Complicaciones: de Los Procedimientos Endovasculares
Complicaciones: de Los Procedimientos Endovasculares
COMPLICACIONES
de los Procedimientos
Endovasculares
0-PRIMERAS COMPLICACIONES.qxp_primeras.ENDOV 21/05/14 16:33 Página 4
0-PRIMERAS COMPLICACIONES.qxp_primeras.ENDOV 21/05/14 16:33 Página 5
COMPLICACIONES
de los Procedimientos
Endovasculares
VALLADOLID 2014
0-PRIMERAS COMPLICACIONES.qxp_primeras.ENDOV 21/05/14 16:33 Página 6
ISBN: 978-84-617-0292-3
DL VA 426-2014
1-PROLOGO complicaciones.qxp_I.[Link] 21/05/14 16:35 Página 7
Prólogo
Prof. CARLOS VAQUERO PUERTA
Editor del Libro
emos considerado oportuno, realizar un libro que contemple los aspectos que con-
taje de ingenio, la mayor de la experiencia y sobre todo el sentido común. Se debe prever
siempre la posible complicación en especial en los procedimientos que conllevan alto ries-
go, por lo que la técnica debe de ser realizada considerando que se puede desencadenar
el peor de los escenarios. Con esta mentalidad posiblemente, todos los procedimientos se
podrán considerar como fáciles, al no ser frecuente en el tratamiento de los pacientes que
se den precisamente las peores circunstancias. En este marco debimos considerar que el
cirujano debe de conocer no sólo como tratar el paciente con recursos endovasculares, si
no como poder solucionar las posibles complicaciones. Compendiar en un manual la infor-
mación concerniente a estas circunstancias, donde se analicen las posibles situaciones y
sobre todo donde se compendien y se consideren las posibles soluciones, consideramos que
puede ser una información muy relevante y práctica, que en este caso puede ser soporta-
da en un libro.
2-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 16:45 Página 9
Complicaciones locales
de la Cirugía Endovascular
ROSA MARÍA MORENO CARRILES
Angiología y Cirugía Vascular. Hospital Universitario La Princesa Madrid. España
Tabla I.
Localización, técnica empleada y patología arterial a tratar mediante procedimientos endovasculares
del pseudoaneurisma estrecha, para ser exi- recubierta que tape el orificio. Estas opciones
toso.A veces es mal tolerado por los pacientes han sido empleadas excepcionalmente.
por el dolor que genera la compresión. La téc- Por ultimo, existe la opción de cirugía
nica consiste en realizar presión con la sonda, abierta convencional, que consiste en la aper-
sobre el cuello del pseudoaneurisma hasta im- tura del saco y sutura del orificio. Cuenta con
pedir el flujo de sangre a su través, pero sin la ventaja adicional, de evacuar el trombo or-
anular el flujo en la propia arteria. Durante ganizado en el saco del pseudoaneurisma y
periodos de al menos 10 minutos hasta con- consecuentemente mejorar la sintomatología
seguir la ausencia de relleno del saco. Esta ma- compresiva en breve periodo de tiempo.
niobra naturalmente puede ser dificultosa en Las indicaciones para cirugía se basan en
función de la tensión arterial del paciente, el las manifestaciones clínicas. Realizada con ca-
grado de anticoagulación y el tamaño del aneu- rácter de urgencia se lleva a cabo si la tumo-
risma. Puede no ser satisfactoria si se produce ración del pseudoaneurisma es rápidamente
trombosis arterial, embolización o ruptura del expansiva (24) y conlleva inestabilidad hemo-
pseudoaneurisma (21). dinámica.
Una segunda opción, ideada en los años También está indicada en casos infección,
ochenta (22) es la inyección de trombina eco- tamaños >5 cm, especialmente aquellos con
guiada en el cuello del pseudoaneurisma. La cuellos anchos, los que provocan compresión
trombina induce la transformación del fibrinógeno nerviosa y/o venosa, cuando se produce isque-
en fibrina y esto genera la trombosis de manera mia distal, ante la existencia de alergia a la
inmediata. Tiene excelente tolerancia por parte trombina de origen bovino y naturalmente,
del paciente y requiere también cuellos finos cuando las alternativas previamente mencio-
para su realización exitosa (23). Puede realizarse nadas, han fracasado.
en el laboratorio vascular o sala de radiología y
no requiere, su realización en quirófano.
El procedimiento consiste, tras la prepara- FÍSTULA ARTERIOVENOSA
ción de la piel y anestesia local, en la inyección,
con una aguja de 22G y, suficiente longitud Es la complicación menos frecuente, se pro-
(generalmente las utilizadas para punción epi- duce por la punción inadvertida de la arteria y
dural) de 0.1 a 0.2 ml de trombina en el saco la vena femoral, por lo general si se realiza en
del pseudoaneurisma. Se debe evitar la inyec- la bifurcación de la femoral común o más bien
ción cercana al cuello a efecto de evitar la po- en la arteria femoral profunda.
sible embolización distal. Si en el control eco- Su incidencia se ha establecido ente un 2,8%
gráfico no se obtiene trombosis completa del (25) y un 0,005% (26), representando en una
saco, se puede repetir la inyección. serie de gran volumen (27) (10.271 casos de ca-
Conviene además asegurar que no existen teterismo cardíaco) el 0.86% de los casos.
signos de isquemia ni pérdida de pulsos distal- Entre los factores de riesgo evidenciados
mente al pseudoaneurisma, de manera inme- para su desarrollo (28) se encuentran la HTA,
diata. También es recomendable realizar un el sexo femenino, el grado de anticoagulación
control a las 24 ó 48 h, para verificar que no y la punción realizada en ingle izquierda.
se ha producido nuevamente el relleno del
pseudoaneurisma. Manifestaciones Clínicas
Existe también la alternativa de eliminar el
pseudoaneurisma, mediante la embolización Suelen ser asintomáticas, en raras ocasiones
con coils o con la interposición de prótesis generan edema de la extremidad. Suelen po-
2-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 16:45 Página 15
nerse de manifiesto por signos exploratorios con todas las técnicas que la emplean como
como son el soplo continuo o el thrill detec- vía de abordaje. Tras la retirada de los disposi-
table a la palpación. tivos, la maniobra de compresión, especial-
Con respecto a la posible sintomatología mente en una arteria previamente enferma,
general, cardiológica, no suelen generar insufi- puede conllevar la trombosis local.
ciencia cardíaca ya que suelen tener un bajo La utilización de dispositivos de cierre arterial
débito de 160 a 510 ml/min (27). ha constituido otro elemento de influencia en
la aparición de esta entidad.
Estudios Complementarios La trombosis puede generarse alrededor
del introductor y/o los dispositivos y progresar
El ecodoppler es el estudio de elección, al realizar la compresión, es posible también
capaz de detectar mas casos que la simple ex- que parte de este material embolice al lecho
ploración clínica y demuestra un patrón de distal.
flujo sistólico-diastólico de arterialización en
la vena. Manifestaciones clínicas
vaso o vasos se han trombosado, practicar una El menor tamaño de la arteria humeral, con-
trombo embolectomía si procede y realizar diciona que las complicaciones trombóticas e
una técnica asociada cuando la trombosis obe- inclusive la ruptura completa de la arteria, se
dece a patología en la propia arteria. Ocasio- produzca con mayor facilidad cuando el tamaño
nalmente endarterectomía, si se ha producido de los introductores requeridos es mayor.
una disección y trombosis local y cierre con De carácter distintivo es que la tasa de le-
parche o bypass. Teóricamente se puede reali- sión de nervio periférico, que es más alta tanto
zar tratamiento endovascular mediante trom- en la vía trans humeral como en la trans axilar,
bectomía mecánica, trombolisis y aterectomía. debida a la intima relación anatómica entre la
Estas últimas alternativas en nuestro medio arteria radial y el nervio mediano.
son menos empleadas, ya que la cirugía abierta También a destacar que las consecuencias
ofrece sus resultados en menor tiempo y ge- del daño nervioso en la extremidad superior
neralmente con más seguridad y durabilidad y sobre todo si es la dominante, puede tener
para el paciente. gran relevancia.
La tasa de lesión publicada para el plexo
braquial tras utilizar el miembro superior para
COMPLICACIONES vía de abordaje arterial, se sitúa (31, 32) entre
DE LA VÍA TRANSHUMERAL el 0.04% y el 11%. Su causa es la lesión directa
provocada por la punción o el introductor y
Esta vía se utiliza con mucha menor fre- el hematoma, el síndrome compartimental o
cuencia que la femoral, así que en términos la lesión isquémica del nervio si se desarrolla
absolutos tiene una tasa de complicación mu- una trombosis.
cho menor que la vía femoral.
En el ámbito de la cardiología la vía radial Manifestaciones clínicas
en los años recientes ha superado con creces
su tasa de utilización. El desarrollo de hematoma en diferentes
En el ámbito de la ACV es empleada para grados, los signos de isquemia y las disestesias
revascularización de TSA, arterias viscerales o son fácilmente reconocibles a la exploración.
renales o bien de los MMII. También como vía
complementaria en los procedimientos reali- Estudios complementarios
zados por disección de aorta torácica.
Se utiliza por los radiólogos intervencio- El examen Doppler nos determina de ma-
nistas con mucha frecuencia para realizar ar- nera objetiva el flujo en arteria axilar, braquial
teriografía diagnostica, en este ámbito existen y sus ramas.
experiencias (31) que nos pueden servir de El ecodoppler nos muestra, además de la
referencia para su incidencia de complicación cartografía los signos compatibles con hema-
local, que se fija en un 0.44%. Incluyendo 0.09% toma, trombosis o pseudoaneurisma.
de pseudoaneurisma, 0.22% hematoma y 0,04% La arteriografía igualmente aunque de
disección. Esta tasa para procedimientos diag- forma invasiva determina los hallazgos del es-
nósticos, que suele emplear introductores de tudios no invasivos.
calibre 4F, se incrementa cuando se realizan
procedimientos terapéuticos. Tratamiento
Los factores de riesgo identificados para
su producción, son los mismos que para la vía Puede realizarse mediante medidas con-
femoral. servadoras como el vendaje compresivo para
2-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 16:45 Página 17
el hematoma, la inyección de trombina para el Las primeras publicaciones que dieron in-
pseudoaneurisma y finalmente la cirugía abierta formación sobre los dispositivos de cierre vas-
para la descompresión en los síndromes com- cular, en nuestro ámbito, proceden del grupo
partimentales y la trombectomía cuando existe de Dietrich (34) y fueron empleadas en el tra-
oclusión arterial. tamiento endovascular percutáneo de los aneu-
rismas. Estas publicaciones determinan que el
objetivo de estos dispositivos es reducir las
DISPOSITIVOS DE CIERRE complicaciones de la herida quirúrgica, la lin-
VASCULAR forragia entre otras y mejorar la confortabili-
dad del paciente. Indirectamente generan a pe-
Han sido creados para realizar un rápido sar de su coste, un ahorro, disminuyendo los
cierre del orificio arterial, en los procedimien- días de estancia hospitalaria.
tos percutáneos y evitan la necesidad de com- Los dispositivos creados son básicamente
presión prolongada. de dos tipos:
Han sido utilizados en el ámbito de la car- Los que incorporan un mecanismo de su-
diología, siendo especialmente recomenda- tura del orificio arterial y los que poseen un
dos (33) ante la presencia de inhibidores de la mecanismo extraluminal para facilitar la coa-
glicoproteína IIb IIIa. gulación y el sellado del orificio (Tabla IV).
Su uso debe aplicarse siempre con la valo- casos y evita o disminuye indirectamente la
ración preoperatoria del TAC, en cuanto a los aparición de complicaciones trombóticas.
detalles del eje ilio femoral, no solo sus diá- Su uso, no está exento de complicaciones
metros, sino el grado de calcificación y la ubi- (35), que pueden ser hematoma, pseudoaneu-
cación precisa de la bifurcación para instalar risma, trombosis e infección.
el dispositivo en la femoral común, sobre la Las medidas terapéuticas que requieren di-
cabeza del fémur. chas complicaciones no difieren de las previa-
Su selección también debe realizarse, con- mente mencionadas para las hemorrágicas y
siderando el tamaño de los dispositivos a em- oclusivas. Únicamente cabe mencionar, que las
plear dado que no todos cubren los mismas infecciosas requieren generalmente la explo-
dimensiones (Tabla IV). ración inguinal, el desbridamiento local, la reti-
Estos dispositivos permiten el cierre arte- rada del material del dispositivo y la recons-
rial sin haber tenido que revertir el efecto de trucción arterial deseablemente con material
la heparina, lo que aporta beneficio en ciertos autólogo.
2-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 16:45 Página 18
15. Fitts J, Ver Lee P, Hofmaster P, Malenka D : Fluoroscopy-gui- 27. Kelm M, Perings SM, Jax T, et al.: Incidence and clinical out-
ded femoral artery puncture reduces the risk of pci-related come of iatrogenic femoral arteriovenous fístulas: implica-
vascular complications. J Interv Cardiol. 21:273-278 2008. tions for risk stratification and treatment. J Am Coll Cardiol.
16. Pracyk JB, Wall TC, Longabaugh JP, et al.: A randomized trial 40:291-297 2002.
of vascular hemostasis techniques to reduce femoral vascu- 28. Perings SM, Kelm M, Jax T, Strauer BE : A prospective study
lar complications after coronary intervention. Am J Cardiol. on incidence and risk factors of arteriovenous fístulae follo-
81:970-976 1998. wing transfemoral cardiac catheterization. Int J Cardiol.
17. Koreny M, Riedmuller E, Nikfardjam M, et al.: Arterial punc- 88:223-228 2003.
ture closing devices compared with standard manual com- 29. Onal B, Kosar S, Gumus T, et al.: Postcatheterization femoral
pression after cardiac catheterization: systematic review and arteriovenous fístulas: endovascular treatment with stent-
meta-analysis. JAMA. 291:350-357 2004. grafts. Cardiovasc Intervent Radiol. 27:453-458 2004.
18. Coughlin BF, Paushter DM : Peripheral pseudoaneurysms: 30. Onal B, Ilgit ET, Akpek S, Coskun B : Postcatheterization fe-
evaluation with duplex US. Radiology. 168:339-342 1988. moral arteriovenous fístula: endovascular treatment with N-
19. Cavallo I, Quezada C, Suazo L. Signo del Ying Yang : La duali- butyl-cyanoacrylate embolization. Cardiovasc Intervent
dad del Pseudoaneurisma. Revista Chilena de Radiologí[Link]. Radiol. 29:276-278 2006.
16 Nº 1, 2010: 36-38. 31. Kent KC, Moscucci M, Gallagher SG, et al.: Neuropathy after
20. Fellmeth BD, Roberts AC, Bookstein JJ, et al.: Postangiograp- cardiac catheterization: incidence, clinical patterns, and long-
hic femoral artery injuries: nonsurgical repair with US-guided term outcome. J Vasc Surg. 19:1008-1013 1994.
compression. Radiology. 178:671-675 1991. 32. AbuRahma AF, Robinson PA, Boland JP, et al.: Complications
21. Lange P, Houe T, Helgstrand UJ : The efficacy of ultrasound- of arteriography in a recent series of 707 cases: factors af-
guided compression of iatrogenic femoral pseudo- fecting outcome. Ann Vasc Surg. 7:122-129 1993.
aneurysms. Eur J Vasc Endovasc Surg. 21:248-250 2001. 33. Cura FA, Kapadia SR, L’Allier PL, et al.: Safety of femoral clo-
22. Cope C, Zeit R : Coagulation of aneurysms by direct percu- sure devices after percutaneous coronary interventions in
taneous thrombin injection. AJR Am J Roentgenol. 147:383- the era of glycoprotein IIb/IIIa platelet blockade. Am J Car-
387 1986. diol. 86:780-782 2000 A9.
23. Krueger K, Zaehringer M, Strohe D, et al.: Postcatheteriza- 34. Haas PC, Krajcer Z, Diethrich EB. Closure of large percu-
tion pseudoaneurysm: results of US-guided percutaneous th- taneous access sites using the Prostar XL Percutaneous
rombin injection in 240 patients. Radiology. 236:1104-1110 Vascular Surgery device. J Endovasc Surg.1999
2005. May;6(2):168-70.
24. Perler BA : Surgical treatment of femoral pseudoaneurysm fo- 35. Nikolsky E, Mehran R, Halkin A, et al.:Vascular complications
llowing cardiac catheterization. Cardiovasc Surg. 1:118-121 1993. associated with arteriotomy closure devices in patients un-
25. Kresowik TF, Khoury MD, Miller BV, et al.: A prospective dergoing percutaneous coronary procedures: a meta-analy-
study of the incidence and natural history of femoral vascu- sis. J Am Coll Cardiol. 44:1200-1209 2004.
lar complications after percutaneous transluminal coronary 36. Dziekiewicz M, Maciag R, Maruszynski M. New surgical mo-
angioplasty. J Vasc Surg. 13:328-333 1991. dification of fascial closure following endovascular aortic pat-
26. Ricci MA, Trevisani GT, Pilcher DB : Vascular complications hology repair. Wideochir Inne Tech Malo Inwazyjne. 2014
of cardiac catheterization. Am J Surg. 167:375-378 1994. Mar;9(1):89-92.
2-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 16:45 Página 20
3-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 16:53 Página 21
El PITON GC puede ser utilizado no sólo b) Protección pasiva (15, 16): Cualquier dis-
en arcos complejos como el bovino, sino tam- positivo que ayude al cirujano a capturar y
bién en casos con ausencia de carótida externa retirar el material embólico generado du-
o placas severas de la carótida común. rante el procedimiento.
Una alternativa de recurso publicada para
casos de arcos complejos abordados por ac- Existen diferentes estrategias de neuropro-
ceso femoral es el abordaje desde arteria tección:
temporal ecoguiado, de forma que se esta- a) Filtros frente a sistemas de oclusión
blece una técnica “through-and-through” para proximal: los filtros mantienen la perfusión
facilitar el acceso del catéter guía y dar estabi- distal; los sistemas de oclusión controlan
lidad a los dispositivos (12). significativamente la embolización al no te-
ner que atravesar la lesión.
Complicaciones en relación con b) Filtros de diseño concéntricos versus
los sistemas de protección cerebral excéntricos: los de diseño concéntrico
son recomendados para zonas rectas de la
Las complicaciones más habituales durante carótida interna intracraneal y los excén-
el CAS son aquellas relacionadas con los pro- tricos para zonas elongadas de la carótida
blemas de embolización distal. La mayoría de interna intracraneal
los cirujanos coinciden en que la seguridad del c) Balones de oclusión distal: recomenda-
stenting carotídeo depende de la reducción dos para el tratamiento de las placas de
efectiva del riesgo de embolización durante el alto riesgo de embolización distal seguidas
procedimiento. Esto es cierto, pero no quiere de un segmento recto de carótida interna
decir que el uso de dispositivos de protección distal.
cerebral correctos por sí solos eviten la em- d) Dispositivos de clampaje proximal en-
bolización. dovascular: recomendados para el trata-
En realidad se necesitan poner en practica miento de placas de alto riesgo de emboli-
dos estrategias: la primera relacionada con el zación distal, para las lesiones focales de la
procedimiento completo (incluyendo la indica- carótida interna con extrema tortuosidad
ción de CAS), la segunda específicamente en re- postestenosis y para el tratamiento de las
lación con los dispositivos de neuroprotección. lesiones suboclusivas.
Básicamente las dos estrategias son deno- e) Flujo reverso no endovascular.
minadas:
a) Protección activa (13): cualquier método El uso de filtros es el método de protec-
y/o estrategia de trabajo para minimizar la ción más extendido. Sin embargo no está
probabilidad de generar la embolización de exento de complicaciones: el cruce de la lesión
partículas de material ateromatoso durante con el filtro por sí sólo puede causar embo-
el procedimiento endovascular, incluyendo lización de la placa, especialmente en pacien-
una adecuada selección de los pacientes y tes sintomáticos con estenosis severas. Otras
las lesiones así como una meticulosa selec- complicaciones derivadas del uso del filtro son
ción de los dispositivos y la técnica inter- las disecciones de la arteria y/o perforacio-
vencionista. nes causadas por el mismo, así como en arte-
a) Algunos estudios proponen el VH-IVUS rias elongadas la presencia de espasmo se-
como un método de detección del grupo cundario al [Link]én se han descrito
de pacientes y lesiones de mayor riesgo de oclusiones de arterias por filtros llenos de
embolización post-stenting carotídeo (14). material embólico.
3-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 16:53 Página 24
nica entre stents de celda cerrada y stents de debe realizarse una vez, ya que un alto número
celda abierta (21). de postdilataciones incrementa el riesgo de
Así mismo existen trabajos que abogan por prolapso de la placa. Del mismo modo es acon-
el efecto protector de los stents recubiertos en sejable un inflado y desinflado rápido puesto
pacientes con lesiones con excesivo trombo (22). que muchos pacientes no toleran el clampaje
El continuo desarrollo de materiales bus- ni la compresión del seno carotídeo.
cando la optimización de los mismo va enfo- Antes de la postdilatación es recomendable
cado a la búsqueda de stents más flexibles, con la administración de Atropina (0.5-1 mg) para
mayor adaptabilidad y estabilidad de la placa reducir la bradicardia e hipotensión resultante
en contacto con el stent, minimizando su pro- de la estimulación de los barorreceptores del
trusión através de la malla (23). seno carotídeo.
En este sentido, ha de tenerse en cuenta a Otras de las complicaciones que se puede
la hora de seleccionar el stent a implantar que presentar tras la postdilatación es que la ca-
la estructura del stent de celda cerrada favo- rótida externa quede severamente esteno-
rece la protección frente a la protusión de sada u ocluida sin que ello comporte reper-
la placa, pero es una estructura con menor cusiones clínicas.
flexibilidad, y por tanto se adapta peor a la Entre la complicaciones en relación con el
morfología del vaso y por lo que en zonas stent no podemos olvidar la reestenosis, de-
elongadas rectificaría la morfología original finida arteriográficamente como >50% de es-
conllevando un “kinking” del vaso inmediata- tenosis en comparación con el segmento de
mente distal a la zona de implante. referencia. Comúnmente se utilizan como pa-
La predilatación debería realizarse en rámetros ecográficos para diagnosticar rees-
aquellos casos que presenten una estenosis tenois intrastent >50% unas velocidades pico
de muy alto grado(grado (preoclusiva) asocia- sistólicas de >225 cm/seg y ratio >2.5.
das con lesiones muy calcificadas que no per- La reestenosis es mucho menos común
miten ser cruzadas y que presentan una alta que la reportada en cualquier otro vaso, y ha-
tendencia al “recoil” (lesiones fibróticas largas bitualmente es asintomática. La incidencia de-
o restenosis post endarterectomía, etc.). pende de la definición y método diagnóstico
Se aconseja predilatar solo en los casos es- pero se cifra en torno al 2-6% (24). Puede te-
trictamente necesarios dado el alto riesgo de ner una incidencia mayor en las reestenosis
embolización distal por fractura de la placa ya del stenting post endarterectomía y en los
que se trata de maniobras sin protección. Así stenting por radiación. Esta incidencia es similar
mismo, se recomienda el uso de balones de 2.5 a la endarterectomía (25, 26).
a 4 mm de diámetro por 30 mm de longitud. En Las reestenosis sintomáticas deberían ser
algunos casos puede ser útil el uso del “Cutting tratadas si bien el tratamiento de los asinto-
Ballon”(Boston Scientific®) con un inflado má- máticos se encuentra en discusión, así como
ximo recomendado de 6-8 bares. el tipo de tratamiento: angioplastia versus
Por otro lado la postdilatación del stent reestenting.
favorece la protusión de la placa a través
de la malla y la potencial embolización de Complicaciones que afectan
material desprendido de dicha placa. Se acon- a la arteria carótida externa
seja el uso de balones cortos (no superiores a
2 cm), realizar el inflado sólo dentro del stent La perforación de la carótida externa es
y a presión nominal, aceptando una estenosis una complicación infrecuente, con una inci-
residual del 10-15%. La dilatación con balón dencia menor al 0.3% (27, 28) y con potenciales
3-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 16:53 Página 26
Otra complicación general que puede darse balón, y retirar el filtro en cuanto sea posible.
es la hiperperfusión. Esta puede ocurrir en Los factores que pueden predisponer al en-
la endarterectomía carotídea y en el stenting lentecimiento del flujo son la existencia de una
con una incidencia de 0.3-2.7% y 1.1%, respec- placa ulcerada, lesión larga, placa blanda con
tivamente. El debut clínico típicamente co- trombo, pacientes de edad avanzada y síntomas
mienza unas cuantas horas después de com- deisquemia cerebral en los 6 meses previos.
pletar el procedimiento (media de 10 horas Por último la Encefalopatía por contras-
en algunos estudios), pero puede ocurrir in- tes es una rara complicación que suele presen-
mediatamente después o por el contrario días tarse tras procedimientos complejos de larga
después. Son discutidos los factores de riesgo duración. En el TAC se aprecia presencia de con-
predisponentes como la estenosis severa ipsi- traste en ganglios basales y córtex sin existir
lateral u oclusión. Se describe en algún estudio imágenes de efecto masa a diferencia de la he-
un 16% de incidencia en los pacientes que pre- morragia. El debut clínico suele ser un déficit
sentan estenosis contralateral severa >80% y neurológico del hemisferio ipsilateral con alte-
una estenosis ipsilateral >90% (34). ración del nivel de conciencia, que se resuelve
La estenosis ipsilateral severa se acompaña espontáneamente sin precisar tratamiento (37).
de una vasodilatación extrema, de modo que al Fig. 1 (38).
restaurar el flujo anterógrado tras el stenting,
aumenta la perfusión capilar pudiendo dar lugar
a una extravasación y causando una hemorra- Potential Complications
gia intracraneal. Es imprescindible un correcto of Carotid Artery Stenting
control de la tensión arterial postoperatoria en Cardiovascular
la unidad de cuidados intensivos con adminis- Vasovagal reaction (5%-10%).
tración si es preciso de nitroprusiato. La pre- Vasodepressor reaction (5%-10%).
sencia de hiperperfusión está asociada a una alta Myocardial infarction (1%).
incidencia de hemorragia intracraneal, por ello Carotid artery
tiene una incidencia parecida <1%. Los factores Dissection (<1%).
de riesgo predictores son una excesiva anticoa- Thrombosis (<1%).
gulación, hipertensión mal controlada, lesiones Perforation (<1%).
sintomáticas, estenosis severas u oclusiones o ECA stenosis or occlusion (5%-10%).
stroke previo (34, 35). En la mayoría de estos Transient vasospasm (10%-15%).
Restenosis (3%-5%).
casos ocurre en las primeras 24 h postprocedi-
miento, pero hasta en el 30% de los casos puede Neurological
ocurrir después de las 24 horas. La clínica de TIA (1%-2%).
debut suele ser dolor cefalea y pérdida de co- Stroke (2%-3%).
Intracranial hemorrhage (<1%).
nocimiento. Hyperfusion syndrome (<1%).
Un estudio aislado ha descrito la presencia Seizures (<1%).
de un flujo enlentecido hasta en un 8% de los
General
pacientes (36). Esto suele ser debido a la pre-
Access site injury (5%).
sencia de abundante material dentro del filtro Blood transfusion (2%-3%).
que obstruye el flujo. Es más frecuente tras la Contrast nephropathy (2%).
postdilatación. Otras causas pueden ser una di- Contrast reactions (5%-10%).
sección, o espasmo de la arteria o trombo in- Death (1%)
trastent. Para solventarlo, se aconseja una pe-
queña aspiración lo más próximo al filtro o al Fig. 1. Resumen complicaciones.
3-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 16:53 Página 28
Los autores con más experiencia reco- trica. Otras complicaciones más infrecuentes
miendan la reparación quirúrgica del pseudo- son: lesiones del esófago, tráquea, linfáticos,
aneurisma, mediante interposición de injerto nervios frénico y vago, cadena simpática y
(27, 28). plexo braquial (29, 31).
en la arteria braquial. Este sistema se ha dise- 2. Haskal ZJ,Trerotola S, Dolmatch B, Schuman E,Altman S, Mie-
tling S, et al. Stent graft versus balloon angioplasty for failing
ñado para salvar accesos o crear nuevos acce- dialysis-access grafts. N Engl J Med 2010;362:494-503.
sos en pacientes con estenosis/oclusión en la 3. Kim DH, Goo DE,Yang SB, Moon C, Choi DL. Endovascular
vena central y el éxito de la técnica es superior management of immediate procedure-related complications
of failed hemodialysis access recanalization. Korean J Radiol
al 90%. 2005; 6: 185-195.
Los resultados del sistema HeRO no difie- 4. Manninen HI, Kaukanen E, Mäkinen K, Karhapää P. Endovas-
ren significativamente de las fístulas protésicas cular salvage of nonmaturing autogenous hemodialysis fístu-
las: comparison with endovascular therapy of failing mature
respecto a la permeabilidad y a infecciones del fístulas. J Vasc Interv Radiol 2008; 19: 870-876.
dispositivo, aunque sí tienen una tasa de rein- 5. Chen SM, Hang CL, Yip HK, Fang CY, Wu CJ, Yang CH, et al.
tervenciones más alta (>2 intervenciones/año). Outcomes of interventions via a transradial approach for
dysfunctional Brescia-Cimino fístulas. Cardiovasc Intervent
La permeabilidad primaria al año es del 48% y Radiol 2009; 32: 952-959.
la secundaria del 90% (34, 35). 6. Kim BM, Goo DM, Park SI. Bidirectional angioplasty with sin-
gle vascular access in autogenous arteriovenous fístula. J Vasc
Las complicaciones más frecuentes son el Interv Radiol 2007; 18: 868-874.
robo, que ocurre hasta en el 25%, sobre todo 7. Dale JD, Dolmatch BL, Duch JM, Winder R, Davidson IJ. Ex-
en mujeres y que en ocasiones obliga al cierre panded polytetrafluoroethylene-covered stent treatment of
angioplasty-related extravasation during hemodialysis access
de la fístula, embolismos pulmonares (5%) y intervention: technical and 180-day patency. J Vasc Interv Ra-
rotura de vena central (5%), que puede com- diol 2010; 21: 322-326.
prometer la vida del paciente (35, 37). 8. Dolmatch BL, Duch JM, Winder R, Butler GM, Kershen M,
Patel R, et al. Salvage of angioplasty failures and complications
in hemodialysis arteriovenous access using the FLUENCY
plus stent graft: technical and 180-day patency results. J Vasc
CONCLUSIONES Interv Radiol 2012; 23: 479-487.
9. Haage P, Günter RW. Radiological intervention to maintain
vascular access. Eur J Vasc Endovasc Surg 2006; 32: 84-89.
Las complicaciones de los procedimientos 10. Shawyer A, Fotiadis NI, Namagondlu G, Iyer A, Blunden M,
endovasculares de los accesos vasculares de Raftery M, et al. Cephalic arch stenosis in autogenous hae-
modialysis fístulas: treatment with the viabahn stent-graft.
hemodiálisis no son muy frecuentes. La mayoría Cardiovasc Intervent Radiol 2013; 36: 133-139.
de las veces se producen por la rotura de la 11. Wang S, Almehmi A, Asif A. Surgical management of cephalic
arch occlusive lesions: are there predictors for outcomes.
vena tras la angioplastia en el trayecto de la Semin Dial 2013; 26: E33-E41.
fístula, pero suelen ceder con compresión o 12. Hernandez D, Diaz F, Rufino M, Lorenzo V, Perez T, Rodriguez
con balón de oclusión. A, et al. Subclavian vascular access stenosis in dialysis pa-
tients: natural history and risk factors. J Am Soc Nephrol
Las complicaciones potencialmente graves 1998; 9: 1507-1510.
están relacionadas con el tratamiento de las 13. Mansour M, Kamper L, Altemburg A, Haage P. Radiological
venas centrales. Los stents recubiertos son el central vein treatment in vascular Access. J Vasc Access 2008;
9: 85-101.
tratamiento de elección, aunque los casos más 14. Siani A, Marcucci G, Accrocca F, Antonelli R, Mounayergi F,
graves pueden requerir cirugía. La mejor pre- Rosati MS, et al. Endovascular central venous stenosis treat-
vención para evitar las lesiones centrales es ment ended with superior vena cava perforation, pericardial
tamponade, and exitus. Ann Vasc Surg 2012; 26: 733.e9-
planificar correctamente los accesos vasculares 733.e12.
y evitar la colocación de catéteres venosos 15. Anaya-Ayala JE, Smolock CJ, Colvard BD, Naoum JJ, Bismuth
J, Lumsden AB, et al. Efficacy of covered stent placement for
centrales. central venous occlusive disease in hemodialysis patients. J
Vasc Surg 2011; 54: 754-759.
16. Nael K, Kee ST, Solomon H, Katz SG. Endovascular manage-
ment of central thoracic veno-occlusive diseases in hemo-
BIBLIOGRAFÍA dialysis patients: a single institutional experience in 69
consecutive patients. J Vasc Interv Radiol 2009; 20: 46-51.
1. Alcázar Arroyo R, Orte L, González Parra E, Górriz JL, Na- 17. Verstandig AG, Bloom AI, Sasson T, Haviv YS, Rubinger D.
varro JF, Martín de Francisco AL, et al. Documento de con- Shortering and migration of Wallstents after stenting of cen-
senso SEN-semFYC sobre la enfermedad renal crónica. tral venous stenoses in hemodialysis patients. Cardiovasc In-
Nefrología 2008; 28: 273-282. tervent Radiol 2003; 26: 58-64.
4-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:06 Página 36
18. Bani-Hani S, Showkat A, Wall BM, Das P, Huang L, Al-Absi AI. 28. Shah AS, Valdes J, Charlton-Ouw KM, Chen Z, Coogan SM,
Endovascular stent migration to the right ventricle causing Amer HM, et al. Endovascular treatment of hemodialysis ac-
myocardial injury. Semin Dial 2012; 25: 562-564. cess pseudoaneurysms. J Vasc Surg 2012; 55: 1058-1062.
19. Brown KT, Getrajdman GI. Balloon dilation to the superior 29. Vats HS. Complications of catheters: tunneled and nontun-
vena cava (SVC) resulting in SVC rupture and pericardial neled. Adv Chronic Kidney Dis 2012; 19: 188-194.
tamponade: a case report and brief review. Cardiovasc In- 30. Azizzadeh A, Pham MT, Estrera AL, Coogan SM, Safi HJ. En-
tervent Radiol 2005; 28:372-376.. dovascular repair of an iatrogenic superior vena caval injury:
20. Shah A, Ansari N, Hamadeh Z. Cardiac arrest secondary to a case report. J Vasc Surg 2007; 46: 569-571.
bilateral pulmonary emboli following arteriovenous fístula 31. Napalkov P, Felici DM, Chu LK, Jacobs JR, Begelman SM. Inci-
thrombectomy: a case report with review of the literature. dence of catheter-related complications in patients with cen-
Case Rep Nephrol 2012; 2012: 831726. tral venous or hemodialysis catheters: a health care claims
21. Weng FL, Berns JS. Complications of percutaneous treatment database analysis. BMC Cardiovasc Disord 2013; 13: 86.
of thrombosed hemodialysis access grafts. Semin Dial 2003; 32. NiyyarVD, Chan MR. Interventional nephrology: catheter
16: 257-262. dysfunction-prevention and troubleshooting. Clin J Am Soc
22. Koukounas V, Karnabatidis D, Diamantopoulos A, Spiliopoulos Nephrol 2013; 8: 1234-1243.
S, Kagadis GC, Ravazoula P, et al. Incidence of arterial micro- 33. Mermel LA, Allon M, Bouza E, Craven DE, Flynn P, O’Grady
embolization during percutaneous angiojet thrombectomy NP, et al. Clinical practice guidelines for the diagnosis and
of hemodialysis grafts. Cardiovasc Intervent Radiol 2014; 37: management of intravascular catheter-related infection: 2009
405-411. update by the infectious diseases society of America. Clin In-
23. Calderon K, Jhaveri KD, Mossey R. Pulmonary embolism fo- fect Dis 2009; 49: 1-45.
llowing thrombolysis of dialysis access: is anticoagulation re- 34. Gage SM, Katzman HE, Ross JR, Hohmann SE, Sharpe CA,
ally necessary? Semin Dial 2010; 23: 522-525. Butterly DW, et al. Multi-center experience of 164 consecu-
24. Wu S,Ahmad I, Qayyum S,Wicky S. Kalva SP. Paradoxical em- tive Hemodialysis Reliable Outflow [HeRO] graft implants
bolism after declotting of hemodialysis fístulae/grafts in pa- for hemodialysis treatment. Eur J Vasc Endovasc Surg 2012;
tients with patent foramen ovale. Clin J Am Soc Nephrol 44: 93-99.
2011; 6: 1333-1336. 35. Steerman SN, Wagner J, Higgins JA, Kim C, Mirza A, Pavela J,
25. Carrera LA, Reddy R, Pamoukian VN, Michelis MF, DeVita et al. Outcomes comparison of HeRO and lower extremity
MV, Rosenstock J. Massive intravascular hemolysis with me- arteriovenous grafts in patients with long-standing renal fai-
chanical rheolytic thrombectomy of a hemodialysis arterio- lure. J Vasc Surg 2013; 57: 776-783.
venous fístula. Semin Dial 2013; 26: E5-E7. 36 Wallace JR, Chaer RA, Dillavou ED. Report on the Hemo-
26. Yurkovic A, Cohen RD, Mantell MP, Kobrin S, Soulen MC, dialysis Reliable Outflow (HeRO) experience in dialysis pa-
Chittams J, et al. Outcomes of thrombectomy procedures tients with central venous occlusions. J Vasc Surg 2013; 58:
performed in hemodialysis grafts with early failure. J Vasc In- 742-747.
terv Radiol 2011; 22: 317-324. 37. Katzman HE, McLafferty RB, Ross JR, Glickman MH, Peden
27. Zink JN, Netzley R, Erzurum V, Wright D. Complications of EK, Lawson JH. Initial experience and outcome of a new he-
endovascular grafts in the treatment of pseudoaneurysms modialysis access device for catheter-dependent patients. J
and stenosis in arteriovenous access. J Vasc Surg 2013; 57: Vasc Surg 2009; 50: 600-607.
144-148.
4-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:06 Página 37
Tabla I.
Recomendaciones Society for Vascular
Surgery
esos 2 primeros centímetros. Por lo tanto la frénico (que ha llegado a complicar hasta el
se sacrifica la ASI cuando la zona de anclaje se 12,6% de los procedimientos (11)) y del ducto
sitúa en las zonas 0, 1 o 2 (9). torácico.
La ASI juega un papel fundamental en la
irrigación de la extremidad superior izquierda,
la médula espinal y el cerebro posterior; por INFLUENCIA EN LA EXTREMIDAD
ello, las complicaciones que derivan de su co- SUPERIOR IZQUIERDA
bertura son la isquemia de estos territorios:
isquemia de la extremidad superior izquierda, La arteria subclavia izquierda, a través de
el shock medular y el infarto de cerebro pos- su rama terminal la arteria axilar, y por ende,
terior. de la arteria humeral, irriga la extremidad su-
A pesar de los beneficios potenciales que perior izquierda. La exclusión de la ASI durante
podría entrañar la revascularización rutinaria el TEVAR puede producir un cuadro de isque-
preoperatoria de la ASI, mediante by pass ca- mia aguda de la extremidad superior izquierda
rótido-subclavio o transposición subclavia, téc- que cursaría con la clínica habitual de dolor,
nicas más frecuentemente utilizadas, estos pro- frialdad, ausencia de pulso, parestesias y palidez
cedimientos no están exentos de riesgo, ya o cianosis.
que por su localización anatómica, la ASI está No obstante, la clínica isquémica en el post-
en relación con numerosas estructuras ner- operatorio suele ser menos florida que en un
viosas y vasculares. Se han descrito casos de cuadro embólico, puesto que la oclusión es
accidentes cerebrovasculares (2%) (10), así proximal permitiendo el flujo sanguíneo por
como lesiones de la arteria subclavia, de la colaterales, especialmente a través de la arteria
vena subclavia, del plexo braquial, del nervio vertebral izquierda. Así, se produce un robo
5-COMPLICACIONES .qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:15 Página 41
por parte de la ASI, y se encuentra un flujo in- comunicante posterior son los encargados de
vertido en la arteria vertebral en el 100% de suplir el déficit de aporte sanguíneo.
los casos (3). Es importante resaltar que hay una impor-
El metanálisis llevado a cabo por Rivizi en tante variabilidad de la anatomía vascular de la
2008 (8) concluyó que la cobertura de la ASI zona, por una parte, el segmento V2 de las ar-
comportaba un riesgo de isquemia de la ex- terias vertebrales es hipoplásico en 1,9-11,6%
tremidad superior izquierda estadísticamente de la población (15, 16) y por otra, el polígono
significativo. En un estudio más reciente Min- de Willis es incompleto en el 43,5%-52% de
wook y colaboradores (3) han cuantificado las las arteriografías (17,18). La conjunción de am-
complicaciones derivadas de la cobertura de bas variables anatómicas según estudios ana-
la ASI en la extremidad superior izquierda en tómicos, se da en el 5,4% de la población, son
un 18,5% de los pacientes, datos que concuer- estos pacientes quienes tienen un alto riesgo
dan con los de otras series (12, 13). de accidente cerebro-vascular (ACV) poste-
Aunque ha sido necesaria la revasculariza- rior.
ción post-operatoria de la ASI en algunos pa- En el meta-análisis de Rivizi y colabora-
cientes debido a isquemia inducida por el es- dores (8) que dio lugar a las Recomendacio-
fuerzo, robo de la arteria subclavia sintomático, nes de la SVS, se encontró un aumento del
endoleaks tipo Ia (13, 14), los autores refieren riesgo de AVC en territorio posterior, al com-
que la isquemia de la extremidad superior iz- parar pacientes sin revascularización con res-
quierda se puede manejar a priori de manera pecto a pacientes revascularizados (OR 2,58;
conservadora. CI 0,82-8,09). Estos datos concuerdan con
Por lo tanto, en la actualidad, el riesgo de estudios posteriores en los que se compara
isquemia de la extremidad superior izquierda la frecuencia de ACV en pacientes en los que
no justifica en sí mismo la revascularización se revascularizó frente a los que no se revas-
(9). Y una vez aparecen los síntomas se reco- zularizó la ASI. Aunque muchos de estos es-
mienda conservar una actitud expectante tudios encontraron un aumento del riesgo
puesto que estos tienden a desaparecer (3). de ACV posterior (10, 19), solo en uno se al-
canzó una significación estadística (20). Ade-
más, en el estudio llevado a cabo por Cooper
ICTUS ISQUÉMICO (19), se halló que el riesgo de ACV estaba au-
DE TERRITORIO POSTERIOR mentado tanto en pacientes revascularizados,
como no revascularizados en comparación
La conjunción de ambas arterias vertebra- con los pacientes con zona de anclaje 3 ó 4.
les, la arteria basilar es la arteria principal que En este estudio, la revascularización preope-
irriga el cerebelo y la parte posterior del polí- ratoria, no ofreció protección frente al infarto
gono de Willis, lo que significa que la ASI se cerebral.
encarga de proporcionar la irrigación de una En otros estudios recientes como los de
cuarta parte del cerebro (4). Existe una im- (12-14, 21) han evaluado la utilidad de revas-
portante colateralidad en el cerebro a través cularización selectiva sin encontrarse diferen-
del polígono de Willis y del flujo longitudinal cias estadísticamente significativas entre la re-
entre los sistemas carotídeo y vertebral. Si dis- vascularización selectiva frente a la sistemática.
minuye el flujo de la arteria vertebral izquierda, Freezor y colaboradores tras adoptar una po-
por oclusión de la ASI por ejemplo, la arteria lítica de revascularización selectiva observaron
vertebral derecha a través de la arteria basilar, una disminución de la incidencia de ACV tanto
y el sistema carotídeo a través de la arteria de circulación anterior como posterior, de 6,4
5-COMPLICACIONES .qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:15 Página 42
18. Maeehi C, Catini C, Federico C el al. Magnetic resonanee an- 23. Bavaria JE, Appoo JJ, Makaroun MS, et al: Endovascular stent
giographie evaluation of drculus arteriosus eerebri (eircle of grafting versus open surgical repair of descending thoracic
Willis): a morphologic study in 100 human healthy subjeets. aortic aneurysms in low-risk patients: a multicenter compa-
Ital. J. Anat EmbryoI1996;101:115-23. rative trial. J Thorac Cardiovasc Surg 133:369-377, 2007.
19. Cooper DG,Walsh SR, Sadat U, Noorani A, Hayes PD, Boyle 24. Czerny M, Eggebreeht H, Sodeek G el al. Meehanisrns of
JR. Neurological complications after left subclavian artery symptomatie spinal eord isehemia after TEVAR: insights from
coverage during thoracic endovascular aortic repair: a sys- the European Registry of Endovascular Aortie Repair Com-
tematic review and metaanalysis. J Vasc Surg 2009;49:1594- plieations (EuREC). J Endovasc Ther 2012;19:37-43.
601. 25. Jacobs MJ, de Mol BA, Elenbaas T el al. Spinal eord blood
20. Fattori R, Nienaber CA, Rousseau H el al. Results· of endo- supply in patients with thoracoabdominal aortic aneurysrns.
vaseular repair of the thorade aorta with the Talent Thoraeic J Vasc Surg 2002;35:30-7.
stent graft: the Talent Thorade Retrospeetive Registry. J Tho- 26. Khoynezhad A, Donayre CE, Bui H, Kopchok GE, Walot I,
rac Cardiovase Surg 2006;132:332-9. White RA. Risk factors of neurologic deficit after thoracic
21. Riesenman PJ, Farber MA, Mendes RR et al. Coverage of the aortic endografting. Ann Thorac Surg 2007;83:S882-9.
lef subclavian artery during thoracic endovascular aortic re- 27. Tiesenhausen K, Hausegger KA, Oberwalder P, Mahla E,
pair J Vasc Surg 2007;45:90-4. Tomka M, Allmayer T, et al. Left subclavian artery manage-
22. Maldonado T, Dexter D, Garg K, et al: Left subclavian artery ment in endovascular repair of thoracic aortic aneurysms
coverage during TEVAR does not mandate revascularization. and aortic dissections. J Card Surg2003;18:429-35.
J Vasc Surg 53:135-141, 2012.
5-COMPLICACIONES .qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:15 Página 46
6-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:23 Página 47
ambos grupos, pero la supervivencia a 5 años Talent (Medtronic), 4 Excluder (Gore) y 3 Tag
sí que fue significativamente superior en TEVAR (Gore). Se emplearon una media de 2,26 (1-4)
(mortalidad a 5 años 15,5% frente a 29%, p = módulos por paciente con una longitud media
0,018) (4). de aorta cubierta de 29 mm.
Este esquema terapéutico se ha modificado En cuanto a las complicaciones, no hubo
en los últimos años como consecuencia de re- ningún caso de paraplejia, ni ACV. Hubo 3 en-
cientes estudios prospectivos con seguimientos dofugas (1 tipo I, 1 tipo II y 1 tipo III) y 1 disec-
a largo plazo, que ponen de manifiesto mayor ción retrógrada a los 3 años de seguimiento, 1
supervivencia general y relacionada con la fístula aorto-esofágica a los 6 meses, 1 síndrome
aorta en los pacientes con disecciones estables de malperfusión renal y 1 hemorragia femoral
tratados con TEVAR comparados con los que postoperatoria. El 5,6% presentaron agudización
solo recibieron tratamiento médico. Esto se de la insuficiencia renal, el 7,4% fiebre, el 3,7%
debe a que la endoprótesis en estos pacientes hipertensión arterial de difícil control. La mor-
consigue un remodelado positivo con expan- talidad perioperatoria fue del 18,5% (10 pacien-
sión de la LV y trombosis y estrechamiento de tes). Nuestro grupo desde los inicios siguió los
la LF, consiguiendo frenar la progresión de la siguientes principios: optó por cubrir no solo la
enfermedad (5). puerta de entrada sino la mayor longitud posible
Aquellos casos, de disecciones estables tra- de aorta torácica, limitada en muchos casos por
tados médicamente, tienen tendencia a desa- la disponibilidad de material endovascular. So-
rrollar aneurismas, a sufrir nuevas disecciones bredimensionar no más del 10% de diámetro y
o a romperse al exterior. Todo esto es menos balonear solo las zonas de solapamiento de los
frecuente cuando la LF se trombosa, pero es diversos módulos.
raro, hasta el 90% de las LF de las disecciones Sin embargo, como se analizará a lo largo
tipo B no tratadas se mantienen permeables. del tema que nos ocupa, TEVAR no está libre
A los 5 años solo se han producido trombosis de complicaciones. Estas son: desarrollo de
espontaneas en el 50% de los casos (6). La aneurisma en la aorta distal o persistencia de
permeabilidad de la LF se considera predictor la falsa luz permeable con dilatación aneuris-
de formación de aneurismas y muerte (7). mática (7,8%), disección A retrógrada (6,8%),
La experiencia del Hospital Universitario accidente isquémico cerebral (3%), paraplejia
San Cecilio, ahora integrado en el Complejo (2%), endofugas (8,1%), isquemia intestinal, renal
Hospitalario de Granada, en los últimos diez o de miembros inferiores (8).
años se detalla seguidamente. Nuestra serie
consta de 54 pacientes intervenidos mediante
endoprótesis torácica por disección tipo B en- 2. DISECCIÓN TIPO A
tre Marzo de 2003 y Julio de 2013. El 74% RETRÓGRADA
eran agudas.
Entre los datos demográficos destacaba Se define como aquella disección aguda que
que el 88,9% eran varones, con una edad media se origina distalmente a la aorta ascendente y
de 61 años (rango de 38 - 83 años). Los ante- que se extiende retrógradamente hacia ella.
cedentes personales más prevalentes fueron Es una complicación poco frecuente pero
la hipertensión arterial en el 82% de los casos, grave con alta tasa de mortalidad. La incidencia
tabaquismo en el 18%, cardiopatía isquémica descrita va desde 0,7 a 6,8% (9) y la tasa de
en el 11% y fibrilación auricular en el 9%. mortalidad de 33,6%-57,1% (9,10).
Los dispositivos empleados fueron 28 Va- La disección retrógrada puede producirse
liant (Medtronic), 4 Captivia (Medtronic), 15 durante el procedimiento endovascular e ir
6-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:23 Página 49
extendiéndose durante los días, semanas o me- prótesis con stent proximal libre o cubierto
ses siguientes. La manipulación con guías y el de prótesis (2,8 frente a 1,9, p: 0,12) en la serie
propio stent proximal de la endoprótesis, el de Canaud (10), pero si es considerado como
remodelado con balón una vez liberada la en- un factor de riesgo para Dong (11).
doprótesis, pueden ocasionar mínimos desga-
rros en el flap intimal o en la pared, que pro- Probablemente estas maniobras realizadas
grese y se convierta en una nueva disección. habitualmente en TEVAR por otras patologías
Los pacientes con un tratamiento inicial no sean suficiente para provocar esta compli-
exitoso, de una disección tanto aguda como cación por lo que cabe señalar la predisposición
crónica, poseen una enfermedad sistémica que de los pacientes con disecciones por la fragilidad
predispone a su aorta a la disección tanto an- que presenta su pared aó[Link]í, respecto a la
terógrada como retrógrada, y por tanto este indicación de TEVAR, la mayor incidencia de
sería el primer factor etiológico a tener en esta complicación se produjo en disecciones
cuenta ante esta complicación. (4%) y a su vez mayor en las disecciones agudas
Los factores determinantes propuestos (8,4%) que en las crónicas (3%). El riesgo de di-
para el desarrollo de la disección A retrógrada sección retrograda es de 10 (IC: 4,7-21,9) en
son los siguientes: disecciones agudas frente aneurismas y 3,4 (IC:
– Manipulación con guías e introductores en 1,3-8,8) para disecciones crónicas frente a aneu-
el arco aórtico, pudiendo ocasionar desga- rismas degenerativos (10).
rros en la íntima. En cuanto al momento de presentación la
– Remodelado del extremo proximal de la serie de Canaud demostró que el 21% ocurrió
endoprótesis con balón reiteradamente para intraoperatoriamente. En los 30 días siguientes
conseguir la adaptación de la endoprótesis en el 50%. Pasado un mes de cirugía en el 30%
a la pared del arco, sobre todo cuando este de los casos, con casos descritos hasta 1825
es muy angulado. días después (10).
– El avance de la endoprótesis parcialmente Las consecuencias de la disección A retró-
liberada a través del arco, puede dañar la ín- grada pueden variar desde isquemia cerebral, in-
tima. suficiencia valvular aórtica, taponamiento car-
– La sobredimensión excesiva de la endopró- díaco, isquemia coronaria, con alto riesgo de
tesis que ejerce una gran fuerza sobre la mortalidad por la gravedad de las mismas. Re-
curvatura mayor del arco principalmente. El quiere por tanto una rápida reparación con ci-
riesgo de disección retrograda aumenta 1,14 rugía abierta para reemplazar la aorta ascendente
por cada 1% de sobredimensión a partir de y el arco. Desde un punto de vista técnico se
9% (10). La mayoría de los autores considera puede suturar la prótesis de remplazo del arco
correcto un sobredimensión del 10% en pa- a la endoprótesis o bien retirar esta y sustituirla
cientes con disección tipo B. por una prótesis de Dacron según la técnica
– La existencia de un arco aórtico muy angu- modificada de la trompa de elefante (11).
lado (mayor de 60º), por la imposibilidad de
acomodar la endoprótesis en la zona distal
del arco y el implante entre las zonas 0 y 2 3. COMPLICACIONES
del arco. NEUROLÓGICAS
– Hay controversia sobre si las endoprótesis con
stent proximal libre se asocia a mayores tasas Son las complicaciones más temidas por
de esta complicación. La incidencia de disección su gravedad ya que supone un deterioro clínico
A retrógrada no fue diferente para las endo- muy importante e irreversible en muchos ca-
6-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:23 Página 50
sos. Nos referimos al síndrome medular ante- asociada significativamente a mayor riesgo de
rior y el accidente cerebral vascular (ACV). isquemia en miembro superior y de accidente
Ambos síndromes comparten factores etioló- vértebro-basilar, y de forma no significativa a
gicos como la oclusión de la arteria subclavia ACV de la circulación anterior y a isquemia
izquierda además de los específicos que se medular. Por esto, recomiendan revascularizar
analizan a continuación. siempre en las cirugías programadas y de forma
La arteria subclavia izquierda aporta circu- selectiva en emergencias (16).
lación a la extremidad superior, a la médula
espinal y al cerebro, por lo que sacrificar esta 3.1. Síndrome espinal anterior
arteria cubriéndola con la endoprótesis puede
no ser bien tolerada. Entre un 26% y un 40% En el caso de aneurismas degenerativos la
de los pacientes tratados con TEVAR requieren incidencia de paraplejia con tratamiento endo-
cubrir el ostium de la arteria subclavia iz- vascular comparado con las tasas en cirugía
quierda para conseguir un cuello de anclaje abierta no es muy diferente 2% frente a 5%, sin
proximal óptimo (12, 13, 14). embargo en las disecciones esta diferencia es
El debate sobre que pacientes deben ser mucho más notable con gran ventaja a favor del
revascularizados previamente a la oclusión de tratamiento endovascular (0% frente 19%) (17).
la arteria subclavia izquierda, sigue vivo hoy La incidencia de isquemia medular con tra-
día. A modo de recordatorio, las indicaciones tamiento endovascular varía de 0% a 10% se-
absolutas para revascularizar dicha arteria son: gún las series, siendo 1,8% en un reciente meta-
– Bypass coronario con la arteria mamaria análisis.(18).
interna izquierda. La etiología de la isquemia medular es mul-
– Arteria vertebral izquierda dominante. tifactorial destacando:
– Acceso vascular para hemodiálisis en – Hipotensión periprocedimiento.
miembro superior izquierdo. – Hematoma intraespinal.
– La inadecuada perfusión de la arteria es-
Se consideran indicaciones relativas: pinal anterior. La arteria espinal anterior
– Longitud de aorta torácica descendente perfunde el asta anterior de la médula
cubierta mayor de 20 centímetros (cm). espinal. Esta arteria recibe ramas de la
– Cirugía aorta abdominal previa (con li- arteria vertebral, intercostales y lumba-
gadura de lumbares y sacra media). res, incluyendo la arteria de Adamkie-
– Oclusión de arterias hipogástricas. wicz, sacra media e hipogástricas. Cubrir
sus importantes colaterales puede dar
Ante estas circunstancias hay acuerdo en lugar a este síndrome, al igual que la em-
cuanto al beneficio de la revascularización de bolización de arterias intercostales o
la arteria subclavia izquierda. Pero en ausencia trombosis de las mismas cuando se ori-
de estos condicionantes, no hay consenso, ha- ginan de la LF, una vez trombosada ésta,
biéndose publicado muchos trabajos en ambos al implantar la endoprótesis.
sentidos, los que defienden la revascularización
en todos los casos frente a los que defienden Los factores que explicarían la menor inci-
una revascularización selectiva. La “Society of dencia de paraplejia por tratamiento endovas-
Vascular Surgery” publicó unas recomenda- cular son el mantenimiento de una adecuada
ciones para revascularizar la arteria subclavia colateralidad, que no hay clampaje (necesario
en TEVAR, basadas en un meta-análisis (15), y en la cirugía abierta convencional), que la lon-
concluye que tapar la arteria subclavia está gitud de aorta cubierta sea menor de 20 cm e
6-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:23 Página 51
implante de la endoprótesis lejos del origen circulación posterior suelen ser de origen is-
de la arteria de Adamkiewicz. quémico por oclusión de subclavia izquierda.
