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Mapeo de Radón 222 en San Martín de Porres

Este documento presenta los resultados de un estudio que midió los niveles de Radón 222 y su progenie en el distrito de San Martín de Porres en Lima, Perú entre 2015-2016. Se realizaron mediciones en 125 puntos usando detectores pasivos colocados en diferentes ambientes y viviendas. Los valores promedio encontrados variaron entre 103.0 Bq/m3 y 218.9 Bq/m3. Adicionalmente, se determinó que existe un 7.6% de probabilidad de superar el nivel de referencia de 200 Bq/m3 establecido por el IP

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Mapeo de Radón 222 en San Martín de Porres

Este documento presenta los resultados de un estudio que midió los niveles de Radón 222 y su progenie en el distrito de San Martín de Porres en Lima, Perú entre 2015-2016. Se realizaron mediciones en 125 puntos usando detectores pasivos colocados en diferentes ambientes y viviendas. Los valores promedio encontrados variaron entre 103.0 Bq/m3 y 218.9 Bq/m3. Adicionalmente, se determinó que existe un 7.6% de probabilidad de superar el nivel de referencia de 200 Bq/m3 establecido por el IP

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PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ

ESCUELA DE POSGRADO

Mapeo de los Niveles de Radón 222 en el distrito de San


Martı́n de Porres(Lima-Perú) en el periodo 2015-2016

Tesis para optar el grado de Magı́ster en Fı́sica

Autor:
Rafael Ángel Liza Neciosup

Asesor:
Dra. Marı́a Elena López Herrera

Jurado:
Dr. Eduardo Massoni Kamimoto
Dra. Marı́a Elena López Herrera
M. Sc. Patrizia Edel Pereyra Anaya

Lima, marzo de 2017


Resumen

El objetivo de este trabajo es determinar los niveles de Radón 222 y su progenie


en interiores en el distrito de San Martı́n de Porres durante cinco periodos en los
años 2015-2016. Las mediciones se realizaron usando detectores pasivos de huellas
nucleares de nitrato de celulosa (LR-115 tipo 2).
Las mediciones se realizaron al interior de viviendas considerando diferentes paráme-
tros como el material de construcción, edad de la vivienda, tipo de suelo entre otros,
colocando dos detectores en diferentes ambientes de las viviendas. Para la adquisi-
ción de imágenes luego de haber sometido a los detectores a un tratamiento quı́mico
que revela las huellas latentes, se empleó el software V.4.0 del microscopio óptico
marca Leica, que permite una mejor calidad en cuanto a la adquisición de imágenes.
Para realizar el conteo de las huellas nucleares en los detectores luego de haber ad-
quirido las imágenes mediante el microscopio se uso el software ImageJ, para el cual
se implementó un macro que permite automatizar el proceso de conteo. Finalmente
con los 125 puntos de medicion se reportan valores promedio por vivienda en el
rango de 103,0 Bq/m3 hasta los 218,9 Bq/m3 , con los cual se ha elaborado el primer
mapeo para el distrito de San Martı́n de Porres en el cual se muestra los variaciones
de los niveles de concentraciones de Radón 222 ambiental y su progenie. Además se
determinó que existe un 7,6 % de probabilidad de superar el nivel de referencia de
200 Bq/m3 establecido por el IPEN.

i
Introducción

El Radón 222 es una de las principales fuentes de radiación natural, como pro-
ducto de la cadena de desintegración del Uranio 238. El Radón 222 es un gas inoloro,
incoloro e insı́pido radiactivo, emisor de partı́culas alfa con una energı́a de 5,49 MeV
y decae en otros elementos como el Polonio 218, Plomo 214 entre otros isótopos de
estos elementos hasta llegar a convertirse en una partı́cula estable de Plomo 206. Se
conocen cuatro isótopos del Radón, originados en las cadenas de desintegración ra-
diactiva presentes en la naturaleza, de las cuales existen actualmente tres. En primer
lugar la cadena del Uranio 238, del cual se forma el Radio 226, para transformarse en
Radón 222. En segundo lugar la cadena del Uranio 235, que da origen al Radio 223,
se desintegra en Radón 219. Finalmente la cadena del del Torio 232, el cual produce
Radio 224 que finalmente se transforma en Radón 220. De estas tres cadenas de
desintegración, en relación con su contribución al radón ambiental la del uranio 238
y Torio 232 son las de mayor importancia en la naturaleza; siendo la principal fuente
de radiación natural el Radón 222 [54].

ii
Dedicatoria

A mis padres, Rafael y Angélica.

A mi hermana Luzmila.

Al pequeño Rodrigo

A Lez & Adri

iii
Sé el cambio que quieres ver en el mundo.

M. Gandhi

iv
Agradecimientos

A mi familia por su constante apoyo y preocupación dı́a a dı́a.


A las personas que nos permitieron acceder a sus viviendas para poder reali-
zar este trabajo de investigación, quienes de forma desinteresada aceptaron que se
colocaran detectores en sus viviendas.
A mi asesora Dra. Marı́a Elena López Herrera y profesora Patrizia Pereyra, por
su confianza y paciencia en estos dos años de maestrı́a, y que gracias a sus conoci-
mientos compartidos se logró cumplir con esta tesis. Al Dr. Daniel Palacios, por su
entusiasmo, carisma y gran manera de compartir su conocimiento en el área debido a
su gran experiencia como investigador. A mis compañeros del grupo de investigación
GITHUNU, ha sido un placer trabajar con ustedes.

Este trabajo se hizo con el auspicio de CienciActiva de Concytec a quien agra-


dezco por su apoyo en el financiamiento de mis estudios de maestrı́a.

v
Objetivos

Generales:

Medir la concentración promedia en interiores de Radón 222 y su progenie en el


distrito de San Martı́n de Porres en el periodo 2015-2016.

Estudiar la relación entre la concentración de Radón 222 con su distribución en


los ambientes de las viviendas y el tipo del recubrimiento del suelo de las casas del
distrito de estudio.

Especı́ficos:

Obtener suficientes medidas de concentración de Radón 222 en viviendas que


permitan un buen análisis estadı́stico que permita determinar las áreas de riesgo
(prone areas).

Elaborar un primer mapeo del Radón 222 y su progenie del distrito de San Martı́n
de Porres para una mejor referencia de los niveles de este contaminante gaseoso en
el distrito.

vi
Justificación

Los estudios realizados para medir los niveles del gas Radón 222 en las dos
últimas decadas han aumentado progresivamente debido al riesgo que conlleva la
acumulación de este gas en interiores y su relación con el desarrollo de ciertos tipos
de cáncer, como el cáncer pulmonar y estomacal [12]. Desde el año de 1986 la organi-
zación mundial de la salud (OMS) ha catalogado al radón como agente cancerı́geno
del grupo 1 [53]. Desde entonces diferentes organismos internacionales relacionados
a temas de salud, medio ambiente y radiaciones ionizantes como la ICRP (Interna-
tional Commission on Radiological Protection), IAEA (International Atomic Energy
Agency), EPA (Environmental Protection Agency), WHO (World Health Organiza-
tion), han afrontado esta problemática tomando medidas de prevención y correctivas
ante lo que supone habitar y trabajar en lugares con niveles elevados de Radón 222.
Gracias a estudios realizados en otros paı́ses, se ha creado una normativa con el fin
de mantener los espacios habitables con los menores valores posible del gas Radón
222, el cual es visto como un problema de salud y que implica a sus autoridades;
sin embargo en Perú a pesar de existir una normativa no se han realizado las me-
diciones respectivas que brinden niveles de referencia adecuados, a pesar de ser un
paı́s minero por excelencia. Con esta tesis se busca que los valores medidos en San
Martı́n de Porres, junto a las mediciones de los demás distritos ayuden a establecer
la concentración de Radón 222 y los niveles de referencia en el paı́s y servir de base
al establecimiento de la polı́tica nacional y estrategias de mitigación para proteger
a la población.

vii
Índice general

Lista de Figuras XI

Lista de Tablas XIV

1. Marco Teórico 1
1.1. Antecedentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.2. Fı́sica de las radiaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.2.1. Fuentes de radiación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.2.2. Magnitudes y unidades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.2.3. Interacción de partı́culas α con la materia . . . . . . . . . . . 4
1.2.4. Desintegración radiactiva . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
1.2.5. Cadenas de desintegración radiactiva . . . . . . . . . . . . . . 9
1.3. Radón 222 y su progenie . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
1.3.1. Riesgos de la exposición al gas Radón . . . . . . . . . . . . . 10
1.3.2. Fuentes de Radón 222 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
1.3.3. Mecanismos de transporte del Radón . . . . . . . . . . . . . . 11
1.3.4. Decaimiento de Radón 222 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
1.3.5. Medición y detección de Radón 222 . . . . . . . . . . . . . . 15
1.3.6. Aplicaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17

2. Técnicas de detección de las partı́culas α 19


2.1. Trazas nucleares en SSNTD . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
2.1.1. Mecanismos de la formación de huellas . . . . . . . . . . . . . 20
2.1.2. Geometrı́a de la traza grabada . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
2.2. El detector LR-115 tipo 2 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
2.3. Factores externos sobre los detectores SSNTD’s que pueden afectar
la medición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
2.3.1. Térmicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
2.3.2. Mecánicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
2.3.3. Quı́micos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26

3. Métodos y procedimientos 27
3.1. Caracterı́sticas del lugar de estudio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
3.2. Distribución de los detectores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29
3.3. Grabado de los detectores LR-115 tipo 2 . . . . . . . . . . . . . . . . 31
3.4. Obtención de imágenes con el microscopio . . . . . . . . . . . . . . . 31
3.4.1. Análisis de las trazas en los detectores . . . . . . . . . . . . . 33

viii
3.4.2. Programa usado para lectura de trazas nucleares . . . . . . . 34
3.5. Estadı́stica en el proceso de conteo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35
3.6. La distribución Log-normal para las concentraciones de los niveles de
Radón . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36

4. Resultados y discusión 38
4.1. Análisis estadı́stico del primer periodo . . . . . . . . . . . . . . . . . 38
4.1.1. Cálculo de la densidad de trazas y concentración . . . . . . . 39
4.1.2. Distribución Log-normal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40
4.1.3. Concentración de Radón en diferentes ambientes de las viviendas 44
4.1.4. Variación de las concentraciones de Radón según el tipo de
recubrimiento de suelo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 45
4.2. Análisis estadı́stico del segundo periodo . . . . . . . . . . . . . . . . 45
4.2.1. Cálculo de la densidad de trazas y concentración . . . . . . . 46
4.2.2. Distribución Log-normal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
4.2.3. Concentración de Radón en diferentes ambientes de las viviendas 51
4.2.4. Variación de las concentraciones de Radón según el tipo de
recubrimiento de suelo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52
4.3. Análisis estadı́stico del tercer periodo . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52
4.3.1. Cálculo de la densidad de trazas y concentración . . . . . . . 53
4.3.2. Distribución Log-normal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
4.3.3. Concentración de Radón en diferentes ambientes de las viviendas 56
4.3.4. Variación de las concentraciones de Radón según el tipo de
recubrimiento de suelo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57
4.4. Análisis estadı́stico del cuarto periodo . . . . . . . . . . . . . . . . . 57
4.4.1. Cálculo de la densidad de trazas y concentración . . . . . . . 58
4.4.2. Distribución Log-normal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
4.4.3. Concentración de Radón en diferentes ambientes de las viviendas 63
4.4.4. Variación de las concentraciones de Radón según el tipo de
recubrimiento de suelo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 64
4.5. Análisis estadı́stico del quinto periodo . . . . . . . . . . . . . . . . . 64
4.5.1. Cálculo de la densidad de trazas y concentración . . . . . . . 65
4.5.2. Distribución Log-normal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 66
4.5.3. Concentración de Radón en diferentes ambientes de las viviendas 69
4.5.4. Variación de las concentraciones de Radón según el tipo de
recubrimiento de suelo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 70
4.6. Análisis comparativo entre periodos . . . . . . . . . . . . . . . . . . 70
4.6.1. Análisis entre el segundo y tercer periodo . . . . . . . . . . . 70
4.6.2. Análisis entre el cuarto y quinto periodo . . . . . . . . . . . . 71
4.7. Análisis del promedio de las concentraciones en los cinco periodos . . 73
4.7.1. Evolución de las concentraciones en los periodos de medición 73
4.7.2. Distribución Log-normal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 74
4.7.3. Prone-areas (Áreas de riesgo) . . . . . . . . . . . . . . . . . . 76

5. Conclusiones 78

A. Macro usado en el software ImageJ 85

ix
B. Ubicación GPS de las viviendas monitoreadas 87

C. Parámetros ambientales durante las mediciones de Radón 222 y su


influencia en la densidad de aire 91

D. Tabla de valores K-S 94

E. Ficha de datos para la ubicación de los detectores 95

x
Índice de figuras

1.1. Curva caracterı́stica de Bragg para una partı́cula alfa de Rn222 [2]. . 5
1.2. Periodo de los emisores alfa en función de su energı́a [64]. . . . . . . 8
1.3. Diagrama de decaimiento del U 238 [58]. . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
1.4. Transporte de Radón en suelo y materiales de construcción [52]. . . 12
1.5. Productos de desintegración de Rn222 [4] . . . . . . . . . . . . . . . 14
1.6. Crecimiento de la actividad de las hijas de Rn222 hasta lograr el equi-
librio secular. Gráfica obtenida a partir de la data de [28]. . . . . . . 15
1.7. Procesos básicos que influyen en el balance de actividad del radón y
su progenie[51]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17

2.1. Daño de una partı́cula: a) en un cristal b) en un polı́mero [31] . . . . 20


2.2. Modelo geométrico de la Formación de la traza [45] . . . . . . . . . . 21
2.3. Desarrollo de la traza por efecto de las velocidades de grabado . . . 22
2.4. Simulación en SRIM para una partı́cula alfa con 6 MeV frenada en el
poliéster del LR-115 [1] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
2.5. Espesor removido del detector LR-115 como función del tiempo de
grabado con la temperatura como parámetro [45] . . . . . . . . . . . 25
2.6. Efecto de tensión mecánica en un detector [27]. . . . . . . . . . . . . 26

3.1. Distribución de suelos de la ciudad de Lima [9] . . . . . . . . . . . . 28


3.2. Grilla de San Martı́n de Porres de 1km x 1km. Google maps-Elaboración
propia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
3.3. Sistema de grabado termoestatizado del laboratorio de Huellas Nu-
cleares de la PUCP . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31
3.4. Edición de imagen con el software del microscopio Leica . . . . . . . 32
3.5. Captura de un campo con dos trazas perfectamente visibles con un
aumento de 10X. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32
3.6. Captura de un campo a un aumento de 10X con cinco trazas visibles
y en la parte inferior daño mecánico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33
3.7. Captura de un campo con trazas de tamaño y forma irregular con un
aumento de 10X. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33
3.8. Discriminación de las trazas por su tamaño y forma, imagen captu-
rada con un aumento de 10X . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34
3.9. Software Image J . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34
3.10. Campos de lectura . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36
3.11. Distribuciones lognormales de diferentes DEG [3] . . . . . . . . . . . 37

4.1. Puntos de medición en el primer periodo. . . . . . . . . . . . . . . . 39

xi
4.2. Histograma de los valores de Radón medidos en el primer periodo . . 41
4.3. Prueba de Anderson - Darling para el primer periodo . . . . . . . . . 42
4.4. Estadı́stico Kolmogorov Smirnov para el primer periodo . . . . . . . 43
4.5. Probabilidad de encontrar puntos de medición con más de 200 Bq/m3
en el primer periodo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44
4.6. Concentraciones en Bq/m3 en diferentes ambientes de la viviendas en
el primer periodo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44
4.7. Gráfico de cajas para recubrimientos del suelo en el primer periodo . 45
4.8. Puntos de medición en el segundo periodo. . . . . . . . . . . . . . . . 46
4.9. Histograma de los valores de Radón medidos en el segundo periodo . 48
4.10. Prueba de Anderson - Darling para concentraciones del segundo periodo. 49
4.11. Estadı́stico Kolmogorov Smirnov para el segundo periodo. . . . . . . 50
4.12. Probabilidad de encontrar puntos de medición con más de 200 Bq/m3
en el segundo periodo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51
4.13. Concentraciones en Bq/m3 en diferentes ambientes de la viviendas en
el segundo periodo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51
4.14. Gráfico de cajas para recubrimientos del suelo en el segundo periodo 52
4.15. Puntos de medición en el tercer periodo. . . . . . . . . . . . . . . . . 53
4.16. Histograma de los valores de Radón medidos en el tercer periodo . . 55
4.17. Prueba de Anderson - Darling para el tercer periodo. . . . . . . . . . 56
4.18. Concentraciones en Bq/m3 en diferentes ambientes de la viviendas en
el tercer periodo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 56
4.19. Gráfico de cajas para recubrimientos del suelo en el tercer periodo . 57
4.20. Puntos de medición en el cuarto periodo. . . . . . . . . . . . . . . . 58
4.21. Histograma de los valores de Radón medidos en el cuarto periodo . . 61
4.22. Prueba de Anderson - Darling para el cuarto periodo. . . . . . . . . 61
4.23. Estadı́stico Kolmogorov Smirnov para el cuarto periodo. . . . . . . . 62
4.24. Probabilidad de encontrar puntos de medición con más de 200 Bq/m3
en el cuarto periodo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 63
4.25. Concentraciones en Bq/m3 en diferentes ambientes de la viviendas en
el cuarto periodo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 63
4.26. Gráfico de cajas para recubrimientos del suelo en el cuarto periodo . 64
4.27. Puntos de medición en el quinto periodo. . . . . . . . . . . . . . . . 65
4.28. Histograma de los valores de Radón medidos en el quinto periodo . . 67
4.29. Prueba de Anderson - Darling para el quinto periodo. . . . . . . . . 68
4.30. Estadı́stico Kolmogorov Smirnov para el quinto periodo. . . . . . . . 69
4.31. Concentraciones en Bq/m3 en diferentes ambientes de la viviendas en
el quinto periodo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69
4.32. Gráfico de cajas para recubrimientos del suelo en el quinto periodo . 70
4.33. Variaciones entre concentraciones en el segundo y tercer periodo . . 71
4.34. Variaciones entre concentraciones en el cuarto y quinto periodo . . . 72
4.35. Concentraciones promedio registradas en los cinco periodos de medición. 73
4.36. Histograma de los valores de Radón medidos en los cinco periodos . 74
4.37. Prueba de Anderson - Darling para las concentraciones de los cinco
periodos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 75
4.38. Estadı́stico Kolmogorov Smirnov para las concentraciones de los cinco
periodos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 76

xii
4.39. Probabilidad de encontrar puntos de medición con más de 200 Bq/m3
durante todo el monitorio. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77

C.1. Rango en aire de partı́cula alfa de Radón . . . . . . . . . . . . . . . 92


C.2. Diferencias en rango en aire para diferentes épocas del año . . . . . . 93

E.1. Ficha de ubicación de los detectores (Parte I) . . . . . . . . . . . . . 95


E.2. Ficha de ubicación de los detectores (Parte II) . . . . . . . . . . . . 96

xiii
Índice de tablas

1.1. Factores de Ponderación de la Radiación [20]. . . . . . . . . . . . . . 3


1.2. LET de distintos tipos de radiación [7] . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
1.3. Factor de ponderación de tejido. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
1.4. Cadenas Naturales de Elementos Radiactivos [60] . . . . . . . . . . . 9
1.5. Concentración de Ra226 y Rn222 en diferentes tipos de roca[47]. . . . 11
1.6. Ra226 equivalente en materiales usados en construcción [34]. . . . . . 11
1.7. Distancias de difusión media de los isotopos de Radón [26]. . . . . . 12
1.8. Caracterı́sticas de diferentes dispositivos de medición de Rn222 [53]. 16

2.1. Incertidumbres de medición en el detector LR-115 [40] . . . . . . . . 24


2.2. Efectos quı́micos en las trazas [31] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26

3.1. Materiales predominantes en paredes en el distrito de San Martı́n de


Porres [25]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29
3.2. Materiales predominantes en pisos en el distrito de San Martı́n de
Porres [25]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29
3.3. Número de detectores por km2 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30

4.1. Densidad de trazas y concentración en Bq/m3 para el primer periodo. 40


4.2. Estadı́sticos primer periodo en Bq/m3 . . . . . . . . . . . . . . . . . 40
4.3. Densidad de trazas y concentraciones en Bq/m3 para el segundo pe-
riodo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
4.4. Estadı́sticos segundo periodo en Bq/m3 . . . . . . . . . . . . . . . . 48
4.5. Densidad de trazas y concentración en Bq/m3 para el tercer periodo. 54
4.6. Estadı́sticos tercer periodo en Bq/m3 . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
4.7. Densidad de trazas y concentración en Bq/m3 para el cuarto periodo. 59
4.8. Estadı́sticos cuarto periodo en Bq/m3 . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
4.9. Densidad de trazas y concentración en Bq/m3 para el quinto periodo. 66
4.10. Estadı́sticos quinto periodo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 66
4.11. Resumen:Anova entre el segundo y tercer periodo . . . . . . . . . . . 71
4.12. Análisis de varianza entre el segundo y tercer periodo . . . . . . . . 71
4.13. Resumen:Anova entre el cuarto y quinto periodo . . . . . . . . . . . 72
4.14. Análisis de varianza entre el cuarto y quinto periodo . . . . . . . . . 72
4.15. Estadı́sticos de los cinco periodo en Bq/m3 . . . . . . . . . . . . . . 74

B.1. Código de casas y coordenadas GPS . . . . . . . . . . . . . . . . . . 87

C.1. Parámetros ambientales y sus variaciones durante la medición de


Radón 222 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 91

xiv
C.2. Valores de temperatura, humedad relativa, presión y densidad de aire
para los diferentes periodos de medición. . . . . . . . . . . . . . . . . 92

D.1. Valores de D en tests de Kolmogorov-Smirnov [11] . . . . . . . . . . 94

xv
Capı́tulo 1

Marco Teórico

1.1. Antecedentes

El presente trabajo forma parte del proyecto Fincyt, ”Monitoreo de Radón 222
en interiores en Lima metropolitana y el Callao”, proyecto al cual le han precedido
algunos trabajos de investigación realizados por miembros del grupo de investigación
de técnica de huellas nucleares de la PUCP (GITHUNU), los cuales implementaron
la metodologı́a y estandarizaron los métodos de medición empleados en los diferentes
estudios realizados.
Entre los trabajos realizados podemos citar a P. Pereyra et al. en mediciones de la
concentración de radón 222 en interiores en Lima [48], el trabajo realizado por J.
Rojas et al. en medicion de niveles de radón en sotanos [57], evaluación de conta-
minación del aire debido a elementos radiactivos naturales, realizado por B. Perez
et al.[49], trabajos en los cuales se empleó el LR-115 tipo 2 como detector pasivo, el
cual hasta la fecha se viene utilizando para los trabajos de investigación realizados
por el grupo de técnica de huellas nucleares y en este trabajo.

