Amor y guerra en "Las Tres Estrellas"

100% encontró este documento útil (5 votos)
1K vistas1256 páginas
Este documento presenta una sinopsis y el primer capítulo de la novela china "Las Tres Estrellas de la Calamidad". Introduce a dos niños, Cao Niang Zi y Ge Pang Xiao, que exploran la Colina …

Las Tres Estrellas de la Calamidad

by VeronaCamoli

Título Original: (Sha Po Lang)


Autor: Priest

Traducción al español basada en la traducción en inglés de @NorthwestFlower


(completa en su perfil)
Este es un trabajo hecho por una fan para fans sin fines de lucro, pero porfavor no
publicar esta traducción en ningún otro sitio web.

Sinopsis (de zhenhunxiaoshuo):

"Desde reunir menos y dejar más el uno al otro, su amor ha sido templado por la
guerra, la prueba de la vida, y ha cosechado los más dulces frutos. Realmente
concuerda con la oración "el querer es desenfrenado y el amor es controlado".

Viendo a través de toda la historia, el título destella en mi mente, y los dos están
enormemente sintetizados en él. Esto es la confianza y el amor en las llamas de la
guerra. Apegándose a sus respectivos campos de batalla y aun así continuando
hombro con hombro, espalda con espalda... dominando el fuego de la guerra, tú
también podrás ver, en el momento que mires atrás, las miradas que se cruzan, es el
amor conferido por los cielos.

La gran narrativa del autor también le brinda a este espacio un completo despliegue
de emociones. No es artificial, superficial ni desordenado. Un trazo de tinta le habla al
mundo acerca de las cosas, el corazón de un niño, y hace que las personas
reflexionen sobre ello."

Contenido:
Historia Principal: 4 volumenes con un total de 128 capítulos
Extras: 15 capítulos

No me pertenecen la historia ni los personajes.


1. La Frontera

"Considerándolo todo, Shen Shiliu era un enfermizo sordo-ciego"

El pueblo en el campo de Yanhui tenía una "Colina del General"; el nombre sonaba
todopoderoso y espectacular, pero en realidad solo era una pequeña pila de tierra y
alguien con un cuello ligeramente más largo podría ver por encima de ella.

La Colina del General no siempre había estado ahí. Se decía que catorce años
atrás, las tres facciones del Campamento del Hierro Negro de la Dinastía de la Gran
Liang fueron a su gran expedición al norte, aniquilando a los bárbaros de las
Dieciocho Tribus de Man. Ellos pasaron victoriosamente por Yanhui en su ruta de
regreso a la ciudad capital, y abandonaron sus armaduras destrozadas ahí, las cuales
se apilaron en un pequeño montículo y, después de años de arena, viento y lluvia, se
convirtieron en lo que actualmente era la Colina del General.

La Colina del General era un completo yermo: nada plantado ahí llegaba a crecer
y ni siquiera las hierbas silvestres agraciaban este lugar con su presencia; ni siquiera
había algo para ocultarse si una pareja quería divertirse un poco en secreto. Solo
yacía ahí, en medio del lugar, y nadie sabía exactamente qué hacer con eso. La
generación más vieja decía que la razón detrás de su desolación era porque el
Campamento del Hierro Negro estaba muy fuertemente envuelto con el hedor de la
muerte y violencia. El tiempo pasó. Eventualmente, ciertos rufianes callejeros buenos
para nada que tenían demasiado tiempo libre en sus manos usaron esto como la base
para difundir una serie de historias campiranas de fantasmas y, con el paso del
tiempo, menos y menos personas llegaban a visitar el área.

Pero esa noche, dos niños pequeños de cerca de diez años de edad se escabulleron
hasta la falda de la colina. De esos dos niños, uno era alto y delgado, el otro pequeño
y gordo. Cuando se ponían juntos, ofrecían un notable parecido a un par de palillos y
un tazón corriendo.

El delgado estaba vestido con un atuendo femenino, y solo bajo una inspección
más cercana uno podía decir que en realidad se trataba de un niño pequeño. En
efecto, su nombre mismo era Cao Niang Zi ¹, como el adivino dijo que él tenía la línea
de vida de una niña, pero nació en el cuerpo equivocado y los dioses arriba
probablemente le dirían que se fuera a encontrar otro cuerpo para renacer, a su
familia le preocupaba que no fuera a vivir mucho tiempo así que simplemente lo
educaron como a una hija.

El nombre del gordo era Ge Pang Xiao² y era el hijo del carnicero local. Él
ciertamente vivía a la altura de su nombre: todo su cuerpo parecía estar cubierto por
un reluciente brillo de riqueza aceitosa.

¹Niang Zi: Literalmente: dama, mujer.

²Pang Xiao: Literalmente: gordo, pequeño. En la traducción en inglés viene como


"Ge Ban Xiao"; pero la transliteración de gordo es pang, así que lo manejaré de esa
forma.

Los dos asomaron sus cabezas, pero debido al miedo dejado por esas historias de
fantasmas, ninguno se atrevía a acercarse.

Ge Pang Xiao sostuvo un Qian Li Yan³ forrado de cuero entre sus pequeñas
regordetas manos, estirando su cuello lo más lejos posible en dirección a la Colina del
General y murmuró: −Dime, el sol está a punto de ponerse y él aún no regresa, mi
hermano mayor⁴es en verdad... um, ¿Cómo se le dice...? ¡Colgarse para evitar el
grano⁵!

Cao Niang Zi: −Se dice "atar tu cabello a una viga y poner picos bajo tu trasero
para evitar caer dormido mientras estudias⁵". Ahora, basta de escupir tonterías y
dame el Qian Li Yan.

³NTE. Literalmente: Ojo de Mil Li. En este universo es el equivalente a un


catalejo. Li es una unidad de medida en la antigua china que comprende entre 400-
500m.

⁴NTE. Dage. Aquí no se refiere a que sean hermanos de sangre, sino que se trata de
una forma respetuosa de referirse a un hombre que tiene más o menos la misma
edad que uno. También se usa con otras palabras que uno emplea para la familia
"tío", "abuelo", etc. Cuando no se trate una relación de parentesco lo dejaré con
cursiva para diferenciar.

⁵NTE. Ge Pang Xiao inicialmente está mezclando la mitad del proverbio "No comer
grano para alimentarte de otras cosas", una práctica taoísta; con la primera mitad de
la oración que dijo Cao Niang Zi que se refiere a "estudiar diligentemente y sin
descanso".

Esta niñita falsa a veces tomaba su papel un poco muy seriamente, pero
desafortunadamente, la dirección en la que se dirigía era un tanto preocupante: él no
se estaba comportando como una dama, sino más como una clase de marimacha
tosca, especialmente con sus garras que parecían de pollo agitándose alrededor
intentando pellizcar a todo el mundo.

Tan pronto como extendió su mano, la gruesa grasa adherida al cuerpo de Ge Pang
Xiao comenzó a punzarle dolorosamente por reflejo. Le pasó con prontitud el Qian Li
Yan con un rápido recordatorio: −Ten cuidado con eso, ¡si lo rompes mi papá va a
convertirme en un pastel de carne!

El denominado Qian Li Yan era un pequeño tubo de cobre con los Cinco
Murciélagos⁶ grabados alrededor del canto. Capas de cristal transparente estaban
atrapadas en el interior y cuando se ponía sobre el ojo, se podía distinguir con
claridad el sexo de un conejo hasta a cinco kilómetros de distancia.

⁶NTE. La palabra en chino para murciélago (fu ) es homófona de la palabra para


buena fortuna (fu ) haciendo a los murciélagos glifos populares. Cinco murciélagos
juntos representan las Cinco Bendiciones (wufu ): larga vida, riqueza, salud, la virtud
del amor y una muerte pacífica.

El que Ge Pang Xiao tenía era una especialmente intrincado, puesto que fue
heredado desde su abuelo, que había sido un explorador.

Cao Niang Zi lo aferró entre sus manos con excitación por un momento, después lo
sostuvo apuntando hacia arriba, en dirección a las estrellas: −Es tan claro.

Ge Pang Xiao siguió su mirada: −Oh, yo la conozco, esa de ahí es llamada "la
estrella del atardecer", también conocida como "Chang Geng", ¡El mismo nombre que
mi hermano mayor! El señor Shen nos lo enseñó antes, lo recuerdo.

La boca de Cao Niang Zi se contrajo: −¿Quién es tu hermano mayor? ¿Siquiera te


habla? Mírate, persiguiéndolo todo el tiempo insistiéndole en que sea tu hermano
mayor, ¿Al menos sabes lo que es la vergüenza...? Hey, espera, ¿ese es él?

Ge Pang Xiao miró en la dirección en la que estaba apuntando y... realmente lo


era.
Un adolescente venía bajando lentamente desde la Colina del General, con una
espada en mano. De inmediato, Ge Pang Xiao olvidó todo respecto a su miedo y
cualquier fantasma que estuviera involucrado en las historias y se disparó como una
bala: −¡Hermano mayor, hermano mayor!

Quizás él salió un tanto demasiado rápido y, de alguna manera, se las arregló


para tropezar al pie de la colina. Cayó, azotando y girando hasta detenerse justo a los
pies del muchacho.

Ge Pang Xiao miró hacia arriba con su rostro cubierto de suciedad. Incluso antes
de molestarse en levantarse, dejó salir primero una gran sonrisa rechoncha y, a
través de sus dientes expuestos, dijo: −Je je, hermano mayor, he estado aquí
esperándote todo el día.

El adolescente, Chang Geng, retiró silenciosamente el pie que estaba a


punto de pisar al niño.

Cada vez que veía a Ge Pang Xiao, siempre le daba la genuina impresión de que el
carnicero Ge, que debió haber matado a miles de cerdos, probablemente tenía esa
clase de ojos súper talentosos que pueden verlo todo. Después de todos esos años,
era un absoluto milagro que todavía no hubiera descuartizado a su hijo por error.
Pero, sin importar lo que pensara dentro de su cabeza, Chang Geng, con su madura
personalidad "por encima de su edad", jamás diría algo como esto en voz alta.

Chang Geng ayudó a Ge Pang Xiao a sus pies con el comportamiento de un


verdadero hermano mayor, entonces sacudió el polvo del niño. –Ten cuidado, ¿por
qué estas corriendo? ¿Qué es lo que ocurre?

Ge Pang Xiao: −¡Hermano mayor Chang Geng! Tu papá volverá pronto, así que no
vayamos a clases, ¡ven con nosotros a pelear por los bocadillos yan! ¡Ten por seguro
que aplastaremos por completo a esos pequeños monos!

El papá de Chang Geng era el Alcalde Xu: no era su verdadero padre.

Cuando él tenía alrededor de dos o tres años de edad, su madre viuda, la señora
Xiu, lo trajo aquí para buscar la ayuda de sus familiares, solo para encontrarse que
dichos parientes ya hacía tiempo que se habían mudado lejos. Xu, quien
convenientemente había perdido a su esposa y no tenía hijos, decidió entonces
casarse con la señora Xiu.
El Alcalde Xu había salido con algunos hombres para colectar el tributo anual de las
tribus de Man, y debería estar de regreso en uno o dos días.

La aldea en el campo era pobre y los niños en realidad no tenían mucho para
comer. Por ello, cada vez que los soldados volvían de sus patrullas anuales siempre
traían consigo algo de queso y carne seca de las tribus de Man. Ellos lo arrojarían a lo
largo del camino y los todos los niños pelearían impetuosamente por ellos. Esta
tradición se llegó a conocer como "la pelea de los bocadillos yan".

Puesto que se trataba de una "pelea", el montón de niños mentecatos no dudaría


en lanzar algunos puñetazos serios, pero mientras nada se rompiera, los adultos los
dejarían divertirse. Y así, los niños comenzaron a agruparse y pronto comenzó a
parecer un asunto serio.

Para esta clase de asunto, cualquiera que pudiera tener a Chang Geng en su lado
sería absolutamente imbatible.

Chang Geng había estudiado artes marciales desde muy temprana edad: los
pueblos cerca de la frontera normalmente tenían muchos soldados y familias
militares; y aunque hubo una gran cantidad de niños quienes también aprendieron
bastantes movimientos, la mayoría los encontraba muy difíciles, así que la mayoría
solo aprendió algunos movimientos básicos sueltos y se detuvo ahí. Solo Chang Geng,
muy desde el comienzo, vendría a practicar aquí, en lo alto de la Colina del General,
en solitario cada día, con unas persistencia y voluntad asombrosas a través de los
años.

Ahora, habiendo cumplido los catorce nominales⁷, Chang Geng ya podía cargar
una pesada espada de treinta kilos en una mano. A pesar de que conocía su fuerza y
nunca participaba en las peleas y conflictos de los niños más chicos, aunque parezca
raro, los pequeños mocosos continuaban temiéndole.

⁷NTE. Tradicionalmente, los chinos manejan 2 edades: la real y la nominal; la edad


nominal por lo general solo la usaban los hombres, se referencia con el Año Nuevo
Chino y, aunque por lo general es "edad real + 1 año", si la persona nació a finales
del Año Lunar puede llegar a ser hasta 2 años por encima de la real.

Chang Geng no tomó al chico en serio, y rio: −Yo ya no soy un niño, ¿por qué
debería estar recogiendo bocadillos?

Ge Pang Xiao no se dio por vencido: −Ya le he dicho al señor Shen, y él accedió
también, así que nosotros podremos tener un descanso esos días.
Chang Geng caminó lentamente con sus manos detrás de la espalda y
la pesada espada dando tumbos contra su pierna, sin escuchar las palabras infantiles
de Ge Pang Xiao.

Si él estudiaba o no, si practicaba combate con la espada o no, esos eran sus
propios asuntos y no tenían nada que ver con si el señor Shen los dejaba descansar.

Ge Pang Xiao: −También, el señor Shen dijo que va a estar cambiando la medicina
para el tío Shiliu, así que podría estar saliendo lejos para conseguir hierbas y no
estaría en casa. Tú tampoco tienes ningún lugar a donde ir, así que, ¿por qué no solo
vienes con nosotros? ¿Qué es tan divertido de tener una gran espada contigo?

Actualmente, a esto, Chang Geng realmente lo escuchó. Hizo una pausa. −¿No
acababa de volver Shiliu de Changyang? ¿Cómo es que ha vuelto a caer enfermo?

Ge Pang Xiao: −Ah... No lo sé, quiero decir, en realidad, él nunca "no ha estado
enfermo".

−Voy a ir a darle un vistazo. –Chan Geng despidió a los dos pequeños acosadores.
–Vayan a casa. Se está haciendo tarde y si te pierdes la cena tu padre te dará una
paliza de nuevo.

Ge Pang Xiao: −Eh, hermano mayor, um... eso...

Chang Geng no tenía ningún interés en su interminable divagar de "esto" y


"aquello". Cada año que pasaba contaba para los chicos a esta edad y no solo la
altura, sino también la madurez era muy diferente para distintas edades. Chang Geng
ya no era apto para andar por ahí con niños como Ge Pang Xiao.

Él utilizó con gran maestría su ventaja en estatura y sus piernas largas, y pronto
ya se había ido lejos.

El pequeño gordinflón fue todo el camino hasta ahí para nada, habiendo sido
patéticamente incapaz de invitar al joven mayor y dejó salir un suspiro de decepción.
Dándose la vuelta, miró ferozmente a Cao Niang Zi: −¿No puedes decir algo?

Cao Niang Zi tenía el rostro rojo como una remolacha, los ojos brumosos, y la
agresividad dirigida a Ge Pang Xiao tan solo unos minutos atrás había desaparecido
por completo. Presionándose el pecho como una niña que atravesaba la intensa
pubertad, suspiró: −Ah, incluso la forma en la que mi hermano mayor Chang Geng
camina es más atractiva que la de las demás personas.

Ge Pang Xiao: −...

Ya ni siquiera podía volver a sacar a este mocoso.

El "señor Shen" al que Gen Pang Xiao se estaba refiriendo y el "tío Shiliu" eran
hermanos y, a decir verdad, tenían bastante relación e historia con Chang Geng.

Dos años atrás, cuando Chang Geng aún era pequeño, él se escabulló a solas
fuera de las puertas del poblado para jugar. Fue lo suficientemente desafortunado
como para perderse y casi ser asesinado por una manada de lobos, y solo tuvo suerte
de que los hermanos Shen habían pasado por ahí.

El señor Shen usó alguna clase de polvo medicinal para espantar a los lobos,
salvando su pequeña y minúscula vida. Después de eso, los dos hermanos se
asentaron en Yanhui y el Alcalde Xu les rentó un recinto con un patio libre como
agradecimiento por salvar a su hijo.

El hermano mayor se llamaba Shen Yi y era un académico⁸ que fracasó en la


examinación imperial. Pero, a pesar de que aún era joven, ya se había dado por
vencido con todos sus sueños y metas, estableciéndose, en lugar de eso, para
convertirse en alguna clase de ermitaño en este sitio de pacotilla. Todos los aldeanos
lo llamaban "señor Shen" de forma cortés.

Aparte de ser un ermitaño, el señor Shen también tenía el papel de doctor,


calígrafo y el maestro del pueblo, maestro del brazo largo⁹ y muchos otros trabajos.
Él podía hacer toda clase de cosas: desde cuidar de los heridos hasta hacerla de
partero para una yegua que da a luz. Durante el día, educaba a un puñado de niños
en casa, luego, tan pronto como venía la noche, echaba fuera a los niños. Ese era el
momento cuando se arremangaba y comenzaba a reparar toda clase de cosas:
motores de vapor, armaduras, marionetas de práctica. Con todas esas cosas por
hacer, probablemente era el ermitaño más ocupado que jamás existió.

El señor Shen hacía prácticamente todo desde ganar dinero para cuidar
a la familia, e incluso era bueno para cocinar. Y así, sin que le quedara nada que
hacer, su hermano solo podía convertirse en un derrochador profesional: el hermano
del señor Shen se llamaba Shen Shiliu. Aparentemente, siempre había sido un niño
enfermizo y, como su familia pensó que él no viviría mucho tiempo, no se molestaron
en darle un nombre. Nació en el décimo sexto día después del año nuevo, así que
solo lo nombraron convenientemente "Shiliu¹⁰".

⁸ NTE. . Lit. Intelectual, erudito. En este contexto se refiere a los estudiosos que
aprobaban los exámenes imperiales durante las dinastías Ming y Qing, para este fin lo
estaré manejando como "académico".

⁹ Es un término que Priest inventó para nombrar a los mecánicos en este universo.

¹⁰ Literalmente dieciséis.

Shen Shiliu no hacía absolutamente nada durante todo el día: no estudiaba, no


leía y no trabajaba. Si un bote de aceite se volcaba ni siquiera estiraría su mano para
acomodarlo y él probablemente nunca había acarreado una sola cubeta de agua en su
vida. Todo lo que hacía era vagar por ahí y beber: de hecho, era tan inútil que no
había ni una sola cosa buena acerca de él. Aparte de su buena apariencia.

Y esa era buena apariencia. Incluso fue confirmado por el hombre más anciano del
pueblo, quien dijo que incluso después de vivir por casi noventa años, él nunca había
visto a un hombre tan bien hecho.

Pero, desafortunadamente, no importaba cuán atractivo fuera: Shen Shiliu cayó


gravemente enfermo una vez cuando era chico y eso lo arruinó. Ahora, él apenas si
podía ver medio metro adelante y no podía distinguir si alguien a diez pasos de
distancia era hombre o mujer. También estaba bastante sordo, de hecho, si uno
quería decirle algo, el único método de comunicación sería gritando. Cada vez que
alguien pasaba por el patio de los Shen, podía escuchar a través de la delgada pared
al caballeroso señor Shen rugiéndole como un perro rabioso.

Considerándolo todo, Shen Shiliu era un enfermizo sordo-ciego.

Con sus condiciones y relaciones, él debió haber sido capaz de vivir muy
cómodamente. Pero en este pequeño y patético poblado, la única clase de gente a
parte de los pobres eran solo los más pobres. Incluso si alguna diosa de la belleza
descendiera a este lugar, nadie sería capaz de alojarla.

De acuerdo a la tradición local, cuando uno se encontraba en gran deuda con


alguien y no hubiera forma de pagarles de vuelta, se reconocería formalmente a los
descendientes de esa persona, si él o ella tuviera alguno, o al individuo en si como tu
propia familia.
Los hermanos Shen habían salvado a Chang Geng de las fauces de los lobos y eso
era suficiente para que Chang Geng reconociera nominalmente a uno de los dos como
su yifu¹¹.

¹¹ Significa "padre adoptivo".

El señor Shen estudió tan duro que quemó el cerebro e insistió en que eso no era
correcto y no aceptaría a Chang Geng como su hijo. Pero a su querido hermano
mayor no le importó: Shiliu se adelantó y llamó a Chang Geng "hijo" en el momento.

Y fue de esta forma que el bastardo Shiliu capturó a un gran pez sin esfuerzo:
incluso si este pedazo de basura continuaba siendo una pieza de basura y no hiciera
absolutamente nada por el resto de su vida, Chang Geng aún tendría que cuidar de él
hasta que muriera.

Chang Geng fue, atravesando su propio patio, dio vuelta a la esquina y llegó con
los Shen.

La familia Shen tenía a dos solteros en total sin siquiera una gallina presente, así
que naturalmente no había necesidad de evitar nada en cuanto a rumores. Por lo
tanto, siempre que Chang Geng iba, solo entraba directamente sin molestarse ni
siquiera en llamar a la puerta.

En el momento en el que pisó dentro del patio, el distintivo aroma de la medicina y


una tenue melodía del xun¹² lo golpearon.

¹² NTE. El xun () es como una flauta, es un instrumento musical chino. Es similar a


una ocarina, pero sin la boquilla.

El señor Shen estaba cociendo medicina en el patio con sus cejas fruncidas: él era
un hombre joven con apariencia de académico y tenía puesta una túnica desgastada.
Él no era viejo en lo absoluto, pero siempre estaba frunciendo el ceño, con una
frialdad llena del humo del fuego de una rabia contenida.

El sonido del xun provenía del interior de la casa, la elegante silueta del músico se
dibujaba contra la tenue luz de la ventana. El intérprete claramente carecía de
habilidad, y sin importa cuánto se esforzará uno, era imposible decir cuál era la
melodía. Ocasionalmente, una o dos notas obstinadas se negarían a tocarse, lo que
ocasionaba que la melodía flotara y oscilara arriba y abajo, trayendo una desolada
sensación de hastío.
Etiquetar algo como esto como "música" sería castigarlo. Chang Geng escuchó
durante un rato y eventualmente decidió que, si tuviera que decir algo positivo acerca
de esto, sería que esta sería un excelente acompañamiento para un funeral.

Shen Yi oyó sus pasos y alzó el rostro para sonreírle. Entonces, dándose la vuelta,
dijo a gritos: −¡Estimado señor, por favor perdónanos la vida, ese sonido es tan
terrible que va a hacer que se me afloje la vejiga en poco tiempo! ¡Chang Geng está
aquí!

Aquel con el xun no reaccionó. Con sus habilidades auditivas, era más probable
que no entendiera ni sola condenada palabra.

El señor Shen se dio la vuelta con una expresión de haber comido mierda.

Por cómo se oía, quien tocaba tenía toneladas de energía y no estaba ni cerca de
caer enfermo, y el corazón contraído de Chang Geng se aligeró un poco. –Escuché
decir a Ge Pang Xiao que iba a cambiar la medicina de Shiliu, ¿qué ocurrió?

El señor Shen contempló el color de la hirviente sopa medicinal, lucía molesto:


−No es nada, solo el cambio de estación. Hay un tipo diferente de medicina usado
para cada estación simplemente porque él así de enfermo y delicado... Oh, viniste
justo a tiempo. Él se ha conseguido algo que ni siquiera yo sé de dónde sacó, y lo
primero que iba a hacer mañana era dártelo, pero ya que estas aquí, ve a echar un
vistazo.
2. Yifu

"Esa noche, las luces flotaron en el rio; las almas volvieron a su hogar."

Chang Geng tomó el bien preparado cuenco de medicina y entró a la recámara de


su joven padre.

La habitación de Shen Shiliu solo tenía una única lámpara de aceite tenuemente
iluminada, su brillo del tamaño de un frijol, similar al de una luciérnaga.

Él estaba sentado junto a la ventana. La mayor parte de su rostro permanecía


oculto bajo la sombra de la lámpara. Solo una porción de él era visible y parecía que
había caído dormido. Shen Shiliu no usaba una corona, su cabello se desparramaba
por todas partes. Dos pequeñas marcas de belleza de color del cinabrio descansaban
bajo la esquina de su ojo y el lóbulo de su oreja, parecían haber sido creadas con una
aguja.

La única mísera fuente de luz en la habitación fue completamente tomada por este
par de hermosas marcas, casi demasiado deslumbrantes.

Contemplándolo bajo la luz, su encanto pareció haberse multiplicado tres veces


más de lo normal.

Cualquiera apreciaría la belleza incluso si ya estaba acostumbrado a ella. La


respiración de Chang Geng no pudo evitar detenerse; parpadeó con rapidez, como si
de esa forma pudiera limpiar los resplandecientes puntos color rojo sangre de su
vista.

Se aclaró la garganta y alzó su voz: −Shiliu, toma la medicina.

El adolescente estaba atravesando un periodo de cambio de voz. Era un poco


difícil hablar con este medio sordo. Afortunadamente, en esta ocasión Shen Shiliu lo
había escuchado y el sonido del xun que tenía la habilidad de incitar a la gente a
orinar se había detenido.
Los ojos de Shen Shiliu se entrecerraron para mirar a Chang Geng, de pie en el
umbral: −¿Dónde están tus modales? ¿Así es como te diriges a tus mayores?

En realidad, él era mayor que Chang Geng aproximadamente solo siete u ocho
años y aún no estaba casado. Era completamente consciente de su naturaleza buena
para nada y se había preparado por completo para vivir esta vida solo, incapaz de
desposar una mujer. Pero repentinamente, obtuvo un hijo al que no había criado
personalmente, no quería nada más que mantenerse firme con el chico. Sin nada más
que hacer, solo podía hacer valer su rol como su "padre" para enfatizar el punto.

Chang Geng ignoró a Shiliu y puso cuidadosamente el tazón de medicina frente a


él: −Bebe mientras aún está caliente, ya no es tan temprano, apresúrate y recuéstate
después de que termines de tomarlo.

Shen Shiliu dejó a un lado el xun y tomó el cuenco de medicina: −¡Qué


desagradecido! ¿No fue una buena vida ser mi hijo? He desperdiciado demasiado
esfuerzo en tratarte tan bien.

Él bebió la medicina sin dificultad, acabándosela de una sola vez,


inequívocamente acostumbrado a ello. Tomó dos tragos de agua pura que Chang
Geng le pasó para enjuagarse y agitó su mano: −Hoy había un mercado en
Changyang, traje a casa algo emocionante para ti. Ven aquí.

Entonces Shen Shiliu se inclinó para buscar alrededor del escritorio y, debido a su
vista, parecía como si la punta de su nariz pudiera rozar su superficie. Chang Geng no
tuvo opción más que responder: −¿Qué estás buscando? Déjame buscarlo por ti.

Después, él no pudo evitar quejarse: −Yo ya he crecido, ¿no tienes nada más que
hacer aparte de seguir trayéndome juguetes de niños?

"Si tienes tanto tiempo libre en tus manos, ¿porqué no solo dejar de causarme
problemas y me dejas estudiar cosas más útiles?" Chang Geng le dio vueltas a este
pensamiento en su cabeza y, cuando las palabras estuvieron a punto de salir, lo sintió
un poco hiriente y no lo dijo.

Durante todo el año, Xu Baihu raramente estaba en casa, era un


hombre bueno y honesto, que era muy amable con Chang Geng a pesar de que no se
comunicaba a menudo con su hijastro. Pensándolo, Chang Geng había pasado los
años más importantes de su vida con este yifu impropio.
Shen Shiliu era un holgazán: pasar día a día perdiendo el tiempo era una cosa,
¡pero siempre debía arrastrar a Chang Geng junto con él! Si no era ir a la reunión del
mercado, entonces era ir a cabalgar.

Inclusive en una ocasión encontró un "cachorrito" para que Chang Geng lo criara,
provocando que el profesor Shen se tornara verde del susto. Este hombre ciego no
podía diferenciar entre un lobo y un perro y terminó trayendo un pequeño lobezno.

Para un joven que estaba creciendo para convertirse en un adulto, ¿cuánta fuerza
de voluntad se necesitaba para no ser arruinado por los malos hábitos de Shen Shiliu?

Chang Geng en verdad se sintió aterrado mientras recordaba.

Por naturaleza, no era del tipo que amaba andar jugueteando, todo tenía su
propia planificación que él seguiría estrictamente. No le gustaba que los demás lo
molestaran; el disturbio constante de Shen Shiliu era enormemente irritante.

Pero su irritabilidad no solía durar mucho para Shen Shiliu, quien en verdad lo
quería como a un hijo y no se aprovechaba de él a pesar de cómo pudieran sonar sus
palabras.

Ese año cuando Chang Geng fue infectado por una grave enfermedad, Xu Baihu
no estaba en casa como era costumbre. Los médicos dijeron que estaba en peligro.
Fue también su joven yifu quien lo llevó a casa y cuidó de él día y noche
interminablemente durante tres días.

Cada vez que salía, no importaba si fuera cerca o lejos, sin importar qué asunto
pudiera ser, él seguramente le traería como presente a Chang Geng algunos
pequeños juguetes o bocadillos. Chang Geng no amaba esas cosas, pero no podía
evitar amar el hecho de que Shiliu lo mantenía en sus pensamientos en cualquier
lugar y en cualquier momento.

En resumen, cada día que Chang Geng veía a Shiliu su irascibilidad sería
extremadamente fuerte, pero en el momento que no viera al hombre, la preocupación
se alzaría en él.

Chang Geng a veces pensaba para sí mismo: a pesar de que Shen Shiliu no era un
hombre de artes marciales ni un académico, ni tampoco alguien quien pudiera
trabajar por sí mismo hasta el hueso, pero en el futuro, ¿habría alguien que pudiera
ser embaucado por su buena apariencia?

En el futuro, su yifu eventualmente se casaría, tendría sus propios hijos; ¿seguiría


recordando a su hijo adoptivo?

Cuando pensó acerca de este tema, una indescifrable sensación se removió en su


interior. Encontró una caja cuadrada sobre la mesa de Shiliu. Sacudió brevemente el
tren de pensamientos en su cabeza. La llevó a Shen Shiliu: −¿Es esto?

Shen Shiliu: −Es para ti, ábrelo.

Tal vez era una resortera, tal vez un paquete de queso, no obstante, no podía ser
nada de valor. Chang Geng abrió la caja sin ninguna expectativa y lo reprendió:
−Tienes que aprender a ahorrar dinero, incluso si tenemos algo de sobra, además,
yo...

Al momento siguiente, vio el artículo en la caja y repentinamente cerró la boca,


sus ojos abriéndose.

¡Había una muñequera de hierro en la caja!

La tan llamada "muñequera de cierre de hierro" en realidad era parte de las


Armaduras Ligeras usadas por los militares. Era muy conveniente dado que solo era
un circulo que se envolvía alrededor de la muñeca, por consiguiente, también solía
desmontarse de la armadura para ser usada por separado.

La muñequera de hierro tenía alrededor de diez centímetros de ancho


y podía contener tres o cuatro pequeñas cuchillas dentro. Las cuchillas estaban
hechas con una manufactura exquisita, podían ser tan delgadas como las alas de una
cigarra y también solían ser llamadas xiu zhong si ¹.

¹ Literalmente "Un hilo oculto dentro de la manga".

Se decía que los mejores xiu zhong si, cuando se disparaban desde la muñequera
de hierro, podían dividir un simple cabello por la mitad a unos pocos metros de
distancia entre los dos en un parpadeo.

Chang Geng estaba sorprendido: −Esto... ¿dónde lo conseguiste?

Shen Shiliu: −Shh... No dejes que Shen Yi escuche, esto no es un juguete, él va a


empezar a sermonearme de nuevo si lo ve... ¿sabes cómo usarlo?
El mismísimo profesor Shen estaba regando las flores en el patio. Sus oídos no
eran deficientes, él podía hacerse claramente una idea de la conversación dentro de la
casa. No sabía qué hacer con esta persona medio sorda que se usaba sí misma para
medir a los demás.

Chang Geng había seguido a Shen Yi para aprender cómo desarmar armaduras de
hierro, se puso habilidosamente la muñequera de cierre de hierro y solo entonces
descubrió una característica especial de este objeto.

Los xiu zhong si no eran fáciles de elaborar, y había muy pocos rondando por ahí. La
mayoría de las muñequeras de hierro en el mercado eran cosas viejas y objetos
usados del ejército. El tamaño era, por supuesto, también para un hombre adulto.
Aquella traída por Shen Shiliu era obviamente de menor tamaño, del tamaño perfecto
para un adolescente.

Chang Geng estaba sorprendido, Shen Shiliu sabía qué quería preguntar y dijo
lentamente: −Escuché del comerciante que este es un artículo defectuoso. No hay
nada malo con él, solo que el tamaño es un poco pequeño. Aun así, nadie quería
comprarla, eventualmente me la vendió a bajo precio. Yo no podría usarla para nada,
tu puedes jugar con ella. Solo sé cuidadoso, no vayas a lastimar a nadie.

Chang Geng rara vez permitía que su deleite se mostrara: −Gracias...

Shen Shiliu: −¿Gracias a quién?

Chang Geng chilló con rapidez: −¡Yifu!

−¡Quienquiera que te dé leche es tu madre², bastardo! –Shen Shiliu rio y puso su


brazo alrededor de los hombros de Chang Geng, despidiéndolo: −Vete a casa, no
vayas a quedarte fuera hasta muy tarde en el mes de los Espíritus Renegados³.

² You nai jiu shi niang. Es un dicho chino, traducido carácter por carácter "tener-
leche-solo-es-madre", su significado sería algo así como "vender la lealtad propia al
mejor postor."

³ NTE. En el folklor chino, el séptimo mes del calendario lunar es el Mes Fantasma. Se
dice que cada año en el primer día del séptimo mes del calendario lunar la puerta al
infierno se abrirá por completo y los fantasmas saldrán hasta que la puerta se cierra
el día treinta del mes. Hay muchos tabúes con respecto a esto, por ejemplo: no vestir
ropas con tu nombre, no palmear el hombro de otra persona, no silbar, los niños y los
ancianos no deberían salir fuera en la noche.
Chang Geng lo escuchó por un rato y lo meditó, resultó que ese día era quince de
julio.

Caminó de regreso a su casa a través de la puerta lateral, mientras entraba a


través del umbral, repentinamente sintió que las notas que Shiliu estaba tocando en
el xun le resultaban un poco familiares, a pesar de que se encontraban
completamente fuera de tono, pero en verdad le recordó la melodía de Song Xi, una
canción que solía usarse como un lamento fúnebre entre la gente.

"¿Es apropiado?" pensó silenciosamente Chang Geng.

Shen Shiliu mandó a Chang Geng a casa, inclinó su cabeza para buscar durante
un buen rato alrededor, encontrándose eventualmente con el contorno de la puerta y
se acercó cuidadosamente unos pasos para cerrarla.

El profesor Shen, que estaba esperando en el patio, le ofreció una mano de ayuda
con una expresión en blanco y lo guio de regreso a su lugar.

Profesor Shen: −La muñequera de hierro fue hecha con la mejor clase de hierro,
las tres cuchillas en su interior fueron creadas por el mismísimo Maestro Qiu Tian Lin.
Después de que el Maestro falleció dejaron de producirla y venderla... ¿artículo
defectuoso?

Shiliu no respondió.

Profesor Shen: −Ya, está bien, no te hagas el inocente conmigo, ¿en verdad
quieres criarlo como a tu propio hijo?

−Por supuesto que sí, me gusta este niño: honesto y benevolente. –dijo Shiliu
finalmente. –Esa persona probablemente también tenía esta idea en mente. Si
realmente pudiera hacerlo mi heredero y pasarle mi nombre, esa persona se sentirá
aliviada. Él también podría vivir una vida mucho mejor.

El profesor Shen permaneció en silencio por un rato, entonces susurró: −Primero


tienes que hacer que no te deteste, ¿no estás preocupado en lo absoluto?

Shen Shiliu sonrió, levantando el dobladillo de su túnica y empujando la puerta


hacia dentro de la casa.

Dijo, con una expresión desvergonzada: −Ya hay montones de personas que me
detestan.

Esa noche, las luces flotaron sobre el rio, las almas regresaron a su hogar.

Chang Geng estaba agitado antes de que llegara el amanecer, su cuerpo en un


estado febril, una delgada capa de sudor en su espalda, su calzoncillo húmedo.

Cada adolescente experimentaría tal terror y confusión al menos una vez: incluso
si alguien ya le había explicado con anticipación.

Pero Chang Geng no entró en pánico, tampoco estaba confundido. Se encontraba


indiferente. Se sentó en la cama por un momento, luego procedió a levantarse y
lavarse de manera casual. Había un ligero e indetectable disgusto que permanecía en
su rostro.

Salió a buscar un balde con agua fría, restregó su cuerpo aun en crecimiento de la
cabeza a los pies, sacó la ropa prolijamente doblada además de las almohadas, bebió
el té que había dejado ahí durante la noche y comenzó su sesión de estudio del día
como de costumbre.

Chang Geng no sabía cómo eran los sueños de otras personas. Pero él mismo no
tuvo en realidad ningún sueño primaveral⁴. Solo soñó con una tormenta de nieve que
podía congelar a la gente hasta morir.

⁴ chūn mèng. Equivalente a un sueño húmedo o erótico.

Ese día el viento era como un pelaje blanco, soplando despiadadamente; la sangre
de sus heridas ya se había condensado en un despojo de hielo antes de que pudiera
fluir, el aullido de los lobos se encontraba lejos y cerca, ya no podía oler más el
herrumbroso aroma de la sangre; cada respiración le traía más dolor y una esencia
agridulce le cortaba profundo a través del hueso. Las extremidades de Chang Geng
estaban tiesas, sus pulmones ardían. Creyó que esa nevada lo devoraría por
completo.

Pero no.

Cuando Chang Geng despertó de nuevo, descubrió que alguien había usado su
capa exterior para envolverlo, cargándolo y llevándoselo de ahí. Él recordaba que el
hombre iba vestido con una túnica blanca, el olor amargo de la medicina adherido a
su cuerpo. Cuando vio que Chang Geng estaba despierto, no dijo ni una palabra, solo
tomó una jarra de vino y le dio un trago.
Chang Geng no supo qué clase de vino era, nunca había tenido la oportunidad de
probarlo de nuevo. Solo recordó que incluso el Shao Dao-zi⁵ que se vendía a las
afueras del pueblo no era tan fuerte. Era como fuego descendiendo por su garganta:
quemando toda la sangre en su cuerpo con tan solo un sorbo.

Esa persona era Shiliu.

⁵ Un tipo de vino.

Era inmensamente vívido. La sensación de las manos de Shiliu cargándolo en sus


sueños todavía permanecía sobre su cuerpo. Chang Geng aún no podía comprenderlo,
¿no era esa persona un hombre enfermizo? En medio de tan temible ventisca, ¿cómo
podían existir unas manos tan firmes y poderosas?

Chang Geng bajó la mirada hacia la muñequera de hierro envuelta alrededor de su


muñeca. No sabía de qué clase de material estaba hecha, incluso después de
presionarla contra su cuerpo durante una noche, no se calentó en lo más mínimo. Con
la frialdad del hierro helado, Chang Geng esperó tranquilamente para que su corazón
y sangre hirviente se enfriaran, se rio con desdén y se burló del ridículo pensamiento
de "ver a tu yifu en un sueño húmedo". Luego, encendió la lámpara y comenzó su
lectura como era habitual...

De pronto, se oyó un retumbar en la distancia, el suelo y los pequeños cuartos


estaban temblando y vibrando. Fue solo un momento después que recordó que,
contando los días, debería ser tiempo de que el Cometa Gigante de la unidad de la
patrulla del norte regresara.

El Cometa Gigante era una enorme nave con una longitud de más de mil
quinientos metros. La nave tenía dos alas y estaba compuesta por miles de "aletas
llameantes". Cuando el Cometa Gigante iba a despegar, brotaba un vapor blanco de
todas las aletas llameantes al mismo tiempo, creando una imagen de ensueño. Cada
aleta llameante quemaba una cantidad de ziliujin⁶ del tamaño de un tazón en su
interior, destellando con un brillo ligeramente rojo y violeta entre la gran expansión
de humo. Lucían como un millón de luces.

⁶ . Ziliujin. Literalmente "fluido de oro púrpura" es el tipo de aceite que da energía a


cada artefacto en este universo, abarcando desde los engranajes militares hasta los
artículos de uso doméstico y más, crucial y muy importante. Este término será
empleado ampliamente a través de la historia.
Desde catorce años atrás, los bárbaros del norte se inclinaron para pagar su
tributo. Cada año, en el día quince del primer mes, habría docenas de Cometas
Gigantes partiendo de las áreas fronterizas. Cada uno de ellos tomaría una ruta
establecida, su poder desplegado por miles de kilómetros. Ellos también podían
observar cada uno de los movimientos de los bárbaros.

En adición al efecto disuasorio e inspecciones, el Cometa Gigante también era


responsable de mandar los tributos de las diferentes tribus norteñas de vuelta a la
capital, principalmente el ziliujin.

El Cometa Gigante estaba cargado con cerca de unos quinientos mil kilogramos de
ziliujin, sus pasos de regreso eran un tanto más pesados que cuando despegaba. Se
podía escuchar el furioso resoplido de las aletas llameantes a treinta o cuarenta
kilómetros.

La unidad de la patrulla del norte despegaría en el primer mes del año y solo
regresaría seis meses después de partir.
3. Renombrado General

Shiliu no era más que un enfermizo ciego y sordo, como era natural, él no tenía
ningún plan o ambiciónen la vida ni determinación alguna.

La familia Xu era propietaria de unas cuantas tierras, Xu Baihu era también un


hombre militar. La vida en las áreas locales no estaba del todo mal. Con la pequeña
fortuna familiar que tenían, mantenían una vieja sirvienta en la casa para hacer algo
de comida y la limpieza.

Solo cuando rompió el alba fue que la anciana criada de la familia Xu terminó
lentamente de preparar el desayuno. Ella fue a llamar a la puerta del cuarto de
estudio de Chang Geng: –Joven maestro, la señora preguntó si comerá o no con ella
en sus aposentos.

En ese momento, Chang Geng se encontraba concentrándose en practicar


caligrafía de muestras existentes, el movimiento de su mano se detuvo un instante al
escuchar el llamado de la criada. Respondió con un practicado: –No, madre prefiere el
silencio y la paz, no le molestaré, ¿le importaría hacerle llegar mis saludos?

La vieja criada se sorprendió con su respuesta. El diario ir y venir entre madre e


hijo era una rutina, nada nuevo.

Era, en efecto, bastante extraño. Lógicamente, Xu Baihu era solo un padrastro; los
que tenían una verdadera conexión biológica eran Chang Geng y Xiu Niang. Pero solo
cuando Xu Baihu se quedaba en casa era que este par de madre e hijo comerían en la
misma mesa, intercambiarían saludos, mostrarían piedad filial y pretenderían estar en
armonía. Tan pronto como el hombre de la familia partiera, ellos serían incluso más
distantes que si fueran desconocidos y no prestarían atención el uno al otro. Vivían en
la misma casa, pero Chang Geng ni siquiera usaba la puerta principal; cada día, él
correría a con el vecino de enseguida usando la entrada lateral. La madre y el hijo
podrían no ser capaces de verse el uno al otro incluso si muchos meses pasaran.

Incluso antes, cuando Chang Geng se infectó con una seria enfermedad que podría
costarle la vida, Xiu Niang simplemente lo contempló indiferencia, ni una sola muestra
de preocupación acerca de si él estaba vivo o muerto.

Al final, fue Shiliu quien se lo llevó y cuidó de él.

La vieja criada siempre había sospechado que Chang Geng no era el hijo biológico
de Xiu Niang. Sin embargo, la apariencia de uno y otro era similar, inequívocamente
deberían tener una relación sanguínea.

Además, una mujer frágil y vulnerable que se extravió lejos de su tierra natal
como Xiu Niang, quien ni siquiera poseía la fuerza para defenderse a sí misma... si él
no fuera su hijo biológico, ¿por qué continuaría manteniendo a este niño?

Eso era en verdad incomprensible.

Después de un rato, la anciana sirvienta trajo un contenedor con comida y dijo a


Chang Geng: –El maestro probablemente regrese hoy. La señora ha pedido al joven
maestro volver temprano a casa.

Chang Geng entendió lo que ella quería decir: cuando Xu Baihu regresara, ellos
tendrían que montar la escena de armonía entre madre e hijo. Él asintió y dijo: –Lo
sé.

Su mirada cayó sobre el recipiente con comida. De pronto, Chang Geng notó una
larga hebra de cabello en el asa y la mano que había extendido de inmediato se
contrajo de vuelta.

El cabello de la anciana criada ya era blanco. Esta hebra negra y sedosa de largo
cabello no sería, incuestionablemente, de ella. Xu Baihu todavía no había regresado.
En esa casa, contando a la sirvienta, había tres personas en total. Si no era de la
vieja criada entonces, sin ninguna duda, debería ser de Xiu Niang.

Chang Geng tenía una extraña obsesión con la limpieza: un hijo que
despreciaba a su propia madre.

Él podía comer el arroz restante en el tazón de su yifu sin problema cuando estaba
en la casa de al lado, pero tan pronto como volvía su hogar, mientras Xiu Niang
hubiera puesto su mano en algo, él nunca lo tocaría.

La vieja criada estaba al tanto de esta extraña manía suya. Ella removió
cuidadosamente el cabello y dijo con una sonrisa: –La señora solo lo dejó caer por
accidente en la superficie de la caja, nadie ha tocado aún el desayuno en su interior,
por favor esté tranquilo.

Chang Geng le sonrió educadamente: –No le dé importancia, de casualidad


también tengo algunos temas para preguntarle al profesor Shen el día de hoy.
Desayunaré en casa de yifu.

Al final, no aceptó el contenedor de comida. Procedió a reunir todas las notas y


papeles sobra la mesa, poniéndolos bajo su brazo, luego agarró la pesada espada que
colgaba por detrás de la puerta y se fue.

El profesor Shen estaba arremangándose y trabajando en el jardín para aceitar


varias piezas de armaduras de acero que habían sido desmanteladas.

Las armaduras de acero fueron mandadas por oficiales y soldados de la fuerza


defensiva de la ciudad. Los oficiales del pueblo de Yanhui también tenían su propia
"División de Mecánicos", especializados en mantenimiento de armaduras de acero
militares. Sin embargo, la cantidad de armaduras que requerían mantenimiento era
abundante y, cuando se hallaban en un apuro, también buscaban mecánicos entre la
gente común para compartir su carga con ellos.

Los "maestros del brazo largo" eran aquellos que reparaban las armaduras de
acero y las máquinas. Ellos trataban con "compañeros" de hierro todo el día, parecido
al trabajo de quien se dedica a un oficio. No obstante, en los ojos de la gente común,
los mecánicos y aquellos que cortan el cabello o arreglan las uñas eran casi lo mismo.
Era un trabajo que pertenecía a la "clase baja". Mientras pudiera poner comida en la
mesa, no era considerado una gran profesión.

El profesor Shen era un hombre culto; nadie entendía por qué tenía este
pasatiempo inusual. No solo le gustaba perder el tiempo con esto en sus ratos libres,
sino que frecuentemente también usaba esta habilidad para hacer algo de dinero,
degradando bastante su educada y refinada imagen.

Pero Shen Shiliu, que entró en el sueño del adolescente por accidente, se
encontraba estirando sus dos largas piernas perezosamente. Estaba sentado en el
escalón de la puerta, recargado contra el marco como si no tuviera ni un solo hueso
en el cuerpo, un cuenco vacío de medicina a su lado: el cual ni siquiera se molestó en
limpiar después de que terminó de beber.

Shiliu estiró su espalda baja, estiró la mano e hizo débilmente un ademán a Chang
Geng: –Hijo mío, ve a traer mi botella de vino.
El profesor Shen, cuyas manos estaban llenas del aceite de las máquinas y
chorreando sudor, le dijo a Chang Geng: –Ignóralo, ¿ya has comido?

–No lo he hecho.

El profesor Shen giró su cabeza y le gruñó a Shiliu: –¡Acabas de despertar en la


mañana y ya estas tendido por ahí esperando ser alimentado! ¿Por qué no puedes
ayudar un poco? ¡Ve a limpiar algo de arroz y cocina un par tazones de gachas!

Shen Shiliu inclinó su cabeza, sordo "justo lo suficiente", y preguntó lentamente:


–¿Ah? ¿Qué?

–Permítanme hacerlo. –Chang Geng ya estaba acostumbrado a este escenario.


–¿Qué clase de arroz?

Esta vez, el señor Shiliu había escuchado claramente, alzando sus largas cejas,
diciéndole al profesor Shen: –Deja de andar dándole órdenes a los niños, ¿por qué no
puedes hacerlo tú mismo?

El usualmente cortés y amable profesor Shen era provocado por este


hermano bastardo todos los días, la ira evidente en su rostro: –¿No dijimos que
haríamos turnos? No ser capaz de oír es una cosa, ¿porqué es que nunca mantienes
tu palabra?

Shen Shiliu empleó su viejo truco habitual: de nuevo, él "no podía oír", entonces
preguntó: –¿Sobre qué tanto está ladrando?

Increíblemente real.

Chang Geng: –...

En verdad era bastante conveniente ser un hombre sordo.

–Él dijo que... –Chang Geng agachó su cabeza y fue golpeado por el toque de
picardía en la mirada de Shiliu, el sueño de la noche anterior destelló de nuevo justo
frente a sus ojos. Repentinamente se encontró que él no estaba tan inalterado.

La garganta de Chang Geng repentinamente se secó un poco, intentó estabilizar


su mente y dijo con una cara inexpresiva: –Por favor, quédate sentado, no hagas
jugarretas tan temprano por la mañana.
Shen Shiliu no había tenido oportunidad de beber algo esta mañana. Solo con
pequeños trocitos de consciencia que aún no estaban bañados en licor, sonrió y tomó
la mano de Chang Geng, tomando prestada algo de fuerza para levantarse, palmeó la
cabeza del chico íntimamente y después entró a la cocina dando tumbos.

Estaba en verdad preparado para ponerse a trabajar: el señor Shiliu haciendo los
quehaceres del hogar era un acontecimiento increíblemente raro que no había sido
visto en cien años, casi comparable al florecer de los árboles de hierro¹.

¹ Del dicho Literalmente: "los árboles de hierro florecen"; algo altamente improbable
o un acontecimiento extremadamente raro (normalmente se usa para algo bueno). En
China hay un tipo de cica que es llamada árbol de hierro porque el tronco es tan duro
como el hierro. La gente cree que florece cada 60 años.

Chang Geng se apresuró a caminar detrás de él, solo para ver a su yifu agarrando
descuidadamente unos cuantos puñados de arroz, arrojándolos todos dentro de la
olla, vertiendo agua y salpicando gotas por todos lados. Enseguida, él se "rebajó a sí
mismo" metiendo dos dedos dentro para mezclar y removerlo por un breve momento.
Después lo sacó, escurriendo el agua restante y anunció: –He terminado lavando mi
mitad. Shen Yi, ven, es tu turno.

Profesor Shen: –...

Shen Shiliu tomó entonces la botella de vino de sobre la mesa, inclinando hacia
atrás su cabeza para beber un sorbo, sus movimientos completamente precisos como
el movimiento de las nubes y el agua fluyendo.

... a veces, Chang Geng sospechaba que incluso su ceguera era solo un acto.

El profesor Shen en verdad admitió su derrota. Sin continuar discutiendo sin


sentido con él, se lavó las manos con saponina, se apresuró a la cocina, recalentado
su desayuno y comenzó a limpiar el desastre que Shiliu dejó atrás.

Chang Geng sacó las notas que escribió más temprano esa mañana y se las
mostró a Shen Yi. Después de que Shen Yi terminó de hacer sus comentarios respecto
a ellas, Chang Geng las metió dentro de la estufa para ayudar a mantener el fuego.

–Tu caligrafía ha mejorado bastante. Te has esforzado mucho recientemente, ¿o


no? –dijo el profesor Shen. –¿Veo que estas imitando la escritura de "Chang Ting-
tie²" del Marqués del Orden³ Gu Yun?
² Poema escrito por Gu Yun, Chang Ting significa "un lugar donde uno puede
detenerse y descansar"; lo que quiere decir aquí es probablemente que él escribió
esto mientras estaba descansando en ciertos lugares.

³ Āndìng Hóu El título de Gu Yun.

Chang Geng: –Sí.

Shiliu, quien estaba holgazaneando al lado, al escuchar esto, volvió su cabeza de


inmediato: una extraña expresión destelló en su rostro.

El profesor Shen no levantó la vista: –El Marqués del Orden tomó el mando del
ejército a la edad de quince años, su primera batalla terminó en una gloriosa victoria.

"–Él se convirtió el comandante a los diecisiete y fue a la campaña de la


Expedición Occidental bajo las órdenes del Emperador. Mientras pasaba a través de
las afueras de la ciudad de Xiliang, vio los restos históricos de la gente de tiempos
antiguos. Se sintió conmovido por el hecho de que los remanentes de las dinastías
anteriores todavía continuaran ahí, aunque hubieran ya pasado cientos de años. Con
estas emociones alzándose, él escribió Chang Ting-fu.

"–Escribir es una cosa, pero ese puñado de aduladores hicieron una copia y lo
grabaron en una tablilla de piedra...

"–Pensando acerca de eso, Gu Yun fue enseñado por el renombrado académico


de la actualidad: Mo Sen, sus palabras tienen mucho de lo que uno puede aprender,
solo que cuando escribía Chang Ting-fu todavía era joven, con ambiciones juveniles,
inconsciente de la inmensidad del cielo y la tierra, su experiencia todavía estaba por...
Si quieres practicar caligrafía, hay gran variedad de apuntes antiguos de los que
puedes aprender, ¿por qué debes escoger la nota de alguien de nuestro tiempo
actual?

Chang Geng enrolló los papeles que habían sido llenados con sus prácticas de
caligrafía y los zambutió en el fogón sin titubear:

–Escucho a la gente decir: Águilas Negras, Armaduras Negras, Caballería Negra,


las tres principales facciones del Campamento del Hierro Negro: en las manos del
Marqués anterior, habían silenciado a las Dieciocho Tribus bárbaras. Después, se lo
heredó al joven Marqués, él hizo que la Región Occidental inclinara su cabeza. No es
que me gusten sus palabras, solo quiero saber, las manos que comandaron las tres
facciones del Campamento de Hierro Negro, ¿cómo luce su escritura?

El profesor Shen revolvió inconscientemente alrededor de la olla con un cucharón,


sus ojos parecían haberse ido a la deriva, a un lugar lejano. Después de un rato, dijo
lentamente:

–El apellido del Marqués del Orden es Gu, su primer nombre Yun, llamado Gu Zi
Xi, es el único hijo de la Primera Princesa y el Marqués anterior. Sus padres
fallecieron en su temprana infancia. Fue compadecido por el Emperador, adoptado y
criado en el palacio. Incluso se le dio estatus real.

"–Él debería estar viviendo una vida de riqueza, divirtiéndose por ahí. Sin
embargo, tuvo que correr a la Región Occidental para comer arena. Heroico o no, no
lo sé, solo me temo que él podría no estar del todo bien de la cabeza.

El profesor Shen estaba vestido con un camisón blanco, el cuello de su túnica


estaba manchado con aceite de maquinaria, un viejo delantal colgaba de su cuello: no
había mujeres en esta casa, este par de hermanos viviendo juntos, ninguno era más
propio que el otro. Nadie sabía si el delantal había sido lavado alguna vez antes
puesto que ya no se podía ver su color original: tan solo usarlo era muy indecente.

Solo ese rostro estaba bien definido.

El puente de su nariz era alto, cuando no reía o hablaba, su perfil parecía


impresionante y casi estoico. Sus párpados temblaron ligeramente y, de pronto,
soltó:

–Desde que el anciano Marqués falleció, los grandes logros del Campamento de
Hierro Negro han transmitido miedo y sospechas a el de arriba, además de los bajos
individuos lameculos alborotando la corte real...

Shiliu, quien no había dicho palabra hasta ese momento, lo


interrumpió súbitamente: –Shen Yi.

Las dos personas al lado de la estufa lo miraron al mismo tiempo, Shiliu estaba
contemplando una pequeña telaraña en el marco de la puerta.

El rostro de Shiliu no mostraba ningún signo del alcohol, entre más bebía más
pálido se volvía su rostro, los más ligeros rastros de emociones fueron absorbidos por
completo dentro de sus ojos, de manera que uno no podía verlos claramente.

Él dijo en voz baja: –No digas tonterías.

Los hermanos de la familia Shen normalmente no se preocupaban por los


modales. El hermano menor era irrespetuoso con el mayor, y el hermano mayor
cumpliría cada capricho del menor. Ellos discutían ruidosamente desde la mañana
hasta la noche todos los días, pero el lazo entre ellos era muy bueno.

Chang Geng nunca antes había escuchado a Shiliu hablar en una forma tan dura
y seria.

Él era perceptivo por naturaleza; frunció profundamente el entrecejo porque no


comprendía del todo esta situación.

La mandíbula de Shen Yi se tensó un poco. Percatándose de que Chang Geng lo


estaba observando, retrajo involuntariamente sus emociones y sonrió: –Fui un poco
lejos: pero las palabras de insulto para la corte imperial son solo conversaciones
triviales para tener después de la cena, ¿o no? Yo solo estaba haciendo algunos
comentarios de manera casual.

Chang Geng podía sentir la atmosfera incómoda, él cambió inteligentemente el


tema y preguntó: –Durante los diez años desde la Expedición al Norte hasta la
Campaña Occidental, ¿quién estuvo a cargo del Campamento del Hierro Negro?

–Nadie estuvo a cargo. –contestó Shen Yi. –Después de la Expedición al Norte, el


Campamento del Hierro Negro estaba inicialmente tranquilo: algunos se fueron, otros
murieron, algunos de los viejos veteranos en el ejército se habían ido, sintiéndose
muy desilusionados.

"–Después de más de una década, los soldados de ese año habían sido
reemplazados por una nueva generación, el equipamiento y engranajes que no han
sido reemplazados durante muchos años, todo estaba roto y oxidado.

"–Hasta unos pocos años atrás, la Región Occidental se rebeló, la corte imperial
no tenía otra solución más que permitir al Marqués del Orden tomar el mando de esta
misión durante tiempos difíciles, y comenzar el Campamento del Hierro Negro
nuevamente.

"–Decir que el Mariscal Gu tomó el mando del Campamento del Hierro Negro... es
mejor decir que él tuvo que entrenar de nuevo a un grupo de potencias de élite en la
Región Occidental. Si tienes la oportunidad, es mejor para ti aprender su actual estilo
de escritura.

Chang Geng estaba sorprendido: –¿El profesor Shen ha visto la escritura del
Marqués de los últimos años?

Shen Yi rio: –A pesar de que son raras, ocasionalmente hay una o dos páginas
circulando en el mercado, todas proclamando ser auténticas y genuinas, si lo son o
no, no lo sé.

Él dijo esto mientras soplaba el vapor blanco, colocando sus comidas a la mesa.
Conociendo sus modales, Chang Geng se apresuró a ayudar. Mientras cargaba el
cuenco de gachas, pasó al lado de Shiliu. El hombre alargó la mano y tomó su
hombro.

Chang Geng creció más rápido que el adolescente promedio, su estatura ya era
más alta que la de sus pares. Aunque todavía le faltaba algo de carne y hueso, ya
estaba alcanzando a su joven yifu en estatura, tan solo con alzar su cabeza un poco
ya podía mirar directamente a los ojos de Shiliu.

Shiliu realmente tenía un par de característicos ojos de flor de durazno⁴, solo


cuando su mirada estaba dispersa es que uno notaría esto, porque tan pronto como
se enfocaban, sus pupilas parecerían tener un par de abismos negros sin fin, ocultos
en la profundidad de nubles oscuras donde no se podía ver el fondo.

⁴ Se refiere a tener ojos coquetos.

El corazón de Chang Geng dio un salto, él bajó su voz y deliberadamente usó el


pronombre que normalmente no empleaba: –Yifu, ¿qué ocurre?

Shiliu dijo casualmente: –Los niños deben divertirse, no andes todo el día
pensando en intentar ser un héroe, ¿ha existido alguna vez un héroe que tenga un
buen final? Todo lo que tú necesitas en comida en la mesa y un techo sobre tu
cabeza, una vida libre de preocupaciones es la mejor clase de vida que se puede
tener, estar un poco corto en el presupuesto o un poco sobrado de tiempo no es nada
por lo cual preocuparse.

Shen Shiliu haciendo el tonto era un evento normal del día a día, él rara vez
hablaba de algún tema sensible, pero en el momento en que lo hacía, era para
salpicar agua fría sobre Chang Geng.

Shiliu no era más que un enfermizo ciego y sordo, como era natural, él no tenía
ningún plan o ambición en la vida ni determinación alguna. Pero, ¿cómo podría un
joven cualquiera escuchar esas palabras desmotivacionales?

Chang Geng se sintió un poco incómodo por dentro, sentía como si lo estuvieran
mirado hacia abajo. Pensó con irritación: "Pasando cada día holgazaneando por ahí
como tú, entonces ¿quién estará ahí para mantener a esta familia en el futuro?
¿Quién te vestirá y alimentará? ¡En verdad es más fácil decirlo que hacerlo!"

Esquivando la mano de Shiliu, él contestó solo por hacerlo: –No te muevas. Ten
cuidado de no quemarte con las gachas calientes.
4. Cometa Gigante

Si la unidad de la Patrulla del Norte ya era así de poderosa... Entonces, el arma


nacional: las tres principales facciones del Campamento de Hierro Negro, ¿qué clase
de grandiosa apariencia tendrían?

La familia Shen no prestaba atención a la regla "silencio en la mesa, silencio a la


hora de dormir"¹. Mientras comían, el profesor Shen le dio a Chang Geng una lección
acerca de "El Gran Saber"². Después de un rato, comenzó a perder el punto principal
y terminó mezclando "cómo mantener una armadura de acero en invierno" en su
charla.

¹. Dicho chino: no hablar mientras comes, no hablar después de acostarse a dormir.

² Danxue, "El Gran Saber". El libro del Gran Saber (a veces "Gran Ciencia", "Gran
Aprendizaje" o "Gran Estudio") fue uno de los "Cuatro Libros" del confucianismo que
componían el núcleo del temario del examen imperial chino.

Era un hombre de gran conocimiento; hablaba de cualquier tema que pudiera


pensar. En una ocasión, incluso explicó entusiastamente a Chang Geng los métodos
para prevenir y controlar enfermedades relacionadas con los caballos provocando que
incluso un hombre sordo como el señor Shiliu no pudiera escucharlo más y lo obligara
a callarse.

Después de terminar su lección, mientras el profesor Shen estaba lavando la


vajilla, insatisfecho porque no tuvo la oportunidad de continuar hablando, le dijo a
Chang Geng: –Hoy tengo que terminar de reparar todas esas Armaduras de Hierro.
Esas personas no les dan el mantenimiento adecuado provocando que las todas
uniones se llenen de óxido. Podría ir a recoger algunas hierbas en la tarde. Ge Pang
Xiao y todos los demás han pedido un día libre, ¿tienes algún plan?

Chang Geng: –Iré a la Colina del General a practicar con mi...

La palabra "espada" aún no había dejado su boca, cuando se volvió, Shen Shiliu
ya había colgado su espada de acero en la pared y declaró: –Hijo mío, ven, el Cometa
Gigante probablemente regresará a la ciudad hoy, vamos a unirnos a la diversión.

Chang Geng se sentía impotente: –Yifu, acabo de decirle al profesor Shen...

Shen Shiliu: –¿Qué? Habla más alto.

"Genial, aquí vamos de nuevo."

El Cometa Gigante venía y se iba, cada año era lo mismo. Chang Geng no podía
pensar en nada nuevo y refrescante, pero antes de que pudiera protestar, Shiliu ya lo
había medio empujado y medio arrastrado afuera a través de la puerta.

El calor del verano no había disminuido, la gente seguía vistiendo prendas


delgadas. Todo el cuerpo de Shiliu estaba pegando contra la espalda de Chang Geng,
el aroma de la medicina amarga envolviendo su alrededor.

Justo como en su sueño...

Chang Geng lo sintió repentinamente antinatural. Inclinó su cabeza para evadir a


su yifu, cubriéndose la nariz, pretendiendo estornudar.

Shiliu sonrió y lo bromeó: –Alguien te extraña, ¿podría ser la jovencita de rostro


redondeado de la casa del viejo Wang?

Chang Geng finalmente no pudo contenerse más, su expresión se tornó rígida y


dijo con franqueza: –Yifu, molestar a tu hijo de esta manera... ¿es eso apropiado?

Por supuesto, Shen Shiliu no le dio importancia. Sonrió y dijo: –¿Inapropiado? Oh,
yo nunca he sido padre antes. No conozco el límite adecuado. Seré más considerado
la próxima vez.

Quien fuera que intentara hablar algo de sentido común con Shiliu
seguramente explotaría de coraje.

Chang Geng alejó de un manotazo la mano de este hombre indecente de su


hombro y salió caminando primero.

El profesor Shen dijo desde el fondo: –¡Shiliu! ¡Recuerda regresar temprano a


cortar la leña!
Shen Shiliu caminó como si sus pies estuvieran bañados en aceite y contestó
desvergonzadamente: –¡No puedo oírte, adiós!

Chang Geng, que era empujado en una mitad carrera, mitad caminata, le
preguntó: –¿Cuándo comenzaste a quedarte sordo?

Shen Shiliu solo rio, su expresión insondable.

En ese momento, los dos acababan de pasar por la entrada principal de la casa de
Chang Geng, la puerta principal crujió y luego se abrió.

Una mujer en un largo vestido blanco salió y tan pronto como Chang Geng le dio
vistazo, la irritación y el fastidio mezclados en su rostro se desvanecieron
inmediatamente.

Era como si le hubieran vertido un balde de agua helada de la cabeza a los pies.
Los ojos que estaban intentando suprimir el enojo repentinamente se tornaron vacíos:
incluso el fuego y la vivacidad se retiraron juntos.

La mujer era Xiu Niang, la madre de Chang Geng en nombre.

Ella ya no era joven, sin embargo, su belleza no se había desvanecido ni un poco.


De pie bajo la luz de la mañana, parecía el bosquejo de una delicada belleza.

Tal mujer, incluso si era una viuda, no debería ser desposada por un simple
alcalde de un pequeño pueblo lejano en la frontera.

Xiu Niang arregló su atuendo, unió sus manos y se inclinó con la mayor gracia:
–Señor Shiliu.

Shen Shiliu solo dirigía sus comportamientos impropios a Shen Yi. En la presencia
de una mujer, inmediatamente adoptaba la forma de un verdadero caballero. Se
inclinó ligeramente de lado evitando mirar directamente la cara de Xiu Niang. Saludó
con refinada cortesía: –Señora Xu, estoy llevando a Chang Geng para que se divierta
un poco.

–Gracias por tomarse la molestia. –Xiu Niang sonrió sin mostrar los dientes.
Después, se volvió hacia Chang Geng y murmuró con suavidad. –Tu padre regresará
hoy. Si sales, recuerda traer una caja de color de labios para mí.

Ella hablaba con la suavidad de un mosquito, como si las palabras pudieran


desvanecerse en el delgado aire; pero antes de que Chang Geng pudiera responder,
Shiliu había intervenido primero: –Téngalo por seguro, señora.

Chang Geng: –...

Solo entonces se hizo una vaga idea acerca de las "reglas de sordo" de su yifu:
cada palabra de Shen Yi, él no "escucharía" ninguna; las palabras de otras personas,
evaluaría si le gustaba "oírlas" o no; y en cuanto a esas jóvenes señoritas y damas,
incluso si un mosquito hembra hacía un ligero sonido, sin duda alguna podría
escucharlas claras como el cristal.

No solo era un vago perezoso, ¡también era un coqueto!

Como si el término "apariencia de oro y jade pero podrido por dentro" estuviera
hecho solo para él.

Cuando el Cometa Gigante volviera, los niños de todos los pueblos vecinos se
reunirían para la ocasión a la puerta de la ciudad. Donde sea que hubiera una
multitud, habría gente que tomaría ventaja de ello y comenzaría a hacer negocios.
Ellos formaron lentamente un mercado de gran envergadura, los locales lo llamaban
el "Mercado Yan Zi".

Shen Shiliu nunca había aprendido a leer la expresión de otras


personas. Incluso si lo notaba, continuaría sin prestarle atención.

Parecía no estar al tanto del estado de ánimo de su hijo adoptivo mientras


deambulada por abarrotado mercado con excitación, interesándose en todo sobre lo
que se posaban sus ojos.

Chang Geng ya estaba completamente fastidiado, también tenía que seguir cada
paso de Shiliu y mantener constantemente un ojo sobre él para que no se fuera a
perder.

En los últimos años, el mundo no se encontraba estable, las personas eran pobres y
la mayor parte de las mercancías en el mercado eran cosas pequeñas que producían
los granjeros locales. No había comida deliciosa y nada bueno para beber, era lo
suficientemente aburrido para matar.

Se decía que las guerras eran la razón por la que la vida de las personas se hacía
más difícil, y los impuestos pagados por las masas de gente común era más pesados
año con año.

Pero en el pasado, después de cada batalla, siempre fueron capaces de


recuperarse por un tiempo.

Sin embargo, nadie sabía por qué, en los últimos años, parecía que las personas
nunca tenían suficiente espacio para tomar un respiro.

Tomando en cuenta los últimos veinte años, la Gran Liang primero hizo la
Expedición al Norte, luego la Campaña Occidental, convirtiéndose en una gran nación
y se ganó el respeto entre los países vecinos, ostentando un inmenso honor.

Pero era extraño que las personas se estuvieran volviendo cada vez más y más
pobres.

Chang Geng estaba muerto de aburrimiento, vagado a través del mercado, que
quería dejar salir un profundo bostezo. Solo esperaba que este pueblerino Shiliu, que
sentía curiosidad por todo, se cansara pronto para que pudieran volver. En lugar de
esto, prefería ser el asistente del profesor Shen.

Shen Shiliu compró una bolsa de frijoles tostados con sal y los comió mientras
caminaba. Y, como si tuviera ojos detrás de la cabeza, extendió una mano e insertó
un frijol salado con precisión en la boca de Chang Geng.

Chang Geng fue atrapado con la guardia baja, accidentalmente lamió su dedo y
terminó mordiendo la suave carne de su boca con pánico. Gritó de dolor y miró con
enojo al "portador de problemas" Shiliu.

–Las flores marchitas pueden florecer de nuevo, la juventud de una persona no se


puede conservar.

Shen Shiliu no miró atrás. Él tomó un solo frijol, lo alzó y señaló en la dirección
del sol. Sus manos eran increíblemente hermosas, delgadas y blancas, como un par
de manos perteneciente a los jóvenes de familias prístinas, más adecuadas para
levantar una pieza de ajedrez o cargar una libreta; sostener ese frijol negro era muy
inadecuado.

Shen Shiliu dijo, de la forma en la que alguien que ha pasado por muchos
altibajos haría: –Cuando crezcas, entenderás que la juventud es únicamente tan
grande como el tamaño de un frijol, habrá transcurrido en un abrir y cerrar de ojos.
Nunca más volverá. Solo entonces te darás cuenta de cuánto tiempo has
desperdiciado.
Chang Geng: –...

Él realmente no podía entender, ¿cómo podía alguien como Shiliu tener la audacia
de hablar de algo como "desperdiciar el tiempo"?

Justo entonces, la multitud cerca de la puerta de la ciudad repentinamente estalló


en vítores.

Incluso si uno era medio ciego, todavía podía ver al Cometa Gigante descendiendo
desde la distancia.

Tenía innumerables aletas llameantes apuntando hacia arriba,


expidiendo un millar de humo blanco, su vapor semejaba algodón cayendo directo del
cielo.

Entonces, una enorme nave emergió lentamente de entre la vasta extensión de


humo, las ocho cabezas de dragón que decoraban el frente de la nave lucían como si
fuera de verdad y cortaban a través de las nubes a medida que avanzaba con un
poder inigualable.

Shen Shiliu estaba sorprendido al principio, después alzó su cabeza, la hermosa


marca color cinabrio en su lóbulo pareció ser un destello rojizo. Frunció el entrecejo,
murmurando: –¿Cómo es que la nave es tan ligera este año?

Pero sus palabras se desvanecieron rápidamente bajo el estruendo del Cometa


Gigante envolviéndolos, y los animados vítores de la muchedumbre. Ni siquiera
Chang Geng, que estaba a su lado, pudo percibir esto.

Los niños comenzaron a aferrarse a sus pequeñas canastas de bambú, luchando


por conseguir la mejor posición y esperar por las raciones.

Un grupo de hombres y oficiales se alinearon y movieron; y los soldados a cargo


de la señalización se colocaron detrás del Rugido de Cobre³ de diez metros de alto,
esperando órdenes.

El Rugido de Cobre era como un cuerno enorme, posicionado de lado a lado sobre
el muro de la ciudad. Tenía un circulo de óxido verdoso en el exterior, agradable a la
vista, y su forma parecía una escultura de una flor.
³. Tong Hou. Nombre del cuerno que funciona como altavoz en este universo.

El comandante inhaló profundamente, alzó su voz y habló por un extremo del


Rugido de Cobre, el sonido proveniente del otro extremo fue amplificado docenas de
veces, haciendo eco de forma interminable.

–El Cometa ha regresado, abran-el-corredor...

Dos filas de hombres y oficiales, al oír la orden, sujetaron las gigantescas


manivelas con forma de rueda de madera en la torre y gritaron al unísono. Traían el
pecho desnudo, mostrando sus músculos, y usando todos juntos su fuerza, la rueda
de madera giró desde arriba y el camino hecho de enormes piedras bajo la cuidad se
abrió en dos.

Los numerosos engranajes interconectados se retorcieron en un círculo y los


adoquines de piedra en ambos lados se dividieron en dos caminos.

La tierra de partió, revelando un profundo y oscuro rio subterráneo, corriendo a


través de todo el pueblo de Yanhui.

El comandante sopló un sonido largo a través del Rugido de Cobre y el sonido fue
transmitido en todas direcciones.

El Cometa también respondió con un rugido. Luego, incontables aletas llameantes


se desplegaron simultáneamente, el vapor brotaba frenéticamente por todo su
alrededor: estaba listo para aterrizar.

La primera tanda de "raciones" llovió desde arriba, los grupos de niños pequeños
por debajo se encontraban en frenesí, todos alzando las manos para atraparlas.

Desafortunadamente, el camino para enviar raciones era corto. Muy pronto, el


Cometa Gigante aterrizó en el centro del rio, manteniéndose orgullosamente sobre la
superficie del agua y deteniéndose en frente de todos.

El cuerpo de esta nave sobrecogía el corazón y el ligero brillo del metal helado
estaba repleto de una indescriptible aura asesina. La señal sonora de la nave era
extrañamente horrenda y trágica; no dejaría de resonar a través de todo el pueblo de
Yanhui, como si las almas de los caídos en el campo de batalla de varios milenios
hubiesen despertado y cantaran al unísono.

El Cometa Gigante entró a la ciudad a través del rio oscuro, poco a poco, cortando
a través del agua. Un soldado de abordo hizo una larga señal.

–Apagar-luces...

Las dos aletas llameantes de la nave se extinguieron de inmediato: había un olor a


quemado comparable al de los petardos que han sido detonados que permanecía en
el aire. El Cometa Gigante marchó hacia adelante, fluyendo con la corriente del rio,
las decoraciones con forma de dragones que cubrían todo su cuerpo parecían tótems
de otro tiempo y otra era, trayendo consigo un aura demoniaca.

Chang Geng estaba observando al Cometa Gigante con atención desde la


muchedumbre. A pesar de que había dicho que no quería venir y que había visto el
Cometa regresar muchas veces, no obstante, cuando se encontraba de frente al
verdadero, todavía continuaba atónito ante el impresionante tamaño de la nave.

Si la unidad de la Patrulla del Norte ya era así de poderosa... Entonces, el arma


nacional: las tres principales facciones del Campamento de Hierro Negro, ¿qué clase
de grandiosa apariencia tendrían?

El joven, que estaba confinado en esa remota y estrecha esquina del pueblo de
Yanhui no podía imaginarlo por mucho que lo intentara.

El Cometa Gigante se acercó, las ondas de calor de las ya extintas aletas


llameantes centellaban contra el rostro. Chang Geng inconscientemente fue a sujetar
a la persona enseguida de él y dijo: –El Cometa ha arribado, hay mucha gente aquí,
vamos a retroceder un poco.

Pero no llegó ninguna respuesta, se aferró al delgado aire. Chang Geng se volvió y
descubrió que su problemático yifu había desaparecido.
5. Xiu Niang

Pero, pensando respecto a momento atrás, mientras la preocupación lo quemaba,


¡ese hombre simplemente estaba eligiendo de manera casual pintura para labios! El
fuego de la rabia que lo consumía en ese momento hacía que su pecho le doliera
tanto que ya no podía seguir suprimiéndolo sin importar qué.

Chang Geng luchó para pararse de puntillas. Miró sobre la muchedumbre con
dificultad y gritó: –¡Shiliu!

No hubo respuesta. La multitud persiguiendo al Cometa Gigante comenzó a


emerger toda a la vez. Algunos lanzaban vítores, otros gritaban "¡Está aquí!", algunos
chillaban "¡Dejen de empujar!" con frustración.

En ese punto, Chang Geng fue empujado al interior por varias personas, su
irritación crecía más y más. Gritó lo más fuerte que pudo: –¡Yifu!

El gentío comenzó a apresurarse a lo largo del borde del rio oscuro. Chang Geng,
por un lado, tuvo que forcejear para mantenerse firme contra el flujo de gente y al
mismo tiempo miraba de aquí para allá en busca de Shiliu. Comenzó a sudar. En ese
momento, el asombro de haber visto el Cometa Gigante se había evaporado por
completo.

¡Tener esta clase de yifu consumía años de vida!

Chang Geng furioso, pensó para sí mismo; "Shen Shiliu en verdad solo anda
tonteando. ¡En un día tan caluroso como este, sin tener nada más que hacer, tenía
que correr para acá para ver a una multitud!"

En ese momento, alguien gritó con fuerza: –¡Ya dejen de empujar, alguien cayó!

Mientras Chang Geng estaba buscando a la izquierda y derecha, comenzó a mirar


en la dirección de los gritos de forma involuntaria.

Un pequeño grupo de personas al borde del rio estaba comenzando a caer en


confusión.
–¡Dios mío! ¿Cómo puede alguien realmente caer?

–¡Vayan a encontrar a un oficial militar en servicio!

–¡Abran paso! ¡Abran paso por favor! No puedo mover...

Chang Geng estaba a punto de quitarse del camino de una persona que estaba
tratando desesperadamente de salir cuando escuchó levemente: –¡Señor Shiliu, tenga
cuidado!

Chang Geng se quedó estupefacto. Sospechando que tal vez su nerviosismo


estaba tomando lo mejor de él, se aproximó para sujetar a alguien que recién
acababa de liberarse de la multitud: –¿Quién ha caído? ¿Es Shen Shiliu?

El hombre podría o no haber entendido lo que Chang Geng estaba diciendo, él


asintió distraídamente: –Parece ser... déjame ir primero.

Hubo una explosión dentro de su cabeza. Estaba de pie frente al calor que
manaba del Cometa Gigante pero una capa de sudor frio estalló en su espalda.

En ese momento, él inmediatamente inhaló profundamente y se movió con


rapidez contra el flujo de gente en dirección la orilla a máxima velocidad. Sus pies
trastabillaron un poco antes de que pudiera sujetar el pasamanos para equilibrarse.

Se apresuró a mirar abajo y ver que, en efecto, había una persona forcejeando en
el agua.

La superficie del agua del rio subterráneo se encontraba a una profundidad de


entre dos y dos metros y medio desde el nivel del suelo, uno no podía hacerse una
idea de cuán profundo era su fondo, frio y oscuro. Grandes olas blancas rompían
continuamente. La persona dentro del rio no tenía nada de qué sujetarse, ni siquiera
sus gritos podían escucharse desde donde estaba Chang Geng y no había forma de
adivinar quién estaba ahí abajo.

Chang Geng se quitó su capa: –¡Déjenme pasar! Por favor abran paso.

Alguien gritó: –¡No puedes simplemente meterte de un salto! ¡Alguien consígale al


chico una cuerda!
No era claro quién había puesto rápidamente una cuerda en su mano. Chang Geng
la sujetó. Alzó la vista y observó al Cometa Gigante que llegaría en cualquier
momento, y saltó al rio sin titubear.

–¡Estiren! ¡Rápido! ¡Serán arrastrados por la nave cuando el Cometa llegue aquí!

La fuerza del Cometa Gigante que se aproximaba provocó que una ola más alta
que una persona adulta se elevada, golpeando contra el pecho de Chang Geng tan
pronto como saltó. El agua se metió en su boca y casi fue barrido por la corriente.
Rápidamente se sujetó de la cuerda que pendía de la orilla y trató de enjugar su
rostro.

El fuerte sonido del romper del agua y el ruido del Cometa Gigante disminuyendo
su velocidad era ensordecedor, la visión de Chang Geng estaba repleta de nada más
olas. Vagamente comprendió el gritó de alguien en la orilla: –¡Ya no suelten más la
cuerda! ¡Ya viene el Cometa Gigante! ¡Jalen al chico hacia arriba rápido, antes de que
sea demasiado tarde!

Chang Geng: –¡Esperen!

Pero todos los sonidos en el agua eran tan ruidosos que ni siquiera él podía
escuchar sus gritos.

Movió su mano para señalar a la gente en el borde que dejara de tirar la cuerda
de regreso mientras luchaba por nadar hacia el lugar con las olas más intensas al
mismo tiempo.

En medio del caos, alguien se sujetó a su mano que estaba buscando


frenéticamente alrededor, Chang Geng no podía pensar mucho en esta situación.
Rápidamente agarró la muñeca de esa persona y la jaló hacia sus brazos. No tuvo
oportunidad de ver quién era, el Cometa ya estaba retumbando mientras se movía
hacia adelante.

La gente en la orilla no se atrevió a retrasarse, de repente, la gruesa cuerda que


estaba atada alrededor de su cintura dio un fuerte tirón, todo su cuerpo se sintió
pesado mientras varios hombres en la orilla se unían para halarlo hacia arriba.

Después de salir de la superficie del agua, sintió que el peso en su brazo era un
poco extraño. Chang Geng parpadeó con rapidez para deshacerse de las gotas de
agua en sus pestañas y súbitamente descubrió que la persona agarró todo ese tiempo
no era Shen Shiliu. Era el niño de once años de edad: Cao Niang Zi.
En ese momento, una prolongada señal procedente del cuerno en el Cometa
Gigante penetró en sus oídos, ya no podía darse el lujo pensar. Gritó y ayudó al
medio inconsciente Cao Niang Zi a subir primero.

Las personas en la orilla gritaban y hacían su mejor esfuerzo para subir a los dos
chicos, pero fueron ligeramente muy lentos. Los pies de Chang Geng continuaban
fuera del margen del rio. La velocidad del Cometa Gigante no se había detenido y una
aleta llameante estaba a punto de barrer sobre sus piernas. Aun se encontraba un
poco distante, pero ya se podía sentir la ardiente e intensa onda de calor.

–¡No puedes tocar las aletas llameantes!

–¡Cuidado!

En este momento, un par de manos pálidas se alargaron, pasando a través de


todos los gritos y sujetaron el brazo de Chang Geng tirándolo directamente hacia
arriba. El grupo de personas prorrumpió en gritos y retrocedió. Chang Geng sintió casi
como si volara fuera de la multitud, pero terminó cayendo en los brazos de un
hombre.

Él tomó aire profundamente de forma involuntaria, un aroma medicinal se adentró


de inmediato en sus fosas nasales. Chang Geng levantó su cabeza, la punta de su
nariz casi rozaba la limpia línea de la mandíbula de Shen Shiliu.

La expresión de Shen Shiliu era severa: –¡Miro a otro lado por un


segundo y tú ya estas causando problemas!

Siendo regañado primero, se quedó repentinamente sin palabras.

Shen Shiliu: –Hay muchos oficiales y hombres en la orilla, ¿necesita alguien que
un niño como tu vaya al rescate?

Chang Geng: –...

Su corazón que estaba suspendido en el aire cayó de regreso a su lugar. La


sangre que se había acumulado en su pecho fluyó a través de sus entumecidas
extremidades como el agua desbordándose a través de una compuerta. En este
punto, él finalmente pudo exhalar su primer aliento, había un sentimiento incomodo,
como si sus órganos internos se hubieran volteado de arriba a abajo. Sus dos piernas
estaban tan suaves que casi no podía ponerse de pie.
Cao Niang Zi había sido llevado a un lado, tosiendo un par de veces, luego
despertó lentamente. Viendo que el niño ya no estaba enfrentándose a serios
problemas, Shiliu remolcó a Chang Geng fuera de la muchedumbre, el profundo ceño
fruncido visible en su rostro. Chang Geng, cuyas piernas aún estaban débiles y
temblorosas, fue arrastrado lejos por Shiliu. Este lo reprendía mientras caminaban:
–La temperatura de la aleta aun no disminuía. Si la tocas, puede acabar con la mitad
de tus piernas, ¿quieres ser un inválido por el resto de tu vida? Pequeño niño que no
conoce sus propios límites...

Chang Geng todavía estaba intentando temblorosamente auto-estabilizarse, pero


Shiliu, el "villano", le había robado las palabras directamente antes de que pudiera
decir nada primero. De repente, su furia burbujeó.

Gritó al tope de sus pulmones: –¡Creí que tú caíste!

Shen Shiliu alzó sus dos largas cejas: –¡Basta de buscar excusas! Yo ya soy un
hombre adulto, ¿cómo podría caer en el rio sin razón?

Chang Geng: –...

Su corazón, que se exaltó fácilmente de preocupación, estaba siendo dejado de


lado como si no fuera nada. Un calor ardiente ascendió desde su cuello hasta la raíz
de su oreja. No podía saber si era por ira o vergüenza, solo que ni siquiera el agua
era ya capaz de apagar esa llama.

–Muy bien, no nos quedaremos más aquí. –Shen Shiliu extendió su mano y tocó el
largo cabello húmedo de Chang Geng. Desató su propia túnica exterior y la envolvió
alrededor de Chang Geng. –Este lugar es muy caótico. No discutiré contigo acerca de
este asunto hoy. Apresúrate a llegar a casa y cámbiate de ropa, ten cuidado de no ir
a atrapar un resfriado.

¡Él también era bastante generoso!

Chang Geng alejó de un manotazo violento las manos de Shiliu, sus dedos
accidentalmente golpearon contra algo duro dentro de la manga.

Shen Shiliu: –Oh, esa es la pintura de labios que acabo de comprar, recuerda
entregársela a tu madre... ¡Hey, Chang Geng! ¿A dónde vas?

Chang Geng no esperó a que él terminara, salió corriendo sin decir una palabra.
Chang Geng sabía perfectamente bien que estaba siendo terco. Él reaccionó
meramente por impulso al escuchar las palabras de alguien más. Todavía no había
visto quién había caído, pero ya había entrado en pánico y saltado después. Ser
regañado por su yifu era completamente razonable.

Pero, pensando respecto a momento atrás, mientras la preocupación lo quemaba,


¡ese hombre simplemente estaba eligiendo de manera casual pintura para labios! El
fuego de la rabia que lo consumía en ese momento hacía que su pecho le doliera
tanto que ya no podía seguir suprimiéndolo sin importar qué.

De pronto, Chang Geng dejó atrás a Shen Shiliu, frotándose la nariz


torpemente. Llegó a la conclusión de que cada adolescente debía atravesar un cierto
periodo donde era impredecible y temperamental.

El papá primerizo Shen Shiliu estaba bastante angustiado, pensó para sí: "Si
hubiera sabido de antemano que algo como esto ocurriría... hubiera guardado el
brazalete de hierro para esta situación. Definitivamente está enojado de verdad esta
vez, ¿cómo voy a contentarlo ahora?"

Permaneció cerca del rio con las manos detrás de su espalda. El Cometa Gigante
se había movido, pasando a su lado, las luces en su cola estaban titilando. El rio
oscuro se cerraba lentamente por detrás.

Shen Shiliu solo estuvo preocupado por un breve momento, comenzó a mirar en la
dirección de la luz trasera, pero su mirada no estaba tan dispersa como era habitual
cuando veía a la distancia. Entonces, sus cejas se juntaron lentamente.

Su figura desapareció súbitamente entre la multitud como un pez en el agua. Sus


pasos eran silenciosos, sus movimientos extremadamente rápidos, a diferencia de los
días en los que normalmente buscaría casi durante mediodía solo para encontrar el
umbral de la puerta.

Chang Geng se dirigió de vuelta a casa. El viento caliente del verano sopló a
través del agua fría del rio sobre su cuerpo, volviéndolo más calmado, la irritación y
su ceño fruncido se disiparon gradualmente.

Sus ojos tenían una inmensa semejanza con los de Xiu Niang. El contorno de su
rostro que apenas comenzaba a madurar eran muy profundo. Ellos no eran como la
gente de los Planos Centrales... pero tampoco eran muy parecidos a los extranjeros.
En resumen, era una clase muy especial de buena apariencia.
Chang Geng acababa de poner pie en el interior de la casa cuando vio de
inmediato a la vieja criada parada de puntillas, mirando hacia afuera. La anciana
sirvienta estaba desconcertada al dar un primer vistazo de su desastrosa apariencia:
–¡Oh, no! ¿Cómo ha terminado así?

–No es nada. –dijo Chang Geng débilmente. –Alguien cayó en el rio, brinqué al
interior para ayudarlo y terminé empapado.

La vieja criada dio un pequeño paso atrás de él y susurró: –La señora dijo que
aún no debíamos servir la comida, asumí que quería esperar al Alcalde... ah, sí, la
señora también ha pedido que el joven maestro fuera a sus aposentos, dijo que había
algunos asuntos privados entre madre e hijo.

Mientras Chang Geng caminaba hacia adelante, sus hombros se tensaron


involuntariamente y, después de un rato, asintió. Primero regresó a su propia
habitación para ponerse ropa seca. Malhumorado y fastidiado, dobló cuidadosamente
la túnica de Shen Shiliu, entonces tomó la caja de labial y fue a la habitación de Xiu
Niang.

La vieja criada tenía curiosidad respecto a la extraña relación madre-hijo entre


Chang Geng y Xiu Niang, pero no se atrevía a preguntarles al respecto. Por lo tanto,
lo siguió, planeando escuchar a escondidas.

De pie frente a la puerta de Xiu Niang, Chang Geng arregló su atuendo, tan formal
como si estuviera reuniéndose con huésped. Solo después de lució lo suficientemente
propio y prolijo fue que bajó su cabeza y llamó a la puerta:

–Madre.

Una fría y clara voz de mujer salió desde el interior: –Adelante.

Chang Geng extendió su brazo y abrió la puerta. Después de entrar, volvió la vista
hacia atrás y vio a la anciana criada mirando a escondidas. Ella se sorprendió al
encontrarse con su mirada y desvió la vista. Cuando miró de nuevo después de un
rato las puertas habían sido cerradas y ya no se podía ver nada.

La habitación de Xiu Niang estaba muy oscura y la ventana que estaba de cara al
sol a un lado era cubierta por ella.

Era como si ella no quisiera ver ninguna luz, estaba sentada sola en una esquina
oscura, de cara a un espejo.
Chang Geng contempló su figura desde atrás y frunció el ceño ligeramente.

Él no sabía que había cruzado por la cabeza de Xiu Niang. Vestía un vestido
amarillo suave y tenía su cabello arreglado al estilo de una mujer soltera. Los años la
habían tratado bien, combinados con la oscuridad en la habitación que cubría con
facilidad las arrugas alrededor de sus ojos, ella realmente parecía como una mujer en
sus veintes.

Cuando Chang Geng estaba a punto de llamarla, Xiu Niang tomó la iniciativa y
habló primero: –Sin nadie más alrededor, no me llames madre... ¿trajiste el labial?

Cuando Chang Geng escuchó esto se tragó de vuelta el segundo "madre" que
estaba a punto de dejar su boca, luego se acercó caminando y dejó suavemente la
caja que había sido calentada en su palma sobre la mesa de su maquillaje.

–Oh, este color es bastante adorable, muy brillante. –Xiu Niang finalmente mostró
una extraña sonrisa.

Ella frotó un poco con la punta de sus dedos, lo pasó a través de sus pálidos labios
y se miró a sí misma en el espejo con entusiasmo. Preguntó: –¿Se ve bien?

Chang Geng permaneció fríamente a un lado sin hacer un solo sonido. Su corazón
se sentía extrañamente oscuro debido a que no comprendía porqué ella le pidió ir ahí.

Mientras lo pensaba, un lado de su párpado repentinamente se contrajo dos veces


sin advertencia. Chang Geng se sintió desconcertado, parecía haber una especie de
premonición ominosa hinchándose en su corazón.

En ese momento, Xiu Niang abrió su boca: –En el futuro, puedes dejar de
llamarme "madre" en frente de los demás. Nuestro camino como madre e hijo
termina hoy aquí.

Ella levantó su rostro que había sido completamente renovado, alargando un par
de manos frágiles como un trozo de hierba como si pretendiera acomodar el cuello de
Chang Geng.

Chang Geng retrocedió de sorpresa: –¿Qué quiere decir?


6. Maldito

"Nadie te amará, nadie te tratará con sinceridad."

Xiu Niang sonrió y retiró su mano.

Sus labios estaban cubiertos con el labial que compró Shen Shiliu. Su rostro pálido
y digno se volvió aún más hermoso que antes, como el de una flor que había
absorbido la sangre completamente.

–Sé que te has estado preguntando acerca de este asunto. Ya que hoy tenemos
esta oportunidad, vamos a dejarlo claro: tú realmente no eres mi hijo. –dijo Xiu
Niang. –¿Te sientes mejor por dentro después de escuchar esto?

Los ojos de Chang Geng se contrajeron un poco, todavía era joven y aún no había
aprendido cómo ocultar sus emociones.

En este mundo, sin importar que tan bueno sea un amigo o un maestro, nadie
puede reemplazar a una madre. Ni siquiera un padre puede: no es que Chang Geng
nunca anhelara una madre, solo que a veces, sabiendo que tus deseos nunca se
cumplirán, pero todavía negándote a aceptar tu destino; eso sería lo más doloroso de
todo. Inclusive se tendría lástima.

Chang Geng lo había pensado en incontables ocasiones: nunca podría ser el hijo
propio de Xiu Niang. En ese momento, obtuvo su respuesta súbitamente. Su corazón
no sintió nada más que un vacío que él mismo no comprendió.

El mal presentimiento en el corazón de Chang Geng se fortaleció paulatinamente y


se puso en alerta de inmediato: –¿Por qué de repente me está diciendo esto?

Xiu Niang miró su rostro en el espejo. Podría ser que demasiado polvo había
hecho su rostro un tanto pálido, así que adhirió cuidadosamente un poco de pintura
de labios y la aplicó uniformemente sobre sus mejillas.

–Chang Geng¹ es el nombre de infancia que te he dado. –dijo Xiu Niang. –La
gente los planos centrales tiene un proverbio: "Qi Ming en el este, Chang Geng en el
oeste"². Se alza con el ocaso, el señor de la matanza, ominoso. Fluyendo dentro tu
cuerpo se encuentra la sangre más noble y, a la vez, la más inmunda del mundo.
Nacido para ser una terrible monstruosidad, no hay otro nombre más adecuado que
este.

¹ Lit. El Excelente del Oeste.

² , . Es cómo la gente en la China Antigua se refería al planeta Venus, Qi Ming (Lit.


Abridor de brillo) se refiere a Venus por la mañana, Chang Geng, cuando Venus se
alzaba al anochecer; una estrella de mala suerte.

Chang Geng respondió fríamente: –¿No fui el resultado de cuando usted se perdió
en las montañas del este y fue capturada por los bandidos? Ni siquiera la totalidad de
los diez dedos de la mano pueden contar el número de mis "padres": el hijo de una
prostituta y un bandido, ¿cuál es esta nobleza de la que habla?

Xiu Niang se sorprendió por un breve momento. No miró hacia atrás.

Un indicio de dolor destelló en sus expresivos ojos. Pero pronto dimitió y cayó en
calma.

El recuerdo más antiguo de Chang Geng era dentro del escondite de los bandidos
en la montaña. Xiu Niang siempre lo encerraba dentro de un armario que apestaba
con el mohoso aroma de la madera vieja.

A través de las pequeñas grietas en la madera podrida, el joven y pequeño Chang


Geng podía ver entrar a esos bandidos de montaña borrachos.

Esos hombres crueles y salvajes la golpeaban o la violaban justo frente a los ojos
del pequeño Chang Geng.

Al principio, los bandidos eran muy estrictos con la vigilancia de Xiu Niang.
Lentamente, viendo que era débil y frágil y no sabía cómo resistirse o defenderse, se
volvieron más permisivos con ella. Más tarde, incluso le permitían salir y servirles
como las otras viejas sirvientas en su campamento. Xiu Niang envenenó todos los
pozos y los cientos de barriles de vino, que ni siquiera Dios sabía cómo es que ella
tenía todo este veneno consigo.

Usó un pequeño tazón para llevarle agua envenenada del pozo a


Chang Geng para beber. Sin embargo, después de que él en verdad se la hubiera
tragado por completo, ella pareció arrepentirse y ahondó desesperadamente en su
garganta para hacer que la vomitara.

Xiu Niang colocó al medio muerto Chang Geng dentro de una cesta de bambú y lo
cargó en su espalda, un cuchillo de acero en mano. Si hubiera alguien que todavía no
estuviera muerto, ella se acercaría para apuñalarlo.

Chang Geng recordaba que ella estaba usando un largo vestido rojo manchado
con sangre. Ella empleó el aceite y el ziliujin que el líder de los bandidos había
almacenado en secreto para quemar el lugar hasta la raíz y luego partió con él.

En su corta existencia de más de diez años, Xiu Niang había intentado matarlo
varias veces: dándole vino envenenado, apuñalándolo con un cuchillo, atándolo a un
caballo para que lo arrastrara e incluso innumerables noches, cuando se despertaba
sobresaltado descubriendo que sus extremidades no tenían fuerzas, era Xiu Niang
tratando de asfixiarlo con una manta...

Pero en cada ocasión, siempre se detendría justo en el borde del precipicio,


manteniendo su insignificante vida.

Esto también lo dejó con una fantasía irreal.

Chang Geng dijo con tanta calma como pudo reunir: –Piensa demasiado, yo
nunca he pensado en usted como mi madre. Pero siempre he creído que la razón por
la que me odiaba era porque soy la mancha que los bandidos le dejaron.

Xiu Niang se sentó frente al espejo, su cara tornándose cada vez más pálida.
Después de un largo tiempo, suspiró repentinamente: –Pequeño niño, he sido injusta
contigo.

En ese momento, las miles de capas de defensa y resentimiento de Chang Geng


casi colapsan: entonces se dio cuenta de que los agravios desde su infancia hasta
ahora podían resolverse fácilmente tan solo por esta simple oración.

El chico de catorce años usó toda su fuerza para contener sus lágrimas, entonces
preguntó cansinamente: –¿Qué es lo que desea conseguir diciéndome esto ahora?
¿Su conciencia le ha dicho que me desintoxicara? ¿O simplemente que me matara?

Xiu Niang lo miró con una extraña expresión, como si el muchacho fuera un
artefacto valioso: –Tú sabías...

Chang Geng: –Sé con certeza que, desde el día en que llegamos al pueblo de
Yanhui, no ha habido una sola ocasión en la que no tenga pesadillas. Incluso si es una
siesta durante el día, indudablemente continuaré despertándome debido a los malos
sueños.

La noche anterior fue la única excepción: los pensamientos de Chang Geng se


corrieron descarriados por un breve momento. De pronto, se arrepintió de haberse
enojado con Shiliu.

Chang Geng: –Yo nunca he obtenido ningún gran logro, pero tampoco he
cometido nunca ningún acto inmoral, ¿cómo puede haber tantos fantasmas llamando
a mi puerta durante la noche? ¿O es alguna extraña enfermedad que causa pesadillas
cada noche?

Una inusual y perversa sonrisa se formó en sus brillantes labios rojos, sus ojos
cayeron lentamente sobre la muñequera de hierro expuesta en la muñeca de Chang
Geng. Había un agudo brillo en sus ojos, como un par de puntas de flecha venenosas:
–¿Qué más sabes?

Chang Geng subconscientemente metió de vuelta la muñequera de hierro dentro


de su manga, como si incluso una mirada de ella pudiera mancillar el objeto.

–También sé que, a las afueras del pueblo dos años atrás, los lobos que me
persiguieron no llegaron ahí por si mismos: fueron convocados. Era usted
advirtiéndome que ni siquiera podía huir, que tenía docenas de formas para acabar
conmigo, ¿cierto?

Chang Geng dijo con voz queda: –Solo un bárbaro sabe cómo
manipular a los lobos. Después de que llegamos al pueblo de Yanhui, ha estado en
contacto con los bárbaros. Tengo la sospecha de también es una mujer bárbara. En
ese entonces, cuando me encerró dentro del armario, vi a un hombre entrar y
destrozar sus ropas. Había un símbolo de un lobo en su pecho.

Xiu Niang rio suavemente: –Bárbaros... en verdad nos llamas bárbaros...

Su risa continuó volviéndose cada vez más y más fuerte hasta que se
eventualmente quedó sin aliento.

La risa aguda de Xiu Niang se detuvo de manera abrupta. Se sujetó el pecho y


tosió con aspereza. Chang Geng alzó su mano instintivamente como si intentara
ayudarla, pero la contrajo al darse cuenta de su acción, sus dedos enroscándose en
un puño.

Un rastro de sangre fluyó a través de los dedos de Xiu Niang y aterrizó en su


vestido amarillo suave con un impactante color púrpura negruzco.

Chang Geng estaba atónito. Al final, dio un paso hacia en frente: –Usted...

Xiu Niang agarró su brazo y trató de enderezar su espalda con todas sus fuerzas,
sacudiéndose como una hoja marchita bajo el frio viento del invierno. Ella tomó media
pieza de un pendiente de jade en el fondo de su caja de maquillaje y la forzó sobre la
mano de Chang Geng, junto con toda su sangre.

Su rostro estaba blanco como la nieve, la sangre embadurnada en sus labios era
más cegadora que el labial en sí, contempló a Chang Geng con un par de ojos
inyectados de sangre:

–Mi nombre no es Xiu Niang, ese es el nombre tus mujeres de los planos
centrales. Me llamo Hu Ge Er, significa "ziliujin en el corazón de la tierra" ...

Ella se atragantó con sus propias palabras. Después de un doloroso ataque de tos,
vomitó sangre, tiñendo el frente de la túnica de Chang Geng de rojo.

–Desafortunado... ziliujin. –La mujer dejó salir un extraño chillido, su respiración


gradualmente se tornó errática. –Mi hermana mayor es la Diosa de la Longevidad,
incluso el Rey Lobo la veneraba, tú...

"–Tú eres la pequeña monstruosidad que he criado con mis propias manos. –le
brindó una risa agonizante. –Nadie te amará, nada te tratará con sinceridad...

Luchó por sujetar la muñeca de Chang Geng. Sus afiladas uñas perforaron su
carne hasta la muñequera de hierro en el brazo del chico: –Esta es la muñequera de
cierre de hierro, un pedazo de Armadura Negra: hecho especialmente por esos
demonios oscuros del Campamento del Hierro Negro, ¿Quién te lo dio? ¿Huh?

Chang Geng inmediatamente la apartó de empujón como si acabara de quemarse.

La mujer cayó sobre la mesa del maquillaje y se hizo un ovillo, sus encantadores
ojos de fénix se abrieron, el blanco de sus ojos golpeaba con terror en el corazón.

–Tú posees el "Hueso de la Impureza" que yo he lanzado personalmente sobre ti.


Le he dado el nombre del dialecto chino, también llamado "Chang Geng". ¿Suena...
bien?
Su rostro se contorsionó violentamente, sangre y espuma blanca se mezclaron,
chorreando desde sus labios, su voz era indistinta, pero eso no impedía que Chang
Geng la escuchara.

–El "Hueso de la Impureza" no tiene igual, nadie puede detectarlo, nadie puede
curarlo... Un día, crecerás para convertirte en el guerrero más poderoso del mundo y
también serás incapaz de distinguir entre las pesadillas y la realidad... Te convertirás
en un loco despiadado...
7. El Enemigo Ataca

Chang Geng vio esa clase de ojos por primera vez, parecía haber una fuerte esencia
de óxido contenida en ellos.

En ese día, el veterano de apellido Wang estaba a cargo de la defensa de la ciudad.


Había desperdiciado la mitad de su vida aquí, en el pueblo de Yanhui. Le gustaba
beber en su tiempo muerto, y comenzaría a alardear y contar mentiras siempre que
bebía un poco de más. Siempre diría que, en el pasado, él solía seguir al Viejo
Marqués para ir a la Expedición del Norte.

Nadie podía averiguar si era verdad o no, pero no era imposible. El Viejo Marqués
seguía siendo humano. Él aún necesitaba comer, por supuesto, requeriría un sirviente
para encargarse de sus comidas.

Pero, sin importar que tan descuidado era, el Viejo Wang nunca se atrevía a beber
en el día del regreso del Cometa Gigante. Cada uno de los oficiales debía estar
formado de forma sucesiva, y todos temían ser avergonzados.

Desafortunadamente, lo que temes es lo que obtienes.

El Viejo Wang contempló al silbato de la alarma ascendiendo hacia el cielo y rugió


histéricamente: –¿Quién fue el pequeño hijo de perra que no se fijó en la fecha y
necesita emborracharse alocadamente para abusar de su esposa? ¿Quién accionó el
silbato? ¿Piensan que este viejo está solo para apantallar?

Al final del rio oscuro había una gran piscina rodeada por una red de hierro
esperando para recibir al Cometa Gigante que se avecinaba. La red de hierro ya se
había abierto a medio camino. El pequeño soldado que estaba a cargo de tirar del
cerrojo se asustó con el repentino sonido de la alarma. Sin entender qué estaba
pasando, no se atrevió a ser descuidado y cerró el cerrojo de nuevo.

Al final, la gran puerta de hierro estaba medio cerrada y medio abierta, justo
como una enorme boca cerniéndose sobre la decoración de dragones en la cabeza del
Cometa Gigante.
Todos los soldados que aún estaban alineados en sus posiciones, esperando para
descargar el ziliujin de la nave habían comenzado a mirar de aquí para allá en
confusión. El intendente que era responsable de recibir los bienes militares, sacó un
pequeño rugido de trueno, lo dirigió a los soldados que aguardaban en la puerta de
hierro y gritó: –¿Están todos medio dormidos? ¡El Cometa Gigante está atrancado!
¿no lo pueden ver?

Él ni siquiera había terminado de hablar cuando una explosión de llamas


ardientes destelló de improvisto sobre la cubierta del Cometa Gigante. Espeso humo
blanco se emitió, descargando una gruesa flecha de acero del tamaño de un brazo
volando en el cielo. Fue disparada con precisión para apagar el ruido del silbato de la
alarma de advertencia en medio de la exclamación de sorpresa de la multitud.

El silbato de alarma se calló y murió en un abrir y cerrar de ojos. Se detuvo en el


aire por un segundo y cayó en picado. El silencio se suspendió en el aire por un breve
instante, después, explotó con un sonoro "¡buum!" seguido del caos.

–¡Una flecha de Arcoíris Blanco!

–¿Qué pasó? ¿Quién disparó la flecha? ¿Está loca la persona de abordo?

–¿Qué están planeando?

El Arcoíris Blanco era un tipo de arco gigante mecánico. Después de que todo el
arco fuera completamente extendido, mediría aproximadamente dos metros y medio
de largo. Solo podía ser equipado en una nave de gran tamaño como el Cometa
Gigante. Un arma tan terrorífica ciertamente no podía ser manejada solo por fuerza
humana. Un mecanismo impulsado por ziliujin estaba equipado debajo del arco. Una
flecha que había sido disparada de un arco plenamente extendido podía penetrar la
puerta de una ciudad de unos cuántos metros de ancho.

Se decía que cuando el Cometa Gigante se deslizaba a través de cielo,


las flechas del Arcoíris Blanco que caían como lluvia desde ahí parecían castigos
divinos que habían caído sobre el suelo debajo, ni siquiera las Armaduras Pesadas
podrían soportarlo.

Este cambio llegó muy repentinamente. El Viejo Wang tomó un Qian Li Yan,
estirando su cuello como una vieja tortuga y murmuró: –Oh no... Esto no es bueno,
¡deprisa! ¡Llamen al superior Guo y al lugarteniente Lu, vayan!
Él aún estaba hablando cuando las aletas llameantes del Cometa Gigante que se
habían extinguido de repente se iluminaron conjuntamente. La falta de ziliujin
provocó que el Cometa dejara salir un estruendo explosivo, como una bestia que ha
sido despertada.

Los ojos del Viejo Wang se abrieron mucho mientras observaba virar a la cubierta
del Cometa Gigante. Una hilera de fuertes soldados vistiendo Armaduras Pesadas
comenzaba a alinearse. El brillo de sus armaduras era como la luz del día reflejándose
en la superficie del rio. Incluso a través de la distancia, todavía se podía sentir la
pesada presión.

Su líder se levantó la careta protectora de la armadura, revelando un rostro


cubierto de cicatrices.

El Viejo Wang estaba impactado: esta era una cara desconocida, ¿cómo consiguió
subirse a bordo del Cometa Gigante?

El "Hombre de la Cicatriz" sonrió repentinamente, después el alzó la cabeza hacia


el cielo y aulló. Su aullido era lo suficientemente fuerte para penetrar a través del
rugido de la maquinaria, semejando al de un lobo. Todos los demás guerreros detrás
de él comenzaron a imitar su acción. Aullido tras aullido, siguiendo uno al otro, como
una manada de lobos que han estado hambrientos durante el invierno, revelando sus
colmillos mortales con avidez.

Entre la horda de gente que fue a ver al Cometa Gigante, alguien gritó: –¡Los
bárbaros!

Esas palabras alborotaron el avispero¹.

¹ . El significado implícito de este proverbio es "crear muchos problemas".

Todas las personas de docenas de villas y aldeas vecinas se habían reunido ahí.
Hombres y mujeres, jóvenes y viejos, ahora parecían una manada de antílopes,
corriendo y huyendo con terror, arremetiendo y empujando, pisando unos sobre
otros.

Incluso los caballos de los oficiales de guardia gimoteaban constantemente


mientras la masa de gente se abría paso entre ellos.

El Viejo Wang pisó dentro de la torre vigía, sacó una larga lanza de su cintura y
alzó su mano para forzar la apertura de la "caja dorada" en lo alto de la torre. Sabía
que la caja dorada contenía ziliujin empleado para iluminación. Si era lo
suficientemente afortunado y podía encender fuego adecuadamente, lo alto de la
torre podría emplearse como un silbato de alarma explotando en el cielo.

El veterano, quien había estado mintiendo durante toda una vida, dio una
estocada exitosa a la esquina de la caja dorada, chorros de ziliujin comenzaron a
brotar. Sacó temblorosamente una herramienta para hacer ignición. Mientras el
aullido de los lobos resonaba a través del cielo, unas cuantas chispas de fuego
saltaron y fueron colocadas dentro de la caja dorada por sus viejas manos.

La mitad del ziliujin en la caja dorada se había fugado, la mitad restante hizo
combustión de inmediato después de encontrarse con el fuego. El ventilador del farol
se bloqueó. Solo un poco de vapor se desprendió, parecía que estaba a punto de
explotar.

Al momento siguiente, otra flecha de Arcoíris Blanco explotó en el aire y penetró


el pecho del Viejo Wang. Su carne y sangre fueron divididas en dos partes en un
instante. El impulso de la flecha no se detuvo en lo más mínimo, arrastrando lo que
quedaba del anciano veterano contra la torre vigía.

La torre estalló y después colapsó desde arriba. Los escombros


cayeron por todas partes. En el suelo, los oficiales de guardia y la gente común
comenzaron a dispersarse y huyeron apresuradamente en todas direcciones.

Al mismo tiempo, la caja dorada incendiándose en la cima de la torre finalmente


se elevó en el cielo, la ominosa luz púrpura destelló y explotó como un gigantesco
fuego artificial en medio del aire, iluminando la mitad del pueblo de Yanhui.

Solo entonces el comandante detrás del Rugido de Cobre comenzó a reaccionar y


gritó con todas sus fuerzas: –¡El enemigo ataca! ¡Los bárbaros atacan!

El Cometa Gigante que había sido tomado y controlado por los bárbaros se elevó
lentamente del suelo, las flechas de Arcoíris Blanco llovieron reclamando vidas.

Las personas se dispersaron como moscas que han perdido la cabeza y la guardia
de caballería de la ciudad pasó corriendo rápidamente por el camino de empedrado
azul que todavía no estaba completamente cerrado.

Toda la artillería de la torre levantó sus cañones en conjunto, apuntando al


Cometa Gigante que se encontraba despegando...
La ciudad entera estaba envuelta en humo y fuego.

Parecía que el compartimiento para almacenar el ziliujin del Cometa Gigante


estaba completamente abierto e incontables soldados bárbaros norteños descendieron
desde el cielo entre el aullido de los lobos.

Los lobos rugieron; las calles estaban cubiertas de sangre. Todo había sido
volteado de cabeza.

El Hombre de la Cicatriz sobre el Cometa saltó y el vapor bajo su Armadura de


Hierro salió a chorros violentamente. Todo su cuerpo brincó más de diez metros de
alto. Aterrizó sobre un caballo militar: por supuesto no pudo soportar el peso de la
Armadura Pesada y sus piernas delanteras se rompieron de inmediato. El cuello del
soldado en el caballo fue mordido por el hombre salvaje antes de que pudiera
reaccionar.

El bárbaro alzó su cabeza y dio un mordisco a la garganta del soldado. La sangre


brotó como aceite terminando con la vida del soldado antes de que pudiera siquiera
gritar.

El Hombre de la Cicatriz soltó una carcajada, semejante a un demonio devorador


de hombres, luego tragó la carne humana mordida. De pronto silbó, cuatro o cinco
bárbaros adicionales vistiendo Armaduras Pesadas aparecieron a su señal, pegándose
muy de cerca a su lado. Ellos volaron rápidamente cruzando la calle, yendo derecho
en dirección a la casa de Xu Baihu.

Las armaduras militares se dividían en dos tipos: "Ligera" y "Pesada". La


Armadura Ligera era utilizada por la caballería y solo portaba con ella una pequeña
porción de poder. Aun apoyándose principalmente en la fuerza humana y animal, su
única ventaja era su peso.

La Armadura Pesada era un concepto completamente diferente. Un juego de


Armadura Pesada tenía la altura de dos hombres adultos y llevaba una "caja dorada"
en su espalda. El ziliujin fluía a través de sus articulaciones y miembros. Los pies del
usuario podían viajar cientos de kilómetros y podían blandir una espada de cincuenta
kilos con un brazo. Su cintura también estaba equipada con explosivos. Una sola
unidad de Armadura Pesada podía arrasar a un ejército.

Si una Armadura Pesada estaba disponible, la caballería, la marina y similares no


eran necesarias... Pero esto no era posible. Las Armaduras Pesadas eran
extremadamente costosas. Consumían una caja de ziliujin en unas pocas horas, lo
cual era la cantidad de combustible estimada que podría mantener encendida la luz
de la torre vigía durante dos años.

El ziliujin era el alma de la nación. Una o dos piezas de oro en el


mercado negro podrían no ser capaces de costear uno o dos lotes de ziliujin con siete
u ocho partes de impurezas.

Incluso una grande y poderosa nación solo podía soportar una rama de fuerza
completamente equipada con Armaduras Pesadas: el Campamento de Hierro Negro
del Marqués del Orden, Gu Yun.

Por lo tanto, ¿de dónde obtuvieron los bárbaros tantas Armaduras Pesadas?

Los soldados muertos no tenían a nadie para responderles.

La vieja criada, quién recién salió trastabillando de la casa de Xu, se tropezó con
este grupo de asesinos viciosos. No tuvo oportunidad de hacer ni un solo sonido
cuando ya había sido clavada en la pared.

El hombre salvaje condujo directo a la recámara principal y gritó: –¡Hu Ge Er! ¡Hu
Ge Er!

"Hu Ge Er", Xiu Niang, por supuesto, ya no podía contestarle.

La puerta de madera tallada fue derribada por el guerrero en la Armadura


Pesada, el eje de la puerta se rompió con un sonido penetrante y después colapsó por
completo.

Los indómitos pasos del bárbaro finalmente se detuvieron. Permaneció de pie


frente a la entrada a la recámara de la mujer inexpresivamente.

El ligero aroma del humo aún no se había disipado, la habitación continuaba


teniendo solo una iluminación mínima, la larga sombra de las cortinas que pendían de
la cama se desparramaba por el suelo. La mesa de maquillaje había sido acomodada
y ahí estaba una caja con labial aún abierta en la esquina...

Un adolescente estaba arrodillado frente a la cama con su espada vuelta hacia


él... ahí parecía estar la figura de una persona recostada.

El adolescente, Chang Geng, al escuchar tremendo alboroto, miró hacia atrás


instintivamente. Vio al grupo de bárbaros salvajes invadir su hogar en plena luz del
día, pero no sentía la más mínima señal de conmoción en su corazón. Sin embargo,
llegó a una súbita conclusión y en ese momento podía entender por qué Xiu Niang
había querido morir.

Esos bárbaros fueron capaces de entrar a la ciudad, deberían estar relacionados


con Xiu Niang sin lugar a duda. Xu Baihu todavía estaba en el Cometa Gigante, tal
vez fue porque ella continuaba en contacto con los extranjeros que él podría ya haber
sido asesinado por los bárbaros mientras estaba a bordo. Ella había vengado
exitosamente a su país, pero también había matado indirectamente al único hombre
que la trató con amabilidad.

Chang Geng miró a los bárbaros con indiferencia, entonces se dio la vuelta e hizo
una reverencia a la mujer en la cama, expresando su gratitud por no haberlo matado
durante todos esos años para después cortar por completo cualquier lazo con la
difunta.

Se inclinó hasta que su frente tocó el suelo, se puso de pie y entonces se dio la vuelta
para enfrentar al guerrero de Armadura Pesada en la puerta.

El hombre en Armadura Pesada era como una montaña. Él tan solo era un niño
de carne y hueso. De pie entre esos hombres parecía como una hormiga que estaba a
punto de enfrentarse cara a cara de cabeza contra un gran y antiguo árbol². Parecía
que debería estar asustado, pero no lo estaba.

² Basado en el refrán Literalmente: una hormiga tratando de sacudir un gran árbol.

Chang Geng no era tan arrogante como para pensar que podía tener una
oportunidad contra todas esas montañas. También estaba consciente de que no había
forma para huir de ellos, aun así, era extraño que no sintiera miedo.

Quizás su miedo se había agotado en el momento en el que supo que había otra
identidad para "Shen Shiliu".

El Hombre de la Cicatriz lo contempló; nadie podía saber en qué estaba pensando


cuando, de pronto, su rostro se llenó con ira: –¿Dónde está Hu Ge Er?

La mirada de Chang Geng permaneció sobre su rostro por un momento y


entonces dijo: –Te recuerdo, tú eras el hombre que dirigía a la manada de lobos que
me atacó en la tormenta de nieve el invierno de ese año.
Un bárbaro en Armadura Pesada dio un paso al frente intentando agarrar a Chang
Geng cuando el hombre de la cicatriz alzó su mano para detenerlo.

El Hombre de la Cicatriz inclinó ligeramente su cabeza, dobló su espalda


torpemente para contemplar al chico que ni siquiera alcanzaba el pecho de su
armadura y preguntó de nuevo en un acentuado dialecto chino: –Te estoy
preguntando, Hu Ge Er... Xiu Niang, ¿dónde está?

Chang Geng: –Ya está muerta.

Él sujetó el brazalete de hierro, luego dio unos pasos fuera del camino, revelando
el cuerpo sin vida recostado en la cama. Había un trazo de sangre negra en los labios
de Xiu Niang. Su rostro blanco pálido, como una flor venenosa que se ha marchitado.

Todos los bárbaros en el jardín se arrodillaron, chillando y gritando de dolor.

El Hombre de la Cicatriz pareció quedarse pasmado por un momento. Luego


levantó lentamente su pie e ingresó en la recámara de Xiu Niang. A pesar de que la
acción parecía cautelosa, la Armadura Pesada que usaba todavía dejaba una profunda
marca en el suelo ahí por donde caminaba.

El hombre bárbaro fue por la ventana y extendió la mano para apoyarse en la


cama de madera tallada. Retiró su mano a medio camino, como si temiera que su
fuerza pudiera aplastar los pilares de la cama.

Inclinó su cintura que estaba cubierta por la Armadura Pesada, con el vapor
blanco detrás de él esparciéndose en el pequeño dormitorio. El ziliujin dentro de la
armadura continuaba consumiéndose, creando un sonido similar al de una bestia
agonizante.

La bestia acarició el rostro de la mujer.

Estaba frío como el hielo.

Entonces, el Hombre de la Cicatriz aulló repentinamente como un lobo que ha


perdido su pareja. Al momento siguiente, la Armadura Pesada en frente de la cama se
dio la vuelta a una velocidad que el ojo humano no podía percibir y escupiendo un
chorro de vapor blanco histéricamente. Una mano mecánica se alargó para sujetar a
Chang Geng.

Los pies de Chang Geng inmediatamente se desprendieron del suelo. Sentía un


dolor agudo detrás de su espalda. Sus órganos internos se sentían como si hubieran
sido golpeados de arriba a abajo mientras el bárbaro lo estrellaba contra la pared.

El muro se agrietó.

Chang Geng no pudo aguantarlo más y vomitó sangre sobre el brazo metálico del
Hombre de la Cicatriz. Luchó para bajar su cabeza y confrontar a ese par de ojos que
estaban llenos de un aura asesina.

Chang Geng vio esa clase de ojos por primera vez, parecía haber una fuerte
esencia de óxido contenida en ellos.

No obstante, él no supo cómo, en esta situación de disparidad entre fuerza y


debilidad, de repente había una voluntad ardiente emergiendo desde su alma y su
corazón. Él no retiró su mirada, sino al contrario, devolvió con fiereza la mirada al
bárbaro frente a él.
8. Identidad

Shen Yi: –Soy un subordinado del Campamento del Hierro Negro, bajo órdenes
directas del Mariscal Gu.

La mirada juvenil y la mirada asesina se encontraron. Los colmillos del joven lobo
aun no estaban afilados, pero parecía que su fiereza era nata.

Esto podría ser un comportamiento natural. Cuando las personas se encuentran


atrapadas en una situación mortal, dos tipos de personas contratacarían: los primeros
eran la clase de persona que había calculado cuidadosamente, o que actuaría debido
a la moral, deber, integridad; o incluso después de sopesar los pros y los contras; era
el último recurso. Su corazón no era ignorante del miedo, pero su consciencia o
inteligencia podía sobreponerse a este. Este era verdadero valor.

Existía otro tipo de persona que no pensaría en nada. Todo estaba basado en el
instinto: instintivamente enojado, instintivamente rebosante del deseo de pelear,
incluso si en el interior de su corazón podían entender vagamente que su resistencia
los llevaría a resultados más terroríficos, aun así, todavía no podrían contenerse de
darle un mordisco al enemigo.

En ese momento, Chang Geng pertenecía sin duda alguna al último tipo, y quizás
la palabra "temor" en si misma era suficiente para irritarlo.

Rememorando esos años, no fue únicamente Xiu Niang quien tuvo que luchar con
su consciencia; Chang Geng en realidad estaba igual. Al final, Xiu Niang no lo mató,
quizás porque la mitad de la sangre que corría en su interior pertenecía a su hermana
mayor. Chang Geng tampoco la mató, tal vez porque, a pesar de los largos años de
tormento, continuaba siendo ella quien lo crio después de todo.

El bárbaro de la cicatriz parecía haber sido apuñalado por su mirada. Alzando su


enorme puño con rabia, tenía que hacer que Chang Geng derramara sangre.

Justo en ese instante, un rugido llegó de improvisto desde la puerta y el bárbaro


que estaba montando guardia salió volando y destrozó la mitad de la habitación.
La oscura recámara se iluminó de repente y los intensos rayos de sol comenzaron
a verterse al interior. Chang Geng entrecerró sus ojos; escuchó un grito que
congelaba la sangre antes de poder ver alguna luz.

El brazo del Hombre de la Cicatriz que sujetaba a Chang Geng fue cortado
despiadadamente. De pronto, los pies de Chang Geng no tenían ningún lugar donde
pisar, no pudo evitar caer a un lado. En el momento siguiente fue acogido
suavemente por otro brazo de armadura.

Siempre había unas cuantas piezas de armaduras de acero que habían sido
desmanteladas esparcidas en el patio del profesor Shen. Era simplemente que las
Armaduras Pesadas eran muy costosas y no se permitía su mantenimiento por
mecánicos de entre la gente común: ni siquiera un individuo bien conectado como Xu
Baihu podría.

Solo en una ocasión: una Armadura Pesada que estaba completamente


destrozada y estaba a punto de ser llevada a la Colina del General para ser
desechada. El profesor Shen usó en secreto sus conexiones para solicitar que se la
llevaran a la casa. Él desmanteló poco a poco de manera entusiasta la Armadura
Pesada que había existido desde el principio de los tiempos, y luego le explicó a
Chang Geng acerca de su interior y exterior meticulosamente.

Chang Geng aun recordaba que él dijo una vez que, cuando alguien se pone una
Armadura Pesada, puede obtener el poder de mil fuerzas, aplastar caballos militares,
derribar los muros alrededor y, si se comprendía lo básico, incluso los niños podrían
hacerlo.

Sin embargo, lo más difícil de hacer no era levantar una montaña.

Los más poderosos guerreros de armaduras de hierro eran aquellos que,


vistiendo una Armadura Pesada, eran capaces de pasar el más fino hilo a través del
ojo de una aguja de bordar.

La armadura de hierro del hombre que acababa de llegar era diferente


de las de los guerreros bárbaros. Parecía ser un poco más pequeña en tamaño. El
exterior de la armadura tampoco tenía ese brillo plateado; era oscura y para nada
llamativa. Él palmeó suavemente la espalda de Chang Geng y puso al chico sobre el
hombro de la Armadura Pesada. Dijo en susurros: –No tema.

La voz que venía por detrás de la máscara de hierro estaba algo distorsionada,
Chang Geng se volvió con interés, contemplando pensativo a la fuertemente cubierta
superficie de la máscara.

Solo entonces fue que los bárbaros en la puerta finalmente reaccionaron: se


precipitaron al interior como un enjambre de abejas. Con el Hombre de la Cicatriz
como su centro, se dispersaron en un círculo, rodeando al hombre de armadura negra
y a Chang Geng.

El hombre en la armadura negra tenía un brazo escudando el hombro de Chang


Geng y el otro cargaba un simple "bastón de hierro", un vapor delgado era despedido
desde un extremo de esta antiestética barra.

El movimiento cuando hizo el corte un momento atrás fue en verdad muy rápido.
Chang Geng no consiguió ver con claridad: ¿era su arma en realidad este bastón de
hierro desgastado?

El Hombre de la Cicatriz rompió en un sudor frio, su rostro se tornó azul.


Retrocedió dos pasos con precaución y dijo con en voz baja: –Armadura negra, un
Cortavientos¹... eres uno de esos demonios cuervo.

¹ : gē fēng rèn. Literalmente: Cuchilla que puede cortar a través del viento.

Chang Geng no fue capaz de reaccionar al inicio. No mucho después, su espalda


repentinamente se tensó: "¡Demonio cuervo!"

Así es, catorce años atrás, en la Expedición al Norte, el Campamento del Hierro
Negro se lanzó directo a la sabana bárbara del norte. Llegaron como un remolino, los
bárbaros los resintieron y temieron, y les dieron el nombre de "demonios cuervo".

El hombre en la armadura negra no le prestó atención alguna y le recordó


fríamente a Chang Geng: –Sujétese fuerte.

El Hombre de la Cicatriz gritó, y otros cuatro guerreros bárbaros bien entrenados


emergieron junto con él. Las espadas se blandían en todas direcciones. Una luz de
color púrpura oscuro destelló bajo los pies del hombre de armadura negra; él penetró
hábilmente a través de la brecha de cuchilladas y saltó sobre el ya colapsado techo de
la casa de Xu. Tan pronto como aterrizó, a pesar de que el hombro izquierdo que
cargaba a Chang Geng permaneció inmóvil, la mitad derecha se giró súbitamente a
una velocidad deslumbrante, el "bastón de hierro" en su mano parecía una ilusión.

Los ojos de Chang Geng se abrieron al darse cuenta de que había una cuchilla en
la cabeza del bastón que el hombre de armadura negra estaba usando. La cuchilla
que era como un remolino cortó hacia abajo y los soldados bárbaros que cargaron
hacia adelante fueron incapaces de esquivarla. Tomaron un golpe directo en el pecho
y la caja dorada en el centro de su armadura explotó al instante, el ziliujin en el
interior estalló con una terrorífica llamarada, reventando el cuerpo de esos monstruos
gigantes en pequeñas piezas.

La sangre caliente salpicó en el rostro de Chang Geng. Se autocontroló con todo


lo que tenía, apenas manteniendo su apariencia inmutable. Su mano se aferró
fuertemente a la esquina de la armadura negra.

Este era... el legendario Campamento del Hierro Negro que podía enfrentarse
uno contra miles, no había obstáculo que no pudieran conquistar.

Los bárbaros reconocieron la amplia brecha entre sus habilidades y las de su


oponente, ya no se atrevieron más a pelear solos. Intercambiaron miradas entre
ellos. Al mismo tiempo, huyeron fueran los aposentos de Xiu Niang, dispersándose en
varias direcciones y brincaron sobre el techo.

Una persona se lanzó hacia la pierna del hombre de armadura negra,


cortando las articulaciones de sus piernas. Una persona blandió su espada hacia la
cabeza del hombre, sellando su ruta de escape. El otro apuntó justo a la caja dorada
en el corazón de su armadura negra.

Después de perder un brazo, el Hombre de la Cicatriz retrocedió más de diez


pasos. Levantó su otro brazo, abriendo el compartimento en el frente de su brazo
metálico. Una siniestra punta de flecha estaba lista para moverse, apuntando justo a
Chang Geng que estaba siendo cargado en el hombro del hombre.

Esos bárbaros habían ido juntos de cacería desde su infancia, rodear y asesinar,
su trabajo en equipo no tenía igual.

La intención asesina se elevó hacia el cielo, uno podía sentir todo su vello ponerse
de punta.

Chang Geng finalmente pudo ver el bastón de hierro en la mano de la armadura


negra con claridad. Cuando era propulsado a gran velocidad, la cuchilla negra de un
metro de largo se extendía desde el final del largo bastón, mientras escupía
continuamente fino vapor. Cuando se quedaba sin energía, la afilada cuchilla viajaría
a gran velocidad, retractándose de regreso hacia el otro extremo, una moviéndose y
otra retrocediendo. La cuchilla rotaba en un círculo completo semejando a un
terrorífico molino para triturar carne.

En ese momento, los pies de Chang Geng estuvieron repentinamente fuera del
suelo. El hombre en armadura negra lo había empujado desde su hombro al interior
de su brazo. Todo su cuerpo pegado al pecho de la armadura, encorvándose con ella.

Chang Geng estaba impresionado: sin contar su peso, solo la Armadura Pesada
por si misma debería de pesar ya decenas de kilos. Después de inclinarse en esta
posición, todo el peso recaería sobre la espalda baja del hombre en armadura negra:
¿no terminaría rompiéndose la espalda?

El hombre giró su cuerpo, ejecutó un limpio y pulcro giro en el aire, sosteniendo a


Chang Geng y descendiendo del tejado, evitando con precisión la flecha que el
Hombre de la Cicatriz les disparó.

La luz en el Cortavientos se concentró en una delgada línea, sus movimientos


rápidos y precisos: matando a una persona, cortando las piernas de otra, luego, del
mecanismo dentro de la protección de la pierna emitió un chorro de vapor blanco,
empujando la Armadura Pesada hacia el frente. Él ya había viajado más de tres
metros en un parpadeo.

Parecía que podía encargarse fácilmente de esos soldados bárbaros, solo porque
tenía su mano ocupada con Chang Geng era que él no se enfrentó a ellos por mucho
tiempo.

–Primero lo enviaré fuera de la ciudad. –el hombre aun hablaba con un tono
uniforme. –Hay demasiado caos aquí y, acerca de su madre... por favor resista.

Chang Geng se recargó en él. Permaneció en silencio por un rato, luego dijo: –Mi
madre bebió veneno para suicidarse. Ella siempre estuvo en contacto con los
bárbaros fuera de la frontera. Tal vez era su espía.

El hombre en armadura negra no dijo nada; no parecía sorprendido por esto.

–Usted salvó al hijo de un bárbaro. Es su pérdida... –Chang Geng se detuvo,


entonces reveló completamente la identidad del otro: –...profesor Shen.

Una nube de delgado vapor blanco apareció en la oreja del hombre en la


armadura de color oscuro, después la careta de hierro negro se levantó, revelando el
rostro académico de Shen Yi.
–Hubo una rebelión en la nave de la unidad de la Patrulla del Norte, –dijo Shen
Yi. –al principio pensé que el traidor era el hermano Xu, pero ahora parece que el
suicidio de Xiu Niang se debió en parte al remordimiento que sintió por su marido. El
hermano Xu podría ya haberse sacrificado por el país, incluso hasta el final, no estaba
al tanto de nada de esto. Deberá también... soportar esta pérdida.

–Parece que usted ya lo sabía... –susurró Chang Geng. –¿quién es


usted?

Shen Yi: –Soy un subordinado del Campamento del Hierro Negro, bajo órdenes
directas del Mariscal Gu.

"Subordinado del Campamento de Hierro Negro, bajo las órdenes directas del
Marqués del Orden Gu Yun."

Chang Geng reflexionó sobre esta sentencia varias veces en su cabeza y todo se
sintió como un sueño: acababa de enterarse que no era el hijo propio de su madre,
esta madre también era una espía bárbara y ahora el anticuado profesor viviendo en
la casa de al lado, cuyas manos nunca estuvieron limpias del aceite de la maquinaria,
era un General del Campamento del Hierro Negro.

Entonces, ¿y Shiliu?

Chang Geng sonrió con tristeza y pensó: incluso si alguien le dijera en ese
momento que su yifu era el Mariscal Gu o inclusive el mismísimo Emperador, él
todavía sería incapaz de encontrar la fuerza para sorprenderse.

–¿Por qué está un General del Mariscal Gu ocultándose en este lugar remoto?
¿Por qué salvó al hijo de una mujer bárbara? –después de hacer esas dos preguntas,
Chang Geng se dio cuenta de que estaba a punto de perder el control. Quiso cerrar su
boca inmediatamente, pero, desafortunadamente, continuó sin poder detener la
última cuestión adicional e innecesaria: –¿Dónde está Shiliu?

Chang Geng sintió una tristeza sobrecogedora dentro de su corazón con esta
pregunta. Las cosas ya habían llegado a esto y todavía estaba preocupado por Shiliu.
Estaba completamente consciente de que esa persona era alguna especie de gran
personaje disfrazado de plebeyo, pero, aun así, le preocupaba que sus ojos no vieran
bien, que sus oídos no pudieran escuchar bien, ¿podría él terminar herido
accidentalmente en este alboroto? ¿sería capaz de encontrar un escondite...?
No podía evitar pensar: "¿Cómo puede ser que la persona que vino por mi fuera
el profesor Shen? ¿Por qué no fue Shiliu?"

El sonido de la matanza y los gritos llenaron el aire. La forma del Cometa Gigante
envolvía al pueblo de Yanhui en su sombra, las flechas de Arcoíris Blanco volaban por
todas partes creando una imagen fantasmal. En la distancia, la casa de alguien estaba
en llamas y el fuego se esparcía con rapidez. Shen Yi permaneció estoico, que hacía
caso omiso a todo mientras se movía a izquierda y derecha, esquivando todas las
flechas perdidas en ese caos: –Su Alteza, por favor quédese quieto.

Chang Geng preguntó aturdido: –¿Cómo me llamó?

Shen Yi dijo con calma: –Catorce años atrás, cuando Su Majestad se encontraba
patrullando el Sur, la Consorte Real² estaba embarazada. Completamente sola en el
palacio, cayó en las maquinaciones de individuos perversos. Escapó exitosamente
gracias a la ayuda de su hermana y sirvientes leales. En el camino al sur, se cruzaron
con las fuerzas rebeldes de los plebeyos. La Consorte Real ya se encontraba muy
débil. Ella tuvo que pelear con uñas y dientes para dar a luz a Su Alteza en medio del
caos. Al final, nunca pudo volver ver a Su Majestad.

² NTE. . Se refiere a la concubina imperial de más alto rango.

"–La hermana menor de la Consorte Real tomó a Su Alteza y escapó, desde


entonces, todas las noticias fueron interrumpidas. En los últimos años, el Emperador
había mandado a incontables personas a buscar en privado. Él siempre pensó que Su
Alteza había encontrado su muerte: solo fue hasta hace tres años atrás que se
encontraron algunas pequeñas pistas. Su Majestad nos envió aquí para darle la
bienvenida de vuelta. –Shen Yi explicó brevemente, en unas pocas palabras.
–Nosotros estábamos incapacitados para revelarle nuestras identidades a Su Alteza,
por favor perdónenos...

Chang Geng no sabía si reír o llorar. Sentía que el cerebro del profesor Shen
podría estar lleno de aceite. Había copilado una historia llena de irregularidades.
Según él, Xiu Niang era la hermana menor de la Consorte Real, si era así, ¿entonces
la Consorte Real también era una mujer bárbara?

En adición, si el Emperador mandó a alguien a encontrar a su hijo, ¿por qué


enviaría solo a dos personas? Incluso si el Emperador era extremadamente pobre,
con toda la corte imperial teniendo numerosos magistrados y personal militar, ¿cómo
podían enviar a solo dos personas? ¿Y por qué los dos hombres no revelaron su
identidad durante más de dos años?
Con estos increíbles Generales del Campamento de Hierro Negro viviendo al
lado, no había forma en la que ellos no supieran que Xiu Niang se estaba
comunicando con los bárbaros... ¿por qué no la detuvieron?

Chang Geng lo interrumpió: –Se equivoca.

Shen Yi: –Su Alteza...

–¡Tienen a la persona equivocada! –Chang Geng se sentía muy exhausto, de


repente ya no quería continuar involucrado con esas personas que solo sabían mentir:
–Déjeme bajar, solo soy un hijo bastardo nacido de una mujer bárbara y quién sabe
cuál bandido, no merezco que los Generales del Campamento de Hierro Negro se
pongan a sí mismos en peligro solo para que pueda ser rescatado, ¡no merezco tener
a gente como ustedes como mi yifu!

Shen Yi no pudo evitar suspirar después de oír la última oración. Sintió que del
setenta al ochenta por ciento de las palabras de Chang Geng estaban dirigidas a Shen
Shiliu. Él solo quedó atrapado en el medio y Chang Geng había dirigido su enojo a la
persona completamente incorrecta.

Él sujetó suavemente la pierna de Chang Geng que estaba pateando alrededor


en frenesí: –Disculpe mi rudeza: el dedo meñique de su pie está ligeramente torcido
en comparación con las personas normales, justo como el de Su Majestad, esta es
inequívocamente la línea de sangre del dragón.

Chang Geng rápidamente tiró su pierna de regreso, su corazón volviéndose cada


vez más y más frío.

Él recordaba con claridad que su pie no nació naturalmente de esta forma. Fue
roto por la misma Xiu Niang cuando era un niño. Ella ignoró su llanto y sus gritos,
torció uno de sus dedos y entonces usó el método de vendado de pies³ de las
mujeres para que su pie sanase deforme.

Una mierda con la línea de sangre del dragón... ¿incluso eso podía ser falso?

³ Vendado de pies o "Pies de loto" era la costumbre de aplicar una venda ajustada a
los pies de las niñas para prevenir su crecimiento. La práctica se propagó
convirtiéndose en una práctica común en la clase alta y la burguesía al considerarse
un canon de belleza en la antigua China. Las clases más bajas no lo practicaban
puesto que impedía a las mujeres trabajar.
9. Intención Asesina

Tal vez Xiu Niang tuviera razón; él era un monstruo.

En este momento, un chillido familiar alcanzó los oídos de Chang Geng. Se volvió
y vio la cabeza del carnicero Ge colgando en la barandilla junto con varias cabezas de
cerdo. Su esposa, de una palidez azulada, se encontraba aplastada bajo los muros
derruidos. Ya hacía mucho desde que había dejado de respirar. Los sollozos ahogados
de Ge Pang Xiao llegaron desde la distancia y esto tomó por sorpresa a Chang Geng.
Él ya no tenía fuerzas para estar preocupado por nada más y dijo
subconscientemente: –Ese parece ser Ge Pang Xiao, de la familia del carnicero...

Shen Yi continuó caminando hacia adelante sin detener sus pies.

Chang Geng pensó que no lo había escuchado adecuadamente: –¡Espere!

Shen Yi dijo: –A su súbdito se le ordenó proteger a Su Alteza Real para dejar la


ciudad. No puede haber ningún retraso.

Su voz provenía detrás de la máscara de hierro, fría como un metal que ha estado
sumergido en el hielo.

Chang Geng quedó estupefacto.

El viento silbante pasó rozando sus orejas y el pegajoso sudor frio se deslizó,
bajando por su espina. Donde fuera que tocaba era hierro oscuro: extremadamente
frío, justo como la muñequera de hierro que nunca pudo calentarse alrededor de su
muñeca.

Ge Pang Xiao a menudo actuaba como un niño mimado, mostraba todos sus
dientes cuando sonreía y su personalidad era un poco extraña y fuera de lo común.
No había una sola persona que no adorara al chico.

Chang Geng murmuró súbitamente: –¿No es ese su estudiante?

En los ojos de Shen Yi, ¿fueron esos estudiantes que estaban cerca de él día a día
nada más que una misión imperial de dos años ordenándole permanecer infiltrado?

Ciertamente, para los grandes personajes del Campamento de Hierro Negro, ¿qué
era el diminuto pueblo de Yanhui?

¿Qué era solo un niño de una familia de carniceros?

En este mundo, las vidas de algunas personas valían más que otras; solo porque
uno fuera adorable no significaba que fuese valioso.

Por supuesto, Shen Yi no era tan de sangre fría como su armadura helada, pero se
encontraba completamente solo en ese momento. Su mayor prioridad recaía en
completar esta tarea sin ninguna falla.

La Región Occidental acababa de rendirse y la totalidad de la fuerza de elite del


Campamento del Hierro Negro se encontraba actualmente manteniendo guardia en
ese lado. Ellos solo pudieron darse el lujo de llevar ahí a una fracción muy pequeña
de su fuerza. Después de dos años de tender su red, debían hacer un movimiento
preciso y capturar a este gran pez.

Si lo conseguían, serían capaces de intercambiarlo por una paz y estabilidad que


duraría unos cuantos años en la Frontera Norte. De otra manera, todos sus esfuerzos
habrían sido en vano.

En conjunto con la complejidad de esta situación, ¿cómo podría explicarle todo


claramente a este niño en tan solo unas pocas palabras?

Shen Yi dijo con toda honestidad: –Su Alteza, por favor, perdóneme... ¡Su Alteza!

Parecía que mientras Shen Yi estaba desprevenido, Chang Geng había


aprovechado ese breve instante para inclinarse y tocar el seguro colocado en el codo
de la Armadura de Hierro.

La Armadura Pesada del Campamento del Hierro Negro ciertamente no


sería abierta con facilidad con tan solo un empujón, pero empujó exitosamente el
brazo de Shen Yi, creando una brecha de cerca de cinco centímetros.

Esta era la primera vez que Chang Geng había visto una Armadura Pesada: no
sabía la diferencia entre esta armadura hecha por expertos y las chatarras de cobre
usadas por los oficiales de la defensa de la ciudad.
Si alguien usaba una gran fuerza externa para destruir la Armadura de Hierro
Negro, la potencia del estallido de la cerradura de emergencia podría romper un gran
árbol.

Con tan solo estos centímetros, Chang Geng rápidamente liberó su pie y, con
agilidad, dio la vuelta desde el hombro de Shen Yi.

–No soy "Su Alteza", –Chang Geng se paró dos pasos de distancia y lo miró. Su
rostro era incluso más sombrío que la Armadura de Hierro: –Mis pies tampoco son las
"garras del dragón". Es una deformidad que mi madre creó usando una pieza rota de
porcelana. Si ella realmente es quién usted dice y tiene relación con la Familia Real,
quizás es su intento de crear una falsificación para confundir al linaje real. El General
apresurándose de esta manera, puedo ver que tiene otras pesadas responsabilidades.
No tengo miedo a la muerte y tampoco tengo intención de robar la identidad real. Voy
a dejar este asunto claro con usted: ya no lo obstaculizaré más.

La máscara de hierro negro de Shen Yi se levantó y miró perplejo al adolescente


frente a él.

Chang Geng ya no lo miraba más, saltó sobre la barda y corrió en dirección a los
gritos de auxilio de Ge Pang Xiao.

Un juego de armadura oscura podía ser fácilmente visto en este pequeño pueblo
de Yanhui. Shen Yi se quedó sorprendido solo por un breve momento, pero un grupo
de bárbaros ya lo había rodeado. Chang Geng no estaba preocupado. A pesar de que
él era un espectador, todavía podía ver que los bárbaros estaban básicamente
buscando su muerte al confrontar a este experto del Campamento del Hierro Negro.
Quedaba claro que, a pesar de que el folklor era de alguna forma exagerado al decir
que solo cuarenta Armaduras Negras barrieron la sabana ese año; no era
completamente mentira.

Las artes marciales que el adolescente había estado practicando durante varios
años no fueron en vano. Era extremadamente ágil mientras aceleraba hacia el
estrecho sendero, cruzando la barda del patio. Mientras entraba, vio a un bárbaro
abriendo un agujero en el pecho de un viejo veterano a cargo de la seguridad de
Yanhui con un puñetazo. El viejo soldado cayó sin hacer un solo sonido. Parecía que
no podría sobrevivir.

El pequeño rostro de Ge Pang Xiao estaba inflado, sosteniéndose la cabeza y


escondiéndose en una esquina asustado.
Chang Geng vio la espada del viejo soldado aterrizando a unos pocos metros de
distancia. Tomando ventaja de que el bárbaro le estaba dando la espalda, dio unos
pasos hacia adelante y la recogió. Un extremo de la espada roció una delgada
corriente de vapor. Era una "espada de armadura de hierro" pero,
desafortunadamente, no había recibido el mantenimiento adecuado durante un largo
tiempo. No había forma de saber si aún podía ser utilizada.

Cuando el bárbaro detectó el movimiento, se dio la vuelta al instante, pero con


torpeza debido a su armadura. La boca de Ge Pang Xiao estaba completamente
abierta...

Chang Geng accionó el soporte de vapor bajo la espada de acero, la afilada hoja
comenzó a retumbar y girar en un círculo, un olor a quemado llenó el aire. Nadie
sabía cuántas piezas internas ya habían sido destrozadas. Chang Geng casi no podía
sostenerla, gritó y la blandió contra él gran árbol enseguida de él.

A pesar de que la espada chirriante lucía como chatarra metálica, taló el árbol con
la mayor facilidad. Antes de que el bárbaro pudiera reaccionar, el gran árbol ya se le
había derrumbado encima, aplastándolo. Chang Geng rugió a Ge Pang Xiao: –¿Por
qué no estás huyendo?

El rostro de Ge Pang Xiao estaba cubierto de mocos y lágrimas, gritó al


tope de sus pulmones: –¡Hermano mayor!

Sin esperar a que diera sus largos discursos, el hombre que fue aplastado rugió
súbitamente, cortando violentamente el árbol del tamaño de la columna de una casa
y lo arrojándolo fuera del camino. Era como un buey que ha sido provocado,
observando a los dos niños indefensos frente a él con los ojos inyectados de sangre.

Chang Geng vio que esta situación había cambiado para peor, simplemente tenía
que abordar un combate directo de inmediato.

Inhaló profundamente, se inclinó hacia adelante, cuadró ligeramente los hombros,


aferró la espada en sus manos y tomó una sólida postura de inicio.

Era una lástima que, sin importar qué tan sólida fuera su postura, era inútil. Él solo
permaneció firme cuando escuchó el sonido de algo romperse, y luego la espada de
acero se atoró por completo. Crujió dos veces, escupió humo negro e inmediatamente
se convirtió en una pila de chatarra metálica.
Ge Pang Xiao se estremeció: –Esto es... esto...

–¡Apártate! –le siseó Chang Geng.

Ge Pang Xiao no era llamado rápido e ingenioso por nada. Al oír esto,
instantáneamente se convirtió en una inofensiva bola de carne y rodó a una esquina,
quedándose perfectamente fuera del camino.

El bárbaro rugió; estaba a punto de usar su par de puños para aplastar a ese
pequeño niño en pedazos.

Chang Geng dobló su espalda y evadió el gran puño de hierro que solo rozó la
parte superior de su cabeza. El rápidamente se lanzó a través de las aberturas,
pasando al lado del cuerpo del veterano, agachándose y removiendo los protectores
de acero de las piernas del viejo soldado a máxima velocidad.

En este punto, una corriente de viento alcanzó su espalda. Chang Geng abrazó el
par de "protectores de piernas de acero" entre sus brazos y rodó hacia un pequeño
agujero bajo un muro cercano. De inmediato, los colocó en sus propias piernas justo
después de aterrizar, no importándole si los había equipado correctamente o no.

El sonido de algo estrellándose resonó, las endebles paredes de la casa de un


plebeyo no eran muy fuertes, el bárbaro las atravesó con un solo puñetazo. De
inmediato llovieron escombros y ladrillos rotos. El protector de acero bajo el pie de
Chang Geng escupió una pequeña cantidad de vapor gracias a los restos de ziliujin
alrededor del área del tobillo, propulsando todo su cuerpo un metro hacia adelante en
el momento decisivo.

Chang Geng casi tuvo la sensación de que podía volar alto.

Aparte del brazalete de hierro, esta era la primera vez que se ponía una parte de
una armadura de hierro sobre sí mismo. En esta situación de vida o muerte, trató
desesperadamente de mantener el equilibrio y sujetó la esquina de lo que quedaba de
la barda del patio.

Ge Pang Xiao gritó: –¡Cuidado!

El bárbaro se había sacudido violentamente los ladrillos. Su armadura de acero


creaba un chirrido insoportable. El vapor bajo sus pies recordaba a una nube. Estaba
de alguna manera sorprendido porque acabar con este pequeño niño resultaba
bastante difícil. Retractó sus puños de hierro, el engranaje en el frente de su pecho
dio vuelta en un círculo, un explosivo de color oscuro apuntó a Chang Geng.
Preparándose para acabarlo en un rápido movimiento.

Chang Geng aún no había aprendido cómo coexistir pacíficamente con este par de
ruedas de viento y fuego¹bajo sus piernas. Escuchando un zumbido, instintivamente
se lanzó hacia adelante; de repente sintió un doloroso calor abrasador en su espalda.
La arena que salpicaba desde el suelo sobre él era como uñas de acero, bañándolo;
solo tuvo tiempo de proteger su rostro y su cabeza con la espada de chatarra.

¹. Feng Huo Lun Literalmente: Rueda de viento y fuego. En la historia


mitológica de "Fengshen Yanyi"; el inmortal Yanyi le dio a Nezha una rueda de fuego
y una rueda de viento que le servía como vehículo que lo ayudaba a volar.

Las Armaduras de Hierro de los Planos Centrales sin duda no se atreverían a


equipar explosivos en el área del pecho. El poderoso retroceso de este explosivo
podía hacer pedazos los huesos de una persona. Solo los robustos bárbaros con su
indómita fuerza nata se atreverían a hacer algo como esto.

Algunos decían que la razón por la que las tres principales facciones del
Campamento de Hierro Negro pudieron arrasar con las dieciocho tribus bárbaras ese
año fue porque las tribus de Man estaban subdesarrolladas y aún no sabían cómo
producir sus propias armaduras de hierro.

Nadie sabía dónde y cómo consiguieron echarle las manos encima a una cantidad
tan grande de Armaduras Pesadas. A la par con las corrientes interminables de ziliujin
bajo su sabana que se extendía por miles de kilómetros, ¿todavía estarían dispuestos
a dejarse dominar como ovejas en las manos de la gente de los Planos Centrales?

Cuán horripilante podría llegar a ser, el joven Chang Geng ni siquiera podía
permitirse pensarlo en ese momento.

Cuando el profesor Shen... el General Shen, le enseñó cómo cuidar de una


armadura de hierro, accidentalmente mencionó que el espacio explosivo en la
armadura de acero era limitado, la tubería para el enfriamiento no era tan eficiente.

A manera de prevenir que la persona en la armadura se horneara viva, cada vez


que un explosivo era disparado se requería de un periodo de enfriamiento de
aproximadamente el tiempo que toma quemar un incienso. Durante este periodo, el
mecanismo de disparo de la armadura de hierro se bloqueaba automáticamente. Por
lo tanto, Chang Geng aún tenía espacio para un respiro.
El bárbaro gritó en un acentuado chino: –¡Huye, pequeño gusano! ¡Muere de
miedo! ¡Corre!

Los ojos de Chang Gen se oscurecieron, se deslizó para bajar de la pared en un


movimiento ligero y se volvió en dirección al hombre que en ese momento lo
perseguía a gran velocidad.

El bárbaro fue atrapado con la guardia baja. No esperaba que Chang Geng tuviera
tantas agallas. Instintivamente usó la larga espada para cortarlo. La Armadura
Pesada media casi el doble que el chico, naturalmente, tenía un punto ciego debajo.
Chang Geng se tendió de espalda y se deslizó contra el suelo. Los protectores de
acero en sus piernas rozaron contra la piedra del suelo, echando chispas hacia todos
lados.

Chang Geng se deshizo de la espada de acero destrozada, estrellándola justo en


medio de la espalda del bárbaro. El bárbaro esquivó de manera instintiva. En este
momento, Chang Geng presionó hacia abajo la aldaba de su muñequera, el xiu zhong
si en el interior salió disparado de inmediato como una serpiente, cortando a través
de la Armadura Pesada como si rebanara una sandía.

Chang Geng: –...

Él meramente probó su suerte. No esperaba que la muñequera de hierro que Shen


Shiliu le arrojó para usar como un juguete en realidad fueran un arma tan increíble.

El xiu zhong si rompió a través de la caja dorada en la Armadura Pesada del


bárbaro. La precisa Armadura Pesada perdió su movilidad por un momento. Para
prevenir la explosión causada por la fuga de ziliujin que podría matar al usuario
dentro, la Armadura Pesada activó su mecanismo de autoprotección: todas las
articulaciones desde los brazos hasta la espalda se bloquearon instantáneamente.

En ese momento, si la persona en la Armadura Pesada continuaba con la mente


despejada, usaría la otra mitad del cuerpo que aún se podía mover para descargar la
armadura, luego matar al enemigo: incluso sin la Armadura Pesada, continuaba
siendo un hombre bárbaro con ventaja en fuerza y estatura, no había razón para que
no pudiera hacerse cargo de esos dos niños pequeños.

Sin embargo, a pensar que los bárbaros obtuvieron esas Armaduras Pesadas de
algún modo, era obvio que aún no habían aprendido cómo dominar estos monstruos
de hierro. En el momento en el que la Armadura Pesada se bloqueó en un punto
muerto, el bárbaro en su interior se quedó completamente desconcertado. Su primera
reacción fue querer usar la fuerza bruta para tratar con este candado mecánico.

¿Cómo podría un cuerpo humano de carne y hueso, incluso si nació con una fuerza
nata casi divina, soportar la fuerza de la Armadura Pesada?

Perdió el equilibrio y se desplomó sobre el suelo.

Chang Geng aprovechó esta oportunidad para hacer un movimiento conclusivo, no


dudó en dar un paso adelante. Los protectores de acero bajo sus pies se movieron
con el máximo poder. Apuntó a la caja dorada ubicada cerca de los explosivos y pisó
con toda su fuerza.

Incluso si la calidad del protector de la pierna fuera mucho peor, aún podría
romper una piedra de diez centímetros de espesor cuando se usaba su máximo
poder: la caja dorada se partió de inmediato.

No obstante, también los protectores de acero de Chang Geng fueron destruidos


en el proceso de golpear la dura superficie de la armadura. Usó demasiada fuerza y
algo de esta rebotó contra su pierna. Un lado le dolía al punto de entumecerse, no
podría decir si ya se había roto o no.

Chang Geng apretó sus dientes y se giró con una pierna.

Justo mientras daba un paso hacia atrás, la caja dorada aplastada explotó, la
cabeza del bárbaro estalló en pequeños trozos en el acto.

Pedacitos de cerebro rojos y blancos salpicaron inevitablemente sobre Chang


Geng. Tomó su pierna de vuelta y se limpió la sangre del rostro con una expresión
vacía. Con este horrible hedor llenando el aire, no había miedo en su corazón.

Tal vez Xiu Niang tuviera razón; él era un monstruo.

En un momento tan crítico, Ge Pang Xiao todavía conservaba su ingenio. A pesar


de que todo su cuerpo estaba temblando terriblemente, su cerebro continuaba
trabajando. Le dijo a Chang Geng: –Hermano mayor, vamos a buscar un escondite.
¡Te llevaré al sótano de mi padre!

Chang Geng solo dio un paso al frente, pero la sacudida de dolor de su pierna lo
forzó a gritar y caer. Al ver esto, Ge Pang Xiao corrió a ayudarle sin retraso y cargó a
Chang Geng.

Aún era joven, pero su cuerpo se había vuelto considerablemente grande por la
carne y la grasa, estos se bamboleaban juntos mientras corría. Ge Pang Xiao pronto
comenzó a jadear.

Pero incluso cuando corría sin aliento no retrasó su solemne promesa de lealtad:
–Hermano mayor, ellos asesinaron a mi madre y a mi padre, tú salvaste mi vida, ¡te
seguiré de ahora en adelante! ¡Haré lo que sea que me pidas! ¡Vamos a matar a
todos esos bárbaros!

Su voz se rompió en la última oración mientras ahogaba las palabras entre los
sollozos.

La mano de Chang Geng ya no podía sostener más la espada destrozada, la dejó


caer sobre el suelo con un sonoro tintineo. Los músculos en su brazo tenían
espasmos, luchó por sonreír y jugarle una broma a Ge Pang Xiao: –¿Para qué voy a
tenerte cerca? ¿Pasando hambre por un año, ahorrando para llevarte a comer?

Ge Pang Xiao: –Al menos puedo lavarte los pies...

En ese momento, el oído de Chang Geng repentinamente se crispó, pudo captar el


ominoso sonido de un chasquido, de inmediato vociferó para callar a Ge Pang Xiao:
–¡Shhhh!

Ge Pang Xiao: –Mi madre siempre dijo que soy muy bueno lavando pies. Los pies
de mi padre son incluso más blancos que bollos al vapor cuando termino...

La voz de Gen Pang Xiao se apagó de repente. Se detuvo en seco y entonces


retrocedió dos pasos con temor.

Al final del pequeño sendero, emergió lentamente un bárbaro vistiendo una


Armadura Pesada de color plateado.
10. Gu Yun

"Su súbdito, Gu Yun, tarde al rescate."

Los labios y dientes de Chang Geng no dejaban de sangrar, podía saborear el


dulce aroma de la sangre tan pronto como cerraba su boca.

Ge Pang Xiao corrió solo unos pocos pasos y ya se encontraba jadeando sin
aliento, pero este pequeño niño realmente era muy consciente de su límite. Siempre
sostuvo las mangas de Chang Geng con fuerza, sus manos frías y pegajosas por el
sudor. Chang Geng, incluso con su manía por la limpieza, no apartó sus manos. Los
dos niños eran como dos jóvenes animales que no tenían ningún otro lugar para huir,
desnudando sus pequeños colmillos en este callejón sin salida.

Al final del camino, la persona alzó su mano y levantó la máscara protectora sobre
su frente revelando sus apuestos rasgos faciales.

Sus mejillas eran delgadas y había una sombra en las cuencas de sus ojos
reflejando la tierra de los Planos Centrales extendiéndose por miles de kilómetros.
Cuando su mirada cayó sobre Chang Geng, las emociones contenidas en su interior
eran extremadamente complicadas. Parecía ser un poco de nostalgia mezclada con un
toque de orgullo que lo hacía lucir muy compasivo.

Era una lástima que esta compasión no durase mucho tiempo. Al final, fue
cubierta por un profundo odio, semejando a un hilo rojo que ha sido sepultado entre
una infinita capa de nieve. A pesar de que existía, había desaparecido sin dejar
rastro.

Se escuchó el estruendo de las Armaduras Pesadas de hierro llegando una tras


otra, más y más relucientes armaduras bárbaras continuaron aterrizando detrás del
hombre. El número pronto alcanzó arriba de la veintena.

Un súbito viento llegó desde atrás, Chang Geng se volvió en alerta, pero una
mano presionó sobre su hombro: la persona que acababa de llegar era Shen Yi en su
armadura oscura.
Había todavía más sangre sobre él en ese momento, causando que la ya negra
armadura se tornara aún más oscura.

Ge Pang Xiao no estaba al tanto de la situación. Sus ojos estaban tan abiertos que
parecía que se saldrían de sus cuencas: –¿Pro... profesor Shen?

Chang Geng giró su cabeza y escupió una bocanada de sangre: –Ese es un


General del Campamento de Hierro Negro, subordinado del Marqués del Orden. No
seas grosero.

La lengua de Ge Pang Xiao súbitamente se enrolló como una cuerda, todo el


cuerpo de carne y grasa se estremeció por completo mientras tartamudeaba: –¡Ma-
ma-marqués del Orden!

Shen Yi extendió una mano apologética hacia Ge Pang Xiao.

La mano era tan grande como la cabeza del pequeño niño y seguía manchada con
sangre. Ge Pang Xiao instintivamente contrajo su cuello, pero la mano de hierro solo
palmeó suavemente la parte posterior de su cabeza: este toque fue inclusive más
suave que una pluma cayendo sobre su cabeza, ni un solo cabello resultó dañado.

Shen Yi protegió a los niños detrás de él, manteniéndose firme y volviéndose hacia
el hombre al final del camino: –Escuché que el "lobo a la cabeza" de Las Dieciocho
Tribus Celestiales del Lobo, el Rey Ge Tu, tenía un talentoso hijo llamado...

El hombre continuó fríamente: –Jia Lai: en el idioma de tu gente de los planos


centrales, significa "Ying Huo¹".

¹La palabra empleada en chino yíng huò, es el nombre del príncipe bárbaro. En la
astrología china tradicional se nombra así al planeta Marte, pero también significa
hechizar, encantar.

–Mis saludos, Príncipe Yíng Huo. –el profesor Shen se apoyó con el
Cortavientos, levantando lentamente su puño frente al pecho, usando el saludo de
etiqueta de las tribus de Man.

El príncipe bárbaro pidió: –Demonio Cuervo, preséntate.

–Solo soy un humilde peón sin nombre, indigno de los oídos de la realeza. –Shen
Yi sonrió, luego preguntó, usando su amable tono académico, oyéndose
inmensamente sensible: –Las Dieciocho Tribus de Man han sido amigas de nuestra
corte imperial por más de diez años. En los últimos años, la amistad entre las dos
naciones ha sido buena. Los tributos han sido adecuados y los negocios se están
desarrollando bien. Las dos naciones han estado en paz, la Gran Liang nunca los ha
tratado de manera injusta. Sin embargo, ahora han venido sin invitación,
involucrando civiles desarmados e indefensos en esta escaramuza, ¿cuál es su razón
para esto?

Ge Pang Xiao estaba pasmado: el profesor Shen esa mañana todavía traía puesto
un gracioso delantal, sermoneando mientras paseaba por la cocina. En ese momento,
mientras él permanecía de pie entre filas de hombres bárbaros, vestido con una
armadura oscura, daba un aura de "avanzaré incluso frente a miles y millones".
Completamente inamovible.

El príncipe bárbaro contempló a Shen Yi por un breve segundo, después dejó salir
un bufido nada divertido.

Entonces, su mirada cayó nuevamente sobre Chang Geng y procedió a hablar en


un fluido mandarín de la Gran Liang: –Acabo de escuchar a mis hermanos reportar
que, aparentemente, había alguien del Campamento del Hierro Negro en este pueblo.
Asumí demasiado pronto que solo estaban exagerando. Pero parece que en realidad
era cierto, si es así, entonces... ¿el otro rumor también era verdad? El hijo que la
Diosa² que nos robó su Emperador de los Planos Centrales dio a luz, ¿realmente se
encontraba oculto aquí?

² La "Diosa" aquí es únicamente una creencia religiosa de las tribus bárbaras, a la


Consorte Real –la supuesta madre de Chang Geng- le es encomendada esta figura por
los bárbaros, no hay elementos mágicos ni sobrenaturales aquí.

El corazón de Chang Geng dio un salto.

El príncipe bárbaro observó a Chang Geng solo por un momento; casi parecía
como si no pudiera soportar mirarlo por más tiempo.

El alto bárbaro alzó su cabeza ligeramente. El cielo estaba oscuro, nublado por
capas de nubes y reflejado en sus ojos que parecían contener un abismo.

Habló en voz baja a un Dios desconocido en el cielo:

–La Diosa de nuestras Dieciocho Tribus Celestiales del Lobo... es el espíritu más
puro en la pradera. Incluso el viento quería besar su falda. Todas las criaturas
vivientes inclinan su cabeza ante ella. Donde ella canta y baila, rebaños de ovejas y
vacas se reunirán el año siguiente, vegetación exuberante e incontables flores
florecerán bajo los pies de la Diosa de la Longevidad...

Su voz tenía un extraño ritmo en ella, similar a una canción pastoral de la sabana.

–Este General... –dijo el príncipe bárbaro. –Tu gente se ha apoderado de nuestros


pastizales, excavando en el corazón de la tierra y nos ha robado a nuestra Diosa.
Ahora preguntas porqué hemos venido, ¡en verdad es demasiado absurdo!

"–La filosofía de tu país que ha perdurado desde tiempos antiguos, educando a


miles de personas, ¿te enseñaron cómo ser un ladrón? Incluso si eres del
Campamento de Hierro Negro, solo hay uno de ustedes aquí. Te aconsejo que te
hagas a un lado, dame al niño bastardo, déjalo convertirse en el fuego que
apaciguará a Chang Sheng Tian, para aliviar el agravio de la Diosa que ha sido
mancillada. Yo en verdad... ¡sencillamente no puedo mirar su cara!

³ Dios supremo y eterno de Mongolia. Para resumir, este término es solo


otra forma de decir "Dios".

El corazón de Ge Pang Xiao era un desastre, pero después de oír esto, podía
entender generalmente partes de la situación: –Hermano mayor, él dijo bastardo...
–él tosió. –¿Eres tú?

Chang Geng ya estaba irritado y respondió fríamente: –¿Puedes hablar menos?

–El Príncipe ha dicho cosas como esta... –Shen Yi sacudió su cabeza con
impotencia. –¡En verdad un villano que acusa primero! Es fútil que nosotros dos
permanezcamos aquí tratando de remontarnos a la razón para la Expedición al Norte
catorce años atrás. Si quieren combatir, entonces, ¡adelante!

Esas palabras fueron tan firmes como un clavo. Los muros bajos a ambos lados
del estrecho camino fueron demolidos por dos líneas de soldados bárbaros norteños
cuya altura era aún mayor que el muro mismo. Se dividieron en dos grupos,
rodeando a Shen Yi y Chang Geng con su intención asesina.

Shen Yi sacó una espada corta de su armadura y se la tendió a Chang Geng: –¡Su
Alteza, tenga cuidado!
El profesor Shen habló cortésmente pero su mano era escurridiza: su oración aún
no había terminado, pero él ya había actuado primero.

De la espalda de la armadura negra brotó una línea de vapor de cerca de tres


metros de largo. Las cuchillas del Cortavientos en su mano chillaron y salieron
disparadas como un remolino, tan brillantes como una ventisca, y los tres guerreros
bárbaros que estaban más próximos a él fueron atrapados con la guardia baja, sus
cajas doradas fueron destruidas de una sola vez, sus Armaduras Pesadas
bloqueándose instantáneamente en su lugar.

El príncipe bárbaro gritó y cargó hacia adelante, liderando a sus hombres con su
acción, trayendo con ellos un sofocante viento ardiente.

Shen Yi no dudo en enfrentarse su movimiento y al mismo tiempo vociferó a


Chang Geng y Ge Pang Xiao: –¡Corran!

Las armaduras oscuras del Campamento del Hierro Negro eran increíbles, pero
esta podría ser demasiado increíble: se decía que un equipo de Armadura Oscura era
más ligero que una Armadura Pesada ordinaria por alrededor de veinte kilos. Shen Yi
originalmente daba la impresión de un amable académico, su fuerza mucho menor
comparada con el príncipe bárbaro. Alzó el Cortavientos con ambas manos, a pesar
de que era capaz de soportar los tremendos embates del oponente, todo su cuerpo
era conducido hacia atrás.

Dos Armaduras Pesadas chocaron una con otra. Los bajos muros que los
rodeaban, patios, casa de piedra... ni siquiera los enormes y gruesos árboles, nada
era perdonado: todos venían destrozándolo de una sola vez.

El príncipe bárbaro gritó: –¡Dejen aquí a ese pequeño bastardo!

Varios soldados en Armadura Pesada respondieron a su orden, el vapor blanco


como la nieve se extendió por todo alrededor, interceptando a los dos chicos cuyas
piernas que podían correr sumaban tres.

Chang Geng protegió su pecho con la espada, una de sus piernas fue incapaz de
soportar fuerza alguna y tuvo que cojear débilmente de un lado. Su corazón estaba
retumbando ruidosamente y parecía a punto de explotar, había una hosca e infantil
expresión en su rostro, el instinto lobuno en su sangre había sido completamente
forzado a salir en la confrontación con el siniestro guerrero bárbaro:
independientemente de si la tan llamada "Diosa" fue o no su madre, e incluso si lo
fue, ¿qué era esta extravagante creencia de quemar al niño para rendir homenaje a
su madre?
Ge Pang Xiao limpió su nariz en medio del humo y el polvo, preguntó tontamente:
–Hermano mayor, ¿de verdad eres "Su Alteza"? ¿Significa que seremos ricos?

Chang Geng: –Ricos mi trasero, ellos solo tienen a la persona


equivocada: todos vamos a morir pronto, ¿por qué todavía no estás corriendo?

Ge Pang Xiao mantuvo su cabeza en alto: –¡No correré! Yo quiero seguir a mi


hermano mayor... ¡Oh, dios mío!

Dos bárbaros se acercaron volando, uno a la izquierda y el otro a la derecha. A Ge


Pang Xiao que justo estaba dando un gran discurso, uno de ellos ya lo había
levantado por encima de su cabeza y estaba a punto de arrojarlo a su muerte.

Ge Pang Xiao, con sus rápidos reflejos, sus miembros comenzaron a patear
alrededor con frenesí, entonces abrazó las ramas de un enorme árbol junto a él. De
repente, una fuerza sobrehumana estalló en esta situación de vida o muerte,
haciendo que se sujetara exitosamente del árbol.

Era una lástima que, a pesar de que su fuerza fuese "sobrehumana", sus
pantalones continuaran siendo una pieza de ropa mortal. Fueron desgarrados con un
solo movimiento.

Era incierto si Ge Pang Xiao había tenido un repentino golpe de genialidad o solo
estaba muerto de miedo. Cuando vio que sus pantalones estaban acabados, se orinó
convenientemente en el rostro del hombre.

El bárbaro también tenía su máscara levantada, atrapándolo todo.

Había enloquecido por completo, dejó salir un rugido e intentó matar a este
pequeño mocoso de una vez con su puño de hierro, pero justo en ese momento sus
piernas repentinamente se salieron de control. Resultaba que mientras Chang Geng
se estaba ocultando de los enemigos, notó que él permanecía en el mismo lugar.
Chang Geng tomó ventaja de la situación y apuntó, estocando con precisión justo en
la unión del protector de la pierna.

La espada corta en verdad cumplía lo prometido como un producto del


Campamento del Hierro Negro. Era extremadamente afilada como no existiera nada a
través de lo que no pudiera cortar. Rápidamente cortó uno de los protectores de
pierna de la Armadura Pesada. Uno de los bárbaros perdió el equilibrio y tropezó
bloqueando directamente el camino de su compañero.

Ge Pang Xiao parecía un pequeño mono: saltó desde la rama del árbol, corriendo
rápidamente sobre el techo, cruzando entre las paredes. Reunió todos los ladrillos y
gritó a Chang Geng: –¡Hermano mayor! ¡Deprisa, sal del camino!

Neblina blanca brotó de los pies de Chang Geng ya muy tarde para que él se
incorporara, solo pudo dejar que los protectores de piernas lo arrastran unos cuantos
metros de distancia. Enseguida, una enorme roca aterrizó justo sobre el casco de
acero del bárbaro. El sonido resonó de forma interminable en sus oídos.

Ge Pang Xiao: –¡Ustedes, bastardos! ¡Esto es por romper mis pantalones!

Chang Geng rodó sobre la tierra y la suciedad. Mientras luchaba por incorporarse
con una sola pierna, sintió una fuerza inesperada detrás de su cuello: una enorme
mano de hierro apareció directo desde el cielo y tiró todo su cuerpo hacia arriba.

Chang Geng alargó su mano inconscientemente hacia la muñequera de hierro,


pero el bárbaro no se lo permitió. Estaba a punto de estrellar a Chang Geng contra la
pared.

Shen Yi, quien tenía actualmente sus manos llenas con el príncipe bárbaro estaba
completamente fuera de alcance...

En ese momento se escuchó el agudo relinchar de un caballo, una brillante flecha


de hierro atravesó el cielo, rompiendo a través de la gruesa placa de acero, clavando
directamente al bárbaro que acababa de agarrar a Chang Geng sobre el muro bajo.

El murete no era capaz de sostener el peso de la Armadura Pesada: colapsó para


convertirse en ruinas. Chang Geng quien se vino abajo junto con él, escuchó de
repente el muy penetrante sonido de las águilas en el cielo. Miró hacia arriba: había
dos enormes sombras cerniéndose en el aire y las dieciocho Armaduras de Hierros de
los bárbaros estaban rodeados dentro del rango de sus arcos largos y flechas de
hierro.

El príncipe bárbaro rápidamente volteó arriba y las observó: –¡Águilas Negras!

No muy lejos, una persona contestó: –¿No es así? Largo tiempo sin verlo, las tres
facciones del Campamento del Hierro Negro saludan a Su Alteza.

La voz resultaba tremendamente familiar, había aturdido a todo el cuerpo de


Chang Geng, arrodillado en las ruinas de ladrillos de piedra y escombros, observó con
incredulidad al hombre vestido con una Armadura Ligera acercarse a caballo.

El hombre usaba el más ligero tipo de armadura, diseñado específicamente para


montar a caballo. Todo el conjunto pesaba alrededor de quince kilos, también era
llamado "traje de peso ligero".

Él no traía puesta la máscara protectora e incluso su casco era sujetado


casualmente en su mano, revelando un rostro que había entrado inequívocamente en
el sueño de Chang Geng. La hermosa marca de color cinabrio bajo su ojo estaba
ardiendo.

Ge Pang Xiao que estaba balanceándose adelante y atrás en lo alto del muro casi
se cae de cabeza. Pellizcó su propio muslo: –Dios mío... ¿no es mi tío Shiliu?

–Sí, así es, mi sobrino. –"Shen Shiliu" se movió hacia adelante descuidadamente
como si no formara parte del campo de batalla frente a sus ojos. Desenvainó el
Cortavientos de su cintura con arrogancia, empujó el cuerpo del bárbaro a un lado, se
volvió hacía el muro y reprendió de forma bromista a Ge Pang Xiao: –¡Pequeño
mocoso, dejándolo colgar en medio de la calle de esa forma: apresúrate y ve a buscar
una hoja para taparte!

Ge Pang Xiao rápidamente intentó cubrirse avergonzado.

Chang Geng lo observaba intensamente, olvidándose momentáneamente de


dónde estaba.

"Shen Shiliu" percibió su mirada, se dio la vuelta para desmontar, luego se inclinó
ligeramente, ofreciendo a Chang Geng su mano:

–Su súbdito, Gu Yun, tarde al rescate.


Tomo I: El Ave del Norte no Regresa

11: Atrapado en la Red¹

En ese momento, incluso si alguien lo apuñalaba con una espada, continuaría sin
sentir ningún dolor.

¹. "Cerrar la red". Capturar al enemigo en su red. Es un tipo de proverbio, se refiere a


cerrar un cercado (policial, militar) para no dejar salir al enemigo.

Gu Yun, esta persona, naturalmente nació sin mucha modestia en él. Aunque algo
de la frivolidad y arrogancia de su juventud había sido diluida por la arena de la
Región Occidental, aun así, su esencia interna era esa de un perro que no puede dejar
de comer mierda.

A través de los años, ya fueran halagos o insultos por parte de los demás, él
nunca les prestó ninguna atención.

Sin embargo, previamente esa mañana, Gu Yun, portando el alias de Shen Shiliu,
se encontraba bebiendo perezosamente en la cocina cuando escuchó de pronto a
Shen Yi decir que Chang Geng estaba estudiando su caligrafía. En ese momento, las
emociones hinchiéndose dentro de su corazón fueron en verdad indescifrables.

Por primera vez desde que nació, Gu Yun se sintió aterrorizado. Deseó poder
reproducir unos pares más de orejas para poder oír cada palabra de Chang Geng,
para escuchar si Chang Geng pensaba si su caligrafía era o no hermosa. Se preocupó
en secreto de no ser lo suficientemente hábil y terminar guiando mal al niño.

¿Quizás esta era, por lo general, la emoción en el interior de cada padre cuando
escuchaba en secreto a sus hijos decir: "yo quiero ser como mi padre en el futuro"
por primera vez?

Shen Yi le preguntó una vez qué haría si Chang Geng terminaba detestándolo.

Él le había dado su respuesta orgullosamente en el momento, pero la realidad era


que fue una total mentira.

El Gran Mariscal Gu se presentó tranquila y firmemente, intentando mantener la


compostura mientras veía a su hijo adoptivo: ansioso por ver un pequeño rastro de
sorpresa y alegría en su rostro: incluso si la "sorpresa" era mayor que la "alegría";
pero, inesperadamente, Chang Geng solo le brindó una expresión vacía, como si su
corazón ya estuviera muerto.

Él puso una fachada de calma y compostura, pero en su interior, su corazón


martilleó en secreto.

"Oh no, esta vez él en verdad está enojado."

Existían cierta clase de personas, con benevolencia y afecto natos, que incluso
después de pasar a través de muchos giros de eventos maliciosos, todavía serían
capaces de mantener su buena voluntad sin importar que tan difícil pudiera ser. Esta
clase de personas era muy rara, pero Chang Geng realmente tenía este potencial.

Su vida había cambiado en un abrir y cerrar de ojos. Ni siquiera tuvo tiempo para
hacerse una idea de la identidad que estaba envuelta en sombras oscuras y aun así
ya se encontraba involucrado en el caos de la invasión de los bárbaros.

Sin embargo, a pesar de todas sus incógnitas respecto a su camino para el futuro,
a pesar de la impotencia y la ira que sintió con respecto a esta situación, e inclusive
con las identidades de los hermanos de la familia Shen que continuaban ocultas entre
capas de sospechas: él aun quiso salvar a Ge Pang Xiao, aun no podía reprimir la
ansiedad que lo quemaba por dentro al no ser capaz de ver a "Shen Shiliu" por
ningún lado.

A lo largo del camino, Chang Geng pensó en incontables ocasiones:


ahora que la ciudad estaba infestada con asesinos en masa bárbaros y el profesor
Shen se encontraba ahí en ese momento, entonces ¿qué habría sido de su pequeño
yifu al que tan solo subir el escalón de la puerta le tomaba medio día?
¿Quién lo protegería? ¿Quién lo ayudaría guiándolo fuera del pueblo?

Todas sus preocupaciones se dispersaron en cenizas en el momento en el que


escuchó las dos palabras: "Gu Yun".

De repente, Chang Geng ya no supo qué clase de expresión debería usar para
encarar a Shiliu... Gu Yun.

"¡Qué risible! ¿Cómo podría el Gran Mariscal Gu, cuyo nombre era famoso a través
del territorio, ser un hombre enfermizo que no puede ver con claridad ni escuchar
bien? ¿Cómo podría necesitar que te preocupes por él?"

Además, ¿por qué aparecería Gu Yun en un lugar tan remoto y aislado como este?
¿No debería estar el Campamento del Hierro Negro defendiendo la Región Occidental
muy lejos de aquí? ¿Cómo podrían reunirse tan rápido?

Al final, ¿fue este un ataque sorpresa del Príncipe Bárbaro? ¿O habían pisado el
foso que otros cavaron para ellos?

Estos pensamientos estallaron súbitamente en la mente de Chang Geng como


fuegos artificiales, pero justo también como meteoros que pasaban silenciosamente.
Estaba demasiado fatigado para pensar más allá, simplemente era que le dolía el
corazón: porque después de tener preocupaciones tan tontas durante tanto tiempo,
parecía que se había sobrestimado.

Pronto, Chang Geng conoció el sabor del "terror" y la "decepción", también había
sentido la desesperación y el estar cerca de la muerte. Tan solo era que nunca supo
que incluso la palabra "vergüenza" en realidad podía hacer a uno sentir un dolor como
si sus entrañas hubieran sido cortadas en pedazos.

Viendo que Chang Geng no respondió y que los bordes de sus ojos estaban rojos,
Gu Yun finalmente se las arregló para encontrar una punzada de culpa en su ya
corrompida consciencia. Suspiró, luego, bajo los ojos de muchos soldados enemigos,
se agachó apoyándose sobre una rodilla y removió con cuidado el protector de acero
de la pierna herida de Chang Geng. La mano que estaba cubierta por una capa de
armadura presionó suavemente un par de veces: –El tobillo está dislocado, no es un
problema grave, ¿duele?

Chang Geng no dijo nada.

A pesar de que este niño normalmente haría un berrinche y se enfadaría con él


durante la semana, todos los pensamientos de Chang Geng siempre estaban dirigidos
hacia él. Pero actualmente, en ese momento, Chang Geng repentinamente lo miró
con unos ojos tan extraños y distantes. Gu Yun instantáneamente sintió una pizca de
arrepentimiento.

Pero su arrepentimiento solo duró un breve momento.

El Marqués del Orden de corazón de piedra rápidamente pensó para sí: "Ya que
todo ha llegado a esto, ¿qué bien hace arrepentirse ahora?"

Así, manteniendo su expresión oculta, se inclinó y alzó la pierna herida de Chang


Geng con una mirada indiferente, sin decir ni una sola palabra mientras reacomodaba
la articulación de Chang Geng.

Chang Geng se estremeció violentamente, pero no gritó de dolor.

En ese momento, incluso si alguien lo apuñalaba con una espada, continuaría sin
sentir ningún dolor.

Gu Yun cargó a Chang Geng y lo subió a su caballo. Percatándose de que no podía


manejar a su hijo adoptivo, se dio la vuelta y molestó a los bárbaros en su lugar.

Desde que desmontó, viniendo cara a cara y reacomodando la


articulación, a lo largo de esta serie de acciones, él ni siquiera alzó su cabeza, como si
las fuerzas enemigas armadas rodeándolo no existieran. Pero, por un momento, no
hubo nadie que atreviera a actuar precipitadamente: quizás solo la palabra "Gu" en si
misma sobre la bandera de batalla era suficiente para darles un susto de muerte a
esos lobos de los pastizales.

La mirada del Príncipe Bárbaro lucía como la de un rey lobo contemplando al


cazador que había asesinado a su raza. Un resentimiento tan profundo como el mar y
extremadamente alerta al mismo tiempo. Catorce años atrás, el propio padre de Gu
Yun había asesinado a todos los comandantes en jefe de las Dieciocho Tribus. El Rey
Lobo, y el padre del Príncipe Bárbaro, ahora tenía que caminar con dos horribles
piernas protésicas. Todo esto fue gracias a la "bendición" del Viejo Marqués Gu.

El Príncipe no era insensato. Algo que incluso Chang Geng, un niño cuyo corazón
era un desastre, podía entender levemente, por supuesto, él también había
comprendido perfectamente que, en el momento en el que vio a Gu Yun, había
perdido su ventaja.
Como para conceder sus deseos, se escuchó un chillido que taladraba los oídos a
la distancia y la pálida señal de la torre se lanzó en el aire como un cohete,
iluminando el cielo como si fuera de día.

Justo después, siete u ocho sombras de Águilas Negras semejando relámpagos de


color oscuro aterrizaron en el Cometa Gigante una tras otra.

El Águila Negra era el más grande némesis del Cometa Gigante. Esos bárbaros de
alguna manera habían obtenido un montón de Armaduras de Hierro, pero sus
habilidades eran las de un principiante. A pesar de que evocaban una imagen
terrorífica, nunca podrían ser rivales para la elite del Campamento del Hierro Negro.

Gu Yun retrajo sus ojos siempre tan tranquilos y habló en su tono especialmente
instigador y provocativo: –¿Cómo le está yendo a ese Rey Lobo caído Ge Tu?
¿Continúan sus huesos firmes y fuertes?

Shen Yi, inclusive en una confrontación frente a frente, siempre permaneció


sensible y culto, ostentando el comportamiento de la nación más grande. El Príncipe
de los bárbaros aún no había sido capaz de adaptarse a los discursos del Gran
Mariscal Gu y casi vomitó sangre de pura rabia: –Tú...

Gu Yun: –Escuché algún tiempo atrás que el Príncipe de las Dieciocho Tribus tenía
ambiciones muy grandes, incluso creó el plan de la "Erosión de Oro²". Le digo, Su
Alteza, ¿quiere engullir a la Gran Liang con su nivel? ¡Tenga cuidado o pronto hará
explotar su propio estomago!

² El "Oro" al que se refiere aquí es el ziliujin: "fluido de oro color púrpura".

En esta ocasión, la expresión en la cara del Príncipe Bárbaro realmente cambió.

El plan "Erosión de Oro" era el más alto secreto de la secta del Lobo Celestial.
También era un plan que el Príncipe Ying Huo ideó personalmente después de asumir
el liderazgo.

Las Armaduras de Hierro y la tecnología de vapor de la Gran Liang estaban


avanzando a pasos agigantados. La secta del Lobo Celestial había perdido su
oportunidad en este aspecto. En más de diez años habían sido golpeados al punto de
que no les quedaba espacio para respirar.

Incluso si era un guerrero sin igual con la fuerza para levantar una montaña,
enfrente de la recientemente reformada y perfeccionada Armadura Pesada y el Águila
de Hierro, era como arrojar un huevo contra una roca.

El Príncipe estaba muy consciente en este aspecto, querer tomar venganza


confiando meramente en el combate directo no era nada más que un sueño
completamente idiota.

A menos que la Gran Liang se corrompiera por dentro y por fuera.

A pesar de que la Gran Liang era extensa en territorio y rica en recursos, no había
una mina de ziliujin en gran escala. El ziliujin era el alma del país. No deberían existir
errores en lo absoluto. Por lo tanto, la corte imperial prohibió explícitamente la
reventa privada. Los transgresores eran tratados igual que aquellos que traman una
rebelión. Si los atraparan, una sentencia ordenando la ejecución de nueve
generaciones no sería algo nuevo.

Toda clase de máquinas usadas por los civiles que requirieran potencia de fuego,
debían estar acompañadas por una carta de garantía de un Académico o funcionario
de gobierno cargo de la región local y similares, mientras que los individuos
altamente respetados dentro de su área podrían adquirir ziliujin en un menor grado
en las tiendas de la corte imperial.

No obstante, el ziliujin era inmensamente lucrativo, no podía ser detenido


inclusive después de prohibir repetidamente los mercados negros. Existía un dicho
"los seres humanos morirán por riquezas, justo como las aves lo hacen por
alimento³". La cantidad de personas desesperadas que estaban dispuestas a
intercambiar sus vidas para hacer dinero había sido numerosa desde tiempos
antiguos. Pero aun si estaban deseosos, si no hubiera fuentes para proveer,
continuaría siendo inútil.

³ NTE. Literalmente: un hombre hará todo lo posible por volverse rico.

Todos los primeros "Comerciantes de Oro" del mercado negro fueron a las
praderas a probar su suerte. Pero ni siquiera uno entre mil tuvo un solo golpe de
suerte, la mayoría de ellos ya habían muerto a mitad del camino.

La secta del Lobo Celestial apuntaba a los mercados negros de la Gran Liang, ellos
no vacilarían en matar a la gallina para tomar los huevos. Cada año, una gran
cantidad de ziliujin era extraída. Después de pagar sus tributos, el ziliujin extra era
empleado para sobornar a los soldados y funcionarios en las áreas fronterizas,
haciéndolos caer uno a uno. Este era el plan de "Erosión de Oro".

Este plan comenzó a ponerse lentamente en acción cerca de siete u ocho años
atrás. Más tarde, los bárbaros entraron en contacto con Hu Ge Er, que en ese
momento se encontraba viviendo en el pequeño pueblo de Yanhui. Ambos lados se
asistieron el uno al otro. Después de varios años de ir abriendo el camino, el Príncipe
Bárbaro estaba bastante confiado: en este poblado crucial en la Frontera Norte, no
había ni una sola esquina que su mano no pudiera alcanzar ni que sus ojos no
pudieran ver.

Pero incluso si el Cielo y la Tierra sabían de esto, el culpable mismo estaba al


tanto, entonces, ¿cómo lo supo Gu Yun?

¿En verdad poseía ojos que podían verlo todo?

Tan solo en la duración de unas pocas oraciones, la pelea por el Cometa Gigante
en el aire se había resuelto sin retrasos.

El perverso Gu Yun, con ambas manos detrás de su espalda, aun no estaba


satisfecho y procedió a apuñalarlos una vez más:

–Su Alteza, para serle honesto, este Gu lo ha estado esperando por un largo
tiempo en este sitio olvidado por Dios, cada día tenía pesadillas en las que no venía:
si no viene, ¿qué excusa usaré para eliminar a esos insectos comiendo de los salarios
reales sin hacer nada? ¡En verdad se lo agradezco!

El Príncipe Bárbaro lucía como si quisiera hacerlo pedazos. Gu Yun vio que casi se
había vuelto loco de furia. La irritación por su impotencia para ser capaz de tratar con
Chang Geng un momento atrás, finalmente remitió; entonces reveló una sonrisa.

–"Erosión de Oro", jajá, en verdad brillante... dejemos de hablar de tonterías,


¡atrápenlos! –después de eso, Gu Yun tomó la rienda. –Su Alteza ha sido asustado,
permita a su súbdito conducir el caballo por Su Alteza.

Chang Geng intentó con todas sus fuerzas no observar al hombre, pero no
importaba si su mirada contenía espadas y lanzas en ella, Gu Yun permanecía
completamente indestructible... de manera similar a cómo siempre era incapaz de oír
cuando el profesor Shen le decía que lavara los platos.

Chang Geng bajó el volumen de su voz: –El Marqués no trajo ni siquiera un


sirviente, vino todo el camino hasta aquí, a esta aislada y remota área. ¡Esta
estrategia debe ser en verdad agotadora!
Momentos atrás, incluso cuando era consumido por la rabia, no tuvo el corazón
para decir una sola palabra hiriente a Shiliu. Justo en ese momento, mientras esta
frase de burla salía de su garganta, ya estaba atormentando a Chang Geng hasta la
muerte, la mano que sujetaba las riendas se tornó azul.

"Enojado hasta el punto de no reconocerme más." Pensó para sí mismo Gu Yun


con algo de preocupación. "¿Qué debería hacer?"

Él siempre había sido un experto en comenzar un incendio, sacaría de sus casillas


a quién fuera que tocaba, pero no era bien versado en cómo apagar el fuego. Cada
vez que intentaba reconciliarse, nadie sabía por qué, los otros siempre se enfurecían
más.

Gu Yun suavizó su voz pacientemente y explicó: –Por razones militares, he


fallado en revelarle mi identidad a Su Alteza, lo he ofendido. Y por tomar ventaja
antes del pequeño Príncipe en numerosas ocasiones... espero que después de nuestro
retorno, no le diga al Emperador...

Él todavía no terminaba de hablar cuando Ge Pang Xiao sobre el muro gritó de


repente: –¡Cuidado!

Nadie supo cuándo, el bárbaro que estaba oculto entre las ruinas y los
escombros, repentinamente accionó la propulsión de sus protectores de piernas al
extremo y se lanzó detrás de la espalda de Gu Yun en un parpadeo, rugiendo de ira
mientras blandía una espada hacia abajo.

Chang Geng, quien estaba a lomos del caballo alcanzó a ver esto. Todos sus
dolores y agravios desvanecieron al instante. En su desesperación, se precipitó hacia
adelante instintivamente y extendió sus brazos, tratando de bloquear la enorme
espada para Gu Yun.

–¡Yifu!

De los pies de Gu Yun brotó una línea de vapor blanco. La Armadura Ligera y la
Armadura Pesada no eran lo mismo. Inclusive un pequeño movimiento podía hacer a
las personas sentirse tan ligeras como un pájaro. Montó sobre el caballo en un
destello. Chang Geng solo sintió una fuerza apretando alrededor de su cintura, su
espalda chocó contra la delgada capa de armadura en el pecho de Gu Yun, luego una
sombra oscura centelló a través de visión.

Las cuchillas dentro del Cortavientos en la mano de Gu Yun aún no habían sido
liberadas, todavía tenía la forma de un bastón de hierro negro y liso, pero la punta
afilada ya había sido insertada en el hombro de la Armadura Pesada con una precisión
incomparable. El mecanismo en el hombro de la Armadura Pesada fue cortado
súbitamente. El brazo de hierro del bárbaro emitió un sonido penetrante y luego se
bloqueó: la larga espada que venía cortando hacia abajo quedó suspendida en el aire.

En este momento, la distancia entre la hoja y la frente de Gu Yun era de menos de


diez centímetros. Y él ni siquiera parpadeó.

Gu Yun espoleó el vientre del caballo de guerra con sus talones. Este dejó salir un
fuerte relincho y saltó. La mano que estaba abrazando la cintura de Chang Geng se
movió lentamente cubriendo los ojos del chico. Las cuchillas del Cortavientos
emergieron mientras el caballo cargaba hacia adelante. El vapor borboteó con
violencia, creando el pequeño sonido de una explosión, y la cuchilla giratoria de un
metro de largo se desenvainó, cortando al bárbaro en piezas desde arriba del
hombro.

Un húmedo y cálido vapor fue rociado sobre el cuello de Chang Geng. Se quedó
desconcertado por un breve instante hasta que olió la sangre.

La amarga esencia de la medicina que parecía ser absorbida por el cuerpo de Gu


Yun estaba enterrada profundamente en el interior del traje de acero. Incapaz de
detectarla, Chang Geng sintió como si el hombre sentado detrás de él en ese
momento fuera un extraño.

Su pequeño yifu parecía nunca haber existido.


12. Viejos Asuntos

Shen Yi contempló a las hojas de menta que habían sido rapadas por la cabra
apellidada Gu y luego lo siguió por detrás.

Los bárbaros habían hecho acopio de toda su fuerza, habían reunido todas las
Armaduras Pesadas que tenían en su posesión para lanzar un ataque sorpresa sobre
el pueblo de Yanhui; hasta podría decirse que habían arriesgado sus viejas vidas por
esto. Las fuerzas de Armadura Pesada que incluso a la Gran Liang le costaba
mantener, ¿imagínense cómo sería este concepto para las Dieciocho Tribus Bárbaras?

Quizás, incluso tras "escurrir la grasa¹" continuaría estado lejos de ser suficiente,
debían rascar hasta el hueso y la médula el triple.

¹ NTE. . Probablemente sea una adaptación de que se refiere a "hacer el mejor uso
de todo". En este caso la palabra "grasa" se refiere al aceite de la maquinaria,
haciendo alusión a que emplearon lo mejor que podían sus Armaduras Pesadas.

Naturalmente, como su estirpe era una que creció compartiendo la misma nidada
con los lobos, estaban bien versados en las artes del combate. Considerando su larga
planeación y sus fuerzas de Armadura Pesada, como era de esperarse, deberían ser
invencibles.

Desafortunadamente, se enfrentaron contra el Campamento del Hierro Negro.

Las Águilas Negras recobraron el control del Cometa Gigante y Armaduras Oscuras
capturaron al Príncipe Bárbaro con vida. Bajo el consentimiento de Gu Yun, habían
asesinado a todo el resto de las fuerzas derrotadas en la ciudad. El sol aún no se
había ocultado y la batalla ya había terminado.

Sin haber acabado, después de que Gu Yun había terminado de lidiar con los
enemigos extranjeros, con la velocidad del rayo, inmediatamente volvió sus fuerzas
contra su propio bando. Así como el nombre del famoso Campamento de Hierro Negro
continuaba golpeando con temor en los corazones de muchos, arrestó a todo el
personal militar del pueblo de Yanhui y la puerta de Chang Yang, grandes y
pequeños: en total había más de sesenta personas desde la primera línea de la
Frontera Norte.

No hubo discusión sobre bien o mal, fueron inmediatamente puestos bajo arresto,
esperando por el juicio. Las personas de la Frontera Norte estuvieron
momentáneamente en un estado de terror.

Chang Geng y Ge Pang Xiao fueron alojados temporalmente en la casa del


Gobernador de la Provincia del pueblo de Yanhui: el Maestro Guo. El Maestro Guo
estaba temblando mientras veía a Gu Yun, temiendo ser implicado.

Solo después de oír la orden de cuidar del pequeño Príncipe supo que había
escapado. No se atrevió a ser negligente, mandó dos filas de sirvientes para alinearse
frente a los cuartos en los que Chang Geng se estaba hospedando para atender cada
llamado suyo, lo único que faltaba era que él fuera personalmente a servir el té y el
agua.

Gracias a Chang Geng, Ge Pang Xiao pudo disfrutar de la cortesía real.

Cuando la pequeña bola de carne se tranquilizó después del caos, al darse cuenta
que su hogar y su familia ya se encontraban destruidos, rompió en lágrimas de
inmediato. En medio de su llanto, de pronto recordó que Chang Geng era como él.
Estaba completamente solo, a pesar de que aún tenía a su yifu como un familiar, pero
el tío Shiliu no estaba en ningún lugar a la vista y no regresó ni una sola vez para
visitarlos. La miseria ama la compañía, no pudo más que sentir simpatía y estaba
avergonzado por hacer un alboroto frente a Chang Geng.

Pero sin llorar, no había nada más que él pudiera hacer. Ge Pang Xiao contó sus
dedos tratando de hacerse una idea clara de todo en esta situación, pero
eventualmente se dio por vencido. Todo esto era muy complicado para él, sus
pensamientos terminaban en un desastre sin importar cuánto intentó. Le preguntó a
Chang Geng: –Hermano mayor, dijeron que tu padre es el Emperador, ¿eso significa
que la tía Xiu es la Emperatriz?

Chang Geng estaba sosteniendo la mitad de un xiu zhong si en su


mano. Cuando salvó a Ge Pang Xiao, había disparado uno de los xiu zhong si de la
muñequera de hierro, después lo había recuperado en secreto cuando limpiaron el
campo de batalla.

Como todo lo hecho de metal, era difícil que lo afilado y resistente coexistieran. El
xiu zhong si, a pesar de que pudo cortar a través del hierro con facilidad, no era muy
resistente ni fuerte: la punta se había doblado cuando golpeó la Armadura Pesada del
bárbaro, el ardiente ziliujin había derretido una esquina. Incluso la cuchilla se había
ido. Ahora solo era una pieza oscura y desnuda de metal.

Chang Geng usó un clavo para raspar el lugar donde se levantó la cuchilla,
mientras respondía casualmente a Ge Pang Xiao: –No todos los hijos del Emperador
nacen de la Emperatriz, él tiene una docena de esposas. Además, Xiu Niang
pertenece a las tribus de Man, y yo tampoco soy un príncipe. La mujer bárbara solo
quería que yo fingiera ser un príncipe.

Ge Pang Xiao: –...

El pequeño hijo de la familia de carniceros, después de escuchar esta respuesta,


entendió incluso menos. Su boca se quedó abierta en confusión por un momento.
Después, sintió que su hermano mayor era digno de lástima. Incluso las aves y
animales alrededor tenían parientes, solo Chang Geng no podía hacerse una idea de
sus propias raíces. Su linaje era semejante a una confusa madeja de hilos que no
puede desenredarse. No había forma de decir quiénes eran en realidad.

Ge Pang Xiao juró: –Hermano mayor, puedes estar tranquilo, ya seas el hijo de un
Emperador, el hijo de un Alcalde o incluso el hijo de un cantante, ¡siempre serás mi
hermano mayor!

Al oír esto Chang Geng primero sonrió de manera seca, luego, quizás porque esta
línea lo había conmovido internamente, finalmente reveló una pequeña sonrisa.

Ge Pang Xiao: –Sería genial si pudiera entrar al Campamento del Hierro Negro en
el futuro...

Chang Geng no tuvo tiempo de responder cuando alguien afuera de la casa dijo
repentinamente: –A diferencia de los soldados normales, los soldados del
Campamento del Hierro Negro deben someterse a un régimen de entrenamiento muy
duro cada día, ¿podrías soportarlo?

Los dos chicos levantaron la mirada y vieron a Shen Yi empujando la puerta para
entrar.

Shen Yi había remplazado la terrorífica Armadura Negra, revirtiéndose de vuelta al


pobre académico que habla sin parar como una suegra en un parpadeo. La palabra
"pobre" estaba escrita todo el camino desde la cabeza hasta los pies. Colocó dos
contenedores de comida en la mesa: –Cena de medianoche, coman.
El Maestro Guo prestaba mucha atención a la salud, su cena consistió únicamente
en una sopa acuosa. Los adultos podían con eso, unos bocados menos no hacían
mucha diferencia. Pero, ¿cómo podrían dos jóvenes niños soportar eso? Ge Pang Xiao
bebió tres tazones de caldo de pollo y fideos, pero todavía se sentía como si solo
estuviera lleno de agua. Después de abrir los contenedores de comida y ver que
dentro tenían bollos hervidos y carne de verdad, inmediatamente se acercó con
regocijo, incluso el Campamento del Hierro Negro o el Campamento del Hierro Blanco,
todos fueron arrojados por completo al fondo de su cabeza.

Sin embargo, este pequeño niño en verdad conocía sus modales; incluso mientras
se desentendía del mundo, todavía no se olvidaba a su hermano mayor. Primero tomó
un gran bollo al vapor de la caja y se lo llevó a Chang Geng: –Hermano mayor, tu
come.

Chang Geng miró por detrás de Shen Yi y observó que la persona que quería ver
no vino. Súbitamente perdió su apetito, agitó su mano desinteresadamente e intentó
suprimir la sensación de pérdida en su corazón, entonces saludó con cansancio:
–General Shen.

–No me atrevo a aceptar el honor. –Shen Yi dio un vistazo a su cara y


supo de inmediato en qué estaba pensando. Se sentó con calma y explicó: –Hay una
limpieza e inspección a gran escala en el área fronteriza en esta ocasión, el Gran
Mariscal no puede duplicarse a sí mismo, aun así, él continúa albergando inmensa
preocupación por Su Alteza. Me ha pedido especialmente que venga a visitarlo.

–No me atrevo a aceptar el "Su Alteza" –Chang Geng inclinó su cabeza y dijo con
frialdad. –Shil... El Marqués está ocupado día a día con asuntos militares y aun así
tiene el corazón para recordarnos, es en verdad halagador.

Shen Yi rio: –Si el Gran Mariscal se entera de que está siendo así de distante con
él a sus espaldas, definitivamente se pondrá muy triste. Desafortunadamente, esta
persona, nunca dice nada sin importar que tan afectado pueda sentirse, y siempre ha
provocado más problemas para nosotros, sus subordinados.

Chang Geng no dijo ni una palabra con indiferencia, parecía haber volcado toda su
mente en lo que quedaba de la cuchilla en su mano. Seleccionó cuidadosamente una
posición en la parte superior y comenzó a perforar un agujero en ella con un clavo.

Su corazón era tan claro como un espejo, francamente no creía que Shen Yi fuera
tan solo un subordinado ordinario. Inclusive si estaban vigilando encubiertos, ¿se
atrevería un subordinado cualquiera a ordenarle al Marqués del Orden lavar los platos
o a cocinar un poco de gachas? A menos fuera un ser inmortal tratando de ponerse la
soga al cuello, ya cansado de vivir.

Nadie estaba hablando, y momentáneamente la atmosfera se volvió muy


incómoda.

Shen Yi estaba sonriendo por fuera, pero maldiciendo por dentro, mientras que la
expresión de Chang Geng era totalmente para que la viera Gu Yun. Sin embargo, Gu
Yun, ese bastardo, no se atrevía ni siquiera a verlo y lo empujó a él ahí como su chivo
expiatorio. Pensó "desde el día que subí al mismo barco delincuente con ese Gu, nada
bueno podía llegar a pasar".

Shen Yi nació en una familia prestigiosa e influyente, había algunas conexiones


con la familia de la madre del Viejo Marqués Gu por así decirlo. Cuando el Viejo
Marqués aún vivía, había dado la bienvenida a Shen Yi para vivir con la familia Gu por
un tiempo. Todas las grandes travesuras de la infancia de Gu Yun, la mitad de ellas
fueron "mérito" de Shen Yi.

Más tarde, cuando el Viejo Marqués Gu y la Primera Princesa fallecieron, los dos
tomaron caminos separados. Gu Yun entró al palacio para heredar su estatus real,
Shen Yi regresó para participar en los exámenes imperiales. Pero, incluso después de
aprobar el examen, se había negado a entrar en la Academia Hanlin². En su lugar, a
pesar de que otros lo miraban como si estuviera demente, él personalmente solicitó
ingresar al Instituto Ling Shu³.

El Instituto Ling Shu no existía para diagnosticar enfermedades o preparar


medicamentos³. Ellos no curaban el cuerpo humano, solo arreglaban máquinas. Su
jerarquía era igual a la de la Guardia Imperial, directamente bajo las órdenes del
mismísimo Emperador, era el más grande cobrador de deudas del Ministerio de
Hacienda, y también eran los padres que alimentaban y vestían a las fuerzas
militares.

² La Academia Imperial Hanlin. Sólo un grupo de élite del alto funcionariado podía ser
miembro de la academia. Este grupo llevaba a cabo tareas secretariales y literarias
para la corte imperial. Se estableció desde la Dinastía Tang, durando hasta el año de
1911.

³ La palabra empleada aquí yuàn también ser utilizada como hospital. Es por eso que
aquí se usa como una broma interna puesto que no existen para curar humanos.
Entre los siete ejércitos principales, "Cometa", "Armadura",
"Caballería", "Armadura Ligera", "Águila", "Carros de combate", "Cañón" y "Dragón":
desde el diseño de los planos del equipamiento, las mejoras e incluso el misterio
secreto del Campamento del Hierro Negro, todos provenían del Instituto Ling Shu.

En el Instituto Ling Shu a menudo se auto-ridiculizaban como "la División Imperial


de Maestros del brazo largo" en una muestra de modestia. Casi nunca hablaban en la
corte imperial, parecía que no tuvieran una jerarquía muy alta. Pasaban todo su
tiempo escondiéndose en el Instituto Ling Shu, enterrando sus cabezas en manejar
cosas de hierro.

Pero nadie se atrevería a compararlos con los artesanos de la gente común, quienes
se ganaban la vida gracias al aceite de la maquinaria.

La razón por la que Gu Yun fue capaz de restaurar el Campamento del Hierro
Negro no fue solo un asunto de una miserable carta de emergencia del Emperador. En
gran medida, fue gracias a su viejo amigo Shen Yi, que lo había asistido para crear
una relación con el Instituto Ling Shu. En el momento clave, ellos habían
permanecido detrás de este joven general, y lo proveyeron con el apoyo más
ventajoso, haciendo que el poder militar que había sido degradado durante diez años,
una vez más sobrecogiera a los habladores magistrados académicos.

Después de que el Campamento del Hierro Negro murió y volvió a la vida, Shen Yi
fue invitado por Gu Yun a dejar el Instituto Ling Shu y convertirse en su asistente
exclusivo. Esos asuntos confusos, con el conocimiento y experiencia de Chang Geng
en ese momento, por supuesto, él no podría saberlos.

Shen Yi tampoco pretendía explicárselos, solo levantó la mirada y pidió a Ge Pang


Xiao: –Tengo un par de palabras que discutir con Su Alteza, tu...

Ge Pang Xiao respondió inteligentemente: –Si, si, ustedes dos continúen, a mí


siempre me da sueño cuando estoy lleno. Debería regresar a dormir ahora.

Él recogió dos grandes bollos al vapor y una pata de cerdo, luego se bajó de un
brinco de su silla y salió corriendo.

En la habitación, solo quedaron ellos dos. Shen Yi habló lentamente: –En ese
momento, cuando la situación de la guerra en la Región Occidental se estabilizó, el
Gran Mariscal recibió un decreto secreto del Emperador: le ordenó viajar a la Frontera
Norte a buscar a Su Alteza, el Cuarto Príncipe, quién había desparecido junto con la
hermana de la Consorte de ese año.

Los movimientos de Chang Geng se detuvieron por un segundo, alzó su mirada y


observó a Shen Yi sin decir una palabra.

La expresión de Shen Yi era sincera, no podía encontrarse ni una señal de


deshonestidad:

–Cuando nos acercamos al pueblo de Yanhui, encontramos señales de actividades


bárbaras fuera de las puertas de la ciudad. El hijo del Rey Lobo siempre ha sido muy
ambicioso, nunca tuvo intención de ser solo un súbdito.

"–El Gran Mariscal estaba preocupado por el amenazante cambio que podría
ocurrir en la Frontera Norte y se había detenido a inspeccionar la situación,
simplemente se dio que se encontró a Su Alteza Real en medio de los lobos.

"–Catorce años atrás, durante su infancia, el Mariscal solía pasar tiempo con la
Primera Princesa y tuvo la oportunidad de conocer a la Consorte una vez. Cuando él
lo vio, instantáneamente sintió que usted lucía bastante familiar, pero hasta lo
devolvimos al pueblo de Yanhui, al ver a Xiu Niang, solo entonces confirmamos que
usted era el Cuarto Príncipe que estábamos buscando.

"–Catorce años atrás, el Mariscal era solo un niño, Xiu Niang hacía mucho que lo
había olvidado. Al inicio, pretendíamos originalmente mostrar nuestras identidades y
llevarlos a ambos de regreso a la capital. No esperábamos descubrir accidentalmente
que Xiu Niang estaba comunicándose en secreto con los bárbaros. Con el fin evitar
afectar el gran esquema de las cosas, el Mariscal Gu transfirió en secreto algunos
hombres de la Región Occidental aquí, planeando volver su plan en su contra.

"–Esta vez, todas las fuerzas de elite de las Dieciocho Tribus fueron
derrotadas. Su príncipe también fue capturado y una gran cantidad de recursos
financieros se han desperdiciado. Al menos pudimos proteger la paz y estabilidad de
la Frontera Norte este año. Espero que Su Alteza pueda tomar en cuenta las vidas de
los miles de ciudadanos viviendo en la frontera en su corazón y no culpe al Mariscal
por haberlo engañado.

Chang Geng escuchó, meditó por un momento, entonces asintió como si todo esto
fuera justo y razonable: –De acuerdo.
Shen Yi se sintió aliviado instantáneamente, sonrió y dijo: –Ese año, cuando las
Tribus del Lobo Celestial se inclinaron ante la Gran Liang, dieron dos tesoros de la
sabana a Su Majestad: uno era ziliujin, el otro era su Diosa. La Diosa era de altísimo
estatus. Conmovido por su sinceridad, la convirtió en la Consorte Real, y también fue
la única Consorte Real de nuestra corte imperial.

"–En cuanto a otros asuntos, su súbdito ya se lo ha contado a Su Alteza


anteriormente. Si la Consorte Real en los cielos pudiera ver que ha crecido de tan
buena manera, estaría muy complacida.

Chang Geng se burló internamente. De acuerdo con Shen Yi, ¿no significaría eso
entonces que Xiu Niang, Hu Ge Er, era su verdadera tía emparentada por sangre? La
tía ya era así, ¿cuánto mejor podría ser su verdadera madre?

Chang Geng: –Personalmente creo que, acorde al sentido común, esta historia
debería ser que, después de que la Consorte Real descubrió que estaba por dar a luz
a un hijo bastardo, tuvo que arriesgar su vida intentando escapar para deshacerse del
niño dentro con un cuenco de medicina para el aborto...

Shen Yi: –...

Los muchos secretos del palacio real eran inconvenientes para ahondar en detalles
precisos, pero el punto era que este niño lo había intuido de manera completamente
acertada.

Después de todo, Shen Yi también se había mezclado con los aristócratas desde
que era un niño, lo que fuera que estuviera pensando, no se reflejaría en absoluto en
su rostro. De inmediato puso una expresión tensa y sorprendida, tan buena como si
fuera real:

–¿Por qué diría Su Alteza tales palabras? Si es por causa de la señora Xiu,
entonces no tiene que pensarlo demasiado. Al final, la señora Xiu continuaba siendo
una extranjera, su corazón aún se encontraba con su propia gente, eso no es nada
por lo cual culparla.

"–Por no mencionar que, en los últimos años, a pesar de albergar odio por dentro,
ella aun así trabajó sin descanso para criar a Su Alteza, e incluso se las arregló para
mandar media pieza de un pendiente de jade de vuelta a la capital para informar.
Debió haberlo hecho todo como una preparación para morir por el país y no implicar a
Su Alteza. ¿Puede uno continuar diciendo que no estuvo siendo conducida por el amor
a su familia? Si incluso su tía es así, ¿cómo podría su verdadera madre no amarlo?
Shen Yi pausó por un momento, luego continuó: –La apariencia de Su Alteza Real
y la Consorte es como si hubieran sido hechos del mismo molde, pero su personalidad
es justo como la de Su Majestad, ¿cómo podría ser inventada esta relación biológica?
Y con respecto a la señora Xiu rompiendo el dedo de Su Alteza, creo que debe haber
otras razones ocultas en esto, o tal vez porque Su Alteza todavía era muy joven
entonces y por consiguiente podría haberlo recordado mal, todas esas son
posibilidades.

La plática del profesor Shen era razonable y extraordinariamente elocuente, si


Chang Geng no estuviera al tanto del veneno dentro de su cuerpo convirtiéndolo
lentamente en un loco, probablemente sería persuadido por esta historia inventada y
creería de verdad que Xiu Niang se había preocupado por él con todo su corazón.

Él ya no podía confiar completamente en las historias de otras personas. Siempre


albergaría pilas y pilas de preguntas y escepticismo. No pudo sino más que destruir
cada oración del otro para meditarla, y mientras tomaba una mirada más profunda,
siempre estarían llenas de dudas.

Chang Geng de pronto se sintió muy agotado.

Después del tiempo que toma quemar un incienso, Shen Yi mantuvo una cara que
se había puesto tiesa de tanto sonreír y fue despedido por Chang Geng.

Chang Geng acompañó a Shen Yi hasta la puerta: –Antes, yo todavía no me daba


cuenta, pensando que la salud del Marqués Gu no era buena, y a menudo continuaba
sermoneándolo sobre eso. Le pediré al Marqués que me perdone.

Shen Yi bajó sus ojos y solo pudo ver la cabeza de Chang Geng mientras que este
se rehusaba a mirarlo. Dejó salir un suspiro y dejó las pequeñas habitaciones donde
Chang Geng vivía. Mientras salía por la puerta y se volvía hacia el pequeño camino,
pudo dar un vistazo al "ocupado con asuntos militares" Gu Yun sentado afuera en el
pequeño jardín de flores del patio.

En el patio del Maestro Guo crecían un montón de mentas. Gu Yun estaba sentado
en el pequeño pabellón solo, sin nada que hacer, comenzó a arrancarlas, poniéndolas
en su boca, luego terminando masticándolas y tragándolas mientras transcurría el
tiempo.

No había forma de saber cuánto tiempo había estado sentado ahí solo, el arbusto
de menta casi se queda calvo por su causa, como si una cabra hubiera violado ese
lugar.
Shen Yi tosió ligeramente, pero parecía que Gu Yun no lo había escuchado en lo
absoluto. Solo después de que se acercó más fue que Gu Yun le miró con los ojos
entrecerrados y lo reconoció con dificultad.

–¿Se agotó la efectividad de la medicina? –Shen Yi suspiró.

Gu Yun estaba confundido, instintivamente haciendo un gesto indicando que no


podía oír.

Shen Yi tuvo que adelantarse y acercarse a él: –Regresemos primero, te contaré


más sobre eso allá: dame tu mano, hay escalones de piedra.

Gu Yun negó con su cabeza, rechazando su ayuda. Sacó un monóculo⁴ y lo colocó


sobre el puente de su nariz, entonces se fue lentamente sin decir una palabra, incluso
sus dos marcas de belleza parecían haber degradado su color.

Shen Yi contempló a las hojas de menta que habían sido rapadas por la cabra
apellidada Gu y luego lo siguió por detrás.

⁴ Liúlí jìng. Literalmente: Lente de cristal coloreado. Lo simplificaré como "monóculo"


en delante.
13. Disculpa

Este hombre de apellido Gu podría pensar que venía a disculparse, pero


desafortunadamente, sin importa cómo se viera, parecía que llegó especialmente a
buscar pelea.

En realidad, Gu Yun se hospedaba justo al lado de Chang Geng, pero, a diferencia


del lugar donde estaba Chang Geng, el sitio donde se había instalado lucía bastante
frío.

Si Chang Geng decía "no es necesaria la servidumbre" el Gobernador Guo


definitivamente lo halagaría de forma desvergonzada: "el corazón de Su Alteza Real
está con la gente" y procedería a mandar docenas de sirvientes.

No obstante, incluso si obtenía un enorme saco de valor, el Maestro Guo aún no se


atrevería a decir una sola palabra de adulación en frente del Mariscal Gu.

Gu Yun casualmente mandó la orden de "no venir a molestar" donde él vivía.


Excepto por los temibles soldados del Campamento del Hierro Negro, nadie se
atrevería a entrar ni siquiera medio paso.

En situaciones en las que no podía ver ni oír bien, Gu Yun se pondría


extremadamente tenso y agitado, y especialmente odiaría tener gente desconocida
revoloteando encima.

Shen Yi no lo había visto tan tenso en un largo tiempo, como si cada árbol y
arbusto fuera un soldado enemigo. Había pensado que, quizás por permanecer
ocultos dos años en el pequeño pueblo de Yanhui, Gu Yun había aprendido cómo
coexistir pacíficamente con este vago concepto de vida normal. Pero parecía ser
imposible después de todo.

El que aprendió a vivir en paz fue solo "Shen Shiliu", no Gu Yun.

De hecho, Gu Yun, esta persona, a pesar de que normalmente exhibía un


comportamiento tranquilo y confiado, la verdad era, ocho de nueve partes de ello
eran falsas, pero su actuación era simplemente tan real que nadie podía ver a través
de ella.

Al mismo tiempo, a pesar de que su ceguera y sordera eran completamente


reales, estas parecían solo un acto.

Desde este punto de vista, el Mariscal Gu había puesto un ejemplo sobre sí


mismo para personificar el dicho "lo verdadero puede ser falso, lo falso puede ser
verdadero". Shen Yi no sabía si realmente le faltaba algo por dentro o si era
intencional.

Ah, sí, su corazón también era sincero y genuino, pero tampoco parecía que
mucha gente estaba convencida.

Cerca del anochecer, cuando la noche apenas había comenzado a caer y las
estrellas del crepúsculo aún no se habían revelado, lo primero que hizo Gu Yun
después de volver a su recámara fue encender todas las luces.

Después se quitó el monóculo, se frotó con fuerza los ojos, y le dijo a Shen Yi:
–Dame mi medicina.

Shen Yi era un refinado y educado parlanchín. Aparte de combatir en batallas, su


trabajo secundario era divagar; prosiguió con la facilidad obtenida de la práctica:
–Gran Mariscal, el treinta por ciento de la medicina sigue siendo veneno. Cuando no
es una emergencia extrema, creo que deberías beber tan poco como sea posible...

Gu Yun permaneció debajo de la lámpara, su expresión permanecía inmutable, su


mirada estaba un poco aturdida y no respondió.

Shen Yi cerró su boca... recordó que, a esta distancia, Gu Yun no podía


escucharlo.

La sordera de Gu Yun era un truco para restringir a todos los habladores. Un solo
golpe suficiente para matar, en todos esos años nunca había fallado ni una sola vez.
Shen Yi tuvo que darse la vuelta silenciosamente para ir a la cocina a preparar la
medicina.

El monóculo era muy endeble, presionado sobre cualquier lado del


puente de la nariz. Con tal solo un ligero cambio en la temperatura, condensaría una
capa de vaho blanco y bloquearía por completo la línea de visión. También era
bastante frágil y podía dañar los ojos fácilmente cuando se rompía. En general, era
muy inconveniente para oficiales militares. Pero, si era solo para estar en la casa
propia, es aun adecuado usarlo en caso de asuntos urgentes.

Después de que Shen Yi salió de nuevo, Gu Yun había recolocado el cristal sobre
el puente de su nariz, remojó la tinta y comenzó a escribir su reporte.

A pesar de que el Gobernador Guo era solo un pequeño oficial en la frontera, su


estilo de vida no era del todo pobre. La lámpara sobre la mesa no era solo una
lámpara de aceite ordinaria, sino una lámpara de vapor cuyo brillo podía ajustarse. A
juzgar por el complicado diseño de encaje, debió haber sido comprada de las manos
de la gente del este.

También había un reloj occidental enseguida de la lámpara de vapor y, a pesar de


que el producto era una falsificación, se veían tan bien como uno auténtico. Si se
inspeccionaba con cuidado, arriba tenía finas marcas indicando las doce ramas
terrenales, los diez troncos celestiales¹ y el periodo de las doce horas del día. La
parte superior izquierda también tenía una pequeña ventana con los veinticuatro
términos solares² alternándose. Este objeto parecía no ser ave ni pescado. La parte
inferior del reloj era transparente, con engranajes pequeños y grandes moviéndose.
Gu Yun odiaba esta cosa ya que los engranajes eran muy ruidosos cuando giraban;
había considerado decirle a alguien que lo sacara.

¹ Hace referencia al Ciclo Sexagenario (: gānzhī) es un sistema numérico cíclico de


sesenta combinaciones de dos ciclos básicos: los diez Troncos Celestiales (; tiāngān)
y las doce Ramas Terrenales (; dìzhī), así como a los doce periodos en los que se
divide el día en base al zodiaco chino.

² Los 24 términos solares ( jiéqì) se refieren a los términos climáticos que


representan los cambios de estación según el calendario lunar chino, y según la
situación de la Tierra en la órbita alrededor del sol.

Pero de momento eso no importaba, de cualquier manera, él no podía oír.

Cuando Shen Yi volvió con un tazón de medicina, Gu Yun acababa de terminar de


escribir y bajó su pincel.

Gu Yun: –Revísalo por mí para ver si hay algo mal.

La lámpara de vapor era deslumbrante, había una hilera de mujeres occidentales


mostrando sus pechos en la pantalla de la lámpara, todas posando en una forma que
revelaba cada detalle, Shen Yi usó su mano para escudarse de la luz y susurró: –Qué
vulgar.
Después leyó rápidamente el reporte de Gu Yun y suspiró: –¿Qué si hay algo mal?
Mariscal, por favor perdona el conocimiento superficial y las humildes habilidades de
este Shen, pero no veo una sola cosa que este bien en esto.

Gu Yun: –¿Uh? ¿Qué?

Shen Yi: –...

Levantó el reporte de Gu Yun por una esquina, lo puso de vuelta en los brazos de
Gu Yun, sostuvo su codo suavemente y señaló al pequeño sillón enseguida de él,
indicándole que solo debería quedarse ahí. Entonces, Shen Yi extendió su propio
papel, hundió su pincel en la tinta e intentó comenzar a escribir uno nuevo.

Gu Yun tomó el tazón de medicina y lo bebió de una sola vez con entusiasmo. Se
recargó en el sillón delicadamente tallado, sin ni siquiera quitarse los zapatos, luego
se cruzó de piernas arriba y esperó con calma a que la medicina hiciera efecto. Al
mismo tiempo, sus manos no se quedaron quietas: los diez dedos de Gu Yun
rápidamente doblaron el reporte anterior en un ave de papel, entonces apuntó hacia
la parte posterior de la cabeza de Shen Yi.

¡Qué tan bastardo puede ser este hombre!

Shen Yi escuchó el sonido del viento y atrapó el ave de papel con su mano.
Admitiendo en verdad su derrota esta vez, preguntó a Gu Yun: –¿Puedes escucharme
de esta forma?

–Está bien, aun un poco difuso. –dijo Gu Yun. –De cualquier forma, puedes
parafrasear lo que he escrito antes adecuadamente y hacer que suene mejor por mí.

Shen Yi suspiró: –Mariscal, ¿quieres decirle al Emperador que fue el Cuarto


Príncipe por sí solo quien vio a través de la conspiración de los bárbaros, y que ha
dejado de lado el amor a su familia, para darnos la oportunidad de exterminarlos a
todos de un solo golpe? ¿Creerías algo como esto?

Nadie sabía qué tipo de panacea había tomado Gu Yun, las dos marcas de belleza
bajo su ojo y el lóbulo de su oreja parecían haber vuelto a la vida, destellando con un
rojo brillante de nuevo.

–¿Y si no? –Gu Yun preguntó –De otra manera, ¿vamos a decirle a Su Majestad
que quise dominar las fuerzas militares de la Gran Liang desde hace largo tiempo,
que la situación en la Región Occidental apenas se ha estabilizado, pero ya estoy
planeando tomar el control militar de la Frontera Norte y que pronto tomé ventaja de
su orden de proteger al pequeño príncipe para escapar y tenderle una trampa a los
bárbaros?

"–¿O deberíamos decir que he estado metiendo mis manos secretamente en los
mercados negros ilegales de ziliujin que han sido repetidamente prohibidos, y que
accidentalmente descubrí que la cantidad de ziliujin que fluye en esos mercados en
años recientes es anormal?

Shen Yi: –...

Gu Yun habló orgullosamente: –Tu puedes darle vueltas y hacerlo sonar más
creíble, de otra manera, ¿para qué te necesitaría? Además, teniendo esa
desafortunada madre, Chang Geng, ese niño, después de que volvamos a la capital,
probablemente será hostigado por esos viejos bastardos. Necesitas vestirlo bien por
mí, di que el Cuarto Príncipe ha padecido una terrible vida, pero a pesar de haber
pasado por muchas pruebas y situaciones difíciles, la sincera lealtad al país en su
corazón no ha disminuido. Debes hacerlo desgarradoramente triste, mientras Su
Majestad rompa en llanto mientras lo lee. Déjame ver quién se atreve a hablar.

Shen Yi: –...

Gu Yun acababa de hacerlo ir a engatusar al príncipe. Ahora quería que hiciera


llorar al Emperador.

Shen Yi se burló y bajó el pincel: –Perdona a este Shen por no tener suficiente
tinta dentro para esto, el Mariscal debería ir y solicitárselo a otro experto entonces.

Gu Yun: –¡Ah!

Shen Yi alzó su cabeza para ver a Gu Yun haciéndose la victima sin ni la más
mínima pizca de vergüenza:

–Mi cabeza me duele. Duele, duele, duele, duele lo suficiente como para
explotar... hermano Ji Ping, aparte de ti, no hay nadie que me ayude y me apoye,
¿cómo puedes tener el corazón para abandonarme así? Este solitario y desolado
mundo mortal es en verdad despiadado, ¿para qué más debería vivir?

Entonces se apretó el pecho y se desplomó sobre el pequeño sillón en una


posición de ataúd, haciéndose el muerto.
"...dices que te duele la cabeza, entonces ¿para qué estás apretando tu pecho?"

Líneas de venas azules se botaron en el dorso de la mano de Shen Yi.

Sin embargo, después de un rato, Shen Yi aun así se sentó de nuevo


reluctantemente, expendió el papel, consideró cuidadosamente cada palabra y
oración, y modificó el reporte de Gu Yun.

Después de que "el cadáver" de Gu Yun se desplomó, no volvió de


nuevo a la vida, porque su cabeza realmente le dolía. Shen Yi también sabía que este
era un efecto secundario de la medicina.

Después de beber esta sopa medicinal, había un periodo tan largo como lo que
tarda un incienso en quemarse en el que sus ojos podían ver tan claro como el cristal
y su oído era extremadamente agudo. Cuando este lapso terminaba, el dolor de
cabeza comenzaría a abatirlo y, entonces, incluso abrir sus ojos se sentiría como si
todo a su alrededor diera vueltas. Todos los sonidos alrededor de él harían eco tanto
cerca como lejos.

Este síntoma se iría aliviando lentamente después de cerca de media hora. Más
tarde, sus ojos y oídos podrían funcionar temporalmente como los de las personas
normales.

¿Cuánto tiempo podía permanecer normal? Eso sería difícil de decir.

Cuando Gu Yun tomó esta medicina por primera vez, el malestar fue lo
suficientemente doloroso para darse de cabeza contra la columna de la cama.
Después de eso, fue capaz de ver y oír con claridad durante más de tres meses, casi
le hizo olvidar que todavía tenía dos partes de su cuerpo disfuncionales.

Mientras fue usándola con más y más frecuencia; por un lado, había adquirido la
habilidad de caer dormido sin importar qué tan fuerte fuera su dolor de cabeza; pero
al mismo tiempo, la efectividad parecía ir disminuyendo poco a poco.

Actualmente, una sola dosis solo podría ser efectiva por cerca de tres o cinco días.

"Podría volverse completamente inútil en unos años..." Pensó Shen Yi.

Los dos, uno sentado, otro recostado, no dijeron ni una sola palabra. Solo fue
hasta que la noche estaba oscura y que el sonido de la patrulla nocturna podía ser
oído a la distancia que Shen Yi finalmente bajó su pincel. Se volvió para tomar una
manta y cubrió a Gu Yun.

Gu Yun continuaba manteniendo la misma postura para dormir que un tiempo


atrás, cuando se dejó caer, completamente inmóvil. Solo sus cejas estaban
arrugadas, ligeramente juntas, sus labios y sus mejillas estaban de una palidez
blanca como si no hubiera trazo de sangre. Aun así, sus dos marcas de belleza
continuaban brillando.

Shen Yi lo observó, después salió caminando cuidadosamente.

Al día siguiente, cuando el Mariscal Gu despertó, se había vuelto a convertir en el


Marqués del Orden desbordante de energía una vez más.

El día todavía no estaba brillante, pero Shen Yi ya se había despertado agitado


gracias a Gu Yun. Contestó a la puerta con ojos adormilados, solo para ver a un
entusiasta Gu Yun: –Por fin ha llegado lo que encargué. Solo mira, cuando le lleve
esto para disculparme, ¡garantizo que esto puede apaciguar por completo la rabia de
ese pequeño mocoso!

Shen Yi parpadeó con fuerza, de pronto, tuvo una premonición ominosa


alzándose en su corazón.

El Marqués ordenó a cuatro soldados del Campamento de Hierro Negro mover


una enorme caja, tan grande en tamaño como la columna de una casa, para luego
marchar vigorosamente hacia donde se encontraba Chang Geng. Cuando pasaron al
lado de los arbustos de menta que había estropeado la noche anterior, Gu Yun cortó
otra hoja y la puso en su boca, sin importarle que su afilado borde se clavara en sus
labios silbó una melodía que él mismo inventó, como para declarar desde la distancia
que había descendido para hacer una visita.

Como resultado, uno de sus pies apenas había entrado a través de la puerta del
patio de Chang Geng cuando fue inmediatamente recibido con una larga espada
asesina volando hacia él. El sirviente que estaba cerca cargando una bandeja de té
gritó de susto, la bandeja y todo lo que tenía encima se rompieron en pedazos al caer
al suelo.

La muñeca de Gu Yun disparó una cuchilla del tamaño de una palma en un


instante. Suprimiendo la espada que Chang Geng sostenía, todo su cuerpo se deslizó
como un pez. Los dos ejes afilados entraron en contacto, creando un sonido. No
obstante, después de que Gu Yun flexionó sus dedos, la muñeca de Chang Geng
repentinamente se entumeció y casi tuvo que soltar la espada larga, forzándolo a
retroceder.

Gu Yun retractó la cuchilla de vuelta a su muñequera y con ambas manos detrás


de su espalda sonrió y dijo: –¿Qué ha irritado a Su Alteza tan temprano en la
mañana? No importa, usted puede descargar todo su enojo contra su súbdito.

Chang Geng: –...

Este hombre de apellido Gu podría pensar que venía a disculparse, pero


desafortunadamente, sin importa cómo se viera, parecía que llegó especialmente a
buscar pelea.

_____________

Notas:

¹ Ciclo Sexagenario

El calendario chino gira alrededor de un ciclo de sesenta años. Este ciclo está formado
por la interacción de los "Diez Troncos Celestes" y las "Doce Ramas Terrestres" que
son unidades de tiempo y lugar. Esto se originó a partir de la observación de los
fenómenos astrológicos en la antigua China y su uso varió con el paso del tiempo. Así
como las doce horas del día, están relacionados con el zodiaco chino.

Los Diez Troncos Celestes son:

Jia (), Yi (), Bing (), Ding (), Wu (), Ji (), Geng (), Xin (), Ren () and Gui ().

Mientras que las Doce Ramas Terrestres son:

-Zi () Rata, 23:00pm a 01:00am (Zi Shi)


-Chou () Buey, 01:00am a 03:00am (Chou Shi)

-Yin () Tigre, 03:00am a 05:00am (Yin Shi)

-Mao () Conejo, 05:0am a 07:00am (Mao Shi)

-Chen () Dragón, 07:00am a 09:00am (Chen Shi)

-Si () Serpiente, 09:00am a 11:00am (Si Shi)

-Wu () Caballo, 11:00am a 13:00pm (Wu Shi)

-Wei () Cabra, 13:00pm a 15:00pm (Wei Shi)

-Shen () Mono, 15:00pm a 17:00pm (Shen Shi)

-You () Gallo, 17:00pm a 19:00pm (You Shi)

-Xu () Perro, 19:00pm a 21:00pm (Xu Shi)

-Hai () Cerdo, 21:00pm a 23:00pm (Hai Shi)


14. Rompiendo el Hielo

En resumen, el Mariscal Gu, quien era excelso en el arte de "mencionar cosas que no
deben ser mencionadas", había conseguido un resultado exitoso nuevamente.

El cielo aún no estaba iluminado, pero su hermano mayor ya se encontraba


entrenando con la espada. Ge Pang Xiao ya había preparado una bocanada de elogios
azucarados. Inesperadamente, esto ya había ocurrido antes de que él tuviera la
oportunidad de... le dio un susto de muerte mientras se quedaba de pie inmóvil al
lado, sin atreverse a exhalar.

Chang Geng parecía no haber dormido bien. Su rostro estaba pálido y sus ojos
estaban temblando ligeramente. Después de darle un profundo vistazo a Gu Yun, bajó
lentamente la punta de la espada y controló su voz: –He ofendido gravemente al
Marqués con mi gran torpeza.

Gu Yun se frotó el mentón, intentando contener su risa.

Alzó su mano con intención de colocarla alrededor del hombro de Chang Geng
justo como antes, pero como era de esperarse, el chico lo evadió.

Chang Geng dijo fríamente: –Marqués, pase por favor.

Gu Yun retrajo su mano con un poco de vergüenza y la colocó sobre sus labios,
encubriéndose con una tos: –Chang Geng, espera.

Al escuchar a Gu Yun llamarlo por su nombre, los pasos de Chang Geng se


detuvieron subconscientemente, solo para ver a Gu Yun darse la vuelta y agitar su
mano. El par de personas que estaban cargando la caja de inmediato ingresaron y la
colocaron en patio, dieron un paso atrás y se formaron en una fila para luego hincarse
sobre una rodilla.

–Mariscal.

Gu Yun alargó su mano y les indicó que se pusieran de pie, entonces se adelantó
personalmente para abrir la cerradura de la caja. Con su mano colocada en la
cerradura de aspecto complicado como si quisiera tentar a los niños pequeños, se dio
la vuelta y le dijo a Chang Geng con una misteriosa sonrisa: –Ven, tengo algo bueno
que mostrarte.

La tapa de la caja se abrió con un crujido. Ge Pang Xiao tiró de Chang Geng, pero
al ver lo silencioso que estaba, no pudo contener su curiosidad y dio un paso adelante
para echar un vistazo, inmediatamente después chilló de sorpresa.

En el interior de la caja yacía una Armadura Pesada de color plateado. No había


abigarramiento¹ en ninguna parte de todo su cuerpo, las líneas y las curvas era casi
deslumbrantes, sorprendentemente hermosas. Comparadas con esta, las Armaduras
Pesadas que los bárbaros habían obtenido no parecían nada más que montones de
pedazos de metal pesado.

¹ Abigarrar: verbo que alude a combinar los colores de modo erróneo o a amontar
elementos heterogéneos sin coherencia.

Gu Yun dijo con una pizca de orgullo: –Esta fue hecha a la medida por el Maestro
del Instituto Ling Shu un tiempo atrás. La eficiencia del motor de ziliujin es el doble,
tan alta como otras Armaduras Pesadas. Las articulaciones tienen una capa de
refuerzo y no se atascará tan solo por una pieza de xiu zhong si como esas chatarras
de los bárbaros. Esta es una obra de arte, mucho mejor que la que usaba cuando era
joven, pero aún no tiene nombre... Ya deberías estar en la edad donde tengas tu
propio nombre, deberías dejarle a esta tu nombre de la infancia.

Chang Geng, a excepción de la luz que se reflejaba de la armadura y destellaba


en sus ojos, no tenía otra expresión en su rostro. Especialmente después de escuchar
a Gu Yun sugerir que debería darle a la Armadura Pesada el nombre de "Chang
Geng".

Él no sabía desde cuándo el nombre "Chang Geng" se volvió tan


popular. Xiu Niang, Hu Ge Er, Gu Yun, todos ellos parecían favorecer este nombre de
infancia.

El enemigo, quien tenía la posición de su madre, le dio una dosis de veneno que
podía causarle locura antes de su muerte, nombrándolo "Chang Geng". El yifu al que
hubiera querido cuidar por el resto de su vida antes... todo se había convertido en
burbujas; ahora le obsequiaba esta asombrosa Armadura Pesada, también sugiriendo
que la nombrara "Chang Geng".
¿Había algo más irónico que esto?

En resumen, el Mariscal Gu, quien era excelso en el arte de "mencionar cosas que
no deben ser mencionadas", había conseguido un resultado exitoso nuevamente.

El prolongado silencio de Chang Geng hizo que la gente a su alrededor se sintiera


incómoda. Ge Pang Xiao dio un paso al frente y extendió su brazo para darle un
suave un tirón a su manga: –Hermano mayor, ¿no vas a probarla? La primera vez
que vi Armaduras Pesadas fueron las del grupo de bárbaros de ese día...

Chang Geng repentinamente hizo una inclinación con su cabeza, después se dio la
vuelta de regreso a interior de la casa sin decir ni una sola palabra y cerró la puerta
con fuerza.

La sonrisa en los labios de Gu Yun paulatinamente se tornó un poco amarga.


Lucía bastante auto-consciente parado en la entrada del patio, pero rápidamente se
recompuso y se rio de sí mismo para buscar una salida: –Mi primera vez siendo el
yifu de alguien, no soy muy bueno en eso, ¡qué vergonzoso!

Un sargento en Armadura Negra se acercó y preguntó: –Mariscal, esta


armadura...

–Colóquenla... um, solo colóquenla fuera sus habitaciones y déjenle la llave. –Gu
Yun pausó brevemente, parecía que iba a decir algo más, pero al final, continuaba
desanimado: –Olvídenlo.

Estaba usando un atuendo casual de color índigo, ligero y delgado; su figura


tampoco era completamente robusta. Había puesto mucho esfuerzo en intentar
complacer al chico, pero terminó tocando asuntos que no deberían ser tocados.
Mirando a las puertas fuertemente cerradas en frente de él con desconsuelo, brindaba
una imagen bastante lamentable.

Shen Yi presenció esta situación, y no pudo evitar maldecir: "¿No eres


normalmente demasiado arrogante? Parece que has pateado justo en la placa de
hierro² esta vez, ¡Qué te sirva de lección!"

² NTE. . Se emplea cuando alguien se siente en una posición superior con respecto a
otra persona, en una pelea, por ejemplo, y resulta que el otro es mucho más fuerte
de lo que se esperaba. El efecto es como si le dieras una patada a una placa de hierro
pensando que es de madera, terminas hiriéndote a ti mismo.
Ge Pang Xiao se sintió un poco incómodo, rascándose la cabeza con torpeza: –Tío
Shiliu...

Gu Yun palmeó la frente de Ge Pang Xiao y sonrió reticentemente: –No es nada,


ustedes dos vayan a correr y jugar por ahí.

Después se dio la vuelta y caminó hacia Shen Yi, arrastrándolo lejos, a bastante
distancia y luego susurró: –¿No estaba él muy feliz la última vez cuando le di la
muñequera de hierro? ¿Por qué no funcionó esta vez?

Shen Yi miró alrededor y vio que no había nadie cerca que los pudiera oír,
entonces dijo con franqueza: –Gran Mariscal, ¿crees que está hecho de madera, de
manera que puedas usar el mismo truco en cada ocasión?

Gu Yun estaba un poco ansioso: –Basta de comentarios astutos, entonces, ¿qué


piensas que debería hacer?

Los ojos de Shen Yi se abrieron: –Solo mira, has hecho todas esas grandes
hazañas en la Frontera Norte, sin embargo, por cuánto tiempo se los has estado
ocultando. Él te ha tratado de todo corazón, pero ¿y tú? En este momento, él
continúa pensando que solo estuviste fingiendo estar ciego y sordo para engañarlo,
sin mencionar que la madre que lo crio desde pequeño resultó ser una espía de las
tribus de Man, quien también se ha ido y podría haber sido asesinada indirectamente
por ti...

–¡Qué estupidez! –lo interrumpió Gu Yun. –Esa clase de demonio de la


sabana sin dudas terminó con su vida sabiendo con certeza que su gran plan había
rendido frutos. Si ella hubiera sabido que yo estaba aquí, se habría dado cuenta de
que no tenían oportunidad, ¡qué demonios iba a morirse...!

Shen Yi meditó sobre estas palabras, él no podía hacer ninguna relación al karma
en esta oración, solo pudo escuchar el punto clave: "el héroe del mundo, si no soy yo,
entonces ¿quién es?" de las palabras del Mariscal Gu. ¿Qué es este "sabiendo que él
está aquí, ahora entiendo que no tengo oportunidad"?

Sencillamente irremediable.

Shen Yi no le prestó ninguna atención, respondió solo por hacerlo: –Solo dale algo
de espacio, déjalo tener algo de paz y tranquilidad por unos días, no vayas
molestándolo con esos trucos para "persuadir concubinas". Déjalo que se recupere.

Gu Yun: –No tengo una concubina...

Shen Yi se burló: –Así es, ni siquiera tienes una esposa.

Gu Yun lo pateó.

Sin embargo, después de dar dos pasos, el Mariscal Gu se percató de que este
asunto ocurrió justo a tiempo: simplemente no deseaba regresar a la capital en ese
momento.

Pero escoltando al pequeño príncipe, no podrían permanecer para siempre en el


pueblo de Yanhui. Lo consideró brevemente, luego tuvo una maliciosa idea.

Gu Yun dijo a Shen Yi: –Justo a tiempo, el reporte que escribiste anoche aún no
ha sido enviado, regresa y cámbialo. Di que el Cuarto Príncipe alberga auténtica
piedad filial. A pesar de que es difícil conciliar ambos, lealtad y piedad filial, al final, él
ha colocado lo correcto antes que su propia familia, pero después de todo, debido al
excesivo sufrimiento, terminó postrado en cama por una grave enfermedad.
Descansaremos en el pueblo de Yanhui por un tiempo, esperando a que el cuerpo de
Su Alteza se recupere para regresar a la capital. Debe ser escrito de manera
razonable y sensible, esfuérzate por hacer que el Emperador rompa en lágrimas.

Shen Yi: –...

Si tuviera alguna oportunidad para derrotarlo, él personalmente haría a este Gu


romper en lágrimas.

Era una lástima que los planes humanos no pudieran ser comparados con aquellos
de Dios.

Al día siguiente, mientras Gu Yun estaba observando a Chang Geng practicar con
su espada desde lo alto de un muro, una Águila Negra arribó súbitamente con una
orden urgente de medalla dorada. Solo un vistazo y la expresión de Gu Yun cambió
de inmediato.

El Emperador actualmente se encontraba en una condición crítica; había


convocado al Marqués del Orden para traer de vuelta al Cuarto Príncipe con prontitud.

Gu Yun se dio la vuelta y saltó desde lo alto de la pared. Chang Geng lo pudo
escuchar ligeramente hablando con alguien fuera del patio: –Dile a Ji Ping que venga
a verme, estamos por regresar a la capital de inmediato.

Gang Geng estaba perplejo; apoyándose en la espada larga, pudo sentir


circunstancias imprevistas aproximándose.

Toda la Gran Liang pensaba en él como "Su Cuarta Alteza", excepto él mismo.

Chang Geng siempre sintió que su identidad era bastante insultante. Si en verdad
era un príncipe, ya fuera de sangre pura o mestiza, de cualquier manera, ¿debería la
verdadera línea de sangre del dragón estar ahí para darle asilo?

¿Cómo terminó así?

Pero entonces, de nuevo, si pertenecía a la familia real o a la de un vagabundo, él


no tenía palabra sobre este asunto.

Ge Pang Xiao estaba observándolo y notó que Chang Geng no estaba


de muy buen humor, de inmediato sonrió y dijo: –No te preocupes, hermano mayor,
siempre te seguiré, si eres un general seré tu guardaespaldas; si eres un magistrado,
seré tu asistente; si eres el Emperador, seré tu eunuco... ¡Ah!

Chang Geng cubrió su boca y lo miró: –¿Cómo puedes decir esa clase de
tonterías? ¿Ya no quieres vivir?

El pequeño par de ojos como frijoles mungos de Ge Pang Xiao se movieron de


izquierda a derecha.

El sombrío humor de Chang Geng mejoró bastante de pronto. Incluso el pequeño


niño de la familia de carniceros permanecía inalterado. Si continuaba revolcándose en
su ansiedad, ¿no significaría eso que era un completo incompetente?

Chang Geng pensó: "Entonces solo debería huir por mi vida, como no hay
absolutamente ninguna carga, debería huir al bosque dentro de alguna montaña y ser
un cazador. Nadie podrá encontrarme de nuevo."

No obstante, si decidía huir, debería dejar a Shiliu... Gu Yun, detrás. Mientras


comenzaba a entretenerse con esta idea, su interior comenzó a dolerle tanto, como si
fuera cortado en pedazos; no tuvo opción más que dejar temporalmente esos
pensamientos de lado. Pero tan pronto como lo hizo, dejándose llevar por la
corriente, Gu Yun ya estaba escoltándolo en su camino de vuelta a la capital.
Ge Pang Xiao ya se había hecho a la idea de seguirlo. El chico quien creció en el
campo había elegido el camino a la capital a miles de kilómetros de distancia. Compre
uno, lleve uno más gratis: el día siguiente mientras estaban a punto de partir, Chang
Geng estaba viendo a Cao Niang Zi quien estaba ahora vistiendo un atuendo
masculino, pero sin importar como se le veía, seguía pareciendo una niña travestida.

Cao Niang Zi reunió su coraje, tratando de forzar su voz: –Hermano mayor Chang
Geng, salvaste mi vida en el rio ese día. Mi padre dice que, como hombre, uno no
debe ser malagradecido: debo pagarte con mi vida.

Al escuchar la parte del "como hombre", ya tenía escalofríos. Después de oír el


"te pagaré con mi vida", de pronto sintió que le dolía el estómago. Él respondió
secamente: –No es necesario.

Las orejas de Cao Niang Zi estaban de un rojo brillante, dijo tímidamente: –Yo...
yo solo quiero ir a la capital contigo, estar a tu lado y servirte.

Chang Geng quería negarse al inicio, pero cuando las palabras estaban a punto de
dejar sus labios, se deslizaron de vuelta por su garganta. Desde su punto de vista, Ge
Pang Xiao y Cao Niang Zi eran sus dos pequeñas "colas". Apenas si le decían una
oración completa, uno no podía decir si existía alguna clase de amistad ahí, pero una
vez que dejara el pueblo de Yanhui, de repente esos dos niños se convertirían por
completo en recuerdos que tenía de este lugar, sin contar a Shen Shiliu.

Chang Geng titubeó por un momento, entonces volvió su cabeza y preguntó a un


soldado: –Este hermano... ¿le importaría preguntarle al Marqués acerca de esto?

La respuesta del guardia llegó rápidamente: –El Gran Mariscal dijo que la decisión
es toda suya.

Chang Geng exhaló suavemente; como pensó, asuntos tan triviales, Gu Yun no les
pondría atención.

Llevando consigo a Ge Pang Xiao y Cao Niang Zi, Chang Geng montó en su
caballo, entonces se dio la vuelta y contempló por última vez al pequeño pueblo de
Yanhui.

En alguna ocasión los Cometas Gigantes habían regresado a este lugar, con
multitudes alineándose a ambos lados, dándoles la bienvenida de vuelta. Aunque
inmerso en la pobreza, la vida aquí siempre había sido feliz y tranquila.
Actualmente, como las llamas de la Guerra había arrasado a través de ellos, todo
el pueblo parecía haber caído en las sombras. En la distancia, solo el sonido de los
cuervos podía escucharse.

Había una sensación indescriptible en el corazón de Chang Geng: sintió que esos
sencillos y alegres días no volverían jamás.

El poderoso Campamento del Hierro Negro se apresuró de vuelta a la capital de la


misma manera que si fuera un ejército marchando. Incluso los niños pequeños llenos
de energía estaban completamente exhaustos después de unos pocos días de viaje.

Cuando el ejército instaló su campamento para descansar en un valle, en medio


de la confusión, Chang Geng tuvo una pesadilla completamente diferente de lo
normal. Soñó que tenía un cuchillo de acero en sus manos y atravesaba el pecho de
Gu Yun con él, la sangre comenzó a brotar. Su rostro estaba tan pálido como el papel,
sus ojos se oscurecieron y la mirada se dispersó mientras perdían su luz lentamente,
una delgada línea de sangre bajó desde sus labios.

Chang Geng gritó "¡yifu!" en voz alta y se incorporó asustado. Bañado en un


ardiente sudor febril, tocó su pecho subconscientemente.

Chang Geng había aplanado la cuchilla del arruinado xiu zhong si y notó algunos
detalles acerca de ello. Los trazos dejados atrás por la combustión del ziliujin parecían
una especie de patrón, semejando nubes; después él perforó un agujero y la colgó de
su cuello.

Este xiu zhong si lo había ayudado a matar a un bárbaro. Chang Geng creía que,
como había visto sangre, ya no podía continuar siendo considerado un niño. Él ahora
calificaba como un hombre de verdad, por lo tanto, usaba esta cuchilla sobre si todo
el tiempo.

Sus dedos tocaron la fría pieza de metal negro, calmando gradualmente a Chang
Geng.

Lentamente escupió una exhalación sofocante, luego se movió para salir de su


tienda. El guardia nocturno quiso seguirle de inmediato, pero él se rehusó.

Chang Geng se fue solo a un pequeño rio. Mientras estaba lavando su cara,
escuchó los animados sonidos de los insectos en el pasto. Extendió su mano y atrapó
una pequeña cigarra.

Antares³ caería pronto, señalando el inicio del frío otoño; el tiempo de vida de
este pequeñito estaba por terminar. Chang Geng sintió lástima por esta criatura y la
dejo ir. Paseó sin rumbo a lo largo de la orilla del rio cuando llegó inconscientemente
a la tienda de Gu Yun.

³ Antares es el nombre moderno de la antigua estrella de fuego china liúhu. Está


asociada con el final del verano.

Entonces, sonrió burlonamente a sí mismo, pero justo cuando estaba dándose la


vuelta para irse, vio a Shen Yi apresurándose al interior, sosteniendo un cuenco de
porcelana en su mano, una esencia medicinal familiar esparciéndose.

La nariz de Chang Geng dio un respingo, incapaz de hacer otro movimiento.


15. Conversación Nocturna

Yifu estaba equivocado, ¿de acuerdo?

Era difícil para Chang Geng considerar a Shen Shiliu y a Gu Yun como la misma
persona.

Shen Shiliu simplemente era un hombre impropio de un pueblo fronterizo,


desperdiciando todos sus días deambulando sin nada que hacer, sin trabajar para
ganarse la vida, pero también era un comedor quisquilloso, quien era inmensamente
difícil complacer. Era genuino y verdadero, aunque repulsivo al mismo tiempo.

Pero Gu Yun no.

Para la mayor parte de las personas en este mundo, "Gu Yun" podría no ser un
individuo. Era más similar a un símbolo: un ser increíble con tres cabezas y seis
brazos, excepcionalmente hábil y talentoso.

En una gran nación que abarcaba miles de kilómetros, solo podía existir una
persona como Gu Yun.

No solo para Chang Geng, sino para Ge Pang Xiao y Cao Niang Zi, cuando
hablaban acerca de este tema, también sentían como si solo estuvieran soñando.

Era solo que Chang Geng era diferente de sus dos pequeños amigos. Después de
todo, Shen Shiliu no era su yifu.

Chang Geng no estaba resentido con Gu Yun por engañarlo. Después de todo, él
ya estaba rodeado de decepción desde el día que nació, añadir una más a la lista no
hacía mucha diferencia.

Además, ¿qué podría obtener el Gran Marqués del Orden por engañar a un pobre
niño huérfano como él?

Generalmente, podría decirse que fue debido a la bendición de Xiu Niang: quien le
forjó esta falsa identidad, que tan bajo personaje como él pudiera tener la
oportunidad de conocer al Marqués del Orden en su vida. El hombre incluso se rebajó
a sí mismo para "engañarlo", debería haber otras razones para eso.

Simplemente era que el del afecto de Chang Geng: dos partes fueron para su
tierra natal, dos partes fueron otorgadas a Xu Baihu quien rara vez venía a casa.
Todas las seis partes restantes eran para su pequeño yifu. Pero ahora que el Mariscal
Gu había hecho desaparecer a su pequeño yifu, esas seis partes de afecto cayeron
sobre el suelo en vano y se hicieron añicos, cavando un gran foso en su corazón, la
hemorragia esparciéndose por todos lados en una vasta extensión.

Pero en ese momento, mientras Shen Yi llevaba la medicina a esas altas horas de
la noche, Shen Shiliu y Gu Yun: dos figuras separadas que deberían estar en dos
lados completamente opuestos; repentina e inesperadamente se traslaparon uno con
otro.

Después de un rato, Shen Yi salió con un cuenco vacío. Chang Geng lo escuchó
notificar a los soldados montando guardia fuera de la tienda del Mariscal: –Todos
mantengan guardia aquí, no dejen a nadie entrar a molestarlo.

Chang Geng titubeó por un momento, pero procedió a dar un paso más cerca,
como si hubiera sido empujado hacia delante por una fuerza invisible.

Después de varios de días viajando juntos, la guardia personal de Gu Yun


ciertamente lo reconocía. Pero, debido a las instrucciones de Shen Yi, no tenían
opción más que adelantarse y detenerlo: –Su Alteza Real, el Mariscal no se siente del
todo bien el día de hoy, ya ha tomado su medicina y se ha ido a dormir. Si necesita
algo, por favor ordene a su súbdito, podré ejecutarlo en su lugar.

El hombre que solía vivir al lado y al que podía encontrar fácilmente sin ni siquiera
llamar a la puerta... ahora Chang Geng tenía que molestar a otros solo para darle un
vistazo a su rostro.

Chang Geng bajó su cabeza, su voz parecía estar teñida de soledad:


–Este hermano...

El guardia inmediatamente se arrodilló: –No me atrevo.

–No, no, no me refiero a eso. –Chang Geng rápidamente agitó sus manos y sonrió
con impotencia. Después de un momento, suspiró: –Es solo que antes, en el pueblo
de Yanhui, yo solía llevarle medicina. Solo quisiera darle un vistazo rápido, si en
verdad es un inconveniente, entonces...

No pudo hablar más. Chang Geng se hizo a la idea, decidiendo que, si era
rechazado de nuevo esta vez, no se humillaría más a sí mismo.

Inesperadamente, en esta ocasión, otro guardia vino y susurró en sus oídos: –¿No
dio instrucciones el Mariscal de que no había necesidad de informarle si era Su Alteza
quien venía a visitarlo? No seas tan terco.

Chang Geng tenía ojos y oídos agudos, por supuesto, pudo escucharlo. Alzó su
cabeza sorprendido, sin entender por un momento la emoción en su corazón. Y así de
sencillo, se le permitió entrar.

El aroma de la medicina no se había evaporado, dejaron las cortinas de la cama


abiertas, la figura de una persona yacía ahí en silencio.

Mientras se acercaba un poco más, Chang Geng descubrió que Gu Yun aún no se
había dormido.

Tal vez debido al dolor de cabeza, los dedos de Gu Yun estaban presionados
fuertemente contra sus sienes, un ceño profundamente fruncido entre sus cejas; no
se dio cuenta de que alguien acababa de entrar.

Chang Geng aclaró su garganta a unos pasos de distancia, entonces lo llamó


suavemente: –Mar...

Él solo emitió un sonido, pero Gu Yun, que estaba acostado en la cama, se


levantó de inmediato, sacó un sable oculto entre sus sabanas y lo desenvainó cerca
de diez centímetros. Chang Geng ni siquiera pudo pestañear cuando la afilada hoja de
la espada ya se encontraba colocada contra su cuello, su frialdad trepando sobre él.
La persona sosteniendo el sable parecía un feroz dragón que acababa de ser
despertado.

Chang Geng estaba impactado por su aura asesina y fue obligado a dejar
escapar:

–¡Shiliu!

Gu Yun ladeó su cabeza, después de un breve momento, entrecerró sus ojos y


pareció reconocer a Chang Geng, dijo vagamente: –Lo siento.

Puso el sable de vuelta dentro de sus cobijas y frotó suavemente el cuello de


Chang Geng: –¿Te lastimé?

Chang Geng estaba pasmado, justo mientras se recomponía, una sospecha


comenzó a alzarse en su interior: "¿Realmente no puede ver?"

Pero hizo a un lado de inmediato ese pensamiento imposible: ¿cómo podría el


Marqués del Orden ser un hombre ciego?

Gu Yun buscó una capa exterior y la envolvió descuidadamente alrededor de su


cuerpo: –¿Por qué has venido aquí?

Pero cayó cuando intentó ponerse de pie debido a sus mareos, terminó medio
sentado, medio cayendo en la cama, Gu Yun inhaló hondo y sostuvo su frente con
una mano, la otra estaba presionada en el costado de la cama como soporte.

–No te muevas. –Chang Geng extendió sus brazos subconscientemente y lo


atrapó.

Dudó por un momento, luego se inclinó y levantó las piernas de Gu Yun, las puso
de vuelta sobre la cama, y lo arropó adecuadamente con la cobija. Mientras evitaba el
desastre de largo cabello que se desparramaba alrededor, apoyó el hombro de Gu
Yun para ayudarlo a recostarse. Después de terminar esta serie de acciones, Chang
Geng se quedó parado tontamente por un momento, de pronto no podía encontrar
ninguna palabra que decir, solo una tensa pregunta salió de sus labios: –¿Qué te
pasó?

La medicina de Gu Yun estaba comenzando a surtir efecto, no esperaba


que Chang Geng, quien estaba "haciendo un berrinche", viniera a visitarlo de
improvisto. Solo podía soportar de mala gana el dolor de cabeza y los sonidos
resonando cerca y a lo lejos en sus oídos.

Al inicio, había tenido la intención de despachar a Chang Geng, rio casualmente:


–Un pequeño mocoso desagradecido que no quiere reconocerme me hizo enojar...
discúlpeme, Su Alteza, ¿podría traerme mi botella de vino?

De acuerdo a su experiencia, en una situación como esta, beber algo de vino


podría hacerlo un poco más soportable.

Chang Geng frunció el entrecejo y lo miró con recelo.


A Gu Yun le dolía la cabeza como si se estuviera partiendo, mintió: –El vino
medicinal de Shen Yi puede ayudar a curar la migraña.

Chang Geng fue fácilmente engañado, fue a tomar la botella que colgaba
enseguida del traje de Armadura Ligera.

Gu Yun inclinó su cabeza y se bebió la mitad del vino de un solo trago. Cuando
casi se terminaba toda la botella, Chang Geng rápidamente sujetó su muñeca y le
rebató la botella por la fuerza: –Suficiente, no bebas demasiado incluso si es vino
medicinal.

El fuerte vino fluyó al interior de su estómago como fuego ardiente, toda la sangre
de su cuerpo hirvió. Gu Yun dejó escapar un suspiro y sintió que su vista ya estaba
más clara. Era solo que comenzó a sentirse un poco mareado por beber demasiado
rápido. Por un momento, los dos no tuvieron nada que decir y, después de mirarse el
uno al otro por un rato, Gu Yun no pudo mantenerlo. Se recostó en la cama y cerró
sus ojos suavemente.

Su intención de despachar a Chang Geng era clara como el cristal, incluso Chang
Geng comprendió que debía retirarse, pero sus pies parecían enraizados sobre su
lugar.

Por un lado, Chang Geng se ridiculizó a sí mismo: "Incluso si te sientes


preocupado, todo seguirá siendo irrelevante, solo sé razonable y vete ya."

Pero al mismo tiempo, extendió la mano involuntariamente y presionó un punto


de acupuntura en la cabeza de Gu Yun.

Mientras continuaba, sintió que era bajo y despreciable, pero aun así no pudo
detenerse.

La frente de Gu Yun estaba fría y a excepción de lo fruncido en el comienzo de sus


cejas, él no expresó ninguna otra opinión, simplemente dejó a Chang Geng hacer lo
que quisiera.

Fue solo hasta que las manos de Chang Geng se sintieron un poco cansadas que
susurró: –¿Te sientes mejor ahora?

Gu Yun abrió sus ojos y miró a Chang Geng en silencio.

El conocido "a veces, incluso los sabios pueden estar equivocados, e incluso los
tontos pueden estar en lo correcto en ocasiones bajo la influencia del vino": Gu Yun
fue capaz de decir algo sensible por una vez. Mirando a Chang Geng por un momento,
de pronto dijo:

–Incluso después de que lleguemos a la capital, yifu seguirá ahí para protegerte.
No tengas miedo.

Chang Geng estaba completamente aturdido. Bajo la tenue iluminación, pareció


estremecerse inmensamente.

Obligado a madurar tan pronto a su edad, cuando sabía perfectamente bien que
no tenía ningún lugar ni nadie en quien apoyarse más que en sí mismo, solo pudo
apretar sus dientes y forzarse a ser un tranquilo y contenido adulto.

Pero, de frente a la más ligera pizca de la calidez que siempre había añorado, el
fuerte y valiente exterior se desmoronaba y revelaba al suave y frágil niño dentro.

Gu Yun alargó una mano hacia él: –Yifu estaba equivocado, ¿de
acuerdo?

Él no sabía cómo había penetrado esta oración a través del roto corazón del chico;
quizás no era del todo sincera, porque en su mayoría, Gu Yun nunca pensó que
estaba equivocado. Incluso si su consciencia hablaba ocasionalmente, no significaba
necesariamente que supiera exactamente que él estaba mal.

Su gentileza e indulgencia traídas por el vino habían dado a Chang Geng una
salida.

Chang Geng sujetó su mano con fuerza, aferrándose a una paja salvavidas¹. Los
hombros que habían estado tensos durante muchos días se relajaron súbitamente,
casi rompe en llanto.

¹ NTE. Original Figurativo, significa: "Aferrándose a su última esperanza". Ver nota al


final para más contexto.

En ese instante se dio cuenta de que lo que había estado esperando todo ese
tiempo eran esas dos simples oraciones, mientras esa persona le dijera: "yifu estaba
equivocado, yifu todavía te necesita", era suficiente para que supiera que, incluso
después de que la Xiu Niang que abusó de él dejara de existir, después de perder a
Xu Baihu a quien ni siquiera tuvo oportunidad de ver por última vez, en este mundo
aún existía esta pequeña pizca de calor restante para él... entonces podría perdonarle
lo que sea a su pequeño yifu.

En el pasado, y para siempre.

Ya sea que se llamara Shen Shiliu o Gu Yun.

Gu Yun sintió que sus párpados se volvían más y más pesados. Se recostó en la
cama, cerró sus ojos y luego dijo: –Chang Geng, muchas cosas cambiarán a partir de
ahora. Nadie puede saber cuál será su destino final desde el comienzo, a veces no
debes pensarlo demasiado.

Chang Geng observó a Gu Yun sin parpadear. Sus ojos, inadvertidamente,


cargaban trazos de una codicia cuidadosamente oculta. Admitió con sufrimiento que
Gu Yun tenía razón: muchas cosas cambiarían, la gente que vive tiene que morir, los
buenos tiempos se disiparían, amigos y conocidos se separarían al final, afecciones
tan profundas como el océano y tan altas como el cielo eventualmente parecerían una
corriente de agua fluyendo hacia los confines de la tierra...

Solo su propio destino final estaba ya establecido de forma permanente:


enloquecería.

Gu Yun se movió más adentro de la cama, después palmeó el espacio vacío junto
a él: –Ven aquí, nos tendremos que darnos prisa para estar en movimiento mañana
también, duerme aquí conmigo esta noche.

Después de medianoche, Chang Geng cayó dormido en la tienda del Mariscal Gu


Yun. Como de costumbre, el Hueso de la Impureza se negó a dejarlo ir, pesadillas
interminables llegaron una tras otra. Pero siempre pudo sentir un ligero aroma
medicinal alrededor de él. Sabía muy bien que estaba a salvo, incluso entendiendo
vagamente que solo estaba soñando, parecía haber una capa separándolo de esos
miedos y resentimientos.

Para Chang Geng, esa fue una rara noche de sueño tranquilo.

Por supuesto, lo hubiera sido si no hubiera despertado encontrando que usó uno
de los brazos del Marqués del Orden como almohada durante toda la noche
provocando que se entumeciera, y no solo eso: incluso se había acurrucado muy
profundo en el pecho del hombre.

Especialmente Gu Yun, ese bastardo sin vergüenza jamás entendería el corazón


sensible y emocional del joven aun en crecimiento. Entre más auto-consciente se
volvía el otro, más aceite echaría al fuego. El Mariscal Gu creía que, dado que ya
habían compartido la cama durante la noche, Chang Geng ya se había reconciliado
con él, por lo que continuó con sus malos hábitos. Masajeó su brazo entumecido y
jugó con el niño a manera de entretenimiento matutino, incluso parecía que iba a
sacar este tema de nuevo para estárselo recordando siempre en el futuro.

¿Fue la imagen débil y enferma de esta persona la noche anterior tan solo un
acto de nuevo?

Temprano por la mañana, Shen Yi vio a Chang Geng saliendo con fuertes pisadas
de enojo de la tienda del Mariscal Gu Yun, ruborizado. Por el resto de ese día, se
volvería hacia otro lado tan pronto como viera a Gu Yun.

En el camino, Shen Yi acercó su caballo, contempló el rostro de Gu Yun y


preguntó: –¿Está todo bien ahora?

Gu Yun, como un viejo lobo, dijo orgullosa y despreocupadamente: –Solo un niño


pequeño, asuntos tan triviales. No había nada desde un principio.

Shen Yi, que había presenciado a Gu Yun dando vueltas con preocupación y
ansiedad los dos días anteriores, se quedó completamente sin palabras y solo pudo
burlarse.

Gu Yun, como era habitual, pretendió que no podía oír, viendo la espalda de
Chang Geng desde la distancia, dijo repentinamente: –Dime... ¿puedo dejar el
Campamento del Hierro Negro en sus manos en el futuro?

Shen Yi replicó secamente: –¿Quieres que encuentre una muerte trágica?

Gu Yun emitió un sonido irritado, como si Shen Yi acabara de matar su estado de


ánimo.

–¿Realmente crees que el Campamento del Hierro Negro es algo bueno? Estoy
hablando honestamente, Zi Xi, perdóname por decir esas palabras que son difíciles de
escuchar. –dijo Shen Yi. –El Campamento del Hierro Negro en las manos del Viejo
Marqués era una "arma para el país". Pero cuando fue dejado a tu cargo, se convierte
en un "arma contra el país". El arma para el país es radiante, favorecida por muchos,
no puede decirse lo mismo del arma contra el país.

Escuchando el significado detrás de sus palabras, la sonrisa perezosa de Gu Yun


desapareció.
___________

Notas:

¹aferrándose a una paja salvavidas

Este dicho se menciona varias veces a lo largo de la historia así que mejor explico el
contexto. Este proverbio se origina de una historia que va más o menos así:

Un sobreviviente de un naufragio flotaba en el mar y vio una hebra de paja flotando


en el océano, creyendo que se trataba de una pieza de madera a lo lejos, se aferró a
la esperanza de alcanzarla, no fue sino hasta que pereció ahogándose en el mar que
se dio cuenta de que se trataba de una pieza de paja.
16. Nubes de Tormenta

Gu Yun no se sentía ofendido en lo más mínimo, estalló en risa, todo su ser despedía
un aura arrogante y salvaje de "ni viento furioso ni lluvia tormentosa pueden
afectarme".

Si uno deseaba discutir estas complejas relaciones, primero debía empezar por el
anterior Emperador.

El previo Emperador pasó su vida a lomos de un caballo, había conseguido


grandes logros tanto políticos como militares, una leyenda rara vez vista a lo largo de
la historia. El hombre había llevado a la Gran Liang a su cenit, como el sol a
mediodía, ningún país extranjero se atrevería a ofenderlo. En adición, también fue el
fundador tanto del Instituto Ling Shu como del Campamento del Hierro Negro.

Era una lástima que este brillante y sabio Emperador estuviera destinado a una
vida solitaria. Durante su reinado, tuvo cuatro Emperatrices, pero ninguna fue capaz
de vivir mucho tiempo. Tuvo tres hijos y dos hijas en total, cuatro de los cuales vieron
a los más jóvenes morir antes que ellos.

Cuando el anterior Emperador falleció, el único niño que quedaba era la Primera
Princesa, quién se casó a temprana edad.

Decía la leyenda que, cuando la princesa tenía entre dieciséis y diecisiete años de
edad, fue infectada con una grave enfermedad que casi toma su vida. Por fortuna,
ella ya tenía un acuerdo de matrimonio con el padre de Gu Yun. El monje del templo
Hu Guo encendió una vela por la longevidad de la princesa y le aconsejó que debía
casarse pronto. Fiel a esas palabras, después de ser desposada por el Marqués, la
enfermedad de la princesa había mejorado lentamente.

Desde este punto de vista, parecía que el hecho de que los príncipes y princesas
anteriores fallecieran uno tras otro a temprana edad se debía en parte al destino del
anterior Emperador contrarrestando el de ellos.

El anterior Emperador, quien había perdido a todas sus esposas e hijos, en su


momento final decidió dejar el Campamento del Hierro Negro, y el más vital poder
militar a su más amada princesa y a su esposo, pero la nación de la Gran Liang no
podía cambiar su apellido, el próximo Emperador tenía que ser adoptado de una rama
diferente.

La razón por la que el actual Emperador: Su Majestad Yuan He, fue capaz de
entronarse exitosamente ese año fue en gran parte gracias a la asistencia de la
Primera Princesa.

El Emperador Yuan He albergaba gran afecto hacia ella. Hasta que falleció, él
siempre se había referido respetosamente hacia ella como "tía" y llevó a su único hijo,
Gu Yun, dentro del palacio para cuidarlo. Él le otorgó personalmente el nombre de "Zi
Xi", había dicho repetidamente a los oficiales y magistrados: "Zi Xi es como mi
hermano pequeño", y ordenó a los Príncipes dirigirse a él como "tío Real" cuando se
encontrarán en privado.

"Tío" o "tía" eran títulos meramente falsos, no del todo importantes, lo que
importaba era que las fuerzas militares de la Gran Liang, bajo el directo control del
Marqués del Orden, se erguían detrás del pequeño Gu Yun en ese año.

La antigua facción del Marqués anterior todavía estaba ahí. Si algo fuese a
ocurrirle a Gu Yun en las manos del Emperador Yuan He: si Su Majestad podría
continuar sentándose tranquilamente en el trono o no, estaba aún por discutirse.

Tomando ventaja de que Gu Yun aún era joven, el Emperador Yuan He había
pasado esos diez años debilitando la antigua facción del Marqués del Orden: el
Campamento del Hierro Negro casi dejó de existir bajo esta táctica encubierta.

Es una lástima que los planes humanos no puedan compararse a los de Dios. Las
defensas de la frontera en la Región Occidental cayeron en una situación apretada y
los enemigos extranjeros estaban invadiendo. Habían mandado a tres mariscales en
total, pero si no eran viejos, eran "buenos para nada". La Gran Liang, ya
acostumbrada a cantar y bailar en paz, parecía preferir la pluma antes que la espada.

Por lo tanto, la corte imperial no podía encontrar una sola persona que
pudiera tomar un arma.

El Instituto Ling Shu, que había estado en silencio por muchos años, de repente
presentó su solicitud para la reconstrucción del Campamento del Hierro Negro.

La chatarra que había sido opacada por el Emperador durante diez años y que
estaba al borde de la muerte, al final, no murió: en las manos de Gu Yun, fue
regresada a la vida.

Los sentimientos de Gu Yun hacia Su Majestad eran muy complicados.

Por un lado, después de las muertes del Marqués anterior y la Primera Princesa,
fue Su Majestad quien lo crio. El Emperador Yuan He le había dado la calidez que
nunca recibió de sus propios padres.

La Princesa no era el tipo de mujer que se quedaba escondida en casa, sino una
que podía emplear un arma. Solo por ser capaz de mantenerse viva hasta que fue
capaz de contraer matrimonio, y no perder su vida por la solitaria estrella de su
padre, era ya suficiente para que fuera vista como una verdadera heroína.

Gu Yun nació con dos padres: no sabía cuál era el concepto de una madre amable
y gentil. Esta pareja poco confiable lo había llevado al campo de batalla en la Frontera
Norte incluso antes de que aprendiera adecuadamente cómo caminar, pasando su
infancia comiendo viento y arena para crecer. Pequeñas briznas de gentileza y mimos,
elegancia y refinamiento, podría decirse que todo eso provenía del Emperador Yuan
He.

Por otro lado, el Emperador Yuan He era una persona con una mentalidad
bastante débil. Cuando era un hombre joven, su debilidad y titubeos podrían ser
reluctantemente descritos como "ser compasivo y benevolente". Después de que se
volvió más viejo, esto se había convertido por completo en "decrépito e
incompetente".

Cada día, el anciano no consideraría cómo fortalecer el país y expandir su


territorio, sino que solo estaría preocupado acerca de su propio derecho al trono. Si
no estaba utilizando su autoridad para balancear a sus súbditos, entonces reprimiría a
Gu Yun, usando nuevos y diferentes trucos para desalentar a todo el personal militar.

Por un lado, estaba completamente protegido, por el otro, estaba completamente


obstaculizado y retenido. Gu Yun estaba atrapado en medio de esos dos tipos de
"completamente", prefería ir a comer arena a la frontera en lugar de eso.

Shen Yi dijo con un significado más profundo: –Algo bueno en exceso puede ser
malo, Gran Mariscal, la gente de tiempos antiguos solía decir "incluso los grandes
logros no deben amenazar al de arriba". Ya has derrotado a todos los enemigos a los
cuatro lados... entonces ¿debería ser el siguiente paso rebelarse? Por supuesto,
sabemos que no albergas tales pensamientos, pero no hay forma de decir qué es lo
que podría pensar la mente del Emperador.
Gu Yun dijo con indiferencia: –Se me fue otorgado el título de "Orden", eso es,
pelear para mantener el orden de la Gran Liang, los demás asuntos no están bajo mi
control.

Shen Yi abrió su boca.

Gu Yun lo cortó: –Ya sé qué es lo que quieres advertirme, no tienes que decirlo.

Los dos habían sido compañeros durante muchos años, solo una mirada era
suficiente para vincular sus pensamientos. Este dialogo podría sonar confuso. Shen Yi
no estaba, por supuesto, intentado discutir sobre el actual Emperador con Gu Yun. El
Emperador estaba enfermo y también era de edad avanzada, en esta ocasión había
convocado a Gu Yun de regreso a la capital de manera urgente; eso era suficiente
para entrever que pronto tendría que irse al cielo.

A lo que se refería era, por supuesto, al nuevo Emperador en el futuro.

Sin contar a Chang Geng, quien se perdió, el Emperador tuvo dos hijos. El Príncipe
Heredero, Li Feng, era una persona confiable y tranquila, se había familiarizado con
los libros y las escrituras desde su infancia. No obstante, su filosofía era muy similar a
la de su padre y también favorecía lo literario sobre lo militar, no aprobaba la
expansión del ejército y el fortalecimiento de las fuerzas armadas. Creía que esto
afectaría la buena voluntad de los cielos y el sustento de la gente.

Por el contrario, el Segundo Príncipe, Wei Wang, era extremadamente


ambicioso, había entrado una vez a los rangos militares y estaba deseoso de expandir
su territorio.

Y para los oficiales militares como ellos, estaba claro quién era la mejor elección
entre los dos.

La expresión de Gu Yun se oscureció.

Shen Yi sabía que lo correcto en ese momento era cerrar su boca, pero al mismo
tiempo no pudo evitar decir: –Mariscal, mientras muestres la más ligera señal, incluso
si es solo una aquiescencia¹...

¹ Aquiescencia: aprobación, autorización, consentimiento.


Gu Yun lo observó: su mirada parecía contener dos Cortavientos colmados de
intención asesina. El corazón de Shen Yi se apretó súbitamente, su voz murió en su
garganta.

Gu Yun recitó estrictamente cada palabra con fuerza: –Después de llegar a la


capital, las tres facciones del Campamento del Hierro Negro permanecerán en espera
afuera de las Nueve Puertas. Aquel que se atreva a tomar ventaja de la frágil
condición de Su Majestad para su beneficio personal será ejecutado en el acto no
importa quién sea. Shen Ji Ping, ¿he sido claro?

El rostro de Shen Yi palideció por un segundo. Después de un largo tiempo,


susurró: –...sí.

Ambos permanecieron en silencio por un momento. La expresión de Gu Yun se


aligeró paulatinamente, de repente dijo: –Esto no estaba dirigido hacia ti.

Shen Yi sonrió reticentemente.

–El décimo tercer año de Yuan He... fue el año más doloroso que he vivido, la
Primera Princesa y el Viejo Marqués, ambos se habían ido, tú también habías
regresado con la familia Shen. En ese momento estaba casi ciego y mis oídos ya no
podían oír bien.

Gu Yun murmuró: –Había una fuerte nevada fuera ese día... era increíblemente
frío, yo estaba aferrándome a la espada del Viejo Marqués, escondido detrás de la
puerta, indispuesto a permitir que nadie se acercara.

"–Fue el Emperador que llevó a Su Alteza el Tercer Príncipe y vino tranquilamente


a mi casa. Era el supremo gobernante de una nación, pero todavía se quedó de pie en
la nieve durante media hora antes de que pudiera convencerme de salir de mi
habitación. Escribió en mi palma para comunicarse... e incluso les dijo a los guardias
que hicieran dos muñecos de nieve para nosotros.

"–El Tercer Príncipe... A Yan, era un año menor que yo y era tímido como una
niñita, siempre sonriendo, no se enojaba sin importar que tan bastardo fuera...

La voz de Gu Yun se detuvo.

El Tercer Príncipe había muerto a los nueve años de edad.

Shen Yi: –Su Majestad era un hombre compasivo, difícil de encontrar.


Desafortunadamente, el amor y la compasión no hacen a un buen Emperador.

Gu Yun no continuó, levantó la mirada y contempló a Chang Geng montando en


su caballo desde lo lejos, Chang Geng inclinó su cabeza y dijo algo a Ge Pang Xiao,
sentado en el carro. La cabeza redonda e inocente del niño se asomó desde el
interior, riendo y sonriendo mientras respondía.

Chang Geng pudo sentir algo a sus espaldas, miró hacia atrás y atrapó la mirada
de Gu Yun sobre él. La expresión del chico se volvió incomoda de pronto y se dio la
vuelta con irritación.

Gu Yun dijo: –La apariencia de este niño es justo como la de su madre bárbara.
Pero su personalidad es más como la de Su Majestad. Si A Yan hubiera sido capaz de
crecer sano y salvo, tal vez hubiera sido así.

Shen Yi cerró su boca, consciente de que cualquier cosa que dijera


sería inútil.

Chang Geng no podía escuchar lo que Gu Yun y Shen Yi estaban diciendo, pero
siempre sintió que sus sonrisas daban la impresión de que los estaban mirando desde
arriba, como espinas pinchándole la espalda. Después de un rato, no pudo evitar dar
un vistazo a Gu Yun y descubrir que en realidad estaba acercándose.

"¿Aún no termina?"

Chang Geng no quería hablar con él en lo absoluto. De inmediato instó su caballo


y corrió hacia delante. Inesperadamente cabalgó un poco muy lejos y
accidentalmente llegó cerca del carro que estaba escoltando al prisionero príncipe
bárbaro.

Los ojos del Príncipe del Lobo Celestial eran como herrumbre penetrándolo desde
el interior, el resentimiento grabado profundamente en sus huesos hasta la médula.
Chang Geng sintió una incómoda sensación tan pronto como captó su mirada, haló las
riendas, intentando alejarse de él.

Nadie esperaba que, en ese momento, la mirada "devoradora de hombres" del


príncipe bárbaro pasara de Chang Geng y se concentrara en alguien detrás. Él sonrió
de repente: –Gu Yun, las almas de cientos y millones de fallecidos están mirándote.
Su voz parecía una pieza de hierro oxidado raspando contra un plato de
porcelana, impregnada de un aura demoniaca, causando que a uno se le pusieran
todos los pelos de punta. El caballo de Chang Geng dejó salir un relincho alterado y
luego dio unos pasos hacia adelante en pánico.

–Las almas que aún persisten de nuestras tribus te están mirando, las armaduras
de hierro destruidas bajo los túmulos funerarios te están mirando, ja ja ja... El poder
infinito de Chang Sheng Tian te conferirá malos presagios interminables, serás
dividido en pedazos bajo la hoja de nuestra tribu, tu alma será desgarrada por miles y
miles de demonios después de tu muerte, nunca podrás liberarte...

El rostro distorsionado del príncipe bárbaro y los labios cubiertos de sangre de Xiu
Niang de pronto se sobrepusieron. Chang Geng sintió que todo su cuerpo, desde la
cabeza hasta los pies, era sumergido en una caverna de hielo. Dejó salir un gemido e
inmediatamente trató de alcanzar la espada colgando a su lado, con intención cortarle
la cabeza a ese bárbaro.

Pero antes de que la espada pudiera ser desenvainada por completo, una mano
ya la había empujado casualmente de vuelta.

Gu Yun ya había acercado su caballo a su lado, dio un vistazo impacientemente al


príncipe bárbaro que estaba hablando como si estuviera poseído: –¿Por qué no
guarda Su Alteza algo de su "poder infinito" para bendecir a sus tribus con la fuerza
para convertirse en una nación dominante, con diez mil años de longevidad?

Después, Gu Yun tiró de las riendas del caballo de Chang Geng antes de que
terminara de hablar, inclinó su cabeza para mirar al chico de rostro pálido a su lado y
sonrió. –¿En verdad crees eso? Oye, esa gente es experta en asustar niños. En ese
aspecto, han superado a la Gran Liang por al menos más de diez años... ¿qué es tan
interesante de los prisioneros? Vete, ve a jugar por allá.

Chang Geng: –Pero él se atrevió a decirte esa clase de cosas...

Gu Yun no se sentía ofendido en lo más mínimo, estalló en risa, todo su ser


despedía un aura arrogante y salvaje de "ni viento furioso ni lluvia tormentosa
pueden afectarme".

El ceño fruncido de Chang Geng todavía no se relajaba. De alguna manera estaba


irritado al principio, pero eventualmente, mientras el aire helado que lo rodeaba
comenzaba a derretirse y desvanecerse con la risa despreocupada de Gu Yun... esas
palabras súbitamente se volvieron bastante risibles.
Una pequeña idea se alzó de pronto en el interior de Chang Geng por primera
vez. Pensó seriamente para sí:

"¿Por qué debería estar asustado? ¿Simplemente voy a volverme un demente


porque el Hueso de la Impureza me obliga a serlo?"

En esta larga marcha, el miedo y sufrimiento en el corazón de Chang Geng se


fueron calmando paulatinamente en medio de las Armaduras de Hierro a su
alrededor. Él era como una pequeña semilla, solo un poco más de luz solar y podría
elevarse de nuevo.

En un abrir y cerrar de ojos, ya habían llegado a la Capital Imperial.

Cuando las puertas del palacio se abrieron a ambos lados, incluso las Águilas
Negras volando en lo alto tuvieron que arrodillarse sobre el suelo para mostrar
respeto.

Gu Yun agarró la espalda de Chang Geng: –No lo pienses demasiado, vamos a


reunirnos con tu Padre Real.

Chang Geng fue empujado por él y, cuando realmente captó un vistazo del
hombre anciano en la cama, a duras penas podía vincular a esa figura enferma y
marchita con el término "Emperador".

Era tan viejo, su cabello gris era similar a un manojo de hilos de plata secos, su
piel era apergaminada, parecía extremadamente frágil y pálido, sus delgados labios
temblaron ligeramente y miró a Gu Yun con dificultad.

Los pasos de Gu Yun hicieron una pausa momentáneamente, aunque casi de


forma imperceptible. Chang Geng era perspicaz y pudo percibir como él tomaba
aliento profundamente, pero cuando miró atrás, el rostro de Gu Yun se encontraba
nuevamente desprovisto de emociones.

–Su Majestad, su súbdito no ha deshonrado su misión. –dijo Gu Yun. –He traído


a Su Alteza el Cuarto Príncipe de regreso por usted.

Los ojos del Emperador Yuan He se volvieron lentamente hacia Chang Geng. Todo
el cuerpo de Chang Geng se paralizó y por un momento quiso regresar, podía sentir
que la mirada del anciano en la cama contenía un largo gancho que se clavaba en el
flujo del tiempo: como si el hombre no lo estuviese mirando del todo, sino a alguien
más a través de él.
No obstante, dado que Gu Yun lo empujaba por detrás, no pudo si no más que
dar dos pasos hacia el frente.

Gu Yun le susurró al oído: –Arrodíllate.

Chang Geng se arrodilló como le dijo y vio dos líneas de lágrimas corriendo desde
los marchitos y turbios ojos del Emperador Yuan He, fluyendo a través de las arrugas
en las esquinas de sus ojos, escurriendo.

Chang Geng escuchó a Gu Yun murmurar: –Llámalo "Padre Real".


17. La Muerte de un Soberano

"Este tío... estará observándote."

Chang Geng no podía soportar decirlo. En el camino de regreso, un sinfín de


personas había lanzado miradas furtivas hacia él, sintió como si se fuera a ahogarse
bajo sus miradas, pero todavía era incapaz de ver ningún parecido entre él y el
hombre en la cama, ni siquiera un solo cabello.

Escuchó a Gu Yun acercarse a su oreja y decir suavemente: –Solo di una palabra,


ya sea verdadera o falsa... solo una vez.

Chang Geng volvió su cabeza y vio a los ojos de su pequeño yifu. Su mirada era
clara y fría, no había rastro de lágrimas: ni siquiera un indicio. Parecía hermoso y
cruel al mismo tiempo.

Esta persona aparentemente cruel suspiró y susurró: –Te lo ruego.

Incluso si hubiera más conflictos en el corazón de Chang Geng, más preguntas que
no podía imaginar, después de oír esta oración, no tenía más opción que
comprometerse. Pensó: "Quizás solo debería permitir que esta mentira piadosa lo
consuele."

Bajó sus ojos y dijo, sin ponerle mucho sentimiento: –Padre Real.

Los ojos del Emperador Yuan He se iluminaron súbitamente, como si estuviera


intentando reunir toda la fuerza vital que le quedaba para crear un rayo de luz, su
mirada parecía fuegos artificiales que iluminaban toda la recámara. Casi parecía que,
si sin importar cuanto observara a Chang Geng, continuarían sin ser suficiente.
Después de un rato, habló con calma:

–Te otorgo... te otorgo el nombre de Min¹, esperando que mi hijo crezca para ser
brillante y justo, libre de preocupaciones y en paz... esperando que esté sano y salvo
durante toda su vida... por cientos de años... ¿tienes un nombre de infancia?

¹ Significa "el cielo", "el paraíso".


–Sí, me llamo Chang Geng.

Los labios del Emperador Yuan He temblaron ligeramente, había sonidos


provenientes de su garganta, pero por un momento no pudo decir una palabra.

Gu Yun tuvo que dar un paso al frente y ayudó al Emperador, dando unas suaves
palmaditas sobre su espalda y dejándolo escupir. Él respiró temblorosamente en
busca de aliento, jadeando pesadamente mientras se recostaba, su huesuda y frágil
mano sujetó la muñeca de Gu Yun.

Gu Yun: –Su súbdito está aquí.

La voz del Emperador Yuan He sonaba como una tubería rota: –Todos sus
hermanos ya han crecido, solo mi Chang Geng... no podré verlo convertirse en un
adulto...

Gu Yun pareció haber percibido algo. Haciendo contacto visual con el Emperador:
uno viejo, otro joven; uno con lágrimas todavía húmedas, otro en completa calma;
solo intercambiaron una mirada, pero parecía como si hubieran efectuado un acuerdo
oculto entre ellos.

Gu Yun: –Su súbdito entendió.

–Te estoy encomendando este niño a ti, Zi Xi, no tengo a nadie más, solo puedo
confiar en ti, debes cuidar de él en mi lugar... –la voz del Emperador Yuan He se
tornó más y más delgada, sus palabras se volvieron bastante incomprensibles cerca
del final. Gu Yun de alguna manera entendió lo que quería decir con dificultad.

–Quisiera otorgarle su estatus real... ¿dónde lo encontraste?

Gu Yun: –En el pueblo de Yanhui, de la Frontera Norte.

–Yanhui... –el Emperador Yuan He repitió este nombre para sí.

–Nunca he estado en esa área, qué tan lejos debe ser... entonces... transmite...
transmite mi decreto... al cuarto hijo del Emperador, Li Min, se le dará el título de Yan
Bei Wang ², pero... pero por ahora, debemos esperar hasta después de su ceremonia
de la mayoría de edad...
Gu Yun escuchó en silencio. Normalmente, para los rangos reales en la Gran
Liang, un título de un solo carácter es llamado Qin Wang³. Por ejemplo, al Segundo
Príncipe le fue concedido el título de "Wei Wang". Un título compuesto de dos
caracteres era llamado Jun Wang: era un estatus ligeramente más bajo comparado
con el anterior, usualmente separado de los miembros de la familia real por un grado.

² Yan (ave) proviene del nombre del pueblo "Yanhui" (Ave que retorna) y Bei
(Norte); Yan Bei significa "ave del norte".

³ Otra forma de decir "príncipe".

Emperador Yuan He: –No deseo ser injusto con él, pero ya no puedo defenderlo,
debo evitar que sus hermanos mayores sientan insatisfacción en el futuro... Zi Xi,
¿entiendes por qué debemos esperar hasta que llegue a la mayoría de edad para
darle su título?

Gu Yun asintió después de una pausa.

Chang Geng no sabía qué clase de acertijos estaban diciendo, su corazón latía
involuntariamente como loco, como si pudiera sentir algo aproximándose.

Emperador Yuan He: –Porque quiero hacer un decreto, permite a mi Chang Geng
ser tu hijo adoptivo. Esta no es la tradición, pero no tengo nadie más con quien pueda
contar, debo romper la práctica de las generaciones anteriores y dejarlo depender de
ti por unos años sin título ni estatus...

"–Zi Xi, debes ser amable con él, incluso si tienes tus propios hijos en el futuro, no
lo maltrates, ya está en su adolescencia, no te molestará por mucho tiempo más...
Cuando llegue el momento en que sea coronado, él partirá a su propia mansión como
un Príncipe... ya he seleccionado una ubicación adecuada para ello también...

Cuando llegó a esta parte, el Emperador Yuan He fue golpeado repentinamente


por un violeto ataque de tos, Gu Yun quiso alargar su mano y ayudarlo, pero el
hombre agitó su mano, rechazándolo.

El Viejo Emperador miró a la inexplicablemente pálida complexión de Chang Geng


y, entre más observaba, más se rompía su corazón.

Él pensó: ¿por qué no podía un niño tan bueno como este permanecer a su lado?
Después de todos los problemas y dificultades para encontrarlo, ¿por qué no
podía contemplarlo por un largo tiempo?

El Emperador Yuan He retiró sus ojos de Chang Geng, como un niño débil y
cobarde, dijo a Gu Yun en su lugar: –Él ya debe estar abatido por el clima y agotado
por el largo viaje, deja al chico ir a descansar un poco, quisiera tener unas palabras
contigo.

Gu Yun mandó a Chang Geng al otro lado de la puerta y se lo encargó a un


guardia. Susurró en su oído: –Ve a descansar primero, espera que vaya a buscarte
más tarde.

Chang Geng no dijo nada y siguió la guía del guardia en silencio. No podía
describir lo que sentía por dentro.

En esta ocasión se había vuelto oficial y formalmente el hijo adoptivo de Gu Yun.


Debería ser algo bueno, sin embargo, no podía sentir ninguna alegría.

Aun así, las prestigiosas palabras del monarca habían sido conferidas, no había
espacio para que él se negara. No tenía permitido resistirse ni decir siquiera una
palabra acerca de este asunto.

Solo podía inclinar su cabeza y alejarse caminando con pequeños pasos


del palacio atestado de un aroma medicinal y un aura mortífera. Pero después de tan
solo unos pocos pasos, Chang Geng miró involuntariamente hacia atrás, a Gu Yun, y
vio que el hombre se estaba dando la vuelta hacia el interior. El joven Marqués del
Orden tenía un perfil lateral que era tan hermoso como una pintura.

El pesado atuendo formal que lo envolvía despedía una sensación de mesura que
no podía ser describirse con unas pocas palabras, provocando que un sentimiento
amargo se alzara dentro del pecho.

"¿Qué estabas pensando?" Chang Geng sonrió burlonamente y pensó para sí


mismo: "Unos días atrás, eras solo el hijo del Alcalde de un pequeño pueblo, con una
madre que abusó de ti y te envenenó. El día de hoy, eres el hijo adoptivo del Marqués
del Orden, ni siquiera puedes soñar algo tan asombroso como esto."

Se rio de sí mismo, impotente ante todo lo que había ocurrido en torno a él. El
chico de trece años de edad caminó por el tenuemente iluminado corredor del palacio
un total de novecientos ochenta y un pasos: una caminata para recordar durante toda
la vida.

La puerta estaba fuertemente cerrada de nuevo, el incensario de vapor al lado de


la cama liberó un humo blanco.

El Emperador Yuan He le habló a Gu Yun, quien estaba arrodillado enseguida de


él: –Recuerdo que en tu infancia eras muy cercano a A Yan, ambos tenían casi la
misma edad, cuando estaban juntos, los dos parecían un par de muñecas de jade.

A la mención del Tercer Príncipe, la expresión de Gu Yun finalmente cambió: –Su


súbdito era muy obstinado, para nada comparable con el Tercer Príncipe, quien ya era
refinado y conocía sus modales desde temprana edad.

–No eras obstinado. –El Emperador Yuan He hizo una pausa, entonces repitió en
voz baja. –No eras obstinado... Si A Yan se hubiera parecido a ti incluso en lo más
mínimo, no habría muerto tan joven. Los dragones dan a luz a dragones, los fénix
tienen fénix, ¿qué tipo de semilla crecerá en qué clase de árbol? Zi Xi, la sangre
fluyendo a través de ti la verdadera estirpe de hierro del anterior Emperador...

Gu Yun: –Su súbdito teme...

El Emperador Yuan He agitó su mano: –No hay otras personas hoy, quiero decirte
un par de palabras honestas. Zi Xi, tu naciste con talento natural para expandir
territorios. Incluso los lobos temblarán y se inclinarán ante ti, pero siempre me ha
preocupado el que estés fuertemente envuelto por un aura violenta y asesina, esto
tendrá un efecto nocivo en tus futuras bendiciones.

Había un rumor que venía del pueblo llano, en el que el abuelo materno de Gu
Yun, el Emperador Wu, había cometido demasiadas matanzas a lo largo de su vida,
provocándole caer en un destino ennegrecido, perdiendo a todos sus hijos uno a uno.

–Las ambiciones de Wei Wang pueden ser grandes, pero contigo manteniendo
guardia, el país que pertenecerá al Príncipe Heredero en el futuro no es algo por lo
cual preocuparse. Solo estoy preocupado por ti... Debes escuchar mis palabras, todo
lo bueno en este mundo puede volverse malo una vez que se es excesivo, debes
valorar y construir tus bendiciones para el tiempo que está por venir ... Podría
considerarse que el viejo monje a la cabeza del Templo Hu Guo ha cuidado de ti
desde que eras joven, las enseñanzas de Buda son infinitas. Si tienes algo de tiempo
libre, deberías ir a visitarlo por un rato...

El viejo burro calvo del Templo Hu Guo tenía un pico de cuervo: una vez le dijo a
Gu Yun que portaba la estrella de la calamidad, cargando una mala afinidad hacia los
parientes de la familia: padres, hermanos, esposa e hijos. Por esta razón, Gu Yun
siempre se había rehusado a pisar dentro de ese templo.

En esta ocasión, al oír al Emperador mencionar este tema, Gu Yun se


recordó a sí mismo: "Si, así es, casi me olvido de ese viejo calvo, debería esperar a
que surja una oportunidad y saldar todas las cuentas con él de una vez, encender
fuego a su falso y derruido templo que tima a la gente."

La razón de este profundo resentimiento no era porque fuera de corazón pequeño.


Ese año, después de la muerte del Viejo Marqués, el Emperador también usó este
argumento de "una fuerte aura asesina traerá malos presagios" para debilitar el
Campamento del Hierro Negro.

No obstante, en años recientes, hubo avistamientos de Jiaos⁴, pertenecientes a


países extranjeros viajando con frecuencia hacia el mar de la Gran Liang. Desde la
Frontera Norte hasta la Región Occidental e incluso en el Mar del Este a miles de
kilómetros de distancia: ni un solo territorio de la Gran Liang estaba libre de los ojos
avariciosos de los enemigos extranjeros, como tigres hambrientos acechando a su
presa.

⁴ Un dragón legendario con la habilidad de controlar la lluvia y las inundaciones.


También conocido como "Dragón Escamoso". De acuerdo a varios académicos el
término podría referirse a ciertas especies de cocodrilos. En esta historia es una
especie de "barco".

"Demasiada matanza puede atraer malos presagios" ... entonces, ¿eso significaba
que un país derrotado, envuelto en cada lugar y por todos lados por las llamas y el
humo de las guerras, con gente desaparecida, los cadáveres flotando en miles; podía
ser visto como paz y prosperidad?

Si el Mariscal Gu y el Campamento del Hierro Negro fueran tan sentimentales


como este tío lejano de aquí, entonces, los ciudadanos inocentes de esta gran nación,
¿en quién deberían apoyarse para defender sus territorios?

"¿Vamos a usar a los académicos de la corte imperial para "conquistar a la gente


con la moral"?"

A decir verdad, Gu Yun no solo quería luchar, también quería darles una batalla
para recordar de una vez por todas. Era mejor eliminar por completo la Región
Occidental, marchando a través de las puertas de los extranjeros occidentales que
pasaban sus días ambicionando los territorios de los Planos Centrales, dejarlos
aterrorizados y que nunca se atrevieran a mirar de nuevo a la hermosa nación de
otras personas.

Cuando la situación de la Rebelión Occidental se resolvió, Gu Yun hizo una vez


una solicitud exactamente para esto. Pero quizás el Emperador pensó que ya se había
vuelto loco, rechazó por completo su petición; y, no solo se negó, sino que también
usó la extraña tarea de "buscar al Cuarto Príncipe" para mandarlo a la Frontera Norte.

Por supuesto, el Emperador no lo había previsto; él mantuvo a Gu Yun restringido


en la Frontera Norte y Gu Yun capturó a un príncipe bárbaro para él.

Para algunas personas, la estrella de la matanza brillaba directamente sobre su


cabeza y, si no fueran generales leales quienes ayudaban a expandir el territorio,
estarían ligados a regresar para traer desastre sobre su propia gente y país.

El sentimental Emperador y el joven General de corazón frío: uno sentado, otro


acostado; en el estrecho lado de la cama, cavando profundo en su corazón por última
vez, pero al final, ninguno de los dos podía convencer al otro.

El Emperador Yuan He miró a sus ojos fríos como el hielo y de pronto sintió un
inmenso sufrimiento.

El viejo Emperador pensó: si él no hubiera codiciado los poderes imperiales en ese


entonces, ¿no sería solo un príncipe relajado que pasea al perro?

Entonces, él no habría conocido a la mujer cuyo destino ya estaba decidido. Tal


vez hubiera dado su vida de afecto a alguien más y no hubiera pasado años y años de
su vida separado de su esposa e hijos.

Esta clase de trono, lleno de espinas y huesos secos, ¿quizás solo las personas
que estaban determinadas a matar y eran resolutas como el Marqués del Orden están
calificadas para sentarse en él?

El Emperador Yuan He susurró: –Zi Xi... Zi Xi, ah...

La expresión de Gu Yun que estaba templada en hierro de pronto tembló, sus


parpados cayeron ligeramente, los hombros rectos se suavizaron sutilmente, ya sin
ser tan inhumanamente rígidos.

El Emperador Yuan He le preguntó: –¿Me odias?


Gu Yun: –Su súbdito no se atreve.

El Emperador Yuan He le preguntó de nuevo: –Entonces, ¿me recordaras en el


futuro?

Gu Yun cerró su boca.

El viejo Emperador lo miró, no cedió y continuó presionando: –¿Por qué no


hablas?

Gu Yun permaneció en silencio por un rato, uno no podía encontrar ni una pizca
de sufrimiento en su rostro: –Si Su Majestad también se va, a Zi Xi ya no le quedará
ningún miembro de su familia.

Por un momento, el pecho del Emperador Yuan He pareció estar siendo apretado
por una mano invisible. Nunca había escuchado a este pequeño bastardo decir
palabras tan cálidas antes en su vida. Esta única oración había borrado casi por
completo todo el resentimiento y amor entre dos generaciones que nunca hablaron en
voz alta antes, dejando al continuo flujo del tiempo el ligero y solitario
arrepentimiento de despedirse uno del otro.

En este momento, un sirviente en la puerta le recordó cuidadosamente; –Su


Majestad, es tiempo de su medicina.

Gu Yun se recuperó rápidamente. Mientras alzaba de nuevo la mirada, ya había


regresado a ser la desdeñosa arma letal sin igual oculta en un cuerpo humano: –Su
Majestad, por favor cuídese, me retiraré por ahora.

El Emperador Yuan He repentinamente abrió su boca de nuevo y lo llamó por su


sobrenombre: –¡Xiao Shiliu!

Gu Yun detuvo sus pasos.

El Emperador Yuan He luchó para buscar bajo la almohada y encontró la cuerda de


un viejo brazalete de cuentas de madera: –Ven aquí, dame tu mano.

Gu Yun miró al anciano sin aliento poniendo la pulsera budista sin valor alrededor
de su muñeca, con emociones complicadas alzándose en su interior.

–Este tío... estará observándote. –dijo con calma el Emperador Yuan He mientras
palmeaba el dorso de su mano.
A Gu Yun le dolía demasiado el corazón como para soportarlo y no pudo
mantener más su calmada compostura, solo pudo solicitar ser disculpado con prisa.

Tres días después, el Emperador falleció.

Magistrados, oficiales militares y miles de ciudadanos una vez más se despidieron


de una era.
18. La Mansión del Marqués

"Mariscal: niños jóvenes sin experiencia o ancianos gravemente enfermos, todos te


enseñan cómo ser mejor, tener la oportunidad de conocerlos ya es buena fortuna."

Después de que la capital fuera bañada por una fuerte lluvia, el frio oculto en el
suelo comenzó a elevarse, revelando la depresión que se había condensado en hielo.

Chang Geng siguió mecánicamente a un conjunto de extraños para despedir al


viejo Emperador. En el día del funeral, había ocho carruajes tirando del ataúd con
Nueve Dragones, había Rugidos de Cobre a base de vapor a ambos lados de la
avenida, tocando espontáneamente notas fúnebres mientras emitían un vapor blanco
que cubría toda la capital imperial. Las Armaduras Pesadas fueron usadas como una
barrera para prevenir que los curiosos entraran.

Fuera de esta barrera había una infinita cantidad de gente observando el ritual,
incluyendo la gente de la Gran Liang, la gente de Yi, la gente de Baiyue, los
bárbaros... e incluso los incontables extranjeros occidentales.

Innumerables miradas furtivas caían sobre Chang Geng, calculando y


especulando: el cuarto hijo del Emperador, Li Min, cuya identidad estaba oculta en un
acertijo. Pero, desafortunadamente, nadie se atrevía a acercarse e iniciar una
conversación con él bajo los ojos vigilantes del Marqués del Orden. Chang Geng fue
escondido por el Mariscal Gu de una manera descarada. En los últimos días, a
excepción del Príncipe Heredero y Wei Wang, cada uno dando la vuelta alrededor de
él dos veces, nunca había estado en contacto con ni una sola persona desconocida.

Cuando todo este polvo se asentó, Chang Geng fue llevado a la Mansión del
Marqués del Orden.

Desde el exterior, la mansión era en verdad fuerte e imponente: dos enormes


puertas se abrieron, dos cabezas de bestias con la cara verde que exhibían sus
colmillos dorados pendían en el frente, dejando salir un vapor blanco de su boca y
nariz, los treinta y seis engranajes del reloj giraban al mismo tiempo, los pesados
cerrojos crujían mientras se levantaban, revelando dos enormes marionetas de hierro
a cada lado.
¹ Las marionetas de hierro en esta historia funcionan a base de ziliujin y otros
mecanismos, son autómatas, como una armadura de hierro que puede moverse por sí
sola.

Había dos juegos de Armadura Negra para el personal militar colgando al lado. La
lámpara a base de vapor iluminaba tenuemente, los guardias de la casa estaban al
lado, una fría aura asesina podía sentirse al instante.

Por supuesto, al uno adentrarse caminando, pronto se daría cuenta que la fuerza
de esta mansión solo permanecía en la puerta principal.

A pesar de que el patio de la mansión era amplio, la vegetación y los árboles


estaban muy alejados entre sí y eran escasos. Bajo su intimidante fachada, el interior
solo tenía unos pocos sirvientes de edad ya avanzada. No decían nada más allá de
detenerse para presentar sus respetos a Gu Yun cuando lo veían.

La mayoría de las máquinas y marionetas de hierro usadas por los plebeyos


funcionaban con carbón. Solo una fracción muy pequeña de ellas usaba ziliujin, que
usualmente consistían en grandes artefactos como las represas y las marionetas
gigantes usadas para el saneamiento. Esos eran propiedad del gobierno local; en
cuanto a los objetos preciosos, solo un cierto grado y nivel de oficiales estaban
calificados para usarlos.

Por supuesto, las regulaciones eran regulaciones, si la gente las cumplía o no era
otra historia. Por ejemplo, el Gobernador Guo del pequeño pueblo de Yanhui no
calificaba en lo absoluto, pero, aun así, el número de objetos a base de ziliujin que
poseía eran más que solo uno.

Pero el Marqués del Orden, cuya jerarquía era definitivamente más que
suficiente, no obstante, su mansión parecía inesperadamente pobre y plana, a
excepción de unas pocas marionetas de hierro, casi ningún otro objeto a base de
ziliujin podía ser visto.

Tal vez lo más valioso en toda la mansión eran unas pocas caligrafías escritas por
el más famoso académico de ese tiempo: el mismísimo Maestro Lin Mo Sen. Se decía
que Mo Sen fue el profesor del Marqués del Orden y uno podía asegurar que esas
piezas le fueron dadas de manera gratuita.
Ge Pang Xiao y Cao Niang Zi también se mudaron junto con Chang Geng. Los tres
niños del campo quienes nunca habían visto el mundo, alzaban su cabeza mirando
aquí y allá. Ge Pang Xiao llamó inocentemente: –Tío Shiliu...

Cao Niang Zi le reprendió silenciosamente: –¡Ese es el Marqués!

–Je je, Marqués, señor, –Ge Pang Xiao sonrió y preguntó: –su casa no se ve tan
bonita como la del Maestro Guo.

A Gu Yun no le importó: –¿Cómo podría compararme con el Maestro Guo? Esas


personas están lejos de la capital, rebosantes de riqueza, a diferencia mía, que con el
fin de ahorrar algo de dinero, tengo que ir al palacio para comer gratis en los días de
fiesta.

Esto podría sonar como una broma, pero Chang Geng podía sentir vagamente algo
en sus palabras mientras lo escuchaba.

Sin querer que él ahondara más sobre eso, Cao Niang Zi, bajó su voz y dijo a Ge
Pang Xiao: –¿No muestran en todos los escenarios siempre a las familias de casas
prestigiosas con un columpio en el interior de un jardín de flores y muchas mujeres
hermosas?

Ge Pang Xiao habló como si fuera alguien de vasto conocimiento: –Los jardines de
flores están todos en la parte de atrás. Y las mujeres de familias prístinas no pueden
andar mostrando sus rostros de manera casual para que las veas, ya seas el maestro
o un sirviente. No hagas preguntas tan tontas.

Gu Yun sonrió y dijo: –Mi hogar no tiene ninguna mujer, solo las ancianas amas
de llaves y ayudantes. La verdad sea dicha, lo más hermoso en toda esta mansión
debería ser yo, si quieren observar siéntanse libres de hacerlo.

Él incluso pestañeó un par de veces después de terminar, mostrando todos sus


blancos dientes en una brillante sonrisa.

Cao Niang Zi retiró la mirada rápida y tímidamente. Ge Pang Xiao también estaba
asombrado: no esperaba que el Gran Marqués del Orden fuera tan desvergonzado
como "Shen Shiliu".

Gu Yun colocó ambas manos detrás de su espalda, sus dedos jugaban con las
viejas cuentas del brazalete que le dio el Emperador. Pasó casualmente por el
desolado patio: –Mi madre falleció mucho tiempo atrás y tampoco me he casado aun,
un solterón que no es ni joven ni viejo como yo, ¿para qué necesito un montón de
mujeres hermosas? Parece bastante impropio.

Sonaba como si él fuera una persona muy propia.

Cao Niang Zi no se atrevía a mirar directamente a Gu Yun: nunca se atrevía


cuando se trataba de hombres apuestos. Preguntó tímidamente: –Marqués, señor,
siempre dicen que "una vez dentro de la mansión, en la profundidad por siempre...²"

Gu Yun fue incapaz de contener una risa, él bromeó: –¿Por qué? ¿tienes que
separarte de tu joven Xiao para casarte conmigo²?

² Tanto Cao Niang Zi como Gu Yun están haciendo referencia al poema "A la doncella
que ha sido vendida" de Cui Zhao de la dinastía Tang. Las líneas originales pueden
ser traducidas como "una vez dentro de la mansión, dentro de la profundidad por
siempre/ su joven Xiao, ahora solo una extraña".

El pequeño rostro de Cao Niang Zi se ruborizó tan rojo como el trasero


de un mono.

La expresión de Chang Geng de inmediato se oscureció: –¡Yifu!

Solo en ese momento recordó Gu Yun su estatus de una persona mayor.


Rápidamente recuperó su digna imagen con dificultad. –No hay muchas reglas aquí.
Lo que sea que quieran comer, pueden dar indicaciones en la cocina. También hay
una biblioteca y un arsenal por el patio de atrás, así como caballos; leer, practicar
artes marciales o montar a caballo, pueden hacer lo que quieran.

"–Normalmente Shen Yi vendrá en su tiempo libre. Si está ocupado, solicitaré otro


profesor para ustedes: no hay necesidad de avisarme cuando vayan a salir a jugar,
mientras vayan con un guardia y no se metan en problemas afuera... um, déjenme
pensar, qué más...

Después de meditar por un momento, Gu Yun se dio la vuelta y dijo: –¡Ah, sí! hay
algunos sirvientes que ya son muy ancianos, su reacción es inevitablemente lenta,
por favor perdónenlos por esto y no se enojen con ellos.

Él simplemente les había dado una instrucción general, pero el corazón de Chang
Geng fue inexplicablemente arrasado por la peculiar calidez de sus palabras: a pesar
de que esta calidez no estuviera dirigida a él.
Gu Yun palmeó la espalda de Chang Geng: –Es bastante solitario aquí, pero piensa
en este lugar como si fuera tu propio hogar de ahora en adelante.

Por un largo tiempo después de eso, Chang Geng nunca tuvo oportunidad de ver a
Gu Yun.

El nuevo Emperador tenía que ascender, Wei Wang debía ser intimidado, el
príncipe bárbaro capturado tenía que ser procesado y la situación de los bárbaros
invadiendo sin ninguna razón requería ser aclarada. Había un sinnúmero de
socialización por hacer, innumerables pruebas y así sucesivamente.

Chang Geng pensaba en sí mismo como alguien diligente, pero cada mañana
después de que despertaba, Gu Yun ya se había ido. Y cuando se despertaba agitado
en medio de la noche, Gu Yun aún no regresaba.

En un parpadeo, la estación de calor sofocante ya había pasado. Después, el otoño


transcurrió apresuradamente y llegó la estación de las estufas de calefacción.

En medio de la noche, el camino de piedra estaba cubierto con una delgada capa
de hielo. El aire estaba envuelto en niebla blanca, los cascos de los caballos se
escuchaban desde el final del camino. Después de un rato, dos caballos negros
penetraron entre la niebla y se detuvieron en la puerta trasera de la Mansión del
Marqués.

El carruaje hizo un sonido, tres tuberías de calefacción alrededor del cuerpo del
carro liberaron vapor blanco. La puerta de abrió desde el interior. Shen Yi salió
primero.

Shen Yi exhaló un vaho blanco y dijo a la persona dentro del carro: –No creo que
debas bajar aquí, deja que abran la puerta y conduce directamente al interior. Está
demasiado frio afuera.

La persona dentro, Gu Yun, estuvo de acuerdo haciendo un sonido, su rostro lucía


muy cansado pero su espíritu parecía estar bien. Instruyó al conductor: –Vaya a abrir
la puerta.

El conductor salió corriendo para seguir su orden. Shen Yi se quedó de pie y


preguntó: –¿Ha disminuido el dolor de cabeza?
Gu Yun arrastró perezosamente su respuesta: –Lo hizo, matar a unos cuantos Jia
Lais más no será un problema.

Shen Yi: –¿Para qué te convocó Su Majestad al palacio? Escuché que la secta del
Lobo Celestial mandó a su embajador.

–El viejo tullido se atrevió a mandar su solicitud, casi embarrando sus propios
mocos en ella. Dijo que incrementarían la cantidad anual del tributo de ziliujin en un
diez por ciento rogó al Emperador que perdonara a su hijo que todavía es "joven y
tímido", aun "ignorante" e imploró para que lo liberaran. El viejo está dispuesto a
tomar el lugar de su hijo y venir a la Gran Liang como prisionero en su lugar.

Gu Yun no estaba de buen humor, las palabras que salieron de su


boca tampoco eran agradables de escuchar: –Viejo bastardo, ya tuvo siete u ocho
hijos, ¿puede esto aún contar como ser "joven e ignorante"? ¿Es que la tierra seca y
las piedras fuera de la frontera no son buenas y, por lo tanto, las semillas también
crecen lentamente?

Shen Yi frunció el ceño: –No explotaste en medio de la sesión de la corte, ¿o sí?

–¿Desde cuándo he tenido tan mal temperamento? Pero si me quedaba quieto,


entonces el Ministro de Hacienda, quien se está volviendo loco por la pobreza, ya
habría accedido en el momento. –dijo Gu Yun fríamente, luego suavizó su voz y
suspiró: –La corte imperial está llena con incontables intelectuales, pero ninguno sabe
lo que significa "liberar el tigre de vuelta a la montaña".

Todas las unidades de Armadura Pesada que fueron usadas para atacar el pueblo
de Yanhui tenían explosivos equipados en el frente de su pecho. Ese era el diseño
típico de los occidentales.

³ En esta historia, los occidentales son los europeos.

Los huesos de las personas de los planos centrales eran naturalmente más
delgados, incluso los soldados en la armada generalmente no solían ser muy
robustos. Su diseño de la Armadura Pesada también priorizaba la ligereza y agilidad,
y normalmente, no jugaba a "romper rocas con el pecho" en el campo de batalla.

No había duda en lo absoluto de que la fuerza asistiendo por detrás a Jia Lai Ying
Huo eran los extranjeros occidentales quienes siempre habían codiciado los territorios
de la Gran Liang.

Gu Yun bajó sus ojos, miró el delgado brillo de la nieve que se reflejaba
ligeramente sobre el suelo y murmuró: –Rodeando a nuestro país no hay más que
tigres y lobos.

Anhelaba el día en que pudiera abordar un Jiao y cargar hacia el mar de


occidente, todo el camino hacia los países extranjeros. No obstante, después de años
y años de batallas, el tesoro de la Gran Liang fue vaciado rápidamente por él. De
momento, debido a que Gu Yun apoyó al nuevo Emperador, había aturdido
rápidamente el alza de la fuerza de Wei Wang justo a tiempo, cuando el anterior
Emperador estaba en una condición crítica. Podía decirse que esto era un logro, pero
sin importar cuál pudiera ser el asunto, el Emperador recién entronado tenía que
mostrar respeto por su opinión.

¿Pero podría durar este respeto por largo tiempo?

Shen Yi sacudió su cabeza: –Ya no discutamos más acerca de este tema, ¿cómo
se encuentra Su Cuarta Alteza?

–¿Su Alteza? –por un momento, Gu Yun se sorprendió. –Ah, muy bien.

Shen Yi preguntó: –¿Qué hace cada día?

Gu Yun lo consideró por un momento, entonces contestó con incertidumbre:


–...tal vez ¿jugar? Pero escuché al tío Wang decir que a él no parecía gustarle mucho
salir.

Shen Yi entendió al momento que el Mariscal Gu estaba criando a Su Alteza de


manera similar a como se cría a una oveja; alimentándola con pasto cada día... sin
preocuparse por otros aspectos. Pero esto no era extraño para él, porque el Viejo
Marqués y la Primera Princesa también educaron a Gu Yun con este método.

Shen Yi suspiró: –¿Cómo te trató el anterior Emperador? ¿Ya lo has olvidado?

En la cara de Gu Yun destelló una pizca de vergüenza: él realmente no entendía


cómo llevarse bien con Chang Geng.

Chang Geng ya había pasado la edad para ser mimado por los adultos, también
tenía una personalidad madura. Antes, en el pueblo de Yanhui, era este niño quien
cuidaba de su "bueno para nada" yifu más que a la inversa.
Gu Yun no podía darse el lujo de jugar con un montón de niños todo el día, pero
también era difícil para él actuar como un adulto para guiar a Chang Geng.

Porque esta era la carga que alguien más le había dado, él todavía no estaba en la
edad para ser un padre y no estaba calificado para interpretar ese papel.

Shen Yi le preguntó de nuevo: –¿Qué planes tienes para Su Alteza?

A pesar de que Gu Yun dijo una vez que le gustaría dejarle el Campamento del
Hierro Negro a Chang Geng en el futuro; a decir verdad, solo era una broma. Sabía
en su corazón que eso era imposible.

Además, para obtener grandes hazañas en los rangos militares, cuánto trabajo
duro y obstáculos tiene uno que atravesar, nadie estaba más consciente de esto que
Gu Yun. Mientas continuara vivo por un día, y continuara teniendo fuerza para cargar
a su tierra natal, la Gran Liang, no deseaba que Chang Geng experimentara la misma
amargura que él.

Al mismo tiempo, sin embargo, también esperaba que el pequeño príncipe que le
fue encargado tuviera un futuro brillante, o al menos tuviera la habilidad para
protegerse a sí mismo.

Así que, ¿cómo podía una persona no sufrir y tener un buen futuro al mismo
tiempo?

Los padres de todo el mundo estaban luchando para encontrar la respuesta a esta
pregunta, no era necesario que un padre aficionado como Gu Yun para mortificarse
por eso. No tenía otra opción más que dejar que Chang Geng madurara por su
cuenta.