La revascularización de la arteria subclavia La permeabilidad de la subclavia también
parece estar relacionada con desarrollo de un ha sido relacionada con las tasas de ACV de la
síndrome medular anterior. Existen estudios circulación anterior (13% frente 2%) en pa-
que han publicado una incidencia del 0% si se cientes en los que se ha tapado la subclavia
asegura el flujo de la subclavia frente a un 8,4% frente a aquellos en los que se ha revasculari-
de isquemia medular (p: 0.049) (13). De todas zado. Este proceder también se ha corrobo-
formas hay grupos que prefieren revascularizar rado en ACV vértebro-basilar (5,5% frente
la subclavia izquierda solo de forma selectiva 1,2%), en ocluidos frente a mantenimiento de
avalados por estudios en los que no hay dife- subclavia permeable (14, 25).
rencias en cuanto a paraplejia y ACV. Los pa- Igualmente si la revascularización se va a
cientes que más se beneficiarían de la revas- realizar de forma selectiva se deberían identi-
cularización serian a los que se cubre una gran ficar que pacientes tienen mayor riesgo de
longitud de aorta, pacientes con fallo renal y ACV. Estos serían: los que presentan una ver-
con oclusión hipogástrica (19). tebral derecha hipoplásica o una vertebral iz-
El drenaje de líquido cefalorraquídeo y el quierda dominante (más del 60% de pacientes)
empleo de la papaverina intratecal son medidas y pacientes con defectos en el polígono de
eficaces para evitar esta complicación en los Willis. De ahí la importancia de realizar un es-
pacientes con factores de riesgo. (20, 21, 22). tudio de imagen cervical y cerebral previo a
Aunque también ha sido cuestionada su utilidad TEVAR (12).
(23).
En nuestra serie de 54 pacientes se evalua- bal medio (p=0,000). Estos datos nos demues-
ron los TACs periprocedimiento y del segui- tran que se produce expansión de la luz ver-
miento midiendo el diámetro aórtico a dos dadera a todos los niveles medidos de la aorta
niveles de la aorta ascendente (nivel A: unión torácica descendente en el seguimiento.
sinotubular y nivel B: tras la salida del tronco Al contrario pasa con el iLF, que decrece
braquiocefálico) y en cuatro niveles (C-F) de en todos los puntos demostrando un estre-
la aorta torácica descendente (C: tras la salida chamiento de la LF. En el punto C decrece de
de subclavia izquierda, D: a nivel de carina, E: a 0,21 a 0,08 en el primer mes (p=0,008) y a
nivel de pilares diafragmáticos y F: en la salida 0,04 en el seguimiento global medio (p=0,015).
del tronco celíaco). En el punto D pasa de 0,39 a 0,21 en el primer
También se calcularon los índices de luz mes (p=0,000) y a 0,14 en el seguimiento glo-
verdadera (iLV) y luz falsa (iLF). El iLV se calculó bal medio (p=0,000). En el punto E de 0,49 a
dividiendo el diámetro de LV por el diámetro 0,43 en el primer mes (p=0,005) y a 0,26 en el
aórtico total. El iLF se calculó dividiendo el diá- seguimiento global medio (p=0,000). Y final-
metro de LF por el diámetro aórtico total. EL mente en el punto F pasa de 0,39 a 0,31 en el
valor del iLV ideal debería aproximarse o igua- primer mes (p=0,000) y a 0,27 en el segui-
lar a 1, sugiriendo incremento de la luz verda- miento global medio (p=0,000).
dera al total, mientras que el valor ideal del iLF
debería aproximarse a 0.
Con un seguimiento medio de 21,9 meses,
encontramos lo siguiente:
Los diámetros de la aorta ascendente (pun-
tos A y B) se mantuvieron estables en el segui-
miento.
El iLV en el punto C se incrementó de 0,78
a 0,91 en el primer mes (p=0,000) y a 0,97 en
el seguimiento global medio (p=0,000). En el
Figura 3. Evolución del cociente de luz falsa.
punto D pasa de 0,6 a 0,78 en el primer mes
(p=0,000) y a 0,85 en el seguimiento global
medio (p=0,000). En el punto E de 0,48 a 0,77 Al medir los diámetros totales, de la LV y
en el primer mes (p=0,000) y a 0,76 en el se- de la LF en los distintos niveles en el segui-
guimiento global medio (p=0,000).Y finalmente miento se evidencia como en los primeros 6
en el punto F pasa de 0,59 a 0,67 en el primer meses es cuando se produce el mayor remo-
mes (p=0,000) y a 0,73 en el seguimiento glo-
delado, manteniéndose estable posterior- dos del ensayo clínico randomizado INSTEAD
mente, tal y como se evidencia en la siguiente (34), que comparaba tratamiento médico con
gráfica que muestra la evolución de dichos diá- TEVAR en disecciones tipo B se demostraron
metros en el punto C. cambios de remodelado, pero no hubo mejoría
En esta gráfica se ve como la LV está muy de la supervivencia a los 2 años ni en la tasa
próxima en diámetro al total en el segui- de eventos adversos en el grupo de TEVAR. Sin
miento, lo cual no se produce de forma tan embargo, en el mismo estudio, al prolongar el
acusada en los puntos E y F. Esto nos sugiere seguimiento a 5 años (INSTEAD-XL) (5) se
un mayor remodelado en zonas proximales de demostró mejoría en la supervivencia relacio-
la aorta torácica descendente que en zonas nada con la aorta y retraso en la progresión
distales. de la enfermedad. Esto hace que nos replan-
Cuando comparamos el iLV en el segui- teemos las indicaciones de TEVAR y nos da la
miento entre disecciones agudas y crónicas, noción, en palabras del propio autor del estu-
queda demostrado un mayor remodelado en dio, de que no existe la disección tipo B no
disecciones agudas que en crónicas. Vemos complicada. Asociado a todo esto, en los últi-
como en el punto C es de 0,98 en agudos y mos años están incrementándose las publica-
0,94 en crónicos (n.s.), en el punto D de 0,91 ciones sobre la asociación de stent libre
en agudos y 0,72 en crónicos (p=0,03), en el solapado a las endoprótesis para aumentar el
punto E de 0,82 en agudos y 0,62 en crónicos sellado, promoviendo también mayor remode-
(p=0,04) y finalmente en el punto F de 0,8 a lado (35).
0,6 (p=0,07).
Con nuestro trabajo pudimos concluir que
el tratamiento endovascular de las disecciones 7. ENDOFUGAS
tipo B promueve cambios de remodelación
positivos, produciendo una expansión en la LV La endofuga tipo I (proximales desde el
a distintos niveles de la aorta torácica descen- arco aórtico hacia la falsa luz) es la complica-
dente, el mayor remodelado se objetiva a los ción más frecuente asociada al tratamiento en-
6 meses y posteriormente se mantiene esta- dovascular de las disecciones, y supone un fallo
ble, el iLV es mayor en las zonas proximales de del tratamiento, al mantener presurizada la
la aorta torácica que en las distales y se pro- falsa luz. Es una complicación grave ya que
duce un mayor remodelado en disecciones puede dar lugar en último término, a la rotura
agudas que en crónicas (especialmente en los aórtica por lo que precisa reintervención rá-
puntos D y E). pida (18)
En la publicación de Rodríguez et al. en La incidencia de endofuga tipo I varía de 0
2008 (29) se demostró expansión de la luz a 44 %. (18,36, 37).
falsa a 3 niveles de la aorta descendente, lo El factor de riesgo principal para desarro-
cual concuerda con nuestros resultados. En el llar esta complicación es la existencia de un
artículo de Huptas et al. de 2009 (33) compa- cuello corto inferior a 20 milímetros (mm),
raron casos de disección tipo B con trata- por lo que en estos casos, TEVAR debe estar
miento médico y TEVAR midiendo volúmenes asociado a bypass carótido-carotídeo o caró-
de LV y LF, demostrando cambios de remode- tido-subclavio para extender proximalmente la
lado positivos en los pacientes sometidos a endoprótesis y poder sellar la puerta de en-
TEVAR a diferencia de los pacientes tratados trada de la disección. La existencia de la puerta
médicamente, los cuales se mantienen en el se- de entrada de la disección en la curvatura
guimiento. En los primeros resultados publica- menor del arco o muy próxima a la arteria
6-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:23 Página 55
subclavia izquierda son factores de riesgo. La Así mismo, desarrollar FRA supone un
distancia entre la puerta de entrada y la sub- peor pronóstico para el paciente con una caída
clavia izquierda es menor en pacientes con en- de la supervivencia tanto perioperatoria como
dofugas, que en aquellos que no tienen. a medio plazo (41).
También es importante un correcto sobredi-
mensionado del diámetro de la endoprótesis
que puede ser entre 6 y 8 mm mayor que el 9. MALPERFUSIÓN
diámetro aórtico (38).
En la serie de Pamler et al. (38) todas las La situación de malperfusión es una grave
endofugas hacia la falsa luz se encontraron complicación que se puede producir desde el
cerca de la cara interna del arco, probable- mismo momento de iniciarse la disección aór-
mente porque las endoprótesis tienen la ten- tica. Los territorios de afectación se pueden
dencia a enderezar la aorta ejerciendo mayor agrupar en cuatro niveles: síndrome medular
fuerza en la curvatura externa del arco y anterior, riñones, aparato digestivo o miem-
menor en la interna. Este efecto se puede bros inferiores (MMII). Se ha referido anterior-
compensar con el sobredimensionado ade- mente la paraplejia, tanto en sus aspectos
cuado. fisiopatológicos como con las medidas preven-
Existen trabajos que defienden el trata- tivas tendentes a evitarla.
miento conservador de las endofugas tipo I en El diagnóstico de malperfusión visceral,
las disecciones, observando la trombosis de la tanto estática como dinámica ha de ser corro-
falsa luz al cabo de los meses, aunque para la borado por marcadores de laboratorio (bili-
mayoría de autores requiere tratamiento in- rrubina, amilasas, enzimas, creatinina) y datos
mediato, con embolización, extensión proximal de imágenes.
o conversión a cirugía abierta (39, 40). La obstrucción estática (ausencia total de
En cuando a las endofugas tipo II depen- flujo) como dinámica (compromiso no total en
dientes de arterias intercostales pueden favo- perfusión del órgano diana) como causa de
recer la perfusión de la médula espinal y no malperfusión se presenta de forma muy varia-
suelen impedir la trombosis de la falsa luz, re- ble en la series consultadas entre el 18,8% (42)
solviéndose espontáneamente en el plazo de y el 53,6% (43) de las disecciones tipo B com-
5 o 6 meses. Para evitar endofugas distales se plicadas.
recomienda cubrir todas las reentradas detec- La revisión sistemática sobre 567 pacientes
tadas a lo largo de la aorta torácica. del grupo de Thompson del Hospital St. George,
alcanza una media de hasta el 40,1% (8). Sin em-
bargo para un grupo de expertos solo afecta al
8. FRACASO RENAL AGUDO (FRA) 10% de la disecciones (44), aportando un crite-
rio de malperfusión renal; cual es, el deterioro
Un reciente trabajo identifica una inciden- de función renal tras el CT con contraste, con
cia del 30 % de fracaso renal agudo después ausencia de deterioro de función renal previa y
de TEVAR con un 4,5 % de necesidad de tera- afectación de las arterias renales (4,44).
pia renal sustitutiva. Los factores de riesgo que Como ya se ha comentado con anteriori-
este trabajo identifica son la presencia de in- dad, esta complicación es criterio para consi-
suficiencia renal crónica preoperatoria, disec- derar una disección B complicada y por ende
ciones agudas y complicadas y la presencia de una de la indicaciones de cirugía.
malperfusión (único predictor independiente La intención de tratar la disección tipo B,
de FRA). mediante el implante de una endoprótesis que
6-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:23 Página 56
selle la puerta de entrada tiene la intención de quemia reperfusion tiene como principal diana
colapsar la falsa luz y restaurar la perfusión vis- el pulmón.
ceral desde luz verdadera de una forma natural Sachs (46) mostró complicaciones respira-
(Figura 5). torias en el 4,3% de las disecciones de tipo B
después de TEVAR. Kurabayashi (47) demostró
que el único predictor independiente de fallo
respiratorio en el postoperatorio de TEVAR
en disección aguda tipo B fue la situación de
malperfusión periopeatoria; odds ratio 1.323
(1,035-1,691, p = 0,026) posiblemente mediada
por la magnitud de la reacción inflamatoria sis-
témica por reperfusión. Eggebrecht (48) cuan-
tificó los marcadores inflamatorios en
pacientes que sometió TEVAR y encontró que
Figura 5. Malperfusión Visceral en Disección Aór-
tica. A: Perfusión por la falsa luz. B: Obstrucción
después del procedimiento las respuestas in-
dinámica. C: Progresión de la disección en la arteria flamatorias fueron más pronunciados y se co-
visceral. rrelacionó con la mortalidad; todo en función
del síndrome de isquemia reperfusión.
Pero estas circunstancias no siempre se Hay pocos trabajos que detallen cuándo la
consiguen. Sobre todo si la extensión de la di- malperfusión persiste tras TEVAR y acaba in-
sección es hasta aorta visceral o ilíacas y queda duciendo isquemia en órganos diana. El trabajo
la luz falsa permeable, parcial o totalmente. de Gaxotte (45), el 7,5% de sus pacientes con
Gaxotte propuso en 2003 un método de disección y malperfusión postoperatoria falle-
catalogar a los pacientes con disección con cieron por complicaciones isquémicas. Estos
complicaciones isquémicas proporcionando un
esquema para clasificar los mecanismos res-
ponsables para los síndromes de malaperfu-
sión. Definen 3 grupos con 11 subtipos
basados en la posición del colgajo de la íntima
en frente al ostium de la rama de la aorta, la
extensión de el colgajo de la íntima en la rama,
y la presencia de avulsión del origen de la vis-
ceral (45).
Dos son las circunstancias que se pueden
presentar después de implantar una endopró-
tesis. Que se resuelva el cuadro isquémico, pu- Figura 6. Disección aórtica tipo B con avulsión del
diendo desarrollar entonces un cuadro de origen del tronco celíaco (TC).
isquemia-reperfusión. La segunda y mas som- A: Resuelta la puerta de entrada en aorta torácica
bría es que persista el cuadro isquémico. mediante el implante de 2 módulos de endoprótesis
se aprecia que en aorta diafragmática persiste la falsa
Si la endoprótesis consigue resolver el cua- luz permeable. Había avulsión del origen del TC. B: Se
dro isquémico sin mas intervenciones añadi- implantó otra extensión hasta el origen del TC y se
das, algunos autores refieren el desarrollo de baloneó el “canal” entre el ostium del TC en luz
verdadera y el origen real del TC. Se aprecias
cuadro de isquemia reperfusión de gravedad
disminución del volumen de la falsa luz. En este caso
variable en función del territorio isquémico y no se consideró el implante de un stent por no
la demora en la reperfusión. El síndrome de is- comprometer el flujo de hepática común.
6-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:23 Página 57
mismos autores proponen una actitud muy 11. Dong ZH, Fu WG, Wang YQ, et al. Retrograde type A aortic
dissection after endovascular stent graft placement for tre-
agresiva en cuanto a los órganos isquémicos,
atment of type B dissection. Circulation 2009; 119: 735-741.
de modo que indican amputación de miembro, 12. Garg K, Maldonado TS. Further Consideration for Subclavian
resección intestinal o nefrectomía , si la revas- Revascularization with TEVAR. Semin Vasc Surg 2012; 25:
cularización no es posible o no queda satisfac- 232-237.
13. Buth J, Harris PL, Hobo R, et al. Neurologic complications
toria. Se ha reportado muy poca experiencia associated with endovascular repair of thoracic aortic pat-
en la resección de órganos, y los indicadores hology: incidence and risck factors. A study from the Euro-
de riesgo quirúrgico primario y pronóstico pean Collaborators on Stent/Gfrat Techniques for Aortic
Aneurysm Repair (EUROSTAR) registry. J Vasc Surg 2007;
postoperatorio siguen siendo desconocido 46: 103-10; discusion 10-1.
(49). 14. Feezor RJ, Martin TD, Hess PJ, et al. Risk factors for periope-
Las opciones de revascularización en estos rative stroke during thoracic endovascular aortic repairs
(TEVAR). J Endovasc Ther 2007; 14: 568-73.
pacientes pasan por técnicas endovasculares 15. Rizvi AZ, Murad MH, Fairman RM, et [Link] effect of left sub-
como son: fenestración, stent en el vaso del ór- clavian artery coverage on morbidity and mortality in pa-
gano isquémico, la combinación de estas dos téc- tients undergoing endovascular thoracic aortic
nicas, e incluso la revascularización quirúrgica (45). interventions: a systematic review and meta-analysis. J Vasc
Surg 2009; 50: 1159-69.
16. Matsumura JS, Rizvi AZ. Left Subclavian Artery Revasculari-
zation: Society for Vascular Surgery Practice Guidelines. J
BIBLIOGRAFÍA Vasc Surg 2010; 52(4 Suppl):65S–70S.
17. Nienaber CA, Kische S, Ince H. Thoracic Aortic Stent-Graft
1. Dake MD, Kato N, Mitchell RS, et al. Endovascular stent-graft Devices: Problems, Failure Modes, and Applicability. Semin
placement for the treatment of acute aortic dissetion. N Vasc Surg 2007; 20: 81–89.
Engl J Med 1999; 340: 1546-52. 18. Eggebrecht H, Nienaber CA, Neuhauser M, et al. Endovas-
2. Neuhauser B, Greiner A, Jaschke W, et al. Serious complica- cular stentgraft placement in aortic dissection: a meta-analy-
tions following endovascular thoracic aortic stent-graft re- sis. Eur Heart J 2006; 27: 489-498.
pair for Type B dissection. Eur J Cardiothorac Surg (2008) 19. Rehman SM,Vecht JA, Perera R et al. How to manage the left
33(1): 58-63. subclavian artery during endovascular stenting of the tho-
3. Svensson L, Kouchoukos N, Miller D, et al. Expert consensus racic aorta. Eur J Cardiothorac Surg 2011; 39: 507-518.
document on the treatment of descending thoracic aortic 20. Setacci F, Sirignano P, De Donato G, et al. Endovascular tho-
disease using endovascular stent-grafts. Ann Thorac Surg racic aortic repair and risk of spinal cord ischemia: the role
2008; 85: S1- 41. of previous or concomitant treatment for aortic aneurysm.
4. Fattori R, Montgomery D, Lovato L, et al. Survival after en- J Cardiovasc Surg (Torino) 2010; 51(2): 169-76.
dovascular therapy in patients with type B aortic dissection. 21. Lima B, Nowicki ER, Blackstone EH, et al. Spinal cord pro-
A report from the international registry of acute aortic dis- tective strategies during descending and thoracoabdominal
section (IRAD). J Am Coll Cardiol Intv 2013; 6: 876-82 aortic aneurysm repair in the modern era: The role of in-
5. Nienaber C, Kische S, Rousseau H, et al. Endovascular Repair trathecal papaverine. J Thorac Cardiovasc Surg 2012; 143:
of Type B Aortic Dissection: Long-Term Results of the Ran- 945-52.
domized Investigation of Stent Grafts in Aortic Dissection 22. Keith CJ, Passman MA, Carignan MJ, et al. Protocol imple-
Trial. Circ Cardiovasc Interv 2013; 6(4):407–16. mentation of selective postoperative lumbar spinal drainage
6. Malina M, Sonesson B, Ivancev K. Endografting of thoracic after thoracic aortic endograft. J Vasc Surg 2012; 55: 1-9.
aortic aneurysms and dissections. J Cardiovasc Surg (Torino) 23. Crawford ES, Svensson LG, Hess KR, et al.A prospective ran-
2005; 46: 333-48. domized study of CSF drainage to prevent paraplegia after
7. Bernard Y, Zimmermann H, Chocron S, et al. False lumen pa- high risk surgery on the thoracoabdominal aorta. J Vasc Surg
tency as a predictor of late outcome in aortic dissections. 1991; 13: 36-45.
Am J Cardiol 2001; 87: 1378-82. 24. Cheng D, Martin J, Shennib H, et al. Endovascular aortic re-
8. Thrumurthy SG, Karthikesalingam A, Patterson BO, et al. A pair versus open surgical repair for descending thoracic aor-
Systematic Review of Mid-Term Outcomes of Thoracic En- tic disease. A systematic review and meta-analysis of
dovascular Repair (TEVAR) of Chronic Type B Aortic Dis- comparative studies. J Am Coll Cardiol 2010; 55:986-1001.
section. Eur J Vasc Endovasc Surg 2011; 42(5):632–47. 25. Peterson BG, Eskandari MK, Gleason TG, et al. Utility of left
9. Piffaretti G, Mariscalco G,Tozzi M, et [Link] Iatrogenic Type subclavian artery revascularization in association with en-
A Aortic Dissection Following Thoracic Aortic Endografting. doluminal repair of acute and chronic thoracic aortic pat-
J Vasc Surg 2010; 51: 993-9. hology. J Vasc Surg 2006; 43: 433-9.
10. Canaud L, Ozdemir BA, Patterson BO, et al. Retrograde Aor- 26. Woo EY, Carpenter JP, Jackson BM, et al. Left subclavian ar-
tic Dissection After Thoracic Endovascular Aortic Repair. tery coverage during thorac endovascular aortic repair: a
Ann Surg 2014; In press. single center experience. J Vasc Surg 2008; 48: 555-60.
6-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:23 Página 58
27. Reece TB, Gazoni LM, Cherry Kj, et al. Reevaluating the need 39. Leopre V, Lonn L, Delle M et al. Endograft therapy for disea-
for left subclavian artery revascularization with thoracic en- ses of the descending thoracic aorta: result in 43 high-rick
dovascular aortic repair. Ann Thorac Surg 2007; 84: 1201-5. patients. J Endovas Ther 2002; 9: 829-837.
28. Vandy FC, Girotti M, Williams DM, et al. Iliofemoral compli- 40. Shimono T, Kato N, Yasuda F et al. Transluminal stent-graft
cations associated with thoracic endovascular aortic repair: placements for the treatments of acute onset and chronic
frequency, risk factors, and early and late outcomes. J Thorac aortic dissections. Circulation 2002; 106: 1241-1247 (suppl).
Cardiovasc Surg. 2014 Mar;147(3):960-5. 41. Zhu JC, Chen SL, Jin GZ, et al. Acute Renal Injury after Tho-
29. Rodriguez J, Olsen D, Lucas L, Wheatley G, et al. Aortic re- racic Endovascular Aortic Repair of Stanford Type B Aortic
modeling after endografting of thoracoabdominal aortic dis- Dissection: Incidence, Risk Factors, and and Prognosis. Jour-
section. J Vasc Surg 2008;47:1188-94. nal of the Formosan Medical Association 2014; In press.
30. Canaud L, Patterson BO, Peach G, et al. Systematic Review 42. Trimarchi S, Jonker FH, Muhs BE, et al: Long-term outcomes
of Outcomes of Combined Proximal Stent Grafting with of surgical aortic fenestration for complicated acute type B
Distal Bare Stenting for Management of Aortic Dissection. aortic dissections. J Vasc Surg 2010, 52:261–266.
J Thorac Cardiovasc Surgery 2013; 145(6):1431–38. 43. Khoynezhad A, Donayre CE, Omari BO,. et al Midterm re-
31. Tsai TT, Evangelista A, Nienaber CA, Myrmel T, et al. Partial sults of endovascular treatment of complicated acute type
thrombosis of the false lumen in patients with acute type B B aortic dissection. J Thorac Cardiovasc Surg 2009, 138:625–
aortic dissection. N Engl J Med. 2007; 357: 249-59. 631.
32. Mossop Pj, Mc Lachlan CS, Amukotuwa SA, et al. Staged en- 44. Fattori R, Cao P, De Rango P, et al. Interdisciplinary expert
dovascular treatment for complicated type B aortic dissec- consensus document on management of type B aortic dis-
tion. Nat Clin Pract Cardiovasc Med. 2005; 2: 316-21. Quiz section. J Am Coll Cardiol. 2013 Apr 23;61(16):1661-78.
322. 45. Gaxotte V, Cocheteux B, Haulon S, et al. Relationship of In-
33. Huptas S, Mehta RH, Kuhl H, et [Link] Remodeling in Type timal Flap Position to Endovascular Treatment of Malperfu-
B Aortic Dissection: Effects of Endovascular Stent-Graft Re- sion Syndromes in Aortic Dissection. J ENDOVASC THER.
pair and Medical Treatment on True and False Lumen Volu- 2003;10:719–727.
mes. J Endovasc Ther 2009;16:28–38. 46. Sachs T, Pomposelli F, Hagberg R, et al. Open and endovascu-
34. Nienaber CA, Rousseau H, Eggebrecht H, et al. Randomized lar repair of type B aortic dissection in the nationwide in-
Comparison of Strategies for Type B Aortic Dissection:The patient sample. J Vasc Surg 2010, 52:860–866
INvestigation of STEnt Grafts in Aortic Dissection (INS- 47. Kurabayashi M, Okishige K, Azegami K, et al. Reduction of
TEAD) Trial. Circulation 2009; 120(25):2519–28. the PaO2/FiO2 ratio in acute aortic dissection-relationship
35. Melissano G, Bertoglio, [Link] changes in aortic true and between the extent of dissection and inflammation. Circ J
false lumen after the “PETTICOAT” procedure for type B 2010, 74:2066–2073.
aortic dissection. J Vasc Surg 2012; 55:641-51. 48. Eggebrecht H, Mehta RH, Metozounve H, et al. Clinical im-
36. Nienaber CA, Fattori R, Lund G, et al. Nonsurgical recons- plications of systemic inflammatory response syndrome fo-
truction of thoracic aortic dissection by stent-graft place- llowing thoracic aortic stent-graft placement. J Endovasc
ment. N Engl J Med 1999; 340: 1539-1545. Ther 2008, 15:135–143.
37. Czermark BV,Waldenberger P, Perkmann R, et al. Placement 49. Verhoye JP, Miller DC, Sze D, et al. Complicated acute type
of endovascular stent-grafts for emergency treatment of B aortic dissection: midterm results of emergency endovas-
acute disease of the descending thoracic aorta. Am J Roent- cular stent-grafting. J Thorac Cardiovasc Surg 2008,
genol 2002; 179: 337-345. 136:424–430.
38. Pamler RS, Kotsis T, Gorich J, et al. Complications after En-
dovascular Repair of Type B Aortic Dissection. J Endovasc
Ther 2002; 9(6):822–28.
7-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:28 Página 59
16. Albors J, Bahamonde JA, Sanchis JM, Boix R, Palmero J. Aor- of an aortic arch mycotic aneurysm: treatment with embo-
toesophageal fistula after thoracic stent grafting. Asian Car- lization and covered esophageal stent. J Vasc Intervent Radiol.
diovasc Thorac Ann. 2011;19:352-6. 2011;22:578-81.
17. Kasai K, Ushio A, Tamura Y, Sawara K, Kasai Y, Oikawa K, et- 22. Numan F, Gulsen F, Cantasdemir M, Solak S, Arbatli H. Per-
al. Conservative treatment of an aortoesophageal fistula cutaneous treatment of an infected aneurysm sac secondary
after endovascular stent grafting for a thoracic aortic to aortoesophageal fistula with a history of stent-graft tre-
aneurysm. Med Sci Monit. 2011;17:39-42. atment for thoracic aortic aneurysm. Cardiovasc Intervent
18. Canaud L, Alric P, Gandet T, Albat B, Marty-Ané C, Berthet JP. Radiol. 2012;35:690-4.
Surgical conversion after thoracic endovascular aortic repair. 23. Muradi A, Yamaguchi M, Kitagawa A, Nomura Y, Okada T,
J Thorac Cardiovasc Surg. 2011;142:1027-31. Okita Y, et-al. Secondary aortoesophageal fistula after tho-
19. Gavens E, Zaidi Z, Al-Jundi W, Kumar P. Aortoesophageal fis- racic andovascular aortic repair for a huge aneurysm. Diagn
tula after endovascular aortic aneurysm repair of a mycotic Interv Radiol. 2012;9:.
thoracic aneurysm. Int J Vasc Med. 2011;2011:649-92. 24. opel I, Stehr A, Steinbauer MG, Piso P, Schlitt HJ,
20. Yavuz S, Kanko M, Ciftci E, Parlar H, Agirbas H, Berki T. Aor- Kasprzak PM. Surgical strategy in aortoesophageal fistulae:
toesophageal fistula secondary to thoracic endovascular aor- endovascular stentgrafts and in situ repair of the aorta with
tic repair of a descending aortic aneurysm rupture. Heart cryopreserved homografts. Ann Surg. 2007;246:853–859
Surg Forum. 2011;14:249-51. 25. Aortoesophageal fistula after thoracic stent grafting. Albors
21. Ishikawa M, Toyota N, Kakizawa H, Matsuura N, Hieda M, J, Bahamonde JA, Sanchis JM, Boix R, J. Palmeroasiática Car-
Awai K. Aortoesophageal fistula after stent-graft treatment diovasc Thorac Ann. 2011 Oct; 19 (5):352-6.
7-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:28 Página 64
8-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:36 Página 65
perior (AMS) para proveer de adecuada perfu- tura incidental de la arteria mesentérica superior
sión a los órganos del mesenterio ventral o pro- o la embolización desde ésta o el propio TC se
enterio. Es bien conocida la importante colatera- han reportado como complicaciones potenciales
lidad que existe a través del árbol arterial posibles del procedimiento (1).
visceral, hasta el punto que es excepcional la
aparición de síntomas de isquemia visceral/in-
testinal con estenosis, o aún con oclusión, de ANATOMÍA DEL TRONCO CELÍACO
una de las arterias mesentéricas (16). Existen
varias vías de comunicación colateral entre el El tronco celiaco nace normalmente de la
TC y la AMS que aportan flujo arterial a las vís- aorta a nivel de la decimosegunda vertebra
ceras abdominales. La estenosis u oclusión en el torácica o primera lumbar. Avanza en sentido
origen de cualquiera de estos dos ejes arteriales anteroinferior 1 ó 2 cm antes de trifurcarse
confieren vital importancia a las vías colaterales en sus ramas, arterias gástrica izquierda, es-
a través de las arterias pancreaticoduodenales. plénica y común hepática. La variante de un
Así, con la estenosis crítica u oclusión del tronco tronco celiaco-mesentérico común (origen co-
celiaco, el flujo sanguíneo al hígado, bazo, estó- mún del celíaco y mesentérica superior) se
mago y duodeno procederá de la arteria me- encuentra en alrededor del 1% de los pacien-
sentérica superior por las colaterales pancreati- tes. La vía principal de circulación colateral en-
coduodenales a la arteria hepática. Aparte, la tre el TC y la AMS es generalmente a través
variante anatómica en la que la arteria hepática de la arteria gastroduodenal: la comunicación
derecha se origina en la AMS tiene una incidencia entre las arterias pancreaticoduodenales su-
de entre el 15% y 20%, disposición que ayuda a periores anterior/posterior y las pancreatico-
suplir flujo arterial colateralmente entre los dos duodenales inferiores anterior/posterior y en-
ejes viscerales (17). tre la pancreática dorsal, rama de la arteria
En el tratamiento del AATD, en el escenario esplénica, y la pancreaticoduodenal superior
clínico de la práctica habitual, nos encontramos anterior (Fig. 1). Otras vías potenciales de co-
en ocasiones pacientes que presentan una de-
generación aneurismática extensa que se ex-
tiende hasta la porción distal de la aorta torácica,
lo que imposibilita un posicionamiento distal
adecuado de la endoprótesis sin la cobertura
del TC que garantice la fijación y sellado del
stent distal de dicha endoprótesis. Los casos re-
portados de cobertura del TC en pacientes con
una arcada pancreaticoduodenal permeable do-
cumentada han logrado con éxito alcanzar hasta
25 mm adicionales de longitud de cuello distal
(18). Una vez liberada la endoprótesis, sus stents Figura 1. Anatomía de las ramas del Tronco Celiaco
se balonean típicamente en las zonas de sellado (TC) y Arteria Mesentérica Superior (AMS), que
suplen de circulación a los órganos supracólicos
y en las uniones entre prótesis. superiores. AGCD: arteria gastrocólica derecha;
Sin embargo, en ocasiones puede provocarse APD: arteria pancreática dorsal;APDI: arteria pan-
isquemia visceral como complicación de la TE- creáticoduodenal inferior; APDPI: arteria pancre-
áticoduodenal posterior inferior; APDPS: arteria
VAR con la cobertura del tronco celiaco en ca-
pancreátoduodenal posterior superior APDS: ar-
sos de colateralidad insuficiente a través de la teria pancreáticoduodenal superior; APM: arteria
arcada pancreatoduodenal. Igualmente, la cober- pancreática magna.
8-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:36 Página 67
OCLUSIÓN DE LAS ARTERIAS DIGESTIVAS TRAS LA IMPLANTACIÓN DE ENDOPRÓTESIS EN LA AORTA TORÁCICA (TEVAR) n 67
lateralidad son el arco de Barkow entre las ra- dieran ser más bien consecuencia de fenóme-
mas epiploicas de la AMS y TC, una arteria he- nos embólicos tras la manipulación aórtica y
pática derecha aberrante, el arco de Buhler o el baloneado durante la colocación de la en-
comunicación directa AMS/TC, o una arteria doprótesis que secundarios a efectos hemo-
cólica media naciendo del TC. Otra variante dinámicos de la propia oclusión del TC (20,
anatómica que podemos encontrar es el naci- 32). De hecho, y como ejemplo, Grabenwoger
miento de la arteria gastroduodenal desde la y cols. reportan un potencial fenómeno em-
propia AMS. bólico u oclusivo en relación a una oclusión
parcial incidental de TC que resultó en fallo
orgánico multisitémico. Esta apreciación con-
COMPLICACIONES ISQUÉMICAS vierte en menos predecible la incidencia de la
isquemia del proenterio como complicación del
Los resultados de la exclusión intencionada sellado del TC. Vaddineni y cols (18) abogan,
del tronco celiaco durante TEVAR se han re- en este sentido, por una cobertura completa
portado desde las primeras series de TEVAR, del TC (en oposición a una exclusión parcial)
aunque aún dispongamos de escasos datos a fin de minimizar estos procesos embólicos.
acerca de este proceder. Se encuentran en la Adicionalmente a la presentación de la is-
literatura doce estudios que corresponden a quemia aguda afectando las vísceras del me-
casos clínicos aislados o bien series cortas (19- senterio ventral, podemos encontrar formas
30). Además, cinco series más grandes de in- más indolentes de isquemia derivadas de la
tervenciones aórticas incluyen subgrupos de cobertura del TC que se manifiestan como
pacientes a los que se les recubrió deliberada- síntomas gastrointestinales vagos. El uso de la
mente el tronco celiaco (31-35). tonometría gástrica como herramienta para la
La isquemia de los órganos del mesenterio valoración de la isquemia gástrica se encuentra
ventral resulta la complicación potencial más descrita en la literatura (36) pero, mientras al-
temida en este procedimiento cuando se re- gunos grupos sugieren su potencial utilidad en
viste premeditadamente el TC. Se objetivaron el diagnóstico de isquemia subclínica (18), no
complicaciones propias por isquemia del pro- existe evidencia sólida que apoye su uso como
enterio en cinco de los 93 casos que en total modalidad diagnóstica o que refrende el trata-
se encuentran publicados. Un paciente desa- miento de tales síntomas inespecíficos.
rrolló una colecistitis alitiásica que requirió de La mortalidad a 30 días de la cohorte de
una colecistectomía abierta (26). Los otros 93 casos publicados es de 9,7% (nueve pacien-
cuatro pacientes presentaron gastropatía is- tes) con tres muertes directamente atribuidas
quémica con úlcus perforado, absceso hepático, a la isquemia proentérica. Éstas incluyen a un
empeoramiento de una cirrosis hepática pre- varón de 71 años tratado de forma electiva
viamente conocida, isquemia de la vesícula biliar por un AATD de 7,3cm (23). Una arteriografía
y necrosis (32). El resultado clínico específico preoperatoria “revelaba buena colateralidad
de estos cuatro pacientes no se detalla. Por entre la AMS y TC a través de la arteria gas-
otra parte, tres pacientes sufrieron elevación troduodenal”. El paciente presentó una pan-
autolimitada de las enzimas hepáticas (34). creatitis y un infarto esplénico masivo falle-
Esta preocupante incidencia de complica- ciendo de un fallo multiorgánico en el día 16
ciones isquémicas reportada por el grupo de del postoperatorio. Un paciente de 88 años
León (32) no se ha visto confirmada en publi- falleció de un fallo multiorgánico con elevación
caciones de otros grupos. Tal inconsistencia significativa de enzimas hepáticas 1 día tras la
sugiere la posibilidad que dichos eventos pu- exclusión con éxito de un AATD roto (24).
8-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:36 Página 68
Los autores reportaron que el TC se demostró tura deliberada del TC. La simple técnica del
permeable preoperatoriamente pero no se posicionamiento de un introductor largo o un
“realizó ninguna estimación del flujo colateral” catéter guía dentro de la AMS durante la libe-
debido a la naturaleza urgente del procedi- ración de la endoprótesis torácica puede efec-
miento. El tercer paciente desarrolló en el pri- tivamente proteger el ostium de la AMS y
mer día del postoperatorio un “shock hepático facilitar un eventual stenting en el caso de ne-
que requirió de revascularización urgente he- cesitarse.
pático-renal derecha resultando finalmente en Así, la complicación isquémica de las vísce-
muerte”. Un angio-CT preoperatorio mostraba ras que conforman el mesenterio ventral es
la existencia de vías colaterales gastroduode- de particular importancia en la cobertura pre-
nales entre el TC y la AMS (26). meditada del TC durante TEVAR, ocurriendo
Cuando la TEVAR se extiende distalmente en el 12% de los pacientes (tres muertes, cinco
al TC, los órganos abdominales dependen pre- con síntomas clínicos, tres con elevación tran-
dominantemente de la AMS para mantener sitoria de enzimas hepáticas). Es por esto que
adecuadamente su perfusión. Si, por otra durante el postoperatorio de estos pacientes
parte, existe enfermedad oclusiva subyacente debe intensificarse la vigilancia de la posible
concomitante en la AMS, el paciente se en- isquemia mesentérica y la potencial revascula-
cuentra en riesgo de desarrollar isquemia me- rización no debe demorarse si se desarrollan
sentérica/visceral tras la intervención, aún en signos o síntomas sugerentes.
presencia de una adecuada red de arterias co-
laterales. Consecuentemente, la presencia de
enfermedad oclusiva de la AMS subyacente ENDOFUGAS
debe ser debida y concienzudamente estu-
diada y escrutada antes de la indicación de Cuando practicamos la ampliación de una
TEVAR con extensión distal al TC. 18 (19%) zona de sellado distal exigua no suficiente, la
pacientes con la cobertura del TC requirieron presencia de endofugas distales tipo IB debe
de stenting de la AMS durante el procedi- ocuparnos incluso en el escenario de la co-
miento. Cuatro se realizaron a modo de “pe- bertura del TC. Se han objetivado tras esta
riscopio” con fijación distal de la endoprótesis técnica endofugas distales tipo IB en seis pa-
justo proximal a las arterias renales mientras cientes (6,5%). Dos (26) se trataron con éxito
que otro fue realizado con una endoprótesis mediante embolización transfemoral con coils
con ramas. Se contabilizan 12 pacientes a los intrasaco y los otros cuatro restantes (22, 26,
que se les cubrió parcialmente la AMS por la 33) requirieron la colocación de un stent adi-
endoprótesis torácica. Cada uno de estos ca- cional. Dos de estos pacientes sufrieron una
sos fue tratado preventivamente con un stent migración del sitio de fijación distal y a los
balón-expandible para mantener la permeabi- otros dos se les procuró una extensión distal
lidad de la AMS. Hubo un paciente que pre- con el stent posicionado proximalmente a la
sentó dolor abdominal 2 días tras TEVAR. Los AMS. Estos casos resaltan la importancia del
síntomas se resolvieron tras la colocación de emplazamiento del extremo distal de la endo-
un stent en la AMS al revelar la arteriografía prótesis justamente proximal al ostium de la
una oclusión parcial del ostium de la AMS. AMS con objeto de prevenir endofugas distales
Atendiendo que el desarrollo de isquemia me- tardías.
sentérica puede resultar en serias y, a menudo, Las endofugas tipo II pueden presentarse
fatales consecuencias, la permeabilidad de la por rellenado retrógrado del TC si esta región
AMS debe protegerse si se realiza una cober- de aorta no se sella completamente. A tres
8-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:36 Página 69
OCLUSIÓN DE LAS ARTERIAS DIGESTIVAS TRAS LA IMPLANTACIÓN DE ENDOPRÓTESIS EN LA AORTA TORÁCICA (TEVAR) n 69
pacientes se les practicó embolizaciones con la presencia de circulación colateral (20, 39).
coils a causa de endofugas tipo II por flujo re- No obstante, estudios comparativos han de-
trogrado desde el TC (26).Tres endofugas adi- mostrado que el angio-CT tiene una precisión
cionales (dos tipo I y una tipo II) hay declaradas global superior al 90% en la representación de
pero no se conocen sus características ni su la anatomía de los vasos del mesenterio, com-
curso clínico (32). parable con la arteriografía invasiva (40). Como
Algunos grupos recomiendan la embolización tal, creemos que el algoritmo descrito por
del TC previamente a la liberación de la endo- Mehta y cols. (angio-CT y sólo si fuera nece-
prótesis aórtica para prevenir el potencial desa- sario, arteriografía selectiva o test de oclusión
rrollo de una endofuga tipo II que repermeabilice con balón) debe ser utilizado para demostrar
el saco aneurismático. Sin embargo, solo a 21 una adecuada circulación colateral, evitando
(23%) de los casos reportados se les practicó así un procedimiento invasivo innecesario (26).
este procedimiento adicional (bien con coils, Es importante puntualizar que una historia de
bien con obturador endovascular) previo el des- antecedentes quirúrgicos mesentéricos (cirugía
pliegue de la endoprótesis. Se advirtió la pre- gástrica o pancreática) puede constituir una
sencia de estenosis severa del TC en dos pa- contraindicación relativa a la cobertura inten-
cientes. No se objetivaron oclusiones del TC cionada del TC, ya que la circulación colateral
preexistentes. Entre los restantes 72 pacientes, resulta a menudo interrumpida a causa de
sólo a 3 (4%) se les descubrió una endofuga aquella intervención.
tipo II de forma tardía en el seguimiento con En 48 de los 93 pacientes (52%) reporta-
[Link] ellos fueron tratados con éxito dos puede determinarse de forma adecuada
mediante embolización con coils. En consecuen- la modalidad de prueba de imagen que se rea-
cia, creemos que la embolización del TC no debe lizó preoperatoriamente. 15 (31%) fueron va-
considerarse como un proceder de rutina pre- lorados con angio-CT, 24 (50%) con arterio-
viamente a la TEVAR. grafía y 9 (19%) con arteriografía con oclusión
transitoria con balón en el TC. Los restantes
45 pacientes se deducen de dos grandes series
EVALUACIÓN PREOPERATORIA y el estudio diagnóstico previo a la interven-
ción no se describe. Metha y cols (26), como
La demostración preoperatoria de una ade- se ha especificado anteriormente, describen
cuada circulación colateral entre el TC y AMS su algoritmo diagnóstico aplicado a los 31 pa-
es preceptiva previamente a la consideración cientes que incluyen en su estudio: cuando el
de la oclusión del TC en TEVAR. Sin embargo, angio-CT fracasa en la demonstración de co-
no existe consenso en cuanto a la modalidad laterales o nacimiento aberrante de la arteria
de prueba de imagen óptima. Hyhlik-Durr y hepática derecha, se realiza una arteriografía
cols defienden que un angio-CT no invasivo selectiva. Si esta prueba no es capaz de de-
podría ser suficiente obviando así la necesidad mostrar las arterias colaterales, se realiza una
de una arteriografía selectiva (37). Contraria- oclusión temporal del TC con balón de angio-
mente, Gawenda y cols. argumentan que un plastia previamente a la obtención del angio-
angio-CT aislado no puede reemplazar a la ar- grama selectivo de la AMS. El número de pa-
teriografía en la evaluación de colaterales (38). cientes que requirieron estudios diagnósticos
Por su parte, algunos grupos consideran obli- avanzados no se detalla. Por su parte León
gatorio una arteriografía selectiva de la AMS (32), en su serie de 16 pacientes deja cons-
con oclusión temporal del TC con balón de tancia de 2 pacientes que fueron sometidos
angioplastia para demostrar específicamente al test de oclusión.
8-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:36 Página 70
OCLUSIÓN DE LAS ARTERIAS DIGESTIVAS TRAS LA IMPLANTACIÓN DE ENDOPRÓTESIS EN LA AORTA TORÁCICA (TEVAR) n 71
16. Valentine RJ, Martin JD, Myers SI, Rossi MB, Clagett GP.
BIBLIOGRAFÍA Asymptomatic celiac and superior mesenteric artery ste-
noses are more prevalent among patients with unsuspected
1. Wang GJ, Fairman RM. Thoracic endovascular aneurysm re- renal artery stenoses. J Vasc Surg 1991;14(2):195-9.
pair. En UpToDate: [Link] 17. Oloffson PA, Connedelly DP, Stoney RJ. Surgery of the celiac
racic-endovascular-aneurysm-repair. and mesenteric arteries. En: Haimovivi H, editor. Vascular
2. Walsh SR,Tang TY, Sadat U, Naik J, Gaunt ME, Boyle JR, Hayes surgery: principles and techniques. Norwalk CT: Appleton
PD,Varty K. Endovascular stenting versus open surgery for Lange;1989. P 750.
thoracic aortic disease: systematic review and meta-analysis 18. Vaddineni SK, Taylor SM, Patterson MA, Jordan WD Jr. Out-
of perioperative results. J Vasc Surg 2008;47(5):1094-1098. come after celiac artery coverage during endovascular tho-
3. Jackson BM, Carpenter JP, Fairman RM, Moser GW, Pochet- racic aortic aneurysm repair: preliminary results. J Vasc Surg
tino A, Woo EY, Bavaria JE. Anatomic exclusion from endo- 2007;45(3):467-71.
vascular repair of thoracic aortic aneurysm. J Vasc Surg 19. Saito N, Kimura T, Toma M, Watanabe S, Imai M, Hamaguchi
2007;45(4):662-6. Y, et al. Endovascular repair of a thoracoabdominal aortic
4. Conrad MF, Ergul EA, Patel VI, Paruchuri V, Kwolek CJ, Cam- aneurysm involving the celiac artery and the superior me-
bria RP. Management of diseases of the descending thoracic senteric artery. Ann Vasc Surg 2006;20:659–663.
aorta in the endovascular era: a Medicare population study. 20. Jorna FH,Verhoeven ELG, Bos WTJG, Prins TR, Dol JA, Reij-
Ann Surg 2010;252:603–610. nen MMPJ. Treatment of a ruptured thoracoabdominal
5. Wong DR, Parenti JL, Green SY, Chowdhary V, Liao JM, Zarda aneurysm with a stent-graft covering the celiac axis. J En-
S, et al. Open repair of thoracoabdominal aortic aneurysm dovasc Ther 2006;13:770–774.
in the modern surgical era: contemporary outcomes in 509 21. Afifi R, Salamon T, Manhaim D, Kvasha V, Karmeli R. Endovas-
patients. J Am Coll Surg 2011;212:569–581. cular repair of ruptured aortic penetrating ulcer via carotid
6. Cowan JA, Dimick JB, Henke PK, Huber TS, Stanley JC, Up- artery. Ann Vasc Surg 2009;23:536.e1–536.e3.
church GR. Surgical treatment of intact thoracoabdominal 22. Belenky A, Haddad M, Idov I, Knizhnik M, Litvin S, Bachar G,
aortic aneurysms in the United States: hospital and surgeon et al. Celiac trunk embolization, as a means of elongating
volume-related outcomes. J Vasc Surg 2003;37:1169–1174. short distal descending thoracic aortic aneurysm necks,
7. Guillou M, Bianchini A, Sobocinski J, Maurel B, D’elia P,Tyrrell prior to endovascular aortic repair. Cardiovasc Intervent
M, et al. Endovascular treatment of thoracoabdominal aortic Radiol 2009;32:923–927.
aneurysms. J Vasc Surg 2012;56:65–73. 23. Faccenna F, Gattuso R, Alunno A, Felli MMG, Castiglione A,
8. Chuter TA, Rapp JH, Hiramoto JS, Schneider DB, Howell B, Irace L, et [Link] access for endovascular repair
Reilly LM. Endovascular treatment of thoracoabdominal aor- of descending thoracic aortic aneurysm with intentional co-
tic aneurysms. J Vasc Surg 2008;47:6–16. verage of celiac artery. Int Angiol 2009;28:238–240.
9. Quinones-Baldrich WJ, Panetta TF, Vescera CL, Kashyap VS. 24. Hyhlik-Durr A, Geisbusch P, von Tengg-Kobligk H, Klemm K,
Repair of a type IV thoracoabdominal aneurysm with a Bockler D. Intentional overstenting of the celiac truck during
combined endovascular and surgical approach. J Vasc Surg thoracic endovascular aortic repair: preoperative role of mul-
1999;30:555–560. tislice CT angiography. J Endovasc Ther 2009;16:48–54.
10. Patel R, Conrad MF, Parunchuri V, Kwolek CJ, Chung TK, 25. Ishibashi H, Ishiguchi T, Ohta T, Sugimoto I, Kawanishi J, Ya-
Cambria [Link] aneurysm repair: hybrid ver- mada T, et al. Endovascular repair for a descending thoracic
sus open repair. J Vasc Surg 2009;50:15–22. aortic aneurysm with a stent-graft covering the celiac ar-
11. Patel HJ, Upchurch GR, Eliason JL, Criado E, Rectenwald J, tery: report of two cases. Surg Today 2009;39:518–522
Williams DM, et al. Hybrid debranching with endovascular 26. Mehta M, Darling RC,Taggert JB, Roddy SP, Sternbach Y, Ozs-
repair for thoracoabdominal aneurysms: a comparison with vath KJ, et al. Outcomes of planned celiac artery coverage
open repair. Ann Thorac Surg 2010;89:1475–1481. during TEVAR. J Vasc Surg 2010;52:1153–1158.
12. Donas KP, Czerny M, Guber I, Teufelsbauer H, Nanobachvili 27. Shimazaki T, Kawaguchi S, Yokoi Y, Koide K, Matsumoto M.
J. Hybrid open-endovascular repair for thoracoabdominal Shigematsu. Celiac artery coverage after occlusion test du-
aortic aneurysms: current status and level of evidence. Eur ring endovascular stent grafting for thoracoabdominal aortic
J Vasc Endovasc Surg 2007;34:528–533. aneurysm. J Thorac Cardiovasc Surg 2010;139:e59–e62.
13. Murphy EH, Beck AW, Clagett GP, DiMaio JM, Jessen ME,Arko 28. Arismendi I, Ramirez W, Calle W, Salinas C, Lopez E, et al.
FR. Combined aortic debranching and thoracic endovascu- Coverage of celiac trunk in endovascular therapy of aorta:
lar aneurysm repair (TEVAR) effective but at a cost. Arch a Colombian experience [Abstract]. J Vasc Interv Radiol
Surg 2009;144(3):222-7. 2011;22:1785e5.
14. Dias NV, Resch T, Sonesson B, Malina M. Single superior me- 29. Dias NV, Resch T, Sonesson B, Malina M. Single superior me-
senteric artery periscope grafts to facilitate urgent endo- senteric artery periscope grafts to facilitate urgent endo-
vascular repair of acute thoracoabdominal aortic pathology. vascular repair of acute thoracoabdominal aortic pathology.
J Endovasc Ther 2011;18:656–660. J Endovasc Ther 2011;18:656–660.
15. Rancic Z, Pfammater T, Lachat M, Hechelhammer L, Frauen- 30. Rabellino M, Garc A-Nielsen L, Zander T, Baldi S, Gonzalez
felder T,Veith FJ, et al. Periscope graft to extend distal landing G, De Alba L, et al. Endovascular treatment of a thoracic-
zone in ruptured thoracoabdominal aneurysms with short abdominal aortic aneurysm without fenestrations or bran-
distal necks. J Vasc Surg 2010;51:1293–1296. ches. Minim Invasive Ther Allied Technol 2011;20:352–355.
8-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:36 Página 72
31. Waldenberger P, Bendix N, Petersen J, Tauscher T, Glodny B. 36. Mensink PB, van Petersen AS, Kolkman JJ, Otte JA, Huisman
Clinical outcome of endovascular therapeutic occlusion of AB, Geelkerken RH. Gastric exercise tonometry: the key in-
the celiac artery. J Vasc Surg 2007;46:655–661. vestigation in patients with suspected celiac artery com-
32. Leon LR, Mills JL, Jordan W, Morasch M, Kovacs M, Becker pression syndrome. J Vasc Surg 2006;44(2):277-81.
GJ, et al. The risk of celiac artery coverage during endolu- 37. Hyhlik-Durr A, Geisbusch P, von Tengg-Kobligk H, Klemm K,
minal repair of thoracic and thoracoabdominal aortic Bockler D. Intentional overstenting of the celiac truck du-
[Link] Endovascular Surg 2009;43:51–60. ring thoracic endovascular aortic repair: preoperative role
33. Brinster CJ, Szeto WY, Bavaria JE,Woo EY, Fairman RM, Jack- of multislice CT angiography. J Endovasc Ther 2009;16:48–
son BM. Endovascular repair of extent I thoracoabdominal 54.
aneurysms with landing zone extension into the aortic arch 38. Gawenda M, Libicher M. Imaging to estimate the safety of in-
and mesenteric portion of the abdominal aorta. J Vasc Surg tentional celiac trunk coverage in TEVAR: multislice CTA
2010;52:460–463. cannot replace angiography at present. J Endovasc Ther
34. Delle M, Lonn L, Henrikson O, Formgren J,Vogt K, Falkenberg 2009;16:55–59.
M. Celiac trunk coverage in endovascular aneurysm repair. 39. Libicher M, Reichert V,Aleksic M, Brunkwall J, Lackner KJ. Ga-
Scand J Surg 2010;99:226–229. wenda. Balloon occlusion of the celiac artery: a test for eva-
35. Tholpady A, Hendricks DE, Bozlar U, Turba UC, Sabri SS, luation of collateral circulation prior endovascular coverage.
Angle JF, et al. Percutaneous occlusion of the left subclavian Eur J Vasc Endovasc Surg 2008;36:303–305.
and celiac arteries before or during endograft repair of tho- 40. Savastano S,Teso S, Corra S, Fantozzi O, Miotto D. Multislice
racic and thoracoabdominal aortic aneurysms with deta- CT angiography of the celiac and superior mesenteric ar-
chable nitinol vascular plugs. J Vasc Interv Radiol teries: comparison with arteriographic findings. Radiol Med
2010;21:1501–1507. 2002;103:456–463.
9-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:40 Página 73
CAUSAS
DEL COLAPSO ENDOPROTÉSICO
falta de aposición y coaptación con la pared frecuentemente para tratar lesiones traumáti-
vascular y excesiva flexibilidad de los stent y cas la aorta torácica (39, 65%), seguido por di-
tela estructurales (12) (Fig. 1, 2 y 3). sección aguda y crónica de tipo B aórtica (9,
15%). El intervalo de tiempo medio entre en
tratamiento endovascular inicial y el diagnós-
tico del colapso de la endoprótesis fue de 15
DISCUSIÓN días (rango 1 día hasta 79 meses). En promedio,
las endoprótesis colapsadas fueron sobredi-
Jonker y cols (13), han realizado una com- mensionados en un 26,7% ± 12,0% (rango 8,3%
pleta revisión de todos los casos publicados -60,0%). Sobredimensionamiento excesivo se
de colapso de endoprótesis después TEVAR, informó como la causa principal de colapso
identificados utilizando la búsqueda Medline, de la endoprótesis en 20%, y un pequeño radio
Cochrane Central Library, y EMBASE. En total, de curvatura del arco aórtico fue responsable
localizaron 32 artículos que describen 60 pa- de 48% de los casos. La mortalidad a 30 días
cientes (45 hombres, con una media de edad fue del 8,3%, y la libertad de la muerte relacio-
de 40,6 ± 17,2 años, rango 17-78) fueron in- nada con el procedimiento a los 3 años des-
cluidos con el colapso de la endoprótesis. De pués del diagnóstico de un colapso de la en-
los 60 casos de colapso de la endoprótesis, la doprótesis fue 83,1% para los pacientes
reparación endovascular se había utilizado más asintomáticos en comparación con 72,7% para
9-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:40 Página 75
los pacientes que tenían síntomas al momento probabilidad de colapso de las endoprótesis
del diagnóstico (p = 0,029). en pacientes sometidos a la reparación endo-
En un trabajo presentado por Tadros y cols vascular de la patología de la aorta torácica
(14) detectó once pacientes (10 varones), con (10).
colapso de la endoprótesis torácica. La edad Se puede considerar que el colapso de la
media fue de 41,2 años de edad (rango, 21-66 endoprótesis en la reparación endovascular
años). Las indicaciones para la reparación en- de la aorta torácica normalmente se produce
dovascular de la aorta, fueron la ruptura de poco después de la intervención, con mayor
aorta traumática en 8 pacientes y disecciones frecuencia después de la reparación endovas-
de tipo B aguda en 3 pacientes. Todos fueron cular de la lesión traumática de la aorta (15,16).
tratados inicialmente con la endoprótesis TAG Se ha identificado como relacionado a la pro-
(Gore and Associates, Flagstaff, Arizona). La ducción de un colapso de la endoprótesis aór-
mediana de la duración de la reparación inicial tica a la implantación de un dispositivo TAG
para el diagnóstico del colapso fue de 9 días (Gore and Associates, Flagstaff, Ariz) (11). Un
(rango de1 día a 38 meses).Todos los colapsos alto índice de sospecha para detectar el co-
fueron tratados inicialmente mediante endo- lapso de la endoprótesis, se realiza en el trans-
vasculares utilizando otro dispositivo TAG en curso del primer mes después de realizado el
7 pacientes, un dispositivo de endoprótesis to- procedimiento TEVAR (17), así se puede con-
rácica Talent (Medtronic, Santa Rosa, Calif) en siderar que para la prevención del colapso en-
3 pacientes, y un stent Palmaz (Cordis Endo- doprotésico, es necesario un desarrollo del di-
vascular, Warren, NJ) en 1 paciente. En 1 en- seño y construcción de los dispositivos
fermo, la implantación de una TAG secundaria, endovasculares actuales, lo que conllevaría una
no resolvió el colapso y requirió de la coloca- mejora en los resultados a largo plazo de los
ción de un stent Palmaz complementario. La pacientes después del tratamiento endovascu-
tasa de éxito técnico fue del 91%, mientras lar de la aorta torácica (13).
que re-expansión de la endoprótesis colapsada
se logró en todos los pacientes. No se obser-
varon complicaciones precoces ni tardías en 3 COMENTARIOS
pacientes. De forma tardía (> 30 días) la con-
versión abierta con la explantación del dispo- De acuerdo con la información encontrada
sitivo, se realizó por una fístula aortoesofágica, en la bibliografía, esta complicación potencial-
coartación aórtica fisiológica, y la prevención mente de repercusión muy grave del total o
de un colapso recurrente en un paciente en casi total colapso endoprótesis torácica se ha
cada uno de los casos. No sucedieron muertes descrito con el dispositivo TAG (WL Gore &
perioperatorias o colapsos recurrentes. Associates, Flagstaff, Arizona) (10) . Esta no
La complicación potencialmente muy grave, obstante, rara complicación se ha traducido
del total o casi total colapso de la endoprótesis en una advertencia de su posible presentación
torácica, se ha descrito más frecuentemente en la realización de los procedimientos endo-
vinculado a la utilización del dispositivo TAG vasculares torácicos para los cirujanos endo-
(WL Gore & Associates, Flagstaff, Arizona) . vasculares y ha desarrollado especulaciones
Esta rara complicación se ha traducido en una sobre la etiología de este problema (11). Es
advertencia a los facultativos y las especula- difícil obtener información evidente, tras el
ciones sobre la etiología de este problema. análisis de la bibliografía existente al respecto,
Pueden ser considerados los posibles factores sobre los posibles factores anatómicos causales
anatómicos causales que pueden aumentar la que pueden aumentar la probabilidad de co-
9-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:40 Página 76
Bifurcación aórtica
Fig. 1. Estenosis distal residual tras despliegue de Una bifurcación aórtica estrecha puede
rama ilíaca. constituir un problema en caso de tratar el
10-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:48 Página 81
sión clínica y grado de afectación de la extre- 7. Maldonado T, Rockman C, Riles E, Douglas D, Adelman M, Ja-
cobowitz G, Gagne P, Nalb, Ian M, Cayne N, Lamparello P,
midad por la isquemia. Others. Ischemic complications after endovascular abdomi-
Hemos realizado la mayor parte de los pro- nal aortic aneurysm repair. J Vasc Surg 2004; 40 (4): 703-710.
cedimientos previamente descritos para su 8. Carpenter J, Neschis D, Fairman R, Barker C, Golden M,Ve-
manejo (a excepción de los dispositivos percu- lazquez O, Mitchell M, Baum R. Failure of endovascular ab-
dominal aortic aneurysm graft limbs. J Vasc Surg 2001; 33
táneos de trombectomía mecánica). Probable- (2): 296–303.
mente la derivación quirúrgica extra-anatómica 9. Cochennec F, Becquemin J, Desgranges P, Allaire E, Kobeiter
es la que más frecuentemente hemos utilizado H, Roudot-Thoraval F. Limb graft occlusion following EVAR:
clinical pattern, outcomes and predictive factors of occu-
por su sencillez y rapidez aunque insistimos en rrence. Eur J Vasc Endovasc Surg 2007; 34 (1): 59–65.
que la elección depende de cada paciente. 10. Maleux G, Koolen M, Heye S, Nevelsteen A. Limb occlusion
after endovascular repair of abdominal aortic aneurysms
with supported endografts. J Vasc Interv Radiol 2008; 19
(10): 1409–1412.