1.2. Fı́sica de las radiaciones

1.2.1. Fuentes de radiación


Radiactividad natural
La radiactividad fue descubierta a finales del siglo XIX por Henri Becquerel mien-
tras llevaba a cabo estudios sobre la luminiscencia de las sales de Uranio excitadas
por la luz ordinaria. Becquerel colocó sales de Uranio sobre una placa fotográfica en
una zona oscura, y observó que dicha placa se ennegrecı́a lo cual no podı́a deberse
a la fluorescencia ya que no habı́a sido expuesta al sol y sólo era producida por las
sales de Uranio, en contraste con otras sustancias fluorescentes que no producian el
mismo efecto. Además Becquerel demostró que la radiación descubierta responsa-
ble del ennegrecimiento de las placas fotográficas, podı́a ser desviada por un campo
magnético y que podı́an producir la descarga de un cuerpo cargado eléctricamen-
te, descubrimiento que permitió el empleo de las cámaras de ionizacion para medir
cuantitativamente la intensidad de la radiación o actividad [21].

1
Posterior a las investigaciones de Becquerel, Marie Curie encontró que sólo el
Uranio y el Torio emitı́an tales radiaciones y que la intensidad de la radiación de-
pendı́a de la cantidad de elemento metálico presente en la muestra. En sus estudios
posteriores los esposos Curie lograron demostrar la existencia de dos nuevos elemen-
tos: el Polonio y el Radio. [63]

Radiactividad artificial
En 1934 la pareja Joliot-Curie descubrió que la radiactividad no sólo podı́a ob-
servarse en algunos átomos de núcleos inestables, también se podı́a observar que
sustancias bombardeadas continuaban emitiendo radiaciones aún después de retirar
el elemento radiactivo emisor de partı́culas. Estudios posteriores demostraron que
el bombardeo del Uranio 238 con neutrones lentos producı́a un isótopo con un pe-
riodo de 23 minutos y al desintegrarse produce otro isótopo de un nuevo elemento
con Z=93 al que se llamó Neptunio. De esta manera, se formó el proceso de fisión
nuclear inducida mediante neutrones, para producir las nuevas especies radiactivas
que pasaron a formar parte de los nuevos elementos de la tabla periódica, conocidos
como elementos transuranidos.
Es frecuente hablar de la radiactividad artificial en el uso de la medicina y la
producción nuclear de energı́a eléctrica, que se obtiene a partir del proceso de fisión
del Uranio al que se bombardea con neutrones, y al romperse origina dos átomos
de una masa media (por ejemplo Kripton y Bario) y liberando a su vez dos o tres
neutrones que fisionaran otros átomos de Uranio 235, originándose ası́ una reacción
en cadena. La fisión controlada de Uranio 235 genera 200 MeV equivalentes a 3, 2
10−11 J por átomo de uranio fisionado [6].

235 U + 10 n → 141 Ba + 92 Kr + 310 U + Energı́a


92 56 36

1.2.2. Magnitudes y unidades


Actividad:
Es el número de desintegraciones nucleares de una determinada masa de material
radiactivo por unidad de tiempo.
Unidad antigua: Curio (Ci), el cual equivale a la actividad de un gramo de Radio
226.
1Ci = 3, 7. 1010 des/s
Unidad S.I.: Bequerelio (Bq)
1Bq = 1des/s
Equivalencias:
1Bq = 2, 7. 10−11 Ci
1Ci = 3, 7. 1010 Bq

Concentración de la actividad:
Es la Actividad por unidad de volumen (m3 ) del isotopo respectivo [33].
A
C= V
Unidad S.I. : Bq/m3

2
Dosis Absorbida:
Es el cociente entre la energı́a media impartida por la radiación ionizante d∈ por
unidad de masa dm.
d∈
D= dm

Es valida para partı́culas de todo tipo y es función de la energı́a absorbida [33].


Unidad S.I. : J/Kg , el cual recibe el nombre de Gray (Gy)

Dosis equivalente:
Es el producto de la dosis absorbida por un factor de ponderación wR en el punto
de incidencia de la radiación, donde el valor de dicho factor dependerá del tipo de
energı́a y rango [20].
Unidad S.I : J/Kg, el cual recibe el nombre de Sievert (Sv); y viene dada por la
expresión:

H = ΣwR DT,R

Tabla 1.1: Factores de Ponderación de la Radiación [20].


Factores de Ponderación de la Radiación
Tipo e intervalo de energı́as wR
Fotones, todas las energı́as 1
Electrones y muones, todas las energı́as 1
Neutrones, energı́a < 10KeV 5
10KeV a100KeV 10
> 100KeV a2M eV 20
> 2M eV a20M eV 10
> 20M eV 5
Protones distintos de los de retroceso
Energı́a > 2M eV 5
Partı́culas alfa, fragmentos de fisión 20

Transferencia Lineal de Energı́a (LET):


También conocida como Poder de Frenado por Colisión, es la energı́a transferida
por unidad de longitud. Cada tipo de radiación tiene su LET especı́fica, de manera
que a mayor energı́a, mayor poder de penetración.
dE
LET = dl

Su unidad en el S.I es J.m−1 , aunque también se puede expresar en KeV/µm [20].


El concepto de LET se introdujo para facilitar la comparación entre los distintos
tipos de radiación.

3
Tabla 1.2: LET de distintos tipos de radiación [7]
Radiaciones LET (KeV/micra)
Rayos X Co 60 0,2
Rayos X 250 KeV 2,0
Protones 10 MeV 4,7
Protones 150 MeV 0,5
Neutrones 14 MeV 100
Partı́culas alfa 2.5 MeV 166
lones Fe 2 GeV 1000

Dosis efectiva:
Mide el efecto biológico como resultado de la dosis absorbida por algunos órganos.
Unidad S.I : J/Kg, el cual recibe el nombre de Sievert (Sv); y viene dada por la
expresión:
P
E= wT HT

Donde HT es la dosis equivalente y wT es el factor de ponderación de tejido. Según


la ICRP se ha especificado valores para wT que se presentan en la siguiente tabla
[24]:

Tabla 1.3: Factor de ponderación de tejido.


Tejido wT
Médula ósea 0,12
Pulmón 0,12
Vejiga 0,05
Esófago 0,05
Superficie ósea 0,01
Piel 0,01
Mama 0,05
Estómago 0,12
Colon 0,12
Tiroides 0,05
Gónadas 0,20
Hı́gado 0,05

1.2.3. Interacción de partı́culas α con la materia


Las partı́culas alfa (α) tienen carga positiva al igual que otros iones pesados; y
cuando interactúan con la materia, se produce la formación de pares iónicos debido
a la atracción Coulombiana entre la partı́cula alfa que atraviesa el medio material y
los electrones de los átomos dentro del material. La masa de las partı́culas alfa es 4

4
uma, mientras que la del electrón es 5.10−4 uma, razón por la cual también se puede
producir colisión directa con los electrones atómicos. Los pares iónicos formados por
la partı́culas alfa al atravesar el medio constan de átomos cargados positivamente
y electrones libres. Para expresar la intensidad de ionización producida por una
partı́cula cargada se utiliza el término de Ionización Especı́fica; que se define como
el número de pares iónicos primarios y secundarios formados en un material por
unidad de recorrido de la partı́cula.
La ionización especı́fica (Js ) se puede calcular a partir de la ionización total (Jt ):
Jt = Ec /w (1.1)
Siendo w la energı́a necesaria para producir un par de iones en un medio, en el caso
del aire w tiene un valor de 35 eV. Si consideramos el cálculo de la ionización total
a condiciones normales (15◦ C y 760 mm de Hg) viene expresada por:
Jt = 28, 8 × 104 Ec (1.2)
Donde Ec es la energı́a cinética de la partı́cula en MeV, mientras que la Ionización
especı́fica viene expresada por:

Js = Jt /dx (1.3)
Para el caso de las partı́culas alfa provenientes de la desintegración del Radón 222
poseen una energı́a de 5,49 MeV. En el caso de Lima durante los periodos de medi-
ción la densidad del aire varı́a de un periodo de medición a otro, esto debido a las
variaciones de temperatura, humedad relativa y presión. El alcance medio en aire
(ρ = 1, 16434.10−3 g/cm3 ) aproximado es 4,21 cm, calculado en SRIM[1], será capaz
de formar en aire 1, 5.105 pares iónicos, mientras que la ionización especı́fica será del
orden de 3, 7.104 pares iónicos por cm. A partir del cálculo de la ionización especı́fica
producida en el aire debido a las partı́culas alfa a diferentes distancias de la fuente,
se obtiene la curva de Bragg.

Figura 1.1: Curva caracterı́stica de Bragg para una partı́cula alfa de Rn222 [2].

5
La distancia recorrida por las partı́culas alfa en el medio (rango) está en función
de su energı́a inicial. Para el cálculo del rango de una partı́cula alfa con una energı́a
de 5.49 MeV como la del Radón 222 ya calculado previamente, se puede emplear la
fórmula empı́rica:
Rair = (0, 005E + 0, 285)E 3/2 (1.4)
Donde R es el rango lineal en cm de la partı́cula en aire y E es la energı́a en MeV.
Esta fórmula se puede aplicar para partı́culas en el rango de 4 a 15 MeV. Sin embargo
de acuerdo a cálculos realizados por Fenyves and Haiman [29] para partı́culas alfa
en el rango de energı́as de 4 a 7 MeV se puede usar la versión simplificada de la
fórmula empı́rica:
Rair = 0, 318E 3/2 (1.5)
Y para cualquier otro medio se puede usar la relación de Bragg-Kleeman[60]

0 −4 A
R = 3, 2 · 10 Rair (1.6)
ρ
Donde ρ es la densidad del medio (g/cm3 ) y A es el número másico equivalente del
material.
A medida que las partı́culas cargadas penetran en el material pierden energı́a, a esto
se le denomina Poder de Frenado S(E), que se define como la pérdida de energı́a por
unidad de longitud en el medio material.
dE
S(E) = − (1.7)
dx
Donde E es la energı́a cinética de la partı́cula. En el SI, el poder de frenado o stopping
power se expresa en J/m.
El poder de frenado varı́a con la energı́a, razón por la cual el rango de las partı́cu-
las también lo hace. Para calcular el rango promedio (R) se puede obtener integrando
el poder de frenado S(E) sobre la energı́a (E).
Z E0
dE
R= (1.8)
0 S(E)
El valor de -dE/dx a lo largo de una traza dejada por una partı́cula en su paso
en un medio material se denomina también pérdida de energı́a especı́fica o más
apropiadamente ‘tasa de pérdida de energı́a’ [38].
Finalmente la expresión clásica que describe la pérdida de energı́a especı́fica de
la partı́cula al atravesar el medio material es la fórmula de Bethe-Bloch. Para el caso
de partı́culas cargadas pesadas como las alfa se usa:
2 2mc2 2 2
   
dE 2 2 mc 2
= 4πr0 z N Z ln β γ −β (1.9)
dx β2 I
Donde dE/dx representa el poder de frenado de la partı́cula en unidades de
MeV/m , r0 es el radio del electrón = 2,81 · 10−15 m, z es la carga de la partı́cula
(z=2 para alfas) y mc2 es la energı́a en reposo del electrón ≈ 0,511M eV , N es el
número de átomos por metro cúbico,
p A es el peso atómico, Z es el número atómico
del medio, γ = (T + mc2 )/mc2 = 1/ 1 − β 2 , T es la energı́a cinética de la partı́cula
en MeV y β es la velocidad relativa de fase, I es el potencial medio de excitación del
medio en eV [41].

6
1.2.4. Desintegración radiactiva
En la desintegración de un núcleo radiactivo, se emite radiación de origen elec-
tromagnético y/o corpuscular que da origen a otro núcleo distinto el cual también es
radiactivo, y continuará con el proceso de emisión de radiación hasta que aparezca
un núcleo estable. El proceso de desintegración radiactiva del núcleo esta ligada al
grado de inestabilidad del núcleo antecesor, y el grado de inestabilidad se puede
expresar por el periodo de semidesintegración (t1/2 ), el cual junto a la vida media
(τ ) y la constante de desintegración (λ) que permite caracterizar la velocidad a la
que se desintegra un núcleo radiactivo. Para predecir el número de núcleos de una
sustancia radiactiva que va quedando sin desintegrarse con el paso del tiempo se
emplea la Ley de desintegración radiactiva, que viene expresada por:

N (t) = N0 e−λt (1.10)


Para calcular el tiempo en que los isótopos radiactivos decaen a la mitad N (t) =
N0
2 ; se obtiene el periodo de semidesintegración.
1 1
−ln( ) = λt → t1/2 = 0, 693 · (1.11)
2 λ
Regresando a la ecuación 1.10 para el número existentes de átomos a un tiempo
t y derivando:

dN (t) = λN0 e−λt dt (1.12)


Partiendo de la ecuación anterior se puede determinar la vida media τ como la
suma de los tiempos de existencia de todos los átomos, dividido por el número inicial
de ellos; y debido que el decaimiento es un proceso estadı́stico, un solo átomo puede
tener un tiempo vida de 0 a ∞. Entonces la vida media vendrá dada por [37]:
Z ∞ Z ∞
−λt 1
τ = 1/N0 N0 λte dt = λ te−λt dt = (1.13)
0 0 λ
De las ecuaciones (1.11) y (1.13) obtenemos la relación entre la vida media y el
periodo de semidesintegración:

t1/2 = 0, 693τ (1.14)


Ası́ por ejemplo para el caso del Radón 222, tenemos:
t1/2 = 3,82 dı́as
τ = 5,51 dı́as
λ = 2, 099 · 10−6 s−1
Cuando una sustancia radiactiva decae el padre emite una partı́cula alfa o beta
y en algunas ocasiones viene acompañado de emisión de rayos gamma, proceso por
el cual se convierte en un nuevo elemento, este producto sigue siendo radiactivo
y eventualmente expulsará una partı́cula, decayendo ası́ en un nuevo átomo y el
proceso continuará hasta que finalmente se tenga un átomo estable.
De esta manera se puede representar la secuencia de desintegración radiactiva de
los núcleos pesados, los cuales a su vez se pueden clasificar en tres series radiactivas,
que decaen mediante emisión alfa o beta.

7
En la emisión alfa el núcleo predecesor emite una partı́cula, que equivale a un
núcleo de helio (2 protones y 2 neutrones), estas partı́culas son emitidas de los
radionucleidos con diferentes energı́as en el rango de 4 a 10 MeV[41].
En experimentos realizados se han encontrado que existe una correlación entre la
vida media del núcleo y la energı́a de la partı́cula alfa, de manera que a mayor
energı́a corresponde una menor vida media [64], que se puede expresar mediante la
siguiente relación:
∼ q148 − 53, 5
log(τ /sec) = (1.15)
E
M eV

Y al graficar se puede ver que aunque la curva teórica es sólo una aproximación, la
tendencia general del comportamiento del periodo de semidesintegración en función
de la energı́a queda reproducida en la gráfica siguiente.

Figura 1.2: Periodo de los emisores alfa en función de su energı́a [64].

Esquema de decaimiento de las partı́culas α:


Z
AX →A−4 4
Z−2 Y +2 He (1.16)

En el caso de las emisiones de partı́culas beta se emite un electrón y un anti-


neutrino (positrón y neutrino para emisión beta positivo), y el número de masa no
cambia, pero el número de carga cambia en +1(−1) [64].
Esquema de decaimiento de las partı́culas β − :

8
A −
ZX →A
Z+1 Y + β + ν̄ (1.17)

1.2.5. Cadenas de desintegración radiactiva


En la naturaleza podemos encontrar tres cadenas de desintegración radiactiva:
la del Uranio 238, Torio 232 y Actinio 235, a estas cadenas se le puede añadir la del
Neptunio 237 (existente sólo en laboratorios o accidentes nucleares), que se muestran
en la figura 1.4; sin embargo al poseer una vida media corta del orden de 106 años su
cadena se considera prácticamente extinta en la naturaleza con respecto a las otros
emisores padres de las series. La tierra tiene una edad aproximada de 4, 5 · 109 años,
que esta en el orden de las vidas medias del Uranio 238 y Torio 232, siendo ambas
cadenas las más abundantes en la naturaleza, seguidas por la cadena del Actinio
235. Además de estas cadenas naturales, existe otro elemento radiactivo también
de origen natural, el Potasio 40, el cual representa aproximadamente el 0,012 % del
potasio presente en la corteza terrestre. De las tres cadenas de elementos radiactivos
presentes en la naturaleza la que representa un problema de salud, es la del Uranio
238 como se puede ver en la Figura 1.3, ya que en su decaimiento se encuentra el
gas Radón 222 objeto de estudio de esta tesis, que finaliza con el Plomo 206 como
elemento estable (238 206
92 U ⇒82 Pb).
A lo largo de esta serie de decaimientos radiactivos hay una disminución de 32
nucleones lo que implica 8 desintegraciones alfa, y una disminución de 10 protones
producto de 6 desintegraciones β − que compensan las desintegraciones alfa [60].

Tabla 1.4: Cadenas Naturales de Elementos Radiactivos [60]


Serie Tipo Elemento t1/2 años Estable
Torio 4n Th 232 14.1 x 109 Pb 208
Neptunio 4n+1 Np 237 2.14 x 106 (no natural) Bi 207
Uranio 4n+2 U 238 4.47 x 109 Pb 206
Actinio 4n+3 U 235 0,704 x 109 Pb 207

9
Figura 1.3: Diagrama de decaimiento del U 238 [58].

1.3. Radón 222 y su progenie

1.3.1. Riesgos de la exposición al gas Radón


El radón y su progenie es el segundo causante de cáncer de pulmón a nivel
mundial, esto es debido a que en la cadena de desintegración del Uranio 238, el
Radón 222 es el único descendiente en estado gaseoso que emite partı́culas alfa
con una energı́a de 5,49 MeV, esta energı́a de emisión de partı́culas alfa y su poco
poder de penetración en la materia no representa riesgo para nosotros al ser frenada
fácilmente por la epidermis, el problema radica cuando por proceso de inhalación
(también por ingestión) este elemento radiactivo y sus descendientes entran en el
organismo. Al respirar e inhalar el Radón sus descendientes se alojan finalmente en
el tracto respiratorio afectando principalmente a los alvéolos pulmonares, donde la
emisión de partı́culas alfa producto de la desintegración del Radón y su progenie
estarán bombardeando las células del tejido pulmonar causando daño a nivel de
ADN; según la OMS se estima que entre un 3 % - 14 % del total de los casos de
cáncer de pulmón son atribuibles al radón, además plantea que un incremento en la
concentración media a largo plazo de 100 Bq/m3 aumenta en un 16 % la probabilidad
de padecer cáncer de pulmón [5].
La probabilidad de tener cáncer de pulmón causado por Radón en interiores es
mayor en personas que fuman, se cree que la exposición al Radón y al consumo
de cigarrillos produce un efecto combinado que excede la suma de sus efectos inde-
pendientes debido a que las hijas del Radón se combinan fácilmente con el polvo y
aerosoles para posteriormente por inhalación alojarse en los pulmones [17].
Con el propósito de estimar las repercusiones en la salud de los niveles de radón
en interiores se elaboraron diferentes modelos de proyección de riesgo los cuales están
basados en datos de exposición ocupacional y cubren diferentes parámetros como
edad de las personas, tiempo de exposición entre otros factores fı́sicos y biológicos.