El conductor había abierto la puerta, encendido las luces y ahora estaba de pie
esperando por las ordenes de Gu Yun.

Shen Yi dijo a Gu Yun: –Entiendo que es demasiado demandante pedirte que


cuides completamente de él, pero se ha encontrado con cambios muy drásticos, eres
el único pariente que le queda, deberías ser más sincero y genuino con él. Incluso si
no sabes qué hacer por él, solo pasando el rato y escribiéndole unas cuantas notas de
caligrafía es más que suficiente.

Quizás esas palabras finalmente alcanzaron a Gu Yun, él respondió


pacientemente: –Sí.
Shen Yi tomó uno de los caballos del carruaje y tiró de las riendas.

Estaba en su caballo a punto de marcharse, pero después de unos pocos pasos no


pudo evitar volverse y molestar: –Mariscal: niños jóvenes sin experiencia o ancianos
gravemente enfermos, todos te enseñan cómo ser mejor, tener la oportunidad de
conocerlos ya es buena fortuna.

Gu Yun se frotó la frente con dolor: –Dios mío, este indeseable bastardo
parlanchín. Te lo ruego, ¡solo vete de una vez!

Shen Yi lo reprendió bromeando y luego partió en su caballo.


19. Secretos

Sepultó su cara en la cobija y gritó. Estaba completamente disgustado consigo


mismo, demasiado avergonzado para ver a alguien de nuevo. No deseaba nada más
que golpear su cabeza contra el poste de la cama y terminar su vida en ese
momento.

Después de la medianoche, Gu Yun estaba totalmente exhausto. Inicialmente


quería irse a descansar, pero al final, afectado por las palabras de Shen Yi, sus pasos
se volvieron inconscientemente derecho a las habitaciones del fondo.

A esa hora, ya no quedaban muchas luces encendidas en la capital. Chang Geng


hacia mucho que había caído dormido. Gu Yun no molestó a los viejos sirvientes
afuera. Caminó al interior de la habitación ligeramente, la luz que se reflejaba en la
nieve fuera de la ventana le servía de guía mientras extendía la mano y tiraba de la
cobija para arropar a Chang Geng. Pero, de pronto, descubrió que el niño no parecía
estar durmiendo bien, como si estuviera siendo aterrorizado por pesadillas.

"¿No se ha acostumbrado a vivir en la mansión?" pensó Gu Yun, sus dedos fríos


como el hielo sujetaron la muñeca de Chang Geng.

Chang Geng se sobresaltó, respiró hondo y se despertó con una sacudida, su


mirada todavía aturdida por el miedo y la duda, observando a la persona al lado de su
cama, absorto.

Gu Yun sacudió gentilmente su muñeca y suavizó su voz para preguntar:


–¿Tuviste una pesadilla? ¿Qué soñaste?

Chang Geng no dijo una palabra por un rato, su mirada dispersa gradualmente
encontró su enfoque de nuevo. Miró a los ojos de Gu Yun que parecían dos llamas
ardientes en medio de la noche oscura y de improvisto abrazó su cintura.

Gu Yun aún estaba usando sus protectores de hombros hechos de hierro negro,
trayendo al interior de la habitación el frio aire de principios de invierno. El hierro
helado estaba fuertemente pegado a la frente de Chang Geng. Repentinamente, en la
bruma del susto, Chang Geng parecía haber regresado a la noche nevada fuera de la
puerta de la ciudad de ese año, con la frialdad penetrando sus huesos. Se estremeció
intensamente, solo entonces fue liberándose paulatinamente del agarre de las
pesadillas, pensando para sí mismo "todavía sigo vivo".

Los engranajes del reloj de la casa crujían mientras giraban, y el brasero a base
de carbón también había entrado en calor. Era como una caldera, colocado en medio
de la recámara, con el delgado humo blanco emergiendo por debajo que era mandado
fuera de inmediato por las tuberías. Solo la temperatura cálida circulaba
confortablemente por la habitación.

Siendo abrazado tan súbitamente por Chang Geng, Gu Yun se quedó pasmado por
un rato. Un sentimiento extraño inundó su corazón: por primera vez, alguien se
apoyaba en él con toda su fuerza, casi dando la sensación de una dependencia
mutua.

Su frívola apariencia de "yo soy invencible en este mundo" mostrada a diario era,
por supuesto, solo un fraude. Estaba muy al tanto de su propia fuerza y sus límites.
Si el Marqués del Orden no era auto-consciente, entonces, después de aventurarse a
unos cuantos viajes a los campos de batalla, el pasto sobre su tumba probablemente
ya habría crecido tan alto como una persona.

No obstante, en ese momento, el corazón de Gu Yun repentinamente creó ilusión


de "no hay nada en este mundo que yo no pueda hacer".

La estructura ósea de Chang Geng había crecido, pero aun poseía la finura de un
joven niño. Solo por extenderse y apretar su abrazo uno podía tocar los huesos bajo
sus costillas a través de las ligeras prendas.

Esta delgada carne se presionaba con fuerza sobre él, Gu Yun pensó que debía
cuidar de este niño para que creciera como fue el deseo del Emperador, protegerlo y
cuidarlo, para que viviera sano y salvo hasta que tuviera cien años de edad.

Finalmente, podía compensar la incompetencia y desesperación que


sintió hacia la situación de A Yan en ese año.

Gu Yun se quitó los protectores de hierro de sus hombros, los colgó a un lado y se
metió en la cama de Chang Geng aun con toda su ropa puesta. Le preguntó:
–¿Extrañas a tu madre?... Ah, quiero decir, a tu tía.

Chang Geng negó con la cabeza.


Chang Geng no tenía ningún afecto profundo por el Emperador, parecía que solo
había llamado al anciano Emperador "padre" por respeto a Gu Yun. Este preguntó de
nuevo: –¿Extrañas al hermano Xu?

En esta ocasión, Chang Geng no lo negó.

En todos esos años, Xu Baihu fue la primera persona amable que había conocido.
A pesar de que no era un hombre excepcionalmente talentoso, era amable y
generoso. Su padrastro se usó a sí mismo para marcar el ejemplo; por primera vez
hizo a Chang Geng entender que se puede ir por la vida con tal tranquilidad.

Era solo que Xu Baihu siempre tenía sus manos llenas con asuntos militares y casi
nunca volvía a casa, lo que creó una oportunidad para que Gu Yun viniera a llenar el
espacio vacío en el corazón de Chang Geng.

Viendo que el chico había confirmado esto silenciosamente, Gu Yun alzó su cabeza
y observó con la mirada perdida a la cortina en lo alto de la cama, repentinamente
incapaz de detener la sensación desagradable que tenía dentro. Preguntó
involuntariamente: –¿El hermano Xu te trató mejor que yo?

Chang Geng le dirigió una mirada sorprendida, sin entender por qué Gu Yun haría
una pregunta con una respuesta tan evidente.

Esta vez, Gu Yun había entendido milagrosamente su mirada, sintiendo de repente


como si un viento helado hubiera arrasado a través de su corazón. Dijo secamente:
–Bien, no hay otra opción, una orden del Emperador es difícil de violar, solo puedes
hacerlo.

Chang Geng: –...

Gu Yun estalló en risas, Chang Geng pudo sentir la ligera vibración de su pecho
mientras lo hacía y fue golpeado repentinamente por una extraña sensación. La mitad
izquierda de su corazón sintió que la distancia entre ellos en ese momento era de
alguna manera innatural y quiso alejarse más de él.

Pero la mitad derecha estaba deseando convertirse en una delgada pieza de papel
y estar pegado cerca de él sin la más mínima separación.

Esas dos ideas contendiendo indefinidamente en su interior parecían querer


partirlo por la mitad.
Y justo cuando la batalla decisiva se estaba llevando a cabo, el mal hábito de Gu
Yun comenzó a golpear de nuevo.

El cabello de Chang Geng estaba disperso detrás de él y desafortunadamente cayó


en la mano de Gu Yun. Él comenzó a jugar inconscientemente con su cabello, jalado
hacia adelante y atrás. No usó fuerza, pero tiró suavemente de su cuero cabelludo.

Chang Geng se sorprendió de inmediato, un escalofrío lo recorrió por completo. La


sangre en todo su cuerpo pasó de fluir naturalmente a acelerarse como loca, como si
pudiera escucharla susurrar mientras corría por sus arterias. Una fuente desconocida
de calor se abrió paso a través de todas sus extremidades y casi lo quema desde el
interior.

Chang Geng rápidamente se incorporó y tomó su cabello de regreso. Dijo


instintiva y embarazosamente: –¡No estés jugando!

Gu Yun solía enfermarse cuando era más joven y también tardó en dar su estirón,
incluso a los doce, trece años de edad, continuaba llevando la apariencia de un niño.
Era por esto que tampoco reconocía a Chang Geng como un adulto y era el menos
consiente de la naturaleza inapropiada de esta situación.

Retiró sus garras con desgano, poniendo ambas manos detrás de su


cabeza y dijo a Chang Geng: –Aún no me he casado y, por supuesto, no tengo hijos,
ni siquiera tengo hermanos o hermanas; es inevitable que no sea completamente
capaz de cuidar de ti.

"–Hay varias cosas que, si no me dices, será muy difícil que yo las note. Así que,
si albergas cualquier queja o irritación, no lo escondas en tu corazón, ¿de acuerdo?

El tono de su voz era profundo y agradable al oído, probablemente debido a su


agotamiento, con una pequeña e imperceptible ambigüedad. Conducido directo al
pido de Chang Geng, provocando que a Chang Geng se pusieran todos los pelos de
punta, una delgada capa de sudor cubrió su espalda.

Chang Geng pensó nerviosamente "Él solo estaba haciendo una conversación
casual, ¿por qué siento como si me estuviera adentrando en un campo de batalla?"

–Su Alteza también debe perdonarme. –dijo Gu Yun con una sonrisa palmeando el
espacio enseguida de él. –Ven, recuéstate, cuéntame más acerca del sueño que
acabas de tener.
A la mención del sueño, el fuego salvaje sin nombre de Chang Geng se las arregló
para calmarse. Contempló a Gu Yun por un rato, obligándose a contener el deseo de
revelarle todo acerca del Hueso de la Impureza. Primero probó las aguas:

–Shiliu, en este mundo, ¿existe algún tipo de veneno que pueda hacer que uno se
vuelva loco?

Gu Yun alzó sus cejas con insatisfacción: –¿A quién estas llamando Shiliu?

Solo reprendió en apariencia, pero en realidad no le tomó mucha importancia.


Procedió a hablar después de una pausa: –Debería existir, este mundo es grande,
especialmente en las áreas de los países extranjeros, ahí crecen muchas hierbas y
plantas que no existen en los Planos Centrales, por no mencionar todos sus dioses y
seres divinos que han pasado de generación en generación. Hay muchos secretos y
artificios suyos que nosotros no podemos explicar.

El corazón de Chang Geng se hundió, las yemas de sus dedos se aferraron a la


ruinosa cuchilla sobre su pecho.

Gu Yun sintió esto bastante extraño, le preguntó de nuevo en respuesta: –¿Por


qué me preguntas acerca de este asunto?

Las yemas de los dedos de Chang Geng estaban frías, el conflicto en su cabeza
había cesado abruptamente, su voz cubierta en tristeza: –No es nada. Soñé que un
día me convertía en un demente y terminaba matando a mucha gente.

Después de eso, sin esperar a que Gu Yun respondiera, Chang Geng lo cortó
primero: –Los sueños son todo lo opuesto a la realidad, lo sé.

Finalmente decidió sellar a cal y canto el secreto del Hueso de la Impureza, con su
juvenil determinación y fuerza de voluntad, Chang Geng se negó a admitir la
posibilidad de perder. Debía combatir y resistir al Hueso de la Impureza para
permanecer sano hasta el día de su muerte.

Sin embargo, incluso con tanto valor en su pecho, no se atrevió a preguntarse


sobre qué pensaría Gu Yun si se enteraba de lo que ocurriría.

Chang Geng pensó, incluso si estuviera infectado con grotescas ulceras por todos
lados, aun así, su pequeño yifu no lo abandonaría. Pero, ¿y si se enteraba de que
Chang Geng eventualmente se convertiría en un loco histérico?
Evitó de forma instintiva hablar de eso. No quiso ahondar más profundo y
preguntó en su lugar: –¿Tú también has tenido pesadillas?

Gu Yun soltó una mentira: –¿Cómo es eso posible?

Pero después de que las palabras salieran, Gu Yun recordó


rápidamente las palabras de Shen Yi diciéndole que debía tratar a Chang Geng de
manera genuina y sincera. Solo entonces sintió que su mentira era un tanto
exagerada, la cubrió con un carraspeo y dijo de nuevo: –No... ah, bueno, en
ocasiones, cuando la posición para dormir no es correcta, puede causar algunos
sueños problemáticos.

Chang Geng: –¿Qué sueñas?

Gu Yun no era dado a hablar acerca de sus sentimientos, porque todo este
proceso era inmensamente vergonzoso, como correr desnudo en la calle en frente de
la gente. Respondió descuidadamente solo por hacerlo: –Solo un lío incomprensible,
lo olvido todo tan pronto como despierto... Apresúrate y ve a dormir, el cielo se
iluminará pronto.

Chang Geng no hizo ni un sonido.

No obstante, luego de un rato, mientras Gu Yun le daba un vistazo, notó que los
ojos de Chang Geng estaban muy abiertos, observándolo. Finalmente, no pudo evitar
sentir que le dolía la cabeza.

–De acuerdo. –Gu Yun suspiró y trató de navegar entre sus recuerdos, luego
habló en un tono que invitaba a los niños a dormir:

–Cuando era un niño, una vez soñé que estaba atrapado en un lugar donde no
podía ver mis dedos. Lo único que sabía era que había un montón de bestias
rodeándome, así que continuaba corriendo. Podría ser porque mis piernas no estaban
estiradas. Las personas dicen que si tus piernas no están extendidas correctamente
no serás capaz de correr rápido dentro de tus sueños. Yo corrí hasta el final, pero
sentía como si mis piernas estuvieran hechas de algodón: entre más intentaba ir
hacia adelante menos podía moverme.

Chang Geng preguntó: –¿Y qué pasó después?

"Entonces, por supuesto, me desperté aterrorizado, ¿qué más puede ser?"


Sin embargo, la boca de Gu Yun se rehusaba a admitir que despertó por miedo,
hizo un alarde sonando tan animado como si fuera real: –Al final, se me acabó la
paciencia. No se cómo fui capaz de sacar una enorme espada con líneas doradas
talladas, con un corte terminé con todas las bestias que me perseguían y desperté
satisfecho.

Chang Geng: –...

Él en verdad quería escuchar unas cuantas palabras serias de la boca de este Gu,
pero parecía que era pedir demasiado.

Nadie se esperaba que Gu Yun colocara una pregunta sería después: –¿Sabes qué
hacer si tienes pesadillas?

Chang Geng titubeó, una vez más creyéndole con facilidad. Negó con su cabeza,
curioso, esperando expectante la respuesta de Gu Yun.

Gu Yun continuó: –La razón por la que tienes una pesadilla es porque hay
pequeños demonios paseando por la casa para gastarte bromas. Esos pequeños
demonios temen a la inmundicia, así que, de ahora en adelante, cuando sea que
tengas pesadillas, recuerda poner el orinal en la entrada de tu habitación, te garantizo
que hará correr del susto a esas cosas.

Chang Geng: –...

Chang Geng era particularmente rápido en creer las mentiras hechas por otras
personas con seriedad, Gu Yun de inmediato encontró diversión en molestar y jugar
con el chico, riendo enérgicamente en medio de la noche.

Chang Geng llegó a creer ingenuamente que su pequeño yifu lo visitaba por
preocupación. ¡Ahora sabía que este hombre venía meramente para entretenerse a
costa de burlarse de él!

Se dio la vuelta enfadado, con su espalda de frente a Gu Yun. Las dos grandes
sílabas "fue-ra" estaban claramente escritas en ella.

Gu Yun no se fue en el momento; se quedó hasta que la respiración de Chang


Geng se estabilizó completamente de nuevo, arropándolo con gentileza, luego se
incorporó para retirarse.

Antes de irse, Gu Yun fue a recoger los protectores de los hombros que se
acababa de quitar. Pero justo cuando extendía sus brazos, recordó esos proverbios
que decían que la razón por la que los niños eran turbados en medio de la noche
estaba relacionada con la debilidad y falta de energía yang, causando así la atracción
de espíritus impuros. Era mejor colocar un objeto hecho de hierro a la cabecera de la
cama.

Gu Yun nunca había creído esas supersticiones sin sentido de la gente común,
pero en esta ocasión sintió que quizás hubiese algo de verdad en ellas, ¿o de qué otra
forma podrían haber estado circulando por tantos años?

Decidió dejar el par de protectores de hombros y salió caminando del dormitorio


de Chang Geng solo con su atuendo.

El Mariscal Gu podría haber sido el némesis natural de los fantasmas y espíritus


malignos. Chang Geng no fue molestado en lo absoluto por esos demonios y durmió
profundamente hasta la mañana.

Es una lástima que después de que Chang Geng despertó, su expresión facial era
incluso peor que si no hubiera dormido.

Se sentó en la cama por un momento, su rostro de color verde, y cuando alzó la


cobija para dar un rápido vistazo, no pudo si no dejar salir un profundo suspiro, el
sonido de alguna manera similar a un sollozo. Chang Geng dio vueltas y abrazó su
cabeza.

Esta era la segunda vez.

Chang Geng no podía continuar engañándose. Porque en esta ocasión su sueño fue
claro y directo...

En este sueño, él clara y verdaderamente hizo cosas irrespetuosas a su pequeño


yifu.

Sepultó su cara en la cobija y gritó. Estaba completamente disgustado consigo


mismo, demasiado avergonzado para ver a alguien de nuevo. No deseaba nada más
que golpear su cabeza contra el poste de la cama y terminar su vida en ese
momento.

Esta vez, ni siquiera la arruinada cuchilla pudo tranquilizarlo.

Justo cuando el chico estaba en un estado de confusión y sufrimiento, el sonido de


alguien llamando a su puerta casi lo saca de su piel del susto.
Su primera reacción fue enrollar las sabanas de la cama en un ovillo presa del
pánico. Apretó los dientes, forzando su mente a estabilizarse, luego arrastró sus pies
para abrir la puerta.

Inesperadamente, cuando la abrió, fue golpeado por una segunda ola de sorpresa.
20. Transmitiendo Habilidades

A veces, solo le tomaba un breve momento a un joven adolescente para ir de "creer


que ya se había convertido en un adulto" a real y verdaderamente convertirse en uno.

De pie frente a la puerta se encontraba una figura cuya estatura era mayor que la
de una persona y que estaba elaborada completamente de hierro. Tenía dos
pequeños ojos redondos debajo del casco, destallando en el color púrpura que era
característico de la combustión del ziliujin: evocaban una imagen aterradora, lo
suficiente para ser el personaje principal de las historias de fantasmas durante la
noche.

La figura de hierro miraba derecho hacia el frente y sobre la cabeza de Chang


Geng, observando sin rumbo fijo por detrás de él. Levantando su mano del tamaño de
un tazón, como si fuera un pájaro carpintero, continuó llamando a la puerta
incesantemente.

El alma de Chang Geng, que fue espantada fuera de su cuerpo, continuaba


ejecutando su frenética danza en el aire. No era capaz de recomponerse. Cuando ya
se encontraba en esta situación, los vellos que no habían sido capaces de asentarse
se pararon de nuevo.

Respiró hondo y retrocedió apresuradamente, sujetando la espada que colgaba en


la puerta.

En este momento, Gu Yun salió caminando por detrás de la figura de hierro y le


preguntó con entusiasmo: –Interesante, ¿no?

Chang Geng: –...

¡No!

–Sé que los guardias de la familia no se atreverían a usar armas contra ti y, por
lo que he oído del tío Wang, siempre practicas el manejo de la espada por tu cuenta
en el patio cada día, esto puede ser algo monótono y aburrido puesto que no tienes
oponente.
Gu Yun dijo esto mientras casualmente giraba y encendía algo en la parte de
atrás de su cabeza, el terrorífico monstruo de hierro se quedó perfectamente quieto al
instante, permaneciendo inmóvil en su lugar. Gu Yun alzó su mano y palmeó su
gigante cabeza de hierro. Le sonrió a Chang Geng y dijo: –Por lo tanto, traje una
"marioneta de entrenamiento con espada" para que juegues con ella, ¿está bien?

La mirada de Chang Geng no se atrevía a permanecer sobre él por mucho tiempo,


observó al inmóvil monstruo de hierro que parecía una montaña.

Después de un momento, se señaló a sí mismo: –¿Yo? ¿Jugar con eso?

¿No era eso quien iba a jugar con él?

Gu Yun empujó la marioneta de hierro al pequeño patio donde residía Chang


Geng. Chang Geng lo siguió por detrás cansinamente.

La consciencia del joven aún se sentía culpable por albergar pensamientos


inapropiados. A pesar de que era capaz de mantener la compostura en su rostro, solo
se atrevía a mirar de soslayo a Gu Yun siempre que el hombre se volvía hacia otro
lado. Después de un par de miradas furtivas, Chang Geng descubrió que Gu Yun no
llevaba puestas muchas prendas encima.

En la mañana de principios de invierno, cuando el aliento puede convertirse en


escarcha, Gu Yun solo traía un solo atuendo que no era nuevo ni viejo. Cuando se
inclinaba ligeramente para ajustar la marioneta de hierro, la línea de su cintura
parecía ser mucho más delgada que en la imaginación de Chang Geng.

Pronto, Chang Geng se dio cuenta de que estaba observando un lugar al que no
debía mirar. Rápidamente giró su cabeza hacia otro lado con pánico y preguntó: –¿No
vas a salir hoy?

Gu Yun: –Así es, tengo un día libre.

Chang Geng permaneció en silencio por un rato, pero, incapaz de contenerse,


preguntó: –¿Cómo es que puedes estar vestido así? ¿No está muy frio?

–No imites a Shen Yi y empieces a dar sermones, ven aquí. –Gu Yun le
hizo señas para que se acercara más, tiró hacia arriba del monstruo de hierro
nuevamente y luego dio toquecitos al duro material de sus hombros.
"–Esta es una variante de una marioneta de hierro. Es diferente de las que se
usan comúnmente como guardias en las casas, también se le conoce como
"marioneta de entrenamiento con espada". Muchos practicantes de artes marciales en
la capital tuvieron esto como su primer mentor de entrenamiento. Yo también la use
cuando era más joven.

"–Tiene varios juegos de movimientos de artes marciales arreglados para


principiantes. Hay siete puntos en su cuerpo: cabeza, cuello, pecho, abdomen,
hombros, brazos y piernas. Si puedes darle a cualquiera de los primeros cuatro, se
detendrá de inmediato. Pero debes ser cuidadoso cuando toques los últimos tres.
Incluso si puedes acertar a los puntos en los hombros y los brazos, sus piernas aún
podrán moverse y patearte en cualquier momento.

"–Si quieres que se bloquee, todos los puntos sobre ambos hombros y piernas
deben ser golpeados, ¿qué tal si lo pruebas?

La explicación de Gu Yun no fue más larga que un pedo, terminando en unas


pocas oraciones. Justo después de eso, él entró de inmediato en la sencilla y cruda
sesión de práctica a la mano: –¡Sostén tu espada con firmeza!

Su sentencia todavía no había terminado pero la marioneta ya se había movido,


sus ojos destellaban con un brillo púrpura, cargando hacia adelante y alzando su
espada.

Chang Geng no estaba preparado, ni siquiera había desenvainado su espada.


Retrocedió un par de pasos apresuradamente.

La marioneta no le dio espacio para respirar. Una vez inició, de inmediato


comenzó a perseguir a Chang Geng de manera incesante, acorralándolo en una
esquina en un abrir y cerrar de ojos.

Chang Geng no tenía a dónde huir, así que apretó sus dientes, aferró la espada
con ambas manos y la blandió desde abajo hacia arriba. Las dos espadas de acero
colisionaron: la muñeca de Chang Geng se torció, su espada cayó directamente al
suelo, comenzó a romper en un sudor frio. Subconscientemente se inclinó hacia
atrás: la espada de la marioneta aterrizó a una distancia de un puño de su frente.

Había un rayo de un frio matiz sobre la hoja.

El pequeño patio se quedó en silencio, solo los fuertes jadeos de Chang Geng y el
"retumbante" poder en el cuerpo de la marioneta podían escucharse.
Gu Yun no hizo ningún comentario, tampoco se acercó para dar ninguna
instrucción. Se sentó enseguida de la mesa de piedra en el patio, sacó una pequeña
copa, desató la petaca de vino en su cintura y luego observó a Chang Geng ser
perseguido por la marioneta de hierro como un platillo complementario para su
bebida.

Cuando Chang Geng dio un vistazo a Gu Yun, su estado de ánimo se volvió más
inestable.

Por un lado, era como un pequeño y joven pavorreal que todavía se encuentra en
crecimiento, pero ya estaba ansioso por mostrar sus alas y su cola para que los
demás lo vieran. Por el otro, su interior estaba lleno con preocupaciones y frustración,
solo ver a Gu Yun ya lo estaba mareando.

La llama de voluntad en el pecho del joven oscilaba de aquí para allá, entre
explotar y extinguirse. La marioneta no entendía esta situación, arrojó vapor blanco
bajo sus pies, cargando hacia adelante unos cuantos pasos, una vez más usando su
postura inicial y arremetiendo su espada contra Chang Geng.

Chang Geng puso la espada sobre su hombro y tomó la iniciativa de cargar hacia
adelante, tratando desesperadamente de recordar el truco que Gu Yun usó tiempo
atrás en la casa del Gobernador Guo para quitarle la espada de la mano con una
simple daga.

Gu Yun jugó con la pequeña copa de vino en su mano, chasqueó su


lengua, sacudiendo su cabeza mientras observaba.

Los ejes de las dos espadas de acero entraron en contacto, comenzaron a saltar
chispas. Pero de nuevo, la empuñadura de la espada creó una ola de presión
insoportable. La espada de Chang Geng no fue capaz de alcanzar el destino
propuesto, pero ya se encontraba sin fuerzas, su espada terminó deslizándose de
nuevo y voló a un metro de distancia.

La marioneta era usada para entrenarse en combate, no lastimaría gente. La luz


violeta en sus ojos se extinguió un par de veces. Retiró la espada que pendía sobre la
cabeza de Chang Geng y retrocedió de nuevo, cambiando su postura de pie.

La frente de Chang Geng comenzó a sudar, no pudo evitar el dividir su


concentración y mirar de reojo a Gu Yun de nuevo. Pensó irritado: "¿No va a irse hoy?
¿Qué es tan bueno de ver?"

Gu Yun observó a la espada de Chang Geng siendo rebatada de sus manos una y
otra vez, terminándose toda la petaca de vino frio, sus dos piernas ya habían
cambiado de posición tres veces entre arriba y abajo, extremadamente tranquilo y
paciente. Fue solo cuando la marioneta uso un golpe particularmente fuerte, que
noqueó a todo el cuerpo de Chang Geng, que comenzó a incorporarse casualmente.

Chang Geng se rasguñó la piel al caer al suelo, pudo sentir unos trazos de sangre
mientras alargaba su brazo para tocar sus heridas, pero no podía molestarse en
limpiarlas justo en ese momento porque Gu Yun había caminado hacia él, sus brazos
cruzados frente a su pecho, mirando a la enorme marioneta de hierro frente a él.

Chang Geng agachó su cabeza inconscientemente, absolutamente derrotado. No


se atrevía a mirar al otro hombre.

–Cuando tu corazón se encuentra en pánico, tus piernas se vuelven inestables.


–dijo Gu Yun. –Si tus pies no están firmes, no importa que tan habilidoso seas con la
espada, no será nada más que agua sin una fuente, un árbol sin raíces.

Chang Geng se sorprendió y alzó su cabeza.

Gu Yun rara vez hablaba con tal seriedad: –Levántate, te enseñaré.

Chang Geng estaba sorprendido al inicio, sus ojos muy abiertos, y antes de que
pudiera reaccionar Gu Yun ya lo había jalado hacia arriba de nuevo. Sostuvo el brazo
de Chang Geng que manejaba la espada y lo abrazó con firmeza por detrás.

Chang Geng tragó con fuerza, su espalda se tensó.

Gu Yun susurró: –Relájate, no me mires a mí, observa a tu espada.

Él aún no había terminado cuando la luz púrpura en los ojos de la marioneta en el


lado opuesto ya estaba ardiendo de nuevo, su cuerpo retumbaba como un tambor de
batalla. Voló hacia adelante, su movimiento no cambió, su espada vino cortando hacia
abajo sobre sus cabezas.

A pesar de que muy profundo en la sangre de Chang Geng había una cierta clase
de ferocidad, solo podía ser estimulada en escenarios de vida o muerte y situaciones
llenas de ira. Después de todo, esto era solo una sesión de entrenamiento de
combate.
En ese instante, no podía darse el lujo de ahondar en la cercanía que lo hacía
sentir autoconsciente y avergonzado en ese momento. Su primera reacción continuó
siendo retroceder, era la reacción natural para cualquiera que fuera obligado a
encarar la terrorífica presión del monstruo gigante.

Pero Gu Yun no le permitió retroceder.

Chang Geng sintió que todo su cuerpo había sido levantado por Gu Yun,
precipitándose hacia adelante como una marioneta que no teme. Su muñeca fue
moldeada fuertemente por la mano de Gu Yun que era tan sólida como si hubiera sido
templada en hierro. Él movió involuntariamente su espada bajo el control de Gu Yun
y, en el breve momento en el que su arma hizo contacto con la de su oponente,
Chang Geng pudo sentir que la mano que manejaba su espada era ligeramente
inclinada por Gu Yun en un ángulo diferente, y la espada de la marioneta que venía
descendiendo fue de inmediato conducida hacia atrás.

La fría cuchilla de acero pasó a su lado casi cortando su sien. Chang Geng cerró
sus ojos con fuerza de forma instintiva, pensando que estaba a punto de estrellarse
contra la marioneta.

Gu Yun suspiró y pensó: "A este niño todavía le falta un poco de audacia, temo
que no pueda ser del tipo de persona que puede tomar una espada."

El aroma del metal frio atravesó la nariz de Chang Geng, y el codo de la


marioneta de detuvo ligeramente. Gu Yun alzó su pie, pateó la corva de Chang Geng
y gritó: –¡Abre tus ojos! ¡Cuida tu brazo!

La rodilla de Chang Geng se aflojó, su pierna rebotó hacia arriba debido a la


fuerza externa y la punta de su pie golpeó la marca en el brazo de la marioneta con
completa precisión.

La máquina emitió un chirrido, la parte superior de su brazo fue bloqueada en su


posición. Chang Geng apenas se las arregló para dejar salir la mitad de un respiro,
pero en el siguiente momento su espalda fue inclinada hacia debajo de improvisto por
Gu Yun.

Un viento feroz corrió entre sus orejas: la pierna de la marioneta barrió a través
del aire.

Gu Yun: –Observa con cuidado.

Agarró la mano de Chang Geng firmemente y arrastró al chico a hacer un limpio


corte semicircular sobre el suelo. La punta de la espada pasó rozando sobre el punto
en el tobillo de la marioneta.

Otro chirrido sonó, había sido completamente bloqueada.

Conservaba la misma postura, manteniéndose quieta en su lugar. La luz purpura


en sus ojos destelló un par de veces y se atenuó gradualmente.

La palma de Chang Geng estaba cubierta de sudor, su pecho se alzaba arriba y


abajo con violencia, ni siquiera notó cuando Gu Yun lo soltó.

En este breve momento, pudo sentir instantáneamente la amplia brecha de


habilidad entre él y su pequeño yifu.

Gu Yun sacudió casualmente el polvo de su cuerpo: –Retroceder es parte de la


naturaleza humana. De hecho, si tu oponente es una persona, no hay problema en
dar un paso atrás y retroceder.

"–Pero recuerda, si te enfrentas contra marionetas de hierro o unidades de


Armadura Pesada cuando tú mismo no estas equipado con armadura: no retrocedas.
Esas unidades tienen un mecanismo impulsado a base de ziliujin en sus pies, te
atraparan en el momento en el que retrocedas. Mientras lo haces, el punto de
enfoque tanto de tu cuerpo como tu mente serpa retroceder, será difícil retomar
fuerza en un pequeño lapso de tiempo para defenderse... pero, en lugar de eso, tus
brazos y piernas se volverá torpes y terminaras cayendo en las manos de tu
oponente.

Chang Geng lo pensó por un largo rato y preguntó de pronto: –Lo que yifu quiere
decir es que, cuando se enfrenta a enemigos que son más poderosos que uno mismo,
¿la confrontación directa en realidad incrementa las posibilidades de ganar?

Gu Yun alzó sus cejas, y parecía algo extrañado: –¿Uh? ¿Cómo es que me estas
llamando "yifu" hoy?

Chang Geng era bueno por donde quiera que se le viera, el único problema era
que su boca no parecía entender de modales y siempre le llamaba "Shiliu". Muy
molesto.

Gu Yun había nacido en el dieciséis del primer mes, el nombre de infancia Shiliu
también vino de la Primera Princesa. Excepto por la princesa y anterior Emperador, ni
siquiera el viejo Marqués le llamaba por este nombre. A pesar de que no le importaba
mucho, el tener a un niño pequeño refiriéndose a él como "Shiliu esto, Shiliu aquello"
todos los días también podía ser bastante frustrante.

De acuerdo a su experiencia, Gu Yun sintió que había solo dos situaciones en las
cuales podía ser llamado "yifu". Una era si "el gato ciego encontraba un ratón
muerto": él accidentalmente complacía a este niño pequeño. La otra era "si el gato le
pisaba la cola al perro": si accidentalmente provocaba al mocoso.

Chang Geng lo miró profundamente por un rato, su expresión complicada, luego


dijo: –Solía ser ignorante en el pasado, ya no lo seré más en el futuro.

Finalmente fue consciente de su propia inexperiencia e incompetencia, ¿cómo


podía continuar atreviéndose a actuar como le diera la gana?

A veces, solo le tomaba un breve momento a un joven adolescente para ir de


"creer que ya se había convertido en un adulto" a real y verdaderamente convertirse
en uno.

Incluso alguien tan descuidado como Gu Yun también pudo sentir vagamente que
había algo respecto a Chang Geng que parecía haber cambiado.
21. La Víspera de Año Nuevo

Gu Yun bromeó: –Dime, ¿qué pasaría si algún día yo muriera de repente? ¿qué se
supone que hagamos entonces?

Era imposible que el Marqués del Orden descansara en casa todos los días. El día
de un oficial de la Gran Liang comenzaba con su asistencia entre las cinco y siete de
la mañana. Para un pequeño número de oficiales sinecuristas¹, ellos podían irse a
casa con sus familias después de que terminase la sesión de la corte entre las tres y
las cinco de la tarde. Pero, por supuesto, Gu Yun no era un oficial con un puesto en el
que hubiera muy poco trabajo.

¹Sinecurista: Persona que tiene un cargo que no demanda esfuerzo, muy bien
remunerado y altamente prestigioso.

Gu Yun rara vez volvía a la capital, por lo tanto, incluso después de que la sesión
de la corte había terminado, si no era convocado por el Emperador, entonces era
buscado por otros colegas; su agenda social estaba atestada sin dejarle espacio para
respirar. En la muy rara ocasión que tenía un día libre, debía viajar al Campamento
del Norte para hacer una ronda de inspección. El que fuera capaz de regresar a la
mansión antes de que el sol cayera era extremadamente raro.

En resumen, vivía una peor vida que los perros y las gallinas.

Por consiguiente, si uno quería la guía personal del Mariscal Gu, debería
encontrárselo muy temprano por la mañana, antes de que iniciara la sesión de la
corte.

A partir de entonces, Chang Geng había estado levantándose antes del amanecer
y regresando en medio de la noche. Cada día, mientras las gallinas continuaban
durmiendo profundamente, él ya había llevado la marioneta de entrenamiento con
espada para esperar en el patio de Gu Yun.

El adolescente estaba creciendo rápido, su figura alta y delgada. Lideraba el


camino con su espada en mano, la marioneta de hierro siguiéndolo ruidosamente por
detrás. Su par de brazos de hierro extendidos hacia adelante: del lado izquierdo
colgaba una linterna a base de vapor, un contenedor de comida en el derecho;
luciendo como un repartidor de comida.

Cuando arribaban con el Mariscal Gu, el viejo sirviente tomaría el contenedor,


después encendería un pequeño fuego para mantener la comida caliente en la estufa.
Y Gu Yun comenzaría la sesión de aprendizaje matutina de su hijo adoptivo.

El "repartidor de comida" sería apaleado por completo, trabajando como un buey


y un caballo²: en verdad trágico.

² NTE. Literalmente "ser como un buey y un caballo". Ambos animales hacen


referencia a trabajar de forma diligente; por lo que, para ser un buey, debes ser
pragmático y trabajar duro; para ser un caballo, necesitas tener el conocimiento y la
habilidad de observación de un veterano.

Después de que la lección había terminado, su desayuno también estaba caliente.


Los dos comerían juntos, después tomarían caminos diferentes para hacerse cargo de
sus propios asuntos. Gu Yun tenía que irse, Chang Geng volvería para una sesión de
lectura con su profesor y, en la tarde, aún tenía su práctica de artes marciales con los
guardias familiares de la mansión.

La verdad era que Gu Yun no era un buen profesor. Así como Shen Yi, también
tenía el hábito de divagar acerca de cualquier tema que le viniera a la mente. Muy a
menudo, después de terminar de pelear con la marioneta de hierro, él ya le habría
explicado cómo distribuir y crear formaciones de Armaduras Pesadas, cuál era la
proporción correcta entre las unidades de Armadura Ligera y Pesada para distribuir de
la forma más eficiente para ahorrar ziliujin; incluso las diferencias entre las razas de
caballos de Región Occidental y los Planos Centrales; qué tipo de raciones eran las
mejores para luchar contra el hambre y así sucesivamente.

Solo hasta que esas lecciones daban la vuelta alrededor de la Gran


Liang era que Gu Yun finalmente se daba cuenta de esto y preguntaba a Chang Geng:
–¿Me desvié del tema de nuevo? ¿De qué quería hablar al principio?

Chang Geng: –...

Los dos se sentaban en los enormes pies de metal de la marioneta, combinándose


con el chasquido de los engranajes girando dentro del cuerpo del monstruo de hierro,
e intentaban recordar el tema original que había escapado por miles de kilómetros.

Al inicio, al escuchar que el Mariscal Gu estaba transmitiendo su conocimiento


personalmente, tanto Ge Pang Xiao como Cao Niang Zi estaban extremadamente
excitados. Después de superar muchas dificultades y reprimir muchos bostezos, se las
arreglaron para acercarse a escuchar sus enseñanzas. Pero inesperadamente, desde
el principio hasta el final, solo pudieron sentir una cosa: "¿Qué es esto?".

Ge Pang Xiao comentó en secreto: –Siento que sería mejor escuchar los canticos
del profesor Shen.

–Es el General Shen, ¿cómo es que sigues olvidándolo? –lo corrigió Cao Niang Zi
con irritación. Meditó por un momento, debatiéndose por elegir entre "hombre
hermoso" y "consciencia". Al final, su consciencia ganó y agregó: –Siento lo mismo.

Solo Chang Geng no tenía opinión en lo absoluto. Si podía permanecer al lado de


Gu Yun, aunque fuera un poco cada día, entonces sería feliz incluso montando guardia
en la puerta durante toda la noche. Después de todo, sus noches de sueño no eran
nada más que pesadillas que se repetían, nada que estuviera reacio a dejar ir.

De manera similar a como él creía fuertemente que podía restringir el Hueso de la


Impureza, creía que podía convertirse en una cuchilla afilada, limpiando todos los
excesos innecesarios cada día, incluyendo sus propios pensamientos extraños
respecto a su yifu.

Lo que era más, las lecciones de Gu Yun simplemente eran desorganizadas: si uno
escuchaba con cuidado, descubriría que los asuntos de los que hablaba eran válidos y
confiables.

Gu Yun fue llevado al campo de batalla por sus padres tiempo atrás, cuando aún
era muy joven. Los pocos años que vivió una vida cómoda en el palacio no duraron
mucho. A los quince años de edad, comenzó a seguir a un viejo general veterano,
marchando hacia el sur para suprimir bandidos. Desde entonces, había continuado
dando vueltas con la milicia hasta este día.

Las siete facciones militares principales, a excepción de los Jiaos de hierro usados
para viajar por el mar con los cuales no estaba muy familiarizado, se había
enfrentado a todas los demás. Había tenido victorias, pero también había sufrido
muchas derrotas; por ende, sus fortalezas y debilidades: las conocía como la palma
de su mano.

Chang Geng lo escuchaba todo como si estuviera famélico. Gu Yun era como una
montaña para él: para que alzara la mirada hacia él cada día y encontrara su
dirección hacia adelante y, con cada paso, intentara suprimir los pensamientos
inapropiados que albergaba en su corazón.

No obstante, Gu Yun no consideraba que esto fuera una enseñanza.

Él había invitado especialmente a un profesor y a un instructor de artes marciales


para educar a Chang Geng. Cada mañana, ya fuera para darle recomendaciones a
Chang Geng para pelear contra la marioneta de hierro, o hablar de cualquier tema de
su conocimiento: en la opinión de Gu Yun, era solo hacerse algo de tiempo libre para
ir a jugar con Chang Geng.

Después de un largo periodo de observación, Gu Yun no pensó que Chang Geng


fuera adecuado para caminar el mismo sendero que él. Chang Geng siempre lucía un
comportamiento amable y contenido frente a él. A pesar de que podía ser algo terco
en ocasiones, en conjunto, seguía siendo una persona sensible.

Gu Yun pensó que cuando el chico creciera, debería ser un personaje


noble y virtuoso, no un general asesino al que ambos, demonios y dioses, no se
atrevieran a acercar.

Justo así, llegó el fin de año.

En el primer año que el nuevo Emperador ascendió al trono, el Emperador cambió


su título a Long An, y anunció que habría amnistía para toda la nación.

La nación, por supuesto, también incluía al príncipe bárbaro Jia Lai Ying Huo,
quien actualmente era prisionero en la capital.

El Emperador había suprimido pacientemente este asunto durante más de dos


meses y finalmente usó este método indirecto para expresar su opinión. La condición
del viejo Rey Lobo de incrementar en diez por ciento el tributo anual simplemente era
demasiado tentadora, pero al mismo tiempo no quería faltarle el respeto a Gu Yun
directamente; por lo que este tema era dejado de lado en cada discusión. Las cartas
para ambos, el Ministro de Hacienda como el Marqués del Orden, fueron retrasadas
hasta el "Festival para Complacer a los Cielos": ahora finalmente podían ver el
resultado de este largo y prolongado debate.

Las fuerzas de seguridad de la capital se alinearon a ambos lados, Shen Yi


encaminó su caballo y fue directo al lado de Gu Yun, quien vestía un traje de
Armadura Ligera, luego se detuvo.

Gu Yun lo miró y después giró su caballo lentamente para cabalgar de regreso,


Shen Yi lo siguió rápidamente y susurró: –Gran Mariscal, veo que en esta ocasión Su
Majestad ha decidido firmemente "liberar el tigre de vuelta a la montaña". ¿Qué
deberíamos hacer?

–El Hijo del Cielo³desea demostrar su compromiso con Dios, son palabras
prestigiosas de un supremo gobernante, ¿Cómo podría haber espacio para que yo
irrumpiera? –dijo Gu Yun con una expresión en blanco. –Y con el fin de tenerme
tranquilo, Su Majestad ha prometido abastecer al Campamento del Hierro Negro con
treinta carros de guerra y cuatrocientas Armaduras de Hierro, su decreto también ha
sido transmitido al Instituto Ling Shu. Su Majestad ha hecho su mayor esfuerzo de
esta manera, ¿cómo podría ser tan desvergonzado para continuar molestándolo con
un asunto tan trivial?

³ En la China antigua, esta era otra forma de llamar al Emperador.

El nuevo Emperador apenas pasaba los treinta años de edad, comparado con su
padre, era de voluntad mucho más firme.

A Gu Yun no se preocupaba por el poder, si el nuevo Emperador era duro o no, no


le importaba, pero el problema era que su política en la materia de la frontera era
menos previsora que la de su padre.

Los dos hombres caminaron lado a lado en silencio por un rato, luego Gu Yun
dijo: –Pero también es un hecho que el tesoro está vacío. Su Majestad acaba de
heredar el trono, no puede evitarse que esté un poco apresurado: tu no lo sabes,
ayer, el hombre occidental del "gran sombrero" envió a un mensajero, ellos hablaron
muchísimo durante toda la tarde y mis orejas aún continúan zumbando.

–...–Le tomó un momento a Shen Yi para reaccionar. –¿Te refieres a Papa de


occidente?

En el corazón de la mayoría de la gente de la Gran Liang, los occidentales tenían


comportamientos bastante inaceptables: el "Papa" nunca quería permanecer quieto
en su templo, él y su gran sombrero aparecían por todos lados, metiendo sus narices
en todo. Al mismo tiempo, las palabras de su rey casi no tenían valor: ¿no era esto lo
mismo que ser un rebelde?

Gu Yun asintió: –Ellos expresaron que deseaban comerciar. Escuché durante un


rato ayer. Quieren extender la Ruta de la Seda a lo largo del territorio de occidente
para convertirla en una gran ruta comercial, ambos bandos proveerán tropas para
hacer guardia y asegurar que los intercambios se ejecuten sin problemas. Sus floridas
palabras caían estaban por todos lados, incluso ya tenían dibujado un mapa físico de
ello, pintando de forma irrealista enormes ganancias con el fin de tentar a Su
Majestad.

Shen Yi sonrió: –El comercio es algo muy bueno, ¿de qué estás
hablando?

–No digo que el comercio sea algo malo: es solo que a pesar de que no soy muy
versado sobre hacer negocios, –dijo Gu Yun. –sigo pensando que, si los extranjeros
fueran a comerciar con nuestro país, no podría ser muy benéfico para su lado.

"–Si no hay beneficio, ¿por qué deben viajar todo el camino hasta aquí? Casi
pareciese como si albergaran motivos ocultos.

Esta era la verdad.

Los bienes de occidente comenzaron a fluir dentro de la Gran Liang desde el


reinado del Emperador Wu. Eran pequeñas baratijas cuidadosamente elaboradas y
juguetes como lámparas de vidrio y cristales. Desafortunadamente, no eran nada
perdurables, solo permanecían frescos y nuevos por unos pocos años. Debido al
ingreso de artefactos occidentales, a pesar de que eran muy refinados, muchos de
ellos requerían ziliujin para funcionar. En el momento en el que desembarcaron en los
Planos Centrales, habían avivado indirectamente los desenfrenados mercados negros
de ziliujin.

El Emperador Wu sintió que, si se continuaba de esa manera, el país caería


pronto. Con el fin de controlar estrictamente el uso privado de ziliujin de los plebeyos,
preparó tanto estrategias suaves como duras. Emitió cuatro decretos en un día e
investigó el uso privado de ziliujin: todos los transgresores fueron asesinados al ser
arrestados, todos serían tratados al igual que si fueran culpables de rebelión, no
habría tolerancia. Primero, tenían que aplicar enfoques de alta presión para preservar
el tiempo de vida de este país.

Más tarde, el Instituto Ling Shu tomó el liderato y reunió a un gran número de
mecánicos de la gente común, asignándoles trabajar rápido y tiempo extra para
imitar los montones de bienes occidentales con funciones similares pero que
trabajasen a base de carbón y mecanismos de cuerda.
La daga dura había restringido las salidas de ziliujin y la suave cortó directamente
el mercado de bienes occidentales. Incluso si uno poseía ziliujin, ¿quién no estaba
dispuesto a emplear un combustible más barato como alternativa? En adición, los
diseños de esos productos occidentales eran vulgares, y a los ojos de la gente de los
Planos Centrales, estos estaban lejos de ser de su gusto.

Los bienes occidentales originales fueron rápidamente reemplazados por


imitaciones y los comerciantes de estos productos no fueron capaces de vender en los
Planos Centrales.

En su lugar, bienes delicadamente elaborados como la seda eran muy favorecidos


en los países occidentales.

Gu Yun dijo: –Quizás he pensado demasiado.

Shen Yi permaneció en silencio por un momento: –¿Cómo reaccionó Su Majestad


a esto?

Los labios de Gu Yun se curvaron para revelar una sonrisa amarga. Él dijo: –Su
Majestad no tiene miedo en lo absoluto. Siente que mientras el Campamento del
Hierro Negro mantenga guardia en el noroeste, la Gran Liang será invulnerable. Ni
siquiera yo estaba al tanto de que tenía tan grandes habilidades, ¿cómo puede no
dolerme la cabeza respecto a esto?

Shen Yi preguntó: –¿Su Majestad dijo eso frente a ti?

Gu Yun sonrió con dolor: –No solo lo dijo, incluso me obsequió un abrigo de piel
de zorro.

El Mariscal Gu tenía el mal hábito de solo vestir una simple capa de ropa durante
todo el año, esto era bien conocido incluso entre los oficiales de la corte imperial. Solo
cuando se enfrentaba con ventiscas mientras estaba estacionado en la frontera
añadiría más capas. En ese momento, el Emperador le regaló ropa adecuada para el
invierno, sería difícil no ver la intención oculta detrás de sus palabras.

Shen Yi se quedó en silencio.

Gu Yun: –Probablemente regresaré al noroeste después de celebrar el Año Nuevo.


Mientras el Campamento del Hierro Negro continúe estacionado aquí, Su Majestad no
podrá tener una buena noche sueño.

Miles de kilómetros de montañas y ríos se habían fusionado en una sola línea en


las palabras del nuevo Emperador, cargándose pesadamente en los hombros del
Marqués del Orden.

Ellos sentían que mientras mantuviera las tres facciones de Campamento del
Hierro Negro en sus manos, permanecería invencible, triunfante en cada batalla, no
había nada que no pudiera hacer.

Dependían de él, pero aun así le temían, les causaba miedo.

Gu Yun bromeó: –Dime, ¿qué pasaría si algún día yo muriera de repente? ¿qué se
supone que hagamos entonces?

La expresión de Shen Yi cambió, le reprendió: –¡Termina con la plática


desafortunada!

Gu Yun dijo descuidadamente: –No hay necesidad de evitar este tema, la vida y la
muerte, la riqueza y la pobreza, todo está en manos del destino. Nosotros, los
apellidados Gu, no tenemos a una sola persona que pueda vivir por mucho tiempo.

"–Y no solo tenemos una corta esperanza de vida, sino que la nueva generación
también ha decaído respecto a las anteriores. Tiempo atrás, siempre que el Viejo
Marqués me veía, no podía evitar dejar salir un profundo suspiro, y ahora eso viene a
mi generación. Yo... no tengo a nadie de mi estirpe.

Shen Yi: –¿No tienes todavía a Su Cuarta Alteza?

Gu Yun negó con la cabeza: –Ese niño no está destinado a vivir bañado en la
niebla y comiendo arena. Tch, en tan buena víspera de Año Nuevo, ¿por qué estamos
hablando de estos temas sombríos? Ve y ordéname un Cometa Rojo. Iré a casa a
recoger a mi hijo.

Cargó hacia adelante en su caballo después de que terminó de hablar, dejando a


Shen Yi detrás.

Shen Yi gruñó enojado: –¿Por qué no me lo dijiste antes? Solo hay veinte
Cometas Rojos en toda la capital, ¿cómo se supone que voy a conseguir uno cuando
me lo acabas de decir hoy?

Gu Yun: –Intenta manejarlo...


La sílaba "-lo" flotó a lo lejos, arrebujándose en el viento del noroeste, para
después golpear a Shen Yi en la cara. El Marqués del Orden ya hacía tiempo que
desapareció del camino.

Chang Geng había estado leyendo su libro en casa en una forma muy concentrada
y diligente, cuando repentinamente la entrada se abrió de golpe desde el exterior. El
viento frio y los copos de nieve ingresaron, deslizándose a través de la pila de papeles
en el escritorio, causando que se dispersaran por todo el piso.

Esta clase de molestia problemática no podía ser otra que Gu Yun, Chang Geng se
volvió reluctantemente: –Yifu.

Ge Pang Xiao y Cao Niang Zi saltando junto a Gu Yun, uno a la izquierda y el otro
a la derecha, agitaron sus manos haciendo un ademán en conjunto: –¡Hermano
mayor, hermano mayor! ¡El Marqués dice que nos llevará a bordo de un Cometa Rojo!

Chang Geng: –...

Naturalmente a Chang Geng no le gustaba salir, prefiriendo la paz antes que la


animosidad, sintiéndose incomodo al tener montones de personas pululando
alrededor. Anteriormente, la razón por la que iba a la Colina del General cada día para
entrenar con su espada era porque su patio no era lo suficientemente grande. Desde
que llegó a la Mansión del Marqués, no había tenido intención de salir a dar un paseo.

En su opinión, mientras el año llegaba a su fin, para celebrar el Año Nuevo, ¿no
sería mucho mejor para todos reunirse alrededor de una pequeña estufa en casa,
calentando dos jarras de vino mientras hablaban y charlaban?

¿Por qué debía uno salir a beber el aire helado mientras se ve a una multitud de
personas?

Pero Gu Yun ya había tomado la iniciativa y tomó su capa exterior: –De prisa, no
arrastres tus pies, el tío Wang dijo que no has dado un paso fuera de la puerta desde
que te mudaste a la mansión, ¿estás plantando setas aquí?

Con solo imaginar el mar de un sinnúmero de personas ahí afuera, Chang Geng ya
tenía escalofríos por todo su cuerpo. No podía encontrar alegría ni siquiera yendo
junto con Gu Yun, por lo que se quedó parado, intentando inventar una excusa: –Yifu,
debemos ser conscientes de la celebración de Año Nuevo, alguien debería quedarse
para cuidar la casa, yo... ¡Ah!
Gu Yun no le permitió ni un momento para hablar, de inmediato envolvió la capa
alrededor del Chang Geng, después lo trató como a una columna de la casa que sabía
gritar y lo cargó directamente fuera la mansión sobre su hombro: –Este niño, aun
joven pero ya siendo muy "consciente".
22. A bordo

Chang Geng repentinamente tuvo un poderoso deseo de crecer fuerte de inmediato.

Chang Geng se ruborizó desde la parte más alta de su cabeza hasta la punta de
sus pies, cocido hasta quedar crujiente por fuera, suave por dentro, emanando vapor.
Estaba enojado al punto de ser incapaz de hacer sonido alguno.

No obstante, al mismo tiempo, Cao Niang Zi absolutamente adoraría ser tratado


de esta manera, como una columna de la casa, casi babeando mientras observaba la
figura del Mariscal Gu desde atrás. Le dijo a Ge Pang Xiao: –Si en esta vida también
puedo ser cargado por el Marqués, aunque sea una vez, entonces... ¡en verdad podría
morir sin arrepentimientos!

Ge Pang Xiao, al escuchar esto, se limpió inmediatamente la nariz y adoptó una


postura firme, contrayendo su estómago: en posición de estar listo para cargar una
bolsa pesada, y palmeó su hombro: –¡Sube!

Cao Niang Zi lo observó por un momento, entonces frunció sus labios, lanzando
un escupitajo y salió corriendo por la puerta enojado.

En la Víspera de Año Nuevo, todas las regulaciones prohibidas fueron levantadas.

Afuera, Gu Yun todavía recordó guardarle algo de dignidad a su hijo y finalmente


lo bajó.

La expresión de Chang Geng se oscureció, caminando hacia adelante con grandes


zancadas. Su espada estaba lo suficientemente derecha como para servir de asta
bandera, su capa ondeando por detrás. Su figura ya portaba semejanza con su futuro
ser: alto y fuerte.

Gu Yun frotó su nariz, lo alcanzó con rapidez y preguntó desvergonzadamente:


–¿Estás enojado?

Chang Geng retiró de un manotazo la mano sobre su hombro y contestó


fríamente: –¡No me atrevería!
Gu Yun: –Escondido en la casa todo el día de esta forma, ¿no te sientes cansado? Los
niños pequeños...

Chang Geng lo observó de manera solemne y, por una vez, Gu Yun entendió la
situación. Se autocorrigió: –Los jóvenes... los jóvenes deberían ser un poco más
enérgicos. Solo has vivido unos cuantos años, pero ¿ya estás cansado del mundo
mortal?

Chang Geng no tenía otra respuesta para esta clase de yifu animoso, su rostro se
mantuvo inexpresivo, tratando una vez mas de alejar la mano de Gu Yun que en ese
momento se encontraba tirando de él. Pero, inesperadamente, en cuando tocó las
puntas de los dedos de Gu Yun, fue completamente tomado por sorpresa y tembló de
lo frío que estaban.

Chang Geng frunció el ceño, agarró la mano de Gu Yun y descubrió que estaba
completamente congelada, suficientemente fría para haberse vuelto azul como si
perteneciera a un cadáver que acababa de levantarse del suelo. No había ziliujin
ardiendo en el interior de la gente. Yendo por ahí con únicamente una capa de ropa
en ese duro invierno, ¿cómo podía no sentir frio?

Chang Geng fue herido en su interior, lo suficientemente herido como para


agregar más combustible a la rabia en su corazón. Puso mala cara mientras se
quitaba su propia capa, envolviéndola después alrededor de Gu Yun sin ninguna
explicación. Gu Yun fue obligado a inclinarse mientras Chang Geng lo hacía, pero no
lo evadió, simplemente se quedó quieto y dejó a Chang Geng atar el cordón por él.
Gu Yun sonrió, disfrutando de la piedad filial que estaba empapada en enojo y pensó
para sí mismo:

"En verdad es muy agradable tener un hijo, esperaré a después de que Xiao¹
Chang Geng crezca, debería ir a buscar a alguien para tener mis propios hijos: sería
incluso mejor tener una niña."

¹NTE. "Xiao" Antes de un nombre propio es como decir "el pequeño Chang
Geng", indica cierta cercanía y solo se utiliza por parte alguien de mayor edad para
dirigirse a alguien menor, no a la inversa.

Para la Víspera de Año Nuevo, después de cada hora que transcurría, habría un
largo trombón sonando en la capital, indicando a la gente la proximidad del nuevo
año.

La ciudad estaba envuelta en el ruidoso sonido de los tambores y los petardos,


incontables papeles rojos volaban en el aire como mariposas. La orilla del rio, los
altos edificios, en medio de las calles, todos estaban repletos de gente. Chang Geng
se sintió aturdido con tan solo una mirada: en verdad parecía como si las personas de
todo el mundo estuvieran reunidas en la pequeña ciudad de Sijiu. A comparación de
esta clase de excitación, la multitud de personas empujando y tirando en el mercado
que se reunía en el pueblo de Yanhui simplemente parecía desolada y solitaria.

Ya fuera porque lo estaban obligando a salir o por los deseosos Ge Pang Xiao y
Cao Niang Zi, en este momento, a los ojos de Chang Geng, todos eran demasiado
irrazonables. Estaba sosteniendo la fría mano de Gu Yun, tratando de calentarla tanto
como podía, mientras continuaba prestando atención a los dos niños de campo que
miraban con entusiasmo a su alrededor para que no se perdieran. A pesar de que ya
había algunos increíbles guardias del Campamento del Hierro Negro con ellos,
continuaba inmensamente ocupado preocupándose.

Algunas personas podrían haber nacido para estar constantemente preocupadas.

En ese momento, un prolongado sonido, similar tanto a un águila como a una


grulla, fue escuchado en el aire, y la multitud aclamó ruidosamente.

–¡El Cometa Rojo!

–¡Miren, el primer Cometa Rojo del año despegó!

La capital era el territorio principal justo bajo el Emperador, y normalmente el


viajar por el aire estaba prohibido. Todas las nueve puertas estaban cargadas con
incontables flechas de Arcoíris Blanco. Incluso a las Águilas Negras, si se atrevían a
acercarse a la capital por el aire, se les dispararía de inmediato.

La Víspera de Año Nuevo era la única excepción.

En el amplio camino que conducía directamente a las afueras de la capital se


erguía el símbolo de la totalidad de los Planos centrales: la Torre Qi Yuan.

Se decía que cuando los occidentales cruzaron el mar en sus enormes barcos
para arribar a los Planos Centrales, solo había dos cosas dos cosas de las que sabían:
una era el Palacio Imperial y la otra era la Torre Qi Yuan².

La Torre Qi Yuan no era un edificio. Fue construida por el anterior Emperador en


el vigésimo segundo año de la regencia de Yuan He a base de recortar los gastos
militares. Daba la bienvenida a los visitantes de todo el mundo y estaba dividida en
dos regiones: norte y sur. El área norte tenía numerosas plataformas con domos de
techo alto, llamada "La Gran Vista de Yunmeng". La parte sur tenía una torre alta,
algunas personas la llamaban burlonamente "plataforma Zhai Xing³"; pero, por
supuesto, nadie se atrevería a usar ese nombre directamente y normalmente se
referirían a ella como la "Plataforma Ting Yuan⁴".

² El [yuān] significa "Cometa" en Torre Qi Yuan () es el mismo carácter que el yuan


en Cometa Gigante y Cometa Rojo, Qi significa "alzarse". Torre Qi Yuan es un
edificio/plataforma para que los cometas despeguen hacia el cielo.

³ Zhai Xing () se traduce como "recolector de estrellas". La torre es muy alta y de ahí
el nombre.

⁴ Nuevamente el yuan aquí es el mismo que en la palabra Cometa. Ting , significa


"detenerse". Plataforma Ting Yuan significa el lugar donde los cometas aterrizan.

La torre y el Palacio Imperial estaban cara a cara desde direcciones


opuestas, adoptando el significado de norte y sur, el cielo y la tierra.

Cada año, en Víspera de año Nuevo, la Plataforma Ting Yuan se convertiría en el


centro de toda la capital. Muchos actores famosos y cortesanos del todo el país
deseaban subir y contribuir con al menos una canción, un sinnúmero de personas se
formaba en una extensa multitud bajo la plataforma para observar y la plataforma del
mirador de La Gran Vista de Yunmeng también estaba atestada con varios oficiales de
alto rango y nobles.

Cerca de la siete en punto de la noche, veinte Cometas Rojos estarían


despegando.

El mecanismo de trabajo de un Cometa Rojo era similar al del Cometa Gigante, la


única diferencia entre ellos era que el escabroso nombre del Cometa Gigante bastaba
para hacer que los bárbaros temblaran de miedo, mientras que el Cometa Rojo era
usado meramente para entretenimiento.

Era un tipo de nave, dos fieros peces koi de color rojo tallados en ambos
extremos y podía despegar a los cielos usando ochenta y un alas llameantes. El
cuerpo de la nave estaba asegurado a la plataforma empleando un tipo especial de
cuerda traslucida, similar a una tela de araña.

Cuando las alas llameantes hacían ignición, más de veinte Cometas Rojos tan
radiantes como koi rojizos se izarían equilibradamente en el aire, luciendo
extremadamente hermosos mientras se mecían ligeramente.

La vista desde arriba del Cometa era excelente. Había conjuntos de habitaciones
elegantes y un circulo de terrazas. Las bebidas y la comida debían transportadas a lo
largo de las cuerdas como telarañas y las personas a bordo podrían ver los muros
rojos del palacio e incontables linternas iluminando desde la capital abajo.

Gu Yun guio a los tres niños arriba por pequeño camino enseguida de la
plataforma. El guardia estaba impactado al reconocerlo al instante, estaba a punto de
inclinarse para presentar sus respetos cuando Gu Yun lo detuvo: –No hay necesidad
de tal formalidad, solo estoy trayendo a los niños aquí a jugar. ¿Has visto al General
Shen?

Un sirviente corrió hacia él desde lejos: –Marqués, señor, por aquí por favor; el
General Shen está esperándole en el Cometa Rojo.

Gu Yun asintió con calma, pero no pudo evitar el sentirse bastante impresionado
por dentro: en realidad solo trajo a Chang Geng aquí para unirse a la diversión, no
esperaba en lo absoluto que Shen Yi fuera tan increíble y realmente se las hubiera
arreglado para ordenar un Cometa con éxito.

Ge Pang Xiao contempló al Cometa Rojo enfrente, entonces siguió por detrás a Gu
Yun y preguntó: –Señor Marqués, ¿vamos a ir al cielo?

Gu Yun: –No hay necesidad de apresurarse, iremos después de unas décadas.


Hoy solo vamos a pisarlo por un rato.

Chang Geng escuchó al dialogo lleno de fortuna de esas dos personas en la noche
de la celebración del año nuevo, en verdad deseando simplemente cerrar sus bocas y
sellarlas.

En la cámara sobre el Cometa Rojo, la temperatura era tan cálida como si fuera
primavera. Mientras Gu Yun entraba, se desabrochó la capa y la puso sobre el
respaldo de la silla.

Shen Yi ya había reclamado una mesa repleta con vinos y diversos platillos.
También había algunos bellos sirvientes hombres y mujeres en la habitación, los
particularmente valientes se atrevieron a mirar furtivamente al Marqués Gu
continuamente.

Los ojos de Gu Yun se abrieron: Shen Yi era un ratón de biblioteca académico


quien ya se había vuelto senil antes de tiempo. Incluso temía que ver las pinturas
occidentales fuera a profanar sus ojos, ¿cómo podía posiblemente mantener a un
grupo de carne joven alrededor de esta forma?

Cuando Gu Yun le lanzó una mirada inquisitiva, Shen Yi susurró en su


oído: –Esta es la nave que Wei Wang insistió en entregarte al escuchar que estabas
solicitando una.

Gu Yun momentáneamente no supo que decir, su expresión insondable.

El sirviente en verdad sabía cómo leer la situación, de inmediato se adelantó a


preguntar: –Marqués, señor, ¿deberíamos ir encendiendo el motor?

Gu Yun hizo una pausa, luego asintió: –Si, adelante: también llama a los
hermanos que están custodiando la terraza para que entren a cenar, no hay personas
ajenas aquí hoy, no hay necesidad de ser demasiado corteses.

El sirviente, al recibir la instrucción, se retiró de inmediato del Cometa Gigante,


saltó sobre la cubierta de la terraza e hizo una larga señal.

Unos cuantos de los soldados del Campamento del Hierro Negro ingresaron, todos
alineados de forma bien entrenada: –¡Gran Mariscal!

La frialdad de sus Armaduras Negras penetró a través del aura suave y gentil en
el interior de la habitación en un instante, la atmosfera inexplicable que pendía en el
aire fue súbitamente disipada.

Gu Yun observó a los sirvientes retirándose. Una joven muchacha particularmente


agradable a la vista le dio un vistazo, coquetas insinuaciones llenaban su mirada. Gu
Yun le sonrió en respuesta, sintiéndose al mismo tiempo algo decepcionado puesto
que llevaba a tres niños pequeños con él. Este tipo de entretenimiento nocturno
también debía terminar en la etapa de "intercambiar miradas".

Shen Yi se aclaró la garganta y Gu Yun retiró su vista como si no hubiera pasado


nada. Se quejó: –Wei Wang ya es un hombre adulto, pero puede seguir siendo tan
impropio.
Shen Yi soltó una risa para nada divertida: –Ja já.

Por fortuna, los tres niños pequeños fueron atraídos por el grupo de alas
llameantes rodeando el Cometa Rojo que habían sido encendidas. Todos observaban
hacia afuera por la ventana y no notaron qué clase de negocios impropios estaban
haciendo en secreto los adultos en el interior.

El sonido chisporroteante de las alas llameantes resonaba y el aire cálido entraba


por la ventana, Chang Geng casi perdió el balance, no pudo más que sujetarse de la
ventana de madera para equilibrarse. Enseguida de él, Cao Niang Zi estaba gritando,
todo el cuerpo del Cometa Rojo vibró suavemente y despegó hacia el cielo.

A las siete de la noche, un grupo de fuegos artificiales fue lanzado desde la


Plataforma Ting Yuan, resplandeciendo brillantemente en medio de los veinte
Cometas Rojos y las cuerdas que se conectaban unas a otras como telarañas se
tiñeron de naranja.

La plataforma fue elevada ligeramente, los engranajes de hierro por debajo


interconectándose entre sí. Una bailarina ataviada con un vestido rojo apareció,
cantando con una pipa entre sus manos.

La escena más prospera en todos los cielos y la tierra solo podía ser esta.

Shen Yi abrió una botella de vino, alzó su mano para servir una copa a Gu Yun:
–Este es el primer año de tributo de la Región Occidental después de que la rebelión
se sosegó. La mejor clase de vino de uvas y una copa luminosa, los vinos deliciosos
deben ir de la mano con los héroes, toma un sorbo.

Gu Yun observó a la copa luminosa por un momento, su expresión se tornó


solemne lentamente. Bebió un trago y luego la bajó de inmediato: no es que el vino
no fuera suficiente, pero él no pudo contener el sufrimiento que colgaba en su
corazón.

Gu Yun: –Olvídalo, no estoy muy acostumbrado a este tipo de vino, cámbialo por
un vino amarillo Shaoxing. Parece que no soy un héroe sino un cobarde: aquí, todos
ustedes caballeros, tomen asiento, no se preocupen por los niños, ellos han comido
en casa, déjenlos jugar.

Mientras charlaban, comenzó a sentir que su línea de visión se había vuelto un


poco borrosa. Se agachó y pellizcó el puente de su nariz, sabiendo que la medicina
que había tomado unos días atrás pronto sería inútil.
El tiempo para que la efectividad de la medicina se desvaneciera era de cerca de
media hora y, generalmente, antes de que eso ocurriera, él iría perdiendo lentamente
su vista y oído.

Cuando Shen Yi notó este pequeño gesto, inmediatamente supo qué estaba
ocurriendo: –¿Mariscal?

–No es nada. –Gu Yun negó con la cabeza, cambió el vino y alzó su copa hacia
todos los que estaban sentados a la mesa.

–Todos ustedes son uno en un millón, poderosos guerreros de la Gran Liang,


todos se han adentrado en los campos de batalla a mi lado, a pesar de que ahí no hay
riquezas ni bienes, poder o influencia, solo la dura condición de vida en las fronteras y
un salario miserable. Todos ustedes han tenido que soportar tanto. Primero, quisiera
dedicar esta copa a todos mis hermanos.

Cuando Gu Yun terminó su discurso, inclinó su cabeza para beberse la copa y una
vez más se sirvió otra:

–La segunda copa, se la dedico mis hermanos que yacen en la Región


Occidental, aquel año a causa de mi inexperiencia e incompetencia, yo los guie hacia
el frente, pero no fui capaz de traerlos de vuelta...

Shen Yi le aconsejó: –Mariscal, el año nuevo está llegando, por favor no diga
más.

Gu Yun sonrió un poco, pero en verdad se abstuvo de continuar, bajó la copa y la


lleno de nuevo.

–La tercera copa, –murmuró Gu Yun. –está dedicada al cielo y la tierra, deseo
que los dioses arriba traten las almas de mis camaradas con bondad.

Chang Geng permaneció de pie junto a la ventana. Nadie sabía cuándo fue que
hermoso paisaje exterior dejó de atraerle. Se dio la vuelta y miró a Gu Yun sin
parpadear.

Había visto a Gu Yun ser entusiasta y enérgico; también lo había visto siendo
descaradamente holgazán.

Pero nunca había observado a Gu Yun hacer un brindis y beber con tal soledad
antes. Para él, esta imagen de su yifu era casi desconocida.
Pensándolo detenidamente, Gu Yun nunca se había enojado frente a él y rara vez
mostraba agotamiento o fastidio. Parecía que siempre que estaba molestando a
Chang Geng, era tanto entrañable como irritante: excepto por su apariencia normal,
el resto de las incontables emociones en su interior estaban completamente selladas,
lejos de Chang Geng.

Porque él solo era un niño que no podía hacer nada.

Chang Geng repentinamente tuvo un poderoso deseo de crecer fuerte de


inmediato.

En ese momento, Ge Pang Xiao se dio la vuelta y gritó: –¡Señor Marqués!


¡General Shen! ¡Los occidentales trajeron un montón de bestias salvajes para bailar!
¡Vengan a ver!
23. Tigre Feroz

"Soy la flor de las tres facciones del Campamento del Hierro Negro, cuya reputación
corre lejos a través del océano".

Gu Yun sacó lentamente un monóculo y lo colocó sobre el puente de su nariz.


Caminó casualmente hacia enseguida de Chang Geng, abrió la ventana y entrecerró
sus ojos para mirar hacia la plataforma de aterrizaje.

El monóculo estaba equipado con una delgada cadena de oro blanco que colgaba
por detrás de la oreja, cubriendo uno de sus ojos de flor de durazno, haciendo que el
puente de su nariz se tornara aparentemente más recto. Todo su temperamento
desprendió súbitamente un aura fría, como una bestia ataviada con ropa humana.

Chang Geng lo observó por un rato y preguntó: –Yifu, ¿qué es lo que estás
usando?

Gu Yun bromeó con él: –Un pequeño accesorio de los extranjeros occidentales,
¿se ve bien? Es una tendencia de moda entre la gente de por allá el usar esto.
Déjame dar un paseo afuera más tarde y traerte una madrastra occidental, ¿está
bien?

Chang Geng: –...

Un pequeño soldado perteneciente a la facción de las Águilas Negras intentó


relajar la pesada atmosfera en la habitación. Dijo astutamente: –¡Mariscal, usted
tampoco es el padre de sangre!

Gu Yun rio con él despreocupadamente.

El pequeño soldado sacudió su cabeza y dijo: –El mundo se ha vuelto diferente en


los últimos años y los corazones de las personas también cambiaron. Antes, las
mujeres solían valorar nuestras virtudes y temperamento, no teníamos que
preocuparnos. Pero ahora es lo opuesto, solo les importa si los hombres son apuestos
o no. Mariscal, nosotros, hermanos, no estamos solteros porque somos feos, sino
simplemente porque nacimos en la era equivocada.
La especialidad local del Campamento del Hierro Negro eran los hombres
solteros. Cuando escucharon esas palabras, todos los demás lo siguieron
ruidosamente.

Gu Yun rio a carcajadas: –¡Fuera, no me incluyan en eso! ¿Quién es feo? Soy la


flor de las tres facciones del Campamento del Hierro Negro, cuya reputación corre
lejos a través del océano.

El grupo de rudos y crudos militares quedó totalmente impactado por el descaro


de su propio mariscal y no tuvieron otra opción más que estallar en risas. Shen Yi dijo
fríamente: –Mariscal, si es tan hermoso como una flor, entonces ¿cómo es tampoco
ha encontrado esposa?

El agravio de Gu Yun se asomó en solo una oración, el Mariscal Gu tuvo que


cubrirse el pecho y decir: –Me estoy conteniendo, esperando a que suba el precio,
todas las cosas buenas deben guardarse para el final, ¿qué sabes tú?

Hablando de este asunto, uno realmente no podía culpar a Gu Yun.

Tiempo atrás, los sentimientos del anterior Emperador por él eran bastante
contradictorios. Amaba a Gu Yun, pero era cauteloso con él al mismo tiempo. Estaba
bien cuando era un niño, pero mientras se hacía mayor, el matrimonio del joven
Marqués se convirtió en una espina de pescado atorada en la garganta del Emperador
anterior.

Si elegía a alguien de una familia humilde, temía que las personas lo criticaran
por maltratar al descendiente de un súbdito leal; el Emperador anterior no sería capaz
de impedir que las masas hablaran sin importar cuál pudiera ser su razonamiento.
Pero si escogía a alguien de una familia altamente influyente, no sentiría nada más
que ansiedad.

Ambas opciones eran difíciles de enfrentar con este dilema. Quizás en ese año, el
anterior Emperador habría deseado que Gu Yun fuera solo un pequeño eunuco.

Este asunto del matrimonio del Marqués del Orden había sido
alargado y retrasado durante un largo tiempo y, finalmente, el Emperador escogió a
la hija del gran académico Guo.

La familia Guo tenía generación tras generación de académicos altamente


educados, eran puros e influyentes. Se decía que la joven señorita Guo era tan
hermosa como una orquídea, sus talentos y conocimiento eran famosos a lo largo de
toda la capital. Ese año, junto con la esposa del Príncipe Heredero, quien era la actual
Emperatriz, fueron hechas el "Par de Bellezas de la Capital". Esta elección no tenía
ningún beneficio personal involucrado y no desgraciaría a Gu Yun.

Pero fue en verdad extraño, desde su compromiso, esta renombrada flor parecía
haberse cubierto de escarcha. Comenzó a enfermarse y se debilitaba más y más cada
día. Al final, sin esperar a que Gu Yun retornara victorioso de la frontera, la señorita
Guo ya había fallecido.

Pensándolo detenidamente, había muchas personas cuyas esposas fallecieron, no


era nada fuera de lo común, ni qué decir de una prometida que aún no había sido
desposada. Pero como este asunto envolvía al Marqués del Orden, era difícil para la
gente no recordar a su solitario abuelo, quien perdió a todas sus esposas e hijos y el
deceso de los propios padres de Gu Yun cuando era joven.

Y justo así, la reputación del Marqués cuyo destino contrarrestó a su propia


esposa comenzó a esparcirse por la capital.

Casarse con el Marqués del Orden era una gran bendición. Aparte de muchas
ganancias, tampoco había necesidad de servir a los suegros. Pero incluso con
bendiciones tan grandes como los cielos, uno debía permanecer vivo para ser capaz
de disfrutarlas.

Más tarde, Gu Yun tuvo que correr de aquí para allá entre la Frontera Norte y la
Región Occidental, no regresó a la capital durante los últimos cuatro o cinco años y no
hubo oportunidad para encargarse de este asunto. Ahora que el anterior Emperador
se había ido y, a pesar de que el actual Emperador era mayor que Gu Yun por unos
cuantos años, él se había estado refiriendo a Gu Yun como su "Tío Real" siempre
desde su infancia. Estaban separados por una generación. Incluso si uno era el
monarca y el otro un súbdito, continuaba siendo inconveniente para él encargarse del
arreglo del matrimonio de Gu Yun.

El mismo Gu Yun no tenía la energía para preocuparse acerca de eso y así, esta
materia se postergó hasta el presente.

Shen Yi se rehusó a darle un respiro: –¿Elevando el precio? ¿A quién se quiere


vender?

Gu Yun alzó la vista y, a través del monóculo, vio que Chang Geng lo estaba
observando atentamente, su expresión bastante tensa. Gu Yun asumió que el chico
estaba preocupado de que, después de casarse, Gu Yun ya no lo quisiera más.

Alzó su mano y palmeó la cabeza de Chang Geng en un intento de confortarlo:


–Me gustaría alguien que sea inteligente, amable y gentil. Descuida, definitivamente
no voy a traer a una leona Ha Dong¹para atormentarte.

¹ Un término para referirse a las mujeres que son feroces y violentas.

Esta línea pareció haber tallado un agujero en el pecho de Chang Geng, daba la
impresión de que las ideas indecentes que una vez pensó habían sido suprimidas
exitosamente usaron esta oportunidad para alzarse de nuevo y hacer un alboroto,
llenándolo de sufrimiento y desesperanza, sin espacio para liberarlas.

Tuvo que forzarse a extraer una rígida sonrisa.

Con el mismo esfuerzo que empleaba cada noche para obligarse a dormir.

En ese momento, hubo un ruido repentino en la Plataforma Ting Yuan, una


mezcla entre el sonido de los tambores y vítores. Unos cuantos occidentales que
estaban bailando con monos y pericos se retiraron del escenario. Después, una gran
jaula de hierro cubierta con una tela fue subida. Un payaso occidental con maquillaje
blanco se retorcía y daba vueltas mientras instalaba un enorme aro en llamas y,
después de revolotear y posar por un rato en un intento de crear suficiente curiosidad
e interés entre la multitud, la cubierta finalmente fue izada.

¡Había un enorme tigre en la jaula!

Ge Pang Xiao inclinó todo su cuerpo fuera de la ventana y preguntó: –¿Es real o
falso? ¿Es eso un tigre verdadero?

El payaso abrió la jaula de hierro y guio al tigre hacia afuera tirando de su correa.

No había forma se saber si era porque había demasiada gente viendo que el tigre
parecía irritado y ansioso. No dejaba de forcejear.

Gu Yun frunció el ceño y dijo fríamente: –Este grupo de extranjeros realmente


sabe cómo ser atento. Trayendo una bestia salvaje como esta para la celebración del
año nuevo... ¡Xiao Jia!
El joven soldado Águila Negra que habló más un momento atrás respondió al
momento: –¡Sí!

Gu Yun: –Ve a buscar gente para mantener un ojo afuera, hay un numerosos de
espectadores abajo, no dejen que ocurra nada.

Xiao Jia, al recibir su orden, de inmediato saltó directamente desde la terraza del
Cometa Rojo. Actualmente estaban residiendo cerca de treinta metros sobre el suelo
debajo. Su sombra destelló, dejando un delgado vapor blanco en el aire y luego
desapareció en un abrir y cerrar de ojos.

En medio del fuerte ruido, el intranquilo tigre comenzó a saltar reticentemente a


través del anillo de fuego, su rostro lucía feroz, como si fuera forzado a actuar contra
su voluntad.

Sobre la Gran Vista de Yunmeng, resonaba ronda tras ronda de aclamaciones y


aplausos, los siguientes más fuertes que los anteriores, hubo quienes comenzaron a
arrojar dinero en el fervor del momento.

Cuando se observaban interpretaciones, no era raro para la sobreexcitada


muchedumbre arrojar algunas indefensas monedas hacia la Plataforma Ting Yuan.
Muchas personas hacían esto, pero hoy, nadie supo de dónde, un imbécil y
descuidado espectador arrojó directamente hojas de oro hacia abajo.

La animada multitud que estaba observando debajo del escenario estalló de


pronto, muchos gritos de "¡Mira, es oro!" sonaron interminablemente.

Pero antes de que nadie pudiera tomar el oro, el tigre que estaba saltando a
través del aro de fuego se alteró por completo. Gruñó y se dio la vuelta, tomando un
pedazo del indefenso payaso.

El brazo y hombro del payaso fueron arrancados de un mordisco de inmediato en


el momento. Dejó salir un grito que helaba la sangre.

El tigre rugió, se liberó del control y cargó contra el mar de gente bajo la
Plataforma Ting Yuan.

Las personas del circulo interno estaban absolutamente aterrorizadas por la


bestia, intentando de huir por sus vidas, mientras que la gente en el círculo exterior
todavía no estaba al tanto de la situación. Escuchando de alguna forma que las
personas estaban peleando por hojas de oro dentro, continuaban pujando hacia el
interior.
Ambos lados, uno presionando, otro empujando, ninguno era capaz de moverse.

Algunos gritaban "¡Oro!", otros chillaban "¡Tigre!". Hubo quienes habían caído al
suelo, incapaces de ponerse de pie. La situación se sumió rápidamente en un
completo caos.

Los guardias nocturnos también fueron aplastados dentro de la muchedumbre. No


había faltaban oficiales y nobles en la Torre Qi Yuan: varios de ellos no ponían las
vidas de las personas normales en sus ojos. En un apuro, solo se preocuparon de sí
mismos, e incluso mientras escapaban, no podían olvidar su imagen, ordenando a los
sirvientes limpiar el camino para ellos.

Gu Yun sujetó el hombro de Chang Geng y lo empujó hacia atrás, entonces tomó
una flecha y el arco largo que Shen Yi colgó detrás de la puerta y le dijo: –No vengas
afuera.

Todos los soldados del Campamento del Hierro Negro sentados a la mesa se
pusieron de pie.

Shen Yi sujetó el codo de Gu Yun y soltó bruscamente: –Tus ojos...

Chang Geng era perspicaz, de inmediato alzó su cabeza y pensó: "¿Ojos? ¿Qué
les pasó a sus ojos?"

Gu Yun lo ignoró y zafó su brazo, después abrió de golpe la puerta del Cometa
Rojo.

Numerosas unidades Águila a bordo del Cometa Rojo bajaron de un salto,


volando bajo hacia el suelo. Unos cuantos fuegos artificiales pequeños estallaron con
luz fría. Otro soldado con Armadura de Hierro Negro que estaba en un lugar más alto
comenzó a trepar señalando el mástil del Cometa Rojo, sosteniendo un Rugido de
Cobre en su mano. Gritó hacia la caótica multitud: –¡El Marqués del Orden está aquí,
no provoquen una conmoción!

Esta sentencia era en realidad más efectiva que escuchar un decreto sagrado del
Emperador. Muchas personas instintivamente dejaron de tirar y empujar de inmediato
al escuchar las tres palabras: "Marqués del Orden".

El rugido del tigre llegaba desde la distancia y la bestia furiosa se precipitó hacia
afuera como un relámpago, un hombre joven estaba apresado bajo sus fauces. Gu
Yun permaneció de pie en la cabeza de pez koi de la nave, se recargó en la ventana,
irguió su cuerpo y comenzó tensar la flecha.

Su monóculo continuaba asentado en el puente de su nariz: nadie usaba un


monóculo para disparar, esta cosa podría causar que el campo de visión se volviera
inexacto. Su delgada ropa volaba en el viento ardiente de las alas llameantes, su
figura despedía un aura indescriptiblemente arrogante. En verdad era como hacer
arquería con los ojos cerrados.

Sin embargo, Shen Yi sabía que, si Gu Yun se fuera a quitar su cristal en este
momento, no sería capaz de diferenciar entre el humano y la bestia; básicamente no
sería diferente de cerrar sus ojos.

¿Por qué debía ocurrir esto en esta situación de vida o muerte?

Las manos de Shen Yi comenzaron a sudar involuntariamente, su espalda se


tensó.

En ese momento, Gu Yun soltó la cuerda del arco.


24. Monje Hechizante

Sus ojos eran claros y en su interior parecía haber un mar de estrellas serenas...

La flecha era como un meteoro, volando en línea recta a través del complejo
sistema de cuerdas como telarañas bajo los veinte Cometas Rojos y penetró la parte
posterior de la cabeza del tigre. No había forma de decir cuánta fuerza contenía la
flecha, pero había perforado directamente el enorme y grueso cráneo de la bestia.
Esta se balanceó, luego se estrelló contra el suelo, muerto antes de poder hacer algún
ruido.

Las manos de Gu Yun no se detuvieron ahí, tensando la cuerda nuevamente con la


segunda flecha, su espalda recargada contra el marco de la puerta, después viró en
un ángulo. Casi sin apuntar, la flecha fue liberada. El blanco era aquel que lanzó las
hojas de oro sobre la terraza de observación.

Se oyó un grito sobre la cubierta, la flecha pasó rozando por la cabeza de un


extranjero, clavando su sombrero en la columna más cercana, la cola de la flecha
continuaba vibrando con fuerza.

El hombre cayó de bruces en el piso desde su silla.

Gu Yun apartó el arco largo. Se volvió para hablar con el soldado de Armadura
Negra sobre el mástil: –Planeando dañar a las personas, arréstenlo para interrogarlo.

Solo en ese momento, el hombre que fue inmovilizado por el tigre se recompuso
lentamente, dejando salir pequeños sollozos. La gente alrededor estaba en el mismo
estado aterrorizado y alguien se movió hacia adelante para ayudarlo a salir.

Bajo la Plataforma Ting Yuan, una discreta y delgada figura desapareció entre la
muchedumbre, aprovechando la conmoción para subir a bordo de un bote que no
estaba lejos de ahí.

Tan pronto como llegó, se desató el pañuelo que cubría su cabeza, revelando un
hombre de cabello y ojos negros, su apariencia de alguna forma similar a la de la
gente de los Planos Centrales. Rápidamente se le permitió ingresar a la habitación en
el interior para encontrarse con aquel que había estado esperándolo.

Era un hombre de mediana edad, vestido con un atuendo blanco y una capa roja
con un intrincado bordado. Un cetro de forma extraña y siniestra estaba colocado a
un lado de él, su cabello castaño rizado estaba pulcramente peinado, dejándolo suelto
sobre sus hombros, con un enorme anillo ceremonial en su dedo.

Era el emisario mandado por el Papa.

El extranjero de complexión pequeña y cabello negro se hincó respetuosamente


sobre una rodilla: –Su Eminencia.

La parte superior del cuerpo del obispo se inclinó hacia adelante ligeramente,
indicando que estaba escuchando.

–Me temo que el resultado es justo como lo ha predicho. –dijo el hombre de


cabello negro. –En el corazón de estos orientales, Gu y su familia ostentan alguna
clase de significado simbólico, mientras el "Cuervo Negro" vuele en el cielo nocturno,
incluso de frente a una crisis mayor, esas personas ingenuas serán ciegamente
estabilizadas como un rebaño de ovejas que ha encontrado a su perro pastor. Esta
creencia irrazonable que tienen es difícil de comprender, incluso si, en mi opinión,
muchos de ellos ni siquiera saben el nombre completo de Gu Yun.

El obispo meditó por un momento: –La "semilla" no causó ninguna baja.

–Difícilmente alguna, –el hombre de cabello oscuro inclinó su cabeza. –resultó que
el Marqués del Orden también estaba en un Cometa Rojo, no sé si sus hombres se
organizaron rápidamente para mezclarse entre la multitud, o si nuestra gente filtró
trazos de su paradero, o si él mismo posee una habilidad excepcional para percibir
situaciones críticas. Tan pronto como plantamos la semilla, los cuervos negros
reaccionaron de inmediato. Gu asesinó a la semilla disparando una flecha desde el
Cometa Rojo y ha arrestado al "sembrador" al mismo tiempo.

El obispo se reclinó en la silla tallada, sus dedos acariciando su barba:


–Este no es el prestigio personal de Gu, sino la acumulación de tres generaciones
unidas. La gente de los Planos Centrales depositó ciegamente su confianza en esos
cuervos negros, casi desarrollando una clase de firmes creencias sobre la familia Gu.

El hombre de cabello negro: –La Iglesia ha discutido durante mucho tiempo


porque, a pesar de que hay huecos frecuentes en la sociedad oriental, de alguna
manera su gente ha sido capaz de mantener esta paz irregular. Pienso que estas
creencias también son una de las razones.

El obispo se incorporó y dio un par de pasos sobre el bote con sus manos en la
espalda.

–Esta es nuestra oportunidad. –murmuró. –Y para nada un evento


desafortunado: debo escribir al Papa, podemos poner el plan Lou Lan¹en acción de
inmediato.

¹Luo Lan es un país ubicado a lo largo de la ruta de la seda.

En ese momento, la situación en la Torre Qi Yuan finalmente se había estabilizado.


Los Guardias Reales arribaron rápidamente para asistirlos y Gu Yun reconoció que su
trabajo ahí estaba hecho. Hizo un gesto a Shen Yi, señalándole que era momento de
retirarse. Su visión ya estaba muy borrosa y su oído también estaba disminuyendo, el
ruido circundante de la conmoción poco a poco se fue silenciando.

Gu Yun dijo al guardia Águila Negra: –Me adelantaré para encargarme de algo.
Sigue a Su Alteza. Si ellos desean volver a casa, espera hasta que todo se haya
calmado antes de hacerlo. Si quieren jugar un poco más en el Cometa Rojo, déjalos
ser. No sé si seguirán con los espectáculos.

Chang Geng preguntó: –Yifu, ¿y qué hay de ti?

En este momento Gu Yun ya no podía escuchar lo que estaba diciendo. Solo


palmeó el hombro del chico y se alejó con prisa.

El sonido retumbante que venía por debajo de sus pies se hizo más fuerte, el
Cometa Rojo aterrizó lentamente sobre la Plataforma Ting Yuan. Gu Yun y Shen Yi
salieron caminando lado a lado. El frio de la noche era pesado. Chang Geng aferró
entre sus manos la capa que Gu Yun dejó atrás, tratando de alcanzarlos hasta que el
soldado Águila Negra se lo impidió.

El soldado dijo: –Su Alteza Real, por favor no se moleste en seguirlos. El Gran
Mariscal no usa ropa de invierno en la capital, la situación en el exterior sigue siendo
caótica, por favor, no se aleje de su subordinado.
Una sospecha se alzó repentinamente en el corazón de Chang Geng: "¿Por qué no
la usaría?" Con el cuerpo de Gu Yun, claramente no se debía a que no le temiera al
frío".

También estaban las palabras "tus ojos" que Shen Yi pronunció ansiosamente que
también lo hacían sentir como si tuviera un hueso atorado en su garganta.

Chang Geng no pudo evitar recordar el "juego de hacerse el ciego y el sordo" de


Shen Shiliu tiempo atrás en el pueblo de Yanhui. Por supuesto, los ojos y oídos de
Shen Shiliu eran en parte una inconveniencia que usaba para actuar
desvergonzadamente, pero Chang Geng había confirmado que hubo situaciones en las
que él en verdad no podía ver. ¿Era eso simplemente para engañar a Xiu Niang y a
esos bárbaros que tenían intenciones de infiltrarse en la Frontera Norte?

Entre más lo pensaba, era más probable que se sintiera ansioso. El corazón de
Chang Geng se llenó de pronto de inquietud, incluso hasta que el soldado los escoltó
diligentemente de regreso a la mansión del Marqués, el sentimiento no disminuyó.

Chang Geng regresó a su habitación, no fue capaz de caer dormido incluso


después de dar vueltas en la cama. Después de despedir a Cao Niang Zi y Ge Pang
Xiao, se puso su capa silenciosamente y corrió a la habitación de Gu Yun a esperar.

La recámara de Gu Yun estaba muy limpia, con la clase de pulcritud y


limpieza que se veía en los hombres militares y sin decoración excesiva. Había unos
cuantos libros sobre el escritorio, una lámpara a base de vapor usada y una caligrafía
colgando en la pared, ahí se leía: "El mundo no puede ser evitado"; parecía ser la
escritura propia de Gu Yun.

En adición a la nueva capa de piel de zorro que pendía sobre la cama, el


dormitorio del Marqués era casi miserable.

Chang Geng esperó por un rato y sin darse cuenta cayó dormido sobre la
pequeña mesa. Como su pecho estaba presionado, pronto soñó cosas desagradables.

En la bruma, Gu Yun parecía estar parado enfrente, con su espalda vuelta hacia
él. El Chang Geng en el sueño no estaba restringido por los grilletes de los límites
adecuados, su acción fue mucho más atrevida que en la realidad, tirando íntimamente
de Gu Yun por detrás: –Yifu.

Gu Yun se volvió lentamente hacia atrás, pero las cuencas de sus ojos estaban
completamente vacías, dos líneas de sangre como lágrimas goteaban por sus
mejillas: –¿Me llamabas?

Chang Geng gritó y se sentó, el viento frio soplaba a través de la entrada. Vio a la
persona que venía desde exterior desorientado.

Gu Yun no esperaba que Chang Geng realmente estuviera en su habitación,


rápidamente cerró la puerta y preguntó: –¿Por qué estás aquí?

Su voz era ronca y su cara tampoco parecía estar bien.

El aire frio suspendido en el pecho de Chang Geng finalmente fue capaz de salir
cuando vio a Gu Yun. Por un momento, fue incapaz de distinguir entre los sueños y la
realidad, casi sintió el éxtasis de ser capaz de encontrar algo de nuevo después de
pensar que había desaparecido.

Gu Yun se quedó de pie en el umbral por un momento, soportó una ola de mareos
e hizo un débil ademan a Chang Geng: –Ven y ayúdame... todavía tengo que llevarte
al palacio mañana para saludar a Su Majestad por el Año Nuevo, cuidado de no poder
levantarte a tiempo.

Chang Geng sujetó su codo y lo ayudó a ir al lado de la cama: –Yifu, ¿qué es lo


que te ocurre?

–En el camino de regreso, ellos me arrastraron al Campamento Norte, he bebido


demasiado. –Gu Yun no se molestó en quitarse los zapatos y cayó en la cama sobre
su espalda. Acababa de tomar la medicina, su cabeza continuaba martilleando, dijo
cansinamente. –Ve a descansar primero.

Las cejas de Chang Geng se arrugaron: el cuerpo de Gu Yun tenía el aroma del
vino, pero no era fuerte, y sus palabras eran claras, no parecían para nada como si
hubiera "bebido demasiado".

No obstante, él no esperó a que preguntara de nuevo. Gu Yun se había quedado


en silencio, cayendo dormido en el momento en que su cabeza tocó la almohada.

Chang Geng tuvo que quitarle los zapatos y calcetines por su cuenta y arroparlo
con una manta. Siempre sintió que lo helado del cuerpo de Gu Yun nunca podría
entrar en calor, encendió el brasero de vapor en la habitación una muesca más alto y
descansó contra la columna de la cama, mirando el rostro durmiente de Gu Yun.

"No dejaré que mi imaginación se desborde". Repitió las palabras tres veces en su
interior y entonces, como un pequeño animal ansioso, se acercó ligeramente a Gu
Yun, como si quisiera oler el aroma del cuerpo del otro, pero contuvo su aliento
involuntariamente.

Al día siguiente, incluso cuando Chang Geng sintió que solo había cerrado sus
ojos y sus pesadillas ni siquiera tuvieron tiempo para completarse, Gu Yun ya lo había
despertado. Siguió dichosamente al Mariscal Gu al palacio para saludar a su hermano
mayor en nombre: el Emperador Long An.

En el camino, Gu Yun dijo: –Independientemente de cómo te trate Su


Majestad, no debes darle mucha importancia. Cuando la Gran Emperatriz² estaba
viva, ella no se llevaba muy bien con la Consorte Real, pero este asunto pertenece a
una generación mayor y no tiene nada que ver contigo... ¡Maldición, qué mala suerte!

² NTE. Aquí se refiere a la Concubina Imperial de mayor rango. Recordando también


que la Consorte Real es la supuesta madre de Chang Geng.

Chang Geng estaba abstraído escuchando cuando lo oyó la maldecir bajo su


aliento. Chang Geng alzó la vista para descubrir que Gu Yun estaba viendo a un
carruaje con ceño fruncido.

Era un carruaje del Templo Hu Guo.

La familia real de la Gran Liang practicaba el budismo e incluso el resoluto abuelo


de Gu Yun no fue una excepción. Especialmente el actual Emperador, en cada ocasión
que tuviera algo de tiempo libre, amaría sentarse a discutir toda clase de cosas con el
monje principal.

Pero al hablar de lo que Gu Yun odiaba más, no eran los extranjeros en los cuatro
puntos cardinales, sino esos cabezas calvas.

En particular, el buitre del viejo abad del Templo Hu Guo que tenía una boca de
cuervo, y desde una temprana edad, afirmó que Gu Yun soportaría una mala afinidad
y contrarrestaría los destinos de todos sus familiares.

El Marqués del Orden había volcado toda su ira por no ser capaz de casarse contra
los monjes del Templo de Hu Guo.

El asistente personal del Emperador Long An, Li Feng, lentamente salió corriendo
al ver a Gu Yun aproximarse.

El hombre era robusto y casi tan alto como el Mariscal Gu, pero tres veces más
ancho. Naturalmente nacido con dos pequeños pies, cuando daba pasos cortos,
parecía un árbol con grandes hojas balanceándose en el viento, muy gracioso.

El apellido de esta persona era Zhu, los demás lo llamaban Eunuco Zhu cara a
cara, pero a sus espaldas la gente se refería a él como "Zhu Pie Pequeño".

Zhu Pie Pequeño no tenía una muy buena reputación. Él crio a dos "hijos
adoptivos" fuera del palacio. Ellos siempre se embarraban el rostro con polvo y
maquillaje, nadie sabía para qué.

Debido a que la Gran Liang había expandido sus rutas marítimas recientemente,
los hábitos de los plebeyos no eran de mente tan cerrada como en las dinastías
anteriores. Había muchos secretos vergonzosos y temas impronunciables ocultos en
cada noble y oficial, por lo que el asunto de Zhu Pie Pequeño no debería ser nada si
este eunuco no condonara a sus hijos por tomar ventaja de su rango y nombre para
sus beneficios personales.

Zhu Pie Pequeño llegó frente a Gu Yun y sonrió: –¿El Marqués y Su Alteza ya han
llegado? Su Majestad está teniendo una conversación con el Maestro Liao Chi del
Templo Hu Guo. Ellos han indicado que, si ambos están aquí, pueden ir directo al
interior, el Monje Principal Liao Chi dijo que ha pasado tiempo desde la última vez que
lo vio... oh, justo a tiempo, ¡los Maestros están saliendo!

Durante la conversación, los dos monjes salieron desde el interior.

Gu Yun conocía al que iba al frente: el hombre tenía un rostro arrugado, lleno de
sufrimiento, como si nunca hubiera consumido una comida completa en su vida. Era
el Monje Principal del Templo Hu Guo.

La mirada de Gu Yun no pudo evitar caer en el hombre detrás de él. También era
un monje de cerca de veinte o treinta años de edad, vestido en una túnica blanca
como la nieve. Su rostro era tan hermoso como si hubiera sido pintado. Pisando sobre
el pequeño sendero del palacio con sus limpios y pulcros zapatos, parecía un ser
divino que arribaba caminando sobre la nieve.

A pesar de que Gu Yun odiaba a los cabezas calvas, en ese momento, no pudo
evitar recordar la leyenda del monje que había viajado a Tianzhu³ de la dinastía
pasada.
³ Una referencia al monje San Zhang en el trabajo "Camino hacia el Oeste", que viajó
a Tianzou para obtener los libros de las enseñanzas de buda para sus compatriotas.

Como si el joven monje pudiera sentir algo, alzó sus ojos para encontrarse con la
mirada de Gu Yun. Sus ojos eran claros y en su interior parecía haber un mar de
estrellas serenas que podían hacer que la gente se sumergiera en ellos con tan solo
una mirada.

El joven monje unió sus manos, saludando a Gu Yun desde la distancia.

Gu Yun pareció haber despertado de un sueño y desvió su mirada, pensó "¿Por


qué estoy mirando a una cabeza calva?"

No prestó ninguna atención al otro, vio hacia otro lado groseramente y le


preguntó a Zhu Pie Pequeño: –¿Quién es el carita blanca⁴ con el burro calvo?

Zhu Pie Pequeño había visto crecer a Gu Yun desde que era un niño y había
comprendido su personalidad, contestó rápidamente: –Ese es el hermano menor del
Monje Principal, el Maestro Liao Ran⁵, quien acaba de regresar de un viaje al
extranjero.

Gu Yun pensó "¿Qué clase de nombre de mierda es este? Me siento


desafortunado solo por escucharlo."

Quién iba a pensar que, entre más deseaba evitar a los otros, más insistían estos
en acercarse a saludarlo cara a cara.

⁴ NTE. Este término se usa para describir a un hombre joven de buena apariencia.

⁵ NTE. El nombre de Liao Ran significa algo así como "Entender / ser claro".
25. Preparado Para Partir

"....Mariscal, ¡en verdad tienes grandes agallas!"

El Monje Principal Liao Chi guio a su extremadamente hermoso hermano menor


hacia ahí, juntó sus manos para saludar a Gu Yun, luego sonrió brillantemente: –No le
he visto en muchos años, el Marqués aun luce tan lleno de gracia como siempre, en
verdad es una bendición para nosotros, la gente de la Gran Liang.

Gu Yun estaba sofocado por el espantoso rostro del anciano, pensó internamente:
"¿No lo soy? Aún no me ha maldecido a muerte."

Por supuesto, como el Marqués del Orden, no podía ser tan irrazonable como para
buscar pelea basándose solo en sus emociones, al menos en la superficie, debería
permanecer atento. Solo asintió casualmente: –Todo gracias a las bendiciones del
Maestro.

El monje de rostro blanco también hizo una reverencia para presentar respeto,
pero no dijo una sola palabra, solo sonrió suavemente, Gu Yun no pudo evitar
mirarlo.

Liao Chi explicó: –Marqués, por favor no lo culpe, aunque mi hermano menor
tiene un excelente entendimiento de las enseñanzas de Buda, desafortunadamente
nació para seguir el camino de la meditación silenciosa.

Gu Yun estaba sorprendido, inesperadamente, esta persona, Liao Ran, era muda.

El monje dio un paso adelante y extendió sus manos hacia Gu Yun. Su rostro era
muy blanco, haciendo que sus cejas lucieran incluso más negras que una pieza de
madera sobre la nieve. Si no fuera un monje, habría tenido una larga cabellera negra,
junto con un par de labios rojos y dientes blancos, era similar a una deidad
hechizante elaborada en porcelana blanca.

Gu Yun frunció ligeramente el entrecejo, pensando "¿Qué está haciendo? ¿quiere


iluminarme?"
El Monje Principal Liao Chi explicó: –El Marqués porta la paz y estabilidad de toda
la Gran Liang sobre sus hombros, asumo que pronto tendrá que partir a la frontera en
par de días. Mi hermano menor desea rezar por su seguridad.

Gu Yun esbozó una ligera sonrisa: –No se requiere molestar al Maestro, eso no es
necesario: nunca he leído las enseñanzas antes y nunca he ofrecido ni siquiera un
incienso, no molestaré a Buda.

Liao Chi: –Amitabha¹, la doctrina budista no tiene límites, iluminando a todos los
seres, estas palabras del Marqués se equivocan.

¹NTE. El término Amitabha suele usarse cuando ocurre algo inusitado (como la
expresión "¡Dios mío!" en español) y no sólo como una manifestación de asombro o
temor; sino también una forma de saludo formal entre los creyentes del budismo.

Cuando Gu Yun escuchó la palabra "Amitabha", ya estaba golpeado con la


urgencia de pegarle a alguien, su paciencia había alcanzado su límite. Sin querer
continuar hablando con ellos, respondió fríamente: –Su Majestad aún está esperando,
no me atrevo a retrasarme más, haré una visita otro día, discúlpeme por no ser capaz
de acompañarlos.

Después de que terminó, tiró a Chang Geng junto con él para seguir la guía de
Zhu Pie Pequeño al interior del palacio. Chang Geng miró hacia atrás de manera
inadvertida y vio que al monje no le afectaba en lo más mínimo la actitud de Gu Yun;
permaneció tan devoto y sincero como cuando se arrodillaba frente a Buda. Su boca
continuaba haciendo palabras silenciosas como si estuviera mandando fortuna hacia
Gu Yun, quien se alejaba caminando, independientemente de si Gu Yun las quería o
no.

Chang Geng estaba aturdido cuando una mano tiró repentinamente de él. Gu Yun
habló en un tono de susurro mezclado con irritación: –¿Qué hay de bueno para ver en
los monjes? Mirar durante mucho tiempo causa mareos.

Chang Geng sabía comportarse bien y retiró su mirada. Preguntó a Gu


Yun: –Yifu, ese Maestro dijo que pronto tendrás que dejar la capital, ¿es cierto?

Gu Yun: –Mn.

Chang Geng preguntó; –¿Cuándo?


–Todavía no se ha decidido, –respondió Gu Yun. –aún tengo que evaluar la
opinión del Emperador: si me voy, tú eres el más grande en la mansión, tienes la
última palabra, si hay algo que no entiendas, puedes discutirlo con el tío Wang.

Gu Yun no necesitaba recordarle a Chang Geng que se concentrara en sus


estudios o que fuera diligente con sus prácticas de artes marciales y otras cosas
porque, en este aspecto, Chang Geng ya era suficientemente diligente como para
hacer que un mayor como Gu Yun se sintiera avergonzado.

Chang Geng quedó estupefacto al oír esto, después de un rato, preguntó con
angustia: –¿No me va a llevar yifu?

–¿Ah? –Gu Yun no entendió. –¿Para qué te llevaría conmigo?

Los pasos de Chang Geng se detuvieron.

Antes de ese día, Chang Geng nunca consideró esta situación.

Desde Yanhui hasta la capital, siempre habían estado juntos, Chang Geng no se
percató de que, una vez que su pequeño yifu guiara a las tropas de regreso al
Noroeste, serían separados el uno del otro por la mitad de los Planos Centrales.

En un parpadeo, el corazón de Chang Geng se sumergió en una espiral de


pensamientos: a los ojos de su yifu, él era solo un niño que no estaba bien versado ni
en lo literario ni en las artes marciales. Los soldados que iban a la frontera estaban
equipados con armas y armaduras, ¿quién llevaría a un miembro de la familia como
una carga junto con ellos?

En el futuro, cuando Gu Yun fuera a la Frontera Noroeste, si estaba seguro en ese


lado; todavía sería capaz de regresar a la capital a reportar una vez al año. Pero si la
situación era inestable, quién sabe cuánto tiempo tendría que estar estacionado ahí.
Actualmente, él tenía oficialmente catorce años de edad, ¿cuántos años le quedaban
antes de su ceremonia de mayoría de edad?

En ese momento, tendría que dejar el refugio y protección del Marqués del Orden
y mudarse solo de la mansión. Lidiaría con una identidad falsa, viviendo en esta vasta
y solitaria capital...

Yifu pronto tendría que casarse y tener hijos, y cuando ese tiempo llegara,
¿seguiría recordando a esta pequeña carga que solía criar como ganado en la
mansión?
Ellos se referían el uno a otro como padre e hijo, pero su destino era como el de
una lámpara rota, quemándose inmediatamente en un abrir y cerrar de ojos, solo él
seguiría inmerso en este sueño delirante.

Mientras sus pensamientos alcanzaban este punto, todo el palacio parecía


haberse convertido en una enorme caverna de hielo, congelándolo en el interior.

Cuando Gu Yun vio que Chang Geng detuvo sus pies súbitamente, se volvió y lo
observó confundido.

Presa del pánico, Chang Geng soltó involuntariamente: –¡Quiero ir a la frontera


contigo! ¡Puedo enlistarme en el ejército!

Gu Yun pensó "No des problemas, ya requirió mucho esfuerzo desenterrarte y


sacarte por la puerta para una caminata, ¿qué es esta platica acerca de unirse a los
rangos militares?"

No obstante, después de medio año de "experiencia de primera mano", ya había


descubierto el truco general para actuar como un mayor. No desgració directamente a
Chang Geng cara a cara, solo sonrió con un "por encima de todo", luciendo
exageradamente alentador: –Muy bien, sé mi solado en el futuro, ¿de acuerdo,
pequeño príncipe?

Chang Geng: –...

Por supuesto, lo que Gu Yun descubrió era un truco para tratar con un niño de
cuatro años de edad, él estaba diez años lejos de acertar.

El afecto y desesperación de Chang Geng fueron ligeramente arrojados de vuelta


por el otro hombre como si no valieran nada.

El chico cerró su boca silenciosamente, sin hacer más pugnas innecesarias.


Contempló la ancha espalda de Gu Yun como si observara una puerta estrecha que
nunca podría alcanzar por el resto de su vida.

El Emperador Long An, Li Feng, era el hermano en nombre de Chang Geng, pero
solo por sus apariencias, uno no podía ver que ellos compartieran una relación
sanguínea. Su Majestad lucía más parecido al Emperador anterior.
Esta era solo la segunda vez que Chang Geng se encontraba con él. Comparado
con la frenética situación de la última vez, pudo ver al hombre con mucha más
claridad en ese momento. El nuevo Emperador recién alcanzó los treinta de edad: se
decía que este periodo era el más hermoso en la vida de un hombre. Su rostro era
agradable a la vista y lucía extremadamente refinado y educado. Incluso si no fuera el
Emperador, solo juzgando en base a su apariencia, uno podía ya decir que él estaba
destinado a tener éxito en la vida.

Chang Geng era muy perspicaz, especialmente después de llegar a la capital, se


volvió incluso más afilado leyendo las expresiones faciales de los demás y sus
discursos. Gu Yun raramente mencionaba nada, pero el profesor Shen no era tan
cuidadoso acerca de este tema. Shen Yi albergaba bastante insatisfacción hacia el
Emperador y solía quejarse en privado. Por lo tanto, era fácil para uno vincular a Su
Majestad con la imagen de alguien que era de espíritu ruin y mezquino.

Pero en realidad, no era para nada como lo que uno pudiera imaginar.

Gu Yun ni siquiera había puesto un pie dentro, pero el Emperador Long An ya


había ordenado a un sirviente traer un brasero: –Les he dicho antes que el Tío
vendría temprano. De prisa, tráiganlo al interior para calentar, siento frío solo de
verle.

El Emperador Long An lo llamaba "Tío", pero en realidad, era bastante bueno para
Gu Yun no tener el apellido Li después de todo. En el pasado, con amor y afecto, el
anterior Emperador le asignó casualmente este rol, pero el actual Emperador aún
mantenía este intimo habito de sus años de infancia.

Frente a Gu Yun, no usaba el pronombre zhan² ni desplegaba su estatus, había


una entusiasta intimidad en esta costumbre, para nada similar a cómo un gobernante
trataría a un súbdito, sino más parecida a como uno trataría a un miembro de su
familia.

²Zhan es el pronombre que todos los Emperadores usaban para sí mismos en lugar
de decir "Yo".

–Xiao Chang Geng también vino aquí. –Li Feng miró a Chang Geng y suspiró.
–Los jóvenes en verdad cambian mucho día con día, el chico no era así de alto la
última vez que lo vi: recién heredé el trono, siempre he estado preocupándome y con
mis manos llenas en estos últimos meses, por lo que no he podido ponerte más
atención. Acércate más, deja que tu hermano mayor te dé un buen vistazo.

Chang Geng ya se había preparado para ser "repudiado": pero el "repudio" del
Emperador estaba tan bien oculto al punto que no podía sentirlo en lo absoluto.

En esta ciudad imperial, ya sea gratitud o enemistad, todo era cuidadosamente


escondido. A primera vista, todos lucían felices y agradables.

Gu Yun y el Emperador conversaron casualmente y, de cuando en cuando,


recordarían sus días de infancia. Después, el Emperador Long An sacó el "Dinero del
Sobre Rojo³" que había preparado para Chang Geng.

³ NTE. O "Dinero de la Suerte" es dinero envuelto en papel rojo que los


padres, abuelos y otros dan a los niños como regalos de Año Nuevo. Regalar un sobre
rojo con dinero se puede entender como una forma de desearle a un ser querido
buena suerte.

Chang Geng, un niño que creció en el pueblo de Yanhui, nunca había


experimentado el mundo. Solo sabía que "sin trabajo no hay recompensa". Mientras
escuchaba a Zhu Pie Pequeño enlistar todos los regalos uno a uno, casi se sintió
incomodo, ¡sospechando que la razón por la que Gu Yun lo recogió temprano por la
mañana para venir al palacio era simplemente para encontrar al Emperador y recoger
los bienes!

El Emperador Long An preguntó alegremente acerca del progreso de las prácticas


de artes marciales y lecturas de Chang Geng. Dijo: –Eres un descendiente de
nosotros, la familia Li. Debes ser diligente, crecer para ser un individuo talentoso con
una fuerte voluntad y ayudar a compartir algunas cargas de trabajo con este
hermano, ¿qué quiere hacer Chang Geng en el futuro?

Chang Geng miró a Gu Yun y dijo: –Deseo convertirme en un soldado bajo el


mando del Mariscal en el futuro, servir a su lado y ayudarle a expandir el territorio
para Su Majestad.

El Emperador Long An rio, parecía muy complacido, elogiando constantemente a


Chang Geng por tener ambición.

Gu Yun tomó una taza de té de la mesa y bebió un sorbo. No interfirió y solo rio,
sus ojos se convirtieron en delgadas líneas debido a la risa, muy cálidos.

"¿Quién está sirviendo a quién?" Pensó con impotencia.


A pesar de su impotencia, no pudo evitar el sentir que esas palabras eran
increíblemente agradables, fluyendo desde sus oídos hasta su corazón. Incluso la
mala suerte por haberse encontrado con los monjes un momento atrás fue
completamente eliminada.

El Emperador Long An dijo en broma: –Este es el plan, pero los soldados en las
fronteras deben soportar condiciones de vida muy duras, ¿cómo podría tu yifu estar
dispuesto a llevarte ahí a sufrir?

Gu Yun sabía que el Emperador estaba usando esta forma indirecta para
advertirle, agudamente consciente de la situación, respondió astutamente: –Si su
súbdito se atreviera a llevar al pequeño príncipe al campo de batalla, como su
hermano mayor, Su Majestad será el primero en reprenderme.

El Emperador Long An estaba satisfecho con esta respuesta, le hizo un gesto a


Zhu Pie Pequeño para que se acercase: –El emisario del Papa occidental nos obsequió
un enorme reloj la última vez, su tamaño es incluso mayor que las rocas en el Jardín
Imperial, parece casi un edificio pequeño, y cada media hora hay marionetas que
salen para interpretar canciones y bailes, muy alegre. Puedes llevar a Chang Geng a
verlo, quisiera hablar un poco con mi Tío.

Chang Geng sabía que ellos tenían asuntos importantes por discutir, siguió de
inmediato a Zhu Pie Pequeño hacia afuera.

Zhu Pie Pequeño era muy diligente tratando a este increíblemente bien portado
Cuarto Príncipe y lo guio hacia el pabellón.

El "Pabellón Cálido" era un jardín semi-cerrado con coloridos azulejos esmaltados


en el exterior. Los espacios al aire libre estaban equipados con braseros de vapor.
Dentro, era primavera durante todo el año, con incontables flores florecían.

El enorme reloj del que el Emperador Long An habló estaba situado en medio con
un dispositivo occidental para ver imágenes, en el escenario detrás de él aparecía un
paisaje montañoso.

Chang Geng se sintió muy impresionado por la exquisita artesanía de los


extranjeros, pero, como la mayoría de la gente de los Planos Centrales, no podía
apreciar los colores tan brillantes de las imágenes en el dispositivo. Después de un
asombro momentáneo, pronto perdió el interés. Sus ojos cayeron sobre la esquina del
pabellón. Había dos personas ahí: uno era el monje con el que se encontraron
anteriormente en el camino.
Liao Ran no podía hablar, suavemente hizo unos cuantos gestos con
sus manos. El pequeño abad a su lado se acercó de inmediato a saludar: –Su Alteza,
Eunuco Zhu, gracias a la gracia de Su Majestad, mi tío y yo fuimos capaces de
permanecer en el Jardín Real para contemplarlo. Nos encontramos con Wei Wang en
el camino. El Maestro se ha ido para hablar con Wei Wang. En este momento estamos
esperándolo aquí, espero que no hayamos molestado a Su Alteza Real.

Chang Geng contestó con cortesía: –Soy yo el que ha molestado al Maestro.

Después de hacer unos cuantos gestos más, poseía una especie de aura de sin
importar que hiciera, sería fluido y natural; y para nada haría sentir a la gente
incomoda cuando se encontraba frente al monje mudo. El pequeño abad explicó a
continuación: –Mi tío dice que sintió que era el destino cuando vio por primera vez a
Su Alteza. En el futuro, si cuenta con algo de tiempo, por favor venga al Templo Hu
Guo, tenga por seguro que le servirá la mejor clase de té.

Chang Geng dijo: –Por supuesto.

Liao Ran extendió su mano hacia Chang Geng, como Chang Geng no comprendió,
él titubeó un poco antes de tomar su mano.

El monje escribió en su palma: "¿Cree Su Alteza en Buda?"

Chang Geng no odiaba a los monjes como Gu Yun, la silenciosa y pacífica aura de
esos monjes le causaron una muy buena impresión a primera vista.

Pero tampoco tenía fe, porque sin concepto, si no entiendes algo, no puedes decir
si crees en eso o no.

Pero Chang Geng no quería provocar que Liao Ran quedara mal ahí, solo sonrió
casualmente.

Inmediatamente, Liao Ran entendió. No estaba para nada enojado. Al contrario,


mostró una pequeña sonrisa, entonces escribió en la palma de Chang Geng: "Aquel
que no conoce el sufrimiento, no creería en Buda**, qué afortunado debe ser".

Chang Geng estaba completamente atónito. El joven adolescente miró dentro de


los ojos del monje mudo que parecía abarcar todo en este mundo en su interior,
sintiendo repentinamente que la larga depresión en su corazón había sido
completamente vista por el otro. En ese momento, el Hueso de la Impureza, Xiu
Niang, su origen incomprensible y su dificultad para hablar de sus pensamientos
impropios: todo se deslizó a través de su corazón como el agua, penetrado por las
palabras "Aquel que no conoce el sufrimiento, no creería en Buda".

Liao Ran junto sus manos para presentar respeto, listo para seguir su camino.

Chang Geng lo detuvo de repente: –Maestro, iré al Templo Hu Guo en el futuro.

Liao Ran sonrió, luego guio casualmente al pequeño abad lejos con él.

Justo en ese momento, el sonido del gran reloj en el pabellón se escuchó, la


música ligera sonó en el aire. Chang Geng se dio la vuelta y vio las doce pequeñas
puertas del reloj abrirse. Doce pequeñas marionetas salieron: una con un arpa, otra
estaba bailando, y había una cantando una canción aguda; después de terminar su
canción alegre y animada, se inclinaron y regresaron al interior.

Toda la animosidad se apaciguó.

Después de este día, Gu Yun vivió una vida de despertar aún más temprano y
regresar todavía más tarde. El Emperador Long An deseaba mandarlo a representar a
la Gran Liang y firmar un tratado de comercio con el mensajero del Papa de
occidente. La frontera de la Región Occidental abrió un mercado y, si las cosas fluían
tranquilamente como se planeó, ellos lo extenderían a gran escala.

Como esta situación era requerida, tenía que prepararse para partir de
inmediato. Gu Yun hizo unos cuantos viajes redondos desde a capital al Campamento
del Norte. Antes de partir, todavía necesitaba encargarse del asunto con el Ministro
de Hacienda y mantener un ojo sobre la cantidad de ziliujin que se distribuiría en el
ejército. Estaba ocupado desde comenzaba el día hasta la noche.

En el día dieciséis del primer mes del calendario lunar, Gu Yun y Shen Yi
regresaron tarde como era costumbre, y ya habían decidido partir al día siguiente.
Como todavía tenían cosas que discutir, regresaron juntos a la mansión del Marqués.

Shen Yi: –¿Cómo es que el Emperador nos encargó a nosotros escoltar a Jia Lai?
¿No teme que matemos en secreto al bárbaro en medio del camino?

Gu Yun sonrió con tristeza y dijo: –El Emperador ha rechazado mi solicitud para
incrementar la distribución de ziliujin este año. Se dice que el Instituto Ling Shu ha
puesto sus manos en un nuevo diseño de marioneta de los extranjeros occidentales,
puede ser usado para trabajar cultivando en lugar de las personas, bastante
sorprendente. Este año, planean promover este producto primero en Jiangnan, el
ziliujin también tendrá un nuevo lugar al cual ser distribuido. ¿Qué más puedo decir?
¿Por qué el Campamento del Hierro Negro intentaría competir contra la gente?

"–El Emperador dijo que el Campamento del Hierro Negro es el arma de la


nación. Pueden prescindir de cualquiera, pero no de nosotros; también tendremos
una parte del tributo del viejo. ¿Piensas que aún me atreveré a tocar a ese bárbaro?

Lo que el Emperador Long An quiso decir estaba muy claro: "Si el príncipe Jia Lai
pierde incluso un cabello, los monstruos de hierro del Campamento del Hierro Negro
ya no necesitarían quemar ziliujin, Gu Yun, tu puedes ir a empujarlos por tu cuenta."

Shen Yi lo meditó y encontró que no había nada que pudiera decir, solo podía
reírse debido a la frustración.

Los dos hombres pasaron frente a las marionetas que custodiaban la entrada a la
mansión. Shen Yi preguntó: –Es cierto, acerca de tu partida de la capital mañana, ¿ya
le has dicho a Su Alteza?

Gu Yun se frotó la nariz.

Shen Yi: –¿Qué?

Gu Yun bajó la voz y habló en sus oídos: –Le dije que acompañaría a Su
Majestad a Xiangshan y no sería capaz de volver mañana por la noche. Si lo ves
después, recuerda no arruinármelo.

Shen Yi se quedó callado por un momento, luego dijo: –... Mariscal, ¡en verdad
tienes grandes agallas!

Gu Yun también estaba angustiado. Desde que reveló inadvertidamente que


podría volver a la frontera, Chang Geng se volvió completamente diferente.
Anteriormente siempre había sido diligente con su práctica de artes marciales, pero
ahora comenzó a arriesgar su vida en ello. Se acababa de lastimar la muñeca el otro
día, se hinchó como un bollo hervido. En la tarde, insistió en salir para practicar
arquería sin importarle su herida, haciendo que su instructor de artes marciales se
asustara tanto que cada día tenía que ir a buscar a Gu Yun para disculparse.

Gu Yun sentía que Chang Geng estaba muy apegado a él, ¿también eran los
padres e hijos de otras familias así de nauseabundos?
La capa de algodón⁴ era muy cálida, haciéndolo sudar: en verdad era una
agradable y dulce carga que llevar.

⁴La gente suele usar el término "capa de algodón" para comparar a sus hijas: cálidas
y cuidando de sus parientes.

Los dos caminaron al interior de la mansión lado a lado, y cuando entraron por la
puerta, encontraron que el interior todavía estaba iluminado y que nadie se había ido
a la cama aún.

Una pequeña niña, tan bonita como una flor, se precipitó desde el interior y gritó:
–¡Hermano mayor, el Marqués ha vuelto!

Gu Yun pensó: "¿Desde cuándo hay una niña en la mansión? ¿Será que el gran
sauce en la puerta ha cobrado vida?"

Viéndola de nuevo, la "pequeña niña" en realidad era Cao Niang Zi. Se había
vestido a sí mismo como una pequeña dama, o más bien una damita que estaba lista
para celebrar el año nuevo.

Gu Yun estaba confundido: –¿Qué están haciendo todos ustedes?

–El hermano mayor Chang Geng dijo que hoy es el cumpleaños del Marqués, ha
dicho a todo el mundo que esperara a que volviera. –dijo Cao Niang Zi. –El General
Shen también ha venido, justo a tiempo, todos podemos comer fideos juntos.

Shen Yi aceptó de inmediato: –Muy bien, ¡es mejor llegar a tiempo que llegar
temprano!

Después de eso, le dirigió una mirada significativa a Gu Yun y trasmitió


sutilmente lo que quería decir con sus ojos: "Tú, mentiroso, ¿ya te estás sintiendo
culpable?"
**Nota Complementaria:

"Aquel que no conoce el sufrimiento, no creería en Buda."

"Sin conocer el sufrimiento, uno no creería en Buda".

Esta frase, puede referirse a que solamente cuando una persona se enfrente a la
verdadera desesperación, solo creyendo en los dioses/Buda es que puede darse algo
de apoyo y esperanza para perseverar. Las creencias religiosas siempre están
enraizadas al sufrimiento humano.
26. Buscando a Buda

"Si el corazón de uno es pequeño, todos sus sufrimientos, incluso tan grandes como
una casa, solo pueden quedarse apretados en esa pequeña esquina. Pero si el
corazón de uno es tan extenso como el cielo y la tierra, incluso si los problemas son
tan grandes como una montaña, se convertirán en nada más que una gota de agua
en el infinito océano."

Los cumpleaños de las personas mayores eran alegres, para ellos era la
celebración de la longevidad. Los cumpleaños de los niños también eran alegres
porque no les era fácil para crecer un año más, sus padres podían dar un suspiro de
alivio.

Gu Yun no era joven ni viejo, sin afecto de ningún familiar cercano ni lejano. Si
estaba en casa, el viejo mayordomo todavía recordaría prepararle algo, pero la
mayoría de las veces, siempre estaba ausente. Incluso él mismo olvidaría el día
dieciséis del primer mes debido al trabajo.

Para ser honesto, no había nada que celebrar. La gente común ponía atención al
proverbio "las niñas nacidas en el primero, destinadas a ser "Su Majestad"; los niños
nacidos en la luna llena, destinados a ser un oficial": era favorable para las niñas
nacer en el primer día del mes lunar, y el quince para los niños. Él podría haber
nacido en la valiosa y afortunada noche, pero tuvo que retrasarse por unas horas en
el vientre de su madre; era evidente que esto era nacer naturalmente con mala
suerte.

Cao Niang Zi no solo se vistió a sí mismo, sino que también unió a Chang Geng y
a los demás para arrastrar la marioneta de entrenamiento de espada y jugar con ella.

Los niños pintaron dos simples manchas de rubor y nadie supo de dónde fueron
capaces de obtener un par de prendas de seda viejas para atar alrededor de los
brazos de hierro.

La marioneta de entrenamiento con espada, decorada con luces brillantes y flores,


cargaba un tazón de fideos en sus manos, observando tontamente a Gu Yun. Su
rostro de hierro negro parecía contener una queja incomprensible e indescriptible.
Gu Yun los reprendió: –Bastardos, ¿es la marioneta de entrenamiento con espada
para que todos ustedes jueguen así?

Ge Pang Xiao se adelantó para anunciar su contribución: –¡Marqués, señor, la


falsa niña aplicó el rubor, yo ayudé a encender el fuego para cocinar los fideos y mi
hermano mayor puso el huevo!

Gu Yun quedó atónito por un momento mientras la mansión estaba inmersa en


un aura alegre, de pronto, el lugar que había sido solitario durante tantos años se
volvió irreconocible.

Chang Geng: –Yifu, come los fideos primero, antes de cruzar la puerta.

Gu Yun: –Está bien.

Levantó el tazón y observó a Chang Geng. Seleccionó especialmente al huevo para


comer primero. Su primer bocado fue sobre un fragmento crujiente de cáscara de
huevo, pero no se quejó ni una vez. Continuó masticando y se lo tragó todo junto.
Como si nunca hubiera probado una comida en ocho vidas, se terminó todo el tazón
en un momento, incluso el caldo desapareció por completo.

Desde tiempos antiguos "un hogar amoroso era el túmulo funerario de todos los
héroes". En la ocasión anterior que Gu Yun partió de la capital, no hubo cargas ni
preocupaciones. Solo esta vez, su corazón estaba lleno de pesar.

Quizás porque para él, siempre había sido "regresar" a la frontera. Solo en esta
ocasión, él pronto tendría que "irse de casa".

Desafortunadamente, no únicamente esta gentileza, sino que incluso si su interior


fuera cortado en pedazos, nada podría detener los pies del Marqués del Orden.

Al día siguiente, Gu Yun se preparó para partir como si no hubiera nada


mal. Al final, no se despidió de Chang Geng, sino que viajó al Campamento Norte
solo. Se volvió hacia atrás para mirar en dirección a la capital.

Era una lástima que, desde esa distancia, solo podía ver vagamente la Torre Qi
Yuan.

Shen Yi cabalgó al lado de Gu Yun y preguntó: –Gran Mariscal, ¿está hablándote


tu consciencia?

Gu Yun suspiró: –Quizás no quiera seguir reconociéndome la próxima vez que


regrese... este título mío de "yifu" siempre es tan tambaleante... vamos.

El Campamento del Hierro Negro se puso en marcha de manera estricta,


desplazándose despiadadamente como un torbellino negro. Nadie podía evitar
hacerse a un lado para abrirles paso.

Les fue asignado escoltar al príncipe bárbaro al norte, luego marchar directo al
oeste para eliminar a los bandidos desenfrenados en el desierto de la Región
Occidental, para asegurar que la Ruta de la Seda pudiera operar de manera segura y
fluida.

El día después de que partieron, Chang Geng se levantó temprano como cualquier
otro día. Recordó que Gu Yun no estaba en casa, pero no pudo evitar llevar a la
marioneta al patio vacío de Gu Yun, cruzar espadas con ella y luego desayunar por su
cuenta.

Cuando estaba a punto de irse, levantó la vista y vio que las flores de ciruelo en el
patio habían florecido.

Justo unos días atrás, hubo una gran nevada, los pétalos estaban cubiertos con
una delgada capa de escarcha condensada. Entre más las contemplaba, más le
gustaban y menos pudo contenerse para alargar sus brazos y tomar dos ramas. Su
primera reacción siempre era guardarlas para Gu Yun, a pesar de que sabía que su
yifu no regresaría necesariamente en tres o cinco días. Limpió cuidadosamente la
nieve y la escarcha de las ramas, luego buscó un florero para colocarlo en la
habitación de Gu Yun.

No obstante, después de buscar por todo el interior de la enorme recámara de Gu


Yun, Chang Geng no fue capaz de encontrar nada que pudiera servir como un florero,
ni siquiera una botella de vino. Abrió la ventana para preguntarle al anciano
mayordomo: –Tío Wang, ¿tenemos un jarrón en casa?

El viejo mayordomo respondió y luego se fue caminando a conseguir uno, Chang


Geng mantuvo las dos ramas con flores de ciruelo en sus manos, mirando
distraídamente de aquí para allá en la habitación de Gu Yun.
De repente, sus ojos cayeron al lado de la cama, se congeló: la capa de piel de
zorro sobre la cama, que le daba a toda la habitación una apariencia más valiosa,
había desaparecido.

En ese momento, el tío Wang entró con un jarrón azul hecho de porcelana y
sonrió a Chang Geng: –Su Alteza, ¿funcionará este? ¿Dónde deberíamos colocarlo?

Los ojos de Chang Geng miraban directo a la cama vacía, preguntó absorto: –Tío
Wang, ¿por qué el Marques guardó su capa de piel tan pronto?

Los ojos del tío Wang se movieron con nerviosismo ligeramente, dejó salir una
tensa replica: –¿No estaba el Marqués escoltando a Su Majestad? Quizás la haya
llevado con él.

El corazón de Chang Geng se hundió lentamente.

En la Víspera de Año Nuevo, el soldado Águila Negra que servía a Gu Yun le había
dicho que el Mariscal nunca vestía ropa de invierno en la capital y solo la usaría
ocasionalmente de frente a una ventisca.

Él ya había sentido algo un poco extraño ese día: puesto que Gu Yun no vestía
ropas de invierno, ¿por qué razón colgó la capa afuera? ¿Para qué iba a ser usada?
Pero en ese momento, la situación estaba en caos, él mismo también estaba envuelto
en pesadillas, su mente no estaba tan clara por lo que no lo pensó más a detalle.

Chang Geng volvió su cabeza, su voz se secó, como una cuerda que
había sido estirada hasta su límite: –Tío Wang, al final, ¿a dónde fue? Por favor, no
me mienta sólo porque no me gusta mucho salir, incluso yo sé que Xiangshan está
incluso más cerca de la capital a comparación al Campamento del Norte.

El tío Wang sostuvo el jarrón en sus manos, quedándose quieto con incomodidad.

Gu Yun dejó a otros hacer su trabajo por él¹ cuando partió. El viejo mayordomo
había esperado que algo como esto ocurriera tarde o temprano, pero no esperaba que
fuera tan rápido.

¹Original Literalmente. "El jefe (tendero) se sacude las manos". Usada para referirse
a alguien que pide que otros hagan su trabajo mientras que él no hace nada, o una
persona que no levanta ni un dedo para hacer las tareas del hogar.
Chang Geng respiró hondo y susurró: –¿Ya se encuentra dejando la capital para ir
a la frontera? ¿A dónde? ¿Norte u oeste?

El viejo mayordomo se obligó a hacer una sonrisa incomoda: –De los asuntos
militares, este viejo sirviente no entiende mucho... Su Alteza, quizás el Marqués hizo
esto porque no quería que usted se preocupara...

La mano de Chang Geng se retorció, rompiendo una de las ramas de flores por la
mitad. Forzó a salir a cada palabra: –No tiene miedo de que me preocupe, teme que
insista en ir con él sin importar qué.

El viejo mayordomo cerró su boca.

Chang Geng era el hijo adoptivo de Gu Yun en nombre, a pesar de que nadie le
dio la bienvenida o se preocupó por él, continuaba portando el apellido Li después de
todo. En el futuro, heredaría el estatus de un Jun Wang. El viejo mayordomo estaba
angustiado, sintiendo que su amo había retrocedido de frente al enemigo, arrojándole
esta papa caliente de vuelta. El tío Wang se había preparado a si mismo por completo
para ser azotado por la rabia del chico.

Pero después de esperar durante un largo tiempo, Chang Geng no dijo una
palabra.

Los fuertes gritos y chillidos de sufrimiento de Chang Geng estaban todos ocultos
en su corazón.

No se trataba únicamente de la repentina negativa de Gu Yun a despedirse de él.


Le habían mentido más de una vez, ya hace tiempo que debería haberse
acostumbrado, debería estar enfrentando esta situación con calma.

Pero en esta ocasión, la preocupación y la ansiedad que se habían estado


acumulando en su corazón desde que se mudó a la capital finalmente ya no podían
continuar siendo contenidas en su interior, no pudieron evitar estallar hacia el exterior
como agua saliendo por una esclusa.

El corazón de Chang Geng era tan claro como un espejo, siempre había estado
consciente de que su existencia era innecesaria. No pretendía involucrarse. Se le
destinó para ser una insignificante pieza de ajedrez, como en el rio oscuro en el
pueblo de Yanhui, siendo arrastrado de manera involuntaria.

La falsa sensación de paz y felicidad de esos días le había vendado los ojos, la
avaricia se había alzado en su interior, quería aferrarse a algo, engañándose a sí
mismo y negándose a pensar sobre el futuro.

"¿Qué más deseas?" Chang Geng se preguntó a sí mismo y colocó una mano
sobre su pecho. "Quieres demasiado".

Sin embargo, a pesar de las oleadas de turbulencia en su corazón, cuando


enfrentó al viejo mayordomo de cabello gris, Chang Geng no dijo nada.

El viejo mayordomo preguntó con preocupación: –¿Su Alteza Real...?

Chang Geng tomó silenciosamente el jarrón de entre sus manos y cortó


cuidadosamente la rama floreada que había roto. Después de colocar las flores dentro
y ponerlo sobre el escritorio de Gu Yun, susurró: –Le he causado molestias.

En cuanto terminó, de inmediato se dio la vuelta para irse.

Al salir de la habitación de Gu Yun no pudo evitar pasar de caminar a correr,


incluso la marioneta de entrenamiento con la espada se quedó atrás.

Ge Pang Xiao sujetaba una pequeña caja de ziliujin sacada de quién sabe dónde,
en su camino casi se estrella con Chang Geng, él llamó: –Oh, hermano mayor...

Chang Geng actuó como si no lo hubiera escuchado, como una ráfaga de viento
que cruzaba por ahí, se precipitó dentro de su propia habitación, luego se dio la
vuelta y puso el cerrojo a la puerta.

Esto también era la parte de Chang Geng que a Gu Yun le gustaba más: incluso
con una rabia mayor, él nunca la descargaría contra personas que no estaban
involucradas. En este aspecto, no podía negarse la contribución de Xiu Niang. Su
largo y constante abuso a lo largo de más de diez años había entrenado a Chang
Geng para tener una resistencia increíble.

Al mismo tiempo, el Hueso de la Impureza enterrado profundamente dentro del


cuerpo del joven era como vegetación que necesitaba ser alimentada con agua
venenosa y que gradualmente florecería en una flor sanguinaria.

Chang Geng comenzó a tener dificultad para respirar, su pecho parecía haber sido
aplastado por capas de rocas, los músculos de su cuerpo se tensaron hasta
convertirse en un montón de hierro oxidado, sus piernas se contrajeron
involuntariamente.

Sus oídos estaban zumbando, estaba horrorizado al descubrir una sensación


extrañamente dominante y tiránica precipitándose fuera de su pecho. Apretó
involuntariamente sus dedos en un puño, las articulaciones crujieron ruidosamente.
Por primera vez, experimentó lo que se sentía como tener "parálisis de sueño"
mientras estaba completamente despierto.

Chang Geng sintió claramente que había una mano invisible borrando cruelmente
todos los sentimientos cálidos y el afecto en su corazón.

Al inicio, Chang Geng todavía tenía la mente clara, pensó con temor: "¿Es este el
Hueso de la Impureza? ¿Qué me ocurrió?"

Pronto, incluso el horror se evaporó, su consciencia rápidamente se tornó


borrosa. Comenzó a preguntarse en dónde estaba. Incontables pensamientos se
alzaban arriba y abajo en su cabeza como el agua del mar y una intención asesina
nació de la nada.

Por un lado, pensó que Gu Yun ya se había ido: él ya no era querido o necesitado;
por el otro, parecía ver a Gu Yun de pie frente a él, el rostro inexpresivo del otro
hombre burlándose de su incompetencia y falta de poder.

Todas las emociones negativas en el corazón de Chang Geng fueron amplificadas


cientos y miles de veces por el Hueso de la Impureza.

En ese momento, parecía como si Gu Yun ya no fuera más el pequeño yifu a quien
atesoraba en su corazón, sino un enemigo mortal al que odiaba con todo su ser, al
que deseaba agarrar en sus manos para humillarlo.

Chang Geng aplastó la cuchilla arruinada que colgaba en frente de su pecho, a


pesar de que los bordes de la hoja se habían suavizado, aun así, cortó sus dedos, lo
suficientemente profundo para hacerlo sangrar.

La vívida sensación de dolor que penetró a través del aparentemente infinito


entumecimiento había despertado a Chang Geng. Encontró instintivamente una
salida, los diez dedos se clavaron firmemente en su piel, las heridas dejaron atrás un
desastre de sangre y carne en sus brazos.

Cuando el ataque del Hueso de la Impureza disminuyó gradualmente, él sol había


comenzado a descender.
La ropa de Chang Geng estaba completamente empapada de sudor frio, sus
manos y brazos estaban cubiertos de sangre y estaba recargado contra la puerta
agotado. Finalmente conoció el poder del Hueso de la Impureza, solo para darse
cuenta que fue muy inocente al pensar que el Hueso de la Impureza solo podía causar
pesadillas.

Esta vez, Xiu Niang en verdad no se la dejo fácil.

Ni viejo mayordomo ni los demás lo vieron salir durante un largo tiempo, no había
respuesta incluso cuando llamaban a su puerta. Permanecieron preocupados por largo
tiempo, caminando en círculos frente a su recámara e intentaron llamarlo una y otra
vez después de cada cierto tiempo.

El sentir a las personas había hecho que Chang Geng se sintiera mejor. Sus
parpados se contrajeron ligeramente. Una gota de sudor frio bajó rodando por su
frente y cayó sobre sus pestañas, pesada, casi no podía abrir los ojos: –Estoy bien,
déjenme solo por un momento.

–No ha comido en todo el día. –dijo el anciano mayordomo. –Si el Marqués


estuviera aquí, no sería capaz de soportar el ver a Su Alteza maltratarse a sí mismo
de esta forma: incluso solo un tazón de gachas es suficientemente bueno, ¿permitiría
a este viejo sirviente traerle uno?

Chang Geng estaba exhausto tanto mental como físicamente, a la mención de Gu


Yun, recitó silenciosamente el nombre del otro hombre en su corazón un par de
veces, haciendo su mejor esfuerzo por reestablecerse: –Esta bien, tío Wang. Si tengo
hambre iré a buscar algo para comer más tarde por la noche.

El viejo mayordomo escuchó su voz: aunque era débil, seguía siendo razonable.
No estaba en posición para continuar presionando. Tuvo que darse la vuelta y llamó a
los otros sirvientes, junto con Ge Pang Xiao y Cao Niang Zi quienes estaban
observando con preocupación. Todos se volvieron a mirar la puerta de Chang Geng un
par de veces mientras se retiraban.

Chang Geng se sentó junto a la puerta. Tan pronto como levantó la vista, vio el
par de protectores de hombros que Gu Yun colgó en su cama.

Los objetos eran oscuros y fríos, despedían una sensación de inhumanidad, pero
fueron dejados ahí por el propietario original con el fin de disipar sus pesadillas.
No supo cuánto tiempo estuvo ahí sentado, el brasero en la habitación calentó
paulatinamente su cuerpo helado. Chang Geng recobró un poco de fuerza, se levantó
para limpiarse. Se cambió a un nuevo conjunto de ropa y encontró la medicina que su
instructor de artes marciales le había dado cuando se hirió en una sesión de
entrenamiento con espada el otro día. Lavó las heridas y luego la aplicó
cuidadosamente.

Bajó los protectores de hombros de Gu Yun, estrechándolos entre sus brazos y se


recostó boca arriba en su cama.

Él no lloró.

Podría ser porque ya no le quedaba fuerza, o porque acababa de derramar


sangre.

Comúnmente, cuando se elegía el camino de derramar sangre, ya no se volverían


a derramar lágrimas. Después de todo, una persona solo puede tener un poco de
agua, solo podía haber un lado en el cual concentrarse.

Chang Geng se enfrentó al enemigo que estaba destinado a involucrarse con él


durante toda la vida: absolutamente derrotado, y también llegó a reconocer el poder
del oponente.

Pero, era extraño como no sintió miedo, de manera similar a cuando estaba solo
en la habitación de Xiu Niang, en el pueblo de Yanhui, de cara al bárbaro de la
Armadura Pesada.

Tenía una actitud amable y gentil, pero nada en este mundo podría jamás
obligarlo a ceder.

Ah... nada a excepción de Gu Yun.

Chang Geng pensó con agotamiento: "Odio a Gu Yun a muerte".

Después intentó ponerse los protectores de hombros de Gu Yun sobre sí mismo.


Nunca había usado una armadura antes, no sabía si podían encajar, solo sintió que
esas cosas presionando sobre sus hombros eran mucho más pesadas de lo que
imaginó. Cayó dormido con estos puestos; todavía quedaban incontables capas de
pesadillas esperándolo más adelante.
Al día siguiente, Chang Geng anunció que le gustaría salir por rato.

Toda la mansión estaba impactada. La escena de Su Alteza siendo cargado fuera


de la puerta por el Mariscal Gu durante la Víspera de Año Nuevo aún seguía vívida
frente a sus ojos.

Las palabras originales de Gu Yun fueron: –Retrásenlo por unos tres o cinco días.
Para ese momento, ya habremos pasado las siete puertas principales de la Frontera
Norte. No será capaz de perseguirme y tendrá que comportarse.

Pero todavía no pasaban tres o cinco días. El viejo mayordomo tenía miedo de que
Chang Geng estuviera preparando su caballo para seguirlo, dijo rápidamente: –Su
Alteza Real, el Campamento del Hierro Negro no es un ejército ordinario, se mueven
muy rápido, incluso un corcel más grande no podría alcanzarlos. Además, ellos no
permiten que individuos sin rango militar se queden, esta fue la regla que el Marqués
anterior transmitió...

Chang Geng respondió tranquilamente: –Tío Wang, no pretendo perseguirlos para


causar problemas, no soy un niño que no comprende el sentido común.

El viejo mayordomo: –¿Entonces usted...?

Chang Geng: –Quiero ir al Templo Hu Guo a visitar al Maestro Liao Ran. Ya se lo


he prometido el otro día.

El rostro del viejo mayordomo una vez más se volvió insondable.

Cuando el Mariscal volviera a casa en el futuro y se diera cuenta de que, mientras


él estaba lejos, Su Alteza había cometido traición, abandonando a su propio bando
para correr al Templo Hu Guo...

El viejo mayordomo en verdad no podía imaginar la expresión en el rostro de Gu


Yun: no era diferente a cometer una infidelidad**.

No obstante, la tarea más urgente de momento era animar al hijo del Marqués. El
viejo mayordomo no tuvo opción más apretar los dientes y disponer de una serie de
guardias para escoltar a Chang Geng al Templo Hu Guo.

Tan poderoso como si fuera a buscar pelea.


Liao Ran había preparado té. Cuando vio a Chang Geng, no estaba sorprendido.
Parecía que había predicho que vendría. Invitó a Chang Geng a sentarse y le sirvió
una copa de té. También le pidió al pequeño abad que les trajera un brasero, pincel y
papeles para sí mismo: como si pretendiera tener una larga discusión con Chang
Geng.

Solo había transcurrido medio mes desde que Liao Ran lo vio por última vez, pero
notó que la confusión y ansiedad en los ojos del hombre joven frente a él se habían
evaporado. Parecía firme y calmo junto con una pizca de aflicción, como una
mariposa que había salido de su crisálida.

Chang Geng le dio las gracias, tomó la taza de té para beber un sorbo, luego casi
lo escupe de vuelta.

El monje dijo la última vez que le serviría el mejor té, parecía que sus palabras
fueron meramente por cortesía. No sabía qué clase de té había preparado el hombre
para él, pero era lo suficientemente amargo para entumecerle la lengua, ni una pizca
de la fragancia del té podía ser encontrada.

Chang Geng: –¿Qué es esto?

Liao Ran sonrió y escribió: «Ku Ding², ayuda a la circulación de la sangre, mejora
la vista y da una mejor noche de sueño.»

Chang Geng: –¿No es ese té Gualou²? He bebido antes en la mansión, no


parecía...

"...no parecía tan desagradable como este".

²El té Ku Ding, también llamado té gualou, es extremadamente amargo.

Liao Ran: «Ese fue hecho con hojas pequeñas, este con hojas grandes».

"Hojas grandes" sonaba de alguna forma asombroso, Chang Geng estaba a punto
de decir unas pocas palabras de elogio cuando el monje escribió con sinceridad: «Las
hojas grandes son más baratas».

Chang Geng: –...


Observó cuidadosamente a la taza de té del monje. Era una taza de alta calidad y
fue limpiada muy concienzudamente. Desafortunadamente, había sido usada por
demasiado tiempo, unos cuantos golpes eran difíciles de evadir, el borde estaba
ligeramente astillado.

Liao Ran: «Su Alteza disculpe por favor la ruinosa condición de nuestro templo».

Toda la capital le había dejado una impresión de fastuosidad y grandiosidad, como


si todos fueran ricos. La ciudad estaba repleta con lujosas actividades de pasatiempo.
Lo que decían los occidentales sobre que las losetas de las calles de la capital de la
Gran Liang estaban cubiertas con oro, de hecho, no era muy exagerado.

Nadie sabía porque, pero todas las personas que Chang Geng conocía eran
pobres.

Por no mencionar a Shen Yi, que nació por naturaleza con la cara de melón
amargo de un pobre granjero de generación en generación. También el Mariscal Gu, a
pesar de que poseía una enorme mansión, solo era un cascarón vacío. Temprano por
la mañana del primer día del año nuevo, no pudo esperar a llevar a Chang Geng al
palacio para encontrarse con el Emperador y cobrar el rescate. Ahora también estaba
Liao Ran, que usaba una taza de té dañada.

Chang Geng dijo: –El Templo Hu Guo tiene muchos inciensos y ofrendas, envuelto
en humo, pero el Maestro aquí está en paz con un estilo de vida humilde. Una
verdadera dedicación a las prácticas de Buda.

Liao Ran sonrió y escribió: «Este monje ha viajado de norte a sur, me he


acostumbrado rápidamente a ello, mi más profunda disculpa por haber faltado el
respeto a la nobleza».

Chang Geng preguntó: –Escuché a la gente decir que el Maestro también ha


estado en los países de occidente viajando en un Jiao de Hierro, ¿fue para promover
las enseñanzas de Buda?

Liao Ran: «Soy inexperto y aún tengo mucho por aprender, no me atrevo a seguir
los pasos de otros maestros altamente educados de tiempos antiguos. Solo viajé para
ver el mundo, para ver a las personas».

Chang Geng dio otro sorbo de Ku Ding, pero entre más bebía, más amargo se
volvía, ni una pizca de dulzura podía encontrarse. Lo tragó decepcionado:
–Crecí en un pequeño pueblo, lejos en la frontera, nunca había puesto un pie
fuera de ese pequeño trozo de tierra antes. Incluso después de llegar a la capital
tampoco dejé la mansión. ¿Podría ser que estoy muy satisfecho con lo que tengo y
me falta la voluntad para esforzarme más?

"–Pero siento que todas las alegrías y tristezas, enojo o mísera en este mundo son
lo mismo al final, incluso después de ver a otras personas, uno podría continuar sin
encontrar su propio destino.

Liao Ran: «Si el corazón de uno es pequeño, todos sus sufrimientos, incluso tan
grandes como una casa, solo pueden quedarse apretados en esa pequeña esquina.
Pero si el corazón de uno es tan extenso como el cielo y la tierra, incluso si los
problemas son tan grandes como una montaña, se convertirán en nada más que una
gota de agua en el infinito océano».

Chang Geng quedó pasmado por un largo rato después de leer sus palabras,
levantó sus ojos para mirar al Maestro Liao Ran colocando todos los papeles que
habían sido llenados con palabras dentro del brasero, quemándolos lentamente.

–Maestro, usted me dijo el otro día: "aquel que no conoce el sufrimiento, no


creería en Buda". Ahora que he llegado a probar el sabor del sufrimiento, he venido a
escuchar las enseñanzas de Buda, ¿podría solicitarle que me muestre el camino
correcto?

___________________

Nota de la lectura:

Como el personaje de Liao Ran es mudo, por lo general usa otros métodos para
comunicarse (escribir, señas, etc.) a lo largo de la historia que después emplean
también otros personajes; esta clase de "diálogos" quedará entre «este tipo de
comillas » para hacer la diferenciación contra un diálogo normal.

Dato curioso:

**"cometer una infidelidad".

Original: (Lit. "Ponerse un sombrero verde"). Más exactamente se refiere a una


mujer que le "pone los cuernos" a su marido.

Aparentemente proviene de una historia popular en la que la esposa le dio a su


marido un sombrero verde. Este lo llevaba puesto cada que salía de viaje. Cada que
el el amante de la mujer veía pasar al señor con el sombrero verde, sabía cuando el
esposo estaría ausente y podía reunirse con su querida.
27. Huyendo de Casa

–Liao Ran, ese burro calvo, será mejor que no caiga en mis manos. –dijo Gu Yun con
resentimiento...

En medio de todo, quizás algún dios sin nombre le había recordado al Mariscal
Gu, quien estaba al final del horizonte, que su hijo estaba a punto de ser engañado
por un burro calvo para huir de casa. En resumen, un mes después de que el
Campamento del Hierro Negro se hubiera puesto en camino, mientras escribía su
reporte para el Emperador, Gu Yun en realidad recordó escribirle una carta familiar¹a
Chang Geng.

¹NTE. Es una carta que va dirigida a un familiar, o una carta que va dirigida o
proviene de tu hogar.

La muy familiar caligrafía que Chang Geng había copiado muchas veces antes
escribió muchas páginas. Primero, confesó sus errores francamente, luego, usando
palabras que pudieran alcanzar al corazón del chico, explicó razonable y
elocuentemente porqué tuvo que partir sin decir adiós. Finalmente, expresó
directamente que extrañaba a Chang Geng y prometió que, si el noroeste estaba a
salvo, regresaría a la mansión antes del fin de año para la celebración del año nuevo.

Chang Geng la leyó de comienzo a fin, luego la puso a un lado con una sonrisa,
porque, incluso si usaba su dedo del pie para pensar, todavía sabría que esta carta no
venía de las mismísimas manos del Marqués del Orden.

Las empalagosamente dulces palabras como "separados por miles de kilómetros,


dando vueltas y vueltas durante toda la noche", "come más y viste ropa abrigadora,
no hagas que me preocupe", era imposible que emergieran de la tierra en la cabeza
de Gu Yun. Él podía decir, por las palabras y las largas sentencias, que fueron escritas
por Shen Yi en lugar de Gu Yun.

A lo mucho, el bastardo yifu solo las copió.

No obstante, Chang Geng vino a darse cuenta tristemente que, a pesar de que
estaba completamente consciente de esto, cuando imaginaba que esas palabras en
verdad salieron del pincel en la mano de Gu Yun, no podía evitar querer grabar cada
palabra en sus ojos.

Desafortunadamente, Gu Yun no mantuvo su promesa.

Gu Yun se sintió culpable. Esta vez, mandó a volar a Shen Yi, quien había hecho
promesas en su nombre, luego tomó las armas personalmente y escribió una muy
larga carta a Chang Geng.

Chang Geng sonrió con frustración después de leerla, a pesar de que sintió que
esta carta familiar era bastante sincera, no obstante, Gu Yun en verdad no tenía
talento para hacer las paces con los demás y, en su lugar, había vertido por completo
el aceite en el fuego.

El Mariscal Gu habló primero acerca de un montón de asuntos triviales que pensó


eran interesantes y entretenidos. Escribió un millar de palabras, fuera del tema por
miles de kilómetros. Al final, usó las palabras "ocupado con asuntos militares" para
resumir las razones por las que no podría volver a la capital.

A Chang Geng no le importaba cómo asar escorpiones adecuadamente en el


desierto para que supieran deliciosos. Había buscado en la extensa carta muchas
veces de arriba a abajo, pero nunca encontró la única oración que le importaba más:
si Gu Yun no podía retornar este año, ¿entonces cuándo podría regresar?

Sin embargo, no seguía nada después de "ocupado con asuntos militares", solo
una gran lista de regalos estaba adjunta.

Tal vez Gu Yun sintió que disculparse con palabras no era suficiente, así que lo
expresó con acciones: mandó todas las cosas buenas que fue capaz de reunir ese año
a la mansión, dándoselas todas a Chang Geng; desde joyería hasta tesoros y armas,
algunos con fallas y desperfectos, y así sucesivamente.

En ese mismo día, el Chang Geng de quince años de edad se encerró


en su habitación y, junto con una daga de Lou Lan que Gu Yun le obsequió, soportó
otro ataque del Hueso de la Impureza.

Más tarde tomó una decisión: él no quería vivir la vida de alguien que era dejado
de lado. No quería seguir al viejo profesor y al precavido instructor solo para aprender
artes literarias y marciales en el papel. Quería viajar y ver el mundo exterior.
En el primer día del año, Chang Geng fue al palacio con Zhu Pie Pequeño para
darle al Emperador el saludo del Año Nuevo, completando su deber.

Luego, se quedó en la mansión hasta el día dieciséis del primer mes, le dijo a la
cocina que preparara un cuenco de fideos de longevidad, los llevó a su recámara y se
los terminó por su cuenta. Después anunció con calma una decisión que hizo estallar
a todos los ocupantes de la casa.

Chang Geng: –Tengo la intención de vivir en el Templo Hu Guo por un tiempo.

Vio la cara del viejo mayordomo palidecer en un tono verdoso y agregó: –Tío
Wang, quédese tranquilo, no quiero ser un monje. Solo quiero seguir al Maestro Lio
Ran por un tiempo, a la vez, también puedo rezar por mi yifu.

Viejo mayordomo: –...

¿Qué más podía decir el anciano? Solo pudo soportar el dolor en el pecho y
preparar el dinero del incienso, luego pidió a los guardias mandar a Chang Geng, Ge
Pang Xiao y Cao Niang Zi al Templo Hu Guo.

El viejo mayordomo de la mansión sintió que quizás esta familia había sido
maldecida por una antigua bruja. Una vez que uno entraba por la puerta, ya fuera un
niño nacido en la familia o un niño adoptado de otro lado: todos eran igual de difíciles
de tratar. El anciano mayordomo todavía recordaba la terrorífica expresión en la cara
de Gu Yun cuando era un niño pequeño. Era similar a un lobezno que ha sido herido,
odiaba a toda la gente a su alrededor sin importar la razón o de quién se trataba.

A pesar de que se enfrentó a muchos problemas y dificultades, esa persona


finalmente fue capaz de crecer y ahora era suficientemente competente como para
sostener a la familia.

Ahora había otro que era incluso más impredecible.

Después de que Gu Yun se fue, Chang Geng comenzó a correr al Templo Hu Guo
todos los días.

Había muchos otros con quienes pasar el tiempo, ¿por qué amaba pasar el tiempo
en un templo? Su Alteza, el Cuarto Príncipe Li Min, rara vez pisaba fuera de la puerta,
pero cuando lo hacía era para un propósito excepcional.

El viejo mayordomo estaba lleno de innumerables temores y todos los días le


preocupaba que Chang Geng fuera a afeitarse la cabeza.

Pero él sabía que los chicos de quince años eran los menos dispuestos cuando se
trataban de la persuasión de un anciano, por no mencionar que Chang Geng no era
su propio hijo. El viejo mayordomo no se atrevía a interferir mucho con su vida, pero
fue a convencer a Ge Pang Xiao y Cao Niang Zi para que estuvieran de su lado.

Cuando Cao Niang Zi escuchó esto, sus ojos se abrieron al punto de causar se
cayera que la sombra de ojos en sus parpados. Dijo con furia: –¿Qué? ¿El burro calvo
quiere engañar a mi hermano mayor para convertirse en un monje?

Los hombres con buena apariencia eran tan raros como plumas de fénix y cuernos
de dragón. El Mariscal Gu se fue de inmediato, ni siquiera su sombra podía verse en
ese momento. Solo tenía a Chang Geng alrededor de él y, Chang Geng, incluso
después de alcanzar esta edad, continuaba sin dar señales de irse a convertir en
alguien feo: esto ya era muy difícil de encontrar, pero ahora también estaba el peligro
de que se transformara en una cabeza calva. Inmediatamente, Cao Niang Zi se volvió
un aliado del viejo mayordomo.

Al día siguiente, se vistió deliberadamente con ropas de hombre e


insistió en ir con Chang Geng para ver el sagrado escenario del budismo. Cuando dejó
la puerta, se enrolló las mangas e hizo un gesto de "decidido a tener éxito" al par de
marionetas enfrente de la puerta.

Las marionetas no eran humanas, solo podían ver a su extraña postura al caminar
con aturdimiento.

No obstante, cuando volvió del Templo Hu Guo esa noche, Cao Niang Zi nunca
mencionó el tema de "obligar al monje hechizante a revelar su verdadera forma" y,
desde entonces, abandonó su bando para unirse el equipo contrario e ir a escuchar
las enseñanzas de Buda todos los días. La razón no podía ser otra más que "el monje
hechizante simplemente era muy apuesto".

A pesar de que el Mariscal Gu también era bien parecido, desafortunadamente era


bastante agresivo y no podía sentarse tranquilamente para que otros lo apreciaran.
Pero el Maestro Liao Ran era diferente, Cao Niang Zi pensó que él era sencillamente
un loto deambulando en este mundo, si se colocaba en un estanque, podría ser
inmortalizado por generaciones. Solo darle un vistazo al hombre podía hacerlo feliz
durante días.
El viejo mayordomo no podía imaginarse qué clase de hechizo había lanzado el
monje sobre los dos chicos y tuvo que ir a buscar a Ge Pang Xiao.

Ge Pang Xiao no podía rechazar una causa justa, así que fue con ellos.

Unos días después, Ge Pang Xiao también cambió de bando.

Porque el Maestro Liao Ran, además de leer las escrituras de Buda, también era
muy conocedor y experto de una vasta variedad de marionetas y otras máquinas que
funcionaban a base de ziliujin. Ge Pang Xiao incluso se encontró con gente del
Instituto Ling Shu en su casa.

El chico que anhelaba abordar el Cometa Gigante que volaba en el cielo incluso
en sus sueños se inclinó directamente bajo los pies de Buda sin pensarlo dos veces.

A lo largo de ese año, el viejo mayordomo en realidad se había acostumbrado a


Chang Geng corriendo hacía el Templo Hu Guo después de unos días, no le prestó
mucha atención al inicio.

Inesperadamente, Su Alteza adoptó los malos hábitos en lugar de los buenos.


Después de llegar al Templo Hu Guo, siguió el ejemplo de Gu Yun y desapareció sin
decir adiós.

Primero instruyó a los guardias, explicando que él y el Maestro Liao Ran cerrarían
la puerta para meditar en paz por un rato, las personas ajenas no deberían
molestarlos. Los guardias, por supuesto, no se atreverían a interrumpir y solo
permanecieron fuera de la puerta.

En la noche del mismo día, Chang Geng tomó con él a los dos traidores y siguió al
maestro Liao Ran para viajar a Jiangnan².

²La palabra Jiangnan está basada en el nombre chino por el nombre del río Yangtsé,
Cháng Jiāng, y nán significando "sur". Es un área geográfica de China refiriéndose a
las tierras inmediatamente al sur de las partes bajas de este rio, incluyendo la parte
del sur del delta Yangtsé.

Después de unos días, los guardias reconocieron la anormalidad y fueron a


buscarlos, pero solo pudieron encontrar una carta en la habitación Zen.

El viejo mayordomo quería llorar. Por un lado, tenía que mandar a alguien para
notificar al Emperador mientras enviaba una carta a Gu Yun al mismo tiempo.
El Emperador fue muy generoso al oír las noticias. Primero que nada, a él no le
importaba mucho este hermano menor que salió de la nada. Segundo, como creía en
el budismo, también tenía una confianza ciega en el Maestro Liao Ran. Cuando
escuchó que Chang Geng lo estaba siguiendo para viajar, no pudo más que sentir
admiración, odiando el estar atado por la vida común y no poder seguir al Maestro
para disfrutar de su conocimiento.

Gu Yun estaba muy lejos, fuera de alcance en ese momento y no se


podía contar con él. Había noticias de que la Región Occidental estaba infectada con
numerosos bandidos del desierto. Cada día, Gu Yun los perseguía a quién sabe dónde.
Incluso cuando el mensajero llegó a la puerta de Xi Liang, si querían encontrar al
Mariscal Gu de inmediato, solo podían confiar en la suerte.

A pesar de que Liao Ran era un monje, rara vez discutía sobre las escrituras y
nunca habló de Dharma o los poemas budistas que eran difíciles de entender. La
mayor parte del tiempo, conversaba sobre algo de conocimiento común. Como un
monje, no daba la impresión de practicar su religión muy bien, parecía estar muy
inmerso en el mundo mortal. Incluso iría tan lejos como para hacer comentarios
acerca de las políticas actuales, pero siempre quemaría todo lo escrito después de
que terminaban de dialogar.

Después de medio mes, en una pequeña casa de té en Jiangnan, tres


adolescentes se sentaron con un monje alrededor de la mesa.

La temporada de cultivo de Jiangnan ya había comenzado, pero a simple vista, los


campos no tenían muchas personas trabajando. Había tres viejos campesinos con
sombreros de sol puestos observando las marionetas de hierro que estaban
trabajando duro.

Comparadas con las intimidantes marionetas usadas para vigilar la mansión y


para el entrenamiento de espada, esas pacificas marionetas de cultivo no lucían
humanas: eran más similares a una pequeña carreta, corriendo de aquí para allá en
el campo mientras exhibían una cabeza de buey tallada en madera, luciendo muy
inocentes.

Este era el primer lote de marionetas de cultivo mandadas por la corte imperial,
ejecutando su primera prueba en Nanjing.
Antes, cuando Ge Pang Xiao aún vivía en el pueblo de Yanhui, ya había
desarrollado un extraordinario interés en las pilas de pedazos de cobre y hierro de
Shen Yi. Sus ojos brillaban con fuerza mientras observaba a las marionetas.

Liao Ran dio unos golecitos a la mesa para atraer la atención de Chang Geng y los
demás de vuelta a él. Después de un año, Chang Geng había sido capaz de entender
su lenguaje de señas, el monje ya no tenía que escribir una palabra a la vez.

«He visto las marionetas de cultivo en los países extranjeros de occidente, una
sola marioneta puede hacerse cargo fácilmente de un acre³ de tierra. A pesar de que
aún requiere una pequeña cantidad de ziliujin para funcionar, después de varias
renovaciones y mejoras, el carbón es suficiente para soportar la mayor parte de su
mecanismo de trabajo. Este costo puede ser reducido en una gran cantidad, se dice
que una marioneta es inclusive más económica que una lámpara Chang Ming.»

³1 acre equivale a aprox. .4-.5 hectáreas, entre 4000 y 5000m².

Ge Pang Xiao: –Eso es algo bueno, ¿significa que desde ahora los campesinos ya
no tendrán necesidad de despertarse temprano y quedarse despiertos hasta tarde
para trabajar?

Las marionetas sometidas a la prueba fueron asignadas a Nanjing por la corte


imperial. Los propietarios podían registrar sus nombres y llevarse uno, también eran
responsables del subsecuente mantenimiento de las marionetas. Si los campesinos
deseaban continuar haciendo la siembra por su cuenta, eran libres de hacerlo; sino,
podían ceder la tierra que rentaron a las marionetas. Cuando llegara la temporada de
cosecha en el próximo año, la renta se incrementaría un diez por ciento para
compensar por el carbón y la pequeña cantidad de ziliujin que las marionetas usaron.

En el primer año, muy pocas personas lo hicieron, por lo que tuvieron que pagar
un incremento en la renta. Pero cuando llegó el segundo año, este plan se difundió
más y más. La gente llegó a reconocer que el poder de trabajo de esa cosa era mucho
mayor que el de un humano. La renta aumentaba, pero la cantidad de comida que
eran capaces de guardar para ellos mismos era todavía mucho más comparada con
antes. En adición, ya no tenían que trabajar temprano por la mañana. Algo tan bueno
como eso, ¿quién no quisiera unirse?

Por lo tanto, esta era la razón para los campos vacíos en Jiangnan, ni
un solo agricultor podía ser visto.

Liao Ran sonrió y no dijo nada.

Chang Geng dijo de pronto: –No creo que esto sea algo bueno. Si las marionetas
de hierro pueden reemplazar por completo a las personas, ¿para qué más se
necesitaría emplear a la gente? La tierra rentada por los campesinos también
pertenece a los oficiales locales. En los primeros años, esas personas todavía estarán
de acuerdo en alimentar a los agricultores ociosos por el bien de los viejos tiempos,
pero, ¿cuántos años puede durar?

Ge Pang Xiao estaba obsesionado con toda clase de máquinas, viéndolas incluso
en sus sueños, dijo de inmediato: –¡Se pueden quedar y convertirse en mecánicos!

Cao Niang Zi: –Sobre esto yo sé, incluso si reunías las armaduras de acero de
todas las fuerzas defensivas del pueblo de Yanhui solo dos mecánicos eran suficientes
para darles mantenimiento. Ellos solo venían a buscar al prof... General Shen
ocasionalmente, cuando estaban sencillamente demasiado ocupados, no necesitaban
tantos mecánicos.

Ge Pang Xiao: –Ellos pueden encontrar algo más para hacer, como...

¿Cómo qué? Él no fue capaz pensar en nada por el momento. Antes, la condición
de vida del carnicero y su familia no estaba del todo mal. A los ojos de Ge Pang Xiao,
había otro sinnúmero de trabajos que hacer aparte de cultivar.

Cao Niang Zi luchó por retirar su mirada del rostro de Liao Ran y preguntó:
–Entonces, si las personas no pueden encontrar trabajos, o un gran número de
personas no puede encontrar trabajo, ¿se rebelarán?

Liao Ran bajó la mirada hacia él, la cara de Cao Niang Zi se ruborizó de un color
rojo intenso.

El Maestro Liao Ran hizo un gesto: «Ellos no lo harán en estos años recientes.»

Los tres chicos permanecieron en silencio durante un rato, Chang Geng preguntó:
–¿Es a causa de mi yifu?

Liao Ran sonrió y lo observó.

–Recuerdo que, en la Víspera de Año Nuevo de ese año, el tigre traído por los
extranjeros se salió de control, la gente en la calle estaba en caos. Fue solo cuando
vieron a mi yifu que finalmente se calmaron.

Chang Geng pausó y dijo: –Más tarde, escuché a la gente decir que había un mar
innumerable de personas cerca de la Torre Qi Yuan. De no ser porque yifu los
tranquilizó, más personas habrían perdido sus vidas solo por empujar y tirar.

Liao Ran: «Por traer a Su Alteza Real a viajar de esta forma, he cometido un gran
crimen ofendiendo al Marqués del Orden. Si este asunto llega a salir a la luz en el
futuro, rezaré bajo la espada del Marqués, Su Alteza preservará la miserable vida de
este monje.»

Tanto Ge Pang Xiao como Cao Niang Zi rieron, porque pensaron que él solo estaba
bromeando. Después de todo, en su impresión, Gu Yun siempre era alegre y
agradable.

Liao Ran dejó salir una sonrisa amarga, saltándose este tema, señaló: «La gente
común cuenta una leyenda en la que el Marqués anterior, con un ejército de treinta
personas consiguió exitosamente que los lobos norteños inclinaran sus cabezas. Se
dice que los soldados del Campamento del Hierro negro son enviados de los dioses
con increíbles habilidades, nada puede herirlos. Con el Campamento del Hierro Negro
sirviendo como una viga fuerte y robusta, aunque hubiera grupos rebeldes hechos por
turbas de civiles, sería difícil para ellos crecer a gran escala.»

Chang Geng se sentó derecho: –Pero oí a las personas decir que, si uno desea
demoler una casa, lo primero que hay que hacer es romper la viga.

Liao Ran observó al hombre joven frente a él, si Gu Yun regresara, quizás ya no
reconocería a Chang Geng. En tan solo un año, se disparó unos cuantos centímetros a
lo alto, y los indicios de la infancia en su rostro habían desaparecido por completo.

El chico que sintió ansiedad solo por salir en año nuevo en ese momento estaba
sentado en una pequeña casa de té en el campo de Jiangnan, charlando con el monje
acerca del sustento de la gente.

Liao Ran: «Su Alteza Real no tiene que preocuparse, el Marqués hace mucho
tiempo que está al tanto de este asunto.»

Chang Geng recordó la caligrafía "El mundo no puede ser evitado" en la habitación
de Gu Yun y fue sorprendido por las repentinas olas de añoranza y la sensación de
ausencia saliendo de su corazón. Se sentó en silencio por un momento, dejando que
todo su anhelo se elevara libremente. Dejó salir una sonrisa triste, luego alzó la copa
de té, terminándosela de una sola vez.
Gu Yun, a quien Chang Geng estaba extrañando enormemente, todavía estaba en
el desierto de la Región Occidental. Había estado confrontándose con el más grande
grupo de bandidos del desierto en el área local durante más de un mes.

La puerta de Xi Liang ya no lucía desolada como antes. Desde que la Gran Liang y
el Papa firmaron el tratado, todo el camino de la puerta de Xi Liang se había
convertido en un tesoro de riqueza. Comerciantes y turistas rápidamente se
reunieron, la población de los pueblos cercanos se había disparado; los occidentales,
la gente de los Planos Centrales y las personas de otros pequeños países vecinos de
la Región Occidental vivían juntos.

Lou Lan, que estaba ubicado a la entrada de la Ruta de la Seda, se había


convertido en un lugar de comercio. Ellos rápidamente pasaron de ser un pequeño
país del que nunca se había oído antes a una tierra de oro.

Las personas de Lou Lan eran alegres y agradables, vivían y trabajaban en paz,
nunca causaban problemas. En el pasado, la Rebelión Occidental no tuvo nada que
ver con ellos. Su relación con la Gran Liang siempre había sido muy favorable. Por lo
tanto, el Emperador había colocado especialmente ahí la entrada de la Ruta de la
Seda.

–Mariscal, el grupo de Xiao Jia ya ha tomado el nido de los ladrones, ¿actuamos


ahora?

Gu Yun: –¿Qué están esperando? ¡Capturen a su líder, esta noche iremos a


conseguir una comida gratis a con el Príncipe de Lou Lan!

Mientras decía esto presionó ligeramente sobre sus párpados.

Shen Yi: –¿Le pasó algo a sus ojos de nuevo...?

–No, –Gu Yun se quejó: –mis párpados siguen saltando, quizás...

Él todavía no había terminado cuando un guardia se acercó de repente y le tendió


una carta: –¡Mariscal!

Gu Yun: –Oh, ¿de dónde es?


Guardia: –Una carta familiar desde la mansión fue enviada a la puerta Xi Liang. El
sirviente de la familia fue incapaz de encontrarle por lo que la transfirió a la gente de
Lou Lan para entregarla aquí.

"Tal vez es una respuesta de Chang Geng." pensó Gu Yun mientras su mano la
abría, había estado esperándola con muchas ansias.

Entonces Shen Yi vio que la expresión de Gu Yun cambió lentamente.

Shen Yi: –¿Qué ocurrió?

–Liao Ran, ese burro calvo, será mejor que no caiga en mis manos. –dijo Gu Yun
con resentimiento, caminando de un lado otro en su campamento, con ambas manos
detrás de la espalda. Luego, dio una patada a la pequeña mesa. –Prepárame un par
de Águilas Negras, Ji Ping, te quedas temporalmente a cargo de las cosas aquí en mi
lugar.
28. Jiangnan

Chang Geng pensó que podía mantenerse bajo control, pero una vez más se
sobrestimó a sí mismo: justo como él no esperaba que Gu Yun en realidad viajara
hasta Jiangnan para encontrarlo.

Shen Yi: –¿Qué?

Gu Yun: –Voy a viajar a Jiangnan.

Shen Yi gritó: –¡Ouch!... Ah, mi mandíbula acaba de caer hasta mis pies, eso
duele... ¿estás loco? El comandante de la fuerza defensiva del Noroeste está dejando
su deber para viajar a Jiangnan en secreto, ¿estás buscando la muerte o quieres
rebelarte?

Gu Yun respondió con calma: –Hoy hemos eliminado a esos bandidos del desierto,
por lo menos durante de tres o cinco meses, este lugar debería ser capaz de
permanecer en paz. Con la velocidad del Águila Negra, solo tomará uno o dos días
llegar a Jiangnan, no me retrasaré mucho, después de encontrarlo, volveré de
inmediato.

Shen Yi ya había inhalado profundamente, listo para darle un largo y elocuente


argumento, pero antes de que pudiera salir, Gu Yun había golpeado la parte inferior
de su abdomen con su codo.

Shen Yi chilló mientras se inclinaba hacia el frente: –¡Todavía no he dicho nada!

Gu Yun: –Solo previniendo el problema antes de que ocurra.

Esa noche, trece jinetes de Caballería Negra capturaron al líder de los bandidos y
sus subordinados, quienes había estado ocultándose durante un largo tiempo en las
profundidades del desierto, después de muchos días de enfrentarse contra ellos. Gu
Yun escuchó el reporte y dio una orden breve: –Encarcélenlos. –Pero no descansó
para nada después, sino que se preparó para partir de inmediato esa misma noche.

El príncipe de Lou Lan, Ban E Dou, ya había preparado el festín y los vinos,
esperando para darle al Campamento del Hierro Negro una gran recepción. Pero
mientras llegaba, solo vio a Gu Yun poniéndose un traje de armadura de Águila Negra
con irritación.

La nación de Lou Lan estaba ubicada en la entrada de la Ruta de la Seda: eran los
hijos del desierto y siempre habían albergado un gran odio por los bandidos
desenfrenados. Con el tiempo, se habían convertido en la mejor guía para el
Campamento del Hierro, asistiéndolos para eliminar a todos los bandidos del desierto.
La relación entre ambos bandos era excelente.

La gente de Lou Lan sobresalía en el canto y la danza, y amaba especialmente el


buen vino. Hombres y mujeres, ambos eran "demonios de vino", y su príncipe era el
más grande demonio de vino entre todos ellos.

Las estrategias impredecibles del Mariscal Gu o su incomparable destreza en las


artes marciales, el príncipe simplemente no les ponía mucha atención. Solo la
habilidad de Gu Yun para usar el fuerte alcohol para aplacar su sed en lugar de agua
pudo hacer que Ban E Dou lo elogiara constantemente, se había autoproclamado
como un "compañero de tragos" del Mariscal Gu y lo trataba con gran dedicación y
responsabilidad.

El tono de la voz de Ban E Dou era similar al de un cantante del desierto, le


preguntó a Gu Yun: –Mariscal Gu, ¿cómo es que se está moviendo tan rápidamente
como las nubes al final del cielo? ¿Está usted persiguiendo a la dama del ocaso?

Shen Yi: –...

"¿Qué tipo de mujer es la dama del ocaso? ¿Es roja y redonda?"

Gu Yun: –Voy a asesinar a alguien.

–¡Oh! –Ban E Dou, cargando dos jarras de vino, quedó estupefacto por un
momento; luego preguntó bruscamente: –¿Asesinando incluso a más? ¿No acaba de
terminar?

–¿No toma usted su cena si ya ha desayunado? –gritó Gu Yun con un


furioso instinto asesino. –¡A un lado!

Unas cuantas unidades de Águilas Negras aparecieron como sombras, la punta de


sus pies tocó ligeramente el suelo y siguieron por detrás a Gu Yun. En un parpadeo,
el remolino negro pasó arrasando sin dejar rastro, solo el resto de vapor blanco con
forma de un circulo hipnótico podía verse en el aire.

Ban E Dou miró a su figura desde abajo con admiración y preguntó a Shen Yi: –¿El
Mariscal debe asesinar personas tres veces al día?

Shen Yi agitó su mano, haciéndole señas para que se acercara, y le susurró en el


oído: –Alguien engañó a su hijo para que huyera de casa.

Bao E Dou se apretó el pecho: –¡Oh, debe ser la dama de la luna llena!

Shen Yi: –...no, él solo tiene la cabeza de una luna llena.

Después de dejar al príncipe sintiendo dolor en la parte posterior de su cabeza,


Shen Yi se alejó caminando con grandes preocupaciones pesando sobre él. Después
de dos pasos, su expresión cambió de repente: "Oh, no, Gu Yun se fue con mucha
prisa, ¿recordó llevar la medicina con él?"

Jiangnan dio la bienvenida a Gu Yun, quien estaba cubierto de polvo y arena, con
humedad y una llovizna. No se detuvo a descansar durante mucho tiempo, sino que
inmediatamente marchó hacia la residencia Ying Tian del fiscal¹ Yao Zhen.

¹NTE. . Un oficial de provincia cuyo equivalente en la actualidad sería el de un jefe


fiscal de una gran corte; que lleva materialmente la dirección de la investigación
criminal y el ejercicio de acción penal pública.

Acorde a la identidad de Gu Yun, él no debería tener ninguna relación con los


oficiales locales de Jiangnan. Esta cuestión, en realidad, tenía una conexión con
algunos viejos asuntos:

Cuando Gu Yun tenía quince años de edad y siguió al ejército para eliminar a los
bandidos por primera vez en su vida, rescató a varios desafortunados rehenes que
fueron capturados por los bandidos: Yao Zhen, que fue perjudicado por otros y
terminó despedido de su puesto ese año, era uno de esos rehenes. Más tarde, Yao
Zhen tuvo la oportunidad para recuperarse y tomó la posición de un jefe fiscal, su
relación con el Marqués del Orden solo podía ser considerada como la de un conocido,
algo casual y sin involucrar beneficios personales, pero de alguna forma, esta
conexión continuaba manteniéndose hasta el día de hoy.
Casualmente, justo ese día el Maestro Yao tenía el día libre, durmiendo hasta que
el sol estuvo alto en el cielo y todavía negándose a levantarse. Mientras escuchaba al
sirviente reportándole, estaba completamente sorprendido.

Yao Zhen: –¿Quién dijo que era?

El sirviente dijo: –Dijo que su apellido era Gu, Gu Zi Xi.

–Gu Zi Xi, –Yao Zhen se frotó los ojos y dijo: –¿el Marqués del Orden, Gu Zi Xi?
¡En ese caso yo soy el primer asistente de la corte imperial!... ¿crees esta clase de
estafador? ¡Haz que se vaya!

El sirviente respondió y estaba a punto de retirarse.

–¡Espera! –Yao Zhen se sentó, sosteniendo su cobija, meditó por un momento.


–...espera, iré a verlo por mí mismo.

Fue bendecido súbitamente con un momentáneo trazo de genialidad. De alguna


manera, sintió que dejar su deber podría ser algo que Gu Yun haría.

En ese momento, el monje que casualmente se hospedaba en la residencia del


fiscal no tenía idea de la gran catástrofe que estaba a punto de caer sobre su cabeza.

Era un hombre increíblemente ahorrativo.

Una simple moneda tenía que dividirse en dos partes para ser gastada. Si había
un templo ruinoso y dañado que pudiera servir para alojarse, no podría un pie en una
posada. La comida de cada día consistía en verduras en conserva, una buena comida
debía depender de la donación: comúnmente conocido como mendigar.

Él mismo no gastaba dinero, tampoco permitiría a Chang Geng y a los demás


gastar el suyo. Afortunadamente, los tres jóvenes fueron capaces de soportar el
trabajo duro, siguiéndolo para vivir la dura vida de un vagabundo sin hogar día a día.

La ruta de Liao Ran era bastante aleatoria. A veces, guiaba a Chang Geng a
aventurarse en cada camino estrecho y calle en la ciudad. En ocasiones deambularían
a lo largo de los campos sin ningún propósito, recibiendo raciones donadas ya fueran
buenas o malas. Ellos se habían instalado en la casa de un generoso oficial de
gobierno y también en casa de una familia de campesinos ordinaria. En resumen,
ellos aceptarían lo que fuera que pudieran recibir.

En una ocasión, resultó que se estaban quedando en la casa de un anciano viudo


sin hijos. Cuando vio que al hombre ya no le quedaba nada más para comer, no solo
no pidió una ración, sino que incluso también le dio al hombre algo de dinero a
cambio.

«Inclusive en la paz y la prosperidad, pueden existir aquellos que mueren de


hambre y frio; e incluso en un mundo turbulento, aún puede haber gloria y
esplendor.» A través del mercado del pueblo, él señaló a Chang Geng:

«La "Moral del Mundo²" debe dividirse en dos: "Moral" es hacia dónde debe
dirigirse el corazón. "Mundo" es un simple grano de arroz entre mil familias, una pieza
de ladrillo en un millar de ciudades.»

²NTE. . shìdào. "Los caminos/ formas del mundo", "la moral del tiempo".

Chang Geng: –El Maestro debe ser alguien que ya se encuentra más allá de este
reino, pero cuando habla acerca del mundo normal, aún tiene una visión clara y
lógica.

La cabeza de Chang Geng casi era más alta que la del monje, la juventud
distintiva en la voz del adolescente se había desvanecido por completo. Su tono era
más profundo ahora, su patrón de habla no era ni lento ni rápido, sonaba muy
equilibrado.

Solía favorecer la tranquilidad, se ponía intranquilo donde fuera que hubiera una
multitud. Siempre sintió que nunca podría estar cómodo cuando trataba con extraños
puesto que no sabía qué decir. Pero, sin darse cuenta, había comenzado a adquirir la
habilidad para tratar cualquier sitio al que fuera como un paseo casual en un patio
vacío.

Quizás porque había cortado sus propios medios para retroceder, algo de
indisposición y reluctancia en su corazón naturalmente se convirtieron en asuntos
triviales.

Liao Ran sonrió y expresó con calma: «Si el monje no comprende el mundo,
¿cómo puede atreverse a decir que está fuera de este reino?»
El monje nació naturalmente con un rostro muy engañoso: cuando se limpiaba a
consciencia, parecía un maestro que estaba más allá de este mundo; si no lo hacía
durante unos días, luciría como un santo sagrado. Su cabeza calva reflejaba la vasta
luz de Buda, sus ojos siempre contenían un extenso estanque de agua purificadora
para todos los seres vivos: si fuera más generoso cuando se trataba de unas cuantas
monedas, que eran solo cosas materiales, entonces Chang Geng y los demás
realmente tendrían que admitir que él era en verdad un maestro altamente educado.

Repentinamente, Cao Niang Zi lo interrumpió en voz baja: –Deberíamos dejar de


hablar acerca de este tema, hermano mayor Chang Geng, ¿notaste que muchas
personas nos están mirando?

Su grupo: hay un monje, un gentil joven maestro, el rechoncho hijo de


una casa rica e incluso una niña pequeña; a pesar de ser delicada y hermosa, había
algo que parece bastante extraño acerca de ella. Ellos podían ser muy llamativos a la
vista cuando caminaban juntos. Ya se habían acostumbrado desde hace mucho a que
otros los señalaran, Chang Geng ya no era tan sensible a los ojos de los transeúntes.

Pero en esta ocasión, los espectadores alrededor de ellos parecían ser


demasiados.

Las personas al lado del camino se detuvieron a verlos y no solo lo hacían, sino
que incluso los señalaban e intercambiaban algo secretamente entre ellos.

Ge Pang Xiao dijo: –Siento que algo está por ocurrir.

Chang Geng: –Tienes razón.

Como el más alto de los cuatro, Chang Geng observó a través de la


muchedumbre y vio un cartel clavado en la torre de la ciudad no muy lejos. La
imagen mostraba un retrato realista de un hermoso monje de cabeza calva, con una
nota escrita debajo:

"Este hombre está disfrazando como un maestro del Templo Hu Guo,


embaucando y abduciendo, no hay un solo acto miserable que no haya cometido.
Buscando por este medio, la recompensa será de diez monedas de plata para cada
individuo que lo reporte."

–Maestro Liao Ran, –dijo Chang Geng. –usted vale diez monedas de plata.
El Maestro Liao Ran estaba aturdido, se quedó quieto en su lugar como una
hermosa estatua de piedra.

–Seguramente mi yifu recibió una carta del tío Wang y mandó a su gente a
causarle problemas. –los ojos de Chang Geng contemplaron a la multitud que
comenzó a cargar hacia las "diez monedas de plata". Dijo: –Mis disculpas, será mejor
que tomemos caminos separados.

Liao Ran indicó con rapidez: «Amitabha, Su Alteza, por favor no olvide su
promesa en la casa de té.»

Luego el monje corrió como si sus pies estuvieran cubiertos de aceite, tan inmóvil
como una estatua cuando estaba quieto y tan ligero como el viento cuando estaba en
movimiento.

En el mercado, las personas que esperaban atrapar las "diez monedas de plata"
vieron que habían afectado indirectamente el gran esquema de las cosas. Decidieron
abandonar toda precaución y gritaron "¡Asqueroso monje!" y "¡Estafador!", luego
atacaron desde todas direcciones.

Ge Pang Xiao: –Mi padre solía hacer lo mismo cuando cazaba conejos en la
montaña.

Chang Geng y Cao Niang Zi lo observaron.

Ge Pang Xiao dijo: –Si tomas un palo y gritas, asustando al conejo, este perderá
su dirección y correrá directo en la red por sí mismo... Ah, es cierto.

El Maestro Liao Ran, por supuesto, tenía más astucia que un conejo y no entró en
pánico. Entendió con rapidez la estructura del mercado del pueblo, dando vuelta
rápidamente a izquierda y derecha, su figura convirtiéndose en una imagen residual.
Nadie sabía cómo lo calculó, pero de alguna manera las personas que lo perseguían
desde todas direcciones terminaron en una sola línea.

En ese momento, no lejos de ellos, se escuchó un grito de "¡Apártense!". Viéndolo


más de cerca, era un equipo de oficiales y hombres apresurándose hacia el frente,
quizás ya habían recibido la orden de arrestar personas.

Chang Geng pensó: "Como era de esperarse, Gu Yun encontró a alguien para
hacer todo esto."
Se sintió reconfortado, pero al mismo tiempo, también sintió que su buen humor
estaba menguando un poco.

Su único consuelo era que Gu Yun, incluso lejos en el Noroeste, se


negaba a dejarlo a defenderse por sí mismo. A pesar de que esta forma de llevar a
cabo las cosas era un poco malvada, aun así, su corazón continuaba dirigiéndose
hacia él.

Al mismo tiempo, sintió que había involucrado al Maestro Liao Ran en esto. En
adición, esa persona no regresó a la mansión incluso durante el Año Nuevo. ¿Por qué
razón debería extender su alcance así de lejos?

Cao Niang Zi sujetó su manga: –Hermano mayor, ¿qué deberíamos hacer?

Chang Geng regresó de su tren de pensamientos complicados y, después de


calcular un poco, metió la mano en su propia bolsa, tomó un puñado de monedas de
plata y las arrojó en dirección a la multitud: –¡Atrapen el dinero!

Era una fortuna que el Maestro Liao Ran hubiera huido, de otra forma, se habría
consternado al punto de que el cabello le creciera de nuevo.

Las personas que estaban persiguiendo al monje fueron golpeadas súbitamente


por un puñado de plata y quedaron atontadas al instante, su primer instinto fue
recogerlas. Algunos otros escucharon que había dinero real e inmediatamente se
rindieron ante el objetivo del mismo precio que en ese momento se encontraba
huyendo lejos a favor de recoger el verdadero asunto, convenientemente bloqueando
los caminos de los oficiales y hombres que estaban detrás. En un parpadeo, Liao Ran
había desaparecido.

Chang Geng sonrió: –También nosotros nos vamos.

Después de eso, tomó la iniciativa y penetró entre la muchedumbre,


preparándose para desaparecer de ese lugar sin dejar rastro. Pero un tren de cascos
de caballo resonó repentinamente desde el otro lado de la estrecha calle, parecían
estar justo a tiempo para acorralarlos. Si su propósito no era buscar pelea, entonces
era arrestar personas.

Ge Pang Xiao sugirió: –Hermano mayor, deberíamos usar el camino pequeño.

–No, –dijo Cao Niang Zi. –solo debemos quedarnos quietos y esperar.
Los cascos que se aproximaban se detuvieron a la entrada del mercado, unos
cuantos hombres que parecían venir de la milicia se alinearon en una fila. Una
persona se movió al frente en el medio... la persona a quien Chang Geng reconocería
incluso si se convertía en cenizas...

Chang Geng se quedó pasmado, no esperaba que el Mariscal Gu viniera todo el


camino desde el noroeste para arrestarlo.

Gu Yun ya había pensado detenidamente esto en el camino hacia ahí. El


desollaría a ese Liao Ran primero, luego tomaría a Chang Geng de regreso para darle
una paliza.

Un árbol pequeño se torcería si no era enderezado adecuadamente. Él sentía que


era demasiado consentidor con este niño. El método de paternidad del anterior
Emperador simplemente no funcionaba, debió haber seguido el método del Viejo
Marqués cara de hierro.

Sin embargo, la llama de enojo ardiendo dentro de él se extinguió de repente al


ver a Chang Geng.

Gu Yun, sentado en su caballo, casi no pudo reconocer a Chang Geng.

Los adolescentes cambian cada día. Antes, en el pueblo de Yanhui, como Chang
Geng estaba siempre bajo sus narices, su crecimiento diario no era de todo evidente.
Solo podía decir que se estaba volviendo más alto porque el largo de sus pantalones
se hacía más corto. Pero como estuvieron separados todo ese año, los cambios
acumulados de Chang Geng repentinamente transformaron al adolescente en alguien
irreconocible.

Su cabeza ya había alcanzado la alta figura de Gu Yun, su una vez delgada carne
había comenzada a tener semejanza a un adulto. La expresión incrédula en su rostro
solo destelló por un momento, fue inmediatamente cubierta por recientemente
aprendida calma.

Gu Yun dejó a su caballo caminar en el mismo sitio por un momento,


pensando para sí mismo con una expresión en blanco: "Ya no lo puedo golpear."

No es que no pudiera, pero dado que Chang Geng ya era un hombre, si usaba un
castigo dirigido a niños pequeños, no sería una lección sino una humillación.
Año tras año, no había diferencia para Gu Yun: el tiempo corría, sin alegrías y sin
significado.

Pero en ese momento, sintió de pronto la crueldad del tiempo. Solo parpadeó una
vez, pero su pequeño Chang Geng había crecido aprisa. Todos los días que había
perdido, nunca podría ser capaz de compensarlos.

Gu Yun finalmente se percató de que Chang Geng tenía quince casi dieciséis. En
otros tres o cuatro años, se mudaría a la mansión de Yan Bei Wang y dejaría la
protección de sus alas. ¿Cuál era el concepto de tres o cuatro años? Quizás para él
era suficiente regresar a la capital al menos una vez, entonces, ¿todo lo que quedaba
en su destino era solo una reunión más?

Después de un año, el Mariscal Gu, con el corazón del tamaño de un tazón,


finalmente reaccionó.

Desmontó de su caballo, caminó directo hacia Chang Geng y dijo tranquilamente


con una expresión oscura: –Sígueme.

La mirada de Chang Geng no había dejado su rostro, no podía soportar apartar la


mirada ni siquiera unos centímetros. Gu Yun todavía tenía una herida poco profunda
en su cuello, viniendo directo desde el desierto del noroeste, aún no había tenido
tiempo para sanar. Chang Geng luchó para encontrar su propia voz: –Yifu, ¿por qué
has venido?

Gu Yun resopló fríamente y caminó malhumorado fuera del mercado.

"Incluso su forma de hablar ha cambiado por completo", pensó con tristeza, como
si acabara de perder algo.

Los hombres y oficiales que seguían a Gu Yun corrieron hacia él: –Gran Mariscal,
ese monje ha huido, ¿continuaremos persiguiéndole?

–Persíganlo. –accedió Gu Yun. –Coloquen el letrero de "se busca" por toda la


ciudad, ¡pésquelo de vuelta incluso si salta al mar!

Oficiales y soldados: –¡Entendido!

Cao Niang Zi tiró secretamente de la manga de Ge Pang Xiao. Sentía que, en esta
situación, era difícil para los dos incluso protegerse a sí mismos. No tenía opción más
que sacudir su cabeza con impotencia, esperando que el Maestro Liao Ran rezara por
su cuenta por más bendiciones.

Chang Geng y los otros siguieron a Gu Yun a la mansión del fiscal, el Maestro
Yao. El Maestro Yao tenía estas palabras de adulación preparadas para saludar a los
altamente estimados huéspedes, trajo a sus sirvientes con él para darles la
bienvenida a la puerta: –Su Cuarta Alteza ha venido a esta humilde casa mía, ¡es en
verdad mi mayor honor! Por favor, adelante, su súbdito ha preparado un festín de
vinos y platillos para Su Alteza.

Él apenas si terminó su oración, pero Gu Yun ya había mostrado una expresión


similar a la del Rey del Infierno. Una sentencia estaba claramente escrita en ella:
"Festín, ¿cuál festín? Tan solo déjalo morir de hambre."

Durante toda la noche, Gu Yun no podía imaginarse una forma adecuada para
hablar con Chang Geng. Permaneció solo en su habitación, bebiendo copa tras copa
del vino de Lou Lan que había traído consigo. Después de un rato, alguien llamó a su
puerta.

Gu Yun: –Adelante.

Chang Geng empujó la puerta suavemente y caminó al interior: –Yifu.

Gu Yun no dijo nada, su expresión insondable.

Chang Geng se volvió para cerrar la puerta y bajó ligeramente su cabeza como si
mirar a Gu Yun durante mucho tiempo hiciera que su fuerza se disipara.

Chang Geng: –Yifu, te he extrañado mucho.

Gu Yun permaneció en silencio por un momento y luego finalmente suspiró: –Ven


aquí, déjame verte.

Chang Geng se acercó obedientemente. Un extraño aroma a alcohol envolvía a


Gu Yun, era un poco dulce, parecía ser un tipo de vino de la Región Occidental.
Colgando de sus hombros estaba la fría y dura armadura de hierro que no había sido
cambiada durante años. Chang Geng pensó que podía mantenerse bajo control, pero
una vez más se sobrestimó a sí mismo: justo como él no esperaba que Gu Yun en
realidad viajara hasta Jiangnan para encontrarlo.

Dio un suspiro de alivio y corrió directo a abrazar a Gu Yun.


_____________

Referencias

Región geográfica conocida como Jiangnan

Fuente: Wikipedia.
29. El Desastre de los Jiaos

"El demonio del Mar del Este se está transformando en un dragón, este monje vino
con el propósito de traer castigo divino sobre él."

En ese momento, todo el enojo y la irritación en el interior de Gu Yun se


desvanecieron en el viento.

Alargó sus brazos para atrapar a Chang Geng y palmeó su espalda suavemente un
par de veces, su barbilla rozaba contra el hombro del chico. Sintió que sus brazos ya
no eran solo una estructura ósea vacía.

Gu Yun también tenía muchas ganas de decir en voz alta las palabras "yo también
te extrañé", pero incluso a su edad, nunca antes había pronunciado tales palabras, la
sentencia dio vueltas arriba y abajo tres veces en su interior, pero al final, huyeron
temerosas de regreso a su estómago.

Él solo sonrió ligeramente: –¿Así de grande y todavía actuando como un niño


mimado?

Chang Geng cerró sus ojos, sabía que no podía continuar sobrepasando el límite.
El afecto no podía ser controlado, pero sus extremidades y su cuerpo si podían.

Soltó obedientemente a Gu Yun y permaneció de pie a un lado con calma,


soportando el invisible fuego incontrolable en su pecho. Sabía que quería demasiado,
al punto de la irracionalidad, incluso causando que muchos tipos de agravios y odio
nacieran de ello, y todos eran estos tan horribles y despreciables, por lo que no se
atrevía a permitir que fueran vistos de ninguna forma.

Chang Geng respiró hondo y preguntó: –¿Cómo es que yifu ha viajado a


Jiangnan?

Gu Yun lo contempló y luego replicó infelizmente: –Aun tienes cara para


preguntar, ¿no fue por ti?

Chang Geng no se atrevió a mirarlo durante largo tiempo, inclinó su cabeza


ligeramente.

Gu Yun solo asumió que acababa de decir palabras pesadas. Las reprimendas que
ya habían alcanzado la punta de su lengua fueron tragadas de regreso de manera
presurosa por él mismo. Curvó su pulgar dentro de la palma de su mano, flexionando
las coyunturas arriba y abajo dos o tres veces. El agotamiento después de viajar por
miles de kilómetros le vino de golpe. Soportó ese cansancio repentino y después de
meditarlo varias veces, intentó permanecer tan calmo como fuera posible y dijo a
Chang Geng: –Siéntate, dime porqué estabas con ese burr... ahem...

Gu Yun se dio cuenta de que no era apropiado llamar a Liao Ran "burro calvo"
enfrente de Chang Geng. Pero jamás podría decir también la palabra "Maestro"
tampoco, por lo que se quedó atorado en el medio.

Chang Geng: –Cuando el Maestro Liao Ran quiso viajar al sur, fui yo quien insistió
en ir con él. Si yifu le causara problemas por esta razón, yo también me sentiría
intranquilo.

Gu Yun: –...

Chang Geng era muy bueno hablando. Con sólo una oración, había pedido que el
burro calvo fuera perdonado sin hacer enfadar a Gu Yun al mismo tiempo. Interior y
exterior estaban claramente diferenciados, provocando que Gu Yun casi se sintiera
"intranquilo" él mismo. Fue secretamente sorprendido por segunda vez en ese día,
solo había transcurrido un año, ¿cómo es que el niño que solía ser tan directo como
un poste de madera aprendió esta forma de hablar?

–Cuando yifu tenía mi edad, ya se había aventurado al sur para apaciguar la


rebelión, pero yo aún soy inexperto e incompetente, por lo tanto, quise dejar la
mansión para ver el mundo exterior.

Chang Geng echó un vistazo a Gu Yun y, cuando encontró que sus ojos estaban
inyectados de sangre, fue incapaz de seguir hablando, la culpa se elevó desde su
pecho hasta su garganta. Susurró: –... es solo que mi manera de hacer las cosas fue
impulsiva, incluso molestando a yifu para viajar desde tan lejana distancia. Yo estaba
mal, yifu, por favor castígame.

Gu Yun quedó en silencio por un rato y luego dijo de pronto: –La


verdad es que la primera vez que fui de expedición fue gracias al viejo General Du y a
otros de la facción del Marqués anterior, quienes trabajaron duro para presentar su
solicitud al Emperador anterior.

Chang Geng levantó la vista.

Gu Yun no era una persona muy modesta. Cuando bebía demasiado, a menudo
solía dejar correr su boca. Incluso falacias tales como "puedo acabar con veinte
marionetas de hierro en el tiempo que tarda en quemarse medio incienso como mis
oídos y ojos cubiertos" habían salido de él antes.

Sin embargo, cuando uno lo pensaba, él se volvió famoso en su juventud. Esta


cadena de historia gloriosa, desde sostener en su mano el emblema de mando para
marchar hacia el oeste hasta la restauración del Campamento del Hierro Negro,
incluso con una sola de las anteriores era suficiente para hablar por media vida, pero
Gu Yun nunca lo mencionaba.

Gu Yun llenó una copa de un tipo de vino amargo para Chang Geng: –Este es el
vino de la gente de Luo Lan. Tú también eres un adulto, puedes darle un par de
tragos.

Chang Geng tomó un sorbo, pero no fue capaz de encontrarle ningún gusto. Lo
puso a un lado. Él y Gu Yun no se habían visto durante un largo tiempo, solo el
mirarlo aquí y ahora era suficiente para agitar su sangre en frenesí, en realidad no
necesitaba añadirle alcohol.

Gu Yun: –No entendía nada en ese entonces, ir con ellos solo causaría más caos,
combinado con la arrogancia de mi juventud, me había negado a admitir mis
limitaciones.

"–En el camino para eliminar a los bandidos, estaba muy ansioso por tomar la
iniciativa y actué solo. Solo una pequeña contienda terminó perdiendo más de treinta
armaduras pesadas en las que se había invertido dinero real; no solo eso, incluso
causó graves heridas al viejo General Du... ¿has escuchado del General Du Chang De?

Chang Geng había oído antes de él por Liao Ran, el monje quizás estaba más
familiarizado con los magistrados y el personal militar de la dinastía pasada de lo que
estaba con las escrituras de Buda.

Diez años atrás, tanto el viejo Marqués como su esposa fallecieron debido a una
enfermedad. Gu Yun todavía era joven. Fue el General Du quien, diligentemente,
cuidó de ambos lados: desde la frontera hasta la corte imperial y tuvo que hacerse
cargo por su cuenta de los asuntos de estado en ese momento. Desafortunadamente,
sus viejas heridas actuaron. Más tarde, falleció mientras estaba en la campaña del
noroeste. Por lo que tuvo que dejar a Gu Yun, quien tan solo tenía diecisiete años en
ese momento, tomar la posición de comandante en esa expedición.

Gu Yun: –En ese entonces, de no ser por mí culpa, el anciano todavía


permanecería fuerte y saludable, sus viejas heridas no habrían actuado solo por un
simple resfriado.

"–Después de eliminar a los enemigos en el sur y regresar a la capital, cuando


reportó a la corte imperial, ni una sola vez mencionó ninguno de mis errores, desde el
comienzo hasta el fin, solo habló de mis méritos y continuó manteniéndome en el
ejército.

Gu Yun pausó por un momento mientras llegaba a ese punto.

De pronto, sintió que todo esto era muy increíble. Durante todo el camino has
aquí, solo pensó en cómo reprender a Chang Geng una vez que atrapara el chico;
ambos, desde sermones hasta verdaderas acciones. Nadie esperaba que esto se
desarrollara al punto en el que él se sentaba a confesar sus propios viejos asuntos
humillantes.

Había pensado que ocultaría estos temas por siempre, pero cuando los miraba en
ese momento, se dio cuenta de que en realidad podía encararlos con facilidad.

Esto estaba más allá de su entendimiento.

Quizás Shen Yi tenía razón. Tanto los jóvenes como el viejo padre eran en efecto
cargas pesadas, haciendo a las personas inclinarse para examinarse claramente a sí
mismas.

–La razón por la que estoy en esta posición no es porque sea mejor que nadie,
sino porque mi apellido es Gu. –dijo Gu Yun, mirando a Chang Geng. –A veces, tu
origen determina lo que debes hacer y lo que no.

Esta era la primera vez que Gu Yun le explicaba a Chang Geng la razón por la que
no podía llevarlo al noroeste, a pesar de que era bastante difícil de comprender.

Chang Geng lo observó atentamente.

Gu Yun lo consideró por un rato y luego dijo de nuevo; –Pero si has pensado
claramente acerca de qué tipo de camino quieres tomar, no tienes que preocuparte
demasiado. Mientras yo esté con vida, siempre tendré la fuerza para acabar con
cualquier obstáculo en tu camino.

Chang Geng pensó que después de todo ese tiempo siguiendo al Maestro Liao
Ran, ya se había entrenado a sí mismo para ser capaz de entablar una conversación
con la mayoría de las personas con facilidad. Pero solo en ese momento se dio cuenta
de que "la mayoría de las personas" seguía excluyendo a Gu Yun justo como antes.
En el momento que estaba de frente al hombre, se volvería extrañamente torpe en
sus discursos.

Siempre pensó que él era una carga que el viejo Emperador arrojó sobre Gu Yun,
que era un ser ambicioso que ansiaba un mundo que no le pertenecía, pero este no
era el caso.

Chang Geng pensó que nadie más en este mundo podía tratarlo como lo hizo Gu
Yun.

Justo entonces, se vislumbró una figura al otro lado de la puerta. –Mariscal.

Gu Yun se recompuso y agitó su mano hacia Chang Geng: –Ve a descansar


temprano, siguiendo a ese monje, no podrías haber comido ni dormido bien... Ah, ¿o
quieres quedarte aquí y dormir conmigo?

Chang Geng: –...

Fuegos artificiales explotaron en su mente, poniéndose rojo de inmediato todo el


camino hasta la punta de las orejas.

Gu Yun sonrió y dijo: –Ahora también aprendiste cómo sentir vergüenza. Antes,
cuando solías asustarte hasta las lágrimas por las pesadillas, ¿no era yo quien te
convencía de volver a dormir?

Chang Geng no sabía cómo manejar esta clase de burla cara a cara: ¡el punto
principal era cómo Gu Yun lo dijo directamente como su hubiera sido así en realidad!

El chico se quedó de pronto con la cabeza vacía y huyó rápidamente fuera de la


habitación de Gu Yun como si se deslizara ente las nubes.

Después de que Chang Geng se fue, Gu Yun hizo un gesto con su mano a la figura
fuera de la puerta. –Adelante.

Un soldado vestido en una armadura de Águila Negra entró de inmediato.


El soldado dijo: –Como se le ordenó a su subordinado cazar al monje...

Liao Ran engañó en secreto al Cuatro Príncipe para dejar la capital. Aunque este
asunto era en verdad intolerable, el chico ya había sido encontrado. Gu Yun no podía
continuar ofendiendo al Templo Hu Guo demasiado, por no mencionar que el mismo
Chang Geng pidió perdón en nombre del monje.

Gu Yun: –Olvídalo, dile a Chong Ze que retire la orden de búsqueda, que solo fue
un malentendido. Le invitaré al Maestro Liao Ran una comida más adelante.

"Chong Ze" era el nombre del fiscal Yao Zhen. A pesar de que dijo eso,
mientras Liao Ran aun tuviera su astucia con él, no se atrevería a asistir al banquete.
Gu Yun estaba seguro de que mientras el otro hombre viera su rostro, no podría
siquiera beber una gota de agua.

El soldado Águila Negra susurró: –Su subordinado es incompetente, todavía no he


encontrado ningún rastro de ese monje. Pero hacia la noche, alcancé a verle
abordando un pequeño bote, procedí a mandar hombres para que lo inspeccionaran y
hemos descubierto algo.

Lo dijo mientras sacaba una pequeña bolsa y extraía una pequeña tira de tela con
puntos de polvo dorado en ella.

Gu Yun le dio un vistazo y de inmediato frunció el ceño.

Esto era algo con lo que estaba muy familiarizado. Su nombre era Sui Xi: un
mineral que venía con el ziliujin. Después de ser molido hasta convertirse en polvo,
podía ser agregado en cierta proporción al ziliujin para prevenir explosiones
accidentales durante los transportes a larga distancia. Un proceso especial era usado
para filtrarlo del ziliujin más tarde, muy conveniente.

Sin embargo, por lo general, cuando la corte transportaba ziliujin, si no era por
aire en el Cometa Gigante era usando el camino oficial escoltado por las tropas de la
guarnición local, ¿cómo podía haberse mezclado algo así por azar en el pequeño bote
de un monje?

Gu Yun: –¿Recordaste no revelar nada de esto?

Soldado Águila Negra: –El Mariscal puede estar tranquilo.


Gu Yun se puso de pie y dio dos pasos sobre el mismo lugar: –Si es así, entonces
la orden de búsqueda no puede ser retirada, debemos atrapar a ese monje. Pide a los
hermanos que rastreen ese bote por mí, encuentra de dónde viene, cuál es su
destino...

Cuando Gu Yun dijo esto, su voz se detuvo de repente, y repentinamente


descubrió que su visión comenzaba a tornarse borrosa, la figura del soldado no muy
lejos de él se difuminó.

"Esto es malo," pensó silenciosamente Gu Yun, "partiendo con tanta prisa, olvidé
traer la medicina."

No era de extrañar que tuviera la sensación de que había olvidado algo, Shen Yi,
ese bueno para nada, ni siquiera se lo recordó.

Soldado Águila Negra: –¿Gran Mariscal?

Gu Yun continuó casualmente: –De ser posible, es mejor averiguar quién es el


propietario del bote, pongan especial atención a con quienes trata de manera regular.

El soldado no sospechó en lo absoluto. –Entendido.

–Espera, también, –Gu Yun lo llamó. –si encuentran al monje, tráiganlo conmigo.

El soldado Águila Negra se fue de inmediato tras recibir sus órdenes.

Después de despacharlo, Gu Yun encendió la lámpara de vapor en la mesa y se


sentó.

Jiangnan no producía ziliujin. Si esos botes en verdad tenían problemas, solo


había dos circunstancias posibles. O Jiangnan tenía oficiales que estaban vendiéndolo
en privado, o provenía del extranjero.

Si era lo primero, entonces esto era bastante fácil de explicar. Jiangnan era rico y
estaba lejos de la capital, esas personas tan solo estaban tomando ventaja de las
marionetas de cultivo que estaban siendo exportadas actualmente para tomar de
manera furtiva algo de ziliujin para ellos mismos. Este asunto podía ser manejado por
los inspectores locales, no estaba en su jurisdicción.

Pero si se trataba de lo último, entonces se temía que esto sería complicado.


Las siete principales facciones militares de la Gran Liang no eran débiles, las
"Armaduras" y las "Águilas" eran las más poderosas en especial. Eso era la
acumulación de tres generaciones del Instituto Ling Shu, vertiendo toda su alma y su
corazón en construirlas. En este aspecto, no eran inferiores a las elaboradas por los
occidentales.

Solo los Jiaos eran diferentes.

A pesar de que los Jiaos de la Gran Liang fueron elaborados para una batalla
naval, generalmente solo se usaban para la defensa costera y montar guardia, rara
vez salían al mar. No eran similares a las gigantescas naves de los occidentales que
podían desafiar al viento y montar sobre las olas.

Este siempre había sido el caso: cuando se conectaron las rutas de comercio
marítimo con el este, oeste, norte y sur, todos los puertos de la línea costera estaban
repletos de barcos occidentales. Ese año, bajo la regencia del Emperador Wu, la Gran
Liang era rica y opulenta y no le importaban los intercambios diarios con los
occidentales. Eran más los extranjeros que venían aquí para buscar oro.

En esa época, el denominado "intercambio comercial" era simplemente el otro


lado que traía sus productos al puerto, ellos solo tenían que abrir la puerta, se
quedaban con algunos bienes y los compensaban con dinero en el bolsillo.

En cuanto al Emperador actual y su padre antes de él, a pesar de que habían


reconocido los beneficios del comercio del transporte marítimo y albergaban gran
entusiasmo en cuanto a ello, desafortunadamente, debido a que la frontera noroeste
siempre estaba inestable, el plan de defensa marítima de los Jiaos Gigantes fue
dejado atrás. Si no era debido a la falta de fondos, entonces era por la falta de
ziliujin.

Si el bote en verdad estaba envuelto en la venta privada de ziliujin, muy


probablemente amenazaría la defensa costera del Mar del Este.

También estaba ese monje Liao Ran, quien los había guiado al bote, ¿lo hizo sin
intención? ¿o fue su plan todo el tiempo?

En un breve instante, la visión de Gu Yun ya se había vuelto más y más difusa.


Encontró el monóculo en su pecho y lo colocó temporalmente sobre su nariz. Al
menos de esta forma, un ojo podía ver con claridad.

Gu Yun sonrió con tristeza y pensó para sí mismo: "¿qué debería hacer ahora?"
Chang Geng había huido de vuelta a su habitación, los latidos de su corazón aún
no se estabilizaban. Cuando abrió la puerta y vio un monje, su corazón se tensó
instantáneamente de nuevo. Cerró rápidamente la puerta y bajó su voz: –Maestro,
¿cómo es que está aquí?

Luego, Liao Ran juntó sus manos y sonrió: «Amitabha, no hay lugar al que este
monje no pueda entrar.»

Este monje debió haber sido entrenado para ir y venir en cualquier momento sin
dejar rastro, la mansión del fiscal no era diferente. En verdad parecía un dios.

El monje hizo señas a Chang Geng: «Quizás el Marqués del Orden me ha


perdonado esta vez, Su Alteza no tiene que preocuparse.»

Chang Geng no estaba preocupado por él. Su mente era clara, imaginándoselo
con tan solo un pensamiento: –¿Me usó deliberadamente para atraerlo aquí? ¿Qué
hay para ver en la residencia Ying Tian?

Liao Ran lo contempló con gran aprecio, extendió sus manos lentamente para
señalar: «El demonio del Mar del Este se está transformando en un dragón, este
monje vino con el propósito de traer castigo divino sobre él.»

¿Qué estaba insinuando? ¿Iba a rebelarse Wei Wang?

¿O se trataba de algo más?

Al instante, varios pensamientos pasaron volando en el corazón de Chang Geng.


Había estado al tanto desde hacía tiempo que ese monje estaba inmerso en el mundo
mortal. No esperaba que estuviera sumergido tan profundamente, no pudo evitar que
una capa de sospecha y precaución se alzó en sus ojos.

Sin embargo, antes de que pudiera hacer más preguntas, Liao Ran hizo un gesto a
Chang Geng para que fuera con él y saltó por la ventana hacia afuera. Chang Geng
titubeó, luego tomó su espada y lo siguió.
30. Bálsamos Aromáticos

Sordo de todo corazón.

Chang Geng persiguió al monje a las afueras de la ciudad. Ya era muy entrada la
noche, los alrededores estaban tranquilos y solo el ligero sonido del carro de madera
patrullando la ciudad podía oírse. Entonces se detuvo y llamó al otro: –Maestro, por
favor camine más despacio.

Liao Ran se detuvo.

Chang Geng habló lentamente, ni un trazo de rabia en su actitud. Era gentil y


cortés, de manera similar a cuando solía sentarse tranquilamente en la habitación de
meditación ese año mientras bebía té Ku Ding.

Solo su mano se había movido hacia la empuñadura de su espada. La hoja podía


ser desenvainada en cualquier momento y atravesar fácilmente al monje para
convertirlo en una brocheta de carne.

Chang Geng: –He tenido la oportunidad de conversar mucho con el Maestro estos
días, también he ganado mucho de ello. Sé que el corazón del Maestro está dirigido a
los ciudadanos de este país, usted no es alguien que se quede quieto en un templo,
discutiendo las enseñanzas de Buda solo en teoría.

"–En cuanto a mi origen, tal vez el Maestro también ha escuchado de eso. El


poder del Marqués se extiende por miles de kilómetros, un renombrado general de su
generación. Pero no importa en qué posición lo haya puesto este país; para mí, él
sigue siendo un miembro de mi familia del que soy mutuamente dependiente para
poder vivir.

"–Soy tan solo un personaje secundario sin habilidades, el arma en mis manos tan
solo es suficiente para mantener una vida pacifica para mí mismo. No soy lo
suficientemente capaz para ahondar en el gran esquema de las cosas.

"–Mi corazón solo contiene a la residencia del Marqués tan grande como la palma
de mi mano y a unas cuantas personas, aún tengo la esperanza de que el Maestro me
explicará con claridad.

Liao Ran: «...»

Él no sabía cómo conversaba normalmente Chang Geng con Gu Yun, pero para
alguien que lo veía desde fuera, sus discursos siempre habían permanecido siendo
"pocas palabras, significados profundos". Liao Ran había pensado con rapidez que ya
lo había experimentado por sí mismo, pero aun así nunca esperó que, en este mundo,
incluso las palabras llenas de intención asesina como: "Amistad es amistad, si se
atreve a tocar a Gu Yun, lo atravesaré con esta espada"; podían ser transmitidas de
una forma tan tranquila.

Liao Ran bajó la mirada hacia sus zapatos. Debido a la caminata y carrera
excesiva de esos últimos días, habían perdido su color original. Intentó probar las
aguas: «Su Alteza proviene de la línea de la nobleza, es amable y benevolente. Su
corazón debe contener la vastedad de los cielos y la tierra, no hay necesidad de que
se rebaje de esa forma.»

Chang Geng permaneció estable, para nada movido por sus palabras: –Los
hombres nacidos en este mundo, si no pueden mantener el pequeño arco de tierra
alrededor de ellos a salvo, entonces ¿qué sentido tendría extender su mirada tan
lejos?

Liao Ran dejó salir una sonrisa amarga, sabía que Chang Geng no sería engañado
fácilmente, no tuvo opción más que hacer un juramento solemne: «El Mariscal Gu es
el pilar de la nación, tirar de una hebra de cabello afectará todo el cuerpo, ¿cómo
puede este monje siquiera a atreverse a actuar fuera de la línea?»

La mano de Chang Geng continuaba sobre la empuñadura de la espada: –Pero el


Maestro aún tiene toda la intención de traer a mi yifu a este lugar.

Liao Ran expresó con toda seriedad: «Su Alteza, por favor venga conmigo»

Chang Geng lo observó por un momento y alzó la espada de nuevo. Sonrió y dijo:
–Entonces, Maestro, le agradezco por tomarse la molestia de guiar el camino para
aclarar esta situación.

"Si no puede dejarlo claro, entonces aun tendré que apuñalarlo."

El monje se quitó su túnica exterior y la volteó al reverso. Su atuendo blanco en


realidad tenía dos lados. El interior era negro y, cuando lo usaba para cubrirse, toda
la figura del monje desaparecía en la noche.

Chang Geng: –...

Una pregunta había emergido involuntariamente en su corazón: a través de su


viaje desde la capital hasta Jiangnan, nunca había visto a Liao Ran cambiarse de
ropa. Al final, ¿el interior de su túnica tenía color negro o era el resultado de usarla
durante un largo periodo de tiempo?

Con esto en su mente, Chang Geng, quien tenía cierta manía con la limpieza,
¡súbitamente sintió que no había manera en la que pudiera seguir caminando al lado
del monje!

Vestido con su "ropa de noche", Liao Ran guio a Chang Geng por Jiangnan a
través de muchos pequeños ríos y puentes, y pronto llegó al muelle del canal interior.

El pasaje entre la ruta marítima de la Gran Liang y el canal tierra adentro había
sido abierto diez años atrás. Los dos pasajes eran paralelos uno a otro, muy
convenientes para los barcos que iban y venían. Había traído prosperidad a toda el
área a lo largo de la costa. En los años recientes, debido a los pesados impuestos,
parecía estar un poco abatido.

Sin embargo, un camello muerto de hambre seguía siendo más grande que un
caballo. En esta ocasión, a pesar de que ya era tarde por la noche, todavía había
varios barcos mercantes y barqueros apresurándose hacia el muelle.

Liao Ran agitó su mano para detener los pasos de Chang Geng e indicó: «El
Campamento del Hierro Negro ya tiene ojos observando en el frente, no podemos
acercarnos más.»

Chang Geng lo miró, luego tomó un Qian Li Yan para ver en dirección al agua.

El embarcadero estaba en calma, los barqueros y trabajadores de entregas iban y


venían. Había algunos soldados que fueron transferidos desde la guarnición de
Jiangnan en la costa, revisando los bienes. No pudo ver a nadie del Campamento del
Hierro Negro, tampoco pudo ver ninguna anormalidad en el agua.

Chang Geng no confió en Liao Ran en esta ocasión, no planteó directamente


ninguna pregunta, sino que observó la escena en silencio.

Los barqueros estaban cargando los bienes, estos estaban uniformemente


embalados en delgadas cajas de madera. Antes de abordar la nave, cada caja debía
tener la tapa de abierta y ser colocada en una cinta transportadora. Entonces, los
guardias de la guarnición las revisarían minuciosamente. Las cajas revisadas serían
transportadas al otro lado donde varios trabajadores esperaban para cargar las cajas
selladas adecuadamente en el barco.

Unos días atrás, había escuchado a las personas locales murmurando acerca de
eso: la terminal de transporte del mar y el rio antes no era muy estricta con las naves
mercantes, pero debido a la reciente implementación de las marionetas de cultivo en
Jiangnan, la corte imperial había distribuido una gran cantidad de ziliujin ahí. Para
prevenir cualquier reventa privada, habían reforzado el proceso de revisión.

Tan pronto como una caja fue abierta para una inspección, incluso cuando estaban
separados por unos treinta metros, Chang Geng no pudo evitar crispar su nariz:
–¿Qué es ese aroma?

Liao Ran escribió en el árbol enseguida de ellos: «Bálsamo aromático


comprimido.»

Chang Geng: –¿Qué?

Liao Ran señaló: «Su Alteza Real estuvo en la mansión del Marqués, el bálsamo
usado ahí debió haber sido mandado desde la corte imperial, a diferencia de los
bienes baratos que los ciudadanos utilizan.»

«Esos son montones de una gran variedad de especias y hierbas


dejadas atrás por la elaboración de productos perfumados, comprimidos en pasta o
aceite, de aroma muy fuerte. Después de comprarlo, tres capas de envases sellados
deben añadirse para evitar que salga el olor. Solo una pequeña porción es requerida,
después de diluirse en agua caliente, puede ser usada durante muchos meses.»

«Cada bálsamo aromático es tan solo del tamaño de un pulgar, usarlo durante
nueve o diez años no es un problema, solo costaría una sarta de monedas.»

El bálsamo comprimido era de aroma muy fuerte. Después de que la fragancia


hubiera alcanzado cierto grado, en su lugar se convertiría en un olor completamente
desagradable. La cabeza de Chang Geng dolía por inhalarlo. Ni siquiera tenía cabeza
para corregir el malentendido del monje. La mansión nunca había usado bálsamos, la
ropa limpia solo tenían el olor del jabón de saponina.
Chang Geng alzó su Qian Li Yan y vio repentinamente la figura de un hombre
sobre la nave mercante. El estilo de su cabello, accesorios y vestuario eran diferentes
de los de las personas de los Planos Centrales. Chang Geng recordó el conocimiento
de los países extranjeros que Liao Ran le enseñó una vez, preguntó: –Me pareció
haber visto a un hombre de Dong Ying¹de acuerdo a lo que usted me ha enseñado
antes, entonces esta es una nave comercial que será enviada a Dong Ying... ¿para
qué necesita la gente de Dong Ying tantos bálsamos aromáticos? ¿Para llevarlos a
casa y cocinarlos?

¹Dong Ying es otra forma de nombrar a Japón que se usará a lo largo de toda la
historia.

Liao Ran le dirigió una mirada llena de aprecio.

Las cajas de madera que contenían los bálsamos se alineaban en una larga hilera,
parecían un dragón, cuatro o cinco barcos ocultos en la noche oscura las esperaban,
luciendo incluso más espectaculares que las naves mercantes que transportaban
productos marítimos frescos y comida de mar atrancadas enseguida de ellos.

Si un solo bálsamo aromático podía ser usado durante diez u ocho años, ¿por qué
compraría alguien tanto?

Sin mencionar el pequeño tamaño de las islas de Dong Ying, ni siquiera toda la
extensión de la Gran Liang sería necesariamente capaz de usar el número de
bálsamos ahí en esos barcos.

Los guardias en el embarcadero estaban empapados de lágrimas, sosteniendo un


pañuelo sobre sus narices, apresurando desesperadamente a los barqueros para que
se alejaran con el flete de cajas. Originalmente había un perro que asistía la
inspección, pero pronto se había vuelto inútil debido al fuerte olor, yaciendo inmóvil a
un lado.

Chang Geng susurró: –Podría preguntarle al Maestro, el perro enseguida de los


guardias, ¿para qué es usado?

«Ese es el perro de inspección.» le expresó. «El ziliujin tiene una ligera esencia de
metal amargo, las personas no pueden detectarlo, pero los perros son muy sensibles.
El ziliujin es un asunto de gran importancia. Tiempo atrás, cuando el Emperador Wu
estaba haciéndose cargo de manera estricta de los mercados negros de ziliujin, los
perros de inspección hicieron grandes contribuciones y se siguen usando hoy en día.»
Los baratos bálsamos aromáticos habían provocado que los ojos del perro se
tornaran blancos. En ese momento ni siquiera podía percibir la carne y los huesos,
qué decir del ziliujin.

Chang Geng: –¿El Maestro sospecha que este grupo de mercaderes de Dong Ying
tiene un motivo oculto, por lo que ha guiado a mi yifu aquí para investigar?

No obstante, antes de que tuviera tiempo para asentir, Chang Geng preguntó de
inmediato: –Así que me atrevo a preguntarle al Maestro, ¿cómo supo que el Marqués
de mi familia vendría en persona? Este asunto debería ser manejado por la mansión
Ying Tian a cargo y las tropas de la guarnición de Jiangnan. Él abandonó su deber
para llegar aquí, ¿cómo sabía que él definitivamente intervendría?

"–¿Por qué no fue a buscar al gobernador o a los inspectores? ¿Por qué


debía saltarse la solución que se encontraba al alcance por una mucho más lejana y
pasar por tantos problemas para traerlo aquí desde el noroeste?

Liao Ran: «...»

Él solía pensar que como el chico salió solo por primera vez, tropezando con una
gran conspiración como esta... cuando se está impactado es fácil pasar por alto
muchas cosas; pero no esperaba que Chang Geng no estuviera para nada
sorprendido. Desde el principio hasta el final, solo frunció el ceño una vez. Además,
incluso insistió en llegar al fondo del asunto.

El monje no pudo evitar pensar en los rumores de cuando Gu Yun trajo a este niño
de regreso desde el pueblo de Yanhui: algunas personas habían dicho que la rebelión
bárbara en esa zona fue impulsada por la madre adoptiva del Cuarto Príncipe, pero
Su Alteza tuvo que dejar de lado el amor a su familia por el país, proveyendo al
Campamento del Hierro Negro con las preparaciones para exterminar a los bárbaros.

¿Qué edad tendría Chang Geng en ese entonces? A lo mucho, solo doce o trece
años de edad...

Súbitamente, Liao Ran realmente quería preguntar "Cuando el pueblo de Yanhui


cayó en caos, ¿asesinó a alguien?". Después de un momento, se la tragó de regreso,
sintiendo que tal pregunta no era necesaria.

Chang Geng lo contempló en silencio y, bajo la luz de la luna nocturna, Liao Ran
vio dos sombras poco profundas en sus ojos.
Sabía que Chang Geng había desarrollado una clase especial de inteligencia y
agudeza desde muy temprana edad. Pensó que era la sensibilidad nacida de los
cambios drásticos que tuvo que enfrentar desde muy joven, combinada con el vivir a
expensas de otros en la capital. No fue sino hasta este momento que el monje se dio
cuenta súbitamente de que los ojos del chico contenían un rincón oscuro del que
nadie sabía ni había visto.

Sospechaba que ni siquiera Gu Yun lo sabía.

La actitud de Liao Ran se volvió mucho más seria. Después de un momento de


deliberación, Liao Ran señaló lentamente: «Sabía que él vendría. También sabía que,
cuando arribara, definitivamente intervendría. Este asunto es algo a una muy gran
escala y no puede ser manejado por la pequeña mansión Ying Tian: hay cosas de las
que, en el interior, el Marqués está completamente consciente, de forma muy similar
a nosotros.»

Chang Geng parpadeó, notó que Liao Ran recién había mencionado "nosotros".

En ese momento, sintió una repentina ráfaga de viento por detrás de él. Liao Ran
aún no era capaz de reaccionar, pero la espada decorativa colgando de la cintura de
Chang Geng ya había volado fuera de su vaina. Esta era la reacción instintiva
desarrollada después de las incontables ocasiones en las que cruzó espadas con la
marioneta de hierro.

El brillante sable blanco colisionó con el hierro negro del Cortavientos, Chang
Geng reconoció que la otra persona era un soldado Águila Negra. Ambos lados
retiraron su arma al mismo tiempo.

El soldado se hincó sobre una rodilla: –Mis disculpas por la repentina intromisión:
el Marqués ha pedido a sus subordinados traer a Su Alteza y al Maestro de vuelta.

Chang Geng alzó sus cejas: ¿cómo supo Gu Yun que él y Liao Ran se habían
escabullido para venir aquí?

¿Qué era el "está completamente consciente" que el monje había mencionado


antes?

Sin embargo, Liao Ran no estaba sorprendido. Se quitó la ridícula pañoleta que le
cubría la cara y unió sus manos para expresar cortesía, luego expresó
silenciosamente lo que quería decir sin palabras: "disculpe las molestias".
Tan pronto como regresaron, Chang Geng fue enviado de inmediato de
vuelta a su habitación. No sabía qué era lo que Gu Yun y Liao Ran habían discutido
uno con otro, pero temprano a la mañana siguiente había un soldado Águila Negra
llamando a su puerta.

El soldado dijo: –El Maestro Liao Ran debe continuar su viaje, el Mariscal también
debe apresurarse de vuelta al noroeste, a su subordinado le fue ordenado escoltar a
Su Alteza de regreso a la mansión, por favor indique el tiempo adecuado para una
salida conveniente.

Si no hubiera sido testigo de los barcos mercantes de Dong Ying en el muelle la


noche anterior, Chang Geng sintió que en verdad hubiera creído esas palabras.

Pero antes de que pudiera abrir la boca, alguien golpeó sobre el pasamanos de
madera.

El soldado Águila Negra se volvió y vio al misterioso monje mudo, sin saber desde
cuándo había estado ahí. Liao Ran rápidamente usó el lenguaje de señas para
comunicarse con Chang Geng, diciéndole que esperara un poco, luego extendió su
mano directamente para abrir la puerta de la habitación de Gu Yun.

Tanto el soldado como Chang Geng se quedaron estupefactos: ¡el monje no llamó
a la puerta para nada!

De no ser por el hecho de que toda la residencia del Marqués sabía que Gu Yun
odiaba a los cabezas calvas, Chang Geng casi hubiera creído que la relación entre los
dos no era ordinaria.

Quizás él tenía miedo de ser lanzado fuera a la fuerza, porque después de abrir la
puerta, no entró directamente a la habitación, sino que solo permaneció fuera y
presentó sus respetos a la persona dentro.

Gu Yun en realidad no le dio importancia. Solo se escuchó una voz impaciente:


–¿Qué es lo que el Maestro tiene en mente?

Liao Ran señaló: «Mariscal, el joven pájaro no creció en una jaula dorada, mucho
menos en esta ocasión, en la que usted aún necesita unos cuantos asistentes para
evitar los ojos y oídos de las personas. ¿Por qué no llevar a Su Alteza consigo? El
Emperador anterior le ha dejado el título de Yan Bei y el estatus de un Jun Wang a Su
Alteza. Después de un año o dos, también él deberá ingresar a la corte imperial.»
Gu Yun respondió fríamente: –El Maestro ha extendido su alcance bastante lejos.

En esta ocasión, Liao Ran dio un paso hacia adelante y de pronto cruzó la entrada
de la habitación. El parecía hacer gestos a Gu Yun donde los demás no podían ver.

Dentro de la habitación, Gu Yun de pronto se quedó en silencio.

Chang Geng escuchó a Cao Niang Zi susurrando detrás de él: –¿A qué se refiere?
¿A dónde nos lleva el Mariscal?

De pronto, su corazón estaba latiendo como loco. Chang Geng lo sabía muy bien,
con la personalidad de Gu Yun, no había oportunidad de que el hombre aceptara
llevarlo con él. Pronto asumió que debería escoger entre "seguirlo en secreto,
actuando por su cuenta" o "regresar obedientemente a la capital y no preocuparlo",
nunca tuvo la esperanza de que Gu Yun lo dejara ir con él.

Pero esta vez, con un sentimiento de esperanza encendido repentinamente dentro


de él, una capa de sudor brotó involuntariamente en sus palmas.

Ni siquiera cuando confrontó a los bárbaros estuvo tan nervioso.

Después de un largo rato, escuchó a Gu Yun suspirar: –Esta bien si viene también,
pero no se alejará de mi lado, hará lo que hemos discutido antes.

Ge Pang Xiao y Cao Niang Zi dejaron salir vítores a pesar de que no sabían a
dónde estaban yendo ni para qué. Chang Geng bajó su cabeza y tosió, tratando de
suprimir la inocente y feliz sonrisa en sus labios. Al mismo tiempo, otra pregunta flotó
en su corazón: "¿qué le dijo Liao Ran a Gu Yun?"

¿Existía alguien en este mundo que podía convencer a su yifu?

No mucho después, un carruaje destartalado fue en dirección a los suburbios.

En el interior había un monje, un "débil académico", que llevaba consigo dos


sirvientes y a una niña pequeña. Todas las unidades Águila que estaban antes con Gu
Yun habían desaparecido.

Chang Geng no pudo evitar observar a Gu Yun. Se había quitado toda su


armadura y se vistió con una túnica de cuello alto con unas largas y fluidas mangas,
la herida en su cuello también estaba oculta. No ató su cabello en lo alto, dejándolo
desparramarse como burlándose del conductor calvo. Una pieza de tela negra cubría
sus ojos.

Como la parte superior de su rostro no podía verse, Chang Geng descubrió que su
atención había permanecido involuntariamente en los pálidos labios de Gu Yun. Se
forzó a desviar sus ojos hacia otro lado y retirar su mirada.

Ge Pang Xiao no pudo evitar preguntar: –Marqués, señor, ¿por qué debe
disfrazarse de esta manera?

Gu Yun volvió su cabeza ligeramente en su dirección y señaló uno de sus oídos,


diciendo seriamente: –Soy sordo, no me hablen.

Ge Pang Xiao: –...

Sordo de todo corazón.

Nadie sabía de quién fue la idea, pero Gu Yun pretendía usar la identidad de un
experto en fragancias para mezclarse en los botes que estaban actualmente
transportando los bálsamos aromáticos.

Algunas personas en el negocio de las fragancias creían que los cinco sentidos
entorpecían el sentido del olfato, harían a algunos niños pequeños sordos y ciegos
que solo se apoyaran en su sentido del olfato para vivir. Los expertos en fragancias
que se cultivaban de esta forma eran de la clase más alta, el pueblo llano se refería a
ellos como "Maestros Fragantes". Una vez que se graduaban exitosamente, incluso
cientos y miles de monedas de oro eran difíciles de usar para invitar a uno.

Gu Yun se vendó los ojos y pretendió ser sordo. Desde el momento en que
salieron, incluso pidió a los demás que no le hablaran, completamente sumergido en
su papel.

Cuando llegaron al muelle, ya había alguien esperando ahí para recibirlos. Chang
Geng alzó la cortina del carruaje y vio a un hombre bajito de mediana edad sonriendo
agradablemente en su dirección: –El señor Zhang llega un poco tarde, ¿ocurrió algo
durante el camino?

No había forma de saber de quién era la identidad que estaba usando Gu Yun
actualmente para sí mismo, Chang Geng sospechó que el genuino Maestro Fragante
ya había sido secuestrado por los soldados Águila Negra en el camino. Su expresión
no cambió, solo juntó sus manos y dijo: –Mis disculpas, los ojos y oídos de nuestro
Maestro son inconvenientes.

El hombre de mediana edad quedó atónito, Gu Yun alargó su mano y palpó sobre
el brazo de Chang Geng, luego extendió su mano para que el chico lo guiara.

Chang Geng atrapó su mano con rapidez, al mismo tiempo estaba confundido:
"Incluso si solo está fingiendo, sus ojos siguen estando vendados, ¿cómo es que sus
movimientos no dan ni una muestra de incomodidad?"

Ni siquiera palpó alrededor primero antes de alcanzar a Chang Geng, como si ya


llevara mucho tiempo acostumbrado a no ser capaz de ver.

Sin embargo, esta duda solo destelló por un momento. Cuando Gu Yun pisó fuera
del carruaje, tuvo que inclinarse ligeramente y casi cae en los brazos de Chang Geng.
Como removió toda su armadura de improvisto, su figura parecía un poco delgada,
Chang Geng tuvo la impresión de que tan solo con extender sus manos podría tomar
al hombre entre sus brazos.

Esto hizo que su boca y garganta se secaran rápidamente, su agudo ingenio de


antes, cuando cuestionaba a Liao Ran, se había esfumado sin dejar rastro, solo fue
capaz de mantener la calma en la superficie. Con los pensamientos en su cabeza
corriendo fuera de control, incapaces de detenerse y aturdido al mismo tiempo, guio a
Gu Yun frente al hombre de mediana edad.

La desconfianza centelleó con rapidez en la expresión del hombre. Dijo: –Mis


disculpas por no saber que usted es un Maestro Fragante, nosotros tan solo somos
pequeños comerciantes, vendiendo bálsamos aromáticos que valen unas pocas
monedas cada envase, cómo podríamos siquiera invitar a alguien como usted...

Sus palabras todavía no terminaban, pero varios hombres vestidos de barqueros


se habían vuelto, los ojos de cada uno brillaban fuertemente, sus sienes estaban
ligeramente abultadas². Uno podía decir con una sola mirada que no había forma en
la que esos hombres fueran tan solo barqueros.

Chang Geng inclinó su cabeza ligeramente, dio un paso al frente y ocultó la mano
de Gu Yun sutilmente detrás de él, escribió en la palma de Gu Yun: «Maestro, ellos
preguntaron por nuestro origen.»

²Las sienes abultadas son señales de que son artistas marciales bien entrenados.
_______________

Nota Complementaria:

El Gran Canal de China

La novela hace varias referencias a esta enorme obra de ingeniería, por lo que les
dejó una breve introducción de lo que es y un mapa de la extensión que abarca para
facilitar la comprensión de algunos pasajes de la historia.

De Wikipedia:

El Gran Canal de China es el canal o río artificial más largo del mundo. La
construcción comenzó durante la dinastía Sui (581-618) y llegó a cubrir poco más de
1.700 kilómetros. Su misión era satisfacer las necesidades de las ciudades
importantes con el agua de los ríos Yangste y Hual; permaneció en activo hasta el
siglo XIX y después sufrió una serie de modificaciones.

Actualmente está dividido en siete subcanales, algunos de ellos muy


contaminados, para el servicio exclusivo de aguas negras en desuso o con niveles
insuficientes para la navegación. Pero los más grandes, como el canal Li y el
Jiangnan, son utilizados actualmente para el transporte de carbón y otros materiales.
31. Haoli*

Chang Geng: –¡No lo toque!

*Del poema de Cao Cao (Haolixing). Es una forma de elegía utilizada originalmente
para escoltar un ataúd al cementerio durante la dinastía Han. En este poema, la
palabra (Haoli) era una montaña ficticia, la cual se creía era el lugar donde se reunían
los espíritus de los muertos.
La cara de Gu Yun permaneció inmutable, sacó un sobre con calma y se lo entregó
a Chang Geng.

No había contenido dentro del sobre, su superficie expedía una esencia aguda y
fría, como si fuera una mezcla de madera de agar¹ y algo más.

¹ La madera de agar ha sido utilizada por las culturas asiáticas desde tiempos
inmemoriales, para una variedad bastante heterogénea de actividades: medicina,
fabricación de incienso, ofrendas religiosas y preparación de perfumes.

La noche anterior, las unidades Águila habían descubierto tres paquetes del
Maestro Fragante capturado: este era uno de ellos. Cada uno de los tres sobres tenía
un aroma diferente, ese Maestro Fragante era bastante obstinado, no habló sin
importar cuán duro lo interrogaron. Pero, por supuesto, en tan poco tiempo, incluso si
confesaba, Gu Yun no le creería necesariamente.

Entre los tres paquetes, el único del cuál Gu Yun podía explicar su origen era este.

Según la leyenda, un infame Emperador de una de las dinastías previas creía en


las oscuras artes demoniacas. Él había ordenado a sus hombres crear una especie de
fragancia que pudiera ayudarlo a ascender al reino superior. Esta fue nombrada
Yuhuang: fría y poco clara, llena de gracia y lujosa.

El Emperador anterior una vez guardó en secreto un poco para sí mismo. Un año
decidió usarla por capricho, esta esencia en verdad era diferente del incienso usado
comúnmente en el palacio.

El Emperador anterior le dijo que, a pesar de que el aroma era agradable, esta
fragancia también era conocida como "la muerte de una nación". Usar un poco en
secreto y en privado estaba bien, pero si los ministros se dieran cuenta, harían un
gran escándalo, por lo que ese asunto debía mantenerse oculto a toda costa.

Después de varios años, la impresión de Gu Yun sobre esta fragancia "la muerte
de una nación" todavía permanecía.

Chang Geng solo se tensó un poco, pero Gu Yun lo había notado de inmediato, sin
esperar a que escribiera en su palma, comenzó a especular qué tan probable era el
poder engañar a esas personas sacando a relucir este sobre.

Gu Yun calculó por un momento y pensó para sí: "Al elegir uno de tres, el
porcentaje sigue siendo bastante alto. Si no funciona entonces la tierra puede obstruir
la inundación que se avecina, los soldados pueden obstaculizar las espadas que se
aproximan."

Afortunadamente, él era el único que conocía este "porcentaje de éxito"; los


demás estaban obligados a mantener la calma puesto que solo podían ver la certeza
incuestionable en su rostro.

La expresión del hombre de mediana edad cambió. Tomó el sobre y lo olió de


arriba abajo varias veces, su rostro impredecible.

Chang Geng pensó: "¿Aún tenemos que usar la fuerza?"

Gu Yun palmeó su mano tensa.

El hombre de mediana edad alzó la mirada hacia Gu Yun. Su actitud se había


vuelto mucho más seria comparada con antes. Dijo: –Mi nombre es Di Song, soy el
jefe de estos barcos mercantes. ¿Podría preguntar de dónde es el Maestro y cuál es
su destino?

«Este es un argot.» Escribió Chang Geng claramente en la palma de Gu


Yun.

Gu Yun abrió su boca por primera vez y dijo: –Vengo de la tierra, me dirijo a
Haoli.

El hombre de mediana edad llamado Di Song pareció ser tomado por sorpresa,
titubeó por un momento, su voz ligeramente debilitada: –Entonces... entonces
disculpe las molestias, Maestro. Por favor, por este camino.

Gu Yun se quedó quieto sin moverse; completamente sordo de todo corazón. Solo
hasta que Chang Geng tiró suavemente de él fue que siguió su guía con una
expresión en blanco, luciendo a la perfección como un verdadero Maestro Fragante
que había perdido todos sus sentidos.

Entonces, usando las mangas anchas de Gu Yun como cobertura, Chang Geng
escribió en su mano: «¿Cómo sabía yifu de su jerga?»
En realidad, este era el dialogo entre dos miembros de la tripulación a los cuales
habían escuchado las unidades Águila cuando se les ordenó monitorear los barcos
mercantes. Le habían reportado cada detalle sin importar si era grande o pequeño. La
verdad era que Gu Yun no sabía que significaban esas palabras, pero aun así fue
capaz de usarlas para engañar al otro bando.

Justo como un lobo, le mintió a Chang Geng: «Yo lo sé todo.»

Chang Geng: –...

El grupo fue capaz de abordar el barco mercante de Dong Ying sin problemas,
varias personas de Dong Ying aparecieron, mirando con curiosidad al Maestro
Fragante de las leyendas.

Dong Ying era influenciado por la Gran Liang, la cultura budista también estaba
muy extendida. Muchos de ellos vieron que un monje iba por detrás de Gu Yun y se
acercaron a saludar.

Chang Geng observó en silencio a esas personas de Dong Ying: su número era
incluso mayor de lo que había imaginado. Bajo el pretexto de escoltar los barcos
mercantes, estaban equipados con espadas largas, algunos incluso tenían brazaletes
de hierro con dardos de forma extraña² en sus muñecas y tobillos. Al acercarse, uno
podía percibir el ligero aroma de la sangre en ellos.

² Las Shuriken de los ninjas japoneses.

De pronto, un gritó llegó por detrás de ellos. Un Dong Ying enmascarado aterrizó
detrás de Gu Yun y, sin decir ni una palabra, blandió su daga curva hacia la espalda
de Gu Yun.

La reacción de Chang Geng fue extremadamente rápida, la espada todavía no era


desenvainada de su funda, pero la daga del oponente ya había sido detenida.

El hombre de Dong Ying dejó salir un extraño grito, su pequeño cuerpo se torció
en un extraño arco: toda su figura semejaba a una serpiente sin huesos, la daga en
su mano se convirtió en una perversa víbora endemoniada, lanzando siete estocadas
en sucesión contra Chang Geng. Algo dentro de su hombro izquierdo se abrió de
pronto: un dardo Dong Ying salió volando directo hacia Gu Yun.

Nadie sabía si Gu Yun había insistido en que, una vez que comenzara a actuar
este papel, debía comprometerse con él hasta el final o qué: continuó quieto en el
mismo lugar, ¡inconsciente de todo lo que estaba ocurriendo!

En un momento de desesperación, la espada de Chang Geng y su vaina se


dividieron en dos: lanzó la funda con fuerza, derribando el dardo volador cuando casi
pasaba rozando el pecho de Gu Yun.

Esta no era la primera vez que Chang Geng había cruzado su espada con alguien,
tampoco era la primera vez que era sumergido en una confrontación peligrosa, pero
era la primera vez que alguien casi hería a su yifu justo frente a sus ojos. Una capa
de rojo se asomó súbitamente en sus pupilas, el Hueso de la Impureza dentro de su
cuerpo emergió abruptamente.

Gritó, sus muñecas apuntaron repentinamente hacia abajo, usando el


mismo movimiento que hacía para lidiar con la marioneta de hierro. La daga en las
manos del hombre de Dong Ying tembló ferozmente, casi parecía haberse doblado
debido a la fuerza. Sin esperar que el otro retirara su arma, Chang Geng ya lo había
pateado en el estómago.

Dice la leyenda que, para que fueran idóneos para trepar los muros y deslizarse
sobre los tejados para las misiones de asesinato, los cuerpos de los asesinos deberían
ser más pequeños que los de las personas comunes. Este hombre-serpiente debía ser
lo mejor de lo mejor. A pesar de que era increíblemente flexible, seguía sin ser bueno
para soportar una fuerza directa. La patada de Chang Geng casi despedazó los
intestinos del hombre, ni siquiera pudo continuar sujetando su arma y fue obligado a
retroceder.

Chang Geng no lo quería dejar ir, pateó hacia arriba la daga que estaba sobre el
suelo con la punta del pie, sostuvo el mango y la clavó enfrente del hombre, la larga
espada en su mano giró haciendo un circulo, a punto de cortar al hombre de Dong
Ying en dos.

Todo esto ocurrió demasiado rápido, los enemigos y amigos rodeándolos, nadie
fue capaz de reaccionar. Mientras Chang Geng estaba asestando rápidamente un
golpe decisivo con la intención de tomar la vida de su oponente, tres gritos de "¡alto!"
se oyeron uno tras otro.

Un par de espadas largas de Dong Ying se extendieron desde los cuatro lados al
mismo tiempo, bloqueando la incomparable espada de Chang Geng.
El sorprendido monje solo tuvo tiempo para limpiarse el sudor: las palabras de
Chang Geng que amenazaban con matarlo esa noche en verdad eran genuinas.

Chang Geng siseó: –¡Apártense!

Di Song se apresuró a acercarse y explicó rápidamente: –¡Solo es un


malentendido! ¡Un malentendido! Esta es la primera vez que el señor Uekawa aquí
viene a la Gran Liang, no estaba al tanto de las costumbres. Cuando vio que este
hermano de aquí también portaba una espada, solo quería jugar un poco. Por favor,
sea amable y perdónelo.

La mirada enrojecida de Chang Geng contempló al hombre que se había retirado


detrás de los demás, forzando cada sílaba a salir: –¿Jugar?

Di Song intentó sonreír, volviéndose hacia Gu Yun que continuaba parado como si
no hubiera nada mal.

Viendo su rostro completamente inexpresivo, le recordó a esos Maestros


Fragantes de clase superior que no podían ver ni oír, dio un paso hacia adelante en
un intento de alargar su mano y tocar el brazo de Gu Yun.

Aun no tocaba al hombre, pero una feroz ráfaga de viento ya había llegado
instantáneamente por detrás de él. Afortunadamente su reacción fue rápida, de otra
manera, no estaba garantizado que pudiera conservar su mano.

Chang Geng: –¡No lo toque!

Di Song: –...

En ese grupo de gente: uno no podía oír, otro no podía hablar, había un par de
niños y la única persona que podía hablar en su nombre, la vaina del arma en su
mano todavía ni siquiera había sido recogida.

La atmosfera se detuvo en un punto muerto por un momento.

En ese momento, Gu Yun finalmente abrió su boca: –¿Por qué seguimos aquí
parados? No perdamos el tiempo para zarpar.

El aterrador enfrentamiento que acababa de ocurrir, parecía que no pudo sentir


nada de eso.

Di Song rápidamente intentó aligerar la situación: –Exactamente, todos somos


familia aquí...

Sin esperar a que terminara, Gu Yun ya había extendido una mano,


Chang Geng hizo una pequeña pausa, luego usó la punta de la espada para recoger la
funda del suelo, deslizando la hoja dentro de la vaina. Después se acercó unos pasos
para tomar la mano de Gu Yun y ayudarlo, guiándolo al interior.

Liao Ran tuvo que hacerse cargo del resto. Sonrió agradablemente hacia la
aterrorizada multitud de personas de Dong Ying. Nadie sabía de dónde había sacado
unas viejas cuentas budistas de madera. El exterior de las cuentas estaba cubierto
con una capa de pintura rojo oscuro, imitando la apariencia de la madera de sándalo.
Después de ser usadas durante mucho tiempo, la pintura se había desgastado,
haciendo que las cuentas lucieran el color del sándalo rojo moteado.

El monje, con sus ropas en un estado tan desgastado como el de su collar de


cuentas, recitó silenciosamente las escrituras, rezando por toda esa gente, mientras
apresuraba a Ge Pang Xiao y Cao Niang Zi para que los siguieran.

En esta ocasión, la gente de Dong Ying estaba observando sus espaldas como si
fueran enemigos, nadie más se acercó a saludarlos.

Chang Geng guio a Gu Yun hacia las habitaciones que habían preparado
especialmente para el Maestro Fragante. Sus nervios estuvieron completamente
tensos durante todo el camino. Al llegar, barrió cuidadosamente afuera con la mirada
una vez y luego cerró la puerta: –Yi...

Gu Yun se dio la vuelta, poniendo un dedo sobre sus labios.

En la condición actual de Gu Yun, a menos que alguien le gritara en los oídos, no


podía escuchar ni una sola palabra.

Pero a juzgar por la corriente de viento a su alrededor cuando Chang Geng se dio
la vuelta rápidamente después de cerrar la puerta, asumió que el chico querría hablar
con él, por lo que tomó la iniciativa de detenerlo de antemano.

La medicina especial que Gu Yun había estado usando fue prescrita para él cuando
tenía diez años de edad por un médico muy talentoso de entre la gente común, que
fue invitado a tratarlo por un subordinado del Viejo Marqués. Antes de eso, era
obligado a soportar la inconveniencia de sus ojos y oídos disfuncionales.
El Viejo Marqués fue alguien de voluntad fuerte a lo largo de toda su vida y era
extremadamente estricto en cuanto a su propia disciplina. Era duro consigo mismo, e
incluso más con su hijo.

Él no sabía el significado de la palabra "consentir". No importaba si Gu Yun podía


ver o no, o cómo se sentía por dentro, sus habilidades debían continuar
perfeccionándose, las marionetas de hierro tampoco serían indulgentes ni titubearían
debido las inconveniencias de Gu Yun.

Esas marionetas no eran del mismo tipo que con las que practicó Chang Geng. A
pesar de que la marioneta de entrenamiento con la espada era terrorífica, pero
después de ser especialmente ajustada, cuando se intercambiaban movimientos, se
detendría en el momento justo y no lastimaría a las personas.

Cuando las verdaderas marionetas de hierro comenzaban a moverse, se


convertían en bestias hechas de metal: inhumanas.

Él tuvo que apoyarse en sus débiles vista y oído, en conjunto con el flujo de aire
a su alrededor para lidiar con ellas. Pero sin importar qué tan duro trabajó el pequeño
Gu Yun, nunca sería capaz de estar a la altura de los requerimientos del Viejo
Marqués, cada vez que comenzaba a adaptarse a cierto nivel de fuerza y velocidad,
ese sería incrementado de inmediato a un nivel más alto.

Las palabras originales del Viejo Marqués eran: "Aprenderás a levantarte o


buscaras un lugar para ahorcarte, la familia Gu preferiría no tener herederos antes
que criar a un niño bueno para nada."

Esta sentencia fue como un frio clavo de acero: clavado en los huesos
de Gu Yun a muy temprana edad. Nunca podría ser removido durante el resto de su
vida. Cuando Gu Yun entró en el palacio después de que falleció el Viejo Marqués,
siguió sin atreverse a relajarse ni siquiera por un breve momento.

Esta clase de sentido que había sido pulido durante muchos años siempre pudo
ayudarlo a encubrirse en un par de ocasiones. Esta era también la razón por la que no
vestía ropa gruesa si no estaba frio hasta un punto en el que su carne mortal no
pudiera soportar.

Porque las capas gruesas de piel de zorro y algodón afectarían el sentido del tacto
sobre su piel.
Gu Yun buscó en el aire alrededor por un momento y escribió en la palma de
Chang Geng: «El que recién peleó contigo era un ninja de Dong Ying. Esas personas
son espías excelsos. Hay que tener cuidado de que puedan estar escuchando a
hurtadillas cerca de las paredes.»

Chang Geng bajó su cabeza, no pudo evitar agarrar la mano callosa de Gu Yun.
Dejando salir un profundo suspiro que había estado suspendido en su pecho, sacudió
su cabeza con auto-reprobación: Gu Yun siempre estaría tranquilo y estable; y él
siempre estaría aterrorizado a muerte.

Gu Yun frunció el ceño, no sabía por qué razón Chang Geng estaba emitiendo
suspiros tan largos, volvió su cabeza para "mirar" al chico, alzando sus cejas.

Como Gu Yun tenía los ojos vendados, Chang Geng lo contempló a su gusto.

La mano de Gu Yun subió a través de su brazo, moviéndose a su cabeza y le dio


unas palmaditas.

Chang Geng cerró sus ojos, obligándose a contenerse de casi frotar su cabeza
contra la mano del otro.

Apartó la mano de Gu Yun y escribió: «Encontrándome por primera vez a esta


clase de situación siguiendo a yifu, estaba un poco ansioso y asustado.»

Lo más temible fue el breve segundo cuando el dardo del hombre de Dong Ying
estuvo a punto de golpear a Gu Yun.

Gu Yun parecía acabar de recordar algo y sonrió de improvisto.

Chang Geng: «¿Por qué te estás riendo?»

«Te he mimado demasiado.» Escribió Gu Yun en su palma. «Antes, si me atrevía a


decir que estaba "asustado" enfrente de mi padre, definitivamente me daría una
paliza.»

Chang Geng pensó silenciosamente: "¿Entonces por qué no me has dado una
paliza?"

No solo Gu Yun no lo golpeó, sino que rara vez se había enfurecido seriamente con
él, su enojo nunca duraba más de tres oraciones.

La primera vez que se enfrentó a la marioneta de entrenamiento con espada, fue


consumido por el miedo y su incapacidad para adaptarse, pero aun así Gu Yun nunca
mostró decepción o impaciencia. Mientras Chang Geng lo recordaba de nuevo,
después de que hubiera transcurrido más de un año, sintió que Gu Yun no era para
nada como un mayor riguroso que estaba educando a una generación más joven, sino
más como un adulto observando a un niño pequeño jugando torpemente con una
sonrisa.

Gu Yun escribió: «Es muy problemático lidiar con esas personas de Dong Ying.
Ellos tienen muchos trucos bajo sus mangas, pero no muchos pueden ser
considerados verdaderos guerreros de primera clase. El dardo de ese hombre pudo
haber parecido terrorífico, pero en realidad, su trayectoria estaba curvada.
Simplemente quería probar si realmente estoy ciego.»

«Las personas de Dong Ying en este barco no son problema, lo que me preocupa
es su destino.»

Las naves mercantes tenían que salir de tierra adentro lentamente a través del
pasaje entre el mar y el canal, dirigiéndose hacia el este, mandando los productos de
vuelta a Dong Ying.

Durante el camino, para ser capaces de pasar por varias estaciones de


inspección, debía haber un experto fragante a bordo junto con los barcos que se
encontraban trasladando los bálsamos aromáticos, las muestras de prueba debían ser
entregadas a cada una de las estaciones de inspección. Por lo tanto, sin importar cuál
fuera el verdadero propósito de esos barcos mercantes, siempre debería haber un
experto fragante para engañar a los ojos de las personas.

Después de diez días de viaje, Ge Pang Xiao se escabulló dentro de la habitación


de Gu Yun: –Ma-maestro Zhang, hermano mayor Chang Geng.

Después de eso, al ver la venda sobre el rostro de Gu Yun, murmuró: –Olvidé que
se supone que es sordo ahora.

Después de saludarlos, comenzó sacar varios objetos: primero dos brújulas, luego
una caja que emitía continuamente vapor blanco. Este pequeño niño regordete era
bastante asombroso, su barriga parecía ser retráctil, era capaz de almacenar muchas
cosas cuando se contraía e incluso después de sacar las cosas... tampoco parecía
haber adelgazado.

Chang Geng: –¿Qué es esto? ¿Hay algo quemándose adentro?


Ge Pang Xiao sonrió y dijo: –Je je, es ziliujin.

Chang Geng dijo: –¿No se siente caliente?

Ge Pang Xiao se abrió la ropa y reveló que tenía un tablero negro sobre su pecho.
Esto era usado para protegerse del calor dentro de la armadura pesada en el área que
estaba equipada con explosivos. El chico la había cortado con la forma de un dudou³:
¡ropa interior de hierro!

³ NTE. Un Dudou es una pieza de "ropa interior" que cubre el pecho y el vientre
similar a un delantal (generalmente usada por mujeres y niños).

Gu Yun se quitó la venda de los ojos, se colocó el monóculo y miró


cuidadosamente la obra maestra de Ge Pang Xiao y no pudo evitar admirarla. Sintió
que, aunque esos niños no sabían nada además de jugar, pero incluso a tan temprana
edad, habían insistido en ir con Chang Geng a la capital. Incluso si no eran personas
con grandes ambiciones, definitivamente todavía tenían sus propios talentos.

Ge Pang Xiao usó el lenguaje de señas del monje: «¿Quién dijo que solo las
mujeres pueden usar ropa interior?»

Gu Yun le dio un pulgar arriba: "Tienes toda la razón."

Chang Geng: –...

Sobre la mesa, las dos brújulas estaban girando en frenesí. Ge Pang Xiao les hizo
un gesto a los dos para que miraran, luego dio unos suaves toquecitos sobre la mesa
y alzó tres dedos: "las brújulas han estado estropeadas durante al menos tres días."

Gu Yun solía salir a menudo: pudo entenderlo inmediatamente con una mirada.

La gente normalmente llevaba dos brújulas cuando viajaba. Si una de ellas


fallaba, la otra podía ser usada para averiguar si la primera brújula estaba rota o si
había un problema con el área local. Había ciertos lugares en el desierto o en el mar
donde la brújula se volvería ineficaz, los barcos pesqueros y mercantes en general los
evitarían.

Pero este grupo de gente Dong Ying, no solo no los evadieron, sino que también
estaban dirigiéndose deliberadamente hacia ahí. Sin duda la ruta se había desviado
de su destino establecido originalmente.
"Vengo de la tierra, me dirijo a Haoli", ¿qué significaba exactamente este "Haoli"?

Ge Pang Xiao: –Afortunadamente, también traje esto.

Habló mientras abría la pequeña caja de la que había estado saliendo vapor
blanco a borbotones. Era un objeto muy pequeño y delicado, había una ruedita
moviéndose rápidamente en el medio, conectada con un eje, en el exterior tenía
varios anillos dorados brillantes. La palabra "Ling" estaba inscrita en la esquina,
revelando que era un producto del Instituto Ling Shu.

«Este es el prototipo otorgado por el Instituto Ling Shu. Cuando da vueltas, el eje
siempre apuntará en una dirección.» Ge Pang Xiao apuntó, «Es este de aquí: es más
preciso que la brújula, pero funciona con ziliujin. Escuché que fue rechazado por los
de arriba incluso antes de que el producto final pudiera salir. El Maestro Liao Ran y yo
hicimos uno en secreto. Antes de partir, tomé un pequeño cuenco de ziliujin de la
marioneta de entrenamiento de espada de mi hermano mayor.»

Gu Yun extendió la mano cuidadosamente para tomar el pequeño artilugio,


sintiendo que estaba muy bien elaborado, temía romperlo si usaba mucha fuerza: –Si
Shen Yi pudiera ver esta cosa, sería suficiente para use su cuerpo para pagártelo.

Ge Pang Xiao sacó un arrugado mapa de piel: nadie sabía de dónde fue capaz de
obtener uno, su dedo gordo y redondo bailó un poco y luego se detuvo en cierto
punto.

–Con nuestro curso actual, el Maestro Liao Ran y yo predecimos que pronto vamos
a llegar a este lugar.
32. Lin Yuan*

"No hay salida para la familia Gu. Si tal día realmente llega, este Gu tendrá que
usarse a sí mismo para convertirse en el combustible a sacrificar por la tierra natal de
sus ancestros."

* Lin Yuan significa "el abismo que se aproxima / se acerca".

Era un mapa de varias islas pequeñas en el Mar del Este, pero la imagen era muy
poco clara, parecía que eran gotitas de tinta que estaban dispersas sobre la página.

Gu Yun tenía un plano de la totalidad de la Gran Liang en su corazón, pero no


recordaba que existiera tal sitio. No había una lámpara de vapor decente en barco
mercante, la lámpara de aceite en el interior era tenue, incluso si se ponía el
monóculo seguía siendo muy difícil ver. Arrugó sus cejas e intentó hacer más brillante
la lámpara de aceite.

Ge Pang Xiao: –Este es un mapa que me dio el Maestro Liao Ran. Vi que no existe
tal lugar en el mapa del Ministerio de Guerra. Generalmente son pequeñas islas
inhabitables. Los alrededores no son más que las crestas de rocas escarpadas y
corrientes turbulentas. También hay muchas leyendas de fantasmas y
encantamientos que provienen de ahí, ni siquiera los locales saben que hay una isla
aquí.

Este lugar se encontraba lejos de tierra, solo podía ser alcanzado viajando por aire
o en barco.

Pero los Cometas eran lentos y se apoyaban fuertemente en la brújula. Si había


demasiada turbulencia cerca de la isla, simplemente no podrían acercarse: por no
mencionar que el lugar al este era básicamente territorio de la gente de Dong Ying. Si
el Cometa y el Jiao de la Gran Liang continuaban circundando esta área sin razón,
parecería bastante provocador.

El mantenimiento del Águila también era muy demandante para la división de


mecánicos, no era fácil mantenerla por mucho tiempo. El Mar del Este generalmente
estaba acostumbrado a la paz y no estaba equipado con este tipo de fuerza militar.
Chang Geng no pudo evitar preguntar: –Si incluso el mapa del Ministerio de
Guerra no tiene esta área, entonces, ¿dónde fue capaz el Maestro Liao Ran de
encontrarlo?

Ge Pang Xiao respondió seriamente: –Dijo que un perverso Emperador de las


dinastías previas amaba las perlas del Mar del Este, como los pescadores se volvieron
incapaces de cumplir con el demandante tributo anual, establecieron un equipo de
buzos que arriesgaban sus vidas para ir a encontrarlas. En su viaje, accidentalmente
dieron con este lugar e hicieron un mapa de él...

Chang Geng: –...

La historia inventada por el monje solo podía engañar a niños tontos.

Ge Pang Xiao se volvió hacia Gu Yun y dijo: –Marqués, señor, ¿qué deberíamos
hacer ahora?

Gu Yun no tuvo tiempo de responder cuando, de improvisto, todo el casco tembló


violentamente. Gu Yun sujetó rápidamente la lámpara de aceite que estaba a punto
de caer. Le dirigió una mirada a Ge Pang Xiao, indicándole que recogiera todos los
objetos sobre la mesa.

Ge Pang Xiao de inmediato respiró hondo y succionó su estómago, ocultando


rápidamente todo dentro.

Chang Geng tomó la espada sobre la mesa: –Iré a dar un vistazo.

Ge Pang Xiao: –Espera, ¡yo también quiero ir!

Después de que los dos salieron, Gu Yun se quitó el monóculo y lo colocó a un


lado, frotándose sus cansados ojos.

La ubicación de la pequeña isla era muy sutil. Estaba tan solo pasando
las islas de Dong Ying, pero tampoco estaba conectada con la Gran Liang.

Solo resultaba que, incluso si la fuerza naval de la Gran Liang fuera más débil,
continuaba sin ser algo que la gente de Dong Ying podía hacer tambalear. Hasta ese
día, el Mar del Esta todavía era incapaz de descubrir una mina de ziliujin.
La Gran Liang era extremadamente estricta con las políticas de exportación de
ziliujin. En este aspecto, parecía un gallo de hierro¹ del que no se puede arrancar ni
una sola pluma. Si la gente de Dong Ying deseaba obtener ziliujin en grandes
cantidades, debían o comprarlo a los occidentales a un alto precio o intentar obtenerlo
en el mercado negro de la Gran Liang.

¹NTE. (tiěgōngjī). [Lit. gallina/gallo de hierro] Este término se usa para referirse a
una persona extremadamente tacaña que no quiere gastar ni un centavo.

Si hubieran elegido hacer negocios con los occidentales, ciertamente no cruzarían


a través del territorio de la Gran Liang.

Y respecto al mercado negro...

Si los culpables no cooperaban con los funcionarios, no duraría mucho.

Tres generaciones de emperadores de la Gran Liang repudiaron a los mercados


negros de ziliujin que recordaban a un ciempiés con cientos de patas², moribundo
pero sin desaparecer. Tan pronto como la situación se calmaba ligeramente,
nuevamente revivían de inmediato.

² NTE. Esta expresión viene debido a la capacidad de regeneración de los ciempiés.


En situación de peligro sacrifica alguna de sus patas para salvar su vida. Con el
tiempo las extremidades perdidas vuelven a crecer.

Incluso si uno usaba un dedo para pensar, sabría que los mercados negros no
estaban hechos solamente de comerciantes de la gente común que arriesgaban su
vida, ocultas detrás se encontraban las sombras de todas las fuerzas desde los cuatro
lados.

Sin mencionar a otros, las manos de Gu Yun no estaban completamente limpias,


de otra manera, dependiendo únicamente del ziliujin que la corte le distribuía cada
año, por no mencionar a las Águilas Negras, las Armaduras Negras o la Caballería
Negra, ni siquiera los perros y las aves podrían sobrevivir.

Un contrabando a tan gran escala de ziliujin, la gente que se encontraba detrás no


debía ser ordinaría.

En ese momento, la puerta de madera de la cabina fue abierta súbitamente, Liao


Ran caminó al interior ligeramente, juntó sus manos para saludar a Gu Yun como si
ya se conocieran desde hacía mucho tiempo, luego se dio la vuelta para cerrar la
puerta.

Tuvo que recoger el monóculo que acababa de quitarse para recibir a su visita.

Gu Yun no podía imaginárselo, ¿por qué razón podía Liao Ran seguir confiado de
que no lo molería a golpes? ¿Pensaba que se debía a que su rostro era agradable a la
vista?

Después de bañarse en la fría mirada de Gu Yun, Liao Ran aún continuaba


imperturbable. Buscó una silla para sentarse: «Este barco arribará pronto a Hao Li,
más tarde esta noche. Cuando ese momento llegue, este monje seguirá cada orden
del Mariscal.»

Gu Yun: –Perdóneme por ser franco... ¿exactamente qué puede hacer? A mí no


me hace falta nada usado para la iluminación.

Liao Ran: «...»

Gu Yun se sentó ligeramente derecho, incluso si sus ojos ya no podían ver con
claridad, las afiladas cuchillas de amenaza en ellos aún persistían:

–En verdad no me lo esperé antes, las manos del "Lin Yuan" ya se han
extendido todo el camino incluso hasta el Templo Hu Guo. Maestro, nosotros dos
debemos aclararlo abiertamente: su gente metió sus manos en este asunto, al final,
¿cuál es su motivo?

La sonrisa especial en su rostro se desvaneció gradualmente, remplazada por las


dolorosas aflicciones de un monje hacia los ciudadanos comunes: «El Pabellón Lin
Yuan no alberga intenciones maliciosas.»

Gu Yun sonrió: –De lo contrario, ¿cómo cree que aún es capaz de seguir con vida?

De acuerdo a la leyenda, en una de las dinastías anteriores, los impuestos eran


altos, el monarca era incompetente, el gobierno débil. Individuos talentosos de todos
lados comenzaron a emerger.

La razón por la que el Emperador Tai Zu se destacó entre todos ellos fue en gran
parte gracias a que fue el elegido por el misterioso Pabellón Lin Yuan ese año.
El Pabellón Lin Yuan reunía a toda la gente talentosa, desde oficiales y nobles
hasta pequeños comerciantes y sirvientes, innumerables individuos excepcionales a
través del país.

Al comienzo de la fundación de la Gran Liang, el Emperador Tai Zu, recordando su


gran apoyo, quiso hacer un decreto para otorgarle al Pabellón Lin Yuan su estatus.
Pero su líder en ese momento había declinado por completo. Se habían ocultado.
Desde ese punto en adelante, esta enorme organización fue silenciada una vez más
hasta la actualidad.

Gu Yun: –El Pabellón Lin Yuan se esfuma en la paz y prosperidad, emerge con el
caos y la turbulencia... Las personas dicen que el Campamento del Hierro Negro es un
cuervo negro, yo veo que ustedes son el verdadero cuervo aquí.

Súbitamente, Liao Ran bajó sus ojos, luciendo como un hermoso y compasivo
Buda: «El Marqués conoce mis orígenes, pero aun así no evitó que me acercara a Su
Alteza Real.»

Gu Yun lo miró silenciosamente.

Liao Ran: «Este monje se atreve a suponer que todas las preocupaciones en el
corazón del Mariscal son coincidentemente similares a las nuestras.»

El barco navegaba suavemente, la lámpara de aceite sobre la mesa brillaba. Gu


Yun retractó su hostilidad, sentándose a la mesa con su largo cabello desparramado.
Había una ligera arruga entre sus cejas, parecía como si hubiera tomado toda la
seriedad que normalmente pisoteaba con la suela de sus zapatos y la hubiera
colocado sobre su cara de una sola vez.

Los dos relativamente no emitían ningún sonido, se comunicaron el uno con el


otro solo con gestos rápidos, pero incluso así, no parecía que eso fuera un obstáculo
en lo absoluto.

Liao Ran: «El ziliujin está ardiendo con demasiada fuerza, esta flama es
invencible, nadie puede detenerlo, ¿alguna vez pensó el Mariscal en una forma de
retroceder?»

Pero no esperó por la respuesta, sino que continuó diciendo: «Todas las personas
dicen que el Marqués del Orden es un hombre marcial: quien solo sabe cómo pelear,
solo un arma en las manos del Emperador. Pero yo no lo veo de esa forma. De otra
manera, ¿por qué el Mariscal aún no se ha casado? ¿Fue solo a causa de la maldición
de mi hermano?»
Gu Yun pareció haber sonreído, se quitó el monóculo y cubrió sus ojos con la
venda, indicando que ya no quería comunicarse más con Liao Ran.

Después de que todo estuvo hecho, señaló: «No hay salida para la familia Gu. Si
tal día realmente llega, este Gu tendrá que usarse a sí mismo para convertirse en el
combustible a sacrificar por la tierra natal de sus ancestros.»

«Ah... por cierto, la próxima vez que se encuentre al doctor que curó
mis ojos, salúdelo de mi parte.»

Desde el comienzo, cuando el primer cuenco de ziliujin fue excavado de la tierra,


este mundo estaba destinado a no poder volver a ser pacífico jamás.

Algún día, los diligentes agricultores eventualmente perderían contra las


marionetas que corrían sin descanso en los campos. Incluso los luchadores de
primera clase no serían capaces de resistir a la Armadura Pesada que podía aniquilar
un ejército de una sola vez. Todos enfrentarían una conmoción sin precedentes. Con
tal de recuperar su posición, se volverían o extremadamente ricos o extremadamente
pobres.

Y el derrotado en esta plataforma de combate no tendría manera de revertir las


cosas de nuevo. Desde las grandes naciones hasta cada tipo de ciudadanos, todos y
todo eran lo mismo cuando se trataba de este asunto.

Cuando todo el mundo comenzara a dares cuenta de esto, el inevitable caos


llegaría. La única pregunta restante era si sería tarde o temprano. Este era el flujo del
tiempo, héroes invencibles o prestigiosos gobernantes, ninguno podía detenerlo.

Después de que Gu Yun terminó la última oración, regresó a su comportamiento


tranquilo habitual. Ya no prestó más atención al monje, caminó fuera de la cabina con
sus manos detrás de la espalda, con intención de ir a dar un vistazo a lo que
realmente estaba ocurriendo ahí afuera que podía provocar que el monje corriera a su
habitación para jurarle lealtad.

Tan pronto como estuvo sobre la cubierta, pudo detectar un singular aroma que
venía junto con la brisa marina. Parecía que algo estaba quemándose. Gu Yun
permaneció junto a la puerta y distinguió cuidadosamente la esencia del viento. Se
dio cuenta de que era el extraño olor de cuando el ziliujin mezclado con impurezas se
quemaba.
El "barco mercante" pasaba lentamente a través de las aguas poco profundas
enseguida de la pequeña isla. En ambos costados, había dos hileras de "Jiaos
Gigantes", esos buques de guerra tan brillantes como la nieve estaban alineados en
una hilera, completamente equipados con munición. Las naves mercantes que
transportaban el ziliujin de contrabando se movieron hacia delante en una línea, una
tras otra, semejando un carro de suministros que corre a través de un ejército de
miles, para nada llamativo.

A pesar de que Gu Yun no podía ver, ya se había hecho una idea de lo que estaba
pasando por la súbita tensión en el aire.

Con un grupo a esta escala, incluso si la Marina de Jiangnan estuviera presente,


no necesariamente serían capaces de enfrentarlos, ni qué decir de las escasas
unidades Águila que había traído consigo.

En ese momento, una persona familiar se inclinó y extendió su brazo


silenciosamente para tocarlo.

A excepción de Chang Geng, nadie más hacía esto. O lo asistían, o no. Nadie
había nunca pasado a través de todos esos pasos.

Gu Yun sintió que Chang Geng siempre parecía estar extrañamente tenso cuando
sea que estuviera frente a él. Siempre debía dar a conocer su presencia a Gu Yun
primero de la forma más sutil posible. Gu Yun entonces extendería su mano para que
Chang Geng lo asistiera, sino, Chang Geng no haría ningún otro contacto en lo
absoluto.

"Tonto." Gu Yun se sujetó del brazo de Chang Geng, pensando infelizmente para sí
mismo. "¿Qué es lo que te pone los nervios de punta acerca de estar conmigo?
¿Acaso existe en este mundo un padre más amable que yo?"

Chang Geng escribió rápidamente en su mano: «Hay al menos cientos de buques


de guerra aquí, no estoy seguro si son Jiaos Gigantes...»

–Lo son. –replicó Gu Yun. –Puedo oler el ziliujin.

Chang Geng: –...

¿No dijo Liao Ran que un humano no podía percibir el ziliujin, que solo los perros
de inspección podrían hacerlo?

Esta habilidad de su yifu... en realidad, no era necesaria.

Gu Yun dejó salir un suspiro en secreto mientras se quejaba internamente: "Todo


esto es gracias a tu hermano mayor destroza-hogares de corazón pequeño. Tenía que
arrojarme hacia el noroeste, a una distancia suficiente para pueda sentirse seguro.
Ahora mira esto, la vieja tortuga en el estanque de loto del jardín se está
transformando en un demonio ¡y está a punto de preparar una tormenta! ¡Que le
sirva de lección!"

En la noche, el monje se cambió a sus "ropas de noche" y fue a buscar a Gu Yun.


Gu Yun tenía que usar el monóculo, sus oídos solo podían escuchar movimientos
ruidosos a medio metro de distancia y un ojo apenas si podía ver quién estaba en ese
momento en la habitación con él. Los "soldados" a su alrededor incluían un monje
mudo, un niño rechoncho, una niña y un hijo que tenía un talento especial para
actuar como un niño consentido.

En el exterior había una gran horda de buques de guerra con cañones y munición
más que suficiente esperando de buen grado, más un ejército de incontables
guerreros orientales y soldados privados.

Pero nadie estaba nervioso, porque Gu Yun estaba ahí: él mismo podía
representar a un millar de tropas.

–No se haga el tímido. –dijo Gu Yun. –En este lugar "Hao Li", debe haber de su
gente ¿o por qué otra razón debería tomarse tantas molestias por esto? Escúpalo,
ahora estamos juntos en esto.

Liao Ran recitó silenciosamente una línea de una escritura budista, luego le dio el
collar de cuentas de "madera de sándalo" que casi había perdido toda la pintura
exterior. Cuando Gu Yun alargó su mano para recibirlo, de pronto no pudo evitar
arrugar la nariz. Su inusualmente sensitiva nariz atrapó el olor de algo que se estaba
pudriendo.

Gu Yun cayó hacia atrás, nunca había sido muy atento con sus modales cuando se
trataba de los monjes, así que dijo francamente: –¡Dios mío! Maestro, ¿hace cuánto
que no se baña? Esto se está fermentando.

Los tres jóvenes de inmediato retrocedieron tres pasos al mismo tiempo.

Chang Geng era simplemente incapaz de recordar la imagen del monje la primera
vez que se encontraron en el palacio. En ese entonces, sabiendo que estaba a punto
de entrar al palacio para conocer a su gobernante, el monje se había limpiado a
consciencia para transformarse un pequeño loto blanco.

El rostro de Gu Yun era tan frío como el hielo. Estaba ciego y sordo, el monje era
un hombre mudo: él tenía un fuerte sentido del olfato, al monje no le gustaba
bañarse. Por supuesto, en todo este mundo, no había un solo burro calvo que no lo
contrarrestara.

Ciento ocho cuentas, desenroscado en medio de cada dos cuentas, habría un sello
dentro, un total de treinta y seis sellos, cada uno de ellos representaba a un miembro
del Pabellón Lin Yuan.

Gu Yun permaneció en silencio por un rato: –¿Va a salir el Pabellón Lin Yuan de
su nido?

Liao Ran sonrió y no dijo nada.

Chang Geng frunció el ceño y preguntó: –¿Qué es el Pabellón Lin Yuan?

Como habló de repente, por un momento Gu Yun no fue capaz de saber qué
había dicho. Hasta que vio a Liao Ran comunicándose con el lenguaje de señas a
Chang Geng, pudo entonces imaginarse el dialogo entre ellos e interrumpió de
inmediato: –Son un montón de bocas de cuervos... De acuerdo, no es necesario
explicar nada más, ¿cómo contactamos a estas personas?

Liao Ran: «No estoy muy seguro acerca de los demás, pero sé que
uno de ellos es uno de los músicos de su líder. Podemos intentar contactarle
primero.»

Gu Yun pensó: "Nosotros, las tropas del noroeste del ejército imperial, no tenemos
ni una sola cigarra que pueda cantar, ¿pero este ejercito privado tiene incluso a un
músico? ¿qué es la justicia?"

Chang Geng: –Hay que ser cuidadosos, la gente de Dong Ying ya tiene sus
sospechas sobre nosotros, pude sentir la presencia de sus hombres cerca un puñado
de veces.

Con Chang Geng tomando la iniciativa, Ge Pang Xiao también comenzó a hablar:
–Marqués, señor, ¿cuándo llegará nuestra gente?
Gu Yun se sentó silenciosamente en un lugar, luciendo el rostro un individuo
insoldable de la Gran Liang: en realidad, no fue capaz de oírlo en lo absoluto. Intentó
hacerse una idea basado en la lectura de labios, pero sin lenguaje de señas, solo leer
los labios era un poco desafiante.

Liao Ran rápidamente lo cubrió, señaló: «Se paciente, si la Marina de Jiangnan se


mueve muy deprisa, podría afectar el gran esquema de las cosas...»

A través de él, Gu Yun de inmediato supo que Ge Pang Xiao estaba preguntando
por los refuerzos: "las unidades Águila que traje solo pueden ser contadas con una
mano. No hay forma de saber si ese bueno para nada de Yao Zhen puede ser útil o
no, quizás solo puede venir a barrer los restos de la batalla."

Mientras pensaba acerca de esto, una vez más interrumpió las palabras del
Maestro y dijo: –No es posible construir una fuerza naval de esta escala en uno o dos
días. Sospecho que alguien en la corte imperial está conspirando para rebelarse. En
resumen, estas pilas de metal no son nuestro objetivo, es mejor atrapar a esa
persona.

El monje de buen corazón que vino a su rescate fue interrumpido dos veces.

Cao Niang Zi carraspeó repentinamente, no había dicho una palabra durante todo
ese tiempo. Siempre que veía esta imagen de Gu Yun con el cabello desordenado, se
le hacía un nudo en la garganta cada vez que estaba frente al otro, convirtiéndose
coincidentemente en algo conveniente para el hombre sordo.

Cao Niang Zi dijo cuidadosamente: –También puedo ayudar con algunos encargos.

Gu Yun sabía que a este niño solo le importaban los hombres de buena apariencia
día y noche y que le faltaba bastaste entrenamiento. Lo rechazó de inmediato: –No,
continúa actuando tu papel de niña pequeña.

Cao Niang Zi dijo precavidamente: –Puedo vestirme como un hombre de Dong


Ying.

Gu Yun alzó una ceja.

Cao Niang Zi explicó rápidamente: –¡Puedo hacerlo! ¡También me he disfrazado


como un hombre antes!

Gu Yun: –...
Inclinó su cuerpo hacia adelante ligeramente y preguntó con sinceridad:
–Jovencito, ¿sabes que eres un hombre?

La cara de Cao Niang Zi se ruborizó de inmediato. Provocando que sus tres almas
inmortales y sus siete formas mortales³ reverberaran sobre la cuerda que remolcaba
el barco, ni siquiera fue capaz de escuchar lo que Gu Yun estaba diciendo.

³NTE. . Literalmente: las 3 almas inmortales y las 7 formas mortales del Daoismo,
que crean el contraste entre el lado espiritual y el carnal del hombre del hombre.

De pronto, el hombro de Gu Yun fue tirado hacia atrás con fuerza. Chang Geng
no tuvo miedo de tocarlo esta vez. Permaneció detrás de Gu Yun con una expresión
seria, tan tranquila con el agua, semejando a ese viejo académico de Shen Yi.

Gu Yun tosió y siguió su mano para recostarse, diciendo solemnemente: –Eso no


funcionará, no puedes hablar la lengua de Dong Ying.

Mientras Cao Niang Zi hablaba, a parte de Gu Yun, quien no podía escuchar en


ese momento, los demás estaban muy sorprendidos: acababa de pronunciar una
oración muy complicada, mezclada con algunas palabras de Dong Ying cuyo
significado nadie conocía, el resto era un rígido acento mandarín. La gente de Dong
Ying que trabajaba en los barcos mercantes viajaba en el territorio de la Gran Liang
durante todo el año, todos podían hablar mandarín, era solo que su pronunciación era
una poco excéntrica, a menudo mezclada con palabras en su idioma nativo. Sin
embargo, Cao Niang Zi fue capaz de repicarlas de manera impecable.

Cuando Cao Niang Zi terminó, viendo que todos lo estaban mirando, bajó la vista
y se cubrió el rostro con ambas manos nerviosamente.

Chang Geng preguntó: –¿Dónde lo aprendiste?

Cao Niang Zi replicó en voz baja: –Escuché a las personas de Dong Ying que nos
traen la comida todos los días.

Con lo que Chang Geng sabía de él, no había necesidad de preguntar más: uno de
los hombres que entregaban la comida debía ser apuesto.

Por lo tanto, más tarde esa noche, un esbelto "niño de Dong Ying" llegó a la
pequeña isla sin que nadie lo supiera.

Había muchas personas de Dong Ying ahí y, como era ya muy tarde por la noche,
nadie lo notó. Se estremeció al contemplar hileras e hileras de buques de guerra,
luego corrió con prisa.

Al mismo tiempo, una visita inesperada fue a buscar a Gu Yun.

Chang Geng abrió ligeramente la puerta. Di Song estaba de pie afuera, diciendo
con una sonrisa: –Nuestro General escuchó que un Maestro Fragante había agraciado
nuestro barco mercante con su presencia, me pidió especialmente que los invitara a
cenar.
33. Pista

Habló mientras se quitaba lentamente la venda del rostro, su par de ojos brillaba
afiladamente como una fría estrella fugaz, ni una pizca de ceguera podía encontrarse
en ellos.

Chang Geng respondió tranquilamente: –Espere.

Después cerró la puerta de madera inexpresivamente, se recargó contra ella,


respiró hondo, intentó calmar sus nervios y señaló a Gu Yun: «Yifu, el líder de las
fuerzas rebeldes desea verte, ¿qué debemos hacer?»

Ge Pang Xiao estaba completamente impactado, conteniendo inconscientemente


la respiración y pronto su cara se convirtió en una berenjena.

La reacción de Gu Yun fue muy extraña.

Después de que Chang Geng lo vio sorprenderse ligeramente, reveló una sonrisa
como si tuviera la victoria absoluta en sus manos, como si hubiera llegado a un
entendimiento mutuo con alguien.

«Esto es como que ten den una almohada tan pronto como estas somnoliento.»
expresó el Marqués del Orden, quien temía que el mundo no fuera lo suficientemente
caótico. «No he visto a un líder rebelde vivo en muchos años.»

Ge Pang Xiao fue fácilmente engañado, viendo que Gu Yun no le dio importancia,
también se relajó inconscientemente como si no estuviera a punto de ir a ver al líder
de la rebelión, sino a una rara clase de tesoro en su lugar.

Pero Chang Geng se negaba a escuchar sus mentiras. Su rostro se puso rígido con
la tensión. Las dudas acumuladas y suprimidas en su corazón durante todo ese
tiempo salieron de golpe, él preguntó de nuevo: «¿Dónde están las fuerzas de la
Marina de Jiangnan y el Campamento del Hierro Negro?»

En esta ocasión, incluso alguien tan ciego como Gu Yun todavía podía apreciar la
palidez azulada en el rostro de Chang Geng.
Aunque Chang Geng no sabía qué era el "Pabellón Lin Yuan", el disgusto del
Mariscal Gu por el Templo Hu Guo era bien conocido por todos. Sin mencionar otros
asuntos, si Gu Yun ya tuviera hombres a su disposición, ¿por qué razón debería traer
a Liao Ran junto con ellos para ser una ofensa a la vista?

La última vez en el pueblo de Yanhui, aún poseía el decreto secreto del


Emperador, que le permitía convocar tropas a voluntad. Esta vez, el viaje de Gu Yun
a Jiangnan se trataba meramente de él abandonado su deber. El que fuera capaz de
traer unos cuantos guardias Águila consigo ya era más que bueno, ¿dónde más podría
él encontrar a todo un escuadrón?

Y, además, justo en ese momento, ¿por qué Gu Yun siempre debía pausar por un
momento antes de cada oración, solo interrumpiendo bruscamente a Liao Ran?

Podría parecer que actuaba así especialmente para molestar a Liao Ran. Pero
Chang Geng sabía que, a pesar de que él podía ser un poco despreciable en privado,
en asuntos serios, jamás arrastraría dentro sus irritaciones personales.

Por ese breve instante, una suposición aterradora emergió en su corazón: quizás
Gu Yun no había estado actuando en lo absoluto, sino que en verdad no podía
escucharlos. Solo podía leer el lenguaje de señas de Liao Ran, ¿solo entonces podría
deducir lo que los demás estaban diciendo?

Con este pensamiento destellando, Chang Geng primero sintió que todo era
demasiado absurdo, pero entonces, toda clase de detalles extraños en su
comportamiento de los últimos días rápidamente reaparecieron en su mente.

Primero que nada, Gu Yun no era una persona del tipo silencioso, pero durante
esos pocos días, ya fuera que estuvieran solo los dos o junto con los demás: Gu Yun
no había "hablado" con él en lo absoluto, toda la comunicación necesaria se había
llevado a cabo casi únicamente por medio del lenguaje de señas, ¿podría ser que la
gente de Dong Ying fuera así de estricta vigilándolos?

En segundo lugar, ¿por qué debía Gu Yun usar la identidad de un


Maestro Fragante para infiltrarse en esta nave? Había incontables expertos fragantes
ordinarios en este mundo, ¿por qué razón insistió en actuar el papel de un "Maestro
Fragante"?

Cuando se pensaba cuidadosamente, no solo no tenía un muy buen efecto, sino


que también daba muchos problemas, la probabilidad de terminar exponiéndose a
uno mismo era muy alta. Chang Geng no creía que Gu Yun elegiría hacer esto
simplemente para pulir sus habilidades de actuación.

En tercero, este era un detalle menor, cuando entraba a la habitación de Gu Yun,


Liao Ran no llamaba a la puerta: ¿era porque el monje no entendía de modales y
poseía tan gran valentía? ¿o era porque sabía que era inútil incluso si tocaba la
puerta?

Chang Geng debió haber notado esos detalles sospechosos desde el inicio, pero el
Mariscal Gu había sido el comandante de un ejército durante muchos años, portaba
consigo un aura indescriptible, convenciendo a las personas irracionalmente de que
tenía todo bajo control. Los demás solo tenían que comportarse y seguir sus órdenes.
Solo así, Chang Geng sin saberlo había pasado por alto un montón de
comportamientos antinaturales.

Ge Pang Xiao notó que la expresión de Chang Geng parecía diferente, paseó
atolondradamente su mirada de aquí para allá entre los dos.

Afuera, Di Song tocó la puerta suavemente de nuevo y urgió: –Mi General está
esperando, Maestro Zhang por favor apresúrese.

Gu Yun palmeó el hombro de Chang Geng y susurró en su oído: –El Campamento


del Hierro Negro está aquí, no temas.

Después de eso, sacó la tela negra que usaba para vendarse los ojos y se la
tendió a Chang Geng, indicándole que la atara por él.

Chang Geng tomó la tira de tela, sus emociones ocultas, y cubrió los ojos de Gu
Yun.

En un punto ciego donde Gu Yun no podía ver, Chang Geng primero sacudió su
cabeza en dirección a Ge Pang Xiao.

Ge Pang Xiao no había tenido tiempo de reaccionar y entender a qué se refería,


pero Chang Geng ya le había hablado en una voz que no era alta ni baja: –Yifu, si
sigues portándote así, ya no te reconoceré más.

Los ojos de Ge Pang Xiao se abrieron: –¿Ah?

Gu Yun agitó su mano en su dirección: –No hablen más, no se alejen de mi lado


mientras vamos para allá. Esta también puede ser una buena oportunidad para que
ustedes aprendan.

Ge Pang Xiao quedó estupefacto por la respuesta completamente fuera de lugar.

El corazón de Chang Geng se hundió: Gu Yun en verdad no podía oír. Solo sabía
de alguna manera que estaba hablando con Ge Pang Xiao, entonces sus ojos
también...

Pero, ¿no estaban aún claros unos días atrás?

Antes de que tuviera tiempo para pensarlo, Gu Yun ya había tomado la iniciativa
abriendo la puerta.

El corazón de Chang Geng dio un vuelco y corrió a ayudarlo casi en pánico. Ya no


tenía más el corazón para sentirse tímido y auto-consciente sobre su cercanía. Sujetó
nerviosamente el brazo de Gu Yun con una mano, la otra moviéndose hacia la espalda
del hombre, sosteniéndolo gentilmente.

Gu Yun pensó que el cambio abrupto había hecho sentir intranquilo a Chang Geng,
palmeó casualmente el brazo de Chang Geng.

Chang Geng: –...

El comportamiento de Gu Yun se veía misterioso incluso para su propia gente, él


no podía decir si su yifu realmente estaba relajado o si sencillamente estaba
pretendiendo no estar asustado.

Di Song estaba esperando a la puerta. Viendo a Chang Geng y Ge Pang


Xiao enseguida de Gu Yun, sonrió: –Maestro Zhang, por favor, venga por aquí. ¿Oh?
¿La joven dama y el otro Maestro no nos acompañan el día de hoy?

–Nuestra damita se sentía mal por el clima, el Maestro se ha quedado atrás para
cuidar de ella. –Chang Geng lo barrió con una mirada, estaba concentrando toda su
energía en Gu Yun, pero también se tomó el tiempo para sonreír y decir: –¿Por qué?
¿Desea el General que todos nosotros estemos presentes para que pueda revisarnos a
fondo?

Di Song contestó cortésmente: –Pero qué cosas dice el joven maestro.

Esto era originalmente un abanico de islas desoladas, esparcidas en la superficie


del Mar del Este. Para la más grande de ellas, podía tomar solo un día caminar a su
alrededor. Las más pequeñas era tan solo cerca de media hectárea de extensión. Los
buques de guerra estaban atracados por todo el lugar, conectados unos con otros por
cadenas de metal que dejaban salir un vapor blanco. Desde la distancia, parecían una
ciudad flotando sobre el mar.

Mientras caminaba, Chang Geng escribió una breve descripción de sus alrededores
en la palma de Gu Yun. Al mismo tiempo, el adolescente no pudo evitar hacerse una
pregunta: la ubicación de esta pequeña isla era, efectivamente, muy discreta. Una
vez ellos traían su ziliujin de contrabando aquí, no se descubriría fácilmente. Pero
este lugar estaba ya a punto de convertirse en una tierra encantada, ¿estaba muerta
toda la Marina de Jiangnan?

¿O tal vez la Marina de Jiangnan ya tenía a sus hombres mezclados en esto?

Justo cuando sus pensamientos estaban a punto de desbocarse, Di Song, quien


estaba guiando el camino, se detuvo de pronto.

Un grupo de personas que parecían bailarinas pasaron rápidamente frente a ellos


con pasos ligeros, caminando en el largo camino de cuerdas. En combinación con el
vapor blanco que los rodeaba, parecían un grupo de espíritus.

La mujer que los lideraba estaba vestida de blanco, sostenía un instrumento


musical en sus brazos, deteniéndose para presentar su respeto cuando vio a Di Song.
No podía decirse que era hermosa, sus rasgos faciales eran débiles, como si
estuvieran ocultos detrás de una capa de tejido. Desde la cabeza hasta los pies, no
había una parte de ella que sobresaliera demasiado. Era de apariencia agradable,
pero tan pronto como se volvía hacia otro lado, sería difícil para uno recordar cómo
lucía.

Di Song: –No me atrevo, señorita Chen, por favor vaya usted primero. No permita
que el General espere demasiado.

La mujer no se negó. Asintió con la cabeza, hizo una reverencia de nuevo y flotó a
la deriva, la esencia de un tranquilizante inundó el aire.

Chang Geng vio a los labios de Gu Yun curvarse ligeramente hacia arriba,
mostrando una sonrisa.

Al mismo tiempo, Cao Niang Zi, que estaba disfrazado como un chico de Dong
Ying, corrió todo el camino hacia un bote muy discreto. El guardia estaba durmiendo.
Cao Niang Zi colocó sus manos detrás de su espalda, sosteniendo un bastón de hierro
y se le acercó lentamente.

Su figura era pequeña y delgada, sus manos y pies también parecían ser más
rápidos que los demás. Incluso mientras se acercaba al guardia, el otro no había
respondido. Cao Niang Zi usó la luz de luna que se reflejaba en el mar para observar
al hombre que estaba roncando. Viendo que su baba ya estaba por alcanzar su cuello,
Cao Niang Zi de inmediato se sintió aliviado y pensó para sí mismo: "Qué feo."

Las olas del mar se deslizaron suavemente, el bote tembló ligeramente, el guardia
rodó, casi cayendo de su silla de madera. Despertó y se sorprendió al encontrar que
había alguien enseguida de él. El guardia se dio la vuelta y se sentó, viendo al joven
adolescente Dong Ying que estaba usando su lenguaje para saludarlo.

El guardia se relajó y se frotó los ojos, cuando estaba a punto de darle


una mirada más clara a la persona frente a él, Cao Niang Zi ya había blandido su
bastón hacia la parte de atrás de su cabeza.

El guardia cayó sin hacer sonido.

El culpable palmeó su propio pecho y murmuró: –¡Casi me muero del susto, me


muero del susto...!

Cao Niang Zi estaba aterrorizado, pero aun así sus manos se mantuvieron rápidas.
Apresuradamente tomó las llaves de la cintura del guardia y se metió a la cabina. Tal
y como la persona que le dio instrucciones para llegar aquí le había descrito, en
verdad había una celda de prisión y alrededor de veinte o treinta personas que
parecían ser artesanos dentro. Al ver a Cao Niang Zi aparecer, chillaron en voz baja:
–¡Vino el enemigo!

–¡Shhh! – susurró Cao Niang Zi, luego se elevó a sí mismo hasta las nubes. –No
soy una persona de Dong Ying, he sido traído aquí por el Marqués del Orden para
acabar con la rebelión. Déjenme liberarlos a todos primero.

En las profundidades de la noche, había una ligera capa de neblina suspendida


sobre las olas del mar.

Liao Ran y un hombre vestido de negro rápidamente entraron en el camarote de


un barco, docenas de armaduras de acero estaban pulcramente alineadas en el
interior.

Liao Ran sacó una botella de su bolsa, se volvió y se la arrojó a su compañero. Los
dos intercambiaron miradas y comenzaron a verter tinta de pescado sobre las
armaduras de acero.

Di Song llevaba a Gu Yun y los demás hacia un barco de apariencia ordinaria.

El camino de cuerdas aún no había llegado a su fin, pero ya podían escuchar


ligeramente las risas y la música dentro del cuarto. Justo cuando Di Song pisó sobre
la cubierta, ocurrió.

Un rugido con el que Chang Geng estaba demasiado familiarizado resonó desde
una esquina. Después, explotó vapor blanco y una marioneta de hierro oculta en la
oscuridad emergió y blandió su espada hacia Gu Yun.

Incluso Di Song fue tomado con la guardia baja, gritó de inmediato y cayó de
bruces sobre el suelo.

Chang Geng instintivamente desenvainó su espada, pero alguien había empujado


su mano hacia atrás, regresando la hoja de vuelta a su funda.

Al momento siguiente, su brazo estaba vacío, Gu Yun con sus inconvenientes ojos
y oídos giró para deslizarse al lado de la marioneta. Sus movimientos parecían casi
relajados, la punta de sus pies tocó descuidadamente el hombro del monstruo, por un
breve instante, la cuchilla en su mano centelleó con una delgada línea brillante sobre
su rostro.

Las pupilas de Chang Geng se contrajeron: "Un momento, ¿no estaba él vendado
e incapaz de oír?"

El resplandor se desvaneció después de un segundo fugaz. Al siguiente momento,


Gu Yun desapareció detrás de la marioneta, un terrible gritó atravesó la noche, luego
se detuvo abruptamente.

Di Song temblaba mucho.

Los movimientos de la marioneta fueron detenidos en su marcha, congelándose en


el aire. Luego, el cuerpo de un hombre de Dong Ying fue arrojado a un lado. La túnica
de Gu Yun volaba con la brisa marina. Permaneció en la cubierta, sosteniendo en su
mano la daga del hombre de Dong Ying. De pronto sacó un pañuelo y limpió la hoja
con disgusto. Después, descuidadamente, alzó su cabeza ligeramente y extendió una
mano.

La garganta de Chang Geng se movió, su corazón retumbaba como un tambor,


inmediatamente dando un paso al frente para sujetarlo.

Gu Yun dijo: –Si esta es la sinceridad del General, no hay razón para que nosotros
entremos.

Di Song se estaba limpiándose el sudor que le escurría por el rostro


tanto como podía, estaba a punto de abrir su boca cuando Gu Yun lo interrumpió
directamente.

–No tiene que explicarlo, –dijo Gu Yun casualmente. –este hombre sordo no
puede oír.

Después de terminar sus palabras, se dio la vuelta rápidamente para irse. En ese
momento, la puerta de la cabina de donde provenían los sonidos de la música y el
baile se abrió de súbito.

Dos hileras de soldados rasos salieron lado a lado, dejando un pasaje en el medio.
Chang Geng volvió su cabeza y vio a un hombre de mediana edad sin vello facial
dentro de la cabina. Él miró la espalda de Gu Yun y habló con voz fuerte: –¡Maestro
Zhang, por favor quédese!

Gu Yun hizo caso omiso, Chang Geng escribió en su mano: «Su líder ha salido.»

Gu Yun pensó silenciosamente: "Hijo mío, él no es el líder."

El hombre de mediana edad se incorporó y dijo: –He escuchado de la gran


reputación del Maestro Zhang por un largo tiempo. Ese perro del Emperador posee
individuos tan talentosos en sus manos y aun así no sabe cómo hacer buen uso de
ellos, en verdad una señal de que su destino está llegando a su fin.

Entre más lo escuchaba Ge Pang Xiao, más se confundía. Pensó: "¿no es el


'Maestro Zhang' solo un alias que el Marqués eligió al azar? ¿Qué es esto de 'he
escuchado de su gran reputación por un largo tiempo'? Esos halagos corteses del
hombre fueron muy excesivos."

Gu Yun no le prestó atención alguna, alzó su cabeza y le preguntó a Chang Geng:


–¿Qué dijo?

«Dijo que había estado esperando con ansias el encontrarse contigo. El que Su
Majestad no haga uso de ti es prácticamente intentar encontrar la muerte.» Escribió
concisamente Chang Geng. En un breve segundo, había comenzado a unir esta
cadena de eventos.

Eso era correcto, al inicio, Gu Yun solo estaba pretendiendo ser un Maestro
Fragante para abordar la nave.

El Maestro Fragante, los marineros y la nave escolta Dong Ying eran todos lo
mismo. A pesar de que también necesitaban atraer a esas personas a su lado, al final
del día, continuaron siendo personajes menores. ¿Por qué debía su líder querer
encontrarse directamente con él?

O su identidad ya había sido expuesta o las personas del monje de alguna manera
habían forjado una identidad falsa para Gu Yun.

De inmediato, Chang Geng recordó la sonrisa de Gu Yun después de un breve


instante de sorpresa al escuchar que su líder deseaba conocerlo. Su corazón se
hundió: ¿ya lo sabía desde ese momento?

Después de un año, ya no tenía que alzar más su cabeza para mirar a Gu Yun. El
brazalete de hierro hecho especialmente para el chico, por supuesto, ya se había
vuelto inusable. Incluso sentía que, si Gu Yun se quitaba todas sus armaduras, podría
abrazar al hombre con un solo brazo.

No obstante, la gran distancia entre ellos que nunca podría ser cubierta estaba
emergiendo de nuevo en el corazón del joven.

Gu Yun no miró hacia atrás, él asintió con indiferencia.

El hombre de mediana edad juntó sus manos: –Justo ahora, eso fue
principalmente porque esas personas de Dong Ying no conocen sus modales, pero el
Maestro Zhang y yo no nos conocemos el uno al otro, viendo que sus ojos y oídos son
inconvenientes, a pesar de que he recibido pronto la carta de recomendación, seguía
siendo ignorante de sus habilidades excepcionales. Ja ja, esta vez realmente fui capaz
de abrir mis ojos: Qing Xu, sírvele al Maestro Zhang una copa de vino para expresarle
mis disculpas.
Chang Geng trasmitió brevemente las tonterías del hombre de mediana
edad a Gu Yun. Pero antes de que terminara de escribir, una persona del banquete se
había puesto de pie. Era la mujer vestida de blanco con la que se encontraron en el
camino hasta ahí.

Ella sirvió un tazón de vino inexpresivamente: no una copa, sino todo un tazón.

Entonces la mujer se acercó caminando lentamente, no dijo una palabra,


tendiéndoselo derecho a Gu Yun.

El aroma del tranquilizante combinado con la esencia de la brisa marina acarició


sus narices. A pesar de que ella solo era una música cuyo trabajo era el de
entretener, no había ni una pizca de encanto o coqueteo en sus modos, portaba sobre
ella cierta clase de frialdad y lucía algo distante.

Gu Yun extendió su mano, tomó el cuenco de vino de las manos de la mujer y


pareció inclinarse ligeramente hacia abajo para olfatearlo.

Primero reveló una sonrisa, luego susurró un "gracias". Chang Geng ni siquiera
tuvo tiempo de detenerlo cuando Gu Yun ya se había bebido todo el tazón.

La mujer bajó su mirada en una forma humilde, inclinó su cuerpo ligeramente y se


retiró a un lado. El hombre de mediana edad rio a carcajadas: –El Maestro Zhang es
muy desenfadado. Me gusta mucho esta clase de personas directas.

Chang Geng estaba intranquilo, agarró la mano de Gu Yun y escribió en su palma:


«¿Y si estaba envenenado?»

Gu Yun asumió primero que esta era una pregunta de ese traidor. Replicó
tranquilamente: –Para envenenar a un Maestro Fragante que no puede ver ni oír,
debes trabajar más duro en encontrar algo que sea inodoro.

Chang Geng: –...

Afortunadamente, la actitud de Gu Yun ya era muy arrogante desde el inicio. A


pesar de que su sentencia fue un poco extraña, tampoco se escuchaba fuera de lugar.

Al mismo tiempo, Chang Geng se volvió más y más seguro de que Gu Yun en
verdad no podía oír y esto no era del todo un acto.
Hombre de mediana edad: –Por favor, por favor, venga a tomar asiento.

Esta vez, Chang Geng no se atrevió a estropearlo, transmitiendo todo a Gu Yun en


detalle.

Su grupo de personas caminó dentro de la cabina, la fría mujer comenzó a tocar


su instrumento.

Hombre de mediana edad: –Afortunadamente para nosotros, con tan deshonroso


Emperador, nos ha dado la oportunidad para reunir a todos los talentos en este
mundo. Es en verdad el honor de toda una vida.

Gu Yun se burló: –Pero todavía siento que sentarme en el mismo lado con un
grupo de extranjeros bárbaros no es algo que pueda describirse como "afortunado".

Cada una de sus palabras tenía la intención de picar, su provocativo tono burlón
parecía accidentalmente realzar más su imagen de un genio excepcional.

El hombre de mediana edad no se lo tomó a pecho. Obviamente, por el bien de la


rebelión, se había preparado para encontrarse con toda clase de bichos raros en este
mundo a cualquier costo. Solo rio y dijo: –Uno no debe debatir sobre los detalles
menores con el fin de tener éxito, esas palabras del Maestro fueron algo injustas.
Desde la época en la que el Emperador Wu abrió las rutas marítimas, incontables
objetos de los extranjeros han estado vertiéndose dentro de la Gran Liang.

"–Tan solo las marionetas de cultivo de Jiangnan ya tienen la sombra de una


fuerza extranjera detrás. Mientras pueda hacerse, ¿es importante si son orientales u
occidentales?

Mientras hablaba, comenzó a despotricar, enlistando todos tipo de crímenes y


errores desde la regencia de Yuan He hasta ahora, su voz dolida.

La gente con la que Chang Geng y Ge Pang Xiao normalmente tenían contacto,
sino se trataba del misterioso monje del Templo Hu Guo, entonces era un Gran
Académico al cual la mansión había invitado usando lingotes de oro. Esta era la
primera vez que ellos oían esta clase de charla, sintiendo que era incomparablemente
nueva: ninguna de sus palabras era capaz de mantener la lógica, él en verdad solo
dejó correr su boca, diciendo un montón de tonterías.

Gu Yun no habló, solo se sonreía burlonamente.


Después de estar sentados cerca del tiempo que dura un incienso, pareció
acabársele la paciencia. Interrumpió al hombre de mediana edad y dijo: –Este Zhang
vino sinceramente con la intención de unirse, pero el maestro envió a una marioneta
apenas capaz de hablar para entretenerme solo por hacerlo. En verdad una
decepción.

La expresión del hombre de mediana edad cambió al instante.

Gu Yun no habló una segunda vez, tiró de Chang Geng para levantarse: –Si va a
ser de esta manera, nosotros deberíamos retirarnos primero.

El hombre de mediana edad lo llamó: –¡Alto! ¡Maestro Zhang, por favor,


deténgase!

Gu Yun lo ignoró.

En ese momento, los guardias en la entrada se separaron de repente hacia ambos


lados, un hombre delgado y alto vistiendo una larga capa entró con grandes
zancadas: –Maestro Zhang, ¿está calificado este Huang para tener una conversación
con usted?

El hombre de mediana edad se apresuró al lado de la persona de gran estatura


que acababa de arribar y le dijo a Gu Yun: –Este es nuestro Maestro Huang Qiao, este
asunto es de máxima importancia, tengo que verificar su identidad primero. Maestro
Zhang, por favor perdóneme.

Chang Geng frunció el ceño, sintiendo que el nombre "Huang Qiao" le resultaba
bastante familiar, estaba a punto de escribirlo en la palma de Gu Yun, pero él ya
había deslizado suavemente su dedo para detenerlo.

Aquel que había permanecido sordo todo ese tiempo, en realidad fue capaz de oír
esta oración por sí mismo en ese momento.

–Maestro Huang, –murmuró Gu Yun. –Comandante de la Marina de Jiangnan... qué


sorpresa.

Habló mientras se quitaba lentamente la venda del rostro, su par de ojos brillaba
afiladamente como una fría estrella fugaz, ni una pizca de ceguera podía encontrarse
en ellos.

Sacó su brazo del agarre de Chang Geng y agitó su mano al chico cuyo rostro
estaba lleno de preocupación, su sonrisa lucía de alguna manera despreocupada:
–Hey, Maestro Huang, ese año cuando seguí al Viejo General Du para ser su
manadero, ¿no era todavía usted un soldado ambicioso? Separados durante tantos
años, ¿aún me recuerda?
34. Verdad

Chang Geng se apresuró a atraparlo temeroso, pero cuando tocó su espalda


accidentalmente, se dio cuenta de que las ropas de Gu Yun se sentían como si
acabara de ser sacado del agua: su espalda estaba empapada con sudor frío.

Solo después de intentar con la sexta llave fue que Cao Niang Zi finalmente se las
arregló para abrir la puerta de la celda de la prisión: –Deprisa, afuera, deprisa.

Las personas en el interior ya se encontraban en un estado de temor. Cuando


atisbaron el bastón en su mano, el grupo de gente instantáneamente se encogió de
miedo.

En la celda, un hombre anciano de aproximadamente sesenta años quien parecía


ser su líder tembló mientras hablaba: –Joven general, solo somos mecánicos
capturados aquí por las fuerzas rebeldes, no somos sus seguidores, este joven
general debe reportarle esto al Marqués Gu.

Cao Niang Zi rápidamente ocultó el bastón de hierro detrás de su espalda y dijo:


–Mi Maestro está totalmente al tanto de ello, él aún tiene cosas que requieren la
asistencia de todos ustedes.

Así, en ese discreto bote, un grupo de mecánicos descalzos se ayudaron los unos
a los otros para salir de la celda, luego saltaron al mar y nadaron en todas
direcciones. El guardia, que estaba recuperando la consciencia lentamente, terminó
recibiendo otro golpe en la cara.

Cao Niang Zi terminó su misión, frotándose la cintura y bajando la mirada hacia el


guardia: cuando los hombres hermosos se desmayaban, lucían como una montaña de
jade que acaba de caer, era inevitable adorarlos, muy miserables, ¿cómo podía ser
que cuando era el turno de que los feos se desmayaran, sus ojos casi giraban todo el
camino hacia atrás de su cráneo de esta forma?

Sacudió su cabeza y pensó: "¡qué ilógico!"

Luego se pellizcó la nariz y arrastró al guardia dentro de la celda, cerrando la


puerta con llave. Consiguiendo un gran éxito, salió corriendo de inmediato.

En ese momento, en la cabina de la flota principal, Gu Yun, con solo dos


adolescentes detrás de él, se quedó tranquilamente de pie con ambas manos detrás
de su espalda, mirando al grupo completamente armado de soldados rasos frente a
él.

El temperamento de una persona a la edad de quince o dieciséis sería, por


supuesto, muy diferente comparado contra en lo que se convertiría después de
pulirse en el campo de batalla incontables veces. Podría no ser evidente a primera
vista, pero mientras su apariencia no se sometiera a cambios drásticos, sus rasgos
faciales se mantendrían más o menos igual.

Mientras Huang Qiao escuchaba a Gu Yun hablar, ya estaba medio sorprendido y


medio receloso. Después de observarlo durante largo rato, se estremeció
repentinamente y dio un paso atrás: –Usted, usted es...

Gu Yun sostuvo la daga que había tomado del guerrero Dong Ying un momento
atrás, midiendo su peso casualmente, luego usó la tela con la que se vendó los ojos
para atar su cabello hacia atrás y sonrió: –Qué honor, parece que el Comandante
Huang aún me reconoce.

Huang Qiao, quien justo un momento atrás todavía continuaba exhibiendo su


poder, reclutando talentos, en un parpadeo, pareció haber sido golpeado por un
hechizo, tartamudeando incontrolablemente: –Gu-Gu...

Gu Yun contestó: –Mn, Gu Yun, tiempo sin verlo.

Un "clang" resonó antes de que hubiera siquiera terminado: uno de los soldados
rasos había dejado caer su arma de miedo. La atmósfera en el camarote era fría
como el hielo. Solo la mujer vestida de blanco tocando música en la esquina pareció
no prestar atención alguna a esta situación, la melodía continuó fluyendo suavemente
sin perder ni un compás. La canción de los pescadores de Jiangnan sonaba
particularmente fuera de lugar en esta ocasión.

–¡Imposible! –vociferó el hombre de mediana edad que había estado


dejando correr su boca arrogantemente un momento antes. –El Marqués del Orden
estaba exterminado bandidos en el noroeste, ¿cómo podría...?

–Deberías leer más si pretendes rebelarte, –Gu Yun lo miró con toda seriedad. –el
Mar del Este nunca ha criado "Águilas", pero ya debiste haber escuchado de ellas
antes, ¿no?

Aún no había terminado, pero ya se habían escuchado súbitamente varios chillidos


fuera de la cabina. Alguien sacó las luces conseguir una visión más clara, solo para
descubrir dos o tres sombras que parecían fantasmas pasando fuera, arrasando
rápidamente con la tropa principal, tomando vidas mientras aterrizaban.

–¡Águilas Negras! ¡Hay Águilas Negras!

–No... ¡Imposible! ¡Silencio! –gritó Huang Qiao. –¿Cómo pueden el Campamento


del Hierro Negro y el Marqués del Orden estar en el Mar del Este? ¡Imposible!
¡Disparen las flechas! ¡Usen las flechas de arcoíris blanco para derribar este fraude!

–¡Maestro, cuidado!

Un Águila pasó volando sobre su cabeza, las flechas caían como lluvia. El que
intentó activar el arco de arcoíris blanco fue obligado a cubrirse la cabeza y correr por
su vida en medio de la persecución de innumerables flechas.

Todos los cuatro lados cayeron en caos, la dama tocando música en la esquina del
muro se mantuvo tan tranquila como antes, sus dedos deslizándose sobre las
cuerdas, cambiando la canción a Emboscada de los Diez Lados¹, muy adecuada para
la escena.

¹Shi Mian Mai Fu, una pieza de solo para pipa.

Huang Qiao abrió mucho sus ojos: –Incluso si Gu Yun está aquí, ¿Qué podría hacer?
¡No creo que pueda traer con él a todo el Campamento del Hierro Negro desde el
lejano desierto! ¡Mátenlo! ¿Déjenme ver en quien más podrá apoyarse ese perro
Emperador? ¡Adelante!

El grupo de soldados desenvainó sus espadas al unísono, contemplando de


manera asesina a las tres personas rodeadas en medio.

Ge Pang Xiao estaba conmocionado, encubierto por la música, tiró secretamente


de Chang Geng: –¡Hermano mayor, él tiene razón! ¿Qué podemos hacer?

Chang Geng no tuvo tiempo para responder, Gu Yun ya le había dado un golpecito
con los nudillos en la cabeza a Ge Pang Xiao y sonrió con calma: –Si, solo tengo
conmigo a unos cuantos guardias Águila. El Comandante Huang es muy valiente,
¡Bien dicho!

Ge Pang Xiao parpadeó: –Hermano mayor, no, eso no es cierto, el Marqués se


encuentra muy estable.

Chang Geng: –...

Una fila de soldados sacó sus armas: algunos dieron un paso al frente, otros
retrocedieron, alineándose en una formación como una ola de mar. Pero incluso
después de moverse hacia adelante y atrás, nadie se atrevió a acercarse.

Ge Pang Xiao ya se encontraba muy confundido, pensando para sí mismo: "Al


final, ¿tiene gente o no?"

A pesar de que Chang Geng no se atrevía a llamarse a sí mismo inteligente,


normalmente pensaba con un poco más de profundidad que Ge Pang Xiao.
Inesperadamente, en este momento, simplemente estaba tan confundido como el
otro chico. Pensó: "al final, ¿está sordo o no?"

El Mariscal Gu, que era tan difícil de leer como un laberinto, rio brillantemente,
avanzando con grandes pasos en dirección a Huang Qiao, sencillamente ignorando a
los vacilantes soldados alrededor de él: –Si recuerdo correctamente, el maestro del
Comandante Huang: Cheng Zhilu, ¿pareciera ser un tío de Wei Wang? ¿Fue porque en
ese año, cuando el Emperador falleció, Wei Wang no fue capaz de usar a los Guardias
Imperiales, que ahora quiere tomar la vía marítima en su lugar?

Chang Geng recordó de repente: cuando Gu Yun lo llevó de regreso a


la capital ese año, había traído consigo a la mitad del Campamento del Hierro Negro,
dejándolos estacionados afuera, sus espadas apuntaban directamente a la capital.
Cuando los dos se apresuraron al palacio, se habían encontrado con Wei Wang y el
Príncipe Heredero, quien ahora era el actual Emperador, ambos arrodillados frente a
la cámara del anterior Emperador, Gu Yun incluso se detuvo para saludarlos.

Pensándolo detenidamente, ese saludo ocultaba un significado mucho más


profundo.

¿Resultaba que Wei Wang ya había tenido intención de rebelarse en esa ocasión,
pero fue detenido en su marcha gracias a que Gu Yun regresó a toda prisa a la
capital?
Cuando Huang Qiao escuchó esto, pareció haber sido golpeado por un rayo, de
inmediato asumió que su conspiración había sido descubierta.

En ese caso, desde hacía tiempo el Emperador había notado las ambiciones de
Wei Wang, ya sea que hubieran sido expuestas por el lado de la capital o que hubiera
traidores en su propio bando: pero esto ya no era importante, solo sabía que Gu Yun
había venido, estaba acabado.