11. Fairman R, Baum R, Carpenter J, Deaton D, Makaroun M,Ve-
BIBLIOGRAFÍA lazquez O. Limb interventions in patients undergoing treat-
ment with an unsupported bifurcated aortic endograft
1. Hobo R, Buth J. Secondary interventions following endovas- system: a review of the Phase II EVT Trial. J Vasc Surg 2002;
cular abdominal aortic aneurysm repair using current en- 36 (1): 118–126
dografts. A EUROSTAR report. J Vasc Surg 2006; 43 (5): 12. Mestres G, Maeso J, Fernandez V, Allegue N, Constenla I,
896–902. Matas M. Incidence and evolution of mural thrombus in ab-
2. Blankensteijn J, De Jong S, Prinssen M, Van Der Ham A. EVAR dominal aortic endografts. Ann Vasc Surg 2009; 23 (5): 627–
trial participants. Endovascular aneurysm repair versus open 633.
repair in patients with abdominal aortic aneurysm (EVAR trial 13. Maleux G, Koolen M, Heye S, Heremans B, Nevelsteen A.
1): randomised controlled trial. Lancet 2005; 365: 2179–2186. Mural thrombotic deposits in abdominal aortic endografts
3. Greenhalgh R, Brown L, Epstein D, Kwong G, Powell J, Sculp- are common and do not require additional treatment at
her M,Thompson S. Endovascular aneurysm repair and out- short-term and midterm follow-up. J Vasc Interv Radiol
come in patients unfit for open repair of abdominal aortic 2008; 19 (11): 1558–1562.
aneurysm (EVAR trial 2): randomised controlled trial. Lancet 14. Erzurum V, Sampram E, Sarac T, Lyden S, Clair D, Greenberg
2005; 365 (9478): 2187-92. R, O’hara P, Kashyap V, Ouriel K. Initial management and out-
4. Prinssen M, Verhoeven E, Buth J, Cuypers P, Van Sambeek M, come of aortic endograft limb occlusion. J Vasc Surg 2004;
Balm R, Buskens E, Grobbee D, Blankensteijn J. A randomi- 40 (3): 419–423.
zed trial comparing conventional and endovascular repair 15. Carpenter J, Neschis D, Fairman R, Barker C, Golden M,Ve-
of abdominal aortic aneurysms. N Engl J Med 2004; 351 (16): lazquez O, Mitchell M, Baum R. Failure of endovascular ab-
1607–1618. dominal aortic aneurysm graft limbs. J Vasc Surg 2001; 33
5. Carroccio A, Faries P, Morrissey N, Teodorescu V, Burks J, (2): 296–303.
Gravereaux E, Hollier L, Marin M. Predicting iliac limb oc- 16. Riambau V, Caserta G, Garcia-Madrid C. Thrombosis of a bi-
clusions after bifurcated aortic stent grafting: anatomic and furcated endograft following lower-back microwave therapy.
device-related causes. J Vasc Surg 2002; 36 (4): 679–684. J Endovasc Ther 2004; 11 (3): 334-338
6. Van Marrewijk C, Leurs L,Vallabhaneni S, Harris P, Buth J, Laheij 17. Daniels L, Hoksbergen A, Coveliers H, Lely R, Nederhoed J,
R. Risk-adjusted outcome analysis of endovascular abdominal Wisselink W. Catheter-delivered Transducer-tipped Ultra-
aortic aneurysm repair in a large population: how do stent- sound Thrombolysis of a Chronically Occluded Aortic
grafts compare?. J Endovasc Ther 2005; 12 (4): 417–429. Stentgraft Limb. EJVES Extra 2010; 19 (3): 25-27.
11-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 17:52 Página 85
3. Opciones de revascularización
mediante cirugía abierta
2. Técnica mixta
8. Spiliopoulos, S., Mani, K., Sabharwal,T., Krokidis, M. & Gkout- fixation. Eur. [Link]. Endovasc. Surg. Off. J. Eur. [Link]. Surg.
zios, P. First application of the ‘lasso technique’ on an endo- 40, 736–738 (2010).
graft with suprarenal fixation stent. Vascular 21, 177–181 18. Hamish, M. et al. Delayed hepato-spleno-renal bypass for
(2013). renal salvage following malposition of an infrarenal aortic
9. Inan, K. et al. Bilateral renal artery occlusion due to intrao- stent-graft. J. Endovasc. Ther. Off. J. Int. Soc. Endovasc. Spec.
perative retrograde migration of an abdominal aortic 17, 326–331 (2010).
aneurysm endograft. [Link]. Surg. 51, 720–724 (2010). 19. McLaren, A. J. et al. Delayed graft function: risk factors and
10. Hedayati, N., Lin, P. H., Lumsden, A. B. & Zhou, W. Prolonged the relative effects of early function and acute rejection on
renal artery occlusion after endovascular aneurysm repair: long-term survival in cadaveric renal transplantation. Clin.
endovascular rescue and renal function salvage. [Link]. Surg. Transplant. 13, 266–272 (1999).
47, 446–449 (2008). 20. Kubota,Y. et al. Should We Discard the Graft? Analysis of the
11. Subedi, S. K., Lee, A. M. & Landis, G. S. Suprarenal fixation Renal Grafts with a Total Ischemia Time of More Than 24
barbs can induce renal artery occlusion in endovascular aor- Hours Donated After Cardiac Death. Am. J. Transplant. 7,
tic aneurysm repair. Ann. Vasc. Surg. 24, 113.e7–113.e10 1177–1180 (2007).
(2010). 21. McWilliams, R. G., Fisher, R. K. & Lawrence-Brown, M. Renal
12. Ridao-Cano, N., Rodriguez, A., Torrente, J., Gallego, J. & Ba- artery rescue after EVAR. J. Endovasc. Ther. Off. J. Int. Soc.
rrientos, A. Acute renal failure following endovascular repair Endovasc. Spec. 20, 295–297 (2013).
of an infrarenal abdominal aortic aneurysm. Nephrol. Dial. 22. Görich, J. et al. Malpositioned or dislocated aortic endoprost-
Transplant. 21, 221–222 (2006). heses: repositioning using percutaneous pull-down maneu-
13. Van Dijk, L. C., van Sambeek, M. R. H. M., Cademartiri, F. & vers. J. Endovasc. Ther. 7, 123–131 (2000).
Pattynama, P. M.T. Partial blockage of the renal artery ostium 23. Hiramoto, J. S. et al. Outcome of renal stenting for renal ar-
after stent-graft placement: detection and treatment. J. En- tery coverage during endovascular aortic aneurysm repair. J.
dovasc. Ther. Off. J. Int. Soc. Endovasc. Spec. 10, 684 (2003). Vasc. Surg. 49, 1100–1106 (2009).
14. Malina, M. et al. Renal arteries covered by aortic stents: cli- 24. Kölbel, T. et al. Antegrade in situ stent-graft fenestration for
nical experience from endovascular grafting of aortic the renal artery following inadvertent coverage during
aneurysms. Eur. J. Vasc. Endovasc. Surg. Off. J. Eur. Soc. Vasc. EVAR. J. Endovasc. Ther. Off. J. Int. Soc. Endovasc. Spec. 20,
Surg. 14, 109–113 (1997). 289–294 (2013).
15. Zanchetta, M. et [Link] Unusual Case of Renal Artery Stenosis 25. Vourliotakis, G. et al. Intraoperative salvage of a renal artery
Following Endovascular AAA Repair. Eur. J. Vasc. Endovasc. occlusion during fenestrated stent grafting. J. Vasc. Surg. 50,
Surg. 21, 379–380 (2001). 1481–1483 (2009).
16. Watanabe,Y. et al. Iatrogenic renal artery dissection uncom- 26. Chaudhry, T., Hobbs, S. D., Pinkney, T., Orme, R. & Fox, A. D.
mon complication during aortic endovascular repair. JACC Spleno-renal bypass facilitating endovascular stenting of a
Cardiovasc. Interv. 3, 986–987 (2010). juxta-renal aortic aneurysm in a high risk patient. Eur. J.
17. Lee,W.-H. & Jung, G.-S. Renal artery dissection during repo- Vasc. Endovasc. Surg. Off. J. Eur. [Link]. Surg. 35, 452–454
sitioning of a mal-deployed aortic endograft with suprarenal (2008).
12-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:00 Página 93
yor estabilidad al dispositivo de cruce de la bi- iliolumbar, que generalmente se describe como
furcación. Si la anatomía del paciente lo impide, la primera rama de la división posterior de la
fundamentalmente por marcada tortuosidad, AH, pero hasta en el 61% de los pacientes puede
aneurisma u oclusión del eje contralateral, originarse del tronco. Por ello, si la embolización
puede emplearse la vía ipsilateral o la braquial se produce distal a la misma, el flujo retrógrado
(cuya mayor dificultad reside fundamental- en este caso sí puede producir una endoleak
mente en la navegación por la aorta habitual- tipo II (17).
mente aneurimática, también con posibilidad La utilización de los coils de liberación con-
de ateroembolismo). A pesar de todo, existe trolada ha traído como consecuencia también
un no despreciable porcentaje de casos en los que la colocación o suelta accidental de los mis-
que no se consigue cateterizar el origen de la mos en lugar no deseado sea una posibilidad
AH, dependiendo de las series entre un 7,5- cada vez más infrecuente. Dentro de la propia
11,3% de los casos (18). AH el hecho de que los coils se soltasen de ma-
La liberación de los coils debe realizarse nera distal hacia la bifurcación o alguna de las ra-
siempre que sea posible en el tronco de la AH mas distales presentaba difícil solución, aumen-
sin extenderse hasta la bifurcación, para inten- tando el riesgo de complicaciones isquémicas,
tar preservar la circulación colateral entre las aunque podía minimizarse esta posibilidad utili-
arterias hipogástrica, ilíaca externa y femoral zando coils de un diámetro mayor. Si el coil se
profunda, y reducir el riesgo de complicaciones suelta hacia ilíaca externa o femoral se puede
isquémicas, que se incrementa de modo nota- intentar resolver mediante técnicas endovascu-
ble si se ocluye dicha bifurcación (18, 19). Sin lares (extracción con lazo, colocación de un stent
embargo, si la embolización proximal no es recubierto para aislarlo de la luz) , aunque en al-
posible, especialmente si el tronco de la AH gunos casos no queda más remedio que ex-
es corto o aneurismático, o no se consigue traerlo mediante abordaje quirúrgico.
posicionar de manera estable el catéter en el El empleo de dispositivos de oclusión o
segmento proximal del mismo, los coils se po- plugs tipo Amplatzer es otra de las posibilida-
sicionarán en la bifurcación o en las ramas de des para la oclusión de la AH, con bajas tasas
la misma. de complicaciones isquémicas y endofugas. En-
La reciente aparición de los coils de libe- tre las ventajas descritas frente a los coils, des-
ración controlada permite seguir tratando el taca la facilidad para reposicionar y liberar el
tronco de la AH aunque éste sea aneurismá- dispositivo, así como el bajo coste del mismo
tico, embolizando en primer lugar con un coil (20). Es especialmente sencilla su colocación
esférico de tamaño acorde (a modo de “anda- en el segmento proximal del tronco de la AH
miaje”) y posteriormente se implantarán sobre cuando éste no se encuentra dilatado, con ma-
el mismo otros secundarios, también de libe- yor dificultad en troncos aneurismáticos o más
ración controlada, con elevada capacidad trom- largos, con posibilidad de ocluir ramas distales.
bótica. Por otro lado, en pacientes con ejes ilíacos
El diámetro y longitud de los coils es variable, muy tortuosos, mayor dificultad de navegación
en función del diámetro de la AH, aunque según del mismo.
algunos autores no es imprescindible la completa Otra posibilidad de tratamiento de los
oclusión de la misma, ya que el flujo retrógrado aneurismas tipo D y E consiste en oclusión
a través de los coils raramente condiciona una del origen de la AH embolizando el saco aneu-
endoleak tipo II. Se debe realizar previamente rismático de la ilíaca común tras la liberación
una angiografía selectiva de las ramas de la AH, de la endoprótesis extendida hasta la ilíaca ex-
sobre todo para localizar el origen de la arteria terna (denominada embolización no selectiva).
12-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:00 Página 97
Puede realizarse mediante coils (21, 22), o con severa (5). Estos autores destacaron que los
sustancias tipo trombina (23). pacientes jóvenes y con disfunción ventricular
presentaban mayor probabilidad de mantener
una claudicación glútea persistente. En el caso
COMPLICACIONES de los pacientes jóvenes, es lógico, ya que son
DE LA OCLUSIÓN DE LA AH más activos y refieren mayor incapacitación
para su actividad habitual. La disfunción ven-
Revisión de la literatura tricular podría tener un impacto negativo en
la colateralidad pélvica.
Las complicaciones isquémicas como con- Con respecto a la disfunción eréctil, no se
secuencia de la oclusión de la AH están bien reportan datos en muchos de los artículos
descritas en la literatura, siendo las más fre- que analizan las complicaciones isquémicas de
cuentes la claudicación glútea, la disfunción la oclusión de la AH. Se estima su incidencia
eréctil y la isquemia cólica las más frecuentes. en el 19% en pacientes con embolización uni-
Se han descrito también isquemia medular, sín- lateral y del 24% en embolización bilateral (4).
drome compartimental glúteo, incontinencia, Algunos estudios remarcan no sólo la mayor
úlceras de decúbito y úlceras genitales (4, 5, 7, probabilidad de disfunción sexual en las oclu-
8, 9, 10, 11, 13, 18, 19). Sin embargo, hay que siones bilaterales, sino también una mayor se-
recalcar que muchos de estos estudios son veridad de la misma (25).
retrospectivos, algunos de ellos basados en en- Menos frecuente es la colitis isquémica, que
trevistas telefónicas. En unos casos, se descri- es una complicación muy bien estudiada en la
ben los resultados de la embolización , en otros cirugía abierta de los aneurismas aortoilíacos.
se compara el método de oclusión (cobertura En el tratamiento mediante EVAR, la arteria
simple frente a embolización), y otros, el lugar mesentérica inferior habitualmente queda cu-
de embolización (AH proximal o distal). Algu- bierta por la endoprótesis. Si además se oclu-
nos estudios incluyen embolizaciones uni y bi- yen una o las dos hipogástricas, aumenta sin
laterales, otros sólo unilaterales y otros sólo duda el riesgo de colitis isquémica, debido a la
bilaterales. pérdida de circulación colateral entre ambos
La claudicación glútea es la complicación sistemas. La incidencia global se estima en
más frecuente, y aunque las cifras oscilan según torno al 3,4% (24).
los autores desde el 1,6 hasta el 56%, se estima Una consecuencia muy poco frecuente,
que la incidencia global es del 28% en pacientes pero devastadora de la oclusión de la AH es la
con oclusión unilateral y del 42% en oclusiones isquemia medular. Su incidencia es menor del
bilaterales (24). A diferencia de los pacientes 0,2% (26), algo superior en caso de oclusión
que presentan claudicación glútea bilateral bilateral. Para evitarla, se recomienda la em-
mantenida, muy incapacitante, la mayoría de bolización en dos tiempos (separadas al menos
estos casos refiere una estabilización y mejoría dos semanas) para aumentar la formación de
de los síntomas, y no requieren ningún tipo de circulación colateral (27). El resto de compli-
intervención revascularizadora. Los pacientes caciones se considera anecdótica y con una
con claudicación glútea unilateral generalmente incidencia extremadamente baja.
la toleran y presentan mejoría con el ejercicio
físico supervisado. De hecho, se calcula que Profilaxis de la complicaciones
hasta el 34% de los pacientes en algunas series
se mantienen con claudicación pasados 6 me- Diversos autores han estudiado las altera-
ses de la intervención, aunque sólo el 7% es ciones hemodinámicas tras la oclusión de la
12-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:00 Página 98
AH para identificar aquellos pacientes con ma- como un by-pass desde arteria ilíaca externa
yor riesgo potencial de sufrir una complicación a hipogástrica o reimplante de ésta en la ilíaca
isquémica tras la misma. Según ellos, el estudio externa, generalmente con mejores resultados
angiográfico previo puede revelar algunas si- si se realizan de manera profiláctica que a pos-
tuaciones de riesgo: estenosis >70% en el ori- teriori (16).También se ha descrito una técnica
gen de la AH contralateral; ausencia de relleno híbrida empleada en casos en los que se im-
de tres o más ramas de la hipogástrica, o en- planta una endoprótesis aortomonoilíaca ex-
fermedad o ausencia de ramas ascendentes tendida a la ilíaca externa, en la cual se des-
desde ilíaca externa, femoral común o femoral pliega un stent recubierto contralateral desde
profunda (28, 23). De hecho, otros estudios ilíaca externa a interna, para intentar mantener
demuestran que éstas contribuyen de forma el flujo retrógrado a la misma mediante la
más efectiva a la colateralidad pélvica que la realización de un by-pass fémoro-femoral cru-
hipogástrica contralateral (29). La AH recibe zado (30). Es una técnica útil por tanto para
una red de colaterales craneales y caudales, casos muy seleccionados, aunque incrementa
procedentes de la arteria mesentérica inferior el tiempo operatorio y no se conocen aún los
(mediante las arterias rectales), y de la femoral resultados en términos de permeabilidad a
profunda (a través de las arterias circunflejas), largo plazo, ya que el stent se coloca en una
respectivamente. Como habitualmente la im- posición muy angulada y puede ser proclive a
plantación de una endoprótesis aórtica ocluye la oclusión. Otra técnica híbrida posible para
el origen de la mesentérica inferior, general- intentar garantizar el flujo a una de las AH
mente la colateralidad tras ocluir la AH de- consiste en, previa embolización de la AH ipsi-
pende fundamentalmente de las ramas de la lateral, implantación del cuerpo de una endo-
femoral profunda. En pacientes con enferme- prótesis aortobiilíaca extendiendo la rama ha-
dad de esta última, la embolización de la AH cia la ilíaca externa, la canalización por vía
conlleva elevado riesgo de complicaciones, e braquial de la AH contralateral, y extender la
incluso se ha llegado a recomendar la profun- otra rama hacia la misma, completando el pro-
doplastia previa para disminuir el riesgo de las cedimiento con una ligadura de la ilíaca externa
mismas (24). Estos mismos autores remarcan contralateral y un by-pass femoro-femoral cru-
que, en algunos casos como la colitis isquémica, zado (31).Ambas técnicas tienen además como
la complicación se produce con frecuencia por inconveniente que ambos miembros inferiores
ateroembolismo durante el procedimiento a dependen de una rama de la endoprótesis y
pesar de preservar la circulación colateral. Es del injerto cruzado, por lo que cualquier pro-
fundamental, por tanto, ser extremadamente blema trombótico o infeccioso de ambos com-
cuidadoso en la navegación tanto en la realiza- ponentes pueden comprometer la viabilidad
ción de la embolización de la AH, como en la de los mismos.
progresión por el sector iliofemoral del sistema Con respecto a la controversia en cuanto
portador de la endoprótesis, para evitar en lo a si realizar la embolización de manera se-
posible las posibles disecciones, trombosis o cuencial o simultánea al EVAR, la tendencia ini-
embolismo distal a dicho nivel. cial ha sido la de embolizar en un primer
En algunos casos de especial morfología y tiempo la AH para favorecer el desarrollo de
de elevado riesgo según los criterios previos la colateralidad pélvica (sobre todo en caso
se puede realizar de entrada alguna técnica de precisar ocluir las dos hipogástricas), y com-
que intente garantizar el flujo a la AH ipsi o pletar con la realización del EVAR al menos
contralateral. Puede plantearse una técnica de dos semanas más tarde. Sin embargo, en la ac-
revascularización quirúrgica convencional, tualidad existen numerosos grupos que realizan
12-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:00 Página 99
la intervención de manera simultánea, debido ilíaco, provocando una endoleak tipo II que
a que finalmente no existen diferencias en podría conllevar al crecimiento y ruptura del
cuanto a complicaciones isquémicas ni apari- mismo.
ción de endofugas a largo plazo (32). El tratamiento de la claudicación glútea
En la mayoría de los estudios publicados la suele ser conservador. La clínica suele ser bas-
técnica empleada es la embolización de la AH, tante limitante de forma inmediata, aunque
que generalmente ofrece mayor probabilidad esta limitación en la calidad de vida suele ser
teórica de una correcta exclusión del aneu- transitoria ya que, como se ha comentado pre-
risma y una menor aparición de endofugas tipo viamente, la mayoría refiere estabilización y
II. Sin embargo, la menor tasa de complicacio- mejoría progresiva, y sólo un porcentaje muy
nes isquémicas con una baja incidencia de en- bajo de los pacientes continúa con una sinto-
dofugas que presenta la cobertura simple de matología incapacitante a largo plazo a pesar
la AH, hacen que ésta sea la técnica de elección de un control estricto de factores de riesgo y
en aquellos pacientes que cumplan los criterios ejercicio supervisado (5). En el caso de los pa-
anatómicos expuestos previamente. El mayor cientes más jóvenes, con una vida más activa y
problema radica en que, en caso de producirse unos mayores requerimientos físicos, se puede
una endofuga tipo II con aumento del saco, las plantear una revascularización quirúrgica con-
posibilidades endovasculares para tratarla se vencional, con un abordaje retroperitoneal y,
reducen considerablemente, y habitualmente o bien una reanastomosis de la AH a la ilíaca
conllevan la ligadura quirúrgica de la hipogás- externa, o un by-pass retrógrado desde la ilíaca
trica. externa a la interna, generalmente más sencillo
En cuanto a la oclusión bilateral, debe evi- (34). Sin embargo, no se ha demostrado eficacia
tarse siempre que sea posible, al aumentar cla- en cuanto a la mejoría de la sintomatología.
ramente el riesgo de complicaciones, que pue- Cuando se presenta una isquemia glútea de
den reducirse con la oclusión secuencial (27). forma severa, puede conllevar un síndrome
Sin embargo, desde la aparición de diversas compartimental glúteo, que puede manifestarse
técnicas para la preservación del flujo de las como parálisis del nervio ciático, rabdomiolisis
AH, fundamentalmente el branch ilíaco, que se y fracaso renal agudo, que puede precisar una
describirá posteriormente (33), la necesidad fasciotomía y resección de tejido necrótico
de oclusión bilateral de la AH ha disminuido (35).
considerablemente y es de esperar, que con la Con respecto a la disfunción sexual, su in-
generalización en el empleo de estos disposi- cidencia real es desconocida o infraestimada
tivos, desaparezca definitivamente. en muchos de los trabajos publicados. A dife-
rencia de la cirugía abierta, donde con frecuen-
Tratamiento de las complicaciones cia depende de la lesión intraoperatoria del
plexo nervioso parasimpático, la disfunción se-
Como se ha comentado previamente, exis- xual tras EVAR y oclusiónn de la AH depende
ten dos tipos de complicaciones directamente fundamentalmente de la la isquemia pélvica
relacionadas con la oclusión de la AH. Por un subsecuente. Existen además otros factores
lado, están las complicaciones isquémicas de- agravantes en los pacientes candidatos a EVAR,
rivadas de la disminución del aporte sanguíneo habitualmente asociados a la mayor edad de
al territorio pélvico y musculatura glútea, ya éstos (DM, HTA, cardiopatía isquémica, IRC,
sea por hipoperfusión o por ateroembolismo. polimedicación). Por ello, la disfunción sexual
Por otro lado, está la posibilidad de un fallo en en estos pacientes, aunque es menos frecuente
la exclusión completa del aneurisma aorto- que en la cirugía abierta, suele ser más severa
12-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:00 Página 100
(25). Por lo tanto, aunque también pueden plan- endoleaks tipo II fracasan en un elevado por-
tearse técnicas de revascularización directa, centaje de los casos, ya sea por imposibilidad
los resultados no suelen ser muy eficaces. de abordar la AH , como por no conseguir ce-
El tratamiento de la colitis isquémica no rrar por completo todas las arterias aferentes
difiere del que se realiza cuando ésta se pro- y eferentes y el circuito que se establece entre
duce tras cirugía abierta. Si la afectación es ellas dentro del saco (40).
leve o moderada tras colonoscopia, puede co-
menzarse con tratamiento conservador, pero
si el cuadro se agrava puede ser necesaria la MANEJO ACTUAL
laparotomía exploradora con resección del DE LOS ANEURISMAS AORTOILÍACOS
segmento afectado si es preciso (17). La is-
quemia medular severa, cuando se presenta, Desde el inicio del EVAR para el trata-
suele ser irreversible, aunque debe intentarse miento de los aneurismas aortoilíacos tipos D
drenaje del líquido cefalorraquídeo pues se y E en la clasificación del EUROSTAR, la oclu-
han descrito casos de mejoría y resolución de sión del origen de la AH con o sin embolización
la paraplejia (36). de la misma, y extensión de la endoprótesis a
Cuando se produce una endoleak tipo II arteria ilíaca externa ha sido la técnica más
dependiente de la AH tras haberse ocluido el empleada. Sin embargo, la tasa de complica-
origen de la misma, y si ésta produce aumento ciones de la oclusión uni, y sobre todo bilateral,
del tamaño del saco con riesgo de ruptura, se remarcada en recientes estudios (5, 41, 42), ha
debe plantear el tratamiento de la misma. La estimulado la aparición de nuevas técnicas en-
opción más empleada inicialmente fue la liga- dovasculares y la aparición de nuevos disposi-
dura quirúrgica del origen de la AH, que puede tivos encaminados a la preservación del flujo
realizarse de manera abierta o de manera la- en la AH.
paroscópica (37). Sin embargo, hay pacientes Actualmente podemos encontrar tres es-
que, por elevado riesgo quirúrgico (comorbi- trategias diferentes a la hora de planear un
lidad elevada, abdomen hostil) o por limitacio- EVAR en este tipo de pacientes: evitar el pro-
nes anatómicas (AH aneurismática desde su blema cubriendo sólo hasta la bifurcación ilíaca
origen), en los que la ligadura quirúrgica no es (técnica de Bell Bottom), oclusión de la AH (uni
posible. En ese caso puede intentarse la em- o bilateral) y preservar el flujo de al menos
bolización con coils de la AH. No se trata de una de las AH (by-pass quirúrgico, stent ilíaca
una técnica sencilla, ya que se debe realizar externa-interna, sándwich o parallel grafts,
una cateterización a través de la mesentérica branch ilíaco).
superior, alcanzando por la arcada de Riolano
las ramas iliolumbares y finalmente la AH (38). Técnica de Bell Bottom
Otra posibilidad es intentar cateterizar el ori-
gen de la AH a través de la ilíaca externa, entre Está indicada en pacientes en los que el
la pared de la misma y la endoprótesis (técnica aneurisma ilíaco se extiende hasta su bifurca-
roadside), que es dificultosa y requiere una ción sin afectar a la AH. Inicialmente se colo-
nueva extensión final hacia ilíaca externa para caba un extensor o cuff aórtico anclado antes
evitar endoleaks tipo Ib (39). También se han de la bifurcación ilíaca. En la actualidad la ma-
tratado estas endoleaks mediante punción di- yoría de las endoprótesis disponen de ramas
recta del saco con control mediante CT e in- y extensiones de este tipo. Entre sus ventajas
yección de sustancias tipo trombina (40). Sin están la sencillez y rapidez para su colocación.
embargo, el resultado del tratamiento de las Sin embargo, presentan limitaciones anatómi-
12-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:00 Página 101
cas, dado que se deben implantar en arterias las técnicas quirúrgicas convencionales como
ilíacas de un diámetro máximo de 25 mm y la la reanastomosis de la AH en la ilíaca externa,
posibilidad de crecimiento a largo plazo de di- o el by-pass desde ilíaca externa a interna, así
cha arteria ilíaca con la posibilidad de producir como el stent cubierto desde ilíaca externa a
una endoleak tipo Ib. Sin embargo, las series interna con endoprótesis aortouniilíaca y by-
más recientes reportan una tasa de reinter- pass fémoro-femoral cruzado. Las ventajas son
venciones a medio plazo en torno al 10% y de la permeabilidad a largo plazo de la revascula-
endoleaks tipo I del 4% (43,44). rización quirúrgica y los inconvenientes, el in-
cremento del tiempo quirúrgico, la dificultad
Oclusión de la AH técnica en algunos casos, y la posibilidad de
oclusión del stent cubierto ilíaca externa-in-
Ya hemos descrito previamente las diversas terna (30, 45).
opciones, tanto de cobertura simple como de La preservación de la AH mediante la téc-
embolización con coils o plugs, tanto uni como nica de sándwich ha demostrado buenos re-
bilateral. Entre las ventajas, destacan la relativa sultados en cuanto a exclusión del AAA con
facilidad de la técnica, accesible en la mayoría una baja tasa de complicaciones, siendo una
de los centros, relativamente bien tolerada en técnica con un coste menor con respecto al
la mayoría de los pacientes, es efectiva en branch ilíaco y con la posibilidad de realizarse
cuanto a la exclusión del AAA, con una tasa en pacientes en los cuales la cirugía no pueda
baja de endoleaks tipo II, y sin diferencias claras demorarse (46).
en cuanto al empleo de colis o plugs, ni tam- Sin embargo, es una técnica que requiere
poco en cuanto a la realización simultánea o acceso braquial o axilar con sus consiguientes
escalonada del procedimiento. En contra, están riesgos y limitaciones, compleja y con la po-
una mayor duración del procedimiento (sobre tencial posibilidad de compresión de los injer-
todo si se realiza de forma simultánea), un ma- tos paralelos (45).
yor coste si empleamos los coils, y el riesgo Finalmente, la aparición y desarrollo de los
de complicaciones como la claudicación glútea dispositivos con branch ilíaco (47) han trans-
(frecuente y en ocasiones invalidante), la dis- formado radicalmente el escenario y proba-
función sexual (aparentemente menos fre- blemente en los próximos años su empleo se
cuente) y la colitis isquémica (muy poco fre- generalice, desplazando de manera progresiva
cuente), que aumenta si la embolización es al resto de técnicas. Su gran ventaja es que es
bilateral. una técnica relativamente sencilla que conlleva
una reconstrucción anatómica de la bifurcación
Preservación de flujo en la AH ilíaca, manteniendo el flujo pélvico sin necesi-
dad de otras técnicas extraanatómicas que
Debe ser la estrategia elegida siempre que presentan mayor tasa de fracaso o complica-
sea posible, ya que mantiene una buena perfu- ciones a medio plazo. Presentan una incidencia
sión pélvica especialmente en aquellos casos de complicaciones isquémicas mucho menores
en los que la circulación colateral está com- que las técnicas de oclusión de la AH, menores
prometida (afectación de arterias mesentérica al 5% (48), con una baja tasas de endoleaks
superior e inferior, lumbares, circunflejas ilíacas (3%) aunque con un porcentaje de oclusiones
y ramas de la femoral profunda). Si se consigue en torno al 12% (33, 49), y con una tasa mayor
además una preservación de ambas AH el de fracaso técnico en pacientes con estenosis
riesgo de claudicación glútea y disfunción se- en el origen de la AH (50). Sin embargo, aún
xual es mí[Link] se han descrito previamente quedan algunas interrogantes en cuanto al
12-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:00 Página 102
comportamiento a largo plazo, debido al mayor 9. Tefera G,Turnipseed WD, Carr SC, Pulfer KA, Hoch JR,Acher
CW. Is coil embolization of hypogastric artery necessary du-
número de módulos que se implantan con su ring endovascular treatment of aortoiliac aneurysms? Ann
correspondiente [Link]ás, todavía Vasc Surg; 18: 143-6. 2004.
está en controversia si es necesario tratar con 10. Lee WA, O’Dorisio J,Wolf YG, Hill BB, Fogarty TJ, Zarins CK.
esta técnica un eje ilíaco y ocluir la AH con- Outcome after unilateral hypogastric artery occlusion during
endovascular aneurysm repair. J Vasc Surg ;33:921-6. 2001.
tralateral, con la posibilidad de presentación 11. Rhee RY, Muluk SC, Tzeng E, Missig-Carroll N, Makaroun M.
de claudicación glútea, o si es conveniente im- Can the internal iliac artery be safely covered during endo-
plantar un branch ilíaco bilateral. Existen ade- vascular repair of abdominal aortic and iliac artery
aneurysms? Ann Vasc Surg ;16:29–36. 2002.
más todavía algunas limitaciones anatómicas 12. Karch LA, Hodgson KJ, Mattos MA, Bohannon WT, Ramsey
en cuanto a la disponibilidad del dispositivo, DE, MD, McLafferty RB. Management of ectatic, nonaneurys-
que se irán solventando con la posibilidad de mal iliac arteries during endoluminal aortic aneurysm repair.
J Vasc Surg.33:S33–38. 2001.
ser encargados a medida. 13. Sobocinski J, Chenorhokian H, Maurel B, Midulla M, Hertault
A, Le Roux M, Azzaoui R, Haulon S. The Benefits of EVAR
Planning Using a 3D Workstation Eur Journal Vasc Endovasc
Surg; 46 (4): 418-423. 2013.
BIBLIOGRAFÍA 14. Morales SM, Zaragozá JM, Gómez FJ, Bargay P, Ramírez M,
Ortiz E. Diferencias entre la planificación del tratamiento
1. Greenhalgh, RM, Brown LC, Kwong GP, Powell JT, EVAR trial endovascular de aneurismas de aorta abfdominal con re-
participants. Comparison of endovascular aneurysm repair construcción tridimensional vs tomografía computarizada
with open repair in patients with abdominal aortic aneurysm y angiografía, y su impacto clínico. Angiología, in press.
(EVAR trial 1), 30 day operativemortality results: randomised 2014.
controlled trial. Lancet 364:843–848; 2004. 15. Rajasinghe HA, Pigott JP, Kritpracha B, Corbey MJ, Beebe HG.
2. Hobo R, Sybrandy J, Harris PL, Buth, J on Behalf of the EU- Internal iliac artery occlusion using a stent-graft túnel during
ROSTAR Collaborators. Endovascular Repair of Abdominal endovascular aneurysm repair: a new alternative to coil em-
Aortic Aneurysms With Concomitant Common Iliac Artery bolization. J Endovasc Ther; 10: 1082-6. 2003.
Aneurysm: Outcome Analysis of the EUROSTAR Experience 16. Linares JP. Tratamiento de las arterias hipogástricas en la ci-
J Endovasc Ther 15:12–22; 2008. rugía endovascular del aneurisma de aorta abdominal. An-
3. Albertini JN, Favre JP, Bouziane Z, Haase C, Nourrissat G, giología; 60: 1-15. 2008.
Barral X. Aneurysmal Extension to the Iliac Bifurcation In- 17. Heye S. Preoperative Internal Iliac Artery Coil Embolization
creases the Risk of Complications andSecondary Procedures for Aneurysms Involving the Iliac Bifurcation Acta chir belg;
After Endovascular Repair of Abdominal Aortic Aneurysms 106, 144-148. 2006.
Ann Vasc Surg 24: 663-669; 2010. 18. Cynamon J, Lerer D, Veith FJ, Taragin BH, Wahl SI, Lautin JL.
4. Mehta M,Veith FJ, Ohki T, Cynamon J, Goldstein K, Suggs WD, Hypogastric artery coil embolization prior to endoluminal
Wain RA, Chang DW, Friedman SG, Scher LA, Lipsitz EC. repair of aneurysms and fistulas: buttock claudication, a re-
Unilateral and bilateral hypogastric arteryinterruption during cognized but possibly preventable complication. J Vasc Interv
aortoiliac aneurysm repair in 154 patients: A relatively inno- Radiol;11:573-7. 2000.
cuous procedure. J Vasc Surg ;33:S27-32; 2001. 19. Kritpracha B, Pigott JP, Price CI, Russell TE, Corbey MJ, Beebe
5. Farahmand P, Becquemin JP, Desgranges P, Allaire E, Marzelle HB. Distal internal iliac artery embolization: a procedure to
J, Roudot-Thoraval F. Is Hypogastric Artery Embolization Tu- avoid. J Vasc Surg; 37: 943-8. 2003.
ring Endovascular Aortoiliac Aneurysm Repair (EVAR) Inno- 20. Grenon SM, Gagnon J, Hsiang Y, Sidhu R,Taylor D, Clement J,
cuous and Useful? Eur J Vasc Endovasc Surg 35, 429-435; Chen J. Occlusion of the common and internal iliac arteries
2008. for aortoiliac aneurysm repair: experience with the Amplat-
6. Bonw MJ, Glasby M, Fishwick G, Sayers R. Complications of zer vascular plug. J Can Chir; 52 (6), 276-80. 2009.
internal iliac artery embolization prior to endovascular 21. Linares JP, Salmerón LM, Rodríguez RB, Sellés F, Ros E. Nueva
aneurysm repair. In Greenhalgh R, ed. More vascular and en- técnica de embolización de arteria hipogástrica. Angiología;
dovascular challenges. BIBA Medical; 82-90. Londres 2007. 57:473-85. 2000.
7. Wyers MC, Schermerhorn ML, Fillinger MF, Powell RJ, Rzudlo 22. Linares JP, Salmerón LM, Ros E. A new technique for hypo-
EM, Walsh DB, Zwolak RM, Cronenwett JL. Internal iliac oc- gastric artery embolization. J Vasc Surg ;43: 1064-74. 2006.
clusion without coil embolization during endovascular ab- 23. Zanchetta M, Faresin F, Pedon L, Ronsivalle S. Intraoperative
dominal aorticaneurysm repair. J Vasc Surg; 36: 1138-45. 2002. intrasac thrombin injection to prevent type II endoleak alter
8. Mell M, Tefera G, Schwarze M, Carr S, Acher C, Hoch J, Tur- endovascular abdominal aortic aneurysm repair. J Endovasc
nipseed W. Absence of buttock claudication following stent- Ther; 14: 176-83. 2007.
graft coverage of the hypogastric artery without coil 24. Lin PH, Chen AY,Vij A. Hypogastric Artery Preservation Du-
embolization in endovascular aneurysm repair. J Endovasc ring Endovascular Aortic Aneurysm Repair: Is It Important?
Ther 2006; 13: 415-9. Semin Vasc Surg 22:193-200. 2009.
12-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:00 Página 103
25. San Norberto EM, Revilla A, Gutiérrez V, Martín M, Cenizo doleak after endoluminal aortic aneurysm repair. J Vasc Surg;
N,Vaquero C. Disfunción sexual tras la reparación endovas- 31: 1240-4. 2000.
cular del aneurisma de aorta abdominal infrarrenal Angiolo- 38. Gorich J, Rilinger N, Sokiranski R, Kramer S, Schultz A, Sun-
gía; 61: 295-304. 2009. der L. Embolization of type II endoleaks fed by the inferior
26. Berg P, Kaufmann D,Van Marrewijk CJ, Buth J. Spinal cord is- mesenteric artery using the superior mesenteric artery ap-
chaemia after stent-graft treatment for infra-renal abdominal proach. J Endovasc Ther; 7: 297-301. 2000.
aortic aneurysms. Analysis of the EUROSTAR database. Eur 39. Kasirajan K, Matteson B, Marek JM, Langsfeld M. Technique
J Vasc Endovasc Surg; 22: 342-8. 2001. and results of transfemoral superselective coil embolization
27. Mehta M,Veith FJ, Darling III RD, Roddy SP, Ohki T, Lipsitz EC, of type II lumbar endoleak. J Vasc Surg; 38: 61-6. 2003.
Paty PS. Kreienberg PB, Ozsvath KJ, Chang BB, Shah DM. Ef- 40. Galindo,A; Rial, R, Martínez-López, I; y Serrano, FJ. Punción
fects of bilateral hypogastric artery interruption during en- translumbar con trombina para tratamiento de las fugas tipo
dovascular and open aortoiliac aneurysm repair. J Vasc Surg; 2, tras reparación endovascular de los aneurismas de aorta
40: 698-702. 2004. abdominal. En: Procedimientos Terapéuticos Oclusivos En-
28. Yano OJ, Morrissey N, Eisen L, Faries PL, Soundararajan K, dovasculares. [Link] 2010.
Wan S, et al. Intentional internal iliac artery occlusion to fa- 41. Stokmans RA, Willigendael EM, Teijink JA, Ten Bosch JA, Van
cilitate endovascular repair of aortoiliac aneurysms. J Vasc Sambeek MR, Cuypers WM. Challenging the Evidence for
Surg; 34: 204-11. 2001. Pre-emptive Coil Embolisation of the Internal Iliac Artery
29. Maldonado TS1, Rockman CB, Riles E, Douglas D, Adelman during Endovascular Aneurysm Repair. Eur J Vasc Endovasc
MA, Jacobowitz GR, Gagne PJ, Nalbandian MN, Cayne NS, Surg; 45 (3). 2013.
Lamparello PJ, Salzberg SS, Riles TS. Ischemic complications 42. Park KM,Yang SS, Kim YW, Park KB, Park HS, Do YS, Kim DI.
after endovascular abdominal aortic aneurysm repair. J Vasc Clinical outcomes after internal iliac artery embolization
Surg 40: 703-709; discussion 709-710, 2004. prior to endovascular aortic aneurysm repair Surg Today 44
30.. Ghosh J, Murray D, Paravastu S, Farquharson F, Walker MG, (3): 472-477. 2014.
Serracino F. Contemporary Management of Aorto-iliac 43. Torsello G, Schonefeld E, Osada N, Austermann M, Penne-
Aneurysms in the Endovascular Era Eur J Vasc Endovasc kamp C, Donas K. Endovascular Treatment of Common Iliac
Surg; 37, 182-188. 2009. Artery Aneurysms Using the Bell-Bottom Technique: Long-
31. Delle M, Lonn L, Wingren U, Karlstrom L, Klingenstierna H, term Results. J Endovasc Ther;17:504–509. 2010.
Risberg B. Preserved pelvic circulation after stent-graft tre- 44. Naughton PA, Park MS, Kheirelseid EA, O’Neill SM, Rodri-
atment of complex aortoiliac artery aneurysms: a new ap- guez HE, Morasch MD, Madhavan P, Eskandari MK. A Com-
proach. J Endovasc Ther;12(2):189-95. 2005. parative Study of Bell-Bottom Technique versus
32. Engelke C, Elford J, Morgan RA, Belli AM. Internal iliac artery Hypogastric Exclusion for the Treatment of Aneurysmal
embolization with bilateral occlusion before endovascular Extension to the Iliac Bifurcation J Vasc Surg; 55(4): 956–
aortoiliac aneurysm repair. Clinical outcome of simultaneous 962. 2012.
and sequential intervention. J Vasc Interv Radiol ;13: 667-76. 45. Fatima J, Correa MP, Mendes BC, Oderich GS. Pelvic revas-
2002. cularization during endovascular aortic aneurysm repair.
33. Parlani G, Verzini F, De Rango P, Brambilla D, Coscarella C, Perspectives in Vascular Surgery & Endovascular Therapy
Ferrer C , Cao P. Long-term Results of Iliac Aneurysm Repair ;24(2):55-62. 2012.
with Iliac Branched Endograft: A 5-Year Experience on 100 46. Lobato AC, Camacho L. The sandwich technique to treat
Consecutive Cases. Eur J Vasc Endovasc Surg, 43: 287-292. complex aortoiliac or isolated iliac aneurysms: Results of
2012. midterm follow-up J Vasc Surg ;57:26S-34S. 2013.
34. Arko FR, Lee WA, Hill BB, Fogarty TJ, Zarins CK. Hypogastric 47. Haulon S, Greenberg RK, Pfaff K, Francis C, Koussa M, West
artery bypass to preserve pelvic circulation: improved out- K. Branched Grafting for Aortoiliac Aneurysms Eur J Vasc En-
come after endovascular abdominal aortic aneurysm repair. dovasc Surg; 33: 567-574. 2007
J Vasc Surg; 39: 404-8. 2004. 48. Verzini F, Parlani G, Romano L, De Rango P, Panuccio G, Cao
35. Su WT, Stone DH, Lamparello PJ, Rockman CB. Gluteal com- P. Endovascular treatment of iliac aneurysm: Concurrent
partment syndrome following elective unilateral internal iliac comparison of side branch endograft versus hypogastric ex-
artery embolization before endovascular abdominal aortic clusión J Vasc Surg ;49:1154-61. 2009.
aneurysm repair. J Vasc Surg; 39: 672-5. 2004. 49. Karthikesalingam A, Hinchliffe RJ, Holt PJ, Boyle JR, Loftus IM,
36. Bajwa A, Davis M, Moawad M,Taylor PR. Paraplegia following Thompson MM. Endovascular Aneurysm Repair with Preser-
elective endovascular repair of abdominal aortic aneurysm: vation of the Internal Iliac Artery Using the Iliac Branch Graft
reversal with cerebrospinal fluid drainage. Eur J Vasc Endo- Device Eur J Vasc Endovasc Surg; 39, 285-294. 2010.
vasc Surg; 35 (1): 46-8. 2008. 50. Wong S, Greenberg RK, Brown CR, Mastracci TM, Bena J, Ea-
37. Wisselink W, Cuesta MA, Berenda FJ,Van den Berg FG, Rau- gleton MJ. Endovascular repair of aortoiliac aneurysmal di-
werda JA. Retroperitoneal endoscopic ligation of lumber and sease with the helical iliac bifurcation device and the
inferior mesenteric arteries as a treatment of persistent en- bifurcated iliac bifurcation device J Vasc Surg;58:861-9. 2013.
12-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:00 Página 104
13-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:09 Página 105
lado; no debemos olvidarnos de los aspectos dudas sobre su longitud real. Si las mediciones
legales, que dan lugar a demandas judiciales –de se efectúan sobre la parte interna se obtiene
momento en otros países–, por dicho motivo. una medida, mientras que por la zona externa,
Entre los problemas más frecuentes estarían la distancia será mayor. Por ello, una tercera op-
la dilatación del cuello aórtico proximal, la mi- ción es practicar la medición mediante un “center
gración de la endoprótesis y la aparición de line”; pero, se debe tener presente que así se so-
una endofuga tipo Ia con presurización del brestima la longitud de lo que se podría deno-
saco aneurismático y riesgo de ruptura. minar el “cuello funcional” a la hora de realizar
A la hora de planificar un procedimiento el implante. Existe, por tanto, cierta controversia
EVAR, resulta imprescindible realizar una correcta sobre cuál es el método más preciso para de-
medición de los diámetros del vaso, tomada lo terminar la longitud real del cuello; sugiriendo
más perpendicular posible al eje de la aorta, con algunos autores que, posiblemente, la longitud
el fin de elegir el tamaño de prótesis adecuado. media entre la parte interna y externa del cuello
Sin embargo; cuando se compara una medición aórtico sea la que más se aproxime a los valores
estática realizada generalmente en un angio-TC del cuello funcional (8).
con una medición obtenida mediante estudios El concepto de cuello hostil o adverso para
dinámicos, se observa una variación significativa un procedimiento endovascular estándar, ha evo-
entre la sístole y la diástole, con cambios de hasta lucionado a lo largo del tiempo. A modo de
5,9% ± 4,2% a nivel de la aorta infrarrenal (7). ejemplo, en lo referente a la presencia trombo,
Buena parte de estas discrepancias, serán com- cada día hay más autores que le restan impor-
pensadas con la posterior sobredimensión de tancia cuando su cantidad es moderada; e incluso
entre el 10% y el 20%, que habitualmente se hace opinan, que podría resultar beneficioso para ajus-
en el momento de la selección del dispositivo. tar la endoprótesis a la pared, observando su
Este sobredimensionamiento, siempre se refiere desaparición progresivamente después del EVAR
al tratamiento en cuellos rectos y simétricos; (9). Pero el resto de los factores anatómicos
pero cuando no lo son, la situación no es tan que configuran estos cuellos problemáticos, son
sencilla, pudiendo resultar dichos porcentajes in- claramente desfavorables, especialmente las an-
fravalorados (8). Además; si la pared aórtica a gulaciones importantes (> de 60º) o los cuellos
nivel del cuello no está completamente sana, excesivamente cortos, relacionándose con la
existen discrepancias que generan incertidumbre presencia de endofugas tipo I (10, 11).
sobre dónde tomar las mediciones, y las dificul- La evolución del cuello aórtico tras el tra-
tades de planificación aumentan. Aunque, la so- tamiento endovascular continúa siendo motivo
bredimensión tiene como objetivo mejorar la de estudio. Al respecto, la literatura confirma
adaptabilidad del dispositivo a las irregularidades que no permanece estable y no resulta infre-
de la pared aórtica, no se debe caer en la tenta- cuente que tienda a continuar dilatándose. En
ción de aumentar demasiado el tamaño de la menor medida, esta evolución se ha observado
endoprótesis elegida, ya que existe el riesgo de tras la cirugía abierta, y es atribuida a la dege-
que no quede perfectamente desplegada y adap- neración de la capa media, presencia de meta-
tada a la pared arterial, provocando pliegues que loproteinasa-9, neovascularización, etc. (12). Sin
favorecerían la existencia de endofugas, con el embargo, se ha constatado que los paciente
efecto contrario al que se pretendía. sometidos a EVAR, presentan una dilatación
Otro aspecto importante a considerar, es la sustancial de hasta 4 mm en 24 meses (13),
longitud de cuello. Con frecuencia no existe un habiéndose relacionado con la sobredimensión
cuello aórtico completamente recto, siendo ha- de la endoprótesis, el uso de balones de re-
bitual un cierto grado de angulación, que plantea modelación, etc.; existiendo la posibilidad de
13-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:09 Página 108
problema puede entrañar grandes dificultades. riesgo de fracaso a largo plazo; e incluso, si no
Antes de llevar a cabo cualquier maniobra, se se corrige la endofuga, puede interferir negati-
debe confirmar que la endoprótesis ha sido vamente para una posterior solución. Sin em-
desplegada en el lugar correcto (salvo excep- bargo; la revisión de la literatura no parece
ciones, inmediatamente inferior a la salida de confirmar estas malas impresiones y series re-
la arteria renal más baja). Para ello, es impor- cientes no refieren una especial dificultad en
tante revisar que la angulación del arco radio- su colocación, con un éxito técnico entre el
lógico sea la adecuada y verificar de forma 95-100% (15, 16).
precisa, mediante una angiografía de compro- En el año 2013, Byrne publicó un estudio
bación magnificada, que la distancia entre las realizado en pacientes portadores de stent de
renales y el inicio del recubrimiento de la en- Palmaz, por endofuga tipo Ia. Su serie consta
doprótesis es la deseada. En caso de que el de 1.470 pacientes tratados mediante EVAR
dispositivo se encuentre demasiado bajo, (1.378 electivos y 92 rotos o urgentes). En el
cuando la anatomía lo permita, se puede optar grupo de cirugía electiva fue preciso colocar
por implantar un extensor aórtico y su poste- 146 stent (10,6%) y en el otro 16 (17,4%).
rior remodelación; lo que en la mayor parte Planteando como hipótesis inicial, que este
de las ocasiones resulta efectivo. Si no fuera tipo de stent fuese un factor independiente
así; o bien, la endoprótesis estuviese correcta- de morbi-mortalidad, se concluye que estos
mente colocada, la mejor opción sería realizar dispositivos no aumentan, por si solos, la mor-
una nueva remodelación con balón del cuello talidad precoz ni las complicaciones, consi-
aórtico, e incluso plantearse la utilización de guiendo la resolución de la endofuga en el 87%
un balón de angioplastia, evitando sobredimen- de los casos (16).
sionarlo o salir de la zona cubierta, por el Aunque todavía no se conoce con certeza
riesgo de ocasionar una grave rotura aórtica. la evolución del cuello tras el EVAR, ya fue co-
Cuando la fuga persista, sobre todo en cuellos mentada la tendencia a aumentar su diámetro
aórticos angulados, el siguiente paso podría con el tiempo; por lo que, si le añadimos las
ser la colocación de un dispositivo con gran maniobras de dilatación y la colocación de dis-
fuerza radial, como el stent de Palmaz. Este positivos con gran fuerza radial, cabe pregun-
tipo de stent rectificará la angulación de la tarse si a largo plazo estos gestos podrían
aorta, permitiendo que la endoprótesis se favorecer el crecimiento del cuello con el con-
adapte mejor al vaso, y aumenta la fuerza radial, siguiente riesgo de migración de la endopró-
haciendo que el dispositivo quede mejor des- tesis y endofuga. Esta situación suele darse en
plegado, sellando las posibles pequeñas fugas cuellos problemáticos, que por si solos ya pro-
que pudieran existir. pician la aparición de complicaciones a lo largo
La experiencia de nuestro grupo emplean- del tiempo (17). En este sentido, el grupo de la
do este recurso es prácticamente nula, ya que Cleveland Clinic presenta un seguimiento de
en más de 300 endoprótesis abdominales, tan 36 stent de Palmaz implantados para solucionar
sólo fue requerida la utilización de un stent de con éxito una endofuga tipo Ia tras EVAR con
Palmaz en un paciente, con buen resultado in- un seguimiento medio de 53 meses, sin obser-
mediato y a largo plazo, tras más de 10 años var una dilatación significativa del cuello aór-
de seguimiento. En la práctica existe cierta re- tico, migración del dispositivo o nueva aparición
ticencia al empleo de este dispositivo, por va- de endofuga tipo Ia (15).
rias razones: su colocación puede resultar El stent es desplegado en la zona yuxta-
engorrosa, hay la posibilidad de originar com- rrenal (la mitad inferior en la tela de la endo-
plicaciones graves –ruptura aórtica–, existe el prótesis y la superior en la aorta suprarrenal),
13-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:09 Página 110
lo que en caso de fracaso probablemente obli- que emplean Onyx (18) suelen ser más cortas;
garía a una cirugía compleja con clampaje su- pero Lu et al (19). Presentan 42 pacientes trata-
prarrenal o supracelíaco y el consiguiente au- dos con fibrin-glue y un seguimiento medio de
mento de la morbi-mortalidad. Sin embargo; si 39,9 meses, con excelentes resultados. En casos
antes de proceder a reconvertir un EVAR a esporádicos también se ha intentado la emboli-
cirugía abierta para resolver una endofuga tipo zación por punción directa del saco o transcava,
Ia se sopesa; por un lado, la oportunidad de siendo menos aconsejable por el riesgo de ro-
solucionar el problema mediante este tipo de tura del aneurisma.
stent y por otro, las posibles dificultades téc- El siguiente escalón terapéutico podría con-
nicas que se originarían en caso de fracaso del templar, otras técnicas endovasculares como
sellado, muy probablemente se optaría por in- las chimeneas o las endoprótesis fenestradas;
tentar su colocación; sobre todo, hablando de o bien, la corrección quirúrgica abierta con-
pacientes de alto riesgo. vencional, con retirada de la prótesis endo-
Si persiste la endofuga y el saco aneurismá- vascular. Dentro de las opciones endovascula-
tico continúa presurizándose; otra alternativa, res, la más ortodoxa sería la colocación de
que incluso algunos proponen antes de implantar una endoprótesis fenestrada, pero tiene varios
el stent, consistiría en intentar trombosar la zona inconvenientes: En primer lugar, su manufactura
de la fuga, mediante la introducción de elementos precisa de varias semanas; lo que salvo en si-
trombogénicos como coils, n-butyl 2-cyanocri- tuaciones de urgencia, no parecería significar
lato, Onyx, trombina o el uso de ambos compo- un problema importante, existiendo en la lite-
nentes (fibrin-glue). Este tipo de sustancias ha ratura alguna publicación que sugiere que esta
demostrado su utilidad en las endofugas tipo II, demora no incrementa riesgo de ruptura con
pero cada vez más grupos las utilizan como re- respecto al AAA no tratado (20). En segundo
curso cuando existen dificultades para sellar una lugar; se encontrarían los inconvenientes téc-
endofuga tipo Ia. En nuestra práctica, cuando nicos, ya que llevar a cabo un procedimiento
existe alta probabilidad de una endofuga tipo II con endoprótesis fenestrada no es lo habitual
relevante, se lleva a cabo una doble punción fe- en la práctica diaria, y no todos los cirujanos
moral durante el procedimiento y se deja un cuentan actualmente con experiencia en este
catéter en el saco, que quedará por fuera de la tipo de intervenciones. Si a esto añadimos
endoprótesis una vez liberada ésta, para proce- otras dificultades, como la posible existencia
der a la posterior embolización del mismo. Otra de una endoprótesis con fijación suprarrenal
alternativa que permitiría acceder al saco aneu- o de un stent a ese nivel, todavía aumenta más
rismático, sería pasar entre la pared ilíaca y la la complejidad del procedimiento, o podrían
endoprótesis (“técnica roadside”). Ambas ma- hacerlo imposible. Sin embargo, algún centro
niobras pueden también ser considerarse como con reconocida experiencia en el uso de estos
un último recurso en determinados casos para dispositivos, ha conseguido excelentes resul-
tratar una endofuga tipo Ia. Aunque se consiga tados. Así, recientemente, Martin et al. publican
el sellado y la exclusión del aneurisma mediante 52 pacientes portadores de una endoprótesis,
esta técnica, suele aparecer un sentimiento am- que precisaron la colocación posterior de una
bivalente: Por un lado; se ha alcanzado el objetivo fenestrada (38 de ellos en relación a una en-
evitando otros procedimientos más complejos dofuga tipo Ia). Su éxito técnico fue del 85%,
y costosos; y por otro, se plantean dudas acerca con un 3,8% de mortalidad en los primeros
de la eficacia del sellado con el tiempo. En la li- 30 días y unos índices de reintervención del
teratura no abundan las series con suficiente 10% en el postoperatorio precoz y del 17%
número de pacientes y seguimientos largos. Las en el tardío (21).