10
De hecho la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos ha propuesto el
modelo BEIR VI, el cual estima un exceso de riesgo por unidad de exposición y a
diferencia de otros modelos existentes, permite tener en cuenta los hábitos de fumar
[15]. Como resultado de este modelo se determinó que el riesgo de tener cáncer de
pulmón a los 75 años para concentraciones de 0, 100 y 400 Bq/m3 serı́an 0,4 %, 0,5 %,
0,6 % respectivamente para los no fumadores, mientras que para los fumadores serı́a
aproximadamente 25 veces mayor, elevando las probabilidades a 10 %, 12 % y 16 %
respectivamente [23].

1.3.2. Fuentes de Radón 222


El radón se produce naturalmente dentro de la cadena de desintegración del
Uranio 238, elemento que está presente en los diferentes tipos de suelos y rocas. La
producción de Radón depende de la cantidad de Radio 226 presente en el suelo en
diferentes proporciones. La UNSCEAR en el año 1993 publicó las concentraciones
de Radio 226 en diferentes tipos de rocas que se puede ver en la tabla 1.5.

Tabla 1.5: Concentración de Ra226 y Rn222 en diferentes tipos de roca[47].


Tipo de Concentración (BqKg −1 )
Roca Ra 226 Rn 222
Granito 78 111
Balsato 11 10
Caliza 45 60
Arcilla, arena 60 50
Metamorfa Ígnea 50 60
Metamorfa Sedimentaria 37 49

Sin embargo el suelo y sus componentes no son la única fuente de Radón, el


Radón emana naturalmente del interior de algunos materiales de construcción donde
se puede encontrar algunas trazas de Radio 226 como se puede visualizar en la tabla
1.6.

Tabla 1.6: Ra226 equivalente en materiales usados en construcción [34].


Material Ra226 BqKg −1
Cemento 70,6
Ladrillos de cemento 78,1
Fosfoyeso 430,9
Caolinita 281,8
Bauxita 117,5

1.3.3. Mecanismos de transporte del Radón


El Radón entra a la atmósfera de los interiores de las viviendas principalmente
cruzando la interfase tierra-aire o material de construcción-aire [52] a través de dos
mecanismos de desplazamiento como son la difusión y convección. El gas Radón
proviene de la desintegración de Radio 226 el cual esta presente en el suelo y en

11
los materiales de construcción en mayor o menos proporción, por ello es importante
conocer que cantidad de Radio 226 existente en la zona. En el proceso de desinte-
gración del Radio 226 una fracción de átomos de Radón 222 abandonan los granos
del material y se dirigen hacia la superficie del terreno (emanación), donde la can-
tidad de Radón liberada a la atmósfera (exhalación) dependerá de gran manera de
la porosidad del suelo. Estos mecanismos mencionados se muestra en la Figura 1.4.

Figura 1.4: Transporte de Radón en suelo y materiales de construcción [52].

En el caso del desplazamiento por difusión el Radón se mueve desde zonas donde
su concentración es alta hasta zonas de baja concentración. Al viajar el Radón a
través de los poros eventualmente alcanzará la superficie y exhalará. Es importante
definir la exhalación o más apropiadamente la tasa de exhalación como el flujo de
átomos de Radón que atraviesan una área de material en un tiempo determinado.
Para el cálculo de la exhalación de Radón por efecto de la difusión es:

e = εaB ρλ0 RB (1.18)


q
Donde RB es DλB 0
que se conoce como longitud de difusión de los isotopos del
Radón en suelo, aB es la concentración de Radio, ε es el poder de emanación y ρ es
la densidad del suelo [52].
La exhalación (e) tiene unidades de [Link]−2 .s−1

Tabla 1.7: Distancias de difusión media de los isotopos de Radón [26].

Distancia Media (cm) Constante de difusión


MEDIO
Radón 222 Radón 220 (cm2 s−1 )
Aire 220 2,85 10−1
Suelo poroso 155 2 5·10−2
Agua 2,2 0,0285 10−5
Suelo poroso saturado 1,55 0,2 5·10−6

12
El mecanismo de difusión es de mayor importancia cuando son los materiales de
construcción quienes contribuyen en mayor medida a la concentración de Radón en
interiores. Por otro lado, cuando se quiere explicar altas concentraciones en interiores
donde el suelo es la principal fuente de Radón, la mejor explicación es la convección
como mecanismo de transporte de Radón.
El transporte de Radón por convección se fundamenta en la diferencia de presiones
existentes entre dos medios, en el caso del ingreso del gas Radón a viviendas las
diferencias de presión serán las del suelo y el interior de las viviendas. En superficies
altamente porosas donde las diferencias de presión son muy marcadas es de esperar
una alta concentración de Radón. La velocidad de movimiento del gas Radón a través
de los poros del material esta relacionada con la permeabilidad del medio en el que
se mueve. En el caso del suelo, donde se puede considerar el gas como incompresible,
la velocidad de transporte de Radón por convección a través de un medio poroso
cuando el flujo es laminar y el flujo de resistencia está dominado por la viscosidad
del fluido se puede expresar mediante la Ley de Darcy como [44]:

k
vD = − ∇P (1.19)
µ
Donde vD , es el vector de velocidad, k es la permeabilidad intrı́nseca, µ es la visco-
sidad dinámica del fluido. ∇P es el gradiente de presión dinámica del suelo. Si se
multiplica a la velocidad con la que el radón atraviesa el medio (vD ) por la actividad
de la concentración de Radón (I a ), y se divide por el coeficiente de porosidad εa , se
obtiene el flujo de actividad de concentración de Radón por unidad de área debido
al proceso de convección J a [44]:

k k
vD Ia = − ∇P Ia ⇒ J a = − ∇P Ia (1.20)
µεa µεa

1.3.4. Decaimiento de Radón 222


Cuando se estudia el decaimiento radiactivo de un elemento se tiene en cuenta
el periodo de semidesintegración (t1/2 ), la vida media (τ ) y la constante de desinte-
gración (λ), en el caso del Radón 222 sucede que la vida media es aproximadamente
200 veces mayor que cualquiera de sus productos de vida corta [8], como se puede
ver en la siguiente figura.

13
Figura 1.5: Productos de desintegración de Rn222 [4]

Para tratar de entender lo que ocurre con los productos de decaimiento del
Radón es necesario revisar las ecuaciones de Bateman, las cuales permiten conocer
el número de átomos de cada elemento en una muestra a un tiempo dado.
A partir del sistema de ecuaciones diferenciales en el que Rutherford demostró
que las cantidades de sustancia de un elemento radioactivo y sus descendientes se
relacionan por:

dNA
dt = −λ1 NA






dNB

= λ N − λ N

dt 1 A 2 B
(1.21)


dNC 
dt = λ2 NB − λ3 NC 



Donde NA es el número de átomos radioactivos del elemento inicial y NB , NC


sus productos sucesivos que estan presentes a un tiempo t [14].
Y que presentan solución:

NA (t) = N0 e−λ1 t






NB (t) = N0 λ2λ−λ
1
1
(e−λ1 t − e−λ2 t ) (1.22)




1 −λ t −λ t
NC (t) = N0 (1 + λ2 −λ1 (λ1 e 2 − λ2 e 1 ))

En el caso del Radón 222 y su progenie, el equilibrio radiactivo se alcanza des-


pués de aproximadamente 3 horas [43], tiempo después del cual, la relación de las
actividades de los descendientes del Radón y él son aproximadamente 1, lo cual in-
dica que después de ese tiempo se alcanza el equilibrio secular.
Por ejemplo para una fuente de Radón de actividad constante (ARn222 ) la relación
del crecimiento de la actividad de los productos de decaimiento de corta vida res-
pecto a la actividad de la fuente se puede observar en la siguiente gráfica:

14
Figura 1.6: Crecimiento de la actividad de las hijas de Rn222 hasta lograr el equilibrio
secular. Gráfica obtenida a partir de la data de [28].

1.3.5. Medición y detección de Radón 222


Para la medición de Radón se puede emplear métodos activos o pasivos y para
cada método existen diferentes dispositivos. Estos métodos se deben tener en cuenta
cuando se realizan las mediciones, ası́ por ejemplo si se quiere medir a corto plazo
se obtendrá una primera aproximación de lo que sucede con los niveles de Radón en
el interior; sin embargo se debe tener en cuenta la estación en la que se realiza la
medición debido a que los cambios de temperatura y hábitos de las personas influyen
en una mejor o peor ventilación del lugar de medición, por ello es recomendable, y
ası́ lo señala la OMS en el manual sobre el radón en interiores, realizar mediciones a
largo plazo usando dispositivos que proporcionen una medición de Radón integrada
a largo plazo [53]. Dependiendo del tiempo en que se necesiten las mediciones, la
sensitividad y el costo del mismo se puede elegir entre los diferentes dispositivos que
aparecen en la siguiente tabla:

15
Tabla 1.8: Caracterı́sticas de diferentes dispositivos de medición de Rn222 [53].
Pasivo / Incertidumbre Periodo de
Tipo de Detector Costo
Activo Tı́pica ( %) muestreo
Detector de huellas
pasivo 10 - 25 1 - 12 meses bajo
para partı́culas alfa
Detector de carbón
pasivo 10 - 30 2 - 7 dı́as bajo
activado
Cámara iónica
pasivo 8 - 15 5 dı́as - 1 año medio
de electreto
Dispositivo de integración
activo - 25 2 dı́as - año(s) medio
electrónico
Monitor continuo de radón activo - 10 1 hora - año(s) alto

Para tener una estimación más exacta al realizar la medición de los niveles de
radón es importante considerar el factor de equilibrio y el efecto de plate out sobre
el detector y la habitación para una correcta ubicación de los detectores.

Factor de equilibrio
El riesgo de la exposición a la radiación debido al Radón es principalmente conse-
cuencia de la inhalación de sus productos de corta vida como el Polonio 218, Plomo
214, Bismuto 214. Los sistemas de medición existentes, determinan la concentración
de Radón 222 en el aire, valor que se puede relacionar con la concentración de sus
descendientes de corta vida, mediante el factor de equilibrio F [65] .

Ceq 0, 105CP o218 + 0, 516CP b214 + 0, 379CBi214


F = = (1.23)
CRn222 CRn222

Efecto Plate-out
La progenie del Radón pueden depositarse mediante los procesos básicos de fi-
jación, retroceso y deposición, y por los parámetros especı́ficos de la emanación y
ventilación del Radón [51] en la superficie de techos, suelos, paredes, aerosoles en
suspensión y sobre los detectores. En el caso de los LR-115 las partı́culas deposi-
tadas mediante los procesos mencionados no son detectadas por el detector debido
a la ventana energética de detección que presenta, caso contrario en los detectores
CR-39 (allyl diglycol carbonate) que al presentar un amplio rango de detección, sı́
detectan estas partı́culas.

16
Figura 1.7: Procesos básicos que influyen en el balance de actividad del radón y su
progenie[51].

1.3.6. Aplicaciones
En los trabajos realizados en el grupo de investigación, la principal aplicación de
la medición de los niveles de radón es con fines de radioprotección; sin embargo se
han reportados diversos estudios en los cuales se usa al radón, siendo sólo algunas:

1. Vulcanologı́a, observaciones realizadas han demostrado que el contenido de


Radón 222 aumenta en los gases que emanan del cráter de la cumbre y de las
aguas termales al pie del volcán antes y durante la actividad del volcán [22]

2. Como trazador de masas de aire, debido a su periodo de semidesintegración se


puede encontrar en cantidades significativas en la tropósfera, de manera que al
medir su concentración se puede determinar el desplazamiento de estas masas
de aire comparando los resultados con las corrientes atmosféricas [55].

3. En la prospección de yacimientos radiactivos, principalmente uranı́feros, donde


se mide la concentración de radón y se analiza los gradientes y sus picos de
medición [18].

4. Exploración de yacimientos de petroleo, donde se ha observado una buena


correlación entre la densidad de pozos de petróleo y los niveles de Rn222 [30]

5. En Sismologı́a, algunos estudios han demostrado que se puede tomar las ano-
malı́as en las mediciones de radón como un precursor de un evento sı́smico
[50].

17
6. En Arqueologı́a, área en la cual el grupo de investigación viene realizando
trabajos con el propósito de encontrar una correlación entre los gradientes en
el área de estudio y posible hallazgos de contextos funerarios y también con
propósitos de radioprotección.

18
Capı́tulo 2

Técnicas de detección de las


partı́culas α

Para detectar partı́culas alfa se utilizó la metodologı́a de huellas nucleares en


sólidos o por sus siglas en inglés SSNTM, la cual es empleada en la detección de
partı́culas alfa. [27].
La base de la metodologı́a es el uso de detectores de huellas nucleares de estado
sólido (SSNTD), pasivos e integradores los cuales registran las partı́culas alfa que
inciden sobre un detector en un rango de energı́a determinado en función del material
detector, ası́ por ejemplo en el caso del LR-115 tipo 2 (nitrato de celulosa) tiene una
ventana de detección de 1,6 a 5,4 MeV [42], mientras para el caso del CR-39 (allyl
diglycol carbonate) detecta prácticamente todas las partı́culas sin discriminar la
energı́a que poseen debido a su mayor espesor. A pesar de que en sus inicios esta
metodologı́a tuvo sus detractores pues consideraban que los sistemas de medición
electrónicos que se desarrollaban entonces tenı́an ventaja sobre el uso de detectores
de estado sólido, con el tiempo se ha venido afianzando en diferentes laboratorios
los cuales la respaldan como una herramienta confiable, de gran precisión, fácil uso,
transporte y bajo costo.

2.1. Trazas nucleares en SSNTD

Al incidir una partı́cula alfa en un SSNTD crea a lo largo de su trayectoria una


zona de daño conocida como huella latente, en el caso de los sólidos ordenados afecta
su estructura cristalina, y en el caso de sólidos amorfos como los polı́meros rompe sus
cadenas poliméricas produciendo además radicales libres. Las huellas latentes fueron
estudiadas por diversos investigadores quienes estimaron un diámetro aproximado
que oscila entre 25 a 100 Å. Para poder ser contadas y obtener la densidad de huellas
(número de huellas por unidad de área) en el detector es necesario realizar el grabado
quı́mico que tiene por función agrandar las huellas latentes para ser visibles al conteo
por medio del microscopio óptico donde las huellas alcanzan un diámetro de unas
cuantas micras [1 a 15 µm].

19
2.1.1. Mecanismos de la formación de huellas
Los mecanismos de formación de huellas difieren para los sólidos cristalinos y
para sólidos amorfos siendo el factor de mayor importancia la producción de rayos
delta o electrones secundarios, que se forman como producto del paso de la partı́cula
alfa por el medio material en el que extrae electrones y adquieren energı́a del orden de
KeV para luego producir nuevas ionizaciones, los cuales en el caso de los cristalinos
no afecta la formación de la traza; sin embargo en el caso de los amorfos son de
suma importancia, asi lo demuestran algunos estudios que atribuyen a los rayos
delta un aumento en el diametro de la traza originada [39]. Algunos de los modelos
planteados intentaron explicar el mecanismo de formación de trazas, pero fallaban
en algunos aspectos como por ejemplo el modelo de pérdida de energı́a restringida
planteado por Benton [16], ignora la contribución de los rayos delta y es inconsistente
con algunos resultados experimentales, por otro lado el modelo de pico de explosión
iónica (ion explosion spike) planteado por Fleischer es uno de los que mejor explica
la formación de la traza con buenos resultados para sólidos cristalinos, pero en el
caso de polı́meros no considera los efectos de rayos delta. Para tratar de entender
este proceso se puede ver en la Figura 2.1 el daño ocasionado por la partı́cula alfa
al incidir en un cristal y en un polı́mero respectivamente,

Figura 2.1: Daño de una partı́cula: a) en un cristal b) en un polı́mero [31]

2.1.2. Geometrı́a de la traza grabada


Posterior al registro de la huella latente, se procede al tratamiento quı́mico del
detector para aumentar las dimensiones de la huella. En este proceso la sustancia
grabadora genera daño en todo el material, tanto en la parte donde se ha registrado
el daño por la partı́cula alfa (sendero) como en la superficie, de esta manera se
puede considerar para un tiempo t que se somete al grabado quı́mico, la distancia
o espesor reducido vendrá dado aproximadamente por VT t para el camino recorrido
por la partı́cula alfa y VB t para el espesor reducido en la zona no dañada. En la
Figura 2.2 se puede ver el caso más simple de la formación de una huella generada
por el paso de una partı́cula alfa sobre el detector con incidencia normal.

20
Figura 2.2: Modelo geométrico de la Formación de la traza [45]

Donde:
I : superficie inicial detector.
I’: superficie después del grabado quı́mico.
O : punto de ingreso de la partı́cula .
E : punto final del recorrido de la partı́cula.
D: diámetro de la traza formada después del grabado quı́mico
L : profundidad de la huella latente.
L’ : profundidad de la traza grabada después del ataque quı́mico.
VT : velocidad de ataque a lo largo de la trayectoria de las partı́culas (velocidad de
grabado de traza).
VB : velocidad de grabado de las regiones no dañadas del detector (velocidad de gra-
bado).
OE = rango de partı́cula en el detector.
La distancia entre I y I 0 es igual a h, es decir, el espesor de la capa eliminada por
ataque quı́mico[45].

Para el desarrollo de la traza por grabado quı́mico, se forma un hemisferio con


radio h = VB t alrededor de cada punto de la superficie del detector, excepto a lo
largo del sendero dejado por la partı́cula al atravesar el material donde el grabado
avanza con velocidad VT .

21
Figura 2.3: Desarrollo de la traza por efecto de las velocidades de grabado

Al existir dos velocidades de grabado como se ha mencionado lineas atrás, es


importante conocer el ritmo de desgaste del detector para que la traza se desarrolle
lo suficiente de manera que se pueda efectuar una buena lectura.

De la Figura 2.2 se puede observar que VB y VT forman un triángulo del cual se


puede deducir fácilmente la siguiente relación:
VB
senδ = (2.1)
VT
De esta relación se puede realizar un cambio de variable haciendo que:

VT /VB = V (2.2)

De manera que la ecuación se puede reescribir:


1
senδ = (2.3)
V
Y para que seno del ángulo exista debe cumplir que V > 1.
También se puede observar que si se relaciona el radio de la traza revelada D/2 y
L, se puede obtener:
D
tanδ = (2.4)
2L
Finalmente de la Figura 2.2 se puede obtener la relación que da la profundidad
de la traza en el detector:
L = (VT − VB )t (2.5)
Se puede realizar un cálculo geométrico y obtener:

VB
tan δ = p (2.6)
(VT )2 − (VB )2
h
tan δ = p (2.7)
(VT t)2 − (VB t)2
h
tan δ = √ (2.8)
02
L − h2
Igualando (2.4) y (2.8):

22
D h
=√ (2.9)
2L 02
L − h2
r
V −1
D = 2h (2.10)
V +1
Para valores de V ≫ 1 que corresponde a Vt ≫ Vb , la ultima expresión se puede
reducir a:
D∼= 2h (2.11)
Esta relación muestra que el espesor de la capa eliminada del detector estarı́a
directamente relacionada con el diámetro de apertura de la traza.

2.2. El detector LR-115 tipo 2

El film LR-115 tipo 2 es un detector sensible a partı́culas alfa formado por dos
pelı́culas: una de nitrato de celulosa de espesor 12µm y una de poliéster transparente
de 100µm, en los casos en que las partı́culas incidentes con una energı́a mayor a la
del rango detectable su poder de frenado se produce en el poliéster (ver Figura 2.4),
cuando sucede esto la partı́cula alfa no es visible incluso después del revelado.
Este film no se ve afectado por electrones o radiación electromagnética como rayos
X, rayos gamma e infrarrojo. Cuando una partı́cula alfa impacta con el film, causa
daño localizado (huella latente) en la estructura molecular de la capa de nitrato de
celulosa.