Por supuesto, ni siquiera en la muerte, Huang Qiao jamás se habría dado cuenta
de que Gu Yun meramente estaba usando su impresión general de las relaciones de
algunos comandantes militares en la corte imperial, usándolas convenientemente
para tomar ventaja.

Los ojos de Ge Pang Xiao se abrieron mucho, pensó: "¿Qué? ¡Así que el Marqués
se enteró de imediato de que a Wei Wang quiere rebelarse!"

La mano de Chang Geng presionó la espada en su cintura.

Huang Qiao supo que ya estaba condenado, la única opción que le quedaba era
arriesgar su vida. Gritó de inmediato y se abalanzó hacia Gu Yun.

En la esquina del camarote, varias marionetas, con el propósito de decoración,


chirriaron al mismo tiempo, rugiendo y alzando las armas en sus manos.

Chang Geng se deslizó desde la espalda de Gu Yun y bloqueó la espada de Huang


Qiao antes de que Gu Yun hiciera un movimiento, hablando en voz baja: –Permítame
experimentar las habilidades marciales del Maestro.

Con su líder tomando la iniciativa, los soldados detrás no se atrevieron a


retroceder sin importar qué tan asustados pudieran estar, precipitándose dentro de la
pequeña cabina todos juntos.

Ge Pang Xiao buscó apresuradamente sobre su cuerpo, incapaz de encontrar nada


con que defenderse siguió rápidamente detrás de Gu Yun.

Gu Yun sostuvo la hoja Dong Ying en frente de él, conduciendo hacia atrás de
forma casual una espada que se dirigía hacia él. Sonrió y dijo: –Shhh, ¿no pueden
todos oírlo?

Sus impredecibles habilidades de actuación eran incluso más asombrosas que las
verdaderas habilidades de artes marciales en sus manos, nadie pudo evitar intentar
escuchar.
La larga espada de Chang Geng cruzó el espacio entre la hoja de Huang Qiao. El
joven dio un salto inexpresivamente, pateando la cintura de Huang Qiao, este gritó,
cayendo a los pies de una marioneta.

El monstruo de hierro no podía diferenciar entre amigos y enemigos, intentado


rebanar a cualquiera que pudiera ver. Huang Qiao luchó para huir.

El sonido de la música en la cabina no se había detenido: nadie sabía lo que la


mujer estaba pensando, cambiando la canción de Emboscada de los Diez Lados a El
Cortejo del Fénix².

²Feng Qiu Huang, otra pieza de solo para pipa.

Las olas del mar se mecían suavemente en el exterior, las Águilas Negras chillaban
mientras pasaban volando. Eventualmente, los rostros de todos cambiaron.

¡Ellos escucharon gritos, silbidos y el redoble de los tambores de


batalla!

Parecía que había miles de tropas rodeándolos desde todas direcciones.

El corazón de Huang Qiao estaba sumergido en terror. En ese momento, no pudo


evitar recordar las terroríficas leyendas del Campamento del Hierro Negro.

Aquel año en la frontera norte, con interminables tormentas de nieve, la


interminable sabana podía engullir a uno por completo, lobos y ovejas temblaban de
miedo por igual, el viento feroz traía con él al ejército fantasmal del inframundo. Ellos
vestían armaduras oscuras, la neblina blanca se arremolinaba detrás de ellos,
rompiendo a través del viento, marchando hacia adelante. Los demonios temían, los
dioses estaban aterrorizados...

En ese momento, repentinamente, la luz desde las líneas de los grandes Jiaos se
atenuó paulatinamente, más y más barcos fueron apagándose, parecía haber un
monstruo invisible en la oscuridad, devorando los navíos de guerra que eran
incapaces de defenderse. Soldados y guerreros Dong Ying por igual cayeron en un
estado de caos. Un enorme fuego artificial explotó en el aire, iluminando la mitad del
cielo. Alguien con ojos agudos exclamó: –¡El Campamento del Hierro Negro!
En la luz residual de los fuegos artificiales, un equipo de soldados vestidos con
Armaduras Pesadas Oscuras abordó la nave, la persona liderándolos se dio la vuelta,
su mirada parecía contener electricidad.

Chang Geng se levantó de un salto, blandiendo su espada hacia abajo contra


Huang Qiao, los ojos de Ge Pang Xiao se movían de aquí para allá, tomó una pequeña
bola de hierro y la hizo rodar en dirección a los pies de Huang Qiao: –¡Hermano
mayor, déjame ayudarte!

La bola de hierro parecía ser capaz de acelerar por su cuenta. Precipitándose


debajo de Huang Qiao, los pasos del Comandante Huang Qiao al instante se volvieron
un desorden. Luchando por bloquear unos cuantos embates, Chang Geng
exitosamente entregó un golpe a su muñeca, él gritó mientras caía sobre el suelo.

Y la pequeña bola de hierro rodó directamente fuera de la muchedumbre, saliendo


a la cubierta, haciendo un sonido silbante mientras volaba hacia arriba y explotaba en
el aire.

Chang Geng torció su mano e insertó la vaina de la espada en el pecho de una


marioneta que se le aproximaba. Tan pronto como lo presionó, la marioneta emitió un
par de chasquidos y luego detuvo su marcha en seco.

Chang Geng: –Yifu, el líder de los traidores ha sido contenido.

Gu Yun rio: –El líder aún está en la capital.

Entonces procedió a caminar fuera del camarote sin prestarle atención a nadie,
pero tampoco nadie se atrevió a detenerlo.

Numerosas Águilas Negras estaban sobrevolando la cubierta, Gu Yun sacó una


placa de acero del tamaño de una mano y la arrojó hacia arriba. Un soldado Águila
Negra la agarró, de pie en la cima del alto mástil, descargó el rugido de cobre
equipado en el Jiao y alzó su voz: –El líder de la rebelión ha sido capturado, el
Emblema del Tigre Negro está aquí. A todos los soldados de la Marina de Jiangnan
presentes, si ven esto, abandonen la oscuridad para venir a la luz, sus faltas
anteriores serán perdonadas, ¡los que continúen con la transgresión serán ejecutados
de inmediato!

El Emblema del Tigre Negro fue dado al Marqués del Orden por el Emperador Wu.
En momentos críticos, podía comandar las siete principales facciones militares. Había
tres en total: uno en manos de Gu Yun, uno en la corte imperial y otro en manos del
Emperador.
Los más de treinta mecánicos que habían sido encerrados anteriormente habían
cortado la energía de todos los Jiaos. Nadie era capaz de contactar a nadie. Más de la
mitad de los soldados rasos de la fuerza rebelde eran de la Marina traídos por Huang
Qiao, la otra mitad eran los soldados no autorizados que ellos reclutaron.

Al oír al soldado Águila pedirles su rendición, instantáneamente se


desató conmoción. Algunos estaban resistiendo obstinadamente, otros desertaron en
el momento. Pero la mayoría de ellos no sabía qué hacer. La asustada gente de Dong
Ying tuvo que tomar la iniciativa de actuar primero con el fin de tener la mano
ganadora, atacando de improviso a sus camaradas del mismo bando.

La flota principal estaba brillantemente iluminada. Chang Geng sacó a empujones


y ató a Huang Qiao. Los rebeldes en el barco vieron que su ventaja se había perdido e
inmediatamente tiraron sus armas.

La imperturbable dama continuaba tocando su instrumento, había cambiado a


través de varias canciones, todas fueron muy bien interpretadas.

El rostro de Gu Yun lucía tranquilo y estable bajo el ligero brillo de la luz, Chang
Geng lo contempló confundido. Por un lado, estaba seguro de que él debió haber
pasado por esta clase de situación muchas veces antes; por el otro, no pudo evitar
preguntarse de dónde salieron los soldados del Campamento del Hierro Negro.

Dos o tres Águilas Negras eran fáciles de ocultar, pero, ¿podía decirse lo mismo
para los soldados del Campamento del Hierro Negro?

Además, ¿cómo se las arregló para traer los soldados hasta aquí desde el desierto
del noroeste?

¿Solo estaba pretendiendo estar sordo? ¿O estaba fingiendo oír claramente?

Por un momento, incluso Chang Geng no pudo evitar sentir que Gu Yun ya sabía
desde el principio que Wei Wang tenía al Mar del Este en la mira, solo estaba
esperando a que ellos estuvieran listos para cosecharlo todo de una vez.

Un retumbido familiar llegó desde lo lejos, Yao Zhen finalmente había movilizado a
las tropas de la Marina de Jiangnan. Los Jiaos Gigantes salieron al mar, la figura de
un Cometa ya se había vuelto visible en la distancia.
Gu Yun y los soldados Águila Negra en el cielo se apoyaron en simples gestos de
las manos para comunicarse. Uno de ellos recibió su orden, cargó el Emblema del
Tigre Negro y voló en dirección al Cometa, dando la bienvenida a las tropas traídas
por Yao Zhen.

Huang Qiao cerró sus ojos con fuerza: su oportunidad se había ido.

La música interminable finalmente se detuvo: la intérprete caminó fuera de la


cabina sujetando su instrumento, contemplando a Huang Qiao completamente atado.

Huang Qiao la observó y gritó: –Chen Qing Xu, ¿incluso tú me traicionarás?

Chen Qing Xu le dirigió una mirada insondable y caminó pasándolo de largo con
una expresión en blanco. Su rostro parecía una máscara: inexpresivo cuando servía el
vino, inexpresivo mientras tocaba música, inexpresivo mientras se desataba una
pelea, inexpresivo incluso cuando era cuestionada.

Ella caminó lentamente hacia Gu Yun y le saludó; –Marqués, señor.

Gu Yun hizo a un lado su arrogancia de un momento atrás: –Gracias a usted,


señorita Chen, por su asistencia, ¿podría preguntarle cuál es su relación con el
Maestro Chen Zhou...?

Chen Zhou era el viejo doctor quien le había prescrito su medicina muchos años
atrás.

–Él es mi abuelo. –Luego, Chen Qing Xu le hizo una sugerencia. –La brisa marina
es fuerte, el Marqués debería moverse al interior de la cabina.

Gu Yun supo que ella le estaba recordando el efecto secundario de la medicina del
intenso dolor de cabeza. No respondió, solo sonrió.

Chen Qing Xu vio que él no escuchó y ella tampoco dijo nada más. Alzó su vestido
para prestar cortesía: –Rezo para que haya paz y prosperidad, para que la gente
pueda vivir por cientos de años.

Gu Yun dijo de nuevo: –Gracias.

Chen Qing Xu se dio la vuelta para bajar del barco. Quizás ya cansada de tocar
música, no le dio prestó ninguna atención a los grupos rebeldes que en ese momento
peleaban entre ellos.

Ge Pang Xiao: –Oh, hay tantas personas del otro lado, ¿cómo podría esa hermana
ser capaz de pasar a través de ellos?

Gu Yun frunció el ceño, justo cuando estaba a punto de detenerla vio a una
persona de Dong Ying volar repentinamente en dirección al camino de cuerdas, abrir
su boca y escupir una flecha oculta.

El Águila Negra volando alto inmediatamente disparó en su dirección y el hombre


de Dong Ying cayó en el mar. Los pasos de Chen Qing Xu cambiaron, haciéndolo
parecer como si estuviera danzando con el ritmo del camino de cuerdas. La flecha
asesina del Dong Ying hizo un sonido tintineante al colisionar con la cadena de metal,
casi rozándole al pasar. Pero sus ojos no se habían alzado ni una vez y ella continuó
alejándose como un fantasma.

Ge Pang Xiao: –...

Por supuesto, toda clase de fenómenos en este mundo salían del Pabellón Lin
Yuan.

Cuando los Cometas Gigantes y los Jiaos arribaron, los rebeldes ya casi se habían
acabado a sí mismos. Las unidades Águila mantuvieron vigilados a los prisioneros de
la nave principal mientras el ejército regular comenzó a limpiar el resto.

Un soldado en Armadura Negra se apresuró a la nave principal. Después de que


su máscara protectora se levantó, Chang Geng se sorprendió al descubrir que esta
persona era en realidad el Maestro Liao Ran.

No obstante, la habilidad del Maestro manejando la armadura no era siquiera tan


aceptable como la de los bárbaros que invadieron el pueblo de Yanhui. A pesar de que
era capaz de conseguir poder infinito con la asistencia de la maquinaria, sus pasos
eran torpes. No era capaz de controlar adecuadamente la cantidad de fuerza. Sus
movimientos semejaban a un gran y tosco conejo, apenas pudo sujetarse del mástil
para equilibrarse, casi arrodillándose directamente.

Mirándolo de cerca, el color de su "Armadura Negra" estaba desvaneciéndose


ligeramente, revelando un color blanco metálico por debajo, incluso su cuerpo
cargaba un aroma a pescado.

Así pues, ¿el "Campamento del Hierro Negro" que le había dado un susto de
muerte a la fuerza rebelde justo un momento atrás resultó ser esta clase de
producto?

¿De dónde provinieron todos esos gritos? ¿Creados por la boca?

Chang Geng hizo rechinar sus dientes silenciosamente, sintiendo que había sido
engañado nuevamente por Gu Yun.

Liao Ran forcejeó para levantar los dos brazos mecánicos, queriendo hacer
algunas señales, pero, siendo incapaz de controlar bien la armadura, las uniones de
los dedos no eran capaces de doblarse, solo podían temblar como algas marinas y
nadie fue capaz de entenderlo.

Él intentó hacer señas hasta el punto de comenzar a sudar, continuaba batallando


en la Armadura Pesada.

Ge Pang Xiao dijo con asombro: –Marqués, señor, el Maestro parece tener una
situación militar urgente que reportar.

Gu Yun le dio un ligero vistazo: –No es nada, ese idiota simplemente no puede
salir, vayan a ayudarlo a descargar la Armadura desde fuera.

Ge Pang Xiao: –...

El monje que estaba atrapado en la Armadura Pesada lo miró inocentemente. Ge


Pang Xiao respiró hondo: –Maestro, ¿no era usted proficiente en todas las clases de
Armaduras de Hierro?

El monje no podía hablar, pero tampoco podía arreglárselas para usar el lenguaje
de señas. Solo podía usar sus inusualmente vívidos ojos para tratar de comunicar su
pensamiento: "Conocimiento no es igual a dominio, un monje no está destinado para
ser usado en el campo de batalla".

Ge Pang Xiao y Chang Geng lo ayudaron juntos a remover la Armadura Pesada. El


Maestro Liao Ran salió rodando, ni siquiera ajustó su apariencia, sino que fue de
inmediato frente a Gu Yun y señaló con toda seriedad: «Mariscal, la Marina de
Jiangnan ha llegado, el Maestro Yao ya se encuentra en el Cometa, sin importar qué,
usted debería moverse dentro de la cabina y descansar un rato.»

Chang Geng estaba sorprendido, fue capaz de sentir algo en esta oración, volvió
su cabeza súbitamente y miró a Gu Yun quien aún permanecía tan tranquilo como
antes.
Gu Yun tampoco insistió en quedarse. Hizo un sonido de consentimiento,
observando la hoja Dong Ying que había recogido antes mientras caminaba
lentamente de regreso. Chang Geng se apresuró a alcanzarlo.

En este momento, el hombre-serpiente Dong Ying usó las sombras para


sigilosamente acercarse más a la cubierta, la shuriken³ dentro de su brazalete de
hierro mostró una ligera luz.

³Xiu Zhong Si. En el caso del que usa el Dong Ying, emplea algo similar a una
shuriken japonesa.

El hombre-serpiente reveló una sonrisa retorcida y en el momento en el Gu Yun


estaba por entrar a la cabina, su par de brazaletes de hierro se activaron al mismo
tiempo, disparando seis shuriken en dirección a Gu Yun.

Un Águila Negra rugió mientras volaba de inmediato hacia abajo.

Chang Geng fue tomado por sorpresa e instintivamente se precipitó hacia el frente
para protegerlo. La fuerza de la brisa marina siendo cortada por las afiladas armas ya
había entrado en contacto con Gu Yun.

Extendió sus brazos y sujetó a Chang Geng, halándolo unos pasos hacia atrás,
lanzando la hoja Dong Ying hacia adelante. Los tres shuriken cortaron la cuchilla
instantáneamente en tres partes al colisionar. Gu Yun giró su mano, su amplia manga
ondeó, sostuvo a Chang Geng y rodó fuera del camino. Las shuriken cortaron a través
de la tela negra que ataba su cabello, el hombre-serpiente fue aniquilado de
inmediato por la unidad Águila volando por encima.

Gu Yun simplemente no le dio importancia a este episodio. Dio unas palmaditas a


Chang Geng y dijo con indiferencia: –Solo un pez que se salió de la red, no es nada.

Se apoyó en el hombro de Chang Geng, intentando ponerse de pie, quién iba a


saber que, en este momento, sus piernas se tambalearon.

Chang Geng se apresuró a atraparlo temeroso, pero cuando tocó su espalda


accidentalmente, se dio cuenta de que las ropas de Gu Yun se sentían como si
acabara de ser sacado del agua: su espalda estaba empapada con sudor frío.
35. Intranquilo

Pensó que ya no podía permanecer más en la mansión o al lado de Gu Yun.

Gu Yun deliberadamente intentó estabilizar su respiración, pero al final, su cuerpo


continuaba temblando involuntariamente después de cada inhalación. Un momento
atrás, mientras se erguía alto como un mástil, los demás no fueron capaces de
detectarlo. Pero justo en ese momento, mientras Chang Geng lo sujetaba, sintió una
especie de severo dolor abriéndose paso dentro de su cuerpo.

Gu Yun jadeó suavemente por un rato, una arruga difícil de detectar se formó
entre sus cejas. Sonrió casualmente a Chang Geng mientras mentía: –Ya, ya, solo
una persona de Dong Ying, déjame tocar tu cabello y ya no habrá nada que temer¹...
no me sujetes tan fuerte.

¹NTE. Lit. "Déjame tocar tu cabello". Es parte de una frase más larga empleada por
las madres para reconfortar a sus hijos, o entre miembros de la familia; como decir
"no temas, aquí me tienes".

Chang Geng: –...

Le dolió y, al mismo tiempo, sintió una urgencia por matarlo.

Gu Yun se apoyó usando la vaina de la cuchilla Dong Ying, poniéndose de pie una
vez más. Las venas de sangre azulada eran visibles en el dorso de su pálida mano,
luciendo como si pudieran salirse de su piel.

El cuenco de vino que Chen Qing Xu le dio contenía su medicina habitual, Gu Yun
pudo saberlo al instante con solo olfateo. Vaciló entre "ciego y sordo" e "intenso dolor
de cabeza, pero poder ver con claridad": por supuesto, la última opción fue elegida.

De hecho, no sería un problema incluso si no tomaba la medicina. Después de


todo, Gu Yun no sabía de antemano que el "músico" del Pabellón Lin Yuan era en
realidad la nieta del Doctor Chen, pero cuando el tazón con medicina fue traído frente
a él, no pudo superar el deseo de retomar el control sobre sus huesos.

Gu Yun podía admitir que Shen Yi tenía razón, sabía que algún día tendría que
aprender a vivir en paz con ese cuerpo roto; pero comprenderlo era una cosa, Gu Yun
todavía no era capaz de ponerlo en práctica.

Aun cuando sabía que sin apoyarse en la vista o el oído podía continuar viviendo
sin ningún obstáculo. Incluso si entendía en su corazón que, en cualquier clase de
enfermedad, una vez acostumbrándose a ella, no seguía siendo considerada como tal.

Sin embargo, por esta razón, el Viejo Marqués lo había privado de sus más
despreocupados años en su infancia. A pesar de que el tiempo había pasado y las
cosas habían cambiado, seguía siendo difícil que este viejo rencor desapareciera.

Tal dificultad, podía resolverse lentamente, y esperar a que el tiempo lo


respondiera todo: en realidad, en los últimos años, mientras aprendía a vivir bien
junto con Chang Geng, los rencores de Gu Yun contra la generación anterior se
habían derretido en gran parte, a pesar de que ciertamente no trataría a Chang Geng
tan duramente como lo hizo el Viejo Marqués, pero podía ir entendiendo poco a poco
el corazón de padre del Viejo Marqués de ese entonces.

Todo el odio y resentimiento en el mundo, en su mayoría, podía resolverse


intentando olvidar, la otra opción era colocarse a uno mismo en la posición del otro y
afanarse en llegar a un mutuo entendimiento.

Chang Geng rechinó sus dientes: –No.

No solo no lo soltó, sino que incluso apretó su agarre, adhiriéndose a él con todo
lo que tenía, casi parecía que se estaba obligando a sí mismo más cerca de Gu Yun y
se movió dentro de la cabina.

Gu Yun dijo: –¿Cómo inventaste una nueva forma de portarte


malcriado?

Chang Geng volteó las palabras del otro en forma de burla: –Recibí un susto de
muerte por la persona de Dong Ying.

Gu Yun: –...

Chang Geng pensó para sí mismo: "mantén la calma, mantén la calma".

Usó su fuerza de voluntad desesperadamente para tranquilizarse, ajustándose a


una postura relativamente cómoda para Gu Yun.
Chang Geng frunció el ceño mientras observaba la cara de Gu Yun. Bajó su voz y
susurró: –Yifu, ¿dónde te duele?

Gu Yun supo que no podía ocultárselo. Meditó por un momento, luego eligió
decisivamente jugarle un truco sucio. Le hizo un ademán con su dedo a Chang Geng
para que se acercara más.

Chang Geng se acercó con seriedad.

Gu Yun susurró: –Periodos irregulares, dolor abdominal.

Chang Geng no fue capaz de reaccionar al principio: –¿Qué?

Solo lo entendió después de preguntar. El rostro del chico se ruborizó de


inmediato. No había forma de saber si era por vergüenza o por enojo.

Gu Yun en ese momento se encontraba teniendo un terrible dolor que le partía la


cabeza y no deseaba nada más que darse de cabeza contra la pared. Viendo que el
fácilmente avergonzable Chang Geng era demasiado adorable, rio mientras intentaba
contener su dolor. Entretenimiento y resistencia, no le faltó ninguno.

Los ojos de Chang Geng lucían como si fueran a lanzar fuego, mirándolo furioso.

Gu Yun estaba muy bien versado en la rutina de "debes de dar una palmadita en
la cabeza después de jugar una broma". Él tosió una vez y dijo con franqueza: –No
tuve tiempo de cenar, después de beber el cuenco de vino frio de la señorita Chen,
me duele un poco el estómago, no es nada.

Esto sonaba un poco más razonable. Pero para las personas quienes habían
pasado años en el ejército, ¿quién no había experimentado comidas irregulares, un
día entero, un día de hambruna?

Y para aquellos con piel especialmente gruesa² y robusta como el Gran Mariscal
Gu, ¿cómo podía actuar desvergonzadamente como si fuera débil y delicado?

²Una persona de "piel gruesa" se refiere a alguien que es insensible a las críticas,
burlas, etc; y/o un desvergonzado.

Los esfuerzos de Chang Geng por mantenerse en calma fueron completamente


arruinados, su ira estalló rápidamente: –Gu Shiliu, tú...
El "tú" se mantuvo suspendido en el aire por un largo tiempo, fue incapaz de
pensar en qué decir a continuación.

Gu Yun sonrió súbitamente, alzó su mano y palmeó la cabeza de Chang Geng:


–¿Qué? ¿Todo un adulto y ya sabes cómo querer a tu yifu? Tu amor no será
desperdiciado.

Su mano era tan vasta como los cielos, las llamas de la ira en el corazón de Chang
Geng se extinguieron en un abrir y cerrar de ojos, dejando atrás solo una
insignificante estela de humo, evaporándose tanto en su impotencia como en su
debilidad.

Chang Geng pensó: "Solo Dios te amará, ni una sola verdad sale de tu boca, ¿por
qué debería angustiarme por nada? Él no podía morir de todos modos."

Sin embargo, el rictus de dolor de Gu Yun le causaba un sufrimiento como si le


perforaran los ojos. Chang Geng podía controlar lo que diría y lo que pensaría, pero
no podía controlar su preocupación y ansiedad.

Después de estar malhumorado por un rato, dejó salir un suspiro, se


dio la vuelta, rodeando la enorme silla y comenzó a ayudar a Gu Yun masajeando sus
sienes, sus movimientos parecían bastante profesionales.

Chang Geng vio que los hombros de Gu Yun comenzaron a relajarse.


Generalmente, si no había dolor en las áreas el pecho y del abdomen, los miembros
podrían estar tan activos como de costumbre. Pensó que unas pocas heridas
superficiales en los brazos y las piernas no serían suficientes para dolerle tanto.
Después de considerarlo, la única respuesta que quedaba era un dolor de cabeza:
Chang Geng recordó que algo similar ocurrió una vez antes, cuando viajaron desde el
pueblo de Yanhui a la capital.

Mientras presionaba, no pudo evitar ridiculizarlo: –Yifu, la última vez me dijiste


que tenías migrañas, ¿ya lo olvidaste?

Gu Yun: –...

En verdad lo olvidó, había dicho un sinfín mentiras en su vida. Si recordaba


claramente cada una de ellas, probablemente no le quedaría espacio para recordar
nada más.
Chang Geng: –¿Y bien?

Gu Yun: –El dolor de cabeza también está ahí, ¿no fue porque he dedicado mi
existencia a la Gran Liang al punto de caer enfermo?

Incluso esa clase de palabras podían ser pronunciadas sin ruborizarse: Chang
Geng admitió su derrota, su enojo se desvaneció por completo.

Después de que Gu Yun terminó de hablar, empleó el viejo truco de "caer dormido
tan pronto como la cabeza toca la almohada" y disfrutó del servicio de Chang Geng
con sus ojos cerrados. Desafortunadamente, la situación en el exterior todavía no se
asentaba. Tuvo que mantener un oído fuera en todo momento y no se atrevió a caer
en un sueño profundo.

Al inicio, Chang Geng estaba completamente concentrado en presionar los puntos


de acupuntura para él; después de un rato, su mirada no pudo evitar caer sobre el
rostro de Gu Yun.

Para aquellos a quienes uno está acostumbrado a ver, belleza o fealdad no hace
mucha diferencia. Incluso con la apariencia hechizante del monje, después de andar
por ahí con él durante un largo tiempo, sintió que no era diferente del tío Wang en la
residencia del Marqués: oh, en realidad el tío Wang ponía más atención a su higiene
personal que el monje.

Solo Gu Yun era una excepción.

El atado de cabello de Gu Yun fue arruinado por el hombre Dong Ying, no tuvo
tiempo de rehacerlo adecuadamente de nuevo, dejándolo caer sobre sus hombros
como el agua que fluye. Chang Geng lo contempló durante largo tiempo, suprimiendo
fuertemente las imágenes de sus sueños pasados que rompieron involuntariamente
sus cadenas y se alzaron en su mente. Si no ejercitaba su autocontrol, esos recuerdos
lo invadirían con más fuerza, creando una prolongada ilusión.

Cada vez que llegaba a este punto, él interrumpiría a la fuerza sus pensamientos
de la misma forma que cuando combatía al Hueso de la Impureza, sacaría los versos
sin significado de las escrituras budistas que Liao Ran le enseñó y los recitaría en el
fondo de su corazón una y otra vez, como si usara una piedra afilada para triturar
repetidamente su corazón.

Pero súbitamente este truco, de alguna forma, no funcionó. Podría ser que todo el
autocontrol de Chang Geng fue usado para contener su enojo, que sus pensamientos
repentinamente corrieron desbocados como un caballo que se libera de sus riendas.

El Hueso de la Impureza dentro de su cuerpo tejió para él una absurda e


indescifrable fantasía.

Pareció verse a sí mismo inclinándose y besando la frente de Gu Yun, las cejas, el


puente de su nariz... todo el camino hasta los labios. Sus labios no deberían ser muy
suaves ni tampoco muy dulces, quizás eran más amargos, como el aroma medicinal
que siempre estaba impregnado en su cuerpo, o tal vez sabrían como vino, Chang
Geng incluso quiso morderlo.

Con esta idea emergiendo, el dulce y ferroso sabor a sangre pareció


surgir inmediatamente, permaneciendo en sus dientes y labios, Chang Geng se
sobresaltó y se estremeció de sobremanera.

Volvió a la realidad y se encontró de pie detrás de la silla de Gu Yun, la punta de


su lengua había sido mordida por él mismo.

Al siguiente segundo, Chang Geng se percató de que sus dedos todavía


continuaban al lado de la cabeza de Gu Yun. Los retiró de inmediato como si estuviera
ardiendo.

Se quedó quieto, aturdido por un momento, luego murmuró intranquilo: –¿Yifu?

Gu Yun estaba profundamente dormido, no abrió sus ojos y tampoco vio la ligera
chispa rojo sangre en los ojos de Chang Geng.

Chang Geng lo miró profundamente, luego recogió su espada y salió corriendo de


la cabina.

En el exterior, la brisa marina soplaba ferozmente, las Águilas Negras estaban


volando cerca de la nave principal para hacer guardia y la Marina oficial de Jiangnan
se encontraba limpiando el campo de batalla bajo el mando de Yao Zhen. La gente
Dong Ying se dispersó en todas direcciones, saltando directamente al océano,
preparados para tomar pequeños botes o alejarse nadando. Los Jiaos en todas
direcciones ya habían tendido una red oscura en el agua. En un breve periodo de
tiempo, se las habían arreglado para atrapar esos peces que se enredaron a sí
mismos dentro de la red.
Huang Qiao fue llevado personalmente frente a Yao Zhen. Yao Zhen parecía estar
en reflexionando profundamente, inclinándose para decir algo al otro.

Esta precipitada cadena de eventos entró en los ojos de Chang Geng, pero no en
su mente. El ardiente calor en su rostro se disipó lentamente con la brisa marina.

El frio y desolado aire marino era como una úlcera, devorando el camino hasta su
médula, taladrando sus huesos, el frio amargo podía cortar a través de su piel. Chang
Geng encaró el mar y se reprendió a sí mismo: "Eres un miserable animal".

Pensó que ya no podía permanecer más en la mansión o al lado de Gu Yun.

Dos días después, en la residencia del Maestro Yao.

Las flores de durazno en el patio habían florecido, el vapor estaba mezclado con
una agradable fragancia que acariciaba el rostro. Gu Yun se sentó junto a la ventana,
comiendo semillas de melón mientras esperaba a que Yao Zhen escribiera el reporte.
Por temor a que pudiera haber cambios en el lado de la capital, el reporte urgente ya
había sido enviado primero.

La capital bloqueó las noticias, pero todas las facciones tenían sus propios ojos y
oídos. Algunas palabras ya se habían filtrado: dijeron que el Emperador estaba furioso
y ordenó a los Guardias Imperiales rodear a Wei Wang. Wei Wang había intentado
escapar de la capital esa noche, pero fue capturado mientras iba en camino a la
Puerta De Sheng. No había información de cómo se trató con él después.

En cuanto a ese momento, el polvo en Jiangnan se había asentado, era necesario


escribir otro reporte explicando la causa y el efecto al Emperador.

Yao Zhen que tenía cara de que le faltaba dormir, bajó su pincel: –Marqués,
señor, ¿qué debemos hacer acerca de esto?

Gu Yun respondió casualmente: –Solo di que el Maestro Fiscal estaba al tanto de


extraños sucesos en el mar, que mandó gente en secreto para observar
cuidadosamente y acabó con el plan de los rebeldes antes de que pudiera ser
ejecutado.

Yao Zhen: –No, no, yo soy un Académico, estaba mareado mientras volaba en el
Cometa, mareado mientras navegaba en el Jiao, con nauseas durante todo el camino.
No poseo las habilidades ni el talento. Es natural que solo el Marqués pueda entrar en
la línea enemiga y cambiara el rumbo.

Gu Yun sonrió y dijo: –¿El Marqués? El Marqués del Orden está en el


noroeste, ¿fue capaz de teletransportarse? Por otro lado, escuché que el Maestro Yao
es de mente muy aguda, ordenando a los soldados usar Armadura Oscura, asustando
a los rebeldes y provocando que pelearan entre ellos. Tal forma de llevar a cabo las
cosas es en verdad admirable.

Yao Zhen dijo con brusquedad: –No puedo hacerlo, por favor, no me lastime.

El Maestro Yao tenía treinta y seis ese año. Era la edad más prospera para un
hombre. Se dejó crecer un animado bigote y nació naturalmente con un rostro de
apariencia inteligente y capaz. La carrera de este hombre como un funcionario
durante la mitad de su vida siempre se había encontrado con muchos altibajos, desde
el inicio se había apegado a esa tierra llena de peces y arroz; y nunca había
conseguido ninguna gran contribución. Su especialidad era dormir durante un día
entero.

Quizás fuera por esto que la mayoría de la gente había olvidado su origen: en el
doceavo año de la regencia de Yuan He, el maestro de Gu Yun, Li Mo Sen, quien aún
estaba vivo en ese entonces, era el jefe examinador de la sesión de los Exámenes
Imperiales. Cuando se encontró con el ensayo de Yao Zhen, no pudo evitar golpear el
escritorio con halagos. Lo había presentado al Emperador Yuan He, y Su Majestad lo
había asignado personalmente como un Zhuang Yuan³.

³Un título para aquel con el más alto puntaje en el examen imperial.

Gu Yun dijo con un significado más profundo: –Apaciguó la rebelión en el Mar del
Este, eliminó una gran batalla que podría haber puesto en peligro áreas de gran
importancia, ¿no necesita ni siquiera un mérito tan grande? En el futuro, estará listo
para entrar en el mundo con la autoridad en sus manos.

Yao Zhen sonrió amargamente: –¿Qué clase de talentos recibieron ese tipo de
salario? Yo no poseo ni el talento ni la virtud, solo espero encontrar un buen lugar
para retirarme al final del camino, ¿cómo podría poseer la habilidad de cambiar el
rumbo? ¿Podría por favor el Marqués perdonar a este humilde funcionario?

Gu Yun: –Incluso quería reportarle a Su Majestad que lo enviara al noroeste para


ser un supervisor del ejército.

Yao Zhen sostuvo su cabeza y dijo: –Aun tengo una anciana madre arriba de los
ochenta y niños jóvenes esperando a ser alimentados. Pido al héroe que perdone esta
vida de perro. En su lugar, puede tomar las cosas que desee de mi hogar.

Gu Yun: –...

–Marqués, señor, ¿qué tal esto? Puesto que este asunto ocurrió aquí. El
Gobernador de Liangjiang⁴: el Maestro Zhou, en definitiva, no podrá evitar verse
involucrado. Debería ir a discutir esto con él.

⁴Liangjiang, se refiere tanto a la región de Jiangnan como Jiangxi.

Yao Zhen sonrió apologéticamente, viendo que la expresión en el rostro de Gu Yun


no era muy buena, agregó rápidamente una oración: –Es cierto, también está el
joven Príncipe. Su Alteza viajó a Jiangnan y accidentalmente se encontró con la
fuerza rebelde capturando a los mecánicos. Presenciando tales fechorías, se escabulló
dentro de su base a solas, asistiendo a nuestras fuerzas desde el interior y capturó
personalmente a su líder. ¿Cómo lo ve? ¿suena esto bien?

Escuchando esas palabras, Gu Yun ya no dijo nada más.

Por el origen de Chang Geng, a pesar de que Su Majestad no expresó


abiertamente su opinión, era cierto que cargaba con alguna clase de resentimiento.
Actualmente, con ese asunto envolviendo a Wei Wang, Su Majestad debió sentirse
enormemente decepcionado. Si entonces veía que su inoportuno hermano menor
estaba claramente manteniéndose de su lado, quizás podría estar dispuesto a dejar
atrás el resentimiento de la generación más vieja.

Chang Geng estaba cerca de alcanzar la edad para heredar su estatus


real. Si podía obtener el favor de Su Majestad, quizás sería mejor para su futuro.

Gu Yun sopesó esta opinión por un momento y luego miró a Yao Zhen con
frustración. Esta persona era, de hecho, muy talentosa. De otra forma, hubiera sido
difícil para él mantener una relación duradera de amistad con el Marqués del Orden
después de tener la oportunidad de encontrarse con él solo una vez, pero también era
verdad que no estaba buscando algo más para sí mismo. Todo lo que pedía para su
vida era ser capaz de comer y dormir, derramando toda su inteligencia en enaltecer a
otros.

Yao Zhen sonrió y preguntó de nuevo: –Marqués, señor, ¿qué opina?

Gu Yun era muy perezoso para prestarle más atención, rodó sus ojos y se alejó
caminando. Había pretendido dejar silenciosamente Jiangnan. En este asunto, tanto el
Pabellón Lin Yuan como el Campamento del Hierro Negro había volcado sus esfuerzos,
pero era inconveniente para ambos lados que se conociera su aparición, ¿cómo
disfrazarlo de buena forma? Solo podían apoyarse en el pincel de Yao Zhen.

Cuando Gu Yun abrió la puerta, vio que Chang Geng se encontraba haciendo una
flauta de bambú en el patio. Ge Pang Xiao, Cao Niang Zi y las dos hijas pequeñas del
Maestro Yao se reunieron alrededor de él. Chang Geng era hábil, amable y paciente,
haciendo una flauta para cada uno de ellos. Su trabajo manual lucía bastante
decente, las dos pequeñas niñas que aún no cumplían diez años de edad estaban
animándolo y saltando alrededor de él.

Gu Yun volvió a estar de buen humor al ver a Chang Geng. Aunque nunca lo
había dicho en voz alta, siempre esperó que Chang Geng creciera para convertirse en
un joven agudo e inteligente, pero que no lo externara; virtuoso y benevolente pero
que no le faltara resolución; de mente no tan débil como su padre, pero tampoco tan
extremo como su madre.

La persona en la que Chang Geng había crecido es exactamente lo que él hubiera


deseado.

Incluso su apariencia había elegido heredar los puntos buenos de sus padres.

Caminó más cerca, tomó la flauta que solo estaba comenzando a tomar forma de
las manos de Chang Geng y sonrió: –¿Hay una para mí?

La sonrisa relajada en la cara de Chang Geng desapareció. Tomó la flauta de


vuelta y se la dio a la pequeña niña que estaba esperando con ansias a un lado: –Solo
es un juguete para los niños pequeños, el trabajo manual es burdo y feo. Yifu, por
favor no te burles de mí.

Gu Yun: –...

Miró silenciosamente a la flauta en la mano de la niña pequeña, pensando: "La


quiero".

La niña, que ni siquiera era tan alta como las piernas de Gu Yun, escondió sus
manos detrás de la espalda y lo miró atentamente.

Chang Geng bajó las cosas en sus manos, le hizo un gesto a Ge Pang Xiao para
que se llevara a las dos niñas pequeñas a jugar a alguna otra parte, se incorporó y
siguió por detrás de Gu Yun: –¿Volverá yifu a la Región Occidental?

Gu Yun: –Mn, tú volverás a la capital a encontrarte con Su Majestad, Chong Ze te


enseñará todo lo que necesitas decir, no te preocupes.

Chang Geng asintió en silencio.

–Esta vez has obtenido un mérito, el Emperador quizás incluso tenga una
recompensa para ti, –dijo Gu Yun. –podría permitirte ir a la corte para escuchar los
asuntos políticos. Si lo mencionas, podría incluso dejarte venir a reunirte conmigo en
el noroeste.

Después de encontrarse de nuevo con Chang Geng este año, este ya había
crecido hasta convertirse en joven maduro que no se perturbaba al encontrase de
cara al peligro. Su puerilidad del año pasado se había ido. Gu Yun se había vuelto
más indulgente con la idea de llevarlo consigo al noroeste.

La situación actual ahí podría ser considerada pacifica en ese momento. Gu Yun
pensó que podría llevar a Chang Geng junto con él para que aprendiera cosas nuevas.
Después de todo, incluso sin hacer nada, después de volver a la capital, Chang Geng
todavía sería capaz de considerar este crédito como propio.

Cuando Gu Yun se fue de casa, Chang Geng no había deseado nada más que ir al
noroeste con él. Gu Yun pensó que ahora que finalmente obtendría lo que quería, al
menos podría estar más feliz y emocionado.

Inesperadamente, Chang Geng detuvo sus pasos. Permaneció en silencio durante


un momento y luego dijo: –Yifu, ya no quiero ir a la Región Occidental.

___________

Referencias

La región de Liangjiang será mencionada a menudo más adelante, por lo que aquí
dejo una referencia geográfica (Podrán encontrarla en el glosario también).
36. Separación

¡Este niño en verdad aprendió cómo responder!

Gu Yun se quedó atónito, esto era completamente diferente a lo que había


esperado: –¿Por qué?

Chang Geng le respondió razonablemente: –La Región Occidental ya se encuentra


vigilada por el Campamento del Hierro Negro de yifu, el que yo esté ahí solo causaría
más problemas; además, también estoy causándote molestias para forjarme un falso
mérito militar, sin ningún significado.

A pesar de que esta también era la intención de Gu Yun, pero con Chang Geng
descubriéndola directamente como tal, aun así, sintió como si lo hubieran rociado con
agua fría. Apenas pudo mantener su expresión inamovible y dijo: –Entonces...
también está bien, regresar a la capital para escuchar de política también es bueno.
Mi viejo maestro tiene otros estudiantes, podrías ir y hacer amistades con
anticipación...

Chang Geng: –¿No es eso justo lo mismo?

Mientras hablaban, miró hacia el final del estrecho pasillo, la brillante luz dorada
del sol de Jiangnan brillaba sobre el jardín lleno de innumerables flores primaverales
en flor. Sin embargo, escuchando a los sirvientes de la mansión de Yao: a pesar de
que las flores lucían enérgicas en ese momento; de hecho, el periodo de floración solo
duraba entre diez días y medio mes, no pasaría mucho tiempo antes de que se
marchitaran.

Afortunadamente florecieron ahí en el jardín, si hubiera crecido en una montaña


desolada, únicamente podrían mostrar su belleza de forma silenciosa para luego
marchitarse silenciosamente sobre la tierra; la vida y la muerte separadas solo por un
parpadeo, rodeadas solo por unos cuantos pájaros y animales salvajes: ¿quién estaría
ahí para comprenderlo?

Las flores eran así, y también lo eran las muchas emociones innecesarias de amor
y odio en el corazón.
Chang Geng: –Yifu, hay un montón de personas talentosas alrededor del Maestro
Liao Ran. Desearía viajar con ellos, no retrasaré mi proceso de lectura ni mi
entrenamiento...

"¿Qué es esta tontería?"

Antes de que ni siquiera pudiera terminar, Gu Yun ya lo había interrumpido, su


expresión oscura: –No.

Chang Geng se dio la vuelta y lo miró en silencio.

Ocultas en los ojos del joven que permanecía con su espalda a contraluz había
cosas inexplicables que Gu Yun nunca antes había notado. En esta ocasión, mientras
les daba un vistazo, fue ligeramente tomado por sorpresa.

Inmediatamente se dio cuenta de que su tono de voz un momento atrás fue un


poco duro, suavizó su expresión y dijo: –Si quieres salir afuera a jugar, espera hasta
que hayas vuelto a la capital, pídele al tío Wang que arregle todo para que unos
cuantos guardias de la mansión te acompañen por ahí. Solo una cosa: no tienes
permitido ir a ningún lugar donde no haya una estación imperial. Cada vez que
llegues a una estación, debes mandarme una carta para reportarme que estás a
salvo.

Chang Geng dijo débilmente: –Comer y vestir bien durante todo el camino de esa
manera, solo haría todo más embarazoso, ¿no? Si es así, entonces yo igual podría ir a
ofrecer incienso al Templo Hu Guo junto con las señoras y señoritas, ahorraría más
dinero y esfuerzo de esa manera.

Gu Yun: –...

¡Este niño en verdad aprendió cómo responder!

¡También lo coronó con un florecido y bien escondido sarcasmo!

El buen humor de Gu Yun por el hermoso paisaje primaveral de


Jiangnan se había disipado. Pensó: "¿Cómo puede seguir sin escuchar? ¿Fue porque
lo consentí demasiado?"

Su tono comenzó a sonar impaciente: –La tierra es vasta, la gente es maliciosa,


¿qué diversión hay ahí? Ese monje no puede defenderse a sí mismo, a excepción de
huir, solo puede pedir por comida. Si algo fuera a ocurrirte en tu viaje con él, ¿cómo
se supone que se lo explique al anterior Emperador?

"Ah," pensó Chang Geng con indiferencia. "en realidad es por tener que
explicárselo al Emperador anterior. Si él supiera que solo era un pequeño niño
bastardo que Xiu Niang sacó de quién sabe de dónde y al que usó para confundir al
linaje real, se enfurecería al punto de volver a la vida para matarme."

Cada vez que miraba a Gu Yun, sentía que su corazón era cortado por un cuchillo,
su pecado crecía más grande y pesado, no deseaba nada más que huir de inmediato.
Pero el otro hombre lo había retenido firmemente y se rehusaba a dejarlo ir.

Sin que Gu Yun lo supiera, durante un breve periodo de tiempo, el corazón de


Chang Geng incluso dio a luz a un irracional y persistente odio hacia él, pero
afortunadamente, regresó rápidamente a sus sentidos.

Chang Geng retiró sus ojos de Gu Yun y dijo con calma: –Yifu me dijo unos días
atrás que, cualquier camino que yo eligiera estaría bien mientras fuera el camino que
quiero para mí mismo. Solo han pasado unos días, pero ¿ya te has retractado de tus
palabras?

El corazón de Gu Yun estalló en llamas: –Dije que quería que lo pensaras


cuidadosamente por tu cuenta, ¿llamas a esto "pensar cuidadosamente"?

Chang Geng: –En verdad lo creo así.

–¡No, piensa de nuevo! Ven a verme después de que lo hayas pensado


cuidadosamente. –Gu Yun no quería regañarlo afuera, solo dándose la vuelta
enfurecido para retirarse.

Chang Geng contempló su figura marchándose, sacudiendo los pétalos sobre su


hombro. Escuchó el sonido de pasos viniendo por detrás de él, podía decir quién era
sin siquiera darse la vuelta: –Que el Maestro sea testigo de tal escena, qué
embarazoso.

Al inicio, el monje no se atrevió a aparecer. Después de asomar su cabeza dentro


y fuera durante un largo tiempo, al ver que Gu Yun se había ido, finalmente mostró
su rostro con alivio. Señaló: «El Marqués tiene buenas intenciones.»

Chang Geng bajó la mirada hacia sus manos, ya se encontraban cubiertas por
una delgada capa de callos, pero aún no habían sido pulidas con cicatrices.
Dijo con indiferencia: –No me quiero convertir en un ser incompetente quien solo
puede depender de su amabilidad.

«Este monje sintió que Su Alteza fue un poco extremo.» expresó. «Incluso si se
tratara del mismo Dios, a temprana edad, la mayoría de las personas deben crecer
bajo la guía y protección de sus padres. Con el estándar de Su Alteza, ¿no querría
decir que todos en este mundo son incompetentes? Los grandes talentos florecen
tarde y necesitan evitar el volverse arrogantes.

Chang Geng no respondió, por supuesto, no lo tuvo en cuenta.

El monje dijo: «Vi la expresión en el rostro de Su Alteza, el veneno ya debió haber


devorado todo el camino hasta sus huesos.»

Chang Geng estaba impactado: lo primero que asumió fue que el hombre se había
dado cuenta del Hueso de la Impureza dentro de él.

Sin embargo, el monje continuó señalando: «Hay veneno en los corazones de


todas las personas, algunos pesados, otros ligeros, y a la edad de Su Alteza, no
debería haber actuado así, usted ha estado pensándolo demasiado.»

Chang Geng sonrió con tristeza: –¿Qué es lo que sabe?

Siempre sintió que todo alrededor de él: el estatus real, la identidad falsa... fueron
robados para él por Xiu Niang. Un día, alguien se percataría que no los merecía,
revelaría la verdad y él perdería todo.

Inquietud y ansiedad se habían convertido en un hábito, por lo que Chang Geng


siempre sintió que en esa capital solo era un extraño.

Gu Yun estaba planeando su futuro desde la perspectiva de "el Cuarto Príncipe",


sin embargo, Chang Geng descubrió que no era capaz de poner su corazón en ello.

Cada día, mirando al espejo, sabía que era un dragón de tierra¹revolcándose en el


lodo. No obstante, los demás debían colocar sobre él cuernos y escamas, haciendo su
mayor esfuerzo para vestirlo como un verdadero dragón. Pero incluso con más
ornatos, al final seguía siendo un gusano, que nunca podría alcanzar el rango de
nobleza.
¹Una lombriz; recuerden que el símbolo del Emperador es el Dragón para entender la
metáfora.

En este caso, era mejor distanciarse ahora, para prevenir cualquier vergüenza
futura.

Solo Gu Yun, todas las alegrías y penas que el hombre le había dado eran
inmensamente inolvidables, grabadas dentro de sus huesos, sin ningún indicio de
insinceridad. No podía engañarse a sí mismo y decir que sería capaz de dejarlo ir
fácilmente, es solo que con frecuencia sentía que él no era digno.

Chang Geng no se reprendió a si mismo por mucho tiempo, pronto se recompuso


nuevamente y preguntó: –Ah sí, Maestro, siempre he querido preguntarle, al final, la
enfermedad que tiene mi yifu, ¿qué es exactamente? Su comportamiento en el viaje
al Mar del Este fue muy extraño, pero se ha negado a decirme.

El monje se apresuró a sacudir su cabeza: «Amitabha, este monje no se atreve a


discutirlo.»

Chang Geng frunció el ceño. –Él exhibiendo su poder es una cosa, ¿incluso usted
lo ayudará?

«El Marqués no es del tipo que exhibe su poder sin razón.» Él sonrió. «Si él no
quiere mencionar este asunto, no es porque tema que otros conozcan su debilidad,
sino quizás porque ésta es la espina encarnada en su cuerpo y el veneno en su
corazón: ¿quién se atrevería a tocar el asunto sensible del Marqués del Orden? Su
Alteza, por favor perdone la vida de este monje.»

Chang Geng frunció su cejo, pensativo.

No había sido fácil para Gu Yun escapar de las arenas doradas del desierto,
durante esos pocos días, había tenido la intención de ir a darle un buen vistazo a los
paisajes de Jiangnan, ir a montar a caballo, dar un paseo en bote en el lago, admirar
a unas cuantas damas hermosas. En resumen, había deseado divertirse a sus anchas
antes de irse.

Pero al final, las dos oraciones de Chang Geng habían matado su ánimo, terminó
quedándose encerrado en su habitación, sin voluntad para dar siquiera un paso fuera.
Porque ver a Chang Geng era suficiente para hacerlo enojar, lo mismo para Yao Zhen,
él estaba incluso más furioso mirando a Liao Ran.
Las dos bribonas de la familia Yao aún se negaban a detenerse, soplando
ensordecedoramente la flauta una tras la otra, como un par de pericos ruidosos.

Mientras Gu Yun escuchaba esas notas fuera de tono, recordó cómo Chang Geng
tomó la flauta justo de su mano y se enojó aún más. ¿No solía él antes guardar todo
para su yifu? ¿Cómo es que cambió tan rápido?

Qué lamentables eran los destinos de los padres y sus hijos: parecían estar
conectados por sangre, pero al final no duraban mucho.

Incluso en las verdaderas familias eran así, qué decir de los extraños como ellos,
donde ni siquiera había una relación sanguínea.

En la noche, un soldado Águila Negra aterrizó en el patio: –Gran


Mariscal, el General Shen mandó una carta.

Gu Yun suprimió su ira, recibió la carta y le dio un vistazo, solo para descubrir que
era completamente diferente de las usualmente largas platicas de Shen Yi, la carta
solo tenía unas pocas palabras escritas en ella: "Urgente, apresúrate a volver."

Shen Yi, desde el Instituto Ling Shu hasta enfrentarse a situaciones de vida o
muerte con él en los campos de batalla, no había nada que no hubiera visto antes. Si
no fueran asuntos urgentes, no hubiera escrito una carta expedida para apurarlo.

Soldado: –Mariscal, usted ve...

Gu Yun: –Lo sé, no hay necesidad de contestar, partiremos mañana.

Él aún no había resuelto las cosas con Chang Geng, Gu Yun inicialmente pretendía
ignóralo por dos días y luego hablarlo de nuevo, pero en ese momento, con Shen Yi
urgiéndole que volviera de esa manera, no había otra opción. Caminó de aquí para
allá en su habitación dos veces y luego se puso en movimiento para encontrar al
chico.

Chang Geng estaba practicando con su espada en el patio. Gu Yun se quedó


parado, viéndolo durante un momento, luego se volvió repentinamente para sacar la
espada del soldado Águila Negra. El soldado aun traía encima su equipamiento, el
ancho de la hoja de la pesada espada era del tamaño de una mano adulta, Gu Yun la
tomó como si solo fuera un plumero: –¡Atento!
Su voz todavía no había terminado, pero su espada había cortado a través del
aire. Chang Geng lo confrontó firmemente, sin retroceder ni un solo paso.

"Él ha mejorado," pensó Gu Yun, "su mano tiene más fuerza ahora."

Tomó prestada la fuerza del arma en su mano para saltar por encima, su espada
creó un circulo semejando a una luna llena.

Chang Geng no se atrevió a enfrentarlo directamente, retrocediendo de inmediato


un par de pasos. No era capaz de dispersar la fuerza en este movimiento, la espada
pesada de Gu Yun parecía una serpiente fantasma, lanzando tres tajos en un
parpadeo. Chang Geng cruzó su espada frente a su pecho para bloquear el ataque,
sus pasos habían sido obligados a retroceder hacia una esquina. Se dio la vuelta para
saltar sobre una columna, girando en el aire y pisando sobre la espada de Gu Yun con
una pierna.

Gu Yun lo elogió, luego aflojó su agarre sobre la empuñadura de improvisto. El pie


de Chang Geng de pronto perdió su apoyo, desbalanceándose. Gu Yun entonces
alargó su mano, tomando de nuevo la empuñadura y presionó gentilmente sobre el
hombro del chico quien aún no recuperaba el equilibrio, el matiz oscuro de la cuchilla
provocó que le dieran escalofríos en el acto.

Gu Yun sonrió, palmeó el hombro de Chang Geng con la espada, luego la arrojó de
vuelta al soldado detrás de él: –Nada mal, no has descuidado tu entrenamiento.

Chang Geng frotó su muñeca ligeramente entumecida: –Todavía es mucho peor


comparado con yifu.

Gu Yun dijo: –Mn, en verdad mucho peor.

Chang Geng: –...

Bajo circunstancias normales, ¿no deberías primero decir algunas palabras de


elogio y luego dar un par de consejos? ¡En su lugar incluso lo usó para presumir!
¿Podría haber un yifu así de modesto?

Gu Yun: –Si vienes al Campamento del Noroeste, puedo enseñarte


personalmente.

Como era de esperarse, era sobre ese tema de nuevo, Chang Geng no pudo evitar
reír.
Era extraño que, en ocasiones, cuando una persona en verdad quiere
algo, esta persona lo intentaría por todos los métodos, arriesgando todo lo que tiene
con el fin de conseguirlo, pero, al contrario, al sentir que ya no lo quiere más, vendría
a encontrarla directamente a su puerta.

Chang Geng se negó amablemente: –Tiempo atrás, en la mansión del Marqués, he


preguntado a mi instructor, 'cuando yifu era joven, también ha practicado el arte de
la espada y artes marciales en esta mansión, ¿cómo fue capaz de volverse tan
poderoso?'

"–El instructor me dijo que las habilidades sólidas dependen principalmente de


cuánto esfuerzo está uno dispuesto a poner en su entrenamiento. Pero el volverse
poderoso era principalmente porque uno había pasado a través de muchos encuentros
de vida o muerte en el campo de batalla, quién enseñó no era de importancia.

La sonrisa de Gu Yun desapareció.

Chang Geng: –Yifu, lo he pensado cuidadosamente, aun deseo ir y ver el mundo.

Gu Yun frunció el ceño: –¿No es el mismo cielo y la tierra en la capital que en las
fronteras? ¿Qué más quieres ver? ¿La Gran Liang ya no es suficiente para ti? ¿Quieres
nadar también en los países de occidente?

Esos dos, padre e hijo, estaban a punto de pelear de nuevo: el soldado Águila
Negra permaneció quieto al fondo, sin atreverse a hacer ningún sonido; el asesino
que dominaba el cielo sostuvo su larga espada, pretendiendo ser una pila de carbón
que alguien olvidó limpiar.

Chang Geng no dijo nada, solo miró profundamente en los ojos de Gu Yun. Por un
momento, deseó vomitar todo lo que había suprimido en su corazón durante todo ese
tiempo, pero decidió no hacerlo: intentó imaginar todas las formas posibles en las que
Gu Yun podría reaccionar a ello, sintiendo que no sería capaz de manejarlo.

Gu Yun: –No tienes que decir nada. No quiero saber de dónde vienen esos
pensamientos tuyos. Mañana, dile a ese monje que se largue, tú estarás yendo de
regreso a la capital. Si no quieres ir al noroeste, entonces quédate en casa, ¡no
necesitas ir a ningún lado nunca más!

Chang Geng quería gritar con fuerza: "¡La mansión no es mi casa!"


Pero en cuanto esas palabras alcanzaron sus labios, ya las había mordido a la
mitad y tragado de vuelta, estaba instintivamente asustado de que sus palabras
fueran a herir el corazón de Gu Yun: a pesar de que ni siquiera sabía si Gu Yun tenía
un corazón para sentirse herido.

–Yifu, –dijo Chang Geng con calma. –esta vez te he causado problemas,
haciéndote viajar hasta aquí desde el lejano noroeste, en verdad me siento muy
entristecido, pero si no quieres hablar razonablemente, yo solamente puedo actuar a
voluntad. He huido una vez, puedo huir una segunda vez. No puedes estarme
vigilando por siempre, los guardias de la mansión no serán capaces de retenerme.

Gu Yun estaba furioso, su corazón siempre había ido hacia la mansión. Sin
importar cuánto detestaba la idea de volver a la capital, pero mientras pensaba
acerca de cómo finalmente era capaz de volver a casa, siempre lo había esperado con
muchas ansias.

Ahora sabía que en los ojos de Chang Geng, ese lugar no era diferente de una
prisión.

Gu Yun: –Déjame verte intentarlo.

Los dos rompieron infelizmente de nuevo.

El soldado Águila Negra lo alcanzó con prontitud, Gu Yun no había ido muy lejos ni
estaba preocupado sobre si Chang Geng podía oírlo o no. Dijo fríamente: –No tienes
que seguirme mañana, escolta a Su Alteza a la capital, ¡no lo dejes dar ni un solo
paso afuera!

Soldado: –...entendido.

Un incendio en la puerta de la ciudad también es una calamidad para los peces en


el estanque², incluso el Águila Negra volando fuera de la puerta terminó
achicharrándose para terminar convertida en una gallina desplumada, en verdad
involucrando a los inocentes.

²NTE. Proverbio: el observador también sufrirá; los espectadores inocentes serán


atrapados en el fuego cruzado.

Temprano a la mañana siguiente, Gu Yun partió enfurecido.


No habló de nuevo con Chang Geng. Puesto que estaba a punto de partir, el
inmoral Marqués del Orden incluso se escabulló en el patio de la hija de cinco años de
edad del Maestro Yao sin que nadie se enterara y robó la flauta de bambú que había
sido dejada en el columpio. Después de que la niña despertó y descubrió que la flauta
había desaparecido de la nada, lloró con pena durante todo el día.

La velocidad de regreso de Gu Yun fue incluso más rápida a comparación de


cuando partió, y la primera oración que dijo después de aterrizar fue: –Prepara mi
medicina.

Shen Yi lucía muy serio: –¿Todavía puedes oír?

–Sí, –dijo Gu Yun. –pero no será por mucho tiempo, si hay algún asunto de
importancia, dilo rápido.

Shen Yi sacó unas hojas de papel: –Estas son las confesiones de Sha Xie Zi. Nadie
más las ha visto, lo he interrogado personalmente y esperé a que el Mariscal
regresara para tomar una decisión.

Gu Yun los leyó rápidamente mientras caminaba, pero de pronto, sus pasos
detuvieron su marcha. Enrolló los papeles en su mano.

Por un momento, su expresión parecía aterradora.

Sha Xie Zi invadiendo la Ruta de la Seda se debía, en realidad, únicamente a las


conveniencias de la ruta, su verdadero objetivo era el país de Lou Lan. Parecía que
poseía en sus manos un mapa del tesoro de Lou Lan: esta cosa llamada "tesoro"
resultó ser una mina de ziliujin que corría a través de mil kilómetros.

Shen Yi bajó su voz para preguntar: –Mariscal, este asunto es muy grave,
¿deberíamos reportarlo a la corte imperial?

Gu Yun soltó rápidamente: –No.

Entonces lo pensó con rapidez y le preguntó a Shen Yi: –¿Dónde está el mapa?

Shen Yi murmuró lo suficientemente alto para que solo ellos dos pudieran oír:
–Sha Xie Zi lo tatuó en su estómago.

Gu Yun: –¿No dijo de dónde lo obtuvo?


–Fue robado. –dijo Shen Yi. –Esos bandidos del desierto arrasan en todas
direcciones, sin temer nunca a nadie. Las personas de la Gran Liang, los países más
pequeños de la Región Occidental, los extranjeros occidentales, ellos le roban a quién
sea que se encuentren; incluso los mismos bandidos no saben de qué lado viene el
mapa que se combinó con su botín.

Gu Yun le respondió con un "mn", estrechando sus ojos que comenzaban a ver
borroso de nuevo, dirigiendo su vista hacia el floreciente Lou Lan con miles de luces a
la distancia. Un jovencito de Lou Lan estaba tocando un instrumento de una sola
cuerda en el muro de la ciudad como un loco, riendo y sonriendo mientras miraba en
dirección a Gu Yun.

Gu Yun ya no tenía el corazón para divertirse con esas personas de Lou Lan que
solo sabían comer y beber. Regresó los pedazos de papel a Shen Yi: –Siléncialo.

Las pupilas de Shen Yi se contrajeron.

–Elimínalo y deshazte de todos los rastros. –los labios de Gu Yun lucían casi como
si estuviera callado, todas sus palabras parecían estar contenidas dentro: –Esos
bandidos también, solo di que querían escapar, nuestras fuerzas no tuvieron más
opción que asesinarlos... este asunto quedará entre nosotros dos, si fuera a filtrarse,
solo podría ser de tu parte. Investiga de inmediato el origen de ese mapa del tesoro.

Shen Yi: –Entendido.

Él preguntó de nuevo unos momentos después: –Mariscal, he escuchado un rumor


desde la capital de que Wei Wang ha sido arrestado.

Gu Yun lo miró: –Incluso tú mismo dices que es solo un rumor, el decreto imperial
aún no ha sido enviado, no hagas ninguna especulación, ponte a trabajar.

Shen Yi respondió con un "si". El agotamiento en la cara de Gu Yun aún no se


desvanecía, permaneció de pie en su lugar, presionando la esquina de sus ojos, solo
podía esperar que él hubiera exagerado su reacción acerca de este mapa del tesoro
de origen desconocido.

El desastre de los jiaos en el Mar de Este aún no se había estabilizado, el noroeste


ya tenía este extraño acontecimiento, continuaba teniendo el presentimiento de que
estos eventos no eran una coincidencia.
Medio mes después, dos reportes de la situación en Jiangnan yacían frente al
Emperador Long An, Li Feng.

Li Feng dio unos toques sobre su escritorio, un hombre de arriba de los cuarenta
con una larga barba se acercó rápidamente, encendiendo la lámpara de vapor por él.
Este hombre era el tío sanguíneo de Su Majestad: llamado Wang Guo, actualmente el
individuo más favorecido en la corte imperial.

Li Feng abrió el primero: estaba escrito acorde lo que Gu Yun y Yao Zhen habían
discutido ese día, adulando a todos los oficiales de Jiangnan, desde el más pequeño
hasta el más grande, aplaudiéndoles después sus méritos y buena voluntad al final. El
Emperador no dijo nada después de que terminó de leer, procedió a tomar el
segundo.

Este era un reporte confidencial, la forma en la que estaba escrito era


completamente diferente al anterior, decía:

"Ese día, el Marqués del Orden, Águilas Negras y Armaduras Negras junto con
docenas de personas aparecieron en el Mar del Este y capturaron a su líder rebelde...
acorde a la confesión del líder, había una mujer en el barco de la fuerza rebelde, su
paradero y acciones eran misteriosas, se sospecha que ella es un miembro del
Pabellón Lin Yuan y una vieja conocida de Gu Yun..."

Después de que Li Feng terminó de leer, no dijo nada y le pasó los dos reportes a
Wang Guo.

Wang Guo los leyó rápidamente, evaluó cuidadosamente la expresión insondable


de Li Feng, intentando adivinar cuáles podrían ser sus pensamientos, luego procedió a
hablar: –Esto... Su Majestad, el Marqués del Orden envuelto en este asunto, a pesar
de que ha conseguido un mérito, pero abandonar su deber a voluntad sigue siendo
bastante...

Li Feng: –Él tiene un Águila Negra que le permite viajar durante miles de
kilómetros, volar a través de todos los Planos Centrales es un asunto de solo unos
pocos días. A pesar de que dejó su deber, no actuó particularmente fuera de la línea.
Es solo que tengo mucha incertidumbre, ¿cómo puede haber una coincidencia como
esta? ¿Qué papel juega el Marqués del Orden en todo esto?

Wang Guo estrechó sus ojos, pareció haberse percatado de algo.

Los delgados dedos de Li Feng tamborilearon sobre el escritorio: –También está el


Pabellón Lin Yuan: el Pabellón Lin Yuan se ha escondido en el jianghu³ durante
muchos años, ¿por qué aparecieron de repente? ¿cuándo contactó Gu Yun con estas
personas?

³NTE. Jianghu. Literalmente "ríos y lagos". Es un término muy utilizado en la


literatura china para referirse a las comunidades de artistas marciales en las historias
wuxia y/o las sociedades fuera de la ley. Una forma de actuar fuera del gobierno.

El Pabellón Lin Yuan: oculto durante la paz y prosperidad, alzándose de frente al


caos.

Wang Guo respiró hondo: –Su Majestad quiere decir... que Gu Yun alberga
motivos ocultos...

Li Feng lo miró, sus labios se curvaron en una sonrisa: –¿Qué está diciendo el tío?
Tío Shiliu creció conmigo desde la infancia, apaciguar la rebelión fue una gran
contribución. Si usted tiene tales pensamientos, ¿no haría que un súbdito leal se
sienta desalentado?

Wang Guo no entendió lo que quería decir, por un momento solo pudo seguirle el
juego y no se atrevió a responder.

Li Feng: –Es solo que nuestra tierra natal, la Gran Liang, se extiende por miles de
kilómetros, de norte a sur, todo ha tenido que depender de él, ¿No agotaría esto a mi
Tío Real? Me pregunto si es momento de encontrar a otros que puedan compartir esta
carga con él.

Fin del Tomo I


Tomo II: El Viento Furioso no Cesa

37: La Orden de Percusión¹

¹Percusión. jī g, La traducción más literal sería "tamborileo", viene del dicho jī g


míng jīn Literalmente, tocar el tambor y hacer sonar el gong, refiriéndose a una orden
para avanzar o retroceder.

Este "académico" era Chang Geng. Después de la gran discusión con Gu Yun cuatro
años atrás, fue "escoltado" de regreso a la capital por el Águila Negra.

A través de las eras, muchas dinastías y cambios diferentes se inmortalizaron en


las páginas de la historia, ningún Emperador había sido igual a otro. Algunos habían
traído paz y prosperidad a su país. Unos habían llegado para traer ruina a la nación y
su gente. Otros solo estaban preocupados por la iluminación, descuidando los asuntos
políticos. Y algunos estaban destinados a preparar una tormenta.

El Emperador Yuan He indudablemente perteneció a la categoría de "hacer todo


por la iluminación"; era compasivo e indulgente, senil e incompetente. Su hijo, a
pesar de que compartía puntos de vista políticos similares a él, su estilo sin duda
correspondía a la clase que provocaría vientos tormentosos y turbulencia.

El Emperador Long An, Li Feng, nunca había creído en "el gobernar a una gran
nación es como cocinar un pez pequeño"². Era ambos: diligente en los asuntos
políticos y una persona de mentalidad fuerte. Desde el inicio de su ascenso al trono,
se había esforzado por reforzar la lenidad en el manejo de los asuntos
gubernamentales del régimen anterior.

²Una sentencia del libro de Lao Zi: Tao Te Ching (El Libro del Método y la Virtud),
refiriéndose a que si uno se entromete demasiado cuando está cocinando un pez
pequeño provocará que se haga pedazos. Si uno se inmiscuye demasiado en los
asuntos de las personas cuando gobierna una nación, provocará que las personas se
rebelen.
En el primer año, envió un decreto para que el Marqués del Orden escoltara al
Príncipe de la Tribu del Lobo Celestial, Jia Lai Yinghuo de vuelta al norte. Al mismo
tiempo, firmó un tratado de negocios con varias naciones de las regiones
occidentales, abriendo la Ruta de la Seda.

Ya fuera reparando la amistad con las tribus de Man o inmovilizando al Marqués


del Orden en la Región Occidental, ordenándole supervisar la urgente expansión de la
Ruta de la Seda: estas acciones habían expresado lo mucho que Emperador odiaba
que el tesoro nacional fuera vaciado gradualmente para que todos lo vieran. Era como
si quisiera decir: "Si tú, Gu Yun, no puedes hacer dinero, entonces ve a venderte a ti
mismo."

En el segundo año de Long An, Wei Wang conspiró con la gente de Dong Ying,
intentando construir su propio reino en el mar y desencadenar un desastre con los
Jiaos. Inesperadamente, su conspiración fue delatada mientras estaba en progreso.
La Marina de Jiangnan capturó a su líder en un parpadear. Wei Wang fue arrestado,
luego, al final, bebió veneno para "suicidarse".

³NTE. En la antigua China, a los altos funcionarios o personas nobles que cometían
crímenes, en lugar de una sentencia de muerte tal cual, se les enviaba ya fuera tiras
de seda o veneno para que se "suicidaran", esta clase de muerte era considerada más
digna.

El Emperador Long An había usado esto como una oportunidad para limpiar y
reforzar a los oficiales de Jiangnan. Ochenta y seis oficiales, tanto grandes como
pequeños, estuvieron implicados, más de cuarenta fueron ejecutados, no había
tiempo suficiente para asesinarlos a todos hacia el final del otoño, se requirió
separarlos en tres partes. Los demás o fueron destituidos a ser sirvientes o exiliados
y nunca serían puestos en función de nuevo.

En el mismo año, una nueva ley fue implementada comenzando desde


Jiangnan, luego fue expandida hacia otras áreas, investigando estrictamente las
tierras ocupadas por los terratenientes locales. Sin embargo, incluso después de que
la investigación estuviera terminada, las tierras no consiguieron regresar a la gente
común y los agricultores, sino que fueron tomadas de vuelta por la corte imperial.

Después de que los poderes locales fueron reunidos y devueltos al gobierno, hasta
el tercer año de Long An, por cada terreno, lo que fuera sembrarse o construirse en él
tenía que pasar a través de capas de aprobación. Este grado de centralización había
superado incluso aquel del reinado del Emperador Wu en su tiempo, y las
restricciones en el ziliujin habían alcanzado un nivel sin precedentes nunca antes
visto.

Nadie se atrevió estar en desacuerdo: si alguien se atrevía a hacerlo,


indudablemente pertenecía a aquellos de la facción de Wei Wang y sería asesinado en
el momento.

Otros dos años pasaron, en el cuarto año de Long An, Li Feng comenzó a
implementar la "Ley Zhang Ling": los mecánicos de entre la gente común debían
registrar sus nombres en las áreas locales y obtener una "Credencial Zhang Ling"
para poder continuar trabajando.

De acuerdo a la calificación y nivel de habilidad de cada persona, la corte imperial


dividió a los mecánicos en cinco niveles. Había una impresión debajo de cada
credencial y cada impresión estaba enumerada. Aquellos quienes poseían esta
acreditación, lo que han arreglado o creado, todo debía ser registrado a fondo.

Había firmes restricciones sobre qué tipo de trabajos estaba permitido tomar
dependiendo de su nivel. Estaba estrictamente prohibido para los mecánicos no
registrados el aceptar trabajos.

Para todas las armaduras y la maquinaria relacionadas con las necesidades


militares, los mecánicos que no pertenecieran al ejército no tenían permitido
involucrarse, por violar esta orden, serían castigados con un dedo cortado y siendo
mandados al exilio.

Cuando este decreto fue promulgado, hubo mucha controversia en la capital, pero
sin importar cuánto abogaron los oficiales de la corte ni qué razonamientos que
expusieran, el Emperador y el gabinete, que había pasado por un "ajuste", todos
tenían una oración en respuesta: si no restringían a los mecánicos, ¿cómo podían
apretar la válvula que estaba drenando el ziliujin?

No obstante, con esta ley aún sin terminar de ser discutida, Li Feng ya había
lanzado la siguiente bomba: la "Orden de Percusión", apuntando directamente al
ejército.

Acorde a sus diferentes funciones, había siete principales servicios militares, y un


comandante sería asignado a cada región: Jiangnan, los Planos Centrales, la Región
Norte, la Región Occidental y la Región Sur⁴. El nombramiento y destitución del
personal militar, salarios, raciones, armaduras y equipamiento serían coordinados por
el Ministerio de Asuntos Militares, otras cuestiones serían manejados por los
comandantes de las regiones militares individuales.

⁴NTE. Por orden de nombramiento, la trasliteración del chino más correcta sería:
Jiangnan (Regiones al sur del rio Yangtsé), Zhongyuan (los Planos centrales), Saibei
(al norte de la Gran Muralla), Xi Yu (Las regiones occidentales, en la dinastía Han el
término designaba el área al oeste de Yumenguan incluyendo lo que hoy es Xinjiang y
partes de Asia Central) y Nanjiang (Al sur de Xinjiang).

El Marqués del Orden con el Emblema del Tigre Negro en sus manos podía
comandar tropas en cualquier región del país en caso de situaciones críticas.

Li Feng conservó el diseño de las cinco regiones principales y tampoco tocó el


Emblema del Tigre Negro en manos del Marqués del Orden. Solo estableció varios
supervisores en adición a los comandantes existentes de cada región. Los
supervisores estaban directamente bajo el Ministerio de Guerra, una nueva persona
sería cambiada a esta posición una vez cada tres años. Su trabajo solo consistía en
una cosa: solicitar la "Orden de Percusión" al Ministerio de Guerra.

Si la Orden de Percusión no ha arribado, cualquier comandante que se


atreviera a desplegar tropas sería tratado igual que si llevara a cabo una rebelión.

Excepto por el Campamento del Hierro Negro, todas las tropas estacionadas en las
cinco regiones principales requerían seguir esta ley.

Cuando la Orden de Percusión fue decretada, todo el país estaba impactado,


¿quién tendría el corazón para preocuparse de un asunto tan trivial como los
mecánicos de la gente común?

El Emperador y los oficiales de la corte discutieron ruidosamente durante un año,


tres de los cinco comandantes querían dimitir. Caótico al punto de alarmar al Marqués
del Orden en el Noroeste.

El Marqués del Orden no había tenido aún la oportunidad para expresar su opinión
del decreto de Su Majestad que básicamente estaba intentando buscar la muerte,
pero ya había tenido que viajar a todos lados sin importar la dificultad para calmar el
corazón del personal militar, escuchando pacientemente el llanto de los viejos
generales. Tan pronto como un asunto quedaba asentado, otro emergía,
increíblemente caótico.
En la víspera de Año Nuevo, cuando Gu Yun regresó a la capital para reportar sus
deberes, más de cincuenta pañuelos fueron arrojados en su camino por jóvenes
damas y señoritas en la calle⁵. No había tenido tiempo para enorgullecerse y ya había
tenido que regresarlos para que las personas limpiaran sus lágrimas: incluso los
pañales eran menos desperdicio que esto.

⁵Cuando las tropas marchaban dentro de la capital, las damas arrojaban un pañuelo
hacia los soldados que encontraban apuestos.

Incluso la gente común se había alterado junto con ellos. Todos los académicos de
cada biblioteca a través del país parecían no tener nada más en sus bocas, repitiendo
cada día "esta ley", "aquella ley", debatiendo sin parar.

La corte imperial que bajo el reinado del Emperador Yuan He estuvo envuelta en
una pesada y silenciosa atmosfera finalmente tenía algo sobre qué hablar.

Este caos se prolongó hasta el sexto año de Long An, el debate en torno a la Orden
de Percusión todavía no había concluido. El Emperador se rehusaba a abolir el
decreto, pero por el momento, tampoco mandó fuera a ningún supervisor. Este
decreto quedó suspendido en el aire, como una espada que pende, preparada para
romper uno de los dos lados en cualquier momento.

Era un frío otoño de otro año, habían transcurrido cuatro años desde el desastre
en Jiangnan, los huesos de Wei Wang se había helado, este asunto se convirtió en un
tema pasado de moda y nadie lo mencionaba más.

Cerca del camino oficial a Sichuan, se encontraba una pequeña taberna llamada
"Aldea Xinghua". Se decía que el nombre más común para una aldea en todo el
territorio de la Gran Liang era "Aldea Xinghua". Donde sea que hubiera una licorería,
ocho de diez lugares eran llamados "Aldea Xinghua".

Un hombre joven levantó suavemente la cortina y entró.

Estaba cerca de los veinte, ataviado en una vieja túnica, vestido como un
estudiante pobre, pero lucía muy apuesto, portando una especie de perspicacia: tenía
un alto puente de la nariz, como si hubiera sido tallado por un cuchillo, sus ojos eran
ligeramente profundos, semejando frías estrellas; sin embargo, no emitía un aura de
agresividad o que provocara miedo, sino que en lugar de eso parecía gentil y
apacible.

Los ojos se iluminarían al verlo por primera vez, sin cansarse incluso al admirarlo
por un largo tiempo, sino al contrario, incluso se podía distinguir un trazo de distancia
que era difícil describir con palabras.

La taberna era muy pequeña, incluso un perro grande tenía que


inclinarse cuando pasaba por la puerta, solo había dos mesas en el interior, y las dos
ya se encontraban llenas ese día.

El dependiente, quien también trabajaba como mesero y cajero, se encontraba en


ese momento jugando con su ábaco a falta de algo mejor qué hacer. Su mirada fue
atraída involuntariamente hacia este hombre joven, lo elogió silenciosamente: "qué
apuesto"; y luego juntó sus manos para saludar: –Estimado cliente, señor, mis
disculpas. Coincidentemente, no quedan asientos, aún hay otro lugar para hospedarse
a unos ocho kilómetros, ¿quizá podría revisar ahí?

El académico no se enojó: –Solo estoy un poco sediento por mi viaje, ¿podría


molestar al tendero para rellenar una botija de buen vino para mí?

El dependiente tomó su cantimplora y, cuando abrió la tapa, un fuerte aroma a


vino se elevó: –Zhu Ye Qing, muy bueno.

Un cliente en la mesa se ofreció: –Este joven maestro, por favor venga a


descansar aquí, puede sentarse en mi lugar.

El académico no se negó, respondió con un "gracias".

Aún sin esperar sentarse, ya podía escuchar a alguien en la mesa contigua


hablando: –¿Qué es lo que están discutiendo todos ustedes? Creo que el actual
Emperador es muy bueno, ¿qué está tan mal acerca de tomar el control? Permítanme
decir unas cuantas palabras irrespetuosas, el hombre que no se hizo cargo de nada,
durante todo el día sino se apresura a leer las escrituras de Buda, entonces estaba
mezclándose con los ocupantes de palacio, ¿es eso un buen Emperador?

El académico no esperaba llegar a cruzarse con personas que estaban discutiendo


de política incluso en esta taberna. Alzó la vista y vio a un hombre anciano con sus
pantalones enrollados hacia arriba, sus manos eran anchas y sus dedos todavía
estaban manchados con aceite de máquina. Parecía que quizás era un mecánico de
bajo nivel.

Un hombre que parecía ser un viejo campesino a su lado lo siguió de inmediato:


–¿No lo es? Solo mira el precio del arroz, desde que comenzó esta dinastía, ¿han visto
alguna vez un precio del arroz que fuera más barato?

El mecánico vio que había ganado un seguidor, procediendo a soltar su boca con
gran entusiasmo: –Fui a la ciudad el día anterior y escuché a un grupo de estudiantes
en la biblioteca hablando, cuando se trata del tema de la Orden de Percusión, un
joven estudiante estaba diciendo tonterías como que el Emperador está "debilitando
las defensas en la frontera de la Gran Liang". En verdad es solo discutir estrategia en
el papel, ¡es ridículo!

"–¿No vieron todos ustedes la rebelión de Wei Wang? Esos comandantes están a
gran distancia del Emperador. Si ellos albergan alguna insatisfacción, sin discutir si la
tierra de Su Majestad puede estar a salvo o no, ¿no somos nosotros, el pueblo, los
desafortunados que serán arrastrados a esto?

"–Escuché a gente decir que con el Ministerio de Asuntos Militares controlándolos


de esta forma, quién sabe cuánto gasto militar pueda ser recortado, las personas ya
no tendremos que pagar más impuestos pesados, ¿no es esto algo bueno?

Tan pronto como esto fue dicho, todas las personas en la taberna asintieron en
acuerdo con él, incluso en anciano quien llamó al estudiante para que se sentara
también abrió su boca y dijo: –Ni siquiera el mismo Marqués del Orden ha saltado
para oponerse, pero los demás ya han hervido en su lugar.

El académico no prestó mucha atención al inicio, pero cuando escuchó las tres
palabras "Marqués del Orden", miró hacia arriba subconscientemente y preguntó:
–¿Qué conexión tiene esto con el Marqués del Orden?

El anciano sonrió y dijo: –Este joven maestro no entiende, en esta


ocasión, podría parecer que el Emperador no involucró al Campamento del Hierro
Negro. Pero en realidad, ya había dividido el poder militar en las manos del Marqués.

"–Piénselo, si en el futuro, solo con la Orden de Percusión pueden las tropas de los
cuatro lados ser movilizadas, entonces, ¿qué hay del Emblema del Tigre Negro en las
manos del Marqués? Aquellos que movilicen tropas sin poseer la Orden de Percusión
serán juzgados como si hicieran un acto de rebelión, entonces, si el Ministerio de
Guerra no expide esta orden, ¿escucharán los cinco comandantes al Ministro de
Guerra o al Marqués?

El académico rio: –Ya veo, este estudiante ha aprendido algo nuevo.


Al decir eso, vio que el dependiente había terminado de conseguirle el vino, ya no
continuó oyendo las tonterías de esos aldeanos, agradeció al anciano que le cedió su
asiento, dejó el dinero y partió.

Justo cuando salía de la taberna, el lugar que estaba vacío con anterioridad ya
tenía a alguien esperando ahí, la persona no dijo palabra alguna y parecía un poco
avergonzada de encontrarse con el pobre estudiante. Rápidamente presentó sus
respetos y se quedó a un lado como una decoración.

El estudiante sostuvo su frente con su mano con impotencia, pensando: "Me están
alcanzando cada vez más y más rápido."

Este "académico" era Chang Geng. Después de la gran discusión con Gu Yun
cuatro años atrás, fue "escoltado" de regreso a la capital por el Águila Negra.

Rechazando los muchos elogios del Emperador, Chang Geng lo intentó después
durante medio año, cruzando movimientos con los guardias de la casa todos los días.
Al final, ultimadamente se las arregló para escapar de la Mansión del Marqués.

Gu Yun había mandado a gente a perseguirlo varias veces. Los dos lados lucharon
dolorosamente durante un año entero. Gu Yun reconoció más tarde que este niño era
como un aguilucho que no podía ser contenido. Tuvo que transigir y dejar ir a Chang
Geng.

Simplemente ocurría que, a dondequiera que fuera Chang Geng, siempre atisbaría
a unos cuantos guardias del Campamento del Hierro Negro encubiertos siguiéndolo.

Más tarde, Chang Geng, bajo la recomendación de Liao Ran, se convirtió en el


aprendiz de un experto sin nombre de entre la gente común, siguiendo a su maestro
para vivir días de vagar sin fin, viajando a través de todo el país y lugares en los que
nadie había puesto un pie antes. Durante un tiempo, fue capaz de quitarse de encima
al Campamento del Hierro Negro.

Sin embargo, cada vez que aparecía cerca de alguna estación, sería seguido de
nuevo. Acababa de llegar a Sichuan, pero un pequeño soldado ya se encontraba
esperándolo.

Era solo que en estos días Chang Geng ya no era el mismo niño que no sabía qué
curso seguir, obstinado e inflexible. Encaminó a su caballo directo hacia la otra
persona y dijo gentilmente: –Molestando a este hermano, ¿se encuentra mi yifu con
bien?
El pequeño soldado no era muy bueno conversando. No esperaba que Chang Geng
se acercara y hablara directamente con él, respondió torpemente: –Su Alte... Joven
maestro, todo está bien con el Maestro, él dijo que, si la situación en la frontera se
estabilizaba al final de este año, iría a casa para la celebración del Año Nuevo.

–Muy bien, entonces yo partiré hacia la capital en dos días. –Chang Geng asintió,
uno no podía detectar si estaba sintiéndose feliz o reluctante. Lo dijo mientras le
tendía la petaca con vino que acaba de ser rellenada: –Este hermano ha viajado un
largo camino, caliéntese con un sorbo de vino.

Incluso si él era indiferente, el pequeño soldado todavía estaba al tanto


de que su súbita aparición no era para nada bienvenida. Pero inesperadamente, no
solo Chang Geng no se enojó, incluso lo invitó a beber. Por un momento, quedó
completamente asombrado por su cálido tratamiento.

No se atrevió a tocar directamente con sus labios el orificio de la botija de vino,


manteniéndola nerviosamente a una ligera distancia mientras tomaba un sorbo, sin
atreverse a derramar ni una sola gota. Luego le devolvió el recipiente con ambas
manos y procedió a caminar al caballo por Chang Geng.

Chang Geng: –En realidad, esta primavera viajé al noroeste. Es solo que como yifu
estaba ocupado con asuntos militares no me mostré para molestarlo. La Ruta de la
Seda era muy floreciente, incluso el interminable mar de arena dorada puedo
realmente volverse así de abarrotado de gente. A través de toda la Gran Liang, no
hay muchos sitios que puedan ser tan prósperos como esa zona.

El joven soldado miró hacia adelante y atrás, viendo que no había nadie alrededor
de ellos, murmuró: –Con el Mariscal manteniendo guardia, en años recientes, los
bandidos del desierto han desaparecido gradualmente. Muchas personas se han
asentado a la entrada de la Ruta de la Seda para hacer negocios. Hay toda clase de
artefactos y baratijas donde sea. El Mariscal dijo que, si hubiese algo que pudiera
gustarle a Su Alteza, el Mariscal lo llevaría para usted en el Año Nuevo.

Chang Geng hizo una pausa, luego dijo ligeramente: –Solo deseo que él regrese.

El pequeño soldado no fue capaz de captar el significado más profundo en sus


palabras, pensando que solo estaba haciendo un comentario casual. Esos quienes
habían estado en el ejército durante un largo tiempo no eran muy buenos adulando,
así que tuvo que quedarse en silencio.
Chang Geng mantuvo su expresión usual mientras caminaba a lo largo del camino
oficial de Sichuan, pero su pecho se estaba volviendo más caliente.

Pronto pensó que la separación era muy similar al agua, salpicadura tras
salpicadura, incluso el ocre del cinabrio o la verde vermiculita serían eventualmente
se desvanecerían con el agua. Pero por como resultó, Gu Yun ya había sido tallado
dentro de él. Incluso después de lavarse durante un largo tiempo, solo podría
provocar que el grabado se hiciera más claro y profundo.

Escuchando que Gu Yun estaría regresando a la capital para el fin de año, solo
estaban al comienzo del otoño, pero Chang Geng estaba sorprendido al descubrir que
muchos de los sentimientos de aquel que consigue regresar a su hogar después de
muchos años se habían alzado. Justo entonces, había soltado las palabras "listo para
partir a la capital" en una nostalgia momentánea, causando que ahora se sintiera muy
arrepentido, deseando poder retractar sus palabras y escapar a los confines de la
tierra.

Mientas sus pensamientos corrían desbocados, una frágil mujer cargando a alguien
apareció en su vista. La mujer caminaba con dificultad, se detendría a descansar
después de unos pasos, jadeando con fuerza. Dejó salir un chillido al tropezar con una
piedra al lado del camino y caer sobre el suelo.

Chang Geng se recompuso de inmediato, adelantándose para ayudarlos: –Señora,


¿se encuentra bien?

No había forma de decir desde qué tan lejos había estado caminando, ya se
encontraba demasiado exhausta para hablar, pero antes de que pudiera abrir su
boca, las lágrimas ya habían caído primero.

Chang Geng se sorprendió por un momento, no le preguntó por qué lloraba. Solo
alzó al anciano inconsciente sobre su espalda y revisó el pulso en su muñeca.
Después de un momento, dijo suavemente: –Su enfermedad fue el resultado de no
ser capaz de moverse durante un largo tiempo combinado con mucha ira reprimida,
estará bien después de aplicar unas cuantas agujas, su vida no está en peligro. Si
confía en mí, por favor acompáñeme primero.

El joven soldado no esperaba que Su Alteza también tuviera conocimientos de


medicina, se acercó a ayudarlo a cargar al anciano enfermo.

Chang Geng dejó que la mujer montara en su caballo, mientras él caminaba y


guiaba el camino. No pasó mucho tiempo antes de que llegaran a una aldea. Había
una casa elegante en su entrada, una tira de tocino colgaba de la puerta.
Chang Geng ató su caballo de manera casual, luego empujó para abrir la puerta
directamente, llevando al paciente a la recámara interior, colocándolo en una
pequeña cama. Sacó una caja de agujas plateadas por debajo de la almohada, se
enrolló las mangas y aplicó la acupuntura él mismo.

El pequeño soldado preguntó: –¿Vive... aquí?

Chang Geng rápidamente alzó la mirada y le sonrió: –No, esta es la casa de un


amigo mío...

Antes de que terminara de hablar, alguien había hablado desde afuera: –¿Cómo es
que entró sin invitación otra vez?

Una mujer alta y delgada vestida en blanco alzó la cortina e ingresó, el joven
soldado se puso tenso subconscientemente: no notó su llegada en lo absoluto, las
habilidades del otro deberían estar por encima de las suyas.

Las manos de Chang Geng continuaron trabajando, tampoco parecía avergonzado:


–Señorita Chen, pensé que no se encontraba en casa.

Esta era la Chen Qing Xu del Pabellón Lin Yuan a bordo del barco en el Mar del
Este ese año.
38. Reunión

No había visto a Gu Yun durante más de cuatro años. Su añoranza y


anhelo se habían apilado como una montaña, no podía evitar asustarse cada vez que
la miraba, temiendo que colapsara incluso con la más ligera brisa.

Cheng Qing Xu se quejó una vez, pero no había rastro de enojo en su rostro.
Parecía haberse acostumbrado desde hacía tiempo a tener huéspedes inoportunos
entrando a su casa.

Ingresó para colocar las hierbas en su mano, luego presentó cortesía a los
desconocidos: –Mi nombre es Chen, soy una doctora del jianghu.

A pesar de que afirmaba ser del mundo pugilista, sus gestos correspondían a
aquellos propios de una dama de una familia prestigiosa. Ella no sonrió, su expresión
fría como el hielo. La mujer no podía evitar sentirse un poco tensa, no era buena
hablando, después de un momento sólo se las arregló para devolver el saludo con
una profunda reverencia.

Chen Qing Xu observó a Chang Geng, quien estaba aplicando las agujas y dijo:
–Él podría ser tomado en cuenta como si fuera mi medio-aprendiz. La resurrección es
imposible, pero puede manejar perfectamente una enfermedad ordinaria, esta
hermana mayor, por favor quédese tranquila.

Uno no podía decir cuál era su edad en base a su apariencia, pero vestía como
una mujer joven, el corazón del pequeño soldado estaba comenzando a palpitar como
un tambor.

Su Alteza había entrado directamente a la recámara de una mujer soltera sin


nada de saludos. Incluso si se trataba de una doctora... aun así, ¿era apropiado? Y
con todas sus acciones que parecían ser demasiado familiarizadas, ¿quién sabe
cuántas veces había venido a ese lugar?

Si esta fuera la capital, en ciertos hogares que ponen gran atención a los modales,
incluso cuando esposo y esposa deseaban encontrarse uno con el otro, debían
mandar a un sirviente para anunciarlo con anticipación.

A pesar de que ella era una mujer del jianghu que no prestaba mucha atención a
la cortesía trivial...
Esta era la primera vez que el pequeño soldado seguía a Chang Geng, se
encontraba especulando constantemente acerca de la relación entre esta extraña
mujer y Su Alteza Real, no podía imaginarse cuán furioso se pondría Gu Yun si fuera a
enterarse. Su corazón estaba alcanzando el punto de ebullición, no era capaz de
pensar en una forma adecuada de reportar esto al Mariscal, casi llevándolo a las
lágrimas.

Durante la conversación, el anciano sobre la cama tosió unas cuantas veces y


luego recuperó la conciencia.

A Chang Geng no le importó la suciedad, tomando una escupidera de al lado para


ayudarlo a escupir.

La mujer estaba increíblemente feliz, expresando continuamente su interminable


gratitud. Chen Qing Xu le dio una toalla para manos a Chang Geng y le instruyó:
–Vaya a escribir la prescripción, yo le haré un chequeo.

Ella habló con suavidad, pero su oración dio la impresión de ser una orden. Chang
Geng tampoco se opuso, extendió el papel, meditó por un momento y luego escribió
la prescripción.

Los ojos del pequeño soldado casi salen de sus orbitas mientras lo observaba.
Cuando todavía estaba con Gu Yun, escuchó al Mariscal mencionarlo más de una vez,
que Su Alteza había crecido, que ya no podía manejarlo más: pero estaba claro que,
comparado con los niños pequeños en la escuela, era más bien portado, para nada
similar al niño que ya había peleado con el Marqués a temprana edad.

Su mente estaba confundida, hecha un lio, cuando Chen Qing Xu ya había


comenzado una conversación con la mujer.

Viendo que la condición del paciente había mejorado, la mujer se había relajado
mucho más. Fue solo después de hablar que se dieron cuenta de que esto fue
originado por el proyecto de la implementación de las marionetas de cultivo. La gente
local ya no tenía campos para la agricultura, a pesar de que la corte imperial había
emitido regulaciones prohibiendo a los terratenientes maltratar a los inquilinos y
campesinos, pero después de un largo periodo de tiempo, ¿quién continuaría estando
dispuesto a alimentar a un puñado de holgazanes?

Los atrasos en los pagos y las carencias también eran comunes.


Aquellos quienes poseían marionetas de cultivo se irritaron cada vez más y más. Más
tarde, campesinos, mecánicos, otros propietarios de pequeños negocios y
terratenientes, cada uno dividido en diferentes facciones, cada cual sintiendo que
ellos eran los que estaban perdiendo, poco a poco volviéndose hostiles contra los
otros grupos.

El esposo de la mujer se había rehusado a sentarse en casa sin hacer nada para
que otros desahogaran su ira con él, se había ido al sur para buscar trabajo junto con
sus paisanos. Inesperadamente, no habían tenido noticias de él desde su partida.

El viejo suegro había caído enfermo, los niños aún eran jóvenes y no se podía
contar con ellos. El doctor de la aldea se había mudado rápidamente debido al
aburrimiento resultante de la falta de cosas qué hacer. En ese momento ella no tuvo
otra opción más que llevar a cuestas al padre de su esposo y viajar largas distancias
por su cuenta para encontrar a un doctor diferente.

Chen Qing Xu frunció el ceño al oír esto: –¿El sur? El sur acaba de sufrir una gran
inundación este año. El desastre aún no se ha estabilizado, ¿cómo podría alguien ser
capaz de encontrar trabajo?

La mujer estaba estupefacta, habiendo pasado toda su vida en una aldea en la


montaña, aparte de la extensión de un acre de terreno al frente de su casa, no sabía
que hubiera otros lugares en este mundo, o lo que era este concepto.

Chang Geng, quien estaba escribiendo la prescripción, le preguntó: –¿Fue usted,


señora, capaz de recibir las raciones que fueron enviadas este año?

Escuchando esta pregunta, la mujer echó un vistazo al anciano enfermo sobre la


cama y luego dijo con tristeza: –A decir verdad, no las hemos recibido. Yo ya... ya
estoy a esta edad, no deseo ir a buscar pelea a sus puertas. Afortunadamente, los
precios de la comida este año son bastante bajos, aún quedan algunos ahorros en la
familia, nosotros pudimos salir y comprar algo.

A pesar de que dijo esto, Chang Geng sabía que esa gente había estado
trabajando en el campo por generaciones, no estaban acostumbrados a gastar dinero.
Cada gasto era como un cuchillo que atravesaba sus corazones, de otra forma, ¿por
qué decidió ella cargar a su suegro para viajar paso a paso y no estuvo dispuesta a
pedir por un carro?

Chen Qing Xu: –¿Hay propiedades públicas de la corte imperial? Escuché que
cuando las propiedades públicas terminan de pagar al tesoro nacional cada año,
después de asignar a los oficiales, el resto será distribuido entre la gente común.
La mujer sonrió con amargura: –Nuestra tierra no puede ser usada para cultivar,
ha estado abandonada durante dos años.

Chang Geng: –¿Cómo puede ser? ¿Es debido a que la condición de la tierra es
pobre?

La mujer: –Escuché que es porque quedaba cerca de la casa de un oficial. El


magistrado del distrito quería usar ese terreno para construir un templo, pero por
alguna razón, las personas de arriba se lo habían negado. Ambos lados estuvieron en
un estira y afloja, al final, ningún acuerdo se hizo respecto a qué hacer con la tierra.
Ha quedado vacía desde entonces.

Tan pronto como ésta declaración salió, las tres personas en la habitación
cayeron en silencio.

–Tres partes de montañas, seis partes de ríos y solo una parte de campos de
cultivo, pero también tiene que desperdiciarse de esa manera, –Chen Qing Xu
suspiró. –estas personas son en verdad...

¹NTE. Es un proverbio muy viejo que hace referencia al estilo de vida de la gente en
la antigüedad (3/10 de la tierra son montañas, 6/10 agua y solo 1/10 tierra para
cultivo).

Chang Geng no habló, nadie sabía qué estaba pensando. Escribió


rápidamente la prescripción y se la tendió a Chen Qing Xu para que la revisara a
fondo: –Mn, esto está bien. Hermana por favor venga conmigo, tengo algunas
medicinas comunes aquí, no hay necesidad de comprar nada más.

Guio a la mujer, que estaba expresando continuamente su gratitud, al cuarto en la


parte de atrás por la medicina.

Al verla retirarse, el joven del Campamento del Hierro Negro se sintió aliviado de
inmediato y fue lentamente frente a Chang Geng. No dijo una palabra, solo lo siguió
silenciosamente, fuera lo que fuera que Chang Geng pretendiera hacer, enrollaría sus
mangas e iría a hacerlo primero por él.

Solo le tomó un momento el ordenar el pincel y los papeles. Finalmente, se las


arregló para dejar salir la primera oración, su voz tensa: –El joven maestro está muy
familiarizado con este lugar.

Chang Geng respondió: –Mn, suelo quedarme aquí siempre que viajo a Sichuan.

"¿Qué? ¡Un hombre soltero y una mujer soltera!"

El rostro del pequeño soldado se volvió rojo, repentinamente consciente de que


su tarea era de vital importancia. Si no se las arreglaba para aclarar este asunto,
quizás cuando volviera, el Marqués incluso lo cortaría en una escupidera también.

Chang Geng atisbó su expresión que lucía como si hubiera sido golpeado por un
rayo, solo entonces comprendió lo que estaba pensando y dijo rápidamente con una
sonrisa: –¿A dónde están corriendo sus pensamientos? Esta es, efectivamente, la
casa de la señorita Chen, pero ella está ausente la mayor parte del tiempo. La casa
normalmente se queda vacía.

"–De sus amigos del jianghu, quien sea que viaje a esta área puede descansar
aquí durante unos días. Si ocurre que ella también se encuentra en casa, las mujeres
se pueden quedar, los hombres irán a buscar otro lugar. Esta vez pretendía traerle
aquí a descansar por dos días, pero dado que ella ha regresado, nosotros dos
deberíamos ir a buscar una posada.

El corazón del pequeño soldado se sintió aliviado primero, pensando para sí


mismo: "Ah".

Sin embargo, antes de que pudiera relajarse por completo, se tensó de nuevo
rápidamente. El pequeño soldado pensó con tristeza: "A pesar de que es el Cuarto
Príncipe, tiene que ahorrar un poco de dinero para hospedaje de esta manera..."

Viendo a las viejas túnicas de Chang Geng, el joven hombre no pudo evitar soltar:
–Si el Marq... Maestro supiera que el joven maestro está viviendo días de dificultades
de esta forma en el mundo exterior se sentiría muy triste.

No era bueno hablando, era mejor con las acciones que con las palabras, por lo
que, cuando ocasionalmente decía cosas cómo está, hacía que todas se sintieran aún
más extraordinariamente sinceras.

A Chang Geng le pesaba el corazón, por un momento no pudo responder.

En ese instante, Chen Qing Xu había terminado de conseguir la medicina para la


mujer, mientras la guiaba hacia afuera, vio el rostro de Chang Geng y frunció el ceño:
–Mantenga la calma, ¿qué le he dicho?
Chang Geng volvió en sí, dejando salir una amarga sonrisa.

Chen Qing Xu era su maestra a medias, esto era verdad.

Dos años atrás, el maestro de Chang Geng había descubierto lo del Hueso de la
Impureza durante uno de sus ataques. El secreto del que solo él y el cielo sabían
finalmente tenía otra salida.

Su maestro dijo que no estaba bien versado en la medicina, así que lo


llevó a varios lugares y, finalmente, en el este, se las ingeniaron para encontrar a
Chen Qing Xu. Era una lástima que el Hueso de la Impureza fuera un secreto de la
Bruja Norteña, incluso la doctora Chen con su vasto conocimiento en medicina
momentáneamente no pudo encontrar una cura. Solo pudo prescribirle un
tranquilizante para ayudarlo a mantenerse en calma mientras hacía su investigación
lentamente.

Durante este periodo, Chang Geng había llegado a indagar acerca de los asuntos
de Gu Yun, usó un método indirecto para preguntar: –Señorita Chen, ¿hay alguna
clase de persona en este mundo cuyos ojos y oídos funcionen algunas veces y otras
no?

Chen Qing Xu seguramente sabía a qué se refería, pero no estaba en posición de


hablar, simplemente respondió: –Sí.

Chang Geng inquirió de nuevo: –Entonces, ¿Cuál tipo puede ser aliviado mediante
medicación y cuál no?

Chen Qing Xu contestó: –Es imposible si se nace naturalmente con ello. El daño
en la vista provocado por una herida después de crecer necesita ser evaluado por
caso. Todavía podría ser posible para aquellos que fueron envenenados.

Ella asumió que, puesto que Chang Geng había preguntado en una forma indirecta
como esta, enseguida preguntaría acerca del caso de Gu Yun, pero no lo hizo. Se dio
cuenta que había subestimado a la inteligencia y perspicacia de este chico.

Al oír esto, Chang Geng solo permaneció en silencio durante un largo tiempo,
después, al final, le rogó para que lo aceptara como su discípulo.

La familia Chen había tenido muchas generaciones de doctores, prestaban


mucha atención a su código de conducta, pero al mismo tiempo no lo hacían, la
enseñanza familiar tenía solo una oración "practicar medicina para salvar vidas", nada
como los excéntricos "doctores divinos" en las historias, seleccionando y eligiendo,
solo aceptando pacientes con enfermedades incurables: tal práctica sería rechazada
por la familia.

Ella había tratado heridas graves, desde enfermedades severas y venenos poco
comunes hasta resfriados normales en niños o mujeres con problemas para dar a luz,
los aceptaría felizmente.

Por supuesto, no trataba su conocimiento como alguna clase de tesoro que


debería resguardar solo para sí misma. Tampoco existía una regla que estableciera
que "el conocimiento de la familia no puede ser transmitido a otros". Si alguien lo
pedía, le enseñaría. Pero la señorita Chen una vez dijo que ella aún no se había
graduado, por ende, no se atrevía a aceptar a ningún aprendiz, por lo tanto, solo
podría ser considerada como una maestra a medias.

La residencia de la familia Chen estaba en Taiyuan. Generalmente, alrededor de


las temporadas de otoño e invierno, Chen Qing Xu normalmente no permanecía en el
sur. Chang Geng asumió que ella continuaba en Sichuan en ese momento, debía
haber otros asuntos. Sacó su morral, le dio al joven soldado algo de dinero para pedir
un carro para que llevara a la mujer y al anciano de vuelta a su hogar.

¿Cómo podía el joven soldado atreverse a aceptar el dinero del increíblemente


pobre Cuarto Príncipe? Después de negarse un par de veces, salió corriendo
apresuradamente.

Con todas las personas ajenas habiéndose marchado, Cheng Qing Xu sacó una
bolsa: –Que conveniente haberle encontrado aquí, este es un nuevo tranquilizante
que he hecho, pruébelo.

Chang Geng le agradeció, tomando un poco para poner en su morral y colocando


cuidadosamente el resto aparte.

Chen Qing Xu dio un vistazo accidentalmente al morral, sus ojos se iluminaron


de inmediato. Vio que no tenía un diseño tan complicado ni un bordado maréate como
"patos mandarines en el lago" o "mariposas volando" y similares.

Solo había una capa de seda limpia en el interior, el exterior estaba


cubierto por piel que había sido lustrada en una delgada y suave capa. Alrededor de
su superficie tenía pequeños patrones que habían sido tallados con un cuchillo,
semejando una muñequera de hierro con muchos engranajes conectados, la punta
también revelaba una espada, parecía como si estuviera a punto de salir volando,
extremadamente detallada y bien hecha.

Chen Qing Xu lo elogió: –¿Dónde consiguió ese bolso? Luce muy singular.

Chang Geng: –Lo hice yo mismo, ¿quisiera uno?

Chen Qing Xu: –...

La doctora Chen, quien permaneció en calma incluso frente a miles de tropas, en


ese momento, no pudo evitar sentirse impactada.

–Es muy resistente. –anunció Chang Geng. –Ah, sí, no le he preguntado aún, el
festival de mediados de otoño ya ha terminado, ¿cómo es que sigue aquí en Sichuan?

–El Marqués del Orden estará viajando hacia el sur, atravesando por Sichuan, me
ha pedido que me encuentre con él aquí. –dijo Chen Qing Xu. –¿Porqué? ¿No lo
sabía?

Chang Geng: –...

A cada santo le llega su día², esta vez, la persona impactada se había invertido.

²NTE. Original en chino "". Más literalmente la fortuna (o el karma) viene y va,
cambia.

Chang Geng solo se las arregló para encontrar nuevamente su voz después de un
largo rato q través del aroma constante del tranquilizante: –No, no lo sabía, mi yifu...
¿por qué vendría al sur?

Chen Qing Xu no comprendía: –La partida del Marqués desde el noroeste es, por
supuesto, a causa de asuntos militares. Solo tengo esta oportunidad para decirle
algunas palabras gracias a los nombres de mis ancestros, él no me diría cuáles
puedan ser sus asuntos.

Chang Geng: –Pero el pequeño hermano del Campamento del Hierro Negro me
dijo que él regresaría para el año nuevo...

Chen Qing Xu se confundió aún más al escuchar esto: –Todavía no hemos


alcanzado el Festival del Doble Nueve³, si el Marqués regresará para el año nuevo o
no, ¿se relaciona con dónde se encuentra ahora?

³Festival del Doble Nueve/ Festival Yang se celebra durante el noveno día del noveno
mes lunar.

Chang Geng: –...

Se quedó sin palabras durante un momento, después, finalmente no pudo evitar


reír. Pensándolo detenidamente, solo las personas que se encuentran tan ansiosas y
tan temerosas al mismo tiempo como él, podrían considerar la duración de tres meses
como si fuera nada.

–Supuse que vino porque sabía de esto, resultó ser una mera coincidencia. –dijo
Chen Qing Xu. –Él declaró en su carta que arribaría pronto durante estos días. Si no
tiene prisa, sería mejor que también lo esperara.

Chang Geng hizo un sonido en respuesta con su mente ausente, sus


pensamientos ya se habían ido a la deriva, a miles de kilómetros de distancia.

–¡Chang Geng, Chang Geng! –Chen Qing Xu se acercó a sus oídos y lo llamó con
fuerza, solo entonces Chang Geng finalmente se las arregló para regresar a sus cinco
sentidos.

Chen Qing Xu dijo con toda seriedad: –Se lo he dicho antes, si no es el antídoto
en sí, cualquier otra fórmula que ayude a calmar los nervios puede servir solo como
auxiliar.

"–El Hueso de la Impureza primero prohíbe la ansiedad, cada


pensamiento perdido en su corazón se convertirán en alimento para el veneno. Hoy,
en solo poco tiempo, su mente ya se ha dispersado dos veces, al final, ¿qué está
pasando?

Chang Geng respondió con un "qué vergonzoso", luego bajó su mirada. Sin
deseos de profundizar más en este tema, tornó naturalmente la conversación hacia la
prescripción que recién había hecho.

Pensó: Chen Qing Xu había viajado a través del país, había curado incontables
heridas causadas por cuchillas y espadas en la carne mortal, innumerables
enfermedades crónicas graves, pero, ¿podía saber cómo curar el corazón de una
persona?

No mucho después, el soldado del Campamento del Hierro Negro que estaba
enviando al paciente a casa se apresuró a regresar. Viendo que Chang Geng no
desapareció ni lo dejó atrás, se sintió aliviado instantáneamente.

Chang Geng pidió prestadas algunas copias de "Clásicos Farmacéuticos", se


despidió de Chen Qing Xu y luego llevó con él al pequeño soldado para descansar en
una posada de un pueblo cercano.

La cigarra del otoño y los insectos estaban muy animados, y con el silencio de la
noche, todos se volvieron más ruidosos.

Chang Geng colocó el nuevo tranquilizante al lado de su almohada, sintiendo que


la nueva medicina de la señorita Chen no era muy buena. No solo no lo calmaba, sino
que también hacía que se sintiera incluso más despierto. Incapaz de caer dormido, se
levantó en medio de la noche para encender la luz y comenzó a leer.

Después de consumir un tazón de aceite para lámpara, terminando dos y la mitad


de una de las tres copias de "Clásicos Farmacéuticos", ya había alcanzado la luz del
amanecer, no obstante, continuaba siendo incapaz de conciliar el sueño.

Parecía haber una caja dorada dentro de su pecho, supurando vapor blanco
mientras continuaba quemando una mina sin fondo de ziliujin.

Independientemente de cuánto se había dicho repetidamente Chang Geng a si


mismo que debía mantener la calma durante decenas de miles de veces en su
corazón, cuánto había intentado tratar la llegada próxima de Gu Yun con un estado
mental normal, incluso mientras se forzaba a sí mismo a no imaginar cómo esto
terminaría: aun, el deseo y la ansiedad combinados, continuaban envolviéndose
alrededor de sus huesos, cada minuto y cada segundo, azotando a su corazón con
una vid cubierta de afiladas espinas, hiriéndolo y provocándole dolor. Incluso
engañarse a sí mismo había demostrado ser inútil.

Temprano por la mañana siguiente, Chang Geng detuvo al pequeño soldado del
Campamento del Hierro Negro: –Pequeño hermano, normalmente si quisiera viajar
hacia el sur, atravesando Sichuan y encaminándose a la frontera, ¿qué ruta tomaría?

El sargento contestó: –Si es para asuntos oficiales, naturalmente tomaríamos el


camino oficial. En otras ocasiones se puede planear según se necesite para que sea
más conveniente, no puedo decirle con certeza, inclusive es posible venir desde el
valle.

Chang Geng asintió en silencio.

Después de un pequeño periodo de tiempo, el pequeño soldado se sorprendió al


darse cuenta que Chang Geng en realidad había cambiado las raídas túnicas que
vestía cuando viajaba por el mundo pugilista por un nuevo cambio de ropa. A pesar
de que no parecía muy lujosa, era muy exquisita, dando una leve aura de que, si el
portador no era de la nobleza, entonces sería indudablemente muy rico.

Chang Geng se había transformado de un estudiante pobre a un genuino joven


maestro, la actitud del posadero hacia él no pudo evitar volverse incluso más
respetuosa que antes.

Justo así, cada día vestía su atuendo de joven maestro e iba a montar a caballo
por el camino oficial. Nadie sabía si estaba esperando a alguien o montando una
exhibición.

La ropa de "joven maestro" no podía evitar ensuciarse, cuando volvía después de


un día entero, las prendas estarían cubiertas por una capa de polvo. Chang Geng se
rehusaba a molestar a los demás, así que las lavaría minuciosamente por su cuenta
después. No había más opciones: puesto que solo tenía dos juegos de ropa de "joven
maestro". Si no trabajaba duro, no tendría otro cambio de ropa que ponerse.

Cada día, mientras Chang Geng montaba su caballo, siempre había un


pensamiento en su mente: "Quizás debería irme."

No había visto a Gu Yun durante más de cuatro años. Su añoranza y anhelo se


habían apilado como una montaña, no podía evitar asustarse cada vez que la miraba,
temiendo que colapsara incluso con la más ligera brisa.

Él quería huir, sin embargo, no podía soportar hacerlo, luchando internamente


consigo mismo todos los días, pero antes de que una conclusión pudiera hacerse, ya
había arribado al camino oficial. Chang Geng solo podía dejarse llevar, pasando todo
el día aspirando el viento y comiendo arena, dando vueltas por el área, pero ni
siquiera un conejo se había mostrado. Cuando regresaba en la noche, solo había un
pensamiento en su mente: "Revisaré de nuevo mañana por la mañana, luego correré
por mi vida."

No obstante, en la mañana siguiente, se retractaría de sus palabras y volvería de


nuevo al camino oficial.
Chang Geng había estado viviendo en esta locura durante los últimos cuatro,
cinco días. Al acercarse la noche del quinto día, mientras volvía su caballo de vuelta a
la posada, dio un vistazo al sol poniéndose en el oeste, tiñendo el cielo con un matiz
rojo sangre, asombrosamente hermoso. No pudo evitar ralentizar su paso, dejando
que el caballo pastara mientras caminaba. Recordó sus acciones en los últimos días y
se dio cuenta que no sabía si reír o llorar: "Si Liao Ran se llegara a enterar de esto,
tal vez reiría hasta que se le cayeran los dientes."

En este momento, Chang Geng escuchó repentinamente el sonido de los cascos


de caballos detrás de él. Parecía que era un grupo de jinetes pasando, se dio la vuelta
para moverse fuera de su camino, pero mientras miraba hacia atrás
subconscientemente, había numerosos corceles grandes y fuertes que estaban
emergiendo y cerrando la distancia en un parpadeo, había un carruaje detrás de ellos.

Desde la distancia, la caballería estaba vestida con atuendos normales, luciendo


muy similares a cualquier otro grupo de viajeros con prisa. Pero nadie sabe por qué,
el corazón de Chang Geng repentinamente comenzó a latir más rápido.
39. El Desastre de los Bandidos

"¿Qué tan dulce es la boca de este niño?" pensó con impotencia. "Qué
mortífera."

Incluso con el sonido de la fuerte brisa rozándolo y de las herraduras de los


caballos golpeando sobre el suelo, Shen Yi todavía pudo notar que había algo mal
dentro del carruaje. Apresuró su caballo para alcanzar a Gu Yun, empleando una
mano para cubrirse el pecho e imitando la acción de tener nauseas, hizo una señal
con sus ojos "¿qué vamos a hacer si ese hombre vomita?".

Gu Yun mostró vagamente una sonrisa, claramente expresando su intención: "Que


le sirva de lección, puede limpiarlo solo."

La razón del viaje al sur de Gu Yun era debido a que la familia del Comandante Fu
Zhi Cheng recientemente tuvo un gran funeral. La anciana madre del General Fu
acababa de fallecer, él había presentado su solicitud para regresar su placa con el fin
de regresar a casa y asistir al funeral de su madre, para expresar su piedad filial.

El "funeral" era, en realidad, simplemente una excusa que no estaba ni aquí ni allá,
si asistía o no, no era de importancia; fácilmente podría inventarse una excusa para
no asistir, pero los oficiales de alto rango en la frontera nunca lo habían hecho antes.

Si el Comandante regresaba a casa por unos cuantos años, ¿quién quedaría a


cargo si una guerra estaba por estallar?

Además, en toda la Gran Liang, no había nadie que no supiera del pasado del
General Fu como líder de unos bandidos. Fue el Viejo Marqués quien lo había
derrotado por completo llevándolo a la rendición, más tarde fue reclutado dentro de
los rangos militares oficiales.

En varias ocasiones, cuando tenía una audiencia con Su Majestad, ocasionalmente


había sido incapaz de controlarse a sí mismo y había dejado salir una serie de
groserías y maldiciones. No era alguien que pusiera atención particular a los modales.

El General Fu estaba claramente insatisfecho con la Orden de Percusión,


combinado con la situación de las inundaciones en el sur ese año, él había elegido
esta oportunidad puesto que la primera línea del sur había caído en un horrible caos,
para abandonar su deber, amenazando a la corte imperial.
Sentado dentro del carruaje estaba el funcionario del Ministerio de Guerra, el
Maestro Sun Jiao, un fiel partidario de la Orden de Percusión. El Emperador lo mandó
como un supervisor imperial, para "apaciguar" al sujeto. Pero, inesperadamente, el
Maestro Sun se había encogido de miedo, expresándole a Su Majestad mientras
lloraba que él se había preparado completamente para sacrificarse por el país en este
viaje y que, una vez que partiera, no habría retorno.

Su Majestad no tuvo otra opción más que enviar una orden de etiqueta dorada
directo al noroeste, arrojando esta desastrosa situación y un lastre bueno-para-nada
a Gu Yun.

Gu Yun había pasado todo el año agotándose, limpiando el trasero del Emperador,
su temperamento no había sido bueno, no fue capaz de razonar con Su Majestad y
solo podía atormentar al Maestro Sun desvergonzadamente.

En este momento, mientras pasaba convenientemente por Sichuan, Gu Yun había


pedido a alguien escribir una carta a Chen Qing Xu, planeando encontrarse con ella
ahí.

En años recientes, se había vuelto más y más consciente de la disminución en la


efectividad de la medicina que el viejo doctor Chen le prescribió en el pasado. Antes,
una dosis sería suficiente para mantenerlo durante cuatro o cinco días, pero en ese
momento, había llegado al punto donde tenía que tomar la medicina cada dos días.

Mientras avanzaban por el camino oficial, Gu Yun había notado desde la distancia
que había un hombre joven paseando a caballo al lado del camino. Al principio no le
prestó atención, pero justo cuando pasaba por ahí, accidentalmente dio un vistazo al
joven, encontrándose con la mirada del otro justo a tiempo.

Fue solo un vistazo. El corcel divino de Gu Yun ya había avanzado una


gran distancia, no tuvo tiempo para reaccionar cuando ya había tirado instintivamente
de las riendas.

El caballo dejó salir un largo relincho, sus pezuñas frontales se alzaron alto y
luego aterrizaron de vuelta sobre el suelo, girando medio círculo. Gu Yun se detuvo,
mirando al joven que le parecía demasiado familiar, pero al mismo tiempo no se
atrevía a llamarlo en voz alta.

"¿Cómo puede ocurrir tal coincidencia?" pensó Gu Yun con vacilación. "¿Reconocí a
la persona equivocada porque lo extrañaba demasiado?"

Shen Yi lo alcanzó: –¿Cómo...? ¡Oh!

El soldado del Campamento del Hierro Negro que seguía a Chang Geng finalmente
regresó a la realidad, desmontó rápidamente y dijo: –¡Mariscal!

El caballo de Gu Yun parecía estar sorprendido, su pezuña frontal se levantó


ligeramente, bufando con fuerza mientras su pata golpeaba el suelo.

Chang Geng estaba asustado en este momento, incluso si alguien fuera a lanzarlo
dentro de una montaña de tranquilizante, todavía no sería suficiente para impedir que
su corazón se estremeciera enormemente dentro de su pecho. Se sentó aturdido en
su caballo por un momento; su mente en blanco, la lengua afilada que podía hacer
florecer un loto ahora dio a luz a una flor tiránica, bloqueando todas sus palabras
adentro.

Solo podía depender del instinto, revelando una tiesa sonrisa.

Gu Yun lo llamó en voz baja: –¿Chang Geng?

Esas dos palabras explotaron, estallando y resonando en los oídos de Chang Geng.
Se frotó la nariz debido a lo embarazoso de su inhabilidad para tranquilizarse:
–Coincidentemente viajé a Sichuan y me enteré por medio de la señorita Chen que
yifu arribaría en estos dos días, había decidido descansar aquí por un tiempo. Qué
oportuno, estaba yendo a dar un paseo y no esperaba ser capaz de encontrarme
contigo aquí.

El pequeño soldado a su lado pensó anonadado: "Bañándose y cambiándose con


ropas limpias, indicando el tiempo exacto y la ubicación cada día... ¿solo por un
paseo?"

Miró atentamente al nada sorprendente caballo de Chang Geng, sospechando que


había un corcel divino oculto bajo su exterior ordinario.

En este momento, la puerta se abrió de golpe, el Maestro Sun ignoró


completamente la adorable escena de la reunión entre padre e hijo después de
muchos años de separación, salió apresuradamente y luego vomitó.

El aliento sofocante de Chang Geng finalmente regresó de nuevo a su pecho. Alzó


su cabeza y vio al oficial del Ministerio de Guerra que parecía una gallina enferma,
preguntando con una voz gentil mientras pretendía sonar sorprendido: –¿Por qué?
¿Dije algo desagradable?

Gu Yun rio.

En los últimos años, a pesar de que estaba de alguna manera al tanto del
paradero de Chang Geng, no esperaba que el chico se volviera así, parecía como si
hubiera renacido de nuevo.

Gu Yun se olvidó momentáneamente de su separación llena de rabia de la última


vez, de la persistente frustración, su guerra fría y su perseverancia para mandar
personas a mantener un ojo sobre dónde se encontraba Chang Geng.

Estaba asombrado por ser capaz de reconocer a Chang Geng y detenerse a


tiempo, porque el chico era en verdad diferente: cada uno de sus movimientos, su
comportamiento, la sonrisa en su rostro, todo había cambiado.

El tiempo nuevamente se había contraído frente a sus ojos, Gu Yun calculó con
sus dedos: "¿Cómo no podría cambiar? Ya han sido más de cuatro años."

Shen Yi se acercó y sonrió: –¡Dios mío! El pequeño príncipe ya es...


¿aún me recuerda?

Chang Geng: –Saludos, General Shen.

Shen Yi dijo: –Si hubiera sido yo, no habría sido capaz de reconocerlo. Solo su yifu
echándolo tanto de menos todos los días, siempre dará un vistazo más largo cuando
ve a alguien que se parezca ligeramente a usted...

Gu Yun no pudo soportarlo más, lo interrumpió: –¿De dónde sacas tantas


tonterías?

Shen Yi miró de aquí para allá, soltando una carcajada, luego procedió a acercar
su caballo a donde se encontraba el Maestro Sun, inclinándose para regresarlo al
carruaje. Extendió su brazo y agitó su mano en frente del hombre: –Maestro Sun,
¿todavía se encuentra bien? Resista un poco más, pronto llegaremos a la posada.

El Maestro Sun, recargado en el carruaje, jadeando pesadamente, se tensó


rápidamente de nuevo.

Pero el Maestro Sun descubrió pronto que Chang Geng era su salvador. Desde el
encuentro con Chang Geng en el camino, esos animales del Campamento del Hierro
Negro habían pasado de correr a caminar, de forma tan casual como tomar un paseo
de placer, incluso el sonido de los cascos de los caballos se había vuelto más suave.

Chang Geng guio al grupo de regreso a la posada. No había tantas habitaciones,


incluso después de rentar todo el establecimiento, al menos dos personas debían
compartir una habitación. Gu Yun dijo: –Yo me voy a con mi hijo, déjenle mi
habitación individual al oficial Sun.

Sun Jiao dijo instintivamente con reluctancia: –No, no, ¿cómo podría atreverme a
permitir que el Mariscal se rebaje...?

Shen Yi palmeó su hombro desde atrás, bajó su voz y le dijo a Sun Jiao: –Maestro,
por favor solo acéptela, su humor ha mejorado desde que nos encontramos con Su
Alteza, ¿o preferiría ver más su expresión de "estoy a punto de tomar tu miserable
vida"?

Sun Jiao: –...

El sudor en las palmas de Chang Geng no había desaparecido. Varias veces en el


camino hasta ahí, las riendas del caballo casi se le había resbalado de las manos. Era
como si estuviera en estado de embriaguez. Entendía que debía mantenerse sobrio,
pero no podía evitar ser indulgente con ello.

Antes de ver a Gu Yun, había estado titubeando entre "irse" o "quedarse".


Después de ver a Gu Yun, su mente se había quedado en blanco.

Gu Yun finalmente recordó su vieja deuda, tan pronto como entró en la habitación
y cerró la puerta, su expresión se oscureció de inmediato: –Te has vuelto más y más
irrespetuoso, el viejo mayordomo dice que no has regresado a la mansión ni una sola
vez en los últimos cuatro años. La última vez que entré en el palacio a reportar, Su
Majestad inclusive me lo preguntó directamente, ¿cómo se suponía que se lo
explicara?

En el pasado, Chang Geng se sentiría nervioso cuando fuera que la expresión de


Gu Yun se apagara ligeramente. Él, o admitiría sus errores al instante, o querría
responderle. Después de no verlo durante tantos años, Chang Geng se sorprendió al
descubrir que todo el pánico y las restricciones de su corazón habían desaparecido.
Todas las emociones de Gu Yun, independientemente de si estaba enojado o feliz,
Chang Geng no deseaba nada más que grabarlas en sus ojos.

Cuatro años atrás, había soportado un inmenso dolor, forzándose a sí mismo a


mantener la compostura y diciéndole a Gu Yun: "La mansión no puede retenerme".

Cuatro años después, miró a Gu Yun, revelando solo la cantidad justa de afecto:
–Sin yifu ahí, no tenía sentido que regresara.

Gu Yun: –...

No fue capaz de permanecer enojado por más de tres oraciones.


Después de escuchar esas palabras de Chang Geng, ya no pudo seguir manteniendo
su expresión fría, su corazón de piedra se había suavizado hasta convertirse en un
pedazo de algodón.

Gu Yun volcó su atención a la pequeña habitación, había unos cuantos libros de


medicina en la mesa, tomó uno y lo hojeó casualmente: –¿Por qué estabas leyendo
estos?

Chang Geng: –Seguí a la señorita Chen para aprender sobre medicina...

Gu Yun estaba sorprendido, pensando para sus adentros: "¿Le dijeron algo los del
Pabellón Lin Yuan?"

Entones sonrió secretamente: primero que nada, sentía que este pensamiento
suyo era más o menos sobrestimarse a sí mismo; y en segundo, la gente del Pabellón
Lin Yuan no era para nada del tipo hablador.

Chang Geng: –Yo quería estar bien educado en medicina para ser capaz de cuidar
bien de mi yifu en el futuro. Pero desafortunadamente, mi talento es limitado, solo sé
lo básico.

Gu Yun: –...

"¿Qué tan dulce es la boca de este niño?" pensó con impotencia. "Qué mortífera."

Después de tantos años de vigilar la Ruta de la Seda, el espíritu de Gu Yun que


quería mostrar sus talentos para que todos lo vieran habían desaparecido poco a
poco, semejando a un arma divina que había sido devuelta a su vaina. Los dos
hombres no mencionaron la frustrante discusión de la última vez, en lugar de eso, se
pusieron al día pacíficamente y se dijeron el uno al otro lo que habían visto durante
esos últimos años.
Mientras hablaba, Chang Geng descubrió súbitamente que su costado se había
quedado en silencio, reunió valor y giró su cabeza para echar un vistazo enseguida de
él: la cama en la posada era bastante pequeña, la mitad del cuerpo de Gu Yun
parecía estar colgando fuera de la cama, la cobija solo cubría una esquina de él, su
pierna casi alcanzaba el final de la cama. Tenía una mano detrás de la cabeza,
recostado en una postura para descansar por un momento, pero se había quedado
dormido sin saberlo.

Chang Geng dejó de hablar instantáneamente, contempló atentamente el perfil de


Gu Yun durante un largo tiempo en la oscuridad.

Alzó su mano, luego la retractó de nuevo. Después de repetirlo varias veces, sus
dedos se quedaron suspendidos en el aire, vacilantes. No supo cuánto tiempo le tomó
controlar su aliento tembloroso, entonces abrazó la cintura de Gu Yun con gentileza,
tocándola tan suavemente como si estuviera limpiando el polvo, mientras susurraba:
–Yifu, muévete un poco hacia el centro, estas a punto de caer de la cama.

Gu Yun fue despertado por él, pero había reconocido rápidamente dónde se
encontraba en ese momento. Hizo un sonido de "mn" en respuesta, manteniendo los
ojos cerrados, siguió la mano de Chang Geng y se movió al centro, murmurando en
voz baja: –Quedándome dormido en medio de una charla... aun no estoy viejo pero el
cuerpo ya se ha vuelto senil.

Chang Geng lo ayudó a arroparse y desabrochó la corona¹ de su cabello por él:


–Es porque coloqué el tranquilizante enseguida de la almohada, también has viajado
aprisa, duerme ahora.

¹No es una corona como las de los reyes europeos, se refiere más bien a una especie
de horquilla que usaban los hombres en la antigua china para recogerse el cabello en
un tocado alto.

Esta vez no hubo respuesta, en verdad cayó dormido.

El espacio en la cama era muy estrecho, cuando se murmuraba en voz baja, se


creaba súbitamente la ilusión de un abrazo íntimo, Chang Geng casi inclina su cabeza
y besa la sien de Gu Yun, como si hacer esto fuera naturalmente lo correcto.

No obstante, de inmediato se dio cuenta de la insolencia de su


pensamiento, rápidamente se recostó de forma adecuada.
El tranquilizante pareció haber hecho efecto, Gu Yun estaba durmiendo
sonoramente en un estado de relajación, pero parecía ser quisquilloso cuando se
trataba de su efectividad. Para Chang Geng fue completamente inútil. Con Gu Yun
acostado enseguida de él, cada que cerraba sus ojos, siempre sentía que eso era solo
un sueño, no podía evitar abrir sus ojos de nuevo para confirmar que efectivamente
era real.

Después de repetirlo varias veces, el pequeño rastro de somnolencia se había


desvanecido sin dejar rastro, Chang Geng simplemente no durmió y contempló
silenciosamente a Gu Yun, mirándolo durante toda la noche.

A la mañana siguiente, Chen Qing Xu arribó, primero usó al agonizante Maestro


Sun como un ejemplo de enseñanza, luego se lo arrojó a Chang Geng para que jugara
con... no, para que cuidara de él; y después fue a encontrarse con Gu Yun.

Chang Geng solo observó a su figura desde atrás mientras ella subía las escaleras.
Su comportamiento no mostró ni un ligero indicio de cambiar, como si no sintiera
nada de curiosidad.

Shen Yi estaba viendo los libros médicos de Chang Geng en la recámara de Gu


Yun. La señorita Chen no preguntó acerca de los síntomas, primero le hizo un
chequeo, luego dijo después de un rato: –¿Se ha debilitado la vista del Marqués en
comparación con antes?

Gu Yun: –Se supone que debería haber tomado la medicina ayer, pero como quería
que la señorita Chen me echara un vistazo, no bebí nada.

Chen Qing Xu permaneció absorta en sus pensamientos por un momento: –Ese


año, cuando mi abuelo le prescribió esta medicina al Marqués, él debió haberle
advertido que no es un antídoto. Me temo que no será capaz de durar mucho.

Gu Yun tampoco parecía sorprendido, solo preguntó: –¿Cuánto tiempo me queda?

Chen Qing Xu dijo con franqueza: –Si el Marqués puede contenerse de tomar la
medicina a partir de ahora, podría ser capaz de funcionar por unos pocos años más.

–Me temo que eso no es posible, –dijo Gu Yun. –¿qué tal si incrementa la dosis o
tal vez cambiarla por una nueva receta?

Chen Qing Xu aún no había tenido tiempo de responder cuando Shen Yi dijo
solemnemente: –La medicina también contiene veneno, ya lo has tomado con
diligencia, cambiar a un nuevo tipo de medicina solo significaría cambiar a un nuevo
tipo de riesgo, no sería muy diferente a calmar la sed con agua envenenada, ¿o sí?

–Eso es correcto. –dijo Chen Qing Xu. –En la familia Chen nos hacemos llamar a
nosotros mismos doctores, pero durante todos estos años, fuimos incapaces de
encontrar una cura para los ojos y oídos del Mariscal, qué vergonzoso.

Gu Yun sonrió y dijo: –¿Qué está diciendo la señorita Chen? Soy yo quien le ha
molestado a usted y a su familia.

Chen Qing Xu sacudió su cabeza: –Hemos estado encerrados en los Planos


Centrales por demasiado tiempo, siempre asumiendo que los bárbaros eran
ignorantes. Marqués, por favor deme un par de años más, pretendo dejar el país en
estos días, quizás en una oportunidad, pueda encontrar una solución.

Gu Yun estaba sorprendido mientras escuchaba esto. Hizo un arreglo para


encontrarse con la señorita Chen ahí en Sichuan, además de encontrar a alguien de la
familia Chen para que confirmara su situación, él principalmente quería usar esta
oportunidad para quedarse por dos días, dejando que ciertas personas supieran que
iba en camino.

No requería que una joven dama como la señorita Chen resolviera el


problema respecto al cual ni siquiera su abuelo fue capaz de hacer algo al respecto.
Dijo rápidamente:

–Señorita Chen, usted no debe hacerlo. Estaré bien independientemente de si


puedo o no ver y oír. Los bárbaros del norte y nuestro país han sido enemigos
durante generaciones. Si arriesga su vida por este problema trivial mío, ¿cómo podría
explicárselo a la familia Chen en el futuro?

Chen Qing Xu no respondió, solo tomó de su pequeña bolsa un panfleto escrito a


mano: –Esta es una serie de procedimientos de acupuntura que yo misma he
inventado y perfeccionado. Es inútil, pero podría aliviar el dolor de cabeza causado
por la medicina. Su Alteza me ha seguido para estudiar acupuntura por un tiempo, él
puede entenderlo.

Viendo el ceño fruncido de Gu Yun, Chen Qing Xu añadió: –No se lo dije, él llegó a
la conclusión por sí mismo.

La expresión de Gu Yun cambió varias veces, luego finalmente suspiró, su cabeza


ya había comenzado a dolerle.

Chen Qing Xu le hizo algunas recomendaciones en unas pocas sentencias, luego


buscó un pincel y papel, escribiendo dos prescripciones para su alimentación: –Algo
sigue siendo mejor que nada, me voy retirando, por favor cuídese Marqués.

–Espere, –Gu Yun la llamó en voz alta. –acerca de dejar el país, señorita Chen,
por favor piénselo cuidadosamente.

Chen Qing Xu miró hacia atrás, hacia él, su rostro frío como el hielo reveló una
pequeña y rara sonrisa.

–Esto no se debe completamente a la enfermedad del Marqués. Es solo que, en


este mundo, hay ciertas cosas que uno debe completar. Permítame decir unas
cuantas palabras presuntuosas, a pesar de que somos contados y nuestras
habilidades son limitadas, nuestros corazones comparten los mismos deseos que el
del Marqués.

"–Nací en la familia Chen, entré en el camino de Lin Yuan, ¿cómo podría


atreverme a aferrarme a las sombras de mis ancestros y permanecer detrás de sus
espaldas para el futuro que se aproxima? –dijo. –Marqués, señor, nos encontraremos
de nuevo.

Después no esperó a que Gu Yun dijera nada más y caminó directamente


escaleras abajo.

Chang Geng había aprendido modales en sus años viajando por el jianghu, se
acercó y le dijo: –Señorita Chen, permítame acompañarla a la salida.

Chen Qing Xu agitó sus manos, luego dio un vistazo a su rostro. A pesar de que él
era joven y fuerte, estaría bien incluso si perdía una noche de sueño, pero los trazos
aun podían verse en su cara.

Chen Qing Xu: –¿Por qué? ¿No fue efectivo el tranquilizante?

Chang Geng sonrió con amargura: –Es mi propio problema.

Chen Qing Xu lo meditó: –Siempre le he dicho que mantenga la calma, pero la


verdad es que yo desconozco qué es eso que hay en su corazón que no puede ser
calmado, quizás es mejor decir que hacer: las personas no podemos evitar tener
emociones y deseos. Si no puede contenerse, es mejor dejarlos fluir naturalmente
con la corriente.
Chang Geng estaba sorprendido, puso mala cara involuntariamente, pensando
para sí mismo: "¿Cómo puede este asunto 'fluir con la corriente'?"

Después de dejar atrás la oración "dejarse llevar por el flujo de la naturaleza", ella
inmediatamente retomó su camino, dejando a Chang Geng en un estado de
perplejidad durante todo el día.

Gu Yun se hospedó en la pequeña posada por dos días más. Sun Jiao quería
moverse con rapidez, pero al recordar los días de caminos rocosos y la velocidad tan
rápida como si volaran, provocando que cada intestino se volteara de arriba a abajo,
no se atrevió a abrir su boca para apresurarlos.

Inesperadamente, mientras continuaban, poniéndose en movimiento de nuevo, Gu


Yun había cambiado la velocidad que arriesgaba la vida de antes, con el Cuarto
Príncipe como una nueva adición a su grupo, quien se pegaba al Mariscal Gu todo el
día, se movían tan relajadamente como si pasearan en un paisaje primaveral.
Ocasionalmente, incluso se unirían a los grupos de comerciantes que regresaban del
norte.

En la Frontera Sur, las personas nacían por naturaleza duras y fuertes, los
bandidos estaban desenfrenados. La misión del oficial Sun de "apaciguar al súbdito"
era, en realidad, simplemente una excusa. Pretendía usar el poder del Marqués del
Orden para conseguir evidencia de Fu Zhi Cheng: aunque era un oficial de la corte
imperial, aun así, confabuló con los bandidos de las montañas; para usar a la
Frontera Sur como un punto de ruptura para convocar la primera Orden de Percusión.

Pero desde su llegada a Sichuan, Gu Yun había hecho varios retrasos en el viaje.
Los territorios de Fu Zhi Chen abarcaban desde Sichuan hasta la frontera, el cabeza
de serpiente ya podría estar al tanto de su paradero, ¿cómo se suponía que lo iban a
atrapar con la guardia baja?

Esta vez el Maestro Sun ya no sentía nauseas, sino que estaba tan ansioso que su
sangre burbujeaba en su interior.

Shen Yi dijo silenciosamente a Gu Yun: –Ofendes a los justos, pero no puedes


ofender a los malvados, ya lo has molestado lo suficiente. Sé cuidadoso o de otra
forma te pintará bajo una mala luz cuando regrese a la corte imperial.

Gu Yun sonrió.

Viendo su sonrisa indiferente, no pudo evitar querer desatarse en un largo


discurso, pero inesperadamente, Gu Yun susurró: –Ni los justos ni los malvados son
el problema.

Shen Yi respondió con frustración: –Causar desastres es el problema.

Gu Yun no le prestó atención, reprimiendo su voz en un tono un poco más bajo:


–Esa persona es el problema... Es lo mejor para mí no jugar bien con el Ministerio de
Guerra, ¿no lo entiendes?

Shen Yi quedó atónito durante un largo tiempo, luego suspiró y no dijo nada más.

¿Cuándo comenzó a entender cómo leer entre líneas el siempre tan orgulloso
Mariscal Gu?

Gu Yun: –Ya no te escucharé más a ti, la vieja criada, iré a buscar a mi hijo.

Después de decir esto, hizo avanzar a su caballo, ignorando por completo a Shen
Yi.

Shen Yi: –...

Sintió que los dos se estaban volviendo más y más nauseabundos.

Las áreas del sur tenían verdes colinas a ambos lados, no había mucha diferencia
entre otoño e invierno. El paisaje permanecía exuberante, con un pequeño sendero
ventoso en el medio, curvándose con la forma de la montaña, uno no podía figurarse
dónde terminaba a la distancia.

Gu Yun, con fusta en mano, como si dirigiera un país, le explicó casualmente a


Chang Geng: –Aquellos de nosotros quienes pertenecemos a la milicia siempre nos
llenamos de ansiedad cuando sea que estamos de frente a ubicaciones como esta, si
el otro lado ha montado una emboscada, marchando directamente dentro, solo
podemos ser derrotados: incluso en el territorio de la Gran Liang, esos lugares
generalmente les resultan muy fáciles de tomar a los bandidos...

Su última palabra todavía no había terminado, pero ya podían oír los sonidos
agudos de la señal de un silbato desde lejos.

Shen Yi dijo cansinamente: –Mariscal, ¿eres un cuervo negro en forma humana?


Siguientes Capítulos

Como algunos saben, originalmente SPL estaba traducido hasta el capítulo 116 y
la historia fue eliminada por wattpad. A causa de ello, comencé a resubir la historia -
ya reeditada y corregida- a wattpad.

De momento, pueden leer toda la historia principal aquí:

[Link]

La traducción de los extras se irá subiendo a la página web, las notificaciones de


las actualizaciones las haré por instagram y les llegarán a quienes se suscriban al
newsletter.

Naturalmente, continuaré subiendo la totalidad de la historia a wattpad -con la


esperanza de que no sea borrada nuevamente- ya reeditada en una mejor versión.

Cualquier link o detalle que no funcione correctamente, por favor hacérmelo


saber.

Gracias por su apoyo.


Glosario

Glosario de términos en chino (y algunos en español), nombre de lugares


y leyes que se repiten mucho a lo largo de la historia en orden alfabético. Si estás
empezando a leer por primera vez recomiendo saltearlo y solo usarlo para consulta
más adelante porque puede contener spoilers. Se irá actualizando conforme avancen
las actualizaciones.

Glosario de términos

Académico. . Lit. Intelectual, erudito. En este contexto lo estaré manejando como


"académico". Se refiere a los estudiosos que aprobaban los exámenes imperiales
durante las dinastías Ming y Qing.

Amitabha. El término Amitabha puede traducirse como "luz infinita", y por ende se le
denomina frecuentemente como el "Buda de la Luz Infinita". Suele usarse cuando
ocurre algo inusitado (como la expresión "¡Dios mío!" en español) y no sólo como una
manifestación de asombro o temor; sino también una forma de saludo formal entre
los creyentes del budismo.

Arcoíris blanco. . Baihong. Es un tipo de arco gigante mecánico típico de este


universo. Funciona con un mecanismo impulsado por ziliujin que es equipado debajo
del arco.

Capa de Algodón. La gente suele usar el término "capa de algodón" para comparar a
sus hijas: cálidas y cuidando de sus parientes.

Carita blanca. Este término se usa para describir a un hombre joven de buena
apariencia.

Carta Familiar. Es una carta que va dirigida a un familiar, o una carta que va dirigida
o proviene de tu hogar.

Chang Sheng Tian. Dios supremo y eterno de Mongolia. Para resumir, este término es
solo otra forma de decir "Dios".

Cortavientos. Gē fēng rèn. Literalmente: Cuchilla que puede cortar a través del
viento. Es el arma típica que usan los miembros del Campamento del Hierro Negro.

Dinero de Sobre Rojo. O "Dinero de la Suerte/Fortuna". Los paquetes o sobres rojos


son dinero envuelto en papel rojo dado a los niños por sus padres, abuelos y otros
como regalos de año Nuevo. Regalar un sobre rojo con dinero se puede entender
como una forma de desearle a un ser querido buena suerte.

Dong Ying. Es otra forma de nombrar a Japón.

Dudou. Un Dudou es una pieza de "ropa interior" que cubre el pecho y el vientre
similar a un delantal (generalmente usada por mujeres y niños).

Emblema del Tigre Negro. Una insignia otorgada en tiempos del Emperador Wu, en
momentos críticos, permitía a su portador comandar las siete principales facciones
militares. Había tres en total: uno en manos de Gu Yun, uno en la corte imperial y
otro en manos del Emperador.

Hanlin. Miembros de la Academia Imperial Hanlin. Sólo un grupo de élite del alto
funcionariado podía ser miembro de la academia. Este grupo llevaba a cabo tareas
secretariales y literarias para la corte imperial. Se estableció desde la Dinastía Tang,
durando hasta el año de 1911.

Hao Li. Del poema de Cao Cao (Haolixing). Es una forma de elegía utilizada
originalmente para escoltar un ataúd al cementerio durante la dinastía Han. En este
poema, la palabra (Haoli) era una montaña ficticia, la cual se creía era el lugar donde
se reunían los espíritus de los muertos.

Instituto Ling Shu Es una dependencia directamente bajo las órdenes del Emperador,
encargada del diseño de toda la maquinaria militar, desde trazar los planos y
mecanismos hasta su mantenimiento y mejoras. Tienen sus propios mecánicos.
También desarrollan tecnologías para el pueblo común.

Jianghu. Literalmente "ríos y lagos". Es un término muy utilizado en la


literatura china para referirse a las comunidades de artistas marciales en las historias
wuxia y/o las sociedades fuera de la ley. Una forma de actuar fuera del gobierno.

Jiangnan. La palabra Jiangnan está basada en el nombre chino por el nombre del río
Yangtsé, Cháng Jiāng, y nán significando "sur". Es un área geográfica de China
refiriéndose a las tierras inmediatamente al sur de las partes bajas de este rio,
incluyendo la parte del sur del delta Yangtsé.
Jiao. . En este universo se refiere a un tipo de "barco". El término proviene de un
dragón legendario con la habilidad de controlar la lluvia y las inundaciones. También
conocido como "Dragón Escamoso". De acuerdo a varios académicos no tiene
cuernos, y el término podría referirse a ciertas especies de cocodrilos.

Jun Wang. Título compuesto de dos caracteres: era un estatus ligeramente más bajo
comparado con un Qin Wang, usualmente separado de los miembros de la familia real
por un grado. Su equivalente femenino sería Jun Zhu.

Ku Ding. El té Ku Ding, también llamado té gualou, es extremadamente amargo.

Liangjiang. se refiere tanto a la región de Jiangnan como Jiangxi.

Lin Yuan. significa "el abismo que se aproxima / se acerca". El Pabellón Lin Yuan es
una especie de organización que solo hace aparición en momentos de crisis.

Luo Lan es un país ubicado a lo largo de la ruta de la seda en esta historia.

Maestro del brazo largo. Chang Bei Shi. Un término que Priest hizo para nombrar a
los mecánicos en este universo. universo.

Plataforma Ting Yuan. El yuan aquí es el mismo que en la palabra Cometa. Ting ,
significa "detenerse". Plataforma Ting Yuan significa el lugar donde los cometas
aterrizan.

Marioneta de Hierro. Las marionetas de hierro en esta historia funcionan a base de


ziliujin y otros mecanismos, son autómatas, como una armadura de hierro que puede
moverse.

Monóculo. Para efectos de simplificación en esta traducción, el original es Liúlí jìng


Literalmente:Lente de cristal coloreado.

Qian Li Yan. Ojo de Mil Li. En este universo es el equivalente a un catalejo. Li es una
unidad de medida en la antigua china que comprende entre 400-500m.

Qin Wang. Título de un solo carácter. Otra forma de decir "príncipe".

Rugido de Cobre. Tong Huo. nombre del cuerno que la hace de altavoz en este
universo.
Torre Qi Yuan. El yuān significa "Cometa", en Torre Qi Yuan () es el mismo carácter
que el yuan en Cometa Gigante y Cometa Rojo, Qi significa "alzarse". Torre Qi Yuan
es un edificio/plataforma para que los cometas despeguen hacia el cielo.

Xiao. Antes de un nombre propio es como decir "el pequeño Chang Geng", indica
cierta cercanía y solo se utiliza por parte alguien de mayor edad para dirigirse a
alguien menor, no a la inversa.

Xiu Zhong si. Literalmente "Un hilo oculto dentro de la manga". Una especie de
cuchilla pequeñita oculta en un dispositivo que las lanza, una variedad es similar a las
shuriken de los ninjas japoneses.

Xun. es como una flauta, es un instrumento musical chino. Es similar a una ocarina,
pero sin la boquilla.

Yifu. Significa Padre adoptivo.

Zhai Xing (Torre) se traduce como "recolector de estrellas". La torre es


muy alta y de ahí el nombre.

Zhan Es el pronombre que todos los Emperadores usaban para si mismos en lugar de
decir "Yo".

Zhuangyuan. Un título para aquel con el más alto puntaje en el examen imperial.

Ziliujin. Literalmente "fluido de oro púrpura" es el tipo de aceite que da energía a


cada artefacto en este universo, abarcando desde los engranajes militares hasta los
artículos de uso doméstico y más, crucial y muy importante.

Guía personajes

*En la antigua China una persona podía llegar atener hasta cinco nombres diferentes
a lo largo de su vida (nombre de bebe,nombre de infancia, nombre de cortesía,
títulos, etc.), he aquí porque de prontousan varios nombres para referirse a un mismo
personaje, aquí se mencionan los diferentes nombres del mismo personaje.

Principales

Chang Geng. (Nombre de infancia) [Link] Excelente del Oeste, en occidente el nombre
equivalente sería Lucifer[La estrella de la mañana]

, "Qi Ming en el Este y Chang Geng en el Oeste". Es cómo la gente en la China


Antigua se refería al planeta Venus, Qi Ming (Lit. Abridor de brillo) se refiere a Venus
por la mañana, Chang Geng, cuando Venus se alzaba al anochecer; una estrella de
mala suerte.

Li Min. Donde Min ,significa "el cielo", "el paraíso". Nombre otorgado por el
Emperador Yuan He aChang Geng.

Título Real: Yan Bei Wang. Yan (ave) proviene del nombre del pueblo "Yanhui"
(Ave regresando) y Bei (Norte); Yan Bei significa ave del norte.

Gu Yun. (Nombre de cortesía) Gu Zi Xi (Nombre de infancia) Marqués del Orden.


Āndìng Hóu (Título) Mariscal Gu (Rango militar) Shen Shiliu (Alias) Donde Shiliu
significa literalmente dieciséis.

La Familia Real

Emperador Wu. El abuelo de Gu Yun que extendió los territorios de la Gran Liang.

Emperador Yuan He. Padre de Li Feng.

Li Feng. Primer hijo de Yuan He, Príncipe Heredero: sutítulo como Emperador es Long
An.

Wei Wang. Segundo Príncipe, hermano de Li Feng.

A Yuan. Tercer Príncipe que murió a corta edad, hermano de Li Feng.

Wang Guo. El Tío Imperial Wang, tío del Emperador Long An.
Ejército

Shen Yi. (Nombre de cortesía) Ji Ping (nombre de infancia). General del Campamento
del Hierro Negro y amigo cercano de Gu Yun.

Secundarios

Cao Niang Zi. Donde Niang Zi significa literalmente dama, mujer. Amigo de la
infancia de Chang Geng.

Ge Pang Xiao. (o Ban Xiao) Donde Pang Xiao significa literalmente: gordo, pequeño.
Amigo de la infancia de Chang Geng.

Liao Chi, Monje Principal del Templo Hu Guo.

Eunuco Zhu, Zhu Pie Pequeño. Eunuco al servicio del Emperador Long An.

Yao Zhen, Chong Zhe Jefe fiscal en Jiangnan, conocido de Gu Yun.

Pabellón Lin Yuan

Liao Ran, hermano pequeño (no consanguíneo) del Monje Principal del Templo Hu
Guo.

Chen Qing Xu

Bárbaros
Xiu Niang. (nombre en dialecto chino) Hu Ge Er (nombre bárbaro). "Madre"/ tía de
Chang Geng.

Jia Lai . Príncipe Bárbaro, hijo del Rey Lobo. En dialecto chino Ying Huo . Nombre del
planeta marte en la astrología china.
40. Combatiendo a los monos

“Recuerda, en el campo de batalla, quien no quiere morir, morirá primero…


incluso si tu enemigo es un bueno para nada”

En lo alto de la montaña, una enorme bandera se estaba izando lentamente. A


primera vista, parecía leerse “Aldea Xinghua”. Pero después de observar
cuidadosamente mientras soplaba el viento, estaban escritas las palabras “Xin Zi
Lin”. Bandidos de las montañas grandes y pequeños se escondían en el pasto,
vestidos en armaduras elaboradas por ellos mismos, sus arcos largos y dagas
apuntaban a la gente debajo.

Un resplandor plateado destelló en la cima de la montaña, Chang Geng


entrecerró sus ojos para observar. De pie sobre la colina había una armadura
pesada que nadie sabía de dónde habían robado, semejando un objetivo para el tiro
al blanco, el rostro de la persona que la usaba no podía ser visto desde esa
distancia.

Bandidos robándole al mismísimo Marqués del Orden, Chang Geng


momentáneamente no supo si reír o llorar.

Pero mientras miraba atrás, descubrió que Gu Yun no estaba sonriendo, de


hecho, era lo contrario. Parecía estar enfurecido, exprimiendo la palabra entre sus
dientes: –Idiota.

Chang Geng lo pensó rápidamente, bajando su voz: –Entonces, los rumores


acerca de los oficiales de la frontera del sur coludiendo con bandidos no eran
rumores, ¿sino la verdad?

Gu Yun no dijo nada, su expresión se oscureció aún más.

Durante la dinastía de la Gran Liang, los productos locales del Mar del Este eran
perlas, los productos nativos de Lou Lan eran vinos, y los productos típicos de la
Frontera Sur eran los bandidos de las montañas.

En los últimos dos años, cuando salieron las marionetas de cultivo, los
agricultores no fueron capaces de encontrar trabajo. Algunos habían seguido a los
comerciantes ambulantes para conseguir un medio de vida en el norte, otros habían
decidido abandonar la luz para irse a la oscuridad y convertirse en bandidos de las
montañas. Cuando los bienes y las raciones se volvieron más baratos, el dinero se
hizo más valioso. Por lo tanto, habría menos y menos personas quienes se surtirían
de comida, sino que, en lugar de eso, acapararían oro y plata: esto había
contribuido inmensamente a aumentar la tasa de saqueo de los bandidos.

La cultura de los bandidos de las montañas estaba muy salvajemente extendida


por aquí, había más nidos de bandidos que de conejos, podría decirse que esta
situación semejaba al dicho: “los incendios forestales podrían nunca cesar,
renacerán otra vez con la brisa de la primavera.”

La relación entre el ejército de la Frontera Sur y el Ministerio de Guerra


semejaba a aquella de un niño y su madrastra: sus cimientos no estaban ni cerca
de ser eficientes, no podían darse el lujo de luchar contra los bandidos.

A pesar de que los bandidos ganaban en número, su poder de combate general


era limitado. Si se enfrentaban contra el ejército imperial, sólo podían terminar con
guarida tras guarida siendo arrasada, por lo tanto, también sentirían inmenso temor
hacia a las tropas de la guarnición.

Cuando las personas tienen dinero, todo lo que quieren conseguir es paz y
estabilidad. Nadie desearía vivir una vida siendo perseguido: los bandidos de
montaña, al final seguían siendo humanos.

De esta forma, a largo plazo, el ejército de la Frontera Sur y los bandidos locales
habían formado una relación mutua.

El Comandante del Ejército de la Frontera Sur, Fu Zhi Cheng, originalmente era


un bandido. Por un lado, los restringía, intentando dejarlos saquear sólo el dinero
sin herir a los transeúntes, pero, por otro lado, tampoco los encubría. Cada año los
fondos para las tropas de la Frontera Sur eran increíblemente limitados, y para que
hubieran sido capaces de mantenerse a sí mismos hasta el día de hoy, la
contribución de estos “bandidos” no podía ser ignorada.

La confabulación entre oficiales y bandidos era, por supuesto, algo de lo que no


se debía estar orgulloso, Gu Yun estaba plenamente consciente de esto. En los
últimos dos años, el Emperador había estado promocionando las marionetas de
cultivo y abrió el camino a los negocios, esas eran claramente grandes políticas para
hacer del país una nación rica y poderosa. Pero nadie sabía dónde residía el
problema, no solo las arcas nacionales se estaban vaciando, incluso los fondos
militares tuvieron que ser recortados de nuevo.

El sur recién había experimentado una inundación, el desastre había pasado,


pero el proceso de recuperación continuaba. Si fuese a estallar una batalla, los
bandidos comenzarían a dispersarse por las aldeas y pueblos, la gente estaría aún
más devastada. Pero si la corte imperial en verdad quería remover al Comandante
del Ejército la Frontera Sur por este incidente, Gu Yun simplemente no podía pensar
en ningún otro que pudiera vigilar este lugar.

Con esos dos dilemas, uno solo podía escoger el mal menor: Gu Yun no tenía
otra opción más que pensar temporalmente en una forma de salvar a Fu Zhi Cheng.

Después de unos años, en el futuro, cuando la Ruta de la Seda estuviera


completa, el camino comercial tierra adentro de la Gran Liang estaría
completamente abierto. Un montón de plata proveniente del extranjero podría
circular dentro de la Gran Liang, brindándole un respiro al país. Cuando ese
momento llegase, no sólo mandarían tropas, sino que también ajustarían el pasaje
de la Frontera Sur, haciendo más estricto el control en este territorio que estaba
muy lejos del Emperador, sólo llevando a cabo estas dos propuestas al mismo
tiempo podrían limpiar por completo este problema.

Desafortunadamente, excepto por él mismo, las demás personas no parecían


querer entender estos problemas.

De hecho, no se trataba de que no lo entendieran. Es sólo que, a sus ojos, la


Orden de Percusión y el elogiar a Su Majestad para incrementar su riqueza en el
futuro era mucho más importante.

A lo largo del camino, Gu Yun había estado pensando en varias maneras de


proteger a Fu Zhi Cheng, Él, silenciosamente y con rapidez, había mandado una
carta para informarle. Pero inesperadamente, el hombre decidió hacer algo como
esto.

¿Qué clase de bandido traería consigo a toda su nidada, alzando su bandera y


tocando el tambor, dejando claro a su contraparte exactamente quiénes eran?

Intentando robarle a un enviado de la corte imperial, esto no era diferente de


una rebelión.

En esos pocos años, Chang Geng había estado mezclándose con la gente común,
viajando por todos los cuatro puntos cardinales. Desde hacía largo tiempo que
estaba al tanto de cómo se ganaba la vida la gente en la situación actual. Después
de pensarlo un poco, la causa y el efecto se habían vuelto claros para él. Miró la
expresión de Gu Yun y susurró: –Yifu, creo que esto podría no ser obra del General
Fu.

Gu Yun replicó fríamente: –Tonterías, Fu Zhi Cheng no es así de idiota.

Esos bandidos eran un montón de analfabetos, sería bastante desafiante el


poder encontrar a alguien entre ellos que pudiera leer y contar, todas esas
montañas podrían haber compartidos a una persona para hacer el trabajo contable.
Quizás ellos fueron capaces de atrapar algunos rumores vagos de algún lado,
entonces decidieron acercárseles con el propósito de explorar mientras mostraban
su poder al mismo tiempo, de manera que, más tarde, pudieran enseñarle sus
méritos a Fu Zhi Cheng.

Arriba, en lo alto, un bandido estaba agitando un simple tong hou, gritando


hacia los pies de la montaña, al grupo de Gu Yun: – ¿Quiénes son? ¡Digan su
nombre!

A su lado, Shen Yi no sabía si reír o llorar, tensando una flecha por detrás de él:
– ¿Gran Mariscal?
Gu Yun: –Dispárale.

La flecha en las manos de Shen Yi fue liberada casi al mismo tiempo que la
orden de Gu Yun. Como si penetrara a través de un bambú, dio directamente al
bandido que sostenía el tong hou. Un pájaro chilló y se elevó volando en el cielo, su
voz aguda haciendo eco por todo el valle.

Toda la montaña se encendió.

Cuando el oficial Sun vio esto, ya no pudo continuar sintiéndose orgulloso de


haber podido dar con la debilidad de Fu Zhi Cheng, se asustó de inmediato, saliendo
del carruaje y diciendo constantemente: –¡No podemos! Mariscal, no podemos, hay
al menos un centenar de bandidos en esta montaña. Nosotros sólo somos un
pequeño grupo de personas, los generales tampoco están usando sus armaduras,
¡estamos completamente desarmados! También está Su Alteza, Su Alteza pertenece
a la prestigiosa realeza, no podemos ser descuidados…

Gu Yun no lo miró, en su lugar hizo un ademán con la mano hacía Chang Geng:
– Su Alteza, ¿fue diligente con su entrenamiento de artes marciales?

Chang Geng se inclinó ligeramente: –Para hacer un pequeño miembro de la


caballería bajo las órdenes del Mariscal, todavía debería estar calificado.

–Ven, te enseñaré cómo combatir contra los monos de montaña.

Después de que Gu Yun terminó, hizo avanzar su caballo y corrió hacia adelante.
Chang Geng no titubeó, yendo de inmediato tras de él. Todos los soldados del
Campamento del Hierro Negro estaban bien entrenados. Tan pronto como Gu Yun
se movió, entendieron de inmediato las intenciones de su Comandante. Todos
comenzaron a cargar hacia delante, dejando atrás solamente al grito de la oficial
Sun: –¡Mariscal, nosotros no podemos…!

El momento siguiente, sintió una fuerza detrás de su cuello, todo su cuerpo se


volvió más ligero de improvisto: Shen Yi lo había levantado con la empuñadura de
su espada, arrojándolo sobre su caballo.

Sun Jiao chilló, tus ojos se poniéndose en blanco por el impacto de la caída.

Shen Yi dijo de forma reluctante: –Maestro Sun, por favor no grites más, este
General irremediablemente evitará que muera, esté tranquilo.

Mientras el General Shen decía esto, no pude evitar sentirse mal consigo mismo:
ese Mariscal Gu era un joven maestro nacido en la mansión del Marqués. Desde su
infancia, siempre había habido una vieja sirvienta siguiéndolo a todas partes, darle
órdenes a la gente a su alrededor se había vuelto un hábito. Después de que creció,
se encontró con que no había una vieja sirvienta en el campamento del hierro
negro, por lo que había considerado a Shen Yi para ser algo así como su vieja
sirvienta, qué absurdo.

Habiendo dicho eso, Shen Yi miró al Maestro Sun, quien ya se había desmayado:
–Esta es la primera vez que veo un oficial tan similar a un eunuco.

En la cima de la montaña, un bandido reportó a su líder: –Hermano mayor,


escuché a ese eunuco decir en voz alta “Mariscal”.

Todo el cuerpo del líder estaba cubierto por la Armadura Pesada, levantó su
máscara protectora y gritó con furia: –¡Dejen de decir tonterías, apresúrense a
disparar las flechas! ¡Rodéenlos! ¡Rodéenlos!

El sonido del cuerno saliendo desde el interior del valle resonó una y otra vez,
los bandidos gritaron mientras se precipitaban abajo desde lo alto, apuntando
directamente a la “fuerza” de Gu Yun, que consistía en tan solo un puñado de
personas.

No había forma de saber si los bandidos pretendían aumentar su valor o algo


más, rodeándolos mientras continuaban tocando el tambor y haciendo sonar el
gong, unos cargaron hacia el frente desde una dirección, los demás gritaron y
chillaron, precipitándose por el lado opuesto de la montaña, rodeándolos, el polvo y
la tierra esparciéndose en el aire.

Era una lástima que la mayor parte de sus caballos hubieran sido robados de las
manos de los comerciantes: ¿cómo podían competir contra los corceles divinos de
uno en un millón del Campamento del Hierro Negro? Fueron dejados atrás de
inmediato.

Gu Yun hizo un gesto, varios soldados a sus espaldas entendieron de inmediato


y comenzaron a dispersarse en varias direcciones, los objetivos de las flechas que
se disparaban desde la montaña instantáneamente se desordenaron.

Una hilera de bandidos estaba directamente frente a ellos, Gu Yun sacó su


espada con indiferencia; su larga hoja brillando deslumbrante como la nieve. Le dijo
a Chang Geng: –Recuerda, en el campo de batalla, quien no quiere morir, morirá
primero…

Chang Geng casi fue cegado por la espada en su mano.

Su espada semejaba a un dragón volando, un corte había hecho salpicar sangre


por los cuatro lados, dos dentro y dos fuera, los cadáveres de los bandidos se
apilaron en una montaña.

Gu Yun terminó casualmente la segunda mitad de la oración: –… incluso si tu


enemigo es un montón de buenos para nada.

El líder estaba sosteniendo un ojo de mil millas, observando desde lo alto. Tan
pronto como la situación terminó mal, dijo inmediatamente con furia: –Les dije que
los rodearan, ¿qué está ocurriendo?

Enseguida de él, un pequeño bandido dijo con el ceño fruncido: –¡Hermano


mayor, no lo sé!

En ese momento, se acercó otro bandido corriendo: – ¡Hermano mayor, las


cosas no van bien!

No obstante, en tan sólo un parpadeo, un jinete había parecido a la entrada de


la montaña. El bandido sosteniendo el tong hou no tuvo tiempo para retroceder su
cuello. Una cuchilla centelló, su cabeza fue instantáneamente separada de su
cuerpo.

La equitación de Gu Yun era soberbia, galopando a través de las montañas


rocosas como si estuviera en una superficie plana, cruzando a través de un sendero
increíblemente estrecho, blandió su espada hacia abajo, al instante se escuchó un
grito que hiela la sangre proveniente de detrás de una gran roca: como se vio
después, había alguien oculto ahí, esperando para tender una emboscada; Gu Yun
sacudió la sangre de su espada. Pareció esperar a Chang Geng por un momento,
luego dijo: –Hay muchos lugares que pueden ser usados para ocultarse en las
montañas, y siempre habrá serpientes acechando detrás de ellos. Puedes ser
magnífico en las artes marciales, pero no necesariamente serás capaz de evitar una
emboscada

Chang Geng miró alrededor y vio que, de hecho, ahí había un mecanismo con un
arco preparado detrás de la gran roca, esperando a disparar. Su caballo no era un
excepcional corcel de guerra, siguiendo por detrás de Gu Yun con dificultad, pero
sólo sentía que la sangre en todo su cuerpo había comenzado a calentarse,
pregunto: –Yifu, ¿Cómo lo sabías?

Gu Yun sonrió con satisfacción: –Estoy acostumbrado.

Tan pronto como terminó, repentinamente cayó una roca desde arriba. Gu Yun
parecía tener ojos sobre su cabeza. Hizo avanzar su caballo y brincó hacia delante,
la roca rodante casi rozaba la punta en la cola de su caballo. Al mismo tiempo, todo
el cuerpo de Gu Yun se desprendió de la silla de montar, sujetándose a una parra
que estaba a su lado y elevándose en el aire. Chang Geng se inclinó hacia atrás de
forma instintiva mientras escuchaba un sonido cortante, de cualquier manera,
todavía no quería que el cruel yifu en lo alto salpicara sangre sobre su rostro.

Gu Yun lo contempló desde arriba, alzó sus cejas y sonrió. Silbó, el bien
entrenado corcel lo siguió de inmediato.

El corazón de Chang Geng estaba latiendo como loco, la sonrisa de Gu Yun


estaba a punto de arrebatarle el alma.

Gu Yun gritó en dirección a él: –Cuando luchas contra los monos en las
montañas, recuerda siempre primero tomar ventaja en terreno elevado.

En este momento, el “círculo envolvente” de bandidos había sido sumido en un


completo caos. Varias entradas a sus guaridas en lo alto habían sido rápidamente
ocupadas, comenzaron a dispersarse y huir en todas direcciones como moscas. Uno
tras otro fueron asesinados por las flechas disparadas desde arriba. Chang Geng le
dio alcance apresuradamente, sólo para ver que Gu Yun había montado
nuevamente en su caballo al tiempo que sacaba una flecha especial desde atrás.

El arco y la flecha eran muy pesados. El arco largo parecía pesar docenas de
kilos, equipado con una caja tan grande como un pulgar. Chang Geng entrecerró
sus ojos, pensando: “¿hay una caja dorada en el arco?”

Al momento siguiente, el vapor blanco que brotaba del arco largo confirmó su
especulación. El eje de la flecha parecía estar hecho de hierro, creando un agudo
eco cuando se soltaba la cuerda, como si veinte fuegos artificiales hubieran
explotado mientras se precipitaban hacia el cielo: la flecha de hierro parecía una
versión miniatura de una flecha baihong, penetrando a través del sol, golpeando
una enorme roca.

La roca se sacudió por un momento, luego cayó sin previo aviso.

Los monos estaban dispersos, su líder era entorpecido por la Armadura Pesada.
Le tomó un momento mirar hacia arriba, pero antes de que pudiera ver nada, tanto
la armadura como él mismo habían sido sepultados bajo la roca con un ruidoso
“¡Bang!”.

Chang Geng sonrió y dijo: –Yifu, esto sí lo sé: en una batalla, uno primero debe
capturar al rey, ¿cierto?

Él había sido resguardado por Gu Yun todo el tiempo, deslizándose entre cientos
de salvajes bandidos de montaña, ni un solo cabello sobre su cabeza estaba
desordenado, sus ropas ondeaban con el viento. a primera vista, lucía como un
joven maestro seductor.

Gu Yun dejó salir un “tch”, pensando para sí mismo: “Eso es todo, la próxima
vez que regrese a la capital, me temo que el número de mujeres que arrojarán sus
pañuelos hacia mí se reducirá a la mitad.”

Después de media hora, Gu Yun tomó sus pocos soldados “desarmados” del
Campamento del Hierro Negro y marchó orgullosamente dentro de la guarida de los
bandidos.

Cuando la mayoría de los bandidos vio a su jefe plateado morir, huyeron de


inmediato en un instante. Estaban familiarizados con la topografía. Una vez que se
diseminaron dentro de las montañas, desaparecieron en un parpadeo.
Gu Yun sólo tenía un puñado de gente, no era conveniente perseguirlos. Sólo
fueron capaces de capturar a unos pocos que no pudieron correr y los colgaron
como pájaros.

Gu Yun se sentó sobre la silla de piel de tigre de líder de los bandidos, sintiendo
que había algo extraño. Se incorporó y removió la piel de tigre sobre la silla: –El
trono del rey de la montaña es en verdad único.

Las cuatro patas de la magnífica silla de piel de tigre habían sido cortadas, una
pila de oro estaba amontonado por debajo cubierto en la parte superior con un
panel de madera.

Gu Yun: –¿Uno podría poner huevos de oro mientras se sienta arriba de esto?

Shen Yi tosió, haciéndole gestos al Mariscal para que dijera algo con más
sentido.

En este momento, el Maestro Sun, que se había mojado a sí mismo de miedo


había cambiado sus pantalones. Viendo esta situación, se dio cuenta de inmediato
que esta oportunidad no podía perderse, no volvería nunca más una vez se hubiera
ido. Cambiando su comportamiento cobarde de antes, se atrevió a dar un paso
hacia adelante y gritó: –¿Quién les dio el coraje para atreverse a robar al enviado
de la corte imperial en medio del camino? ¿A quién se le ocurrió todo esto? ¡Hablen!

Chang Geng originalmente estaba sosteniendo y admirando el arco especial de


Gu Yun, al oír estas palabras, alzó la mirada y dijo: –Robarle a un enviado es
tratado de la misma forma que un acto de rebelión, pero mientras no se trate del
líder, los bandidos ordinarios podrían sólo ser desterrados. Pero para los hombres
especialmente valientes como todos ustedes aquí…

Él se detuvo aquí, revelando una sonrisa que contenía un significado más


profundo. Ignoró a los pocos bandidos temblorosos, luciendo como si sólo hubiera
dicho esa oración de forma involuntaria. Rápidamente volvió su atención hacia el
otro hombre, sonriendo mientras preguntaba: –Yifu, tu arco y flecha son muy
buenos, ¿podría tenerlos?

Gu Yun agitó su mano: –Tómalos.

Sun Jiao estaba sorprendido, sin poder entender al Cuarto Príncipe a quien
acababa de conocer. Al inicio, sólo sintió que el hombre no era para nada arrogante,
era amable, muy bueno hablando y tampoco era del tipo calculador. Pero ahora se
daba cuenta de que debió haber estado ciego .

Chang Geng dijo esta única oración, los bandidos tampoco eran tan estúpidos,
de inmediato comenzaron a lloriquear.

–Nosotros campesinos no sabíamos que ustedes eran enviados imperiales,


¡Maestros, por favor perdónenos!

–No es fácil hacerse de un sustento en este camino. En esta pequeña región no


vemos a una sola persona en muchos días, ¿quién iba pensar que, en el momento
en que comenzamos, fuéramos a encontrarnos instantáneamente con los enviados
imperiales? Nosotros campesinos somos inocentes… No, nosotros no somos del todo
inocentes, pero seguimos teniendo jóvenes y ancianos, ¡no es para nada sencillo!

Sun Jiao: –…

En este momento, un soldado del Campamento del Hierro Negro caminó de


pronto al interior de forma apresurada y susurró al oído de Gu Yun: –Mariscal, el
inspector central del sur, el Maestro Kuai, envió un mensajero diciendo que ha oído
noticias del Marqués siendo hostigado por los gánsteres locales, estará llegando
pronto con doscientos guardias personales.

Gu Yun alzó su rostro inexpresivo, justo a tiempo para encontrarse con los ojos
de Sun Jiao, la sangre sobre el cuerpo del Mariscal Gu aún no se había secado,
espantando cualquier destello de triunfo de los ojos de Sun Jiao.

Fu Zhi Cheng era originalmente un bandido. Incluso si se había rendido después


y fue reclutado en el ejército, y aun con sus impresionantes méritos, continuaba
siendo muy irrazonable que se convirtiese en un oficial de alto rango en la frontera.

Pero desafortunadamente, con la rebelión de ese año en la Región Occidental,


los ladrones de las zonas sureñas también tomaron esta oportunidad para invadir el
territorio de la Gran Liang, Gu Yun ya se había ido al oeste, no había personal
disponible en la corte imperial, no tuvieron otra opción más que revivir a un caballo
muerto y ordenarle a Fu Zhi Cheng que guiara las tropas hacia la Frontera Sur.

Sin embargo, el Emperador Yuan He continuaba sin confiar en él. El inspector


central del sur, Kuai Lan Tu, fue designado especialmente para restringir a Fu Zhi
Cheng, teniendo en sus manos a doscientos guardias personales, tan habilidosos
como a las tropas de élite, permitiéndole actuar a voluntad en cualquier momento
crítico. Incluso si un verdadero incidente fuese ocurrir, esos doscientos soldados
todavía serían capaces de luchar contra las tropas de la guarnición estacionada en
la Frontera Sur, pero no sería difícil para ellos romper el asedio y mandar un
mensaje de vuelta.

Tanto Kuai Lan Tu como Fu Zhi Cheng podrían ser descritos como enemigos,
enfrentándose en los estrechos caminos, ambos bandos habían querido hundir a
muerte al lado contrario desde hace tiempo, aquel que estaba por llegar
definitivamente no albergaba buenas intenciones

Gu Yun: –Mis pies apenas han entrado a la guarida de los bandidos, pero el
inspector Kuai ya “oído” las noticias, su sistema de comunicación es incluso mejor
que el del mismo Dios de la Tierra.
Sun Jiao también supo que Kuai Lan Tu no había puesto atención a elegir un
buen tiempo, poniéndose en camino demasiado pronto. Intentó cubrirlo
rápidamente: –Siendo honesto con el Mariscal, este viaje nuestro es un secreto. No
esperábamos encontrarnos con Su Alteza en el camino, ¿cómo podría atreverme a
permitir que el Príncipe estuviera en riesgo? No tuve más opción más que solicitarle
al Inspector algunos refuerzos…

–El maestro Sun tenía buenas intenciones. –dijo Chang Geng con una sonrisa. –
Pero, ¿cómo sabía usted que este viaje al sur sería riesgoso?

Sun Jiao probablemente sabía que su partidario estaba a punto de llegar, su


espalda también se enderezó un poco más. Dijo: –Esta vez, como su súbdito fue
ordenado a viajar al sur para apaciguar las tropas, ya he estado al tanto de la
situación de los bandidos furiosos en esta región desde hace tiempo, con el fin de
prevenir un incidente inesperado, había solicitado deliberadamente a Su Majestad
una Orden de Percusión antes de partir: al final algo salió mal, pero
afortunadamente, el Marqués tiene amplia experiencia y no se inmutó ante el
peligro.

Gu Yun dejo salir una sonrisa para nada divertida, sin prestarle atención a su
adulación.

Sun Jiao: –Esos bandidos están arrasando sin tener miedo, volviéndose más y
más atrevidos. Si inclusive se atreven a robar a los oficiales de la corte, entonces,
¿qué ocurrirá con la gente común? Si no nos deshacemos de este problema, el
suroeste continuará inestable. Parece que estaba en lo correcto al traer conmigo la
Orden de Percusión. La primera Orden de Percusión de la Gran Liang está por caer
directamente sobre el General Fu.
41. Comienzo

Gu Yun:- Por favor, traigan arriba al General Fu. Déjenme ver cómo pretende rebelarse.

En adición a los doscientos soldados, el inspector de la frontera sur también


poseía diez juegos de Armaduras Pesadas y quince conjuntos de Armaduras
Ligeras: añadiéndole un Cometa Gigante a la mezcla, entonces, juzgando tan sólo el
poder de fuego, no serían diferentes de la fuerza defensiva del pueblo de Yanhui en
la frontera norte.

En el momento en el que recibió una carta de Sun Jiao, supo que el día que
había estado esperando estaba por llegar.

Fu Zhi Cheng había sido el rey de la montaña durante un largo tiempo: era
crudo y arrogante, y había causado que Kuai Lan Tu, quien fue enviado por la corte
imperial para vigilarlo, quedara mal en más de una ocasión. El odio entre los dos
tenía una larga historia.

El Emperador había decidido unificar los poderes militares a través de todo el


país, y la implementación de la Orden de Percusión inevitablemente requeriría el
sacrificio de alguien. El noroeste era el territorio de Gu Yun, no podían tocarlo
temporalmente. Jiangnan estaba compuesto principalmente por fuerzas marítimas,
portaban la tarea más importante de mantener en vigilancia a las naves
occidentales. Combinado con el reciente incidente, sería muy inconveniente tocarlos
en este momento. El ejército de los planos centrales era para defender al centro del
país, incluso si quisieran hacer algo, esto debía ser dejado para el último. Sólo las
desoladas áreas al sur del país podían ser usadas como un punto de ruptura.

Si Fu Zhi Cheng era inteligente, durante este periodo, debería haberse quedado
quieto en la Frontera Sur, pretendiendo no existir; pero tenía que saltar y amenazar
a la corte usando la excusa de un “funeral” familiar.

Un soldado se le acercó, susurrando: –Maestro, el aceite para el fuego está listo.

Kuai Lan Tu tomó el ojo de mil millas y observó las encantadoras colinas verdes
frente a él. El propietario de esta colina era originalmente un sacerdote taoísta
llamado Jing Xu. Debido a la fe budista del Emperador, la gente común también
siguió su ejemplo. Su templo taoísta se volvió más difícil de sostener con el paso de
los días, y no sólo eso, viendo que él podía ser molestado fácilmente, varios
forajidos habían venido a sus puertas para robarle. En un arranque de ira, Jing Xu
había asesinado accidentalmente a un ladrón. De ahí en adelante, no quedaba
ningún sitio para él. Sin más opción, se había ido a las montañas y se convirtió en
un bandido

Esta persona sabía leer y escribir, sus métodos eran despiadados, podía ser
categorizado como un individuo excepcional y más tarde se convirtió en el líder de
todos los bandidos dentro de los quinientos kilómetros a la redonda de montañas en
la Frontera Sur

Kuai Lan Tu sabía que Jing Xu y Fu Zhi Cheng tenían una relación cercana. Para
matar a Fu Zhi Cheng, primero tendría que comenzar con este sacerdote.

Desde que el Emperador mandó la orden de medalla dorada a Gu Yun, Kuai Lan
Tu y Sun Jiao ya habían elaborado un plan. Primero, él esparció las noticias en la
Frontera Sur, diciendo que los enviados de la corte imperial estaban viniendo, con el
propósito de investigar el caso de la colusión de Fu Zhi Cheng con los bandidos.

Con el fin de asegurarse de que le enviado imperial no fuera a resultar herido,


Fu Zhi Cheng debería haber informado a los principales líderes de los bandidos con
antelación, diciendo que “el enviado apaciguando las tropas” arribaría pronto,
pidiéndoles que mantuvieran a raya a sus subordinados: si era así, ¿escucharían
esos bandidos al general Fu o a los rumores? Si sus corazones ya albergaban dudas,
entonces cuando Fu Zhi Cheng mitigara la situación y la describiera simplemente
como “el enviado apaciguando las tropas”, ¿qué pensarían esos líderes?

Al acercarse el momento de la llegada del enviado a la frontera, Kuai Lan Tu


recibió una carta informativa de Sun Jiao. Luego procedió a mandar a alguien
pretendiendo ser un soldado del ejército de la Frontera Sur para encontrar a Jing
Xu, le informara que el carruaje del Marqués del Orden había sido asaltado a medio
camino. El General Fu deseaba evitar los ojos de aquellos con la intención de
revelar su conexión con los bandidos y no tendría más opción que pedir ayuda al
sacerdote.

Jing Xu y Fu Zhi Cheng tenían la mejor amistad. En este momento,


independientemente de cualquier sospecha que él pudiera tener, en esta situación
crítica, continuaría apoyando a Fu Zhi Cheng hasta el final. En cuanto escuchó estas
noticias, emergió su lealtad y se apresuró de inmediato al lugar.

En el segundo siguiente después de que partieron, Kuai Lan Tu, quien estaba
esperando para hacer una emboscada, usó instantáneamente las Armaduras
Pesadas para bloquear la entrada al paso de las montañas, miles de flechas
cubiertas de aceite se preparaban para quemar el escondite de Jing Xu hasta
convertirlo en cenizas.

Al mismo tiempo, mandó Armaduras Pesadas para rodear la montaña, a


cualquiera que escapara se le dispararía con explosivos: desde los gánsteres
resguardando las montañas hasta los débiles ancianos, mujeres y niños viviendo en
las montañas, todos serían tratados por igual. Sólo permitirían vivir
deliberadamente a unos cuantos testigos, dejándonos huir para informar a Jing Xu.

Viendo que la montaña había sido quemada hasta ser reducida a ruinas, Kuai
Lan Tu acarició su barba, riendo con satisfacción.

–Esto es suficiente, movámonos. Vamos a encontrarnos con el Mariscal Gu. –


Kuai Lan Tu agitó su mano, las Armaduras Pesadas y los doscientos soldados bien
entrenados se reunieron preparándose para marchar. Kuai Lan Tu montó su caballo,
miró hacia atrás, a la montaña siendo consumida por el fuego convirtiéndose en un
desastre de carne y hueso, hablando con indiferencia: –Vamos a escuchar los
razonamientos de Fu Zhi Cheng, ¿qué son los malvados bandidos de montaña? ¿qué
es eso de “los incendios forestales podrían nunca cesar, renacerán otra vez con la
brisa de la primavera”? Éste oficial comenzó el incendio, déjeme ver cómo
renacerán de nuevo… ¡muévanse!

Esta vez, todas las montañas sabían que Fu Zhi Cheng había hecho un plan para
retrasar a los soldados. Con el fin de salvarse a sí mismo frente a los enviados
imperiales, se había vuelto en contra de sus “hermanos” del pasado.

Kuai Lan Tu pretendía que los bandidos y Fu Zhi Cheng peleasen entre ellos, Fu
Zhi Cheng siempre había sido confiado y engreído. ¿Pensaba que nadie podría
comprender su punto débil?

Por supuesto, con el fin de prevenir que Fu cometiera traición mientras era
encorralado, Sun Jiao había invitado especialmente al Marqués del Orden aquí para
hacer guardia.

El Marqués Gu todavía no alcanzaba a la edad de treinta, podría ser muy


eficiente manejando a los rebeldes, pero no sería posible restringir a un oficial de
alto rango quien salió de una pila de cadáveres como Fu Zhi Cheng… pero eso no
importaba, al final, él aún le debía al Viejo Marqués por su apoyo.

Kuai Lan Tu estaba absolutamente seguro de que Fu Zhi Cheng no se atrevería a


dañar a Gu Yun. A pesar de que la mayoría de aquellos pertenecientes a la facción
del Marqués anterior ya se habían retirado del ejército debido a su avanzada edad,
pero la relaciones eran complicadas, éstas se mantendrían. Si se atrevía a ser
desagradecido y lastimaba al único hijo del Viejo Marqués, el caos que se desataría
desde el interior de su ejército de la Frontera Sur sería su caída

En adición, incluso si ese Fu era arrogante, ¿se atrevería a pensar que la


miserable guarnición de la Frontera Sur tenía la habilidad para alzarse y sacudir los
cimientos de la Gran Liang?

Justo cuando se retiraron, un pájaro de madera tan grande como la palma de


una mano volvió sus ojos, batió sus alas y voló hacia el cielo envuelto en sangre y
humo, convirtiéndose en un pequeño punto negro y desapareciendo.

Al mismo tiempo, en la guarnición de la Frontera Sur Fu Zhi Cheng recibió las


noticias de que el carruaje del Marqués del Orden fue asaltado. Estaba totalmente
conmocionado, dando un salto de inmediato y sujetando al explorador por el cuello:
–¿Dónde está el Marqués ahora?

El explorador dijo: –El Marqués asesinó de un disparo a Xing Zi Lin, pero por
alguna razón, después de eso, siguió quedándose en su guarida y no se ha ido,
incluso reemplazó las banderas originales de los bandidos por las del Campamento
del Hierro Negro.

Después de que Fu Zhi Cheng escuchó esto, su rostro se crispó por un


momento, luego alzó su mano y tiró de un golpe todos los vasos sobre la mesa al
suelo, su voz llena de odio: –¡Poco éxito, pero muchos fracasos!

El explorador no se atrevió exhalar, arrodillándose silenciosamente a un lado,


viendo al Comandante de la Armada del Sur, caminando de un lado a otro en su
habitación como una bestia enjaulada. Fu Zhi Cheng no estaba para nada
sorprendido de escuchar que Gu Yun había limpiado la guarida de Xing Zi Lin, Gu
Yun siendo asaltado de verdad sería una historia impactante y nunca antes vista.

La pregunta era… ¿Cuál era el significado detrás de las acciones del Marqués?

¿Por qué no continuó su camino, sino que permaneció en la guarida?

Si era sólo con el propósito de interrogar a los bandidos, ¿por qué debería
cambiar la bandera?

¿A quién estaba esperando? ¿Qué es lo que estaba esperando?

Gu Yun vino en el nombre de traer condolencias, ¿por qué traería consigo las
banderas del Campamento del Hierro Negro?

Dado que las banderas estaban aquí, ¿estaba también el Emblema del Tigre
Negro?

¿En verdad solo había unos cuantos guardias y un cobarde a su lado?

También estaba el inspector central del sur a unos ciento sesenta kilómetros de
distancia, quien ya había preparado un gran barril de lodo negro listo para
derramarlo sobre Fu Zhi Cheng. ¿Ya había Gu Yun entrado en contacto con él?

¿De qué lado estaba Gu Yun?

Los parpados de Fu Zhi Cheng temblaron nerviosamente de repente. Él solía


pertenecer a la facción del viejo Marqués, pero nunca había estado asociado con Gu
Yun. Aun así, sabía que Gu Yun siempre había despreciado sus métodos criminales.

Con esta visita de Gu Yun, Fu Zhi Cheng sentía una inmensa incertidumbre.

–Preparen mi caballo. – dijo abruptamente Fu Zhi Cheng. –las tres fracciones


Shan Hu, Bai Lang y Ling Hu vengan conmigo para encontrarnos con el Marqués del
Orden y el enviado. Lin Bao permanecerá en espera, usando humo como señal y
preparados para actuar en cualquier momento.

Los exploradores miraron a Fu Zhi Cheng con miedo. El General Fu movilizó


cerca de la mitad de las tropas estacionadas en el Ejército Sur. ¿Iba a “encontrarse
con el Marqués” o a “aniquilar al Marqués”?

Fu Zhi Cheng tomó su larga lanza de la pared y gritó furioso: –¿Por qué siguen
ahí parados?

Siguiendo justo por detrás de las fuerzas del inspector, la guarnición de la


Frontera Sur también movió cerca de la mitad de sus tropas hacia el camino sin
retorno de Xing Zi Lin.

En la profundidad de la noche, en el camino oficial de la Frontera Sur, varios


grupos de pequeñas y grandes caravanas comenzaron a montar sus campamentos
temporales al lado del camino. Los comerciantes que deambulaban entre el sur y el
norte del país estaban acostumbrados a dormir bajo el cielo, dejaban solo a los
vigilantes nocturnos y unas cuantas antorchas, luego, gradualmente caían
dormidos.

Tarde durante la noche, se escucharon los chillidos de los cucos en el bosque.

Los vigilantes nocturnos y un grupo de “comerciantes” quienes acababan de


pretender dormirse se pusieron de pie. No dijeron ni una palabra, incluso mientras
pasaban al lado de los otros, sólo usaban el contacto visual para comunicarse,
caminando silenciosamente por detrás del carromato que los acompañaba.

En el carro, había un entresuelo, después de despejar todos los bienes sobre él,
fueron reveladas las frías armaduras debajo, sin reflejar el más mínimo destello.

El grupo de caminantes nocturnos se equipó con las Armaduras de Acero a la


velocidad del rayo: había Águilas, armaduras y algunos trajes de caballería ligera.

Se dieron la vuelta y se mezclaron con la noche en todas direcciones, las


montañas fueron perturbadas por un momento, los pájaros dormidos se
despertaron con un susto, pero en un instante, nuevamente todo quedó en silencio
como si nada hubiese ocurrido.

Sólo las brillantes antorchas de los comerciantes se dispersaron en las


montañas, dando vueltas y girando con la topografía, parecían oro disperso.

Esa noche, diferentes fuerzas complejas todos los tipos de vida andante, todas
albergando sus propios motivos personales, se dirigían rumbo a Xing Zi Lin.

El líder de los bandidos de Xing Zi Lin quien había sido aplastado bajo la roca
probablemente no podría imaginarse esto incluso en sus sueños. El que él fuera
como una cuerda vital, su estúpida decisión momentánea había hecho explotar la
fácilmente inflamable situación en la Frontera Sur.

En el viejo nido de Xing Zi Lin, el grupo de bandidos insistía en que ellos no


sabían acerca de la llegada de los enviados imperiales. Sun Jiao intentó
interrogarlos durante un tiempo, pero resultó ser infructuoso, no tuvo otra opción
más que darse por vencido, sus ojos continuamente mirando hacia las puertas.

Gu Yun solo comió unos pocos mordiscos, luego se limpió la boca y bajó sus
palillos. Cuando vio que la apariencia de Sun Jiao, quien lucía como si le hubiera
crecido una úlcera en el trasero, sonrió y preguntó: –Oficial Sun, todavía no
terminamos de comer, pero usted ya mirado hacia la puerta cerca de siete u ocho
veces. ¿Esperando con ansias el arribo del inspector Kuai?

El rostro de Sun Jiao cambió varias veces, apenas si podía sonreír: –Mariscal,
usted bromea, ¿cómo es que el Mariscal ya no está comiendo? ¿No es de su gusto
la comida?

–No, –Gu Yun transmitió lo que quería decir con una mirada. –Me será difícil
entrar en acción si como demasiado, esto es suficiente. Es cierto, Ji Ping, si no hay
nada más de importancia, ve a revisar cuánto oro y plata hay en esta guarida.
Vamos a empacarlo para llevarlo con nosotros más tarde.

Sun Jiao: –…

Gu Yun: –El Maestro Sun no me reportará después de que regresemos, ¿verdad?


Hey, para serle honesto, el Ministerio de Guerra tiene un presupuesto ajustado,
tampoco nosotros los del Campamento del Hierro Negro la tenemos fácil.

Los bandidos que estaban atados en un grupo todavía tenían su ingenio con
ellos, dijeron rápidamente: –¡Tenemos registros! ¡Los tenemos! ¡Están allá arriba!

Shen Yi miro hacia atrás y vio que, en realidad, ahí había una “habitación
oculta”: una larga escalera estaba colocada en la esquina, llevando hacia el techo,
una pila de paja seca cubría un pequeño ático construido sobre la viga.

“Genial,” pensó Shen Yi. “me he convertido en el contador en este nido de


gallinas.”

En este momento, Kuai Lan Tu fue el primero en llegar a Xing Zi Lin.

Kuai Lan Tu marchó hacia adentro con sus guardias personales. La sangre y el
fuego remanentes sobre su cuerpo aún no se habían disipado, parecía portar
consigo una poderosa aura asesina. Dio un paso hacia delante y habló
orgullosamente: –El inspector central del sur, Kuai Lan Tu, saluda al Marqués del
Orden, al Maestro Sun, a los generales, y éste…

Chang Geng sonrió: –Li Min.

Kuai Lan Tu: –…

Sun Jiao bajo su voz apresuradamente para recordarle: –No sea irrespetuoso,
ese es Yan Bei Wang, ¡Su Alteza, el Cuarto Príncipe!
Kuai Lan Tu fue tomado por sorpresa.

El hermano menor del Emperador, Li Min, nunca había aparecido enfrente de las
personas. La mayoría sólo sabía que él solía vivir entre la gente común. Después de
ser traído de vuelta, todavía se había quedado en la mansión del Marqués y no tenía
ningún logro. Todavía era tan joven… mientras sabía que, a pesar de que este
hombre joven era de la realeza, no había nada por lo cual preocuparse, pero
continuaba siendo una variable inesperada. Después de todo, esto siempre
provocaría que uno se sienta intranquilo.

Como si se tratara de un presagio, los párpados de Kuai Lan Tu se crisparon


repentinamente.

Pero antes de que pudiera decir nada más, uno de los guardias personales se
acercó caminando y susurró en el oído de Kuai Lan Tu.

Gu Yun: –¿Por qué, la saliva de la familia del maestro Kuai es tan valiosa, que
tampoco se nos permite escucharlo?

Kuai Lan Tu alejó al guardia de una patada: –¡Que irrespetuoso! ¡Susurrando


justo enfrente del Marqués y Su Alteza! ¿Dónde están tus modales?

El guardia tampoco pareció enojarse, se arrodilló de inmediato sobre la tierra e


informó: – ¡Reportando a todos los maestros, hay decenas de miles de tropas
viniendo en dirección a Xing Zi Lin, parecen pertenecer al ejército de la Frontera
Sur!

Todavía no había terminado su oración cuando un extraño oficial caminó hacia


arriba por la ladera de la montaña. Todos los guardias del inspector tomaron sus
espadas y lanzas, como luz fría en la noche oscura.

El oficial a la cabeza no pareció asustarse en lo más mínimo, elevó su voz: –


¡Gobernador del Suroeste, Fu Zhi Cheng, trayendo consigo soldados personales
para saludar al Mariscal!

Gu Yun permaneció indiferente, pensando: “Ese Fu es en verdad bueno


buscando la muerte.”

Kuai Lan Tu miró inconscientemente a Chang Geng, Chang Geng le sonrió, luego
se volvió hacia la escalera en la esquina sin vacilar y subió al ático.

Kuai Lan Tu se dio cuenta de que esta oportunidad no podía perderse, de


inmediato dio un paso al frente y dijo: –¡Mariscal, éste oficial tiene algo que
reportar!

Gu Yun alzó sus ojos.

Kuai Lan Tu: –Ese Fu Zhi Cheng, a pesar de ser el defensor de esta región, ha
sido negligente con sus deberes, coludiendo con los bandidos, tiranizando a la
gente, en comunicación con el Mar del Sur, su intención de rebelarse es tan brillante
como el día, Mariscal, por favor esté completamente preparado…

–Oh, ¿es así? –Gu Yun no estaba para nada sorprendido mientras escuchaba
esto. Solo dio vueltas a las viejas cuentas en su mano un par de veces con las
puntas de sus dedos, como si estuviera contemplando algo.

Después de un momento, dijo: –Entonces tráiganlo arriba.

Ambos, tanto Kuai Lan Tu como Sun Jiao se miraron el uno al otro, los dos
creyeron haber escuchado mal.

Gu Yun: –Por favor, traigan al General Fu. Déjeme ver cómo pretende
rebelarse.

Chang Geng subió al pequeño ático, encontrando que era bastante especial.
Había una ventana y un tragaluz con una excelente vista. Hacia arriba de la ventana
estaba donde los bandidos habían colocado su bandera. Shen Yi situó una antorcha
enseguida de él, no había forma de saber qué tipo de combustible usaba, creaba un
humo blanco que no se dispersaba con el soplido del viento, volando directo hacia el
cielo.

Chang Geng sonrió y dijo: –Pensé que el General Shen estaba haciendo trabajo
de contabilidad, pensaba en venir a ayudar. Resulta que estaba mandando una
señal de humo.

Shen Yi bajó de un salto de la ventana y preguntó con curiosidad: –¿Su Alteza


incluso sabe cómo hacer trabajo de contabilidad? ¿Qué ha estado haciendo en los
últimos años?

Chang Geng: –No mucho, hubo un tiempo durante el cual seguí a la señorita
Chen para aprender medicina, ayudando ocasionalmente a unos pocos amigos en el
mundo pugilista, viajando con los comerciantes, aprendí un poco de todo.

Shen Yi vio que él sólo respondió por el bien de hacerlo, así que no preguntó
más. El conocimiento y la experiencia de una persona no era algo que uno pudiera
forjar, incluso si una persona joven pretendía ser inalterable, podría verse a través
de su actuación si alguien prestaba suficiente atención.

El viaje de Chang Geng en el mundo pugilista durante esos años ciertamente no


fue simple, de otra forma él no portaría consigo la impredecible aura de una
profundidad insondable.

Chang Geng abrió la pequeña ventana en el ático y miró hacia afuera. Sólo para
ver las poderosas tropas subiendo con los giros y curvas de la tierra, sus banderas
de batalla ondeando en el viento.
Bajo la luz de las antorchas, las frías armaduras dejaban salir vapor a millares,
semejando a un dragón resoplando con fuerza.

Fu Zi Cheng había estado a cargo de la guarnición de la Frontera Sur durante


una década, pronto se había vuelto el rey de este territorio. En este momento, si
traía cerca de una de cien o doscientas personas para “eliminar a los bandidos
además de saludar al enviado imperial”, todavía tendría cabida para maniobrar,
pero en realidad había movilizado a la mitad de las tropas en la guarnición.

Chang Geng: –Yifu podría haber tenido alguna intención de proteger al general
Fu al inicio, pero por lo que está ocurriendo en este momento, parece que ya no
puede ser salvado.

–Quizás no sólo no lo apreciaba, sino que también tenía la intención de hacer


una escena. –Shen Yi vio el perfil calmado e imperturbable de Chang Geng, –Su
Alteza Real ostenta la cualidad de un general que no teme frente al peligro, es en
verdad raro.

–Me he acostumbrado a ello con el tiempo, –dijo tranquilamente Chang Geng. –


la última vez, cuando fui al nido de la armada rebelde del Mar del Este con yifu, ésa
fue una situación en verdad aterrorizante. En ese entonces, nosotros sólo
estábamos siendo una carga alrededor de él, nadie sabía cuándo llegaría la Marina y
no había forma de decir si ellos recibieron las noticias que mandamos durante el
camino. Pero, aun así, yifu continuaba hablando y riendo de forma normal, luego
retrocedió de forma segura al final. En ese momento entendí una cosa.

Shen Yi: –¿Qué?

Chang Geng: –El miedo es irracional.

Shen Yi lo pensó por un momento, luego sacudió su cabeza y sonrió: –Por


supuesto, todo el mundo sabe que el miedo es irracional, pero es como estar
hambriento en cierto momento y sentir frío cuando no tienes suficiente ropa puesta.
Es una reacción natural del cuerpo, ¿cómo puede uno restringir las reacciones
naturales de su cuerpo?

El rostro de Chang Geng mostró una sonrisa no tan evidente: –Es posible.

Shen Yi se sorprendió, de repente tuvo alguna clase de intuición inexplicable,


sintiendo que las palabras de Chang Geng diciendo “es posible” parecían ocultar un
significado mucho más profundo.

Chang Geng: –Creo que mientras tengas la voluntad, no hay nada en el mundo
que pueda derrotarte, incluyendo esta carne mortal.

Esta sentencia, aunque sonaba bastante indistinta, no obstante, con la actitud y


tono firme de Chang Geng, su determinación había creado un extraño
encantamiento, haciendo que la gente se convenciera involuntariamente.

Shen Yi: –Su Alteza Real, la última vez que usted y el Mariscal estuvieron
atrapados en el Mar del Este, había docenas de maestros del Pabellón Lin Yuan a su
alrededor. Podría decirse que ambos bandos se asistieron el uno al otro. Pero es
diferente esta vez. Nosotros sólo tenemos a un oficial Sun, quien sólo insiste en
implementar la Orden de Percusión; el Inspector Kuai, quien no alberga ninguna
buena intención; y ese Fu Zhi Cheng pronto marchará montaña arriba: él tiene a
miles de tropas en sus manos, ¿no es esto mucho más peligroso que la última
situación? ¿Su Alteza no está preocupado?

Chang Geng sonrió tranquilamente y dijo: –No estoy preocupado. Cuando vi la


bandera de batalla del Campamento del Hierro Negro en el ático, al instante sentí
que había tres mil jinetes de caballería negra ocultos en el bosque al suroeste de la
montaña. No pude evitar sentirme tranquilo.

Shen Yi fue tomado por sorpresa, luego dejó salir una sonrisa amarga. Él estaba
sudando en el lugar de Gu Yun, el pequeño príncipe de su familia no era del todo
simple, en verdad era el descendiente del dragón.

Chang Geng: –¿No lo sabe, General Shen? Es posible que mi yifu pueda no
querer proteger a Fu Zhi Cheng de todo corazón.

Shen Yi: –…

¡Esto, él no lo sabía!
42. Caos

Quería volverse fuerte lo mas pronto posible, para que llegara pronto el día en que
pudiera enfrentarse con la Impureza del Hueso… para ser lo suficientemente fuerte
como para proteger a una persona.

A pesar de que a los guardias de Kuai Lan Tu se les ordenó abrir paso, tampoco
retiraron sus armas, dejándole a Fu Zhi Cheng sólo un estrecho camino repleto de
espadas y cuchillas. El bandido Fu tampoco cedió, liderando doscientos soldados de
élite montaña arriba, todos completamente armados, alineándose en dos filas, cada
uno portando su arma.

Cada bando apuntaba sus espadas hacia el otro. Con el sonido del metal, Fu Zhi
Cheng guio a sus hombres, haciendo rechinar sus dientes y cargando hacia delante.

Él no parecía haber venido a disculparse, sino a interrogar a Gu Yun.

La guarnición del sur había rodeado Xing Zi Lin, parecía un tigre acechando a su
presa, sus fuerzas haciendo presión sobre la montaña.

Kuai Lan Tu no esperaba que él fuera tan valiente, ni siquiera se molestó en


pretender, tampoco tomó en cuenta al Marqués del Orden. Su mandíbula no pudo
evitar tensarse.

Fu Zhi Cheng se precipitó a subir la montaña como un viento tormentoso, y


mientras emergía, una poderosa aura asesina golpeó instantáneamente sus rostros.

El perro bloqueando el camino, Sun Jiao, fue el primero en recibir el calor.


Cuando se retiró apresuradamente hacia atrás, piso accidentalmente a uno de los
bandidos que se encontraban atados sobre el piso en ese momento. El bandido dejó
salir un chillido agudo, provocando que las piernas del oficial Sun se ablandaran.

Fu Zhi Cheng todavía no abría su boca, pero un hombre del otro lado ya había
sido derrotado.

Chang Geng miraba hacia abajo desde el ático con gran interés, diciendo al
actualmente sorprendido Shen Yi a su lado: –Acabo de recordar algo.

Shen Yi escuchó cuidadosamente.

Chang Geng: –La hermana menor del Maestro Sun fue desposada por el tío
imperial Wang como una concubina… Su Majestad en verdad es… ¿Por qué
permitiría al cuñado de un cuñado entrar al Ministerio de Guerra? Lidiando con un
grupo de generales insatisfechos durante todo el día, ¿no se siente agotado?

–… –Shen Yi preguntó cuidadosamente. –Su Alteza Real, ha dicho recién que el


Mariscal no deseaba proteger de todo corazón a Fu Zhi Cheng, por favor explíqueme
esto.
Chang Geng: –Si no fuera así, ¿Por qué nos quedaríamos en esta guarida? Si él
en verdad quería proteger a Fu Zhi Cheng, ya debería haber ido a toda prisa a la
guarnición de la Frontera Sur para interrogarlo.

Shen Yi no pudo increpar, de hecho, también se había preguntado acerca de


esto. Fue solo debido a la confianza incondicional en Gu Yun a lo largo de los años
lo que lo llevó a asumir que Gu Yun tenía otros planes.

–Había imaginado que cuando esos bandidos sin ley se nos acercaron en el
camino, yifu ya había comenzado a pensarlo. Si Fu Zhi Cheng viniera a declararse
culpable, quizás yifu hubiera considerado su duro trabajo a través de los años y le
hubiera dado una salida. Pero ahora… –Chang Geng sonrió. –La codicia no está mal,
ser astuto no está mal, inclusive la estupidez no está mal, pero Fu Zhi Cheng no
debió haber desafiado abiertamente al Campamento del Hierro Negro.

Tres generaciones habían trabajado duro para construir al Campamento del


Hierro Negro. Ya fuera que el poder militar estuviera en las manos del Emperador o
en las manos de Gu Yun, mientras el Campamento del Hierro Negro continuara en
pie, la paz y la estabilidad de la Gran Liang sería preservada. Desafiar directamente
al Campamento del Hierro Negro era algo que podía sacudir los cimientos de la
nación, solo por ésta única razón, Gu Yun no podría perdonarlo.

Fu Zhi Cheng observó atentamente a Gu Yun por un momento, luego, al final,


aún se las arregló para mantener algo de uso de razón. Regresó su espada a su
vaina, luego se inclinó para presentar respeto: –Mucho tiempo sin verle, el Mariscal
Gu lo está haciendo bien.

Tan pronto como Fu Zhi Cheng inclinó su cabeza, los soldados detrás de él
retiraron sus armas instantáneamente, parados tan quietos como una pared. La
atmósfera se relajó de inmediato.

Tanto Kuai Lan Tu como Sun Jiao se sintieron secretamente aliviados, parecía
que pedir que Gu Yun viniera fue el movimiento correcto.

–No tan bien. –Gu Yun miró a Fu Zhi Cheng por un rato, luego abrió su boca de
improvisto. –General Fu, justo ahora el inspector Kuai me ha dicho que, a pesar de
que usted es el Comandante de Sudoeste, ha coludido con los bandidos,
comunicándose con el Mar del Sur, su intención de rebelarse es tan clara como el
día, ¿qué piensa acerca de todo esto?

Fu Zhi Cheng: –…

Nadie esperó que Gu Yun fuera incluso más directo que Fu Zhi Cheng. Incluso
con el ejército principal del sur rodeando las montañas en ese momento, ni siquiera
se molestó en dar rodeos, sino que lo había cuestionado directamente.

La situación abajo se revirtió a su atmósfera tensa, pero Chang Geng, en el


ático, permaneció tranquilo. Parecía estar muy encariñado con el arco que Gu Yun le
dio, siempre llevando el largo y pesado objeto que le cargaba unos cuantos kilos
sobre él, sin estar dispuesto a soltarlo ni por un momento. Esta vez, lo había
tomado, sosteniéndolo en su mano, limpiando cuidadosamente el arco
repetidamente con un pañuelo que nadie sabía de donde había sacado.

Shen Yi dijo después de un momento: –Pero si él se da por vencido con Fu Zhi


Cheng, ¿no significaría quedarse quieto sentado y ver cómo Su Alteza implementa a
la fuerza la Orden de Percusión?

Chang Geng dijo sin titubear: –¿Pensó alguna vez el General Shen que desde
que la Orden de Percusión apareció, incluso los viejos campesinos en las aldeas
saben que esta Orden dividirá el poder militar en manos de Yifu? Los comandantes
de todos lados objetaron contra ella, ¿Por qué es que él se rehusó a hablar?

Shen Yi soltó su pregunta: –¿por qué?

Chang Geng: –Porque él creció junto con el Emperador, entiende la terquedad


de esa persona mejor que nadie en este mundo. Mientras la Orden de Percusión aún
no se haya llevado a cabo, y el Emperador aun tenga que controlar el poder militar
en sus manos, no será capaz de dormir ni comer bien. Oponérsele sólo
incrementará la fricción interna, causando conflicto entre el gobernante y sus
súbditos, y entonces el villano ganaría la delantera. Este compromiso tendría que
hacerse tarde o temprano, la única pregunta es cómo.

Sus últimas palabras casi quedaron cubiertas por un rugido.

Kuai Lan Tu no era del tipo tímido como Sun Jiao. Cuando escuchó la pregunta
de Gu Yun, supo de inmediato que este asunto no se resolvería sin problemas. Hoy,
en Xing Zi Lin, ya fuera él o Fu Zhi Cheng, uno de los dos perecería ahí. También
estaba el enorme ejército de la guarnición de la Frontera Fur a los pies de la
montaña. Entre más desatinos, más rápido era encontrar la muerte. ¿No era mejor
capturar a ese Fu de una sola vez mientras no estaba alerta? En ese momento,
independientemente de qué tan grande fuese el ejército de la Frontera Sur, ellos se
convertirían en nada más que una serpiente sin cabeza a la merced de los demás.

El inspector Kuai llegó a esta decisión en un instante, pasando a Gu Yun,


apuntando a Fu Zhi Cheng y gritando: –¡Capturen a ese convicto sin ley!

Chang Geng en el ático tomó una pesada flecha de hierro de su cargador y tiró
lentamente de la cuerda del arco. De la punta del arco generaba una pequeña
niebla blanca, rociando su rostro. Su cara estaba cubierta con vapor de agua
revelando incluso más de su belleza gentil.

Shen Yi se sintió secretamente sorprendido mientras lo veía. Este arco había


sido elaborado especialmente para Gu Yun, aún con la adición de la caja dorada,
una persona ordinaria todavía no sería capaz de conseguir el efecto de una
flecha bai hong. Chang Geng tensó la cuerda hasta su límite mientras apuntaba,
ambos brazos increíblemente firmes, sin temblar en lo más mínimo: estas
habilidades del pequeño príncipe probablemente son más que tan solo ser
“diligente”.

Shen Yi: –Incluso si el Mariscal en verdad deseaba comprometerse, ¿quién


puede reemplazar al General Fu para limpiar esta situación desastrosa en la
Frontera Sur?

Chang Geng: –Me gustaría escuchar los detalles.

Shen Yi rápidamente contó a todos los Generales Militares grandes y pequeños


en la corte imperial: –Además del nuevo Comandante de la Marina de Jiangnan,
Zhao You Fang, quien posee cierta cantidad de habilidades, los demás no pueden
ser utilizados. Tal vez no estemos cortos de oficiales fieros, pero para ser el
Comandante de un territorio, solo saber cómo pelear no sería suficiente, aptitud y
experiencia tampoco debe faltar. Tiene que ser capaz de discutir con las fuerzas
locales e incluso con el Ministerio de Guerra. El Emperador no mandará al
Comandante de la Marina a las montañas del sur, ¿o sí?

Fu Zhi Cheng debajo del ático ciertamente se rehusaba a dejarse capturar sin
dar batalla. El General de la Frontera Sur no era llamado fiero y sin igual por nada:
un tajo de su espada cortó una cabeza, luego se dio la vuelta para saludar a la
Armadura Pesada que venía por detrás de él, no se intimidó ni se ocultó, blandiendo
su espada y pisando sobre el hombro de la Armadura Pesada, usándola como
palanca. Todo su cuerpo giró en el aire y tres de los soldados del ejército del sur
acompañándolo reaccionaron al instante, los látigos en sus manos volaron hacia
adelante, enroscándose sobre la Armadura Pesada.

La máquina y Fu Zhi Cheng rugieron simultáneamente. Fu Zhi Cheng sostuvo la


espada de acero con ambas manos, arremetiendo cruelmente, lanzando una
estocada con precisión dentro del hueco detrás de la Armadura Pesada, penetrando
directamente el cuello de la persona dentro. La Armadura Pesada rígidamente dio
un paso hacia adelante y luego se quedó quieta en su lugar…

Luego, la sangre salió derramándose como un rio.

Fu Zhi Cheng montó sobre el hombro de la Armadura Pesada, extendiendo su


brazo para limpiarse la sangre del rostro, su mirada de águila golpeando
directamente a Kuai Lan Tu.

Kuai Lan Tu finalmente retrocedió un paso de forma subconsciente.

En ese momento, una flecha, como un arcoíris penetrando a través del sol,
descendió desde arriba, su chillido haciendo eco en toda la guardia. Las pupilas de
Fu Zhi Cheng se encogieron, pero ya era muy tarde para esquivar, la flecha pasó
rozando con precisión la corona del cabello de Kuai Lan Tu, cortándola por la mitad.
El cabello del inspector Kuai se desparramó, haciéndolo lucir como un demonio.
Inmediatamente después, fue directamente a través del pecho de la Armadura
Pesada penetrando la doble placa de acero. Fu Zhi Cheng fue golpeado por la fuerza
implacable de la flecha, balanceándose para luego caer. La trayectoria de la flecha
no se detuvo, clavándose en el suelo.

La tierra explotó creando un pequeño agujero, los tres soldados del ejército del
sur se retiraron al mismo tiempo. La punta de la flecha se clavó directamente en la
intersección entre sus tres látigos.

La cola de la flecha temblaba sin cesar, como el zumbido del viento.

–Demasiado arrogante, – murmuró Chang Geng para sí mismo. Luego, bajo la


mirada atemorizada de todos, tensó otra flecha de hierro sobre cuerda y continuó
su oración: –General Shen, no lo olvide, hay otra persona.

Shen Yi continuaba inmerso en el disparo de hace un momento, sólo


arreglándoselas para encontrar su voz después de un largo tiempo: –… discúlpeme,
no puedo pensar en nadie.

Chang Geng: –Lejos en la distancia, pero al alcance la mano.

Shen Yi estaba sorprendido: –¿Qué?

Chang Geng: –Así es, es usted.

Bajo el ático, la expresión de Gu Yun estaba desprovista de su regular aura


relajada, parecía extremadamente frío por la tensión: –Hey, siempre he querido
preguntar, ¿quién le dio el coraje para producir tantos soldados privados?

La expresión de Kuai Lan Tu se oscureció, sus oídos aún estaban colmados con
el zumbido de la flecha de hierro, no podía imaginarse de qué lado estaba Gu Yun,
entró ligeramente en pánico: –Ma-Mariscal, usted no lo sabe, debido a que el
inspector central del sur se ubica en la frontera, con el fin de prevenir que la
multitud se rebele, la corte imperial había permitido especialmente una rama de
ejército defensivo…

Gu Yun: –El ejército defensivo en este país, a excepción del Ejército Imperial del
Emperador, el resto no debería usar ninguna maquinaria por encima de la Armadura
Ligera o la caballería. Incluso la Armadura Pesada del Ejército Imperial no puede
exceder los seis sellos: Kuai Lan Tu, ¿fui yo quien lo recordó mal? ¿O fue usted?

Kuai Lan Tu se estremeció.

Por supuesto, sabía que había cruzado la línea, pero esto no era un asunto
grave. Mientras pudiera derrotar a Fu Zhi Cheng y permitir que la Orden de
Percusión fuese implementada, esto no sería más que una pequeña ofensa bajo un
mérito mucho mayor. La situación ya había llegado a este punto, ya no había forma
de dar vuelta atrás: –El traidor está justo aquí, ¿el Marqués en verdad quiere hablar
sobre los soldados privados rompiendo el reglamento en este momento?

Gu Yun frunció el ceño, casi parecía que no era muy bueno discutiendo cara a
cara. Kuai Lan Tu asumió de inmediato que se las había ingeniado para vislumbrar
esta expresión destellando sobre su rostro, sintiendo de pronto que el Marqués del
Orden no era tan terrorífico como decían las leyendas.

Kuai Lan Tu no tenía nada que temer, pensando para sus adentros: “Al final, él
es simplemente un joven de la nobleza. Sin la facción del Viejo Marqués, ¿Qué
demonios es un Gu Yun?

Fu Zhi Cheng gritó con furia: –Este Kuai, ¿a quién llamó un traidor?

Kuai Lan Tu elevó su voz: –Caballeros, hemos sido sitiados por las fuerzas
rebeldes, la mejor solución en este momento es capturar a su rey, ¡no
permitiéndoles ni un espacio para reaccionar! Yo también les pido a todos por favor
controlar a sus hombres, ¡no dejen que los rebeldes se dispersen!

Fu Zhi Cheng estaba furioso al punto de reírse, causando que su ya de por si feo
rostro semejase a un demonio: –¿Capturarme? ¡Adelante, inténtenlo!

Mientras terminaba de decir esto, los soldados de élite de Fu Zhi Cheng tomaron
la iniciativa para lanzar una tormenta, precipitándose dentro del salón de la guarida
desde los pies de la colina. Los guardias del Ejército de la Frontera Sur y los
soldados privados del inspector se enfrentaron.

El pequeño nido en Xi Zi Lin se abarrotó al instante.

Shen Yi no podía entender por qué Gu Yun continuaba pretendiendo ser inútil,
sentándose y viendo la escena. Inquietado por los fuertes gritos y chillidos, casi
había corrido escaleras abajo. Pero al darse la vuelta, vio que el rostro de Chang
Geng no cambió, su flecha nunca dejó los alrededores de Gu Yun, cualquiera que se
atreviera a acercársele se convertiría en una brocheta de carne.

–General Shen, por favor descanse tranquilo, Yifu ya había planeado esto; y yo
también estoy montando guardia en este momento. –Cuando Chang Geng habló
había una extraña clase de certeza y seguridad en sus palabras.

Por un momento, Shen Yi súbitamente tuvo una idea: Gu Yun había intensificado
deliberadamente la contradicción entre Fu Zhi Cheng y Kuai Lan Tu, ¿estaba
planeando conseguir que otros hicieran su trabajo sucio?

Chang Geng: –Si hoy, Fu Zhi Cheng es capturado, la posición del Comandante
del Ejército de la Frontera Sur quedará abierta. A pesar de que el Emperador es
persistente, también entiende lo que es importante. La frontera es un territorio
crítico, solo los grandes generales pueden ser puestos en esta posición.
“–Buscando entre toda la corte imperial, nadie es más apropiado que usted,
General Shen, cuando se trata de experiencia y aptitud.

“–Por no mencionar, el Emperador suprimiendo el derecho a controlar de mi yifu


fue solo debido a su naturaleza altamente desconfiada. El afecto de haber crecido
juntos desde la infancia aún permanece, la seguridad de la Gran Liang continuará
siendo colocada sobre los hombros de mi yifu.

“–Cuando la Orden de Percusión sea implementada, el Emblema del Tigre Negro


será ineficaz. Quien sea que se convierta en el Comandante del Ejército de la
Frontera Sur tendrá la autoridad para controlar y administrar, pero no poder militar
real. Puesto que yifu ya expresó su actitud, ¿no debería el Emperador apaciguarlo
después de su castigo?

Al llegar a esta parte Chang Geng hizo una pausa y sonrió: –General Shen, solo
espere y observe, a pesar de que al Emperador no le gusta mucho este hermano
menor perdido desde hace mucho, a la recompensa por la temporada de descanso
ciertamente no le falta nada. Cuando se sumen, quizás valgan más que el salario de
mi yifu.

Shen Yi ignoró el complicado asunto de “¿Quién es el que está criando a esta


familia?”. Miró a Chang Geng sorprendido, su expresión cambió varias veces, y al
final, lo elogió: –Su Alteza Real ha cambiado mucho.

En ese entonces, el adolescente que salió del pueblo de Yanhui era simple y
obstinado, todas sus emociones desde la felicidad hasta el sufrimiento eran claras a
la vista. Shen Yi había admirado en secreto su determinación muchas veces: si se
hubiese tratado de cualquier otro niño ordinario, transformándose de un chico del
campo a un príncipe en solo una noche, hubiera sido cegado por la vanidad de la
capital.

Chang Geng ese año era solo un niño que nunca había probado el lujo y la
riqueza, aun así él había insistido en dejar la mansión. Prefirió vagar bajo este
interminable cielo que regresar a ser un príncipe de la realeza, una rana sentada en
el fondo del pozo.

Pero en este momento, el hombre joven que actualmente estaba discutiendo los
asuntos de estado de la nación con él en medio de las espadas y cuchillas estaba
desprovisto de cualquier trazo de la puerilidad de ese año. Su transformación había
asombrado a Shen Yi.

Chang Geng no respondió. En los últimos cuatro años, nunca se había atrevido a
ser indulgente ni con su cuerpo ni con su alma por siquiera un solo día, pero no por
el deseo de hacer alguna gran contribución. Quería ser fuerte lo más pronto posible,
para que pronto llegara el día en el que pudiera tener una conversación casual con
el Hueso de la Impureza… para ser lo suficientemente fuerte para proteger a una
persona.

–A pesar de que las rutas marítimas están abiertas, la gente de los planos
centrales rara vez va al mar. La defensa marítima también era ineficiente. Si sólo
dependían de los extranjeros para viajar hasta aquí y traer negocios, al final, los
que obtendrían grandes beneficios de ello continuarían siendo los comerciantes que
viajan por el mar, la escasa cantidad de plata ingresando no es suficiente para que
el Emperador compre secretamente Ziliujin de las manos de los occidentales.

Shen Yi: –Esto es solo temporal, no es imposible encontrar una salida.

Chang Geng pareció sonreír: –Si, he viajado a ver la Ruta de la Seda esta
primavera, la entrada a Lou Lan estaba floreciendo al punto de la incredulidad.
Cuando pienso en cómo todo esto fue posible gracias al esfuerzo de mi yifu, no
puedo evitar el sentirme honrado.

“–Dentro de tres años, la Ruta de la Seda podrá ser abierta por completo,
conectando todo el territorio de la Gran Liang. Espere hasta que la gente pueda
beneficiarse verdaderamente de ello, habrá suficiente oro y plata fluyendo hacia el
tesoro nacional. Para ese entonces, el Instituto Ling Shu ya no tendrá que
preocuparse por el dinero. Las defensas en todos lados tendrán tropas más que
suficientes, ¿quién continuaría atreviéndose a invadir las fronteras?

“–Si es así, ya sea el Ministerio de Guerra o mi yifu quien tenga la última


palabra, a sus ojos, no habrá ninguna diferencia.

Shen Yi estaba en silencio, no supo por qué después de estar separados durante
cinco años, Chang Geng llegó a entender a Gu Yun incluso más.

Pero lo que dijo era cierto.

En los últimos años, Gu Yun todavía portaba consigo una feroz aura asesina.
Muy a menudo, cuando no había nadie alrededor, hablaría de combatir esto,
batallar con aquello. Pero desde que se le ordenó hacerse cargo de la Ruta de la
Seda, había mencionado esos asuntos cada vez menos y menos.

Por un lado, al volverse mayor, había comenzado a pensar más y más, su ira
había comenzado a desvanecerse. Por el otro, era porque Gu Yun, quién ni una sola
vez pensó en acaparar el poder militar en sus manos de principio a fin, lo que deseó
durante toda su vida para su país natal fue que estuviera en paz.

Si necesitaban que peleara, él estaba dispuesto a vestir sus armaduras y montar


su corcel. Si necesitaban que defendiera, estaba dispuesto a ser un humilde guardia
en la Ruta de la Seda.

Chang Geng vio que Shen Yi parecía estar perdido en sus pensamientos,
repentinamente recordó algo que había escuchado antes: se dice que el
entendimiento y la confianza entre un general y su mecánico era algo en lo que
nadie más podía interferir. El corazón de Chang Geng sintió envidia de forma
involuntaria. Pero antes de que sus celos se pudieran concentrar, repentinamente
escuchó el sonido de un aleteo.

Un pájaro se detuvo en el alféizar de la ventana. Chang Geng se sorprendió


momentáneamente, luego hizo a un lado su arco y flecha. El ave se acercó volando
y aterrizó en su palma. Era un pájaro de madera muy bien elaborado, su cuello
podía hacer movimientos flexibles. Era adorable, parecía ser un pájaro viviente.

Shen Yi provenía del Instituto Ling Shu, el mal hábito de sentir que sus manos le
picaban cuando fuera que veía a un artilugio que le gustaba lo acompañaría durante
toda su vida. Tan pronto como lo vio, sus ojos nunca lo dejaron, pero tampoco era
conveniente para el preguntarle sobre eso a Chang Geng, conduciéndose a sí mismo
a un estado de angustia entre lo que quería y lo que necesitaba.

Chang Geng dio unos toquecitos suaves sobre el vientre del ave. El abdomen el
pájaro de madera se abrió, revelando un rollo de papel en su interior.

Chang Geng dio un vistazo, el rostro que permaneció estable incluso cuando la
montaña explotó cambió repentinamente.

Shen Yi: –¿Qué ocurre?

En este momento, Gu Yun debajo del ático atisbó un destello de luz en su visión
periférica. Alzó su mano, pero sólo para poner esa hermosa mano típica de esos
jóvenes maestros de la prestigiosa nobleza sobre la espada que colgaba de su
cintura

Un soldado del Ejército del Sur de baja estatura y complexión pequeña emergió
repentinamente y se abalanzó directo hacia Kuai Lan Tu: un guardia del
Campamento del Hierro Negro de GunYun de inmediato avanzó para salvarlo.

Kuai Lan Tu no tuvo tiempo para sentirse aliviado, el soldado del Ejército del Sur
había abierto su boca para escupir algo. Pudo sentir instintivamente que esto no
estaba bien, pero ya era muy tarde para girar su cabeza y esquivar.

Un dardo tan grande como un pulgar penetró directo en su cuello, al mismo


tiempo, los guardias del Campamento del Hierro Negro aplastaron la cabeza del
soldado del Ejército del Sur, parecía que no vieron en lo absoluto el dardo que voló
hacia el Maestro Kuai.

La garganta de Kuai Lan Tu se contrajo violentamente, extendió su brazo, como


si quisiera sujetarse de algo…

En una fracción de segundo, el asesino y el asesinado perecieron al mismo


tiempo.
Sun Jiao no pudo haber predicho esto incluso en sus sueños, retrocedió dando
tumbos, estrellándose contra la pared detrás de él del susto, y súbitamente, Gu Yun
le mostró una sonrisa.

Al momento siguiente, un chillido agudo irrumpió a través del cielo, el techo de


la imponente guarida de los bandidos fue destrozado por la mitad, incontables
Águilas Negras llegaron silbando…

Kuai Lan Tu y Sun Jiao querían utilizar a Gu Yun para obligar a Fu Zhi Cheng a
rebelarse. Pero, inesperadamente, Gu Yun no había seguido su plan. Antes de que
pudieran hacer su movimiento, él había tomado el mando para intensificar la
hostilidad entre ambos bandos, pidiéndole una mano a Fu Zhi Cheng para asesinar
al problemático Kuai Lan Tu.

Entonces, con el mismo método, él había infiltrado al Campamento del Hierro


Negro dentro de la Frontera Sur para lidiar más tarde con Fu Zhi Cheng, matando
dos pájaros de un tiro…

Pero esto no estaba bien.

Chang Geng se dio la vuelta y se apresuró a bajar del ático, ¡este juego no
terminaba aquí!

El que lo comenzó no era Kuai Lan Tu, ni el Ministerio de Guerra, ni Sun Jiao, ni
siquiera Gu Yun…
43. El mar del Sur

Chang Geng tragó, su voz estaba tensa, pregunto cuidadosamente: - Yifu, ¿puedes
recostarte en mi regazo?

El líder de los bandidos, Jing Xu, estaba siguiendo al “soldado de la frontera sur”
que había venido a informarle para que salvara a Fu Zhi Cheng y la situación, pero
después de un rato, el viejo bandido experimentado descubrió un problema: aquel
guiando el camino parecía estarlos llevando a un lugar que los bandidos solían usar
para “tocar la campana”.

A menudo había esa clase de lugares en las montañas del suroeste. El terreno
era extremadamente complejo, con laberintos nacidos de la naturaleza y, a
excepción de las serpientes locales, nadie más sería capaz de orientarse. Había
incontables madrigueras bajo tierra. Si la gente en su interior fuera a montar una
emboscada, podría alcanzar un nivel incomparable.

Los bandidos de la montaña generalmente intentarían primero engañar a las


personas conduciéndolas a dichos sitios, luego bloquearían la ruta de escape y las
asaltarían. Esta clase de lugar era ideal para llevarlo a cabo. Estaba especialmente
diseñado para lidiar con algunas famosas escoltas de carga o grupos del mundo
pugilista, refiriéndose a ello en su jerga como “tocar la campana”.

A pesar de que Jing Xu tenía prisa, su mente permaneció clara. Acercándose a


su destino, quedó impactado al darse cuenta de que este lugar era una “campana
superior”. Con una capa de sudor frío sobre su espalda, detuvo sus pasos de
inmediato e interrogó al “soldado del ejército del sur”. Sin embargo, con sólo
algunas palabras, ya se había encontrado numerosas lagunas. El “soldado” quiso
atacar, pero después de ser restringido por los bandidos había bebido veneno para
suicidarse.

Una chispa de sospecha destelló en el corazón de Jing Xu, inmediatamente


ordenó a sus hombres darse la vuelta. Durante el camino, se encontró con dos
hermanos de su campamento, sus cuerpos empapados de sangre: sólo entonces
supo que su guarida había sido destruida. Cuando regresaron apresuradamente,
sólo quedaban los restos de escombros despedazados y cadáveres calcinados por
todos lados.

Diez años de acumulación, destruidos durante una noche.

–¡Hermano mayor! –un bandido se acercó corriendo y sujetó el plazo de Jing Xu.
–El pasaje secreto… no tengas pánico, ¡todavía tenemos el pasaje secreto!

Había muchas montañas en el suroeste, la mayoría de los bandidos de la


montaña aprendieron a construir varios escondites, junto con varios pasajes
secretos dentro de las montañas, permitiéndoles huir bajo tierra.
Si el enemigo hacía presión sobre su montaña, podían pretender defenderse,
luego escapar entre los miles de pasajes secretos. Incluso el Águila Negra en el
cielo no podía atrapar una rata bajo tierra.

Cuando los otros oyeron esto, sus ojos se iluminaron

Pero Jing Xu estaba tambaleándose y temblando, su expresión perdida, ni un


trazo de felicidad podía encontrarse.

Observó a sus subordinados ir con alegría y esperanza a buscar en los pasajes


secretos: él sabía que el pasaje secreto ahora era inútil.

Si el otro bando sólo pretendía asesinarlos, entonces la mayoría de aquellos que


estaba en la montaña podrían haber escapado a través del pasaje secreto. En
cualquier caso, no podrían sacudir los cimientos de su guarida, pero, en realidad, en
lugar de eso habían incinerado la montaña.

Ni siquiera Kuai Lan Tu supo qué era lo que había quemado.

Jing Xu permaneció inmóvil durante un largo tiempo. No muy lejos de él, hubo
un repentino estallido y un grito agudo. Pudo escuchar a la persona que fue a
buscar en el pasaje secreto gritando con desesperación: –¡el pasaje secreto ha
colapsado!

Jing Xu cerró sus ojos: por supuesto.

En esta ordinaria cámara secreta bajo la montaña, lo que estaba guardado no


eran oro y plata de verdad como en Xin Zi Lin, sino ziliujin.

La distribución de ziliujin de la corte imperial a la guarnición local era


increíblemente limitada, incluso el Campamento del Hierro Negro no era diferente
del resto, ni que decir de la guarnición de la Frontera Sur, pero Fu Zhi Cheng
ciertamente tenía sus propios métodos. Kuai Lan Tu recibió un reporte secreto y se
dio cuenta de que Fu Zhi Cheng y Jing Xu tenían una relación muy cercana: pero no
sabía que, en realidad, Jing Xu era el “empleado” que contrabandeaba ziliujin para
Fu Zhi Cheng.

El negocio de los bandidos de las montañas era robar, haciendo lo que sea que
les pueda generar una ganancia. Jing Xu entró en contacto con el mercado negro en
lugar De Fu Zhi Cheng y contrabandeó el ziliujin, era imposible para él no
beneficiarse de esto, pero creía que no era un hombre ambicioso, sólo guardando
una parte para sí mismo en cada ocasión. Fu Zhi Cheng estaba al tanto de esto y
siempre lo había aceptado silenciosamente.

Justo antes de esto, Jing Xu acababa de mandar la última tanda de ziliujin al


ejército de la Frontera Sur. En la habitación secreta bajo la montaña, sólo quedaba
un excedente del diez por ciento del ziliujin, quién iba saber que se convertiría en
un talismán que reclamaba vidas, porque después de hacer ignición, había
explotado en el pasaje secreto de la montaña, aniquilando y borrando por completo
la guarida.

¿Era esto una coincidencia? ¿Podría ser una coincidencia?

Jing Xu recordó que mucho tiempo atrás alguien le había dicho: “la justicia está
bien versada en la moral, la maldad está bien versada en obtener una ganancia:
aquellos que se reúnen para obtener una ganancia, serán divididos por esta.”

Él y Fu Zhi Cheng se reunieron para para conseguir una ganancia, ahora que
este asunto había sido descubierto, Fu Zhi Cheng, por supuesto, también podría
abandonarlo fácilmente. Los bandidos eran abundantes en estas montañas,
deshacerse de un Jing Xu, aún podría criar a incontables otros para reemplazarlo.

Alguien corrió hacia él y le dijo con la voz entrecortada: –Hermano mayor,


vamos a desenterrar el pasaje secreto, quizás todavía quedan algunos
sobrevivientes.

Jing Xu se quedó ahí con indiferencia, sacudiendo su cabeza.

–¡Hermano mayor!

Los sonidos de los sollozos irrumpieron desde todas direcciones, Jing Xu gritó
repentinamente: –¡Suficiente!

Todos los bandidos sobrevivientes se quedaron de pie sobre la superficie


chamuscada del suelo y lo miraron.

–Síganme. –Los ojos de Jing Xu se tornaron rojos paulatinamente, como una


bestia que estaba lista para morder a alguien. Forzó su voz en volumen bajo a
través de sus dientes. –Si Fu Zhi Cheng no es benevolente, no me culpen por ser
injusto: después de todos estos años, ¿en verdad cree que no tengo ninguna forma
de lidiar con él?

–La Frontera Sur tiene muchas montañas y escondrijos. Estos bandidos de


montaña habían creado un sistema, no actúan independientemente. Hasta donde
sabemos, hay tres grandes líderes bandidos.

En Xing Zi Li, Chang Geng sacó un mapa de piel. Se había vuelto jirones por
haber sido consultado en muchas ocasiones, el apuntó para Gu Yun. Las marcas en
el mapa eran extremadamente complicadas: desde el terreno, el clima, el tipo de
camino, qué tipo de caballos podrían ser usados para viajar por él y similares.

Gu Yun había visto antes esta clase de dibujo en Jiangnan. Éste era
indudablemente el pincel del Pabellón Lin Yuan. Observó con detenimiento a Chang
Geng bajo la lámpara de aceite, no respondió, indicándole que continuara.
Gu Yun dejó que tres mil soldados del Campamento del Hierro Negro se
mezclaran con las caravanas que regresaban a casa desde el norte. Usando humo
como señal, se habían abierto paso en secreto durante la noche y se lanzaron desde
el cielo cuando los guardias de Kuai Lan Tu rodearon a Fu Zhi Cheng, más de veinte
asesinos del cielo controlaron la situación de los perros mordiéndose entre ellos.
Fueron divididos en dos formas, las diez mil tropas del Ejército del Sur estacionadas
a los pies de la montaña fueron separadas en varias secciones.

Su comandante había sido capturado, el Campamento del Hierro Negro también


había llegado en persona. La guarnición de la Frontera Sur, a pesar de tener
muchos soldados, parecía un grupo de ovejas que no se podían resistir,
sometiéndose a Gu Yun como resultado.

Cuando un comandante no guía a sus tropas con la intención de matar sino para
sentirse más valiente, entonces no importaba qué clase de tigre o lobo estuviera
detrás de ellos, se convertirían en nada más que ovejas.

No obstante, este caos en Xing Zi Li ni siquiera terminaba, pero Chang Geng ya


había traído otras noticias.

Chang Geng: –Las fuerzas de estos tres líderes dividieron la Frontera Sur en tres
territorios. Normalmente están en paz, cada uno de ellos controla a sus propios
subordinados, todos estaban más o menos relacionados con las tropas estacionadas
en el sur. El más especial es el sacerdote Jing Xu del norte.

Shen Yi preguntó: –¿Por qué es especial esta persona? ¿Es el más poderoso? ¿O
es el más cercano a Fu Zhi Cheng?

Chang Geng: –Porque él contrabandeaba ziliujin para el General Fu.

Gu Yun entrecerró los ojos y alzó la vista: –¿cómo te enteraste de esto? Al final,
¿qué estás haciendo en el suroeste esta vez?

Cuatro años atrás, cuando Liao Ran lo guio a Jiangnan, Gu Yun ya tenía una
sospecha. El Pabellón Lin Yuan se encontraba en el vasto mundo pugilista, era
imposible monitorear por completo los intercambios de los oficiales de la corte. La
razón por la que pudieron encontrar los rastros del desastre en el Mar del Este fue
por medio del seguimiento del mercado negro de ziliujin.

Chang Geng sonrió un poco, parecía reacio a decir algo más y sólo contestó: –La
gente del mundo pugilista tiene sus propios métodos, yifu no tiene que
preocuparse.

Gu Yun levantó su mano para detenerlo, su expresión oscurecida: –Deberías


saber qué clase de crimen es contrabandear ziliujin: ser capturado significaría la
muerte. Los mercados negros de ziliujin están llenos de aquellos que arriesgan sus
vidas, las personas justas no se paran bajo un muro que está a punto de colapsar,
¿entiendes?

Shen Yi, quien estaba parado a su lado, se sintió inmensamente avergonzado al


escuchar esto, casi queriendo sonrojarse en el lugar del Mariscal Gu. Usando
palabras tan justas cuando educaba otros, ¡como si el contrabando de ziliujin no
tuviera nada que ver con él!

Chang Geng no discutió con él, tampoco se enojó. Sólo lo observó con una
sonrisa, su rostro claramente expresando: “ya sé de este pequeño asunto tuyo, hay
otras personas aquí, no sería conveniente hablarlo en voz alta”.

Gu Yun estaba sorprendido al principio, luego advirtió de inmediato: “¿Qué?


¿Este pequeño bastardo me investigó incluso a mí?”

Chang Geng sujetó la mano de Gu Yun: –Yifu, no te enojes, escúchame primero.

Chang Geng puso su palma sobre el dorso de la mano de Gu Yun. Su mano era
cálida, las articulaciones estaban bien definidas, agarrándola con la fuerza suave de
quien sujeta a una cría, soltándola tan pronto como la tomó. Nadie supo por qué,
pero se sintió bastante extraño.

Gu Yun se sintió un poco incómodo de repente. Entre amigos y hermanos, si se


tenía una relación lo suficientemente cercana, tomarse de las manos en broma e
incluso un beso no era un problema. Los comandantes militares no prestaban
mucha atención a la cortesía trivial, esto era especialmente válido para los soldados
en el ejército, pero este gesto de Chang Geng… fue un tanto demasiado “íntimo”,
Gu Yun retractó sus dedos inconscientemente, olvidando por un momento lo que
quería decir.

El rostro de Chang Geng permaneció inamovible: –Ge Chen usó un pájaro de


madera para mandarme una carta recién, diciendo que la montaña Jing Xu ha sido
quemada.

Gu Yun: –…¿Ge Chen?

Chang Geng: –Es Ge Pang Xiao.

Gu Yun miró a Sun Jiao. Desde que Kuai Lan Tu perdió su vida y Fu Zhi Cheng
fue arrestado, el Maestro Sun se había convertido en un avecilla frágil y lamentable.
Además de temblar, no había nada más que él pudiera hacer. Gu Yun tuvo que
poner a alguien a vigilarlo.

Una vez se pensaba sobre ello, este asunto era fácil de entender.

Fu Zhi Cheng estuvo rápidamente al tanto del paradero de Gu Yun. Si él en


verdad quería eliminar su relación con los bandidos, ¿por qué decidiría actuar en
este momento crítico? ¿No era lo mismo que declararse culpable a sí mismo incluso
antes de ser acusado?
Recordando la estúpida exhibición de Sun Jiao sobre “he estado conspirando con
el inspector Kuai” de principio a fin, quedaba todo claro a la vista: con el fin de que
el Ministerio de Guerra promoviera forzosamente la Orden de Percusión, y para que
Kuai Lan Tu eliminara a Fu Zhi Cheng, habían unido fuerzas, crearon un conflicto
entre Fu Zhi Cheng y los bandidos; dejándolos pelear entre ellos en frente del
Marqués. Cuando llegara ese momento, incluso si Gu Yun deseaba proteger a Fu Zhi
Cheng, ya no habría otra forma para que él pudiera deshacer el nudo.

La acción inhumana de prender fuego a las montañas era indudablemente el


trabajo de Kuai Lan Tu.

No obstante, era imposible que Kuai Lan Tu hubiera sabido la verdadera relación
entre Jing Xu y Fu Zhi Cheng. De otra forma, no habría incendiado la montaña,
porque, incluso si había piezas de evidencias claras de la confabulación de Fu Zhi
Cheng con los bandidos, este crimen podría no ser suficiente para llevar al
Comandante y Gobernador de la Frontera Sur a su muerte.

Si Kuai Lan Tu sabía que Fu Zhi Cheng contrabandeaba ziliujin por medio de Jing
Xu, definitivamente no habría destruido la evidencia por ellos: el contrabando de
ziliujin era considerado igual que rebelarse, incluso matar a diez Fu Zhi Cheng no
era suficiente.

–El mercado negro de ziliujin tiene tres fuentes, –dijo Chang Geng. –la primera
es del almacenamiento de los oficiales. A pesar de que la regulación es estricta,
siempre hay ratas quienes están dispuestas a tomar el riego para su beneficio.
Roban del inventario de los oficiales, lo mezclan con varias impurezas y luego lo
dispersan. El segundo es por medio de “los comerciantes de oro negro”, estos son
aquellos que están suficientemente desesperados para viajar fuera del país
buscando una mina de ziliujin, arriesgando sus vidas para cavarlo. La tercera es del
extranjero, la razón por la que nosotros venimos a revisar esta línea en especial es
por la última fuente de ziliujin proviene del Mar del Sur.

Gu Yun se sentó derecho: –¿Estás seguro?

Chang Geng asintió silenciosamente.

La expresión de Shen Yi también se tornó seria.

Todos ellos sabían que el Mar del Sur no producía ziliujin.

El ziliujin del extranjero fluyendo dentro del gran mercado negro era
directamente traficado con los extranjeros. Era una línea fija, con un grupo fijo de
personas. No sería transportado desde la ubicación de alguien más porque el riesgo
era demasiado alto.

Si alguien realmente estaba usando el Mar del Sur como una cubierta, para
controlar el mercado negro de ziliujin del sudoeste desde la distancia… aquellos
detrás de ello, quienes tomaban un riesgo tan grande, ocultándose tan
profundamente, su objetivo ciertamente no era solo vender y comprar ziliujin.

Chang Geng: –El Mar del Sur no es China, nosotros también tenemos una
habilidad limitada. Hemos enviado personas al Mar del Sur varias veces, todos han
vuelto en vano. Esto es una cosa, también está el sacerdote Jing Xu quien está por
hacer su aparición. Yifu, creo que cuando un bandido salvaje ha sido expuesto al
ziliujin, él nunca pensará en buscar las marionetas de cultivo para hacer sembradíos
en la montaña.

Después de escucharlo, Gu Yun estuvo en silencio por un momento, luego se


levantó y sopló un largo silbido. Un Águila Negra descendió silenciosamente desde
el cielo y aterrizó frente a él.

Las cejas de Gu Yun estaba ligeramente aplastadas, luego dio tres órdenes en
un parpadeo.

–Dos equipos de exploradores Águila tomen este mapa, investiguen los


territorios de los tres principales líderes bandidos de la Frontera Sur, ¡primero
debemos capturar a sus líderes!

“–Arresten a las tropas defensivas del inspector, averigüen a fondo quién ha


diseñado este plan para Kuai Lan Tu y lo llevó a usar este método para provocar a
Fu Zhi Cheng y a los bandidos.

“–Interroguen a Fu Zhi Cheng, Ji Ping, tú vas.

Todos se retiraron tan pronto como recibieron sus órdenes. Después de que Gu
Yun terminó, no pudo evitar entrecerrar sus ojos. Incluso Shen Yi no había notado
que algo estaba mal, pero Chang Geng ya había tirado de él: –Yifu, ¿no es…?
¿Trajiste tu medicina? Pronto se hará de día, ¿por qué no vamos primero a tomar
un descanso?

Shen Yi solo fue capaz de volver a la realidad cuando escuchó la palabra


“medicina”. Al mismo tiempo, tuvo una extraña sensación por dentro. Los ojos de
Chang Geng parecían estar pegados a Gu Yun, detectando su más ligero
movimiento.

Gu Yun quería negarlo por hábito.

Chang Geng habló primero: –Aun no he probado el método de acupuntura que


la señorita Chen me enseñó la última vez. Puede que éste asunto aún no haya
terminado. Me temo que pueden surgir más novedades, yifu por favor déjame
intentarlo.

Gu Yun ahora recordó que Chang Geng ya lo sabía, intentar ocultarlo más solo
sería inútil. Dejó la sentencia: –Iré a descansar atrás por un rato. –luego lo siguió
en silencio.

La bolsa de Chang Geng cargaba con un juego de agujas plateadas, algunos


medicamentos comunes, piezas rotas de plata y unos cuantos libros. Gu Yun pronto
descubrió que este niño podía lucir agudo y bien vestido, pero en realidad, solo
tenía consigo dos juegos de artículos elegantes de indumentaria para vestir.

Gu Yun no podía comprenderlo, cuando Chang Geng era un niño, incluso sacarlo
para ir al mercado requería cada truco que tenía. Al final, ¿por qué razón debería
insistir en dejar la capital, viviendo los días deambulando y probando dificultades?

Podría ser una experiencia refrescante durante uno o dos meses, ¿continuaría
siendo refrescante incluso después de cuatro años?

Chang Geng había ejecutado acupuntura para varias personas antes, pero en
esta ocasión, encarando solo a Gu Yun, no podía evitar tensarse irracionalmente. No
se había sentido de esta manera incluso cuando siguió a la señorita Chen para
aprender acupuntura por primera vez y la llevó a cabo en sí mismo. Lavó sus manos
repetidamente de forma inconsciente una y otra vez, casi lavándose la piel, hasta
que Gu Yun ya no pudo esperar más, apurándolo: –La señorita Chen te ha estado
enseñado durante este tiempo, ¿solo te enseñó cómo lavarte las manos?

Chang Geng tragó, su voz estaba tensa, preguntando precavidamente: –Yifu,


¿puedes recostarte sobre mi regazo?

Gu Yun no pensó que hubiera nada malo con ello, después de todo, estas no
eran las piernas de una mujer, no había nada que temer. Sino que realmente quería
preguntar: “¿En verdad puedes hacer esto?”, pero temía que sus palabras fueran a
incrementar la presión para el indiferente doctor Chang Geng. Al final, tragándose
su pregunta de regreso, solo pensó generosamente: “¿qué hay para estar asustado?
No podría morir de todas formas.”

Se había preparado para sentir las agujas sobre su carne, pero Chang Geng no
era para nada tan inepto como en su imaginación. Las muy finas agujas clavándose
en sus puntos de acupuntura básicamente no se sentían. Después de un rato, los
familiares dolores de cabeza llegaron nuevamente, no había forma de decir si se
trataba de un efecto psicológico, pero Gu Yun en verdad se sintió mucho mejor.

Gu Yun relajó su cuerpo, no pudo evitar preguntar: –Seguiste al Pabellón Lin


Yuan a través de muchas dificultades, ¿qué es lo que esperas conseguir?

Si él en verdad quería servir al país, debería estar regresando a la corte imperial


para actuar como un Jun Wang. Siendo un príncipe, ¿por qué razón debería seguir a
esas personas del mundo pugilista que arriesgaban sus vidas para investigar sobre
el ziliujin?

Chang Geng hizo una pausa, los movimientos de su muñeca no se detuvieron.


Evadió hábilmente la pregunta: –Aun no le he preguntado a yifu de dónde
provienen las heridas que envenenan sus ojos y oídos.

Gu Yun: –…

Chang Geng sonrió, asumiendo que había sido capaz de bloquearlo.


Inesperadamente, después de un momento, Gu Yun inesperadamente dijo con
calma: –Cuando era niño, el Viejo Marqués me llevó al campo de batalla en la
Frontera Norte, una flecha venenosa de los bárbaros había rozado mi piel.

Chang Geng: –…

Gu Yun: –He terminado, tu turno.

Gu Yun, esta persona, no importaba si estaba jugando el papel de un lobo o un


ser justo, era un experto en todos por igual. Diciendo unas pocas palabras
inexpresivamente, la verdad y la mentira enredadas, sin dejar rastros para
descubrir. Chang Geng solo pudo depender de su intuición, sintiendo que debería
haber mentiras en sus palabras.

–Yo… yo quería verlo por mí mismo. –dijo Chang Geng. –El Maestro Liao Ran me
dijo una vez que, si el corazón de uno es tan vasto como el cielo y la tierra,
cualquier problema se convertirá tan solo en una pequeña esquina. Las montañas y
los ríos, todas las cosas vivientes, si uno mira continuamente a los demás,
entonces, al inclinar la cabeza, también podrá verse a sí mismo. Si uno no ha
cuidado de un paciente agonizante, pensaría que un rasguño sobre la piel es una
herida grave. Si uno no ha probado una bocanada de piedras y arena, seguiría
pensando que las tropas de hierro y las lanzas doradas fueron una sombra
majestuosa. Si uno no ha probado la pobreza, entonces quejarse sobre “las
dificultades de miles de hogares” no es nada más que lamentarse sin estar enfermo.

Gu Yun lo observó.

La mirada de Gu Yun recuperó poco a poco su punto de enfoque bajo el efecto


de la acupuntura. Chang Geng se había ocultado ligeramente al inicio, entonces,
regresó en sí y encontró su mirada con calma, pero no pudo ver dentro de los ojos
de Gu Yun por demasiado tiempo: su pecho parecía tener una caja dorada dentro,
su calor podría no disiparse nunca, abrasador. Su espalda le dolió, cerró
inconscientemente sus piernas, casi incapaz de sentarse derecho.

Gu Yun dijo de repente: –El apellido de tu Maestro es Zhong, Zhong Chan,


¿correcto?

Chang Geng estaba sorprendido.

–Un gran general, sus habilidades de arquería a caballo y artes marciales eran
incomparables. Hace diez años, cometió un pecado debido a que se opuso al
anterior Emperador, todos los magistrados de la corte imperial habían suplicado por
él. Al final, solo fue despedido como oficial y no fue llevado a prisión.

“–Cuando la Región Occidental se rebeló, en un momento de pánico, el


Emperador había pensado en darle la bienvenida de vuelta a su posición al viejo
veterano, pero ya no pudo encontrarlo…

Gu Yun suspiró: –Tan pronto como vi esa flecha que disparaste, supe que era
obra de su enseñanza: no cabe duda de porqué todas las personas que mandé tras
de ti terminaron siendo sacudidas. ¿Todavía continúa siendo fuerte el cuerpo del
anciano?

Chang Geng hizo un sonido en respuesta.

Gu Yun no dijo una palabra por un largo rato.

No le dijo a Chang Geng que, de hecho, mucho tiempo atrás, Zhong Chan fue
también su maestro una vez. El Pabellón Lin Yuan le había presentado a Chang
Geng, ¿era una coincidencia? ¿O era intencional?

No pudo evitar esperarlo con ansias: el pequeño príncipe que había criado desde
los diez años de edad, ¿podría haber finalmente crecido para convertirse en una
columna?

Gu Yun cayó dormido durante su tren de pensamientos, teniendo la vaga


sensación de que alguien le había acariciado el rostro.

Cuando despertó de nuevo, el cielo ya estaba brillante. Hizo a un lado la delgada


cobija sobre su cuerpo sin saber quién la había puesto ahí para él, preguntando en
voz baja: –¿Qué ocurre?

El Águila Negra en la puerta: –Mariscal, los tres líderes bandidos se han reunido
durante la noche, formando un movimiento rebelde cerca del rio rumbo al sur…

Gu Yun frunció el ceño.

–Ellos tienen diez flechas baihong, docenas de Armaduras Pesadas. Si su


subordinado no se equivoca, esos rebeldes incluso tienen “Águilas” en sus manos.
44. Contienda

Con esta ave divina en sus manos, ¿quién demonios era el marqués del orden?

Esta única sentencia del explorador Águila Negra había despertado por completo
a Gu Yun.

–Águila, –preguntó de nuevo en voz baja. –¿en verdad no te estás equivocando?

Explorador Águila Negra: –Su subordinado puede garantizárselo con su propia


cabeza: esto es cierto.

El “Águila” era el más único de todos los servicios militares. A pesar de que no
era el que consumía más combustible, era extremadamente difícil de mantener y
cuidar, requerían ser reparadas por los expertos del Instituto Ling Shu cada año, el
costo total ciertamente no sería más económico que el de las Armaduras Pesadas.

En contraste, las Armaduras Pesadas eran vistas con mucha más frecuencia. En
varias tropas militares, incluso los guardias de Kuai Lan Tu, tenían varios juegos de
armaduras que habían sobrepasado el nivel autorizado. No obstante, viendo a la
totalidad de la Gran Liang, solo la facción de las Águilas: el Águila Negra, podía
estar completamente desarrollada.

¿De dónde provenían las Águilas de esos bandidos?

¿Robadas del Campamento del Hierro Negro?

Gu Yun se incorporó y salió con grandes zancadas. Las personas en la guarida


de Xing Zi Lin estaban tensas. Fu Zhi Cheng, a quien habían despojado de su arma,
estaba arrodillado en el medio, gritando con fuerza cuando vio a Gu Yun: –
¡Mariscal! ¡Mariscal, he sido malinterpretado!

Gu Yun alzó su pierna y lo pateó en medio del pecho. Fu Zhi Cheng, un hombre
fuerte y robusto, fue mandado a volar. Escupió una bocanada de sangre, tosiendo y
rodando sobre el suelo, incapaz de hablar.

–¿Quién ha sido malinterpretado? –dijo fríamente Gu Yun. –Bastardo, ha criado


a un grupo de rebeldes bajo sus narices, Armaduras Ligeras y Pesadas,
flechas baihong montadas a tres kilómetros, incluso pudieron obtener el Águila.
Comparado con la Marina de Jiangnan, esto es mucho más pródigo. ¡Tiene
bastantes habilidades Fu Zhi Cheng!

Fu Zhi Cheng forcejeó sobre el suelo, su expresión de sorpresa no parecía ser


fingida. Suplicó continuamente: –Mariscal, lo juro por los cielos, no sé de dónde
vienen sus Águilas de hierro, ¡incluso mi guarnición en la Frontera Sur no tiene
Águila!

Shen Yi murmuró: –Mariscal, he intentado investigarlo durante la noche, incluso


el General Fu mismo no puede decir el origen de todo el ziliujin. Solo admitió decirle
a Jing Xu que contactara gente.

–Este idiota, conspirando con un tigre, pero aun creyendo que crio a un gato. –
Gu Yun observó a Fu Zhi Cheng por un momento. –Continúa investigando, toma el
mapa: todas las tropas prepárense, alístense para rodear a los rebeldes, la
guarnición de la Frontera Sur estará temporalmente bajo mis órdenes de momento,
¡cualquier transgresor será castigado por la ley militar!

Habló mientras extendía su brazo y equipaba su armadura, pero no pudo


encontrar su arco cuando lo buscó alrededor. Solo entonces recordó que su arco y
flechas habían sido regalados a Chang Geng.

Gu Yun estaba ligeramente sorprendido, preguntado: –¿Dónde está Chang


Geng?

En este momento, Jing Xu se encontraba cruzando rápidamente el largo e


interminable pasaje secreto dentro de la montaña, donde un individuo ya se
encontraba esperándolo.

Él era un hombre alto. Sus rasgos faciales bajo la lámpara de vapor eran agudos
como un cuchillo. Había una profunda arruga en la esquina de su boca. Su edad
exacta no podía visualizarse y no había forma de decir de qué país extranjero
provenía. En resumen, no era de los planos centrales.

Su rostro estaba bronceado por el sol y la piel que había sido expuesta al
exterior estaba envuelta en una capa de color, curtida por el clima. Sus ojos
ligeramente azules estaban contemplando una enorme mesa de arena.

De frente a esta persona, Jing Xu mostraba extrema precaución: –Maestro Ja,


¿caerá ese tal Gu Yun en la trampa?

El Maestro Ja levantó su rostro y miro a Jing Xu: –Puede que hayas sido capaz
de engañarlo para que viniera, pero es imposible detenerlo. El Marqués del Orden
ha estado en el campo de batalla desde que era un niño. Sólo necesita dar un
vistazo para saber que esas armaduras de acero tuyas volando en el cielo y
corriendo sobre el suelo no tienen ningún verdadero poder de batalla contra el
Campamento del Hierro Negro.

Jing Xu: –Entonces…

El Maestro Ja levantó un dedo: –Recuerda lo que te he dicho, el Campamento


del Hierro Negro fue construido por tres generaciones de personas. Es una de las
fuerzas militares de clase superior a nivel mundial, un arma maliciosa que se ha
adelantado a nuestro tiempo. No albergues ninguna esperanza de desafiarlos
directamente, no será nada más que un gigante combatiendo contra un niño. Lo
que tenemos que hacer solo es guiar al tigre lejos de la montaña brevemente y
retrasarlos por un momento.

Sus dedos dieron unos ligeros toques sobre la mesa de arena: –Gu Yun será
conducido aquí por las Águilas y las Armaduras Pesadas que hemos dejado a la luz,
a pesar de que no podremos retenerlo por un largo tiempo: pero acabo de recibir un
mensaje, Fu Zhi Cheng te ha ayudado parcialmente, ha llevado a la mayoría de las
tropas a Xing Zi Lin. Ahora la defensa interna de las tropas estacionadas en la
guarnición de la Frontera Sur se encuentra completamente vacía, y la gente que se
quedó atrás ni siquiera sabe que has cambiado de bando.

Los ojos de Jing Xu se iluminaron.

–Solo necesitas hacer lo que has hecho cada vez que contrabandeas ziliujin para
Fu Zhi Cheng, Oculta gente en la caja de envíos, aquellos en el almacén del
suroeste no te detendrán y se revelarán así mismos. Cuando ese momento llegue,
ambos lados, desde adentro y afuera, se asistirán el uno al otro. –El Maestro Ja hizo
un ademan como cortando hacia abajo. –En el tiempo que toma terminarse una
taza de té, podrías ya haber tomado el almacén del suroeste.

Había una gran cantidad de ziliujin en el área de almacén del suroeste. Mientras
una persona permaneciera ahí con una antorcha, qué decir del Campamento del
Hierro Negro, ni siquiera los dioses se atreverían a dar un paso hacia adelante.

–Hay miles de kilos de ziliujin ahí. Una vez que se quemen, incluso el mismísimo
Marqués del Orden no podrá cargar con este crimen. –el Maestro Ja balanceó
suavemente la lámpara de vapor pendiendo sobre la mesa de arena, provocando
que sus ojos brillaran con una luz mortecina en la oscuridad, sus labios revelaron
una sonrisa insondable: –Tendrás muchísimo espacio para negociar con la corte.

Podría decirse que sus planes no tenían una apertura, pero en ese momento, en
la tierra de la Frontera Sur, había otra fuerza que aún no había salido a la luz.

Antes de que el Campamento del Hierro Negro hiciera su movimiento, Chang


Geng en Xing Zi Lin recibió un segundo pájaro de madera

El primero que voló aquí fue liberado de inmediato. Shen Yi ni siquiera tuvo
oportunidad de tocar una de sus plumas. Viendo a la segunda ave entrar volando, la
baba de Shen Yi caía casi un metro, se acercó con ansias, frotando sus manos: –Su
Alteza, ve… ¿Puedo abrir este por usted?

Chang Geng se lo tendió generosamente. El pájaro de madera en verdad era tan


bueno como si uno real. Cuando lo sostenía entre sus manos, aparte de la dureza
que lo distinguía de un ave real, no había otra diferencia

Shen Yi sostuvo el ave divina con sus dos palmas, sintiendo que su corazón
estaba a punto de derretirse: –¡Sabe cómo asentir e incluso cómo picotear!
–… –Gu Yun: –Vieja criada, no hagas nada embarazoso.

Con esta ave divina en sus manos, ¿quién demonios era el Marqués del Orden?

Shen Yi no le prestó atención. Tocando la espalda del pájaro de madera


apasionadamente, buscó con cuidado el mecanismo en su vientre.

Shen Yi; –Entonces lo abriré ahora.

Chang Geng: –Espere, primero debe sacudir…

Él todavía no terminaba sus palabras, pero Shen Yi ya había removido el vientre


del pájaro de madera. Resultaba que este pequeño vientre ocultaba un secreto. Tan
pronto como la cubierta se abrió, una pieza de papel salió disparada hacia fuera
como una bala de cañón, golpeando directo contra el puente de la nariz del General
Shen, casi causándole una hemorragia nasal, luego cubriendo su rostro en un
parpadeo.

Shen Yi: –…

Un ave tan grande como una palma ocultaba un trozo de papel que cubrió toda
la pared.

–Tiene que sacudirlo primero, –Chang Geng tuvo ahora la oportunidad de


terminar sus palabras. –porque como el espacio en el interior del ave es limitado,
en ocasiones utilizan “papel de grano de mar” …

Cuando Shen Yi escuchó esto, independientemente de las lágrimas que


continuaban en sus ojos debido a recibir el golpe, continuó siendo hablador: –¡Oh,
papel de grano de mar! ¡este lo conozco! Es un tipo de papel hecho empleando una
técnica especial. No importa que tan grande sea su tamaño, puede ser comprimido
en una píldora. La tinta no se desvanecerá, ¡e incluso se auto-reparará cuando se
deja a la intemperie durante un largo tiempo!

No había nada en el mundo que pudiera detener las incesantes explicaciones del
General Shen, ni siquiera una nariz sangrante.

“¿Por qué no tan solo le rompió la boca?” pensó Gu Yun sin simpatía, sujetando
el trozo de papel que parecía un arma.

Era el dibujo de un Águila: desde las dos alas hasta la caja dorada, e incluso la
máscara protectora, todo fue pintado en una forma realista y detallada, firmado con
un gran carácter “Ge”.

–¿Ésta es el Águila en manos de los bandidos? –A pesar de que Gu Yun no era


un mecánico, pero como cada variedad de armaduras de batalla era también la
mitad de su cuerpo, podía notar con una sola mirada cuál era diferencia entre el
Águila Negra y el Águila en el dibujo: –Han recortado mucho en los materiales.
Shen Yi se cubrió la nariz, dio un vistazo y dijo: –Creo que comparado al Águila
Negra, su peso es más ligero por al menos un traje de Armadura Ligera, quizás
ellos querían ahorrar combustible.

–Incluso un cometa de papel es más eficiente con el combustible… – Dijo Gu


Yun, su oración todavía no estaba terminada cuando se expresión cambio
súbitamente. –¡Un momento!

A pesar de que esta Águila no eran nada más que una almohada decorada, su
diseñador sin duda estaba al tanto del mecanismo de trabajo de las Águilas, ellos
deberían saber que estas armaduras no tenían poder de combate El otro bando
estaba colgando esas Águilas tan alto, indudablemente pretendían guiar al tigre
lejos de la montaña.

La pregunta era, ¿dónde estaba esta “montaña”?

Había un dicho que decía que, cuando se combatía con una serpiente, uno debe
golpear a dieciocho centímetros de su cabeza. La pregunta es, ¿dónde estaban el
corazón de la guarnición de la Frontera Sur… e incluso el del Gu Yun, situados?

Gu Yun repentinamente se volvió así Fu Zhi Cheng: –¿Normalmente dónde


permites que manden los bandidos el ziliujin?

El rostro de Fu Zhi Cheng estaba cubierto de sangre, miró a Gu Yun confundido


por un momento, luego finalmente pudo reaccionar a lo que estaba ocurriendo. Su
rostro mostró una mirada errante: el admitir contrabandear ziliujin, ¿no era lo
mismo que adjudicarse a sí mismo el crimen de rebelión?

En ese momento, Chang Geng dijo por detrás de Gu Yun: –El general Fu debe
pensarlo claramente, el Inspector Kuai ha muerto en sus manos, el Maestro Sun del
Ministerio de Guerra estaba ahí como testigo, su crimen de rebelión y asesinato es
cierto independientemente de la razón. Una persona que está destinada a morir,
¿cuál es la diferencia entre morir en la capital y simplemente morir aquí?

Fu Zhi Cheng nunca había visto una persona tan elegante y amable como Su
Alteza. Cuando vio por primera vez a este hombre joven, podría haber sospechado
que no era siquiera capaz de mover un barril. No obstante, en esta ocasión, no
tenía duda de que, si no cooperaba, el “académico” Cuarto Príncipe podía matarlo
con una espada.

Gu Yun continuó en forma oportuna: –Si entiende su situación aún tiene la


oportunidad de expiar sus pecados y hacer las cosas correctas.

Los labios de Fu Zhi Cheng temblaron durante un largo rato, su voz era
inestable: –El almacén del suroeste, no tengo ningún otro lugar, siempre he dejado
que Jing Xu mande el ziliujin ahí, no necesito mover ni una sola gota a mi
residencia.
Gu Yun se incorporó.

–¡Mariscal! – repentinamente le gritó Fu Zhi Cheng; –Este apellidado Fu ha


asesinado y encendido el fuego, cavando las tumbas y dando vuelta a las lápidas,
no hay maldad que no haya cometido, pero nunca albergué motivos ocultos. Yo
mismo siento que nunca he decepcionado a Su Majestad, pero ahora ha caído en
este final, ¿qué pensarían otros camaradas y hermanos si se enteraran? Mariscal,
¿qué es lo que piensa en su corazón?

Gu Yun le dio una profunda mirada.

Por un momento, Fu Zhi Cheng pensó que se las había arreglado para tocar a
Gu Yun.

Sin embargo, Gu Yun no fue ni provocado por sus emociones ni enfurecido. Su


cara parecía estar cubierta con una máscara que no podía ser penetrada incluso por
los vientos furiosos y las tormentas, volviéndose para irse: –¿puede usted controlar
lo que pienso?

“–Ji Ping, toma las Águilas y adelántate, asegúrate de tomar el almacén del
suroeste antes que los bandidos, Xiao An…

El pequeño soldado del Campamento del Hierro Negro que siguió a Chang Geng
en Sichuan dio un paso adelante de la línea al ser nombrado.

Gu Yun: –Lidera a una rama de las tropas de la guarnición de la Frontera Sur y


pretende atacar las colinas donde los bandidos se han reunido.

Xiao An: –¡Entendido!

–Espera, –dijo Gu Yun. –toma sus armaduras y salpica un poco de tinta negra
sobre ellas. No tiene que ser muy realista, sólo se flexible.

Éste truco lo aprendió de Liao Ran. Xiao An estaba sorprendido al inicio,


entonces comprendió de inmediato la intención de Gu Yun y corrió con júbilo.

Los tres líderes principales de los bandidos en la Frontera Sur ya habían


terminado de examinar a sus subordinados, Jing Xu contempló al grupo insonoro de
bandidos frente a él. En un instante, también sintió el orgullo y el regocijo de tener
a miles de tropas en sus manos.

Hizo un ademan de rezo hacia el cielo en lo alto y elevó su voz: –Las


guarniciones locales han dejado que sus armaduras corran desbocadas. El
Campamento del Hierro Negro es como un demonio cuervo descendiendo del cielo,
su fama se extiende más allá de los océanos. La milicia en la Gran Liang es fuerte.
No obstante, en los últimos diez años, Fujian y la Marina de Jiangnan, ambas se han
revelado previamente, ¿cuál es la razón de esto?
“–Si no fuera por un gobernante incompetente en el poder, permitiendo que sus
súbditos cubiertos de azúcar corran desenfrenados, ¿por qué deberíamos nosotros,
las personas comunes, ser como una polilla en el fuego y poner nuestras vidas
sobre la línea? Hoy, nosotros hermanos, hemos sido forzados a un punto muerto,
nuestras vidas y las vidas de nuestras familias han sido colocadas sobre el delgado
hielo, sólo queda el camino hacia la muerte bajo nuestros pies

“–Pero si no nos arriesgamos a la muerte, ¿cómo podríamos encontrar la


esperanza para sobrevivir? ¿Están ustedes, caballeros, dispuestos a unírseme por la
sangre, para buscar una causa común, compartir las bendiciones y los desastres
juntos?

Los bandidos de la montaña sólo habían robado durante toda su vida, el número
de palabras que reconocieron no fueron tantas como sus propios dedos. La voz
tranquila de Jing Xu había provocado que la sangre se les subiera a la cabeza en un
instante, sintiéndose como si hubieran sido colocados en el rango de la realeza.

Jing Xu tomó una copa de vino que le tendió uno de sus hombres, se la bebió de
un trago y arrojó la copa del suelo: –¡Éxito o fracaso dependerá de este único
movimiento!

Todos los bandidos bebieron para ganar valor, aplastando sus copas y saliendo
de la espaciosa cámara secreta uno tras otro.

Jing Xu se dio la vuelta para mirar al Maestro Ja. Este misterioso extranjero una
vez actuó como conexión desde el Mar del Sur cuando él contrabandeaba ziliujin
para Fu Zhi Cheng. Había vivido en los planos centrales durante quién sabe cuántos
años, extremadamente inteligente.

Justo ahora, mientras el Maestro Ja escuchaba el discurso de valentía de Jing Xu


que se alzado desde el fondo de su corazón, no hubo ni el más ligero rastro de
cambio en su rostro. La lámpara de vapor profundizaba y extendía la arruga en su
rostro, permaneciendo en un lugar que no estaban ni oscuro ni iluminado,
revelando una ligera sonrisa de burla.

La primera vez que Jing Xu cortó una parte del ziliujin de Fu Zhi Cheng, quiso
venderlo a través del Maestro Ja, a cambio de oro y plata para dormir cada día. En
ese entonces, el Maestro Ja lo persuadió de todo corazón para que mantuviera todo
el ziliujin, transferirlo a otro lugar seguro y entonces comenzar a reunir armamento.
Incluso le advirtió de no almacenar las armaduras y armas colectadas en el mismo
lugar que el dinero.

Resultaba que este extranjero impredecible parecía haber anticipado la situación


actual desde hacía mucho tiempo.

Una interrogante emergió repentinamente en el corazón de Jing Xu, el


desconfiado líder bandido. Pensó: “¿en verdad es este Maestro Ja sólo una cabeza
de serpiente en la venta de ziliujin?”

En este momento, uno de sus hombres llegó de improvisto reportar: –¡Hermano


mayor, puedo ver a una persona usando una Armadura Negra subiendo al lugar
donde dejamos el Águila!

Las dudas que acababa de echar raíces en su corazón fueron sobrecogidas por el
éxtasis: –El Maestro Ja tiene razón, en verdad fueron engañados, habiliten el
arco baihong. ¡Retengámoslos durante el mayor tiempo que podamos! ¡Todo el
ejército se aceleró como lo planeado! ¡Rápido!

En este momento, un equipo imperceptible de escoltas de ziliujin se acercaba


silenciosamente al almacén del suroeste. En la entrada, el hombre liderando levantó
ligeramente su máscara protectora, revelando su rostro al líder de escuadra, –Soy
yo.

Con el contrabando de ziliujin, entre menos supiera la gente, mejor. Por lo


tanto, tanto en el lado de los envíos de Jing Xu y en el lado en la recepción de Fu
Zhi Cheng, todos usaban confidentes de entre los suyos. El líder de escuadra del
almacén servía como una conexión a los bandidos del interior de la guarnición sur.
Fu Zhi Cheng le había pedido no hacer nunca ningún sonido cada vez que recibía el
ziliujin, todo debía ser transportado en silencio.

Acorde a la práctica habitual, el capitán no haría ni una sola pregunta enfrente


de ellos, agitando su mano con una expresión natural y dejándolos entrar. Además,
él caminaría familiarmente con ellos hasta la bodega de ziliujin. Pero hoy, después
de que el capitán dio dos pasos, nadie supo qué fantasma lo poseyó, preguntó
abruptamente: –Recuerdo que su gente recién mandó una tanda hace unos días,
¿cómo es que hay otro envío tan rápido?

El rostro entero del bandido escoltando el ziliujin estaba oculto bajo la máscara,
dijo con una voz resentida: –Este es un asunto entre el maestro y mi hermano
mayor, ¿cómo puedo yo saber?

De alguna forma el capitán estaba en algún estado de trance, hablando mientras


buscaba las llaves: –Al decir verdad, nuestro Maestro ha movilizado más de la mitad
de la gente con él el día de ayer, nadie sabe qué ha ocurrido.

El bandido portando el casco observó sus movimientos para abrir la bodega,


lamiéndose los labios subconscientemente, apresurándolo con rudeza: –Todos
estamos cumpliendo órdenes aquí, nosotros tampoco sabemos, ¡abre la puerta!

La mano del capitán girando la llave se detuvo de repente, se volvió hacia atrás
y frunció el ceño: –Como que siento que tú hoy estas…

Enmudeció, pudo ver a un bandido apuntando un pequeño arco hacia su


garganta a tres pasos de distancia.
El capitán tembló, y los bandidos de montaña supieron de inmediato que habían
sido descubiertos, así que simplemente decidieron terminar el trabajo. Su líder
volteó su mano, la flecha corta en el arco se precipitó hacia la garganta del capitán
de escuadra. El aliento que inhaló preparándose para gritar finalmente no tuvo
oportunidad de salir de nuevo.

El bandido con el caso dio un paso hacia delante, tomó por los hombros el
cuerpo del capitán caído y alargó su brazo hacia la llave de la puerta de la bodega…

Su corazón estaba a punto de salírsele el pecho: porque tan pronto como esta
puerta estuviera abierta, diez mil tropas de la Frontera Sur, tres mil cuervos de
Hierro Negro, todos ellos quedarían a su merced.

En este momento, escuchó repentinamente un chillido en su oreja. El bandido


todavía no regresaba sus sentidos de la emoción, y cuando miro atrás
inconscientemente, vio que todos sus hombres estaban aterrorizados. Era sólo que
sentía que su brazo no estaba bien: la mano que sostenía las llaves había sido
atravesada por una flecha de hierro que descendió desde los cielos, sólo unos
centímetros de carne continuaban conectados con su brazo.

La mitad de la mano explotada sostenía la llave de la bodega con fuerza,


bloqueando el camino, incapaz de girar.

El bandido finalmente soltó un grito que no parecía una voz humana.

Con tan sólo un pequeño retraso, las Águilas persiguiéndolos habían arribado.
Sin retirar el arco y la flecha, Shen Yi aterrizó directamente en lo alto de la bodega
de ziliujin, sacando el Emblema del Tigre Negro. Una cuerda colgaba por debajo:
como si fueras a obtener dos por el precio de uno, donde pendía la primera Orden
de Percusión de la Gran Liang.

Permaneció alto, detrás de la armadura de Águila estaban un par de alas negras


oscuras como una nube, diciéndole a las tropas de la guarnición de la Frontera Sur
en el almacén que se encontraban en un estado de shock: –El Emblema del Tigre
Negro y la Orden de Percusión se encuentran aquí. Bajo el mando del Marqués del
Orden, tomaré la autoridad sobre el almacén del sur. Este lugar ahora está
restringido, ¡cualquier criminal será ejecutado en el acto!

Los tres líderes bandidos de la Frontera Sur todavía no estaban al tanto de que
la situación había cambiado. En ese momento, se habían dividido en tres rutas,
guiando a sus subordinados para salir desde las profundidades de la tierra,
apresurándose deseosos hacia el suroeste.

En este momento, Jing Xu escuchó repentinamente el sonido del metal


chocando, como si objetos pesados colisionando con piedras estuvieran rodando
montaña abajo, miró hacia arriba inconscientemente…
Una cabeza humana envuelta en una Armadura Pesada rodaba por la ladera de
la colina.

Ésta Armadura Pesada había sido ocultada por él mismo en el carro escoltando
ziliujin que pretendía escabullirse en el almacén del suroeste.

Jing Xu se puso rígido…

Sólo pudo ver las tropas de la guarnición de la Frontera Sur en los planos de las
montañas, con Armaduras Negras ocultas en el interior. Innumerables flechas
afiladas estaban apuntándoles desde lo alto de la montaña: en este momento, la
otra mitad de la fuerza de Jing Xu, estaba atorada dentro del pasaje secreto.
45. Detonante

Chang Geng reaccionó rápido y lo atrapó a tiempo. Descubrió que en realidad


era una flauta de bambú de manufactura simple y tosca.

En cuanto a Jing Xu, Gu Yun le dio un vistazo y encontró que había cualidades
redentoras, rápidamente agrupó a este líder principal de los bandidos con los demás
y los arrojó a un lado. En este momento, estaba más preocupado acerca de cuándo
se iría Chang Geng.

Ocurría que Chang Geng había expresado muy oportunamente que iría a
encontrarse con sus compañeros quienes estuvieron investigando los pasajes
secretos de las montañas. Gu Yun se sintió enormemente aliviado por dentro. En la
superficie, todavía le dio un puñado de soldados del Campamento del Hierro Negro,
diciéndole que fuera cuidadoso con los bandidos que se habían escurrido a través de
la red.

Viéndolo partir, Gu Yun le dijo a un jinete de Caballería Negra a su lado: –Busca


dos personas para montar guardia, si Su Alteza regresa muy rápido, dale algo que
hacer, no lo dejes venir aquí.

El soldado tomó su orden y se fue, Gu Yun finalmente retractó su mirada.

Echó un vistazo sobre la escuadra de bandidos capturados de principio fin, sus


ojos contenían una severidad diferente de la habitual: –Sólo tengo una pregunta,
¿cuántas entradas y salidas tienen en estos nidos de ratas subterráneos? Por favor
estén conscientes de su situación actual. Vamos a hacerlo de esta manera:
comenzando desde la primera persona de lado oeste, será decapitado en el
momento si no habla. Cuando la primera persona haya terminado, el siguiente
puede añadir más detalles. Si alguien no es capaz de agregar algo más, entonces lo
siento. Los que están en la línea del frente todavía pueden tener alguna ventaja:
vamos a comenzar, contando hasta tres, el que no hable se le cortará la cabeza, al
que diga tonterías también se le decapitará.

Los bandidos estaban paralizados de terror por el Marqués del Orden quién era
más salvaje que los mismos bandidos.

El soldado de Caballería Negra quien fue instruido para interrogar comenzó a


preguntar inexpresivamente a la primera persona. La primera persona miró
instintivamente hacia un lado y al otro, incapaz de decidirse.

Gu Yun no vaciló e hizo un gesto hacia abajo, el cortavientos en manos del


soldado de caballería comenzó a moverse.

El soldado de caballería normalmente sólo sabía cómo matar personas, no ha


criado monos, y tampoco había estudiado el método para decapitar. La hoja
del cortavientos dio la vuelta alrededor del cuello del bandido, pero
desafortunadamente, se atoró en un hueso de la articulación del cuello. La cabeza
del bandido estaba medio intacta, medio partida, su tubo bucal aún no había sido
por completo y sus gritos espeluznantes asustaron a las bandadas aves cerca y
lejos en las montañas.

El soldado de caballería entrecerró sus ojos, agregó más fuerza a su muñeca,


terminando con la vida del desafortunado hombre.

La sangre brotó de sus venas como un manantial, salpicando a la persona


enseguida de él. El segundo bandido tembló mucho, como una caja dorada
sobrecargada, su mente completamente en blanco, señalando temblorosamente
hacia atrás: –Ahí, hay uno ahí…

Gu Yun se burló: –Tonterías, ¿no puedo verlo yo mismo?

La segunda cabeza cayó sobre el suelo.

El tercer bandido estaba asustado por el horror de ser medio decapitado hasta el
punto de orinarse encima, golpeó el suelo y sostuvo su cabeza con ambas manos.
Con miedo del ejecutor vistiendo en negro cortándolo directamente, él había
revelado en un aliento diez salidas y entradas de los pasajes secretos, las miradas
de las personas detrás de él estaban a punto de disparar a través de su espalda

Con este hombre sirviendo como una apertura, el resto fue simple. En el camino
entre la vida y la muerte, era inútil mantener secretos. La gente detrás
inevitablemente los revelaría, la única manera era hablando rápido para preservar
su vida.

Gu Yun estaba tranquilo, pero en su corazón, en verdad estaba impresionado


por las grandes raíces de los bandidos de la Frontera Sur. Algunas de las entradas y
salidas de esas montañas ya habían sido descubiertas por el Pabellón Lin Yuan. De
otra manera, incluso el Campamento del Hierro Negro no hubiera podido
arreglárselas para bloquear fácilmente a esas ratas a medio camino, pero había
incluso más de los que el Pabellón Lin Yuan no sabía.

Detrás de él, los soldados del Campamento del Hierro Negro fueron
silenciosamente a verificar si esas entradas y salidas eran verdad, y para montar
guardia en cada entrada a un pasaje secreto. En menos de la mitad del tiempo que
toma quemar un incienso, como si jugaran el juego de “pasar la flor”, Los bandidos
habían confesado todas las rutas subterráneas que se extendían en todas
direcciones, hasta las más pequeñas.

En un parpadear, esta “flor” mortal había sido pasada hasta aquel que lo
comenzó todo: el líder Jing Xu.

En esta vida, Jing Xu había atravesado violentamente una pila de cadáveres


para convertirse en el rey de la montaña. No había tal cosa como grandes talentos,
pero ciertamente no le faltaba coraje ni métodos despiadados. Viendo que la punta
de la cuchilla había llegado en frente a él y que la sangre en el suelo había corrido
hasta convertirse en un río, respiró profundamente y enderezó su espalda,
transformando toda la fuerza que había acumulado en esta vida para soportar su
cuerpo, mirando a Gu Yun caminar casualmente hacia él con ambas manos detrás
de su espalda.

Jing Xu dijo: –Solía escuchar a la gente decir que la elegancia del Mariscal Gu no
tiene igual. No esperaba que incluso estuviera bien versado en métodos de tortura
para interrogatorios, realmente entre más talentos, mejor.

–No hay necesidad de adulación. –dijo Gu Yun con una sonrisa divertida. –La
principal actividad en las guerras es matar gente. No te encerré en una habitación
oscura, no te puse en una cama de clavos, ni tampoco te pedí sentarte en una silla
de tigre. Las palabras “tortura para interrogatorio”: no me atrevo aceptarlas. Si no
tienes nada que decir, puedes acompañarnos también.

Los Párpados de Jing Xu se contrajeron violentamente: –Hay un total de sesenta


y cuatro entradas y salidas aquí. Ellos lo han confesado todo de una vez. Los
primeros pocos indignos ya habían comenzado a hablar. Perdóne mi imprudencia,
no entiendo las intenciones del Mariscal Gu.

–Sólo por seguridad, no hay otras intenciones. –dijo Gu Yu con una sonrisa. –En
caso de que hubiera alguien que todavía no hubiera confesado, ¿quieres
persuadirme para que deje de matar? Hay una gran cantidad de ustedes, descansa
tranquilo, no puedo permitirme matarlos a todos.

Jing Xu: –…

Gu Yun: –Puesto que te han visto como su líder, presumiblemente, debe haber
otras cosas sobre las que tú sepas, ¿por qué no hablas acerca de los temas que
todavía no he escuchado?

Jing Xu apretó sus dientes, recordando a Fu Zhi Cheng, el principal culpable de


todo esto, no deseando otra cosa más que desollarlo. Habló a través de su
mandíbula apretada: –Si dijera que Fu Zhi Cheng estaba contrabandeando ziliujin
para rebelarse, ¿estaría el Mariscal interesado en escucharlo?

La fría sonrisa en el rostro Gu Yun desapareció gradualmente: –Si no supiera


esto, ¿cómo habría adivinado que serías tan valiente como para correr al almacén
del suroeste a entregar la comida? Te daré otra oportunidad, habla de algo que no
sepa.

El cortavientos de hierro negro estaba directamente enseguida de la oreja de


Jing Xu. Incluso con el más ligero movimiento, podía sentir la inhumanidad del frío
metal. También supo que sólo un ligero toque de vapor era requerido y la cuchilla
cortaría su cabeza como si estuviera picando vegetales. Ese Gu Yun era frío y
despiadado, continuar siendo obstinado sólo resultaría con su cabeza cayendo sobre
el suelo al igual que la del resto de sus lacayos, cubierta en polvo, ni una sola
diferencia.

Jing Xu finalmente se inclinó: –¿Qué quiere saber?

Gu Yun agitó su mano, la hoja del cortavientos se alejó unos centímetros de Jing
Xu: –Quiero saber quién servía como conexión para ti después de que el ziliujin era
transportado desde el Mar del Sur tierra adentro en la Gran Liang, ¿Quién te ha
dicho que almacenes en privado ziliujin y que acumules armamento? ¿a quién se le
ocurrió esta estrategia, dejándote usar esos cometas para confundirme, para tomar
esta oportunidad y ocupar el almacén del suroeste?

Jing Xu apretó fuertemente sus dientes.

–Si yo fuera tú, no daría mi vida para proteger a esa persona. –Gu Yun dio un
paso hacia el frente repentinamente y bajó su voz. –Mira a los pasajes secretos con
sesenta y cuatro salidas detrás de ti. Tus bandidos sin nada que hacer podría
penetrar ahí adentro en cualquier momento que quisieras, incluso los dioses no
podrían revocar esta tierra que ustedes excavaron…

“–¿Quién te dio el coraje para reunir a las tres fuerzas principales de las
montañas, para que nosotros los elimináramos a todos de una sola vez? ¿Huh?

Gu Yun era un experto en revolver arriba y abajo, blanco y negro. Había


perfeccionado tres habilidades en su vida: excelso en las artes literarias,
sobresaliente en las batallas, y asombroso para el engaño. Cosas ilógicas podrían
volverse inmensamente reales proviniendo de su boca. Es más, cuando se lo
pensaba cuidadosamente, no había nada ilógico acerca de lo que él acababa de
decir, provocando que Jing Xu estallara en un sudor frío.

Al lado de Gu Yun le tomó más tiempo interrogar a los bandidos de lo que le


tomó a Chang Geng encontrar a sus compañeros. No pasó mucho tiempo antes de
que Chang Geng regresara, pero antes de que pudiera subir la montaña, ya había
sido detenido por los soldados del Campamento del Hierro Negro. El joven soldado
repitió seriamente lo que le habían instruido decir: –Su Alteza Real, el Mariscal le ha
pedido que descanse primero aquí por un rato.

Chang Geng no pareció sorprendido. Tampoco preguntó nada más, esperando


obedientemente en su lugar.

En estos años, a pesar de que Chang Geng no fue capaz de ver a Gu Yun con
sus propios ojos, había estudiado cada batalla en la que Gu Yun había combatido
con el viejo General Zhong, estudió los cambios en su posición en la política
comenzando cuando heredó el título de un Marqués desde la dinastía anterior hasta
el presente, e incluso su caligrafía: si Chang Geng fuera a ir al estudio de Gu Yun
ahora y sacara cualquiera de sus viejas notas, podría decir en general a qué edad
Gu Yun las había escrito.

Esto lo ayudó a entender a Gu Yun mucho más que estando cerca de él,
oyéndolo enalteciéndose como una “flor del noroeste” todo el día.

Viendo el titubeo en los ojos de Gu Yun mientras daba un vistazo, Chang Geng
fue capaz de saber que pretendía interrogar mediante la fuerza, y más que eso, no
quería que Chang Geng lo presenciara. Incluso hasta hoy, Gu Yun continuaba
queriendo preservar instintivamente su tan frágil imagen de un padre bondadoso
frente a Chang Geng.

Chang Geng no tuvo ninguna objeción en cuanto a esto, en lugar de ello,


apreciaría enormemente este pequeño trozo de amor que su yifu no decía en voz
alta.

Chang Geng era seguido por dos personas, ellos eran Ge Pang Xiao y Cao Niang
Zi, quienes habían venido con él desde el pueblo de Yanhui a la capital: ahora
llamados Ge Chen y Cao Chun Hua.

Ge Chen era un adorable chico regordete en su infancia. Ahora que había


crecido, su cuerpo redondo fue reemplazado por una apariencia alta y fuerte. Si uno
lo viera del cuello hacia abajo, podría ser clasificado como un “hombre musculoso”.

Pero desafortunadamente, del cuello hacia arriba, la cabeza parecía haber sido
colocada ahí error: sobre el cuello estaba un rostro tanto tierna y blanca, dos grasas
de bebé suaves en sus mejillas, muy parecidos al tofu, envueltos alrededor de su
pequeña nariz, boca chica y ojos diminutos. No había un solo detalle que no
denotara a alguien inocente e inofensivo.

El cambio en Cao Chun Hua fue mucho más drástico. Sin importar lo que
pensara en su corazón, no pudo evitar que su cuerpo creciera en el marco de un
hombre adulto. Era difícil retener la misma clase de apariencia neutra en su
juventud. No tuvo elección más que admitir que en verdad era un “hombre
podrido”, y volver a vestirse con indumentaria masculina. Incluso así, continuaba
vacilante a dejarlo ir y escogió el nombre de Cao Chun Hua: a excepción del mismo,
nadie podía decir cómo era diferente Chun Hua de Niang Zi.

–¿Cómo es que todavía no podemos pasar? –Preguntó Cao Chun Hua, estirando
su cuello. – No he visto al Marqués durante varios años, no he sido capaz de dormir
estos últimos días.

Chang Geng lo miró sombríamente, dándole silenciosamente otro punto a Cao


Chun Hua. Esperaría hasta juntar palabras tales como “el Marqués de mi familia” un
total de cincuenta veces de la boca de esta persona, entonces le daría una paliza.

Cao Chun Hua aún no estaba al tanto de esto, preguntó de nuevo: –Hermano
mayor, esta vez, cuando regresemos a la capital, ¿heredarás tu estatus real?
Escuché que el anterior Emperador había preparado para ti la mansión Yanbei
Wang, entonces, ¿te mudarás o continuarás viviendo en la residencia del Marqués?

Chang Geng se sorprendió por un momento, luego sonrió amargamente: –Eso


dependerá de si el Marqués aún me quiere ahí o no.

Mirando hacia atrás, Chang Geng no podía imaginarse como se las arregló ese
año para reunir el coraje para dejar la mansión, para dejar a Gu Yun.

No encontrándose con él estaba bien, pero en esta ocasión que ya se había


reunido con Gu Yun en Sichuan, sintió como si se hubiera encontrado cara a cara
con su destino. Incluso si era golpeado hasta la muerte, todavía le sería difícil
acumular la determinación que demostró ese año.

Chen Qing Xu le había dicho “mantente en calma, no dejes que tus


pensamientos se desboquen”, por supuesto, esto tenía un papel evitando que el
Hueso de la Impureza actuara. Pero las emociones humanas, alegría o enojo,
felicidad o sufrimiento estaban todas atadas unas con otras. Restringiendo el enojo
y el resentimiento, la felicidad también se desvanecería naturalmente con el paso
del tiempo.

Uno se convertiría en algo similar a un pasto sin sol: a pesar de que podía
permanecer vivo, todos sus colores se habían desvanecido.

Chang Geng pensó que estaba a punto de convertirse en Buda.

Hasta que se encontró de nuevo con Gu Yun.

Sin mencionar el agotamiento de viajar junto con Gu Yun, si no estaban lidiando


con rebeldes todo el día, entonces era combatiendo contra los bandidos. Pero el
corazón de Chang Geng estaba siempre lleno con una felicidad irracional, ansioso y
expectante: como si al abrir sus ojos en la mañana, ya pudiera saber que algo
bueno ocurriría.

A pesar de que sabía que no pasaría nada bueno, el Hueso de la Impureza aún
venía visitarlo cada noche.

Si heredaba su título, ¿Gu Yun todavía lo dejaría quedarse?

Pensando racionalmente, Gu Yun definitivamente le permitiría quedarse, al


menos la mansión estaría dispuesta a mantenerlo hasta que se casara oficialmente.
Si se mantenía soltero, quizás podría continuar quedándose ahí para siempre.

Esta idea era muy buena, Chang Geng tuvo que reunir la fuerza de nueve
bueyes y dos tigres para evitar que una sonrisa tonta se formara en su rostro.

Esperaron durante media hora hasta que Gu Yun salió.


Los pasajes secretos de la montaña se parecían a una enorme tela de araña,
extendiéndose en todas direcciones, todos los lados estaban conectados. Gu Yun
tuvo que cortar más de cuarenta cabezas en total, excluyendo algunas tonterías de
los pocos que fueron asustados hasta las lágrimas, y finalmente encontró la entrada
de los sesenta y cuatro pasajes secretos

Ge Chen estaba impresionado después de que escuchar esto: –¿Qué? Nosotros


dos, hermanos, hemos estado en esta montaña pretendiendo ser habitantes de la
montaña por más de medio año, sólo para encontrar más de treinta entradas,
¿cómo pudo el Marqués ingeniárselas para descubrir más de sesenta tan pronto
como llegó?

–Si ustedes no hubieran llegado al fondo del asunto, no hubiera sido capaz de
interceptarlos, ni qué decir de interrogarlos. –Gu Yun miró a Ge Chen, tratando de
contenerse por un momento, al final, no fue capaz de controlarse, agitando su
mano: –Ven aquí.

Ge Chen pensó que el Mariscal tenía que instruirle algo de importancia,


acercándose ansiosamente. Inesperadamente, Gu Yun extendió su mano para
pellizcar su mejilla.

Gu Yun había querido hacer esto durante largo tiempo, su mal hábito de que le
picaran las manos se había vuelto pronto en una enfermedad terminal. Cuando
fuera que hubiera algo que pudiera sentir con su mano, no podía evitar querer
pellizcarlo.

–Es tan divertido. –Gu Yun pellizcó por un rato, pensando mientras aún se
sentía insatisfecho: “¿cómo puede ser esto posible?”

Ge Chen: –…

Los ojos de tigre de Cao Chun Hua estaban llenos de afecto y envidia. Murmuró:
–El trato del Marqués es injusto, ¿por qué no pellizca mi cara?

No se atrevía decir esto en frente de Gu Yun, por lo que sólo Chang Geng fue
capaz de escucharlo. Chang Geng pensó, “de acuerdo, cuarenta y ocho veces”.

Cao Chun Hua sintió un escalofrío inexplicable. Miró alrededor por un momento,
sintiendo repentinamente un presentimiento ominoso en su corazón.

Gu Yun siguió la confesión de Jing Xu para hacer un dibujo de ésta área.


Entonces le ordenó a unas personas echar humo a través de las entradas y salidas
secretas, ahumando durante tres días, convirtiendo la enorme montaña en una
chimenea. Murciélagos, ratones, insectos venenosos… sin importar si eran grandes
o pequeños, huyeron junto con sus familias, pero al final, la persona a la que Gu
Yun quería capturar todavía no se veía por ninguna parte.
Varios soldados se ofrecieron voluntarios para atarse una cuerda y penetrar
dentro de los pasajes secretos a explorar. Habían buscado desde el amanecer hasta
la medianoche dentro de cada una de las sesenta y cuatro entradas y salidas, pero
no fueron capaces de encontrar ni un solo cabello, sólo el juego de mesa que Jing
Xu mencionó.

Durante el cuarto día, un subordinado vino a reportar, después de revisar en el


lado de Kuai Lan Tu, en realidad descubrieron a una persona sospechosa: era un
huésped a quien Kuai Lan Tu mantenían su casa, llamado Wang Bu Fan, un nombre
que instantáneamente sonaba como un alias.

Este huésped normalmente no salía a ver a otras personas, pero unos pocos
confidentes de Kuai Lan Tu sabían que le tenía mucha confianza a este hombre y
era altamente respetado, le había dedicado un patio privado en su mansión,
ordenándole a sus sirvientes de confianza y sirvientas hermosas acompañarlo.

Gu Yun: –¿Dónde se encuentra este “Bu Fan” ahora?

El subordinado respondió: –Ya huyó, los sirvientes murieron por


envenenamiento sin que nadie se diera cuenta. Cuando las personas en la
residencia descubrieron esto, los huesos ya se habían enfriado.

–Mariscal, –en este momento, otra miembro de la caballería se acercó y dijo: –


fuimos a revisar algunas de las locaciones para esconder el ziliujin ransportado
acorde a la confesión de Jing Xu, pero estaban completamente vacías, no dejaron
atrás ni siquiera una pieza de papel.

Gu Yun giró silenciosamente las viejas cuentas budistas en su mano. El


misterioso huésped al lado de Kuai Lan Tu, el “Maestro Ja” en la historia de Jing
Xu… todo parecía ser accidental a la vista, pero Gu Yun podía sentir con un instinto
inexplicable, que este asunto envolvía una conspiración extremadamente grande

Esas personas habían estado agitando secretamente la Frontera Sur. Llegaron


sin que nadie lo supiera y luego desaparecieron sin dejar rastro. Su identidad era un
misterio, su propósito también.

Parecían ser enemigos, pero al mismo tiempo, daban la impresión de haber


asistido para exterminar a esos bandidos.

Gu Yun No podía imaginárselo, al final, ¿fue él quien estropeó su plan o se fue


directo de cabeza en el de ellos?

La persona por quien Gu Yun había revuelto la tierra buscado se encontraba


actualmente abordando una pequeña nave de carga en la superficie del Mar del Sur.

El Maestro Ja ya se había cambiado de vuelta a la complicada vestimenta


occidental, inclinándose para mirar un mapa. La vasta extensión de la Gran Liang
estaba en este pequeño dibujo de piel. Estaba sosteniendo una pluma, pintando un
pequeño círculo rojo en la Frontera Sur.

Junto con ese, ya había otros tres círculos rojos sobre el viejo mapa, los otros
dos estaban en la Frontera Norte y el Mar del Este.

La punta de la pluma del Maestro Ja vaciló por un momento sobre el mapa y


finalmente aterrizó en la entrada de la Ruta de la Seda en el oeste.

–Por el día de hoy, nuestra trampa ha sido colocada perfectamente. –el Maestro
Ja sonrió. –Sólo se necesita un conductor, tan pronto como haga ignición, explotará
con un bang…

Wang Bu Fan, cuya apariencia semejaba a la de la gente de los planos centrales,


continuó sus palabras: –…envolviendo los planos centrales en un mar de llamas.

Los dos se miraron el uno al otro y sonrieron. Cada uno levantó su copa,
haciéndolas tintinear juntas.

Con una situación a tan gran escala ocurriendo en la Frontera Sur, en el palacio,
el Emperador estaba, por supuesto, muy enojado, apresurando a Gu Yun para que
escoltara rápidamente a los líderes bandidos y al General traidor de vuelta a la
capital.

Gu Yun tuvo que dejar de lado temporalmente sus dudas y partir hacia el norte.

Pero recordando que esta vez su preciado hijo estaba dispuesto a regresar con
él, la mansión estaría animada una vez más y pudo sentirse un tanto ansioso con
respecto a este viaje de regreso a la capital.

–Se ha vuelto mucho más adorable después de crecer, –el “viejo” Gu Yun se
sentía muy reconfortado, elogiando secretamente con Shen Yi. –es sólo que de
pronto se volvió tan sensible, que todavía no me he acostumbrado por completo a
eso.

–Despreciable. –comentó Shen Yi en una forma simple y concisa. Luego, como


resultado, se tragándose un latigazo como deseaba.

Shen Yi preguntó: –Cierto, después de capturar a Fu Zhi Cheng, ¿qué planeas


hacer?

Gu Yun dejó de bromear y se quedó en silencio por un momento. Entonces habló


con toda seriedad: –Ji Ping, la verdad es que siempre pensado acerca de todos
estos años, el que me sigas de esta forma, ¿no es un desperdicio de talento?

Shen Yi le dirigió una mirada silenciosa.

Gu Yun: –Posees vastos conocimientos. Tus habilidades literarias podrían entrar


a Han Lin, tus artes marciales pueden traer paz al territorio, escondiéndote en el
Instituto Ling Shu y en el Campamento del Hierro Negro durante tantos años, es
momento de que te muestres…

A pesar de que ya había escuchado a Chang Geng analizarlo, pero al escuchar a


Gu Yun diciéndolo, Shen Yi no pudo evitar sentirse conmovido por dentro.

Los dos hombres eran compañeros y amigos. A pesar de que compartían una
relación muy unida: a través de la vida y la muerte, se tenían la suficiente confianza
incluso para dejar a su esposa e hijos en las manos del otro si algo fuera ocurrir;
con la boca de perro de Gu Yun que no podía escupir marfil, éste nunca había
expresado antes su apreciación hacia él directamente.

Shen Yi podía sentir tus ojos punzar: –Zi Xi, en verdad no tienes que…

–Además, también lo siento mucho. –añadió Gu Yun con seriedad. –Tú ves, un
hombre tan hermoso como yo, nacido de los cielos, criado por padres; estando
siempre cerca y bloqueando tus capullos de durazno, provocándote soltería durante
todos estos años. En verdad es… tch, todo es mi culpa.

Shen Yi: –…

Este “hermoso hombre nacido de los cielos, criado por padres” marcó el final de
su máximo de dos oraciones sensibles al día, a punto de ir directo al contenido sin
sentido. Shen Yi fue forzado a hacer retroceder una bocanada con todas las cosas
que quería decir atoradas en su garganta, tosiendo, luego dio marcha a su caballo y
huyó.

Chang Geng vio esto desde no muy lejos, tomando rápidamente la oportunidad
para acercarse, ocupando la posición de Shen Yi, cabalgando al lado de Gu Yun: –
¿Cómo es que el General Shen huyó de nuevo?

Gu Yun sonrió, frotándose la nariz.

Chang Geng vio que había una hoja sobre su Armadura Ligera, extendió el brazo
para quitársela de encima y dijo cuidadosamente: –Yifu, incluso las armaduras más
ligeras pesan al menos veinte kilos, ¿vamos a quitarla para aliviar tu cuerpo?

Gu Yun no se opuso, dejando que Chang Geng extendiera su brazo para


desmantelar la Armadura Ligera pieza por pieza. Estaban muy cerca, los dos
caballos de alguna manera se habían gustado entre sí y comenzaron a ponerse
íntimos.

Gu Yun usó una mano para empujar la cabeza de su caballo a un lado, y lo


reprendió: –No seas impropio.

La armadura en su brazo estaba desmantelada a la mitad. Con este movimiento,


casi sale volando desde su muñeca incluso llevándose con ella algo más dentro de
su manga.

Chang Geng reaccionó rápido y lo atrapó a tiempo. Descubrió que en realidad


era una flauta de bambú elaborada con una manufactura muy simple y tosca.
46. Ebrio

¿Quién sabe porque estoy corriendo entre la nieve y el hielo? ¿quién se ahogará
conmigo en este licor?

Al principio, ninguno de ellos reaccionó.

Chang Geng pensó: “¿Por qué está cargando esta flauta rota sobre su cuerpo?”

Gu Yun todavía estaba desconcertado: –¿Qué es lo que acaba de salir volando?

Entonces, los ojos de los dos hombres cayeron sobre la flauta de bambú que
había sido carcomida por el clima, agrietándose en parte inferior.

Después de un segundo, Chang Geng súbitamente sintió que la flauta le parecía


bastante familiar. Gu Yun lucía como si hubiera sido golpeado por un rayo, ahora lo
recordaba: ¡el origen de este objeto era inmoral!

Los dos actuaron casi al mismo tiempo: Gu Yun se movió para tomarla, Chang
Geng instintivamente apretó su palma: ambas manos sujetaron la flauta de bambú
en el aire quedando en un punto muerto.

Chang Geng preguntó inocentemente: –¿No puedo darle un vistazo?

Gu Yun: –¿Qué tiene tan bueno como para ver?

Gu Yun tiró con fuerza de la pequeña flauta de bambú de entre la mano de


Chang Geng, regresándola apresuradamente a su manga.

Chang Geng rara vez era capaz de ver su consciencia culpable, no pudo evitar el
recordar a la pequeña niña quien sollozaba de todo corazón en la familia Yao cuatro
años atrás. Pudo comenzar a entenderlo vagamente, pero al mismo tiempo no se
atrevía a creerlo, preguntando con un rodeo: –¿Es un regalo de alguien más?

Gu Yun mintió, su rostro no se ruborizó y su aliento no titubeó: –La hice yo


mismo.

–Oh. –Chang Geng parpadeó. Después de un rato, deliberada e


indeliberadamente dijo: –¿Lou Lan en la Región Occidental también tiene bambú?

Gu Yun: –…

Chang Geng parpadeó suavemente, haciendo que sus ojos parecieran brillar,
luego sonrió: –La artesanía de yifu es muy burda, ¿me permitirías hacerte una
mejor otro día?

Gu Yun se quedó sin palabras, mortalmente avergonzado. Tenía la sensación de


que ese niño ya había visto a través de todo y se estaba burlando intencionalmente
de él. Pero robar la flauta era algo increíblemente vergonzoso, así que no pudo
conseguir enojarse. Tuvo que hacer a un lado la heroica cola de conejo y huyó.

Chang Geng no lo persiguió. Se quedó en el mismo lugar, cavilando acerca de


este asunto. No pudo sino encontrarlo bastante divertido; recordando la cadena de
eventos desde el principio hasta el final de Gu Yun escabulléndose en el patio de un
niño temprano por la mañana para robar una flauta. En un instante, un brocado de
flores emergió en su corazón, floreciendo en todo su esplendor durante medio día,
hasta el sol cayó por el oeste, entonces se detuvo lentamente.

Su fragancia que no se desvanecía de su corazón empujó al Hueso de la


Impureza a una pequeña esquina. Cuando la flor cayó dentro de un rio y tornó roja
el agua, dio a luz a un pensamiento, muy parecido a una semilla, del que crecieron
miles de ramificaciones.

Chang Geng pensó: “¿Por qué se la quedó?”

“Manteniéndola con él todo el tiempo, ¿la sacaría ocasionalmente para darle un


vistazo?”

“Cuando la miraba, ¿pensaba en mí?”

¿Significaría esto que los sentimientos de Gu Yun hacia él… eran más profundos
de lo que siempre había imaginado?

¿Podría desear por más y acercarse más a yifu?

El aroma del tranquilizante de la señorita Chen se esparcía desde su morral.


Chang Geng contempló la espalda de Gu Yun, las palabras “dejarse llevar por la
corriente” haciendo eco de aquí para allá en su mente estaban a punto de
calcinarlo. No se atrevió a darle muchas vueltas al asunto, pero al albergar esta
pequeña especulación con ansiedad, no pudo evitar la sensación punzante e
incómoda en su interior, quemando su alma, carcomiéndole los huesos.

El viaje escoltando a los criminales debería haber sido largo e insípido, pero
desafortunadamente, no había forma de saber si era el Campamento del Hierro
Negro el que se movía rápido o si era el corazón de Chang Geng quien iba lento.
Antes de que el frío invierno arribara, ya habían regresado a la capital.

Esta vez, el engañoso caso de la rebelión en la Frontera Sur había explotado


violentamente en las profundidades de la Capital Imperial.

Sun Jiao regresó a la capital estando medio muerto, medio vivo. Debido al
susto, había caído enfermo y quedó postrado en cama en un parpadeo. Incluso el
mismísimo Emperador Long An no lo esperaba. Solo había usado este pequeño plan
para llevar a cabo la Orden de Percusión, pero ese comandante del suroeste en
verdad se había atrevido a rebelarse. Estaba ambos, temeroso y furioso, ordenando
una investigación exhaustiva.

Debido a la amplia implicación del caso, el Ministerio de Asuntos Criminales del


Templo Da Li, el Ministerio de Justicia e incluso el Inspectorado, desde grandes
hasta pequeños, estaban en un mismo estado de terror. Incluso Gu Yun, quien rara
vez tenía la oportunidad de regresar a la capital para descansar, no podía tener un
momento de paz, siendo convocado constantemente a la corte para ser interrogado.

El Comandante del Suroeste, Fu Zhi Cheng, coludió con los bandidos de las
montañas, asesinó a oficiales de la corte, contrabandeó ziliujin, y atentó para
rebelarse contra el caso. Los líderes bandidos y la cabeza de la facción rebelde
fueron sentenciados a muerte, llevándose a sus familias junto con ellos.

Pero el Emperador de sangre de hierro, Long An, todavía se rehusaba a darse


por vencido, y la situación rápidamente se volvió imposible regresar atrás,
semejando a un rábano que era extraído del suelo, trayéndose con él tierra y
mugre. Este asunto había implicado los seis poderes centrales. Aquellos que
tuvieron una relación personal con Fu Zhi Cheng, aquellos que recibieron los
sobornos y le abrieron la puerta trasera, incluso el viejo ministro que había
recomendado a Fu Zhi Cheng en el pasado, ninguno fue capaz de correr, todos
estaban envueltos en ello.

Algunos fueron encarcelados, otros fueron despedidos de sus posiciones y, por


un momento, aquellos en la corte imperial estaban en un estado de ansiedad, la
capital entera estaba envuelta en una desconfianza silenciosa.

El cielo había permanecido nublado hasta que, el final del año, cayó una pesada
nevada finalmente.

Este año, cuando se despidieron de lo viejo y dieron la bienvenida a lo nuevo, el


Marqués del Orden devolvió el Emblema del Tigre Negro, la implementación de la
Orden de Percusión era un hecho. El Ministerio de Guerra mandó prontamente
personal especializado a todas las facciones para ser inspectores.

En este punto, el Emperador Long An había reunido poder militar al extremo,


incluso el Emperador Wu en sus tiempos no se podía comparar.

A lo largo del año, lo único que pudo hacer que Li Feng se sintiera tranquilo era,
quizás, el entendimiento de Gu Yun de la situación.

Como Chang Geng había predicho, el deseo del Emperador fue respetado y, por
supuesto, honraría a Gu Yun a cambio, ascendiendo el estatus de Shen Yi dos
rangos, designándolo como el Comandante del Suroeste; y, al mismo tiempo,
otorgó al Cuarto Príncipe Li Min el título de Yan Bei Wang.

En el décimo sexto día del primer mes, en nombre de honrar el cumpleaños del
Marqués del Orden, el Viejo Maestro Shen había mandado dos carros llenos con
regalos, bloqueando la entrada.

El Viejo Maestro Shen ya se había retirado hacía mucho tiempo, ellos solo tenían
un Shen Yi: el niño que no buscaba avanzar. Shen Yi había mostrado señales de ser
un bicho raro desde temprana edad. Tanto artes literarias como artes marciales, era
excelente en ambas, pero al mismo tiempo, no estaba obsesionado con ninguna. En
lugar de eso, se escondería en el patio todo el día, jugando con máquinas.

En la familia Shen, desde las marionetas de hierro que resguardaban la casa


hasta la lámpara de vapor colgando en la habitación, no había un solo objeto que no
hubiera sido desmantelado por él.

A pesar de que el Maestro Shen creía en Lao Zhuang, poniendo atención a que
“todo tenía su propia voluntad”, debería ser que esta práctica no fue lo
suficientemente profunda. Todavía albergaba algunas esperanzas para este hijo.

Gu Yun fue convocado en el palacio temprano por la mañana y ya se había ido.


A pesar de que no estaba en la capital durante todo el año, siendo de alto estatus,
todavía recibió muchos regalos. La mansión no tenía una señora, de los regalos
anuales por los días de celebración se hacía cargo el viejo mayordomo solo.
Escuchando que esos eran regalos del padre de Shen Yi, Chang Geng había seguido
especialmente al viejo mayordomo, dando un vistazo con curiosidad.

El Viejo Shen también era excéntrico a su manera. Le encantaba jugar en su


juventud, continuó jugando en adultez, y ahora que se había cansado de jugar en
sus últimos años, comenzó a buscar la iluminación e inmortalidad; y no le prestaba
atención al mundo común. Naturalmente prefería inventar píldoras para la
inmortalidad y elaborar vino.

Entre los presentes que mandó a Gu Yun: joyas de oro y plata, satén de seda,
tesoros antiguos… no había nada de eso; sino que, en su lugar, le regalo
directamente dos carromatos de vino, todo elaborado por él mismo.

Chang Geng no sabía si reír o llorar. Tan pronto como alzó la mirada, pudo ver
al recién horneado Comandante del Suroeste acercándose a toda prisa en su
caballo.

El Viejo Maestro Shen había hecho esos arreglos por su cuenta, para cuando
Shen Yi lo descubrió y persiguió al carro, ya era demasiado tarde. Shen Yi miró al
carro de vino a la entrada de la mansión, enterrando su rostro en el cuello de su
caballo: –¡Qué vergonzoso!

Cuando Gu Yun regresó más tarde durante la noche, pudo ver a los sirvientes
descargando el vino del carro, un pálido Shen Yi parado al lado.

Nadie sabía qué le había dicho el Emperador. La expresión de Gu Yun parecía


indiferente: siempre se pondría feliz tan pronto como volvía a la mansión. No rio
cuando entró por la puerta, ni contó chistes a los guardias en la puerta, esta vez
debería estar verdaderamente frustrado.

Gu Yun: –¿Cómo es que estás aquí?

Shen Yi señaló con su mentón al lamentable carro de vino: –Nuestro viejo te


mandó un soborno, como agradecimiento por llevarme a ser ascendido.

Gu Yun dio un paso adelante para recoger una jarra, rompiendo el sello de barro
directamente, olfateándola, y luego dándole un trago en el acto.

–Lo que anhelas es lo que obtienes, ¿tu viejo elaboró esto él mismo? Puedo
decirlo instantáneamente con tan solo darle un trago. –exclamó Gu Yun. –Es cierto,
ya has venido, no te vayas. Incluso antes de que este primer mes termine, los dos
ya habremos tomado caminos separados, en ese momento, uno de nosotros en el
norte, uno en el sur; quién sabe cuántos meses y años pasaran antes de que nos
encontremos de nuevo. Tómate un par de tragos conmigo hoy.

Shen Yi también tenía esta intención, aceptando con entusiasmo.

Gu Yun también preguntó: –¿Dónde está Chang Geng?

–En la cocina.

Los pasos de Gu Yun se detuvieron: –¿Qué?

–Ha insistido en preparar personalmente un tazón de fideos para ti. –Shen Yi


rio. –El tío Wang intentó detenerlo durante un largo rato, pero no pudo.

–Nuestro Jun Wang es en verdad muy talentoso. Puede estabilizar la situación


de frente a los enemigos, puede llevar a cabo acupuntura después de una batalla,
coser bolsos en su tiempo libre, incluso caminar en el traicionero campo de batalla
de la cocina como si se tratase tan solo de una superficie plana…

–Si fuera una mujer, incluso todo el Campamento del Hierro Negro apostado
aquí no impediría que la gente viniera a bloquear tu puerta pidiendo su mano en
matrimonio.

Gu Yun frunció el ceño: –Un caballero se mantiene lejos de la cocina, esto es


absurdo.

Shen Yi vio que su expresión apagada, preguntando: –¿Qué es lo que ocurre?


¿Para qué te llamó Su Majestad al palacio?

Gu Yun se quedó en silencio por un momento, entonces bajó su voz: –El


Emperador quiere deshacerse del Maestro Feng Han.

Shen Yi fue tomado por sorpresa: –¿Qué?


El Maestro Feng Han, con apellido Zhang, nombrado Feng Han, había sido la
cabeza del Instituto Ling Shu durante dieciocho años. Cuando Shen Yi todavía
estaba en el Instituto, solía trabajar a cargo del Maestro Feng Han. El hombre ya
había alcanzado los sesenta de edad, dedicando su vida entera al Instituto Ling
Shu, nunca se había casado: esposa, hijos, nietos, no tenía ninguno ni estaba
interesado en relaciones con personas del mismo sexo.

Se decía que los criados que servían té en su casa estaban todos hechos de
hierro. En cuanto a seres vivos, además de él mismo, solo había un viejo perro que
estaba a punto de morir: por supuesto, esto solo era un rumor, sin mencionar a
nadie más, ni siquiera Shen Yi había estado ahí nunca.

El Viejo Maestro era un personaje inusual y no le gustaban las visitas en su


casa. Le había dedicado su vida entera a las armaduras y máquinas, aparte de esa
vez cuando Gu Yun estaba reconstruyendo el Campamento del Hierro Negro, en la
que se había puesto de pie para expresar claramente su opinión.

En otras ocasiones, sin mencionar los asuntos políticos en la corte, era


demasiado perezoso para siquiera prestar atención a los humanos. Alguien quien
era así de indiferente hacia el mundo, ¿por qué razón podría haber enfurecido al
Emperador?

Shen Yi: –¿Por qué?

Gu Yun: –El anciano llevó su cuarta solicitud ayer, oponiéndose a la Ley Zhang
Ling, provocando que Su Majestad se enfureciera.

Shen Yi: –¿Alguna vez no se ha opuesto? Desde el día que la ley fue
implementada, nunca se ha quedado callado. Escuché a un viejo colega decir que
había estado llevando una nueva solicitud cada tres días, no se detuvo ni siquiera
frente al viento y la lluvia. El Emperador nunca le ha prestado atención, ¿cómo es
que repentinamente…?

La Ley Zhang Ling era el decreto que restringía a los mecánicos de la gente
común. Cuando salió al inicio, había causado muchas controversias, pero más tarde,
se hundió bajo las enormes olas elevándose debido a la Orden de Percusión.

–Con la personalidad del Maestro Feng Han… tú no viste lo que ha escrito en su


solicitud, diciendo que lo que la Ley Zhang Ling restringía no eran los mecánicos,
sino la sabiduría de la gente. A la larga, si esta ley continua vigente, este país no
sería el mismo, permitiéndonos sentarnos aquí y esperar por el día cuando los
extranjeros montando las nubes vinieran a tocar las puertas de las fronteras de la
Gran Liang. La única cosa que le faltaba era apuntar directamente a la nariz del
Emperador y llamarlo un peligro para el país.

“–De hecho, Su Majestad normalmente no le prestaría atención. Pero debido al


caso del Mar del Sur, el corazón de Su Majestad está hecho un nudo, incapaz de
desenredarse en tan solo un invierno, y las acciones del anciano fueron el
equivalente a saltar directamente dentro de sus fauces.

Cuando Gu Yun llegó a esta parte, hizo una pausa y sacudió su cabeza: –Hoy,
Su Majestad incluso me detuvo y me dijo ‘me he preguntado a mí mismo, desde mi
ascensión, siempre he sido diligente y precavido, ¿por qué es que la nación nunca
ha tenido un día de paz?’… ¿Qué más podía decir?

El Emperador Long An solo había estado en el trono por unos pocos años.
Primero, estaba la conspiración de su hermano de sangre con la gente de Dong
Ying para rebelarse. Luego, fue el oficial de alto rango en la frontera, coludiendo
con los bandidos para rebelarse. Cada evento parecía llevar consigo una burla
inmensa. El mercado negro de ziliujin que había sido censurado repetidamente pero
no podía detenerse se había convertido en una enfermedad en su corazón.

Shen Yi no dijo nada, los dos caminaron lado a lado hacia el patio interior.
Ambos sabían que, a pesar de que las acciones del Maestro Feng Han estaban
buscando la muerte, lo que él había dicho no era irrazonable.

Más adelante, como los mecánicos de la gente común fueron restringidos, a


partir de ahí, todo recaería sobre el Instituto Ling Shu. ¿Cuantas nuevas tecnologías
podrían ser producidas en un año? Lo que es más, el Instituto Ling Shu siempre
pondría las armaduras militares como su máxima prioridad, ¿quedaría algo de
tiempo libre para el desarrollo de tecnologías para los civiles en el futuro?

Shen Yi: –¿Hay alguna forma de salvarlo?

Gu Yun miró hacia el otro lado de la capital, envuelto en la luz de la puesta del
sol, exhalando un vaho blanco: –No lo sé, haré mi mejor esfuerzo.

Shen Yi asintió. Después de un rato, dijo de repente: –Mariscal, crecí aquí en la


capital, pero a veces siento que no puedo respirar.

Gu Yun le tendió la jarra de vino sin decir una palabra.

Shen Yi bebió con largos tragos el vino elaborado por su propia familia, el fuerte
licor se activó. Extendió su brazo y palmeó la espalda de Gu Yun: –Todos están
preparando la celebración de tu cumpleaños, no lleves esa cara inexpresiva ahí
afuera más tarde.

Las dos personas permanecieron entonces de pie en el pasillo curvo, turnándose


cada uno, trago a trago, terminándose toda la jarra de vino.

El vino podía resolver las preocupaciones, calentar la sangre, embellecer, podía


hacer que la gente hiciera a un lado cualquier gran sufrimiento y se relajara
temporalmente.

Sin embargo, tan pronto como entró en la habitación, Gu Yun continuaba


sorprendido.

Todas las marionetas rotas en la mansión habían sido sacadas por Ge Cheng.
Nadie sabía cuánto tiempo le tomó repararlas todas, un grupo de grandes caras de
hierro se movían con normalidad y ligereza de aquí para allá.