13-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:09 Página 111
En lo referente al uso de chimeneas, las di- cada punto la endoprótesis junto con la pró-
ficultades técnicas serían algo menores que las tesis convencional y la pared aórtica (23).
comentadas para las fenestradas. Existe un nú- En las épocas iniciales del EVAR, el concepto
mero considerable de series a lo largo de estos era que nunca debería salir de quirófano un pa-
años que respaldan el buen funcionamiento a ciente con una endofuga tipo Ia, pues se origina-
corto y medio plazo de esta técnica, aunque ría mayor presión dentro del saco aneurismático,
escasean los datos con respecto a los resulta- dando lugar a una situación todavía mucho más
dos a largo plazo. Son procedimientos más ba- peligrosa que cuando el aneurisma estaba sin
ratos y pueden ser realizados de urgencia; pero, tratar. Esto llevó a practicar la reconversión in-
en todo caso, siempre sería preferible llevarlos mediata a cirugía abierta en alguna ocasión. Hoy
a cabo de forma programada, disponiendo del en día, se considera que, salvo que estemos ante
material adecuado para solucionar estas situa- un caso urgente por aneurisma sintomático o
ciones con mayor probabilidad de éxito (22). roto, el paciente puede salir de quirófano con la
La última alternativa disponible para la co- endofuga tipo I; aunque no resulte la situación
rrección de la endofuga, sería la transformación ideal. Esta actitud; por un lado, proporciona un
en cirugía abierta, significando el fracaso en el margen para valorar otras alternativas; y por
tratamiento endovascular. Teniendo presente otro, es posible que al realizar un control, des-
que, con frecuencia, el EVAR se había indicado pués de 1 ó 2 semanas, la endofuga haya desa-
por riesgo quirúrgico elevado, se sometería parecido cuando el paciente ya no esté anticoa-
ahora al paciente a una cirugía difícil y no gulado. Si la endoprótesis está situada en la
exenta de complicaciones. Aunque, de forma posición deseada, la zona de sellado en el cuello
puntual en algún caso, se ha llevado a cabo un es mayor de 10 mm (cuando la angulación del
cerclaje del cuello aórtico; por lo general el cuello es < 45º), o mayor de 15 mm, (para an-
objetivo sería la escisión del aneurisma y la in- gulaciones > 60º), y la endoprótesis está sobre-
terposición de una prótesis convencional. Para dimensionada > 10%, podría adoptarse una ac-
su abordaje, generalmente se utiliza una vía titud conservadora inicial, según la experiencia
media, aunque también se puede emplear una comunicada por van Keulen et al. (24) en 15
incisión subcostal bilateral o una vía retrope- pacientes que cumplían estas premisas, desapa-
ritoneal izquierda, transformable en un abor- reciendo espontáneamente la endofuga en el
daje toracoabdominal si precisamos un control primer escáner en 8/15 pacientes y habiendo
aórtico más proximal. Lo ideal sería evitar pin- desaparecido en el segundo CT realizado, en
zamientos aórticos altos; aunque, cuando la todos los demás. Sin embargo; un paciente fa-
endoprótesis es de fijación suprarrenal y/o lleció por rotura del AAA en el segundo día
existe un stent en esa zona, generalmente se post tratamiento y 2 pacientes necesitaron rein-
precisarán clampajes a nivel suprarrenal o su- tervención al cabo de un año, uno por migración
pracelíaco, con el riesgo de isquemia renovis- de la endoprótesis y otro por dilatación del
ceral que esto conlleva. Para retirar el material cuello.
intraaórtico, puede resultar útil el empleo de
suero helado al conseguir que el nitinol tenga 2.1.3. Endofuga Ia tardía
menor fuerza radial y facilitar su extracción.
Esta maniobra resulta peligrosa si la endopró- Transcurrido un tiempo desde la coloca-
tesis tiene ganchos y se ejerce tracción sobre ción de la endoprótesis, puede aparecer una
la misma. Para evitarlo, una opción sería la sec- endofuga tipo Ia durante el seguimiento. Exis-
ción de la endoprótesis a nivel de la tela y ten varias razones para que esto ocurra; pero,
realizar la sutura anastomótica englobando en fundamentalmente suelen ser debidas a una
13-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:09 Página 112
dilatación del cuello por encima del tamaño siendo este inconveniente solventado con la
nominal de la endoprótesis; o bien, a una mi- posterior aparición de las endoprótesis bifurca-
gración distal de la misma, generalmente rela- das. Sin embargo, todavía hoy el sellado distal de
cionada con cuellos conflictivos. la endoprótesis, puede resultar difícil cuando la
Cuando exista un buen cuello aórtico (de arteria ilíaca primitiva es de diámetro demasiado
longitud adecuada, recto, sin angulaciones ni grande o corta. Para solucionar el problema bas-
conificaciones y con ausencia de calcio y taría con extender la endoprótesis hasta la ilíaca
trombo); la endoprótesis se fijará correcta- externa, pero esto podría implicar la necesidad
mente a la pared, oponiéndose a la fuerza de de sacrificar la arteria hipogástrica (en algunos
desplazamiento distal ejercida por el flujo san- casos de forma bilateral), lo cual entraña cierto
guíneo. Además; los ganchos y lengüetas, que riesgo de complicaciones: claudicación proximal,
suelen incorporar los dispositivos, así como disfunción sexual, isquemia cólica o necrosis glú-
una buena fijación ilíaca, participan activamente tea. Si bien; se tiene experiencia con la emboli-
en mantener el sistema estable (25). Sin em- zación hipogástrica sin incidencias, incluso en ca-
bargo, en aquellos casos en que estas circuns- sos de embolización bilateral; actualmente no
tancias no se dan, la endoprótesis puede migrar es considerada la primera opción terapéutica y
desplazándose distalmente y dando lugar a una parece recomendable, en caso de arterias hipo-
endofuga que presurice el saco. gástricas permeables sin estenosis ni aneurismas,
Cuando el origen de la endofuga está mo- conservar la permeabilidad de las arterias ilíacas
tivado por un aumento del diámetro en el cue- internas o mantener abierta, al menos una de
llo aórtico, o bien por una dilatación aneuris- ellas.
mática del mismo; la reparación llevará implícita Para conseguir dicho objetivo, se han lle-
la realización de chimeneas, prótesis fenestra- vado a cabo distintos procedimientos: revas-
das o cirugía abierta, como se ha comentado. cularización mediante by-pass retrógrado a la
Pero; si se trata de una migración, sin que arteria hipogástrica, embolizaciones en dos
exista un aumento del tamaño del cuello, la tiempos separados para permitir el estableci-
solución más sencilla consistiría en colocar un miento de circulación colateral, utilización de
extensor aórtico, consiguiendo habitualmente ramas acampanadas o extensores aórticos para
un nuevo sellado y desapareciendo la endofuga. sellado en la ilíaca primitiva (bell botton),“sand-
Esta última; podría no ser una solución defini- winch stenting” o los dispositivos específicos
tiva, ya que si la endoprótesis migró una vez, para la preservación de la arteria hipogástrica
existe la posibilidad de que pueda hacerlo nue- (branch ilíacos).
vamente y para evitar este riesgo, es factible Aunque, en la cirugía abierta se admite que
realizar una fijación adicional con las endogra- 20 mm sería el diámetro máximo que permi-
pas, que se colocarán tanto en la endoprótesis, tiría preservar las arterias ilíacas primitivas
como en el extensor aórtico. Si la migración (26); en los procesos endovasculares, se toleran
de la endoprótesis se acompaña de una angu- diámetros de hasta 25 mm para el sellado de
lación adversa del cuello, podría también valo- las ramas a nivel de la arteria ilíaca común, pu-
rarse su rectificación mediante un stent de diendo actualmente emplearse ramas acampa-
Palmaz. nadas de hasta 28 mm de diámetro; o bien,
extensores aórticos de hasta 36 mm, que per-
2.2. Endofuga tipo Ib mitirían conservar la arteria hipogástrica, se-
llando incluso en arterias ilíacas comunes aneu-
Las endofugas tipo Ib representaron un im- rismáticas con ausencia de trombo de hasta
portante problema en los albores del EVAR, 33 mm de diámetro para casos excepcionales.
13-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:09 Página 113
En nuestra experiencia, entre los años 2005 y De otro modo; la revascularización retró-
2010 se colocaron 21 extensores aórticos, grada de la arteria hipogástrica desde la arteria
para conseguir un correcto sellado por encima femoral homolateral con frecuencia no resulta
de la bifurcación de las ilíacas primitivas, en sencilla, pues la presencia de un aneurisma
arterias que presentaban unos diámetros entre ilíaco puede dificultar su disección, la cual debe
18 y 25 mm, con un seguimiento medio de 47 ser lo suficientemente amplia para asegurar la
meses, sin que se apreciasen dilataciones ilíacas anastomosis y la ligadura proximal. Por tanto;
relevantes, ni endofugas tipo Ib en la serie pu- muchas veces, la única alternativa podría ser la
blicada (27); sin embargo, más tarde, en el se- oclusión y/o embolización hipogástrica, y ex-
guimiento posterior a esta publicación, uno de tender la rama de la endoprótesis a la arteria
esos pacientes desarrolló una endofuga tipo ilíaca externa. Cuando fuera preciso practicar
Ib, que se resolvió satisfactoriamente prolo- una oclusión hipogástrica bilateral, es reco-
gando el sellado a la arteria ilíaca externa. Hoy mendable llevar a cabo el procedimiento de
el empleo de extensores aórticos no debe ser forma escalonada en dos tiempos (2 ó 3 se-
la primera alternativa en pacientes jóvenes; manas entre una y otra). Dicha oclusión, puede
pero podría contemplarse como un recurso realizarse con “coils” o mediante un dispositivo
que permitiría preservar al menos una arteria oclusor (Amplatzer), procurando dejarlos lo
hipogástrica en pacientes con expectativa de más proximal posible en la arteria hipogástrica
vida limitada, que presentan una arteria ilíaca y así preservar la mayor cantidad de circulación
común entre 26 y 33 mm. colateral. Aunque las consecuencias de perder
Con respecto a los dispositivos de “branch una arteria hipogástrica no son demasiado pre-
ilíacos”; cabe decir, que son caros y precisan visibles, la literatura refiere sintomatología
de unas requerimientos anatómicos del eje hasta en un tercio de los casos, siendo la clau-
ilíaco, en cuanto a longitud, diámetro y angula- dicación glútea la más frecuente (80%), un 10%
ción arterial, que no siempre permiten su co- de impotencia o disfunción sexual y entre un
locación. Cada vez, más casas comerciales están 6-9% puede sufrir isquemia cólica (26). Como
lanzando al mercado este tipo de soluciones, es lógico, la pérdida de ambas hipogástricas
y cuando se utilizan en los pacientes que cum- aumenta el riesgo de padecer dichas compli-
plen con los requisitos exigidos, no son difíciles caciones.
de implantar, presentando resultados a largo Cuando la endofuga surge al cabo del
plazo prometedores (28). tiempo, por dilatación de la arteria ilíaca pri-
Otra alternativa relativamente sencilla que mitiva donde inicialmente se había conseguido
permitiría preservar la hipogástrica, sellando un sellado efectivo, la solución pasa por las
distalmente en la arteria ilíaca externa, sería la técnicas comentadas anteriormente, con las
técnica de sándwich. En este caso se debe mismas premisas que nos planteamos a la hora
prestar especial atención cuando exista una de planificar el tratamiento.
anatomía muy tortuosa; pues, si se han emple-
ado guías rígidas para la liberación de los dis- 2.3. Endofuga tipo Ic
positivos, puede producirse un acortamiento
en la zona de solapamiento o incluso su des- Son aquellas motivadas por el sellado ina-
conexión, cuando se retiren las mismas. Por decuado de un oclusor ilíaco, después de haber
tanto, resulta fundamental prever con suficiente colocado una endoprótesis aorto-monoilíaca
antelación los cambios que ocurrirán en la y un by-pass fémoro-femoral acompañante.
anatomía, a la vez que hacer un solapamiento Generalmente se producen por una elección
lo suficientemente largo. inadecuada del tamaño del oclusor con res-
13-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:09 Página 114
dente que un solapamiento insuficiente de sus 5. Nakai M, Sato M, Sato H, et al. Midterm results of endovas-
cular abdominal aortic aneurysm repair: comparison of ins-
componentes podría ocasionar una endofuga truction-for-use (IFU) cases and non-IFU cases. Jpn J Radiol
en el futuro. 2013; 31:585–92.
Otras posibles causas de una endofuga tipo 6. Lee JT, Ullery BW, Zarins CK, et al. EVAR deployment in ana-
tomically challenging necks outside the IFU. Eur J Vasc Endo-
III, aunque más infrecuentes, serían los defectos vasc Surg 2013; 46:65–73.
de fabricación que, con el tiempo, pudiesen 7. Van Keulen JW,Van Prehn J, Prokop M. Dynamics of the aorta
dar lugar a una rotura del recubrimiento de la before and after endovascular aneurysm repair:A systematic
review. Eur J Vasc Endovasc Surg 2009; 38:586-96.
endoprótesis (por la fractura de algún stent o 8. De Vries JP. The proximal neck: The remaining barrier to a
por cualquier otro motivo). Incluso podrían complete EVAR World. Semin Vasc Surg 2012; 25:182-6.
estar motivadas por un desgarro ocasionado 9. Bastos Goncalves F,Verhagen HJ, Chinsakchai K, et al:The in-
al dilatar o implantar posteriormente un stent fluence of neck thrombus on clinical outcome and aneurysm
morphology after endovascular aneurysm repair. J Vasc Surg
para corregir una estenosis ilíaca (30, 31). Mu- 2012; 56:36-44.
cho más raras son las ocasionadas por la rotura 10. Hobo R, Kievit J, Leurs LJ, et al: Influence of severe infrarenal
de la tela durante la colocación de la endo- aortic neck angulation on complications at the proximal
neck following endovascular AAA repair: a EUROSTAR
prótesis (32). study. J Endovasc Ther 2007; 14:1-11.
Al igual que ocurre con las endofugas tipo 11. Leurs LJ, Kievit J, Dagnelie PC, et al: Influence of infrarenal
I, su tratamiento tampoco admite demasiada neck length on outcome of endovascular abdominal aortic
aneurysm repair. J Endovasc Ther 2006; 13:640-8.
demora, al presurizar el saco aneurismático 12. Diehm N, Di Santo S, Schaffner T, et al: Severe structural da-
de forma importante. Por regla general, si mage of the seemingly non-diseased infrarenal aortic
afecta a una de las ramas su resolución habi- aneurysm neck. J Vasc Surg 2008; 48:425-34.
13. Kaladji A, Cardon A, Laviolle B, et al: Evolution of the upper
tualmente no resulta complicada, bastando con and lower landing site after endovascular aortic aneurysm
cubrir por dentro la zona con un nuevo com- repair. J Vasc Surg 2012; 55: 24-32.
ponente que asegure un correcto sellado. Sin 14. Antoniou GA, Georgiadis GS, Antoniou SA, et al. A meta-
analysis of outcomes of endovascular abdominal aortic
embargo; cuando se trate de una ruptura de la aneurysm repair in patients with hostile and friendly neck
tela en una zona del tronco, normalmente po- anatomy. J Vasc Surg 2013; 57: 527-38.
drá solventarse mediante la implantación de 15. Zachary MA, Lyden SP, Rajani RR, et al. Long –term outcomes
of Palmaz stent placement for intraoperative type Ia endo-
un extensor aórtico; pero a veces, se hace pre- leak during endovascular aneurysm repair. Ann Vasc Surg
ciso la colocación de una nueva endoprótesis 2011; 25:120-6.
bifurcada, un dispositivo mono-ilíaco o, incluso, 16. Byrne J, Metha M, Dominguez I, et al. Does Palmaz XL stent
deployment for type I endoleak during elective or emer-
la reconversión a cirugía abierta (30). gency endovascular aneurysm repair predict poor outcome?
A multivariate analysis of 1470 patients. Ann Vasc Surg 2013;
27:401-11.
17. Cao P,Vercini F, Parlani G, et al. Predictive factors and clinical
BIBLIOGRAFÍA consequences of proximal aortic neck dilatation in 230 pa-
tients undergoing abdominal aorta aneurysm repair with
self-expandable stent grafts. J VAsc Surg 2003; 37:1200-5.
1. Szmidt J, Galazka Z, Rowinski O, et al. Late aneurysm rupture 18. Chun JY. Morgan [Link] embolization of type 1 en-
after endovascular aneurysm repair. Interact Cardiovasc Tho- doleaks after endovascular aortic aneurysm repair with
rac Surg 2007; 6: 490-4. Onyx: when no other treatment option is feasible. Eur J Vasc
2. Harris PL,Vallabhaneni SR, Desgranges P: Incidence and risk Endovasc Surg 2013; 45:141-4.
factors of late rupture, conversion and death after endovas- 19. Lu Q, Feng J,Yang Y, et al. Treatment of type I endoleak after
cular repair of infrarenal aortic aneurysms: the EUROSTAR endovascular repair of infrarenal abdominal aortic aneurysm:
experience. J Vasc Surg 2000; 32:739-49. success of fibrin glue sac embolization. J Endovasc Ther 2010;
3. van Marrewijk C, Buth J, Harris PL, et al. Significance of en- 17:687-93.
doleaks after endovascular repair of abdominal aortic 20. Venermo MA,Arko III FR, Salenius J-P, et al. EVAR may reduce
aneurysms: the EUROSTAR experience. J Vasc Surg 2002; the risk of aneurysm rupture despite persisting type Ia en-
35:461-73. doleaks. J Endovasc Ther 2011; 18:676-82.
4. Veith FJ, Baum RA, OhKi T. Nature and significance of endo- 21. Martin Z, Greenberg RK, Mastracci TM, et al. Late rescue of
leak and endotension: Summary of opinions expressed at an proximal endograft failure using fenestrated and branches
international conference: J Vasc Surg 2002; 35: 1029-38. devices. J Vasc Surg 2014 Jan 29 [Epub ahead of print].
13-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:09 Página 116
22. Lachat M, Bisdas T, Rancic Z, et al. Chimney endografting for flow in endovascular aneurysm repair with aneurysmal in-
pararenal aortic pathologies using transfemoral access and volvement of common iliac arteries. Ann Vasc Surg 2013;
the lift technique. J Endovasc Ther 2013; 20:492-7. 27:139-45.
23. Marone EM, Mascia D, Coppi G, et al. Delayed open conver- 28. Dias NV, Resch TA, Sonesson B, et al. EVAR of aortoiliac
sion after endovascular abdominal aortic aneurysm: device- aneurysms with branched stent-grafts. Eur J Vasc Endovasc
specific surgical approach. Eur J Vasc Endovasc Surg 2013; Surg 2008; 35:677–84.
45:457-64. 29. Steingruber IE, Neuhauser B, Seiler R, et [Link] and cli-
24. Van Keulen JW, Verhagen HJ, Roodel K, et al. When is con- nical success of infrarenal endovascular abdominal aortic
servative management of primary type Ia endoleaks jus- aneurysm repair: a 10-year single-center experience. Eur J
tified?. J Vasc Surg 2010; 51(Suppl): 25S. Radiol 2006; 59:384–92.
25. Melas N, Perdikides T, Saratzis A, et al. Helical endostaples 30. Teutelink A, van der Laan MJ, Milner R, et al. Fabric tears as
enhace endograft fixation in a experimental model using a new cause of type III endoleak with Ancure endograft. J
human cadaveric aortas. J Vasc Surg 2010; 55:1726-33. Vasc Surg 2003; 38:843–6.
26. Moll FL, Powell JT, Fraedrich G, et al. Management of abdo- 31. Juszkat R, Staniszewski R, Zarzecka A, et al. Diagnosis of type
minal aortic aneurysms clinical practice guidelines of the Eu- III endoleak and endovascular treatment with aortouniiliac
ropean Society for Vascular Surgery. Eur J Vasc Endovasc Surg stent-graft. J Vasc Interv Radiol 2009; 20:125–9.
2011; 41( Suppl 1):S1-S58. 32. Abouliatim I, Gouicem D, Kobeiter H, et al. Early type III en-
27. Alvarez-Marcos F, García de laTorre A, Alonso M, et al. Use doleak with an Endurant endograft. J Vasc Surg 2010;
of aortic extension cuffs for preserving hypogastric blood 52:1665-7.
14-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:19 Página 117
EVOLUCIÓN NATURAL
propios cirujanos y la variabilidad en los se- éstas en más de la mitad creció el saco (10).
[Link]én se ve limitada por los cam- No obstante, ante la aparición de una EF-II si
bios y las mejoras incorporadas en los méto- no se asocia a un crecimiento del saco, se re-
dos de imagen, la esperanza de vida de los comienda seguimiento (29).
pacientes y por los distintos tipos de endo- Se han identificado como factores inde-
prótesis. pendientes asociados a un mayor riesgo de
Aunque existe consenso en la necesidad EF-II persistente la existencia de 4 ó más arte-
de tratamiento de las endofugas tipo I y tipo rias lumbares, al menos una de ellas con el
III, en el caso de las endofugas tipo II siguen diámetro inicial > 2 mm (antes de la exclusión
existiendo controversias e incógnitas sin re- endovascular) y la presencia de alguna arteria
solver. Algunos autores han optado por una hipogástrica permeable (23). Jones, en un es-
actitud más intervencionista (35, 36), mientras tudio sobre 164 EF-II, 33 de ellas persistentes,
otros han publicado estudios en los cuales una no identificó factores preoperatorios o ana-
actitud conservadora en la mayoría de pacien- tómicos y sí relacionó una tendencia a EF-II
tes con EF-II, interviniendo sólo en los casos persistentes con la toma de cumarínicos o clo-
en los que existe un crecimiento del saco, ha pidogrel (8). En otro estudio también se asoció
demostrado ser segura y tener buena relación la toma de warfarina con una tendencia a una
coste/eficacia (37). Lo que parece claro es que menor probabilidad de trombosis espontánea
las endofugas tipo II presentan la mayoría de de las EF-II a medio plazo (28). No se han es-
veces un comportamiento benigno y se asocian tablecido diferencias significativas a largo plazo
habitualmente a la estabilización del saco aneu- en relación al tipo de endoprótesis implantado
rismático y a la disminución del diámetro del (24) y la presencia de EF-II.
mismo (7, 26, 38, 39). Además, entre el 50 y el Además, también se ha relacionado el tipo
80% de las endofugas tipo II se resuelven es- de endofuga tipo II con un mayor riesgo de
pontáneamente durante los seis primeros me- crecimiento del saco. La presencia de un nidus
ses tras la exclusión endovascular (8, 17, 24, >15 mm o un diámetro transverso del mismo
37, 40-45). En cambio, en un porcentaje pe- grande en la TC se han asociado al mismo (12,
queño de pacientes con EF-II, sobre todo las 52), como también la AMI permeable, la pre-
que persisten más allá de doce meses, es más sencia de arterias lumbares y la ausencia de
improbable su resolución espontánea (10, 43). abundante trombo mural (10). También se han
Éstas pueden presentar durante el seguimiento relacionado las velocidades registradas en el
un crecimiento del saco aneurismático, lo que saco mediante eco-Doppler (velocidad sistólica
se puede asociar con un mayor riesgo de ro- máxima >100 cm/s) con la persistencia de la
tura del aneurisma aórtico, como en ocasiones EF-II y si son bajas (<80 cm/s) con una mayor
se ha descrito (8, 12, 46-50). En este punto tendencia a la trombosis (53). Además, se ha
hay que señalar que el incremento medio del sugerido que un patrón bifásico de onda es-
saco debido a estas endofugas es menor que pectral Doppler se podría relacionar con la
en el caso de endofugas tipo I y III. persistencia de las mismas (43, 54-56). En cam-
Esta variabilidad en la evolución de las bio, estos dos hechos anteriores no se han
EF-II quedó reflejada en el estudio de Dias et constatado en el trabajo de Beeman et al (57).
al (51), en el que el ratio entre la presión me- También un rápido “lavado” del contraste ul-
dida en el saco aneurismático frente a la sisté- trasónico del saco ( cuando es utilizado) se ha
mica variaba del 22% al 92% en los pacientes relacionado con el crecimiento del saco (58).
con EF-II. En la serie de Gallagher, el 8% pre- Por el contrario, algunos factores se han
sentaron EF-II persistente más de 1 año, y de asociado con una tendencia al cierre espontá-
14-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:19 Página 120
neo de las EF-II. Así se ha descrito en el caso tados a largo plazo. Algunos han propuesto la
de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica embolización preoperatoria (63) o intraope-
(EPOC) (7, 11, 13, 25). La razón no está clara, ratoria (59) de la AMI, o la embolización intra-
se piensa que está en relación con la mayor operatoria del saco con pegamento de fibrina
viscosidad sanguínea de estos pacientes. Tam- (61) y también se ha propuesto como alterna-
bién se ha relacionado con las neoplasias ma- tiva técnica para la prevención de las EF-II la
lignas7, hecho explicado por asociar muchas embolización del saco con esponja de colágeno
veces un estado protrombótico. intraoperatoria (64, 65). Todos estos estudios
Por otro lado, la embolización de arterias incluyen un número limitado de pacientes, no
lumbares o de la AMI previamente a la exclu- son aleatorizados, y presentan un seguimiento
sión del AAA no está indicada, al menos de limitado. En la actualidad, una actitud más in-
forma rutinaria, debido a la baja incidencia de tervencionista con respecto a estas EF-II no
las EF-II persistentes y el curso evolutivo be- ha demostrado aportar más beneficio que la
nigno de la mayoría de ellas. Respecto a este realización de un seguimiento adecuado (7, 10,
hecho, hay que destacar que aunque las EF-II 37, 66-68) y sería cuestionable (68, 69).
pueden asociarse a rotura, son pocos casos
los publicados donde ésta se haya producido.
Además, añade coste económico, la posibilidad TRATAMIENTO
de complicaciones, como la embolización de
otros vasos o la disección (7, 23, 59) y pueden En la actualidad el manejo de las EF-II de-
ser técnicas muy complejas. Además, puede pende más de experiencias individuales que
añadir mucho tiempo a la intervención, expo- de resultados basados en una evidencia cientí-
niendo a la mayoría de pacientes a un riesgo fica sólida. Dado el carácter benigno de la ma-
innecesario (60). Actualmente no existe evi- yoría de las endofugas tipo II, el tratamiento
dencia suficiente como para afirmar qué pa- se recomienda en el caso de que exista un
cientes se beneficiarían de una embolización crecimiento del saco aneurismático. La Socie-
preventiva para prevenir EF-II, y menos aún dad Europea de Cirugía Vascular (ESVS-Euro-
para prevenir posibles EF-II persistentes. pean Society for Vascular Surgery) recomienda
Aún siendo la conservadora la actitud más su tratamiento (29) cuando el crecimiento del
recomendada, se ha propuesto como estrategia diámetro máximo del aneurisma es ≥ 10 mm.
alternativa dejar un catéter diagnóstico dentro Además del crecimiento, también deben te-
del saco aneurismático tras la liberación de la nerse en cuenta otros factores y valorar la re-
endoprótesis. Si en la arteriografía final se diag- lación coste/beneficio para poder tomar la de-
nostica una EF-II, podría realizarse la emboli- cisión de intervenir. Estos factores son la edad
zación intraoperatoria con coils o polímeros. del paciente, el tamaño del aneurisma, los vasos
Si se aplicase solamente a los pacientes con implicados y la eficacia del tratamiento que se
los factores de riesgo de EF-II persistente, evi- realice. Por otro lado, en general se acepta que
taría ser realizado en la mayoría de forma in- la intervención es innecesaria si el tamaño del
necesaria. Aún así, esos factores de riesgo ne- aneurisma se mantiene estable o disminuye (7,
cesitan ser confirmados en estudios con más 37, 70).
pacientes y la relación coste-beneficio del tra- Para el tratamiento de las EF-II se han des-
tamiento preventivo aún ha de ser evaluada. crito varias técnicas. En general se recomienda
Otros autores proponen inyectar trombina en intentar su tratamiento mediante las técnicas
el saco al concluir la exclusión (61, 62) para menos invasivas, aunque la elección de la misma
evitar las EF-II, pero no se conocen sus resul- dependa de las preferencias y experiencia del
14-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:19 Página 121
cirujano. Las técnicas menos invasivas tienen habitualmente con espirales metálicas (coils).
como objetivo la embolización de las ramas Adicionalmente se recomienda la embolización
implicadas, tanto aferentes como eferentes y del saco con espirales o materiales trombogé-
la del propio saco. En caso de que estas técni- nicos para prevenir la recurrencia, ya que al-
cas no sean posibles, no sean resolutivas, no gunos autores han señalado que la emboliza-
exista disponibilidad de ellas, o no se posean ción de un vaso puede no ser efectiva, dado
las habilidades requeridas para su ejecución, que si no se emboliza el nidus otros vasos
habrá que valorar la indicación de realizar las pueden implicarse (72). De hecho, la emboli-
técnicas más invasivas. Las tasas de éxito, no zación aislada de las ramas se ha relacionado
obstante, varían bastante en la literatura. Algu- con un alta tasa de recurrencia (20, 36, 73).
nos han obtenido mejores resultados tratando Puede realizarse a través de un acceso fe-
la AMI en los casos en los que está implicada, moral o humeral. Las vías utilizadas dependen
que en el caso de la embolización de las arte- de las ramas implicadas, en el caso de que
rias lumbares10. esté implicada la AMI, la conexión arteria me-
sentérica superior-arteria mesentérica infe-
• Embolización a través rior y en el caso de que esté implicada alguna
de la cateterización selectiva lumbar, la conexión hipogástrica-iliolumbar-
transarterial: lumbar (Figs. 2, 3 y 4). Una vez cateterizada,
con la ayuda de un microcatéter se avanza
Es la técnica más frecuentemente realizada hasta alcanzar el saco. Los casos donde exis-
(71). La técnica consiste en la cateterización ten lumbares o ramas iliolumbares de la hi-
supraselectiva de las ramas implicadas, tanto pogástrica implicadas pueden ser un auténtico
aferentes como eferentes y su embolización desafío técnico (74). Aún siendo esta técnica
Fig. 2. Imagen arteriográfica de endo- Fig. 3. Embolización con espi- Fig. 4. Imagen angiográfica final tras
fuga tipo II a través de una conexión rales metálicas de endofuga embolización de endofuga tipo II a
iliolumbar-lumbar. tipo II utilizando catéter con- través de rama iliolumbar.
tra-2 y microcatéter.
14-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:19 Página 122
de dañar las estructuras vecinas periaórticas. tisfactorias, logrando reducir el riesgo de cre-
Algunos autores realizan la punción desde un cimiento del aneurisma en la mayoría de pa-
abordaje ventral, en lugar de translumbar, si la cientes. Aún así, un número significativo de los
anatomía es apropiada (89). También se ha pu- mismos requerirán más reintervenciones a me-
blicado la punción transabdominal guiada por dio y largo plazo [20% según Gallagher (10) y
ultrasonidos (90). Sarac (76)] y muchos seguirán experimentando
Esta técnica puede ser utilizada inicial- crecimiento del saco [38% según Sarac (76)].
mente, aunque no todos los autores que la Así pues, existe una alta tasa de EF-II persis-
han realizado lo aconsejan, al menos de forma tentes o recurrentes tras el tratamiento [66%
aislada (89). También como técnica de rescate según Aziz (34)], aunque no existen publica-
tras la persistencia o la recurrencia de una ciones hasta el momento con seguimientos a
EF-II previamente tratada mediante emboliza- largo plazo. En consecuencia, parece evidente
ción selectiva. que los casos en que existe un crecimiento
del saco se asocian a múltiples intervenciones.
• Clipado o ligadura con clips La seguridad de éstas, especialmente en las
vía laparoscópica que existe implicación de las arterias lumbares,
o retroperitoneoscópica: ha sido cuestionada (77), además del aumento
A través de esta vía se puede acceder al en los costes asociados.
La alta tasa de recidivas sugiere que la per-
retroperitoneo e interrumpir la comunicación
sistencia de EF-II es un problema complejo
de las ramas implicadas con el saco mediante
el uso de clips de cierre vascular (91-93).Tiene (10, 36, 76), más de lo que se pensaba inicial-
el inconveniente de que requiere habilidad con mente, en el que en muchas ocasiones hay
la técnica laparoscópica, pudiendo convertirse, múltiples ramas implicadas, presentando una
sobre todo en el caso en que existan ramas evolución dinámica con posibles cambios en
posteriores de la aorta implicadas, en un de- los patrones de flujo, llegándose incluso a re-
safío técnico (94). También se puede realizar canalizar ramas embolizadas previamente. Así,
asistida por un robot (95). se denominan EF-II recurrentes aquellas que
aparecen en el mismo origen tras un trata-
• Laparotomía: miento inicial.
Algunos autores han llegado a comparar
A través de la misma se puede realizar el el comportamiento de las EF-II persistentes al
cierre de las ramas mediante ligadura o a través de las malformaciones arteriales, ya que la em-
de sutura de los ostium por dentro del saco bolización de una rama implicada muchas veces
aneurismá[Link]én permite realizar la con- lleva a la hipertrofia o el reclutamiento de
versión a cirugía abierta. otras (23, 25), y otros al menos han relacionado
la forma de tratamiento de ambas (96, 97).
RESULTADOS
ENDOFUGAS TIPO II TRAS
Todavía no está claro cuál es la mejor mo- LA EXCLUSIÓN DEL ANEURISMA
dalidad de tratamiento, ya que la mayoría de AÓRTICO TORÁCICO
las series publicadas ofrecen resultados a corto
plazo, con lo que existe una carencia de resul- La exclusión endovascular se ha convertido
tados a largo plazo. Con la embolización se en la alternativa de elección en el tratamiento
obtiene tasas de éxito técnico inicial muy sa- de los aneurismas torácicos, ya que permite
14-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:19 Página 125
evitar la morbimortalidad asociada a la cirugía clavia izquierda (ASI) para obtener un buen
abierta, en gran parte asociada al abordaje me- sellado proximal, lo que sucede en un porcen-
diante toracotomía y el clampaje aórtico. Sin taje importante de los pacientes (106) (hasta
embargo, y al igual que sucede tras la exclusión en un 40%). Dicha arteria posee un gran cali-
de los aneurismas aórticos abdominales, este bre, por lo que algunos autores creen que este
tipo de tratamiento requiere un seguimiento hecho ha de tenerse en cuenta si no se realiza
post-quirúrgico mediante métodos de imagen revascularización de la misma, ya que puede
para detectar las posibles complicaciones. Éstas ser un factor de riesgo para la aparición de
incluyen la migración, la fractura de la endo- una EF-II, pudiendo requerir una reintervención
prótesis, la dilatación del cuello y las más fre- en el futuro. Aún así, la oclusión simultánea de
cuentes, las endofugas. Existe abundante bi- la ASI para prevenir EF-II no se realiza de forma
bliografía referente a la detección y el manejo rutinaria, ya que éstas sólo aparecen en el 15%
de endofugas tipo II tras la exclusión del AAA. de los casos en los que se cubre sin revascula-
En cambio, existen relativamente pocas publi- rización de la misma (98).
caciones referentes a las endofugas tras la ex-
clusión del aneurisma de aorta torácica (AAT).
En el caso de las endofugas tipo II tras la ex- DIAGNÓSTICO Y SEGUIMIENTO
clusión del AAT, el flujo retrógrado llega al saco
aneurismático a través de arterias intercostales, Tras la exclusión de un AAT se recomienda
bronquiales y la subclavia izquierda, que son las realizar un seguimiento de por vida. La tomo-
más frecuentemente implicadas. También, y con grafía computarizada (TC) suele ser el método
menor frecuencia han sido implicadas las arterias de imagen de elección (Fig. 5), ya que permite
viscerales y las frénicas (98, 99). La mayoría de valorar crecimiento o disminución del tamaño
estas EF-II son primarias, así se ha descrito hasta aneurismático, detectar migraciones o fracturas,
en el 93% de los casos (1). y también detectar y clasificar las endofugas. La
En comparación con la exclusión del AAA, adquisición de las imágenes en los nuevos apa-
en el caso de la aorta torácica las endofugas ratos de TC, con cortes a 1 mm y en múltiples
son menos frecuentes y con una menor pro- fases, permite diagnosticar con más fiabilidad las
porción de endofugas tipo II. La tasa publicada endofugas, cuyo número pudo haber sido infra-
de endofugas tras la exclusión del AAT varía
del 9% al 38%, con una media del 18%, siendo
la mayoría de ellas tipo I o III. En el registro
EUROSTAR sobre 581 pacientes con exclusión
endovascular de AAT, la tasa de endofugas tipo
II fue del 3,3%. En una serie de 249 pacientes
tratados con un dispositivo torácico, presen-
taron endofugas 38 pacientes, siendo de tipo
II el 21% de las mismas (100) (es decir, un 3%
del total de pacientes), mientras que el 74%
eran de tipo I. En un estudio sobre 344 pa-
cientes, se detectó EF-II en el 8,7% de los mis-
mos (98). Otros estudios han publicado por-
centajes entre el 5% y el 10% (101-105). Fig. 5. Imagen por tomografía computarizada que
Durante la exclusión del aneurisma torá- muestra endofuga tipo II en aneurisma de aorta
cico puede ser necesario cubrir la arteria sub- torácica.
14-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:19 Página 126
estimado con los aparatos de TC anteriores. indiquen la reintervención en las EF-II (67, 99).
Aún siendo la prueba idónea para el segui- La intervención se recomienda, como en el
miento en la actualidad, en algunos casos la vi- caso de la aorta abdominal, si existe un creci-
sualización de las mismas puede ser difícil (98). miento del saco aneurismático. No existen mu-
En general se recomienda realizar una TC chos casos publicados de tratamiento de EF-II,
dentro del primer mes, otro a los seis meses, siendo la mayoría de publicaciones referentes
y después cada año. La TC con contraste es a casos aislados. La mayor parte de estos son
segura, posee unas elevadas sensibilidad y es- pacientes en los que se ha cubierto la arteria
pecificidad, y está disponible en la mayoría de subclavia izquierda para asegurar el sellado
centros hospitalarios. Otras opciones, como proximal. En una revisión retrospectiva de 200
el eco-Doppler, tienen un papel muy limitado casos de exclusión de aneurisma de aorta to-
en el tórax. rácica, la incidencia de EF-II fue del 8% (16 ca-
sos), siendo tratados solamente 3 casos de-
pendientes de la arteria subclavia izquierda
EVOLUCIÓN NATURAL mediante embolización con pegamento.
13. van Marrewijk CJ, Fransen G, Laheij RJ, Harris PL, Buth J; EU- 27. Bobadilla JL, Hoch JR, Leverson GE, Tefera G. The effect of
ROSTAR collaborators. Is a type II endoleak after EVAR a warfarin therapy on endoleak development after endovas-
harbinger of risk? Causes and outcome of open conversion cular aneurysm repair (EVAR) of the abdominal aorta. J Vasc
and aneurysm ruptura during follow-up. Eur J Vasc Endovasc Surg 2010;52(2):267-71.
Surg 2004;27:128-37. 28. Fairman RM, Carpenter JP, Baum RA, Larson RA, Golden MA,
14. Velazquez OC, Baum RA, Carpenter JP, Golden MA, Cohn Barker CF et al. Potential impact of therapeutic warfarin tre-
M, Pyeron A et al. Relationship between preoperative pa- atment on type II endoleaks and sac shrinkage rates on mid-
tency of the inferior mesenteric artery and subsequent ocu- term follow-up examination. J Vasc Surg 2002;35(4):679-85.
rrence of type II endoleak in patients undergoing 29. Moll FL, Powell JT, Fraedrich G,Verzini F, Haulon S, Waltham
endovascular repair of abdominal aortic aneurysms. J Vasc M et al. Management of abdominal aortic aneurysms- Clinical
Surg 2000;32:777-88. practice guidelines of the European Society for Vascular Sur-
15. Warrier R, Miller R, Bond R, Robertson IK, Hewitt P, Scott gery. Eur J Vasc Endovasc Surg 2011;41:S1-S58.
A. Risk factors for type II endoleaks after endovascular repair 30. Truijers M, Resch T, van den Berg JC, Blankensteijn JD, Lönn
of abdominal aortic aneurysms. ANZ J Surg 2008;78:61-3. L. Endovascular aneurysm repair: state-of-art imaging tech-
16. Abularrage CJ, Crawfor RS, Conrad MF, Lee H, Kwolek CJ, niques for preoperative planning and surveillance. J Cardio-
Brewster DC et al. Preoperative variables predict persistent vasc Surg (Torino) 2009;50(4): 423-38.
type 2 endoleak after endovascular aneurysm repair. J Vasc 31. Mirza TA, Karthikesalingam A, Jackson D, Walsh SR, Holt PJ,
Surg 2010;52:19-24. Hayes PD, et al. Duplex ultrasound and contrast-enhanced
17. Makaroun M, Zajko A, Sugimoto H, Eskandari M,Webster M. ultrasound versus computed tomography for the detection
Fate of endoleaks after endoluminal repair of abdominal aor- of endoleak after EVAR: systematic review and bivariate
tic aneurysmss with the EVT device. Eur J Vasc Endovasc Surg meta-analysis. Eur J Vasc Endovasc Surg 2010;39(4):418-28.
1999;18:185-190. 32. Baum RA, Cope C, Fairman RM, Carpenter JP. Translumbar
18. White GH, Yu W, May J, Chaufour X, Stephen MS. Endoleak embolization of type 2 endoleaks after endovascular repair
as a complication of endoluminal grafting of abdominal aortic of abdominal aortic aneurysms. J Vasc Interv Radiol
aneurysms: classification, incidence, diagnosis and manage- 2001;12:111-6.
ment. J Endovasc Surg 1997;4:152-168. 33. Van der Vliet JA, Kool LJ, van Hoek F. Simplifying post-EVAR
surveillance. Eur J Vasc Endovasc Surg 2011;42(2):193-4.
19. Fritz GA, Deutschmann HA, Schoellnast H, Stessel U, Soran-
34. Aziz A, Menias CO, Sánchez LA, Picus D, Saad N, Rubin BG,
tin E, Portugaller HR et al. Frequency and significance of lum-
Curci JA, Geraghty PJ. Outcomes of percutaneous endovas-
bar and inferior mesenteric artery perfusión after
cular intervention for type II endoleak with aneurysm ex-
endovascular repair of abdominal aortic aneurysms. J Endo-
pansion. J Vasc Surg 2012;55:1263-7.
vasc Ther 2004;11:649-58.
35. Baum RA, Carpenter JP, Cope C, Golden MA,Velázquez OC,
20. Baum RA, Carpenter JP, Golden MA, Velázquez OC, Clark
Neschis DG et al. Aneurysm sac pressure measurements
TW, Stavropoulos SW et al. Treatment of type 2 endoleaks
after endovascular repair of abdominal aoortic aneurysms. J
after endovascular repair of abdominal aortic aneurysms:
Vasc Surg 2001;33:32-41.
comparison of transarterial and translumbar techniques. J 36. Solis MM, Ayerdi J, Babcock GA, Parra JR, McLafferty RB,
Vasc Surg 2002;35:23-29. Gruneiro LA, et al. Mechanism of failure in the treatment of
21. Görich J, Rilinger N, Sokiranski R, Söldner J, Kaiser W, Krä- type II endoleak with precutaneous coil embolization. J Vasc
mer S et al. Endoleaks after endovascular repair of aortic Surg 2002;36:485-91.
aneurysm: are they redictable? Initial results. Radiology 37. Steinmetz E, Rubin BG, Sánchez LA, Choi ET, Geraghty PJ,
2001;218:477-480. Baty J et al. Type II endoleak after endovascular abdominal
22. Haulon S, Devos P,Willoteaux S, Mounier-Vehier C, Sokoloff aortic aneurysm repair: a conservative approach with selec-
A, Halna P et al. Risk factors of early and late complications tive intervention is safe and cost-effective. J Vasc Surg
in patients undergoing endovascular aneurysm repair. Eur J 2004;39:306-13.
Vasc Endovasc Surg 2003; 25:118-124. 38. Harris PL, Vallabhaneni SR, Desgranges P, Becquemin JP, van
23. Marchiori A, von Ristow A, Guimaraes M, Schönholz C, Uflac- Marrewijk C, Laheij RJ. Incidence and risk factors of late rup-
ker R. Predictive factors for the development of type II en- tura, conversión, and death after endovascular repair of in-
doleaks. J Endovasc Ther 2011;18:299-305. frarenal aortic aneury[Link] EUROSTAR experience. J Vasc
24. Sheehan MK, Ouriel K, Greenberg R, McCann R, Murphy M, Surg 2000;32:739-49.
Fillinger M et al. Are type II endoleaks after endovascular 39. Tuerff SN, Rockman CB, Lamparello PJ, Adelman MA, Jaco-
aneurysm repair endograft dependent?. J Vasc Surg bowitz GR, Gagne PJ et al. Are type II (branch vessel) endo-
2006;43:657-61. leaks really benign?. Ann Vasc Surg 2002;16:50-4.
25. Jonker FH, Aruny J, Muhs BE. Management of type II endole- 40. Buth J, Laheij RJ. Early complications and endoleaks after en-
aks: preoperative versus postoperative versus expectant ma- dovascular abdominal aortic aneurysm repair: report of a
nagement. Semin Vasc Surg 2009;22:165-71. multicenter study. J Vasc Surg 2000;31:134-46.
26. van Marrewijk CJ, Buth J, Harris PL, Norgren L, Nevelsteen 41. Maldonado TS, Rosen RJ, Rockman CB, Adelman MA, Bajakian
A, Wyatt MG. Significance of endoleaks after endovascular D, JAcobowitz GR et al. Initial successfulmanagement of type I
repair of abdominal aortic aneurysms: the EUROSTAR ex- endoleak after endovascular aortic aneurysm repair with n-
perience. J Vasc Surg 2002;35:461-63. butyl cyanoacrylate adhesive. J Vasc Surg 2003;38:664-70.
14-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:19 Página 129
42. Gelfand DV, White GH, Wilson SE. Clinical significance of 57. Beeman BR, Murtha K, Doerr K, McAfee-Bennett S, Doug-
type II endoleak after endovascular repair of abdominal aor- herty MJ, Calligaro KD. Duplex ultrasound factors predicting
tic aneurysm. Ann Vasc Surg 2006;20:69-74. persistent type II endoleak and increasing AAA sac diameter
43. Parent FN, Meier GH, Godziachvili V, LeSar CJ, Parker FM, after EVAR. J Vasc Surg 2010;52:1147-52.
Carter KA et al. The incidence and natural history of type I 58. Bargellini I, Napoli V, Petruzzi P, Cioni R, Vignali C, Sardella
and II endoleaks: a 5-year follow-up assessment with color SG et [Link] II lumbar endoleaks: hemodynamic differentia-
duplex ultrasound scan. J Vasc Surg 2002;35:474-81. tion by contrast-enhanced ultrasound scanning and influence
44. Faries PL, Cadot H, Agarwal G, Kent KC, Hollier LH, Marin on aneurysm enlargement after endovascular aneurysm re-
ML. Management of endoleak after endovascular aneurysm pair. J Vasc Surg 2005; 41:10-8.
repair: cuffs, coils and conversion. J Vasc Surg 2003;37:1155- 59. Muthu C, Maani J, Plank LD, Holden A, Hill A. Strategies to
1161. reduce the rate of type II endoleaks: routine intraoperative
45. Sternbergh WC 3rd, Money SR, Greenberg RK, Chuter TA; embolization of the inferior mesenteric artery and thrombin
Zenith Investigators. Influence of endograft oversizing on de- injection into the aneurysm sac. J Endovasc Ther
vice migration, endoleak, aneurysm shrinkage, and aortic 2007;14:661-8.
neck dilation: results from the Zenith Multicenter Trial. J Vasc 60. Nevala T, Biancari F, Manninen H et al. Type II endoleak after
Surg 2004;39:20-26. endovascular repair of abdominal aortic aneurysm: effecti-
46. Hinchliffe RJ, Singh-Ranger R, Davidson IR, Hopkinson BR. veness of embolization. Cardiovasc Intervent Radiol.
Rupture of an abdominal aortic aneurysm secondary to type 2010;33:278-284.
II endleak. Euur J Vasc Endovasc Surg 2001;22:563-5. 61. Zanchetta M, Faresin F, Pedon L, Ronsivalle S. Intraoperative
47. Politz JK, Newman VS, Stewart MT. Late abdminal aortic intrasac thrombin injection to prevent type II endoleaks after
aneurysm ruptura after AneuRx repair: a report of three endovascular abdominal aortic aneurysm repair. J Endovasc
cases. J Vasc Surg 2000;31:599-606. Ther 2007;14:176-83.
48. Bernhard VM, Mitchell RS, Matsumura JS, Brewster DC, Dec- 62. Ronsivalle S, Faresin F, Franz F, Rettore C, zanchetta M, Oli-
ker M, Lamparello P, et al. Ruptured abdominal aortic vieri A. Aneurysm sac “thrombization” and stabilization in
aneurysm after endovascular repair. J Vasc Surg EVAR: a technique to reduce the risk of type II endoleak. J
2002;35:1155-1162. Endovasc Ther 2010;17(4):517-24.
49. Fransen GA,Vallabhaneni SR, van Marrewijk CJ, Laheij RJ, Ha- 63. Axelrod DJ, Lookstein RA, Guller J, Nowakowski FS, Ellozy
S, Carroccio A et al. Inferior mesenteric artery embolization
rris PL, Buth J; EUROSTAR. Rupture of infrarenal aortic
before endovascular aneurysm repair:technique and initial
aneurysm after endovascular repair: a series from EUROS-
results. J Vasc Interv Radiol 2004;15:1263-7.
TAR registry. Eur J Vasc Endovasc Surg 2003;26:487-493.
64. Walker SR, Macierewicz J, Hopkinson BR. Endovascular AAA
50. Schlösser FJ, Gusberg RJ, Dardik A, Lin PH,Verhagen HJ, Moll
repair: prevention of side branch endoleaks with thrombo-
FL et al. Aneurysm rupture after EVAR: can the ultimate fai-
genic sponge. J Endovasc Surg 1999;6:350-3.
lure be predicted?. Eur J Vasc Endovasc Surg 2009;37:15-22.
65. Lehmann JM, Macierewicz J, Davidson IR,Whitaker SC,Wen-
51. Dias NV, Ivancev K, Malina M, Resch T, Lindblad B, Sonesson ham PW, Hopkinson BR. Prevention of side branch endole-
B. Intra-aneurysm sac pressure measurements after endo- aks with thrombogenic sponge: one-year follow-up. J
vascular aneurysm repair: differences between shrinking, un- Endovasc Ther 2000;7:431-3
changed, amd expanding aneurysms with and without 66. Nolz R, Teufelsbauer H, Asenbaum U, Beitzke D, Funovics M,
endoleaks. J Vasc Surg 2004;396:1229-35. Wibmer A, et al. Type II endoleaks after endovascular repair
52. Keedy AW,Yeh BM, Kohr JR, Hiramoto JS, Schneider DB, Brei- of abdominal aortic aneurysms: fate of the aneurysm sac and
man RS. Evaluation of potential outcome predictors in type neck changes during long-term follow-up. J Endovasc Ther
II endoleak: a retrospective study with CT Angiography fea- 2012;19(2):193-9.
ture analysis. AJR Am J Roentgenol 2011;197:234-40. 67. Karthikesalingam A, Thrumurthy SG, Jackson D, Phd EC, Sa-
53. Arko FR, Konstantinos FA, Siedel SA, Johnson BL, Drake AR, yers RD, Loftus IM et al. Current evidence is insufficient to
Fogarty TJ et al. Intrasac flow velocities predict sealing of define an optimal threshold for intervention in isolated type
type II endoleaks afetr endovascular abdominal aortic II endoleak after endovascular aneurysm repair. J Endovasc
aneurysm repair. J Vasc Surg 2003;37:8-15. Ther 2012;19:200-8.
54. Carter KA, Nelms CR, Bloch PHS, Gregory RT, Parent NE, 68. Gould DA, McWIlliams R, Edwards RD, Matrin J,White D, Jo-
DeMasi RJ et al. Doppler waveform assessment of endoleak ekes E, et al. Aortic side branch embolization before endo-
following endovascular repair of abdominal aortic aneurysm: vascular aneurysm repair: incidence of type II endoleak. J Vasc
predictors of endoleak thrombosis. J Vasc Technology Interv Radiol 2002;12:337-41.
2000;24:119-22. 69. Uflacker R, Brothers T. Filling of the aneurysmal sac with
55. McLafferty RB, McCrary BS, Mattos MA, Karch LA, Ramsey DEAC-glucosamine in an animal model of abdominal aortic
DE; Solis MM et [Link] use of color-flow duplex scan for the aneurysm following stent-graft repair. J Cardiovasc Surg
detection of endoleaks. J Vasc Surg 2002;36:100-4. 2006;47:425-436.
56. Schmieder GC, Stout CL, Stokes GK, Parent FN, Panneton 70. Higashiura W, Greenberg RK, Katz E, Geiger L, Bathurst S.
JM. Endoleak after endovascular aneurysm repair: duplex ul- Predictive factors, morphologic effects, and proposed treat-
trasound imaging is better than computed tomography at ment paradigm for type II endoleaks after repair of infrarenal
determining the need for intervention. J Vasc Surg abdominal aortic aneurysms. J Vasc Interv Radiol
2009;50:1012-18. 2007;18:975-81.
14-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:19 Página 130
71. Veith FJ, Baum RA, Ohki T, Amor M, Adiseshiah M, Blankens- of abdominal aortic aneurysms: translumbar puncture and
teijn JD, et al. Nature and significance of endoleaks and en- injection of thrombin into the aneurysm sac. Eur J Vasc En-
dotension: summary of opinions expressed at an dovasc SUrg 2004;27(3):333-5.
internetional conference. J Vasc Surg 2002;35:1029-35. 87. Krueger K, Zaehringer M, Gawenda M, Brunkwall J, Lackner
72. Scali ST,Vlada A, Chang CK, Beck [Link] embolization K. Successful treatment of a type II endoleak with percuta-
as an alternative technique for the treatment of type II en- neous CT-guided thrombin injection in a patient after endo-
doleak after endovascular aortic aneurysm repair. J Vasc Surg vascular abdominal aortic aneurysm repair. Eur Radiol
2013;57:869-74. 2003;13:1748-9.