Figura 2.4: Simulación en SRIM para una partı́cula alfa con 6 MeV frenada en el
poliéster del LR-115 [1]

23
Con el propósito de hacer visible la huella, el film se graba en una solución
quı́mica.
Según especificaciones del proveedor (DOSIRAD) se recomienda usar NaOH a
2,5N durante un tiempo que puede variar entre 75 a 100 minutos y a una temperatura
estable de 60◦ C con una fluctuación menor a 0, 5◦ C.
Con este procesamiento quı́mico las huellas latentes lograr alcanzar un diámetro
que varı́a entre 1 a 15 µm que a la vez depende de la energı́a con la cual incidieron
sobre el film detector. Se han realizado diversos estudios para determinar la ventana
de energı́as detectables por el LR-115 tipo 2, los investigadores reportan diferentes
valores, mientras que el fabricante establece un rango de energı́as detectables entre
0,8 a 4,5 MeV. Como en toda medición existe una incertidumbre presente, al realizar
la propagación de errores donde intervienen los diferentes parámetros del proceso
de medición, dicha incertidumbre debe estar en el rango que se puede ver en la
siguiente tabla, donde en función de los dı́as que fueron expuestos los detectores, la
incertidumbre no debe superar las recomendaciones del fabricante con 2σ de nivel
de confianza.
Las incertidumbres de medición en ’ %’ y ’Bq/m3 ’ se correlacionan con diferentes
tiempos de exposición y concentraciones de Radón.

Tabla 2.1: Incertidumbres de medición en el detector LR-115 [40]


Kodalpha measurement uncertainties as [±Bq/m3 ] and [± %] at 2σ confidence level
Exposure
± ± ± ± ± ±
(days)
8 - 11 12 - 15 24 - 30 34 - 42 38 - 47 46 - 58
90
17 % - 21 % 12 % - 15 % 6% - 8% 4% - 5% 4% - 5% 3% - 4%
9 - 19 13 - 16 26 - 33 37 - 46 41 - 52 50- 64
75
18 % - 23 % 13 % - 16 % 6% - 8% 5% - 6% 4% - 5% 3% - 4%
10 - 13 15 - 18 29 - 37 41 - 52 46 - 58 50 - 71
60
21 % - 26 % 15 % - 18 % 7% - 9% 5% - 6% 5% - 6% 4% - 5%
12 - 15 17 - 21 34 - 42 47 - 60 53 - 67 65 - 82
45
24 % - 30 % 17 % - 21 % 8 % - 11 % 6% - 8% 5% - 7% 4% - 5%
15 - 18 21- 26 41 - 52 58 - 73 65 - 82 80 - 101
30
29 % - 37 % 21 % - 26 % 10 % - 13 % 7% - 9% 6% - 8% 5% - 7%
21 - 26 29 - 37 58 - 73 82 - 104 92 - 116 113 - 142
15
41 % - 52 % 29 % - 37 % 15 % - 18 % 10 % - 13 % 9 % - 12 % 8% - 9%
30 - 38 43 - 54 85 - 108 120 - 152 134 - 170 165 - 208
7
60 % - 76 % 43 % - 54 % 21 % - 27 % 15 % - 19 % 13 % - 17 % 11 % - 14 %
50 Bq/m3 100 Bq/m3 400 Bq/m3 800 Bq/m3 1000 Bq/m3 1500 Bq/m3

Según los estándares y normas internacionales, las incertidumbres de medición


de los dispositivos de medición de radón no debe pasar el ±30 %. En el caso del
tiempo de exposición de los detectores para este trabajo de investigación fue de 45
dı́as, de acuerdo a tabla la incertidumbre en la medición para este tiempo es de 30 %,
valor que es aceptable según la ICRP.

2.3. Factores externos sobre los detectores SSNTD’s que


pueden afectar la medición

Al realizar las mediciones usando detectores de huellas nucleares es necesario


conocer como los diferentes factores debido a parámetros ambientales o manipulación

24
del investigador antes o durante el procesamiento en el laboratorio puede alterar la
lectura de las huellas.

2.3.1. Térmicos
El espesor residual del detector después del tiempo de grabado es un factor
importante al realizar la lectura, variaciones de espesor residual conllevan diferencias
en la eficiencia de lectura y en la ventana de detección de energı́as del detector, para
controlar esta situación es importante que el sistema de grabado quı́mico mantenga
la temperatura establecida en el procedimiento. La temperatura y el tiempo de
grabado están directamente ligados con el factor de calibración, debido a que el
factor se determina bajo condiciones que deben ser repetidas en el procesamiento
quı́mico de los detectores. En la Figura 2.5 se puede ver la variación en el espesor
residual del detector en función del tiempo de grabado para una misma temperatura.

Figura 2.5: Espesor removido del detector LR-115 como función del tiempo de gra-
bado con la temperatura como parámetro [45]

2.3.2. Mecánicos
Durante la manipulación de los detectores en el proceso de preparación para ser
colocados en los lugares de medición, suele haber rasgaduras, estiramiento u otro
efecto mecánico que puede ocasionar stress sobre el detector. Estos efectos son más
fácil de apreciar en el LR-115 tipo 2 debido a su reducido espesor en comparación
con el CR-39; sin embargo es importante considerar las formaciones de patrones que
se obtienen después del revelado quı́mico y su posterior lectura bajo el microscopio
para evitar falsas lecturas.
En la Figura 2.5 se puede apreciar el efecto de stress mecánico que ha sido reportado
muy a menudo en la lectura de los detectores LR-115 empleados en el desarrollo de
esta tesis.

25
Figura 2.6: Efecto de tensión mecánica en un detector [27].

2.3.3. Quı́micos
Durante la exposición de los detectores en ambientes con agentes activos tales
como O2 , O3 , H2 O2 y H2 O Fleischer abservó que puede aumentar la velocidad de
desgaste de los polı́meros, y en los ambientes neutros como el vacı́o o la atmósfera
de N2 disminuye la Vt [31].

Tabla 2.2: Efectos quı́micos en las trazas [31]


Detector Agente quı́mico Efecto Ambiental
Nitrato de Celulosa Ozono Incrementa VT /VB
Nitrato de Celulosa Oxigeno Incrementa VT /VB
Nitrato de Celulosa Oxigeno Incrementa VT o VB
Nitrato de Celulosa Alcanfor Incrementa VT /VB
Nitrato de Celulosa Ozono Incrementa VB
Nitrato de Celulosa Agua a 50◦ Incrementa VT y VB por igual

26
Capı́tulo 3

Métodos y procedimientos

3.1. Caracterı́sticas del lugar de estudio

El distrito de San Martı́n de Porres se encuentra ubicado en el cono norte de


Lima Metropolitana, entre las cuencas del Rio Rimac y el Rio Chillón a unos 123
msnm, presenta una extensión de 41,5 Km2 y limita por el norte con los distritos
de Ventanilla, Puente Piedra y Los Olivos, por el sur con los distritos de Lima y
Carmen de la Legua-Reynoso, por el este lo hace con Comas, Independencia y el
Rimac, mientras que por el oeste limita con la Provincia Constitucional del Callao.
De acuerdo al censo del 2007, San Martı́n de Porres contaba con 579561 habitantes,
según estimaciones y proyecciones para el año 2015 (inicio de las mediciones) el
distrito contaba con aproximadamente 700178 habitantes [35].
En cuanto a la litologı́a del distrito, está constituido por gravas y arenas mediante
compactos con lentes arenosos. Además la porosidad y permeabilidad del lugar hace
posible la existencia de aguas subterráneas que se pueden extraer mediante pozos
[25].
Un estudio realizado con fines de cimentación en el distrito de San Martı́n de Porres
para la construcción de un edificio residencial, muestra que el tipo de suelo presente
es arena limosa, mezcla de arena y grava mal graduadas [61], resultados que son
similares con los presentados en el informe de la municipalidad del distrito [25].
En la Figura 3.1 se puede ver el mapa de la distribución de suelos para los distritos
de Lima Metropolitana elaborado por el CISMID, donde el distrito de San Martı́n
de Porres ha sido encerrado con lı́neas punteadas y se puede observar la variación
del suelo entre grava aluvial, arenas y limos con un espesor menor a 10 m.

27
Figura 3.1: Distribución de suelos de la ciudad de Lima [9]

Los principales materiales usados en la construcción de las viviendas en el distrito


según el censo del 2007 se muestran en las tablas 3.1 y 3.2.

28
Tabla 3.1: Materiales predominantes en paredes en el distrito de San Martı́n de
Porres [25].
Material Cifras absolutas Porcentajes
Ladrillo o Bloque de cemento 116027 92,9
Adobe o tapia 2716 2,2
Madera 4489 3,6
Otros 1632 1,3

Tabla 3.2: Materiales predominantes en pisos en el distrito de San Martı́n de Porres


[25].
Materiales Cifras absolutas Porcentajes
Tierra 11175 9,0
Cemento 71945 58,1
Losetas, Terrazos 32238 26,0
Parquet o madera pulida 6603 5,3
Otros 1902 1,5

En cuanto al clima, en el distrito de San Martı́n de Porres, en los meses de


diciembre, enero, febrero y marzo (verano) se reportan temperaturas que oscilan
entre 21◦ a 29◦ , mientras que en los meses frı́os que van de junio a fines de noviembre
la temperatura va de 12◦ a 18◦ . Por otro lado al igual que en la mayorı́a de los
distritos de Lima Metropolitana, San Martı́n reporta altos niveles de humedad en
los inviernos llegando a limites del 96 %, mientras que en el verano está alrededor
del 50 a 60 %.

3.2. Distribución de los detectores

Debido a que la presente tesis forma parte del proyecto PIAP-3-P-671-14 “DESA-
RROLLO DE UN SISTEMA DE MONITOREO DE RN-22 AMBIENTAL ME-
DIANTE LA TÉCNICA DE HUELLAS NUCLEARES, EN LA CIUDAD DE LI-
MA, PERÚ”, se adoptaron algunos acuerdos para la distribución de los detectores,
uno de los cuales era el dividir al distrito mediante una grilla con dimensiones de
1km x 1km com se puede ver Figura 3.2, de manera que en función de su densidad
poblacional y extensión se estime la cantidad de detectores a colocar en cada cua-
drado de la grilla con el objetivo de tener una muestra representativa del distrito
siguiendo la metodologı́a usada en otros paı́ses.

29
Tabla 3.3: Número de detectores por km2
Tipo de distribución Densidad poblacional Puntos de Medición
A Menos de 1000 hab/km2 0 ó 1
B Menos de 5000 hab/km2 1
C Menos de 10000 hab/km2 2
D Menos de 20000 hab/km2 4
E Más de 20000 hab/km2 6

Al distrito de San Martı́n de Porres en promedio por cada cuadrado de la grilla


le corresponde 2 puntos de medición de acuerdo a la tabla 3.3, los cuales fueron
colocados en cada uno de los 44 cuadrados que ocupan una parte del territorio del
distrito.

30
Figura 3.2: Grilla de San Martı́n de Porres de 1km x 1km. Google maps-Elaboración
propia

3.3. Grabado de los detectores LR-115 tipo 2

Finalizado cada periodo de medición (45 dı́as) los detectores son recogidos y
preparados para el baño quı́mico, el cual se realiza con una solución de Hidróxido
de Sodio (NaOH) a 2,5N durante 90 minutos a una temperatura de 60◦ ± 0,5 ◦ .
Pasado los 90 minutos de ataque quı́mico los detectores son retirados del sistema
térmico y colocados en agua destilada, donde permanecen durante 20 minutos para
que se detenga el efecto del Hidróxido de Sodio. Finalmente se utiliza agua destilada
a presión para eliminar posibles partı́culas producto del desgaste de la nitrocelulosa,
que se depositan en la superficie del detector y ocasionan problemas de lectura.

31
Figura 3.3: Sistema de grabado termoestatizado del laboratorio de Huellas Nucleares
de la PUCP

3.4. Obtención de imágenes con el microscopio

Pasadas 24 horas después del grabado quı́mico, los detectores están listos para su
lectura, para lo cual se emplea el microscopio óptico marca Leica a un aumento de
10X, y con ayuda del software V.4.0 del mismo microscopio se obtienen las capturas
de los campos para su lectura. A pesar que en interiores la densidad de trazas son
pocas (por lo general menos de 10 trazas por campo) y se pueden contar a simple
vista (solo con el uso del ocular), se optó por no contarlas de manera directa, y
utilizar un software apropiado, evitando ası́ errores debido al sistema de visión de
las personas, el cual no siempre es el mismo, factores como el cansancio, baja visión,
entre otros podrı́a generar desacuerdos al diferenciar entre trazas y posibles daños
mecánicos. Ante ello el software resulta una herramienta importante debido a que
se estandarizan los tonos de brillo, contraste y saturación en la toma de imágenes
para todos los detectores. Posteriormente con ayuda del software Image J se puede
contar las trazas que son perfectamente visibles. Los criterios para aceptar una traza
son: geometrı́a circular definida (circularidad) y el diámetro de la traza debe estar
en el rango de 1 a 15 µm que son caracterı́stica de las trazas.
En la Figura 3.4 se ve el menú principal del software del microscopio, en el lado
izquierdo está la imagen sin procesar, y en la lado derecho la imagen procesada
donde se ha eliminado el ruido de fondo, optimizado los niveles de brillo, contraste
y saturación con el fin de resaltar las trazas registradas.

32
Figura 3.4: Edición de imagen con el software del microscopio Leica

Después de procesar las imágenes se procede al conteo de trazas bajo los criterios
mencionados usando el macro implementado en el software imageJ (ver apéndice A).
En la Figura 3.5 se pueden ver dos trazas que cumplen perfectamente con los criterios
de circularidad y diámetro, mientras que en la Figura 3.6 se pueden observar 5 trazas
en la parte superior y daño mecánico en la parte inferior.

Figura 3.5: Captura de un campo con dos trazas perfectamente visibles con un
aumento de 10X.

33
Figura 3.6: Captura de un campo a un aumento de 10X con cinco trazas visibles y
en la parte inferior daño mecánico.

3.4.1. Análisis de las trazas en los detectores


La cantidad, forma y tamaño de las trazas son variables; sin embargo es común
encontrar diferentes efectos en los detectores, en su mayorı́a daño mecánico, apa-
rentes trazas con un tamaño superior y formas casi circulares que podrı́an llevar a
falsos resultados. En el trabajo de investigación realizado se encontraron diferentes
efectos sobre los detectores, para eliminar este problema se consideraron las trazas
que estan en el rango de 1 a 15 µm de diametro referido por el fabricante del LR-115.
[40]

Figura 3.7: Captura de un campo con trazas de tamaño y forma irregular con un
aumento de 10X.

34
Figura 3.8: Discriminación de las trazas por su tamaño y forma, imagen capturada
con un aumento de 10X

3.4.2. Programa usado para lectura de trazas nucleares

Image J
Image J es un software de dominio publico desarrollado en Java en el cual se
pueden desarrollar, editar y grabar plugins y macros para el procesamiento y análisis
de imágenes.

Figura 3.9: Software Image J

35
3.5. Estadı́stica en el proceso de conteo

El proceso de emisión radiactiva esta regido por el azar, que se ve reflejado en


las variaciones de número de partı́culas α emitidas de una fuente radiactiva en un
tiempo dado [21]. En el caso de la emisión de partı́culas alfa provenientes de la
desintegración de Radón 222 su probabilidad de impacto y su distribución espacial
sobre el detector es pequeña y constante [41]. Adicionalmente la probabilidad que
ocurra una desintegracion e impacte sobre el detector en un intervalo de tiempo es
asintóticamente proporcional a ∆t. Bajo esas condiciones si N representa el núme-
ro medio de particulas alfas emitidas en un tiempo, la probabilidad de detectar n
particulas, esta dada por la distribución de Poisson [21]:

N n e−N
F (n) = (3.1)
n!
En el caso del conteo de trazas se basa en la estadistica de Poisson, a partir de
la cual se puede calcular el error en la medición y la cantidad de campos de vision
necesarios para que el error en la densidad de trazas no supere el 10 %, y que la
incertidumbre total de la medición no supere el 30 % con un nivel de confianza del
95 % [66].
Para determinar la densidad de trazas en un campo de visión, se considera el número
total de trazas observadas (NT ) dividido por el área del campo de visión (A):

NT
ρ= (3.2)
A
Para calcular el error en el cálculo de la densidad de trazas bajo la premisa que sigue
la distribución de Poisson: √
NT
∆ρ = (3.3)
A
De manera que la densidad de trazas y su error se puede expresar:

NT ± NT
ρ= (3.4)
A
Donde el error relativo viene dado por:

NT 1
εr = =√ (3.5)
NT NT
Para analizar n campos en toda la superficie del detector, se considera el número
promedio de trazas N̄ , de manera que la densidad de trazas será:


ρ= (3.6)
A
Y el error estadı́stico global:
1
εr = p (3.7)
nN̄T

36
Esta última expresión permite determinar el error que se espera tener en la medición
de la densidad de trazas, siendo n el número de campos.
Los campos de visión necesarios para cierto error εr es:
1
n= (3.8)
ε2r N̄T
En el caso de la cantidad de campos de lectura necesarios para tener una buena
estadı́stica que no supere el limite de 10 % recomendado en la determinación de la
densidad de trazas, se considera para εr el 10 %, el número promedio de trazas por
campo de visión NT igual a 5 trazas, lo cual da como resultado 20 campos de visión,
que son los que se emplearon para procesar los detectores. Este proceso estadı́stico
difiere de las consideraciones hechas para el conteo en el proyecto general PIAP-3-
P-671-14 ”Desarrollo de un sistema de monitoreo de Rn-222 ambiental mediante la
técnica de huellas nucleares, en la ciudad de Lima”, en el cual se considera sólo 5
campos de lectura en consideración de la gran cantidad de detectores a leer.

Figura 3.10: Campos de lectura

3.6. La distribución Log-normal para las concentracio-


nes de los niveles de Radón

La concentración de los niveles de Radón en interiores se ve influenciada por una


serie de factores como el contenido de Radio en los materiales de construcción, el
tipo de suelo, temperatura, humedad, etc. Todos estos factores independientes entre
si contribuyen a la concentración de Radón en forma multiplicativa, lo cual lleva a
inferir que su distribución se puede ajustar a una Log-normal.
La concentración de Radón en interiores se puede expresar [26]:

Rnin = Rnout + A · B · C + ... (3.9)

Donde Rnin es la concentración en interiores y Rnout es la concentración en exterio-


res, las variables A,B,C son los factores como contenido de Radio en los materiales de
construcción, el tipo de suelo, temperatura, humedad, etc. Si se aplica el logaritmo
a la ecuación anterior:

ln(Rnin − Rnout ) = ln(A) + ln(B) + ln(C) + ... (3.10)

37
Se observa que si hay suficientes términos independientes distribuidos aleatoriamen-
te, entonces ln(Rnin − Rnout ) deberı́a ser distribuido normalmente [26].
La función de densidad de probabilidad de la distribución Log-normal:

1 (lnx−µ)2
f (x) = √ e− 2σ2 (3.11)
σx 2π
Para representar la variabilidad de las concentraciones de Radón se utiliza como
parámetro indicador a la desviación estandard geométrica (DEG). En la figura se
puede ver como varı́an las curvas de la distribución Log-normal para diferentes
valores de la DEG. La media geométrica indica el valor medio de las concentraciones
medidas (50 %).

Figura 3.11: Distribuciones lognormales de diferentes DEG [3]

Diferentes autores reportan en trabajos de medición de Radón que las concen-


traciones medidas se ajustan a una distribución Log-normal. P. Bossew [19] hace
un resumen de las diferentes distribuciones reportadas en la medición de Radón en
interiores en diferentes paı́ses y plantea como conclusión más importante que para
un tamaño de 10 km de grilla por zona muestreada deberı́a arrojar resultados que se
ajusten a una Log-normal. L.C.S. Gundersen y R.R. Schumann [32], en su estudio
de mapeo de Radón en Estados Unidos llegan a una conclusión similar a la de P.
Bossew y dice:
“Cuando los datos del radón en interiores se ven a grandes escalas, como a nivel
nacional, regional o por estado, los datos tienden a ser log-normalmente distribui-
dos. Cuando se visualizan datos para unidades más homogéneas, como unidades
geológicas o unidades espaciales más pequeñas, como ciudades y condados, los da-
tos tienden a agruparse alrededor de un valor o varios valores y tienden a no ser
log-normalmente distribuidos”.

38
Capı́tulo 4

Resultados y discusión

Los factores ambientales mencionados en el capı́tulo anterior como temperatura,


humedad, y adicionalmente la cantidad de particulado (aerosoles) son tomados en
cuenta en el cálculo del factor de calibración (FC) que convierte la densidad de trazas
a concentraciónde Radón; sin embargo las condiciones de grabado son un factor
importante a tomar en cuenta en el cálculo del FC debido a que diferentes tiempos
de grabado y concentración de solución NaOH influyen en el desgaste del detector
y por tanto la cantidad de trazas reveladas (eficiencia de detección) es distinta, a
mayor espesor reducido la eficiencia de detección aumenta, considerando que el rango
de espesor reducido este entre 4 a 6 µm [46]. Se emplea un FC de 0, 020 ± 0, 002
[Link]−2 /Bq.d.m−3 [56][59] el cual fue calculado en condiciones similares a las de
este trabajo usando el detector en modo desnudo (bare mode).
Para estimar el porcentaje de viviendas que estarı́a superando un determinado
nivel de referencia (NR) de Radón se toma el valor de referencia establecido por
IPEN de 200 Bq/m3 [10].
En el análisis estadı́stico se ha utilizado un nivel de confianza del 95 %, lo que es
equivalente a decir que se trabajó con un nivel de significación inferior a 0,05.