A otro grupo de marionetas se le habían descargado sus armas y armaduras,


alineadas en una fila, cada mano sosteniendo un abanico de satén, bailando en el
patio: Cao Niang Zi era el único humano de carne y hueso, vestido con ropa de
colores brillantes, liderando la danza.

Gu Yun: –…

Shen Yi sacudió su cabeza y lo elogió: –En verdad un genio.

Gu Yun: –… ¿Huh?

Shen Yi puso su mano alrededor del hombro de Gu Yun: –Ge Chen, ese niño, es
en verdad un genio. Siempre que recuerdo que las primeras armaduras pesadas y
ligeras que este genio manejó fueron dadas por mí, yo simplemente… Sólo desearía
secuestrarlo y llevarlo conmigo a la Frontera Sur.

Gu Yun: –…

Siempre sintió que esas palabras del General Shen eran extrañas de alguna
manera.

Chang Geng en verdad le preparó un tazón de fideos a Gu Yun. La última vez, él


sólo dejó caer un huevo, incluso mezclando las cáscaras dentro. Esta vez que Chang
Geng volvió, regresando una vez más a la cocina, su habilidad realmente no podía
ser comparada con antes.

Estaba increíblemente bien preparado, Gu Yun ya no mencionó cosas tales como


“un caballero se mantiene lejos de la cocina” en frente de él, casi comiéndose el
tazón también.

Con tres cuencos de vino en su estómago, la gente en el patio comenzó a


encenderse.

Shen Yi suspiró: –Tantos años desde la capital a la Región Occidental, el


territorio del norte, luego a Lou Lan, tú siempre has estado ahí, de pronto ya no
estarás más por ahí en el futuro, no puedo evitar sentirme bastante triste.

Gu Yun: –Menos sin sentidos, bebé más.

Ge Chen se acercó corriendo y dijo sinceramente: –General, tengo algunos


amigos del mundo pugilista en el suroeste, si tiene alguna complicación en el futuro,
¡puede dejar que ellos se encarguen de eso por usted!
Shen Yi lo observó con ojos llorosos: –Los amigos del mundo pugilista no son
necesarios. ¿Podrías darme uno de tus pájaros de madera?

Los dos se sujetaron de las manos fuertemente, mirándose el uno al otro con
ojos llenos de lágrimas, lamentando haberse conocido demasiado tarde, y corriendo
a un lado, comenzaron a hablar acerca de “cómo extender la vida de las máquinas”.
Gu Yun tuvo que darle a cada uno de ellos tres cuencos de vino.

Ge Chen casi estaba cayéndose debajo de la mesa después de tres cuencos, Cao
Chun Hua actuaba como loco, rodando como una pelota con las marionetas en el
patio. Chang Geng tuvo que cuidar esto continuamente, poniendo atención aquello.

Más tarde, todos realmente habían bebido demasiado.

Shen Yi sujetó el brazo de Gu Yun, su lengua retorcida, repitiendo una y otra


vez: –Zi Xi… Zi Xi, ah, tu familia se encuentra en el ojo de la tormenta… siempre en
el ojo de la tormenta, tú tienes que ser… ser cuidadoso…

Gu Yun estaba apoyado sobre las jarras de vino, no molestándose en hablar o


moverse.

El solo rio, su risa incapaz de detenerse hasta que le salieron lágrimas. Sonrió y
pensó: “soy el único que queda en la familia Gu”.

Shen Yi se tambaleó y se incorporó, caminó dos pasos y luego cayó sobre el


suelo, su boca no paraba: –El Emperador… El Emperador le tiene miedo.

No había forma de saber de quién estaba asustado el Emperador, pero a Chang


Geng ya le causaban bastante miedo, llamando rápidamente a los guardias de la
familia para que ayudaran a Shen Yi a levantarse: –De prisa, llévense al General
Shen.

Gu Yun se apoyó sobre la mesa, revelando una sonrisa insondable. Si no fuera


por su mirada dispersa, parecería mucho una persona sobria.

Shen Yi fue levantado por los guardias, pero continuó rehusándose a


comportarse, forcejeó mientras decía: –Tú… Gu Zi Xi, en tu corazón… tienes que
dejarlo ir… pero el Emperador… el Emperador fue incapaz de dejarlo ir, siempre te
temerá, tan asustado como lo estaba el anterior Emperador.

“–¿Cómo no lo estarían? Te han destruido de esta manera, pero no moriste, el


Campamento del Hierro Negro prevalece… incluso continúa siendo así de poderoso.

“–Esas personas piensas que, si sus posiciones fueran a invertirse ¿cómo


tomarían su venganza? Usándose a sí mismos para medir a los demás, Zi Xi… todos
en este mundo se usan a sí mismos para medir a los demás…

Chang Geng tenía una tolerancia promedio al alcohol, Gu Yun lo había hecho
beber mucho, apenas si podía permanecer cuerdo. Inesperadamente, al escuchar
esas palabras de Shen Yi, se puso sobrio de inmediato.

“¿A qué se refiere por ‘te han destruido de esta manera’?”

No estaba seguro si solo se trataba de las sandeces de un borracho, pero no


pudo evitar dar un paso al frente, queriendo escucharlo con más claridad.

Quien iba a imaginar que después de un momento de vociferar, Shen Yi se dio la


vuelta, sosteniéndose de una de las columnas de la casa dando arcadas, vomitando
sobre una masa de lodo, luego se cayó y se desmayó directamente.

Chang Geng no tenía más opción que permitir que aquellos que aún estaban
despiertos cargaran con el patio lleno de borrachos.

Al final, solo unas cuantas marionetas permanecieron bailando lealmente, vapor


blanco brotando de sus cabezas.

La alegría y las risas en la capital desaparecieron poco a poco.

Gu Yun recargó la mitad de su cuerpo sobre la mesa, por supuesto, ya ni


siquiera podía dar instrucciones, mascullando: –¡Que grandioso! A todos los
cargaron.

Aún tenía cara para burlarse de otras personas: Chang Geng dejó salir un largo
suspiro, bajando su voz y persuadiéndolo: –Eres el mejor, regresemos, yo te
cargaré, ¿está bien?

Gu Yun lo miró, sus ojos eran muy oscuros y profundos, el alcohol que Chang
Geng había reprimido se le subió una vez más debido a su mirada.

–A Yan… –murmuró súbitamente Gu Yun.

Chang Geng frunció el ceño.

–A Yan, –rio Gu Yun, pareciendo irremediable, mezclado con un toque de


amargura, falto de su habitual voluntad de vivir: –te diré un secreto, no le digas a
los demás… tu padre… él es un bastardo en verdad.

Chang Geng: –…

“¡Tan solo una sarta de tonterías!”

Gu Yun río en voz baja, murmurando: –¿Quién sabe que estoy corriendo entre la
nieve y el hielo? ¿quién se ahogará conmigo en este licor?…

Chang Geng no pretendía jugar a un concurso de miradas con este gato ebrio.
Extendió su brazo y ayudó a Gu Yun, arrastrando al hombre dentro del dormitorio.
Inesperadamente, un Gu Yun borracho era muy empalagoso, manoseándolo como
un depravado. Chang Geng estaba increíblemente al borde, a punto de ser
agarrado, queriendo arrojarlo directamente sobre la cama, pero mientras miraba
hacia abajo, a la dura base de la cama del Mariscal Gu cubierta únicamente por una
delgada capa de colchón, no tuvo el corazón para hacerlo.

Inesperadamente, Gu Yun tocó la vena en sus codos, y con esta acción, el brazo
de Chang Geng perdió su fuerza, casi dejando caer a Gu Yun. Estaba a punto de
alargar el brazo para atraparlo, pero olvidó que él mismo también se encontrada
desequilibrado, siendo arrastrado por Gu Yun en una fracción de segundo.

Gu Yun dejó salir un aliento sofocado al impactar con su cuerpo, jadeando


durante un largo tiempo, luego palmeó la espalda de Chang Geng mientras escupía
tonterías: –Oh, cariño, me estas aplastando a muerte.

Chang Geng yacía sobre él, la semilla enterrada en su corazón comenzó a


florecer silenciosamente en la profunda oscuridad.

Contempló de cerca el pálido mentón de Gu Yun y susurró repentinamente: –¿A


quién estás llamando?

Gu Yun se quedó en silencio.

Chang Geng sintió que quizás él también estaba ebrio, de otra manera, ¿cómo
podría tener todo este coraje?

De pronto presionó sobre él, sosteniendo el mentón de Gu Yun entre sus dedos:
–Yifu, ¿a quién estas llamando?

La palabra “yifu” pareció recordarle algo a Gu Yun, llamó aturdidamente: –


Chang Geng.

Esas dos palabras fueron como una pieza roma de hierro, arañando a través de
la oreja de Chang Geng. El interior de su cabeza explotó, las palabras “dejarse
llevar con la corriente” se convirtieron en una mano, empujándolo por la espalda.

Como si estuviera siendo poseído, se inclinó y besó a Gu Yun.

Gu Yun estaba sorprendido al inicio, luego comenzó a responder lentamente.


Sujetó el cuello de la ropa de Chang Geng y lo empujó bajo su cuerpo.

Chang Geng: –…

Su espalda golpeó contra la base de la cama de Gu Yun dura como piedra,


poniéndose sobrio repentinamente, la sangre en su rostro se desvaneció por
completo. Estaba totalmente en pánico, pensando par sí mismo: “¿Qué estoy
haciendo?”

Gu Yun lo miró desde arriba. Chang Geng quería abrir su boca y llamarlo “yifu”,
pero se encontró incapaz de hablar.

Inesperadamente, Gu Yun sonrió de pronto, este borracho ya no podía reconocer


a nadie. Extendió su brazo y acarició su rostro, hablando vagamente con una voz
nasal: –Sé bueno.

Chang Geng: –…

Al momento siguiente, Gu Yun abrazó el cuerpo tenso de Chang Geng, besando


cuidadosamente desde su frente hasta su boca, lamiendo muy gentilmente sus
labios entreabiertos, brindándole una larga y lenta tortura. Mientras tanto, sus
manos tampoco se quedaron quietas, tratando de quitarle la ropa a Chang Geng.

Chang Geng sentía como si estuviera a punto de estallar. Una mano estaba
sujetando la cintura de Gu Yun, temblando incontrolablemente, pero no se atrevió a
usar la fuerza.

Gu Yun pareció ser capaz de notar sus temblores. En la cama, esta persona en
verdad tenía los modales propios del hijo de una familia prestigiosa. Tocó el
cinturón de Chang Geng, al tiempo que revelaba una sonrisa ebria y dijo
gentilmente: –No tengas miedo, sígueme, de aquí en adelante te trataré bien.

Chang Geng bajó su voz lo más que pudo, preguntando silenciosamente: –


¿Quién soy?

Gu Yun se desconcertó al escuchar su voz, comenzando a meditar en su


aturdimiento. Desafortunadamente, su cerebro había dejado de funcionar. No solo
fue incapaz de llegar a una conclusión, sino que también se había enredado con la
ropa de Chang Geng, revolviéndose por un rato, y entre más intentaba desatarla,
más fuerte se apretaba. Al final, se esforzó hasta quedar exhausto, cayendo a un
lado y quedándose dormido al instante.

Chang Geng apretó sus dientes en el silencio de la noche y empleó todas sus
fuerzas para contar su larga y temblorosa respiración. Hasta que alcanzó las
cincuenta o sesenta veces, finalmente reunió suficiente fuerza para levantarse y
empujar a un lado a Gu Yun.

Rápidamente tiró de sus ropas de entre las manos de Gu Yun, acomodándolo en


una posición apropiada y tirando apresuradamente de la cobija para arroparlo.
Entonces, no pudo esperar ni un momento más y se dio la vuelta instantáneamente
para huir.
47. Agua Turbia

¡Se escapó directamente de casa!

Gu Yun durmió hasta que el sol estaba colgando alto en el cielo.

El día anterior, se sentía bastante frustrado. Había tenido más o menos la


intención de usar el licor para disipar sus penas, pero al final, se había
emborrachado por completo, su carne y huesos estaban rígidos, sintiéndose incluso
más exhausto después de dormir.

En la pequeña mesa enseguida de él, nadie supo quién había colocado un


cuenco con medicina para la resaca por él. Gu Yun se pellizcó la nariz y se lo bebió
de un solo trago, finalmente capaz de abrir sus ojos resecos. Se sentó en la cama
por un rato, reflexionó rápidamente sobre sí mismo, en un estado medio-dormido,
medio-despierto; de pronto fue consciente de su reciente e inexplicable ansiedad.

“¿Está tan mal?” Gu Yun bostezó y se preguntó a sí mismo.

Pensándolo detenidamente, por supuesto, no lo era.

En años recientes, el tesoro nacional había estado bastante ajustado. Por


supuesto, también faltaba para los gastos militares, pero no había estado tan
apretado como para que la gente tuviera que morir de hambre.

Dios también había estado bastante tranquilo. Unas cuantas inundaciones,


terremotos y una sequía dos o tres años atrás no fueron particularmente graves.
Los planos centrales eran tan grandes, donde sea que el Rey Dragón, desde una
nube desconocida, estornudara, la corte trabajaría de inmediato para aliviar los
desastres. En los últimos años desde el comienzo de la regencia de Long An, el
viento y las olas podrían ser considerados como pacíficos.

Para los dos casos en la frontera suroeste y Jiangnan, a pesar de que su efecto
fue bastante grande, provocando que el Emperador le temiera a lo desconocido, de
hecho, en los ojos de Gu Yun, solo podían ser considerados como pequeñas
pruebas.

Para el Mar del Este, Wei Wang obviamente todavía no estaba listo, pero la fuga
de ziliujin ya había revelado su plan. La situación en la Frontera Sur fue un choque
entre múltiples bandos y, desde el inicio, Fu Zhi Cheng no había albergado
intenciones de rebelión. En resumen, no era ni de cerca tan peligroso como cuando
ellos estuvieron cazando a los bandidos en las arenas del desierto.

Comparado con aquel año, cuando la nación no tenía una fuerza militar
considerable, cuando él cargó sin ayuda a la Gran Liang sobre sus hombros,
combatiendo a seis países quienes unieron fuerzas para rebelarse en la Región
Occidental, esto no era nada.
En ese entonces, cada día, no sabía si aún podría ver el sol mañana, no había
distracciones en su corazón. Ahora era lo opuesto. Poseía un gran poder, sentando
en su propio patio, viendo a las marionetas de hierro bailar, incluso pidiéndole al
vino que lo librara de sus preocupaciones

Después de eso, le pareció haber hecho algo más…

¿Qué era?

“Ah, sí.” Gu Yun presionó sus sienes, pensando. “Parece que he molestado a una
criada, incluso la espanté.”

–Demasiado indigno. –Murmuró Gu Yun para sí mismo mientras se lavaba el


rostro y se cambiaba de ropa

En medio de esto, sus acciones se detuvieron: no era cierto, la residencia ni


siquiera tenía una yegua, ¿dónde podría el encontrar a una criada?

Gu Yun finalmente despertó por completo, su rostro pálido. Meditó por un


momento, luego volcó la cobija: un pequeño objeto rodó hacia la esquina de la
cama, era el morral de piel que Chang Geng siempre cargaba con él.

Gu Yun: –…

La resistencia al alcohol de Shen Yi estaba por debajo del promedio, se


encontraba incluso más borracho que Gu Yun. Temprano por la mañana, antes de
que pudiera despertar, Gu Yun ya había irrumpido en la habitación de huéspedes,
arrastrándolo para que se levantara.

–Tengo algo que decirte. –la expresión de Gu Yun era lúgubre, como si acabara
de ver un fantasma.

Shen Yi no se atrevió a ser negligente, una pila de pensamientos enredados


cruzó su cabeza: ¿Fu Zhi Cheng escapó de prisión? ¿El maestro Feng Han ha sido
declarado culpable por el Emperador? ¿Los bárbaros del norte los habían invadido?
¿o era una rebelión en la guarnición de los planos centrales?

Shen Yi resistió la incomodidad que estaba sintiendo en ese momento y


concentró su mente, queriendo escuchar lo que Gu Yun tenía que decir.

Como resultado, ese Gu titubeó por un largo rato, su mirada moviéndose de la


columna de la casa a los dedos de sus pies, ni siquiera se tiró un pedo.

Shen Yi. preguntó con temor: –¿Qué ocurrió?

Gu Yun: –… olvídalo, ya no quiero hablar de eso.

Shen Yi se enfureció al instante, los vellos sobre todo su cuerpo se erizó casi un
metro. ¿Cómo es que este tipo que no termina de hablar todavía no ha sido
asesinado?

–Espera, – Shen Yi se apresuró a sujetar a Gu Yun, preguntando enojado: –¿qué


demonios está ocurriendo?

Para este momento Gu Yun había seguido la “evidencia” sobre su cama,


rastreándola lentamente, regresando a sus recuerdos antes de que se pusiera
borracho, lo que dijo y lo que hizo, todo estaba muy vivido frente a él: demasiado
embarazoso, espantoso y despreciable.

Gu Yun se cubrió el rostro: “¿Qué he hecho?”

Sintió que el ácido en su estómago aumentaba, preguntándole dolorosamente a


Shen Yi: – ¿Bebí demasiado y actué fuera de la línea?

–No bebiste demasiado, ¿o sí? –Shen Yi sujetó su cobija al lado de la cama:


ellos permanecían en la frontera durante todo el año, a pesar de que también
bebían, nunca se atrevían a emborracharse demasiado, de otra forma, sería
peligroso si metían la pata una vez que ocurriera algo.

–¿Qué es lo que pasa? –Shen Yi miró al rostro de Gu Yun, preguntando con gran
interés. – ¿qué acto humillante hiciste ayer?

Gu Yun extendió su brazo y presionó a Shen Yi, alguien a quien le gustaba mirar
una escena animada sin preocuparse de que pudiera convertirse en algo grande,
dentro de la cobija, Y luego se alejó caminando rápidamente en estado de pánico.

Al comienzo, Gu Yun todavía se aferraba a uno cuantos trozos de optimismo,


pensando para sí mismo: “Xiao Chang Geng no le pondrá atención particular a un
borracho, ¿o sí? Si fuera yo, no me lo tomaría a pecho.”

“… al menos podría usar esta oportunidad para reírme de él durante un año y


medio.”

Sin embargo, pronto desapareció su suerte: porque Gu Yun recordó que Chang
Geng, a quien había presionado contra su cama el día anterior, había estado
temblando continuamente. Parecía que Chang Geng no sólo se lo tomó a pecho,
sino que también se puso furioso.

Gu Yun miro de reojo al morral de Chang Geng con una expresión terrible, como
si estuviera cargando un paquete de pólvora que podría explotar en cualquier
momento.

El ligero aroma del tranquilizante se elevó, penetrando en sus entrañas, Gu Yun


lo olfateó mientras hacía conjeturas: “¿debería pretender que estaba confundido?
¿debería fingir ignorancia? ¿O, quizás, debería actuar como si nada hubiera
ocurrido?
Pero antes de que pudiera arreglárselas para llegar a una decisión, el viejo
mayordomo ya se acercaba, Gu Yun le preguntó con la apariencia de un ser
verdaderamente recto: –Tío Wang, ¿dónde se encuentra Su Alteza Real?

El viejo mayordomo contestó: –Estaba a punto de decirle al Marqués. Su Alteza


se ha ido temprano al Templo Hu Guo.

Gu Yun: –…

¡Se escapó directamente de casa!

El viejo mayordomo no notó su expresión y dijo: –Cierto, ayer, el Maestro Jiang


del Templo Da Li había mandado una pintura a razón de su cumpleaños, había una
carta dentro, ¿desearía el Marqués darle un vistazo?

Gu Yun: – Déjeme verla.

A pesar de que Shen Yi, quien había estado siguiendo a Gu Yun combatiendo de
aquí para allá, se convirtió repentinamente en un General, en realidad, fue capaz de
dar un paso dentro de los rangos oficiales por haber pasado el examen imperial. El
oficial a la cabeza del Templo Da Li, Jiang Chong, una vez fue su superior en la
misma escuela. A través de esta relación, Jiang Chong fue capaz de conocer a Gu
Yun. Más tarde, descubrieron que sus personalidades eran compatibles y
gradualmente se convirtieron en amigos. Pero con el fin de evitar las sospechas, los
dos no se encontraban frecuentemente el uno con el otro.

Gu Yun dio un rápido vistazo a la carta, de repente ya no tenía cabeza para


estar preocupado con respecto a Chang Geng, quien estaba enojado con él.

En adición a las felicitaciones, Jiang Chong le había revelado brevemente las


noticias: el Emperador se había decidido a destruir por completo la raíz de los
mercados negros de ziliujin.

Esta sola sentencia tenía mucha información contenida en ella.

Por la noche, la Torre Qi Yuan todavía estaba atestada con el animado sonido de
la gente. En una habitación privada, con el Comandante del Suroeste, Shen Yi
sirviendo como el anfitrión, invitó a sus viejos amigos en la capital y a sus antiguos
colegas del Instituto Ling Shu para un festín. Shen Yi estaba a punto de mudarse al
suroeste para ocupar su cargo, y a pesar de que se trataba de una ubicación remota
muy alejada, seguía siendo un gran ascenso, sus viejos amigos ya le estaban
pidiendo que les invitara las bebidas.

Después de tres rondas de bebidas, el Marqués del Orden arribó en persona,


pero solo se quedó durante un rato, diciendo que algo había ocurrido en casa y se
retiró temprano. No mucho después de que se fue, Jiang Chong, el actual oficial en
jefe del Templo Da Li también se despidió y se fue.
Jiang Chong no tomó su carruaje al salir, despachando a todos los sirvientes,
diciendo que deseaba pasear por un rato para recuperar la sobriedad. Sólo llevó
consigo a un joven sirviente y escogió un camino estrecho a lo largo de la orilla del
río congelada, bajo la torre.

Tan pronto como dio la vuelta, ya se encontraba esperándolo un viejo y ruinoso


carruaje. Las cortinas se alzaron, revelando la mitad del rostro de Gu Yun: –Hace
demasiado frío, permítame despedir al hermano Han Shi.

Jiang Chong replicó: –Disculpe la molestia. –entendiendo su intención, procedió


a entrar al carruaje.

El Maestro Jiang tenía arriba de los cuarenta años de edad, pero los remanentes
del tiempo no habían dejado su marca sobre su rostro. Aparte de su
comportamiento tranquilo, no sería una exageración decir que él era un hombre
joven.

En el carruaje, usó la pequeña estufa de Gu Yun para calentar sus manos. Jiang
Chong tampoco habló con rodeos, yendo directo al punto principal: –Ayer, después
de que el Marqués partiera del palacio, el Emperador había convocado secretamente
a las tres divisiones. Pude ver que él no solo podría querer traer de vuelta la
Ley Rong Jin, sino también llevar a cabo dos cosas a la vez, usando las secuelas de
la rebelión en la Frontera Sur, comenzando desde el suroeste, estarán examinando
a fondo el mercado negro de ziliujin en este territorio.

La tan nombrada Ley Rong Jin databa de la era del abuelo de Gu Yun, el
Emperador Liang Wu. En ese entonces, las rutas marítimas y abrieron por primera
vez, el uso privado de ziliujin era difícil de contener. Con el fin de fortalecer el
control, el Emperador Wu implementó cuatro órdenes estrictas. Eso fue lo que
generaciones posteriores llamaron la Ley Rong Jin.

Sin embargo, con el incremento del número de máquinas y armaduras civiles, la


Ley Rong Jin poco a poco dejó de ser aplicable y fue abolida durante los años de
Yuan y Xiandi.

Jiang Chong: –El Marqués probablemente regresará al noroeste a inicios de la


primavera. Es razonable decir que incluso si el cielo sobre la capital fuera a caerse,
eso no afectaría el Marqués, pero si el Emperador quiere revisar estrictamente el
mercado negro de ziliujin, me temo que con el Marqués quedándose en la frontera
por un largo tiempo, continuaría siendo difícil evitar que acciones inofensivas sean
malinterpretadas, por favor sea más cuidadoso…

Jiang Chong no podía apuntar directamente a la nariz de Gu Yun y decir: “Sé


que sus manos tampoco están limpias. Recientemente, los mercados negros serán
investigados estrictamente, debería cortar todos sus lazos con ellos y estarse
tranquilo por unos días”; su punto había quedado bastante claro
Gu Yun comprendió, diciendo con aprecio, –Gracias por su consejo.

Cuando las palabras de Jiang Chong hubieron sido entendidas, no ahondó más
en el asunto y cambió el tema: –Cuando se trata de ziliujin, debe enfrentar a un
grupo de gente cruel y maliciosa. Una cosa es enfrentarse a ese montón de
malvados en el mundo pugilista. Me temo que todos ellos tienen conexiones
secretas con los oficiales de la corte imperial, ¿a quién investigar? ¿a quién no
investigar? ¿cómo investigar? Para ser honesto con el Marqués, yo también me
encuentro actualmente perdido sobre qué hacer.

“–No habrá peces en el agua demasiado clara, y no sé si el Emperador Long An


quiere traer paz al país o agitarlo.

Gu Yun entendió su dilema, tratando de reconfortarlo: –El hermano Han Shi


puede estar tranquilo, cuando estas noticias se den a conocer, mientras uno no sea
demasiado corto de miras, todos sabrán cómo esconderse a sí mismos, no hay
ninguno de nosotros que no esté tan nervioso como usted.

“–Si tuviera alguna dificultad en el futuro, puede mandarme una carta. Aunque
ya no poseo el Emblema del Tigre Negro y que las tropas locales ya no me
responderán, pero aún me proveerán asistencia por un poco de respeto.

Jiang Chong sonrió amargamente de nuevo: –Gracias. Primero, fue la ley Zhang
Ling; ahora es la Ley Rong Jin… Rara vez salgo de la capital, hay muchas cosas que
no conozco. Sólo escuché a la gente decir que en los años recientes “niebla blanca
tiñe las calles, ni un rastro de gente a la vista”. Todos dicen que la grandiosa escena
de viajar grandes distancias a bordo de “Pegasos” en el futuro desapareció hace
mucho.

Gu Yun jugueteó con las viejas cuentas en su mano, no continuó, pero cambió el
tema: –¿Cómo se encuentra el Maestro Feng Han?

–Continúa encarcelado. –dijo Jiang Chong. –Quédese tranquilo, yo ya estoy


vigilándolo: ¿intentará solicitar el Marqués que él sea perdonado?

Gu Yun sonrió tristemente y dijo: –¿Yo? Mi solicitud sólo apresurará su muerte.


De hecho, tampoco hay necesidad de ello, muchos de los objetos en el palacio
vienen de las manos del Instituto Ling Shu. Mientras el Emperador los vea,
recordará su punto bueno: el Maestro Feng Han es apasionado de las máquinas y
no entiende el mundo, incluso el Emperador comprende esta particularidad suya
olvidada por dios, su furia se enfriará después de trascurridos unos días.

Esto era fácil de decir, pero ¿cómo evitar encender las llamas del Emperador
cuando se mencionaba cuidadosamente como el Maestro Feng Han sólo había criado
perros en lugar de niños, haciendo que el Emperador se sintiera tanto divertido
como frustrado de manera que ya no pudiera seguir enfadado? Requería mucha
planeación.
Jiang Chong observó a Gu Yun y supo que probablemente él ya había hecho
preparaciones en privado. Fue criado en el palacio, no era inusual que tuviera
algunas personas para poner en uso, sólo que…

Jiang Chong susurró: –Esta vez que el Marqués ha regresado del noroeste, su
forma de socializar se ha vuelto más sabia.

Gu Yun dijo de manera significativa: –Con tigres y lobos afuera, no me atrevería


a no darlo todo. Las montañas y los ríos todavía no están en paz, no me atrevo a
subestimar este cuerpo. Es inútil pelear por una rabieta sin sentido.

Los dos intercambiaron mensajes en un par de oraciones, luego Jiang Chong se


disculpó. Antes de marcharse, se detuvo repentinamente, diciéndole a Gu Yun: –
Permítame decirle una línea irrespetuosa. En los últimos dos años, los reportes
anuales locales son todos acerca de que tan de qué tan exitosas son las marionetas
de cultivo en cada cosecha. En algún lugar incluso existe un tipo de máquina a
base de vapor que puede tejer y fabricar ropa, pero el tesoro nacional no está lleno.
Inclusive existen toda clase de leyes que parecen cadenas de hierro. Este humilde
oficial en verdad tiene una ilusión, parece que después de tantos años, la Gran
Liang ha regresado una vez más a la era del Emperador Wu.

Gu Yun sonrió y dijo: –Para ser honesto con el hermano Han Shi, más o menos
durante los últimos dos años, yo también he sentido una ansiedad inexplicable, pero
no tiene sentido. Quizás es así, la gente siempre quiere que las cosas sean mejores
cada día. Una vez que hay un retraso, incluso si es temporal, aun para aquellos en
una alta posición, uno no puede evitar el sentirse perdido y ansioso.

La expresión de Jiang Chong cambió ligeramente, parecía querer decir algo,


pero decidió entonces no hacerlo.

Gu Yun preguntó: –¿Qué es?

El oficial en jefe de Da Li murmuró: –Nosotros, quienes trabajamos en la


investigación, a veces tendremos una clase de intuición: no tiene lógica ni razón,
pero al final es muy probable que se vuelva realidad. Entre más experimentado sea
uno, más acertada será su intuición. El Marqués se aventuró al campo de batalla,
enfrentando situaciones de vida y muerte, quizá sus instintos han vaticinado
algo… por favor tenga mucho cuidado.

Gu Yun se quedó sorprendido por un momento, no dijo más, las dos personas
con sus corazones cargados de pesadas preocupaciones se despidieron.

Cuando Gu Yun regresó a la mansión, ya estaba oscuro. Cuando preguntó a los


guardias, respondieron que Chang Geng aún no había regresado. Sólo dejó un
mensaje diciendo que el Maestro Liao Ran había regresado al Templo Hu Guo, por lo
que pensaba permanecer ahí por unos cuantos días más.
Gu Yun no tuvo opción más que pensar: “entonces está bien, quédate ahí hasta
que se tu ira se haya enfriado y entonces regresa.”

Inesperadamente, nadie sabía si se trataba de que la flama de Chang Geng era


extraordinariamente grande o qué, se quedó ahí por cuatro o cinco días seguidos,
aparentemente pretendiendo asentarse en el Templo Hu Guo. Gu Yun no tenía
muchos días en los que pudiera quedarse en la capital, y con su partida esta vez,
quién sabe cuántos años pasaría hasta que pudieran volverse encontrar.
Finalmente, no pudo soportarlo más, sostuvo su nariz y fue al Templo Hu Guo.

Liao Ran continuaba siendo el mismo, durante todo el año, sólo cuando
regresaba al Templo Hu Guo a encontrarse con huéspedes prestigiosos se lavaba a
sí mismo en un hibisco de agua clara. No fue fácil para él tener algo de tiempo libre
esa tarde, jugando una partida de ajedrez con Chang Geng en la habitación Zen, los
dos sólo hablaron a través del lenguaje de señas, silenciosos y tranquilos, pero
muchas palabras fueron intercambiadas.

Chang Geng: «Quiero preguntarle al Maestro acerca de una cosa: ¿qué le


ocurrió a los ojos y oídos de mi yifu?»

Liao Ran rápidamente hizo señas: «No terminará bien hablar a las espaldas de
los demás.»

«Debo saber acerca de esto.» Chang Geng habló con una expresión seria. –Y
definitivamente llegaré al fondo de ello, si el Maestro no habla, iré a buscar a
alguien más.

El monje fijó sus ojos en él por un momento.

Después de un largo tiempo, Liao Ran usó muy reticentemente el lenguaje de


señas para responder: «Éste monje sólo ha sido capaz de escuchar algunos
rumores. Cuando el Marqués era un niño, fue llevado a la Frontera Norte por el
Viejo Marqués y la Primera Princesa. En esa ocasión, la guerra entre la Gran Liang y
los bárbaros ya había subsidiado, lógicamente, no debería haber peligro.»

«Pero inesperadamente, había un grupo de bárbaros que resistieron


obstinadamente y forzaron su camino dentro de la guarnición. El Marqués fue herido
por una flecha perdida, que resultó ser una flecha envenenada de los bárbaros.»

Esta declaración concordaba coincidentemente con las palabras de Gu Yun.

Chang Geng preguntó: «¿Qué clase de veneno?»

Liao Ran sacudió su cabeza: «Su Alteza estuvo aprendiendo de la señorita Chen,
ya está al tanto de que el veneno de los bárbaros dejó impotente incluso a la familia
Chen. Ese veneno es altamente perjudicial. El individuo afectado quedará paralizado
y morirá en unos pocos días. Pero para los niños, el efecto era mucho más lento.»
«Ese año, el Viejo Maestro Chen se había apresurado desde Shanxi a la
guarnición de la Frontera Norte, sin descansar durante dos días y una noche,
usando una técnica especializada de acupuntura de la familia Chen para salvar la
vida del pequeño Marqués, pero después de todo, su vista y oído también resultaron
gravemente dañados.»

Chang Geng frunció el ceño ligeramente: –La Frontera Norte…

Si este asunto fue hecho por los bárbaros del norte, ¿cuál era la explicación para
la frase de Shen Yi “te han destruido de esta manera”?

¿Eran sólo tonterías por haber bebido demasiado?

En este momento, un pequeño abad entró repentinamente y reportó: –Su


Alteza, tío Liao Ran, el Marqués del Orden ha arribado.
48. Conmocionado

El corazón de Gu Yun se sorprendió repentinamente: nunca se había dado cuenta de


que los ojos de Chang Geng eran así.

Liao Ran estaba impactado. Nunca había esperado que el Marqués del Orden
visitara el Templo Hu Guo algún día, rápidamente señaló a Chang Geng: «¿No se
siente desafortunado sólo por un poco de incienso? Hoy, se aventuró en la
profundidad de la guarida del tigre, ¿regresará más tarde y se lavará una capa de
piel con hojas de artemisa?

Chang Geng no tenía el corazón para prestarle atención, una expresión


antinatural destelló en su rostro.

No estaba listo para enfrentar a Gu Yun viniendo a inquirir acerca de su crimen.

En realidad, ambos asumieron coincidentemente en que habían bebido


demasiado e hicieron cosas irrespetuosas al otro, cada uno con su propia conciencia
culpable.

Liao Ran le dirigió a Chang Geng una mirada extraña. En esos años, con el fin de
suprimir al Hueso de la Impureza, Chang Geng había practicado meditación al
extremo en el que podía sentarse completamente quieto durante hasta dos o tres
días, incluso este monje tenía que admirarlo.

A veces, cuando una persona ansiosa miraba en sus ojos, sería capaz de
calmarse involuntariamente con él. El increíblemente apuesto joven maestro vestido
de blanco sentado sobre el viejo futón de los monjes mientras sostenía una pieza de
ajedrez, debería dar un aura de “toda la serenidad del mundo”. Inesperadamente,
fue hecho pedazos de repente por las tres palabras “Marqués del Orden”.

Chang Geng parecían incapaz de quedarse quieto, haciendo un ligero


movimiento, alzando su mano inexplicablemente, sin saber qué era aquello que
estaba intentando de alcanzar. A mitad de esto, se dio cuenta de Liao Ran lo estaba
mirando. Obligó a sus emociones a retroceder, colocó su mano sobre la taza de té,
y luego bebió un sorbo intranquilamente para encubrirse.

El Maestro Liao Ran quien solía actuar de forma misteriosa, también tuvo que
preguntarse: “¿Cuál es el asunto? ¿Viene el Marqués a cobrar deudas?”

Gu Yun entró muy pronto, su expresión llena con nada más que disgusto, como
si no deseara nada más que caminar sobre las puntas de los pies. Lanzando una
mirada hacia Liao Ran, reveló una sonrisa para nada divertida: –No lo había visto
durante años, el Maestro se ha vuelto mucho más blanco.

Liao Ran exhibió el comportamiento de un monje altamente educado, no le


prestó atención alguna a los asuntos triviales. Se incorporó, junto sus manos para
saludar y señaló: «Amitabha, el monje es como un espejo claro, no puede atrapar
el polvo.»

¡Resultó que una cita clásica podía también servir como una excusa para no
bañarse!

Él pareció sentir nuevamente el aroma de la fermentación, no podía esperar por


más tiempo en este lugar. Se volvió hacia Chang Geng: –Has estado molestando la
meditación del Maestro durante ya varios días, es tiempo de volver a casa.

El corazón de Chang Geng, el cual no era fácil de apaciguar, se agitó una vez
más con las palabras “volver a casa”. Sabía que incluso si se quedaba bajo el árbol
Bodhi, todavía no podría recitar “la existencia no es más que el vacío”. Entonces
hizo de lado su ansiedad y se puso de pie obedientemente.

La leña ahumada en el Templo Hu Guo provocó que Gu Yun tosiera un par de


veces, se apresuró fuera de la habitación Zen para esperar, observando a Chang
Geng despidiéndose con aburrimiento.

En realidad, con amigos y familiares a quienes uno estaba acostumbrado a ver,


era difícil notar si la otra persona era hermosa o fea. Gu Yun siempre había sabido
que Chang Geng se parecía más a su madre bárbara, pero después de examinarlo
cuidadosamente, no era completamente verdad. Sus rasgos faciales después de
crecer eran apuestos y equilibrados, por un momento no pudo decir a quién se
parecía, sólo sabía que su apariencia era como jade, particularmente agradable a la
vista.

Gu Yun estaba ligeramente sorprendido, recordando que había muchos tipos de


personas en este mundo; principalmente desde la apertura de las rutas marítimas,
la gente de la Gran Liang era de mente bastante abierta. En especial a lo largo de la
costa del Mar del Este, se decía que las relaciones entre hombres también estaban
muy extendidas. Chang Geng era un dragón disfrazado del pez, ¿no habría alguien
que fuera tan ciego como para molestarlo?

¿Ésa era la razón por la que estaba enojado ese día?

“Eso es,” un agujero se abrió dentro de la cabeza de Gu Yun, incontables


pensamientos corrieron desbocados como caballos sin riendas: “Si mordiera a ese
Shen Yi Ping, él definitivamente no se lo tomar a pecho; alguien de la vieja escuela
como él no pensaría en mirarlo con tal idea en mente. Si fuera morderlo, tal vez
sería yo quien saldría perdiendo

Entre más lo pensaba, más sentido tenía. Entre más lo analizaba, más
embarazoso era. Rápidamente llegó a la decisión de actuar como si no lo recordara.

Así, como si nada hubiera ocurrido, se volvió hacia Chang Geng quien venía
hacia él y dijo: –¿Cómo es que te has quedado durante tanto tiempo? ¿Tan
deliciosos son el repollo y el tofu en el Templo Hu Guo?

Chang Geng vio que su expresión estaba tranquila, su corazón también fue
capaz de relajarse, replicó: –Escuchar las enseñanzas y la abstinencia de Buda
puede ayudar a calmar la mente.

–Los jóvenes deben disfrutar la vida, no estás planeando convertirte en un


monje, ¿qué son esas pláticas acerca de relajar la mente? –Gu Yun caminó lado a
lado junto con él, intentando extender su brazo y ponerlo alrededor de su hombro
por hábito. Pero justo cuando levantaba su mano, por temor a que Chang Geng
fuera a pensarlo demasiado, la hizo retroceder silenciosamente y colocó ambas
manos detrás de su espalda.

Chang Geng dijo con calma: –Lo he considerado.

Una vez pensó en cortar las tres mil conexiones de este mundo mortal para
entrar a la puerta de Buda, quizá su corazón lleno de pensamientos insolentes
podría ser dispersado en la nada por las enseñanzas ilimitadas de buda.

–¿Qué? –los pasos de Gu Yun se detuvieron, no fue capaz de responder al inicio,


sorprendido, preguntó incrédulo: –… ¿Dijiste convertirte en un monje?

Chang Geng rara vez veía su expresión de sorpresa, sonrió y contestó: –Solo lo
pensé, no me atrevería hacerlo.

Gu Yun pensó: “Tonterías, si te atreves a hacerlo, te romperé una pierna.”

No obstante, Chang Geng ya no era el pequeño hijo que se resguardaba en la


mansión. Después de su ceremonia de coronación como Jun Wang, todavía lo llama
“yifu”. Esto provenía de su afecto, no sólo de nombre. Al final, no era conveniente
para él reprenderlo como si fuera su verdadero hijo, por lo que éstas palabras no
dejaron su boca.

Su expresión se oscureció, preguntando, –¿por qué?

Chang Geng saludó a un pequeño abad que se acercaba caminando con cortesía,
entonces respondió sin titubear: –En mi juventud, crecí viendo la caligrafía de “el
mundo no puede ser evadido” en tu habitación. Más tarde, viajando a través de las
montañas y los ríos con el Maestro, sólo empezando a probar este duro y peligroso
mundo, ¿cómo me atrevería a huir ahora?

“–Naciendo en este mundo, a pesar de que mis habilidades solo son limitadas,
es incierto si podré alguna vez conseguir una contribución de “una en mil años”
como a las generaciones anteriores, pero al menos, no debo sentirme avergonzado
enfrentando al cielo y en la tierra, y a mí mismo

“…y a ti.”
Las últimas tres palabras estaban ocultas en el corazón de Chang Geng y no
fueron dichas en voz alta.

Ese año, Xiu Niang lo arrastró detrás del caballo, pero no fue capaz de matarlo.
Incluso ahora, el Hueso de la Impureza aferrándose a él todavía no era capaz de lo
que enloquecerlo. Chang Geng a veces sentía que sólo cuando se enfrentaba los
vientos y las olas, yendo continuamente contra la corriente, hacia un lugar donde
finalmente pudiera estar contento consigo mismo, sólo entonces podría sería digno
de desear a su yifu incluso por un pequeño momento mientras era despertado a
medianoche.

El enojo de Gu Yun parecía haberse enfriado, pero todavía lucía descontento,


preguntando hoscamente: –Entonces, ¿qué estuviste haciendo en el lugar de los
monjes?

Chang Geng respondió sin pensar: –Encontrándome con el maestro Liao Ran
para beber té, a veces no puedo dormir bien cuando la flama en mi interior está
demasiado… La señorita Chen me prescribió un tranquilizante, ¿no? Puse algo en mi
morral, pero por alguna razón, no he sido capaz de encontrarlo en los últimos días.

Gu Yun se quedó en silencio.

Chang Geng: –No sé dónde lo habré dejado caer.

La cara de Gu Yun estaba de un color azul pálido: algunas personas realmente


mencionan cosas que no deberían ser mencionadas.

El Mariscal Gu se quedó quieto bajo el tormento de su conciencia durante un


rato. Entonces, al final, buscó el pequeño saco aromático hecho de piel de Chang
Geng que llevaba consigo, colocándolo en su mano sin decir una palabra: –Aquí.

Chang Geng: –…

Este miedo llegó de forma muy repentina. Chang Geng, quien se ató
accidentalmente con sus propias cuerdas, casi se muerde la lengua. Justo ahora, el
Yang Bei Wang quien portaba el aura de un académico adepto a “ir a través de las
montañas y los ríos”, sus palmas se empaparon con sudor de inmediato,
tartamudeó: –¿Co-cómo es que estaba en el lugar de yifu?

El Mariscal Gu de piel impenetrable que había pasado a través de incontables


entrenamientos, respondió casualmente: –No sé cómo es que cayó sobre mi cama.
Quizás en ese día cuando bebí demasiado, accidentalmente te la quité.

Chang Geng lo miró con horror.

Gu Yun fingió ignorancia y dijo: –¿qué pasa?

Chang Geng sacudió su cabeza, dando un silencioso suspiro de alivio en su


interior. Sabía que este asunto ya se había terminado, todavía podría estar
íntimamente junto con su yifu como antes. Al mismo tiempo, sin embargo,
inevitablemente sintió una pérdida oculta.

Gu Yun, al ver que su expresión estaba apagada, asumió que Chang Geng
todavía estaba molesto por esto, preguntó en un tono persuasivo: –Olvidé decirte
hace dos días, el Emperador quiere que entres a la corte para escuchar de política,
¿de qué deber quieres estar a cargo? Encontraré una forma para ti.

Chang Geng contuvo rápidamente su tren de pensamientos, respondiendo con


seriedad: –Seis de los departamentos tienen su propio poder e influencia, no es
conveniente para mí entrar y molestarlos. Estos años, ni mis artes marciales ni
literarias están a la par, además, ya me he acostumbrado estar de ocioso. Si Su
Majestad en verdad quiere que vaya a escuchar, puedo escuchar sólo por cortesía:
o podría seguir al Maestro Jiang del Templo Da Li para investigar.

Gu Yun no podía decir si esta respuesta en verdad reflejaba lo que Chang Geng
pensaba o no, pero definitivamente era la respuesta que el Emperador querría
escuchar. Se sintió momentáneamente herido, indispuesto a mandar a Chang Geng
a con el Emperador Long An para desperdiciar sus talentos, siendo menospreciado
por los demás.

Pero eso era imposible. Su apellido era Li. Incluso si se convertía en un príncipe
ocioso en el futuro, no sería capaz de ocultarse en la residencia del Marqués por el
resto de su vida.

–Si quieres ir al Templo Da Li, espera un poco más, no vayas ahora. – dijo Gu
Yun. –Recientemente el Emperador quiso investigar el mercado negro de ziliujin, el
lugar del Maestro Jiang ya es suficientemente caótico, no intervengas, y tampoco
arrastres al Pabellón Lin Yuan dentro.

Chang Geng respondió con un “ah”, no parecía sorprendido por estas noticias: –
¿Tan rápido? Su Majestad en verdad fue incapaz de esperar, el otro día todavía
estaba pensando acerca de cuándo traería de vuelta a la Ley Rong Jin.

Gu Yun: –¿Cómo lo supiste?

–Lo supuse. – una ligera nevada comenzó a caer, Chang Geng tomó un
paraguas de papel de la entrada del templo: era pequeño de tamaño, pero Chang
Geng continuó empujando el paraguas hacia el lado de Gu Yun.

No mucho tiempo después, el hombro que había sido expuesto al exterior estaba
cubierto con una capa de nieve, tampoco se molestó en limpiarla, continuó
caminando en un ritmo que no era ni rápido ni lento, parecía estar disfrutándolo
bastante:

–En realidad, no podría ser considerado como una suposición, piénsalo yifu, Su
Majestad, el anterior Emperador, incluso el Emperador Wu: a pesar de que cada
uno fue sabio a su manera, son lo mismo cuando se trata ziliujin. En sus corazones,
esto siempre ha sido considerado como un gran problema.

Gu Yun siempre lo había visto como una generación más joven. Al hablar juntos
lado a lado por primera vez, escuchando sus pensamientos, se sentía bastante
fresco. Por lo que no lo interrumpió, sólo escuchó.

–Cuando era un niño en el pueblo Yanhui, vi a la corte imperial gastar muchos


recursos por el bien del ziliujin. He estado pensando acerca de eso en estos últimos
años: ¿Por qué tenemos que controlarlo estrictamente? Si todo el mundo pudiera
comprar y vender ziliujin tan libremente como cuando se compra y vende comida o
seda, ¿no significaría que ya no habría más mercados negros?

Chang Geng sacudió su cabeza. –Más tarde me di cuenta de que esto era
imposible. Permíteme decir un par de palabras irrespetuosas, independientemente
de quién sea el Emperador, ya sea sabio o incompetente, favorezca las artes
literarias o marciales: ninguno puede permitir que los ciudadanos comercien
libremente ziliujin.

“–De otra manera, a partir de ahora: los comerciantes, extranjeros, bárbaros,


bandidos sin ley, e incluso algunos oficiales, todos poseerán estos recursos… todo el
mundo sostendrá esta espada en sus manos.

Gu Yun: –Muy parecido a esos bandidos en la Frontera Sur.

–Correcto. –dijo Chang Geng. –Estos son sólo unos pocos mercados negros, solo
unos pocos bandidos. Son sólo unas cuantas colinas en el pequeño territorio de la
Frontera Sur. ¿Qué ocurriría si se expandiera por toda la Gran Liang? ¿Y qué pasaría
si todo el mundo en cualquier lugar poseyera esta espada en sus manos? La corte
imperial, por supuesto, no podría soportar el manejar los intereses de todas las
personas. Cuando ese momento llegue, un problema llevará otro, ellos estarán bajo
el control de la “espada más grande”.

“–¿Quién no quisiera poseer esta espada mata-dragones? Las personas entonces


pelearían, mordiéndose los unos a los otros, sin prestar ninguna atención a la moral
o a las leyes, al igual que criar gusanos, esperando hasta que el rey gusano
aparezca, ¿a las manos de quién pertenecería esta nación?

Gu Yun frunció el ceño: –Chang Geng, está bien que yo escuche estas palabras,
no se lo menciones a los demás… Entonces, de acuerdo a tu punto de vista, ¿es
necesario traer de vuelta la Ley Rong Jin?

–No lo es, de hecho, es mejor continuar el control laxo del anterior Emperador,
para estabilizar y resolver la más urgente tarea del financiamiento primero.

“– Desde la aparición de las marionetas de cultivo, una mayor cantidad de la


producción anual de comida ha sido dejada para que se pudra almacenada. El
precio del arroz se ha vuelto más y más bajo, la gente ha cambiado a ahorrar
dinero, todo lo poco de oro y plata ha sido retenido en bodegas, naturalmente el
tesoro no puede llenarse.

“–Es imposible que la plata se manifieste de la nada. Incrementar la producción


de dinero ahora es tan sólo un agua distante que no puede reprimir un incendio
cercano, sólo podemos apoyarnos en los extranjeros occidentales. Una vez que la
Ruta de la Seda se haya abierto por completo, con este logro, el nombre de yifu
quedará grabado para siempre en la historia, incluso estabilizar cientos de
rebeliones no se le puede comparar.

“–Con dinero, será más como una casa teniendo su viga, una persona teniendo
su columna vertebral. Cuando ese momento llegue, podemos usar una pequeña
flama para hervir a fuego lento, ajustando los asuntos internos poco a poco. Los
problemas continuarán, pero la situación ya no seguirá estando en grave peligro,
seriamos capaces de mantener la paz y estabilidad de la gente por unos cientos de
años. Después de una o dos generaciones, quizá podría haber una salida.

Chang Geng suspiró al llegar a esta parte. –Desafortunadamente, en un periodo


de dos años, ambos casos de rebelión están relacionados con el mercado negro. No
es de sorprender que la reacción del Emperador sea un poco excesiva: por lo que
siempre he sospechado que los dos casos en el Mar del Este y la Frontera Sur no
fueron para nada casualidad. Estoy investigándolo usando el poder del Pabellón Lin
Yuan. Sólo me las he arreglado para descubrir vagamente una de sus líneas, pero
ellos son muy listos. Debes ser cuidadoso.

Gu Yun no habló durante un largo rato después de escuchar estas palabras, uno
tampoco podía descifrar la emoción en su rostro. Chang Geng no lo molesto y lo
acompañó lentamente fuera del Templo Hu Guo. Los tambores sonaron en el
templo, haciendo eco en las montañas, no había otros sonidos a su alrededor, la
nieve cayó silenciosamente.

El viejo general Zhong Chan tenía la habilidad estabilizar el país, pero no podía
enseñar a alguien a ser un talentoso magistrado quien pudiera dirigir al país y traer
paz el mundo. Por primera vez en su vida, Gu Yun sintió un profundo
arrepentimiento, pensó: “¿Por qué debe portar el apellido Li?”

Si no tuviera el apellido Li, le sería fácil ingresar a los rangos de los oficiales por
medio del examen imperial. Tal vez él podría haber tenido un comienzo fuerte,
convirtiéndose en un renombrado magistrado de la generación en el futuro. Él no
tendría que decir de unas pocas oraciones tan sólo para él lo escuchara este templo
ruinoso, clamando que sólo quería ser un ocioso Jun Wang: como flores en un
jarrón.

… todo era el destino.


Chang Geng: –El clima no es bueno, yifu está usando ropa delgada, no
regresemos en caballo, siéntate en mi carruaje.

Gu Yun estaba distraído, girando su cabeza tan pronto como escuchó su voz e,
inesperadamente, encontrándose con la mirada de Chang Geng. El corazón de Gu
Yun se sorprendido repentinamente: nunca se había dado cuenta de que los ojos de
Chang Geng eran así.

Sus ojos estaban muy enfocados, reflejando ligeramente la nieve, como si


abrazasen todo de él en su interior.

Al principio, Chang Geng fue atrapado con la guardia baja, luego apartó su
mirada con rapidez. Revelándose más a sí mismo en un intento de cubrir sus
huellas: se inclinó para sacudirse la manga, ya se encontraba completamente
humedecida, pegándosela en el brazo.

Gu Yun descubrió que el hombro de Chang Geng había sido cubierto con una fría
capa de escarcha. Pero no solo no lo mencionó, sino que también lo había estado
acompañando lentamente.

Gu Yun extendió su brazo para tocarlo, estaba frío como el hielo: –Tu…

Tan pronto como alzó su mano, Chang Geng de inmediato se tensó ligeramente,
a pesar de que solo fue un momento, no pudo escapar de los ojos de Gu Yun.

Gu Yun podía ser bastante informal en privado: de alguna forma insensato, rara
vez poniendo atención a los pequeños detalles, pero su vergüenza después de
emborracharse ese día todavía estaba ahí, causando que fuera involuntariamente
perceptivo.

“¿Fue una ilusión?” Pensó Gu Yun con sorpresa y sospecha, luego se sentó en el
carruaje.

Una cálida estufa ya estaba encendida adentro. Gu Yun se recargó en un lado,


cerrando sus ojos para descansar. En un estado en el que estaba medio-dormido y
medio despierto, de pronto pudo sentir que alguien se acercaba. No abrió sus ojos.
Al momento siguiente, pudo percibir a Chang Geng colocando una delgada manta
sobre él, sus movimientos tan ligeros como una pluma, como si temiera
despertarlo.

Antes, Shen Yi siempre la había arrojado directamente sobre él, incluso el más
atento y cuidadoso soldado nunca había tenido un gesto tan gentil que luciera casi
tan protector como este.

Gu Yun ya no se sentía somnoliento, continuó dejando sus ojos cerrados y


pretendió haberse quedado dormido con dificultad. No se atrevió a moverse, su
cuello estaba tieso, siempre sintiendo un par de ojos observándolo.
Probablemente no habría nada en este mundo que pudiera ser escondido por
siempre sin dejar rastro: solo se requería una pequeña observación cuidadosa.

La cuerda en el corazón de Gu Yun se tensó silenciosamente. Durante los días


siguientes, no pudo evitar el observar en secreto a Chang Geng, pero no solo eso
no ayudó a disipar su inexplicable sospecha, él se asustó más y más.

Además de Chang Geng que lo hacía sentir intranquilo, también tenía que
pensar en la Ley Rong Jin y las acciones del Emperador en contra del mercado
negro de ziliujin, al tiempo que empleaba una forma indirecta para salvar al Maestro
Feng Han: el hombre más terco del Instituto Ling Shu. Tanto su fuerza física como
mental fueron agotadas, completamente miserable.

En el vigésimo tercer día del primer mes, Gu Yun mandó desde la capital a Shen
Yi al suroeste a ocupar su puesto.

En el día vigésimo quinto del primer mes, el Emperador visitó el Jardín Imperial.
De alguna manera, el carruaje imperial se había roto a medio camino. El sirviente
dijo inconscientemente unas cuantas palabras, recordándole al Emperador como el
Maestro Feng Han se había arrodillado sobre el suelo, probando el carruaje a base
de vapor por él, la flama en su corazón fue enfriada a la mitad.

Después de investigar sobre eso, parecía que el anciano estaba completamente


solo. Durante sus días prisionero, a parte de unos pocos estudiantes del Instituto
Ling Shu quienes fueron a visitarlo, ni siquiera tuvo un sirviente para entregarle su
comida.

El Emperador estaba de buen humor. Después de escucharlo, no pudo evitar


sentir lástima por el anciano, suspiró, ordenando que lo liberaran, solo reduciéndole
el salario durante medio año como un ligero castigo, y este asunto fue considerado
perdonado.

Con esos dos asuntos resueltos, Gu Yun sintió que ya no se podía quedar ni un
día más en la capital, escribiendo de inmediato una solicitud para regresar a Lou
Lan.

En verdad debería estar en camino en ese momento, el Emperador no tuvo


objeciones, lo aprobó en el mismo día.

El día antes de su partida, la noche ya era profunda, Gu Yun se había ido a la


cama después de beber su medicina. A pesar de que Chang Geng había practicado
acupuntura para él antes, solo podía aliviar, pero no curar por completo la causa
principal el dolor de cabeza.

Mientras estaba luchando por quedarse dormido, alguien del palacio arribó de
improvisto, convocándolo para encontrarse con el Emperador justo en la noche.
No había forma de saber si era el efecto de la medicina o algo más, pero los
párpados de Gu Yun se contrajeron repentinamente.
49. Discusión

Gu Yun observó su figura desde atrás, su mirada se oscureció ligeramente. Pensó:


“Esto ya no puede seguir así. Después de que regrese del palacio, debo hablarlo con
él sin importar que.”

Gu Yun se levantó rápidamente para cambiarse de ropa, al salir de la habitación,


se sorprendió al encontrar que Chang Geng estaba en la cámara exterior. Tampoco
estaba durmiendo, parecía que recién se había puesto su capa exterior, sosteniendo
una pequeña lámpara de vapor en su mano, un libro medio abierto yacía sobre su
rodilla.

La cámara exterior era normalmente un lugar para que los sirvientes


descansaran durante la noche. Gu Yun ya estaba acostumbrado a un estilo de vida
simple, no había nadie quedándose en la noche. Solo el viejo mayordomo vendría
ocasionalmente en medio de la noche para agregar algo de carbón al brasero.

–¿Chang Geng? –Gu Yun estaba sorprendido. –¿Por qué estás aquí? Pensé que
era el tío Wang…

Chang Geng: –Estaba esperado a que te durmieras antes de irme.

–Eres un Jun Wang, –Gu Yun frunció el ceño. –rebajándote a permanecer en un


lugar para la servidumbre como este es demasiado inapropiado.

–Eso no es nada más que un título falso, ser un sirviente para yifu sería mucho
mejor. –dijo débilmente Chang Geng, tomando la pequeña jarra sobre la estufa al
rojo vivo y sirviendo una taza de té de hierbas para Gu Yun. –¿Irá yifu al palacio? Si
no estás dispuesto a vestir una capa de piel, al menos bebe algo primero para que
te mantenga caliente.

Gu Yun: –…

Estaba perturbado, incluso si fuera a tener una esposa, probablemente ella no


sería tan considerada como Chang Geng. Cuando esos pensamientos comenzaron a
manifestarse, se abofeteó a sí mismo por dentro al instante: “Bastardo, ¿te has
vuelto loco?”

Gu Yun tomó la taza de té herbal y lo bebió. Cuando regreso la taza, sus dedos
se tocaron accidentalmente. Chang Geng rápidamente retiró su mano, como si
acabara de ser pinchado por una aguja afilada: entonces, con una expresión
aparentemente normal, se dio la vuelta y colocó la jarra de vuelta en su lugar
original.

Gu Yun observó su figura desde atrás, su mirada se oscureció ligeramente.


Pensó: “Esto ya no puede seguir así. Después de que regrese del palacio, debo
hablarlo con él sin importar que.”

Afuera, los sirvientes del palacio estaban apresurándolo, Gu Yun no podía


retrasarse por más tiempo, solo pudo seguirlos rápidamente.

El aire de la noche de febrero era mordaz, con el soplo del aire helado la cabeza
mareada de Gu Yun se despejó una vez más, como si recién hubiera tenido una
sesión de acupuntura.

El sirviente que lideraba el camino no se atrevía a levantar su cabeza,


caminando bajo el muro del palacio. A cada tres pasos habría un puesto de guardia
equipado con arcos. Todos tenías cabezas de bestias, sus caras eran feroces, sus
colmillos emanaban vapor blanco, los engranajes en el cuello rotando lentamente,
produciendo un habitual abrasador, provocando que los muros rojos al frente
lucieran mucho más impresionantes, nadie se atrevería a mirarlos de cerca.

La gigantesca linterna del palacio, balanceándose en medio del aire, cubierta con
una capa de aire nebuloso, no emitía un aura divina, sino que en lugar de eso
parecía desolada y fantasmagórica.

El sirviente cercano al Emperador Long An guio a un par de personas fuera del


Pabellón Cálido, resultaron estar al lado opuesto de Gu Yun. Eran occidentales, el
hombre a la cabeza tenía cabello blanco, era alto y enjuto, sus rasgos faciales muy
parecidos a los de un halcón. Sus ojos eran intimidantes, su nariz era alta y
ganchuda, y los labios casi invisibles, solo una estrecha línea que parecía haber sido
creada por una cuchilla.

Zhu Pie Pequeño dio rápidamente un paso al frente y presentó sus respetos a Gu
Yun: –El Marqués: estos son los mensajeros mandados por el Papa desde occidente.

El hombre de cabello blanco observó minuciosamente a Gu Yun y preguntó: –


¿Es este el Marqués del Orden?

Una capa delgada de nieve cayó sobre las pestañas de Gu Yun, todo su ser
estaba cubierto por un aura de hielo escalofriante, juntando sus manos fríamente,

El hombre de cabello blanco puso su mano sobre su pecho: –No esperaba que el
Marqués del Orden fueran un hombre tan joven y apuesto. Encantado de conocerle.

Gu Yun: –Me halaga demasiado.

Los dos grupos de gente pasaron uno al lado de otro, después de que los
extranjeros se hubieran alejado más, Gu Yun observó a Zhu Pie Pequeño.

Zhu Pie Pequeño parpadeó, luego habló en voz baja: –Justo ahora, no hay forma
de saber qué le han dicho los extranjeros a Su Majestad, solo que esta vez, Su
Majestad parecía estar de muy buen ánimo, incluso diciéndonos constantemente
que le pidiéramos al Marqués que viniera. El Marqués puede estar tranquilo, esto no
son malas noticias.

Este viejo eunuco fue ridiculizado por la gente por abusar de su poder, siendo un
individuo endulzado, pero su relación con Gu Yun no era mala, podría ser
considerado como alguien quien había visto crecer a Gu Yun. En una ocasión, de
alguna forma enfureció al Emperador anterior. Habiéndose encontrado con esto, Gu
Yun había dicho algunas buenas palabras en su nombre en frente del Emperador
anterior, salvando su pequeña vida.

A pesar de que Zhu Pie Pequeño tenía mala reputación, pero inesperadamente,
era muy comprensivo cuando se trataba de devolver favores, siempre recordando
este pequeño acto de buena voluntad. El salvar al Maestro Feng Han unos días
atrás, fue también gracias a su asistencia desde el interior

Sin embargo, cuando dijo esto, Gu Yun no se atrevió a sentirse tranquilo.

Si el Emperador no estaba muy feliz, podría hacerse una idea general: en su


mayor parte, quizás alguien lo había acusado por comprar ziliujin en el mercado
negro en el pasado.

Podían acusarlo todo lo que quisieran, de cualquier manera, Gu Yun había


limpiado su rastro a conciencia, no había evidencia, el peor escenario posible era un
altercado con palabras… Pero, ¿qué podría significar si Su Majestad estaba “de muy
buen humor”?

Los párpados de Gu Yun se contrajeron incluso más.

Cuando entró, Li Feng estaba mirando un reporte. El Emperador Long An bajo la


luz de la lámpara no parecía muy animado. Lucía más enfermo que Gu Yun, quien
acababa de ser atormentado por un dolor de cabeza. Sin esperar a que lo saludara,
Li Feng ya había agitado su humano, su actitud increíblemente pacífica: –No hay
nadie más aquí, el tío no tiene que ser tan cortés conmigo.

Li Feng se volvió hacia Zhu Pie Pequeño: –Ve a preguntar si todavía quedó algo
de la sopa de ginseng de la cena, dale al tío un tazón para calentar sus manos.

“Siendo tan considerado de repente,” Gu Yun suspiró en su corazón. “Si esto no


es un truco, entonces sería un robo.”

Li Feng no estaba al tanto de cómo lo estaba ridiculizando Gu Yun en su interior,


preguntó con una expresión bastante animada: –¿Recuerdo que el tío dijo la última
vez que una parte del ziliujin de Fu Zhi Cheng provenía del Mar del Sur?

Gu Yun: –Sí, por favor perdone la incompetencia de su súbdito, no pude


encontrar la fuente de ese ziliujin.

Li Feng no se enojó: – Está bien, esos traidores son muy perversos, el tío no
estaba familiarizado con el terreno, arreglándoselas para irrumpir a través del
pasaje secreto de los ladrones, capturándolos en un solo rápido movimiento: esto
ya se puede considerar como un gran logro. Si usted se declarara incompetente,
entonces, ¿no deberían estar ya despedidos todos los magistrados y oficiales de la
corte?

Gu Yun no podía imaginarse cuál podría ser su intención, respondiendo


rápidamente con un “no me atrevo”.

–El mercado negro de ziliujin en el territorio de la Gran Liang es


extremadamente indomable. –dijo Li Feng, desviando el tema rápidamente: –Esta
vez, mandé personas para llevar a cabo una investigación privada encubierta y
encontré que una gran parte del suministro en realidad viene desde fuera del país.

Gu Yun entendió de inmediato mientras escuchaba esto que esos oficiales


quienes filtraban la mercancía en el territorio ya habían recibido las noticias a través
de varias conexiones. Todos se habían calmado y evaluaron la dirección del viento.
Lo que Jiang Chong y sus hombres descubrieron fueron sólo algunos pequeños
peces y camarones que estaban cavando de las minas en secreto, por lo que se
quedó callado y escuchó.

Li Feng continuó sus palabras: –El tío suele caminar en las fronteras, debe tener
mucho más conocimiento que aquellos de nosotros sentándonos durante todo el día
en la capital como ranas sentándose en el fondo del pozo, ¿sabe a dónde suelen
viajar esos mineros privados?

Gu Yun: –Respondiendo a Su Majestad, generalmente están en los pastizales del


norte bárbaro.

–Correcto, –Li Feng rio. –a pesar de que eso no es todo… Tío, venga a ver esto.

Gu Yun aceptó con vacilación el reporte confidencial que Li Feng le arrojó,


mientras sus ojos lo leían, su mente explotó súbitamente.

El reporte enlistaba con detalle cada una de las líneas de comercio a quien los
mineros privados vendían su ziliujin, Gu Yun se sabía la mayoría de memoria, a
excepción de la última que leyó: “Reino de Lou Lan”.

“¿Cómo es que Lou Lan está aquí?”

Li Feng: –¿Entonces?

Incontables pensamientos corrieron por el corazón de Gu Yun, rompiendo


rápidamente en un sudor frío: –Su Majestad, el Campamento del Hierro Negro y el
Reino de Lou Lan han sido vecinos por muchos años. Nunca he estado al tanto de
que haya una mina de ziliujin en Lou Lan, por favor perdone mi rudeza, me
atrevería a preguntarle, ¿quién le ha traído este reporte? ¿Cuál es su evidencia?

–Vamos, el tío ha pensado demasiado. –dijo Li Feng con una sonrisa. –Nunca he
dicho que tiene conexiones con esos ladrones quienes estuvieron minando de forma
privada, no hay nada extraño con respecto a que no supiera sobre este asunto.

Gu Yun respiró profundo, indicando que estaba escuchando cuidadosamente.

Li Feng: –Es una larga historia. El tío había movilizado sus tropas a la Frontera
Sur desde septiembre del año pasado. Cuando no estaba ahí, el Reino de Lou Lan le
había pedido ayuda a los soldados del Campamento del Hierro Negro que se
quedaron estacionados, porque querían rodear y eliminar a un grupo de bandidos.

“–En ese momento, el General Qiu Wen Shan había enviado tropas, trayendo
más tarde una rotunda victoria, matando a cientos de bandidos del desierto, y
rescatando a un grupo de comerciantes de Tian Zhu a quienes ellos capturaron.
Debido a que esos comerciantes tenían el pase fronterizo de la Gran Liang, el
General Qiu los había escoltado a la Estación Oeste. Inesperadamente, descubrieron
más tarde en la estación que los pases de los comerciantes eran falsos.

Li Feng estaba de muy buen humor, se detuvo deliberadamente al llegar aquí,


para aumentar su curiosidad. Inesperadamente, solo pudo ver a Gu Yun escuchando
solemnemente con una inusual expresión seria mientras lo miraba, tampoco tenía
intención de preguntarle qué pasó a continuación. El Emperador no pudo evitar
sentirse algo irritado.

No tenía otra opción más que continuar infelizmente: –De acuerdo a la ley,
aquellos quienes falsifiquen pases fronterizos deberían ser remitidos a la oficina de
protección general para que sean investigados y tratados. Después de revisar, el
Gobernador del Noroeste descubrió que esas personas de Tian Zhu no eran
comerciantes, ¡eran un grupo de “Cazadores de Oro” del mercado negro de ziliujin!

Los “Cazadores de Oro” eran aquellos quienes arriesgaban sus vidas para
contrabandear ziliujin.

–Coincidentemente, para ese entonces, mis enviados secretos acababan de


llegar a la Región Occidental, sus pies todavía no tocaban el suelo, pero esos
Cazadores de Oro ya habían caminado por su cuenta dentro del nido. Según la
confesión de los ladrones, originalmente estaban activos en una mina privada a las
afueras de la puerta sur. Recientemente, pusieron sus manos sobre un “mapa del
tesoro” que mostraba una gran cantidad de minas de ziliujin en el Reino de Lou Lan,
por lo que ellos habían venido a probar su suerte.

–Dime, ¿no es esto sorprendente? Ya he descubierto qué hay bajo su tierra


incluso antes de la mismísima gente de Lou Lan.

Gu Yun recordó al grupo de bandidos del desierto que capturó cuatro años atrás,
su vello se erizó de golpe.

Esos bandidos ya habían sido silenciados en secreto por él y Shen Yi. Después,
Gu Yun había mandado personas a investigar más de una vez, nunca encontró la
famosa “mina de ziliujin” ni tampoco encontró algo similar de nuevo.

Inesperadamente, unos cuantos años después, cuando este asunto ya había sido
arrojado al fondo de su mente, ¡regresó bajo esta circunstancia!

Y… ¿por qué fue la persona que ordenó la partida de las tropas Qiu Wen Shan?

En el Campamento del Hierro Negro, Qiu Wen Shan estaba a cargo de la


defensa, quien nunca había manejado asuntos concernientes al camino de los
negocios antes. De otra forma, si se reemplazaba por una persona con experiencia,
absolutamente no habrían transferido directamente a esas personas sin verificar la
autenticidad del documento. El Guardián del Noroeste estaba directamente por
debajo del Gobierno Central. Una vez transferido, el Campamento del Hierro Negro
ya no tendría más el derecho para intervenir en ningún asunto consecuente.

Gu Yun tomó con él a Shen Yi, pero los líderes de las tres principales facciones
todavía estaban ahí. ¿A dónde desaparecieron todos?

Gu Yun: –Perdone la rudeza de su súbdito, me atrevo a preguntarle a Su


Majestad, ¿cuándo fue que sucedió la invasión de los bandidos?

Li Feng: –Al final del año pasado, ¿qué ocurre?

Gu Yun forzó una sonrisa: –No es nada, su súbdito sólo sintió que era un poco
extraño, los bandidos de la Región Occidental habían sido limpiados desde hace ya
mucho tiempo, ¿porque aparecieron repentinamente?

Su cabeza le dolía cada vez más y más. Parecía que la fuerza de la medicina que
Chang Geng había suprimido con la acupuntura se había activado de nuevo.

Así es, final del año pasado, hubo una importante reunión de mercado en la
Ruta de la Seda trayendo consigo a numerosas naciones, el Campamento del Hierro
Negro tuvo que incrementar la distribución del personal para protección. Los
tributos anuales que se transportaban desde la Frontera Norte de vuelta a la capital
también se movían cruzando a través del área noroeste, normalmente requiriendo
una parte de la Caballería Negra también… he ahí por qué todo mundo había salido.

¿Por qué debían escoger exactamente este momento?

¿Cómo es que cuando el Guardián del Noroeste recién descubrió al Cazador de


Oro, el enviado secreto del Emperador también arribó al instante, sin dejar espacio
para maniobrar?

Además, ¿cómo es que él nunca recibió ninguna noticia con respecto a este
asunto, ni antes de que ocurriera ni después?

La cuerda en la cabeza de Gu Yun se tensó, sus pensamientos hechos un


desastre, de pronto encontrando difícil respirar dentro de este Pabellón Cálido
donde era primavera durante todo el año.

Li Feng: –Los bandidos de la Región Occidental normalmente circulan alrededor


de las afueras de la Gran Liang, sin carta de asistencia, no le conviene movilizar
tropas, en verdad no es fácil para usted lidiar con ellos. Pero hoy, le pedí
especialmente al tío que viniera, no para preguntar acerca de cuántos bandidos hay
ahí afuera, sino para darle al tío una tarea importante.

Gu Yun alzó la vista hacia él.

La mirada de Li Feng era como una llama: –El enviado secreto encubierto ahora
se ha infiltrado tierra adentro en el territorio del Lou Lan. Me temo en un ochenta o
noventa por ciento, que realmente hay una rara mina de ziliujin debajo de la tierra
de Lou Lan… ¿Entiende el tío lo que quiero decir?

El corazón de Gu Yun se hundió lentamente, forzando a salir a cada palabra: –


Perdone mi ignorancia, ¿podría Su Majestad aclararlo?

Li Feng palmeó su hombro, parecía que el cuerpo de Gu Yun nunca sería capaz
de ser cálido. Cuando fuera y donde fuera que pudiera estar, siempre luciría como
una pieza de piedra que había sido sumergida en el hielo congelado durante tres
días.

– Al decir verdad, el tío ya debería saber, nuestra Gran Liang está en caos tanto
interna como externamente, –Li Feng suspiró, –me encuentro muy angustiado, no
tengo ningún lugar ni a nadie para desahogarme cuando me despierto a
medianoche, una nación entera presionando sobre tus hombros no es una tarea
sencilla.

Gu Yun escogió cuidadosamente las palabras correctas, y luego respondió


agudamente: –Su Majestad está ocupado con cientos y miles de responsabilidades,
ustedes la esperanza de la gente, debería cuidar de su cuerpo.

“–No tengo mucho conocimiento en asuntos de gobierno, pero en los últimos


años, he visto a la Ruta de la Seda construirse poco a poco. Cada año es más
animado, más próspero que el último. Los principales comerciantes en el noroeste
han empezado a viajar fuera del país. La gente de los planos centrales siempre ha
sido diligente y trabajadora, su súbdito cree que en sólo tres o cinco años, esta
prosperidad puede extenderse a todo el territorio de la Gran Liang, cuando ese
momento llegue…

A pesar de que fue flexible con su respuesta, Li Feng no era estúpido, él, por
supuesto, fue capaz de entender el rechazo.

Para el actualmente muy entusiasta Emperador Long An, su discurso indirecto


fue como un balde de agua helada.
–Súbdito Gu, –Li Feng cambió repentinamente sus pronombres,
interrumpiéndolo arbitrariamente: –en verdad no entiende de asuntos de gobierno.
Los viajes de negocios en verdad han sido capaces de crear dinero en los últimos
años, pero ¿puede garantizar que esto continuará y prevalecerá? Las cosas de esas
personas de negocios, ¿las conoce bien? Yo no estaba al tanto, que además de ser
capaz de matar al enemigo, el Marqués del Orden también comprende cómo hacer
negocios y comercio.

El Emperador estaba verdaderamente irritado ahora.

Gu Yun lo supo cuando escuchó las dos palabras “súbdito Gu”, él debía cerrar su
boca de inmediato y hacer lo que se le dijo.

Se quedó en silencio por un momento, la lámpara de vapor detrás del


Emperador no se sabe por qué, su fuego repentinamente se volvió inestable,
creando un pequeño chisporroteo.

Gu Yun pensó, unos días atrás, todavía le juraba al Maestro Jiang que él “no se
atrevía a subestimar este cuerpo” …

Li Feng alzó su mano y se frotó las sienes, reprimiendo su enojo, buscando una
salida para los dos. Dijo rígidamente: –Olvídelo, debería regresar a descansar
primero. le dejaré este asunto a usted. Regrese y piénselo. La primavera todavía
está por llegar, el noroeste está tremendamente frío, no tiene que apresurarse para
allá…

–Su Majestad. –Gu Yun entrecerró los ojos, repentinamente levantando sus
túnicas y arrodillándose. Una vez dijo que no combatiría por un temperamento y
justicia sin sentido, pero esto no era simplemente un asunto de temperamento y
justicia.

–Su Majestad perdóneme, –dijo Gu Yun lentamente. –el ziliujin es, por
supuesto, importante, pero perdone la estupidez de su súbdito. No puedo
comprender el significado más profundo de las acciones de Su Majestad. No le fue
fácil a la Ruta de la Seda el ser tan próspera y pacífica como lo es en este
momento, ¿en verdad lo abandonará Su Majestad sin consideración sólo por una
pequeña cantidad de ziliujin?

–Para que la Ruta de la Seda pudiera convertirse en lo que es hoy, la


contribución del súbdito Gu no puede ser negada, entiendo que después de muchos
años de trabajo duro, no pueda soportarlo… ¿cree que no me siento dolido?

Li Feng resistió su temperamento y explicó pacientemente: –Pero un gran país


que parece una enorme casa ruinosa, el viento sopla desde los cuatro puntos
cardinales, tan pronto como llueva, uno tendrá que trabajar duro para tirar abajo el
Muro Este y construir el Muro Oeste, ¿hay algún lugar que no tenga que ampliarse?
Gu Yun lo despreció por dentro, no era conveniente que se le notara en el
rostro, por lo que sólo pretendió indiferencia.

–El suelo está frío, puedo ver que la complexión del tío no es buena, incluso la
esencia de la medicina sobre su cuerpo no se ha dispersado todavía, no siga
arrodillándose de esa forma. –Li Feng parecía haberse calmado, intentando ser
comprensivo con Gu Yun, –recuerdo que cuando era niño, el tutor Lin había dicho
que el poder de un país cae sobre los dos brazos: “Enviado por Dios” y “Hecho por
el Hombre”. ¿Recuerda el tío?

Gu Yun: –Lo recuerdo. “Enviado por Dios” son las montañas, el pasto, el grano,
la tierra y el pescado, el ziliujin bajo la tierra; “Hecho por el Hombre” son las
enseñanzas transmitidas por los anteriores sabios, la industria y el comercio, la
artesanía, las máquinas y armaduras. Ésos dos, como si fueran vigas, pueden
continuar en su posición si sólo queda uno de ellos, pero ambos no pueden
romperse al mismo tiempo, un gobernante debe recordar esto

– El tío en verdad memorizó todo lo que ha leído. –Li Feng bajó sus ojos y lo
observó. –Ahora esas dos vigas han sido ahuecadas por insectos, ¿qué se supone
que haga?

Gu Yun en realidad quería contestar: “Si no estuviera forzando la


implementación de esa ridícula Ley Zhang Ling, quizás no habría tantos insectos”.
Pero era inútil decirlo, sólo bastaba mirar al Maestro Feng Han quien ahora
abrazaba a su hijo-perro para reflexionar sobre sus acciones a puertas cerradas.

Uno preguntando y el otro respondiendo le recordó a Li Feng cuando solían


estudiar juntos de jóvenes. Cuando Gu Yun era un niño, su cuerpo estaba en mal
estado de salud, siempre enfermándose, tomando medicina todo el día. Su
personalidad tampoco era mejor, sin importarle nunca nadie. Pero hacia sus
hermanos, sin embargo, él siempre estaba muy consciente de su papel siendo un
“tío”. A pesar de que era incluso más joven que Wei Wang, cuando fuera que había
algo delicioso o divertido, siempre lo guardaría para ellos, nunca peleando por ello o
quedándoselo para sí mismo. Cuando era interrogado, respondería, cuando se le
pedía, cedería. A Li Feng una vez le había gustado mucho él.

–Levántese, –el último trazo de ira de Li Feng se desvaneció. –el tío es la afilada
espada de este país, aún necesito apoyarme en usted para estabilizar todos los
cuatro lados.

Gu Yun escuchó sus palabras, inclinándose lentamente hacia delante, su frente


casi tocaba las puntas de sus dedos sobre el suelo.

Li Feng suspiró con alivio, asumiendo que había persuadido exitosamente a este
hombre: Gu Yun se había vuelto más sabio en sus acciones en los últimos años,
muy entendedor de los asuntos actuales, no explotaba fácilmente con el más ligero
toque como antes. Su ni ligera ni pesada oposición justo ahora era quizás sólo una
reacción exagerada al escuchar las palabras “Lou Lan” …

Lou Lan… Gu Yun había estado ahí por más de cinco años, sus sentimientos
deberían ser profundos, esto no era incomprensible.

Con este pensamiento, el corazón de Li Feng se suavizó, intentó extender su


brazo y ayudar a Gu Yun a levantarse.

Inesperadamente, su mano todavía no se había extendido, pero Gu Yun ya se


había enderezado y dijo con calma:

–Su Majestad, Lou Lan es pequeño, pero ellos siempre han sido grandes amigos
de nuestra corte. Ese año, cuando numerosos países de las regiones occidentales se
rebelaron, nuestro ejército fue sitiado en las dunas de arena dorada durante más de
veinte días, el único bando que nos mandaba información y no surtía raciones y
medicina en secreto era Lou Lan. Más tarde, varios países, tal como los extranjeros
occidentales, la Región Occidental y Tian Zhu… firmaron el tratado de la Ruta de
Seda con la Gran Liang, Lou Lan también ha servido como un…

La mano de Li Feng colgaba rígidamente en el aire, aturdido por las palabras de


Gu Yun, entonces se enfureció de inmediato, gritando con fuerza: –¡Suficiente!

–Apuntando a los recursos naturales de otros países, invadiendo y asediando,


eso es inhumano; arrojando viejos favores, traicionando nuestra promesa, ¡eso es
injusto! –Gu Yun no parecía haber tenido “suficiente” en lo más mínimo, cada
palabra como una cuchilla, clavándose en el piso del pabellón.

Li Feng estaba temblando con rabia: –¡Silencio!

Volcó su mano sobre la mesa, lanzando los papeles al piso, tomó e inmediato un
contenedor de tinta y lo arrojó violentamente: Gu Yun tampoco se escondió,
permitiendo que el contenedor golpeara con fuerza en el hombro de su Armadura
Ligera, el sonido del impacto haciendo eco. La tinta todavía húmeda goteó por el
pecho del atuendo formal del Marqués del Orden.

Li Feng: –Gu Yun, ¿qué quiere hacer?

Gu Yun forzó lentamente cada palabra a salir: –Un ejército inhumano e injusto
no es de buena fortuna. Los cincuenta mil soldados del Campamento del Hierro
Negro, a pesar de que no le temen a la muerte, tampoco nos atrevemos a aceptar
esta orden. Su Majestad, por favor revoque su orden.
50. Sanguinario

Ya fuera un mantra para purificar el corazón o los pulmones, todo fue hecho
estallar por esa sentencia, dispersándose en cenizas.

El brasero fuera del Pabellón Cálido Oeste agregaría automáticamente carbón


después de cada cierto periodo de tiempo. Los grandes engranajes del tamaño de
un tazón estaban interconectados. Ya fuera cambiar el carbón o liberar vapor, todo
era llevado a cabo de una manera ordenada, una corriente de vapor blanco se
emitía por detrás, dejando salir ocasionalmente sonidos que parecían un suspiro.

Dentro del pabellón, el gobernante y el súbdito: un arrodillado, uno de pie; se


enfrentaron en una tensa discusión. La mano de Li Feng sujetó el borde de la mesa
de madera tallada con el diseño de un dragón, las líneas azules de sus venas se
marcaron, diciendo cada palabra entre dientes: –Dilo una vez más

Gu Yun había terminado de decir todo lo que necesitaba, también entendió que
no debía oponerse excesivamente al Emperador. Primero retrocedió un paso: –Su
súbdito merece la muerte.

El rostro de Li Feng lucía ceniciento, girando el anillo de jade blanco entre sus
dedos como loco, su estado mental extremadamente inestable.

Gu Yun susurró: –Es solo que, en cuanto al asunto concerniente a la Ruta de la


Seda, el tirar de un solo cabello afectará a todo el cuerpo, Su Majestad, por favor
considérelo cuidadosamente.

Li Feng preguntó solemnemente: –¿Piensa el Marqués del Orden que, además de


usted, no hay otros generales disponibles en mis manos?

Si ya había llegado a esto, continuar solo terminaría en una pelea, Gu Yun


simplemente se quedó callado, pretendiendo que ya estar muerto.

En ese momento, Zhu Pie Pequeño caminó repentinamente dentro del Pabellón
Cálido, informando con una pequeña voz: –Su Majestad, el Tío Imperial ha llegado,
en este momento se encuentra esperando su orden afuera…

En las ocasiones en las que el Emperador estaba furioso, si hubiera algún


súbdito visitando, los sirvientes del palacio generalmente los persuadirían de
esperar un poco más fuera de la sala. Esta acción de Zhu Pie Pequeño tenía la
intención de intentar brindarles una salida. Gu Yun lo miró y parpadeó, expresando
su aprecio por esta acción.

Los parpados de Li Feng se contrajeron, unas cuantas curvas duras formándose


en sus rasgos faciales. Bajó la mirada hacia Gu Yun y dijo fríamente –Entonces el
Marqués debería ir a enfriarse afuera, ¡para evitar que su cabeza se embote con el
humo, no comprendiendo lo que debe y no debe decir!

Gu Yun: –Su Majestad, cuide de su cuerpo.

Después de que terminó, rápidamente hizo una reverencia y fue a arrodillarse


en medio de la nieve afuera del Pabellón Cálido, realmente yendo a “enfriarse”.

Li Feng contempló su espalda retirarse con una expresión seria y feroz, el Tío
Imperial Wang Guo entrando no se atrevió a exhalar, quedándose de pie a un lado
silenciosamente y esperó. Un joven sirviente ignorante dio un paso al frente, con
intención de limpiar el contenedor de tinta regado en el suelo que se acababa de
estrellar contra el Marqués del Orden, fue súbitamente clavado en su lugar por la
mirada de Zhu Pie Pequeño. Su cuerpo se rigidizó, después de un momento de
silencio, finalmente fue capaz de huir a lo largo de las paredes y desaparecer.

Wang Guo evaluó el rostro del Emperador, bajando su voz para aconsejar: –Su
Majestad, ese Marqués del Orden es joven y ansía ganar, además, también vivió
entre esos crudos soldados en la frontera. A veces, es inevitable pisar fuera de la
línea, no hay necesidad de que Su Majestad esté enojado por culpa de él

Li Feng no hablo durante un largo rato.

Ese año, el Emperador Yuan He escogió a su hijo mayor para ser el Príncipe
Heredero, porque era diligente, pero no le faltaban agallas. Tenía el potencial para
ser un gobernante sabio, más que suficiente para ser un Emperador que pudiera
preservar lo que las generaciones anteriores habían construido.

Cuando Li Feng sucedió al trono por primera vez, en verdad quería cumplir con
las expectativas del Emperador anterior. Sin embargo, una cosa era innegable: el
Emperador Yuan He había dejado atrás para su hijo una situación muy
problemática. Lo que la corte imperial de la Gran Liang necesitaba ahora era un
gobernante con visión y resolución. El talento para preservar no sería suficiente.

Desde la ascensión del Emperador Long An, podría decirse que nada de lo que
hizo había salido acorde al plan. Cuando se despertaba en la noche, a menudo se
preguntaba: –¿Seré capaz de cargar con esta nación?

Pero una persona, especialmente un individuo de posición alta, si siempre se


hacía esta pregunta, generalmente, sería incapaz de soportar cuando otros le
cuestionaran lo mismo.

El rostro de Wang Guo se quedó tieso por sonreír: –Su Majestad…

Li Feng lo interrumpió de repente: –Tío Imperial, recientemente, hay un


problema en mi corazón: el Emblema del Tigre Negro fue otorgado por el
Emperador Wu ¿por qué tomó Gu Yun la iniciativa de regresármelo tan fácilmente?

Wang Guo fue tomado por sorpresa, mirando atrevidamente al Emperador Long
An. Sintió que esta pregunta era en verdad superflua: ¿estaba el Emperador
mirando hacia adelante y deseando que Gu Yun agitara el Cielo, o que simplemente
se rebelara?

–Esto… –Wang Guo calculó rápidamente, sin saber cuáles podrían ser las
palabras apropiadas para decir, no tuvo opción más que usar la adulación y
mantenerse guardia contra el impredecible corazón del monarca. –El Emperador es
un sabio gobernante de la generación, nosotros, sus súbditos debemos dedicarnos
por completo a servir. Este es solo un mísero emblema, incluso si Su Majestad
quiere nuestras vidas, ¿quién se quejaría?

Li Feng río ligeramente: –Me temo que no es así, Tío Imperial. Me tomó hasta
hoy entenderlo. En realidad, si Gu Yun regresaba o no el emblema no hace
diferencia, los principales comandantes en los cuatro lados, ¿cuántos de ellos
pertenecen al grupo de la familia Gu? Justo ahora, para los asuntos militares, las
palabras del Marqués son incluso más efectivas que las mías, el emblema era sólo
un objeto simbólico, sin ninguna utilidad para él de cualquier manera.

Cuando Li Feng habló, su tono de voz era suave, muy parecido a una plática
casual por la tarde. Pero Wang Guo tembló involuntariamente al escuchar estas
palabras, sólo sintió que la intención en asesina en esta oración estaba casi
desbordándose.

–Originalmente convoqué al Tío Imperial al palacio hoy para discutir negocios


acerca de Lou Lan, pero olvídelo. –Li Feng agitó su mano cansinamente. –Puede
retirarse, yo también me siento bastante fatigado.

Wang Guo respondió rápidamente y salió del Pabellón Cálido del Oeste.

Nadie sabía que ocurrió este año, era claro que ya había terminado la
temporada del Agua de Lluvia, pero las nevadas en la capital continuaban cayendo
una después de la otra, largas e interminables. Gu Yun sólo había estado arrodillado
durante media hora, una delgada capa de escarcha ya se había formado sobre su
atuendo formal, el hierro negro sobre sus hombros estaba cubierto por la fina la
nieve se hizo aún más inimaginablemente frío.

Wang Guo pasó de largo apresuradamente, mirando de soslayo al apuesto y


exangüe perfil del prestigioso Marqués del Orden, y suspiró secretamente en su
interior. Le daba lástima, pero nada más que eso. Wang Guo era un hombre listo,
entendía perfectamente bien quién había apoyado su posición actual de estar de
estar “bajo una persona, pero arriba de miles”. También comprendía qué era lo que
debía hacer.

Justo así, la noche de la capital se volvió más y más profunda.

Esperando hasta después de que Li Feng se quedara dormido, Zhu Pie Pequeño
reunió su coraje, abrió un paraguas y fue temblorosamente a ver a Gu Yun.
Gu Yun estaba a punto de ser enterrado en la nieve, Zhu Pie Pequeño reprendió
a los sirvientes esperando en el pasillo: –¡Sirvientes inútiles! Bajo una nevada tan
grande, ¿no saben dónde encontrar un paraguas para el Marqués? ¿Son sus ojos
solo usados como decoración?

A los ojos de los jóvenes sirvientes, Zhu Pie Pequeño, quien era la burla de miles
de personas, ya era un oficial de alto rango, de pronto estaban muertos de miedo,
temblando muchísimo.

Gu Yun parpadeó para quitarse la nieve que se acumulaba en sus pestañas,


diciendo casualmente: –Eunuco, no asustes a los niños. Su Majestad me pidió que
saliera aquí a enfriarme, ¿cómo se supone que lo haga con un paraguas?

Zhu Pie Pequeño corrió apresuradamente frente a Gu Yun, con la intención de


ayudarlo a sacudir la nieve sobre su cuerpo. Inesperadamente, dejó salir un sonido
de sorpresa mientras extendía su mano: el frío hierro negro en los hombros de Gu
Yun casi le arrancó una capa de la piel de su suave y regordeta mano. El viejo
eunuco tembló mientras se quejaba:

–Mi Marqués, ¿por qué debe de discutir con Su Majestad? Arrodillándose aquí
durante toda la noche, será un milagro sus piernas no se lastiman. Al final, solo
significaría auto-someterse al sufrimiento, ¿por qué razón debe hacerlo?

Gu Yun sonrió: –Esto no es nada, las personas que practicamos artes marciales
tenemos piel dura y carne robusta: fui un poco impulsivo antes, he dicho
demasiado, causándole problemas al Eunuco al hacer que se preocupara en mi
lugar.

Zhu Pie Pequeño lo pensó, y luego bajo su voz: –¿Qué tal si mandó a alguien
para que llame a Yan Bei Wang, lo deje entrar en el palacio mañana por la mañana,
y le diga algunas cuantas palabras a Su Majestad?

Gu Yun sacudió su cabeza de nuevo: –No lo involucres, estoy bien.

Zhu Pie Pequeño lo meditó por un momento, pero al final, no había nada que
pudiera hacerse. También temía que el Emperador tuviera órdenes cuando
despertase. Sin atreverse a dejar el lado del Emperador por mucho tiempo, dejó el
paraguas abajo para Gu Yun.

–Eunuco Zhu, –Gu Yun lo detuvo repentinamente, susurró: –gracias, pero


deberías llevarte el paraguas de vuelta.

Zhu Pie Pequeño fue tomado por sorpresa.

Gu Yun: –Me arrodillaré aquí hasta que la ira de Su Majestad se haya calmado,
tú eres aquel que sirve a su lado, no lo dejes pensar demasiado.

Dio una vaga pista, pero Zhu Pie Pequeño por supuesto la entendería. El viejo
eunuco suspiró: –Cuando el Marqués discutió con Su Majestad, si hubiera recordado
ser así de sensato, no tendría que recibir este viento del noroeste.

Con Zhu Pie Pequeño fuera, Gu Yun exhaló un vaho blanco. En un estado de
aburrimiento, meditó cuidadosamente acerca de lo que Chang Geng le había dicho
en el Templo Hu Guo: el desastre en el Mar del Este y la revuelta en el suroeste,
quizás no fueron accidentales.

Lentamente, Gu Yun se las arregló para formar una ligera línea.

Wei Wang ubicó sus tropas en el Mar del Este y pretendía usar la guerra naval
como un punto de ruptura.

Gu Yun capturó al ejército rebelde del Mar del Este en esa ocasión, sin costarle
ni un solo soldado. Comparado con la ola que se levantó subsecuentemente, podría
decirse que este asunto parecía “una cabeza pequeña, pero pies pesados”.

La totalidad de la corte había hervido debido a esto, la Marina de Jiangnan fue


limpiada de arriba a abajo. Una vez que el Emperador agotó los recursos del
Instituto Ling Shu, intentando construir una rama de Dragones, provocando que los
gastos militares de las fuerzas en las cuatro direcciones se recortaran aún más.

El mayor impacto fue que el desastre en el Mar del Este directamente dio a luz a
la Ley Zhang Ling, para restringir a los mecánicos de la gente común; y a la Orden
de Percusión, para reunir el poder militar nacional: la última apuntaba directamente
al mismo Gu Yun. Pensándolo ahora, en retrospectiva, el Emperador Long An no le
planteó ningún problema sin razón; quizás sus acciones en Jiangnan esa vez no
pasaron desapercibidas por el Emperador.

La introducción de la Orden de Percusión intensificó de inmediato la


contradicción entre guarniciones de todos lados y la corte, y fue la fuente del caso
de Fu Zhi Cheng.

Gu Yun estuvo presente en el suroeste, directamente dentro de esta trampa, por


lo que tenía una sensación más clara de la mano que había agitado esta agua
turbia: alguien había provocado deliberadamente la contradicción entre los bandidos
de las montañas y Fu Zhi Cheng, luego hizo uso de ese imbécil de Kuai Lan Tu para
intensificarlo, escogiendo el momento adecuado para encender el detonador,
dejándolo explotar frente a Gu Yun. Atando a los bandidos de las montañas y a Fu
Zhi Cheng juntos como un presente, a través de las manos del Campamento del
Hierro Negro, empacado y dado al Emperador en la capital.

¿Qué pensaría el Emperador de esto?

Estaría horrorizado al encontrar que, a pesar de que había restringido la


circulación de ziliujin dentro del país, aún existían fuentes del extranjero.
Gu Yun recordó súbitamente, él y Shen Yi habían gastado mucho tiempo en Lou
Lan, desde la investigación y el reunir información, lo habían hecho todo, pero
nunca fueron capaces de encontrar este legendario “Tesoro de Lou Lan”.

Pero el Emperador envió a un puñado de agentes secretos quienes no estaban


familiarizados en lo absoluto con el territorio, en solo unos pocos días, ¿ellos se
atrevieron a reportar que estaban “ochenta o noventa por ciento” seguros?

¿Eran esos agentes excepcionalmente habilidosos? ¿O había alguien guiando sus


manos deliberadamente?

La nieve estaba cayendo cada vez con más y más fuerza, Gu Yun se estremeció.
Detrás de él, la rama de un ciruelo en flor, cargada por la pesada nieve, se quebró y
cayó sobre el suelo, rompiéndose en pedazos.

Chang Geng fue despertado por el sonido de la rama de un árbol rompiéndose.

Gu Yun no retornó en toda la noche, él también lo había esperado durante la


noche entera, recostado sobre la cama, todos sus sueños fueron extrañas
pesadillas. Esta vez, el cielo estaba brillante, la noche todavía no terminaba, pero el
alféizar de la ventana que reflejaba la luz de la nieve se había vuelto brillante.
Chang Geng se incorporó de pronto y abrió la puerta, justo a tiempo para ver al tío
Wang corriendo hacia él.

–Tío Wang, despacio, –Chang Geng lo detuvo. –¿qué ocurre?

Incluso con el frío viento, el viejo mayordomo estaba cubierto de sudor caliente:
–Su Alteza, hay noticias provenientes del palacio, diciendo que ayer, no se sabe de
qué discutió el Marqués con el Emperador, pero el Emperador estaba furioso…

Las pupilas de Chang Geng se contrajeron.

Después de un rato, un caballo dejó el patio de la mansión del Marqués durante


la noche, montando la nieve, avanzando en dirección al Templo Hu Guo.

Al día siguiente, no hubo sesión principal de la corte, el Emperador Long An


tampoco tenía que levantarse muy temprano, pero la flama en su interior estaba
demasiado caliente, no fue capaz de tener una buena noche de sueño, despertando
con mareos y dolor de cabeza.

Zhu Pie Pequeño se acercó y lo ayudó, presionando las sienes del Emperador
Long An, hablando mientras lo hacía: –Su Majestad, el incienso de Tian Zhu
mandado por el Maestro Liao Chi hace algún tiempo puede ayudar a aclarar el
corazón y relajar los nervios, cuando lo usó la última vez también usted alabó su
efectividad, ¿qué tal si enciendo un poco más para usted?

Li Feng hizo un sonido en respuesta, luego, después de pensarlo un rato,


preguntó: –¿todavía está el Maestro en el palacio?
Durante todo el primer mes, el monje principal del Templo Hu Guo, el Maestro
Liao Chi, viviría en el palacio para rezar por las bendiciones de la Gran Liang,
mientras le daba lecciones al fuerte creyente de Buda, el Emperador Long An.

Zhu Pie Pequeño respondió rápidamente: –Si, escuché que el Maestro ya se ha


levantado desde temprano para su meditación matutina, sin importarle el frío o la
lluvia. Su sirviente puede ver que los parpados de Su Majestad se han vuelto rojos,
quizás debido al fuego en su corazón, ¿debería decirle al Maestro que venga a leerle
algunas escrituras para ayudarlo a tranquilizarse?

Li Feng sonrió y dijo: –Qué irrespetuoso, el Maestro Liao Chi es un monje


altamente educado de nuestros tiempos, ¿piensas en él como si fuera un artista
callejero?

Zhu Pie Pequeño sonrió apologéticamente y se golpeó el rostro: –Mire a la boca


de este viejo sirviente, me falta conocimiento, convirtiéndome de nuevo en una
broma, a pesar de que no entiendo mucho, pero cada vez que escucho el sonido
del pez de madera del Maestro, también siento que todos los problemas en mi
corazón se desvanecen.

Al escucharle mencionarlo así, Li Feng tuvo un cambio de opinión, después de


pensarlo, accedió: –Entonces molesta al maestro para que venga aquí.

Zhu Pie Pequeño respondió, rápidamente le pidió a alguien que mandara el


mensaje, luego asistió silenciosamente al Emperador para que se lavara la cara y
cambiara de ropa. Li Feng pregunto repentinamente: –¿Dónde está Gu Yun?

Zhu Pie Pequeño había estado muriéndose por mencionar esto, pero no se
atrevía a preguntar. Al escuchar su pregunta, respondió de inmediato: –Su
Majestad, el Marqués todavía está arrodillado afuera del Pabellón.

Li Feng pareció dejar salir un bufido, su expresión indiferente, Zhu Pie Pequeño
no se atrevió a mencionar este asunto demasiadas veces, solo pudo esperar en
secreto que el viejo monje, el rescatista poco confiable, pudiera ser de alguna
utilidad.

No pasó mucho tiempo antes de que el Maestro Liao Chi arribara al Pabellón
Cálido. Solo dio un vistazo, pasando casualmente, como si nunca hubiera visto al
hombre de nieve afuera.

Sin embargo, nadie sabe qué hechizo había lanzado el viejo monje del Templo
Hu Guo sobre el Emperador. Entró por un momento y Zhu Pie Pequeño ya había
salido corriendo rápidamente al exterior. Primero, leyó el decreto con entusiasmo: –
Orden del Emperador: el Marqués se comportó de manera irrespetuosa frente al
Hijo de los Cielos, sin prestarle atención al monarca, se le confiscará temporalmente
el sello del Mariscal, ordenándosele regresar a la mansión para reflexionar sobre sus
acciones, recortándosele tres meses de salario.
Gu Yun estaba sorprendido.

Zhu Pie Pequeño le hizo una señal con los ojos.

Gu Yun: –… su súbdito acata el decreto…

Zhu Pie Pequeño se dio una palmada sobre el muslo, alzando su voz para llamar
a los sirvientes al otro lado: ¡miren a este montón de monos sin ojos! ¿Qué están
haciendo ahí parados? ¡Apresúrense y ayuden al Marques a levantarse!

Todavía ni siquiera terminaba de dar órdenes, pero Gu Yun ya se había puesto


de pie, sus extremidades se sentían como si agujas se clavasen a través de todo su
atuendo formal y armadura de acero, el agua de la nieve había empapado todo su
cuerpo, y un inexplicable escalofrío estaba carcomiéndole hasta los huesos. Gu Yun
junto sus manos para saludar a Zhu Pie Pequeño, entonces, con su corazón lleno de
preocupación, salió del palacio. Al mismo tiempo, se preguntaba: “¿ha sido poseído
el burro calvo? ¿Por qué me salvaría?

…hasta que vio a su Chang Geng esperándolo afuera de la puerta del palacio.

Gu Yun: –Resulta que el Templo Hu Guo fue arrastrado aquí por ti, todavía
estaba pensando cómo podía ser tan amable ese burro calvo.

Comenzando desde que Chang Geng escuchó por primera vez cómo Gu Yun
había estado arrodillándose toda la noche durante una gran nevada, el Hueso de la
Impureza en su cuerpo había comenzado a actuar independientemente de lo que
estaba bien o mal. Sin embargo, su corazón no podía soportar sumirse en caos,
había recitado un mantra tranquilizante una y otra vez, caminando de aquí para allá
en la puerta del palacio, como una bestia enjaulada.

A pesar de que se había preparado a sí mismo, Gu Yun lucía incluso más


miserable de lo que había imaginado. El cerebro de Chang Geng explotó, sintiendo
la sangre alzándose casi hasta alcanzar su garganta.

Sin ninguna explicación, primero cubrió a Gu Yun con una gruesa piel de zorro,
luego extendió su mano para tocar su rostro de un pálido azulado. Gu Yun se había
estado congelando durante una noche, incluso si su piel era gruesa, su velocidad de
reacción no podía evitar ser más lenta, fue tocado por él.

Pero este gesto suyo fue en verdad embarazoso, incapaz de ocultarse, Gu Yun
tuvo que bromear: –¿Ya puedes sentir cuanto pesan mis huesos?

No había formar de decir si el corazón de esta persona podía contener montañas


o si en verdad no tenía corazón, ¡ya había terminado así, pero aun contando
chistes!

Chang Geng arrastró a Gu Yun al carruaje sin decir una palabra, sus ojos rojos
por el dolor que sentía por dentro.
Tan pronto como entró, el calor golpeó el rostro de Gu Yun, él frotó sus manos y
se volvió para preguntarle a Chang Geng: –¿Hay vino? Dame un tazón.

Chang Geng no habló.

Gu Yun alzó su cabeza para mirarlo y vio que sus ojos estaban rojos como si
sangraran, no pudo sino sonreír: –Dios mío, nunca te he visto llorar desde que eras
niño, en verdad abriéndome los ojos hoy. Démonos prisa y llama al tío Wang para
que saque la palangana. Justo a tiempo, el Emperador me multó con tres meses de
salario, podremos apoyarnos en nuestros frijoles dorados para comer.

Por supuesto, Chang Geng no estaba llorando. Estaba reprimiendo sus


intenciones asesinas y a varias ilusiones en su interior, parecía como si todo su
cuerpo fuera a explotar.

Gu Yun finalmente notó que sus ojos eran anormales: –¿Chang Geng?

Chang Geng se forzó de vuelta a la realidad, diciendo rígidamente: –Yifu,


primero cámbiate de ropa.

Su voz era ronca, como si dos hierros viejos y oxidados se estuvieran frotando
uno contra el otro. Gu Yun frunció el ceño, rápidamente desató su cabello mojado,
tomó las prendas secas del carruaje y comenzó a cambiarse.

Chang Geng no se atrevió a mirarlo. Se sentó a su lado, bajando sus ojos, y


respiró, inhalando y exhalando, acorde al método que la señorita Chen le enseñó.
Pero el sonido de las prendas congeladas, que era claramente tan bajo y fácil de
suprimir por el traqueteo del carruaje, esta vez parecía haber mutado, penetrando
continuamente en sus oídos. Entre más intentaba respirar, más inestable se volvía.

Gu Yun colocó la corona de su cabello sobre la pequeña mesa en el carruaje, el


sonido despertó a Chang Geng: –Preparé un poco de medicina para dispersar el frío,
primero…

Su voz se silenció, los fríos dedos de Gu Yun habían sujetado su muñeca.

Chang Geng se agitó un momento, quiso retirar su mano, pero Gu Yun lo estaba
sosteniendo fuertemente, solo pudo llamarlo en voz baja: –Yifu…

–Yo no sé mucho de cómo tomar el pulso, –la expresión de Gu Yun era


increíblemente seria. –Pero sé que cuando lo que se practica sale mal puede causar
locura.

Chang Geng retiró apresuradamente su mirada con pánico.

–Chang Geng, dime la verdad, ¿tú has…? –al llegar Gu Yun a esta parte, hizo
una pausa sintiéndose autoconsciente, incluso si su corazón era tan vasto como el
mar y su piel era gruesa como los muros del palacio, también sentía que las
siguientes palabras no eran adecuadas para hablarse en voz alta.

Chang Geng pareció haber sentido algo, y levantó lentamente sus ojos rojos.

Gu Yun se quedó en silencio por un rato, reuniendo incluso más valor que
cuando se opuso al Emperador: –¿tienes algún asunto del que no puedas hablar?

Después un par de jadeos en busca de aire, Chang Geng murmuró: –¿A qué
asuntos se refiere yifu?

Gu Yun: –…hombres y mujeres.

Ya fuera un mantra para purificar el corazón o los pulmones, todo fue hecho
estallar por esta sentencia, dispersándose en cenizas.
51. Romance

Pero, justo al final del Huesod e la Impureza, había un Gu Yun.

Cuando Gu Yun terminó, pudo sentir instantáneamente el pulso de Chang Geng


palpitar un poco más rápido. Ya era casi imposible continuar contando. La muñeca
que estaba sujetando entre su palma estaba ardiendo, parecía haber un volcán
oculto bajo sus venas a punto de explotar incluso con solo un toque, queriendo
cortar las venas de Chang Geng en pequeños pedazos.

Gu Yun no esperaba que, a pesar de que había sido flexible en este asunto,
Chang Geng en realidad reaccionara así de fuerte. Preocupado de que algo hubiera
salido mal, extendió una mano hacia el pecho de Chang Geng: –¡Tranquilízate, no
pienses excesivamente!

Chang Geng tiró de su mano hacia abajo, tomándola entre la suya, las
coyunturas de sus huesos crujieron. Gu Yun entrecerró sus ojos.

El rostro de Chang Geng estaba pálido, sus ojos rojos como la sangre, infinitos
fantasmas destellaban frente a sus ojos. Había miles de tropas haciendo sonar sus
tambores, demonios y fantasmas balanceándose, una parte del Hueso de la
Impureza bebía sangre desde su corazón, fortaleciéndose, innumerables ramas
llenas de espinas se expandían, atorándose en su garganta, destrozando su
interior…

Pero, justo al final del Hueso de la Impureza, había un Gu Yun.

… separado por miles de kilómetros.

Gu Yun estaba totalmente aterrorizado, sus labios se movieron ligeramente,


pero no sabían cómo proceder.

En este momento, Chang Geng apretó la mano de Gu Yun y la retuvo sobre su


pecho. Parecía haber dejado salir un sonido ahogado, luego cerró sus ojos,
presionando sus labios temblorosos sobre el dorso de la mano fría como el hielo de
Gu Yun, agrietada por el congelamiento.

A pesar de que Gu Yun ya tenía algunas especulaciones inquietantes, no anticipó


esta escena con anticipación. El aliento ardiente de Chang Geng fluyó dentro de su
manga, su cuero cabelludo parecía querer explotar. Las palabras “¿estás loco?”
estuvieron a punto de salir de su boca.

Repentinamente, Chang Geng lo empujó lejos, luego retrocedió medio paso. Con
todo su cuerpo encogido, se inclinó y vomitó una bocanada de sangre oscura.

Gu Yun: –…
Esta cadena de eventos ocurrió tan rápido como el destello de un relámpago. Gu
Yun todavía tenía que sentirse furioso, pero el pánico ya había llegado primero.
Aparte de encontrarse impactado, todas las palabras atoradas dentro de su
garganta resultaban dolorosas, sólo pudo quedarse pasmado en su lugar.

El rostro de Chang Geng lucía tan gris como la ceniza. Después de escupir la
sangre magullada, su corazón se había vuelto más claro, sus sentidos retornaron
gradualmente. Giró su rostro lejos de la mano extendida para ayudarlo de Gu Yun,
susurrando: –He ofendido a yifu, ya sea que quieras golpearme o
reprenderme… Cof cof, definitivamente no me resistiré.

Gu Yun inhaló una bocanada de aire frío. Había muchas preocupaciones dentro
de él, formando largas reprimendas que podían ser comparadas a citar las palabras
de Shen Yi Ping, pero no se atrevió a decir ni siquiera una sola de ellas. La opresión
era insoportable, pensó para sí mismo: “No he intentado interrogarlo por su mal
comportamiento, pero él ya ha vomitado sangre primero. Maldición, ¿todavía me
atreveré abrir mi boca?”

Se inclinó, sosteniendo a Chang Geng y colocándolo sobre una banca dentro del
espacioso carruaje. Reuniendo un corazón lleno de pensamientos, lo regañó en voz
baja: –Cállate, primero ajusta tus heridas internas.

Chang Geng cerró sus ojos obedientemente.

Gu Yun permaneció con él y lo vigiló por un rato. Cuando rebuscó en el


carruaje, no fue capaz de encontrar ni una gota de vino. Sin tener opción, tomó la
medicina de la estufa para beber, el fresco aroma del jengibre que manaba de ella
le provocó dolor de cabeza.

Solía pensar que Chang Geng podría estar un poco confundido. Eso podría haber
sido influenciado por sus acciones después de beber, dando a luz a unas cuantas
ideas inapropiadas. Pronto asumió que este niño era muy listo y perspicaz, él
entendería con tan sólo unos cuantos consejos. ¡Quién habría esperado, él sólo
había tocado ligeramente, pero incluso antes de que pudiera “aconsejar”, Chang
Geng ya había explotado primero!

¿Cómo podía ser esto?

Gu Yun miró sombríamente a Chang Geng, quien había cerrado sus ojos y
estaba ajustando su respiración, su cabeza completamente perdida, sentándose con
tristeza a un lado.

Había un antiguo proverbio que decía: “Cultivando el carácter moral de uno,


administrando la casa, paz la tierra bajo los Cielos.” Gu Yun no sabía si era porque
él no se cultivó adecuadamente o por qué, pero tanto su familia como su país
estaban hechos un desastre, agotándolo hasta la muerte.
Sólo tomaba unos cuantos pasos desde el palacio el llegar a la mansión, incluso
si el carruaje fuera tirado por una tortuga, todavía arribarían en un instante.

Cuando Gu Yun dio un paso fuera, un pájaro de madera voló hacía él y se posó
directamente sobre su hombro, alzando su cabeza y observándolo.

De pronto, Gu Yun sintió una mano extendida detrás de él, no supo cuándo
Chang Geng había bajado silenciosamente del carruaje, tomando el pájaro consigo.

Su rostro lucía tan terrible como antes, pero su calma habitual había sido
restaurada.

Chang Geng sostuvo al pájaro de madera, sin apresurarse para ver de quién era
la carta. Cuando el viejo mayordomo se llevó el carruaje, caminó al lado de Gu Yun,
murmurando: –Si yifu se siente incómodo, me puedo mudar, no voy a andar
merodeando por ahí frente a ti para convertirme en una molestia, y nunca actuaré
de nuevo fuera de la línea.

El matiz sangriento en sus ojos se había desvanecido por completo, sus


párpados cayendo, su expresión pacería fría, revelando una especie de carácter
reflexivo, como cuando el corazón se ha convertido en frías cenizas.

Gu Yun se quedó mudo por un momento, se dio cuenta de que no había en


verdad nada que pudiera decir o hacer, entonces se dio la vuelta y se fue sin decir
una palabra.

Sólo desde temprano esta mañana, supieron Ge Chen y Cao Chun Hua que algo
malo había ocurrido la noche anterior. Ellos habían esperado pronto en la puerta
durante mucho tiempo, justo ahora, cuando se apresuraban a encontrarlos, Gu Yun
estaba completamente callado, moviéndose a través de ellos con una expresión
seria

Chang Geng observó su espalda, todavía quedaba un ligero trazo de sangre en


la esquina de sus labios, luciendo incluso más exhausto que Gu Yun quien había
estado arrodillado durante toda la noche.

Ge Chen: –Hermano mayor, ¿qué pasó?

Chang Geng sacudió su cabeza. Sólo después de que la figura de Gu Yun hubiera
desaparecido por completo fue que retiró su mirada y alargó su brazo para levantar
la parte inferior del abdomen del pájaro de madera, sacando una pieza de papel del
interior.

La nota se leía: “Al comienzo de la ascensión del nuevo Emperador, cuando el


Mariscal Gu escoltó al príncipe bárbaro del norte, había caído gravemente enfermo.
El segundo hermano de nuestra familia había viajado desde Taiyuan para su
tratamiento y no regresó hasta un mes después.”
Firmado con una palabra “Chen”.

No había forma de decir durante cuánto tiempo había estado volando el pájaro
de madera, sus dos salas mostraban señales de desgaste.

Las palabras de Chen Qing Xu no tenían un inicio o un fin apropiado, una


persona diferente quizás no sería capaz de entenderlo. Como medida preventiva,
Chang Geng dio un toque sobre la espalda el pájaro de madera, su pico se abrió,
disparando una pequeña flama. En un parpadeo, el papel fue quemado por
completo.

Cao Chun Hua preguntó cuidadosamente: –Hermano mayor, recientemente vi


muchos pájaros de madera volando frecuentemente dentro y fuera de la mansión,
¿estás revisando algo?

–Investigando un viejo caso. –dijo Chang Geng. –Siempre pensé que, aunque la
personalidad de yifu era la misma que antes de que arribará al noroeste, su punto
de vista sobre varias cosas parecía haber cambiado mucho. Originalmente asumí
que era el resultado de una la ligera influencia mientras estaba en la Ruta de la
Seda, pero parece que ese no fue el caso en lo absoluto.

Ge Chen y Cao Chun Hua se miraron el uno al otro.

Chang Geng se recuperó brevemente del sentimiento de pérdida de hacía un


momento, murmurando para sí mismo: –¿Qué habrá pasado en el camino hacia la
Frontera Norte?

¿Qué pudo haber pasado para provocar que alguien como Gu Yun, que tomaría
la caída del cielo como una manta, cayera enfermo y postrado en cama mientras
marchaba, incluso asustando a toda la familia Chen en Taiyuan?

Chang Geng dijo repentinamente: –Xiao Cao, A-Chen, ¿pueden ayudarme


haciendo un viaje por mí?

Después de que Cao Chun Hua partió en secreto, Chang Geng comenzó a vivir
los días de un dragón misterioso: apareciendo en un momento, desvaneciéndose al
siguiente.

De este lado, la preocupación había estado inquietando a Gu Yun. Tenía la


intención de elegir un día para hablar sobre eso largo y tendido con Chang Geng,
¡pero descubrió que simplemente no podía encontrar al otro! Chang Geng lo estaba
evitando.

Con nada que hacer desde que amanecía hasta que anochecía, su mente estaba
llena de pensamientos. Incluso abandonó su medicina, tener ojos ciegos y oídos
sordos podía ser bastante pacífico.

Pero al mismo tiempo, la corte estaba sumergida en viento y olas embravecidos.


Primero, el Emperador Long An deseaba traer de vuelta la Ley Rong Jin. Esto
acaba de ser anunciado, pero el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Trabajos
se habían unido para manifestar de inmediato a su oposición, incluso el Ministerio
de Guerra, al cual el Emperador había reformado por completo para que fuera su
propia capa de algodón se mostró en desacuerdo.

Li Feng había cerrado su boca, insistiendo obstinadamente en llevar a cabo las


cosas a su manera. No mucho después, dio su respuesta.

En el segundo día de febrero, el jefe del Ministerio de Hacienda primero fue


acusado por el censor imperial de “recibir sobornos de otros países para beneficio
personal”. Más tarde, a través de una investigación a fondo, una serie de casos de
cohecho entre varios oficiales fueron revelados rápidamente, escalando
rápidamente hacia el más grande caso de corrupción y fraude bajo la regencia de
Long An.

El jefe del Ministerio de Trabajos era bastante similar al Tío Imperial: a pesar de
que su corazón estaba dirigido hacia el país y su gente, pero no tenía valor;
huyendo de inmediato al ver el humo. Después de ver la actitud del Emperador,
había entendido instantáneamente la situación, cerrando su boca y escondiéndose.
Además, ya no se atrevió a mencionar de nuevo el sensible asunto de la Ley Rong
Jin.

En el décimo día de febrero, Gu Yun había estado bajo arresto domiciliario


durante medio mes en la mansión, un Águila Negra arribó silenciosamente a las
afueras de la capital desde el Campamento del Norte, reemplazando su armadura
por un atuendo de civil y se filtró al interior durante la noche, escabulléndose
misteriosamente al interior de la mansión.

Gu Yun finalmente tuvo la oportunidad de ver a Chang Geng, quien había estado
evadiéndolo como se evita a las serpientes.

Chang Geng llevó la sopa medicinal frente a Gu Yun, la atmósfera entre ellos era
fría al punto de la embarazoso: –Viene un Águila Negra.

Gu Yun asintió, luego levantó el cuenco de medicina para beber. Chang Geng ya
había preparado las agujas plateadas. Cuando lo vio bajando el tazón, trajo las
agujas y señaló con sus ojos: “¿Está bien esto?”

Era tan cortés, tan distante, Gu Yun estaba incluso más perdido sobre qué
hacer.

Chang Geng ya no dejó a Gu Yun recostarse casualmente en su regazo. Parecía


un doctor desconocido, sólo usaba gestos, o lo sujetaba ligeramente, incluso se
rehusaba a tocar a Gu Yun.

Gu Yun cerró sus ojos, dejando que le efecto de la droga comenzara entrar en
acción, su oído se recuperó gradualmente, y todo a su alrededor se volvió ruidoso
de inmediato: los sonidos de los sirvientes afuera teniendo una conversación
mientras barrían la nieve, el sonido de las armas de los guardias de la casa
colisionando, incluso el susurro de la ropa de Chang Geng cuando se movía, todo
estaba penetrando en sus oídos. Gu Yun había estado sordo por más de diez días,
momentáneamente incapaz de acostumbrarse.

Gu Yun resistió su irritabilidad y aprovechó esta oportunidad para preguntar: –


Chang Geng, ¿puedes decirme por qué?

Chang Geng ciertamente sabía a qué se refería, sin hablar por un momento.

Gu Yun: –¿Es porque… había bebido demasiado ese día, te hice algo… um…?

La mano de Chang Geng tembló, y la aguja que estaba a punto de ser clavada
se detuvo en el aire por momento.

Él había estado continuamente en silencio, no había necesidad de discutir que


tan incómodo se estaba sintiendo Gu Yun por dentro: incluso si fuera recibir más de
la ira de Li Feng, todavía tendría una conciencia limpia, mirando directamente a los
Cielos y la tierra, y encarándose a sí mismo, pero con Chang Geng, a pesar de que
Gu Yun fue incapaz de imaginarse nada, siempre podría sentir que esto era culpa de
ambas partes.

Si él no hubiera tenido ningún comportamiento inadecuado, cómo podría Chang


Geng estar…

–No. –respondió de repente Chang Geng, su tono increíblemente tranquilo: –En


realidad fui yo quien hizo cosas irrespetuosas a yifu primero.

Gu Yun: –…

–Y no hay razón, –Chang Geng presionó suavemente su cabeza, sin dejarlo


moverse, y su tono era inusualmente ordinario:

–¿Qué razón podría haber para esta clase de cosas? Si lo piensas, quizás porque
nunca he sido amado ni por mi padre ni por mi madre, excepto por yifu, nadie me
ha dado afecto nunca. Al pasar los años, ha dado a luz a pensamientos que no
debería estar teniendo. Nunca lo habías notado, y tampoco pretendí nunca
mencionárselo a nadie, ese día estaba demasiado furioso y me expuse
accidentalmente.

Gu Yun sólo podía sentir como si una enorme roca hubiera caído desde el cielo,
aplastando su pecho, provocando que fuera incapaz de respirar: había asumido
demasiado pronto que Chang Geng sólo se había desviado momentáneamente en el
camino, ¡quién hubiera pensado que en realidad era una enfermedad de hace
mucho tiempo!
–No hay necesidad de que yifu se tome esto pecho, sólo pretende que este
asunto nunca existió. –replicó Chang Geng con indiferencia.

Las agujas en sus manos nunca titubearon. De no ser por él admitiéndolo


personalmente, quizás Gu Yun continuaría asumiendo que era viejo pero impropio,
se sobrestimó a sí mismo y tuvo esa clase de pensamientos insolentes.

Pero, ¿cómo sería capaz de pretender que nunca ocurrió?

Gu Yun sintió que estaba a punto de enloquecer, la prematura sensación de


dolor estaba elevándose, por primera vez, descubrió que la “flor del noroeste” ya no
era joven: ¡ya no podía entender lo que las personas jóvenes estaban pensando!

–El Emperador me llamó a la corte para escuchar en estos últimos dos días. –
Chang Geng cambió abruptamente el tema. –Ellos están peleando todo el día,
abriendo un enorme caso de fraude y corrupción, también tengo una idea general
de cómo piensa el Emperador, ¿qué planea hacer yifu?

Gu Yun le brindó una mirada inexpresiva, claramente no estaba de humor para


discutir de asuntos políticos con él.

Chang Geng suspiró suavemente, extendió su mano y le quitó a Gu Yun su


cristal Liuli, colocándolo a un lado. Con esta acción, se aisló de la línea de visión de
Gu Yun, su expresión trasmitía firmemente: “No te diré nada.”

–Estoy dispuesto a hacer cualquier cosa por ti. Si te sientes incómodo conmigo,
puedo salir de tu vista. Si solo quieres un hijo filial y comprensivo, te prometo que
nunca cruzaré esa línea. –dijo Chang Geng. –Yifu, he estado muy avergonzado por
este asunto… por favor deja de preguntarme qué hay en mi corazón, ¿de acuerdo?

Un enorme “no” estaba escrito en todas partes sobre Gu Yun.

Chang Geng comenzó a retirar las agujas plateadas en su cuerpo y preguntó con
calma: –¿Entonces qué quieres que haga?

Sin esperar a que hablara, él lo había interrumpido de nuevo: –Cualquier cosa.

Si Chang Geng en verdad tuviera un comportamiento irrespetuoso, aferrándose


a él hasta molestarlo, tal vez Gu Yun ya habría llamado a trescientos guardias de la
casa para patearlo hasta la ya terminada mansión de Yan Bei Wang.

Entonces, usando una cuchilla afilada para cortar a través de las cuerdas
enredadas: él mismo lo trataría fríamente durante un año y medio, todo habría
terminado.

Pero Chang Geng le dio un “incluso si me envías a los confines de la tierra,


todavía lo aceptaría felizmente.”
La cabeza de Gu Yun le dolía inmensamente, sintiéndose como si fuera un perro
mordiendo el caparazón de una tortuga, no había sitio donde hundir sus dientes.

Después de un largo rato, Gu Yun preguntó: –¿está mejor tu herida?

Chang Geng asintió, haciendo un sonido de “hm” en respuesta, conservando sus


palabras como si guardara oro.

Gu Yun: –¿cómo pasó?

Chang Geng dijo tranquilamente: –Después de muchos años de delirios,


sucumbí momentáneamente a la locura.

Gu Yun: –…

Tanto más preocupante.

Chang Geng empacó cuidadosamente las agujas plateadas, se giró hacia la


esquina de la habitación, tomando un poco de tranquilizante para encender: –Voy a
llamar al hermano Águila Negra para que entre, ¿está bien?

–Su Alteza Real, –lo llamó súbitamente Gu Yun, su expresión increíblemente


seria. –es el descendiente de la prestigiosa realeza, no se puede saber qué tan
valioso pueda ser su título en el futuro. Los demás le consideran como un tesoro,
como gemas, su súbdito también espera que donde sea y cuando sea que esté, Su
Alteza siempre se valore a sí mismo, y no se desprecie a sí mismo ni a su estatus.

La mitad del rostro de Chang Geng estaba oculto en las sombras, inamovible
incluso de frente al correr de los ocho vientos, replicó con calma: –Si, el Marqués
puede estar tranquilo.

Gu Yun: –…

Chang Geng se quedó de pie por un rato como si estuviera esperando por
cualquier otra instrucción que pudiera darle, pero después de un momento, solo
pudo ver a Gu Yun quedándose en su lugar, sin palabras, solo entonces se dio la
vuelta y se fue lentamente.

Gu Yun se recostó e inhaló profundamente.

Hubiera preferido que Chang Geng peleara con él con fuerza, de forma muy
similar a cuando estaba en sus días de adolescencia, tal vez así hubiera sido más
fácil lidiar con él, porque Gu Yun pronto se dio cuenta: mientras este bastardo no
deseará nada, parecía haberse vuelto invencible.

Gu Yun, quien había sido completamente “derrotado”, caminaba de aquí para


allá en la habitación dando un par de vueltas, decidiendo que nunca más volvería a
soñar con una “tierna fragancia” o “mangas rojas” y similares, había tenido
suficiente.

En este momento, el Águila Negra quien había estado esperando durante largo
tiempo, llamó a la puerta e ingresó.

El Águila Negra probablemente había volado apresuradamente directo hasta


aquí, a pesar de que se había bañado y se había cepillado el cabello, todavía
permanecía agotado, incluso su barba no había sido rasurada.

Se arrodilló en el piso: –Gran Mariscal.

–Corta la cortesía innecesaria, –Gu Yun recobró su energía. –¿qué ocurrió? ¿He
Rong Hui te mandó aquí?

Águila Negra: –¡si!

Gu Yun: –Déjame ver la carta.

Desplegó la carta que le dio el soldado, leyéndola rápidamente. La letra del


comandante de la facción de las Águilas, el comandante He Rong Hui, era
increíblemente terrible, comunicando todo de forma breve.

Al final del mes, dos pequeños países de la Región Occidental: Ku Cha y Qie Mo
habían tenido una disputa con respecto una cuestión del comercio en la frontera,
pero los asuntos entre los países de la Región Occidental eran resueltos entre ellos,
no era conveniente para los oficiales de la Gran Liang intervenir, por lo que no le
pusieron mucha atención al inicio.

Resultaba que Lou Lan y esos dos países formaban un triángulo. El Rey de Lou
Lan había mandado a su hermano como un enviado, sirviendo como conexión para
ayudar a ambos lados a reconciliarse, pero su grupo había encontrado la muerte en
la frontera de Ku Cha, toda la tropa había sido arrasada.

Al principio, asumieron que fueron los bandidos del desierto. Pero después,
cuando el Rey de Lou Lan hizo una investigación exhaustiva, habían descubierto un
emblema perteneciente a la espada de los guardias imperiales del Reino de Ku Cha
entre los restos que quedaron, por lo que había ido con prontitud a interrogar a este
país.

El Reino Ku Cha negó todo completamente, declarando que Lou Lan estaba
mostrando favoritismo hacia Qie Mo, incluso humillando a los enviados de Lou Lan.
El Rey de Lou Lan mandó a su príncipe como líder, guiando tres mil jinetes hacia Ku
Cha, presionándolo para que arrojara luz sobre este asunto.

Al inicio, Ku Cha había mantenido sus puertas cerradas y se rehusó a responder,


luego abrió repentinamente sus puertas, con cientos de Tigres de Arena en su
interior.
Los llamados Tigres de Arena eran un carro de guerra que corría en el desierto,
eran extremadamente pesados y consumían una gran cantidad de ziliujin. Su
mecanismo de trabajo también era extremadamente complicado.

Gu Yun se había enfrentado a ellos cuando combatía en la rebelión en la Región


Occidental una década atrás. En esa ocasión, sólo había tres enormes Tigres de
Arena del lado del oponente, pero se las habían arreglado para atrapar a la mitad
de su todavía inexperta Caballería Negra. Sin embargo, hasta donde sabía, ésos
tres Tigres de Arena fueron el resultado de todos los países de la Región Occidental
juntando y derramando sus recursos para crearlos.

Gu Yun si incorporó abruptamente, su ceño profundamente fruncido, girando


inconscientemente las cuentas de madera en su mano: esto era demasiado parecido
al caso de la rebelión del suroeste. Bajó su voz y preguntó: –¿En verdad es un Tigre
de Arena, no sólo un cascarón vacío?

El Águila Negra fue rápido en responder: –Mariscal, realmente era un verdadero


Tigre de Arena. En un periodo de tiempo muy breve, los jinetes de Lou Lan habían
sido completamente derrotados. Su príncipe casi perece en el campo de batalla, sus
soldados arriesgaron sus vidas para rescatarlo.

“–Ese mismo día, Lou Lan había mandado personas a nuestra guarnición para
pedir ayuda, pero el sello en la carta aún no había sido removido, cuando muchos
soldados de los otros países en el en la Ruta de la Seda ya habían recibido estas
noticias, todos entraron instantáneamente en un estado de terror. Otros países en
la Región Occidental, Tian Zhu y los extranjeros, todos reunieron sus tropas en sus
respectivos sitos. El Gobernador del Noroeste, el Maestro Meng, fue personalmente
al campamento, diciéndonos que esperáramos la Orden de Percusión.

Gu Yun dio un manotazo sobre la mesa: –¡Ridículo!

El soldado pensó que se estaba refiriendo a la Orden de Percusión, respondió: –


El Comandante de nuestra facción de las Águilas Negras también está diciendo esto.
No se supone que el Campamento del Hierro Negro siga el comando de la Orden de
Percusión, pero el Gobernador Meng ha dicho que el Mariscal estaba bajo arresto
domiciliario para reflexionar sobre sus acciones a puertas cerradas, por lo que nos
ha ordenado esperar por el decreto imperial…
52. Sin Límites

Gu Yun tomó la mitad restante de la botella de vino, probando la temperatura, luego


bebió un trago: “Pequeño mocos, ¿crees que no puedo lidiar contigo?”

El corazón de Gu Yun se apretó, todo ocurrió más rápido de lo que él había


imaginado, incluso innumerables veces más caótico de lo que imaginó.

La Región Occidental era muy similar a un pozo poco profundo con muchas
ranas: los pequeños países parecían un conjunto de heces de cabra, una pila en el
este, otra en el oeste, peleando cada tantos días, queriendo dominarse unos a
otros. Sin embargo, en los últimos años, con el Campamento del Hierro Negro
montando guardia a la entrada de la Ruta de la Seda, durante mucho tiempo, nadie
se atrevió a crear problemas.

Ku Cha era del tamaño del ojo de un mosquito, incluso si vendieran todo su
hierro, nunca serían capaces de comprar más de cien Tigres de Arena. Detrás de
esta acción inusual, por supuesto, habría lobos cazando, esto era tan claro como el
día.

La pregunta era: ¿cuál era la intención de las fuerzas que permanecían detrás
del Reino Ku Cha?

Gu Yun no creía que esto fuera obra de esa persona en el palacio. Li Feng tenía
un fuerte deseo de controlar, le gustaba mucho llevar a cabo las cosas de una
manera certera y segura. Nunca habría ejecutado una acción así de precipitada en
tan poco tiempo, bajo una situación en la que incluso él había tenido todo planeado
cuidadosamente.

Temía que esta vez, incluso Li Feng había sido atrapado con la guardia baja
también. Por un lado, no sabía cuál era la situación exacta en el noroeste. Por el
otro, temía que el Campamento del Hierro Negro actuara sin ordenes,
interrumpiendo el acuerdo de la corte. “La Insignia del Mariscal se encuentra
actualmente confiscado, no se concederá ninguna Orden de Percusión” se había
convertido en su excusa para para retenerlos.

Gu Yun preguntó: –¿Cuántos soldados hay en cada guarnición defensiva de los


otros países?

Águila Negra: –En la estación de los occidentales, hay al menos tres mil. Tian
Zhu estaba un poco más alejado, sólo hay mil tropas, el resto pertenecen a otros
países de la Región Occidental.

–Imposible. –Gu Yun se mordió la lengua ligeramente, y se tragó las palabras


“investiga de nuevo” de regreso, sólo para recordar que en este momento él no era
parte del ejército.

Había estado atrapado en esta ciudad del tamaño de un pozo, completamente


fuera de alcance.

–Dado que cientos de Tigres de Arena han aparecido, el otro lado debe querer
una dura batalla. Si ellos no tienen unas cuantas decenas de miles de soldados de
élite permaneciendo atrás, todo el ziliujin invertido en esas máquinas será en vano.
Incluso si no hay muchas a plena luz del día, eso no significa que no haya tropas
ocultas en la oscuridad. –Gu Yun entrecerró sus ojos, sus dedos dando ligeros
toques sobre la mesa:

–Para lidiar con la pobre caballería de Lou Lan, un equipo de Armaduras Pesadas
sería más que suficiente. Ellos reunieron un gran número de Tigres de Arena y
decenas de miles de tropas en nuestra frontera, esto no puede ser una pelea trivial
entre pequeños países en la Región Occidental.

El soldado estaba confundido: –Entonces… Entonces su subordinado regresará


de inmediato…

Gu Yun lo interceptó: –No hay necesidad, y ya es demasiado tarde.

El Águila Negra se apresuró hasta la capital desde la estación en la Ruta de la


Seda, tomándole dos días en el mejor de los casos, esto ya era una velocidad
divina. La capital prohibía el viaje aéreo, sólo pudo aterrizar en el Campamento del
Norte. Incluso si hubiera entrado a la capital esa la misma noche, cuando llegó
frente a Gu Yun, ya era el tercer día. Si fuera a regresar para mandar el mensaje,
contando tanto su tiempo de partida como el tiempo de regreso, incluso si corría
hasta morir, todavía le tomaría de cinco a seis días.

El campo de batalla cambiaba rápidamente, cinco o seis días eran más que
suficientes para que perdieran su país…

Gu Yun apretó sus dientes, ¿por qué debería estar detenido aquí en la capital
justo en este momento?

–Ve a descansar primero. –murmuró Gu Yun, –Déjame pensarlo.

El soldado Águila Negra no se atrevió a ser hablador, retirándose


obedientemente.

Gu Yun se volvió para calentarse una botella de vino, paseando de aquí para allá
en su habitación. En este pequeño lapso, su cabeza se había enfriado
completamente, encontrando gradualmente una pista, pensó: “Quizás lo peor no ha
ocurrido.”

Él estaba detenido, Shen Yi no estaba aquí. En este momento, el Campamento


del Hierro Negro en el noroeste estaba siendo liderado por He Rong Hui: el
Comandante de la facción de las Águilas Negras.

La personalidad de He Rong Hui, Gu Yun la entendía perfectamente: el hombre


era notorio por ser la persona más difícil tratar. Además de Gu Yun, incluso Shen Yi
no sería capaz de afrontarlo, él definitivamente no tendría en consideración al
Gobernador del Noroeste. Si ese Meng Ping Fei se atrevía a exhibir su poder dentro
de su campamento bajo el nombre de la Orden de Percusión, He Rong Hui
probablemente tomaría la delantera para oponerse, si no era cuidadoso… quizás
incluso se haría cargo del Gobernador Meng.

Entonces, ¿cuál sería el siguiente paso?

De pronto, alguien llamó a la puerta desde afuera, Gu Yun fue abrirla y encontró
que Chang Geng estaba parado ahí.

La mano de Gu Yun estaba sosteniendo la puerta. Tan pronto como atisbó a


Chang Geng, el corazón que acababa de calmarse comenzó agitarse de nuevo, su
estómago se retorció en un nudo: – ¿Cómo es que estás aquí otra vez?

Chang Geng: –Creo que quizás yifu podría utilizarme en este momento.

Gu Yun: –…

Chang Geng permaneció en la puerta y pregunto: –¿Puedo entrar?

Después de solicitar su permiso, se giró de lado, en una postura de


“completamente listo para irme”, mientras Gu Yun le dijera que se “marchara”, lo
obedecería inmediatamente y se desvanecería en la nada.

Gu Yun pensó: “Debí haberle debido mucho dinero a este pequeño bastardo en
mi vida anterior.”

Entonces, no pudo hacer nada más que abrirle camino para decirle al pequeño
bastardo que entrara a la habitación.

Justo ahora, Gu Yun estaba profundamente inmerso en sus pensamientos,


dejando accidentalmente que la botella de vino alcanzara su punto de ebullición
sobre la estufa. El aroma del licor se esparció en la habitación. Gu Yun intentó hacer
una conversación, levantando la botella y preguntándole a Chang Geng: –¿quieres
una bebida?

Chang Geng no le prestó atención, sacando una botella de agua hervida ya


enfriada, sentándose correctamente enseguida de un tablero de ajedrez: si fuera a
raparse la cabeza, esta imagen de él sería muy parecida a la de un monje
misterioso, más allá del reino mortal.

Chang Geng preguntó: –El Águila Negra no correría todo el camino desde el
Campamento Noroeste durante la noche sin ninguna razón, ¿hay algún cambio en la
frontera?

Gu Yun en verdad no quería que él lo supiera, diciendo vagamente: –Sólo un


pequeño problema, no es nada.

Su prestigio personal en lo militar era extremadamente alto. La ventaja de ello


era que él no hablaba dos veces, sus habilidades para controlar y su eficiencia,
ambas eran excelentes. Sin embargo, como todo lo que era demasiado extremo y
tendía ser contraproducente, esto también tenía su lado malo. Por ejemplo,
mientras Gu Yun mantuviera involuntariamente este prestigio, cuando se
enfrentaba con ciertas cosas que incluso él no podía imaginarse, tampoco tomaría la
iniciativa de hablar con los demás al respecto.

Con el tiempo, era fácil volverse terco.

Chang Geng alzó sus ojos y lo observó, pero rápidamente retiró su mirada, de
nuevo volviendo a evadir su línea de visión, porque tenía miedo de hundirse en ellos
si los contemplaba durante mucho tiempo. Tomó una pieza de ajedrez de la caja
enseguida de él, jugueteando con ella con las puntas de sus dedos. La pieza era
negra y verde, una pizca de luz destelló cuando la lámpara de vapor brilló sobre
ella.

Viendo que Gu Yun no estaba dispuesto a dar más detalles, Chang Geng
continuó su pregunta: –Los generales de las tres facciones principales pueden
manejar perfectamente las cosas por su propia cuenta, con un poco de ficción en la
frontera, no vendrían a molestarte: mi suposición es que hay al menos decenas de
miles de tropas inusuales reunidas o un problema diferente igual de grave, de otra
manera, es hermano Águila Negra no hubiera viajado de esta manera.

Gu Yun dio vueltas repetidamente a la vaporosa copa de vino caliente en su


mano, entrecerrando ligeramente sus ojos con el aroma de licor: –El Viejo General
Zhong te enseñado mucho.

–Aún hay cosas que el General Zhong nunca me enseñó, –dijo Chang Geng. –
¿en qué está pensando yifu?

–El Campamento del Hierro Negro siempre pondrá el defender a nuestra patria
como su límite final.

Gu Yun explicó: –En el caso de que ocurran incidentes imprevistos bajo


circunstancias poco claras, el Viejo He automáticamente considerará la frontera
como la línea frontal y cerrará la entrada de la Ruta de la Seda. Todos los caminos
están bloqueados, y aquellos que entren deliberadamente serán ejecutados. Si un
país vecino amistoso viene a buscar asistencia cuando el Mariscal no está ahí, el
Campamento del Hierro Negro sólo proveerá protección a lo mucho, nunca dejarán
el trabajo para movilizar tropas.
“–Los cinco mil soldados del Campamento del Hierro Negro, a menos que fueran
los mismísimos dioses quienes arribaran, de lo contrario, a quien sea que pudiera
venir, jamás serían capaces de romper con facilidad la barrera de nuestra Frontera
del Noroeste: de momento, no estoy preocupado respecto a esto, sólo estoy
pensando sobre qué acción tomarán enseguida.

Su voz era baja y gentil, y parecía ser incluso más profunda que el aroma del
licor suspendido en la habitación. Las orejas de Chang Geng no podían evitar sentir
un hormigueo, mantuvo su cabeza gacha, tratando de mantener a raya los
pensamientos distractores: –Si fuera yo, no escogería este momento para actuar en
contra de la Gran Liang.

La mirada de Gu Yun hizo una pausa sobre la pieza negra de ajedrez en medio
de sus contrastantes yemas blancas: –¿Por qué?

Chang Geng la colocó sobre el tablero de ajedrez, haciéndola resonar con


claridad.

–Porque todavía no es suficiente, –dijo, –la contradicción entre yifu y Su


Majestad no alcanzado el punto de ser como el fuego y el agua. A pesar de que te
puso temporalmente bajo arresto domiciliario en la capital, el Campamento del
Hierro Negro no ha sido disuelto, todavía continúa siendo una sólida pieza de metal.
En el caso de los enemigos extranjeros invadieran, el Emperador te pondrá de
vuelta en acción en cualquier momento. El conflicto entre el régimen y el poder
militar que ha sido intensificado en los últimos años se resolverá durante una
noche, todo lo que han estado trazando durante años será destruido.

Desde el incidente ese día en el carruaje, Chang Geng se había agudizado


súbitamente frente a Gu Yun. Ya fueran asuntos familiares o políticos, cuando
provenían de su boca, todos daban directo en el blanco sin piedad.

Gu Yun fue apuñalado por las palabras “la contradicción entre el poder político y
militar”, los dedos que habían enrojecido debido a la copa de vino caliente se
detuvieron en el aire.

Ésta era una fisura oculta muy profundo bajo la pacífica fachada de la Gran
Liang.

El Emperador Wu no tuvo un hijo, no había otra opción más que adoptar a un


niño dentro de su línea de sangre al cual pasarle el título de Príncipe Heredero. No
importa cuánto elogiara la gente al hombre por su intelecto, al final, sólo era
humano. En su momento final, el anciano había tenido su propio deseo egoísta,
dejando un poder militar que podía amenazar al Emperador y comandar a los
magistrados a su más amada hija, separando así el poder militar del régimen de la
corte.

Quizás éste haya sido el más grande error del Emperador Wu en toda su vida. Si
el Mariscal era comprensivo y estaba contento con su posición, el Emperador tenía
un gran corazón, el gobernante y el súbito podían vivir en armonía durante una
generación, pero, ¿qué pasaría en dos generaciones? ¿Tres generaciones?

En su interior, Gu Yun estaba completamente consciente de este asunto…

Un día, la contradicción entre el Emblema del Tigre Negro y el Sello del


Emperador ya no sería capaz de reconciliarse. Al final, sólo podría haber dos
salidas: “el gobernante incompetente abdicó” o “bajar el arco ya que no hay más
pájaros”.

–Creo que esto es una prueba de “dos en uno”. –Chang Geng colocó varias
piezas sobre el tablero. –Si esos extranjeros descubren de una vez que yifu está
fuera del campamento, el Campamento del Hierro Negro se convertirá de inmediato
en un montón de paja siendo comandado por la Orden de Percusión, entonces, las
tropas masivas en sus manos que parecen tigres cazando fueron preparadas para
nosotros.

“–No sólo la Región Occidental, sino también los bárbaros en el norte y el Mar
del Este quienes han estado en silencio durante muchos años. Pero esta posibilidad
es muy pequeña, el resultado más probable sería que el noroeste continúe
impenetrable, el General He encarcele al Gobernador Meng quien actualmente
retiene la Orden de Percusión…

La mirada de Gu Yun sobre él finalmente se tiñó con una pizca de asombro.

Chang Geng recibió a sus ojos con una sonrisa mitad amarga, mitad triste: –
Yifu, no te sorprendas tanto, todas las cosas relacionadas contigo, incluso volteando
de cabeza a toda la Gran Liang, no hay una segunda persona que pueda ser tan
meticulosa como yo.

Gu Yun: –…

Esta clase de joven que era inmune tanto a las tácticas duras como suaves,
especialmente problemático, era verdaderamente difícil de manejar; no podía
reprenderlo, no podía pegarle, no podía persuadirlo ni convencerlo, pero después de
ahogarse por un momento, Gu Yun tuvo una idea de repente, jugando
decisivamente su movimiento “totalmente insensato, de piel increíblemente
gruesa”, alzando su cabeza y preguntando con una expresión seria: –¿Qué? ¿Estás
provocando a tu yifu?

Chang Geng fue atrapado con la guardia baja, como lo esperaba, golpeado por
este único movimiento. Su larga manga blanca volcó un tazón de agua sobre la
mesa.

El “siempre victorioso” Mariscal Gu no le prestó atención a esta pequeña


victoria. Agitó su mano con gran gracia: –Continúa. Chang Geng volvió rápidamente
a sus sentidos, a pesar de que Gu Yun le acababa de dar un susto de muerte, al
mismo tiempo, se sintió aliviado: incluso si el cielo se caía, esta persona siempre
podía permanecer animada.

–… si yo estuviera en sus zapatos, utilizaría tropas pesadas para continuar


presionando la frontera de la Ruta de la Seda, especialmente Armaduras Pesadas y
Carros de Guerra, –dijo Chang Geng –amenazando continuamente al Campamento
del Hierro Negro, aparentando que van a atacar en cualquier momento.

–Yifu no está en el ejército, el General He será a lo mucho un puente colgante


que se queda suspendido en lo alto, definitivamente no tomará la iniciativa para
movilizar las tropas. Por un lado, te mandará una carta; al mismo tiempo, buscará
la asistencia de las áreas cercanas. Puede ser un ejército defensivo, o podría ser la
guarnición de los planos centrales.

Gu Yun levantó sus cejas.

–Cuando el Campamento del Hierro Negro emitía una solicitud de ayuda, debía
ser una emergencia, nadie lo tomaría como un asunto cualquiera, a pesar de que la
Orden de Percusión de ha aprobado desde la Frontera Sur, pero solo en unos pocos
meses, su prestigio no es suficiente para comandar a todo el país por lo que es muy
probable que el General a cargo se salte al Ministerio de Guerra y mande refuerzos.

Chang Geng contempló al tablero de ajedrez jaspeado. –Pero sí recuerdo


correctamente, cuando los bárbaros del norte atacaron al pueblo Yanhui tiempo
atrás, el ejército defensivo de la ciudad de la Frontera Norte también había sido
limpiado personalmente por yifu. Puedes decir que no situaste deliberadamente a
tus hombres dentro, pero me temo que aquellos que usan el corazón de un villano
para medir las acciones de un héroe no creerían esto.

“–Pero el Comandante de las tropas cruciales de los Planos Centrales, Cai Feng,
el Viejo General Cai, coincidentemente solía ser un subordinado del Viejo Marqués.
De esta manera, en las cinco principales regiones militares de la Gran Liang, sin
necesidad de mencionar el suroeste, Shen Yi era tu hombre. La Región Occidental
tiene al Campamento del Hierro Negro, completamente fuera de control, incluso
atreviéndose a hacer prisionero al Gobernador del Noroeste; las guarniciones de la
Frontera Norte y los Planos Centrales ignoraron la Orden de Percusión del Ministerio
de Guerra, tan pronto como el Campamento del Hierro Negro solicite ayuda, ellos
mandarán tropas inmediatamente a voluntad. –Chang Geng tomó un puñado de
piezas de ajedrez, arrojándolas todas sobre el tablero, el ruido que hacían al
dispersarse resonando.

El resto era seguro…

El Emperador Li Feng probablemente se daría más y más cuenta de que el acto


de Gu Yun sometiéndose a la Orden de Percusión fue una total “estafa”. Entonces se
usaría a sí mismo para medir a los demás: asumiendo que la mitad de su nación ya
estaba en las manos de Gu Yun.

El Emperador sería incapaz de respirar de rabia.

La mirada de Chang Geng era interminablemente profunda: –¿Escucharía yifu


mis ideas?

Gu Yun: –Habla.

Chang Geng: –Primero, manda de inmediato al Águila Negra para enviar una
carta al General Cai, informándole que no debe actuar arbitrariamente sin ninguna
orden. Incluso si el General Cai decidió movilizar tropas, primero tiene que ajustar
la formación, preparando medicinas y raciones. Si mandáramos el mensaje justo
ahora quizás todavía esté a tiempo.

Gu Yun lo cuestionó de inmediato: –¿por qué no mandar una carta al Ejército


Defensivo de la Frontera Norte?

Chang Geng dijo, con su expresión inalterable: –Porque yifu sólo tiene un Águila
Negra, sólo podemos hacer una apuesta en este juego de azar.

“–En vista del hecho de que incluso alguien como yo puede darse cuenta de que
es muy probable que los bárbaros del norte asedien en esta oportunidad caótica
para obtener ventaja, estoy seguro de que el General He también comprenderá
esto, por lo que hay una gran probabilidad de que se salte la solución más cercana
a su alcance por algo un poco más lejano y busque la asistencia de la guarnición de
los Planos Centrales.

“–Después de regresar al noroeste, el Águila Negra debe avisar al General He el


no ser impaciente, no hay necesidad de que él escuche el mandato de la Orden de
Percusión, pero definitivamente no debe ofender demasiado al Gobernador del
Noroeste.

Gu Yun: –¿Tercero?

–En tercer lugar, –dijo Chang Geng lentamente. –quisiera pedirle a yifu que
aproveche este momento mientras las noticias de la Ruta de la Seda aún no han
alcanzado la capital para encontrar una razón para regresar por completo la Insignia
del Mariscal. Expresa claramente que ya no continuaras envuelto con los asuntos
militares; al mismo tiempo, comunícate con el Emperador, sólo necesitas decir que
la seguridad del noroeste es de gran importancia, antes de irte, ya tienes que haber
explicado todo a tus subordinados: sin la Insignia del Mariscal, los tres
comandantes de las tres fracciones no tienen permitido actuar precipitadamente
ante ninguna situación. A las tropas del noroeste no les puede faltar su líder ni
siquiera por un día, solicitando al Emperador encontrar a alguien para tomar el
puesto tan pronto como sea posible.
Dando un paso hacia atrás, esquivando el borde afilado mientras evitaba que He
Rong Hui cometiera una ofensa.

De hecho, Chang Geng todavía quería decir: “Este no es el mejor plan, sólo
puede ser usado para tratar la rama, pero no para curar la raíz”. Sin embargo, su
instinto le dijo que Gu Yun no quería escuchar esas palabras, por lo que tuvo que
tragárselas de vuelta.

Gu Yun se quedó en silencio durante un largo rato después escuchar esto.

De pronto, sus pensamientos corrieron muy lejos, y no pudo evitar pensar en el


niño al que había recogido de entre las fauces del lobo en medio de una ventisca
tan blanca como plumas ese año.

Antes, Shen Yi le había mentido a Chang Geng diciéndole que todo fue sólo una
coincidencia. Pero en realidad no lo era.

En ese entonces, ellos ya tenían sus propios hombres en la Frontera Norte.


Después de que Gu Yun aceptó el decreto real, en realidad encontró primero a Xiu
Niang. Después de descubrir su conexión con los bárbaros, decidió no actuar con el
fin de evitar afectar el gran esquema de las cosas.

Gu Yun todavía era joven en ese entonces, sus formas de manejar las cosas
eran más o menos inmaduras. Sólo poniendo sus ojos sobre los bárbaros, había
olvidado la orden del anterior Emperador de regresar rápidamente a la capital
después de encontrar al pequeño príncipe, permitiendo descuidadamente que
Chang Geng corriera fuera de las puertas de la ciudad. Sólo entonces se apresuró a
perseguirlo junto con Shen Yi en un estado de pánico.

Incluso si Gu Yun cerraba sus ojos ahora, todavía podía ver claramente la
imagen de la apariencia de Chang Geng en ese entonces: una pequeña cosa
cubierta con heridas, flaco y hecho puros huesos, en medio de la nieve y los lobos,
de alguna milagrosa manera había resistido hasta que ellos llegaron.

Gu Yun lo habían envuelto en su túnica exterior, era lo suficientemente ligero


para cargarlo con un solo brazo. Podía sentir como si estuviera sosteniendo aún una
pequeña ave moribunda, temiendo sofocarlo con ejercer incluso la más ligera
fuerza.

El tiempo fluye como el agua, tan pronto como miró hacia otro lado durante un
instante, el chico ya había crecido tanto.

Chang Geng vio que se quedó en silencio durante mucho tiempo sin responder,
no pudo evitar preguntar: –¿Yifu?

Gu Yun alzó ligeramente su cabeza, su expresión bajo la luz de la lámpara casi


pareció ser gentil durante un breve momento, El corazón de Chang Geng latió con
fuerza.

Quizás fue la sangre que había vomitado Chang Geng cuando su ira estaba
desatada o debido al desastre que había pasado en los últimos días, en resumen, a
pesar de que Gu Yun sentía que el asunto era ridículo, inútil y problemático al
mismo tiempo, pero contrario a lo que imaginó, no se enfureció tanto como se lo
esperaba.

Gu Yun: –Lo sé, deberías irte a descansar primero.

Chang Geng escuchó su orden despachándolo, levantándose de inmediato para


irse.

Gu Yun: –… Espera.

Bajo sus ojos y pareció titubear un poco: –Tú me dijiste en esa ocasión, que
puedes hacer lo que sea que yo quiera, ¿es correcto?

Los dedos de Chang Geng que originalmente se dirigían a abrir la puerta se


quedaron suspendidos en el aire, enroscándose ligeramente.

Gu Yun: –No quiero que te vayas lejos, tampoco quiero que te fuerces a ti
mismo. Yifu sólo quiere que seas feliz y estés bien.

Chang Geng se quedó como muerto por un momento, luego huyó sin decir una
palabra.

Gu Yun tomó la mitad restante de la botella de vino, probando la temperatura,


luego bebió un trago: “Pequeño mocoso, ¿crees que no puedo lidiar contigo?”
53. Aliviar

Gu Yun en verdad lo entendía bien: cuando se trataba de ciertas cosas, entre más
evasivo se era, más parecía un tabú, seria mas toxica. Él, sencilla y generosamente,
lo dejo ver todo lo que quisiera: de todas formas, en realidad no había nada bueno
para ver.

Cuando Chang Geng llegó, sus pasos eran firmes, todo estaba en orden, el
mundo entero parecía estar en sus manos. Cuando se iba, se había convertido en
una pasta con forma humana, sin saber con cuál pie pisar primero para salir por la
puerta.

En la noche oscura cuando la calidez se tornó frialdad, el aliento que pasaba


dentro y fuera de su pecho parecía una flama violenta.

Chang Geng voló de vuelta a su patio con pánico, inhaló y recargó su frente
contra la marioneta de entrenamiento con espada en el patio trasero.

Después de que hubieron pasado varios años, esta marioneta de hierro ya


encontraba fuera de servicio y ya no podía usarse. Es solo que Chang Geng no
estaba dispuesto a deshacerse de ella, por lo que la dejó quedarse en el patio como
una decoración para colgar linternas.

Su fría superficie rápidamente enfrío el pecho ardiente de Chang Geng. Alzó la


mirada a su gran compañero, rememorando los viejos recuerdos de su juventud.

Recordó que él solía dejarla cargar una canasta en la que empacaba el desayuno
cada día, entonces un chico y una marioneta correrían deseosos hacia las
habitaciones de Gu Yun, escuchando sus interminables discursos de norte a sur.

Y cuando se prepararon para el cumpleaños de Gu Yun, habían envuelto todo su


cuerpo con ridículos listones y sedas, dejándola cargar un tazón de fideos que no
lucía para nada apetitoso para desearle a esa persona un feliz cumpleaños…

Pensando en ello, Chang Geng no pudo evitar sonreír un poco, todos sus
recuerdos alegres y cálidos estaban relacionados con Gu Yun.

Chang Geng colgó la lámpara en su mano sobre uno de los brazos de la


marioneta, luego palmeó afectuosamente el engranaje expuesto en su espalda.
Recordando las dos oraciones de Gu Yun en ese momento, suspiró, sus ojos se
oscurecieron.

Había asumido que Gu Yun podría estar furioso, o quizás lo persuadiría


repetidamente. No esperaba que Gu Yun mostrara tal actitud.

Gu Yun había presentado claramente su opinión de forma pacífica: “Sigo siendo


tu yifu, aún te quiero muchísimo, no importa lo que pienses en tu interior, para mí,
todo será lo mismo que antes. Perdonaré cualquier ofensa, todas tus palabras, no
me lo tomaré a pecho. No puedo corresponder a tus deseos que van contra el orden
normal, pero también creo que un día regresaras el camino correcto.”

Chang Geng escribió “sin deseos” sobre su cuerpo, y Gu Yun le dio a él una
respuesta “tan sólida como una roca, completamente inamovible.”

–Ha usado toda esta atención conmigo. –dijo Chang Geng con una sonrisa
amarga, – Deberías haberte guardado algo de tus deseos personales enfrente de
esa persona en el palacio.

Chang Geng sabía por qué de pronto Gu Yun no continuó sus palabras, no era
para nada porque él estuviera siendo una molestia, de ahí que Gu Yun quisiera que
se fuera antes: sino porque había adivinado más o menos cuáles serían sus
siguientes palabras, sugiriéndole eufemísticamente no mencionarlas.

En la actualidad, esquivar el borde era el plan más pequeño, el mejor paso a


tomar enseguida era rebelarse: usando el poder militar para controlar y reemplazar
el poder político, y de ahí en adelante, los asuntos políticos y militares serían
capaces de unirse como uno solo.

Si hubiera un ramo de fuerza que pudiera mandar tropas al extranjero en


cualquier momento, las leyes concernientes a las rutas marítimas y la Ruta de la
Seda entonces sería libres para ser modificadas a su mejor interés. En ese
momento, la Gran Liang sería capaz de avanzar y retroceder a voluntad, y el
prestigio se extendería a lo largo y a lo ancho, entonces podrían ser lo
suficientemente tolerantes para dejar ir la prohibición de ziliujin.

Pero era una lástima que debajo de la impropia piel de Gu Yun, bajo la
resolución para matar, se escondían los siempre virtuosos y nobles huesos que
podrían soportar cualquier viento y tormenta: nunca sería capaz de cometer tales
actos para tomar el control del trono y robarse el país.

Chang Geng caminó lentamente dentro de su habitación. En este momento, el


sonido familiar del batir de las alas de un ave flotó en el aire. Chang Geng extendió
su mano y atrapó al desgastado pájaro de madera. Lo abrió para encontrar una
carta de Chen Qing Xu.

Era raro de su caligrafía el ser así de desordenada y sucia, Chang Geng se las
arregló para descifrar lo que estaba escrito con mucha dificultad: “He descubierto la
fuente del veneno en el cuerpo del Mariscal. Si puedo encontrar la receta secreta,
un antídoto puede ser creado.”

Los pasos de Chang Geng se detuvieron.

Sin embargo, su éxtasis todavía no había tenido la oportunidad de levantarse


cuando vio la siguiente oración de Chen Qing Xu: “Pero sus ojos y oídos han estado
dañados durante muchos años, incluso ataca al veneno con veneno, el efecto se ha
estado acumulando durante un largo tiempo. El veneno puede ser curado, pero la
depresión es difícil de tratar, Su Alteza, prepárese por favor.

Otra línea le seguía, su escritura era incluso más desordenada: “Sospecho que
éste es el secreto desconocido por las personas ajenas a la diosa bárbara. Puesto
que la última diosa había entrado al palacio como un acto de paz, ha sido difícil
encontrar más pistas desde fuera del país. Si es conveniente, puede intentar buscar
una o dos en el palacio prohibido.”

Chang Geng leyó de principio a fin, luego enrolló la carta y la quemó por
completo, su corazón se hundía.

El Marqués del Orden había estado en el campo de batalla por varias


generaciones, sus contribuciones eran increíblemente grandes, la mansión del
Marqués también era un regalo especial del monarca. Cuando uno miraba hacia
arriba desde el pequeño patio donde vivía Chang Geng, uno podría distinguir el
magnífico techo curvo y dorado del palacio bajo la luz de la luna. Chang Geng
observó intencional y, a la vez, intencionalmente en dirección al palacio. Parecía
haber una oleada de viento y un trueno en sus ojos.

Sólo destelló por un breve momento, al instante retrocedió de vuelta su interior,


indetectable.

Temprano a la mañana siguiente, Gu Yun en verdad siguió el consejo de Chang


Geng, mandando su disculpa escrita al palacio.

Primero expresó su propio progreso reflexionando sobre sus acciones y


reconoció sinceramente su error con el Emperador, entonces declaró que su vieja
lesión había reaparecido, temiendo que fuera difícil manejar la responsabilidad,
solicitó al Emperador tomar de vuelta su Insignia de Mariscal.

La enfermedad era una excusa comúnmente vista, pero sorpresivamente, esta


solicitud del -Marqués del Orden no parecía para nada como una excusa: para que
él usara su propio estilo de caligrafía Kai que se había hecho algo de renombre por
sí mismo entre la gente común para enlistar todos los detalles relacionados con la
transferencia de asuntos militares; y finalmente, estipulando una absurda solicitud
para mover la ubicación de su arresto domiciliario hacia los suburbios de la capital.

Las palabras elegantes no podían ocultar el significado oculto entre líneas: “Ya
he reflexionado sobre mis acciones, déjame salir a divertirme.”

Esta solicitud llevaba el estilo del Marqués del Orden, teñida con un toque de
arrogancia y honestidad, uno podría decir con solo darle un vistazo que sin duda no
era el trabajo de un consejero escribiendo en su lugar.

El Emperador Long An retuvo esta solicitud durante un día, no la abrió a


discusión, pero tampoco la aprobó. Al día siguiente, mandó como presente muchas
hierbas valiosas para mostrar su gracia, levantando la orden de arresto domiciliario:
esto podría ser considerado como una aquiescencia a la renuncia de Gu Yun. Para
expresar respeto, no buscó a alguien para reemplazarlo, únicamente dejando la
Insignia de Mariscal suspendida en el aire. Luego usó palabras cálidas para
tranquilizar, declarando que después de que el Marqués regresar a la corte tras su
recuperación, la Insignia de Mariscal le sería devuelta.

En la mañana del mismo día, Li Feng de alguna forma había sacado un libro que
había leído en su juventud, una nota de caligrafía cayó desde el interior. Comparada
con la solicitud escrita sobre su escritorio, la escritura era ligeramente más juvenil,
en ciertas partes de la transición entre caracteres, la falta de fuerza en la muñeca
parecía mostrarse, pero el potencial de lo que estaba por venir ya podía ser visto.

Li Feng recogió la nota y la miró con detenimiento, luego le preguntó


repentinamente a Zhu Pie Pequeño en un tono de voz ligeramente asombrado: –
¿Sabes quién escribió esto?

Zhu Pie Pequeño fingió estar confundido: –Eso es… Este viejo sirviente no
entiende si esta escritura es buena o mala, pero dado que es preservado por Su
Majestad, ¿debe provenir de la mano de un artista famoso?

–Tu boca es tan dulce: pero en verdad puede ser considerado como el trabajo
de una persona famosa. Esto fue escrito por el tío Shiliu. – Li Feng puso la nota
suavemente sobre la mesa, alisándola con un pisapapeles. Pareció rememorar el
pasado, sus ojos mirando a la lejanía:

–Cuando era joven, no practiqué caligrafía diligentemente y fui reprendido por


mi Padre Real. Cuando el tío supo sobre esto, se quedó despierto durante toda la
noche, me trajo una pila de notas de caligrafía de muestra…

En esa ocasión, los ojos de Gu Yun ya no estaban bien, eran incluso peor
durante la noche, incapaces de ver nada. Sólo podía usar el cristal Liuli. Después de
una noche de trabajo duro, sus ojos se habían vuelto rojos, mostrando un par de
ojos de conejo al día siguiente, incluso intentando mostrar una expresión de total
seriedad en frente de ellos.

Li Feng continuó, recordando los viejos días, su tono teñido con nostalgia,
murmurando para sí mismo: –Decir que el tío fue tan introvertido en su infancia, no
le gustaba para nada estar cerca de la gente. En verdad está lejos del presente…Ah,
sí, ¿dónde se encuentra ahora?

Zhu Pie Pequeño replicó: –Escuché que había ido a las aguas termales en el
norte para recuperarse.

Li Feng no pudo sino reír: –¿En verdad salió a divertirse? Olvídalo… Acaban de
mandarnos té primaveral de Jiangnan, ve a pedirle a alguien que le dé un poco.
Cuando regrese, dile que me escriba un rótulo para mi palacio en el norte.

Zhu Pie Pequeño respondió con prontitud, no necesitaba mencionar nada más:
sintió que esto ya era suficiente.

En la tarde del mismo día, la estación de guardia del noroeste mandó una carta
expedita de mil trescientos kilómetros, declarando que había cambios inusuales en
la frontera, el Campamento del Hierro Negro se rehusó a escuchar la Orden de
Percusión, y detuvo al gobernador Meng, y así consecutivamente.

El Emperador Long An estaba recordando los viejos días. Recogió el asunto y


luego lo dejó suavemente. Sólo mandó personas a regañar a He Rong Hui por
ignorar las leyes, recortándole poco de su salario como castigo sólo por hacer algo,
dando instrucciones al Campamento del Hierro Negro para continuar resguardando
estrictamente la frontera.

No fue fácil para Chang Geng encontrar el momento correcto para ir a las aguas
termales en los suburbios del norte para poner al tanto a Gu Yun con lo que le
seguía, sólo para ver que Gu Yun estaba envuelto en una bata de baño, con sus dos
pies remojándose en las aguas termales, una copa en mano y dos hermosas
camareras a su lado masajeando sus hombros, tan dichoso como si viviera en el
paraíso.

Gu Yun uso la excusa de irse para recuperarse, y permaneció fiel a sus palabras,
se estaba “recuperando” de todo corazón.

Éste medio sordo no fue capaz de escuchar a nadie entrar, alzando su cabeza
para murmurar algo a la joven señorita enseguida de él. No había forma de saber lo
que dijo, la camarera no habló, sólo rio, su rostro sonrojándose de un color rojo
brillante.

Chang Geng: –…

Gu Yun vio que el rostro ruborizado de la camarera era muy adorable, casi
queriendo alzar su mano para tocarlo. La mano sólo se había levantado a medio
camino. Entonces vio a las dos chicas presentar cortesía rápidamente hacia alguien,
y la retiró automáticamente.

Gu Yun no fue capaz de ver quién había llegado cuando se volvió, buscando
alrededor a su cristal Liuli y colocándolo sobre el puente de su nariz.
Al ver a Chang Geng, este viejo, pero impropio personaje no se sintió para nada
avergonzado, incluso llamándolo felizmente para que se acercara, levantándose
perezosamente: –No he sido capaz de descansar durante un largo tiempo, todos
mis huesos crujieron por estar acostado.

Chang Geng: –… ¿Quizás no crujieron sólo por acostarse?

En cuanto estas palabras dejaron su boca, se arrepintió instantáneamente

–¿Huh? – Gu Yun no pareció escucharlo, preguntando con un rostro perplejo, –


¿qué?

De alguna forma, Chang Geng recordó que esta persona podría siempre no
escuchar lo que no quería oír cuando él y Shen Yi estuvieron viviendo como
ermitaños encubiertos en el pueblo de Yanhui.

Originalmente, él ya era un experto en hacerse el tonto. Algunas veces


pretendiendo no escuchar, era incluso más poderoso, como un tigre con alas.

El Marqués del Orden: el ajo² número uno de la Gran Liang, le preguntó


alegremente: –Cierto, ¿trajiste mi medicina? En la noche, te llevaré a Xue Mei Zhai
en la parte de atrás. Hay unas cuantas cantantes nuevas que acaban de llegar. Se
dice que ellas estarán compitiendo por el lugar número uno en la torre Qi Yuan al
final del año, vayamos a sondearlas por adelantado.

Chang Geng pensó que cómo Gu Yun le había dicho que llevar a su medicina con
él, debería ser un asunto urgente. Por lo que resultó, era porque los oídos sordos no
eran lo suficientemente buenos para disfrutar del vino de flores, dejó salir
instantáneamente una sonrisa para nada divertida: –La medicina contiene tres
partes de veneno, cuando no sea nada urgente, yifu debería beberla menos.

Gu Yun le dio le dio una respuesta es completamente irrelevante: –Mnm, bien,


qué bueno que la trajiste, el agua es muy agradable aquí, ven a tomar un baño
para relajarte.

Chang Geng: –…

Ya no quería razonar con él. –El Emperador ya recibió el reporte de la Línea del
Noroeste. Todo está seguro, puedes descansar tranquilo.

Gu Yun asintió lentamente: –Mm… ya has venido aquí, ¿no vas a darte un baño
por un rato conmigo?

–… No, –dijo Chang Geng, su expresión fría como el hielo. –disfrútalo por tu
cuenta.

Gu Yun chasqueó su lengua decepcionado, entonces, sin sentirse para nada


avergonzado frente a Chang Geng, sintiendo que no había nada de qué sentirse
avergonzado, se desvistió tranquilamente y se metió directo en el agua.

Chang Geng fue atrapado con la guardia baja y retiró su mirada rápidamente.
No había ningún lugar sobre el cual colocar sus ojos, tomó una copa de vino,
dándole un trago como para ocultar algo. Sólo después de que sus labios la tocaron
fue que recordó: ¡esta era la copa de Gu Yun!

Se puso de pie torpemente y casi tira la pequeña mesa. Dijo secamente: –Sólo
vine a informar a yifu, es bueno que sepas, yo… yo tengo que hacerme cargo de
algunas cosas, me retiro primero.

–Xiao Chang Geng. –lo llamó Gu Yun, haciendo a un lado el cristal Liuli que ya
había sido empañado por el vapor caliente, su línea de visión estaba ligeramente
desenfocada, pero todavía lucía como un rey dragón mandando sobre el agua,
recargándose en la orilla, dijo descuidadamente, –Ambos somos hombres, tengo lo
que tú tienes; lo que tú no tienes, yo tampoco lo tengo, no hay nada nuevo.

Chang Geng contuvo su aliento y finalmente alzó su mirada. La figura de Gu Yun


era un poco indistinta, pero las cicatrices eran terriblemente impresionantes. Una de
ellas cruzaba su pecho bajo su cuello, haciendo que su que la parte superior de su
cuerpo, casi parecía como si él hubiera sido dividido en dos y luego lo hubieran
cosido junto de nuevo.

Gu Yun en verdad lo entendía bien: cuando se trataba de ciertas cosas, entre


más evasivo se era, más parecía un tabú, sería más tóxico. Él, sencilla y
generosamente, lo dejó ver todo lo que quisiera: de todas formas, en realidad no
había nada bueno para ver.

–Todo el mundo tiene sentimientos profundos por su familia, no sólo tú, también
yo. – dijo Gu Yun.

“–Mi padre es un animal viviente. Sólo sabía cómo reunión a un grupo de


marionetas de hierro para que me persiguieran. La primera persona que sostuvo mi
mano, enseñándome a escribir fue el anterior Emperador. La primera persona que
me convenció de tomar la medicina y me dio fruta confitada después también fue el
anterior Emperador.

“–Cuando era joven, también sentía que él era el único que alguna vez me había
amado. A veces, cuando esta clase de sentimientos se vuelve muy profundo, podría
dar a luz a alguna ilusión. Pero después de que pase este periodo de tiempo, estará
bien, entre más lo dejes pesar en tu corazón, más sobrecogido te sentirás, más te
enredará.

Chang Geng abrió su boca, pero Gu Yun usó el ser medio sordo como cubierta
de para ignorar lo que fuera que pudiera decir y continúo: –Yifu sabe que eres un
buen niño, pero que agobias con demasiada facilidad. Déjalo todo ir, quédate aquí
conmigo por dos días. Viviendo como un viejo monje durante todo el día, ¿qué bien
te hará? Hay tantos paisajes hermosos, innumerables cosas interesantes que
experimentar, no seas terco.
54. Impacto

En este momento, una tormenta mucho más grande se estaba acercando a la


brillantemente iluminada capital sin advertencia.

Chang Geng permaneció tenso durante largo tiempo, luego, caminó hacia
delante hasta la orilla de las aguas termales, arrodillándose lentamente, mirando
detenidamente al montón de heridas y cicatrices sobre el cuerpo de Gu Yun.

Con el paso de los años, se había acostumbrado que el Hueso de la Impureza lo


despertara en medio de la noche, y en cada ocasión, siempre pensaría en Gu Yun.

Chang Geng había preferido la tranquilidad desde que era un niño. En ese
entonces, a menudo sentía que era imposible razonar con este yifu demasiado
animoso. Más tarde, después de que lo medito más y más, repentinamente tuvo
una pregunta extraña: “Gu Yun… ¿Cómo llegó a convertirse en esta clase de
persona?

Pensándolo, él mismo era el único hijo del Viejo Marqués y de la Primera


Princesa, debió haber sido el noble más arrogante de todos, que tan prestigioso y
valioso podría ser su estatus.

Perdió su vista y su oído súbitamente cuando era un niño pequeño, fue obligado
por el látigo de su padre a correr hacia delante. Las alas todavía no habían crecido
por completo habían sido hechas jirones por las heridas, e incluso había tenido que
soportar la pérdida de su madre y su padre. La gloria del pasado del Campamento
del Hierro Negro del pasado ahora se tornaba increíblemente sombría, siendo
atrapado en las profundidades del palacio prohibido… Si una persona sufre
demasiado daño en su juventud, incluso si no se vuelve frío y negativo, al menos no
se convertiría en alguien tan juguetón.

Cuando se trataba de este asunto, Chang Geng lo había experimentado por sí


mismo.

A veces, era difícil para él imaginario: ¿cuántas capas de heridas deberían


sobreponerse para pulir a una persona así?

Chang Geng de pronto se sintió increíblemente detestable: ¿por qué tuvo que
nacer diez años demasiado tarde, sin tener la oportunidad de sostener con fuerza la
pequeña mano infantil de esta persona en medio de espinas provenientes de todos
lados? Tan sólo por esta razón, sintió que tendría celos de Shen Yi durante toda su
vida.

Como si el demonio le hubiera cegado los ojos, se movió hacia delante,


apartando el largo cabello húmedo de Gu Yun que se desparramaba por todos
lados, tocando cuidadosa y vacilantemente la cicatriz que cortaba a través de su
pecho.
–Ouch… –Gu Yun sintió un hormigueo en su cuero cabelludo con su toque,
moviéndose rápidamente para ocultarse: –estoy tratando de hablar razonablemente
contigo, ¿cómo es comenzaste a ponerte a toquetear con tus manos?

Chang Geng preguntó, su voz ronca: –¿Cómo obtuviste esta?

Este hombre sordo no fue capaz de escucharlo al principio. Chang Geng agarró
su mano y lo escribió de nuevo en su palma.

Gu Yun fue tomado por sorpresa, por un momento incapaz de recordarlo.

Chang Geng limpió el vapor sobre su cristal Liuli y lo puso de vuelta sobre la
nariz de Gu Yun. Lo miró profundamente a los ojos y dijo a través de lenguaje de
señas: «Yifu ¿podemos confesarnos honestamente una cosa el uno al otro?»

Gu Yun frunció el ceño.

Chang Geng: «Tú tienes sentimientos profundos por el anterior Emperador,


¿quieres besarlo, abrazarlo e involucrarte íntimamente con él de por vida?»

Gu Yun estaba impactado: –¿Qué?

No pudo evitar el recordar el anciano rostro arrugado del anterior Emperador


siempre fundido en capas de tristeza, y sintió escalofríos alzándose por todo el
cuerpo.

–Muy bien, ya has respondido, mi turno. –Chang Geng dijo entonces con una
expresión de corazón puro: –Yo quiero.

Gu Yun: –…

Le tomó un momento entender el significado del “yo quiero” de Chang Geng. La


primera ola de escalofríos todavía no había remitido, pero la siguiente ola ya se
había elevado, sus vellos erizándose de golpe como si fuera un erizo.

–No hay un solo instante en el que no quiera, incluso en mis sueños,


especialmente justo ahora… Hay muchas otras cosas que quiero, y me temo que
sólo ensuciarían los oídos de yifu, no las mencionaré. –Chang Geng cerró sus ojos,
ya sin mirar más a Gu Yun, continuó haciendo señas: «Si no me sumergiera tan
profundo, ¿cómo sería digno de las palabras ‘sucumbir a la locura’?»

Gu Yun se quedó sin palabras durante un largo rato, sólo arreglándoselas para
responder después de un tiempo, su voz seca: –… Deberías ir a leer más escrituras
con los monjes.

Chang Geng: –Hubiera sido grandioso si me hubieras dicho esas palabras cinco
años atrás, quizás hubiera sido capaz de dejarlo ir y lo que ocurrió hoy no hubiera
ocurrido.
Sin embargo, tantos días y noches habían pasado, tantas pesadillas y tanto
fango que sólo podían ser enfrentados recitando el nombre de Gu Yun.
Repetidamente, él había estado bebiendo veneno para saciar su sed…

Ya era demasiado tarde.

El Marqués del Orden que era lento y siempre estaba medio latido por detrás
todavía no había vuelto en sí, pensando sorprendido para sí mismo en sus adentros:
“¡Y yo todavía asumía que eras sólo un pequeño mocoso cuya boca todavía
apestaba leche!”

–Entonces, para mi siguiente pregunta, –Chang Geng cerró sus ojos con fuerza.
–¿piensa yifu que soy repugnante?

Gu Yun se quedó en silencio por un largo tiempo. Las pestañas de Chang Geng
temblaron violentamente, ambas manos se apretaron involuntariamente dentro de
sus mangas: la reacción física de Gu Yun en ese momento era inconfundible, su
evidente incomodidad se había mostrado claramente en su piel de gallina.

Gu Yun podría entender su corazón, pero quizás nunca entendería sus deseos.

Chang Geng escuchó el sonido del agua, Gu Yun había subido a la orilla y se
había puesto su ropa.

Gu Yun suspiró, extendió su mano y le dio una palmadita al hombro de Chang


Geng, respondiendo tranquilamente con una evasiva: –Sabes que eso es imposible.

Los labios de Chang Geng se curvaron ligeramente hacia arriba, quizá fue con la
intención de mostrar una sonrisa desenfadada, solo pudo responder con un susurro:
–Lo sé, no lo haré difícil para yifu.

Gu Yun se sentó a su lado, y por un rato, sintió que era un poco más lento.
Estaba a punto de hablar…

Repentinamente, pudo sentir que había una corriente de viento inusualmente


aguda encaminándose, apuntando a su espalda. La copa que Chang Geng había
colocado a un lado reflejó el destello del brillo de un eje afilado. Gu Yun no había
tenido tiempo de reaccionar, pero Chang Geng ya se había precipitado hacia él.

Chang Geng lo sujetó y rodó a un lado, apretando sus brazos. Al mismo tiempo,
la aguda nariz de Gu Yun pudo captar el ligero aroma de la sangre.

Una flecha con vapor blanco que todavía no se había disipado de su cola pasó
rozando a Chang Geng, desgarrando sus largas mangas, revelando la piel herida
adentro.

Chang Geng miró hacia arriba. Fuera de las tranquilas aguas termales, un
marcado color metálico pasó destellando: ¡era una Armadura Ligera!
Las aguas termales y el Campamento del Norte estaban a tan sólo unos ocho
kilómetros de distancia, incluso si uno no tenía que apresurar a su caballo, llegaría
en un momento ¿De dónde provenía este asesino?

El asesino no tuvo éxito de su primer movimiento, pero todavía no se daba por


vencido.

La fuerte puesta de sol había caído en el oeste, el asesino quien acababa de


disparar la flecha saltó sobre el muro del patio trasero.

Vapor blanco emergió por debajo de sus pies y, como un relámpago, apareció
frente a ellos en un abrir y cerrar de ojos. Gu Yun empujó a un lado a Chang Geng,
extendió su mano y sacó una espada debajo de la pequeña mesa donde estaba el
vino, cruzando al instante dos movimientos con el asesino.

Las habilidades de Gu Yun fueron pulidas por enfrentarse sin armas contra las
marionetas de hierro. Aunque la Armadura Ligera quemaba ziliujin, no le prestó
ninguna atención. Sin embargo, después de dos movimientos, Gu Yun retrocedió de
pronto: estaba sorprendido de encontrar que su mano estaba temblando, agobiada
por el peso de la espada de acero.

Chang Geng pudo notar con un vistazo que algo estaba mal. Extendió su brazo
hacia a él y agarró su muñeca, tomando prestada la espada en su mano,
apuñalando precisa y ferozmente al asesino desde la mandíbula. La punta de la
espada penetró directamente a través de la máscara de hierro del asesino, la
sangre salió a borbotones.

Chang Geng no lo miró. Sus dedos se deslizaron de inmediato para tomar el


pulso de Gu Yun, diciendo en voz baja: –Alguien te ha envenenado.

El pecho de Gu Yun se sentía entumido, su corazón bombeaba salvajemente en


su interior. Dejó salir un gemido, incapaz de respirar por un momento. La sensación
de entumecimiento se extendió rápidamente a través de todos sus miembros,
provocando que incluso alguien como él mismo, que no puede ver ni oír, se tensara
considerablemente.

–No es nada, –Gu Yun jadeó en busca de aliento. –Me temo que aún no
terminado, tú…

Su boca de cuervo acababa de terminar de hablar cuando una docena de


Armaduras Ligeras aparecieron en lo alto del muro. Al mismo tiempo, los soldados
vigilando fuera también habían sido alertados, cargando hacia delante.

No había forma de decir qué es lo que estaba pasando por la mente de esos
asesinos. No huyeron incluso después del intento fallido, continuando para
enfrentarse con los guardias.
Los guardias de la Mansión del Marqués eran soldados retirados del campo de
batalla, no podían ser comparados con los guardias de una casa ordinarios,
avanzando y retrocediendo con precisión, extremadamente móviles. Chang Geng
observó al campo de batalla que se había inclinado completamente hacia un lado,
ayudando a Gu Yun a un lado: –Yifu…

Gu Yun alzó un dedo hacia su boca y le palmeó el hombro, sostuvo gentilmente


su brazo herido y le señaló que se hiciera cargo de sí mismo primero.

Chang Geng no le prestó atención, se arrodilló a un lado y sujetó la muñeca de


Gu Yun. En este momento, su pulso regresó a su orden. Chang Geng intentó
estabilizar su mente, recordando que el mismo Gu Yun parecía un frasco de
medicina, su resistencia a las drogas era mucho más fuerte que la de una persona
promedio.

No sería fácil noquearlo por completo. Quizás, un momento atrás, al estar


sumergido en agua caliente, su efecto lo había golpeado.

En este momento, se escuchó un fuerte ruido en el patio trasero. La totalidad de


la villa de la montaña se sacudió. Incluso el medio muerto Gu Yun fue capaz de
oírlo.

Solo tomó un momento, los asesinos ya habían sido derrotados por los bien
entrenados guardias familiares. Cuando el Comandante ordenó que los arrestaran,
¡todos los asesinos atravesaron simultáneamente la caja dorada en sus Armaduras
Ligeras y explotaron!

Gu Yun entrecerró sus “no tan útiles” ojos, bajando su voz: –Soldados suicidas…

El comandante instruyó a gente para apagar el fuego mientras corría hacia Gu


Yun: –Su subordinado es incompetente, el Marqués y Su Alteza por favor retírese
primero.

Gu Yun no dijo nada, parecía como si su mente estuviera en algún lugar muy
lejano.

Durante un tiempo, sus viejos recuerdos que han desvanecido con el paso de los
años fueron arrancados cruelmente, su sangre corría como agua, mostrando sus
colmillos, surgiendo despiadadamente frente a él: entre más profundo en el tiempo
algo se encontraba, sería más claro

Ese año, el viento que sopla estaba envuelto de intensiones asesinas, el hierro
negro cubría la vista, cerca y lejos se encontraba la escena de un pastizal marchito
y monótono, parvadas de buitres revoloteaban cuando se cabalgaba a través del
pasto alto, sólo tomaba unos cuantos pasos para pisar sobre huesos blancos todavía
marcados con la impresión de los dientes de las bestias.
Él pequeño Gu Yun, que aún no había alcanzado la altura de una mesa, estaba
siendo castigado por el viejo Marqués por un error insignificante. Tenía que
mantenerse de pie dentro del campamento y no tenía permitido comer su
desayuno. Cualquier soldado que pasara por ahí no podía evitar reírse al verlo,
provocando que las lágrimas del niño, cuyo orgullo ya era inmenso desde temprana
edad, fueran suprimidas en su interior, preferiría morir antes que dejarlas caer.

En ese entonces, la guerra se había calmado, el tributo de ziliujin de las


dieciocho tribus ya había entrado en el tesoro nacional, a la diosa se le había
otorgado el estatus de la Consorte Real. Todo debería haber sido pacífico…

Súbitamente, un guardia que patrullaba cayó al lado del pequeño Gu Yun sin
ninguna advertencia. Él estaba usando una Armadura Pesada, su cuerpo no tenía
ninguna herida. Los guardias en el campamento entonces colapsaron uno a uno, el
sonido de la pelea y los gritos llegaron abruptamente desde exterior. El pequeño Gu
Yun nunca se había encontrado con una escena tan terrorífica antes.
Momentáneamente aturdido por el miedo, quiso buscar un arma instintivamente.

Pero él era demasiado pequeño, incluso con ambas manos, no podía soportar
levantar incluso la espada más ligera.

La gente cargando al interior ese día también era un grupo de guerreros suicidas
vestidos con Armaduras Ligeras. Ellos actuaron tan rápidamente como el viento,
acercándose como los demonios. El soldado que recién había estado burlándose de
él luchó por levantarse, como un ave agonizante, y protegió al pequeño Gu Yun
bajó su cuerpo.

Incluso ahora, todavía podía recordar la imagen con claridad: él había tenido sus
ojos muy abiertos, mirando a los soldados que parecían cerdos esperando ser
asesinados, todos cayeron en el interior del campamento, uno a uno, en una pila de
carne y huesos. Pudo sentir algo golpear su espalda, el dolor provocó que se su
corazón se tensara.

No obstante, el dolor pronto tornaría en un entumecimiento. Gradualmente,


sintió como si sus miembros hubieran sido cortados de su cuerpo, todos los sonidos
y colores a su alrededor habían desaparecido, todo se desvaneció. La conciencia que
estaba por dispersarse y el palpitante corazón que parecía romper su pecho se
combinaron, no podía respirar…

Recordó que también había escuchado el mismo sonido devastador estando


medio consciente: la Princesa había llegado, y esa gente se estalló a sí misma con
sus armaduras.

Chang Geng sostuvo su hombro: –¡Yifu!

La mirada completamente desenfocada de Gu Yun finalmente se concentró un


poco, murmuró: –¿Hay un tatuaje en sus cuerpos que no hayan sido quemado
todavía con la cabeza de un lobo?

Chang Geng: –¿Qué?

El comandante estaba sorprendido, de pronto alzó su cabeza. Respecto a este


asunto, los guardias familiares de la familia Gu tenían una impresión mucho más
profunda a comparación de Gu Yun, quien todavía era un niño en ese entonces: –Lo
que el Marqués quiere decir…

–Cuando hayan extinguido el fuego, ve a revisarlo, –dijo Gu Yun con una


expresión en blanco. – También la persona que ha usado el veneno…

Sintiendo que el efecto de la droga en su cuerpo se estaba desvaneciendo poco


a poco, se soportó a si mismo con el brazo de Chang Geng y se puso de pie.

Chang Geng estaba sorprendido al encontrar que su mano estaba tan fría como
un cadáver, pero Gu Yun liberó su agarre en un instante, casi parecía como si no
quisiera entrar en contacto con nadie.

Gu Yun dio un paso hacia delante desalmadamente. Su cristal Liuli había sido
destrozado un momento atrás, sus ojos no eran buenos, casi pisando dentro de la
piscina de agua termal como resultado. Chang Geng rara vez se ponía tan inestable,
saltó de inmediato, sosteniendo a Gu Yun desde atrás y escoltándolo todo el camino
hasta las habitaciones.

El espíritu de Gu Yun se había ido muy lejos, no evadió su agarre.

Chang Geng lo ayudó dentro de la habitación, tirando una delgada cobija sobre
él. Quería revisar su pulso de nuevo cuando Gu Yun repentinamente dijo: –Dame mi
medicina.

Chang Geng frunció el ceño: –No, dentro de tu cuerpo todavía hay…

La expresión de Gu Yun se había vuelto oscura, aumentando el volumen de voz:


–He dicho que me des mi medicina.

Chang Geng estaba atónito, entendiendo instintivamente que en ese momento


Gu Yun estaba verdaderamente enojado.

Se filtró un silencioso suspiro con intenciones asesinas, la tiranía de miles de


armaduras de hierro entrelazándose dentro del par de ojos ciegos de Gu Yun. Por
un momento, este apuesto hombre parecía como la estatua despierta de un
demonio, pero solo por un momento.

Gu Yun se recuperó rápidamente, su expresión relajándose. Buscó alrededor y


palmeó la mano de Chang Geng: –Ve a atender tu herida primero, luego ayúdame
trayéndome mi medicina… ¿con que ya no me escuchas más, hm?
Chang Geng se quedó quieto por un momento, luego, al darse la vuelta para
irse, le dio un puñetazo a la columna junto a la puerta.

En este momento, una tormenta mucho más grande se estaba acercando a la


brillantemente iluminada capital sin advertencia.

En la noche, en un callejón estrecho, un anciano de cabello delgado miró


finalmente su carta suicida sobre la mesa, luego se colgó a sí mismo de una de las
vigas de la casa, terminando su ya marchita vida con la luz de la mañana.

Como su corazón estaba alterado, Gu Yun había olvidado ordenar al comandante


de los guardias bloquear las noticias. Las aguas termales y el Campamento del
Norte casi podían ser considerados como vecinos, las palabras rápidamente se
extendieron como si tuvieran alas.

Tan Hong Fei, el comandante del Campamento del Norte localizado en los
suburbios de la capital, solía pertenecer a la vieja facción del Campamento del
Hierro Negro. Cuando escuchó que su Mariscal había sufrido un intento de asesinato
justo dentro de este territorio crucial, justo bajo su guardia, estaba absolutamente
furioso, liderando personalmente una rama del campamento para llevar a cabo una
meticulosa investigación.

Nadie sería capaz de ocultar un incidente tan grande. En un santiamén, las


noticias respecto a Gu Yun habían corrido a lo largo y ancho, y este era sólo el
principio.

Al día siguiente, Gu Yun había recuperado su vista y oído. Cuando recordó su


propio error, ya eran demasiado tarde: Tan Hong Fei había cargado directamente
dentro de la capital con sus hombres.

El alcalde, quien estaba sumido en un desastre, fue forzado por el General Tan a
darle la vuelta a la capital, investigando cualquier individuo sospechoso proveniente
del exterior. El mensajero enviado por Gu Yun para arrastrar de vuelta a Tan Hong
Fei recién acababa de bajar de su caballo, pero una persona inesperada ya había
traído a la luz una carta suicida e hizo sonar el tambor.

El mensajero no se atrevió a entrar a la residencia del alcalde, sólo pudo mandar


a alguien a informarles. Quién hubiera esperado que este lugar ya fuera
increíblemente caótico, y sólo después de una larga espera del tiempo de un
incienso finalmente alguien lo condujo al interior.

Pero antes de que tuviera oportunidad de hablar, el Comandante del


Campamento del Norte Tan Hong Fei se incorporó abruptamente, sus ojos parecían
querer explotar, cuarteando la mesa con un golpe de su mano y provocando que el
sombrero del alcalde Zhu, quien estaba sentado a su lado, casi se le caiga de
miedo.
Tan Hong Fei: –¿Quién eres? ¡Dilo de nuevo!

El hombre de mediana edad sosteniendo con ambas manos la carta suicida


habló cada palabra con claridad: –Este individuo es el dueño de una pastelería a las
afueras de los suburbios del oeste. Nuestra familia tiene un viejo padre adoptivo
quien originalmente servía bajo el Emperador Yuan He: el eunuco Wu He.

“– Muchos años atrás, con el fin de eludir una desgracia, él había encontrado a
alguien para que muriera en su lugar. Afortunadamente, fue capaz de escapar del
palacio. Desde entonces, se ha estado ocultando entre la gente común. Pero incluso
después de más de una década, todavía fue descubierto por personas que
albergaban malas intenciones; para evitar envolver a la familia, él se quitó la vida
anoche.

“–Este campesino es tan insignificante como una luciérnaga, tan frágil como el
pasto, mi diminuta vida no es digna de mencionar. Pero incluso así, mi fallecido
padre había dejado atrás sus instrucciones, ¡para que yo trajera a la luz esta
horripilante injusticia para que todo el mundo la vea!

El alcalde Zhu Heng se percató instintivamente de que esto podría ser un asunto
increíblemente importante, gritó apresuradamente: –¡Qué atrevido de tu parte
hablar tonterías! Ese año, el eunuco Wu He fue rápidamente encerrado en prisión
por su crimen de lastimar al Tercer Príncipe y fue ejecutado más tarde. ¿Estás
culpando al Templo Da Li por haber impuesto cargos falsos sobre él?

El hombre inclinó su cabeza hasta el suelo y respondió: –Este campesino tiene


en su posesión la carta suicida escrita personalmente por mi padre antes de su
muerte. Justo ahora, así como yo he traído aquí esta cabeza para verlos, ¡no hay ni
una sola pizca de deshonestidad en mis palabras!

En ese entonces, el eunuco Wu He había aceptado los sobornos, como si se


hubiera vuelto loco, aliándose con una consorte desfavorecida para planear la
muerte del Tercer Príncipe. Este asunto había sido una vez un tema hirviente, y
como estaba envuelto con Gu Yun quien aún estaba en el palacio en ese tiempo, los
subordinados pertenecientes a la vieja facción del Campamento del Hierro Negro no
deseaban nada más que cortar al viejo eunuco insensato en pedazos.

La expresión de Tan Hong Fei se oscureció: –Maestro Zhu, vamos a escuchar lo


que tiene que decir.

El mensajero de Gu Yun instintivamente pudo sentir que algo estaba a punto de


estallar, recordando la instrucción de “no dejes que Tan Hong Fei cause problemas”
antes de su partida, tomó una decisión de inmediato: –General Tan, el Marqués ha
pedido que regrese al Campamento de inmediato.

Zhu Heng le siguió de inmediato: –Sí, General Tan por favor regrese primero. Si
hay alguna información respecto a esos criminales, enviaré a alguien de inmediato
para informar al General…

En este momento, el hombre de mediana edad que estaba arrodillado habló de


repente: –Este campesino desea acusar al anterior Emperador, Yuan He, porque
haber sido hechizado por la perversa Consorte de los bárbaros del norte, usando
tácticas traicioneras para herir a súbditos leales…
55. Un fuego Ardiente

Hogar y país, odio y resentimiento: en este camino que se separaba en dos,


cualquiera que fuera el camino que se eligiera, era un camino sin retorno.

Todos estaban aturdidos por la conmoción.

Después de un largo rato, el mensajero finalmente recordó su misión para este


viaje, dijo secamente: –General Tan, el Marqués…

–¡Cállate! –gritó de pronto Tan Hong Fei, mirando a su par de ojos de toro
largos como una campana, luego se volvió hacia el hombre que estaba arrodillado
en la sala. Por un momento, su garganta estaba apretada, y cada vello sobre su
cuerpo se erizó de golpe: –¿Qué dijiste? Sé más específico: ¿cuál súbdito leal?

El hombre de mediana edad se enderezó, su rostro estaba pálido y enfermizo,


luciendo bastante patético, pero cargaba con él una indescriptible determinación: –
Veinte años atrás, las tribus norteñas fueron devastadas por un desastre natural. La
ambición del Rey Lobo estaba desbordándose, y movilizó tropas para invadirnos.
Con el poder del Campamento del Hierro Negro, el viejo Marqués había estabilizado
la Frontera Norte, haciendo que los lobos inclinaran sus cabezas derrotados,
mandando sus tributos y a las diosas hermanas dentro de la corte de la Gran Liang.
El Emperador anterior, Yuan He, había tomado a la hermana mayor como consorte,
otorgándole a la hermana menor el título una Jun Zhu[1], entrando al palacio para
servir y esperar a ser desposada por un miembro de Linaje Real.

“–Inesperadamente, esas dos mujeres demoníacas albergaban intenciones


maliciosas. Ellas primero elaboraron cartas falsas del Viejo Marqués estando en
contacto con el Rey Lobo de ida y vuelta, acusándolo de amenazar a las dieciocho
tribus después de que la guerra terminó, tomando y almacenando silenciosamente
ziliujin para sí mismo. Entonces usaron artes oscuras para hechizar al Emperador
anterior, creando día y noche una grieta en la amistad entre el gobernante y el
súbdito…

Habiendo escuchado esas pocas oraciones, el alcalde Zhu parecía querer


explotar de rabia, gritó de inmediato: –¡Hombres! ¡Capturen a este ignorante
campesino que se atrevió a degradar al anterior Emperador de una vez!

Los ojos de Tan Hong Fei casi sale de sus órbitas: –¡Déjame ver quién se
atreverá!

Tan pronto como él rugió, filas de soldados del Campamento del Norte a su lado
desenvainaron sus armas al unísono, sus espadas brillando como la nieve, los
patrones de bestias feroces en las empuñaduras parecían querer cobrar vida y
devorarlo todo.

El rostro de Zhu Heng se volvió de un pálido verdoso, y reunió la última gota de


coraje propia de un académico, su voz tembló: –Tan Hong Fei, ¿quieres revelarte?

Tan Hong Fei resopló, dando la vuelta y bajando los escalones de piedras con
grandes zancadas, caminando directo frente al hombre de mediana edad. Insertó su
larga espada en el suelo, permaneciendo tan alto como una torre de acero, y
presionó: –Tú continúa, ¿qué pasó después?

El hombre dijo: –¿Aún recuerda el general? Ese año, cuando el pequeño


Marqués todavía era joven, sin nadie en casa para atenderlo, después de lo que la
frontera se hubiera estabilizado, el Viejo Marqués había discutido con la princesa
sobre llevarlo a la guarnición.

Los ojos de Tan Hong Fei centellaron. En unas pocas palabras, antiguos
recuerdos fueron evocados del descolorido paso del tiempo. Todavía lo recordaba
con claridad, el actualmente famoso Mariscal Gu era un niño problemático sin más
ni menos, no había estragos que no pudiera causar, sin temerle a nadie. El Viejo
Marqués y la Primera Princesa no tenían a otros mayores para disciplinarlo en su
lugar, y viendo que estaba a punto de convertirse en un rufián, no tuvieron más
opción que llevarlo con ellos.

Tan Hong Fei: –Si, eso es verdad.

El hombre de mediana edad dijo: –La malvada mujer aprovechó esta


oportunidad para calumniar al Viejo Marqués, diciendo que si esta vez llevaba
consigo a su único hijo, entonces seguramente debería estar tramando algo grande,
que quizás él pretendía dividir el país en este y oeste y gobernar al lado del
Emperador.

“–El Emperador Yuan He había sido atrapado por su hechizo, sintiendo una
aversión increíble hacia el Viejo Marqués, pero al mismo tiempo temiendo al
Campamento del Hierro Negro que podía llevar al norte bárbaro a la ruina con tan
sólo treinta miembros de la caballería de hierro. No sabía qué hacer.

Tan Hong Fei: –¡Absurdo!

La expresión del hombre de mediana edad no cambio, continuó hablando: –En


ese entonces, la mujer demoniaca y otro traidor trabajaron juntos para crear un
plan malvado, ordenándole a mi fallecido padre adoptivo, el eunuco Wu, usar la
excusa de recompensar al ejército para liderar a treinta soldados suicidas y dos
hombres que estaban bien versados en las artes oscuras a la Frontera Norte,
mezclándose dentro de la guarnición y llevando a cabo el asesinato.

“–Con el fin de prevenir que su plan fuera expuesto en el futuro, instruyeron


deliberadamente a los soldados suicidas para tatuarse una cabeza de lobo en su
pecho, pretendiendo ser bárbaros.

La respiración de Tan Hong Fei se estaba volviendo cada vez más y más pesada.
Ese año, treinta soldados suicidas se habían mezclado dentro de la guarnición
sin ninguna advertencia, parecían haber caído del cielo. Primero usaron una táctica
sucia, mezclando una droga en polvo que podía entumecer los miembros en su
comida y bebida, luego se vistieron con Armaduras Ligeras y llevaron a cabo un
ataque sorpresa. Puesto que sus soldados se habían acostumbrado a la imagen de
la Caballería en Armaduras Ligeras pasando cada día, por un momento no
estuvieron preparados…

Tan Hong Fei murmuró: –Es correcto, todo lo que has dicho es correcto. En ese
entonces, yo sólo era un pequeño general, esos soldados suicidas en Armaduras
Ligeras, de hecho, eran sólo treinta personas.

El Viejo Marqués usó treinta Armaduras Pesadas para destruir a las dieciocho
tribus, la mujer demoniaca le regresó treinta Armaduras Ligeras, provocando que el
invencible Campamento del Hierro Negro flaqueara, incluso hiriendo al único
descendiente del Marqués del Orden.

Tan Hong Fei repentinamente rio en voz baja: –Eso fue lo más vergonzoso para
el Campamento del Hierro Negro. Todavía recuerdo que, en ese tiempo, el Viejo
Marqués había dejado el campamento para patrullar, Su Alteza, la Princesa se
estaban sintiendo incómoda así que no comió. Si no, quizá ese día, el pequeño
Marqués no habría sido el único que fue herido, ¿es correcto?

El Comandante del Campamento del Norte golpeó ferozmente su larga espada


contra el suelo, el grueso piso de piedra se resquebrajó con el impacto: –En un
ataque de enojo, la princesa había insistido que existían espías dentro de nuestro
campamento, más de diez de nuestros hermanos a cargo de la defensa de la
guarnición de la Frontera Norte no pudieron impedir esta felonía, eran inocentes
pero la lógica decía lo contrario, incapaces de explicarse, sólo pudieron descargar
sus armaduras, uno por uno, regresando a la capital para recibir su castigo…

“–Después de tantos años, yo todavía la detestaba en silencio, por haber


pensado que ella se había vuelto insensata debido al amor que sentía por su hijo…
Resultaba que realmente es verdad…

Cuando Tan Hong Fei llegó a este punto, sus lágrimas cayeron sin ninguna
advertencia. Él no las limpió, tampoco se puso sentimental. Permaneció quieto, de
pie tan alto como una torre de acero, sollozando como si estuviera bajo un dolor
inmenso.

Zhu Heng se quedó pasmado en su lugar por las lágrimas del rey demonio de
cara oscura. Por un tiempo, incluso su corazón que estaba lleno de ira parecía haber
sido tocado por algo, su irritación disminuyendo lentamente.

El alcalde Zhu no pudo evitar sino relajar su tono de voz y dijo: –Este asunto es
de gran importancia, involucrando muchas partes. Sería injusto escuchar sólo a un
lado de la historia desde este hombre, el General Tan debería ser precavido.

Tan Hong Fei volvió a sus sentidos. La verdad era que él ya le había creído en un
setenta u ochenta por ciento, nadie entendía más acerca de la defensa impenetrable
del Campamento del Hierro Negro que Tan Hong Fei, a quien le había sido
encomendada la protección de la guarnición de la Frontera Norte ese año.

A pesar de que Gu Yun no los había maltratado ni una sola vez: a los viejos
miembros del Campamento del Hierro Negro; él incluso lo recomendó como
Comandante para el Campamento del Norte, pero Tan Hong Fei nunca pudo olvidar
los agravios de su incompetencia que él tenía que cargar, sin nadie a quien
expresárselos.

Tan Hong Fei miró a Zhu Heng y apretó sus dientes. Agachó su cabeza y le
preguntó al hombre de mediana edad: –Cierto, ¿qué evidencia tienes?

El hombre sacó la carta, inclinando su cabeza: –Esta carta ha sido escrita por mi
padre, su cuerpo está colocado fuera de la entrada, después de que el General la
lea, sabrá si era o no Wu He, también sabrá si mis palabras fueron verdad o
mentira.

Zhu Heng frunció el ceño, pero Tan Hong Fei ya le había a su gente que
levantara el cuerpo.

Un momento después, un cuerpo masculino que parecía un árbol seco fue


cargado al interior. Morir ahorcado ciertamente no era pacífico, sus mejillas estaban
hundidas, su lengua expuesta y la garganta estaba teñida con azul y purpura. Tan
Hong Fei sólo le dio un vistazo e inmediatamente retiró la vista, como si no pudiera
soportar la carga: –Recuerdo que hay una cicatriz con forma de triángulo bajó la
esquina del ojo del viejo eunuco…

El hombre de mediana edad arrodillándose en el suelo se arrastró lentamente


hacia el cuerpo, haciendo a un lado el seco cabello blancuzco. En la esquina de sus
ojos cubiertos con arrugas y marcas estaba, en verdad, una vieja cicatriz con la
forma de un triángulo.

Los alrededores cayeron en un silencio mortal, el rostro de Zhu Heng estaba


completamente lívido. De súbito, respiro hondo y alzó su mano para ajustarse el
sombrero oficial que se había inclinado a un lado debido a un manotazo del General
Tan. Las manos del académico todavía estaban temblando, preguntó: –¿qué pasó
después?

El hombre de rodillas en la entrada dijo: –Afortunadamente, el pequeño Marqués


fue bendecido por los cielos y no pereció frente a la desgracia. Más tarde, cuando el
Emperador anterior despertó del hechizo de la mujer demoniaca, se había
arrepentido profundamente, deshaciéndose en secreto de las hermanas bárbaras y
otorgándole al pequeño Marqués gracia infinita, incluso llevándolo al palacio para
cuidar de él personalmente

–A pesar de que la mujer demoniaca había pagado por su crimen, pero el villano
quien le dio en algún momento esta idea al Emperador anterior seguía ahí.
Temiendo inmensamente que la familia Gu continuara recibiendo la gracia del
monarca justo como antes, se había unido con el eunuco Wu para tomar medidas
contra el pequeño Marqués nuevamente.

Zhu Heng: –El secreto del palacio, tienes que pensar con claridad antes de
hablar.

El hombre de mediana edad rio en voz alta: –Gracias. Cuando era joven, era un
granjero que creció en la Frontera Norte. Mi familia había sido tiranizada por los
bárbaros durante generaciones. Mis padres y hermanos fueron asesinados por ellos,
fue el viejo Marqués quien nos había salvado, vengado. Este campesino es de bajo
estatus y ha estado soportando esta carga durante muchos años, sirviendo a este
viejo eunuco no por la riqueza ni por los beneficios de su familia, ¡si no esperando
por este día!

Tan Hong Fei ya no tenía corazón para ser sorprendido, sus emociones parecían
casi haberse entumecido: –Pero recuerdo que el que murió ese año fue Su Alteza, el
Tercer Príncipe.

–Sí, – dijo el hombre. –Wu He aplicó un tipo de veneno que podía dispersarse en
el aire en la lámpara de vapor usada diariamente por el pequeño Marqués. Wu He
había dicho: el pequeño Marqués amaba prender la lámpara en el nivel más alto
cuando era joven y a menudo la dejaba encendida durante toda la noche, sin
apagarla incluso a la hora de dormir. Después de un periodo de tiempo tan largo, el
reverso de la lámpara siempre se pondría lo suficientemente caliente como para
cocer un huevo. Naturalmente el veneno se derretiría y se mezclaría en el aire, y
sería inhalado dentro de los pulmones.

“–El afectado comenzaría teniendo fiebre continuamente y tosería sin parar al


inicio. Puesto que esos síntomas eran comúnmente vistos en los niños, no serían
notables, pero el cuerpo se debilitaría con el paso del tiempo, después de que el
veneno entrara en los órganos internos, todos los medicamentos serían ineficaces.

Parecía que los ojos de Tan Hong Fei querían escurrir sangre.

–En ese entonces, la lámpara de vapor usada por el pequeño Marqués en el


palacio era de la clase que tenía una pantalla hecha de un colorido cristal entintado,
mandadas especialmente por los occidentales. Eran extremadamente caras, sólo el
joven Príncipe y el pequeño Marqués las usaban, ni siquiera la Emperatriz tenía una.

“–Inesperadamente, el Tercer Príncipe rompió accidentalmente su lámpara de


vapor occidental. Estaba preocupado acerca de ser reprendido, por lo que tampoco
se atrevió a pedirle ayuda a nadie. El pequeño Marqués entonces cambió su propia
lámpara por la del Tercer Príncipe, pegando en secreto las piezas rotas, colocando
un libro sobre ella y pretendiendo usarla normalmente como antes.

“–Lo que pasó después, ustedes ya lo saben, el Tercer Príncipe murió muy
joven. El anterior Emperador estaba furioso, ordenando una exhaustiva
investigación en el interior del palacio. Wu He fue encarcelado por su crimen de
asesinato del príncipe, convirtiéndose en el chivo expiatorio del traidor.

Justo cuando el hombre terminó esto, el volteó sus mangas y se inclinó sobre el
suelo, elevando su voz: –Este campesino ha terminado de decir todo de principio a
fin, gracias a todos ustedes, generales y oficiales. El hombre malvado de ese año
quien todavía camina fuera de las garras de la ley es el Tío Imperial: ¡Wang Guo!

Zhu Heng fue tomado por sorpresa: –¡Qué osado… qué osado de tu parte!

El hombre de mediana edad respondió: –¡La osadía es tan grande como los
cielos, dispuesta a dejar este insignificante cuerpo mortal!

Zhu Heng presionó: –¿Cuál es tu evidencia?

El hombre de mediana edad sacó una carta lo suficientemente vieja como para
deshacerse: –Respondiendo al Maestro, aquí está una carta que el Tío Imperial
Wang y el eunuco Wu habían intercambiado en secreto ese año, todos ustedes
entenderán si es verdad después de que le hayan dado un vistazo.

Después de eso, el hombre colocó la carta sobre el suelo y luego se inclinó


ligeramente hacia atrás, pareció dejar salir un ligero suspiro.

–Todas las maldiciones y resentimiento del pasado, terminarán hoy aquí.

Cuando Tan Hong Fei notó había algo estaba extraño respecto a él, era
demasiado tarde. El hombre se levantó. Antes de que nadie pudiera responder, se
dio la vuelta y embistió directo contra la columna enseguida de él.

Sangre y materia gris se dispersaron por todo alrededor. Murió en el acto.

Este también podría ser considerado una clase de soldado suicida.

En ese momento, en las aguas termales, los párpados de Gu Yun no dejaba de


contraerse.

El Comandante de los guardias de la mansión, Huo Dan, de repente irrumpió en


el interior, completamente sin aliento debido al pánico: –Mar… Marqués…

Gu Yun se dio la vuelta: –¿Qué ocurre?

Después de enterarse sobre el cambio en la capital, el corazón de Huo Dan había


estado saltando salvajemente en su pecho, pero todavía no había tenido tiempo
para abrir su boca, cuando súbitamente, la puerta se abrió de golpe.

Chang Geng sostenía fuertemente a un pájaro de madera en su mano. La


pequeña cosa tenía su pico abierto, sus alas estaban agitándose, y su cabeza había
sido separada de su cuerpo. La dura madera había sido aplastada por él, los
irregulares engranajes en su interior estaban expuestos, enterrándose en su palma,
creando un revoltijo de carne y huesos.

Pero en este momento, él no parecía conocer el dolor. Como un pez que ha


salido del agua, el jadeó con dificultad en busca de aliento, pero su pecho no podía
contener ni siquiera un poco de aire.

Tenía un trozo de papel de grano de mar cubierto de sangre en su mano.


Después de todo, el pájaro de madera era mucho más rápido que un caballo.
Alguien ya le había transmitido el hilarante evento de la capital.

El pecho de Chang Geng se sentía como si tuviera clavado un cuchillo afilado,


podía sentir la sangre escurriéndose cada vez que inhalaba. Caminó frente a Gu Yun
con pasos vacilantes y lo abrazó.

Huo Dan quien estaba a un lado estaba desconcertado: –Mar…

Gu Yun hizo un gesto hacia él: –Viejo Guo, sal primero.

La garganta de Huo Dan se contrajo. Quería decir algo, pero al final, se retiró
silenciosamente.

La fuerza de este desafortunado niño no era para nada escasa. Gu Yun sintió
que su vieja cintura estaba a punto de romperse bajo su agarre. Cuando Huo Dan
ya se hubo retirado, extendió su brazo y palmeó su espalda: –¿Qué ocurre?

Chang Geng bajo su cabeza y enterró su rostro en su hombro, alrededor de él


estaba el aroma medicinal de Gu Yun. En el pasado, solo esta esencia podía hacerlo
sentirse aliviado. Incluso si tenía pesadillas, todavía podía romper a través de la
neblina, pero justo ahora, él deseaba nunca volver a sentir este fuerte aroma
medicinal de nuevo.

Chang Geng cerró sus ojos, había explosiones dentro de sus oídos. Su corazón
estaba vacío, quedándose solo con un pensamiento: “Debo matar a toda la familia
Li”.

Gu Yun tomó la arrugada pieza de papel de su mano y pasó sus ojos sobre ella.
Sintió un escalofrío al instante. Empujando con fuerza a Chang Geng a un lado,
gritó: –¡Huo Dan!

En la puerta, Huo Dan pudo escucharlo y empujó la puerta de inmediato.


Gu Yun estaba a punto de enloquecer. Se incorporó abruptamente, provocando
que la escena frente a él se volviera negra por un momento. Sujetó el borde de la
mesa, su brazo no dejaba de temblar.

–Prepara el caballo, debo volver a la capital, –Gu Yun inhaló profundamente. –tu
lidera… cof…

Su voz se rompió cuando llegó a esta parte, ningún sonido salió. Aclaró su
garganta: –Toma unas cuantas Armaduras Ligeras y adelántate, debemos detener a
Tan Hong Fei.

Huo Dan lo miró profundamente: –¡sí!

Gu Yun se volvió para sacar su propio atuendo y Armadura Ligera, pero Chang
Geng sujetó su muñeca.

Chang Geng: –¿Es verdad?

Gu Yun bajó la mirada hacia él. Dentro de sus ojos había nubes crecientes y
vientos furiosos, luciendo muy complicados.

Después de una pausa, Gu Yun murmuró: –Por supuesto que no, la magia solo
son tonterías sin evidencia, y el Tío Imperial solamente es…

“Solamente es un sirviente por debajo del trono, actuando como se le ordena.


Las hermanas bárbaras del norte solo eran dos personas miserables que habían
perdido su hogar y su país, extraviándose muy lejos en una tierra distante.”

Todo el mundo sabía la verdad, pero nadie se atrevía a decirla en voz alta.

Gu Yun tiró su mano de vuelta: –Está a punto de volverse un caos muy pronto,
no deberías volver a la capital, quédate aquí por un par de días…

Chang Geng se rehusaba a dejarlo ir: –Entonces eso significa que, a excepción
de las partes correspondientes a la magia y Wang Guo, ¿todo lo demás es verdad?
Lo sabías, ¿siempre lo has sabido?

A Gu Yun se le estaba acabando la paciencia: –¿Qué hora es ya? ¡Aún estás


parado allí causando problemas, hazte a un lado!

Chang Geng casi abrió su boca al mismo tiempo que él, su voz baja: –¿Por qué
todavía estás dispuesto a poner todo tu corazón y tu fuerza en cuidar de este país
roto por él? ¿Por qué continúas soportando innumerables compromisos, siendo
condescendiente con sus demandas una y otra vez? ¿Por qué me acogiste?
¿Criándome y cuidando de mí durante tantos años?

A comparación del grito de enojo de Gu Yun, su susurro era tan ligero como
cuando cae la nieve, pero no había forma de saber cómo, en el momento en el que
las sentencias dejaron su boca, la persona que se suponía debía escucharlas fue
capaz de entender cada palabra sin fallo.

El corazón de Gu Yun se apretó.

Los labios de Chang Geng estaban completamente pálidos, su mirada


penetrando a través de él: –Yifu, ¿por qué?

La garganta de Gu Yun saltó, estaba perdido por dónde comenzar… y cómo


comenzar.

La verdad sea dicha, él tampoco estaba al tanto de lo que estaba pasando en su


interior, siempre había asumido que su herida fue solo un accidente. Siempre pensó
que no fue capaz de proteger a A Yan con suficiente cuidado y solo pudo ver al
chico morir por la batalla en el palacio interior.

Hasta que… cuando se le ordenó escoltar a Jia Lai Ying Huo fue que descubrió de
la boca de este hombre que no albergaba buenas intenciones, que los venenos de
las diosas de las sabanas no son transmitidos a desconocidos. A través de varias
generaciones, solo ella los conocía, ni siquiera los miembros de la tribu estaban
informados.

El incidente de las treinta Armaduras Ligeras provocando una gran pérdida al


Campamento del Hierro Negro veinte años atrás no tenía relación alguna con las
tribus de Man.

Hogar y país, odio y resentimiento: en este camino que se separaba en dos,


cualquiera que fuera el camino que eligiera, nunca podría mirar de nuevo hacia
atrás.

Los incontables detalles ocultos en el interior eran imposibles de decir en voz


alta a las personas ajenas. Al final, Gu Yun no respondió, retirando forzosamente la
mano de Chang Geng, atando su cabello y vistiendo su armadura.

El General tenía un corazón, pero desafortunadamente, estaba hecho de hierro.

No podía decirse que la reacción de Gu a Yun fue lenta. No podía decirse que los
cientos de tropas de la mansión fueran inefectivas, y, aun así, era demasiado tarde.

Fin tomo II
Tomo III: La fuerte Lluvia no Cesa.

56. Trueno

De ahora en adelante, ya no sería más el hijo o la generación más joven de


nadie.

Chang Geng todavía fue afuera tras él: –¡Yifu, espera!

Gu Yun había montado su caballo, mirándolo desde arriba. El caballo estaba tan
intranquilo como su dueño. Incluso aunque ya había tirado de las riendas, continuó
caminando hacia adelante y atrás en el mismo lugar.

Toda la sangre en el rostro de Chang Geng parecía haberse quedado pegada en


su palma y en su manga, parecía el retrato de una figura humana en Bai
Miao[1] dibujado sobre papel.

Lucía casi indiferente, la expresión increíblemente dolorida de un momento atrás


parecía haberse ocultado bajo una capa como una máscara: –En caso de que el Tío
Huo no pueda suprimir al General Tan, yifu cargando hacia la capital en este
momento sería el equivalente a conducirte a ti mismo dentro de las llamas.

Gu Yun levantó sus largas cejas, estaba a punto de hablar cuando Chang Geng
lo interrumpió.

–Lo sé, incluso si te encontraras en llamas, no puedes soportar el no ir a la


capital en caso de que los guardias imperiales no sean capaces de detener al
Campamento del Norte. Actualmente, a excepción de yifu, nadie más puede
controlar al General Tan. Una vez la capital se sacuda con este cambio caótico, las
consecuencias son inimaginables.

Chang Geng respiró hondo, luego alargó hacia él una mano cubierta de sangre.
–En caso de que el Emperador te ponga en prisión, los Generales en todas partes
inevitablemente quedarán sumidos en confusión, y se desatará un desastre.
Necesito que yifu me deje alguna clase de símbolo que pueda calmar
temporalmente los corazones de la gente.

El asombro destelló sobre el rostro de Gu Yun. El niño que hace un rato lo había
hecho sentir increíblemente conflictuado ahora se había vuelto completamente
diferente.

Todos tenían muchas caras. Al igual que algunas personas, mientras que por
fuera, eran capaces de invocar a los vientos y a la tormenta con renombrado
prestigio. Pero una vez que regresaban con sus parientes, se convertirían en un
niño ignorante que no entendía que era el frío o el hambre.

A pesar de que Chang Geng estaba creciendo alejándose más y más del niño
que no conocía sus modales, siempre llamándolo “Shiliu”, siempre apoyándose en
su pequeño yifu: pero después de todo, todavía albergaba admiración por Gu Yun
en lo profundo de su corazón. Incluso en medio de la noche, cuando su amor y
deseo surgían, era por este afecto semejando al de un padre, un hermano, lo que le
daba una indescriptible sensación de tabú.

Hasta este momento en el que el viento del Este sopló hasta el último rastro de
este sentimiento de sus años de adolescencia.

En el tiempo más corto, Chang Geng se dio cuenta de que él estaría solo en este
camino sin nadie que lo entendiera, y nadie que lo acompañara.

De ahora en adelante, ya no sería más el hijo o la generación más joven de


nadie.

Gu Yun sacó su propio sello privado del interior de sus ropas y se lo lanzó a
Chang Geng: –Esta cosa no puede ser comparada con el Emblema del Tigre Negro,
pero toda la gente mayor que solía seguirme lo reconocerá. Quizás no pueda ser de
utilidad, solo en caso… si pudieras pensar en alguna forma de invitar al General
Zhong.

Chang Geng no miró para nada al sello privado, colocándolo directamente


dentro de su manga, respondiendo con indiferencia: –Lo sé, Yifu puede estar
tranquilo.

Tan pronto como terminó, Gu Yun ya había puesto en marcha su caballo,


partiendo.

Chang Geng continuó contemplando su espalda hasta que su figura estuvo fuera
de alcance. Cerró repentinamente sus ojos, murmurando con una voz suave: –Zi
Xi…

El guardia de la mansión en el otro lado no fue capaz de oírlo claramente,


preguntó: –¿Qué dijo Su Alteza?

Chang Geng se dio la vuelta: –Preparen pluma y papel.

Los guardias rápidamente lo siguieron: –Su Alteza Real, su mano…

Chang Geng detuvo sus pasos al escuchar esto, tomando la botella de vino que
Gu Yun dejó atrás. Derramó inexpresivamente todo el fuerte licor sobre su mano
herida. La herida seca comenzó a sangrar una vez más. Entonces tomó un pañuelo
y lo envolvió alrededor.

En este momento, en la capital, nadie esperaría que la muerte de un viejo


eunuco pudiera provocar olas tan enormes.

Tan Hong Fei descargó la injusticia que había sentido y que suprimió durante
todos estos veinte años, quizás ya había perdido la cordura. Primero, mandó tropas
para rodear la residencia del Tío Imperial. Cuando se enteró de que el viejo
bastardo había dejó a su esposa e hijos atrás para ocultarse en el palacio, se dio la
vuelta de inmediato, yendo atrevidamente contra el Ejército Imperial llegando al
lugar para el rescate.

Desde antes hasta ahora, los guardias imperiales y el Campamento del Norte
fueron compañeros. Como la última línea de defensa en el territorio más
importante, siempre se encontrarían unos con otros.

Los guardias imperiales estaban compuestos principalmente por dos partes: el


tipo de “joven maestro” que entró por la puerta trasera y comía del salario imperial;
y las élites seleccionadas del Campamento del Norte. Los primeros ya hacía tiempo
que se habían mojado encima del miedo y no podía contarse con ellos para nada.
Los últimos, a pesar de que eran capaces, pero al enfrentarse repentinamente a su
“familia de nacimiento”, por un momento, también se encontraron en un dilema.
Como Chang Geng había previsto, el ejército se dispersó con rapidez.

El sonido de las interpretaciones en la torre Qi Yuan continuaba haciendo eco, el


cálido vino de flores y la blanca niebla aún no se habían disipado, la ciudad Sijiu
había hervido.

Tan Hong Fei guio a sus hombres, presionando a las afueras del palacio
prohibido y se quitó el casco como si estuviera sujetando su propia cabeza.

Primero, se inclinó y llevó a cabo la cortesía formal de tres profundas


reverencias en dirección al salón principal. Luego, gritó a la hilera de guardias
bloqueando frente a él, –El pecador Tan Hong Fei saluda a Su Majestad. ¡Le pido a
Su Majestad que por favor entregue al traidor que se está escondiendo dentro del
palacio, brindando justicia a mis millones de hermanos y camaradas quienes han
protegido nuestro país, dándole al mundo una explicación! ¡Su súbdito está
dispuesto a pagar por el crimen de faltarle el respeto al monarca con la muerte!

Dentro del palacio, el Emperador Li Feng fue capaz de escuchar esto, pero antes
de que pudiera darse el lujo de reprender a Wang Guo, ya estaba furioso. El valor
del Hijo de los Cielos no era para nada comparable al del tío Imperial, quien huyó
junto con su cola. Li Feng incluso casi destrozó el sello de jade. A pesar de cuánto
intentaron las personas detenerlo, cambió sus ropas y fue al frente del salón,
confrontando cara a cara a Tan Hong Fei.

Los duros soldados y los guardias del palacio estaban separados por unos
cuantos centímetros de escalones de mármol blanco, incluso las aves sobre el muro
comenzarían a sudar.

En este punto muerto de máximo peligro, Gu Yun finalmente llegó a tiempo.

Gu Yun llevó con el solo a veinte personas, abriendo un camino a la fuerza a


través del Campamento del Norte que actualmente rodeaba el palacio, y yendo
directo al interior.

Presenciando esta situación, el Marqués del Orden casi vomitaba sangre de


enojo. Caminó hacia delante con grandes zancadas, sacó su látigo, luego lanzó un
latigazo directamente al rostro de Tan Hong Fei con fuerza suficiente para abrirle la
piel, gritó: –¿Deseas buscar la muerte?

Los ojos de Tan Hong Fei se volvieron rojos en el momento que vio a Gu Yun: –
Mariscal…

–¡Silencio! ¿Qué estás planeando hacer? ¿Forzar al Emperador a abdicar? –Gu


Yun pateó su hombro, Tan Hong Fei casi fue aplastado contra el suelo por el
impacto. –¿Aun entiendes cuál es el orden correcto? ¿Todavía comprendes lo que es
la lealtad? El Campamento del Norte no tiene permitido entrar en la capital sin ser
convocado por una orden, ¿a dónde has arrojado esta ley? ¿quién te dio el coraje
para faltarle al respeto al gobernante?

Tan Hong Fei se sentó sobre el suelo, parecía que sus lágrimas estaban a punto
de caer: –Mariscal, han pasado veinte años, nuestros hermanos han muerto en
vano, nuestros hermanos no tienen a nadie para expresar la injusticia…

Gu Yun bajó su mirada hacia él, tus pupilas frías como el hielo, completamente
inamovible: –Tienen media hora, ordénale a todo el Campamento del Norte
retirarse fuera de las nueve puertas, si hay algún retraso, yo tomaré personalmente
tu maldita vida, ¡ve!

Tan Hong Fei: –¡Mariscal!

–¡Fuera, ahora! –la esquina de los ojos de Gu Yun estaba punzando


intensamente y contrayéndose de forma incesante. Pateó a Tan Hong Fei fuera de
su camino, arrodillándose en los escalones de piedra frente al salón principal.

–Su Majestad, por favor cese su ira, el General Tan ha sufrido una herida en el
pasado, poco después ha mostrado señales de locura, combinado con el ser incitado
por los tipos malos, quizás fue cegado momentáneamente por los demonios, su
vieja enfermedad regresó una vez más. Le pido a Su Majestad que por favor piense
en sus muchos méritos y su diligencia a través de los años, que le permita regresar
para recuperarse, perdonando la vida de este lunático.

Zhu Pie Pequeño aprovechó esta oportunidad y susurró al oído de Li Feng: –Su
Majestad, usted ve, el Mariscal también ha llegado, usted es el más importante y no
puede estar en riesgo, vamos a evitar esto por un momento dentro del palacio.

Li Feng río por lo bajo debido a la ira. Giró su cabeza y observó a Zhu Pie
Pequeño, hablando fríamente, –¿Qué? ¿Incluso tú lo llamarás Mariscal?

El rostro de Zhu Pie Pequeño empalideció, arrodillándose instantáneamente


sobre el suelo.

Li Feng se cruzó de brazos, permaneció de pie sobre los escalones de mármol


blanco y bajó la mirada hacia el Marqués del Orden en Armadura Ligera desde
arriba. Por primera vez, comprendió una cosa que nunca había entendido antes.
Antes de su fallecimiento, el anterior Emperador había sujetado su mano y le había
dicho una y otra vez que debía ser cuidadoso con una persona. No se trataba del
increíblemente ambicioso Wei Wang, ni de los extranjeros que parecían tigres: sino
del hombre que era su mano derecha, Gu Yun.

Después de media hora, el Campamento del Norte se retiró de las nueve


puertas. Junto con Tan Hong Fei, más de una docena de generales involucrados
fueron detenidos, el Marqués del Orden fue hecho prisionero.

Al mismo tiempo, innumerables pájaros de madera despegaban desde las aguas


termales en los suburbios del norte, otros cuantos jinetes de Caballería Ligera se
separaron en dos direcciones, rápidos sobre su corcel, portando cartas marcadas
con el sello privado de Gu Yun, vestidos en atuendos de civiles, corriendo hacia los
territorios críticos del Noroeste y el Mar del Este.

Sí Chang Geng tuviera Águilas Negras a su disposición en esta ocasión, incluso


si sólo fueran una o dos, quizás él hubiera podido tener una oportunidad.

No obstante, cuando el Emperador Long An confiscó la Insignia del Mariscal de


Gu Yun, él ya había ordenado a todos los oficiales del Campamento de Hierro Negro
a su alrededor regresar a la estación del Noroeste.

Una vez más… era demasiado tarde.

Abril, en la entrada de la ruta de la seda.

El escenario próspero y bullicioso de unos cuantos meses atrás ya hacía tiempo


que había dejado de existir, todas las estaciones de vigilancia habían sido cerradas,
el Campamento del Hierro Negro había preparado su formación.

Había “Cuervos Negros” con un aura asesina a donde sea que fueran. Se le
ordenó a He Rong Hui fungir temporalmente como el Comandante de las tres
fracciones. La Orden de Percusión desde la capital todavía estaba sobre su
escritorio, cubierta de polvo.

En este día, el cielo estaba oscuro, nubes gruesas y espesas sobrevolaban por
encima de la ciudad, las guarniciones de varios países tenían sus puertas cerradas
fuertemente, un silencio mortal pendía en del aire. Por todos lados, la arena dorada
pasaba volando. Parecía haber algo esperando explotar.

No había forma de saber si era sólo una ilusión, pero en General He podía sentir
que algo estaba a punto de ocurrir.
En este momento, un Águila Negra cayó súbitamente desde el cielo.

El Águila Negra flaqueó al aterrizar, bamboleándose y rodando en el polvo y la


arena de la Región Occidental. Coincidentemente, una patrulla de Armaduras
Ligeras alcanzó a atisbar esto y fue de inmediato a investigar.

Sólo para encontrar el asesino de los cielos parecía haber sido aplastado por el
peso de su propia armadura de Águila Negra. Incapaz de ponerse de pie, se
arrodilló en el suelo, sujetando las manos de su camarada. El rostro joven detrás de
la máscara estaba terriblemente demacrado.

El comandante de la patrulla se acercó rápidamente y preguntó continuamente:


–¿No te mandó el General He a la capital para ver cuándo podría tener el Mariscal
su insignia de vuelta? ¿Cómo estuvo? ¿Qué pasó?

El Águila Negra apretó su mandíbula, la brecha entre sus dientes estaba llena de
sangre, su apuesto rostro estaba distorsionado. Quitándose su armadura, dijo con
voz ronca: –Quiero ver al General He…

El Campamento del Norte estaba en problemas. Tan Hong Fei fue puesto en
prisión. Los comandantes de las nueve puertas temían que las noticias del
encarcelamiento del Marqués fueran a desencadenar un disturbio mayor. Después
de hacerse cargo del Campamento, la primera cosa por hacer era mandar gente
para asegurar significativamente las entradas y salidas en los suburbios de la
capital.

El Águila Negra todavía no había aterrizado, pero ya se había encontrado con


una oleada de flechas baihong. Se las arregló para escapar y aterrizó con dificultad.
Entonces se disfrazó y se mezcló en el interior. Se había aprendido toda la historia
desde el principio hasta el final por las hirvientes conversaciones de la gente en la
capital.

El Águila Negra había viajado directamente de vuelta al Noroeste en un ataque


de ira, fue una coincidencia que se cruzara con el jinete enviado en la misma
dirección por Chang Geng. El Águila era muchísimas veces más rápida que el
caballo. Arribó al Campamento del Hierro Negro antes que los otros por unos
cuantos días.

He Rong Hui, el barril de pólvora, explotó en el acto, trayendo gente para


irrumpir en la mansión del gobernador del Noroeste. Pero fue exactamente en este
momento crítico que los Tigres de Arena alineados en el Reino Ku Cha dejaron
lentamente la estación y alzaron sus oscuros cañones, apuntando en dirección al
este.

Las diferentes fuerzas involucradas habían hecho todo lo humanamente posible,


el resto sólo podía recaer en el destino decidido por los cielos.
Pero esta vez, los cielos parecía haber abandonado por completo a la dinastía de
la familia Li, cuyo destino estaba llegando a su fin.

En los todavía helados desiertos de Saibei…

La cresta rodante se inclinó creando un arco suave, las flores silvestres estaban
deseosas de mostrar sus capullos una tras otra.

Los lobos grises estaban de pie en lo alto, los halcones chillaron mientras
planeaban, las banderas cubiertas con aceite y polvo, y las pieles de animales
ondearon juntas con el viento. El cielo estaba verde, la tierra era oscura y dorada; y
en la profundidad del pasto, había miles de tropas y caballos.

Entre el rugido del frío hierro y la maquinaria, de repente llegó una canción
rasposa:

“El espíritu más puro, incluso el viento divino quería besar su falda, todos los
seres vivos cantarán e inclinarán sus cabezas, arrodillándose donde ella canta y
baila. El próximo año habrá manadas de bueyes y ovejas, vegetación exuberante,
bancos de flores, extendiéndose hasta el final de las montañas de Tianshan. El
próximo año habrá pasto siempre verde, la liebre saldrá de su madriguera, el
caballo salvaje retornará lentamente…”

Habían transcurrido cinco o seis años desde que Jia Lai Ying Huo, el príncipe
bárbaro que hizo presión directamente en el pueblo de Yanhui en un ataque de ira,
heredó las dieciocho tribus y se convirtió oficialmente en el verdadero Rey lobo. El
viento del noroeste de la frontera había dejado en sus facciones marcas tan
profundas como los cortes de un cuchillo, esculpiendo repetidamente sobre su
rostro durante miles de días y noches, odio y resentimiento empaparon sus huesos.

Ahora, su cabello ya había sido teñido con toques de gris, la ferocidad en su


mirada se había contraído al interior, completamente indetectable. Su vasto canto
de largo alcance ya se había cubierto de polvo. Solo pudo tararear unas pocas
líneas. La letra de los viejos días perduraba, pero poco después su voz se volvió
increíblemente ronca.

Alzó la petaca de vino que colgaba de su cintura, tomando un trago de licor


mezclado con el oxidado sabor del hierro, su expresión tensa, sus ojos enfocados en
una figura volando a la distancia. La sombra lado a lado con el halcón se acercó. Era
un traje de Armadura de Halcón, más grande que un Águila Negra, el casco más
feroz. Con un sonido agudo y que penetraba los oídos, aterrizó frente al Rey Lobo,
levantando con ambas manos una flecha dorada elaborada con materiales
desconocidos.

Jia Lai alargó su brazo para tomar la flecha dorada y vertió vino sobre ella. El
suave astil de la flecha reveló lentamente una línea de palabras escritas en el
lenguaje de las dieciocho tribus, la caligrafía fina y rizada se extendió por debajo del
licor caliente. Se leía: “Rey Lobo, por favor haga el primer movimiento.”

Jia Lai tomó aliento profundamente. Había pensado que una vez que este
momento llegara, estaría lleno de éxtasis.

Pero no, descubrió que después de tantos años, el odio pronto lo había vaciado.
Incluso si estaba a punto de cambiar el curso, había olvidado como reír o sonreír. El
actual Rey Lobo miró al cielo sobre él. La luz del sol lo hacía sentir ligeramente
hechizado, como si los ojos de infinidad decmuertos estuvieran observándolo desde
arriba.

–Es tiempo. –murmuró suavemente, alzando una mano en medio de miles de


tropas, envuelto en un silencio mortal.

Luego la agitó hacia abajo.

Los lobos grises alzaron sus cuellos y aullaron, cargando hacia adelante,
dirigiéndose en dirección al sur.

En las islas del Mar del Sur, donde el follaje es verde todo el año, el viento cálido
susurraba.

En la noche, un enorme barco negro entró lentamente a un muelle tranquilo y


ordinario, pero aún no se detenía. Un grupo de personas armadas vestidas con
armaduras abrieron la trampilla y se precipitaron hacia afuera. La isla inhabitada,
repentinamente se iluminó brillantemente.

Había filas de armaduras de batalla alineadas a lo largo de las largas rocas,


reflejaban la tenue luz del fuego, semejando a un ejército de soldados siniestros y
ominosos.

Entre las Armaduras Pesadas, había un enorme mapa de una ruta de marcha
que cubría todos los pasajes subterráneos por debajo de las profundidades de la
Frontera Sur. Lo que Gu Yun envió a la gente a desenterrar una vez fue solo la
punta del iceberg.

Finalmente, era el originalmente pacífico y tranquilo Mar del Este…

Guerreros Dong Ying con espadas largas y ninjas que parecían serpientes
vestidos como gente de la costa del este remaban cuidadosamente a través del mar
y se deslizaban en secreto, comunicándose unos con otros con extraños gestos.

Se reunieron lentamente desde todas direcciones como hormigas, los


normalmente bulliciosos barcos cargueros se retiraron de la playa de la Gran Liang
uno tras otro, virando silenciosamente en dirección a las Islas Dong Ying.

Un largo silbido que podía ser transportado a través del aire resonó en el océano
infinito.
Los “barcos mercantes” se reunieron poco a poco en una línea, organizándose
en una formación, todos en orden. Al alejarse gradualmente del área de patrulla de
la Marina del Suroeste, la bandera original de los buques mercantes fue
súbitamente bajada, reemplazada por la pesada bandera de batalla del Papa de
occidente, volando sobre el mar azul, proyectando una larga sombra debajo.

El cambio de bandera parecía ser una señal terrorífica. Un enorme “barco


mercante” comenzó a desintegrarse, su disfraz de paz cayó al mar, revelando los
oscuros cañones debajo.

Esta era una clase de “Dragón Marino” que nunca había sido visto antes. Eran
pequeños y extraños, podían ocultarse dentro de naves mercantes ordinarias, su
velocidad similar a un relámpago, y cuando se deslizaban sobre el mar, no eran
diferentes de un monstruo rompiendo a través del viento.

Los siete monstruos se dispersaron con la señal de la bandera, entonces una


enorme sombra se elevó lentamente por debajo del agua.

La superficie del mar originalmente tranquila se elevó como una colina. Era un
incomparable monstruo enorme, rompiendo a través de la superficie y revelando su
extraña “cabeza”. Miles de Dragones Marinos y buques de guerra estaban pegados
a sus numerosas “ventosas” sobre su cabeza, listos para la acción.

Los mástiles remando dentro de las nubes estaban repletos con ziliujin. Bajo el
poder de trabajo de numerosos engranajes conectados, pesadas placas y cubiertas
de hierro rodaron y revelaron los pequeños y grandes cañones en línea, parecían
innumerables ojos siniestros. No había trazo de estancamiento cuando giraban.

La cubierta de este monstruo marino gigante podría contener al menos diez


Dragones de la Gran Liang.

Enseguida, la escotilla se abrió repentinamente. Una escalera oscura descendió


como una lengua. Dos hileras de marinos occidentales usando extraños sombreros
se apresuraron a salir. Luego, un paraguas negro se abrió en la oscuridad, firme,
bloqueando el agua de mar que caía desde arriba. El hombre de cabello blanco de
occidente que Gu Yun se encontró una vez en el palacio inclinó su cabeza,
caminando tranquilamente bajo el paraguas.

El hombre que sostenía el paraguas por él retrocedió medio paso. Este era el
“Maestro Ja” quien había jugado con los bandidos en la Frontera Sur ese año.
57. Desastre Nacional

Dos horas después, el ataque sorpresa al campamento del Hierro Negro en la región
occidental sorprendió al gobierno, asustando a la gente.

–Su Santidad, ahora puede estar tranquilo. –el Maestro Ja extendió su brazo y
ayudó al hombre de cabello blanco a apoyarse. Resultaba que el hombre que había
visitado la Gran Liang muchas veces antes, diciendo ser un mensajero, era en
realidad el mismísimo Papa.

Maestro Ja: –A pesar de que hay incontables desviaciones a lo largo del camino,
al final, el resultado no ha desperdiciado el tiempo y la energía que ha invertido
aquí.

El Papa contempló a los feroces monstruos marinos sobre la superficie azul del
océano. Su rostro estaba tranquilo, sin felicidad ni tristeza. Parecía que no solo no
estaba dichoso, incluso cargaba con él una clase de tristeza y melancolía
indescriptibles.

–En este momento aún es muy temprano para hablar del resultado, –dijo el
Papa. –El destino es una cosa bastante misteriosa. El sino de una persona no es
predecible, ¿qué decir de todo un país? Esto es algo que solo Dios podría saber.

Maestro Ja: –¿Por ejemplo, cuando el imbécil de Jia Lai no fue capaz de
contenerse y reveló ese asunto a Gu Yun por adelantado?

Jia Lai Ying Huo tenía un resentimiento muy inmenso hacia el último miembro de
la familia Gu. En adición a este odio, no quedaba nada más en toda su existencia.
Había dejado atrás la dignidad de un Rey Lobo para convertirse en un perro rabioso.
Ya no podía ver la imagen más grande. Desde su perspectiva, mientras pudiera
destruir a Gu Yun, no le importaba si destruía los planes de alguien más.

Sin embargo, debían cooperar con este perro rabioso. El odio entrelazándose
durante generaciones entre las dieciocho tribus y los planos centrales era muy
profundo, las fuerzas actualmente ocultas de las diosas fallecidas que quedaron en
la capital también era increíblemente importantes.

–En verdad admiro a ese Gu Yun, –suspiró el Maestro Ja. –si yo fuera él, quién
sabe qué habría hecho ya, pero él manejó tranquilamente todas esas cosas. De otra
forma, la verdad que revelamos hoy sería incluso absolutamente mucho más loca
de lo que es ahora. Las guarniciones en los diferentes emplazamientos ya deberían
estar… ¿cómo lo llaman? ¿ “Qing Jun Bian[1]”?

El Papa: –Este efecto no es el ideal, pero no hay otra oportunidad. Una


oportunidad es tan efímera como el tiempo, no tenemos opción.

“–Jacques, todos nosotros somos bestias encorraladas, todos estamos buscando


una forma de sobrevivir. Si no devoramos a los demás, entonces seremos
devorados. Incontables pares de ojos están observando a este enorme y apetitoso
herbívoro, debemos dar un paso adelante primero, de lo contrario, no tendremos
necesariamente el poder para ir a la batalla después de tres o cinco años en el
futuro.

El Maestro Ja observó el mar, en todos lados había agua, el mar y el cielo


compartían el mismo matiz. No pudo parcialmente comprender: –Su Majestad, si
esto es solo un herbívoro, ¿por qué debemos invertir tanto esfuerzo para quitarle
sus colmillos?

–Carnívoro o herbívoro, las diferencias no recaen ni en sus colmillos ni en su


forma, –murmuró el Papa. –debes evaluar si es ambicioso, si tiene un corazón que
ansía morder y tragar… ¿fuiste capaz de detectar ese aroma?

El Maestro Ja se quedó atónito. Cuando se quemaba el ziliujin con alta pureza


casi no originaba olor, probablemente solo Gu Yun y los perros serían capaces de
detectarlo. Intentó preguntar: –Su Majestad se refiere a… ¿el aroma del agua de
mar?

–Es la pestilencia, hijo mío. –musitó el Papa. –Si el demonio realmente existe en
este mundo, entonces definitivamente sería este pequeño mineral con una flamas
azules y púrpuras. Desde el día en que penetró en el suelo, ha encendido esta era
maldita. Convirtió a los Hijos de Dios en los corazones de los monstruos de hierro.

¿No era la máquina que quemaba ziliujin hecha por el hombre?

El Maestro Ja se encogió de hombros, no lo refutó, pero también estaba en


desacuerdo de alguna forma.

El Papa no explicó más, solo inclinó su cabeza y comenzó a besar el anillo en su


mano con el símbolo de un cetro y repitió una simple plegaria.

–Perdóname, –susurró. –por favor, perdóname.

En este momento, un racimo de señales de fuego contra el profundo color azul


apareció de pronto en las dos naves en la cabeza, elevándose en el alto cielo.

La sombra de los ojos del Maestro Ja parecía haberse mezclado con el color de
las llamas. Intentó contenerse a sí mismo, pero por un momento, todavía le fue
difícil suprimir su entusiasmo: – ¡Su Majestad, comienza!

El séptimo año de Long An, el octavo día de abril.

Era el tercer día desde que el Marqués del Orden, Gu Yun, se movió desde las
aguas termales hacia una celda en la prisión de la capital.
El calabozo era muy frío y siniestro. Afortunadamente, dado que la primavera
entró a la capital, el frío se había dispersado gradualmente. Ya estaba cálido, el
montón de pasto y paja en la celda era incluso más suave que su cama de marcha
en el campamento militar. No era incómodo para vivir durante un par de días, Gu
Yun lo vio como si estuviera yéndose de vacaciones.

Todo a su alrededor estaba en silencio. Ni siquiera había un compañero para


conversar. El carcelero era una marioneta que no podía hablar. Esta era la celda
más profunda en la prisión imperial, si uno no era alguien de linaje real, no se le
permitiría entrar. Incluso Tan Hong Fei, el Comandante del Campamento del Norte
no estaba calificado para quedarse.

La última persona que calificó para estar aquí fue Wei Wang, el hermano
biológico del Emperador. Gu Yun disfrutó del trato de una habitación individual, no
había otra opción más que permanecer solo.

Pero incluso si alguien charlaba con él, tampoco sería capaz de escucharlo. La
medicina que se apresuró a beber antes de dejar de irse ya se había consumido. El
color de las dos marcas de belleza en el lóbulo de su oreja y en la esquina de su ojo
se había desvanecido al punto de ser casi invisible. Tampoco había traído el cristal
liuli. Cuando abría sus ojos, apenas si podía contar sus dedos. Los pasos de la
marioneta entrando y saliendo también eran difusos.

Para matar el tiempo, atrapó a un ratón para criarlo, dejando unos pedacitos de
cada comida para alimentarlo. Sin nada que hacer, jugaría con él.

Ese incidente fue desenterrado por alguien deliberadamente, Gu Yun lo podía


decir. Cuando él investigó en secreto cinco años atrás, había limpiado unas cuantas
evidencias mortales, pero no tocó a Wu He. Primero, sólo era un viejo perro
aferrándose a la vida. Segundo… temía que, al final, no carecía de egoísmo. No
estaba dispuesto a dejar que esta verdad imperdonable desapareciera para
siempre.

Gu Yun admitió que este fue su error. Si pudiera poseer la mitad de la cantidad
de calma que tuvo hoy, hubiera entendido que debió o haber reunido esas cosas y
esperado por el momento correcto, empujándolas fuera y rebelándose ya; o haber
destruido todo lo que había ocurrido, enterrándolo en el pasado y nunca dejándolo
ver de nuevo la luz.

Miles de errores, no debería haber titubeado cuando debió haber sido


contundente.

Al igual que el Emperador Yuan He, si el anciano no hubiera vacilado, entonces


nunca hubiera existido un Gu Yun , quizás el mundo podría haber tenido otra clase
de paz.

Gu Yun no sabía que pasaría en el futuro, no sabía si Chang Geng quien acababa
de entrar al mundo podría realmente ser capaz de estabilizar los corazones de las
fuerzas militares en todos lados. Sin embargo, actualmente se encontraba en
prisión, era inútil preocuparse, primero tenía que relajarse y recuperar su fuerza.

Más tarde, el ratón descubrió que las manos ansiosas de este hombre eran
demasiado molestas. Era problemático, pero también era incapaz de escapar, por lo
que directamente se hizo el muerto y ya no le presto más atención.

El pequeño Marqués que era odiado por los perros y gatos tuco que recostarse
ociosamente contra la pared. Sintió que la actitud de este ratón era similar a la de
Chang Geng cuando era joven.

Gu Yun comenzó a pensar en Chang Geng, entonces no pudo evitar suspirar,


quejándose con el ratón: –Hubiera preferido disgustarle por molestarlo todos los
días como en su infancia.

El ratón le mostró en respuesta un trasero muy redondo.

Gu Yun respiró profundamente y expulsó con fuerza este último pensamiento.


Sin recoger ni elegir, tiró de la mohosa manta sobre la paja, se recostó sobre su
cuerpo y cerró sus ojos para descansar.

Sólo con un buen estado de ánimo puede uno enfrentarse a futuro difícil.

Nadie podía molestar a este medio sordo en la prisión. Gu Yun pronto cayó
dormido, tuvo un sueño en el frío aroma mohoso.

Gu Yun soñó que estaba acostado sobre su espalda bajo un gran cuchillo de
carnicero, la pesada cuchilla presionada sobre su pecho, cortando poco a poco a
través de la carne y la piel hasta sus huesos, partiéndolo vivo en dos mitades,
desconectando su cuerpo con todas sus extremidades. Sólo la herida que cruzaba
su pecho le dolía de manera increíble. En sus oídos, los sonidos persistentes del
llanto, el fuego de la artillería y los alaridos, combinados con el sonido intermitente
de un Hu Jia[2], vago y desentonado, como una telaraña…

Fue partido por el cuchillo, pero no había sangre en la herida. En lugar de eso,
una señal con una flecha salió y se elevó hacia el cielo con un sonido que taladraba
los oídos, explotando y sacudiendo a la nación.

Gu Yun despertó con un gemido ahogado. La vieja herida sobre su pecho le dolía
de forma inexplicable. El sonido penetrante de la señal de la flecha de su sueño
continuaba haciendo eco en sus oídos, convirtiéndose en una extraña clase de
acúfeno[3].

Parecía haber una bizarra conexión entre él y su Campamento del Hierro Negro.
Esa noche, la primera flecha con una señal ominosa explotó en el cielo nocturno en
la guarnición de la Región Occidental.
El informe de batalla de emergencia llegó a la capital un día después. Al soldado
Águila Negra que vino a entregar el mensaje sólo le quedaba una pierna. Con su
último aliento agonizante, arribó al Campamento del Norte, actualmente en un
estado de pánico, y murió antes de que pudiera decir una palabra.

Dos horas después, el ataque sorpresa al Campamento del Hierro Negro en la


Región Occidental sorprendió al gobierno, asustando a la gente.

Cuando las noticias del incidente de la capital se difundieron, He Rong Hui lideró
gente para asediar la residencia del Gobernador del Noroeste. Tan pronto como se
fue, el Reino Ku Cha mandó ciento sesenta Tigres de Arena como vanguardia,
penetrando a la fuerza a través del campamento de la patrulla de Caballería Negra,
localizado a la entrada de la Región Occidental.

El tanque de guerra, el Tigre de Arena, era el más grande enemigo de la


Caballería Ligera. Por un momento, el humo y el polvo cubrieron el aire, las llamas
se elevaron como una cortina, los caballos de guerra chillaron y murieron, los
jinetes de la caballería de hierro fueron cayendo uno tras otro.

Pero el Campamento del Hierro Negro seguía siendo Campamento del Hierro
Negro al final. Después de un momento de confusión, reaccionaron de inmediato.
Las Armaduras Negras no titubearon para presionar. He Rong Hui regresó de
inmediato con Águilas Negras después de recibir las noticias, cortando de forma
decisiva la línea de suministro de los Tigres de Arena directamente desde el aire.
Vehículos de combate gigantes consumían combustible de forma excesiva. Una vez
que su suministro era interrumpido, se convertirían instantáneamente en un
montón de chatarra de hierro y cobre.

Pero los Tigres de Arena que vinieron a llamar a su puerta no eran sólo un
engaño. Detrás de ellos, justo como todo el mundo había temido, había decenas de
miles de tropas portando banderas.

Los extranjeros en las estaciones de un sinnúmero de países, incluso la gente de


Tianzhu quien había tomado esta oportunidad para su propia ventaja… el número
superaba lo que habían imaginado. A pesar de que sólo eran un pésimo grupo,
seguían siendo una “multitud”. Con Tigres de Arena al lado, el Campamento del
Hierro Negro sólo podía usar Armaduras Pesadas para resistir, y pronto ambos
bandos comenzaron a caer en una batalla de ziliujin.

He Rong Hui abrió urgentemente el almacén de ziliujin del Campamento de la


Región Occidental y fue impactado al darse cuenta de que no quedaba mucho.
Cuando el Emperador Long An investigó minuciosamente el contrabando de ziliujin,
Gu Yun no tuvo más opción que suspender la línea de suministro oculta en sus
manos. La cantidad que les daba la corte era sólo suficiente para mantener la
patrulla diaria, no podía sostener un repentino desencadenamiento de batallas a tan
larga escala.
He Rong Hui mandó a la gente a desplegarse, pero el camino para desplegar
ziliujin fue bloqueado de nuevo. Las noticias del encarcelamiento del Marqués del
Orden se habían esparcido. Nadie podía decir la situación específica. En este
momento, las personas entraron en pánico, había toda clase de rumores. En esta
situación de vida o muerte, ¿quién se atrevería a suministrar ziliujin al Campamento
del Hierro Negro sin una Orden de Percusión?

¿Y si ellos querían presionar la capital por una rebelión?

Por un lado, He Rong Hui mandó un Águila Negra a la capital; y por el otro, se
acercó a las fuerzas de defensa de la ciudad la Frontera Norte en busca de ayuda.
No obstante, el mensajero todavía no partía, pero los bárbaros del norte se
sublevaron. Las noticias del Rey Lobo, Jia Lai Ying Huo, liderando personalmente
esta expedición los aplastaron.

Cinco años de estabilidad, el muro de hierro se había volcado.

Jia Lai Ying Huo con decenas de miles de soldados de élite y miles de Armaduras
Pesadas, incluso tenía un tipo de “Halcón” invencible cuyo tamaño era más grande e
incluso más letal que el Águila Negra del Campamento del Hierro Negro, mordió en
la defensa de la Frontera Norte que se extendía por miles de kilómetros.

El noroeste sufrió una derrota que ya no tenía salvación. Sin la orden del
Mariscal, incluso si el último soldado moría, el Campamento del Hierro Negro no se
atrevería a retroceder ni un solo paso. He Rong Hui luchó por mantenerlos alejados
durante tres días y dos noches, las tropas habían sido golpeadas hasta el fondo, el
ejército divino creado por la acumulación de tres generaciones estaba a punto de
perder más de la mitad.

En ese momento, el mensajero de Chang Geng finalmente arribó.

Con el sello privado de Gu Yun, la Alteza Real que nunca se había hecho conocer
o había mostrado sus talentos, desde la lejana capital había imitado la caligrafía de
Gu Yun perfectamente.

Le dio al mensajero dos cartas en total: si la frontera continuaba estable, él le


entregaría la primera carta, diciéndole a He Rong Hui que no se preocupara acerca
de la corte, ya fuera por el mercado negro u otros medios, debía llenar
inmediatamente y en secreto el almacén de ziliujin en las Regiones Occidentales,
darles mantenimiento a las armaduras y estar listo para la batalla en cualquier
momento.

En caso de que la situación en la frontera hubiera cambiado, la segunda carta le


sería entregada a He Rong Hui, diciéndole que no debía auto-sacrificarse en la
defensa, no debería estar ansioso por pelear y que debía retroceder sus fuerzas
rápidamente al este de la puerta Jiayu y esperar los refuerzos.
El enemigo oculto en la oscuridad ya había comenzado a moverse, era
indudablemente demasiado tarde ahora para que ellos actuarán. No había un Águila
Negra en manos de Chang Geng. Había muy pocas personas con las que podía
entrar en contacto por medio de los pájaros de madera en el Pabellón Lin Yuan. No
importaba si se caía el cielo o si la tierra se sacudía, el mensajero apenas pudo
llegar a tiempo. Además, él había visualizado el escenario en el peor de los casos, e
intentó lo mejor para arreglar la jaula después de que los animales hubieran sido
perdidos

Si la Región Occidental hubiera cambiado, sería difícil para la Frontera Norte el


cuidarse por su cuenta. Además, el General Cai Feng, Comandante en jefe de la
guarnición de los Planos Centrales, recibiría otra carta de Chang Geng al mismo
tiempo que el Campamento del Hierro Negro retrocedía, pidiéndole aumentar sus
tropas en el norte y mandar su porción de ziliujin y tropas pesadas a la puerta Jiayu
tan pronto como fuera posible para aliviar esta urgencia ardiente.

Sin embargo, el corazón de Chang Geng lo tenía claro. Si algo realmente


ocurría, este desarrollo no sería suficiente.

Los cientos y miles de montañas en el sudoeste estaban completamente fuera


de su control. A pesar de que Shen Yi estaba en ese lado, era un comandante el
nombre solamente y no tenía cimientos. Era imposible despachar tropas
arbitrariamente si la Orden de Percusión.

La Marina del Mar del Este era incluso más preocupante, el General Zhao You
Fang era un hombre de Li Feng, era imposible movilizar ese lado sólo con el sello
privado de Gu Yun.

Coincidentemente, Chang Geng tuvo una corazonada, que incluso si él podía


arreglárselas para apagar el fuego en otros lugares, oculto en el extenso océano del
Mar del Este debería haber otro golpe fatal.

Las noticias traídas de vuelta por el Águila Negra realmente confirmaron el peor
escenario que había imaginado. Chang Geng inhaló profundamente y liberó el
último pájaro de madera. Se dio la vuelta y le habló a Huo Tong cuya sangre ya
estaba burbujeando en su boca: –Prepare el caballo, quiero ir al palacio.

En la puerta del palacio, Chang Geng fue detenido por Liao Ran, el monje estaba
curtido por el tiempo, pero su expresión continuaba siendo tranquila e inamovible,
como sin importar qué tan urgente algo pudiera ser, todo podría ser dispersado por
las marcas de incienso en su cabeza, volado en cenizas por las palabras “Amitabha”.

Liao Ran: «Amitabha, Su Alteza Real…»

Chang Geng lo interrumpió con indiferencia: –El Maestro no necesita decir más.
Voy al palacio para esperar órdenes, no para obligar al Emperador a abdicar.
La expresión de Liao Ran cambio ligeramente, señalando: «El monje cree que Su
Alteza Real tiene esta medida adecuada.»

–No tengo ningún sentido de propiedad. –el Cuarto Príncipe, quien estaba bien
versado en conversaciones había hecho a un lado su comportamiento gentil y dijo
con franqueza –Usando las montañas Qinling para dividir el norte y sur, el suroeste
y el sureste están fuera de control. Incluso si puedo matar a Li Feng en el acto, no
podría limpiar el desastroso estado actual de las cosas, por no mencionar que nadie
puede heredar el trono en este momento. El hijo mayor del Emperador tiene nueve
años de edad, la Emperatriz es simplemente una mujer inútil, plagada de
enfermedades con sólo su apariencia, Zi Xi no está justificado para el puesto, y yo…

Se burló: –… yo soy el hijo de la mujer demoniaca de las tribus de Man.

Liao Ran lo observó con preocupación.

–Maestro, esté tranquilo, yo mismo soy veneno. Si hubiera actuado a voluntad,


ya hubiera comenzado hacer daño al país y a la gente. Pero aún no he hecho nada,
¿o sí? –la expresión de Chang Geng se desvaneció nuevamente. –Ahora no es
momento para hablar de este asunto, los enemigos extranjeros nos han invadido.
Quizás hayan planeado esto durante un largo tiempo. Este asunto todavía no
termina, pero ellos reaccionaron demasiado rápido. Sospecho que dentro del
palacio… Incluso al lado de Li Feng, hay espías del enemigo. ¿Tiene el pabellón Lin
Yuan alguien que pueda ser de uso en el palacio?

Liao Ran lo miró con toda seriedad, suspiró: «Su Alteza quiere decir…»

Chang Geng: –Este incidente involucrando el viejo caso de hace veinte años, los
bárbaros del norte definitivamente están relacionados con este asunto. Investigue a
todas las personas con quienes esas dos mujeres bárbaras estuvieron en contacto
en el palacio en ese entonces: todos. La hechicería norteña es excelsa en el uso del
veneno, tienen muchos trucos viles en la manga, no pasen por alto ni una sola
pista, ni siquiera las más pequeñas.

Cuando habló de las “dos mujeres bárbaras”, su voz se mantuvo sin cambios,
como si se estuviera refiriendo a alguien que no tenía relación con él.

–Debería haber notado algo extraño. – murmuró Chang Geng. –Ese año, Li Feng
liberó a Jia Lai Ying Huo fácilmente de la misma forma que se libera el tigre de
vuelta a sus montañas. Como era de esperarse, lo que ocurrió detrás de todo no era
para nada simple, pero desafortunadamente…

Era una lástima que en ese tiempo él era demasiado joven, su corazón era tan
sólo del tamaño de un puño, sólo podía contener los pequeños problemas de un
joven que ha dejado su pueblo natal.

–Si hubiera nacido diez años antes… – dijo repentinamente Chang Geng.
Los párpados de Liao Ran saltaron.

Chang Geng obligó a salir cada palabra: –El mundo no se habría vuelto de esta
forma en lo absoluto.

Tampoco dejaría ir nunca a Gu Yun.

–Zi Xi lo ha dicho antes, los Dragones Marinos de nuestra corte están diez años
detrás a comparación de las otras facciones militares. Me preocupa que el Mar del
Este no se encuentre en paz. El General Zhao tiene el talento para defender, pero
no será necesariamente capaz de manejar una guerra. –dijo Chang Geng. –He
escrito una carta a mi maestro[4], Lin Yuan tiene fuerte cimientos en Jiangnan,
molestaré al Maestro para que vaya a proveerles apoyo, mis disculpas por no poder
acompañarlos.

Liao Ran rara vez fruncía el ceño, pero no había forma de saber porque, el “Zi
Xi” de Chang Geng había espantado su alma fuera de su cuerpo.

Sin embargo, en esta situación urgente, no era el momento para ponerse a


meditar acerca de un pronombre. El monje vestido con un atuendo hecho de tela
áspera, su figura desapareció instantáneamente en la luz de la mañana, partiendo
en el momento.

Chang Geng acababa de poner un pie en el palacio, pero las malas noticias ya
habían caído sobre sus cabezas. Las intensas noticias de la situación militar de la
vanguardia llegando una tras otra hicieron que el Emperador Long An y todos los
magistrados de la corte estuvieran perdidos sobre cómo reaccionar…

El Campamento del Hierro Negro se había retirado a la puerta Jiayu.

La Frontera Norte perdió siete ciudades en una sola noche… Ni siquiera fue
capaz de esperar a la llegada de los refuerzos de Cai Feng.

Los movimientos rebeldes en la Frontera Sur parecían ya haber sido discutidos


de antemano, aliándose con los bandidos del Mar del Sur y explotando
misteriosamente el almacén de suministro del suroeste…

–Report…

Todos los presentes en el salón principal empalidecieron, mirando hacia la


entrada. Ni siquiera tuvo tiempo para permitir que Chang Geng lo saludara.

–Su Majestad, un reporte expedido de mil trescientos kilómetros, hay cien mil
tropas de la marina occidental usando la ruta de la isla Dong Ying para invadir…

Los ojos de Li Feng parecían querer romperse: –¿y qué hay de Zhao You Fang?

El mensajero hizo una reverencia sobre el suelo y estalló en lágrimas: –… El


General Zhao ya se ha sacrificado por el país.
58. Cuchilla suspendida

“Atiendan mi decreto… vayan a invitar al tío aquí.”

Todo el cuerpo de Li Feng se estremeció. Chang Geng lo observó caer sobre el


trono con una expresión vacía. De pronto, en el área fuera de su sentido racional,
un tipo de cruel satisfacción se estaba alzando en su interior. Sin embargo, Chang
Geng era muy estricto consigo mismo, pellizcó su palma en silencio e hizo
retroceder el placer sediento de sangre: sabía que era el Hueso de la Impureza
jugando con él, no era su verdadero ser.

Chang Geng abrió su boca y habló sin mucha sinceridad: –Su Majestad, por
favor cuídese.

Parecía como si la persona que dijo que quería asesinar a Li Feng no era él.

Yan Bei Wang acababa de hablar, el resto de los magistrados que estaban
pasmados en el salón principal reaccionaron de inmediato y siguieron su guía: –Su
Majestad, cuídese por favor.

Los ojos de Li Feng cayeron lentamente sobre Chang Geng. Éste era su hermano
sólo en nombre, pero él rara vez lo notaba. Desde que Su Alteza Real Li Min heredó
su título y entró a la corte, casi nunca habló, ni deliberadamente se dio a conocer
con los otros magistrados. Ni siquiera usó el nombre de Gu Yun para entablar
conversación con los oficiales militares. Sólo charlaba ocasionalmente con unos
cuantos pobres académicos acerca de libros y poesía.

Chang Geng actuó como si no hubiera notado su mirada en lo absoluto, su


rostro permaneció inalterable, –El General Zhao se ha sacrificado, ya no queda otra
barrera en el Mar del Este. Los occidentales podrán presionar directamente en el
Puerto Da Gu tan pronto cómo viren hacia el norte. Ya es muy tarde para decir
cualquier cosa, Hermano Real, por favor deshágase de los pensamientos
distractores y tome de inmediato una decisión.

Por supuesto, Li Feng sabía esto, pero su corazón era un desastre, por un
momento no supo qué decir.

En este momento, el Tío Imperial Wang, quien se había vuelto ceniciento debido
a los rumores que circulaban sobre él entre la gente común durante estos días,
observó el rostro del Emperador y se atrevió a decir, –Su Majestad, sólo hay una
gran guarnición que es el Campamento del Norte a las afueras de la capital,
rodeado por nada más que planicies. Si fuéramos a enfrentarnos con ellos aquí,
nuestras tropas ciertamente seguramente serán insuficientes.

“–Además, el caso de la rebelión de Tan Hong Fei todavía está inconcluso.


Prácticamente no hay líder en el Campamento del Norte en este momento. Si la
totalidad de los Dragones marinos en Jiangnan fuera a ser destruida, ¿qué podría
hacer el Campamento del Norte? ¿Quién podría proteger la seguridad de la capital?
La mejor manera de proceder en este momento es… ¿qué tal si nosotros…? Ah…

Wang Guo no terminó su oración, debido a que los ojos del grupo de generales
en el salón estaban clavados sobre él como flechas baihong.

Este viejo bastardo ni siquiera había limpiado aun su propio trasero. Una ligera
brisa acababa de elevarse y él ya se atrevió a convencer a Su Majestad para mover
la capital a cualquier otro lugar, si no fuera por esta situación en la que los
enemigos estaban invadiendo desde el exterior y por el caótico estado de los
asuntos internos, quizás todo el mundo lo habría cortado en pedazos.

Wang Guo tragó con dificultad y exhaló, inclinando su espalda, sin atreverse a
levantar la mirada.

La expresión de Li Feng era insondable. Estuvo en silencio por un momento,


luego ignoró por completo a Wang Guo y sólo dijo: –Permitamos que Tan Hong Fei
que regrese a su posición, démosle una oportunidad para mitigar sus errores con
méritos… Los he llamado a todos ustedes aquí para discutir, ¡cualquiera que
continúe diciendo estupideces que salga ahora!

En esta emergencia, incluso el crudo lenguaje propio de la calle podía salir de la


boca del Emperador. El salón cayó instantáneamente en un silencio mortal, rojo y
blanco destellaron en el rostro de Wang Guo.

Li Feng se volvió impacientemente hacia el Ministro de Guerra: –Súbdito Hu,


usted está a cargo de los asuntos militares, sosteniendo las Órdenes de Percusión,
¿qué opina?

El Ministro de Guerra nació naturalmente con una complexión pálida y verdosa


combinada con un rostro largo. Su nombre era Hu Guang, que sonaba similar a
“melón dulce”, por lo que algunas personas lo llamarían en secreto Ministro Melón
en privado.

Cuando el Ministro Melón escuchó las palabras de Li Feng, su rostro se retorció


en un melón amargo. En nombre, la Orden de Percusión era expedida por el
Ministro de Guerra, pero, ¿cómo podría el Ministro del Guerra atreverse a mandarla?
Él no era más que una pluma en las manos del Emperador, ¿se atrevería una pluma
a tener opinión?

Hu Guang se limpió el sudor frío, hablando inseguro: –Oh… Su Majestad tiene


razón, la capital es el cimiento de la Gran Liang. Este es el lugar hacia donde se
vuelven los corazones de las personas, ¿cómo podríamos permitir a esos
extranjeros irrumpir aquí dentro? ¡Qué tipo de orden sería ese! Incluso si solo nos
queda un peón, tenemos que pelear hasta el final. Si retrocediéramos ahora, solo
desalentaría a las tropas.
Li Feng no tenía paciencia para escuchar sus tonterías repitiéndose como una
rueda dando vueltas, los interrumpió de inmediato: –¡Te pregunté cómo pelear!

Hu Guang: –…

Todo el mundo estaba observando a Wang Guo, pero el hombre tenía razón. Si
el Comandante de la Marina de Jiangnan ya había muerto en batalla, ¿quién podría
estar en cargo del Mar del Este? ¿Cómo se supone que movilizarían tropas?

En el caso de que los extranjeros fueran hacia el norte, ¿cuántas rondas de


cañones podrían ser capaces de bloquear los Guardias Imperiales y el Campamento
del Norte?

Hasta cierto nivel, Wang Guo también podía ser considerado como valiente, al
menos él se había atrevido a decir la verdad que nadie más pudo.

Hu Guang se convirtió repentinamente en un melón amargo y podrido, el sudor


frío goteaba como si fuera jugo escurriendo.

Justo entonces, Chang Geng habló súbitamente.

El joven Yan Bei Wang dio un paso al frente: –¿Estaría mi Hermano Real
dispuesto a escuchar unas pocas de mis palabras?

Hu Guang le dirigió una mirada agradecida, Chang Geng sonrío gentilmente: –


Hermano Real, primero cese su ira, el agua que ha sido derramada no puede ser
recuperada, los muertos no pueden ser resucitados. La problemática de las
fronteras en los cuatro lados se ha convertido en un hecho establecido, es inútil
discutir y estar enojado. Más que una conmoción, es mejor que nosotros pensemos
en qué más podemos hacer para salvar esta situación.

Quizás porque había seguido a un monje durante un largo tiempo, en su cuerpo


no persistían las llamas y el humo del mundo común. Estando de pie enfrente del
salón, su tranquilidad se impregnó a través de su interior, incluso el fuego de la ira
se había relajado inconscientemente junto con él.

Li Feng dejó escapar un suspiro en secreto y agitó su mano: –Adelante.

Chang Geng: –En este momento, los Planos Centrales han sido atrapados por el
fuego, los soldados han sido movilizados, pero las relaciones no han sido
preparadas. Es inevitable presenciar un escenario de insuficientes suplementos, por
lo que pido a mi Hermano Real que por favor abra el tesoro nacional y mande todo
el ziliujin. Ésta es la primera cuestión.

–Sí, me lo has recordado, –Li Feng se volvió hacia el Ministro de Vivienda. –


Coordínese de inmediato con los demás…

–Hermano Real, –lo interrumpió Chang Geng. –su súbdito ha dicho mandar
todo: en este periodo extraordinario, la Orden de Percusión ya se ha convertido en
un obstáculo. Los generales todavía están cargándola como si fueran grilletes
¿desea mi Hermano Real atarlos para ir al campo de batalla?

Si alguien más fuera a decir esas palabras, hubieran sido extremadamente


ofensivas, pero no había forma de decir porqué, viniendo de la boca de Yan Bei
Wang, nadie podía sentirse enojado.

Hu Guang quien acababa de ser dejado de lado, rápidamente lo siguió: –Su


súbdito está de acuerdo.

Sin esperar que Li Feng abriera su boca, el grupo de la facción de Hacienda


había burbujeado, el Ministro de Hacienda alzó su voz: –Su Majestad, no debemos
en lo absoluto. En este momento, la distribución de ziliujin podría en verdad
resolver la necesidad urgente, pero permita que su súbdito diga unas cuantas
palabras desagradables. En caso de que la situación se prolongue, después de
resolverlo hoy, ¿qué será mañana? ¿vamos a usar la porción del próximo año?

El Comandante del Ejército Imperial quizás en verdad quería cortar la cabeza del
Ministro para escurrir el agua fuera de su cerebro, replicó instantáneamente: –Los
enemigos ya han presionado a nuestra puerta, pero todo lo que hay en sus cabezas
de caballeros, son cálculos cuidadosos para los míseros gastos diarios, este General
en verdad ha abierto sus ojos.

“–Su Majestad, si nos extinguimos este fuego, ¿cómo podría haber un


“mañana”? En el caso de que todos los frentes se encuentren atrapados en un
punto muerto, apoyándonos simplemente en las pequeñas minas de ziliujin en el
territorio de nuestro país, ¡incluso si volcamos un metro de tierra no seremos
capaces de durar mucho!

Hu Guang parecía temer el no poder tener una aportación. Con su rostro rojo,
gritó al tope de sus pulmones: –¡Su súbdito está de acuerdo!

Chang Geng sólo había dicho una cosa, no había tenido oportunidad de hablar
sobre cómo suprimir al enemigo, pero una caótica discusión ya había comenzado.
No habló y permaneció pacientemente de pie a un lado, esperando que ellos
terminarán su batalla de palabras.

El cerebro de Li Feng parecía querer romperse. Súbitamente, llegó a una


conclusión. Esos “pilares” de la corte sólo podían preocuparse acerca de los
insignificantes asuntos pertenecientes al cuadrado de tierra sobre el que estaban
parados. Si todos fueran despedidos a la cocina, quizás podrían discutir sobre una
mesa llena de nuevos platillos tan vastos como una nación.

–¡Suficiente! –estalló Li Feng.

Su alrededor quedó en silencio, Chang Geng continuó sus palabras de manera


oportuna: –Su súbdito aún no ha terminado, para la segunda cuestión: Su Majestad
por favor esté listo para hacer retroceder nuestras fuerzas.

Tan pronto como salió esta declaración, los ministros hirvieron nuevamente.
Incluso la ira del Hijo de los Cielos no pudo contener la ruidosa conmoción en el
salón. Varios ancianos parecían estar listos para estrellar sus cabezas contra las
columnas.

Los ojos de Li Feng se contrajeron, la flama de la ira ascendió hasta su


garganta. Apenas si pudo contenerse para no rebanar a Chang Geng. Frunció el
ceño, tratando de suprimir su enojo y murmuró una advertencia: –A Min, hay
ciertas cosas que debes pensar cuidadosamente antes de decir, los ancestros no
han pasado esta nación a mis manos para que divida el territorio para criar a los
tigres.

Chang Geng permaneció inmutable: –Su súbdito quisiera pedir al Hermano Real
por favor palpar nuestros bolsillos. Usando todos los recursos de nuestra nación en
este momento, ¿cuantos territorios seremos capaces de salvar? Esto no es “dividir
el territorio para criar a los tigres”, sino un guerrero que corta su mano. Si no se
amputa cuando debe ser cortada, esperando hasta que el veneno haya penetrado
profundo, hasta después de que hayamos sido derrotados por completo por los
occidentales, ¿solo entonces decidiremos cortarlo?

Su plano tono de voz semejaba el recitar las Analectas de Confucio era como un
balde de agua helada, derramándose sobre la cabeza de Li Feng sin piedad.

Chang Geng no alzó la vista para ver la expresión del Emperador, continuó: –En
tercer lugar, el Maestro Wang lo ha dicho bien, justo ahora el noroeste todavía tiene
al Campamento del Hierro Negro, incluso si han sufrido una gran pérdida, todavía
pueden resistir. En lugar de más importancia en estos momentos es el Mar del Este,
una vez que los extranjeros vaya al norte, el poder de combate del Campamento
del Norte es bastante preocupante. Los refuerzos cerca y lejos han sido
inmovilizados y podrían no ser capaces de arribar a tiempo, ¿qué planea hacer Su
Majestad?

En un parpadeo, Li Feng había sido obligado a envejecer diez años a causa de


sus palabras, después de sentirse abatido por un largo rato, finalmente dijo: –
Atiendan mi decreto… vayan a invitar al Tío aquí.

Cuando Chang Geng escuchó esta orden, ni siquiera parpadeó. No hubo ni rabia
ni júbilo, como si esto fuera lo que debiera ser hecho, todo acorde a la lógica y la
razón.

Zhu Pie Pequeño ni siquiera se atrevió exhalar, justo cuando estaba a punto de
partir, Chang Geng le recordó de pronto: –Su Majestad, escoltar alguien de la
prisión imperial con tan sólo el eunuco Zhu parecería una broma.
Él había desconfiado instintivamente de cualquiera de los sirvientes alrededor de
Li Feng, incluido este hombre quien había estado ayudando en secreto a Gu Yun.

Li Feng dijo con impotencia: –¿Qué hora es ya? todavía prestándole atención a
detalles tan triviales. Súbito Jiang, usted puede ir en mi lugar.

Zhu Pie Pequeño caminó detrás de Jiang Chong con pequeños pasos, no pudo
evitar sino observar a Chang Geng desde lejos.

Él era un anciano dentro de este palacio. En la corte de la Gran Liang, incluso


miembros de alto rango de la nobleza y la realeza, no había ni una sola persona con
la que no estuviera familiarizado, siendo Yan Bei Wang la única excepción.

Él fue cuidadosamente protegido dentro de la mansión del Marqués desde su


infancia. Después de crecer, no “trabajo adecuadamente” sino que en lugar de eso
casi siempre viajaba a cualquier lado y rara vez se mostraba. Además de mezclarse
entre la multitud para escuchar de política en la corte, casi nunca entraba solo al
palacio y sólo iba junto con Gu Yun en la época de Año Nuevo para presentar
respeto. Nadie sabía nada de información sobre él.

No saber nada significaba que él mismo era una variable.

Jiang Chong y Zhu Pie Pequeño fueron rápidos en sus corceles, dirigiéndose
directo a la prisión imperial. Cuando se acercaban a su destino, Zhu Pie Pequeño
recordó repentinamente y dijo en voz baja: –No, Maestro Jiang, el Marqués estará
entrando al palacio para encontrarse con el Emperador, sería inapropiado mientras
todavía lleva puesta la ropa de prisión. ¿Qué tal si mando a alguien para revisar los
atuendos formales de primer grado hechos este año y que busque uno de
inmediato?

Jiang Chong actualmente estaba lleno de pesadumbre e indignación por el


colapso de su tierra natal, su alma fue traída de vuelta por la voz del viejo eunuco,
no sabía si reír o llorar: –¿Cuándo es ya es de inmediato? Aún recuerda los
pequeños detalles, yo…

Antes de que hubiera terminado de hablar, pudo ver a un hombre a caballo,


dirigiéndose hacia ellos, arribando en un parpadeo. Desmontó y se presentó sus
respetos: era Huo Dan, el Comandante de los guardias de la mansión del Marqués.

Huo Dan junto sus manos: –Maestro Jiang, eunuco Zhu, soy un sirviente de la
residencia del Marqués, fui mandado por órdenes de Su Alteza Real para darle esto
al Marqués.

Con eso, sacó con ambas manos un atuendo formal con un traje de armadura.

Jiang Chong estaba sorprendido: podía decir que ese Yan Bei Wang era una
persona meticulosa a primera vista, pero ¿ser cuidadoso a este extremo?
¿Contra quién estaba en guardia el Príncipe?

Gu Yun estaba muerto de aburrimiento en el calabozo, balanceando el gordo


ratón de su cola. Notando algo inusual en la corriente de viento detrás de él, miró
hacia atrás algo sorprendido y pudo ver vagamente tres figuras entrando desde el
exterior. La persona al frente caminaba tan ligeramente como el viento y parecía
todavía estar vistiendo un atuendo formal.

Entonces, la puerta de la prisión fue abierta de par en par, y una fragancia


especial del palacio penetró en la nariz de Gu Yun, teñida con el aroma especial de
sándalo en el cuerpo de Li Feng.

Gu Yun entrecerró sus ojos y reconoció que el hombre alto era Zhu Pie Pequeño.

Si él fuera ser interrogado, no habría razón en lo absoluto para mandar


directamente a Zhu Pie Pequeño. El tipo de personas como Li Feng no se
abofetearían a sí mismas en la cara así: arrestando y luego liberando, liberando y
luego arrestado; por lo que esto sólo podía significar una cosa…

La sonrisa en el rostro de Gu Yun desapareció, pensó para sí mismo: “¿qué ha


ocurrido?”

Jiang Chong dijo algo rápidamente, Gu Yun no fue capaz de escucharlo para
nada. Sólo pudo atrapar unas cuantas palabras: “Ataque enemigo…Zhao…”. Sin
entender nada, no tuvo opción más que pretender mantenerse firme ciegamente
mientras una montaña colapsa. Permaneciendo inalterable, asintió.

Jiang Chong fue afectado por su calma inamovible, por un momento, él también
pudo sentirse muy estable. Su ansiedad, a veces era caliente y a veces fría, cayó
toda en su abdomen, sus lágrimas casi caen. –Es en verdad una bendición para
toda la gente que haya pilares como el Marqués en la Gran Liang.

Gu Yun estaba confundido, pensando para sí mismo: “Madre mía, ¿qué está
diciendo de nuevo?”

En apariencia, sólo dio una palmadita sobre el hombro del Maestro Jiang y dijo,
–Muéstreme el camino.

Afortunadamente, Huo Dan dio un paso adelante y le tendió el atuendo formal,


luego tomó el envase de vino de su cintura: –Su Alteza me pidió traer esto para el
Marqués, para dispersar el frío

Gu Yun abrió la tapa y pudo decir instantáneamente por el aroma que era
medicina. Se sintió aliviado de inmediato como si le acabaron de dar amnistía y lo
bebió de una sola vez.

Huo Dan lo ayudó a cambiarse de ropa. Para bien o para mal, esto era mucho
más pulcro y ordenado. El cegado Marqués no tuvo opción más que ir con el grupo
al palacio. Por primera vez, estaba extremadamente ansioso por el rápido efecto de
la medicina.

No fue hasta que llegaron a la parte inferior del muro del palacio que los oídos
de Gu Yun se sintieron como si estuviera siendo pinchados por agujas y se
recuperaron lentamente.

Hizo un gesto silencioso a Huo Dan. Huo Dan entendió al instante. Se acercó a
su oído y repitió las palabras exactas de Jiang Chong en el calabozo.

Gu Yun todavía no había escuchado todo, pero su cabeza que le dolía lo


suficiente como para romperse ya se había partido como la cuerda tensa de un
arco. Enfrente de los ojos de sus ojos había miles de estrellas, sus pasos tropezaron
en un estado de pánico. Huo Dan sujetó rápidamente su brazo: –¡Mariscal!

Jiang Chong estaba aterrorizado. No sabía qué le acababa de ocurrir al Marqués


del Orden quien justo un momento atrás todavía estaba tan tranquilo como
siempre. Viendo que la complexión de Gu Yun era tan desagradable como la de un
hombre muerto, preguntó nerviosamente: – Marqués, señor, ¿qué ocurre?

“El Campamento del Hierro Negro fue dañado más de la mitad.”, “Las puertas
principales consecutivas de la Frontera Norte fueron derrotadas.”, “El General Zhao
se ha sacrificado por el país.” y “El almacén de suministro del suroeste fue
bombardeado fuertemente” … Esas pocas sentencias se convirtieron en un grupo de
cuchillas mortales y cayeron dentro de todo el cuerpo y las extremidades de Gu
Yun, su pecho palpitó dolorosamente, una bocanada de un fluido amargo subió por
su garganta.

Las venas azules eran visibles en su sien, el sudor frío goteaba, a pesar de que
Jiang Chong sabía que incluso en prisión, nadie se atrevería a torturar al Marqués,
aún estaba asustado: –¿Qué ocurre? ¿Necesita que llame a un carruaje para usted?
¿Dónde está el doctor?

El cuerpo de Gu Yun se estremeció ligeramente.

Jiang Chong: –Justo ahora, la seguridad de toda la Gran Liang recae en los
hombros del Marqués, ¡usted debe ser fuerte!

Esta oración golpeó los oídos de Gu Yun como si fuera un trueno. Su alma que
se había dispersado en pedazos a lo largo de todo el país fue reunida de vuelta
dentro de su columna, cerró sus ojos y se obligó a sí mismo a tragarse de vuelta
una bocanada de sangre.

Después de una pausa, bajo la intensa mirada llena de terror e inquietud de


Jiang Chong, rio roncamente como si nada hubiera pasado. –No he visto la luz del
sol durante unos días, mi cabeza duele un poco: no es nada, sólo un viejo
problema.
Con eso, Gu Yun bajó su cabeza y ajustó ligeramente su Armadura Ligera. Tiró
su brazo fuera de la mano de Huo Dan, le arrojó el pequeño ratón de pelaje gris que
había estado protegido en su mano, y le dio instrucciones, –Este es mi hermano
ratón. Encuentrale algo de comer. No lo dejes morir de hambre.

Huo Dan: –…

Cuando Gu Yun terminó, se dio la vuelta y caminó al interior del palacio.

En ese momento, en el salón Jin Luan, las pocas palabras de Chang Geng habían
llevado a una caótica batalla de palabras hasta que Zhu Pie Pequeño alzó su voz
para anunciar: –El Marqués ha entrado al palacio para saludar al Emperador. –todo
el mundo se calló instantáneamente. Por un momento, el salón principal estuvo
envuelto en un silencio mortal.

Gu Yun atrapó los ojos de Chang Geng tan pronto como levantó cabeza. En el
instante en el que sus miradas encontraron, ya podía ver en los ojos de Chang Geng
la feroz tormenta que ni una entre miles de palabras podía describir.

Como si no hubiera nadie más a su alrededor, Gu Yun dio un paso adelante para
presentar sus respetos, luciendo tan casual como si no hubiera llegado desde la
prisión sino como si acabara de tomar una siesta en su casa.

Li Feng de inmediato anunció a la corte que se retirara y echó fuera a los


gritones y al grupo de buenos para nada que peleaban, quedándose solo con Gu
Yun, Chang Geng y un grupo de generales para discutir el ajuste para la defensa de
la capital durante la noche.

El Maestro Feng Han, quien estaba reflexionando sobre sus acciones a puertas
cerradas, no pudo evitar soportar no mostrarse. El Instituto Ling Shu estaba
encendido con luces, trabajando tiempo extra para mantener el equipamiento de
guerra que habían dejado en la capital.

Durante todo el día toda la noche hasta que hubo pasado el cuarto periodo de la
guardia nocturna[1], el horizonte estaba fundido de blanco, sólo entonces Li Feng,
quien tenía profundos círculos negros bajo sus ojos, los dejó regresar.

Antes de irse, Li Feng llamó a Gu Yun a solas.

En el salón, todos los sirvientes a la izquierda y a la derecha fueron despedidos.


Sólo un gobernante y un súbdito se enfrentaron uno al otro. Li Feng permaneció en
silencio durante un largo rato. Hasta que la lámpara del palacio pareció sentir la luz
del sol y se apagó automáticamente con un chasquido, Li Feng volvió a sus
sentidos, mirando a Gu Yun con una expresión complicada, dijo vagamente: –… Tío
ha tenido que soportar la injusticia.

Gu Yun ya tenía la cabeza llena de palabras corteses vacías, incluso sin pensar,
podían ser liberadas con practicada facilidad.

Mentiras tales como “La lluvia y la tormenta, todas son gracia del gobernante” y
“Para ser capaz de sacrificarse por el país, no debería haber agravios” se habían
alineado en una fila, uniéndose cercanamente bajo su boca flexible.

Sin embargo, de pronto su lengua parecía haberse agarrotado. No importaba


cuánto lo intentó, ninguna palabra podía salir. Sólo pudo alzar sus labios en una
sonrisa hacia el Emperador Long An.

Fue indescriptiblemente rígida y de alguna forma antinatural.

Durante un largo rato, los dos en verdad no tenían nada que decir. Li Feng
suspiró y agitó su mano.

Gu Yun bajó sus ojos y se dio la vuelta para partir


59. De Frente a la Batalla

“… muera por esta tierra natal.”

Cuando Gu Yun salió del salón, sus ojos estaban ligeramente somnolientos.
Permaneció inmóvil y jadeó en busca de aliento. Por primera vez en su vida, sintió
que la Armadura Ligera de cinco kilogramos era tan pesada sobre su cuerpo.

En situaciones críticas, la fuerza de una persona tal vez podría llegar a ser
infinita. Resistiendo el dolor de cabeza que era difícil de soportar incluso con
acupuntura y una cama adecuada, ocupándose durante todo el día y la noche, antes
de que pudiera sentir nada, ya había pasado.

Justo ahora, todavía había unos rayos de luz solar en el cielo, pero en ese
momento fueron rápidamente cubiertos por nubes oscuras en un abrir y cerrar de
ojos. La luz de la mañana se había desvanecido.

Chang Geng permanecía esperándolo en la puerta, su espalda de cara al salón


dorado con muchas capas similar a un palacio de cuentos de hadas, las túnicas del
atuendo formal del Yan Bei Wang ondeaban en el viento. Estaba mirando en
dirección a la torre Qi Yuan desde la distancia, no había forma de saber qué estaba
pensando.

Escuchando pasos, Chang Geng se dio la vuelta. Al contemplar el rostro de Gu


Yun, frunció el ceño y dijo, –El carruaje está esperando afuera. Deberías ir a
descansar un poco.

Gu Yun ya se encontraba demasiado agotado, solo haciendo un sonido en


respuesta.

Chang Geng: –¿Para hablar de qué te retuvo esa persona?

Gu Yun replicó con indiferencia, –Tonterías… palabras innecesarias.

Temprano por la mañana, un sinnúmero de órdenes fueron enviadas, y todas las


seis ramas locales tenían que hacer lo propio. Todos sabían que este podría ser el
único tiempo que quedaba para realizar los ajustes y descansar.

Tan pronto como Gu Yun entró a la habitación, sus rodillas se volvieron suaves
al instante, se tambaleó y se desplomó sobre la cama.

La armadura sobre su cuerpo todavía tenía que ser descargada, colapsando con
un audible “bang”. La mitad de su cuerpo se sentía entumecida, el techo daba
vueltas frente a sus ojos. Gu Yun tenía la impresión de que nunca podría levantarse
de nuevo.

Chang Geng sujetó su mano para tomar su pulso, y las normalmente frías
manos en ambos lados estaban terriblemente calientes, como si recién las hubiera
sacado del brasero: –Yifu, ¿cuándo comenzaste a tener fiebre? ¿sabías de esto?

Gu Yun jadeó suavemente, el agotamiento se filtraba por las grietas en sus


huesos, sus párpados eran demasiado pesados para mantenerse abiertos. Luchó
para preguntar, –¿todavía se encuentra vivo mi pequeño hermano ratón?

Chang Geng: –… ¿quién?

Huo Dan lo siguió apresuradamente después, sacando al ratoncillo gris desde el


interior de su pecho, la criatura se retorcía felizmente: –Mariscal, está vivo y bien.

–Entonces yo también estoy bien, –murmuró Gu Yun, recargándose sobre su


codo para levantarse por sí mismo, dejando que la gente que lo rodeaba retirara su
armadura. Sintiéndose ligeramente más cómodo, se quitó el cabello mojado en
sudor que se le pegaba al rostro descuidadamente: –Ya sea un resfriado o una
fiebre, pasará después de beber la medicina y sudarlo fuera.

Huo Dan no conocía toda la historia, permaneciendo de pie a un lado


preguntándose porqué su Marques había decidido vivir y morir junto con un ratón
de pelaje gris. Pero Chang Geng lo entendió, sus ojos brillando. Empujó a Gu Yun
sobre la cama, sin dejarlo moverse: –Déjame todo a mí.

Él le hizo señas a Huo Dan para que se retirara primero, y comenzó a quitarle la
ropa a Gu Yun, que estaba lo suficientemente mojada como para escurrirla y sacar
agua. El cuerpo de Gu Yun era suave, y se sentiría mareado tan pronto como
abriera sus ojos. No tuvo opción más que cerrar sus ojos y recostarse a un lado,
dejándolo hacer lo que sea. Su respiración era un poco errática, haciéndolo lucir
débil de alguna manera.

La mano de Chang Geng tembló tan pronto como su ropa exterior y las prendas
intermedias fueron removidas.

La delgada ropa interior de Gu Yun ya se encontraba empapada de sudor,


semejando una capa de piel de ajo. Nada podía ser ocultado. Su pecho y la línea de
su cintura que deberían haber estado cubiertos se volvieron los más expuestos. De
alguna forma, Chang Geng sintió que esto era incluso más fatal que la última vez,
cuando Gu Yun saltó directamente a las aguas termales frente a él.

El corazón de Chang Geng palpitó como un trueno por un momento. No se


atrevió a quitar nada más. Tiró de una manta y la envolvió alrededor de Gu Yun,
sacando un juego de ropa limpia y poniéndolo enseguida de él. Murmuró en tono
suplicante: –Yifu, ¿te importaría cambiarte el resto por ti mismo?

Después de convertirse en un adulto, Gu Yun no caía enfermo a menudo, pero


de vez en cuando, cuando ocurría, siempre parecía ser especialmente serio. El
vapor manando de sus siete orificios, sus orejas estaban zumbando. Agitó su mano
sin fuerza hacía Chang Geng, quejándose, –¿Cuándo es ya? Tú realmente…
Chang Geng permaneció a un lado, apartando su mirada. Su vergüenza provocó
que el mismo Gu Yun se sintiera incómodo. Se quedaron en silencio por un
momento, Chang Geng dijo con torpeza: Iré a preparar medicina para ti.

Se dio la vuelta y se fue, brindándole eventualmente a ambos hombres un poco


de alivio.

Después de que Gu Yun hubo estado recostado por un rato, sus pensamientos
rápidamente se revolvieron debido a la alta fiebre en una olla de caldo, todo era
añadido dentro de la mezcla. Por un lado, pensó: “¿Qué, en la tierra, debería hacer
con este niño Chang Geng?”

Por el otro, meditó, “El Campamento del Hierro Negro ha retrocedido a la puerta
Jiayu, los hermanos quienes han perdido sus vidas no tienen a nadie para recoger
sus cuerpos incluso si solo estuvieran envueltos en tan solo un pedazo de piel de
caballo.”

Después de estar pensando por un rato, su corazón parecía tener un agujero.


Cada miserable soplo de viento y lluvia amarga perforaban en su interior. El dolor
que fue suprimido de vuelta por las palabras de Jiang Chong durante su camino,
regresó y se volvió peor, haciéndolo sentirse dolido hasta el punto de no querer
vivir más.

La mitad de las cincuenta mil armaduras de hierro fue perdida en la noche.

Finalmente, la conciencia de Gu Yun se fue difuminando poco a poco. Más que


caer dormido, de hecho, podría decirse que se había desmayado, cayendo en la
inconciencia y recuperando la conciencia alternadamente. Varias cosas del pasado y
del presente se convirtieron en un desastre, viejos recuerdos cruzaban como si
fueran sombras flotando.

Recordó sus años de infancia, cuando no estaba ni ciego ni sordo, cuando era
como una mosca que nunca podía estarse quieta independientemente de cuánto
fuera disciplinado, y el Viejo Marqués siempre lo miraría enojado cuando fuera que
lo viera.

En una rara ocasión, no obstante, el Viejo Marqués lo había conducido


pacientemente para ver la puesta del sol fuera de la fortaleza.

El Viejo Marqués era alto y digno, incluso con un niño que era tan solo tan
grande como un bollo, todavía lo trataba con igualdad. Se rehusó a cargarlo y sólo
lo guio sosteniendo su mano: viniendo del Viejo Marqués, esto ya podía ser
considerado como una rara muestra de afecto. De esta forma, el adulto tenía que
inclinarse, el niño tenía que estirar su brazo, ninguno podía estar cómodo.

Sin embargo, Gu Yun no se quejó. Era la primera vez que veía la puesta de sol
de color sangre en el desierto de la ciudad fronteriza. La figura de un Águila Negra
volaba cada cierto tiempo, como un cuervo dorado, sujetando un arcoíris blanco,
donde fuera era una extensión de arena amarilla, matorrales planos y desierto, el
joven Gu Yun casi estaba sorprendido.

Observaron el enorme sol rojo hundirse en el suelo. Gu Yun pudo escuchar al


Viejo Marqués expresando al General adjunto enseguida de él: –Para un General,
ser capaz de morir por la patria, esa sería buena suerte.

Él no entendió en el momento, pero ahora, veinte años habían transcurrido.

“Mariscal,” pensó Gu Yun “quizás yo… realmente muera por esta tierra natal.”

…Como un potrillo en una brecha, el fuego en una estatua, un cuerpo en un


sueño.

En este momento, alguien empujó la puerta para entrar, sostuvo a Gu Yun y lo


alimentó con un cuenco de agua. La otra persona en verdad era increíblemente
gentil, como si estuviera acostumbrado a cuidar de otras personas, no dejando que
ni una gota se derramara.

Él bajó su voz y dijo de forma persuasiva al oído de Gu Yun: –Zi Xi, bebe la
medicina, luego vuelve a dormir.

Gu Yun no abrió sus ojos, respondiendo vagamente: –Media hora… despiértame


dentro de media hora, si no me puedo levantar, salpica un cuenco de agua helada
sobre mí.

Chang Geng suspiró, alimentándolo silenciosamente con la medicina, luego


cuidándolo a su lado.

Gu Yun parecía estar incómodo, revolviéndose en la cama, casi tiró la cobija a


patadas. Chang Geng intentó arroparlo varias veces, entonces, al final, simplemente
la envolvió a su alrededor y lo sostuvo en sus brazos.

Era extraño. Quizás debido a cómo Gu Yun nunca fue particularmente cercano
con nadie desde su infancia, justo ahora, al poder sentirse a sí mismo recargándose
contra alguien detrás de él, se quedó quieto instantáneamente. La persona
sosteniéndolo cuidadosamente lo ajustó a la postura más cómoda. El tranquilizante
de la señorita Chen inundaba cada aliento suyo, una mano acarició su frente, los
dedos presionaron la parte posterior de su cuello, su hombro y su frente
repetidamente con la fuerza justa, ni muy fuerte ni muy suave.

Gu Yun no había dormido en una “cama” tan cómoda en toda su vida. En un


abrir y cerrar de ojos, ya no podía decir qué noche era esta.

El tiempo pacifico fluía tan ligeramente como una corriente de agua.


Rápidamente transcurrió media hora.
Chang Geng miró al reloj enseguida de él y se sentía muy renuente. No tenía
corazón para dejarlo ir, ni para despertarlo.

Pero no había otra opción. El desastre de la guerra era inminente. Dando un


vistazo a todo este mundo, ¿dónde más podría ser él capaz de tener un sueño
pacifico?

Chang Geng hizo su mejor esfuerzo para conseguir voluntad y tocar a Gu Yun en
uno de sus puntos de acupuntura, despertándolo a tiempo y yéndose a la cocina por
su cuenta.

El corazón de Gu Yun estaba continuamente tenso, con un cuenco de medicina y


su cuerpo lleno de sudor, había hecho retroceder a la enfermedad. Después de
media hora de descanso, cuando despertó de nuevo, la fiebre casi había
desaparecido. Permaneció en la cama por un rato y luego se vistió, sintiendo que
había vuelto a la vida.

Su cuerpo se sentía mejor, su corazón también se volvió mucho más relajado.

Gu Yun pensó: “¿No son sólo un grupo de extranjeros? Si son tan


extraordinarios, ¿por qué deberían jugar con artimañas enrevesadas?”

Incluso si fuera mucho peor, mientras él continuara estando vivo, mientras


todavía quedara alguien de la familia Gu, aun no podía contar como si el
Campamento del Hierro Negro hubiera sido destruido por completo.

Gu Yun dejó salir una exhalación prolongada. Sólo ahora se dio cuenta de que
estaba muriendo de hambre. Presionó su estómago y pensó dolorosamente, “A
quien sea que me de unos panecillos calientes en este momento, la convertiré en mi
esposa[1] de inmediato.”

Justo mientras él estaba pensando esto, Chang Geng entró con un tazón caliente
de fideos. Vapor cálido y una deliciosa fragancia se apresuraron al interior sin
vacilación. Los órganos de Gu Yun habían estado muriendo de hambre al punto de
retorcerse juntos.

Se tragó sus propias palabras: “Excepto por esta persona, éste no cuenta…”

Inesperadamente, tan pronto como este pensamiento comenzó, se escuchó el


repentino rugido de un trueno en el exterior.

Gu Yun: –…

Chang Geng alargó su brazo hacia su frente para revisar su temperatura y dijo,
–Tu fiebre ha desaparecido, yifu come algo primero.

Gu Yun tomó silenciosamente los palillos, al escuchar la palabra “yifu”, pudo


sentir vagamente que había algo extraño. Desafortunadamente, esta idea cruzó en
un segundo, no fue capaz de atraparla.

Gu Yun: –¿Tu cocinaste esto?

–En un apuro, sólo hubo tiempo para hacer un tazón de fideos. –replicó Chang
Geng sin cambiar su expresión. –¿está bien?

Gu Yun estaba sintiéndose incómodo por todos lados, no entendía qué estaba
haciendo Yan Bei Wang, volviéndose tan virtuoso[2].

Chang Geng parecía saber lo que estaba pensando, dijo tranquilamente, –Si el
país está perdido, sólo empuja a un lado a Li Feng, puedo ir a abrir un puesto de
fideos en el noroeste, sería suficiente para ganarse la vida.

Gu Yun se atragantó con una bocanada de caldo de fideos, tosiendo al infierno y


de regreso.

Chang Geng rio y dijo, –Sólo estaba bromeando.

Gu Yun tomó el vaso de té de hierbas frío y se lo bebió: –Buen chico, ya


sabiendo cómo usarme para entretenimiento, realmente volviéndote de mal en
peor.

Chang Geng dijo con una expresión seria, –Cuando de pronto quisiste traerme a
la capital desde el pueblo Yanhui ese año, yo había querido huir, había pensado
entre ser un cazador en lo profundo de las montañas o abrir una tiendita en una
pequeña área de la frontera para ganar lo suficiente para pasar el día. Pero más
tarde, cuando sentí que era poco probable el poder escapar de tus ojos, me tuve
que volver obediente instantáneamente.

Gu Yun apartó los vegetales, escogió el puerco ahumado bajo el tazón y se lo


comió todo. Antes de que pudiera masticarlo por completo, Chang Geng se reclinó
de pronto en la silla y habló con un gran suspiro de alivio, –Yifu, tú no sabes,
mientras haya un día que no aparezcas frente a mi sano y salvo, no me atreveré a
cerrar mis ojos y descansar durante el día, y finalmente…

Gu Yun dijo con ligereza: –Todavía me encuentro a doscientos noventa mil


kilómetros de estar sano y salvo… cuéntame todo.

Chang Geng entendió que se estaba refiriendo a las cosas que no había dicho
enfrente de Li Feng.

Gu Yun: –El Campamento del Hierro Negro debió haberse retirado por causa
tuya. De otra manera, He Rong Hui habría peleado hasta el último hombre.

–Imité tu escritura. –dijo Chang Geng, –Llevar al Campamento del Hierro Negro
atrás, hacia la puerta Jiayu y dejar que el Generar Cai vaya al norte para asistir a la
frontera. Calculando el tiempo, el General He ya debería haber recibido el
suministro de ziliujin de emergencia. Esto no necesita ser del conocimiento de Li
Feng, de cualquier manera, pretende abolir la Orden de Percusión.

Gu Yun parpadeó: –Tú imitaste…

–Todos son trucos sacados debajo de la manga. –Chang Geng sacudió su


cabeza. –He mandado una carta al maestro al sur de Jiangnan, pero aún era
demasiado tarde. Además, sospecho que hay espías dejados por los bárbaros veinte
años atrás en el palacio, ya he pedido a alguien que lo investigue, y todavía no hay
noticias del General Shen, me temo que no serán buenas noticias.

–Sin noticias, son las mejores noticias, –dijo Gu Yun después de un momento de
silencio. –Esa vieja criada tiene mucha suerte, no morirá.

Chang Geng: –Yifu, los enemigos en el lado noroeste se acercan ferozmente,


pero en este momento parece que nada estará mal por un rato. Según tu opinión,
después del desastre en el Mar del Este, ¿seremos capaces de defender la capital?

Gu Yun levantó la mirada hacia él. Sus ojos eran como un par de pedernales:
eran fríos, duros e indescriptibles; parecía como si pudieran encenderse en
innumerables chispas con sólo un toque.

Ahí sólo estaban él y Chang Geng en la habitación, separados por un tazón de


fideos. Gu Yun no habló palabras vacías y dijo francamente: –Depende si podemos
soportar por nosotros mismos hasta que lleguen los refuerzos. Viniendo desde miles
de kilómetros de distancia para cargar un ataque sorpresa, los extranjeros también
deben querer una victoria rápida, de otra manera, no harían una entrada tan
grande. Entre más tiempo se prolongue, más ventajoso será para nosotros, pero…

Pero los recursos de la Gran Liang no podían sostener una guerra prolongada.

La razón por la que Li Feng se volvió loco y quiso poseer desesperadamente la


mina de ziliujin en Lou Lan era porque en este lugar con la mayor abundancia de
riqueza en el mundo, había muy pocas minas de ziliujin. La producción era
insuficiente para la necesidad. Cerca del cuarenta por ciento del ziliujin en la Gran
Liang provenía del tributo de las dieciocho tribus, otra gran parte era traído desde
varias fuertes externas. El dinero fluyendo al interior por el comercio marítimo fluía
de nuevo al exterior de la misma forma.

En el presente, las dieciocho tribus se habían revelado, se encontraban sitiados


por todas direcciones. La única fuente que restaba de movilizar era su propia
reserva. A la larga, ellos inevitablemente no podrían llegar al final del mes.

Este era solo el asunto del ziliujin, qué decir del tesoro que era incluso más frágil
que una flor silvestre, ¿dónde podrían encontrar tanto dinero?

Gu Yun: –Justo como dijiste, en caso de que no funcione al final, replegaremos


nuestras fuerzas y elaboraremos un plan lentamente. Esa es la solución más
racional. Pero podría no resultar de la forma que queremos.

“–Está bien que el Campamento del Hierro Negro retroceda a la puerta Jiayu. A
pesar de que suele ser bullicioso al exterior de la puerta, la mayoría de la gente son
comerciantes que se asentaron temporalmente. La Ruta de la Seda sólo ha estado
abierta por varios años, no fue suficiente para que se asentaran de manera
permanente, además, la situación se había tensado cerca del final del año, una vez
que el pasaje se cierre, no podrán hacerse negocios. Me estimo que todos ellos ya
se fueron.

“–Pero no es posible al interior de la puerta. Hay miles de villas y cientos de


millones de civiles todavía dentro. Incluso si He Rong Hui fuera a perecer, no podría
retroceder más.

El Campamento del Hierro Negro era la fe de la gente e incluso el pilar de la


Gran Liang. Una vez que este pilar colapsara, no habría necesidad de combatir más.
Sería más rápido para la nación directamente cambiar su nombre.

Chang Geng se quedó en silencio por un largo rato. –Lo que dije era un último
recurso.

–No un último recurso. –Gu Yun sacudió su cabeza. –Tienes talento. Sabes cómo
manejar el país, pero nunca has combatido en una guerra. Aparte de un clima
favorable y las condiciones geográficas, hay dos puntos más: uno es el
equipamiento de armaduras de hierro y la maquinaria, el otro es el valor del
corazón humano.

“–En cuanto al equipamiento, ya ha llegado a esto, no hay más opción… Pero


creo que, para los extranjeros, incluso si son fuertes, no son mucho mejores que
nosotros, haciendo de lado esos bárbaros pueblerinos. Incluso si alguien les da un
explosivo, todavía lo utilizarían como un palillo.

“–Los subordinados no son piezas de ajedrez, todos son seres humanos, pueden
ser valientes, pero no hay nadie que no tema a la muerte. ¿Recuerdas lo que te dije
la última vez cuando eliminamos a los bandidos en el suroeste?

Chang Geng: –Lo recuerdo. En el campo de batalla, quien no quiere morir,


morirá primero.

Gu Yun hizo un sonido de “mm”. Incluso cuando el país estaba en peligro, esto
todavía no podía retrasar su comida. En unas pocas palabras, un tazón de fideos
había sido devorado hasta el fondo. Finalmente pellizcó su nariz, bebiéndose el
resto de los malditos vegetales verdes mezclados en el caldo. No se molestó ni
siquiera el masticar y puso el tazón sobre la mesa: –¿Hay más?

–No, sólo tenía lo suficiente para hacer un tazón. Acabas de recuperarte de tu


enfermedad. El bazo y el estómago todavía están débiles. Es mejor estar sólo
parcialmente lleno. –dijo Chang Geng. –El cómo pelear, tú tienes la palabra final.
No hay necesidad de qué te preocupes sobre el futuro, ni sobre lo que los demás
puedan pensar, sobre cómo hacer dinero, cómo encontrar ziliujin, cómo gestionar el
plan, tú puedes dejarme todos esos asuntos a mí.

Gu Yun estaba un poco sorprendido. Rio y dijo, –¿Tengo la palabra final para
todo? ¿Y si no puedo ganar?

Chang Geng rio, pero no dijo nada más. Sus ojos estaban fijos en él, semejando
a un estanque de agua tranquila que repentinamente comenzaba a ondular. Si sus
ojos pudieran hablar, entonces las palabras: “Si pierdes, te acompañaré cargando la
desgracia durante miles de años. Si mueres, te seguiré a la tumba.” estaban
claramente expresadas.

En ese momento, Huo Dan llamó de pronto a la puerta ligeramente: –Mariscal,


el Maestro Feng Han ha venido con el General Tan, también han traído el reporte de
batalla del Mar del Este.

Gu Yun dijo rápidamente: –¡Pasen por favor!

Chang Geng retiró su mirada y ordenó sus palillos. Mientras inclinaba su cabeza,
dijo repentinamente, –Hace un momento, una de mis sentencias era una mentira.

Gu Yun estaba desconcertado.

–Dije que ese año, la razón por la que no me fui fue porque no podía escapar de
tus ojos. –Chang Geng río, sin levantar su cabeza, –Ese año, sólo era un chico
fronterizo que creció en un lugar pequeño, generalmente no podía pensar tanto…

Gu Yun estaba plenamente consciente de sus implicaciones, –Chang Geng, no


digas nada más.

Chang Geng cerró su boca obedientemente, tragándose de vuelta sus siguientes


palabras.

En ese entonces, él no podía pensar demasiado. La razón por la que no escapó,


al final, era porque no fue capaz de desprenderse de una persona.

Tan Hong Fei y Zhang Fen Han entraron muy pronto. Cuando el reporte de la
batalla del Mar del Este fue presentado a Gu Yun, las manos de Tan Hong Fei
todavía estaban temblando ligeramente. El corazón de Gu Yun se hundió.

–Mariscal, el lado de Jiangnan ha venido a reportar, nuestra Marina en mil


seiscientos kilómetros ha colapsado. Los occidentales han ido al norte, no hay forma
de saber qué tipo de Dragones estaban usando, se mueven tan rápido como un
relámpago, chocando con dos o tres de nuestros botes de la Marina, inclusive
rodeando al enorme Monstruo Marino en el medio. –dijo Tan Hong Fei, –Si esto es
verdad, entonces ellos irán al norte, al Puerto Da Gu, ¡sólo les tomará dos o tres
días más para arribar!
60. Fuego de Artillería

Sin las órdenes de comandante, el campamento del Hierro Negro no se atrevía a


retroceder ni un solo paso.
Chang Geng se hizo cargo del reporte, Gu Yun preguntó, –¿Cuántos efectivos
navales quedaron en Jiangnan?

–Es difícil decirlo, – Chang Geng barrio rápidamente a través del reporte. –
nuestros dragones nunca han cruzado el mar, ni que decir de combatir en él. La
muerte de Zhao You Fang los ha sumido en pánico, la gente estaba huyendo en
todas direcciones. Yifu, ¿recuerdas cuando Wei Wang se sublevó?

Gu Yun pellizcó el puente de su nariz, sabiendo a que se refería.

Ese año, Wei Wang compró al Comandante de la Marina de Jiangnan y a la


mitad de las fuerzas navales. Inesperadamente, Gu Yun y el Pabellón Lin Yuan
habían unido fuerzas para agitarlo antes de que estuviera preparado.

“Gu Yun y el Pabellón Lin Yuan unieron esfuerzos”, de hecho, ese año al lado de
Gu Yun había unas cuantas Águilas Negras y niños pequeños, el Pabellón Lin Yuan
era solo una organización compuesta de treinta personas del mundo pugilista,
incluyendo a ese inútil Liao Ran quien podía ponerse una Armadura Pesada, pero no
se la podía quitar.

Gu Yun tenía gran influencia en el ejército proveniente de su prestigio a través


de los años. Su súbita aparición había asustado a los rebeldes quienes eran
culpables fue una de las razones, pero esto también probó que la Marina de la Gran
Liang era, de hecho, una pierna coja.

Incluso una rebelión no pudo llevarse a cabo correctamente.

Si esto hubiera ocurrido durante el reinado del Emperador Yuan He, Gu Yun
podría haber tenido la oportunidad de intervenir en la Marina justo como lo hizo
para rectificar las fuerzas defensivas de la ciudad en la Frontera Norte.
Desafortunadamente, Li Feng no era del tipo de corazón blando como el Emperador
Yuan He quien era indeciso sobre matar a unas pocas personas. Esa clase de cosas
nunca ocurrirían en los años de Long An.

Gu Yun: –¿Qué hay de Yao Chong Ze? ¿También está muerto?

Chang Geng: –No hay mención, hay demasiadas bajas.

Gu Yun suspiró, –¿Y qué es un “Monstruo Marino”?

Chang Geng: –Se dice que parece un enorme pulpo y que puede acechar bajo el
agua. Es como una montaña cuando sale a la superficie, cubriendo el cielo. A
comparación de él, el Cometa Gigante es similar a un pichón aterrizando sobre el
hombro de un guerrero. Tiene numerosas garras de hierro en su cuerpo, conectado
a miles de pequeños Dragones Marinos y, cuando se abre la parte superior, puede
liberar grandes grupos de armaduras Águila…

Cuando Chang Geng dijo esto, pausó ligeramente, sus delgados dedos frotando
ligeramente el reporte: –Si tal cosa existe, requeriría quemar al menos
cuatrocientos o quinientos kilogramos de ziliujin diariamente

Gu Yun lo miró, Chang Geng sacudió ligeramente su cabeza, no dijo más. La


segunda mitad de la sentencia estaba oculta: “los occidentales pagaron un precio
tan alto, me temo que ellos no vinieron para pelear una guerra prolongada con
nosotros

–Habiendo lidiado con la Marina de Jiangnan, ya no quedan preocupaciones en el


mar, la Marina del Puerto Da Gu no es su oponente, el siguiente paso es presionar
directamente a la capital. –Gu Yun bajó el mapa de la pared. –Viejo Tan, ¿cuántas
tropas pueden ser desplegadas en la capital?

Tan Hong Fei se lamió los labios secos y partidos: –Hay dos mil Armaduras
Pesadas en el Campamento del Norte, dieciséis mil jinetes de Caballería Ligera, y
dos mil carros de guerra y caballos. En total hay ochenta carros con tres pares de
baihong en cada uno de ellos, cada cual con artillería de corto y largo alcance al
frente y en la parte posterior.

Estás míseras fuerzas apenas eran suficientes para obligar al Emperador a


abdicar, enfrentarse contra los occidentales empleando todo lo que habían
acumulado y planeado durante tantos años era muy similar a una pizca de sal en un
océano, Gu Yun frunció el ceño: –¿Y qué hay del Ejército Imperial?

–El Ejército Imperial no basta. Hay menos de seis mil personas en total. Más de
la mitad son del tipo “joven maestro” tan solo de apariencia, nunca han visto
sangre. –Tan Hong Fei hizo una pausa por un momento y de pronto recordó algo.
Sacó un objeto de su pecho, lo sostuvo solemnemente entre ambas manos y se lo
entregó a Gu Yun. –Es cierto, el Emperador me pidió que le trajera esto al Mariscal.

El objeto estaba envuelto con seda fina del palacio, uno asumiría en un inicio
que era alguna clase de joya preciosa, sólo para encontrar al Emblema del Tigre
Negro de apariencia feroz en el interior.

Gu Yun lo observó y luego alzó sus labios en una sonrisa para nada divertida. –
¿Qué bien hará el regresarme esto ahora? La flor ya se ha marchitado.

Tan Hong Fei no supo qué decir.

Gu Yun lanzó casualmente el Emblema del Tigre Negro a Tan Hong Fei: –Bien,
dado que el Emperador ha tomado una decisión, puedes ir a escribir órdenes de
acuerdo a sus deseos. Convoca a las guarniciones locales en Zhili, a la provincia de
Shangdong para que regresen para defender, asiste las dificultades en la capital,
deja que Cai Feng divida su fuerza para liderar a los refuerzos… Bueno, sólo
convocarlos por ahora, si no vienen entonces pensaremos en algo más tarde.

Tan Hong Fei: –…

Por otro el lado, Zhang Feng Han enseguida de ellos, ya era frágil y de edad
avanzada. no podía ser de corazón tan duro como esos animales en la misma mesa.
Había estado aterrorizado desde el inicio hasta este momento, al escuchar de
repente la implicación de Gu Yun, el Viejo Ling Shu empalideció de inmediato, no
pudo contenerse de preguntar: –El Mariscal quiere decir… ¿qué es posible que el
ejército de Qin Wang no sea capaz de llegar?

Chang Geng respondió, –Si la información del reporte de batalla es correcta, los
occidentales no pueden transportar con ellos demasiados suministros: tampoco
pueden permitirse pelear. Si quieren dar un golpe fatal, viniendo desde Jiangnan,
deben dividir sus fuerzas en dos caminos. Presionarán la capital desde la ruta
marítima, cortando el paso desde la capital a todos lados y asediándonos… Me temo
que la orden de convocación ya no será capaz de cruzar al exterior

El Maestro Feng Han casi se desmaya en el acto, cayó sobre la silla, respirando
pesadamente.

Chang Geng no esperaba una reacción tan fuerte de su parte. Inmediatamente


sirvió una taza de agua y la llevó frente al Maestro Feng Han. Dio unos toquecitos
hábilmente en varios puntos de acupuntura en su espalda y dijo, –Por favor
mantenga la calma. La gente mayor debería intentar de no alegrarse o afligirse
demasiado, de otra forma, podría infartarse fácilmente…

Zhang Feng Han sujetó su mano y casi estalla en lágrimas: –Mi Alteza Real, ¿no
sabe lo que es la ansiedad?

–El Maestro Feng Han puede estar tranquilo, todavía no he terminado. –dijo
apresuradamente Chang Geng. –Cuando yifu estaba en prisión, temiendo que
hubiera cambios en la frontera, ya había contactado a algunos amigos.

Al decir esto, sacó de su manga un pájaro de madera.

–Esta clase de pájaro de madera necesita un tipo especial de imán para guiarse,
puede ser utilizado para comunicarse con otras personas quienes poseen imanes.
Ellos han recibido mis cartas y ya deberían haber partido a las guarniciones
principales por separado, espero que lleguen a tiempo.

“–Si la ciudad capital realmente cae bajo asedio, puedo usar los pájaros de
madera para comunicarles esta información y dejar que ellos extiendan las noticias
de nuestra parte. Con el Emblema del Tigre Negro y el sello privado de mi yifu,
debería ser suficiente para ganar confianza.
Cuando Chang Geng se percató de que la larga comunicación entre diferentes
lugares retrasaría las noticias de la guerra, comenzó hacer uso del Pabellón Lin
Yuan para tender una red de comunicación masiva y dejarla preparada para el
futuro cercano.