73. Kasirajan K, Matteson B, Marek JM, Langsfeld M. Technique 88. van Bindsbergen L, Braak SJ, van Strijen MJL, de Vries JPPM.
and results of transfemoral superselective coil embolization Type II endoleak embolization after endovascular abdominal
of type II lumbar endoleak. J Vasc Surg 2003;38:61-6. aortic aneurysm repair with use of real-time three-dimen-
74. Becquemin JP, Kelley L, Zubilewicz T, Desgranges P, Lapeyre sional fluoroscopic needle guidance. J Vasc Interv Radiol
M, Kobeiter H. Outcomes of secondary interventions after 2010;21:1443-1447.
abdominal aortic aneurysm endovascular repair. J Vasc Surg 89. Uthoff H, Katzen BT, Gandhi R, Peña CS, Benenati JF, Geis-
2004;39:298-305. büsch P. Direct precutaneous sac injection for postoperative
75. Hong C, Heiken JP, Sicard GA, Pilgram TK, Bae KT. Clinical endoleak treatment after endovascular aortic aneurysm re-
significance of endoleak detecte don follow-up CT after en- pair. J Vasc Surg 2012;56:965-72.
dovascular repair of abdominal aortic aneurysm. AJR Am J 90. Ellis PK, Kennedy PT, Collins AJ, Blair PH. The use of direct
Roentgenol 2008;191:808-13. thrombin injection to treat a type II endoleak following en-
76. Sarac TP, Gibbons C,Vargas L, Liu J, Srivastava S, Bena J et al. dovascular repair of abdominal aortic aneurysm. Cardiovasc
Long-term follow-up of type II endoleak embolization reveals Interv Radiol 2003;26:482-4.
the need for close surveillance. J Vasc Surg 2012;55:33-40. 91. Wisselink W, Cuesta MA, Berends FJ, van den Berg FG, Rau-
77. Bush RL, Lin PH, Ronson RS, Conklin BS, martin LG, Lumsden werda JA. Retroperitoneal endoscopic ligation of lumbar and
AB. Colonic necrosis subsequent to catheter-directed th- inferior mesenteric arteries as a treatment of persistent en-
rombin embolization of the inferior mesenteric artery via doleak after abdominal aortic aneurysm repair. J Vasc Surg
the superior mesenteric artery: a complication in the mana- 2000;31:1240-4.
gement of a type II endoleak. J Vasc Surg 2001;34:1119-22. 92. Ho P, Law WL, tung PH, Poon JT, ting AC, Cheng SW. Lapa-
78. Parry DJ, Kessel DO, Robertson I, Denton L, Patel JV, Be- roscopic transperitoneal clipping of the inferior mesente-
rridge DC et al. Type II endoleaks: predictable, preventable, ric artery for the management of type II endoleak after
and sometimes treatable? J Vasc Surg 2002;36:105-10. endovascular repair of an aneurysm. Surg Endosc
79. Resch T, Ivancev K, Lindh M, nyman U, Brunkwall J, Malina M 2004;18:870.
et al. Persistent colateral perfusión of abdominal aortic 93. Richardson WS, Sternbergh WC 3rd, Money SR. Laparosco-
aneurysm after endovascular repair does not lead to pro- pic inferior mesenteric artery ligation: an alternative for the
gressive cahnge in aneurysm diameter. J Vasc Surg treatment of type II endoleaks. J Laparoendosc Adv Surg Tech
1998;28:242-9. A. 2003;13:355-8.
80. van den Berg JC. Type II endoleaks: still the crux of EVAR?. J 94. Sampram ES, Karafa MT, Mascha EJ, Clair DG, Greenberg RK,
Endovasc Ther 2012;19:209-212. Lyden SP, et al. Nature, frequency, and predictors of secon-
81. Quiñones-Baldrich W, Levin ES, Lew W, Barleben A. Intrapro- dary procedures after endovascular repair of abdominal aor-
cedural and postprocedural perigraft arterial sac emboliza- tic aneurysms. J Vasc Surg 2003;37(5):930-7.
tion (PASE) for endoleak treatment. J Vasc Surg 95. Lin JC, eun D, Shrivastava A, Shepard AD, Reddy [Link] ro-
2014;59(2):538-41. botic ligation of inferior mesenteric artery for type II endo-
82. Mansueto G, Cenzi D, D’Onofrio MM, Petrella E, Gumbs AA, leak after endovascular aneurysm repair. Ann Vasc Surg
Pozzi Mucelli R. Treatment of type II endoleaks after endo- 2009;23(2):255. e19-21.
vascular repair of abdominal aortic aneurysms: transcaval ap- 96. Gorlitzer M, Mertikian G, Trnka H, Froeschl A, Meinhart J,
proach. Cardiovasc Interv radiol 2005;28(5):641-645. Weiss G et al. Translumbar treatment of type II endoleaks
83. Midulla M, Perini P, Sundareyan R, Lazguet Y, Dehaene A, Go- after endovascular repair of abdominal aortic aneurysms. In-
yault G et [Link] transcaval embolization of a type teract Cardiovasc Thorac Surg 2008;7:781-4.
II endoleak after EVAR using a transseptal needle-sheath sys- 97. Reig AS, Rajaram R, Simon S, Mericle RA. Complete angio-
[Link] and Endovascular Surgery 2012; 46(5):410-413. graphic obliteration of intracranial AVMs with endovascular
84. Mansueto G, Cenzi D, Scuro A, Gottin L, Griso A, Gumbs AA, embolization: incomplete embolic nidal opacification is as-
et al. Treatment of type II endoleak with a transcatheter sociated with AVM recurrence. J Neurointerv Surg
transcaval approach: results at 1-year follow-up. J Vasc Surg 2010;2:202-7.
2007;45:1120-7. 98. Bischoff MS, Geisbüsch P, Kotelis D, Müller-Eschner M, Hyh-
85. Stavropoulos SW, Carpenter JP, Fairman RM, Golden MA, lik-Dürr A, Böckler D. Clinical significance of type II endole-
Baum RA. Inferior vena cava traversal for translumbar endo- aks after thoracic endovascular aortic repair. J Vasc Surg
leak embolization after endovascular abdominal aortic 2013;58:643-50.
aneurysm repair. J Vasc Interv Radiol 2003;14:1191-4. 99. Ricotta JJ. Endoleak management and postoperative survei-
86. Rial R, Serrano FJ, Vega M, Rodríguez R, Martín A, Mendez J, llance following endovascular repair of thoracic aortic
et [Link] of type II endoleaks after endovascular repair aneurysms. J Vasc Surg 2010;52:91S-99S.
14-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:19 Página 131
100. Preventza O, Wheatley III GH, Ramaiah VG, Rodríguez- Association of Percutaneous Cardiovascular Interventions
López JA, Williams J, Olsen D, Diethrich EB. Management (EAPCI). Eur J Cardiothorac Surg 2012;42:17-24.
of endoleaks associated with endovascular treatment of 111. Shah AA, Barfield ME, Andersen ND, Williams JB, Shah JA,
descending thoracic aortic diseases. J Vasc Surg 2008;48:69- Hanna JM et al. Results of thoracic endovascular aortic re-
73. pair 6 years after United States Food and Drug Adminis-
101. Fairman RM, Tuchek JM, Lee WA, Kasirajan K, White R, tration approval. Ann Thorac Surg 2012;94:1394-9.
Mehta M et al. Pivotal results for the Medtronic Valiant tho- 112. Stavropoulos SW,Tucker J, Carpenter [Link] endoleak
racic Stent Graft System in the VALOR II trial. J Vasc Surg embolization using a direct percutaneous puncture of the
2012;56:1222-1231. e1. endoleak through lung parenchyma. J Vasc Interv Radiol
102. Foley PJ, Criado FJ, fraber MA, Kwolek CJ, Mehta M, White 2009; 20:1248-1251.
RA, et al. Results with the talent thoracic stent graft in the 113. Klein S, Picus D. Thoracic type II endoleak embolization
VALOR trial. J Vasc Surg 2012;56:1214-1221. e1. using direct percutaneous puncture. Cardiovasc Intervent
103. Heijmen RH, Thompson MM, Fattori R, Goktay Y, Teebken Radiol 2012;35:1249-1252.
OE, Orend KH. Valiant thoracic stent-graft deployed with 114. Mussa FF, Maldonado TS, Schwartz CF. Percutaneous embo-
the new captivia delivery system: procedural and 30-day re- lization of patent intercostals artery causing persistent type
sults of the Valiant captivia registry. J Endovasc Ther II endoleak and sac enlargement of thoracoabdominal
2012;19:213-25. aneurysm 2 years after hybrid repair. J Thorac Cardiovasc
104. Leurs LJ, Harris PL, Buth J. Secondary interventions after Surg 2012;144:e102-6.
elective endovascular repair of degenerative thoracic 115. Katada Y, Kondo S, Takahashi S, Okita Y, Kagoshima A, Rok-
aneurysms: results of th European collaborators registry kaku K, Nozaki M. Direct precutaneous puncture emboli-
(EUROSTAR). J Vasc Interv Radiol 2007;18:491-5. zation of type II endoleaks using a coaxial technique. J
105. Morales JP, Greenberg RK, Lu Q, Cury M, Hernandez AV, Endovasc Ther 2013;20:34-38.
Mohabbat W et al. Endoleaks following endovascular repair 116. Tholpady A, Hendricks DE, Bozlar U, Turba UC, Sabri SS,
of thoracic aortic aneurysm: etiology and outcomes. J En- Angle JF, et al. Percutaneous occlusion of the left subclavian
dovasc Ther 2008;15(6):631-8. and celiac arteries before or during endograft repair of tho-
106. Peterson BG, Eskandari MK, Gleason TG, Morasch MD. Uti- racic and thoracoabdominal aortic aneurysms with deta-
lity of left subclavian artery revascularization in association chable nitinol vascular plugs. J Vasc Interv Radiol
with endoluminal repair of acute and chronic thoracic aor- 2010;21:1501-7.
tic pathology. J Vasc Surg 2006;43:433-9. 117. Rabellino M, García Nielsen L, Baldi S, Zander T, Arnaiz L,
107. Grabenwoger M, Fleck T, Ehrlich M, Czerny M, Hutschala D, LLorens R et al. Retrograde embolization of the left verte-
Schoder M et al. Secondary surgical interventions after en- bral artery in a type II endoleak after endovascular treat-
dovascular stent-grafting of the thoracic aorta. Eur J Car- ment of aortic thoracic ruptura: technical note. Cardiovasc
diothorac Surg 204;26:608-13. Intervent Radiol 2009;32:169-73.
108. Alsac JM, Khantalin I, Julia P, Achouh P, Farahmand P, Capde- 118. Heye S,Vaninbroukx J, Daenens K, Maleux [Link]
vila C et al. The significance of endoleaks in thoracic endo- embolization of a type II endoleak after hybrid repair for
vascular aneurysm repair. Ann Vasc Surg 2011;25:345-51. thoracoabdominal aortic aneurysm. J Vasc Interv Radiol
109. Parmer SS, Carpenter JP, Stavropoulos SW, Fairman RM, Po- 2011;22:379-84.
chettino A, Woo EY et al. Endoleaks after endovascular re- 119. Kitagawa A, matsuda H, Okada K, Okita Y. Aneurysm ex-
pair of thoracic aortic aneurysms. J Vasc Surg pansion caused by an intercostals type II endoleak after
2006;44:447-52. thoracic endovascular aortic repair for secondary elep-
110. Grabenwoger M, Alfonso F, Bachet J, Bonser R, Czerny M, hant trunk graft fixation. J Thorac Cardiovasc Surg
Eggebrecht H et al. Thoracic Endovascular Aortic Repair 2010;139:e128-30.
(TEVAR) for the treatment of aortic diseases: a position 120. Kim JH,Yeon JE, Jong YK, Seo WK, Cha IH, Seo TS et al. Spi-
statement from the European Association for Cardio-Tho- nal cord injury subsequent to transcatheter arterial che-
racic Surgery (EACTS) and the European Society of Car- moembolization in patients with hepatocellular carcinoma.
diology (ESC), in collaboration witb eh European Dig Liver Dis 2010;42:67-70.
14-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:19 Página 132
15-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:25 Página 133
La mortalidad de los aneurismas de aorta serie de 473 pacientes en que el 96% pueden
abdominal rotos(AAAr) es superior al 50% en ser tratados mediante EVAR con una mortali-
la mayoría de series publicadas. Para intentar dad a 30 días del 24%.(6). Para eso usa distintas
disminuir esta mortalidad ha aumentado el uso técnicas como chimeneas o periscopio, así
de técnicas endovasculares en esta patología. mismo en aneurismas yuxtarenales se pueden
En Estados Unidos durante los últimos 10 tratar incluso si precisan de uso de balón de
años se ha incrementado el tratamiento en- oclusión en aorta. También indican la emboli-
dovascular en AAAR (REVAR) y ha disminuido zación de la arteria ilíaca interna en casos de
la cirugía abierta. (1). No obstante en base a aneurismas aortoilíacos para prevenir la pre-
los resultados publicados todavía existe con- sencia de endofugas. La mortalidad cuando han
troversia en cuanto al beneficio del REVAR.(2) usado técnicas adyuvantes no se ha visto in-
En un metaanálisis publicado en 2014(2) crementada al comparar con el EVAR estan-
de un total de 140.707 pacientes con AAAr, dar.
13.231 fueron tratados mediante REVAR con Debemos tener presente que el trata-
una mortalidad a menos de 30 días del 20- miento endovascular en AAAr puede presentar
53,3%; 127.476 fueron tratados mediante ci- determinadas complicaciones. Diferenciamos
rugía abierta con una mortalidad a menos de dos tipos de complicaciones: las inmediatas
30 días del 25-52,9%, OR 0,62 (IC 95% 0,57- que se presentan durante el tratamiento RE-
0,67, p=0,001). VAR y las tardías que incluyen básicamente la
En otro metaanálisis del 2013 se incluyeron presencia de fugas y trombosis de rama, que
41 estudios y concluyeron que el tratamiento RE- no vamos a comentar pues no difieren de los
VAR tenía menor mortalidad y menos complica- EVAR electivos que se comentan en otro ca-
ciones respiratorias, renales y cardiológicas (3). pítulo de este libro.
Aunque muchos estudios observacionales Nos vamos a centrar en la complicaciones
publicados han sugerido el beneficio del REVAR inmediatas que incluyen la conversión a cirugía
los estudios randomizados más recientes lo abierta, la inestabilización del paciente durante
cuestionan (4-5). En el Amsterdam Acude el procedimiento y las indicaciones del uso de
Aneurysm trial la mortalidad a 30 días fue en balón para clampaje; la presencia de fugas; la
el REVAR 21%, y en cirugía abierta del 25%; en conversión de endoprótesis aorto-biilíacas a
otro estudio randomizado el IMPROVE trial uniilíacas y también a una complicación cada
fue del 35% versus 37%. Eso puede ser debido vez más frecuente como es el síndrome com-
a la limitación que muchos casos no son elegi- partimental abdominal.
bles según los criterios de los estudios. No Complicaciones durante el procedimiento
obstante, Larzon T publica en Abril 2014 una REVAR:
15-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:25 Página 134
La erosión mecánica provocada por la en- a los que luego se les detecta AAA previamente
doprótesis puede ser la causa de una FAE si asintomáticos, orienta a que sean portadores
se lesionan simultáneamente la pared aórtica de AAA micóticos subclínicos. Así debutaron
e intestinal suprayacente a partir de las es- muchos casos revisados en la redacción de
tructuras metálicas de los endoinjertos, sobre este capítulo. Si a estos se les implanta una en-
todo cuando la prótesis se sobredimensiona doprótesis, puede secundariamente infectarse.
en exceso en la zona del cuello del aneurisma. Las maniobras endovasculares durante la
Es la causa más frecuentemente publicada. implantación de la endoprótesis, que pueden
Las endofugas proximales con o sin migra- lesionar la pared aórtica o perforarla, aunque
ción protésica, el crecimiento del cuello, la en- no se manifiesten clínicamente o pasen desa-
dotensión y la expansión del AAA postEVAR percibidas, podrían ser causa de una FAE se-
también son posibles causas de FAE. La presu- cundaria a corto o medio [Link]én están
rización continuada del saco aneurismático de- descritos casos de FAE tras procedimientos
bido a una endofuga puede predisponer a este endovasculares complementarios, como la em-
evento, especialmente en AAA grandes (5). bolización con “coils” para tratamiento de fugas
La etiología de un caso publicado (6) en tipo II (7, 8).
un paciente con enfermedad de Chron se re- En la mayoría de los casos publicados, no
lacionó con erosión del propio AAA tratado se apreciaron complicaciones o alteraciones
mediante endoprótesis a partir del intestino de la estructura metálica o material protésico
inflamado, es decir, de “fuera a adentro”. Otra de los endoinjertos (9) una vez explantados,
posibilidad teórica contempla la erosión de la estando implicadas en las publicaciones y revi-
pared intestinal a partir de tejido inflamatorio siones al respecto todas las marcas, modelos
adventicial de la pared del AAA (“de dentro a y configuraciones disponibles, en el pasado o
afuera”). Algunos casos de FAEs postEVAR de- en el presente más reciente.
butan como rotura aneurismática, y es en la Es frecuente que en las técnicas de imagen,
intervención cuando se descubre la presencia tampoco se aprecien fugas de contraste evi-
de la comunicación enteroaneurismática. dentes o llamativas que puedan orientar como
Podríamos debatir si la FAE es consecuen- causas mecánicas de FAE. El tratamiento me-
cia o por el contrario la causa de estas com- diante EVAR en pacientes con abdomen hostil
plicaciones, porque debemos tener en cuenta parece añadir un factor de riesgo de aparición
que la FAE primaria en presencia de AAA es de FAE en los pocos casos publicados. Las en-
una entidad muy infrecuente. doprótesis pueden infectarse también por vía
También debe tenerse en cuenta la posibi- hematógena, como en uno de los casos: pa-
lidad de que algunos casos que desarrollen ciente con insuficiencia renal terminal en he-
FAE fueran AAA previamente infectados o con- modiálisis (10).
taminados (micóticos) pero asintomáticos o El tiempo de aparición de los síntomas de
subclínicos; o se sugiere también la infección FAE tras el EVAR no difiere mucho de los ci-
o contaminación de la endoprótesis en el mo- tados después de cirugía abierta, y puede variar
mento de su implantación como causa de FAE. de días, a semanas, meses o años.
Alguno de los casos publicados eran AAA in- El curso clínico de los pacientes que desa-
flamatorios tratados con EVAR. rrollan FAE postEVAR parece más benévolo y
Desde luego, una historia larvada y hete- menos dramático que en los casos postcirugía
rogénea de síndrome general, con astenia, fe- directa aórtica, dentro de la gravedad de la
brícula, anemia, marcadores inflamatorios ele- entidad: el sangrado es menos intenso y los
vados, episodios de bacteriemia, en pacientes síntomas pueden ser menos evidentes. La pre-
16-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:51 Página 141
sencia de la endoprótesis protege, de alguna como se hace con las FAEs que ocurren tras
manera, las hemorragias cataclísmicas, pero a cirugía aórtica convencional. El intestino suele
la vez provoca una clínica más sutil y enmascara suturarse directamente con interposición de
los síntomas tradicionales. epiplon. Algún caso publicado se intentó tratar
Esa clínica insidiosa (11) puede incluir epi- de inicio solamente con antibioterapia, con
sodios autolimitados de sangrado digestivo, muy mala evolución a corto plazo, como era
acompañados de fiebre, o anemia crónica, con de esperar.
o sin dolor abdominal. Por eso es importante La técnica de explantación varía según los
la sospecha de que toda esta sintomatología diferentes diseños de las endoprótesis, pero si
pueda estar relacionada con una FAE. Para ex- la FAE surge tras implantación de un dispositivo
cluir otras causas de sangrado intestinal, si el con fijación activa supra o transrrenal, será ne-
estado del paciente lo permite, es mandatoria cesario un control supracelíaco o su extirpación
la realización de endoscopias tanto altas como parcial. En el resto, la apertura del aneurisma
bajas, aunque es frecuente que en estos estu- una vez pinzada la aorta, permite extraer el en-
dios no se observen signos directos de FAE. doinjerto sin más complicaciones. Se han des-
Los segmentos intestinales más frecuente- crito diferentes maniobras técnicas para facilitar
mente implicados son la tercera y cuarta por- la extracción de la endoprótesis, (Figura 1).
ciones del duodeno suprayacentes al AAA (12), Otra cuestión más compleja es como re-
si bien hay un caso publicado de comunicación construir la continuidad arterial (19-21). Parece
con el yeyuno (13). más razonable la derivación extraanatómica
Tres casos de los publicados debutaron previa a la intervención abdominal si la urgencia
con clínica de embolismos sépticos (14-16): del caso lo permite. Si no hay evidencia clara
un paciente requirió amputación de la extre- de gran comunicación aortoentérica o la in-
midad por infección masiva días previos a la fección se evalúa como de bajo grado, podría
detección definitiva de la FAE post EVAR, otro intentarse reconstrucción “in situ” con nueva
paciente presentó abscesos purulentos en una prótesis (PTFE, dacron-plata o bañada en anti-
extremidad como signo inicial de FAE y el úl- bióticos) o aloinjerto criopreservado. En de-
timo presentó embolismos sépticos periféricos
en los dedos de un pie.
La prueba de imagen determinante es el
AngioTC (17-18), que aporta información
acerca de la presencia de endofugas, roturas,
tejido inflamatorio periaórtico, contacto íntimo
entre la pared del AAA con el intestino, abs-
cesos o gas, aunque no se aprecie paso de
contraste hacia el tubo digestivo. Pero en mu-
chas ocasiones, en el TC tampoco se observan
signos directos de FAE, y ésta solo se descubre
en la intervención urgente a la que se ven so-
metidos estos pacientes.
El tratamiento obligado es la explantación
de la endoprótesis mediante abordaje directo
del AAA y la reparación de la comunicación
intestinal, salvo deterioro grave del paciente Figura 1. Diferentes técnicas para explantación de
que oriente hacia la abstención terapéutica, endoprótesis.
16-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:51 Página 142
terminadas ocasiones, si hay desequilibrio he- fallos mecánicos de la endoprótesis y que hay
modinámico agudo, podría ser incluso conve- que sospechar presentaciones inhabituales de
niente implantar una nueva endoprótesis para FAEs, porque los seguimientos clínicos y ra-
permitir estabilizar a los pacientes hasta de- diológicos no permiten detectar ni prevenir a
morar una cirugía reglada. tiempo esta fatal complicación.
El tratamiento quirúrgico debe asociarse con Un caso publicado de nuestra casuística
antibióticos, pero no hay guías establecidas res- (29), correspondía a un varón de 73 años, con
pecto al producto a prescribir o la duración antecedentes de HTA, dislipemia, tabaquismo,
exacta del tratamiento, que en todo caso debería enfermedad coronaria multivaso no revascu-
ajustarse lo más posible al cultivo y antibiograma. larizable, ictus isquémico y fibrilación auricular.
Debido al incremento espectacular del tra- Ingresó en nuestro centro por diarrea, anemia
tamiento endovascular del AAA, hay que hacer y pérdida de peso de unas semanas de evolu-
hincapié en la necesidad de vigilar la aparición ción que se acompañaba de febrícula, como
de complicaciones en el seguimiento de los signo-sintomatología típica de síndrome cons-
pacientes. Aunque el EVAR es un tratamiento titucional. A la exploración se palpaba tumo-
menos invasivo y muy efectivo a medio plazo, ración pulsátil abdominal, y los pulsos estaban
los seguimientos a largo plazo pueden detectar ausentes en extremidad inferior derecha. El
complicaciones (22-26). Algunas pueden ser angioTC abdominopélvico detectó la presencia
resueltas de forma endovascular pero otras, de aneurisma de aorta infrarrenal (AAA) de
como las FAEs, precisan intervención quirúrgica 70 mm. de diámetro, con cuello parcialmente
que conlleva elevada morbimortalidad, porque calcificado, trombo intramural, luz excéntrica
además los pacientes suelen ser de alto riesgo y obstrucción de arteria ilíaca común derecha
quirúrgico, motivo por el que previamente ya (Figura 2-a). El duodeno mantenía un contacto
fueron candidatos a EVAR. estrecho con la pared anterior del aneurisma
Es muy difícil concretar las causas finales o (Figura 2-b), pero ni en la endoscopia digestiva
secuencias etiopatogénicas implicadas en las alta y baja a las que fue sometido el paciente,
FAEs postEVAR, ya que se han invocado mu- ni en los estudios de imagen realizados, ni por
chas, según los casos publicados. En ocasiones datos clínicos o analíticos, con hemocultivos
será un AAA inflamatorio (27) o infectado tra- negativos, podía sospecharse comunicación di-
tado con EVAR el implicado en la aparición de recta entre aorta y tubo digestivo.
la FAE: si no hay certeza de la etiología con- Una vez estabilizado el proceso digestivo
creta del AAA, podría ser prudente tratarlo que se etiquetó como de etiología vírica y es-
mediante cirugía convencional antes que orien- tando descartada la presencia de enfermedad
tarlo hacia EVAR.
Otras veces la evolución del AAA post
EVAR hacia el crecimiento, la presurización o
la rotura provocará la aparición de FAE, que
suele ser solamente el hallazgo casual que se
evidencia en el acto quirúrgico urgente.
Finalmente, la erosión mecánica directa de
la pared aórtica y del intestino suprayacente a
partir del material metálico del endoinjerto
parece ser una causa razonable de FAE.
Pero es muy importante destacar dos co-
sas: que la FAE puede aparecer en ausencia de Figura 2.
16-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:51 Página 143
Figura 5.
INFECCIÓN DE ENDOPRÓTESIS
TRAS REPARACIÓN ENDOVASCULAR
DE ANEURISMA DE AORTA
Figura 6.
ABDOMINAL (EVAR)
en 2005. En 2011, seis años después, y con 86 La infección pura, habitualmente tardía, de
años de edad, el paciente ingresa por clínica Endoprótesis tras EVAR es una complicación
de 24 horas de evolución consistente en de- muy rara pero a la vez extremadamente grave
posiciones negras manchadas con sangre roja y devastadora. La incidencia es muy baja, pero
y debilidad generalizada sin cortejo vegetativo, puede variar del 0,05% al 4%. Similar a la re-
sin nauseas ni vómitos ni fiebre. En las últimas portada para cirugía abierta del AAA (31, 32).
semanas había presentado astenia, anorexia y Sin embargo, puede que la arquitectura y
perdida de peso. La gastroscopia al ingreso de- construcción de las endoprótesis las pueda
tecta úlcera profunda en segunda porción duo- hacer más vulnerables a la infección que las
denal, con fibrina sin restos hemáticos que pa- prótesis convencionales de Dacrón.
rece infiltrada. Por eso, los casos publicados son aislados y
En el AngioTC aparece fuga de contraste las series muy cortas como para sacar conclu-
contenida dependiente de la cara anterior iz- siones. Las series publicadas son de instituciones
quierda de la aorta entre el tronco celiaco y individuales con gran número de casos de AAA
arteria mesentérica superior (Figura 6-a), que tratados mediante EVAR, a los que luego hubo
contacta con la pared de la segunda porción de atender por infección endoprotésica. Numan
duodenal, masa retroperitoneal periaórtica en 2011 recopiló 117 casos publicados, inclu-
compatible con hematoma conteniendo dos yendo casos de TEVAR y EVAR (34).
16-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:51 Página 146
Sin embargo, estas cifras evidentemente a este nivel, pero todo hace pensar que por la
van a cambiar al haberse extendido el trata- localización torácica, la posibilidad de infección
miento del AAA mediante EVAR universal- por vecindad con el tubo digestivo puede ser
mente (35, 36). mucho menor. Sin embardo una infección de
El germen habitualmente aislado en las series endoprótesis torácica conlleva muchísima ma-
más largas es el Estafilococo, y la forma de colo- yor mortalidad.
nización de las endoprótesis sucede por siembra Curiosamente, la forma más común de pre-
directa tras bacteriemia. De hecho, en la mayoría sentación clínica de una infección endoproté-
de casos publicados, se identifica una infección sica es como fístula aortoentérica (FAE), por
en el organismo del paciente como responsable eso, ambos temas van juntos en este capítulo,
de la siembra y posterior colonización bacteriana siendo imposible a priori saber cual es primero,
de la endoprótesis (37). si la infección o la FAE, o al revés. Además, la
Las prótesis implicadas en las infecciones adopción de un tratamiento quirúrgico o con-
pertenecen a todas las marcas existentes en servador en ambas entidades, suponiendo que
el mercado, sin preferencia por ninguna de sean distintas, va a ser habitualmente el mismo.
ellas.Y el tiempo de presentación tras el EVAR Es casi imposible distinguir infecciones puras
varia de meses hasta muchos años después de de endoprótesis tras EVAR y FAE tras EVAR.
la intervención, pero lo habitual es que suceda Las otras dos formas de presentación clínica
en el primer año postEVAR. Podemos distinguir habitual son como rotura aórtica y sepsis (39).
infecciones precoces, que aparecen en los pri- Para diagnosticar una infección endopro-
meros 4 meses tras EVAR y las que suceden a tésica se requiere pensar en ella, es decir, la
partir del año de implantación (38). sospecha de que pueda existir en todos aque-
La infección primaria de la endoprótesis llos pacientes que han sido sometidos a EVAR,
puede ocurrir en el momento de implantación que hayan sufrido una sepsis o bacteriemia de
como consecuencia de la contaminación. Estas otro origen (colangitis, sepsis urinaria, neumo-
infecciones ocurren en el postoperatorio pre- nía, endocarditis) o infecciones inguinales de
coz, y a menudo implican la flora de la piel. incisiones quirúrgicas, o de injertos femorofe-
Una endoprótesis puede que nunca esté libre morales en caso de EVAR aortomonoilíaco.
o exenta de infección a pesar de que haya trans- También se aumenta el riesgo de infección de
currido mucho tiempo tras su implantación, in- endoprótesis cuando se precisan reinterven-
cluso haciendo pensar que todos los pacientes ciones endovasculares tras EVAR o sesiones
portadores de endoprótesis deberían recibir pro- de hemodiálisis.
filaxis antibiótica siempre que fueran a ser so- Es el caso de un paciente de 82 años, in-
metidos a procedimientos invasivos o quirúrgicos, tervenido por nosotros en el año 2000, al que
como los portadores de válvulas cardiacas. se implantó una endoprótesis bifurcada Ta-
Los factores de riesgo, la comorbilidad y la lent®, (Medtronic, Inc, Minneapolis, Minn, USA).
patología asociada de los pacientes es exacta- En el año 2005, con 87 años y 5 años después
mente la misma que los portadores de AAA del EVAR, inicia sesiones de hemodiálisis por
cuya indicación sería EVAR, como es lógico: catéter por enfermedad renal crónica terminal.
sexo masculino, edad avanzada, cardiopatía, A los tres meses del inicio de la hemodiálisis,
HTA, diabetes, tabaquismo, dislipemia, insufi- el paciente ingresa con un proceso constitu-
ciencia renal, EPOC, etc. cional, acompañado de fiebre, malestar general
La infección de endoprótesis torácicas ha y leucocitosis. El AngioTC revela la presencia
sido publicada en mucha menor medida, tam- de una gran masa periaórtica izquierda, infil-
bién son menores las endoprótesis implantadas trando todo el retroperitoneo, con la endo-
16-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:51 Página 147
Figura 7.
grave del injerto. La mejoría de los síntomas, 8. Bertges DJ,Villella ER, Makaroun [Link] fístula due
to endoleak coil embolization after endovascular AAA repair.
la desaparición de la fiebre o el dolor abdomi- J Endovasc Ther 2003;10:130-5.
nal, la mejoría incluso de las pruebas de imagen 9. Bergqvist D, Björck M, Nyman R. Secondary Aortoenteric
o hemocultivos que se vuelvan negativos pue- Fístula after Endovascular Aortic Interventions: A Systematic
den justificar un intervalo de confianza para Literature Review. J Vasc Interv Radiol 2008; 19:163–165.
10. Saratzis N, Saratzis A, Melas N, Ktenidis K, Kiskinis D. Aor-
no indicar cirugía (44). toduodenal Fístulas After Endovascular Stent-Graft Repair
Cuando se emplea una actitud conserva- of Abdominal Aortic Aneurysms: Single-Center Experience
dora, se debe adaptar individualmente para and Review of the Literature. J Endovasc Ther 2008;15:441–
448.
que cada paciente pueda incluir una terapéutica 11. Kar B, Dougherty K, Reul GJ, Krajcer Z. Aortic stent-graft
agresiva en caso de mala evolución, al menos infection due to a presumed aortoenteric fístula J Endovasc
mediante el drenaje o desbridamiento de co- Ther 2002;6:901-6.
12. Ghosh J, Murray D, Khwaja N, Murphy MO, Halka A, Walker
lecciones, y antibioterapia intensiva según cul- MG. Late infection of an endovascular stent graft with septic
tivos (45). La actitud conservadora puede re- embolization, colonic perforation, and aortoduodenal fístula.
sultar la mejor opción en pacientes de alto Ann Vasc Surg 2006;20:263-6.
13. Ueno M, Iguro Y, Nagata T, Sakata [Link] fístula after
riesgo y se pueden conseguir tasas de curación endovascular stent grafting for an abdominal aortic
aceptables (46, 47). aneurysm: report of a case. Surg Today 2006;36:546-8.
Como el diseño y mercado de endopróte- 14. Lyden SP, Tanquilut EM, Gavin TJ, Adams JE. Aortoduodenal
fístula after abdominal aortic stent graft presenting with ex-
sis está en constante evolución, es de suponer tremity [Link] 2005,13:305-308.
que muchas de las complicaciones directa- 15. Parry DJ,Waterworth A, Kessel D, Robertson I, Berridge DC,
mente relacionadas actualmente con el EVAR Scott DJ. Endovascular repair of an inflammatory abdominal
aortic aneurysm complicated by aortoduodenal fístulation
irán paulatinamente disminuyendo. with an unusual presentation. J Vasc Surg 2001;33:874-9.
16. Riera del Moral L, Fernández-Alonso S, Kiuri SS, Fernández-
Caballero D, Fernández-Heredero A, Gutiérrez-Nistal M et
al. Aortoenteric Fístula Arising as a Complication of Endo-
BIBLIOGRAFÍA vascular Treatment of Abdominal Aortic Aneurysm. Ann Vasc
Surg 2009; 23:255.e13-255.e17.
1. Norgren L, Jernby B, Engellau L. Aortoenteric fístula caused 17. Sharif MA, Lee B, Lau LL, Ellis PK, Collins AJ, Blair PH et al.
by a ruptured stent-graft: a case report. J Endovasc Surg Prosthetic stent graft infection after endovascular abdominal
1998;5:269-72. aortic aneurysm repair. J Vasc Surg 2007;46:442-8.
2. Martínez-Aguilar E, Acín F, March JR, Medina FJ, Haro J, Fló- 18. Lane JS, Barleben AR, Kubaska SM, Fujitani RM. Aortoduode-
rezA Reparación de las fístulas aortoentéricas secundarias. nal fístula after endovascular aneurysm repair presenting
Revisión sistemática. Cir Esp 2007;82:321-7. with aneurysm sac abscess. J Vasc Surg 2009;50:919-20.
3. Alankar S, Barth MH, Shin DD, Hong JR, Rosenberg [Link]- 19. Chenu C, Marcheix B, Barcelo C, Rousseau H. Aorto-enteric
toduodenal fístula and associated rupture of abdominal aor- Fístula After Endovascular Abdominal Aortic Aneurysm Re-
tic aneurysm after endoluminal stent graft repair. J Vasc Surg pair: Case Report and Review. Eur J Vasc Endovasc Surg
2003;37:465-8. 2009;37: 401-6.
4. Hausegger KA, Tiesenhausen K, Karaic R, Tauss J, Koch G. 20. Ruby BJ, Cogbill TH. Aortoduodenal fístula 5 years after en-
Aortoduodenal fístula: a late complication of intraluminal ex- dovascular abdominal aortic aneurysm repair with the An-
clusion of an infrarenal aortic aneurysm. J Vasc Interv Radiol cure stent graft. J Vasc Surg 2007;45:834-6.
1999; 10:747–750. 21. Tiesenhausen K, Hessinger M, Konstantiniuk P,Tomka M, Bau-
5. Abou-Zamzam AM, Bianchi C, Mazraany W, Teruya TH, Ho- mann A, Thalhammer M, Portugaller H. Surgical Conversion
pewell J, Vannix RS et al. Aortoenteric Fístula Development of Abdominal Aortic Stent-grafts—Outcome and Technical
following Endovascular Abdominal Aortic Aneurysm Repair: Considerations. Eur J Vasc Endovasc Surg 2006;31:36–41.
A Case Report. Ann Vasc Surg 2003;17:119-22. 22. D’Othée DJ, Soula P, Otal P, Cahill M, Joffre P, Cérène A et al.
6. Elkouri S, Blair JF, Therasse E, Oliva VL, Bruneau L, Soulez G. Aortoduodenal fístula after endovascular stent-graft of an
Aortoduodenal fístula occurring after type II endoleak tre- abdominal aortic. J Vasc Surg 2000;31:190-5.
atment with coil embolization of the aortic sac. J Vasc Surg 23. Mehta M, Sternbach Y, Taggert JB, Kreienberg PB, Roddy SP,
2003;37:461-4. Paty PSK et al. Long-term outcomes of secondary procedu-
7. Makar R, Reid J, Pherwani AD, Johnston LC, Hannon RJ, Lee res after endovascular aneurysm repair J Vasc Surg 2010 en
B et al. Aorto-enteric Fístula Following Endovascular Repair prensa.
of Abdominal Aortic Aneurysm Eur J Vasc Endovasc Surg 24. Ohki T, Veith FJ, Shaw P, Lipsitz E, Suggs WD, Wain RA et al.
2000;20:588-90. Increasing Incidence of Midterm and Long-Term Complica-
16-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:51 Página 150
tions After Endovascular Graft Repair of Abdominal Aortic 36. Cernohorsky P, Reijnen MM, Tielliu IF, van Sterkenburg SM,
Aneurysms: A Note of Caution Based on a 9-Year Expe- van der Dungen JJ, Zeebregts [Link] relevance of aortic en-
rience. Ann Surg 2001;234: 323–335. dograft prosthetic infection. J Vasc Surg 2011;54:327-33.
25. Desai M, Eaton-Evans J, Hillery C, Bakhshi R,You Z, Lu J et al. 37. Jackson MR, Joiner DR, Clagett GP. Excision and autogenous
AAA Stent–Grafts: Past Problems and Future Prospects Ann revascularization of an infected aortic stent graft resulting
Biomed Eng 2010;38:1259-75. from a urinary tract infection. J Vasc Surg 2002;36:622-4.
26. Ratchford EV, Morrissey NJ. Aortoenteric fístula: a late com- 38. Hobbs SD, Kumar S, Gilling-Smith GL. Epidemiology and diag-
plication of endovascular repair of an inflammatory abdomi- nosis of endograft infection. J Cadiovsc Sur 2010;51:5-14.
nal aortic aneurysm Vasc Endovascular Surg 2006:40:487-91. 39. Parra JR, Lee C, Hodgson KJ, Perler B. Endograft infection le-
27. French JR, Simring DV, Merrett N, Thursby P. Aorto-enteric ading to rupture of aortic aneurysm, J Vasc Surg 2004;39:676-
fístula following endoluminal abdominal aortic aneurysm re- 8.
pair. ANZ J Surg 2004;74:397-9. 40. Velazques OC, Carpenter JP, Baum RA, Barker CF, Golden
28. Fernández-Alonso L, Alegret J, Urtasun F, Jimenez Arribas JM, M, Criado F, et al. Perigraft air, fever, and leukocytosis after
Atienza M, Centeno R et [Link] fístula after endovas- endovascular repair of abdominal aortic aneurysms. Am J
cular abdominaaortic aneurysm treatment with the original Surg 1999;178:185-9.
Gore Excluder endoprosthesis and Cook aortouniilíac con- 41. Usatii A, Payne W, Santilli S. Removal of an Infected Aortic
verter for endotension. J Cardiovasc Surg 2011; 52: 391-394. Endograft and Open Aortic Reconstruction: Technical Re-
29. Fernández-Samos R, Martínez-Mira C, Alonso-Argüeso G, marks. Ann Vasc Surg 2013; 27: 679–683.
Peña Cortés R, Alonso-Alvarez MI,Vaquero Morillo F. Angio- 42. Sternbergh WC, Conners MS, Money SR. Explantation of an
logia 2011;63:157-63. infected aortic endograft with suprarenal barb fixation. J Vasc
30. Lickman D, Winterborn R, Hardman J, Pai M. Infected Endo- Surg 2003;38:1136.
graft with Aorto-duodenal Fístula Following Endovascular 43. Fatima J, Duncan AA, de Grandis E, Oderich GS, Kalra M,
Repair of Abdominal Aortic Aneurysm. EJVS extra Gloviczki P, Bower TC. Treatment strategies and outcomes
2001;22:e12-e14. in patients with infected aortic endografts.
31. Vogel TR, Symons R, Flum DR. The incidence and factors as- 44. West CA, Karam J, Poopat C, Shepard AD, Nypaver TJ, We-
sociated with graft infection after aortic aneurysm repair. J aver M. Late endovascular aneurysm repair infection presen-
Vasc Surg 2008;47: 264-9. ting with juxatrenal aortic rupture treated with in situ aortic
32. O’Hara PJ, Hertzer NR, Beven EG, Krajewski LP. Surgical ma- replacement. J Vasc Surg 2011;54:1157-60. J Vasc Surg.
nage- ment of infected abdominal aortic grafts: review of a 2013;58:371-9.
25-year experience. J Vasc Surg 1986;3:725-31. 45. Pryluck DS, Kovacs S, Maldonado TS, et al. Percutaneous drai-
33. Heyer KS, Modi P, Morasch MD, Matsumura JS, Kibbe MR, nage of aortic aneurysm sac abscesses following endovas-
Pearce WH, et al. Secondary infections of thoracic and ab- cular aneurysm [Link] Endovasc Surg 2010;44:701-7.
dominal aortic endografts. J Vasc Interv Radiol 2009;20:173- 46. Masuhara H, Fujii T, Watanabe Y, Koyama N, Tokuhiro K. An-
9. tibiotics and Drainage for Treating Stent-Graft Infection after
34. Numan F, Gulsen F, Solak S, Cantasdemir M. Management of EVAR. Ann Vasc Dis 2012;4:462–465.
endograft infections. J Cardiovasc Surg 2011;52:205-23. 47. Capoccia L, Mestres G, Riambau V. Current technology for
35. Ducasse E, Calisti A, Speziale F, Rizzo L, Misuraca M, Fiorani the treatment of infection following abdominal aortic
P. Aortoilíac stent graft infection: current problems and ma- aneurysm (AAA) fixation by endovascular repair (EVAR). J
nagement. Ann Vasc Surg 2004;18:521-6. Cardiovasc Surg. 2014 Feb 11. [Epub ahead of print].
16-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 18:51 Página 151
Tabla1
Resultados de grandes series quirúrgicas
Tabla 2
Resultados de series endovasculares más extensas
AUTOR (fecha) N.º Mortalidad 30d% Paraplejía/paresia % tipos 1+2
Verhoeven (2009) (11) 30 6,7% 16,7% 56%
Greenberg(2010) (12) 406 5,7% 4,3% 42%
Haulon (2012)13 89 9% 15% 44%
Clough (2012)14 31 9,7% 9,7% 41,9%
Reilly (2012)15 81 3,70% 23% 37,1%
obligando a ascender a segmentos proximales versia entre los que creen que la causa y la
de aorta adecuados para la endoprótesis. Por prevención se basa en un principio anatómico
ello, a modo de ejemplo, no es infrecuente que y los que abogan por el principio fisiológico
un aneurisma pararrenal requiera una exten- en la patogenia de la isquemia medular.
sión de la exclusión análoga la que requeriría
un aneurisma tipo 2 mediante cirugía abierta. A. Principio anatómico
Ello implica una extensión adicional de la zona La isquemia arterial temporal como con-
excluida con endoprótesis que lleva asociado secuencia del clampaje aórtico durante la re-
un mayor numero de arterias intercostales “sa- paración abierta, añadido al sacrificio de un
crificadas”. numero variable de arterias intercostales y/o
lumbares dio gran relevancia a la necesidad de
preservar mediante reimplante de arterias in-
PATOGENIA DE LA ISQUEMIA tercostales y lumbares, en lo que se conoce
MEDULAR como principio anatómico de la isquemia me-
dular. Sin embargo el intento quirúrgico de
Los mecanismos subyacentes a la isquemia preservar intercostales relevantes conlleva una
medular se consideran multifactoriales, pero serie de inconvenientes técnicos como la pro-
pueden ser agrupados en 3 procesos: longación del tiempo de clampaje aórtico y
• Duración e intensidad de la isquemia du- del tiempo de isquemia visceral y medular, así
rante y después del procedimiento. como el fenómeno de robo por sangrado re-
• Fallo y/o retraso en el restablecimiento trógrado de las intercostales/lumbares (16, 17).
del flujo arterial a la medula espinal tras Para ello se han propuesto e incorporado
la reparación. sistemas de perfusión aórtica distal y selectiva
• Lesión por reperfusión por mediadores de arterias viscerales, con derivaciones atrio-
bioquímicos. femoral o variantes de la misma, protección
de la médula espinal mediante hipotermia local
Estos principios son comunes a la lesión is- con infusión peridural o incluso hipotermia
quémica de cualquier tejido, pero en la isquemia general para aumentar la tolerancia a la isque-
medular tienen algunas particularidades, por ser mia de la médula espinal. Todo ello conlleva
tejido neural con escasa tolerancia a la isquemia, una gran sofisticación técnica no exenta de
e irreversibilidad de sus dramáticas consecuen- riesgos potenciales.
cias clínicas en la mayoría de casos. En este apartado, y desde el punto de vista
La información proporcionada por estudios anatómico (18), la médula espinal recibe su
anatómicos, experimentales y clínicos ha lle- aporte arterial según un patrón bastante co-
vado a avances pero no exentos de contro- nocido:
17-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:10 Página 156
– Arteria espinal anterior: es única y discurre una verdadera red secundaria que interco-
por el surco anterior de la médula espinal. necta las arterias espinales posteriores con
– Arterias espinales posteriores: hay dos, una la anterior.
en cada lado.
De una forma aproximada se considera que
Estos tres vasos se originan en el segmento los 2/3 anteriores de la médula espinal son
V4 de las arterias vertebrales, antes de la salida territorio de la arteria espinal anterior y el
de las arterias cerebelosas postero-inferiores; 1/3 posterior de las arterias espinales poste-
las dos espinales anteriores confluyen para for- riores. (Figura 2 C).
mar un solo tronco. Este complejo sistema colateral es muy efi-
Distalmente, en el cono medular, los siste- ciente, y por eso se considera una explicación
mas de la espinal anterior y posterior, se unen de que los infartos isquémicos espontáneos
en una “cesta” arterial de múltiples anastomo- de la medula espinal sean bastante raros. In-
sis (Figura 2 A). cluso en aquellos casos en los que el origen
de múltiples arterias intercostales, sino todas,
Las arterias espinales (Figura 2 B) reciben se encuentran crónicamente ocluidos como
además un flujo de entrada arterial de diversa en aneurismas de aorta torácica con gran con-
procedencia tenido y carácter perimetral de trombo mural,
– Arterias subclavias, a través de las arterias en los que la manifestación clínica espontánea
vertebrales, tronco arterial tirocervical, y de isquemia medular es excepcional.
tronco costocervical Dentro de esta red colateral, se ha conce-
– Arterias intercostales: Se subdividen 3 veces dido clásicamente gran preponderancia a una
antes de alcanzar la arteria espinal anterior: arteria en la unión tóraco-lumbar por su ca-
* Arteria nervo-medular. rácter diferenciadamente dominante en rela-
* Arterias radicular anterior y posterior. ción a su dimensión denominada arteria radi-
* Rama ascendente y descendente de la ar- cular magna, descrita hace mas de 130 años,
teria radicular anterior. bautizada como arteria de Adamkievicz (19) y
– Arterias lumbares. vinculada a las complicaciones neurológicas
– Arterias hipogástricas, a través de las arteria medulares isquémicas hace 58 años (20).
lateral sacra y de las ílio-lumbares. A pesar de que la arteria espinal anterior
es un conducto ininterrumpido con múltiples
A lo largo de su trayecto longitudinal, las
arterias espinales se subdividen en otras que
constituyen el sistema arterial intrínseco y pe-
netran en la médula espinal de dos formas:
– Sistema central (centrífugo):Arterias del
sulco-comisurales que se introducen dentro
del surco longitudinal medular y se ramifican
de forma arboriforme en la sustancia gris.
– Sistema periférico (centrípeto): es la red de
la periferia de la médula espinal que da ra-
mas perforantes en dirección al centro de
la médula atravesando la sustancia blanca y
alcanzando de forma centrípeta la sustancia
gris. Estas arterias periféricas, constituyen Figura 2. Aporte arterial de la médula espinal.
17-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:10 Página 157
conexiones con las arterias intercostales y quemia medular era alta mientras se pre-
lumbares, es tal la importancia que los defen- servaran las ramas dependientes de hipo-
sores del principio anatómico le han concedido gástricas y vertebrales (24).
que han sido múltiples los estudios anatómicos – Estudios de presión en la red colateral
que han intentado identificar el origen habitual (CNP:Collateral Network Pressure) me-
de dicha arteria (21), que se sitúa de forma diante la inserción en el muñón de una in-
variable entre T9 y L5, mayoritariamente (70%) tercostal del animal de experimentación, se
con origen lumbar más frecuentemente en el refleja que la presión se recupera en dicho
lado izquierdo (62%). muñón, en las 72-120 horas siguientes tras
Incluso se han empleado técnicas de imagen soltar el clamp aórtico, incluso aunque se
con todas sus innovaciones tecnológicas en la hayan sacrificado todas las arterias inter-
evaluación preoperatoria de esta arteria me- costales (25).
diante angiografía. – Estudio de flujo espinal en cerdos compa-
Un trabajo clásico de Kieffer (22), reveló rando un grupo control con otro en el que
que la detección preoperatoria mediante an- presentaron paraplejia tras ligadura de todas
giografía de la arteria radicular magna la iden- las intercostales y los que no presentaron pa-
tificó en un 85% de los casos y entre ellos la raplejia tras la ligadura completa de las inter-
incidencia de isquemia medular era significati- costales, puso de manifiesto que, se produce
vamente menor lo cual se atribuyó al reim- una reducción del flujo intraoperatorio que
plante selectivo de dicha arteria. se recupera con una fase de hiperemia menos
Hoy día también se encuentran buenos marcada en la zona toracolumbar tanto en el
porcentajes de identificación con otras explo- grupo control como en el asintomático entre
raciones menos agresivas, como la angioTC, las 24 y 72 horas postoperatorias. En el grupo
angioRM,23, pero en los que aunque se identifica sintomático para paraparesia, la recuperación
en localización entre T9 y T12, no siempre se de niveles basales se alcanza pero de forma
logra identificar y se constata además una gran más tardía, más allá de las 72 horas. Ello con-
variabilidad inter-individual, y entre personas cede trascendencia a la horas inmediatamente
sanas o con patología aórtica. postoperatorias en las que si se logra que la
Existen estudios clínicos, en los que a pesar recuperación de los niveles de flujo basal se
de la complejidad técnica que lleva asociada la anticipe probablemente se evite la lesión me-
preservación de arterias intercostales, constatan dular, incluso con el sacrificio de las intercos-
la reducción en la isquemia medular, aunque ha- tales (26).
bitualmente llevan asociadas muchos otros mé-
todos de protección medular (3, 4, 5, 6). Estudios anatómicos:
Tanto las evaluaciones con resinas acrílicas
B. Principio fisiológico en modelo porcino (27), como en cadáveres
Frente a los que abogan por la preservación humanos (20), ponen de manifiesto un sistema
de la arteria de Adamkievicz y/o intercostales colateral que se divide en los dos comparti-
análogas, existen múltiples observaciones de mentos paraespinales que suplen la muscula-
diverso origen que restarían relevancia al prin- tura paravertebral y un compartimento intra-
cipio anatómico: espinal con alto grado de interconexión.
Estudios experimentales: Ante determinados estímulos mecánicos,
– Experimentación en cerdos demostraron que podrían estar inducidos por la ligadura de
mediante la ligadura de un numero variable arterias intercostales, el compartimento para-
de intercostales, que la tolerancia a la is- espinal experimentaría unas variaciones adap-
17-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:10 Página 158
tativas, en forma de dilatación y de readapta- espinales permeables entre los casos con
ción morfológica con realineación paralela a la isquemia medular y aquellos sin isquemia
medula espinal, a diferencia de la forma no es- medular (31).
tructurada de los controles. Estos cambios del
compartimento paraespinal tras la ligadura de Todas estas observaciones llevan a un con-
intercostales en los animales de experimenta- cepto moderno de la teoría de la paraplejia en
ción, y que son análogos a las repuestas arte- el tratamiento de los aneurismas de aorta tó-
riogénicas en otros tejidos, se interpreta como raco-abdominales: La paraplejia tiene una causa
un mecanismo adaptativo, y que por tanto anatómica pero la prevención de la misma, se
constituye un sistema de reserva arterial frente logra mejor mediante la maximización de la
a la isquemia medular (28). suplencia colateral e incrementando la tole-
rancia de la médula a la isquemia.
Estudios clínicos:
– Experiencias clínicas han cuestionado el pa-
pel del reimplante de intercostales como CLÍNICA DE LA ISQUEMIA MEDULAR
elemento protector único frente a la isque-
mia medular (29), invocando otros factores Como consecuencia de la isquemia medu-
que considera igual o mas relevantes (6, 30). lar el síndrome clínico más común es el que
– Un análisis de 82 series clínicas que agrupan corresponde a la isquemia del territorio de la
más de 15.000 pacientes a lo largo de 25 arteria espinal anterior con disfunción de los
años, analiza los eventos de isquemia medu- haces córticoespinales y espinotalámicos, si-
lar observados frente a los esperados, des- tuados en el cordón anterior y lateral, que se
glosando por los diversos métodos de expresará por una debilidad en los músculos
prevención de la isquemia medular y com- subyacentes a la lesión y un nivel bien definido
parando la era entre 1985 y 1997 y otra para las sensibilidades algésica y térmica, con
era posterior entre 1997 y 2008. En dicho conservación de la sensibilidad profunda, vehi-
estudio en base a la revisión efectuada y a culada por los cordones posteriores, que de-
la experiencia propia, concluyen que los fac- penden de la arteria espinal posterior. Es co-
tores “no-anatómicos” constituyen el 80% mún la alteración del control de esfínteres.
de las causas de paraplejia, mientras que la Usualmente la afectación es bilateral, aunque
reimplantación directa de arterias intercos- también puede presentarse como un síndrome
tales supone una prevención del riesgo de de Brown-Sequard incompleto (por la conser-
un 20% de los casos de paraplejia, principal- vación de la sensibilidad cordonal posterior)
mente en los aneurismas tóraco-abdomina- si la isquemia espinal anterior es hemimedular.
les tipo 2, los más extensos y que compro- Rara vez los infartos medulares están precedi-
meten mayor numero de ramas intercostales dos de accidentes isquémicos transitorios
y lumbares involucradas (1). (AIT).
– La reparación endovascular al excluir el Los síndromes espinales posteriores son ex-
aneurisma elimina el flujo directo arterial cepcionales y clínicamente difíciles de reconocer.
anterógrado a las arterias intercostales. Sin La clínica en el contexto de reparación de
embargo en diversos casos se aprecia la per- aneurisma de aorta tóraco-abdominal es muy
meabilidad de arterias espinales en los CT sugestiva, pero exploraciones de imagen
postoperatorios incluso después de una ex- complementarias pueden confirmar este diag-
clusión satisfactoria, si apreciar una reduc- nóstico o bien descartar algunos otros, princi-
ción en el numero de arterias segmentarias palmente accidentes hemorrágicos intramedu-
17-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:10 Página 159
casos con mayor riesgo, o en caso de presentar que han presentado evolución patológica al-
sintomatología (55). canzando tamaños que justifican una segunda
El objetivo de esta medida es mantener la actuación.
presión del líquido cefalorraquídeo por debajo De dichas experiencias se ha visto que el
de los 15 mm Hg o en caso de presentar clínica sacrificio de segmentos de aorta extenso in-
se reduce a menos de 5 mmHg, lo que junto cluyendo las arterias intercostales y lumbares,
con una presión arterial media de 80 ó 90 mm en dos fases separadas hace que la incidencia
Hg permiten mantener una presión de perfu- de isquemia medular sea significativamente me-
sión superior a 70 mm Hg. Se trataría de no nor que en los casos en que se ha llevado a
exceder el volumen máximo de producción cabo una reparación análoga en extensión, de
de LCR que se estima en tormo a 400 ml/24 una sola vez (58).
h, lo que significa que el volumen de extracción En experiencias endovasculares se han pu-
debería ser inferior a 20 ml/h Cifras superiores blicado casos aislados de afectación aneuris-
aumentan las posibilidades de hemorragia sub- mática muy extensa en los que la resolución
dural o de enclavamiento. Existen sistemas au- en 2 ó 3 tiempos ha cursado sin complicación
tomatizados para programar los umbrales de isquémica medular (59).
presión de LCR, y drenaje en función de ellos Otros grupos han analizado 10 casos con
a un flujo determinado, lo que simplifica este aneurismas tóraco-abdominales en los que se
control y ofrece más garantías que los clásicos empleó la monitorización de potenciales mo-
manuales (Figura 4). tores evocados para predecir la malperfusión
Otros autores a partir de observaciones de la médula espinal durante el procedimiento,
en animales de experimentación y en práctica midiéndolos intraoperatoriamente durante el
clínica han especulado con el papel de elimi-
nador de citoquinas proinflamatorias y amino-
ácidos excitatotrios que se hallan aumentados
en el líquido cefalorraquídeo de pacientes con
isquemia medular (56, 57), mediante drenaje.
