FICHA N°05
ÁREA DE RELIGIÓN
COMPETENCIA:
Construye su identidad como persona humana, amada por Dios, digna,
libre y trascendente, comprendiendo la doctrina de su propia religión,
abierto al diálogo con las que le son cercanas.
PROPÓSITO:
Recordar pasión, muerte y resurrección de Jesús
SEMANA SANTA
Durante al Semana Santa, la Iglesia celebra los misterios de la salvación actuados por
Cristo en los últimos días de su vida, comenzando por su entrada mesiánica en
Jerusalén.
El tiempo de Cuaresma continúa hasta el Jueves. A partir de la misa vespertina, "en la
Cena del Señor", comienza el Triduo Pascual, que continua durante el Viernes y Sábado
Santo, y tiene su centro en la Vigilia Pascual y acaba con las Vísperas de Domingo de
Resurrección.
Semana Santa es tiempo de reflexión y perdón, es la oportunidad de mirar nuestro
interior, revisar nuestra vida personal y asumir compromisos de cambio.
Es tiempo de la apertura más amplia de cada corazón humanos frente a los rostros
sufrientes de los Cristos de hoy: Los marginados; los olvidados, los desamparados, etc.
COMENZAMOS CON LA ENTRADA TRIUNFAL DE JESÚS A
JERUSALÉN:
La Semana Santa comienza el Domingo de Ramos en la Pasión del Señor, que comprende
a la vez el presagió del triunfo real de Cristo y el anuncio de la Pasión. La relación entre
los dos aspectos del Misterio Pascual se ha de evidenciar en la celebración y en la
catequesis del día.
La entrada del Señor en Jerusalén, ya desde tiempo antiguo, se conmemora con una
procesión, en la cual los cristianos celebramos el acontecimiento, limitando las
aclamaciones y gestos que hicieron los niños hebreos cuando salieron al encuentro del
Señor, cantando el fervoroso "Hosanna".
Para la conmemoración de la entrada del Señor en Jerusalén, además de la procesión
solemne que se acaba de describir, el Misal ofrece otras dos posibilidades, no para
fomentar la comodidad y la facilidad, sino en previsión de las dificultades que puedan
impedir la organización de una procesión.
La segunda forma de la conmemoración es una entrada solemne, que tiene lugar cuando
no puede hacerse la procesión fuera de la Iglesia. La tercera forma es la entrada sencilla,
que ha de hacerse en todas las misas de este domingo en las que no ha tenido lugar la
entrada solemne.
DEL TRIDUO PASCUAL EN GENERAL
La Iglesia celebra cada año los grandes misterios de la redención de los hombres desde la
misa vespertina del Jueves Santo "en la Cena del Señor" hasta la vísperas del domingo
de Resurrección. Este período de tiempo se denomina justamente "triduo del crucificado,
sepultado y resucitado": se llama también "Triduo Pascual" porque con su celebración se
hace presente y realiza el misterio de la Pascua, es decir, el tránsito del Señor de este
mundo al Padre. En esta celebración del misterio, por medio de los signos litúrgicos y
sacramentales, la Iglesia se une en intima comunión con Cristo, su Esposo.
LA MISA VESPERTINA DEL JUEVES SANTO "EN LA
CENA DEL SEÑOR
Con la misa que tiene lugar en las horas vespertinas del jueves de la Semana Santa, la
Iglesia comienza el Triduo Pascual y evoca aquella última Cena en la cuál el Señor Jesús,
en la noche en que iba a ser entregado, habiendo amado hasta el extremo a los suyos
que estaban en el mundo, ofreció a Dios Padre su Cuerpo y su Sangre bajo las especies
del pan y del vino y los entregó a los Apóstoles para que los sumiesen, mandándoles que
ellos y sus sucesores en el sacerdocio también lo ofreciesen.
Toda la atención del espíritu debe centrarse en los misterios que se recuerdan en la
misa, es decir, la institución de la Eucaristía, la institución del Orden Sacerdotal y el
mandamiento del Señor sobre la caridad fraternal.
Para la reserva del Santísimo Sacramento prepárese un
altar o una capilla, convenientemente adornada, que
invite a la oración y a la meditación; se recomienda no
perder de vista la sobriedad y la austeridad que
corresponden a la liturgia de estos días.
Cuando el Sagrario está habitualmente colocado en
una capilla separada de la nave central, conviene que
se disponga allí el lugar de la reserva y de la adoración.
El lavatorio de los pies, que, según la tradición, se hace
en ese día, significa el servicio y el amor de Cristo, que
"no ha venido para que le sirvan, sino para servir".
Conviene que esta tradición se mantenga y se explique
según su propio significado.
Invitese a los fieles a una adoración prolongada del
Santísimo Sacramento en la reserva solemne, después
de la misa "en la Cena del Señor". En esta ocasión es
oportuno leer una parte del Evangelio según San Juan
(capítulos 13-17).
Jesús cena por última vez con sus discípulos.
¿Qué nos anuncia en la última cena?
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6° Prim.
VIERNES SANTO DE LA PASIÓN DEL
SEÑOR
En este día, en que "ha sido inmolada nuestra
víctima Pascual: Cristo", al Iglesia, meditando
sobre la Pasión de su Señor y Esposo y
adorando la Cruz, conmemora su nacimiento
del costado de Cristo dormido en la Cruz e
intercede por la salvación de todo el mundo.
El Viernes de la Pasión del Señor es un día de
penitencia obligatorio para toda la Iglesia por
medio de la abstinencia y el ayuno.
La celebración de la Pasión del Señor ha de
tener lugar después del medio día, cerca de las
tres (15 horas). Por razones pastorales, puede
elegirse otra hora más conveniente para que los
fieles puedan reunirse más fácilmente por
ejemplo, desde el mediodía hasta el atardecer,
pero nunca después de las nueve de la noche
(21 horas).
VIGILIA PASCUAL
DOMINGO DE PASCUA DE LA
RESURRECCIÓN DEL SEÑOR
Toda la celebración de la Vigilia Pascual debe hacerse durante la noche. La
Vigilia se celebra y contempla las maravillas que el Señor Dios realizó desde el
principio en favor de su pueblo, es invitado a la misa preparada por el Señor para
la Iglesia memorial de su muerte y resurrección.
EL DÍA DE PASCUA
La misa del día de Pascua se debe
celebrar con la máxima solemnidad. En
lugar del acto penitencial, es muy
conveniente hacer la aspersión con el
agua bendecida durante la celebración de
la Vigilia durante la aspersión se puede
cantar la antífona Vidi aquam u otro
canto de índole bautismal. Con la misma
agua bendecida conviene llenar los
recipientes (pilas) que se hallan a la
entrada de la Iglesia.
6° Prim.
El Señor resucitó