Tan Hong Fei y Zhang Feng Han miraron a Chang Geng con la boca abierta.

–Es sólo un pequeño truco. Bajo tal urgencia, no puedo pensar en otra forma. –
dijo Chang Geng. –Puede ser usado para emergencias en el presente, cuando
todavía es desconocido por el enemigo, pero no podrá continuar a la larga. Una vez
que el enemigo esté al tanto de esto, ya no seguirá siendo seguro. Cualquier piedra
pequeña puede derribarlos fácilmente.

Por un momento, Gu Yun no podía describir cómo se estaba sintiendo. Cuando


estaba en prisión, no era como si no hubiera estado preocupado por Chang Geng.
Pero en el presente, parecía que incluso si hubiera sido él quien se encargase de
ello antes, no podía decirse con seguridad que él hubiera podido hacer un mejor
trabajo que Chang Geng.

“No sólo se las arregló para preservar a la mitad del Campamento del Hierro
Negro, también les dejó una salida.”

Mientras estaba agradecido y conmovido, también sintió que el adolescente que


sólo podía cerrar sus ojos y retroceder frente a la marioneta de entrenamiento con
espada ese año no debió haber crecido tan rápido, todo esto fue por porque él no lo
cuido bien.

Pero enfrente de otras personas, Gu Yun no podía expresar ninguna emoción,


sólo dijo ligeramente: –Su Alteza ha preparado todo muy bien.

–Vámonos yendo, Viejo Tan, sígueme al Campamento del Norte. –Gu Yun tomó
la petaca de vino colgando detrás de la puerta y miró al cielo. Ni siquiera estaba
usando su armadura. Recogió un abrigo y se alejó caminando.

Chang Geng también se puso de pie: –Yifu, adelántate, regresaré al Instituto


Ling Shu con el Maestro Feng Han para calcular y escoltar los suministros para ti.

La temporal calidez y el ambiguo cariño habían desaparecido. Los dos fueron por
sus caminos separados, partiendo con prisa.

Gu Yun estaba en lo correcto al tomar sólo un abrigo. Justo a mitad del camino,
los continuos truenos en el horizonte repentinamente se transformaron en un
relámpago tan brillante como la nieve, destellando en el aire, dividiendo el cielo
sombrío, un raro aguacero precipitándose.

El agua caía con fuerza, el viento y la lluvia cubrían el camino.

Gu Yun y Tan Hong Fei tomaron con ellos a un grupo de guardias y salieron
deprisa de la ciudad, encaminándose hacia el Campamento del Norte. Tan Hong Fei
estaba jadeando en busca de aliento debido a la lluvia. Limpió con fuerza las gotas
sobre su rostro, recordando que un momento atrás, en la mansión, cuando estaba
solicitando una audiencia, Huo Dan le dijo que el Marqués estaba enfermo. No pudo
evitar llevar su caballo hacía Gu Yun y gritó: –La lluvia es demasiado fuerte,
Mariscal, usted todavía está resfriado. Deberíamos mejor buscar un lugar para
resguardarnos y esperar a que pare la lluvia…

Gu Yun gritó: –Mira esa nube, quién sabe en qué día o año se detendrá, ¡No
digas tonterías!

Tal vez porque esta intensa lluvia vino muy de pronto y salió de la nada, Gu Yun
tenía un sentimiento ominoso en su corazón.

El Campamento de Hierro Negro era llamado el Cuervo Negro por los


extranjeros. Como el líder del Cuervo Negro, Gu Yun en verdad tenía una boca de
cuervo sin precedentes. Casi todos sus presentimientos se volverían realidad sin
falta.

Gu Yun llegó pronto al caótico Campamento del Norte, al mismo tiempo, Chang
Geng había escoltado las armaduras y máquinas que el Instituto Ling Shu había
acumulado al desmantelar toda lo que les había quedado. Entre ellas, había cierto
número de trajes de Águila Negra y Armaduras Pesadas.

Tan Hong Fei estimó que los occidentales irían al norte en dos o tres días: en
realidad, había sido demasiado optimista.

Esa noche, en una torre de vigilancia en el Puerto Da Gu.

Enfrente del Qian Li Yan había dos escobillas a prueba de polvo tan grandes
como una palma, luchando para moverse arriba y abajo en vano. No mucho
después, el viento y la lluvia las habían destrozado.

El soldado a cargo de la vieja torre había puesto su mano fuera de la ventana,


sujetando una manija oxidada cercana donde el motor de fuego había sido
reventado durante un largo tiempo, pero nadie lo había reparado, por lo que había
que tirar de él manualmente.

Se sacudió las gotas de lluvia sobre sus manos y giró con fuerza la manija, los
engranajes medio muertos que habían crujido y chirriado haciendo un sonido
agudo. Un paraguas de metal se elevó lentamente y se desdobló, cubriendo el
espejo frontal del Qian Li Yan el viento miserable y la amarga lluvia.

El viejo soldado limpió el vapor de agua en el cristal del Qian Li Yan y se quejó
con sus compañeros: –Todos nosotros servimos como soldados, pero otras
personas pueden volar alto en los cielos, conquistando a las nubes y el viento,
poderosas como el demonio. Nosotros somos justo lo opuesto, cada día en la torre,
si uno no está barriendo el piso entonces estamos jugando cartas. Es incluso más
pacífico que si nos comparas con los monjes.

“–Ni siquiera podemos obtener algunos beneficios, durante todo el día no hay
una maldita cosa que hacer, pero también tenemos que gastar el tiempo aquí
durante todo el año. Incluso nuestras esposas ya deberían haber olvidado nuestros
rostros… Hey, qué extraño, ¿por qué está lloviendo tan fuerte? ¿de dónde viene
este agravio masivo?

Su compañero que estaba barriendo el piso ni siquiera levantó la cabeza: –Mejor


reza para que no pase nada, ¿no escuchaste? El Capitán dijo que los occidentales ya
están a punto de llegar, entonces tú tendrás algo que hacer.

–No escuches las habladurías del Capitán. ¿No habla siempre sobre como los
occidentales llegarán en unos días? –dijo el guardia. –¿No está el Marqués del
Orden todavía haciendo guardia justo enseguida de la capital?

–El Marqués ha sido puesto bajo prisión.

–Gee, ¿no fue ya liberado?… –cuando el viejo soldado dijo esto, como si hubiera
recordado algo, habló de nuevo: –Sí, es muy extraño. ¿No hay rumores por ahí
acerca de cómo el Marqués lideró fuerzas a la capital para obligar al Emperador
abdicar? ¿Cómo pudo ser liberado tan rápido? Tal vez…

–Shh, – su compañero alzó su cabeza abruptamente de pronto. –Basta de decir


tonterías, ¡escucha!

Un retumbar como si fuera un trueno llegó ligeramente con el viento, la torre


vigía parecía sentir que algo y comenzó a temblar.

“¿Un trueno?”

“No, los truenos resuenan uno tras otro, ¿cómo podría prolongarse de forma
continua de esta manera?”

El viejo soldado corrió hacia el Qian Li Yan y rápidamente empujó el lente hacia
arriba. El movimiento de su mirada pasó a través de la oscura cortina de lluvia, de
repente atisbó una enorme sombra fuera en el mar.

Un monstruo como este no existe ni siquiera en las pesadillas, con sus garras
volando alto en el cielo, gruñendo sonoramente y de forma enfurecida en una voz
baja

El soldado pensó que había un problema con sus ojos, frotándoselos con fuerza
y luego dando otro vistazo, sólo para encontrar que el Monstruo Marino se estaba
moviendo como una sombra voladora. En un parpadeo, no podía decir cuánto había
avanzado, pero eso ya estaba lo suficientemente cerca para verlo claramente a
través del Qian Li Yan.
Los negros Dragones del Mar se abalanzaron ferozmente en la noche oscura. Las
banderas de batalla ondeaban en el viento y la lluvia, parecían un faro ominoso, sus
sombras cubrieron el vasto océano.

–Ataque enemigo… – el viejo soldado luchó por abrir su boca.

–¿Qué?

El viejo soldado se giró súbitamente y rugió, –¡Ataque enemigo! Los


occidentales están viniendo, ¡haz sonar las campanas y toca el tambor! ¿por qué
sigues ahí parado? Ve, rápido…

El sonido de los tambores penetró a través de la tormenta de lluvia, la luz de la


torre vigía que originalmente daba vueltas con lentitud de pronto se aceleró y
comenzó a girar salvajemente, una alertando a diez, diez alertando a un centenar.
En unos cuantos intervalos de respiración, todas las torres vigías en el Puerto Da Gu
habían hecho sonar sus tambores.

Lian Wei, el Comandante de la Marina del Mar del Norte, no se había atrevido a
cerrar sus ojos ni una vez desde el día que recibió las noticias de la derrota en el
Mar del Sur. En ese momento, su corazón estaba latiendo como loco dentro de su
pecho. Tomó el Qian Li Yan de las manos de su guardia.

Después de dar sólo un vistazo, fue obligado a exclamar: “Por mis dioses”,
desde su pecho hasta su espalda, todo se heló.

–General, ¿qué debemos hacer?

–Todos… – la garganta de Lían Wei se movió. –los Dragones grandes vayan al


frente, no hay necesidad de saludar, disparen la artillería pesada inmediatamente…
Espera, coloquen la cadena de metal, ¡eso es! ¡todos los Dragones vayan lado a
lado! ¡formen un cerco con la cadena de metal fuera del puerto!

“–Preparen los baihong…

“–¡Notifiquen a los barcos de pesca y naves mercantes en el puerto que evacuen


de inmediato!

Lían Wei miro hacia abajo, a la Orden Feng Huo[1] sobre su mesa que todavía
no había sido removida: era el más alto nivel de advertencia de guerra en la Gran
Liang. Una vez que la Orden Feng Huo era recibida, indicaba que todo el territorio
entraría en un estado “listos para la guerra” en cualquier momento.

En la Orden Feng Huo estaba un carácter “Gu”, firmado por el mismísimo


Marqués del Orden.

Ese año, cuando el Campamento del Hierro Negro fue atacado en la Frontera
Norte, más de diez generales grandes y pequeños tuvieron que quitarse su
Armadura Negra y soltar su Cortavientos, se dispersaron a través de todo el país,
algunos se retiraron, algunos se ocultaron.

Lian Wei había pensado que estaría atrapado aquí, en este pequeño puerto, toda
su vida, cada día llevando perezosamente a gente a la patrulla portuaria. A veces,
interferiría con asuntos triviales como pescadores reuniéndose para apostar y
pelear.

Incluso cuando fue impactado al escuchar como el Campamento del Norte se


había alzado en armas por lo que ocurrió ese año, él no tuvo el coraje para
levantarse como Tan Hong Fei y reclamar justicia.

–Notifiquen el campamento del Norte, –Lian Wei ajustó su armadura, respiró


hondo y sumió de vuelta a su estómago abultado. –notifiquen al Marqués del
Orden: el Puerto Da Gu fue atacado por la Marina occidental, ¡deprisa!

Mientras Lian Wei daba un paso hacia fuera, recordó algo. Se dio la vuelta para
recoger el Cortavientos que había estado en la esquina cubierto de polvo durante
muchos años. Lo acarició ligeramente, luego lo cargó en su espalda.

El Cortavientos matando a través de la arena dorada en el pasado se había


oxidado tanto que incluso el pequeño componente para almacenar ziliujin ya no
podía ser abierto. Se había vuelto un pesado bastón de hierro, no tenía otro uso
además de asaltar en el camino en medio de la noche.

Sin embargo, cuando lo cargaba de nuevo en su espalda, recuperó súbitamente


la sensación de que la Armadura Negra estaba sobre su cuerpo y se miró a sí
mismo como ningún otro.

Años de estarse hundiendo, pero la cuchilla de nieve y la armadura de hierro


marcadas en su carne y huesos no se habían desvanecido ni una sola vez.

El enorme cerco de hierro de los Dragones y el Monstruo Marino se confrontaron


el uno al otro, enfrentándose directamente cara a cara. Los buques de guerra
occidentales parecían demonios y fantasmas en medio del viento y la lluvia. La feroz
tempestad en el mar no podía retenerlos. El viento y las olas enloquecidas
desataban una marea que parecía envolver la península, el fuego de la artillería
llovía continuamente. Incontables buques de guerra se desintegraron en un abrir y
cerrar de ojos, hundiéndose en el océano ondulante.

–¡General, me temo que el cerco de hierro no será capaz de detenerlos!

–General, se han hundido demasiadas naves en el flanco izquierdo, la cadena…

–Torre vigía, ¡tengan cuidado!

Un cañón disparó su artillería como un dragón de llamas, incluso la cocina de


lluvia no pudo suprimir su fuego abrasador, golpeando una torre vigía con un fuerte
sonido explosivo. La torre se tambaleó, colapsando lentamente desde el interior.

La luz que había penetrado a través del viento y la lluvia en lo alto de la torre se
apagó.

Lian Wei empujó a sus guardias a un lado y abordó la cubierta de la nave de


guerra. rugió, – ¡No detengan los cañones pesados, carguen los explosivos en el
arco baihong!

–General Lian, es imposible que el Puerto Da Gu…

–¡Muévanse! –Lian Wei empujó a los pequeños soldados cerca de la flecha


baihong a un lado, gritó y levanto el proyectil de más o menos cincuenta kilos,
estampándolo sobre el enorme arco baihong. Se limpió la el agua de lluvia del
rostro y calibró el arco con sus manos.

El primer proyectil fue estallado en el cielo por el arco baihong. En el aire, la


vaina de hierro y la cola del misil cayeron. El brillo del ziliujin semejaba una
antorcha en llamas impenetrable, aumentando la velocidad del proyectil, cruzando
como un meteoro, rozando la bandera del Monstruo Marino y cayendo dentro del
agua próxima.

La bandera voladora de la Santa Sede fue desgarrada en una pieza de tela por el
tremendo impacto, dispersándose en el viento, pero el impulso del misil no se
detuvo, golpeando directamente al Monstruo Marino de los occidentales creando
estragos en realidad y explotando en brillantes fuegos artificiales en el océano.

Si las órdenes del Comandante, el Campamento del Hierro Negro no se atrevía a


retroceder ni un solo paso.

Cuando las noticias del ataque en el Puerto Da Gu llegaron esa noche, Gu Yun
estaba preparando la defensa de la capital con Tang Hong Fei y Han Qi,
Comandante del Ejército Imperial por última vez.

Escuchando estas noticias, Han Qi casi salta de su asiento, exclamó: –¡Cómo


pudo ser tan rápido!

La expresión de Gu Yun se ensombreció: –¿Quién es el Comandante de la


Marina del Mar del Norte?

–Lian Wei, –añadió Tan Hong Fei un momento después, los bordes de sus ojos
enrojecieron, –él era un subordinado mío ese año.

Los ojos de Gu Yun se contrajeron ligeramente: –Comandante Han.

Han Qi entendió su intención, –Sí, este general regresará de inmediato a la


capital. ¡Puede estar tranquilo, incluso si el Ejército Imperial sólo tuviera la clase de
soldado tipo “joven maestro”, el único lugar para nuestro entierro es a los pies de la
capital imperial!

Gu Yun le dirigió una mirada profunda y abrió repentinamente la tienda: –


¿Podrían apurarse esos ancianos en el Instituto Ling Shu?

Antes de que terminara siquiera sus palabras, un mensajero vino y dijo, –¡Gran
Mariscal, Yan Bei Wang ha arribado!

Gu Yun se dio la vuelta, el caballo de Chang Geng ya había llegado al frente, tiró
de las riendas: –Mariscal, el Instituto Ling Shu ha reparado las Armaduras de Hierro
Negro existentes, mil Armaduras Pesadas, quinientas armaduras Águila, dividió los
trajes de Armaduras Ligeras en pedazos: tres mil pares de muñequeras, cuatro mil
pares de protectores de piernas de acero. Otra tanda de cuatro mil pares de
hombreras será enviada más tarde.
61. Noticia de Victoria

Gu Yun gritó molesto al frente: - ¿Quién le permitió copiarme? ¡Ya estoy a punto de
orinar!

Tang Hong Fei, quien siguió a Gu Yun fuera de la tienda del Mariscal estaba
perplejo. Nunca soñó que un día sería capaz de ponerse de nuevo una Armadura
Negra. De pronto, todo el sufrimiento que llenaba su corazón se desvaneció. Sintió
que después de esta batalla, incluso si se derramaba sangre y caían cabezas, todo
habría valido la pena.

Tan Hong Fei dio un paso adelante y dijo en voz alta, –¡Su subordinado está
dispuesto a estar en la vanguardia por el Mariscal!

–Tu eres indispensable. Los carros de guerra con baihong abren el camino, la
Caballería Ligera y las Águilas Negras, síganme, las Armaduras Pesadas liquidan la
batalla. –ordenó Gu Yun. –Denme un Cortavientos. ¿Qué clase de demonio?, solo lo
sabremos después de que los veamos.

Chang Geng desató el arco largo detrás de él. Éste se lo dio Gu Yun cuando
estaban combatiendo a los bandidos en el suroeste. Parecía que era el último
trabajo decente que el Instituto Ling Shu pudo sacar después de que el Emperador
Long An comenzara a reducir el poder militar.

Desafortunadamente, el llamativo arco era tan pesado que no podía ser


controlado del todo si no era manejado por un verdadero experto. Además, solo
había uno hecho para pruebas en todo el ejército.

Y podría haberse popularizado en el ejército después de someterse a un


mejoramiento…

Chang Geng tocó el frío arco y preguntó, –Yifu, ¿puedo seguirte?

Gu Yun se detuvo. En parte no quería llevarlo con él: no por alguna otra cosa,
pero a través de esta batalla, su corazón había tenido más expectativas para este
joven príncipe emergente. Podría ser capaz que sacrificarse a sí mismo para
defender hasta el último paso, pero ¿que vendría después?

¿Quién limpiaría esta patria rota y hecha jirones? ¿Quién abriría un camino para
los miles de familias y personas en este desastre?

La forma de socializar de Chang Geng era mucho más inteligente a comparación


de sí mismo cuando era joven, quizás no terminaría como él, discutiendo con el
Emperador sobre esta situación irremediable…
Chang Geng parecía saber lo que estaba pensando: – No hay huevos intactos
debajo de un nido volteado. Ahora que la capital ya se encuentra así. Esperar en el
palacio no es diferente a ir al frente de batalla. En caso de que la ciudad caiga, ¿no
es la única diferencia el morir más pronto o más tarde?

Antes de que Gu Yun pudiera hablar, Tang Hong Fei rio a carcajadas y dijo, –
¡Bien lo dice Su Alteza! ¡Toda la corte no tiene nada más que académicos, sólo Su
Alteza es un verdadero hombre!

Gu Yun no podía hacer nada, agitó su mano y dijo, –Ya lo has dicho todo. Ven si
quieres.

Entonces observó a Tan Hong Fei, mirando el latigazo sin cicatrizar en el rostro
del General Tan y queriendo darle con el látigo en el otro lado y convertir al hombre
en una cabeza de cerdo simétrica.

Más allá de la capital, un sinnúmero de Águilas Negras se formaron en hileras, al


darles un vistazo, podrían sentir como si hubieran regresado a la Primavera
Creciente[1].

Mirando desde su caballo, la luz de la Torre Qi Yuan permanecía brillantemente


iluminada incluso bajo la fuerte lluvia, como si estuviera cubierta por un delgado y
suave velo, de cara a la majestuosa ciudad capital a la distancia. Los veinte
Cometas Rojos que se elevaban solo en la víspera de Año Nuevo colgaban ahora en
el cielo, semejando ojos añorantes y afligidos despidiéndolos.

Gu Yun hizo un gesto con su mano. La vanguardia del Campamento del Norte se
movió silenciosamente sin canciones trágicas ni grandes discursos. Viajaron bajo la
lluvia, sus máscaras y cascos sin ninguna apertura los hacía lucir como marionetas
de hierro sin emociones.

La intensa lluvia hizo flotar a la capital sobre el agua, las viejas losetas de piedra
azul podían servir como testigos.

Esa noche, la Marina Occidental invadió el Puerto Da Gu en el norte. Lian Wei, el


Comandante de la Marina del Mar del Norte, lideró sus trescientos Dragones
grandes y un millar de naves pequeñas adicionales. Primero, los Dragones grandes
fueron conectados con cadenas de hierro, moviéndose lado a lado y formando un
cerco a las afueras del puerto. Permanecieron en su territorio hasta la hora de la
Rata[2] del día siguiente con todos los Dragones fueron enterrados bajo el fuego de
artillería del Monstruo Marino, ni uno solo fue lo suficientemente afortunado para
sobrevivir.

La Marina del Mar del Norte estaba compuesta de treinta y seis mil proyectiles,
cien mil flechas de hierro baihong… no quedó nada, todos se hundieron en la
profundidad del océano bajo las olas embravecidas.
Después de que se hubieran acabado los recursos, el Comandante Lian Wei
ordenó a todos los barcos pequeños correr a toda velocidad. Con las naves en
ignición, se usaron a sí mismos como flechas baihong, cargando en la línea del
enemigo.

El fuego flotó sobre el mar, el alma de los leales soldados se aplastó en pedazos.

La Marina del Mar del Norte colisionó, hundió y bombardeó cerca de tres mil
buques de guerra del enemigo. Al final, obligó al Monstruo Marino a abrir sus
tentáculos de hierro en medio de la lluvia, liberando las Armaduras Águila ocultas
en el interior que descendieron a toda prisa desde el aire. Más tarde se encontraron
que no quedaba nadie en el Puerto Da Gu.

Al comienzo de la hora del Tigre[3], los occidentales que habían desembarcado


en el puerto estaban increíblemente desalentados. Deseosos de compensar sus
graves pérdidas en esta batalla, no se detuvieron, sino que fueron directamente por
la capital, encontrándose con el Campamento del Hierro Negro en el camino: el
Campamento del Hierro Negro que Gu Yun recién había creado durante la noche,
enfrentándose fuera de la ciudad de Dong’an.

La Marina Occidental que todavía no se había recuperado de su costoso


desembarco fue atrapada con la guardia baja. Primero estuvieron bajo el ataque de
ochenta carros de guerra. La Caballería Ligera apareció de todas direcciones,
rodeándolos. Las Águilas volaron alto en el cielo, su chillido tan agudo como
cuchillas.

La Guardia personal del Papa se encontró de súbito con los Cortavientos y casi
fue dispersada en el momento por la Caballería. Retrocedieron apresuradamente de
vuelta a las afueras del Puerto Da Gu para reservar sus tropas.

La Gran Liang no había tenido una noche tan emocionante en muchos años. Los
reportes de batalla y los mensajeros se precipitaron dentro y fuera del palacio como
en una reunión de mercado.

Nadie en la capital fue capaz de dormir hasta la mañana siguiente, cuando las
noticias de la victoria arribaron junto con la luz del amanecer.

Recibiendo repentinamente las primeras buenas noticias después de tantos días,


Li Feng apenas y podía ponerse de pie, preguntándose si debería reír o llorar.

La lluvia se había detenido, el cielo estaba claro. El río Haihe creció durante la
noche y el aire estaba lleno con un aroma indescriptible, mezclado con el olor del
humo y la sangre. La tierra se había calentado y la humedad todavía no se disipaba.
Gu Yun no tenía fuerza naval, después de una larga noche de una batalla
encarnizada, los occidentales fueron obligados a retroceder, completamente
derrotados.
Gu Yun se sentó a un lado del cañón cuya boca todavía no se enfriaba. El casco
de hierro negro fue arrojado a un lado, su cabello desaliñado caía en desorden.
Recibió la medicina que le tendió Chang Geng y la bebió toda.

Chang Geng dijo, –No traje agujas, e incluso si lo hubiera hecho, no me


atrevería a usarlas con yifu.

El tirar de la cuerda del arco de hierro durante toda la noche, dejó en sus manos
una profunda impresión. Incluso ahora no se habían recuperado y continuaban
temblando ligeramente.

Gu Yun sujetó su muñeca y tiró de ella para acercarla a él. Viendo que sólo
había ejercido su fuerza y que no estaba herido, agitó su mano con alivio: –No te
preocupes por mí, ve a calcular las bajas. El Viejo Tan no será capaz de contarlas
todas.

Después de eso, simplemente se recargó sobre el cañón y cerró sus ojos para
descansar por un momento.

Un momento después, Gu Yun fue despertado por un mensajero que venía


desde la capital imperial.

La persona acercándose era un joven soldado del Ejército Imperial. Con su


rango, difícilmente podría conseguir ver a Gu Yun. Al final, pudo encontrarse con el
Marqués del Orden de carne y hueso, en verdad no podía controlar su excitación,
cargando su caballo para aproximarse. Cuando desmontó, no había forma de saber
con qué había tropezado, pero rodó todo el camino hasta los pies de Gu Yun: –
¡Marqués, señor!

Gu Yun encogió deprisa sus pies: –Vaya, ¿para qué es la elevada cortesía?

El mensajero dijo emocionadamente: – Marqués, señor, Su Majestad me ha


ordenado venir y recompensar al Campamento del Norte, trayendo conmigo…
trayendo…

Grandioso, excitado al punto de olvidar que decir.

No cabía duda de por qué el Ejército Imperial fue completamente derrotado por
el Campamento del Norte. Si más opción, tuvo que levantarse y palmear su cabeza.
–No hay necesidad de que me los reportes a mí, deja que el General Tan se haga
cargo.

“–Volverás y le dirás a Su Majestad que no se regocije tan pronto. El


Campamento del Norte solo tiene unos pocos soldados, después de que todo el
mundo se haya ido, tampoco seré capaz de manifestar gente nueva mágicamente,
si para ese momento los refuerzos no llegan…

El mensajero lo miro atónito.


La estrategia militar enseña: en una batalla, usa métodos directos para entablar
combate, usa métodos indirectos para ganar. Quizás mucha gente sólo recordaba
“usa métodos indirectos para ganar”, siempre pensando que un general talentoso
sería capaz de encontrar una forma para sobrevivir en un callejón sin salida,
salvando a un edificio tambaleante con su propio esfuerzo: ¿cómo podría ser eso
posible?

A menos que Gu Yun pudiera usar barro para crear un ejército divino que no
necesitara comer, beber o temer a las armas.

Las noticias de la primera victoria habían sido mandadas a la capital, ¿qué tan
felices estarían los ministros justo en este momento? Pero, ¿cuál sería el siguiente
paso? Sin discutir las tareas a largo plazo de las batallas por la fuerza nacional y la
lucha por los recursos reservados, sino sólo la tarea a la mano en ese momento,
con tan sólo un puñado de tropas, ¿qué podía hacer él?

Gu Yun sabía que sin importar que tan prestigiosa podría haber lucido esta
batalla de apertura, no cambiaba el hecho de que sólo estaba tomando ventaja de
la ubicación para resistir.

Con una sonrisa dolorida, dejó atrás al mensajero del Emperador, moviéndose
hacia donde se encontraba Tan Hong Fei.

Tan Hong Fei sostenía un Cortavientos con una empuñadura que ya había sido
aplanada, la parte superior que había sido quemada todavía tenía la mitad del
carácter “Lian” inscrita.

Muchos oficiales y soldados grabarían sus nombres en su Cortavientos, de


manera que incluso si los llevaban a reparar, no tendrían que preocuparse después
por encontrar a su viejo compañero quien había estado con ellos a través de la vida
y la muerte. Si el propietario muriera en el campo de batalla y el cuerpo no pudiera
ser encontrado, sus camaradas traerían de vuelta su Cortavientos y verterían una
jarra de vino como ofrenda, entonces podría considerarse que el alma sería capaz
de descansar en el más allá.

Tan Hong Fei elevó el borde cortante con ambas manos y se lo tendió a Gu Yun:
–Mariscal.

Gu Yun lo recibió. Súbitamente, tuvo la sensación de que el Campamento del


Hierro Negro, que había atravesado por muchos desastres y dificultades, muchas
reuniones y separaciones, pero siempre estableciéndose bajo este país natal, como
una semilla, ellos se dispersaron en todas direcciones y crecieron para convertirse
en grandes árboles, atravesando el cielo sin que nadie se diera cuenta.

Chang Geng vino por detrás de él y dijo, –Anoche, treinta carros de guerra
fueron dañados, quinientos miembros de la caballería fueron asesinados en batalla,
cerca de mil resultaron gravemente heridos, sin contar las heridas menores.
Cayeron doce Armaduras de Águila, la mayoría de las cajas doradas explotaron en
el aire. Me temo que sus cuerpos han sido…

Gu Yun asintió, sintiendo que este número de bajas era aceptable: –Todo esto
fue gracias a la contribución del General Lian.

Chang Geng murmuró, –Me temo que alguien vendrá por una discusión de
tregua en la reunión de la mañana.

–No lo harán, –dijo Gu Yun. –los occidentales sufrieron muy grandes pérdidas
anoche, no les quedó cara para venir por una tregua. A menos que asedien la
capital al punto en el que no tengamos forma de huir, nunca hablarán con nosotros.

…y eso era sólo cuestión de tiempo.

Chang Geng permaneció en silencio por un momento: –He escuchado que el


Emperador de la antigua dinastía, quien fue subyugado por los bárbaros del norte,
había había escapado en secreto por un pasaje oculto cuando la capital fue
asediada, si en verdad no podemos defender…

–Debemos defenderla incluso si no podemos. –Gu Yun. dijo de pronto, –


¿Conoces el Jardín Jinghua en el oeste de la capital?

Chang Geng quedó atónito.

Gu Yun llevó su dedo índice sobre sus labios e hizo un gesto de “shh”, para que
no continuara. El Jardín Jinghua en el oeste de la capital era un complejo veraniego
construido entre la Dinastía de Yuan He y la Dinastía del Emperador Wu. En esos
días, irían al Jardín Jinghua cada verano para refrescar al anterior Emperador que
no era capaz de tolerar el calor.

Pero después de que Li Feng ascendiera al trono, el costo para la alimentación y


la vestimenta se había vuelto más sencillo. Incluso el dinero para el maquillaje de la
reina y las concubinas imperiales fue reducido a la mitad, ya no existían las
tradiciones ostentosas como la caza o los viajes primaverales.

Aun así, un hombre tan ahorrativo que era tan diferente de su padre, todavía
mantenía el hábito de ir al complejo cada verano: pero no por diversión. Con los
asuntos de gobierno apilándose en el palacio, usualmente se levantaba temprano
para apresurarse al complejo, luego se precipitaba de vuelta antes de la caída de la
noche, caminando alrededor de la capital como si fuera perro vagabundo. Ni qué
decir de refrescarse, ya era un milagro que no le diera un golpe de calor.

Li Feng se sometió a sí mismo a tanto sufrimiento, si no estaba loco, eso sólo


podía significar… que había algo de gran importancia en el Jardín Jinghua que él
debía revisar frecuentemente.

Qué tan perspicaz era Chang Geng que una idea de inmediato se formó en su
mente: todos los generales en todos lados estaban envueltos con el contrabando de
ziliujin, entonces, ¿qué pasaba con el mismísimo Emperador?

Con tanta prisa, no había tenido tiempo para revisar los libros de cuentas del
Ministerio de Vivienda y el Ministerio de Asuntos Militares… Pero con la personalidad
de Li Feng, queriendo agarrar todo en su mano, no era sorprendente que
construyera su propio almacén privado de ziliujin.

Gu Yun: –Tu hermano mayor no confía en nadie. Esto es sólo una suposición
mía, no le digas a nadie más.

Chang Geng frunció el ceño: –Esto es problemático… ¿Hará la paz Li Feng


entonces?

Gu Yun rio y sacudió su cabeza. –Es imposible para alguien venir y hacer la paz
con él, mm… aunque tampoco huirá.

Chang Geng colocó ambas manos detrás de su espalda, la sangre y el lodo de la


noche anterior sobre su cuerpo se habían secado, con haciéndolo lucir bastante
colorido. El joven Yan Bei Wang, mientras vestía esta colorida apariencia, caminó
lentamente como si estuviera paseando por el Jardín Imperial una tarde de
primavera, entonces, después de pensar por un momento, comentó con ligereza: –
Si, Li Feng no le teme a la muerte, tiene miedo a otras cosas.

Gu Yun no pudo evitar mirarlo. Se dio cuenta de que el Maestro Feng Han tenía
razón. Chang Geng realmente parecía calmado y relajado en todo momento, le
preguntó de pronto, –¿Cuándo demonios te convertiste en una persona de carácter
tranquilo?

–¿Cuándo soy de carácter tranquilo? Me encuentro muy impaciente en este


momento. –Chang Geng rio: –En realidad esto es lo que he aprendido de yifu. Me di
cuenta de que cuando fuera que yifu estaba incómodo, a menudo pretendía estar
muy emocionado, y esta alegría se mostraba en tu rostro; a cambio eso hará a tu
corazón sentirse mejor. Por lo tanto, cada vez que me encuentro a mí mismo
sintiéndome particularmente impetuoso, me desacelero un poco deliberadamente, y
me doy cuenta de que en realidad puedo estar más calmado. Ah, demasiado fuego
no es bueno para el corazón. Podría fácilmente…

–…provocar que no duermas bien. –Gu Yun lo había escuchado decir esto más
de una vez, fue capaz de continuar sus palabras sin problemas: –¿Cuánto te
importa dormir? Y, además, ¿cuándo me he forzado a mí mismo a reír cuando me
siento disgustado?

Chang Geng levantó sus cejas, brindándole una mirada irónica, su rostro
transmitiendo: “lo que tú digas.”

–Que todo el ejército se prepare para la retirada. –dijo cansadamente Gu Yun: –


Los heridos muévanse primero; en poco tiempo, los occidentales reaccionarán.
Nosotros partiremos para preparar una emboscada.

Después de dos pasos, Gu Yun sintió su cuerpo sumamente exhausto. No pudo


evitar pensar en la herejía de Chang Geng que nadie sabía de qué doctor le había
aprendido. Dio un sorbo a la petaca de vino en su cintura, cargó el Cortavientos del
General Lian detrás de él y silbó.

Su caballo trotó hacia él al escuchar el sonido. Gu Yun cambió su silbido en una


extraña melodía que él mismo inventó, tomando una pequeña y flor silvestre de
color amarillo brillante del suelo y saltando sobre el caballo. –¡Mis hermanos de
caballería, síganme!

Gu Yun sujetó la flor silvestre en su mano, queriéndola colocarla sobre Chang


Geng, la persona más cercana a él. Inesperadamente, sus ojos se encontraron los
de Chang Geng en el momento en que levantó su mano. La mirada de Chang Geng
lo había estado siguiendo todo este tiempo, sin desprenderse ni por un segundo, su
expresión parecía decir: “Estaría bien incluso si colocaras un velo rojo[4] sobre mi
cabeza.”

El Mariscal Gu tembló, sin atreverse actuar, plantó la flor sobre el casco que
cubría la gran cabeza de General Tan, explicando profundamente el dicho “una flor
insertada en una pila de algo”.

Un grupo de soldados veteranos en el Campamento del Norte rieron a


carcajadas. Los jinetes de Caballería Negra silbaron mientras seguían a Gu Yun. Uno
tras otro, los silbidos de varios tonos iban y venían, Gu Yun gritó molesto al frente:
–¿Quién les permitió copiarme? ¡Ya estoy a punto de orinar!

No hace falta decir que, después de tal escena, todos se sintieron, de hecho,
mucho menos fatigados.

En ese momento, en el Monstruo Marino de los occidentales…

El Maestro Ja arrastró su agotado cuerpo al interior por la puerta de la cabina,


justo a tiempo para encontrarse con el líder del regimiento de la Guardia del Papa.

–¿Cómo se encuentra? –preguntó el Maestro Ja.

Capitán del Regimiento: –Ya ha despertado y está a punto de pedirle que entre.

En la caótica batalla naval, el lugar donde el Papa estaba ubicado fue rozado por
la explosión de un proyectil, pasando a detonar hileras de explosivos, el tremendo
impacto lo golpeó y lo dejó inconsciente. Su ausencia tuvo un efecto sustancial en la
Marina Occidental, siendo completamente derrotada después en el enfrentamiento
con el Campamento del Hierro Negro.

Con gran alivio, el Maestro Ja caminó al interior. La frente del Papa ya había sido
tratada con medicina. Su cabello blanco se desparramaba a un lado, mostrando
unas cuantas marcas en las esquinas de sus ojos.

El Maestro Ja se arrodilló sobre el suelo, diciendo cansadamente: –Su Majestad,


en verdad lo siento…

El anciano sobre la cama no abrió sus ojos, solo murmuró: –Gu Yun.

–Sí, fue Gu Yun. Planeábamos tenderle una trampa aquí al inicio. De hecho,
estábamos listos para enfrentarlo en el Mar del Norte, pero ayer los cuervos negros
aparecieron de repente. –el Maestro Ja hizo una pausa, su expresión parecía
bastante angustiada. –El Campamento del Hierro Negro ha estado siendo retenido
por las fuerzas aliadas de la Región Occidental en la puerta Jiayu. Confiaba en esto,
pero aun así…

–Aun así, perdiste tu paso firme en cara del enemigo.

El Maestro Ja no pudo encontrar una respuesta.

El Papa sonrió y dijo: –Todo el mundo siempre se encontrará con enemigos


aparentemente invencibles en sus vidas. Algunos son calamidades, algunos solo
requieren práctica. ¿Sabes cuál es la diferencia entre la práctica y la calamidad?

El Maestro Ja estaba atónito.

–La diferencia es que la calamidad no puede ser derrotada, pero la práctica


puede superarse: creo que es muy fácil de distinguir. La comunicación de los Planos
Centrales ha sido interrumpida. Una capital tan pequeña, si de verdad hay muchas
tropas, ¿cómo podría haberse vuelto caótica tan fácilmente cuando usamos trucos
para causar que el Campamento del Norte se sublevara?

Maestro Ja: –Quiere decir…

–Gu es joven en edad, pero más de la mitad de su vida la ha pasado en el


campo de batalla. No dejes que te lleve por la nariz. Incluso si él fuera el más
poderoso rey lobo, en este momento, sus garras y dientes han sido removidos y
aprisionados. Ve, debes creer en ti mismo.

En ese mismo día, la Marina Occidental se reorganizó y desembarcó otra vez en


el Puerto Da Gu.

Después tocar tierra en el puerto, fueron atacados ferozmente una vez más.
Esta vez bajo el cielo azul claro y la luz del día, el Maestro Ja estaba firme mientras
ordenaba tranquilamente. El ganaría pronto con facilidad sobre todas las Armaduras
Pesadas que habían estado siendo usando el lugar para forcejear obstinadamente.

Inesperadamente, antes de que pudiera sentirse orgulloso, al abrir la máscara


de hierro de los “prisioneros”, descubrió que esta ola de emboscada no eran los
soldados de la Gran Liang, ¡sino un grupo de marionetas de hierro!

Las marionetas de hierro fueron temporalmente reclutadas de las familias de


alto rango y la nobleza en la capital. Bajo cierto número de caretas protectoras, se
encontraba la máscara de un niño travieso, con su enorme cara blanca, mostrando
una enorme sonrisa semejando un cuenco de sangre, riéndose de la gente frente a
él, su burla estaba más allá de las palabras.

Un soldado occidental estaba increíblemente molesto, mientras alargaba su


brazo para retirar la máscara, el Maestro Ja exclamó: –No lo toques…

Desafortunadamente, fue demasiado tarde. Una delgada guía fue tirada debajo
de la máscara- Con tan solo un ligero toque, la marioneta de hierro explotó,
dinamitando directamente a varios soldados occidentales enseguida de ella.

La máscara salió volando, aterrizó a los pies del Maestro Ja, continuaba
mostrando su sonrisa burlona.

El Campamento del Norte solo fingió un ataque. En ese momento, la totalidad


del ejército había retrocedido, la Marina Occidental cargó furiosamente dentro de la
ciudad, listos para usar la sangre para calmar su ira. No esperaban encontrar una
ciudad desierta.

Desde que las noticias de la situación de Jiangnan arribaron a la capital, Yan Bei
Wang había unido esfuerzos con el Ministerio de Vivienda y evacuó a los ciudadanos
en las líneas del frente en tandas, algunos que estaban indispuestos a irse, después
de presenciar la escena del fuego de la artillería la noche anterior, ya se habían
apresurado a huir.

Gu Yun le había dado al enemigo una ciudad completamente vacía.


62. Ciudad bajo Asedio

Chang Geng miró a Gu Yun y dijo, -Quería ahorrar una dote, para desposar al Gran
General.

Había un silencio horripilante en la ciudad desierta, sumiendo el corazón en


pánico. Tan pronto como el Maestro Ja agitó su mano, sus hombres se dispersaron
de inmediato para buscar en el interior de las casas circundantes.

Los patios residenciales fueron construidos a lo largo de la orilla del rio, tortuoso
y serpenteante, y era muy fácil para los extranjeros perderse en su interior al
deambular. Algunas veces, encontrarían grandes piedras bloqueando el camino,
haciendo que el terreno ya difícil se volviera mucho más complicado y confuso.

El Maestro Ja tenía un sentimiento ominoso en su corazón, comenzando a


arrepentirse de pronto de su osado avance.

En ese momento, un soldado occidental gritó. Todas las personas a su alrededor


se convirtieron de inmediato en pájaros asustados, desenvainando
instantáneamente sus espadas. Pronto, varias armaduras de acero formaron un
círculo, las bocas negras de sus cañones apuntando al inusual algarrobo.

Vieron a un soldado occidental colgando del árbol, le habían volado la mitad de


su cabeza, no había forma de decir en qué batalla había muerto. Había una máscara
de un rostro blanco atada a su sangrienta cabeza: ¡esta vez había cambiado a una
cara llorando!

Sonó un ruido explosivo. Resultó ser un soldado en armadura quien había


disparado el cañón debido al nerviosismo. El cuerpo en el árbol fue explotado
súbitamente en un montón de carne y cayó. Entonces, se oyó una risa
espeluznante, todos los soldados debajo del árbol retrocedieron apresuradamente
como si estuvieran en presencia de un gran enemigo.

Un momento después, un búho de cabeza redonda emergió de la copa del árbol,


observando a los animales bípedos debajo de este. Luego, el búho batió sus alas y
voló directo hacia el cielo, propagando su extraña risa por todas partes.

Aterrorizando a las personas a romper en un sudor frío a plena luz del día.

–Sir Jacobson, ¿continuaremos la búsqueda?

El Maestro Ja tragó con dificultad: –No… ¡retirada, fuera de aquí, rápido!

Todavía no terminaba de hablar, cuando de pronto se escuchó el sonido agudo


de una explosión en la distancia, seguido por varios gritos que helaban la sangre.
Enormes fuegos artificiales se elevaron hacia el cielo, explotando brillantemente
Alguien gritó con temor, –¡Fuimos emboscados!

–¡Retirada!

–¡Márchense ya!

La cacofonía de los cañones y las flechas resonó al unísono. Varias explosiones


provocadas por alguien desconocido derrumbaron las ya inestables casas de piedra.
El desorden de los escombros combinado con las enormes piedras que habían
bloqueado el camino provocaron que la ciudad vacía rápidamente se convirtiera en
un enorme laberinto.

El mapa en las manos de los occidentales se convirtió en un trozo de papel


desechable. Las desventajas del no estar familiarizados con el terreno se volvieron
claras de inmediato. Un grupo de Armaduras Pesadas y soldados a pie fueron
atrapados profundamente en el interior, como si fueran moscas sin cabeza. Por un
momento, no fueron capaces de encontrar una salida.

El Maestro Ja no tuvo opción más que silbar a las Armaduras Águila, para que
despegaran y los orientaran desde el cielo. Para bien o para mal, habría alguien
guiándolos hacia afuera.

El Ejército Occidental golpeado por el pánico retrocedió en la puerta de la


ciudad. No se sabía quién tocó algún tipo de mecanismo. Un ruido de engranes que
hacía doler los dientes resonó desde la puerta de la ciudad. Por un momento, todos
los soldados occidentales sacaron sus arcos, todas las flechas apuntaban al edificio,
listos para disparar, pero algo cayó un lentamente desde el edificio.

El Maestro Ja empujó a un lado a los aterrorizados guardias para dar un vistazo


y se enfureció al encontrar que era otra máscara de cara blanca. ¡Esta vez era la
cara de un demonio!

Maestro Ja: –…

–Sir, nosotros… ¿Deberíamos tomar un desvío?

El Maestro Ja levantó su mano para interrumpirlo y permaneció de pie en su


lugar por un momento, su expresión oscureciéndose; –Su Majestad tiene razón. Gu
Yun no tiene una carta de triunfo en su mano, sólo puede valerse de estos trucos
sucios. ¿Ya están todos ustedes asustados con las máscaras? Emboscada… ¡hmp!

Dejó salir una risa rabiosa y luego dijo fríamente, –¡Demuelan esta ciudad para
mí, déjenme ver donde pueden ocultarse!

Sin embargo, más de una hora después, el Maestro Ja, quién arrasó la ciudad
desierta hasta el suelo, buscando tres veces entre las ruinas, finalmente tuvo que
admitir que este sitio olvidado por Dios había desperdiciado su valioso e incontable
tiempo, dinero y ziliujin. En verdad era una ciudad vacía. La tan mencionada
“emboscada” consistió sólo en dos máscaras y un búho que había echado a volar
rápidamente.

El Maestro Ja apretó sus dientes casi al punto de sangrar: –¿Dónde están los
exploradores Águilas? ¡Vayan a toda velocidad!

En este momento, en el camino desde Dong’An a la capital, Gu Yun, quien se


estaba ocultando debajo de un árbol, recibió el Qian Li Yan que le dio Tan Hong Fei
y observó a las múltiples Águilas exploradoras silbando en lo alto sobre sus cabezas
y acelerándose hacia la capital.

Escupió la pajilla que estaba masticando en su boca en ese momento y palmeó


el Cortavientos detrás de él: –Viejo Lian, has hecho una gran contribución.

Tan Hong Fei preguntó en voz baja, –¿Cómo?

–¿Puedes ver eso? ––Gu Yun dijo lentamente, – el extranjero a cargo ya debería
estar muerto o herido a estas alturas. El líder actual obviamente no está
familiarizado con el área alrededor de la capital, de otra manera no habría sido tan
impulsivo como para mandar a las Águilas a volar alrededor.

En la ciudad imperial, la capital siempre había sido estricta, nadie tiene


permitido dar un vistazo voluntad. las Águilas Negras no se atreven a volar
alrededor, incluso en ocasiones excepcionales, y solo pueden aterrizar en la base
del Campamento del Norte para luego cabalgar hacia la capital después de remover
su armadura de Águila.

Pero la mayoría de las personas no sabía que la razón por la que las Águilas
Negras no se atrevían a volar no era porque el Campamento del Hierro Negro fuera
particularmente estricto al seguir las regulaciones. Gu Yun sabía que una vez las
Águilas cruzaran volando la orilla, sería muy fácil entrar en contacto y caer en la
“Red Antiaérea”.

Fuera de las Nueve Puertas de la capital, hay una Red Antiaérea invisible,
construida durante el reinado del Emperador Wu y a la cual tomó treinta años
terminar. Era una obra maestra del Instituto Ling Shu. Había numerosos Muelles
Ocultos [1]bajo la red, y el mando principal estaba en lo alto de la Torre Qi Yuan.

La razón por la que el edificio era tan alto era porque, además de proveer
comida, bebida y entretenimiento para los visitantes de todas partes del mundo;
también jugaba un papel muy importante: era el Muelle principal de la Red
Antiaérea.

Había un Pabellón Tian Yuan Di Fang[2] en la Torre Zhai Xing[3], encerrado


fuertemente detrás de capas de puertas en tiempos de paz. Por el bien de este
Pabellón Tian Yuan Di Fang, muchos maestros del Instituto Ling Shu se habían
quedado calvos. Crearía una red óptica especial fuera de las Nueve Puertas y estaba
tejida muy fuertemente. Incluso durante la noche, podría ser fácilmente cubierta
por la luz de las estrellas, la luna, y las llamas. Al menos que uno tuviera
habilidades inusuales, difícilmente sería visible a simple vista.

Esta capa de red óptica estabas a noventa y un metros sobre la tierra y no


afectaría a la gente y los animales en el suelo. Si alguien volaba usando una
Armadura Águila, a baja altitud, serían descubiertos por los guardias de la puerta,
entonces habría flechas baihong esperando por ellos. Si el Águila volaba arriba de
los noventa metros, tocaría la Red Antiaérea.

Entonces, la luz se reflejaría de vuelta al Pabellón Tian Yuan Di Fang, luego iría
de vuelta a los Muelles Ocultos en el área de la Red Antiaérea a través de espejos
especiales. En seguida, los Muelles se moverían de acuerdo a la señal de luz y
fijarían la posición del transgresor, disparando flechas desde todas direcciones. Si el
Águila intentaba esquivar, pronto la encontraría dentro del alcance de la Red
Antiaérea, donde hubiera Muelles Ocultos, las flechas continuarían siguiéndole
inseparablemente como sombras.

Solo en la víspera de Año Nuevo, el Pabellón Tian Yuan Di Fang cerraría


temporalmente la Red Antiaérea para su mantenimiento anual, y la tarea de montar
guardia sería cedida a la estación de guardias en los Cometas Rojos.

–Las Águila exploradoras no regresarán, el comandante de los extranjeros


pronto recordará a la legendaria Red Antiaérea de las historias. Bajo el mando de la
Orden Feng Huo, todos los Cometas Rojos se elevarán en el cielo, y la posición de la
Red Antiaérea cambiará en consecuencia. Por un momento, no sabrán a dónde ha
corrido ese mecanismo. Entre más cerca se aproximen a la capital, más asustados
estarán para dejar que las Armaduras Águila vuelen demasiado alto…

Gu Yun susurró a Tan Hong Fei, –Da las órdenes, dile a nuestros hermanos que
descansen bien, comenzaremos al anochecer. Las Águilas Negras van primero,
suprimiéndolos desde las alturas. La Caballería Ligera los emboscará por ambos
flancos, rompiendo la línea enemiga. No sean muy entusiastas para pelear, ataquen
y luego váyanse, no se queden atrapados en el interior. Los carros de guerra
pretenderán bloquear su camino, estallando dos o tres rondas y luego dejándolos
retroceder. No obliguen al otro lado a emplear sus últimos recursos. Nuestras
tropas no son lo suficientemente fuertes.

Tan Hong Fei preguntó en voz baja: –Mariscal, ¿por qué no tendimos una
emboscada dentro de la ciudad?

–¿Quién va a emboscar a plena luz del día? –los ojos de Gu Yun se abrieron
mucho. –¿hay un problema con tu cerebro?

… El Maestro Ja debió haber estornudado dos veces.

Tan Hong Fei lo consideró cuidadosamente por un momento, sintiendo que era
bastante razonable. Entonces preguntó: –Mariscal, ¿cómo sabe que vendrán aquí
durante la noche?

Gu Yun: –Eso fue calculado por tu Yan Bei Wang, pídele una indemnización
económica si resulta estar equivocado. En realidad, no importa, incluso una
pequeña cantidad de su “dinero de la suerte” es ya más de la mitad de un año de
mi salario.

Chang Geng estaba sentado en un lado reparando en el agarre de cuero del arco
de hierro. Después de pelear una larga batalla, algunas partes se habían rasgado.
Nadie sabía de dónde había sacado el pequeño cuchillo que estaba usando, limando
actualmente un pequeño trozo de piel. Sus dedos serán increíblemente adeptos,
provocando que uno se mareara. Al ser nombrado súbitamente, Chang Geng
tampoco alzó su cabeza, rio en dirección a Tan Hong Fei y replicó: –De cualquier
manera, todo desde arriba abajo pertenece a los libros de cuentas de la mansión del
Marqués.

Tan Hong Fei era un hombre rudimentario, su forma de pensar era “todos mis
camaradas son mis propios brazos y piernas”. Después de combatir lado a lado en
la primera batalla con Yan Bei Wang, pronto había considerado al otro como si fuera
su familia, sin importarle quién fuera su madre. Después de escuchar esto, bromeó
sin reparos: –Su Alteza y el Mariscal son tan cercanos como si fueran uno. Si tan
sólo usted fuera una princesa, podríamos tener otra “tienda de la princesa” en el
Campamento del Hierro Negro como solíamos hacer en esos días.

Gu Yun: –…

No pudo evitar lamerse la raíz que le daba picazón de sus dientes.

Las manos de Chang Geng pausaron por un momento, luego continuó con las
palabras del General Tan: –Desafortunadamente, no soy tan hermoso como una flor
o como el jade, su Mariscal con un carro lleno de frutas[4] no me querría.

Tan Hong Fei dijo descuidadamente: –¡Oh, no está bien, el Emperador suele
llamar al Mariscal “tío”, hay una brecha entre generaciones!

Gu Yun: –… ¡Largo!

El General Tan quien sólo dijo unas cuantas palabras bromeando, junto con Yan
Bei Wang, quien albergaba intenciones diferentes en su corazón, se miraron el uno
al otro y rieron a carcajadas.

Durante la noche, el llamado de un cuco llegó desde la distancia. Era la señal de


que el enemigo había entrado en la trampa. Tan Hong Fei fue empujado hacia abajo
por Gu Yun mientras este se movía para ponerse de pie.

–Espera un poco más. –murmuró Gu Yun, –Hasta el cuarto periodo.


Sus ojos brillaron en la oscuridad, como un par de armas divinas que habían
sido afiladas con sangre.

Tan Hong Fei no pudo evitar lamerse los labios secos y partidos: –¿Qué tipo de
cálculo hizo Yan Bei Wang? Realmente…

Gu Yun estaba a punto de decir “Su maestro es el Viejo General Zhong”.


Inesperadamente, no supo cuándo se había acercado Chang Geng, que respondió
de pronto desde atrás, –He pasado todo el día calculando cuidadosamente, me
acostumbré a ello gradualmente.

Tan Hong Fei: –¿Huh?

Chang Geng miró a Gu Yun y dijo, –Quería ahorrarme la dote, para desposar al
Gran General.

Gu Yun: –Ustedes dos son bastante persistentes, ¿no?

Ese idiota de Tan Hong Fei rio. Gu Yun no podía hacer nada con este condenado
tipo que siempre “mencionaba cosas que no deberían ser dichas” y “no se esforzaba
demasiado para hacer que el corazón del Mariscal se sintiera más incómodo”. Sin
saber cuándo, Chang Geng, ese niño, se había vuelto más y más despreocupado en
frente de él. Ese día en las aguas termales, Gu Yun le aconsejó “deshacerse de su
carga”. Por como resultó, en verdad se lo tomó en serio y “empacó ligero” para que
él lo viera.

Chang Geng era muy comprensivo de avanzar y retirarse adecuadamente.


Después de molestar a Gu Yun, inmediatamente enmendó las cosas: –Yifu, solo
estoy bromeando, no te enojes.

Tang Hong Fei: –Nuestro Mariscal no es muy temperamental. Este Viejo Tan ha
vivido todos estos años, solo lo he visto enojarse una vez en el palacio…

Tan pronto como esas palabras salieron, incluso Tan Hong Fei sabía que había
cometido un error, cerrando su boca avergonzado.

La expresión de Gu Yun se desvaneció.

Tang Hong Fei no era bueno para contenerse. Después de un rato, todavía no
pudo evitar decir: –Mariscal, eso es…

Gu Yun lo interrumpió: –¡Dile a las Águilas que se preparen!

Tan Hong Fei apretó los dientes, finalmente imposibilitado, suspiró.

Chang Geng lo palmeó en el hombro. –Yo iré.

Era la hora más oscura antes del amanecer, cuando la noche se volvía más
profunda, la luna se desvanecía y la luz comenzaba a elevarse.
El Maestro Ja estuvo aterrorizado en su marcha durante el día, muchas veces
temeroso de ser emboscado por Gu Yun. Estaba ambos, asustado y, sin atreverse a
relajarse incluso después de establecer el campamento durante la noche. Por temor
a que una de las falsas emboscadas de Gu Yun se volviera de pronto realidad, no se
atrevió a cerrar sus ojos para descansar durante la noche.

Observando transcurrir a la larga noche, aún no había movimiento alrededor. El


Maestro Ja finalmente no pudo soportarlo más y tomó una breve siesta.

Inesperadamente, justo cuando estaba a cayendo en un sueño profundo, hubo


una fuerte explosión, como si todo el campamente hubiera sido bombardeado. El
cuerpo entero del Maestro Ja rompió en un sudor frío, levantándose de inmediato y
apresurándose a salir. Todo el cielo nocturno estaba encendido en llamas.

–¡Mi señor, aléjese!

Un grupo de flechas resplandeciendo con fuego cayó desde el cielo. El Maestro


Ja fue empujado a un lado por un guardia. La brisa nocturna se tornó lo
suficientemente caliente como para cocinar, dos equipos de Caballería Negra que
parecían un remolino cargaron hacia adelante.

–¡Armaduras Pesadas! –rugió el Maestro Ja. –No entren en pánico, no hay


muchos soldados en los Planos Centrales…

Antes de que terminara, hubo un fuerte ruido detrás de él. Una línea de carros
de guerra apareció misteriosamente. Por un momento, arena y piedras estaban
volando. Era increíblemente caótico.

El Maestro Ja era un experto en crear abismos, volviendo unos países contra


otros y estaba bien versado en la estrategia, pero no era un comandante efectivo
en el frente de batalla. Estaba demasiado acostumbrado a planear cuidadosa y
profundamente. Una vez que el enemigo excedía sus expectativas, se volvería
fácilmente incapaz de reaccionar a tiempo y perdería el control de sus tropas.

De pronto, una indescriptible sensación de escalofríos trepó por su espalda. El


Maestro Ja se sintió como si fuera una rana atrapada por el instinto asesino de una
serpiente. Se dio la vuelta con temor y se encontró con una flecha de hierro
disparándose a través del cielo nocturno como un meteoro persiguiendo a la luna,
dirigiéndose directo a su rostro.

El Maestro Ja no tuvo tiempo para ocultarse. En el momento crítico, un soldado


occidental en Armadura Pesada rugió y lo cubrió. La flecha de hierro penetró a
través de la gruesa placa de acero de la Armadura Pesada, y la siniestra punta de la
flecha se asomó por la espalda del soldado.

El Maestro Ja contempló la fuerza que se aproximaba con alarma y vio a un


hombre joven ubicado sobre la espalda del Águila Negra, un arco largo en su mano.
Él estaba usando el cristal empleado para apuntar del Qian Li Yan sobre su nariz,
mirando a… no, contemplándolo a él desde arriba, su mirada parecía contener
veneno.

Los guardias personales del Maestro Ja inmediatamente apuntaron los cañones


hacia el Águila Negra en el aire. El joven pareció haber sonreído, agitó su cabeza
con una expresión indiferente que transmitía “este blanco no puede ser golpeado
fácilmente”. Entonces, saltó desde cerca de veinte metros arriba en el aire sin prisa,
separándose del Águila Negra, justo a tiempo para evadir el olor explosivo de la
esencia de la pólvora.

Gu Yun cargó de inmediato hacia delante y atrapó a Chang Geng quien había
saltado directamente desde la espalda del Águila. El Cortavientos en su mano,
impulsado por el vapor, se transformó en un remolino invisible. Los cascos de su
caballo se elevaron alto, el borde cortante barrió en un círculo, seguido por
numerosos gritos y chillidos. La sangre de alguien salpicó en la marca de belleza
color cinabrio en la esquina de su ojo. Entonces espoleó su caballo para marcar el
paso, en un parpadeo, el corcel de guerra había saltado fuera del círculo de la
batalla…

Gu Yun le dio un golpe con fuerza a Chang Geng. –Bastardo, ¿quieres buscar la
muerte?

Chang Geng pretendía bajar directamente de un salto. Antes de aterrizar sobre


el suelo, usaría el protector de piernas de la Armadura Ligera en sus pies para
acelerar y amortiguar la caída. Inesperadamente, Gu Yun había interferido.
Momentáneamente conmocionado, observó al rostro de Gu Yun tan sólo a unos
centímetros del suyo. Su pecho se sacudió violentamente y casi no podía quedarse
quieto, sujetando el frío protector de hierro de Gu Yun en su muñeca.

Su mirada rompió a través de la calma de la superficie, feroz como un ente vivo,


Gu Yun se enojó: –¿Qué estás mirando?

Chang Geng se tranquilizó con dificultad, retrayendo sus ojos llameantes bajo
sus párpados y tosió secamente: –Es hora de lanzar la red.

Gu Yun tiró de él hacia su pecho, entonces dio la vuelta y silbó. Toda la


Caballería Ligera se reunió de inmediato y se precipitó hacia la línea enemiga como
una manta. El Ejército Occidental que había sido fuertemente golpeado por las
Águilas Negras en el cielo finalmente comenzó a reagruparse con dificultad, el
Maestro Ja rugió, –¡Abran un camino con Armaduras Pesadas, perforen un hueco en
la retaguardia!

No había necesidad de hacerlo. El frente de batalla de carros de guerra del


Campamento del Norte estaba distribuido en una formación deficiente,
retrocediendo tan pronto como hicieron contacto y dejando que las tropas de los
occidentales retrocedieran.

Gu Yun le hizo un gesto a Tan Hong Fei no muy lejos. La Caballería Ligera se
retiró silenciosamente, semejando a una manada de lobos salvajes que no sabían lo
que era estrategia, echando a correr tan pronto como se las arreglaron para dar un
mordisco, deteniéndose justo a tiempo.

De otra manera, esperando hasta que las tropas occidentales vinieran y


reaccionaran, su mísera Caballería Ligera no sería nada más que comida para el
enemigo. Por supuesto, cuando lo hicieron, el remolino negro había volado lejos,
desaparecido en la oscuridad sin dejar rastro y ya no podía ser encontrado.

En el día 15 de abril del séptimo año de Long An, el Campamento del Hierro
Negro atacó a las tropas occidentales durante la noche en el oeste de la ciudad de
Dong’An.

En el día 17 de abril, las fuerzas de la vanguardia occidental fueron llevadas por


la nariz en círculos por el Campamento de Hierro Negro durante unos días.
Finalmente, incapaces de continuar con este altercado, habían solicitado refuerzos
de la reserva de su nave, y luego permanecieron en un solo lugar.

En el día 23 de abril, los refuerzos del Ejército Occidental arribaron. La


Caballería Ligera del Campamento de Hierro Negro fue obligada a retroceder. El
Ejército Occidental continuó su persecución después de ganar una victoria,
precipitándose hacia Wuqing. Terminaron siendo guiados por Gu Yun dentro de la
trampa para activar la Red Antiaérea, más de la mitad de las Armaduras Águila de
los occidentales resultaron dañadas, fueron obligados a retroceder una vez más.

En el día 26 de abril, la condición del Papa mostró señales de mejora, él regresó


de inmediato para comandar las batallas personalmente.

En el día 29 de abril, Wuqing cayó. El día 3 de mayo, la Mansión Daxing fue


fuertemente bombardeada por el Ejército Occidental.

Con decenas de miles de tropas occidentales presionando hacia adelante, Gu


Yun llevó a un grupo de Caballería Ligera y Armaduras Águila desde el Campamento
del Norte para ponerlos a prueba durante casi un mes, al final, no pudo continuar
más.

En el día 7, Gu Yun retrocedió para defender la capital, todas las Nueve Puertas
fueron cerradas fuertemente, los refuerzos todavía no habían llegado.

En este momento, todos los resentimientos y enemistades habían sido


empujados fuera del muro de la ciudad, la capital de la Gran Liang comenzó el
verano bajo la sombra de los árboles verdes, pero no había señales de botes con
flores cantando sobre los lagos artificiales en la ciudad. Al final, los occidentales
mandaron sus respetables enviados.
63. La ruptura de la Ciudad

El corazón de la tierra estaba ardiendo, la capital entera estaba temablando.

A causa de los enviados occidentales, los argumentos de temprano por la


mañana habían hecho que todos se tensaran. Después de que la corte fuera
despedida, ignorando a un gran grupo de personas que querían probar su intención,
Chang Geng ayudó a apoyarse al anciano Maestro Feng Han para salir del palacio.

Las personas en la capital estaban en pánico, había escasez de carruajes. Gu


Yun normalmente le pediría a Huo Dan que llevara un caballo fuera del palacio para
esperar por él. Pero este día, no había forma de saber qué había retrasado a Huo
Dan, no estaba en ninguna parte.

Chang Geng no le prestó atención al inicio, caminando lado a lado con el anciano
maestro del Instituto Ling Shu, regresando lentamente.

El Maestro Feng Han había pasado todo el día dentro del Instituto Ling Shu, las
cuencas de sus ojos se habían hundido. Todo su cuerpo era como un rábano al que
le habían drenado el agua, sólo quedaban un par de ojos brillantes.

–Su Alteza tiene la paciencia para acompañarnos a nosotros, los vejestorios con
piernas malas y pies lentos. –suspiró el Maestro Feng Han. –¿Tiene alguna noticia
sobre los refuerzos? ¿Cuándo en el mundo pueden venir?

Chang Geng: –La inestabilidad en las cuatro fronteras tiene a los cinco distritos
militares fijados. En cuanto a cómo se encuentra la guarnición local, usted ya lo
sabe. En años recientes, el gasto militar y la cuota de ziliujin de cada distrito han
sido reducidos repetidamente. Difícilmente pueden permitirse varias unidades de
Armadura Pesada, la mayoría de ellas emplea Armaduras Ligeras.

“–A pesar de que la Amargura Ligera es rápida para la marcha y fácil de


movilizar, también se daña con facilidad. Una vez que las fuerzas enemigas
establezcan Armaduras Pesadas a lo largo del camino o sean interceptados por
carros de combate, si el comandante es un poco inexperto, sería fácil llevar a las
tropas dentro del círculo enemigo: los extranjeros ni siquiera tendrán que montar a
demasiadas personas.

–Su Alteza en verdad hace que este anciano se sienta avergonzado, el Instituto
Ling Shu no ha tenido ningún éxito en crear algo útil durante varios años. –Zhang
Feng Han sacudió su cabeza en forma de burla. –Este inútil hombre inmortal sólo
pudo sentarse y comerse el salario, había tenido intenciones de solicitarle al
Emperador mi retiro el año siguiente. Inesperadamente, nos encontramos con un
desastre nacional, quizás no sea capaz de morir de viejo.

Chang Geng dijo gentilmente: –Las contribuciones del Maestro Feng Han
durarán por mil años, no debería menospreciarse.

–Mil años… ¿todavía existirá la Gran Liang después de mil años? –Zhang Feng
Han apretó sus labios. –Había pensado que al ingresar al Instituto Ling Shu, ya no
tendría que poner atención al mundo exterior, lidiando con motores de fuego y
armaduras de hierro por el resto de mi vida, concentrándome en hacer mi trabajo.

“–Pero el mundo bullicioso resultó estar demasiado abarrotado. Incluso si los


justos y los villanos fueran por sus propios caminos, siempre se cruzarán los unos
con los otros. Entre menos desees envolverte con nada, entre más quieras hacer
algo sobresaliente, más terminaras sin hacer nada… incluso si uno solo deseaba ser
de la clase más baja con sus manos manchadas de aceite.

Chang Geng sonrió y permaneció en silencio, sabía que el Maestro Feng Han solo
estaba expresando sus sentimientos y no quería escuchar su respuesta.

En esta etapa, la contradicción entre el poder imperial y el poder militar de dos


generaciones era incuestionablemente la mecha, pero no era la razón más
fundamental: la prolongada enfermedad por vaciar gradualmente el tesoro los había
condenado a este oscuro final.

Zhang Feng Han dijo: –Todos los días, los Muelles de la Red Antiaérea están
siendo ajustados. Actualmente los extranjeros solo se atreven a conducir, un gran
número de sus Armaduras Águila no se atreve a ir arriba, pero la fuerza en los
Muelles Ocultos sigue siendo límite. He escuchado que los extranjeros usan cuerdas
para “volar cometas” fuera de la ciudad cada día. Me temo que, en un par de días,
las flechas de hierro almacenadas en los Muelles Ocultos se volverán insostenibles.
¿Qué deberíamos hacer entonces? ¿Tiene el Mariscal Gu algún plan?

En total, había menos de cien Águilas Negras en el Campamento del Norte,


incluyendo aquellas a las que les faltaba un brazo o una pierna. Si la Red Antiaérea
fallase, quizás ese sería el momento en el que la ciudad se derrumbaría.

Chang Geng: –Mm, él lo sabe, está tratando de buscar una salida.

Zhang Feng Han, quien estaba lleno de preocupación, al escuchar esto, no sabía
si reír o llorar. Se preguntó si debería si decir que Yan Bei Wang era un “héroe
criado desde su juventud”; o que era de carácter tranquilo. Parecía que incluso si el
cielo colapsara frente a él, el pequeño príncipe solo respondería con un “lo sé”,
como si eso no tuviera nada que ver con él.

Zhang Feng Han bajó deliberadamente el volumen de su voz y dijo, –Hoy, no


vimos al Comandante Han del Ejército Imperial. ¿Notó eso Su Alteza? Ahora, ya hay
rumores en la corte de que a pesar de que el Emperador condenó aparentemente a
los enviados occidentales, había planeado reubicar la capital.

Chang Geng sonrió, pero no estaba para nada sorprendido: –Su Majestad no
haría algo así, todavía no estamos a nuestro último recurso. Veo el carruaje del
Instituto Ling Shu, permítame ayudarlo a subir… Ah, aquí viene el Tío Huo.

Huo Dan se acercaba apresuradamente, su expresión intranquila, caminó hacia


Chang Geng y dijo, –Este viejo sirviente llega tarde hoy, Su Alteza por favor
perdóneme.

–Está bien, –Chang Geng agitó su mano. –¿qué ha retrasado al Tío Huo?

–… –Huo Dan dio un cuidadoso vistazo a su rostro. –El Marqués fue herido
anoche por las flechas de los occidentales. Recién escuché esto temprano por la
mañana. Acabo de ir… ¡Oh, Su Alteza!

Ante el desconcierto de Huo Dan y Zhang Feng Han, Chang Geng, quien todavía
estaba paseando casualmente, de pronto tuvo un cambio en su expresión, dándose
la vuelta y saltando a lomos de su caballo, desapareciendo como un soplo de viento.

Frente a las Nueve Puertas, el humo de la pólvora todavía no se dispersaba, el


Ejército Occidental solo se había retirado al amanecer, Gu Yun fue capaz de tener
un momento para descansar.

Su armadura se había mellado, la fleche había sido extraída. Dos doctores


militares estaban rodeando a Gu Yun, sosteniendo tijeras y pinzas, haciendo
palanca cuidadosamente hacia abajo sobre su deformado protector de hombro, sus
ropas se habían pegado a su cuerpo.

Chang Geng ingresó deprisa, sus ojos cayeron sobre Gu Yun por un momento,
luego no pudo contenerse y desvió la mirada. Su expresión era incluso peor que la
del hombre herido.

–Ah… –Gu Yun tomó aliento temblorosamente. –Digo, ¿pueden ustedes dos ser
más decisivos? ¿Están bordando…? ¿Cómo estuvo?

Chang Geng no respondió, inhaló profundamente, despachó a los dos doctores


militares, luego se detuvo y observó cuidadosamente la armadura de Gu Yun que
era imposible de remover.

Tomó unas pinzas del largo de un dedo, sosteniendo el hombro de Gu Yun cerca
de él, y cortando desde el otro lado. Sus movimientos fueron muy rápidos, las
afiladas pinzas cortaron con facilidad a través de la deformada armadura de hierro,
la sangre empapó su mano inmediatamente.

El rostro de Chang Geng se endureció por un momento, le faltaba un poco de


aliento. Susurró, –Herido de esta manera, ¿por qué no me dejaste saberlo?
Gu Yun, quien todavía tenía su cara contorsionada mientras soportaba el dolor,
rechinó sus dientes y dijo, –No es nada… ¿qué dijeron los enviados occidentales en
la reunión?

–¿Qué más pueden decir? Escupiendo toneladas de tonterías en el Palacio


Dorado. –Chang Geng flexionó sus dedos inestables, removiendo los fragmentos de
armadura pegados con sangre al cuerpo de Gu Yun: –Dijeron que querían que
cesáramos la “persecución y el saqueo” hacia los países de la Región Occidental,
dejar el territorio a las afueras de la puerta Jiayu convertirse en una zona comercial
para todas las naciones, el sistema legal dentro de la zona actuaría de acuerdo a las
leyes de su país, y…

La deformada armadura sobre su hombre fue completamente descubierta.


Chang Geng miró la herida de Gu Yun e inhaló ásperamente. Permaneció muy
derecho y disminuyó su velocidad por un momento.

–¿Y qué…? –Gu Yun se estremeció, le goteaba el sudor. –Te estoy hablando,
doctor, ¿cómo es que todavía le tienes miedo a la sangre?

El cuerpo de Chang Geng estaba tan rígido como un bastón de hierro: –Estoy
asustado de tu sangre.

Agarró la petaca de vino de Gu Yun y se bebió dos tragos, sintiéndose mareado


y con nauseas. Se obligó a sí mismo a respirar por un momento. Entonces, Chang
Geng tomó una de las tijeras y cortó las prendas cuyo color original ya no podía
distinguirse.

–Treinta y seis distritos en la Frontera Norte, desde Xiling hasta Youzhou en


Zhili, serán asignados a las dieciocho tribus, y la capital de la Gran Liang será
movida a Luoyang en los Planos Centrales. La Princesa He Ning también será
enviada a las dieciocho tribus como una garantía. A partir ese momento, estaremos
sometidos por las dieciocho tribus y les pagaremos tributo cada año.

He Ning era la única hija de Li Feng, solo tenía siete años de edad.

Gu Yun dijo enfurecido, –¡Qué mierda!

Tan pronto como se movió, la sangre comenzó a brotar. Incapaz de soportarlo


más, Chang Geng rugió: –¡No te muevas!

Los dos hombres se quedaron relativamente en silencio por un momento. El


rostro de Gu Yun era insondable, después de un largo tiempo, dijo, –…continua.

–Además, obligarán a Li Feng a ordenarle a Shen Yi retirar las guarniciones de


las fronteras del sur que ocupaban las islas del Mar del Sur, dividir el Canal del Mar
del Este en ríos, hacer retroceder a la Marina del Sur al interior, los territorios
exteriores y la línea del Mar del Este pertenecerán a la lejana Región Oriental de los
occidentales. –Los ojos de Chang Geng eran pesados, pero sus manos continuaban
siendo gentiles, limpiando la herida por él. Hizo una pausa y dijo, –Aún hay
compensación…

Gu Yun permaneció en silencio, pero todos sus músculos se habían tensado.

–Hoy en la corte, Li Feng quería decapitar a los enviados, los ministros lo han
detenido. –Chang Geng sujetó el hombro que no estaba herido de Gu Yun y dijo, –
Limpiaré la herida ahora, yifu, ¿debería sellar tu consciencia temporalmente?

Gu Yun negó con la cabeza.

Chang Geng le advirtió suavemente: –Solo usaré un poco de medicina, tienes


una fuerte resistencia a las drogas, no estarás durmiendo durante mucho tiempo. Si
hay cambios a las afueras de la ciudad, defenderé en tu lugar…

–Si quieres limpiarla entonces hazlo. –lo interrumpió Gu Yun. –No digas
tonterías.

Chang Geng lo observó y se dio cuenta de que era inútil razonar con esta
persona.

Justo en ese momento, Tan Hong Fei entró corriendo: –Mariscal…

Gu Yun se volvió, y de pronto, sucedió que captó una extraña fragancia. Con su
guardia baja, inhaló una bocanada, todo su cuerpo se tornó suave al instante.

El Marqués del Orden, sabio y adepto en las artes marciales, nunca pensó que
Su Alteza conociera esta clase de métodos sucios del mundo pugilista y que
inclusive los usara con él.

Gu Yun: –Tú…

Sin parpadear, Chang Geng insertó rápidamente una fina aguja dentro de su
punto de acupuntura y luego sujetó el cuerpo inconsciente de Gu Yun.

Tan Hong Fei observó desde la puerta con desconcierto a su comandante siendo
noqueado por alguien, mirando a Su Alteza Real con los ojos muy abiertos: –…

Chang Geng le hizo un gesto para que permaneciera en silencio, abrazó a Gu


Yun y lo recostó, luego comenzó a limpiar su herida cuidadosamente.

La lengua de Tan Hong Fei se quedó tiesa: –Esto… entonces…

Chang Geng: –Está bien. Déjelo dormir por un rato para mitigar su dolor.

Tan Hong Fei parpadeó un par de veces: mucho tiempo atrás, pensó que Su
Alteza Yan Bei Wang era una especie de académico gentil. Más tarde, descubrió que
podía pelear bien y era un asombroso estratega. Estaba repleto de respeto hacia él
y quería volverse más cercano. Solo fue hasta este momento que el Comandante
Tan realmente sintió admiración por este hombre.

Tan Hong Fei levantó su mano inconscientemente y se tocó el rostro. La cicatriz


que le dejó Gu Yun aún no había desaparecido. Pensó para sí mismo, “Su Alteza es
demasiado valiente.”

Chang Geng: –Ah, sí, ¿qué ocurre?

Tan Hong Fei volvió a la realidad y dijo rápidamente: –Su Alteza, el Emperador
ha llegado, el carruaje está atrás, usted ve…

Durante la conversación, Li Feng ya había entrado con una apariencia


demacrada, vistiendo ropajes comunes, trayendo consigo solo a Zhu Pie Pequeño.

Li Feng miró hacia abajo, al inconsciente Gu Yun y se llevó la mano a la frente:


–¿Se encuentra bien el tío?

–Solo fue una herida superficial. –Chang Geng envolvió el vendaje alrededor de
la herida, cubrió a Gu Yun con una delgada túnica de seda, y organizó sus agujas
plateadas: –Es solo que le di algo de anestésico, no despertará por un rato.
Hermano Real, por favor perdónalo.

Cuando Chang Geng terminó, se levantó y recogió el Cortavientos de Gu Yun.


Sin vestir una armadura, se dio la vuelta para salir.

Li Feng preguntó, –¿Qué pasa?

–Vigilaré la ciudad en lugar de yifu por un rato, –dijo Chang Geng. –a pesar de
que los enviados están en la capital, me temo que será una treta de los
occidentales. Tal vez, aprovecharán esta oportunidad mientras nosotros dejamos
nuestra guardia baja para atacar, es mejor ser precavidos.

Li Feng se quedó en su lugar por un momento, luego tomó una espada de


pronto y lo siguió fuera. Zhu Pie Pequeño fue tomado por sorpresa: –¡Su Majestad!

Li Feng lo ignoró y fue hacia arriba del muro.

Con el Qian Li Yan en sus manos, el Emperador Long An pudo ver que las
barracas del Ejército Occidental estaban no muy lejos, y la tierra fértil en los
suburbios de la capital ahora se encontraba devastada. En el pasado, los carruajes
circulaban dentro y fuera como el agua a las afueras de las Nueve Puertas de la
capital que ahora se habían tornado negras, una esquina de la muralla de la ciudad
que había colapsado era sostenida por las armaduras desechadas, tambaleante.

Los soldados ordinarios en el Campamento del Norte conocían a Chang Geng,


varios de ellos rápidamente vinieron a saludarlo, pero no conocían a Li Feng. Solo
podían ver que él era un hombre bien vestido con un comportamiento
extraordinario, por lo que lo consideraron como si fuera un oficial académico y lo
llamaron “Maestro”.

Los hermanos de la familia Li quienes observaban ojo con ojo, pero no corazón
con corazón, permanecieron lado a lado sobre la muralla, ninguna similitud en su
apariencia desde la cabeza hasta los pies. Su relación era tan delgada como una
ventana de papel, podía atravesarse fácilmente con un solo dedo.

Li Feng dijo de pronto a Chang Geng, –Han Qi debería estar de regreso por la
tarde. Puedes transmitir estas noticias al tío, deja que busque a alguien que sea de
confianza para hacerse cargo.

Chang Geng no cuestionó más. No parecía para nada curioso y simplemente


respondió, –Sí.

Li Feng: –¿No preguntarás a dónde he mandado a Han Qi?

Chang Geng miró hacia debajo de la muralla y a las losetas de piedra. Después
de un momento de silencio, dijo, –He estado despachando ziliujin y suministros
militares con el Ministerio de Vivienda por un tiempo, me percaté de que había
algunas sospechas acerca del acceso de ziliujin en la corte imperial en los últimos
años… pero quizás ese fue un preparativo por parte de mi Hermano Real.

Tan pronto como el Emperador Long An lo escuchó, supo que el almacén de


ziliujin que mantenía oculto había sido detectado por Chang Geng.

Li Feng dijo con algo de vergüenza, –Bueno, hay un pasaje hacia el Jardín
Jinghua en la Puerta Desheng. He permitido que Han Qi lidere sus tropas fuera de la
ciudad para abrir la bodega privada del Jardín Jinghua. Hay… ejem, hay ochenta mil
kilogramos de ziliujin que no he tenido tiempo de distribuir… no hagas un alboroto
sobre eso. Los corazones de las personas no se encuentran estables en este
momento. Si se enteraran del pasaje secreto, podrían estar incluso más
confundidos.

Chang Geng asintió, no estaba sorprendido: este era Li Feng dando ya todo lo
que tenía.

El obstinado Emperador Long An, quien preferiría ser enterrado bajo las Nueve
Puertas que perder su país y soportar la humillación de convertirse en el súbdito de
otro.

Tan pronto como se quedó en silencio, no había nada más para decir entre ellos:
de hecho, siempre había sido de esta manera; a excepción de las palabras corteses
sin significado cuando se prestaban saludos y durante los asuntos de la corte, en
verdad no había nada de que hablar entre los hermanos Li.

Li Feng: –¿Qué edad tenías cuando conociste al tío?


Chang Geng: –… tenía doce años.

Li Feng hizo un sonido de “mm” en respuesta: –No está casado, y también ha


comandado tropas en el noroeste durante un largo tiempo, ¿tal vez no fue capaz de
cuidar muy bien de ti?

Los ojos de Chang Geng se movieron ligeramente. –No del todo, él en verdad
sabe cómo amar a alguien.

Li Feng entrecerró sus ojos hacia el cielo oscuro, recordó que él también había
crecido compartiendo afecto con Gu Yun. Cuando era un niño, ocasionalmente
envidiaría que su Padre Real tratara mejor al otro, de forma más gentil. Pero la
mayor parte del tiempo, todavía sentía que, a pesar de que su tío no jugaba mucho
con ellos, él era una persona muy agradable.

Había pensado que este amor juvenil podía durar por toda una vida.

Pero tan solo en poco más de una década, ya se había tornado de esta manera.

–A Min, –dijo Li Feng, –si la ciudad cae, te pasaré el trono. Puedes tomar el
palacio interior y a los ministros, moviendo la capital a Luoyang desde el pasaje
secreto primero, luego trazar estrategias lentamente. Llegará el día en el que todos
puedan volver.

Chang Geng finalmente lo miró.

–Si ese día realmente llega, –continuó Li Feng, con sus ojos fijos en la distancia.
–tampoco tienes que devolverle el trono al Príncipe Heredero, solo permite que tus
sobrinos tengan un lugar donde quedarse.

Chang Geng no respondió y, después de un momento, dijo con indiferencia: –Su


Majestad ha hablado demasiado pronto, todavía no hemos llegado a ese punto.

Li Feng miró a su hermano menor y recordó vagamente lo que había escuchado


de su madre cuando era un niño.

Ella dijo que todas las mujeres de las tribus de Man eran monstruos. Eran las
más hábiles usando venenos y embrujando a las personas. En el futuro, también
darían luz a monstruos que ensuciarían la Sangre Real de la Gran Liang.

Más tarde, el Cuarto Príncipe, quien había estado perdido durante muchos años,
había sido traído de vuelta al palacio. Por respeto a la voluntad del Emperador y en
el nombre de su propia benevolencia, Li Feng lo dejó quedarse. El Ministerio de
Vivienda solo tendría otra distribución. En momentos cotidianos, para él, todo esto
era “fuera de la vista, fuera de la mente”.

Solo en este momento se dio cuenta el Emperador Long An de que no podía ver
a través de este hombre joven.
De cara a una calamidad nacional y grandes enemigos, permanecía inalterable,
incluso la posición de gobernante supremo no podía tocar su corazón. Las ropas
sobre su cuerpo parecían ser las mismas del año pasado, las mangas se habían
desgastado, pero aún no habían sido cambiadas.

Era incluso más difícil de leer que el Maestro Liao Chi del Templo Hu Guo; sin
interesarse en nada, como si nada en el mundo pudiera moverlo.

Mientras Li Feng abría su boca, Zhu Pie Pequeño le murmuró, –Su Majestad, es
tiempo de volver al palacio.

Li Feng regresó a sus sentidos, le dio su espada a los oficiales a un lado, palmeó
silenciosamente a Chang Geng en el hombro, dio un vistazo a la silueta erguida del
hombre joven y luego se dio la vuelta.

Después de que Li Feng se fue, un monje de rostro ceniciento subió a una de las
torres de la muralla de la ciudad: era Liao Ran.

Todos los monjes del Templo Hu Guo se habían retirado al interior de la ciudad.
Acompañó al monje principal, rezando por la nación cada día. Durante la noche,
usaría informantes secretos para investigar a las personas alrededor de Li Feng.

Chang Geng lo miró.

Sacudiendo su cabeza, Liao Ran señaló, «He revisado a todas las personas
alrededor del Emperador, todos tienen un registro limpio, nadie había tenido un
contacto cercano con las brujas de las dieciocho tribus y sus subordinados.»

Chang Geng: –El Emperador es desconfiado por naturaleza. Nuestro bando ha


filtrado información repetidamente, el espía debe ser su compañero de confianza,
¿ha revisado al eunuco Zhu?

Liao Ran agitó su cabeza con una expresión solemne: “Si, lo he hecho, no hay
problema con él.”

Chang Geng frunció el ceño ligeramente.

En este momento, Gu Yun, quien fue noqueado por Chang Geng con agujas y
medicina, finalmente despertó. Ya casi ni supo qué noche era hasta que le
sobrevino el dolor sordo de la herida de su hombro, y entonces se dio cuenta de lo
que había ocurrido.

Gu Yun se levantó y se vistió, listo para ir a buscar a Chang Geng para saldar
esta deuda.

Quién iba a saber que, tan pronto como salió, un fuerte ruido sonó desde la
distancia. Toda la capital fue sacudida. Gu Yun se sujetó de la pared y pensó para sí
mismo: “¿Un terremoto?”
Chang Geng se dio la vuelta repentinamente desde la torre de la ciudad,
sombras centellearon cruzando sus cejas. Siempre pensó que el traidor en la ciudad
imperial era el sirviente del palacio al lado de Li Feng. Pero con su naturaleza
precavida y desconfiada, ¿cómo podía revelar el asunto relacionado al Jardín
Jinghua a un sirviente?

Gu Yun: –¿Qué está pasando?

–No lo sé. –Chang Geng bajó rápidamente. –Li Feng vino hace un momento,
diciendo que había permitido a Han Qi partir desde el pasaje secreto para ir al
Jardín Jinghua para transportar ziliujin… ¿esa es la dirección a los suburbios del
oeste?

Gu Yun despertó por completo.

En el día 9 de Mayo, se filtró el secreto del Jardín Jinghua. Los occidentales


viniendo a hacer la paz en verdad eran una cubierta. Pero en lugar de aprovechar la
oportunidad para atacar la ciudad, habían mandado tropas al oeste de la capital
para robar a Han Qi a medio camino.

Después de combatir a muerte, Han Qi finalmente perdió la batalla. Tomando


decisivamente esta oportunidad, encendió un fuego, quemando cincuenta toneladas
de ziliujin, explotando directamente el pasaje secreto, todo fue arrasado hasta el
suelo.

La enorme llamarada devoró todos los suburbios del oeste como un incendio. El
interminable ziliujin era como el fuego del karma traído desde el subsuelo.
Chamuscó a la totalidad del Ejército Imperial que escoltaba el ziliujin, junto con los
sorprendidos occidentales e incluso a los hermosos paisajes y pabellones en el
Jardín Jinghua.

El particular humo purpúreo se reflejaba la mitad del cielo como una señal
auspiciosa, como la gloriosa luz del sol fluyendo hacia abajo desde el horizonte…

El corazón de la tierra estaba ardiendo, la capital entera estaba temblando.

El calor se extendió por decenas de kilómetros, fluyendo lentamente desde los


suburbios occidentales hasta las Nueve Puertas de roca sólida, y la capital que aun
debería estar fría a principios del verano fue momentáneamente comparable a la
estufa que era la Frontera Sur.

El originalmente ligero e indistinguible olor del ziliujin fluyó con el viento del
este, finalmente todos pudieron degustar ese sabor especial: era una especie de
fragancia indescriptible.

Parecía ser resina mezclada con el aroma del pasto.

Todas las Armaduras Pesadas restantes fueron movilizadas por Gu Yun, las
cuerdas de los arcos baihong estaban tensadas.

Y, como él había esperado, efectivamente, el Ejército Occidental también había


comenzado a moverse en ese momento.

Gu Yun no sabía cuántos pelotones occidentales habían sido quemados con ese
fuego, o durante cuánto tiempo podría durar el Papa con una perdida tan grave.
Después de varios días de asedio, ambos lados habían alcanzado su límite.

Justo después de eso, la primera ola de ofensiva desesperada arribó. Las


Armaduras Pesadas y los carros de guerra se movían alternadamente. La artillería y
las flechas baihong caían una tras otra. Difícilmente había una brecha entre el feroz
poder de fuego de ambos bandos.
64. Patria Destruida

Haciendo a un lado el millar de cadenas y el orden normal de la vida, ¿podía este


afecto ardiente mover su corazón de hierro en situaciones desesperadas?

El polvo y el ruido estaban por todas partes. El calor residual del fuego
producido por el ziliujin en los suburbios del oeste continuaba elevándose, las
personas estaban cubiertas de sudor. A la distancia, podía escucharse el agudo
sonido de las Armaduras Águila despegando. La Red Antiaérea no había fallado por
completo, pero el Ejército Occidental ya no podía esperar más, usando
innumerables de sus Armaduras Águilas para ponerla a prueba.

El Ejército Occidental fue arrastrado en círculos por Gu Yun durante más de un


mes, después fue bloqueado por las Nueve Puertas de la Defensa de la Ciudad y la
Red Antiaérea. El consumo de cada día se había vuelto enorme, y con cada día de
esforzarse en vano, esto también había dañado la paciencia de los occidentales,
quienes vinieron desde muy lejos para esta expedición que había sido planeada por
más de diez años.

Chang Geng atrapó a Liao Ran y le dijo rápidamente, –Escúcheme, el espía no


puede ser un sirviente en el palacio. Hemos revisado a las personas alrededor de Li
Feng más de una vez. La dinastía anterior cayó debido a sujetos aduladores,
nuestra corte nunca permitió que los eunucos corrieran desenfrenados de poder. El
Emperador nunca tomaría una decisión tan absurda como para dejarle los asuntos
del Jardín Jinghua a un eunuco o a un ministro importante de la corte.

“–…sin mencionar que las noticias de la partida de Han Qi del palacio hicieron a
las personas entrar en pánico. Todos dicen que el Emperador quería huir, pero Li
Feng los ha silenciado tranquilamente hasta que Han Qi estuviera a punto de
regresar. Solo entonces me reveló personalmente las noticias, incluso si quería
cederme el trono intencionalmente.

El monje lo observe atónito.

Chang Geng murmuró, –Mi hermano, quien no cree en los militares en tiempos
de paz, ni confía en los ministros civiles en tiempos de guerra, ¿en quién podría
creer? ¿Quién más podría estar ahí?

El movimiento inconsciente de Liao Ran, moviendo las cuentas del collar de


Buda en sus manos de detuvo repentinamente, tembló. Por un momento, el aspecto
del monje era tan desagradable como el de un hombre muerto.

Los pesados ojos de Chang Geng se volvieron hacia él: –El Templo Hu Guo está
en los suburbios del oeste.

En ese momento, un proyectil perdido aterrizó enseguida de los dos hombres.


Chang Geng y Liao Ran fueron derribados por la ola de choque. Chang Geng se
tambaleó y apenas si pudo permanecer de pie, pero el collar de cuentas de Buda en
el cuello del monje se había reventado.

Las viejas cuentas de madera se dispersaron por todas partes en el polvo rojo
fangoso.

Chang Geng recogió a Liao Ran por el cuello de su ropa y arrastró al monje para
que se pusiera de pie. –¡Levántese y vaya, si el asesinato resulta ser un error, yo
tomaré la culpa!

Liao Ran sacudió su cabeza instintivamente. Pensó que como había practicado
budismo durante muchos años, ya había visto a través del sufrimiento y la alegría
de este mundo. Solo en este momento, cuando los últimos días de la Ley[1] se
encontraron con el mal, se percató de que los cuatro grandes vacíos[2] eran solo
una ilusión de fariseísmo[3].

Chang Geng empujó a Liao Ran hacia adelante y se encontró con los ojos
aterrorizados del monje de rostro pálido. –No le tengo miedo al karma. Voy a
hacerme cargo de esto. Maestro, no me detenga y tampoco me culpe.

Cuando él era inocente, ya había sufrido todo el amenazante karma en este


mundo. El purgatorio o el reino mortal, ya nada podría asustarlo.

Chang Geng: –Le pediré a mi yifu que me preste algunas personas.

Liao Ran se quedó quieto, vio a Su Alteza Real hacer un gesto especial en
dirección a él. Retrocedió su pulgar e hizo un ligero movimiento presionando hacia
abajo. Las amplias mangas del atuendo del Príncipe volaron en el aire. La línea
plateada de sus mangas destelló como un deslumbrante dragón plateado en el rio.

Si el mundo se encuentra en paz, disfrutaríamos de pescar, cosechar, leer y


viajar en esta tierra vasta.

Después de un largo momento de estremecimiento, Liao Ran unió sus manos de


hizo un gesto de saludo a Chang Geng:

Si la era de prosperidad estuviera al borde del colapso, el abismo a la mano, lo


enfrentaremos, incluso en miles de muertes.

Esta enseñanza era llamada Lin Yuan[4].

Chang Geng dejó salir una risa baja: –Monje falso.

Entonces se dio la vuelta y corrió hacia la puerta.


De pronto, las lágrimas de Liao Ran cayeron como lluvia.

Sin conocer el sufrimiento, uno no creería en los dioses ni en Buda.

Gu Yun había reunido todo el miserable poder de fuego restante de toda la


capital en un solo lugar, aniquilando la ciudad con todo su poder. Las Armaduras
Pesadas estaban en espera a la entrada.

Por primera vez, Chang Geng vio a Gu Yun abandonando el traje de Armadura
Ligera y colocándose la Armadura Pesada. Su cara sin rastro de sangre parecía
estar proyectar el matiz del hierro negro debido a la Armadura Pesada.

Escuchando a los guardias reportar que Yan Bei Wang había venido, Gu Yun se
dio la vuelta, su expresión era incluso peor que cuando la flecha fue retirada de su
cuerpo. Dio un paso hacia adelante y tomó el brazo de Chang Geng a través de la
Armadura de Hierro. –¿Por qué regresaste?

–¿Cuál es la situación? –preguntó Chang Geng, –Los occidentales están


impacientes, ¿qué planeas hacer?

Gu Yun no respondió, solo lo arrastró debajo de la muralla de la ciudad. Su


respuesta recaía en su silencio: “¿Qué más hay? Solo defender hasta morir.”

–Lo que le ocurrió al Comandante Han no fue una coincidencia, debe haber un
traidor al lado de Li Feng. –dijo Chang Geng.

–Yifu, dame un grupo de soldados, iré a resolver los peligros ocultos en la


ciudad, de otra forma, cuando unan esfuerzos desde adentro y afuera, el colapso de
la ciudad es solo una cuestión de tiempo…

–Chang Geng, –Gu Yun retrajo por completo su expresión normal, siempre
teñida con una pizca de picardía:

–Su Alteza, de cualquier manera, le ordenaré a un grupo de soldados escoltarle


fuera de aquí, debe cuidar bien de sí mismo en el camino y no regresar aquí de
nuevo.

Incluso sin que los enemigos unieran esfuerzos, solo sería cuestión de tiempo
antes de que la ciudad colapsara.

Chang Geng alzó sus cejas, su intuición le dijo que la “partida” a la que Gu Yun
se refería no era solo para mandarlo a la ciudad.

Justo entonces, un fuerte ruido vino por detrás de ellos, la artillería pesada de
los extranjeros colisionó contra el muro de la ciudad. La entrada a la ciudad, tan
firme como el metal durante cientos de años, estaba temblando. El moteado muro
exterior fue destrozado miserablemente, revelando los cimientos internos y los
engranajes interconectados hechos de hierro negro en el interior, como un rostro al
que se le ha arrancado la piel, mostrando la horrenda carne en el interior.

El cadáver de un Águila Negra con la cabeza despegada cayó enseguida de ellos.


Gu Yun aprovechó su Armadura Pesada para proteger a Chang Geng estrechándolo
entre sus brazos. Las piedras que colapsaban cayeron detrás de él. Los trozos de
escombros se derrumbaban continuamente sobre la superficie de su Armadura de
Hierro, retumbando sin parar.

Estaban tan cerca que sus alientos casi se entrelazaban. Desde que Chang Geng
había evitado deliberadamente las sospechas, esos momentos tan íntimos parecían
nunca haber vuelto a ocurrir.

El aliento de Gu Yun estaba demasiado caliente. Se preguntó si tenía fiebre,


pero sus ojos eran claros y agudos.

–¿Qué te dijo el Emperador cuando estuvo aquí? –dijo Gu Yun rápidamente a su


oído. –¡Haz como él deseaba, vete!

Cuando Li Feng vino, Gu Yun todavía estaba inconsciente. Ni siquiera hablaron


cara a cara.

Este par de súbdito y gobernante, bajo una falsa imagen de paz y armonía
durante muchos años, especulando constantemente el uno sobre el otro,
desconfiados, precavidos del otro: pero en el último momento, ambos sabían lo que
el otro estaba pensando.

Las pupilas de Chang Geng se contrajeron, tiró repentinamente hacia abajo del
cuello de Gu Yun que usaba una Armadura Pesada, besando valientemente los
labios secos y partidos del otro.

Era la primera vez que era capaz de probar el sabor de Gu Yun cuando ambos
estaban conscientes. Era demasiado caliente, como si todo fuera a hacer ignición
espontáneamente, el terrible aroma de la sangre perduraba.

El corazón de Chang Geng latía lo suficientemente rápido para desgarrarse, pero


no era por la falsa simulación de dulzura de la que siempre hablaban en las historias
de romance.

Su corazón parecía estar ardiendo con un feroz fuego salvaje que podía destruir
el cielo y la tierra, encerrado dentro de su cuerpo mortal, casi listo para estallar
fuera de este cuerpo, arrasando la escena de un país derrotado en el presente, y en
el futuro.

Este momento pareció ser tan largo como cien generaciones, pero también
pareció incluso más corto que un parpadeo.

Gu Yun lo alejó de sí mismo a la fuerza. La fuerza de la Armadura Pesara era


algo que no podía ser resistido por un humano.
Sin embargo, no se enojó con Chang Geng, ni arrojó a Chang Geng a un lado
independientemente de la razón.

Solo aflojó su mano de hierro casi con suavidad y bajó a Chang Geng a dos
pasos de donde él estaba. Haciendo a un lado el millar de cadenas y el orden
normal de la vida, ¿podía este afecto ardiente mover su corazón de hierro en
situaciones desesperadas?

Si estaba listo para morir en esta muralla, entonces, ¿debería la última persona
con la que uniera sus labios en esta vida hacerlo sentir que, detrás de él, no había
un inmenso vacío cuando pisara sobre el camino hacia el infierno?

¿Sería esto un consuelo?

O… ¿sería solo para hacerlo reír?

En ese momento, quizás nadie podría vislumbrar un rastro del apuesto rostro de
Gu Yun.

Chang Geng alzó la mirada hacia él y dijo, –Zi Xi, todavía quiero bloquear el
camino del espía en la ciudad, no seré capaz de estar aquí para acompañarte. Si
algo te ocurriera hoy…

Cuando dijo esto, parecía haberse reído, sacudiendo su cabeza, sintiendo que las
palabras “nunca viviré solo” eran demasiado débiles. Gu Yun se reiría de eso, pero
no eran para nada falsas palabras. ¿Le diría uno que viva solo con el Hueso de la
Impureza el resto de su vida?

Él no se odiaba a sí mismo a ese extremo.

Gu Yun inhaló profundamente y gritó, –¡Viejo Tan!

Tan Hong Fei emergió desde el cielo.

Gu Yun: –¡Ordena a un grupo de Guardias de Caballería Ligera para escoltar a


Su Alteza!

Cuando terminó, se dio la vuelta y se encaminó directamente hacia el muro de


la ciudad sin mirar atrás.

Los proyectiles de los arcos baihong se elevaron hacia el cielo a toda velocidad y
colisionaron brutalmente con las Armaduras Águilas que iban llegando. Esta era la
última ronda de proyectiles mandada por el Instituto Ling Shu.

Las tropas enemigas usaron carne humana como una escalera, los cadáveres
como puentes. Uno le seguía a otro sin que les importara.

Un Armadura Águila Occidental usó el cuerpo destrozado de sus compañeros


como escudo, cruzó descaradamente el muro de fuego de los baihong, lanzando
súbitamente un explosivo dentro de la ciudad, colisionando en la Torre Qi Yuan.

La Armadura Águila Occidental fue golpeada de inmediato por un Águila Negra.


El ala de hierro a un costado del Águila Negra ya estaba rota, emitiendo un humo
espeso. No había espada o cuchilla en el cuerpo del Águila Negra, por lo que apresó
el hombro del enemigo en un agarre mortal, ambos cayeron juntos desde el aire.

Sin tocar el suelo, la caja dorada sobrecargada había explotado, la breve


detonación se tragó tanto al Águila Negra como al Águila Occidental.

Perecieron juntas.

La Plataforma Zhai Xing de la Torre Qi Yuan se estremeció dos veces y luego


colapsó de pronto. En este momento, solo ruinas y escombros podían ser
apreciados desde la Gran Vista de Yunmeng.

La capital con siglos de prosperidad, con la muralla roja y las baldosas doradas
de los sueños eternos, junto con el liuli roto, cayó sobre el suelo… convirtiéndose en
cenizas.

El Salón Dorado era un desastre, Zhu Pie Pequeño se tambaleaba bajo las
piernas de Li Feng, llorando: –Su Majestad, las Nueve Puertas serán destruidas
pronto, ¡Su Majestad debe escapar! Este sirviente ha ordenado a sus hijos
adoptivos preparar el carruaje y ropas casuales fuera de la Puerta Norte. Hay ciento
treinta guardias que quedaron en el interior, escoltaran a Su Majestad para abrirse
paso a través del cerco con sus vidas.

Li Feng lo pateó con el pie: –El perro sirviente se atreve a decidir cosas por su
cuenta, ¡ve! ¡tráeme mi espada Shang Fang!

Cuando Wang Guo escuchó estas palabras, también se inclinó junto con él: –¡Su
Majestad, por favor piénselo dos veces, mientras Su Majestad esté sano y salvo, la
nación tendrá un lugar donde apoyarse, el futuro aún no ha probado…

Un guardia interno sostuvo la espada Shang Fang frente a Li Feng. Li Feng la


desenvainó, penetrando con ella a través del sombrero de oficial de Wang Guo.

Li Feng salió caminando del salón.

Zhu Pie Pequeño se arrastró detrás del Emperador. Los seis departamentos y las
nueve ramas que semejaban a un rebaño de ovejas confundidas parecieron
encontrar a su líder. No pudieron sino seguir a Li Feng uno tras otro. En el otro lado
de la Puerta Norte, el par de hijos prostitutos de Zhu Pie Pequeño lo llamaron
impacientes.

Zhu Pie Pequeño gritó: –¡Cómo se atreven!

Después de todo, él todavía era un sirviente de confianza del Emperador. Al


titubear un par de guardias, los dos hombres aprovecharon esta oportunidad para
lanzarse al interior. Justo en ese momento, el líder de los monjes del Templo Hu
Guo también arribó, un grupo de personas que parecían “monjes de combate” lo
seguían por detrás, caminando hacia Li Feng.

La expresión de Li Feng pareció relajarse, pero antes de que pudiera saludar al


Maestro Liao Chi, uno de los hijos de Zhu Pie Pequeño levantó de pronto su cabeza.
Su rostro sumiso estaba lleno de una intención asesina. Siguió por detrás de Zhu
Pie Pequeño, solo a cinco pasos del Emperador Long An, luego abrió su boca y
escupió una flecha.

Nadie pudo haber predicho esta escena, todos quedaron estupefactos por un
momento.

En un abrir y cerrar de ojos, Zhu Pie Pequeño gritó, su cuerpo regordete rodó y
empujó con fuerza a Li Feng por detrás para evitar un golpe fatal. Li Feng trastabilló
un paso y casi cae sobre Liao Chi. Se volvió hacia atrás enojado y miró alrededor,
Zhu Pie Pequeño tenía sus ojos muy abiertos, como si no pudiera creer que su hijo
obediente y filial se hubiera convertido en un asesino, su cuerpo se contrajo como
una marioneta de madera, su respiración se detuvo antes de que pudiera hacer un
sonido.

Li Feng contuvo su aliento. En ese momento, pudo escuchar una plegaria a


Buda, pero antes de que el Emperador tuviera tiempo para lamentarse, sintió una
mano fría como el hielo sobre su cuello. La mano del Maestro Liao Chi oculta dentro
de su manga llevaba puesto un guantelete de acero, la monstruosa mano que podía
aplastar piedras con facilidad sujetó el frágil cuello del Emperador. La espada Shang
Fang cayó sobre el suelo con un estrépito.

Todos los oficiales y guardias estaban conmocionados. Jiang Chong, un débil


escolar sin poder, no supo de dónde sacó todo este coraje. Dio un paso al frente y
preguntó, –Monje principal, ¿se ha vuelto loco?

Liao Chi desenmascaró su usual expresión de tristeza y rio, –Amitabha, este


monje no está loco. Maestro Jiang, tiempo atrás, el Emperador Wu fue un hombre
ávido de guerras, afilando su espada de hierro negro empleando a los países
vecinos, usted probablemente aun no nacía.

Jiang Chong: –¿Qué…?

Después de eso, un “monje de combate”, dio un paso al frente y dijo la oración


que Jiang Chong no pudo entender. Entonces, varias Armaduras Pesadas salieron
de todas direcciones y se posicionaron por detrás del grupo de monjes.

–¡Gente de Dong Ying! –exclamaron los ministros que estaba cerca.

Liao Chi rio y dijo, –Ese año, el Emperador Wu implementó la Ley Rong Jin,
dieciséis miembros de mi familia murieron en las manos de los cuervos negros, solo
quede yo, dependiendo de su país. Por la luz de la amnistía otorgada al mundo
cuando el Viejo Marqués Gu y la Primera Princesa se casaron, solo entonces
recuperé mi libertad. Desde ese momento corté mis lazos con el mundo común,
entablé amistad con las enseñanzas de Buda, entrenando diligentemente durante
cuarenta y seis años, este día finalmente ha llegado.

La garganta de Li Feng estaba siendo estrangulada, su voz se rompiéndose: –


¡Tú… tu eres el descendiente de esos malditos ladrones contrabandeando ziliujin
que merecían mil muertes ese año!

–Ladrones. –repitió sin diversión. –¿Es así? Todo es por culpa del ziliujin: la boca
del Emperador es dura, su corazón también es duro, no sé si sus huesos sean igual.
Por favor muévase hacia el Cometa Rojo, siguiendo a este monje a dar un paseo.

Li Feng: –Yo…

–El Emperador cree en el camino de Buda, –dijo Liao Chi: –no es diferente de
creer en este monje.

Después de eso, empujó a Li Feng directamente sobre el Cometa Rojo y ordenó


a las personas colgar la bandera del Dragón del Carruaje Real en la cola del
Cometa.

–Corten la cuerda y dejen que el Cometa Rojo despegue. –dijo como un loco. –
Cuando las noticias se difundan, ¡el Emperador dijo iba a huir de la ciudad en un
Cometa!

Jiang Chong: –¡Ladrón atrevido!

Liao Chi se carcajeó, –¡Cualquiera que quiera ser un peón para sacrificar puede
venir arriba!

Justo en ese momento, un rugido llegó desde una corta distancia.

Liao Chi estaba aturdido. Se dio la vuelta, no supo desde cuándo Liao Ran había
estado de pie entre las ruinas de la Plataforma Zhai Xing.

La garganta del monje mudo nunca había estado bien desde que era pequeño.
Incluso con todo su esfuerzo, solo pudo dejar salir un sonido de “Ah”. Muchas de las
personas que habían visto al Maestro nunca lo habían escuchado hacer un sonido.
Siempre parecía ser como una brisa fresca, su rostro lleno de compasión.

Él fue un bebé abandonado recogido por el anterior monje principal y criado por
su hermano Liao Chi desde joven. A pesar de que su ambición era diferente de la de
un monje, escabulléndose fuera del Templo a la edad de once o doce, viajando a
través del mundo pugilista, y más tarde incluso entró al Pabellón Li Yuan, los
sentimientos de sus años de juventud palidecieron gradualmente, pero siempre
permanecieron.

Liao Ran le señaló, «Hermano, arrepiéntete y el muelle está a la mano.»

Él contempló a su hermano menor al que había criado con una expresión


fascinada y complicada. Por un momento, incluso él no pudo evitar el despertar de
su antiguo afecto. Parecía ligeramente aturdido, murmurando, –El rio ya se ha
secado, ¿dónde podría el…?

La palabra “muelle” todavía no había sido pronunciada, pero una flecha pequeña
del tamaño de una palma emergió de pronto desde un ángulo extremadamente
engañoso mientras Liao Chi estaba distraído, penetrando decisivamente su garganta
con un disparo.

La multitud chilló al unísono, solo para ver un Águila Negra volando cerca del
suelo. Chang Geng estaba en la espalda del Águila, la cuerda del arco de mediano
tamaño en sus manos todavía vibraba con fuerza. Tang Hong Fei estaba
sosteniendo un Cortavientos, arrasando con sus brazos de metal, cada uno de ellos
bloqueando un ataque violento de dos monjes de combate.

Jiang Chong gritó, –¿Por qué siguen ahí parados? ¡Protejan al Emperador!

Los guardias del palacio cargaron de inmediato hacia el frente, un grupo de


Caballería Negra salió cabalgando por el pasillo. Li Feng empujó a un lado a Liao
Chi, el cadáver del monje bajó rodando del Cometa.

Liao Ran se arrodilló en las ruinas.

Una extensa nación, un enorme mundo, este y oeste a través de mar, norte y
sur sin límites…

No podía dejar ir a un santuario lejos de este reino mortal.

Los monjes Dong Ying y los guardias se enfrentaros unos a otros, la Armadura
Pesada traída por Liao Chi lanzó un explosivo hacia el cielo, Tang Hong Fei voló
directamente hacia abajo, Chang Geng aterrizó sobre una rodilla con agilidad. Los
dos hombres separados, ladrillos y escombros volaron en el aire.

Los ojos de Chang Geng se encontraron con los de Li Feng por un momento,
sacando el arco baihong de su espalda, se inclinó hacia atrás para ganar fuerza,
tensó la cuerda de acero del arco hasta al extremo, curvándose en la forma de una
luna llena…

Un sonido agudo resonó, la flecha golpeó con precisión la caja dorada en la


Armadura Pesada.

Entonces retrocedió rápidamente. La caja dorada explotó al instante, la onda de


calor sacudió el Cometa con temblores incesantes.
Li Feng alcanzó el balcón del Cometa Rojo: –¡Tang Hong Fei, conduce esta cosa,
llévame a la puerta de la ciudad!

Tan Hong Fei estaba sorprendido, después de un momento de vacilación, dirigió


sus ojos inquisitivos hacia Chang Geng. La mirada de Chang Geng bajó ligeramente,
señalando su aquiescencia.

El Cometa Gigante cargando al Emperador se movió hacia la puerta de la ciudad,


más de cien guardias imperiales y un ciento de oficiales marcharon junto con él. En
el camino desde la Torre Qi Yuan hacia la puerta, los refugiados y las personas
locales quienes huyeron a la capital se apresuraban continuamente a ambos lados,
reuniéndose como los ríos que desembocan en el vasto mar.

En ese momento, la puerta de la ciudad finalmente no pudo ser sostenida más.


La Red Antiaérea se había quedado quieta. Los proyectiles habían sido usados hasta
el fin.

Gu Yun gritó y ordenó a las personas abrir la puerta de la ciudad.

Las Armaduras Pesadas del Campamento del Hierro Negro que habían estado en
espera durante un largo tiempo, emergieron fuera de la puerta. Gu Yun hizo una
señal con su mano indicando a los soldados heridos en la muralla de la ciudad.

La puerta de la ciudad se cerró lentamente por detrás de la formación de


Armaduras Pesadas.

Gu Yun bajó su máscara protectora, todas las Armaduras Pesadas detrás de él


imitaron su acción.
65. Renacido

… resultó que no solo ésta condenada vida no era “delgada”, sino que también era
tan dura como una cucaracha, continuando vivo incluso después de ser arruinado
hasta este punto.

Al momento siguiente, todas las Armaduras Pesadas se movieron.

Los muros en ruinas retumbaban con el increíble sonido de los pasos, un grupo
de armaduras de hierro negro, sumergido en el espeso vapor blanco como la nieve
que no podía dispersarse con el viento, se encaminó hacia el mar de fuego de
artillería del enemigo, como agua yendo contra la corriente del mar.

La primera tanda de Armaduras Pesadas parecía una espada que podía


bloquearlo todo, arrasando como un violento remolino, presionando directamente la
línea enemiga. Cabezas, cuerpos y miembros fueron explotados en pedazos, pero el
fuerte fuego no podía quemar el hierro negro. Mientras caja dorada en sí no
estallara, la mayoría de los cadáveres podían permanecer derechos. Los cuerpos de
los oficiales y soldados en el interior estaban muertos, pero los engranajes
mecánicos seguían rotando, como si sus almas no se hubieran disipado aún,
continuaban apresurándose hacia adelante.

Cuando seguir adelante se volvía difícil, habría alguien siguiendo detrás para
abrir la caja dorada en la espalda de la armadura negra y encender la mecha oculta
en ella.

Los hombres y oficiales bajo las caretas de hierro no se diferenciaban unos de


otros, miles unidos como uno solo. Comandantes expertos eran iguales a los
pequeños soldados reclutados recientemente en el Campamento del Norte. Ellos o
cortaban las cabezas de los enemigos con un Cortavientos en sus manos, mientras
estaban bajo la artillería enemiga; o explotaban en un fuego artificial color purpura
anónimamente.

Li Feng se mantuvo de pie sobre el Cometa Rojo con sus brazos cruzados. Le
dijo repentinamente a Tan Hong Fei, a quien se le ordenó permanecer a su lado, –
¿Dónde está A Min?

Tan Hong Fei Fue llamado de repente, se quedó aturdido por un momento y
luego respondió, –Su Alteza Jun Wang ha subido a la muralla de la ciudad.

El viento ardiente se llevó volando la ira en el rostro de Li Feng. Permaneciendo


en medio de esta devastación, gradualmente se calmó. Arrojó la espada Shang
Fang en su mano a Tan Hong Fei: –Transmite mi decreto verbal; la calamidad
nacional está a la mano, el Príncipe Heredero es demasiado joven para cargar esta
pesada responsabilidad. Yo soy inepto e incompetente, sepultando aquí a esta
nación y su gente, indigno de los ancestros. Quiero pasarle el trono a Yan Bei
Wang… ya es demasiado tarde para hacer un decreto escrito, puedes llevarle esto a
A Min y escoltarlo lejos.

Tan Hong Fei: –…

Sujetó la pesada espada apresuradamente, dándole un vistazo al rostro del


gobernante, pasando sus ojos sobre las sienes grises del Emperador Long An.

Li Feng agitó su mano con indiferencia.

Chang Geng fue arriba de la muralla con su arco largo, haciéndose cargo del
campo de batalla aéreo.

Tan Hong Fei aterrizó al lado de Chang Geng con el rugido de un baihong,
cargando con él la espada Shang Fang como si fuera una papa caliente: –¡Su
Alteza!

Chang Geng supo que iba a decir tan pronto lo atisbó por las esquinas de sus
ojos.

Tan Hong Fei: –Su Alteza, el Emperador dijo…

Un soldado herido con tan sólo una pierna se acercó: –¡Su Alteza, se han
acabado todos los proyectiles!

–Si los proyectiles se han acabado, cambien a flechas de hierro. Cuando todas
las flechas se agoten, monten los Cortavientos sin dueño. No hay necesidad de
entrar en pánico. –Chang Geng ni siquiera parpadeó, habló sin rodeos: –Nos
quedaremos y defenderemos hasta que la muralla colapse en pedazos… General
Tan, regrese esa cosa y dígale a Li Feng que no le debo nada a él, no quiero
convertirme en un monarca solitario perdiendo a su país en su lugar.

“–Además, él es ahora una bandera de batalla, los dos ejércitos se están


enfrentando el uno con el otro. La bandera no puede faltar, todos los hermanos que
se están sacrificando a sí mismos se están apoyando en esta bandera. Mantenga un
ojo sobre él, no lo deje morir fácilmente.

En este momento, al menos para el General Tan, inclusive diez Li Feng no eran
tanta ayuda como un Chang Geng, por lo que hizo a un lado las instrucciones del
Emperador por las del hombre que tenía enfrente. Emitió un largo silbido y
permaneció en guardia cerca del Cometa Rojo del Emperador junto con varias
Águilas Negras adicionales.

Las Armaduras Pesadas bajo la muralla usaron carne humana para abrir un
camino empapado de sangre. Una vez que una Armadura pesada irrumpiera en la
línea enemiga, los rugientes explosivos y las poderosas flechas baihong se volverían
inútiles. El suelo se convirtió en un mortal campo de batalla, el Ejército Occidental
estaba momentáneamente perdido y tenía que volcar sus esfuerzos en agravar el
ataque aéreo.

Incontables Cortavientos que habían perdido a sus dueños fueron montados en


el en los enormes arcos baihong. Después de que Yan Bei Wang diera la orden, las
legendarias armas divinas alabadas por la gente fueron disparadas sin vacilación
como flechas de hierro, las cuchillas blancas que giraban y rotaban parecían un
diente de león, tejiendo el viento hacia su interior y luego cortándolo en pedazos,
portando los nombres de los fallecidos, lanzándose hacia la masiva cantidad de
Águilas Occidentales.

Chang Geng Limpió el cristal del Qian Li Yan cubierto de polvo con sus dedos,
luego lo colocó sobre el puente de su nariz recto y de corte claro, ordenó: –¡Monten
en la segunda ronda de Cortavientos!

Un joven soldado a su lado estaba actuando como su guardia personal


autoproclamado. Después de escuchar esta orden, usando su voz adolescente que
todavía no había cambiado, gritó: –¡Monten las flechas!

Luego se volvió hacia Chang Geng y le preguntó en voz baja: –Su Alteza, ¿y si
se acaban los Cortavientos? ¿Deberíamos arrojar piedras hacia debajo de la muralla
de la ciudad?

Chang Geng lo observó, como con una sonrisa, dijo, –A pesar de que toda la
munición ha sido agotada, gracias a la acumulación del Emperador de la Gran Liang
con el paso de los años, todavía queda un poco de ziliujin dentro. Si realmente no
podemos defender la ciudad, entonces aprendamos del General Han Qi. Salpiquen
ziliujin bajo la muralla, quemándolo junto con la capital, los extranjeros ni siquiera
podrán soñar en tomar nada de nosotros.

El joven soldado tembló por esta indiferente declaración.

Chang Geng: –¿Cuántos años tienes?

El joven soldado fue tomado por sorpresa durante un momento y dijo: –…Die-
dieciocho…

Chang Geng rio: –No uses este truco conmigo.

El joven soldado se rascó la cabeza: –…quince…

Algunas familias pobres con demasiados hijos, cuando eran incapaces de


mantenerlos a todos, mandarían la mitad de los niños al ejército para comer del
salario militar. Por temor a que fueran a negarse aceptarlos en caso de que fueran
demasiado jóvenes, las familias mentirían sobre sus edades.
–Quince. –murmuró Chang Geng, –Cuando estaba en mi decimoquinto año,
seguí al Mariscal Gu a Jiangnan para investigar la rebelión de Wei Wang, yo no
sabía nada. Tú estás mejor que yo.

En ese momento, un grupo de Armaduras Águilas en la distancia despegó a la


orden del Papa.

Un Águila Occidental sostenía un enorme explosivo, disparándolo directamente


dentro de la ciudad. Los grandes explosivos que debían ser soportados por el brazo
de hierro del carro de guerra tenían un gran poder de retroceso, por lo que cuando
la artillería fue disparada, la persona sosteniendo el explosivo en el otro lado sería
repelida a muerte de inmediato.

El grupo de Águilas Occidentales semejaba a una atrevida tropa suicida,


disparando explosivos pesados dentro y fuera de la muralla de la ciudad como si
fuera lluvia. En un abrir y cerrar de ojos, la mitad de la muralla de la ciudad colapsó
de inmediato.

Los Cometas Rojos fueron sacudidos por las ondas de impacto. Wang Guo, quien
estaba abrazando el mástil con fuerza, llamando a sus ancestros, fue empujado a
un lado por un jadeante Zhang Feng Han.

–¡Su Majestad! –el Maestro Feng Han ya se había quitado su atuendo formal,
sosteniendo una burbuja de pescado[1] tenía su interior lleno de ziliujin, el matiz de
un profundo color púrpura parecía volverse negra. Casi cae debido al temblor del
Cometa. Un guardia a su lado recibió un susto de muerte, apresurándose hacia
delante para atrapar el peligroso objeto

Maestro Feng Han: –Su Majestad, las municiones se han vaciado. Este viejo
súbdito ha seguido la orden de Su Alteza Yan Bei Wang, transportando todo el
ziliujin que nos queda a la puerta de la ciudad. Sus subordinados han sido instruidos
para colocarlo…

–¡Su Majestad, tenga cuidado!

–¡Protejan al Emperador!

La artillería voló hacia ellos, interrumpiendo las palabras del Maestro Feng Han,
rozando el Cometa Rojo de Li Feng. Su esquina explotó de inmediato. Crujió, luego
se inclinó hacia un lado.

Otro disparo de artillería lo prosiguió sin descanso, estrellándose en el vientre


del Cometa Rojo. El Cometa perdió el control debido al grave daño. Las pupilas de Li
Feng se encogieron en puntos como agujas en medio del grito de la multitud.

Tan Hong Fei rugió con fuerza, sus alas se abrieron de pronto, como si pudieran
cubrir el cielo.
En ese momento, se sujetó la artillería, la Armadura Águila había acelerado a su
máxima velocidad. La alta temperatura y el impacto dispararon al instante al viejo
subordinado del Campamento del Hierro Negro, quien había cargado con agravios
respecto al viejo caso de veinte años atrás, junto con el gran explosivo,
convirtiéndose en un fuego artificial que nunca regresaría.

… pero afortunadamente, él no deshonró su misión.

Al final, los Cortavientos que habían reclamado las vidas de incontables


extranjeros en la muralla de la ciudad se habían agotado. Chang Geng miró hacia
atrás, a la ciudad capital sin mucho apego sentimental, un sentimiento de lástima
se alzó en su interior: porque la mansión del Marqués no podía ser vista desde esta
distancia.

Entonces levantó el arco largo, sumergió la punta de la flecha de hierro en


aceite inflamable, y disparó al enemigo en el aire. La flecha se encendió con fuego
al viajar la punta aceitada a gran velocidad, emergiendo como un meteoro: esta era
la señal.

El Maestro Feng Han se levantó su manga: –¡Los Cometas Rojos, prepárense!

En adición al Cometa en el que estaba Li Feng, la última docena de Cometa


Rojos en la capital despegó, semejando a un grupo de bailarinas vestidas de rojo,
usando hermoso maquillaje, moviéndose con pasos ligeros sobre una montaña de
cuchillas, un mar de llamas cargando ziliujin, colisionando con las Armaduras
Águilas Occidentales que venían a encontrar la muerte en el aire.

El cielo se tornó gris.

Sobre la muralla, Chang Geng fue el primero en quedar atrapado en el medio.


La mísera Armadura Ligera que colgaba temporalmente sobre su cuerpo no podría
soportar la fuerza del embate. Pudo sentir un fuerte golpe contra su pecho. Sus ojos
se oscurecieron, tosió una bocanada de sangre, perdiendo la consciencia de
inmediato.

El pequeño soldado quien acababa de dar órdenes en su lugar gritó y se


precipitó hacia delante en un intento de protegerlo con su propio cuerpo.

La muralla finalmente colapsó por completo.

Chang Geng no supo durante cuánto tiempo había perdido el conocimiento, le


tomó un largo rato ser capaz de recuperar la conciencia paulatinamente. Descubrió
que su pierna estaba atorada entre dos engranajes rotos, pero al joven soldado
quien acababa de protegerlo sólo le quedaban un par de brazos, cortados a la altura
de los hombros. Su cuerpo se había esfumado, convirtiéndose en un manto de
sangre sobre Chang Geng.
Chang Geng apretó sus dientes, sintiendo que el dolor sobre todo su cuerpo
todavía era tolerable. Era mucho menos doloroso que un ataque del Hueso de la
Impureza.

Quizás sus oídos ya estaban heridos, no podía escuchar con claridad a las voces
cerca y lejos, muy caóticas, muy difusas.

Chang Geng pensó, “Cuando Zi Xi no toma medicina, ¿su alrededor también se


convierte en algo como esto? Es bastante pacífico.”

“La muralla ya colapsó, ¿ha caído la ciudad?”

“¿Sigue vivo Li Feng?”

“Si, y Gu Yun…”

Cuando Chang Geng pensó en Gu Yun, no se atrevió a ir más allá, por temor a
que esas dos palabras pudieran rebatarle todo su coraje. Cortó limpiamente este
pensamiento, enroscó su cuerpo, buscó a tientas la unión de la armadura en sus
piernas, removió los ocho seguros uno a uno, y se arrastró hacia fuera.

Todavía quedaba una flecha de hierro detrás de él. El arco largo aún no había
sido aplastado, podía matar a un hombre más.

Mientras le quedara aliento…

Justo después de que Chang Geng sacó su pierna y se las arregló para ponerse
de pie, una sombra destelló súbitamente frente a él.

Chang Geng la esquivó, se inclinó hacia atrás subconscientemente y movió de


manera instintiva el arco en su mano.

Un pequeño pájaro de madera se desplomó frente a él, dividido en dos por el


arco de hierro, una masa de papel de grano de mar cayó sobre su vientre.

Chang Geng estaba sorprendido.

Después, el siempre tan tranquilo Yan Bei Wang comenzó a temblar de pronto.
El ligero papel estaba tendido sobre el suelo, pero incluso después de levantar su
mano dos veces, no se las pudo arreglar para recogerlo. Sus cinco dedos estaban
temblando tanto que era casi imposible cerrarlos. Sólo entonces se dio cuenta de
que los protectores de acero en sus manos ya se habían caído, las uniones de dos
de sus dedos estaban dislocadas y ya no podía escuchar sus órdenes.

Pudo escuchar vagamente a alguien gritar “los refuerzos están aquí”, estas
debían haber sido las buenas noticias que todos habían estado ansiando durante
mucho tiempo.

Sin embargo, el corazón de Chang Geng no tuvo tiempo para producir mucha
alegría. Después de que la conmoción hubo pasado, se alzó un miedo indescriptible.

Porque solo cuando estaba determinado a morir podía hacer a un lado


temporalmente el hecho de que Gu Yun ya podría haber sido encarnado como hierro
fundido.

El camino al otro mundo ya planeado estuvo repentinamente lleno de


obstáculos, separándolo en este lado. Chang Geng quedó momentáneamente en un
estado de aturdimiento.

–¡Hermano mayor! –escuchó un llamado vagamente, y al momento siguiente,


un jinete de Caballería Ligera voló hacia él. Era Ge Chen, a quien no había visto por
un largo tiempo.

Ge Chen desmontó, soportando al increíblemente miserable Chang Geng,


explicando con un tartamudeo: –Hermano, cua-cua-cuando recibí tu carta,
resultaba que estaba con el General Shen, pero en ese momento estaba en la
Frontera Sur…

Chang Geng no escuchó ni siquiera la mitad de sus palabras, interrumpiéndolo


en un estado de locura: –¿Dónde está Zi Xi?

Su voz era tan débil que Ge Chen momentáneamente no puedo entenderlo: –


¿Qué?

Chang Geng lo empujó a un lado a la fuerza, luchando para incorporarse,


encaminándose en dirección a las afueras de la ciudad sin reparos. No había forma
de saber qué había herido su espalda: había una gran mancha de sangre corriendo
a través de su ropa y goteando, pero él mismo no parecía estar consciente de esto
en lo absoluto.

Ge Chen: –¿Her-hermano mayor? ¡Su Alteza!

Chang Geng se hizo de oídos sordos, Ge Chen pudo ver una flecha perdida
yendo en dirección a Chang Geng, pero el hombre no esquivó. Se apresuró con
pánico y tiró de él para sacarlo del camino. Sin embargo, después de dos pasos, los
ojos de Chang Geng estaban teñidos de rojo, como si pudieran sangrar.

Ge Chen sintió un escalofrío, pensando para sí: “Esto no está bien, ¿le ocurrió
algo al Marqués?”

Ge Chen siempre había sido decisivo desde que era joven. Usando su mano,
golpeó en el cuello a Chang Geng y lo dejó inconsciente.

En este día, la siempre estable ciudad imperial experimentó la batalla más


sangrienta de su historia. El Hijo de los Cielos se usó a sí mismo como una bandera,
el General murió en las llamas. Todos ellos habían alcanzado su límite. Al final,
cuando la muralla colapsó, los refuerzos arribaron.
La experiencia y composición de esas fuerzas de apoyo era muy complicada.
Shen Yi, el Gobernador del Suroeste, estaba al mando. El general Zhong, quien
había estado retirado durante muchos años, vino directo a pelear en su lugar.
También había un puñado de la Marina de Jiangnan entremezclado: eran los restos
que Yao Zhong Ze reunió después de la derrota en el Mar del Este.

Reconociendo que su oportunidad se había perdido, el Ejército Occidental fue


obligado a retirarse.

Cerca del cuarenta por ciento de los oficiales imperiales quedaron enterrados
bajo la muralla derrumbada. El Cometa Rojo de Li Feng había perdido por completo
el control. Shen Yi no tenía Águilas en sus manos, tuvo que disparar con cautela
cuerdas de acero hacia las barandillas con flechas baihong. Movilizando una docena
de Armaduras Pesadas, haciendo su mejor trabajo hasta la medianoche, sólo
entonces se las arreglaron para tirar de forma segura del Emperador Long An, quien
había estado suspendido en medio del aire, para aterrizar.

Casi todo el Campamento del Norte, junto con su comandante, había perecido
en esta batalla.

Gu Yun fue desenterrado de debajo de un carro de guerra occidental, varias de


sus costillas estaban rotas. Al principio nadie se atrevió a moverlo, porque tan
pronto como lo hicieran, la sangre comenzaría a brotar.

Al final, el General Zhong vino a verlo personalmente y arrojó una sentencia, –


No va a morir tan fácilmente. Si lo hace, yo pagaré por eso. –solo entonces envió a
varios doctores militares para fijarlo sobre una camilla de madera y cargarlo lejos
de ahí.

Todo el palacio reunión mucho viejo ginseng de mil de años de edad[2],


sosteniendo su vida intermitentemente durante tres días. Casi se reunió con el Viejo
Marqués un par de veces. Al final, Chen Qing Xu había vuelto desde las numerosas
montañas y ríos al otro de la frontera.

Ella hizo correr hasta la muerte a varios caballos, y después de llegar a la


capital, no durmió ni descanso durante un día entero. Al final, fue capaz de
recuperar al Marqués del Orden de las manos del rey del infierno.

Gu Yun despertó por primera vez al anochecer. Sus párpados sólo podían sentir
vagamente la luz viniendo a través de la celosía de la ventana. Aún no había sido
capaz de abrir sus ojos, pero el agudo dolor ya había llegado.

No estaba muerto, pero Gu Yun no estaba muy contento. Primero, estaba


asustado: “¿Se ha perdido la capital? ¿Dónde estoy?”

Mientras forcejeaba salvajemente en confusión, alguien sujetó su mano.


La persona parecía conocer sus preocupaciones, se inclinó sobre su oreja y dijo:
–Los refuerzos han llegado. Está bien… la capital se encuentra bien.

El familiar aroma de los tranquilizantes lo envolvió, la conciencia de Gu Yun sólo


pudo ser mantenida por un momento, luego cayó inconsciente de nuevo.

Le tomó a Gu Yun varios días despertarse por completo. El efecto de la medicina


había desaparecido, nuevamente era un ciego y un sordo que no podía ver ni
escuchar con claridad.

Gu Yun luchó por parpadear, viendo una figura borrosa a un lado de la cama.
Por su aroma, él podía decir que era Chang Geng.

Su mente estaba llena de confusión, y un montón de preguntas se derramaron


una tras otra sin reparos: “¿cuántas personas quedaron del Campamento del Norte?
¿De dónde vinieron los refuerzos? ¿De quién son las fuerzas? ¿A dónde retrocedió el
Ejército Occidental? ¿Qué le ocurrió al Emperador?

Chang Geng humedeció cuidadosamente un poco de agua para alimentarlo. Gu


Yun levantó su mano instintivamente para buscar alrededor. No había forma de
saber qué herida había movido, todo su cuerpo le dolía lo suficiente casi al punto
que desmayarse.

–Está bien, está bien. –le dijo Chang Geng al oído. –El General Shen está de
vuelta, el maestro está montando guardia. Deberías preocuparte menos, descansa
un poco.

Gu Yun: –…

Tomó aire profundamente y se tranquilizó, sintiendo dolor en todos sus órganos.

Antes, sin nada que hacer, el Marqués del Orden amaría autocompadecerse con
Shen Yi, el cómo tres generaciones de la familia Gu no estaban destinadas a tener
una larga vida. Siempre sintió que su “cuerpo enfermizo” estaba destinado para “un
final trágico para bellezas”, resultó que no solo ésta condenada vida no era
“delgada”, sino que también era tan dura como una cucaracha, continuando vivo
incluso después de ser arruinado hasta este punto.

Gu Yun abrió su boca, queriendo llamar: “Chang Geng”. Inesperadamente,


después de sufrir graves heridas y estar inconsciente durante varios días, su
garganta no podía hacer sonido alguno.

De pronto, algo tocó su rostro. Gu Yun sintió una mano sosteniendo su mentón,
un dedo con una capa de callos pasando gentilmente sobre sus labios. Había una
persistente sensación indescriptible de afecto.

Chang Geng estaba sentado a un lado de la cama. Si Gu Yun pudiera verlo con
claridad, encontraría que, en este momento, Chang Geng sólo traía la mitad de sus
ropas envueltas descuidadamente sobre su cuerpo, su cabello revuelto; sus
hombros, cuello, brazos e incluso su cabeza estaban cubiertos con agujas,
convirtiéndose en un erizo gentil.

Estaba sentado rígidamente como un tronco al lado de la cama, incluso girar su


cabeza requería un gran esfuerzo. Todas las emociones en su rostro fueron selladas
con agujas. No podía reír ni llorar, sin más elección, permaneció inexpresivo,
convirtiéndose en una apuesta estatua de madera tamaño natural.

A pesar de esto, todavía tenía rojo en sus ojos.

Durante los últimos días, el Hueso de la Impureza de Chang Geng había atacado
varias veces. Chen Qing Xu tuvo que aplicar agujas para sellar a la fuerza la toxina
y convertirlo en un muñeco de paja.

El muñeco susurró en un tono suave que sus oídos medios sordos no pudieron
escuchar, –Si esto ocurriera una vez más, en verdad me voy a volver loco, Zi Xi,
ah…

Gu Yun: –…

A pesar de que no escuchó lo que Chang Geng dijo, el toque sobre sus labios le
recordó lo que había ocurrido en la muralla de la ciudad. Por un momento, sólo
quería gritar: ¿quién hubiera pensado que iba a ser capaz de sobrevivir para
enfrentarse a este asunto?

Por lo tanto, de su cuello para abajo, en General Gu se puso rígido como una
vara larga y derecha.
66. Tiempo Difíciles

“De prisa, tú vez, justo ahora por toda la corte está oscuro y sombrío, vamos hablar
de tu desgracia para divertirnos un poco.”

Era muy fácil ser impulsivo. Lo que venía después de ser impulsivo era el
problema.

Si no hubiera tal catástrofe en la capital, Chang Geng nunca habría hecho algo
tan atrevido. Antes de la guerra, ni siquiera albergó una irreal esperanza para Gu
Yun, de otra forma no lo hubiera ocultado durante cuatro o cinco años.

Gu Yun era su consuelo permanente, pero de acuerdo al desarrollo normal,


quizás solo hubiera terminado ahí. Él ya había expresado lo que pensaba sobre este
punto. Gu Yun también había empleado la forma más gentil y flexible para
responder. Con la autoestima de Chang Geng, nunca hubiera persistido más.

Lo que él hizo y el camino que tomó por Gu Yun, esas fueron sus propias
decisiones.

Tenía muchos motivos, pero no quería usar esto contra Gu Yun: porque era
demasiado bajo.

Los dos tratarían este sentimiento como una clase secreto embarazoso,
continuando durante un largo tiempo, esperando a que Chang Geng se puliera a sí
mismo poco a poco, hasta que pudiera bromear sobre este asunto o, después de un
largo tiempo, ese descorazonado Gu Yun olvidara este asunto por su cuenta.

Chang Geng se había acostumbrado a contenerse desde su infancia. Mientras no


se hubiera vuelto completamente loco, se restringiría a sí mismo hasta su muerte.

Deseo, especialmente un deseo irreal, era algo muy doloroso. Ya fuera deseo de
dinero, poder o cualquier otra cosa, era cadenas sobre el cuerpo. Entre más
profundo uno estuviera atrapado, más fuerte estaría atado. Esta verdad estaba
demasiado clara en la mente de Chang Geng, por lo que no se atrevía a ser
indulgente ni siquiera por un momento.

Desafortunadamente, incluso si lo entendía aún con más claridad, era inútil: ya


era muy tarde para decir cualquier cosa.

Un pensamiento equivocado bajo la muralla de la ciudad lo había dejado dar


este paso hacia adelante, aunado a una ausencia de respuesta por parte de Gu
Yun…
Sin mencionar si Chang Geng aún podía dejarlo ir tan felizmente como antes,
cuando no tenía ninguna oportunidad, ¿podría continuar el corazón de Gu Yun como
si nada hubiera ocurrido?

En cuanto al General Gu, que estaba tanto enfermo como herido, su cabeza
estaba estirándose al doble.

Él creía que, en este asunto, su responsabilidad era mayor. En verdad se sentía


culpable, porque bajo circunstancias normales, Chang Geng nunca lo tocaría a
menos que él diera su aquiescencia.

E incluso si todavía no se las había arreglado para estabilizarse en medio del


caos, incluso si fue un “accidente”, su reacción consecuente no debería haber sido
simplemente dejarlo pasar.

De hecho, el mismo Gu Yun no podía decir qué había pensado en ese momento.
Quizás no hubo tiempo de pensar en nada. Cuando cerraba sus ojos, era como si
todavía pudiera ver la profunda mirada de Chang Geng sobre él en medio del fuego
de la artillería proveniente de la ciudad, como si en este cielo y tierra, esos ojos
pudieran contenerlo sólo a él.

Nadie, especialmente los hombres, podía ser indiferente hacia esa clase de
mirada.

Gu Yun tenía una nariz y dos ojos, no era más especial que los otros. También
tenía pasiones y deseos.

No podía simplemente considerar a Chang Geng como un descendiente cercano


igual que antes, pero criándolo como a un hijo durante tantos años,
momentáneamente no pudo acostumbrarse a ello.

En este momento, Chang Geng se inclinó lentamente, alargando la mano para


cubrir los ineficientes ojos de Gu Yun, sin permitirle ver su apariencia actual.

No había una sola parte en el cuerpo de Gu Yun que escuchara sus órdenes. No
podía escuchar, ver o hablar; y por primera vez en esta vida, estaba impotente ante
las acciones irrespetuosas de alguien. Anonadado, pensó para sí mismo: “¿se
atreverá a abusar del herido? ¡Dónde está la justicia!”

En ese momento sintió un suave aliento sobre su rostro, y el aroma de otra


persona acercándose estaba tan cerca que difícilmente podía ignorarlo.

Gu Yun: –…

“¡Madre mía, este niño realmente se atreve!

La garganta de Gu Yun se movió involuntariamente, pero Chang Geng no hizo


nada. Pareció permanecer inmóvil durante un largo tiempo, luego besó la esquina
de los labios de Gu Yun con suavidad.

Los ojos de Gu Yun estaban cubiertos, desplegó involuntariamente su rica y


sentimental imaginación junto con el delicado toque. Sentía que el chico parecía un
pequeño y miserable animal, saltando a sus brazos después de sobrevivir una
situación que amenazaba su vida, dándole una húmeda lamida.

En ese momento, su corazón se suavizó instantáneamente. A pesar de que no


tuvo tiempo para preguntar acerca de las bajas en el ejército, Gu Yun pudo llegar a
una conclusión general. Después de pensarlo por un momento, no pudo evitar
sentirse afligido.

Pero incluso así, Chang Geng todavía podía sentarse al lado de su cama sano y
salvo en este momento. Para él, esto era muy parecido a encontrar algo otra vez
después de asumir que se había perdido. De pronto, Gu Yun no quiso preocuparse
demasiado, queriendo alargar sus brazos y abrazar a Chang Geng. Pero
desafortunadamente, ni siquiera podía levantar su mano.

La lástima y las preocupaciones inexplicables de Gu Yun pronto se mezclaron


inextricablemente unas con otras. No podía soportar el reprender a Chang Geng.
Sólo deseaba poder regresar al momento cuando la ciudad estaba siendo asediada y
abofetear a su “yo” del pasado: “¡Mira lo que has hecho!”

–Zi Xi. –Chang Geng lloró a su oído, las pestañas de Gu Yun rozaron su palma.
En este momento, parecía que sólo por abrazando al otro, llorando y riendo en voz
alta hasta que estuviera satisfecho podría desahogar este pánico y miedo continuos.
Desafortunadamente, también estaba imposibilitado de hacerlo en este momento.

Con el fin de evitar que las emociones intensas se desbordaran, la señorita Chen
lo había restringido al punto de tener parálisis facial, no podía exprimir una sonrisa
con toda su fuerza, por lo que tuvo que hacer una pequeña abertura en su mente,
dejando sus sentimientos fluir hacia fuera como una corriente de agua.

Gu Yun estaba terriblemente herido, no tenía suficiente energía. Incluso después


de intentar mantenerse con todas sus fuerzas, pronto cayó en la inconciencia en
medio de emociones complejas.

Chang Geng tiró silenciosamente de la manta por él, contemplando


reluctantemente a Gu Yun por un rato. No fue hasta que las tiesas coyunturas en su
cuerpo no pudieron soportar el tormento y crujieron que se puso de pie lentamente,
sosteniéndose de la columna de la cama, arrastrando su par de piernas cadavéricas
para retirarse.

Tan pronto como empujó la puerta para abrirla, Chang Geng vio a Chen Qing
Xu, quien había estado esperando afuera por un largo tiempo. Ella caminó de aquí
para allá frente a la puerta de Gu Yun, el pasto verde estaba todo pisoteado.
Chang Geng pretendió no ver el pasto muerto que estaba por todos lados y la
saludó con sinceridad. Sin embargo, debido a su apariencia de madera, pareció
mucho más sincero y serio: –He causado molestias a la señorita Chen, no sé qué
haría si usted no se hubiera puesto en riesgo para venir esta vez.

Chen Qing Xu agitó su mano distraídamente: –Es lo que debo hacer. Ah, sí,
bueno, Su Alteza, espéreme un momento, le aplicaré algo de acupuntura… Eso, eso
es…

La lengua de la mujer de la familia Chen, quien estaba acostumbrada a toda


clase de asuntos impactantes, tartamudeó, su siempre dignamente esculpido rostro
rara vez dejaba entrever un poco de vacilación.

El ataque de Hueso de la Impureza de Chang Geng no era conocido por las


personas. Para el resto, ella solo pudo usar la excusa de que estaba seriamente
herido y aun no se recuperaba.

En cuanto al asunto de usar agujas para suprimir su veneno, Chen Qing Xu no


se atrevería a permitir a nadie más hacerlo. Por lo que ella se había visto obligada a
escuchar todo lo que él hablaba en sus sueños por sí misma, uniendo
desafortunadamente una terrorífica verdad. La había angustiado toda la noche, las
arrugas estaba a punto de mostrarse en su rostro.

Chang Geng intentó asentir, pero su cuello no podía inclinarse. Solo pudo hacer
una reverencia, haciéndose ver más cortés: –No, puedo arreglármelas por mi
cuenta. Tendré que ir al palacio más tarde, no molestaré a la señorita Chen.

La capital tenía una de sus murallas derrumbada. Aunque el asedio fue aliviado
temporalmente, lo que vino después era un completo desastre. Excluyendo a
aquellos quienes no podían levantarse como el Mariscal Gu, los demás no se
atrevieron a relajarse, sus alientos suspendidos en el medio.

Chen Qing Xu lo escuchó y asintió, tragándose de vuelta lo que tenía la intención


de preguntar.

Quién iba a saber que, en este momento, Chang Geng dijo de repente, –Pero si
usted quiere preguntar…

Hizo una ligera pausa y miró hacia el lado, a la puerta cerrada de Gu Yun. Chen
Qing Xu se puso nerviosa.

Entonces, Su Alteza Real usó su inamovible cara de ataúd y admitió con


franqueza, –En verdad albergo pensamientos impropios hacia mi yifu.

Chen Qing Xu: –…

Esta sentencia… el decirla en voz alta con un tono tan tranquilo y franco, era
bastante mágico.
–Él también sabe de esto, señorita Chen, por favor…

Chen Qing Xu respondió inconscientemente: –¡No le diré a nadie!

Chang Geng juntó sus manos, su ropa flotando ligeramente sobre su cuerpo. En
una forma llena de gracia, pasó rozando a Chen Qing Xu como un ser celestial
caminando sobre el cielo… nadie podría decir que había un erizo envuelto en él.

Si había un momento en el que Gu Yun podría estar agradecido con Li Feng en


esta vida, fue al día siguiente, cuando escuchó que Li Feng había retenido a Chang
Geng en el palacio.

Eso no fue un gran alivio para él. Deseaba poder escribir una solicitud para que
el Emperador abriera una habitación individual enseguida del Pabellón Cálido para el
príncipe, para que se quedase ahí para siempre y nunca saliera.

En el campo de batalla, las heridas eran comunes, Gu Yun hacía mucho que se
había acostumbrado a ellas. Ser capaz de despertar significaba que ya había pasado
la etapa más peligrosa. Después de otro día en cama, ya tenía la suficiente fuerza
para hablar y saludar a sus visitantes.

La primera visita con la que se encontró era Shen Yi.

Debido a que Chen Qing Xu se había negado a permitir que Gu Yun tomara su
medicina, solo podía usar el cristal liuli en un estado de ceguera y sordera, iniciando
la conversación con Shen Yi a base de gritos y el lenguaje de señas.

Los dos habían estado separados por más de medio año. Cuando se despidieron,
todavía estaban de buen ánimo. Cuando se reunieron, uno de ellos estaba postrado
en cama, cubierto en vendajes como si fuera una momia, podía tomar aliento, pero
no podía exhalar. El otro alejándose, desperdiciándose por un par de meses,
marchito como un viejo nabo plantado en el campo.

El viejo nabo Shen Yi expresó en voz alta sus sentimientos hacia Gu Yun: –
Todos pensamos que tendríamos que venir a recoger tu cuerpo, ¡no esperábamos
ver que el Marqués del Orden todavía podía respirar! Mariscal, no pereciste incluso
frente a una gran catástrofe, ¡esto en verdad es una señal de una bendición futura!

El rostro de Gu Yun estaba lleno de saliva por su “expresión de sentimientos”, el


enojo se alzó de inmediato. No podía ver dónde estaba su “futura bendición”. El
arrepentimiento ya se había apilado hasta llenar una canasta, dijo enfadado: –
¿Todavía tienes cara para mencionarlo? Maldita sea, esos extranjeros
desembarcaron en el Puerto Da Gu hace más de un mes, quemando el Palacio en
los suburbios del oeste como una estufa. ¿A dónde fue a desaparecer tu “buena
para nada” existencia? ¡Incluso un montón de mierda ya se habría enfriado!

Shen Yi: –…
Gu Yun: –Largo, mantente alejado de mí. ¿Está tu boca rota? ¡Rociando sobre
toda mi cara!

–No quería mencionarte esto, por temor a que te pusieras irritable. –señaló
Shen Yi, enrollando sus mangas y sentándose al lado de Gu Yun como si nada.

“–En ese momento, no vi a nadie del Ministerio de Guerra viniendo a remover la


Orden de Percusión, quizás ya habían sido interceptados tan pronto como pusieron
un pie fuera de la capital. Esos numerosos países pequeños en el Mar del Sur que
parecen pedazos de heces de cabra tomaron esta oportunidad para su propia
ganancia, no hay forma de saber cómo se las arreglaron para descubrir los pasajes
secretos que dejaron atrás los bandidos, cayeron directo desde el cielo durante la
noche. Me tomaron con la guardia baja, permitiéndoles hacer explotar el almacén
de suministros.

Sin la Orden de Percusión, Shen Yi, el nuevo Comandante, no podía movilizar


para nada la guarnición en la Frontera Sur.

–Tenía mis manos completamente llenas por ese lado, suprimiendo un


problema, y luego vino otro. Coincidentemente, Xiao Ge también vino a buscarme y
trajo con él una carta de Su Alteza. En ese momento, tan pronto como la leí, ya
sabía que esto era malo, pero desafortunadamente no podía duplicarme a mí
mismo.

Shen Yi sacudió su cabeza. –Más tarde, el pájaro de madera mandó el Emblema


del Tigre Negro y la Orden Feng Huo emitida personalmente por ti. A pesar de que
no esperaba que la ciudad capital fuera a ser asediada a este punto, todavía
conseguí dividir la mitad de los hombres y el ziliujin disponibles y guie
personalmente las tropas de vuelta.

El resto de las palabras, no necesitaba explicarlas a detalle, Gu Yun también lo


entendió después de escuchar esto: el problema era el ziliujin.

El noroeste estaba atrapado entre tigres y lobos, el Campamento del Hierro


Negro y el Ejército de la Defensa del Norte no se atrevían a moverse. De otra
forma, sin mencionar si podían defender o no al país, si cometían un ligero
descuido, serían fácilmente rodeados y perseguidos. Para ese momento, la capital
enfrentaría de verdad a la Marina Occidental en el sur y a las Armaduras de hierro
de las Tribus del Lobo en el norte.

El problema para el lado del suroeste de Shen Yi podía ser resuelto fácilmente.
El verdadero problema era el ziliujin, los almacenes en la guarnición de la Frontera
Sur ya estaban muy limitados, la cantidad restante no era suficiente para soportar
redadas a largo plazo.

–Tuve que ir primero al norte para encontrarme con el General Cai y buscar
comida. –Shen Yi suspiró, –¿quién habría esperado que el camino hasta aquí sería
mermado repetidamente? ¿Sabes quién está reteniendo a la guarnición de los
Planos Centrales?

La expresión de Gu Yun se tornó seria.

–Un ejército insurgente de refugiados. –dijo Shen Yi, –Las tropas del Viejo Cai
fueron divididas a más de la mitad por el Campamento del Hierro Negro y el Ejército
de Defensa del Norte, sólo una pequeña cantidad de tropas se quedó atrás en los
Planos Centrales, peleando avanzando y retrocediendo contra ellos todos los días.
Sólo son civiles que fueron forzados a un punto muerto, el no vencerlos no sería
bueno, pero derrotarlos directamente tampoco estaría bien. El Viejo Cai estaba tan
estresado que la mitad de su cabello se ha vuelto gris.

Gu Yun se recargó contra la cabecera de la cama: –¿Cómo puede ser tan


caótico?

–El problema concerniente a la revuelta de refugiados desempleados desde el


área de los Planos Centrales hasta el sur de Sichuan siempre ha estado ahí, es sólo
que no había alcanzado una escala mayor hasta ahora. –dijo Shen Yi. –Esta vez,
alguien ha tomado ventaja de la situación y ha persuadido a esos refugiados para
formar unas cuantas fuerzas. Viendo que el país pronto caerá en el caos, incluso la
mitad del Campamento del Hierro Negro puede perderse durante la noche, su
coraje también se ha vuelto considerablemente mayor.

“–De hecho, tú sabes, Zi Xi, durante los años, siempre he sentido que no es algo
muy bueno para el Campamento del Hierro Negro ser tan reconocido y vigoroso.
Ser cautelosos con el de arriba es una cosa. Por el otro lado, hay demasiadas
historias populares. En los años anteriores, pudo ser usado para disuadir algunas
personas con motivos ocultos. Pero una vez que el Campamento de Hierro Negro
tenga un accidente, incluso si es sólo un soplo de viento, es demasiado fácil sacudir
los corazones de las personas y el ejército.

Los dos hombres quedaron relativamente en silencio por un momento, luego Gu


Yun dijo: –No hables acerca de esta insipidez inútil, ¿cómo se encuentra ahora la
situación? ¿Cuantos hermanos del Campamento del Norte quedan?

El rostro de Shen Yi cambió, sin responder por un momento.

Cuando Gu Yun vio su expresión, su corazón se volvió más frío a la mitad: –


¿Dónde está el Viejo Tan?

Shen Yi puso su mano sobre su pecho para desatar un Cortavientos por debajo
de la Armadura Ligera y lo colocó silenciosamente al lado de la almohada de Gu
Yun.

Gu Yun se quedó aturdido por un momento, atrapado con la guardia baja. Tocó
accidentalmente una herida, rechinando sus dientes en silencio, se encorvó hacia
delante con dolor.

Shen Yi extendió sus brazos para sostenerlo. – No, Zi Xi… ¡Zi Xi!

Gu Yun agitó su mano y dijo con una voz ronca: –¿A dónde retrocedieron los
occidentales?

Shen Yi miró su rostro cuidadosamente: –Después de que los occidentales


rompieron a través de la Marina del Mar del Sur, sus tropas se dividieron en dos
rutas. Una rama fue guiada personalmente por el Papa, presionando desde el Puerto
de Da Gu hasta la capital. La otra estaba compuesta principalmente por hombres
suicidas de Dong Ying que contrataron con dinero. Ellos condujeron sus carros
armados al norte a lo largo del canal, a través de las dos provincias de Zhili,
Shandong. Las guarniciones locales nunca se habían enfrentado a una batalla antes,
sufrieron una derrota instantánea. Más tarde, el General Zhong apareció en
Jiangnan y ayudó a Yao Chong Ze a reorganizar al ruinoso Ejército de la Marina y
fue al norte para ayudarnos. Ese grupo de personas finalmente se abrió camino y
retrocedió a la provincia de Shandong.

“–En cuanto a la situación actual, el Ejército Occidental de ambas rutas se ha


combinado en uno, regresó al mar, asentándose en las áreas de las islas Dong Ying.
Me temo que aún no se ha terminado.

Las cejas de Gu Yun se juntaron con fuerza, haciendo un sonido de “mn” en


respuesta.

Shen Yi había estado gritando incesantemente hasta el punto de que se le


secara la boca, se sirvió un vaso de té de hierbas, tomándoselo de un trago y
suspiró, –No lo pienses demasiado, lo que debes hacer en este momento es
descansar y curarte por completo, nada puede hacerse sin ti.

Gu Yun medio cerró sus ojos y no dijo nada.

Con el fin de aligerar la atmósfera, Shen Yi cambió de tema y dijo: –Su Pequeña
Alteza ha cambiado tanto. Antes, siempre había ocultado fuertemente sus talentos,
pero de frente a un desastre nacional, dio un paso al frente por si solo para cargar
con grandes responsabilidades. Casi no pude reconocerlo más.

“–¿Sabías que el Emperador ha retirado la palabra “Bei”, de su título Yan Bei


Wang?

De “Yan Bei Wang” a “Yan Wang”: a pesar de que había una diferencia de solo
una palabra, era pasar de ser un Jun Wang a un Qin Wang[1].

Gu Yun regresó a la realidad y murmuró cansadamente: –¿Qué bien le hará… el


ser ascendido ahora?

Con el fin de animarlo, Shen Yi fue directo al principal punto sensible: –Justo
ahora lo vi saliendo del palacio con Chong Ze, vienen en camino, quizás pronto
estará de vuelta.

Gu Yun: –…

Shen Yi vio que su expresión era tan negra como el fondo de una cazuela,
preguntó, –¿Qué ocurrió?

Todo el cuerpo de Gu Yun estaba adolorido por estar acostado en la cama


demasiado tiempo. Quería cambiar su postura, pero era inconveniente moverse. La
vieja criada, Shen Yi, tenía una visión aguda, pero al verlo luchar durante en la
cabecera de la cama, ni siquiera se acercó a ayudarlo, sino que continuó con su
incesante charla: –En los primeros días, cuando estabas jugando ajedrez con el
anciano Rey del Infierno, Su Alteza Real estuvo velando por ti durante día y noche
sin descanso, a pesar de sus heridas. Su cuerpo estaba cubierto con agujas, incluso
su cuello no podía inclinarse, no podíamos soportar mirarlo. Te lo digo Zi Xi, ah, él
es incluso mejor que un pariente de sangre…

A Gu Yun no le quedaba paciencia, interrumpiéndolo malhumorado: –¡Pariente


de sangre mi trasero! ¿De dónde sacas tantas estupideces? ¡Fuera de aquí!

En lugar de asustarse, Shen Yi incluso se acercó con su rostro en alto y continuó


presionando: –¿Por qué? ¿Qué desafortunado acto cometiste para ofenderlo? Te lo
digo, Zi Xi, Su Alteza ya no es un niño al que tú puedas doblegar y moldear como te
venga la gana, casi eres…

Gu Yun susurró: –Hermano Ji Ping, por favor considera como casi me sacrifico a
mí mismo por el país y vete.

Shen Yi captó perspicazmente las palabras “una experiencia penosa difícil de


explicar” escritas en su rostro.

El General Shen había sido molestado por Gu Yun durante muchos años, no
podía ganar contra él, no podía hablar contra él, una larga historia de odio se había
construido. Era difícil el finalmente ser capaz de reírse de él, no había forma en que
lo fuera dejar ir fácilmente, su curiosidad estaba a punto de explotar. –De prisa, tú
ves, justo ahora por toda la corte está oscuro y sombrío, vamos hablar de tu
desgracia para divertirnos un poco.

Gu Yun: –…

Por ende, no hubo más sonido en la habitación, las dos personas que se estaban
gritando el uno al otro comenzaron a intercambiar palabras a través del lenguaje de
señas.

Después del tiempo que toma quemar un incienso, Shen Yi portaba una
expresión como si hubiera sido golpeado por un rayo, salió volando rígidamente de
la habitación de Gu Yun.

Hablando del demonio, el demonio arribó. Coincidentemente, Su Alteza Yang


Wang también había regresado, encontrándose con Shen Yi cara a cara.

Chang Geng lo saludó: –El General Shen ha venido, ¿cómo se encuentra mi yifu?

Shen Yi: –…

De frente a Chang Geng, el General Shen, Gobernador del Suroeste, cambió a


través de muchas expresiones. Al final, ni siquiera se podía dejar salir un pedo.
Como si viera al demonio, se abrazó a la pared y desapareció.
67. Ofrenda de Vino

Yan Wang Li Min reestructuró la defensa de la capital y actuó como el líder de los
seis ministerios, comenzando su carrera para convertirse en un “pilar”, demoliendo
la muralla del este para reconstruir la muralla oeste.

Cuando Chang Geng empujó la puerta para entrar, vio a Gu Yun apoyado contra
la cama con una cuchilla veteada frente a su rodilla y una soledad indescriptible
presente en su pálido rostro.

A pesar de que no pudo escuchar el sonido de la puerta, tan pronto como Gu


Yun sintió la brisa entrando desde el exterior, de inmediato retractó su expresión en
un abrir y cerrar de ojos: –¿Cómo es que volviste a…?

Pensó que era Shen Yi, quien había regresado de nuevo después de partir, pero
tan pronto como alzó la mirada a través del cristal liuli y vio con claridad quien
había entrado, ahogó sus palabras de vuelta.

La mano de Gu Yun hizo un movimiento indetectable para tocar el Cortavientos


del General Tan: “Es el fin,” pensó “¿es demasiado tarde para fingir que me
desmayo ahora?” Por la conciencia de los cielos y la tierra, esta era la primera vez
en su vida que el General Gu quería escapar de miedo.

Pero el mundo no tiene consciencia.

Chang Geng fue directo hacia él, como si nada hubiera ocurrido, sujetando la
mano de Gu Yun, colocando sus dedos para tomar el pulso de Gu Yun y revisándolo
en silencio por un rato.

Esta vez, el medio ciego Gu finalmente pudo verlo a través de su cristal.


Después de unos días, Chang Geng se había vuelto notablemente más delgado, sus
labios estaban de un tono pálido ligeramente verdoso, la clase de verde de cuando
alguien no puede respirar o está envenenado. Su expresión externa parecía como si
fuera forzada, el interior era sólo una cáscara vacía.

La vergüenza de Gu Yun se desvaneció, frunció el ceño. –¿Dónde resultaste


herido? ven aquí, déjame ver.

–No es nada, a pesar de que la señorita Chen declara que no se ha graduado,


es, de hecho, una experta médica de nuestro tiempo. –Chang Geng hizo una pausa
y dijo, –Mientras te encuentres bien, yo también lo estaré.

Chang Geng nunca concentraría su energía y gritaría como Shen Yi. Su dedo
todavía se encontraba sobre las venas de Gu Yun, por lo que tampoco podría
hacerle señas. Gu Yun básicamente no pudo escuchar muchas de las palabras en
esta oración, lo único que puedo recibir fue esa mirada solícita.

Gu Yun: –…

“¿Qué dijiste, niño?”

Al momento siguiente, la mano de Chang Geng se deslizó por debajo de su


muñeca y sujetó la mano de Gu Yun de forma muy natural.

Después de heridas serias o enfermedades, a la gente a menudo le solía faltar


sangre y energía. Incluso durante mayo y junio, era fácil que sus manos y pies
estuvieran fríos. Chang Geng sostuvo su mano en su palma y la masajeó
repetidamente, su apariencia muy seria. No sólo se encargó de cada punto de
acupuntura en sus manos, sino que también se hizo cargo de las áreas más
sensibles entre los dedos, pasando sobre ellas ligeramente sus propios dedos a
menudo para recordarle clara y resueltamente: no estoy siendo filial contigo, pero
te estoy amando[1], no te engañes.

Gu Yun: –… ¿Has terminado de tomar ventaja de tu yifu?

Chang Geng levantó la vista hacia él y rio. Era muy apuesto, con la clase
especial de atractivo de aquellos que tienen mezclada sangre extranjera. Su perfil
agudo era de alguna forma inhumano. Sin embargo, su temperamento, al contrario,
era extremadamente pacífico. Si vestía una kasaya[2], podría pretender ser un
monje para engañar a los demás. Suprimiendo contradictoria y, a la vez,
perfectamente ese inherente eje agudo con el que había nacido, cuando reía, lucía
bastante lindo.

Gu Yun fue deslumbrado a través del cristal liuli por un momento: cuando la
mentalidad de una persona comienza cambiar, su perspectiva también cambiará
involuntariamente.

Tuvo que admitir que, por un momento, su deseo fue alterado


indescriptiblemente.

Gu Yun no era un viejo monje, su deseo podía alterarse en cualquier momento.


A pesar de que no era del tipo que se daba rienda suelta, también sabía que la
principal razón era porque no podía darse el lujo, no porque no quisiera. Además,
no estaba bien pretender ser completamente íntegro.

Pero después de todo, esta no era cualquier persona, era su pequeño Chang
Geng.

Gu Yun en verdad no podría tolerar el arrancar esta “flor”.

Mientras sus miserables trozos de conciencia permanecían en una línea para


denunciarlo, Chang Geng repentinamente extendió su brazo sin advertencia para
desatarle la ropa.

Gu Yun se ocultó instintivamente, haciendo rechinar sus dientes de dolor.

Chang Geng trajo la medicina un lado fervorosamente y le señaló a modo de


broma, «Sólo estoy cambiando tu vendaje… no soy un animal.»

De hecho, Gu Yun estaba más preocupado acerca de que él mismo fuera el


animal aquí. Regreso a sus sentidos, sin saber si reír o llorar, pensando para sí:
“¿Cómo llegamos a esto?”. Por un momento, no pudo evitar el dejar salir una risa,
tan pronto como lo hizo, la acción movió los huesos que todavía no se habían
curado en su pecho y abdomen. No pudo ni reír ni aguantar el dolor, era
indescriptible.

Chang Geng dijo apresuradamente, –Está bien, está bien, no te molestaré más,
no hagas tonterías.

No se atrevió a bromear de nuevo con Gu Yun, temporalmente demostrando la


actitud solemne de un doctor. Desató cuidadosamente las ropas de Gu Yun y
cambió sus vendajes. Después de un momento de dar vueltas, ambos comenzaron
a sudar.

Chang Geng limpió el cuerpo de Gu Yun con un pedazo de seda, tan habilidoso
como si lo hubiera hecho muchas veces. Gu Yun pensó en las palabras de Shen Yi
por un momento. Su rostro estaba ligeramente contraído, dijo suavemente: –
¿Cómo puedes hacer esta clase de cosas por ti mismo? No es apropiado.

Los ojos de Chang Geng se atenuaron, se acercó a su oído y dijo, –Nada es


inapropiado. Todavía estás aquí sano y salvo para hablar conmigo ahora, puedes
pedirme que haga lo que sea.

Estaba demasiado cerca a los oídos de Gu Yun, sus orejas se sintieron


entumecidas, pero había no había forma de esconderse de él. Si lo hacía, no sería
capaz de escucharlo.

Gu Yun suspiró: –Fue difícil para ti aquel día…

–No lo menciones, –lo interrumpió Chang Geng con una voz sombría. –No me
hagas pensar en eso de nuevo, Zi Xi, por favor apiádate de mí.

Gu Yun aún no estaba acostumbrado a este tipo de pronunciación, sus labios se


movieron ligeramente, pero parecía que ya no tenía cara para pedirle a Chang Geng
que lo llamara “yifu”. Solo por un momento, Gu Yun quiso sacar a relucir el asunto
de debajo de la muralla de la ciudad ese día para hablarlo directamente: a pesar de
que no tenía remedio en su corazón, ¿qué iban a hacer en el futuro?

¿Permitiría que Chang Geng se desviara e interrumpiera su descendencia de


hijos y nietos?
Aunque Gu Yun, un soldado veterano, no le prestó ninguna atención a su estatus
de padre e hijo en el pasado, pero para que Yan Wang se encomendara a sí mismo
a otro hombre, ¿qué pensaría de la gente de la corte y el mundo pugilista de él en
el futuro?

No, incluso si Chang Geng no fuera un descendiente de la realeza, inclusive si


sólo fuera un plebeyo ordinario, con sus habilidades y sabiduría para soportar la
tormenta, ¿cómo podría Gu Yun dejarlo sufrir humillación por su causa?

Desafortunadamente, mientras las palabras insensibles venían a su boca, fueron


bloqueadas por Chang Geng. Gu Yun perdió otra oportunidad para dejarlas salir a
tiempo.

Chang Geng se recostó sobre su hombro, evitando las heridas de Gu Yun, y lo


abrazó por un rato. Le tomó un largo tiempo suprimir su ansiedad. Sintió que quizás
debería ir con la señorita Chen por acupuntura. Esos dos días, no pudo suprimir su
Hueso de la Impureza. Tarde o temprano, algo ocurriría si continuaba de esta
manera.

Chang Geng se tranquilizó y retrocedió reluctantemente. –Hoy no está


demasiado caluroso, el sol no está mal. ¿Te gustaría ir a sentarte afuera? Sería
bueno para tu herida.

Gu Yun: –… ¿Qué?

Chang Geng lo repitió a través del lenguaje de señas.

Gu Yun lo pensó por un momento, luego dio una firme respuesta: –…no.

No tenía objeciones sobre tomar un baño de sol, pero sabía que no podría usar
sus propias piernas para caminar por al menos uno o dos días: Gu Yun no quería
saber en lo absoluto cómo planeaba llevarlo afuera Chang Geng.

«¿Qué no te disgustaba estar en una habitación sofocante?» le dijo Chang Geng


a través del lenguaje de señas.

Gu Yun dijo: –Me gusta ahora.

Chang Geng parecía no tener elección más que bajar la medicina, levantarse y
salir caminando.

Justo cuando Gu Yun pensó que se había deshecho de él exitosamente, Chang


Geng regresó con una delgada manta, la envolvió alrededor de Gu Yun, luego tomó
a su pequeño yifu quien era incapaz de resistirse, cargándolo suavemente al otro
lado de la puerta.

Gu Yun: –…
“¿Vas a rebelarte?”

En este momento Shen Yi, quien huyó apresuradamente, no se sentía tranquilo.


Sintiéndose completamente perdido durante todo el camino, finalmente se dio la
vuelta. Inesperadamente, se topó con esta situación. Se estremeció y tropezó en el
umbral de la mansión del Marqués.

Chang Geng se quedó sorprendido por un momento, luego, sin ruborizarse ni


jadear, preguntó, –¿Olvidó algo el General Shen?

Shen Yi rio secamente, se levantó y se limpió el polvo del cuerpo. Quiso


encubrirse y borrar la mitad de las huellas de su tropiezo. –No se preocupe, sólo
olvide las huellas… jajá, um, bueno… ya no continuaré molestándolos.

Después de eso, el traidor se dio la vuelta y huyó, temiendo que Gu Yun fuera a
matarlo.

El patio ya tenía una silla reclinada para recostarse. Chang Geng bajó a un
furioso Gu Yun, sacó de su mano el Cortavientos del General Tan y lo colocó en la
mesa de té enseguida de la silla. Rio y dijo, –¿Qué pasa? En la víspera de Año
Nuevo cuando yo no quería salir, ¿No me cargaste de la misma manera frente a
todos?

Gu Yun dijo inexpresivamente: –… Entonces le diste la vuelta a todos tus peces


salados[3] el día de hoy y se alinearon para que te vengarás de mí.

Chang Geng rio a carcajadas.

Después de reír, sacó algo de su manga y lo puso en la mano de Gu Yun: –Para


ti.

Gu Yun sintió algo frío al tacto. Empujó ligeramente hacia arriba el cristal liuli
que reposaba sobre su nariz y vio que era una flauta de jade blanco. Toda la pieza
estaba tallada en un jade muy fino. Tenía la forma de un pequeño Cortavientos. La
empuñadura, el patrón y el estilo de la cuchilla fueron todos imitados vívidamente.
El carácter “Gu” estaba escrito al final.

A primera vista, Gu Yun pensó que era el carácter fue tallado por él mismo, en
verdad podía ser usado para reemplazar al verdadero.

–Quizás la de bambú ya se haya perdido, ¿no? –dijo Chang Geng. –El clima en
la ciudad capital es seco. Se agrietaría después de un largo tiempo. En aquella
ocasión, dije que te haría una mejor.

Gu Yun acarició gentilmente la flauta de jade, parecía un poco extasiado: –En


realidad, no tengo un Cortavientos con mi nombre grabado.

Chang Geng se sentó frente a él y preparó el té meticulosamente. La jarra de


porcelana emitió un vapor espeso. Limpió tres copas, una para Gu Yun, una para sí
mismo y otra para el Cortavientos de Tan Hong Fei.

–Incluso Shen Yi lo tiene, yo soy el único que no. Cuando era joven, siempre
pensé que el Campamento del Hierro Negro era un grillete impuesto sobre mí por el
Viejo Marqués, era la razón por la que no podría ser libre en esta vida.

Cuando creció, sintió que el bastón de hierro negro con su nombre grabado era
como una nota de suicidio silenciosa. Gu Yun no tenía padre, madre, esposa, hijos
ni cargas. En este inmenso mundo, no había nadie a quien dejarle esta nota suicida.
Sintió una soledad indescriptible, y el agotamiento de su ambición sólo por
sostenerlo en su mano…

De frente a Chang Geng, Gu Yun se tragó devuelta la última oración. Ordenó: –


Todas las quejas simplemente son la ignorancia de la juventud. Sólo escuchar y no
hablarlo a manera de evitar sacudir el corazón del ejército: el Viejo Tan, ese búfalo
loco no bebería té, ¿no tienes vino?

–Mn, ya lo había olvidado. –dijo Chang Geng. –Nada de vino. El General Tan
bebe té, tú bebes agua, los dos generales por favor arréglenselas con eso.

Gu Yun: –…

Se dio cuenta que Chang Geng era más y más natural hacia él.

–En los últimos dos días, he revisado con el Ministro de Vivienda, –Chang Geng
sirvió dos copas de té y una copa de agua, haciendo un ademán. –El almacén del
Palacio del Oeste fue quemado por el Comandante Han, la pérdida de la guardia de
la ciudad fue impactante. Los suministros en el norte han sido interrumpidos. Me
temo que será difícil para nosotros continuar así. Li Feng me pidió que te
preguntara tu opinión.

Es asombroso que, en una corte tan grande, cuando se trata de guerra, no había
ni dinero ni recursos cuando los requerían.

–Sin opinión, sólo un cese al fuego. –Gu Yun estiró su mano e hizo girar la copa.
–Los occidentales actualmente están mucho peor que nosotros. No sólo los ejércitos
de tierra y agua que asediaron la capital, sino también las máquinas y armaduras
que suministraron a las dieciocho áreas fronterizas y a los países de la Región
Occidental. Combatir hasta este punto y regresar con las manos vacías, no es algo
de lo cual estar orgulloso, no hay forma oportunidad de que lo estén haciendo
mejor que nosotros.

–Las tropas occidentales se retiraron por mar, pero no se darán por vencidos
fácilmente. –dijo Chang Geng. –El pagar un precio tan alto para nada, incluso si
ellos volvieran a su hogar, el Papa occidental no sería capaz de dar una explicación.
Tienen que combatir hasta la muerte. Ahora están regresando hacia las islas Dong
Ying para descansar. Si mandan tropas a Jiangnan y enfrentan a la corte, desde el
norte y el sur, estaremos en una posición muy pasiva.

La Gran Liang era tan grande, pero la corte era tan pobre, era demasiado fácil
ganar algo y luego perder algo.

–Um… si eso no funciona, manda a alguien a la Región Occidental. Nuestra


relación con Luo Lan al final no alcanzó el estado de traición, mientras no seamos
odiados por nuestros amigos, intenta contrabandear algo. –dijo Gu Yun, levantando
descuidadamente la pequeña copa con tres dedos, mirando al “General Tan”, se
bebió su copa y dijo: –Mi hermano, Su Alteza Yan Wang no tiene vino, dijo que nos
las arregláramos con esto. No puedo controlarlo, así que también tienes que
soportarlo.

Chang Geng hizo un brindis silencioso con la copa de té hacia el Cortavientos sin
dueño, la bebió, y luego vertió la copa de Tan Hong Fei en el suelo.

Usando té en lugar de vino, haciendo una ofrenda de vino para la paz.

Fiel a las palabras de Chang Geng, diez días después, el Ejército Occidental
abandonó la ciudad capital, cambiando su dirección y desembarcando de nuevo en
Jiangnan. En dos días y una noche, se habían precipitado en la ciudad de Lin An. La
tierra que había sido rica en pescado y arroz por generaciones, cayó. Cada gran
familia adinerada estaba en pánico, algunos de ellos ya habían reunido sus joyas y
tesoros para huir. Algunos se resistieron. Incapaces de ganar, se habían quitado la
vida antes de ser capturados.

Li Feng puso al Viejo General Zhong de vuelta al servicio. El veterano una vez
más vistió sus armaduras, yendo al frente con Yao Zhen y los soldados restantes
que consiguió juntar.

Gu Yun luchó para levantarse y se apresuró a encontrarse con el maestro a


quien no había visto durante muchos años. No hubo mucho tiempo para hablar.
Usando una copa de vino fuera de la ciudad para despedirse del Ejército
Expedicionario del Sur, observó al viejo general con cabello gris montar su caballo y
partir.

Al día siguiente, el Marqués del Orden y Shen Yi fueron juntos al noroeste.

Yan Wang, Li Min, reestructuró la defensa de la capital y actuó como el líder de


los seis ministerios, comenzando su carrera para convertirse en un “pilar”,
demoliendo la muralla del este para reconstruir la muralla oeste.
68. Envenenado

“Por favor, nunca hables de liderar a tu ejército para convertirte en un gran noble,
puedes decir que mi corazón es claro como el cristal y mantiene la pureza del jade.”

Gu Yun se sentó adecuadamente a lomos de su caballo y preguntó: –¿Todavía


está ahí?

Shen Yi levantó el Qian Li Yan en respuesta y miró hacia atrás: –Sí.

Gu Yun dejó la capital en un día hermoso, era una rara ocasión con la luz del sol
esparciéndose por dieciséis kilómetros. El Emperador Long An lideró a un ciento de
oficiales civiles y militares para verlos partir, despidiéndolos en la puerta de la
ciudad, observando hasta que las figuras de los hombres y los caballos se
esfumaron de la vista antes de dispersarse. Yan Wang era el único que no se había
ido.

Subió a la única torre de vigilancia que quedó en la puerta colapsada y observó


a la figura del General de Hierro Negro sin moverse, parecía que se quedaría parado
hasta el fin de la tierra y los cielos.

Gu Yun no miró hacia atrás, sino que le dijo a Shen Yi, –¿Qué tan lejos hemos
llegado ya? Incluso el Qian Li Yan ya no debería ser capaz de ver con claridad.
Deberías dejar de decir tonterías.

Shen Yi dijo enojado, –Si crees que mi vista es mala, entonces observa por ti
mismo. Continúas ordenándome una y otra vez, las demás personas asumirán que
hay algo sospechoso entre Su Alteza y yo.

Gu Yun tenía preparado un puñado de excusas: –Intenta darte la vuelta


mientras estás envuelto en acero, tantas tonterías.

Shen Yi se burló, sin molestarse en delatarlo.

–¿Ya estaré en ese punto? –Gu Yun hizo una pausa, luego respondió su propia
pregunta: –No uses tu miserable corazón de vieja criada para medir este vasto
corazón de General mío, que puede contener miles de naves.

Había un dicho: “toma cien días para que los huesos se unan y los tendones se
curen”. Gu Yun fue desenterrado de entre una pila de cuerpos muertos, arrancado
de la muerte, vivo de nuevo sin haber muerto[1]. Contando este tiempo, no había
transcurrido más de medio mes. Sin mencionar a un individuo, incluso si una
armadura de acero sufría un daño severo, no sería fácil arreglar esto rápidamente.
Cuando Gu Yun solicitó ir hacia el noroeste, Yan Wang se había puesto furioso y casi
discutió con él en frente de los ministros.

Incluso Li Feng, el tonto Emperador, quien “no alimentó al ganado, sino que sólo
lo dejó trabajar”, se sintió de alguna forma preocupado.

Pero en este momento, debería haber alguien para reorganizar al Campamento


del Hierro Negro.

Los occidentales no fueron capaces de rodear la capital. Estando medio muertos,


ocuparon el sur de Changjiang. No les debió haber quedado energía restante para
hacerse cargo de sus pobres aliados. El lado del noroeste tenía ahora a las tropas
aliadas de las regiones occidentales y las dieciocho tribus norteñas de Man. No
podían ser considerados como un bloque monolítico. Si podían invertir la situación
de la guerra en el noroeste y resolver el problema más apremiante en el presente
de ziliujin, entonces combatir a los occidentales de vuelta a su hogar era sólo una
cuestión de tiempo.

Gu Yun tenía que ir en persona. Un millar de tropas era fácil de obtener, un


General era difícil de conseguir.

Al final, Chen Qing Xu vino a resolver este dilema. Ella presentó una idea
fascinante: el emplear una placa de acero especial producida a máxima velocidad
por el Instituto Ling Shu. Podía sujetarse fuertemente al cuerpo para asegurar los
huesos de Gu Yun que no habían sanado. De esta forma, era como hubiera hecho
un juego de huesos de acero artificiales y un armazón para él.

A pesar de que traerla puesta no se sentía del todo bien, garantizaba que él
continuara luciendo como si aún se pudiera mover naturalmente.

Shen Yi suspiró: –Te lo digo, Mariscal, apresúrate y húndete de vuelta en tu


vasto corazón. ¿Qué vas a hacer?

Gu Yun se concentró en flotar en el bote de su corazón, actuando sordo y ciego.

Shen Yi vio que el hombre estaba usando este truco de nuevo. De inmediato
respiró hondo y elevó su voz. Gritó: –Te lo digo Mariscal, Yan… ¡Hey!

Gu Yun volteó su mano y le lanzó latigazo. Shen Yi puso el Cortavientos


peligrosamente frente a su pecho. Sus ojos se abrieron mucho, palmeando
continuamente su pecho. –¡Qué peligroso! Casi arruinando mi rostro… hey,
Mariscal, ¿ya te has enfurecido de vergüenza después de unas cuantas palabras
serias? A pesar de que el Maestro Liao Chi es un espía de Dong Ying, pero su
flatulencia de sándalo no es completamente irrazonable. Creo que tu destino es
realmente robusto[2], la Estrella del Fénix Rojo[3] no puede volar incluso con alas.
Pero ahora que finalmente ha sido capaz de despegar por una vez, sin embargo,
todo lo que topaste son flores de durazno podridas.
Gu Yun: –…

Shen Yi apretó sus labios, sintiendo que el cuello Gu Yun debería realmente ser
difícil de girar, de otra forma ya se habría apresurado a darle una paliza.

Gu Yun tomó de vuelta su látigo, permaneció en silencio por un momento y


luego sacudió su cabeza. –El país se encuentra casi al borde de la muerte. ¿Qué
más podemos hacer? El ser capaz de vivir otro día es suficientemente bueno, quizás
este cuerpo algún día estará envuelto en piel de caballo. ¿Cuál sería el punto de
pensarlo tanto?

Shen Yi frunció el ceño con sus palabras. Entendía muy bien a Gu Yun. Si Gu
Yun realmente no tuviera nada de sentimientos, lo hubiera dicho directamente.
Nunca hubiera existido ninguna ambigüedad. En el presente, escuchándolo, quizás
no sin incertidumbre, era mejor decir que su corazón ya se había inclinado hacia un
lado. Era sólo a causa de unas cuantas preocupaciones que él temporalmente no lo
había expresado abiertamente.

Shen Yi: –Espera, Zi Xi, no harías…

Gu Yun: –Ya no estamos hablando más de este tema.

Shen Yi: –¡Ese es tu hijo!

Gu Yun: –¿Todavía necesito escuchar estas tonterías de tu parte?

La expresión de Shen Yi era de terror, Gu Yun miró hacia otro lado con
impaciencia.

Sin ver a esta vieja criada, lo había extrañado mucho, pero tan pronto como él
estuvo aquí, sintió que el hombre era demasiado fastidioso. Gu Yun simplemente
hizo caminar a su caballo y aceleró, alejándose del lado de Shen Yi. Tomó una
flauta de jade en sus brazos y comenzó a tocar una melodía ahogada.

Ningún instrumento musical podía producir un sonido decente en las manos de


Gu Yun. En ese momento, él estaba fijado entre placas de acero, no había aire
suficiente. Su voz era un poco temblorosa. Dejó correr los dedos sobre los agujeros
en la flauta como un caballo salvaje, la melodía estaba por doquier, debió haber
sonado interesante.

Pero en esta ocasión, el sonido de la flauta fue llevado por el viento, envuelto en
el suspiro de aquel partiendo hacia el oeste del Paso Yang[4], torciéndose
inesperadamente en una sensación inexplicable de desolación. Nadie fue capaz de
reír.

La espalda y la cintura de Gu Yun estaban fijadas rectas por la placa de acero de


la señorita Chen: como una viga que nunca colapsará; con dos Cortavientos
dañados a su espalda… ninguno de ellos le pertenecía.
Chen Qing Xu, quien estaba acompañando al ejército, escuchó el eco de la flauta
cerca y lejos desde atrás. Ella susurró su sentimiento, –Por favor, nunca hables de
liderar a tu ejército para convertirte en un gran noble[5]…

–Por favor, nunca hables de liderar a tu ejército para convertirte en un gran


noble, –Gu Yun pasó volando junto a ella, sus siguientes palabras yéndose
completamente fuera de la tangente. –puedes decir que mi corazón es claro como el
cristal y mantiene la pureza del jade[6], jajá jajá.

Chen Qing Xu: –…

Siendo interrumpida, ¡por un momento no pudo recordar el segundo verso!

Gu Yun marchó como el viento. Con la médica experta, la señorita Chen,


acompañándolos, no había preocupación acerca de que se le cayera la placa de
acero. Recién habiendo dejado atrás el territorio de Zhili, ya habían sido atacados
por dos olas de grupos insurgentes. Ninguna fue a gran escala, dispersándose de
inmediato, huyendo tan pronto hicieron contacto como varios perros de sondeo
salvajes.

–Justo después de dejar la ciudad capital, ya estamos siendo seguidos. –le dijo
Shen Yi a Gu Yun. –Ya he lidiado con ellos antes, son astutos y están familiarizados
con el territorio. Huirán en el momento en el que se den cuenta de que no pueden
ganar, y luego rápidamente se prenderán de nuevo a su oponente. Era muy
molesto. Escuché acerca de las noticias del asedio en la capital cuando llegué aquí.
Con tal apuro, estaba enfurecido por su aferración.

Gu Yun respondió con un “ah” y le tendió a Shen Yi su Qian Li Yan. –Me temo
que su estratega amateur ha estudiado por unos días.

Shen Yi: –¿Qué?

Gu Yun: –He escuchado que cuando finges una retirada, es necesario estar en
desorden, cortando tus propias banderas para engañar al oponente y que te
persiga. Desafortunadamente, esos soldados han fallado en capturar el espíritu. La
asta de la bandera fue cortada por ellos mismos. Lo acabo de ver.

Shen Yi: –…

Gu Yun frunció el ceño y dijo: –¿Por qué se están rebelando esas personas? ¿Lo
sabes? ¿No pueden soportar vivir más tiempo?

–No del todo, –dijo Shen Yi con un tono burlón, –piensas demasiado bien de
esos vagabundos. Incluso si no hay trabajo, la mayoría de la gente buena abriría un
pequeño negocio o aprendería un oficio, no está en el punto en el que no sean
capaces de sobrevivir. Esos vagos, desde los Planos Centrales hasta Sichuan, sólo
son matones holgazanes, quienes fueron agrupados por alguien con malas
intenciones. Además de hostigar al General Cai, usualmente están envueltos con
asuntos de robo. Correrán tan pronto como el ejército los persiga, y regresará
después de que las cosas se calmen un poco.

“–He escuchado que además del robo también tienen una regla. Si un hombre
adulto de una familia se les une a la rebelión, la familia ya no será atacada por
ladrones. Sus esposas, hijas y hermanas también pueden ser protegidas. No hay
que preocuparse sobre ser asaltados a cada momento.

–… –Gu Yun dijo: –Más despacio, esto suena familiar, ¿no es esto lo mismo que
el sistema de esclavitud de la Gran Liang? Los hogares militares no tienen que
pagar impuestos.

Shen Yi no podía soportarlo: –Mariscal, ¿de qué lado estas?

–Está bien, está bien, no te enojes. –dijo Gu Yun. –De esta forma, ¿no hay más
y más bandidos? No solo es libre de impuestos, sino que hay un grupo de personas
siguiéndolos, también es posible evadir los conflictos, ¿quién es el líder?

–Dijeron que es un viejo bandido que luce muy terrorífico. Ha estado trabajando
en esta clase de asuntos durante muchos años. Su cuerpo está cubierto de
cicatrices, incluso su rostro fue quemado en el pasado, se llama a sí mismo “Huo
Long”. –Shen Yi suspiró y dijo: –¿Qué crees que debamos hacer? ¿Deberíamos
viajar rápidamente durante dos días para rodear a la turba e ir directamente a la
estación refuerzos del noroeste del General Cai?

Gu Yun caminó por un momento con sus manos por detrás de la espalda. –Hay
ambos, problemas internos y externos, vamos a resolver todo lo que podamos. Hay
tigres y lobos al frente, no puede haber ninguna preocupación detrás. Piensa en un
reporte y envíaselo al Gran Consejo. Di que tendremos que quedarnos aquí por tres
o cinco días.

Después de que el sitio de la capital se hubiera levantado, Li Feng abolió de


inmediato los dos ministros de izquierda y derecha sentándose ociosamente y
comiendo salario. Entonces, con el fin de hacer más fácil la administración, imitó el
sistema oficial de la dinastía anterior, estableciendo el Gran Consejo[7], liderando a
los seis ministerios e iniciando a un número de ministros académicos quienes ahora
podían mostrar sus verdaderas habilidades en tiempos difíciles.

En el Gran Consejo, las luces siempre estaban encendidas incluso muy entrada
la noche. Cuando Jiang Chong empujó la puerta para entrar, ya era el tercer
periodo de la guardia nocturna[8]. Las lámparas de vapor estaban tan brillantes
como el día, pero Yan Wang había caído dormido sobre la mesa con el pincel aun en
su mano.

Jiang Chong no quiso alarmarlo. Tomó personalmente la pila de reportes que


sostenía un sirviente, luego despidió a todos los subordinados y caminó suavemente
al interior. Pero después de todo, él era un oficial civil, no estaba bien versado en
ocultar los sonidos de su movimiento.

Chang Geng se despertó sobresaltado a causa de él. En el momento en que sus


ojos se abrieron, marcas rojas destellaron a través de los normalmente exquisitos
ojos de Yan Wang, como una luz feroz repleta de instinto asesino, surgiendo
repentinamente contra la persona frente a él.

Jiang Chong aun no era capaz de reaccionar, pero de inmediato había rompido
en un sudor frio, como un conejo atrapado por el instinto asesino de una bestia.
Retrocedió un paso involuntariamente. La larga manga arrastró hacia abajo el
portapinceles de Chang Geng y éste cayó inmediatamente.

Solo entonces se despejó Chang Geng, y en un instante, su aura asesina fue


devuelta tan rápidamente como una nube dispersa. Se incorporó y dijo: –No hay
problema, yo lo limpiaré.

Jiang Chong lo miró con horror y se preguntó si recién se había confundido, si


sus ojos lo habían engañado debido al agotamiento. Preguntó cuidadosamente, –
¿Padece su Alteza de parálisis de sueño?

–No es nada. –dijo casualmente Chang Geng, –Mi pecho estaba presionado… ¿lo
asustó mi desagradable expresión? Normalmente soy un poco impulsivo cuando
despierto. Justo ahora, me quedé dormido por un rato, casi no sabía dónde estaba.

Al haber dicho esto, Jiang Chong no pudo hacer más preguntas. Sintió que lo
“impulsivo” de Su Alteza después de ser despertado era un tanto muy extremo.

Chang Geng organizó el portapinceles que había volcado y preguntó, –¿Por qué?
¿Tiene algún asunto el Hermano Han Shi?

Jiang Chong volvió en sí y se sentó en el lado opuesto a él. –Debido a lo que dijo
Su Alteza ayer en la reunión de la corte, sobre expedir los “billetes Feng Huo” a las
personas, hubo una conmoción en la corte. La corte pidiendo dinero prestado a los
ciudadanos, esto es algo nunca antes visto. ¿No sería lo mismo que declarar al
mundo que nuestro tesoro está vacío? ¿Dónde quedará la dignidad de la corte?

Chang Geng parecía no haber despertado por completo, sentándose en una silla
y apretándose la frente incesantemente. Al escuchar esto, rio y dijo: –Perder la
mitad de la nación, ¿sería esto dignidad?

Jiang Chong: –Los demás se han cuestionado qué pasaría si la corte no es capaz
de pagarle de vuelta a la gente cuando llegue el momento, también Su Alteza está
al tanto de estado del tesoro.

–Separaremos los periodos para el reembolso, entonces expediremos la segunda


y la tercera tanda. Por ahora, podemos pedirles prestado, seremos capaces de
encontrar una forma de darle un giro al final. –dijo Chang Geng. –El primer grupo
de gente que compre los billetes Feng Huo puede tener algunos beneficios
apropiados, tales como títulos falsos y vacantes en la corte, permisos especiales…
todo es posible. Idealmente, si esto continua, las personas pueden emplear los
billetes Feng Huo como moneda.

–Si ese fuera el caso, –Jiang Chong vaciló. –¿no volarían esos billetes por todo
el cielo? Están destinados a ser inútiles.

Chang Geng: –Después de que la corte recupere su fuerza, podemos comprarlos


de regreso. Ya sea pagando de vuelta el dinero o reteniendo los billetes, o ya sea
estableciendo sistemas especiales o promulgando leyes, todos esos son asuntos del
futuro.

Jiang Chong asintió, luego dijo de nuevo: –Los están preguntando, ¿y si en el


futuro alguien crea billetes falsos y viene a la corte con los billetes falsos a pedir
dinero?

Chang Geng fue enfurecido por esta observación al punto de dejar salir una risa:
–Dígales que lleven este asunto al Instituto Ling Shu, ¿deberían esta clase de
detalles ser traídos ante el Gran Consejo? ¿Deberíamos discutir mañana sobre la
adecuada reglamentación para usar el baño?

Jiang Chong rio amargamente: –Esa es la verdad, pero Su Alteza también sabe
cómo son esos censores imperiales… no hay nada que sepan hacer excepto por
pelear. Escuché que ahora se encuentran escribiendo sus reportes durante toda la
noche para revelar sus errores.

Chang Geng suspiró, –Hablando de miles de ideas, esto es solo una solución
para resolver esta urgencia en tiempos de guerra. De otra forma, ¿qué más
podemos hacer? ¿Deberíamos comenzar a imponer fuertes impuestos a los
refugiados de la ciudad o deberíamos desmantelar el palacio del Emperador en
partes y venderlas por dinero? Si hay preguntas, siéntanse libres de traerlas a la
sesión de la corte. Si puedo, las responderé en el momento. Si algo aun no queda
claro, regresaré a pensarlo cuidadosamente y más tarde proveeré una respuesta,
esas personas…

Este era el estado actual de la corte, donde solo un pequeño grupo de gente era
responsable de encargarse de los asuntos, mientras que la mayoría de los demás
eran responsables de causar problemas y poner obstáculos. Si algo tenía éxito, ellos
se alabarían a sí mismos por su propia y detenida calculación. Si algo fuera a fallar,
dirían: “¿por qué no me escucharon en ese momento?”

Por no mencionar que también había personas causando problemas quienes


albergaban sus propios ideales y que tenían poderosas relaciones, convirtiéndose en
un obstáculo y queriendo hacer que algo se vuelva más difícil que volar hacia el
cielo… no era de extrañar que, aunque todos conocían en principio de “escuchar a
todos los lados con el fin de formar una idea completa”, pero la practica más común
en la historia era que siempre sería el Emperador dictatorial y los más poderosos
ministros quienes dirigían las cortes imperiales.

–Esto no iba dirigido a usted, Hermano Han Shi, no se lo tome a pecho. –Chang
Geng agitó su mano. –He estado discutiendo demasiado últimamente, puedo ser un
poco impetuoso.

–Hablando del Instituto Ling Shu, el Maestro Han mandó ayer dos solicitudes
más. Este humilde oficial ha tomado la iniciativa de retenerlas primero. Su Alteza,
por favor deles un vistazo para ver si pueden ser enviadas.

Chang Geng se sirvió una taza de té de hierbas que ya se había enfriado durante
la noche: –Ah, ¿qué es lo que dice?

–Una es para que el Emperador revoque el decreto y levante la prohibición para


los mecánicos de la gente común. La otra es para que el Emperador retire la
prohibición para el comercio de ziliujin entre la gente. Ha dicho que los
comerciantes adinerados tienen su propia forma. La crisis nacional está a la mano.
Es mejor hacer completo uso de esas personas, de manera que el almacén de
ziliujin de la Gran Liang pueda muchas fuentes.

Chang Geng hizo una pausa, luego sacudió su cabeza: –El Maestro Feng Han…
tch, este Maestro Feng Han.

El anciano dio paso adelante en la batalla cuando la capital fue asediada, su


valiente espíritu había dejado una fuerte impresión en Li Feng. A pesar de que su
temperamento era molesto, siendo al mismo tiempo un terco y cabeza dura, pero
su lealtad era incuestionable. Por lo que, recientemente, cualquier tontería de la que
pudiera hablar, Li Feng las toleraría todas.

–Todos pueden ver sobre la solicitud para revocar la prohibición de los


mecánicos. Si no hay un mayor problema, mándela. –dijo Chang Geng. –Olvídelo
con respecto al asunto del ziliujin. ¿Es tan cómodo desarraigar las escamas del
dragón del Emperador? Sea flexible, ayude al Maestro Feng Han a resumir el punto
principal y luego siga adelante con la solicitud. Regrésele la versión original.

Jiang Chong respondió con reluctancia y estaba a punto de ponerse de pie para
retirarse, entonces pareció haber recordado algo: se dio la vuelta y dijo, –Por cierto,
también está el Marqués del Orden…

Chang Geng levantó la vista repentinamente.

Li Feng había regresado el Emblema del Tigre Negro a Gu Yun y le dio el poder
para desplegar fuerzas y el suministro de guerra en todas direcciones. Era
razonable que no tuviera que reportar todos los eventos mayores y menores a lo
largo del camino en detalle. Sin embargo, Gu Yun no aceptó este trato especial,
sino que en lugar de esto hizo reportes regularmente: a dónde iba, cuál era la
situación, qué planeaba hacer y por qué razón, era enlistado a detalle.

Jiang Chong: –El Marqués del Orden acaba de llegar a la zona de los Planos
Centrales, no hay nada demasiado serio. Solo dijo que se encontró con un grupo de
bandidos e insurgentes, y que planeaba hacerse cargo de ellos adecuadamente
antes de partir. No le tomará más de tres o cinco días.

Chang Geng hizo un sonido de “mn” en respuesta: –Déjemelo aquí para darle un
vistazo.

Jiang Chong no pudo evitar elogiarlo: –Todos los asuntos desde los mayores
hasta los triviales caen frente a Su Alteza. Cuando se trata de otras personas, solo
escuchará el resumen. Solo los reportes del Mariscal son minuciosamente revisados
de principio al fin. Los sentimientos entre Su Alteza y el Mariscal en verdad son
profundos.

Después de terminar sus palabras, estaba a punto de despedirse y partir, pero


tan pronto como alcanzó la puerta, Chang Geng lo llamó repentinamente: –
Hermano Han Shi.

Jiang Chong se dio la vuelta: –¿Tiene Su Alteza alguna otra instrucción?

Chang Geng puso su mano sobre el reporte de Gu Yun, acariciándolo


gentilmente de manera inconsciente. Se quedó en silencio por un momento, luego
dijo sin titubear: –Lamento molestarlo, pero ayúdeme a reunir las objeciones de los
oficiales de la corte sobre los billetes Feng Huo: quiénes, cuándo y qué dijeron.
Revisaré el plan según corresponda.

Jiang Chong estaba impactado ¿sería necesario escuchar acerca de “quién” y


“cuándo” para revisar el plan? No pudo evitar sino mirar a Yan Wang a través de la
lámpara de vapor brillando durante toda la noche. Su rostro claramente pertenecía
a un hombre joven, pero sus ojos no daban la más ligera pinta de ser un novato. A
primera vista, él pensaría que era un hombre elegante de la nobleza. A segunda
vista, descubrió que sus ojos no eran para nada así de pacíficos, sino que en lugar
de eso filtraban una pizca de frialdad.

Escuchó que el Cuarto Príncipe fue encomendado a Gu Yun por el anterior


Emperador antes de su fallecimiento. Había crecido en la mansión del Marqués.
Jiang Chong pronto se dio cuenta de que Su Alteza y el Marqués no eran para nada
similares.

Jiang Chong: –… sí.

Chang Geng asintió ligeramente. Ambos eran hombres inteligentes, no había


necesidad de más explicaciones.
Cuando Jiang Chong se fue con su corazón lleno de dudas y preocupaciones,
Chang Geng finalmente dejó salir su aliento suavemente. Su sueño normalmente no
era bueno. Finalmente había sido capaz de conseguir un poco de una incómoda
siesta, pero después de ser interrumpido de esta manera, quizás no sería capaz de
dormir más esta noche. Se incorporó para cambiar el incienso en el interior por el
tranquilizante de la señorita Chen.

Chang Geng permaneció de pie en silencio por un momento en frente del


tranquilizante emitiéndose sobre su rostro. La pesadilla cuyo contenido no podía
recordar provocó que su pecho le doliera como si estuviera siendo pinchado por
agujas. En frente de un extraño, lo había soportado forzosamente y no permitió que
se mostrara. Este sentimiento era muy similar a numerosos raros ataques del
Hueso de la Impureza.

Debido a las heridas de Gu Yun, la señorita Chen había acompañado al ejército.


Antes de que ella se fuera, lo había llamado aparte, diciéndole que incrementara la
cantidad de tranquilizante y que tuviera descansos tan pacíficos como pudiera,
cuando fuera que tuviera oportunidad.

Inmensa alegría y grandes tragedias recientemente habían limpiado sus años


acumular de bases pacíficas, seria tremendamente más difícil suprimirlo en el
futuro. El Hueso de la Impureza prohíbe los pensamientos profundos: entre más
pensara uno, más se drenaría su espíritu.

Pero, ¿qué más podía hacer? ¿lo arrojaría todo lejos y observaría a Gu Yun
estando atrapado en esta nación arruinada?
69. Identidad

Cheng Qing Xu permaneció en silencio por un largo tiempo. Ella dio dos pasos con
inquietud en su lugar. Luego, suspiró profundamente: - Mariscal… ¿Ha escuchado
alguna vez del Hueso de la Impureza?

Los bandidos y las turbas en el área de los Planos Centrales le habían provocado
mucho estrés a Cai Fen. Después de todo, el General Cai ya es de edad
avanzada. A pesar de que el ejército en los Planos Centrales lucía poderoso y
magnífico, de hecho, también era llamado el “ejército de los retirados” por los
demás. Estaba ubicado en una zona donde ni las villas ni las tiendas podían ser
vistas, se encontraba firmemente en el medio. Además de los disturbios
ocasionales, básicamente era empleado para distribuir refuerzos a la frontera.

En esta ocasión, la mayoría de las tropas de Cai Feng estaban divididas entre el
norte y el oeste. No tenía Armaduras Águilas en sus manos. Combinado con su
naturaleza precavida, él no se atrevería a tomar ningún riesgo, siendo hostigado por
la turba.

Gu Yun pasó de tres a cinco días figurándose el origen y desarrollo de esas


revueltas, familiarizándose personalmente con el terreno en el mapa, después
mandó a alguien a contactar al General Cai para prepararse y rodearlos desde
ambos lados.

Los bandidos rebeldes no conocían al líder de estas tropas de la capital, pero


después de varias exploraciones, encontraron que el grupo era incluso más
adinerado que el de Cai Fen. Tenían armas y Armaduras Pesadas, pero nunca las
dispararon. Solo mandaban la Caballería Ligera y, en cada ocasión, solo los
perseguirían por dos o tres kilómetros y luego retrocedían, confirmando que este
ejército solo tenía apariencia, pero no sustancia. Mientras ellos estaban planeando
rodearlos, Cai Fen hizo un movimiento repentinamente, cambiando por completo
anterior su estilo de combate, pero sin perseguirlos, derramando hacia afuera las
tropas restantes de la Guarnición de los Planos Centrales para hacer una redada y
rodear a la turba rebelde.

De hecho, no había muchas fuerzas en la Guarnición de los Planos Centrales. Si


los dos lados se enfrentaban, no había certeza sobre quién emergería victorioso,
pero los bandidos estaban acostumbrados al relajado estilo de pelea de “tú entras,
yo retrocedo”. Asumiendo que eran lochas [1] escurridizas, no tenían el corazón
para usar todos los recursos que habían acumulado para entablar una batalla
descuidadamente, he ahí por qué reutilizaban el viejo truco de retroceder mientras
combatían, ocultándose de Cai Fen. En su camino de retirada, fueron a dar con Gu
Yun, quien llevaba un largo tiempo esperándolos.

Gu Yun ordenó a las Armaduras Pesadas cargadas con lanzas que apuntaran sus
cañones directamente a los bandidos. El líder de los bandidos vio que el “ejército de
jóvenes maestros” venía a asustarlos de nuevo, y de inmediato ordenó a sus
hombres correr hacia la formación de Armaduras Pesadas.

La línea defensiva de Armaduras Pesadas se rompió en un instante, la Caballería


Ligera “luchó” por resistir. Los bandidos descubrieron que no había nada dentro de
la boca de los cañones, que esos eran técnicamente papeles. Bajo una gran dicha,
se volvieron mucho más osados, lanzándose directamente hacia adelante.

Hasta que todos los bandidos estuvieron atrapados dentro, la Artillería Pesada
de “papel” sonó repentinamente. Los bandidos fueron atrapados con la guardia
baja, hombres y caballos cayeron. Antes de que pudieran retroceder, fueron
rodeados por la Caballería Ligera y el Ejército de Cai, que siempre los había estado
evadiendo durante todo ese tiempo, viniendo desde ambos lados, envolviéndolos
como si fueran dumplings fritos[2].

La formación de los bandidos se dispersó, el legendario líder, Huo Long, fue


capturado con vida. A Gu Yun le dolieron los ojos por la fea y tumultuosa apariencia
del bandido. Intentó arrojar el hombre directamente a Shen Yi para que jugara con
él. –Pregúntale dónde están sus cómplices, quién le ha dado instrucciones, dónde se
encuentra su vieja madriguera, y si hay algo que nosotros podamos robarles…

Shen Yi se atragantó y tosió ferozmente: –¡Mariscal, la pobreza te ha vuelto


loco!

Gu Yun agitó su mano: –Golpéalo si no habla… usa tortura para extraer la


información, iré a ponerme al corriente con el Viejo Cai.

Estaba a punto de irse cuando vio a un guardia sosteniendo una espada corta
con una forma peculiar. Era un poco más larga que una daga, la punta estaba
ligeramente torcida hacia dentro, creando una hermosa curva. Era muy diferente a
la espada corta de los Planos Centrales. Gu Yun sintió que le resultaba familiar.
Alargó la mano para recibirla.

– Mariscal, esto fue encontrado en el cuerpo del líder de los bandidos.

Gu Yun tomó la espada corta y tocó la hoja con sus dedos. Entrecerró los ojos y
murmuró: –¿Es esto es de los bárbaros?

–Esa es la espada corta de las Dieciocho Tribus. –Chen Qing Xu se acercó y dijo:
–Marqués, ¿se han aflojado sus placas de acero?

–No, lamento molestarla señorita Chen, haciéndola correr junto con nosotros en
medio de la noche. –Gu Yun sacudió su cabeza y sostuvo la empuñadura de la
espada por un momento. –Tch, con una empuñadura así de corta, ¿no estorbará?

–No es que sea corta, es que ésta es una espada para mujeres. –Chen Qing Xu
tomó la espada curva y la sopesó con su mano. –Las Dieciocho Tribus de Man cenan
del viento y beben del rocío, combatiendo por comida contra las bestias de los
pastizales, por lo que a menudo tiene esta clase de hendidura en el pomo. En caso
de enfrentase con una bestia poderosa, puede evitar que la espada se caiga durante
la batalla. El material de acero de esta espada corta es de alta calidad, el
propietario original debió ser alguien de alto rango, y la empuñadura en su mayor
parte está hecha a la medida, las manos de esa persona debieron ser muy
pequeñas, similares a las mías, debió ser una mujer… Marqués, señor, mire aquí.

Le dio la vuelta a la empuñadura para Gu Yun, había un complejo patrón en el


lado inferior, como un tótem en el que se entrelazaban numerosas enredaderas y
flores, envuelta en el medio había una llama.

Chen Qing Xu dijo, –Vi este patrón de enredaderas y flores en una ruina
abandonada de las Dieciocho Tribus. Escuché a los esclavos de la gente de Han que
fueron capturados decir que era el símbolo de la Diosa de las Dieciocho Tribus.

–Lo sé, –el rostro de Gu Yun de pronto se tornó serio. –también sé a quién
representa el símbolo en el medio.

No había forma de saber cuándo se había acercado Shen Yi. Al darle un vistazo
al patrón, dejó escapar un fuerte suspiro: –¿El corazón de la tierra?

Chen Qing Xu preguntó confundida: –¿quién?

Shen Yi: –Hu Ge Er… Xiu Niang, ella… ¿no ha estado muerta durante años?
¿cómo puede ser…?

Gu Yun le hizo un ademán con la mano, tomó la espada y se volvió hacia el


lugar donde el líder de los bandidos, Huo Long, estaba apresado. Hizo una seña con
sus manos para despachar a todos los guardias.

Estaba sosteniendo la cuchilla, ni alegría ni enojo podían ser detectados en su


rostro. La espada ligeramente curvada ya era muy vieja, pero todavía estaba
afilada, trayendo consigo una sensación de inhumanidad, que cavaría una capa de
carne y sangre tan pronto como fuera enterrada en el cuerpo.

Gu Yun clavó la punta de su cuchillo en la barbilla de Huo Long: –Escuché que


no confesaste dónde se encuentran tu vieja guarida y ejército rebelde, también te
has rehusado a decir quién ha provocado que tomes ventaja de la situación para
hostigar al Ejército de Cai.

Huo Long: –¡Bah, carita blanca!

Gu Yun rio al escuchar esto, disfrutándolo bastante: desde su punto de vista,


reprender a un hombre como “carita blanca” era lo mismo que llamar a una mujer
“espíritu de zorro”; demostraba que la persona siendo maldecida tenía muy buena
apariencia.

–Puedes hablar hasta que te sientas satisfecho. –Gu Yun dijo a Shen Yi: –De
frente a las dificultades nacionales, este hombre ha coludido con un país extranjero,
estando en comunicación con las tribus de Man. Ese montón de bárbaros aún no
han entrado por la puerta, pero tú ya estás aquí, lamiéndoles los pies primero…
interrogarte es solo una pérdida de tiempo, expón esta información para que todos
la vean mañana. Cuando Huo Long escuchó la primera mitad, estaba confundido;
luego se tornó más y más temeroso. Pudo ver que Gu Yun no estaba bromeando.
Con una actitud desdeñosa, se levantó lentamente para irse. Huo Long forcejeó con
fuerza: –¡Vertiendo lodo sobre los demás!¡Perro oficial! Todos mis hermanos saben
que soy un hombre que permanece firme ante los cielos y la tierra. Te atreves a
calumniar mi reputación con tales tonterías…

–¿Vertiendo lodo sobre los demás? –Gu Yun agitó la espada de las Dieciocho
Tribus frente a Huo Long: –Las personas de los Planos Centrales llaman a esta cosa
Acero de Colmillo de Lobo. La punta curvada en luna creciente es un diseño típico
de los bárbaros, ¿no es esto tuyo?

Huo Long estaba aturdido.

–La vaina y las muescas fueron hechas de forma especial. La funda fue hecha de
la mejor piel, el tótem en la empuñadura es tan vivido como si fuera real, esto
debió ser elaborado por un experto famoso. Los bárbaros ordinarios no serían
capaces de poseer esto. Si el propietario original no era rico, entonces debió haber
pertenecido a la nobleza.

Gu Yun levantó ligeramente su mejilla y observó a Huo Long. –Te lo digo, feo,
todos tus hermanos saben que cargas esta cosa sobre tu cuerpo todo el día, pero
nadie sabe su origen, ¿estoy en lo cierto? Tch, un montón de ignorantes patanes de
campo…

–¡Espera! ¡Aguarda… aguarda! –chilló Huo Long: –Eso… eso pertenecía a mi


némesis, no es…

Gu Yun río en voz alta, –Conque es así, suena bastante razonable. He visto a
personas cargar objetos de sus amantes. Pero esta es la primera vez que he visto a
alguien que extraña a su némesis de esta manera. ¿Qué clase de odio puede ser tan
perdurable y melancólico? Ven y ayúdame a comprenderlo.

–Esa mujer acabó con más de cien hermanos de mi campamento con veneno,
los apuñaló uno a uno y finalmente comenzó un incendio, quemando la cima de la
colina hasta dejarla limpia. La totalidad de la montaña, incluso los pájaros fueron
quemados hasta convertirse en cenizas. Fui el único que pudo escapar, dejándome
con todas estas cicatrices.

“–No sabía de dónde demonios venía, ni sabía que era una bárbara. ¡Solo cargo
con esta espada para recordarme a mí mismo la humillación que sufrí en el pasado!
–Huo Long rugió furiosamente: –¡Perro oficial, puedes calumniarme por lo que sea,
pero si te atreves a verter este cubo de mierda sobre mí, incluso si me convierto en
un demonio continuaré mordiéndote hasta la muerte!

Shen Yi dejó salir una risa para nada divertida y dijo: –Tus dientes todavía están
muy afilados, continuas con tus historias inventadas: ¿una mujer bárbara
metiéndose a la guarida de los bandidos sin razón, quemando a todos los bandidos
de la montaña por su cuenta? ¡Qué refrescante! … Mariscal, ¿las compañías de
teatro invitadas a su mansión alguna vez orquestaron una obra de teatro tan
interesante?

Gu Yun suspiró: –Ni siquiera puedo pagar la carne, todos los días sorbiendo
gachas, ¿cuál compañía de teatro…?

Huo Long los miró fijamente: –Mariscal… ¿cuál Mariscal?

Gu Yun hizo girar la cuchilla en su mano a una velocidad vertiginosa,


brindándole una maliciosa sonrisa.

Huo Long llegó a una conclusión al instante, se estremeció: –Tu… tú eres… Gu…
Gu.

–No solo declares que los demás son tus familiares. ¿Quién es tu tía[3]? –lo
interrumpió Shen Yi. –Dinos cómo has coludido con los bárbaros y hostigado a la
gente.

El rostro de Huo Long enrojeció: –¡Dije que era mi enemiga! ¡Maldita sea! ¡Si
alguna palabra es mentira, deja que me parta un rayo!

–Al inicio, esa mujer iba con una pequeña caravana, parecía haber sido
separada de su familia, pagándole a alguien para que le diera un aventón. Nosotros
detuvimos y robamos a la caravana en el camino. Viendo que era bastante
hermosa, también la capturamos y la llevamos con nosotros a la montaña. Llevaba
cargando a un bebé aún en pañales, no parecía tener siquiera el mes completo de
edad y ella misma también estaba embarazada…

En su interior, Shen Yi estaba aterrorizado, pero en el exterior, preguntó tan


calmo como le fue posible: –¿Cuándo ocurrió eso?

Huo Long dijo: –Diecinueve… veinte años atrás.

Bajo la luz tenue, Gu Yun y Shen Yi intercambiaron una mirada. Sonaba similar
a la historia de cuando la diosa bárbara huyó ese año, entonces el bebé debió ser
Chang Geng, pero, ¿quién era el que estaba en el vientre de Xiu Niang?
Shen Yi: –¿Qué pasó después?

Huo Long se inclinó hacia atrás y dijo con voz ronca: –La mayoría de las demás
personas que era capturadas en las montañas hacían una rabieta. Pero ella era
diferente. La apariencia de la mujer era buena, pero su cerebro no parecía estar
funcionando del todo bien. No respondía cuando las personas le hablaban, no
lloraba cuando era golpeada, no se resistía a lo que fuera que se le ordenara hacer.
Con solo unos pocos meses, dio a luz prematuramente a un bebé.

La mano de Gu Yun que sostenía la espada apretó su agarre ligeramente… de


alguna forma, cuando escuchó esto, sintió repentinamente una especie de terror. La
intuición que nunca había estado errada durante tantos años parecía estar agitando
la cuerda en su corazón.

–Todos dijeron que una mujer que acababa de dar a luz no está limpia. Durante
un periodo, nadie la tocaría ni se preocuparía por ella, pero temiendo que fuera a
huir, encadenamos sus pies en la habitación, dándole algo de comida cada día, pero
aun así ella no murió…

“–Después de un tiempo, uno de mis hermanos menores, con su cerebro lleno


de agua, extrañando la belleza de esa mujer, se escabulló para ir a verla. Cuando
volvió, me dijo con horror que solo quedaba un bebé a su lado, el otro había
desaparecido.

Shen Yi casi olvidó que estaba en un interrogatorio, dijo bruscamente: –¿Cuál


faltaba?

–¿Quién demonios lo sabe? Eran bebés medio muertos, puros huesos, tan solo
tan grandes como un ratón. –como era de esperarse, Huo Long se puso en alerta de
inmediato. –¿Por qué estás preguntando sobre esto?

Shen Yi hizo una pausa, azotando con fuerza a un costado con el látigo en su
mano, dijo fríamente: –Si no puedes responder a cualquier pregunta, entonces,
¿cuál sería el maldito punto de hablar sobre ello? No hay nada extraño con respecto
a un pequeño mocoso de Man desaparecido, te estoy diciendo que confieses todo
desde el principio hasta el final. ¿Qué estás esperando? Andándote por las ramas de
esta forma.

Huo Long no estaba enfadado, sino que, en lugar de eso, su expresión se tornó
tensa: –… No, no es de sorprender que el niño muriera, las vidas de esos mocosos
son baratas, si viven o mueren no es mucho. Pero curiosamente, mi hermano dijo
que no vio dónde estaba el cadáver. La mujer estaba encerrada en la habitación,
básicamente no podía salir. No pudo haberlo enterrado en el suelo, pero no lo había
arrojado fuera ni lo había conservado en la habitación, el niño solo… se desvaneció
en el aire.

“–En ese entonces, unos cuantos hermanos que hacían guardia dijeron que
vieron la luz de una hoguera en la habitación de la mujer en medio de la noche. Al
principio, asumieron que estaba cocinando comida en secreto, pero más tarde,
dijeron que había muchos cuervos dando vueltas en círculos sobre su cuarto
durante ese tiempo…

Shen Yi sintió que se le ponía la carne de gallina, miró inconscientemente a Gu


Yun.

La esquina quemada de los ojos de Huo Long se contrajo un par de veces: –En
una ocasión, este asunto provocó que todos en el campamento se sintieran
intranquilos. Algunos dijeron que esta infeliz era anormal, demoniaca y malvada,
habían querido simplemente deshacerse de ella. También hubo algunos pervertidos
que estaban reluctantes a hacerlo, ambos lados peleando sin sentido durante
mucho tiempo sin resultados. En ese momento, mi hermano mayor vio que ella era
obediente, buena para trabajar y también enérgica en la cama, decidió mantenerla,
incluso criando al mocoso medio muerto de ella durante un par de años…

“–Esa mujer, es verdaderamente un monstruo… – Huo Long dejó salir un


respiro: –En verdad, si no había hombres yendo a buscarla durante la noche, ella
usaría muchos métodos diferentes para atormentar al niño. Sus gritos y sollozos
podían ser escuchados incluso desde la montaña de al lado. Muchas veces, los
hermanos en el campamento no pudieron tolerar verlo más, diciéndole que se
contuviera. En la superficie, ella obedecía, después regresaba su habitación y
continuaba.

Gu Yun se levantó abruptamente.

El corazón de Shen Yi también estaba sorprendido. Gu Yun colocó


reluctantemente la mano que sostenía la espada detrás de su espalda, sus verdes
venas botándose.

Afortunadamente, Huo Long no lo notó, como si estuviera inmerso en un


recuerdo del pasado, murmuró: –Hay un viejo dicho que dice, “el tigre, a pesar de
ser cruel, no devora a sus propias crías”. Aunque algunos de nosotros somos
despiadados y malvados, no estamos asustados de recibir un justo castigo, pero
nunca antes habíamos visto a una mujer tan cruel.

“–Sin embargo, no había forma de saber qué clase hechizo de lavado de cerebro
había lanzado sobre mi hermano mayor. Él insistía en que esta clase de mala mujer
era adecuada para permanecer en la montaña, que debería ser una de nosotros.
Parecía haber perdido su mente a causa de su belleza, ¡incluso terminó
entregándole su propia vida!

La voz de Gu Yun estaba teñida con un poco de resequedad que era difícil de
detectar: –¿Cómo?

–Envenenado. Todas las mujeres bárbaras son venenosas. Ella permaneció en


nuestro campamento, soportándolo durante tantos años, sin mostrar ningún indicio,
gradualmente los hermanos bajaron la guardia y cayeron fácilmente en su trampa.
Mató a todos en el campamento, incluso las mujeres, esclavos y rehenes capturados
en las montañas como ella, nadie fue perdonado. Entonces, finalmente comenzó un
incendio y quemó toda la montaña hasta el suelo. –El dolor destelló en el rostro de
Huo Long por un momento, maldijo en voz alta, dejando escapar una larga cadena
de palabrotas.

Esta vez, ya nadie tuvo cabeza para interrumpirlo. La expresión de Gu Yun era
increíblemente fea, luciendo como si ya no pudiera contenerse más.

–Mi estómago se sentía mal ese día, no me atreví a beber mucho vino ni agua,
apenas y pude tener fuerzas suficientes para salir del mar de fuego y recuperar mi
vida. La espada… La espada fue extraída del pecho de mi hermano mayor. ¡Si
vuelvo a ver a esa mujer de nuevo, la cortaré en un millón de pedazos!

Gu Yun murmuró: –Ella llevó consigo a un niño pequeño para matar y quemar
toda la montaña.

–Puso a la criatura en una canasta, –dijo Huo Long. –cargándolo sobre su


espalda, el crio siempre lucía más muerto que vivo. Yaciendo en la canasta de
bambú, solo observaba: contemplando a los cadáveres por todas partes sin ni
siquiera llorar. Después de tantos años, si no murió en las manos de esa
desgraciada, definitivamente él mismo debería ser un monstruo.

Gu Yun se dio la vuelta sin decir una palabra.

Shen Yi se apresuró tras de él: –¡Mariscal, Mariscal!

–Este hombre no puede vivir, –dijo Gu Yun rápidamente en voz baja. –el Viejo
Cai todavía está aquí, mientras él aún no se haya dado cuenta, haz que este
adefesio sea silenciado para siempre, recuerda manejarlo limpiamente.

Mientras decía esto, de pronto Gu Yun pareció recordar algo, sus pasos se
detuvieron, su expresión repleta de neblina: –No, olvidé que todavía queda Jia Lai
Ying Huo. Ese año en el pueblo Yanhui, él y Xiu Niang habían estado en contacto.
Ese bárbaro debe saber algo.

Shen Yi estaba asustado: –Mariscal…

–Él nunca me lo dijo… –los hombros de Gu Yun colapsaron de repente, pero la


placa de acero en su cuerpo prevenía que su espalda se inclinara, su postura era
indescriptiblemente rígida.

–Nunca me lo ha dicho, ni siquiera ha mencionado una sola palabra… Sé que la


cabeza de esa mujer bárbara estaba llena de pensamientos acerca de vengar a su
país, no debió haber sido muy amable con él, pero todavía había un lazo de
sangre…

Shen Yi dijo apresuradamente: –No sabes lo que esa mujer loca, Hu Ge Er, hizo.
Veinte años atrás, todavía eras un niño con una nariz llena de mocos. Está bien, Zi
Xi, ¡este asunto no tiene nada que ver contigo!

–Esa vez cuando lo recogimos en la nevada, no era porque él fuera un niño


joven e insensato escabulléndose afuera para jugar. –susurró Gu Yun. –Claramente
ya no podía soportar más la tortura, ese es por qué…

Y ellos habían sido tan “amables” para llevarlo de vuelta.

Shen Yi no fue capaz de responder.

Durante un largo tiempo, Shen Yi murmuró: –Y si… estoy haciendo una pregunta
hipotética, ¿y si el niño que quedó vivo no es el hijo de la Consorte Real…?

Shen Yi no podía evitar recordar esa escena muchos años atrás, el joven Chang
Geng parado frente a él, diciendo tranquilamente que no era un príncipe, que la
deformidad en su pie fue provocada por Xiu Niang.

Gu Yun alzó sus ojos: –¿Qué quieres decir?

–No importa quién es la madre. No hay mucha diferencia entre la bruja de las
dieciocho tribus y la hermana de la bruja. El problema es… ¿de quién era el niño
que cargaba Hu Ge Er? –Shen Yi se lamió las esquinas de sus labios resecos con
dificultad.

Ese año, la hermana menor de la consorte también vivió en el palacio, iba a


casarse con alguien de linaje real. ¿Cometería el anterior Emperador, Yuan He, un
acto tal como robar algo que estaba resguardando?

Si anterior Emperador en verdad era así de desvergonzado, sería un alivio para


todos, pero… ¿y si no?

Si no fue el Emperador anterior, no había duda de que la persona más


sospechosa sería aquel que había ayudado a las dos mujeres a escapar en aquella
ocasión, quien albergaba malas intenciones, pero fue capaz de entrar y salir del
palacio, incluso tuvo la habilidad para liberar a las brujas de las Dieciocho Tribus,
luego se hizo cargo de servir como un espía que dejaron en el palacio muchos años
después…

Con todas esas condiciones combinadas, uno fácilmente podía recordar al


Maestro Liao Chi y su grupo de espías Dong Ying.

Shen Yi sintió frío por todo su ser: –Mariscal, esto…

Gu Yun levantó la vista hacia él, sus ojos parecían afiladas cuchillas, Shen Yi
repentinamente no pudo abrir su boca.

–Digiérelo en tu estómago. –Gu Yun bajó su cabeza y acarició la espada con


ambas manos: –El lado del Norte de Man, lo limpiaré todo tarde o temprano. Ya no
vuelvas a mencionar este asunto.

Shen Yi: –… sí.

El rostro de Gu Yun era tan pesado como el hierro. Su espalda se soportaba


recta debido la placa de hierro, haciéndolo lucir mucho más apesadumbrado. Fue a
buscar a Chen Qing Xu por sí mismo.

–Señorita Chen, me gustaría tener unas palabras con usted.

Chen Qing Xu no sabía que estaba ocurriendo, lo siguió a un sitio apartado.

Gu Yun dijo, –La señorita Chen está bien versada en la medicina, también ha
estado en la región bárbara durante medio año. Tengo una pregunta que hacerle.

Chen Qing Xu rápidamente alzó su túnica e hizo una reverencia: –No me atrevo.

Gu Yun le tendió una mano sin pensar: –¿Tienen ellos alguna clase especial de
hechicería ahí… que use bebés?

Chen Qing Xu estaba sorprendida.

Gu Yun de inmediato captó su expresión de sorpresa en un abrir y cerrar de


ojos: –¿Qué ocurre?

Chen Qing Xu permaneció en silencio por un largo tiempo. Ella dio dos pasos con
inquietud en su lugar. Luego, suspiró profundamente: –Mariscal… ¿ha escuchado
alguna vez del Hueso de la Impureza?
70. Dios del mal

“Esta persona tiene la habilidad para traer paz al mundo, pero su infancia ha sido
demasiada dura. A pesar de que fue amable en su juventud, podría no ser capaz de
continuar de la misma manera en su madurez. También esta el peligro oculto del
Hueso de la Impureza, espero que todos los caballeros actúen con cautela.”

Gu Yun frunció el ceño y recordó cuidadosamente por un momento: –Suena


familiar. He escuchado que… ¿parece ser una especie de Dios norteño?

–Es el líder de los cuatro principales dioses del mal adorados por las Dieciocho
Tribus. –dijo Chen Qing Xu. –La leyenda dice que tiene cuatro pies, cuatro brazos,
dos cabezas y dos corazones, y que está a cargo de los desastres y las hambrunas.
Wu Er Gu es codicioso por naturaleza. Cuando descendió, la tierra y los cielos
cambiaron, todos los seres vivos fueron tragados por él. Es el dios más terrorífico
del norte de Man.

Gu Yun respondió con un “oh”, de alguna forma no pudo entender.

–Me infiltré en la profundidad de los pastizales durante medio año, pero hasta
ahora, de la hechicería de las Dieciocho Tribus, sólo pude tocar la superficie. Su
oscura historia y su profundidad están más allá de la imaginación de extranjeros
tales como nosotros, que somos de muy lejos.

“–Hay mucha hechicería y venenos relacionados a sus extrañas leyendas de los


dioses del mal, el más vicioso es el Hueso de la Impureza: Wu Er Gu. –Chen Qing
Xu pausó ligeramente. –Cuatro pies, cuatro brazos, dos cabezas y dos corazones,
en un sentido literal, ¿cómo qué cree el Marqués que esto luce?

Gu Yun replicó sin vacilar: –Suena como si se combinaran dos personas.

Chen Qing Xu: –Sí, el Dios del Mal, Wu Er Gu, devoró a su hermano tan pronto
como nació y, desde entonces, obtuvo el doble de poder divino. Hay una hechicería
antigua en las Dieciocho Tribus que combina a dos hermanos con lazos de sangre
en uno solo tan pronto como nacen, y produce un… monstruo que puede adquirir el
poder del Dios del Mal, también conocido como el Hueso de la Impureza.

Gu Yun escuchó, se quedó en silencio por un momento, presionando


suavemente por debajo de sus costillas. A pesar de tenía el soporte de la placa de
acero, pero de alguna manera, todavía pudo sentir el dolor como si fueran agujas
debajo de esta.
Chen Qing Xu dijo apresuradamente: –Marqués, su herida…

–Está bien. –Gu Yun agitó su mano, lamiéndose los labios ligeramente, ralentizó
su tono y preguntó, –Señorita Chen, no entiendo del todo a qué se refiere con
“fusionar dos personas en una”.

Chen Qing Xu titubeó un poco.

–No se preocupe, –dijo Gu Yun. –puede decirlo.

–Sólo he escuchado esto en las leyendas, me temo que podría no ser preciso. –
Chen Qing Xu murmuró. –Es poner a un par de bebés de menos de un año de edad
en un espacio sellado, sin darles nada de luz, agua ni comida… uno de los dos
morirá primero por sofocación. El bebé muerto entonces será extraído y refinado
por un método secreto.

Por un instante, Gu Yun pensó que el efecto de su medicina se había agotado,


que sus oídos lo estaban engañando. Preguntó de nuevo con dificultad: –… ¿Qué?

–Refinamiento. –Chen Qing Xu hizo énfasis en esta palabra: –Después, se


combina con la medicina secreta del hechicero bárbaro como un activador,
alimentando con esto a su hermano sobreviviente poco a poco …

Gu Yun perdió su voz: –¿Podría ese niño continuar vivo en este punto?

–El Mariscal ha subestimado los mil años de brujería de las Dieciocho Tribus. –
dijo Chen Qing Xu. –En la hechicería perdida, incluso hay registros vividos y
detallados sobre convertir a personas muertas en un cadáver animado, ni qué decir
de usar seres vivos para refinamiento.

“– Ellos creen que si una persona… o quizás un Hueso de la Impureza, fuera


refinado de esta forma, desde la infancia, tendría fuerza infinita o una sabiduría
extraordinaria, muy diferente de la de una persona ordinaria, porque “él” es, en
realidad, dos personas, con “cuatro pies y dos cabezas”, puede convocar el poder
de los dioses del mal.

Gu Yun titubeó y dijo: –Perdóneme por ser tan ignorante sobre este… tema.
Señorita Chen, creo que todo esto suena como una ridícula historia transmitida
entre esos idiotas incivilizados.

Chen Qing Xu dijo: –Con nuestro conocimiento y entendimiento inherente, el


Marqués puede considerar al Hueso de la Impureza como una clase de veneno que
destruye el estado mental de una persona. Algunos hombres locos son, de hecho,
más poderosos que las personas comunes y a menudo piensan diferente de estas.
Cuando aún no han perdido por completo la razón, no es extraño que ellos posean
una inteligencia inusual.

Gu Yun: –…todavía existen cosas que no podemos entender con nuestro


conocimiento innato.

Chen Qing Xu dijo, –Mariscal, para serle honesta, me escabullí dentro de las
Dieciocho Tribus para investigar sobre su hechicería, no sólo por sus ojos y oídos,
sino también para rastrear el origen del Hueso de la Impureza.

–Pero hay muy pocos registros sobre esto de la gente de Man. Sólo hay una
leyenda acerca de un antiguo general bárbaro, cuyo nombre es “Wu Er Gu”. Este
hombre era cruel y sediento de sangre, pero había ganado cientos de batallas
creando por sí solo los cimientos de las Dieciocho Tribus unificadas que vemos
ahora. Vivió hasta los treinta y dos años de edad, nunca se casó en su vida, la
razón era porque él no estaba vivo ni muerto, no era hombre ni mujer.

Gu Yun sintió que se le ponía la piel de gallina.

Chen Qing Xu: –He revisado el registro de nacimiento, muerte y origen de esta
persona, y aprendí que su madre había dado a luz a gemelos: uno niño y una niña;
pero después, no hay registro de la bebé, tampoco hay registros de que ella
estuviera muerta… solo hay dos explicaciones: una es que, después de que su
familia fue derrotada, la niña se perdió, la otra es…

El par de gemelos, niño y niña, fueron convertidos en un Hueso de la Impureza,


la vida y la muerte se fusionaron en uno, hombre y mujer vivieron juntos en el
mismo cuerpo. Esto era “ni vivo ni muerto, ni hombre ni mujer”.

Gu Yun presionó su mano con fuerza bajo sus costillas, Chen Qing Xu preguntó
con nerviosismo, –Marqués, ¿se aflojó la placa de acero?

Gu Yun se inclinó y respiró hondo después de un rato. Murmuró: –¿Por qué haría
alguien algo como eso?

Chen Qing Xu lo ayudó por un lado a soportarse y sentarse: –Normalmente,


cuando el país estaba quebrado y la nación ya no podía ser preservada es que esta
clase de cruel método sería usado, ofreciendo sangre como un sacrificio a los dioses
del mal a cambio de venganza. Cuando todas las personas llamadas “Wu Er Gu”
nacían, todas conducirían a una turbulencia bañada de sangre.

Gu Yun: –Acaba de decir que es como una clase de veneno que lastima la mente
de las personas. ¿Podría darme un poco más de detalles sobre esto?

Chen Qing Xu dijo: –Wu Er Gu se volverá loco. Al inicio, estará atrapado en sus
pesadillas. Con el tiempo, se volverá sensitivo y desconfiado. Si no se controla,
gradualmente producirá alucinaciones. Finalmente…

–Eso es el por qué… –cuando Gu Yun dijo esas palabras, su voz pareció
romperse. Tuvo que aclararse la garganta a la fuerza para ser capaz de continuar
esta oración. –Eso es por qué usted le prescribió tranquilizante…
Chen Qing Xu: –…

Por supuesto, ella sabía de quién estaba hablando Gu Yun. No pudo decir nada,
solo admitiéndolo en silencio.

Gu Yun cerró sus ojos ligeramente, recordó que Chang Geng le había
mencionado despreocupadamente más de una vez palabras tales como “demasiado
fuego causa sueños intranquilos” y similares, pero él nunca lo había pensado con
detenimiento, solo asumiendo que, como este niño siguió a alguien de la familia
Chen para estudiar medicina durante tanto tiempo, esto lo había vuelto delirante, al
punto que se había convertido a sí mismo en un anciano, hablando todo el día sobre
el cuidado de la salud. Pero la realidad era que… tenía tanto dolor en su interior.

Gu Yun: –¿En qué etapa se encuentra Chang Geng?

Chen Qing Xu permaneció en silencio por un momento.

Gu Yun: –Puede decirme, aceptaré lo que sea, mientras continúe con vida por
un día más, ya sea que esté loco o descerebrado, cuidaré de él hasta el final.

Chen Qing Xu dijo, –Su Alteza… Su Alteza tiene una increíble fuerza de voluntad,
su corazón es pacífico. Por muchos años, el Hueso de la Impureza en su cuerpo
nunca había actuado. Él mismo también estaba al tanto de esto, por lo que se ha
restringido a sí mismo mucho más que una persona ordinaria. Es solo que hace un
tiempo atrás, um… Lo he suprimido usando agujas. El Marqués no necesita
preocuparse por eso.

A pesar de que ella habló de manera vaga, Gu Yun fue capaz de entenderlo:
siempre había estado pacífico, sin actuar nunca, excepto por el periodo hace un
tiempo atrás.

“Por mí.” Pensó con la mente en blanco, incorporándose abruptamente casi


como un cadáver volviendo a la vida. Se tambaleó por un momento, su expresión
lucía como si acabara de ser apuñalado.

Evitó la mano amiga de Chen Qing Xu, el rígido soporte de la placa de acero lo
hacía verse como una marioneta de hierro a la que se le ha terminado el ziliujin.

Chen Qing Xu se detuvo en su lugar por un momento. Su rostro sencillo y blanco


estaba cargado de emociones. No pudo evitar mirar hacia atrás, en dirección a la
ciudad capital. El pájaro de madera que liberó en los últimos días ya debería haber
arribado a la capital en ese momento, es solo que… ¿fue la decisión que escribió en
la carta en verdad la correcta?

El cielo en la capital era lóbrego. Cuando el pájaro de madera pasó volando, su


pequeña figura fue completamente absorbida por las arrolladoras nubes oscuras,
volviéndose casi invisible.
Zhang Feng Han consiguió un carruaje y juntó sus manos para agradecer a la
persona en el interior: –Me disculpo por causarle problemas a Su Alteza, tomando
su tiempo para llevar a este anciano.

Chang Geng levantó la cortina y sonrió, –He estado viviendo en el Gran Consejo
durante días. Debo regresar a la mansión del Marqués para conseguir ropa limpia y
tomar un baño, queda en el mismo camino. El Maestro Feng Han no necesita ser
tan cortés… pero, ¿no lo provee el Instituto Ling Shu de un carruaje?

Zhang Feng Han no le prestó atención: –Todos los carruajes están siendo
usados para que los subordinados hagan recados, yo no voy a salir de la capital,
todos estos viejos huesos están débiles, debería moverme un poco más. Ahora que
hay guerras por todas partes, la corte tiene muchos lugares donde distribuir el
dinero. Ahorremos lo más que podamos. Incluso si no podemos frenar la tormenta,
pero, ¿acaso no podemos hacer un poco usando nuestras humildes habilidades?

Chang Geng rio y dijo, –Es verdad. Esta siguiente generación ha aprendido algo.

Zhang Feng Han dijo apresuradamente, –No me atrevo. –luego se despidió, pero
Chang Geng lo detuvo:

–Maestro Feng Han, espere por favor.

Luego sacó la orgullosa y desvergonzada solicitud para que el Emperador


retirase la prohibición de comercio de ziliujin entre el pueblo común, entregándosela
con ambas manos y dijo: –Maestro Feng Han, por favor, perdóneme. He detenido
esta solicitud sin autorización y no la envié… no hay un extraño aquí. Me gustaría
decirle unas palabras de crítica, por favor no se enoje. El comercio de ziliujin entre
la gente común siempre ha sido un punto sensible para el Emperador. Desde el
comienzo del reinado del Emperador Wu, nunca ha habido ninguna lenidad. Para el
Emperador, el ziliujin es lo mismo que los sellos de jade que dirigen el reino.
Póngase a usted mismo en su posición, si fuese el Emperador, ¿podría permitir que
las personas tomen rábanos y tallen en ellos sellos imperiales para ponerlos a la
venta?

Zhang Feng Han sabía que sería inútil mandar esta solicitud. De igual manera, le
habría sido devuelta por Oficina Militar, o él terminaría provocando que el
Emperador Long An perdiera los estribos. No obstante, portaba consigo mismo la
naturaleza de un académico. Siempre sintió que “ya sea que quieras oírlo o no, aun
continuaré diciendo lo que debe decirse”. ¿Quién hubiera pensado que Su Alteza
Yan Wang vendría a explicárselo personalmente, incluso con tanta sinceridad?

Zhang Feng Han se ruborizó y suspiró, –Su Alteza… oh, Su Alteza tiene razón,
me he confundido por un momento debido a mi vejez, causándole más problemas a
Su Alteza.

–Sé que su corazón está dirigido hacia el país y su gente. Como la columna
vertebral del Instituto Ling Shu, estos últimos años en los que la Gran Liang se
encuentra inestable, todas las Armaduras y equipamientos dependen de sus manos
para ser elaborados y quedar al punto. –Chang Geng agitó su mano. –Ni siquiera
pudimos protegerlo lo suficiente, ¿cuál problema?

vZhang Feng Han estaba perdido, su comportamiento era genuino, su tono no


provocaba que las personas se sintieran irritadas. No supo cómo responder y solo
pudo repetir: –¡Qué embarazoso!

–Desde que mi hermano de la infancia, Ge Chen, entró al Instituto Ling Shu, ha


estado murmurando en mi oído todo el día sobre cómo es el Maestro Feng Han, –
jugueteó Chang Geng. –Él no deseaba nada más que copiar incluso su hábito de
beber té houkui y comer rábano picado, creo que lo único que le está faltando es
comprarse una peluca de cabello blanco para usarla.

El viejo rostro de Zhang Feng Han estaba tan rojo esta vez, que deseaba poder
llamar a su nuevo aprendiz Ge Chen a su lado para darle un manotazo en la cabeza
por verter en los oídos de Yan Wang cada asunto trivial.

–Ge Chen y yo crecimos juntos en el pueblo de Yanhui. Cuando éramos jóvenes,


quedamos atrapados en la invasión de los bárbaros, no le quedó nadie de su familia
y me ha estado siguiendo durante muchos años…

Chang Geng hizo una pausa, mirando a Zhang Feng Han con algo de vergüenza.
–No me andaré más por las ramas. Permítame ser franco. Hay una presuntuosa
solicitud que Ge Chen quiere que le entregue. Él siempre ha adorado enormemente
a su persona, él deseaba reconocerlo… bueno, como a un padre. No pide por nada
más, solo quiere ser capaz de servirle en el futuro, eso concedería su deseo, ¿qué
opina?

Zhang Feng Han se quedó sin aliento por un momento.

Después de regresar con Shen Yi, Ge Chen se había quedado en la capital e


ingresó al Instituto Ling Shu. Era diligente, listo y talentoso. Teniendo una afinidad
especial con Zhang Feng Han, fue aceptado como un discípulo cercano por el
anciano en tan solo unos pocos días.

Pero un discípulo era diferente a un hijo adoptivo. En toda su vida, él no había


tenido poder ni influencia, solo podía provocar que las personas se enojaran, ¿qué
beneficios podría darle al otro? ¿Cómo podía él ser capaz de proteger a cualquiera?
A pesar de que era viejo y solitario, sin hijos o nietos, excepto algunos viejos perros
en su familia, ¿quién se preocuparía alguna vez por él?

Chang Geng le dio un vistazo a su rostro y dijo: –Tch, le dije rápidamente que el
Maestro Feng Han favorecía la paz y la calma, y que no le gustaría un tipo ruidoso
como él. No necesita sentirse perplejo, lo reprenderé por usted más tarde. Puede
estar tranquilo, él ha sido desenfadado desde la infancia, no se lo tomará a pecho.
Zhang Feng Han dijo apresuradamente: –¡Su Alteza, más lento! ¡Su Alteza! Yo…
esto… yo…

El anciano entró en pánico, su lengua estaba hecha un nudo, su frente repleta


de sudor. Chang Geng se quedó en silencio, tan solo brindándole una tranquila
sonrisa. Su sonrisa no tenía ni la más ligera pizca de malas intenciones, era clara y
brillante como un hombre joven, teñida con la cantidad justa de picardía.

Zhang Feng Han rara vez lo veía sin proyectar su imagen experimentada y
adepta. Volvió en sí, riendo sin remedio y dijo: –Su Alteza es realmente…

–Entonces yo le diré, mi hogar se encuentra cerca de la siguiente vuelta.


Maestro Feng Han, por favor mantenga la compostura, –dijo Chang Geng con
gentileza. –le diré a Xiao Ge que busque un buen día para que vaya a hacer una
reverencia ante usted. Es cierto, parece que va a llover, puede tomar un paraguas
de mi parte, solo por si acaso.

Zhang Feng Han, una vieja y terca espina que había reventado la cabeza de Li
Feng, le dijo adiós con una sonrisa, observando amablemente al carruaje de Yang
Wang mientras se iba.

Tan pronto como Chang Geng se fue, resultó tal y cómo él dijo, una ligera
llovizna comenzó a caer.

El Maestro Feng Han levantó el paraguas que Chang Geng le había dejado.
Durante los últimos seis meses, incluso con el déficit en el ejército y el continuo
caos, a pesar de que no era pacífico, mientras pudiera ver a esos jóvenes, sentía
que el pilar de la Gran Liang no había colapsado, aún quedaban personas
soportándolo.

Habían muchas personas inteligentes y talentosas en el mundo. Sin embargo, si


una persona era demasiado lista, a menudo perdería unas cuantas partes de
entusiasmo, se verían más inclinados a mantenerse a sí mismos. Solo cuando una
persona verdaderamente sabía y valiente tomara la iniciativa para ponerse de pie y
llevar sobre sus hombros este pilar es que podría reunirlos a todos como un grupo.

La persona al frente estaba condenada a trabajar duro pero no tendría


necesariamente un buen final. Tendrían que soportar a cambio de nada. Pero en
esta vasta extensión de arena, si no existieran unas cuantas grandes rocas, ¿no
habría sido ya todo arrastrado durante miles de generaciones?

Cuando el Maestro Feng Han se dio la vuelta y vio la túnica blanca como la nieve
de un monje destellando a través de la esquina de la callejuela, retrajo la sonrisa de
su rostro y caminó rápidamente hacia él.

El restaurante en el pequeño callejón no era tan elegante y digno como la vieja


Torre Qi Yuan, sino más como una casa de té casual. No era del todo anormal que
entrase alguien como el Maestro Feng Han. Plegó su paraguas, sacudiendo las gotas
de lluvia de la parte superior. Escuchando un par de golpecitos en la escalera de
madera, alzó la mirada para ver al Maestro Liao Ran quitándose su sombrero
remojado, de pie en el segundo piso, brindándole un ligero asentimiento de la
cabeza como saludo. Él entendió y se movió hacia arriba.

Uno tras otro, fueron hacia el compartimiento más recóndito, donde ya se


encontraba esperando un hombre de mediana edad. El hombre tenía cerca de
cuarenta o cincuenta años de edad, su apariencia era promedio, sus ropas no muy
llamativas. Pero, a primera vista, era muy amigable, las esquinas de sus ojos tenían
la forma de una curva suave y redondeada. Sin embargo, si hubiera alguien del
Ministerio de Vivienda aquí, quedarían sorprendidos: este hombre era Du Wan
Quan, el hombre más rico en Jiangnan.

Du Wan Quan prosperó en Jiangnan. Una vez creó un grupo comercial por sí
mismo para viajar a través del Océano del Oeste. Fue la única embarcación gigante
que salió hacia los países del Oeste después de que el Emperador Wu abriera las
rutas marítimas. Atravesando por muchos peligros, generando muchísimas
ganancias, fue apodado “el Dios de la Riqueza” después de su regreso.

Más tarde, mudó su hogar hacia el Noroeste y fue elegido como el Presidente del
Grupo Comercial de los Planos Centrales en la zona de la Ruta de la Seda.

Ya en los días cuando el Marqués del Orden fue puesto bajo arresto domiciliario
por razones desconocidas, este agudo y perspicaz hombre de negocios tomó la
iniciativa para invitar a los miembros del grupo comercial para que evacuaran en
tandas. Como resultado, la turbulencia en la Región Occidental no afectó a
demasiadas personas inocentes. Podría decirse que el molino de viento de este Dios
de la Riqueza cambió su dirección muy oportunamente.

Nadie sabía cuánto dinero tenía Du Wan Quan, todas las personas decían que
era lo suficientemente rico para ser lo equivalente a un país. Por supuesto, a la luz
de la terrible situación de la Gran Liang, no era algo grandioso ser igual de rico que
el país.

Un Dios de la Riqueza como él, ahora con un monje del Templo Hu Guo y un
anciano terco del Instituto Ling Shu: todos reunidos en una taberna bastante
pequeña y cutre.

Viendo a Zhang Feng Han, Du Wan Quan se puso de pie cortésmente y le ofreció
el primer asiento a él. Juntó sus manos y dijo: –Por favor, siéntese. No he visto a
mi viejo hermano durante más de diez años, parece que no ha cambiado para nada,
incluso más elegante de lo que era en ese entonces.

Zhang Feng Han lo rechazó mientras replicaba: –¿Pero qué está diciendo? Solo
me he vuelto más viejo.
Du Wan Quan dijo con honestidad: –Antes de que este Du viniera a la capital,
fui disuadido por mi esposa e hijos. Temían que la situación en la capital fuera
inestable y estos viejos huesos míos terminaran pereciendo aquí. Pero, ¿no es el
Maestro Feng Han incluso más anciano que yo? De frente al enemigo, su expresión
no cambió incluso sin una sola arma. Solo soy un pequeño comerciante, no puedo
compararme con usted, el guerrero sin igual. Pero, si no me atrevía siquiera a viajar
aquí para verlos, entonces, ¿en qué clase de hombre me convertiría?

Du, el Dios de la Riqueza, había estado haciendo negocios durante mucho


tiempo, la paz y la riqueza habían penetrado al interior de sus huesos. A pesar de
que su discurso difería del de Su Alteza Yan Wang, ambos pertenecían al tipo que
puede hacer que las personas se ruboricen y se sientan bien consigo mismas al
mismo tiempo. Zhang Feng Han se percató de que ellos no necesariamente serían
capaces de hablar de asuntos importantes si continuaba siendo extremadamente
cortés con él, por lo que tuvo que tomar el asiento en la primera posición.

El Maestro Liao Ran juntó sus manos e indicó por el lenguaje de señas: «La
familia del señor Du tiene un enorme negocio, hay innumerables miríadas de
asuntos por atender, y el Maestro Feng Han tendrá que apresurarse de vuelta al
Instituto Ling Shu en unos cuantos minutos más. Vamos directo al tema. Esta
siguiente generación deberá tomar el mando.»

Con eso, tomó el collar de cuentas entre sus manos y tiró suavemente de ellas.
Una de las cuentas cayó. Luego, él rompió aparte las cuentas más grandes y sacó
una vieja pieza de madera hueca con una simple carcasa que tenía numerosos y
delicados engranajes en su interior, mostrándola silenciosamente.

El Maestro Feng Han y Du Wan Quan se miraron el uno al otro, ya sin ser más
corteses. Ambos sacaron una pieza de madera hueca de sus brazos. Tres bloques
de madera hueca fueron posicionados uno cerca de otro, se atrajeron
instantáneamente entre sí y se deslizaron sobre la mesa. Los engranajes en su
interior se interconectaron, convirtiéndose en una pieza uniforme por un instante,
formando la parte superior de un emblema de madera con el carácter “Lin” en él.

–La última vez que se unió este emblema, fue hace más de doscientos años
atrás. –Du Wan Quan suspiró: –La última vez, nuestros ancestros le confiaron esto
al Emperador Tai Zu, no eligieron a la persona equivocada, intercambiándolo por
doscientos años de paz y prosperidad. Ahora ha sido proferido a nuestra
generación, espero que en esta ocasión aun podamos elegir al correcto… hoy, el
Maestro Liao Ran ha convocado a Lin Yuan, debe haber alguien a elegir.

Liao Ran expresó con señas: «Tanto el Viejo Zhong como el representante de la
familia Chen se encuentran en el frente de batalla y no pueden venir. El Viejo Zhong
ha mandado su opinión y la pieza de madera que portaba con él hace unos días.
Hay caos en el sitio donde se encuentra la señorita Chen, también está más lejos,
aún tengo que ver el suyo, pero mi suposición es que llegará más o menos en un
día más.»

Du Wan Quan observó al emblema de madera de Lin Yuan sobre la mesa y se


sentó derecho, diciendo solemnemente: –Maestro, hable por favor.

«Amithaba,» con sus manos unidas y su cabeza gacha, él continuó: «al


comienzo de esta guerra, un hombre ha usado los pájaros de madera del Pabellón
Lin Yuan para enviar mensajes, preservando una salida para la capital bajo asedio.
Tomando la misión en medio del peligro para matar al espía, defendiendo
personalmente la ciudad, y resistiéndose al decreto de pasarle a él el trono
imperial…»

Cuando Zhang Feng Han escuchó esto, inmediatamente hizo eco del
sentimiento: –Estoy de acuerdo con lo que ha dicho el Maestro, he interactuado con
Su Alteza Yang Wang mayormente en la corte. A pesar de que es joven, tiene
ambas: habilidades y virtud. Me gustaría encomendarle mi emblema de madera a
él.

“–Me avergüenza decir que me he sentado tranquilamente a comer de mi salario


durante muchos años. No pude ser de ninguna utilidad de frente a una situación
crítica. Cuando escuché los reportes del frente de batalla, estaba consternado y no
podía pensar que era posible para los occidentales asediar a la ciudad capital, ni
pensé en emplear pájaros de madera para enviar mensajes… ¿qué opina usted,
señor Du?

Los dos hombres en la mesa miraron a Du Wan Quan al mismo tiempo. Du Wan
Quan lo pensó por un momento, luego respondió: –Su Alteza Real es una persona
de la nobleza, nunca he tenido contacto con él. Pero escuché que Su Alteza Real fue
en una ocasión estudiante del Viejo Zhong e incluso tiene amistad con la familia
Chen. Ellos deben saber más sobre él, ¿Por qué no esperamos por ellos?

Liao Ran sacó de pronto un pájaro de madera. Había un sello muy delgado en su
abdomen que aún seguía intacto.

«Este es del Viejo Zhong,» señaló Liao Ran. «este monje aún no lo ha abierto,
por favor.»

Du Wan Quan se frotó las manos y dijo con una pizca de pena: –Este Du lo hará.

Cuando terminó, removió cuidadosamente el sello, abriendo el vientre del pájaro


y sacando un cuarto emblema de madera de su interior.

Con esta pieza, el carácter “Yuan” casi podía leerse, solo faltaba la esquina. Bajo
la placa de madera, había un papel de grano de mar enviado por Zhong Chan.

Zhang Feng Han dijo: –El Viejo Zhong le ha enseñado a Su Alteza Real Yang
Wang, cómo desplegar tropas, cómo montar y cómo disparar. Con tan grande
sentimiento, ¿cómo podría él…?

Su voz se detuvo súbitamente, Du Wan Quan desplegó el papel de grano de mar


del General Zhong Xian sobre la mesa. Se leía: “Esta persona tiene la habilidad para
traer paz al mundo, pero su infancia ha sido demasiado dura. A pesar de que fue
amable en su juventud, podría no ser capaz de continuar de la misma manera en su
madurez. También está el peligro oculto del ‘Hueso de la Impureza’, espero que
todos los caballeros actúen con cautela.”
71. Autoridad

“No podemos trabajar para ello en vano. Cuando llegue ese momento solicitar al
emperador que me recompense con una colina con el mejor paisaje donde pueda
plantar un bosque de flores de durazno sobre la ladera, disfrutando las flores en
primavera, comiendo duraznos en verano. Debe haber aguas termales bajo la
colina.”

Zhang Feng Han, cuyos elogios parecían haberle fallado, observó la nota por un
largo tiempo, su rostro cambiando, –¿Qué significa esto? ¿Qué… qué es el peligro
oculto del Hueso de la Impureza?

Liao Ran frunció el ceño, como si no supiera por dónde empezar. Después de un
largo rato, dijo con vacilación: «Es un veneno del Norte. Su alteza Yan Wang pasó
su infancia perdido en el pueblo Yanhui y fue dañado por la bruja norteña. Hasta
ahora, la familia Chen continúa intentando encontrar una cura para tratarlo por
completo…»

Zhang Feng Han no podía creerlo: –¿Existe tal cosa? ¿Están todos los hospitales
muertos? Esto…

–No se impaciente. –lo interrumpió Du Wan Quan. –En los últimos años, debido
a la Ruta de la Seda, he estado a menudo por el área del noroeste y oí acerca de la
brujería de los bárbaros. Escuché que este Hueso de la Impureza parece ser dañino
para la mente humana. Creo que el General Zhong también está preocupado acerca
de esto, sólo le preocupa que Su Alteza podría tener que pensar demasiado.

–Frente a un desastre nacional, el Marqués del Orden sigue yendo hacia el


noroeste a pesar de sus heridas, ¿cómo podría Yan Wang ser del tipo que intentaría
salvarse a sí mismo? Las palabras del Maestro Du no pueden sino hacer que la
gente se sienta desalentado. –dijo solemnemente Zhang Feng Han. –Además, el
Maestro Liao Ran dijo que fue envenenado desde que era niño. Pero incluso ahora
no puedo ver ninguna anormalidad en él y eso podría no tener mucha influencia en
el futuro. Si el General Zhong no puede creer en Yan Wang ¿aún puede él encontrar
a alguien más para hacerse cargo del emblema Lin Yuan?

Desde el asedio en la ciudad capital, Zhang Feng Han se había convertido por
completo en un leal partidario de Yan Wang. El paraguas en sus manos recién había
sido tomado de parte del otro. Con la mención de Yan Wang, se le había calentado
de inmediato la cabeza, queriendo poder decir en voz alta “Mi Alteza Real es el
mejor del mundo.”

Después de terminar estas palabras, el viejo Maestro del Instituto Ling Shu
todavía no había liberado su enojo. Él continuó: –En este momento, a diferencia de
doscientos años atrás, cuando la corte imperial recaudaba impuestos agresivamente
y perdió el corazón de la gente, sólo entonces se alzaron las personas en todas
partes. Pero ahora es un enemigo extranjero quien entró al país, el Emperador… a
pesar de que algunas de las medidas y decretos del Emperador son demasiado
duros, sigue siendo un hombre que trabaja dura y que ama su gente, no podemos
culparlo.

–En este mundo turbulento, si el emblema Lin Yuan cae en las manos de alguien
más, ¿quién puede garantizar que no criará malas intenciones? Su Alteza Real, Yan
Wang, era originalmente de la alta nobleza. Pudo haber sucedido al trono en esta
crisis y huido al este de la capital, pero él no fue a Luoyang, sino que en lugar de
eso estaba en la torre de la ciudad. Si tal persona no es digna para encomendarle el
emblema de madera Lin Yuan, ¿quién más podría serlo?

Du Wan Quan hacía mucho que estaba acostumbrado a ser agudo y flexible, no
discutió con él. Solo se rio y dijo, –En verdad creo que la personalidad y el talento
de su Alteza Yan Wang están lejos de ser reprobables, pero para los asuntos
concernientes al cuerpo, nosotros, personas ajenas, no estamos muy bien versados,
¿o sí? Vamos a escuchar a la señorita Chen. Primero, ordenemos algo de vino y
comida, tomaremos una decisión después de que llegue la carta la señorita Chen,
¿de acuerdo?

La cara de Zhang Feng Han se relajó un poco, sacudió su cabeza y se burló de sí


mismo: –Ya tan viejo, pero aún tan temperamental, Maestro Du, por favor no se lo
tome a pecho.

Después de que terminó, los tres escucharon al mismo tiempo el batir de unas
alas proveniente de la ventana.

Du Wan Quan rio y dijo: –Hablando del rey de Roma[1].

Du Wan Quan empujó la ventana para abrirla, un animado pajarillo de madera


entró y picoteó suavemente dos veces sobre la mesa, luego se recostó inmóvil. Este
pájaro de madera era incluso más especial que el del General Zhong. El último fue
mandado por personas de confianza, mientras que el pájaro de Chen Qing Xu voló
desde donde ella había estado acompañando al ejército rumbo al noroeste.

El abdomen del pájaro de madera estaba sellado por métodos especiales, a


diferencia de el del General Zhong, cuyo sello era solo para aparentar, este tenía
una serie de cerraduras secretas engastadas muy de cerca con agujeros que
necesitaban ser penetrados en la secuencia correcta con una aguja muy fina. De
otra manera, el ziliujin restante en el abdomen del pájaro de madera haría ignición,
y aquellos que no supieran la clave para desbloquearlo no serían capaces de
obtener nada.
La manufactura de este pájaro de madera especial era extremadamente
compleja, el Pabellón Li Yuan sólo tenía unos pocos, incluso Chang Geng no sabía
de ellos: cuando los occidentales asediaron la ciudad, Chang Geng llegó a
preocuparse acerca de la seguridad de la comunicación por medio de los pájaros de
madera.

Du Wan Quan sacó una aguja de plata y los ojos de los otros dos cayeron sobre
su mano al mismo tiempo. Por un momento, Zhang Feng Han sintió súbitamente
una tensión inexplicable.

–Espere un minuto. –justo antes de que Du Wan Quan abriera el sello del pájaro
de madera y sacara la carta, Zhang Feng Han lo detuvo de pronto.

Du Wan Quan y Liao Ran lo miraron al unísono.

A pesar de que todos pertenecían al Pabellón Lin Yuan, sin embargo, Zhang
Feng Han, quien estaba atrapado en el Instituto Ling Shu durante todo el año, y
Chen Qing Xu, quien era de una generación más joven, no eran para nada cercanos,
nunca se habían visto el uno al otro, ni qué decir del entenderse entre sí. Pero de
alguna manera, en su corazón se elevó una clase de presentimiento de que el
resultado podría no ser lo que él esperaba.

Zhang Feng Han, con su rostro contraído, dijo lentamente, –Actualmente, la


costa del Mar del Este está en manos de los extranjeros, el mismo General Zhong
está protegiendo la línea del frente, pero sólo la está resguardando. No se atreve
apresurarse a la acción. Con sus tropas y disposición para el combate, no es
suficiente para cruzar el río del todo. Escuché que los extranjeros eran crueles y
brutales, han quemado la Academia de Jiangnan en un ataque de furia: eso no es
nada, los libros se pueden reimprimir si se pierden, pero si las personas han
desaparecido, no hay manera de salvarlas.

Cuando el anciano Maestro del Ling Shu dijo esto, su voz tembló por un
momento: –Esta tierra donde “las flores de osmanto de dulce aroma florecen en
medio del otoño, los lotos fragantes están en todo su esplendor en diez
millas”[2] se ha convertido ahora en una tierra calcinada, nuestro tesoro está vacío,
se está acabando el ziliujin… el aire se filtra por todas partes, si el Pabellón Li Yuan
permanece de brazos cruzados, bien podríamos separarnos, regresen a casa y
cuiden de sus hijos, ¿cuál es el punto de entrar al Pabellón?

“–Dado que no podemos permanecer en silencio y el emblema de madera debe


reaparecer, a pesar de que solo somos peones, tampoco queremos confiárselo a la
persona equivocada. En el mundo actual, la corte tiene a Yan Wang, la frontera
tiene al Mariscal Gu. El Mariscal Gu… digo, a pesar de que tuvo contacto con el
Pabellón Lin Yuan durante un largo tiempo, nunca ha expresado ninguna intención
de querer acercarse más. El hombre manteniendo al Campamento del Hierro Negro
ni siquiera quiere mirar o tiene tiempo para lidiar con nuestros desorganizados
recursos. Si ustedes, caballeros, usan… esta clase de innecesaria e incierta razón
para desestimar a Su Alteza Real, ¿qué vamos a hacer después?

Él habló con sinceridad, haciendo su mejor esfuerzo para poner a Du Wan Quan
de su lado, incluso Liao Ran estaba ligeramente conmovido.

Pero Du, el Dios de la Riqueza, era una persona con experiencia, no era tan fácil
conseguir que fuera impulsivo. Después de escuchar, en la superficie, lucía
entusiasta, pero su boca continuaba evadiendo el tema: –De hecho, Su Alteza Yan
Wang tiene una buena amistad con el Pabellón Lin Yuan mientras crece, inclusive ya
podría ser considerado como un miembro. Cuando la red de comunicación de la
capital fue sitiada, ¿no comenzó Su Alteza a construir la suya usando al Pabellón Lin
Yuan? De cara a una calamidad nacional, cuando sea que podamos ser de utilidad,
no tendremos objeciones. No es una gran necesidad el llevar a cabo el ritual para
encomendar el emblema de madera, ¿o sí?

«No, el Maestro Du se equivoca.» Liao Ran sacudió su cabeza. «Sin este


emblema, el Pabellón Lin Yuan solo ofrecerá un poco de auxilio en caso de un
accidente. Solo con este emblema se puede hacer que los miembros del Pabellón
empleen toda su fuerza y recursos para dar apoyo. No es lo mismo.»

«El Pabellón Lin Yuan ha estado en silencio durante doscientos años, todo
dependía de este emblema de madera para las reuniones y la comunicación. En
tiempos difíciles, todos querrán mantenerse a sí mismos. Sin el emblema de Lin
Yuan, incluso para aquellos de nosotros, los recursos humanos que podemos usar
estarían limitados a solo unos cuantos subordinados enviando noticias. Me temo que
no es ni siquiera tan útil como algunos grupos relativamente grandes del mundo
pugilista.»

Con las palabras de Liao Ran, el rostro de Du Wan Quan cambió ligeramente.

El Dios de la Riqueza era diferente a Zhang Feng Han, quien era tan pobre como
para ser acompañado por un perro. Él era un hombre de verdad con un gran
negocio familiar. Los pies descalzos no tenían obstáculos, solo se tenían que
alimentar a sí mismos, aquellos que usaban zapatos eran diferentes.

Si había alguien aquí que no quería que el emblema de madera de Lin Yuan
reapareciera en el mundo, era indudablemente Du Wan Quan.

Seguramente, Liao Ran quería evitarle una humillación, de momento, no había


una confrontación directa: el emblema Lin Yuan podía movilizar al más misterioso
“Salón Dao Fa”[3] en el Pabellón Lin Yuan. A cualquiera en el Pabellón que se
negara a obedecer las órdenes del emblema y huyese, el Salón Da Fa perseguiría a
esa persona hasta el fin del mundo. Es decir, sin emblema de madera, Du, el Dios
de la Riqueza, solo necesitaría pagar un poco de dinero de su bolsillo; pero con este
emblema, incluso si el negocio de su familia se iba a la ruina, debía aceptarlo.
Liao Ran reunió de nuevo sus cuentas de una en una. «Maestro Du, por favor
saque la pieza de madera de la familia Chen.»

Du Wan Quan permaneció en silencio por un momento. Abrió el vientre del


pájaro de madera. La última pieza de madera cayó. Una vez que cayó sobre la
mesa, se reunió automáticamente junto con las otras piezas de madera para
completar la palabra “Yuan”.

El papel de grano de mar de Chen Qing Xu rodó hacia afuera. Vio que la nota
era muy breve: “Nosotros, la familia Chen, lo daremos todo.”

Por un momento, Zhang Feng Han estaba un poco abrumado: –¿Eso es todo?

Sin embargo, Liao Ran sonrió irremediablemente. Chen Qing Xu era del tipo
silencioso, era ligeramente mejor cuando se comunicaba oralmente. Cuando usaba
pluma y tinta, no tenía paciencia para escribir una larga historia. Si podía hacerse,
entonces podía hacerse. Los grandes asuntos viniendo de sus manos no serían nada
más que una oración.

«Ahora que la señorita Chen ha dicho esto, el envenenamiento crónico del


cuerpo de Su Alteza no debería ser un problema,» Liao Ran se volvió entonces hacia
Du Wan Quan: «¿Qué opina, Maestro Du?»

El emblema de Lin Yuan estaba dividido en cinco piezas. Nadie estaba calificado
para vetarlo solo. En esta ocasión, eran tres contra uno. Du Wan Quan sabía que no
importaba si estaba o no de acuerdo con ello, el resultado ya estaba establecido.

Du, el Dios de la Riqueza, sonrió amargamente y dijo, –Maestro, está siendo


demasiado cortés. Escuché que Su Alteza Real Yan Wang recientemente está
encargándose del billete Feng Huo. Si este Du puede ser de alguna utilidad, por
favor solo dígamelo.

Zhang Feng Han aconsejó eufemísticamente, –Maestro Du, no hay huevos


intactos debajo de un nido caído. Cuando el mundo se encuentra en confusión, es
mejor ser un perro en tiempos de paz que ser un humano en un periodo de caos.
Una riqueza inmensurable no es diferente a la arena movediza y el agua que fluye,
¿no es esto la verdad?

Du Wan Quan, quien fue atado a la fuerza a este barco por un grupo de
demonios pobretones, continuaba muy afligido. Juntó sus manos mecánicamente y
dijo: –Sí, el Maestro Feng Han tiene buena fe.

Los tres hombres, cada uno con sus propios pensamientos, tuvieron una rápida
y sencilla comida, luego se dispersaron incluso antes de tocar las bebidas.

Justo cuando ellos tomaron esta decisión, Chang Geng regresó a la mansión del
Marqués.
Ge Chen lo estaba esperando en su estudio. Chang Geng instruyó a los demás
para que no los molestaran. Entró caminando silenciosamente y cerró la puerta.

La mansión estaba vacía, con muy pocas personas. Los viejos sirvientes o eran
sordos o se movían lentamente. No había forma de saber si estaban sirviendo a la
casa de su maestro o retirándose a la casa de su maestro, a menudo no venían
cuando se les llamaba. A veces incluso uno mismo debía hacer cosas como servir el
té o agua. Pero también había puntos convenientes, por ejemplo, uno no tenía que
estar siempre vigilando que no fueran a escuchar a hurtadillas.

Ge Chen se incorporó al ver a Chang Geng, su cara de bebé natural estaba


ligeramente nerviosa.

Chang Geng, sin embargo, estaba tan tranquilo y natural como siempre,
agitando su mano hacia él: –¿Lo has interceptado?

Ge Chen respondió y sacó un trozo de papel de grano de mar de su brazo.

–Como dijiste, usando la excusa de reparar la red antiaérea, intercepté en


secreto el pájaro de madera. La nota en el interior fue cambiada y garanticé que los
sellos fueran perfectos. –dijo Ge Chen, lamiéndose los labios. –Cuando Xiao Cao fue
al norte a finales del año con la señorita Chen, la vio recogiendo y liberando al
pájaro de madera por sí misma. Entonces la robó y replicó los sellos con un molde,
no debería haber problema… hermano mayor, ¿por qué debíamos interceptar el
pájaro de madera de la señorita Chen? ¿cuál es el significado de su nota?

Chang Geng no respondió por un momento, y desenvolvió la nota arrugada.

La caligrafía era la misma que la de la nota que Liao Ran y los demás recibieron,
pero el contenido era completamente diferente.

En esta nota se leía: “Esta Chen tiene poca experiencia, después de buscar por
muchos años, no he podido encontrar una cura para el Hueso de la Impureza, he
fallado a la expectativa. El asunto concerniente al emblema de madera de Lin Yuan,
espero que los caballeros sean precavidos.”

Después de que Chang Geng lo vio, no estaba para nada sorprendido,


pensando: “Como era de esperarse.”

De acuerdo a su entendimiento del Pabellón Lin Yuan después de muchos años,


para los líderes, si no eran tres personas, entonces deberían ser cinco, a pesar de
que había un mayor porcentaje de que fueran cinco. Había muchas armaduras de
hierro únicas y exquisitas en el Pabellón Lin Yuan. Por lo tanto, debería haber
alguien del Instituto Ling Shu.

La familia Chen, quien trató los oídos de Gu Yun en esa ocasión, también estaba
bajo el nombre del Pabellón Lin Yuan. Gu Yun no podía confiar en ellos
incondicionalmente, debería haber un viejo miembro de la facción del Marqués
anterior recomendándoselos, por lo que debe haber un representante para el
ejército.

Liao Ran había estado actuando como un informante para todos lados. Él podría
ser uno de ellos, representando al Templo Hu Guo. Entonces, uno de los otros dos
probablemente estaba en control de la “riqueza”, y el otro era la familia Chen en
Taiyuan.

Entre esas cinco personas, solo tenía un mayor conocimiento del Instituto Ling
Shu y Liao Ran, mientras que las otras tres partes continuaban siendo inciertas.

En adición al mismo Chang Geng, solo la señorita Chen sabía la parte más
terrorífica del Hueso de la Impureza. Ella siempre había sido del tipo que evaluaba
la situación más que a la persona, no lo apoyaría movida por sus sentimientos
personales. Pero la persona que controlaba la “riqueza” tiende a ser obstaculizada
por sus asuntos familiares. Bajo estas circunstancias, era más probable que dieran
un paso atrás.

Representando a los militares… si la suposición de Chang Geng era correcta y en


verdad era el General Zhong, Zhong Chan no lo respaldaría necesariamente. Los
últimos dos tenían sus propios medios, era muy difícil para él hacer contacto. Solo
Chen Qing Xu, quien acompañaba al ejército al noroeste, cuando llegase el
momento, definitivamente usaría un pájaro de madera para mandar su mensaje, lo
que le brindaría una oportunidad.

Chang Geng colocó el papel de grano de mar en una vasija y lo quemó. La


sombría luz iluminó su joven y apuesto rostro, haciéndolo lucir un poco irreal.

–Hermano mayor… –Ge Chen lo llamó titubeantemente. A pesar de que esta


pequeña cara redonda era leal a su Yan Wang, no era tonto. Probablemente pudo
adivinar que el pájaro de madera encriptado de Chen Qing Xu podría estar
relacionado con la decisión final del Pabellón Lin Yuan. A pesar de que había seguido
las instrucciones de Chang Geng para cambiar los papeles, siempre había tenido sus
dudas: Chang Geng siempre había sido muy directo y de mente abierta, nunca
había hecho algo tan turbio y deplorable. Pero esta vez, él usó esta clase de medios
con el Pabellón Lin Yuan… ¿era por poder?

–No es como que deba obtener al Pabellón Lin Yuan a toda costa. –Chang Geng
parecía saber lo que estaba pensando, explicándole casualmente a Ge Chen, –Pero
mi tiempo en la corte fue demasiado corto. A pesar de que temporalmente tengo el
apoyo del Emperador, además del Maestro Jiang y otros nuevos seguidores, pero
después de todo, estos cimientos aún son muy poco profundos. Hay muchas cosas
que no pueden ser llevadas a cabo. Lo demás puede esperar, pero el ziliujin y el
dinero para el frente de batalla no pueden darse el lujo de esperar. Esta vez, solo
puedo retroceder para buscar el poder del Pabellón Lin Yuan. Si hubiera tiempo,
todos los problemas podrían ser resueltos abierta y lentamente. Mi único temor es
que los extranjeros no nos darán este tiempo.

Ge Chen enderezó su espalda al escuchar estas palabras, todas sus dudas


desaparecieron. En lugar de ello, se sintió un tanto avergonzado: –Tanto Xiao Cao
como yo entendemos esto, um… hermano mayor, también debes poner más
atención a cuidar de ti mismo. De otra forma, espera hasta que el Marqués regrese
a la corte, si enfermaras de nuevo, entonces, ¿no vendrá a buscar pelea conmigo?

Después de eso, pareció imaginar el proceso específico del Marqués viniendo a


darle problemas, terminando por asustarse a sí mismo.

El rostro de Chang Geng se suavizó un poco. –Solo voy a gestionarlo hasta que
pase esta situación peligrosa, cuando el mundo esté en paz. ¿Quién está dispuesto
a hacer un trabajo tan agotador sin beneficios? No podemos trabajar para ellos en
vano. Cuando llegue ese momento, solicitaré al Emperador que me recompense con
una colina con el mejor paisaje donde pueda plantar un bosque de flores de durazno
sobre la ladera, disfrutando las flores en primavera, comiendo duraznos en verano.
Debe haber aguas termales bajo la colina. Planeo criar gallinas y patos, si ponen
huevos, los arrojaré directamente a las aguas termales para hervirlos…

El estómago de Ge Chen rugió, Chang Geng fue sorprendido, luego los dos
rieron al mismo tiempo. Chang Geng se levantó de un salto. –Ya es muy tarde. No
molestemos al Tío Wang, vamos, nosotros hermanos, a prepararnos por nuestra
cuenta algunos dumplings para comer.

Ge Chen estaba muy apenado y dijo, –No, no puede ser, hermano, ¿cómo puede
Su Alteza personalmente enrollar la masa y hacer el relleno… esto es realmente…

Chang Geng lo miró y dijo: –¿Quieres comer o no?

Ge Chen respondió firmemente: –¡Comer!

Por lo que se escabulleron a ciegas al interior de la cocina de la mansión, bajo


las luces tenues y despacharon al viejo y somnoliento cocinero de vuelta a dormir.
Por un momento, hicieron un desastre por ahí, con el sonido de la patrulla nocturna,
uno sostenía la tapa, el otro la cuchara. Después, los dos se comieron cerca de
sesenta dumplings ahí mismo en la cocina. Ge Chen chilló por lo caliente de los
dumplings. Parecía como si hubieran regresado a sus días de infancia en el campo.

Los buenos momentos solo se quedaron en medio de la profundidad de la noche.


Durante el día, el peligro aun subsistía en cada paso.

Un mes después, el billete Feng Huo aún no era implementado. Justo cuando al
Emperador Li Feng se le había acabado la paciencia con la ruidosa conmoción, una
silenciosa limpieza comenzó poco a poco.
Primero que nada, la oficina del inspector mandó de inmediato tres reportes,
acusando a Yan Wang de abusar de su autoridad, diciendo que el Gran Consejo
retenía en secreto los papeles de los oficiales de la corte, llevando a que las quejas
de las personas no alcanzaran los oídos del gobernante, que el tan llamado billete
Feng Huo era una farsa, que arrojaba sobre el suelo la dignidad de la corte y la
atrapaba ahí, provocando desastre para el país y su gente.

Yan Wang ordenó a su gente traer todos los registros escritos sobre los reportes
que el Gran Consejo había enviado y recibido desde el establecimiento de la oficina
hasta ahora. Cuándo y por qué fueron regresados, todo estaba escrito y explicado a
detalle, incluso en el reporte resumido enviado al Pabellón Xinuan. No había
discrepancia entre ellos. La corte se quedó momentáneamente sin palabras.

Después, Yan Wang le pidió al Emperador Long An que le retirase toda su


autoridad, para dar un paso desde su puesto sobre los campos de “ignorancia de
conocimiento y dificultad para complacer al público”. Como era normal, Li Feng no
lo aprobó. Su Alteza Real, quien acababa de alcanzar los veinte, que todavía era
joven y vigoroso, giró su cabeza y declaró que estaba enfermo, corriendo de
regreso a la mansión del Marqués y cerrando la puerta.

Inclusive la corte, llena de viejos espíritus zorros quienes tenían experiencia en


adaptarse, nunca habían visto a alguien mostrar un temperamento tan descarado.

Li Feng no supo si reír o llorar por un momento. Sin embargo, sin siquiera
esperar a que saliera del palacio para que persuadiera a su hermano menor, algo
ocurrió instantáneamente en la corte tan pronto como Yan Wang se fue.

Primero, el Gran Consejo, perdiendo a su líder, se convirtió en un caótico


desastre. Los papeles que se presentaban en el escritorio de Li Feng cada día
parecían una nevada. De todos lados había solicitudes para dinero, para ziliujin,
provocando que se perdiera.

Entonces, los dos Ministros, de Vivienda y Guerra, casi comenzaron una pelea
física en la corte. Li Feng ordenó una investigación en un ataque de furia y encontró
que incluso cuando la situación había llegado a este punto, algunas personas aún
continuaban recortando los fondos militares. Fue descubierto un caso mayor que
impactó a la corte y al pueblo. Desde oficiales de élite de segundo rango hasta los
míseros séptimos rangos, un gran número de personas estaban implicadas. Incluso
el puñado de habladores de la oficina del inspector cayó a la mitad.

En septiembre, una lluvia de otoño limpió la desolada capital. Jiang Chong fue
personalmente a la mansión del Marqués con un decreto para invitar a Yan Wang de
vuelta a la corte. En este punto, parecía que las personas con sus propias
intenciones habían comenzado a entender la situación. Yan Wang sacó de nuevo el
asunto de los billetes Feng Huo y, esta vez, salió adelante con poca resistencia.
Al inicio, algunas personas estaban preocupadas de que la primera tanda de
billetes Feng Huo no pudiera venderse. Pero justo después de que la primera tanda
de billetes Feng Huo saliera, Du Wan Quan, el hombre más rico de Jiangnan,
contactó a un grupo de comerciantes caritativos del pueblo común para brindar
apoyo. En tres días, la primera tanda de billetes Feng Huo fue completamente
vendida.

Oro y plata de verdad se derramaron dentro del tesoro. En este punto, nadie
pudo continuar hablando.

Al final del séptimo año de Long An, los dos ejércitos en Jiangnan aún se
enfrentaban el uno al otro. Durante el camino, el Marqués del Orden unió fuerzas
con la guarnición de los Planos Centrales para limpiar los movimientos rebeldes y
finalmente regresó a la Puerta Jiayu. Al día siguiente, las fuerzas aliadas de la
Región Occidental ocupando la ciudad se retiraron cincuenta kilómetros.

Al final de este año, Gu Yun escribió catorce cartas personales para los reyes de
los países de la Región Occidental para darles los saludos de año nuevo. Al mismo
tiempo, afiló su espada y se preparó para matar cuando fuera que la segunda tanda
de suministros fuera mandada por la corte.

Este año, no hubo decoración de linternas colgando a las afueras de la Puerta


Jiayu. La situación era tensa. Los tan esperados suministros de la corte finalmente
arribaron.

Era solo que la persona escoltándolos era de un estatus especial.

Gu Yun regresaba de una exploración con un grupo de Caballería Ligera. Antes


de que bajara de su caballo, al escuchar que Yan Wang venía en camino, se quedó
aturdido por un momento. Luego, sin molestarse en quitarse su armadura, tiró de
las riendas de su caballo y corrió a su encuentro.
72. Sueño Ligero

No era como si nunca hubiera derrochado palabras bonitas en ciertas ocasiones.


Cuando bebía demasiado, incluso había dicho tonterías, haciendo promesas. Pero
habiendo vivido todos estos años, solo hasta hoy se dio cuenta de que el tan llamado
voto era tan pesado que era difícil de expresar.

Gu Yun cabalgó todo el camino de vuelta hasta la guarnición. Un grupo de


soldados rasos a sus espaldas, sin saber qué estaba ocurriendo, tuvieron que correr
tras él como si entrenaran en el bosque. El grupo de caballería ni siquiera cambió de
turno ni ajustó la formación. Ellos solo comenzaron a correr como locos, haciéndole
parecer a la guarnición que estaban enfrentando a un gran enemigo. También
pensaron que había un puñado de enemigos extranjeros. Uno por uno, sostuvieron
el Qian Li Yan para mirar alrededor.

Dentro de la guarnición del Campamento del Hierro Negro, se estaban alineando


los carruajes que venían de la capital. El encargado del almacén de suministros
tenía sus manos llenas, pero Gu Yun se detuvo de pronto sin advertencia.

Los soldados también se detuvieron rápidamente e intercambiaron miradas


entre ellos.

Gu Yun miró hacia atrás, observándolos confundido: –¿Por qué están todos
ustedes corriendo con pánico?

Soldados: –…

Gu Yun tosió secamente y limpió el inexistente polvo sobre su armadura, giró su


rostro sin ningún obstáculo y cambió su comportamiento a aquel de un paseo
tranquilo, caminando casualmente dentro de la tienda del Mariscal con sus manos
por detrás de su espalda.

En adición a las personas en turno de guardia, el grupo de patrulla aún no había


vuelto. Varios de los generales de Gu Yun estaban conversando en el interior,
rodeando a una persona en el medio. El hombre estaba vestido en un atuendo de
seda de la corte, con mangas amplias ocultas bajo una piel de zorro blanca como la
nieve. Este era el recientemente nombrado Yan Wang. Cuando se dio la vuelta
alrededor al escuchar el movimiento, sus ojos se encontraron accidentalmente con
el Mariscal Gu, quien se encontraba recargado contra el marco de la puerta.

Yan Wang pareció sorprenderse, luego sus ojos se iluminaron, su curtido


agotamiento se esfumó al instante. Alzó su mano de una forma un tanto
irreprimible, aclarando su garganta ligeramente. Este carraspeo sonó fuera de tono.
Con esta tos, todos se volvieron para mirar hacia la puerta y se levantaron uno
tras otro para saludar: –Gran Mariscal.

Algunas reuniones y separaciones toman solo un instante, mientras que otras


parecían tomar toda una vida.

Del tipo que se entrelazaba en la fría guerra y en medio de la furia, eran de la


clase que se sentía como un instante.

Del tipo con numerosas verdades desconocidas y sentimientos ambiguos que no


podían dejarse de lado ni retenerse, era la clase que se sentía como toda una vida.

De cualquier manera, los miles de sentimientos de Gu Yun se vertieron en su


corazón, bloqueando su vasto pecho, llenándolo con guijarros y piedras.

… solo después de un largo tiempo un pequeño flujo de agua ardiente se filtró,


disolviéndose dentro de sus extremidades incesantemente: las palmas de Gu Yun a
su espalda estaban recubiertas con una capa de sudor.

Como un lobo, lo suprimió e indicó con un movimiento a la multitud que no


fueran extremadamente corteses y caminó casualmente al interior: –La frontera no
se encuentra estable en este momento, ¿por qué viniste en persona?

Chang Geng dijo, –Pronto será Año Nuevo, he venido a traer algunos artículos
de Año Nuevo a los hermanos.

Gu Yun replicó con un “ah”, preguntando con una ligera expresión: –Ha sido
difícil para ti. Durante los últimos seis meses, nadie ha estado viviendo bien.
Realmente no es fácil exprimirle a la corte algunas raciones, ¿qué decreto tiene el
Emperador?

Cuando lo dijo, Chang Geng tuvo que hacer un anuncio primero. Tan pronto
como el lúgubre escenario del edicto imperial apareció, los generales a ambos lados
cayeron sobre sus rodillas. Gu Yun fue detenido por Chang Geng justo cuando
estaba a punto de arrodillarse para recibir el decreto.

Chang Geng lo apoyó ligeramente: –Para el edicto del Emperador, el tío solo
necesita escuchar, no hay necesidad de arrodillarse.

No supo si fue intencional o no. Cuando Chang Geng pronunció la palabra “tío”,
su tono de voz bajó ligeramente.

Li Feng llamándolo “tío” durante todo el día había hecho que Gu Yun se cansara
de escuchar la palabra, pero súbitamente fue llamado por Chang Geng de esta
forma. Parecía que un pequeño gancho estaba deteniéndolo, y las cuatro palabras la
“cortesía no puede abolirse” que ya fluían hacia sus labios no podían salir.

A finales de invierno, el noroeste era gélido, pero la fría armadura casi hace que
Gu Yun rompiera en sudor… solo pudo arreglárselas para escuchar algunas
sentencias del edicto.

Afortunadamente, los asuntos de Li Feng ya había sido dichos generalmente en


la solicitud de aprobación militar, en el edicto imperial estaban escritas en su
mayoría palabras de aliento vacías. No hacía diferencia si las escuchaban o no.

Hasta que el grupo de generales agradeció a la gracia de Su Alteza y se puso de


pie, Gu Yun aún no se recuperaba.

Generalmente hablando, en tales ocasiones, la persona con el mayor rango


debía dar un paso al frente y decir unas cuantas palabras orgullosas de servicio al
país en nombre de la gente. Solo entonces podía considerarse que al edicto imperial
como terminado y transmitido. Luego, todos podrían volver a sus asuntos.

Gu Yun de pronto se volvió tan extrañamente silencioso, que todo el mundo tuvo
que seguir su ejemplo. Todos los generales del Campamento del Hierro Negro lo
miraron, preguntándose qué tenía que decir el Marqués acerca de este muy vago y
vacío edicto imperial.

Su alrededor estaba muy silencioso y Gu Yun finalmente se dio cuenta de que


estaba haciendo algo embarazoso. Levantó casualmente su rostro insondable y dijo
con alegría y enojo indistintos: –Ah, Su Majestad nos elogia demasiado, todo esto
es parte de nuestro deber. Viejo He, manda alguien a preparar algo pequeño como
festín para Su Alteza Real Yan Wang… no necesita ser complicado, todos somos
familia aquí. Todo el mundo apresúrese, vamos a terminar de revisar los
suministros y el equipamiento antes de que oscurezca, ¿qué están viendo? ¿Aún no
han sido despachados? ¿Es que no tenemos nada que hacer?

Los generales estaban asombrados por la imperturbable actitud del Mariscal ya


fuera por halagos o injusticias, sacando de la tienda a uno tras otro. El
Campamento del Hierro Negro tenía sus propias funciones, su eficiencia era
increíblemente alta. En un abrir y cerrar de ojos, todas las personas se habían ido.

Solo entonces la bulliciosa tienda del Mariscal se calmó. Gu Yun dejó salir un
ligero suspiro de alivio, sintiendo que los ojos de Chang Geng habían estado
pegados a él, tanto que casi tuvo que hacer su mejor esfuerzo para simplemente
girar su cabeza.

Se preguntó si era a causa el pelaje de zorro o no, pero todo el tiempo sintió
que Chang Geng se había vuelto más delgado.

En el camino del noroeste, las palabras de Huo Long y la señorita Chen


destellaron en su corazón alternadamente. Por primera vez en su vida, Gu Yun
encaró a una persona, pero no supo por dónde empezar. Su corazón estaba lleno de
emociones, pero su rostro no sabía qué expresión hacer, la contradicción provocaba
que luciera más bien frío y tranquilo.
Como si recién se hubiera ido de casa el día anterior, dijo a Chang Geng, –Ven
aquí, déjame verte.

Chang Geng no sabía cuál era su actitud por un momento. Redujo


temporalmente su visión desenfrenada y se sintió repentinamente nervioso.

Había causado mucha conmoción en los pasados seis meses. No sabía qué tanto
de ello había alcanzado la frontera, ni sabía cómo sería cuando Gu Yun se enterase.
Cuando Gu Yun dejó la capital, la relación entre los dos estaba más o menos.
Después de tanto tiempo, era como una jarra de vino, que había sido enterrada
bajo tierra apresuradamente antes de que los ingredientes terminaran de colocarse.

Con tan solo unos pequeños pasos, el corazón de Chang Geng era como
una linterna adornada con caballos de papel[1], no había necesidad de discutir
cómo se sentía.

Quién hubiera esperado que Gu Yun de pronto alargara su mano y lo atrajera


hacia él.

La Armadura Ligera del Campamento del Hierro Negro estaba envuelta fuerte y
uniformemente desde el hombro hasta la segunda articulación de sus cinco dedos,
haciendo que el abrazo de Gu Yun pareciera muy duro. La pequeña porción de
dedos expuesta era tan fría como la Armadura Ligera en el helado viento de la
Puerta Jiayu. Parecía como si la frialdad hubiera atravesado la piel de zorro sobre
Yan Wang en un instante. Tembló con fuerza, repentinamente desconcertado por el
afecto que recibió.

Gu Yun entrecerró sus ojos, sus brazos se apretaron lentamente, el suave cuello
de pelaje de zorro rozando su rostro. El aroma del tranquilizante lo seguía como
una sombra. Se preguntó si era su imaginación, sintió que la esencia era más fuerte
que antes.

Durante más de veinte años, el Hueso de la Impureza fue como una lima,
desbastando la carne y tallando los huesos en esta persona. Gu Yun estaba
increíblemente dolido, pero no se atrevió a mencionar una palabra. Había una clase
de obstinación en lo profundo del corazón de Chang Geng que él no transigiría con
nadie. Desde tan temprana edad, preferiría mantener sus ojos abiertos hasta el
amanecer cada noche antes que revelarle cualquier cosa a él.

Si una persona cubría una herida de manera que nadie pudiera verla, alguien no
debe quitarle las manos. Eso no era preocuparse, sino darle otra puñalada.

–Zi Xi, –susurró Chang Geng, de alguna forma innatural, sin saber qué estaba
haciendo: –si continúas abrazándome así, yo voy a…

Gu Yun reprimió reticentemente sus emociones, tragándose su lástima, y alzó


sus cejas inexpresivamente: –¿Hm?
Chang Geng: –…

Él no se atrevió a decirlo.

Su Alteza Real, Yan Wang, quien tenía un brillante talento para hablar, rara vez
se quedaba sin palabras. Gu Yun rio en voz alta, levantando su mano para
acomodarle su capa de piel de zorro: –Ven, te llevaré afuera a dar un paseo.

Ellos caminaron fuera de la tienda del Mariscal lado a lado. El viento invernal en
el exterior de la puerta era tan agudo como un cuchillo. La bandera silbante era
como un águila extendiendo sus alas en el aire. El cielo era infinito y la tierra se
extendía sin horizontes. No había nubes en ninguna parte. El final de la línea de
carruajes escoltando los suministros militares no podía ser visto. Desde que se
desencadenó la guerra en todas direcciones, todos los flancos parecían haberse
tensado a su límite. No había forma de saber cuánto tiempo había pasado desde
que una escena tan cercana a la prosperidad como esta apareció.

Gu Yun se detuvo para mirar por un rato y suspiró, –¿Cuánto esfuerzo requerirá
limpiar a fondo este caótico desorden?

–Primero enviando todo esto, pensaré en otras formas más tarde. –dijo Chang
Geng. –Ahora que la Ley Zhang Ling ha sido abolida, varios institutos de armaduras
de acero se han sumado al Instituto Ling Shu este mes. Están reclutando talentos
de entre todos los mecánicos a lo largo del país, cualquiera que pueda conseguir
grandes logros en el campo de las armaduras de hierro y las máquinas, sin importar
su origen, todos tienen la oportunidad para entrar al Instituto Ling Shu. El Maestro
Feng Han incluso juró que no había nada aterrador con respecto al Monstruo Marino
de los occidentales. Si se le da tiempo, puede hacerlo.

–El Maestro Feng Han nunca ha tenido suficiente comida en esta vida. ¿Es
necesario comer un tazón y verter otro? –Gu Yun rio. –Además de lucir aterrador y
consumir dinero, ese Monstruo Marino no tiene otro uso. No importa si hay fondos o
no. Incluso con Caballería Ligera, tarde o temprano voy a patear de regreso a su
casa a aquellas personas que se atrevan a venir al territorio de alguien más para
demostrar su poder, tu…

Él quería decir, “no tienes que esforzarte tan duro”, pero cuando se volvió
ligeramente, la mitad de su mano envuelta en la armadura de hierro golpeó la
palma de Chang Geng. Chang Geng se sujetó inconscientemente de su
dolorosamente congelada mano, ésta fue entonces cubierta por su amplio atuendo
de la corte, el interior de su manga estaba lleno con la calidez de un cuerpo
humano.

No era como si Chang Geng no pudiera controlarse a sí mismo, pero debido al


inesperado abrazo de Gu Yun el cual fue como una hoguera, encendió las
expectativas nada realistas en su interior.
Miró directo a Gu Yun y preguntó, –¿Qué?

Gu Yun olvidó sus palabras por segunda vez en ese día.

Desde el punto de vista de una persona ajena, los dos se miraron el uno al otro
como si estuvieran enfermos por un momento. Gu Yun permaneció tieso durante un
largo tiempo y no respondió. El rostro de Chang Geng se volvió paulatinamente
sombrío, ridiculizándose a sí mismo en su interior y pensó: “Como era de esperarse,
es solo mi imaginación.”

Justo cuando estaba a punto de retroceder, las pupilas de Chang Geng se


encogieron repentinamente. Bajo la manga larga, Gu Yun sujetó su mano en
respuesta. Sus fríos y rígidos dedos, con la fuerza de la armadura de acero, no le
dieron ninguna señal de rechazo o vacilación.

Gu Yun suspiró, sabiendo en su corazón que justo ahora, había dado este paso
hacia adelante en un estado medio impulsivo y medio intolerante. A partir de ese
momento, nunca podría volver atrás de nuevo. Chang Geng, quien había estado
sufriendo debido al Hueso de la Impureza durante tantos años, no sería capaz de
soportar este movimiento. Además, cambiar su actitud continuamente una y otra
vez no era correcto. No era como si él nunca hubiera derrochado palabras bonitas
en ciertas ocasiones. Cuando bebía demasiado, incluso había dicho tonterías,
haciendo promesas. Pero habiendo vivido todos estos años, solo hasta hoy se dio
cuenta de que el tan llamado “voto[2]” era tan pesado que era difícil de expresar.
Las palabras ya habían llegado a sus labios, pero solo quedó una sentencia: –Quiero
que cuides de ti mismo, mientras las verdes colinas perduren, habrá madera para
quemar[3], no hay necesidad de que te lleves al límite. Todavía estoy aquí.

Chang Geng estaba anonadado. La sentencia de Gu Yun entró por su oído


izquierdo, luego retrocedió colectivamente a través del derecho. No fue capaz de
captar una sola palabra.

Gu Yun comenzó a sentirse avergonzado bajo su mirada: –Vamos, esos


pueblerinos todavía están esperando para ver el elegante comportamiento de Yan
Wang, ¿qué es esto de estar aquí de pie bebiendo el viento del noroeste?

En el sitio del Campamento del Hierro Negro, era imposible llevar “delicioso
vino” y “bellezas que cantan y bailan”. En tiempos de guerra, el ejército prohibía
estrictamente el alcohol. Cualquiera que se atreviera a beber una gota sería
castigado por la ley militar sin tolerancia. La señorita Chen, la única persona quien
tenía algo que ver con “belleza”, también tomó la posición de un doctor militar
después de que la placa de acero de Gu Yun fuera removida. Teniendo sus manos
llenas con los soldados heridos dentro de la Puerta Jiayu, nunca apareció durante
medio mes. Ahora, solo quedaba una “flor del noroeste”. A pesar de que él no podía
bailar, pero lo bueno era que podía verse sin que costara dinero.
El tan llamado “festín” para Yan Wang consistía simplemente en cocinar unos
cuantos platillos más, los generales que no eran responsables de la defensa de
momento los acompañarían. Ellos ni siquiera se podían quedar hasta tarde debido a
que tenían que cambiar de turnos. Un poco de tiempo de descanso era muy valioso.
No se atrevían a relajarse por ni un momento, todos se dispersaron antes de que
cayera la noche.

Solo quedaba un Gu Yun llevando a un más que aturdido Yan Wang a asentarse.

–Este lugar es muy aburrido, ¿no? No hay buena comida ni bebidas deliciosas, el
entretenimiento más extraordinario durante todo el día son las pocas personas que
vienen a pulsear[4], no hay recompensa ya sea ganes o pierdas. –Gu Yun volvió su
cabeza y dijo: –¿Solías enojarte cuando eras niño porque me rehusé a traerte aquí?
¿Vale la pena?

A pesar de que Chang Geng no tocó una gota de alcohol, sus pasos se sentían
como si estuviera flotando sobre las nubes. Sintiendo que estaba soñando, dijo con
la mente nublada: –¿Cómo puede ser aburrido?

Gu Yun lo pensó por un momento y sacó su flauta de jade blanco de su pecho. –


Déjame tocar para ti una nueva canción que aprendí afuera de la fortaleza.

Chang Geng miró profundamente a la flauta de jade. Sintió que no sería capaz
de despertar de este sueño.

En ese momento, Shen Yi que había regresado de reorganizar el sistema de


defensa, ya había escuchado a lo lejos que Su Alteza Yan Wang estaba viniendo.
Intentó acercarse un corazón lleno de emociones complicadas para tener una charla
con él. Inesperadamente, cuando él aún estaba a unos cien metros de distancia,
¡sus ojos de búho ya habían captado un atisbo de Gu Yun sacando su preciada
flauta! Shen Yi giró instantáneamente su dirección como si acabara de presenciar a
un cruel enemigo, salió corriendo y desapareció.

El instrumento musical de Gu Yun cambió de una flauta de bambú a una de


jade, practicó durante medio año en la fría y cruda frontera, sin embargo,
milagrosamente, sus habilidades no habían hecho ningún progreso. Era incluso
mejor ahora para hacer que la gente sintiera la necesidad de orinar que antes. El
breve estallido de una melodía de un pueblo extranjero destruyó los corazones de la
gente. No muy lejos, un caballo esperando a que arreglaran sus cascos fue
aterrorizado como si estuviera rodeado por una manada de lobos salvajes, dejando
salir un quejido como si le doliera algo. Mientras tanto, un Águila Negra que
patrullaba aterrizó desde el cielo con pasos poco firmes, se tambaleó y cayó
directamente sobre el suelo, quedando en una postura en la que parecía rogar por
dinero de Año Nuevo.

Chang Geng: –…
Al final, encontró un indicio de que no estaba soñando: este sonido había ido
más allá de su estrecha imaginación.

Al final de la canción, Gu Yun, quien pensó que había estado actuando


romántico, preguntó con un tono de voz teñido con una pizca de expectación: –¿Es
agradable?

–… –Chang Geng titubeó por un largo tiempo y tuvo que decir con sinceridad: –
Puede limpiar el corazón y despertar la mente, um… con la habilidad de hacer que el
enemigo retroceda.

Gu Yun alzó su mano y golpeó su cabeza con su flauta, para nada avergonzado
respecto a su demente habilidad: –Mi objetivo es despertarte. Durante estos días,
¿vas a dormir conmigo o prefieres que ponga a alguien a armar una tienda de
Príncipe para ti?

Yan Wang, quien solo se había puesto parcialmente sobrio, fue golpeado hasta
quedar aturdido una vez más por esta sentencia juguetona, temporalmente
pasmado en su lugar.

Gu Yun observó cómo las orejas de Chang Geng enrojecían, el rubor


extendiéndose sobre todo su rostro. No pudo evitar pensar en la apariencia
incómoda de Chang Geng, cuando cambiaba sus ropas por él cuando tuvo una
fuerte fiebre. En ese momento, se sintió impotente, pero ahora su corazón le
punzaba incesantemente, pensó: “Tomando ventaja cuando me rompí todos los
huesos y solo podía yacer como un cadáver para que tus manos se pusieran a
toquetear ¿no pensaste que llegaría este día?”

Gu Yun preguntó, –¿Por qué no dices nada?

–No hay necesidad… –Chang Geng luchó por un largo tiempo, rechinando sus
dientes y tomando una decisión, –Yo… yo también quiero ver tus heridas.

Gu Yun no pudo evitar el continuar provocándolo: –¿Solo para ver mis heridas?

Chang Geng: –…
73. La Primera Batalla

“Mi General,” pensó, su corazón lleno de ambos, dulzura y dolor: “ durante


generaciones, ¿Cuántos renombrados generales han sido capaces de retirarse de
forma segura?¿No son esas palabras una estocada a mi corazón?”

Las vértebras lumbares y cervicales de Gu Yun tenían problemas, Chang Geng


no necesitaba examinarlo cuidadosamente, porque después de remover la
armadura, pudo sentirlo a través de la ropa.

Se despojó de todos los pensamientos descarriados y frunció el ceño, –Zi Xi,


¿cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que te quitaste la Armadura Ligera?

–Desde que me retiraron la placa de acero, la he estado usando todo el tiempo…


–mientras Gu Yun dijo estas palabras, sintió que algo no estaba bien. Después de
una pausa, añadió rápidamente, –Bueno, por supuesto, me la quito cuando me
baño, no soy como ese burro calvo de Liao Ran al que le gusta andar sucio.

Chang Geng alargó su brazo y presionó hacia abajo sobre su estómago,


diciendo: –No te muevas… todavía tienes el corazón para burlarte de los demás.

A pesar de que estos generales eran poderosos en su juventud, si eran lo


suficientemente afortunados para vivir hasta su vejez, la mayoría de ellos sufriría
numerosas lesiones y afecciones. La malposición de las vértebras cervicales y
lumbares era casi una regla. A pesar de que la Armadura Ligera pesaba poco y era
conveniente, se adhería directamente sobre el cuerpo humano, a diferencia de la
Armadura Pesada que podía soportarse a sí misma. Gu Yun siempre estaba listo
para la batalla, sin quitársela ni siquiera para dormir. Durante un largo tiempo, sus
huesos y músculos no fueron capaces de descansar. Chang Geng solo ejerció un
poco de fuerza, y con solo presionar una vez, podía escucharse el sonido crujiente
de sus huesos y músculos.

–No lo puedes sentir en este momento, porque los músculos de la cintura y la


espalda todavía pueden soportarlo. ¿Qué harás cuando envejezcas? –Chang Geng
pasó sus manos con fuerza sobre sus omóplatos y masajeó sus rígidos hombros.

Cuando sea que Shen Yi hablara de más, siempre se burlaba de él, pero las
mismas cosas, cuando era Chang Geng quien las decía, Gu Yun no estaba para nada
disgustado. Escuchó perezosamente con los ojos medió cerrados. Todo en el
ejército era simple, incluso si uno era el Marqués del Orden, no había privilegios.
Solo había una cama militar en su tienda, una lámpara de vapor colgando a la
cabecera de la cama, las luces eran tenues, medio ocultando a los dos.
Chang Geng: –¿Duele?

Gu Yun negó con la cabeza y murmuró lentamente, –Cuando enviaste este lote
de cosas, el viento seguramente lo ha difundido. Todos en el grupo de la coalición
de fuerzas de la Región Occidental tienen sus propias maquinaciones. En este
momento, los occidentales no pueden proveerlos incondicionalmente con armaduras
de hierro. En unos días más, seguramente habrá algunos traidores que vendrán a
rendirse ante nosotros… pfff, más despacio.

Gu Yun no respondió cuando presionó sobre su hombro, pero solo mientras los
dedos de Chang Geng se deslizaban, bajando por su columna, cerca de sus costillas,
Gu Yun repentinamente estalló en risas, –Me hace cosquillas.

–… –Chang Geng incrementó la fuerza de sus dedos, casi penetrando dentro de


su carne y huesos. Si continuaba por un poco más de tiempo, habría presionado
sobre su piel casi al punto de lastimarla, dijo sin remedio, –¿Puedes distinguir la
diferencia entre el dolor y tener cosquillas? ¿Cómo puedes sentir cosquillas cuando
uso tanta fuerza?

–Es claro que tus habilidades no son buenas. –dijo Gu Yun. –Pero ellos no serán
demasiado sinceros en su rendición. Esos bastardos han hecho esos asuntos de
doble-cara muchísimas veces. Si no nos convencen, harán estallar en fuego nuestro
patio trasero la próxima vez. Pretendo mandar nuestras tropas en Víspera de Año
Nuevo, dándoles una paliza antes de que puedan decir nada más.

Chang Geng presionó el hombro de Gu Yun con una mano, la otra se mantenía
derecha, empujando hacia abajo la columna de Gu Yun con el codo: –¿Son lo
suficientemente fuertes las fuerzas del Campamento del Hierro Negro en la Puerta
Jiayu?

–Si no son lo suficientemente fuertes, deben ser… –la espalda de Gu Yun se


arqueó. –Ja ja já, alto, deja de presionar.

Chang Geng no lo escuchó. Presionó su codo contra él y masajeó ambos lados


de su columna dos veces desde la cabeza hasta su trasero. Solo entonces se detuvo
un poco.

Gu Yun rio tanto que le dolió el estómago y sus lágrimas estaban casi a punto de
caer. Jadeó en busca de aliento antes de continuar con sus palabras: –Está bien.
Vamos a darle una respuesta sincera a aquellos con la intención de rendirse y a
hacer una reunión de antemano, afirmando que mientras ellos rueden muy lejos,
nosotros no nos moveremos. Después, tomaremos la oportunidad y los atacaremos
primero, luego los presionaremos bajo las Armaduras Pesadas y crearemos una
conmoción, priorizando el miedo. Asustaremos a unos cuantos de ellos, y
limpiaremos al resto uno a uno.

Chang Geng movió su dedo ligeramente y rio, –¿No temes que la gente diga que
eres traicionero y que no eres de fiar?

Gu Yun dijo despreocupadamente: –Un grupo de países subordinados


rebelándose, hijos derrocando a sus padres, qué clase de benevolencia sostienen…
¡Ah! ¡Tú… tú, doctor amateur!

Cuando Chang Geng presionó el punto de acupuntura en su cintura, Gu Yun


gritó, agitándose como un pez recién sacado del agua, golpeando la cabecera de la
cama.

Chang Geng no tuvo más opción que retirar su mano. –Intenta soportarlo.
¿Nunca te ha dado un masaje el doctor militar en el campamento?

Gu Yun: –Bueno, déjame pensar…

–No es necesario pensarlo, ¿quién sería capaz de darte un masaje? –Chang


Geng se incorporó, remplazando su dedo con la palma de su mano y arrodillándose
a un lado con una pierna. –Entonces trataré de hacerlo un poco más ligero esta vez.

En esta ocasión, cambió de sus dedos a su palma, poco a poco, con su palma
colocada cerca del punto de acupuntura, incrementando gradualmente su fuerza de
ligera a pesada. Gu Yun no supo cómo cooperar, entre mayor fuera la fuerza bajo la
palma de Chang Geng, más tensos estaban los músculos entre su cintura y su
abdomen, más claros se volvían los trazos de la línea de su cintura bajo la ropa.
Chang Geng se quedó poco deslumbrado por un instante, sintiendo que podía
abrazar su cintura con tan solo dos manos. Su corazón, originalmente sin ningún
pensamiento desviado, tembló repentinamente por un momento, comenzando a
saltar salvajemente sin advertencia. Los movimientos de sus manos se aligeraron
involuntariamente, dándole a Gu Yun otra clase de “cosquilleo”.

Esta vez, él no se levantó, había una capa de una sensación indescriptible que
iba junto con la mano de Chang Geng, Gu Yun se dio la vuelta con torpeza y sujetó
la mano de Chang Geng. –Está bien.

Chang Geng estaba impactado, la sangre de su corazón se elevó, su cuello se


ruborizó.

Gu Yun carraspeó secamente y preguntó, –¿Qué hay de ti? ¿Cuándo regresaras


a la capital?

Chang Geng lo contempló sin mover su mirada: –…quería partir después del día
dieciséis.

Gu Yun: –…

Esta oración sonaba demasiado lastimera.

Gu Yun estaba un poco sorprendido, luego murmuró, –Será mejor no te quedes


aquí por mucho tiempo.

Chang Geng abrió sus ojos y dijo, –Mm, solo lo dije a la ligera, a pesar de que el
billete Feng Huo ha ayudado un poco al tesoro nacional, todavía hay un montón de
asuntos pendientes en la corte, aun así, yo…

–Tenerte aquí provocará que la ambición mengue. –Gu Yun lo interrumpió


seriamente y dijo, –Mi ambición.

Chang Geng: –…

Gu Yun estiró su mano y tiró de él hacia abajo. Chang Geng estaba con una
rodilla apoyada al lado de la cama. Siendo jalado hacia abajo con su guardia baja,
casi golpea a Gu Yun en el pecho.

Gu Yun entrelazó sus dedos en su cabello, sosteniendo la parte posterior de su


cuello y dijo de pronto, –He escuchado acerca de tu billete Feng Huo.

Las pupilas de Chang Geng se contrajeron por un momento. Gu Yun, después de


una pausa, no mencionó el enorme caso que había compilado para terminar con el
grupo de opositores. Solo le dijo, –Ve a casa y busca bajo la puerta y la cama para
ver si puedes encontrar un par de platas para comprar un poco. En el futuro, tu
hermano no tendrá que regresar el dinero, solo con que me recompense con una
villa para el retiro será suficiente.

Las emociones de Chang Geng fueron arriba y abajo por un momento, él dijo
bruscamente: –¿Para qué necesitas una villa?

–Cuando los extranjeros sean expulsados, cuando el mundo se encuentre en


paz, también dejaré de luchar. –murmuró Gu Yun, enrollando gentilmente un
mechón de su cabello.

–Pensé sobre ello hace un tiempo. Cuando llegue el momento, dividiré el


Campamento del Hierro Negro en tres: Águilas, Armaduras y Caballería; cada una
tendrá un tercio del sello del Mariscal. Pueden cooperar unas con otras y
restringirse entre sí en el futuro…

“–El Emblema del Tigre Negro todavía debe regresar al Ministerio de Guerra.
Después de la Guerra, no solo la Gran Liang, sino también los países extranjeros,
también tendrán que arrancarse una capa de piel, cambiando a un nuevo grupo de
personas. No sería un problema mantener la paz durante diez o treinta años.

“–De cualquier manera, tu hermano también se siente incómodo viéndome. Ya


no le serviré más. Los asuntos futuros, dejemos que las siguientes generaciones se
preocupen por ellos. Vamos a buscar una villa con un hermoso paisaje, para que
sea, um… una dote.

Después de que Chang Geng lo escuchó, no dijo nada por un largo rato. Bajo la
luz de la lámpara de vapor, sus ojos parecían estar cubiertos por una capa de
lágrimas: –No dijiste eso la última vez.

Gu Yun: –¿Hm?

Chang Geng: –La última vez dijiste que no tenía que tener miedo, si te seguía,
me tratarías bien… ¿también esto cuenta?

Gu Yun lo negó rotundamente: –¿Cuándo dije esta clase de mierda?

Chang Geng intranquilamente sacó a relucir un viejo asunto: –El enero pasado
en la mansión, en tu habitación, cuando querías quitarme la ropa.

Gu Yun estaba avergonzado al punto de querer enterrarse a sí mismo: –Esa vez


yo… yo…

Chang Geng ya no podía contenerse más, inclinó su cabeza y detuvo sus labios.

“Mi General,” pensó, su corazón lleno de ambos, dulzura y dolor: “durante


generaciones, ¿cuántos renombrados generales han sido capaces de retirarse de
forma segura? ¿No son esas palabras una estocada a mi corazón?”

Chang Geng realmente estaba muy excitado, su beso fue torpe, parecía estar
deseoso y vacilante al mismo tiempo. Gu Yun, quien había vuelto en sí,
rápidamente le dio la vuelta a la situación.

Gu Yun se volteó y lo presionó entre sus brazos, repentinamente encontró que


no cabía duda de porque los antiguos decían que la sensibilidad era la tumba de un
héroe: sosteniendo a una persona amada en los fríos días de invierno, no había
necesidad de lugares tales como la mansión del Marqués o el palacio. Mientras
hubiera un pequeño dormitorio en un patio residencial ordinario, con un brasero lo
suficientemente caliente para calentar el vino, todos sus huesos se habían
ablandado. Qué decir de pelear, ni siquiera quería entrar a la corte.

Esta vez, el beso pareció ser diferente de la despedida entre la vida y la muerte
en la muralla de la ciudad. No fue tan desesperado, desesperanzado y feroz. Una
esquina en el corazón de Gu Yun colapsó súbitamente, creando el lugar más suave,
pensó para sí mismo, “A partir de ahora, él es mi hombre.”

Después de un largo rato, la respiración de ambos se había vuelto un tanto


errática, Gu Yun alzó su mano y apagó la lámpara de vapor, tocando el rostro de
Chang Geng, dijo, –Ya te has agotado en el camino hasta aquí, no me provoques
más el día de hoy. Sé bueno y ten un buen sueño reparador, ¿de acuerdo?

Chang Geng atrapó su mano.

vGu Yun besó su rostro y dijo en tono de broma: –Habrá muchas otras
oportunidades para lidiar contigo en el futuro, vamos a dormir.
Chang Geng: –…

Esto parecía un poco diferente a lo que había esperado: pero en verdad estaba
muy cansado. Estos días, con sus emociones subiendo y bajando irregularmente, lo
desgastaron tanto mental como físicamente, no tomó mucho tiempo para que se
quedara dormido.

Gu Yun solo tomó una pequeña siesta. Justo después del cuarto periodo, se
levantó y se puso su ropa. Si Chang Geng no hubiera venido, estos días, él habría
estado trabajando sin parar durante la noche.

Revisando el suministro en la ciudad, cuánto ziliujin todavía estaba disponible,


cómo distribuir las tropas y cómo combatir… un montón de preparativos que
necesitaban ser supervisados por el comandante, por no mencionar la estrategia de
“crear un abismo”. Que no se confunda con lo fácil que lo había hecho sonar, el
verdadero esfuerzo todavía recaía en los pequeños detalles. Antes de la batalla, una
preparación más les daría una oportunidad más de ganar: a pesar de que el sonido
de la flauta del Mariscal Gu era extremadamente letal, pero para asediar a una
ciudad de miles de hombres, si solo se valían de la “flor del noroeste” para mostrar
su belleza y el “sonido demoniaco que taladraba los oídos” para hacer que el
enemigo retrocediera, los medios eran demasiado simples.

Gu Yun miró hacia abajo, a Chang Geng, quien ya estaba profundamente


dormido, y vio que justo como la señorita Chen había dicho, su sueño no era para
nada pacífico.

Para los demás, cualquier cosa que pensaran durante el día llegaría a sus sueños
por la noche. Sin embargo, no importa qué tan dichosas fueran las cosas antes de ir
a la cama, Chang Geng no tenía buenos sueños esperando por él después de que se
cerraran sus ojos. Sus cejas se habían arrugado, su rostro lucía pálido bajo la luna
nívea en el exterior, sus dedos se apretaron inconscientemente, aferrando una
esquina de la ropa de Gu Yun como una cuerda salvavidas.

El Hueso de la Impureza era una clase de veneno que desgastaba enormemente


la mente. Mientras se estaba despierto, podía ser suprimido con voluntad, pero
después de caer dormido, mordería de vuelta con el doble de fuerza. Gu Yun, quien
nunca dormía suficiente, tembló tan solo después de visualizarlo un poco.

Intentó tirar de la esquina de sus ropas sin resultado. Chang Geng, no obstante,
pareció asustarse por el movimiento y lo sostuvo con más fuerza, incluso hubo una
vaga e indescriptible pizca de brutalidad destellando a través de su expresión.

Las barracas era una ubicación crucial, Gu Yun no podía dares el lujo de romper
sus mangas y salir a discutir la situación militar con sus hombres. Suspiró y estiró
sus brazos para desenmarañar el moral de la capa de Chang Geng. Usando el
cuenco a un lado, vertió un poco de tranquilizante, comprimiéndolo y luego
quemándolo.

La fuerte esencia se esparció por todo el interior de la tienda, Gu Yun puso el


cuenco enseguida de la almohada y se inclinó para colocar un beso suave sobre la
frente de Chang Geng. Chang Geng probablemente había despertado, pero no había
recuperado por completo la consciencia. Con la mente nublada, pareció saber quién
era el que estaba a su lado. La dolorosa expresión en su rostro disminuyó
ligeramente y finalmente soltó su mano.

Gu Yun le brindó una mirada de preocupación y salió bajo el amparo de la


oscuridad.

La Víspera de Año Nuevo de este año era increíblemente desolada, el solitario


sonido de los petardos hacía eco desde el interior de la Puerta. El viento helado
soplaba y los residuos de papel rojo volaban como mariposas en el aire, pero no
había niños a la vista encendiendo petardos en ningún lado.

Incluso en la ciudad capital, la mitad de la Torre Qi Yuan había colapsado, el


Cometa Rojo por el que peleaban los nobles ricos y los oficiales de alto rango no se
veía por ninguna parte.

Un gran grupo de refugiados había cruzado el rio para venir aquí, una parte
estaba muerta de frío, los demás muertos de hambre. Intercambiar niños por
comida era algo que ocurría con facilidad de cuando en cuando.

Al principio, los gobiernos locales se rehusaron a abrir las bodegas para enviar
raciones. Chang Geng tomó personalmente la posición de un inspector el año
anterior. Por un lado, corrió de aquí para allá entre todos los principales grupos
comerciales por los billetes Feng Huo; por el otro, tomó prestadas tropas del
General Zhong. A lo largo del camino, lidió con un grupo de viles comerciantes y
oficiales corruptos quienes habían ocultado raciones sin distribuirlas, usando medios
ostentosos para asustarlos, finalmente dándole a la increíble multitud de refugiados
un lugar para recibir algo de gachas acuosas.

Ya fuera de buena familia o un pobre campesino, cientos de años y generaciones


de personas habían estado reluctantes para comer y comprar para ahorrar algo de
fortuna. Pero después de solo medio año, todo había sido destruido.

Los altibajos de esta vida mortal eran muy parecidos a las tormentas y vientos
torrenciales: no se puede dar a luz a bienes materiales y no se pueden llevan con
uno al morir. Incluso después de agotar sus energías, al final, uno solo podía hacer
su mejor esfuerzo, luego escuchar la disposición del destino.

El Campamento del Hierro Negro en la Puerta Jiayu, como era normal, había
preparado tres carros de fuegos artificiales para celebrar el octavo año venidero de
Long An. En Víspera de Año Nuevo, las linternas colgaban sobre los edificios de la
ciudad, y los guardias parecían particularmente despreocupados.
Un explorador de las Región Occidental, camuflado vistiendo con pasto seco, se
escabulló al exterior de la Puerta Jiayu, usando el Qian Li Yan para vigilarla durante
todo el día. Los guardias del Campamento del Hierro Negro lucían muy relajados, a
los soldados a cargo, quienes se paraban tan derechos como jabalinas entre
semana, ahora les faltaba la mitad. Algunos continuaban rascándose la cabeza,
mirando de izquierda a derecha, algunos incluso miraban continuamente hacia atrás
como si esperaran algo… esta ausencia de concentración fue explicada después de
un rato. Resultaba que venía la última tanda de cartas de sus hogares desde la
estación de correo más cercana. A través del Qian Li Yan, el explorador de la Región
Occidental pudo ver a los mensajeros yendo directamente hacia la puerta de la
ciudad ese día. Muchas de las personas que recibieron cartas, la abrieron en el acto.

Cada día, la patrulla de Caballería Ligera solo aparecía una vez, haciendo rondas
ni muy lejos ni muy cerca, solo por hacerlas, luego dándose la vuelta de regreso.