4.3. Procedimientos escalonados:
La magnitud de la reparación de esta afec-
tación aórtica tan extensa, ha motivado en
ocasiones la reparación en fases escalonadas
por la repercusión clínica que todo en una vez
pudiera tener. En otras ocasiones la enferme-
dad aneurismática ha sido progresiva y tras
una reparación exitosa años antes, se ha re-
querido tratar segmentos diferentes al inicial
clampaje interno con balón de las ramas a La idea de escalonar la exclusión completa,
ocluir, y dejando para un segundo tiempo la tiene en sus detractores, el argumento de que
exclusión completa de aquellos casos que mos- el tratamiento no se ha completado y durante
traban una reducción del 50% o más de los el periodo de espera se han referido roturas
potenciales evocados. En dichos casos la ex- del aneurismas no excluido o bien trombosis
clusión competa se demoro unas semanas tras de ramas viscerales relevantes que se han de-
las que se completó el tratamiento sin inci- jado para un segundo tiempo. Además no
dencias neurológicas (60). queda claro el tiempo de demora entre el pri-
En la Figura 5, se puede apreciar un ejemplo mer y segundo procedimiento.
de experiencia personal en una exclusión de Sin embargo y de acuerdo con los estu-
desde borde de subclavia a ilíaca externa de- dios anatómicos, descritos previamente el
recha, en la que se dejó una endofuga tipo 1 proceso de reclutamiento de arterias del
distal intencional (Fig. 5 A) a falta de colocar la compartimento paraespinal, que se presenta
extensión ilíaca izquierda, donde se aprecia a nivel experimental como la reserva arterial
permeabilidad de lumbares gruesas a partir de de la médula espinal podría tener su activa-
la luz de la endofuga (Figs. 5 B y C). ción y mejorar el grado de desarrollo cola-
En la Figura 6 se aprecia el mismo caso teral, de modo que en un segundo tiempo la
tras la exclusión completa con el implante de tolerancia fuera mayor. Bajo este concepto
la extensión ilíaca izquierda, donde se aprecia, teórico, se han llegado a desarrollar endo-
ausencia de endofugas pero persistencia de la prótesis con ramas adicionales que permitan
permeabilidad de lumbares. El paciente no pre- dejar una endofuga intencional y ser ocluidas
sentó clínica de isquemia medular alguna aso- en un segundo tiempo. Son las llamadas “pa-
ciada a la exclusión completa. raplegia prevention branches”, descritas ini-
cialmente por Ivancev (61).
4.4. Mejora del transporte de oxígeno:
Se hace referencia a todas aquellas manio-
bras enclaminadas a mantener una hemoglo-
bina, con el pH adecuado para que la sangre
transporte de la mejor manera y co la mayor
cantidad posible el oxígeno a las zonas poten-
cialmente isquémica, principalmente la médula
espinal.
16. Christiansson L, Ulus AT, Hellberg A, Bergqvist D,Wiklund L, 31. Chang CK, Chuter TAM, Reilly LM, Ota MK, Furtado A, Bucci
Karacagil [Link] of the spinal cord circulation as assessed M,Wintermark M, Hiramoto JS: Spinal Arterial Anatomy and
by intrathecal oxygen tension monitoring during various ar- Risk Factors for Lower Extremity Weakness Following En-
terial interruptions in the pig. J Thorac Cardiovasc Surg dovascular Thoracoabdominal Aortic Aneurysm Repair With
2001;121:762–72. Branched Stent-Grafts. J ENDOVASC THER 2008;15:356–
17. Kawanishi Y, Okada K, Tanaka H, Yamashita T, Nakagiri K, 362.
Okita [Link] adverse effect of back-bleeding from lumbar ar- 32. Crawford S, Mizrahi EM, Hess KR, Coselli JS, Safi HJ, Patel
teries on spinal cord pathophysiology in a rabbit model. J [Link] impact of distal aortic perfusion and somatosensory
Thorac Cardiovasc Surg 2007;133:1553-8. evoked potential monitoring on prevention of paraplegia
18. Melissano G, Bertoglio L, Chiesa R: Assessment of the Spinal after aortic aneurysm operation. J Thorac Cardiovasc Surg
cordvasculature with computed tomography. En Thoraco- 1988;95:357–67.
abdominal Aorta. Surgical and Anesthetic Management. Pags 33. de Haan P, Kalkman CJ, de Mol BA, Ubags LH, Veldman DJ,
147-160. Ed Springer. Milano. Italia 2011.
Jacobs MJ. Efficacy of transcranial motor-evoked myogenic
19. Adamkiewicz A. Die Blutegefässe Des Menschlichen Rücken-
potentials to detect spinal cord ischemia during operations
markes. Sitzungsberichte Akademie der Wissen Schaften in
for thoracoabdominal aneurysms. J Thorac Cardiovasc Surg
Wein—Mathematische-Naturwissen Schaftliche Klasse—
1997;113:87–10.
Abteilun 1882;84:101–30.
20. Adams HD, van Geertruyden HH. Neurologic complications 34. Azizzadeh A, Hunyh TT, Miller CC, Safi HJ. Reversal of twice-
of aortic surgery. Ann Surg 1956;144:574-610. delayed neurologic deficits with cerebrospinal fluid drainage
21. Bigliioli P, Roberto M, Cannnata A, Parolari A, Fumero A, Gri- after thoracoabdominal aneurysm repair: a case report and
llo F, Maggioni M, Coggi G, Spirito R,: Upper and lower spinal plea for a national database collection. J Vasc Surg
cord blood supply: The continuity of the anterior spinal ar- 2000;31:592–8.
tery and the relevance of the lumbar arteries. J Thorac and 35. Maniar HS, MD, Sundt III TM, MD, Prasad SM, MD, Chu CM,
Cardiovasc Surg 2004; 127(4):1188-1192. BS, Camillo CJ, RN, Moon MR, MD, Rubin BG, Sicard GA: De-
22.. Kieffer E, Fukui S, Chiras J, Koskas F, Bahnini A, Cormier E. layed Paraplegia After Thoracic and Thoracoabdominal
(2002). Spinal cord arteriography: a safe adjunct before des- Aneurysm Repair: A Continuing Risk. Ann Thorac Surg
cending thoracic or thoracoabdominal aortic aneurysmec- 2003;75:113-120.
tomy. J Vasc [Link]. 35, No. 2, 262-8. 36. Reilly LM, MD, Chuter TAM, DM: Reversal of Fortune: Indu-
23. Melissano G, Chiesa R: Advances in Imaging of the Spinal ced Endoleak to Resolve Neurological Deficit After Endo-
Cord Vascular Supply and its Relationship with Paraplegia vascular Repair of Thoracoabdominal Aortic Aneurysm. J
after Aortic Interventions.A Review. Eur J Vasc Endovasc Surg Endovasc Ther. 2010;17:21–29.
2009; 38, 567e577. 37. Greenberg RK, Lu Q, Roselli EE, Svensson LG, Moon MC,
24. Strauch JT, Spielvogel D, Lauten A, et al. Importance of ex- Hernandez AV, DowdallJ, Cury M, Francis C, Pfaff K, Clair
trasegmental vessels for spinal cord blood supply in a chro- DG, Ouriel K, Lytle BW: Contemporary Analysis of Descen-
nic porcine model. Eur J Cardiothoracic Surg 2003; 817–24. ding Thoracic and Thoracoabdominal Aneurysm Repair A
25. Etz CD, Homann TM, Plestis KA, et al. Spinal cord perfusión Comparison of Endovascular and Open Techniques. Circu-
after extensive segmental artery sacrifice: can paraplegia be lation. 2008;118:808-817.
prevented? Eur J Cardiothorac Surg. 2007;31:643-648. 38. Tarlov IM, Klinger H. 1954. Spinal cord compression studies.
26. Etz CD, Homann TM, Luehr M, et al. Spinal cord blood flow II. Time limits for recovery after acute compression in dogs.
and ischemic injury after experimental sacrifice of thoracic AMA Arch Neurol Psychiatry 71:271–290.
and abdominal segmental arteries. Eur J Cardiothorac Surg. 39. [Link] spinalinjuyorg/elearning/ISNCSCI_Exam_
2008;33:1030-1038.
Sheet_r4.pdf.
27. Strauch JT, Lauten A, Zhang N, Wahlers T, Griepp RB. Ana-
40. Safi HJ, Miller CC 3rd. (1999). Spinal cord protection in des-
tomy of spinal cord blood supply in the pig. Ann Thorac Surg
cending thoracic and thoracoabdominal aortic repair. Ann
2007;83:2130–4.
Thorac [Link]. 67, No. 6, 1937-9.
28. Mefferta PH, Bischoffb MS, Brennerc R, Siepea M, Beyersdorf
41. Kuniyoshi Y, Koja K, Miyagi K, Shimoji M, Uezu T, Arakaki K,
F, Kari FA: Significance and function of different spinal cola-
teral compartments following thoracic aortic surgery: im- Yamashiro S, Mabuni K, Senaha S, Nakasone Y. Prevention of
mediate versus long-term flow compensation . Eur J postoperative paraplegia during thoracoabdominal aortic
Car-Thor Surg45 (2014) 799–804 surgery. Ann Thorac Surg 20013; 76, 5: 1477-84.
29. Etz CD, Luehr M, Kari FA, Bodian CA, Smego D, Plestis KA 42. Motoyoshi N,Takahashi G, Sakurai M,Tabayashi K: Safety and
et al. Paraplegia after extensive thoracic and thoracoabdo- efficacy of epidural cooling for regional spinal cord hypot-
minal aortic aneurysm repair: does critical spinal cord ische- hermia during thoracoabdominal aneurysm repair. Eur J Car-
mia occur postoperatively? J Thorac Cardiovasc Surg dio-thor Surg 25 (2004) 139–141.
2008;135:324–30. 43. Svensson LG. Paralysis after aortic surgery: in search of lost
30. Acher CW, Wynn MM, Hoch JR, Kranner PW. Cardiac cord function. Surgeon. 2005,3, 6: 396-405.
function is a risk factor for paralysis in thoracoabdominal 44. Blaisdell FW, Cooley DA. The mechanism of paraplegia after
aortic replacement. J Vasc Surg 1998;27:821-8; discussion temporary thoracic aortic occlusion and its relationship to
829-30. spinal fluid pressure. Surgery 1962;51:351–5.
17-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:10 Página 168
45. Miyamoto K, Ueno A, Wada T, Kimoto S. A new and simple 55. Keith ChJ, Passman MA, Carignan MJ, Parmar GM, Nagre SB,
method of preventing spinal cord damage following tempo- Patterson MA,Taylor SM, Jordan WD: Protocol implementa-
rary occlusion of the thoracic aorta by draining the cere- tion of selective postoperative lumbar spinal drainage after
brospinal fluid. J Cardiovasc Surg 1960;1:188–97. thoracic aortic endograft. J Vasc Surg 2012;55:1-9.
46. McCullough JL, Hollier LH, Nugen M. Paraplegia after thora- 56. Kunihara T, Sasaki S, Shiiya N, Miyatake T, Mafune N, Yasuda
cic aortic occlusion: influence of cerebrospinal fluid drainage; K. Proinflammatory cytokines in cerebrospinal fluid in repair
experi- mental and early clinical results. J Vasc Surg of thoracoabdominal aorta. Ann Thorac Surg. 2001; 71, 3:
1988;7:153–60. 801-6.
47. Crawford ES, Svensson LG, Hess KR, Shenaq SS, Coselli JS, 57. Kunihara T, Shiiya N, Yasuda K. Changes in S-100ß proteins
Safi HJ, et al. A prospective randomized study of cere- bros- in the cerebrospinal fluid after thoracoabdominal aortic sur-
pinal fluid drainage to prevent paraplegia after high-risk sur- gery. J Thorac Cardiovasc Surg 2001;122, 5: 1019-20.
gery on the thoracoabdominal aorta. J Vasc Surg 58. Etz Ch D, Zoli S, Mueller ChS, Bodian CA, Di Luozzo G, La-
1991;13:36–45. zala R, Griepp RB: Staged repair significantly reduces para-
48. Coselli JS, LeMaire SA, Koksoy C, Schmitting ZC, Curling PE. plegia rate after extensive thoracoabdominal aortic
Cerebrospinal fluid drainage reduces paraplegia following aneurysm repair. J Thorac Cardiovasc Surg 2010;139:1464-
thoracoabdominal aortic aneurysm repair: results of a pros- 72.
pective randomized trial. J Vasc Surg 2002;35:631–9. 59. Amr G, Sobocinski J, Koussa M, El Arid JM, Nicolini Ph, Hau-
49. Safi HJ, Miller CC III, Huynh TTT, Estera AL, Porat EE, Win- lon S: Staged procedure to prevent major adverse events in
nerkvist AN, et al. Distal aortic perfusion and cerebrospinal extensive aortic aneurysm repair. J Vasc Surg 2013;5:1-3.
fluid drainage for thoracoabdominal and descending thoracic 60. Schurink GWH, De Haan MW, Peppelenbosch AG, Mess W,
aor- tic repair: ten years of organ protection. Ann Surg Jacobs MJ: Spinal cord function monitoring during endovas-
2003;238:372– 81. cular treatment of thoracoabdominal aneurysms: implica-
50. Estrera AL, Miller CC 3rd, Huynh TT, Azizzadeh A, Porat EE, tions for staged procedures. J Cardiovasc Surg (Torino) 2013;
Vinnerkvist A, Ignacio C, Sheinbaum R, Safi HJ. Preoperative 54(1 Suppl 1): 117-124.
and operative predictors of delayed neurologic deficit follo- 61. Lioupis Ch, Corriveau MM, MacKenzie KS, Obrand DI, Stein-
wing repair of thoracoabdominal aortic aneurysm. J Thorac metz OK, Ivancev K, Abraham ChZ: Paraplegia prevention
Cardiovasc Surg. 2003 Nov;126(5):1288-94. branches: A new adjunct for preventing or treating spinal
51. Oberwalder PJ, Tiesenhausen K, Hausegger K, Rigler B. Suc- cord injury after endovascular repair of thoracoabdominal
cessful reversal of delayed paraplegia after endovascular aneurysms. Paraplegia prevention branches: A new adjunct
stent grafting. J Thorac Cardiovasc Surg. 2002 for preventing or treating spinal cord injury after endovas-
Dec;124(6):1259-60. cular repair of thoracoabdominal aneurysms. J Vasc Surg
52. Afifi S. Pro: cerebrospinal fluid drainage protects the spinal 2011;54: 252-7.
cord during thoracoabdominal aortic reconstruction sur- 62. Acher C. It is not just assisted circulation, hypothermic
gery. J Cardiothorac Vasc Anesth. 2002 Oct;16(5):643-9. arrest, or clamp and sew. J Thorac Cardiovasc Surg. 2010,
53. Hiratzka LF: 2010 ACCF/AHA/AATS/ACR/ASA/SCA/SCAI/ 140,6: S136-41.
SIR/STS/SVM :Guidelines for the Diagnosis and Management 63. Kunihara T, Sasaki S, Shiiya N, Ishikura H, Kawarada Y, Matsu-
of Patients With Thoracic Aortic Disease. Circulation. kawa A, Yasuda K. Lazaroid reduces production of IL-8 and
2010;121:e266-e369. IL-1 receptor antagonist in ischemic spinal cord injury. Ann
54. Wynn MM, Mell MW, Tefera G, Hoch JR, Acher ChW: Com- Thorac Surg. 2000; 69, 3: 792-8.
plications of spinal fluid drainage in thoracoabdominal aortic
aneurysm repair:A report of 486 patients treated from 1987
to 2008. J Vasc Surg 2009;49:29-35.
18-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:14 Página 169
La reparación endovascular de los aneu- gulación menor de 60º aunque existen varia-
rismas de aorta (EVAR) es una estrategia te- ciones para permitir la ampliación de casos a
rapéutica alternativa a la cirugía abierta con- tratar mediante estos dispositivos como son:
vencional ya establecida en los pacientes de longitud mínima de cuello infrarrenal de 10
elevado riesgo quirúrgico en el tratamiento mm si éste es recto o si la angulación es menor
del 90º serán necesarios 20 mm de longitud
de los aneurismas de aorta abdominal.
mínima de cuello infrarrenal (1, 2).
Las endoprótesis disponibles en el mercado
En los pacientes en los que la anatomía no
están sujetas a unas restricciones anatómicas, permite EVAR convencional se puede optar
generalmente se requiere de una longitud mí- por la reparación endovascular del aneurisma
nima de cuello infrarrenal de 15 mm y una an- mediante endoprótesis fenestrada y con ramas
(F/B-EVAR), Fig. 1. Este tipo de endoprótesis
es realizada a medida para el paciente en par-
ticular basándose en mediciones realizadas so-
bre AngioTC. Las fenestraciones, escotaduras
y ramas se visualizan con fluoroscopia gracias
a marcadores radiopacos y a través de ellas se
cateterizan y se sellan los vasos viscerales me-
diante stents, Fig. 2.
Con la introducción de las innovadoras
técnicas endovasculares en el tratamiento de
los aneurismas complejos, como puede ser el
tratamiento de los aneurismas yuxta-renales,
Figura 1. Endoprótesis aórtica con dos fenestacio- Figura 2. Endoprótesis con escotadura y dos fenes-
nes renales y escotadura para AMS. traciones.
18-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:14 Página 170
COMPLICACIONES DEL TRATAMIENTO DE LA AORTA CON ENDOPRÓTESIS FENESTRADAS Y CON RAMAS n 171
pueden suceder en los 30 primeros días pos- en 119 pacientes tratados mediante F/B-
toperatorios. Las migraciones, las endofugas EVAR. Surgieron 22 eventos renales, 12 es-
y las trombosis del injerto con isquemia de tenosis y 10 oclusiones. Cinco pacientes
miembros inferiores son complicaciones co- (4,2% del total de pacientes) precisaron de
munes a EVAR y F/B-EVAR. diálisis temporal o permanente siendo, cua-
• La oclusión de los vasos viscerales repre- tro de ellos, pacientes con oclusiones de ar-
senta todavía la principal complicación de teria renal. Todos los pacientes sometidos a
los procedimientos mediante endoprótesis diálisis presentaban insuficiencia renal preo-
fenestradas y con ramas, Fig. 3. En la gran peratoria (5).
mayoría de los casos revisados en la litera- • Las tasas de endofuga tipo II en F/B-EVAR
tura la permeabilidad de los arterias visce- son comparables a las obtenidas en EVAR y
rales es mayor del 90% (1, 4, 7) pero la este- el tratamiento no difiere (1, 4). La tasa de
nosis intra-stent o la oclusión de uno de ruptura estimada en los seguimientos de
estos vasos puede ser catastrófica produ- F/B-EVAR realizados es del 0% (1, 5, 8, 9).
ciéndose isquemia intestinal, fallo renal per- • Para obtener unos resultados inferenciales
manente con necesidad de diálisis indefinida se requiere de ensayos clínicos randomiza-
o incluso la muerte. dos que permitan clasificar los resultados
• Nicola [Link]. estimó el 26.2% de complica- obtenidos del tratamiento con F/B-EVAR de
ciones en el seguimiento de F/B-EVAR: 5,6% aneurismas yuxta-renales, para-renales y to-
(del total de pacientes del estudio) presen- racoabdominales ya que inicialmente no son
taron trombosis/ estenosis del injerto; 7,5% comparables por ausencia de homogeneidad
presentaron estenosis/oclusión de arterias anatómica. En el tratamiento de los aneuris-
viscerales; en el 7.5% de pacientes se produjo mas toracoabdominales las tasas de endofuga
migración/ endofuga tipo I y en el 9,3% en- se estiman en el 18,4% según la revisión re-
dofuga tipo III. Se realizaron 34 procedimien- alizada por Bakoyiannis [Link]. con la siguiente
tos secundarios, la mayoría de ellos se lleva- distribución: 39,1% endofuga tipo I; 34,7%
ron a cabo durante el primer año. La tasa de endofuga tipo II y 26% endofuga tipo III (4).
supervivencia a los 3 años libre de un pro-
cedimiento secundario fue del 75,5% (7).
• En el análisis realizado por S.O´Neil se in-
cluían en el tratamiento 231 arterias renales BIBLIOGRAFÍA
1. Muhs [Link] EL, Zeebregts CJ,Tielliu IF, Prins TR,Ver-
hagen, HJ, Van den Dungen, JJ. Mid-term results of endovas-
cular aneurysm repair with branched and fenestrated
endografts. J Vasc Surg. 2006;44(1):9-15.
2. Cross J, Gurusamy K, Gadhvi1 V, Simring1 D, Harris P, Ivancev
K, Richards T. Fenestrated endovascular aneurysm repair. Bri-
tish Journal of Surgery 2012; 99: 152–9
3. Verhoeven EL. Tielliu IF, Ferreira M, Zipfel B, Adam DJ. Tho-
raco-abdominal aortic aneurysm branched repair. J Cardio-
vasc Surg (Torino). 2010;51(2):149-55.
4. Bakoyiannis CN, Economopoulos KP, Georgopoulos S, et al.
Fenestrated and branched endografts for the treatment of
thoracoabdominal aortic aneurysms: a systematic review. J
Endovasc Ther 2010;17:201–9.
5. O’Neill S, Greenberg RK, Haddad F, Resch T, Sereika J, Katz
Figura 3. Endoprótesis aórtica con cuatro ramas E. A Prospective Analysis of Fenestrated Endovascular Graf-
para las arterias viscerales. Oclusión del stent de ting: Intermediate-term Outcomes. Eur J Vasc Endovasc Surg
la arteria renal derecha. 2006; 32, 115–23.
18-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:14 Página 172
6. Canavati R, Millen A, Brennan J, Fisher RK, McWilliams RG, 8. Greenberg RK, Sternbergh III WC, Makaroun M, Ohki T, MD,
Naik JB, Vallabhaneni. Comparison of fenestrated endovas- Chuter T, Bharadwaj P, Saunders A. Intermediate results of a
cular and open repair of abdominal aortic aneurysms not United States multicenter trial of fenestrated endograft re-
suitable for standard endovascular repair. J Vasc Surg pair for juxtarenal abdominal aortic aneurysms. J Vasc Surg
2013;57:362-7. 2009;50:730-7.
7. Troisi N, Donas KP, Austermann M, Tessarek J, Umscheid T, 9. Tambyraja AL, Fishwick G, Bown M, Nasim JA, McCarthy MJ,
TorselloG. Secondary Procedures After Aortic Aneurysm Sayers RD. Fenestrated Aortic Endografts for Juxtarenal Aor-
Repair With Fenestrated and Branched Endografts. J Endo- tic Aneurysm: Medium Term Outcomes. Eur J Vasc Endovasc
vasc Ther 2011;18:146–53. Surg 2001;42, 54e58.
18-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:14 Página 173
Tabla 1
Éxito técnico estimado de la angioplastia ilíaca
Permeabilidad Primaria
% Claudicantes Éxito técnico 1 año 3 años 5 años
86% (81-94) 96% (90-99) 86% (81-94) 82% (72-90) 71% (64-75)
19-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:22 Página 176
Tabla 2
Riesgo Quirúrgico y permeabilidad de los procedimientos abiertos
Permeabilidad Primaria
Procedimiento Mortalidad Precoz (%) 3 años 5 años
Bypass aortobifemoral 3,3 87,5%
Bypass aortoilíaco o aortofemoral 1a2 85-90%
Endarterectomía ilíaca 0 79-90%
Bypass fémoro-femoral 6 71%
Bypass axilo-femoral 6 49-80%
Bypass axilo-bifemoral 0,9 63-67%
COMPLICACIONES DEL TRATAMIENTO ENDOVASCULAR DE LA PATOLOGÍA OCLUSIVA DEL SECTOR ILÍACO n 177
Una vez atravesada la lesión puede ser con- origen de la hipogástrica o cuando ésta esta
veniente realizar un cambio a una guía de so- ocluida, es más seguro y la permeabilidad a largo
porte de 0,035´ especialmente en casos de oclu- plazo es mejor (12, 13).. En otros casos se suele
siones o ilíacas muy estenóticas. Siempre las optar por stents no recubiertos, habitualmente
guías deben ser largas para asegurar el correcto expandibles con balón para intentar mantener
soporte y la seguridad del procedimiento. En permeable la hipogástrica, aunque con especial
estos casos más severos es muy útil realizar pre- cuidado en la zona de la bifurcación ilíaca porque
dilataciones con balones pequeños, que en fun- es ahí donde suelen producirse las perforaciones.
ción de cómo se dilaten y como responda la ar- En la tabla 4 se resumen las principales medidas
teria nos pueden orientar, junto con la de seguridad que se deben tener en cuenta al
localización y extensión de la lesión al uso de realizar una técnica endovascular sobre el eje
uno u otro stent, recubierto o no. Nosotros re- ilíaco para evitar o poder solucionar de inme-
comendamos utilizar stents recubiertos en la diato algunas de las complicaciones más frecuen-
arteria ilíaca primitiva cuando no se afecta el tes.
Tabla 3
Medidas de seguridad y situaciones en las que deben tenerse con especial importancia
COMPLICACIONES DEL TRATAMIENTO ENDOVASCULAR DE LA PATOLOGÍA OCLUSIVA DEL SECTOR ILÍACO n 179
Embolización distal
COMPLICACIONES DEL TRATAMIENTO ENDOVASCULAR DE LA PATOLOGÍA OCLUSIVA DEL SECTOR ILÍACO n 181
por la Acute Kidney Injury Network. Existe NIC Esta es la complicación más temida en el tra-
si en las 48 horas posteriores a la inyección tamiento de las estenosis u oclusiones de vena
de contraste, y sin otra causa que lo justifique, ilíaca, ya que los dispositivos pueden embolizar
se cumple uno de los siguientes criterios: ele- al corazón (23).
vación absoluta de la creatinina basal ≥ 0,3 Fístulas aortoentéricas: descritas en el trata-
mg/dL; elevación porcentual de la creatinina miento endovascular de los aneurismas aor-
basal ≥ 50%; u oliguria ≤ 0,5 mL/kg/h durante toilíacos son más raras después de angioplas-
al menos 6 horas (21). Menos del 1% de los tias ilíacas con stent recubiertos. Síntomas
pacientes con NIC progresan hasta necesitar como la hemorragia digestiva o el dolor abdo-
hemodiálisis, pero la NIC se relaciona con ma- minal o lumbar, la anemia o sepsis pueden
yor mortalidad cardiovascular a corto y largo orientar el diagnóstico que se hace con prue-
plazo. Por ello, debemos estar atentos a su bas de imagen como el CT. El tratamiento
diagnóstico y prevención. suele ser la reconstrucción extraanatómica y
El volumen de contraste utilizado y la pre- la extirpación del stent.
sencia de nefropatía previa son factores de Fístula arterio-ureterales: de descripción
riesgo de NIC indiscutibles. Con menor nivel anecdótica en una paciente radiado y operado
de evidencia, se han descrito otros factores previamente por un cáncer, tratado mediante
asociados, alguno corregible, como la diabetes, angioplastia con stent también por enfermedad
la edad avanzada, la enfermedad cardiovascular oclusiva arterial (24).
o un hematocrito preoperatorio bajo (22).
Además de reducir el volumen de con-
traste yodado administrado, la hidratación pre CONCLUSIÓN
y postoperatoria es, sin duda, la principal me-
dida a tomar, siendo preferible la vía intrave- Las complicaciones del manejo endovas-
nosa a la oral. Siempre que sea posible, se ad- cular del eje ilíaco aunque raras pueden ser
ministrarán 100 mL/h de salino fisiológico potencialmente letales. Casi todas se pueden
intravenoso desde 12 horas antes del proce- tratar mediante técnicas endovasculares tam-
dimiento y hasta 12 horas después. La evidencia bién, para lo que es imprescindible no perder
no apoya inequívocamente el uso de N-Acetil la guía y tener preparado el material necesario
cisteína preoperatoria, aunque está muy ex- para tal eventualidad, desde un introductor
tendido y podría ser beneficioso. Lo mismo grande hasta un quirófano adecuado para rea-
ocurre con las estatinas, que podrían tener un lizar una exploración y reconstrucción arterial
beneficio aún no demostrado. Otros fármacos retroperitoneal pasando por varios stents re-
como vasodilatadores o diuréticos no han de- cubiertos de distintos tamaños.
mostrado eficacia y algunos incluso pueden
ser nocivos.
BIBLIOGRAFÍA
Otras complicaciones
1. Jongkind V, Akkersdijk GJ,Yeung KK,Wisselink W. A systema-
Migraciones de stent ilíaco: su incidencia es tic review of endovascular treatment of extensive aortoilíac
occlusive disease. J Vasc Surg. 2010;52(5):1376-83.
desconocida, posiblemente por un sesgo de 2. Becker GJ, Katzen BT, Dake MD. Noncoronary angioplasty.
publicación pero el tratamiento es muy variable Radiology 1989;170(3 Pt 2):921-40.
en función del caso, bien con el uso de nuevos 3. Rutherford R, Durham J. Percutaneous ballon angioplasty for
arteriosclerosis obliterans: long term results. Yao [Link]
stents por dentro del previo o la reconversión [Link] in 52 Vascular Surgery. 1992;Saunders;Phila-
a cirugía abierta o el bypass fémoro-femoral. delphia 329-45.
19-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:22 Página 182
4. Timaran GH, Stevens SL, Freeman, MB et al.: Predictors for 14. Kudo T, Inoue Y, Nakamura H, et al.: Characteristics of perip-
adverse outcome after ilíac angioplasty and stenting for limb heral microembolization during ilíac stenting: Doppler ultra-
threatening ischemia. J Vasc Surg. 2002; 36:507-513. sound monitoring. Eur J Vasc Endovasc Surg. 2005;
5. Norgren L, Hiatt WR, Dormandy JA, Nehler MR, Harris KA, 30:311-314
Fowkes FG, Rutherford RB; TASC II Working Group. Inter- 15. Lin PH, Bush RL, Conklin BS, et al.: Late complication of aor-
society consensus for the management of peripheral arterial toilíac stent placement—atheroembolization of the lower
disease. Int Angiol. 2007;26(2):81-157. extremities. J Surg Res.2002; 103:153-159.
6. Hirsch AT, Haskal ZJ, Hertzer NR, Bakal CW, Creager MA, 16. Allaire E, Melliere D, Poussier B. Ilíac artery rupture during
Halperin JL, et al; ACC/AHA Guidelines for the Management balloon dilatation: What treatment?. Ann Vasc Surg.2003;
of Patients with Peripheral Arterial Disease (lower extre- 17:306-314.
mity, renal, mesenteric, and abdominal aortic) J Vasc Interv 17. Bosman WM, Borger van der Burg BL, Schuttevaer HM,
Radiol 2006;17(9):1383-97. Thoma S, Hedeman Joosten PP. Infections of intravascular
7. Timaran CH, Prault TL, Stevens SL, et al.: Ilíac artery stenting bare metal stents: a case report and review of literature. Eur
versus surgical reconstruction for TASC (TransAtlantic Inter- J Vasc Endovasc Surg. 2014;47(1):87-99.
Society Consensus) type B and type C ilíac lesions. J Vasc 18. Hogg ME, Peterson BG, Pearce WH. Bare metal stent infec-
Surg.2003; 38:272-278. tions: Case report and review of the literature. J Vasc
8. Bosch JL, Hunink MG. Meta-analysis of the results of percu- Surg.2007; 46:813-820.
taneous transluminal angioplasty and stent placement for 19. Schachtrupp Chalabi AK, FischerU. Septic endarteritis and
aortoilíac occlusive disease. Radiology 1997;204(1):87-96. fatal ilíac wall rupture after endovascular stenting of the
9. Tetteroo E,Van der Graaf Y, Bosch JL, et al.: Randomised com- common ilíac artery. Cardiovasc Surg.1999; 7:183-186.
parison of primary stent placement versus primary angio- 20. Weisbord S, Palevsky P. Contrast-Induced Acute Kidney In-
plasty followed by selective stent placement in patients with jury: Short and Long-term Implications. Semin Nephrol.
ilíac-artery occlusive disease. Lancet.1998; 351:1153-1159. 2011;31(3):300–9.
10. Fourneau I. How to avoid and manage complications in 21. Mehta RL, Kellum JA, Shah S V, Molitoris BA, Ronco C, War-
aorto-ilíac interventions. J Cardiovasc Surg (Torino). nock DG, et al. Acute Kidney Injury Network: report of an
2012;53(3):325-31. initiative to improve outcomes in acute kidney injury. Crit
11. Early H,Atkins [Link] tips for managing difficult ilíac ac- Care. 2007;11(2):R31.
cess. Semin Vasc Surg. 2012;25(3):138-43. 22. Fernández Heredero A, de Blas García M, Cuervo Vidal L,
12. Mwipatayi BP,Thomas S,Wong J,Temple SE,Vijayan V, Jackson Stefanov Kiuri S, Riera del MoralL, Gutiérrez Nistal M, Riera
M, Burrows SA; Covered Versus Balloon Expandable Stent de Cubas L. Incidencia y factores asociados a la nefropatía
Trial (COBEST) Co-investigators. A comparison of covered por contraste en aneurismas aortoilíacos infrarrenales tra-
vs bare expandable stents for the treatment of aortoilíac oc- tados con [Link]. 2013;65(Esp Cong):17.
clusive disease. J Vasc Surg. 2011;54(6):1561-70. 23. Civillini E, Melissano G, Baccellieri D. Delayed upstream mi-
13. Bekken JA,Vos JA,Aarts RA, de Vries JP, Fioole B. DISCOVER: gration of an ilíac stent. Eur J Vasc Endovasc Surg.2007;
Dutch Ilíac Stent trial: COVERed balloon-expandable versus 34:214-216
uncovered balloon-expandable stents in the common ilíac 24. Aarvold A,Wales L, Papadakos N. Arterio-ureteric fistula fo-
artery: study protocol for a randomized controlled trial. llowing ilíac angioplasty. Cardiovasc Interven Radiol. 2008;
Trials. 2012.19;13:215. 31:821-823 .
19-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:22 Página 183
Complicaciones
del tratamiento endovascular
del sector Femoro-poplíteo
nnn
19-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:22 Página 184
20-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:32 Página 185
Antes de indicar el tipo de tratamiento en- En contraste con el ingente número de pu-
dovascular, es obligado a estudiar bien las prue- blicaciones y guías terapéuticas sobre técnicas
bas radiológicas que tenemos y poder deter- y resultados distintos del tratamiento endo-
minar antes de la intervención posibles falsos vascular en el sector FP, los datos referentes a
positivos o negativos de las mismas. Es fre- complicaciones agudas intraoperatorias son
cuente encontrar lesiones magnificadas en la exiguos. Una de las referencias más conocida
angioresonancia con gadolinio o, al contrario, en este sentido, ideada inicialmente en 1994 y
no saber exactamente si una placa extensa cal- republicada en 2003 (5) es la guía AHA Task
cificada visualizada en un angioTC presenta Force on PTA Guidelines, creada a propósito de
mayor o menor grado de estenosis subyacente. una extensa revisión de 12 series con un total
Por seguir refiriendo las pruebas de imagen de 3784 pacientes sometidos a tratamiento
habituales, la arteriografía convencional de ex- endovascular en las extremidades inferiores.
tremidades inferiores también puede falsa- Hemos incorporado en nuestro capítulo
mente, por ejemplo, aparentar un sector infra- lo más relevante de la literatura médica a una
poplíteo patológico si el tiempo de espera del clasificación personal de estas complicaciones
contraste es inadecuadamente corto. Además, (ruptura y disección) bajo un criterio propio,
por dinámica que sea, la imagen es biplana, in- fundamentalmente etiopatogénico.
fravalora lesiones en cara posterior y super-
pone arterias como la femoral profunda, donde
puede obviar hasta un 76% de sus lesiones os- 2. EPIDEMIOLOGÍA DE
tiales si no se realizan dos proyecciones dis-
LAS COMPLICACIONES
tintas (3).
Uno de los procedimientos de diagnóstico DEL TRATAMIENTO
que más ayuda a determinar estas áreas de ENDOVASCULAR DEL SECTOR FP
oscuridad en los estudios de imagen habituales
es la ecografía doppler arterial, única prueba Las complicaciones que pueden derivarse
que aporta conjuntamente datos de imagen y de una intervención endovascular en el sector
hemodinámicos (4). Ante la sospecha de falsos FP se pueden dividir en dos grandes grupos,
positivos o negativos en las imágenes conven- las de carácter sistémico y las manifestadas
cionales, el especialista en Angiología y Cirugía loco-regionalmente. Las primeras no son ob-
Vascular suele por tanto salir de dudas ma- jeto de este capítulo pero ciertos datos, so-
peando el sector arterial a tratar para deter- meros, sí ayudan a la compresión global de la
minar esas áreas de conflicto, aumentando su envergadura del tema.
propio conocimiento de las lesiones del pa- Así, en el intra y postoperatorio de las téc-
ciente y así disminuir contratiempos o posibles nicas de revascularización endovasculares del
iatrogenias. sector FP, la principal iatrogenia sistémica es: 1)
Una vez decidido el tipo de tratamiento Infarto Agudo de Miocardio de carácter fatal
endovascular, el cirujano vascular debe tener (0.2%), 2) Ictus postoperatorio fatal (0.55%), 3)
previsto un arsenal terapéutico que haga posi- Alergia al contraste iodado –incluyendo los de
ble resolver complicaciones intraoperatorias. baja ionicidad– (2%), 4) Fracaso Renal Agudo
Por infrecuentes que sean estas, es indispen- postoperatorio (0.2%), 5) Nefrotoxicidad en
sable tener accesibilidad a aquellos materiales enfermos con Insuficiencia Renal Crónica pre-
fungibles y de implante de distintos calibres via –no diabéticos– (12%), cifra que se eleva
(stents recubiertos, coils, etc.) que pueden re- (hasta un 33%) si son diabéticos además de te-
solver, por ejemplo, una rotura arterial. ner enfermedad renal previa (6-8).
20-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:32 Página 187
Tabla 1
Complicaciones sistémicas en el tratamiento endovascular del sector FP
Tabla 2
Complicaciones locales o regionales agudas derivadas del tratamiento endovascular
del sector FP (9-18)
3.1. Hematoma
Figura 6. A: Oclusión FP. B: Fuga por perforación mínima. C: Recanalización distal. D-Corrección con stent.
20-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:32 Página 192
Otra forma fácil pero evitable de disecar una al tratamiento que, si bien porcentualmente no
arteria de forma inadvertida es avanzar a ciegas supera aproximadamente un 5%, en ocasiones
una guía hacia el sector poplíteo-distal más allá genera complicaciones de verdadera gravedad
de la visión fluoroscópica, con nuestra visión como la disección y la ruptura arterial. Por ello
centrada en la lesión objetivo. El soporte para el especialista en Angiología y Cirugía Vascular,
introducir el material de tratamiento o implante debe estar preparado para prevenir y, en su caso,
está asegurado sin duda, pero podemos encon- tratar las complicaciones de las técnicas endo-
trar en el control final una disección arterial de vasculares en el sector FP, individualizando cada
vasos de mala calidad. caso y ofreciendo la mejor opción terapéutica
Sin embargo, la forma más frecuente de di- con el menor riesgo posible.
sección en el sector fémoro-poplíteo es la que
ocurre post-angioplastia con balón en arterias
muy calcificadas (figura 10 B) o con balones li- BIBLIOGRAFÍA
geramente sobredimensionados. También apa- 1. Linares-Palomino JP,Acín F, Blanes-Mompó JI, Collado-Bueno
recen más disecciones con tiempos de inflado G, López-Espada C, Lozano-Vilardell P, Martínez-Gámez FJ,
cortos (32). En el control posterior, apreciare- Rial-Horcajo R, Serrano-Hernando [Link] endovas-
cular de la patología arterial de los miembros inferiores. An-
mos la clásica imagen de flujo retenido en la giología 2007; 59 (Supl 1): S79-S112.
pared, en forma de lámina paralela a la misma 2. Moreno-Carriles RM. Registro de Actividades de la Sociedad
y que no desaparece. La aparición de una di- Española de Angiología y Cirugía Vascular, año 2012. Angio-
logía. 2014; 66(1):17-35.
sección post-angioplastia en el sector femoral 3. Luján-Huertas S. Eco-Doppler arterial de miembros inferio-
no genera dudas en cuanto al tratamiento, pues res: la paradoja de la información cuantitativa y cualitativa.
salvo en estenosis muy circunscritas de la fe- Angiología 2005; 57: 77-85.
4. Rodríguez-Morata A, Jiménez-Moleón JJ, Cuenca-Manteca J,
moral superficial, en el resto de lesiones el im- Fernández-Quesada F, Ros-Vidal R, Gómez-Medialdea R,
plante de un stent ha demostrado mejor per- Ros-Die E. Sensibilidad, especificidad y fiabilidad de la eco-
meabilidad a medio y largo plazo (33). Sin grafía doppler arterial en el diagnóstico de la isquemia crítica
de los miembros inferiores con relación a la arteriografía.
embargo, aunque algunos autores preconicen Angiología 2007; 59: 121-7.
lo contrario y la tecnología de algunos stents 5. Pentecost MJ, Criqui MH, Dorros G, Goldstone J, Johnston
de última generación sea cada vez más adap- KW, Martin EC, Ring EJ, Spies JB; Special Writing Group of
the Councils on Cardiovascular Radiology, Arteriosclerosis,
table al sector poplíteo, por norma evitamos Cardio-Thoracic and Vascular Surgery, Clinical Cardiology,
su implante, si la angioplastia es resolutiva. Así, and Epidemiology and Prevention, American Heart Associa-
en casos de disección post-angioplastia poplí- tion. Guidelines for peripheral percutaneous transluminal an-
gioplasty of the abdominal aorta and lower extremity
tea, nosotros optamos por una nueva dilatación vessels. A statement for health professionals from a Special
prolongada y en caso de no resolverse, im- Writing Group of the Councils on Cardiovascular Radiology,
plantamos un stent intentando no ocupar la Arteriosclerosis, Cardio-Thoracic and Vascular Surgery, Cli-
tercera porción de la misma. nical Cardiology, and Epidemiology and Prevention, the Ame-
rican Heart Association. J Vasc Interv Radiol. 2003 Sep;14(9
Pt 2):S495-515.
6. Erdogan A, Davidson CH. Recent clinical trials of iodixanol.
Rev Cardiovasc Med 2003; 4 (Suppl): S43-50.
5. CONCLUSIONES 7. Webb J, Statul F, Thomsen H, Morcos S. Late adverse reac-
tions to intravascular iodinated contrast media. Eur Radiol
Actualmente la cirugía endovascular en el 2003; 13: 181-4.
8. Hessel SJ, Adams DF, Abrams HL. Complications of angio-
sector FP ha ganado terreno frente a la cirugía graphy. Radiology 1981; 138: 273-81.
abierta clásica, por constituir una forma menos 9. Kresowik TF, Khoury MD, Miller BV,Winniford MD, Shamma
invasiva de tratar a los pacientes con Enfermedad AR, Sharp WJ, Blecha MB, Corson JD. A prospective study of
the incidence and natural history of femoral vascular com-
Arterial Periférica. Sin embargo, seguimos asis- plications after percutaneous transluminal coronary angio-
tiendo a un porcentaje de iatrogenia inherente plasty. J Vasc Surg. 1991 Feb;13(2):328-33.
20-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:32 Página 195
10. Kent KC, McArdle CR, Kennedy B, Baim DS, Anninos E, Skill- 22. Tsetis D. Endovascular treatment of complications of femo-
man JJ. A prospective study of the clinical outcome of femo- ral arterial access. Cardiovasc Intervent Radiol.
ral pseudoaneurysms and arteriovenous fistulas induced by 2010;33(3):457-68.
arterial puncture. J Vasc Surg. 1993;17(1):125-31. 23. D’Ayala M, Smith R, Zanieski G, Fahoum B,Tortólani [Link]
11. Knight CG, Healy DA, Thomas [Link] artery pseudo- arterial occlusion after ultrasound-guided thrombin injection
aneury[Link] factors, prevalence, and treatment options. of a common femoral artery pseudoaneurysm with a wide,
Ann Vasc Surg. 2003 Sep;17(5):503-8. short neck. Ann Vasc Surg. 2008; 22(3):473-5.
12. Sreeram S, Lumsden AB, Miller JS, Salam AA, Dodson TF, 24. Sánchez-Enciso MA, Nuño-Escobar C, González-Ojeda A,
Smith RB. Retroperitoneal hematoma following femoral ar- Llamas-Macias FJ, Ramos-López CR, Fuentes-Orozco [Link]-
terial catheterization: a serious and often fatal complication. atment of arterial pseudoaneurysms with percutaneous ul-
Am Surg. 1993;59(2):94-8. trasound-guided thrombin injection. Cir Cir.
13. Ragg JC, Biamino G. Perforations in recanalization of arterial 2012;80(2):134-9.
occlusions of the femoropopliteal area. Zentralbl Chir. 25. Nakamura T. Anastomotic pseudoaneurysm formation after
2000;125(1):34-41. bypass grafting to porcelainized peroneal artery: successful
14. Hayes PD, Chokkalingam A, Jones R, Bell PRF, Fishwick G, treatment by percutaneous thrombin injection. Ann Vasc
Bolia A. Naylor R. Arterial Perforation During Infrainguinal Surg. 2011 Oct;25(7):980.e3-6.
Lower Limb Angioplasty Does Not Worsen Outcome: Re- 26. Wright G, Fishwick G, Naylor AR. Arterial perforation (by
sults From 1409 Patients. J Endovasc Ther 2002;9:422–7. balloon) during subintimal angioplasty. Eur J Vasc Endovasc
15. Ananthakrishnan G, DeNunzio M, Bungay P, Pollock G, Fish- Surg 2004;28:108–110.
wick G, Bolia A. The Occurrence of Arterio-venous Fistula 27. Muradin GS, Bosch JL, Stijnen T, Hunink MG: Balloon dilation
during Lower Limb Subintimal Angioplasty: Treatment and and stent implantation for treatment of femoropopliteal ar-
Outcome. Eur J Vasc Endovasc Surg 2006;32:675-9. terial disease: meta-analysis. Radiology. 2001;221(1):137-145.
16. Lenti M, Cieri E, De Rango P, Pozzilli P, Coscarella C, Berto- 28. Onal B, Kosar S, Gumus T, Ilgit ET, Akpek S. Postcatheteriza-
glio C, Troiani R, Cao P. Endovascular treatment of long le- tion femoral arteriovenous fistulas: endovascular treatment
sions of the superficial femoral artery: results from a with stent-grafts. Cardiovasc Intervent Radiol.
multicenter registry of a spiral, covered polytetrafluoroethy- 2004;27(5):453-8.
lene stent. J Vasc Surg. 2007 Jan;45(1):32-9. 29. Lewitton S, Babaev A. Superficial femoral artery stent frac-
17. Spiliopoulos S , Katsanos K, Fragkos G, Karnabatidis D, Siablis ture that led to perforation, hematoma and deep venous th-
[Link] of infrainguinal thromboembolic complications rombosis. J Invasive Cardiol 2008;20(9):479-81.
during peripheral endovascular procedures with AngioJet 30. Lum YW, Brooke BS, Arnaoutakis GJ, Williams TK, Black JH.
rheolytic thrombectomy, intraoperative thrombolysis, and Endovascular procedures in patients with Ehlers-Danlos syn-
selective stenting. J Vasc Surg. 2012 Nov;56(5):1308-16. drome: a review of clinical outcomes and iatrogenic compli-
18. Jiang XJ, Zhang HM, Yang Q. Outcome of endovascular the- cations. Ann Vasc Surg. 2012;26(1):25-33.
rapy of iliac, superficial femoral and popliteal arteries in 136 31. Takach TJ, Madjarov JM. Femoral artery dissection and oc-
patients. Zhonghua Xin Xue Guan Bing Za Zhi. clusion: after repeat percutaneous closure. Tex Heart Inst J.
2007;35(11):1015-9. 2012;39(1):142-3.
19. Tisi PV, Callam [Link] for femoral pseudoaneurysms. 32. Vallina MJ, Victorero-Vázquez MJ, Vaquero-Lorenzo F, Álva-
Cochrane Database Syst Rev. 2013;29(11):CD004981. rez-Salgado A, Álvarez-Fernández [Link] de los tron-
20. Toursarkissian B1,Allen BT, Petrinec D,Thompson RW, Rubin cos arteriales distales de los miembros inferiores. En:
BG, Reilly JM, Anderson CB, Flye MW, Sicard GA. Spontane- Vaquero C. Cirugía endovascular de las arterias distales de
ous closure of selected iatrogenic pseudoaneurysms and ar- las extremidades inferiores. Ed. Carlos Vaquero. [Link]-
teriovenous fistulae. J Vasc Surg. 1997;25(5):803-8. dolid 2009.
21. Sheiman RG, Mastromatteo M. Iatrogenic femoral pseudoa- 33. Met R, Van Lienden KP, Koelemay MJ, Bipat S, Legemate DA,
neurysms that are unresponsive to percutaneous thrombin Reekers JA. Subintimal angioplasty for peripheral arterial oc-
injection: potential causes. AJR Am J Roentgenol. 2003; clusive disease: a systematic review. Cardiovasc Intervent Ra-
181(5):1301-4. diol. 2008;31(4):687-97.
20-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:32 Página 196
21-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:37 Página 197
COMPLICACIONES TIPO TROMBOSIS Y OCLUSIÓN DEL TRATAMIENTO ENDOVASCULAR DEL SECTOR FEMORO-POPLÍTEO n 199
De tal forma, los mecanismos patofisioló- expansión del stent, identificada hasta en el
gicos de la estenosis intra-stent involucran a 40% de los casos (8). La expansión completa
la capa media del vaso, en respuesta a la lesión del stent documentada por IVUS (intravascular
directa de las células musculares lisas, la capa ultrasound) ha demostrado incrementar la per-
endotelial y la formación local de trombo. En meabilidad. Los stents autoexpandibles en el
etapas tempranas, la placa aterosclerótica se sector fémoro-poplíteo están expuestos a
recoloca, el trombo se organiza y ocurre una compresión externa. El traumatismo de la ar-
reacción inflamatoria local. Aparece el depósito teria nativa originado por la movilidad de la
de fibrina y plaquetas cercano a la lesión del arteria femoral superficial y la arteria poplítea
endotelio. En una fase intermedia los leucocitos contra los stents de nitinol contribuye en al-
interactúan con el stent y migran hacia la pared gunos casos a la oclusión aguda, así como a la
del vaso. Esta fase es dominada por la produc- re-estenosis tardía. Algunos stents minimizan
ción de moléculas de adhesión, citoquinas, fac- este efecto mediante un diseño que permite
tores de crecimiento, monocitos y células mus- la compresión longitudinal, permitiendo una
culares lisas, provocando la proliferación y la respuesta mejor a la movilidad de la pierna.
migración de estas últimas. En la fase tardía, la Los stents largos pueden incrementar la pro-
proliferación y migración de las células mus- babilidad de interacción del stent y la pared
culares lisas hacia la íntima continúa. Con el arterial, presentando una mayor posibilidad de
tiempo la síntesis de matriz extracelular pre- oclusión.
domina frente a la proliferación de células mus-
culares lisas.
La situación que ocasiona la oclusión de RE-ESTENOSIS POR FRACTURA
los stents recubiertos es diferente del proceso DEL STENT
habitual de re-estenosis. Para los stents recu-
biertos de politetrafluoroetileno expandido La fractura del stent es frecuente, espe-
(Hemobahn/Víabahn, Gore©), las más habitua- cialmente tras el tratamiento de lesiones largas
les son las re-oclusiones trombóticas sin pre- del sector femoro-poplíteo. La mayor causa
ceder una estenosis del stent. La trombolisis parece ser la torsión. La fractura del stent es
de endoprótesis ocluidas ha revelado la pre- un factor mayor que contribuye a la re-este-
sencia de oclusiones sin estenosis intra-stent, nosis. El tratamiento de la estenosis inducida
y en las pocas ocasiones en las que se detecten, por la fractura del stent depende de la severi-
la angioplastia simple es suficiente para el tra- dad de dicha fractura y de la naturaleza del
tamiento. La incompleta expansión del stent stent. Si la angioplastia simple no logra una
ha sido identificada como factor de riesgo para adecuada permeabilidad, el bypass quirúrgico
la oclusión. constituye una opción adecuada. El empleo de
stent recubierto es esta situación no está acla-
rado.
RE-ESTENOSIS
POR LA INCOMPLETA EXPANSIÓN
DEL STENT, COMPRESIÓN TRATAMIENTO DE LA REESTENOSIS
Y DEFORMACIÓN DEL STENT INTRA-STENT
Otro factor que potencialmente contribuye La angioplastia simple con balón se asocia
a la re-estenosis intra-stent es la incompleta con los mayores porcentajes de re-estenosis
21-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:37 Página 200
COMPLICACIONES TIPO TROMBOSIS Y OCLUSIÓN DEL TRATAMIENTO ENDOVASCULAR DEL SECTOR FEMORO-POPLÍTEO n 201
INTERVENCIONES
FARMACOLÓGICAS
Por su parte, Zeller et al. (23), durante 2013 ha sido estudiada como resultados promete-
publicaron los resultados de tratamiento con dores.
el mismo stent liberador de fármaco de 108 El empleo del balón liberador de fármacos
pacientes con 119 lesiones intra-stent, lo- para la revascularización endovascular del sec-
grando una permeabilidad primaria del 95.7% tor fémoro-poplíteo se ha propuesto como
a 6 meses y del 78.8% a 1 año. estrategia para la prevención de la re-estenosis.
Durante este mismo año, Leopardi et al Los resultados del estudio LEVANT I (Lutonix
(24), han publicado los resultados de permea- paclitaxel-coated balloon for the prevention of fe-
bilidad de 33 casos de re-estenosis intra-stent moropopliteal restenosis), publicado este mismo
tratados con Zilver-PTX, logrando excelentes año, han sido prometedores (28).
resultados. En los últimos años ha incrementado el in-
terés en el estudio de las vías de múltiples re-
ceptores implicados en la transmisión de se-
ñales mitógenas desde la membrana hacia el
ESTRATEGIAS DE PREVENCIÓN núcleo de las células musculares lisas tras la
DE LA REESTENOSIS lesión arterial inducida por la angioplastia o la
implantación del stent. En particular, el papel
Tradicionalmente, tras la revascularización de la vía Ras-Raf-MAPKKs y de la activación
endovascular del sector fémoro-poplíteo se de la proteína quinasa A del AMPc (PKA)
ha empleado una terapia farmacológica antia- (29,30).
gregante a largo plazo. Dicha terapia antiagre-
gante con ácido acetil salicílico a bajas dosis
(100 mg) reduce la re-estenosis/re-oclusión a CONCLUSIONES
los seis meses de seguimiento (25).También el
empleo de cilostazol ha presentado alguna evi- La re-estenosis es un gran problema tras
dencia en la prevención de la re-estenosis (26). un tratamiento endovascular inicialmente exi-
Otros fármacos que han sido estudiados, que toso del sector fémoro-poplíteo. Origina la
han presentado evidencia limitada son clopi- necesidad de ulteriores intervenciones, cons-
dogrel, dipiridamol, heparinas de bajo peso mo- tituyendo un problema tanto clínico, como
lecular, warfarina, antagonistas de la vitamina económico. Normalmente son secundarias a
K, inhibidores de la enzima convertidora de la proliferación miointimal y se han propuesto
angiotensina, estatinas, calcio antagonistas, ba- diferentes tratamientos, tanto farmacológicos
troxobina y abciximab. como no farmacológicos. Actualmente, los
A pesar de la existencia de estudios clínicos antiagregantes son el tratamiento de elección
que sugieren que la braquiterapia previene la para la prevención de la oclusión tras estos
re-estenosis tras la angioplastia fémoro-poplí- procedimientos endovasculares. Los proce-
tea, esta técnica que no ha sido adoptada ruti- dimientos endovasculares mediante angio-
nariamente en la práctica clínica (27). A pesar plastia con balones liberadores de fármaco
del riesgo de los posibles efectos secundarios, o la implantación de stents liberadores de
se han descrito re-estenosis tardías o la for- fármaco, han demostrado los mejores resul-
mación de aneurismas. Además, se requiere tados, sin embargo, a un seguimiento no su-
sistemas de gran calibre (8-9Fr), y los pacientes perior a 1 año. Futuros estudios con un se-
deben ser trasladados con el catéter en posi- guimiento mayor, son necesarios para
ción, lo que puede incrementar el riesgo de establecer el tratamiento de elección de estas
trombosis local. La radiación externa también lesiones.
21-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:37 Página 203
COMPLICACIONES TIPO TROMBOSIS Y OCLUSIÓN DEL TRATAMIENTO ENDOVASCULAR DEL SECTOR FEMORO-POPLÍTEO n 203
COMPLICACIONES DEL TRATAMIENTO ENDOVASCULAR DE LAS ARTERIAS DISTALES DEL MIEMBRO INFERIOR n 209
Tabla I
Complicaciones de los procedimientos
tras los procedimientos de angioplastia
COMPLICACIONES DEL TRATAMIENTO ENDOVASCULAR DE LAS ARTERIAS DISTALES DEL MIEMBRO INFERIOR n 211
COMPLICACIONES DEL TRATAMIENTO ENDOVASCULAR DE LAS ARTERIAS DISTALES DEL MIEMBRO INFERIOR n 213
16. Vaquero C, San Norberto E, Martín Pedrosa M, Brizuela JA, 24. Peregrin JH, Smírová S, Koznar B, Novotný J, Kovác J, Lasto-
González-Fajardo JA, Merino [Link] endovascular de vicková J, et al. Self-expandable stent placement in infrapo-
las arterias distales del miembro inferior. Revista Argentina pliteal arteries after unsuccessful angioplasty failure: one-year
de Cirugía Cardiovascular 2011;9,2:88-98. follow-up. Cardiovasc Intervent Radiol 2008;31:860-4.
17. Abdelsalam H, Markose G, Bolia A. Revascularization strate- 25. Ballotta E, Da Giau GD, Gruppo M, Mazzalai F, Martella B. In-
gies in below the knee interventions. J Cardiovasc Surg (To- frapopliteal arterial revascularization for critical limb ische-
rino) 2008;49:187-91. mia: Is the peroneal artery at the distal third suitable outflow
18. Zeller T, Sixt S, Rastan A. New Techniques for endovascular vessel? J Vasc surg 2008;47:952-9.
treatment of peripheral artery disease with focus on chronic 26. Oderich GS, Panneton JM, Yagubyan M, Bower TC, Hofer J,
critical limb [Link] 2009;38:3-12. Noel AA, et al. Comparison of precuffed and vein-cuffed ex-
19. Dormandy JA, Rutherford RB. Management of peripheral ar- panded polytetrafluoroethylene grafts for infragenicular ar-
terial disease (PAD). TASC Working Group. TransAtlantic terial reconstructions: a case-matched study. Ann Vasc Surg
Inter-Society Consensus (TASC). J Vasc Surg 2000;31:S1- 2005;19:49-55.
S296. 27. Ballotta E, Renon L, Toffano M, Piccoli A, Da Giau G. Patency
20. Norgren I, Hiatt WR, Dormandy JA, Nehler MR, Harris KA, and limb salvage rater after distal revascularization to un-
Fowkes FG. Inter-society consensus for the management of clampable calcified outflow arteries. J Vasc Surg 2004;39:539-
peripheral arterial disease. (TASC II). Eur J Vasc Endovasc 46.
