones básicas. La higiene oral con clorhexidina al 0,12% o al
0,2% disminuye la incidencia de neumonía asociada a ventilador, por lo que ha entrado a
formar parte básica de los bundles de prevención con diana en este tipo de infección. Otra
aplicación es la preparación vaginal antes de una cesárea con soluciones de povidona
iodada que reduce el riesgo de endometritis posterior.
Fuentes de información
1. Acosta, E., Herrero, A. y Mata, V. (2001). El cloruro de Benzalconio:
inaceptable para esterilizar o desinfectar Instrumental médico o dental.
Salud pub de México, 43(6), 570-573.
2. Ankiri S. y Mirelman D. (1999). Antimicrobial properties of allicin from
garlic. Microbes and infection;2, 125-129.
3. Armijo, H. y Álvarez M. Bases de la Medicina Clínica. Cirugía General.
Chile: Facultad de Medicina-Universidad de Chile.
4. Burrows, W. (1974). Tratado de Microbiología (20.a ed.). México:
Interamericana, 130-141.
5. Cabello, G., Rosete, O. y Manjarrez, Z. (2009). Efecto de una solución
electrolizada de superoxidación con pH neutro sobre la infección del virus
de influenza A en células MDCK. Rev Inst Nal Enf Resp Mex, 22(4), 280-
287.
6. Chicharro, L. et ál. Clorhexidina vs povidona iodada como antiséptico de la
piel. Consultado el 25 de octubre de 2016 de
[Link]
7. Consejo de Salubridad General. (2006). Cuadros Básicos y Catálogos de
Instrumental y Equipo Médico.
8. Cortés, R. et ál. (2000). Limpieza, desinfección y esterilización de material
quirúrgico. Consultado el 25 de octubre de 2016 de
[Link]
9. D’ Allaines, C. (1971). Historia de la cirugía. Barcelona: Oikos-Tau, 27-
243.
10. Davis, B., Dulbecco, R. (1978). Tratado de Microbiología, esterilización y
desinfección (2.ª ed.). España: Salvat.
11. Dirección Corporativa de Administración Subdirección de Servicios de
Salud, Unidad de Planeación, Normatividad e Inovación. (19 de agosto de
2008). Guía de prevención y control de infecciones nosocomiales.
GUIA/801-78401-PA-02/6 asepsia, antisepsia y esterilización.
12. García, J. et ál. (2011). Sustitución del uso de solución salina fisiológica
como irrigante en el manejo de pacientes sépticos y quirúrgicos por
solución electrolizada. AMCBM Colegio, 7(2), 46-52.
13. Goodman, G. et ál. (1987). Las bases farmacológicas de la terapéutica (7.ª
ed.). México: Panamericana.
14. Hirsch, T., et ál. (27 de mayo de 2010). Antiseptics in surgery. Open
Science Company, LLC., 10(e39). Consultado el 25 de octubre de 2016 de
[Link]
option=com_content&view=article&id=452&catid=171:volume-10-eplasty-
2010
15. LIañez, E. Microbiología general. Desinfectantes y Antisépticos.
Consultado el 28 de octubre de 2016 de
[Link]
ntisep
16. Jacobs, P. (1996). Mechanism and validation issues in Gas Plasma
Sterilization in frontiers in Sterilization Practice. The future of Low-
Temperature Technology de robins DS Communicores New Report Beach
CA, 73-84.
17. Johnson & Johnson de México. (1986). Cuidados de enfermería en el
quirófano. México: Autor.
18. Leal, N., Cruz, M. y León, J. (2004). Uso de antisépticos y desinfectantes.
Norma Núm. 3. Hospital Base Valdivia, 1-6.
19. Lyons-Petrucelli. (1981). Historia de la medicina, Barcelona: Ediciones
Doyma.
20. Hospital Clínico-Universidad de Chile. (18 de abril de 2013). Norma de uso
de antisépticos y desinfectantes, Unidad de Prevención y Control de las
IAAS (asociadas a la atención en salud).
21. Pérez, A. (2007). Soluciones, técnicas y presión para la limpieza de
heridas. Enferm Clin, 17(1), 49-50.
22. Piédrola, G. (2002). Medicina preventiva y salud pública (10.a ed.).
España: Masson, 416-423.
23. Repáraz, F. et ál. (2000). Anales del sistema Sanitario de Navarra, 81-93.
24. Rosales, S. (2004). Fundamentos de enfermería (3.ª ed.). México: El
Manual Moderno, 80-82.
25. Rutala, W. (1996). Selection and use of disinfectants in health care. En
Mayhall Hospital Epidemiology and Infection Control. Maryland, Baltimore.
26. Rutala, W. et ál. (2008). Guideline for Disinfection and Sterilization in
Healthcare Facilities. University of North Carolina Health Care System, 1-
158.
27. Rutala W., y Weber, D. (2016). Disinfection, sterilization, and antisepsis:
an overview. American Journal of Infection Control, 44 (5).
28. Sánchez, L. y Sáenz, E. (2005). Antisépticos y desinfectantes.
Dermatología Peruana, 15 (2), 82-103.
29. Singer, H. et ál. (2002). Triclosan ocurrence and fate of a widely used
biocide in the aquatic environment: field measurements in wastewater
treatment plants, surface waters, and lake sediments. Environ Sci Technol,
36 (23), 4998–5004.
30. Tapia, J. et ál. (2011). Comparación de costo-efectividad del lavado pre
quirúrgico de manos y antebrazos con diversos antisépticos. Cir Cir, 79,
449-452.
31. Tousignant, J. y Giard, F. (1993). Les antiseptiques topiques. le medicine
de famille canadien, 39, 381-385.
32. Vives, E. et ál. (febrero de 2012). Antisépticos y desinfectantes.
33. Weber, D., Rutala, W. y Sickbert-Bennett, E. (2007). Outbreaks associated
with contaminated antiseptics and disinfectants. Antimicrobial agents and
chemotherapy, 51 (12), 4217-4224.
34. World Health Organization. (2009). Practical Pharmacy for developing
countries, antiseptics and disinfectants. Practical Pharmacy, (19), 1-10.
35. Yoshida, H. et ál. (1999). Antimicrobial Activity of the thiosilfinates Isolated
from Oil-Macerated Garlic Extract. Biosci. Biotechnol. Biochem, 63 (3),
591-594.