El Campamento del Hierro Negro todavía estaba compuesto por seres humanos.
Al final del año, siempre habría algunos días especiales que afectarían sus mentes y
corazones.

Desde el arribo del enviado de la capital de la Gran Liang, la coalición de fuerzas


en toda la Región Occidental había estado nerviosa, mandando personas día y
noche para observar a la guarnición de la Puerta Jiayu. Hasta que la Torre de la
Ciudad Jiayu disparó los fuegos artificiales, cuando los petardos de la gente de los
Planos Centrales sonaron tan débiles como si quisieran darle la bienvenida al Año
Nuevo en paz, solo entonces el explorador en servicio ese día confirmó que el
Campamento del Hierro Negro no pretendía moverse. Él convocó silenciosamente a
sus hombres para retirarse.

Justo después de que el explorador se fue, la “roca” sobre una pequeña colina
no muy lejos se sacudió repentinamente y se separó por la mitad en dos partes: en
realidad era una Armadura de Águila Negra.

Las alas del Águila Negra estaban pintadas con el mismo color que las piedras
grises circundantes, e incluso las líneas fueron delineadas con un fino trazo de
pincel. A primera vista, casi parecía como una roca real. Había estado esperado a
que se fueran los exploradores de la Región Occidental, entonces se elevó
silenciosamente hacia el cielo, como una delgada espada de niebla blanca a través
del cielo nocturno, y desapareció.

Durante la noche, usando los fuegos artificiales como cubierta, el Campamento


del Hierro Negro en la Puerta Jiayu se dividió en tres rutas y se mezcló en la noche.

Las linternas sobre las paredes pendían alto en el cielo nocturno, dando
claramente un aura de vitalidad. La larga sombra de las linternas se reflejaba sobre
los muros de la antigua ciudad de mil años de edad, sin embargo, la ciudad se
sentía inexplicablemente solitaria y desolada.
En la capital, los asuntos se apilaban como montañas. Chang Geng solo tuvo
oportunidad de hablar unas cuantas palabras con Gu Yun. Aún era el año viejo
cuando tuvo que partir de regreso. En la Víspera de Año Nuevo, estaba llegando al
centro de soldados heridos dentro de la Puerta. Chen Qing Xu ya había recibido las
noticias, sosteniendo un pájaro de madera, esperando por él en la puerta del
centro.

Encontrándose de nuevo después de medio año, no había incomodidad entre


ellos. Parecía como si Chen Qing Xu nunca se hubiera opuesto a que Chang Geng
tomara posesión del Emblema Lin Yuan, y como si Chang Geng nunca hubiera
cambiado su nota en secreto. El Emblema Lin Yuan había sido confiado. Cualquiera
que fuera su opinión sobre la elección de sus compañeros, ella debía obedecer las
órdenes del emblema de madera.

–Su Alteza, no vaya más adentro. –murmuró uno de los encargados. –Solo unos
pocos de ellos aún tienen sus brazos y piernas. No le pondrá de buen humor verlos.
–Usted ya se siente mal por mirarlos, ¿cómo cree que se sienten aquellos que
perdieron sus brazos y piernas? –Chang Geng lo observó, el guardia se sonrojó de
vergüenza.

–Vine a darle las felicitaciones de Año Nuevo a los hermanos quienes sirven al
país y a su gente. –Chang Geng se volvió hacia Chen Qing Xu. –La recompensa y
los fondos de apoyo de la corte están comenzando a enviarse, también podrían
considerarse como presentes de Año Nuevo… justo a tiempo, me detendré aquí para
esperar por un rato.

Chen Qing Xu: –¿Qué es lo que está esperando?

–Noticias de victoria. –dijo Chang Geng, –Las primeras noticias de victoria, yo


las llevaré de vuelta mientras estoy en camino, para que el Gran Consejo discuta el
siguiente paso para suprimir a los países de la Región Occidental.
74. La Primera Victoria

Estás eran las primeras noticias reales de victoria de la Gran Liang desde que la
mitad del país fue asediada.

Chen Qing Xu observó cuidadosamente el rostro de Chang Geng y dijo, –


Escuché que Su Alteza ha estado continuamente de viaje. Primero fue al sur, a
Jiangbei, para corregir a los crueles oficiales y a los traidores a lo largo del canal;
luego regresó a la capital para dar instrucciones al Ministerio de Vivienda y al
Instituto Ling Shu; después corrió hacia el noroeste cueste lo que cueste para llegar
antes del Año Nuevo. No ha descansado, pero, aun así, ¿todavía parece estar de
buen ánimo?

Esto era bastante extraño. Cuando ella dejó la capital, el Hueso de la Impureza
de Chang Geng estaba casi fuera de control. Asumió que, como él había sido
agotado tanto física como mentalmente durante más de medio año, no habría forma
de saber en qué etapa se encontraría. Cuando recibió el pájaro de madera de Lin
Yuan, Chen Qing Xu había estado preocupada de ver ese brillo rojo ominoso en sus
ojos.

Quién iba a saber que la cara de Chang Geng estaba mucho mejor de lo que ella
imaginó. La condición de “incluso si el cielo se cae, estoy en paz” parecía haber
regresado al cuerpo de Yan Wang.

Era casi el mismo que en aquellos años cuando seguía al General Zhong
mientras vivía una vida sencilla, deambulando por el mundo pugilista.

Pero parecía haber otra diferencia: no aparentaba ser en extremo suave como
antes, ahora portaba una pizca del fuego y el humo del mundo mortal.

–Sólo haciendo algunas encomiendas, no es mucho. –dijo Chang Geng con


indiferencia. –Se dice que todo es difícil al comienzo, pero en realidad, no pienso
que el inicio sea necesariamente lo más difícil. Como usted ve, ahora toda la
dinastía ha alcanzado el punto de ruptura. Incluso si hiciera un trabajo más
horrible, lo único que podría ocurrir es que los occidentales rodearan una vez más la
capital, no hay peores conclusiones. Este asunto pronto será costumbre para los
caballeros en la corte, no me culparan mucho.

–…El corazón de Su Alteza realmente… brilla con más fuerza cerca de la luz, ha
recibido partes de las experiencias pasadas del Marqués. –Chen Qing Xu sacó a
relucir oscuramente a Gu Yun, quien nunca se tomó nada a pecho ni siquiera una
vez. Entonces, mientras ella lo evaluaba minuciosamente, sintió que existía algo de
verdad en las palabras de Chang Geng. Dijo. –Sí. A veces, a comparación de
reconstruir una nación, es más difícil aceptar el camino del descenso después de la
prosperidad.

–Eso no afecta mis asuntos. –le dijo Chang Geng con una actitud un tanto
casual. –Zi Xi tuvo mala salud desde que era joven. Tiene que descansar tan pronto
como sea posible. Si ya no pelea más en guerras, no se quedará en el Campamento
del Hierro Negro por muchos años. Si él se va, yo lo seguiré.

Chen Qing Xu: –…

A ella le tomó un largo rato darse cuenta de a quién se refería con éste “Zi Xi”.
Resultó que lo que había cubierto miles de kilómetros de viento y polvo sobre el
rostro de Su Alteza Yan Wang no era “buena complexión”, ¡sino el ambiente de la
primavera[1]!

Por un momento, Chen Qing Xu no supo qué palabras decir: si tales


sentimientos que iban más allá de las normas podían florecer, entonces una mujer
adulta que no era tan fea como ella, pasando todo su tiempo entre hombres, ¿cómo
era que nadie nunca había expresado nada hacia ella?

¿Era su naturalmente frío rostro demasiado letal?

¿…o quizás, aunque la viga superior del General Gu era incorrecta, su viga
inferior no estaba del todo torcida, y la rigurosidad de sus reglas en el ejército era
así de impresionante?

No obstante, el comentario descuidado de Chang Geng, a pesar de que levantó


una dolorosa emoción en la señorita Chen, sin duda era un equivalente a darle una
píldora tranquilizante.

A pesar de que la Frontera del Noroeste estaba lejos del Emperador, todavía
podían escucharse las tácticas de cambiar constantemente de actitud en la corte de
Su Alteza Yan Wang.

Aparte de una inmensa admiración, Chen Qing Xu también tenía algunas


preocupaciones de que él fuera a hundirse en el poder en el futuro. No es que no
confiara en la personalidad de Chang Geng, pero el Hueso de la Impureza siempre
permanecería como una nube oscura que no puede dispersarse. Durante tres o
cinco años, todavía podía mantenerse fiel a sí mismo, pero, ¿qué pasaría dentro de
ocho o diez años? ¿El poder y el veneno acelerarían la erosión de su mente? En ese
momento, él estaría sosteniendo el emblema de madera Lin Yuan en su mano. Con
un poder tan grande, ¿quién sería capaz de detenerlo?

No fue hasta que ella escuchó esto que se sintió un poco aliviada. Sin importar
qué, mientras el Marqués estuviera vivo y con bien, siempre habrá alguien en el
mundo que pudiera traerlo de vuelta.
En este sentido, Chen Qing Xu estaba secretamente agradecida en cierta
manera de que el emblema Lin Yuan no fue afectado por su voto opositor, y fuera
finalmente entregado a Chang Geng. De otra manera, la Gran Liang no habría sido
capaz de tener un espacio para tomar aliento en el corto periodo de medio año.

Finalmente, este respiro se acumuló lentamente durante la Víspera de Año


Nuevo en la fuerza que devoraba ríos y montañas: el Campamento del Hierro
Negro, dividido en tres rutas, lanzaba un ataque sorpresa sobre la guarnición de la
Coalición de la Región Occidental.

El ejército de la Coalición de la Región Occidental y la Puerta Jiayu habían estado


entablando una batalla de avance y retroceso uno con otro. Durante mucho tiempo,
ellos no habían recibido nada de suministros de los occidentales. Su tecnología
propia no era buena. Las armaduras rotas y los carros de guerra no podían
repararse. Mirando alrededor, sus aliados eran sólo idiotas que no podían ser
descritos con palabras, el ego no contaba en lo absoluto. Ellos ya tenían la intención
de retirarse.

Ese mismo día, la coalición de dieciséis países recibió un reporte de


reconocimiento, diciendo que el Campamento del Hierro Negro continuaba sin
movimiento, por lo que ellos bajaron la guardia.

Los guardias estaban holgazaneando, los comandantes de todos los países no


estaban preparados, reuniéndose y concentrándose en discutir, toda la estación
estaba sombría y la súbita aparición de los Cuervos Negros realmente se sintió
como si hubieran caído del cielo.

Muchas personas quisieron correr a la batalla sin ponerse sus pantalones y


fueron arrasados por el Campamento del Hierro Negro cual viento feroz soplando
sobre las hojas caídas.

A lo lejos, había un pequeño país percatándose de que la situación no era


buena. Cuando calcularon rápidamente de que su propia fuerza no tenía bases, el
Rey y el comandante en jefe tomaron una decisión a tiempo para conducir a la
multitud a correr en primer lugar.

Su huida fue como una señal. Todo el ejército de la Coalición estaba en un


alboroto. Cuando todo estuvo fuera de control, las Águilas Negras vertieron una
gran cantidad de copias de cartas desde el cielo y las desparramaron por todos
lados como si fueran papel moneda. Antes, varios países occidentales habían escrito
algunas cartas personales en un intento de aliarse con Gu Yun en secreto. Para este
momento, fueron reimprimidas en masa por el Marqués del Orden y se esparcieron
en el aire. Esto, combinado con la primera tanda de personas escapando, pareció
ser particularmente impactante.

Antes de que los pequeños países occidentales pudieran lanzar sus maldiciones
contra sus aliados de forma desesperada, el sonido del cuerno de la Gran Liang,
como si fuera el rugido del mar y la montaña, llegó desde el cielo.

Un Águila Negra pidió a varios pequeños países rebeldes en el mandarín de la


Gran Liang y en el lenguaje común de la Región Occidental, declarando sin rodeos,
–Cuando se hayan rendido, ustedes mismos se desarmarán y se retirarán a un lado.
¡Si las armas ciegas[2] llegan a herir a un aliado por error, el Campamento del
Hierro Negro no se hará responsable!

La Coalición de Fuerzas de la Región Occidental estalló. ¿Quién iba a tener el


tiempo para detenerse, leer y analizar el contenido del papel con cuidado? Con un
rápido vistazo al comienzo y al final se revelaba la nauseabunda pronunciación más
una actitud indulgente: ellos habían considerado esto como evidencia y ya se lo
habían creído en un ochenta, noventa por ciento.

Los contingentes de todos los países de la Región Occidental estaban en caos.


Con poderosos enemigos en el exterior y traidores en el interior, ninguno con el que
se toparan parecía ser de los buenos. En ese momento, ya fueran aliados o
enemigos, todos se involucraron en un combate, unos contra otros.

Ese fue el primer día del octavo año de Long An, dejando atrás lo viejo para
darle la bienvenida a lo nuevo.

El Campamento del Hierro Negro que había estado inactivo y retrocedió,


después del regreso de su comandante, finalmente enseñó los colmillos que habían
sido reprimidos durante medio año. La espada de hierro rugió en el oeste, como si
cortara vegetales, arrasando a través de la guarnición de la Coalición de la Región
Occidental.

Las tropas de la Coalición fueron derrotadas y huyeron en todas direcciones al


poco tiempo. Durante la noche, pudieron ser testigos de la efectividad en combate
del Campamento del Hierro Negro que podía acabar con las dieciocho tribus con
treinta Armaduras Pesadas.

En el segundo día del nuevo año, un grupo de remanentes de la Región


Occidental fueron derrotados y retrocedieron. El Campamento del Hierro Negro
capturó al Rey del Reino Kucha, el líder de las fuerzas de la Coalición de los dieciséis
países.

Al mismo tiempo, el reporte fue enviado al centro de soldados heridos dentro de


la Puerta.

Éstas eran las primeras noticias reales de victoria de la Gran Liang desde que la
mitad del país fue asediada. Todo el centro estaba hirviendo. Ya fuera un grupo de
soldados heridos del noroeste a los que les faltaban brazos y tenían las piernas
rotas, o los decentes encargados de Yan Wang, todos se convirtieron en uno,
abrazándose los unos a los otros y llorando juntos.
Chang Geng dejó salir pesadamente un suspiro de alivio. Quería abrir su boca y
decirles a sus hombres que se prepararan para regresar a la capital de inmediato,
pero nadie parecía escucharlo. Sacudió la cabeza irremediablemente y le dio un
pañuelo a Chen Qing Xu, quién estaba a su lado derramando lágrimas en silencio.

Habían estado esperando por mucho tiempo este día. Un edificio podía colapsar
con el viento y la lluvia, sin embargo, mientras las vigas y la columna
permanecieran de pie como un monolito, intactos, mientras el Campamento del
Hierro Negro se mantuviera fuerte, siempre habría un día en el que ellos podrían
organizar la nación en ruinas.

En el cuarto día del nuevo año, la Coalición de tropas en la Región Occidental


retrocedió a la entrada de la Ruta de la Seda. Las noticias de su paradero fueron
filtradas por los esclavos Han que ellos capturaron y que fueron emboscados por la
gente de Lou Lan. Cuando las tropas de la Coalición de la Región Occidental
invadieron la Gran Liang, ellos ocuparon de una vez Lou Lan, mataron a su viejo
Rey y obligaron al joven príncipe borracho a ir al exilio. Esta vez, ellos finalmente
tuvieron la oportunidad de vengarse.

En este punto, la Coalición de fuerzas había sufrido grandes pérdidas y había


sido derrotada.

En el quinto día, el Campamento del Hierro Negro recuperó veintisiete pasos


sobre la Ruta de la Seda y atacó directamente las anteriores guarniciones de las
fuerzas de la Coalición. Todos los extranjeros que aún no habían tenido tiempo para
evacuar fueron capturados.

Shen Yi corrió a la tienda del campamento y reportó, –Gran Mariscal, las


tortugas en la región occidental han encogido sus cuellos de vuelta, mandaron una
carta para un tratado de paz, por temor a no ser capaces de explicarle a sus
parientes occidentales. Quieren intercambiar la gente de Han que han tomado por
prisioneros. Ve…

Gu Yun accedió de inmediato: –¡Sí!

Tan pronto como hizo esta declaración, hubo una conmoción en la tienda del
Mariscal, la frase “Mariscal, por favor piénselo detenidamente” fue y vino una tras
otra.

Shen Yi estaba impactado: – Mariscal, el reporte de guerra aún no ha sido


enviado a la corte. Hay muchos miembros importantes de los estados extranjeros
entre esos prisioneros. El tratar con ellos arbitrariamente… ¿está bien?

Gu Yun levantó la mano para interrumpir su voz: –Si el Campamento del Hierro
Negro no hubiera retrocedido en aquella ocasión, esas personas todavía estarían
dentro de las fronteras en este momento. Incluso si se convierten en refugiados, al
menos pueden hacer fila para beber tazones de sopa y no serán tomados sin razón
y humillados como si fueran ganado… No los estoy culpando, caballeros. La orden
de retirada fue mandada por Yan… por mí y el Campamento del Hierro Negro pudo
preservarse, por lo que pudimos ganar en la batalla del día de hoy. Los civiles
capturados y humillados todavía están esperando por mí. Pueden maltratar a
cualquiera, pero no pueden maltratar a la gente que ha brindado un servicio
sobresaliente.

Tan pronto como esto fue dicho, la tienda quedó en silencio, nadie levantó
ninguna objeción, pero pronto se enteraron de qué Gu Yun no tenía intención de
disponer “arbitrariamente” de los prisioneros de guerra.

Ambos bandos intercambiaron a sus prisioneros en el tiempo y el lugar


acordado. Sin embargo, justo cuando las fuerzas de la Coalición de la Región
Occidental planeaban retirarse, de pronto un jinete de Caballería Ligera tomó el astil
de madera sin punta de una flecha y le dio una ligera puñalada en el pecho a un
hombre que estaba cerca. Este hombre ya había colocado una bolsa con sangre de
pollo en su pecho, tan pronto como lo pinchó se rompió. Desde la distancia, la
sangre salió a borbotones, haciéndolo lucir como si hubiera sido golpeado por una
flecha.

El hombre que fue “flechado” fue muy dedicado, balanceándose una vez en su
lugar, luego entró tranquilamente en el proceso de pretender estar muerto hacia el
final.

Gu Yun, ahora de frente al enemigo con sus ojos muy abiertos, ordenó
despiadadamente: –¡Ese grupo es peor que los cerdos y perros, son adictos a
medios traicioneros y engañosos! ¡Usando la excusa de intercambiar prisioneros,
atacaron en secreto a nuestro ejército, acaben con ellos!

La Caballería Ligera en el frente se dispersó, docenas de Armaduras Pesadas


salieron de entre la multitud. Cuando la voz de Gu Yun terminó de hablar, la
artillería pesada comenzó a sonar.

Cuando Gu Yun apaciguó la rebelión en la Región Occidental, todavía era un


polluelo, no era tan desvergonzado. Más tarde, cuando se abrió la Ruta de la Seda y
los dos lados intercambiaron amistad, él siempre mantuvo el comportamiento de un
gran país, restringiendo a sus subordinados, y siempre tuvo una actitud de
“benevolencia, rectitud, cortesía, sabiduría y fe” propia de un general académico[3].

¡Quién hubiera sabido que él podía señalar a un venado y llamarlo caballo[4],


volviendo negro lo blanco, diciendo mentiras sin parpadear!

Las fuerzas de la Coalición de la Región Occidental quienes habían manifestado


su intención de intercambiar a los prisioneros y los mismos cautivos estaban
sorprendidos, pero no tuvieron tiempo para reaccionar violentamente. La
emboscada de las Águilas Negras cayó desde el cielo, cortando su ruta de escape,
disparando flechas desde el aire. Los proyectiles de señales fueron destruidos en su
camino hacia arriba. Fueron liquidados después de un parpadeo.

Gu Yun se volvió entonces hacia Shen Yi y dijo, –Tomé prestados a los


prisioneros de guerra para usarlos como una carnada de pesca. No puede
considerarse como “disposición desautorizada”, ¿o sí?

Shen Yi: –…

La mayoría de los prisioneros de los Planos Centrales capturados por las fuerzas
de la Coalición de la Región Occidental eran comerciantes que vinieron desde miles
de kilómetros de distancia para ganarse la vida. Un pensamiento erróneo los había
condenado, al no haber seguido a Du Wan Quan en la retirada. Eso nos había
llevado a este desenlace.

Algunas de esas personas abrieron pequeños negocios por su cuenta, otros


vinieron con las caravanas: hombres, mujeres y niños todos juntos, dejando a un
total de más de treinta personas: el resto había muerto en manos de la Región
Occidental.

Esa noche, las personas de los Planos Centrales, que habían sido humilladas por
toda clase de medios como si fueran ganado y caballos, eventualmente regresaron
a su tierra natal bajo la escolta del Campamento del Hierro Negro. Todavía
quedaban más de nueve metros de distancia hasta el Paso de la Ruta de la Seda,
aún no lo habían cruzado, pero alguien ya había tomado la iniciativa de arrodillarse
primero, golpeando el suelo con su cabeza y llorando en voz alta. Los llantos
hicieron eco en la entrada de la Ruta de la Seda, los pájaros solitarios que pasaban
volando no podían soportar escucharlo.

Gu Yun agitó su mano y ordenó a los oficiales de la escolta detenerse y esperar


en silencio sin apresurarlos.

Entre esos prisioneros, sólo hubo uno que no lloró. El hombre tenía cerca de
treinta años de edad, su apariencia amable como la de un académico. Liderando a
un chico de cerca de dieciséis o diecisiete años de edad, fue hacia Gu Yun y se
quedó de pie a la distancia, separado por un grupo de soldados.

Un guardia personal dijo al oído de Gu Yun, –Mariscal, escuché en el camino que


parece que este académico era uno de los que mantuvo unidos a los refugiados que
fueron capturados por la gente de la Región Occidental, salvando a muchos, y que
también ideó estrategias para revelar el paradero de esos perros ladrones, de
manera que el príncipe de Lou Lan pudiera tener una oportunidad para atacar.

Gu Yun estaba desconcertado al principio. Antes de que pudiera pensarlo, vio al


académico arrodillándose junto con el joven a su lado.

A pesar de que Gu Yun recién acababa de terminar de jugar al rufián, no se


atrevió a tratar a estas personas con ligereza. Dijo apresuradamente, –Señor, no
hay necesidad de hacer eso. Por favor, levántese rápido. ¿Cómo se llama?

El académico rechazó su apoyo y murmuró, –Mariscal, mi apellido es Bai,


nombre Chu, un pobre académico que siempre está fallando en el examen imperial
y no tiene un buen futuro. Debido a que mis padres murieron a temprana edad y
que la familia era pobre, me he dado por vencido con eso. El año pasado, traje a mi
hermano menor a la Ruta de la Seda para escribir y calcular para las personas para
ganarnos la vida. Inesperadamente, este Bai, a pesar de que no tiene talento, es
también un aprendiz de hombres sabios. Conozco la enseñanza “no lleves
humillación sobre tus ancestros ni sobre ti mismo, preservando tu rectitud y
modales, ese es el camino de un académico”[5]pero la situación nos obligó a caer
con el enemigo. Con el fin de salvar mi vida, dejé que mi persona fuera
discriminada por esos perros ladrones, imponiendo castigos…

Gu Yun estaba sorprendido y, por un momento, no supo qué decir. Dio un paso
hacia delante desde la multitud, fue personalmente hacia los dos hermanos y dijo
silenciosamente, –Llegamos tarde.

Bai Chu: –Éste Bai ha reservado su último aliento hasta ahora sólo para ver con
sus propios ojos al Emperador recuperar la tierra perdida.

Gu Yun juntó sus manos solemnemente: –El mérito del Maestro es grande, me
aseguraré de reportar esto a la corte.

Bai Chu rio en voz baja: –¿Cómo se atrevería este cuerpo roto a hablar de
méritos? Sin embargo, este campesino tiene una solicitud atrevida.

Gu Yun: –Por favor dígala.

Bai Chu dijo, –Tengo un hermano menor llamado Zheng, quien tiene dieciséis
años de edad y no ha tenido tiempo de alcanzar la mayoría de edad.
Afortunadamente, nació con fuerza. A pesar de que no es bueno la mayoría las seis
habilidades[6] de un caballero, pero su habilidad para cabalgar y disparar el arco
aún son aceptables. Sé que el Campamento del Hierro Negro es un arma nacional,
todos los generales son de élite, con sus aptitudes, él no es merecedor de unirse.
Sólo espero que se convierta en un sirviente haciendo recados al lado del Mariscal.
En el futuro, rezo para que haya espíritus en los cielos, que lo bendigan para que
crezca y se convierta en un hombre de espíritu indomable.

Gu Yun miró a la adolescente y vio que parecía fuerte y genuino, él no los


interrumpió, sólo permanecía a un lado limpiándose las lágrimas de sus ojos rojos.
Gu Yun suspiró silenciosamente, –Señor, por favor levántese rápido. Todo esto son
asuntos triviales…

Bai Chu presionó la cabeza del hombre joven hacia delante un par de pasos y lo
obligó a arrodillarse frente a Gu Yun: –Inclínate ante el Mariscal.
Bai Zheng era un niño sincero, arrodillándose de todo corazón como se le dijo,
las piedras bajo su cabeza vibraron con su reverencia. Sin más remedio, Gu Yun
tuvo que inclinarse para ayudarlo a levantarse, pero justo cuando tocó los hombros
del adolescente, se sorprendió, sólo para sentir que los hombros del chico no
dejaban de temblar, no era como si estuviera emocionado, sino como si tuviera…
miedo.

De pronto, muchos pensamientos destellaron a través del corazón de Gu Yun…

Las fuerzas de la Coalición de la Región Occidental fueron atacadas en la Ruta de


la Seda debido a que se filtraron sus huellas y sufrieron grandes pérdidas. ¿Cómo
era que no estaban para nada molestos?

Los prisioneros de los Planos Centrales fueron los primeros en cargar con la
culpa. Siendo los más sospechosos, ciertamente serían ejecutados por las tropas de
la Región Occidental. Sin mencionar a las demás personas, como el líder, ya fuera
que estuviera o no relacionado a este asunto, era absolutamente cierto que él
estaría implicado. Al enemigo no le importaría si era una injusticia o no, y tampoco
había necesidad de evidencia. Con tan sólo un poco de duda, ellos no conservarían
la vida de este hombre.

En el intercambio, liberar a los viejos, débiles, enfermos y discapacitados era


suficiente, ¿cómo podían ellos incluso regresar a este Bai Chu?

Un momento atrás, él ya había tenido la ligera sensación de que había algo


extraño, pero cuando Bai Chu pronunció esa clase de palabras con el trasfondo de
una docena de personas llorando y lamentándose, su corazón se sintió agitado y
culpable por un momento y no lo había pensado a profundidad.

En cuanto Gu Yun fue alertado, retrocedió de inmediato. Justo entonces,


escuchó un fuerte estruendo. Todo el cuerpo de “Bai Chu” se hinchó, su delgado un
rostro se volvió redondo, su piel se resquebrajó. Una máscara hecha de piel
humana cayó de su rostro.

–¡Mariscal!

Sin titubear, una Armadura Pesada de hierro negro se acercó corriendo, abrazó
a Gu Yun por un lado, girándose mientras se movía y lo escudaba con las tres capas
de placas de acero en su espalda…

Hubo un ruido fuerte y ensordecedor. Ese “Bai Chu” explotó, una enorme ola de
calor lo barrió todo alrededor. El cuerpo del joven que estaba de rodillas se fue
separado en el acto. Los oídos de Gu Yun estaban zumbando, un dolor agudo arribó
de pronto, su espalda colisionó fuertemente contra el suelo, frente a sus ojos todo
se volvió oscuro.
75. Carta de Amor

Chang Geng estaba tranquilo en el exterior, pero su corazón se estaba volviendo


loco.

Shen Yi, a quien se le ordenó cortar la ruta de escape, escuchó un fuerte ruido.
Miró hacia atrás, casi escupiendo sus pulmones del susto, queriendo correr
instintivamente hacia ahí por un momento.

Pero el General Shen, quien había estado rodando alrededor de la frontera


durante muchos años, ya no era más el enérgico académico en el Instituto Ling Shu
de aquel año. En un estado de shock, el corcel bajo él solo sacudió su cabeza una
vez, y Shen Yi ya había vuelto en sí, tirando de la rienda con fuerza.
Instantáneamente hizo un largo silbido con sus labios: –Que la Caballería Ligera no
caiga en desorden. Las Águilas Negras fueron a investigar cualquier movimiento de
inusual del enemigo, transmitan mis órdenes…

Pero todavía no terminaba sus palabras cuando un explorador Águila Negra


aterrizó frente a él: – ¡Reporte! ¡Mariscal!

–Tranquilo, el Mariscal está ocupado, –Shen Yi lo detuvo. –¿Qué ocurre? Solo


dime primero.

–General Shen, después de la retirada de los dieciséis países de la Región


Occidental, ellos han reorganizado sus tambores y banderas, y reunieron dieciocho
carros de guerra de varios países que fueron salvaguardados. Están marchando
hacia nuestra base, me temo que intentan contraatacar…

Shen Yi murmuró, –¿Cuántas personas hay ahí?

–Sin contar los carros de guerra, observando desde el cielo, entre armaduras y
caballería son al menos de veinte a treinta mil…

–¡General Shen!

Un guardia personal de Gu Yun vino rodando y arrastrándose hacia él. Shen Yi


volvió su cabeza abruptamente, casi tensando los tendones de su cuello, su cuello
cabelludo se estaba entumeciendo y le hormigueaba. No podía imaginar qué habría
pasado si Gu Yun realmente se hubiera encontrado con un accidente desafortunado,
¿cómo podrían ellos ser capaces de vigilar los veintisiete pasos en la entrada de la
Ruta de la Seda?

¿Tendrían que retroceder nuevamente?


El soldado jadeó en busca de aliento. –El Mariscal le ha ordenado ejecutar al Rey
del Reino Kucha frente de los dos ejércitos, luego colgar su cabeza en una pica,
cortando todos los medios para retroceder. El Campamento del Hierro Negro no
dejará a ni un solo soldado para resguardar la ciudad, ¡mandando directamente a
las tropas para hacer frente al enemigo!

Shen Yi escuchó la primera mitad de la oración. Su corazón, que estaba


colgando en medio y se encontraba a punto de ser escupido, cayó de vuelta a su
abdomen, a duras penas pudo escuchar la segunda mitad de la sentencia.
Rompiendo su costumbre habitual, hizo que el nervioso guardia lo repitiera una vez
más, sólo entonces gritó, –¡Los… ejem, los rebeldes están en su batalla final, es el
último momento del saltamontes después de la última cosecha de otoño! ¡Escuchen
mis órdenes y prepárense para la guerra!

En el momento de la explosión, Gu Yun fue protegido por una Armadura Pesada.

El cuerpo del oficial de la Armadura Negra fue separado en el acto. Gu Yun se


desmayó por un momento, escupiendo una bocanada de sangre, uno de sus oídos
se quedó sordo al instante.

Después de despertar, Gu Yun no tenía otra cosa en su mente. La primera


reacción era que el enemigo quería aprovechar esta oportunidad para contraatacar.
La Región Occidental se rebeló dos veces, su profundo odio por la Gran Liang no era
algo que pudiera resolverse en una o dos generaciones. Por el momento, fueron
suprimidos por el Campamento del Hierro Negro creciendo a rápida velocidad,
quizás finalmente conocieron el miedo. Probablemente este sería su último golpe.

He Rong Hui se llevó un susto de muerte, jalando a Gu Yun fuera de debajo de


la Armadura Pesada. El cuerpo de Gu Yun estaba bañado en sangre: su propia
sangre y la de alguien más. En ese segundo, toda la fuerza acumulada en su cuerpo
explotó. Con su corazón fluctuando con innumerables pensamientos, atrapó el brazo
de He Rong Hui y le transmitió la orden de ejecutar al prisionero y ordenar la
batalla. Después, pareció haber consumido su última fuerza y dijo
intermitentemente, –Las situaciones relacionadas con lo militar ahora serán
manejadas por Shen… Ji Ping, él estará temporalmente a cargo en mi lugar, no
dejen que las palabras salgan…

He Rong Hui casi lloró.

El oído de Gu Yun estaba zumbando. Por un momento, no pudo escuchar nada


con claridad. Naturalmente, no pudo percibir el doloroso sonido proveniente de los
demás. Sólo murmuró, –Bloqueen las noticias… lo que ocurrió hoy, si alguien se
atreve a revelar una… una sola palabra, será castigado por la ley militar… vayan al
centro de soldados heridos e inviten a la señorita Chen a que venga…urgh…

Cuando Gu Yun dijo esto, hubo un agudo dolor en su pecho: las viejas heridas
obviamente todavía no habían tenido tiempo de sanar, pero ya había unas nuevas.
En ese momento, un estallido ennegreció su visión, pero su boca todavía no paraba:
–¡Esperen, esperen! Díganle al mensajero que se asegure de que el carruaje de Yan
Wang haya partido antes de invitar a la señorita Chen. Primero, no le digan a ella lo
que ha ocurrido aquí, invítenla en secreto y asegúrense de…

Él ya no pudo continuar hablando, la mano que estaba sujetando a He Rong Hui


cayó hacia abajo, sin fuerzas por un momento. He Rong Hui estaba medio asustado
de muerte. Extendió su mano temblorosamente para revisar su respiración,
sintiendo que, a pesar de que era débil, para bien o para mal, de alguna manera
todavía persistía. Sólo entonces He Rong Hui jadeó en busca de un respiro. Se
detuvo y sostuvo a Gu Yun quien se había desvanecido.

Shen Yi intercambió una mirada con un He Rong Hui de ojos rojos desde la
distancia, entonces silbó y rugió con furia, –¡Decapiten al Rey de Kucha, todos los
hermanos, síganme para eliminar a los rebeldes!

Las fuerzas de la Coalición de la Región Occidental sabían que no eran


competencia para el Campamento del Hierro Negro. En su rápida retirada, armaron
un plan amenazante y prepararon a un soldado suicida de la Región Occidental bien
versado en disfrazarse para asesinarlo. En este momento, al escuchar la explosión,
asumiendo que habían tenido éxito, estaban planeando tomar la intersección de la
Ruta de la Seda en un movimiento. Quién iba saber que antes de alcanzar la Ruta
de la Seda, ya se estaban enfrentando con la totalidad del Campamento del Hierro
Negro saliendo de su colmena.

La explosión pareció haber enfurecido por completo al Dios de la Guerra de


Acero Negro que era incontable en número. El comandante en jefe de Kucha pensó
que ellos podrían dar la bienvenida de regreso a su rey, presionando hacia atrás al
Campamento del Hierro Negro. Inesperadamente, en el momento en el que levantó
la mirada, pudo ver la cabeza de su rey colgando en lo alto de una asta, ondeando
junto con la bandera semejando a una borla anudada en forma de burla. El
comandante de Kucha dejó salir un “ah” y cayó directamente de su caballo.

El General liderando al Campamento del Hierro Negro tenía una careta de hierro
sobre su rostro. Nadie podía decir quién estaba bajo esta Armadura Pesada de
hierro negro. Como si temiera que el enemigo no pudiera ver qué es lo que estaba
colgando de la bandera, el General agitó su mano en el fuerte viento. Un jinete de
Caballería Ligera convirtió su Cortavientos en una flor, cortando una cuerda del asta
bandera. El Rey de Kucha cayó sobre el suelo. El comandante se acercó rodando,
sosteniendo la cabeza del rey, observando con los ojos muy abiertos a la cabeza
calva por un momento. Finalmente, no pudo evitar dejar salir un lamento frente a
los dos ejércitos.

Esta voz pareció servir como un cuerno para el Campamento del Hierro Negro.
Al momento siguiente, las Armaduras Pesada se movieron en su totalidad. El
comandante, vestido una Armadura Ligera, sentado a lomos de su caballo, levantó
el Cortavientos en su mano, súbitamente hacia un corte hacia abajo. Sólo entonces
lo silenciosos veinte mil Cuervos Negros comenzaron a avanzar, el sonido de los
gritos y la matanza fueron extinguidos bajo el retumbar de sus pasos.

Los oficiales y soldados de la Región Occidental estaban aterrorizados. Aparte de


Gu Yun, ¿qué otro General en el Campamento del Hierro Negro se atrevería a matar
de manera arbitraria al Rey de Kucha directamente?

¿No murió Gu Yun?

Observando esta situación, no sólo fallaron para matar a Gu Yun con una
bomba, en su lugar, ellos habían hecho enfurecer al Campamento del Hierro Negro.

Esa noche, el mar de arena se tiñó de sangre. Las Armaduras Pesadas negras se
enfrentaron a los carros de guerra de la Región Occidental, obligando al enemigo a
retroceder hasta treinta kilómetros de distancia desde la antigua Ruta de la Seda.
Las fuerzas aliadas en la Región Occidental fallaron al contraatacar y fueron
dispersadas una vez más. El Campamento del Hierro Negro los persiguió
despiadadamente todo el camino hasta el territorio de la Región Occidental,
asesinaron a cerca de diez mil enemigos, eliminando a toda la nobleza de Kucha.

Chen Qing Xu acababa de despedir a la comitiva de Yan Wang que llevaba las
noticias de la victoria de regreso a la capital. Antes de que pudiera sobreponerse a
la emoción y la alegría que la llevó a las lágrimas, dos Águilas Negras volaron
directamente hacia el centro de soldados heridos del noroeste: –Señorita Chen, el
Mariscal la ha invitado.

Cuando Gu Yun despertó de nuevo, alguien lo estaba forzando a abrir su boca


para darle medicina.

Gu Yun jadeó por aliento y sintió un agudo dolor quemando su corazón y sus
pulmones, las lágrimas estaban a punto de salir. Aún no había recuperado por
completo la consciencia, pensando vagamente, “¿Irá a venir pronto la muerte?”

Tan rápido cómo está idea llegó, Gu Yun apretó sus dientes.

“No,” pensó, “Jia Lai continúa con vida, Jiangnan sigue bajo asedio, no puedo
morir.”

Este impulso fue como una dosis de sangre de gallina, bombeada directamente a
su corazón. Gu Yun se sobresaltó, despertando.

Shen Yi, quién lo estaba alimentando con medicina, no pudo hacer palanca para
abrir su boca incluso después de intentarlo hasta el punto de romper en un sudor
frío. De pronto, pudo sentir que la mandíbula de Gu Yun se iba relajando más y fue
capaz de tragar por sí mismo. Extasiado, gritó continuamente, –¡Zi Xi! ¡Zi Xi, abre
tus ojos y mírame!

Chen Qing Xu dijo apresuradamente –Está bien mientras recupere la consciencia


y sea capaz de beber la medicina. General Shen, no tiemble, va a ahogarlo.
¡Déjemelo a mí!

Gu Yun no murió en las manos del hombre-bomba suicida de la Región


Occidental, quién hubiera pensado que él iba a caer en una situación de vida o
muerte debido a un cuenco de medicina de ese Shen. En algún lugar, todavía tenía
un poco de fuerza guardada, luchó por empujar lejos a esa fuente de peligro. Tan
pronto como se movió, toda la tienda del Mariscal hirvió. Un grupo de hombres
grandes y toscos chilló, corriendo apresuradamente hacia su lugar para intentar
ayudar.

Chen Qing Xu no pudo soportarlo más: –¡Suficiente! ¡Todo mundo fuera!

Gu Yun pudo sentir con intensidad el peculiar aroma de una mujer. Supo que
Chen Qing Xu había venido. Girando ligeramente su cabeza, esquivó el cuenco de
medicina que estaba siendo entregado a su boca, tratando de abrir sus ojos con
gran esfuerzo.

Chen Qing Xu sabía por qué estaba preocupado. Rápidamente escribió en su


palma palabra a palabra, “Yan Wang ha regresado a la capital. No lo sabe.”

Los pálidos labios de Gu Yun se curvaron ligeramente hacia arriba. Pareció ser
una sonrisa. Bebió la medicina reticentemente. Su espíritu se dispersó de nuevo.

Los órganos de Gu Yun resultaron heridos, aunado con la recurrencia de sus


viejas heridas. Estalló en fiebre repetidamente durante la noche. Las cuatro
palabras “muerte con eterno arrepentimiento” le daban soporte como una enorme
roca. Al día siguiente, fue capaz de levantarse bajo el asombro de los demás.
Bebiendo medicina como si fuera agua, convocó a todos los generales a su cargo y
escucho cada reporte de guerra.

Cuando la reunión terminó, Chen Qing Xu le llevó un cuenco de medicina. Gu


Yun la bebió. Se preguntó si era debido al fuerte golpe en su cabeza, o si la
explosión había herido sus oídos, pero esos oídos que siempre se habían apoyado
en la medicina para funcionar no dejaban de zumbar.

Bajando el tazón vacío, Gu Yun preguntó en su primera oración, –¿Cuándo


partió Yan Wang?

Chen Qing Xu guardaba las palabras como si fueran oro: –Temprano en el tercer
día del nuevo año.

Gu Yun exhaló un suspiro de alivio: el frente de la Región Occidental estaba bajo


su control. Mientras Chang Geng se hubiera ido, las palabras respecto a este asunto
nunca alcanzarían la capital.

De momento, él estaba tranquilo tanto en los asuntos públicos como en los


privados, tomando automáticamente el asunto como una falsa alarma. Se rio junto
a Chen Qing Xu y dijo: –Últimamente he estado demasiado ansioso y no lo he
pensado cuidadosamente, convirtiéndome en una burla.

Pero Chen Qing Xu No se rio, en lugar de eso, acercó una silla y se sentó,
aparentemente lista para entablar una larga conversación: –Marqués, tengo unas
cuantas palabras que debo aclararle.

Gu Yun estaba sorprendido.

Algunos doctores tenían mal genio: tan pronto como los pacientes no
cooperaran en lo más mínimo, serían reprendidos de inmediato. Otros doctores eran
del tipo que crían ovejas: a cualquiera que lo solicitara, sería tratado; si la persona
no estaba dispuesta a ser tratada, no lo forzarían, dependía de ellos si querían
morir.

Chen Qing Xu indudablemente pertenecía a estos últimos. No importaba si Gu


Yun usaba una placa de acero para ir al frente de batalla, o incrementara
repetidamente la dosis de las drogas a voluntad, ella no había dicho nada, rara vez
había mostrado una expresión tan seria.

Gu Yun: –Señorita Chen, por favor.

Chen Qing Xu: –No hay lugar en el cuerpo que esté actuando de forma
independiente, los ojos y oídos están conectados a los demás órganos. La secuela
del envenenamiento del Marqués desde su infancia ha continuado hasta este día.
Pero en esta campaña, ha resultado herido continuamente, afectando los pulmones,
cinco órganos internos se encuentran en un estado de malestar: puesto que el caos
en la Región Occidental ha sido suprimido, en mi opinión, sería mejor para el
Mariscal aprovechar la oportunidad para escoltar a los prisioneros de guerra de
regreso a la capital y descansar uno o dos días, de otra forma…

Gu Yun: –De otra forma, algún día, incluso panacea o elixir, nada más será
capaz de curarme, ¿correcto?

El rostro de Chen Qing Xu no mostró ningún cambio. Ella asintió y dijo, –El
propio cuerpo del Marqués, ciertamente usted debe entenderlo mejor.

Gu Yun respondió con un “Mm”. Por un largo tiempo, no dijo una palabra.

Cuando las personas estaban en sus veintes y treintas, era muy difícil tener la
sensación de “viejo” y “enfermo” provocada por el paso del tiempo.
Ocasionalmente, habría días en los que se sentirían incómodas, pero tampoco
pensarían en ello en una dirección seria, no había una sensación real. Líneas tales
como “espero que estés bien” y “cuídate” provenientes de los demás en su mayoría
parecían como el viento cruzando a través de las orejas. Había demasiadas cosas
alineadas antes que este cuerpo podrido: fama y riqueza, lealtad y rectitud, familia
y deber… incluso romance, amor y odio.

Gu Yun tampoco era una excepción.

Hasta este momento.

Siempre pensó que su destino final era enterrar sus huesos en la frontera,
muriendo por su nación. Se consideraba a sí mismo como a un puñado de fuegos
artificiales: después de explotar, se podría decir que había preservado el renombre
de la familia Gu con cada uno de sus leales miembros.

Pero de pronto, Chang Geng emergió de la nada, desviando su trayectoria


establecida lejos de su dirección original. Él no pudo evitar tener sus propias
ilusiones, deseando más: por ejemplo, después de que la nación llegara a su final,
todavía quedarían unos cuantos años en los que él no estaría enfermo ni herido,
para reservarlos para Chang Geng.

Si él moría a temprana edad y Chang Geng cargaba con la malvada maldición de


la mujer bárbara solo, ¿qué haría en el futuro? Si un día el Hueso de la Impureza se
desataba, si él realmente se… ¿Quién cuidaría de él? ¿Quién se preocuparía por él?

Chen Qing Xu no era buena hablando, temía que su torpe discurso no fuera
capaz de persuadir a Gu Yun. Inesperadamente, Gu Yun no había esperado a que
ella bosquejara sus pensamientos en su interior, dijo repentinamente: –Lo sé,
gracias, hay más cosas con las que necesitaré que molestar a la señorita Chen en el
futuro. Ahora, bajo esta situación, descansar podría no ser posible, pero mientras
no necesite entrar al palacio o no haya una situación militar de emergencia,
minimizaré el uso de esa medicina tanto como pueda, ¿está bien?

Chen Qing Xu estaba perpleja, súbitamente encontró que Gu Yun parecía haber
cambiado.

Tres generaciones del Campamento del Hierro Negro fueron transmitidas a Gu


Yun, tan sólidas como el metal. Una simple oración de él se convirtió en el orden de
las prohibiciones con absoluta autoridad. Con Gu Yun bloqueando las noticias, la
capital sólo recibió los informes de la gran victoria en la Región Occidental.

El Maestro Feng Han Estaba llorando mientras escuchaba en la corte. Todo el


país estaba hirviendo. Incluso cuando Gu Yun escribió más tarde una carta pidiendo
perdón, diciendo que él había decapitado arbitrariamente al Rey de Kucha, esto
parecía sólo un asunto trivial. De cualquier manera, los métodos duros de Gu Yun
en el campo de batalla no eran algo que sucedía en uno o dos días. Incluso Li Feng
sintió que esto era muy similar a algo que él haría.
Solo Chang Geng frunció el ceño con el reporte mandado al Gran Consejo: a
pesar de que no podía explicar por qué, tenía la sensación de que había algo más
oculto en esto.

Desafortunadamente, antes de esperar a que lo pensara, un enviado Águila


Negra le entregó otra carta: –Su Alteza, esta es una carta de familia del Marqués
para usted.

La última vez que Gu Yun le escribió una carta familiar[1], fue en el lapso de los
dos años en el que el hombre acababa de partir hacia la Ruta de la Seda. Fueron
dos cartas en total, una de las cuales fue escrita por Shen Yi en su lugar.

Chang Geng mantuvo una habilidad marcial de autocontrol de primera clase,


recibió la carta y dio las gracias con calma, palabras de cortesía, sinceras y de
preocupación salieron de sus labios. El enviado Águila Negra quien no había visto
mucho del mundo tenía lágrimas en los ojos. Queriendo poder hacer una profunda
reverencia y un juramento para pagarle de vuelta a su país natal, fue mandado
lejos en un estado vertiginoso.

Cuando el enviado se fue, Chang Geng despidió de inmediato a los jóvenes


eunucos que lo acompañaban a ambos lados. No podía esperar para abrirla. Él era
práctico por naturaleza, su movimiento de apertura también fue extremadamente
cuidadoso. El sobre no fue rasgado ni un poco, incluso podría ser reutilizado.

Tan pronto como se abrió, cayó una pequeña flor seca de albaricoque.

Era como si Gu Yun hubiera sido poseído por Shen Yi, hablando de cualquier
pequeño y gran asunto. Tenía una lengua afilada por naturaleza, describiendo el
cobarde comportamiento del ejército de la Coalición de la Región Occidental sin
ahorrarse detalles, la escena de los enemigos mojándose a sí mismos parecía como
si hubiera aparecido frente a él. Si todavía quedaran personas en la oficina militar,
estarían asustadas: ¿quién había presenciado alguna vez a Yan Wang riendo tan
alegremente detrás del escritorio con papeles y reportes apilándose cómo
montañas?

Al final, Gu Yun escribió de nuevo: “En el cruce hay muchos árboles de


albaricoque, dañados por las llamas de la guerra. Los troncos de los árboles están
quemados, incluso la mayoría de los insectos y hormigas no pueden vivir. Había
asumido que habían muerto. Pero un día, mientras volvía al campamento después
de patrullar, vi que esos árboles muertos se habían encontrado con la primavera, un
capullo de flor se elevaba desde las cenizas, floreciendo durante la noche. Es
ambos, digno de lástima y entrañable. El ejército está lleno con aquellos que no
saben cómo apreciar la belleza. Hablar de admirar las flores sería lo mismo que
tocar música para los oídos de un buey, por lo que yo he actuado primero y corté
una rama para jugar contigo…”
En la caligrafía Kai que había sido transmitida por generaciones, había una
oración, Chang Geng pudo reconocer vagamente que decía: “deseo poder cortar
varias ramas de flores de ciruelo en la mansión del Marqués por mí mismo a
principios de la primavera del próximo año”, pero quizás más tarde pensó que sería
de mala suerte discutir el futuro, entonces pintó por encima para tacharlo y firmó
con su nombre.

Él no supo si fue intencional o una coincidencia. Había una ligera impresión


dejada atrás por la rama del albaricoque, cortando a través de la palabra “Gu”. Uno
podía sentir la fragancia que se desprendía mirando la carta, presionando sobre la
marca de la flor, la elegancia sin paralelo era indescriptible.

Chang Geng estaba tranquilo en el exterior, pero su corazón se estaba volviendo


loco.

Si esos jóvenes maestros de noble familia parecían groseros, insensatos o


descuidados, no había uno solo que no se supiera esos pequeños trucos de cantar
sobre el viento y la luna[2], todos tenían unos cuantos bajo la manga.

Chang Geng no pudo evitar recordar el margen entre la elegancia y la indecencia


cuando Gu Yun había bebido demasiado en aquella ocasión. En lugar de tener celos
sobre el romance y los encuentros que podrían o no haber ocurrido, sintió que Gu
Yun era muy adorable en este sentido.

Chang Geng sorbió una taza de té helado y leyó la carta familiar tres o cuatro
veces desde el principio hasta el final, deseando poder imprimir todas y cada una de
sus palabras en su mente, de manera que incluso con sus ojos cerrados, pudiera
recrear una idéntica. Sólo entonces puso la carta y las flores secas en su morral,
manteniéndolas cerca de él.

Él entonces escribió las palabras “noble familia” en un lado del papel y cerró sus
ojos ligeramente.

Las palabras “Yan Wang” saliendo de los labios eran la representación de la


realeza. En un momento de una crisis nacional, los intereses entre la noble familia y
la realeza eran los mismos. Mientras no actuara fuera de lugar, no habría nadie en
absoluto que fuera lo suficientemente ciego como para saltar y obstaculizarlo.
Varias familias nobles acomodadas con dinero en abundancia para gastar incluso
expresaron gran apoyo hacia el billete Feng Huo. Esta vez, más o menos, un poco
de su riqueza había sido entregada…

Pero, ¿cuál sería el siguiente paso?

Una vez que el cruce fronterizo comenzara a participar en guerras, devoraría


una enorme cantidad del gasto militar. La interminable corriente de refugiados aún
estaba cruzando el río para venir. Las personas en la Gran Liang eran presas del
pánico y ya no tenían el corazón para hacer negocios. La cantidad de oro y plata
reunida en una emergencia por los billetes Feng Huo pronto llegaría a un final. La
corte nunca podría vivir de dinero prestado.

Reformar el sistema de las tierras de cultivo, el sistema de impuestos, el


sistema civil y comercial era inminente. Donde fuera que uno tocara, tendría que
afectar a los huesos y músculos.

En ese momento, todas las familias nobles en la corte se volverían sus


enemigos.

La cálida expresión de Chang Geng de un momento atrás, que todavía


conservaba el trazo de una sonrisa, se había vuelto fría, salpicó el pincel de pelo de
comadreja y trazó una cruz sobre las palabras “noble familia”.

Bajo la lámpara, el joven príncipe lucía muy apuesto, y a la vez increíblemente


frío.

El Maestro Feng Han o Ge Pang Xiao o la señorita Chen… e inclusive Gu Yun,


todos ellos parecían pensar que la persona que cargaba la viga podría dejarla caer
suavemente después de que la construcción estuviera completada e irse con tan
solo un movimiento de su túnica.

Pero, ¿cómo era eso posible?

La palabra “poder” siempre había sido un camino sin salida en tiempos de


peligro, dos grupos opuestos no podían coexistir.
76. Centrífugo

-Nuestro lado ha arrastrado a la corte a dar vueltas. – murmuró Gu Yun. – Es tiempo


de descansar y recuperarnos.

Unos días después, las noticias de los países de la Región Occidental buscando
una tregua llegaron a la capital. Después, el Gran Consejo lo reportó al Emperador
Long An, discutiéndolo de manera urgente durante un día, respondieron al Marqués
del Orden. Había dos cosas que necesitaban garantizarse: primero, no permitir que
los traidores tuvieran poder para volverse en su contra en los siguientes de tres a
cinco años, para evitar conflictos internos cuando se tratara con los extranjeros; en
segundo, demandar ziliujin, entre más, mejor. El peligro del tesoro sería aliviado
temporalmente, pero el problema de ziliujin de la Gran Liang aún no había sido
liberado. Todos los cuatro frentes estaban rodeados, la razón por la que decidieron
atacar primero desde el oeste era porque el Campamento del Hierro Negro estaba
estacionado ahí y, por otro lado, porque esperaban resolver el problema del ziliujin
a máxima velocidad.

Otros asuntos mayores y menores estaban por ser decididos por el Marqués
como considerara conveniente.

Yan Wang entró entonces al Palacio para hacer un breve reporte de la guerra y
los logros del billete Feng Huo.

Li Feng calculó con sus dedos y casi estaba impactado por cuán efectivos eran
los billetes. No pudo evitar preguntar: –¿Cómo es que hay tanto?

–Tampoco es sorprendente. Hay innumerables personas en la corte que están


deseosas de dar toda su riqueza. No hay razón para la autopreservación en un
momento crítico. Para bien o para mal, ellos han aportado algo de su fuerza. –
Chang Geng lo aduló primero de forma casual, sin prisa y dijo, –En cuanto a las
personas, hay un proverbio que dice “los comerciantes compran piel en verano,
seda en invierno, botes en la sequía y carruajes cuando hay inundaciones;
esperando el día que puedan venderlo para obtener ganancias”. Las personas que
se pueden convertir en un gigante no son los pequeños hombres de negocios
quienes sólo persiguen pequeñas ganancias frente a sus ojos.

Li Feng meditó silenciosamente por un momento y preguntó, –De acuerdo a lo


que dices, ¿qué es lo que ellos están buscando de mí?

Chang Geng dijo sin vacilación: –Los comerciantes tienen riqueza en


abundancia, pero también necesitan ir y venir como el viento y la lluvia. Hasta
cierto punto, no son mejores que los campesinos quienes necesitan evaluar la cara
de Dios para ganarse la vida. A veces, un decreto de la corte puede hacer que sus
propiedades colapsen, o cuando se encuentran con los bandidos en sus viajes de
negocios, sus vidas y las de sus familias no pueden garantizarse. Ahora que el país
se encuentra en problemas, los gigantes del grupo comercial se presentaron junto
con Du Wan Quan, el hombre más rico de Jiangnan como su líder. Por un lado, es
para servir al país, por el otro, ¿no es para buscar un lugar de apoyo de parte de mi
Hermano Real?

Li Feng había escuchado muchas adulaciones y no era conmovido fácilmente.


Contempló al significado oculto de Yan Wang con una mirada débil.

Chang Geng tampoco se fue por las ramas por mucho tiempo, tomó ventaja de
la oportunidad para continuar presionando: –De momento, se necesita dinero, la
corte también planea implementar una segunda tanda de billetes Feng Huo.
Hermano mío, ve… ¿deberíamos darle al líder de esos comerciantes una pequeña
ganancia adecuada con el fin de alentar a más personas para que donen su dinero?

Li Feng permaneció en silencio y observó a Chang Geng con una expresión


inusual.

A veces, cosas tales como la “sinceridad” sólo eran efectivas un cierto periodo
tiempo y expirarían sin esperar. Por ejemplo, cuando la ciudad capital fue asediada,
el Emperador Long An estaba lleno de amargura, ira y culpa. Deseó poder
estrellarse contra el mausoleo de su predecesor, y su decisión de pasar el trono a
Chang Geng fue sincera.

Pero quizás justo ahora, mientras la situación se estaba estabilizando, su punto


de vista acerca de Chang Geng que estaba desviándose lentamente cada día
también era muy sincero.

Yan Wang, Li Min, estaba solo a comienzos de sus veintes. Si fuera a ser
colocado en una familia ordinaria, todavía sería un joven que recién había
comenzado a aprender cómo manejar los asuntos del hogar. Pero, en el corto
periodo de sólo seis meses, él había mitigado el peligro de la Gran Liang por sí solo.
En este momento, mientras estaba de pie en silencio en el pabellón, con talentos
extraordinarios, madurez y estabilidad, él en verdad hacía que uno sintiera… una
envidia indescriptible.

Imagina a un gobernante supremo, quien, justo unos años después de su


ascensión al trono, se enfrentó a dos rebeliones, provocando que la irritación se
acumulara, creando una extraña historia de “La Rebelión del Campamento del
Norte”, volviéndose el hazmerreír del mundo. Finalmente, las montañas y ríos
fueron afectados por los cascos de hierro de los países extranjeros, los ciudadanos
siendo desplazados a todas partes… y todo esto, después de pasar por el punto más
bajo, había comenzado a mejorar lentamente después de que Yan Wang entrara al
palacio y tomara el control del Gran Consejo: ¿cómo se sentiría Li Feng por dentro?
¿Cómo deberían evaluar los historiadores este periodo de la historia después de
cien años?

Li Feng en verdad no quería saberlo para nada.

Más importante, Li Min: su cuarto hermano, todavía era tan joven.

El corazón de Li Feng estaba lleno de penumbra, su actitud también se había


vuelto fría junto con él. Dijo ligeramente, –No hay lugar que no sea parte del reino,
ellos son los hijos de la Gran Liang, sirviendo al país y a su gente. Incluso si eso
fuera a llevar a la ruina a su propiedad, ¿no es parte de su deber? ¿qué otro
beneficio esperan obtener de mí? ¿no sería eso lo mismo que comprar y vender
posiciones? ¡Dónde quedaría la dignidad!

Chang Geng era muy bueno observando las palabras y expresiones,


encontrándose con los ojos de Li Feng ligeramente. Entendió inmediatamente de
dónde provenía la injustificada indiferencia del Emperador. A pesar de que se
estaba burlando en su corazón, su rostro estaba impactado y confundido, sin
ninguna señal de estar fingiendo: –Hermano Re…

Li Feng lo interrumpió con impaciencia: –¡Ya basta! El cómo reconocer a los


comprensivos y virtuosos comerciantes del pueblo, regresa al Ministerio de Vivienda
y el Ministerio de Ritos para trabajar en una medida adecuada, sólo dentro del
límite, nosotros no podemos premiarlos y consentirlos demasiado.

Chang Geng puso una cara “deprimida” por un rato antes de decir
reticentemente: –Sí.

Li Feng lo miró y súbitamente, pareció haber dicho intencional o no, –El Ministro
de Administración, Wei Shu, ya está entrado en años. Resulta ser que llovió anoche,
cuando se levantó temprano y corrió hacia la corte, sin prestar atención, tuvo una
caída y se rompió la pierna en su casa. Ya está siendo revisado por el médico, no
parece estar muy bien. Su familia me ha traído la solicitud para su retiro… de esta
forma, el Ministerio de Administración tendrá una vacante. Estas a cargo del Gran
Consejo, A Min, ¿tienes a alguien para recomendar?

Esta oración no era una prueba tan astuta, pero que no fuera astuta no
significaba que fuera inefectiva.

Para una persona dudosa como Li Feng, ya fuera si Chang Geng empujaba su
bote con el flujo del rio, para recomendar a alguien de su bando para la posición; o
si respondía muy cuidadosamente; ninguna de las dos era lo que Li Feng esperaba
ver. Lo primero demostraría que era demasiado ambicioso, y lo último que estaba
muy preocupado con maquinaciones.

Chang Geng estaba atónito al principio, luego espetó instintivamente, –¿Qué?


¿Le ha ocurrido algo al Maestro Wei?
Lucía como si realmente no estuviera al tanto de este asunto.

Después que se le escapara esta oración, Chang Gen pareció recién haber
“vuelto en sí” y se encontró a sí mismo contestando las preguntas equivocadas.
Frunció el ceño, meditó por un largo rato y suspiró ansiosamente al Emperador
Long An: –Esto… Hermano Real, discúlpeme, su súbdito ha estado corriendo de aquí
para allá por restos de oro y plata estos días, en verdad no he tenido tiempo para
prestar atención a nada más. Podría no haber leído aun la solicitud del Ministro.
Esto… la posición de un Ministro es muy importante, su súbdito no puede pensar
momentáneamente en ningún candidato…

Li Feng sospechó que él pretendía usar una evasiva: –Esta bien, continua.

Chang Geng extendió su mano y presionó sus cejas fruncidas. Hizo una pausa y
respondió, –En este sentido, ¿no es mejor para mi Hermano Real evaluar
públicamente en la corte, buscando por un individuo talentoso?

Li Feng: –…

La respuesta fue realmente inesperada. Li Feng fue asustado por los métodos
inusuales de Yan Wang para hacer las cosas y casi fue guiado por él. Dijo sin
pensar, –¿Cómo debería ser la evaluación?

–Por ejemplo, el currículum del oficial, sus logros, sus méritos a lo largo de los
años y similares, todo está registrado. –Chang Geng pausó, cambiando su voz. –
También podría añadirse si esta persona tiene el criterio de responsabilidad y
rectitud, tal como si ellos han apoyado al billete Feng Huo o no. Hablando de esto,
su súbdito acaba de recordar repentinamente una cosa: en el futuro, con el fin de
que los billetes funcionen sin problemas, ¿incluiría mi Hermano Real cuántos billetes
posee cada uno entre los criterios de evaluación? Esto no cuenta como comprar y
vender posiciones, ¿o sí?

Li Feng: –…

Hablando durante medio día, fue guiado de vuelta aquí por este niño. Li Feng
sintió que, si abría la hermosa cabeza de Yan Wang en este momento, el cerebro en
su interior debería haber tomado forma de un lingote de oro.

El Emperador Long An no sabía si reír o llorar: –¡Tú… que palabras tan atroces!

Chang Geng no podía darse el lujo de presionar esta vez, bajó su voz para
disculparse, su rostro teñido con una pizca de dolor incapaz de ser oculta.

Después de unas cuantas oraciones de conversación que no acaban de


convencerlo, las sombrías dudas en el corazón de Li Feng ya se habían dispersado
en su mayoría, y parecía que el objetivo de Yan Wang en verdad no estaba en el
Ministerio de Administración.
“De cualquier manera,” pensó Li Feng, “podría decirse que ha hecho su mejor
esfuerzo.”

Justo cuando este pensamiento salió, su actitud también se relajó, agitando su


mano hacia Chang Geng y dijo: –Bien, retírate a descansar primero, déjame
pensarlo de nuevo.

Chang Geng respondió, presentó su cortesía y retrocedió, sabiendo en su


corazón que había superado esta prueba.

No obstante, justo cuando estaba a punto de salir del pabellón, Li Feng lo detuvo
de pronto.

–Espera un minuto, A Min, hay una cosa más. –dijo Li Feng con una expresión
gentil, hablando con el tono para discutir asuntos de familia: –Ahora ya no eres más
un pequeño, no es bueno estar solo todo el tiempo. Después de todo, es momento
para comenzar una familia.

El corazón de Chang Geng saltó.

Li Feng dijo tranquilamente, –La nieta mayor del Gran Académico Fang tiene
diecisiete años de edad. Está esperando ser desposada. Escuché que esta dama ha
tenido un buen nombre durante mucho tiempo. Es una joven de una familia de
académicos, debe estar bien educada. Su origen tampoco sería una desgracia para
ti, se puede decir que ustedes dos harán una buena pareja. Tu cuñada mayor
escuchó sobre esto, ella le encantaría ayudarte más o menos a hacerte cargo de
este asunto. Me encargué de hacerte esta pregunta. Si te gusta, tu Hermano Real lo
iniciará por ti, ¿qué te parece?

Este matrimonio no era solo bueno, sino muy bueno: a pesar de que Fang Hong
era un académico quien había estado en el cargo durante muchos años, la mayoría
de los miembros importantes de la corte todavía deseaban venerarlo como a un
maestro. Tenía tres hijos en total, cada uno de ellos tenía buenos cimientos, uno de
ellos había acabado de tomar la posición de Ministro de Vivienda. Desde los tiempos
de Yuan He, las familias nobles habían considerado hasta cierto punto a la familia
Fang para ser su líder.

Aun así, la expresión de Chang Geng se tornó desagradable en un instante.

Li Feng alzó sus cejas, preguntando: –¿Qué ocurre?

Chang Geng levantó sus túnicas y se arrodilló. Su rostro estaba tenso, pero no
dijo nada.

Li Feng preguntó sorprendido: –¿Qué estás haciendo?

Chang Geng continuó arrodillado en silencio.


Sin importar que tan amigable y atento pudiera ser Li Feng, también era el
Emperador. Cuando lo vio de esta forma, su rostro también cambió para peor. –Si
hay algo que no te guste acerca de su dama, puedes decirlo, eres Yan Wang, ¿quién
sería capaz de obligarte a casarte? ¿para quién estás exhibiendo tal expresión?

–Su súbdito no quiere. –Chang Geng actuó con gran cortesía, su voz también se
volvió diferente: –Mi cuñada mayor es como una madre, el cuidado de Su Alteza la
Emperatriz ha sido desperdiciado conmigo. Mi Hermano debe castigarme.

Li Feng frunció el ceño y dijo, –¿Cuál es la razón? ¿Escuchaste que hay algo
malo sobre esa dama, o tienes a otra persona en tu corazón? No hay personas
ajenas aquí, no rehúyas de nadie, puedes decirlo.

Los ojos de Chang Geng barrieron alrededor del pabellón, rehusándose


obstinadamente a hablar, sus ojos estaban ligeramente rojos.

Por supuesto, Li Feng no estaba tratando de encontrar un buen matrimonio para


Chang Geng, él nunca querría ver a la familia Fang y a Yan Wang convertirse en
una familia. Mencionar este asunto con ingenuidad, de hecho, era porque él no
había terminado con su prueba, pero en verdad tampoco esperaba despertar una
emoción tan feroz de Yan Wang. De momento, también se había vuelto bastante
curioso. Señaló a los sirvientes en el interior para que se retirase afuera y
esperaran por nuevas órdenes.

Solo quedaron los dos hermanos en el pabellón. Li Feng dijo, –¿Puedes hablar
ahora?

Chang Geng le ofreció una profunda reverencia, pero sin decir una sola palabra,
él abrió lentamente el cuello de su atuendo de la corte.

Li Feng estaba sorprendido, poniéndose de pie abruptamente: –Esto…

El pecho del joven Yan Wang estaba cubierto con viejas cicatrices. La más
llamativa y terrible era la de una quemadura, ubicada muy cerca de su garganta,
era muy delgada, parecía haber sido creada por haber sido azotado por una barra al
rojo vivo.

–Hermano Real, por favor perdone mi descortesía. –murmuró Chang Geng, su


voz portaba un temblor que era difícil de detectar.

Cuando se le pasó la conmoción, Li Feng de inmediato llegó a una conclusión.


Después de un momento de estar confundido, suavizó su voz y preguntó: –¿Fue…
fue la mujer bárbara de ese entonces?

La complexión de Chang Geng era pálida, lentamente acomodó su ropa de


nuevo.

Los dedos que habían sacado el arco y disparado una flecha a través de la
cabeza de un espía Dong Ying temblaron violentamente. Bajó sus ojos y murmuró,
–A pesar de que es el comportamiento de un cobarde el despreciar al mundo por
culpa de una persona, pero…

Él apretó sus dientes, su voz se rompió involuntariamente, inclinándose hasta el


suelo: –La dama de la familia Fang es graciosa y prestigiosa, merecedora de alguien
que pueda ser un apoyo para toda la vida. Tu hermano tiene un temperamento
extraño, en verdad no quiero estar cerca de alguien más. El asunto del
matrimonio… Hermano Real, por favor nunca no lo mencione de nuevo.

Li Feng dijo estupefacto, –¿Qué estás diciendo? Eres un príncipe, ¿cómo puede
existir tal como como nunca casarte en toda tu vida?

Chang Geng dijo inexpresivamente, –¿Entonces bien puede Su Majestad


remover mi estatus real y dejarme deambular por el mundo pugilista con los
monjes?

Li Feng: –…

A pesar de que Yan Wang aparentaba ser brillante, de gran corazón, sabio y
razonable, pero en realidad, podía tener un temperamento bastante quisquilloso.
Además, al lanzar un ataque, tampoco preparó una tormenta, solo tenía una
sentencia: –Estoy abandonando mi deber, encuentre a cualquier otro como le
plazca.

Li Feng se sentía impotente con él, enfureciéndose al instante y ordenándole a


Yan Wang que se fuera. Yan Wang tampoco dijo más, retirándose obedientemente
de inmediato.

Un sirviente perspicaz corrió lentamente hacia él y preguntó, –Su Alteza, ¿quiere


volver al Gran Consejo?

Yan Wang no había ido necesariamente a casa durante diez días o medio mes.
Casi vivía en el Gran Consejo.

Chang Geng se detuvo por un momento, su concentración se dispersó,


aparentemente permaneciendo de pie aturdido en su lugar. El sirviente no se
atrevió a molestarlo, quedándose silenciosamente a un lado.

–…No, –susurró Chang Geng. –iré a casa.

Las viejas cicatrices en el cuerpo de Chang Geng, ni siquiera Gu Yun las había
visto nunca, pensó que sería periodo de tiempo que no podía ser tocado. Pero,
inesperadamente, hoy, había resultado ser una herramienta para detener a Li Feng.

El carruaje retumbó a través del amplio camino repleto de piedras azuladas de la


capital. Chang Geng, quien cerró sus ojos para descansar, los abrió súbitamente.
Un día, esas cosas llegarían al punto de ser irremediables.

Algún día, él usaría cualquier medio, incluso más de lo que hizo hoy.

Pero siempre sintió que su corazón no estaba incómodo, porque cada paso que
daba era su propia decisión, ya lo había pensado cuidadosamente desde hacía
mucho tiempo, no hubo arrepentimiento.

Todo el camino de vuelta hacia la fría y silenciosa mansión del Marqués, no


molestó a nadie, ni comió nada, yendo directamente hacia el incomparablemente
limpio y sencillo dormitorio de Gu Yun para recostarse, cerró sus ojos, como si la
ligera fragancia medicinal todavía permaneciera sobre la cobija.

Más de medio mes después, luego de numerosas disputas y argumentos en la


corte, el Emperador Long An finalmente rechazó la absurda propuesta de Yan Wang
de que las primeras personas que compraron el billete Feng Huo deberían tener
posiciones oficiales y rangos acorde a la cantidad de dinero que gastaron.

Solo prometió al grupo comercial que, una vez que la situación fuera estable en
el futuro, abrirían caminos comerciales escoltados por los militares, para protegerlos
de los ladrones y bandidos. En ese momento, las personas que compraron los
billetes Feng Huo podrían obtener el derecho a unirse. No se requería cuota para
calificar por la membresía.

Y más de un mes después, una ley que impactó al gobierno y al campo tomó
efecto desde arriba hasta abajo: el billete Feng Huo fue declarado un indicador
importante para la examinación de los oficiales.

La hoja del cuchillo, la cual nadie podía ver en este momento, fue tomando
forma lentamente.

Tan pronto como este decreto salió, todo el mundo estaba impactado. La corte
de la Gran Liang no trataba de forma injusta a los oficiales, los salarios no eran
bajos. Sin embargo, las relaciones humanas y los gastos en los círculos de oficiales
también eran altos. Especialmente bajo la regencia de Yuan He, el poder nacional
había sido fuerte de forma sin precedentes bajo la sangre de hierro del Emperador
Wu, y la exhibición de una ostentosa extravagancia de alguna forma se convirtió en
una tendencia. En este momento, los oficiales fueron alentados por el billete Feng
Huo para consolidar su futuro.

¿No sería esto lo mismo que fomentar el fraude y la corrupción?

Solo habían pasado unos días, la frontera ya había atrapado el viento de esto.

–¡Zi Xi! –Shen Yi lanzó las riendas a las manos de un guardia personal y cargó
dentro de la hermosa tienda. Estaba a punto de hablar, pero al ver que Gu Yun
tenía su cristal liuli sobre su nariz, supo que él no había tomado nada de medicina.
Se tragó de vuelta sus siguientes palabras.

En cuanto a Gu Yun recientemente, él no sabía qué había pasado. Mientras no


hubiera necesidad de ver a extraños, él tomaría la medicina cada vez menos, como
si pretendiera ser un hombre sordo y ciego con un estado mental pacífico.

Shen Yi alzó su mano.

Gu Yun dijo al instante, –No hay necesidad, puedes decirlo, también necesito
practicar lectura de labios.

Shen Yi suspiró: –… ¿has escuchado de la reforma de la administración oficial?

Gu Yun sabía leer labios, pero esos años, se había estado apoyando en drogas,
las personas a su alrededor también eran consideradas con él y usaban el lenguaje
de señas en su lugar, por lo que no estaba tan familiarizado y tenía que
acostumbrarse lentamente a ello. Le tomó un tiempo entender lo que Shen Yi
quería decir, las cejas de Gu Yun se arrugaron lentamente, asintió con lentitud.

–¿Qué le ocurre a Su Alteza Yan Wang? ¿No teme que las personas digan que es
un oficial corrupto? Incluso si podemos resolver el problema urgente por un tiempo,
¿qué haremos en el futuro? Familias acomodadas con dinero para gastar es una
cosa, ¿no querrán los discípulos y estudiantes en el país querer perforar su columna
vertebral? Mira, él estaba a cargo del Gran Consejo por sí solo, ya siendo un gran
árbol atrapando el viento de los celos fácilmente, yo realmente…

Las palabras de Shen Yi estaban llenas de preocupaciones, tan pronto como se


angustiaba, su boca era tan rápida como una gallina picoteando arroz, provocando
que Gu Yun se mareara de solo verlo. No fue capaz de “escuchar” más de la mitad
de las palabras, pero entendió la última oración.

Shen Yi: –¿Cómo terminará esto en el futuro?

Gu Yun permaneció en silencio.

Shen Yi: –Zi Xi, di algo.

–No más peleas. –Gu Yun hizo una respuesta completamente fuera de lugar.

Shen Yi: –…

Él suspiró pesadamente y sospechó que Gu Yun no había “escuchado” lo que


había dicho para nada. Pensó para sí mismo: “Practicar lenguaje de labios, mi
trasero, más como entrenar los músculos de mis labios.”

Mientras Shen Yi estaba planeando cambiar los métodos de comunicación, Gu


Yun habló: –Yo estaba un tanto demasiado impaciente y me apresuré antes, que
me sirva de lección el que ellos me hayan hecho explotar. Afortunadamente, no hay
un verdadero peligro aquí, he estado pensando mucho estos días… Jia Lai no es un
montón de basura como esos en el lado oeste. Me temo que habrá varias batallas
feroces de aquel lado. Pero como nos encontramos en este momento, no tenemos
suficiente dinero para servir como inspiración: necesitamos hacer una discusión más
a fondo.

Shen Yi estaba atónito: –Estás planeando…

–Nuestro lado ha arrastrado a la corte a dar vueltas. –murmuró Gu Yun. –Es


tiempo de descansar y recuperarnos.
77. Pesadilla

“¿Qué estás haciendo en mi cama?”

A principios del verano del octavo año de Long An, la Región Occidental ya no
pudo resistir más. Reunieron lo que quedaba de su ejército, abrieron la puerta del
país y se unieron para mandar una carta de rendición a la madre patria.

A la entrada de la Ruta de la Seda, los representantes de la Región Occidental se


sentaron por segunda vez con la Gran Liang y fueron forzados a negociar.

En cuanto a los generales derrotados, a Gu Yun era demasiado perezoso para


mostrarse ante ellos y solo seleccionó a Shen Yi como su único representante.

Shen Yi vino con las duras exigencias de la Gran Liang, la primera fue pedir una
enorme suma de oro y plata. En segundo lugar, construir guarniciones de la Gran
Liang en los países del oeste para monitorear a los países dependientes.
Comenzando desde ese momento, a excepción de Lou Lan que era un aliado, otros
países dependientes no tenían permitido tener ni una sola máquina o armadura de
hierro, incluyendo la Armadura Ligera: todo debía ser destruido. Finalmente, la
Gran Liang solicitó que los países dependientes pagaran un tributo del más del
setenta por ciento de su ziliujin anualmente a la Gran Liang.

Incluso a Shen Yi le dolieron los dientes cuando leyó este pasaje por su cuenta.
Era como tallar los huesos. Los representantes de los diferentes países estaban
llorando por sus ancestros.

Cuando falló la primera negociación, Gu Yun atacó a las barracas deshabilitadas


de la Región Occidental durante la noche con trescientas Armaduras Pesadas al día
siguiente. Las explosiones pintaron el cielo de rojo. Él completó artificialmente el
contenido principal del segundo requerimiento del contrato por ellos, declaró
públicamente que estaba bien si ellos estaban o no de acuerdo con los otros dos, e
inmediatamente guio a su gente para masacrar la ciudad.

La matanza era dañina para la buena voluntad de los cielos. Generalmente, solo
los bárbaros del norte hacían esto. Rara vez había tal costumbre en el ejército de la
Gran Liang. No obstante, a las personas de la Región Occidental les preocupaba que
Gu Yun los odiara por lo de la bomba, y sospechaban que él podía hacer cualquier
cosa. Al principio, permanecieron obstinados. Pero cuando Gu Yun ordenó a su
gente abrir la puerta, los representantes de las fuerzas de la coalición en la mesa de
negociación finalmente entraron en pánico.

Después de varias negociaciones fallidas, tres días después, el “Nuevo Tratado


de Lou Lan” fue firmado. Bajo la disuasión de las fuerzas pesadas de Gu Yun, esos
países primero eliminaron sus equipamientos de guerra a máxima velocidad, luego
reunieron dolorosamente el ziliujin que no había sido usado en un año después de la
excavación.

Para finales de mayo, Gu Yun y Shen Yi escoltaron el ziliujin en secreto de


regreso a la capital desde la Región Occidental.

Una fuerte lluvia lavó las calles y veredas de la capital, y todos los fragmentos
de flores de los árboles de la miel caían sobre las calles.

La reforma al sistema oficial fue tan popular que el caos que todo el mundo
imaginó que aparecería milagrosamente no llegó.

Primero que nada, las familias nobles no eran tontas. Incluso si estaban
insatisfechas con las formas cambiantes de Yang Wang para excavar dinero de sus
bolsillos, ellos sabían que, a comparación de sí mismos, los estudiantes pobres,
quienes venían para la examinación imperial y no podían reunir una o dos piezas de
plata incluso si buscaban sobre todo su cuerpo, eran los que más odiaban esta
política. No había forma en los que pudieran dar un paso al frente por el bien de los
demás. Así que, al principio, todas esas personas se ocultaron y se prepararon para
observar la jugada.

Inesperadamente, esto también fue verdaderamente extraño, a excepción de


unos pocos viejos confucianos tercos, quienes se levantaron y dijeron unas cuantas
palabras de “indigno” o “irrespetuoso” entre otras cosas, la superficie del agua era
pacífica, ni siquiera una gota se apareció en medio de la corte.

Chang Geng escribió primero una ponencia para persuadir al Emperador y


presentó su visión a largo plazo del billete Feng Huo a Li Feng. Escribió todo de
principio a fin a detalle, lo ocultó y exageró hábilmente al mismo tiempo.

Finalmente, el previó un enorme pastel para el Emperador. Con el tiempo: el


billete Feng Huo sería llevado a todas partes, el cual podría reunir todo el oro y la
plata de las personas dentro del tesoro nacional, vender y comprar se efectuaría
únicamente por medio de los billetes, y la cantidad de billetes sería determinada por
la corte como fuera adecuado. Ya no continuaría existiendo una situación en la cual
el oro y la plata privados estuvieran reuniendo polvo en un almacén y en la que el
tesoro no tuviera dinero para usar en tiempos de dificultad nacional.

Antes, Li Feng solía pensar que algunas de las ideas de Yan Wang eran
demasiado desviadas e irrespetuosas. Ahora se daba cuenta que este hombre no
sólo era irrespetuoso, sino que simplemente quería pisar la palabra respeto bajo sus
pies.

En el pasado, hubo un Emperador Shi quien tomó las armas del país para crear
una estatua. Ahora, había un Yan Wang quien reunía la riqueza del mundo en un
lugar.

Sin embargo, esta idea era demasiado tentadora. Después de entender más del
concepto de: “usar varias piezas de papel para reemplazar el oro y la plata en la
compra-venta”, Li Feng, por un lado, se sintió vagamente ansioso, por el otro, era
realmente incapaz de resistir la tentación. Él dejó a un lado el documento durante
tres días de indecisión. Después finalmente ordenó a Chang Geng que comenzará
con ello, pero le advirtió repetidamente que los métodos no podían ser muy
radicales, especialmente para aquellos criando jóvenes estudiantes provenientes de
familias pobres, él debía “tomárselo con calma”.

Lo que el Emperador Li Feng no sabía era que, tan pronto como Yan Wang
escribió una solicitud para cambiar el sistema oficial, el hombre más rico en
Jiangnan vino a la capital con trece gigantes de todo el país e invitó a sus
huéspedes al pequeño restaurante donde el emblema Lin Yuan escogió a su dueño.

El pequeño restaurante era oscuro y destartalado. En los últimos años, fue


cubierto por la gloria de la vieja torre Qi Yuan como una luciérnaga bajo la luna,
aquellos con malos ojos no serían capaces de encontrarlo.

Pero esta vez, había sido muy afortunado por haber sobrevivido en la devastada
ciudad capital. A comienzos del año, se tomó un descanso y abrió formalmente sus
puertas para recibir visitantes. Se añadieron dos pisos al edificio original de dos
plantas. Los ladrillos y baldosas destrozados fueron reparados por completo y el
nombre fue cambiado a “Torre Wangnan[1]”, despertando el pesar de la mitad del
país que cayó en las manos del enemigo. Encajaba muy bien con la escena. Muy
pocas personas sabían que este restaurante medio muerto era propiedad de Du
Wan Quan.

La primera negociación entre ambos había sido muy frustrante. Los académicos
eran reservados y nobles. Ellos habían estado en mundo de los oficiales durante
muchos años. Estaban indispuestos a tratar con esas personas que olían a dinero,
vinieron principalmente sólo para entretenimiento superficial.

Quién iba saber que después de interactuar, sólo entonces se percataron de que
Du Wan Quan no era un hombre simple.

Du Wan Quan había navegado personalmente el Mar del Este y había visto el
mundo real. Su carácter, pensamientos y forma de hablar eran diferentes de las de
los hombres de negocios ordinarios. Su lengua afilada podía traer a los muertos de
vuelta a la vida. Junto con la tranquila dirección de Jiang Chong, pronto muchas
personas habían cambiado de opinión.

Esperando hasta que el nuevo sistema de administración oficial hubiera sido


absorbido lentamente, Du Wan Quan y sus colegas visitaron la habitación privada
más grande en la Torre Wangnan, invitando a ocho importantes ministros de la
corte encabezados por Jiang Chong a un segundo banquete. Ninguno de ellos tenía
apoyo en la corte, convirtiéndose en oficiales por medio del examen imperial, y
comenzaron desde cero.

Esta charla se prolongó por más de cuatro horas. Después de que la luna
colgara alto en el cielo, Jiang Chong, quien estaba sirviendo como líder, finalmente
levantó su copa para terminar la sesión.

Jiang Chong se levantó y miró alrededor. Muchas personas bebieron demasiado.

–Estamos llenos por el día de hoy, todos están cansados, no arruinaré el


ambiente. Con esta copa de vino, vamos a beber y retirarnos. –dijo Jiang Chong. –
Mientras tengamos que luchar esta batalla, la implementación del billete Feng Huo
es algo que ocurrirá tarde o temprano, ustedes caballeros que se dedican al país…

Mientras Jiang Chong decía esto, dejó en el aire la otra mitad de la oración,
bebiendo silenciosamente su copa de vino. La siguiente parte, cualquiera ahí ya
podía entenderla en su interior.

“Que se dedican al país, pero por favor también consideren su propia salida.”

A través de los años, no había habido cabida para que los principales
comerciantes tuvieran su entrada en los asuntos de la corte, los hombres de
negocios, quienes estaban ansiosos por tener su propio portavoz habían creado
formalmente una alianza con un grupo de oficiales meramente civiles sin poder.

Du Wan Quan despidió a una habitación llena de servidores civiles y hombres de


negocios uno por uno, luego regresó a solas a la Torre Wangnan. Fue a la
habitación privada enseguida de la que acababan de usar. No había sirvientes en el
interior, y las luces no estaban encendidas. Sólo había una tenue lámpara de vapor
colgando sobre su cabeza. Había dos taels[2] de vino amarillo, tazón de gachas y
un platillo de vegetales sobre la mesa. La mitad del cuenco de gachas ya se había
bebido y quedaban tres partes del vino. Los platillos sólo fueron tocados
ligeramente, pero los palillos ya estaban colocados a un lado.

Du Wan Quan ya no poseía más la exquisita apariencia de un momento atrás,


fue respetuosamente a presentar cortesía: –Su Alteza Yan Wang.

Chang Geng asintió cortésmente: –Maestro Du.

Du Wan Quan miró por encima de las gachas acuosas y los platillos sobre la
mesa, dijo apresuradamente, –Admiro el hecho de que Su Alteza prefiera
normalmente ahorrar, pero esta Torre Wangnan es nuestra propiedad. ¿Por qué no
ordenamos un platillo delicioso? El verano se acerca, los pondré a preparar algunos
platos refrescantes buenos para la salud.

–No hay necesidad, con comer esto es suficiente. –Chang Geng agitó su mano y
dijo. –Los asuntos de hoy dependieron completamente del Maestro Du, le he
causado molestias.

Du Wan Quan dijo rápidamente que él no se atrevía. Cuando vio que Chang
Geng se levantó para partir, levantó con gracia el paraguas al lado: –El carruaje se
encuentra listo en el patio trasero. Su Alteza, por favor venga por aquí.

Si al comienzo, cuando Liao Ran convocó al emblema Lin Yuan, la persona más
reluctante era sin duda alguna Du Wan Quan, quien hizo su fortuna en su juventud
apoyándose en el poder del Pabellón Lin Yuan, pero para conseguir este negocio
familiar, no había forma en la que Du Wan Quan pudiera admitir que tan de cuánta
ayuda le fue el Pabellón Lin Yuan. En ese momento, se le pidió que dedicara todo el
trabajo de su vida a una persona a la que nunca antes había conocido,
naturalmente cualquiera se hubiera negado.

Pero después de medio año de estar con Yan Wang, aquel quien sin duda alguna
deseaba servirle más era también Du Wan Quan.

Du, el Dios de la Riqueza, había viajado de norte a sur durante muchos años, su
conocimiento y experiencia eran mayores que los de las personas ordinarias. Podía
sentir vagamente que Chang Geng en verdad estaba salvando al país del peligro,
pero incluso más que eso, parecía como si estuviera abriendo camino para algo.

Du Wan Quan tenía una emoción inexplicable: el ventoso y tormentoso camino


de la Gran Liang ascendió a la prosperidad desde el reinado del Emperador Wu,
alcanzando su punto más alto, luego declinó en el reinado del Emperador Yuan He,
y llegó al final del camino bajo el Emperador Long An. Justo ahora, en verdad
estaba a punto de ingresar a un nuevo punto de inflexión.

Y él fue capaz de abordar este bote simplemente por un emblema de madera.

Chang Geng apenas había llegado a la puerta cuando tocó accidentalmente su


cintura, sus pasos se detuvieron.

Du Wan Quan atisbó esto agudamente y preguntó, –¿Qué es lo que está


buscando Su Alteza?

–Nada, –dijo Chang Geng, aparentemente distraído. –se ha acabado la


fragancia.

Esos días, él debía prestar atención a todos los frentes. El tranquilizante fue
consumido demasiado rápido, no había tenido tiempo para crear una nueva porción.
Chang Geng suspiró y rio ante Du Wan Quan. –Está bien Maestro Du, no hay
necesidad de despedirme, por favor mande un mensaje al Maestro Feng Han.
Aquello que él siempre ha esperado, un día podrá volverse realidad.

Su tolerancia al alcohol no era muy buena: con el estatus de un príncipe,


normalmente sin importar en qué ocasión, ningún idiota tendría el coraje para
querer emborracharlo, a pesar de que, por su autocontrol natural, nunca había
estado completamente ebrio, pero a juzgar por el dolor de cabeza que se desató
solo por de dos a tres copas, quizá su tolerancia podría no ser muy buena de hecho.

Chang Geng normalmente no tocaba ni siquiera una gota de vino, pero hoy, al
estar escuchando a escondidas por más de cuatro horas, en verdad estaba
demasiado agotado, permitió que le trajeran dos taels de vino de arroz para
estimularse un poco. Quién iba a saber que este poco alcohol no sólo no ayudaba a
dormir, sino que también le dificultó caer dormido durante la noche.

Chang Geng dio vueltas en la cama durante un largo tiempo, pero sólo hasta
que casi era el cuarto periodo[3], comenzó a quedarse dormido. Medio dormido y
medio despierto, pareció a escuchar a alguien entrando por la puerta. Se giró y
despertó, levantó su mano y encendió la pequeña lámpara de vapor que colgaba de
la cama. Se preguntó si era debido al clima húmedo y lluvioso en la capital durante
esos días o si era porque nadie había vivido en la habitación durante un tiempo,
como resultado la lámpara de vapor parpadeó y se apagó de nuevo.

El visitante se sentó a un lado de la cama y rio, –¿Qué estás haciendo en mi


cama?

Chang Geng estaba sorprendido. Sus ojos se acostumbraron a la oscuridad. Con


un poco de luz, vio que Gu Yun había regresado. Preguntó apresuradamente, –¿No
dijiste que les tomaría dos días más regresar a la capital? ¿Cómo es que llegaste
tan pronto?

Gu Yun estiró su cintura casualmente y se recargó un lado. –Te extrañé.


Apresuré a mi caballo para llegar primero.

La última vez que se despidieron, fue en Año Nuevo. El invierno se convirtió en


primavera en un parpadeo. Ahora ya era verano, no se habían visto el uno al otro
durante medio año. A pesar de Gu Yun que a menudo colocaba “bienes privados” en
sus reportes de guerra y mandaba cartas cada tanto, pero ¿cómo se pueden
comparar la tinta y el papel con la verdadera persona en carne y hueso?

Chang Geng lo extraño de manera increíble, se apresuró queriendo abrazarlo.

Gu Yun, sin embargo, se inclinó hacia atrás y esquivó ligeramente su mano.


Cayó como una pieza de papel contra la ventana. La lluvia se había detenido en el
exterior. La luz de la luna se derramaba silenciosamente desde los charcos al
interior de la habitación. Gu Yun permaneció con su espalda contra la luz. Chang
Geng vio que estaba vistiendo una Armadura Ligera que no había sido removida
durante miles de años.

–¿Por qué tus manos se pusieron a toquetearme el momento en el que nos


encontramos? –dijo Gu Yun, –Sólo estoy aquí para visitarte.
Chang Geng no sabía si reír o llorar con la primera mitad de la oración. El
hombre impío se había quejado primero, ¿quién era el que tenía manos
escurridizas? Pero cuando escuchó la segunda mitad de la oración, su sonrisa
desapareció, pudo sentir vagamente que algo estaba mal: –Zi Xi, ¿qué ocurre?

Gu Yun se mantuvo en silencio, sólo lo miró.

Las dos personas, una de pie, una sentada, se observaron relativamente el uno
al otro en silencio durante un rato, no obstante, parecía como una despedida sin un
reencuentro futuro.

El corazón de Chang Geng saltó salvajemente sin razón, tanto que su pecho
difícilmente podía contener nada más, incluso no podía respirar. No pudo soportarlo
más, levantándose y yendo hacia Gu Yun, desde el lado de la cama a la pequeña
ventana, sólo había unos cuatro o cinco pasos de distancia, sin embargo, parecía
incapaz de alcanzarlo.

Tan pronto como se movía un poco hacia delante, Gu Yun daba un paso hacia
atrás.

Dándose la vuelta y sujetando la lámpara de vapor al lado de la cama, Chang


Geng retorció el apagador frenéticamente. La lámpara de vapor hizo varios fuertes
sonidos chisporroteantes. Súbitamente, la habitación estaba resplandeciendo.
Chang Geng se volvió a Gu Yun con ansiedad, sin importarle la brillante luz.

Sin embargo, al ver la cara del hombre que estaba de pie junto a la ventana tan
blanca como el papel, con el matiz grisáceo de alguien que ya se encuentra muerto,
dos líneas de sangre bajando por las esquinas de su boca y la marca de belleza bajo
su ojo.

La lámpara de vapor se apagó de nuevo.

Gu Yun le brindó un suspiro bajo: –No puedo estar en la luz. ¿Para que la estás
encendiendo? Chang Geng, me voy ahora.

“¿Qué significa ‘no puedo estar en la luz’?” Chang Geng casi se volvió loco en el
momento. Se apresuró y lo sujetó desesperadamente, pero sólo atrapó una fría y
penetrante armadura.

Chang Geng gritó con voz ronca: –¡Alto! ¿A dónde quieres ir? ¡Gu Zi Xi!

–A donde debo ir. –la voz de Gu Yun tenía un poco de frialdad. –Ahora todas tus
alas han crecido, engañando al Pabellón Lin Yuan, para apoderarte de la nación de
la familia Li. Cada individuo talentoso en el mundo se encuentra restringido en tus
manos. ¿Cuán extraordinarios son tus esquemas? Li Feng morirá en tus manos,
¿no? No tiene caso que yo permanezca más tiempo aquí. Estoy aquí para decir
adiós.
Chang Geng dijo con pánico, –No, espera, yo no…

Quería negar intuitivamente que él no era tal clase de persona, pero cuando las
palabras llegaron a sus labios, no pudo dejarlas salir. Confundido, sintió que en
realidad había hecho lo que Gu Yun había dicho.

Gu Yun dijo fríamente, –Me fue encomendado por el Emperador anterior traerte
de vuelta desde el pueblo Yanhui y cuidar de ti hasta tu adultez. Incluso si no te
conviertes en un pilar para el mundo, al menos esperaba que fueras una persona
con un buen carácter, noble y virtuoso. Sin embargo, ¿qué es lo que has hecho?

En la noche de principios de verano, Chang Geng repentinamente sintió un frío


sin precedentes.

–Cuidé de ti hasta que creciste de acuerdo a los deseos de mi ancestros, pero no


me di cuenta de que lo que yo he criado fue un lobo Zhongsan[4]. –Gu Yun suspiró.
–Han pasado doscientos años desde la fundación de la Gran Liang por el Emperador
Tai Zu. Pensé que podría durar por miles de generaciones. Quién iba saber que el
Sello de Jade de la nación sería destruido en nuestra generación…

Chang Geng quería sujetarlo con fuerza, o llorar en voz alta. No obstante, su
cuerpo entero parecía haber sido fijado en un solo lugar, solo podía ver a Gu Yun
mientras él se volvía ligeramente y arrojaba una sentencia: –Este Gu irá ahora al
inframundo para suplicar por perdón, no hay necesidad de que los dos nos veamos
de nuevo.

Entonces él caminó a través de la pared y desapareció en el vacío. La ventana


abierta estaba desierta. Los órganos de Chang Geng se quemaron. Despertó con un
fuerte chillido. Su corazón latía como un trueno. Exhalando lentamente el aire
acumulado en el interior, solo entonces se recuperó y se dio cuenta de que solo fue
una pesadilla, tan vívida como la realidad.

Él no sabía si fue debido al alcohol o por algo más. A su cabeza llegaban oleadas
de dolor, sus miembros estaban exhaustos, estaba incluso más cansado después de
una noche de sueño.

Después de un momento, Chang Geng se obligó a sí mismo a tranquilizarse,


estaba planeando levantarse y beber algo de agua, luego cerrar sus ojos y
descansar por un rato. Inesperadamente, justo cuando se había levantado, de
repente vio a una sombra oscura en la silla de madera junto a la ventana. El
visitante estaba respirando muy suavemente, era evidente que el otro era un
experto, provocando que Chang Geng, a la par con el ruido de su corazón, fuera
incapaz de notarlo por un momento.

Él gritó instintivamente, –¿Quién es?

El hombre rio en voz baja y dijo, –¿Qué estás haciendo en mi cama?


Nada fue más aterrorizante que esto. Chang Geng no había despertado por
completo de su pesadilla. Sus codos se aflojaron instantáneamente, cayendo de
vuelta directamente sobre la cama. La vieja cama de Gu Yun era completamente
dura, desde la base hasta la almohada. Esta colisión no fue un asunto pequeño. El
cuidadoso y tranquilo Yan Wang casi fue noqueado al punto de la inconsciencia por
una almohada.

Gu Yun estaba sorprendido, apresurándose rápidamente al lado de la cama para


ayudarlo a levantarse.

Él dejó a Shen Yi y a un grupo de guardias personales atrás para apresurarse de


vuelta y llegar dos días antes. Planeaba tomar un descanso por la noche y luego
darle un susto a Chang Geng a la mañana del día siguiente. Quién iba a saber que,
mientras entraba, encontró que la cama ya estaba siendo ocupada por alguien.
Sabía por parte de la señorita Chen que Chang Geng no descansaba bien. Le era
difícil caer dormido, e incluso después de que se dormía, era fácilmente alterado,
por lo que no tuvo corazón para despertarlo.

–¿Dónde te golpeaste? Oh, no. Déjame ver. –dijo Gu Yun inadvertidamente. –A


pesar de que tu comportamiento de una paloma ocupando el nido de una urraca es
muy malo, pero aún no he dicho nada. ¿Por qué estas actuando como si hubieras
visto un fantasma? Confiesa, ¿qué buenas obras has hecho a mis espaldas?

Chang Geng tomó su muñeca con una mano temblorosa. Esta vez, lo que aferró
fue la cálida temperatura corporal de una persona, eso lo había calmado un poco.

Gu Yun descubrió que las emociones de Chang Geng eran un poco inestables,
intentó relajar la atmosfera con un poco de charla, –¿Por qué no me has preguntado
por qué volví dos días antes?

El rostro de Chang Geng cambió.

La boca de cuervo de Gu Yun continuó diciendo, –Te extrañé, tuve que


apresurar mi caballo…

Chang Geng chilló bruscamente, –¡No digas nada más!

Su voz era demasiado miserable, Gu Yun hizo una pausa, luego preguntó
cuidadosamente, –Chang Geng, ¿qué pasa?

Mientras hablaba, buscó la lámpara de vapor al final de la cama.

Pero inesperadamente, con un ligero giro, la lámpara de vapor se prendió dos


veces en desorden, luego hubo silencio. Se había roto por completo.

En un instante, la realidad y la pesadilla se sobrepusieron en una coincidencia


increíble. Chang Geng dejó salir un grito ronco y grave. El ligero dolor en sus
extremidades se desbordó en su corazón como la marea creciente, convirtiéndose
en ciento ochenta mil espantosas ilusiones, abriendo su enorme boca empapada de
sangre y engulléndolo de un bocado.
78. Miedo y Preocupación

“Zi Xi, mientras tú digas una palabra, incluso un mar de llamas a una montaña de
espadas, continuar avanzando hacia adelante”.

Al decir verdad, Gu Yun había presenciado antes el ataque del Hueso de la


Impureza, pero en ese entonces, para él, la verdad aún permanecía en la oscuridad.
También resultó que la condición de Chang Geng en ese tiempo no era muy seria,
por lo que siempre lo había confundido como algo que salió mal en el
entrenamiento. Nunca antes se había encontrado con tal escena.

Chang Geng se hizo un ovillo, sus músculos se volvieron tan duros como el
hierro y poco después tembló violentamente, como si estuviera soportando un
enorme dolor. Además, también poseía una fuerza extraordinaria, la mano de Gu
Yun resbaló y no fue capaz de contenerlo.

Chang Geng se quitó su mano de encima violentamente. Sus dedos eran como
las garras de un águila, arañando con fuerza sus propios brazos. Gu Yun realmente
no podía soportar verlo hiriéndose a sí mismo. Extendió su mano y sujetó su brazo,
–¡Chang Geng!

Su voz pareció traer un destello de claridad a Chang Geng, pero sólo pudo
detenerlo por un momento.

La lámpara de vapor colgando a la cabeza de la cama, después del sonido de un


“agrietamiento”, se apagó en el momento clave, luego finalmente se encendió de
nuevo con lentitud. La luz era tenue e inestable, iluminando el par de ojos rojos
como la sangre de Chang Geng.

Gu Yun estaba impactado al encontrar que los labios y la cara de Chang Geng
estaban pálidos, como si la sangre de todo su cuerpo se hubiera concentrado dentro
de esos ojos, pero los originalmente ordinarios ojos exhibían vagamente dobles
pupilas.

Realmente semejante a la estatua del legendario Dios del Mal.

Cuando Gu Yun escuchó a la señorita Chen hablando de “Wu Er Gu” en esa


ocasión, sólo sintió que le dolía el corazón. Había ciertos detalles en los que él no
era capaz de creer debido a su incapacidad para imaginárselos. Hasta ahora. Un
aire frío trepó por su columna, el par de ojos sin emoción, pero con la sangre
revolviéndose con furia, había provocado que el experimentado general sintiera
escalofríos por todo su cuerpo.

Los dos se miraron el uno al otro. Gu Yun tuvo de pronto la ilusión de haberse
encontrado con un animal salvaje en la naturaleza. Por un momento, no se atrevió
a desviar su mirada, extendiendo lentamente su mano vacía, tratando de alcanzar a
Chang Geng. Chang Geng no se escondió. Incluso en el momento en el que la cálida
palma tocó su rostro, él bajó ligeramente su cabeza y restregó indiferentemente su
mejilla contra su mano.

Gu Yun preguntó en un tono de voz bajo, temeroso, –¿Todavía sabes quién soy?

Chang Geng bajó sus pestañas, más gruesas que aquellas de una persona
ordinaria de los planos centrales, ofreciéndole un gemido apagado: –…Zi Xi.

Era bueno que él todavía pudiera reconocer aquellos que conocía. Gu Yun estaba
demasiado aliviado como para notar el tono anormal en su voz. Pero se relajó
demasiado pronto. Sin esperar a que exhalara, Chang Geng repentina e
inesperadamente alargó una mano, queriendo estrangularlo: –¡No te dejaré ir!

Gu Yun: –…

La garganta era un punto crítico del cuerpo. Gu Yun se inclinó hacia atrás
instintivamente y presionó hacia abajo la fría mano. Chang Geng agarró su muñeca
en dirección él y la retorció despiadadamente. Gu Yun tuvo que doblar sus dedos y
presionar la vena entumecida entre sus codos.

En un espacio muy estrecho, los dos intercambiaron varios movimientos. El loco


ya era habilidoso en artes marciales. En ese momento, con la fuerza infinita del Dios
del Mal como apoyo, golpeando a la izquierda y derecha con toda su fuerza, Gu Yun
tenía miedo de herirlo accidentalmente, comenzando a sudar. Lo reprendió
furiosamente mientras jadeaba: –Maldición, acabo de regresar, ¿a dónde iría?

Cuando Chang Geng hizo una pausa, la mano a un lado de su cuello se aflojó en
respuesta, y él le dio un ligero manotazo en el mentón con el dorso de su mano: –
¡Despierta!

Este toque podría no haber tenido suficiente fuerza. No sólo no lo despertó, sino
que los ojos de Chang Geng, que parecían estar escurriendo sangre, se
entrecerraron repentinamente, entonces, como un joven leopardo enfurecido, se dio
la vuelta y mordió el brazo de Gu Yun.

Gu Yun: –…

Si él hubiera sabido que ocurriría esto, ¡debió simplemente haberle dado una
bofetada para recordar!

Gu Yun siseó, las esquinas de sus ojos saltaron ferozmente. En esta vida, había
sido cortado, bombardeado, pero ser odiado al punto de ser mordido y devorado
con vida, aún era la primera vez. En verdad quería golpear a este demente hasta
tumbarle varios dientes frontales.
Sin embargo, mientras su brazo permanecía tenso por un largo tiempo, no fue
capaz de hacerlo. Un momento después, Gu Yun relajó lentamente los músculos de
su brazo. Acarició la nuca de Chang Geng y susurró, –Desollado y devorado,
¿cuánto odio hay entre nosotros dos? ¿Tanto así me desprecias?

Esta declaración pareció haber tocado el nervio de Chang Geng. Sus ojos
parpadearon ligeramente y entonces dos líneas de lágrimas cayeron sin
advertencia.

Chang Geng no hizo ni un sonido, solo mordiendo el brazo de Gu Yun y


derramando lágrimas en silencio, las lágrimas parecían diluir el aura terrorífica y
sangrienta en sus ojos. Después de un largo tiempo, los dientes de Chang Geng se
aflojaron ligeramente. Gu Yun intentó tirar de su brazo sangriento, mirándolo, él le
reprendió: –¡Tú, bastardo con el espíritu de un perro!

Incluso al regañarlo, todavía tiró del otro para ponerlo entre sus brazos, estiró
su mano para limpiar las marcas de lágrimas en los ojos de Chang Geng, y lo
palmeó en la espalda una y otra vez.

Chang Geng yacía sobre su pecho, le tomó media hora recuperar gradualmente
su mente del caos. Toda su expresión parecía recién haber despertado de un largo
sueño. Estuvo perdido por un rato, solo ahora los recuerdos desordenados
regresaron poco a poco.

Cuando recordó lo que acababa de hacer, todos los vellos de Chang Geng se
levantaron. Originalmente parecía una masa de lodo y ahora se puso tenso
repentinamente. Gu Yun supo que había regresado a la normalidad.

–¿Despierto? –Gu Yun levantó el hombro de su Chang Geng bajo una fingida
calma, moviendo sus propios hombros rígidos ligeramente, extendió su mano y
preguntó, –¿Cuántos?

El corazón de Chang Geng era un caos, no se atrevió a mirarlo para nada.


Cuando él bajó la mirada hacia el brazo desgarrado de Gu Yun, su expresión se
volvió incluso más desagradable. Sosteniéndolo con ambas manos, sus labios
temblaron, incapaces de hablar.

–Ah, fue mordido por un perro. –Gu Yun lo observó despreocupadamente,


entonces tomó la oportunidad para insultar. –Los dientes de este perro están
bastante parejos.

Chang Geng se tambaleó ligeramente para incorporarse, encontró un paño de


seda fina y agua limpia, inclinó su cabeza y limpió sus heridas. Parecía que su
cuerpo acababa de ser devastado, ni siquiera su alma estaba presente, luciendo
indescriptiblemente miserable.

Pero para Gu Yun, un hombre con un naturalmente excesivo deseo de proteger


a los demás, sin tomar en cuenta el afecto, juzgando solo por lo que encontraban
sus ojos, él estaba más inclinado a ser conmovido por la “fragilidad”, incluso la
belleza tenía que ser segunda. Siendo testigo de esta escena, sus ojos se
suavizaron. Usó sus cinco dedos para atar suavemente el largo cabello de Chang
Geng, enmarañado debido al forcejeo de un momento atrás.

–El otoño pasado, fui a los Planos Centrales con Ji Ping. Nos encontramos con un
grupo de bandidos tomando ventaja de las personas en nombre de la rebelión. –dijo
lentamente Gu Yun, en un tono incluso más suave que el movimiento de sus
manos. –Trabajamos con el Viejo Cai para eliminar a la escoria y atrapar a los
bandidos. El líder de los bandidos se hacía llamar a sí mismo “Huo Long”, su cuerpo
estaba lleno de cicatrices. Durante el interrogatorio, se encontró la espada de una
mujer bárbara en él… era de Hu Ge Er.

Las manos de Chang Geng temblaron violentamente, el paño de seda cayó. Se


inclinó distraídamente para recogerlo, pero Gu Yun atrapó su mano.

Gu Yun preguntó suavemente: –¿Puedes recordarlo incluso habiendo sido tan


joven?

La mano de Chang Geng estaba tan fría como la de un muerto.

Gu Yun suspiró: –En realidad, la señorita Chen me dijo todo sobre eso, sobre
el…

Chang Geng lo interrumpió, –No digas nada más.

Gu Yun cerró su boca obedientemente y lo miró silenciosamente desde un lado.

Chang Geng se sentó rígidamente por un momento, sus acciones se tornaron


fluidas de pronto, haciéndose cargo con suavidad de la mordedura, luego se
incorporó abruptamente con su espalda hacia Gu Yun: –La mansión de Yang Wang
lleva varios años construida, ha sido descuidada, eso no es adecuado. Yo… yo
regresaré al Gran Consejo temprano mañana por la mañana, después de que este
ocupado periodo de tiempo haya pasado, me mudaré a…

El rostro de Gu Yun se hundió.

Cuando el discurso de Chang Geng sin un comienzo ni final adecuado llegó a


este punto, dejó de hablar repentinamente. No pudo evitar recordar la actitud
atenta de Gu Yun cuando fue al noroeste para recompensar al ejército a finales de
año: ¿significaba que todo fue porque él sabía la verdad acerca del Hueso de la
Impureza? ¿Solo le tuvo lástima?

Hablando de ser irrazonable, Chang Geng podía enseñar sus viejas cicatrices
frente a Li Feng sin contenerse, pero no quería que Gu Yun viera ni siquiera una
pequeña parte de ellas.
Inesperadamente, a pesar de que pensó que había las había cubierto
fuertemente, el frío viento todavía podía penetrar a través del espacio entre los
dedos. Chang Geng apretó sus dientes con fuerza y pudo sentir la sangre en su
boca de cuando se volvió loco.

Un sabor como a pescado pero dulce.

Desde que recibió la carta de Gu Yun sobre regresar a la capital para reportar,
había estado ansiándolo día y noche, observar el tiemplo fluir a cada momento era
como una tortura. Sin embargo, después de esperar a que el hombre arribara,
Chang Geng no deseaba nada más que huir de la vista de Gu Yun de inmediato.

Su mente estaba gritando por dentro, queriendo escapar inconscientemente. Se


dio la vuelta y salió corriendo.

Gu Yun: –¡Alto! ¿A dónde vas?

Chang Geng estaba envuelto en la niebla, ignorándolo.

Gu Yun repentinamente dio un gritó bajo: –¡Li Min!

Desde su infancia hasta su adultez, Gu Yun nunca había usado palabras duras
en su contra ni se había enojado con él. Sin embargo, en el ejército, Gu Yun nunca
hablaba dos veces. Con gran autoridad, un grito de enojo tan ligero semejaba a una
orden absoluta. Chang Geng se detuvo instintivamente.

Gu Yun se sentó al lado de la cama con una seria expresión: –Vuelve aquí por
mí.

Chang Geng estaba desconcertado, –Yo…

–Si sales por esa puerta hoy, –le advirtió fríamente Gu Yun, –te romperé la
pierna. Ni siquiera el Emperador puede salvarte. ¡Vuelve, no me hagas decirlo una
tercera vez!

Chang Geng: –…

Gu Yun era la primera persona que se atrevió a decir que le rompería la pierna
después de que Yan Wang tomara el mando del Gran Consejo. Chang Geng estaba
confundido por su repentino arranque, sin atreverse a caminar por un momento.
Reunió todo su coraje para mirar de vuelta a Gu Yun. Toda clase de dolores y
agravios que eran difíciles de explicar con palabras se derramaron en su corazón.

…pero todavía había un rastro de lágrimas en su rostro. Él ya había despertado


por completo, en verdad ya no le quedaban más fuerzas para llorar.

Gu Yun no podía soportar esos ojos suyos. Tuvo que ceder y ponerse de pie,
tirando a Chang Geng hacia sus brazos por detrás. De alguna manera, él lo arrojó a
la fuerza sobre la cama y lo cubrió con la fría manta. –¿Por qué no me lo has dicho
después de tantos años?

Chang Geng respiró hondo y murmuró, –… tengo miedo.

¿De qué tenía miedo?

Gu Yun estaba impactado, levantando el rostro de Chang Geng con una mano: –
¿A quién le tienes miedo? ¿A mí?

Chang Geng lo miró a los ojos profundamente. Esta mirada hizo a Gu Yun
entender qué era llamado “tener miedo a causa del amor”.

Gu Yun quería preguntar “¿A qué le tienes miedo de mí? ¿Temes que te odie?
¿Qué desconfíe de ti?” Pero se tragó esas palabras después de que llegaron a sus
labios.

Sin saber qué decir, actuó, sujetando el cuello de Chang Geng y besándolo
profunda y fuertemente. La respiración de Chang Geng se tornó pesada
súbitamente.

Gu Yun colocó sus manos a los lados de sus orejas y levantó sus cejas, –
¿Todavía tienes miedo en este momento?

Chang Geng: –…

Gu Yun bajo la vista, mirándolo desde arriba, sintiendo de pronto a su corazón


calentarse. Lamió sus labios, planeando ser impropio hasta el final. Extendió su
mano dentro de las desaliñadas prendas de Chang Geng.

Inesperadamente, justo en ese momento, tocaron repentinamente la puerta


desde el exterior, arruinando el momento, y un hombre despreciable llamado Huo
llamó inconscientemente, –Su Alteza, ya casi es hora de ir a la corte, ¿necesita
cambiarse de ropa?

Gu Yun: –…

Resultó que después de luchar por un rato, en el cielo ya había amanecido.

Huo Dan tocó la puerta, pero nadie respondió. Pensó que Chang Geng estaba
cansado y no lo escuchó. Estaba a punto de llamar de nuevo cuando la puerta se
abrió de improvisto desde el interior. Cuando el Comandante Huo vio a la persona
saliendo, estaba conmocionado, –¡Ma-Marqués!

¿Cuándo regresó el Mariscal Gu? ¿Cómo entró sin alertar a ninguno de los
guardias de la familia?

¿Saltó sobre la barda?


En la habitación, Chang Geng quien estaba un poco avergonzado, mientras
ordenaba su miserable apariencia, respondió, –Iré ahora…

Gu Yun lo interrumpió sin cuidado, –Ve y solicita una licencia por enfermedad
para Su Alteza. Él no irá hoy.

Huo Dan estaba anonadado, él preguntó, –Eso… ¿necesitamos un doctor?

–¿Doctor? Todos los doctores son un montón de buenos para nada. –Gu Yun
lanzó la sentencia con rabia e inmediatamente se dio la vuelta al interior de la
habitación, ordenó. –Si no hay nada más, no vengas a molestar. Ve, rápido.

Huo Dan: –…

Chang Geng, quien fue puesto bajo arresto domiciliario, miró irremediablemente
a Gu Yun quien tomó la decisión arbitrariamente: –No estoy enfermo.

–Tú no estás enfermo, ¿lo estoy yo? –Gu Yun sacó un puñado de tranquilizante
y lo colocó dentro del incensario al lado para encenderlo. Las cosas ya habían
llegado a este punto, no había necesidad de ocultarlo más: –Esto es lo que la
señorita Chen me pidió que te trajera.

Una fragancia refrescante impregnó la habitación, Chang Geng la olfateó


suavemente: –¿La señorita Chen ha cambiado su fórmula?

Gu Yun frotó las marcas de dientes sobre su brazo: –Especializada en tratar


pequeños locos que muerden gente.

La fragancia del tranquilizante pronto hizo efecto, llenando los pulmones,


haciendo que uno se sienta aletargado. Incapaz de mostrar nada de fuerza o ira,
Chang Geng se recostó con cansancio al lado de la cama, dejando que su mirada
divagara libre, observando a Gu Yun con aturdimiento. Su rostro estaba demacrado,
su cabello disperso, y sus ojos confundidos siempre estaban sobre él. Parecía
bastante enfermo. No había ni un ligero indicio de que poseyera “dientes de hierro”.

Chang Geng murmuró, –Zi Xi, ¿puedo abrazarte?

Gu Yun pensó: “Qué apegado.”

Aun así, se acercó y se sentó enseguida de él, permitiéndole reticentemente


inclinarse y poner sus manos alrededor de su cintura.

–Di que estás enfermo. –después de un largo tiempo, Gu Yun dijo de pronto. –
¿No hay ya ahí un Gran Consejo? Jiang Han Shi también es competente, es solo que
le faltaron unas cuantas oportunidades antes. Esta vez, él inesperadamente
consiguió ser recomendado, presumiblemente será capaz de competir por una
oportunidad para mostrar sus talentos para que todos los vean.
“–El tributo de ziliujin de la Región Occidental casi llegó a la capital, nosotros
podemos tomar un buen descanso por un año o dos. Los bárbaros no saben cómo
producir ni saben hacer negocios, podemos darnos el lujo de retrasarnos, pero Jia
Lai Ying Huo no puede permitirse el ser retrasado. La situación de la guerra del
norte cambiará después de un largo periodo de tiempo, dejando únicamente a
Jiangnan… después de todo, los extranjeros vinieron desde miles de kilómetros a
través del mar, costándoles muchos recursos. Los poderosos dragones no pueden
abrumar a las serpientes locales. ¿No tenemos nosotros una mano ganadora a
comparación de ellos?

Chang Geng recostó en sus brazos y cerró ligeramente sus ojos. Los dedos
cubiertos de callos de Gu Yun pasaron inconscientemente entre su cabeza y su
cuello, haciendo que su cuello cabelludo se sintiera entumido y a la vez con picor.

–La reforma a la administración oficial acaba de comenzar. –murmuró Gu Yun. –


A pesar de que tú iniciaste este este asunto, no creo que los ministros reaccionaran
tan fuerte, básicamente todos ellos tienen una actitud condescendiente hacia ello.
Si tú renuncias en este momento, ya sean errores o contribuciones, todos están en
las manos de otros. Si no nos esforzamos por méritos, tampoco cometeremos
errores… lo que sea que ocurra, tú y yo regresamos a casa y descansamos por un
par de años, ¿de acuerdo?

Shen Yi dijo mil palabras, pero Gu Yun solo podía escuchar una oración de
corazón: “¿cómo terminará en el futuro?”

La familia Gu había sido feudal por generaciones y también tenía parentesco con
la realeza. Él había visto muchos altibajos de los nobles y oficiales. También
entendió el destino de los generales poderosos de corazón. Incluso si fueron
descendientes de la nobleza, sobresaliendo demasiado, ¿serían capaces de evadir a
la persona que se encontraba actualmente en el poder o la pluma del juicio de las
generaciones posteriores?

–No hay salida, –murmuró Chang Geng después de un rato. –La primera hoja de
la reforma de la administración oficial ya ha cortado, lo cual es el equivalente a
tallar los huesos para curar el veneno. La piel y huesos se han abierto por
completo… en este momento, el retroceder, ¿es como dejar la piel abierta y
esperar, o coserla de nuevo?

La reforma de la administración oficial solo era el primer paso. Si solo se


consideraba como un medio para sacar adelante el billete Feng Huo, la reforma
fallaría para continuar. En ese momento, la corrupción prevalecería. Si no hubiera
individuos rectos que supieran controlarlo, quizás el billete Feng Huo terminaría
siendo inútil y la Gran Liang encontraría su final más rápido.

Gu Yun apretó su agarre sobre él. Cuándo Chang Geng abrió sus ojos de nuevo,
el matiz sangriento y las dobles pupilas en sus ojos se había desvanecido.
Repentinamente, se dio la vuelta, su movimiento era de alguna forma torpe,
presionando a la persona que extrañó día y noche sobre la suave y delgada cobija.
–Zi Xi, ¿sabes lo que es el Hueso de la Impureza?

Gu Yun estaba sorprendido.

–El Hueso de la Impureza es una clase de Dios del Mal y la maldición más vieja
de los bárbaros. Cuando todo su clan es destruido, ellos dejarán atrás un par de
niños y los convertirán en un Hueso de la Impureza. De esta forma, la persona
refinada tendrá fuerza sin paralelo en el mundo, trayendo tormentas sangrientas y
terminando con las vidas de sus enemigos mortales, no importa que tan poderosos
puedan ser.

Chang Geng se recostó sobre él, había un ligero temblor en su pecho mientras
hablaba, pero su voz era tan cálida y gentil como siempre, solo con un poco de una
inexplicable aspereza en ella. –Antes de su muerte, Hu Ge Er me dijo que, en toda
mi vida, solo tendría odio, tiranía y desconfianza en mi corazón, que sería violento y
homicida. A donde sea que fuera, debería haber una tormenta de sangre, estoy
maldecido a arrastrar a todos a una muerte horrible, nadie me amará, nadie me
tratará con sinceridad.

Gu Yun estaba aterrorizado. Él solía pensar que cuando Chang Geng era un
adolescente, su mente estaba demasiado cargada con pensamientos pesados. Había
innumerables vaivenes, haciendo que una persona ajena se confundiera. Pero no
sabía que detrás de esos innumerables tira y afloja, él comenzó a ser oprimido con
una declaración tan crítica.

–Pero alguien me ama, alguien me trata con sinceridad… ¿es eso correcto?
Fuiste tú quien me llamó de vuelta hace un momento. –murmuró Chang Geng. –Ella
nunca me dio calidez ni siquiera por un día, y nunca me convertiré en lo que ella
había deseado para mí. ¿Me crees? Zi Xi, mientras tú digas una palabra, incluso un
mar de llamas o una montaña de espadas, continuaré avanzando hacia adelante.
79. Corazón a Corazón

…el cielo y la tierra habían desaparecido, sin importarle nada más.

Él era el prestigioso Yan Wang, al mando del Gran Consejo, pero cuando fuera
que despertaba sobresaltado de la pesadilla que Xiu Niang había marcado en su
médula, aquel en quién podía confiar y al que podía anhelar, al final, era solo un Gu
Yun.

El peso de una persona resultaba excesivo cuando caía sobre él, a veces,
encontraba que él era incapaz de cargarlo.

El Maestro Liao Ran le dijo una vez, “El dolor de una persona recae en su
incapacidad parar dejar ir. Entre más te aferres, más llenas se volverán tus manos,
más difícil será continuar caminando.” Chang Geng sintió esta emoción
profundamente y admitió que el monje tenía razón. Pero, para él, a pesar de que
Gu Yun era más pesado que miles de toneladas, aun así, no podía bajarlo: porque si
él dejaba ir a esta persona, sus manos estarían vacías.

Si una persona vivía sin ningún peso en su corazón, ¿no se convertiría en una
bandera fraudulenta para ser arrastrada por el viento?

Gu Yun llevó su mano hacia su hombro y le dio unos suaves toquecitos en su


cuello y hombro. Chang Geng estaba sufriendo, pero continuaba observándolo
cuidadosamente, sin evadirlo.

Gu Yun preguntó: –¿Por qué te haría caminar por un mar de llamas o una
montaña de espadas?

–Deseo que un día el país sea próspero, las personas tendrán trabajos que
hacer, el mundo entero estará estable, y mi general no tendrá que defender las
puertas de la frontera con su vida. Quiero ser como el Maestro Feng Han, luchar por
desatar el nudo entre el poder imperial y el ziliujin. Tengo la esperanza de que
todas las máquinas corriendo sobre el suelo se encuentren en los campos, que los
Cometas volando en el cielo estén llenos con viajeros ordinarios quienes llevan a
sus familias a casa para visitar a sus parientes… todos pueden vivir con dignidad. –
Chang Geng sujetó su mano fuertemente, entrelazando sus cinco dedos con los de
Gu Yun, envolviéndolos juntos íntimamente.

Gu Yun estaba desconcertado. Esta era la primera vez que Chang Geng le
confesaba sus pensamientos internos, provocando que fuera un tanto incapaz de
controlar su corazón disparándose.

Era una lástima que después de pensarlo cuidadosamente, de cualquier manera,


todo eso sonaba imposible.

–Puedo hacerlo Zi Xi, déjame intentarlo. –murmuró Chang Geng.

Puesto que él ya poseía el poder del “Dios del Mal”, ¿no podia intentar romper a
través de los caminos del mundo manchados de sangre, abriendo un sendero nunca
antes visto por un mortal?

Ese año en el pueblo de Yanhui, el adolescente de trece o catorce años de edad


había expresado una vez su visión de no querer tener una vida desperdiciada al
joven general. Gu Yun, quien todavía era frívolo en ese entonces, arrojó un balde de
agua fría sobre su cara y le dijo indiferentemente “ningún héroe tiene un buen
final”.

Ahora, después de varios encuentros en el desierto de arena dorada, habiendo


ido de aquí para allá entre el Palacio y la Prisión Imperial. El mismo General Gu
había experimentado en verdad lo que era llamado “los héroes no tienen un buen
final”, pero ya no tuvo el corazón para decirle lo mismo a Chang Geng.

Usándose a sí mismo para medir a los demás, si alguien le apuntaba a la nariz y


le decía: “Gu Yun, rápido, vuelve a la mansión para retirarte. Tienes suerte de
haber sido capaz de vivir hasta ahora. Si no te retiras, tarde o temprano terminarás
muerto sin un lugar para ser enterrado”.

¿Qué pensaría él?

Actualmente, en este mundo, con un pie estaba en agua fría y otro en el fango,
la persona atrapada en medio tendría inevitablemente dificultades para caminar con
ellos. Caminando por un largo tiempo, se enfriaría desde el interior hasta el
exterior, solo existía el corazón que sangraría el espíritu ardiente. Continuar en un
camino cuando se sabe perfectamente bien que es imposible no era sencillo. Si
alguien más… especialmente familiares cercanos, también derramaran agua fría
como un obstáculo, ¿no sería muy lamentable?

Se mantuvo en silencio por un largo rato. Cuando Chang Geng estaba sintiendo
alguna tensión insensible, Gu Yun abrió de pronto su boca y dijo, –Ya nos hemos
besado y abrazado, ¿qué más quieres que te diga? Los hombres que hablan
demasiado no tendrán tiempo para hacer otras cosas, ¿entiendes?

Chang Geng estaba atónito, pero Gu Yun ya había extendido su dedo hacia la
lámpara de vapor medio muerta a la cabeza de la cama, apagándola de inmediato.
El día aun no amanecía, la habitación se tornó oscura. La cortina de la cama, que
normalmente estaba colgada, cayó como si pudiera cubrir el cielo y la tierra,
ondeando ligeramente con el frio viento de la mañana que penetraba a través de la
ventana.

Chang Geng no fue capaz de responder, pero su cintura ya se había aflojado, sin
saber cuándo le quitó el cinturón. Antes de que pudiera recuperarse del juramento
del “mar de llamas y la montaña de espadas”, su rostro se ruborizó
instantáneamente.

–Zi, Zi Xi…

Gu Yun hizo un sonido casualmente en respuesta, arrojando impacientemente el


paño de seda de su mano, recostándose perezosamente sobre la suave pila de
cobijas, las puntas de sus dedos acariciando a través del dobladillo de las ropas de
Chang Geng: –Esa vez en las aguas termales, dijiste que pensabas en hacer ciertas
cosas que estaban fuera de las normas conmigo… ¿en qué era lo que pensabas?

Chang Geng: –…

–¿No eres muy bueno hablando? –dijo Gu Yun con una risa baja. –Vamos a
escucharlo.

Chang Geng nunca había visto esta clase de coqueteo que era bromista al
mismo tiempo, su lengua hecha un nudo: –Yo… yo…

–En este aspecto, no puedes simplemente pensarlo. –Gu Yun acarició la cintura
de Chang Geng a través de la capa de ropa, tocando la raíz de sus muslos no muy
fuerte pero tampoco demasiado suave. Chang Geng casi saltó, incapaz de respirar,
agarrando la mano infame de Gu Yun que corría desenfrenadamente, un fuego
abrasándolo desde su estómago hasta su garganta. Sintió que iba a arder hasta
convertirse en cenizas.

Gu Yun abrió el dobladillo de su ropa.

Cuando su pecho sintió el frío, Chang Geng lo comprendió de súbito. Presionó


hacia atrás la mano de Gu Yun, pero era demasiado tarde. Las cicatrices grandes y
pequeñas bajo su cuello y su pecho quedaron descubiertas de improvisto. Por un
lado, Chang Geng no tenía más remedio que evitarlo, por el otro, su boca estaba
seca y sus oídos estaban zumbando, preguntándose si debería avanzar o
retroceder.

Gu Yun había estado viajando por días, luego esperó durante la noche entera al
lado de la cama. La última pizca de efectividad de la medicina desapareció en ese
momento desafortunadamente, su visión se tornó borrosa. Sin embargo, la
atmósfera era excelente y no podía ponerse el cristal liuli. Usándolo era como un
mecánico preparándose para desarmar una armadura de acero, arruinando el
ambiente.

En ese momento, él se apoyó únicamente en el tacto de sus manos y pasó


rozando sobre las cicatrices abultadas en el cuerpo de Chang Geng. Era más
doloroso que verlas con sus propios ojos.
Gu Yun: –¿Dolió?

Chang Geng bajó su cabeza y lo miró profundamente. Respondió la pregunta


incorrecta, –Ya han cicatrizado desde hace mucho.

El corazón de Gu Yun se llenó con toda clase de emociones por un momento,


incluso el deseo creciente remitió. Entrecerró sus gradualmente borrosos ojos y
frotó sus dedos cuidadosamente sobre las cicatrices. Chang Geng en verdad no
podia soportarlo. Sollozó suavemente y apretó la muñeca de Gu Yun.

–No tengas miedo, –lo persuadió Gu Yun. –déjame amarte.

Si en este medio-ciego pudiera ver la expresión de Chang Geng, probablemente


él no habría dicho las palabras “no tengas miedo”,

Chang Geng se inclinó para besarlo. Gu Yun fue besado hasta que el fuego
despertó, queriendo darse la vuelta y tomar a este hombre en el momento.
Súbitamente, sin saber qué estaba mal con Chang Geng, él espetó: –Yifu…

Gu Yun: –…

Esta sentencia de Chang Geng provocó que se ablandara al instante. Sin


importar qué tan grande fueran su pasión o deseo, fueron envueltos en una pelota y
forzados dentro de una caja de hierro.

Gu Yun tomó aliento un par de veces y quiso gritarle a Chang Geng: “¿Cómo me
estás llamando en esta ocasión?” Pero, en retrospectiva, el otro tampoco estaba
mal.

Escuchó que a algunos hombres les gustaba esta clase de sentimiento tabú de
recitar la virtud en privado, totalmente dispuestos a permitir que sus amantes los
llamaran esto y aquello en la cama. Desafortunadamente, Gu Yun no tenía tales
aficiones y no podía entenderlo por completo. Durante este año y medio, finalmente
se había acostumbrado a que Chang Geng lo llamara directamente por su nombre y
poco a poco dejó de verlo como a un hijo. Quién iba a saber que, en el momento
crítico, encontrándose de pronto con la palabra “yifu”, en verdad se dio de golpe
contra ella hasta que su cabeza se mareó.

Chang Geng parecía no darse cuenta de su incomodidad y no pudo contenerse


de llamarlo un par de veces más, besándolo sin ningún orden adecuado. Había un
trazo de respeto dentro de la intimidad, haciendo que este viejo rufián se sintiera
como si estuviera sentado sobre agujas, junto con el título de “yifu”, tuvo un efecto
más grande.

Gu Yun parecía tener hormigas trepando sobre todo su cuerpo. Finalmente, no


pudo soportarlo más y ladeó su cabeza. –No me llames así.

Chang Geng se detuvo y lo miró en silencio por un momento. De pronto,


descendió cerca de su oreja y dijo, –Yifu, si no puedes ver con claridad, cierra tus
ojos, ¿sí?

Gu Yun podría escuchar esto incluso si estuviera más sordo, ni qué decir que él
no se había vuelto completamente sordo: –…¿qué tan enérgico eres?

Los ojos de Chang Geng resplandecieron brillantemente en el interior de la


oscura cortina de la cama. Desobedientemente, obligó a su voz a un matiz bajo y
gentil, diciendo en su oído con el tono de actuar como un malcriado: –Yifu, esa vez
dijiste que incluso después de arribar a la capital, continuarías protegiéndome.
¿Recuerdas yifu?

El rostro de Gu Yun cambió varias veces. No pudo resistir las nuevas tácticas de
Chang Geng para usarlo como entretenimiento. Tuvo que planear una retirada
estratégica empujándolo. Gu Yun dijo: –Bien, no seas desvergonzado. Haz lo que se
suponía que… ¡Ah!

–¿Qué se supone que haga? –Chang Geng lo presionó hacia abajo de nuevo con
ayuda de su postura anterior. Su mano había llegado detrás de la espalda de Gu
Yun. Cuando arreglaba los huesos de alguien en la Puerta Jiayu, ya lo había tocado
por completo. Esta vez, actuó repentinamente con la inalterable precisión de un
doctor. Gu Yun tembló violentamente. Quiso encogerse instintivamente, pero varios
de sus puntos de acupuntura fueron presionados por Chang Geng. La mitad de su
cuerpo estaba estremeciéndose, solo en ese momento dijo Chang Geng
casualmente la segunda mitad de la oración. –¿No acaba de pedir yifu una licencia
por enfermedad para mí, queriendo amarme y consentirme?

Gu Yun: –… ¡Bastardo!

Chang Geng se hizo de oídos sordos, estirándose y acercándose más, usando


determinadamente la posición evasiva para abrir las piernas de Gu Yun con su
rodilla. Gu Yun sintió escalofríos por todo su ser, empujando lejos el hombro de
Chang Geng con su palma. Sujetó la mano que lo estaba tocando e atrapó su brazo
detrás de su espalda.

Chang Geng tampoco se resistió, su cuerpo tan suave como el algodón,


permitiendo que Gu Yun lo doblegara como se le viniera la gana. Alzó ligeramente
su cabeza, revelando su débil cuello, hablando con el tono de alguien que actúa
como un consentido: –Yifu, ¿me quieres?

Gu Yun continuó titubeando, al final, no fue capaz de sobreponerse al muro


emocional en su interior. Sus manos se aflojaron, permitiendo que Chang Geng se
liberara como un pez, acercándose una vez más.

Chang Geng lo abrazó, acariciando más abajo a lo largo de su columna


vertebral, murmurando en sus oídos: –Entonces déjame servirte yifu, ¿está bien?
Gu Yun: –…

Él se encontró a sí mismo en una situación desventajosa este año, con su bote


volcándose continuamente en un estanque.

En un parpadeo, el cielo estaba brillante y el sol estaba colgando en lo alto.

El brillante rayo de luz de principios de verano penetró a través de la cortina de


la cama, los ojos de Chang Geng eran más brillantes que la luz del sol. Realmente
entendió lo que era “delirante después de muchos años, enloqueciendo por un
momento”. Las pesadillas eran más terribles que la realidad, pero la realidad era
mucho más alocada que un sueño de primavera.

Pero después de esta locura, no se sintió vacío en lo absoluto. Se encontraba


muy estable. Nunca había estado así de estable en su vida. Sus manos recorrieron a
Gu Yun interminablemente, continuó llamando a Gu Yun a su oído. También pudo
sentir que estaba comenzando a ser molesto, pero simplemente no pudo
controlarse a sí mismo y detenerse.

Algunas veces lo llamaba “yifu”, otras “Zi Xi”, penetrando en su oído, obligando
al hombre sordo cuya medicina se había agotado a escuchar. Gu Yun también sintió
el calor sin fin en su oreja. Un momento atrás había perdido la oportunidad, siendo
zarandeado por este niño. De momento, estaba adormilado y cansado pero el otro
ni siquiera lo dejó dormir. No había espacio para hablar de lo correcto e incorrecto.
Lo apartó, disgustado: –¡No hagas un alboroto!

Chang Geng echó un vistazo a su rostro cansado, cerrando su boca


obedientemente y presionando suavemente su cintura. Su fuerza era justo la
necesaria, no solo aliviando el agotamiento sino también sin tocar la mágica piel
cosquilluda de Gu Yun.

Gu Yun: –…

¡Resultó que siempre había sido deliberado!

¿Le enseñó esa mujer apellidada Chen cómo curar enfermedades o artes
heréticas?

Gu Yun estaba justo a punto de hacer combustión cuando, de pronto, Chang


Geng frunció el ceño. Presionó suavemente con su palma en el hueso entre el pecho
de Gu Yun y sus abdominales, luego revisó su pulso en su muñeca.

Gu Yun dijo con enojo: –¿No viste suficiente…?

Chang Geng: –¿Cuándo te hiciste estas nuevas heridas?

Gu Yun: –…
¡Oh, no, parecía que además de artes heréticas, la apellidada Chen también le
enseñó verdadero conocimiento, incluso pudo sentir esto!

En ese momento de crisis, Gu Yun tuvo que usar el truco de “soy sordo, no
puedo escuchar nada” girando inocentemente su espalda hacia Chang Geng,
indicando que había caído dormido, los demás podían arrodillarse a un lado.

Chang Geng lo revisó de arriba a abajo, pero después de todo, ya había pasado
un tiempo desde la aterradora herida. Primero que nada, las habilidades médicas de
Chang Geng no eran tan divinas como las de Chen Qing Xu. En segundo, la herida
de Gu Yun se había curado de un setenta a un ochenta por ciento. No pudo
encontrar ninguna anormalidad, por lo que ambos continuaron engañando al otro.

Su Alteza Real tomó una licencia por enfermedad durante todo el día. El Gran
Consejo, con varios importantes ministros, mandó a sus hombres y saludos. Todos
fueron despachados por Huo Dan. Como alguien de la milicia, las palabras del
comandante eran absolutas. Él ordenó que nadie debía molestar, por lo que él no se
atrevería a permitir que nadie viniera a importunar. Permaneció de pie
silenciosamente en entrada sirviendo como un “dios de la puerta”. Al mismo tiempo,
continuaba intrigado sobre cómo entró el Mariscal. Sin nada que hacer, reforzó la
deficiencia de los guardias de la mansión del Marqués.

Gu Yun se apresuró de vuelta dos días antes como si fuera a renacer,


permaneciendo despierto durante toda la noche. Después de muchos problemas,
finalmente se las arregló para comer algo de carne, pero la posición estaba
completamente equivocada, casi sofocándolo hasta la muerte. Demasiado agotado,
durmió hasta la tarde. Después de despertar, tanto su cuerpo como su mente
todavía se sentían muy extraños, no supo quién era el que necesitaba la licencia de
enfermedad aquí.

Estaba a punto de enfurecerse, pero sintiendo que el enojarse respecto a algo


tan trivial era muy mezquino, tuvo que contenerse y pensó para sí: “La próxima
vez, debo coserle la boca”.

Gu Yun tanteó alrededor en busca de su cristal liuli, pero no supo cuándo el


pequeño objeto había desaparecido. Incapaz de encontrarlo incluso después de
buscar por un rato, repentinamente fue sujetado por una mano cálida.

Chang Geng se inclinó sobre su oreja y dijo, –El General Shen y los demás aún
no han llegado. No tienes que salir hoy. No uses la medicina, ¿sí? Déjame cuidar de
ti.

Gu Yun no la usaba mucho de cualquier manera, no le importó mucho, él


asintió: –No hay necesidad de que cuides de mí, estoy acostumbrado. No puedo
encontrar mi monóculo. Ve y consígueme uno nuevo.

Chang Geng lo abrazó y dijo, –Fui yo quien tomó el cristal liuli.


La relación entre los dos pareció haber experimentado por un indescriptible y
sutil cambio.

De hecho, desde su infancia, cuando ellos eran solo padre e hijo, la relación
entre ambos ya era muy cercana, y hasta que el deseo interior de Chang Geng fue
liberado, Gu Yun primero se suavizó y comprometió, e incluso cayó profundamente.
Sus cartas familiares y reportes de guerra siempre iban de la mano, y no podía
decirse que su afecto fuera superficial…

Sin embargo, no era lo mismo con el feroz éxtasis de este momento, parecía
que incluso si el enemigo afuera rodeaba la capital una vez más, todo podía ser
olvidado, el cielo y la tierra habían desaparecido, sin importarle nada más.

Gu Yun preguntó desconcertado, –¿Para qué tomaste mi cristal liuli?

Chang Geng rio y dijo, –Me gusta.

Después, ayudó a Gu Yun a vestirse y se inclinó cuidadosamente para ponerle


los zapatos, todo fue muy delicado y atento.

Su Alteza Real vistiendo ropas sencillas durante todo el día, diciendo no al


deseo, semejando a un monje, aquellos que no lo supieran pensarían “qué recto
es”. No obstante, después de esta batalla, Gu Yun fue capaz de experimentarlo.
Bajo la civilizada apariencia de esta persona estaba una montaña de deseo que una
persona normal no podría entender.

¿Le gustaba qué? ¿Le gustaba él estando ciego?

Chang Geng no habló muy alto. Con el fin de permitir a Gu Yun escuchar,
siempre murmuraba en su oído. Oraciones tales como “ten cuidado con el umbral” y
similares se sentirían íntimas. Mientras caminaba hacia la puerta, el medio ciego Gu
Yun extendió la mano instintivamente para alcanzar el marco de la puerta, pero fue
interceptado la mano de Chang Geng. Chang Geng dijo casualmente, –No toques
nada más, solo apóyate en mi.

Este sentido de control total sin precedentes había enloquecido a Chang Geng,
estaba indispuesto a dejarlo ir siquiera por un momento. Después de un par de
oraciones, se acercaría pidiendo un beso. Después de solo un breve momento, ya
había provocado que Gu Yun sintiera la piel de gallina por todos lados.

Incluso si Gu Yun fuera a ser golpeado hasta la muerte, no podría entender:


alguien que era originalmente tan alineado y contenido, incluso evitando mirarlo por
cortesía mientras se cambiaba de ropa, ¿cómo demonios es que se volvió así de
loco después de pasar solo una vez en la cama?

Gu Yun: –Incluso si no puedo ver, no estoy discapacitado. No tienes que


sostenerme todo el tiempo. ¿No estás ocupado durante todo el día?
Chang Geng: –Entonces ven conmigo a mi estudio.

Después de que Gu Yun se fue, su estudio básicamente era el territorio de


Chang Geng. Gu Yun, quien había estado fluctuando alrededor de la frontera por
muchos años, de alguna forma, no estaba familiarizado. Chang Geng lo soportó y se
sentó. La luz del sol golpeó el rostro de las personas en el estudio desde un ángulo
muy familiar. Gu Yun sintió algo de repente y estiró su pie. Como resultado, se
encontró con un pequeño banco bajo la mesa: –Esta cosa todavía está aquí.

Chang Geng se inclinó y recogió el taburete. Vio un par de vívidas y pequeñas


tortugas pintadas en el taburete de madera, mordiendo la cola una de la otra,
formando un círculo. La caligrafía infantil al lado estaba inscrita con las palabras “A
pesar de que la vida de las tortugas es larga[1], si nuestras fuerzas son diez y las
del enemigo uno, rodéalo[2]”.

…ni siquiera tenía sentido.

Chang Geng sonrió por un largo tiempo, tomó la mano de Gu Yun y la presionó
sobre la marca, preguntó, –¿Tú tallaste esto?

–No te rías, no tenía muchos días en los que leía libros seriamente cuando era
niño. –Gu Yun miró ligeramente hacia arriba. –Todos los libros eran leídos en el
palacio con el Emperador y Wei Wang. La propia educación del Viejo Marqués era
muy ordinaria, solo era un poco más diligente con los libros militares. Encontró a un
viejo y horripilante profesor confuciano aquí para que leyera por mí, comenzaría a
sentirse adormilado después de un momento, solo podia buscar entretenimiento
para mí mismo… bueno, puedes ir a hacer tus cosas, no he estado en casa por
mucho tiempo, déjame caminar por ahí un rato.

–No, –dijo Chang Geng apresuradamente. –me gusta escucharte contar la


historia, ¿y después?

Gu Yun estaba un poco indeciso. No era ningún gran logro, pero Chang Geng
rara vez se divertía de esta forma. Gu Yun pausó por un momento, luego finalmente
decidió sacar este hecho embarazoso para entretenerlo, –Yo era muy problemático
en ese entonces, incluso el profesor me tenía miedo por todas las artimañas que
saqué para atormentarlo. No se atrevía a reprenderme cara a cara, pero corría de
vuelta con el viejo para decírselas. Además de golpear gente, el Viejo Marqués me
castigó para que tomara una postura sobre el taburete, cayendo solo con un ligero
temblor. No parecía como un maldito padre conectado por sangre sin importar cómo
lo veas. Más tarde, pensé que el viejo barbas de chivo corriendo continuamente
para decirle cosas mías día tras día era simplemente demasiado molesto. Tuve que
idear un plan con Shen Ji Ping, robamos algunos laxantes y los vertimos en el té del
profesor.

“–El laxante no es nada, pero ambos éramos jóvenes, sin saber la medida
adecuada. El profesor ya era viejo y frágil, casi muere a causa de eso. A lo largo de
doscientos años, la familia Gu no había tenido un niño loco y destroza-hogares
como este, el Viejo Marqués estaba iracundo, queriendo darme una paliza de
muerte, afortunadamente la princesa lo detuvo.

“–Bueno, más tarde mi madre admitió que ella también quería golpearme en ese
momento, pero era difícil para ella dar a luz debido a su frío cuerpo. Temía que
después de matarme, no quedara nadie más en la familia Gu.

Chang Geng imaginó que, si él tuviera un hijo tan desobediente, lo tendría que
golpear a muerte. No obstante, al recordar de inmediato que el desafortunado niño
era Gu Yun, pensó que, si fuera el Viejo Marqués, incluso si la jugarreta de Gu Yun
costaba la vida de alguien, él iría a pagar con su vida en persona y nunca tendría el
corazón para tocarle si siquiera un solo cabello.

No pudo evitar reírse por un largo rato y luego preguntó: –¿Qué pasó después?

Gu Yun hizo una leve pausa, la sonrisa en su rostro no podía mantenerse, él


lucía ligeramente contenido. Después de estar en silencio por un momento, dijo: –
Más tarde, ambos sintieron que sería incontrolable si continuaba así, por lo que
simplemente me llevaron al Campamento del Hierro Negro en la Frontera Norte.

Y su infancia de ser despreciado tanto por perros como gatos llegó a un final
abrupto.
80. Preocupación Secreta

“Nunca he tenido un sueño tan bueno, sería agradable si no tuviera que despertar”.

Quizás éste era el dolor más inolvidable en su vida. Cuando Gu Yun llegó a este
punto, no continuó hablando. Sin embargo, podría ser que esas palabras habían
estado apilándose en su mente durante muchos años y, por un momento, no pudo
contenerse.

–La Frontera Norte es muy pobre, justo después de la guerra, había soldados
heridos por todas partes. Cada día, cuando se ponía el sol en las arenas doradas, ni
siquiera el subordinado de la princesa podía beber una taza de té caliente. ¿Cómo
podría eso ser tan bueno como el ser un joven maestro en la capital? Al inicio, hice
un berrinche, queriendo regresar a toda costa. El Viejo Marqués no estuvo de
acuerdo. Exasperado conmigo, me llevó al ejército. Todos los días, los soldados del
Campamento del Hierro Negro entrenaban, y yo tenía que acompañarlos a un lado
para practicar artes marciales. Si holgazaneaba, aunque fuera un poco, él me
golpearía frente a esos gigantes de hierro.

El Viejo Marqués reconocía la personalidad de su hijo, incluso si él se ocultaba, si


era débil, pero, enfrente de todos, esta cosita cuya altura no llegaba a las caderas
de una persona, nunca lloraría ni se humillaría a sí misma.

Chang Geng se pegó a él, colocando su barbilla sobre el hombro de Gu Yun,


inclinándose en dirección a su oído y dijo, –Si hubiera nacido veinte años antes, te
hubiera recogido, secuestrado y te hubiera criado en hermosa seda y brocado.

Gu Yun imaginó la escena por un momento y quiso vomitar en el acto, sin saber
si reír o llorar.

De hecho, cuando lo pensaba, una familia con un estilo de vida extravagante


declinando desde la tercera generación era muy inusual. Gu Yun, un niño de este
origen, quien era también hijo único, si realmente se le permitiera crecer sin ley en
la ciudad capital, quién sabe qué tan terrible hubiera sido. Sólo un padre cruel como
el Viejo Marqués podría tener el corazón para doblegarlo de manera que el
Campamento del Hierro Negro tuviera un sucesor.

Pero nadie esperaba que el precio del éxito fuera tan alto.

–El Tío Wang dijo que, cuando regresaste de la Frontera Norte, tu


temperamento cambió. No querías ver a nadie y tampoco te preocupabas por nadie.
–Chang Geng hizo una pausa, tomó su mano y escribió, “¿Odias al anterior
Emperador?”
Gu Yun inconscientemente intentó alcanzar la petaca de vino en su cintura, pero
al extender la mano recordó que había decidido dejar de beber. La licorera no había
estado sobre su cuerpo por un largo tiempo.

Gu Yun apretó sus labios: –No lo hago… sírveme una copa de té.

Chang Geng casi pensó que había escuchado mal.

Justo después de que el asedio a la capital terminó, Gu Yun estaba herido al


punto de ser incapaz de levantarse, pero tan pronto como abrió su boca, no
obstante, pidió una bebida de inmediato. ¿Cómo es que después de una batalla en
la Frontera Norte, él ahora sabía cómo cuidar de su salud?

A pesar de que Chang Geng siempre se había se quejado en secreto sobre este
borracho, no sólo no estaba feliz de ver este repentino cambio de actitud, en lugar
de eso se sintió aterrorizado. Se incorporó y le preparó a Gu Yun una taza de té
primaveral. Una vez más, con sospecha y preocupación, sujetó silenciosamente la
muñeca de Gu Yun, odiando no haber aprendido adecuadamente y el ser incapaz de
llegar a una conclusión con esta revisión.

A pesar de que sus ojos y oídos eran inconvenientes, Gu Yun todavía pudo sentir
su nerviosismo e inmediatamente se dio cuenta de que había dejado una apertura.
Chang Geng era muy perceptivo. Si alguien se había comportado mal todo el
tiempo, bien podría seguir siendo peor. Las personas que lo seguían ya estaban
acostumbradas a ello. Por el contrario, este repentino cambio de comportamiento
sin ninguna advertencia haría que las personas se sintieran desconcertadas.

Gu Yun entonces bebió el té y se lamió los labios como si nada hubiera ocurrido.
–No sé dónde se cayó mi petaca de vino. ¿Queda algo del vino que hizo el Viejo
Shen de la última vez?

Esta oración sonaba más como el estilo de Gu Yun. Resultó que estaba sediento
después de hablar por un largo rato, Chang Geng estaba aliviado y lo negó
rotundamente, –Se han terminado todas, bebe té en su lugar.

Gu Yun, medio en serio y medio fingiendo, hizo un sonido “tch”, luego algo fue
empujado dentro de su boca: el pegajoso, dulce y grasiento sabor del arroz
glutinoso inundó su nariz, Gu Yun se inclinó hacia atrás: –¿Qué es? No quiero
comer… Uh…

Chang Geng lo alimentó con su boca.

Las cejas de Gu Yun se arrugaron. Él nació por naturaleza sin ser muy aficionado
a la dulzura. El dulzor del té, el pastel y Chang Geng provocaron que se
atragantara, pero no lo escupió. Justo como con los fideos de huevo de varios años
atrás con la cáscara de huevo, se lo comió todo y pudo sentir el sabor amargo de la
pasta de frijoles extremadamente dulce llenándolo.
Súbitamente, estaba un poco intranquilo, sintió que el agobiante apego de
Chang Geng era bastante inusual. La desconfianza cuando escuchó que él no
bebería vino también estaba fuera de lo común.

Debido al agotamiento mental que representa, a menudo, la alegría y el


sufrimiento no duraban demasiado, normalmente sólo suscitándose por un tiempo
breve, después ya sea convirtiéndose en un entumecimiento, o con las mismas
partes desviando su atención, diluyendo instintivamente esas emociones con el fin
de protegerse a sí mismos.

Gu Yun dijo: –Chang Geng, dame el cristal liuli.

–No, –Chang Geng lo rodeó como si estuviera enjaulándolo, preguntando


implacablemente, –¿Por qué no lo odias?

Su última pregunta fue tanto impaciente como indiferente. Estaba ansioso por
conseguir una respuesta de “odiar” y “no odiar”. Era como si, mientras Gu Yun
admitiera “odiar”, entonces él decidiría que acciones tomaría a continuación.

La indiferencia era porque él pareció olvidar que el “anterior Emperador” del que
habló era su padre, mencionándolo casualmente, de forma tan descuidada como
cuando se nombra a un gato o un perro al lado del camino.

Gu Yun permaneció en silencio por un momento y preguntó, –¿Qué hay de ti?


¿Todavía odias a Hu Ge Er?

Chang Geng no se esperaba que él fuera a lanzarle de vuelta su propia


pregunta. Inesperadamente parpadeó un poco. Si Gu Yun pudiera ver claramente
en ese momento, encontraría que, a pesar de que sus ojos no estaban rojos,
todavía tenían ligeramente pupilas dobles.

Chang Geng replicó de forma honrada: –Si ella todavía estuviera frente a mí,
definitivamente la desollaría. Pero ha muerto sin lugar donde ser sepultada. Incluso
si fuera a exhumar su cadáver y lo azotara, continuaría siendo en vano. No importa
qué tanto la odie, no hay forma de eliminarlo. Sino que, en lugar de eso, aceleraría
el envenenamiento como ella deseaba, ¿verdad?

Ésas no fueron, de ninguna forma, sus palabras sinceras. Incluso si Gu Yun


fuera más sordo, todavía podría darse cuenta de esto.

Gu Yun estaba a punto de hablar, cuando repentinamente sintió que la persona


aferrándose a él se sobresaltó: la clase de miedo y sorpresa de cuando se es
interrumpido de improvisto y uno está absorto en algo.

Por detrás de él llegó una ráfaga de viento, como si alguien hubiera llamado a la
puerta del estudio.

Gu Yun se volvió y preguntó, –¿Es el Tío Wang o el Viejo Huo?


El viejo sirviente en la puerta elevó su voz y gritó, –¡Marqués, soy yo! ¡Hay
personas del Instituto Ling Shu buscando a Su Alteza Yang Wang!

Las pupilas dobles de Chang Geng se encogieron. A primera vista, parecían estar
estimuladas por la fuerte luz. Dejó ir inconscientemente de Gu Yun y mostró su
mesura habitual. Como si acabara de pensar en algo, una pizca de desconcierto
destelló en su rostro.

Gu Yun pretendió no notarlo: –Si estás ocupado, entonces ve a hacerte cargo,


no he tenido una comida decente por varios días, iré a buscar algo de comer, no sé
qué demonios acabas de meter en mi boca… haciendo que suba el ácido en mi
estómago.

Chang Geng estaba conmocionado al inicio. Entonces palmeó su frente varias


veces y se frotó todas las cejas con arrepentimiento: –Yo… Eso… Yo en verdad…

Se incorporó y dijo, –Primero, le pediré a la cocina que prepare algo fácil de


digerir para ti.

El Tío Wang dijo rápidamente, –Sí, su sirviente irá ahora mismo.

Cuando Chang Geng llegó a la puerta de su estudio, pareció recordar algo y


buscó sobre sí mismo. Encontró el cristal de Gu Yun y se lo regresó. La cadena de
metal y el marco exterior habían sido calentados por él. Chang Geng limpió el lente
cuidadosamente y lo colocó sobre la nariz de Gu Yun. Sus ojos se detuvieron sobre
su rostro por un largo tiempo. De pronto, él susurró, –Zi Xi, justo… justo un
momento atrás, sentí como si estuviera soñando.

Éste era por qué él había actuado de esa forma.

Gu Yun fue zarandeado por él y su plática durante todo el mediodía. Estaba muy
enojado al escuchar esto, queriendo morder de vuelta: “Déjame darte una bofetada
para ver si te duele o no.”

Inesperadamente, antes de que pudiera decirlo, Chang Geng hizo una pausa y
se levantó muy erguido, dejó salir una risa amarga ridiculizándose a sí mismo: –
Incluso después de crecer tanto, nunca he tenido un sueño tan bueno, sería
agradable si no tuviera que despertar.

Gu Yun: –…

Él había regresado a la normalidad, Gu Yun no podía tolerar reprenderlo


duramente. Sintió que, si esto se repetía muchas veces más, se volvería justo como
el otro. Tuvo que poner una expresión indistinguible y agitó su mano, corriéndolo.

A principios del verano del octavo año de Long An, a pesar de que el General Gu
fue repetidamente contra la estrella Tai Sui[1], la situación nacional de la Gran
Liang comenzó a recuperarse lentamente después de caer al fondo del valle, como
si un largo invierno hubiera transcurrido y fragmentos de capullos de flores
comenzaran a emerger por debajo de la nieve incesante.

En el verano, lo primero fue solucionar el caos de los países occidentales y


firmar el Nuevo Tratado de la Ruta de la Seda. El Campamento del Hierro Negro
escoltó el tributo de ziliujin desde la Región Occidental hasta la capital.

En este punto, la Gran Liang, que estabas rodeada por todas direcciones,
finalmente creó una apertura.

Shen Yi y los demás acababan de arribar a los pies de la puerta, el Instituto Ling
Shu había entregado buenas noticias

El arco largo de Gu Yun, que nunca había sido fomentado en el ejército,


finalmente hizo un nuevo avance. Ge Chen, la estrella emergente proveniente de
una familia de carniceros, en verdad era un genio. Diseñó una nueva caja dorada,
extremadamente portable y conveniente. Podría ser montada en el arco,
perfectamente controlable por fuerza humana.

El arco del que las personas ordinarias no podía tirar, tenía el peso de su cuerda
reducido a más de la mitad. El arco de hierro podía ser disparado sin esfuerzo por
manos humanas. La precisión era muy alta, la flecha de hierro era gruesa y no era
fácilmente afectaba por el viento. Una vez que esos arcos se fabricaran a gran
escala, el baihong desaparecería del ejército de la Gran Liang. La flecha de hierro
podía ser añadida junto con el sistema del arma de fuego, después de disparar,
podía acelerarse una segunda vez, incluso podría explotar en la línea enemiga con
gran poder.

A finales de junio, cuando la contradicción entre la codicia de los tigres del


Campamento del Hierro Negro y los países de occidente se volvió más y más
prominente, la situación de la guerra en ambos lados, norte y el sur, fue
estabilizada temporalmente, y se le dio una oportunidad de respirar a la Gran Liang.
Como toda la corte sabía, la tarea más urgente esta vez era hacer sentir seguras a
las personas, especialmente asentar a los refugiados en varias partes debido a la
guerra.

Pero, ¿cómo deberían ellos descansar e instalarse?

Era imposible distribuir la propiedad de las granjas a esos refugiados. Ningún


hombre sería tan generoso y virtuoso como para darle su propia tierra a los otros.

El Gran Consejo organizó varias reuniones para convocar a los Ministros para
discutir, pero nunca llegaron a una conclusión, sólo reuniendo un montón de malas
ideas, tales como mandar a los refugiados a abrirse paso en la tierra yerma y
similares. El Emperador Long An estaba furioso, reprendiendo a los grupos de
Ministros que solo estaban ahí sentados: –¿Por qué no reúnen a los refugiados y los
exilian en el Mar del Este para imitar a Jingwei[2]?
Repentinamente, Yan Wang del Gran Consejo tomó el liderazgo en silencio y no
hizo ninguna declaración. Seis ministros y los oficiales locales se culparon unos a los
otros e hicieron una pelea en la corte. En este momento, Du Wan Quan y sus trece
gigantes comerciales de todo el país mandaron su solicitud, declarando que ellos
estaban dispuestos a seguir el ejemplo de los occidentales, estableciendo fábricas
privadas en todas partes y reuniendo a los refugiados de todas direcciones para
trabajar.

Esto no requería mucho terreno. Para ese entonces, el dinero que Chang Geng
confiscó de los oficiales corruptos a lo largo del canal, quienes no hicieron arreglos
para los refugiados, sería suficiente. También planearon usar las marionetas de
cultivo en Jiangnan como un modelo y armar un grupo de mecánicos no-
gubernamentales para crear una serie de máquinas para uso civil.

Con la distribución de la segunda tanda de billetes Feng Huo, una fuerza que
semejaba una corriente subterránea se reunió poco a poco en la corte. Mientras
ellos continuaban durmiendo, a primera vista, no había ninguna facción en lo
absoluto. A estas alturas, ellos comenzaron a promover este asunto en secreto:
primero, dándole algunas concesiones al primer grupo de comerciantes quienes se
ofrecieron voluntarios para venir a llevar los billetes Feng Huo; por ejemplo, ellos
podían mandar su solicitud directamente al Gran Consejo, con la aprobación
especial otorgada por el Emperador, permitiéndoles comprar cierta cantidad de
ziliujin cada año bajo la condición de garantizar el uso militar.

Ésta oferta fue presentada primero por el Ministro de Industria: Meng Juan, un
humilde académico de origen Han Lin, declaró en su oferta que este plan era como
matar tres pájaros con una flecha: no sólo resolvería las revueltas de los refugiados
en todas partes sino que también demostraría que la corte no maltrataría a quienes
hacían méritos y que el dinero obtenido de la venta de ziliujin a alto precio a esos
gigantes comerciales también podría ser puesto para los suministros militares y
bélicos adicionales.

Esta piedra agitó mil olas. Esta vez, algunas personas en las familias nobles con
un agudo olfato finalmente volvieron a sus sentidos.

Gu Yun, quien no había estado en la corte por un largo tiempo, fue lo


suficientemente afortunado para conseguir escuchar la gran escena de cómo en la
corte iban unos contra otros con espadas y flechas. Estaba sorprendido, sintiendo
que este lugar era más peligroso que el frente de batalla.

Los trece gigantes comerciales escribieron un documento, provocando que la


contradicción entre el clan de los académicos y los jóvenes talentosos quienes
comenzaron desde Han Lin, se intensificarse agudamente. Para este momento, las
personas inteligentes habían descubierto el intercambio secreto entre los oficiales y
los hombres de negocios. Algunos fueron incluso más perceptivos. Se dieron cuenta
de que el irresistible futuro de esta nueva fuerza sacudiría la esencia del clan de
académicos, y una sensación de crisis se elevó silenciosamente.

En la corte, los partidarios de los grupos comerciales mandaron acusaciones a


las familias nobles: “formando facciones para propósitos egoístas, dañando al país y
a su gente”, “más fácil decir que hacer”. Lo que es más, ellos incluso apuntaron a
las narices de los otros y los reprendieron, –Si ustedes, caballeros, tienen una idea,
entonces permitan a los refugiados ir a sus casas a sentarse.

Varias grandes familias nobles estaban rojas de ira y debatieron ferozmente:


“¿Cómo pueden los comerciantes y hombres de negocios ascender al salón de la
elegancia?”, “¿cómo puede lo más importante de la nación, como el ziliujin, fluir a
las manos privadas?”. Finalmente, ellos simplemente dijeron, “no sabemos cuántos
sobornos han aceptado ustedes, caballeros, para actuar como si fueran familia de
esos hombres de negocios.”

Después, el Marqués del Orden, quien no había dicho ni una palabra causando
que los generales alineados se miraran unos a otros en silencio, permaneció a un
lado observando la pelea. Al final, el Gran Consejo tuvo que dar un paso al frente
para tranquilizarlos.

Gu Yun miró hacia arriba, hacia el Emperador Long An y se dio cuenta de que Li
Feng en verdad había envejecido. Solo estaba en sus treintas, pero ya estaba lleno
de cabellos grises, su expresión sombría y feroz. Por un momento, Gu Yun pensó
repentinamente: “Tal vez, en esa ocasión cuando la capital estaba a punto de
perderse, si el Cometa Rojo de Li Feng hubiera sido derribado por una flecha
perdida, ¿hubiera sido un mejor destino para él?”

Li Feng pareció sentir algo. Sucedió que levantó la mirada y se encontró con la
línea de visión de Gu Yun.

Después de que la corte fuera despedida ese día, Gu Yun se quedó en el palacio.
Antes de la guerra, los dos habían caído al punto de alejarse uno del otro. Después
de eso, Gu Yun había estado corriendo a todas partes para combatir, su caballo
nunca se había detenido. Difícilmente hubo alguna oportunidad de encontrarse en
privado.

Actualmente, ellos permanecieron en el lugar en el que crecieron juntos para


tener una charla sobre los viejos tiempos, sintiendo como si hubieran estado
separados por toda una vida.

Li Feng dejando a Gu Yun atrás fue debido a un impulso momentáneo. Solo


hasta que ellos caminaron lado a lado por el jardín de flores descubrió que no había
palabras que pudiera decir, era indudablemente embarazoso.

Justo entonces, el Príncipe Heredero vino a saludarlos después de que la escuela


hubiera terminado.
Li Feng no era de los que sumergían en el palacio interior, no tenía muchos
hijos. El Príncipe acababa de alcanzar los ocho años de edad. El todavía no había
comenzado a estirarse y aun lucía muy infantil. Se contuvo un poco cuando se
encontró con Li Feng, obediente y formalmente diciendo, “Padre Real”.

Entonces él miró a Gu Yun cuidadosa y dubitativamente, estaba un poco ansioso


por hablar, pero no sabía quién era el hombre.

Gu Yun le sonrió: –Su súbdito, Gu Yun, saluda a Su Alteza Real el Príncipe


Heredero.

El Príncipe estaba boquiabierto. No había ningún niño pequeño que no amara


escuchar las historias de los grandes héroes. Justo ahora, al encontrarse con uno en
carne y hueso, por un lado, estaba muy emocionado, por el otro, él tenía que
mantener la dignidad de un príncipe frente a su padre. Su rostro se ruborizó, dando
tumbos con sus palabras: –¡General… General Gu!… No… eso… el tío abuelo no tiene
que ser formal. Yo… yo también he practicado mi caligrafía utilizando las muestras
del tío abuelo.

La expresión de Gu Yun era un poco extraña: –… Su Alteza es muy amable.

Las palabras “tío abuelo” había propinado un golpe invisible sobre él, haciéndolo

Li Feng despachó a todos los sirvientes con un gesto de la mano, dejando solo al
Príncipe para acompañarlo. Nadie supo de qué había hablado con Gu Yun. La gente
del palacio sólo supo que el pequeño Príncipe pareció tener gran afinidad con el
Marqués el Orden, aferrándose a él sin retirarse. Finalmente, incluso cayó dormido
sobre el hombro de Gu Yun y fue mandado de vuelta al Palacio Este por el
mismísimo Marqués.

Antes de retirarse, el Emperador Long An le pidió específicamente a Gu Yun


venir al palacio, para darle algunos consejos al Príncipe si tenía tiempo.

El monarca y su súbdito tuvieron una agradable conversación, el asunto del


Emperador y el Marqués volviéndose el uno contra el otro, la separación entre los
asuntos políticos y militares parecía ser tan sólo una pequeña grieta olvidada
deliberadamente.

En ese momento, en la elegante habitación privada en la Torre Wangnan, Jiang


Chong se apresuró al interior, sacó una carta privada y secreta de su manga y se la
tendió a Chang Geng: –Dele un vistazo a esto, Su Alteza, nuestros cimientos en la
corte aún no son estables. Esta vez, parece que fuimos un poco apresurados.

Era la copia de un reporte. Jiang Chong dijo en voz baja: –Esto vino del interior
del palacio. Después de que la corte fue despedida, varias grandes familias han ido
por medio del Tío Imperial, uniendo fuerzas para mandar este reporte directamente
al Emperador. Me temo han estado planeando esto durante un largo tiempo.
Chang Geng tomó el documento con una expresión inmutable: –¿El Tío Imperial
Wang? ¿Ya estaba limpio su propio trasero? Durante este periodo de guerra y
confusión, el General Tan murió en la capital. ¿Siente que no queda nadie para
investigarlo?

Jiang Chong bajó su voz incluso más: –Su Alteza, el Tío Imperial Wang viene del
lado materno de la Viuda Emperatriz, mientras no planee una rebelión, el
Emperador no lo tocará… ¿Y quién se atrevería a mencionar el incidente de ese año?
Si se usa esto como una razón para destituir al Tío Imperial, ¿no se caería la
reputación el anterior Emperador en la de un gobernante incompetente que fue
engañado por brujas y villanos, asesinando súbditos leales? El Emperador no
trataría con él debido a esto.

Chang Geng rápidamente barrió con la mirada la copia del documento de forma
inexpresiva. De pronto, dejó salir un “oh”.

Jiang Chong: –¿Qué sucede?

Chang Geng: –Esto no parece algo que vendría de Wang Guo, ¿de quién es
obra?

Jiang Chong: –Oh, este hombre tiene una relación muy cercana con Su Alteza.
¿No solía pretender la familia Fang entablar matrimonio con Su Alteza[3]? El
hombre que esconde el cuchillo detrás de su espalda es el tío de la señorita Fang, el
actual Ministro de Hacienda, fue originalmente el primer Zhangyuan[4] que fue
seleccionado por el anterior Emperador en el décimo octavo año de Yuan He. El
único que quedó primero en todas las tres examinaciones: en la capital provincial,
la capital nacional y el palacio de la dinastía anterior, en verdad fue sobresaliente
desde su infancia.

Desde que Fang Qin tomó la posición de Ministro de Hacienda, todo estaba bien
organizado, bien coordinado con el Gran Consejo, nunca había ningún obstáculo.
Podría decirse que él era un Ministro competente. Desafortunadamente, el trasero
decide la cabeza. Había nacido en la familia Fang y era un representante para la
familia Fang. Estaba condenado a ser un impedimento para un talento tan
destacado.

–El examinador de más de la mitad de la corte, de reputación sin rival. –Chang


Geng dio unos toques sobre la mesa suavemente. –Debajo de los aleros de las
familias nobles, las solían anidar las golondrinas. Parece que es tiempo de que
vuelen a los hogares de las personas comunes[5].

El corazón de Jiang Chong saltó cuando fue capaz comprender la intención


asesina en lo que acababa de decir.
81. Matrimonio

“Cuando tú estás afligido, estoy ahí contigo, cuando yo estoy afligido, tú te regocijas
en mi desgracia…”

Pero sin esperar a que Jiang Chong lo entendiera, Chang Geng lo elogió de
forma casual una vez más como si nada hubiera ocurrido: –El Ministro Fang es en
verdad talentoso, un gran oficial que puede gobernar el mundo en tiempos de
paz[1].

Yan Wang habló con ligereza y lo aplaudió sinceramente, como si la intención


asesina que no podía ser descrita de un momento atrás fuera la mera imaginación
de Jiang Chong. Sólo las palabras “en tiempos de paz” fueron usadas muy
sutilmente.

El documento de Fang Qin apuntaba directamente a las preocupaciones del


Emperador Long An. No comentaba si era bueno o malo organizar a los refugiados
dentro de las fábricas. Sólo se aferró a los problemas de seguridad de la supervisión
del ziliujin, e incluso arrastró a Gu Yun dentro de esto: “Aquello por lo que decenas
de miles de generales del Campamento del Hierro Negro lucharon duro en la línea
del frente para traer de vuelta, ¿cómo podemos usarlo libremente? ¿no haría eso
que los soldados y generales leales se sientan decepcionados?”

Al mismo Gu Yun podría no importarle mucho esto, pero las escamas[2] de Li


Feng fueron provocadas enormemente. Cuando Chang Geng le aconsejó a Zhang
Feng Han ceder en el asunto del ziliujin, también dijo que, para un Emperador, el
ziliujin era similar a otro sello nacional, comenzando desde los inicios del sabio y
divino Emperador Wu. Además, el tesoro real privado acumulado en el Jardín
Jinghua durante generaciones fue quemado en una hora. Desde entonces, era
natural que Li Feng sólo se sintiera inseguro.

Más adelante, Fang Qin dio una detallada lista de las posibles consecuencias de
vender ziliujin a los empresarios privados.

Por ejemplo, después de abrir este espacio, ¿cómo serían capaces de identificar
si el ziliujin en las manos de los comerciantes privados fue comprado a la corte o si
fue contrabandeado?

Si el precio del ziliujin contrabandeado por los extranjeros era más bajo, los
hombres de negocios, buscadores de ganancias, naturalmente favorecerían los
bienes ilegales. La acumulación privada, la venta privada y el contrabando de
ziliujin habían sido prohibidos repetidamente pero no podían eliminarse, ¿no se
saldría incluso más de control en el futuro?

Como otro ejemplo: si no había accidentes, la industria de la construcción de


fábricas duraría más que la vida de una persona ordinaria. Incluso si la corte sólo
les concedía a esos trece empresarios privados los permisos, ¿qué harían sus
descendientes?

Los lugares que requerían ziliujin sólo crecerían más y más en el futuro, de lo
contrario, sería difícil continuar. Por lo tanto, ¿debería la corte darle también
permiso a sus hijos y nietos? ¿qué hay acerca de la separación de hijos y nietos? ¿y
si la fábrica era comprada? Si el permiso también podía venderse, entonces ¿no era
demasiado conveniente para que los criminales se aprovisionaran con armaduras de
acero y armas de fuego para rebelarse en el futuro?

Pero si esta clase de permisos sólo podía ser otorgado una vez, a la persona y
no a la fábrica, entonces cuando las trece personas con el permiso murieran y la
fábrica fuera descartada, ¿no se regresaría al escenario de los refugiados corriendo
desenfrenadamente?

Actualmente, esta generación de refugiados sabía que fueron los enemigos


extranjeros los que los provocaron que vagaran sin rumbo. Fue la corte quien les
dio comida y un lugar donde estar. Pero, ¿qué pensarían si después de décadas, los
refugiados reaparecieran una vez? Solo asumirían que fue la corte quien retiró
forzadamente su permiso, destrozando sus medios para ganarse la vida… De esta
forma, ¿no resolvería la crisis temporal, sino que plantaría desastres interminables?

En adición, había algunas otras preocupaciones, Fang Qin finalmente concluyó


con términos elegantes: en resumen, aquellos que alentaban la venta de ziliujin a
los comerciantes privados eran, o de mente simple, preocupándose sobre la cabeza,
pero no por la cola, sólo mirando el presente, pero no por cómo terminaría en el
futuro; o simplemente un palo revolviendo la mierda, pescando en aguas turbias,
no había forma de saber cuál era su intención.

El Ministro Fang era increíblemente habilidoso con la pluma, un largo documento


con todas y cada una de sus oraciones metiéndose en el corazón del Emperador
Long An.

–Si este documento hubiera sido enviado primero al Gran Consejo de la forma
habitual, todavía habríamos tenido la capacidad para detenerlo, –exclamó Jiang
Chong. –pero…por desgracia, el poder de la familia Fang está profundamente
enraizado en la corte.

De repente, Chang Geng río.

Jiang Chong estaba confundido por su risa.


Yan Wang tomó lentamente un sorbo del té de la mesa y dijo, ya fuera
consciente o inconscientemente, –De lo que habló el Ministro Fang es un asunto de
urgencia, no un montón de halagos y virtudes sin sentido. Sus palabras fueron muy
razonables, no hay nada malo con ellas. Incluso si hubiera sido enviado al Gran
Consejo, ¿qué razón tenemos para detenerlo? Han Shi, ¿es lógico lo que ha dicho?
¿qué es el Gran Consejo? ¿es un lugar usado para engañar y faltarle el respeto a la
gente de arriba abajo, tomando ventaja del poder para arrojar a un lado el orden
correcto?

A pesar de que habló en un tono suave, sus palabras fueron pesadas. Jiang
Chong estaba conmocionado: –Su Alteza…

Chang Geng, con una expresión ligeramente contenida, lo interrumpió


ligeramente: –Las palabras que salieron de su boca el día de hoy, fluyendo hacia
mis oídos, no alcanzaran a una tercera persona, vamos a olvidarlo. Pero no quiero
volver a escuchar palabras similares de nuevo en el Gran Consejo.

Jiang Chong respondió apresuradamente: –Sí, este humilde oficial ha ido


demasiado lejos.

La cara de Chang Geng se suavizó y le dijo una mentira: –Mi experiencia es


limitada. Cuando me encuentro con un problema, mi experiencia y autocultivación
son insuficientes. Lo considero como de mi propia familia por lo que no he
considerado mis palabras, si son muy ligeras o muy pesadas. Hermano Han Shi, no
lo tome a mal.

Jiang Chong dijo continuamente, –No me atrevo.

Él fue ascendido por Yan Wang. Otros asumirían que él era su sirviente de
confianza, pero él mismo se sentía más y más incapaz de ver a través del superior
al que le debía tanto.

Era cierto que las fuerzas encabezadas por la familia Fang no se quedarían
sentadas a observar como el nuevo cuadro de oficiales tomaba ventaja de esas
oportunidades cuando el país carecía de dinero para levantarse, no escatimarían en
esfuerzos para suprimirlos.

Otros podrían no tenerlo claro, pero Jiang Chong sabía que los supuestos
“nuevos oficiales” eran precisamente apoyados por Yan Wang: desde la reforma a
los oficiales, e inclusive antes, desde cuando el asunto de los billetes Feng Huo
comenzó, ya se encontraba preparando el camino.

Si él lo había preparado lentamente durante tanto tiempo, entonces, ¿cuál era


su meta final?

¿Era Su Alteza Real, Yan Wang, en verdad desinteresado? ¿Fue todo lo que él
hizo para aliviar al país por la crisis temporal? ¿Realmente no tenía deseos, tal
como siempre se había mostrado, y cuando el enemigo extranjero retrocediera, él
se iría de inmediato a casa para ser un príncipe perezoso que comía del salario real?

Si ese era el caso, ¿por qué tuvo que trabajar tan duro para sentar unos
cimientos tan grandes?

Pero si Yan Wang solo estaba engañando al mundo con esta gran mentira, y
tenía otro plan en mente… ¿qué más podría calcular?

Él era el único pariente vivo del actual Emperador, y el único príncipe de la Gran
Liang. Si quería ir más allá, lo único que quedaba … era esa posición.

Pero esto era completamente irrazonable. Si Yan Wang realmente pretendía


convertirse en Emperador, cuando el Emperador Long An le dijo personalmente que
lo sucediera, ¿por qué se resistió al decreto?

Por decir lo menos, incluso si se rehusó esa vez y luego empezó a arrepentirse,
¿por qué usó el estatus de Yan Wang para ofender a todos los ministros más
importantes de la corte? ¿No era más racional atraer a más personas a su lado?

Confundido, Jiang Chong preguntó cuidadosamente, –Pero Su Alteza, incluso


después de que este oficial leyó el documento, también yo estoy lleno de dudas
sobre el establecimiento de las fábricas privadas, ¿qué decir del Emperador? Pero si
esto no puede llevarse a cabo, ¿cómo podremos apaciguar a las personas que han
hecho grandes contribuciones al país como el Maestro Du y cómo pueden ser
asentados los refugiados?

–Está equivocado respecto a este asunto. –dijo Chang Geng con una risa
profunda. –El Emperador solo estará lleno de dudas sobre la venta de ziliujin a los
comerciantes privados después de que lo vea. Ahora que el Maestro Fang ha dejado
claro que la venta de ziliujin a los comerciantes no es factible, ¿por qué no
pensamos sobre cómo resolver este problema? ¿no satisfacerá eso a ambas partes?

Jiang Chong estaba atónito.

Chang Geng: –Regrese y prepárese para eso, los caballeros deberán arribar un
poco más temprano mañana. El Gran Consejo discutirá este asunto antes de la
reunión de la corte. No defraudemos a mi Hermano Real.

Jiang Chong respondió y luego se levantó para despedirse. Por un momento,


pudo escuchar una certeza indescriptible en las muy tranquilas palabras de Yan
Wang. Parecía como si él ya hubiera anticipado este documento de Fang Qin y ya
hubiera pensado en la solución para lidiar con ello a continuación.

Pero… si él ya tenía una solución, ¿por qué no comenzó proponiéndola? ¿Por qué
debía tomar un rodeo?

¿Cuál es el uso de esta ruta, además de intensificar la contradicción entre los


recién llegados por los billetes Feng Huo y las familias nobles?

–Oh, por cierto, Han Shi. –lo llamó Chang Geng.

Jiang Chong, que tenía un corazón pesado, volvió en sí, pensando que él tenía
algo importante que instruirle. Escuchó con atención.

Chang Geng: –Pida al edificio Wangnan que envuelvan dos kilos de corvina
amarilla pequeña frita con sal para mí. Los recogeré más tarde. Muchas gracias.

El Maestro Jiang se resbaló y casi rodó escaleras abajo.

En ese momento, Gu Yun, quien fue retenido por el Emperador Long An, fue
capaz de irse antes de que la puerta del palacio se cerrara con llave.

El despliegue del equipamiento de batalla sólo podía ser presentado al


Emperador por medio de la aprobación del Gran Consejo, después sería examinado
por el Marqués del Orden. El último plan para la distribución de ziliujin debería ser
entregado a Gu Yun después de la corte, quién sabe con qué lo retuvo el Emperador
hasta esta hora. Shen Yi tuvo que esperar hasta que se acercaba la noche. Mientras
estaba bostezando con aburrimiento, vio a Gu Yun salir caminando lentamente.

–¿Qué es lo que te tomó tanto tiempo? –Shen Yi dio un paso hacia adelante. –
Incluso asumí que estabas discutiendo otra vez con el Emperador acerca de algo.

Gu Yun tomó el documento que iba a presentar y se lo entregó. – Lo veré


después de que llegue a casa… ¿qué hay para discutir ya a esta edad?

Shen Yi: –…

Miró conmocionado a Gu Yun, su lengua atada en un nudo: –¿Ya… ya a esta


edad? Mariscal, ¿te encuentras bien? ¿Qué es lo que te dijo el Emperador?

¡Cómo se pasó de la “flor del noroeste”, mostrando su belleza durante todo el


día, a “ya a esta edad”!

Gu Yun contempló su hombro tristemente. La baba del pequeño príncipe todavía


estaba húmeda ahí donde había estado recostado contra él.

Si una persona estaba soltera por un largo tiempo, siempre era fácil sentir que
continuaban en su juventud. Sin darse cuenta, él había sido promovido al rango de
ser un “tío abuelo”. Eso le recordó repentinamente que, si él fuera ser alguien con
una vida corta, ya había ido a través de la mitad de su vida.

–Nada. –dijo Gu Yun ausentemente mientras caminaba. –Quizás estaba


frustrado por los ruidosos argumentos en la corte, agarrándome para decir unas
cuantas palabras cansinas… Desde la infancia, el Emperador siempre ha amado la
lucha por el poder y estaba deseoso de ganar. Él debió aplastar a otros en todo lo
que hizo. Cuando llegó al trono por primera vez, no era como si él nunca hubiera
pensado en venir al monte Tai a presentar sus méritos a los cielos, pero con el paso
de los años se ha vuelto así, él… bueno, tampoco le ha sido fácil.

Shen Yi, con sus manos detrás de su espalda, escuchó en silencio. Cada vez que
se trataba de esas malditas cosas corrompidas envolviendo a la realeza, siempre se
sentía increíblemente cansado. Encabezados por el Emperador Yuan He, quien ya
había entrado al Mausoleo Imperial, cada uno era más caprichoso que el otro. Tres
días alegres, y él concedería a uno una gracia inmensa, concediendo el poder que
podía gobernar el mundo. Dos días de enojo, y él convertiría a uno en un prisionero
en un abrir y cerrar de ojos. Si alguien no hacía un buen trabajo, no había forma de
decir de cuál cuchilla pendía su vida.

Dándole un vistazo al Emperador Yuan He, si él hubiera sido capaz de ser


resoluto desde el principio, Gu Yun, quien habría renacido de nuevo, ya sería lo
suficientemente viejo para casarse. No obstante, por un lado, el hombre quería
eliminar a la familia Gu, pero una y otra vez, no tuvo el corazón para hacerlo. Como
un cazador insensible quien ha cerrado la guarida del tigre, ya había hecho todo, y
sin embargo se había ablandado en frente de la temblorosa cría del tigre, llevándola
a casa en su lugar y criándola como a un gato. Verdaderas intenciones asesinas,
pero también adoración genuina: al final, había criado a un Gu Yun con profundos
sentimientos. Él realmente no supo si fue un éxito un fracaso.

Shen Yi suspiró, –No sabemos las dificultades en la corte puesto que siempre
hemos estado luchando fuera. Ahora podemos ver que no ha sido fácil para Su
Alteza Yan Wang durante este medio año. Adivina qué, mi padre todavía estaba
hablando conmigo ayer, diciendo que yo era “el anciano que perdió su caballo, pero
todo terminó siendo para mejor[3]”. A pesar de que mi familia no era famosa,
hemos participado en los exámenes imperiales por generaciones, ganándonos
legítimamente salarios reales. En ese tiempo, yo insistí obstinadamente en entrar al
Ling Shu. El viejo estaba bien, pero mis tías y mi abuela se volvieron locas. Más
tarde, salí corriendo del Instituto Ling Shu para unirme al ejército contigo,
volviéndome incluso peor… tch, ya no lo mencionemos más. En resumen, a los ojos
de mis tíos y tías, yo soy verdaderamente una desgracia familiar sin remedio.

Gu Yun lo desaprobó: –Tú has obtenido verdaderos méritos militares, ¿cómo


puede ser eso una desgracia?

–Ni qué decir, pero ahora mi viejo sintió que esto es buena suerte, –dijo Shen
Yi. – dijo que en estos días hay fuerzas ocultas en todos lados, la situación se está
volviendo más y más complicada. En lugar de eso, es mejor y más seguro seguirte
allá afuera a la batalla. Al menos, la punta del cañón está apuntando directamente
al enemigo.

Gu Yun, por otro lado, no se sentía tranquilo, sino más atrapado. No sabía qué
papel jugaba Chang Geng en esta caótica corte. A lo más, el Gran Consejo parecía
existir sólo para un periodo especial. El país entero usando “priorizar la batalla” para
coordinar la fuerza nacional y los ministros, a pesar de que imitaron el sistema de la
dinastía anterior, sirviendo como el centro, presentando directamente los
documentos al Emperador, comandando seis departamentos, pero cada una de las
personas dentro aún retenía su posición original, como si el Gran Consejo pudiera
ser abolido en cualquier momento una vez que la situación de la guerra hubiera
cesado.

Con Yan Wang como el líder, el Gran Consejo había estado rotando alrededor de
las necesidades del Emperador y las principales regiones militares. La intención de
sus miembros parecía estar cubierta por una espesa niebla.

–Dejemos de hablar de esas cosas malas. –Shen Yi interrumpió sus


pensamientos. – Por cierto, ¿aún vive Su Alteza Yan Wang en la mansión del
Marqués? ¿qué demonios está sucediendo entre ustedes dos?

Gu Yun: –…

Shen Yi no fue capaz de captar la expresión de “una palabra podría no


describirlo todo” sobre su rostro. Él parloteó para sí mismo: –Escuché que, en el
pasado, Su Alteza Yan Wang siempre vivía en el Gran Consejo durante un largo
tiempo. Recientemente, él comenzó a irse a casa a tiempo. Eso parece haber
comenzado con tu regreso a la capital… Incluso si él no se lo toma seriamente,
tampoco se atrevería a usarte como un entretenimiento.

El habló sobre sus sentimientos. Gu Yun no sabía si estaba expresando sus


sentimientos hacia las dificultades de Yan Wang, que el apellidado Gu rápidamente
debió ir con él; o si estaba advirtiendo a Gu Yun que este amor conmocionaría al
mundo, que él debería detenerse cuando debía ser. Gu Yun no pudo atrapar lo que
quería decir, frunció el ceño y dijo, –No entiendo, ¿a qué te refieres?

–Significa que yo tampoco sé qué hacer respecto a esto, –dijo Shen Yi,
rascándose la oreja. –Sólo me preocupo por ti.

Gu Yun: –…

Él sentía que Shen Yi no se estaba preocupando por él, sino que simplemente
estaba trayendo más incomodidad para él.

Pero, de cualquier manera, ellos ya habían dormido juntos, las palabras de Shen
Yi ya habían llegado ocho vidas demasiado tarde. A pesar que el Mariscal Gu tenía
una piel gruesa, tampoco era conveniente anunciarle esto al mundo.

Viendo que Shen Yi continuaba siguiéndolo y no parecía querer regresar a su


propia casa, alzó sus cejas enfadado y dijo, –¿Para qué me estás siguiendo? ¿Vas a
venir a la mansión y ver cómo me preocupo?
Shen Yi dejó salir una risa tensa y dijo, –Zi Xi, hemos sido amigos por muchos
años. ¿me invitarías a comer?

Gu Yun dijo con sorpresa, –¿Tu familia es demasiado pobre para cocinar?

Shen Yi, contrario a su habitual boca parlanchina, vaciló por un momento antes
de decir: –Mi padre… recientemente, él quiere arreglar un matrimonio para mí, um…
él fue un poco demasiado entusiasta, no puedo provocar al viejo, por lo que he
tenido que esconderme en todas partes… ¡Hey! ¿Has tenido suficiente? Deja de
reírte, ¿hay alguien que pague la amabilidad con traición de esta
forma? Hmp, cuando tú estás afligido, estoy ahí contigo; cuando yo estoy afligido,
tú te regocijas en mi desgracia…

En medio de este discurso, Gu Yun rio hasta ser incapaz de respirar: –Yo… en
verdad he abierto mis ojos. Por primera vez, veo a un General que tiene que ir a
pedir una comida gratis porque va a ser obligado a casarse.

Shen Yi: –…Gu Zi Xi, ¿aún somos amigos? Solo cállate e invítame a una buena
comida, entonces te perdonaré.

Se arrepintió de no haber tomado una buena ventaja de cuando Gu Yun era


incapaz de levantarse de la cama para tomar venganza. En verdad… las personas
buenas y honestas siempre son molestadas.

Después de que Gu Yun se cansó de reír, lo consoló sólo porque sí. –Vamos, por
favor cuenta nuestras bendiciones. El que alguien esté ahí para apremiarte significa
que tus parientes se encuentran saludables, yo no tengo a nadie para presionarme
aun si lo quisiera

Shen Yi lo escuchó con una especie de expresión un tanto triste y dijo, –Mi
padre podría estar asustado de que muera en el campo de batalla y estaba ansioso
por reservar un descendiente para la familia Shen. Durante tantos años, en verdad
nunca me las he arreglado para cesar su preocupación, eso es… yo mismo sé que
soy muy particular por naturaleza, si tuviera una esposa e hijos, temo que sería
difícil para mí mente mantenerse concentrada en la frontera. Tú ya eres lo
suficientemente solitario. Si yo también me fuera…

Gu Yun no rio, se detuvo y miró hacia atrás, en dirección a él, a dos pasos de
distancia.

Shen Yi: –Recientemente puedo ver que tú pretendes renunciar después de que
tengas éxito. Cuando los extranjeros hayan sido conducidos atrás, el Emperador ya
no te puede causar más problemas. Además, Su Alteza, Yan Wang, quien siempre
ha sido atento y honrado desde su infancia, hacia ti, él… estoy seguro de que él
puede cuidar de ti. He estado a la deriva durante tantos años, es tiempo de que
siente cabeza y comience una familia.
–Ji Ping, –dijo Gu Yun. –¿es posible que…?

Shen Yi esperó a que hablara.

Gu Yun: –¿…tú también estás enamorado secretamente de mí?

Shen Yi tropezó con las piedras sobre el suelo.

Gu Yun sacudió su cabeza y suspiró, –La belleza natural es difícil de abandonar,


ser demasiado apuesto también es un crimen.

Al final, Shen Yi no pudo soportarlo. Él rugió, –¿Todavía sabes lo que es la


vergüenza?

En un instante, toda la preocupación y el sufrimiento del General Shen se


convirtieron en ira. Él discutió con Gu Yun todo el camino de regreso a la mansión.
Inesperadamente, se encontraron en la puerta con Yan Wang quien justo había
regresado del edificio Wangnan.

Delante del General Shen, Chang Geng lo saludó muy cortésmente y le tendió a
Gu Yun un paquete corvina amarilla pequeña. –Éstos acaban de salir del sartén… la
última vez, yifu dijo que eran deliciosos, he comprado un poco en el camino.

Shen Yi ro rígidamente.

Gu Yun dejó salir una tos seca.

Por la mirada y la expresión de Chang Geng, Shen Yi sintió que su decisión de


venir a la mansión del Marqués por una comida era muy desacertada, incluso sus
ojos se habían vuelto ciegos. Gu Yun ya había sentido su cintura doler al escuchar la
palabra “yifu”.

Su Alteza Real, Yan Wang, había derrotado de inmediato a dos generales,


quienes estaban saltando con su apariencia y, con una sonrisa, los guio al interior a
través de la puerta.
82. Conversación Trivial

Sin importar qué tan exhausto estuviera físicamente y mentalmente cada día, este
momento era cuando su corazón se relajaba más.

Sin importar qué, Shen Yi todavía era un Comandante. En días normales, sólo
Gu Yun lo trataría tan casualmente, dos palabras de profunda amistad, peleando
inmediatamente en las siguientes tres. Los demás no podían ser tan mal educados y
debían considerarlo como un huésped. Gu Yun no se ocupó de este asunto, Chang
Geng tuvo que ir por sí mismo a dar indicaciones a los sirvientes.

Shen Yi comenzó a tensarse tan pronto como entró a la mansión. Estuvo


intranquilo por un momento y luego miró cuidadosamente a la espalda de alta y
esbelta estatura de Yan Wang, preguntándole a Gu Yun, –¿Lo hiciste?

–… –Gu Yun no podía expresarlo en una palabra. Titubeando por un momento, él


hizo un sonido vago en respuesta, –Mm.

Todo el cuerpo de Shen Yi estaba incómodo, finalmente entendió porque Gu Yun


estuvo evadiendo el tema durante el camino. Por un lado, se sintió impactado. Por
el otro, no podía hacer nada. Estuvo escupiendo “tú, tú y tú” durante medio día,
pero ni una oración completa pudo ser dicha.

No era conveniente para Gu Yun explicar demasiado a detalle, así como un


cerdo muerto no tendrá miedo del agua hirviendo,[1] se sentó al lado, abrió la bolsa
de papel encerado y sacó el pescado salado y crujiente para comer.

Shen Yi sabía que era parcialmente insensible, pero no esperaba que él fuera así
de desalmado. Su corazón que era como una madre entrometida subió y bajó, dijo
con dolor, –Tú… ¿Cómo pudiste…? Placer momentáneo, ¿qué haremos en el futuro?
¿eh? ¿ustedes dos continuarán enredándose de esta forma? ¿dónde quedará el
orden correcto? Nadie se atreve a manejar a alguien como tú quien dominó un lado,
pero ¿qué hay de Yan Wang? ¿estaría de acuerdo con eso el Emperador? En caso de
que algo cambie en el futuro, habrá separación, ¡dejando ir los muchos años de
sentimientos! Tú… ¿qué se supone que te diga aquí, Gu Zi Xi? ¡Eres un animal!

Gu Yun se limpió los granos de sal y pimienta sobre su boca. Siendo golpeado
por la palabra “animal”, estaba tan ofendido que tuvo que sentarse de lado con una
expresión insondable, incapaz de explicarse a sí mismo.

Las palabras de Shen Yi obviamente eran tonterías. Por supuesto, Gu Yun lo


había pensado antes.

Si era asunto de ser incapaz de contener sus sentimientos, entonces él podía


controlarse a sí mismo. Este mundo era complejo, uno no podía controlar a los
demás, pero se podía controlar a uno mismo.

Si los sentimientos profundamente arraigados no podían olvidarse, entonces


buscaría un ladrillo para aplastar su cabeza, familiares, ancestros y su propio
nombre, todos serían olvidados, ¡ni hablar de los sentimientos!

Pero no era así…

El cuerpo de Chang Geng tenía al Hueso de la Impureza desde su infancia,


haciéndolo incapaz de “dejar ir” sin importar el caso. En lugar de pacificar a Chang
Geng, parecía que él lo había vuelto de mal en peor. Incluso hasta hoy, Gu Yun
todavía no sabía si el paso que dio fue correcto o incorrecto.

Es sólo que el peligro intrincado y la melancolía no podían ser expresados a una


persona ajena.

Gu Yun dijo con calma, –En el futuro, cuando recuperemos Jiangnan, me lo


llevaré lejos. No importa lo que los demás digan. Mientras esté vivo por un día, lo
protegeré por un día.

El habló ligeramente, pero Shen Yi jadeó por un momento, observándolo. Gu


Yun tomó una pequeña corvina amarilla crujiente con sal. Después de pensarlo, la
partió a la mitad y se la entregó, –Recuerda más tarde comer con rapidez, vete
después de que termines. ¿No ves cómo está de ocupado todo el día con el Gran
Consejo? Aprende cómo leer el ambiente.

Shen Yi casi se atragantó con el pescado a muerte, poniéndose patas arriba de


furia. Bajó su voz y dijo enojado, –Vine todo el camino hasta aquí preocupado por
ti, pero tú me presentas esta exhibición de “olvidar la amistad tan pronto como hay
una belleza”, ahora entiendo lo que es “ver el corazón de un hombre después de
un largo tiempo[2]”.

Gu Yun: –…

Un grupo de hombres vigorosos en el ejército, algunos provenían de origen


Hanlin[3] y podían ser presentados ante el Emperador, otros eran artistas marciales
ordinarios quienes no sabían ni una sola palabra antes enlistarse, todos tenían
diferentes gustos. Bromeando unos con otros a manera de juego en privado, a
menudo había algunas declaraciones vulgares: algunas de las cuales eran
sentencias normales, pero cuando ellos las reacomodaban, podían también atraer
incontables significados soeces.

Gu Yun reprimió: –¿Por qué eres tan obsceno?

Shen Yi estaba atónito al inicio. Entonces reexaminó cuidadosamente su último


comentario descuidado y estuvo convencido de que Gu Yun en verdad no tenía
remedio, gritó, –¡Tú eres el que es obsceno!

Chang Geng estaba hablando con el Tío Wang en la puerta cuando escuchó el
rugido en el interior. Miró hacia atrás y vio al General Shen gritando, luego
preguntó, –¿Queda algo del té de níspero que mandaron del palacio? Recuerde traer
un tazón para el General Shen más tarde, me temo que va a arruinarse la garganta
por gritar.

Gu Yun se sentó en un lado con sus piernas cruzadas, sujetando la pequeña


corvina amarilla en la bolsa de papel encerado para comer y esperó a que la ira de
Shen Yi se desvaneciera, él dijo de pronto, –Muy bien, Ji Ping, sé que estás
enojado. A pesar de que todo son órdenes de tus familiares, haciendo promesas y
arreglos, pero si no te gusta, ¿no hay necesidad de preocuparse de quién es hija?
Aunque las relaciones de la familia Shen son complicadas, ¿pueden mandar a las
personas del Campamento del Hierro Negro?

Shen Yi se quedó perplejo por un momento, su rostro se volvió depresivo. –No


tengo miedo, es solo que…

Gu Yun asintió con la cabeza. Creciendo juntos como hijos de familias nobles,
entendían las dificultades del otro perfectamente bien sin tener que decirlas en voz
alta.

–Cuando era muy joven, escuché a mi tía y a mi abuela hablando sobre mi


padre, diciendo lo inútil que era, como no estaba bien versado ni en artes marciales
ni literarias, sentándose todo el día ociosamente en el Departamento Imperial de
Astronomía, perdiendo el tiempo con un grupo de monjes.

Shen Yi suspiró, –La generación de mi padre sólo cuenta con tres personas, mi
primer tío es discapacitado, su trayectoria profesional es difícil, y mi padre es del
tipo perezoso. En esos años, todo el peso de la familia Shen dependía del soporte
de mi tercer tío.

–Ese año, renuncié a Hanlin para entrar al Instituto Ling Shu. Cuando mi abuelo
se enteró, casi se desmayó, queriendo expulsarme de la casa. Fueron mi padre y mi
tío quienes me protegieron hasta el final, en el nombre de no tener piedad filial. En
ese tiempo, incluso las leyes familiares tuvieron que ponerse de manifiesto. La
mano de mi abuelo se deslizó, con el fin de protegerme, mi tío recibió el látigo. Ya
se encontraba agotado mentalmente, su condición física no era buena, había
vomitado sangre en el acto debido al golpe de mi abuelo. Desde entonces, su salud
fue de mal en peor, él había fallecido antes de cumplir los treinta y cinco años de
edad. Esta es la razón por la que me decidí y me uní al ejército contigo.

Por culpa, por no tener que ir a casa y… para ganarse una reputación por sí
mismo, para mostrarle a la familia cuyos ojos estaban arriba de sus cabezas.

Cuando se trataba de familias nobles, las personas observando desde el exterior


verían más o menos cómo comían y se vestían bien, merecedoras de admiración y
envidia. Sólo la gente en el interior sabría de las incontables impotencias.

–A veces sólo se siente demasiado irrazonable, –dijo Shen Yi. –muy irrazonable.
Atravesando varias veces situaciones de vida y muerte, haciéndote un nombre por
ti mismo, pero al regresar a casa y abrir la cortina, la actitud esperándote continúa
siendo la misma. A menos que corte todos los lazos familiares y salga de la casa,
siempre estaré dominado por esas enredadas relaciones… Bien, sólo me quejé unas
cuantas palabras contigo, no te lo tomes a pecho. No es gran cosa. A comparación
con tu familia, la mía es tan sólo un asunto trivial.

Gu Yun se rio y dijo, –Todo es una plática trivial.

–¿No lo es? –Shen Yi se rio de sí mismo. –¿Viste el documento del General


Zhong? En adición a la situación militar, también detalla el estado de desolación de
las víctimas de Jiangbei. Aún es verano, ¿qué ocurrirá cuando llegue el otoño? Si
no pueden ser ubicadas, no hay forma de saber cómo vivirán… amaneciendo, sin
saber si llegarán al anochecer[4]. Sólo aquellos de nosotros en las clases altas no
sentaríamos por ahí para estar lamentándonos sobre problemas familiares sin
importancia.

Después de que hubo terminado, suspiró silenciosamente, los dos estuvieron en


silencio por un momento. Gu Yun dijo súbitamente, –Mañana, muéstrame el
documento del General Zhong. Si el momento es el adecuado, lo presentaré en la
corte, ya he tenido suficiente de escuchar a esas personas pelear.

Shen Yi estaba anonadado. La actitud del Marqués del Orden representaba


completamente a los militares. Durante tantos años, él nunca había tenido ninguna
entrada hacia los asuntos internos. Esta vez, él pretendía permanecer detrás del
Gran Consejo… ¿Yan Wang?

En este momento, Chang Geng entró inadvertidamente e interrumpió, –No hay


necesidad, yifu, esos son pequeños asuntos, no es necesario que tú salgas en
persona.

Cuando Shen Yi lo vio venir, abandonó su postura impropia y de pronto se sentó


erguido. –Su Alteza está trabajando duro para las personas que viven en el mundo.
Nosotros, los soldados quienes solo gastamos dinero, pero no sabemos cómo
obtenerlo, también queremos hacer nuestro mejor esfuerzo para ayudar, sin
importar que tan trivial es nuestra fuerza.

Chang Geng rio: –Pero qué está diciendo el General Shen, los generales se
bañan en sangre de manera que nosotros podemos respirar y retroceder. El asunto
de las fábricas a lo largo del canal involucra muchas ramas, si todos ustedes
interfieren, eso podría fácilmente causar más problemas. Puedo resolverlo, de por
sentado que las personas podrán asentarse bien antes de que llegue el invierno.
El Yan Wang de hoy ya no era más un adolescente ignorante en el pueblo
Yanhui. Debía haber alguien que cargara la viga cuando el país se encontraba en
peligro. A pesar de que era joven, su tranquila dignidad cuando lideraba al Gran
Consejo se había mostrado con claridad. Unas cuantas oraciones que sonaban como
una plática casual, a través de su boca, parecían tener un fuerte sentido de lógica.

Shen Yi recordó repentinamente que, desde que Yan Wang tomó el mando del
Gran Consejo, ya sea que pidieran dinero o raciones, lo recibían todo, lotes de
máquinas y armaduras eran mandados a la línea del frente sin retraso. Si ellos no
hubieran venido desde la capital, sabiendo perfectamente bien cómo la corte estaba
llena de agujeros por todas partes, se preguntarían por qué se encontraban incluso
mejor a comparación de antes de que iniciara la guerra.

Shen Yi juntó sus manos: –En cualquier caso, en el lugar de las decenas de
miles de generales en la frontera, debo expresar mi gratitud hacia Su Alteza.

Chang Geng rio y dijo, –Pero que está diciendo el General Shen. Además, yifu ya
ha expresado su agradecimiento, ¿no?

Gu Yun: –…

“¡Este pequeño bastardo!”

Chang Geng tiró de la bolsa de papel encerado de su mano y dijo suavemente, –


Sólo come unos cuantos bocados como botana, debes saber cómo contenerte.
Habrá cena más tarde.

Shen Yi, un hombre soltero de miles de años, se sentía incómodo sentado aquí.
Esta vez, no había necesidad de que Gu Yun lo corriera. Él también quería salir
corriendo después de la cena. La comida en la mansión del marqués era realmente
dolorosa de comer.

En la noche, el General Shen, quien había sufrido graves daños físicos y


mentales, fue despedido. Chang Geng finalmente tomó la copa que Gu Yun estaba
sosteniendo sin soltar.

Gu Yun rio perezosamente y dijo, –No más vino, sólo una copa vacía. Déjame
olerla por un rato.

Chang Geng le arrojó un paquete de tranquilizante: –Huele esto si quieres.

Gu Yun sacudió su cabeza impotentemente. Él normalmente se daría el gusto,


pero si quería controlarse a sí mismo, también tendría que ser absolutamente serio.
No había bebido por muchos días y solo tomó dos o tres copas mientras Shen Yi
estuvo ahí, básicamente solo lo suficiente para humedecerse los labios y la
garganta, consciente de que Chang Geng quería controlarlo, no bajó la copa.

A Chang Geng realmente le gustaba controlarlo y hacerse cargo de todo,


tampoco pediría nunca ayuda a otras manos, como si haciendo esto, pudiera
hacerlo sentirse tranquilo.

Todos eran asuntos triviales. Gu Yun también estaba muy feliz de consentirlo en
silencio.

Ellos se bañaron hasta quedar limpios y regresaron a su habitación, ninguna


escena hermosa ocurrió. Gu Yun palmeó el lado de la cama y le dijo a Chang Geng,
–Tráeme las agujas plateadas.

En ese día, Chang Geng había sufrido ambos, conmoción y sufrimiento


extremos, casi cayendo en una alucinación. Después, sus muchos años de que sus
tan anhelados deseos se volvieron realidad, su corazón estaba lleno de alegría, todo
su cuerpo se encontraba en un estado de éxtasis y locura. Gu Yun no había dicho
nada sobre ello y se contuvo en esa ocasión. Dos días después de que Shen Yi y los
demás arribaron a la capital, él fue a buscar a Chen Qing Xu.

La señorita Chen vino a hacer una revisión una vez, luego comenzó a ejecutar
acupuntura sobre Yan Wang, quien tenía pupilas dobles apareciendo de tiempo en
tiempo, convirtiéndolo en un erizo. Ella dijo con un profundo significado, –Desde los
tiempos antiguos, hay un dicho que dice que demasiada alegría se transforma en
tristeza. No es poco común incluso para las personas normal volverse locas por
felicidad extrema. Con la condición de Su Alteza, sería mejor tener algunas
restricciones.

Después de eso, ella también contempló a Gu Yun oscuramente, como si la


palabra “animal” hubiera destellando entre líneas, disparando hacia y dentro de la
cabeza del Marqués del Orden.

Ella implementó una docena de prohibiciones: no alcohol, no comida picante, no


peleas y no sexo, instruyéndolo para usar agujas para estabilizar su mente cada
noche antes de dormir. Algunos lugares a donde ella no podía llegar, solo pudo
permitir a Gu Yun hacer su trabajo en su lugar. Gu Yun estudió con la señorita Chen
por varios días. Afortunadamente, como él había aprendido artes marciales desde
su infancia, se las arregló para encontrar correctamente todos los puntos de
acupuntura.

Chang Geng yacía quieto sobre su estómago en la cama, desató el atado del
cabello de Gu Yun, sujetó una hebra de cabello suelto en su mano para jugar con
ella, dejando su espalda al novato Gu Yun, sin temer que él fuera a cometer un
error.

Sin importar qué tan exhausto estuviera física y mentalmente cada día, este
momento era cuando su corazón se relajaba más. Deseaba que pudiera continuar
así hasta el final de los tiempos.
83. Contraatque

“Zi Xi, lo que me has dado. No me lo quites”.

Gu Yun no sabía nada sobre la técnica de acupuntura, solo siguió las enseñanzas
de la señorita Chen paso a paso. Había escuchado el rumor exagerado de que una
aguja equivocada podía paralizar al paciente, por lo que no se atrevió a ser
descuidado en lo más mínimo, abajo, penetrando profundamente cada aguja. En
verdad resultaba bastante difícil para sus ojos ciegos.

Solo hasta que la última aguja estuvo colocada en su lugar fue que Gu Yun dejó
salir un suspiro de alivio, una delgada capa de sudor había estallado sobre su
cuerpo. Se limpió las manos con la toalla a su lado. Cuando se dio la vuelta, Chang
Geng estaba observándolo sin parpadear, con su cabeza levantada de lado. El matiz
sangriento y las dobles pupilas en sus ojos se habían ido, su mirada era tranquila y
distante, reflejando el brillo de la lámpara de vapor, semejando a un par de llamas
dentro de la lámpara de aceite encendida bajo el antiguo Buda.

Gu Yun: –¿Qué estás mirando?

Chang Geng elevó rígidamente la esquina de sus labios. Con las agujas
plateadas sobre su cuerpo, su rostro estaba sellado en un estado de parálisis,
incapaz de reír.

Los ojos de Gu Yun deambularon a través de su suave espalda con hermosas


curvas. Aunque él en verdad quería “tomar venganza”, no se atrevió a violar las
órdenes del doctor y tocarlo en este momento. Carraspeó y dijo, –Muy bien, basta
de sonreír, date prisa y descansa, ¿no tienes que levantarte temprano mañana?

–Zi Xi, –la cara de Chang Geng no podía usar muchos músculos, sus palabras
solo podían ser pronunciadas con el tono de un suave susurro, sonando incluso más
como si actuara consentido, –¿puedes darme un beso?

Gu Yun le dio una mirada de advertencia: –¿Estás buscando problemas? Ya te


has convertido en un erizo, y aun así continúas seduciéndome.

Chang Geng ya había visto a través de él, solo la palabra “yifu” era suficiente
para hacerlo admitir derrota. El honesto caballero oculto bajo una capa de hombre
indecente no tocaría ni siquiera su dedo mientras él estaba atrapado con todas esas
agujas. Así que miró a Gu Yun sin miedo, solo sonriendo, las esquinas de su boca
no podían levantarse, pero sus ojos estaban llenos de risa.

Gu Yun pensó: “Ya subió todo el camino hasta mi cabeza”.


Sin embargo, Gu Yun tampoco era un viejo monje después de todo. Cuando el
vio los anchos hombros desnudos y la estrecha cintura del hombre joven, su cuerpo
como jade, su cabello negro disperso como si fuera satín, negro y blanco en
contraste, no pudo evitar sentirse movido, por lo que tuvo que sentarse con sus
ojos cerrados para descansar.

Después de un breve momento, pudo escuchar un sonido susurrante


proveniente del lado. Gu Yun abrió sus ojos y vio a Chan Geng trepar como un
cadáver. Él primero tocó sus labios, luego sostuvo gentilmente sus labios entre los
de él y los mordisqueó, sus espesas pestañas temblando ligeramente, en un agudo
contraste con su rígida expresión al encontrarse sellado por las agujas.

Gu Yun quería empujarlo lejos, pero el cuerpo de Chang Geng estaba cubierto
con agujas, no había lugar para hacerlo. Antes de que pudiera actuar, Chang Geng
lo había empujado sobre la cama.

El hombre que amaba estaba sumergiéndose sobre él estando medio desnudo y


con el cabello disperso por todos lados. La garganta de Gu Yun se movió. Sintió que
estaba a punto de transformarse en hierro por abstenerse por cien años. Él palmeó
furiosamente las nalgas reales de Su Alteza Yan Wang: –Todavía tienes las agujas
puestas, ¿vas a volverte loco de nuevo?

Chang Geng se inclinó sobre él, su barbilla se colocó sobre el cuello de Gu Yun y
murmuró, –Estoy bien. Ese día cuando pensé en ti estando en mis brazos, siempre
sentí que todavía no había despertado. Nunca había tenido ningún buen sueño
después de muchos años, siempre estuve asustado de que, como el comienzo es
feliz, más tarde sería golpeado por los demonios. De alguna forma me asusté a mí
mismo y provoqué pesadillas.

Gu Yun miró arriba, a la cortina de la cama, pensó acerca de eso, y preguntó, –


¿Qué es lo que verías normalmente en tus pesadillas?

No supo si Chang Geng lo escuchó o no. Él solo lo observó y no respondió, sus


labios se cernieron sobre su mejilla, dándole un besito después de unos cuantos
segundos.

Gu Yun estiró su mano para bloquearlo: –Deja de pegarte a mí, puedes


encender el fuego, pero no te importa extinguirlo.

Chang Geng suspiró. Por primera vez, no quiso escuchar el consejo del doctor en
lo absoluto.

Incluso así, él no dejó de molestarlo y dijo en voz baja, –Te ves tan bien en ropa
formal.

Gu Yun escogió una zona libre de agujas para sostenerlo perezosamente. –¿Qué
ropa visto que no se ve bien en mí?
Él ya se encontraba un poco somnoliento. Debido a que Chang Geng no dormía
bien, en la habitación siempre se quemaba tranquilizante. Si podía relajar a Chang
Geng o no, esto era difícil de decir, solo sabiendo que Gu Yun, el pescado que fue
afectado por el estanque, se estaba sintiendo adormilado cada vez más temprano.

Él fue emboscado por las personas de la Región Occidental. Por un rato, las
viejas heridas continuaron recurrentes. Después de medio año, a pesar de que
habían mejorado, él podía sentir por sí mismo que su espíritu estaba mucho peor
que antes.

Cuando estaba en el frente de batalla, todavía tenía una cuerda tensada en su


corazón. Ahora que él había regresado a la corte y no necesitaba estar en un estado
de alerta todos los días, la cuerda se aflojó lentamente, a menudo tenía una clase
de agotamiento que era incapaz de disiparse. En esta ocasión, a pesar de no habló
por mucho tiempo, sus ojos ya estaban cerrados en una neblina.

Chang Geng amaba inmensamente esta descarada falta de vergüenza de él, rio
un par de veces en voz baja: –Sería bueno si fuera solo para que yo lo vea, ropa
formal solo para que yo la vea, la armadura solo para que yo la vea, la ropa casual
también fuera para mí, nadie tiene derecho para desearte…

Sus palabras eran mitad-verdad, mitad-bromeando. Gu Yun, quien tenía sus


ojos cerrados, asumió que solo estaba siendo juguetón, palabras de coqueteo
murmuradas en la cama. Rio y replicó: –Me temo que eso no es posible, pero sin
llevar nada puesto, por otro lado, es solo para tu lo veas.

Los ojos de Chang Geng cambiaron al instante. Varias agujas plateadas se


erigieron desde el dorso de su mano hacia la muñeca que no podía impedir que él
moviera lentamente sus manos y comenzara a tocarlo por todas partes, al punto de
despertar a Gu Yun.

Gu Yun tuvo que evitar las agujas plateadas sobre el dorso de su mano y la
parte de atrás de su muñeca, empujó a Chang Geng hacia atrás y dijo adormilado,
–No hagas ningún alboroto. ¿Quieres conseguir más agujas?

Justo entonces, la celosía de la ventana fue tocada suavemente desde el


exterior.

Los ojos de Gu Yun estaban somnolientos. –¿Hn? Yo lo traeré.

Él alejó a Chang Geng ligeramente y abrió la ventana. Un sucio pájaro de


madera voló al interior y cayó sobre su mano. El pájaro de madera era muy viejo.
Una esencia de madera de sándalo lo empapó profundamente, penetrando
ligeramente en la nariz de perro de Gu Yun.

Gu Yun regresó y le tendió el pájaro de madera a Chang Geng. –¿Es del burro
calvo? ¿A dónde salió corriendo esta vez?
El Templo Hu Guo había sido depurado por Li Feng, pretendía dar la posición del
monje líder a Liao Ran por su exitoso rescate, pero él se negó a aceptarla a toda
costa, solo colgando este nombre en el templo y continuó viajando a través de todo
el mundo, viviendo como un monje asceta.

–Está ayudando a los refugiados a asentarse en Jiangbei. –Chang Geng no se


levantó con mucha facilidad. –Algunas veces, entre la gente común, la plática de un
monje es mejor que la de los oficiales.

Él abrió el pájaro de madera mientras hablaba, sacó la carta de Liao Ran y la


observó una vez. La sonrisa que permanecía en su rostro desapareció
gradualmente. Por un momento, él suspiró ligeramente y puso la carta a un lado.

Gu Yun la tomó y le dio un vistazo; –Jiangbei tuvo una epidemia, ¿cómo es que
no he escuchado nada sobre eso?

–El clima por ahí es caluroso y húmedo, y hay muchas personas muertas. Si no
podemos lidiar con esto a tiempo, no es anormal que ocurra una epidemia… El año
pasado, el valle del canal fue renovado. Asigné a esas personas la tarea de asentar
a los refugiados en un lugar basándome en sus logros. Bastardos, incluso
aprendieron cómo ocultar las cosas. –murmuró Chang Geng mientras se sentaba al
lado de la cama, su alma parecía estar fijada a su cuerpo por múltiples agujas
plateadas, luciendo muy agotado y apagado. Sus ojos cayeron sobre la esquina de
la cama. La lámpara a la cabeza de la cama arrojó una larga sombra sobre su nariz
y se extendió sobre su rostro que se había vuelto mucho más delgado. –Pensé que
después del ajuste, se mantendría limpio por dos años, entonces pensaría en algo
después de combatir esos dos años, no esperé que fuera a ser de esta forma…

Si no se hubiera podrido hasta la raíz, se temía que eso no habría producido tan
descarados y audaces oficiales locales que parecían rufianes.

Gu Yun vio que él no estaba para nada sorprendido, preguntó, –¿Ya sabías esto?

Chang Geng estuvo en silencio por un momento, –Zi Xi, ayúdame a quitarme las
agujas. Ya estoy mejor.

Muchas personas estaban exhaustas, muchas personas estaban perdiendo sus


vidas, pero la corte continuaba discutiendo.

Gu Yun removió las agujas plateadas de su cuerpo con fluidez, tomó una túnica
delgada de al lado y la envolvió alrededor de Chang Geng. Él puso su mano
alrededor de la cintura de Chang Geng y dijo, –No pienses en eso. Ten una buena
noche de sueño. Si hay alguna dificultad, dímelo. No debes cargarlo solo.

Sin saber cuál nervio de Chang Geng fue provocado por esta declaración,
repentinamente, se volvió hacia Gu Yun y dijo, –¿Me ayudarás con lo que sea?
Gu Yun lo pensó y dijo, –Excepto por las cosas que se encuentran por encima de
las órdenes y leyes correctas. Si quieres las estrellas, no te daré la luna. Incluso si
está lluvioso o nublado, aun así, erigiré una escalera hacia el cielo para tomarlas
para ti, ¿está bien?

Al final de la oración, pareció tener un pequeño trazo bromista, pero esta vez
Chang Geng no rio. Quizás el cuerpo que acababa de ser sellado no había estado
completamente relajado, tal vez él era capaz de escuchar el significado oculto en las
palabras de Gu Yun.

Gu Yun lo besó suavemente en la oreja: –Ven aquí, recuéstate.

Chang Geng, no obstante, se dio la vuelta y sujetó el mentón de Gu Yun. Su


expresión que era una vez más tan tranquila como un mar de polvo de estrellas y
repentinamente se desató en una tormenta, disipando la habitualmente gentil capa
exterior. Sus mejillas estaban pálidas, sus ojos increíblemente oscuros, venas
azules saltaban violentamente sobre el dorso de sus manos, ocultando el poder de
los antiguos Dioses del Mal en la leyenda.

No fue sino hasta que Gu Yun frunció el ceño que la fuerza de las yemas de los
dedos de Chang Geng se aflojó súbitamente. Miró a Gu Yun con una expresión
indescriptible por un momento. –Zi Xi, lo que me has dado, no me lo quites.

Gu Yun estuvo de acuerdo y respondió con calma, –De acuerdo, el salario de la


mansión se te da a ti, pero, ¿puedes darme una o dos piezas de plata como mesada
cada mes?

Chang Geng lo escuchó contestar solo porque si, su expresión se apagó, pero Gu
Yun rio y lo abrazó, haciéndolo rodar sobre la cama: –No te dejaré, lo juro por
dios… ¿cómo es tan severa tu desconfianza? Duérmete rápido, yo ya siento muerto
de sueño.

Chang Geng no lo dejó ir, –Incluso si yo realmente…

–Inclusive si estás loco, no te dejaré. –Gu Yun se acurrucó tomando su brazo


como almohada, palmeando ligeramente el cuerpo de Chang Geng, consciente o
inconscientemente, y cerró sus ojos. –Si te atrever a salir y herir personas, te
romperé la pierna y te ataré a la casa, vigilándote todo el día y la noche, ¿satisfecho
ahora? Ya estamos a mitad de la noche, y todavía quieres ser regañado…

Lo que él dijo no fueron ningunas buenas palabras, pero la respiración de Chang


Geng se volvió errática, sus ojos se iluminaron repentinamente y deseó poder
devorar a la persona frente a él. Pero de pronto recordó la advertencia del doctor.
Todavía conociendo sus límites, no se atrevió a aventurarse más allá con el Hueso
de la Impureza. Solo miró a Gu Yun por un momento, y finalmente se acostó
reticentemente.
Chang Geng cerró sus ojos e imaginó la escena de lo que acababa de escuchar.
Su cuerpo entero se tensó. Deseó que Gu Yun realmente pudiera romperle las
piernas y encerrarlo en una habitación: incluso si era una pequeña habitación
oscura, él nunca se quejaría.

Él dio vueltas sobre la cama por un momento y, finalmente, no pudo evitar


extender su mano y sujetar la muñeca de Gu Yun. –Tú lo dijiste, si estoy loco,
puedes encerrarme, o si tú quieres pasar de mí en el futuro, puedes darme una
botella de Corona Roja de Grulla[1]. Después de despedirte, terminaré con mi
propia vida… ¡Ah!

Gu Yun levantó su mano y le dio una nalgada. Esta vez no fue una caricia
amorosa, sino con verdadera fuerza, ardiente y dolorosa.

Gu Yun: –Terminar mis pies. Cállate, si no te vas a dormir entonces vete.

Yan Wang, quien comenzó a decir tonterías tan pronto como le quitaron las
agujas finalmente fue golpeado para que obedeciera y se callara. Cuando la
consciencia de Gu Yun se deslizó lejos, él continuaba preocupándose. Temía que la
sentencia de Chang Geng “terminando su propia vida” era algo en lo que podía
mantener su palabra y llevar a cabo. No supo si era su naturaleza o si el Hueso de
la Impureza estaba cambiándolo ligeramente. A pesar de que Chang Geng intentó
ocultarlo fuertemente, Gu Yun podía sentir la obstinación y el intenso
temperamento en su corazón día a día.

Sería peligroso continuar de esta forma.

La gran corte del Emperador Long An se celebraba una vez cada diez días. Pero
en el reciente periodo extraordinario, muchas cosas no habían sido resueltas, por lo
que tuvo que cambiar a todos los días. Los oficiales civiles y militares de la corte
tenían que despertarse en el quinto periodo e irse a la cama a la media noche. Sin
embargo, el Gran Consejo tuvo que llegar más de media hora antes que todos los
demás oficiales.

Al día siguiente, cuando Gu Yun fue despertado por Huo Dan, Chang Geng ya se
había ido primero, pero no despertó a Gu Yun para nada. No supo si sus
movimientos eran demasiado ligeros o si Gu Yun durmió muy profundamente.

–Saca esa cosa, –Gu Yun se frotó las sienes y apuntó al incensario. –estoy a
punto de ser ahumado al punto de ser incapaz de despertar por esa cosa.

Huo Dan sacó el incensario de acuerdo a sus palabras, dijo: –Mariscal, esto es
solo una fragancia ordinaria para dormir y tranquilizarse. No hay problema para
nadie más, pero, ¿cómo es que cuando se usa en usted es como si estuviera
sedado? No puede culpar al incensario. Está cansado cada día, hay un evidente
deficiente en tanto qi como sangre. Aun es joven, no es bueno que continúe así.
–Shh, –le dijo Gu Yun con voz baja y señaló con sus ojos. –iré a pedirle a la
señorita Chen una prescripción para mí. No hables demasiado sobre esto con los
demás, ¿me escuchaste?

El Comandante Huo prestó atención a “órdenes militares que son tan pesadas
como montañas”, e inmediatamente respondió: –¡Entendido!

Al mismo tiempo, él pensó en su corazón, “El Marqués me dijo que no hablara


demasiado, pero no me dijo que no dejara mi boca correr o que me callara. Tengo
que pensar respecto a ello cuidadosamente y distinguir la oportunidad correcta para
reportarlo secreta y razonablemente”.

Ese día, ya había hostilidad tan pronto como la corte comenzó. Como se
esperaba, varias familias unieron esfuerzos para presentar el documento que Jiang
Chong había copiado y mostrado a Chang Geng la noche anterior. Entonces, el
oficial del Ministerio de Hacienda, Lu Chang, dio un paso adelante, usando duras
palabras para acusar al líder del Ministerio de Trabajo quien había recomendado a
los trece comerciantes sumergir sus manos en el asunto del ziliujin como
“mostrando su verdadera intención”. Los dos grupos de personas casi se
destrozaron en pedazos los unos a los otros en el salón frente a todos, el
Emperador gritó furioso para que se detuvieran.

Fang Qin permaneció en un lado para observar, evaluando la desagradable


expresión del Emperador en su tiempo libre. Hizo una señal con sus ojos hacia su
propio bando, sabiendo que había apuñalado al Emperador donde le dolía.

Efectivamente, Li Feng tomó un respiro, se apretó las sienes y dijo lentamente,


–Démosle un vistazo a este asunto, creo que la venta privada de ziliujin todavía es
muy inadecuada, ¿qué piensa el Gran Consejo?

Jiang Chong salió y dijo, –Su Majestad, todos los maestros del Gran Consejo
vinieron aquí temprano esta mañana para discutir sobre este tema. Nuestras
preocupaciones accidentalmente coinciden con el Oficial Lu. Todos creemos que no
está bien vender ziliujin a los civiles y hombres de negocios.

Esas palabras dejaron a todos estupefactos. Fang Qin miró titubeantemente a


Yan Wang. De pronto, no estaba seguro sobre de cuál lado estaba este misterioso
príncipe, ni sabía qué clase de acto estaría interpretando hoy.

Li Feng tenía una buena impresión de Jiang Chong, un ministro puro que había
sido promovido por sus propias manos. También sintió que lo que él había dicho era
bastante acorde a su opinión. Agitó su mano para indicarle que podía continuar
hablando.

Jiang Chong: –No obstante, el desastre de los refugiados es inminente. Hay


bandidos en los Planos Centrales de Sichuan. Incluso si el Marqués del Orden mató
a un Huo Long, todavía podría haber “Shui Long” y “Feng Long”[2] ocultos entre la
gente esperando para levantarse. Mientras sea redituable, continuaran emergiendo
interminablemente. Los refugiados son buenos ciudadanos hoy. Pero si no pueden
sobrevivir, caerán en las filas de los bandidos mañana. Actualmente, ya hay
desastres militares en todas direcciones. Si continuamos peleando internamente, sin
mencionar el descansar, ¿no haremos que esos enemigos extranjeros se rían
cuando lo vean? Lo que es más, hace algún tiempo, su súbdito también escuchó del
surgimiento de una plaga en Jiangbei. Si esto es verdad, será incluso peor…

Antes de que hubiera terminado, la corte estalló.

Los ojos de Li Feng se oscurecieron: –¿Plaga? ¿Qué plaga?

Fang Qin, quien estaba holgazaneando quedó perplejo al escuchar esto, miró al
Oficial Lu con ojos incrédulos, quien justo un momento atrás continuaba
amenazando agresivamente a las personas.

El año pasado, un gran número de oficiales a lo largo del canal fueron


destituidos por Yan Wang. Cada gran familia estaba ocupada plantando a sus
propias personas en el interior. El Gobernador de Liangjiang era el cuñado del
Oficial Lu. Esta generación de la familia Lu no era muy sobresaliente, pero tenían la
ventaja de estar emparentados con toda la corte. La Consorte Lu era la madre
biológica del primer hijo del Emperador, ellos tenían una base profunda. ¡Pero Fang
Qin nunca esperó que fueran así de atrevidos!

En la Dinastía de la Gran Liang, cuando el Emperador estaba muy lejos, era


común ocultar o exagerar la situación de desastre en caso de catástrofe. La primera
razón era por el bien de la propia reputación y méritos del oficial; la segunda era
por el bien de engañar al país y tomar un poco más de recursos mandados para
aliviar los desastres.

En el presente, el país se encontraba pobre y débil, asumiendo que no se las


arreglarían para conseguir ni un pedacito y temiendo que la epidemia fuera lo
suficientemente seria para implicarlos; en adición, en la familia Lu se estimaban a sí
mismo como personas inteligentes, temiendo que el Emperador fuera a estar
demasiado preocupado sobre la subsistencia de las personas y terminara siguiendo
los deseos de los hombres de negocios, por lo que las noticias de la plaga fueron
retenidas deliberadamente.

Fang Qin entendió todo de inmediato en este lio. Él observó molesto al


apellidado Lu, deseando poder hacer rechinar sus dientes hasta que sangraran. ¿Por
qué no pensaron que el papel no podía contener fuego? Yan Wang patrulló
inesperadamente la costa del canal el año pasado, ¿solo habían sido unos cuantos
meses desde entonces? ¡La cabeza del último hombre a cargo aún no se había
descompuesto en un esqueleto!

El mismo Emperador Long An era industrioso, ahorrativo y trabajaba duro. Lo


que él más detestaba era la corrupción. Yan Wang también era un bicho raro que no
formaba parte de ningún grupo o albergaba intenciones egoístas. La familia Lu en
verdad estaba intentando buscar la muerte bajo los ojos de esas dos personas.

Si la falla estaba solo a unos centímetros de distancia, ¡sería todo a causa de los
impedimentos de esas personas que se creían inteligentes!

Li Feng dijo furioso, –Súbdito Jiang, ¡explique esto rápidamente!

Chang Geng salió sin prisa de la línea y dijo, –Su Majestad, a su hermano le
gustaba copiar sutras y rituales de Buda en su tiempo libre, he tenido una muy
buena relación personal con el Maestro Liao Ran. Cuando el Maestro Liao Ran
renunció al puesto del Templo Hu Guo, él fue al sur, a Jiangbei, para ayudar a
asentar a los refugiados. Debido a que él no posee estatus ni posición, le era
inconveniente molestar a los oficiales locales, por lo que solo anduvo por ahí,
predicando las enseñanzas y consiguiendo algún dinero de las donaciones de las
familias adineradas locales para aliviar las necesidades urgentes.

“–Recientemente, el Maestro me mandó una carta personal, diciéndome que el


desastre era serio, pidiéndome pensar en una solución lo más pronto posible. Sin
embargo, de la grave epidemia de Jiangbei mencionada en la carta, su súbdito
nunca había escuchado de eso antes. La carta acaba de ser recibida, la situación
actual aún no ha sido verificada. El Maestro Jiang fue rápido al mencionarlo debido
a que se sentía intranquilo, Hermano Real por favor perdónelo.

Mientras Yan Wang hablaba, dirigió una mirada sin mancha del polvo del mundo
mortal hacia el Oficial Lu, luego, ya fuera intencionalmente o no, sus ojos
observaron sobre el Ministro Fang cuya expresión se había tornado verde.

Li Feng inhaló profundamente y dijo, –Seis departamentos y nueve ministros, un


crucial Gran Consejo, pero nadie había escuchado ninguna noticia… fue gracias a un
monje asceta en ropas andrajosas que se filtraron las noticias, si es verdad…

Estuvo en silencio por un largo tiempo y apretó sus dientes: –¡Yo, por otro lado,
no sé quién es el que pretende cubrir el cielo con una mano!

Todos los oficiales en el salón se arrodillaron de golpe.


84. Corrientes Subterráneas

Si ellos podían arrastrar a Yang Wang dentro del agua, sería matar dos pájaros con
una piedra.

La espalda del Oficial Lu estaba cubierta con sudor frío, su cuerpo congelado de
miedo.

Fan Qin suspiró en su corazón, “Esos tipos que no pueden ser ascendidos”. Él
dijo lentamente, –Su súbdito le pide primero a Su Majestad que cese su ira, siento
que el asunto podría no ser tan serio como lo ha dicho el Maestro. Jiangbei es
húmedo y caluroso, el verano es difícil de soportar, los refugiados están débiles y
propensos a las enfermedades. No es inusual tener algunos cuantos casos de fiebre,
no necesariamente una verdadera epidemia. Su Majestad, piénselo, si alguien
realmente tiene la habilidad para cubrir el cielo, ¿por qué pueden detener a todos,
pero no pudieron impedir que el Maestro Liao Ran mandara una carta de vuelta a la
capital?

Chang Geng escuchó sin levantar su cabeza, cuando oyó esto, sonrió
ligeramente y dijo, –No entiendo lo que el Maestro Fang quiere decir. ¿Está diciendo
que el Maestro Liao Ran no puede diferenciar entre una epidemia y una fiebre? ¿O
es que el monje es lo suficientemente atrevido para conspirar contra un poderoso
ministro? ¿O es que este príncipe provocó un alboroto sin razón, elaborando falsa
evidencia con la intención de eliminar a aquellos que no lo siguen?

Fang Qin dio un paso atrás apresuradamente. –Su Majestad sea testigo, su
súbdito no se atreve en lo absoluto.

Tan pronto como Li Feng frunció el ceño, Chang Geng juntó sus manos: –
Todavía soy joven, puedo ser un poco temperamental. Maestro Fang, no me lo tome
a mal.

“–En el décimo quinto día de cada mes, el Maestro Liao Ran siempre enciende
incienso y reza por bendiciones. Él dibuja a mano un amuleto[1] de paz y lo sella en
una bolsita de brocado para mandármelo a la estación de mensajería, deseando por
cosas tales como la prosperidad nacional y buena salud para mi Hermano Real. No
es conveniente que el amuleto de paz, después de sellarse sea abierto a voluntad,
como también mi Hermano Real sabe. Pero recientemente, varios de los amuletos
de paz que recibí tenían rastros de haber sido desmantelados y reconstruidos de
nuevo, no sé quién no podía soportar ver al pequeño deseo de tu hermano…

Fang Qin quedó asfixiado por sus palabras.


Chang Geng sacó un sobre de su pecho, no era el mismo que Gu Yun había visto
la noche anterior, sino una vieja pila de papeles. No había forma de decir cuánto
tiempo los habían mantenido, tenían una gran anchura, después de acomodarlos y
pegarlos, se juntaron una vez más. Cada papel tenía líneas de marcas de tinta sin
significado. Sin embargo, cuando se juntaban lado a lado unas con otras, una
sentencia completa podía verse bajo el complicado patrón. Juntas, decían “La
epidemia en Jiangbei es grave. Hay personas muertas por todos lados. Las
estaciones de mensajería fueron bloqueadas. Espero que la corte tenga pronto una
solución.”

Chang Geng: –Cada oración está dividida en cuatro piezas de papel, enviadas en
desorden, cubiertas con sánscritos y texturas de tótems.

El Emperador Long An reconoció la caligrafía de Liao Ran.

Fang Qin estaba a punto de abrir su boca, pero Chang Geng interrumpió lo que
iba a decir.

Chang Geng: –Pero, honestamente, como dijo Lord Fang, después de todo, esto
fue obtenido por medios inadecuados, y hay dudas respecto a si es verdad o no.
Esto es el porqué tu hermano no lo reportó de inmediato. Pretendía hablar sobre
esto hoy y me gustaría pedirle a mi Hermano Real que me permita viajar a Jiangbei
para revisar la situación de los refugiados, para ayudarlos a asentarse, y también
para verificar si esto es o no verdad. Es solo que el Maestro Jiang estaba un poco
ansioso y lo mencionó demasiado pronto.

Tan pronto como se hizo esta declaración, el significado de Yan Wang llenó a
todos los presentes con escalofríos, la cabeza de Fang Qin se tensó: ¡Yan Wang iba
al sur!

“La ley no castiga a las masas” era insignificante cuando se trataba de Yan
Wang. La proeza de matar todo el camino de sur a norte de la última vez todavía
estaba vívida. Él no parecía no tener miedo de que no quedara nadie para trabajar
en la corte, ni le importó hacerse enemigo de miles de personas. Determinado a
matar, sin formar ningún grupo y sin respetar a nadie. Sin importar qué, él era el
hermano de sangre del Emperador. Mientras no se rebelase, nadie sería capaz de
tocarlo.

Una vez, la familia Fang quiso acercarse a Yan Wang, pero en cada ocasión, él
los había bloqueado con una actitud ni ligera ni dura.

Si uno quería darle un presente a Yan Wang, enviándoselo hoy, al día siguiente,
billetes Feng Huo especiales infalsificables impresos por el Instituto Ling Shu serían
enviados a su puerta. Él no quería riqueza, no necesitaba belleza. Algunas personas
habían mandado mujeres hermosas que eran regresadas al día siguiente. Si él en
verdad no podía devolverlas, serían arrojadas a la mansión de Yang Wang para
limpiar el patio: la mansión tan sólo era una cáscara vacía. Incluso desde su
establecimiento, Yan Wang nunca había regresado ahí para pasar la noche.

A sus ojos, la hija de la familia Fang, por quien incontables personas habían
traspasado el umbral yendo a pedir su mano en matrimonio, no era nada. Al inicio,
algunas personas anhelaban la posición de la consorte del primer príncipe que
quedó vacante, intentando con todo su poder entrar en el palacio interior. Quién
habría esperado que, más tarde, nadie supo qué medicina había tomado el
Emperador, incluso la Emperatriz fue reprendida por este asunto. Lo que se dijo
originalmente era “mujer ignorante, por favor deja de meter tus manos en los
asuntos de la corte”: parecía que en verdad quería consentir a su hermano menor
para estar solo por el resto de su vida. Por un momento, nadie se atrevió a
mencionarlo más.

Fang Qin leyó la situación increíblemente rápido, su voz cambió y dijo de


inmediato, –Su Majestad, su súbdito escuchó que muchos delincuentes se
mezclaron entre los refugiados de Jiangbei, causando problemas todos los días. Ese
lugar también está cerca del frente de batalla, hay extranjeros acechando como
tigres. Su Alteza es de muy alto estatus. Además, el Gran Consejo no puede dejar a
Su Alteza ni siquiera por un día. Un dragón blanco disfrazado de pez en un lugar tan
caótico, me temo que sería demasiado arriesgado.

Li Feng frunció el ceño y se volvió hacia Chang Geng: –Ya es suficientemente


bueno si mandas personas a revisar, ¿debes tratar personalmente con todo? ¿es
eso adecuado?

Por un lado, él apreciaba la indiferencia de Chang Geng, aferrándose


fuertemente una vez que se había decidido en su meta, sin tomar en cuenta ni
siquiera al Rey de los Cielos. Sentía que esta persona sería útil, no era demasiado
calculador como para hacer que la gente se sintiera intranquila. Por el otro lado,
Chang Geng era su único hermano. Incluso si no crecieron juntos, teniendo un poco
de afecto, en el momento del colapso del país, Li Feng no había tenido opción más
que colocar reticentemente este pequeño afecto familiar sobre Chang Geng.

Pero además de alivio, el Emperador Long An también tenía un dolor de cabeza.


El comportamiento de Yan Wang normalmente era amable, considerado y nada
arrogante. Pero no era lo mismo cuando se trataba de hacer negocios. Se atrevió a
lanzarle de vuelta la espada Shang Fang cuando los soldados rodearon la ciudad.
Ahora, él estaba a cargo del Gran Consejo, sin importar quién estuviera en sus
manos, no lo reconocería.

Li Feng: –No hay necesidad de hablar más sobre esto.

Chang Geng: – Hermano mío, hay muchísimas personas en Jiangbei, en todas


partes. No sabemos cuál es la situación exacta. Ni siquiera les hemos dirigido una
mirada, tan sólo hablando sobre cómo asentarlos en la corte. ¿No es eso lo mismo
que hablar de estrategia sólo sobre el papel? Cada oficial aquí tiene sus propias
razones, nadie puede llegar a una solución. Es mejor para su hermano viajar hacia
allá y reportar directo de vuelta a Su Majestad.

La esquina de los ojos de Li Feng se contrajo. En ese momento, Gu Yun, quien


siempre había sido una flor decorativa, salió lenta y tranquilamente, –Puesto que
Yan Wang tiene el corazón, Su Majestad debería acceder a ello. Si los oficiales
corruptos corren desenfrenados en Jiangbei, otros podrían no ser capaces de
soportar su peso. Si no se siente tranquilo, su súbdito puede escoltarlo a lo largo
del camino. ¿no son tan sólo unos cuantos vagabundos y bandidos? No necesitan
ser tomados en cuenta.

Chang Geng estaba sorprendido por su súbita aparición, ellos no habían


acordado esto de antemano.

Shen Yi echó un vistazo a Gu Yun en secreto, y Gu Yun tomó ventaja de su


cabeza gacha para mandarle una mirada. Era inapropiado sin importar cómo lo
viera. Shen Yi se volvió hacia otro lado, como si le doliera los dientes, sintiendo que
el adúltero en la historia tendría la misma cara.

Si esas palabras vinieran de alguien más, parecerían arrogantes y poco fiables,


pero proviniendo de la boca de Gu Yun, eran incomparablemente absolutas.

Gu Yun lo pensó y luego añadió una excusa prefabricada: –El territorio de


Jiangnan debe recuperarse. Su súbdito también quería explorar la línea del frente.
Tenía la intención de solicitar en estos días por un decreto para viajar ahí. Puedo
escoltar a Su Alteza Yan Wang en el camino, prometo traerlo de regreso a usted a
salvo.

Tan pronto como el Marqués del Orden dio un paso al frente, ya no había
necesidad de discutir nada más.

Al día siguiente, Li Feng ordenó que Yan Wang sería el inspector en jefe. Xu
Ling, el subinspector derecho del Inspectorado, sería su asistente, investigando a
fondo el caso de la epidemia oculta en Jiangbei, el Marqués del Orden los escoltaría
a lo largo del camino. También serían acompañados por Ge Chen, un miembro del
Instituto Ling Shu, para evaluar los equipamientos del Ejército Occidental en
Jiangnan.

Después de la reunión, Fang Qin en verdad estaba muy irritado, pero su corazón
se encontraba demasiado profundo como para mostrarlo frente a la gente. Se sentó
en el carruaje con un rostro sombrío. Él era brillante en literatura, solía ser elogiado
por el anterior Emperador y poseía un excelente ingenio. Fue capaz de elevar el
nombre de la familia Fang en la Gran Liang como un hijo que no era el mayor.
Incluso el “cubierto de espinas” Yan Wang mostraría una grata expresión al
encontrarse con él. Las personas siempre lo halagarían, pero todos los días, él tenía
que trabajar con gente como Lu Chang y otros cobardes.

Las personas decían “un hombre honrado no tiene ningún bando”, pero las
personas también decían que las palabras “poder” y “ventaja” eran inseparables.
Sin poder, no había ventaja. Pero sin ventaja, ¿de dónde vendría el poder?

Desde los campos de la escuela hasta el salón ante el emperador, ¿quién no


querría construir su propia carrera, dejando atrás una gran historia? Si él no tuviera
el apellido Fang, indudablemente uniría fuerzas con Yan Wang, reparando está
corrupta y destrozada corte.

Desafortunadamente, las personas no pueden elegir su propio origen. Siendo


resguardados por sus familias durante los primeros treinta años, obteniendo lo
cualquier cosa que quisieran; por los siguientes treinta años, ellos debían dar su
mejor esfuerzo por la familia, siendo atrapados a muerte por la familia…

De pronto, el carruaje se detuvo abruptamente, y el sirviente de la familia


afuera murmuró, –Señor, Lord Lu detuvo el carruaje, quiere decirle unas cuantas
palabras.

El rostro de Fang Qin se tornó frío, deseando que el apellidado Lu pudiera morir
más rápido. Se sentó rígidamente por un momento sin ninguna expresión, el
Ministro Fang revirtió entonces su cara de vuelta a habitual apariencia agradable.
Levantó la cortina y mitad en verdad, mitad falsamente, lo regañó, –Ignorante
perro sirviente, apresúrate e invítalo aquí, ¿por qué continúas reportando?

Los sirvientes de la familia ya estaban acostumbrados a portar los malos


nombres por su maestro. Sus pretensiones de miedo y pánico eran tan buenas
como si fueran reales. Invitaron a un irritante Lu Chang al carruaje, conduciendo de
vuelta a la casa del Oficial Lu.

El cuerpo de Lu Chang estaba cubierto de sudor frío. En cuanto cruzó la puerta,


cayó e hizo una reverencia, –¡Ministro Fang, por favor salve mi vida!

Fan Qin rio en su corazón, pero en el exterior, fingió estar bastante sorprendido
mientras lo ayudaba a levantarse, fingiendo ignorancia, dijo: –¿Qué está haciendo
el Hermano Yan Nian?

Lu Chang, por supuesto, sabía que el apellidado Fang solo estaba pretendiendo,
pero ya que había llegado a esto, solo podía sujetarse fuertemente de su salvador,
no era conveniente preocuparse por su actitud. Él rápida y meticulosamente confesó
sobre su cuñado, el actual Gobernador de Jiangbei, Yang Rong Gui, quien fue lo
suficientemente atrevido como para encubrir lo de la epidemia en el área, quien
eliminó a las fuerzas locales, puso a todos los “disidentes” que se atrevieron a
oponérsele y traicionarlo en prisión, e incluso mandó personas para bloquear la
estación de mensajería, asesinó a dieciocho personas que estaban en su camino
para reportar sus delitos a la corte imperial, disfrazando esto como si fuera obra de
vagabundos y bandidos, cuya codicia se inflaba al ver dinero. El corazón y los
pulmones de Fang Qin temblaron enormemente mientras escuchaba. Ahora, había
llegado a enterarse de demasiadas cosas.

Lu Chang chilló: –Ministro Fang, la razón por la que este oficial no lo reportó, no
fue por la familia, sino por nuestro gran plan. Usted ve, el Emperador se apresuró
por una cura, incluso algo que humilló a los ancestros como los billetes Feng Huo ha
sido aprobado. Si se entera de que Jiangbei ha llegado a esto, aunado con el Gran
Consejo derramando aceite en el medio, ¡él realmente será conducido por las
intenciones de esos vulgares hombres de negocios, dejándolos construir sus
fábricas!

Fang Qin miró a la nariz mocosa y las lágrimas de Lu, sintiendo que este hombre
en verdad era despreciable, pensó para sí mismo: “¡Estupideces!”

En la superficie, suspiró con preocupación, –¿Está confundido? Ah, Yan Nian,


¿recuerda cuando Zhang Feng Han del Instituto Ling Shu se volvió loco y le pidió al
Emperador levantar la prohibición de ziliujin para las personas y tuvo sus
documentos devueltos por Yan Wang? A pesar de que él siempre se mezcla con
esos confucianos, ¿ha olvidado su apellido? Su apellido es Li. ¿Cómo puede la
familia Li permitir a un grupo de comerciantes privados vender ziliujin? Yan Wang
no pretendía usar a esos hombres de negocios para hacer nada. Claramente sabía
lo que su cuñado había hecho. Tomó esto como una guía para verterlo todo sobre
nosotros.

Lu Chang se quedó sin palabras y solo podía llorar. No tenía un buen aspecto en
primer lugar, justo ahora lucía mucho más desagradable. A pesar de la obstrucción
de Fang Qin, se arrodilló de nuevo, inclinó su cabeza una y otra vez, y dijo, –
Maestro, por favor, sálveme.

Fang Qin no quería salvar su vida, solo quería que él muriera más rápido,
entonces lo evadió: –El Marqués Gu está al lado de Yan Wang. Una palabra del
Marqués del Orden puede transferir la totalidad de las guarniciones del General
Zhong en Jiangbei, ¿no pueden ellos eliminar a unos cuantos oficiales de gobierno?
¡Yan Nian, no es que yo ignore a quienes está en apuros, pero no hay nada que
pueda hacer!

Después de eso, como si le doliera, se cubrió el rostro con su manga,


sollozando: –Todavía recuerdo que el Maestro Yang y yo éramos de la misma
escuela, compartiendo el vínculo de ser compañeros de clase, viajando al lago con
alegría. Ahora ambos somos oficiales en lugares diferentes, él sufrió, ¿cómo no
podría querer salvarlo?

Lu Chang: –…

Él vino aquí buscando ayuda, pero terminó haciendo llorar al otro, era bastante
asombroso. Fang Qin en verdad vivía para hacerle honor a su nombre, siendo un
maestro manipulador detrás de escenas.

Lu Chang apretó sus dientes en su interior, pero hablaba con una cara abatida:
–Señor Fang, una vez que este asunto se extienda más, será un gran crimen que se
castiga con la ejecución de nueve generaciones. Nuestras familias tienes conexiones
profundas, un hueso roto aun involucra a los tendones, no puede ignorar esto.

El rostro de Fang Qin se contrajo violentamente, la declaración de Lu Chang lo


había tocado en su punto débil.

Fang Qin tenía una media hermana del mismo padre, nacida por “cámara
conectada[2]” y no recibió mucho amor. Incluso en su adolescencia, ella no hablaba
mucho con sus hermanos mayores, pero esta señorita Fang había cometido una vez
un delito grave cuando aún era joven: ella intentó huir de casa con otro hombre,
pero falló.

De hecho, después de apertura de las rutas marítimas, la era de la etiqueta y la


música había colapsado durante muchos años. Si esto hubiera ocurrido en la costa
este donde el pueblo era de mente abierta, no sería mucho. A lo más, solo habría
unas cuantas declaraciones de un montón de holgazanes, quizás incluso alguien la
elogiaría por tener valor a temprana edad: había muchas mujeres extranjeras
mostrando sus espaldas en las calles y nadie tendría ninguna opinión.

Pero esto había pasado en la familia Fang.

Desde la Dinastía de Yuan He y después, una clase de costumbre se formó poco


a poco en la corte. Entre más abiertas fueran las personas, más conservadoras se
volverían las familias nobles. Parecía que si no lo hacían no serían capaces de
reflejar su noble y digna línea de sangre. Este asunto le causó una vez una gran
humillación a la familia Fang, ellos intentaron encerrarla y luego mandarla
directamente a un templo para que se convirtiera en una monja en unos años.
Inesperadamente, en ese momento la familia Lu estaba queriendo usar la conexión
para subir de rango. Llenos de alegría debido esta oportunidad, cargaron
apresuradamente como moscas encontrándose con heces. Al final, un primo de Lu
Chang quien usó dinero para comprar su posición, se casó con la señorita Fang.

En la capital, solo había un puñado de familias poderosas. Casándose de aquí


para allá, de alguna manera todos tenían una conexión unos con otros. Podía
decirse que, ya fuera bendiciones o desastres, deberían soportarlos juntos.

Las palabras de Lu Chang eran un recordatorio, pero también una amenaza.

Fang Qin dejó de llorar y se enderezó lentamente. Miró a Lu Chang por un


momento y pensó para sí mismo, “Un pequeño oficial en un distrito se atreverá a
amenazarme. Este hombre no puede quedarse.”
–Maestro Lu, por favor póngase de pie. –Fang Qin meditó por un momento y
dijo lentamente, –Aun mantendré mi palabra, esto es un asunto inútil sin importar a
quién le pida ayuda. Si quiere darle la vuelta, debería comenzar con Su Alteza Yan
Wang.

Lu Chang vio que habían regresado al punto de partida de nuevo. Su rostro se


transformó en una calabaza amarga: –Pero eso…

Fang Qin levantó una mano para interrumpir sus palabras, vertió un poco de
agua de la jarra de té sobre la pequeña mesa y bajó su voz –¿Qué clase de persona
es Yan Wang? Todo el tesoro nacional pasa a través de sus manos, ¿les dará
importancia a tus míseros regalos? Además, algunos hombres son de carácter noble
y prefieren la limpieza. No quieren que esas personas misceláneas estén cerca de
ellos. No es poco común que ellos no favorezcan la belleza. Lo que es más, esas
mujeres vulgares que has reunido tampoco son hermosas. Incluso yo siento que
ofenden la vista, ni que decir de Yan Wang.

Lu Chang: –Entonces…

Mojándose con el té, Fang Qin escribió lentamente las cuatro palabras “ponerse
la túnica imperial[3]” sobre la mesa, brindándole a Lu Chang, quien aún estaba
aturdido, una mirada significativa, después estiró su mano para borrar la escritura
sobre la mesa.

Lu Chang estaba contemplándolo con los ojos muy abiertos y su lengua se


quedó atada en un nudo por un largo tiempo. Cayó sobre el asiento enseguida de
él, sus labios temblaron un par de veces. –Maestro Fang, hacer esto, esto es…

Fang Qin se burló y dijo, –¿Qué? ¿Entonces qué pretende hacer? ¿Mater a Yan
Wang en su camino, así como mataron a esas personas que no tenían el poder ni
siquiera para atar gallinas? ¿Realmente cree que el Marqués del Orden, quien
permaneció en silencio a un lado en la corte durante todo el día, es solo un florero
decorativo? ¿O realmente piensa que su cuñado puede cubrir el cielo con una mano
y dejar que los oficiales imperiales regresen con las manos vacías? Si ese es el
caso, ¿cómo es que la carta del monje perverso subió todo el camino hasta el Gran
Consejo? El Emperador actual no puede tener ni siquiera una pequeña mota de
polvo en sus ojos. Recuerde tiempo atrás, cuando ellos se volvieron uno contra
otro, incluso el Marqués del Orden fue arrestado. ¿Cree que será indulgente con la
familia Lu… con los nuestros?

Después del tiempo de un incienso, Lu Chang, quien parecía haber perdido su


alma caminó fuera del carruaje de Fang Qin y deambuló dentro de la mansión Lu
como un fantasma.

Fang Qin le dijo al cochero, –Regresa a nuestra casa.

Él encendió indiferentemente un incienso en el carruaje, como si quisiera


dispersar el aroma de Lu Chang de todo su alrededor: para dejar a algunas
personas saber que, en este mundo, incluso si había un interés común, uno
tampoco podía manipular arbitrariamente a los demás.

El humo estaba desbordándose en el carruaje. Fang Qin se sentó con sus ojos
cerrados y pensó: si ellos podían arrastrar a Yan Wang dentro del agua, sería matar
dos pájaros con una piedra.

Incluso si Yang Wang realmente era desinteresado, sin intenciones maliciosas en


su corazón, ni siquiera poniendo el sello de jade en sus ojos, entonces, esta vez, si
ellos no podían derrocarlo, él todavía tenía otro movimiento asesino en sus manos.

Las tácticas de Yan Wang eran insensibles, tenaces y testarudas, ocultando sus
talentos y su ingenio frente a los demás, solo aparentando ser un oficial leal. Sin
embargo, en retrospectiva, cada paso que tomó para que la Gran Ling llegara a este
escenario, su sombra permaneció detrás de cada uno de ellos.

Si tal persona no podía estar lado a lado con ellos, se volvería un fuerte
enemigo. Incluso si era un príncipe, solo había una opción…
85. La Gran Águila

La crueldad podía ser un consuelo, pero el sentimiento de amor podía ser un vil
obstáculo.

Después de decirle a Jiang Chong y a los demás que atendieran sus variados
asuntos durante su viaje hacia el sur, Chang Geng finalmente regresó a la mansión
antes de la puesta del sol. Gu Yun estaba comenzando a ordenarle al sirviente que
empacara su equipaje, mientras que él mismo estaba sentado sin hacer nada sobre
la barandilla del patio trasero, jugando con la flauta de jade que Chang Geng le dio,
llevándola ocasionalmente a sus labios para tocar una melodía tortuosa.

… si Chang Geng tuviera algún arrepentimiento en este momento, lamentaría


haberle dado a Gu Yun una flauta con agujeros. Si él hubiera sabido esto antes,
habría hecho un bastón sólido para que él lo sostuviera como diversión.

Viendo a Chang Geng viniendo desde la distancia, Gu Yun agitó su mano hacia él
y dijo, –Chang Geng, ven aquí. Te tocaré una pieza.

Chang Geng, temiendo que él realmente fuera a hacerlo, caminó hacia adelante,
sujetó a Gu Yun que estaba sobre la barandilla y tiró de él hacia abajo. Le dijo al
oído, –Guarda tu boca para hacer otra cosa.

Gu Yun: –…

Él descubrió que “el que con lobos anda, a aullar se enseña”: Chang Geng se
estaba volviendo más y más como él.

Ellos caminaron juntos hacia el patio interior, Chang Geng preguntó, –¿Por qué
de pronto dijiste que querías viajar a la línea del frente en Jiangbei hoy en la corte?
Me asustaste.

Gu Yun colocó su mano detrás de su espalda, acariciando la flauta de jade de


arriba abajo con la punta de sus dedos. Dijo con una pequeña sonrisa en sus labios:
–No he querido permanecer en la capital por mucho tiempo. Remojándome cada día
en este miasma, la primera línea es mucho mejor.

Chang Geng rio y dijo, –¿Vas para entretenerte?

–Mn, para entretenerme, –dijo Gu Yun. –pero también porque estoy preocupado
por ti.

Chang Geng estaba anonadado, la sonrisa en sus labios desapareció


gradualmente. Por un momento, supo que las palabras casuales de Gu Yun
“preocupado por ti” significaban que a él le preocupaba el tener a un grupo de
académicos al interior de una zona llena con refugiados cerca de la línea del frente,
pero, aun así, una extraña idea surgió incontrolablemente desde el fondo de su
corazón.

Una voz en el corazón de Chang Geng dijo, “¿Por qué está preocupado por mí?
¿Tiene miedo de que vaya a hacer algo? ¿O teme que una esfuerzos con la
guarnición del Viejo Zhong en Jiangbei para obligar al Emperador a abdicar?”

Gu Yun vio que sus pasos de detuvieron súbitamente, miró hacia atrás, en
dirección a él, confundido, –¿Qué pasa?

Cuando Chang Geng se encontró con sus ojos tranquilos, inhaló profundamente,
estiró su mano y se frotó las cejas, pensando para sí mismo: “¿A dónde están
corriendo tus pensamientos? ¿Estás loco?”

Gu Yun solía ser su consuelo… Pensándolo ahora, este consuelo se detuvo en el


momento sus sentimientos se desbordaron. Desde el momento en el que Gu Yun
volvió su mirada hacia él, ya no era más el caso.

La crueldad podía ser un consuelo, pero el sentimiento de amor podía ser un vil
obstáculo.

Habría amor, deseo, fragancia y sabor, codicia día tras día, habría celos y
sufrimiento, habría miedo de perder…

Siete emociones y el espíritu se volvería loco, seis sentidos enterrados en el


mundo mortal[1].

Chang Geng lo siguió por detrás con una sensación de pánico y sujetó la mano
de Gu Yun, como si solo con sostenerla pudiera su corazón estar en calma. Gu Yun
levantó sus largas cejas, pero no le prestó mucha atención. Abrió su palma para
que Chang Geng colocara su mano en su interior.

En el ardiente verano, las manos del General no estaban ni cerca de ser cálidas.
Solo un poco de calor en su palma, todo entregado a Chang Geng.

Justo entonces, el Tío Wang se aproximaba rápidamente y vio a los dos hombres
en el patio empujando y tirando. De inmediato inclinó su cabeza con una expresión
extraña y reportó, –Marqués, señor, Su Alteza el Príncipe Heredero ha arribado.

–¿Ah? –Gu Yun estaba sorprendido. –Por favor invítenlo a entrar.

Chang Geng soltó a Gu Yun y frunció el ceño en secreto.

Un momento después, el príncipe de ocho años de edad pedaleó un par de


piernas cortas y corrió hacia Gu Yun. La mansión era muy grande, pero Su pequeña
Alteza se rehusó a ser sostenido por los demás con el fin de mantener su dignidad.
Cuando llegó frente a Gu Yun, la punta de su nariz ya tenía una capa de sudor.

Tan pronto como entró en el patio trasero, dio un vistazo a Chang Geng. Dejó de
trotar de inmediato y caminó con pasos casuales. Al inicio, pretendía abrir su boca y
llamarlo “tío abuelo”, pero recordó que parecía que a Gu Yun no lo gustaba
escuchar este título, entonces juntó sus manos y lo saludó como un adulto: –
Mariscal Gu, Cuarto Tío.

Gu Yun se puso en cuclillas y le dijo, –¿Por qué salió Su Alteza del palacio tan
tarde?

–Escuché por parte de mi padre que el Mariscal Gu seguiría a mi Cuarto Tío al


sur, vine especialmente para despedirlo a él y al Mariscal Gu. –el pequeño príncipe
habló con propiedad, pero olvidó sus palabras a medio camino. Después de meditar
por un rato, sus orejas se ruborizaron, pero su rostro asumió una apariencia calma
y segura de sí, entonces él continuó, –¡Les deseo un viaje seguro hasta Jiangbei y
un rápido retorno!

Gu Yun rio mientras lo escuchaba. El pequeño príncipe le dirigió una mirada. No


estaba para nada molesto de que se riera de él, sacando torpemente dos amuletos
de protección, dándole uno a cada uno, a Gu Yun y Chang Geng.

Gu Yun bromeó con él, –¿Qué más desea instruir Su Alteza después de
despedirnos?

Al inicio, el pequeño príncipe estaba demasiado avergonzado para mencionarlo,


pero después de un momento de ser incapaz de controlarse, tiró cuidadosamente de
la ropa de Gu Yun, –Yo también quisiera pedirle una caligrafía al Mariscal Gu. Mi
Padre Real dijo que antes, él también tenía notas del tío abu… Mariscal Gu para
practicar.

Gu Yun vio que el chico era increíblemente adorable. Sin decir nada más, se
inclinó para cargar al pequeño príncipe, escribiéndole una nota directamente en su
estudio. El pequeño príncipe hizo que los sirvientes la almacenaran cuidadosamente
en una caja y corrió de vuelta al palacio con entusiasmo.

Después de que el príncipe fuera despedido con la adecuada cortesía, Chang


Geng dijo entonces. –Ese año, el anterior Emperador me usó como una pieza de
ajedrez para atarte, ¿está empleando Li Feng la misma técnica para restaurar su
relación contigo utilizando al príncipe?

Gu Yun rio y dijo, –¿Qué estás diciendo? ¿Incluso estás celoso de los niños?

Chang Geng lo miró con una sonrisa, y dijo repentinamente, –Mi yifu es injusto.
Él nunca sostuvo mi mano para enseñarme cómo escribir cada trazo.

Gu Yun: –…
¿Quién era el que imitó su caligrafía tan perfectamente que incluso He Rong Hui,
del Campamento del Hierro Negro, fue completamente engañado?

Gu Yun: –¿Tú también tienes ochos años?

Chang Geng lo apuñaló en el corazón tranquilamente con sus palabras: –Cuando


yo tenía ocho años de edad, nadie estaba ahí para enseñarme. Hu Ge Er solo
tomaría el tizón que acababa de sacar de la estufa…

–Muy bien, muy bien. –dijo Gu Yun apresuradamente. –Lo compensaría para ti
ahora, ¿de acuerdo?

Mientras Gu Yun hablaba, le dio el pincel que acaba de usar a Chang Geng,
sosteniendo su mano por detrás, colocando su otra mano sobre la mesa y bajando
sus ojos ligeramente. Después de pensarlo, sostuvo la mano de Chang Geng para
escribir el carácter “Min”[2] en el estilo Kai sobre el papel.

Chang Geng estaba cubierto por la ligera fragancia de las medicinas del cuerpo
de Gu Yun. Tomó aliento profundamente en silencio: –Escribir una palabra no es
suficiente, solía copiar sutras cuando estaba en el Templo Hu Guo.

–… –Gu Yun sacudió su mano. –Olvídalo, ¿estás intentando agotarme a muerte?

Sin decir una palabra, Chang Geng solo lo observó inmóvil. Después de un
momento, Gu Yun en verdad admitió su derrota y colocó su mentón sobre el
hombro de Chang Geng, envolvió su brazo izquierdo alrededor de su cintura y se
medio apoyó sobre él, trazo a trazo, copiando ese sutra condenadamente largo.
Sintió que este hombre se había vuelto más y más consentido en los últimos días y
difícilmente podría manejarse más.

Tres días después, bajo la escolta de Gu Yun y veinte guardias, Yan Wang, el
inspector en jefe, y Xu Ling, el inspector adjunto, dejaron la capital con Ge Chen del
Instituto Ling Shu.

Xu Ling era un Tan Hua[3] designado por Li Feng en el primer año de Long An.
Su apariencia era tan buena como su nombre, con hermosos rasgos faciales, su
rostro luciendo como si estuviera cubierto de polvo. Si no fuera por los sanguinarios
guardias del Marqués del Orden que destruían la atmósfera, el inspector adjunto y
Yan Wang permaneciendo juntos de pie parecían dos jóvenes maestros hermanos
viajando uno con otro.

Después de dejar las Nueve Puertas, Gu Yun llevó al grupo de personas


directamente al Campamento del Norte. Xu Ling solo era un académico, pero él no
estaba asustado al permanecer frente a la legendaria arma de hierro negro, Gu Yun.
Preguntó francamente, –Marqués, señor, ¿para qué estamos yendo al Campamento
del Norte?
Gu Yun rio y dijo, –Para cambiar de caballos.

La travesía tenía muchos peligros por delante. El Inspector Xu ya se había


preparado para ser testigo de la devastación de los territorios y enfrentar a los
corruptos oficiales locales. Incluso si estaba acompañado por el Marqués del Orden,
eso no incrementaba su sensación de seguridad. Especialmente cuando descubrió
que el Marqués estaba de un humor muy alegre, como si no se estuviera dirigiendo
al interior de la guarida del tigre, sino yendo de excursión.

Mientras Xu Ling todavía estaba confundido, Ge Chen ya había entrado al


Campamento del Norte con familiaridad. Después de Ge Chen fuera aceptado como
un discípulo del Maestro Feng Han, gradualmente se hizo cargo de la preparación
del equipamiento militar de sus manos. A menudo iba al Campamento del Norte a
hacer recados y paulatinamente se convirtió en una cara familiar.

Ge Chen guio al grupo hacia el almacén de armaduras y máquinas en el


campamento con facilidad: –Su Alteza, Maestro Xu, por aquí por favor.

Justo entonces, Xu Ling quedó estupefacto.

Solo había un Cometa sobre el suelo plano, alrededor del mismo tamaño que el
Cometa Rojo de esa vez, pero su piel era mucho más simple que la del Cometa
Rojo. No había columnas ni barandillas esculpidas con tal complejidad como si fuera
un bote de flores, solo había un cascarón de acero gris oscuro.

El Cometa descansaba silenciosamente en su lugar original, uno no podía


encontrar un ala llameante en ningún lado. En su lugar, las cuatro bases estaban
equipadas con hileras de huecos de ventilación, que eran tan gruesos como la boca
de un cañón de hierro. Las líneas eran suaves, casi elegantes, luciendo como una
Armadura Águila agrandada innumerables veces.

Xu Ling, no podía usar ninguna palabra para describirlo además de “perfección”,


él dijo con asombro; –¿Qué es esto?

Ge Chen lo presentó orgullosamente; –Aún no ha sido nombrado, solo existe


éste en la totalidad de la Gran Liang, intentamos equipar el mecanismo de poder de
la Armadura Águila en el Cometa, fallando muchas veces antes de tener éxito. Esta
cosa puede transportar personas, pero también se mueve más rápido que el
Cometa Gigante, el cual solo avanza paso a paso.

“–Pero todavía no está perfeccionado. Toda la corte solo tiene a este. Consume
un montón de combustible y no puede soportar muchas cosas. Esta es la primera
vez que lo estamos usando en el exterior para probar vuelos. Cuando podamos
resolver el problema del consumo de combustible, este vehículo de combate aéreo
será capaz de bombardear a esos extranjeros de regreso a casa en un momento. Mi
profesor dijo que, si pudiera ser implementado en el ejército, bien podría llamarlo
un “Gran Águila”.
Xu Ling le dirigió una mirada incrédula a Chang Geng, quien no estaba para
nada sorprendido. ¿Su Alteza Real Yan Wang pronto había planeado limpiar los
gusanos en Jiangbei? ¡Incluso algo usado en lugar de viajar a pie que podía viajar
más de mil de kilómetros en un día estaba listo!

–Iremos directo al frente de batalla de Jiangbei, –dijo Chang Geng. –el Marqués
ya ha informado al Viejo Zhong, dejaremos esta cosa en la guarnición de la primera
línea, luego intentaremos disfrazarnos para ir de sur a norte. Las estaciones de sur
a norte deben haber estado esperándonos, ¿por qué debemos caminar directo hacia
ellos? ¿Qué le parece? ¿Se atreverá el Maestro Xu a viajar en este vehículo aéreo de
combate que nadie ha tocado antes?

La familia de Xu Ling era pobre y él despreciaba el arrodillarse y reverenciar a


los nobles, tampoco se asoció con los comerciantes. A pesar de que era un niño
prodigio con un talento sobresaliente, ¿cuántas veces tuvo que ceder el paso para
aquellos que intercambiaban dinero por poder? El gran talento de ese año ahora
había pasado años desperdiciado en la corte: ¿cómo podía él no albergar desdén?

Anteriormente, hubo rumores en la corte de que la última vez que Yan Wang
ajustó la costa del canal, pareció ser duro, pero en realidad, solo les dio a las
grandes familias una oportunidad para poner a sus propias personas dentro. Esta
vez que Xu Ling vino junto con Yan Wang, él sabía que lo oficiales locales en
Jiangbei tenían unos cimientos profundos y que sus fuerzas estaban entrelazadas.
No es que no se sintiera ansioso, pero temía que, si lo investigaba hasta el final, no
sabría para quién estaba haciendo una túnica de boda[4].

Solo ahora pudo sentir que, de alguna forma, Yan Wang en verdad quería actuar
contra ellos. Con su corazón hinchiéndose, respondió con una fuerte voz: –
Comiendo del salario real, ¿cómo podría atreverme a retroceder de cara al peligro?
¡Su Alteza, por favor!

Ese año, cuando Gu Yun voló desde el noroeste de Jiangnan con una Armadura
Águila, solo le tomó cerca de dos o tres días. Este vehículo de combate aéreo era
más grande, todavía sería más lento que un Águila Negra. Sin embargo, tampoco
era mucho más lento. Tomó dos días y medio desde la capital hasta la línea del
frente de Jiangbei. Para ese momento, las noticias de la partida de Yan Wang ni
siquiera habían alcanzado a aquellos con malas intenciones.

Justo después de que se fueron, algunas personas en la capital también


comenzaron a hacer su movimiento.

El Emperador Long An favorecía el trabajo duro y la frugalidad. Puesto que la


guerra llegó a un estado crítico, el aire de toda la capital estaba muy tenso. A
comparación de un funeral nacional, estaba incluso más silencioso. Todo
entretenimiento de canto y música fue detenido. Nadie quería tocar los moldes del
Emperador Long An en esta ocasión. Más de una docena de pabellones
públicos}[5] fueron cerrados, incluso un lugar para perder el tiempo era difícil de
encontrar.

Con Gu Yun ausente, Shen Yi tenía un lugar menos para beber y conversar
todos los días, sin tener a donde ir, deseando tan solo poder quedarse por más
tiempo en las barracas.

Al inicio, en verdad era pacífico. Quién iba a saber que, después de dos días de
ocultarse, la familia Shen finalmente mandó personas para traerlo de vuelta.

Shen Yi no tuvo más opción que ir con los sirvientes y regresar a casa como si
estuviera yendo a un campo de ejecución. Antes de que pudiera entrar, el loro que
el Viejo Shen colgó junto a la puerta, abrió su pico y le dijo, –¡El animal de dos
patas está de vuelta, el animal de dos patas está de vuelta!

Shen Yi tomó una cáscara de cereal y la hizo rebotar contra la cabeza del ave, –
¡Cállate, animal emplumado de pico plano!

El pájaro estaba muy molesto por ser golpeado, gritó y lo regañó: –¡Pequeño
animal sin pelo! ¡Tú eres el animalito sin pelo de la estrella Sang Men[6]!

Shen Yi estaba anonadado, tendiéndole las riendas a uno de los sirvientes de la


familia. No había escuchado las palabras “estrella Sang Men” durante mucho
tiempo. No pudo evitar girar su cabeza y preguntó, –¿Quién está visitando a
nuestra familia?

El sirviente respondió, –General, la Tercera Señora vino con el joven maestro


Hui, ellos estaban hablando adentro con el Viejo Maestro.

El corazón de Shen Yi de pronto tuvo un presentimiento ominoso. La Tercera


Señora era la esposa de su Tercer Tío. Por su culpa, su tío había muerto joven,
dejando solo a un niño huérfano y a una madre viuda en casa. Su primo, Shen Hui,
creció débil y enfermo, junto con su relajado estilo de vida como adulto, sin hacer
nada desde el amanecer hasta la noche, siempre mezclándose con mujeres. Su cara
tenía la apariencia de una deficiencia renal por excesiva indulgencia.

A pesar de que el Maestro Shen siempre se había sentido avergonzado para con
su cuñada, su tía ha colocado la temprana muerte de su Tercer Tío en la cabeza de
Shen Yi. Las dos familias no habían interactuado por un largo tiempo. Shen Yi
todavía recordaba a la mujer en su atuendo luctuoso señalándolo y reprendiéndolo,
diciéndole que él era la “estrella Sang Men”. Él preguntó con curiosidad: –¿Por qué
ha venido mi tía?

Sirviente: –Esto… este sirviente tampoco lo sabe, pero vi que la Tercera Señora
trajo un montón de regalos, incluso actuó con mucha cortesía después de cruzar las
puertas. Quizás ella solo quiere visitar parientes, no hay nada malo.
Shen Yi respondió con un “Ah” y entró con el corazón oprimido, pudo ver que su
Tercera Tía y su primo estaban ahí. La hermosa viuda de ese año había envejecido.
La Tercera Señora tenía los huesos de los pómulos prominentes y la mandíbula
afilada como un cuchillo. Shen Hui estaba en peor condición, con círculos negros y
bolsas en los ojos que podían caer hasta sus pies. Todo su cuerpo era un cascarón
vacío de boca puntiaguda y mejillas de mono. Él le brindó una sonrisa halagadora
tan pronto como vio a Shen Yi, haciéndolo sentir incómodo.

Antes de que Shen Yi pudiera terminar de saludar, la Tercera Señora ya se había


incorporado, el pañuelo en sus manos enrollado en una pelota. Ella rio y dijo, –No
he visto a Ji Ping durante muchos años, ha tenido un gran éxito. El Gobernador del
Suroeste, un gran oficial en la frontera, su futuro y su carrera seguramente serán
ilimitados.

“–Siendo yo misma una madre, no soy tan insensible como su padre. Si lo


hubiera sabido mejor, hubiera echado a este hermano suyo bueno para nada de la
casa y lo hubiera dejado vagar por donde sea, no habría llegado a esto.

Shen Yi no sabía a qué se refería, permaneció educadamente en silencio.

La Tercera Tía parecía tenerle miedo. Después de saludarlo reluctantemente con


entusiasmo, solo se sentó a un lado y no se atrevió a mirarlo. En unas pocas
palabras, Shen Yi entendió lo que la Tercera Tía quería decir.

Resultaba que su primo Shen Hui había causado problemas. Shen Hui era
incompetente tanto en artes marciales como literarias, incluso después de
comprarse para sí mismo una miserable posición como oficial, aun así, terminó
saltándose el trabajo. Más tarde, el Emperador Long An prohibió explícitamente a
los oficiales entrar y salir de lugares para “entretenimiento”, pero había aquellos
que no se lo habían tomado en serio. Sin atreverse a entrar a un burdel público,
reunió a sus amigos para buscar prostitutas.

No habría sido mucho si él solo estuviera comiendo carne, pero después de unos
cuantos cuencos de vino, terminó en una pelea con alguien por celos, causando un
escándalo lo suficientemente grande para que incluso el magistrado en jefe de la
capital escuchara las noticias.

Todo el país se encontraba bajo una nube sombría, pero esas personas todavía
estaban de humor para cometer tales cosas. El magistrado en jefe lanzó a todos los
sinvergüenzas quienes arruinaron a sus familias participando en la pelea a la cárcel.
Ellos eran hijos de familias poderosas; son tan solo un poco de sobornos y
conexiones, consiguieron salir sin problemas. Quién habría esperado que ellos
estuvieran justo a tiempo, con el Emperador Long An actualmente rectificando a la
sociedad, era lo mismo que colocar sus cabezas dentro de la boca de un cañón.

Después de escuchar, Shen Yi dibujó sus labios en una línea recta y pensó para
sí mismo: “Si Shen Hui fuera mi hijo, lo habría golpeado a muerte hace mucho
tiempo, ¿permitiría yo que él corriera afuera y humillara a la familia de esta forma?”

La Tercera Señora se limpió las lágrimas y dijo, –Por el bien de este animal, he
rogado y suplicado a todo el mundo, buscando ayuda de todas las relaciones que
tengo. Más tarde, una mejor amiga mía, quien se casó con Lord Lu del Ministerio de
Justicia Criminal, a quien conocí en mi juventud, tuvo que salir a decir unas cuantas
buenas palabras por este animal, es así como fui capaz de salvarlo.

Shen Hui estaba sentado a un lado, comiendo semillas de melón con


indiferencia, como si no hubiera sido él que provocó este desastre.

Shen Yi no habló por un rato. A pesar de que él era originario de una familia
noble, rara vez interactuaba con esas personas. Por un momento, no fue capaz de
recordar quién era la esposa de quién; y quién era familia política de quién.

El Maestro Shen continuó sus palabras por él, –Si ese es el caso, deberíamos ir a
su puerta y expresar nuestra gratitud adecuadamente.

–Así es. –dijo la Tercera Señora de buen ánimo. –Al día siguiente, preparé
personalmente un generoso regalo para agradecer al Maestro Lu, quién iba a saber
que su familia no solo rechazó el regalo, sino que también dijo cortésmente que era
un asunto trivial, pensando en ello como si creara una buena afinidad para con
nuestra familia Shen, nosotros incluso podríamos volvernos parientes: solo
entonces me di cuenta de si fui capaz de recibir tan alta consideración, fue solo
gracias a la gloria de nuestro General.

Shen Yi le dio un vistazo a ella y otro a su anciano padre, de alguna forma, él


era incapaz de sonreír, su voz tensa, –¿Por qué está diciendo esto mi tía?

Shen Yi se aventuró en los campos de batalla, incluso si su aura académica era


pesada, no pudo evitar ser manchado con un aire destructivo. Mientras levantaba
su frío rostro, la Tercera Señora no pudo evitar ponerse nerviosa, luchando por
evadir su mirada como si no pudiera mirarlo directamente, ella se anduvo por las
ramas:

–¿No dijo mi segundo hermano que estaba arreglando un matrimonio para el


General recientemente? El General no lo sabe, la hermana menor de mi mejor
amiga era la concubina de Lord Lu del Ministerio de Hacienda.

–La hija de Lord Lu es una joven educada, con ambos, belleza y talentos, ella
pronto se ha ganado una buena reputación en la capital. Cuando nuestro General
liberó el asedio de la capital, esa joven se había enamorado del General: ¿quién no
ama a un gran héroe? Es solo que nuestro General tiene incontables cosas que
atender y tiene poco contacto con los oficiales civiles. La joven también es de “piel
delgada” y no se atrevió a inquirir sobre ello, por lo que me han pedido ponerlo en
palabras.
86. Deshabitado

La capital estaba repleta de personas inquietas.

Media hora después, Shen Yi usó de excusa que tenía algo que hacer en la
noche en el Campamento del Norte y no comería en casa, dejando solo al Viejo
Maestro Shen en la residencia. Durante todo el día, además de cantar sutras y dar
paseos con su ave, él no sabía nada respecto a la corte o el palacio interior, no le
era conveniente mantener a la viuda de su hermano ahí para cenar, por lo que el
par de madre e hijo se despidieron y se fueron.

Tan pronto como los dos llegaron a la puerta, escucharon al guardián de la


mansión Shen hablar de nuevo. El gran dios emplumado miró al pequeño carruaje
de la Tercera Señora y agitó sus alas, –¡La prostituta paseando al perro cojo,
sinvergüenzas!

El rostro de Shen Hui se tornó negro en el acto, y Shen Yi, quien estaba
soportando el despedir a los huéspedes, se frotó la nariz y ocultó una pequeña
sonrisa en la esquina de su boca.

Siempre pensó que el pico del ave era sucio y molesto. Algún día, debería haber
tirado de él hacia abajo, arrancado sus plumas y hacerlo estofado.
Inesperadamente, quién habría pensado que podía ser tan valiente en frente de
enemigos extranjeros. Él estaba tan reconfortado que decidió que le prepararía algo
de arroz y vino otro día.

Pero en la superficie, Shen Yi tuvo que explicar, –Este animal se cuelga de la


puerta durante todo el día, molesta a cualquiera que pase. Incluso aprende
groserías de las calles, primo, no te tomes en serio a este animal.

Shen Hui, una oveja negra de la familia, quien fue vaciado por el vino y la
indulgencia, no se atrevió a enojarse con el Gobernador del Suroeste. Rio
secamente como si estuviera adolorido y huyó.

Shen Yi observó a madre e hijo alejarse, entonces su rostro se hundió.


Permaneció en la puerta por un momento y extendió su brazo para tocar la cola del
loro. Murmuró, –He escuchado de personas pobres que no pueden darse el lujo de
comer, vendiendo a sus hijos por comida, pero, ¿has visto alguna vez a alguien
corriendo a la mansión de un General para comprar al General?

El loro no distinguía entre aliados y enemigos, volvió su cabeza y le dio una


bocanada, –¡Bah, animal estúpido! ¡Ni siquiera puedes remendar tus propios
pantalones!
Shen Yi: –…

“¡Hagámoslo estofado!”

Se rio de sí mismo y se volvió de vuelta al interior. El Maestro Shen agitó su


bastón hacia él desde lejos. –Ji Ping, ven aquí. Tengo unas cuantas palabras que
decirte.

Debido a que tenían visitas, Shen Yi no fue capaz de enojarse. En este


momento, se acercó con sus facciones contorsionadas, diciéndole al Maestro Shen,
–La familia Lu son aquellos que dieron a luz a la Consorte Real, no puedo
permitirme el casarme con uno de ellos. Puede ir a casarse con ellos por sí mismo…
no mencione la amabilidad de mi Tercer Tío ni nada por el estilo, incluso si quiere
devolver el favor, no puede pedirle a alguien usar su propia vida para pagar.

El Maestro Shen permaneció en silencio por un momento y dijo lentamente, –


Has sido despreciado tanto por perros como gatos desde que eras un niño, tu padre
no había esperado que fueras capaz de elevarte a tan alto precio, también podría
sentirme orgulloso.

–… –Shen Yi atragantó por un momento y dijo furiosamente, –Usted no sabe


nada. ¡Solo pasee tranquilamente con su ave y deje de interferir en mis asuntos!

–A pesar de que ya me estoy haciendo viejo, todavía sé un poco sobre el mundo


exterior. –dijo el Maestro Shen suavemente. –Comenzando con la dinastía del
Emperador Wu, él había estado especialmente temeroso de que los oficiales civiles
y militares se volvieran parientes políticos. Escuché acerca de grandes generales
con tropas en sus manos desposando princesas, pero contrayendo matrimonio con
hijas de familias nobles… eso es raro. Sin mencionarte a ti, pero incluso el Mariscal
Gu, ellos recién se habían comprometido, ¿no murió la prometida antes del
matrimonio?

Su viejo hablaba como si cantara ópera, con un interminable tono prolongado.


Los ojos de Shen Yi se contrajeron. Siempre sintió que su tono contenía una
abundante cantidad de implicaciones.

El Maestro Shen lo ignoró, sacudió su cabeza y suspiró, –Desde el asedio de la


ciudad capital, el Emperador fue obligado a regresar el Emblema del Tigre Negro al
Mariscal Gu. Hoy en día, hay tantas personas en este mundo quienes no sitúan más
en sus ojos al Hijo de los Cielos.

“¿Cómo terminó envuelto en esto Gu Yun?”

Shen Yi lo pensó por un momento, fue capaz de ver algún significado en ello.
Desde que los occidentales asediaron la ciudad, Li Feng fue obligado a regresarle el
poder general a Gu Yun primero, después el ziliujin ocultado por la familia real
durante varias generaciones en el Pabellón Jinghua fue quemado por los
occidentales.

Incluso ahora, los dilemas en todos lados permanecían sin resolver. La


impotencia del Emperador Long An se estaba filtrando poco a poco, el mismo Li
Feng también debería estar consciente de ello. De otra forma, con su maldita
personalidad, ¿cómo podría tomar la iniciativa para reparar la complicada relación
con Gu Yun?

–Ayer, cuando miraba las estrellas, vi la luz de Tan Lang abrumar a Zi Wei[1], el
mar de estrellas estaba tenue, el pánico en los corazones de las personas es como
el pasto silvestre, el venado ha descendido a los Planos Centrales[2]. Me temo que
están por comenzar tiempos caóticos…

Shen Yi: –Padre, ¿no estaba nublado anoche?

–Niño ignorante. –el Maestro Shen no lo miró. –Te pregunto, ¿cuál es el nombre
del actual comandante de la Guardia Imperial?

Shen Yi se quedó perplejo por un momento: el ejército imperial estaba repleto


de jóvenes maestros, pero, de acuerdo con la práctica habitual, a pesar de que ellos
también evaluaban cualificaciones e historia familiar, el comandante de más alto
rango generalmente era alguien con méritos militares transferido desde el
Campamento del Hierro Negro.

Sin embargo, cuando la capital fue asediada, más de la mitad de las élites del
ejército imperial y Han Qi, el anterior comandante, había muerto en la parte
occidental de la capital. La “familia biológica”, el Campamento del Norte, casi fue
destruida, los guardias de la capital estaban gravemente heridos, había escasez de
talentos.

La mayoría de los miembros restantes del ejército imperial eran del tipo “joven
maestro” quienes fueron despreciados por Han Qi ese año, solo permanecieron en la
base de la ciudad imperial para completar el número. Después de esta batalla,
todos esos jóvenes maestros tenían méritos militares, sus posiciones fueron
elevadas con la marea creciente[3]. Por primera vez, existía un comandante con el
más alto rango quien no había sido entrenado por el Campamento del Hierro Negro.
Él era un general subordinado a Han Qi, llamado Liu Chong Shan, y era el hermano
de la primera esposa de Lu Chang.

Shen Yi meditó por un largo tiempo antes de que pudiera hacerse una idea de la
intrincada relación. Su corazón se heló. Dio dos pasos hacia adelante, bajó su voz y
le dijo al Maestro Shen, –Padre, uno en verdad se vuelve más sabio con la edad.
Afortunadamente usted estaba aquí para dar algo de consejo. Justo después de que
el Mariscal Gu y Yang Wang partieron, la familia Lu haría algo como esto, ¿en qué
están pensando?

El Maestro Shen golpeó el suelo con su bastón y canturreó, –Solo sé cómo


pasear a mi pájaro, no entiendo nada. ¿No eres ya un adulto? ¿Para qué necesitas
consejo?

Shen Yi era oprimido por Gu Yun cada día. Ya había desarrollado un


temperamento resiliente. No podía escuchar las frías palabras que se vertían en sus
oídos. Frunció el ceño por un momento y preguntó en voz baja, –Él solo es un
pequeño oficial, ¿cómo podría atreverse…?

–¿Pequeño oficial? –el Maestro Shen lo miró y le dijo con burla, –General, la
familia Fang es el profesor de la mitad de la corte, la familia Lu con su amplias
familias políticas y parientes, es muy fácil para ellos aplastar a un soldado en el
campo de un área remota. ¿Lo crees? ¿Piensas que tu posición de Gobernador del
Suroeste es algo grande?

Shen Yi: –No lo creo, ha había tantos Emperadores A Dou[4] desde los tiempos
antiguos, pero nadie se pasó todo el día intentando rebelarse, yendo contra el
Principio[5] de esta forma…

–Yan Wang ya ha partido hacia el sur, la familia Lu definitivamente hará un


movimiento, ¿se aferrarán al Principio y esperarán a que toda su familia sea
ejecutada? ¿Es el actual Emperador un A Dou? ¿Permitirá que cualquiera lo obligue
a abdicar? –cuando el Maestro Shen dijo esto, golpeó la pierna izquierda de Shen Yi
con su bastón. –¡Ve por aquí, es un camino sin salida!

Shen Yi rehuyó instintivamente hacia el lado derecho, el Maestro Shen levantó


su cayado de nuevo y golpeó con firmeza su pierna derecha por el otro lado: –Ve
por este camino. Mientras tú te atrevas a pensar y te atrevas a hacerlo, después de
haber hecho un camino para la supervivencia, puedes tener inmensa autoridad:
¿cuál paso tomarás?

Shen Yi frunció el ceño: –Ellos quieren hacer uso de Yan Wang…

Este pensamiento era de alguna manera aterrorizante. El ejército imperial


siempre había sido el corazón y el alma del Emperador. Si el alma y el corazón del
Emperador se volvían contra él, si ninguna precaución, sería demasiado tarde para
convocar al Campamento del Norte al rescate.

Y, una vez que Yan Wang se comprometiera, siendo empujado por ellos sobre el
trono, ¿qué haría Gu Yun?

¿Sería clemente con eses traidores que robaron el poder real por sus propios
sentimientos personales? Acorde al entendimiento que Shen Yi tenía de él, Gu Yun
definitivamente no lo haría.

No obstante, los enemigos extranjeros parecían tigres al acecho, la mitad del


país no había sido recuperado. Si Li Feng moría, ¿pelearía Gu Yun contra Yan Wang
para regresarle el poder al príncipe de ocho años de edad?
Shen Yi descubrió que él no se atrevía a garantizar esto.

…pero, sin importar cómo eligiera Gu Yun, de esta forma, sin importar la
amabilidad de padre e hijo, la rectitud de la amistad, o los sentimientos egoístas de
romance que eran difíciles de explicar a los demás; todo eso probablemente llegaría
a un fin.

La mente de Shen Yi estaba girando rápidamente… no, si él pudo pensar en


esto, ¿cómo podría Yan Wang no hacerlo? Mientras él realmente respetara a Gu
Yun, Yan Wang nunca…

El Maestro Shen lo interrumpió y dijo, –¿Qué tal esto? Escribe una carta, piensa
en una excusa razonable, y luego ve personalmente a la familia Lu para retrasar
este matrimonio.

Shen Yi estaba atónito, –Rechazar es una cosa, ¿por qué retrasarlo? Si no es


para rechazarlo, ¿por qué debo ir ahí personalmente?

Él Maestro Shen le dio una larga mirada, tarareó y luego lo ignoró por completo.

Un momento después, la expresión de estupefacción de Shen Yi se desvaneció


ligeramente, y su rostro lucía conmocionado. ¡Lo que su padre pretendía era que él
complaciera a ambos bandos y no ofender a la familia Lu en este momento clave!

Shen Yi no pudo evitar elevar su voz: –Padre, nunca he hecho algo tan doble-
cara a nadie excepto al enemigo en el campo de batalla de la frontera. Si quiero
desposar a alguien, iré a buscar a alguien para que prepara la dote. Si no quiero,
los rechazaré. No puedo montar una falsa actuación así. ¿Qué clase de persona
sería entonces? ¿Realmente crees que un grupo despreciable puede derribar a Yan
Wang?

El Maestro Shen se detuvo y le dio la espalda a Shen Yi: –Desde que Yan Wang
entró al Gran Consejo, primero resolvió el déficit del tesoro nacional, luego escoltó
los suministros militares, empujó al Campamento del Hierro Negro dentro del viejo
nido de la Región Occidental con una mano, estabilizando cuatro lados, él tiene
muchos logros, pero, ¿sabes qué es lo que hay en su mente?

Shen Yi dijo con furia, –Yan Wang nunca ha formado ningún grupo para
conspirar por asuntos privados y albergar ambiciones personales. Él solo quería
regresar la paz al mundo y entonces estar junto a… entonces retirarse de la corte.
Aún está en su juventud, ¿es fácil ser así de dedicado? Pero, detrás de él todavía
existen grupos de presuntos viejos idiotas como usted. Simplemente es…
¡absolutamente irrazonable!

–¿Te pise la cola? –se burló el Maestro Shen, –Con lo que Yan Wang ha
conseguido hasta este día, ¿aún necesita formar algún grupo? ¡Montones de
personas están dispuestas a seguirlo! ¿Sabes a qué se le conoce como “tres
hombres crean un tigre[6]”?

“–El primer tipo es la gente nueva que asumió cargos con ayuda del billete Feng
Huo y la reforma a la administración. Los segundos son los que en verdad quieren
traer paz al país, hacer algo por la gente… y el tercer tipo, el tercer tipo, son
aquellos a los que ha ofendido.

“–Todas esas personas son lo mismo en la raíz de todo. Los primeros dos no
desean nada más que empujarlo al trono, mientras que los últimos desean
empujarlo al fuego, ellos estaban dispuestos a verter aceite en la mezcla, ¡viéndolo
tener su plan descubierto y ser castigado por rebelarse! Usa tu cabeza, a excepción
del crimen de rebelión, ¿quién sería capaz de tocar a un príncipe?

Los labios de Shen Yi se movieron, pero él no pudo hablar.

Maestro Shen: –¿Sabes qué es llamado “un embalse roto por la presión”?
¿Sabes a qué se le dice “si el árbol crece demasiado alto, lo destruirá el viento”? Los
corazones de las personas no son como la tranquila superficie del agua. Tres
hombres crean un tigre. Tú dices “futuro”: ¿le permitirá el Emperador retirarse
exitosamente en el futuro? ¡Quién demonios es el idiota aquí!

Shen Yi lucía como si hubiera caído dentro de hielo y nieve por un momento.
Finalmente se dio la vuelta, su rostro pálido, y se alejó caminando sin decir una
palabra.

–¿Qué es lo que vas a hacer? –gritó el Maestro Shen.

Shen Yi respondió sin volverse: –¡Hacer lo que debe hacerse! ¡Usted puede solo
ir a pasear con su pájaro!

La capital estaba repleta de personas inquietas.

En este momento, Gu Yun y los demás arribaron a la línea del frente de Jiangbei
en secreto, viajando a la velocidad del relámpago, fue muy satisfactorio.
Inesperadamente, acercándose el momento del aterrizaje, llegó un problema: ellos
vinieron justo a tiempo para encontrarse con una tremenda tormenta eléctrica. Este
vehículo de combate aéreo, con el fin de tomar en cuenta la velocidad y el consumo
de combustible, no podía ser muy pesado: en días despejados, podía viajar miles de
kilómetros, pero cuando se encontraba con el viento y la lluvia, estaba acabado. La
Gran Águila entonces se convertiría en una codorniz calva.

La totalidad de la Gran Águila fue arrastrada arriba y abajo por el viento a gran
altura. Los demás podían tolerarlo, pero Ge Chen, un importante miembro del
Instituto Ling Shu, cayó primero. Estaba demasiado mareado como para levantarse,
Yan Wang quería aliviar sus síntomas con acupuntura. Quién iba a saber que,
cuando acababa de clavar una aguja, la Gran Águila de inclinó de súbito. Él casi
golpea el pie de la cama, si Gu Yun no hubiera tirado rápidamente del cuello de la
ropa de Ge Chen, la aguja que acababa de entrar en el punto de acupuntura habría
atravesado directo al interior.

Bajo la guía de Ge Ling Shu en su último aliento, un grupo de soldados tuvo que
revisar la dirección establecida, bordeando el área tormentosa, dando vueltas sobre
un mismo sitio.

El Qian Li Yan en manos de Gu Yun fue cubierto por la fuerte lluvia, incapaz de
ver nada, tuvo que ordenar meramente a sentimiento, –¡Bajen un poco, bajen un
poco!

Otro relámpago se abrió paso hacia abajo y casi impacta a través de la Gran
Águila. En el viento, la Gran Águila tembló como si estuviera sobre su última pata.
Toda la cosa se inclinó a un lado. Gu Yun se tambaleó y cayó en el pecho de Chang
Geng. Chang Geng lo sostuvo con su brazo mientras agarraba la baranda
fuertemente con su otra mano. Su rostro estaba empapado con la lluvia se
Jiangnan.

Xu Ling se aferró con fuerza a un mástil a su lado. Nunca querría ir de nuevo por
aire en su vida. Se estremeció y preguntó, –Marqués, ¿aún podremos estar vivos
para revisar a esos oficiales corruptos?

–Todo está bien, –Gu Yun rio descuidadamente. –El Maestro Xu puede estar
tranquilo, todos habrán caído de un Águila Negra al menos varias veces. No entre
en pánico. Estoy aquí para asegurarme de que nadie morirá.

Xu Ling: –…

En el miserable viento y la amarga lluvia, un soldado rugió, –¡Vuela hacia


adelante! ¡Mariscal, podemos ver la tierra!

Xu Ling inhaló profundamente, y antes de que pudiera recitar “Amitabha Buda”,


escuchó a otro guardia gritar, –¡Mariscal, Ge Ling Shu dijo que podría haber un
problema en el ala derecha! ¡Nos estamos inclinando demasiado!

Gu Yun: –¿Q…?

Antes de que la palabra “qué” pudiera salir, sintió una sensación cálida sobre su
cuello. Era Chang Geng quien tomó ventaja mientras todos estaban gritando y
batallando con la Gran Águila para lamer su cuello.

En medio del ruido, Chang Geng susurró en su oído, –El morir juntos[7] de esta
forma, no estaría tan mal, ¿o sí?

Gu Yun: –…
Yan Wang, quien permanecía sereno incluso mientras el Monte Tai colapsaba,
incluso en esta situación, estaba de humor para hacer tal cosa. Gu Yun ya había
admitido su derrota. De pronto, sintió que el Maestro Feng Han tenía razón. Su
Alteza no sabía lo que era estar ansioso.

El guardia bramó, –¡Está aterrizando! ¡Sujétense con fuerza… tengan cuidado!

Gu Yun solo sintió la oscuridad frente a sus ojos. La Gran Águila cayó hacia un
lado, se inclinándose y hundiéndose en el suelo. Las personas a bordo casi salen
disparadas. Chang Geng rodó tres veces con Gu Yun en sus brazos y colisionó con
un mástil antes de detenerse. Éste pudo escuchar el ruido de algo romperse. Sujetó
el cuello de la ropa de Chang Geng y lo lanzó a un lado: el mástil cayó y pasó
rozándolos peligrosamente.

Los soldados se dispersaron alrededor y gritaron conmocionados. Solo entonces


descubrió Gu Yun que estaba enredado con las manos y pies de Chang Geng,
luciendo muy sospechoso. En frente de extraños, se apresuró a cubrir el rastro con
una tos, luego se levantó y miró alrededor.

Era tarde por la noche, la Gran Águila estaba situada en unos arrozales
desiertos. El muelle no podía verse con echar una mirada. Estaba extrañamente
silencioso: no había casas o aldeas, ni perros ladrando ni gallinas, solo unos cuantos
chillidos de los insectos veraniegos podían escucharse…

Gu Yun repentinamente tuvo un sentimiento ominoso en su corazón: –¿Dónde


estamos?

Un guardia personal se incorporó tambaleante, aun sin aliento: –Mariscal, no


fuimos cuidadosos, parece que hemos cruzado el rio.

El Maestro Xu, quien aún no se había levantado, tropezó y cayó de nuevo


después de escuchar esto.

¡Habían aterrizado en el territorio enemigo!

Chang Geng volvió su cabeza y se rio en dirección a Gu Yun, –Mariscal, volamos


demasiado lejos.

Gu Yun se frotó la nariz avergonzado. –Causando un escándalo tan ruidoso,


ojalá que no guie a los soldados occidentales aquí. Pregunten a Xiao Ge qué
debemos hacer con esta Águila rota y poco fiable.

Los dos guardias comenzaron a desenterrar a Ge Chen, quien casi fue a ver al
anterior Emperador. Ge Chen arrojó sus brazos y piernas hacia los demás a un lado
de él y dijo, –Nausea…

–No vomites. –Gu Yun tomó a Ge Chen del cuello de su ropa y se rehusó a dejar
que se inclinara, forzándolo: –Dime primero, ¿puede desmantelarse este juguete?
Ge Chen: –…

Él había escuchado que, en un año, había más de trescientos días en los que el
General Shen quiso estrangular al Marqués del Orden. En este momento, Ge Chen
lo comprendió.

En menos de la mitad del tiempo que tarda en quemarse un incienso, los


guardias alrededor del Marqués siguieron las instrucciones de Ge del Ling Shu y
rompieron el sistema de poder del Águila en cuatro piezas, cargándolo entre cuatro
personas por separado, dejando una pila de chatarra inservible de hierro y cobre.
Gu Yun vertió un poco del ziliujin en el cuerpo del Águila y sacó un fósforo: –
Contaré de uno a tres, corran rápido.

Xu Ling estaba confundido cuando vio a Yan Wang hacer un gesto. Los dos
guardias, uno a la izquierda y otro a la derecha, lo recogieron del suelo, el grupo
corrió a su máxima velocidad contra el viento.

Entonces hubo un sonoro “¡bang!”: el espeso humo y la llamarada casi


explotaron en el cielo lluvioso, mezclándose con el sonido del trueno en el aire, la
tierra estaba temblando.

¡Gu Yun había volado los restos hasta convertirlos en polvo!

La expresión de Xu Ling cambió de pronto, él dijo, –Marqués, ¿no invitará eso a


las tropas enemigas aquí?

–Tonterías, si no podemos atraer a las tropas enemigas, ¿cómo se supone que


regresemos? –Gu Yun habló desvergonzadamente. –¿Puede nadar a través del rio?
Maestro Xu, estará bien, solo sígame.

El Maestro Xu ya no podía creerle.


87. Académico

Y las palabras “Jiangnan derrotado” nunca antes habían sido tan poderosas.

Antes, al igual que todos los demás, Xu Ling depositó una confianza irracional en
el Marqués del Orden, la representación del Campamento del Hierro Negro. Parecía
que mientras existiera Gu Yun, ellos podían cargar hacia adelante ya fuera a la
guarida de un tigre o un dragón; si el cielo caía, él estaría ahí para soportarlo. Por
supuesto, ahora esa confianza estaba hecha añicos.

El apuesto rostro del Inspector Adjunto Xu estaba pálido azulado, él continuaba


sujetándose a la última línea de esperanza y preguntó, –Mariscal… ¿también es su
intención atravesar el río?

–¿Cómo es eso posible? –Gu Yun lo observó con su mirada llena de confusión y
dijo, –Tch, ya le había dicho al Maestro Feng Han desde hace tiempo que esta cosa
ciertamente no era confiable. La razón por la que el Águila Negra puede volar rápido
es que puede apoyarse en el control humano cuando se eleva en el cielo. Él hace
algo tan grande, está bien con clima tranquilo, pero de frente a una pequeña
tormenta y la lluvia, se viene abajo al instante. ¿No es para entregarle nuestras
vidas al enemigo en el campo de batalla? Usted ve, ya está acabado.

Ge Chen vomitó hasta que sus órganos internos se volvieron de arriba a abajo,
sus lágrimas corriendo: –Yo… definitivamente le diré al Maestro Feng Han después
de regresar.

El hígado de Xu Ling casi se reventó de susto. No podía ser tan optimista como
Ge Ling Shu, sintiendo que él nunca podría regresar de nuevo.

Afortunadamente, alguien todavía podía hablar lenguaje humano, Chang Geng


se volvió hacia el Inspector Adjunto Xu y dijo con una risa, –No lo escuche, solo
estaba asustándolo. Este lugar es plano, no hay campamentos enemigos a la vista.
Eso muestra que la fuerza principal del enemigo no está para nada cerca. Esta
noche también hubo tormentas eléctricas y lluvia, el sonido de la explosión y del
trueno se mezclaron juntos. Él ya lo había calculado, no atraerá a una gran cantidad
de personas, a lo sumo, solo habrá alguna patulla viviendo a revisar.

Gu Yun reveló una sonrisa malvada.

Xu Ling miró a Yan Wang con lágrimas en sus ojos. El coraje e intelecto de Su
Alteza, que permanecía imperturbable incluso de cara al peligro, ya era suficiente
para que él se inclinara en una reverencia de respeto. En ese momento, dijo
sinceramente, –Yan Wang es sabio.
–En lo absoluto. –Chang Geng agitó su mano, –Siendo engañado por él desde la
infancia, pronto aprendí mis lecciones.

Xu Ling: –…

Él no supo por qué, pero él sintió que había una… extraña intimidad en las pocas
palabras que Yan Wang dijo sobre Gu Yun.

No era muy agradable ocultarse en la pradera desierta en la noche lluviosa.


Afortunadamente, los hombres de la patrulla occidental arribaron rápidamente. Un
momento después, algunas personas llegaban mientras maldecían en un idioma
extranjero. Hubo un ligero sonido del temblor de los cascos de los caballos sobre el
suelo. Solo entonces Gu Yun, quien todavía estaba bromista y sonriente, frunció
repentinamente el ceño y murmuró, –Qué extraño.

Xu Ling estaba sorprendido al ver su reacción de sorpresa, rápidamente


preguntó, –¿Mariscal? ¿Qué es extraño?

–Las personas que se aproximan… tres, cuatro, cinco… ¿cómo es que son tan
pocas? –Yan Wang, a un lado, bajó su voz y dijo, –La patrulla de los occidentales
parece un juego de niños.

–No lo sé. –Gu Yun sacudió su cabeza. –Vamos a tratar con esto antes que
nada… ¿alguien sabe su idioma?

Él acababa de terminar, pero los ojos de todos ya se habían dirigido sobre


Chang Geng al unísono. Él y los veinte soldados se miraron los unos a los otros por
un momento. –¿Por qué todos me están mirando a mí?

Ge Chen estaba sorprendido, –¿Yan Wang no sabe cómo hablar un lenguaje


extranjero?

Chang Geng estaba confundido: –… puedo hablar algo de jerga Suzhou, pero,
¿cuándo he sabido hablar una lengua extranjera?

Resultaba que, durante el último año, las personas habían pensado que él era
impredecible o que su corazón no tenía fondo, o simplemente que era una persona
capaz, siempre asumiendo que sin importar qué se encontrara, él siempre debía
tener una solución, que debía saber un poco de todo.

En ese momento, el Inspector Adjunto Xu a un lado dijo de repente, –En


realidad, este oficial entiende un poco.

Solo entonces los ojos sobre Yan Wang cambiaron colectivamente: más la parte
que le correspondía a Yan Wang.

Xu Ling tosió, pero no mostró su timidez. Él dijo, –Al decir verdad, cuando el
Mariscal y Su Alteza defendieron la puerta de la ciudad capital, todos los
magistrados siguieron al Emperador a la puerta, este humilde oficial también se
unió, en ese entonces en verdad pude sentir la inutilidad de un académico. Sin
embargo, no estoy bien versado en las seis aptitudes, sin fuerza para matar al
enemigo, por lo que tomé la decisión de aprender su lengua.

“–Si hubiera otra batalla en el futuro, a pesar de que no puedo usar una
armadura, podría seguir por detrás para servir a los generales, hacer encargos y
hablar el idioma, podría considerarse que no he nacido en este cuerpo en vano.

La última sentencia fue casi orgullosa. De hecho, además del Inspector Adjunto
Xu, en este grupo de gente, ellos eran o aquellos con experiencia o un cuervo negro
del Campamento del Hierro Negro. Uno era astuto, uno agudo, uno rápido, buenos
tanto en arriesgar sus vidas como en tomar vidas. Había peligros continuos a lo
largo del camino. Si se tratara de alguien más, quizás habría colapsado. Era difícil
para el débil académico Xu Ling, pero teniendo la idea de trabajar para la gente, era
capaz de apretar sus dientes y soportar.

En esta sociedad con muchos tipos de personas, había un académico entre el


cielo y la tierra.

Incluso Gu Yun se frotó el mentón, sin molestarlo más.

–Tendremos que molestar al Maestro Xu más tarde. –los ojos juguetones de Gu


Yun se desvanecieron, como si hubiera una chispa de hierro frío contenida en su
interior. –¡Aquí vamos!

Con eso, un grupo de patrulleros occidentales en Armadura Ligera apareció en


su visión. Un hombre caminó fuera del grupo, dio una vuelta alrededor del fuego y
los restos del Águila que aún no se habían extinguido con el agua de la lluvia,
murmurando algo.

Xu Ling susurró, –Él dijo, ‘Está lloviendo tan fuerte, no debería haber comenzado
a arder sin razón. No hay extranjeros en esta área. ¿Qué ocurrió?’

¿Qué significaba el “no hay extranjeros en esta área”?

Gu Yun acababa de girar su cabeza. Otro soldado extranjero recogió un trozo de


escombro quemado del suelo y lo volteó de un lado a otro en su mano por un
momento. De pronto, saltó un metro de alto y dijo algo de nuevo.

Xu Ling habló apresuradamente, –Él dijo, ‘Hay un símbolo de la Fábrica Militar


de la Gran Liang sobre esto, ya debe haber espías de la Gran Liang mezclados entre
nosotros’… Mariscal Gu, están comenzando a ponerse tensos, ¿hemos sido
descubiertos?

La madera podía arder, pero la piedra y el hierro no. Esas personas debieron
haber reconocido el símbolo de Ling Shu.
Xu Ling: –Mariscal Gu, me temo que esos extranjeros llamarán…

Gu Yun tendió su mano sobre el Cortavientos en su cintura y echó una mirada


de reojo a Chang Geng. Chang Geng sacó un Qian Li Yan que podía engancharse
sobre el puente de la nariz sin prisa, limpiando el agua sobre el cristal. Tocó
ligeramente la cuerda del arco, parecía que estaba determinando si estaba húmeda
o no, entonces tiró de la cuerda del arco bajo la mirada perpleja de Xu Ling.

Gu Yun agitó su mano y más de veinte guardias del Campamento del Hierro
Negro volaron a través del pasto.

Un soldado de la patrulla occidental descargó un trombón con forma de cuerno


de su cintura, inhaló profundamente y cuando estaba a punto de llevárselo a la boca
para hacer sonar una advertencia, una flecha de hierro prorrumpió repentinamente
en el aire, viniendo desde su oreja izquierda, y disparó la cabeza del hombre en una
sandía podrida roja y blanca.

Su cerebro roció a todos sus compañeros cercanos y, al momento siguiente,


unas cuantas sombras oscuras saltaron frente de los soldados occidentales que
todavía no eran capaces de responder. El Cortavientos chirrió en el aire, como si
cortara vegetales. En un abrir y cerrar de ojos, un par de cabezas cayeron sobre el
suelo, dejando solo a un hombre que aún no había tenido tiempo para desmontar.
Él levantó sus manos asustado, mirando con terror a los asesinos emerger
súbitamente desde el pasto silvestre.

Solo entonces Xu Ling se las arregló para terminar la oración: –…a sus
compañeros.

Gu Yun lo palmeó en el hombro y respondió sinceramente, –Ahora ellos no


pueden ser llamados por nadie más… ¡Levántenlo, átenlo y tráiganlo con nosotros!
¡No es conveniente permanecer aquí por mucho tiempo, retirémonos primero!

Dos guardias del Campamento del Hierro Negro tomaron al soldado occidental,
lo desnudaron como si fuera un ajo y lo registraron. Después ataron al soldado
occidental, quien lucía como una gallina blanca, en un cerdo que espera ser
sacrificado, rellenaron su boca y se lo llevaron a cuestas.

–Creo que hay una pequeña aldea por ahí. Probemos. –dijo Chang Geng
mientras caminaba. –Generalmente, en esta tierra de cara al río, durante la guerra,
aquellos que pueden huir ya han escapado. Me temo que solo han de quedar unas
pocas familias viejas, nueve de diez casas estarán vacías. Más tarde, si vemos
personas, preguntémosles a los locales cuál es la situación del área ocupada, pero
tengo que pedirle al Maestro Xu que se adelante primero. Los hermanos del
Campamento del Hierro Negro parecerán sanguinarios cuando están quietos y en
silencio, así que no permita que asusten a las personas comunes.

Xu Ling dijo apresuradamente, –Sí, como usted ordene.


Con eso, dio un vistazo en secreto a Chang Geng. Yan Wang había sido
empapado por la lluvia. Un mechón de cabello caía desde sus sienes y goteaba
agua. Él estaba caminando en el fango con pasos profundos y superficiales en un
área desierta, pero la expresión en su rostro parecía permanecer inamovible e
indiferente, aun cargando el arco que sacudió la tierra tan pronto como tiró de él.

Chang Geng alzó su cabeza accidentalmente y se encontró con los ojos de Xu


Ling. Preguntó de manera agradable, –¿Qué quiere decirme el Maestro Xu?

El rostro de Xu Ling cambió un poco, pero finalmente se tragó las palabras


elevándose a sus labios y sacudió su cabeza cortésmente.

Cuando el grupo entró a la aldea, descubrieron que el lugar estaba tan silencioso
como un pueblo fantasma. A excepción del sonido del viento, la lluvia y sus
respectivos pasos, no había ningún otro movimiento. Cada puerta rota de madera
se quedó medio abierta. El pasto en los patios creció tan alto como la mitad de una
pared, en todos lados había tejas y columnas de casas rotas. Había una prenda de
bebé[1] colgando en la puerta de una casa, manchada de lodo, ya se había
convertido en andrajos.

La parte más espaciosa de la aldea era el templo ancestral. El patio podía verse
desde lejos y ser usado por extraños.

Ge Chen sacó un palillo del tamaño de una pequeña cerilla de su pecho. Después
de desenroscar la tapa, salió una luz tenue. Los ladrillos y las tejas en lo alto del
templo ancestral se habían roto. Como afuera estaba lloviendo con fuerza, un poco
de agua se filtraba al interior. Las mesas, sillas y bancos en la habitación habían
colapsado y estaban dañados. Solo quedaban unos cuantos harapos en la esquina
de la pared, estampados con el patrón floreado de colores planos de Jiangnan, aún
reflejaba la prosperidad de los viejos días.

Xu Ling miró por alrededor del interior y el exterior del templo y preguntó, –
Parece que no hay nadie aquí. Mariscal, ¿ya había huido la gente local?

Gu Yun también frunció el ceño ligeramente, ordenándole a varios guardias


buscar alrededor y se inclinó para recoger la tela estampada en la esquina.

–La última vez que vine a Jiangnan, fue en primavera. –dijo Gu Yun. –Las flores
estaban abriéndose, corría un viento cálido, incluso el rebelarse se hacía sin prisas,
consiguió algunos barcos mercantes llenos con fragancias comprimidas para
contrabandear ziliujin…

Antes de que hubiera terminado, un soldado se apresuró al interior y dijo, –A


espaldas del templo ancestral, Mariscal, véalo, hay… en el patio trasero.

Gu Yun alzó sus cejas: –¿Qué hay ahí?


El rostro del soldado destelló con vacilación por un momento, evitando los ojos
de Gu Yun, él dijo con dificultad: –… los aldeanos.

La pequeña aldea en Jiangnan era serpenteante y llena de gracia. Había un


pequeño río en medio, las casas fueron construidas a lo largo de ambos lados. No
había distinción entre norte y sur, pero ahora todo fue llevado a la ruina. Las cuatro
señales de piedra “lealtad, piedad filial, castidad y rectitud” en la puerta del templo
ancestral habían sido rotas a la mitad. Los trozos de roca rodaron en el pasto.
Ocurrió que Xu Ling pateó algo a sus pies. Cuando miró hacia abajo, casi da un
brinco: era un esqueleto.

Xu Ling: –Esto… esto…

En medio de la conversación, Yan Wang había tomado la iniciativa para entrar al


patio trasero del templo ancestral. Las verdaderas tabletas de los ancestros estaban
dispersas por todo el patio. Las ruinas de los Budas estaban cubiertas de polvo.
Sobre la negra pizarra, incontables cadáveres con las cabezas separadas de sus
cuerpos fueron acomodados ordenadamente. Hombres, mujeres, viejos y jóvenes
por igual, las profundidades en el vacío de las cuencas oculares de los esqueletos
estaban cubiertas con telarañas.

Xu Ling respiró un aliento frío y agarró inconscientemente el marco de la puerta.

–Es un área extensa, –dijo Chang Geng en voz baja después de un largo
silencio. –hay mares abiertos y canales entre el norte y el sur. Los caminos oficiales
del este y oeste pueden ir por el resto del territorio. Hay muchas llanuras en esta
zona, con un enemigo extranjero ocupándola por un largo tiempo, es insostenible.
Nuestra gente se habría infiltrado con facilidad, creo que ellos… tuvieron que hacer
una limpieza a fondo.

Xu Ling preguntó aturdido, –¿Qué es una “limpieza a fondo”?

–Mandaron Armaduras Pesadas a masacrar la aldea. –murmuró Chang Geng, –


Hacen un círculo, agrupando a la gente dentro del círculo, eliminándolos a todos, y
sin permitir que personas del exterior entren de nuevo. Entonces solo se mandan
personas para bloquear varias entradas y salidas del camino oficial, de manera que
no habrá miles de soldados del Campamento del Hierro Negro mezclándose bajo el
disfraz de comerciantes como ocurrió en el suroeste ese año. Ahora finalmente
entiendo por qué solo había unos cuantos soldados en la patrulla de hace un
momento.

“–… porque este lugar es tierra de nadie. –Chang Geng pateó el estómago del
cautivo occidental mientras hablaba. Al prisionero casi se le salen los intestinos
debido a su patada, conteniendo su enojo. Incapaz de gritar, tuvo que gruñir sobre
el suelo como un cerdo.

Gu Yun tomó la luz de la mano de Ge Chen e iluminó una madera podrida, había
una línea de inscripciones talladas con las uñas de los dedos sobre ella…

Un guardia preguntó, –¿Qué es eso Mariscal?

La garganta de Gu Yun se movió ligeramente: –… ‘los que quedaron atrás lloran


hasta que se secan sus lágrimas, dentro del polvo del enemigo’[2] … solo está la
mitad de la oración.

Había un esqueleto debajo del enorme pilar de madera, se había descompuesto


en una masa, con parches de huesos blancos, luciendo muy terrorífico. Solo un
dedo índice carcomido por los insectos y las hormigas continuaba apuntando a la
inscripción sin descanso.

Como si todavía cuestionara en silencio: en la tierra del pescado y el arroz,


¿dónde están los generales y los caballos de hierro?

Empapado por la lluvia durante toda la noche, el frío finalmente se filtró a través
de sus huesos.

Y las palabras “Jiangnan derrotado” nunca antes habían sido tan poderosas, todo
el templo ancestral estuvo envuelto en un silencio mortal por un momento.

Sin saber cuánto tiempo había pasado, Chang Geng le dio un suave toque con el
codo a Gu Yun, –No lo mires más, Zi Xi, muchas cosas pudieron ocurrir en la larga
noche. Primero vámonos de aquí, es importante reunirnos con el Viejo Zhong.

Gu Yun apretó su puño, enderezando su espalda al escuchar su voz.


Inesperadamente, su visión se oscureció, trastabillando medio paso antes de que
pudiera mantenerse derecho. Chang Geng soportó su brazo asustado.

El pecho de Gu Yun se sentía incómodo. Por un momento, sintió elevarse una


indescriptible sensación de debilidad que no había sentido durante muchos años.
Después de ser herido en la puerta oeste, sin importar si dejó de beber o si redujo
su medicación, no pudo impedir que su cuerpo empeorara más y más, como si cada
una de sus deudas del pasado hubiera venido por él.

Ahora, de cara al cuestionamiento de un esqueleto, no fue capaz de decir una


palabra, incluso un trazo de nerviosismo y debilidad estaba surgiendo en su
corazón. Gu Yun pensó, “¿Cuándo podré recuperar Jiangnan? ¿Aún podré… hacerlo
a tiempo?”

Sin embargo, muchas de las dudas y preocupaciones en el corazón de Gu Yun


solo ocurrieron por un momento, después fueron obligadas a descender: al menos
en los ojos de los demás, él había vuelto a la normalidad.

–Todo está bien, –Gu Yun miró a Chang Geng, luego tiró su brazo fuera de la
mano de Chang Geng y le dijo a Xu Ling, –Maestro Xu, pregúntele al mono de pelo
blanco dónde se encuentra su vieja guarida, cuántas personas, cuántas armaduras,
dónde están ocultando las armaduras de acero. Cada vez que preguntemos y él no
responda, le cortaremos uno de sus dedos y los asaremos para servirle una buena
comida.

Se decía que la mayoría de los soldados occidentales fueron adquiridos a


expensas de dinero. No existían cosas tales como la valentía y el no temer a la
muerte. Los muchos medios de Gu Yun para aterrorizarlo aún no habían sido
usados, pero el guardia acababa de levantar el Cortavientos y él ya había confesado
todo.