4.1. Análisis estadı́stico del primer periodo

Las mediciones en el primer periodo se llevaron acabo en los meses de Noviembre


y Diciembre del 2015 en los que se reportó una temperatura promedio de 19,7 ◦ C,
humedad relativa de 83,3 % y presión atmosférica de 98KPa. Estos parámetros am-
bientales se reflejan en la densidad de aire ρaire = 1,157638 Kg/m3 (ver Apéndice
C).
En el primer periodo se repartieron detectores para 65 puntos de medición (un
par por punto), de los cuales sólo se consiguió recuperar un total de 39 pares de
detectores, lo que representa el 60 % de la muestra inicial; sin embargo en el proceso
de grabado por efectos quı́micos sobre detectores que se vieron afectados por el UV
ambiental se perdieron algunos detectores, reduciendo la estadı́stica a sólo 34 puntos
de medición.
La ubicación de los puntos de medición (que corresponden a los detectores recupe-
rados y procesados) en el distrito se muestra en el siguiente mapa de color verde.

39
Figura 4.1: Puntos de medición en el primer periodo.

4.1.1. Cálculo de la densidad de trazas y concentración


En la siguiente tabla se muestra la densidad de trazas registradas en cada uno de
los detectores para los diferentes ambientes de medición en las viviendas (A, B), sus
concentraciones equivalentes y su concentración promedio por vivienda en Bq/m3
en un tiempo promedio de 65 dı́as.

40
Tabla 4.1: Densidad de trazas y concentración en Bq/m3 para el primer periodo.

Densidad de Trazas (T r/cm2 ) Concentración (Bq/m3 ) Promedio


A B A B Bq/m3
1 233,0 ± 40,2 77,7 ± 46,6 197,5 ± 39,3 65,8 ± 40,0 131,6 ± 56,1
2 155,3 ± 35,1 213,6 ± 30,8 138,7 ± 34,2 190,7 ± 33,5 164,7 ± 47,9
3 194,2 ± 40,1 156,6 ± 35,9 156,6 ± 35,9
4 116,5 ± 21,8 155,3 ± 35,1 114,2 ± 24,2 152,3 ± 37,6 133,3 ± 44,7
5 233,0 ± 55,0 97,1 ± 40,1 173,9 ± 44,6 72,5 ± 30,8 123,2 ± 54,2
6 174,8 ± 41,3 140,9 ± 36,1 140,9 ± 36,1
7 213,6 ± 48,6 97,1 ± 45,6 197,8 ± 49,2 89,9 ± 43,1 143,8 ± 65,4
8 233,0 ± 45,6 77,7 ± 35,0 200,9 ± 44,2 67,0 ± 30,9 133,9 ± 53,9
9 213,6 ± 48,6 197,8 ± 49,2 197,8 ± 49,2
10 97,1 ± 40,1 174,8 ± 27,6 82,3 ± 34,9 148,1 ± 27,7 115,2 ± 44,6
11 233,0 ± 40,2 97,1 ± 40,1 215,7 ± 43,0 89,9 ± 38,2 152,8 ± 57,5
12 223,3 ± 40,1 218,9 ± 45,0 218,9 ± 45,0
13 116,5 ± 21,8 109,9 ± 23,3 109,9 ± 23,3
14 194,2 ± 40,1 330,1 ± 55,1 161,8 ± 37,1 275,1 ± 53,5 218,4 ± 65,2
15 155,3 ± 51,4 252,4 ± 41,3 133,9 ± 46,3 217,6 ± 41,8 175,8 ± 62,3
16 194,2 ± 45,6 213,6 ± 48,6 151,7 ± 38,7 166,9 ± 41,5 159,3 ± 56,8
17 135,9 ± 40,1 233,0 ± 55,0 103,0 ± 32,1 176,5 ± 45,3 139,7 ± 55,5
18 233,0 ± 40,2 176,5 ± 35,2 176,5 ± 35,2
19 291,3 ± 45,7 58,3 ± 35,0 269,7 ± 50,2 53,9 ± 32,9 161,8 ± 60,0
20 155,3 ± 35,1 252,4 ± 35,2 152,3 ± 37,6 247,5 ± 42,4 199,9 ± 56,7
21 194,2 ± 33,7 213,6 ± 30,8 164,6 ± 33,0 181,0 ± 31,8 172,8 ± 45,8
22 233,0 ± 45,6 197,5 ± 43,4 197,5 ± 43,4
23 116,5 ± 21,8 135,9 ± 40,1 89,6 ± 19,0 104,6 ± 32,6 97,1 ± 37,7
24 174,8 ± 46,6 58,3 ± 27,5 134,4 ± 38,3 44,8 ± 21,6 124,6 ± 44,0
25 155,3 ± 41,2 125,3 ± 35,5 125,3 ± 35,5
26 135,9 ± 25,8 103,0 ± 22,1 103,0 ± 22,1
27 233,0 ± 40,2 176,5 ± 35,2 176,5 ± 35,2
28 174,8 ± 35,1 174,8 ± 46,6 136,5 ± 30,6 136,5 ± 38,9 136,5 ± 49,5
29 174,8 ± 59,9 77,7 ± 35,0 136,5 ± 48,7 60,7 ± 28,0 98,6 ± 56,2
30 194,2 ± 55,0 233,0 ± 25,9 161,8 ± 48,6 194,2 ± 29,0 178,0 ± 56,6
31 233,0 ± 55,0 211,8 ± 54,3 211,8 ± 54,3
32 203,2 ± 38,4 97,1 ± 40,1 173,1± 30,1 77,1 ± 32,7 125,1 ± 31,6
33 233,0 ± 25,9 204,4 ± 30,5 204,4 ± 30,5
34 155,3 ± 35,1 127,3 ± 31,4 127,3 ± 31,4

4.1.2. Distribución Log-normal


En la tabla 4.2 se presentan los valores de la media aritmética (promedio), los
valores máximos y mı́nimos, mediana, media geométrica (MG) y desviación estan-
dard geométrica (DEG) de las concentraciones de Radón en Bq/m3 , para un total
de 34 viviendas monitoreadas.

Tabla 4.2: Estadı́sticos primer periodo en Bq/m3

PROMEDIO MAX. MIN. MEDIANA MG DEG


151,5 218,9 77,1 148,3 146,4 1,3

41
En la Figura 4.2 se presenta el histograma de los valores de concentración de
Radón, donde se puede apreciar que la curva que describe la distribución Log-normal
tiene una forma que corresponde a una DEG de 1,2 como se puede ver en la figura
3.11.

Figura 4.2: Histograma de los valores de Radón medidos en el primer periodo

Partiendo de la hipótesis que las concentraciones medidas siguen una distribución


Log-normal, se puede evaluar mediante la transformación de los valores medidos a
sus logaritmos y evaluar ahora su normalidad mediante las pruebas de bondad de
ajuste de Anderson - Darling y Kolmogorov-Smirnov.

Prueba de bondad de ajuste de Anderson-Darling


Haciendo uso de los gráficos probability plots y el P-value, se evalúa la normali-
dad de los datos.
Hipótesis a contrastar:
H0 = Los datos siguen una distribución normal.
H1 = Los datos no siguen una distribución normal.

42
Figura 4.3: Prueba de Anderson - Darling para el primer periodo

Con un nivel de confianza del 95 % para la prueba de bondad de ajuste de


Anderson -Darling, la hipótesis nula se acepta bajo la siguiente condición:

P-Value ≥ 0, 05

De la figura 4.3 se puede observar el P-Value igual a 0,571; valor que es mayor
0,05. Por tanto se acepta la hipótesis nula que señala que cumple una distribución
normal.

Prueba de bondad de ajuste de Kolmogorov-Smirnov


En la prueba KS el estadı́stico D se contrasta entre el observado (Dobs ) y el
teórico (Dtab ). El valor Dtab se puede ver en el apéndice D. La hipótesis nula se
aceptará cuando:

Dtab > Dobs

Hipótesis a contrastar:
H0 = Los datos analizados siguen una distribución normal.
H1 = Los datos analizados no siguen una distribución normal.

43
Figura 4.4: Estadı́stico Kolmogorov Smirnov para el primer periodo

Para un total de 34 datos con un nivel de confianza del 95 % el valor Dobs es


igual a 0,088, mientras que el Dtab es igual a 0,227 (P > 0,15), por tanto, se aprueba
la hipótesis nula.

Prone areas (Áreas de riesgo)


Conociendo la media geométrica (MG) y la desviación geométrica (DEG), es
posible estimar el porcentaje de viviendas que estarı́an superando un determinado
nivel de referencia (NR) de Radón.

ln(N R) − ln(M G)
Z= (4.1)
ln(DEG)
ln(N R) − µy
Z= (4.2)
σy
ln(X) − µy
P (Z > X) = P (Z > ) (4.3)
σy

P [Z > X] = 1 − P [Z ≤ X] (4.4)
Es importante darle forma a la expresión de la probabilidad para poder calcular los
valores utilizando la tabla de distribución normal N(0,1).
Finalmente para el caso del primer periodo que presenta una MG = 146,4, DEG =
1,3 se obtiene:
P [Z > 1, 19] = 1 − P [Z ≤ 1, 19] (4.5)
Valor que de acuerdo a la tabla de distribución normal es:

P [Z > 1, 19] = 1 − 0, 8829 = 0, 117 (4.6)

44
Lo cual indica que existe un 11,7 % de probabilidad de encontrar puntos de medición
que superen los 200 Bq/m3 .

Figura 4.5: Probabilidad de encontrar puntos de medición con más de 200 Bq/m3
en el primer periodo

4.1.3. Concentración de Radón en diferentes ambientes de las vi-


viendas
Los detectores en el interior de las viviendas para el primer periodo corresponde
a: 20 en salas, 21 en dormitorios, 8 en cocinas y 5 en otros ambientes como baños,
y cocheras.

Figura 4.6: Concentraciones en Bq/m3 en diferentes ambientes de la viviendas en el


primer periodo

Del gráfico de barras para las concentraciones de Radón en los ambientes de las
viviendas, se puede observar que los valores más altos están presentes en las cocinas,

45
seguido de los dormitorios. En el caso de las cocinas, se verificó de acuerdo a la
encuesta que llenan los participantes, poca ventilación y paredes sin acabados en
tres puntos de medición; sin embargo de acuerdo a estudios realizados hay evidencia
que el gas natural presenta cantidades variables de Radón 222 [36][13]. En el caso
de los dormitorios se verificó una escasa ventilación en la mayorı́a de casos. Por
otro lado, los valores más bajos están en las salas, donde la ventilación es mayor
comparada con los demás ambientes de las viviendas.

4.1.4. Variación de las concentraciones de Radón según el tipo de


recubrimiento de suelo

Figura 4.7: Gráfico de cajas para recubrimientos del suelo en el primer periodo

Del gráfico de cajas se puede observar una mayor dispersión de las concentracio-
nes medidas en suelos con acabados de mayólica; sin embargo las medianas difieren
en 2 Bq/m3 , lo cual no permite observar una marcada diferencia entre el tipo de
recubrimiento del suelo y los niveles de Radón reportados en el primer periodo.

4.2. Análisis estadı́stico del segundo periodo

A diferencia del primer periodo, las mediciones se realizaron en 45 dı́as, esto


debido a la poca efectividad en el recogo de detectores, lo que llevo a buscar el
apoyo de algunos colegios para entregar detectores a los alumnos. En el mapa los
puntos de medición se indican de dos colores (azul y verde) para los participantes
de diferentes colegios.
Las mediciones en el segundo periodo se llevaron acabo en los meses de Mayo y
Junio del 2016 en los que se reportó una temperatura promedio de 18,4 ◦ C, humedad

46
relativa de 85,8 % y presión atmosférica de 98KPa. Estos parámetros ambientales se
reflejan en la densidad de aire ρaire = 1,163482 Kg/m3 (ver Apéndice C).
En el segundo periodo se repartieron detectores para 45 puntos de medición (un
par por punto), de los cuales se consiguió recuperar un total de 43 pares de detec-
tores, lo que representa el 95,5 % de la muestra inicial; sin embargo en el proceso
de grabado por efectos quı́micos sobre detectores que se vieron afectados por el UV
ambiental se perdieron algunos detectores, reduciendo la estadı́stica a sólo 42 puntos
de medición.
La ubicación de los puntos de medición (que corresponden a los detectores recupe-
rados y procesados) en el distrito se muestra en el siguiente mapa.

Figura 4.8: Puntos de medición en el segundo periodo.

4.2.1. Cálculo de la densidad de trazas y concentración


En la siguiente tabla se muestra la densidad de trazas registradas en cada uno de
los detectores para los diferentes ambientes de medición en las viviendas (A, B), sus
concentraciones equivalentes y su concentración promedio por vivienda en Bq/m3
en un tiempo promedio de 45 dı́as.

47
Tabla 4.3: Densidad de trazas y concentraciones en Bq/m3 para el segundo periodo.
Densidad de trazas (Tr/cm2) Concentración (Bq/m3) Promedio
A B A B Bq/m3
35 140,7 ± 26,1 156,4 ± 32,9 156,4 ± 32,9
36 135,9 ± 25,6 121,3 ± 24,2 151,0 ± 32,2 134,8 ± 30,1 142,9 ± 44,1
37 121,3 ± 24,2 155,3 ± 27,4 134,8 ± 30,1 172,6 ± 35,0 153,7 ± 46,2
38 145,6 ± 26,5 126,2 ± 24,7 161,8 ± 33,6 140,2 ± 30,8 151,0 ± 45,6
39 131,0 ± 25,2 145,6 ± 31,5 145,6 ± 31,5
40 150,4 ± 27,0 167,2 ± 34,3 167,2 ± 34,3
41 179,61± 29,5 150,4 ± 27,0 199,5 ± 38,4 167,2 ± 34,3 183,3 ± 51,5
42 145,6 ± 26,5 165,0 ± 28,3 161,8 ± 33,6 183,3 ± 36,4 172,6 ± 49,6
43 145,6 ± 26,5 155,3 ± 27,4 161,8 ± 33,6 172,6 ± 35,0 167,2 ± 48,6
44 131,0 ± 25,2 145,6 ± 31,5 145,6 ± 31,5
45 145,6 ± 26,5 126,2 ± 24,7 161,8 ± 33,6 140,2 ± 30,8 151,0 ± 45,6
46 160,1 ± 27,8 121,3 ± 24,2 177,9 ± 35,7 134,8 ± 30,1 156,4 ± 46,7
47 135,9 ± 25,6 151,0 ± 32,2 151,0 ± 32,2
48 179,6 ± 29,5 199,5 ± 38,4 199,5 ± 38,4
49 145,6 ± 26,5 174,7 ± 29,1 161,8 ± 33,6 194,1 ± 37,7 177,9 ± 50,5
50 131,0 ± 25,2 135,9 ± 25,6 145,6 ± 31,5 151,0 ± 32,2 148,3 ± 45,1
51 165,0 ± 28,3 150,4 ± 27,0 183,3 ± 36,4 167,2 ± 34,3 175,3 ± 50,0
52 140,7 ± 26,1 145,6 ± 26,5 156,4 ± 32,9 161,8 ± 33,6 159,1 ± 47,1
53 165,0 ± 28,3 183,3 ± 36,4 183,3 ± 36,4
54 126,2 ± 24,7 140,2 ± 30,8 140,2 ± 30,8
55 135,9 ± 25,6 150,4 ± 26,5 151,0 ± 32,2 167,2 ± 33,9 159,1 ± 46,8
56 135,9 ± 25,6 151,0 ± 32,2 151,0 ± 32,2
57 160,1 ± 27,8 169,9 ± 28,7 177,9 ± 35,7 188,7 ± 37,0 183,3 ± 51,4
58 106,8 ± 22,7 184,4 ± 29,9 118,6 ± 27,9 204,9 ± 39,0 161,8 ± 48,0
59 189,3 ± 30,3 150,4 ± 27,0 210,3 ± 39,7 167,2 ± 34,3 188,7 ± 52,5
60 121,3 ± 24,2 160,1 ± 27,8 134,8 ± 30,1 177,9 ± 35,7 156,4 ± 46,7
61 169,9 ± 28,7 135,9 ± 25,6 188,7 ± 37,0 151,0 ± 32,2 169,9 ± 49,1
62 155,3 ± 27,4 155,3 ± 27,4 172,6 ± 35,0 172,6 ± 35,0 172,6 ± 49,5
63 126,2 ± 24,7 189,3 ± 30,3 140,2 ± 30,8 210,3 ± 39,7 175,3 ± 50,3
64 145,6 ± 26,5 161,8 ± 33,6 161,8 ± 33,6
65 150,4 ± 27,0 167,2 ± 34,3 167,2 ± 34,3
66 150,4 ± 27,0 131,0 ± 25,2 167,2 ± 34,3 145,6 ± 31,5 156,4 ± 46,6
67 131,0 ± 25,2 135,9 ± 25,6 145,6 ± 31,5 151,0 ± 32,2 148,3 ± 45,1
68 150,4 ± 27,0 179,6 ± 29,5 167,2 ± 34,3 199,5 ± 38,4 183,3 ± 51,5
69 145,6 ± 26,5 131,0 ± 25,2 161,8 ± 33,6 145,6 ± 31,5 153,7 ± 46,1
70 126,2 ± 24,7 145,6 ± 26,5 140,2 ± 30,8 161,8 ± 33,6 151,0 ± 45,6
71 145,6 ± 26,5 140,7 ± 26,1 161,8 ± 33,6 156,4 ± 32,9 159,1 ± 47,1
72 111,6 ± 23,2 160,1 ± 27,8 124,0 ± 28,6 177,9 ± 35,7 151,0 ± 45,8
73 116,5 ± 23,7 129,4 ± 29,4 129,4 ± 29,4
74 150,4 ± 27,0 169,9 ± 28,7 167,2 ± 34,3 188,7 ± 37,0 177,9 ± 50,5
75 160,1 ± 27,8 140,7 ± 26,1 177,9 ± 35,7 156,4 ± 32,9 167,2 ± 48,6
76 174,7 ± 29,1 194,1 ± 37,7 194,1 ± 37,7

4.2.2. Distribución Log-normal


En la tabla 4.4 se presentan los valores de la media aritmética (promedio), los
valores máximos y mı́nimos, mediana, media geométrica (MG) y desviación estan-
dard geométrica (DEG) de las concentraciones de Radón en Bq/m3 , para un total

48
de 42 viviendas monitoreadas.

Tabla 4.4: Estadı́sticos segundo periodo en Bq/m3

PROMEDIO MAX. MIN. MEDIANA MG DEG


163 199.6 129.5 159.1 162.3 1.1

En la Figura 4.9 se presenta el histograma de los valores de concentración de


Radón, donde se puede apreciar que la curva que describe la distribución Log-normal
tiene una forma que corresponde a una DEG cercana al valor de 1,2 como se puede
ver en la figura 3.11.

Figura 4.9: Histograma de los valores de Radón medidos en el segundo periodo

Partiendo de la hipótesis que las concentraciones medidas siguen una distribución


Log-normal, se puede evaluar mediante la transformación de los valores medidos a
sus logaritmos y evaluar ahora su normalidad mediante las pruebas de bondad de
ajuste de Anderson - Darling y Kolmogorov-Smirnov.

Prueba de bondad de ajuste de Anderson-Darling


Haciendo uso de los gráficos probability plots y el P-value, se evalúa la normali-
dad de los datos.
Hipótesis a contrastar:
H0 = Los datos siguen una distribución normal.
H1 = Los datos no siguen una distribución normal.

49
Figura 4.10: Prueba de Anderson - Darling para concentraciones del segundo periodo.

Con un nivel de confianza del 95 % para la prueba de bondad de ajuste de


Anderson -Darling, la hipótesis nula se acepta bajo la siguiente condición:

P-Value ≥ 0, 05

De la figura 4.10 se puede observar el P-Value igual a 0,302, valor que es mayor
0,05. Por tanto se acepta la hipótesis nula que señala que cumple una distribución
normal.

Prueba de bondad de ajuste de Kolmogorov-Smirnov


En la prueba KS el estadı́stico D se contrasta entre el observado (Dobs ) y el
teórico (Dtab ). El valor Dtab se puede ver en el apéndice D. La hipótesis nula se
aceptará cuando:

Dtab > Dobs

Hipótesis a contrastar:
H0 = Los datos analizados siguen una distribución normal.
H1 = Los datos analizados no siguen una distribución normal.

