Regiones de origen y destino de la migración México-Estados Unidos
Como ya se mencionó, uno de los rasgos más distintivos del actual patrón migratorio sino también que se acentúen las tendencias de ciertas modalidades y perfiles de
México-Estados Unidos es la creciente extensión territorial del fenómeno hasta llegar los migrantes provenientes de las distintas regiones del país. De ahí que en algunas
a asumir un carácter nacional en ambos países. De tal forma, el mapa migratorio investigaciones se ha optado por examinar el origen y destino de la migración a nivel
mexicano se ha ampliado al expresar una extraordinaria multiplicación y diversificación nacional y regional, y, cuando la información lo permite, a nivel estatal y municipal.
de rutas y circuitos que vinculan los lugares de origen en México con los puntos de Con el fin de medir y analizar con mayor exactitud las modalidades, tendencias y
destino en Estados Unidos. características de la migración México-Estados Unidos, el CONAPO ha establecido
una regionalización de los lugares de origen,8 donde articula criterios geográficos y
migratorios y subdivide al territorio mexicano en cuatro regiones: Tradicional, Norte,
Regiones de origen en México Centro y Sur-sureste.
Hasta la década de 1970, la migración mexicana al país vecino del norte tenía su La región Tradicional destaca por ser el origen principal de la corriente migratoria
origen en unas cuantas entidades del centro-occidente y norte de México, como mexicana a Estados Unidos. Se conforma por nueve entidades del centro-occidente del
Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Zacatecas, Chihuahua, Durango y Nayarit. La país: Aguascalientes, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit, San
preeminencia de estos estados quedó delineada desde mucho antes del Programa Luis Potosí y Zacatecas, que han establecido vínculos históricos con algunos estados
Bracero (1942-1964); se mantuvo durante el periodo conocido como la fase de y regiones estadounidenses mediante la continua e ininterrumpida migración de sus
los indocumentados (1964-1986); y se afianzó con el programa de legalización habitantes. Todas estas entidades presentan una larga tradición migratoria a Estados
de la IRCA de 1987, al verse beneficiados con esta Ley poco más de medio millón Unidos. Por ello, no es de sorprender que, según datos censales, en el quinquenio
de migrantes nativos de esas entidades.7 Sin embargo, durante la década de 1980, comprendido entre 1995 y 2000, 47 por ciento de los migrantes mexicanos que
a estas entidades se les sumaron otras del centro y sur del país, que tiempo atrás se fueron a vivir o a buscar trabajo al país vecino del norte fueran originarios de esta
no figuraban en las estadísticas migratorias o no aportaban grandes volúmenes de región migratoria. En 2010 este porcentaje se redujo: dos de cada cinco migrantes
población migrante al flujo migratorio internacional. Los casos más sobresalientes del quinquenio 2005-2010 provenía de alguno de estos estados.
son Guerrero, Morelos, Oaxaca, Puebla, Estado de México y, más recientemente,
los estados de Hidalgo, Veracruz y Chiapas. Así, adentrada la década de 1990, se La región Norte se caracteriza porque históricamente ha tenido una participación
observaba una mayor diversificación territorial de la migración, con una tendencia a significativa en la migración a Estados Unidos, aunque de menor intensidad migratoria
la configuración de un patrón migratorio de carácter nacional. que la región Tradicional. Es además receptora de grandes flujos migratorios prove-
nientes del interior del país y de aquellos migrantes mexicanos que son devueltos por
El proceso de expansión territorial de la migración a Estados Unidos ha propiciado las autoridades migratorias estadounidenses, pues seis de las ocho entidades que la
no sólo que se incremente el volumen de los flujos migratorios internacionales, componen tienen frontera con Estados Unidos: Baja California, Coahuila, Chihuahua,
7 8
Véase Durand, Jorge y Douglas, S. Massey (2003), Clandestinos. Migración México-Estados Unidos en los Véase Zúñiga, Leite y Acevedo (2005), Migración México-Estados Unidos. Panorama regional y estatal,
albores del siglo XX. Universidad Autónoma de Zacatecas-Miguel Ángel Porrúa, México, 210 pp. CONAPO, México, 235 pp.