Como Chang Geng había dicho, las vastas planicies a lo largo del río habían sido
limpiadas por ellos hasta convertirse en una tierra de nadie, dejando solo una
estación de guardia en cada zona. Había al menos una docena de personas en una
estación, principalmente caballería.

–Una parte del ejército actúa como la vanguardia, confrontando al General


Zhong, y otra parte esta… –Xu Ling adelgazó sus labios, luchando por traducir, –
…ellos atacan donde sea y obligan a los prisioneros a trabajar como mineros y
esclavos para ellos. Los bienes saqueados eran transportados de vuelta a su país de
origen, silenciando a aquellos que quieren que el Papa se retire.

En este momento, la lluvia torrencial se había detenido, las espesas nubes se


abrieron, revelando un pequeño rayo de luz de luna. Mirando más adelante, solo
había un humo espeso y niebla, las escenas de las marionetas de cultivo ocupadas
trabajando en el campo y los campesinos bebiendo té mientras discutían asuntos
del país, sería difícil que aparecieran de nuevo.

Xu Ling murmuró, –Este oficial pensó que los refugiados en Jiangbei ya se


encontraban en gran miseria, pero al menos todavía tendrían chozas de pasto para
mantener fuera la lluvia, y habría dos platos de gachas para recibir cada día…

Chang Geng: –No tiene caso seguir hablando. Vámonos y dejemos que este
perro occidental guie el camino hacia su estación.

Los dos guardias respondieron de inmediato levantando al soldado occidental.

–¡Su Alteza Real Yan Wang! –Xu Ling dio un par de pasos y llamó a Chang
Geng. –¿Cuándo podremos luchar con los perros occidentales?

Chang Geng continuó caminando y respondió sin volver su cabeza: –Si podemos
asentar exitosamente a muchos de los refugiados en Jiangbei, recemos por que
Dios nos libre de los desastres naturales, después de descansar por uno o dos años,
hasta que las Dieciocho Tribus agoten sus recursos, reabriendo el pasaje de ziliujin
en la Frontera Norte, ¡no creo que podamos hacerle nada a este grupo de perros
occidentales!

Ahora la corte estaba envuelta en humo oscuro, era difícil incluso dar un paso,
miles de refugiados aún estaban deambulando por todos lados, ¿qué decir de tomar
un descanso? ¿Uniéndose contra el enemigo extranjero?

Xu Ling inhaló, sus ojos estaban rojos. Alcanzó a Yan Wang y susurró en su
oído, –Su Alteza, sabía que su movimiento para reformar la corte era demasiado
grande, algunas personas lo consideran como una espina en el ojo… Por no
mencionar nada más, pero si ese Yan Rong Gui en verdad es corrupto y está
ocultando información, seguramente se enterará de esto en estos días. Como último
recurso, él puede intercambiar todo el oro y la plata en su mansión por billetes Feng
Huo, diciendo que Su Alteza quería imponer a los billetes Feng Huo por cualquier
medio a los oficiales locales, imputando objetivos que son imposibles de conseguir,
por lo que ellos fueron obligados a romper la ley con sobornos, el Inspectorado y el
Censorado Imperial[3] también atacaran al mismo tiempo, ¿qué hará entonces?

Chang Geng reveló la mitad de una sonrisa, –Si hay alguien ahí quien pueda
manejar este desastre, recuperar Jiangnan y traer paz a los cuatro frentes,
entonces empacaré mis maletas y me iré. Maestro Xu, lo que hice no fue para mí, ni
para que las personas me elogien: si quieren acusarme, entonces son libres de
hacerlo, yo puedo enfrentar a mi propia consciencia y a los cielos, a medianoche, ya
sea que duerma en el Gran Consejo o en la Prisión Imperial, los ancestros no
vendrán a golpearse, otros asuntos…

Él ya no continuó hablando más, en el joven y apuesto rostro de Yan Wang


pareció destellar una risa amarga, ridiculizándose a sí mismo. Xu Ling pareció ver la
soledad y la impotencia rodeándolo, su corazón se estremeció enormemente, su
rostro ardió…

El Censurado Imperial había sido humillado por Yan Wang en público más de
una vez. Durante un largo tiempo, ellos no habían deseado nada más que sujetar su
punto débil y morder al bando de Yan Wang hasta la muerte.

Y el Inspectorado era el lugar de reunión del “grupo puritano[4]” en la corte: de


forma muy similar a Xu Ling, ellos estaban indispuestos a colgarse del poder y la
nobleza, y despreciaban unirse con los comerciantes y los hombres de negocios,
colmados del hedor del dinero. Se consideraban a sí mismos como siendo leales
solo al gobernante y consideraban que lo que Yan Wang hizo era como beber
veneno para saciar la sed. En adición, había sucios rumores por todos lados. Ellos
siempre pensaron que Yan Wang era un poder jugando traicioneramente al
Emperador en sus manos.

Xu Ling vino al sur con Yang Wang esta vez, investigar y tratar con oficiales
corruptos era una cosa, más importante, tomar ventaja de cuando las familias
nobles y los nuevos oficiales estaban peleando convirtiéndose en un par de gallinas
de ojos negros[5], los dos departamentos habían planeado unir manos para
descubrir el crimen de Yan Wang como aquel que lo comenzó todo.
El propósito de Xu Ling para este viaje no era simple. Por un lado, era debido a
que el Emperador Long An no se sentía seguro de Yan Wang, Li Min, por el otro, era
porque las dos oficinas querían hacerse de evidencia de la intención traicionera de
Yan Wang…

Había alguien aquí agotándose a sí mismo por la devastación de Jiangbei y


Jiangnan, incluso a pesar de que sus métodos habían sido un poco duros, mientras
ellos estaban en la corte esperando para atrapar su error. Al final, ¿quién demonios
era en realidad el que estaba trayendo daño al país y su gente?

Xu Ling no pudo evitar atragantarse: –Su Alteza…

Chang Geng alzó sus cejas ligeramente, –Maestro Xu, ¿qué ocurre?

Xu Ling no pudo hablar por un momento.

Gu Yun guio silenciosamente el camino al frente. Xu Ling, un académico,


pensaba que estaba susurrando en voz baja, pero, en realidad, cuando los oídos del
Mariscal Gu no estaban sordos, él podía escuchar cada palabra en el viento.

Él atisbó a un guardia echando humo con furia al escucharlo, entonces miró a Ge


Chen cuya expresión estaba pálida. Casi pudo llegar a entender el origen de este
“accidente” que provocó que cayeran en el territorio enemigo.
88. Conmoción en el Campamento

Un segundo más tarde, el caos en la orilla aún no había terminado pero un dragón
occidental había salido rápidamente del puerto de la guarnición occidental al
amanecer.

Gu Yun inclinó ligeramente su cabeza y, cuando pensó sobre ellos, ya había


entendido quién se suponía debía ver este viaje al sur.

Hasta cierto punto, Gu Yun, quien creció en las profundidades del Palacio,
conocía a Li Feng mejor que Chang Geng.

Si la ambición de una persona era demasiado alta pero su habilidad no era


suficiente, era fácil caer en la situación de Li Feng. El Emperador Long An
ciertamente conocía el camino del poder y sus tácticas, pero al final, el más
poderoso perro pastor solo podía guiar a las ovejas. Incluso si tenía dientes afilados
y podía matar a un lobo en una batalla uno a uno, no podría convertirse en el rey
de los lobos: esa era la lógica general que aplicaba también para los humanos.

Gu Yun no necesitaba inquirir respecto a las principales opiniones políticas o


sobre cuántas facciones había en la corte. Cualesquiera que fuera el propósito de Xu
Ling en este viaje, sin importar a qué facción pertenecía, al final, era un hombre de
Li Feng.

A Li Feng le gustaba esta clase de martillo, quien no usaba palabras aduladoras,


no formaba un grupo, sin estatus ni antecedentes, él solo perseguiría la palabra
“ministro puro” durante toda su vida.

A los ojos del Emperador Long An, las palabras “ministro puro” tenían dos
significados: primero, ellos deberían haber sido promovidos por el mismísimo
Emperador, sin el apoyo de ninguna familia noble o poderoso ministro detrás de sus
espaldas, sus antecedentes deberían estar limpios; y segundo, deben hacer que el
Emperador se sienta seguro y ser fáciles de controlar.

Al comienzo, Yan Wang, Li Min, había, en efecto, caminado por este sendero. En
ese momento, no tenía cimientos, sin un lugar del cual depender, sin poder ni
influencia en la corte, solo unas míseras gotas de sangre real en todo su ser, era
también la sangre mestiza la que provocaba dudas en la gente. Casi parecía un
hombre ignorante cargando sin temor sobre sus hombros la viga del Gran Consejo.
Él era, por supuesto, un “ministro puro” en los ojos de Li Feng.

No obstante, Li Feng descubrió más tarde que Yan Wang no era un “hombre
ignorante”. Él poseía demasiadas tácticas, grandes y pequeñas, que podían
convocar a las nubes y a la lluvia. El Emperador ya había sido engañado por él una
vez y, por lo tanto, no se atrevía a creer más en su “pureza”, éste era el por qué el
Emperador Long An había enviado a alguien más puro para restringirlo.

A través de los ojos como de golondrina en la cara del Maestro Xu, había un
Emperador vigilando. Era una lástima que dentro de esos “Qian Li Yan” estuviera la
personalidad de un recién nacido, presumiblemente, los muchos trucos de Yan
Wang todavía no habían sido usados, pero él ya se había colocado a sí mismo en el
anzuelo.

Justo ahora, la Gran Liang no tenía lugar para un ministro puro y


verdaderamente leal. Gu Yun, quien por muchos años había evitado meter sus
manos en los asuntos internos, aún sabía perfectamente bien qué clase de personas
eran.

El comportamiento de Chang Geng después de entrar a la corte, a pesar de que


él estaba muy lejos en la frontera, había escuchado un poco de lo que había hecho.
Pero saber y oír era una cosa, verlo era otra.

De hecho, hasta este momento, en el corazón de Gu Yun, Chang Geng


continuaba siendo ese amable y sencillo joven. Quizás era más brillante que los
demás, pero él nunca menospreciaría a las personas debido a sus talentos. Tal vez
era un poco temperamental, pero él no se enojaba con facilidad. Incluso si eso
ocurría, pasaba de una forma adecuada, solo expresándole al ofensor que “estoy
enojado”. La persona, a lo más, solo sentiría como si un pequeño animalito la
estuviera arañando ligeramente, solo dejando una pequeña marca blanca sin
desgarrar la piel.

Podría hacer que uno lo amara hasta los huesos.

Tan cálido y genuino… genuino al punto de que, a pesar de que lo entendía


perfectamente bien en su corazón, en el aspecto emocional, al final, no podía
conectarlo con el resoluto Yan Wang Li Min.

Ahora, bajo el gélido viento y la lluvia de Jiangnan, esas dos imágenes que
parecían no tener relación una con otra, finalmente se fusionaron poco a poco en
una sola. Por un tiempo, ambas imágenes lucían tan extrañas y distantes.

El dolor en el pecho de Gu Yun que le impedía respirar, ahora se tornó incluso


peor.

Pero en la línea enemiga, no era conveniente para el Mariscal comenzar a


lamentarse sin una buena razón, por lo que tuvo que poner una expresión relajada
casi frívola sobre su rostro, soportando este dolor silenciosamente.

Pronto, el grupo llegó a la estación de guardia más cercana junto con su cautivo.
Según el prisionero, su estación de guardia era patrullada en dos turnos
alternadamente. La patrulla para la tierra de nadie era muy simple. Con el tiempo,
la Caballería Occidental descuidó relativamente su deber, ignorantes incluso de si el
enemigo se había escabullido al interior.

–Ese extranjero dijo que solo había dos Armaduras Pesadas en el puesto de
centinelas. –susurró Xu Ling. –No hay nada más de lo que nosotros podamos tomar
ventaja. Mariscal, ¿puede una Armadura Pesada ayudarnos a cruzar el río?

–Sí, –respondió Gu Yun, –se hunde cuando baja, incluso más rápido que
una jaula para cerdos[1]. Se especializa en tratar con toda clase de esposas y
esposos adúlteros.

Xu Ling: –…

Era una pena porque pensaba que el Marqués del Orden se había vuelto propio
de alguna manera, todo eso ahora parecía ser solo una ilusión.

Gu Yun se limpió el rostro, borrando todos sus trazos de agotamiento y


pretendió estar de muy buen humor: –No hay necesidad de apresurarlo, primero
pidamos prestado el disfraz de esos extranjeros para infiltrarnos frente al río y
luego esperar por una oportunidad para encontrar a uno de sus increíblemente
rápidos Dragones. Maestro Xu, puede estar tranquilo, he notificado al General
Zhong de manera que, cuando alcancemos el río, ellos nos asistan
automáticamente.

Xu Ling replicó con una expresión seria, –¿El Mariscal Gu ya se las ha arreglado
para contactar al General Zhong? ¿Cuándo lo hizo?

Gu Yun dijo, –Los corazones están conectados, eso es todo.

…comenzando a decir tonterías de nuevo.

El Maestro Xu, quien fue engañado una y otra vez, finalmente aprendió a cerrar
su boca en frente de Gu Yun, y dedujo a partir de esto que podía entender de dónde
provenía esa estable e imperturbable personalidad de Yang Wang incluso cuando el
cielo se caía.

Pero Chang Geng estaba gravemente impactado. Él mismo, efectivamente,


notificó al General Zhong, pero fue usando el método del Pabellón Lin Yuan. No era
conveniente que Xu Ling escuchara sobre ello. Había preparado otro juego de trucos
para mostrar al Maestro Xu, quién iba a saber que, a través de unas cuantas
palabras, Gu Yun había asumido este acto ilícito de él.

Gu Yun tenía el Emblema del Tigre Negro en sus manos, capaz de movilizar
tropas de todas partes en tiempos de guerra, no era poco común que él tuviera una
forma secreta para contactar con las guarniciones de la frontera. Después de
escucharlo, incluso si uno fuera más tonto, llegaría a entender y detendría cualquier
cuestionamiento. Si más tarde se encontraban con refuerzos, Xu Ling ya no
sospecharía más.

La palma húmeda de Chang Geng de pronto estalló con una capa de sudor frío.
“Él ya lo sabía.” El corazón de Chang Geng se estremeció y se hundió en la frialdad.

El hombre propone y Dios dispone. Incluso si un plan era mucho más perfecto,
no podía evitar tener accidentes fuera de lo esperado. Para Chang Geng, él primero
fue en ese día cuando él propuso viajar hacia el sur. Antes de que pudiera decirlo en
una forma directa, Gu Yun salió de manera inesperada para manejarlo rápidamente.

La flecha ya había sido montada en la cuerda y no podía evitar el ser disparada,


él debía continuar y hacer sus muchos arreglos con más y más discreción.

Cuando se trataba de Gu Yun, el ingenioso Yan Wang, quien nunca había


cometido un error, aún tendría una confusión momentánea: no era que su cerebro o
intelecto hubieran disminuido, sino porque él mismo no podía decir qué era lo que
quería hacer.

Por un lado, quería ocultar este asunto tanto a Xu Ling como a Gu Yun. Después
de todo, el conspirar no era nada de lo cual estar orgulloso, siempre existirían
tácticas sucias detrás de todo. Él no quería que Gu Yun viera que era del tipo que
no rehúye de ningún esquema y calculación, pero tampoco se atrevía a pensar en
cómo se sentiría Gu Yun respecto a este asunto.

Por otro lado, albergaba la esperanza valientemente de que Gu Yun fuera capaz
de ver a través de la verdad con claridad. Era casi una clase de mentalidad de
actuar malcriado la que lo hacía buscar una pelea con la persona más cercana de
manera irrazonable, queriendo hacerle saber: “yo soy ese tipo de persona”.

Él estaba en un dilema: asustado de encontrarse con el límite de Gu Yun, pero


no podía evitar aguijonearlo en busca de su reacción.

Tal vez lo más difícil de medir en el mundo no era la intención del enemigo, sino
la sincera intención de la persona amada, que en ocasiones podía causar que uno
sintiera inseguridad.

Gu Yun miró hacia atrás, deliberada o indeliberadamente hacia él. Los párpados
de Chang Geng se contrajeron de manera incontrolable, como si quisieran evitarlo.
Después, mirando directo a los ojos de Gu Yun, su mirada parecía un anzuelo,
queriendo pescar una señal desde el interior.

Pero en ese momento, un ciego Ge Chen se acercó y le dijo al oído a Gu Yun, –


Mariscal, sospecho que la Armadura Pesada de los extranjeros fue elaborada con
una técnica especial, que es mejor que la nuestra para conservar ziliujin. ¿Qué tal si
ustedes se encargan primero de eliminar a las personas? Yo tomaré la Armadura
Pesada aparte para aprender de ella.
La aparición de Ge Chen había hecho que Gu Yun apartara su mirada. En tan
poco tiempo, Chang Geng no pudo comprender el significado de esos ojos, pero
rodeado de personas ajenas, no podía acercarse para hacer una pregunta clara, por
lo que se puso en un estado de ansiedad.

Mientras Gu Yun escuchaba lo que le decía, señaló a uno de los guardias


personales para seguir a Ge Chen, contestando con resolución, –Si no puedes
aprender nada, lo tomaré como si estuvieras holgazaneando en tu trabajo y serás
juzgado por las leyes militares después de que regresemos, ¡vamos!

A sus órdenes, más de veinte cuervos negros rodearon silenciosamente la


pequeña estación de guardia occidental, eliminando en silencio a los soldados
occidentales quienes aún estaban sumergidos profundamente en sus sueños. Del
puesto de guardia, ellos reunieron un grupo de mapas de defensa y control de la
guarnición además de varios juegos de Armadura Ligera, cada persona en el grupo
se puso una Armadura Ligera. De esta forma, mientras la careta estuviera abajo,
nadie reconocería que la persona en su interior no era la original.

Gu Yun apuntó al tembloroso prisionero: –Pónganlo en una Armadura Ligera


también, coloquen una mecha incendiaria conectada a la caja dorada, si se atreve a
causar problemas, será relleno frito para dumplings… por cierto, ¿dónde está Xiao
Ge?

Ge Chen trotó apresuradamente y dijo, –¡Aquí estoy, aquí estoy Mariscal!

Gu Yun miró hacia atrás. En solo un momento, este hombre no solo había
removido la Armadura Pesada de los extranjeros, sino que también retiró el núcleo
de poder de la Armadura Pesada. Al igual que un avaro al dinero, atándolo a su
cintura y negándose a bajarlo. Con el par de ojos brillantes de un ratón que cayó en
una vasija de arroz, corrió y dijo, –Mariscal Gu, ¿también yo voy a tener que
pretender ser un soldado occidental? Voy a llevarme esto. ¿Tenemos una Armadura
Ligera con una barriga más grande?

Gu Yun lo observó por un momento, entonces dirigió a sus guardias


repentinamente para atar a Ge Ling Shu. Él rio, –¿Para qué vas a usar una
Armadura Ligera? ¡Pesa cerca de media docena de kilos! Tengo un papel más
adecuado para ti. No tienes que cambiarte de ropa, puedes pretender ser un espía
enemigo que se escabulló para robar por ahí y fue capturado, ¿qué te parece? En
caso de ser interrogados, nosotros también tendremos una excusa lista… eso es, si
llevas cargando esta cosa lucirá más como si hubieras sido atrapado con la
evidencia… ¡atenlo!

Ge Chen, conmocionado, fue puesto para reemplazar al cautivo extranjero. Fue


atado por dos guardias despiadados y colgado sobre un largo poste, balanceándose
mientras era transportado. Ge Chen no era tonto, sintiendo vagamente que pudo
haber ofendido al general, y que ahora Gu Yun lo estaba rectificando
deliberadamente, se volvió presurosamente hacia Chang Geng en busca de ayuda:
–Su Alteza…

–¿Qué Alteza? –Gu Yun se bajó la careta de hierro. La voz que salió por detrás
de la fría máscara estaba cubierta con una capa de escarcha. –Cúbranle la boca. Los
prisioneros no tienen permitido gritar.

Yan Wang, quien todavía estaba ansioso, no se atrevió a hablar para nada. Con
su aquiescencia, Ge Ling Shu se convirtió en un agravio con forma humana y se lo
llevaron sobre un largo poste.

El grupo de personas marchó con vigor hacia la guarnición de los occidentales


con el “cautivo”. Cerca del amanecer, ya había cruzado las extensas áreas
deshabitadas en Jiangnan y se acercaban a la base enemiga.

En este momento, a través de los ojos del Qian Li Yan, Gu Yun y los demás ya
podían ver el terrorífico Monstruo Marino yaciendo sobre el rio. Los Dragones de
hierro normalmente iban y venían como el viento, esta era la primera vez que ellos
los enfrentaban en persona. Xu Ling se mareó por un momento. La línea de defensa
de los occidentales era demasiado fuerte. Sus manos estaban cubiertas de un sudor
frío, no entendía cómo esas personas todavía podían permanecer así de vigorosas
en medio de las filas enemigas.

Antes de siquiera acercarse a la estación, los cañones de varias armas cortas se


habían dado la vuelta, todos apuntando hacia ellos.

Xu Ling tragó con dificultad. En este momento, su hombro fue presionado hacia
abajo. Xu Ling escuchó la voz de Yan Wang diciéndole al oído, –Cuando esté
asustado, no piense en cómo moriremos si fuéramos a ser descubiertos. Debe
pensar que tendremos que hacernos cargo de todas esas cosas. Si no los matamos
hoy, tendremos que matarlos mañana. Estamos aquí para matar, no para ser
asesinados.

Xu Ling escuchó la intención asesina de un cazador en la voz ligera de Yan


Wang, su cuerpo tembló ligeramente, esta aura parecía pasar sobre él con un
estremecimiento. Xu Ling tomó aire profundamente, recordando los devastadores
huesos blancos en el templo ancestral y cerró sus ojos. Como resultado, su miedo
se desvaneció.

Yan Wang dijo otra vez, –Sujete bien la mecha del cautivo. No podemos
entender la lengua extranjera muy bien. Solo podemos apoyarnos en el Maestro Xu,
si él hace cualquier movimiento extraño… ¿se atreverá el Maestro Xu a matar?

El Inspector Adjunto Xu, quien solo había leído libros mientras crecía, nunca
había matado ni siquiera a una gallina, tembló involuntariamente con la mecha
incendiaria en su mano. Tan pronto como lo hizo, el prisionero occidental también
sintió que su vida estaba pendiendo de un hilo y tembló junto con él. Yan Wang
presionó la mano sobre el hombro de Xu Ling hacia abajo, la fuerza se filtró a través
de la armadura de acero, como un par de pinzas de hierro, estabilizando
forzadamente a Xu Ling por medio de fuerza externa.

Xu Ling apretó sus dientes. –Lo haré, Su Alteza esté tranquilo, no traeré
desgracia a la misión.

Chang Geng retiró lentamente su mano. Podía sentir que Gu Yun lo estaba
viendo, oculto detrás de la máscara de hierro. No se atrevió a mirar atrás,
limpiándose el sudor frío de su palma en silencio.

Él podía decirle a cada persona qué era lo que debía hacer, pero nadie podía
venir y darle un consejo para su propio dilema.

En este momento, un guardia occidental dijo algo en un idioma extranjero a


través del tong hou, preguntándoles generalmente qué estaban haciendo.

Xu Ling se aclaró la garganta y respondió, –Durante la patrulla, capturamos a un


traidor de los Planos Centrales y lo trajimos aquí para ver cómo deberíamos tratar
con él.

El guardia estacionado echó un vistazo de manera dudosa. Gu Yun dio unos


toquecitos al cautivo en la espalda con la empuñadura de la espada occidental en
silencio: “Aprende cómo leer la situación.”

Xu Ling aún no traducía, pero el prisionero occidental había entendido lo que Gu


Yun quiso decir. Se levantó temblorosamente la careta de la Armadura Ligera, un
puñado de cabello rubio familiar disolvió las dudas del guardia. El guardia observó a
Ge Chen, quien estaba colgando de un poste, hizo una mueca y luego una señal.
Varios cañones se alejaron lentamente de ellos, el guardia entonces les permitió
entrar a la estación.

–Espera un momento, –dijo el guardia. –el Papa está entreteniendo huéspedes


importantes. Todos los demás Lores lo están acompañando, nadie estará ahí para
decidir incluso si lo reportas. Primero ve y registra tu nombre, encierra a este cerdo
por ahora, lo asaremos en la tarde.

Los otros no respondieron. Xu Ling sabía que ni siquiera Yan Wang podía darle
ninguna guía esta vez. Se tragó su saliva y preguntó tan tranquilamente como le
fue posible, –¿De dónde vienen los huéspedes?

–La Tierra Santa. –el guardia se rascó el rostro con impaciencia. –No preguntes
demasiado de lo que no debes saber. En realidad, no sé cuándo nos dejaran
regresar, esta batalla ha terminado. Hey, hermanos, el puñado de buenos para
nada en la tierra de nadie ha atrapado a un espía, denles unos bocados de carne
seca para comer. Quizás ellos nunca harán una contribución así de grande de nuevo
por el resto de sus vidas.
El grupo de soldados occidentales rio en voz alta.

Xu Ling se sintió más tranquilo y tomó la iniciativa para empujar al prisionero


occidental en la dirección que los guiaban. Quién iba a saber que, en este momento,
el cautivo occidental forcejeó de pronto, la mecha incendiaria que Xu Ling estaba
sosteniendo fue expuesta. Los guardias occidentales que aún no se habían ido
alcanzaron a verlo. –Alto ahí, ¿qué es eso detrás de ti?

A Xu Ling le escurrió el sudor frío.

El guardia se aproximó a Xu Ling con sospechas, mirándolo de arriba abajo, y de


pronto extendió su mano hacia abajo, colocándola sobre la espada a su cintura: –
Levanta tu careta.

El corazón de Xu Ling estaba palpitando salvajemente, se puso rígido, incapaz


de moverse.

En ese momento, una alarma aguda llegó de pronto desde la distancia, las
llamas se elevaron contra el viento en dirección al cielo. Muchos soldados
occidentales corrieron pasándolos de largo. El guardia occidental interrogándolos
fue distraído momentáneamente, Chang Geng entonces dio un paso hacia adelante,
sin saber de dónde había obtenido una delgada aguja, tan larga como un brazo,
clavándola en el cuello del guardia en un instante.

Sin una palabra, el guardia occidental estaba muerto de pie en su lugar. Un


soldado le quitó el casco al guardia, cortó las cuerdas de Ge Chen y lo colocó sobre
su cabeza.

Xu Ling jadeó en busca de aliento y notó que a los guardias de Gu Yun les
faltaba una persona. Al momento siguiente, Gu Yun sujetó la mecha de Xu Ling y
dejó caer una sentencia: –Vamos.

Antes de que Xu Ling pudiera reaccionar, vio a Gu Yun jalar la mecha detrás del
prisionero. Él no supo qué había tocado el Cortavientos de Gu Yun detrás de la
Armadura Ligera del Occidental, lo pateó lejos con un pie. Con la ayuda de la
patada de Gu Yun, el cautivo fue propulsado hacia adelante con la fuerza del chorro
de vapor de la armadura.

El prisionero dejó salir un grito inhumano. Al mismo tiempo, el movimiento en


su lado no podía evitar pasar desapercibido. Los guardias del Campamento del
Hierro Negro estaban extremadamente bien entrenados. En cuanto Gu Yun hizo un
gesto, cada uno de ellos alzó su propio arco y artillería y dispararon en todas
direcciones.

Solo entonces explotó la Armadura Ligera del prisionero. La onda de choque


sacudió al campamento y lanzó lejos a los soldados occidentales alrededor de él. Xu
Ling no fue capaz de mantenerse firme por un momento, pero una mano vistiendo
Armadura Ligera lo había atrapado y lo guiaba hacia adelante.

El grupo de gente corrió como loco en medio del caos. Gu Yun extendió su mano
y detuvo a Xu Ling junto con Chang Geng, quien estaba arrastrándolo. Rápidamente
preguntó en voz baja: –¿Cómo dice ‘han escapado por ese camino, tras ellos’?

Xu Ling no tuvo tiempo para responder e instintivamente tradujo las palabras al


idioma de los occidentales.

Tan pronto como terminó, las tropas enemigas los habían alcanzado. Gu Yun
levantó su mano y sacó la espada de la Armadura Ligera del Occidental, imitando
vívidamente la oración que Xu Ling acababa de enseñarle, al mismo tiempo, él tomó
el mando y fue ferozmente “tras ellos”.

Usando los mismos trajes de armadura y máscaras, ellos no podían diferenciarse


de los demás. Gu Yun había estado a cargo del Campamento del Hierro Negro
durante muchos años, en verdad tenía el temperamento de un general. A su orden,
los soldados occidentales no pudieron evitar el correr junto con él.

Xu Ling: –…

Ellos pasaron inexplicablemente de estar rodeados a ser los perseguidores.

Todo el camino hasta el río, Xu Ling vio una sombra negra viniendo desde la
distancia repentinamente. Era el guardia de Gu Yun que faltaba un momento atrás,
el disfraz de la armadura occidental sobre él había sido retirado. Los oficiales del
Campamento del Hierro Negro hicieron un largo silbido, luego saltó al río. Xu Ling
se adaptó rápidamente, gritó en el lenguaje extranjero: –¡Sobre la nave, tras ellos!

Gu Yun no tenía idea de que Xu Ling fuera a seguirles la corriente tan rápido, no
pudo evitar sino darle un pulgar arriba.

Antes de que Xu Ling pudiera sentirse orgulloso, fue arrojado por Gu Yun con la
fuerza de docenas de kilogramos de la Armadura Ligera desde la orilla del río,
cayendo sobre un Dragón Occidental. Los soldados de la marina occidental también
pudieron escuchar el movimiento en la ribera, viniendo a dar un vistazo en
confusión.

En ese momento, varias sombras negras cayeron una tras otra, haciéndose
cargo limpiamente de todos los soldados de la marina con un movimiento de su
espada sin demora. No hubo sonido: antes de que los cuerpos pudieran caer, ya
habían sido atrapados por los asesinos. Para alguien que lo viera desde fuera,
parecería como si los compañeros en armas estuvieran entrando a la cabina lado a
lado.

Un segundo más tarde, el caos en la orilla aún no había terminado pero un


Dragón Occidental había salido rápidamente del puerto de la Guarnición Occidental
al amanecer.
89. Golpeado

Te ves como un cerdo y un perro, ¿te verás como un ser humano? No sabes cómo
animarte a ti mismo, ¿ a quien le estas llorando, buscando ser amado?

Por ser capaz de conducir el increíblemente rápido Dragón Occidental con sus
propias manos, incluso si acababa de ser suspendido como un puerco que se pone a
secar al aire durante medio día, Ge Chen sintió que todo valió la pena. Estaba tan
excitado como un depravado cuando ve a la mujer más hermosa del mundo,
tocando la plataforma de operación del Dragón de aquí para allá, lo único que le
faltaba era que se le cayera la baba.

El guardia de Gu Yun, quien prendió fuego para saltar en el río, hizo despegar un
fuego artificial con un extraño color. Ge Chen de inmediato condujo el Dragón
directo hacia ahí. Al siguiente momento, una cadena de hierro tan gruesa como el
brazo de un niño chirrió al ser impulsada, cortando la brisa marina.

Pero el hombre en el agua era de la élite del Campamento del Hierro Negro. En
lugar de asustarse con esta arma, subió sobre la cadena de hierro y surcó un medio
circulo junto con ella, después tomó prestado el impulso para lanzarse sobre el
Dragón.

Ge Chen gritó, –¡Sujétense con fuerza! El Instituto Ling Shu ha ansiado un


Dragón Occidental durante mucho tiempo. Hoy, finalmente conseguimos uno.
Mariscal, después de esto, incluso si nos pide que lo sigamos para ser los sirvientes
recogiendo sus sobras, no importará, ¡ja ja já!

Todos se sacudieron con el estilo de conducir de Ge Ling Shu, que semejaba a


una persona brincando de alegría. Solo pudieron hacer su mejor esfuerzo por
sostenerse de las barandas a su lado, no había cabida para poner atención a nada
más. Los oídos de Gu Yun estaban saturados con el rugido del agua del río
golpeando contra el cuerpo del Dragón. Mientras rechinaba sus dientes, pensó, “Ya
estaba atado un momento atrás, ¿por qué no pensé en darle una paliza?”

El Dragón pasó volando bajo el Monstruo Marino. En este momento, era


demasiado tarde para que los occidentales respondieran.

La Guarnición Occidental en la costa sur se recuperó del caos y estaba lista para
perseguirlos. Inesperadamente, antes de que se diera la orden, un oscuro y
opresivo tramo de grandes Dragones de la Gran Liang apareció a través del río,
dejando el puerto sin advertencia.

El Maestro Ja bajó su Qian Li Yan con horror y ordenó apresuradamente, –¡Bajen


la velocidad! ¡No los sigan! ¡Es un truco! ¡Reúnan la flota y prepárense para luchar!
Maldición, ¿cómo es que la gente de los Planos Centrales, que había estado como
una tortuga escondida dentro de su caparazón durante tanto tiempo, sale hoy
repentinamente a la batalla?

La expresión del Papa tampoco era muy buena. Él acompañó personalmente a


un hombre con bigote fuera del campamento: el supuesto “huésped de la Tierra
Santa”. Ellos intercambiaron una mirada, viéndose cara a cada pero no ojo a ojo. El
Papa giró su cabeza y miró con ansiedad al ejército estacionado en Jiangbei, donde
los soldados estaban poniéndose en formación como si quisieran hacer presión en la
frontera.

En un parpadear, el Dragón en el río desapareció dentro de la gran flota de


Dragones de la Gran Liang. Cuando los dos lados se encontraban ya en formación,
listos para enfrentar al enemigo, la fuerza naval de la Gran Liang súbitamente
cambió su equipo del frente hacia atrás ante los confundidos ojos del enemigo,
retrocediendo lentamente sin hacer ningún movimiento, como si hubieran salido
solamente para hacer una exhibición.

Sin mencionar al ejército occidental observando con confusión al otro lado del
río, cuando el General Zhong recibió la carta de Chang Geng enviada por el pájaro
de madera, estaba impactado, regañando en secreto a este demente por
comportarse de esta forma tan excesiva.

Sin embargo, ambos, Yan Wang y el Marqués del Orden vinieron en persona.
Zhong Chan y Yao Zhen[1], uno un oficial militar y el otro uno civil a cargo de los
asuntos de Jiangbei debían ir personalmente a darles la bienvenida.

Zhong Chan saludó con la adecuada cortesía: –Saludando a Su Alteza Real Yan
Wang y al Mariscal Gu…

Ambos habían sido sus aprendices en el pasado. Ninguno permitiría que el viejo
general se inclinara ante ellos, ambos dieron un paso hacia adelante para
levantarlo: uno a la izquierda, otro a la derecha.

Los ojos de Gu Yun pasaron inadvertidamente sobre el dorso de la mano del


General Zhong, el cual estaba cubierto por diminutas manchas cafés. Parecía como
si solo quedara una capa de piel y el aroma de la vejez se derramó sobre su rostro.

Zhong Chan había superado una edad rara vez vista antes, a pesar de que su
espalda continuaba derecha, su cabello ya era blanco. Era incapaz de soportar el
peso de una Armadura Ligera de decenas de kilos, vistiendo solo una delgada
armadura simbólica.

Gu Yun lo miró, sintiendo por un momento una mezcla de muchas emociones.

Él solía admirar mucho al General Zhong, deseando poder seguir su ejemplo:


descartando su posición oficial junto con su título, manteniendo su nombre en el
anonimato y deambulando por el mundo. Nadie sería capaz de encontrarlo. Qué
feliz sería.

Sin embargo, mientras sus deseos daban vuelta en un círculo completo, antes
de que él pudiera ir, el General Zhong había retornado con su viejo cuerpo. Ambos:
uno desde el sur, otro desde el norte; se dedicaron a hacer su parte. Gu Yun sintió
como si hubiera visto un círculo del destino que no puede ser evitado.

Zhong Chan contempló a Chang Geng con una expresión insondable, luego miró
a Gu Yun y dijo, –La complexión del Mariscal Gu no luce muy bien.

Gu Yun rio y dijo, –Recibí la orden imperial para asegurar que los dos enviados
imperiales, Yan Wang y el Maestro Xu, fueran mandados a salvo de regreso a la
capital. Como resultado, caímos en la línea enemiga después de aterrizar. Me llevé
un susto de muerte. ¿Cómo podría mi complexión lucir bien?

Zhong Chan dijo ligeramente, –En este caso, discutamos más tarde el asunto de
un festín. Chong Ze, primero arregla unos cambios de ropa y un baño para los
Maestros, descansen por un rato antes de discutir cualquier otra cosa. En estos
momentos críticos, aún hay algunos asuntos militares de los cuales hacerse cargo,
no puedo acompañarlos a todos.

Después de eso, dio un vistazo a Yan Wang sin mucho entusiasmo ni


amabilidad, juntó sus manos en una forma indiferente y se dio la vuelta. Chang
Geng sabía que el viejo general no estaba muy satisfecho con su arreglo, por lo que
permaneció a un lado obedientemente y no dijo ni una palabra.

Zhong Chan ya tenía esa edad, ya tenía un pie en la tumba, no había forma de
saber cuándo iría a encontrarse con el anterior Emperador, por lo que no tenía
necesidad de adular a nadie.

Además, para él, todos los señores de alto rango en la corte podían ser
considerados de una generación más joven, ya fuera que la persona que venía fuera
Yan Wang o el Marqués del Orden, al anciano el respeto le traía sin cuidado. Xu
Ling, quien acababa de escapar de la muerte, estaba atónito por su actitud.

Solo Yao Zhen a su lado, sosteniendo su dolorida cabeza, intentaba encontrar


unas cuantas palabras para aligerar la atmósfera. Después dispuso afanosamente
lugares de descanso para todos ellos.

Gu Yun se aseó y cambió sus ropas que se habían empapado con la lluvia. Sin
embargo, ya estaba exhausto antes de poder hacer nada más, dando instrucciones
diciendo que no debía ser molestado, luego tomó una larga siesta en su tienda.

Cuando despertó ya estaba oscuro, la escena frente a los ojos de Gu Yun estaba
borrosa, el sonido a su alrededor no era claro. Tan pronto como se movió, ya había
una mano extendida a su lado, ayudándolo conscientemente a beber dos tazas de
té para despertar, luego un tazón con el aroma familiar de la medicina le fue
tendido.

Gu Yun ya sabía quién era sin necesidad de preguntar.

Gu Yun lucía decaído, se sentía incluso más agotado después de dormir. No


estaba de humor para prestar atención a Chang Geng. Se bebió el cuenco de
medicina y se recostó sobre su almohada, cerró sus ojos y esperó a que hiciera
efecto.

Chang Geng se sentó a un lado sin hacer ruido, usando sus dedos en lugar de
agujas plateadas, deteniéndose ligeramente en los puntos de acupuntura entre su
cabeza y su cuello. Gu Yun se sintió adormecido debido a sus dedos, sintiendo que
sus miserables rastros de consciencia eran muy similares a la luz de una lámpara
tambaleándose en el viento, consumiéndose intermitentemente.

Un momento más tarde, el sonido claro y la continua sensación de dolor


despertaron gradualmente al mismo tiempo, Gu Yun ya estaba completamente
despierto y no pudo evitar fruncir el ceño ligeramente.

Las manos de Chang Geng se detuvieron, inclinó su cabeza y besó el ceño


fruncido de Gu Yun suavemente. Se distanció instantáneamente como si estuviera
probando el agua. Quizás viendo que Gu Yun no reaccionó, su coraje se hizo más
fuerte y cubrió de pequeños besos ligeros la nariz de Gu Yun y finalmente cayó
sobre los labios en los que aún persistía el amargo sabor de la medicina.

Gu Yun recién había terminado de beber la medicina y todavía tenía que


enjuagarse la boca. Su garganta estaba llena del sabor amargo, no queriendo
besarlo, levantó ligeramente su cabeza para evadirlo.

Quién iba a saber que este descuidado movimiento de evasión de alguna


manera estimuló a Chang Geng, su aún tranquila respiración cambió súbitamente,
volviéndose errática, canalizando toda su fuerza hacia sus brazos y apretándolos
alrededor de Gu Yun, llevando con él una desesperación impronunciable, creciendo
sobre el hombre. Casi parecía como si su intención no fuera besar, sino desgarrarlo
y morderlo con inmenso odio.

Gu Yun extendió su brazo para pellizcar por detrás de su cuello, pero Chang
Geng sujetó su mano a medio camino y la obligó de regreso sobre la cama.

Dale la mano y él te tomará del pie.

Gu Yun frunció el ceño y llevó al codo de Chang Geng contra el borde de la cama
golpeando su nervio y entumeciéndolo. Con el dolor, él instintivamente liberó su
mano. No obstante, vendría hacia delante una vez más sin que le importara.
Gu Yun lo detuvo: –¿Dónde crees que estás? ¿Estás loco?

La respiración de Chang Geng era demasiado pesada, indispuesto a soltarlo ni


siquiera muerto. Incluso cuando fue atrapado, él continuaría obstinadamente hasta
romper su propio brazo para alcanzar a esta persona. Su muñeca fue torcida hasta
cierto grado, crujiendo, esa testarudez suya que preferiría herirse a sí mismo antes
que retroceder era sumamente aterradora.

Gu Yun no podía romperle la muñeca, por supuesto. Sin embargo, cuando aflojó
un poco su mano, Chang Geng se aceleró, aparentemente atrapando al hombre en
unos cuantos centímetros cuadrados de cama. Contempló a Gu Yun con los ojos de
un lobo hambriento.

Ávido pero temeroso.

Era como si estuviera desesperado, pero nervioso respecto a algo al mismo


tiempo.

La visión borrosa de Gu Yun encontró su enfoque paulatinamente. Pudo ver con


claridad todo su alrededor y se dio cuenta de que había dormido inconscientemente
durante un día entero. Se fue a descansar al amanecer y, en este momento, era
justo después del atardecer, el cielo convergió gradualmente.

Miró dentro de los ojos de Chang Geng en la luz tenue, pero no encontró sangre
ominosa ni las pupilas dobles en sus ojos. Sabía que él estaba consciente en esta
ocasión y que únicamente estaba buscando una pelea.

No mucho después de la confrontación, la feroz intención en los ojos de Chang


Geng finalmente se desvaneció como la marea, mientras una inexplicable expresión
suplicante rompió lentamente a través de la superficie del agua y emergió: –Zi Xi,
yo…

Gu Yun preguntó fríamente, –¿Tú qué?

Chang Geng se encogió de manera involuntaria frente a su mirada y lo soltó


lentamente. Todo su cuerpo estaba tan rígido como una marioneta, cerró sus ojos
ligeramente y se sentó a un lado deprimido.

Él era demasiado sensible cuando se trataba de Gu Yun, al punto en que este ni


siquiera tenía que decir nada. Una mirada de su parte podía romperle el corazón y
el alma en pedazos.

El silencio se extendió en la pequeña tienda del campamento. Después de un


largo tiempo, en la quietud mortal en la que incluso el caer de una aguja podía
escucharse, Chang Geng susurró: –Esta vez viniendo al sur, quiero obligar a Li Feng
a permanecer de mi lado y tratar de averiguar qué tan grande es la tormenta que
esas familias nobles pueden provocar. Esa gente es anticuada, sus relaciones
internas tampoco eran tan fuertes como el hierro. Movimientos demasiado grandes
en la capital se recuperarán fácilmente, sería mejor usar a Jiangnan como un punto
de ruptura, poniéndoles un cebo para que se dispersen por sí mismos y caigan en la
trampa.

“–También quería tomar la oportunidad para empujar a los nuevos oficiales en el


escenario, esperando el siguiente paso para eliminar por completo a esos que se
oponen y limpiar la corte.

Parecía haber una marea oscura arrasando a través de sus pocas oraciones. Él
no mencionó en lo absoluto las palabras “asentar a los refugiados”. Como si
estuviera haciendo una rabieta, rehusándose a decir nada bueno sobre sí mismo:
qué insidioso y astuto, qué repugnante y sinvergüenza, más quería hablar de eso.

No había nadie que no supiera que Yan Wang podía adaptarse a quien fuera con
quien hablara. Mientras él lo deseara, incluso una vieja espina como Zhang Feng
Han podía ser persuadida en sumisión. Pero en este momento, de cara a Gu Yun,
sintió que se había convertido en una versión más joven de Zhang Feng Han,
especializada en hablar de cosas que a Gu Yun no le gustaba oír.

Pero, al abrir su boca, ya era irremediable. Jadeó por un momento y continuó


diciendo, –Esos nuevos oficiales fueron promovidos por mí mismo usando los
billetes Feng Huo, reuniéndose para formar un grupo en medio de los desastres
nacionales, no necesitaban ser apoyados arduamente en el futuro, mientras se les
atienda cuidadosamente, de seguro serán capaces de conducir a una nueva
tendencia, rápidamente poniendo bocarriba a la vieja dinastía y al sistema. Quiero
que el reinado arbitrario del Emperador Wu desaparezca comenzando desde esta
generación. En cuanto a Li Feng, no importa lo que él quiera, estaré feliz mientras
todos los Li estén muertos.

En este momento, Gu Yun fue capaz de entenderlo: este bastardo se sentía


avergonzado de sí mismo, pero en lugar de eso, mostró deliberadamente su poder,
insistiendo en buscar una pelea para sentirse tranquilo.

Gu Yun pensó con una llama surgiendo en su corazón, “Como tú desees


entonces”.

Por lo que él preguntó en el tono de buscar pelea, –Entonces, ¿no eres tú un Li?
¿Es tu apellido Gou? ¿O Zhu[2]?

–¿Yo? –Chang Geng le brindó una risa breve. –Ni siquiera nací tan bien como un
cerdo o un perro, sino solo como una marioneta de carne humana en las manos de
una mujer bárbara…

Antes de que pudiera terminar, Gu Yun alzó su mano y le dio una bofetada.
Chang Geng cerró sus ojos instintivamente, pero se negó a esquivarla. La palma
trajo consigo una fuerte corriente de viento, pero se detuvo en su cuello antes de
caer sobre su rostro.

–Méritos o errores, hay personas en el mundo para ser el juez, ¿por qué razón
debes aferrarte a mí deseando ser regañado? –Gu Yun quería suavizar su tono,
quién iba a saber que, mientras decía la última parte, en verdad se enojó. –
Llorando, gritando y amenazando con ahorcarte[3], forzándome a aceptar que
puedes hacer lo que sea que desees, que todo lo que haces es correcto, incluso si
fuera mucho más inmoral, yo debo estar de acuerdo con ambas manos. ¿Te
complacerá eso entonces? ¿Serás capaz de dormir profundamente? ¿Estará en paz
tu consciencia?

Su voz parecía cargar con ella una cuchilla, todas y cada una de sus sentencias
apuñalándolo y abriendo un agujero en él, Chang Geng se estremeció como si
estuviera bajo un dolor inmenso, dijo con un temblor, –¿Qué tiene que ver el
mundo conmigo? Todos en el mundo me han abandonado. Nunca le he debido nada
a ellos, no me importa quién me juzgue.

“–Pero las personas vivas tienen deseos, Zi Xi, durante toda mi vida, esos
miserables deseos que no pueden ser divididos han estado todos puestos en ti. Si
ahora quieres cortarlos, es lo mismo que darme un camino hacia la muerte, iré
ahora.

–Oh, ¿por qué? ¿Su Alteza Yan Wang va a morir para que yo lo vea? –Gu Yun
casi ríe de ira. –¡En esta vida lo que más detesto es ser amenazado!

Chang Geng sintió como si hubiera caído dentro de una celda de hielo. No pudo
evitar temblar. No había hablado con Gu Yun durante todo el día, estaba
extremadamente ansioso e intranquilo. Quería hacer lo mismo que cuando
engañaba a Xu Ling, conociendo el límite y los cálculos adecuados, yendo a
explicárselo… tampoco era un asunto difícil.

Miles de razones, él las sabía claramente en su interior, y aun así no pudo


hacerlo, no pudo evitarlo.

Incluso sabiendo que los asuntos del corazón podían nublar el juicio, como si
fueran una espada de doble filo sin empuñadura, hiriendo a uno mismo y al otro
solo con el más ligero movimiento.

Gu Yun lo empujó a un lado. Chang Geng estaba impactado, estirando


apresuradamente su mano para sujetarlo. –¡Zi Xi, no te vayas!

Gu Yun tomó su muñeca y lo obligó a abrir su palma. Nadie supo de dónde había
sacado un objeto, levantó su mano y lo azotó contra la palma de Chang Geng con
un fuerte “paf”. Chang Geng tembló violentamente. Su Alteza Yan Wang, quien
nunca antes había sido golpeado por un maestro, estaba impactado y, por un
momento, se olvidó de su discusión.
Con lo que Gu Yun lo golpeó era la flauta de jade blanco: –Te ves como un cerdo
y un perro, ¿te verás como un ser humano? No sabes cómo animarte a ti mismo, ¿a
quién le estas llorando, buscando ser amado? ¿Eres o no despreciable? ¿Eres o no
despreciable? ¿Eres o no despreciable?

Con cada una de sus reprimendas, lanzaba un golpe, tres golpes continuos sobre
la palma de Chang Geng, todos en el mismo lugar, la marca roja no se extendió.

Después de terminar, Gu Yun usó la flauta de jade blanco para levantarle el


mentón: –¿El cómo te tratan las demás personas, qué relación tiene contigo? El que
otros te teman, te respeten, te volverá invencible; si otros te abandonan como a un
zapato viejo, ¿en verdad te convertirás en una maldita masa de lodo? Es solo una
mujer bárbara que murió ocho generaciones atrás, con un poco de magia herética
para perturbar la mente. ¡Mírame cuando te hablo!

Chang Geng: –…

–Su Alteza Real, Yan Wang, es elogiado por saber más de lo que puede ser
contenido en cinco carros de libros[4], pero, ¿sabes lo que es llamado “amor
propio”? ¿Qué hay en tus cinco carros? ¿Papel de baño? –Gu Yun arrojó la flauta de
jade a un lado mientras hablaba y suspiró. –Esperaste todo el día solo para ser
golpeado. Ahora tienes lo que querías. Largo de aquí.

Chang Geng se sentó sobre la cama, agarrando su roja e hinchada palma,


saboreando ligeramente el candente dolor, y levantó la mirada hacia Gu Yun con
asombro.

Gu Yun se sirvió una taza de té de hierbas con su espalda hacia Chang Geng y lo
bebió lentamente, mientras su enojo se desvanecía, preguntó, –¿Cuándo serán
capaces de asentarse los refugiados de Liangjiang?

Chang Geng dijo con voz ronca: –… si es rápido: antes del final del año.

Gu Yun hizo la misma pregunta que Xu Ling: –¿Cuándo podremos ir a combatir


en la Frontera Norte y Jiangnan?

Chang Geng cerró sus ojos y respondió suavemente, –Los asuntos internos de
los países de occidente no están unidos. Desde este punto de vista, podemos ver
que incluso la posición del Papa está al borde del colapso, él mandará enviados para
negociar con nosotros en el transcurso del año. Si el plan es tomando en cuenta,
uno o dos años de descanso y recuperación nos permitirán ir a la batalla.

Gu Yun permaneció en silencio por un momento. –Después de la guerra,


¿cuánto durará la paz?

Chang Geng: –Cuando el país sea fuerte y poderoso, los cuatro lados estarán en
paz.
–Mn. –Gu Yun asintió y dijo. –Puedes seguir adelante.

Chang Geng no fue capaz de reaccionar por un momento: –¿Seguir… seguir a


dónde?

Gu Yun: –¿No vas a investigar a Yang Rong Gui con Xu Ling sobre la retención
de información? ¿Por qué? ¿Lo supuse mal? No ir justo en la noche, ¿sigues
esperando a que el Viejo Zhong te invite primero a una comida?

Chang Geng lo miró aturdido.

–Tengo que permanecer en Jiangbei por un par de días más. –dijo Gu Yun. –Tú
puedes llevarte a esos veinte guardias contigo. A menos que los extranjeros y la
marina crucen el río, ellos serán suficiente para lidiar con los subordinados de los
oficiales locales. Va a oscurecer, no te retrases más.

Chang Geng se incorporó silenciosamente y ajustó su desastrosa apariencia.

–Lo que es más, –dijo Gu Yun. –tu mano, busca algo de medicina para tratarla
más tarde.

Chang Geng forcejeó por darse la vuelta. Pareció estar soportándolo por un rato,
luego murmuró, –Yifu, te deseo.

Por un momento, Gu Yun pensó que había algo mal con su oído, –¿Qué dijiste?

Chang Geng no lo repitió más, sus orejas se ruborizaron, mirando a Gu Yun


tanto con anhelo como evasión, sus ojos continuaron penetrando en el dobladillo
blanco como la nieve de sus ropas.

Gu Yun: –…

Gu Yun, sin importar que tan frívolo fuera, era solo del tipo promedio de
frivolidad. Es ese asunto, él también conservaba los malos hábitos de los hijos de
las familias nobles, poniendo atención al ambiente, “cuando el tiempo y el lugar
sean el ideal, ante las flores y bajo la luna, todo caerá en su lugar”[5]. Él en verdad
no podía explicar el tipo de “hombre enérgico” que debía llamarlo “yifu” en la cama,
excitándose después de ser golpeado de esta forma. Su cuero cabelludo estaba
hormigueando por un momento, pensando para sí mismo: “Parece estar bastante
loco.”

Así que apuntó a la puerta de la tienda militar y simplemente dijo, –Fuera.

Chang Geng no se atrevió a retrasar sus asuntos oficiales, todos sus rebosantes
deseos tuvieron que ser suprimidos. Le brindó a Gu Yun una mirada secreta con
vergüenza, calmando reluctantemente sus sentimientos y salió corriendo.
Fin del Tomo III
Tomo IV: El Hombre Regresa Infatigable

90. Verdadero y Falso

“Incluso si un día él realmente pierde el control, puedo manejarlo. Decenas de miles


de los soldados del campamento del hierro negro continúan protegiendo a la puerta
nacional del noreste, no lo dejarán volverse loco”.

Estaba cayendo una fuerte lluvia, pero Liangjiang no era como el norte, en lugar
del cielo claro despejado por la lluvia, se volvía más y más húmedo.

La Guarnición de Jiangbei al comienzo en verdad era un ejército misceláneo.


Después de más de un año bajo las manos del General Zhong, había comenzado a
tomar forma. Si el campamento enemigo en el que irrumpió Gu Yun también
poseyera la misma calidad, probablemente no los habrían puesto patas arriba tan
fácilmente.

Gu Yun y Zhong Chan cabalgaron lado a lado. Ninguno de ellos vestía una
armadura, y ninguno de ellos pensó que el otro estaba avanzando demasiado lento.

–Durante estos últimos años, nunca ha habido un día en el que pueda estar
ocioso. –dijo Gu Yun. –La última vez que fui capaz de conversar con el maestro, ya
no puedo recordar en qué mes y en qué año fue.

Cuando no había personas ajenas, el Marqués del Orden lo llamaba maestro,


Zhong Chan tampoco estaba siendo extremadamente cortés, aceptándolo con su
expresión inmutable. Él respondió, –El pequeño Marqués ha madurado más y más.
Si el Viejo Marqués continuara vivo, viendo lo que has conseguido hoy, él quizás…

Gu Yun continuó sus palabras, –Me habría dado una paliza a muerte.

Zhong Chan estaba perplejo, los rasgos faciales que parecían haber sido tallados
por un cuchillo mostraron una pequeña sonrisa mezquina, –No hay necesidad de
que te menosprecies de esa forma.
La brisa del río venía desde el sur, con el vapor en el aire, hacía que uno sintiera
que en todos lados estaba sofocado. Gu Yun se cepilló el cabello suelto y miró
silenciosamente hacia el banco del sur, pensando en las aldeas desiertas y los
huesos blancos que él mismo presenció, la sonrisa en su rostro gradualmente se
tornó seria.

Zhong Chan siguió su mirada y palmeó a Gu Yun sobre el hombro con su mano.
–Los asuntos del destino son difíciles de saber. Sin mencionarnos a nosotros, los
mortales, fue imposible inclusive para los dioses ir contra el flujo de la vida.
Permíteme decir unas cuantas palabras irrespetuosas como un anciano. Mirando la
situación actual, por no mencionar al Viejo Marqués, pero incluso si tu abuelo, el
Emperador Wu, estuviera vivo; tampoco sería necesariamente capaz de ser de
ayuda. Nosotros hacemos nuestro mejor esfuerzo, obedece tu destino, y ten una
consciencia limpia: eso es suficiente.

Gu Yun estaba atónito. Este maestro suyo en verdad estaba familiarizado con los
libros militares, excelente tanto en asuntos civiles como militares. Cuando lo estaba
educando, él también era verdaderamente “inhumano”. Inesperadamente, durante
estos años viajando por el mundo pugilista, se había vuelto de mente más abierta.

Zhong Chan: –No tenemos miedo de combatir en tierra. El principal problema es


que nuestra Marina continua corta de aliento. Mira a los Occidentales, ellos pueden
caminar sobre el mar o acercarse por el río. También saben esto. He pensado en
cómo librar batallas en el agua en estos días, pero aún no lo he perfeccionado. De
momento, tú no te marcharás, discutámoslo más a detalle en tu tiempo libre.

Gu Yun asintió: –También sé que nuestros Dragones no son buenos. Esta vez,
fuimos capaces de conseguir un Dragón Occidental para nosotros, dejemos que Ge
Chen lo lleve de vuelta a la capital para ver qué tiene en mente el Instituto Ling
Shu.

Zhong Chan suspiró: –Los soldados pueden entrenarse, pero el equipamiento y


ziliujin, este viejo en verdad es inútil, solo puedo confiar en ustedes, los jóvenes,
para que trabajen tan duro como sea posible.

Las cejas de Gu Yun se movieron, sabiendo vagamente sobre quién estaba a


punto de hablar el General Zhong.

Como era de esperarse, al momento siguiente, Zhong Chan dijo, –Cuando Yan
Wang era un adolescente, pasó varios años a mi lado.

Gu Yun: –Sí, lo sé. He causado molestias al maestro.

Zhong Chan: –Entonces, ¿sabes que el Emblema Lin Yuan está en sus manos?

Gu Yun hizo una pausa por un momento, queriendo decir “no lo sabía”, pero
sintiéndose un poco culpable, tuvo que decir la verdad: –Él no me lo mencionó,
pero tengo algunas sospechas… Si no fuera por el Pabellón Lin Yuan, Du, el Dios de
la Riqueza, y los demás no lo habrían apoyado como tal.

Zhong Chan respondió con un “Ah”, luego continuó, –Yan Wang no poseía la
arrogancia de la juventud en sus años de adolescencia, era tranquilo y tenía
autocontrol, puede ser un poco terco, pero no es del tipo que solo sabe cómo
autocompadecerse. Él comprendía lo correcto de lo incorrecto, que la benevolencia
y la rectitud vienen primero… era mucho mejor que tú cuando eras un niño.

Gu Yun: –…

Zhong Chan lo observó, entrecerró sus ojos, y mostró una pequeña sonrisa que
era difícil de detectar, desvaneciéndose tan pronto como apareció: –De la forma
que yo lo veo, para los jóvenes que no son un poco frívolos, a veces no es algo
bueno. Él maduró demasiado pronto, contrario a la naturaleza humana, debe ser
por que sufrió demasiado en su infancia: el asunto de las brujas bárbaras, también
escuché sobre eso de esa muchacha de la familia Chen. ¿Qué planeas hacer?

Gu Yun no replicó rápidamente, sino que lo meditó por un momento.

Zhong Chan dijo, –El Hueso de la Impureza que enreda a Chang Geng no es su
voluntad. A veces creo que soy demasiado precavido, dudando de él por eso, no es
justo para él. Si él fuera tan solo una persona ordinaria de una familia común, sin
importar qué ocurriera, no debería decir nada en lo absoluto. Pero no lo es, con lo
que su cuerpo estaba conectado es el país: Zi Xi, justo ahora, la corte tiene un Yan
Wang, tirar de un cabello afectará a todo el cuerpo. Uno no puede alejarse de su
lado, pero tampoco puede fiarse completamente de él, ¿comprendes?

Gu Yun probablemente entendió la insinuación del General Zhong de que él no


debía permitir que Yan Wang tuviera demasiado poder. Cuando fuera necesario,
debería intentar suprimirlo con la fuerza de los militares, y retroceder cuando se
requiriera.

Pero Gu Yun no continuó esta oración. Él solo dijo, –Yo cuidaré de él. Puede
estar tranquilo, maestro.

Zhong Chan frunció el ceño. –Sé que el chico creció contigo cuando era joven,
hay un profundo sentimiento de afecto, pero, ¿hasta cuándo puedes cuidar de él?
La sucesora de la familia Chen en esta generación es esa joven, solo tiene esta
edad, en diez u ocho años, no puedes esperar contar con ella. ¿Será la mente de
Yan Wang capaz de soportar todo ese tiempo?

–Mientras yo esté vivo por un día, lo mantendré sobrio por un día. –dijo Gu Yun.
–Incluso si un día él realmente pierde el control, puedo manejarlo. Decenas de
miles de los soldados del Campamento del Hierro Negro continúan protegiendo la
puerta nacional en el noroeste, no lo dejarán volverse loco.
Zhong Chan estaba sorprendido. Por un momento, sintió que había escuchado
los diferentes significados en las sentencias de Gu Yun.

Mientras los dos estaban preocupándose por nada detrás de sus espaldas,
Chang Geng y Xu Ling habían llegado al Distrito de Jiangbei, a la Ciudad Yangzhou,
con los veinte guardias asignados por Gu Yun. Era difícil para ellos vestirse como
refugiados, por lo que pretendieron ser comerciantes. Solo dijeron que estaban a
cargo de la rama de las casas de empeño en la prefectura de Lin An, bajo el mando
de Du Wan Quan, obligados a moverse a Jiangbei debido a la guerra y sin trabajo
que hacer.

Esta vez, el grupo comercial había solicitado al Emperador construir fábricas a lo


largo del canal para asentar a los refugiados. A pesar de que la corte aún no lo
había aprobado, parecía que había una alta probabilidad de que realizara, por lo que
lo habían mandado al norte para hacer una investigación preliminar.

El nombre de la casa de empeño de Lin An, la edad e identidad del encargado


del negocio coincidentemente encajaba con Chang Geng. Por el lado de Du Wan
Quan ya se habían hecho los arreglos adecuados, incluso si las personas tenían el
valor para revisar, no serían capaces de encontrar ninguna falla. La historia estaba
perfectamente tejida, caminando orgullosamente hacia Yangzhou.

De cualquier manera, Du Wan Quan era ahora el Dios de la Riqueza de todo el


país, siendo impulsado deliberadamente por Chang Geng. Un documento del grupo
comercial podía ir directamente al Gran Consejo, portando con ellos el aura de
comerciantes imperiales. Ellos eran, por supuesto, mucho más poderosos a
comparación de los jóvenes oficiales locales.

Lógicamente, la gente de Du Wan Quan y los oficiales de gobierno locales


deberían al menos encontrarse una vez, inclusive si en realidad, Yang Rong Gui, de
la familia Lu, no se llevaba bien con Du Wan Quan, él todavía tenía que mostrar
respeto en el exterior, por lo que había invitado a Chang Geng a cenar en el
Pabellón Fei Ying.

Desde la invasión de los extranjeros, todo el país estaba en caos, las


festividades y los banquetes se habían sido reducidos en gran medida. Hasta ahora,
la caída Torre Qi Yuan aún no había podido ser reconstruida. Xu Ling sintió que no
había visto un lugar tan inmerso en la riqueza como este en un largo tiempo. El
“Pabellón Fei Ying” era bien conocido localmente, también se referían a él como la
“Pequeña Torre Qi Yuan”, a pesar de que no poseería la misma grandeza de la
Plataforma Zhai Xing ni la Gran Vista de Yunmeng, su lujo exquisito era mejor por
un nivel.

Durante un largo tiempo, la ciudad capital prohibió el placer. Este lugar estaba
muy lejos del Emperador, nadie le pondría atención a esta regla. Las voces
cantando en el Pabellón Fei Ying podían oírse desde el otro lado de la calle. Todos
los que entraban y salían del edificio eran jóvenes hombres y mujeres vestidos
llamativamente.

Xu Ling se quedó sin palabras mientras observaba esto, diciéndole a Chang


Geng con asombro, –Su Al… Tendero[1], ¿tiene su mansión esta clase de grandioso
escenario?

Chang Geng sacudió su cabeza y rio, –Para nada, esa persona en mi hogar ya
ha usado el poco dinero para ayudar a los huérfanos y viudas. No sabe lo que es
ahorrar. Creo que algún día él incluso venderá su propia casa ancestral.

Xu Ling se quedó aturdido por un momento antes de que pudiera darse cuenta
de que estaba hablando no era el desocupado Palacio de Yan Wang, sino de la
Mansión del Marqués: “ayudar a los huérfanos y viudas”, debería haber sido
respecto a ayudar a los muertos y heridos.

En los últimos años antes de la guerra, el tesoro nacional estaba en una


situación difícil, el Emperador redujo intencionalmente el gasto militar, los escasos
fondos de apoyo se estaban volviendo cada vez menos y menos, más tarde tuvieron
que ser retrasados en las manos del Ministerio de Hacienda y el Ministerio de
Guerra muchas veces.

Esas personas se demorarían, empujando de aquí para allá cualquier


oportunidad que tuvieran y justo así, habría ocasiones en las que serían incapaces
de recibir el dinero. El Marqués del Orden viniendo a su puerta a pedirlo era una
cosa, pero dentro de unos años, había pocas posibilidades de que Gu Yun fuera
capaz de regresar a la capital. Las cosas siempre estaban fuera de su alcance, era
seguro asumir que él usaría sus propios fondos personales para compensarlo.

Ya había sido descuidado durante los tiempos de paz, ahora, con la guerra que
estalló, las palabras doradas “todos los bienes y materiales de toda la nación
primero deben priorizar las guarniciones en todas las partes del país” del Emperador
los habían excluido una vez más… en unos pocos años, si la tierra perdida podía ser
recuperada, los sobrevivientes de toda la ciudad tendrán que depender de remendar
ropa para mantener su hogar.

Entre más lo pensaba, más inseguro se volvía el corazón de Xu Ling sobre cómo
se sentía todo.

Chang Geng le susurró, –Me temo que nosotros, dos pobres personas,
tendremos que mostrar nuestra inexperiencia más adelante. No importa. Ellos
quieren que expongamos nuestra inexperiencia, es nuestro objetivo ser una
vergüenza para su entretenimiento, he preparado un humorístico juego esperando
para que ellos lo vean.

Xu Ling entonces decidió obedecer todas sus palabras, siguiendo cada una de las
instrucciones de Yan Wang, no tuvo ninguna objeción y siguió a Chang Geng al
interior con la ambición de limpiar la sociedad.

La cena fue invitada en nombre de Yang Rong Gui.

Yang Rong Gui, el cuñado del Oficial Lu, nombrado Gobernador de Liangjiang,
sonaba muy inspirador, pero en realidad, en este periodo especial, su poder no era
grande.

Primero que nada, la totalidad de Jiangnan no estaba bajo su control. La


Guarnición de Jiangbei era independiente, y la mayor parte de Huainan tampoco
estaba en sus manos. El área bajo su jurisdicción solo consistía en unos cuantos
lugares locales cerca de la Prefectura de Yangzhou.

Él fue ascendido por la corte en un apuro, con el fin de tener a un oficial federal
de alto rango para asentar a los refugiados, estabilizando la línea frontal y
posterior. Si fueran capaces de recuperar la tierra perdida en el futuro, dependiendo
de la contribución de Yang Rong Gui, él seguramente sería capaz de mantener su
posición como uno de los ocho gobernadores en los tiempos por venir.

Desafortunadamente, como una serpiente engullendo a un elefante, el corazón


sin fondo de los humanos nunca conocerá la satisfacción. Yang Rong Gui había
estado insatisfecho con la situación actual en Jiangbei desde que tomó el cargo, a
menudo embriagándose y quejándose repetidamente con sus confidentes de
confianza de que él solo era un gobernador en nombre, pero en la realidad,
simplemente era un oficial local.

Sin embargo, la arrogancia del Gobernador Yang no disminuyó incluso con sus
manos llenas de momento. En adición, con la familia Lu parada detrás de él,
naturalmente nació sin llevarse bien con los nuevos oficiales en la corte apoyados
por Du Wan Quan. Él, por supuesto, no vendría personalmente a encontrarse con
varios comerciantes, solo mandando a unos cuantos miserables oficiales libres
desde Yangzhou para acompañarlos.

Durante la cena, el Gobernador de Yangzhou se presentó a sí mismo


respetuosamente. No había pasado mucho tiempo desde que se sentó y dijo un par
de palabras vacías, pero antes de que pudiera terminar, un sirviente entró y le dijo
algo al oído. Zheng Kun, el Gobernador de Yangzhou, cambió su expresión de
improvisto, se puso de pie y se fue de inmediato.

Xu Ling estaba usando el seudónimo de Zhang Da Fu. Nació pálido, después de


que bebía, la señal se mostraría en su cara, haciéndolo lucir especialmente simple y
honesto. Pretendió estar un poco ebrio y preguntó, intencional o inconscientemente,
–Hey, solo han sido tres rondas de vino, ¿cómo es que el Maestro Zheng ya se fue?

Alguien enseguida de él se rio y dijo, –El Hermano Zhang no sabe. Se suponía


que el Gobernador Yang vendría en persona, pero su tiempo no fue oportuno,
escuché que ese hombre…
Él estiró sus manos de una manera casi bromista, haciendo un ademán del
movimiento de un ave agitando sus alas y murmuró, –…acaba de arribar hoy a
Yangzhou. El Gobernador Yang ya llevó a un grupo de Lores para darle la
bienvenida personalmente.

Xu Ling pensó que lo había entendido mal, preguntó impactado, –¿Quién?

–¿Por qué? ¿No lo sabe el Hermano Zhang? –la persona acompañando a los
huéspedes había bebido demasiado, su lengua también estaba hecha un nudo,
charlando sin cesar, –Yan Wang, ese es… ¡el hermano de sangre del Emperador! En
verdad no quiero mencionar algo así de trivial. Unos días atrás, una queja
problemática de las arregló para abrirse camino hasta la capital, pero el Emperador
en verdad se lo tomó con seriedad. Él, en realidad, mandó a Yan Wang al sur. Este
hombre es un personaje importante, si no lo servimos bien, podríamos ser
decapitados en público.

Después de decir esto, la persona sacudió su cabeza y añadió una sentencia: –


Nosotros somos inocentes, un cuerpo recto no tiene miedo de una sombra oblicua,
dejémoslo revisar todo lo que quiera, ja já… es solo que el Maestro Yang tuvo que ir
a acompañarlos todo el camino. En verdad es un trabajo duro.

Los ojos de Xu Ling se habían vuelto hacia Chang Geng en la mesa antes de que
terminara de escuchar.

El verdadero Yan Wang estaba aquí. Entonces, ¿a quién le estaba dando la


bienvenida Yang Rong Gui?

Yan Wang le brindó una suave risa. Levantó un dumpling claro como el cristal y
lo arrojó a su boca, no comer sería un desperdicio.

Primero, ellos irrumpieron en la línea enemiga, después cambiar personas. A


pesar de que Xu Ling era un académico, todavía sabía cómo ser flexible. De otra
forma, habría sido asustado a muerte por Yan Wang.

Después de una desagradable comida, Xu Ling despachó a varias bailarinas


aferrándose a él y a Yan Wang, luego se apresuraron de vuelta a la posada,
confirmó que no hubiera personas en ningún lado, después cerró la puerta y
preguntó en voz baja, –Su Alteza, ¿por qué hay otro…?

Chang Geng rio y dijo, –El Gobernador Yang tiene tantos ojos y oídos, él debe
haber sabido cuando el Oficial Imperial dejó la capital. Si no lo dejamos encontrarse
con los enviados al menos una vez, ¿no provocaría esto que él sospeche?

Xu Ling pensó por un momento, todavía sin sentirse tranquilo, dijo, –Yang Rong
Gui ha visto a Su Alteza antes, ¿y si él fuera a descubrir…?

–Solo una o dos veces, no hemos hablado en menos de un ciento de pasos, no


está tan familiarizado conmigo. Este amigo mío sabe unos cuantos trucos del
mundo pugilista. No sé qué tan bien lo hace cuando se disfraza como otras
personas, pero disfrazado de mí, es confiable y seguro. Vamos a descansar un
minuto. Tenemos planes para la noche.

Cuando Xu Ling escuchó esto, su suposición fue que investigarían la casa de


refugiados esa noche, su espíritu se iluminó de inmediato.

En medio de la noche, los dos hombres dejaron silenciosamente la ciudad con


dos guardias del Campamento del Hierro Negro y fueron directo a los suburbios
donde los refugiados estaban viviendo. El supuesto centro de refugiados era en
realidad solo unas cuantas chozas afuera de la ciudad para alojar a los refugiados.
El verano era caluroso, no tendrían frío incluso si tuvieran que permanecer al aire
libre. Un grupo de oficiales y soldados resguardando la ciudad cercana los vigilaba
para evitar que hicieran problemas, había varias ollas grandes cerca del lado de la
calle. Debería ser donde las personas normalmente recibían sus gachas y raciones.

En medio de la noche, el centro de refugiados estaba tranquilo, los guardias del


Campamento del Hierro Negro tomaron la iniciativa para escabullirse al interior. Sus
pasos eran tan ligeros que incluso el gato vagabundo durmiendo debajo de un árbol
no fue disturbado.

Xu Ling murmuró, –Su Alteza, algo no está bien. Normalmente hay señales en
los lugares donde ocurre una epidemia, y agua medicinal será rociada sobre el
suelo. No debería estar tan tranquilo.

Chang Geng permaneció inmutable: –Puesto que Yang Rong Gui sabe que
estamos aquí, él no estará sin preparaciones. Espere y vea.

Cuando terminó, el guardia del Campamento del Hierro Negro quien acababa de
entrar se deslizó hacia afuera como una sombra oscura: –Su Alteza, solo hay treinta
personas viviendo en este centro de refugiados, la mayoría hombre y mujeres
jóvenes y de mediana edad. No hay señal de que haya brotado una epidemia.

–Hay cientos de miles de refugiados en Jiangbei, ¿pero solo treinta personas


estaban en el centro de refugiados en la Ciudad Yangzhou? –se burló Xu Ling. –
Yang Rong Gui en verdad subestima demasiado a las personas. ¿Las personas que
viven adentro también son buenas para hablar, están bien alimentadas, bien
abrigadas y libres de preocupaciones? Creo que la mayoría de ellos son falsos
refugiados que fueron contratados para estar aquí.

El guardia preguntó, –¿Qué podemos hacer, Su Alteza?

–El estar completamente poco familiarizados con nuestro alrededor no es la


forma. –Chang Geng murmuró. –Primero intenten contactar con el Maestro Liao Ran
y dejen que los hermanos hagan unas cuantas rondas en las proximidades estos
dos días para ver si hay algún rastro. No hay muro impenetrable en el mundo. No
creo que Yang Rong Gui pueda cubrir el cielo con una mano.

Esa noche, un caballo veloz dejó la Ciudad Yangzhou y fue hacia el norte, en
dirección a la capital con una carta secreta, informando a esas personas ambiciosas
que Yan Wang había caído en la trampa.

Al mismo tiempo, los oficiales locales de la defensa de la ciudad y los soldados


en Jiangbei recibieron un comunicado con una orden del Gobernador de Liangjiang
durante la noche. Ellos llegaron en ropa casual e incrementaron en secreto sus
tropas en la Prefectura de Yangzhou. Toda la prefectura de Yangzhou aún estaba
cantando y bailando, pero ya se había relajado en el interior, reforzado en el
exterior.

Las serpientes venenosas en la capital estaban esperando para asestar un golpe


mortal en un movimiento. Ellos estaban acechando pacientemente en silencio. A
excepción del Viejo Maestro Shen, cayendo gravemente enfermo repentinamente,
parecía que nada había ocurrido.

El Maestro Shen estuvo postrado en cama durante varios días, muchos doctores
circulaban entrando y saliendo. Incluso la doctora de la familia Chen fue
personalmente. Los sirvientes de la mansión Shen habían ido a la tienda de ataúdes
varias veces, como si se estuvieran preparando para lo que se avecinaba. Incluso si
la Tercera Señora fuera mucho más desvergonzada, no sería capaz de mencionar el
matrimonio en este momento, el asunto de conectar dos familias había sido dejado
de lado.

Shen Yi tomó un permiso para ausentarse para cuidar de su anciano padre,


cerró la puerta y no recibió ningún visitante.

Al atardecer de este día, la señorita Chen, quien venía a la mansión Shen cada
día, se fue en un carruaje como era habitual, sin atraer la atención de las personas
que la estaban observando en secreto. En el tranquilo patio donde ella se había
asentado temporalmente en la capital, la puerta del carruaje se abrió, pero viniendo
del interior estaba el sonido de la cuerda de un instrumento y un hombre: era el
mismísimo Shen Yi, quien debería estar haciendo su mayor esfuerzo en frente de la
cama del enfermo.

Shen Yi unió sus manos cortésmente hacia la persona en el interior, –Gracias,


señorita Chen.

Chen Qinq Xu colocó su instrumento sobre su rodilla y dijo, –General, recuerde


ser cuidadoso. Si ocurriera algo, solo denme órdenes.

Shen Yi la miró un poco más. Él no sabía acerca del asunto del Pabellón Lin
Yuan, tan solo pensaba que esta mujer no tenía ningún título, posición o poder. Sin
embargo, una chica ordinaria del mundo pugilista estaba dispuesta a viajar con su
ejército, comiendo arena y durmiendo en el viento, proveyendo asistencia en lo que
sea que requirieran. Él estaba inmensamente agradecido por dentro, hablando con
una expresión seria, –La señorita Chen es noble, en verdad le admiro mucho, las
palabras no son suficientes para expresar mi gratitud.

Chen Qing Xu pareció haber sonreído un poco: su sonrisa no era evidente,


tampoco lo era su enojo, trabajo duro y favor en este mundo, como si no hubiera
nada que fuera capaz de sacudirla, una cuerda de sonidos musicales resonó
entonces desde la yema de sus dedos.

Shen Yi no se atrevió a retrasarse más, dándose la vuelta y partiendo hacia los


suburbios del norte.
91. Túnica Real

¡En realidad era una falsa túnica de dragón lo suficientemente buena para
reemplazar a la verdadera!

Yang Rong Gui era más alto que la mayoría, una persona talentosa y un
renombrado joven maestro en sus años de juventud. Ahora era un poco mayor,
dejándose un bigote, luciendo incluso más maduro y estable. Era excelente tratando
a los demás, su forma de hablar tampoco era superficial, muy diferente de la
apariencia despreciable en la imaginación de Xu Ling.

Pero en esta ocasión, ni siquiera había tenido la oportunidad de encontrarse con


Yang Rong Gui: las personas con las que él se reunió eran un par de enviados
falsos.

El corazón de Yang Rong Gui era profundo e impredecible, sus pensamientos


rara vez eran expuestos. Pero el Gobernador de Yangzhou, Zheng Kun, quien
siempre había estado sirviéndole, fue capaz de ver a través de él. Después de
despedir a Yan Wang y su grupo, Yang Rong Gui se acarició el bigote
tranquilamente. A pesar de que no había alegría en su cara, Zheng Kun supo que
estaba de buen humor. Se acercó y dijo unas cuantas palabras aduladoras: –
¿Parece que el Maestro Yang y Yan Wang se llevaron muy bien?

El significado oculto era: parecía que Yan Wang también conocía las
profundidades del mundo de los oficiales. Él no tenía intención de perseguir esto
hasta el final, solo quería usar este asunto para reunir poder para sí mismo.

Yang Rong Gui rio y dijo, –Su Alteza Real, Yan Wang, es un joven talentoso. Si
fuera a ser refinado un poco más, tendría gran potencial para el futuro. El Inspector
Adjunto Xu es un hombre recto, un verdadero oficial puro rara vez visto. Pero
pensaba que el Marqués del Orden los estaba acompañando. No me percaté de que
el Marqués estuviera tan ansioso sobre los asuntos militares, cruzó por la puerta de
la prefectura de Yangzhou, pero sin no entró, yendo directamente al Campamento
de Jiangbei. Es bastante lamentable el no haber sido capaz de encontrarme con el
Dios de la Guerra de la Gran Liang al menos una vez.

Zheng Kun lo había seguido durante un largo tiempo. Cuando se discutía el


asunto de ser un adulador inteligente, él era incomparable, inmediatamente asumió
que había entendido lo que el Gobernador Yang quiso decir: Yan Wang era joven y
sin experiencia, a pesar de que su ambición no era para nada pequeña, ya había
mostrado sus verdaderas intenciones en unas pocas palabras, era fácil lidiar con él.
El apellidado Xu era un palillo de madera, leyendo libros al punto de volverse
delirante, no había necesidad de estar preocupados respecto a él. Y lo mejor de
todo, él no sabía si se trataba de “un oficial marcial no interfiere en asuntos
internos para evitar sospechas” o un movimiento deliberado por parte de Yan Wang,
espantando al problemático Marqués del Orden lejos, dejándolos llevar a cabo las
cosas con todo su poder.

Yang Rong Gui y Zheng Kun se miraron el uno al otro y sonrieron. Yang Rong
Gui dijo, –Esta vez, los rumores sin sentido de un plebeyo se han difundido hasta la
capital, es razonable que Yan Wang deba investigar un poco. Ve a decirle a los
sirvientes que se preparen bien, nosotros caminamos derecho y permanecemos
erguidos, no tememos ninguna investigación.

Zheng Kun sonrió comprendiéndolo y dijo, –Sí, el Maestro puede estar tranquilo.

Despidiendo al jubiloso Zheng Kun, solo entonces Yang Rong Gui retractó la muy
ligera pizca de alegría en su rostro. Todo lo que quedó era una frialdad calculadora.

Sabía que Yan Wang no sería fácil de despachar, pero no esperaba que fuera así
de difícil. De no haber sido por la advertencia del Oficial Lu por anticipado, quizás
habría sido verdaderamente engañado por él. Ese Yan Wang tan cambiante como
las nubes y la lluvia en la corte, ¿qué clase de increíbles tácticas poseía? ¿Cómo
podía ser un joven ignorante?

El gran plan que ellos calcularon había sido integrado en secreto todo este
tiempo, ni siquiera Zheng Kun tenía conocimiento de ello. Sí, tan pronto como Yan
Wang arribó, se hubiera desatado la tormenta y se hubieran desenvainado las
espadas, ellos podían reaccionar de acuerdo a la situación, hubiera sido fácil. Pero él
estaba siendo así de cuidadoso… el gran esquema de las cosas no sería bueno.

Mientras Yang Rong Gui y sus colegas llevaban al “Inspector y al Enviado


Imperial Adjunto” a visitar su “centro de refugiados” con muy pocos residentes en
los suburbios, Chang Geng y Xu Ling estaba explorando la situación de los
refugiados por todos partes encubiertos. Lo que más desconcertaba a Xu Ling era
que Su Alteza Real Yan Wang, con su estatus noble, se mezclara en la ciudad como
un pez en el agua, conversando con pequeños comerciantes y personas de todas las
clases sociales en el mundo pugilista. Con el falso Yan Wang en el frente cubriendo
los ojos y oídos de esas personas, nadie les prestaría atención. No habían sido más
de unos pocos días, pero Xu Ling había hecho varios amigos lo suficientemente
cercanos para visitar sus casas por una comida gratis.

Finalmente estaban comenzando a captar las cosas sobre las que querían
indagar.

–Quieres decir, solía haber muchas casas de refugiados afuera de la ciudad,


pero, ¿ahora nadie sabe dónde han desaparecido? Su Al… ¡Tendero, tenga cuidado!
–Xu Ling estaba hablando con el encargado de la posada mientras observaba a Yan
Wang, enseguida de él, con inquietud.
Ellos estaban dentro de una pequeña taberna a las afueras de Yangzhou. El
propietario era un guardaespaldas[1] retirado, apellidado Sun, con un rostro
intimidante y un temperamento fiero. Cualquier huésped que lo molestara incluso
ligeramente sería echado. Afortunadamente, este hombre era excelente preparando
vino, combinándolo con muchos visitantes del mundo pugilista, fue capaz de
continuar su negocio que estaba a punto de cerrar.

Nadie sabía cómo, pero el Jefe Sun se estaba llevando bien con Yan Wang. La
posada ya había cerrado a partir de este momento. Yan Wang estaba de buen
humor, tallando una placa para él en el lugar. Él estaba parado personalmente
sobre un banco para colgarla en la puerta, al banco le faltaba una pata,
zarandeándose por su cuenta incluso sin que nadie lo tocara.

El Jefe Sun soltó una carcajada y dijo, –Tu Tendero está muy bien entrenado. No
necesita que te preocupes por él, carita blanca. ¿Por qué estás preguntando sobre
los refugiados? Hoy en día, con los perros extranjeros ocupando Jiangnan, hay
muchas personas a la deriva por todos lados. No vale mucho la pena incluso si
yacen muertos por todas partes.

Xu Ling dijo, –Escuché que hay cien mil refugiados en Jiangbei. Nuestro jefe nos
pidió venir y explorar la costa del canal. Queremos dar cabida a esos refugiados por
medio de la construcción de fábricas y acogerlos como obreros. Viajamos todo el
camino hasta aquí tan solo para encontrar tan pocas personas, ¿dónde más se
supone que encontremos trabajadores?

El Jefe Sun había bebido medio litro de vino amarillo, su rostro estaba rojo y sus
ojos estaban revoloteando. Borracho, miró a Xu Ling y sonrió, mostrando sus
dientes amarillos y dijo, –¿Qué? ¿Quieres extraer información de mí?

Xu Ling: –…

Chang Geng tomó el martillo y clavó la señal en la entrada de la taberna. Bajó


de un salto, sonriendo y sacudiendo su cabeza. El banco de tres patas permaneció
inmóvil desde el principio hasta el final. El Maestro Xu creció leyendo libros, sin
saber del mundo exterior, posteriormente, entró a la corte para ser un oficial.
Siempre había estado dentro de la capital, ¿cómo podía saber el cómo lidiar con
esos hombres duros y experimentados en el mundo pugilista?

El Jefe Sun miró a Chang Geng y arrastró sus palabras, –El dragón blanco
vestido de pez[2], el Tendero no es simple.

Por un momento, Xu Ling rompió en un sudor frío debido al susto, pero Chang
Geng tomó la botella que le tendió el Jefe Sun descuidadamente y bebió la mitad, –
Qué son todas esas pláticas sobre dragones blancos o negros, algunas personas
están destinadas a encontrarse con un fantasma si caminan demasiado por la
noche. Yo soy ese fantasma.
El Jefe Sun miró a Chang Geng de una manera significativa durante un largo
tiempo, luego rio, –¿Cómo me encontró el Oficial Imperial?

La fachada de Chang Geng había sido derribada por alguien más, pero su cara
permaneció inmutable. –Nada, solo pensé que el negocio de la pequeña taberna del
Jefe Sun es demasiado bueno. Hay solo dos o tres mesas de clientes cada día, pero
lotes de bebidas, vegetales y arroz son entregados uno tras otro. ¿Puede terminar
de comerlo todo?

El Jefe Sun levantó la mirada hacia él. La embriaguez en su cara se había


desvanecido por completo, sus ojos brillaron con una intención maliciosa. Xu Ling
era perspicaz, notando un cuchillo corto de apariencia feroz oculto bajo su túnica.

Xu Ling se incorporó de pronto y dijo, –¡Su Alteza!

El contador, los meseros, y las personas que originalmente estaban dormitando


en el restaurante, todos se pusieron de pie, cada uno con ojos brillantes y agudos,
en su cintura parecían traer armas, todos eran artistas marciales.

Los dos guardias del Campamento del Hierro Negro bloquearon la puerta, uno a
la izquierda, uno a la derecha, Xu Ling apretó inconscientemente su mano alrededor
de la espada que guardaba para defenderse a sí mismo.

Chang Geng colocó la botella suavemente sobre la mesa, haciendo un


chasquido: –En el camino aquí, estaba pensando, ¿dónde podría uno ocultar a
tantos refugiados? El escenario para el peor de los casos es que Yang Rong Gui se
haya vuelto completamente loco, reuniendo a todos los refugiados bajo el nombre
de la epidemia, matándolos y apilando sus cadáveres[3]>.

El Jefe Sun sonrió ferozmente y dijo, –Su Alteza Yan Wang en verdad entiende
las mentes de los perros oficiales bajo su mando, digno de ser el líder de todos los
perros oficiales.

–El líder de todos los perros oficiales es mi hermano mayor, no yo. –dijo Chang
Geng ligeramente. –Pero incluso si Yang Rong Gui estuviera más loco, si él
realmente expulsa y mata a los refugiados a la fuerza, ya habría rebeldes por todos
lados. Sería imposible no alarmar a la cercana Guarnición de Jiangbei.

El Jefe Sun le dirigió una mirada fría: –Yang Rong Gui declaró que las villas para
asentar a los refugiados habían sido construidas. Corren a lo largo de la colina. Él
quería llevar a los refugiados ahí para abrir el páramo, que comenzaran a labrar y
asentarse lentamente, luego mandaría personas para registrarlos y otorgar un
número de matrícula para cada refugiado y los distribuiría en diferentes aldeas en la
colina de acuerdo a su matrícula. El cómo distribuir la tierra y recaudar las rentas
fue indicado claramente. Ellos también permitieron a cada grupo de refugiados
elegir a su propio líder. Si no querías ir, a partir de ese momento, podías hacer lo
que quisieras por tu cuenta, no habría más gachas para recibir afuera de la ciudad
Yangzhou: las personas enfermas serían separadas unas de otras y aisladas en otra
área. Los doctores proveerían la medicina, cada doctor de Yangzhou estaría ahí ese
día.

Si alguien fuera a venir del mundo pugilista, más o menos envuelto con algunas
facciones, ya sean legales o ilegales, siempre habría un lugar para ir. La mayoría de
aquellos que se convirtieron en refugiados eran personas pobres y honestas. El
deseo de toda su vida era tener paz, un techo sobre sus cabezas y comida en su
mesa. Mientras ellos pudieran vivir, mientras sus vidas pudieran mejorar cada día y
tuvieran esperanza para el futuro, nunca causarían problemas.

Si Yang Rong Gui dijo que había construido mejores refugios del otro lado,
inevitablemente habría escepticismo por parte de las personas. Pero Yang Rong Gui
había explicado que necesitaban labrar el páramo y cultivar por sí mismos, incluso
asignó las reglas de antemano: eso definitivamente sonaba mucho más cierto.
Incluso si la renta pudiera ser más alta que con un terrateniente ese año, en esta
precaria situación, era suficiente para que las personas se hicieran cargo de sí
mismas y seguirlo en este camino.

Xu Ling estaba muy dudoso mientras oía esto, siempre había asumido que Yan
Rong Gui era del tipo holgazán, comiendo del salario, debido a que tenía en brote
de una epidemia en sus manos, él engañó a los altos rangos con el fin de traspasar
la responsabilidad. ¿Quién habría esperado que fuera tan organizado? Si él lo había
hecho así antes, ¿cómo es que habría tantos refugiados en Jiangbei?

Xu Ling dijo, –Es una buena idea abrir el páramo. Puesto que el Gobernador
Yang había manejado bien a esos refugiados, ¿por qué ocultó el reporte de la
epidemia?

El Jefe Sun dijo con sarcasmo, su voz llena con una fría tristeza, –El oficial
recibe el salario del gobernante, en verdad es despreocupado e ingenuo, no tiene
idea de dónde vino el dinero.

Xu Ling se quedó aturdido por un momento y repentinamente respondió, –


¿Quiere decir que Yang Rong Gui tomó el dinero que la corte mandó para ayudar y
asentar a los refugiados?

Xu Ling se arrepintió de esta declaración de inmediato, lo que él acababa de


decir era simplemente demasiado bizarro. Por supuesto, al siguiente momento, Yan
Wang y el Jefe Sun rieron al mismo tiempo. Xu Ling se ruborizó y se apresuró a
encontrar una forma para arreglarlo: –Solo no creí que Yang Rong Gui tuviera el
coraje para ir así de lejos. El área al otro lado del río ha sido tomada por el
enemigo, también está justo enseguida del Campamento de Jiangbei, ¿Cómo podría
atreverse…?

–El Campamento de Jiangbei no puede ser movilizado libremente. –murmuró


Chang Geng. –Una vez que las fuerzas enemigas vean cualquier cambio anormal,
nadie podrá asumir la responsabilidad. Si Yang Rong Gui quiere ocultarlo, el Viejo
Zhong no tiene el tipo de visión que pueda saber la situación de este lado.

El Jefe Sun le brindó una sonrisa burlona, en desacuerdo con su explicación.

–Mientras él pueda controlar la Estación Norte, puede cubrir el cielo con una
mano. –Chang Geng se volvió hacia el Jefe Sun y dijo. –Puesto que el Hermano Sun
sabe todo tan claramente, debe haber ayudado acogiendo a muchos de los
refugiados. Mi suposición es que hay muchos pescadores en Liangjiang, detrás de
ellos está el Grupo Sha Hai corriendo desenfrenadamente tanto por mar como por
tierra, me pregunto ¿a qué lado pertenece el Jefe Sun?

Xu Ling, por otro lado, no lo reconoció al inicio, pero sintió que las palabras
“Grupo Sha Hai” le eran muy familiares. De repente, al ver al Jefe Sun girar su
cabeza y sonreír, revelando una terrorífica cicatriz de una herida de espada que iba
desde su oreja hasta su mandíbula; recordó que el Grupo Sha Hai era la fuerza que
se extendía todo desde Jiangnan hasta Fujian: ¡eran un importante grupo de
bandidos!

El Jefe Sun no era un guardaespaldas, ¡sino un bandido! ¡El restaurante no era


una Villa Xinghua, sino un lugar que vende bollos hervidos rellenos de carne
humana![4]

Xu Ling se tensó instantáneamente, intentando cubrir a Yan Wang detrás de él


con el poder de un académico que no tiene la fuerza para amarrar una gallina, –Tú…
tú eres…

Chang Geng juntó sus manos: –Los perros asesinos todavía podrían ser los que
defiendan la rectitud[5], aún existirá uno con muchos sentimientos en los verdes
bosques, he sido irrespetuoso.

Los ojos del Jefe Sun barrieron sobre los pocos guardias del Campamento del
Hierro Negro detrás de él y dijo directamente, –Yan Wang tampoco tiene que ser
tan extremadamente cortés. Esta vez, todos ustedes vinieron cuestionando
abiertamente e investigando en secreto, al final del día, solo querían saber qué tan
ambicioso es Yang Rong Gui, a dónde fueron los refugiados que han sido lastimados
por él; y si hay o no una verdadera epidemia. Yo bien podría decírselos
directamente: esas personas que fueron llevadas a otras áreas con el fin de ser
salvadas, tan pronto como los pacientes llegaron, en el primer día, cada uno de
ellos recibió un cuenco de medicina para beber. Al final de ese mismo día, durante
la noche, estalló un gran incendio. Ninguna de las personas en el interior fue capaz
de huir, sus cuerpos y toda la evidencia fueron borrados. Los demás habían sido
detenidos en tandas en la supuestas “aldeas de la montaña” o se han unido al
grupo con nosotros hermanos.
El rostro de Chang Geng permaneció inmutable, él dijo, –Si nosotros no
hubiéramos venido, me temo una revuelta habría ocurrido tarde o temprano.

El Jefe Sun se burló: –Los oficiales obligaron a las personas, pero, de nuevo,
cuando Yang Rong Gui mató a los refugiados, el Campamento de Jiangbei no se
enteró para nada. Si los refugiados se rebelaran, el Campamento Jiangbei de seguro
se moverá de inmediato, independientemente de si no pueden luchar contra los
oficiales corruptos o los extranjeros, ellos todavía serían más que suficientes para
derrotarnos a nosotros, la gente común. Sí, todos los caminos están de cara al
cielo, pero ninguno de ellos es el camino a la supervivencia.

Xu Ling había visto la reorganización del Campamento de Jiangbei y presenció el


campo de batalla a lo largo de ambos lados de Jiangnan. Cuando estaba a punto de
refutar, Chang Geng levantó primero su mano para detenerlo.

Chang Geng: –Si realmente no hay forma de sobrevivir, ¿por qué el Hermano
Sun esperó debajo del árbol con la esperanza de que aparezca una liebre y se mate
golpeándose contra el tronco[6]?

Jefe Sun: –Estoy esperando aquí respetuosamente, solo porque quería ver si los
oficiales imperiales en la corte de verdad son dignos de algo o no. ¡Si es del tipo
que solo se sienta por encima de los demás, ratas y serpientes del mismo nido,
entonces incluso si debemos enfrentarnos al poder de fuego del Campamento de
Jiangbei, entonces todavía estaremos dispuestos a apostar nuestras vidas y luchar
hasta el final! Simplemente no sé si se atreverá a venir: no puedo traer a un lobo al
interior de nuestro hogar. Si desea investigar, puede traer a este niño bonito y
seguirme, dejando a todos los perros que los siguen atrás.

Xu Ling: –¡Su Alteza, no debe!

Chang Geng rio y dijo, –No puedo pedir más, por favor.

El Jefe Sun juntó sus manos: –Por aquí.

Después de que terminó, tomó la iniciativa para salir caminando. De pronto, se


dio la vuelta y miró a la placa tallada por Su Alteza Yan Wang para la taberna donde
se vendían los bollos de carne humana. El rostro del viejo bandido finalmente
cambió, en ella simplemente estaban grabadas las cuatro palabras: “Mil Años de
Justicia”.

Si alguien viera al “Yan Wang” en la mansión del Gobernador de Liangjiang en


este momento, ciertamente estaría perplejo.

El Yan Wang que frente a los demás estaba lleno de gracia, tan pronto como se
cerró la puerta, se convirtió instantáneamente en un cabeza hueca pavoneándose
de su apariencia. No era otro que Cao Chun Hua y su extraordinario disfraz.
El Gobernador Yang los trató bastante bien. La habitación era elegante y lujosa.
Había varios objetos pequeños quemando ziliujin y un espejo occidental en el
interior tan alto como una persona, podía verse el cuerpo entero parándose frente a
él. Solo entonces “Yan Wang”, quien un momento atrás estaba parado afuera como
un pino, giró su cadera y se contoneó, sus largas piernas se juntaron en una hebra.
De pie frente al espejo occidental, miró a izquierda y derecha, parpadeando,
elevando sus cejas por un momento y sosteniendo su rostro, parecía no tener
suficiente sin importar cuánto tiempo miraba.

“Xu Ling” a su lado semejaba un maniquí de madera, y bajando sus ojos, no


había forma de decir si en verdad se había vuelto o no de madera, no miró al otro
hombre.

“Yan Wang” suspiró y se quejó incesantemente, –No hay necesidad de


mencionar nada más, solo con el rostro de mi hermano mayor, no puedo tener
suficiente sin importar cuánto lo toco.

“Xu Ling” se burló, –Ve a tocar al verdadero si tienes el valor.

–Yo soy el verdadero, –dijo “Yan Wang”, asintiendo con satisfacción y


levantando su barbilla. –lo suficientemente bueno para reemplazar al auténtico.
¿Por qué no me permitió perfeccionarlo? Puesto que el Marqués también vino, me
hubiera dejado moldear uno también, ¿por qué teníamos que venir directo a
Jiangbei con la excusa de evitar sospechas?

“Xu Ling” dijo, –El no dejarte moldearlo fue por tu propio bien, por miedo a que
pudieras profanar la cara del Mariscal Gu, llegado a ese punto serías descuartizado
vivo por el Campamento del Hierro Negro.

“Yan Wang” se contempló y ya no le prestó más atención, concentrándose en


admirar su obra maestra de cara en el espejo. De pronto, un sirviente vino y dijo, –
Su Alteza, Maestro Xu, el Gobernador Yang desea verlos para un asunto importante,
él está esperando afuera.

“Yan Wang” y “Xu Ling” se miraron el uno al otro. “Yan Wang” dijo en un
susurro, –Ya terminamos nuestro acto, los invitados y los anfitriones también
habían disfrutado el tiempo que pasamos juntos. El siguiente paso debería ser
jalarnos a su bote con sobornos, ¿verdad? Debería haber cajas de oro y plata y
bellezas esperando afuera. Las bellezas femeninas me dan igual, pero ¿pueden
quedarse las bellezas masculinas? Nuestro hermano mayor nos dijo que
guardáramos bien la evidencia física, pero no dijo qué hacer si había evidencia
humana.

“Xu Ling” miró de vuelta al increíblemente apuesto rostro de Yan Wang con
profundos rasgos faciales, acompañado de las palabras “bellezas masculinas” dichas
mientras babeaba, dándole un dolor de estómago, pero antes de que pudiera hacer
un comentario sarcástico, hubo una súbita oleada de pasos en el exterior. Los
guardias en el patio gritaron para que se detuvieran, pero los visitantes se
apresuraron al interior sin consideración. Una serie de sonidos de los soldados
enfrentándose pudo escucharse.

El rostro de “Xu Ling” cambió dramáticamente, él murmuró, –¿Mostramos


alguna apertura? O…

La voz continuaba en el aire, la expresión desvergonzada de “Yan Wang” de un


momento atrás se tornó seria repentinamente, luciendo mucho más como el
verdadero.

Él dio un paso hacia adelante, abrió la puerta, puso sus manos en sus mangas
detrás de su espalda y miró hacia abajo, a las personas que habían irrumpido en
sus aposentos con armadura completa y armas, con Yang Rong Gui como su líder.

–Gobernador Yang, ¿qué significa esto? –preguntó “Yan Wang” y, detrás de él,
“Xu Ling” colocó su mano sobre su cintura de forma imperceptible, listo para
apresurarse a crear una vía de escape si sus identidades fueran a ser descubiertas.

Quién hubiera esperado que, en el siguiente momento, Yang Rong Gui, con una
feroz aura asesina, repentinamente dio un paso al frente, se arrodilló en el suelo y
dijo en voz alta, –Su Alteza, este humilde oficial es indigno e incompetente. Los
bandidos locales se han rebelado y bloquearon la ruta de comunicación de la
Prefectura de Yangzhou con el Campamento de Jiangbei. Fui obligado a reunir a
todos los guardias y soldados de las ciudades cercanas, ¡nos comprometemos a
proteger a Su Alteza con nuestras vidas! La situación es crítica. Por favor haga
preparativos para trasladarse.

“Yan Wang” miró atrás hacia “Xu Ling”, “Xu Ling” hizo un movimiento de negar
con la cabeza que era difícil de detectar, aún no sabía qué juego estaba planteando
Yang Rong Gui aquí, “Yan Wang” tuvo que responder temporalmente, –Ya estaba al
tanto de esto. Gobernador Yang póngase de pie…

Yang Rong Gui, sin embargo, se hizo de oídos sordos y continuó diciendo en voz
alta, –Todavía hay un asunto más: el Emperador actual es débil e incompetente, la
tierra de nuestros ancestros está en un camino hacia el declive, con frecuentes
problemas internos y externos. En el exterior, hay extranjeros acechando; en el
interior, hay movimientos rebeldes de la gente común, pero en todos lados a los
soldados les hace falta un líder. Este Yang está dispuesto a cargar con este grave
pecado e imitar a sus predecesores: ¡apoyando a Su Alteza para convertirse en el
Emperador!

Mientras terminaba, las filas detrás de él se dividieron en dos. Cuatro personas


salieron cargaron un juego de ropajes sobre sus hombros. Los ojos de “Yan Wang”
casi se salen de sus cuencas. ¡En realidad era una falsa Túnica de Dragón lo
suficientemente buena para reemplazar a la verdadera!

Yang Rong Gui: –He dedicado todo mi ser a la Gran Liang. Dado que el país se
encuentra en peligro, no escondí ninguna propiedad para mí mismo, vendiendo mi
propia casa con el fin de darle al país. Un poco de la riqueza de mi familia junto con
la dote de mi esposa, todo ha sido otorgado a la corte a cambio de billetes Feng
Huo, pero aún estoy bajo la sospecha de ese Emperador incompetente. Es en
verdad una injusticia de mil años. Si un verdadero gobernante sabio desciende a la
tierra, ¡juro asistirlo con mi propia vida!

Esas palabras hicieron eco orgullosamente, pareciendo expresarse directamente,


pero en realidad, contenían tres capas de coerción y amenazas:

Primeramente, “Soy corrupto y he cometido actos ilegales. Todos fueron porque


me vi obligado por su billete Feng Huo, soy culpable, Yan Wang, tú eres quien lo
comenzó todo.”

En segundo lugar, “Podría haber un levantamiento de los bandidos, podría no


haberlo; pero si digo que se están rebelando, entonces lo están haciendo.”

Tercero, “Viste la Túnica Real sobre tu cuerpo, o ‘muere en el levantamiento de


los refugiados’, ¡Su Alteza puede tomar su decisión!”

En el camino hasta aquí, el verdadero Yan Wang solo les dijo que se demoraran
lo más que les fuera posible con este traidor apellidado Yang. ¡No les dijo que
pasaría algo así!

El par de Inspector e Inspector Adjunto falsos quedaron paralizados en su lugar


por el miedo durante un momento.

Después de un largo tiempo, “Xu Ling” inhaló profundamente y vociferó, –


Gobernador Yang, ha perdido el juicio rebelándose de esta forma. El Marqués del
Orden continua en el Campamento de Jiangbei. ¿Cree que las decenas de miles de
soldados de élite de la Gran Liang son hombres muertos?

Yang Rong Gui sonrió y dijo con una profunda implicación, –El Maestro Xu dijo
demasiado, ¿cómo podría un subordinado atreverse a considerar la idea de una
rebelión? Pero el Emperador ya ha sido asesinado por un asesino Dong Ying.
Actualmente, la nación está en peligro, el Príncipe todavía es joven, nosotros
súbditos tenemos que hacer tal decisión, invitando a Su Alteza a ascender al trono.
92. A la Deriva

“Regresa con el General Zhong, dile que me preste algunas armaduras de águila, las
regresaré cuando haya terminado. Deprisa”.

Ya fuera Gu Yun, Zhong Chan, o inclusive dentro la totalidad del Ejército de la


Gran Liang, nadie tenía una absoluta confianza en una batalla marítima, por lo que
ellos debían hacer su mejor esfuerzo para responder. Primero, siguieron al joven
genio Ge Chen del Ling Shu para desmantelar al Dragón Occidental. En base a los
aspectos de velocidad, defensa, artillería y capacidad de carga de ziliujin, analizaron
los hábitos operacionales de la Marina Occidental de principio a fin y la posibilidad
de cambios que podrían tener en el campo de batalla.

Cuando los dos ejércitos llegaran a una confrontación inevitable, habría miles de
Dragones grandes y pequeños. Era muy diferente de cuándo huyeron en el río con
veinte personas. Cualquier cosa era posible.

Cómo combatir en ciertas situaciones, muchas cosas parecían requerir solo una
reacción flexible durante la batalla, pero en realidad, todo eso dependía de las
innumerables experiencias y esfuerzos del comandante detrás. Además, también
debían discutir la dirección del desarrollo de la Marina de la Gran Liang en el futuro,
cómo prepararse, qué clase de buque de guerra deberían solicitar al Instituto Ling
Shu, cómo entrenar a los soldados, cómo distribuir el ziliujin, y así sucesivamente.

La situación de Gu Yun aquí era un poco más complicada. A él se le ordenó el


comandar las cuatro fronteras. Además del campo de batalla en Jiangnan, tenía que
considerar muchos otros aspectos.

Todos los días, seguía a la estación de patrullaje alrededor de Liangjiang para


sentir la situación del campo de batalla. Durante la noche, regresaba a discutir
alternadamente ya fuera con el Viejo General Zhong o con el Alcalde Yao. Desde
que Chang Geng se fue, siempre había estado en movimiento, ocupado hasta el
punto de no tener un momento para beber agua.

Hoy, mientras Gu Yun se incorporaba para despedirse de Yao Zhen, sus piernas
se entumecieron repentinamente, su cuerpo se tambaleó y su corazón latía como un
tambor. Yao Zhen rápidamente le brindó soporte: –Mariscal, ¿qué ocurre?

–Estoy bien, solo estoy hambriento. –dijo Gu Yun con un toque de auto-burla,
riéndose. –Al decir verdad, justo ahora si fueras a traerme un panqueque tan
grande como un carro tirado por un burro, todavía podría devorarlo entero.

Yao Zhen frunció el ceño, Gu Yun no debería ser capaz de ver su propio rostro
en ese momento. Todos describían a la gente joven como “rebosantes de vigor”. El
espíritu de una persona estaba todo en su rostro. Si estaba o no saludable, uno
podía saberlo mirando sus labios y mejillas.

Yao Zhen dijo, –El Mariscal debería venir a mi casa hoy. Mi esposa no tiene otros
pasatiempos, ella solo ama cocinar. Permítame pedirle que prepare algo de sopa y
unos platillos de vegetales para usted. No hay lujosos manjares, pero no carecemos
de comidas caseras, calientes y deliciosas.

Si Gu Yun hubiera escuchado esto antes, instantáneamente lo habría seguido


por una comida gratis, pero no sabía qué problemas tenía recientemente: entre más
cansado estaba, menos podía comer, solo quería encontrar un lugar para caer
dormido. Él replicó, –Gracias. ¿Qué tal si lo dejamos para otro día? Ya es muy tarde
hoy. No es adecuado molestar a su esposa.

No era conveniente para Yao Zhen persuadirlo más, acompañó a Gu Yun todo el
camino de regreso a la tienda, sin sentirse tranquilo. Al final, dijo: –Manteniendo la
colina verde, no habrá que temer que falte leña. Mariscal, debe cuidar más de sí
mismo.

–Es suficiente para pasar el invierno, no se preocupe. –Gu Yun agitó su mano,
levantó su cabeza y movió su cuello tenso. De pronto, atisbó el río de estrellas en el
cielo, fluyendo como satín. Dijo con emoción, –Recuerdo que ese año, a pesar de
que el Hermano Chong Ze fue brillante, no fue ambicioso, sin querer tomar crédito
por algo tan grande como apaciguar el levantamiento de Wei Wang. Prefirió vivir
una vida estable en este único acre de su propia casa… pero ahora también ha sido
empujado a este punto, el destino en verdad juega con las personas.

Yao Zhen dijo con una risa amarga: –Hay demasiadas facciones luchando entre
sí en la corte. Yo tan solo soy un académico sin poder ni influencia. ¿Por qué
debería seguirlos para añadir más combustible al caos? ¿Qué tanto beneficio puede
resultar de hacer esquemas y maquinaciones? Es mejor permanecer en este lugar,
muy lejos del Emperador, donde tengo a toda mi familia alrededor, jóvenes y
viejos, sin tener que preocuparme por la comida o la bebida, incluso mis palabras
tienen algún valor en el área local, ¿no es eso buena suerte?

Yao Chong Ze era demasiado listo, era incluso más excepcional en obtener
beneficios y evitar las desventajas. Tan pronto como cuando Wei Wang se rebeló,
había reconocido con rapidez el camino al declive oculto bajo la falsa pretensión de
prosperidad de la Dinastía de la Gran Liang, él no estaba dispuesto a vender su vida
por la corte arruinada, solo portando sobre si una posición oficial que no era ni
grande ni pequeña, queriendo morir con la panza llena.

Desafortunadamente, en el presente, no había huevos intactos bajo un nido


volcado, ya no podía esconder más sus talentos.
Gu Yun se negó a dejarlo ir y preguntó, –¿Y después de que la guerra termine?

Yao Zhen respondió con vigor, –Si el país es pacífico, entonces, ya no habrá más
un lugar donde pueda ser de utilidad. Si la corte continúa envuelta en un miasma
espeso como en este momento, ¿por qué debería añadir más? El Mariscal Gu porta
el Emblema del Tigre Negro en sus manos, ¿es en verdad más feliz que ese año
cuando era joven, regresando victorioso del sur, disfrutando del vino de
flores[1] con nosotros los ociosos?

Gu Yun: –…

Yao Zhen pareció haber recordado algo y rio: –Incluso ahora, todavía lo
recuerdo con claridad, cuando el Mariscal Gu estaba ebrio, se paró sobre una
delgada barandilla con un pie, balanceándose, sosteniendo una espada engarzada
usada para bailar para esculpir letras bordadas sobre los pétalos que caían en el
aire, haciendo que las bellezas se ruborizaran, incluso ahora, continúa siendo una
gran historia…

Gu Yun estaba tan avergonzado que la lengua casi se le hace un nudo: –En ese
entonces era un niño, no entendía nada. Estos asuntos sin sentido, por favor… no
los saque de nuevo en el futuro.

Yao Zhen sonrió inconscientemente, entonces miró hacia el sur y dijo, –Un día,
cuando Jiangnan esté recuperada, yo seré el anfitrión, invitando al General a
emborracharse en la brisa de la primavera. Debe venir.

Gu Yun pensó, “No me atrevo. Tener a una persona así en la familia ya es


suficiente.”

Sin embargo, era inconveniente confesar palabras tan embarazosas a la cara de


un viejo amigo, Gu Yun solo podía mostrar una sonrisa insondable.

En medio de la noche, cuando los dos no estaban avergonzados para hablar


sobre el entretenimiento, Ge Chen de pronto se acercó corriendo con el rostro
pálido, sosteniendo una pieza de papel de grano de mar en su mano: –¡Marqués,
esto no es bueno! ¡Yang Rong Gui va a rebelarse!

Esta carta venía del falso Yan Wang. Temiendo que el pájaro de madera fuera a
ser atrapado por los chicos malos, él no se atrevió a mencionar el asunto del
verdadero y el falso Yan Wang, ni a revelar que esta carta de tan solo unas cuantas
palabras era para ser enviada al Campamento de Jiangbei, él solo estaba buscando
ayuda. Diciendo que ellos habían estabilizado temporalmente a los traidores, pero
no sabía qué les haría Yang Rong Gui a continuación.

Gu Yun y Yao Zhen quedaron estupefactos al mismo tiempo. Gu Yun en realidad


asumió que cuando Yang Rong Gui no pudo sobornar a los enviados imperiales, él
usaría este método. Pero había estado a cargo del Campamento del Hierro Negro
por un largo tiempo, de alguna forma no se tomaba en serio a esas fuerzas locales.
Pensó que los veinte guardias personales eran suficientes para arrasar con la
Capital de Yangzhou. Chang Geng no era el tipo que se excedía con las cosas.

Gu Yun levantó su mano y tomó el papel de Ge Chen, solo viendo que la


escritura sobre él no era la de Chang Geng, luciendo como si hubiera sido escrito en
un apuro, pero sobre todo eso, el contenido provocaba que uno estuviera más
aterrorizado entre más se leyera, especialmente al final: “el Emperador fue
asesinado, es incierto si está vivo o muerto.”

Los pensamientos de Gu Yun giraron con rapidez, rompiendo en un sudor frío


instantáneamente. Manteniendo a Yan Wang en el sur y asesinando al Emperador
en la capital. Esto no era imposible de conseguir si había una calculación lo
suficientemente meticulosa, mientras uno tuviera las agallas para hacerlo.

Si el Pabellón Lin Yuan no había sido involucrado en secreto, todavía habría


pájaros de madera del Lin Yuan que pudieran salir volando. Actualmente, la Ciudad
Yangzhou estaba aislada, todas las noticias prácticamente bloqueadas. Yang Rong
Gui podía hacer que sus subordinados escoltaran a la fuerza a Yan Wang hacia el
norte, ni siquiera molestarían al Campamento de Jiangbei.

Lo que es más, una vez que Li Feng hubiera muerto y el trono estuviera
vacante, sería digno de considerar.

Yao Zhen: –¿Mariscal?

–Regresa con el General Zhong, dile que me preste algunas Armaduras de


Águila, las regresaré cuando haya terminado. Deprisa. –Gu Yun ya había olvidado
su agotamiento de un momento atrás. Él dijo rápidamente, –Xiao Ge, quédate aquí
e intenta contactar con la capital para ver qué está ocurriendo. Levaré gente a
Yangzhou.

En ese momento, el falso “Yan Wang” y “Xu Ling” fueron empacados por Yang
Rong Gui, “invitándolos” para subir a su bote y dejar la Prefectura de Yangzhou con
su ejército, moviéndose hacia el norte para obligar al Emperador a abdicar.

Su viaje fue muy en secreto. De la gran epidemia en Jiangnan que no causó


ningún rumor, era claro cuánto control tenían Yang Rong Gui y su grupo de
traidores sobre las estaciones a lo largo del canal.

En la noche, en la parada en una estación de mensajería, “Yan Wang” y “Xu


Ling” debían quedarse en la misma habitación. Ya se habían encargado de los
guardaespaldas a su lado. El exterior estaba repleto de los ojos y oídos de Yang
Rong Gui, no podían escapar incluso si les crecían alas.

No fue hasta la medianoche que “Yan Wang” miró hacia fuera de la ventana.
Cuando vio que los guardias se habían relajado un poco, tocó su rostro, bajó su voz
hacia “Xu Ling” y dijo, –Si hubiera sabido que era un trabajo tan difícil, bien me
hubiera quedado con los bárbaros. Esta vez, Yan Wang me debe muchos favores: ni
siquiera sabemos si el pájaro de madera pudo llegar a las manos de Ge Pang Xiao,
también envolvimos al joven maestro de esta forma. Si tu padre se entera, él
debería estar muy preocupado.

“Xu Ling” estaba a punto de contestar cuando, de pronto, su rostro se tornó


solemne. De alguna manera, todos los pocos guardias detrás de la puerta cayeron.
Sin ningún sonido en lo absoluto, una sombra negra voló al interior.

Todas las armas de autodefensa sobre el cuerpo de “Xu Ling” habían sido
confiscadas, él agarró una taza de porcelana sobre la mesa y la lanzó con gran
fuerza. El visitante levantó su cara suavemente, evadiendo esta arma por un pelo,
luego extendió su mano e hizo rodar la taza de porcelana dentro de su manga,
después trepó silenciosamente por detrás de la ventana. Su cuerpo era
increíblemente ágil, incluso después de esta serie de acciones, las campanillas de
viento no habían hecho ni un solo sonido.

Cuando el visitante aterrizó, se quitó la máscara del rostro y señaló, «Soy yo.»

Era Gu Yun.

“Xu Ling” nunca antes había conocido a Gu Yun, estaba aturdido, solo “Yan
Wang” tomó una bocanada de aire frío, la alegría mostrándose en su rostro.

Gu Yun en realidad pensó que había algo extraño. La taza que Xu Ling había
lanzado llevaba demasiada fuerza, pero justo ahora no había tiempo para
pensarlo. Miró cuidadosamente al exterior, frunció el ceño y señaló rápidamente,
«¿Cómo llegó a este punto? ¿Dónde están los guardias personales?»

Antes de que hubiera terminado de hablar mediante el lenguaje de señas, “Yan


Wang” se precipitó hacia él como una golondrina regresando al bosque, con
hermosos pasos que inspirarían halagos en otros.

Los demás no sabían Gu Yun tenía una nariz aguda. A un metro de distancia del
cuerpo de una persona, él podía detectar si había algo mal por el olor. En lugar de
la perpetua fragancia relajante, el “Yan Wang” frente a él no tenía los largos años
del aroma del tranquilizante, sino un imperceptible olor a polvo para maquillarse.
De pronto, Gu Yun dio un paso hacia atrás y sujetó la garganta de “Yan Wang”: –
¿Quién eres tú?

“Yan Wang” no esperaba haberse revelado a sí mismo tan pronto como


estuvieron cara a cara. Frustrado con su enorme falla, él agitó sus manos y pies, y
señaló con sus labios: «Tío Shiliu, soy yo.»

Las únicas personas que llamaban a Gu Yun “tío Shiliu” eran los dos niños, Ge
Chen y Cao Chun Hua, que fueron traídos junto con Chang Geng desde el pueblo
Yanhui, a pesar de que después de crecer, ellos ya no se referían a él de esa
manera.

Gu Yun aflojó su mano y dijo con asombro, –¿Xiao Cao?

De este lado, ellos unieron esfuerzos en secreto unos con otros, no había
información respecto al paradero del verdadero Yan Wang. Al mismo tiempo, en el
tercer día de Julio, una carta secreta de la Ciudad Yangzhou pasó a través de la
Novena Puerta de la Ciudad Imperial y arribó a las manos de Lu Chang.

Después de leer, Lu Chang no pudo contener su risa de júbilo, reuniéndose con


su gente de confianza para discutir asuntos secretos mientras mandaban una
invitación para Lord Fang Qin.

Las mansiones Lu y Fang no estaban muy lejos una de otra. El sirviente familiar
regresó pronto, –Mi señor, la familia Fang dijo que el Maestro Fang contrajo
recientemente una grave enfermedad. Él tiene sarpullido sobre todo su cuerpo y
una fiebre alta. Está a punto de moverse a una casa a las afueras de la capital, no
es conveniente para él recibir ninguna visita. Su sirviente vio que en el patio habían
preparado los carruajes, iban a comenzar a quemar sus ropas de cama y prendas
de vestir en el patio.

Lu Chang preguntó, –¿Tiene el Maestro Fang algunas palabras para mí?

–Sí, –respondió el sirviente de la familia respetuosamente. –el Maestro Fang me


pidió transmitirle sus mejores deseos, para que consiga el éxito deseado.

Lu Chang sonrió burlonamente, agitó su mano para que se retirara y se volvió


hacia el estudio. –Fang Qin, ese viejo zorro, tiene muchas ideas malvadas en su
mente, todo poderoso cuando da instrucciones a las personas a su alrededor, como
si dibujara los ríos y montañas. Tan pronto como ocurre algo, se revierte a su
costumbre habitual y encoge su cuello hacia atrás como una tortuga. En esta vida,
solo tiene la habilidad de un Comandante Cabeza de Perro[2]. Olvidémonos de él,
ahora nuestro gran plan ya está completo en más de la mitad. Todo está listo, lo
único que falta es el Viento del Este.

El “Comandante Cabeza de Perro” cubierto de ronchas a quien Lu Chang


mencionó, solo quemó sus ropas y sábanas, yendo a los suburbios del norte en un
pequeño y muy ordinario palanquín. Resultaba que Shen Yi, quien también se
escabulló afuera en secreto como él, estaba en el Campamento del Norte. Cuando
escuchó que el Maestro Fang, aquel que nadie sabe sobre qué lado ha colocado su
precioso trasero, venía a hacer una visita, él estaba impactado.

El nuevo comandante del Campamento del Norte era uno de los generales
adjuntos de Tan Hong Fei. Sabiendo que este no era un asunto trivial,
inmediatamente murmuró aconsejando, –General Shen, por favor evítelo de
momento. Permítame encontrarme con este hombre.
Ese día, Fang Qin permaneció en el Campamento del Norte por más de una
hora. Nadie supo qué había dicho. Solo hasta que oscureció fue que él se fue
silenciosamente en su pequeño palanquín.

A finales de Julio, el cumpleaños del Emperador Long An estaba justo a la vuelta


de la esquina.

Desde que Li Feng ascendió al trono, él nunca había celebrado un gran banquete
por su cumpleaños, la viuda emperatriz murió temprano en el palacio y, después de
la muerte del anterior Emperador, a él ya no le quedaba ningún mayor que se
hiciera cargo de esto.

Sin embargo, para su cumpleaños de este año, Li Feng finalmente tuvo algo de
movimiento.

La Torre Qi Yuan que colapsó durante la guerra fue reconstruida en su ubicación


original. Li Feng creyó que la apariencia de la “Plataforma Zhai Xing” era demasiado
ominosa y el lujo derrochador de la “Gran Vista de Yunmeng” afectaba la buena
voluntad de los cielos. Por lo tanto, él ordenó una reestructuración para transformar
la “Torre Qi Yuan” en el “Altar Qi Ming”, aboliendo la función original de comer,
beber y entretenimiento; y convirtiéndolo en un altar sagrado para orarle a los
cielos. También se trasladó aquí al Departamento Imperial de Astronomía.

Nadie sabía si el Emperador Long An no tenía nada más que hacer o si había
sido persuadido por los tipos malos, pero él decidió ir al recientemente construido
Altar Qi Ming para rezarle a los cielos y a sus ancestros, confesando todos sus
pecados para celebrar su cumpleaños.

…hablando de eso, los subordinados de Li Feng consistían solo en oficiales


corruptos y ministros que se dedicaban a roer a su sociedad y corroer su nación. Él
mismo estaba destinado a una vida de dificultades sin nadie que lo amara, ni
siquiera había alguien que le preparara un tazón de fideos en su cumpleaños,
incluso habiendo puesto en exhibición todos sus errores gobernando para que todo
el mundo lo viera.

Esto era triste y depresivo, pero aparte del grupo de gusanos podridos de barba
blanca en la corte, no había nadie atrás que reconociera su trabajo: en verdad era
una tragedia humana.

Cuando el Emperador dejó el palacio, todos los oficiales naturalmente lo


acompañarían. El Ejército Imperial abría su camino y marchaba hacia el Altar Qi
Ming. El Astrónomo Imperial estaba esperando, vestido con el atuendo formal
apropiado, el sonido de las campanas resonaba por toda la ciudad.

Había mil escalones de piedra que conducían a lo alto del Altar Qi Ming, y un
estrecho camino en el medio era el “Camino Imperial”, solo para que el Hijo de los
Cielos caminara sobre él. A ambos lados estaba el “Camino Real” acompañado por
los oficiales, que solo subía quinientos escalones y se detenía a medio camino del
altar.

El Emperador Long An levantó sus pies del Camino Real, los rangos más bajos
de los cientos de oficiales civiles y militares lo vieron desde abajo. Acompañándolo a
lo más alto estaban dos ministros, uno marcial y uno civil. Tanto Gu Yun como Yan
Wang no estaban en la capital en este momento, los puestos de los acompañantes
tuvieron que ser reemplazados por Jiang Chong del Gran Consejo y Shen Yi, el
Gobernador del Suroeste, quien resultaba que estaba en la capital.

Li Feng siempre estaba ocupado, descuidando el montar a caballo y la arquería,


vistiendo el increíblemente pesado atuendo del Emperador, fue bastante difícil subir
esos mil escalones. Mientras avanzaba a lo largo del camino, repentinamente su
mente anduvo en las nubes, recordando algo de su infancia.

Fue la primera vez que Gu Yun iba con la facción del Viejo Marqués al sur para
eliminar a los bandidos y regresaba victorioso. Li Feng siguió al anterior Emperador
como el Príncipe Heredero y le dio la bienvenida de vuelta a la corte al ejército.

Li Feng recordaba el vigor del joven general cuando se fue, su rostro luciendo
una arrogancia de alguna forma infantil. Cuando regresó del campo de batalla, toda
su apariencia parecía haber envejecido hasta diez años. Los rasgos faciales que aún
no habían sido agudizados por los años, pero los ojos que parecían estar en un
sueño debido a que eran incapaces de ver bien habían comenzado a hundirse,
semejando a un verdadero Cortavientos, cerniéndose ligeramente con un aura
imponente.

Él desmontó de su caballo, gritando “¡Larga vida al Emperador!” junto con todos


los oficiales y generales. La armadura sobre su cuerpo estaba brillando como las
escamas de un pez bajo la luz del sol. Li Feng rara vez conseguía acompañar al
anterior Emperador fuera del Palacio. Él miró a Gu Yun en su armadura con
admiración. Tomando ventaja de cuando el comandante del ejército de ese tiempo
estaba conversando con el Emperador, Gu Yun levantó su cabeza de improvisto,
guiñando un ojo en dirección al Príncipe Heredero quien todavía no había llegado a
los veinte, sonriéndose el uno al otro mientras intercambiaban una mirada.

Ahora, Li Feng estaba en el Altar Qi Ming, recordando este viejo evento del
pasado, sus labios no pudieron evitar levantarse en una sonrisa. Él regresó a sus
sentidos, miró hacia atrás y vio a numerosas personas arrodilladas debajo de los
escalones de piedra. Solo había cabeza a donde fuera que mirara, los dos que lo
acompañaban también eran de buen comportamiento, nadie se atrevía a alzar su
cabeza para ofenderlo…

Quizás ya no existía más en este mundo el joven que le guiñaría un ojo. El


corazón de Li Feng súbitamente dio a luz a la soledad de un gobernante en la cima.
El Departamento Imperial de Astronomía estaba listo para el ritual de veneración
a los cielos. Él se estaba aclarando la garganta para abrir la boca. De pronto, hubo
un disturbio debajo del altar.

Li Feng quería exhibir sus propios pecados, pero también quería hacerse un
nombre para sí mismo como alguien diligente y humanitario. En este día, la capital
no reforzó por completo la ley marcial, solo usó al Ejército Imperial para separar a
la gente a ambos lados del camino. Había incontables personas que vinieron a
unirse a la diversión. Tan pronto como una conmoción estalló, algo ocurrió.

Un grupo de hombres enmascarados salieron repentinamente de entre la


muchedumbre de espectadores, sus movimientos como el viento, abriendo un
hueco en la línea de defensa del Ejército Imperial en un parpadeo y precipitándose
directamente hacia el altar de plegarias.

–¡Cuidado!

–¡Es la gente de Dong Ying!

Cientos de oficiales estaban en desorden. Liu Chong Shan, el comandante del


Ejército Imperial, gritó “¡Protejan al Emperador!” y se apresuró directamente al
Camino Imperial del altar con rapidez. Se arrodilló al lado de Li Feng y dijo
rápidamente, –Su Majestad, este lugar es peligroso, lo escoltaré lejos de inmediato.

Li Feng no podía respirar de ira, pateando el hombro de Liu Chong Shan: –


¡Incompetente!

Liu Chong Shan levantó su cabeza súbitamente y en sus ojos brilló una intención
asesina. Varios de los guardias imperiales que seguían a Liu Chong Shan sacaron
sus espadas al mismo tiempo. Li Feng estaba conmocionado, llegando a
comprenderlo súbitamente: en primer lugar, no había asesinos. Básicamente era
una rebelión. Esta táctica era similar a la del anterior Emperador en esa ocasión,
¡permitiendo que la consorte bárbara dañara al Campamento del Hierro Negro!

Li Feng estaba asustado y furioso, señaló a Liu Chong Shan y dijo, –¡Qué coraje!
¡Te atreverás!

Liu Chong Shan, con una risa baja, se incorporó y se quitó el polvo de los
hombros, acercándose a Li Feng. –Su Majestad, por su seguridad, tiene que ser
escoltado fuera de este caótico lugar.
93. Rebelión

Fang Qin enterró su cabeza por lo bajo. En un ángulo donde los otros no podían
verlo, sus labios revelaron una ligera sonrisa.

Justo terminó Liu Chong Shan, un “asesino Dong Ying” se había abierto paso a
través del Ejército Imperial y corrió abiertamente hacia el Camino Imperial. Liu
Chong Shan sonrió y desenvainó su espada de su cintura, apuntando a Li Feng: –Su
Majestad quédese tranquilo, no los dejaré tocar ni uno solo de sus cabellos.

Hubo un grito detrás de Li Feng. Él miró hacia atrás apresuradamente y vio que
el oficial que estaba supervisando la ceremonia fue eliminado por el asesino, la
sangre en su cuello se derramó en los escalones de piedra.

Este grito horripilante fue como una orden. Liu Chong Shan inmediatamente
blandió hacia abajo su espada. Li Feng practicó artes marciales durante muchos
días cuando era niño. Desafortunadamente, sin talento para ello, su habilidad era
muy ordinaria, descuidándolo durante muchos años, poco después había regresado
todo lo que aprendió a su maestro. Con el fin de esquivarlo, dio varios pasos hacia
atrás con pánico, tropezando sobre los escalones de piedra sin prestar atención. En
donde fuera que sus manos tocaban había sangre caliente, su atuendo ceremonial
se manchó de inmediato.

En esta situación, si fuera a ser reemplazado por una persona tímida, se habría
desmayado de susto. Pero gracias a la personalidad terca y cabeza dura del
Emperador Long An, no solo no perdió el conocimiento, él incluso se atrevió a
señalar a Liu Chong Shan y estallar en ira: –¡Súbdito traidor, no tienes miedo del
castigo que caerá sobre toda tu familia!

El Hijo de los Cielos no poseía seis cabezas ni seis brazos. Con nadie ahí para
protegerlo, ¿no estaba estirando su cuello para que lo cortaran? Liu Chong Shan
falló su primer corte, el poco miedo a la rebelión en su corazón ya se había
desvanecido, persiguiéndolo hasta el final: –Entonces, por el bien de todos los
viejos y jóvenes de mi familia, ¡debo cargar hacia adelante sin dar vuelta atrás!

Bajo la espada, el Hijo de los Cielos continuaba siendo un cuerpo mortal de


carne y hueso. El viento traído por el blandir de la espada descendió hacia su
cabeza. Li Feng no podía evadirlo, pero aún se negaba a insultar su linaje real,
permaneció en silencio, pero su corazón estaba lleno únicamente de dolor: no murió
a causa de su hermano que quería conseguir poder y usurpar el trono; no murió en
el asedio del Ejército Occidental; ahora que el país estaba comenzando a
estabilizarse, queriendo descansar y recuperarse, él moriría en las manos de sus
traicioneros subordinados… ni siquiera sabía la razón por la que se rebelaron.

En ese momento, un fuerte viento llegó desde un lado, pasando rápidamente


por la punta de la nariz de Li Feng. La hoja de acero en las manos de Liu Chong
Shan que casi hiere al cuerpo del dragón fue golpeada por un xiu zhong si de once
centímetros. Finalmente, Shen Yi, quien lo acompañaba, había arribado.

Los generales que acompañaban al Emperador en el altar no portaban espadas,


su armadura era solo para aparentar. Nadie esperaba que la muñequera de hierro
de Shen Yi tuviera un xiu zhong si.

Liu Chong Shan vio cuán cerca estuvo de tener éxito, pero fue repentinamente
interrumpido por Shen Yi. No pudo evitar el maldecir en su interior. Antes de que
viniera, Lu Chang lo había dicho claramente: él ya había intentado evaluar la
reacción de la familia Shen, ellos no causarían ningún problema. Solo retrocederían
y observarían como el apellidado Fang, ¿por qué repentinamente pasó esto?

Shen Yi se agachó y ayudó al Emperador Long An a incorporarse. Él y Jiang


Chong, quien había trotado todo el camino con sus túnicas, lo rodearon dejándolo
en el medio, luciendo muy aislado e indefenso en ese momento. Solo en la dificultad
uno podía ver la lealtad y la traición. Por un momento, el corazón de Li Feng se
llenó de sentimientos encontrados, se lamentó torpemente, –Los dos súbditos
tienen corazón.

Jiang Chong no sabía artes marciales y estaba un tanto nervioso. El General


Shen, sin embargo, era aquel que regresó del suroeste con ejercito de soldados
derrotados para socorrer la capital. Su rostro permaneció inmutable: –Su Majestad
no necesita preocuparse. Hay muchas personas aquí hoy. Con el fin de prevenir
accidentes, muchos señores han enviado a sus guardias familiares para mezclarse
en la multitud de plebeyos, serán suficientes para lidiar con esto. Incluso si yo fuera
más inútil, aún puedo eliminar a este ejército de jóvenes maestros, protegiendo por
completo a Su Majestad.

Un tiempo atrás, Fang Qin fue en secreto al Campamento del Norte con una
carta que su hermana mandó a su madre[1]. Las cosas mencionadas en esta carta
eran muy alarmantes.

Una joven muchacha que acababa de ser comprada por la señora Fang para
servir como sirvienta accidentalmente entró en el estudio debido a que no sabía las
reglas y fue golpeada hasta la muerte. Pero esto no era lo más espantoso, incluso la
señora Fang, quien estaba adecuadamente casada, fue confinada en el patio interior
por este asunto trivial y tuvo que recurrir a la familia de su madre en busca de
ayuda. La carta mencionaba que había muchos huéspedes ese día, incluyendo a Liu
Chong Shan, el Comandante del Ejército Imperial.
También ocurrió que el Emperador Long An acababa de anunciar que él saldría a
ofrecer sacrificios a los cielos en su cumpleaños. Tal coincidencia no podía evitar
hacer que uno pensara.

No obstante, después de todo, esta era solamente una vaga carta familiar, la
cual no podía usarse para reportar al Emperador: de otra manera, si no pasaba
nada, ¿no se convertiría en una acusación basada en rumores?

Li Feng odiaba que se formaran bandos y lucharan unos con otros. La razón
como por qué el Censurado Imperial había sido humillado por el Emperador muchas
veces era debido a que eran incapaces de presentar ninguna verdadera acusación
contra Yan Wang.

Nadie se atrevería a tomar el riesgo de forma precipitada.

Sin embargo, el Campamento del Norte no tenía permitido entrar en el palacio a


menos que fuera convocado. Si un accidente fuera a ocurrir, cuando se fuera el
Emperador, el agua lejana no podría apagar este incendio.

Por lo que a Fang Qin se le ocurrió la idea de permitir que el Campamento del
Norte esperara fuera de las nueve puertas. Una vez que hubiera disturbios, ellos
podían forzar su camino al interior de la ciudad y llegar al rescate en el tiempo que
toma quemar un incienso. Antes de eso, ellos tomaron prestados a un grupo de
poderosos generales de familias militares como los Shen y la mansión del Marqués.
También ellos se mezclaron con la multitud expectante. En caso de un accidente,
ellos solo necesitaban demorarlos por un rato para esperar el rescate del
Campamento del Norte.

A pesar de que a Shen Yi no le agradaba mucho Fang Qin, tuvo que admitir que
el anciano hizo las cosas muy meticulosamente.

Liu Chong Shan no podía soportar ver la apariencia relajada de Shen Yi. Se burló
y dijo, –Entonces, ¡permítame observar las habilidades del General!

Después de eso, varios rebeldes en el Ejército Imperial junto con los asesinos se
acercaron deprisa detrás de él. Los oficiales que Fang Qin había preparado con
anticipación volvieron en sí y corrieron hacia el altar a ambos lados, comenzando a
enfrentarse con los rebeldes.

Shen Yi jaló a Li Feng hacia atrás de él, sujetó la muñeca de un asesino y le


rompió el brazo, tomando la espada de extraña forma de la mano del asesino. La
pesada hoja Dong Ying entonces rebotó ligeramente fuera de su palma y cortó justo
sobre el rostro de Liu Chong Shan.

–¿Observar mis habilidades? –Shen Yi sacudió su cabeza y suspiró como un


buen anciano. –Me temo que el Comandante Liu no tiene lo que se requiere.
Liu Chong Shan y Shen Yi, ambos eran descendientes de una familia noble.
Creciendo con la gracia de sus ancestros. Se graduaron en el mismo año, la
diferencia era que Shen Yi se fue a lo literario, mientras Liu Chong Shan siguió la
verdadera escuela de artes marciales. Más tarde, ingresó al Ejercito Imperial con la
influencia de su trasfondo familiar. Con una gloria increíble, ¿por qué debería poner
a Shen Ji Ping, quien nunca tuvo una carrera adecuada, en sus ojos?

Pero en los últimos años, el Ejército Imperial estaba lleno de soldados del tipo
“joven maestro”, Liu Chong Shan había soportado las dificultades hasta ahora,
puliendo su experiencia y finalmente convirtiéndose en un pequeño comandante.
¿Qué demonios era ese Shen Yi? Él era solo un mecánico sirviendo a la realeza
quien se cambió de carrera a medio camino, pisando sobre un montón de heces y
subiéndose en el bote de la familia Gu por casualidad, pero se las arregló para
convertirse en una Gobernador al final.

Liu Chong Shan rio con furia, sus ojos casi destellaban en color rojo. Haciendo
un largo silbido, más rebeldes venían desde debajo del altar, los ciudadanos
observando a ambos lados intentaron huir.

Liu Chong Shan: –Todas las leyendas dicen que treinta Armaduras Negras
pueden estabilizar a las Dieciocho Tribus de los bárbaros. No sé, ¿cuántos clavos
pueda torcer el General Shen con su cuerpo mortal?

En ese momento, el rugido de una Armadura Pesada llegó desde abajo. Varias
Armaduras Pesadas destrozaron la línea de defensa y rodearon al Emperador que se
retiraba y a los guardias en una formación de abanico. El vapor asesino de color
blanco como la nieve brotaba hacia el cielo sin doblegarse.

Desde el reinado del Emperador Wu, las máquinas y armaduras de acero usadas
por los guardias en todas las partes del país habían sido estandarizadas, no tenían
permitido en lo absoluto sobrepasar las reglas. El Ejército Imperial era la única
excepción que recibió Armaduras Pesadas. Pero ahora, el perro rabioso criado por la
realeza finalmente se había dado la vuelta para devorar a su maestro.

Shen Yi colocó cuidadosamente la cuchilla Dong Ying robada a través de su


pecho, esperando que el Campamento del Norte arribara cuanto antes.

Después de esta interrupción, Li Feng se volvió más tranquilo. Se quitó la túnica


empapada de sangre y la arrojó lejos. Fue hacia él y lo cuestionó, –Liu Chong Shan,
con tus muchos años de incompetente experiencia, no estabas en una posición
adecuada para asumir una responsabilidad importante. Por respeto a la lealtad de la
familia Liu, yo te ascendí personalmente para ser el Comandante del Ejército
Imperial. Nunca te he tratado mal, pero aun así ¿te aliarías con extranjeros para
corresponder a mi gracia de esta manera?

Liu Chong Shan siempre había sido engreído. Siempre sintió que su
desafortunada trayectoria profesional era culpa de sus inútiles padres y su familia.
Resentido con ellos, nunca fue amigable con su propia sangre. En lugar de eso, él
tenía una relación cercana con la familia Lu. Cuando escuchó el significado implícito
en las palabras de Li Feng de que él no era apto ni siquiera en una posición tan
pequeña como esta, sonrió y retorció sus palabras de vuelta: –¿Qué escribió sobre
sí mismo Su Majestad en el edicto imperial? ‘No he tenido un buen juicio del
carácter[2], no tengo méritos reinando, goberné durante nueve años, tomando
muchas decisiones ignorantes, incluso haciendo daño al país y a su gente’. Puesto
que usted ya lo ha dicho tan claramente, ¿por qué no abdicar y darle la posición a
alguien con talento?

Li Feng apretó sus dientes hasta casi convertirlos en polvo, –Entonces dime,
¿por quién estoy retrocediendo? ¿Darle la posición a quién?

Al mismo tiempo, Shen Yi y Jiang Chong estaban sorprendidos. Shen Yi alejó de


un golpe a un asesino. Como se puso nervioso momentáneamente, la espada Dong
Ying la cual no estaba acostumbrado a manejar, se le resbaló directamente.

¡Sabía que el anciano apellidado Fang no era tan amable!

Las palabras de Liu Chong Shan no podían evitar sino hacer que uno pensara en
Yan Wang. Este asunto podía no ser meditado demasiado a fondo. De otra manera,
Gu Yun también tendría que ser involucrado. Él no se fue antes, ¿por qué debió
insistir en partir en esta ocasión? Se fue junto con Yan Wang, ¿era porque ellos
habían maquinado este plan de antemano?

Muchos pensamientos destellaron en la cabeza de Shen Yi, el sudor frío comenzó


a descender. Al principio, los pensamientos de Shen Yi eran muy simples. Sintió que
el viaje de Yan Wang al sur fue solo para lidiar con Yang Rong Gui. Lógicamente, no
se aliaría con el montón de fracasados de la familia Lu, eso era porque ya fuera un
asunto público o privado, él no podía dejar que el traidor Lu Chang se saliera con la
suya.

Solo entonces Shen Yi descubrió que había sido engañado.

¿Realmente fue Lu Chang quién comenzó todo?

Si la dama Fang en verdad terminó confinada debido a que una de sus doncellas
escuchó algo que no debería haber oído, entonces, ¿cómo pudo una jovencita como
ella, que creció detrás de muros, ser capaz de mandar una carta al exterior?

Hablando generalmente, las personas pensarían que todas las familias nobles
estaban conectadas entre ellas, compartiendo tanto honor como daños. Si a la
familia Lu le confiscaban sus posesiones, sus parientes políticos no tendrían
tampoco un buen fin… pero, ¿y si alguien sacrificaba a los suyos por la justicia?

Fang Qin tomó la carta de su hermana menor y la envió silenciosamente al


Campamento del Norte, mostrando su opinión en el momento crítico. Si el
Emperador salía del siniestro sano y salvo, él habría hecho una gran contribución. A
juzgar solo por esto, si la dama Fang estaba dispuesta a separarse de su esposo,
incluso si toda la familia Lu era ejecutada, su hermana todavía podía salvarse.

Fang Qin parecía ser indefenso, pero en realidad, ¡había abandonado al peón
para proteger a la torre[3], convirtiendo a la familia Lu en un explosivo desechable,
apuntando a Yan Wang!

Shen Yi, escoltando al Emperador en medio de un ejército de rebeldes,


repentinamente no supo cómo ponerle fin.

¿Debería continuar protegiendo al Emperador y esperar hasta que el


Campamento del Norte arribara para erradicar a los rebeldes y luego matar a Yan
Wang y Gu Yun, o debería cambiar de bando a causa de sus egoístas razones
personales y mandar a Li Feng a ver al Rey del Infierno, tildando a Yan Wang de
rebelde?

La Vieja Criada Shen nunca había estado en un dilema así en su vida.

Tan pronto como la espada Dong Ying se deslizó fuera de su mano, Liu Chong
Shan aprovechó la oportunidad para dar un par de pasos y lanzar tres cortes en
sucesión. El pie de Shen Yi estaba en desorden, casi consiguiendo que le abrieran el
vientre de un tajo, él esquivó con dificultad. El frente de su atuendo formal fue
rasgado en una línea.

La Armadura Pesada de los rebeldes se aproximó, el disparo de un explosivo


envolvió al Altar Qi Ming en humo negro y polvo. Jiang Chong gritó detrás de él: –
¡General Shen!

Shen Yi se quedó quieto reluctantemente y se dio la vuelta, solo para ver a la


Armadura Pesada rebelde matar a tres generales de una sola vez. Las armas cortas
apuntaban a Li Feng, preparándose mandar al Emperador al cielo de un disparo…

Repentinamente, se oyó el sonido agudo que perforaba los oídos de un Águila en


el aire. Una flecha de hierro descendió, casi rozando el brazo de Li Feng, y el
disparo penetró a través de la caja dorada en el frente del pecho de la Armadura
Pesada, haciéndola explotar como fuegos artificiales a unos cuantos metros de
distancia. Jiang Chong corrió hacia adelante y empujó a Li Feng hacia el suelo.

Shen Yi inhaló un aliento frío, sus manos y pies estaban entumecidos. Al


momento siguiente, recordó súbitamente que la red antiaérea en la capital había
sido restaurada desde que el Altar Qi Ming fue construido. A excepción de un
mandato del Emperador o una orden del Emblema del Tigre Negro, ¿cómo pudo esa
Águila volar al interior?

¿Podría ser que… Gu Yun estaba de vuelta?


Mientras los pensamientos de Shen Yi continuaban hechos un desastre, tres
Armaduras Águila bajaron arrasando desde el aire. Su ventaja era evidente,
haciéndose cargo de los asesinos alrededor del Emperador Long An en un abrir y
cerrar de ojos. La Armadura Águila a la cabeza aterrizó sobre el suelo. Con una
máscara de hierro puesta, uno no podía saber quién era. Él se detuvo no muy lejos,
medio arrodillándose en los escalones de piedra, ayudando a Li Feng a levantarse.

En ese momento, el tan esperado Campamento del Norte finalmente arribó.

Había caos arriba y abajo del Altar Qi Ming. El Campamento del Norte cargó
contra los rebeldes. Algunos de aquellos que intentaron pescar en aguas turbulentas
fueron capturados por varias Armaduras Águila del lado de Li Feng.

Tan pronto como supo que Gu Yun había retornado: o al menos el Emblema del
Tigre Negro había regresado, entonces el Marqués del Orden se había enterado de
esto; debido a su irrazonable confianza en Gu Yun, Shen Yi se sintió
inmediatamente más tranquilo. Atrapó un Cortavientos que le arrojó un Águila y
directamente cortó uno de los brazos de Liu Chong Shan, capturándolo con vida y
llevándolo frente al Emperador.

El Ejército Imperial fue derrotado por el Campamento del Norte. En cuestión de


minutos, el polvo se asentó y el líder de los rebeldes fue capturado.

Li Feng no era tonto. Sabía que debería haber alguien más detrás de Liu Chong
Shan. Inmediatamente ordenó un bloqueo de todas las puertas de la ciudad y se
preparó para una minuciosa investigación.

La sangre sobre su cuerpo todavía estaba húmeda, pero su rostro no cambió


para mejor ni siquiera después de escapar del peligro. Li Feng miró a las irónicas
indumentarias del Ejército Imperial sobre los cadáveres de los rebeldes yaciendo
por todos lados. Pensó en los importantes ministros involucrados que no serían
capaces de escapar a esto y las palabras “ceder el trono a alguien con talento”
dichas por Liu Chong Shan, sintiendo como si dos espinas de hielo hubieran
penetrado a través de su pecho.

Li Feng no podía contener una pregunta tan trivial como “¿cómo entró una
Armadura Águila en la capital?” en su cabeza de momento. Su mente estaba
inundada con la palabra “traición”.

Las familias nobles que recibieron la gracia real durante muchas generaciones se
unieron para traicionarlo, su Ejército Imperial, en el que confiaba, lo traicionó. Gu
Yun, quien creció con él, aquel a quien acababa de evocar, lo había traicionado, e
incluso su pequeño hermano de sangre.

¿Cuántas cosas impactantes hizo Yan Wang después de que entró a la corte?
Desde el establecimiento del Gran Consejo, los documentos que acusaban a Yan
Wang nunca habían dejado de llegar, al igual que las cartas de saludos de rutina.
Todo fue suprimido por él solo.

Hacia su extremadamente talentoso hermano pequeño, Li Feng no se sentía


aliviado: estaba lleno de dudas, o inclusive celoso de él; pero él nunca había tocado
ni una sola hebra del cabello de Li Min, sintió que él ya había hecho su mejor
esfuerzo, pero al final, ¿solo crio a un lobo traidor que quería su vida?

Jiang Chong vio que la expresión de Li Feng era inusual. Rápidamente murmuró,
–Su Majestad, hay muchas personas aquí, primero regresemos al palacio.

Li Feng lo miró inexpresivamente, dio dos pasos, luego se inclinó


repentinamente, sus dedos buscando agarre en el aire, y vomitó una bocanada de
sangre.

Alrededor de él llegaron varios gritos de “Su Majestad”. Los oídos de Li Feng


estaban zumbando, después de un largo tiempo, descubrió que estaba sujetando el
brazo del Águila Negra que lo acababa de rescatar, su sangre manchando de rojo el
brazo de hierro del Águila.

Este asunto obviamente aún no había terminado.

El nuevo líder del Campamento del Norte permanecía bastante lejos, incapaz de
ver que el Emperador acababa de vomitar sangre, él hizo algo inadecuado en ese
momento. Se acercó con un hombre y reportó, –Su Majestad, este hombre quería
dejar la ciudad rumbo al sur en secreto en medio del caos. Lo he detenido por
temor a que pudiera tratarse de algo sospechoso.

El hombre estaba temblado excesivamente, lanzando una mirada hacia Lu


Chang de tanto en tanto.

En este momento, alguien confirmó: –Su Majestad, reconozco a este hombre. Él


era un cochero en la casa del oficial Lu. Esperaba afuera todos los días a Lord Lu
después de que la corte terminara, lo vi con mis propios ojos.

El rostro de Lu Chang estaba de un gris ceniciento, arrodillándose en el suelo.

Li Feng se estabilizó usando el hombro de hierro del Armadura Águila,


enderezando su espalda lo mejor que pudo, preguntando con voz ronca, –Súbdito
Lu, ¿a quién está tratando de informar, mandando personas fuera de la ciudad en
este momento?

El Comandante del Campamento del Norte presionó despiadadamente al


sirviente de la familia Lu contra el suelo, sacando su espada de la funda en su
cintura.

El sirviente de la familia Lu era también un gato asustadizo, meándose encima


del susto, haciendo reverencias como si moliera ajo: –Perdóneme Su Majestad,
perdóneme Su Majestad, yo fui obligado a… yo… fue el Maestro Lu, el Maestro Lu
me dio instrucciones en secreto, después de que el asunto del Altar Qi Ming
estuviera hecho, ya fuera éxito o fracaso, yo dejaría… dejaría la capital durante la
conmoción para informar al Maestro Yang…

Li Feng preguntó con sorpresa, –¿Cuál Maestro Yang?

El hombre tragó su saliva: –El tío… Yang… el Maestro Yang Rong Gui…

Li Feng apretó la mano que estaba sosteniéndose de la Armadura Águila, su voz


se elevó agudamente: –Yang Rong Gui es el Gobernador de Liangjiang, un oficial
importante en la frontera, ¿cómo se atrevería a entrar a la capital sin órdenes?
¡Tonterías!

Sirviente: –¡Perdone mi vida Su Majestad! El tío ha viajado en secreto a la


puerta sur de la capital, esperando por la señal de mi señor, mientras el…
Comandante Liu tuviera éxito, él iba a…

Li Feng: –¿Qué iba a hacer?

Sirviente: –… apoyar al nuevo Emperador que viene a la capital.

Los ojos de Li Feng se oscurecieron. De no ser por la Armadura Águila a su lado


apoyándolo, casi se habría desmayado en el sitio.

Una vez más, Shen Yi estaba desconcertado debido a este desarrollo inesperado.
Si antes, él pudiera usar las palabras “rumor sin confirmación” para ayudar a salvar
a Yan Wang, entonces, ¿qué habría ocurrido ahora? ¿Era esta evidencia conclusiva?
Por un momento, estaba confundido sobre si Gu Yun realmente había vuelto o no.
Había incontables posibilidades terribles en su mente. Su sudor frío ya había
oxidado su armadura.

Fang Qin enterró su cabeza por lo bajo. En un ángulo donde los otros no podían
verlo, sus labios revelaron una ligera sonrisa.

Yan Wang era el hermano de sangre del Emperador, no podrían deshacerse de


él a menos que fuera por el grave crimen de rebelión.

Ahora era una rebelión, ¿no?

–Vayan a invitar a Yang Rong Gui y a su nuevo Emperador aquí. –Li Feng
rechinó sus dientes. –Tendré que darle un vistazo…
94. Mordiéndose Unos a Otros

Sin embargo, se sintió aliviado demasiado pronto, esta lluvia sangrienta aún no
había terminado.

Cuando Li Feng no pudo hablar, la Armadura Águila enseguida de él finalmente


se levantó la careta de hierro sin prisa y mostró un rostro que hacía temblar la
tierra: –Su Majestad, todos los súbditos traidores han sido capturados y sus manos
han sido atadas, debe cuidar de sí mismo. El Hijo de los Cielos no ha escatimado
esfuerzos por las personas, ¿por qué necesita usted herirse a sí mismo a causa de
varios rebeldes?

La voz resultaba demasiado familiar. Li Feng giró su cabeza y quedó atónito


instantáneamente. El Águila que lo había estado soportando todo este tiempo era,
en realidad, Gu Yun, quien se suponía estaba en el sur en ese momento.

La súbita aparición de Gu Yun aterrorizó a todo el grupo de gente.

El interior de la cabeza de Lu Chang explotó. Yang Rong Gui había le había


asegurado y jurado antes que él sería muy cuidadoso con sus acciones en ese lado,
¡incluso el Marqués del Orden no lo sabía!

En su plan original, todos los preparativos debían ser completados dentro del
periodo de tiempo de la partida de Yan Wang de la capital. Liu Chong Shan fue el
idiota que siguió cada instrucción sin falla como una pieza de ajedrez. Mientras él
pudiera ser persuadido para asesinar a Li Feng, Yang Rong Gui no tenía que venir
personalmente, solo necesitaban pedirle a Liu Chong Shan que empujara a Yan
Wang en su lugar, en ese momento, ya fuera la propia voluntad de Yan Wang o si
estaba siendo obligado por Yang Rong Gui, mientras él apareciera, el crimen de
rebelión se implementaría de inmediato.

Una vez que el Campamento del Norte en los suburbios de la capital


reaccionara, iría inmediatamente a suprimir la rebelión, eliminando a Yan Wang y a
Liu Chong Shan, ellos morirían en medio del ejército rebelde, no quedaría nadie
para confirmarlo.

No había viuda emperatriz en el palacio. La Emperatriz era una mujer enfermiza


que no podía ser expuesta al aire libre, incluso incapaz de sostener el Sello del
Fénix. El príncipe aún estaba bebiendo leche. El hijo mayor de la Consorte Lu tenía
once años de edad. Era evidente en manos de quién estaría el país.

Gu Yun estaba lejos, todo el camino hasta Jiangnan. Cuando se enterara de lo


que estaba pasando, tanto el Emperador como los “rebeldes” estarían muertos, el
polvo ya se habría asentado en la capital. A menos que ignorara los peligros en las
cuatro fronteras y lo que las personas pudieran decir, movilizando al ejército para
luchar por justicia para dos personas muertas: incluso un cobarde como Lu Chang
no creía que Gu Yun pudiera hacer algo así.

Si Gu Yun quisiera rebelarse, ya lo habría hecho tan pronto como fue el


levantamiento del Campamento del Norte, o incluso antes, cuando supo la verdad
del ataque al Campamento del Hierro Negro ese año, de otra forma, ¿cómo podría
ese anciano inmortal de Wang Guo mantener su último aliento hasta ahora?

Solo había dos puntos clave en este asunto. El primero era si Yang Rong Gui
podía cortar la comunicación entre la ciudad capital y Jiangbei en su propio
territorio, a escondidas de Gu Yun; y el segundo era si Liu Chong Shan podía matar
a Li Feng sin contratiempos.

El primero tenía a Yang Rong Gui usando su vida y a su familia como garantía, y
el último debería haber estado incluso más seguro. ¡Quién iba a saber que alguien
había filtrado la información, muchos guardias habilidosos estaban esperando entre
los civiles, el Campamento del Norte arribó antes de lo previsto y Gu Yun cayó del
cielo!

En este punto, incluso si fuera más tonto, Lu Chang llegaría a darse cuenta de
que entre las personas en las que más confió, alguien lo había traicionado: era o
Yang Rong Gui o Fang Qin. Esta vez, tampoco Yang Rong Gui sería capaz de tener
un buen final, ¿podría ser Fang Qin?

Si en verdad era obra de ese apellidado Fang, entonces él era demasiado


perverso. Filtrando sus movimientos al Campamento del Norte y arrastrando a Gu
Yun para pescar en aguas turbulentas. No solo se moría por el mérito de ser el
primero en salvar al Emperador, deshaciéndose de la familia Lu justo ahora, de aquí
en adelante, todas las grandes familias en la capital tampoco podrían competir más
con los Fang.

La mente de Lu Chang llegó a comprenderlo mientras lo pensaba. Él se preguntó


de inmediato, “¿Ha pertenecido Fang Qin al bando de Yan Wang desde el principio?”

Pero el rostro de Fang Qin, del “bando de Yan Wang”, al ver a Gu Yun, también
palideció, ya sin ser capaz de sonreír más.

Él pensó que con la gran habilidad de Yang Rong Gui para poder cubrir el cielo
con una mano, incluso en la situación de la epidemia, al menos, pudo tomar ventaja
de cuando Gu Yun se apresuró a la línea del frente para llevar a cabo las cosas.
Desde el principio hasta el final, su plan no contenía a este Dios de la Guerra.

A pesar de los esfuerzos de rescate del Campamento del Norte, si Gu Yun venía
o no, no debería afectar sus preparaciones… pero de alguna manera, Fang Qin de
pronto tuvo la sensación de que todo estaba a punto a salirse de control.
Cada persona aquí tenía sus propios motivos ocultos e intenciones, solo Shen Yi
estaba aliviado de ver a Gu Yun como si estuviera viendo a un salvador. La brisa
fría se deslizó dentro de su destrozado atuendo y sopló directamente dentro de su
piel sudorosa, haciéndolo temblar.

Sin embargo, se sintió aliviado demasiado pronto, esta lluvia sangrienta aún no
había terminado.

Gu Yun le pasó a Li Feng a un asistente y se arrodilló sobre los escalones de


piedra. Sin esperar a que Li Feng hiciera preguntas, tomó la iniciativa para reportar
a detalle: –Después de que su súbdito se separó de Yan Wang y el Maestro Xu en la
ciudad Yangzhou, dejé a mis guardias al lado de Yan Wang y fui al Campamento de
Jiangbei para revisar los asuntos militares con Ge Ling Shu.

“–Inesperadamente, mientras estaba en el Campamento de Jiangbei, recibí


repentinamente una carta secreta de un guardia pidiendo ayuda, diciendo que Yang
Rong Gui se atrevió a alzar soldados en privado, amenazando a Yan Wang para
seguir su malvado plan. En una necesidad urgente, tuve que pedir prestadas varias
Águilas Negras de la Guarnición de Jiangbei al General Zhong. Cuando llegué a la
Ciudad Yangzhou, descubrí que Yang Rong Gui, usando la fachada de apaciguar los
levantamientos, había levantado un fuerte bloqueo alrededor de la Ciudad
Yangzhou, sin dejar espacio ni siquiera para que pasara una mosca. Tuve que guiar
a mis hombres para que investigaran durante un largo tiempo, incluso se
escabulleron en la mansión del gobernador durante la noche, solo para descubrir
que este hombre nos había conducido deliberadamente en la dirección equivocada,
el mismo Yang Rong Gui no había dejado rastro, y el paradero de Yan Wang
también era desconocido.

“–Pensé en la “rebelión” mencionada por el guardia, temiendo que estuviera


pasando algo en la capital, no tuve más opción que regresar primero. Fallé
protegiendo adecuadamente a Yan Wang, fracasando en mi misión, le pido a Su
Majestad que me castigue.

En cuanto esas palabras salieron de la boca de Gu Yun, conmocionó al área


circundante en silencio.

Fang Qin le dirigió una mirada silenciosa a Wang Guo. Wang Guo comprendió e
interrumpió: –Su Majestad, hay una cosa que quisiera consultar con el Mariscal Gu…
la Armadura Águila del Mariscal Gu los siguió todo el camino desde Jiangbei hasta la
capital, ¿cómo es que no pudo interceptar a Yang Rong Gui en el camino?

Podría decirse que esta oración era una extraordinaria demostración de


inteligencia del Tío Imperial Wang, pareciendo de manera no intencional, pero en
realidad, levantó muchas sospechas en Li Feng: ¿era Yang Rong Gui infinitamente
habilidoso o era Gu Yun quien deliberadamente permitió a Yang Rong Gui y a los
demás entrar a la capital? ¿Vino el Marqués del Orden al rescate en un segundo o
tenía otros planes en mente? Después de llegar a la capital, viendo que el
Campamento del Norte se preparó rápidamente por su cuenta, ¿solo entonces
cambió su curso de acción?

Por no mencionar al “desaparecido” Yan Wang, si él realmente estaba junto con


los rebeldes a las afueras de la ciudad, ¿fue obligado a venir con ellos o tenía otra
información interna que no podía ser dicha?

Todos los ojos del público cayeron sobre Gu Yun, pero Gu Yun parecía ser
completamente ignorante de eso y respondió tranquilamente, –Es una pena, pero
perdí el paradero de Yang Rong Gui cuando recibí las noticias. Me habría tomado un
tiempo muy largo buscar a Yan Wang y al grupo rebelde en la Ciudad Yangzhou, lo
cual retrasaría el asunto mayor.

Los oficiales civiles presentes no fueron capaces de entender con esta sentencia.
Zhang Feng Han, al cual estaban ayudando a mantenerse de pie dos personas,
interrumpió de una manera oportuna: –Su Majestad y los caballeros no lo saben, la
Armadura Águila es muy rápida en el cielo, solo puede buscar objetivos en el frente
de batalla o en un área pequeña. Para una distancia tan grande como de Jiangbei
hasta la capital, si el camino correcto no se conoce de antemano o si el objetivo no
es un gran grupo de personas, dos o tres Armaduras Águila queriendo encontrar a
una persona es simplemente como buscar una aguja en un pajar.

Sin embargo, puesto que ya había llegado a este punto, el bando de Fang Qin
nunca dejaría ir a Gu Yun ligeramente. El Tío Imperial Wang presionó, –Entonces,
sabiendo que este asunto era urgente, ¿por qué no movilizó el Mariscal Gu a más
personas desde el Campamento de Jiangbei?

Gu Yun los miró de reojo. Desde el punto de vista de Fang Qin, la curvatura en
los ojos de flor de durazno del Marqués del Orden era especialmente evidente. Casi
enganchada en la esquina de sus ojos, estos estaban decorados con una pequeña
marca de belleza, lucían como si se estuvieran riendo. Fang Qin instantáneamente
se dio cuenta de ello: ¡Wang Guo lo había dicho mal, abofeteándose a sí mismo!

Como era de esperarse, la primera oración fue extraordinariamente inteligente,


esta sentencia era del verdadero nivel del Tío Imperial Wang.

Sin embargo, a pesar de que Gu Yun normalmente no discutía, no era para nada
tonto. Esta vez, él definitivamente no le daría a este viejo otra oportunidad para
enmendar su error.

–Lo que el Tío Imperial Wang quiere decir no me queda claro. –dijo Gu Yun sin
prisa. –¿Son los soldados del Campamento de Jiangbei los soldados privados de
este Gu Yun? ¿Puedo movilizarlos cuando sea que yo quiera, ignorando a los
occidentales que acechan como tigres? Me atrevo a preguntarle al Tío, a excepción
de Su Majestad, ¿quién sería capaz de traer al Campamento de Jiangbei a la ciudad
capital con una sola palabra? Por favor señálemelos, ¡yo mismo mataré a esos
individuos traicioneros!

Esta oración con una intención asesina oculta pretendía traer a Li Feng de vuelta
a sus sentidos. Él inmediatamente se dio cuenta de que él casi era metido al foso
por Wang Guo, cuyo corazón era del tamaño de un frijol: Gu Yun sostenía al
Emblema del Tigre Negro en su mano. Incluso si él quería rebelarse, ¿seguiría a
alguien tan mísero como Yang Rong Gui?

Gu Yun: –Su Majestad, esta vez, mi respuesta llegó demasiado tarde. Morir diez
mil veces no podrá compensar mi crimen. Cuando encontré los rastros de Yang
Rong Gui, ya estaba cerca de la capital. Me enteré de que Yan Wang probablemente
ya había sido capturado por el traidor. Por temor de afectar la imagen más grande,
no me atreví a golpear el pasto y espantar a las serpientes.

“–Originalmente quería pedir ayuda al Campamento del Norte.


Inesperadamente, ellos ya estaban esperado fuera de las Nueve Puertas, supe que
algo estaba ocurriendo definitivamente en la capital. Fue una fortuna que el
Campamento del Norte hubiera sido advertido por el Maestro Fang de antemano, en
una prisa, tuve que ordenar que se apagara temporalmente la red antiaérea y al
mismo tiempo liberar al Campamento del Norte dentro de la ciudad.
Afortunadamente, la bendición de Su Majestad es inmensa, escapando del peligro
sin recibir daño… todo fue gracias a la meticulosa preparación del Maestro Fang.

El rostro de Fang Qin se contrajo, sintiendo que la mirada del grupo de la familia
Lu estaba quemando a través de él. Había pretendido estar enfermo, actuando de
manera anónima desde el principio hasta el final. Él incluso permitió que Wang Guo
diera primero un paso al frente con el fin de mantener un perfil bajo, ocultarse
detrás de otros era lo más seguro. Era mejor para Lu Chang pensar que él no
estaba envuelto en esto.

Quién habría sabido que Gu Yun lo apuñalaría con un cuchillo suave y lo pondría
directo al fuego para asarlo. Un momento atrás, Lu Chang estaba solo especulando
sin ninguna base. Confirmando sus sospechas con esta declaración, aparte de la
sorpresa, él también quería desollar a Fang Qin.

Solo entonces supo Li Feng que no era que el Campamento del Norte fuera
rápido, sino que había estado esperando fuera de las puertas durante un largo
tiempo. Por un momento, él incluso estaba más confundido: –¿Cuál es el asunto con
el Campamento del Norte?

De momento, Fang Qin tuvo que hacer a un lado la gran sorpresa que era Gu
Yun, junto con el General del Campamento del Norte, comenzó a hablar
cuidadosamente sobre la carta familiar de su hermana menor lanzando una mirada
de reojo a Lu Chang. Li Feng era perceptivo y desconfiado, a pesar de que Fang Qin
tenía confianza de que este plan era impredecible, él nunca había dejado atrás
ninguna evidencia desfavorable, pero tan solo un ligero error aún podía traer
desastre sobre sí mismo, por lo que tuvo que emplear toda su fuerza para manejar
esto.

Entre más escuchaba Li Feng, más aterrorizado se ponía. Bajo el reinado de


Long An, nunca antes había habido una serie tan amplia de implicaciones e
intrincados asuntos internos. Los oficiales civiles y militares arrodillándose no se
atrevían a dejar salir su aliento. El Campamento del Norte tuvo que imponer la ley
marcial temporalmente de un lado de la calle para evitar que se extendieran
palabras que no debían difundirse en la ciudad.

Pero la lealtad de Fang Qin no había terminado de ser expresada cuando el


Campamento del Norte capturó limpiamente a Yang Rong Gui y sus cómplices.

Yang Rong Gui no fue capaz de esperar a las noticias de victoria de Lu Chang en
el lugar acordado, pero fue capaz de esperar por el círculo de cercado del
Campamento del Norte. Al inicio, quiso tomar a Yan Wang como un rehén. Quién
iba a saber que recientemente nombrado líder del Campamento del Norte fuera
adusto como un juez, solo diciendo que ni siquiera las sospechas sobre el mismo
Yan Wang habían sido aclaradas, disparando osadamente una flecha al traidor que
sostenía a Yang Wang, llevándolos a todos a la ciudad independientemente de si
estaban bien o mal.

A excepción de Yan Wang de la realeza, a quien se le daban privilegios


especiales, todos los demás fueron atados y llevados al Altar Qi Ming.

Yang Rong Gui había estado pensando en cómo manejar esto en todo el camino
hasta ahí, sus rodillas aún no tocaban el suelo, pero él ya había comenzado a gritar
sus agravios antes que nadie más.

Jiang Chong dio un paso adelante y dijo, –Se alió con los traidores para
rebelarse, ¿aún tiene cara para decir que han sido tratado injustamente?

Yang Rong Gui tocó el suelo con su cabeza y chilló, –¡Es una injusticia, Su
Majestad! He recibido la gracia del monarca durante muchas generaciones, ¿cómo
me atrevería a traicionar a Su Majestad? Desde el principio, el grupo de Yan Wang
en la corte me ha calumniado. No había más que unos cientos oros y platas en mi
familia. Cuando el país estaba en peligro, lo intercambié todo por billetes Feng Huo,
el asunto de la corrupción y el daño a la gente, todas las acusaciones son sin
pruebas ni evidencia. Si no me cree, ¡puede ordenar que confisquen las posesiones
de mi familia! Hacia Su Majestad, mi lealtad es lo suficientemente clara para que los
cielos y la tierra lo vean, ¡Su Majestad, por favor, sea mi testigo!

La voz de Li Feng era tan baja que parecía estar siendo exprimida fuera de su
garganta: –¿Oh? Si es como dice, entonces, el que esté viniendo aquí a la capital
arbitrariamente, ¿era su propósito proveer auxilio?
Yang Rong Gui se cambió de bando en el momento: –El grupo de Yan Wang en
la corte está cubriendo el cielo con una mano, engañando al Emperador y formando
una facción, haciendo cada vileza posible. Su súbdito es inocente, siendo provocado
por el villano, incluso mi cuñado, el Oficial Lu, se niega a creerme. Él me ha escrito
muchas cartas en varias ocasiones, cuestionándome, creando una oportunidad para
que el villano tome ventaja, provocado por la traicionera facción de Yan Wang para
cometer este grave crimen. En un apuro, tuve que detener a Yan Wang y escoltarlo
todo el camino de vuelta a la capital.

Li Feng lo interrumpió, –¿Quién es el villano?

Yang Rong Gui chilló, –¡Fue Fang Qin, el Ministro de Hacienda, quien ofreció a mi
cuñado el plan de la “Túnica Real”!

Fang Qin replicó furiosamente, –Su Majestad, los rebeldes llevan odio en su
corazón. Sin evidencia, ¡ellos claramente están vertiendo el lodo sobre los demás!

Wang Guo le siguió la corriente apresuradamente: –Si el Maestro Yang


realmente vino a la capital a ayudar, ¿habría tan pocas personas a su alrededor? ¡El
Marqués acaba de decir que había oficiales y soldados reunidos en la Ciudad
Yangzhou!

Lu Chang lloró amargamente, sus mocos escurriendo: –¡He sido tratado


injustamente!

Shen Yi: –…

El viento helado sopló, llevándose el sudor frío en su cabeza. Observando el más


grande evento de pelea de perros en todos los años de Long An, él quedó
estupefacto de miedo. Una segunda capa de sudor estaba ocupada haciendo fila. Él
difícilmente comprendía cómo alguien tan bobo como él tuvo la habilidad de correr a
través de todos esos esquemas que se sobreponían y aun así salir sano y salvo.

Li Feng: –¡A callar! ¡Tráiganme a Yan Wang!

Los muy olvidados “Yan Wang” y “Xu Ling” fueron empujados al frente de la
corte imperial. Li Feng miró sombríamente a las personas en frente de él, su voz
glacial, –A Min, quiero escucharlo de ti, ¿qué está ocurriendo?

“Yan Wang” encogió sus hombros y agachó su cuello, temblando hasta


convertirse en un ovillo. Sus alguna vez apuestos y profundos rasgos faciales
cambiaron, luciendo de alguna forma cobarde, él estaba aterrorizado al punto de
ser una codorniz de forma humana.

Los otros no habían hecho nada, Zhang Feng Han fue el primero en sentirse
ansioso. Dio un paso al frente para empujar a “Yan Wang” en el hombro y le instó,
–¡Por favor, diga algo!
En este momento, algo extraño ocurrió. El “Yan Wang” quien se paró sobre un
Águila Negra y disparó una flecha al espía Dong Ying, Liao Chi, trastabilló en el
suelo con el empuje de un anciano senil, su hombro se deformó de un lado.

Todo el mundo estaba impactado, preguntándose si el Maestro Feng Han había


bebido ziliujin o si Yan Wang se había convertido en fango.

Después de un largo rato, el Comandante del Campamento del Norte reunió su


coraje para dar un paso al frente, tocando tentativamente el hombro deformado de
“Yan Wang” y replicó, –Su Majestad, esto parece…

Li Feng: –¿Qué?

Comandante del Campamento del Norte: – … ¡es una hombrera!

Durante la conversación, “Yan Wang” levantó su cabeza, su cara estaba llena de


mocos y lágrimas, su nariz y su mentón estaban divididos en dos partes,
distorsionados a la izquierda y derecha, y el apuesto rostro se separó
completamente del otro. ¡No había “Yan Wang”, era claramente un demonio que
nadie sabía de dónde había salido!

El Comandante estaba impactado. El abrió rápidamente la túnica exterior del


hombre y vio que sus hombros, su pecho y su espalda estaban rellenos con suaves
cojines que podían ser usados para reemplazar al verdadero. Había al menos trece
o quince centímetros de cojines interiores ocultos en las botas bajo sus pies. El falso
puente de la nariz, la falsa barbilla y la máscara de piel humana fueron removidos.
Era claramente un hombre completamente extraño, de corta estatura, cabeza de
golondrina y que parecía rata.

Li Feng nunca había presenciado un cambio tan drástico en su vida. Inhaló una
bocanada de aire frío y dijo, –¿Qué eres… quién eres tú?

Shen Yi sintió que, por un momento, Su Majestad casi quiso gritar: –¿Qué clase
de demonio eres?

El hombre abrió su boca, pero no pudo hablar. La punta de su lengua había sido
cortada.

Observando al “Xu Ling” al lado, ellos también pudieron encontrar la junta de


una máscara de piel humana en su nuca al hacer su cabello a un lado.

Lu Chang: –…

Yang Rong Gui: –…

Esos dos hombres eran los que Yang Rong Gui mandó para vigilar a Yan Wang y
Xu Ling. ¿Cuándo se les cortó la lengua y se convirtieron en esto? ¿Qué había del
verdadero Yan Wang? ¿Podría ser que todo ese tiempo, el Yan Wang real y Xu Ling
habían estado mezclándose entre su gente pretendiendo ser sirvientes?

Yang Rong Gui giró ansiosamente la cabeza hacia atrás para buscarlos. Al fondo,
en el grupo de sus seguidores que habían sido detenidos por el Campamento del
Norte, faltaban dos personas.

¡Él no tenía idea de cuándo se habían desaparecido!

Por un momento, ni siquiera Fang Qin supo qué decir. El Maestro Fang, con su
cabeza llena de esquemas, no pudo evitar sospechar que quizás ¿Yang Rong Gui en
verdad se había separado del grupo de Lu Chang?

Li Feng no pudo soportar mirarlo por más tiempo. Mientras levantaba sus
piernas para caminar hacia adelante, se encontró con que estas se habían
entumecido sin que él se diera cuenta. De no ser por Gu Yun a su lado, el
Emperador habría perdido toda su imagen de dignidad en frente de las personas y
habría caído sobre el suelo como un perro mordiendo el barro.

–Su Majestad, –murmuró Gu Yun a su lado. –permítame llevarlo escaleras abajo


sobre mi espalda.

Li Feng sintió un estremecimiento en su corazón. Cuando miró a Gu Yun, su


mente casi se desconectó por un momento. El hombre enseguida de él parecía
haberse mantenido inmutable durante tantos años: no era que Gu Yun todavía
retuviera la apariencia de un joven en su adolescencia, pero era la mirada en sus
ojos.

Con el paso de los años, todos se habían vuelto más profundos y más
calculadores, solo esos familiares ojos de flor de durazno retenían vagamente el
aura juguetona y romántica del joven general sonriéndole en secreto ese año entre
una multitud de armaduras.

Li Feng negó con la cabeza, rehusándose a mostrar debilidad en los ojos del
público al permitir que alguien lo cargara. Solo se apoyó sobre uno de los brazos de
Gu Yun y bajó lentamente caminando entre los derruidos escombros del Altar Qi
Ming.

El asistente anunció con voz aguda, –Partiendo, regresando al palacio…

La extensa puesta de sol, prolongándose al borde de la ciudad imperial, proyectó


un reflejo de color rojo sangre sobre los miles de hileras de baldosas esmaltadas.

Finalmente, el sol se ocultó.


95. Cambio Alarmante

Gu Yun casi no podía respirar.

Estaba destinada a ser una noche en vela.

La facción de la familia Lu fue arrasada como una tormenta, todos ellos fueron
puestos en prisión a la espera del juicio.

A pesar de que Fang Qin y otros tuvieron éxito en obtener el mérito de rescatar
al Emperador, ellos no fueron implicados de momento. Pero este resultado era muy
diferente a sus planes originales, cada uno de ellos también había empalidecido.

En el centro del remolino, Yan Wang continuaba desaparecido, no se sabía si


estaba vivo o muerto.

Al día siguiente era la Gran Reunión de la Corte[1], pero tuvo que ser cancelada
temporalmente cerca de la hora establecida. Los doctores entraban y salían
rápidamente del palacio como hormigas arrastrándose sobre una olla caliente[2].
Gu Yun y Shen Yi se quedaron durante la noche en el palacio, luego se fueron bajo
el rocío matinal de principios de otoño.

La esencia de la medicina en lo profundo del palacio parecía perdurar todavía en


la punta de la nariz de Gu Yun, su nariz era particularmente aguda, él estaba feliz
de apreciar la variedad de sabores, la fragancia del maquillaje en las mujeres
hermosas, el rico aroma de la hierba en el viento de verano, el olor herbal fresco y
pacífico en una bella joven… la única esencia que no le gustaba era la de la
medicina.

Especialmente cuando las puertas y ventanas estaban cerradas, el asfixiante


aroma de la medicina en la habitación seguía siendo apagado y perdurable, como
un pantano que puede arrastrar a las personas vivientes a su interior.

Después de esta batalla, los dos hombres caminaron lado a lado, sus mentes y
corazones exhaustos, ninguno dijo una palabra. Todo el camino hasta que salieron
del palacio, Shen Yi no se sentía tranquilo, él finalmente preguntó: –¿Cómo están
tus ojos?

Gu Yun sacudió su cabeza.

Shen Yi no supo si él sacudió su cabeza para decir “no hay nada mal” o “no muy
bien”. Después de pensarlo, sintió que en la casa de Gu Yun no había nadie que
cuidara de él, ordenó al chofer ir en dirección a su casa.

La ley marcial de la capital no se había levantado. No había personas a ningún


lado de los adoquines de piedra azul. Cuando se levantó la cortina, solo el sonido de
las ruedas del carruaje podía escucharse. Shen Yi suspiró cansadamente y soportó
la ligeramente temblorosa lámpara de vapor sobre su cabeza. La lámpara proyectó
una larga sombra sobre el rostro de Gu Yun. Había un matiz azulado bajo sus ojos,
sus mejillas estaban hundidas. Cuando se subió al carruaje, inmediatamente cruzó
sus brazos sobre su pecho y se recargó a un lado, cerrando sus ojos para
descansar. Ni siquiera se molestó en preguntar a dónde lo estaba arrastrando Shen
Yi.

Solo cuando el carruaje arribó a su casa fue que Shen Yi lo despertó. En un


tiempo tan breve, Gu Yun en realidad se las arregló para quedarse dormido. Estaba
ligeramente aturdido cuando abrió sus ojos, siendo soplado por una ligera brisa de
la mañana antes de que retomara la consciencia. Entrecerró los ojos a la puerta de
mansión Shen y dijo, –Un momento atrás, en una prisa, ¿me pareció haber
escuchado a alguien decir que el Maestro Shen está enfermo?

Shen Yi le dio una tos seca, no era conveniente hablar honestamente en la


puerta. Tuvo que guiñarle un ojo y sonreírle.

Gu Yun lo entendió: –Estoy visitando al enfermo postrado en cama con las


manos vacías de esta forma…

Shen Yi sonrió amargamente y dijo, –Oh no, está bien. Has traído a su hijo de
vuelta a casa con sus brazos y piernas intactos, ya es el presente más grande… ¡Tú
cállate por mí!

La última oración estaba dirigida hacia la insondable ave divina en frente de la


puerta de los Shen.

Hoy, el ave guardiana de la puerta parecía estar de buen humor. No intentó


demostrar su poder, solo observando a Gu Yun con curiosidad con su cuello
estirado. Quién iba a saber que justo después de agitar un poco sus alas, fue
reprendido por Shen Yi, enojándose de inmediato, sus agallas también se hicieron
más grandes, quejándose audiblemente para saludar al huésped, –¡Animales!
¡Pequeña bestia! ¡Con una cara sombría, muere hoy y serás enterrado mañana!

Shen Yi: –…

Este ancestro de su familia solo reconocía al Maestro Shen. Cuando lo veía, lo


felicitaba por hacer una fortuna, su actitud hacia otros animales bípedos era
siempre “¡Déjense venir, animales!”

El rostro de Gu Yun no cambió. Parecía que esta no era la primera vez que era
regañado por este pájaro. Juntó sus dedos, dándole un golpecito al ave, el viento
fuerte golpeó el pico del ave, fue noqueado con este “golpe”, las plumas cayeron
por todas partes. Inmediatamente se encogió hacia atrás, temiendo al fuerte.
Después de un momento de silencio, habló en vocecilla: –El caballero trae buena
fortuna y bendiciones, su nombre está escrito en la lista dorada.
El General Shen estaba a punto de perder la compostura.

Gu Yun sonrió y se dio la vuelta para caminar al patio. Inesperadamente,


mientras hacía eso, el ave giró su cabeza de inmediato como su cambiara la página
de un libro y dijo con saña, –¡Bah, bah!

Acorde a la razón, un adulto de más o menos cincuenta kilos no debería discutir


con un animal de plumaje aplastado que pesaba medios de medio kilo.
Desafortunadamente, el Marqués del Orden no era razonable. Cuando escuchó este
sonido, retrocedió dos pasos de inmediato, quitó la jaula de la puerta, la abrió, sacó
al dios de la puerta y le dijo a Shen Yi, –Dile a tu viejo que me llevaré este
conmigo. Le compraré uno nuevo otro día.

Shen Yi ya había tenido suficiente de él desde hacía mucho tiempo, se le salían


las lágrimas de gratitud, –Por supuesto, no hay problema, ¡las palabras no pueden
expresar mi agradecimiento!

El “dios de la puerta” estaba tan asustado que todas sus plumas se esponjaron
mientras chillaba, –¡Ayuda! ¡Alguien quiere asesinar al esposo… ga!

… Gu Yun le pellizcó el cuello.

El ruido despertó al sirviente que dormía en el interior, quien se frotó los ojos. Al
ver que Gu Yun vino, él solícitamente saludó al huésped y guio el camino al interior.

Al ingresar en el patio interior, Shen Yi echó un vistazo alrededor. Viendo que no


había nadie ni cerca ni lejos, bajó su voz y preguntó, –¿Dónde se encuentra Su
Alteza Yan Wang en este momento?

Gu Yun sacudió su cabeza lentamente.

Shen Yi estaba sorprendido: –¿Tampoco tú lo sabes?

–Nosotros ya habíamos perdido la comunicación en Yangzhou. –Gu Yun tomó el


pájaro con una mano y pellizcó su ceja con la otra, haciendo que se pusiera roja
rápidamente. Primero le dio a Shen Yi un breve resumen de su viaje y luego dijo, –
Le pidió a Xiao Cao que fingiera ser él y se mezclara con Yang Rong Gui, mientras él
mismo actuaba en la oscuridad. Escuché de uno de los guardias que dejé con él
decir que parecía que había entrado a un grupo del mundo pugilista para buscar a
un refugiado que le sirviera de testigo. En el camino, él solo mandó una nota breve
diciendo “Todo va bien, no me extrañen”, indicándonos que regresáramos a la
capital sin tener que preocuparnos por él. Después de eso, nunca nos contactó de
nuevo. Yang Rong Gui usó su nombre para rebelarse, yo no tenía opción más que
volver aquí para ayudarlo a aligerar un poco la situación. Dejé a un par de personas
allá, también le pedí al General Zhong que mandara a alguien para que investigara
en secreto, pero incluso ahora…
Después de medio día de problemas, el otro lado aún continuaba en suspenso.

Shen Yi no supo qué decir por un momento. Estiró su mano y la presionó sobre
el hombro de Gu Yun. –¿No conoces la habilidad de Yan Wang? Tú lo ves, él no
muestra su rostro, pero entiende el límite adecuado en su corazón, sabes que
estará bien. Además, él ha estado siguiendo al Viejo Zhong desde que era un niño,
deambulando por todo el mundo. No hay nada que no haya visto antes. Estará bien.

Las cejas de Gu Yun se contorsionaron, uniéndose sin ninguna intención de


relejarse.

Shen Yi solo podía cambiar de tema, –¿Cómo está el Emperador?

Gu Yun suspiró: –Está ileso. El doctor dijo que solo colapsó debido a un exceso
de rabia y que necesita descansar. Pero para ser honesto, ya estoy harto de
escuchar la palabra “descansar”. Los doctores siempre parecen escupir esto para
lidiar con todos los pacientes. Si las personas realmente pudieran tomar un
descanso, entonces ¿quién no lo haría?

Shen Yi preguntó cuidadosamente, –¿No te dijo nada cuando te convocó?

Gu Yun se quedó en silencio por un momento. –Lo hizo, me preguntó: ‘si la


tormenta cae, se eleva el nivel del río, entonces, ¿le pueden crecer cuernos a
un Jiao[3]?’

Shen Yi contuvo su aliento de golpe. Un Jiao al que le crecen cuernos tendría el


aspecto de haberse transformado en un Dragón. Era muy claro a quién implicaba
esta sentencia: –Tú…

Gu Yun: –Le respondí: Jiao o Dragón, ambos originalmente eran parientes


cercanos en el folklor, llaman a la lluvia y humedecen la tierra, son de la misma
especie. Pero incluso si es un Jiao divino, con tal de convertirse en Dragón,
permitiendo que suba la marea, abandonando ambos lados del río, entonces, ¿no es
eso causar desastres? Debería también ser un Jiao malvado con una larga historia
de pecados, trayendo mala fortuna a las personas.

Shen Yi: –… ¿eso es lo que le dijiste al Emperador?

Gu Yun: –Mn.

En realidad, Li Feng también le dijo algo más.

Cuando el hombre que aún estaba en su plenitud se recostó en la cama, él


repentinamente despidió el aura de un sol a punto de ocultarse. Li Feng preguntó
sin advertencia, –¿Qué te dijo el Emperador anterior antes de fallecer?

–El anterior Emperador había dicho muchas cosas, en realidad, todas ellas
todavía estaban vívidas en la memoria de Gu Yun incluso ahora. Escuchando la
pregunta de Li Feng, él meditó por un momento y eligió la oración más segura como
su respuesta, –El Emperador me dijo, ‘Todo lo bueno se tornará malo cuando es
demasiado, debemos aprender a valorar nuestra buena fortuna y saber cómo
avanzar y retroceder adecuadamente.’

Li Feng se quedó de alguna manera aturdido, giró su cabeza para observar la luz
del amanecer antes de que este viniera a la vida, repitiendo las palabras “Todo lo
bueno se tornará malo cuando es demasiado” varias veces, entonces cambió el
tema por completo: –…A Min me ha contado sobre el abuso en su infancia por parte
de la mujer bárbara. ¿Sabía de esto el Tío?

Incluso si Gu Yun usaba toda su concentración, estaba momentáneamente


confundido, sin entender a qué se refería Li Feng.

En ese momento, justo fuera de la ventana, un pájaro accidentalmente piso la


rama de un árbol. Asustado, batió sus alas y voló hacia el cielo. Li Feng fue
despertado por el movimiento. La expresión ausente y cansada en su rostro se
dispersó repentinamente. Regresó su mirada hacia Gu Yun, parecía haber muchas
palabras contenidas en sus ojos, pero al final, no dijo nada, agitando sus manos
para despedirlo.

Shen Yi suspiró, –El corazón del monarca es difícil de medir, los corazones de las
personas son difíciles de medir.

Gu Yun regresó en sí y dijo, –Cansado.

–¿No lo es? –dijo Shen Yi compresivamente. –Hay personas quienes son


completamente descontroladas, pescando en aguas turbulentas… Era mucho mejor
luchar en las puertas de la frontera: de hecho, el periodo de tiempo cuando fui un
mecánico en el Instituto Ling Shu en verdad fue el más despreocupado. Zi Xi, a
veces pienso que la capital es justo como la Cueva de la Telaraña de Seda[4]. Hay
peligros en todas partes.

“–¿Qué tal si abandonamos toda esta pesada carga, buscamos un lugar para
abrir una pequeña tienda y hacemos un pequeño negocio juntos? No podemos morir
de hambre, y tampoco tenemos que evaluar los rostros de nadie. Vender algo… um,
podemos vender herramientas y aceites para los mecánicos, ¿qué dices?

–¿Estás loco? –Gu Yun le dirigió una mirada despreciable. –Poniéndote aceitoso
todo el día y sirviendo a un montón de clientes igual de aceitosos y olorosos… no lo
haría. Si fuéramos a vender algo, quiero vender maquillaje, es mejor ver personas
hermosas entrando y saliendo todos los días.

Cuando Shen Yi escuchó esto, su buen corazón se desbordó una vez más, rio y
dijo jugando, –¿Sabe Su Alteza Yan Wang que tú tienes tan gran ambición?

Gu Yun rio con él, pero solo por un momento, y pronto no pudo reír más. Frente
a Shen Yi, no gastó sus esfuerzos para ocultarlo, mostrando su tristeza y
preocupación.

“¿Dónde estaba Chang Geng en ese momento?”

Incluso si él pudiera regresar sin ningún peligro, ¿qué se supone que le dirían a
Li Feng? Después de esta batalla, ¿podrían continuar los dos hermanos como si no
pasara nada?

Shen Yi lo observó silenciosamente. Cuando vio que el tema había regresado a


Yan Wang, Gu Yun ni siquiera podía fingir. Nunca había visto a Gu Yun preocuparse
por alguien tan profundamente. Por un momento, él fue, de alguna forma,
impactado y no se atrevió a continuar.

En años recientes, la situación del mundo había sido muy caótica, en algunas
partes los ciudadanos eran muy desenfrenados, imitando efectivamente a los
extranjeros, haciendo de lado todas las barreras entre hombres y mujeres. Al
mismo tiempo, algunas grandes familias confucianas se habían vuelto más y más
rígidas en adherirse al viejo sistema, gritando por el colapso de la etiqueta y
reforzando el confinamiento de sus hijos y las puertas de la familia.

Pero, de alguna forma, Shen Yi siempre sintió que el mundo era despiadado en
cierta manera: para el primer tipo, era estar enamorados durante tres días, romper
después de dos, haciendo a un lado el acuerdo de sus padres con el casamentero.
En realidad, cuando se trataba de asuntos de matrimonio, todos albergaban alguna
calculación en su corazón. Incluso si otros no interferían, ellos mismos medirían las
ventajas y desventajas del asunto, y eventualmente, ellos todavía se pellizcarían la
nariz[5] y vivirían con sus conyugues[6].

El último tipo, no había necesidad de mencionarlo, seguía los viejos ritos cuando
alcanzaban la edad. Dos personas que no sabían nada la una de la otra eran
obligadas a vivir juntas, no era muy diferente a criar cerdos, caballos, vacas y
ovejas.

La perfecta felicidad conyugal, tan hermosa como el jade, todo eso dependía de
la suerte, como un gato ciego atrapando a un ratón. Tan solo había poco afecto en
el mundo. Los dementes tomaban algo, los tontos tomaban algo, con tan poco
restante, ¿cómo podría ser suficiente para dividirlo?

El ser como Yan Wang y Gu Yun, era en verdad raro.

A pesar de que ninguno de ellos mostraba mucho en frente de los demás, con el
entendimiento que Shen Yi tenía de Gu Yun, si en verdad no fuera porque él no
podía dejarlo ir, Gu Yun nunca hubiera cruzado la línea de su relación de padre
adoptivo e hijo.

Shen Yi no pudo evitar sentirse aterrorizado cuando lo pensó. Su hábito de


gallina vieja actuó de nuevo. Preguntó en voz baja, –Zi Xi, no digas que tengo una
boca de cuervo, pero, alguna vez has pensado que, en caso de que haya algún
problema entre ustedes dos en el futuro, ¿cómo pretendes terminarlo?

Gu Yun no dijo nada durante un largo tiempo, pero esta vez, él finalmente no
dio una respuesta vacía. Cuando estaban a punto de arribar al patio trasero, Gu Yun
murmuró repentinamente: –Lo he pensado, no lo sé.

Shen Yi se quedó sin palabras por un momento.

Incluso si fuera un voto o un juramento, no sería tan impactante como esas


palabras en sus oídos.

Cuando entraron al patio trasero, vieron que el Viejo Maestro Shen, quien se
rumoraba estaba postrado en cama, estaba practicando artes marciales,
derrochando energía, sin ninguna intención de morir. La visita de Gu Yun hizo muy
feliz al anciano, él lo detuvo para hablar acerca de su experiencia para preservar su
salud. También invitó amablemente al Mariscal Gu a jugar empuje de manos[7].

Temiendo que su padre, que mordía más de lo que podía masticar, fuera a ser
empujado todo el camino hasta el ataúd por el General Gu, Shen Yi detuvo la
invitación con un sudor frío y se llevó a Gu Yun a descansar.

Gu Yun cayó dormido hasta la tarde. Antes de que pudiera despertar por
completo, fue obligado a despertarse por Shen Yi, quien lo interrumpió: –El
Emperador ha ordenado urgentemente que entres al palacio.

Gu Yun se apresuró al palacio y en primer lugar quedó impactado al ver al


guardia que él mismo había asignado a Chang Geng. El guardia claramente parecía
haber pasado por un largo viaje, estaba en muy mal estado, con heridas y manchas
de sangre sobre su cuerpo. La respiración de Gu Yun se aceleró drásticamente. Se
humedeció los labios con dificultad, controlando sus emociones reluctantemente y
presentó sus respetos con rapidez a Li Feng.

–El Tío será absuelto de cortesías. –Li Feng, un hombre de rostro macilento,
arrastró su cuerpo enfermo hacia arriba y se volvió al guardia, –¿Cuál es la
situación de Yan Wang?

El guardia inclinó su cabeza y dijo a Li Feng, –Bajo las órdenes del Mariscal, su
subordinado acompañó y protegió a Su Alteza Real Yan Wang y al Maestro Xu para
investigar la epidemia en Jiangbei. Yang Rong Gui albergaba un motivo oculto,
tuvimos que viajar al Campamento de Jiangbei para reportar esto, perdiendo la
comunicación con Yan Wang por un tiempo. Más tarde, Yang Rong Gui se fue hacia
el norte, el Mariscal no estaba seguro si Yan Wang había sido tomado prisionero por
él o si encontró una forma de escapar. Por un lado, mandamos gente de vuelta a la
capital; y por el otro, él me dejó a mí y a los demás en la Prefectura de Yangzhou
para intentar buscar un rastro de Yan Wang…
Esas eran las palabras que Gu Yun les había instruido con antelación. En
realidad, cuando Chang Geng entró al grupo Sha Hai, los guardias tuvieron que
quedarse atrás en Yangzhou.

Más tarde, cuando Gu Yun partió a la ciudad capital, aún sin sentirse tranquilo
respecto a Chang Geng, él tuvo que dejarlos en Yangzhou y permitirles que
continuaran buscando el paradero de Chang Geng.

Gu Yun frunció el ceño y repentinamente tuvo una premonición ominosa.

–La persona en las manos de Yang Rong Gui es falsa. –lo interrumpió Li Feng. –
¿Significa eso que ya han encontrado el rastro de A Min?

El guardia sacó una carta de su pecho: –Su Majestad, por favor mírela.

La carta estaba escrita con la caligrafía de Chang Geng, era ligeramente


desordenada a comparación de su pulcritud habitual, incluso estaba manchada de
sangre.

La punta de los dedos de Gu Yun tembló ligeramente. De pronto, llegó a


entender el “miedo a la sangre” de Chang Geng cuando vendó sus heridas mientras
estaba defendiendo la ciudad capital.

Li Feng la tomó y la leyó, sus cejas uniéndose más y más. Después de un rato,
suspiró y no dijo nada, tendiéndole la carta a Gu Yun.

Gu Yun probablemente agotó todos sus esfuerzos para no lucir demasiado


ansioso e impaciente.

Al comienzo de la carta era relativamente normal, básicamente palabras sin


sentido. Describía cómo se las arregló para escapar de Yang Rong Gui. Más tarde,
ellos cayeron en las manos del grupo Sha Hai por error y descubrieron que algunos
de los refugiados de Jiangbei fueron hechos prisioneros y perseguidos en secreto
por Yang Rong Gui, algunos otros se unieron al grupo de bandidos. Yan Wang
decidió buscar testimonio de uno de los refugiados. Junto con el Maestro Xu, ellos
se escabulleron en la guarida de los bandidos para investigar el asunto. Xu Ling
probablemente había sido persuadido por Chang Geng para llevar a cabos
cualquiera de sus órdenes.

La última parte era inusual…

Chang Geng escribió unas pocas oraciones sobre lo que había visto y escuchado
en el grupo Sha Hai. Los actos desenfrenados de Yang Rong Gui hacían que uno se
sintiera más horrorizado entre más los escuchaba. Sin embargo, justo cuando
consiguió convencer a un conjunto de bandidos del grupo Sha Hai para seguirlo a la
capital, algunos problemas internos estallaron dentro del grupo.

A pesar de recibir a muchos refugiados, los bandidos eran bandidos después de


todo. Eran hostiles por naturaleza hacia los oficiales de gobierno. Algunos bandidos
sospechaban que el ingreso de Yan Wang al grupo Sha Hai no tenía buenas
intenciones, que ellos solo deseaban persuadirlos para que se rindieran, había
debates cada vez más fieros en dos o tres ocasiones e incluso conflictos entre varias
fuerzas en el interior del grupo.

También había muchos que amaban incitar a la separación. Las personas locales
ya tenían muchas quejas y agravios, eso rápidamente guio a los problemas que
accionaron un levantamiento rebelde.

En su carta, Chang Geng advirtió que, a pesar de que el movimiento parecía


pasar por un gran momento, su poder de fuego y armaduras de acero eran
limitados, y no era probable que tuviera una oportunidad contra el ejército del
Campamento de Jiangbei. La situación se expandiría inevitablemente, el odio y los
agravios de las personas se harían más profundos, la supresión mediante la fuerza
era la peor estrategia, por lo que él intentaría evitar que el Campamento de
Jiangbei interviniera. Dijo que se haría a cargo por completo desde el interior,
estabilizando los corazones de las personas y calmando sus agravios.

Cuando Gu Yun vio esto, su cabeza estaba rebosante de la urgencia de matar a


alguien: ¿no eran esto tonterías de mierda?

¿También podía ser esto llamado “todo va bien”?

El guardia abrió su boca y dijo, –Mariscal, Su Alteza dio su orden, sus


subordinados no se atreven a desobedecerlo, pero la situación está empeorando
más y más. Después de que Yang Rong Gui se fue, los oficiales de la defensa de la
ciudad y sus soldados parecían una serpiente que perdió la cabeza, siendo
derrotados aquí y allá. Algunos de los rebeldes tenían parientes y amigos que
murieron en las manos de Yang Rong Gui, odian al gobierno local, usaban métodos
crueles y a menudo torturaban a los soldados y oficiales capturados hasta la
muerte. Viendo que esto sería difícil de limpiar, el General Zhong me ordenó
reportar esto a la corte tan pronto como fuera posible, buscando órdenes
imperiales.

Li Feng preguntó, –Entonces, ¿dónde está A Min?

El guardia se arrodilló: –…Su Majestad, Su Alteza Real Yan Wang… después de


que Su Alteza se las arregló para mandar esta carta a través de muchas manos
diferentes, no hay más información sobre él. En ese momento, fue un monje quien
envió esta carta en secreto. El templo en el que vivía el monje fue quemado al día
siguiente.

Gu Yun casi no podía respirar.

Li Feng también estaba sorprendido por estos cambios consecutivos e


inesperados.
96. Peligro

“Zi xi, me duele…”

Cuando Chang Geng abrió sus ojos, estaba oscuro a su alrededor, la única
superficie cercana que reflejaba la luz era la cabeza calva del Maestro Liao Ran.

Tan pronto como se movió, Xu Ling, quien estaba en muy mal estado, se acercó
deprisa y gritó: –¡Su Alteza! ¡Su Alteza! ¡Está despierto! ¿Aún me reconoce? Su
Alteza…

Antes de que terminar de gritar, el Maestro Xu había comenzado a atragantarse.


Parecía el hijo filial de Chang Geng, mirándolo y enjugándose las lágrimas.
Inesperadamente, entre más se las limpiaba, más lágrimas comenzaban a salir. Al
final, se sentó a un lado y comenzó a llorar ruidosamente.

Chang Geng: –…

Este sonido que taladraba los oídos tenía un efecto muy similar a la flauta de su
General Gu zumbando alrededor de los oídos de Chang Geng. En este momento, se
alegraba mucho de que el Maestro Liao Ran fuera un hombre mudo.

El mudo no solo no chillaba, sino que también consoló de forma muy


considerada al Maestro Xu, a quién le escurrían los mocos de la nariz y tenía
lágrimas por todos lados.

Él se acercó a Chang Geng y dijo a través del lenguaje de señas, «Este lugar
está cerca del Campamento de Jiangbei, es muy seguro. El pájaro de madera ha
sido liberado. El pequeño hermano bajo el mando del Hermano Sun también ha
intentado encontrar una manera de contactar al Campamento de Jiangbei usando la
insignia de Su Alteza. Si no hay accidentes, el General Zhong pronto será capaz de
encontrar este lugar, Su Alteza esté tranquilo.»

A pesar de que el monje a menudo pretendía ser misterioso y no le gustaba


bañarse, él era digno de ser un discípulo de alto rango en el Pabellón Lin Yuan. En
la mayoría de los trescientos sesenta días del año, siempre habría dos días en los
que se podía depender de él.

Chang Geng asintió cansadamente con su cabeza y entendió profundamente lo


que era llamado “que se te vuelque el bote en un estanque”[1], no pudo evitar el
reír amargamente.

Ese día, Chang Geng dejó atrás a los guardias y se llevó solo al Maestro Xu Ling
al grupo Sha Hai. Desafortunadamente, sin tener mucha suerte, su llegada fue muy
inoportuna.

Ellos solo habían seguido al Jefe Sun a una rama secundaria del grupo. En el
camino al cuartel principal, el movimiento rebelde ya había salido de su nido con
toda su fuerza, justo a tiempo para encontrarse con ellos.

En realidad, esta vez, a pesar de que el corazón de Chang Geng se sorprendió,


no estaba tan nervioso.

De acuerdo a su entendimiento de la situación de Jiangbei en este momento, la


rebelión no fue una sorpresa para él. Un perro desesperado intentará saltar por
encima de la barda, un conejo morderá a las personas cuando está asustado. Todos
sabían que la rebelión era un grave crimen que se castigaba con la ejecución de
nueve generaciones, pero incluso si todas las nueve generaciones estaban muertas,
quedarían colgando de un hilo, luchando por su cuenta por un medio de
supervivencia en esta precaria situación ¿cómo podía ser esto una forma de vivir?
Morir como un cobarde o morir decapitado como un rebelde seguían siendo muertes
de cualquier manera. Una persona no podía morir dos veces, entonces sería mejor
levantarse en armas, al menos podían morir por un propósito significativo, dejando
sus nombres atrás en los libros de historia.

Los refugiados que escaparon de Jiangbei se vieron obligados a rebelarse.

Sin embargo, Chang Geng no era un dios. Él podía deducir que ocurriría tal
fenómeno entre los refugiados, pero era imposible saber cuándo y de qué manera
iban a rebelarse. Pero en ese momento, Chang Geng solo sintió que había llegado
en el momento equivocado: ¿qué tormentas no había experimentado Yan Wang? Él
nunca había pensado que la situación fuera a salírsele de control.

Chang Geng sabía que esta clase de levantamiento rebelde no era difícil de
resolver.

Primero que nada, tanto la corte como los rebeldes, todos sabían que en la era
de combatir con ziliujin, uno no podía conseguir la victoria por tener dos o tres
expertos en artes marciales, las máquinas y armaduras era de vital importancia,
incluso los mejores y más famosos generales como Gu Yun no serían capaces de
hacer mucho cuando se agotara la munición. El grupo Sha Hai, incluso si esta
asociación del mundo pugilista fuera más grande, no era de ninguna forma un
oponente para el Campamento de Jiangbei mientras no tuviera armamento,
armaduras de hierro y su propia fuente de ziliujin.

No tenían opción más que rebelarse. Su razón no era otra más que pedir a la
corte por un medio para sobrevivir.

Antes de que Chang Geng viniera, él había preparado este camino a la


supervivencia para ellos. Las personas que eran valientes y no le temían a la
muerte todavía se aferrarían a la oportunidad de sobrevivir. Si ellos pudieran,
¿quién estaría dispuesto a enfrentarse contra el Campamento de Jiangbei? ¿Quién
querría ser un huevo yendo contra una roca?

A pesar de que el Jefe Sun, el que llevó a Chang Geng al grupo Sha Hai, hablaba
duramente y tenía mala actitud, era un hombre inteligente y no actuó
imprudentemente. Viendo el conflicto en el interior del grupo, él de inmediato ocultó
la identidad de Chang Geng y Xu Ling. Es esta situación, en la que todos estaban al
límite, con un Yan Wang caído del cielo, no solo eso era incapaz de estabilizar a la
gente, sino que encendería el fuego en el ejército rebelde. Si en verdad hubiera sido
un idiota corto de miras el que hubiera detenido a Yan Wang para amenazar al
Campamento de Jiangbei, entonces los dos lados terminarían mal.

El mismo Jefe Sun y Chang Geng tuvieron coincidentemente la misma idea. No


querían usar las vidas de esas pobres personas para llenar la boca del cañón del
Campamento de Jiangbei, el cuál debería estar dirigido a los extranjeros: solo para
hacer que la corte escuchara un ronco y profundo llanto.

Por lo tanto, Chang Geng y Xu Ling continuaron pretendiendo ser comerciantes


voluntarios del sur, el Jefe Sun los ayudó, escondiéndolos. Al mismo tiempo,
resultaba que Liao Ran, quien había estado mezclándose con los refugiados en
Jiangbei para rezar por las personas, también estaba en el grupo Sha Hai. Gracias a
las relaciones que Liao Ran había establecido de antemano, ellos fueron capaz de
contactar sin problemas con los líderes de más alto rango del ejército rebelde.

Como todo mundo sabía, Yan Wang tenía una lengua persistente de ocho
centímetros que podía adaptarse a con quien fuera que hablara. Excepto que
siempre actuaba fuera de lugar cuando estaba de cara a Gu Yun, esta habilidad
tenía un excelente poder de combate en otras ocasiones. Mientras él lo deseara,
podía engañar a cualquiera. En el corto periodo de poco más de un mes, Chang
Geng básicamente había controlado la situación. Originalmente, las personas en el
grupo estaban sobrecalentadas, más tarde, todo el mundo estaba dispuesto a
sentarse y sopesar las ventajas y desventajas.

A excepción de una terca espina que no quería respirar el mismo aire que la
corte imperial, todos los “Cuatro Reyes” del grupo Sha Hai, incluyendo al Jefe Sun,
fueron persuadidos por Chang Geng, dispuestos a enviar primero personas para
intentar contactar con la corte.

Pero en este momento, el Campamento de Jiangbei, el cual había estado


buscando el paradero de Yan Wang en silencio, súbitamente realizó movimientos.
De pronto, la atmósfera se tensó una vez más.

Chang Geng sabía que el falso Yang Wang había arribado a la capital, el asunto
había sido revelado y su desaparición en Yangzhou se había vuelto un asunto bien
conocido. Involucrando a un príncipe, el Campamento de Jiangbei fue obligado a
cambiar su actitud de actuar en secreto a hacerlo públicamente.
Por un lado, Chang Geng tranquilizó a los rebeldes del grupo Sha Hai. Por el
otro, él escribió personalmente un documento, esperando que el Campamento de
Jiangbei no actuara precipitadamente de momento, para evitar llevar todos sus
esfuerzos hasta ese punto a la ruina.

Quién iba a saber que algo saldría mal en ese momento.

Cuando se es golpeado por la mala suerte, uno puede ahogarse incluso mientras
bebe agua. Yan Wang nunca había conseguido que las cosas fueran a su manera
desde que entró en la guarida de los bandidos. Después de que el grupo Sha Ha
conspiró para rebelarse, ellos implementaron la estrategia de “los conejos astutos
tiene tres madrigueras” por seguridad y cambiaban la ubicación de su cuartel
general una vez cada diez días.

En este momento, el cuartel general acababa de ser movido a una pequeña


colina en Jiangbei, apoyándose en una mina: a Jiangbei no le faltaban esta clase de
minas. Si Chang Geng tuviera a un mecánico experto a su lado en ese momento, le
habría recordado que, en esas pequeñas minas, los pájaros de madera no serían
capaces de volar en lugares cerca de la montaña.

Algunas minas anularían a las brújulas y otros objetos. A pesar de que los
pájaros de madera del Pabellón Lin Yuan estaban elaborados de manera exquisita,
la mecánica de su núcleo se apoyaba en un imán especial en el abdomen, el cual
podía establecer conexión con el imán que portaban los individuos del Pabellón Lin
Yuan. Los pájaros de madera solo podían volar en el aire a través de las alturas
para evitar la interferencia. Cuando no lo hacían, dando vueltas alrededor de las
minas, los imanes en el abdomen de todos los pájaros de madera se arruinarían
inmediatamente.

El pájaro no podía salir volando. Sin más opción, Chang Geng tuvo que emplear
un método burdo: permitir que el mismo Liao Ran corriera a mandar el mensaje,
era la carta que el guardia personal de Gu Yun había llevado a la capital.

Como resultado, algo salió mal.

Los cuatro líderes rebeldes por lo general no tenían buena educación. Su nivel
de pasatiempo estaba muy cerca a los viejos campesinos que escuchaban las
interpretaciones en el templo, refiriéndose a sí mismos como el “Rey del Cielo”,
“Rey de la Tierra”, “Rey de los Fantasmas” y “Rey del Hombre”, provocando
escalofríos

El Jefe Sun era el Rey del Hombre. El Rey del Cielo era la especialmente terca
espina que era extremadamente malvada y albergaba profundo odio hacia la corte.

El obstinado hombre originalmente poseía gran influencia. Alguna vez todos


quisieron seguirlo a la rebelión, pero ahora pasó repentinamente de ser un gran jefe
a una minoría cabeza dura. Después de una cuidadosa consideración, sintió que
todo esto comenzó a causa del Rey del Hombre quien siempre estaba indispuesto a
enfrentar al Campamento de Jiangbei. Guardando rencor hacia el Jefe Sun quien
“codiciaba la vida y temía a la muerte”, él sobornó a un subordinado de confianza
del Jefe Sun, listo para atraparlo por su punto débil y eliminarlo.

El resultado fue mero azar. El hombre que había sido sobornado espió durante
seis o siete días, sin ser capaz encontrar el punto débil del Jefe Sun, pero se las
arregló para ver a Liao Ran dejando el cuartel general a altar horas de la noche,
haciendo contacto con personas de la corte.

Cuando el Rey del Cielo vio que el hombre al que habían llamado “hermano”
durante tanto tiempo era un sabueso de la corte, se enfureció al instante, su poca
confianza en el hombre colapsó en un instante.

Chang Geng tomó una rápida decisión, tomando la iniciativa para invitar a todos
los líderes y bandidos respetables a venir, admitiendo su estatus como enviado
imperial antes de que el “Rey de los Cielos” llegara a cuestionarlo a su puerta. A
pesar de que el tiempo aún no era el correcto, era mejor que ser expuesto por
alguien más.

Ciertamente Chang Geng podía matar al Rey del Cielo, pero las personas del
mundo pugilista tenían su propia forma de vivir. Esas personas que se ganaban la
vida por medios despreciables no eran tan prácticas como los oficiales de la corte.
Una falla al tratar con ellos podría desatar una reacción violenta.

Al principio, el nido de los bandidos estalló a causa de la provocación intencional


del Rey del Cielo, una docena de bocas discutieron ruidosamente. Yan Wang
entonces sacó valientemente un cuchillo para cortar madera y lo clavó en la mesa,
diciendo fríamente, –Entonces, vamos a seguir las reglas, tres cuchillos y seis
agujeros[2].

Este movimiento fue capaz de suprimir a la mayoría de las personas, pero no


podía engañar al verdadero bandido. La sangre feroz del “Rey del Cielo” fue incitada
por él. Sin decir una palabra más, apuñaló a Chang Geng con el cuchillo. Chang
Geng sabía que esta ordalía[3] no podría terminar si él no recibía esta puñalada,
por lo que se mantuvo de pie sin ocultarse.

Los rebeldes estaban atónitos. Tan pronto como vieron la sangre, especialmente
los grandes líderes, supieron que Yan Wang no podía morir en el grupo Sha Hai de
esta manera turbia. De otra forma, en ese punto, serían forzados a rebelarse sin
quererlo, no habría otro camino más que morir, toda la esperanza para volver atrás
se desvanecería. Por lo tanto, se apresuraron a intentar hacer la paz y se
detuvieron unos a otros. El Rey del Cielo se enfureció incluso más, anunciando en el
acto que tomaría a sus hombres para separarse del grupo Sha Hai.

Con las peleas internas en el grupo, el asunto de la rebelión tuvo que dejarse de
lado. El Jefe Sun mandó personas a escoltar a Chang Geng para que partiera
durante la noche. En el camino, fueron interceptados por varias oleadas de los
hombres del Rey del Cielo viniendo por sus vidas, casi todos los subordinados
dejados por el Jefe Sun se perdieron.

Sin embargo, del tipo que se encerraría a sí mismo en una Armadura Pesada
como el Maestro Liao Ran era media carga, mientras que Xu Ling era una carga
completa. Para un experto en artes marciales, incluso si estaba solo en la guarida
del tigre, seguía siendo más cómodo que huir por su vida con un par de lastres.

Chang Geng estaba herido. Él no había batallado tanto desde hacía muchos
años. Con el fin de proteger al Maestro Xu, su área vital en el pecho recibió otra
herida de cuchillo que había removido su piel y carne. Afortunadamente, él aún era
medio-aprendiz de la señorita Chen, para bien o para mal, todavía pudo detener el
sangrado de alguna forma.

Liao Ran usó una hoja para reunir agua y dársela a Chang Geng, luego encontró
la medicina que cargaba con él para volver a vendar las heridas. Chang Geng bebió
el agua, dejando salir un suspiro y reuniendo algo de fuerza para hablar. Él intentó
recuperar su espíritu y palmeó a un lado, bromeando con Xu Ling, –Venga, siéntese
aquí Ming Yu. El que un hombre pierda su caballo puede ser una bendición… Antes
de que se me acabe el aliento, primero debe dejar de lamentarse.

Xu Ling se enjugó las lágrimas con su manga, después de repetir las palabras
“qué embarazoso” varias veces, se atragantó de nuevo, –Fue este humilde oficial
quien ha sido una carga para Su Alteza.

Chang Geng rio suavemente cuando escuchó esas palabras: –La última vez,
cuando los extranjeros sitiaron la ciudad, el hermano Ming Yu se decidió
personalmente a trabajar duro y aprender un lenguaje extranjero. ¿Qué pretende
hacer después de esto? ¿Quiere regresar y aprender artes marciales para poder
romper enormes piedras con su pecho?

Xu Ling: –…

Chang Geng: –Mire, el Maestro Liao Ran no llora, él está muy tranquilo.

El monje gesticuló desvergonzadamente, «Este pobre monje no fue capaz de ser


de ninguna utilidad y tuvo que apoyarse en la protección de Su Alteza.
Definitivamente encenderé una lámpara de la longevidad para Su Alteza y cantaré
sutras cada día por usted después de su regreso.»

–Gracias, Maestro, pero con su dignificada imagen, si fuera a abrir la boca, me


temo que tendré que morir joven.

Chang Geng ajustó su postura con dificultad. Un sudor frío se escurrió de


inmediato por detrás de su oreja. El jadeó en busca de aliento y le dijo a Xu Ling, –
Estos días, se ha suscitado mucho revuelo sobre… ese asunto, los bandidos del
grupo Sha Hai también han comenzado a hablar sobre eso. Yang Rong Gui usó mi
nombre para rebelarse. Incluso si somos inocentes, ellos definitivamente no pueden
atrapar nuestro punto débil, pero… en una parcela de melón o bajo un ciruelo[4]…
¡Ah!… Maestro, usted no puede hablar, ¿pero también es ciego?

Liao Ran, quien tenía una visión pobre, junto con Xu Ling, se acercaron para
darle apoyo a Chang Geng a la izquierda y derecha, evitando cuidadosamente sus
heridas para girarlo.

–Mn, en una parcela de melón o bajo un ciruelo… no seríamos capaces de


aclararlo por nosotros mismos. –Chang Geng entonces soportó el dolor para llenar
la última parte de la oración, –La situación de los refugiados en Jiangbei había
llegado a esta etapa, no podemos darnos por vencidos a medio camino… En lugar
de apresurarnos en regresar para buscar al Emperador y defendernos, preferiría
quedarme aquí para arreglar el asunto por completo, después podré tomar ventaja
de esta pequeña herida carnal para pedir un permiso y evitar sospechas.

Xu Ling vio que sus vendas recién puestas comenzaban a empaparse de sangre
de nuevo, escuchando la descuidada frase “pequeña herida carnal”, su admiración
por Yan Wang estaba más allá del reproche. No era mucho menor comprada con la
del Maestro Feng Han en la capital.

Él estaba a punto de expresar su sentir sinceramente cuando el rostro del monje


cambió repentinamente. Él agitó su mano para detener al Maestro Xu y ladeó su
cabeza para colocar su oído sobre el suelo. Un momento después, señaló a Chang
Geng, «Hay no menos de una docena de personas aproximándose, poderosas
monturas, ¿a qué lado pueden pertenecer?»

Nadie podía decir si la gente que se acercaba era del General Zhong o si eran los
perros rabiosos del Rey del Cielo.

Chang Geng presionó el hombro de Xu Ling con una mano y a duras penas pudo
incorporarse. Xu Ling estaba sorprendido. Estaba a punto de abrir su boca para
detenerlo cuando Chang Geng extendió su mano y lo interrumpió: –Shh.

La expresión relajada que su rostro mostraba deliberadamente un momento


atrás se desvaneció, sus ojos resplandecieron, su atención se concentró, como un
rey de las bestias herido. Incluso si estaba sangrando por todos lados, todavía podía
mostrar sus colmillos y propinar un golpe fatal.

Chang Geng sostuvo un cuchillo que había robado a un bandido desconocido. El


pálido dorso de su mano estaba cubierto de venas azuladas y, aun así, él no lucía
débil debido a heridas serias. Al contrario, solo hacía que la gente se sintiera
horrorizada.

Xu Ling no pudo evitar contener su aliento.


Repentinamente, Chang Geng inclinó ligeramente su cabeza, sus labios secos y
partidos mostraron una ligera sonrisa. Alargó su mano para enderezar su
desastrosa vestimenta, tiró su cuchillo y dijo a Xu Ling con firmeza, –Vaya a ver
cuál general es el que viene, dele la bienvenida, dígale que yo lo invito a entrar.

Xu Ling estaba anonadado: –Su Alteza, ¿cómo sabe…?

–¿Cómo pueden esas personas en el grupo Sha Hai tener una cabalgata y una
marcha tan ordenada? Debe ser uno de los generales del Campamento Jiangbei. –
Chang Geng se dio tiempo para cubrir las espantosas heridas sobre su pecho y
abdomen con su desgarrada túnica exterior. Dijo con gracia, –Perdone a este
príncipe por esta ligera indisposición, qué grosero de mi parte.

Liao Ran: –…

Podría decirse que la habilidad para fingir de Yan Wang le fue heredada por
Mariscal Gu.

Xu Ling lo respetaba y admiraba desde el fondo de su corazón. En este


momento, incluso si Yan Wang se tiraba un pedo, él continuaría admirándolo y
creyéndole incondicionalmente. Salió de inmediato a recibirlos.

Chang Geng extendió la mano hacia su morral y tanteó el interior. Había algunas
medicinas de emergencia dentro además del tranquilizante. Sacó una pieza de hoja
anestésica con dedos temblorosos y la estrechó en su mano en secreto. Planeaba
masticar un trozo en una emergencia más tarde si el dolor era demasiado
insoportable. Luego rechazó la ayuda de Liao Ran y se apoyó a sí mismo con el
cuchillo para ponerse de pie.

Justo entonces, él escuchó a Xu Ling gritar, –¡Su Alteza, es…!

Sin decir nada, el visitante ya había entrado caminando en medio de los agudos
relinchos de los caballos.

Chang Geng: –…

Gu Yun, quien se suponía había regresado a la capital, entró a contraluz.

Chang Geng ya no fue capaz de mantenerse más sobre sus pies. El cuchillo hizo
un fuerte ruido al caer sobre el suelo. Se lanzó hacia adelante y fue atrapado por Gu
Yun.

El Yan Wang quien todavía estaba “caminando tranquilamente bajo una lluvia
sangrienta” súbitamente “colapsó de dolor”, el calmo y complaciente “Rey de las
Bestias” se convirtió en un frágil gato enfermo, una mano cayó débilmente desde el
hombro de Gu Yun. Él exhaló un susurró sedoso: –Zi Xi, me duele…
97. Polvo Asentado

“Si ese fuera el caso, las últimas palabras que me habrían dicho serían ‘fuera’ no
estoy dispuesto a cerrar mis ojos ni siquiera en la muerte”.

Después de que Chang Geng dijo esta sentencia, como si escupiera todo su
dolor, su cuerpo entero estaba vacío, casi desmayándose directamente. En el
momento en el que vio a Gu Yun, su rígida columna vertebral se suavizó y fue
extraída, no quedaba ni un rastro de fuerza.

Sin embargo, continuaba sin poder encontrar el corazón para cerrar sus ojos,
descansando sobre el hombro de Gu Yun e intentando recuperarse por un
momento. Apoderándose de las prendas de Gu Yun consciente o inconscientemente.

Habiendo perdido mucha sangre, todo el cuerpo de Chang Geng se sentía frío.
Solo la temperatura de Gu Yun y el amargo aroma familiar de la medicina le
recordaron en un trance cómo Gu Yun lo envolvió en su capa en el hielo y la nieve y
lo llevó adentro cuando era un niño. Por un momento, él perdió su sentido del
tiempo y murmuró, –… ¿tienes algo de vino?

Xu Ling se acercó con ansiedad e intentó ayudarlos: –Mariscal, permítame


ayudar…

…desafortunadamente, el Maestro Liao Ran, quien escuchó todo el suceso desde


el principio hasta el final, lo retuvo.

El monje, que estaba más allá del mundo mortal, escuchó un par de los
murmullos delirantes de Chang Geng, impactado instantáneamente por el
significado oculto en el interior.

Gu Yun no pronunció ni una sola palabra. Levantó con cuidado a Chang Geng y
lo cargó hasta el carruaje. Frunció el ceño profundamente y ordenó, –¡Llamen a un
doctor militar!

Después de eso, sacó una cantimplora: cuando caminaba o estaba en una


expedición, la cantimplora no llevaba agua pura en el interior, sino que tendría
mezclada un poco de sal. Este truco lo aprendió en un inicio de los comerciantes,
viajando en el desierto.

Gu Yun dejó que Chang Geng se recostara sobre él, diciendo una descarada
mentira, –Aquí viene el vino, abre tu boca.

Chang Geng solo estaba un poco aturdido, no completamente confundido. Si no


hubiera sido Gu Yun el que vino, él podría haber matado a otro grupo de feroces
rebeldes. Bebió un par de tragos cooperativamente, luego se rio y dijo, –Me
engañaste.

Gu Yun no solo lo engañó, sino que también quería colgarlo y darle una paliza,
de manera que pudiera entender el significado de la oración “aquellos que tienen
riqueza no deben sentarse debajo de los aleros”[1]. Pero cuando vio a la verdadera
persona en carne y hueso, su corazón le dolió tanto que se le entumeció el pecho.
¿Cómo podía estar enojado?

Sin importar cuántas tormentas desatara Yan Wang en los ríos y mares allá
afuera, él nunca había sido herido de esta forma justo bajo sus ojos. Gu Yun se
sentó muy tieso por un momento inexpresivamente, luego empujó la parte frontal
de sus ropas cuidadosamente y le dio un vistazo. Un fuerte olor a sangre se elevó
inmediatamente a su rostro. El pecho de Gu Yun fluctuó violentamente. Por primera
vez en su vida, supo lo que era tener manos temblorosas.

Chang Geng parecía ser capaz de sentir su inestabilidad emocional. Por un


momento, saboreó la dulzura de ser mimado y se negó a detenerse. Vertió aceite
en el fuego y murmuró al oído de Gu Yun, –Tenía miedo de no poder volver a verte
una vez más…

Gu Yun cerró sus ojos ligeramente, su rostro se tensó, sus manos fueron muy
suaves, toda su ira estaba concentrada en la punta de su lengua. Dijo fríamente, –
Perdone mi pobre visión, no puedo ver qué hay para estar asustado, considerado la
meticulosa calculación de Su Alteza.

Chang Geng no pareció escucharlo. Usando la cortina como cubierta, restregó


suavemente su rostro entre el hombro y el cuello de Gu Yun. Su voz era algo vaga
mientras susurraba, –Si ese fuera el caso, las últimas palabras que me habrías
dicho serían “fuera”, no estoy dispuesto a cerrar mis ojos ni siquiera en la muerte.

Gu Yun: –…

Sintió que el hombre en sus brazos era como una abominable enredadera,
estirando montones de ramas mortíferas, clavándose incesantemente dentro de su
corazón.

Desde afuera llegaba el sonido de los cascos de los caballos a lo lejos y en las
cercanías. Un hombre gritó con la fuerte voz de un mensajero, –¡Mariscal, el doctor
militar ha arribado!

Chang Geng parecía experimentar un dolor extremo, pero no se atrevió a


permitir que se mostrara. Mantuvo su postura original y tomó aire con suavidad
lentamente, revelando su pálido cuello. Gu Yun estaba enojado y angustiado, bajó
su cabeza y lo besó furiosamente bajo la cubierta de la cortina. Sus labios eran tan
suaves como libélulas sobre la superficie del agua, pero su expresión parecía buscar
venganza.
Chang Geng abrió sus ojos de repente, su mirada dispersa recuperó su enfoque
súbitamente, observando a Gu Yun con expectación.

Gu Yun dijo en su oído, –Saldaré este asunto contigo más tarde, después de que
estemos en casa.

Después de eso, alzó la cortina y gritó hacia el doctor militar que se acercaba
corriendo, –¡Deprisa!

El doctor militar originalmente quería despejar a todas las personas que no


estaban involucradas, pero ya se había asustado al encontrarse con los ojos de Gu
Yun. No se atrevía a despachar al Mariscal incluso si tuviera más agallas, tuvo que
soportar la mirada de Gu Yun, que podía hacer a uno sudar, y tratar las dos
espantosas heridas en el cuerpo de Yan Wang con temor.

Cuando había otras personas, Chang Geng se negaba a decir nada. Solo cuando
el torpe doctor militar tiró de su herida mientras desprendía la venda lo resistió con
un ligero espasmo. La expresión de Gu Yun empeoraba conforme pasaba el tiempo,
de repente, Chang Geng colocó su mano fría sobre la de él usando su amplia manga
como cubierta. Chang Geng parecía saber que estaba enojado y no se atrevió a
agarrarla, solo haciendo un ligero contacto, lanzándole miradas a hurtadillas varias
veces.

Gu Yun bajó la mirada hacia él y vio una gota de sudor frío rodando por su
frente hasta sus ojos, pegándose en sus pestañas y dando vueltas hacia abajo con
un parpadeo. La mirada a la que el sudor frío dio resultado lucía nublada.

Gu Yun: –…

Cuando Chang Geng era un niño, ya era muy bueno para actuar como un niño
consentido, pero ya no estaba más en un nivel ordinario, casi alcanzaba un nivel
divino. Gu Yun no pudo evitarlo, siendo observado por esos ojos durante el tiempo
de un incienso, en verdad tenía que darle todo lo que quería. Aceptando su destino,
tomó la mano de Chang Geng y lo jaló contra su pecho, susurrando, –Cierra tus
ojos.

Chang Geng cerró sus ojos sin más palabras. Durante este viaje, él había
limpiado a fondo el caos en Jiangbei, esta gran piedra había caído sobre el suelo. En
este momento, su corazón estaba casi libre de preocupación. Escuchando los latidos
del corazón de Gu Yun, sintió que incluso si moría en esta ocasión, no tendría
arrepentimientos, y cayó dormido pacíficamente.

El grupo Sha Hai ya no podía desatar una tormenta con sus conflictos internos.
El General Zhong respetó honorablemente la promesa que le hizo a Yan Wang, sin
mover ni un solo soldado. Escribió sinceramente una carta de paz y se las mandó.
Los remanentes de las personas del Rey del Cielo fueron eliminados por Chang
Geng. Se encargaron de los demás con el esfuerzo conjunto de los otros tres líderes
bandidos, la rebelión que debería haber derramado un rio sangre desapareció en el
delgado aire.

Tres días después, Yao Zhen llegó desde el Campamento de Jiangbei para fungir
como Gobernador de Liangjiang provisionalmente. Yao Zhen capturó primero a la
facción de Yang Rong Gui, después encabezó a la gente para buscar dónde había
detenido Yang Rong Gui a los refugiados, liberándolos a todos uno a uno,
reconfortándolos y recopilando sus documentos oficiales. Luego les pidió a los
responsables de registrar a los parientes y amigos perdidos mandar personas para
buscarlos, yendo personalmente a consolar y compensar a las familias
desconsoladas de aquellos que habían sido desafortunadas víctimas.

Unos días más tarde, la medicina enviada por la corte llegó en grandes
cantidades. Li Feng ordenó que parte del dinero de los robos y sobornos regresaría
a la capital, el resto sería distribuido a las víctimas para su asistencia inmediata,
después se reportaría de vuelta al Ministerio de Hacienda.

Se le restauró su rango imperial a Xu Ling e investigó a fondo la facción Yang-


Lu. Él puso en pleno juego su recta e impersonal actitud, confiscando sus
posesiones ordenadamente.

Pero como Yang Rong Gui dijo, difícilmente había algo de oro o plata en su casa.
Todo fue intercambiado por billetes Feng Huo. Xu Ling no tuvo opción más que
consultar al postrado en cama Yan Wang.

Chang Geng explicó, –Sé cuántos billetes Feng Huo fueron expedidos y quién los
tomó. El tesoro no era soportado por ese Yang. Usted puede encontrar con cuál
comerciante del pueblo común se asociaba con regularidad, él estaba
principalmente en connivencia con oficiales y comerciantes. Si no puede leer
claramente el libro de cuentas o distinguir entre lo verdadero y lo falso, no tiene
que preocuparse de eso. He buscado a una persona para que venga a ayudarlo. Él
llegará en estos días, es el hijo de Du Wan Quan. Creció con un ábaco cuando era
joven, tiene una buena y creíble relación personal conmigo, es de fiar.

Xu Ling asintió con entusiasmo.

–También, –Chang Geng se recargó sobre la cama y levantó su mirada


ligeramente. Los párpados que parecían haber sido tallados por cuchillos no podían
borrarse, incluso con la frialdad de sus graves heridas. –El decreto de la corte
estipula que el billete Feng Huo es el equivalente a oro y plata, el cual puede
circular entre las personas, y el precio fue acordado. Puede ser usado como dinero
para asistir a los refugiados. ¿Cuál es el problema?

Xu Ling murmuró, –Su Alteza, la segunda tanda de billetes Feng Huo acaba de
salir. No hay muchas personas que los compren. A excepción de sus hombres, la
mayoría de las personas que compró billetes son grandes familias con algo de
trasfondo familiar. No les falta dinero para usar. Normalmente dejan el billete en
casa como reserva. Pocos de ellos circulan en el mercado. En verdad no saben si los
comerciantes los aceptarán o no. Esto es…

Chang Geng extendió su mano y sujetó el borde de la cama para levantarse. –


No puedo controlar si el dueño quiere guardarlos en casa o sacarlos para usarlos.
Pero es un delito que un comerciante se rehúse a aceptar el billete Feng Huo.
Mañana, contabilice todos los billetes Feng Huo en la casa de Yang Rong Gui, luego
úselos para comprar comida de auxilia a un gran comerciante de raciones. Déjeme
ver quién se atreve a tratar a los decretos imperiales como un desperdicio de
papel… pídale a unas cuantas personas del Campamento de Jiangbei que lo
acompañen, ¿entiende?

Él comprendió: usando a la fuerza este truco de matones, comenzando desde


Jiangbei, para disuadir a todo el territorio, obligando a las personas a reconocer que
el “billete Feng Huo” era equivalente a oro y plata.

Comenzando con los grandes comerciantes, que eran conocidos como “aquellos
que usan zapatos temen a los que van descalzos”, nadie quería ofender a la corte.
Ellos o podían pellizcarse la nariz y aceptarlo, aferrándose a ello después de que
estuviera hecho el negocio; o deberían hacer su mejor esfuerzo para convertir al
billete Feng Huo en oro y plata de verdad, sin escatimar esfuerzos para impulsarlo.

–Deles algo más con que avivar su fuego, –murmuró Chang Geng con voz débil.
–permitamos que el Hermano Chong Ze escriba un decreto en nombre del
Gobernador de Liangjiang. Si un negocio, pequeño o grande, se niega
irrazonablemente a aceptar el billete Feng Huo, todos podrán reportarlo al gobierno
de Yangzhou, si resulta ser cierto, serán castigados a palos y varas, aquellos que
cometan la ofensa repetidamente serán directamente enviados a prisión.

Xu Ling entendió el método de Su Alteza para “persuadir cuando se debe,


castigar cuando se debe”. Respondió apresuradamente y corrió de vuelta a trabajar.
Antes de que alcanzara la puerta, Chang Geng lo detuvo repentinamente y dijo, –
Ming Yu.

Xu Ling se volvió.

La expresión severa de Chang Geng se desvaneció, y en un abrir y cerrar de


ojos, era el gentil y elegante Yan Wang: –Todo depende de usted.

Xu Ling preguntó confundido, –¿A qué se refiere, Su Alteza?

Chang Geng dijo, –Me temo que tendré que demorarme algo de tiempo en el
camino, no seré capaz de acompañarlo de vuelta a la capital. En ese momento,
espero que pueda llevar una solicitud al Emperador por mí.

Un tiempo atrás, el ritmo era imperioso, él también debería estar retrocediendo


temporalmente. Necesitaba emparejar sus pasos, justo a tiempo para que tomara
ventaja de sus heridas para desprenderse del poder.

Desafortunadamente, el honesto Maestro Xu obviamente falló para entender a


qué se refería. Juntó sus manos solemnemente y dijo, –Es precisamente por esta
razón, Su Alteza está gravemente herido, debería cuidar más de sí mismo. Usted
debe tomar un buen descanso y dejarme los encargos a mí. Si no entiendo algo, le
preguntaré de nuevo.

Chang Geng se rio, viendo que él no lo comprendió, simplemente tampoco lo


explicó, agitando su mano para dejarlo ir.

Xu Ling salía caminando cuando se encontró con el Marqués del Orden quien
venía entrando. Rápidamente se detuvo para saludarlo.

Gu Yun asintió cortésmente hacia él y pasó junto a él. De pronto, Xu Ling estaba
perplejo, Gu Yun estaba sosteniendo un manojo de frescas flores de osmanto en la
mano que escondía detrás de su espalda, florecidas en color dorado con una dulce
fragancia.

Xu Ling lo observó llevar las flores y caminar hacia Yan Wang. Se frotó la nariz
llena del aroma de las flores, pensando con extrañeza, –El Mariscal Gu es muy
atento con Su Alteza.

Gu Yun entró en la habitación y colgó la rama de flores sobre la cortina de


Chang Geng, –El osmanto ha florecido, temía que te sintieras sofocado después de
estar acostado tanto tiempo… no te molesta esta esencia, ¿o sí?

Los ojos de Chang Geng se pegaron a él y se negaban a apartarse.

Gu Yun lo miró directamente: –¿Qué estás viendo?

Chang Geng alargó su mano para tirar de él.

Gu Yun tenía miedo de que esto fuera a afectar sus heridas. Se inclinó y retuvo
su mano. –¿No te dije que no te pusieras a juguetear?

Chang Geng agarró su ropa implacablemente y tiró de él para acercarlo. –Zi Xi,
me duelen mis heridas.

–… –Gu Yun se sentó sin emoción. –Ríndete, no caeré con este truco.

Esta vez que fue herido, Yan Wang no pareció quererse reservar nada de
dignidad. Mientras no hubiera otras personas alrededor de ellos, siempre sería “me
duelen mis heridas, bésame”.

Entre más le siguiera la corriente con un mal hábito, más grande se hacía, no
había absolutamente ningún error.
Gu Yun le dio un golpecito en la frente a Chang Geng y luego se dio la vuelta
para cambiarse de ropa.

Chang Geng lo contempló moviéndose por detrás de la pantalla plegable, agarró


una pequeña flor de osmanto de dulce olor y la masticó cuidadosamente en su
boca, luego se incorporó con un bastón de madera a un lado. No podía enderezar su
cintura por ahora, alcanzando el escritorio paso a paso, sumergiendo la punta de su
pincel con los exiguos restos de tinta, extendió un papel y comenzó a escribir
reportes.

Este trabajo en verdad requería energía. Después de mucho tiempo, en su


frente estalló una capa de sudor. De pronto, alguien tiró del pincel por detrás de él.
Tan pronto como Chang Geng se dio la vuelta, fue levantado y cargado a la cama
entre sus dos brazos.

Gu Yun frunció el ceño y lo reprendió, –¿Qué es tan importante que tienes que
escribirlo ya? ¡Acuéstate y no hagas alboroto!

Chang Geng explicó sin prisa: –Esta vez, toda la familia Lu está involucrada, y la
familia Fang tampoco ha sido capaz de sacar beneficio de esto. Es un buen
momento para llevar a cabo una nueva política. A pesar de que no estoy en el
escenario, debo tener las cosas preparadas con anticipación.

Gu Yun se sentó al lado de la cama: –¿Todavía piensas en la autorización del


ziliujin? El Emperador no accederá.

–No es sobre eso, –dijo Chang Geng. –aún no es el momento… la tierra


confiscada a lo largo del canal puede ser usada para establecer a los refugiados. La
mejor tierra para la pesca y el arroz se mantendrá para los cultivos, las fabricas se
construirán en cualquier otra parte. El Maestro Du, su grupo comercial y la corte se
distribuirán cada quien la mitad de los fondos. Las fabricas no serán propiedad de
comerciantes privados. Serán administradas por la corte y el Gran Consejo. Además
de los seis ministros, se establecerá un departamento especial para suministrar
ziliujin, controlando estrictamente su fuente. En días normales, los asuntos de
negocios en las fábricas serán manejados por los grupos comerciales. El sesenta por
ciento de las ganancias obtenidas serán enviadas directamente al tesoro nacional, el
cuarenta por ciento será para que los comerciantes construyan más fábricas, ¿está
bien? Esto no solo asentará a los refugiados, sino que tampoco permitirá que el
Emperador se preocupe por que el ziliujin fluya al exterior. También enriquecerá el
tesoro nacional y contará como un beneficio para los comerciantes.

Gu Yun lo escuchó y no dijo nada por un largo rato.

Él lo entendió, Chang Geng lo había pensado muchas veces, quizás todo había
sido completado antes de que viajara a Jiangbei, pero si lo hubiera propuesto en
ese momento, habría creado un gran beneficio, todas las familias nobles habrían
intentado con todo su poder conseguir un pedazo. La gente de Yang Rong Gui
incluso se atrevió a robar del fondo para asistencia de desastres para añadirlo a su
propio bolsillo, ni qué decir de esto.

Al final, esta medida que planeaba matar varios pájaros con una piedra
resultaría inevitablemente en “el tesoro sin tener ninguna ganancia real, los
comerciantes siendo restringidos por las muchas y muy complicadas capas de
oficiales en la corte, los refugiados siendo tratados como ganado, solo los gusanos
grandes y pequeños en el medio serían capaces de rellenar sus propios bolsillos”.

Además, él intensificó intencionalmente la contradicción entre las familias nobles


y los nuevos oficiales de la corte, causando disturbios en un charco de agua en
Jiangbei y dividió a las familias nobles de sus ramificaciones. Planeó sentarse y ver
qué tan desenfrenados podían ser, luego retroceder tras bambalinas para evitar el
frente.

En medio de todo, hubo varios accidentes más allá del control de los humanos,
quién iba a saber que, después de tener varios tropiezos, en realidad esto también
le permitió conseguir todas las metas que se propuso.

Chang Geng parpadeó. –¿Qué te parece?

Gu Yun volvió en sí y dijo sin un propio comienzo ni final, –Aquellos que no lo


sepan bien, asumirán que eres un desastre enviado por el cielo.

Su sentencia era muy inusual, pero Chang Geng la entendió. Se arrastró al lado
de Gu Yun, tocó su hombro y dijo, –El destino de la Gran Liang está detrás de mí,
¿lo crees?

Cuando Gu Yun se giró, Chang Geng aprovechó el momento exacto para


arrojarse a él y dejar que los labios de Gu Yun rozaran sus mejillas.

Chang Geng: –Me besaste.

Gu Yun: –…

¿No estábamos hablando de asuntos importantes hace un momento?

Chang Geng abrazó su cuello y envolvió sus brazos alrededor de él, empujando
la fuerte fragancia dulce del osmanto entre los labios de Gu Yun. Gu Yun no tuvo
objeción al “suave, fragante y cálido jade” arrojándose a sus brazos, ofreciendo
afecto. Desafortunadamente, en momentos como este, Su Alteza no continuaría
pretendiendo ser el “suave, fragante y cálido jade” por mucho tiempo.

En asuntos privados, los labios y la lengua de una belleza eran de vital


importancia, parecían estar cargados de miel, el sabor del ser amado era la delicia
más suprema en el mundo. El “degustar la fragancia” debería ir desde lo superficial
a lo profundo, saboreándolo y apreciándolo cuidadosamente.
Pero Chang Geng no cooperaba muy bien. A pesar de que él era obediente al
comienzo, terminaba mostrando su ferocidad después de un rato. No era
persistente, sino un poco como si quisiera comérselo, haciendo a Gu Yun sentir que
esta “exquisitez” tenía un sabor un poco “desagradable”. Los dos difícilmente podían
separarse. La punta de sus lenguas estaba entumecida, pero Chang Geng aún no
estaba satisfecho, mordiendo suavemente su cuello y mentón apasionadamente,
como si estuviera buscando un lugar para morder, más como si quisiera devorarlo.

El punto clave de la garganta fue tratado como una vara para rechinar los
dientes. Gu Yun se tensó instintivamente, pero estaba reluctante a empujarlo a un
lado, comenzando a sentir un cosquilleo increíble, sin saber si reír o llorar, –¿Fuiste
mordido por un perro cuando eras niño?

Chang Geng lo miró con una mirada ardiente. –La prohibición que me impuso la
señorita Chen ya casi expira, ¿no?
98. Arrollador

¿Qué es el amor? Es Chang-Gu

El fuego tenía en llamas a toda la Gran Liang, como si estuvieran compensando las
dos dinastías que pasaron comiendo salario ociosamente.

Gu Yun extendió el brazo y acarició la cintura de Chang Geng suavemente, no


demasiado fuerte al punto de hacer que el otro se sintiera invadido, pero también
provocándolo justo lo suficiente. La temperatura de su palma gradualmente penetró
a través de la ropa, como si fuera una llamarada que no quema, ni ligera ni pesada,
sobre el cuerpo de Chang Geng.

Chang Geng en verdad se volvió loco por extrañarlo demasiado. Cuando estuvo
en el Campamento de Jiangbei, él había estado anhelando poder intimar una vez,
después de muchos altibajos, tuvo que arrastrarlo y sufrirlo hasta este momento.

Sin importar cuántas primaveras y otoños hubiera en su corazón, después de


todo, el cuerpo de Chang Geng solo estaba en sus veintes. Nunca haber
experimentado esa sensación era una cosa, pero la señorita Chen interfirió por tan
pronto como conoció su sabor. Si no fuera por varios asuntos importantes, la
cuerda en su corazón nunca se habría aflojado, se habría vuelto loco en poco
tiempo por aguantarse.

Justo en ese momento, al ser ligeramente tocado por Gu Yun, la mitad de su


cuerpo se entumeció. Jadeó un par de veces, sus oídos zumbaban, Chang Geng
preguntó en voz baja, –Yifu, ¿quieres mi vida?

Gu Yun: –¿Ya no te duelen tus heridas?

Todavía era doloroso, pero el dolor anterior era de un tipo diferente al de este
momento. Las heridas de Su Alteza Real normalmente dolían de manera normal.
Cuando actuaba como un niño mimado y quería besos, era “muy doloroso”.
Actualmente, incluso si se le abrían las heridas de nuevo y la sangre corría como un
rio, su piel estaría hecha de hierro y sus huesos de acero, sin diferenciar entre dolor
y picazón.

–Si no te duele, –dijo Gu Yun con una sonrisa casual, agarrando la mano de
Chang Geng que en ese momento estaba moviéndose dentro de su ropa, sacándola
y haciéndola a un lado. –vamos a saldar tu deuda conmigo.

Chang Geng: –…

Gu Yun acomodó su mano detrás de su cabeza a manera de almohada,


recostándose sobre la cama en una postura relajada. Una mano continuaba
sosteniendo suavemente la cintura de Chang Geng. Su voz no era muy estricta,
pero el contenido podía a hacer que uno empezara a sudar.

Gu Yun: –Dime, ¿en qué estabas pensando cuando te lanzaste valientemente


dentro de la guarida de los bandidos con un académico que no tiene la fuerza ni
para atar a una gallina?

Chang Geng: –Zi Xi…

–El Zi Xi no es necesario, –Gu Yun dijo ligeramente, –puedes continuar


diciéndome “yifu”.

Chang Geng reveló una sonrisa tensa, dándole un par de besos. Chang Geng lo
descubrió recientemente: a Gu Yun le gustaban mucho esta clase de besos
pegajosos. Él le daba un par de besitos y luego lo miraba con esa clase de ojos
cautelosos, básicamente cualquier cosa que él dijera, Gu Yun lo consentiría…

Pero este truco no pareció funcionar en este momento.

Gu Yun levantó ligeramente sus cejas. –No tienes que ser tan cortés. Mi herida
no duele.

Finalmente, al sabio Yan Wang se le acabaron las estrategias, tuvo que decir
honestamente, –No esperaba que ellos realmente fueran a sublevarse.

Gu Yun le brindó una sonrisa muy indulgente, acarició la mejilla de Chang Geng
con el dorso de su mano, luego dijo despiadadamente, –Tonterías, debiste haberlo
esperado.

La garganta de Chang Geng se movió ligeramente: –Yo… el Maestro Xu y yo


estábamos de camino al cuartel principal en ese momento. No sabíamos de
antemano que ellos elegirían ese momento para hacerlo…

–Ah, –Gu Yun asintió. –entonces ves que hay una oportunidad única en la vida
para encontrar la muerte, así que te apresurar a lanzarte hacia ella.

Chang Geng pudo escuchar el significado oculto en ello. Sintiendo que esta
situación iba mal, rápida y astutamente admitió su error: –Me equivoqué.

Gu Yun bajó su mano, no podía detectarse ninguna emoción en su rostro, el par


de ojos de flor de durazno medio cerrados, por un momento, incluso Chang Geng
no pudo saber qué estaba pensando. No pudo evitar el ponerse bastante nervioso.

Sin embargo, esperó por un largo tiempo, Gu Yun no escupió su enojo, sino que
preguntó repentinamente, –¿Fue porque yo te pregunté ese día: “cuándo podremos
asentar a los refugiados, cuándo podremos recuperar Jiangnan”; que te sentiste
presionado?
Cuando él dijo esto, había una arruga en sus cejas y su expresión era casi
desolada. Chang Geng solo la había visto una vez, en esa ocasión en el Cometa
Rojo en la Víspera de Año Nuevo, cuando Gu Yun usó tres copas de vino para
ofrecer tributo a los miles de almas de los muertos. Su rostro era tan solitario y
calmo que todas las brillantes luces de la capital no podían iluminar su perfil.

Chang Geng casi entró en pánico por un momento, sus palabras se tornaron
incoherentes: –Yo no… yo… Zi Xi…

Cuando Gu Yun era joven, a él no le gustaba hablar sobre sus sentimientos con
los demás… no era por otra razón. Sentía que el colgar todas sus alegrías y
sufrimientos sobre su rostro era muy parecido a quitarse la ropa en cualquier
momento para enseñarle a los demás su piel y su carne. Era muy indecente, y los
demás tampoco podrían querer verlo.

No tenía nada que ver con estar feliz o infeliz. Era meramente una enseñanza de
familia. En la luz del día, un grupo de personas sentándose juntas, comiendo carne
y bebiendo alcohol, era solo cuando ellos se emborrachaban mostraban sus
diferencias. Algunas personas llorarían y gritarían salvajemente, mientras otros, a lo
más, cantarían.

Palabras inoportunas rodaron sobre la lengua de Gu Yun varias veces, flotaron y


se hundieron de nuevo. Finalmente, abrió su boca como para intentar: –Mientras
venía para acá desde la capital, yo…

La habilidad de observación de Chang Geng era muy aguda, él pudo sentir lo


que iba a decir en un parpadear. Sus pupilas se encogieron ligeramente, miró a Gu
Yun con pánico y expectante.

Quizás Gu Yun nunca había dicho unas palabras tan complicadas en voz alta en
su vida, casi se acobardó.

Chang Geng: –¿Cómo estabas cuando venias de camino?

Gu Yun: –… mi corazón estaba ardiendo de ansiedad.

Chang Geng lo miró con aturdimiento.

Ese año, cuando todo el ejército de la Marina de Jiangnan fue derrotado y el


Campamento del Hierro Negro fue dañado a más de la mitad, mientras el mismo Gu
Yun acababa de ser liberado de prisión en un apuro por Li Feng, ¿mencionó alguna
vez las palabras “ardiendo de ansiedad”?

Nunca.

Gu Yun parecía permanecer siempre estable, nunca entrando en pánico, e


incluso si lo estaba, generalmente era una actuación.
Él era tan fuerte que casi parecía falso, hacienda que las personas siempre
tuvieran la sensación de que era irreal, sospechando que un día él terminaría como
las altas y magnificas Nueve Puertas de la Ciudad Imperial, colapsando de repente.

Gu Yun parecía haber abierto una puerta que estuvo cerrada por mucho tiempo.
Una vez que esas palabras estuvieron fuera, las siguientes llegaron con facilidad: –
Si algo realmente te hubiera ocurrido esta vez… ¿qué se supone que haga?

Chang Geng lo miraba, sin atreverse a respirar.

Gu Yun: –Chang Geng, en verdad ya no me quedan fuerzas para… poner a


alguien más en mi corazón.

Chang Geng se conmovió.

Gu Yun tenía la fuerza para estabilizar norte y sur, tuvo la fuerza para no cerrar
sus ojos en la muerte mientras el país aún no estuviera en paz, y la fuerza para
pasar noches en vela discutiendo con el General Zhong sobre el establecimiento del
Ejército de la Marina de Jiangbei.

Pero ya no le quedaban fuerzas para amar a nadie más.

Con el paso de los años, además de Shen Yi, un amigo con el que había pasado
a través de situaciones entre la vida y la muerte, Gu Yun parecía solo tener una
mansión del Marqués a la que le quedaban unas cuantas personas. Todos los
esfuerzos que él podía exprimir fueron puestos en el sensible y ansioso adolescente
que le encargó el anterior Emperador muchos años atrás.

Interactuando entre oficiales, era inevitable adularse unos a otros. Cuando se


trataba del Mariscal Gu, las palabras “dedicado y desinteresado” eran las más
usadas. Pero en realidad, Gu Yun no era meramente desinteresado, pensándolo
cuidadosamente, él en verdad no tenía nada propio.

Esta clase de soledad, Gu Yun no tenía una profunda consciencia de ella cuando
era un adolescente. En ese momento, él era el Marqués de las tres facciones del
Campamento del Hierro Negro. Incluso con miles de agravios e indignación, con un
recipiente de vino caliente, él sería capaz de ponerse de un humor fresco y olvidar
todo al día siguiente.

Ahora, mientras se hacía mayor, pensando mucho más, descubrió que esa
actitud despreocupada de sus años mozos se había disipado muchísimo sin que él
se diera cuenta. En especial recientemente, él sentía que le era particularmente
sencillo cansarse y, como su cuerpo estaba cansado, su corazón a menudo no
estaba de buen humor.

Si no fuera por un Yan Wang que a veces se encargaba de todo


cuidadosamente, a veces volviéndose loco y preocupándolo, entonces su vida habría
sido desabrida.

El agotamiento y la soledad de Gu Yun pasaron en un destello, pero fueron


suprimidos de vuelta en un abrir y cerrar de ojos. Él bajó a Chang Geng
suavemente.

Extendió una delgada sabana a un lado y la tendió sobre Chang Geng. Suspiró,
–Acuéstate, ni siquiera puede enderezar tu cintura, pero aun así quieres hacerlo,
¿es en serio?

Chang Geng aferró su mano. La mano de Gu Yun nunca se calentaría. Siempre


estaba como si la hubiera acabado de retirar de un Cortavientos. Era seca y áspera:
–Zi Xi, ¿puedes acostarte conmigo por un rato?

Gu Yun no titubeó para quitarse la túnica exterior y recostarse enseguida de él.


Abrazó a Chang Geng a través de la delgada sabana y pronto cayó dormido.

Solo entonces Chang Geng abrió sus ojos silenciosamente. Sintió que cada
cabello sobre su cuerpo estaba temblando para arrastrar a la persona en la
almohada de enseguida hacia él y entrelazarse juntos hasta estar satisfecho. No
obstante, no podía soportar destruir la tranquila y cálida atmosfera de este
momento, por lo que permaneció inmóvil mientras era consumido por las llamas de
la lujuria, resistiendo con incomodidad y felicidad.

Habían transcurrido casi once años desde que Gu Yun lo recogió en el pueblo de
Yanhui. En esos once años, Gu Yun había pasado más tiempo en la frontera y en el
campo de batalla, ellos habían estado más tiempo lejos que cerca el uno del otro.
Pero él nunca había dejado el alma y el corazón de Chang Geng ni por un día.

A veces, Chang Geng no sabía cómo amarlo adecuadamente. Siempre sintió que
le era difícil pagárselo, incluso si usaba toda su vida. De repente, se dio cuenta que
Gu Yun no solo era la única cosa afortunada que se había encontrado en la vida,
sino que, todas las dificultades que había sufrido desde su nacimiento fueron con el
fin de reunir suficiente fortuna para encontrarse con este hombre.

Tan pronto como lo pensó, cada nudo en su corazón se desenredó como si fuera
un milagro.

Yan Wang resultó herido en Jiangnan. Xu Ling dio un paso al frente para hacerse
cargo de todo, el Maestro Xu era alguien que no comía ni duro ni suave, y nadie
sabía cómo se las apañó para encontrar a Du Long, el hijo de Du Wan Quan. El
joven maestro Du no hablaba mucho, pero no era para nada fácil de engañar, la
dificultad para sobornarlo también era muy alta. Su familia era tan increíblemente
rica que incluso el Emperador les debía mucho, unos cuantos regalos miserables no
serían dignos de traer a este hombre.

A finales de septiembre, Xu Ling, bajo la guía de Yan Wang y el total apoyo del
Campamento de Jiangbei, calmó el levantamiento rebelde y reestableció a los
refugiados en Jiangbei. Entonces, mientras Yao Zhen estaba sirviendo como
Gobernador temporal de Liangjiang, Xu Ling regresó a la capital con los documentos
de Yan Wang.

En este momento, el telón de este caso a nivel nacional se cerró.

El mismo Yan Wang continuaba demorándose mientras se recuperaba de sus


heridas y regresó tranquilamente a la capital sin hacer aparición. La vigorosa
campaña del “Corredor del Canal” iniciada por él ya había echado raíces. Sus
documentos solo permanecieron en el palacio durante dos días cuando fue
momento de la Gran Reunión de la Corte, el Gran Consejo dio su mayor esfuerzo
para apoyarlo. Los dos departamentos estaban extrañamente silenciosos, varias
grandes familias estaban ocupadas reuniendo sus fuerzas internas. No tenían
cabeza para prestar atención a nada más. Fang Qin estaba temporalmente inactivo,
y el Emperador Long An dio su aprobación el mismo día.

El Gran Consejo que rápidamente predijo esta situación hizo una increíble
exhibición de su eficiencia. En dos días, se había trabajado en un plan completo,
haciendo que la gente sospechara que ellos ya habían preparado todo de antemano.

Menos de un mes después, el Departamento del Canal fue establecido aparte de


los seis ministros. El Departamento del Canal representaba completamente a la
corte y contactó con Du Wan Quan y otros miembros del grupo comercial. Du, el
Dios de la Riqueza, se transformó a sí mismo en un verdadero comerciante imperial.

Varios recursos y materiales que había sido asignados de manera privada eran
enviados al área para la construcción de fábricas interminablemente. Toda la corte,
arriba y abajo, no durmió ni descansó durante un mes entero, dejando exhaustos a
un gran número de oficiales civiles quienes solo podían recostarse sobre sus
escritorios en días normales. El fuego tenía en llamas a toda la Gran Liang, como si
estuvieran compensado las dos dinastías que pasaron comiendo salario
ociosamente.

Finalmente, antes del frio mortal de mediados de invierno, los refugiados de


Liangjiang se reunieron bajo las tiendas de las construcciones preliminares de las
fábricas.

Solo entonces regresó Yan Wang Li Min a la capital.


99. Turbulencia

“Su Alteza, ¿ya no quiere su dignidad?”

La razón de esta demora fue que, a pesar de Gu Yun se había apresurado de


aquí para allá entre la ciudad capital y Jiangbei, aún quedaban muchas cosas por
hacer en la línea del frente, justo a tiempo para permitir a Chang Geng descansar
hasta que su rutina diaria ya no fuera obstaculizada por sus heridas, solo entonces
los dos hombres partieron de regreso.

En el camino de vuelta, terminaron encontrándose con un área bulliciosa a lo


largo del canal.

Las fábricas en construcción nunca resultaban muy agradables a la vista, el


polvo estaba por todos lados. Entrando y saliendo, ya fueran obreros trabajando
duro, o los oficiales y hombres de negocios que fueron enviados, todos los rostros
estaban sucios, pero todavía estaban en orden.

Los trabajadores tenían dos comidas al día. Después de mediodía, se reunía un


grupo de jóvenes y vigorosos refugiados quienes acaban de dejar caer sus cuchillos
de carnicero y sacaban pastelillos del pequeño carro para comer.

Gu Yun se disfrazó una vez y caminó por ahí de manera anónima. Vio que
después de partirse, el relleno de esos pastelillos era muy bueno, con la adecuada
cantidad de mijo y se sentían pesados en la mano. No eran comparables a las
valiosos y raros manjares de la Torre Qi Yuan de la capital en ese año. Ni siquiera
podrían ser descritos como una comida simple, pero un grupo de hombres fuertes
quienes acaban de terminar su trabajo reuniéndose, cada uno sosteniendo una
pieza de comida seca, sumergida en salsa de soya traída de la casa del capataz,
comiendo juntos, podía hacer que uno sintiera paz en su mente.

Cerca de las afueras de la capital, Gu Yun cabalgó junto con el carruaje de


Chang Geng y conversó acerca de esto durante el camino. Chang Geng se rio y dijo,
–Los obreros podrían ser invitados de otros lados. Ellos vienen a trabajar como
capataces para guiar a todos en el trabajo. La mayoría de los trabajadores restantes
fueron reclutados directamente por el Maestro Du de entre los refugiados. En el
futuro, donde ellos hayan cargado ladrillos es donde podrán ganarse la vida. Por
esta razón, escuché que el Maestro Du pidió un decreto al Departamento del Canal,
garantizando en nombre de la corte que, a menos que uno quiera irse, la fábrica no
despedirá personas. Ellos pertenecerán a ese lugar por el resto de su vida.
Nadie estaba más deseoso de echar raíces y fundar sus nuevos hogares que los
refugiados que habían estado a la deriva. Con el fin de construir nuevas familias,
podían realizar su trabajo estable y rápidamente sin ninguna artimaña. Du Wan
Quan solo necesitaba ocuparse de sus comidas, incluso ahorrándose un montón de
dinero en mano de obra. Frecuentemente, había ancianas abuelas que lo llamarían
“el Caritativo Du” a sus espaldas, cuando ellos veneraban Bodhisttavas[1], él
siempre tenía su parte. Este Dios de la Riqueza era en verdad inteligente.

–Esto es algo bueno, –Gu Yun lo pensó por un momento, y preguntó, –excepto
por no reducir los impuestos, es un poco parecido al sistema militar. Es solo que los
civiles no son lo mismo que el ejército. ¿Qué pasaría si alguien no hace su trabajo o
comete un crimen?

–Las regulaciones han sido estipuladas por el Gran Consejo, –dijo Chang Geng.
–antes de irme, dejé instrucciones a Jiang Han Shi. Han sido enviadas junto con el
decreto imperial. Hay trece reglas en él. Después de que terminen su trabajo cada
noche, alguien a cargo vendrá a explicarles esto. Si la evidencia prueba ser
correcta, la rama local del Departamento del Canal puede despedirlos… ¿Por qué?
¿Aún te preocupa que los trabajadores sean maltratados en caso de que haya una
colusión entre el gobierno y los negocios en el futuro?

Gu Yun estaba perplejo, después se rio y dijo, –¿Qué? ¿Incluso hay una solución
para eso?

–Sí, –dijo Chang Geng. –para las personas que hayan trabajado para la fábrica
durante más de diez años, si la mitad de la cantidad de los trabajadores están
dispuestos a dar garantía, la persona puede quedarse, además, ellos pueden llevar
al Departamento del Canal al siguiente nivel. De hecho, incluso si hacemos esto,
después de un largo tiempo los problemas son inevitables. Cuando eso ocurra,
podremos hacer cambios lentamente, es imposible terminarlo de una vez.

Gu Yun: –¿Cuánto tiempo has planeado esto?

–No fui yo quien tuvo la idea, –Chang Geng rio. –fue solo cuando entré en
contacto por primera vez con el Maestro Du que tuve una vaga idea. Después de un
largo tiempo sentando las bases, discutiendo y negociando sin parar con ellos, me
tomó más de un año pulirlo. El Maestro Du y su grupo han viajado al norte y al sur
todas sus vidas, haciendo muchos viajes a través del océano occidental. Su
conocimiento es vasto y son rápidos para reaccionar, solo les hace falta una
escalera. Yo solo necesito colocarle una escalera, él puede hacerse cargo del resto.

Los académicos tenían la meticulosidad y sentimentalismo de los académicos,


los hombres de negocios tenían la astucia y las habilidades de los comerciantes.
Esencialmente, no había buenos ni malos, uno solo podía ver en qué camino las
personas de arriba estaban dispuestas a guiarlos según la situación.
–Por cierto, Zi Xi, también escuché al Maestro Du decir que los occidentales
tienen esta especie de carro muy grande y largo. –dijo Chang Geng con excitación,
mirando por afuera de la ventana del carruaje. –Corre muy rápido sobre rieles de
metal, pero a diferencia de nuestra Gran Águila y Cometa Gigante, puede tirar de
muchas secciones por detrás de él. ¿No podría transportar tantas cosas como uno
quisiera? Es mucho mejor que el camino acuático del canal, pero su tamaño es más
bien largo y recorre largas distancias, no es fácil de coordinar, justo a tiempo para
que nosotros usemos esta oportunidad de la confiscación de tierras para la
construcción de fábricas para dejar espacio para esa cosa.

“–En verdad tengo que agradecer a la facción Yang-Lu por su diligencia


comprando casas y tierras, ahorrándome muchísimo trabajo. El Maestro Du planea
comenzar con el camino a lo largo del canal e invitar a alguien para construir uno de
prueba. En este momento, con la contienda en la línea del frente en Jiangnan, las
raciones, el ziliujin y las máquinas de la capital serían difíciles de transportar, si
pudiera construirse en un día…

Gu Yun no tenía muchas ideas brillantes en cuanto a la economía nacional o el


sustento de las personas, pero era extremadamente agudo respecto a la defensa y
los asuntos militares. Entendió lo que Chang Geng quería decir con solo una palabra
y dijo rápidamente, –¿Puedes darme más detalles?

Pero Chang Geng no continuó, le hizo un ademán con la mano como si tuviera la
intención de susurrar. Gu Yun apresuró su caballo para acercarse un poco, se inclinó
ligeramente, –¿Qué pasa? ¿Hay algo que no pueda ser revelado en este momento?

–No es que no pueda decirte, solo… –Chang Geng vaciló ligeramente.

Gu Yun quedó desconcertado por un momento. No reflexionó sobre la razón para


esta confidencialidad. En ese momento, Chang Geng sacó su cabeza del carruaje y
rápidamente tomó ventaja de sus labios.

Gu Yun: –…

Chang Geng dio un vistazo alrededor y vio que con el carruaje bloqueando,
nadie estaba prestando atención. Él murmuró, –Después de que estemos en casa
esta noche, sígueme la corriente una vez más y te mostraré los bocetos.

Gu Yun tomó las riendas y se inclinó suavemente hacia atrás. –¿Cuántas veces
te he seguido la corriente? Si no te estás actuando mimado usando tus heridas
entonces estás usando trucos conmigo… de ninguna manera.

Chang Geng era bueno en cada aspecto, solo que él tenía un fuerte deseo por el
control, especialmente hacia Gu Yun, deseando poder hacer cosas tales como
cambiar su ropa por él y alimentarlo. En días normales, se controlaría a sí mismo
deliberadamente e intentaría no hacer sentir incomodo a Gu Yun. Pero cuando se
iban a la cama, ya no era capaz de poner tanta atención.
Chang Geng susurró suavemente, –Yifu, si no te serví bien, puedo poner mi
corazón para aprender más.

Gu Yun: –… hijo, no tienes que trabajar tan duro.

Habiendo pasado donde el Campamento de Jiangbei estaba estacionado, Gu Yun


no vistió una armadura, solo traía una túnica casual, sus mangas eran incluso más
anchas que su cintura.

Chang Geng sujetó su manga y la sacudió silenciosamente de lado a lado.

En su camino a través de villas y pueblos pequeños, se dio la situación de que


vieron a un niño de unos tres o cuatro años tirando de la manga de sus padres
llorando por un dulce. Desde entonces, quién sabe qué nervio de Chang Geng se
quemó que copió la acción con exactitud, queriendo llevarla al siguiente nivel.

Cuando él era un niño, no había ninguna manga en el mundo de la cual pudiera


tirar. Ahora, incluso si ya era un hombre adulto que podía cargar los cielos y la
tierra, siempre pareció tener arrepentimientos y quería compensarlo todo con Gu
Yun.

Gu Yun rio y sintió que se le ponía la piel de gallina: –Ya he dicho que no, solo
suéltalo. Su Alteza, ¿ya no quiere su dignidad?

Chang Geng se negó a soltarlo, y había una inclinación en la que él no


descansaría hasta que su manga fuera cortada en público.

Cuando Shen Yi y Jiang Chong condujeron gente fuera de la ciudad para darles
la bienvenida, vieron a Yan Wang sentado en su carruaje, sacando la cabeza y
hablando con Gu Yun. Gu Yun permitió que su corcel avanzara perezosamente, con
el ligero trazo de una sonrisa en sus ojos y sus labios apretados con indiferencia.

Yan Wang dijo algo primero. Gu Yun le dio un golpe en el dorso de la mano,
obligándolo a liberar su mano involuntariamente.

Yan Wang parecía no haberse dado por vencido, dijo algo de nuevo. Gu Yun tiró
hacia abajo la cortina de su carruaje como para dejarlo “fuera de vista y fuera de su
mente”.

La tercera vez, Yan Wang levantó la cortina y sacó la cabeza, Gu Yun finalmente
no pudo evitar estallar en risa, agitando su mano como si ya estuviera derrotado, él
pareció haber cedido.

Jiang Chong estaba atónito.

Shen Yi suspiró, –Es una fortuna que el Mariscal no tenga hijos de su misma
sangre. De otra manera, hubiera creado a un demonio travieso por consentirlo
tanto. No creo que pueda decirle que no tres veces a Su Alteza Yan Wang. Si él no
accede en las primeras dos veces que se lo pide, lo hará a la tercera.

Jiang Chong aún no había vuelto en sí, –Pensé que, dado que el Marqués no
estuvo en la capital por un largo tiempo, solo había un título de padre adoptivo e
hijo entre él y Yan Wang, pero parece que su afecto es realmente profundo.

Cuando Shen Yi escuchó la palabra “afecto”, su tren de pensamientos se desvió,


sus sentimientos sobre cómo Gu Yun era incapaz de actuar como un padre estricto
dieron una vuelta. Lo reprendió en su corazón: “Este Gu Zi Xi, cegado por la
belleza, nunca podrá ser decente en toda su vida, ¿qué demonios está haciendo a
plena luz del día?”

Gu Yun, “cegado por la belleza”, sintió picazón en su nariz, giró su cabeza y


estornudó. Tan pronto como se volvió, vio al Maestro Jiang con una expresión llena
del sentimiento de “contemplar a los dos oficiales[2] en paz, mi corazón se
regocija”; y al Gobernador Shen con las palabras “presta atención a tu imagen, ¿no
tienes miedo de perder tu dignidad?” escritas con rabia en su frente.

El nuevamente digno Yan Wang fue invitado al palacio antes de que pudiera salir
del carruaje

Shen Yi lanzaba miradas reprobatorias constantemente a Gu Yun. Gu Yun, quien


acababa de prometer un acto muy humillante y deshonroso, se estaba
arrepintiendo. Preguntó furioso, –¿Qué estás mirando?

El Gobernador Shen, un viejo académico, le reprochó con rectitud, –¡No es que


quiera ser largo, pero a veces puedes ser tan impropio!

Gu Yun: –¿Qué está mal conmigo?

Shen Yi: –Como un depravado cuya alma ha sido hechizada por un espíritu
zorro.

Gu Yun: –…

Era una injusticia general como “el trueno que retumba en invierno” y “la nieve
que cae en verano”, le sería imposible justificarse incluso si tuviera cien bocas… él
en verdad quería cortar sus lazos con Shen Yi.

Afortunadamente, antes de que tuviera tiempo de extender una mano asesina


contra el Gobernador Shen, Shen Yi había bloqueado su boca con asuntos
importantes: –Pensé que llegarías en unos días, así que no envié a un mensajero.
Hay dos cosas importantes que necesito decirte. Primero, Jia Lai Ying Huo del Norte
de Man ha mandado un emisario.

El rostro de Gu Yun cambió.

Desde que el Campamento del Hierro Negro bajó se desaceleró y calmó el caos
en occidente, había estado estacionado ansiosamente en la guardia norte, lo cual
aliviaba enormemente la presión de la defensa en la Frontera Norte. El
Campamento del Hierro Negro era la pesadilla de toda la vida de Jia Lai Ying Huo.
Con ellos ahí, el Rey Lobo de las Dieciocho tribus no se atrevía a moverse
temerariamente.

Pero la Frontera Norte siempre había sido un territorio yermo, incluso criar
ganado y ovejas tenía que depender de los dioses. En esta batalla, incluso la Gran
Liang empleó todos sus recursos, ni qué decir de Jia Lai cuyos pensamientos
estaban llenos de venganza y descuidó la producción.

A largo plazo, era natural que ellos no pudieran mantenerlo más.

Gu Yun: –¿Vienen por un tratado de paz?

–Así es, –dijo Shen Yi, asintiendo. –este asunto todavía no ha sido llevado a la
Gran Reunión de la Corte. El Emperador nos llamó al palacio para discutir los
términos del otro lado. ¿Sabes cómo me siento?

Las cejas de Gu Yun se contrajeron.

Shen Yi dijo, –Fue lo mismo que cuando el viejo Rey Lobo ofreció ziliujin y
propuso ser el rehén en ese entonces. Habló bien, humilde y sincero. Las
condiciones son muy complacientes. Zi Xi, ¿confías en ellos?

Gu Yun se quedó en silencio por un momento y dijo lentamente, –No. Los


bárbaros son diferentes de los occidentales. Los occidentales solo son avariciosos,
pero los bárbaros han albergado odio por generaciones: especialmente Jia Lai.

Shen Yi preguntó apresuradamente, –¿A qué te refieres?

–Desde que Jia Lai se hizo cargo de las Dieciocho Tribus, no ha hecho nada más
que buscar venganza contra los Planos Centrales. –dijo Gu Yun. –Solo hay dos
posibilidades para que ellos vengan ahora por una tregua. O Jia Lai ha sido
usurpado por alguien desde el interior de las Dieciocho Tribus, o tiene motivos
ocultos.

Shen Yi: –No podemos descartar la posibilidad de que las Dieciocho Tribus ya no
puedan sobrevivir…

–No, aún no es invierno. No creo que estén en las últimas. –dijo Gu Yun. –
Escúchame, Jia Lai es un perro rabioso. A los perros rabiosos no les importa si
comen carne o pasto. Ellos solo muerden personas. Por cierto, ¿qué dijo el
Emperador?

–El Emperador… –Shen Yi hizo una pausa y bajó la voz. –esta es la segunda
cosa que quería decirte: recientemente el Emperador no luce muy saludable.
Gu Yun estaba sorprendido.

–Ahora la Gran Reunión de la Corte será cambiada para celebrarse cada quince
días, en el primero y el décimo quinto de cada mes, el resto de los asuntos
importantes que necesitan discutirse serán llevados a la Pequeña Reunión de la
Corte y transferidos al Gran Consejo para ser llevados al Pabellón Cálido del Este y
esperar por la aprobación del Emperador. Siento que el Emperador ya no puede
soportar las bocas ruidosas de las personas discutiendo en las reuniones de la corte.

Shen Yi dijo en voz baja. –En la reunión de la corte de este mes, tan pronto
como el sirviente anunció que la corte cesaba, el Emperador se puso de pie y pisó
su propia túnica de dragón, casi rodó desde el salón del trono en el acto y
rápidamente fue atrapado por sus asistentes. Como resultado, aquí…

Shen Yi apuntó a su pierna: –Se lo rompió directamente y no ha sido capaz de


levantarse de la cama, incluso ahora. Creo que esa podría ser la razón por la que se
apresuró a llamar a Yan Wang al palacio.

Gu Yun estaba sorprendido: –¿Puede una caída romper un hueso? Qué frágil.
Esto es demasiado para ser una coincidencia.

–Los doctores no se atrevieron a hablar. Más tarde, le pidieron a la señorita


Chen que viniera a revisarlo. La señorita Chen dijo que después de muchos años de
trabajo excesivo y una dieta irregular, los huesos se habían suavizado, rompiéndose
fácilmente con una sola caída. Algunas personas dicen que el anterior Emperador
también…

No era de extrañarse que los doctores se quedaran callados. Solo Chen Qing Xu,
quien a menudo viajaba a la frontera, se atrevió a decir la verdad.

El país en verdad degastaba a las personas.

Shen Yi miró alrededor y vio que todas las personas y caballos que venían a
saludar a Yan Wang habían seguido detrás a Jiang Chong, Gu Yun dejó a sus
guardias en el Campamento del Norte. Solo había unos cuantos generales alrededor
de él. Bajó su voz y dijo a Gu Yun casi en un susurro: –A causa del incidente de la
familia Lu, la consorte también fue implicada y fue directamente despojada de su
posición. No hay nada mal en el exterior, pero en realidad, ella básicamente fue
mandada al Palacio Frío. El príncipe es tan pequeño, la familia de su madre no es de
mucha ayuda, si el Emperador realmente… dime, ¿para qué está llamando
ansiosamente a Yan Wang al palacio? ¿Está encomendando a su hijo o…?

Gu Yun lo miró, Shen Yi se calló automáticamente.

Cuando la ciudad imperial estaba a punto de derrumbarse, Li Feng mencionó el


asunto de pasar el trono, no al príncipe, sino a Yan Wang.
En el caso del país colapsando en esa ocasión, el pequeño príncipe en verdad no
tenía el poder para tomar la responsabilidad de la familia Li. Ahora, a pesar de que
el país aún no se había recuperado, Man había enviado a un emisario para buscar la
paz. Después de varios años de recuperación, ellos podrían ir a la batalla. ¿Pasaría
el Emperador todavía su trono a su hermano y no a su hijo?

Gu Yun recordó súbitamente las palabras inconexas que Li Feng le mencionó


repentinamente cuando se rebeló el Ejército Imperial: “Yan Wang sufrió abuso de la
mujer bárbara cuando era un niño” …

Li Feng no parecía ser el tipo de persona que tomaría la iniciativa y le


preguntaría, había una posibilidad de que Chang Geng se lo contara por su propia
voluntad. ¿Qué clase de situación sería?

A pesar de que Chang Geng y Li Feng eran hermanos, no era cercanos. Gu Yun
entendía bien a ese cachorro de lobo de Chang Geng, si no era alguien amado, él no
dejaría a nadie acariciar ni siquiera un cabello. Era imposible que él tomara la
iniciativa de confesarle sobre las heridas de su infancia para ganar simpatía, a
menos…

Hubo un destello en la mente de Gu Yun y, de repente, pensó en una


posibilidad: así era, Yan Wang había llegado a la edad y había estado coronado
durante varios años, ¿por qué a nadie le importaba su matrimonio? Incluso si era
inconveniente para otros mencionarlo, ¿también lo olvidaría Li Feng?

Así, la segunda mitad de la declaración inconsciente del Emperador Long An ese


día, podría haber sido: “Él no desea tomar esposa y tener hijos debido a este
problema.”

Si Yan Wang no tenía descendencia, eso significaría que, sin importar qué
ocurriera en el futuro, nada podría sacudir la posición del pequeño príncipe, había
una posibilidad de que Li Feng en verdad encomendara a su hijo huérfano a Chang
Geng.

Y Li Feng siempre había permitido al pequeño príncipe interactuar con él. Por un
lado, era para facilitar su relación, por el otro, ¡era para abrir camino para su hijo!

Las mentes de esas personas…

Shen Yi: –¿Crees que sea posible que el Emperador le pase el trono a Yan
Wang?

–Shh… no lo menciones más. –dijo Gu Yun. –No te involucres en esto. Recuerda


cuál es nuestro trabajo.

Shen Yi rápidamente accedió. –En realidad, hay algo más… uhm, es un asunto
privado.
Gu Yun miró a Shen Yi sorprendido, –¿Qué?

Shen Yi se rascó la cabeza por un momento. –¿Eres cercano a la señorita Chen?


100. El viento se Levanta

Una vez más, se estaba preparando un tormenta.

Gu Yun todavía estaba inmerso en la pierna rota de Li Feng y el emisario de


Man. Por un momento, no lo comprendió y respondió confundido, –¿La señorita
Chen? No puedo decir que soy cercano a ella… ella no habla mucho con la gente,
¿por qué?

Shen Yi dijo nada contento, –A ella no le importó agotarse sirviendo como un


doctor militar para ti en esa área del Noroeste olvidada por dios durante tanto
tiempo, pero ¿solo puedes decir una oración de “no muy cercano”?

Las palabras “insensible y voluble” estaban vívidamente visibles en el rostro del


Gobernador Shen.

Gu Yun: –… ¿Huh?

Shen Yi lo miró con enojo.

Dos personas: una con sus pensamientos en las nubes, la otra furiosa; no se
entendían el uno al otro, mirándose entre sí durante un largo tiempo, Gu Yun
finalmente reaccionó un poco, brindándole a Shen Yi una extraña mirada: –¿A qué
te refieres?

El normalmente parlanchín Shen Yi del pasado repentinamente cerró su boca,


sus mejillas estaban apretadas, luciendo como un mártir que preferiría morir antes
que hablar. Se encontró con los ojos hostiles de Gu Yun con gran vigor y se
convirtió en una calabaza sin boca.

Gu Yun alzó sus cejas inocentemente, estiró un dedo y pinchó el pecho de Shen
Yi: –Te digo, Lord Shen, ¿no te enseñaron los hombres sabios a no preguntar cosas
impropias? A plena luz del día, tú y yo, dos hombres solteros, reuniéndose para
inquirir sobre los asuntos de una mujer adulta de otra familia, ¿dónde está tu
dignidad?

Él recordó las groseras y despiadadas declaraciones de Shen Yi de hace un


momento, tomando de inmediato la oportunidad para darle una estocada de vuelta:
–¡Despreciable!

Shen Yi: –…

Inesperadamente, Gu Yun se las arregló para atrapar un gran punto débil de


Shen Yi. Estaba de muy buen humor, su cintura ya no estaba dolorida y su espalda
no le dolía más. Aceleró su caballo hacia delante, silbando una melodía que no
sonaba muy diferente de su habilidad para tocar la flauta

–¡Gu Zi Xi! –Shen Yi hizo rechinar sus dientes, alcanzándolo. – Tú… Tú…

¡Bastardo!

A plena luz del día, para evitar insultar a su superior en calle abierta, Shen Yi
empleó toda su fuerza para suprimir la última parte de la oración.

Después de que Gu Yun se entretuviera lo suficiente usando a Shen Yi. Ellos ya


habían despachado a los guardias familiares y caminaron juntos hacia la Ciudad de
Imperial. Sólo entonces él dijo con seriedad: –La personalidad de la señorita Chen
no es mala, ella también tiene mucha habilidad: en cuanto a la gente como tú,
supongo que no debería tener problemas para vencer a tres o cinco de una vez.

A pesar de que esta sentencia pedía en sí misma que le dieran una paliza, pero
Shen Yi no se sintió ofendido en ese momento, escuchó con deleite: especialmente
cuando Gu Yun habló sobre la primera vez que se encontró con Chen Qing Xu en el
barco de los traidores muchos años atrás, Shen Yi suspiró con amargura y
arrepentimiento, deseando poder insertarse a sí mismo justo a ese momento.

–En cuanto a su temperamento, las cosas que le gustan y disgustan… tampoco


yo las conozco muy bien. Tal vez Chang Geng es incluso más cercano con ella. –dijo
Gu Yun. –Pero hay una cosa que necesito decirte sobre los antecedentes de su
familia.

–La familia Chen, de la mansión Shanxi, lo sé. –respondió Shen Yi. –Con muchas
generaciones de doctores, practicando medicina para salvar a la gente. El estilo de
su familia es muy limpio y honesto.

Gu Yun dejó salir un ligero resoplido: –Lo has investigado tan a fondo, ¿estás
planeando ir y pedir su mano en matrimonio?

Shen Yi dijo: –Tres cartas, dieciséis etiquetas[1], por supuesto, no pueden


faltar.

Gu Yun: –…

Éste hermano suyo era una persona extraña. En su juventud, leyó una canasta
de libros y estaba profundamente envenenado por las tradiciones familiares. No
obstante, las personas sólo enseñaban su “etiqueta” hacia las personas ajenas, su
propiedad y decencia para tratar con otras personas. Después de cerrar la puerta,
cada uno de ellos mostraría su lado sucio solo a sí mismo, sin afectar a nadie, todos
comprendían la falsa imagen de decencia de los demás.

Solo este Shen era diferente. Desde el punto de una persona ajena, el abandonó
Han Lin para ingresar al Ling Shu y más tarde degeneró en el rango de un soldado,
famoso por “desviarse de los clásicos y traicionar al Tao”. Pero en su interior, él era
un verdadero hombre recto y propio de “No mirar lo que es contrario a la propiedad,
no escuchar lo que es contrario a la propiedad[2]”, hasta el punto de que, a pesar
de que había estado relacionándose con un grupo de soldados veteranos durante
todo el día, no fue manchado por su fango durante diez años.

Durante este periodo, Chen Qing Xu permaneció en la capital, juntos


experimentaron disturbios grandes y pequeños, la señorita Chen del Pabellón Lin
Yuan probablemente tuvo mucho contacto con Shen Yi. No obstante, a través de
todas estas interacciones, este Shen no se atrevió a decirle nada en persona, sólo
pudo atreverse a venir y cuestionar a Gu Yun sobre ella a sus espaldas.

¡Parecía que él podría no entender ni siquiera la implicación de la familia Chen y


el Pabellón Lin Yuan y continuaba sintiendo que Chen Qing Xu simplemente estaba
dedicada a servir al país!

Gu Yun suspiró. Shen Yi, esta clase de bloque de madera en verdad no tenía las
maneras para ser su subordinado ni siquiera en lo más mínimo.

–Entonces déjame decirte algo que tú no sabes, no le digas a nadie. La familia


Chen en Shanxi no es una familia ordinaria de doctores. Ellos son una fuerte viga
del Pabellón Lin Yuan. –susurró Gu Yun. –Escuché al Viejo Zhong mencionar una
vez que la señorita Chen es la cabeza de la familia Chen en esta generación. Si ese
es el caso, no es probable que ella sea capaz de casarse contigo como esposa de un
gobernador.

Shen Yi quedó estupefacto de inmediato.

Gu Yun pensó por un momento: –En caso contrario, iré y buscaré a alguien para
que se lo exprese de tu parte, para ver qué piensa en su interior…

–No, no lo hagas –dijo Shen Yi rápidamente. –¡Eso es demasiado abrupto!

Gu Yun: –…

Sintió que él era el eunuco que se preocupa mientras el Emperador permanece


tranquilo[3]. De acuerdo a la personalidad de Shen Yi, él probablemente no podría
conseguir una esposa en toda esta vida, por lo que, con su vasta experiencia, le
aconsejó: –Esta clase de cosas no pueden hacerse sin prisa, hermano Ji Ping, si
alguien más llega antes que tú, en ese punto, ya no te quedará espacio para hablar.

Pero Shen Yi lo pensó por un momento y sacudió su cabeza diciendo –No lo


hagamos. Lo pensaré de nuevo.

Gu Yun sacudió su cabeza después de escuchar eso, él sabía muy bien que, si un
hombre titubea después de escuchar la identidad y los antecedentes de una mujer,
por lo general esto significa que él sólo estaba “un poco interesado”, no al grado en
el que tenga que ser ella. Sin embargo, No era conveniente para él comentarle en
cómo se sentían las partes involucradas. Solo dijo, –De acuerdo, puedes pensarlo
primero, en lo que sea que necesites mi ayuda, sólo dilo.

Pero esta sentencia no entró por los oídos de Shen Yi. Él todavía estaba inmerso
en sus propios pensamientos y analizó seriamente para Gu Yun. –En verdad no
sabía de esta situación antes, pero después de escucharte decirlo, también siento
que no es apropiado.

Gu Yun asintió: –Mn.

Shen Yi: –Entonces, no hay otra opción. Tendré que esperar hasta que esta
batalla termine. Entonces renunciaré y ya no serviré más como un general.

Gu Yun: –…

Casi se cayó de cabeza del caballo.

Shen Yi lucía deprimido, –Pero proponer matrimonio antes de que la batalla


haya terminado, siento que es de muy mala suerte. Las personas como nosotros, si
nos preocupamos mucho por alguien, fácilmente tendremos nuestras manos y pies
atados en el campo de batalla. Al contrario, es incluso más peligroso de esta
manera. En caso de que algo ocurra, ¿no sería desperdiciar el tiempo de vida de
una dama?… Pero me temo que después de la guerra, tanto el flujo del tiempo y
ella ya no continuarán esperándome. Realmente es un dilema. Zi Xi, ¿tienes alguna
forma para mantener a esas personas misceláneas lejos?

–… tú no tienes que preocuparte por eso. Hasta donde yo sé, la misma señorita
Chen posee esta habilidad. –Gu Yun hizo una pausa por un momento, entrecerró
ligeramente sus ojos y de repente se rio.

Shen Yi le preguntó. –¿Por qué te estás riendo?

Gu Yun: –Riéndome de ti, graduado en literatura, pero corriendo en contra del


camino de Han Lin al día siguiente para entrar en Ling Shu. Después de conseguir
algunos logros en el Instituto Ling Shu, justo cuando algunas personas estaban
especulando que serías el siguiente sucesor del Maestro Feng Han, te despides del
Instituto Ling Shu e ingresas al Campamento del Hierro Negro como mecánico.
Ahora, paso a paso, has obtenido grandes logros militares. Al final, estas
ascendiendo hasta el cielo a los ojos de los demás. Liberando el asedio de la capital
y salvando al Emperador, hay una oportunidad de que adquieras un rango mayor.
Otros piensan que has hecho maquinaciones muy meticulosas, pero eres diferente,
preferirías dimitir por el bien de desposar a una mujer.

Shen Yi continuó sonriendo con tristeza. Él no tenía ambiciones. Había estado


siguiendo a su corazón de nodriza todos esos años: cuidando de esto, haciéndose
cargo de aquello. Él sólo estaba siguiendo a Gu Yun por ahí. Desafortunadamente,
había demasiados derramamientos de sangre en la vida de Gu Yun causando que
ese volviera famoso por accidente. Lo que obtuvo no era lo que quería, he ahí el por
qué no fuera nada de lo que no pudiera desprenderse,

Algunas personas eran fáciles de cambiar, volviéndose completamente


diferentes en sólo unos pocos años. Mientras que otras semejaban a las aguas
tranquilas, yendo a través de miles de kilómetros, pero sus corazones continuaban
siendo los mismos.

Gu Yun lo miró y repentinamente se puso emocional. Todos los sentimientos


acumulados después de escuchar sobre los asuntos de la corte se desvanecieron.
Sujetó afectuosamente el hombro de Shen Yi y le dio una palmada.

–En el futuro, para lo que sea que necesites a la señorita Chen, puedes
preguntarme. –Shen Yi no se percató de los altibajos del humor del Marqués del
Orden. Todavía inmerso en sus preocupaciones, comenzó inconscientemente su
interminable charla de rutina. –Pero… No tengo estatus, continuar viéndola de esta
manera, ¿es correcto? ¿Terminará ella pensando que soy impropio en el futuro? Zi
Xi, dime… no, no necesitas decirme nada, en primer lugar, tú no eres originalmente
muy propio, siento que…

El General Shen Había entrado al proceso de repetir su autoargumentación y


autoduda.

Gu Yun: –…

A pesar de que su corazón no necesitaba cambiarse, sería mejor si pudiera


cambiar este hábito de molestar incesantemente.

Gu Yun sintió que le dolía la cabeza con el parloteo de Shen Yi. Incapaz de
soportarlo por más tiempo, dio con la fusta al trasero del caballo de Shen Yi y tomó
esta oportunidad para escapar.

Al mismo tiempo, a las noticias de que Yan Wang fue invitado el palacio tan
pronto como arribó a los suburbios les crecieron alas y volaron rápidamente dentro
de las orejas levantadas de la capital. Fang Qin estaba en casa, unos cuantos de sus
colaboradores y confidentes estaban sentados alrededor de él. Con la revuelta de
Jiangbei en esta ocasión, Fang Qin tenía la sensación de que sus acciones fueron
todas para el beneficio de alguien más.

Para Fang Qin, la facción Lu-Yang era un poco como un diente podrido. A pesar
de que creció en la misma boca, sufría de inflamación y le provocaba dolor de
tiempo en tiempo. No sólo le causaba dificultades para masticar, pero a menudo era
un impedimento. No era algo malo que fuera extraído. Pero no esperaba que Yan
Wang ya tuviera tantas tácticas preparadas, las consecuencias de remover el diente
podrido fueron demasiado extensas. A pesar de que Yan Wang no estaba en la
capital, había tomado ventaja mientras Fang Qin aún no volvía a sus sentidos para
reunir el canal en su propio bolsillo.

Ahora, el Departamento del Canal había sido establecido, las fábricas estaban
brotando como hongos por todos lados, ya era un hecho irreversible. Con los
sentidos que el viejo zorro Fang Qin pulió después de ir por altibajos durante
muchos años, el siguiente paso sería una serie de reformas, tales como un
impuesto a las tierras de cultivo, al intercambio civil y comercial, y así
sucesivamente.

Él estaba a punto de usar la táctica de “la mantis atrapa a la cigarra, pero el


pájaro ya estaba acechando por detrás”. Inesperadamente, cuando luchaba con él,
Yan Wang ya había “reparado el camino de tablones durante el día mientras
cruzaba el río Wei en secreto”[4]. Pensando diez pasos adelante antes de mover, al
final, Fang Qin aún hizo una mala jugada.

Cuando acababa de asumir el cargo de Ministro de Hacienda, en una ocasión


ellos tuvieron un periodo de luna de miel con el Gran Consejo. En ese momento,
cuando los ríos y montañas fueron capturados, era difícil moverse, una pila de
escombros esperando que alguien los reconstruyera de nuevo, nadie tenía cabeza
para pelear contra nadie. Toda la corte resistió unida este desastre, alguna vez ellos
estuvieron ansiosos por encontrar la más ligera esperanza y una salida para la
nación, una vez se respetaron y admiraron los talentos unos de los otros. ¿Quién
habría sabido que su momento de separación llegaría tan rápido?

Fang Qin a veces no podía evitar el admirar y envidiar a Jiang Han Shi. Si ellos
fueran a cambiar lugares, él creía que sería mucho más talentoso y confiable que
ese grupo de Jiang Chong y Xu Ling. Si él no portara el apellido Fang, incluso si
fuera sólo un estudiante que había estudiado arduamente durante diez años para
conseguir una humilde posición de oficial…

Pero la vida tenía muchas ironías: no tenía caso pensar en esas cosas ahora.
Yan Wang estaba determinado a exterminar las viejas fuerzas. Después del
levantamiento en Jiangnan, este cuchillo de carnicero ya se había revelado.
Actualmente, ellos parecían agua y fuego.

Un asistente abrió su boca cuidadosamente –Señor, escuché que cuando los


extranjeros nos invadieron, el Emperador mencionó en una ocasión pasar el trono a
Yan Wang. Esta vez, lo llamó al palacio con tal prisa… Incluso después de que el
país esté en paz y el Emperador ya no tenga esta intención, aun así, la posición de
ser un súbito importante para apoyar al joven príncipe permanece. ¿Quizás
deberíamos pensar en un plan para lidiar con esto?

Solo entonces Fang Qin volvió a sus sentidos y entornó los ojos.

Otro dijo, –La última vez, Yang Rong Gui se rebeló usando el nombre de Yan
Wang, el Emperador indudablemente debe tener esta espina en su corazón. Pero
Yan Wang se hizo la víctima de esta forma y tomó ventaja de sus heridas para
evadir temporalmente el peligro. Permaneció en silencio durante tanto tiempo…
ahora todas las dudas del Emperador parecen haberse disipado, él también
aprovechó esta oportunidad para regresar a la capital y retomar su posición, me
temo que pronto hará un gran movimiento.

En realidad, Fang Qin todavía estaba un poco vacilante. Se acarició la barba


ligeramente. –Man ha mandado a sus mensajeros, Jiangnan continúa lista para la
guerra. Aun necesitaremos salir a la batalla durante los siguientes dos o tres años.
El canal está en el camino al crecimiento y los refugiados de todo el país se han
asentado. Si fuéramos a tocar a Yan Wang en este momento, ¿afectaría esto al
destino del país? Si ese es el caso, me convertiré en un pecador que será
denunciado por generaciones.

El jefe ejecutivo rio, –La lealtad del Maestro hacia la corte es tan clara como el
día, inspirando admiración en los demás. Pero no es seguro que la corte ya no
pueda continuar funcionando si se deja a Yan Wang. Humildes hombres de
negocios, incluso el grupo de los que se hacen llamar a sí mismos comerciantes no
serán capaces de escapar de su naturaleza que codicia beneficios. Mientras no
afecte sus ganancias, ¿no hay necesidad de que a ellos les importe en manos de
quién está la corte?

“–Con el amor del Maestro Fang hacia el país y la gente, incluso si Yan Wang
estuviera ausente, nosotros todavía podríamos asentar tranquilamente a los
refugiados y continuar yendo a la batalla como de costumbre: usted debe pensarlo
cuidadosamente. La ambición de Yan Wang es clara como el día. Con su gran
estatus, tarde o temprano, él intentará todos los métodos para subyugarnos,
plantando a su propia gente en el interior. Continuamos permitiéndole correr
desenfrenadamente, comiendo y devorando, un día, usted y yo, y todas nuestras
familias estaremos en peligro de perder nuestras vidas.

La multitud inmediatamente hizo eco de este sentimiento

–Yan Wang, a pesar de que tiene talento, actúa de forma demasiado radical. Si
se le permite continuar así, me temo que será un desastre para el país y las
personas.

–El Maestro Fang no puede continuar siendo indulgente. Si se le permite asumir


su cargo de nuevo, me temo que no será capaz de tolerarnos…

Fang Qin suspiró, extendió su mano para suprimir el murmullo de toda la


habitación, se giró hacia su informante de confianza enseguida de él y dijo, –Ve y
trae a “ese hombre”.

Una vez más, se estaba preparando una tormenta.

Completamente ignorante de esto, Chang Geng dejó el palacio profundo y


regresó a la mansión del Marqués. Se desconocía qué le había dicho Li Feng, pero
parecía estar de buen humor. Tan pronto como llegó a casa, buscó a Gu Yun para
pegársele, rehusándose a dejarlo ir y cenando deliciosamente.

Gu Yun no le preguntó qué le dijo Li Feng cuando lo invitó al palacio. Pudo


hacerse una idea gracias a sus observaciones. Apartó la mano de Yan Wang que no
estaba poniendo atención para cargar su tazón y palillos, sino que subía por su
muslo. Dijo inadvertidamente, –¿Cuándo vas a regresar a la corte para trabajar?

Chang Geng acarició el dorso de su mano y tomó más comida para Gu Yun en
un me esfuerzo de complacerlo. Lo miró de forma ausente y dijo, –Lo haré después
de unos días de descanso. El Emperador dice que no tiene mucha energía en este
momento y quiere que regrese a mi posición tan pronto como sea posible. Zi Xi,
debes comer más.

Gu Yun agitó su mano: –Ya es muy tarde, sólo tomaré unos bocados. Sería
incómodo comer demasiado. ¿Has escuchado acerca de que Jia Lai Ying Huo
enviando a alguien?

–Mm, –Chang Geng asintió. Lo detuvo para evitar que tomara la tasa de té y le
dio un tazón de sopa en su lugar. –Él cómo negociar, todavía necesita que el
Mariscal Gu tenga la última palabra.

–Cuando una bestia está gravemente herida, a menudo pretende estar


agonizando, atrayendo al enemigo para que baje su defensa, para después lanzar
un ataque violento. Se cuidadoso. –Mientras Gu Yun decía esto, miró a Chang Geng,
soplando para alejar los trocitos de vegetales en la sopa y tomándosela.

Chang Geng estaba aturdido, repentinamente sintió que las palabras de Gu Yun
no eran sólo respecto a los bárbaros, sino que también parecían querer advertirle
acerca de algo más.
101. Niebla Densa

El feng shui del Gran Consejo momentáneamente convocó confusión en los demás.

Chang Geng había ido a través de este periodo de tiempo demasiado bien.
Primero, resolvió perfectamente el problema de Jiangbei, todos los objetivos
establecidos fueron alcanzados. En el camino de vuelta, también fue acompañado
por Gu Yun. A excepción de los días en el pueblo Yanhui, desde que la Gran Liang
había estado sufriendo de escasez de tropas y continuo caos, Gu Yun rara vez tenía
la oportunidad para estar con él por un tiempo tan largo. Permitía a una persona
tener la ilusión de ser capaz de estar al lado del otro hasta que los cielos y la tierra
envejecieran, completamente incapaz de sentir el silencio y el frío a comienzos del
otoño y del invierno.

Chang Geng solía estar extremadamente intranquilo, cauteloso con respecto a


todo a su alrededor, una pequeña pista podía alarmarlo. En ese momento, a pesar
de que sus nervios estuvieron tensos durante todo el día, él en verdad fue
meticuloso con sus cálculos y rara vez cometió errores. Actualmente, había estado
atrapado en la dulzura durante muchos días. Después de una de las palabras de Gu
Yun, se sorprendió por haberse sentido demasiado triunfante.

Chang Geng estabilizó su mente, por un momento recordó silenciosamente la


escena en la cual Li Feng lo convocó al palacio, y la encontró bastante extraña: el
actual gobernante encogido dentro de una habitación repleta con el embriagador
aroma de la medicina, el masivo palacio y los asistentes silenciosos brindaban el
aura de un sombrío marchitar, la esencia de la muerte estaba por todos lados, pero
Li Feng aún se encontraba en su plenitud, ¿cómo podía estar senil? ¿qué sentiría
por dentro?

Para algunas personas, cuando experimentan su propia incompetencia, se


desalientan y retroceden voluntariamente, pero Li Feng nunca sería esa clase de
persona. Si fuera tan fácil que él se diera por vencido, no hubiera salido con rabia
de entre la multitud cuando ocurrió el levantamiento del Campamento del Norte, ni
habría abordado el Cometa Rojo cuando los soldados rodearon la capital.

Gu Yun realmente se lo recordó. Chang Geng estaba sorprendido, un poco de


sudor frío rezumó desde su nuca, y la expresión de deleite en su rostro se calmó.

Gu Yun supo que él había entendido. Esta persona era demasiado inteligente.
Algunas veces, sólo una palabra era suficiente. Sin decir más, extendió su mano y
palmeó la cabeza de Chang Geng.

Chang Geng agarró su mano y la bajó. Gu Yun esperó por su autorreflexión en el


entretiempo. Pensó que, al final, escucharía palabras como “¿qué se supone que
haga sin Zi Xi?”. Inesperadamente, Chang Geng sostuvo su mano por un rato, no
sólo no se reevaluó a sí mismo, sino que también le hizo un reproche irrazonable: –
Todo es tu culpa, haciéndome delirar.

Gu Yun: –…

Menos de medio día después de llegar a la capital, él había jugado el papel tanto
de un “depravado” como de un “desastre”, en verdad estaba ocupado.

¿Cuán tímido e introvertido era Su Alteza Real Yan Wang cuando era joven?
¿Cómo podía ser que entre más crecía, más desvergonzado se volvía?

Gu Yun arrojó a un lado la mano de Chang Geng que se estaba propasando más
y más. Recogió la jarra de vino que colgaba a un lado con su mano. Chang Geng se
levantó repentinamente, bien entrenado y extendió su mano para sujetarlo, –¡En un
día tan helado, no tienes permitido beber vino frío!

Gu Yun levantó su mano y lanzó la jarra de su mano izquierda a la derecha,


atrapándola con ligereza. Simplemente ocurrió que la mano vacía agarró a Chang
Geng y lo abrazó. Le levantó la barbilla y le dio un beso rápido. Antes de que Chang
Geng pudiera responder, se dio la vuelta, vistió su capa y rio, –Voy a dar una vuelta
al Campamento del Norte. Puedes dormir por tu cuenta esta noche. Lee las
escrituras dos veces antes de irte a dormir, de manera que no empieces a delirar de
nuevo.

Chang Geng: –…

¿Qué hay del asunto que él le había prometido en el camino?

¿Se tragaría el Marqués del Orden sus palabras de esta forma?

Gu Yun estaba jugando con él, pero, en efecto, había asuntos que atender. Él
debió haberse quedado directamente en el Campamento de Norte, pero al no
sentirse tranquilo respecto a Chang Geng, regresó a la mansión y esperó primero a
que regresara para comer. Actualmente, como se había enterado más sobre la
situación en el palacio, se fue de casa rápidamente y se apresuró al Campamento
del Norte. El Campamento del Norte no sólo comandaba la defensa fuera de la
capital, sino que también era la estación central para transmitir todas las
situaciones militares de emergencia en la capital.

Con el emisario de Man arribando repentinamente, Gu Yun no se sentía


tranquilo. Podía decirse que él comenzaría a preocuparse de los asuntos de Estado
después de que terminara de preocuparse por los asuntos familiares.

Eran finales de otoño en la capital y, tan pronto como salió, el irreprimible sabor
del invierno emergió y se vertió sobre su rostro sombríamente. El viento de la
noche se estaba volviendo más frío, pero Gu Yun todavía conservaba el hábito de
muchos años de vestir una sola capa de ropa.

Únicamente en este día, Gu Yun acababa de subirse a su caballo, pero todavía


no dejaba la casa cuando, de pronto, sintió que el viento en las afueras era un poco
penetrante. Suspiró en secreto y se dio la vuelta, colgó la jarra de vino frío en los
establos y le dijo a Huo Dan que le trajera una capa para ponerse encima y luego se
alejó aprisa.

Durante este periodo, Gu Yun había tenido que precipitarse ida y vuelta entre el
levantamiento de los refugiados y los rebeldes forzando al Emperador a abdicar,
pero la comunicación de Gu Yun con Cai Fen en la Frontera Norte no fue
interrumpida. Si Jiangnan ya se encontraba en la trágica situación de “los que
quedaron atrás lloran hasta que se secan sus lágrimas, dentro del polvo del
enemigo”[1], él no necesitaba pensar cuidadosamente sobre lo que estaba
ocurriendo en la Frontera Norte.

La enemistad heredada en la sangre entre los bárbaros y los Planos Centrales


quizá duraría hasta cien años más adelante, sólo cuando los miembros de estas dos
generaciones murieran podría ser ligeramente aliviada.

Pero ahora ellos venían por una tregua, ¿qué podría significar posiblemente?

Gu Yun acababa de arribar al Campamento del Norte, pero antes de que pudiera
tener tiempo siquiera para beber agua, llegó la carta de Cai Fen.

El contenido de la carta era simple, pero había mucha información en sólo unas
pocas oraciones: con los dos ejércitos confrontándose el uno al otro durante tanto
tiempo, cada uno tenía sus exploradores y espías plantados dentro del enemigo. La
gente espiando en la línea enemiga reportó que, en la primavera, Jia Lai cayó
gravemente enfermo en una ocasión, desde entonces, no lo habían visto aparecer
de nuevo.

Lo que era incluso más extraño era que su hijo mayor, en el nombre de la
piedad filial, no había sido visto en todo el día, todos sus deberes quedaron
temporalmente a cargo del segundo hijo.

Jia Lai tenía tres hijos, todos nacidos de la misma mujer. Ellos imitaban el
sistema Han y eso convertía al hijo mayor en su Príncipe Heredero. Con el padre
postrado en cama, no era inusual que los hijos compitieran unos con otros para
mostrar su piedad filial. Pero no al punto en el que el Primer Príncipe ya no pusiera
ninguna atención a los asuntos, dejando que su hermano menor se encargara de
todo, ¿era eso apropiado?

Según esta descripción, lo que ocurrió en las tribus bárbaras parecía haber
salido a la luz: el talentoso Segundo Príncipe estaba indispuesto a vivir bajo la
sombra de su hermano simplemente porque nació un par de años demasiado tarde.
De alguna manera, había puesto a Jia Lai y al Príncipe Heredero bajo arresto
domiciliario y había usurpado el trono.

El actual comandante del Campamento del Norte dijo, –Mariscal, en adición a las
trece condiciones, las Dieciocho Tribus también accedieron a enviar aquí al hijo más
joven de Jia Lai como rehén, dándonos una píldora tranquilizante para la siguiente
etapa de las pláticas de paz. El General Cai acaba de informar que el carruaje del
chiquillo de Man entrará a la frontera pronto. Ellos han enviado sus pases a la corte
esperando su aprobación. Estaba a punto de mandar a alguien a la mansión del
Marqués, pero usted llegó justo a tiempo.

Con eso, él le tendió a Gu Yun otro cuadernillo de documentos.

El asunto de los bárbaros del norte involucró asuntos militares de la frontera.


Antes de enviarlo al Gran Consejo, el comandante a cargo del Emblema del Tigre
Negro podía examinarlo primero. El cuadernillo otorgado por los barbaros era muy
sincero. Describía cuidadosamente cómo eran el Tercer Príncipe y sus seguidores.

El Tercer Príncipe solo tenía quince años de edad, se decía que estaba enfermo y
frágil. Era acompañado por un embajador-traductor, diez jóvenes esclavos hombres
y mujeres, y doce guardias escoltándolos. El nombre y los antecedentes de cada
quien estaban claramente descritos, incluso la edad de los esclavos y las funciones
de supervisión estaban enlistados en detalle. Ellos siguieron estrictamente las
regulaciones del cruce de frontera de la Gran Liang. Gu Yun lo leyó tres veces de
principio a fin, pero no vio nada fuera de lugar.

Shen Yi dijo al lado con sus brazos cruzados, –Parece que es verdad, el
ambicioso Segundo Príncipe aprisionó a su padre y su hermano, incluso echó lejos a
su hermano menor para ser un rehén, haciendo más sencillo que él se apoderara de
las Dieciocho Tribus.

–¿Cuál es la ventaja de dominar las Dieciocho Tribus? –Gu Yun arrojó a un lado
el documento. Se sentó enseguida de la cálida estufa de la tienda del campamento
durante un largo tiempo, pero fue incapaz de calentarse. En ese momento, él
todavía, intencionalmente o no, puso sus manos cerca de la fuente de calor y las
frotó suavemente. –Si fueran derrotados esta vez, los bárbaros no serán capaces de
contraatacar. Cada año, toda la cantidad de ziliujin que excaven tendrá que ser
enviada como tributo, ni siquiera la diosa y la hija del Rey Lobo podrán ser
protegidas.

La enemistad heredada entre los bárbaros y la gente Han en los Planos


Centrales no era algo de tan solo un día o dos, desde tan pronto como varias
dinastías atrás, las personas nómadas en el norte tenían la costumbre de irrumpir
en el sur para robar cuando la cosecha de ese año no era buena.

El norte tenía la ferocidad de su gente fuerte, el sur tenía a sus numerosos


generales famosos. Ambos lados habían estado en un punto muerto, ninguno fue
capaz de conquistar al otro durante cien años: hasta que la Gran Liang tomó la
delantera en desarrollar la tecnología de vapor.

Las personas solo podían conseguir dar un vistazo del escenario de esos años
por medio de los registros históricos. Fue la era dorada de los mecánicos. La tierra
fértil de los Planos Centrales era como un monstruo gigante que despierta de su
letargo, sus brazos de acero retoñando como brotes de bambú después de la lluvia:
Armadura Ligera, Armadura Pesada, Cometa Gigante, Águila voladora y así
consecutivamente. El espeso vapor se elevaba como una marea, las marionetas de
hierro se extendían a través de la capital, el rango de la artillería de corto y largo
alcance cambiaba con cada día que pasaba.

Al comienzo, cuando la Gran Liang aún no abría sus rutas marítimas,


concentrando su mano de obra y recursos en el desarrollo de armaduras de acero y
poder de fuego, llegó a ser despreciada alguna vez por los bárbaros incivilizados
como “los sureños que desperdician sus recursos en lujos y herejías”. El Rey Lobo
del Norte tenía demasiada confianza en sus garras, perdió arrogantemente la
oportunidad para sentarse sobre las nubes de ziliujin y elevarse en el cielo, y más
tarde fue suprimido por los Planos Centrales durante décadas, incapaz de ir contra
la marea. Fue obligado a ofrecer el ziliujin en su territorio como un tributo, incapaz
de darles alcance con su propia tecnología en armaduras de acero, incluso ahora, su
equipamiento todavía tenía que depender del apoyo de los occidentales.

Esta lección del pasado empapada de sangre no podía ser ignorada por las
Dieciocho Tribus. Les era imposible observar a la Gran Liang con sus fábricas
brotando, levantando la prohibición, a punto de establecer el periodo cúspide del
desarrollo del motor de fuego y la tecnología de armaduras de acero por segunda
vez: si el impulso actual continuaba desarrollándose, si ellos permitían a la Gran
Liang sobrevivir al frío invierno y recuperarse lentamente, quizás a los bárbaros en
verdad no les quedaría espacio para la supervivencia.

–No me atrevo a comentar sobre cómo es el Segundo Príncipe, –dijo Gu Yun, –


pero entiendo a Jia Lai Ying Huo. El vejestorio preferiría morir antes que sentarse
sin hacer nada y esperar a ser exprimido, ni qué decir de que envíe a un hijo,
incluso si envía a su padre, aún tenemos que permanecer en guardia… tráiganme
mi sello.

Esta noche, aproximadamente diez Órdenes Feng Huo fueron despachadas


desde el Campamento del Norte, su nivel era el mismo que cuando los soldados
extranjeros llegaron al Puerto Da Gu. Las estaciones de mensajería desde el
noroeste hasta la capital estaban todas equipadas con tropas adicionales para
enfrentar a un gran enemigo. El Instituto Ling Shu envió una tanda de personas a la
guarnición de las Fuerzas Defensivas del Norte para inspeccionar la situación de las
armaduras y prepararse para ir a la batalla en cualquier momento.
La Gran Liang entró al invierno en medio de la tormenta que se avecinaba, y
pronto llegó un nuevo año. No obstante, la corte estaba extrañamente tranquila.

Yan Wang sostenía al Gran Consejo, en el centro del remolino, su regreso


provocó que todo el país le pusiera atención de cerca, pero Yan Wang estaba más
allá de las expectativas de todos: él no volvió y comenzó de inmediato las reformas
consecuentes dramáticamente como Fang Qin imaginó. En lugar de eso, él comenzó
a “cocinar al pequeño pez”[2].

Después de que retornó a la capital, Yan Wang cambió por completo de su


ocupado estado anterior. Primero, él permaneció en casa por medio mes, luego
apareció silenciosamente en el Gran Consejo. En las reuniones de la corte tampoco
hablaba mucho, como si hubiera regresado para ser el joven invisible de antes de la
guerra.

En días normales, él se encargaba de algunos asuntos diarios en el Gran


Consejo. Si necesitaba escribir un resumen, lo escribía; si necesitaban ser enviados
al palacio, los mandaba; completando todo dentro de sus deberes completamente.
Sin dejar espacio para que las personas lo vituperaran, no podía ser descrito como
ser perezoso o pasivo, pero él ya no se extenuaba a sí mismo por ningún asunto
adicional.

En cuanto a la cantidad y la calidad de documentos que Li Feng recibió en el


palacio, si Yan Wang regresó o no tenía poco efecto.

Entre las personas que se quedaban hasta tarde en la noche en el Gran Consejo
ya no estaba más la figura de Yan Wang. Él paseaba por ahí durante el día y se iba
en al anochecer, descansando en tiempo cuando la corte era despedida. Si no había
asuntos, no vería a ningún visitante.

Él también hizo un pequeño jardín en los suburbios de la capital. Cuando Gu Yun


se quedaba en el Campamento del Norte sin regresar a casa, pasearía por ahí para
plantar flores y jugar con las aves. Le tomó menos de medio mes cultivar al
bastardo pájaro recepcionista de la familia Shen para que tuviera un pico recubierto
de miel, halagando a cualquiera que viera… pero su cola ahora estaba pelona.
Chang Geng reunió todas sus plumas y pidió que hicieran con ellas
un Jiangzi[3] para que jugara el pequeño príncipe.

Las piernas de Li Feng casi podían usarse de nuevo. Cada día, después de
revisar los reportes, podía caminar alrededor de la habitación con la ayuda de un
asistente. Ese día, sucedió que recordó ir al estudio del príncipe. El príncipe era muy
obediente, nunca hacía trampa mientras estudiaba. Li Feng no lo molestó, solo se
apoyó en el asistente y permaneció en la salida de atrás por un rato. Sus ojos
fueron entonces atraídos por una pequeña chuchería en el escritorio del príncipe.

No era un ornamento de arcilla ordinario, sino una estructura de metal con una
delgada cola de vapor. Sobre los rieles paralelos de metal había un carruaje
exquisito. La carrocería era un reloj occidental, que corría dando vueltas y vueltas a
la pista, rodeando a una pequeña maceta en medio. La maceta continuaba vacía, y
los agujeros especiales para ventilación podían verse en el fondo. Quizás, el príncipe
aún no había decidido qué plantar dentro.

Li Feng se acercó caminando lentamente para darle un vistazo más de cerca,


sorprendiendo al príncipe, este se incorporó rápidamente para presentar la cortesía
adecuada, mirando en secreto a su padre, temeroso de ser reprendido por estar
“muy envuelto en el juego y perdiendo su determinación”.

Li Feng probablemente estaba de buen humor. No pareció estar enojado, solo


preguntó, –El Ministerio de Hacienda ha recortado los gastos, ¿No tenían ellos
prohibido traer esos juguetes lujosos durante estos años? ¿de dónde salió esto?

El príncipe no se atrevía a respirar, respondiendo cuidadosamente: –Padre Real,


esto no fue comprado por el Ministerio de Hacienda, me fue obsequiado por el
Cuarto Tío.

Li Feng frunció el ceño ligeramente. –No he visto a A Min en un tiempo, ¿resultó


ser que él estaba ocupado con estas cosas?

El sirviente se adelantó y dijo, –Su Majestad, ¿no le solicitó Su Alteza Yan Wang
un jardín la última vez? Recientemente, cuando no estaba ocupado con sus deberes
oficiales, construyó un invernadero en el jardín, cultivó muchas flores y plantas
raras, también estudió varios tipos de macetas con una variedad de formas con Ge
Ling Shu. Ahora que ya casi es año nuevo, todas las familias quieren flores para
exhibir. El bonsái fresco de Su Alteza es difícil de encontrar. Usted ve, el carruaje
tiene agua en su interior, y cada día lo regará automáticamente. Si la luz es buena,
después de que dar varias vueltas, puede haber un pequeño arcoíris en el agua.

El príncipe murmuró enseguida de él. –El tío dijo que lo que él compró fueron
solo flores y plantas ordinarias del campo, una moneda por un gran racimo. Se las
llevó y las puso en una maceta, las podó para darles forma, engañando muy bien a
la gente rica que se cuelga de los labios de los hombres de letras.[4]

Li Feng: –¡Tonterías! ¡Qué absurdo! La última vez le dije que apoyara más al
príncipe, ¿fue para permitirle enseñarte a jugar con flores, pasear pájaros y
engañar a la gente?

Tan pronto como su rostro se hundió, el príncipe estaba aterrorizado,


quedándose de pie a un lado en silencio.

Li Feng bajó el florero pesadamente y preguntó con una cara seria: –Quiero que
sigas a Yan Wang para aprender cómo gobernar el país. ¿Qué te enseñó?
Cuéntame.
El príncipe le dirigió una rápida mirada. Estaba aterrado, pero no se atrevía a ser
descuidado con su boca. Regresó con una voz suave, –Padre Real… el Cuarto Tío me
enseñó que gobernar un gran país no es pasarse toda la noche en vela y agotarse
con cada esfuerzo. Lo más importante es hacer el mejor uso de los recursos y las
personas. Las leyes y los sistemas son las bases para la persona al mando. Mientras
un sistema perfecto sea establecido, todos los oficiales civiles y militares pueden
ejecutar sus deberes, la fuente del tesoro nacional se volverá estable, um…

Las cejas de Li Feng se suavizaron ligeramente. Escuchando a su hijo


trastrabillar, no pudo evitar presionar, –¿Entonces?