50
Figura 4.11: Estadı́stico Kolmogorov Smirnov para el segundo periodo.

Para un total de 34 datos con un nivel de confianza del 95 % el valor Dobs es


igual a 0,080, mientras que el Dtab es igual a 0,205 (P > 0,15), por tanto, se aprueba
la hipótesis nula.

Prone areas (Áreas de riesgo)


Para calcular la probabilidad de superar el nivel de referencia de 200Bq/m3 se
trabaja de manera análoga al primer periodo a partir de la ecuación 4.4. Con una
MG = 162,3, DEG = 1,1 y un NR de 200Bq/m3 se obtiene:

P [Z > 2, 19] = 1 − P [Z ≤ 2, 19] (4.7)

Valor que de acuerdo a la tabla de distribución normal es:

P [Z > 1, 19] = 1 − 0, 9857 = 0, 0143 (4.8)

Lo cual indica que existe un 1,43 % de probabilidad de encontrar puntos de medición


que superen los 200 Bq/m3 .

51
Figura 4.12: Probabilidad de encontrar puntos de medición con más de 200 Bq/m3
en el segundo periodo

4.2.3. Concentración de Radón en diferentes ambientes de las vi-


viendas
Los detectores en el interior de las viviendas para el segundo periodo se dividen
en: 27 en salas, 35 en dormitorios, 5 en cocinas y 4 en otros ambientes como baños,
y cocheras.

Figura 4.13: Concentraciones en Bq/m3 en diferentes ambientes de la viviendas en


el segundo periodo

Del gráfico de barras para las concentraciones de Radón en los ambientes de


las viviendas, se puede observar que los valores más altos están presentes en los
dormitorios, seguido de las cocinas. En el caso de los dormitorios, se verificó de
acuerdo a la encuesta que llenan los participantes, poca ventilación y en algunos

52
casos las paredes sin acabados, los mismos en los que se reportan concentraciones
más elevadas, la misma situación está presente en las cocinas, donde después de
comunicarse con los participantes 3 registran el uso de gas natural, dato que es de
especial interés por los resultados obtenidos para este ambiente en el primer periodo.
Por otro lado, los valores más bajos están en las salas, donde la ventilación es mayor,
comparada con los demás ambientes de las viviendas.

4.2.4. Variación de las concentraciones de Radón según el tipo de


recubrimiento de suelo

Figura 4.14: Gráfico de cajas para recubrimientos del suelo en el segundo periodo

Del gráfico de cajas se puede observar una mayor dispersión de las concentra-
ciones medidas en suelos con acabados de mayólica; las medianas son prácticamente
las mismas, lo cual no permite observar una marcada diferencia entre el tipo de
recubrimiento del suelo y los niveles de Radón reportados en el segundo periodo.

4.3. Análisis estadı́stico del tercer periodo

Al igual que en el segundo periodo se trabajó con algunos colegios para entregar
detectores a los alumnos. En el mapa los puntos de medición se indican de tres
colores, azul y verde que se mantienen del periodo anterior y rojo para participantes
de un nuevo colegio.
Las mediciones en el tercer periodo se llevaron acabo en los meses de Julio y Agos-
to del 2016 en los que se reportó una temperatura promedio de 16,6 ◦ C, humedad
relativa de 86,4 % y presión atmosférica de 98KPa. Estos parámetros ambientales se
reflejan en la densidad de aire ρaire = 1,171106 Kg/m3 (ver Apéndice C).

53
En el tercer periodo se repartieron detectores para 54 puntos de medición, de los
cuales se consiguió recuperar un total de 53 pares de detectores, lo que representa
el 98,1 % de la muestra tomada inicialmente; sin embargo en el proceso de grabado
por efectos quı́micos sobre detectores que se vieron afectados por el UV ambiental se
perdieron algunos detectores, reduciendo la estadı́stica a sólo 51 puntos de medición.
La ubicación de los puntos de medición (que corresponden a los detectores recupe-
rados y procesados) en el distrito se muestra en el siguiente mapa.

Figura 4.15: Puntos de medición en el tercer periodo.

4.3.1. Cálculo de la densidad de trazas y concentración


En la siguiente tabla se muestra la densidad de trazas registradas en cada uno de
los detectores para los diferentes ambientes de medición en las viviendas (A, B), sus
concentraciones equivalentes y su concentración promedio por vivienda en Bq/m3
en un tiempo promedio de 45 dı́as.

54
Tabla 4.5: Densidad de trazas y concentración en Bq/m3 para el tercer periodo.
Densidad de trazas (Tr/cm2) Concentración (Bq/m3) Promedio
A B A B Bq/m3
35 160,2 ± 28,1 148,3 ± 29,9 148,3 ± 29,9
36 111,6 ± 22,1 150,5 ± 26,6 124,1 ± 27,6 167,2 ± 34,0 145,6 ± 43,8
37 97,0 ± 21,0 140,8 ± 23,9 107,9 ± 25,7 156,4 ± 30,8 132,1 ± 40,1
38 160,1 ± 21,0 150,5 ± 24,7 148,3 ± 24,5 139,3 ± 26,8 143,8 ± 36,3
39 174,8 ± 30,6 194,2 ± 39,2 194,2 ± 39,2
40 165,0 ± 19,5 140,8 ± 27,7 152,8 ± 23,7 130,3 ± 28,8 141,6 ± 37,3
41 116,5 ± 20,0 126,2 ± 21,6 166,4 ± 33,2 180,3 ± 35,7 173,4 ± 48,8
42 140,8 ± 30,3 156,4 ± 37,1 156,4 ± 37,1
43 135,9 ± 23,9 135,9 ± 26,8 151,0 ± 30,6 151,0 ± 33,4 151,0 ± 45,3
44 155,3 ± 25,5 106,8 ± 19,4 172,6 ± 33,2 118,7 ± 24,6 145,6 ± 41,4
45 135.9 ± 28.6 151.0 ± 35.2 151.0 ± 35.2
46 184.4 ± 29.1 111.7 ± 19.8 170.8 ± 31.9 103.4 ± 21.0 137.1 ± 38.2
47 140.7 ± 19.3 130.3 ± 22.1 130.3 ± 22.1
48 184.4 ± 21.2 169.9 ± 19.0 205.0 ± 31.2 188.8 ± 28.3 196.9 ± 42.2
49 150.4 ± 25.7 150.5 ± 28.4 139,3 ± 27,6 139,3 ± 29,8 139,3 ± 40,6
50 126,2 ± 20,4 155,3 ± 34,6 140,2 ± 26,7 172,6 ± 42,1 156,4 ± 49,9
51 135,9 ± 22,8 151,0 ± 29,5 151,0 ± 29,5
52 135,9 ± 28,6 150,5 ± 24,7 151,0 ± 35,2 167,2 ± 32,1 159,1 ± 47,7
53 111,6 ± 25,3 101,9 ± 23,7 159,5 ± 39,5 145,6 ± 36,8 152,6 ± 54,0
54 145,6 ± 16,4 140,8 ± 25,9 161,8 ± 24,4 156,4 ± 32,7 159,1 ± 40,8
55 131,0 ± 20,5 145,6 ± 27,1 145,6 ± 27,1
56 150,5 ± 30,9 167,2 ± 38,2 167,2 ± 38,2
57 131,0 ± 20,5 121,4 ± 27,5 145,6 ± 27,1 134,8 ± 33,4 140,2 ± 43,0
58 126,2 ± 26,7 140,2 ± 32,8 140,2 ± 32,8
59 97,0 ± 18,5 145,6 ± 30,2 107,9 ± 23,2 161,8 ± 37,3 134,8 ± 43,9
60 179,6 ± 31,1 199,6 ± 39,9 199,6 ± 39,9
61 131,0 ± 20,5 111,7 ± 24,3 145,6 ± 27,1 124,1 ± 29,7 134,8 ± 40,2
62 101,9 ± 20,2 145,6 ± 32,4 145,6 ± 32,4
63 179,6 ± 18,0 158,9 ± 20,3 199,6 ± 28,3 176,6 ± 28,6 188,1 ± 40,2
64 145,6 ± 20,4 134,8 ± 23,2 134,8 ± 23,2
65 135,9 ± 20,5 97,1 ± 19,8 151,0 ± 27,4 107,9 ± 24,5 129,4 ± 36,8
66 155,3 ± 21,3 145,6 ± 24,8 143,8 ± 24,4 134,8 ± 26,6 139,3 ± 36,1
67 145,6 ± 24,8 134,8 ± 26,7 134,8 ± 26,7
68 135,9 ± 21,1 151,0 ± 27,9 151,0 ± 27,9
69 121,3 ± 28,4 134,8 ± 34,4 134,8 ± 34,4
70 101,9 ± 20,2 111,7 ± 21,0 145,6 ± 32,4 159,5 ± 34,0 152,6 ± 47,0
71 111,6 ± 18,5 179,6 ± 30,3 103,4 ± 20,0 166,3 ± 32,6 134,8 ± 38,2
77 145,6 ± 36,9 182,0 ± 49,6 182,0 ± 49,6
78 126,2 ± 19,2 145,6 ± 24,8 140,2 ± 25,5 161,8 ± 32,0 151,0 ± 40,9
79 126,2 ± 20,4 121,4 ± 23,7 140,2 ± 26,7 134,8 ± 29,5 137,5 ± 39,8
80 121,3 ± 17,6 160,2 ± 23,2 134,8 ± 23,8 178,0 ± 31,4 156,4 ± 39,4
81 116,5 ± 30,8 82,5 ± 23,9 166,4 ± 47,1 117,9 ± 36,1 142,2 ± 59,3
82 160,1 ± 25,3 145,6 ± 31,8 148,3 ± 27,8 134,8 ± 32,4 141,6 ± 42,7
83 126,2 ± 25,8 174,8 ± 31,4 116,9 ± 26,6 161,8 ± 33,3 139,3 ± 42,6
84 116,5 ± 15,9 160,2 ± 28,1 129,4 ± 22,0 178,0 ± 35,9 153,7 ± 42,1
85 131,1 ± 20,5 145,6 ± 27,0 145,6 ± 27,0
86 126,2 ± 21,6 184,5 ± 29,0 140,2 ± 27,8 205,0 ± 38,2 172,6 ± 47,3
87 140,7 ± 22,8 174,8 ± 32,2 156,4 ± 29,8 194,2 ± 40,7 175,3 ± 50,5
88 150,4 ± 33,2 167,2 ± 40,6 167,2 ± 40,6
89 126,2 ± 19,2 126,2 ± 29,4 140,2 ± 25,5 140,2 ± 35,5 140,2 ± 43,8
90 87,4 ± 17,3 124,8 ± 27,6 124,8 ± 27,6
55
4.3.2. Distribución Log-normal
En la tabla 4.6 se presentan los valores de la media aritmética (promedio), los
valores máximos y mı́nimos, mediana, media geométrica (MG) y desviación estándar
geométrica (DEG) de las concentraciones de Radón en Bq/m3 , para un total de 34
viviendas monitoreadas.

Tabla 4.6: Estadı́sticos tercer periodo en Bq/m3

PROMEDIO MAX. MIN. MEDIANA MG DEG


151 199.6 124.8 145.6 150.1 1.1

En la Figura 4.16 se presenta el histograma de los valores de concentración de


Radón, donde se puede apreciar que la curva que describe la distribución Log-normal
tiene una forma que corresponde a una DEG cercana al valor de 1,2 como se puede
ver en la figura 3.11.

Figura 4.16: Histograma de los valores de Radón medidos en el tercer periodo

Partiendo de la hipótesis que las concentraciones medidas siguen una distribución


lognormal, se puede evaluar mediante la transformación de los valores medidos a sus
logaritmos y evaluar ahora su normalidad mediante las pruebas de bondad de ajuste
de Anderson - Darling y Kolmogorov-Smirnov.

Prueba de bondad de ajuste de Anderson-Darling


Haciendo uso de los gráficos probability plots y el P-value, se evalúa la normali-
dad de los datos.
Hipótesis a contrastar:
H0 = Los datos siguen una distribución normal.
H1 = Los datos no siguen una distribución normal.

56
Figura 4.17: Prueba de Anderson - Darling para el tercer periodo.

Con un nivel de confianza del 95 % para la prueba de bondad de ajuste de


Anderson -Darling, la hipótesis nula se acepta bajo la siguiente condición:
P-Value ≥ 0,05
De la figura 4.17 se puede observar el P-Value < a 0,005. Por tanto se rechaza
la hipótesis nula que señala que cumple una distribución normal.
Al aplicar el test de Kolmogorov-Smirnov y Shapiro Wilk, se verificó que también
rechazan la hipótesis nula de normalidad de la distribución. Por tanto se concluye
que los resultados obtenido en este periodo no siguen una Log-normal, por ello en
este periodo no se presentan prone-areas (áreas de riesgo) debido que al aplicar el
cálculo de probabilidad a una distribución que no cumple con la normalidad darı́a
un resultado poco confiable.

4.3.3. Concentración de Radón en diferentes ambientes de las vi-


viendas
Los detectores en el interior de las viviendas para el tercer periodo se dividen en:
30 en salas, 38 en dormitorios, 11 en cocinas y 4 en otros ambientes como baños, y
cocheras.

Figura 4.18: Concentraciones en Bq/m3 en diferentes ambientes de la viviendas en


el tercer periodo

57
Del gráfico de barras para las concentraciones de Radón en los ambientes de
las viviendas, se puede observar que los valores más altos están presentes en los
dormitorios, seguido de las cocinas. En el caso de las cocinas, se verificó de acuerdo
a la encuesta que llenan los participantes una poca ventilación y paredes sin acabados
en dos puntos de medición, la misma situación está presente en los dormitorios. Por
otro lado los valores más bajos están en las salas, donde la ventilación es mayor
comparada con los demás ambientes de las viviendas.

4.3.4. Variación de las concentraciones de Radón según el tipo de


recubrimiento de suelo

Figura 4.19: Gráfico de cajas para recubrimientos del suelo en el tercer periodo

Del gráfico de cajas se puede observar una mayor dispersión de las concentracio-
nes medidas en suelos con acabados de mayólica; sin embargo las medianas difieren
en 14 Bq/m3 . En este caso es importante verificar como los demás factores pueden
influir en las concentraciones medidas en estos ambientes. Uno de los factores que se
verifica como determinante a lo largo de este estudio es la ventilación; sin embargo
se sabe de la emisión de partı́culas alfa de los cerámicos [62], lo cual podrı́a influir
en los valores reportados.

4.4. Análisis estadı́stico del cuarto periodo

Al igual que en el segundo y tercer periodo se trabajó con colegios para entregar
detectores a los alumnos. En el mapa los puntos de medición se indican de tres
colores, azul, verde y rojo para participantes de diferentes colegios.
Las mediciones en el cuarto periodo se llevaron acabo en los meses de Agosto
y Septiembre del 2016 en los que se reportó una temperatura promedio de 16,5

58
◦ C,humedad relativa de 86,6 % y presión atmosférica de 98KPa. Estos parámetros
ambientales se reflejan en la densidad de aire ρaire = 1,171541 Kg/m3 (ver Apéndice
C).
En el cuarto periodo se repartieron detectores para 76 puntos de medición, de los
cuales se consiguió recuperar un total de 73 pares de detectores, lo que representa
el 96.1 % de la muestra tomada inicialmente; sin embargo en el proceso de grabado
por efectos quı́micos sobre detectores que se vieron afectados por el UV ambiental se
perdieron algunos detectores, reduciendo la estadı́stica a sólo 72 puntos de medición.
La ubicación de los puntos de medición (que corresponden a los detectores recupe-
rados y procesados) en el distrito se muestra en el siguiente mapa.

Figura 4.20: Puntos de medición en el cuarto periodo.

4.4.1. Cálculo de la densidad de trazas y concentración


En la siguiente tabla se muestra la densidad de trazas registradas en cada uno de
los detectores para los diferentes ambientes de medición en las viviendas (A, B), sus
concentraciones equivalentes y su concentración promedio por vivienda en Bq/m3
en un tiempo promedio de 45 dı́as.

59
Tabla 4.7: Densidad de trazas y concentración en Bq/m3 para el cuarto periodo.
Densidad de trazas (Tr/cm2) Concentración (Bq/m3) Promedio
A B A B Bq/m3
47 112,4 ± 19,6 140,8 ± 21,8 124,9 ± 25,1 156,4 ± 28,8 140,7 ± 38,2
48 117,5 ± 23,6 169,9 ± 27,3 130,6 ± 29,3 188,8 ± 35,7 159,7 ± 46,2
49 184,5 ± 33,8 205,0 ± 42,8 205,0 ± 42,8
50 127,7 ± 20,6 145,6 ± 22,9 141,9 ± 26,9 161,8 ± 30,2 151,9 ± 40,4
51 174,8 ± 31,3 194,2 ± 39,8 194,2 ± 39,8
52 132,9 ± 22,0 140,8 ± 25,0 147,6 ± 28,6 156,4 ± 31,8 152,0 ± 42,8
53 132,9 ± 20,8 126,2 ± 20,1 146,4 ± 27,4 140,2 ± 26,4 143,9 ± 38,1
54 132,9 ± 20,8 148,4 ± 27,4 147,6 ± 27,4
55 199,0 ± 27,8 221,1 ± 38,0 221,1 ± 38,0
56 168,6 ± 25,0 189,3 ± 34,2 187,4 ± 33,5 210,4 ± 43,5 198,9 ± 54,9
57 127,7 ± 23,0 150,5 ± 25,9 141,9 ± 29,2 167,2 ± 33,3 154,6 ± 44,3
58 153,3 ± 27,5 170,3 ± 34,9 170,3 ± 34,9
60 132,9 ± 23,2 147,6 ± 29,7 147,6 ± 29,7
61 97,1 ± 21,7 184,5 ± 29,9 107,9 ± 26,5 205,0 ± 39,0 156,4 ± 47,2
62 131,1 ± 21,5 145,6 ± 28,0 145,6 ± 28,0
63 112,4 ± 23,2 194,2 ± 30,0 124,9 ± 28,7 215,7 ± 39,7 170,3 ± 49,0
65 148,2 ± 32,7 160,2 ± 22,7 164,7 ± 39,9 178,0 ± 30,9 171,3 ± 50,4
66 148,2 ± 28,4 174,8 ± 19,6 164,7 ± 35,6 194,2 ± 29,1 179,4 ± 46,0
67 126,2 ± 17,5 140,2 ± 24,0 140,2 ± 24,0
68 189,1 ± 27,7 210,1 ± 37,2 210,1 ± 37,2
69 163,5 ± 34,1 150,5 ± 18,0 181,7 ± 42,0 167,2 ± 26,1 174,4 ± 49,4
70 107,3 ± 17,6 119,2 ± 22,9 119,2 ± 22,9
71 135,9 ± 21,7 151,0 ± 28,4 151,0 ± 28,4
77 138,0 ± 22,2 174,8 ± 20,8 153,3 ± 29,0 194,2 ± 30,2 173,7 ± 41,9
78 153,3 ± 25,5 170,3 ± 33,0 170,3 ± 33,0
79 179,6 ± 28,5 199,6 ± 37,4 199,6 ± 37,4
80 148,2 ± 23,4 164,7 ± 30,8 164,7 ± 30,8
81 132,9 ± 20,8 147,6 ± 27,4 147,6 ± 27,4
82 158,4 ± 20,8 174,8 ± 18,3 176,0 ± 29,1 194,2 ± 28,1 185,1 ± 40,4
83 148,2 ± 34,3 145,6 ± 19,4 164,7 ± 41,5 161,8 ± 26,9 163,2 ± 49,5
84 155,3 ± 30,3 172,6 ± 37,8 172,6 ± 37,8
85 189,1 ± 29,5 160,2 ± 24,8 210,1 ± 38,9 178,0 ± 32,8 194,0 ± 50,9
86 189,3 ± 25,0 210,4 ± 34,9 210,4 ± 34,9
87 87,4 ± 22,2 97,1 ± 26,5 97,1 ± 26,5
88 148,2 ± 29,3 155,3 ± 28,6 164,7 ± 36,5 172,6 ± 36,2 168,6 ± 51,4
89 122,6 ± 22,8 136,3 ± 28,7 136,3 ± 28,7
90 102,2 ± 24,6 174,8 ± 29,6 113,6 ± 29,5 194,2 ± 38,2 153,9 ± 48,3
91 102,2 ± 21,1 113,6 ± 26,1 113,6 ± 26,1
92 184,0 ± 29,8 204,4 ± 39,0 204,4 ± 39,0
93 112,4 ± 19,6 145,6 ± 27,8 124,9 ± 25,1 161,8 ± 34,9 143,4 ± 42,9
94 122,6 ± 21,6 136,3 ± 27,6 136,3 ± 27,6
95 132,9 ± 26,4 140,8 ± 26,9 147,6 ± 32,8 156,4 ± 33,7 152,0 ± 47,0
96 160,2 ± 24,8 178,0 ± 32,8 178,0 ± 32,8
97 168,6 ± 21,6 187,4 ± 30,5 187,4 ± 30,5
98 158,4 ± 30,1 160,2 ± 26,7 176,0 ± 37,8 178,0 ± 34,6 177,0 ± 51,2
99 140,8 ± 20,6 156,4 ± 27,7 156,4 ± 27,7
100 204,4 ± 32,4 227,1 ± 42,6 227,1 ± 42,6
101 143,1 ± 18,4 135,9 ± 21,7 159,0 ± 25,9 151,0 ± 28,4 155,0 ± 38,4
102 138,0 ± 21,0 150,5 ± 20,6 153,3 ± 27,9 167,2 ± 28,4 160,3 ± 39,8