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Consejo Nacional de Población
Nuevo León, Sonora y Tamaulipas. Incluye, además, dos estados que mantienen de redes sociales y la introducción de sistemas de reclutamiento de mano de obra
vínculos geográficos y migratorios con los estados fronterizos: Baja California Sur y mediante el sistema de visas H2A en los estados de Veracruz y Tabasco. Asimismo,
Sinaloa. Otro rasgo característico de esta región es la migración transfronteriza (com- la migración centroamericana de tránsito puede convertirse en un elemento catali-
muters), es decir, personas que viven y/o trabajan en ambos lados de la frontera. De zador de la migración internacional en algunas comunidades del sureste mexicano.9
ahí que esta región presente una dinámica migratoria muy diferente a la observada
en otras regiones del país. Según datos censales, el aporte de la región Norte a la
migración internacional se mantuvo en alrededor de 13 por ciento en los quinquenios Regiones de destino en Estados Unidos
1995-2000 y 2005-2010.
Como resultado del incremento de los flujos migratorios a lo largo de la última década
La región Centro se distingue por un fuerte dinamismo migratorio, sobre todo a del siglo XX y los primeros años del nuevo milenio, se ha asistido a un abrumador
partir de la década de 1980. Se conforma por las entidades de Morelos, Querétaro, aumento de la migración mexicana a Estados Unidos, y a su mayor diversificación
Tlaxcala, Puebla, Hidalgo, Distrito Federal y el Estado de México. Es notorio el caso en cuanto a los lugares de destino en ese país. Si en la década de 1930 el destino
de Morelos, el cual ha llamado la atención de los especialistas e investigadores del principal de los migrantes mexicanos fue Texas y en la de 1960 lo fue California, hoy
fenómeno migratorio porque en los últimos años ha incrementado sostenidamente en día nos encontramos frente a un desplazamiento hacia otros estados, regiones y
su aporte al flujo migratorio internacional. Algo similar sucedió en el estado de Hi- zonas metropolitanas que tiempo atrás eran de poca presencia hispana y no figuraban
dalgo, donde la migración involucra a un número cada vez mayor de municipios y como receptoras de población inmigrante mexicana.10
comunidades. Según el censo de 2010, el aporte de la región central a la migración
México-Estados Unidos fue de 27 por ciento entre 2005 y 2010, porcentaje similar Actualmente, es posible encontrar barrios y suburbios en Estados Unidos habitados
al registrado en el quinquenio 1995-2000, pero superior al aportado por la región en su totalidad por migrantes originarios de un mismo pueblo o comunidad en Mé-
Norte, en ambos periodos. xico. Tal es el caso de los migrantes zacatecanos en Los Ángeles, California, y de los
michoacanos en el condado de Cook, en la ciudad de Chicago, Illinois. Estas concen-
La región Sur-sureste incluye a ocho entidades federativas: Campeche, Chiapas, traciones o asentamientos de migrantes mexicanos funcionan como redes sociales
Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán. Esta región se distin- y trasmisores de la cultura y valores del lugar de origen a la segunda generación de
gue por su reciente incorporación a la migración hacia Estados Unidos, la cual inicia, inmigrantes. Para dar cuenta de la expansión territorial de la migración mexicana
fundamentalmente, a partir de la década de 1990, con excepción de Guerrero y en Estados Unidos, Durand y Massey (2003) establecen una regionalización que
Oaxaca, cuyos orígenes se remontan a los años cuarenta en el contexto del Programa subdivide el territorio estadounidense en cinco grandes regiones: Sudoeste Primera
Bracero. Estas dos entidades se distinguen, además, por su constante participación Fase, Sudoeste en Expansión, Grandes Lagos, Costa Este y Grandes Planicies.