Surg 2007; 33: S1-S75. 28. Pomposelli FB, Kansal N, Hamdan AD, Belfield A, Sheahan M,
21. Faglia E, Clerici G, Clerissi J, Caminiti M. Quarantiello A, Curci Campbell DR, et al. A decade of experience with dorsalis
V, et al. Angioplasty for diabetic patients with failing bypass pedis artery bypass: analysis of outcome in more than 1000
graft or residual critical ischemia after bypass graft. Eur J Vasc cases. J Vasc Surg 2003;37:307-15.
Endovasc Surg 2008;36;331-8. 29. Shah DM, Darling RC 3rd, Chang BB, Fitzgerald KM, Paty PS,
22. Giles KA, Pomposelli FB, Hamdan AD, Blattman SB, Panossian Leather RP. Long-term results of in situ saphenous vein by-
H, Schermerhorn ML. Infrapopliteal angioplasty for critical pass. Analysis of 2058 cases. Ann Surg 1995;222:438-46.
limb ischemia: relation of TransAtlantic InterSociety Consen- 30. Park SW, Kim JS, Yun IJ, Hwang JJ, Lee SA, Chee HK, Chang
sus class to outcome in 176 limbs. J Vasc Surg 2008;48:128- SH, Shin DH, Jung HG, Chang IS. Clinical outcomes of endo-
36. vascular treatments for critical limb ischemia with chronic
23. Sadek M, Ellozy SH,Turnbull IC, Lookstein RA, Marin ML, Fa- total occlusive lesions limited to below-the-knee arteries.
ries PL. Improved outcomes are associated with multilevel Acta Radiol. 2013 Sep;54(7):785-9.
endovascular intervention involving the tibial vessels com- 31. Schwarzwalder U, Zeller T. Below-the-knee revascularization.
pared with isolated tibial intervention. J Vasc Surg Advanced techniques. J Cardiovasc Surg (Torino). 2009
2009;49:638-44. Oct;50(5):627-34.
22-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:42 Página 214
22-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:42 Página 215
territorio perfundido y por otra parte al ge- roto. No obstante, si esta opción es complicada
nerarse en el mismo tronco celíaco hace que o imposible de desarrollar, la cirugía abierta,
por sus ramas exista la adecuada irrigación de sería la estrategia más recomendada a seguir
sus territorios (9). El ocasiones la oclusión del con el animo de reparar la lesión o excluir el
vaso se general tras la lesión parietal del mismo vaso, mediante ligadura y si es posible con re-
por disección o por la implantación inadecuada vascularización del segmento distal posterior-
de elementos intravasculares como stent abier- mente (13). (Fig. 1).
tos o endoprótesis. En algunas ocasiones la
oclusión se produce a nivel de las ramas del
tronco celíaco con repercusiones variables,
puesto que dependerán de la situación de la
vascularización arterial en la región (10). Em-
bolizaciones también pueden producirse, que
pueden desencadenar infartos en territorios
más o menos delimitados (11). En este último
caso puede haber una repercusión clínica con
reflejo biológico sanguíneo con el incremento
de parámetros como son la aparición de leu-
cocitosis o el incremento de enzimas celulares
liberadas por la necrosis visceral. En estas cir-
Fig. 1. Rotura por perforación del tronco
cunstancias, se puede intentar revascularizar celíaco.
la porción vascular ocluida en todo casos tra-
tamiento fibrinolítico o farmacológico de otro
tipo, si la oclusión es trombótica o embolígena Migración del material embolizante
(12) . No estaría justificado el intento de tra-
tamiento por cirugía abierta de la oclusión. En la exclusión de segmentos arteriales se
utiliza material ocupacional o de inducción
Rupturas vasculares trombótica. En la mayoría de las ocasiones se
puede tener un adecuado control en la colo-
En la manipulación de las arterias es posible cación por lo que la colocación exacta es po-
la ruptura de las mismas en especial con el sible. En muchos dispositivos es posible el re-
manejo de guías de extremo rígido. En muchos posicionamiento lo que mitiga el riesgo del
casos este tipo de complicación se ceñirían en desarrollo de efectos adversos.
simples disecciones que pueden desencadenar En algunos casos este material puede que-
trombosis secundarias. Las simples perforacio- dar ubicado en zonas inadecuadas, pero que
nes suelen tener una resolución espontánea no conlleva consecuencias hemodinámicas ni
con el cierre del vaso. Sin embargo esta cir- fisiopatológicas relevantes . Para evitar el des-
cunstancia es más peligrosa y a veces de desa- plazamiento o migración es necesario una ade-
rrollo dramático si se trata de formaciones cuada planificación de la técnica y del procedi-
aneurismáticas donde la ruptura vascular miento, utilizando estrategias que eviten
puede conllevar hemorragias importantes. En posibles complicaciones. Técnicas de coloca-
estos casos en tratamiento endovascular, se ción de coils mediante enjaulado en stent, pue-
puede intentar sobre todo tratando el vaso den ser excelentes opciones en muchas oca-
mediante la implantación de endoprótesis o siones para evitar la emigración del material
stents cubiertos que sellarían la pared del vaso oclusivo. (14) (Fig. 2).
23-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:46 Página 219
BIBLIOGRAFÍA
1. San Norberto EM, Gutiérrez VM, González-Fajardo JA, Che-
hayeb J, Ibáñez MA, Vaquero C. Percutaneous treatment of
liver failure and acute mesenteric ischaemia. Eur J Vasc En-
dovasc Surg. 2012;43(1):35-7.
2. San Norberto E, González JA, Gutierrez V, Chehayeb J,Taylor
J, Cenizo N, Vaquero C. Persutaneous treatment of acute
mesenteric ischemia and liver failure. Técnicas Endovascula-
res 2011,14,1:37-52.
3. San Norberto e, Brizuela JA, Mengibar L, Salvador R, Revilla
A, Martín-Pedrosa M, Ibañez MA, Del Río L, Del Blanco I,
González-Fajardo JA, De Marino P, Gutierrez V, Carpintero
L, Carrera S, Vaquero C. Isquemia mesentérica. Revisión y
puesta al día. Rev Esp Inv Quir 2008;11,2:81-5.
4. Etezadi V, Gandhi RT, Benenati JF, Rochon P, Gordon M, Be-
nenati MJ, Alehashemi S, Katzen BT, Geisbüsch P. Endovascu-
lar treatment of visceral and renal artery aneurysms. J Vasc
Interv Radiol. 2011;22(9):1246-53.
5. Merino B, Del Río L, San Norberto E, Martín-Pedrosa JM, Sal-
vador R, Revilla A, Gastambide V, Taylor J, Carrera S,Vaquero
[Link] endovascular de la isquemia mesentérica. Re-
visión y puesta al día. Rev Esp Quir 2011;14(3):181-6.
6. Güntner O, Zeman F,Wohlgemuth WA, Heiss P, Jung EM,Wig-
germann P, Pfister K, Stroszczynski C, Müller-Wille R. Inferior
mesenteric arterial type II endoleaks after endovascular re-
pair of abdominal aortic aneurysm: are they predictable? Ra-
diology. 2014; 270(3):910-9.
7. Lachat M,Veith FJ, Pfammatter T, Glenck M, Bettex D, Mayer
D, Rancic Z, Gloekler S, Pecoraro F. Chimney and periscope
grafts observed over 2 years after their use to revascularize
169 renovisceral branches in 77 patients with complex aor-
tic aneurysms. J Endovasc Ther. 2013;20(5):597-605.
8. Tessier DJ, Stone WM, Fowl RJ, Abbas MA, Andrews JC,
Bower TC, Gloviczki P. Clinical features and management of
Fig. 2. Tratamiento endovascular de aneurisma splenic artery pseudoaneurysm: case series and cumulative
de arteria esplénica con migración de los coils review of literature. J Vasc Surg. 2003;38(5):969-74.
a la parte distal de este vaso. 9. San Norberto EM, Carrera S, Taylor JH, Vaquero C. Thirty
years with a chronic juxtarenal aortic occlusion. J Vasc Surg.
2013;57(4):1128.
Implantación inadecuada del material 10. Sachdev-Ost [Link] artery aneurysms: review of current
management options. Mt Sinai J Med. 2010;77(3):296-303.
11. Deshmukh H, Rathod K, Garg A, Sheth R, Kulkarni S. Trans-
En alguna ocasión el material endovascular catheter embolization as primary treatment for visceral
se puede colocar proximal o distal a la lesión, pseudoaneurysms in pancreatitis: clinical outcome and ima-
ging follow up. Indian J Gastroenterol. 2004;23(2):56-8.
lo que exigiría implantación de dispositivos 12. San Norberto García EM, Taylor JH, Cenizo N, Vaquero C.
complementarios, que cuando es posible tratar Beneficial effects of intra-arterial and intravenous PGE1 in
intestinal ischaemia-reperfusion injury. Interact Cardiovasc
la lesión adecuadamente, no entrañan mayor Thorac Surg. 2014;18,4:1-9.
gravedad. En ocasiones el material puede em- 13. Sachdev-Ost [Link] artery aneurysms: review of current
management options. Mt Sinai J Med. 2010;77(3):296-303.
bolizar los dispositivos a zonas no lesionas. En 14. Skipworth JR, Morkane C, Raptis DA, Kennedy L, Johal K,
rara ocasión es posible recuperar el dispositivo, Pendse D, Brennand DJ, Olde Damink S, Malago M, Shankar
A, Imber C. Coil migration—a rare complication of endo-
salvo que los mismos no hubieran sido total- vascular exclusion of visceral artery pseudoaneurysms and
mente liberados. Si no se consideran que esta aneurysms. Ann R Coll Surg Engl. 2011;93(4):e19-23.
15. Libicher M, Reichert V,Aleksic M, Brunkwall J, Lackner KJ, Ga-
colocación inadecuada pueda desarrollar si- wenda M. Balloon occlusion of the celiac artery: a test for
tuaciones graves, no se requiere de actuaciones evaluation of collateral circulation prior endovascular cove-
rage. Eur J Vasc Endovasc Surg. 2008;36(3):303-5.
complementarias. Si por el contrario las re- 16. Oderich GS, Tallarita T, Gloviczki P, Duncan AA, Kalra M,
percusiones se consideran que pueden ser gra- Misra S, Cha S, Bower TC. Mesenteric artery complications
during angioplasty and stent placement for atherosclerotic
ves, se recomienda la cirugía abierta con el chronic mesenteric ischemia. J Vasc Surg. 2012
tratamiento adecuado de la situación (15, 16). Apr;55(4):1063-71.
23-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:46 Página 220
24-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:50 Página 221
Tabla I
Complicaciones descritas en los principales estudios randomizados para el tratamiento
de la EAR: tratamiento percutáneo frente al tratamiento médico como terapia única.
MT: tratamiento médico. Seg: Seguimiento. NP: no publicado
el que analizaban las partículas aspiradas, en- para disminuir el riesgo de ateroembolización.
contrando una asociación entre partículas cap- El paso crítico en esta técnica requiere una guía
turadas con un tamaño mayor de 60 μm y un con punta en J que avanza sobre la punta de un
deterioro de la función renal. El uso preope- catéter guía para así disminuir el contacto directo
ratorio de aspirina se asoció a un menor nú- con la pared aórtica, mientras una segunda guía
mero de partículas. avanza en la arteria renal. Originalmente (19),
Estos resultados no se han reproducido en esta técnica utilizaba una guía de 0,035 como
un ensayo randomizado (18) que comparó guía aórtica, pero hoy en día una guía de 0,018
stent, con stent con DPR, stent impregnando es preferible. Una guía de menor calibre aporta
con abciximab (inhibidor de la glicoproteina soporte suficiente para mantener el catéter guía
IIb/IIIa) y stent con abciximab y DPR. El uso alejado de la pared aórtica, permitiendo mante-
de DPR no mejoró la tasa de filtración glome- ner un mayor espacio en la luz del catéter para
rular al mes, incluso se asoció a pérdida de la progresar el DPR y stent.
función renal. El mismo resultado se obtuvo Aunque no se han publicado estudios con
con el uso de abciximab con el stent. Sin em- esta técnica, no cabe duda que los catéteres y
bargo el grupo que utilizó stent con abciximab guías pueden dar lugar a rotura de la placa de
y DPR mostró mejoría de la tasa de filtración ateroma y como consecuencia embolización
glomerular. Una explicación de estos resultados distal, oclusión de la arteria o disección. Por
es que las microembolias de mayor tamaño ello, durante los últimos años han disminuido
serían capturadas por el DPR mientras que las los perfiles de las guías y catéteres utilizados
de pequeño tamaño, que pueden pasar por el para la realización del procedimiento, con el
DPR, serian inhibidas por el abciximab. objetivo de disminuir la embolización distal y
En el estudio CORAL ya se utilizó este dis- los posibles daños directos sobre las arterias,
positivo para el tratamiento de los pacientes, como disección o rotura.
pero su uso no fue general para toda la serie
(8) por lo que no se pueden sacar conclusiones. Nefropatía por contraste
Los DPR utilizados actualmente no se han
diseñado específicamente para las arterias re- La nefropatía por contraste continúa siendo
nales, por lo que su uso se ha restringido a gru- un problema durante los procedimientos en-
pos seleccionados. Por lo tanto no hay evidencia dovasculares. Por ello en estos paciente se
que avale su uso. La realización de estudios clí- debe considera la realización de profilaxis con
nicos con estos dispositivos podría aportar evi- bicarbonato sódico y acetilcisteína, junto con
dencia sobre si su uso mejora los resultados. hidratación preintervención, además de inten-
A falta de evidencia clínica que los avale, el tas usar la mínima cantidad de contrastes no
uso de DPR podría ser considerado en pa- iónicos isosmolares para realizar el procedi-
cientes con insuficiencia renal de base, trombo miento. En pacientes con índice de masa cor-
en la aorta distal, un único riñón funcionante poral bajo, una opción es usar el contraste di-
o enfermedad renal bilateral severa. luido.
El otro punto a tener en cuenta para dismi-
nuir la incidencia de ateroembolismo es recalcar
la importancia de manipular lo menos posible la Complicaciones en el seguimiento:
aorta y arteria renal durante el procedimiento Reestenosis
de angioplastia. En este sentido se ha promulgado
el uso de la técnica “no tocar”. Esta técnica pre- En comparación con la circulación coro-
tende reducir el daño sobre la pared de la aorta naria, la arteria renal es mayor, con un mayor
24-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:50 Página 225
flujo, predominantemente sistólico, y con una pauta marcada en la circulación coronaria, con
mayor frecuencia de lesiones ostiales, y flujo resultados que parecen mostrar una menor
menos turbulento; por lo tanto menor “shear reestenosis. Son series poco numerosas, por
stress”. lo que este campo requiere más estudios de
Los ensayos realizados para comparar an- cara a valorar si disminuye la tasa de reeste-
gioplastia con stent para el tratamiento de la nosis (22).
estenosis de la arteria renal mostraron que el
éxito del procedimiento y la tasa de reesteno-
sis era menor con el stent primario que con COMPLICACIONES DEL
la angioplastia simple, sin variaciones en el re- TRATAMIENTO ENDOVASCULAR DE
sultado clínico (20). Los resultados sugieren
LOS ANEURISMAS DE LA ARTERIA
que para asegurar la permeabilidad, es necesa-
rio reintervenir un 57% de los pacientes so- RENAL Y DE LAS FÍSTULAS
metidos a angioplastia simple, frente a un 12% ARTERIOVENOSAS
de los pacientes sometidos a stent primario.
Por lo que el stent primario parece ser más Los aneurismas de la arteria renal (AAR) y
coste-efectivo con un menor riesgo-beneficio. las fístulas arteriovenosas renales (FAVR) son
Sin embargo el uso de stent no protege de entidades poco frecuentes, habiéndose publi-
la restenosis al 100%. Los factores que influyen cado un incidencia de AAR de 0.3-1% en la
en la tasa de reestenosis son la etiología de la población general, siendo del 0,04% para las
lesión, tipo y localización de la placa, uso de FAVR (23).
stent, así como el tratamiento médico utilizado La cirugía era el tratamiento estándar, pero
para prevenirlo. La reestenosis es menor en la desde el advenimiento de las técnicas endo-
displasia fibromuscular, en lesiones no ostiales vasculares, éstas se han convertido en el tra-
y con el uso de stent. La reestenosis después tamiento más habitual, con una alta tasa de
de la implantación del stent es causada habi- éxito técnico y una baja morbi-mortalidad pe-
tualmente por hiperplasia miointimal, al igual rioperatoria.
que en la circulación [Link]ás, influye Existen diversas opciones terapeúticas den-
la separación de flujos y el elevado “shear- tro de las técnicas endovasculares, debiendo
stress” derivado del ángulo de origen de la ar- individualizarse en función de la anatomía vas-
teria renal respecto de la aorta. Los factores cular, tecnología disponible y experiencia del
más importantes implicados en la permeabili- grupo, para minimizar la posibilidad de com-
dad son longitudes cortas de stent, una co- plicaciones.
bertura completa de la lesión en la arteria re- Puesto que la mayoría de los AAR son sa-
nal, y leve sobredilatación sobre el diámetro culares, la embolización del saco con coils es
original de la arteria (21). suficiente en casos de AAR con cuello estre-
En los últimos años se han publicado estu- cho, aunque puede ser costoso en términos
dios que utilizan stent recubiertos con el ob- económicos y de tiempo (Fig. 1). Esta técnica
jetivo de disminuir la reestenosis y la emboli- debe utilizarse con precaución en AAR con
zación distal, aunque el stent recubierto es cuello ancho, por el riesgo de migración y/o
más trombogénico que el stent libre. Las series relleno del saco. Para prevenir estas complica-
publicadas son de pocos pacientes, sin resulta- ciones, algunos autores aconsejan la utilización
dos concluyentes (22). de la técnica de embolización con coils asistida
También se han utilizado stent liberadores con stent (24). En esta técnica, se implantaría
de fármacos en la arteria renal, siguiendo la en primer lugar un stent no recubierto que
24-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:50 Página 226
publicado que la incidencia de infarto renal par- autores han estudiado el efecto de la DRP en
cial tras embolización puede llegar al 33%, sin la morfología de las arterias renales. Templin y
que esto conlleve pérdida de función renal (23). col (32) realizaron tomografía óptica (OCT)
en 32 pacientes sometidos a RDN, encon-
trando lesiones a nivel local en el sitio de abla-
COMPLICACIONES ASOCIADAS ción como vasoespasmo (42%), edema (96%)
A LA DEPRIVACIÓN DEL SISTEMA y formación de trombo (67%), así como vaso-
constricción de la arteria renal inmediatamente
SIMPÁTICO RENAL PARA
después del procedimiento de la DPR. Stei-
EL TRATAMIENTO DE gerwald y col (33) estudiaron el daño vascular
LA HIPERTENSIÓN RESISTENTE producido por la DPR en 7 cerdos inmediata-
mente tras la realización del procedimiento y
La denervación renal percutánea (DRP) ha a los 10 días. La histología confirmó daño trans-
emergido como una opción terapéutica en el mural y del endotelio, y trombosis local en el
tratamiento de la hipertensión arterial resis- segmento tratado. A los 10 días, sin embargo,
tente. En los últimos años han aparecido estu- la superficie endoluminal se había reendoteli-
dios que muestran la utilidad de este trata- zado casi completamente, con evidencia de fi-
miento en el campo de la hipertensión, brosis transmural y algunas células inflamatorias
habiendo sido recientemente aprobada en Eu- en la adventicia. Rippy y col (34) estudiaron el
ropa y Canadá para el tratamiento de la hi- daño vascular local en 7 cerdos que fueron
pertensión arterial resistente, si bien un estu- sometidos a DRP a los 6 meses de realizarse
dio randomizado recientemente publicado con el procedimiento. Histológicamente, todas las
resultados a más de 6 meses, pone en duda la arterias renales tratadas con DRP mostraron
utilidad de esta técnica para conseguir el con- algún grado de daño endotelial, en grado his-
trol de la tensión arterial (30). tológico mínimo a medio, sin hallarse células
A pesar del entusiasmo surgido sobre estas inflamatorias en media y adventicia, por lo que
técnicas, existen pocos datos sobre la seguri- los autores concluyeron que el proceso de ci-
dad del procedimiento y sus complicaciones. catrización fue completo.
En este sentido el estudio más extenso es En cuanto al índice publicado de estenosis
una revisión realizada por Davis y colabora- de la arteria renal tras la realización de proce-
dores (31). Estos autores realizan una revisión dimientos de DRP, de los 191 pacientes con
sistemática y un metaanálisis de los principales seguimiento en el estudio realizado por Davis
estudios que evalúan la DRP. La tasa global de (31), no se encontraron casos de estenosis de
complicaciones del procedimiento es menor arteria renal, y solo 2 pacientes presentaron
del 1% (5 procedimientos). Estos incluyen una progresión de la estenosis de la arteria renal
disección de la arteria renal (distal al área que presentaban previamente. Se han publicado
donde se realizó el procedimiento) y 4 pseu- tres casos (35-37) de pacientes que inicial-
doaneurismas en el sitio de punción. mente respondieron bien a la DPR, pero en el
El seguimiento de estos pacientes a corto- seguimiento presentaron de nuevo hiperten-
medio plazo muestra que la DRP es bien tole- sión arterial. En los todos los casos se demos-
rada, siendo el principal síntoma postprocedi- tró una estenosis de la arteria renal, en uno
miento el dolor abdominal, que responde bien a de los casos la estenosis era bilateral, y en to-
analgésicos. dos se trató con stent.
La estenosis de la arteria renal es poco No está claro qué proporción de pacientes
frecuente tras la realización de la DRP. Algunos presentará alteraciones renovasculares en el
24-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:50 Página 228
seguimiento, por lo que son necesarios más Distal embolic protection during renal artery angioplasty and stenting.
J Vasc Surg 2006; 44(1): 128-135.
estudios que evalúen los cambios a largo plazo 17. Edwards MS, Corriere MA, Craven TE, Pan XM, Rapp JH, Pearce JD et
en la anatomía renal después de la DPR, así [Link] during percutaneous renal artery revascularization.
J Vasc Surg 2007; 46(1): 55-61.
como determinar las pruebas de imagen ade- 18. Cooper CJ, Haller ST, Colyer W, Steffes M, Burket MW, Thomas WJ et
cuadas para el seguimiento. al. Embolic protection and platelet inhibition during renal artery sten-
ting. Circulation 2008; 117(21): 2752-2760.
No se han encontrado estudios que eva- 19. Feldman RL, Wargovich TJ & Bittl JA. No-touch technique for reducing
lúen diferencias en cuanto a efectividad o se- aortic wall trauma during renal artery stenting. Catheter Cardiovasc
Interv 1999; 46(2): 245-248.
guridad de los diferentes dispositivos de DRP. 20. Leertouwer TC, Gussenhoven EJ, Bosch JL, van Jaarsveld BC, van Dijk
LC, Deinum J et al. Stent placement for renal arterial stenosis: where
do we stand? A meta-analysis. Radiology 2000; 216(1): 78-85.
21. Gulati AS, Patnaik AN, Barik R, Kumari R & Srinivas S. Renal angioplasty
for atherosclerotic renal artery stenosis: Cardiologist’s perspective. J
BIBLIOGRAFÍA Postgrad Med 2013; 59(4): 289-299.
22. Ritchie J, Chrysochou C & Kalra PA. Contemporary management of at-
herosclerotic renovascular disease: before and after ASTRAL. Nephro-
1. Safian RD & Textor SC. Renal-artery stenosis. N Engl J Med 2001; 344(6): logy (Carlton) 2011; 16(5): 457-467.
431-442. 23. Zhang Z, Yang M, Song L, Tong X & Zou Y. Endovascular treatment of
2. Plouin PF, Chatellier G, Darne B & Raynaud A. Blood pressure outcome renal artery aneurysms and renal arteriovenous fistulas. J Vasc Surg
of angioplasty in atherosclerotic renal artery stenosis: a randomized trial. 2013; 57(3): 765-770.
Essai Multicentrique Medicaments vs Angioplastie (EMMA) Study Group. 24. Manninen HI, Berg M & Vanninen RL. Stent-assisted coil embolization
Hypertension 1998; 31(3): 823-829. of wide-necked renal artery bifurcation aneurysms. J Vasc Interv Radiol
3. Webster J, Marshall F, Abdalla M, Dominiczak A, Edwards R, Isles CG et 2008; 19(4): 487-492.
al. Randomised comparison of percutaneous angioplasty vs continued 25. Nosher JL, Chung J, Brevetti LS, Graham AM & Siegel RL. Visceral and
medical therapy for hypertensive patients with atheromatous renal ar- renal artery aneurysms: a pictorial essay on endovascular therapy. Ra-
tery stenosis. Scottish and Newcastle Renal Artery Stenosis Collabora- diographics 2006; 26(6): 1687-1704; quiz 1687.
tive Group. J Hum Hypertens 1998; 12(5): 329-335. 26. Gralino BJ, Jr. & Bricker DL. Staged endovascular occlusion of giant idio-
4. Van Jaarsveld BC, Krijnen P, Pieterman H, Derkx FH, Deinum J, Postma pathic renal arteriovenous fistula with platinum microcoils and silk su-
CT et al. The effect of balloon angioplasty on hypertension in atheros- ture threads. J Vasc Interv Radiol 2002; 13(7): 747-752.
clerotic renal-artery stenosis. Dutch Renal Artery Stenosis Intervention 27. Mori T, Sugimoto K,Taniguchi T,Tsurusaki M, Izaki K, Konishi J et al. Renal
Cooperative Study Group. N Engl J Med 2000; 342(14): 1007-1014. arteriovenous fistula with rapid blood flow successfully treated by trans-
5. Kumbhani DJ, Bavry AA, Harvey JE, de Souza R, Scarpioni R, Bhatt DL et catheter arterial embolization: application of interlocking detachable
al. Clinical outcomes after percutaneous revascularization versus medical coil as coil anchor. Cardiovasc Intervent Radiol 2004; 27(4): 374-376.
management in patients with significant renal artery stenosis: a meta- 28. Resnick S & Chiang A. Transcatheter embolization of a high-flow renal
analysis of randomized controlled trials. Am Heart J 2011; 161(3): 622- arteriovenous fistula with use of a constrained wallstent to prevent coil
630 e621. migration. J Vasc Interv Radiol 2006; 17(2 Pt 1): 363-367.
6. Wheatley K, Ives N, Gray R, Kalra PA, Moss JG, Baigent C et al. Revascu- 29. Mansueto G, D’Onofrio M, Minniti S, Ferrara RM & Procacci C. Thera-
larization versus medical therapy for renal-artery stenosis. N Engl J Med peutic embolization of idiopathic renal arteriovenous fistula using the
2009; 361(20): 1953-1962. “stop-flow” technique. J Endovasc Ther 2001; 8(2): 210-215.
7. Bax L, Woittiez AJ, Kouwenberg HJ, Mali WP, Buskens E, Beek FJ et al. 30. Bhatt DL, Kandzari DE, O’Neill WW, D’Agostino R, Flack JM, Katzen
Stent placement in patients with atherosclerotic renal artery stenosis BT et al. A controlled trial of renal denervation for resistant hyperten-
and impaired renal function: a randomized trial. Ann Intern Med 2009; sion. N Engl J Med; 370(15): 1393-1401.
150(12): 840-848, W150-841. 31. Davis MI, Filion KB, Zhang D, Eisenberg MJ, Afilalo J, Schiffrin EL et al. Ef-
8. Cooper CJ, Murphy TP, Cutlip DE, Jamerson K, Henrich W, Reid DM et fectiveness of renal denervation therapy for resistant hypertension: a
al. Stenting and medical therapy for atherosclerotic renal-artery stenosis. systematic review and meta-analysis. J Am Coll Cardiol 2013; 62(3): 231-
N Engl J Med 2014; 370(1): 13-22. 241.
9. Isles CG, Robertson S & Hill D. Management of renovascular disease: a 32. Templin C, Jaguszewski M, Ghadri JR, Sudano I, Gaehwiler R, Hellermann
review of renal artery stenting in ten studies. QJM 1999; 92(3): 159-167. JP et [Link] lesions induced by renal nerve ablation as assessed by
10. Dorros G, Jaff M, Mathiak L, He T, Minor R, Harner R et al. Renal function optical coherence tomography: pre- and post-procedural comparison
and survival after renal artery stent revascularization may be influenced with the Simplicity catheter system and the EnligHTN multi-electrode
by embolic debris. J Invasive Cardiol 2004; 16(4): 189-195. renal denervation catheter. Eur Heart J 2013; 34(28): 2141-2148, 2148b.
11. Kawarada O,Yokoi Y & Takemoto [Link] characteristics of dissemination 33. Steigerwald K, Titova A, Malle C, Kennerknecht E, Jilek C, Hausleiter J
of embolic materials during renal artery stenting. Catheter Cardiovasc et al. Morphological assessment of renal arteries after radiofrequency
Interv 2007; 70(6): 784-788. catheter-based sympathetic denervation in a porcine model. J Hyper-
12. Modi KS & Rao VK. Atheroembolic renal disease. J Am Soc Nephrol tens 2012; 30(11): 2230-2239.
2001; 12(8): 1781-1787. 34. Rippy MK, Zarins D, Barman NC, Wu A, Duncan KL & Zarins CK. Cat-
13. Thadhani RI, Camargo CA, Jr., Xavier RJ, Fang LS & Bazari [Link] heter-based renal sympathetic denervation: chronic preclinical evidence
renal failure after invasive procedures. Natural history based on 52 histo- for renal artery safety. Clin Res Cardiol 2011; 100(12): 1095-1101.
logically proven cases. Medicine (Baltimore) 1995; 74(6): 350-358. 35. Kaltenbach B, Id D, Franke JC, Sievert H, Hennersdorf M, Maier J et al.
14. Hiramoto J, Hansen KJ, Pan XM, Edwards MS, Sawhney R & Rapp JH. Renal artery stenosis after renal sympathetic denervation. J Am Coll
Atheroemboli during renal artery angioplasty: an ex vivo study. J Vasc Cardiol 2013; 60(25): 2694-2695.
Surg 2005; 41(6): 1026-1030. 36. Vonend O, Antoch G, Rump LC & Blondin D. Secondary rise in blood
15. Holden A, Hill A, Jaff MR & Pilmore H. Renal artery stent revasculariza- pressure after renal denervation. Lancet 2012; 380(9843): 778.
tion with embolic protection in patients with ischemic nephropathy. 37. Chandra AP, Marron CD, Puckridge P & Spark JI. Severe bilateral renal
Kidney Int 2006; 70(5): 948-955. artery stenosis after transluminal radiofrequency ablation of renal sym-
16. Edwards MS, Craven BL, Stafford J, Craven TE, Sauve KJ, Ayerdi J et al. pathetic nerve plexus. J Vasc Surg 2014.
24-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:50 Página 229
• De ablación no térmica:
INTRODUCCIÓN
• La escleroterapia con espuma,
• Sapheon™ (pegamento),
El tratamiento de las venas varicosas es
• Clarivein™ (escarificación mecánica y es-
una de las operaciones vasculares más comu-
clerosante líquido).
nes que se realizan en el Servicio Nacional de
Salud del Reino Unido (1), con el objetivo de
reducir los síntomas y la sobrepresión de la Entre las más prometedoras se encuentra
piel ulcerada fundamentalmente (2). la ablación con radiofrecuencia (RFA). Sus ven-
La cirugía, con la ligadura y sección del ca- tajas sobre la cirugía convencional incluyen el
yado safeno-femoral, el “stripping” de las safe- bajo dolor postoperatorio, el corto periodo
nas y la avulsión de las varicosidades, ha sido y de recuperación y un teórico beneficio en las
es el tratamiento convencional para las venas tasas de recurrencia, posiblemente por reducir
varicosas con incompetencia safeno-femoral la neovascularización.
(3). Sin embargo, presenta unas tasas de recu- La obliteración endovenosa con radiofre-
rrencia de la patología del 5 al 60%, transcu- cuencia se introdujo en Europa en 1998, llegó
rridos de 1 a 10 años tras la cirugía (4, 5, 6). a los Estados Unidos en 1999 y la primera
A la vista de estos resultados adversos, se descripción en la práctica clínica corresponde
han desarrollado alternativas a la cirugía con- a Goldman en el 2000, que utilizó el catéter
vencional a lo largo de los años recientes, con VNUS ClosurePlus™ (Covidien, Dublín, Ir-
el objetivo de eliminar el reflujo safeno femoral landa) (12, 13). Desde entonces se han intro-
empleando técnicas mínimamente invasivas (7, ducido otros catéteres, el VNUS ClosureFast™
8). La evidencia ha resultado favorable para es- y el Olympus Celon RFITT™ (Olympus, Te-
tas modalidades terapéuticas endovenosos en tlow, Alemania). La energía de radiofrecuencia
términos de reducción del tiempo de hospita- desnaturaliza térmicamente el colágeno de la
lización, de un regreso anticipado al trabajo y pared de la vena, lo que conduce en primer
bajas tasas de complicaciones (7, 9, 10, 11). lugar a la inflamación de la pared de la vena y,
Así, han irrumpido en la práctica diaria las a continuación, la fibrosis y finalmente a la oclu-
siguientes terapias endovenosas: sión (14, 15, 16, 17). El catéter ClosurePlus™
• De ablación térmica: original requería una técnica de retroceso
• láser, constante de 1 cm/minuto para los primeros
• radiofrecuencia, 3 cm. y posteriormente de 2-3 cm/minuto
• de vapor, (0,05 cm/segundo), mientras que el catéter
• la crioterapia. ClosureFAST™ trata un segmento de 7 cm
25-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:59 Página 232
de la vena durante 20 segundos (0,33 cm/se- la piel, sostenida a lo largo de todo dispositivo
gundo) (18). Un mecanismo de retroalimenta- térmico, permitimos el contacto de la pared
ción electrónica, con potencia variable, man- venosa con el catéter, circunstancia muy rele-
tiene una temperatura constante del catéter vante para el éxito del procedimiento.
120º C en el ClosureFAST™ y 85º C en el Una vez realizados todos los pasos ante-
sistema ClosurePlus™ (18). La Olympus Celon riores, que garantizan una técnica segura, se
RFITT™ consta de un electrodo bipolar y uti- procede a realizar un disparo, generando una
liza una técnica de retroceso con una velocidad temperatura determinada durante un periodo
óptima de 1-1,4 cm/segundo (19). de tiempo, con variaciones conforme a los di-
ferentes catéteres, tras el que el aparato se
Técnica detiene de forma automática. Retiramos el ca-
téter unos centímetros, y repetimos el disparo
De forma general se emplea un equipo y así sucesivamente hasta llegar a unos 10 cm
ecodoppler color con una sonda de 7.5 MHz, de distancia de la región premaleolar, zona en
para guiar el catéter, y un generador de radio- la que damos por finalizado el procedimiento.
frecuencia. Los catéteres pueden tener distin- En este capítulo, se procederá a revisar las
tos diámetros y longitudes así como diferentes complicaciones de la ablación endovenosa con
dispositivos de disparo. El elemento térmico radiofrecuencia en la patología varicosa.
se sitúa en su extremo distal y a su través se
emite calor, habitualmente con una potencia Complicaciones
máxima fijada, 40 w por ejemplo, ya que la im-
pedancia la mide el aparato de forma automá- La RFA, como todos los tratamientos para
tica. la patología varicosa, implica un riesgo de efec-
Se introduce el catéter por punción per- tos adversos. Las posibles complicaciones para
cutánea, según la técnica de Seldinger o, en su esta técnica las podemos clasificar en:
defecto, por disección de la safena interna al • Tempranas:
nivel premaleolar o en la cara interna de la ro- • Fracaso técnico, definido como el fallo en
dilla de la extremidad afectada. Se procede a la oclusión de la luz de la vena, que debe
la progresión ecoguiada del catéter hasta situar ser identificado mediante la realización de
su extremo distal a unos 2 cm de la válvula una ecografía doppler tras finalizar el pro-
ostial safeno femoral, tras identificar adecua- cedimiento (20, 21). Hay estudios, sin em-
damente las diferentes estructuras del cayado bargo, que han comunicado unas tasas de
y principalmente el límite con el sistema ve- éxito inicial cercanas al 100% (20, 21).
noso profundo y la arteria femoral adyacente. • Dolor:
A continuación se realiza la infiltración tu- ▶ Rasmussen informó de una puntuación
mescente con solución salina fisiológica fría, media del dolor de 1.21/10 durante los
sola o añadiendo un líquido anestésico, con la 10 primeros días postprocedimiento
que se crea un halo perivenoso de 360º para (7). Diversos estudios, que comparan
conseguir, además de de la protección por el este dolor con el asociado a la cirugía
aumento de la distancia entre la piel y otras o a la técnica láser, han ofrecido resul-
estructuras anatómicas con el lugar de disparo, tados favorables a la RFA (21); así como
la exsanguinación de la vena safena interna por una reincorporación más temprana a
compresión. Con ello, unido a la colocación la actividad diaria habitual, que en el es-
del paciente en posición de Trendelenburg y la tudio EVOLVeS estima en 1.15 días tras
compresión extrínseca, desde el exterior de el procedimiento (22).
25-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:59 Página 233
no depende exclusivamente del éxito justo debajo del orificio de la vena epigástrica
del tratamiento del tronco de la safena superficial o 1-2 cm distal a la unión safeno fe-
(41). Van den Bos, en un meta-análisis, moral (46, 47, 48).
señala que el éxito agrupado a los tres Incidiendo en lo apuntado en el párrafo
años de la RFA era de un 84% (42). La anterior, Hingorani (29) realiza un ecodoppler
recanalización de la vena puede deberse postoperatorio a pacientes sometidos a RFA
al reflujo desde una colateral afluente con obliteración de la vena safena mayor y ob-
o una perforante incompetentes, o a tiene una tasa de TVP del 16%. Por ello, afirma
un reflujo desde una vena safena acce- que se debe realizar de rutina este estudio.
soria permeable (21, 43).También el ac- En 2008 Luebke y colaboradores (20) publi-
ceso difícil, los problemas en el avance can un meta-análisis sobre la obliteración con
del catéter o la tortuosidad de la safena radiofrecuencia de la vena safena interna en las
pueden conducir a este fracaso tardío varices primarias. Señalan que los efectos ad-
(43). Otras causas pueden ser la neo- versos descritos habitualmente son la flebitis, la
vascularización, con una incidencia entre trombosis venosa profunda (TVP), púrpu-
el 2.8-7% de los casos según algunos ra/equímosis y parestesias. De la revisión de los
trabajos (inferior a la de la cirugía), o diferentes artículos, informan que sólo las pa-
una técnica incorrecta por el empleo restesias y la equímosis/púrpura presentan cierta
de una baja energía o la retirada apre- incidencia. Lurie en 2003 (48) comunica unas
surada del catéter (22, 44). En cualquier tasas de equímosis del 27.3% a las 72 horas que
caso, la RFA para la recurrencia, ha de- van disminuyendo hasta el 2.3% a las 3 semanas,
mostrado que produce menos dolor y en tanto que para las parestesias la tasa es del
hematomas (45). 11.4% a las 72 horas y del 15.9% a las 3 semanas;
a la vista de estas cifras da la impresión de que
Discusión las parestesias eran la complicación postopera-
toria más relevante. En su conclusión, este meta-
Ya en 2004 Ogawa (23) presenta los resul- análisis apunta que los análisis de calidad de vida
tados clínicos de la obliteración endovenosa demuestran unas ventajas tempranas significati-
con radiofrecuencia para las venas varicosas. vas de la radiofrecuencia sobre la cirugía, pasados
En su serie, de 25 casos de safenas tratadas en 4 meses, que persistían a los 2 años. Superaba la
20 pacientes, las únicas complicaciones fueron radiofrecuencia a la cirugía en un menor dolor
la tromboflebitis en el muslo, que ocurrió en 4 postoperatorio y una rápida vuelta a la actividad
pacientes (20%) y lesión nerviosa temporal en laboral normal.
1 (4%). No se recogieron casos de hematoma, Marsh presenta en 2009 un artículo titulado
quemadura cutánea térmica o trombosis ve- “TVP tras las técnicas de termoablación venosa,
nosa profunda (TVP) Sin embargo, revisa la li- tasas de trombosis endovenosa inducida por el
teratura sobre el tema, en la que se apuntan calor (EHIT) y TVP clásica después de RAF y
como posibles efectos adversos la TVP, trom- EVLT en un centro sanitario” (28). La TVP post
boflebitis, quemaduras o decoloraciones cutá- RFA se presentó en un 0.7% de los casos trata-
neas, parestesias o hematoma local (46, 47, 48). dos (17 extremidades), de los que un 0.2% fue-
La tasa comunicada de TVP, con propagación ron EHIT (4 extremidades) En conclusión, las
del trombo desde la vena safena a la femoral tasas son bajas y favorables frente a las publicadas
común, es del 0-1% (estudios posteriores ele- para el stripping venoso.
varon esta cifra) y puede ser prevenida con El mismo Marsh comunica los resultados a
una correcta colocación del final del catéter un año de RAF de perforantes venosas incom-
25-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:59 Página 236
petentes empleando un dispositivo tipo estilete de parestesias a los 3 meses y 0% a los 6 me-
(49). De 75 pacientes invitados al seguimiento, ses, 1.4% de casos de hiperpigmentación a los
aceptaron 53 y las complicaciones documen- 3 meses y 1% a los 6 meses). Con estos resul-
tadas prospectivamente fueron una TVP, 7 neu- tados concluye que los efectos adversos son
roapraxias, un episodio de flebitis, una celulitis menores a los que se presentan en el trata-
y una úlcera por posterior escleroterapia, sin miento con láser.
recogerse casos de quemaduras cutáneas o En 2011 presenta Nordon un ensayo alea-
fístulas arteriovenosas. torizado controlado, doble ciego, de RFA ver-
Kapoor revisa en 2010 de forma retros- sus láser (EVLT) para el tratamiento de la vena
pectiva a 100 pacientes tratados con RFA, em- safena mayor en pacientes con venas varicosas
pleando la técnica ClosureFast (CF) (50); entre (52). Consiguió reclutar 159 pacientes, 79 en
las complicaciones destacan las parestesias de la rama de RFA y 80 en la de EVLT, conclu-
safeno en 9 casos, la equímosis en 7 y la trom- yendo que las tasas de oclusión venosa eran
boflebitis en 4. Concluyen que la RFA con ca- comparables a los 3 meses del tratamiento
téter CF es una técnica segura, con pocas com- para ambos procedimientos, aunque la RFA se
plicaciones y alta eficacia. asociaba con menos dolor periprocedimiento
Zuniga presenta este mismo año 2010 un y menores requerimientos analgésicos y he-
análisis de los resultados de la ablación de la matomas. Las complicaciones de la RFA fueron,
safena interna con radiofrecuencia empleando en concreto, un 1.3% de quemaduras en la piel,
catéteres ClosurePlus (CP) o ClosureFast (CF) 2.6% de parestesias, 1.3% de tromboflebitis y
(18). El mecanismo de transmisión de calor es un 0.6% (0-11.5) de área de hematoma. Para
diferente entre los dispositivos. CP tiene múl- estos autores la RFA debe ser considerada el
tiples vainas cuyas porciones transmiten calor, tratamiento endovenoso de elección en venas
pero el calor se transmite de manera uniforme varicosas primarias tronculares.
en todas las direcciones en un catéter CF. La Pocos meses después Tesmann ofrece los
diferente incidencia de TVP con el empleo de resultados de un ensayo prospectivo, éste no
uno u otro catéter fue estadísticamente signi- aleatorizado, que compara asimismo EVLT con
ficativa, no demostrándose ningún caso con el RFA (Olympus Celon RFITT™) para el trata-
CF y afectando al 3.5% de los pacientes en los miento de venas varicosas (19). No recogieron
que usó CP. Otras complicaciones reseñadas complicaciones mayores en el brazo de la RFA,
son la trombosis venosa superficial (SVT) o la tales como eventos tromboembólicos o que-
presencia de trombo suelto o flotante proximal maduras cutáneas. Sin embargo, sí que se pre-
al límite superior del procedimiento, aunque sentaron con frecuencia disestesias, especial-
en estos casos no hubo diferencias estadísti- mente tras el tratamiento de la vena safena
camente significativas entre los dos catéteres. menor (12.5%). Las hiperpigmentaciones fue-
En la misma línea, y también en 2010, Perrin ron excepcionales (2.4%).
publica una revisión actualizada de la ablación En 2011 Proebstle presenta, complemen-
con radiofrecuencia del reflujo venoso safeno, tando los estudios anteriores, un seguimiento
“El procedimiento VNUS Closure con catéter a 3 años de 256 safenas tratadas con RFA (53).
ClosureFast” (51). Realiza un total de 252 pro- Sólo una extremidad presentó una hiperpig-
cedimientos sobre la vena safena interna en mentación y sólo otra refería una parestesia
194 pacientes. Como complicaciones de la persistente en un área atribuible al nervio sa-
RFA, se citan las parestesias y la hiperpigmen- feno al final del seguimiento. En el primer mes
tación exclusivamente, que se van reduciendo las tasas de efectos adversos fueron de un
en los meses posteriores al procedimiento (2% 5.8% de equímosis, un 3.4% de parestesias, un
25-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:59 Página 237
predecir la TVP posterior a la RFA. Concluye En el caso de las FAV, éstas suelen ser asin-
que el empleo de esta técnica de ablación en tomáticas y, en un porcentaje de aproximada-
pacientes con síntomas causados por el reflujo mente el 27%, se resuelven de forma espontá-
de safena se acompaña de un riesgo, aunque nea (62). En los pacientes en los que la
bajo, de TVP. Demuestra en su estudio que este resolución de la FAV no se produjo de forma
riesgo es mayor en pacientes con antecedentes espontánea, y que precisaron realizar una liga-
de TVP previa, hipercoagulabilidad o tratamiento dura quirúrgica de la misma, los síntomas de-
de la safena menor o externa, recomendando saparecieron en todos los casos tras la inter-
un manejo multidisciplinario y quizás el uso de vención (62). Entre las posibles causas de su
anticoagulación periprocedimiento en estos gru- aparición, están descritas la administración in-
pos de pacientes. Hace hincapié en que una de suficiente de anestesia tumescente, que con-
las complicaciones reconocidas y relevantes de lleva a una transferencia de calor entre los te-
la RFA es la extensión del trombo desde de la jidos excesiva, o la formación de una red de
vena safena al sistema venoso profundo (EHIT). colaterales post-RFA entre otras (60).
Es un trombo que se extiende desde el sistema A modo de resumen, la RFA es una técnica
venoso superficial al profundo en, o próximo a mínimamente invasiva, pero no exenta de ries-
un sitio de reciente termoablación. Las tasas co- gos. Se asocia con una tasa de oclusión del
municadas oscilan entre el 0 y el 16 % (58). Este 92% aproximadamente a los tres años (21).
autor recomienda una ecografía post RFA de Las complicaciones más comunes que pode-
rutina debido a esta posible complicación. Algu- mos relacionar con esta técnica de ablación,
nos equipos recomiendan el empleo de hepari- fundamentalmente poco relevantes o “meno-
nas de bajo peso molecular (HBPM) si existe res”, son las parestesias (4-20%), flebitis (7-
una protrusión del trombo dentro de la vena 9%), los hematomas y las pigmentaciones de la
profunda, otros la anticoagulación hasta la reso- piel (6-19%), el dolor leve postoperatorio, las
lución; también se ha propuesto la trombecto- quemaduras cutáneas o las telangiectasias ve-
mía, la ligadura del cayado, la inserción de un nosas (21). Y con una incidencia baja, aunque
filtro de vena cava con trombolisis, etc. (58). se trata de complicaciones graves, también po-
En cuanto al dolor postoperatorio y el aná- demos encontrar las trombosis venosas pro-
lisis temprano de la QoL tras RFA, Eekeren fundas (0.1%), el embolismo pulmonar o las
revisa en 2013, 68 pacientes tratados con esta fístulas arteriovenosas (21). Por otra parte, el
técnica o ablación mecanoquímica (MOCA) tratamiento con esta técnica de la vena safena
(59). Las complicaciones para la RFA fueron externa, es un tema de controversia en la ac-
las menores habituales, 4 hematomas, 2 trom- tualidad, dado que se asocia con unas mayores
boflebitis, 8 induraciones y 3 hiperpigmenta- tasas de complicaciones, como hemos señalado
ciones. Insiste en la importancia de una co- anteriormente (58).
rrecta tumescencia para minimizar el dolor Las tasas de fracaso y recurrencias técnicas
postoperatorio, que según sus resultados es son equivalentes a las de la cirugía convencio-
menor en general para la técnica MOCA. nal, que es el Gold Standard para el tratamiento
Por otro lado, en la literatura científica es- de estas patologías, en tanto que la neovascu-
tán publicados diversos casos clínicos aislados larización es significativamente menos fre-
de complicaciones, unas relevantes y otras no cuente en la RFA (21).
tanto, como consecuencia del empleo de la Los nuevos catéteres y técnicas que se han
RAF, tales como un TVP poplítea, una telan- introducido, con la colocación del extremo
giectasia venosa secundaria, fístulas arterio-ve- distal de los dispositivos a la distancia oportuna
nosas (FAV), etc. (36, 60, 61, 62). de la unión safeno femoral, la aplicación de
25-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:59 Página 239
una correcta tumescencia o anestesia tumes- 13. Goldman MP, Amiry S. Closure of the greatersaphenous vein with
endoluminal radiofrequency thermal heating of the vein wall in
cente (para evitar el dolor postoperatorio, las combination with ambulatory phlebectomy: 50 patients with more
lesiones nerviosas y las quemaduras), el vaciado than 6-month follow-up. Dermatol Surg. 2002; 28:29–31.
14. Reich-Schupke S, Mumme A, Stücker M. Histopathological findings
adecuado de la vena por la elevación de la ex- in varicose veins following bipolar radiofrequency-induced ther-
tremidad y la compresión extrínseca, o los motherapy–results of an ex vivo experiment. Phlebology 2011; 26:
69-74.
protocolos de ecodoppler venoso tras la in- 15. Camci M, Harnoss B, Akkersdijk D, et al. Effectiveness and tolera-
tervención, con la prescripción de heparinas bility of bipolar radiofrequencey-induced thermotherapy for the
treatment of incompetent saphenous veins. Phlebologie 2009; 38:
de bajo peso molecular, si ello fuera necesario, 5-11.
han permitido minimizar la incidencia y las se- 16. Strejcek C, Pock L, Fara P, et al. Bipolare Radiofrequenz-induzierte
Thermotherapie (RFITT) zur sicheren und effektiven Behandlung
cuelas persistentes, derivadas de la presenta- von venösen Refluxkrankheiten: histopathologische Studienergeb-
ción de estos eventos adversos (43). nisse. Phlebologie 2007; 36: A22.
17. Zierau UT, Popp A, Lahl W, et al. Histology of a varicose great sap-
henous vein treated with RFITT. Phebologie 2009; 38: 71-75.
18. Zuniga JM, Hingorani A, Ascher E, Shiferson A, Jung D, Jimenez R,
BIBLIOGRAFÍA Marks N, McIntyre T. Short-term outcome analysis of radiofre-
quency ablation using ClosurePlus vs ClosureFast catheters in the
1. Lim CS, Gohel MS, Shepherd AC, Davies AH. Secondary care treatment of incompetent great saphenous vein. J Vasc Surg 2012;
treatment of patients with varicose veins in National Health 55:1048-51.
Service England: at least how it appeared on a National Health 19. Tesmann JP,Thierbach H, Dietrich A, Grimme H,Vogt T, Rass K. Ra-
Service website. Phlebology 2010; 25:184–9. diofrequency induced thermotherapy (RFITT) of varicose veins
2. Davies AH, Berridge DC, Bradbury AW, Stansby G. Venous In- compared to endovenous laser treatment (EVLT): a non-randomi-
tervention (VEIN) 2 Project: Introduction. Phlebology 2010; zed prospective study concentrating on occlusion rates, side-effects
25(Suppl 1):1. and clinical outcome. Eur J Dermatol 2011; 21(6): 945-51.
3. Lees TA, Beard JD, Ridler BM, et al. A survey of the current 20. Luebke T, Gawenda M, Heckenkamp J, Brunkwall J. Meta-Analysis
management of varicose veins by members of the Vascular of endovenous radiofrequency obliteration of the great saphenous
Surgical Society. Ann R Coll Surg Engl. 1999; 81:407–417. vein in primary varicosis. J Endovasc Ther 2008; 15:213–223.
4. Jones L, Braithwaite BD, Selwyn D, et al. Neovascularisation is 21. Anwar MA, Lane TRA, Davies AH, Franklin IJ. Complications of ra-
the principal cause of varicose vein recurrence: results of a diofrequency ablation of varicose veins. Phlebology 2012; 27 Suppl
randomised trial of stripping the long saphenous vein. Eur J 1:34–39.
Vasc Endovasc Surg. 1996; 12:442–445. 22. Lurie F, Creton D, Eklöf B, et al. Prospective randomized study of
5. Dwerryhouse S, Davies B, Harradine K, et al. Stripping the long endovenous radiofrequency obliteration (closure) versus ligation
saphenous vein reduces the rate of reoperation for recurrent and vein stripping (EVOLVeS): two-year follow-up. Eur J Vasc Endo-
varicose veins: five-year results of a randomized trial. J Vasc vasc Surg 2005; 29: 67–73.
Surg. 1999; 29:589–592. 23. Ogawa T, Hoshino S, Midorikawa H, Sato K. Clinical Results of Ra-
6. Turton EP, Scott DJ, Richards SP, et al. Duplex derived evidence diofrequency Endovenous Obliteration for Varicose Veins. Surg
of reflux after varicose vein surgery: neoreflux or neovascu- Today (2005) 35:47–51.
larisation? Eur J Vasc Endovasc Surg. 1999; 17:230–233. 24. Rautio T, Ohinmaa A, Perala J, et al. Endovenous obliteration versus
7. Rasmussen LH, Lawaetz M, Bjoern L, Vennits B, Blemings A, conventional stripping operation in the treatment of primary vari-
Eklöf B. Randomized clinical trial comparing endovenous laser cose veins: a randomized controlled trial with comparison of the
ablation, radiofrequency ablation, foam sclerotherapy and sur- costs. J Vasc Surg. 2002; 35:958–965.
gical stripping for great saphenous varicose veins. Br J Surg 25. Kabnick LS, OmbrellinoM, AgisH, MortizM, Almeida J, BaccagliniU,
2011; 98:1079–87. et al. Endovenous heat induced thrombus (EHIT) at the superfi-
8. Lane TRA, Pandey VA, Davies AH. Superficial venous disease cialdeep venous junction: a new post-treatment clinical entity, clas-
treatment – is there still a role for open surgery in 2011? Acta sification and potential treatment strategies. 18th Annual Meeting
Chir Belg 2011; 111:125–9. of the American Venous Forum, Miami, Florida; 2006.
9. Shepherd AC, Gohel MS, Brown LC, Metcalfe MJ, Hamish M, 26. Mozes G, Kalra M, Carmo M, Swenson L, Gloviczki P. Extension of
Davies AH. Randomized clinical trial of VNUS ClosureFAST saphenous thrombus into the femoral vein: a potential complication
radiofrequency ablation versus laser for varicose veins. Br J of new endovenous ablation techniques. J Vasc Surg 2005; 41:130–
Surg 2010; 97:810–8. 5.
10. Carradice D, Mekako AI, Mazari FAK, Samuel N, Hatfield J, 27. Haqqani OP, Vasiliu C, O’Donnell TF, Iafrati MD. Great saphenous
Chetter IC. Randomized clinical trial of endovenous laser vein patency and endovenous heat-induced thrombosis after en-
ablation compared with conventional surgery for great sap- dovenous thermal ablation with modified catheter tip positioning.
henous varicose veins. Br J Surg 2011; 98:501–10. J Vasc Surg 2011; 54:10S–17S.
11. Nesbitt C, Eifell R, Coyne P, Badri H, Bhattacharya V, Stansby 28. Marsh P, Price BA, Holdstock J, Harrison C,Whiteley MS. Deep Vein
G. Endovenous ablation (radiofrequency and laser) and foam Thrombosis (DVT) after Venous Thermoablation Techniques: Rates
sclerotherapy versus conventional surgery for great saphe- of Endovenous Heat-induced Thrombosis (EHIT) and Classical
nous vein varices. Cochrane Database Syst Rev (Online) DVT after Radiofrequency and Endovenous Laser Ablation in a Sin-
2011(10): 1–66. gle Centre. Eur J Vasc Endovasc Surg (2010) 40, 521e527.
12. Goldman MP. Closure of the greater saphenous vein with en- 29. Hingorani AP, Ascher E, Markevich N, Schutzer RW, Kallakuri
doluminal radiofrequency termal heating of the vein wall in S, Hou A, et al. Deep venous thrombosis after radiofrequency
combination with ambulatory phlebectomy: preliminary 6- ablation of greater saphenous vein: a word of caution. J Vasc
month follow-up. Dermatol Surg. 2000; 26:452–456. Surg 2004; 40(3):500e4.