60
Densidad de trazas (Tr/cm2) Concentración (Bq/m3) Promedio
A B A B Bq/m3
103 163,5 ± 25,2 145,6 ± 22,9 181,7 ± 33,4 161,8 ± 30,2 171,7 ± 45,0
104 138,0 ± 26,5 106,8 ± 18,6 153,3 ± 33,2 118,7 ± 23,8 136,0 ± 40,8
105 97,1 ± 21,2 107,9 ± 25,9 107,9 ± 25,9
106 127,7 ± 25,2 141,9 ± 31,4 141,9 ± 31,4
107 158,4 ± 25,4 176,0 ± 33,2 176,0 ± 33,2
108 189,1 ± 26,7 165,0 ± 31,7 210,1 ± 36,3 183,4 ± 39,7 196,7 ± 53,8
109 107,3 ± 21,6 174,8 ± 27,0 119,2 ± 26,8 194,2 ± 35,8 156,7 ± 44,7
110 158,4 ± 25,4 131,1 ± 21,5 176,0 ± 33,2 145,6 ± 28,0 160,8 ± 43,5
111 126,2 ± 17,5 140,2 ± 24,0 140,2 ± 24,0
112 107,3 ± 21,6 150,5 ± 27,8 119,2 ± 26,8 167,2 ± 35,1 143,2 ± 44,2
113 173,7 ± 33,7 131,1 ± 21,5 193,0 ± 42,1 145,6 ± 28,0 169,3 ± 50,6
114 148,2 ± 19,7 165,0 ± 24,6 164,7 ± 27,4 183,4 ± 32,9 174,0 ± 42,8
115 106,8 ± 22,2 118,7 ± 27,4 118,7 ± 27,4
116 86,9 ± 21,6 96,5 ± 25,9 96,5 ± 25,9
117 138,0 ± 19,7 160,2 ± 22,7 153,3 ± 26,7 178,0 ± 30,9 165,6 ± 40,8
118 112,4 ± 23,2 124,9 ± 28,7 124,9 ± 28,7
119 122,6 ± 20,3 160,2 ± 27,6 136,3 ± 26,4 178,0 ± 35,5 157,1 ± 44,2
120 173,7 ± 25,8 193,0 ± 34,5 193,0 ± 34,5
121 169,9 ± 21,1 188,8 ± 30,1 188,8 ± 30,1
122 143,1 ± 16,9 121,4 ± 22,2 159,0 ± 24,6 134,8 ± 28,1 146,9 ± 37,3
123 148,2 ± 23,4 164,7 ± 30,8 164,7 ± 30,8
124 143,1 ± 19,7 131,1 ± 24,7 159,0 ± 27,1 145,6 ± 31,1 152,3 ± 41,3
125 140,8 ± 20,6 156,4 ± 27,7 156,4 ± 27,7

4.4.2. Distribución Log-normal


En la tabla 4.8 se presentan los valores de la media aritmética (promedio), los va-
lores máximos y mı́nimos, mediana, media geométrica (MG) y desviación geométrica
(DEG) de las concentraciones de Radón en Bq/m3 , para un total de 72 viviendas
monitoreadas.

Tabla 4.8: Estadı́sticos cuarto periodo en Bq/m3

PROMEDIO MAX. MIN. MEDIANA MG DEG


162.1 227.1 96.5 159.9 159.8 1.2

En la Figura 4.21 se presenta el histograma de los valores de concentración de


Radón, donde se puede apreciar que la curva que describe la distribución Log-normal
tiene una forma que corresponde a una DEG con un valor de 1,2 como se puede ver
en la figura 3.11.

61
Figura 4.21: Histograma de los valores de Radón medidos en el cuarto periodo

Partiendo de la hipótesis que las concentraciones medidas siguen una distribución


lognormal, se puede evaluar mediante la transformación de los valores medidos a sus
logaritmos y evaluar ahora su normalidad mediante las pruebas de bondad de ajuste
de Anderson - Darling y Kolmogorov-Smirnov.

Prueba de bondad de ajuste de Anderson-Darling


Haciendo uso de los gráficos probability plots y el P-value, se evalúa la normali-
dad de los datos.
Hipótesis a contrastar:
H0 = Los datos siguen una distribución normal.
H1 = Los datos no siguen una distribución normal.

Figura 4.22: Prueba de Anderson - Darling para el cuarto periodo.

62
Con un nivel de confianza del 95 % para la prueba de bondad de ajuste de
Anderson -Darling, la hipótesis nula se acepta bajo la siguiente condición:

P-Value ≥ 0,05

De la figura 4.22 se puede observar el P-Value igual a 0.103, valor que es mayor
0,05. Por tanto se acepta la hipótesis nula que señala que cumple una distribución
normal.

Prueba de bondad de ajuste de Kolmogorov-Smirnov


En la prueba KS el estadı́stico D se contrasta entre el observado (Dobs ) y el
teórico (Dtab ). El valor Dtab se puede ver en el apéndice D. La hipótesis nula se
aceptará cuando:

Dtab > Dobs

Hipótesis a contrastar:
H0 = Los datos analizados siguen una distribución normal.
H1 = Los datos analizados no siguen una distribución normal.

Figura 4.23: Estadı́stico Kolmogorov Smirnov para el cuarto periodo.

Para un total de 72 datos con un nivel de confianza del 95 % el valor Dobs es


igual a 0,089, mientras que el Dtab es igual a 0,160 (P > 0,15), con lo cual se puede
concluir que la distribución cumple una normal.

Prone areas (Áreas de riesgo)


Para calcular la probabilidad de superar el nivel de referencia de 200Bq/m3 se
trabaja de manera análoga al primer periodo a partir de la ecuación 4.4. Con una
MG = 159,8; DEG = 1,2 y un NR de 200Bq/m3 se obtiene:

P [Z > 1, 23] = 1 − P [Z ≤ 1, 23] (4.9)

63
Valor que de acuerdo a la tabla de distribución normal, queda:

P [Z > 1, 23] = 1 − 0, 89065 = 0, 109 (4.10)

Lo cual indica que existe un 10,9 % de probabilidad de encontrar puntos de medición


que superen los 200 Bq/m3 .

Figura 4.24: Probabilidad de encontrar puntos de medición con más de 200 Bq/m3
en el cuarto periodo.

4.4.3. Concentración de Radón en diferentes ambientes de las vi-


viendas
Los detectores en el interior de las viviendas para el cuarto periodo se dividen
en: 48 en salas, 53 en dormitorios, 4 en cocinas y 2 en otros ambientes como baños,
y cocheras.

Figura 4.25: Concentraciones en Bq/m3 en diferentes ambientes de la viviendas en


el cuarto periodo

64
Del gráfico de barras para las concentraciones de Radón en los ambientes de
las viviendas, se puede observar que los valores más altos están presentes en los
dormitorios, seguido nuevamente de las cocinas. En el caso de las cocinas, se verificó
de acuerdo a la encuesta que llenan los participantes que las paredes de los cuatro
puntos de medición no presentaban acabados, mientras que en los dormitorios se
reporta una poca ventilación. Por otro lado los valores más bajos están en las salas,
donde la ventilación es mayor comparada con los demás ambientes de las viviendas.

4.4.4. Variación de las concentraciones de Radón según el tipo de


recubrimiento de suelo

Figura 4.26: Gráfico de cajas para recubrimientos del suelo en el cuarto periodo

Del gráfico de cajas se puede observar una mayor dispersión de las concentra-
ciones medidas en suelos con acabados de mayólica con un valor atı́pico por debajo
del mı́nimo; sin embargo las medianas difieren en 10,8 Bq/m3 , y se observa además
que los valores más altos se encuentran en los ambientes con acabados de cemento
que en los pisos con mayólica. En este periodo de medición se verificó una marcada
diferencia en cuanto al material de construcción de las viviendas y de los hábitos de
las personas por tener ambientes ventilados, donde en casas con mejores acabados
tienden a tener sistemas de ventilación y múltiples ventanas lo cual favorece a la
ventilación.

4.5. Análisis estadı́stico del quinto periodo

Las mediciones en el quinto periodo se llevaron acabo en los meses de Octubre


y Noviembre del 2016 en los que se reportó una temperatura promedio de 18,7
◦ C, humedad relativa de 81,1 % y presión atmosférica de 98KPa. Estos parámetros

65
ambientales se reflejan en la densidad de aire ρaire = 1,162581 Kg/m3 (ver Apéndice
C).
En el quinto periodo se repartieron detectores para 41 puntos de medición, de los
cuales se consiguió recuperar un total de 36 pares de detectores, lo que representa
el 87,8 % de la muestra tomada inicialmente; sin embargo en el proceso de grabado
por efectos quı́micos sobre detectores que se vieron afectados por el UV ambiental se
perdieron algunos detectores, reduciendo la estadı́stica a sólo 35 puntos de medición.
La ubicación de los puntos de medición (que corresponden a los detectores recupera-
dos y procesados) en el distrito se muestra en el siguiente mapa, donde los puntos de
medición de color verde y rojo son los únicos que se mantienen del periodo anterior.

Figura 4.27: Puntos de medición en el quinto periodo.

4.5.1. Cálculo de la densidad de trazas y concentración


En la siguiente tabla se muestra la densidad de trazas registradas en cada uno de
los detectores para los diferentes ambientes de medición en las viviendas (A, B), sus
concentraciones equivalentes y su concentración promedio por vivienda en Bq/m3
en un tiempo promedio de 45 dı́as.

66
Tabla 4.9: Densidad de trazas y concentración en Bq/m3 para el quinto periodo.
Densidad de trazas (Tr/cm2) Concentración (Bq/m3) Promedio
A B A B Bq/m3
91 111,7 ± 21,6 145,6 ± 23,3 124,1 ± 27,1 161,8 ± 30,5 142,9 ± 40,8
92 116,5 ± 22,9 129,4 ± 28,5 129,4 ± 28,5
93 101,9 ± 17,5 169,9 ± 28,3 113,3 ± 22,5 188,8 ± 36,6 151,0 ± 43,0
94 101,9 ± 20,1 140,8 ± 26,5 113,3 ± 25,0 156,4 ± 33,4 134,8 ± 41,7
95 126,2 ± 24,9 160,2 ± 24,4 140,2 ± 31,1 178,0 ± 32,4 159,1 ± 44,9
96 121,4 ± 29,5 134,8 ± 35,5 134,8 ± 35,5
97 106,8 ± 19,1 118,7 ± 24,3 118,7 ± 24,3
98 97,1 ± 19,8 111,7 ± 23,8 107,9 ± 24,5 124,1 ± 29,2 116,0 ± 38,2
99 121,4 ± 20,6 111,7 ± 22,8 134,8 ± 26,6 124,1 ± 28,2 129,4 ± 38,7
100 116,5 ± 23,9 155,3 ± 22,7 129,4 ± 29,6 172,6 ± 30,5 151,0 ± 42,5
101 116,5 ± 16,6 101,9 ± 23,5 129,4 ± 22,5 113,3 ± 28,5 121,4 ± 36,3
102 145,6 ± 22,2 161,8 ± 29,5 161,8 ± 29,5
103 131,1 ± 31,1 145,6 ± 37,5 145,6 ± 37,5
104 106,8 ± 20,3 118,7 ± 25,5 118,7 ± 25,5
105 111,7 ± 21,6 111,7 ± 22,8 124,1 ± 27,1 124,1 ± 28,2 124,1 ± 39,1
106 116,5 ± 19,3 87,4 ± 22,6 129,4 ± 25,1 97,1 ± 26,9 113,3 ± 36,8
107 131,1 ± 21,7 135,9 ± 25,7 145,6 ± 28,1 151,0 ± 32,3 148,3 ± 42,9
108 101,9 ± 27,4 113,3 ± 32,5 113,3 ± 32,5
109 68,0 ± 19,3 116,5 ± 18,0 75,5 ± 22,7 129,4 ± 23,8 102,5 ± 32,9
110 121,4 ± 25,0 145,6 ± 18,6 134,8 ± 30,8 161,8 ± 26,2 148,3 ± 40,5
111 169,9 ± 27,4 140,8 ± 32,4 188,8 ± 35,8 156,4 ± 39,3 172,6 ± 53,1
112 87,4 ± 19,0 97,1 ± 23,3 97,1 ± 23,3
113 126,2 ± 29,5 140,2 ± 35,6 140,2 ± 35,6
114 87,4 ± 22,6 160,2 ± 26,4 97,1 ± 26,9 178,0 ± 34,3 137,5 ± 43,6
115 145,6 ± 26,3 161,8 ± 33,4 80,9 ± 33,4
116 126,2 ± 19,3 140,8 ± 18,9 140,2 ± 25,7 156,4 ± 26,2 148,3 ± 36,6
117 97,1 ± 25,3 107,9 ± 30,1 107,9 ± 30,1
118 92,2 ± 24,0 102,5 ± 28,6 102,5 ± 28,6
119 92,2 ± 20,7 102,5 ± 25,2 102,5 ± 25,2
120 106,8 ± 25,7 106,8 ± 23,7 118,7 ± 30,9 118,7 ± 28,9 118,7 ± 42,3
121 150,5 ± 19,5 167,2 ± 27,4 167,2 ± 27,4
122 131,1 ± 21,7 101,9 ± 22,4 145,6 ± 28,1 113,3 ± 27,4 129,4 ± 39,3
123 140,8 ± 18,9 121,4 ± 27,8 156,4 ± 26,2 134,8 ± 33,7 145,6 ± 42,6
124 155,3 ± 25,7 172,6 ± 33,4 172,6 ± 33,4
125 121,4 ± 21,8 134,8 ± 27,7 134,8 ± 27,7

4.5.2. Distribución Log-normal


En la tabla 4.10 se presentan los valores de la media aritmética (promedio), los va-
lores máximos y mı́nimos, mediana, media geométrica (MG) y desviación geométrica
(DEG) de las concentraciones de Radón en Bq/m3 , para un total de 35 viviendas
monitoreadas.

Tabla 4.10: Estadı́sticos quinto periodo

PROMEDIO MAX. MIN. MEDIANA MG DEG


132,1 172,6 80,91 134,8 130,2 1,2

67
De acuerdo a la tabla 4.10 se observa que el valor máximo de las concentraciones
reportadas es 172,6; por lo tanto al no superar el nivel de referencia planteado de
200 Bq/m3 no es necesario hacer el cálculo de prone-areas.
En la Figura 4.28 se presenta el histograma de los valores de concentración de
Radón, donde se puede apreciar que la curva que describe la distribución Log-normal
tiene una forma que corresponde a una DEG con un valor de 1,2 como se puede ver
en la figura 3.11.

Figura 4.28: Histograma de los valores de Radón medidos en el quinto periodo

Partiendo de la hipótesis que las concentraciones medidas siguen una distribución


lognormal, se puede evaluar mediante la transformación de los valores medidos a sus
logaritmos y evaluar ahora su normalidad mediante las pruebas de bondad de ajuste
de Kolmogorov-Smirnov y Anderson - Darling.

Prueba de bondad de ajuste de Anderson-Darling


Haciendo uso de los gráficos probability plots y el P-value, se evalúa la normali-
dad de los datos.
Hipótesis a contrastar:
H0 = Los datos siguen una distribución normal.
H1 = Los datos no siguen una distribución normal.

68
Figura 4.29: Prueba de Anderson - Darling para el quinto periodo.

Con un nivel de confianza del 95 % para la prueba de bondad de ajuste de


Anderson -Darling, la hipótesis nula se acepta bajo la siguiente condición:

P-Value ≥ 0,05

De la figura 4.29 se puede observar el P-Value igual a 0,584, valor que es mayor
0,05. Por tanto se acepta la hipótesis nula que señala que cumple una distribución
normal.

Prueba de bondad de ajuste de Kolmogorov-Smirnov


En la prueba KS el estadı́stico D se contrasta entre el observado (Dobs ) y el
teórico (Dtab ). El valor Dtab se puede ver en el apéndice D. La hipótesis nula se
aceptará cuando:

Dtab > Dobs

Hipótesis a contrastar:
H0 = Los datos analizados siguen una distribución normal.
H1 = Los datos analizados no siguen una distribución normal.

69
Figura 4.30: Estadı́stico Kolmogorov Smirnov para el quinto periodo.

Para un total de 35 datos con un nivel de confianza del 95 % el valor Dobs es


igual a 0,094, mientras que el Dtab es igual a 0,230 (P > 0,15), con lo cual se puede
concluir que la distribución cumple una normal.

4.5.3. Concentración de Radón en diferentes ambientes de las vi-


viendas
Los detectores en el interior de las viviendas para el quinto periodo se dividen
en: 21 en salas, 30 en dormitorios, 4 en cocinas.

Figura 4.31: Concentraciones en Bq/m3 en diferentes ambientes de la viviendas en


el quinto periodo

Del gráfico de barras para las concentraciones de Radón en los ambientes de las
viviendas, se puede observar que los valores más altos están presentes en las cocinas,
seguido de los dormitorios. En el caso de las cocinas, se verificó de acuerdo a la
encuesta que llenan los participantes poca ventilación y las paredes en uno de los

70
puntos de medición no presentaba acabados. En el caso de los dormitorios respecto
al periodo anterior se nota una disminución en las concentraciones reportadas, esto
debido a que en los puntos que se repitieron las mediciones presentaban condiciones
que favorecı́an una buena ventilación. Por otro lado los valores más bajos están en
las salas, donde la ventilación es mayor comparada con los demás ambientes de las
viviendas que es recurrente en todos los periodos de medición.

4.5.4. Variación de las concentraciones de Radón según el tipo de


recubrimiento de suelo

Figura 4.32: Gráfico de cajas para recubrimientos del suelo en el quinto periodo

Del gráfico de cajas se puede observar una mayor dispersión de las concentra-
ciones medidas en suelos con acabados de mayólica, observando un valor atı́pico en
los valores medidos en acabados de cemento; sin embargo las medianas difieren en
5,3 Bq/m3 , lo cual no permite observar una marcada diferencia entre el tipo de
recubrimiento del suelo y los niveles de Radón reportados en el quinto periodo.

4.6. Análisis comparativo entre periodos

4.6.1. Análisis entre el segundo y tercer periodo


En el segundo y tercer periodo se repiten 37 puntos de medición en los cuales se
busca ver como varı́an están concentraciones de un periodo a otro, para lo cual se
utiliza el análisis de varianza (ANOVA) entre ellos.
Hipótesis a contrastar:
H0 = Las medias de las concentraciones son iguales
H1 = Las medias de concentraciones no son iguales.

71
Tabla 4.11: Resumen:Anova entre el segundo y tercer periodo

ANOVA
Grupos Cuenta Suma Promedio Varianza
Periodo II 37 6027,52 162,91 209,52
Periodo III 37 5572,4 150,61 345,99

Tabla 4.12: Análisis de varianza entre el segundo y tercer periodo


Origen de Suma de Grados de Prom. de V. crı́tico
las variaciones cuadrados libertad cuadrados F P-value para F
Entre grupos 2799,111 1 2799,111 10,078 0,002 3,974
Dentro de grupos 19998,550 72 277,758

Total 22797,661 73

De la tabla 4.12 se observa el P-value es igual a 0,002, para un de nivel de


confianza de 95 % (α = 0,05). La hipótesis nula se acepta cuando:
P-Value > α
Por lo tanto a un nivel 0,05 se concluye que las medias son significativamente
diferentes. En la figura 4.33 se observa su distribución mediante un gráfico de cajas.

Figura 4.33: Variaciones entre concentraciones en el segundo y tercer periodo

4.6.2. Análisis entre el cuarto y quinto periodo


En el cuarto y quinto periodo se repiten 35 puntos de medición en los cuales se
busca ver como varı́an están concentraciones de un periodo a otro, para lo cual se

72
utiliza el análisis de varianza (ANOVA) entre ellos.
Hipótesis a contrastar:
H0 = Las medias de las concentraciones son iguales
H1 = Las medias de concentraciones no son iguales.