en la migración interna que se dirige a las grandes ciudades del país, y al corredor
agrícola del Pacífico. En la región destacan, además de Guerrero y Oaxaca, los estados La región Sudoeste Primera Fase incluye a todos los estados que hacen frontera con
de Chiapas y Veracruz, los cuales experimentaron un crecimiento migratorio notorio México: Arizona, California, Nuevo México y Texas, los cuales han sido receptores tradi-
durante la primera década del siglo XXI. cionales de la migración mexicana. Esta región concentra, por mucho, el mayor número
de inmigrantes mexicanos en Estados Unidos, posiblemente debido a la vecindad con
En 2000, esta región aportó 15 por ciento de los migrantes mexicanos a Estados
9
Unidos y, en 2010, esta cifra aumentó a 20 por ciento, según datos censales. La Véase Durand y Massey (2003), Op. cit., pp. 87-94.
10
Véase, por ejemplo: Zúñiga, Víctor y Rubén Hernández-León (2005), New Destinations: Mexican Immigration
región Sur-sureste se encuentra en una etapa inicial del proceso migratorio, pero in the United States. New York: Russell Sage Foundation; y, Durand, Jorge; Massey, Douglas S. and Charvet,
puede seguir aumentado su participación. Diversos factores pueden influir en la Fernando (2000), “The Changing Geography of Mexican Immigration to the United States: 1910-1996”, en
consolidación de los flujos migratorios en esta región: el desarrollo y reafirmación Social Science Quarterly.
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Índices de intensidad migratoria México-Estados Unidos 2010
México, pero también por la historicidad y masividad del flujo migratorio mexicano que ocurrió durante la década de 1920. Dicho estado ocupa el tercer lugar con el mayor
se dirige a esos estados. Hasta principios de la década de 1990, esta región acogía a número de mexicanos, después de California y Texas. De hecho, la ciudad de Chicago
poco más de ocho de cada diez inmigrantes mexicanos (83.2%). Las estimaciones concentra alrededor de 90 por ciento de la población mexicana del estado de Illinois,
realizadas por el CONAPO, a partir de la información proporcionada por la Encuesta y es la segunda ciudad más poblada de mexicanos, después de Los Ángeles.
Nacional de Empleo (ENE, 2002), indican que más de la mitad del flujo migratorio
del quinquenio 1997-2002 (51.3%) se dirigía a esta región.11 No obstante, la movilidad interna de los mexicanos ya establecidos en el vecino país
del norte ha desempeñado un papel importante en el crecimiento de la comunidad
Sin embargo, en los últimos años se ha observado una mayor dispersión del fenómeno mexicana en los estados de Indiana, Minnesota y Michigan. En el año 2000, esta
migratorio, que se expresa en una sensible reducción del porcentaje de migrantes región concentró 8.5 por ciento de la población inmigrante mexicana en Estados
que vive o llega a buscar trabajo en esta región. De acuerdo con datos de la CPS, en Unidos, con una tasa de crecimiento intercensal que ascendió a 9.2 por ciento en el
2010, el 66 por ciento de todos los mexicanos residentes en Estados Unidos vivía periodo comprendido entre 1990 y 2000, cifra muy superior a la registrada en 1980
en alguno de los estados que conforman esta región. Destacan Texas y California, (5%). En 2010, según datos de la CPS, en la región residía 7.6 por ciento del total
que en conjunto concentran el 60 por ciento del total que reside en Estados Unidos de mexicanos en ese país.