25-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 19:59 Página 240
30. Puggioni A, Kalra M, Carmo M, Mozes G, Gloviczki P. Endove- 48. Lurie F, Creton D, Eklof B, Kabnick LS, Kistner RL, Pichot O,
nous laser therapy and radiofrequency ablation of the great et al. Prospective randomized study of endovenous radiofre-
saphenous vein: analysis of early efficacy and complications. J quency obliteration (closure procedure) versus ligation and
Vasc Surg 2005;42(3):488e93. stripping in a selected patient population. J Vasc Surg 2003;
31. Manfrini S, Gasbarro V, Danielsson G, Norgren L, Chandler JG, 38:207–14.
Lennox AF, et al. Endovenous management of saphenous vein 49. Marsh P, Price BA, Holdstock JM, Whiteley MS. One-year out-
reflux. Endovenous Reflux Management Study Group. J Vasc comes of radiofrequency ablation of incompetent perforator
Surg 2000; 32(2):330e42. veins using the radiofrequency stylet device. Phlebology 2010;
32. Gale SS, Dosick SM, Seiwert AJ, Comerota AJ. Regarding “Deep 25:79-84.
venous thrombosis after radiofrequency ablation of greater sap- 50. Kapoor A, Kapoor A, Mahajan G. Endovenous Ablation of Sap-
henous vein”. J Vasc Surg 2005; 41(2):374. Month [author reply]. henofemoral Insufficiency: Analysis of 100 Patients Using RF
33. Bush RG. Regarding “Laser therapy and radiofrequency abla- Closure Fast Technique. Indian J Surg 2010; 72(6):458–462
tion of the great saphenous vein: analysis of early efficacy and 51. Perrin M. Endovenous radiofrequency ablation of saphenous
complications”. J Vasc Surg 2006; 43(3):642 [author reply-3]. vein reflux. The VNUS® Closure® procedure with Closure-
34. Gradman WS. Adjunctive proximal vein ligation with endove- FAST®. An updated review. Int Angiol. 2010 Aug; 29(4):303-7.
nous obliteration of great saphenous vein reflux: does it have 52. Nordon IM, Hinchliffe RJ, Brar R, Moxey P, Black SA,Thompson
clinical value? Ann Vasc Surg 2007; 21(2):155e8. MM, Loftus IM. A prospective double-blind randomized con-
35. Merchant Jr R, Kistner RL, Kabnick LS. Is there an increased trolled trial of radiofrequency versus laser treatment of the
risk for DVT with the VNUS closure procedure? J Vasc Surg great saphenous vein in patients with varicose veins. Ann Surg.
2003; 38(3):628. 2011; 254(6):876-81.
36. Rosales-Velderrain A , Gloviczkin P, Said SM, Hernandez MT, 53. Proebstle TM, Alm J, Göckeritz O, Wenzel C, Noppeney T, Le-
Canton LG, Kalra M. Pulmonary embolism after endovenous bard C, Pichot O, Sessa C, Creton D. Three-year European fo-
thermal ablation of the saphenous vein. Seminars in Vascular llow-up of endovenous radiofrequency-powered segmental
Surgery 2013; 26:14-22. thermal ablation of the great saphenous vein with or without
37. Merchant RF, Pichot O, Group CS. Long-term outcomes of en- treatment of calf varicosities. J Vasc Surg. 2011; 54(1):146-52.
dovenous radiofrequency obliteration of saphenous reflux as 54. Siribumrungwong B, Noorit P, Wilasrusmee C, Attia J, Thak-
a treatment for superficial venous insufficiency. J Vasc Surg kinstian A. A systematic review and meta-analysis of randomi-
2005; 42:502–9; discussion 509. sed controlled trials comparing endovenous ablation and
38. Doganci S, Yildirim V, Demirkilic U. Does puncture site affect surgical intervention in patients with varicose vein. Eur J Vasc
the rate of nerve injuries following endovenous laser ablation of the Endovasc Surg. 2012; 44(2):214-23.
small saphenous veins? Eur J Vasc Endovasc Surg 2011; 41:400–5. 55. Choi JH, Park HC, Joh JH. The occlusion rate and patterns of
39. Braithwaite B, Hnatek L, Zierau U, Camci M, Akkersdijk GJM, saphenous vein after radiofrequency ablation. J Korean Surg
Nio D, Sarlija M, Ajduk M, Santoro P, Roche E. Radiofrequency- Soc. 2013;84(2):107-13.
induced thermal therapy: results of a European multicentre 56. Bisang U, Meier TO, Enzler M, Thalhammer C, Husmann M,
study of resistive ablation of incompetent truncal varicose Amann-Vesti BR. Results of endovenous ClosureFast treat-
veins. Phlebology 2013; 28:38–46. ment for varicose veins in an outpatient setting. Phlebology
40. Perrin MR, Guex JJ, Ruckley CV, et al. Recurrent varices after 2012; 27(3):118-23.
surgery (REVAS), a consensus document. REVAS Group. Car- 57. Tolva VS, Cireni LV, Bianchi PG, Lombardo A, Keller GC, Ca-
diovasc Surg 2000; 8:233–45. sana RM. Radiofrequency ablation of the great saphenous vein
41. Carradice D, Mekako AI, Hatfield J, Chetter IC. Randomized with the ClosureFAST™ procedure: mid-term experience on
clinical trial of concomitant or sequential phlebectomy after 400 patients from a single centre. Surg Today. 2013; 43(7):741-
endovenous laser therapy for varicose veins. Br J Surg 2009; 4.
96:369–75. 58. Jacobs CE, Pinzon MM, Orozco J, Hunt PJ, Rivera A, McCarthy
42. Van den Bos R, Arends L, Kockaert M, Neumann M, Nijsten T. WJ. Deep Venous Thrombosis after Saphenous Endovenous
Endovenous therapies of lower extremity varicosities: a meta- Radiofrequency Ablation: Is it Predictable? Ann Vasc Surg.
analysis. J Vasc Surg 2009; 49:230–9. 2014; 28(3):679-85.
43. Lohr J, Kulwicki A. Radiofrequency ablation: evolution of a tre- 59. Van Eekeren RR, Boersma D, Konijn V, de Vries JP, Reijnen MM.
atment. Semin Vasc Surg 2010; 23:90–100. Postoperative pain and early quality of life after radiofre-
44. Perälä J, Rautio T, Biancari F, et al. Radiofrequency endovenous quency ablation and mechanochemical endovenous ablation
obliteration versus stripping of the long saphenous vein in the of incompetent great saphenous veins. J Vasc Surg. 2013;
management of primary varicose veins: three-year outcome 57(2):445-50.
of a randomized study. Ann Vasc Surg 2005; 19:669–72. 60. Ahmad A, Sajjanshetty M, Mandal A, Hamilton H. Early arte-
45. Hinchliffe RJ, Ubhi J, Beech A, Ellison J, Braithwaite BD. A pros- riovenous fistula after radiofrequency ablation of long saphe-
pective randomized controlled trial of VNUS closure versus nous vein. Phlebology. 2013; 28(8):438-40.
surgery for the treatment of recurrent long saphenous vari- 61. Pavlovi� MD, Adami� M, Schuller-Petrović S. Secondary te-
cose veins. Eur J Vasc Endovasc Surg 2006; 31:212–8. langiectasia after radiofrequency closure of saphenous vein: a
46. Merchant RF, Depalma RG, Kabnick LS. Endovascular oblite- result of blocked outflow of a feeding vein? Phlebology. 2012;
ration of saphenous reflux: a multicenter study. J Vasc Surg 27(5):265-6.
2002; 35:1190–6. 62. Rudarakanchana N, Berland TL, Chasin C, Sadek M, Kabnick
47. Kistner RL. Endovascular obliteration of the greater saphenous LS. Arteriovenous fistula after endovenous ablation for vari-
vein: the Closure procedure. Jpn J Phlebol 2002; 13:325–33. cose veins. J Vasc Surg. 2012; 55(5):1492-4.
26-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:03 Página 241
La termoesclerosis por endoláser es una les (1) –que se precipitarían en el caso de ino-
de las técnicas menos invasivas en el trata- culación accidental intravenosa del mismo-
miento quirúrgico de las varices tronculares como son los neurológicos, los cardiovascula-
que persigue destruir el endotelio vascular y res y las alergias. De los primeros los más co-
parte de la cara interna de la pared venosa, munes –dentro de lo infrecuente de su pre-
para que se colapse la luz vascular en el pe- sentación y teniendo en cuenta que pueden
riodo de cicatrización de esa lesión inducida, tener un efecto bifásico con estimulación inicial
preservando así la indemnidad de las estruc- y depresión final– están las cefaleas, inquietud,
turas perivenosas, en especial nervios sensiti- nistagmus, habla incoherente, excitación, an-
vos y tejido celular, con una mínima lesión cu- siedad, vértigo, sabor metálico, fasciculaciones
tánea. musculares, convulsiones y finalmente depre-
Habitualmente se puede realizar de forma sión, adormecimiento perioral, somnolencia,
ambulatoria con anestesia local tumescente ha- depresión respiratoria e incluso parada respi-
bitualmente con amidas como la lidocaína hasta ratoria. La complicaciones circulatorias también
35-55 mg/k, de forma segura generalmente uti- pueden ser bifásicas, con taquicardia e hiper-
lizando la dilución de Klein, alcanzándose niveles tensión y aumento de la excitabilidad ventri-
plasmáticos máximos en 8-12 horas. Otros pre- cular y del sistema de conducción, para finalizar
fieren anestésicos de más larga duración como con bradicardia, hipotensión, paro sinusal e in-
la bupivacaína, otra amida, si bien creemos que cluso parada cardiaca. Todos los anestésicos
no es necesario utilizar anestésicos locales de locales tienen efecto inotropo negativo, dosis
larga duración, sino ir dosificando la lidocaína dependiente. Las reacciones alérgicas son tam-
según se va requiriendo (13). bién infrecuentes y están más asociadas al uso
Debe realizarse con monitorización elec- de anestésicos del grupo paraminobenzoico
trocardiográfica, con pulsioxímetro y toma au- (PABA). Estas se pueden manifestar como rash
tomática intermitente de la tensión arterial. cutáneo, enrojecimiento, urticaria o prurito,
Esto es importante si además se utiliza en la edema en cara o parte de sus estructuras,
dilución adrenalina, con el doble propósito de broncoespasmo o shock anafiláctico. Desde
disminuir la velocidad de absorción del anes- las primeras sospechas de posible intoxicación
tésico –disminuyendo sus efectos tóxicos– y por un anestésico local debe suspenderse la
disminuir al tiempo el sangrado en el área de administración del mismo y proceder a admi-
su aplicación (1-3). nistrar por vía intravenosa lípidos (Intralipid®):
No deben olvidarse en términos generales bolo de 1,5 mg/k al 20% seguido de una perfu-
los efectos sistémicos de los anestésicos loca- sión de 0,25 mg/k/min durante 10 minutos.
26-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:03 Página 242
COMPLICACIONES EN EL TRATAMIENTO DE LAS VARICES TRONCULARES CON TERMOESCLEROSIS POR ENDOLÁSER n 243
no estar en la luz del vaso. Estas pueden llegar trombosis venosa profunda pudiera derivarse
a ser graves, dependiendo de su composición un embolismo pulmonar, complicación muy in-
y cantidad. Si se trata de lidocaína en alta dosis, frecuente o al menos escasamente comunicada.
pueden presentarse síntomas neurológicos, La varicoflebitis de la pierna tratada o de la
que incluyen convulsiones. La administración contralateral, raramente ocasionarán una trom-
intravenosa de adrenalina pudiera precipitar boembolia pulmonar (6, 7).
arritmias ventriculares, a veces severas, inclu- Se ignoran los efectos adversos de aquellos
yendo la fibrilación ventricular, para cuya re- escasos casos en los que se ha activado la fibra
versión pudiese ser necesaria la utilización de laser estando ésta aún en el interior de un ca-
un desfibrilador. Son muy infrecuentes desde téter de plástico el cual estuvieses dentro de
el punto de vista estadístico, aunque en este la luz de una vena, pues puede comprobarse la
aspecto hay que ser cauto y considerar que el “volatización” del extremo distal de tal catéter.
número de casos de esta complicación fuese Podría pensarse en los efectos de la microem-
mayor, dado que los pocos casos que pudiesen bolia pulmonar de una pequeña cantidad de
producirse posiblemente no sean comunica- plástico y por otra parte, los efectos del plás-
dos. En los casos en los que se recurra a una tico quemado en el torrente sanguíneo.
anestesia epidural, intradural o a la anestesia
general, se remite al lector a las posibles com-
plicaciones de esas técnicas. COMPLICACIONES
Obviamente también pudiera verse, a pesar LOCOREGIONALES
de actuar técnicamente bien, una complicación
alérgica sin tener el paciente antecedente en Por el abordaje vascular. Este puede hacerse
ese sentido. Pudiera pensarse en ellas cuando por método Seldinger, percutáneo o, por mi-
el paciente informe de múltiples procedimien- crodisección del vaso (8). En ambos casos es
tos con anestesia local previos, aunque fuesen mejor no introducir directamente la fibra del
administrados de forma tópica (Emla®) o en láser dentro de la vena, sino a través de un ca-
odontología. Eso nos debería permitir proce- téter tras asegurarse aspirando sangre y lavar
der preventivamente administrando predniso- el catéter con suero heparinizado de que efec-
lona intravenosa preoperatoria en esos casos. tivamente estamos en su luz, pues si se intro-
O bien utilizar alguna de los nuevos anestési- duce directamente la fibra y esta puede perfo-
cos, con muy baja incidencia de alergias. rar la pared vascular. Cuando equivocadamente
Hay algún caso descrito de trombosis del se sitúa la fibra de forma perivascular por la
sistema venoso profundo, probablemente por mala maniobra antes descrita y se activa el la-
una inadecuada técnica, como es la que se pro- ser, se podrían producir severas quemaduras
duce cuando se activa la emisión de energía perivasculares, que podrían afectar a nervios,
láser con la fibra introducida inapropiadamente piel y tejido celular subcutáneo.
en el sistema venoso profundo, principalmente Lesiones dérmicas (9, 10). Al retirar la fibra
en las venas femorales o iliacas, sin asegurarse, desde la luz del vaso, si ésta está aún muy ca-
antes de introducirla, de la longitud de fibra liente, pueden producirse pequeñas quemadu-
necesaria para el emplazamiento dentro de la ras en la piel próxima al punto de introducción.
safena o de una variz troncular diseñado pre- Si el paciente es muy delgado o tiene escaso
viamente y tampoco asegurarse mediante eco- tejido subcutáneo en las extremidades infe-
doppler o por transiluminación transcutánea riores, pudiera producirse una quemadura de
del emplazamiento de la punta de la fibra láser segundo grado de la piel (formación de ampo-
ya introducida. En esos infrecuentes casos de llas) si el nivel de energía aplicado (fluencia), el
26-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:03 Página 244
tiempo de retirada de la fibra fuese excesiva- recordar que además del concepto de com-
mente lento o se reintrodujese repetidamente presión excéntrica –que multiplica localmente
varias veces. Como en todas las intervenciones la presión-, debe realizarse un vendaje multi-
con anestesia local en la que se utilice adrenalina capa, desde el pie, con compresión decreciente.
subdérmica se puede producir una necrosis local Cuando se aplica mayor presión en pantorrilla
o favorecer una infección local. Las infecciones o muslo, es de esperar que los maléolos se
en la piel son infrecuentes al ser incisiones míni- edematicen.
mas, pero pudieran presentarse, independiente- Flebitis (9, 10, 15). Realmente todos los va-
mente del tipo de anestesia elegido. Cabría es- sos tratados con endoláser hacen una flebitis,
perar flebitis sépticas dadas la manipulación y pues es lo “se busca”. Con el laser producimos
desvitalización del vaso, pero si la técnica es co- una desestructuración de la histología de la
rrecta, serán muy infrecuentes. pared de la variz, con la lógica respuesta infla-
Lesiones neurológicas (8-11). Cuando se matoria. En ocasiones, pequeñas cantidades de
produce la afectación de los nervios sensitivos sangre quedan retenidas entre los segmentos
perivenosos por cualquiera de los mecanismos fibrosados, contribuyendo a la inflamación. Esto
antes descritos, pueden originarse hipostesias se percibe como segmentos algo inflamados,
locoregionales (incluso anestesias), parestesias endurecidos, como un cordón subcutáneo. Es-
e incluso neuralgias intensas, persistentes, de tos desaparecen pronto, especialmente si apli-
larga evolución y difícil tratamiento (12, 13). camos antinflamatorios.
Estas no deben confundirse con las que apa-
recen por un vendaje inadecuado, en el que
comprima a un nervio contra un plano óseo RESUMEN
de forma prolongada, por lo que en el tobillo,
donde más presión se ha de aplicar, se debe La termoesclerosis con endoláser ha mos-
almohadillar convenientemente los relieves trado ser una técnica segura, eficaz, con muy
óseos. baja morbilidad, buenos resultados clínico-fun-
Hematomas y equimosis (4-14). Cuando cionales y cosméticos, que puede ser practi-
de aplica inapropiadamente más energía de la cada ambulatoriamente con anestesia local.
recomendada (considerando watios, anchura
del pulso, frecuencia de los disparos, velocidad
de retirada de la fibra o reiteración del proce- BIBLIOGRAFÍA
dimiento –retirar y reintroducir repetida-
mente– o forzando la introducción de la fibra) 1. Catterall WA, Mackie K. Anestésicos Locales. En Goodman
se puede romper la pared venosa, dando lugar y Gilman (ed). Las Bases Farmacológicas de la Terapéutica.
Undécima edición. Mc Graw Hill. 2005: 369-386.
a hematomas –es muy raro que se evidencie 2. Courtney K.R.. Anestésicos locales. Clínica anestesiológica.
una colección líquida-hemática–, aunque sí más 1990; 13: 1-11.
frecuentemente la formación de equimosis, ge- 3. Strichartaz Gr, Berde [Link]ésicos locales. En: Millar RD
(ed). Anestesia Vol I, 6ª ed. Madrid: Elsevier. 2005: 573-603.
neralmente poco extensas. Estas pueden evi- 4. Navarro L, Boné C. Endovenous laser: a new minimally inva-
tarse o disminuirse en gran medida si tras el sive method of treatment for varicose veins: preliminary ob-
procedimiento se procede a un vendaje con servation using an 810 nm diode laser. Dermatol Surg 2001;
27:117-22.
compresión excéntrica –situando unas com- 5. Anido R, Boné C. Seguimiento en la evolución de la técnica
presas sobre los recorridos vasculares trata- láser endovenoso. En: Láser endovenoso. Editores: Ibañez V,
dos, sobre las que luego se venda. Alós J, Boné C, Abbad CM, Pastor G. Editorial Glosa. Barce-
lona 2005: 65-63.
Edemas distales (8). Estos pueden ser de- 6. Chang CJ, Chua JJ. Endovenous laser photocoagulation
bidos a una compresión inadecuada. Debemos (EVLP) for varicose veins. Lasers Surg Med 2002; 31:257-62.
26-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:03 Página 245
COMPLICACIONES DEL TRATAMIENTO DE LAS VARICES TRONCULARES CON TERMOESCLEROSIS POR ENDOLÁSER n 245
7. Rasmussen L. Laser treatment as an alternative for the tre- 14. Rautio T, Ohinmaa A, Perala J. Endovenous obliteration versus
atment of GSV and SSV incompetence. Editor: Wittens C. conventional stripping operation in the treatment of primary
Edizioni Minerva Medica. Turin, 2009: 141-49. varicose veins. A randomized controlled trial with compari-
8. Martínez Sanz R, de la Llana RJ, Marinero A. Láser endove- son of the costs. J Vasc Surg 2002; 45:958-65.
noso: Tratamiento de las varices por termosclerosis. REIQ 15. Min RJ, Khilnani N, Zimmet SE. Endovenous Laser Treatment
2005; 8: 79-82. of Saphenous Vein Reflux: Long-Term Results. J Vasc Interven
9. Min RJ. Endovenous laser treatment of the incompetent gre- Radiol 2003; 14:991-6.
ater saphenous vein: long term results: J Vasc Radiol 2003; 16. Van Eekeren RR, Boersma D, Konijn V, de Vries JP, Reijnen
14:991-6. MM. Postoperative pain and early quality of life after radio-
10. Proebstle TM. Endovenous treatment of the lesser saph veins frequency ablation and mechanochemical endovenous abla-
with LEV. Dermatol Surg 2003; 29:357-61. tion of incompetent great saphenous veins. J Vasc Surg. 2013;
11. Marinero A, Martínez Sanz R, De la Llana,Vaquero Puerta C, 57(2):445-50.
Nassar I, Garrido P, Lacruz [Link] de las varices me- 17. Ahmad A, Sajjanshetty M, Mandal A, Hamilton H. Early arte-
diante endoláser en los obesos. REIQ 2005; 9:91-3. riovenous fistula after radiofrequency ablation of long sap-
12. Min RJ, Khilnani N, Zimmet SE. Endovenous Laser Treatment henous vein. Phlebology. 2013; 28(8):438-40.
of Saphenous Vein Reflux: Long-Term Results. J Vasc Interven 18. Pavlovi� MD,Adami� M, Schuller-Petrović S. Secondary te-
Radiol 2003; 14:991-6. langiectasia after radiofrequency closure of saphenous vein:
13. Spreafico G, Kabnick L, Berland TL, NS Cayne,TS Maldonado, a result of blocked outflow of a feeding vein? Phlebology.
Jacobowitz GS, Rockman C, Lamparello PJ, Baccaglini1 U, Ru- 2012; 27(5):265-6.
darakanchana N, Adelman MA. Laser Saphenous Ablations in 19. Rudarakanchana N, Berland TL, Chasin C, Sadek M, Kabnick
More Than 1.000 Limbs with Long-Term Duplex Examina- LS. Arteriovenous fistula after endovenous ablation for vari-
tion Follow-Up. Ann Vasc Surg 2011; 25:71-8. cose veins. J Vasc Surg. 2012; 55(5):1492-4.
26-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:03 Página 246
27-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:07 Página 247
cuando los filtros se colocan muy por encima y cols. (15) recogieron los casos entre 2002 y
de las venas renales en la porción intrahepática 2005 revelando 16 casos de migración de filtro
de la VCI (8-10). Sin embargo, la colocación hacia el corazón, dos casos de migración a
del filtro a nivel de VCI suprarrenal es general- otros lugares, cinco casos de sangrado, tres
mente reservada para los casos en los que la casos de perforación de VCI y ocho casos de
implantación infrarrenal no es posible debido fracturas de filtro.
a una longitud inadecuada de la VCI o la pre-
sencia de un coágulo en la zona de colocación Migración de Filtro de VCI
adecuada. Indicaciones adicionales para la im-
plantación suprarrenal suelen incluir el emba- Los filtros de VCI pueden migrar desde la
razo y la intención de quedarse embarazada. posición desplegada a otra parte de la VCI, ha-
Cuando un filtro se implanta en una posi- cia el corazón o al tracto de salida pulmonar.
ción no deseada, se recomienda reposicionar El tratamiento típico consiste en la extirpación
el filtro a la posición correcta o al menos a percutánea del dispositivo migrado utilizando
una posición donde conlleve una significación lazos y dispositivos adecuados de recuperación.
clínica mayor. Si un filtro se coloca mal posi- Sin embargo, en circunstancias como la migra-
cionado o en una ubicación de poca reelevancia ción a las válvulas del corazón, ventrículo de-
clínica, se recomienda la colocación de otro recho, o tracto de salida pulmonar, la retirada
filtro en la ubicación correcta. percutánea puede ser difícil o imposible, pu-
diendo ser necesaria la cirugía.
Despliegue de Filtro defectuoso
Trombosis
Una complicación más común es el des-
pliegue de un filtro con las patas cruzadas o Aunque los filtros de VCI podrían disminuir
con una expansión incompleta en la VCI. Ello la incidencia de embolia pulmonar, se incre-
aboca al paciente a un riesgo de pobre efi- menta el riesgo de trombosis venosa profunda.
ciencia en cuanto a filtración y el riesgo Blebea y cols. (16) publicaron una incidencia
potencial de migración del filtro. Ha habido de trombosis venosa profunda del 40 % des-
estudios (11-14) que describen maniobras sa- pués de la inserción del filtro en pacientes sin
tisfactorias en el descruzamiento de las patas evidencia de trombosis venosa profunda previa.
En un seguimiento de los 465 pacientes que
del filtro. No obstante, si tales maniobras no
tenían al menos una primera visita después de
tienen éxito, estaría indicada la colocación de
la inserción de un filtro de VCI, Greenfield y
otro filtro más superior.
Proctor (17) publicaron una incidencia de
nueva trombosis venosa profunda del 13.3%.
En otro estudio (18) el 44% de los pacientes
COMPLICACIONES TARDÍAS desarrollaron trombosis venosa profunda des-
DE LOS FILTROS DE VCI pués de la implantación del filtro.
Por otro lado, la tasa de trombosis de la
La mayoría de los datos publicados se cen- vena cava publicada asociada a la implantación
tran en los filtros permanentes y, por el con- del filtro varía, pero se acerca al 50 % (19) en
trario, se carece de resultados a largo plazo unos pocos estudios, aumentando probable-
de los filtros recuperables. Los filtros de VCI mente con el tiempo de implantación y condi-
pueden causar morbilidad significativa y mor- ciones que predispongan al paciente a trom-
talidad en casos raros. En este sentido, Maude boembolismos. Athanasoulis y cols. (2)
27-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:07 Página 250
publicaron una prevalencia de trombosis de la (24). Por otro lado, la recuperación de filtros
vena cava del 3,2% en general y del 2,7% si se temporales conlleva un riesgo teórico de per-
excluían los filtros Mobin–Uddin (American foración o ruptura de la VCI, sobretodo des-
Edwards, Santa Clara, CA). pués de extenderse la implantación cuando
La trombosis de vena cava puede causar ciertas partes del filtro se han incorporado en
una significativa morbilidad tal como edema la pared del vaso. No obstante, se necesitan
de miembros inferiores y flegmasia cerulea do- estudios para evaluar el riesgo de esta compli-
lens (20). En pacientes con filtros recuperables, cación en relación a los largos períodos de
la trombosis de la vena cava puede impedir su implantación del filtro .
eliminación.
Embolia Pulmonar
Fractura del Filtro
El estudio del Hospital General de Massa-
Como se mencionó anteriormente, ocho chusetts reveló una prevalencia de embolismo
casos de fractura de filtro fueron publicados pulmonar después de la implantación del filtro
en el estudio de Maude y cols. (15) desde la del 5,6% y de embolia pulmonar fatal del 3,7%
introducción de los filtros recuperables, aunque (24). Otros aportan unas menores tasaas de
el tipo de filtro no se especificó en cada caso. emolia pulmonar del 5% (25).
Existen estudios aislados de fracturas en filtros
permanentes. Un informe sobre el filtro de ni- La Infección de dispositivos
tinol Simon (Bard, Covington, GA) mostró frac-
turas de una punta en 6 de 38 pacientes, aun- La bacteriemia es una contraindicación re-
que ninguno involucró a la porción central del lativa para la inserción de un filtro de VCI. He-
filtro (21). Afortunadamente, las fracturas de mos de evitar sitios de acceso infectados, em-
las puntas del filtro suelen ser intrascenden- pleando filtros recuperables en los pacientes
tes. con bacteriemia para reservar la opción de su
eliminación en el caso de que exista coloniza-
Perforación de VCI ción bacteriana. No hace falta decir que debe
emplearse una estricta técnica estéril para to-
La penetración de la pared de la vena cava dos los casos de inserción de filtro con el fin
inferior por las puntas del filtro es general- de evitar la infección de los dispositivos.
mente un hallazgo incidental y normalmente
clínicamente insignificante. La incidencia es alta,
entre el 40-95 % según series publicadas (21, COMPLICACIONES
22). Por otro lado, la penetración aórtica, per- DE LA RECUPERACIÓN
foración ureteral y penetración duodenal por DE FILTROS DE VCI
las puntas del filtro también han sido publicadas
(22). Asímismo, Putterman y cols. (23) publica- Aunque los filtros de VCI recuperables es-
ron un caso de pseudoaneurisma aórtico se- tán aprobados por la FDA para su uso tempo-
cundario a la penetración por un filtro de niti- ral y permanente, existe una evidencia clínica
nol de Simon. La laceración de un vaso lumbar limitada para apoyar el perfil de seguridad de
causando un sangrado significativo ha sido pu- su eliminación y retirada. Pese a su posibilidad
blicado. Asímismo, la erosión de la VCI con de retirada, los filtros recuperables son elimi-
perforación completa del filtro causando sig- nados con poca frecuencia. Debido a que sólo
nificativa morbilidad ha sido también publicada del 14-75% de los filtros temporales se recu-
27-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:07 Página 251
7. Decousus H, Leizorovicz A, Parent F. A clinical trial of vena imaging in patients with malignancy. J Vasc Interv Radiol
caval filters in the prevention of pulmonary embolism in pa- 1992;3:535–9.
tients with proximal deep-vein thrombosis. N Engl J Med 20. Wojtowycz MM, Stoehr T, Crummy AB, McDermott JC, Sproat
1998;338:409–16. IA. The Bird’s Nest inferior vena caval filter: review of single-
8. Sella DM, Oldenburg WA. Complications of inferior vena cava center experience. J Vasc Interv Radiol 1997;8:171–9.
filters. Semin Vasc Surg 2013;26:23-8. 21. Poletti PA, Becker CD, Prina L. Long-term results of the
9. McLoney ED, Krishnasamy VP, Castle JC,Yang X, Guy G. Com- Simon nitinol inferior vena cava filter. Eur Radiol 1998;8:289–
plications of Celect, Günther tulip, and Greenfield inferior 94.
vena cava filters on CT follow-up: a single-institution expe- 22. Streiff MB. Vena caval filters: a comprehensive review. Blood
rience. J Vasc Interv Radiol 2013;24:1723-9. 2000;95:3669–77.
10. Lorch H,Welger D,Wagner V. Current practice of temporary 23. Putterman D, Niman D, Cohen G. Aortic pseudo-aneurysm
vena cava filter insertion: a multi-enter registry. J Vasc Interv after penetration by a Simon nitinol inferior vena cava filter.
Radiol 2000;11:83–8. J Vasc Interv Radiol 2005;16:535–8.
11. Weinberg I, Kaufman J, Jaff MR. Inferior vena cava filters. 24. Chiou AC. IVC filter retrieval: long-term data on today’s fil-
JACC Cardiovasc Interv 2013;6:539-47. ters are needed. Endovascular Today 2005;4:81–4.
12. Kinney TB, Rose SC, Weingarten KE,Valji K, Oglevie SB, Ro- 25. Greenfield LJ, Proctor MC. Twenty year clinical experience
berts AC. IVC filter tilt and asymmetry: comparison of the with the Greenfield filter. Cardiovasc Surg 1995;3:199–205.
over-the-wire stainless-steel and titanium Greenfield IVC fil- 26. Asch MR. Initial experience in humans with a new retrievable
ters. J Vasc Interv Radiol 1997;8:1029–37. inferior vena cava filter. Radiology 2002;225:835–44.
13. Matchett WJ, Jones MP, McFarland DR, Ferris EJ. Suprarenal 27. Millward SF, Bhargava A, Aquino J. Gunther Tulip filter: preli-
vena caval filter placement: follow-up of four filter types in minary clinical experience with retrieval. J Vasc Interv Radiol
22 patients. J Vasc Interv Radiol 1998;9:588–93. 2000;11:75–82.
14. Greenfield LJ, Proctor MC. Suprarenal filter placement. J Vasc 28. Grande WJ,Trerotola SO, Reilly PM. Experience with the Re-
Surg 1998;28:432–8. covery filter as a retrievable inferior vena cava filter. J Vasc
15. MAUDE database. Available at: http:/ Interv Radiol 2005;16:1189–93.
/[Link]/scripts /cdrh/cfdocs/cfMAUDE/ 29. Hagspiel KD, Leung DA, Aladdin M, Spinosa DJ, Matsumoto
16. Blebea J, Wilson R, Waybill P. Deep venous thrombosis after Ah, Angle F. Difficult retrieval of a Recovery IVC filter. J Vasc
percutaneous insertion of vena caval filters. J Vasc Surg Interv Radiol 2004;15:645–7.
1999;30:821–9. 30. Yunus TE, Tariq N, Callahan RE, Niemeyer DJ, Brown OW,
17. Greenfield LJ, Proctor MC. Recurrent thromboembolism in Zelenock GB, Shanley CJ. Changes in inferior vena cava filter
patients with vena cava filters. J Vasc Surg 2001;33:510–4. placement over the past decade at a large community-based
18. Wojcik R, CipolleMD, Fearen I. Long term follow-up of academic health center. J Vasc Surg 2008;47:157-65.
trauma patients with a vena caval filter. J Trauma 31. Kalva SP, Athanasoulis CA, Fan CM, Curvelo M, Geller SC,
2000;49:839–43. Greenfield AJ, Waltman AC, Wicky S. “Recovery” vena cava
19. Grassi CJ, Matsumoto Ah,Teitelbaum [Link] caval occlusion filter: experience in 96 patients. Cardiovasc Intervent Radiol
after Simon nitinol filter placement: identification with MR 2006;29:559-64.
28-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:13 Página 253
INTRODUCCIÓN COMPLICACIONES
Complicaciones Generales
nnn
28-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:13 Página 258
29-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:24 Página 259
o menos leves, hasta angioedema, broncoes- 50% atómico de Ni, la implantación de este
pasmo e incluso shock anafiláctico (17, 19). material en el cuerpo exige tomar precaucio-
nes a causa de la liberación de iones níquel
Protamina que pueden provocar reacciones alérgicas y/o
El sulfato de protamina es una proteína de tóxicas. Estas reacciones dependen de la can-
bajo peso molecular que se utiliza para revertir tidad de iones que se liberan al medio (en par-
el efecto de la heparina, por lo que es muy ticular los iones Ni2+), la cual es directamente
frecuentemente empleado en intervenciones proporcional a la cantidad de níquel que hay
endovasculares. Es una alergia más frecuente en la superficie del material. Por esta razón, la
en pacientes diabéticos que han recibido tra- preparación superficial del NiTi es primordial,
tamiento con insulinas de liberación lenta, por sobre todo para su aplicación como material
un mecanismo de sensibilización cruzada (20). implantable.
Esta aleación metálica se ha relacionado
Antibióticos con reacciones de hipersensibilidad de tipo IV
Aunque su uso no es obligado en la mayoría con afección principalmente en piel (dermatitis
de procedimientos endovasculares, sí es fre- de contacto), aunque también sistémicas (23);
cuente su utilización ya sea para profilaxis o por su parte, el níquel se asocia a activación
como tratamiento por procesos infecciosos inmunológica con incremento de los niveles
concomitantes. Las reacciones más frecuentes séricos de interleucina 1-ß, moléculas de ad-
con mucho son las producidas por los beta- hesión intercelular (ICAM), moléculas de ad-
lactámicos –fundamentalmente aminopenicili- hesión vascular (VCAM), moléculas de adhe-
nas y cefalosporinas– responsables del 70% de sión endotelial (ECAM) y factor de necrosis
las reacciones producidas por antibióticos. Un tumoral (24).
caso especial es la vancomicina, que puede Dentro del síndrome clínico de alergia al
producir el llamado síndrome del hombre rojo, níquel se describe fiebre, broncoespasmo se-
fenómeno derivado de la degranulación directa vero, edema pulmonar no cardiogénico, dolor
de los mastocitos, no mediado por anticuerpos, torácico, pericarditis, palpitaciones, migraña con
y que depende fundamentalmente de una ve- aura, edemas, muerte súbita, entre otros (25).
locidad excesiva de infusión del fármaco, por Para el diagnóstico de esta entidad clínica, debe
lo que es en gran medida evitable (16, 17, 19). tenerse alta sospecha y descartar siempre la
etiología infecciosa. En los exámenes paraclí-
Alergia al Níquel nicos es frecuente encontrar leucocitosis con
Los metales iónicos como el Níquel y el neutrofilia, eosinofilia e incremento de los ni-
Cromo tienen alto potencial inmunogénico y veles de inmunoglobulina E. La prueba de par-
pueden provocar dermatitis de contacto en che es confirmatoria e incluye la colocación
10% a 15% de la población caucásica, siendo de una muestra del dispositivo en el antebrazo
más común en mujeres, respecto al Níquel, del paciente por al menos 48 horas, cubierto
mientras que los varones lo serían más al con una membrana; en caso de ser positivo, se
Cromo (21, 22). producirá edema, eritema y vesículas en el sitio
En la actualidad la un gran número de dis- de contacto.
positivos endovasculares implantables (stents, En relación con el tratamiento, no hay es-
endoprótesis, etc.) están construidos en base tudios clínicos que permitan dar niveles de re-
a aleaciones metálicas que contienen Níquel comendación; sin embargo, por consenso se
(Nitinol) o Cromo (stents de cromo-cobalto); considera que deben utilizarse esteroides,
Respecto al Nitinol, al tener alrededor de un clopidogrel y antihistamínicos con efecto anti
29-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:24 Página 264
Clínica
Paradójicamente, a pesar de la disminu-
ción del recuento plaquetario, los fenóme-
nos hemorrágicos son raros. La complica-
29-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:24 Página 265
liberación de serotonina de plaquetas activadas no fue hasta 1999 cuando Velázquez et al. (34)
tienen mayor especificidad, por lo que puede publicaron la primera descripción de un caso
ser útil la combinación de ambos métodos si de síndrome postimplante (SPI) en un caso si-
están disponibles en pacientes con sospecha milar al que nueve años antes había tratado el
clínica intermedia o alta (31, 32). Dr. Parodi.
Se han descrito como características clíni-
Tratamiento cas principales del SPI (35):
La primera medida es, obviamente, la sus- – Fiebre >38ºC (a pesar de tratamiento anti-
pensión inmediata de la administración de cual- biótico y con cultivos negativos).
quier tipo de heparina, y su sustitución por – Leucocitosis > 10600 +/- 840/ml (general-
otro tipo de anticoagulante para la prevención mente durante el primer día).
de los fenómenos trombóticos, ya que estos – Alteraciones de la coagulación.
se pueden presentar en ausencia de anticoa-
gulación hasta en el 38-76% de los pacientes Se considera al SPI una manifestación in-
en el primer mes. No obstante, está contrain- completa de Síndrome de Respuesta Inflama-
dicado el empleo como anticoagulante del ace- toria Sistémica (SIRS), que además de los cita-
nocumarol puesto que paradójicamente puede dos cursa con taquipnea, taquicardia y puede
provocar un agravamiento del fenómeno trom- presentar leucopenia (36).
bótico. Tampoco se recomienda la trasfusión
de plaquetas, ya que el aumento de antígenos Incidencia y factores de riesgo
circulantes puede precipitar los fenómenos he- Ciertamente la incidencia de SPI actual-
morrágicos. mente es desconocida. La literatura al respecto
Como anticoagulantes alternativos, se em- es escasa y poco precisa, quizá por tratarse de
plean actualmente dos grupos de fármacos, los una entidad infradiagnosticada y ser sus signos
inhibidores de la trombina –argatrobán, lepi- clínicos habitualmente atribuidos a patologías
rudina, bivalirudina– y los heparinoides -fon- no relacionadas con el propio SPI, principal-
daparinux, danaparoide-. No existe evidencia mente cuadros infecciosos de diverso origen.
a favor de uno u otro fármaco y el principal En las publicaciones al respecto, se cifra la
problema de todos ellos es que no existen incidencia del mismo en un amplio margen del
fármacos que antagonicen sus efectos, además 3% al 60% de los procedimientos endovascu-
de la difícil monitorización del efecto de algu- lares de la aorta abdominal, los cuales si se
nos de ellos. (27). asocian con claridad al SPI (37). En procedi-
mientos no relacionados con patología aórtica,
como intervencionismo coronario o de ejes
SÍNDROME POSTIMPLANTE infrapoplíteos, ni tan siquiera se estima una in-
cidencia clara soportada por la literatura.
Se denomina síndrome postimplante (SPI)
a la entidad clínica caracterizada por una res- Factores de riesgo
puesta inflamatoria sistémica tras la realización
de un procedimiento endovascular con empleo El empleo de prótesis sintéticas
de prótesis sintéticas. Históricamente, el 7 de (38) es uno de los factores más claramente
Septiembre de 1990 el Dr. Juan Carlos C. Pa- relacionados con la aparición del SPI. En los
rodi empleó por primera vez en la historia trabajos de Enoch Akowuah et al. al respecto
una prótesis endovascular para el tratamiento se demuestra que en un mismo grupo de pa-
de un aneurisma de aorta abdominal (33), pero cientes con características demográficas simi-
29-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:24 Página 266
lares, la cohorte que ere tratado mediante mente invasivos requeridos, existen otros me-
procedimiento endovascular con empleo de canismos proinflamatorios que se activan du-
prótesis sintéticas presentaba una temperatura rante este tipo de intervención de forma más
postoperatoria 15 ºC superior a la cohorte intensa que en las cirugías tradicionales. El ori-
de pacientes que era tratada de forma con- gen de dicha respuesta es multifactorial y los
servadora sin colocación de prótesis. mecanismos proinflamatorios variados (41, 42,
Patología aneurismática. En los mis- 43, 44).
mos trabajos anteriormente citados de Enoch Se describen como desencadenantes del
Akowuah et al. (38) se demuestra que es más SPI:
frecuente el SPI en pacientes con patología El daño endotelial. Una de las caracte-
aneurismática de cualquier segmento aórtico rísticas principales de los procedimientos en-
que aquellos que presentaban otro tipo de dovasculares es que el punto de acceso es dis-
afectación parietal como úlceras penetrantes tante al área en la que se va a realizar el
o hematomas intramurales. tratamiento. Esto conlleva la necesidad de na-
Tamaño. El tamaño y extensión de la pa- vegación con guías, introductores y catéteres
tología aneurismática también se han asociado por el árbol vascular con el importante daño
a la aparición de los síntomas clínicos del SPI endotelial que ello supone.
(39). Cuanto mayores son los diámetros, el La trombosis masiva. La oclusión de la
diámetro AP y lateral, así como la longitud del luz arterial en los vasos que permiten el acceso
saco aneurismático, mayor es la posibilidad de para los procedimientos endovasculares, provoca
aparición del cuadro. Este factor podría estar una pérdida del flujo laminar en su interior y un
relacionado con la previsible isquemia secun- aumento del riesgo de trombosis arterial. La
daria provocada por la oclusión de ramas co- exclusión del saco aneurismático mediante una
laterales al colocar el dispositivo protésico (39, endoprótesis condiciona la trombosis secundaria
40, 41). de todo el contenido hemático que se encuentre
Importante cantidad de trombo. en el interior en el momento del sellado. Esta
De forma paralela a lo que concierne al tamaño trombosis ocasiona un consumo de factores de
del saco aneurismático, cuanto mayor es la coagulación, una activación del complemento y
cantidad de trombo formada tras la exclusión un secuestro plaquetar importante (45). Todo
de aneurisma tratado, mayor es la respuesta ello contribuye a perpetuar el mecanismo proin-
inflamatoria y el SPI asociado (39). flamatorio del SPI.
Duración del procedimiento. Gera- La isquemia/reperfusión. Cuando se
simidis et al. (42) relacionaron entre otros ele- posiciona un stent cubierto en territorio ar-
mentos, la duración del procedimiento de co- terial, la oclusión de ramas colaterales que naz-
locación del dispositivo con la producción de can del área sellada es una consecuencia difí-
citokinas y mediadores proinflamatorios que cilmente evitable. La cobertura de arterias
derivan en una mayor incidencia del SPI. intercostales a nivel torácico, lumbares a nivel
Fisiopatología. Como ya se ha comen- abdominal e hipogástricas a nivel iliaco son las
tado en apartados anteriores, se considera el responsables de insultos isquémicos que sufren
SPI como una manifestación parcial del Sín- los territorios irrigados por las mismas. Este
drome de Respuesta Inflamatoria Sistémica clá- mecanismo de isquemia/reperfusión (de forma
sico. Si bien es cierto que una de las grandes retrógrada) conlleva la liberación interleucinas,
ventajas aportadas por los procedimientos en- factor de necrosis tumoral y medidores de
dovasculares es la menor agresividad para con daño tisular que potencian la respuesta infla-
el paciente, debido a los abordajes mínima- matoria sistémica (46).
29-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:24 Página 267
6. Waybill MM,Waybill PN. Contrast media-induced nephroto- 26. Verma SK, Tobis JM. Explantation of patent foramen ovale
xicity: Identification of patients at risk and algorithms for pre- closure devices: a multicenter survey. J Am Col Cardiol Intv
vention. J Vasc Interv Radiol 2001; 12: 3-9. 2011; 4: 579-585.
7. Rudnick MR, Goldfarb S, Wexler L, et al. Nephrotoxicity of 27. Cruz-González I, Sánchez-Ledesma M, Sánchez PL, et al.
ionic and nonionic contrast media in 1196 patients: a rando- Trombocitopenia inducida por heparina. Rev Esp Cardiol
mized trial. Kidney Int 1995; 47: 254-261. 2007; 60: 1071-1082.
8. Liva PD, Agüero MA, Moratorio Da, et al. Nefropatía por 28. Warkentin TE, Levine MN, Horsewood P, et al. Heparin-in-
contraste, un problema común en cardiología intervencio- duced thrombocytopenia in patients treated with low mo-
nista. Rev Argent Cardiol 2004; 72: 62-67. lecular weight heparin or unfractiones heparin. N Engl J Med
9. McCullough PA, Adam A, Becker CR, et al. Risk prediction of 1995; 332: 1330-1335.
contrast induced nephropathy. Am J Cardiol 2006; 98: 27K- 29. Warkentin TE, Kelton JG.A 14 year study of heparin-induced
36K. thrombocytopenia. Am J med 1996; 101: 502-507.
10. Barrett BJ, Carlisle EJ. Contrast Nephrotoxicity. Am Soc 30. Lo GK, Juhl D, Warkentin Te, et al. Evaluation of pretest cli-
Nephrol 1994; 2: 125-137. nical score (4 T’s) for the diagnosis of heparin-induced th-
11. Mehran R, Aymong ED, Nikolsky E, et al. A simple risk score rombocytopenia in two clinical settings. J Thromb Haemost
for prediction of contrast-induced nephropathy after percu- 2006; 4: 759-765.
taneous coronary intervention. J Am Coll Cardiol 2004; 44: 31. Greinacher A, Amiral J, Dummel V, et al. Laboratory diagnosis
1393-1399. of Heparin-associated thrombocytopenia and conmparation
12. Thomsen HS. How to avoid CIN: guidelines from the Euro- of platelet aggregation test, heparin-induced platelet activa-
pean Society of Urogenital radiology. Nephrol Dial Transplant tion test and platelet factor 4/heparin enzyme-linked inmu-
2005; 20: 18-22. nosorbent assay. Transfusion 1994; 34: 381-385.
13. Dussol B, Morange S, Loundoun A, et al. A randomized trial 32. Pouplard C, Amiral J, Borg YJ, et al. Decision analysis for use
of saline hydratation to prevent contrast nephropathy in ch- of platelet aggregation test, carbon 14-serotonin release
ronic renal failure [Link] J Cardiol 2008; 21: 2120-2126. assay, and heparin-platelet factor 4 enzyme-linked inmuno-
14. Fishbane S. N-acetylcysteine in the prevention of contrast- sorbent assay for diagnosis of heparin-induced thrombocy-
induced nephropathy. Clin J Am Soc Nephrol 2008; 3: 281- topenia. Am J Clin Pathol 1999; 111: 700-706.
287. 33. Parodi JC, Palmaz JC, Barone HD. Transfemoral intraluminal
15. Johansson SG, Biever T, Dahl R, et al. Revised nomenclatur graft implantation for abdominal aortic aneurysms. Ann Vasc
for allergy for global use: report of the nomenclature review Surg. 1991;5:491-499.
committee of the World Allergy Organization. JACI 2003; 13: 34. Velazquez OC, Carpenter JP, Baum RA, Barker CF, Golden
832-836. M, Criado F, Pyeron A, Fairman RM. Perigraft air, fever, and
16. Lieberman P. Anaphylactic reactions during surgical and me- leukocytosis after endovascular repair of abdominal aortic
dical procedures. JACI 2002; 110 (Suppl. 2): S64-S69. aneurysms. Am J Surg 1999;178:185–189.
17. Thong BY, Chan Y. Anaphylaxis during surgical and interven- 35. Zimmer S1, Heiss MM, Schardey HM, Weilbach C, Faist E,
tional procedure. Ann Alergy Clin Inmunol 2004; 92: 619- Lauterjung [Link] syndrome after endovascular im-
628. plantation of an aortic stent—a comparative study. Langen-
18. Warshaw EM. Latex allergy. Skin Med 2003; 2: 359-366. becks Arch Chir Suppl Kongressbd. 1998;115(Suppl I):13-7.
19. Bernard YHT. Anaphylaxis during surgical and interventional 36. Bone RC, Sibbald WJ, Sprung [Link] ACCP-SCCM consen-
procedures. Ann Allergy Asthma Inmunol 2004; 92: 619-628. sus conference on sepsis and organ failure. Chest
20. Stewart WJ, McSweeney SM, Kellett MA, et al. Increased risk 1992;101:1481–1483.
of severe protamine reactions in NPH-insulin-dependent dia- 37. Tzilalis B, Papoutsis K, Douliotis I, Pyrgakis K, Lekkas A, Tsi-
betics undergoing cardiac catheterization. Circulation 1984; liggiris [Link] data on post-implantation syndrome. Helle-
70: 788-792. nic Vascular Surgery 2008;14:132–145.
21. Ries MW, Kampmann C, Ruprecht HJ, Hinterder G, Hafner 38. Enoch Akowuah, Peter Wilde, Gianni Angelini, Alan J. Bryan.
G, Meyer J. Nickel release after implantation of the amplatzer Systemic inflammatory response after endoluminal stenting
occluder. Am Heart J 2003; 145: 737-41. of the descending thoracic aorta. Interactive CardioVascular
22. Hildebrand H.F. y cols. Les conséquences biologiques de la and Thoracic Surgery 6 (2007) 741–743.
présence d’ions métalliques dans la cavité buccale. Revue 39. Benvenuti LA, Onishi RY, Gutierrez PS, de Lourdes Higuchi
d’Odonto-Stomatologie. 1984; Xlll: P.51. M. Different patterns of atherosclerotic remodeling in the
23. Ries MW, Kampmann C, Ruprecht HJ, Hinterder G, Hafner thoracic and abdominal aorta. Clinics 2005;60:355–360.
G, Meyer J. Nickel release after implantation of the amplatzer 40. Welborn MB1, Oldenburg HS, Hess PJ, Huber TS, Martin TD,
occluder. Am Heart J 2003; 145: 737-41. Rauwerda JA, Wesdorp RI, Espat NJ, Copeland EM 3rd, Mol-
24. Wataha JC, Lockwood PE, Marek M, et al. Ability of Ni-con- dawer LL, Seeger JM. The relationship between visceral is-
taining biomedical alloys to activate monocytes and endot- chemia, proinflammatory cytokines, and organ injury in
helial cells in vitro. J Biomed Mater Res 1999; 45: 251-7. patients undergoing thoracoabdominal aortic aneurysm re-
25. Wertman B, Azarbal B, Riedel M, Tobis J. Adverse events as- pair. Crit Care Med. 2000 Sep;28(9):3191-7.
sociated with nickel allergy in patients undergoing percuta- 41. Edmo Atique Gabriel *, Rafael Fagionato Locali, Carla Cris-
neous atrial septal defect or patent foramen ovale closure. J tina Romano, Alberto Jose´ da Silva Duarte, Jose´ Hono´rio
Am Coll Cardiol 2006; 47 (6): 1-2 Palma, Enio Buffolo. Analysis of the inflammatory response
29-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:24 Página 271
in endovascular treatment of aortic aneurysms. European 56. Chang C, Chuter C, Niemann C, Shlipak M, Cohen M, Reilly
Journal of Cardio-thoracic Surgery 31 (2007) 406 – 413. L, Hiramoto, J. Systemic inflammation, coagulopathy, and
42. Gerasimidis T, Sfyroeras G, Trellopoulos G, Skoura L, Papa- acute renal insufficiency following endovascular thoracoab-
zoglou K, Konstantinidis K, Karamanos D, Filaktou A, Para- dominal aortic aneurysm repair. J Vasc Surg 2009;49:1140–
panisiou E. Impact of endograft material on the inflammatory 1146.
response after elective endovascular abdominal aortic 57. Swartbol P, Truedsson L, Norgren L. The inflammatory res-
aneurysm repair. Angiology 2005;56:743–753. ponse and its consequence for the clinical outcome following
43. Marjanović I1, Jevtić M, Misović S, Vojvodić D, Zoranović U, aortic aneurysm repair. Eur J Vasc Endovasc Surg
Rusović S, Sarac M, Stanojević I. Early inflammatory response
2001;21:393–400.
following elective abdominal aortic aneurysm repair: a com-
58. Vijaynagar, McMahon GS, McCarthy MJ. Periaortic inflamma-
parison between endovascular procedure and conventional,
tion after endovascular aneurysm [Link] Vasc Surg. 2011
open [Link] Pregl. 2011 Nov;68(11):948-55.
44. Galle C, De Maertelaer V, Motte S, Zhou L, Stordeur P, Del- May;25(4):558.
ville JP, Li R, Ferreira J, Goldman M, Capel P, Wautrecht JC, 59. Gabriel EA, Locali RF, Matsoka PK, Romano CC, Duarte AJ,
Pradier O, Dereume JP. Early inflammatory response after Buffolo E. First inflammatory risk score for aortic endoprost-
elective abdominal aortic aneurysm repair: a comparison heses. Rev Bras Cir Cardiovasc 2008;23:512–518.
between endovascular procedure and conventional surgery. 60. Santamaría A., Perelló A., Berenguer F.J.,Vera Sempere, Cala-
J Vasc Surg 2000;32:234–246.) buig J.R. Embolismo por cristales de colesterol. A propósito
45. Cross KS, Bouchier-Hayes D, Leahy AL. Consumptive coagu- de un caso. Anales de Medicina Interna 2001,Vol.18, Nº4, pp.
lopathy following endovascular stent repair of abdominal 201-204.
aortic aneurysm.. Eur J Vasc Endovasc Surg 2000;19:94–95. 61. Moolenaar W, Lamers CBHW. Cholesterol Crystal Emboli-
46. Swartbol P, Truedsson L, Norgren L. The inflammatory res- zation in the Netherlands. Arch Intern Med 1996; 156: 653-
ponse and its consequence for the clinical outcome following 57.
aortic aneurysm repair. Eur J Vasc Endovasc Surg 62. Dahlerup, Fenger. Obduktionsbericht. Ugeskr Laeger 1944;
2001;21(5):393—400. 1: 215.
47. Alexandra L.V. Golledgea, Philip Walkerb, Paul E. Normanc and 63. Claudel JP, Ninet J, Coppere B. Embolies de cholestérol dans
Jonathan Golledgea. A systematic review of studies examining les membres inférieur. Rev-Prat (Paris) 1995; 45: 56-61.
inflammation associated cytokines in human abdominal aortic 64. Blétry O, et al. Les embolies de cholesterol. Rev-Prat (Paris)
aneurysm samples. Disease Markers 26 (2009) 181–188.
1986; 36:23.
48. Szekanecz Z, Shah MR, Harlow LA, Pearce WH, Koch AE. In-
65. Colt HG, Begg RJ, Suporito JJ, Cooper WM, Shapiro AP. Cho-
terleukin-8 and tumor necrosis factor-alpha are involved in
human aortic endothelial cell migration. Pathobiology lesterol emboli after cardiac catheterization: eight cases and
1994;62(3):134—9. review of the literature.. Medicine 1988; 347: 1641.
49. Cooper AL, Brouwer S,Turnbull AV, Luheshi GN, Hopkins SJ, 66. Barrabés Riu JA, Tolosa Vilella C, Ordi Ros J, Premanyer Mi-
Kunkel SL, Rothwell NJ. Tumor necrosis factor-a and fever randa G, Salas Caudevila A. Embolismo de colesterol tras an-
after peripheral inflammation in the rat. Am J Physiol gioplastia coronaria. Presentación de un caso. Rev Esp
1994;267(6 Pt 2):R1431—6. Cardiol 1991; 44: 411-413.
50. Norgren L, Albrechtsson U, Swartbol P. Side-effect of endo- 67. López Pardo F, González Barrero A, Serrano Castro V,Andreu
vascular grafting to treat aortic aneurysm. Br J Surg Alvarez J, Navarrete Ortega M, Burgués Cornejo J. Embo-
1996;83(4):520—1. lismo de colesterol durante el tratamiento con heparina. Rev
51. Rowlands TE, Vanniasinkam SH. Pro- and anti-inflammatory Esp Cardiol 1993; 46: 755-764.
cytokine release in open versus endovascular repair of ab- 68. Ridker PM, Michel T. Streptokinase therapy and cholesterol
dominal aortic aneurysm. Br J Surg 2001;88(10):1335—40. embolization. Am J Med 1989; 87: 357-358.
52. Singh U, Devaraj S, Jiahal I. C-reactive protein decreases tis- 69. Ramdas G, Pai RG, Heywood JT. Atheroembolism (Images in
sue plasminogen activator activity in human aortic endothe- clinical medicine). N Engl J Med 1995; 333 (13): 852.
lial cells. Arterioscler. Thromb Vasc Biol 70. Vargas E, Puig L, Curell R, De Moradas JM. Embolización por
2005;25(10):2216—21. cristales de colesterol. Piel 1992; 7: 186-188.
53. Eleni Arnaoutogloua, Nektarios Papasb, Haralampos Milio-
71. De la Casa Monje R, Martínez Ara J, Cardenal A, Picazo ML.
nisc, George Kouvelosb,Vasilios Koulourasd, Miltiadis I. Mat-
Embolismo renal por cristales de colesterol:Aparición tardía
sagkasb. Post-implantation syndrome after endovascular
de la insuficiencia renal. [carta]. Med Clin (Barc) 1992; 98:
repair of aortic aneurysms: need for postdischarge survei-
llance. Interactive CardioVascular and Thoracic Surgery 11 597-598.
(2010) 449–454 72. García Cors M, Montull S, Blanco M, López Alonso G, Cas-
54. Schlag G, Redl H. Mediators of injury and inflammation. tellón E, Pasquau J, et al. Ateroembolismo de colesterol: Ac-
World J Surg 1996;20:406–410. cidente cerebrovascular agudo e insuficiencia renal aguda
55. Hamano K, Gohra H, Noda H, Katoh T, Fujimura Y, Zempo como forma de presentació[Link] Med Interna (Madrid) 1986;
N, Esato K. Increased serum interleukin-8: correlation with 3: 281-284.
poor prognosis in patients with postoperative multiple organ 73. MoolenaarW, Lamers CBHW. Cholesterol crystal emboliza-
failure. World J Surg 1998;22:1077–1081. tion to the alimentary tract. Gut 1996; 38: 196-200.
29-COMPLICACIONES.qxp_TSA PRIMERO 21/05/14 20:24 Página 272
Índice
Prólogo ....................................................................................................................................................... 7
ÍNDICE n 275