Tabla 4.13: Resumen:Anova entre el cuarto y quinto periodo

ANOVA
Grupos Cuenta Suma Promedio Varianza
cuarto 35 5530,29 158,01 774,17
quinto 35 4622,44 132.07 500,34

Tabla 4.14: Análisis de varianza entre el cuarto y quinto periodo


Origen de Suma de Grados de Prom. de V. crı́tico
las variaciones cuadrados libertad cuadrados F P-value para F
Entre grupos 11774,222 1 11774,222 18,476 5,62E-05 3,982
Dentro de grupos 43333,516 68 637,258

Total 55107,738 69

De la tabla 4.14 se observa el P-value es igual a 5,62E-05, para un de nivel de


confianza de 95 % (α = 0,05). La hipótesis nula se acepta cuando:
P-Value > α
Por lo tanto a un nivel 0,05 se concluye que las medias son significativamente
diferentes. En la figura 4.34 se observa su distribución mediante un gráfico de cajas.

Figura 4.34: Variaciones entre concentraciones en el cuarto y quinto periodo

73
4.7. Análisis del promedio de las concentraciones en los
cinco periodos

4.7.1. Evolución de las concentraciones en los periodos de medición


Para analizar la variacion de los niveles de Radón encontrados en los cinco pe-
riodos de medición se puede ver la Figura 4.39. En el caso del primer periodo la
distribución de los detectores abarcó una mayor área en el distrito, a partir del
segundo hasta el quinto periodo se centro el reparto de detectores en colegios, lo
cual permitı́a un mayor control de los detectores, además de conocer los niveles de
ventilación con mayor detalle y el nivel de luz solar que llegaba al interior de los
ambientes donde se encontraban los detectores. En el caso de la disminución del pro-
medio de los niveles de Radón del segundo al tercer periodo se verificó un aumento
en las tasas de ventilación de las viviendas. En el cuarto periodo se vuelve a ver un
incremento de los niveles de Radón, esto se debe al ingreso de nuevos participantes
en las mediciones que aumentaron el promedio de las concentraciones, finalmente se
puede observar una nueva disminución del los niveles de Radón del cuarto al quinto
periodo, donde nuevamente se verificó un aumento en la tasa de ventilación en la
mayoria de los casos. En el tercer y cuarto periodo se puede observar puntos que
escapan al gráfico de cajas, los cuales son conocidos como valores atı́picos, es impor-
tante remarcar que estos puntos fueron exceptuados, debido que impedı́an el ajuste
de la muestra a una distribución log-normal.

Figura 4.35: Concentraciones promedio registradas en los cinco periodos de medición.

74
4.7.2. Distribución Log-normal
En la tabla 4.15 se presentan los valores de la media aritmética (promedio), los va-
lores máximos y mı́nimos, mediana, media geométrica (MG) y desviación geométrica
(DEG) de las concentraciones de Radón en Bq/m3 , para un total de 125 viviendas
monitoreadas.

Tabla 4.15: Estadı́sticos de los cinco periodo en Bq/m3

PROMEDIO MAX. MIN. MEDIANA MG DEG


155,6 218,9 103,0 155,1 154,1 1,2

En la Figura 4.36 se presenta el histograma de los valores de concentración de


Radón

Figura 4.36: Histograma de los valores de Radón medidos en los cinco periodos

Prueba de bondad de ajuste de Anderson-Darling


Haciendo uso de los gráficos probability plots y el P-value, se evalúa la normali-
dad de los datos.
Hipótesis a contrastar:
H0 = Los datos siguen una distribución normal.
H1 = Los datos no siguen una distribución normal.

75
Figura 4.37: Prueba de Anderson - Darling para las concentraciones de los cinco
periodos

Con un nivel de confianza del 95 % para la prueba de bondad de ajuste de


Anderson -Darling, la hipótesis nula se acepta bajo la siguiente condición:

P-Value ≥ 0,05

De la figura 4.37 se puede observar el P-Value igual a 0,371, valor que es mayor
0,05. Por tanto se acepta la hipótesis nula que señala que cumple una distribución
normal.

Prueba de bondad de ajuste de Kolmogorov-Smirnov


En la prueba KS el estadı́stico D se contrasta entre el observado (Dobs ) y el
teórico (Dtab ). El valor Dtab se puede ver en el apéndice D. La hipótesis nula se
aceptará cuando:

Dtab > Dobs

Hipótesis a contrastar:
H0 = Los datos analizados siguen una distribución normal.
H1 = Los datos analizados no siguen una distribución normal.

76
Figura 4.38: Estadı́stico Kolmogorov Smirnov para las concentraciones de los cinco
periodos

Para un total de 35 datos con un nivel de confianza del 95 % el valor Dobs es


igual a 0.060, mientras que el Dtab es igual a 0.124 (P > 0.15), con lo cual se puede
concluir que la distribución cumple una normal.

4.7.3. Prone-areas (Áreas de riesgo)


Para calcular la probabilidad de superar el nivel de referencia de 200Bq/m3 se
trabaja de manera análoga al primer periodo a partir de la ecuación 4.6. Con una
MG = 154,1; DEG = 1,2 y un NR de 200Bq/m3 se obtiene:

P [Z > 1, 43] = 1 − P [Z ≤ 1, 43] (4.11)

Valor que de acuerdo a la tabla de distribución normal, queda:

P [Z > 1, 43] = 1 − 0, 9236 = 0, 0764 (4.12)

Lo cual indica que existe un 7,64 % de probabilidad de encontrar puntos de medición


que superen los 200 Bq/m3 .

77
Figura 4.39: Probabilidad de encontrar puntos de medición con más de 200 Bq/m3
durante todo el monitorio.

78
Capı́tulo 5

Conclusiones

1. La concentración promedia de Radón en los cinco periodos de medición en


el interior de las viviendas monitoreadas es de 155,6 Bq/m3 con una mediana
que marca el 50 % de las concentraciones registrada igual a 155,1 Bq/m3 . Para
la prone area se determinó que existe un 7,6 % de probabilidad de encontrar
concentraciones superiores a 200 Bq/m3 , y además se observó que el tercer
periodo no cumple una distribución Log-normal, resultado que es de esperar
con el estudio realizado por P. Bossew, L.C.S. Gundersen y R.R. Schumann
para zonas pequeñas de medición es posible que la distribución de datos no se
ajuste a una Log-normal.

2. Las concentraciones de Radón en interiores tomando como parámetro el re-


cubrimiento de suelo no representa una diferencia significativa entre el uso de
cemento o mayólica, lo que demuestra que la presencia de Radón está más re-
lacionada con otros parámetros. Esto es debido a que el distrito de San Martı́n
de Porres no presenta grandes variaciones en cuanto a la distribución del sue-
lo, es de esperar encontrar niveles de Radón casi homogéneos en la zona de
estudio.

3. En las viviendas donde el recubrimiento de las paredes es pintura, no se ha


podido determinar una relación con las diferencias de los niveles de Radón y
el tipo de pintura; sin embargo, sı́ se ha podido encontrar que en cuatro pun-
tos de medición donde las paredes no presentan acabados las concentraciones
superan los 200 Bq/m3 . Este resultado respalda la importancia de las capas
de pintura como un blindaje contra el Radón que proviene de los materiales
de construcción.

4. En los periodos de medición se observa poca variabilidad de los parámetros


ambientales. En los puntos de medición que repiten de un periodo a otro se
observa una disminución en los niveles de Radón, se verificó en la mayorı́a de los
casos un aumento en las tasas de ventilación de un periodo a otro, es de esperar
entonces que el principal factor que afecta los niveles de las concentraciones
de Radón es la ventilación.

5. Se encontró que las mayores concentraciones se registran en los dormitorios


seguido de los niveles encontrados de las cocinas, esto se puede atribuir al uso
de gas, en especifico al uso del gas natural y al Radón liberado del agua. Por

79
otro lado, los niveles encontrados en las salas son menores en la mayorı́a de los
casos, esto se debe a que son los ambientes que mayor ventilación presentan
en las viviendas.

80
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85
Apéndice A

Macro usado en el software


ImageJ

//getappropriatedirectoriesf romuser
dir1 = getDirectory(”ChooseSourceDirectory”);
dir2 = getDirectory(”ChooseDestinationdirectory”);
list = getF ileList(dir1);
setBatchM ode(true);
f or(i = 0; i < [Link]; i + +){
//print(list[i]);
open(dir1 + list[i]);
name = F [Link] ithoutExtension;
//P reparetheimagebyremovinganyscaleandmaking8 − bit
run(”SetM easurements...”, ”areacentroidcenterperimeterf itshapef eret0 slimitdisplayredirect =
N onedecimal = 3”);
run(”8 − bit”);
run(”EnhanceContrast...”, ”saturated = 0,5”);
saveAs(”jpg”, dir2 + i + ”Original” + name);
run(”RemoveOutliers...”, ”radius = 3threshold = 1which = Dark”);
run(”RemoveOutliers...”, ”radius = 3threshold = 1which = Bright”);
run(”M edian...”, ”radius = 2”);
setAutoT hreshold(”Intermodesdark”);
//run(”T hreshold...”);
setT hreshold(166, 255);
setOption(”BlackBackground”, f alse);
run(”ConverttoM ask”);
run(”F illHoles”);
run(”Dilate”);
run(”W atershed”);
run(”RemoveOutliers...”, ”radius = 2threshold = 1which = Dark”);
run(”SetScale...”, ”distance = 1known = 0,0002864070unit = µmglobal”);
run(”AnalyzeP articles...”, ”size = 0,02 − Inf initycircularity = 0,7 − 1,00show =
Outlinesdisplayexcludeclearsummarize”);
//Savethemasksf ile
saveAs(”jpg”, dir2 + i + ”CountM ask1” + name);

86
close();
//Savethethresholdedimage
saveAs(”jpg”, dir2 + i + ”T hresholded1” + name);
selectW indow(”Results”);
saveAs(”Results”, dir2 + i + name + ”[Link]”);
}
selectW indow(”Summary”);
saveAs(”T ext”, dir2 + i + name + ”[Link]”);
run(”Close”);
run(”Close”);
run(”Close”);
run(”Close”);
run(”Close”);

87
Apéndice B

Ubicación GPS de las viviendas


monitoreadas

Tabla B.1: Código de casas y coordenadas GPS

N DE CASA COORDENADAS CÓDIGO


1 -12,022624 -77,075787 N5-01
2 -12,024324 -77,088705 N5-03
3 -11,971663 -77,090808 N5-04
4 -11,978801 -77,088147 N5-05
5 -12,031422 -77,086995 N5-06
6 -11,987293 -77,086626 N5-07
7 -11,983837 -77,088061 N5-08
8 -11,983837 -77,088061 N5-10
9 -12,030158 -77,072697 N5-11
10 -11,990986 -77,104650 N5-12
11 -11,960684 -77,096558 N5-13
12 -11,989767 -77,107364 N5-14
13 -11,963814 -77,089788 N5-17
14 -12,011023 -77,084116 N5-20
15 -11,990370 -77,087500 N5-21
16 -12,005162 -77,086430 N5-22
17 -11,963791 -77,089477 N5-23
18 -12,019770 -77,076989 N5-29
19 -11,986839 -77,109981 N5-31
20 -12,014682 -77,068823 N5-33
21 -12,018225 -77,075210 N5-37
22 -12,011374 -77,082747 N5-38
23 -12,013948 -77,071691 N5-40
24 -11,968979 -77,095358 N5-44
25 -11,975599 -77,071329 N5-48
26 -11,990164 -77,102861 N5-53

88
N DE CASA COORDENADAS CÓDIGO
27 -11,966896 -77,113962 N5-55
28 -11,961953 -77,095919 N5-56
29 -12,000609 -77,09824 N5-60
30 -11,991038 -77,113518 N5-63
31 -11,991374 -77,096867 N5-65
32 -12,027137 -77,086396 N5-69
33 -12,007157 -77,087082 N5-70
34 -12,017567 -77,082619 N5-72
35 -11,989854 -77,088277 IE1-01
36 -11,990407 -77,087017 IE1-02
37 -11.989917 -77,087311 IE1-03
38 -11,993088 -77,087361 IE1-04
39 -11,996595 -77,103666 IE1-05
40 -11,990868 -77,085655 IE1-06
41 -11,989345 -77,093594 IE1-08
42 -11,994144 -77,084022 IE1-09
43 -11,996437 -77,077826 IE1-10
44 -11,994416 -77,097507 IE1-11
45 -11,995892 -77,087530 IE1-12
46 -12,000713 -77,089010 IE1-13
47 -11,995307 -77,085253 IE1-10
48 -11,997235 -77,086285 IE1-16
49 -11,987715 -77,094397 IE1-17
50 -11,989436 -77,087693 IE1-18
51 -11,990396 -77,085752 IE1-19
52 -12,007597 -77,091156 IE1-20
53 -12,022624 -77,075787 IE1-23
54 -11,987293 -77,086626 IE1-20
55 -11,990986 -77,104650 IE1-25
56 -12,012298 -77,066947 IE1-26
57 -12,024324 -77,088705 IE1-28
58 -11,995782 -77,071791 IE1-29
59 -12,000301 -77,087745 IE1-30
60 -11,975269 -77,088678 IE1-32
61 -11,979467 -77,08945 IE1-30
62 -11,983917 -77,079665 IE1-35
63 -11,986366 -77,090118 IE1-37
64 -11,991571 -77,091963 IE1-38
65 -11,996608 -77,089474 IE2-01
66 -11,995181 -77,086985 IE2-02
67 -11,997616 -77,085869 IE2-03
68 -11,999127 -77,088959 IE2-00

89
N DE CASA COORDENADAS CÓDIGO
69 -12,002322 -77,089994 IE2-05
70 -12,007607 -77,084331 IE2-06
71 -12,01006 -77,085152 IE2-07
72 -12,011709 -77,088265 IE2-09
73 -12,012258 -77,083294 IE2-10
74 -12,013104 -77,085628 IE2-11
75 -12,014288 -77,082645 IE2-12
76 -12,004775 -77,096261 IE2-13
77 -12,003379 -77,098336 IE2-14
78 -12,007861 -77,093625 IE2-16
79 -11,999532 -77,097601 IE2-17
80 -12,001646 -77,094576 IE2-18
81 -12,001646 -77,107317 IE2-19
82 -11,980628 -77,105171 IE2-20
83 -11,980292 -77,100879 IE2-21
84 -11,979201 -77,113582 IE2-22
85 -11,974919 -77,112037 IE2-23
86 -11,974499 -77,1159 IE2-21
87 -11,972484 -77,101309 IE3-02
88 -11,972148 -77,105171 IE3-03
89 -11,976598 -77,106373 IE3-01
90 -11,984658 -77,094576 IE3-05
91 -12,015763 -77,079593 IE3-06
92 -12,014756 -77,082512 IE3-07
93 -12,018953 -77,088348 IE3-08
94 -12,009215 -77,089378 IE3-09
95 -12,004934 -77,09058 IE3-11
96 -11,991165 -77,089636 IE3-12
97 -11,989822 -77,092039 IE3-13
98 -11,991081 -77,097017 IE3-14
99 -11,992424 -77,094614 IE3-15
100 -11,997126 -77,095386 IE3-17
101 -11,99595 -77,088177 IE3-18
102 -11,992592 -77,086031 IE3-19
103 -11,98873 -77,082254 IE3-20
104 -11,988142 -77,079593 IE3-21
105 -11,985288 -77,09058 IE3-23
106 -11,984952 -77,095386 IE3-24
107 -12,034239 -77,07733 IE3-25
108 -12,032176 -77,079568 IE3-26
109 -12,032676 -77,07733 IE3-27
110 -12,0313 -77,075668 IE3-28

90
N DE CASA COORDENADAS CÓDIGO
111 -12,033301 -77,063969 IE3-29
112 -12,032014 -77,067442 IE3-31
113 -12,02829 -77,065243 IE3-32
114 -12,030756 -77,069775 IE3-33
115 -12,034876 -77,08164 IE3-34
116 -12,033029 -77,089364 IE3-35
117 -12,032861 -77,077348 IE3-36
118 -12,030626 -77,073915 IE3-37
119 -12,027321 -77,083699 IE3-38
120 -12,024802 -77,090738 IE3-39
121 -12,023459 -77,077863 IE3-40
122 -12,030678 -77,088506 IE3-41
123 -12,025306 -77,072026 IE3-42
124 -12,036051 -77,084729 IE3-43
125 -12,03454 -77,077691 IE3-44

91
Apéndice C

Parámetros ambientales durante


las mediciones de Radón 222 y
su influencia en la densidad de
aire

Tabla C.1: Parámetros ambientales y sus variaciones durante la medición de Radón


222
MES TEMP. (C) H. R. ( %) PRESIÓN (Pa) ρ AIRE (Kg/m3 )
Nov-15 18,9 83,2 98000 1,161245
Dic-15 20,5 83,4 98000 1,154031
Ene-16 23,3 78,7 98000 1,142036
Feb-16 24,8 77,4 98000 1,135516
Mar-16 24,3 78,6 98000 1,137584
Abr-16 22,2 81,6 98000 1,146603
May-16 19,6 84,2 98000 1,157996
Jun-16 17,1 87,5 98000 1,168969
Jul-16 16,9 85,9 98000 1,170013
Ago-16 16,4 86,8 98000 1,172198
Set-16 16,7 86,3 98000 1,170883
Oct-16 18,0 81,8 98000 1,165425
Nov-16 19,3 80,3 98000 1,159738
Dic-16 20,9 81,4 98000 1,152453

92
Tabla C.2: Valores de temperatura, humedad relativa, presión y densidad de aire
para los diferentes periodos de medición.
MES TEMP, (C) H, R, ( %) PRESIÓN (Pa) ρ AIRE (Kg/m3 )
PRIMER Nov-15 18,9 83,2 98000 1,161245
PERIODO Dic-15 20,5 83,4 98000 1,154031
PROMEDIO 19,7 83,3 98000 1,157638
SEGUNDO May-16 19,6 84,2 98000 1,157996
PERIODO Jun-16 17,1 87,5 98000 1,168969
PROMEDIO 18,4 85,8 98000 1,163482
TERCER Jul-16 16,9 85,9 98000 1,170013
PERIODO Ago-16 16,4 86,8 98000 1,172198
PROMEDIO 16,6 86,4 98000 1,171106
CUARTO Ago-16 16,4 86,8 98000 1,172198
PERIODO Set-16 16,7 86,3 98000 1,170883
PROMEDIO 16,5 86,6 98000 1,171541
QUINTO Oct-16 18,0 81,8 98000 1,165425
PERIODO Nov-16 19,3 80,3 98000 1,159738
PROMEDIO 18,7 81,1 98000 1,162581

Los parámetros ambientales tienen una influencia directa en la densidad del aire,
y por lo tanto afecta el alcance de las partı́culas alfas en este medio.
En la siguiente figura se analiza las variaciones de los alcances de las partı́culas
alfa en el aire para las diferentes densidad de aire durante los diferentes periodos de
medición.

Figura C.1: Rango en aire de partı́cula alfa de Radón

93
Figura C.2: Diferencias en rango en aire para diferentes épocas del año

94
Apéndice D

Tabla de valores K-S

Tabla D.1: Valores de D en tests de Kolmogorov-Smirnov [11]

g. libertad a=0,01 a=0,05 a=0,1 a=0,15 a=0,2


1 0,995 0,975 0,95 0,925 0,9
2 0,929 0,842 0,776 0,726 0,684
3 0,828 0,708 0,642 0,597 0,265
4 0,733 0,624 0,564 0,525 0,494
5 0,669 0,565 0,51 0,474 0,446
6 0,618 0,521 0,47 0,436 0,41
7 0,577 0,486 0,438 0,405 0,381
8 0,543 0,457 0,411 0,381 0,358
9 0,514 0,432 0,388 0,36 0,339
10 0,49 0,401 0,368 0,342 0,322
11 0,468 0,391 0,352 0,326 0,306
12 0,45 0,375 0,338 0,313 0,295
13 0,433 0,361 0,325 0,302 0,284
14 0,418 0,349 0,314 0,292 0,274
15 0,404 0,338 0,304 0,283 0,266
16 0,392 0,328 0,295 0,274 0,258
17 0,382 0,318 0,286 0,266 0,25
18 0,371 0,309 0,278 0,259 0,244
19 0,363 0,301 0,272 0,252 0,237
20 0,356 0,295 0,264 0,265 0,231
25 0,32 0,27 0,24 0,22 0,21
30 0,29 0,24 0,22 0,2 0,19
35 0,27 0,23 0,21 0,19 0,18
40 0,25 0,21 0,19 0,18 0,17
45 0,24 0,2 0,18 0,17 0,16
50 0,23 0,19 0,17 0,16 0,15
√ √ √ √ √
mayor que 50 1,63/ n 1,36/ n 1,22/ n 1,14/ n 1,07/ n

95
Apéndice E

Ficha de datos para la ubicación


de los detectores

Figura E.1: Ficha de ubicación de los detectores (Parte I)

96
Figura E.2: Ficha de ubicación de los detectores (Parte II)

97

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