(40 y 20%, respectivamente). En estos dos estados la presencia de los migrantes
mexicanos es más visible. La región de las Grandes Planicies incluye a los estados de Colorado, Iowa, Kansas,
Missouri, Nebraska, Oklahoma y Wyoming. Salvo el estado de Colorado, se trata de
La región Sudoeste en Expansión abarca a los estados de Idaho, Nevada, Oregon, una región que históricamente ha tenido poca presencia mexicana, aunque en las
Utah y Washington, a los cuales se ha expandido notoriamente la migración mexicana. últimas décadas ha ido ganando importancia como polo de atracción de población
Durante las últimas tres décadas del siglo XX, esta región acogió entre 2 y 5 por ciento migrante mexicana. El censo estadounidense de 2000 registró un crecimiento muy
de los migrantes mexicanos y se mantuvo por arriba del cinco por ciento durante la significativo: el porcentaje de población mexicana en dichos estados pasó de 1.9 en
primera década de 2000. La tasa de crecimiento de la población mexicana en esta 1990 a 4.2 en 2000, con una tasa de crecimiento de 15.6 por ciento en el periodo
región pasó de 12.5 por ciento en la década de 1970-1980 a 13.7 por ciento en el 1990-2000. En la década de 1990, todos los estados de la región aumentaron su
periodo 1990-2000. En 2010, en esta región residía 6.1 por ciento de la población participación porcentual; en particular, Colorado duplicó su participación. En la ac-
inmigrante mexicana en Estados Unidos. Al interior de la región, destacan los estados tualidad, Kansas, Nebraska y Iowa figuran en la nueva geografía migratoria iniciada
de Nevada —donde los mexicanos se han integrado totalmente al mercado de trabajo a finales de la misma década.
hotelero y restaurantero desde la década de 1970—, Oregon y Washington, en los
cuales un importante segmento de la mano de obra inmigrante mexicana labora en La región Costa Este se encuentra en una etapa de desarrollo como región de
las actividades agrícolas e industria de la construcción. Estos tres estados concentran, inmigración, y está constituida por el corredor que comprende desde el estado de
en conjunto, 4.8 por ciento de los inmigrantes mexicanos que residen en ese país. Florida, en el sur, hasta Nueva York, en el norte, pasando por Georgia, Carolina del
Sur, Carolina del Norte, Virginia, Distrito de Columbia, Maryland, Delaware, Nueva
La región de los Grandes Lagos se articula en torno a la ciudad de Chicago y com- Jersey, Pennsylvania, Connecticut y Rhode Island, e incluyendo a los cuatro estados
prende los estados de Illinois, Wisconsin, Minnesota, Indiana y Michigan. El destino del noreste del territorio estadounidense: Maine, Massachusetts, Nueva Hampshire
de la migración mexicana a esta región comenzó a principios del siglo XX, pero la y Vermont. En el año 2000 esta región figuró como la segunda de mayor concen-
llegada masiva de trabajadores mexicanos, que se dirigían principalmente a Illinois, tración de mexicanos en el vecino país del norte (10.1%), con una fuerte presencia
en Georgia, Florida, Carolina del Norte y Nueva York.
11
Véase Zúñiga, Leite y Acevedo (2005), Op. cit., 64 pp.
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Consejo Nacional de Población
De acuerdo con datos del censo estadounidense, la población latina residente en
Georgia, de la cual 63 por ciento es mexicana, aumentó en 300 por ciento durante la
década de 1990, y alcanzó los 435 mil habitantes en 2000. En ese mismo periodo,
en Carolina del Norte la población de origen mexicano pasó de nueve mil habitantes
en 1990 a 170 mil en 2000, lo que representó un incremento de 1 720 por ciento.
Aunque en términos absolutos su número sigue siendo pequeño en comparación con
aquellos estados donde tradicionalmente se han establecido los mexicanos (Califor-
nia, Texas e Illinois), lo cierto es que el aumento registrado en los últimos años de la
migración mexicana a Estados Unidos, así como la incorporación de nuevas entidades
de origen en México, ha impulsado, bajo intensidades diferenciadas, una creciente
dispersión por todo el territorio norteamericano, que propicia nuevos retos para la
integración en las comunidades de destino. Según datos de la CPS, esta región concen-
traba 12.2 por ciento de la población mexicana radicada en Estados Unidos en 2010.
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