El príncipe hizo su mejor esfuerzo y dijo audazmente, –…tu puedes permanecer


ocioso lejos de la corte de una vez por todas y comer tranquilamente del salario
imperial.

Li Feng: –…

El pequeño príncipe contuvo su lengua por miedo a que su padre fuera a estallar
enfurecido por esas insensatas palabras que iban contra cada lección moral. Sin
embargo, después de esperar por un largo tiempo, el esperado regaño y el castigo
no cayeron sobre él. Levantó su cabeza con temor y miró a Li Feng. Encontró que el
unívoco rostro del Emperador estaba en calma, como si estuviera perdido en sus
pensamientos, después de un rato, estuvo de acuerdo, –Él tiene razón. A Min puede
ver a través de eso mejor que yo.

El príncipe lo miró confundido, siempre sintiendo que su padre estaba de muy


buen humor ese día.

En la corte, algunas personas ciegas pensaron que Yan Wang permanecería en


silencio de ahora en adelante debido a la rebelión de Yang Rong Gui que provocó
que perdiera el favor del monarca, por lo que él no se atrevía a hacer ningún
movimiento. Ellos llevaron reportes resueltamente acusando a Yan Wang en
secreto, enlistando muchos crímenes. El Emperador Long An, que rara vez aparecía
en las reuniones de la corte, hizo un ataque exhaustivo en la corte y expresó su
clara intención de proteger a Yan Wang.

No solo eso, al día siguiente, el tacaño Emperador aprobó inesperadamente un


gasto excesivo del Ministerio de Hacienda. Pagó un alto precio por un montón de
exquisitas macetas de metal con formas extrañas y bonsáis del jardín de Yan Wang
y las envió a los palacios. Podía decirse que Li Feng usó el dinero de su propio
bolsillo para apoyar a su hermano pequeño.

El feng shui del Gran Consejo momentáneamente convocó confusión en los


demás.

Los documentos con acusaciones que Fang Qin y los otros prepararon fueron
escritos y reescritos, todo el camino hasta el Año Nuevo, pero aún no tenían la
oportunidad para entregarlos. Fang Qin no podía evitar preguntarse: ¿era posible
que hubiera personas en este mundo quienes superaran las responsabilidades en
tiempos críticos, luego las devolvieran y partieran sin ninguna gran ambición?

Esta pacífica vida duró hasta el vigesimotercer día de diciembre, cuando el rehén
de Man arribó a la capital.
102. Banquete en el Palacio

Chen Qing Xu murmuró, -Imposible, entonces, ¿está en la sangre?... ¿cometí un


error en mi evaluación?

Cuando Gu Yun todavía estaba en la Frontera del Noroeste a comienzos del año,
la nación entera de la Gran Liang estaba envuelta en nubes sombrías, a punto de
perder en cualquier momento.

Pero este año, todo el país había renacido con una vitalidad increíble. A pesar de
que los grandes banquetes y danzas del pasado ya no podían ser vistos, uno tras
otro, los niños haciendo fila en las calles para comprar dulces tenían que vestir su
ropa nueva. Durante el día, el sonido de los petardos podía escucharse
ocasionalmente, todas y cada una de las familias también estaban ocupadas
preparando los bienes de Año Nuevo.

La muralla caída de la ciudad fue reconstruida otra vez y la red antiaérea en el


Altar Qi Ming amplió su estricta mira. Los arcos baihong y las silenciosas marionetas
de hierro en la pared observaban a los visitantes inesperados ingresar a la ciudad.
El Campamento del Norte los acompañó, deteniéndose fuera de las Nueve Puertas
de una forma pulcra y ordenada. El silencio absoluto parecía ser la esencia, la
vitalidad y el espíritu que había sido pulido por medio de la sangre y el fuego.

Con los muchos altibajos de este año, únicamente tomando en cuenta el mérito
de traer el país de vuelta a la vida, en el futuro, a los libros de historia no les
faltaría el nombre de Yan Wang.

El carruaje del Tercer Príncipe bárbaro fue conducido lentamente a través de la


larga calle. El frío viento levantó la esquina de la cortina, revelando un rostro
delgado y pálido, pero una mano de inmediato tiró hacia abajo de la cortina y
bloqueó ambos lados de las miradas curiosas.

En ese momento, Gu Yun estaba sentado con vestimenta casual en la Torre


Wangnan, con el cristal liuli sobre su nariz: no era el que usaba en emergencias
cuando estaba ciego, sino una especie de Qian Li Yan para apuntar a larga distancia
en el campo de batalla.

Chang Geng y Shen Yi estaban presentes. Un momento después, la puerta se


abrió y una figura pasó al interior. Era Cao Chun Hua, quien había desaparecido
misteriosamente desde Jiangbei.

Cao Chun Hua entró a la habitación, presentó una simple cortesía y luego se
sentó. –Muero de sed.
Chang Geng estaba acostumbrado a eso, cargando un gran tazón y llenándolo
de vino. Cao Chun Hua lo tomó sin ruborizarse y sin aliento, y se lo bebió de un
trago. Si no lo supieran, hubieran pensado que estaba bebiendo agua fría. Gu Yun,
un bebedor, lo observó con los ojos muy abiertos y sintió que había conocido a una
jarra de vino con forma humana.

–Otro tazón, –Cao Chun Hua suspiró cómodamente. –he estado viajando de
vuelta al norte desde que me separé del Mariscal en la capital… hubo viento, nieve y
lluvia durante el viaje, he soportado mucho.

Cao Chun Hua había poseído un gran talento para disfrazarse desde que era un
niño, aprendiendo lenguas extranjeras de oído, solo le tomaba medio mes para
tener fluidez. Fue enviado por Chang Geng al borde de la Frontera Norte por un
largo periodo para vigilar, solo cuando necesitó a un doble perfecto que viajara a
Jiangbei para la investigación lo llamó de vuelta.

Cao Chun Hua tomó el segundo cuenco de vino y lanzó una mirada coqueta a Gu
Yun, quien lucía como estuviera anhelando el vino, y evocó exitosamente el
recuerdo inolvidable de Gu Yun de “este hombre que estaba contoneando sus
caderas y cintura mientras usaba el rostro de Chang Geng”.

Gu Yun se sacudió silenciosamente los escalofríos de su cuerpo y alejó su vista


con un rostro cenizo.

Chang Geng: –¿Cómo terminaste así de desgastado?

–No lo mencione más, contando a todos, los esclavos hombres y mujeres, son
un equipo de élite. No podía acercarme a ellos a menos de un kilómetro y medio.
Tuve que seguirlos por detrás arrastrándome por el suelo una y otra vez.

Cao Chun Hua dijo suave y delicadamente con una florida voz, –Para ser
honesto con los caballeros, cuando estaba en la Frontera Norte, una vez me infiltré
en las filas de los guardias de Jia Lai Ying Huo, incluso pretendí ser la esclava que el
Segundo Príncipe favorecía más, balanceándome por ahí frente a él por un día y una
noche sin ser descubierto, pero a lo largo de más de un año, nunca he podido
acercarme al Tercer Príncipe, incluso su apariencia no puede ser vista.

Chang Geng preguntó, –¿Ni siquiera pudiste darle un vistazo desde la distancia
cuando viajabas?

–Él nunca sale para nada. Las Dieciocho Tribus dicen que el Tercer Príncipe está
gravemente enfermo y no puede salir al aire libre. –Cao Chun Hua suspiró. –
Además del mismísimo Jia Lai Ying Huo, el resto ni siquiera puede ver un cabello de
él. El Tercer Príncipe es un tema tabú en las Dieciocho Tribus. Vivió dentro de tres
capas de guardias. Intenté mezclarme en la capa exterior, fue un éxito, pero la
segunda capa me fue tan bien, las personas en el interior parecen marionetas de
hierro, no se comunican, pero todos son maestros de alto rango e incluso soldados
suicidas en potencia. Intenté de varias formas, pero todo fue en vano, incluso casi
los puse en alerta. Tuve que retroceder primero. ¿Vio Su Alteza al emisario que los
acompaña?

Todo el mundo miró en la dirección hacia la que apuntaban los palillos de Cao
Chun Hua, solo para ver a un hombre de mediana edad darse la vuelta y hablar con
un guardia. Era de apariencia ordinaria, pero tenía una vaga e inexplicable aura
alrededor de su cuerpo, tan robusto y fornido como una montaña.

Cao Chun Hua: –Ese hombre es el capitán de la guardia de Jia Lai y uno de sus
más importantes confidentes, muy poderoso. No reconoceré a la persona incorrecta.

Varias de las personas presentes estaban sorprendidas.

Shen Yi frunció el ceño y dijo, –Si ese es el caso, las noticias del General Cai no
son necesariamente precisas. El trono usurpado podría ser solo los bárbaros
montando una escena de desorden para mostrárnosla. Quizás el rehén que ellos
enviaron esta vez pretende usar un truco malvado.

Gu Yun no dijo ni una palabra. De pronto, se sintió muy intranquilo.

En la guerra en curso entre los dos países, era concebible que el arribo de este
grupo de rehén y enviados no recibiera ninguna cortesía. El Tercer Príncipe y su
séquito ni siquiera tenían una persona decente para recibirlos. Las instrucciones de
Li Feng al Templo Hongqi[1] fueron “actúen dependiendo de la situación”. El oficial
del Templo Hongqi realmente entendió lo que el gobernante quiso decir y ubicó al
rehén bárbaro en una estación de enviados y lo dejó ser. En el día de la residencia,
la defensa interna de la ciudad fue renovada. El recién formado Ejército Imperial
rodeó la estación de mensajería por tres capas dentro y fuera, cambiando turnos
cada media hora y patrullando doce veces al día, independientemente de si era de
día o de noche.

Todo pareció inusual en esos dos días. Primero vino un extraño y misterioso
rehén de los bárbaros, luego Chang Geng se puso gravemente enfermo en un
momento inusitado, contrayendo una alta fiebre con tan solo un poco de viento frio
por sentarse en la Torre Wangnan.

Chang Geng practicaba artes marciales durante todo el año y era muy bueno
manteniendo una buena salud. Él estaba en sus veintes, lógicamente, incluso si el
viento fuera más fuerte, no debería ser capaz de afectarlo. Pero nadie sabía que
estaba pasando ese día, su fiebre era terrible. Cuando Gu Yun se apresuró de vuelta
desde el Campamento del Norte en medio de la noche, Chang Geng ya había
tomado su medicina y se había ido a descansar, sus mejillas estaban ardiendo
enrojecidas debido a la fiebre.

Gu Yun revisó su frente y se recostó a un lado aún con toda su ropa puesta. Ya
fuera que él regresara a casa o no, Chang Geng siempre ocupaba solo la mitad de
la cama, e incluso con las perturbadoras pesadillas, su postura para dormir era muy
ordenada y nunca rodaba por todos lados.

Asustado de que la fiebre de Chang Geng fuera a volverse más alta durante la
noche, Gu Yun no se atrevió a caer en un sueño profundo, él despertaba de
inmediato cuando fuera que la persona en la almohada de enseguida se movía.
Cuando extendió su mano y lo revisó, descubrió que el cuerpo de Chang Geng
estaba tan caliente como el carbón, su respiración también era errática.

Chang Geng siendo perturbado por las pesadillas era un evento normal. Gu Yun
estaba acostumbrado a eso. La mayoría de las veces, el mismo Chang Geng se
calmaría mientras estirara su mano y lo sostuviera por un poco de consuelo. Pero
esta noche, era probablemente debido a la enfermedad, que la expresión de Chang
Geng repentinamente lucía como si le doliera. Instintivamente, agarró la muñeca de
Gu Yun y cerró sus dedos con fuerza. Dejó salir un gruñido involuntario, incapaz de
despertar sin importar cómo lo llamara.

Gu Yun tuvo que alargar su mano y tomar una aguja plateada de la pequeña
bolsa de medicina en la cabecera de la cama. Presionó a Chang Geng hacia abajo y
lo pinchó suavemente en la muñeca.

Chang Geng se estremeció y luego despertó.

Las pupilas de Gu Yun se encogieron ligeramente: “pupilas dobles”.

Sin embargo, a comparación del caos del último ataque del Hueso de la
Impureza, Chang Geng obviamente se contuvo a sí mismo mucho más, no hubo
movimiento frenético. Él solo observó a Gu Yun aturdido, los bordes de sus ojos
estaban ligeramente rojos.

Gu Yun lo llamó con nerviosismo: –Chang Geng, ¿todavía me reconoces?

Chang Geng parpadeó rápidamente, una gota de sudor frio bajó rodando por sus
pestañas. Dijo con voz ronca, –¿Cómo es que… estas de vuelta?

Durante esta oración, las pupilas en sus ojos lentamente se fusionaron en una y
la marca roja desapareció poco a poco, como si todo hubiera sido solo la
imaginación de Gu Yun. Gu Yun lo besó, le limpió el sudor y lo persuadió de volver a
dormir. Al final, todavía no estaba tranquilo. A la mañana siguiente, mandó a
alguien al palacio a pedir un permiso de enfermedad y fue a buscar a Chen Qing Xu.

–Está bien. –dijo la señorita Chen después de revisarlo, ella diagnosticó, –Su
Alteza goza de buena salud, pero el clima ha cambiado un poco recientemente, solo
atrapó un resfriado por el viento frio. Estará bien después de tomar su medicina.

Chang Geng se rio y dijo, –También le dije eso, pero no me creyó e hizo un
alboroto por esto, molestando a la señorita Chen para que diera una vuelta hasta
aquí.

A pesar de que la señorita Chen era cortés como de costumbre, en verdad no


quería ver la expresión triunfante de Su Alteza Yan Wang por más tiempo. Incluso
una recién casada que acaba de dar a luz a su primer hijo no estaría tan feliz como
él lo estaba.

La señorita Chen ya no pudo soportarlo más y se despidió de los dos, Gu Yun


personalmente la acompañó a la salida. Mientras pasaban por el frio corredor de la
mansión, Gu Yun murmuró repentinamente, –La razón por la que invité a la
señorita Chen aquí el día de hoy no fue para revisar un resfriado. Cuando él tenía
fiebre elevada anoche, sus pupilas dobles aparecieron de repente, no me siento
muy tranquilo.

Chen Qing Xu de inmediato se tornó seria y frunció el ceño, –Marqués, por favor
dígame más en detalle.

Gu Yun le describió la escena del súbito ataque y la inmediata sobriedad de


Chang Geng, y preguntó, –¿Qué piensa sobre esta situación?

Después de escuchar, Chen Qing Xu se quedó en silencio por un largo tiempo.


Bajó sus ojos ligeramente, parecía estar recordando cuidadosamente el pulso que
acababa de tomar. Cuando Gu Yun comenzó a ponerse nervioso por esperar, ella
dijo, –Su Alteza tiene una mentalidad fuerte, en verdad inspira admiración en los
demás.

Gu Yun respondió de inmediato, –¿Significa que su lucidez actual es debido a


que está usando su fuerza de voluntad para suprimirlo, y ayer, debido a la fiebre
que le causó confusión, eso fue revelado momentáneamente?

Chen Qing Xu asintió: –Su Alteza fue atormentado por el Hueso de la Impureza
desde su infancia. Él debería estar acostumbrado a ello. Incluso cuando duerme,
todavía mantiene un poco de consciencia. Solo me preocupa que… él es joven,
fuerte y enérgico ahora, si fuera a debilitarse por la edad en el futuro, ¿continuara
teniendo esta clase de fortaleza mental?

Gu Yun, no obstante, pensó en algo y preguntó en cambio, –Según lo que usted


dice, si él fuera a enfermarse, estar herido o beber algo que le nuble la mente,
¿siempre lo llevará a este escenario?

Chen Qing Xu: –Ese es el caso acorde a la lógica, depende si la situación es


seria o no.

–Pero hay una cosa que no entiendo del todo, –dijo Gu Yun. –un tiempo atrás, él
resultó herido en Jiangbei, fui yo quien fue a recogerlo. En ese momento, debido a
la excesiva pérdida de sangre de la herida, estuvo en coma durante todo un día y
una noche, pero durante este periodo, él se encontraba muy estable. No solo no
tuvo un ataque, sino que parecía no tener síntomas de despertar a causa de las
pesadillas.

Chen Qing Xu se quedó súbitamente perpleja.

Gu Yun: –¿Señorita Chen?

Chen Qing Xu murmuró, –Imposible, entonces, ¿está en la sangre?… ¿Cometí un


error en mi evaluación?

Gu Yun estaba aterrado.

Chen Qing Xu no explicó nada. Se dio la vuelta y se fue sin decir una palabra.

Gu Yun: –Hey… señorita Chen…

–Déjeme pensarlo. –Chen Qing Xu dejó esta sentencia y se alejó sin que sus
pies tocaran el suelo. En un abrir y cerrar de ojos, ya estaba a varios metros de
distancia y desapareció en un santiamén.

Shen Yi, quien resultaba estar de visita, estaba hablando mal de Gu Yun a Huo
Dan, todo el camino desde la puerta, él no se había detenido para tomar aliento. El
comandante Huo estaba deprimido, sin saber qué método debería usar para
deshacerse de este hombre. Antes de que pudiera pensar en nada, Shen Yi se calló
sin advertencia.

Tan pronto como Huo Dan levantó la vista, vio una sombra fantasmal de color
blanco pasando frente a sus ojos. El General Shen, con su cabeza en las nubes y los
pies sobre la tierra, guardando sus palabras como si ahorrara dinero en medio de su
nerviosismo: –Señorita Chen.

Chen Qing Xu ya de por si no hablaba mucho y, por lo tanto, le devolvió, –


General Shen.

Después de saludarse el uno al otro, los dos se miraron entre si durante un largo
tiempo, Shen Yi se percató de que estaba bloqueando el camino y retrocedió a un
lado con pánico: –¡Señorita Chen, adelante!

Chen Qing Xu originalmente pensó que él tenía algo que decir, le brindó una
mirada de confusión y luego salió volando como una tormenta.

El comandante Huo tiró sus orejas y guio al repentinamente enmudecido


General Shen a con Gu Yun.

Gu Yun hizo un sonido en respuesta y cambió la bolsa de hielo por Chang Geng,
haciendo que la cara del otro se retorciera por el frio, luego salió para encontrarse
con el visitante: –¿Qué ocurre?

Shen Yi todavía no se había recuperado de su muda meditación y observó en


silencio a Gu Yun como si su alma hubiera viajado lejos.

Gu Yun estaba muy sorprendido, se volvió hacia Huo Dan y preguntó, –¿Qué
está mal con él?

Huo Dan especuló, –Repentinamente ya no pudo hablar más. Quizás la doctora


Chen le dio drogas para enmudecer.

La visita de Shen Yi a Gu Yun era, en realidad, debido a asuntos importantes.

Shen Yi: –El Emperador le ha estado haciendo dándole la espalda a los emisarios
bárbaros por varios días. Él pretende encontrarse con ellos en el Banquete del
Palacio de este año y demostrar nuestro poderío. Pero la hechicería bárbara es muy
poderosa. Teme que todavía queden algunos restos dejados por las mujeres
bárbaras de ese año que aún no hayan sido eliminados. Con el fin de prevenir que
una escena como la de la rebelión del Ejército Imperial en el Altar Qi Ming ocurra
por segunda vez, la defensa del palacio estará a cargo del Campamento del Norte,
la guardia interior y el recién formado Ejército Imperial, siendo conjuntamente
responsables y restringiéndose unos a otros. El Mariscal fue invitado para supervisar
esto personalmente.

Gu Yun asintió. Él entendió que a Li Feng “una vez mordido por una serpiente,
hasta las enredaderas lo asustan”[2].

El Banquete del Palacio de este año era grande y casi derrochador, la intención
de demostrar su poder era clara. Los guardias montaban guardia estrictamente a
ambos lados. Todos los generales vestían armaduras y portaban espadas,
separados a ambos lados. Incluso su propia gente pensó que habían ingresado
al Banquete Hong Men[3] al entrar.

Gu Yun también vio por primera vez al legendario Tercer Príncipe bárbaro que
podía morir con un soplo de viento.

El chico tenía catorce o quince años de edad, su apariencia era muy delicada,
pero su cara estaba pálida y su complexión era torpe. Nunca levantaba la mirada. Él
tenía que seguir los recordatorios de los sirvientes en todo lo que hizo. Como si no
pudiera caminar muy bien, fue guiado para ver al Emperador ante la corte imperial.

El emisario dijo a Li Feng, –Emperador de la Gran Liang por favor disculpe al


Tercer Príncipe quien es débil de nacimiento. Si hubiera alguna acción irrespetuosa
durante el festín, por favor perdónelo por ser solo un niño.

Li Feng agitó su mano para permitirles estar tranquilos, pero el adolescente se


hizo de oídos sordos, era claro que él no podía entender el mandarín.

El emisario se inclinó, murmuró y lo persuadió al oído, pero la expresión en


blanco del Tercer Príncipe continuaba, al final fue sostenido por el enviado, que
medio lo cargó y lo medio arrastró para sentarse en la mesa del banquete.

Los oídos de Gu Yun eran muy agudos, y pudo escuchar que alguien comentaba
enseguida de él: –¿Podría ser que este Tercer Príncipe es un idiota?

¿Qué pretendía Jia Lai Ying Huo mandando a su hijo idiota a la capital como
rehén?

Gu Yun y Shen Yi, que no estaban muy lejos uno del otro, intercambiaron una
mirada. Sus expresiones se volvieron serias. Se preguntó si había pensado
demasiado, pero Gu Yun siempre sintió que había algo respecto al joven que le
provocaba escalofríos.

Justo entonces, la exhibición de cortesía entre Li Feng y los bárbaros llegó a su


fin. El emisario bárbaro, de pronto, deliberada o inconscientemente mencionó: –
Antes de venir aquí desde mi tierra natal, escuché que bajo el Emperador de la
Gran Liang, había dos personas que uno debería conocer sin importar qué. Una era
el Marqués Gu, el héroe invencible, fui afortunado de haberme encontrado con él
hoy aquí, pero había otra… ¿parece que él no está presente en el banquete?

Li Feng: –No estoy seguro de a quién se está refiriendo el emisario.

El enviado de Man rio y dijo, –Es el joven líder de los seis ministros de su corte,
Su Alteza Yan Wang, este hombre aún tiene muchas conexiones con nuestras
tribus.

Las esquinas de los ojos de Gu Yun se contrajeron ligeramente.

Li Feng echó un vistazo alrededor y descubrió que Chang Geng estaba ausente,
él preguntó a los sirvientes, –¿Dónde está A Min?
103. Encuentro

“Señorita Chen, ¿tiene alguna daga de plata?”

Mientras el banquete estaba en pleno apogeo, Chang Geng estaba ayudando a la


señorita Chen a recolectar hierbas en el patio del lugar donde ella se estableció
temporalmente en la capital.

Su resfriado se fue tan rápido como llegó, curado después de dos dosis de
medicina. Es más, él estaba casi tan bien como antes. La razón por la aun así se
ausentó fue debido a su delicado origen. Gu Yun le había permitido eludirlo
deliberadamente. En segundo lugar, era porque escuchó que Chen Qing Xu
encontró nuevas pistas sobre el Hueso de la Impureza.

–¿Quiere decir que el Hueso de la Impureza está en mis venas?

Las manos de Chen Qing Xu estaban llenas de toda clase de viejos libros
amarillentos, a menudo tenía que rescatar las páginas que se caían. Sus manos
estaban ocupadas, pero su boca era tan ordenada como antes. –El Hueso de la
Impureza daña la mente. Siempre pensé que su raíz estaba en el cerebro. Si no
fuera por el recordatorio del Marqués, no habría pensado en este aspecto… mire,
aquí, el más reciente registro bárbaro del Dios del Mal, Wu Er Gu: “nacido
malicioso, alimentándose de la sangre y la carne de su hermano, refinándose a sí
mismo, con cuatro pies, cuatro brazos, dos corazones; la sangre fluye en el pecho
como la marea, especialmente tiránica”. Pensé que la parte de “la sangre fluye
como la marea” era sólo una metáfora, pero en realidad se refiere a cómo ataca el
Hueso de la Impureza.

Solo cuando ella hablaba sobre estas cosas, podía pronunciar tantas palabras de
una sola vez.

–Sangre y carne. –Chang Geng se quedó en silencio por un momento,


sacudiendo su cabeza y sonriendo con amargura. –¿Lo que la señorita Chen quiere
decir es que todo mi cuerpo es veneno, a menos que siga el mito de arrancar la
carne de los huesos?

Parecía que esto era mucho peor que tener una mente arruinada.

Chang Geng clasificó las hierbas sin prisa y las colocó en orden en contenedores.
Los engranajes de los estantes se apretaron con un sonido chirriante y lentamente
se elevaron a lo alto para revelar un espacio vacío debajo. Este era un trabajo
meticuloso, no podía ser hecho por una persona impetuosa.
Chen Qing Xu lo contempló con admiración. No había registro histórico de que
aquellos que estaban entrelazados a el Hueso de la Impureza aún pudieran
permanecer sanos hasta la adultez, ni qué decir de mantener un temperamento tan
calmo y gentil.

No había forma de saber si había nacido con perseverancia o si él era mejor que
los demás debido a un Gu Yun.

Chang Geng: –Al decir verdad, recientemente no me he sentido muy bien. Los
ataques del Hueso de la Impureza se están volviendo más y más frecuentes.

Chen Qing Xu dijo casualmente, –El Marqués ya me ha contado.

Chang Geng se quedó perplejo por un momento, –Él…

Gu Yun siempre parecía seguir la actitud de “solo era el veneno de la brujería


bárbara” y nunca se tomó esta “leve enfermedad” con seriedad. Rara vez hablaba
de eso y nunca mostraba ninguna preocupación frente a Chang Geng.

Resultaba que… ¿eso siempre lo había preocupado?

Chen Qing Xu hizo una pausa y se dio cuenta de que había dicho demasiado.
Cambió el tema, –Su Alteza, si no hay ninguna otra instrucción, voy a regresar a la
vieja residencia de la familia Chen en Shanxi. Es mucho más fácil después de que
encontré las raíces, habrá una solución al final.

–Ah, –respondió Chang Geng, juntando sus manos. –le he causado molestias, y
respecto al antídoto de Zi Xi…

Él fue interrumpido por un visitante del palacio antes de que pudiera terminar.

El discípulo de medicina trajo al interior a un sirviente, quien saludó


respetuosamente a Chang Geng y dijo, –Su Alteza, el Emperador escuchó que se
encuentra enfermo, él ha pedido especialmente a su sirviente que venga y vea.
También traje a un doctor conmigo, él no se atrevió a ingresar al patio de la
señorita Chen y está esperando afuera.

Chang Geng frunció el ceño: –He causado problemas preocupando a mi


Hermano Real, pero solo atrapé un resfrío normal, no una enfermedad grave.

El sirviente rio y dijo, –Sí, también veo que Su Alteza está de buen ánimo, eh…
Su Alteza, hay un banquete en el palacio esta noche para el Tercer Príncipe bárbaro
y su grupo de enviados. El emisario de las Dieciocho Tribus mencionó a Su Alteza
en frente del Emperador. Su Majestad me ordenó decirle que, si su cuerpo no se
sentía bien, no había necesidad de que se molestara; si usted se siente bien,
debería venir y unirse a la diversión.

Chen Qing Xu se quedó aturdida por un momento y levantó la mirada hacia


Chang Geng rápidamente. Si nadie decía nada, estaría bien. Pero el enviado de Man
ya había hablado, así que Chang Geng no podía rehusarse. Había un dilema en
medio de esto: Man no era solo enemigo de la Gran Liang, sino también la familia
de la madre de Yan Wang. Él ciertamente no podría acercarse a ellos
intencionalmente, pero tampoco era adecuado evadirlos deliberadamente.

El emisario ya lo había nombrado, pero la clave para ir o no era evaluar la


actitud de Li Feng, esa era la dirección para evitar causar una ofensa.

Chang Geng tomó un monedero de su cuerpo, se lo dio al sirviente y preguntó,


–Disculpe, ¿qué dijo mi hermano?

El sirviente sopesó la generosidad de Yan Wang, rio tanto que su rostro se


ruborizó y dijo incoherentemente, –No me atrevo… Yan Wang está tomando años de
mi vida, y esto… es una vergüenza recibirlo…

Mientras decía que estaba avergonzado, él guardó el dinero felizmente y dijo a


Chang Geng, –Qué clase de persona es nuestro Yan Wang, no hay necesidad de que
usted respete a ese grupo de bárbaros. El Emperador dijo que, si quiere evitar el
aburrimiento, puede venir al palacio para presentarle sus saludos de Año Nuevo,
sentarse un rato y luego regresar, no hay necesidad de interactuar con esas
personas. Es año nuevo, el Emperador se sentirá más tranquilo viéndolo.

Chang Geng comprendió, –Permítame tomar un descanso y cambiarme de ropa,


entonces iré con usted al palacio.

El sirviente respondió felizmente, –Iré a prepararle un carruaje.

Chang Geng sonrió y lo observó partir. Tan pronto como se dio la vuelta y entró
en la habitación, su sonrisa se volvió fría de inmediato.

Chen Qing Xu lo siguió por detrás: –¿Qué puedo hacer por usted?

Chang Geng sacudió su cabeza: –El banquete de este año es muy estricto, Zi Xi
está ahí, las personas que entran y salen tienen que pasar a través de varias
inspecciones. En cuanto a los bárbaros, a excepción del Tercer Príncipe y los
enviados, todos los sirvientes han sido encerrados en la estación de mensajería.
Incluso si el Tercer Príncipe bárbaro tiene ziliujin bajo su piel, no hay garantía de
que él pueda explotar en algo que valga la pena… solo necesito pedirle prestada una
habitación para ordenar mi atuendo.

Chen Qing Xu no entendía de estos asuntos, ella no dijo mucho y pidió al


discípulo de medicina que le indicara el camino.

Chang Geng fue a la puerta con sus brazos cruzados, entonces sus pasos se
detuvieron, se volvió de nuevo, –Señorita Chen, ¿tiene alguna daga de plata?

Wang Guo estaba sentado entre los ministros civiles, escuchando a un grupo de
oficiales civiles de lengua afilada desahogar su odio por el país y las familias,
usando palabras de burla para oprimir al enviado de Man.

No podía decirse que el emisario del Norte de Man tuviera una boca flexible,
pero sabía cómo retroceder y avanzar adecuadamente. Una vez que el tema se
volvió muy agudo para que él respondiera, solo reía y no hablaba. Parecía que él en
verdad soportó el peso de la humillación y vino para hablar de paz.

Los ojos del Tío Imperial Wang también hicieron una pausa sobre el silencioso
Tercer Príncipe inclinando su cabeza, pero rápidamente cambiaron su atención: él
no tenía interés en ese idiota, había preparado una mejor jugada.

Wang Guo era diferente a las personas como Fang Qin, quien a menudo hablaba
sobre la economía nacional y el sustento de las personas. Él sabía que nadie lo tenía
en muy alta estima. Incluso para el grupo de Fang Qin, ellos solo lo llamaban
reluctantemente como “maestro tal” y “Lord tal” cuando tenían un uso para él.
Todos lo llamaban “tío eunuco” a sus espaldas, diciendo que él era muy “diligente”
en su rol de Tío Imperial, incluso asumiendo el deber de la gestión interna.

Wang Guo solía ser un personaje secundario que hacia recados para el
Emperador anterior. Él estaba destinado a jugar el papel del súbdito adulador y
cargar con la culpa por el gobernante. Desde que el asunto del anterior Emperador
y la concubina bárbara salió a la luz, había estado viviendo con miedo.

Él no tenía opiniones hacia Gu Yun o ni siquiera la familia Gu, había poco


contacto entre los oficiales civiles y militares en la Gran Liang en términos de
intereses. Mientras ninguna facción albergara grandes ambiciones y cubriera el cielo
con una mano, incluso en la lucha por el poder, ellos no pelearían por una sola
vasija.

Por no mencionar que la familia Gu era la verdadera nobleza, es solo que eran
muy pocos miembros y su objetivo para contraer matrimonio era demasiado
especial.

Pero el mismo Wang Guo y Gu Yun tampoco tenían diferencias en sus puntos de
vista. Él no tenía opiniones de los asuntos importantes del país. Su única opinión
era cuáles eran las maneras adecuadas de complacer al Emperador.

Todos los hombres en la corte eran personajes importantes, talentosos en lo


marcial y lo literario, cada uno de ellos lleno de ideales, necesitaba haber unos
cuantos hombres como estos para permitir que el Emperador se relajara después de
la batalla en sabiduría y coraje.

Si hubiera sido posible, incluso si él era alimentado con una sobredosis de


veneno para rata, nunca se habría atrevido a tocar a la familia Gu.

Pero el destino era difícil de desentrañar, y era difícil oponerse a la orden del
monarca. Ahora, el mismísimo anciano había muerto, al menos él todavía hubiera
podido buscar una excusa rota de “el gobernante quiere que su súbdito muera”,
pero lo había dejado atrás como un chivo expiatorio para lidiar con la reprimenda de
la gente.

Actualmente, el Emperador Long An estaba dispuesto a proteger a este


despreciable ser por respeto hacia él como un tío, permitiéndole continuar con su
aliento agonizante y suplicar por comida.

Pero, ¿y en el futuro?

No era aterrador cuántos impuestos a la tierra, al intercambio civil y comercial


reformó Yan Wang. Lo que era terrorífico era que, una vez Yan Wang tomara el
trono, ¿qué le haría a Wang Guo?

Yan Wang tenía una relación cercana con Gu Yun desde su infancia. Como el hijo
del Emperador y la concubina bárbara, era imposible para él investigar los pecados
de sus padres. Con el fin de atraer más a Gu Yun y afanándose por el apoyo militar
en el futuro, la primera cosa que haría sería sacarlo a rastras para ser una ofrenda
para la familia Gu.

Por lo que el maestro Fang y los demás se preocupaban no era nada más que
cómo Yan Wang estaba reformando la corte. Al final, era por su propia fama,
fortuna y el futuro de sus familias, mientras que la vida del Tío Imperial Wang
pendía de un hilo, él estaba constantemente preocupado sobre la cabeza sobre sus
hombros: incluso si hubiera posiciones altas y cuantiosos salarios, todavía
necesitaba estar vivo para disfrutarlos.

Cuando los bárbaros arribaron a la capital por primera vez, en verdad sabían su
lugar y no sobornaron a la gente a su alrededor. Los nobles de la capital no eran
tan pobres, locos, y cortos de miras al punto de estar dispuestos a portar el cargo
de “traición y aliados con el enemigo” por un pequeño beneficio.

Antes del Banquete del Palacio, los enviados de las Dieciocho Tribus extendieron
sus tentáculos por primera vez y contactaron a un hombre: era el Tío Imperial
Wang, un aparentemente insignificante adulador.

Los emisarios de las Dieciocho Tribus hicieron un juramento a su dios y le


hicieron a Wang Guo dos promesas: primero, permitir que Yan Wang no fuera más
la espada colgando sobre su cabeza; segundo: ya fuera un éxito un fracaso, Wang
Guo no sería implicado. Si, en el futuro, Wang Guo era acorralado a un camino sin
salida, las Dieciocho Tribus estaban dispuestas a salvar su vida.

La gentuza de las Dieciocho Tribus era incivilizada, cruel, sanguinaria y buena


para manipular venenos, pero había un punto bueno: mantenían sus promesas.

Y lo que ellos querían que él hiciera era una tarea simple. Lo más probable era
que Yan Wang quisiera evitar aparecer, esta vez, el trabajo de Wang Guo era
asegurarse de que Yan Wang se mostrara en el Banquete del Palacio.

Los bárbaros no le revelaron qué iban a hacer. Wang Guo planeaba esperar y
ver qué ocurriría. En caso de que los bárbaros fracasaran, él también había
preparado otro plan: gracias a Lord Fang, quien mantenía a un hombre en secreto
en su casa con el fin de derrocar a Yan Wang.

Cuando la concubina imperial bárbara escapó, un gran número de hombres del


palacio, guardias y doctores estuvieron involucrados, muchos de ellos murieron
injustamente, pero los que realmente fueron culpables ya habían preparado su
escape de antemano.

El viejo doctor en la casa Fang era una de las personas que escaparon en ese
entonces debido al miedo. Su hijo mató a alguien por accidente y, cargando las
deudas de su hijo, no tuvo opción más que vender un secreto: cuando la concubina
Imperial de Man escapó mientras estaba embarazada, Xiu Jun Zhu, quien estaba
con ella, también estaba encinta sin haberse casado.

Xiu Niang, Hu Ge Er, coludió con los bárbaros en el pueblo de Yanhui y los trajo
al interior de la frontera. Ella detestaba a la Gran Liang hasta la médula. ¿Criaría
real y honestamente al hijo de su enemigo?

¿Era la persona que Gu Yun trajo de vuelta el hijo del anterior Emperador o un
bastardo salvaje hijo de Hu Ge Er cuyo padre era desconocido?

Fang Qin acogió al doctor, pero no actuó precipitadamente. Él había aprendido


su lección después de fallar para asesinar a Yan Wang la última vez. En esta
ocasión, planeaba acertar al objetivo en un movimiento, pero mientras continuaba
preparando su plan lentamente, Wang Guo ya no quiso continuar cooperando más
con él.

Los honestos tenían los métodos de los honestos, los villanos tenías las tácticas
de los villanos. Su estrategia no tenía que ser magnifica, no importaba ni siquiera si
era baja y sucia, solo necesitaba ser efectiva.

Cuando el emisario de las Dieciocho Tribus abrió su boca inquiriendo sobre Yan
Wang, Li Feng no respondió de inmediato, pero cuando escuchó que Yan Wang
estaba enfermo, pidió a su sirviente que fuera a revisarlo en su lugar. Las palabras
originales de Li Feng fueron “lleva a un doctor para que lo vea y dile a A Min que
descanse bien. Si se siente mejor en los próximos días, que no se quede en la casa
todo el tiempo y que venga al palacio para los saludos de Año Nuevo, no hay
necesidad de que interactúe con esas personas.”

Después de decir esto, el Emperador Long An lo vio como si hubiera cumplido su


deber de aparecer en el Banquete del Palacio y se despidió.
El Tío Imperial Wang no se ganó el título de “tío eunuco” por nada. Pronto hubo
sobornado a algunos aparentemente insignificantes sirvientes haciendo recados.
Mientras las palabras de Li Feng fueran torcidas un poco hábilmente, Yan Wang
ciertamente vendría.

Después de la partida del Emperador, Yan Wang, quien se estaba tomando un


permiso por enfermedad, vendría deliberadamente a ver al enviado de Man,
entonces la historia sobre la sangre real confusa y el origen desconocido saldrían a
la luz frente de los ojos de todas las personas: ¿cómo terminaría él?

Desde que Li Feng partió, todo el festín del palacio transcurrió tranquilamente en
su mayoría. Cerca del final del festín, Gu Yun finalmente se sintió un poco aliviado.
Tomó una copa para darle un sorbo. Antes de que pudiera siquiera darle una
probada, un sirviente anunció repentinamente que Yan Wang había arribado.

Gu Yun aún no había tenido tiempo para aclarar sus pensamientos, su corazón
palpitó con fuerza.

Fang Qin estaba un poco sorprendido, pero Wang Guo inclinó su cabeza. El
emisario de las Dieciocho Tribus giró su cabeza hacia las afueras del salón con una
sonrisa. El Tercer Príncipe bárbaro, quien habían estado manteniendo su cabeza
gacha para comer y beber en una esquina, se detuvo abruptamente.

Cuando Chang Geng entró en el salón y notó a primera vista que no había nadie
en el trono, supo que había caído en la trampa de alguien más.

No obstante, ya era demasiado tarde para volver atrás. Los pasos de Chang
Geng no se detuvieron, su ligeramente enfermo rostro estaba calmo y silencioso,
conservaba una sonrisa amable, caminando lentamente y sin prisa. Se quitó la capa
y usó esa oportunidad para dar un vistazo alrededor mientras se la pasaba al
asistente. El sirviente que lo engañó no se veía por ningún lado.

A pesar de que un hombre del grupo de las familias nobles no sabía por qué
apareció Yan Wang ahí, todavía se negó a dejar pasar la oportunidad para lanzar
piedras al fondo del pozo, de inmediato rio con una profunda implicación: –Su
Alteza Yan Wang ya había solicitado ausentarse en el banquete de hoy. Pero parece
que los huéspedes de las Dieciocho Tribus en verdad merecen mucho respeto, en
realidad se las arreglaron para invitar a Yan Wang aquí con solo una oración.

Otro hombre continuó sus palabras: –Esas palabras necesitan ser castigadas, sin
mencionar a nadie más, pero los invitados del día de hoy no son ordinarios. Las
Dieciocho Tribus son la familia materna de Su Alteza, ellos deben ser tratados de
manera diferente.

El holgado atuendo de la corte de Chang Geng casi caía hasta el suelo. Él


respondió tranquilamente, –He molestado al Emperador mandando a su gente a
inquirir, vine especialmente al palacio para presentar mis saludos de Año Nuevo a
Su Majestad, pero desafortunadamente… ¿ya se ha retirado Su Majestad?

–Su Alteza Yan Wang ha llegado a mal tiempo, pero para nosotros es muy
oportuno. Hoy, conseguimos encontrarnos con los dos talentosos individuos de la
Gran Liang, es un gran privilegio y una bendición para nosotros. ¡Nuestro príncipe
también quiere ofrecerle una copa a Su Alteza como muestra de respeto!

Durante la conversación, el enviado de las Dieciocho Tribus ayudó al Tercer


Príncipe a levantarse.

Gu Yun rápidamente señaló a Shen Yi con los ojos. Varios guardias ocultándose
en la oscuridad repentinamente mostraron sus intenciones asesinas y rodearon a los
enviados bárbaros y al príncipe.

El Tercer Príncipe caminó fuera de la mesa, aparentemente muy nervioso, sus


manos temblando violentamente todo el camino mientras cargaba una copa de
vino. Antes de que pudiera acercarse a Chang Geng, más de la mitad del vino se
había derramado.

Mientras el adolescente se acercaba, el cuerpo de Chang Geng dio a luz a un


calor seco que no podía reprimirse. La fiebre ya se había desvanecido arremetió
ferozmente una vez más. Sus oídos rugían y su sangre hervía como si estuviera
quemando ziliujin, burbujeando intensamente.

A Chang Geng se le pusieron los pelos de punta, innumerables pares de ojos


calculadores, o los dichosos ojos de aquellos que se regocijan en la miseria ajena,
no ejercían tanta presión sobre él como este chico. Él soportó la intensa
incomodidad, luchando por mantener la dignidad de un príncipe y obligándose a
reír. –¿Por qué, cuando el príncipe de sus tribus ofrece vino, están todos así de
silenciosos?

El emisario de Man sonrió repentinamente y retrocedió lentamente un paso por


detrás del Tercer Príncipe.

El Tercer Príncipe, temblando de arriba abajo, hizo un alto silenciosamente sin


advertencia. Sus manos que se habían detenido en el aire eran pálidas y azuladas,
cargadas con el aura de la muerte.

Él entonces levantó su cabeza y miró directo a los ojos de Chang Geng.

El pálido rostro del joven tenía un par de ojos rojos, sus pupilas dobles eran
como carámbanos, penetrando a Chang Geng sin advertencia.

¡Resultaba que este chico era otro Hueso de la Impureza!

Nadie sabía que ocurría cuando dos “Dioses del Mal” estaban cara a cara, nunca
hubo ningún registro de eso. ¿Cuánta locura era un Wu Er Gu? ¿Cuánto odio podría
existir ahí? ¿Cuán afortunado se podría ser al conseguir uno?
¿Hasta qué grado debería ser de caótica una era para hacer que dos Huesos de
la Impureza se encuentren cara a cara?

Pareció existir una sensación indescriptible entre los dos por un momento. En
ese momento, todo el palacio se convirtió en polvo frente de los ojos de Chang
Geng. Su pecho le dolía tanto que parecía como si estuviera a punto de estallar.

Todas las alucinaciones y las realidades se entrelazaron entre sí, el veneno que
había sido suprimido en su sangre y sus huesos durante tantos años era como un
aceite ardiente vertido dentro del corazón de Chang Geng. Todas las pesadillas en el
abismo se desbordaron, abriendo sus largas y terroríficas bocas para engullirlo.
104. Conduciendo a la Batalla

Gu Yun giro su cabeza alrededor sin decir una palabra, como un cortaviento del
campamento del Hierro Negro, su aguda intención asesina provocó que el Tío
Imperial Wang se quedara pasmado en su lugar.

La sonrisa del emisario bárbaro estaba retorciéndose y transformándose


constantemente en los ojos de Chang Geng, con un aura demoníaca indescriptible.
Era la misma expresión de cuando Hu Ge Er lo estaba maldiciendo antes de morir.
Esta tenía el resentimiento acumulado de las Dieciocho Tribus quienes pelearon
contra el cielo y la tierra, contra la gente y lucharon por la supervivencia durante
miles de años.

Chang Geng observó de cerca la copa plateada en manos del Tercer Príncipe.
Todo su cuerpo parecía estar siendo encadenado por grilletes que pesaban media
tonelada. Sin embargo, a los ojos de los demás, él permaneció en silencio solo por
un momento.

No mucho después, Chang Geng levantó su mano frente a los ojos de la


multitud. Sus delgados labios casi no tenían sangre, él, con gracia y tranquilidad,
tomó el vaso de un sirviente cercano.

Cualquiera con ojos podía ver que Yan Wang acababa de salir de una
enfermedad. A sus manos y mejillas les faltaba sangre. Los dedos sosteniendo la
copa temblaron ligeramente. Él bajó sus ojos y tocó ligeramente la copa plateada
del príncipe ligeramente, diciendo con frialdad, –Tercer Príncipe, disfrute por su
cuenta. He tomado medicamento recientemente y no puedo beber alcohol. Cuando
las Dieciocho Tribus traigan el tributo de este año, usted y yo tendremos la
oportunidad de beber juntos.

El Tercer Príncipe lo observó a través de sus pupilas dobles. Chang Geng remojó
sus labios con el vino en el vaso y dejó a un lado la copa plateada, pasando de largo
al enviado bárbaro sin mirarlo de reojo.

A los ojos de otras personas, quizás Su Alteza Yan Wang solo era indiferente
hacia el enviado del enemigo, pero Gu Yun discernió en su rostro fantasmalmente
pálido la violenta impaciencia que estaba forzado a reprimir.

Después de todo, en verdad había algo anormal respecto a ese Tercer Príncipe.
El corazón de Gu Yun se hundió y se volvió hacia Shen Yi para hacerle una señal.
Este último entendió de inmediato y salió silenciosamente del salón. Gu Yun se puso
de pie y empujó a un lado a las personas que le bloqueaban el camino. Mientras
caminaba hacia Chang Geng, dijo en voz alta: –Su Alteza, por favor venga y tome
un descanso.

Antes de que pudiera acercarse, su aguda nariz, que era diferente a la de una
persona ordinaria, detectó un muy sutil aroma a sangre y su corazón estaba en un
estado de confusión mientras recordaba la vaga frase de la señorita Chen sobre la
sangre.

En ese momento, el emisario bárbaro aparentemente era incapaz de leer la


situación y dio un paso adelante para decir, –Todavía recuerdo que ese año, cuando
nuestra Diosa se alejó hacia el territorio extranjero, no me esperaba que algún día
conseguiría ver a su descendencia, debe ser una bendición de Dios.

Xu Ling respondió fríamente, –Yan Wang es la verdadera realeza de nuestra


Gran Liang. Sería inapropiado que usted lo mencione.

El emisario bárbaro observó en el interior de los ojos de Chang Geng


intensamente, como si quisiera ver un ligero indicio en sus pupilas. Pero entre más
lo contemplaba, más impactado se sentía.

La razón por la que era tan difícil refinar el Hueso de la Impureza era que,
además de ser cruel, también requería que cada elemento estuviera alineado. El
anfitrión debía tener un temperamento fuerte, así como dejar que pasara un largo
tiempo de fermentación para la sangre del Dios del Mal. Él no debería perder el
control demasiado pronto. De otra forma, el desarrollo mental del huésped
permanecería al mismo nivel de un niño subnormal por el resto de su vida.

El Tercer Príncipe era un claro ejemplo de un fracaso. Este niño inocente tenía
un hermano gemelo, ambos murieron juntos debido al odio de su padre. Fallando
en sobrevivir al primer ataque del Hueso de la Impureza, él había sido destruido y
solo podía servir como “sacrificio” para los Dioses del Mal. En contraste, Yan Wang
frente a ellos era el producto perfecto. Aún ahora, él todavía mantenía la cordura, e
inclusive en frente del sacrificio, no había revelado una apertura, ¿cuán poderosa
podría ser su voluntad?

El espíritu maligno del Hueso de la Impureza tenía su origen en devorar. Cuando


está cerca de otro Hueso de la Impureza débil e incompleto, eso despertaba su
instinto y perdería su mente. Por consiguiente, el último también era llamado un
“sacrificio”. En este momento, si alguien cerca lo guiaba adecuadamente,
controlando su mente mientras el Hueso de la Impureza se encontraba distraído,
luego lo complementaba con medicina, el Dios del Mal sería capaz de seguir sus
órdenes hasta que él colapsara por completo.

Tal vez, ni siquiera la misma Xiu Niang se percató de que el Dios del Mal que
abandonó a medio camino podría ser así de poderoso. Desafortunadamente, estos
años, el Dios del Mal fue arrebatado por las personas de los Planos Centrales, no
solo fallaron en desplegar el verdadero poder del Dios del Mal, sino que también se
convirtió en un arma afilada contra las Dieciocho Tribus.

–En el pueblo de Yanhui, mi Rey vio una vez a Su Alteza, pero en ese momento,
él pensó que Su Alteza era un niño sucio nacido de Hu Ge Er, él fue descortés con
Su Alteza. Durante estas pláticas de paz, él me ordenó hacerle llegar sus disculpas.
–los labios del enviado bárbaro se curvaron ligeramente hacia arriba y ocultó
silenciosamente las palabras clave secretas que evocaban al Hueso de la Impureza
en su pregunta: –¿Me pregunto si alguna vez le habló Hu Ge Er a Su Alteza sobre
las Dieciocho Tribus?

“Hu Ge Er… habló”, esas cuatro palabras en una pregunta sin sentido desataron
una tormenta en los oídos de Chang Geng de la que nadie se enteró. Ante sus ojos,
el alto y robusto emisario bárbaro se fusionó con la hermosa y demoníaca Hu Ge Er.
La maldición que extenuó a la mujer en su lecho de muerte explotó como un trueno
en su oído, con una esencia peculiar e indescriptible que provenía del Tercer
Príncipe y que se sumergió en sus pulmones: olía un poco a pescado y un poco
amargo. No escatimó esfuerzos para tensar los nervios de Chang Geng y despertar
un impulso sediento de sangre.

La puerta en su memoria, la cual había cerrado deliberadamente, de pronto fue


abierta de golpe, y los recuerdos fragmentados lo inundaron violentamente.

El bello rostro como de pesadilla de Hu Ge Er, la colina llena de cadáveres de


bandidos, el primer incendio en su memoria, el hedor de la sangre sobre su cara, el
abuso y las golpizas interminables… las viejas cicatrices bajo su espléndido atuendo
de la corte cobraron vida, las sanguijuelas chupasangre penetraron dentro de su
piel y su carne, pero su cuerpo mortal parecía ser incapaz de soportar el enorme
poder del Dios del Mal, el pecho y las extremidades de Chang Geng se sentían como
si fueran cortados por un cuchillo. El dolor agudo era síntoma del ataque del Hueso
de la Impureza.

Para empeorar las cosas, las palabras del emisario bárbaro causaban miles de
olas con solo una piedra, las cuales parecían total y aparentemente “estar hablando
desintencionalmente para un oyente intencionado[1]”.

Wang Guo inmediatamente añadió aceite al fuego y dijo, –¿No es inadecuado


que mencione a Hu Ge Er aquí? A pesar de que Xiu Jun Zhu hizo un gran mérito al
criar a Su Alteza Real Yan Wang, también es verdad que ella incitó la relación entre
ustedes y nosotros en esa ocasión, lo que casi llevó a una guerra nueve años atrás.

Tan pronto como las palabras salieron, los cobardes siguiendo al Tío Imperial
Wang que no sabían cuál era la situación y los oficiales civiles quienes simplemente
odiaban a los bárbaros de inmediato saltaron para seguirle el juego.
Wang Guo sonrió y dijo desvergonzadamente, –Además, también escuché que
no hay nada bueno sobre esa Xiu Jun Zhu, ella conspiró para dañar al Campamento
del Hierro Negro. Después de que falló, persuadió a la Consorte Real, que estaba
embarazada, para escapar. Sin saber con quién intimó, si este anciano lo recuerda
correctamente, ese año, incluso un doctor difundió el rumor de que Xiu Jun Zhu
estaba embarazada sin estar casada. Alguien así no es merecedor de ser la Jun Zhu
de nuestra corte ni la Diosa de sus tribus.

Sin importar que tan tonto fuera uno, también habría podido escuchar
fácilmente la implicación oculta en sus palabras. Viendo que Wang Guo era lo
suficientemente valiente para apuntar su espada a Yan Wang, todas las personas
que le siguieron el juego un momento atrás se silenciaron, esperando por la
continuación.

Observando a Yan Wang, nadie podía decir si estaba enfermo o qué, el sudor
frio descendía rodando desde su frente, parecía que no le quedaban fuerzas para
mantenerse de pie.

Fang Qin frunció el ceño y se dio cuenta del problema en el momento: ¡antes de
que lo supiera, Wang Guo había coludido con los bárbaros!

En ese momento, Fang Qin no tuvo tiempo para regodearse de la mala fortuna
de Yan Wang, él se encontraba muy incómodo: las luchas internas eran luchas
internas. Era normal para las personas en el mismo lado pelear por el poder y la
influencia. Ya fuera que el ganador lo tomara todo o pelearan hasta su último
aliento, todos esos eran asuntos internos. Pero en este momento, cuando la
frontera no había sido recuperada y el país estaba perdido, ¿cómo podía arrastrar a
extranjeros en esto?

Si esto era expuesto… no, no había ninguna necesidad de que esto saliera a la
luz, incluso si Wang Guo tenía éxito en probar cómo el linaje real de sangre de Yan
Wang era confuso, ¿qué pensarían los demás después? Nadie creería que la familia
Fang fuera inocente. Él claramente había estado en el mismo bando que Wang Guo,
pero el viejo doctor continuaba esperando para ser juzgado, el único que filtró el
secreto era mantenido en la casa Fang, ¡no había forma de que él pudiera
deshacerse de esta relación!

Fang Qin estalló en sudor frío. ¡Wang Guo no solo lo estaba usando, sino que
también lo arrastró en esto para convertirse en un traidor nacional que conspiró con
el enemigo!

Él pensaba que no era peor que nadie más en términos de inteligencia, pero
mirando a Yan Wang, a pesar de que todavía era joven, ya tenía a Jiang Chong
como una fuerte mano derecha, a Xu Ling, el defensor de la justicia, la mitad del
Instituto Ling Shu, e incluso al Campamento del Norte, que había combatido lado a
lado con él. Incluso las figuras importantes del ejército, como el Marqués del Orden
y el Gobernador del Suroeste, todos compartían relaciones personales muy cercana
con él, pero ¿qué había del mismísimo Fang Qin?

Todos alrededor de él eran de la misma calaña que Wang Guo y Lu Chang. Si no


eran serpientes venenosas, entonces eran villanos. No suficientes éxitos, pero el
fracaso era pleno.

Por un momento, Fang Qin sintió un frío agotamiento en su corazón. Él en


verdad aprendió lo que era llamado “destino”.

¿Era imposible para el potencial humano resistirse al curso del destino?

El emisario bárbaro escuchó a Wang Guo pescando en aguas turbulentas y rio


con desdén. Vio que el color de las pupilas de Yan Wang se volvía más profundo.
Supo que en poco tiempo se convertirían por completo en pupilas dobles. Entonces
Yan Wang caería dentro de una ilusión. Él no escucharía ni una sola voz del mundo
exterior. Solo las palabras especiales secretas y las oraciones clave podrían entrar
por sus oídos: ese era el momento en el que él obtendría al verdadero Dios del Mal.

El emisario bárbaro extendió sus manos como si fuera a ayudar a Chang Geng:
–¿Por qué, Su Alteza no se siente cóm…?

Antes de que la palabra “cómodo” pudiera ser pronunciada, alguien gritó: –


¡Atrévete!

Las pupilas del emisario se encogieron y una fuerte corriente de viento pasó
rozando sus orejas. El aire frio casi penetró hasta sus poros. En un momento, al
emisario se le pusieron todos los pelos de punto, pero no pudo responder para
nada. Su cuello sintió frío, una espada estaba ubicada en su garganta.

Gu Yun estaba sosteniendo una espada sacada de la cintura de un guardia,


sosteniendo a Yang Wang entre su brazo con una mano a plena vista del público.
Chang Geng gruñó y se apoyó en él como si hubiera colapsado. Sin embargo, las
dobles pupilas que el emisario anticipó no aparecieron. La mente de Chang Geng
estaba claramente lúcida. Él susurró junto con la voz de Gu Yun: –Bárbaros…
brujería…

Xu Ling exclamó, –Yan Wang, ¿qué ocurre?

Una línea de sangre corrió bajando por la manga del atuendo de la corte de
Chang Geng, solo tomó un momento para que su manga se empapara.

Todos los guardias de la corte desenvainaron sus espadas al unísono.

Wang Guo no previó esta situación, pero después de una breve sorpresa,
todavía se negó a renunciar a todos sus esfuerzos: –Mariscal… nosotros… nosotros
podemos hablarlo. ¿Para qué está sacando su arma…? ¿Qué le ocurrió a Su Alteza
Real Yan Wang? Llamen a un doctor, ¿dónde está el doctor?
Gu Yun giró su cabeza alrededor sin decir una palabra, como un Cortavientos del
Campamento del Hierro Negro, su aguda intención asesina provocó que el Tío
Imperial Wang se quedara pasmado en su lugar, dejando salir un “ah” y luego
cayendo en seco sobre el suelo.

Tan pronto como la palabra “doctor” fue mencionada, los ojos de Fang Qin se
contrajeron violentamente, él no pudo permanecer más tiempo sentado. Sabía que
debía limpiarse de su relación con Wang Guo al instante, buscando cada método
posible para empujar toda la culpa sobre la cabeza de ese condenado anciano, de
otra manera, él tendría que cargar con esta humillación por miles de generaciones.

Por un lado, Fang Qin ordenó a sus subordinados matar al viejo doctor quien fue
comprado por Wang Guo a máxima velocidad. Por el otro, se incorporó con calma y
gritó, –¡Las agallas de los bárbaros son tan grandes que se atreven a actuar
salvajemente en esta corte! ¡Está claro que ocultan intenciones malvadas,
captúrenlos!

Desafortunadamente… además de los guardias internos, la mayoría de los


soldados eran miembros del Ejército Imperial y el Campamento del Norte. El
recientemente formado Ejército Imperial y el Campamento del Norte no podían
darse el lujo de seguir la orden de un oficial civil como él. Todos se quedaron
quietos en su lugar, esperando por las órdenes de Gu Yun.

Fang Qin se atragantó por un momento, pero no había mucho tiempo para que
recuperara su dignidad en ese momento. Rápidamente volvió en sí y dijo, –Mariscal
Gu, creo que lo que ha ocurrido aquí el día de hoy es muy extraño. Usted ve, los
sirvientes deberían saber que el Emperador ya se había ido, ¿por qué invitarían a
Yan Wang al palacio esta vez? Incluso si él fue invitado, ellos deberían llevar a Su
Alteza directamente a ver al Emperador, ¿por qué lo trajeron al banquete del
palacio? Primero llevémonos a esta gentuza para que sean juzgados, reportémoslo
al Emperador, y luego enviemos a alguien para investigar cuidadosamente. Aún no
sabemos si puede haber un espía bárbaro mezclado en todo esto… ¿Qué opina?
¿Qué tal si primero lleva a Yan Wang a descansar, llama a un doctor…?

Gu Yun interrumpió fríamente su cháchara autoconsciente –No necesita


molestarse.

Fang Qin nunca había tocado un clavo tan duro desde que fue salió del vientre
de su madre. Por un momento, olvidó sus palabras.

En este momento, un guardia vestido con el uniforme del Campamento del


Norte ingresó apresuradamente: –Mariscal, hemos rodeado la estación de
mensajería y mantenemos a los enviados bárbaros bajo control.

Fang Qin estaba muy asustado. ¿Iba a declarar la guerra Gu Yun?

–Rápido, repórtenlo al Emperador. –ordenó Gu Yun. –Además, los doctores de


palacio no sabrán entender las artimañas de los bárbaros. Inviten a la doctora
Chen.

Con Gu Yun hacienda guardia, incluso si el cielo se cae, ellos solo se ocuparían,
pero no perderían el orden. Chen Qing Xu y el Emperador Long An fueron
notificados y llegaron corriendo a máxima velocidad. Li Feng rápidamente echó un
vistazo a la situación de Chang Geng. Sin esperar las ordenes de Gu Yun, Fang Qin
inmediatamente fue al frente y explicó todo de principio hasta el final junto con sus
propias especulaciones.

El Emperador Long An estaba furioso, todos los sirvientes del palacio fueron
detenidos en un instante, solo a Chen Qing Xu se le permitió entrar a ver a Yan
Wang, su discípulo de medicina fue mantenido atrás para identificar al sirviente.

Con la interrogación ocurriendo por ese lado, Gu Yun era demasiado perezoso
para verlos morderse entre sí por más tiempo, permaneciendo al lado de Chang
Geng todo el tiempo. Justo en ese momento, su mano estaba completamente
manchada de sangre. Incluso el brazalete de cuentas que le dio el Emperador
estaba teñido de rojo, su rostro era incluso peor que el del herido.

–Está bien. Esta vez fui yo mismo quien provocó el sangrado. –Chang Geng lo
miró y dijo. –Conozco mis límites…

–¡Una mierda con tus límites! –le gritó Gu Yun en voz baja. –Realmente tenías
que venir y ver cómo lucen los bárbaros, ¿no? Yo realmente…

Chen Qing Xu preparó agua con sal para Chang Geng sin la ayuda de nadie y
dijo, –El Mariscal Gu puede estar tranquilo, el cuerpo de Wu Er Gu es diferente al de
las personas normales. Esta pequeña herida no será capaz de afectarlo. ¿Con qué
se encontró Su Alteza que debía sangrar de esta forma?

Chang Geng cerró sus ojos ligeramente por un momento. Su mirada parecía
más clara de lo normal. De no ser por la sangre en la mano de Gu Yun no había sido
limpiada, él habría pensado que solo estaba pretendiendo.

–Fue engañado para entrar en el palacio. –con el fin de prevenir que escucharan
a escondidas, Chang Geng usó el lenguaje de señas, «A pesar de que las Dieciocho
Tribus podría no tener buenas intenciones, creo que ya sea que ellos realmente
quieren hablar de paz o si suspendieron falsamente a sus tropas, en el momento
actual, cuando nuestro ejército está en espera y completamente preparado, no es
una buena oportunidad para que usen trucos. No esperaba que los enviados
bárbaros se atrevieran a hacer un movimiento sobre mi osada y abiertamente…
además, con la personalidad precavida de Fang Qin, él generalmente no querría
cargar fácilmente con el crimen de aliarse con el enemigo.»

Gu Yun dijo con rabia: –¿Generalmente?


Chen Qing Xu rápidamente evadió la ira de Gu Yun y preguntó, –Su Alteza,
¿puede decirnos más al respecto?

Chang Geng observó con cautela a Gu Yun y describió las anormalidades del
Tercer Príncipe y el aroma especial que fue capaz de percibir. Chen Qing Xu detuvo
el sangrado por él rápidamente mientras prestaba atención a sus gestos, sus cejas
se arrugaron lentamente.

–No fue necesariamente Fang Qin quien me trajo aquí, –dijo Chang Geng. –él no
va a ser tan tonto como para permitirse el ser explotado por los bárbaros. Es muy
probable que el propósito de su afán de hace un momento era probar que no tenía
nada que ver con esto… pero los motivos del emisario de las Dieciocho Tribus
merecen una mayor investigación.

Gu Yun se sentía incómodo cuando fuera que lo veía. Simplemente giró su


cabeza hacia la ventana: ojos que no ven, corazón que no siente; una mano se
deslizó inadvertidamente sobre la vaina que colgaba de su cintura, la feroz
expresión en su rostro aún no se había desvanecido.

Él ya había pensado en esto incluso sin que Chang Geng dijera más. Aquel que
había sobornado a los sirvientes era muy probablemente Wang Guo, quien saltó
arriba y abajo un momento atrás. Siempre había considerado a Wang Guo como el
perro del Emperador anterior y no se molestó con un perro. ¡Ahora parecía que
algunas personas en verdad pensaron que tenía un buen temperamento!

Chang Geng extendió una mano fría y sostuvo el dorso de su mano, diciendo
lastimosamente, –Zi Xi, me siento terrible. Mírame.

… esta vez, Chen Qing Xu fue quien no parecía tener paz mental.

El corazón de Gu Yun se contraía de dolor, incapaz de desahogarse, deseaba


poder ponerse la armadura de inmediato y partir para decapitar a Jia Lai Ying Huo.
Después de un largo silencio, suprimió su enojo reluctantemente y dijo, –Quizás
ellos querían asesinar al Emperador al inicio. Cuando arribaron a la capital,
descubrieron que la capital era más estricta de lo que habían imaginado, por lo que
quisieron hacer su movimiento sobre ti. De otra forma, vinieron especialmente por
el propósito del Hueso de la Impureza. Los bárbaros deben tener métodos para
controlar el Hueso de la Impureza. Cuando el Hueso de la Impureza es liberado, el
poder humano es infinito y puede exceder tus límites. Los guardias del palacio
titubearían para atacarte. Si te usaran como escudo, los guardias podrían ser
incapaces de detenerlos. Solo hay una razón en la que puedo pensar por la que
desperdiciarían tantos esfuerzos, esa es, el emisario está provocando una guerra.

–Si Jia Lai quería luchar, él simplemente pude movilizar a su ejército. No era
necesario que se tomaran las molestias para una provocación. –dijo Chang Geng. –
Las noticias del General Cai podrían no ser completamente infundadas. Debe haber
algo mal con los asuntos internos de las Dieciocho Tribus después de todo.

–Lo que le pasó a las Dieciocho Tribus no es de interés en este momento, –lo
interrumpió Gu Yun. –Tú también escuchaste las palabras que dijo Wang Guo. Él
está usando su último recurso, no hay forma de decir qué hará a continuación. Bien
podrías pensar en cómo lidiar con eso primero.
105. Esconder el Arco

Las nuevas políticas iban a hacer que corriera sangre, e inevitablemente, siempre
habría sacrificios de frente a cambios drásticos.

Chang Geng permaneció en silencio por un rato, su expresión bastante sombría.


Frotó las articulaciones de los dedos de Gu Yun hacia adelante y atrás
distraídamente, luego suspiró, –En este asunto, no hay nada que yo pueda hacer.
Una persona no puede probar su propio origen.

Ni qué decir que él nunca había reconocido su identidad desde que era joven,
incluso después de convertirse en Yan Wang, quien tiene el poder para dominar el
mundo.

Chang Geng pensó que podía sostener el mundo, pero no podía decir quiénes
fueron su padre y su madre… y ahora que ya tenía a Gu Yun, ya no deseaba
averiguar sus orígenes ni antecedentes.

Desafortunadamente, incluso si él no quería investigarlo, eso no significaba que


los demás lo dejarían pasar.

Chen Qing Xu detuvo su sangrado, vendó la herida de Chang Geng


cuidadosamente y le prescribió una medicina tranquilizante. Ella no los interrumpió
ni expresó ninguna emoción. De pronto, una inexplicable amargura e indignación se
originó en su corazón.

Debido al Hueso de la Impureza, Chen Qing Xu estuvo en contra de


encomendarle el emblema de madera de Lin Yuan a Yan Wang.
Desafortunadamente, fue inútil para ella oponerse sola. Así que, durante un largo
tiempo, había hecho su mejor esfuerzo para cuidar y atender a Chang Geng y, al
mismo tiempo, tomaba todas sus acciones en consideración: desde la restauración
de la capital hasta ahora, Yan Wang había reunido lentamente a una corte con miles
de agujeros paso a paso; él viajó por todos los cuatro puntos cardinales, incluso
cayó dentro de los movimientos rebeldes casi perdiendo su vida ahí, no vaciló para
tocar los intereses que nadie más se atrevía a tocar. Por esta razón, él soportó por
si solo todas las medidas públicas y los trucos encubiertos de la corte.

Todos esos méritos que podían durar por un millar de años, ¿podían borrarse
todos con tan solo unas cuantas sentencias sobre sus orígenes desconocidos?

Incluso si él en verdad no era el hijo del anterior Emperador, entonces, el billete


Feng Huo, el Departamento del Canal e inclusive los cien mil refugiados viviendo y
trabajando en paz y contentos en Jiangbei… ¿era todo eso inexistente?
Chen Qing Xu había pasado años dando vueltas a través del mundo pugilista, no
era ingenua. Sabía bien la verdad, pero ocasionalmente todavía habría momentos
en los que se estremecería por lo fríos que podían ser los corazones humanos.

–Por cierto, señorita Chen. –la voz de Chang Geng atrajo su atención de vuelta.

Chen Qing Xu parpadeó: –¿Si?

Chang Geng: –Si el Emperador pregunta, me temo que tendré que molestarla
para que me ayude a encubrirlo.

Chen Qing Xu restringió solícitamente su mente y asintió.

Gu Yun se pellizcó la nariz y se incorporó: –Bueno, ustedes dos discútanlo…


acabas de hacerme enojar al punto de estar delirando. En verdad no puedo estar
aquí por mucho tiempo, debo ir y darle un vistazo a aquel lado.

Chang Geng soltó su mano reticentemente y miró de vuelta a Gu Yun. Tan


pronto sus ojos se cruzaron con los de Gu Yun, aprovechó la oportunidad y le regaló
una brillante y complaciente sonrisa sin titubear.

Al principio Gu Yun no se la tragó. Dijo inexpresivamente: –¿Por qué estás


sonriendo?

Chang Geng no retiró su sonrisa, sino que continúo proyectándola sobre él. Si
tuviera una cola, probablemente se habría quedado sin pelo por tanto menearla.
Después de un rato, Gu Yun finalmente no pudo mantener una cara seria y, sin más
remedio, alargó su mano y le dio una palmadita su frente, riendo y reprendiéndolo:
–Sinvergüenza.

Solo entonces partió, dejando detrás a Yan Wang con una expresión colmada de
un aura primaveral y a la señorita Chen con su rostro pálido y verdoso.

Los bárbaros capturados por el Campamento del Norte fueron distribuidos


temporalmente a la capital, separados, recluidos en prisión y en espera de juicio por
separado. En medio de todo, un sirviente quiso escabullirse fuera del palacio
durante el caos y fue capturado por la patrulla del Ejército Imperial. El discípulo de
medicina de Chen Qing Xu lo identificó fácilmente como el hombre que engañó a
Yan Wang para que entrara al festín del palacio transmitiendo el Decreto Imperial
de manera falsa.

El sirviente era solo un personaje secundario haciendo recados. Sin esperar a


ser interrogado, ya estaba aterrorizado por la escena frente a él y colapsó. Clamó, –
Su… Su Majestad sea mi testigo, los maestros sean mis testigos, este sirviente no
confirió el Decreto Imperial falsamente, pasé el decreto oral de Su Majestad con
exactitud, palabra por palabra, fue Yan Wang quien deseó entrar al palacio para
verle…
Antes de que las palabras terminaran, Jiang Chong agitó su mano para permitir
que entrara el discípulo de medicina de la doctora Chen. A pesar de que era joven,
el pequeño discípulo de medicina ya portaba las características de la familia Chen.
Ni siquiera viendo a todos esos grandes personajes entraba en pánico en lo
absoluto. También tenía la habilidad para recordar lo que había escuchado, él repitió
la conversación entre el sirviente y Yan Wang sin falla.

Todos los que estaban ahí eran de la elite, ¿cómo podían no entender?

Antes de que Li Feng tuviera tiempo de enfurecerse, Fang Qin había tomado el
mando para interrogar al sirviente con una rabia irreprimible. –¿Quién te ha
instruido para decir eso?

El sirviente, quien era un poco rápido e ingenioso, inmediatamente evadió el


punto crucial y contestó: –¡Fue el Tío Imperial Wang! El Tío Imperial Wang a
menudo nos instruye a nosotros, los sirvientes, sobre cómo servir al gobernante, el
Tío Imperial dijo… dijo que en ocasiones como esta, como Su Majestad había
inquirido sobre Yan Wang, él debería tener la intención de convocarlo al palacio, que
yo debía ser astuto y cambiar las palabras…

Li Feng giró el anillo sobre su dedo y dijo despectivamente, –Realmente ya no sé


cuáles eran mis intenciones.

Wang Guo se arrodilló con fuerte golpe. En el momento en el que no pudo


encontrar al viejo doctor, supo que probablemente ya había sido desechado por
Fang Qin: la expresión de Fang Qin era compasiva, pero su corazón era cruel. Los
sentimientos y la moralidad generalmente no significaban nada para él. Él debería
haberlo sabido mejor: al inicio, ese Fang y Lu Chang también eran increíblemente
cercanos, ¿no lo vendió directamente, apuñalándolo por la espalda?

El sirviente gritó fuera sus agravios, fue arrastrado a un lado y le bloquearon la


boca después de unos cuantos gritos. Fang Qin dijo, –Su Majestad, Lord Wang es el
Tío Imperial de nuestra dinastía actual. Su súbdito no cree que él pueda hacer una
cosa tal como comunicarse con países extranjeros. También le pido a Su Majestad
que haga un juicio justo y le devuelva al Tío su inocencia.

Wang Guo: –…

Las palabras de indignación del Tío Wang fueron bloqueadas por las de Fang
Qin. Él originalmente pretendía pedir a voces por la distinción entre la justicia y la
injusticia. Quería apostar a que el Emperador aún tenía afecto hacia su tío o que no
quería matar a un viejo ministro de la última dinastía y deliberadamente hiciera una
abertura en su red para dejarlo salir impune.

Si fueran a hacer de esto un gran lio, era el gran crimen de predicar falsamente
el edicto imperial y faltarle el respeto al Emperador. Pero si el mismo Emperador no
quería investigarlo, podría hacerse pasar por el Tío Wang senil y confundido,
escuchando mal el decreto y entrometiéndose, creando un malentendido.

Pero Fang Qin fue demasiado cruel. Cuando él abrió su boca diciendo las cosas
de esta manera, Li Feng no sería capaz de proteger a Wang Guo incluso si quisiera.
Eso era admitir que su tío realmente tenía un problema. Si Wang Guo en verdad
estaba limpio, él le daría la bienvenida a una meticulosa investigación. El problema
era que él estaba completamente sucio.

¿Lo respaldarían los bárbaros? ¿Lo encubrirían los regalos que le enviaron? ¿Lo
cubrirían los eunucos traidores?

El corazón de Wang Guo dio un vuelco en un instante. Ya que había llegado a


esto, a excepción avivarlo incluso más, él no pudo pensar en ninguna otra solución.

–El crimen de este viejo súbdito merece mil muertes. –dijo Wang Guo. –En ese
momento, en verdad tenia deseos de ver a Yan Wang, por lo que he distorsionado
las intenciones de Su Majestad.

Li Feng entrecerró sus ojos ligeramente. –No sé cuándo fue que Yan Wang se
convirtió en un raro tesoro que es difícil de encontrar. Normalmente, todos ustedes
se ven unos a otros en la corte todos los días, usted nunca ha sido cercano a él. Él
solo se tomó unas vacaciones de dos días, ¿pero el Tío Imperial ya lo extrañaba
tanto?

Wang Guo ya no tenía nada más que perder, sus agallas se hicieron más
grandes, tocando el suelo con la cabeza, sus mejillas estaban tensas: –Su Majestad,
por favor escúcheme. Esta es una larga historia. Hay algo más en su interior.
Cuando visité la casa del Maestro Fang unos días atrás, estaba ebrio y perdí mi
camino en el jardín, accidentalmente vi a un hombre que pareció bastante familiar
en ese momento. Entonces recordé que lo había visto antes, en sus años mozos.
Incluso Su Majestad aún era joven en ese entonces. Él era el doctor más popular en
el Departamento de Médicos Imperiales. Tenía una relación muy buena con el
anterior Emperador y la concubina del Norte de Man. Más tarde, estuvo implicado
en la desaparición de la concubina y huyó por temor.

Fang Qin le dirigió una burla en su corazón, pero en el exterior dijo con miedo, –
¿A qué se refiere el Tío Wang? ¿Está diciendo que yo di albergue en mi casa a un
criminal? ¡Su Majestad, eso es absurdo!

Li Feng los observó fríamente.

Wang Guo se hizo de oídos sordos y continuó, –Esa vez solo estaba sorprendido.
Solo después de unas cuantas conversaciones me enteré de que el viejo doctor
recurrió deliberadamente a Lord Fang debido al juicio de su hijo.

Fang Qin: –¡Tonterías! ¿Cómo podría yo torcer la ley para un beneficio personal?
Wang Guo sonrió burlonamente y dijo, –Por supuesto, el Maestro Fang es
naturalmente inamovible, pero si el anciano doctor intercambió el secreto de Xiu
Jun Zhu huyendo del palacio mientras estaba embarazada en ese entonces,
¡entonces ya no estaría tan seguro! Este viejo súbdito conoce la agilidad del
Maestro Fang. En este momento, ya debió haberse hecho cargo del viejo doctor y
su familia, y no quedan pruebas… pero, Su Majestad, todos ustedes saben que Xiu
Jun Zhu conspiró con Jia Lai Ying Huo en el pueblo Yanhui e irrumpió dentro de
nuestra frontera, incluso algunos generales lo experimentaron personalmente. Yo
podría no ser capaz de saber la verdad, pero los bárbaros lo saben. Puede
interrogarlos, ¡entonces sabrá si lo que dije es verdadero o falso!

Eso era casi una declaración directa de que había un problema con el linaje de
Yan Wang, Li Feng tomó aliento lentamente.

Fang Qin dijo, –¿Está loco este anciano Wang Guo? ¡Él preferiría arrastrar a las
personas abajo del agua junto con él incluso si le cuesta su propia vida!

Él chilló, –Los bárbaros están llenos de artimañas. Ellos solo desean que la Gran
Liang nunca esté en paz. ¿Puede Su Majestad creer en sus absurdas palabras? Por
otro lado, ¡Tío Imperial, usted en verdad tuvo un encuentro en privado con los
bárbaros!

Wang Guo también sacó todo lo que tenía. Golpeó su cabeza contra el suelo
haciendo un sonido como de petardos disparándose hacia el cielo, acompañado por
los sonidos explosivos en las calles y callejones de la capital. Él debía ser capaz de
asustar a un Nian[1] tan solo con su sonido.

–Mi lealtad tiene al cielo y a la tierra como testigos, pero la sangre real no puede
confundirse. –gritó Wang Guo. –Tengo mis dudas y no fui capaz de soportarlo ni
siquiera por un momento, por lo que tuve que emplear este truco bajo para permitir
que Su Alteza Real Yan Wang fuera al palacio…

–¿Con el fin de obtener la evidencia de los bárbaros de que Su Alteza Yan Wang
no era el hijo del anterior Emperador? –lo interrumpió Fang Qin. –¡Entonces parece
que Lord Wang todavía está muy preocupado sobre el país! Su Majestad, si Su
Alteza Real es un traidor que fue plantado en el palacio por los bárbaros para
confundir la sangre de la familia real, entonces aquel al que el Marqués del Orden
trajo de vuelta desde el pueblo Yanhui por órdenes del anterior Emperador era
también un falso príncipe. ¡Bien podría llamar al General Gu y al General Shen para
preguntar por la verdad y ver qué es lo que están tramando esos dos famosos
generales de nuestra corte!

Fang Qin pareció haberlo calculado. Tan pronto como terminó, afuera, un
asistente llegó a reportar que el Marqués había arribado.

El rostro de Li Feng era sombrío, –Que pase.


Gu Yun acababa de escuchar las palabras de Fang Qin fuera del salón e ingresó
sin cortesías. Se arrodilló y fue directo al punto: –Su Majestad, el anterior
Emperador ordenó a su súbdito y otros oficiales buscar al Cuarto Príncipe. Todas sus
facciones, apariencia, edad, objetos de identificación y demás fueron avalados por
el anterior Emperador. Solo cuando fueron aceptados por él fue que trajimos de
vuelta a Su Alteza, el hombre también fue reconocido personalmente por el
Emperador anterior.

“–Y también recuerdo que Su Majestad me contó que cuando él era joven, Su
Alteza Yan Wang había vivido una vida difícil y sufrido abuso de parte de su madre
adoptiva. La mujer bárbara no debió haberlo tratado con ninguna sinceridad, pero
solo debido a que era reluctante a abandonar a la sangre de su hermana que ella lo
crio. Ni siquiera el feroz tigre se come a sus propias crías, si Su Alteza Yan Wang
hubiera salido de su vientre, puede decirme, ¿qué clase de madre en el mundo
trataría a su propia carne y sangre de esta forma?

Gu Yun pudo abofetear un rostro cuando abrió su boca, Fang Qin sonreía como
si estuvieran tirando de sus músculos faciales.

Después de que Gu Yun terminó sus palabras con un solo aliento, se volvió hacia
Wang Guo y dijo, –Hay algo más que quiero preguntar al maestro Wang, ¿qué
ventaja obtendría yo por confundir la sangre real? Permítame decir unas cuantas
palabras que son difíciles de escuchar: el Campamento del Hierro Negro ha
permanecido en el Noroeste durante muchos años, si en verdad tuviera una relación
con los bárbaros, la puerta noroeste habría sido forzada ciento ochenta mil veces;
por otro lado, Tío Imperial, usted siempre está preocupado por las demás personas,
pero, ¿ya se ha limpiado de las sospechas por coludir con la mujer bárbara en el
asesinato de un súbdito leal hace veinte años?

Wang Guo realmente tenía miedo a Gu Yun, su temor también estaba mezclado
con culpa. Él era originalmente un cobarde. Fue debido a que estaba sobre su
última pierna, luchando por su vida, que él pudo mantenerse por un momento. En
este momento, cuando vio a Gu Yun, ni qué decir de ser terco, él ni siquiera podía
hablar coherentemente, el sudor frío descendía como lluvia.

Gu Yun se rebajó a sí mismo para decirle una sentencia a Wang Guo, como si
hubiera agotado su mísera cantidad de paciencia, ya no lo miró más y fue directo al
frente para decir: –Su Majestad, los bárbaros norteños son demasiado arrogantes.
Su súbdito ha estado en la capital durante medio año, el óxido sobre mi
Cortavientos ya tiene dos dedos de profundidad, no hay necesidad de ocultarlo
más: ¡deseo ir a la Frontera Norte!

Gu Yun consideró repetidamente este asunto en el camino hacia ahí. En este


momento, el emisario bárbaro del norte nos engañó, combinado con los rumores
que ha escuchado el General Cai en su reporte, es muy posible que el lado de Jia
Lai tenga disputas internas. Él debe ir de inmediato a confirmar este asunto a la
Frontera Norte, si la situación política de los bárbaros norteños cambió, sería una
gran oportunidad para cargar contra ellos. No hay mucho en el norte, pero las
minas de ziliujin son abundantes. Si usted realmente puede usar la guerra para
sostener a la guerra, no será un gasto, sino un apoyo.

Li Feng frunció el ceño. En su opinión, la solicitud de Gu Yun era demasiado


apresurada. Estaba en un dilema.

Por un lado, cayó la mitad del país. Pero para los nobles, los sentimientos entre
“huir y transferir la capital” y “un pedazo de tierra a gran distancia ocupado por los
extranjeros” era diferente. Lo último parecía menos urgente. Después de todo, los
huesos de las aldeas desoladas en las cuales “las lágrimas se secan, dentro del
polvo del enemigo” no crecían en sus cuerpos cubiertos de seda y satín.

Ahora, el tesoro lentamente había reunido algo de oro y plata de verdad, un


gran número de refugiados se había establecido, el sustento de las personas se
había estabilizado. Li Feng en realidad no quería ir a la guerra en este momento.

Por el otro lado, a pesar de que la ambición de Li Feng había sido desgastada
recientemente, su carácter prevalecía. Si él fuera a descubrir que los bárbaros en
verdad vinieron hasta su puerta para abofetearlo, él no sería capaz de tragarse esa
rabia.

Él no respondió de inmediato a Gu Yun, sino que agitó su mano: –El Tío debería
levantarse primero, el asunto de movilizar tropas no debe decidirse
irreflexivamente, vamos a discutirlo después el juicio. Hombres, despojen a Wang
Guo de su atuendo de oficial, deténgalo para que espere su juicio, el Templo
Dali[2] se hará cargo de él; y ese sirviente desenfrenado, llévenselo también.

Después de eso, Li Feng no le dio a Gu Yun oportunidad de hablar. Se incorporó


y dijo, –Iré a visitar a A Min.

Yan Wang parecía estar muy normal mientras trataba con Gu Yun, Chen Qing Xu
sintió que no había nada serio con su condición actual. Justo cuando se estaba
yendo, vio a Li Feng entrando e inclinó su cabeza apresuradamente.

Cuando se rompió la pierna, Li Feng ya la había conocido, él dijo cortésmente, –


¿Podría molestar a la señorita Chen? ¿Cómo se encuentra Yan Wang?

Chen Qing Xu mintió rápidamente, –Los bárbaros usaron un veneno especial de


brujería para controlar la mente. Quizás ellos querían tomar a Su Alteza como su
rehén para su escape. Afortunadamente, Su Alteza respondió a tiempo, cortándose
a sí mismo y liberando el veneno. Él se encuentra bien.

Li Feng no comprendía mucho sobre estas cosas, pero frunció el ceño


ligeramente. Él pareció decirle desintencionalmente a Chang Geng: –¿Qué usaste
para cortarte? Eres muy duro contigo mismo.
Esas palabras sonaban como si estuviera preocupado por la herida de Chang
Geng, pero en realidad, él estaba cuestionando el por qué cargaba una daga.

Chang Geng pretendió estar “débil y enfermo” y se agachó lentamente


sosteniéndose de la cabecera de la cama. –Cuando recibí el decreto oral de mi
Hermano Real, estaba en la residencia de la señorita Chen. Me gusta jugar por ahí
con las plantas en privado. En ese momento, está ayudándola a preparar las
medicinas a mano. Cuando las personas del palacio me apresuraron, traje conmigo
su cuchilla plateada con el apuro… si era solo una medida emergente.

Mientras hablaba, tomó una cuchilla del largo de un dedo de la charola


enseguida de él, era básicamente un cuchillo para cortar materiales medicinales, ni
siquiera tan afilado como un cuchillo para comer. No podía ser considerado como un
arma en lo absoluto.

Podría verse que Yan Wang fue muy cruel consigo mismo en ese momento. Con
tan solo un corte, el cuchillo ya se había deformado.

Las maquinaciones ocultas en este intercambio revocaron muchas emociones en


Chen Qing Xu. Ella solicitó retirarse, dejando solo a Li Feng y Chang Geng en la
habitación.

Li Feng no pudo evitar mirar cuidadosamente a Chang Geng, su apariencia era


buena, pero no del tipo que está colmado de riquezas y bendiciones.

Él tenía ojos profundos y afectuosos, y un par de labios delgados s insensibles.


Como acababa de sangrar sus mejillas estaban pálidas y ligeramente enfermizas.
Mirándolo de cerca, los rasgos faciales de Yan Wang parecían tener una ligera
similitud con los de la concubina bárbara de esos años. Su nariz recta se semejaba
a la del anterior Emperador, pero cuando se combinaban juntos, él no se parecía a
ninguno de ellos, no era una apariencia familiar, la de alguien que nació con mala
fortuna.

Li Feng apartó sus ojos tranquilamente y dijo a Chang Geng, –Hay algunos
rumores afuera. No les des importancia y concéntrate en tu recuperación. Wang
Guo, ese vejestorio se ha vuelto más y más engreído y arrogante estos años por
recibir favores. Me aseguraré que te brinde una explicación adecuada.

Cuando él dijo “no le des importancia”, Chang Geng supo que Li Feng si le había
dado importancia, tomó la iniciativa y dijo, –¿Ellos sospechan que no soy del linaje
del anterior Emperador?

Li Feng usó las palabras de Gu Yun y rio casualmente: –Piensas demasiado.


Fuiste aceptado por el mismísimo Emperador, ¿quién se atrevería a oponerse?

Chang Geng pensó por un momento y dijo, –Nadie puede explicar tal cosa. En
este caso, con el fin de evitar sospechas, ¿me permitiría por favor retirarme
temporalmente como líder del Gran Consejo?

Li Feng entrecerró los ojos, pero no respondió de inmediato.

Chang Geng sonrió amargamente y dijo, –Cuando las nuevas políticas entren en
rigor, yo podría no ser capaz de hacer mucho progreso con mi estadía, sino que solo
granjearía más odio. Hermano Real, por favor, muestre simpatía.

Esta declaración tocó el corazón de Li Feng sutilmente.

El peso en las manos del Emperador no era nada más que la palabra “balance”.
La rebelión de las dos facciones de los Lu y Yang, y la rebelión del Ejército Imperial
lo obligaron a suprimir a las viejas familias nobles de la Gran Liang personalmente.
Al mismo tiempo, los nuevos oficiales se lanzaron rápidamente al frente en poco
tiempo usando el poder de los grandes hombres de negocios, volviéndose más y
más poderosos.

Li Feng podía tolerar el crecimiento de semillas y estaba feliz de verlos


permanecer de pie contra las fuerzas familiares cuyos ojos estaban por encima de
todo, pero él nunca deseó que las semillas crecieran hasta convertirse en enormes
árboles que rompieran las vigas del techo. Esta fuerza había estado creciendo
demasiado rápido…

Ni siquiera el Tío Imperial pudo quedarse fuera de este asunto. Esta vez, fue
Wang Guo, entonces ¿quién sería la próxima vez? ¿Era pedirle al Emperador que se
deshiciera de todos los nobles en la corte? En ese momento, ¿qué nombre portaría
esta nación?

Las nuevas políticas iban a hacer que corriera sangre, e inevitablemente,


siempre habría sacrificios de frente a cambios drásticos.

Li Feng miró a Chang Geng y dijo, –Muy bien, has estado en muchos problemas
recientemente. Tomar un descanso en el momento correcto es algo que uno debe
hacer.
106. El Norte

Chen Qing Xu dejó de hablar tonterías, se dio la vuelta y se fue. Ella partio de la
capital al día siguiente.

Durante la noche, el viento y las nubes cambiaron súbitamente.

El Tío Imperial Wang, quien fue favorecido por dos generaciones fue
encarcelado, muchos de los sirvientes del palacio que tenían conexiones con él
fueron sacados a rastras uno a uno para la investigación. Dentro de las nueve capas
del palacio, los corazones de las personas se sentían angustiados. La investigación
dio a conocer toneladas de otros asuntos como cuando se saca un nabo de la tierra
con el lodo adherido al cuerpo,[1] el viejo caso del Campamento del Hierro Negro
inevitablemente salió a la luz. Cuando el árbol cae, los monos se dispersan. Toda la
corte se apresuró a deslindarse de sus relaciones con la familia Wang, por temor a
terminar implicados.

El enviado bárbaro, quien creó disturbios maliciosamente, fue detenido en


secreto, siendo vigilado en turnos por el Campamento del Norte.

Pero ni siquiera Fang Qin anticipó el resultado final del incidente…

Yan Wang, el clavo en sus ojos, había renunciado a su posición de oficial e


incluso el Emperador Long An le dio su permiso.

Fang Qin había vivido hasta esta edad y, por primera vez, supo lo que era
llamado “destino impredecible”. Cuando él usó cientos de esquemas queriendo lidiar
con Yan Wang, el hombre estaba perfectamente bien, mientras que él mismo casi
caía en el fango. Esta vez, no tenía intención de interferir, preocupado por
deshacerse de su relación con Wang Guo y no titubeó en permanecer del lado de
sus oponentes políticos… resultaba que, mientras Dios así lo quisiera, ¡nada saldría
como él esperaba!

No era de extrañar que los antiguos decían “la mente de un Emperador, ni los
dioses ni los demonios pueden predecirla”.

Cayó una fuerte nevada esa noche. Las flores de ciruelo en la mansión del
Marqués estaban cubiertas por una capa transparente de escarcha. Los colores
quedaron condensados en su interior, haciendo que lucieran muy hermosas.

El carruaje que regresaba se detuvo en la puerta, sobre la puerta abierta, la


lámpara de vapor continuaba proyectando lealmente una pequeña luz brillante
incluso después de ser cubierta por la nieve. Después de un largo suspiro, la
marioneta de hierro vigilando la puerta se volvió, el vapor se alejó silenciosamente
y las puertas de la mansión de abrieron de par en par.

Gu Yun saltó fuera del carro y agitó su mano en dirección a Huo Dan. Levantó la
cortina y dijo, –Dame tu mano.

La herida que la daga plateada le causó a Chang Geng, a pesar de que lucía
terrorífica, en realidad no afectaba a los músculos ni a los huesos. Incluso si Chen
Qing Xu lo dejaba en paz, con el cuerpo de Wu Er Gu, rápidamente haría costra. Él
pronto había dejado de sentirse como mierda.

Pero, frente a Gu Yun, buscaría una excusa incluso si no había nada.

Chang Geng fingió apoyarse en el brazo de Gu Yun y salió del carruaje. Se lanzó
como si no tuviera huesos, aferrando el hombro y brazo de Gu Yun con una gran
fuerza de la que no podía librarse. Él no sabía qué clase de herida podía volver a
uno tan poderoso con tanta rapidez.

Gu Yun sabía que él estaba pretendiendo, también sabía que en verdad había
sufrido una injusticia y no tuvo el corazón para criticarlo. Solo colocó su mano sobre
la espalda de Chang Geng y le dio una suave palmadita. Le echó la capa encima y la
envolvió a su alrededor, caminando al interior de la puerta.

Su entrada trajo consigo al viento frio hacia el interior y despertó al ave en la


jaula que colgaba al lado de la ventana.

El pájaro estaba profundamente dormido, siendo despertado por el azote del


viento helado, maldijo: –¡Mierda! ¡Qué frío del demonio…! ¡Ga…! ¡Cuack…! ¡Buena
fortuna y felicidad para usted! ¡Que las flores estén en su esplendor y la luna
llena[2]! ¡Que todos sus deseos se vuelvan realidad!

Gu Yun: –…

Él y el “Ave Divina” se miraron el uno al otro durante un largo tiempo.


Finalmente, el loro levantó un ala, completamente avergonzado, y se cubrió la
cabeza. Parecía saber que la imagen de su actual personaje adulador era
lamentable y no tenía cara para ver a nadie más.

Chang Geng sonrió, parecía que el General Gu ya estaba impresionado por su


habilidad.

–Tu cara se puso roja por el frío. –Gu Yun tocó el mentón de Chang Geng. –
Apuñalándote con un cuchillo además de perder tu posición como oficial, ¿pero aun
puedes continuar estando así de feliz? Cámbiate de ropa, rápido.

–Me siento más ligero sin la posición. –Chang Geng le brindó una risa
significativa, se dio la vuelta y se cambió a ropa seca. Se sentó junto a la ventana,
sujetó al loro y le acarició el plumaje con la mano. El ave estaba temblando de
miedo con su tacto, –Hey, Zi Xi, si en verdad nací de Hu Ge Er, entonces, ¿quién
era el padre?

Gu Yun: –No pienses en tonterías.

Chang Geng rio como si nada hubiera pasado. –Ese hombre no debió ser un
bárbaro. De lo contrario, se habría ido junto con ella en ese momento, pero debió
haber tenido una relación muy cercana con las mujeres bárbaras. Él probablemente
participó para planear el escape de la concubina también, luego tomó el control de
las fuerzas de los barbaros en la capital y el Palacio Imperial… no fue hasta que la
capital fue asediada que fue revelado.

El hombre al que se refería era el Maestro Liao Chi, justo como la primera
suposición de Shen Yi.

El hombre al que le disparó con sus propias manos.

Gu Yun no le dio mucha importancia y comentó, –¿Te refieres a la gente de


Dong Ying? Las personas de Dong Ying no pueden ser tan altas como tú, pero si
realmente creces hasta tener la horrible apariencia del viejo monje boca de cuervo
en el futuro, ya no te querré más.

Chang Geng sonrió en silencio.

Gu Yun: –Voy a pedirle a alguien que ponga a calentar una infusión de jengibre.
Para no atrapar un resfriado.

Chang Geng se incorporó de un salto al oír estas palabras, metió al loro de


vuelta en su jaula, tiró de una gran tela negra y cubrió la jaula, entonces dijo con
malas intenciones, –Uno no necesita beber de esa cosa para deshacerse del frío, ¡yo
me encargo!

En ese momento, el emisario bárbaro que acababa de ser interrogado estaba


preso en la capa más profunda de la Prisión Celestial.

El emisario bárbaro, quien fue empujado dentro de una celda oscura, giró su
cabeza una vez y miró a Shen Yi a lomos de su caballo, su mirada provocó que a
Shen Yi se le contrajera el corazón.

El emisario bárbaro le brindó una extraña risa y tarareó con la melodía de una
canción popular: –El espíritu más puro de la pradera, incluso el viento quería besar
su falda…

Ellos habían vivido en los pastizales durante un largo tiempo, cada uno de ellos
poseía una voz fuerte y clara. La voz del hombre era ligeramente baja y
reverberaba en medio de la nieve y el viento, había una especie de sensación
lobuna trágica y conmovedora al final del camino que prevalecía, la canción
continuó resonando incluso cuando el hombre se hubo ido.
Shen Yi frunció el ceño y escuchó por un momento. Él pudo sentir los cambios
que se avecinaban con los años.

El ziliujin se quemaba silenciosamente en las cajas doradas de varias Armaduras


Pesadas patrullando cerca del calabozo. Desde el exterior, podía verse un pequeño
halo púrpura. El vapor flotaba entre el hielo y la nieve. En un parpadeo, se
dispersó: los pastizales, los caballos, las primitivas espadas, lanzas y flechas; todo
se desvaneció, solidificándose en la oscura y densa negrura de la marioneta de
hierro en Armadura Pesada.

Shen Yi tuvo una repentina sensación: era como si una época hubiera llegado a
su fin ante a sus ojos.

Sin embargo, solo estuvo emocional por un breve momento y pronto regresó en
sí: si la especulación de Gu Yun era correcta, entonces podría haber ocurrido una
separación interna en las Dieciocho Tribus, no podía perderse una oportunidad así
para ir a la batalla, y era probable que el Norte estuviera participando en la guerra
de forma inmediata.

Justo cuando Shen Yi daba una vuelta por fuera de la prisión y estaba a punto
de partir, una sombra blanca destelló repentinamente a la distancia, haciendo que
uno se sintiera como mareado. De no ser por la aguda intuición de Shen Yi, que
había sido pulida durante los años en el campo de batalla, él difícilmente la habría
notado.

Shen Yi hizo un gesto hacia varios de los guardias desprevenidos en las


cercanías y tomó el mando, cargando su Cortavientos hacia el interior de la prisión.
Entre más caminaba, más aterrado estaba. No había ni siquiera una huella sobre el
suelo. La prisión vacía estaba en calma, mientras que los dos guardias a las puertas
de la cárcel, uno sentado, otro de pie, permanecían inmóviles. Examinándolos más
de cerca, ellos habían perdido el conocimiento silenciosamente.

De pronto, hubo una brisa detrás de la cabeza de Shen Yi. Instintivamente,


alargó su brazo, sacó el Cortavientos por detrás de él y lo blandió hacia atrás: pero
estaba desierto.

Hubo un tintineo en su oído, el Cortavientos tocó algo muy ligeramente. Shen Yi


se lanzó hacia adelante sin mirar atrás. Saltó hacia la esquina, hizo palanca con sus
pies sobre el muro, se dio la vuelta y sujetó la ropa del intruso. Tiró de ella mientras
se acercaba. El velo sobre el rostro de la persona cayó, inesperadamente, era Chen
Qing Xu.

Shen Yi: –…

No tuvo idea de cuándo había aterrizado. Su boca estaba completamente abierta


y casi si tuerce el pie.
Al momento siguiente, hubo una avalancha de pasos a un lado. Los guardias del
Campamento del Norte lo habían seguido al interior. Shen Yi regresó a sus sentidos
y sacudió su cabeza rápidamente hacia Chen Qing Xu, la empujó contra la esquina
donde no había luz, entonces recogió el Cortavientos como si no hubiera ocurrido
nada y se dio la vuelta.

Guardia: –General, ¿qué ocurre?

Shen Yi dijo ligeramente, –No es nada. Solo me he confundido. El bárbaro está


lleno de engaños y trucos, dile a los hermanos que permanezcan alertas.

Sin ninguna duda, los guardias rápidamente formaron varios grupos y


patrullaron por otros lados.

Shen Yi permaneció tranquilamente de pie por un momento, respiró hondo, su


corazón estaba a punto de salir de su pecho.

Durante un largo tiempo, se limpió silenciosamente la segunda capa de sudor


frío en su mano y se volvió hacia el lugar donde estaba oculta Chen Qing Xu: –¿Por
qué está aquí la señorita Chen?

Chen Qing Xu vino a ver al enviado bárbaro. Ella no quería dejar ir ninguna pista
sobre el Hueso de la Impureza sin importar qué tan pequeña pudiera ser. Ya había
informado a Chang Geng antes de venir. Chang Geng quería pedir la asistencia del
ejército, pero Chen Qing Xu lo pensó por un momento: ella no pretendía secuestrar
al prisionero, solo quería entrar a la prisión durante la noche para darle una vuelta,
por lo que no era un gran problema. Con el asunto del Hueso de la Impureza, entre
menos personas lo supieran, mejor.

Ella no esperó ser atrapada, y a manos de alguien a quien conocía. En ese


momento, juntó sus manos y dijo con vergüenza. –Gracias por su clemencia. Vine a
la prisión para confirmar unas cuantas cosas con el emisario bárbaro… General
Shen, puede darle un vistazo a esto.

Mientras decía esto, sacó una nota de Chang Geng de su pecho con el sello
privado de Gu Yun sobre ella. Esto era Yan Wang usando el poder de Gu Yun para
abrirle una puerta trasera. Chen Qing Xu no pretendía aceptarla al principio. En este
momento, se sintió secretamente afortunada de haberlo hecho: fue bueno que
hubiera tal cosa, de lo contrario, no sería capaz de explicarse con claridad.

La carta había estado guardada en su pecho, todavía estaba cálida. Cuando


Shen Yi la tomó, sus manos temblaron mientras lo leía soñadoramente. Cada
palabra era como humo pasando frente a sus ojos, cada gota de tinta podía entrar
en su cerebro chamuscado.

Shen Yi permaneció en la misma habitación estrecha con Chen Qing Xu, pero no
se atrevía a levantar su cabeza para mirarla.
Cuando Chen Qing Xu vio que él no había hablado durante un largo tiempo, ella
le recordó, –Tiene el sello privado del Marqués Gu.

Shen Yi despertó de su sueño: –Ah… Oh, sí, entonces usted debería tener
cuidado, uh… por favor, adelante…

Chen Qing Xu entró a la prisión con alivio, después de dar un par de pasos,
viendo que Shen Yi no la seguía, dijo: –Si el General no se siente tranquilo, puede
acompañarme.

Shen Yi asintió con su cabeza, guardando sus palabras como si fueran oro: –
Mm, disculpe la molestia.

Después de eso, él siguió a Chen Qing Xu a cinco pasos de distancia en silencio,


ni siquiera dejaba salir su respiración, estaba más quieto que una marioneta de
hierro inanimada. La prisión estaba completamente oscura, Chen Qing Xu no podía
ver que Shen Yi se había ruborizado hasta tener el color del trasero de un mono.
Todavía continuaba asombrada. ¿No decían todos que los iguales se atraen? ¿Cómo
podía haber una persona tan formal y a la vieja usanza al lado del Marqués?

Relativamente sin palabras, los dos caminaron todo el camino hasta la celda
individual del bárbaro. Shen Yi finalmente abrió su boca y dijo, –El nombre de este
hombre es Chi Ku Yo, el hombre de confianza de Jia Lai Ying Huo, el Rey Lobo.

Chen Qing Xu se sorprendió por su repentina voz, como la de un cadáver que ha


vuelto a la vida, y hubo un destello plateado en las puntas de sus dedos, ella casi
saca un arma asesina. Por supuesto, Shen Yi lo vio, él se cayó con arrepentimiento
y no se atrevió a decir una palabra.

En ese momento, fue el enemigo quien rescató al General Shen, quien estaba a
punto de taladrar a través de las grietas del muro de la prisión. Chi Ku Yu, en su
celda particular, escuchó su presentación y continuó sus palabras con calma: –
Todos los demás dicen que yo era un traidor al lado del Rey Lobo, pero el General
aquí tiene ojos agudos.

Cuando Shen Yi se encontró con él, sus labios se volvieron más fluidos: –¿Un
traidor? ¿Así que el rumor de que el Segundo Príncipe de sus tribus usurpó el trono
es verdad?

Chi Ku Yo sacudió su cabeza. A estas alturas, no tenía caso ocultarlo, dijo con
franqueza: –El Segundo Príncipe es solo un niño, aún no está en edad para tener
ambición, pero las Dieciocho Tribus del Rey Lobo solo tienen tres príncipes. El
Primer Príncipe ya ha sido encerrado por ellos, el Tercer Príncipe… ja já, él es solo
un idiota que necesita ser asistido en todo: desde comer hasta vestirse y moverse,
solo el Segundo Príncipe puede ser reluctantemente una marioneta para ellos.

Shen Yi perspicazmente captó la palabra “ellos”. Mientras su mente no


estuviera pensando en la señorita Chen, era muy aguda. De inmediato se dio
cuenta: los bárbaros del norte, llamados la “Alianza de las Dieciocho Tribus”, no era
una sola organización. Si uno quería ser el rey de los lobos, además de mantener a
todos calientes y con la panza llena, también debía tener dientes afilados para
morder a los demás.

Shen Yi entrecerró sus ojos e intentó pescar algo de información, –¿Qué es lo


que pasa? ¿Puede el Rey Lobo tolerar esto?

Chi Ku Yu se burló, –Un gran héroe eventualmente envejecerá, de lo contrario,


¿cómo puede salir el perro salvaje?

Shen Yi escuchó que Jia Lai Ying Huo estaba o herido o enfermo, parecía que
había perdido el control de las Dieciocho Tribus.

Bajó el Cortavientos a la altura de su cintura, desde la punta de la hoja dentro


de la funda hasta la altura de la mano tenía la longitud justa para pararse sobre el
suelo. Las pupilas de Chi Ku Yo se encogieron ligeramente. El Campamento del
Hierro Negro siempre permanecería como una sombra sobre la cabeza de las
Dieciocho Tribus.

Shen Yi, manteniendo su elegante tono de Hanlin, dijo, –El temperamento de su


Rey Lobo es muy extremo. En los últimos años, las personas no han tenido una
buena vida. Ahora, hay una fuerza masiva de soldados en el noroeste, los guerreros
en las manos del Rey Lobo podrían no tener el corazón y la fuerza para ir a la
guerra. Disculpe mi ingenuidad, pero, ¿por qué debería mezclarse dentro del grupo
de enviados a toda costa para destruir las pláticas de paz? ¿No involucra esto
también al Tercer Príncipe, un niño inocente?

Chi Ku Yo lo contempló con calma. –El General está en lo correcto. Me temo que
aquellos en la Alianza de las Dieciocho Tribus también piensan de la misma manera,
pero no es el deseo de mi Rey. He jurado a Chang Sheng Tian que sería leal a mi
Rey, incluso si tengo que portar el nombre de un traidor, concederé los deseos de
mi Rey por él.

Shen Yi: –Por favor, explíquese.

–Las bestias deben lucir como bestias. Si las Dieciocho Tribus caen en las manos
de aquellos que mueven la cola y ruegan por piedad y son entrenados por la Gran
Liang para ser un perro que excava ziliujin, sería mejor que murieran en el camino
de este combate por el poder. –Chi Ku Yo miró a Shen Yi. –General de los Cuervos
Negros, le pregunto, ¿preferiría vivir una vida miserable o morir dentro de las
llamas ardientes?

Este Chi Ku Yo hablaba como un bastardo, Chen Qing Xu pensó que Shen Yi lo
despreciaría, pero inesperadamente, al escuchar la pregunta, él en realidad le dio
una respuesta adecuada, –Preferiría morir por mi cuenta en las llamas, pero
también conozco la verdad e incluso una hormiga hará todo lo posible por vivir. Es
natural para aquellos que se unen al ejército proteger a los que prefieren vivir más,
no soy el único. No creo que haya nada miserable respecto a una vida tranquila
pescando y cultivando. Si la gente de sus tribus en verdad vive de forma miserable,
es también culpa de la persona a cargo por portar un arma afilada.

Después de que Shen Yi terminó, sintiendo que había obtenido algo de


información, dio un paso atrás y cortésmente hizo un gesto a Chen Qing Xu: –Yan
Wang le pidió a esta dama que le hiciera un par de preguntas, nosotros dos
deberíamos decir menos tonterías.

Cuando Chi Ku Yo escuchó las palabras “Yan Wang” su expresión cambió por un
momento, parecía ser una mezcla de algo extraño y respeto. Antes de que Chen
Qing Xu abriera su boca, él tomó la iniciativa y dijo, –¿Viene debido al Hueso de la
Impureza?

Cuando Chen Qing Xu venía, Chang Geng le pidió que le diera a Chi Ku Yo una
sentencia: “Dame el secreto de la brujería bárbara y te daré lo que quieres”. Antes,
Chen Qing Xu no entendía qué significaba. En ese momento, mientras escuchaba el
diálogo entre Chu Ki Yo y el General Shen, lo había entendido de alguna manera y
le transmitió esta oración.

Después de escuchar esto, Chi Ku Yo tuvo una extraña expresión de meditación


sobre su rostro, entonces respondió apropiadamente: –En cuanto al Hueso de la
Impureza, solo sé cómo invocarlo y controlarlo. Respecto a cómo refinarlo, solo el
líder y las diosas lo saben. Es un secreto que no será transmitido a otros.
Perdóneme, pero no seré capaz de prometer nada.

Chen Qing Xu: –¿Y qué hay de la cura?

Chi Ku Yo la escuchó y dijo con asombro, –¿Qué dijo? ¿Una cura?

Él suspiró y curvó sus labios. –Mujer de los planos centrales, el Hueso de la


Impureza no es la misma clase de veneno que usa su gente de los Planos Centrales:
sin morir incluso después de consumirlo, reviviendo otra vez después de beber el
antídoto. Después de la refinación, Wu Er Gu es Wu Er Gu. Él ha renacido y ya no es
más un humano. Si quiere devolverlo a su forma original es lo mismo que poner a
un perro que ha sido parido de vuelta al vientre de su madre, para dejarlo nacer de
nuevo como un conejo, eso no es posible.

A Chen Qing Xu no se le engañaba tan fácilmente: –El tan llamado


“renacimiento y transformación” solo es suficiente para engañar a los creyentes[3].
Si el emisario quiere ser sincero, es mejor que no intente engañarme con tales
tonterías.

Los ojos de Chi Ku Yo se giraron ligeramente, dijo con una sonrisa maliciosa: –
Desafortunadamente, yo soy un “creyente”… la última Diosa que fue Hu Ge Er, ha
estado muerta por cerca de diez años. Antes de su muerte, ella le transmitió el arte
prohibido a mi Rey. El Tercer Príncipe fue el Hueso de la Impureza forjado por sus
propias manos… a pesar de que está limitado por las aptitudes del anfitrión, este
Hueso de la Impureza no está completo, pero si quiere el secreto del Hueso de la
Impureza, puede ir con él: siempre y cuando sus Cuervos Negros puedan asesinar a
los perros salvajes que encerraron al Rey Lobo.

Este enviado bárbaro estaba repleto de engaños y provocaciones, pero para bien
o para mal, había confirmado una cosa: si el Tercer Príncipe realmente era un
Hueso de la Impureza, entonces Jia Lai Ying Huo debería poseer todo el arte
prohibido de la diosa, esta era una dirección.

Chen Qing Xu dejó de hablar de tonterías, se dio la vuelta y se fue. Ella partió de
la capital al día siguiente.

Shen Yi estaba a punto de volverse loco. Deseaba que le pudieran crecer alas
para volar a la línea del frente del norte de inmediato. Molestó a Gu Yun todos los
días, Gu Yun no fue capaz de soportar su acoso, corriendo al palacio tres veces en
tan solo dos días.

Finalmente, en el tercer día de enero, Li Feng siguió su deseo y ordenó a Gu Yun


ir a al frente del norte en secreto, actuar precavidamente, explorar la situación de
las Dieciocho Tribus y evitar precipitarse a la acción.

Yan Wang no fue capaz de seguirlos a la primera línea. Los acompañó para
despedirlos todo el camino hasta el Campamento del Norte, una irrazonable
sensación de ansiedad se elevó repentinamente en su corazón.

Él giró su cabeza y observó en dirección a los palacios imperiales y susurró al


cochero, –Vaya a la Torre Wangnan.
107. Problemas

Ríos y montañas infinitos, todos reunidos en un trazo de tinta.

La primera noche que Gu Yun dejó la capital, mientras se colocaba el cristal liuli,
el sujetador se rompió de pronto, el cristal rodó por el puente de su nariz, golpeó un
costado del hombro de su armadura de hierro, luego se agrietó.

Para un general a punto de partir en una expedición, el que se dañaran sus


pertenencias era de una señal de mal augurio. El guardia estaba aterrorizado,
temiendo de que Gu Yun no favoreciera tal cosa.

Gu Yun se frotó la nariz y dijo, –Tch, ¿realmente dominé la Armadura del


Cinturón Dorado y la Camisa de Tela de Hierro[1] sin que me lo enseñaran?

El guardia dijo, –Estos son “muchos años de paz[2] Mariscal. Le traeré otro.

El guardia se hacía cargo de su rutina diaria, sabiendo que debería tener un


cristal liuli de repuesto en su equipaje, en el proceso de búsqueda, accidentalmente
vio un gran sobre colocado junto con la pila de ropa y pertenencias de Gu Yun. Era
grueso al tacto, sellado con cera, las palabras “Para el Mariscal Gu.” estaban
escritas en él.

El Marqués del Orden, que tenía sus manos llenas todos los días, ciertamente no
tenía como pasatiempo escribir cartas para sí mismo. Esta cosa mezclada entre sus
prendas tenía el aura de “cercanía piel a piel”, lo cual naturalmente brindaba un
sentimiento ambiguo de intimidad.

¿Quién podría ser la persona que empacó la ropa de Gu Yun?

A parte de los viejos sirvientes de barba blanca en la mansión del Marqués,


quizás solo pudo ser su alma gemela.

El sello continuaba intacto. El mismo Gu Yun probablemente aún no había


encontrado el sobre. El pequeño guardia tuvo una idea brillante. Él llevó
alegremente ambos, el cristal de repuesto y el sobre, a Gu Yun, hablando con tono
pícaro, –Mariscal, había una carta importante entre su ropa, debería darle un
vistazo pronto, no sería bueno si la olvida.

Gu Yun se puso el cristal, vio la escritura familiar en el sobre con una mirada
sutil. Mientras levantaba la cabeza, captó al instante la mirada ladina en la cara del
guardia, rio y lo reprendió: –¿Qué estás mirando? Largo.

El guardia rio, ya sin sondear, hizo una mueca y salió corriendo.


El sobre en su mano era bastante pesado, similar a un libro grueso cuando lo
levantaba. Si fuera una carta de amor, probablemente tenía que haber sido escrita
comenzando desde los años en los que Su Alteza Real aún usaba pañales. Gu Yun
abrió el sobre mientras adivinaba: “¿Las escrituras de una vivienda? ¿Un título de
propiedad? ¿Billetes Feng Huo? ¿Plata? ¿O el secreto de la inmortalidad?”

No obstante, cuando abrió su contenido, casi quedó impactado por lo que había
dentro.

Era una gruesa pila de dibujos, todos en suave y durable papel de grano de mar.
El papel de grano de mar no era afectado por el fuego ni el agua, pero, aun así, en
algunas partes estaba adquiriendo un color amarillento y los ejes estaban curvados,
parecía haber sido dibujado a lo largo de muchos días, la tinta sobre el papel era de
diferentes profundidades, tal vez el propietario original había comentado sobre él
muchas veces y no solo lo terminó en un destello.

El que estaba más arriba era una enorme imagen de toda la nación de la Gran
Liang, que podía cubrir el suelo cuando se extendía, tres ríos y cinco lagos, desde
Manjing hasta Ouyue… todo sobre el papel. En la parte superior del mapa, también
había numerosos pequeños caracteres en el estilo Kai para marcar dónde quería
abrir las montañas, dónde establecer fábricas, dónde había abundancia de arroz y
pescado en las verdes montañas y lagos, cuáles puertos eran adecuados para
expandirse y encarar a los cuatro mares, dónde verdaderamente podrían viajar los
Dragones de Mar, dónde podía abrirse una ruta especialmente hecha para ziliujin.
Cuáles caminos oficiales necesitaban ser reparados, dónde usar Cometas Gigantes y
la mejorada Gran Águila para conectarse unos con otros. Había rieles pintados en el
papel semejando arterias que corrían a través de todo el país: esta era la vía del
tren de vapor occidental del que habló una vez Chang Geng, largo como los
dragones y las serpientes, podía viajar miles de kilómetros en un día.

Debajo del mapa, había otro dibujo del diseño del tren de vapor, acompañado
por las anotaciones profesionales del Maestro Feng Han, con el cálculo de la
capacidad de transporte junto con los fondos y las raciones escritas por Du Wan
Quan a su lado.

En adición, el grueso papel de grano de mar también tenía la explicación del


sistema oficial reformado en el futuro de la Gran Liang: el “Gran Consejo” y el
“Departamento del Canal” habían sido conseguidos, pero también incluía muchas
posiciones de las que Gu Yun nunca antes había escuchado, jerarquizadas,
altamente eficientes.

Había abundancia de ejemplos parecidos…

Si Gu Yun hubiera visto estas cosas cinco años atrás, él habría pensado que eran
el producto de la imaginación de un cuentacuentos del pueblo común. Ahora, a
pesar de que muchas cosas todavía no habían sido completadas, todo era tan vívido
como si fuera real, si ya había sigo conseguido o aún tenía que hacerse, ya no era
más una fantasía.

Bajo esos dibujos que parecían una fantasía, también estaba una pintura, los
trazos no eran exquisitos, podía verse que el pintor no era bueno en esta materia,
pero la concepción artística era clara. Con unos cuantos trazos, esbozaba a un niño
jugando con petardos al lado del camino, detrás de él estaba un árbol frutal, nadie
sabía qué crecía en este, pero había un enorme montón de colores brillantes en las
ramas, no había forma de decir si eran flores o frutos; y en la distancia, ríos y
montañas sobreponiéndose en el margen, parecía lleno de alegría y pacífico.

No había inscripción ni poema en la pintura, solo las palabras “el cielo y la tierra
en paz” estaban escritas, como si fuera una nota.

Ríos y montañas infinitos, todos reunidos en un trazo de tinta.

El corazón de Gu Yun se sentía muy caliente, inconscientemente levantó su


mano y presionó ligeramente sobre su pecho. Solo entonces descubrió que había
estado conteniendo el aliento sin darse cuenta y no pudo evitar reírse
silenciosamente mientras se presionaba la frente. Xiao Chang Geng, quien actuaba
como un niño mimado, era lamentable y entrañable; pero Yan Wang, quien
bosquejó y diseñó la nación, era el que movió su corazón.

En un abrir y cerrar de ojos, Gu Yun y Shen Yi habían arribado al frente de


batalla de la Frontera Norte. En el entretiempo, transfirieron en secreto una parte
de las tres facciones del Campamento del Hierro Negro para unírseles detrás del
Ejército de Defensa de la Ciudad del Norte. El anterior comandante del Ejército de
Defensa de la Ciudad del Norte había muerto cuando invadieron los bárbaros. Al
área crítica de la frontera no le podía faltar un general veterano, por lo que el
General Cai se había hecho cargo temporalmente de esta posición.

Cai Fen en verdad estaba entrado en años, y se volvía más y más viejo año con
año. La última vez que Gu Yun unió fuerzas con él para suprimir a los bandidos,
sintió que su espalda no estaba tan encorvada y sus manos no temblaban tanto.

En realidad, ¿cómo podría no estarlo? ¿cuántos años puede vivir un hombre a lo


largo de su vida? ¿cuánta sangre puede ser derramada a voluntad sin volverse frío?
Cuando uno estaba en sus veintes o treintas, se aventuraba en los campos de
batalla, llenos de méritos y fama. Cuando uno envejece y se cansa, incluso si el
espíritu forjado en hierro continua ahí, solo podía comenzar a desperdiciar su
esfuerzo, ¿no es lo mismo que la belleza de una persona, que no puede durar?

El campo de batalla en la Frontera Norte había estado en un punto muerto, pero


a diferencia de Jiangnan, separado por Changjiang, a pesar de que los bárbaros no
se atrevían a hacer ningún gran movimiento, había varias fricciones a diario. Habría
una batalla mediana escala entre los Planos Centrales y los bárbaros cada tres o
cinco días. Todo el ejército tenía que permanecer en espera durante la noche y las
patrullas no se atrevían a relajarse. Afortunadamente, el par de gemelos más
jóvenes de Cai Fen pronto tendría los veinte. La mayoría de sus hijos ya habían
crecido para convertirse en adultos. El ejército de la familia Cai había tomado
forma, para bien o para mal, ellos podían compartir su carga y no permitirían que el
viejo general se agotara hasta la muerte.

Ahora, a lo largo del camino, nueve de cada diez casas en las aldeas y villas en
la proximidad de la Frontera Norte estaban vacías. Esta área originalmente no era
próspera, además, sufriendo a causa de los repetidos desastres de guerra y los
bandidos, si no abandonaban sus casas, tendrían que renunciar a sus vidas.

–Solo se ha calmado un poco después de que el enviado bárbaro entró a la


capital para las pláticas de paz. –Cai Fen tosió un par de veces y dijo, –Los
exploradores reportaron que los bárbaros están reuniendo ziliujin para el tributo
como condición del tratado de paz. Si ese es el caso, creo que las pláticas de paz no
son precisamente falsas. ¿Viene el Mariscal por el tributo de ziliujin?

Las noticias del encarcelamiento del enviado de Man fueron bloqueadas. El


grupo de Gu Yun viajó demasiado rápido, incluso si se hubieran filtrado, aún no
habían arribado a la primera línea. Cai Fen aún desconocía el incidente de las
pláticas de paz.

Gu Yun y Shen Yi se miraron el uno al otro. Como el comandante de los cuatro


lados, él estaba al tanto de todo en el interior, pero para asegurarse, preguntó a
detalle respecto a varias situaciones en las Dieciocho Tribus.

–Es correcto. –dijo Cai Fen. –Este año, el Norte ha sufrido un severo desastre
debido a una tormenta de viento. Muchos bueyes y ovejas han muerto. No hay
carne suficiente. La mísera cantidad plantada y criada en el área local no es
suficiente para comer, ni que decir de soportar la guerra. Después de que el
Mariscal derrotó a la Región Occidental, básicamente interrumpió el suministro y las
rutas de transporte de los bárbaros. Escuché que tampoco los occidentales en
Jiangnan la están pasando bien, incluso si las rutas no hubieran sido interrumpidas,
tampoco poseen necesariamente el poder para hacerse cargo de los bárbaros.

Shen Yi dijo, –Me enteré por otra fuente que el Segundo Príncipe que usurpó el
trono no parece haberlo hecho de manera intencional, sino que hay algo mal dentro
de su Alianza de las Dieciocho Tribus.

Cai Fen lo pensó y asintió, –La afirmación del General Shen es razonable. En
realidad, justo antes del invierno de este año, algunos bárbaros han excavado
ziliujin en secreto para intercambiarlo por comida. Observando la cantidad, no fue
hecho necesariamente por civiles normales. En ese momento, sentí que las
Dieciocho Tribus podrían estar dispersas. Como lo esperaba, después de un breve
tiempo, el Segundo Príncipe encarceló a su padre y hermano.
Shen Yi miró a Gu Yun, quien asintió ligeramente hacia él.

Cai Fen sintió algo inusual y preguntó, –Mariscal, ¿qué ocurre?

Shen Yi le dio un breve resumen de lo que ocurrió y el arresto del enviado en la


capital.

Cai Feng estaba horrorizado, entonces sacudió su cabeza de manera solemne


después de un momento: –Mariscal, General Shen, incluso si hubiera desacuerdos
internos entre las Dieciocho Tribus, ya sea que Jia Lai Ying Huo quiere traer
extranjeros para calmar a los de adentro, o simplemente quiere quemar todo junto,
¿por qué molestarse en mandar personas al interior de la ciudad capital? Solo venir
a la estación de la Frontera Norte a encender fuego hubiera sido más efectivo. ¿No
tiene a nadie más para desplegar a excepción de un solo guardia?

Shen Yi sacudió su cabeza. –Eso es conveniente, pero las personas que se


encuentran actualmente con el poder de la Tribu del Lobo Celestial probablemente
expulsen a una o dos personas como chivos expiatorios, eso no resolverá nada.

Las Dieciocho Tribus habían sido unificadas bajo el estandarte del Rey Lobo
durante cientos de años. La familia del Rey Lobo tenía un gran prestigio en los
corazones de las personas de las tribus. Era un poco similar a la familia imperial de
los Planos Centrales. Aquellos que tenían ambiciones no se atrevían a tocar a Jia Lai
Ying Huo, emplearon todos sus esfuerzos para impulsar al Segundo Príncipe como
una marioneta. Y si era como el plan del que habló Chi Ku Yo, el que
desencadenaba al Hueso de la Impureza en el palacio y controlaba a Yan Wang, la
Gran Liang tendría que ir directo al interior de los territorios de las Dieciocho Tribus
y pedir al Rey Lobo que les entregara el antídoto. Jia Lai quería forzar a los
traidores a pelear con la Gran Liang o entregarles al Rey Lobo y cargar con la
humillación.

Cai Fen frunció el ceño: –Jia Lai Ying Huo es un perro rabioso, pero él no podría
ser rabioso hasta ese extremo. Si todavía puede soportarlo, lo hará. ¿En qué puede
depender si comienza una guerra ahora? ¿en las personas muertas de hambre de
las Dieciocho Tribus?

Shen Yi fue incapaz de responder esta pregunta.

Gu Yun fue hacia el borde de la mesa de arena y permaneció de pie por un


momento con sus manos detrás de su espalda: –Él en realidad tiene algo de que
depender: si los extranjeros en Jiangnan quieren que nosotros cambiemos nuestra
atención estratégica en el norte.

Ambos, Shen Yi y Cai Fen, estaban sorprendidos.

Gu Yun extendió su mano y la pasó a través de la mesa de arena: –Las rutas de


suministros fueron bloqueadas, las raciones y los recursos se agotaron, si continua,
solo hay muerte: o rendirse o luchar hasta el final… a menos que el Norte y el Sur
unan fuerzas para tomar el riesgo, impidiendo que la Gran Liang tenga un momento
para descansar. Una repentina e inesperada penetración dentro de nuestro
territorio, lanzando un ataque sorpresa, reabriendo a la fuerza las rutas de
suministros, de esa manera, habrá una salida. Si yo fuera Jia Lai Ying Huo, quizás
también estaría deseoso de tomar tal riesgo, si los extranjeros están dispuestos a
cooperar.

Cai Fen: –El Mariscal se refiere a…

Shen Yi repentinamente llegó a una conclusión, –Los occidentales están


ocupando las tierras fértiles de Jiangnan, usando continuamente guerras para
alimentar más guerras, escarbando un metro bajo tierra para robar las posesiones
que tanto trabajo duro le han costado a la gente y también capturaron a un gran
número de trabajadores para excavar las minas de recursos que transportan de
vuelta a su país a cambio de apoyo doméstico. Ellos también tienen la intención de
descansar y recuperarse.

“–Recientemente, el General Zhong ajustó contantemente el despliegue de la


fuerza naval en Jiangbei, el Instituto Ling Shu también ha transferido un nuevo lote
de Dragones a la línea del frente de Jiangbei, esas acciones han dejado intranquilos
a los extranjeros, por lo que el Papa ha engañado a Jia Lai Ying Huo para que
emplee toda su fuerza, empujando a las Dieciocho Tribus como un escudo. Una vez
nuestra atención estratégica cambie hacia el norte, no tendremos tiempo para mirar
al sur. En ese momento, cuando el Papa mande un mensajero para hablar de paz,
la corte se verá forzada a aceptarlo, ¡entonces el sur podrá pertenecerles
legítimamente!

Cai Fen estaba atónito, –Mariscal, ¿qué debemos hacer ahora?

Gu Yun rio: –Esperamos, los extranjeros no son los únicos que saben desviar la
atención

Tres días después, el secretamente reunido Campamento del Hierro Negro


apareció en el frente de batalla de la Frontera Norte, la ambigua atmosfera en la
primera línea debido a las pláticas de paz se tensó súbitamente.

Las Dieciocho Tribus tenían un miedo profundo hacia el Campamento del Hierro
Negro. Ese mismo día, incapaces de quedarse quietos, tuvieron que enviar a alguien
a máxima velocidad para inquirir al respecto. Gu Yun ordenó a sus hombres que
ataran al mensajero y extendieran las noticias sobre la rebelión del enviado de Man,
Chi Ku Yo. Al mismo tiempo, usando el Emblema del Tigre Negro, ordenó a Jiangbei
bloquear por el agua, detener la rutina de patrulla diaria y retirar una gran fuerza al
sur distribuida por el Instituto Ling Shu, creando la ilusión de que ambos lados
estaban discutiendo una tregua.
Los bárbaros también tenían sus propios ojos en el lado sur. Después de unos
días, las noticias a lo largo de Liangjiang habían arribado.

Las Dieciocho Tribus explotaron, los espías del General Cai reportaron de vuelta
que hubo dos conflictos internos en la Alianza de las Dieciocho Tribus en un día y
que la tienda de Jia Lai Ying Huo fue fuertemente cerrada, nadie tenía permitido
acercarse.

Al día siguiente, los bárbaros reunieron a toda prisa una parte de ziliujin y la
enviaron al frente de batalla de la Frontera Norte junto con dos cabezas. Gu Yun
reunió los bienes, pero arrojó fuera al mensajero. Al mismo tiempo, el Campamento
del Hierro Negro avanzó hacia adelante dieciséis kilómetros, evidentemente
indispuesto a detenerse.

El conflicto civil del enemigo estaba a punto de hacer erupción.

Shen Yi estaba muy ansioso, irrumpiendo directo dentro de la tienda de Gu Yun.


–¿Qué hay del lado de la señorita Chen?

Gu Yun estaba discutiendo con He Rong Hui y Cai Fen. Al escuchar esas
palabras, levantó la vista tranquilamente y preguntó, –¿Qué señorita Chen?

Por supuesto, el General Gu compartiría esta clase de chisme con los demás. He
Rong Hui y Cai Fen obviamente ya sabían todo. He Rong Hui solo sonrió
silenciosamente mientras que el General Cai sacudió su cabeza irremediablemente.

Shen Yi no podía tomarlos demasiado en cuenta en ese momento y dijo


francamente, –¡Dejen de pretender! Temo que la señorita Chen ya haya arribado a
las Dieciocho Tribus. Ellos están en tal desastre…

Antes de que terminara, una persona usando un sobrero con un velo entró
desde el exterior.

Shen Yi: –…

Chen Qing Xu hizo a un lado su velo y preguntó, –¿Se refería a mí el General


Shen?

El Pabellón Lin Yuan tenía su propia comunicación por medio de pájaros de


madera, Chen Qing Xu había recibido las noticias en el camino y se apresuró
directamente a la guarnición en la Frontera Norte.

Los generales estallaron en risas, He Rong Hui rio hasta que su rostro enrojeció.
Fue y puso su brazo alrededor del hombro de Shen Yi, ya preparado, repleto de
bromas.

En ese momento, un Águila Negra cayó afuera de improvisto, el polvo voló alto y
casi derribó la mitad de la tienda del Mariscal: de no ser por el cojín del equipo
protector en la Armadura Águila, esta caída le habría costado a alguien la vida.

Las Águilas Negras estaban bien entrenadas y rara vez tenían esta clase de
accidentes. Los generales se quedaron en silencio por un momento y luego rieron a
carcajadas, preguntándose a cuál equipo de exploración pertenecía el recluta. Esta
vez, He Rong Hui pasó de rojo a violeta, dejó ir a Shen Yi y estaba a punto de dar
una buena regañada.

Antes de esperar a que abriera su boca, el Águila Negra que cayó sobre el suelo
levantó su sucio rostro. He Rong Hui se quedó aturdido en su lugar: este era un
veterano de los tres equipos de exploradores y una vez estuvo registrado con él.

–Mariscal, –el explorador Águila Negra ignoró las risas y burlas de los demás,
sacó una carta urgente de su pecho y dijo rápidamente. –¡Un documento urgente
del Gran Consejo!

Había tres clases de misivas urgentes enviadas por el Gran Consejo a las
guarniciones a través de todo el país. Había un listón en el extremo final del tubo
donde se portaban: amarillo para las órdenes del Emperador, verde para la copia de
un documento cuando algo mayor ocurría en la corte, negro para los asuntos
militares y rojo para los asuntos militares de emergencia. Por ejemplo, cuando los
enemigos extranjeros invadieron, la Orden Feng Huo de Gu Yun implementada en
todas partes estaba marcada con un listón rojo.

El Águila Negra estaba sosteniendo una carta marcada con rojo entre sus
manos, haciendo que a las personas les picara el cuero cabelludo. Gu Yun se
incorporó violentamente y su corazón se vació repentinamente: parecía que su
estable palpitar se encontró súbitamente con un umbral, luego se elevaba y
disminuía aleatoriamente. Su boca se secó sin razón. He Rong Hui no se atrevió a
retrasarse. Rápidamente tomó el tubo con la carta y se la llevó.

No había forma de saber cuántas palabras contenía la carta porque Gu Yun la


contempló por un largo tiempo. Todos habían estirado sus cuellos. Por un momento,
incluso la idea de capital siendo rodeada de nuevo se manifestó, solo entonces él
bajo lentamente la carta.

He Rong Hui era de temperamento impaciente, de inmediato preguntó, –


Mariscal, ¿no significa la etiqueta roja una emergencia? ¿Qué demonios está
ocurriendo?
108. Jiangbei

Sin previo aviso, escupió una bocanada de sangre.

A comienzos del segundo de febrero del noveno año de Long An, en el día del
Festival Longtaitou[1], el Campamento de Jiangbei envió una carta urgente al Gran
Consejo. Mientras patrullaba el campamento, el General Zhong Chan cayó de su
caballo y se encontraba inconsciente.

Los doctores militares de todo el Campamento de Jiangbei se reunieron en su


tienda, parecía que no sería capaz de lograrlo.

Después de la confirmación urgente, el Gran Consejo decidió de inmediato


mandar una carta urgente de etiqueta roja a Gu Yun, pero la carta aún no había
sido enviada cuando llegó una segunda misiva urgente desde Campamento de
Jiangbei.

El General Zhong había fallecido.

Él murió en la frontera, pero no pereció en batalla. En lugar de eso, murió como


miles de otras personas viejas normales en el mundo: sin dolor y sin enfermedad.

Esta clase de muerte provoca que la gente se sienta vacía, porque no hay
enemigos para odiar, no hay odio para desahogar, y tampoco fue una enfermada
que lo dejara postrado en cama para que uno cuidara de él.

De pronto, una persona desapareció, haciendo que uno sintiera que era muy
irreal.

Gu Yun sostuvo la carta de etiqueta roja y la observó durante el tiempo que


dura un incienso, luego dejó salir lentamente un soplo de aliento de su caótico
corazón. Solo entonces recuperó su mente: no era un sueño.

El silencio en la tienda del Mariscal duró por un momento, entonces, sin saber
quién empezó, todos comenzaron a decirle sus condolencias uno tras otro.

Shen Yi lo consoló: –Mariscal, el viejo general tenía setenta y seis años de edad,
ya es muy raro de encontrar. Esto también puede ser considerado un funeral
alegre[2], no deberías dejar que pese en tu corazón.

–Lo sé. –Gu Yun se sentó silenciosamente por un rato y agitó su mano. –Lo sé,
está bien, pero la situación en Jiangbei es delicada. En este momento, el general a
cargo tuvo un accidente y Chong Ze acaba de tomar su puesto como el Gobernador
de Liangjiang, será difícil para él hacerse cargo de todo. Me temo que habrá
problemas, Hmm… déjame pensar…

No obstante, a pesar de que dijo “déjame pensar”, su mente estaba


completamente en blanco, como si todos sus pensamientos hubieran sido
interrumpidos y no pudiera sentirlos.

Shen Yi observó su indescriptible expresión indolora y murmuró, –Mariscal,


desde el día que fue formada, la Marina de Jiangbei fue entrenada con el esfuerzo
conjunto del General Zhong y el Maestro Yao, me temo que nadie más será capaz
de manejar la marina.

Con él tomando la iniciativa, Gu Yun finalmente tuvo una reacción. Replicó sin
prisa: –Yao Chong Ze y el general adjunto del Viejo Zhong serán capaces de lidiar
con eso de momento, pero parece que el Maestro Yao tendrá que servir como el
Gobernador de Liangjiang hasta el final. Yang Rong Gui solo ha estado fuera de
acción por menos de medio año, ha tomado mucho esfuerzo estabilizarlo de nuevo…

La última parte, era inconveniente para Gu Yun mencionarla en voz alta en


frente de los generales. La situación en Jiangbei no era fácil de estabilizar. Los
refugiados, comerciantes y oficiales locales acababan de regresar a sus posiciones.
Las fábricas en muchas áreas recién habían sido construidas y las casas de las
personas todavía ni siquiera se habían calentado.

Pero Yan Wang acababa de renunciar recientemente, ¿quién se haría cargo del
Departamento del Canal de Jiangbei?

¿Habría de nuevo una sangrienta batalla por el poder o todos los esfuerzos
previos se desvanecerían en el fuego?

Algunas personas no nacen en el momento correcto, algunas personas mueren


en el momento incorrecto, la muerte del General Zhong no ocurrió en un momento
adecuado.

Gu Yun dijo, –Tengo que ir a dar un vistazo a ese lado, por aquí…

Cai Feng dijo apresuradamente, –El General He y el General Shen están aquí. El
Mariscal puede tener la seguridad de no habrá problemas en la Frontera Norte.

Gu Yun asintió y les pidió a sus guardias que empacaran mientras él extendía
rápidamente el papel y sacaba su pincel para escribir los reportes para la corte.

Primero, tenía que mandar a alguien a entregar las cartas y transferir los
asuntos militares, ocupado hasta que todas las luces estuvieron encendidas. Aun
así, Gu Yun retuvo a Shen Yi para darle instrucciones: –Jia Lai Ying Huo, ese
hombre, la mayor parte del tiempo de su juventud fue feroz, y una pequeña parte,
fue un perro rabioso. Esta vez las Dieciocho Tribus están en caos, me temo que, si
no nos encargamos bien de eso, habrá consecuencias, ¿entiendes?
Shen Yi asintió: –Los bárbaros dejaran de existir a partir de ahora.

Desde los días en los que se crearon el cielo y la tierra, ¿cuántos linajes habían
sido aniquilados en la vasta expansión del tiempo, debido a los desastres naturales,
guerras o la asimilación de la sangre en la prolongada endogamia…? Algunos se
habían desmoronado, otros fueron arrastrados por el viento, unos más fueron
devastadores, luego desaparecieron silenciosamente.

Shen Yi finalmente comprendió los sentimientos de la canción de Chi Ku Yo en la


prisión ese día, los bárbaros se estaban moviendo hacia el final: sin importar cuánto
forcejearan, continuaban siendo empujados hacia delante por una mano invisible.

Hoy eran los bárbaros, pero si la ciudad capital hubiera sido tomada ese año,
quizás quien estuviera al final de su camino habría sido la Gran Liang.

–Es bueno que lo comprendas. –dijo Gu Yun. –Esa clase de lunáticos que
convierten a sus propios hijos en Huesos de la Impureza como Jia Lai Ying Huo y Hu
Ge Er, nadie sabe qué pueden hacer en el último momento. El General Cai ya está
entrado en años, He Rong Hui es demasiado impulsivo, Ji Ping, este lado podría
depender principalmente de ti.

Gu Yun también era un tipo conversador en su tiempo libre, pero no era una
persona que se prolongara en los asuntos oficiales. Para él, esto ya era bastante
largo como una instrucción, pero no pudo contenerse, en verdad no se sentía
tranquilo.

Shen Yi: –Déjamelo a mí. Si algo ocurre en la Frontera Norte, iré a verte con mi
cabeza en mano.

–¿Para qué quiero tu cabeza? –Gu Yun sacudió su cabeza y rio. –Nunca he
comido carne de cabeza de cerdo.

Shen Yi: –…

Gu Yun huyó a una distancia segura de él antes de que pudiera desatar su enojo
y sacó un Cortavientos, colocándolo sobre su espalda, –Me marcho.

–¡Espera, Zi Xi! –Shen Yi lo detuvo repentinamente y dijo, –Lleva contigo a la


señorita Chen.

Después de la muerte del General Zhong, Gu Yun todavía podía escribir


reportes, traspasando sus asuntos militares de manera ordenada. Instruyó a los
generales uno por uno e incluso contó un par de chistes como si nada hubiera
ocurrido. Para las personas que no eran cercanas a él, esta reacción era tranquila al
punto de parecer de corazón frío, pero Shen Yi estaba muy preocupado: ese año,
cuando se enteró del incidente del Campamento del Hierro Negro por medio de Jia
Lai Ying Huo, también estaba actuando tranquilo de esta manera al inicio.
–¿Qué quieres que haga con ella? –Gu Yun no se volvió, –¿Realmente crees que
la familia Chen vende medicina milagrosa que puede revivir a las personas que han
sido enterradas?

Antes de que las palabras terminaran, su sombra había desaparecido como si se


estuviera apresurando para reencarnar.

Al mismo tiempo, no había muro impenetrable en el mundo.

A pesar de que la Gran Liang había hecho su mejor esfuerzo para mantenerlo en
silencio, cuando los dos ejércitos se confrontaron uno a otro, fue imposible ocultar
lo que había ocurrido al comandante del oponente. Justo cuando Gu Yun recibió las
noticias y se apresuró a Jiangbei durante la noche, el Ejército Occidental de
Jiangnan también tenía sus luces brillantemente encendidas y no durmió en el
transcurso de la noche.

El Maestro Ja tomó la medicina de las manos de un sirviente y dijo, –Yo le


llevaré esto a Su Santidad[3]. Ve a decirles a los demás que no molesten.

El sirviente hizo una reverencia respetuosamente y se fue con rapidez.

Antes de que estuviera cerca de la puerta, el Maestro Ja ya había escuchado la


discusión en el interior.

–No, eso es demasiado codicioso, –dijo el Papa, su voz ronca, mezclada con una
tos ocasional. –no lo recomiendo. No puede tragar nada más grande que su propia
boca, ¡siendo así de ambicioso, tarde o temprano algo ocurrirá!

Otra persona respondió con una voz resbaladiza, como un reptil. –Para serle
franco, Su Santidad, esto no es avaricia, sino el beneficio que está al alcance. Si
sueño con comer una estrella a la vez, entonces soy avaricioso, pero, al contrario,
yo solo quiero una galleta y resulta que está a la mano…

El Maestro Ja frunció el ceño y llamó con rudeza a la puerta: –Disculpe, la


medicina de Su Santidad está aquí.

El hombre que estaba confrontando al Papa cerró su boca, extendió la mano, se


tocó la barba y se encogió de hombros groseramente.

El mensajero de la Tierra Santa había permanecido en la Gran Liang por más de


medio año por varias razones. Él no tenía ninguna intención de irse. Todos sabían
que este hombre fue mandado por el Rey y los señores nobles de la Tierra Santa
para manejar la situación.

Del lado de la Tierra Santa, el Rey ya no podía esperar y estaba deseoso de


reunir las tierras y el poder monárquico, solo quería que el Papa cayera. Desde un
inicio, el mensajero no tenía buenas intenciones, había intentado probar que esta
guerra era un completo error por todos los medios. Sin embargo, gradualmente,
con el incremento del número de recursos financieros y minerales que se las habían
arreglado para robar y llevar de vuelta a casa, los ruidos dentro del país
gradualmente se silenciaron.

La ambición sin fondo de la Tierra Santa fue completamente encendida por las
riquezas de la misteriosa tierra de oriente. Esos nobles que querían ver al Papa
regresar derrotado comenzaron a cambiar su actitud. Ellos estaban incluso más
activos que antes en promover los intereses del Ejército Occidental en la Gran
Liang, deseosos de poder abrir sus pequeñas bocas para engullir entero a este
enorme animal.

Esta vez, usaron al norte para cambiar la atención estratégica de la Gran Liang.
Cuando la gente de los Planos Centrales no tuviera tiempo para prestar atención a
nada más, ellos pescarían en aguas turbulentas, este era el plan que fue impulsado
usando todo el poder del mensajero.

El Papa se había opuesto vehementemente a esto debido a que había una


extensa parte del norte de los Planos Centrales entre los dos campos de batalla.
Puesto que había una desconexión de transporte y líneas de comunicación en el
oeste, la eficiencia de la conexión entre los dos lados era muy baja. Cuando el Papa
integró a las personas ambiciosas en el asedio de la Gran Liang, había usado el
lapso de tiempo cuando la información fue interrumpida mientras estaba en camino:
sabía perfectamente bien que, en combate, una oportunidad era tan efímera como
un segundo. Es más, Jia Lai Ying Huo en el norte, desde su punto de vista, tenía un
lado loco y radical tallado en sus huesos, no había suficiente calma para sostener
una cooperación a largo plazo.

Desafortunadamente, a pesar de que el Papa mantenía el mando de este


ejército, su propiedad pertenecía al Rey y los nobles de la Tierra Santa. El material
podía ser saqueado de la tierra local, pero el ziliujin no: Jiangnan no tenía ni
siquiera una gota, debía apoyarse en la transportación doméstica. En general, le
faltaban varias ventajas.

Ahora, el plan de Gu Yun condujo al conflicto civil de los bárbaros, la cual


agravaba aún más su destrucción de los bárbaros.

A pesar de que el Papa no quería cooperar con Jia Lai, tampoco quería permitir
que el Campamento del Hierro Negro en el Noroeste fuera al sur. Una vez que la
Gran Liang se apoderara de una gran cantidad de los depósitos de ziliujin de las
Dieciocho Tribus, el campo de batalla en Jiangnan caería en una situación muy
pasiva.

En medio de este dilema, recibieron las noticias de que el comandante del


Campamento de Jiangbei estaba muerto y el emisario de la Tierra Santa salió una
vez más con sus absurdos esquemas.
El Maestro Ja colocó la medicina sobre la mesa y dijo respetuosamente: –Si lo
nota, las personas de los Planos Centrales han estado enviando más tropas a
Jiangbei, pero realmente podrían no querer pelear. También quieren aprovechar la
oportunidad para tomar aliento. Bajo tales circunstancias, las pláticas de paz entre
ambos lados pueden funcionar, ¿por qué tendríamos que arriesgarnos y apostar las
vidas de nuestros guerreros?

El mensajero rio y se volvió hacia el Papa: –Su Santidad, su mano derecha es


muy talentoso, pero en mi opinión, continúa siendo demasiado joven: ambos lados
sientan a la mesa de negociación y firman un contrato, el cual parece satisfacer sus
respectivos procesos de firma, pero el contenido es muy diferente. La brecha entre
los beneficios del lado con ventaja y el lado en desventaja es tan grande como la
distancia entre la Tierra Santa y los Planos Centrales. ¿Necesito enfatizar este
sentido común una y otra vez? El Comandante de la Marina de Jiangbei ha muerto.
¿No es esta una oportunidad que nos proporciona Dios? Si realmente la perdemos a
causa de nuestra cobardía, ¡tengo el presentimiento de que nos arrepentiremos en
el futuro!

El Maestro Ja no cambió su expresión, –Usted tiene razón. El comandante de la


Marina de Jiangbei está muerto, pero Gu Yun continua con vida, ¡Él vendrá!

El mensajero lo miró sombríamente. –Entonces podemos lanzar un ataque


sorpresa sobre ellos mientras transfieren los mandos militares y convertirlo en un
hombre muerto. Su Santidad, ¿no dijo usted que Gu Yun nos ha usado para
convencer a las tribus norteñas del Lobo Celestial de que nuestra alianza con ellos
se ha roto? ¿Por qué no le demostramos a las Tribus del Lobo Celestial la verdad
con acciones practicas? ¿Cómo sabe que los viejos aliados del pasado no nos
sorprenderán?

El Maestro Ja pensó, “¡Absurdo!”

Pero, por un momento, no fue capaz de encontrar las palabras para discutir y se
quedó sin palabras.

El Papa se tragó la medicina como si fuera veneno y tembló, tomó un paño de


seda para limpiarse la boca y luego suspiró: –Mensajero, en una guerra de esta
magnitud, es imposible cambiar fundamentalmente cualquier cosa con la muerte de
una o dos personas. Durante el último año, la Marina de Jiangbei ha establecido un
sistema relativamente completo. ¿Ha pensado en qué pasaría si nuestro ataque no
puede conseguir el efecto deseado? ¿Qué haremos entonces?

La sonrisa del mensajero se volvió fría. –Tiene razón. En una guerra de esta
escala, una o dos personas no son de importancia, entonces, ¿por qué están
ustedes, caballeros, tan asustados de Gu Yun de esta forma?

Después, sin esperar que lo refutaran, el embajador se incorporó súbitamente: –


Admito que la posibilidad que usted menciona realmente existe, pero incluso si
ocurre lo peor, al menos mostramos una actitud fuerte. Es un estímulo al campo de
batalla en el norte, aun podemos obtener más beneficios… Su Santidad, debo
decirlo, es demasiado precavido. Tenemos ventaja absoluta en la batalla a lo largo
del rio. Así que, ¿y qué si la Marina de los Planos Centrales ha sido construida? ¿Un
año? ¿Dos años? ¡Todavía está en su infancia! Si yo fuera usted, no dejaría que el
campo de batalla de Liangjiang permaneciera en silencio durante un periodo de
tiempo tan largo. ¡No permitiría que el Ejército de Jiangbei de los Planos Centrales
tuviera tiempo para construir nada!

Los ojos del Maestro Ja se crisparon, contemplando las palabras “arrogancia” y


“codicia” tan claramente por primera vez en su vida.

El Papa se puso de pie y exclamó, –Mensajero, es muy irresponsable de su parte


hablar así.

El mensajero juntó sus manos y levantó la barbilla: –¡Su Santidad, el derecho a


despachar el ziliujin de nuestro ejército está en mis manos y la Tierra Santa me ha
otorgado el permiso para ejecutar ordenes en su lugar en el momento más crítico!

El Maestro Ja dio un paso al frente con rabia y posó su mano sobre la


empuñadura de la espada a su cintura: –¡Usted!

Los feroces y maliciosos ojos del mensajero cayeron sobre él, el Papa sujetó la
manga del Maestro Ja…

Después de un momento de punto muerto entre los tres, la mirada del


mensajero se desvió ligeramente, sus labios se levantaron en una sonrisa y dijo
hipócritamente, –Nunca he dudado de la sabiduría de Su Santidad. Por favor
considere cuidadosamente mi sugerencia. ¡Ahora, si me disculpa!

Después de eso, tomó su sombrero, lo puso arrogantemente sobre su cabeza y


se dio la vuelta.

Maestro Ja: –Su Santidad, ¿por qué me retuvo? Si lo mata…

–Si él fuera asesinado, las tropas pertenecientes al Rey y la nobleza


inmediatamente se amotinarán. –el Papa le dirigió una mirada feroz. –¿Realmente
crees que nuestros hombres son tan leales a su comandante como el Campamento
del Hierro Negro?

El Maestro Ja estaba atónito –¿Qué deberíamos hacer entonces? ¿Transigir?

El Papa permaneció en silencio por un momento: –Todo lo que podemos hacer


es rezar por la bendición de Dios…

Bendiciéndolos con que la Marina de Jiangbei estuviera justo como lo dijo el


Embajador: aún en su infancia. Bendiciéndolos haciendo que Jia Lai en el campo de
batalla del norte estuviera lo suficientemente loco para mantener a la gente de la
Gran Liang firmemente bajo control, de manera que pudieran ser capaces de
encontrar un buen desenlace en este peligroso camino.

Mientras el Ejército Occidental de Jiangnan estaba preparando un nuevo


esquema, Gu Yun arribó a Jiangbei. Lo primero que hizo después de aterrizar fue
reforzar la línea de defensa. Los guardias de la torre vigía cambiarían turnos cada
dos horas, todo se encontraría en espera. Luego tranquilizó el ánimo del ejército y
los oficiales fueron reorganizados, todos podían volver a sus posiciones. El Maestro
Yao solo era un oficial civil, a pesar de que podía controlar temporalmente la línea
del frente, él no poseía la autoridad y eficiencia de Gu Yun.

Ocupado desde el mediodía hasta la noche, Gu Yun finalmente tuvo algo de


tiempo para beber un trago de agua, su garganta estaba lo suficientemente seca
para emitir humo, casi pudo degustar un poco de sangre. Él no podía prestar
atención a si era té o agua, agarró un cuenco de agua fría y bebió.

Este año, la primavera de Jiangbei llegó extrañamente tarde. Justo unos días
atrás, cayó aguanieve, por todas partes estaba un sombrío aire frío que penetraba
los huesos. El agua helada enfrió a Gu Yun desde el interior hasta el exterior, él
tembló, pensando aturdido, “¿Qué más está por venir?”

En ese momento, Yao Zhen se acercó y dijo, –Mariscal, cuando mandamos un


mensaje urgente al Gran Consejo, la corte envió una carta informando despacharían
a alguien aquí en los próximos días. Recibimos la noticia de que Yan Wang está
viniendo por parte del Emperador.

A pesar de que Yan Wang renunció a su cargo, su identidad y estatus estaban


ahí, todavía compartió una relación de maestro y discípulo con el General Zhong por
un periodo de tiempo. Para mostrar la gracia del Emperador, también era razonable
que él hiciera este viaje por parte de la familia real.

–Mn, él también debería venir y verlo. –Gu Yun finalmente recordó que había
olvidado algo. –Um… Chong Ze, ¿dónde está ubicado el velatorio? Llévame a darle
un vistazo.

Yao Zhen lo condujo al velatorio.

Estaba incluso más frío que otros lugares. El ataúd de Zhong Chan yacía en el
medio, el humo del incienso se dispersaba por todo alrededor.

Los pasos de Gu Yun se detuvieron súbitamente en la entrada de la sala. Esos


días estuvo demasiado ocupado, corriendo entre dos lugares en el norte y el sur,
haciéndose cargo de asuntos grandes y pequeños, naturalmente eso lo había
separado de la verdad. Solo hasta este momento, un pensamiento golpeó su pecho
repentinamente.
Él pensó, “Mi maestro se ha ido.”

Yao Zhen se dio la vuelta y dijo, –Mariscal, ¿qué ocurre?

Gu Yun inhaló profundamente y sacudió su cabeza. Entró y encendió un incienso


para Zhong Chan. –Usted debe tener asuntos por atender, adelántese. Me quedaré
aquí con él por un rato, llámenme cuando sea que lo necesite.

Yao Zhen murmuró: –Nadie puede escapar del ciclo de nacer, envejecer,
enfermar y morir. Mariscal, por favor no esté tan triste, la tienda del Mariscal ha
sido aseada, después de que termine su luto, debería ir y tomar un descanso
temprano, dejaré gente a la puerta, puede llamarlos cuando los necesite.

Gu Yun asintió, no había forma de saber si pudo escucharlo o no.

Cuando la sala de velación estuvo vacía, sus ojos cayeron lentamente sobre la
cara de Zhong Chan. Dado que fue una muerte libre de enfermedad, los rasgos
faciales del General Zhong no eran feroces, pero tampoco tranquilos. El rostro de
una persona muerta siempre estaba ceniciento, la piel era como cera, no era lo
mismo que cuando uno estaba vivo. El espíritu se había ido, el cuerpo era el cuerpo,
vacío.

Gu Yun se sentó a un lado del ataúd apoyando su codo. Recordó con calma los
días cuando era joven con Zhong Chan como su maestro.

En ese entonces, el gran general de la caballería aún no había sido encogido por
la edad y no era todo piel y huesos. Él era un hombre valiente y talentoso,
majestuoso y vigoroso. Su mirada siempre parecía contener dos cuchillas, cuando
fijaba sus ojos en alguien, las puntas de estas hojas podían exponerse.

“Pequeño Marqués, memorizar todos los libros de estrategia no demuestra


que sabes cómo luchar una batalla, ¿no es lo mismo que escuchar a esos jóvenes
maestros discutir de estrategia en el papel? Si eres tan complaciente, me temo que
ni siquiera serás capaz de organizar a un grupo para luchar contra los pillos de las
calles y vencer.”

“Pequeño Marqués, la habilidad de una persona es la combinación de dos


cosas. Una es trabajo duro y la otra es dolor. Hoy en día, el Viejo Marqués y la
Primera Princesa ya no están más por aquí. Tú eres de noble estatus. Nadie se
atreverá a herirte excepto el Emperador. Si quieres estar cómodo, arruinarte a ti
mismo, nadie podrá empujarte hacia adelante, lo que quieres ser en el futuro,
debes pensarlo cuidadosamente por tu cuenta.”

“Riqueza y fama no es la meta final en la vida de un comandante militar.


Puesto que el Emperador insiste en retirar el arco porque que ya no hay más
pájaros, también es pacífico de momento, así que déjalo retirarlo. Desde ahora,
este general no será capaz de estar alrededor, el pequeño Marqués debe recordar
cuidar de sí mismo.”

“Montañas y ríos están destinados a encontrarse de nuevo, nosotros dos nos


reuniremos algún día.”

Las nuevas olas del Rio Yangtsé continuaban empujando a la última[4], un


talento de miles de generaciones envejecerá eventualmente.

Los oídos de Gu Yun comenzaron a zumbar gradualmente, sus ojos ya no


pudieron continuar viendo con claridad, no pudo evitar entrecerrarlos bajo la luz de
las velas, todavía inmerso en los viejos recuerdos del pasado.

Un general que pudo vivir hasta los setenta y falleció sin ninguna enfermedad,
muchas personas habrían sentido envidia, en verdad era un funeral alegre. Gu Yun
sentía que no podía decir si estaba triste o no, era solo que sentía que se contraía el
pecho.

Chang Geng también vino todo el camino hasta aquí. Cuando llegó al
Campamento de Jiangbei, ya estaba oscuro. Sin tener un momento de descanso,
escuchando que Gu Yun estaba en el velatorio, despidió a todos los sirvientes y fue
directo ahí.

El guardia que estaba a la puerta de la sala de velación conocía a Chang Geng.


Viéndolo acercarse desde la distancia, de inmediato fue a informar, Chang Geng no
tuvo tiempo para llamarlo de vuelta.

El soldado anunció, –Mariscal, Su Alteza Yan Wang ha arribado.

Gu Yun no respondió, Chang Geng estimó que había estado muy ocupado para
tomar la medicina a tiempo, levantó su túnica para dar un paso al interior y dijo, –
No pasa nada.

El guardia extendió su mano cuidadosamente y palmeó el hombro de Gu Yun: –


¿Mariscal?

Gu Yun fue sorprendido de improvisto, estando medio ciego y sordo, incapaz de


ver quien venía, se incorporó abruptamente de su silla, hubo un súbito y agudo
dolor apuñalando su pecho.

Sin previo aviso, escupió una bocanada de sangre.


109. Diez Años

Ahora, en el húmedo y frio frente de batalla Jiangbei, esos diez años se habían
reducido a unos centímetros, y él los había atravesado de un paso.

El soldado se llevó un susto de muerte, aturdido en su lugar y fue empujado a


un lado por Chang Geng. A Chang Geng se le pusieron todos los pelos de punta, sus
manos y pies estaban más helados que el clima invernal en Jiangbei.

Gu Yun solo estaba sufriendo de un dolor en el pecho al inicio, después de


escupir la sangre, se había sentido un poco mejor, pero la tos no se detenía. El
frente de su ropa estaba manchado de sangre. Él no podía ver claramente qué
había en torno a él, agitando su mano alrededor, –No hagas un alboroto… cof,
no… cof…

Chang Geng suprimió su espíritu que se encontraba al borde del colapso y


estaba a punto de cargarlo cuando súbitamente, escuchó a Gu Yun clamar
vagamente: –…Chang Geng…

Respiro hondo y se inclinó para escuchar, –¿Hm?

La nariz de Gu Yun estaba colmada con el aroma de la sangre. Esta vez, incluso
su sentido del olfato no estaba funcionando, parecía que solo su cerebro continuaba
claro, como si estuviera en su último momento, habló intermitentemente, –Chang
Geng… Yan Wang llegará estos días. No se permite que este asunto se extienda,
especialmente a él… no dejen que se entere…

El corazón de Chang Geng se resquebrajó, con sus ojos rojos, le dijo al guardia
enseguida de él. –¡Pide al doctor militar que venga!

El guardia salió corriendo.

Yao Zhen estaba realmente agotado tanto mental como físicamente, quería
llorar, pero no tenía lágrimas. Simplemente sospechaba que el feng shui del
Campamento Jiangbei no era bueno. Una persona acababa de caer, y otra le siguió,
ni siquiera un ancestro podía darse el lujo caer. En el momento no pudo evitar el
pedirle al Maestro Liao Ran, quien vino junto con Chang Geng, –¿Está aquí para
realizar ritos budistas por el funeral del Viejo Zhong? Los rituales budistas no son
urgentes, ¿no debería primero cantar sutras para exorcizar a los espíritus malignos?

El maestro lo miró con impotencia y expresó con un ademán, «Un mudo no


puede recitar sutras.»

Chang Geng pensó que como él había seguido a la señorita Chen para estudiar
medicina todo ese tiempo, podía ser considerado un medio-doctor. Pero en un
momento crítico, descubrió que, respecto a un paciente, él era realmente inútil.
Mientras veía la sangre de este hombre, su mente ya se había quedado en blanco,
todos los libros de medicina que había aprendido parecían haber sido devueltos a la
señorita Chen, ni qué decir de hacer ningún tratamiento.

Todos los mejores doctores militares en el Campamento de Jiangbei fueron


reunidos en la tienda del Mariscal que acababa de ser despejada antes de que nadie
pudiera vivir ahí. Todo el que entraba y salía estaba muy nervioso. Chang Geng
sostuvo a Gu Yun en su agarre sin dejarlo ir, él tampoco sintió que estaba siendo
una obstrucción, sentándose a un lado silenciosamente, haciendo temblar a los
doctores militares.

Liao Ran estaba parado en la puerta con preocupación, había escuchado cómo
Chang Geng había terminado convertido en un erizo ese año cuando la capital
estaba en peligro. En este momento, él realmente temía que Chang Geng fuera a
sufrir un ataque en el Campamento de Jiangbei: no había ni una sola persona aquí
que pudiera suprimirlo.

Sin embargo, más allá de sus expectativas, Chang Geng permaneció muy quieto
desde el principio hasta el final. No dio la más ligera señal de volverse loco, la vaga
oración de Gu Yun: “no dejen que se entere” era como una aguja, fijando su alma
en su cuerpo.

Chang Geng repentinamente sintió que había estado pidiendo demasiado a Gu


Yun, y descuidadamente se había estado volviendo más y más ambicioso. Nunca lo
había dejado tener paz mental. ¿Cómo se hizo todas esas nuevas y viejas heridas
mientras que a él se le había ocultado la verdad sobre todas ellas? Chang Geng
pudo imaginar cuantas veces, mientras Gu Yun estaba en un lugar donde él no lo
podía ver, herido y enfermo al mismo tiempo, todavía tenía que decirle a los demás
que bloquearan las noticias, impidiendo que él se enterara.

–Su Alteza, –dijo un doctor militar precavidamente, –el que el Mariscal haya
trabajado en exceso es la mitad de la causa de su enfermedad, y… er… en adición,
en el último año o dos, ha sufrido heridas en el frente de batalla, hiriendo sus
pulmones y órganos, la congestión no ha salido. Esta vez, a pesar de que parece
peligroso, no es necesariamente algo malo.

Chang Geng escuchó, extendió silenciosamente su brazo para colocar su mano


sobre el pulso de Gu Yun y obligó a sus nervios a calmarse. Incluso después de
revisar a ciegas por un momento, él aún no podía llegar a una conclusión y tuvo
que confiar en los diagnósticos de esos doctores militares. –Mn, –él preguntó: –
¿qué medicina debería emplearse, ya lo han concluido los caballeros?

El doctor militar titubeó por un momento y dijo, –Uh… en este caso, es mejor no
usar demasiada medicina, él debería descansar y calmar su mente…
Cuando terminó, incluso él mismo supo que estaba diciendo palabras
innecesarias, mirando nerviosamente a las manos de Chang Geng que sostenían a
Gu Yun con las venas azules marcándose. Tenía miedo de que Yan Wang lo fuera a
arremeter contra él, pero después de esperar durante un largo tiempo con temor,
Chang Geng no dijo nada, solo se sentó ahí aturdido.

Entonces, él dijo cortésmente, –Gracias, espero que hagan su mejor esfuerzo.

Varios doctores militares se sintieron aterrorizados por su gracia, haciendo una


fila para salir, haciendo su mejor esfuerzo. Liao Ran entró silenciosamente y se
permaneció lóbregamente frente a Chang Geng por un rato. Sin encontrar nada
más que él pudiera hacer, estiró su mano y alisó ligeramente el ceño fruncido de Gu
Yun, recitando silenciosamente mantras de Buda.

Chang Geng suspiró, –No lo haga, maestro, a él no le gusta Buda. ¿Va a hacerlo
despertar del coraje?… ¿Tiene pájaros de madera con usted? Escriba una carta a
Chen Qing Xu.

Liao Ran levantó la mirada hacia él.

Chang Geng dijo inexpresivamente, –Pregúntele cuántas cosas ha ayudado a Gu


Zi Xi a ocultarme.

«Su Alteza, ¿se encuentra bien?» señaló Liao Ran.

Los hombros de Chang Geng se movieron ligeramente. Por un instante, Liao Ran
sintió que estuvo a punto de romperse, pero Chang Geng no colapsó. Bajo la mirada
hacia Gu Yun por un rato, e hizo algo que casi hace llorar al maestro del susto:
estaba sosteniendo la mano de Gu Yun a pesar de sí mismo y lentamente besó su
frente, el beso fue respetuoso y piadoso, casi se sentía solemne.

Liao Ran estaba boquiabierto mientras inhalaba un aliento frío.

Los ojos de Chang Geng no se retiraron de Gu Yun, no había forma de decir a


quién le susurró la oración: –Todavía bien, quédate tranquilo.

El maestro estaba aterrorizado, pensó en “la existencia no es más que el vacío,


el vacío no es más que la existencia” y dio un par de pasos pequeños para escapar,
dejando silenciosamente a Chang Geng cuidar de Gu Yun.

En medio de la noche, Gu Yun pasó de estar inconsciente a caer dentro de un


sueño profundo. Parecía estar atrapado en una pesadilla. Ocasionalmente, se
movería sin descanso. Chang Geng recordó que Gu Yun no pudo mentir cuando tuvo
una fuerte fiebre ese año, pero parecía que, si él podía percibir que alguien lo
estaba acompañando, sería capaz de sentirse un poco más seguro, por lo que tuvo
que recostarse en la cama y lo sostuvo todo el tiempo.

En la sala de velación del General Zhong, la tenue luz del fuego continuaba
brillando. Se preguntaba qué le diría a Gu Yun si él se enteraba de esto y se
aparecía en sus sueños.

Chang Geng apretó sus manos y sostuvo a Gu Yun en una postura que parecía
protectora. Por primera vez, no tenía dependencia hacia su pequeño yifu ni deseo
por su amado. En su lugar, parecía atesorar a un niño pequeño y frágil.

En esos días de sentimientos no correspondidos, Chang Geng se lo había


imaginado incontables veces: si hubiera nacido diez o veinte años antes, ¿cuál sería
el escenario entre él y Gu Yun?

Ahora, en el húmedo y frío frente de batalla de Jiangbei, esos diez años se


habían reducido a unos centímetros, y él los había atravesado en un paso.

Desafortunadamente, incluso si, de este lado, él pasó a través de diez años en


una noche, eso no podía detener el discreto esquema de los occidentales.

Esa noche, el mensajero y el Papa completaron su lucha interna que terminó con
una breve victoria para el mensajero, alcanzando un consenso para lanzar un
ataque sorpresa contra la Marina de la Gran Liang.

El plan fue programado para esta noche lúgubre, pero antes de que pudiera
entrar en acción, de pronto, llegaron noticias de la torre vigía de que la línea de
defensa de Jiangbei de la Gran Liang había sido reforzada y el nivel de alerta había
sido ajustado a la situación más seria y crítica.

El Maestro Ja se precipitó rápidamente dentro de la nave principal que ya estaba


llena de poder y lista para zarpar: –¡Su Santidad! Gu Yun llegó demasiado rápido.
Evidentemente la Marina de la Gran Liang no está en su infancia. El oponente ha
aumentado su defensa, si combatimos fuego con fuego de esta manera, no
beneficiará nuestra economía…

Antes de que hubiera terminado, el mensajero ingresó con una expresión


desagradable: –¡Nadie tiene permitido cambiar mi plan!

El mensajero podía representar al Rey y los aristócratas en la presencia de la


Santa Sede y el ejército, debía tener fuertes partidarios detrás, un talentoso y muy
confiable joven maestro. Era arrogante y ambicioso. Unos días atrás, mientras
estaba fanfarroneando, sin tener en cuenta al ejército de la Gran Liang ni al
comandante del Campamento del Hierro Negro, tanto externa como internamente,
resultaba que él ya había recibido esta bofetada en el rostro no mucho después.

Por no mencionar otras cosas, la autoestima del mensajero no encontraría esto


aceptable.

El Papa también estaba ansioso. –Por favor reprima sus sentimientos


personales. ¡La guerra no es una broma ni una pelea para ver quien es mejor!
El mensajero se puso rojo y argullo con rudeza: –¡Nadie bromea respecto a las
guerras, Su Santidad! Si el enemigo solo está aparentando, ¿posiblemente qué
pueden probar? ¡Este es precisamente el mejor momento para que ataquemos!

El Maestro Ja preguntó de inmediato, –¿Y si no están aparentando?

–No existe tal posibilidad. –dijo el mensajero, dirigiéndole una mirada sombría.
–Esos frágiles navíos no tienen poder de combate en lo absoluto. Solo están
preocupados por tomar riesgos…

Maestro Ja: –¡Esas son excusas ilógicas!

–Preste atención a sus palabras, señor. –dijo fríamente el mensajero. Entonces,


con una vuelta de sus ojos, extendió un rollo de pergamino desde sus brazos. –No
estoy aquí para discutir, caballeros. Firmé la más alta orden de transferencia[1] por
parte de la Tierra Santa hace media hora. Esta es una copia de respaldo. Por favor,
léanla cuidadosamente.

El rostro del Maestro Ja estaba rojo de la ira, antes de que pudiera protestar, la
nave principal, el Monstruo Marino, repentinamente emitió un largo silbido, parecía
que ya había actuado sin permitir que nadie expresara su opinión.

–¿Está loco? –rugió el Maestro Ja. Instintivamente sacó la espada a su cintura y


dijo, –¡Alto!

El mensajero no mostró señal de debilidad e inmediatamente desenvainó su


brillante sable de caballero, –¡Es un honor luchar a muerte por el Rey y la gloria
infinita! ¡No estamos en la línea del frente para ocultarnos en nuestra playa y rezar!

Maestro Ja: –¿Qué ha dicho?

El Papa gritó: –¡Suficiente!

El mensajero se burló: –¿Por qué? ¿qué más desea instruir Su Santidad?

Las mejillas del Papa se contrajeron por un momento como si sus nervios fueran
anormales y finalmente se comprometió sin poder hacer nada sobre la nave
principal que partía: –Si debemos seguir su absurdo plan, al menos el campo de
batalla será dirigido por mis hombres.

El mensajero no podía estar más de acuerdo, si esta expedición fallaba, el Papa


estaba preparado como un chivo expiatorio. Le brindó al Maestro Ja una mirada
satisfecha, rio, retirando su sable y diciendo en voz alta, –¡A toda marcha!

Esa noche, una línea de Dragones Occidentales camuflados se dispersó en el


largo frente de batalla de Liangjiang, traspasando silenciosamente al Campamento
de Jiangbei, listos para desembarcar en la gloria de dios.
En la Frontera Norte, a miles de kilómetros de distancia, las Dieciocho Tribus
también enviaron a un segundo grupo de enviados para contactar a la Gran Liang.

Cao Chun Hua arribó por sí mismo al Norte de Xinjiang. Él y Chen Qing Xu se
habían adentrado en las profundidades del territorio estéril en el norte antes,
estaban muy familiarizados con la Tribu del Lobo Celestial, apoyando la delicada
situación en la Frontera Norte y acompañando a Shen Yi para ver a los enviados de
Man a las afueras de la línea de defensa del Campamento del Hierro Negro.

A través del Qian Li Yan, podía verse que, esta vez, el enviado del Norte de Man
no venía con las manos vacías. Tiraba de una comitiva por detrás. Por la apariencia
y los surcos de las ruedas de la caravana, parecía que fue designada especialmente
para transportar ziliujin.

Un joven de unos veinticinco o veintiséis años de edad, rodeado por un grupo de


mensajeros, parecía ser el líder de esta comitiva a primera vista. No obstante,
después de verlo más de cerca, observaron que el joven estaba pálido,
evidentemente tenía miedo y ansiedad, atrapado en medio de varios caballos,
luciendo como si lo obligaran a estar ahí contra su voluntad.

Shen Yi no se atrevía a tomar la iniciativa para hablar con Chen Qing Xu, tuvo
que preguntar a Cao Chun Hua en voz baja: –¿Quién es ese hombre?

Cao Chun Hua miró a través del Qian Li Yan y dijo, –El Segundo Príncipe de Jia
Lai.

–¿Qué? –Shen Yi frunció el ceño. –¿Estás seguro? ¿No lo estás confundiendo?

Cao Chun Hua le lanzó una mirada glamurosa, apuntando con sus dedos al
pecho de Shen Yi. –Ah, General Shen, Profesor Shen, hay dos cosas en mi vida que
recuerdo muy bien: una es el rostro, la otra es el tono de la voz de una persona.
Puede confiar en mí.

Cuando era un niño, Shen Yi también le enseñó como leer libros. En ese
entonces, él sentía que era una niña medianamente normal. Quién iba a saber que
cuando creció, al “recuperar” su cuerpo masculino, toda la persona resultó tener
esta conducta. Shen Yi, como un viejo académico y un hombre soltero, realmente
no fue capaz de soportar la feroz provocación de Cao Niang Zi. En ese momento,
con escalofríos por todo el cuerpo, se acercó inconscientemente más en dirección a
la señorita Chen y esquivó ese dedo.

–Xiao Cao. –la señorita Chen lo miró y abrió su boca fríamente para advertir a
Cao Chun Hua.

De todo el Pabellón Lin Yuan, él podía ofender a cualquiera, pero no podía darse
el lujo de ofender a la doctora Chen. Cao Chun Hua cerró sus labios de inmediato y
se sentó adecuadamente a lomos de su caballo, fingiendo decencia mientras
analizaba para Shen Yi: –General, parece que las Dieciocho Tribus realmente son
sinceras esta vez. Entregar al “Rey Lobo” es en verdad un acto humillante, quizás
planean cargar la culpa de lo que hizo el emisario en la capital sobre este “Segundo
Príncipe marioneta” para aligerar las cosas.

Shen Yi dio unos toquecitos suavemente con su dedo sobre la brida del caballo:
–Espera un minuto, es demasiado pronto para emocionarse. Siempre he pensado
que, el que los bárbaros se rindan de esta forma, fue demasiado fácil.

Él había lidiado con el Norte de Man muchas veces, sabía cuán bastardos podían
ser.

La mayoría de ese montón de ganaderos, no derramaría lágrimas antes de ver el


ataúd. En este momento, el Campamento del Hierro Negro solo había amenazado
un poco, ni siquiera habían alcanzado la línea del frente de Man, ni qué decir de
hacer nada. Shen Yi siempre sintió que, lógicamente, las Dieciocho Tribus deberían
dar pelea por un tiempo más.

Cao Chun Hua miró a las supuestas enormes cantidades de ziliujin, se lamió los
labios y preguntó, –¿Qué debemos hacer? ¿Los dejamos entrar?

Shen Yi dijo precavidamente, –Todos los arqueros baihong, apunten. Prohíban a


los bárbaros acercarse, llamen a los inspectores de ziliujin para que vayan y los
abran uno por uno para inspección.

La expresión de Cao Chun Hua cambió, miró de vuelta a Shen Yi. Los dos
hombres recordaron el Caballo de Troya que fue el Cometa Gigante en el pueblo de
Yanhui ese día.

Si fuera alguien más, al menos el feroz tigre no devoraría a sus propias crías,
pero la lógica normal no podía ser usada para predecir a Jia Lai Ying Huo. Él
verdaderamente podía cometer algo como usar la vida de su propio hijo con el fin
de engañar al enemigo para abrir la puerta.

A la orden de Shen Yi, el Campamento del Hierro Negro inmediatamente


desenvainó sus espadas y cargó sus flechas. La intención asesina en el suelo
norteño incrementó enormemente, rodeando a los enviados.

El Segundo Príncipe tembló a lomos de su caballo, parecía a punto de caer, un


equipo entrenado de inspectores de ziliujin salió corriendo, abriendo los arcones y
revisando en frente de los enviados de Man.

Numerosas carretas de ziliujin, que hacían a las personas babear, fueron


entonces expuestas ante Shen Yi y los demás.

El inspector de ziliujin no se atrevió a ser descuidado. Inspeccionó la pureza del


ziliujin en cada carro, uno a uno, y colocó la característica vara dentro del carruaje
sellado para revisar el volumen.

Varios largos palos manchados con ziliujin fueron presentados a Shen Yi. El nivel
en ellos marcaba casi lleno. El inspector reportó rápidamente, –General, la pureza
no es problema, alcanza el nivel adecuado para el tributo.

Shen Yi hizo un sonido de “Mn”, pero aún no hacía de lado sus sospechas,
entonces levantó la mirada hacia el Segundo Príncipe. En su frente, había una
furiosa marca violácea, lucía como si hubiera sido creada por un látigo. La cara del
Príncipe estaba empapada de lágrimas y mocos, abrió su boca como si quisiera
llorar, pero no podía hacer ningún sonido.

Chen Qing Xu murmuró, –General Shen, usted lo ve, hay una marca purpura en
su frente. He escuchado sobre eso en las Dieciocho Tribus. Es un veneno de brujería
para extinguir la habilidad de habla de uno. Todo su cuerpo está tieso ahora, lo cual
es el equivalente a estar fijado sobre el caballo. Él ni siquiera será capaz de dejar
salir una tos. En un momento más, cuando la marca violeta se oscurezca, caerá al
suelo y morirá. Incluso si se hace una autopsia, solo se podrá encontrar que ha
estado extremadamente asustado y que murió de miedo y taquicardia.

Sin sonrojarse ni ponerse tímido, Shen Yi gritó, –¡Esperen, deténganlos!

El Águila en el cielo emitió un agudo chillido: –¡Alto!

El caballo del Segundo Príncipe se detuvo repentinamente, todo su cuerpo se


inclinó hacia adelante como si su centro de gravedad estuviera inestable. Sus duras
botas golpearon la esquina superior de un tanque de aceite cercano, haciendo un
sonido resonante, como un eco.

¡Una esquina del tanque estaba vacía!

Las pupilas de Shen Yi se encogieron súbitamente: –¡Retrocedan!

Mientras terminaba, un hombre en el grupo de enviados se lanzó hacia el tanque


de aceites y recibió un disparo letal por parte de un Águila con ojos rápidos. Todo el
Campamento del Hierro Negro retrocedió silenciosamente a máxima velocidad.
Shen Yi tiró de las riendas del caballo de Chen Qing Xu, apresurándolo a moverse
de vuelta.

Un racimo de chispas hizo erupción hacia el cielo.

Resultaba que había un pequeño adolescente oculto debajo del tanque, agitó
una antorcha en su mano, encendiendo una mecha oculta debajo y luego miró al
cielo y sonrió.

En el siguiente instante, el primer carro de ziliujin explotó, el joven se convirtió


en polvo en el aire.
A partir de ese punto, un gran impacto estalló, una llamarada de varios metros
se disparó hacia el cielo, el aire a su alrededor hirvió al instante, desprendiendo
oleadas de calor invisibles, la fría armadura negra de un soldado del Campamento
del Hierro Negro que los seguía por detrás se quemó hasta tornarse de color rojo y
la caja dorada explotó como si fuera una reacción en cadena.
110. Espada Brillante

La hoja que había sido templada debía afilarse con la sangre del enemigo.

Atrapado en la infinita pesadilla, Gu Yun pisó sobre el vacío, cayendo en la


profunda oscuridad. Sus músculos se tensaron súbitamente, su cuerpo entero se
contrajo violentamente y luego despertó en una noche oscura.

Se despejó muy rápidamente y en el instante en el que abrió los ojos, su alma


regresó a su lugar. Recordaba exactamente dónde estaba y las cosas que aún tenía
que hacer.

Pero en ese momento, Gu Yun se quedó perplejo. Alguien había colocado una
fría mejilla contra su frente. Por no mencionar al Campamento de Jiangbei, incluso
aquellos del Campamento del Hierro Negro nunca se atreverían a ser así de
“íntimos” con él. Entonces notó el aroma del tranquilizante y vio a una silueta con
su visión medio ciega que se había adaptado a la oscuridad.

El sudor de Gu Yun aún tenía que secarse, pero una capa de sudor frio ya había
emergido. Pensó: “¿por qué está él aquí?”

Chang Geng giró la sencilla lámpara de vapor sobre la cama del campamento,
sacó silenciosamente una toalla de un cuenco cercano y le limpió el sudor de la
frente a Gu Yun.

Todo el cuerpo de Gu Yun estaba suave y parecía haber una herida invisible
enterrada bajo la piel y la carne de su pecho. Podía sentir un dolor sordo cuando
fuera que ejercía un poco de fuerza. Buscó a tientas alrededor por un rato y
encontró su cristal liuli con un poco de pánico: –Lo haré por mí mismo…

Chang Geng inclinó su cabeza y lo ignoró, empujando su muñeca hacia abajo


con solo un toque.

Gu Yun se humedeció sus labios nerviosamente, sintiéndose un poco culpable


sin razón alguna y pensó, “¿Alguien dijo alguna tontería?”

Para ese momento, Chang Geng había limpiado su cuerpo por completo,
acomodado su ropa y tirado de la cobija para envolver fuertemente a Gu Yun. Solo
entonces levantó finalmente su cabeza e hizo contacto visual con él.

Gu Yun aprovechó el momento y le sonrió.

Chang Geng lo observó inexpresivamente.

Gu Yun estiró débilmente una mano, sujetó la nuca de Chang Geng,


masajeándola suavemente dos veces y acarició su mentón con la punta de sus
dedos: –¿Por qué la cara larga tan pronto como me vez? ¿Se han desvanecido tan
rápido el amor y la belleza de tu yifu?

–… –Chang Geng repentinamente quiso ver qué tan bien podía pretender,
preguntó fríamente, –¿Qué te paso?

Gu Yun entrecerró sus ojos ligeramente y leyó sus labios. Su rostro no cambió, –
Un resfriado.

Chang Geng: –…

Esperaba que Gu Yun fuera a encubrirlo, pero no esperaba que fuera tan poco
sincero para ocultarlo.

Gu Yun quería que este asunto pasara de manera agradable, extendió su mano
y palmeó el rostro de Chang Geng. –Ven, déjame ver si has perdido peso
recientemente.

Chang Geng alejó su mano de un manotazo y dijo furioso, –¡Gu Zi Xi!

Gu Yun inmediatamente ajustó sus tácticas y frunció el ceño, sacando su


autoridad militar de la nada: –¿Quién ha abierto la boca otra vez? El General Zhong
acaba de fallecer, ¿ya se ha vuelto el Campamento de Jiangbei tan descontrolado?

Chang Geng respiró hondo: –En el velatorio, tú…

Gu Yun, el malvado, acusó primero y lo interrumpió, –¿Qué niño estaba


montando guardia en el velatorio? ¿De qué campamento viene? Llama a Yao Chong
Ze aquí por mí, ¡esto debe ser castigado por la ley militar!

Chang Geng apretó sus dientes silenciosamente.

Gu Yun sacudió su cabeza como si contar una historia verdadera: –La Marina de
Jiangbei aún tiene pocos años, esta clase de cosas no ocurrirían en el Campamento
del Hierro Negro…

–En realidad, –dijo Chang Geng con una sonrisa sin humor, –yo soy ese niño,
¿qué va a hacerme el Mariscal?

Gu Yun: –…

En ese momento, el siempre cambiante y calculador General Gu comprendió lo


que era llamado “quedarse sin palabras”.

Chang Geng ya tenía un estómago lleno de preguntas para hacerle, pero sabía
que Gu Yun no confesaría honestamente. Incapaz de ver a este hombre agotarse a
sí mismo para intentar tratar con él, sus palabras fueron presionadas de vueltas
varias veces mientras emergían a la superficie. Mientras se encontraba en estado de
agitación, hubo un repentino y extraño ruido desde el exterior de la tienda.
La voz de un soldado afuera de la tienda chilló con prisa, –¡Su Alteza! ¡Su Alteza
Yan Wang!

Chang Geng frunció el ceño y se incorporó, –¿Qué ocurre?

Mientras terminada, un súbito temblor vino desde el suelo. Chang Geng estaba
sorprendido. ¡Solo cuando cae un explosivo puede crearse esta clase de temblor!

Mirándolo otra vez, el Campamento de Jiangbei tenía brillantes luces


encendidas, el sonido de los cascos se oía cerca y a lo lejos, frías armaduras de
hierro, el tonghou en lo alto resonó fuertemente, llevando consigo el aire del
singular vapor espeso en Jiangbei, propagándose como un trueno, como si pudiera
despertar a toda la mitad norte del país. Los Dragones Marinos listos para zarpar a
lo largo de la costa con su luz de vapor se iluminaron uno a uno, la fría luz penetró
en el denso vapor. La recta columna de luz sobre la torre vigía se disparó a través
de Jiangbei.

“¡Ataque enemigo!”

Gu Yun no podía escuchar con claridad, pero reconoció la vibración que provenía
del suelo y las luces que se asomaban por la puerta. Después de que arribó a
Jiangbei, lo primero que hizo fue fortalecer la línea de defensa. En realidad, solo fue
para estabilizar el corazón de las personas. No esperaba que la normalmente
paciente Marina Occidental en verdad eligiera este momento para atacar al
Campamento de Jiangbei.

En ocasiones, cuando uno hacía su mejor esfuerzo, también tenía que obedecer
el destino de los cielos. A pesar de que, en este lado, habían calculado cada
movimiento, no estaban al tanto de que el patio trasero del enemigo también había
comenzado a arder[1]. Sin que ellos lo supieran, cambiaron a un comandante con
un estilo de combate completamente diferente.

Gu Yun no tuvo tiempo para pensarlo. Tomó su abrigo y se envolvió con él.
Cuando se levantó, trastabilló como si acabara de ingerir cinco kilos de droga para
suavizar los músculos y casi cae de rodillas.

Justo entonces, un Águila Negra destelló a través del cielo y aterrizó


directamente en la puerta de la tienda del Mariscal. Antes de que pudiera abrir la
boca, la carta con la etiqueta roja se deslizó fuera de su mano y fue pisada por Gu
Yun.

Gu Yun luchó por soportarse a sí mismo con la cabecera de la cama y se inclinó


para abrir la carta a la luz de la lámpara de vapor. Al mismo tiempo, el Águila Negra
reportó rápidamente, –Mariscal, con el pretexto de entablar unas pláticas de paz
para rendirse, las Dieciocho Tribus llevaron a soldados suicidas y cinco carromatos
de ziliujin a nuestra frontera como cebo. Después de detonarlos para abrir un
camino con una explosión, salieron decenas de miles de soldados de elite, con
intención de luchar hasta la muerte[2].

Gu Yun levantó sus ojos de la carta de etiqueta roja: –¿Qué hay de la situación?
¿Cuántas bajas hay?

Águila Negra: –Su subordinado partió deprisa, ¡no lo sé!

Gu Yun se tranquilizó y luego hizo rechinar sus dientes. Forzando a salir un poco
de fuerza, alargó su mano hacia el Cortavientos que colgaba de la cama y gritó, –
¡Tráiganme una Armadura Pesada!

En este momento, solo la Armadura Pesada, con su propio soporte, podría


compensar a su fatigado cuerpo.

Chang Geng levantó su mano y detuvo al guardia, se volvió hacia Gu Yun y


murmuró, –Zi Xi, quédate aquí y mantente atento, yo iré.

Gu Yun lo observó con sus labios ligeramente apretados: Chang Geng reconoció
la expresión, la cual era básicamente un percusor de él diciendo “no”.

Sin esperar a que Gu Yun abriera su boca, se apresuró a decir, –¿Confías en mí?

Gu Yun suspiró: –Yo…

Chang Geng abrió su palma: –Dame el Cortavientos, iré por ti. Si todavía crees
en mí, no salgas de esta tienda.

Las llamas de la guerra en la distancia estaban reflejadas en los ojos de Chang


Geng, y eran como un fuego en sus pupilas, ardiendo como si la nación de la Gran
Liang estuviera en su último aliento y fuera a renacer una vez más[3].

Chang Geng sujetó tentativamente uno de los extremos del Cortavientos,


tirándolo lenta y firmemente fuera de la mano de Gu Yun: no fue difícil, la muñeca
de Gu Yun no tenía fuerza, incluso temblaba un poco.

Sostuvo el arma afilada en su mano, inclinándola a través de su hombro e hizo


una ligera reverencia, –Permítame ser un soldado para el Mariscal.

Gu Yun le dirigió una mirada profunda, después se giró de pronto y le dijo al


Águila, –Prepara la mesa de arena, serás un mensajero.

Chang Geng se fue con la espada.

El Monstruo Marino de los occidentales que alguna vez cruzó el océano, emergió
lentamente desde el rio neblinoso. Bajo las sombras extensas, incontables Dragones
Occidentales, tan rápidos como tiburones tigre, se acercaban lentamente. El
despliegue defensivo previo de Gu Yun reaccionó de inmediato. Al mismo tiempo
que se activaba la alarma, las tres unidades de caballería de Jiangbei salieron
divididos en tres rutas, ocupando puertos clave sobre la costa, colisionando con la
Marina Occidental que intentaba desembarcar a hurtadillas.

Pronto la sangre fluyó sobre la superficie del rio, con el fuego de artillería que
aún no se extinguía sobre la superficie, entretejiéndose en un brillante mar de
fuegos artificiales.

–No detengan la artillería de cobertura. –Chang Geng espoleó su caballo. –En los
intervalos, lancen flechas baihong en su lugar. Todas las Armaduras Águila
prepárense inmediatamente, durante la pausa hay medio minuto para que ustedes
se eleven más allá del rango del baihong y suprimir la situación en el aire. No
debemos permitir que las Armaduras Águila en la nave principal del Monstruo
Marino despeguen, ¡clávenlas en su lugar!

–¡Cierren el ala derecha!

–Todos los Dragones en el muelle, preparen la pólvora, ¡carguen de inmediato!

El mensajero a su lado por un momento pensó que lo había escuchado mal. –


¿Su Alteza dice en todo el muelle? ¿Lanzamos una batalla a gran escala?

Chang Geng bajó sus ojos y lo miró desde arriba de su caballo. –Todo el muelle,
dejemos a los extranjeros ver que la Gran Liang también tiene fuerza naval.

La débil Marina de la Gran Liang alguna vez fue vulnerable a los ataques, incluso
perdiendo a su comandante en batalla. En un apuro, fue ordenada por un oficial civil
que ni siquiera podía montar a caballo adecuadamente y huyó hacia el norte con
pánico.

Un año atrás, las unidades dispersas de la vieja Marina, junto con sus
compañeros perdidos de los cuatro puntos cardinales, formaron un ejército que no
podía ser más diverso y regresaron al lugar donde fueron humillados originalmente.
Muchas de las personas que provenían de las seis facciones del ejército se
mareaban en el mar. Mucha gente no podía encontrar el norte y el sur cuando
estaban en la superficie del agua. Muchas personas no podían adaptarse al
complicado modo de operación de los Dragones de la Gran Liang que ya estaban
atrasados en tecnología…

Justo ahora, parecía como si todo eso hubiera pasado hace toda una vida atrás.

Desde el establecimiento de la Marina de Jiangbei, después de dos grandes


reorganizaciones y rediseños, el Instituto Ling Shu mejoró tres veces los buques de
guerra navales de la Gran Liang y mandó las asombrosamente rápidas naves
“Tiburones Tigre” imitando las de los occidentales el año pasado.

En este momento, a lo largo de ambos lados del rio se elevó un extraño viento
norteño. La brillante lámpara ardiendo en el salón de velación del General Zhong
iluminó un trozo de tierra, la tienda blanca resaltando en medio de la masa oscura y
densa del Campamento de Jiangbei era como una bandera para convocar las almas
de los muertos, como si su alma aún prevaleciera.

La hoja que había sido templada debía afilarse con la sangre del enemigo.

Gu Yun no podía ni oír ni ver claramente. Solo podía juzgar la distancia del
intercambio del fuego por el temblor que provenía de sus pies. No estaba ni siquiera
en la línea del frente de la batalla. Sin embargo, no entró en pánico. El Águila Negra
estaba impactada al descubrir que toda la línea de defensa de Jiangbei estaba en su
mente: dónde estaban los puntos débiles y fuertes, por dónde elegiría el enemigo
para hacer penetraciones y así sucesivamente… sus especulaciones estaban
completamente acertadas.

Ahora que el mando del frente de batalla había sido cedido a Chang Geng, Gu
Yun simple y generosamente le dio confianza total y sin reservas, sin dar una sola
instrucción de su parte. Las tres fuerzas armadas en Jiangbei estaban todas al
mando de Chang Geng.

Gu Yun generalmente monitoreaba la situación general de la guerra mientras


calculaba la distribución de ziliujin y la munición en todos lados. Al mismo tiempo,
estaba sosteniendo la carta de etiqueta roja de la Frontera Norte, sus esfuerzos
habían sido divididos en dos rutas, aterrizando en las dos batallas en marcha en el
Norte y el Sur de todo el territorio de la Gran Liang.

El inesperado despliegue de los occidentales en esta ocasión fue por el bien de


los bárbaros. Ultimadamente, fue para efecto de los intereses de negociación. Si el
campo de batalla en el norte podía soportar, este grupo de occidentales
simplemente sería el bufón dando saltos[4], pero si el campo de batalla en el norte
fallaba…

Jiangbei era bombardeado por la artillería en la bruma, mientras la Frontera


Norte estaba hirviendo interminablemente en la planicie vestida de blanco puro[5].

Jia Lai había empleado soldados suicidas y a su hijo para abrir el camino,
haciendo estallar el ziliujin, después, un gran número de guerreros bárbaros
norteños salieron corriendo enloquecidos, como si todos quisieran perecer junto con
su enemigo.

Shen Yi tomó una decisión determinante y retiró al Campamento del Hierro


Negro, el cual ya había penetrado en el territorio enemigo más de dieciséis
kilómetros, y galoparon como locos sobre la nieve.

La calidad del Campamento del Hierro Negro no necesita ser mencionada,


galopando a una velocidad increíble, los bárbaros se volvieron únicamente una
delgada línea en la distancia.

Los bárbaros cambiaban de bando con más rapidez que cuando se le da vuelta a
la página de un libro. La guarnición en la frontera Norte se había acostumbrado a su
estilo de sus “buenos vecinos”. Con una señal del Campamento del Hierro Negro,
ellos se movilizaron de inmediato.

He Rong Hui y Shen Yi había estado trabajando juntos durante muchos años.
Era innecesario decir que los refuerzos le siguieron el paso rápidamente y cortaron
a través del largo frente de batalla.

Quién iba a saber que Jia Lai había usado todo lo que tenía, cuando la caballería
se abrió, varios pesados carros de guerra que no habían estado dispuestos a usar
durante muchos años fueron revelados. Cientos de Armaduras Pesadas se vertieron
usando su poder de fuego para trazar una enorme red, colisionando con el remolino
negro que era el Campamento del Hierro Negro. La línea del frente quedó
temporalmente en tablas.

Menos de media hora después, los refuerzos del Norte de Man arribaron: pero
no eran humanos ni armaduras de hierro, era un gran número de carretas
escoltando ziliujin. Grandes cantidades de ziliujin fueron transformadas en vapor
una tras otra en la línea del frente de la Frontera Norte. El intenso viento frio no
podía arrastrar lejos al aire caliente. La temperatura se elevó drásticamente.
Grandes áreas de hielo y nieve se convirtieron en aguas termales y se dispersaron
sobre la tierra seca. La niebla blanca a su alrededor hacía que la escena estuviera
envuelta en la bruma, el fuego purpura formaba un trágico espectáculo entre los
cielos y la tierra.

Cuando una armadura de hierro se acercaba un poco, la temperatura de la


superficie comenzaba a arder. Los bárbaros usarían sus carros, su gente y el
corazón de su propia tierra como combustible, empujándolos fuera continuamente
de manera decisiva, como vaciando su propia tierra con fin de abrir un camino de
fuego y humo con esta batalla.

Por la noche, el Campamento del Hierro Negro tuvo que retroceder nuevamente.
111. Eterno

Transcurrieron diez años, habría diez más por venir, pasaría cien años, habría otros
cien años por venir.

El campo de batalla de la Frontera Norte era un caos. Jia Lai Ying Huo, sin que le
quedaran hijos ni herederos, estaba loco. Él preferiría destruir todo junto antes que
dejarle una gota de ziliujin al enemigo. Cuando no tenían suficiente poder para
responder contra el Campamento del Hierro Negro, usarían ziliujin para abrir un
camino.

Abriéndose camino con ayuda de las llamas del karma [1], ambos lados fueron
capaces de combatir codo a codo con dificultad, mientras el lado de la Gran Liang
estaba sintiéndose irritado e impotente. Avanzando y retrocediendo de esta forma,
en un abrir y cerrar de ojos, ya era el tercer día.

Cao Chun Hua ya no prestaba atención a la apariencia, quitándose el sombrero


de armiño y abanicándose continuamente. Incluso así, el sudor caliente continuaba
bajando por sus sienes. Miró a Shen Yi que se encontraba actualmente medio
desnudo con envidia: –Dios Mío, ¿cuándo ha sido febrero así de cálido en la
Frontera Norte? General Shen, ¿tiene frío?

Shen Yi lo miró furioso y lo reprendió internamente, “¡Frio mi trasero!”

Había una enorme quemadura en su espalda, no había tiempo para que fuera
tratada de vuelta en la línea del frente. En ese momento, teniendo un momento de
descanso gracias a que He Rong Hui lo estaba sustituyendo, se había quitado la
armadura para aplicar la medicina. La ampolla escaldada había reventado la piel, su
espalda era un revoltijo de carne y sangre, luciendo como si acabara de ser
desollado.

Chen Qing Xu vio que sus hombros habían estado tensos todo el tiempo, ella
rápidamente preguntó, –General, ¿estuve siendo demasiado brusca? Shen Yi
sacudió su cabeza con el rostro y las orejas rojos. En ese momento, incluso la
ampolla escarlata no era comparable a la quemadura que sufrió su autoestima
interna: era poco ortodoxo y desagradable mostrar su espalda y pecho desnudos a
una mujer adulta. Ya casi no le quedaba cara para hablar con la señorita Chen.

Chen Qing Xu solo pensó que sus orejas y cuello enrojecieron debido al calor, su
estado de ánimo era un poco complicado.

A pesar de que ella había estado dentro y fuera de toda clase de refriegas en el
mundo pugilista y permaneció en la estación de los soldados heridos durante un
tiempo, rara vez tuvo la oportunidad de experimentar el estar directamente en el
campo de batalla.

Esta vez, era diferente de cuando Gu Yun engañó al ejército rebelde de Wei
Wang ese año. Cuando decenas de miles de soldados que han experimentado
cientos de batallas se enfrentan unos a otros, las voces de las personas, el sonido
de los caballos y el fuego de artillería a su alrededor estaba en caos. Cuando alguien
en medio de esto estaba un poco distraído, no sería capaz de distinguir nada: el ser
capaz de seguir con las instrucciones de su comandante era el resultado de muchos
años de duro entrenamiento, ni que decir de dar órdenes ellos mismos y considerar
todo completamente.

En esta situación, no importaba que tan alta fuera la habilidad propia o que tan
agudo se fuera, el efecto que uno podía crear también era muy limitado. Incluso los
pilares de piedra que podían soportar el cielo quedarían sumergidos en el océano de
personas y los muros de fuego.

Tanda tras tanda de soldados heridos le eran enviados, ya fuera que habían
perdido un brazo o les faltara una pierna, había de cada clase de miseria
imaginable. Ahora, ella finalmente sabía cómo es que esos soldados heridos
llegaron a terminar así.

“Era como una cueva demoniaca devorando carne.” Pensó silenciosamente Chen
Qing Xu, removiendo rápidamente la carne podrida de Shen Yi para luego limpiarla
y aplicar la medicina. Cuando los dos ejércitos estuvieron directamente cara a cara,
Shen Yi tuvo que poner atención a todas las cuatro direcciones, pero en una
situación tan caótica, aún le prestó atención a ella, sujetando su rienda y fijando su
mirada sobre ella, luego diciendo con pena: –Permanezca a mi lado.

No había forma de decir por qué, la impresión de Chen Qing Xu hacia esa mirada
era mucho más profunda que la feroz llama de la guerra en el cielo.

–El General ya no puede continuar usando una Armadura Ligera. –dijo Chen
Qing Xu. –La Armadura Ligera es muy pesada. Si hace presión sobre su cuerpo,
rozará contra su herida todo el tiempo. En caso de que se infecte y tenga fiebre, no
será fácil de tratar.

Todo Shen Yi estaba sudando, a pesar de que su lado racional sabía que la otra
persona no lo decía con ningún significado especial, escuchando su consejo en voz
baja, aun así, se le puso toda la piel de gallina. Su piel no sabía si continuar
sudando o si estremecerse silenciosamente, por lo tanto, también estaba
confundida.

Afortunadamente, en ese momento, un mensajero llegó al rescate. El mensajero


corrió al interior sin aliento: –¡General Shen! El General Cai acaba de ser golpeado
por los cañones de los bárbaros y cayó de su caballo. ¡Los bárbaros querían romper
a través de nuestra línea defensiva del norte por ese lado!

Shen Yi se incorporó abruptamente, tirando de la quemadura en su espalda. Fue


tan doloroso que deseaba poder gritar y llorar a los cielos. No obstante, como el
comandante temporal, y estando en frente de la persona de su interés, no podía
darse ese lujo.

–¡Reporte General! ¡Carta urgente de Jiangnan!

Cuando Gu Yun fue a Jiangnan a capturar a Chang Geng, quien había huido de
casa, le tomó al Águila Negra de dos a tres días volar desde la antigua Ruta de la
Seda en la Región Occidental. Ahora, la caja dorada mejorada por el Instituto Ling
Shu había sido acelerada enormemente. En una emergencia, tomaba menos de un
día de vuelo desde Jiangbei hasta la Frontera Norte.

En una situación tan caótica, Gu Yun era como una columna de apoyo para el
corazón de Shen Yi. Después de escuchar eso, su espíritu se relajó, todo su cuerpo
se estremeció y casi se cae de cara al suelo. Su mano buscó alrededor en el aire,
agarrándose de algo subconscientemente. Después de regresar a sus sentidos,
descubrió que fue una mano que le tendió la señorita Chen.

La mano de la señorita Chen era muy parecía a la persona misma: bastante fría.
Sus dedos eran muy pequeños y huesudos, pero sus delgados huesos eran muy
firmes, con la fuerza de un maestro.

Shen Yi: –…

Él estaba a punto de morir de vergüenza…

Shen Yi tomó su mano de vuelta rápidamente y se apresuró a encontrarse con el


mensajero: –¿Qué dijo el Mariscal?

El mensajero Águila Negra dijo sin un descanso: –Las tropas occidentales en


Jiangnan asaltaron al Campamento de Jiangbei. ¡El comandante me encomendó
decir a los generales que, si el campo de batalla en el norte no puede ser defendido,
por favor se preparen para ir a enfrentar a sus ancestros y pedir perdón!

Shen Yi sintió en el momento una pesada presión que semejaba al Monte Tai
golpeándolo de cabeza. La palabra “ancestros” casi provocó que vomitara sangre. Él
realmente quería llorar sin lágrimas. Nunca había envidiado el prestigio de
comandar los tres ejércitos de Gu Yun antes. Ahora, deseaba poder gritarle y
llorarle a Gu Yun para que regresara de Jiangnan para reemplazarlo.

¿No acordaron que él volvería después de dar un vistazo?

¿No dijeron que él sería solo un comandante temporal?

Shen Yi pensó que el mayor problema de su vida era que hizo amigos
descuidadamente. No podía entenderlo: ¿no era él una persona ordinaria con amor
excesivo y sin ambiciones? Nunca quiso ganarse el favor para conseguir una alta
posición y ganar un cuantioso salario, ni esperaba dejar su nombre por siempre en
la historia. ¿Cómo podía la pesada carga de la Frontera Norte caer sobre él?

He Rong Hui entró con la ola de calor: –Ji Ping, el lado del Viejo Cai no puede
resistir más, ¡iré como refuerzo!

Shen Yi rápidamente regresó en sí, se pellizcó el puente de la nariz y tomó la


orden de Gu Yun: –En este momento, todos esos bárbaros están bajo la presión de
las Águilas Negras. Todavía no puede irse. Permítame pensarlo de nuevo…

–¡General Shen, este humilde general está dispuesto a ir!

Shen Yi levantó la vista y vio a un hombre joven de pie en la esquina. Debería


rondar los veinte años de edad, el rastro infantil en su rostro aún no se había
disipado. Cao Chun Hua murmuró, –Ese joven general es el hijo menor del General
Cai. Él ha estado constantemente en la vanguardia de la guarnición norte. Solo
tiene diecinueve años de edad, pero la cantidad de veces que se ha enfrentado con
los bárbaros no es menos de una docena.

–Yo iré. –dijo el joven. Viendo que Shen Yi lo observaba, dio un paso al frente,
sus palabras firmes como un clavo. –¡Moriré antes de permitir que los bárbaros nos
invadan siquiera un paso!

Por un momento, Shen Yi estaba impactado y sintió que venía al Gu Yun de ese
año… en ese entonces, las noticias de la rebelión en la Región Occidental arribaron
en la ciudad capital. El anterior Emperador, quien estaba inmerso en el canto y la
danza, junto con los oficiales de la corte se miraron aturdidos unos a otros. La Gran
Reunión de la Corte al día siguiente fue un desastre. Algunas personas incluso
propusieron la idea de publicar un comunicado para buscar al viejo general Zhong
Chan quien ya había renunciado y se había retirado… el huérfano de la familia Gu
puso un alto a la querella sin un gramo de confusión.

A los diecisiete, Gu Yun todavía tenía la arrogancia de un ternero recién nacido


que no tenía miedo al tigre: –Su súbdito está dispuesto a ir, el área fronteriza de la
Región Occidental, no son más que un grupo de payasos dando saltos. ¿Realmente
piensan que el Cortavientos está tan oxidado que no puede cortar la cabeza de las
ratas?

Ahora, el pequeño general Cai agarró aire por la nariz y dijo sin parpadear, –
Esos perros salvajes del norte solo se valen de un área critica para aguantar. A
pesar de que todavía soy joven e ignorante, aún puedo esgrimir la espada y la lanza
de las manos de mi padre, ¡me aseguraré de que ellos puedan venir, pero no serán
capaces de regresar!

Los famosos generales de la generación más vieja o murieron en el campo de


batalla o fueron quebrados por la edad. Sin embargo, los ríos y montañas
permanecían inmutables. Aún había jóvenes vistiendo armaduras negras y tirando
del baihong, ignorantes del mundo, dando un paso hacia adelante, fuera de la
muchedumbre.

Transcurrieron diez años, habría diez más por venir; pasarían cien años, habría
otros cien por venir.

La mente confundida de Shen Yi finalmente se asentó, le tendió la placa al joven


general Cai: –Buen hermano, ve.

El joven General Cai aceptó la orden y partió. Shen Yi abrió el mensaje urgente
de Gu Yun.

El mensaje oral de Gu Yun al Águila Negra fue feroz y no dejaba espacio para la
supervivencia, pero lo que estaba escrito dentro era muy lógico: “Los bárbaros
arriesgaron sus vidas en esta batalla, justo como bestias en apuros, sin mencionar
la pelea interna anterior de las Dieciocho Tribus, les será difícil continuar por un
largo tiempo. Los primeros tres o cinco días son los más difíciles de soportar. Una
vez la línea del frente sea defendida, solo necesitas contenerlos por un par de días.
Los bárbaros serán enérgicos al inicio, luego se debilitarán y terminarán exhaustos.
En este momento, el armisticio continuará sembrando discordia. En el futuro, la
situación de la Frontera Norte deberá ser asentada de una vez por todas, procede
con precaución, pero no hay necesidad de temer. A pesar de que no fui capaz de ir,
existo al lado de los tres ejércitos del Campamento del Hierro Negro.”

Shen Yi sintió momentáneamente a sus ojos arder: –¡Ordenen a todas las


unidades, defiendan a toda costa y reténgalos!

Y Gu Yun, quien se jactó de estar con el Campamento del Hierro Negro, no


escribió esta carta con facilidad. Se las arregló para estabilizar su mano hasta que
terminó de sellarla, en ese punto, los reportes de la batalla se habían apilado.

Sin saber si era porque Chang Geng quería que se sintiera tranquilo o por qué,
él asignó especialmente un equipo de Caballería Ligera para ir de aquí para allá
entre el campo de batalla y el campamento, presentando el reporte de batalla de
inmediato. Gu Yun apenas si tuvo una batalla en la que él no necesitaba estar
presente en toda su vida, era una sensación bastante refrescante. No había
información redundante en la tienda del Mariscal interrumpiendo sus pensamientos,
tampoco había necesidad de evadir flechas afiladas o ser afectado por las feroces
emociones en el campo de batalla. Observó la situación de la guerra desde la
perspectiva de un espectador.

Al comienzo de la guerra, la prueba era si la patrulla básica del Campamento de


Jiangbei era estricta y si la Marina estaba lo suficientemente alerta. El General
Zhong y Gu Yun establecieron una base sólida, ellos podían lidiar fácilmente con el
fuerte bombardeo del Ejército Occidental.

Sin embargo, si se pulen estos cimientos básicos y la fuerza de los dos ejércitos
era similar, el resto dependía de la experiencia y el talento del comandante.

Gu Yun realmente rompió en un sudor frio: mientras el Águila Negra le leía el


reporte de guerra, supo que el comandante en el otro lado era un estratega experto
y un verdadero maestro de la batalla naval. Incluso si él iba personalmente a la
lucha, todavía tenía que actuar cuidadosamente.

El Águila Negra se apresuró al interior y reportó el último desarrollo: –Hay una


flota enemiga aislada en el suroeste. Su Alteza Yan Wang ajustó el camino hacia
adelante y pretende estocarlos por ahí.

El corazón de Gu Yun dio un vuelco, se incorporó abruptamente: cuando los dos


ejércitos estaban frente a frente, el comandante debía mantener su sangre caliente
y su corazón frío, era diferente de la vanguardia, que tomaba el coraje como la
primera prioridad.

Si una persona sin experiencia fuera absorbida por una alocada sed de sangre,
fácilmente se volvería impulsiva.

Gu Yun fue rápido en decidir romper su promesa: –¡Traigan mi armadura y


preparen mi caballo!

Chang Geng estaba extremadamente agotado durante esta batalla. Era diferente
de la defensa de la muralla de la ciudad. En ese entonces, él solo tenía que
preocuparse por un pedazo de tierra arriba y debajo de la muralla, también estaba
decidido a morir. Esta vez, detrás de él se encontraba la inconmensurable mitad del
norte de la nación y decenas de miles de marinos de Jiangbei.

La Marina de Jiangnan no tenía Águilas Negras antes. El tiempo del


establecimiento del Campamento de Águilas era incluso más corto que el de la
Marina. No había necesidad de mencionar las Águilas Negras, incluso las Águilas en
el Campamento del Norte eran más fáciles de comandar que ellos. El enemigo,
centrado alrededor del Monstruo Marino que era casi invulnerable, gradualmente
controló el ritmo en el campo de batalla después de la primera ola de ataques de
gran altitud. Chang Geng estaba deseoso de encontrar una brecha, de lo contrario
ellos permanecerían pasivos. Las fuerzas de vanguardia recién habían abierto un
hueco en el flanco izquierdo del enemigo, él instintivamente empujó la flota
principal hacia adelante…

Pero, después de todo, la naturaleza de Chang Geng era tranquila y cautelosa. A


mitad de la persecución, sintió que algo estaba mal, pero, desafortunadamente, era
demasiado tarde.

Las pequeñas naves del Ejército Occidental se habían cerrado a toda velocidad
para cortar su retaguardia.

–¿Qué deberíamos hacer, Su Alteza? ¿Regresaremos?

Las manos de Chang Geng estaban frías y sudorosas. Las palabras de Gu Yun
sonaban en sus oídos: “en el campo de batalla, quien no quiere morir, muere
primero”.

–¿A dónde podemos regresar? ¡A toda velocidad hacia adelante! –Chang Geng
dijo fríamente, –¡Es solo un grupo de moscas que nos están siguiendo! No les
presten atención. ¡Mantengan el plan original y penetren en el ala izquierda del
enemigo!

Él quería convertir a toda la flota en una brava vanguardia que no le teme a la


muerte. ¿No estaba el enemigo intentando atrapar tortugas en una vasija? [2]

Él entonces rompería la vasija.

El mensajero escuchó la feroz y ronca intención asesina de sus palabras, se le


pusieron los pelos de punta: –¡Entendido!

Los Dragones Marinos parecían un Cortavientos girando, moviéndose dentro del


territorio enemigo y entablando combate.

Chang Geng sabía que, si él no podía derrotar al enemigo en un instante, los


perseguidores pronto arribarían por detrás de él. En ese momento, le sería difícil
resistir el ataque en ambos frentes.

Todos los cañones de largo y corto rango fueron cargados, la pequeña luz
encendida en la noche brillaba desde los Dragones Marinos: era la caja dorada de la
artillería. Chang Geng limpió el sudor en sus manos sobre la bolsa llena con
tranquilizante y estaba a punto de dar su orden.

En ese momento, ocurrió una cosa muy extraña.

El enemigo, que estaba frente a él, ¡retrocedió inesperadamente!

Chang Geng: –…

“¿Qué están planeando?”

No obstante, la flota a toda velocidad no podía ser detenida. Las fuerzas navales
de la Gran Liang salió directamente del interior del enemigo sin ninguna resistencia.
A través de los ojos del Qian Li Yan durante la noche, ellos podían ver una bandera
oficial en la nave principal del enemigo estaba señalando hacia ese lado,
ordenándoles no retroceder.

Sin embargo, la pequeña flota occidental en retirada no escuchó al buque


insignia para nada. Era extremadamente rápida para resistir, indispuesta a ser la
vanguardia para atraer la artillería de las fuerzas navales de la Gran Liang.

Chang Geng no pudo imaginarse qué estaba mal con el oponente por un
momento, pero no podía perder una oportunidad que solo llega una vez. Él
inmediatamente ordenó dar la vuelta a la boca de los cañones. Todo el rio fue hecho
estallar. Los Tiburones Tigre Occidentales detrás de ellos no pudieron esquivar
mientras se movían a gran velocidad y fueron bombardeados. Las pequeñas naves
cañoneadas detonarían sus cajas doradas como una reacción en cadena: una nave
seguía a la otra, el fuego se dispersó, la superficie del rio hirvió, la Marina de la
Gran Liang fue capaz de dar una estocada sin peligro y se recuperó sin percances.

Sobre la nave principal del Ejército Occidental, el Maestro Ja estaba furioso: –


¡Bastardo! ¿Cómo se atreve a oponerse a una orden en campo de batalla?

Las mejillas del Papa estaban tan tensas como un cuchillo.

La flota que acababa de huir inesperadamente era el ala izquierda a cargo del
mensajero.

En este momento, el mensajero también estaba haciendo rechinar sus dientes:


él originalmente era solo una escolta de apoyo, ¡pero ese anciano Papa en realidad
lo convirtió en una vanguardia encubierta después de varios cambios en la
formación!

No fue capaz de reaccionar hasta que la Marina de la Gran Liang llegó frente a
él. Casi se convierte en un señuelo y carne de cañón. Si él moría en las manos de
las personas de la Gran Liang en el campo de batalla, ni siquiera Su Majestad el Rey
podría encontrar ninguna falta.

El mensajero de la tierra santa se negó a sufrir esa pérdida. Él no lo pensó dos


veces para retroceder de inmediato, destruyendo toda la formación del Ejército
Occidental sin titubear.

Chang Geng era como una serpiente venenosa. Una vez que consiguió una
oportunidad para darle la vuelta, bombardeó de inmediato al enemigo como
venganza por hacerlo romper en un sudor frio. Los occidentales súbitamente se
tornaron pasivos.

Al mismo tiempo, la situación cambió repentinamente. La Caballería Ligera, que


estaba a cargo de reportar en el muelle, inmediatamente se precipitó dentro de la
tienda del Mariscal y reportó a Gu Yun.

Gu Yun, quien se había puesto su armadura, mantuvo una extraña expresión por
un largo tiempo. Al final, no pudo hacer nada. De repente sintió que el dicho “la
fortuna de la Gran Liang permanece detrás de Yan Wang” no era arrogancia, sino
quizás la verdad.
Él dio vuelta a su caballo y regresó silenciosamente a la tienda del Mariscal.
Descargó su armadura y la ocultó. Ordenó estrictamente a todos a su alrededor no
revelar que él había estado fuera de la tienda.

Cuando Chang Geng aprovechó la oportunidad, el Ejército Occidental perdió un


flanco, lo que era el equivalente a perder una pierna. Bajo una condición de
desventaja, el Papa, quien arrasaba en el mar, tuvo dificultades con Yan Wang, el
nuevo recluta. Ninguno de ellos podía hacer nada contra el otro, luchando hasta el
amanecer.

Gu Yun apagó la lámpara de vapor, sacó su pluma y escribió tres cartas en


sucesión: una estaba solicitando una distribución de ziliujin, la otra estaba dirigida a
la rama más cercana del Instituto Ling Shu, pidiendo por el suministro del motor de
fuego de la armadura de acero y la última redactaba un informe para ser enviado a
la capital.

Más tarde, se frotó el cuello tenso y le dijo al Águila Negra, –Dile a Yan Wang
que, si los extranjeros retroceden, no hay necesidad de ir tras ellos.

El Águila Negra estaba sorprendida.

Sin embargo, antes de que le preguntara a Gu Yun cómo sabía que los
occidentales iban a retroceder, otro mensajero ingresó: –¡Mariscal, la nave principal
de los extranjeros comenzó a retirarse hacia el sur!

Gu Yun no estaba sorprendido. Él agitó su mano con naturalidad. El Águila Negra


no se atrevió a retrasarse. Se apresuró fuera de la tienda del Mariscal para
transmitir las palabras.

Él no tuvo que ser distraído para lidiar con toda clase de emergencias en el
momento y fue capaz de pensar respecto a toda la situación de la guerra por
completo. Con una mirada, ya había estimado la cantidad de ziliujin en las tropas
enemigas esta vez y supo que la batalla de esa noche había tocado su última
reserva.

El enemigo desperdició su ziliujin y regresó en vano, pero también sufrió fuertes


bajas. Después de regresar, debería haber una lucha interna entre ellos. En este
caso, en lugar de avanzar, sería más efectivo para la Marina de la Gran Liang crear
presión desde la distancia.

Después de media hora, la Marina Occidental efectivamente retrocedió, su


ataque furtivo durante la noche terminó en fracaso, incluso el muelle norte no había
tocado tierra.

Con el fin de demostrar su “estricto compromiso” de no dejar la tienda, Gu Yun


solo permaneció en la puerta para encontrarse con Chang Geng, sin importarle
cómo su cuerpo estaba cubierto de sangre, abriendo sus brazos y abrazándolo.
En este punto, Chang Geng finalmente sintió el agotamiento penetrar a través
de su cuerpo. Él envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Gu Yun
aturdidamente y murmuró en su oído, –No quiero dejarte ir nunca más al campo de
batalla.
112. Inminente

“Se me esta acabando el tiempo”. Pensó Chan Geng silenciosamente.

La voz de Chang Geng era baja y ambigua. Incluso si estaba cerca de su oído,
Gu Yun no lo escuchó con claridad. Se volvió hacia Chang Geng confundido y
preguntó, –¿Qué dijiste?

Los ojos de Chang Geng dieron un vistazo a uno de sus ojos que estaba cubierto
por el cristal liuli. Su cuerpo se encontraba exhausto, pero su sangre continuaba
hirviendo tanto que su boca estaba caliente y seca. Por una fracción de segundo,
quiso abrazarlo en público e intimar con él frente a todo el mundo. Pero cuando vio
el rostro “indiferente a todas las tentaciones mundanas” del Maestro Liao Ran desde
la distancia, de repente se dio cuenta de que había cruzado la línea. Con una
sonrisa, reflexionó internamente en silencio y soltó la cintura de Gu Yun. Tomó su
mano y se tranquilizó poco a poco con el débil, pero estable pulso: –Nada… vi al
mensajero partiendo hacia el norte hace un momento, ¿es un reporte para la
capital?

–Sí, –Gu Yun asintió, –esta vez, quiero que la corte imperial se adelante y envíe
personas para contactar con los extranjeros. Siempre hemos permanecido pasivos
anteriormente. Esta vez, debemos tener confianza.

Chang Geng: –¿Pretendes negociar la paz?

–No, –dijo Gu Yun débilmente. –¿cómo podríamos permitir a los otros dormir
pacíficamente al lado de nuestra cama? Además, esta deuda de sangre todavía no
se ha pagado. La tierra fértil en Jiangnan está siendo ocupada por esos animales, es
enfermizo incluso en sueños.

Chang Geng respondió de inmediato, –¿Vas andarte con rodeos con ellos,
carcomiéndolos lentamente?

Por un lado, mandarían señales de querer negociar la paz para permitir que los
enemigos, a quienes no les quedaban fuerzas, albergaran esperanzas y dejar
espacio para que pelearan entre ellos.

Por el otro lado, en ocasiones ellos presentarían demandas excesivas, a veces


crearían disputas regionales dentro de un pequeño rango y lentamente harían
retroceder el frente enemigo. De esta forma, podrían entrenar a sus soldados
mediante la guerra. Cuando fuera el momento adecuado, con el lado norte
completamente preparado y cuando la joven Marina de Jiangbei hubiera madurado,
se movilizarían de nuevo al sur para la batalla.
Gu Yun hizo un sonido de “mn”, permitiéndole llevarlo de la mano al interior de
la tienda del Mariscal, limpió el rostro de Chang Geng con una sonrisa: –Su Alteza,
su cara está sucia.

Chang Geng sintió a la mitad de los huesos suavizarse debido al súbito y gentil
cuidado del otro, pero fue alertado instantáneamente, sintiendo que una actitud tan
suave por parte de él no significaría nada bueno.

Efectivamente, Gu Yun se sentó a un lado, sosteniendo la mano de Chang Geng,


la acarició en su palma por un rato y dijo, – Hay algo más.

Chang Geng levantó su ceja y lo miró inexpresivamente.

Gu Yun sostuvo la palma de Chang Geng en una mano y la cubrió con la otra.
Bajó su cabeza y besó la punta de uno de sus dedos con un corte en ella: –Estaba
planeando demorarlos para limpiar primero el norte.

Chang Geng: –¿Quieres regresar a la Frontera Norte?

Gu Yun asintió.

Chang Geng: –¿Cuándo?

Gu Yun: –…Muy pronto.

El “pronto” de Gu Yun básicamente significaba irse en cualquier momento acorde


a cómo se desenvolviera del enemigo occidental y el daño al ejército de la Marina
de Jiangbei. Si sentía que la situación en la guarnición estaba bien el día de hoy,
partiría durante la noche. Si había algo que aún requiriera ajustes y despliegues, él
daría órdenes durante la noche y se iría a la mañana siguiente.

Chang Geng: –¿Qué harás entonces? ¿Correr de aquí para allá entre ambos
extremos?

Gu Yun permaneció en silencio, parecía que lo haberlo admitido.

Repentinamente se sintió culpable para con Chang Geng. En el camino hacia la


Región Occidental ese año, Gu Yun le juró una vez a Chen Qing Xu que, incluso si
Chang Geng se volvía loco en el futuro, continuaría cuidando de él hasta el final.
Pero, recientemente, siempre se preocupaba en secreto de que algún día ya no
tendría fuerzas suficientes.

Gu Yun no les temía a las enfermedades, la vejez y la muerte. La sala de


velación del General Zhong estaba un lado. Pensando sobre ello ahora, sin importar
que tan amables o maliciosos fueran los mayores alrededor de él, aquellos que
alguna vez lo educaron y aquellos que lo hirieron, todos se habían ido. Él sabía que
ni siquiera los héroes del mundo podían escapar a tales cosas. Las personas no
tenían que ser tan agresivas consigo mismas, sólo tenía miedo de no poder proteger
a este pequeño loco todo el tiempo, al contrario, incluso hacerlo sentir más
cansado, con más peso encima.

La profunda y sincera disculpa de Gu Yun dejó a Chang Geng sin saber qué
hacer un momento. Al principio, fue incapaz de responderle. Durante un largo
tiempo, se dio cuenta de que alguien había cavado un hueco en su corazón, la
sangre en el interior se estaba vertiendo por todos lados, incapaz de detenerse.

El dolor en su corazón era difícil de reprimir, sólo pudo pretender sonreír


alegremente.

–Está bien, –dijo Chang Geng en un tono ligero sin ser excesivo –no te
preocupes. ¿Has visto los bosquejos que puse entre tu ropa? Pronto… después de
que termines de eliminar a los bárbaros, quizá todos los trenes de vapor en mi lado
se habrán terminado de construir, ¿lo crees?

Pronto, él sería capaz de construir una Gran Liang que estuviera completamente
en paz. Quizás para ese momento, las tres facciones del Campamento del Hierro
Negro sólo necesitarían resguardar la entrada de la antigua Ruta de la Seda para
mantener el orden comercial, o simplemente para abrir el páramo en la frontera
colectivamente. Ya sea que su General quisiera beber vino de uva en la frontera o
regresar a la ciudad capital para pelear con las aves, él podría tomarse todo el
tiempo que necesitara, ya no tendría que apresurarse más para estar en camino, o
agotarse con tantas cosas.

Gu Yun dijo con impotencia: –¿Cómo es que ya te volviste engreído después de


sólo una pequeña batalla? Deberías pensar en alguna manera para regresar al Gran
Consejo.

Chang Geng se inclinó: –Si tengo éxito, ¿cómo me recompensarás?

Gu Yun dijo generosamente, –¿Qué quieres?

Chang Geng lo pensó y dijo algo en voz baja cerca del oído de Gu Yun.

Nadie sabía qué tan desvergonzado era Su Alteza Real Yan Wang
subrepticiamente que incluso Gu Yun, siendo un hombre medio sordo, no pudo
escucharlo más. Él rio y lo regañó: –¡Vete de aquí!

Esta sentencia golpeó al Maestro Yao que venía a reportar directamente la


situación después de la batalla. Yao Zhen dijo confundido, –¿A dónde quiere que me
vaya el Mariscal?

Chang Geng, con sus manos detrás de su espalda, enderezó su cintura con una
expresión inescrutable, de pie como una flor noble y reservada.

No obstante, cuando Gu Yun se concentró hablando con Yao Zhen, retiró la


sonrisa complaciente que fingió de forma deliberada, su expresión se tornó más y
más pesada.

“Se me está acabando el tiempo.” Pensó Chang Geng silenciosamente.

Al final, Gu Yun se quedó hasta el día siguiente, acompañó a Chang Geng para
encender un incienso para el General Zhong Chan, comiendo un tazón de gachas
calientes preparado por el mismísimo Yan Wang en la tienda. Como de costumbre,
expresó su insatisfacción con los contenidos verdes en el interior y declaró
implícitamente su ambición de “no querer ser una oveja”, que también fue ignorada
como era normal. Con el fin de no convertirse en una oveja, tuvo que comérselos
sin masticar.

Él partió temprano a la mañana siguiente hacia la Frontera Norte.


Cuando Gu Yun arribó a la Frontera Norte, le dio gusto encontrar que Shen Yi aún
no estaba acabado, él realmente fue capaz de contener a los enloquecidos bárbaros,
protegiendo la zona norte.

Entre más loco estuviera Jia Lai, más cerca estaba el fin de las Dieciocho Tribus.
Como Gu Yun esperaba, después de cuatro o cinco días de combatir ferozmente, la
ofensiva de los bárbaros se ralentizó significativamente. Un fuerte fue arrasado
hasta los cimientos por el sobreexcitado joven General Cai en su persecución. Ellos
descubrieron que solo quedaba un poco de ziliujin dentro. Las personas tuvieron
que retroceder.

Cao Chun Hua dijo, agitando sus brazos y piernas y salpicando saliva: –Jia Lai
puede hacer un movimiento, lo que significa que las fuerzas rebeldes de antes han
sido eliminadas o al menos suprimidas por él, pero aún necesita luchar y emplear a
personas, es imposible que mate a todas las fuerzas subordinadas a las otras tribus
principales. A lo más, se hará cargo de varios líderes y los convertirá en un ejemplo.
Las fuerzas rebeldes aún podrían ser capaces de revivir.

Shen Yi: –Nosotros debemos tener una oportunidad.

–Así es. –dijo Cao Chun Hua. –el General Cai me dijo ese día: antes, solía a ver
bárbaros que intercambiaban ziliujin en secreto a cambio de materiales. El General
Cai ha mantenido esto en su mente, monitoreaba en secreto las transacciones,
registrando cada intercambio e incluso elaboró retratos de los visitantes frecuentes.
El otro día les eché un vistazo y, en realidad, vi a un conocido.

Mientras hablaba, sacó un sencillo dibujo de su manga, extendiéndolo sobre la


pequeña mesa, señalando al hombre en la imagen: –Este hombre es un esclavo de
Jia Lai Ying Huo a cargo de los caballos. Lo conozco, era un hombre del capataz en
jefe. Normalmente, siempre actúa como un tirano usando el nombre del jefe… Creo
que como la gente ha estado sufriendo durante muchos años de guerra, no sólo son
aquellos con ambiciones en las Dieciocho Tribus los que están insatisfechos con Jia
Lai. Siento que hay algo aquí de lo que nosotros podemos hacer uso.
–¿Qué tan seguro estás? –preguntó Gu Yun.

Cao Chun Hua le brindó una mirada coqueta y dijo con su lengua enrollada: –
Depende de cuantos recursos ha preparado el Mariscal para mí.

Gu Yun pensó para sí mismo, “Si este niño hubiera estado a mi alrededor
durante un largo tiempo en su infancia, le habría quitado a golpes esos malos
hábitos”.

Para dejarlo fuera de su vista y fuera de su mente, agitó su mano y dejó ir a


Cao Chun Hua.

Antes de que Shen Yi pudiera preguntar sobre el plan de acción específico, los
soldados vinieron a reportar que Chen Qing Xu había arribado.

Gu Yun chasqueó su lengua y observó con asombro como Shen Yi había pasado
de estar inclinándose a sentarse muy recto. Su rostro se tensó como si estuviera
encarando aún temible enemigo. Él nunca había estado tan serio, ni siquiera cuando
tenía una audiencia con el Emperador.

Chen Qing Xu vino para informarles que planeaba ir con Cao Chun Hua a buscar
la hechicería secreta de la Diosa a donde se encontraba Jia Lai Ying Huo.

Shen Yi entró en pánico al escuchar esto, haciéndole señas a Gu Yun con los
ojos. Gu Yun miró al cielo y a la tierra, pretendiendo que no sabía nada. Después de
varios años de conocerse, él había entendido un poco respecto a la personalidad de
la familia Chen. La señorita Chen sólo vino a informarles por cortesía, no a pedirles
su opinión.

Puesto que no se podía contar con Gu Yun en el momento crucial, Shen Yi fue a
combatir con la mitad de su lengua paralizada y dijo: –Una doctora milagrosa como
la señorita Chen es muy valiosa, ni siquiera debería venir a la línea del frente, ni
que decir de escabullirse en la base del enemigo, es demasiado imprudente: en
caso de que algo ocurra… ¿no es así, Mariscal?
Gu Yun tuvo que seguirle la corriente: –Mn, si, Ji Ping tiene razón.

Chen Qing Xu dijo: –Esta vez me dirijo al norte para escabullirme dentro de la
tienda de Jia Lai Ying Huo con el fin de encontrar su hechicería perdida. ¿No sería
mejor si también yo pudiera ayudar un poco? Entiendo mis propios límites en este
asunto. Gracias, Generales, por su preocupación.

Gu Yun suspiró, –En verdad lamento las molestias que le he causado trayéndola
de aquí para allá.

En este punto, Chen Qing Xu recordó que la carta interrogante de Chang Geng
todavía estaba sobre su escritorio, su rostro palideció: –El Mariscal no necesita
sentirse de esa forma, sólo mencione mis dificultades frente a Su Alteza Real Yan
Wang ocasionalmente.

Shen Yi: –…

Ese Gu acababa de coincidir sobre que él estaba siendo razonable, ¿cómo se


había convertido en un “las molestias que le he causado trayéndola de aquí para
allá”?

“¡El bastardo nunca pudo mantener su opinión desde el principio hasta el final!”

Shen Yi intentó buscar toda clase de razones: “¿Peligro en la línea enemiga?”

Con la habilidad y la valentía de la señorita Chen para escabullirse dentro de la


prisión bajo la guardia del Campamento del Norte, esta razón resultaba un poco
indecible.

Entonces… “¿Los soldados heridos la necesitan?”


Su disposición para quedarse ayudar fue un asunto de sentimiento, y si ella no
estaba dispuesta a, también era razonable. El campamento de heridos tenía sus
propios doctores militares, la mayoría de los cuales hacían simples trabajos de
vendado, lo que también era un insulto a las habilidades de la doctora Chen.

Chen Qing Xu tampoco era una persona conversadora. Con las palabras de Shen
Yi atoradas de esta manera, sintió que había terminado de hablar, dándose la vuelta
y estaba lista para partir.

–¡Señorita Chen! –Shen Yi se incorporó en un ataque de pánico y casi se estrella


con el escritorio frente a él.

Gu Yun se cubrió la cara en silencio.

Las miles de palabras en el pecho de Shen Yi ya se encontraban en fila,


esperando para salir a expresar sus sentimientos. Inesperadamente, cuando las
palabras llegaron a su boca, la última puerta no quiso abrirse sin importar que,
todas se quedaron bloqueadas en su garganta. Finalmente, sólo una seca y amarga
sentencia salió, –¿Está la señorita Chen haciendo esto por Yan Wang?

Gu Yun: –…

“¿Él piensa que estoy muerto o algo?”

Mientras las palabras de Shen Yi dejaban su boca, él también deseó poder


abofetearse a sí mismo, esas palabras no eran humanas.

Afortunadamente, Chen Qing Xu no lo pensó mucho. Escuchando esto, ella sólo


dijo con seriedad: –Puesto que Yan Wang porta el emblema Lin Yuan, cargando
sobre sus hombros una pesada responsabilidad y una alta posición, también es
responsabilidad de la familia Chen remover el Hueso de la Impureza de su interior.
Además, la brujería de las Dieciocho Tribus no tiene comunicación con los Planos
Centrales, muchos extraños venenos no cuentan con antídoto, muchos métodos
para curar y salvar personas también están perdidos entre esos viejos documentos.
Dado que tengo esta oportunidad, debo hacer mi mayor esfuerzo. Incluso si sólo
pequeños trozos los que pueden ser transmitidos en el futuro, no será en vano.

El pecho de Shen Yi se enfrió mientras escuchaba, entre la persona que sólo


quería tener a su esposa e hijos a su lado durante todo el día como él, y la señorita
Chen, que pensaba en las generaciones venideras, la distancia en verdad era tan
lejana como entre la capital y la Frontera Norte.

Entre su padre, quien sólo sabía cómo jugar y se retiró pronto de su posición
como oficial transmitiéndoles su estilo familiar, y la familia Chen, quien resguardó el
emblema de madera Lin Yuan durante generaciones y se ocultó del mundo, la
distancia era tan lejana como la que existía entre la Gran Liang y Occidente.

¡Ni siquiera un Águila Negra volando por siempre podría alcanzarla!

Shen Yi observó su rostro de un blanco puro y no tuvo nada que decir, por lo
que sacó una pequeña y exquisita bengala y se la tendió a Chen Qing Xu: –Este es
lo más reciente del Instituto Ling Shu. No necesita encenderse con fuego, sólo
láncela al aire. Mientras la arroje lo suficientemente alto, hará ignición por sí
misma. Puede ser vista desde cien kilómetros de distancia. En caso de que algo
ocurra… Yo… Usted…

Éste discurso incoherente provocó que Gu Yun sintiera sus dientes doler.

La pequeña bengala fue puesta en la mano de Chen Qing Xu, aún conservaba la
temperatura corporal. Incluso si ella fuera más fría, en ese momento también sintió
algo. Observó a Shen Yi con una mirada indescriptible.

Shen Yi no podía soportarlo más, estaba a punto de cavar un agujero y


enterrarse a sí mismo. Rápidamente se inventó una excusa para despedirse de Gu
Yun y huyó.

Chen Qing Xu: –…

Gu Yun se puso de pie lentamente y dijo a Chen Qing Xu con seriedad: –Si hay
algún cambio anormal con los bárbaros, no tiene que forzarse demasiado, sólo
libere la señal. Enviaremos a alguien para asistirla de inmediato. Ponga más
atención a su seguridad… Cuando regrese victoriosa, sólo pida a Ji Ping que venga
para que le cante una canción.

Chen Qing Xu asintió escuchando la primera mitad, pero mientras oía la última
parte, sintió que había algo extraño: –¿Qué canción?

El Mariscal Gu, que no podía ser propio ni siquiera en la muerte, dijo sonriente:
– La canción de Yue. [1]

Esa noche, Chen Qing Xu y Cao Chun Hua cruzaron la línea defensiva bárbara
del norte y entraron silenciosamente a la metrópolis de las Dieciocho Tribus.

La “metrópolis” era en realidad sólo un asentamiento tribal relativamente


animado a comparación de otras áreas. Excepto por los sanguinarios guerreros
bárbaros caminando ocasionalmente de aquí para allá, la mayoría de los ciudadanos
a los lados del camino andaban en harapos.

El cadáver de un niño muerto por inanición que nadie había enterrado yacía al
lado del camino, codiciado por un grupo de babeantes perros salvajes. Una mujer
con la cara apagada permaneció alrededor por un momento, luego finalmente
aceptó su destino, se incorporó y se alejó caminando como un cadáver viviente.

Entre las espléndidas tiendas de los nobles se encontraban las Armaduras


Pesadas montando guardia estrictamente. Los buitres daban vueltas en el cielo con
las Armaduras Águila. La fetidez de la sangre y los cadáveres se encontraba
diseminada por todas partes… También había un sutil aroma a ziliujin
entremezclado.

En un lugar en el centro, bajo el estandarte del Rey Lobo, un hombre de


estatura media caminó dentro de la residencia del Rey Lobo con un cuenco de
medicina. Los guardias a ambos lados lo saludaron respetuosamente: –Mayordomo
en jefe.

El mayordomo solo hizo un sonido de “mn” sin levantar sus ojos y entró a la
tienda del Rey Lobo con la medicina.

Un joven demacrado salió y tomó el tazón de medicina: –Déjeme hacerlo.

El mayordomo lo observó y preguntó, –Su Alteza, ¿cómo ha estado nuestro Rey


el día de hoy?

–Igual que de costumbre. –el Príncipe sacudió su cabeza y se unió a él mientras


caminaba al interior.

Un grueso fieltro separaba ambos lados, permitiendo la entrada de la luz del sol,
había una silla de ruedas equipada con una caja dorada en la cual se sentaba un
alto y largo “esqueleto”. Escuchando el movimiento, el “esqueleto” giró la silla de
ruedas lentamente de cara a los visitantes, sus ojos abiertos como una rendija.

Sus ojos aún no se habían vuelto turbios, brillando con una fuerza increíble, el
espíritu de todo el cuerpo estaba concentrado en esos crueles y feroces ojos.

Ese no era otro más que Jia Lai Ying Huo.

Durante algún tiempo en el año anterior, el Rey Lobo, Jia Lai Ying Huo, estuvo
gravemente enfermo. El repentinamente tuvo un ataque y cayó en coma, incapaz
de hablar con claridad después de despertar, estuvo postrado en cama por un largo
tiempo. Varios líderes tribales de la Alianza de las Dieciocho Tribus asumieron que
estaba acabado y unieron esfuerzos para lanzar un golpe de estado. Ellos hicieron
prisionero al Príncipe Heredero del Rey Lobo e impulsaron al cobarde Segundo
Príncipe a la cima. Después intentaron afanosamente apaciguar a la Gran Liang y
mandar gente para las pláticas de paz.

Pero quién iba a saber que, incluso el Rey Lobo, a quien inclusive el capitán de
sus guardaespaldas había traicionado, todavía podía darle la vuelta. Primero,
permitió al capitán de los guardaespaldas colarse en secreto dentro de la misión de
la negociación de la paz para provocar el incidente de la Frontera Norte de la Gran
Liang. Nadie sabía que él todavía tenía un grupo de vanguardia de Armaduras
Pesadas de los occidentales de ese año en su mano como carta de triunfo. Usó el
tiempo mientras varios líderes tribales estaban lidiando con los problemas de la
Gran Liang para maquinar en secreto, acabando con la facción rebelde en un
movimiento, usando sangre para lavar la bandera de la alianza del Rey Lobo, luego
reunió repentinamente cien mil toneladas de ziliujin para dar pelea a la Gran Liang.

El mayordomo en jefe bajó su cabeza y no se atrevió a mirarlo. Escuchó


respetuosamente la conversación entre Jia Lai Ying Huo y el Príncipe. Éste hombre
era demasiado terrorífico, cada cabello sobre su cuerpo despedía la esencia de la
sangre.

De pronto, Jia Lai arrojó el tazón de medicina en su mano sobre el Príncipe: –


¡Inútil!

El mayordomo se estremeció.

El Príncipe dijo precavidamente: –Padre, no hay suministros suficientes. Este


año, la mitad de los ancianos y niños en todas las tribus murieron de inanición. Hay
cuerpos por todas partes y no pueden ser limpiados a tiempo…

Jia Lai rugió: –¡Inútil! ¡Si no hay suficiente ziliujin, entonces vayan a excavar
más! ¡Si no hay materiales suficientes, entonces vayan a robar a los Planos
Centrales! ¡Si aun así no es suficiente, entonces hagan que esos nobles donen!

Su lengua continuaba sin ser muy fluida, sus palabras sonaban rígidas cuando
gritaba, los ojos del Príncipe enrojecieron mientras decía: –Padre, no podemos
sobrepasar al Campamento del Hierro Negro en la frontera de los Planos Centrales.
Los nobles no pueden darse el lujo de donar nada más. Ellos…

Sus palabras fueron interrumpidas una vez más por la furiosa reprimenda de Jia
Lai Ying Huo. Llegaron las noticias de que el ejército de la Marina Occidental estaba
luchando contra la Gran Liang en el sur. Sin embargo, siempre había métodos para
que las noticias fueran obstaculizadas, los informes acerca del ataque sorpresa de la
Marina y su derrota todavía estaban en camino. Jia Lai Ying Huo creía firmemente
que, después de que tanto el Norte como el sur se cerraran, sólo era cuestión de
tiempo para que ellos pudieran avanzar miles de kilómetros al día.

Él era tan fiero como antes, pero parecía que su ferocidad rayaba en la locura.

El mayordomo observó al Rey golpeando y regañando al Príncipe, recibiendo él


mismo un golpe con la tapa de la copa en la frente, luego se fue en silencio directo
de vuelta a su tienda, donde varios aristócratas y los huéspedes de los Planos
Centrales estaban a la espera de sus noticias.
113. Resistencia

Por los cuerpos de tus ancestros también corre sangre de lobo, ¿han sido todos
domesticados hasta convertirse en perros?

El mayordomo en jefe caminó más y más rápido. Al final, casi trotó de vuelta a
su tienda. Incluso con el regusto de la quema de ziliujin, la Frontera Norte todavía
era fría. No obstante, de la frente del mayordomo comenzaba a brotar un sudor
ardiente, humedeciendo sus mangas al limpiarse la frente mientras corría.

Con un peso en el corazón, agitó su mano a una esclava femenina que salía para
servirle, señalándole que no lo molestara y luego caminó al interior de la tienda a
través de tres capas de pesadas cortinas.

El mayordomo exploró su alrededor cuidadosamente, confirmando que no había


cerca ninguna persona que no estuviera relacionada, entonces cerró las puertas una
o una, suspiró con alivio y caminó dentro de la habitación.

Justo en ese momento, una repentina voz salió de la estancia: –¿Cómo está?

El mayordomo en jefe quedó estupefacto, estremeciéndose en su propia casa.


Sus extremidades se contrajeron. Permaneció en la puerta boquiabierto. Y,
habiendo tomado aire tres o cuatro veces, sintió que su corazón estaba a punto de
dejar de latir.

No fue hasta que una familiar anciana aristócrata mostró la mitad de su rostro
en la sombría habitación que él inhaló con dificultad, volviendo en sí, agitó sus
manos sospechosamente y camino al interior de la cámara con la anciana.

En el norte, los días eran cortos y las noches largas, era difícil llevar luz a las
habitaciones. Sin embargo, la gente en esta sala había tapado todas las ventanas y
se habían sentado alrededor de una desgastada lámpara de vapor en la oscuridad.
Algunas de las familias influyentes en la Alianza de las Dieciocho Tribus habían
enviado a sus representantes, a varios asientos de distancia de ellos estaban dos
personas de la Gran Liang, un hombre y una mujer.

A pesar de que estaban vestidos al estilo de las Dieciocho Tribus, uno podía
hacerse una idea de la identidad de las personas de la Gran Liang por sus rostros:
la salvaje y dura tierra del Norte había dejado su marca sobre la gente, incluso para
los aristócratas, uno todavía podía ver la dureza de vivir en una condición difícil.

Esas dos personas eran Cao Chun Hua y Chen Qing Xu. Ellos no se esforzaron
demasiado para ocultar su identidad. Después de cruzar la frontera, usaron varias
líneas de conexiones dejadas por Cao Chun Hua para contactar con algunos nobles
de las Dieciocho Tribus, declarando que eran los mensajeros del armisticio enviados
por la guarnición de la Frontera Norte, sobornándolos y pidiéndoles que los llevaran
a encontrarse con el Rey Lobo Jia Lai.

Los dos fueron muy generosos, dando regalos continuamente, pero entre más
generosos eran, más sabia Cao Chun Hua que nadie los presentaría. Actualmente, a
los ojos de esos aristócratas bárbaros, podrían haberse convertido en dos árboles
de dinero. Una vez que fueran descubiertos por el demente Jia Lai, esos árboles de
dinero serían arrancados de raíz.

Ambos expresaron su deseo de ver a Jia Lai Ying Huo, quien quería encontrar la
muerte. Al mismo tiempo, se comunicaron con personas de las Dieciocho Tribus
cuyas mentes estaban confundidas. Con la elocuente lengua de Cao Chun Hua que
podía adaptarse a con quien fuera que hablara, en menos de un mes, esos nobles
se habían atrevido a sentarse juntos para discutir sobre el Rey Lobo en secreto.

Al mismo tiempo, Chen Qing Xu se hizo una idea de la situación de la guardia de


la tienda del Rey Lobo después de varias exploraciones nocturnas. El tiempo para
tirar de la red se acercaba.

Alguien le sirvió un tazón de kumis [1]al mayordomo en jefe que acababa de


entrar. El mayordomo lo tomó con sus manos temblorosas y se lo bebió de un
trago, finalmente sintiéndose vivo de nuevo.

Se dejó caer pesadamente sobre su espalda y dijo en voz baja, –No lo


mencionen más. Incluso el Príncipe Heredero ha sido golpeado. El Rey Lobo
continúa determinado a luchar.

Cao Chun Hua dijo inocentemente, –La corte imperial ha mandado mensajeros
al sur. Ahora que hay una tregua ahí, no nos beneficia entablar una batalla de
nuevo. ¿No reportó esto el jefe al Rey Lobo?

El mayordomo en jefe en verdad tenía dificultades internas que no podían


expresarse, todo su cuerpo parecía estar chorreando sudor. Levantó su mano y se
limpió el sudor de la frente. –Pequeño hermano, si hubiera dicho eso hoy, me temo
que ninguno de ustedes habría sido capaz de esperar por mi regreso.

Los aristócratas de las Dieciocho Tribus permanecían en silencio, Cao Chun Hua
sacudió su cabeza y dijo lentamente, –Entonces no hay otra manera, les diré la
verdad. Hoy quería reunir a todas las personas involucradas, porque recientemente
recibimos una carta del Mariscal Gu. El Mariscal Gu nos acusó de no hacer bien
nuestro trabajo, dijo que, si no conseguíamos resultados, enviaría tropas a atacar.
Nosotros no tenemos nada de qué preocuparnos: lo peor que puede pasar es que
recibamos un sermón y un recorte de dos meses de salario después de nuestro
regreso, pero estoy seguro que ninguno de ustedes desea luchar.

El rostro del mayordomo en jefe se arrugó hasta convertirse en un gran melón


amargo.

Esta vez, Chen Qing Xu dijo, –Vámonos. Ya hemos hecho nuestro mayor
esfuerzo.

Chen Qing Xu tenía un temperamento incuestionable. Cuando abría la boca,


siempre podía tomar una decisión final. Escuchando esto, antes de que Cao Chun
Hua pudiera reaccionar, los aristócratas de los bárbaros del norte habían explotado.
La anciana sentada en el primer asiento sujetó su manga con pánico: –¡Espere!

Chen Qing Xu le brindó una mirada fría.

Las arrugas en el rostro de la anciana se retorcieron un par de veces,


transformándose hasta tener la apariencia de una bruja gentil, y dijo con una
sonrisa complaciente: –Señorita, bríndenos un par de días más para pensar en algo.
Mi Rey es un poco testarudo, pero para bien o para mal, continuó siendo mayor que
él. Permítame a intentar hablar con él, no tienen que irse tan deprisa.

–Mi señora, no es que seamos irrazonables. –Cao Chun Hua suspiró. –También
nosotros estamos actuando bajo órdenes y no nos atrevemos a tomar nuestras
propias decisiones.

Chen Qing Xu tiró de su manga y dijo con una mirada ligera: –Si el Rey Lobo
está decidido a luchar esta guerra hasta el final por su propia venganza personal,
probablemente será inútil que mi señora diga nada, sino que, al contrario, sólo
conducirá al fuego sobre sí misma, no creo que sea necesario.

Esta sentencia penetró en el corazón de todos los presentes.

Cuando varios líderes tribales unieron fuerzas para sublevarse un tiempo atrás,
ellos habían sacado a la luz la relación íntima entre Jia Lai y la Diosa como tema de
discusión. La Diosa había estado muerta durante más de veinte años. No había
evidencia de que hubiera alguna relación oculta entre ella y Jia Lai. Sin embargo,
una vez que la semilla de la duda era plantada, ¿cómo podía ser removida
fácilmente?

Jia Lai Ying Huo siempre incitó a la gente a que trabajara para él usando “una
deuda de sangre” y “una humillación ultrajante”. Pero “olvidar el dolor cuando la
cicatriz ha sanado” era la base de las personas comunes. Él podría haber sido capaz
de incitar la sangre por un tiempo, pero cuando los suministros eran insostenibles e
incluso comer se convirtió en un problema, ¿podría la “humillación ultrajante” de
veinte años atrás ser más dolorosa que los niños muriendo de hambre?

Si una persona ha estado muerta durante tantos años, pero aún continúa
permaneciendo alrededor de las tribus, maldiciéndolos como un fantasma, trayendo
guerra y derramamientos de sangre, entonces, ¿era ella una Diosa pura de la vida
eterna, o un demonio un malvado que engañó al mundo?
Chen Qing Xu terminó, ignorando las diferentes expresiones de la gente de los
bárbaros del norte, asintió ligeramente y salió con Cao Chun Hua.

Viendo que ellos estaban determinados a no ser complacientes, la anciana


bárbara norteña repentinamente tomó su decisión y golpeó con el bastón en su
mano sobre el suelo: –A partir de este momento, dentro de dos días, les ruego nos
den dos días. Esta vieja ha vivido por más de setenta años, usaré mi edad como
garantía. ¡En dos días, les daré una clara respuesta!

La anciana tenía un alto rango en las tribus. Incluso el Rey Lobo tenía que
referirse a ella como a una “tía”. Cuando abrió la boca, no hubo objeción. Sólo el
amargado mayordomo en jefe movió sus labios y fue mirado de vuelto por los
feroces ojos blancos de la anciana.

Cao Chun Hua y Chen Qing Xu se miraron entre sí. Fruncieron el ceño por un
largo tiempo, como si estuvieran siendo puestos bajo una posición difícil.
Finalmente dijeron de manera reluctante: –Entonces… bien, puesto que es la
promesa de la Señora Hong Xia, también debemos darle una oportunidad.
Esperaremos por sus buenas noticias. Adiós.

Cuándo los dos extranjeros salieron por el pasaje secreto a través la puerta
trasera, la habitación de los aristócratas bárbaros del norte finalmente explotó.

El mayordomo en jefe quería llorar y dijo a la Señora Hong Xia, –Tercera


Señora, ¿no escuchó mis palabras hace un momento? El Rey está determinado a
pelear esta guerra, incluso el Príncipe terminó golpeado. Mire mi cabeza… justo
aquí… Lo que el Rey dijo originalmente es que es cavemos por más si no hay
ziliujin. ¡Si no hay suficientes suministros, entonces hacer que su gente pague con
su propio bolsillo!

Antes de que la Señora Hong Xia pudiera hablar, un hombre de mediana edad
ya estaba estallando con rabia: –¿Cómo puede continuar inmerso en este gran
sueño suyo? ¿Quiere atacar a los Planos Centrales a través de la línea de defensa
del Campamento del Hierro Negro o esperar a que los monos occidentales le den
comida y bebida? ¡Después de veinte años de preparación, reunimos a cientos de
miles de guerreros, innumerables motores de fuego y armaduras de hierro,
montones de comida y carne seca, y unimos fuerzas con el este, oeste, norte y sur
para actuar al mismo tiempo, pero aun así fallamos en dar un paso dentro de los
Planos Centrales! Ahora él continúa soñando de esta forma, ¿en qué se está
apoyando? ¿en las calles repletas de personas muertas de hambre? ¡No creo que
podamos satisfacer su apetito ni siquiera si nos roe hasta la médula!

Su voz semejaba a la canción de la montaña que se cantaba cuando se


pastoreaba a las ovejas, haciendo eco sin ocultarse. Varias personas alrededor de él
inmediatamente mostraron su miedo y lo instaron a ser precavido con sus palabras.
El enojado hombre de mediana edad se sentó y dijo con una risa burlona, –
Tercera Señora, no creo que pueda mantener su promesa esta vez. ¡No diga que
tiene que apoyarse en su edad avanzada, incluso si usted le llora y amenaza con
quitarse la vida [2], ese demente Jia Lai ni siquiera le prestara atención!

La Señora Hong Xia levantó sus párpados secos y golpeó el suelo con su bastón:
–¡Cállate, inútil! ¿Cuál es el punto de gritar en esta habitación?

El hombre de mediana edad bufó indignado.

La Señora Hong Xia permaneció inmóvil, había venas mostrándose en el dorso


de sus delgadas manos que parecían garras, como a las raíces de un viejo árbol.
Después, ella abrió su boca lentamente y dijo, –La última vez, el Rey Lobo dejó una
carta secreta para lidiar con varios de los líderes de las tribus. ¿Creen que tiene una
segunda carta?

Hubo silencio en la habitación, todos estaban aterrorizados por la audacia de la


anciana. Pasó un largo tiempo hasta que el mayordomo jefe tembló y dijo: –Te-
tercera Señora… la sangre en el estandarte del lobo aún no se ha secado.

–Morir en una revuelta o morir por estar implicado, ¿cuál es la diferencia? –la
ronca voz de la anciana resonó en el silencio. –Por los cuerpos de tus ancestros
también corre sangre de lobo, ¿han sido todos domesticados hasta convertirse en
perros? ¿O preferirías observar a tu esposa, hijos, jóvenes y viejos morir de
inanición y a causa de la guerra sólo para prolongar tu vida por unos cuantos
meses?

Ella levantó su cabeza lentamente y miró con sus ojos opacos a los aristócratas
bárbaros, cada uno con sus propias intenciones. Viendo que algunos habían sido
inspirados, otros estaban pensativos, alguno vacilantes y temblorosos, ella se rio y
dijo, –Sé que todos ustedes no piensan como uno solo. Algunos pueden estar
pensando en dejar esta habitación hoy y vender a esta anciana a Jia Lai.
Permítanme decirles algo, cobardes: si tenemos éxito esta vez, esto también
salvará su vida. No les hace daño. Si fallamos, tampoco los involucraremos a
ustedes, que solo están de espectadores. Por otro lado, para las ratas que quieren
reportar esto en secreto, ¿ustedes piensan que Jia Lai, esa ominosa estrella
asesina, considerará su buena voluntad? ¿o pensará que ustedes son demasiado
cercanos a nosotros, los vejestorios, que quieren buscar la muerte y son
sospechosos?

El hombre de mediana edad lleno de rabia de un momento atrás saltó y dijo, –


Usted tiene razón, ¡Tercera Señora, yo la seguiré!

En esos años, los aristócratas de las Dieciocho Tribus habían sido oprimidos
demasiado por Jia Lai Ying Huo. Los aristócratas lo odiaban, pero también tenían
miedo de sus políticas crueles y totalitarias. En esta ocasión, al salir un líder,
muchas personas molestas inmediatamente lo siguieron.

La Señora Hong Xia se volvió hacia el mayordomo en jefe: –En este asunto,
incluso si nos rompemos el cerebro pensando, continuaría siendo inútil. Nosotros
tenemos que apoyarnos en el jefe.

El mayordomo en jefe, frente a los ojos de todos, se sentó rígidamente, como si


quisiera evaporarse por un momento, llenando toda la habitación sin sol con un
vapor brumoso. Finalmente se mordió los dientes y golpeó su muslo: –¡Tercera
Señora, deme órdenes!

Cuando un país estaba en peligro, debían existir conflictos sangrientos entre las
facciones en el poder: no importaba si era la Gran Liang o las Dieciocho Tribus del
Lobo Celestial. Ni siquiera los extranjeros atrapados en Jiangnan podían escapar a
esta situación de estar obligados a hacer cambios, este proceso contenía diez partes
de peligro, cien partes de oportunidades, dar el siguiente paso hacia delante era
prosperidad, pero un paso hacia atrás podría significar la extinción de un país.

En este momento, una corriente subterránea invadió a las Dieciocho Tribus de


los bárbaros del norte, sin mencionar a los aristócratas de grandes apellidos
organizando a sus propias fuerzas.

A la noche siguiente, una sombra con forma de golondrina salió disparada hacia
la torre vigía de las Dieciocho Tribus. Fue fundada originalmente por los
extranjeros. Al inicio, también eran los extranjeros responsables del mantenimiento
aquí. Pero actualmente, los occidentales apenas si podían hacerse cargo de sus
propios asuntos, la mayoría de las máquinas en la torre vigía habían fallado, la
única función que les quedaba era de decoración.

El guardia en la torre había sido removido silenciosamente. El hombre que saltó


a la cima de la torre vigía mostró su rostro bajo la luz de la luna. Era un pequeño y
silencioso esclavo familiar bajo el mandato del capataz. Rápidamente fue todo el
camino hasta lo alto de la torre, alguien estaba esperándolo.

El “esclavo familiar” se puso de pie y se limpió el rostro para revelar a un


siempre cambiante Cao Chun Hua.

Cao Chun Hua dijo: –Está hecho. El mayordomo en jefe ha puesto en sedante en
la medicina de Jia Lai.

Chen Qing Xu: –¿No lo envenenarán directamente?

–No será tan fácil. – dijo Cao Chun Hua. – Jia Lai es un experto en venenos. Si
no tenemos cuidado, lo pondremos en alerta. En cuanto a un sedante, él también
prepara algo para beber ocasionalmente, incluso si lo detecta, no será sospechoso.
Hay miembros de las familias de todos los nombres nobles entre los guardias de la
tienda del Rey. Esas personas ya han recibido órdenes. Ellos pretenden actuar al
amparo de la noche e intentarán molestar a Jia Lai Ying Huo lo menos que sea
posible, de manera que él pueda morir en su tienda silenciosamente e impulsar al
Príncipe Heredero para la sucesión en la mañana. Una vez que se haya confirmado
que Jia Lai tomó la medicina, el mayordomo en jefe hará el sonido del búho
nocturno como señal. Nosotros sólo tenemos que esperar. ¿Aún no ha informado al
lado del Mariscal?

La pequeña esfera plateada de Cheng Qing Xu destelló entre sus dedos: era la
pequeña bengala que Shen Yi le había dado. Ese pequeño objeto había estado
oculto en su manga. Justo ahora, mientras tenía que sacarla para usarla,
repentinamente ella se sintió reluctante.

Cao Chun Hua no estaba al tanto de muchos de esos pensamientos, él dijo


emocionado: –El héroe de una generación, pero todas las personas bajo su mando
quieren rebelarse en su contra, ni siquiera quieren oír sus últimas palabras, ¿cómo
puede ser así?

–Ellos le temen demasiado, –Chen Qing Xu se paró en la torre vigía y miró en


dirección a la tienda del Rey Lobo a través del Qian Li Yan sobre el puente de su
nariz. –No te he preguntado, ¿cómo te las arreglaste para hacer que la Señora Hong
Xia se levantara como líder?

–El hijo de la Señora Hong Xia murió en el campo de batalla. –dijo casualmente
Cao Chun Hua, acomodándose el cabello detrás de su oreja. –Dejándole solo un
nieto, quien está cerca de cumplir los dieciséis años de edad. Jia Lai es
extremadamente malvado. Él estipuló que todos los jóvenes arriba de los dieciséis
en las familias nobles deben unirse al ejército.

“–Vi a su hijo varias veces cuando me escabullí dentro de las tribus bárbaras. La
otra noche, hice una máscara y visité a su madre en su lugar… quizás no era muy
similar, pero en la oscura y tenue luz, combinada con su pobre visión, fue un éxito.

“–Ella y yo nos abrazamos mutuamente y lloramos, diciéndole que yo no podía


soportar permitir que el pequeño niño camine el mismo sendero que su padre.
Usted ve, la hinchazón alrededor de mis ojos aún no se ha disipado, tuve que
ocultarla durante dos días. Señorita Chen, ¿tiene alguna medicina especial para la
hinchazón?

Chen Qing Xu: –…

Cao Chun Hua, sacudiendo su cabeza, dijo a la luna, –¿Cuántas lágrimas he


derramado mientras utilizo el rostro de alguien más? Esto es realmente…

Chen Qing Xu lo interrumpió: –Shhh… ¿lo escuchaste?

En la negra noche, el llamado agudo del búho sonó repentinamente: ¡el


mayordomo había hecho su movimiento!
Chen Qing Xu abrió la ventana de la torre vigía, y una cuerda casi invisible de
seda salió de las puntas de sus dedos. Esta cayó desde la torre, justo lo suficiente
como para que ella se pusiera de puntillas.

Cao Chun Hua sacó un pequeño recipiente con ziliujin de su brazo, lo vertió
desde un lugar en lo alto hacia la torre vigía, creando una falsa imagen de una fuga
de aceite desde el cuerpo de la torre, después lo encendió rápidamente. La feroz luz
del fuego bajó serpenteando como un dragón. Se reflejó por un momento en la
torre vigía tan brillante como el día.

Chen Qing Xu aprovechó el fuego en la torre vigía para lanzar la bengala en su


mano hacia el aire. La bengala se dividió en dos partes y liberó un destello de luz
blanca como un relámpago. La luz blanca era muy especial, no era resplandeciente
si se veía de cerca y era encubierta fácilmente por el fuego del ziliujin, su luz fuerte
y penetrante sólo podía reconocerse desde la distancia.

Shen Yi, quien había estado al acecho por un largo tiempo, la vio en el Qian Li
Yan y dio un salto: –¡Mariscal, ellos han actuado!

Gu Yun emitió un largo silbido. Las Águilas Negras, como murciélagos en la


noche, arrasaron la tierra a gran velocidad. Sólo el sonido podría escucharse y las
figuras no podían ser vistas.

Shen Yi no podía esperar más y se precipitó hacia fuera, pero pareció recordar
algo y se volvió para decirle a Gu Yun: –Zi Xi, acabas de regresar de Jiangnan el día
de ayer. Aún no has descansado. ¿Todavía puedes hacerlo?

Gu Yun estaba sorprendido, luego dijo con una risa, –Dios mío, ¿cómo es que
estás tan preocupado por los demás? No te preocupes por mí, ve a cuidar de la
señorita Chen. El ser capaz de presenciar a Jia Lai al final de su camino es mejor
que cualquier panacea.

También había estaba la brujería oculta por ese viejo lunático. Gu Yun no se
atrevió a hablar de ello, ni a tener expectativas. Pero aún quería ir y darle un
vistazo por sí mismo.

“Y si…”

“Y si el Hueso de la Impureza en realidad tiene una cura.” Gu Yun pensó con


determinación, “Iré al templo Hu Guo a encender un incienso para esos burros
calvos.”

La agilidad de Chen Qing Xu no tenía igual, desapareciendo de inmediato


después de aterrizar. Los rebeldes de las Dieciocho Tribus querían hacer que Jia Lai
muriera sin ningún sonido alguno, pero ella no deseaba que él muriera sin decir su
última palabra: o de lo contrario, ¿a quién le podría preguntar sobre la hechicería
secreta?
Cao Chun Hua tuvo que esforzarse para seguirle el paso. A medio camino de
alcanzarla, escuchó de pronto el chirrido de la cuerda de un arco baihong.

Cao Chun Hua miró hacia arriba y vio el fuego elevándose en el sur. Sabía que el
Campamento del Hierro Negro había arribado, no pasaría mucho tiempo antes de
qué ellos irrumpieran directamente dentro de la línea de defensa de los bárbaros del
norte. Pero mientras él se distraía por un momento, la figura de Chen Qing Xu
desapareció.

Los guardias de la tienda del Rey Lobo parecían ordinarios para Chen Qing Xu.
Esa noche, una pequeña mitad de ellos también se encontraba fuera para trazar su
plan. Ella fue capaz de ingresar fácilmente, aterrizando detrás de la bandera del Rey
Lobo. Primero permitió que un grupo de soldados y lanceros corrieran hacia la
tienda principal, luego bajó con pasos suaves y los siguió sin que nadie lo notara.

Los rebeldes avanzaban a la tienda principal sin precaución, pero Chen Qing Xu
notó que algo estaba mal en el camino: ella sabía que habría menos guardias en la
tienda del Rey Lobo esa noche, pero no había razón para que faltaran tantos.

El corazón de Chen Qing Xu se contrajo, un pequeño cuchillo se deslizó a su


mano.

En ese momento, los rebeldes habían arribado a la tienda principal de Jia Lai.

Repentinamente, hubo un ligero sonido en el aire. La bien ventilada tienda


principal súbitamente abrió sus cuatro puertas. Incontables arcos, flechas y cañones
de corto alcance quedaron expuestos desde las ventanas. Mientras tanto, una
emboscada de guardias y cientos de soldados bárbaros salieron por detrás y
rodearon a los indefensos rebeldes en medio.
114. Eliminado

En el flujo de tiempo, el oscuros color de la tinta de las tribus de lobo celestial se


desvaneció justo así y cesaron de existir.

Chen Qing Xu suprimió su aliento al nivel más bajo, casi volviéndose uno con las
plantas y árboles en los alrededores, oculta inmóvil en una esquina muerta detrás
del estandarte negro hecho de grueso fieltro sobre la tienda del Rey, observando el
desarrollo inesperado.

La tienda del Rey Lobo estaba dividida en dos partes. La silla de ruedas de vapor
se deslizó desde el centro con un humo blanco. El Rey Lobo, Jia Lai Ying Huo,
estaba envuelto en una pesada capa, encogido en la silla de ruedas como alguien
que está a punto de morir y deslizó su mirada fríamente alrededor de los rebeldes
en el exterior.

–Tercera Tía, –dijo con una sonrisa en sus delgados y partidos labios,
murmurando, –mi madre murió a temprana edad. En un tiempo tú cuidaste de mí
durante cinco años, tratándome como tu propio hijo, pero ahora… ¿incluso tú
quieres apuntar tu espada contra mí?

A pesar de que Madame Hong Xia fue quien lo inició, ella era una anciana
tambaleante, podía trazar planes y no podía ir a la batalla personalmente. Como
ella no estaba ahí, el monólogo de Jia Lai se dispersó en el aire, sin destino ni
receptor, sin nadie que respondiera.

El feroz Rey Lobo de la última generación: ya fuera su odio y venganza o su


felicidad y dicha, si era su ambición por la hegemonía o el interminable camino de la
venganza, siempre estuvo completamente solo: sus padres, hermanos, hijos,
familiares y amigos, él no tenía ninguno. Trató a la gente de las tribus como cerdos
y perros, ellos también le pagaron con traición.

Algunas de las manos de los rebeldes estaban temblando violentamente y


difícilmente podían sostener sus espadas. Nadie sabía de quien fue la espada que
cayó al suelo. En la noche silenciosa, el sonido hizo eco con claridad.

–Todos me traicionaron, me quieren muerto. –Jia Lai les brindó una risa burlona,
levantando súbitamente su mano que parecía una garra en lo alto y cortando hacia
abajo, – entonces, ¡todos ustedes vayan y mueran primero!

A sus órdenes, las flechas fueron disparadas desde la tienda del Rey. Rodeados
por ambos lados, a los rebeldes les era imposible esquivarlas y tuvieron que
contratacar.
Este asesinato, que debió haber sido silencioso, inmediatamente se convirtió en
una batalla sangrienta. La totalidad de las Dieciocho Tribus estaba en alerta. La
metrópolis del Lobo Celestial se volvió ruidosa y caótica. Algunos corrían hacia la
torre vigía para extinguir el fuego, otros estaban ocupados asistiendo al Rey para
pacificar la rebelión, y algunos se unieron valientemente al ejército rebelde, pero la
mayoría no sabía cómo reaccionar.

El Príncipe Heredero y el mayordomo en jefe fueron sacados empujones con las


manos atadas en lo alto. El mayordomo en jefe había mojado a sus pantalones y
miró al aterrorizado Príncipe Heredero con desesperación. Se dijo a sí mismo, “Al
Rey Lobo sólo le queda este niño, quizá será indulgente con él, pero no se puede
decir lo mismo de mi”.

Con tales pensamientos, su rostro cambió inmediatamente de la desesperación y


el miedo a la determinación, apretó sus dientes, sus ojos lucían como si se fueran a
romper al abrirlos. Un momento después, su rostro repentinamente se tornó azul,
su cuerpo se puso rígido y cayó de cabeza bajo los ojos del público: el mayordomo
en jefe había mordido la bolsa de veneno en su boca, suicidándose.

Cao Chun Hua se llevó un susto de muerte. Esperaba que el asesinato no fuera
bien, pero no importaba: mientras la mayoría de los bárbaros del norte estuvieran
en desorden, Gu Yun fácilmente podría tomar ventaja de la situación. Cuando la
mantis captura a la cigarra, ya sea que gane la mantis o la cigarra, siempre habrá
jilgueros esperando detrás.

¡Pero él no previó que Chen Qing Xu rodara hacia el centro del remolino
primero!

En un abrir y cerrar de ojos, la batalla entre los rebeldes y los guardaespaldas


cerca de la tienda del Rey se encontraba casi en su clímax. En ese momento, un
bárbaro se lanzó repentinamente dentro de la tienda del Rey: –¡Reportando, ataque
enemigo! ¡Hay un ataque enemigo!

Esta sentencia fue como una piedra, levantando miles de olas. Por un momento,
se hizo el silencio cerca de la tienda del Rey donde las personas estaban
combatiendo. El capitán de la guardia se apartó del resto de las personas y corrió
rápidamente hacia Jia Lai Ying Huo: –Mi Rey, alguien encendió fuego en la torre
vigía. ¡Un gran número de “fantasmas cuervo” a lo largo de la frontera
aprovecharon la caótica situación para pescar en aguas turbulentas y se lanzaron
hacia acá!

Los ojos de Jia Lai se contrajeron un par de veces, un trazo de júbilo pareció
aparecer en su rostro: –¿Quién viene? ¿Es Gu Yun?

La cabeza del capitán rompió en un sudor frío. Él no sabía qué había de alegre
con respecto a Gu Yun aproximándose.
Al momento siguiente, también estaba impactado al ver las manos que parecían
garras de Jia Lai aferrándose al reposabrazos de la silla de ruedas de vapor con
toda su fuerza, él dejó salir un grito bajo, esta persona, que había estado paralizada
durante medio año, ¡en realidad se puso de pie de alguna forma milagrosa!

Capitán de la guardia: –¡Mi Rey!

–Gu Yun, Gu Yun… –lo llamó Jia Lai en voz baja, sus ojos eran terroríficamente
brillantes, como si su alma estuviera ardiendo. Ellos no pudieron evitar tener
profundas dudas sobre los rumores de antes: quizás la diosa fallecida no era su
obsesión, sino Gu Yun.

–¡Traigan mi armadura! –gritó Jia Lai.

El capitán de la guardia nunca había visto una forma tan extraña de buscar la
muerte. Por un momento, pensó que lo había escuchado mal: –Mi Rey… ¿qué dijo?

–¡Mi armadura! –rugió Jia Lai. –¡Mi armadura!

El capitán estaba aterrado con su rostro, que parecía estar a punto de estallar, y
trastabilló un par de pasos. No se atrevió a ser negligente y envió a alguien a traer
la Armadura Pesada del Rey Lobo.

El níveo monstruo de hierro, que era tan alto como dos personas, fue cargado
hacia allí por cuatro hombres y fue colocado en el suelo con un golpe sordo. Jia Lai
Ying Huo temblaba como las hojas en el viento del otoño. Su mano delgada y seca
sujetó el eje de la armadura de hierro, arrastrando sus pesados pasos,
introduciéndose lentamente en ella.

La Armadura Pesada estaba autocontenida y soportada por un marco de acero.


Era mucho más fácil de operar que una Armadura Ligera, pero no tan fácil al punto
en que cualquier persona medio paralizada pudiera controlarla.

El rostro de Jia Lai enrojeció mientras se subía en la Armadura Pesada. Abrió la


válvula de vapor en sus pies con un apretón de dientes. El fuerte mecanismo rugió
mientras arrancaba. La espalda de la Armadura Pesada escupió el vapor arrogante,
rugiendo, a punto de estallar.

…pero en la persona en el interior ya no era más el poderoso héroe que comía


carne y bebía sangre en el pasado.

Justo después de levantar sus piernas, Jia Lai ya se encontraba al final de la


línea. Le fue difícil mantener el equilibrio por más tiempo. Con un fuerte ruido, la
Armadura Pesada se inclinó. El objeto de cientos de kilos se estrelló contra el suelo,
abriendo un agujero profundo.

El capitán de la guardia estaba despavorido, –¡Mi Rey!


En ese momento, nadie pudo ver la expresión en el rostro de Jia Lai, el Rey
Lobo. El delgado hombre del que sólo quedaba un esqueleto estaba oculto en la casi
gigantesca Armadura de Hierro, como un insecto marchito dentro de una nuez. En
ese momento, en el corazón de todos, e incluso sus enemigos, claramente fueron
testigos de las palabras “el final de un héroe”.

Incluso si él era un lunático desprovisto de conciencia alguna.

En ese momento, el sonido como de pájaro único del Águila Negra se


aproximaba más y más. El Campamento del Hierro Negro poseía una movilidad
extrema. Su forcejeo en días anteriores sólo fue debido a que las Dieciocho Tribus
arriesgando sus vidas y quemando ziliujin, de otra manera, no les habrían permitido
sobrevivir hasta ahora.

En ese momento, la metrópolis estaba en caos, las tres fracciones del


Campamento del Hierro Negro avanzaron con poca o nula resistencia. Las Águilas
Negras abrían el camino, como un remolino negro arrasando.

El capitán de la guardia abrió apresuradamente la Armadura Pesada y cargó


fuera a Jia Lai, atrapado miserablemente en su interior: –Mi Rey, me temo que es
imposible proteger la metrópolis esta noche. Nosotros lo escoltaremos para que se
vaya primero…

Jia Lai yacía sobre la espalda del capitán con una expresión aturdida. Después
de un rato, extendió la mano hacia delante y apuntó, –Hacia allá.

Chen Qing Xu esquivó una flecha que pasaba, proveniente de la nada. Un


pensamiento apareció en su cabeza. Después ella rápidamente descendió por detrás
de la bandera negra flotante. Una pequeña aguja plateada salió volando desde su
mano, matando a varios bárbaros que estaban cerca silenciosamente, luego fue tras
ellos en secreto.

Un equipo de guardias se apresuró rápidamente, escoltando a Jia Lai al lado


oeste de la tienda del Rey Lobo, corriendo más y más lejos de la aglomeración. Al
final, ya casi no quedaba sitio para esconderse en ninguna dirección. Chen Qing Xu
los siguió con dificultad, arriesgándose a ser descubierta, y fue por detrás del grupo
de guardaespaldas. Ella persiguió a Jia Lai durante dos minutos y descubrió que los
había seguido hasta un altar desierto.

El altar era extremadamente magnífico. La totalidad del edificio casi atravesaba


las nubes. Estaba hecho por completo de piedra, casi semejando un palacio.

La puerta había sido esculpida a partir de enormes piedras, la entrada cubierta


con un grueso fieltro, incontables marcas, caracteres desconocidos y símbolos
estaban tallados en él. La maleza había crecido cubriendo los alrededores, sin rastro
humano durante un largo tiempo. Un cuervo se asustó y salió volando al cielo junto
con su parvada, el batir de sus alas resonando.
Chen Qing Xu no era la única que no comprendía la razón, los guardias también
se miraron los unos a los otros confundidos.

Desde que la Diosa de las Dieciocho Tribus se habían convertido en una broma,
nadie había puesto un pie más en el altar.

Jia Lai apartó el brazo del capitán y dijo, –¡Atrás!

El capitán de la guardia se quedó sorprendido por un momento y retrocedió un


par de pasos.

Jia Lai se arrodilló lentamente. Sus rodillas estaban rígidas, casi se caía mientras
se arrodillada. El capitán de la guardia se acercó apresuradamente para ayudarlo,
pero fue alejado a manotazos: –¡Largo! ¡Fuera del camino!

El capitán de la guardia retrocedió a un lado.

A Jia Lai le costó muchísimo esfuerzo arrodillarse de manera estable. Su espada


encorvada se estiró lo más recta posible, colocó sus manos frente a su pecho, el
color de la ira y la humillación en su rostro se estaba desvaneciendo lentamente, su
expresión se tornó tranquila nuevamente con lentitud.

Después de un momento, luchó por mantener tu postura arrodillada y subió


hacia delante un par de pasos, como un viejo perro moribundo. El capitán de la
guardia ya había sido golpeado y no se atrevió a acercarse por más. Sólo pudo
observarlo arrastrarse con desconcierto.

Jia Lai trepó al lado de una enorme puerta de piedra, levantó el fieltro
desgarrado y buscó a tientas en el encantamiento tallado de forma irregular. Chen
Qing Xu se percató de que el ruinoso altar de la Diosa podría ser una clave
importante. Se acercó precavidamente y observó los movimientos de Jia Lai sin
parpadear.

De pronto, él empujó algo hacia abajo y lanzó su brazo hacia delante.

El suelo de inmediato comenzó a vibrar violentamente, todos los guardias


empalidecieron del susto. Pero Chen Qing Xu no quería huir.

Las piedras alrededor del altar se movieron por sí mismas, una tras otra, las
enormes ruedas de los engranajes emergieron desde el suelo. Innumerables tubos
de hierro con la piel oxidada se estiraron en todas direcciones, se cerraron y
conectaron por sí mismos y finalmente se convirtieron en un círculo completo.
Todas las tuberías de hierro se abrocharon, emitiendo un siseo. Incontables
pequeñas piezas de hierro se esparcieron a ambos lados, moviéndose ligeramente
en la brisa. En realidad, eran pequeñas alas llameantes: esta cosa era muy similar
al “Cometa” de la Gran Liang.

El altar entero era como un Cometa Gigante. A Chen Qing Xu le dio la impresión
de que sí se quemaba ziliujin, se elevaría en el cielo.

Ella pensó impactada, “Ese año, ¿no fue debido a que los bárbaros no tenían su
propia tecnología de motor de fuego que fueron derrotados por el Campamento del
Hierro Negro? ¿Qué es esto? ¿Quiere este hombre bárbaro escapar o elevarse en el
cielo con esta cosa?”

Justo antes de que ella llegar a una conclusión, la verdad se había demostrado
por sí misma. No había ningún problema con su sentido común. Se oyó un
chasquido y, de repente, un olor a humo salió de una de las tuberías en el círculo.

Después, una serie de sonidos de rupturas resonaron uno tras otro. El ziliujin
burbujeante que había sido mantenido bajo tierra durante muchos años se había
mezclado con muchas impurezas. El fuego bajo el ala llameante parpadeó y se
extinguió, y un aroma sofocante diferente al del ziliujin puro al quemarse se
diseminó.

Describirlo resultaba lento, pero en realidad, desde la primera ruptura hasta que
todo el altar se incendió, tan sólo pasó un parpadeo. Si hubiera expertos en el
campo como Ge Chen o el Maestro Feng Han presentes, serían capaces de ver que
la estructura del altar, semejante a la un Cometa Gigante, no estaba del todo
completa. A decir verdad, sólo copió a las alas llameantes y la caja dorada en la
forma de las tuberías del Cometa, mientras que el factor más crítico que decide si el
Cometa Gigante puede volar o no fue completamente dejado de lado. Incluso si era
obligado a elevarse por medio de las alas llameantes, se desintegraría antes de que
alcanzara la mitad del nivel en el aire

Combinado con la falta de mantenimiento durante un largo tiempo, obviamente


eso lo había agravado a esta clase de daño. Antes de que se elevara, ya se había
autodestruido.

El Cometa Gigante enterrado debajo del altar de la Diosa orando a los cielos por
la longevidad, parecía predecir el inalcanzable sueño de las Tribus del Lobo Celestial
cuyo destino llegaba su final, nunca podría convertirse en realidad.

El capitán de la guardia estaba aterrorizado y gritó, –¡Mi Rey! ¡Apártese!

Como sacudida por su voz, la puerta esculpida desde una gigantesca piedra
colapsó repentinamente, aplastando a un gran número de tuberías que ya se habían
alzado desde el suelo. El gas producido por la quema de ziliujin se expandió
rápidamente. Después de un “buum” ensordecedor, el altar comenzó a explotar.
Una enorme bola de fuego se alzó en el cielo. Jia Lai estaba en medio del fuego,
miró hacia atrás, a su guardia, sorpresivamente, no había miedo en su rostro.

En ese momento, Chen Qing Xu entendió súbitamente que Jia Lai no era
necesariamente ignorante de que, una vez que el altar se encendiera, estallaría.
…él lo estaba deseando, planeándolo durante un largo tiempo, sólo estaba
buscando una manera más brillante de morir.

El muro exterior del altar comenzó a derrumbarse y estaba a punto de colapsar.

Chen Qing Xu apretó sus dientes y decidió tomar el riesgo, se aferró a una grieta
a plena vista de todos y siguió a Jia Lai al interior.

Y entonces “¡buuum!”, el muro del altar colapsó.

Cao Chun Hua perdió el rastro de Chen Qing Xu. Sin más opción, tuvo que
quedarse y asistió a Gu Yun, hasta que el Campamento del Hierro Negro se movilizó
al interior de la metrópolis y se enteraron de la dirección general de Jia Lai Ying Huo
por medio de los guardias bárbaros capturados.

Cao Chun Hua estaba muy familiarizado con la parte norte de la metrópolis.
Sabiendo que él debió haber ido al altar de la Diosa, guio de inmediato a Shen Yi
hacia allá con ansiedad, quien iba a imaginar que ellos llegarían justo a tiempo para
contemplar tal escena.

Las pupilas de Cao Chun Hua se contrajeron, ni siquiera pudo dejar salir un
grito.

Sin embargo, Shen Yi no titubeó para remover la Armadura Ligera de su cuerpo,


haciendo uso de su entorno, rodó sobre el hielo y la nieve que aún no se habían
derretido en este sitio increíblemente frío. Mezclado con el hielo y la nieve, se lanzó
valientemente hacia el fuego.

El brillante final elegido por el propio Rey Lobo hizo que el capitán de la guardia
que lo rodeaba continuara paralizado en su sitio, todavía impactado. Un grupo de
guardias barbaros de élite se quedaron plantados en su lugar como postes de
madera, sin intención de resistir. Se habían convertido en prisioneros sin ningún
problema.

El ziliujin con demasiadas impurezas no tenía el poder para derretir el campo de


hielo, pero creó tanto humo que las personas no podían abrir sus ojos. Una capa de
cenizas se reunió con rapidez sobre el Qian Li Yan, que Chen Qing Xu tuvo que
bajarlo y arrojarlo a un lado.

Ella pudo ver que, en el momento en el que Jia Lai cayó de la Armadura Pesada,
él probablemente ya quería morir. Para una persona que está ansiando la muerte,
no es muy útil forzar una confesión por medio de la tortura; por no mencionar que
ella no sabía cómo forzarla.

Ella había estado buscando por el secreto de la hechicería durante muchos años.
“¿Se encontrará en este misterioso altar?”

Chen Qing Xu pasó a través del altar que colapsaba y encontró a la sombra de
Jia Lai luchando por trepar en las negras cenizas. Entre más alto se encontrara uno
durante un incendio, más difícil sería respirar. Sería más fácil caminar sobre el
suelo. Por un momento, Jia Lai no se sofocaría. Chen Qing Xu se cubrió la boca y la
nariz, entrecerrando los ojos en dirección a él y descubrió que Jia Lai estaba ciego
ante el fuerte ruido a su alrededor. Sus ojos estaban fijos en la gran plataforma de
piedra en medio del altar.

“¿Qué hay en la plataforma de piedra?”

En ese momento, una enorme viga en el altar colapsó sobre la cabeza de Chen
Qing Xu. Ella tuvo que esquivar, pidiendo fuerza prestada a los trozos de roca,
entonces voló hacia la plataforma de piedra.

Si el diseñador anterior quería convertir a todo el altar en un Gran Cometa,


respecto a la ubicación de la plataforma de piedra, esta debería ser una columna
central muy similar a un mástil. Había un círculo de losetas de piedra tallado con
caracteres bárbaros sobre la plataforma, estos eran diferentes a aquellos hechizos
desconocidos en la puerta: este era el verdadero lenguaje de las Dieciocho Tribus.

Cuando Chen Qing Xu vino primero a la Frontera Norte para buscar la hechicería
y el veneno, también había puesto empeño en aprender el lenguaje de Man, de
alguna forma pudo entender que lo que estaba escrito ellas era la historia de la
separación e integración de las Dieciocho Tribus.

Desde el principio hasta el final, no se mencionaba la hechicería de los bárbaros.


Chen Qing Xu finalmente fue sofocada por el humo y tosió violentamente. Estaba
muy desanimada: ¿era esto en verdad sólo los restos de un altar? ¿no había nada
de lo que ella estaba buscando aquí?

En ese momento, otra sección desconocida había estallado de nuevo. Después


de que la tierra se sacudió, una gran loseta de piedra del lado opuesto a ella cayó
repentinamente.

Chen Qing Xu: –…

Cuando se tenía mala suerte, uno incluso podía ahogarse al beber agua.

Ella retrocedió instintivamente, pero después de todo, el humo estaba


bloqueándole la vista. Chen Qing Xu pisó sobre el aire, todo su cuerpo cayó
directamente desde la plataforma de piedra. ¡Tal vez en esta ocasión, ella en
verdad sería aplastada bajo la roca!

Rápidamente, la cuerda oculta en la manga de Chen Qing Xu se disparó. Ella no


supo alrededor de qué se había enrollado sobre la plataforma de piedra. Tosió con
dificultad mientras luchaba para tirar de su cuerpo hacia arriba. Inesperadamente,
la cosa de la que se sujetó no era estable, cayendo tan pronto como ella jaló un
poco.
El corazón de Chen Qing Xu se hundió: “Es el fin.”

Justo entonces, una figura se lanzó hacia delante, abrazándola y rodando hacia
un lado. Hubo un fuerte ruido explosivo enseguida de ellos. La gran plataforma de
piedra que cayó desde el aire levantó una ráfaga de viento. Chen Qing Xu estaba
manchada del fango en el piso del altar. Ella aún no se había recuperado del susto,
levantando su cabeza con estupefacción mientras veía a un General Shen
desgastado y de apariencia miserable.

Shen Yi tiró de su cuello con furia: –¿Estás buscando la muerte?

Chen Qing Xu quedó atónita por su rugido, sus ojos se abrieron mucho.

Tan pronto como Shen Yi se encontró con sus ojos, inmediatamente se


acobardó, su furia también se había extinguido. Se inclinó para recoger la cuerda en
su manga y dijo, –Primero vámonos… ¿qué es esto?

El gancho de la cuerda de Chen Qing Xu Estaba envuelto alrededor de un


extraño “objeto” casi del tamaño de una persona. A primera vista lucía como una
estatua de piedra, no se sabía si estaba vacía o qué, pero era muy ligera. Shen Yi
tiró de ella suavemente. La cuerda se desenredó, revelando una cabeza.

Era como la estatua de una mujer viviente, con sus ojos cerrados, su rostro
pacífico y gentil.

Shen Yi contempló a la particular “estatua de piedra” de una exquisita


manufactura e inexplicablemente se le puso la piel de gallina.

Chen Qing Xu la observó primero, luego estaba sorprendida. Se agachó y retiró


el polvo de la superficie de la “estatua de piedra”. Debajo del polvo, había una base
blanca y suave al tacto.

–Es piel humana. –murmuró Chen Qing Xu.

Shen Yi pensó que sus oídos habían sido infectados por la sordera de Gu Yun: –
¿Qué?

Chen Qing Xu alzó la mirada y vio que había un hueco oculto detrás de la
colapsada plataforma de piedra, y esta belleza… nadie sabe si viva muerta,
originalmente se encontraba oculta en el medio.

“¿Jia Lai en realidad venía por esta piel humana?”

Chen Qing Xu permaneció confundida por un momento, tuvo que seguir su


instinto e inclinarse para recoger la cosa envuelta en seda blanca.

Shen Yi apresuradamente dio un paso al frente, –¡Permítame! ¡Vamos!

Él recogió la estatua, levantó a Chen Qing Xu y salió corriendo del altar.


Había explosiones por doquier, humo en todas partes y, entre los remolinos de
fuego, una débil voz ronca se abrió paso intermitentemente: –El espíritu más puro…
el viento también quería besar… su falda…

Todas las enormes columnas de piedra del altar colapsaron en línea. Cuando los
dos estaban a punto de escapar, sólo escucharon un fuerte ruido. Una enorme
llamarada de luz purpúrea se elevó en lo alto. La columna central, que era tan
ancha que se requerían siete u ocho personas tomadas de la mano para darle la
vuelta, cayó hacia un lado. El altar entero finalmente fue insostenible y el enorme
techo colapsó.

El rostro de Shen Yi estaba cenizo, no podía respirar en lo absoluto.


Repentinamente, su corazón, presa de la desesperación, sintió que tal vez él tenía
que perecer ahí el día de hoy. De pronto, colocó la cosa humanoide en su mano
entre los brazos de Chen Qing Xu, puso el Cortavientos sobre su espalda, arqueó su
espalda e intentó proteger a la persona a su lado con su cuerpo.

Chen Qing Xu estaba impactada. Por un instante, no supo qué era lo que su
corazón estaba sintiendo.

En ese momento, el chillido de las Águilas Negras llegó desde el cielo junto con
un crujido. Shen Yi miró hacia arriba asombrado, sólo para ver a un grupo de
Águilas Negras que estaban lanzando cuerdas tan gruesas como un brazo con sus
propias garras de hierro, previniendo que cayera el techo del altar.

“¡Llegó Gu Yun!”

Shen Yi no se atrevió a dudar. No le importaron los trozos de piedra que caían


sobre él. Protegió a Chen Qing Xu y se lanzó hacia fuera con todo lo que tenía.

Justo cuando sus pies dejaron el altar, la cuerda de acero en las manos de las
Águilas Negras se rompió de improvisto, un jinete de Caballería Negra frente a ellos
los arrastró lejos con rapidez.

En el momento cuando la cuerda de acero se rompió, Gu Yun casi se lanza


directamente hacia el mar de llamas, pero cuando vio a los dos rodando fuera entre
el humo, tiró de las riendas, apaciguando al casi aterrorizado caballo y dejó salir un
suspiro de alivio.

Después emitió un largo silbido, haciendo un gesto a las Águilas Negras en el


cielo y a la Caballería Negra en el suelo: –¡Retirada!

La débil voz cantarina de Jia Lai Ying Huo ya no pudo escucharse más.

El imponente altar de cientos de años de las Dieciocho Tribus fue destruido, el


espeso humo subía en espirales hacia el cielo de la vida eterna.

El fuerte viento se llevó la mitad del estandarte quemado del Lobo, silbando
dentro y fuera de las llamas y el polvo.

En el flujo del tiempo, el oscuro color de la tinta de las Tribus de Lobo Celestial
se desvaneció justo así y cesaron de existir.

No obstante, el ziliujin continuaba ardiendo.


115. Revertir

“Toma una palma y llévala a Jiangbei, para medir el ancho de la cintura de esa
persona por mí”.

–Siento que esta cara me es un poco familiar. – concluyó Gu Yun sosteniendo un


palo de madera después de mirar a la “mujer” sobre el suelo por un rato.

La tienda del Rey Lobo, Jia Lai Ying Huo, fue volteada de arriba a abajo por la
gente del Campamento del Hierro Negro. Ellos descubrieron que no había ni perlas
raras ni corales en su interior. Lucía magnífica, pero en realidad se encontraba en
pobreza extrema. Podía verse que antes de limpiar por completo las propiedades de
los aristócratas, él también hizo lo mismo con su persona. En verdad era un lunático
abnegado.

Para la gran decepción de Gu Yun, no pudieron encontrar la hechicería de la


Diosa en la leyenda.

Pensándolo detenidamente, sólo a la gente de la Gran Liang le gustaba escribir


todo sobre el papel y copilarlo en un libro. Había muchas costumbres primitivas en
las Dieciocho Tribus, las cosas que necesitaban ser registradas seguramente
estaban talladas sobre la piedra, sobre el caparazón de una tortuga o grabadas en
piel; o simplemente eran tres transmitidas de boca en boca. La brujería que ellos
estaban buscando podría haber estado oculta sólo en el cerebro de Jia Lai y ya se
habría consumido hasta convertirse en cenizas.

Finalmente, sólo esta figura tan extraña fue traída de vuelta a la guarnición del
norte bajo la insistencia de Chen Qing Xu.

–¿Qué dijo la señorita Chen respecto a esta cosa hace un momento? –le
preguntó Gu Yun al soldado. –¿Qué clase de escultura?

–“Estatua del alma”. –respondió el soldado, viendo a Gu Yun picando aquí y allá
con una vara de madera sin ningún tabú, no pudo evitar decir, –Mariscal, creo que
esta cosa es muy insidiosa. Quizás haya algo no muy limpio con ella. Debería
permanecer lejos de esa cosa.

La “estatua del alma” era de tamaño natural, pero pesaba tan sólo alrededor de
diez o quince kilos. Después de limpiarse, el rostro y la piel no eran diferentes a los
de una persona real a primera vista, como si pudiera hablar después de abrir sus
ojos.

Se decía que esta no era una sola pieza de piel humana. Estaba hecha con la
mejor piel de muchos hombres y mujeres jóvenes. Después de ser tratada con
alguna clase de hechicería, formaba una pieza completa que era envuelta alrededor
de la madera, la cual fue esculpida con forma humana con antelación. Cuando la
piel humana y la madera se pegaban estrechamente, podían crear un muñeco muy
realista.

Las Dieciocho Tribus creían que esta clase de estatua del alma podía convocar
las almas de los niños que habían muerto en países extranjeros.

Al principio, la estatua del alma estaba cubierta con polvo. Después de lavarla,
semejaba totalmente a una persona viva desnuda. Shen Yi pensó que era muy poco
ortodoxo y le pidió a alguien que encontrara ropas para “vestirla”.

Gu Yun observó a los ojos cerrados de la estatua del alma. Sintió que se parecía
ligeramente a Chang Geng cuando era niño. Extendió sus dedos y acaricio su
mentón, intentó buscar en su memoria y preguntó, –¿Dijiste que esta es para
convocar el alma de la Consorte Real Bárbara de ese año?

El soldado creía en los demonios y no se atrevía a mirarla mucho, dijo


aterrorizado: – Mariscal, mejor la retiramos rápido de aquí, esta cosa es
aterradoramente demoniaca…

–No pasa nada. –dijo Gu Yun casualmente, contemplando el rostro de la estatua


del alma. –Yo creo que ella aún se ve muy bonita.

Soldado: –…

Recientemente, el Mariscal Gu tuvo que hacerse cargo de ambos campos de


batalla, en el norte y el sur, quizás había perdido el juicio debido al agotamiento.

En ese momento, Chen Qing Xu, que no se sentía tranquila y fue a ver a Shen
Yi, irrumpió en el interior repentinamente: –¡Ya lo recordé!

Gu Yun: –¿Uh?

Chen Qing Xu sacó un cuchillo y se arrodilló sobre el suelo. Bajo los ojos de Gu
Yun y el soldado supersticioso, cortó la estatua del alma, abriéndole el pecho.

Gu Yun: –…

Su soldado tembló de miedo, les dio la espalda y recitó “Amitabha”. Gu Yun lo


miró, luego a la señorita Chen, que parecía un carnicero. Extendió la mano,
tendiéndole la vara a su silencioso soldado y dijo con lástima, –Tómalo para que te
resguarde y defienda de los espíritus malvados.

Chen Qing Xu ignoró su alrededor y se concentró en la punta del cuchillo. La piel


humana se veía lisa e incluso muy suave por fuera. No había carne ni sangre en el
interior después de cortarla. Los dos lados se separaron limpiamente. La textura era
como la del cuero curtido. Chen Qing Xu tenía una buena comprensión de su fuerza,
sólo cortando la piel humana sin afectar a la madera debajo.

Gu Yun estaba sentado por ahí sin hacer nada al inicio, luego, repentinamente,
entrecerró sus ojos, se arremangó y se inclinó para levantar suavemente la piel sin
ninguna vacilación, tocando la superficie de madera.

El rostro del soldado estaba verde, confesó rápidamente sus pecados, tomó el
palo que le dio el Mariscal y corrió hacia fuera para vigilar la puerta.

Gu Yun lo palpó durante un largo tiempo, preguntándose, –¿Por qué, aún hay
palabras en esta madera?

Chen Qing Xu había abierto un corte sobre la piel humana desde la cabeza hasta
los pies. Como si pelara una cáscara de huevo, cambiando a un cuchillo más
pequeño, ella removió cuidadosamente la piel humana pedazo a pedazo hasta que
toda la sección de la madera con forma humana quedó expuesta. Se tomó su
tiempo para responder a las palabras de Gu Yun: –Sí, pero el grabado es pequeño y
poco profundo. Sólo personas con un sentido del tacto extremadamente agudo
serían capaces de sentirlo. Si una persona ordinaria quiere verlo, me temo que sería
sólo con la ayuda de herramientas, ¿me ayudaría el Mariscal a leer lo que tiene
escrito?

El Campamento del Hierro Negro y las Dieciocho Tribus habían sido enemigos
durante dos generaciones. Muchos generales veteranos en el Campamento del
Hierro Negro conocían las palabras comunes de lenguaje de Man. Gu Yun tanteó por
un momento el cuello de la madera humanoide y titubeó por un largo tiempo antes
de responder: –Todas son palabras muy extrañas, cocinando qué… no lo sé, hay un
número… ah, parece que hay algo más sobre la luz del sol…

Gu Yun miró a Chen Qing Xu confundido: –¿Por qué hay un misterioso tutorial
de cocina tallado en esta estatua del alma? ¿Eh…? Señorita Chen, ¿qué ocurre?

Gu Yun nunca había visto una expresión tan emocionada en la cara de Chen
Qing Xu. Sus fríos ojos estaban casi llenos de lágrimas.

Como si nunca antes hubiera visto la madera, levantó la pieza de madera


humanoide con sus manos, sacó un trozo de seda y le limpió el polvo
cuidadosamente, como si sostuviera un raro tesoro.

–Para que la estatua del alma traiga de vuelta a los espíritus desde otras
naciones, necesita comunicar a la vida y la muerte. La forma habitual es ocultar un
objeto personal del difunto dentro de la madera. Pero, aunque este método es
empleado para llamar el alma, normalmente el fallecido está a miles de kilómetros
de distancia, la mayoría de los lugares de entierro no pueden encontrarse. Así que
no siempre se puede obtener un objeto personal. Acabo de recordar, en este caso,
el hechicero generalmente lo reemplazaría por las últimas palabras del difunto o
inscripciones que puedan representarlo.
“–En esos días, las hermanas bárbaras huyeron de las profundidades del palacio.
En el camino, la hermana mayor murió en un país extranjero. La hermana menor
huyó con el hijo de su hermana hacia la guarida de unos bandidos. Antes de la
muerte de la concubina imperial, esta dejó solo una cosa de gran importancia a Hu
Ge Er. Más tarde, pasó por las manos de Hu Ge Er y finalmente cayó en las manos
de Jia Lai, el Rey Lobo…

Cuando Gu Yun escuchó esto, su corazón comenzó a palpitar como loco.

–Era el arte secreto de la Diosa. –Chen Qing Xu puntualizó lo que él estaba


pensando en su interior, –Yo… yo sólo pensé en esta posibilidad, no esperaba que
fuera verdad…

La impresión que todo el mundo tenía sobre “la Diosa bárbara” era sólo la
imagen de la mujer demente Hu Ge Er, mientras que la existencia de la Consorte
Real era muy tenue. Ella murió demasiado pronto, la “semidiosa” de los altos
pastizales fue reducida a una consorte atrapada dentro de un palacio de muchas
capas, con nueve puertas fuertemente cerradas. Ya fuera que sintiera odio y
resentimiento, o que aceptara su destino, no había forma de saberlo.

Pero, ¿cuál era la actitud de la consorte para con su propio hijo?

Según el sentido común, debió ser odio. Incluso cuando Jia Lai vio el rostro de
Chang Geng, que era muy parecido al de las hermanas diosas, cuando él era joven,
no pudo evitar sentir una sed de sangre, ¿cómo no podría la persona involucrada?

Sin embargo, la hechicería de las Dieciocho Tribus era tan profunda e


impredecible que incluso la familia Chen había estado perdida durante varios años.
La concubina imperial, como su heredera, si quería matar a un feto que aún no se
había formado, podría hacerlo sin que nadie se enterara. Entonces, ¿por qué razón
conservó al niño?

¿Sabía ella que el niño eventualmente sería convertido en un Hueso de la


Impureza por la desquiciada Hu Ge Er?

Los rastros de la generación más vieja se habían desvanecido del mundo. Nadie
sabría nunca si las Diosa bárbara decidió conservar al niño en su interior debido a la
renuencia de una madre; o sólo sabía que Hu Ge Er estaba embarazada con otro
niño y, alimentada por su resentimiento, planeó crear un Dios del Mal incomparable.

No obstante, en cualquier caso, también era la estatua del alma de la Diosa la


que dejó un rayo de esperanza para la vida de Chang Geng.

Esto era casi como tan misterioso como el círculo del karma.

Chen Qing Xu no quería discutir sobre el karma, esta pieza de madera era todo
lo que estaba en su mente en ese momento. Sin esperar a que Gu Yun reaccionara,
la sostuvo y salió corriendo, sin importarle siquiera el recoger la seda que cayó
sobre el suelo.

Gu Yun permaneció aturdido por un largo tiempo. Exhaló lentamente el aire en


sus pulmones, esta esperanza inexplicable lo golpeó en el centro de su pecho.
Cuando se incorporó, ante sus ojos casi se tornó negro, le tomó un largo tiempo
recuperarse, pero sus oídos continuaban zumbando.

Levantó su mano y se frotó la barbilla incontrolablemente, intentando mostrar


una expresión tan normal y seria como fuera posible. Sus cejas se unieron,
arrugándose inconscientemente, pero la esquina de su boca se levantó de manera
incontrolable. La seriedad y la dicha incontrolable se entrelazaron en una expresión
estándar de “ni reír ni llorar”. Incluso Gu Yun sintió que su aspecto en ese momento
podría parecer un poco demente.

En ese momento, el soldado personal del General Shen de la tienda contigua


estaba afuera de la tienda, metiendo su cabeza al interior, mirando alrededor por
un momento y preguntando, –¿Se ha ido finalmente la doctora Chen?

–Sí, – escuchó Gu Yun responder a su propio soldado. –¿por qué? ¿pasó algo?

El soldado que inquirió sobre el paradero de la doctora milagrosa sacudió su


cabeza y corrió de vuelta a reportar.

Al momento siguiente, Gu Yun escuchó un grito de dolor desde la tienda del


General Shen, que no sabía durante cuánto tiempo se había estado aguantando.

La espalda de Shen Yi estaba quemada y herida. Resultaba muy miserable,


pero, aun así, se negó al tratamiento y visita de la señorita Chen. Él había
mantenido a la señorita Chen fuera de su tienda las varias veces que fue,
determinado a no permitirle ver su destrozada apariencia. Él también buscó
resolutamente a un doctor militar que era bueno matando cerdos para tratar con la
herida. Durante ese tiempo, había mandado a alguien para espiar cuatro o cinco
veces y soportó hasta que se fue Chen Qing Xu, dejándolo salir finalmente y
gritando todo lo que quería.

Gu Yun lo escuchó por un rato, sólo para encontrar que ni siquiera el dolor de
dar a luz sonaría tan miserable. Sin tener corazón para oírlo, recogió la seda que
había caído en el suelo, le sacudió el polvo, salió, se la dio al pequeño soldado y
dijo, –Rápido, dale esto al General Shen, para aliviar el dolor.

Sin importar en donde había sido frotada a la seda anteriormente, su eficiencia


fue inmediata. Tan pronto como fue entregada, los aullidos de Shen Yi se volvieron
mucho más bajos.

Gu Yun, aburrido de usar a su hermano como entretenimiento, se volvió de


vuelta hacia la tienda del Mariscal, planeando responder a una docena de reportes
de guerra y a un montón de cartas de la guarnición principal. Sólo cuando comenzó
a escribir descubrió que no podía calmarse en lo absoluto.

Cada palabra en el reporte de guerra era entendida, pero no podía encadenar en


sucesión las palabras que saltaban a sus ojos en una frase. Por un momento, pensó
divagando: “¿Podría ser que solo hay registro de la práctica, pero no del antídoto?”

Más tarde, pensó, “Eso no importa. Mientras haya una pista del Hueso de la
Impureza, la familia Chen siempre puede encontrar un camino”.

Luego, después de un tiempo, se dijo a sí mismo, “¿En verdad tengo que ir a


encender un incienso para esos burros en el Templo Hu Guo? Maldición…”

…toda clase de pensamientos, dando vueltas y vueltas sin escapatoria.

Pero entre todos esos pensamientos, un anhelo indescriptible abrió un camino


sangriento, saltando dentro de su corazón.

Una gota de tinta cayó desde la punta de su pincel. Al final, él regreso en sí.
Simplemente empujó a un lado todos los deberes oficiales, sacó el papel para las
cartas como un tonto y comenzó a ocupar el tiempo para los asuntos oficiales en su
historia de amor personal.

En abril, las flores en la tierra de Liangjiang estaban a punto de marchitarse, la


humedad de la prolongada temporada de lluvias se evaporaba del rio.

Durante más de un mes, Chang Geng había permanecido en el sitio de Jiangbei.


Primero, organizó el funeral del General Zhong; luego, Fang Qin escribió al
Emperador Long An y solicitó mantener a Yan Wang en su lugar para asistir al
emisario de la corte con el fin de impulsar el contacto con los occidentales.

A pesar de que se había retirado de la política, Fang Qin aún sentía que el que
Yan Wang permaneciera en la capital era como un hueso atorado en su garganta.

Lógicamente, una serpiente debe ser golpeada en la cabeza, los oponentes


políticos debían eliminarse rápidamente. Pero la razón por la que Yan Wang
renunció no fue planeada por Fang Qin personalmente, nada de lo que ocurrió
estuvo bajo su control, y con la identidad de Yan Wang, era muy difícil de lidiar.
Aparte de la rebelión, no había nada más que pudiera matarlo.

Fang Qin tuvo que buscar maneras de dejarlo mantenerse lejos.

La palabra “asistir” era bastante asombrosa, significaba que este asunto no era
liderado por Yan Wang, él sólo tenía las obligaciones, pero no el poder. Si tenía
éxito, el crédito pertenecía a los enviados. Pero si algo salía mal, había mucho
espacio para verter lodo sobre Yan Wang.

Era una lástima que Dios no obedeciera los deseos de la gente. Los problemas
que Fang Qin esperaba ver no aparecieron: Yan Wang en Jiangbei era como un pez
en el agua, ya era muy querido, además el vínculo nacido de luchar lado a lado con
todos los soldados y tenía la garantía del General Zhong y Gu Yun.

Los emisarios enviados por la corte imperial tenían ojos agudos. Cuando
arribaron a Jiangbei, todos siguieron la guía de Yan Wang sin falla. En adición, Gu
Yun también mandó muchas cartas diariamente, incluso venía a dar un vistazo cada
diez días. El hostigamiento de los occidentales a lo largo de los bancos de Liangjiang
transcurría muy suavemente. Durante ese tiempo, pelearon en tres o cuatro
pequeñas batallas navales, obteniendo beneficios y entrenando a los soldados. Li
Feng no pudo decir nada, al contrario, incluso sintió un poco de pena por Yan Wang.

Al mismo tiempo, ocurrió otra cosa inesperada, dejando a Fang Qin incapaz de
liberar su energía para aprovechar la oportunidad de insertar sus fuerzas dentro de
Liangjiang…

El primer lote de billetes Feng Huo estaba por caducar, tenían que pagarlos.

El estatus de la primera tanda de billetes Feng Huo era muy especial. Podría
decirse que fue la medicina para la resurrección de la Dinastía de la Gran Liang. En
ese entonces, de no ser por esta serie de materiales que apoyaron la victoria de Gu
Yun en la Región Occidental, hubiera sido sólo cuestión de tiempo antes de que los
occidentales asediaran de nuevo la capital bajo la gran presión del campo de batalla
en el norte y con el almacén de ziliujin del país agotándose.

La nación le debía al primer grupo de personas que compró los billetes


enormemente, en un aspecto lógico y emocional, debían pagar esta deuda. Si la
corte no podía pagar, no sólo sería deshonesto, sino que aseguraría que los billetes
Feng Huo ya no fueran capaces de venderse más en el futuro. La orden del gobierno
de “los billetes Feng Huo tendrán el mismo valor que el oro y la plata, y los
comerciantes no tienen permitido rechazarlos” que Yan Wang implementó con
dificultad también sería en vano.

De esta forma, incluso si otros estaban de acuerdo, esos oficiales que se


habían pellizcado la nariz y habían comprado una gran cantidad de billetes Feng
Huo en los primeros días de la reforma oficial por el bien de sus sombreros
negros[1] tampoco serían capaces de quedarse quietos.

Hasta ahora, Fang Qin tenía que admitir que, a pesar de que Yan Wang empleó
feroces métodos para matar a los enemigos políticos con una daga, cargaba una
cuchilla reformadora para intentar extirparle la carne de los demás, incluso ofendió
a una gran cantidad de personas. Sin embargo, él había plantado la semilla con
prontitud: atando a toda la corte encima de este barco criminal, ya fueran amigos o
enemigos.

De acuerdo al plan original del Gran Consejo, el primer lote de billetes Feng Huo
tendría un plan de seguimiento al comienzo de la venta: la tercera tanda de billetes
Feng Huo saldría justo un mes antes de la fecha de expiración. De acuerdo a su
experiencia pasada, podrían venderse en casi un setenta u ochenta por ciento en un
mes. Algo del dinero obtenido se reservaría para el pago del primer grupo de
deudas, habría suficiente tiempo y dinero.

¡Pero nadie esperaba que, al irse Yan Wang, los comerciantes de todos tamaños
no cooperaran!

Fang Qin sabía que los trece magnates estaban del lado de Yan Wang en
privado, pero la Gran Liang era vasta, excepto por aquellos que tenían como
ambición participar en la política, ¿no quería nadie más hacer negocios? Y luego,
estaban estos oficiales que arriesgaban sus vidas para ascender. Cada provincia
podría tener una cantidad fija, sería muy fácil recaudar ese dinero.

Pero él había subestimado a la alianza comercial.

Esta fue impulsada por el Dios de la Riqueza en el periodo posterior a la guerra


bajo las instrucciones de Yan Wang. Había grupos comerciales en varias industrias,
y todos los grupos comerciales formaron una gran alianza. A pesar de que los
miembros fueron conectados por la alianza, ellos también disfrutaban las ganancias,
por no mencionar los beneficios especiales de comprar y vender con otros
miembros. Era principalmente en ese tiempo caótico de bandidos desenfrenados
que, si había una copia de la alianza, ellos podían pedir por la protección de la
guarnición del gobierno local. Este era el beneficio especial que la corte había
otorgado al primer lote de los trece magnates que compraron los billetes Feng Huo,
Du Wan Quan compartió esto generosamente.

Muchos comerciantes descubrieron gradualmente que no era algo malo aceptar


restricciones. Con el logo de la alianza comercial, la confianza de los compradores
también incrementó mucho, además, ellos ya no tenían que caer en una guerra de
precios contra esos comerciantes inferiores que vendían bienes falsos.

Esta red de la alianza comercial pronto se extendió por todo el país, y quizás
habría varios problemas en las siguientes décadas, pero actualmente, al comienzo
de su establecimiento, la lealtad de sus miembros era muy alta, convirtiéndose en
una plancha de hierro frente a Fang Qin.

El nacimiento de la tercera tanda de billetes Feng Huo ya había sido


obstaculizado desde el comienzo. A excepción de algunos oficiales que estaban
ansiosos por un éxito rápido y beneficios instantáneos, difícilmente pudieron vender
alguno. La inexplicable falta de cooperación de la alianza comercial provocó muchas
dudas en las mentes de las personas. Los viejos zorros en la corte, que mantenían
sus ojos vigilando en el viento, empujaban la responsabilidad de aquí para allá.

Pero ni la inducción ni la coerción podían hacerse. El grupo de nuevos iniciadores


promovido por los trece magnates ya se había estabilizado, ya no era fácil
moverlos.

El billete Feng Huo era ejecutado por el Gran Consejo, pero el Gran Consejo sólo
era responsable de la distribución. Todo el dinero que entraba y salía era del
Ministerio de Hacienda. Fang Qin deseaba poder obligar al grupo de su facción para
que vaciaran sus bolsillos, pero esto era sólo un grano de sal en el mar. Por no
mencionar que, si las familias nobles estaban dispuestas a pagar por ellos o no;
incluso si lo estaban y pagaban una cantidad de dinero tan grande sin pestañear, la
gente pobre y pedante en ambos lados que podía reprender a Yan Wang,
ciertamente se uniría de nuevo y no se detendría hasta arrancar la raíz.

Mientras los días del pago se acercaban, incluso Li Feng no podía estar tranquilo,
preguntándole varias veces en persona. En tan sólo tres o cuatro días la cantidad de
ocasiones que llamó a Fang Qin y al Gran Consejo al palacio para regañarlos sería
siete u ocho, si no es que diez veces. Finalmente, la presión era demasiado grande
para soportarla, los seis departamentos tuvieron que unir esfuerzos con el Gran
Consejo para pedirle a Yan Wang que regresara a la corte.

Cuándo la orden del gobierno arribó a Jiangbei, Chang Geng la recibió con
mucha calma, después organizó la transferencia de los asuntos militares de forma
ordenada, y mantuvo una actitud de “no me importa ganar o perder”. Como si no
tuviera prisa para regresar en lo absoluto, cuando la segunda orden urgente llegó,
él empacó su equipaje tranquilamente y se preparó para ir hacia el norte.

Justo cuando estaba a punto de partir, las noticias de la gran victoria en la


frontera norte arribaron.

Por un momento, todo Jiangbei estaba hirviendo. Chang Geng escuchó los
vítores y gritos, y tomó las cartas del mensajero.

Algunas de las cartas de Gu Yun para Chang Geng eran cartas meramente
privadas, algunas eran consejos para Yan Wang sobre asuntos importantes. Chang
Geng tenía mucha experiencia. Él sabía si era pública o privada cuando tocaba el
sobre con su mano antes de abrirla. Las cartas de asuntos importantes de Gu Yun
era normalmente una delgada pieza de papel, con sólo unas cuantas palabras. Él
estaba un poco decepcionado cuando recibió la carta del mensajero Águila Negra,
porque era muy delgada al tacto, quizás no habría palabras privadas.

Chang Geng ordenó al Águila Negra: –Quizás el lado del Mariscal Gu aún no esté
al tanto, estoy partiendo hacia la capital el día de hoy. He terminado de traspasar
los deberes en Jiangbei. Por favor, hágale saber después de su regreso.

Entonces él abrió la carta frente a la multitud.

En verdad sólo había una pieza de papel en el interior, una mano estaba
dibujada sobre ella. Gu Yun escribió una línea: “Toma una palma y llévala a
Jiangbei, para medir el ancho de la cintura de esa persona por mí.”

Todos miraron con confusión a Yan Wang, sin saber qué estaba leyendo que le
tomó tanto tiempo, luego su rostro se puso rojo.
116. ¡A todo Vapor!

Cuando rugió la primera locomotora…

En el noveno año de Long An, Jia Lai Ying Huo murió. El Príncipe Heredero
sucedió el trono y anunció oficialmente su rendición por parte de las Dieciocho
Tribus. El nuevo Rey Lobo renunció a su título real, se arrodilló e hizo reverencia
hacia el decreto del Emperador. La totalidad de las Dieciocho Tribus, con una
población pequeña y un territorio extenso, se incorporaron a Shuobei, la provincia
más al norte de la Gran Liang. Todos los nobles que se rindieron serían controlados
por el gobernador de Shuobei.

En esta ocasión, las Dieciocho Tribus ya no tenían que continuar pagando tributo
a la corte imperial y fueron integradas dentro del sistema general de impuestos de
hacienda. Los extensos campos de ziliujin serían minados y el material sería
transportado por una institución especial establecida por la corte imperial.

Toda la nación de la Gran Liang celebró.

Shen Yi se quedaría de momento para delegar los deberes, mientras que Gu Yun
tuvo que regresar a la capital para hacer su reporte. Cao Niang Zi se unió a él. Chen
Qing Xu acababa de hacer una copia completa del arte secreto de la Diosa, pero aún
no la digería, ella también se despidió para regresar con la familia Chen.

Antes de partir, Gu Yun la llamó a un lado. Al principio, quería preguntar si había


cierta posibilidad de que hubiera un antídoto. Más tarde, pensó que era una
pregunta innecesaria. Chen Qing Xu, una persona responsable, nunca lo confirmaría
de antemano. A lo mucho, ella diría “haré mi mejor esfuerzo”. De esta forma, no
había más que decir. Al final, el agradeció a Chen Qing Xu de manera muy solemne
y añadió: –Todo dependió de la señorita Chen.

Chen Qing Xu no se atrevió a aceptar la cortesía, rompiendo la norma y


explicando a Gu Yun: –En estos dos días, Xiao Cao me ha ayudado mucho a
traducir. No existe división entre la hechicería y los venenos en los artes secretos de
la Diosa. Muchas prácticas extrañas e inimaginables son sólo rituales, cuáles son
verdaderamente significativos y cuáles son sinsentidos, es difícil para mí decirlo con
certeza en este momento. Mariscal, por favor deme algo de tiempo.

Gu Yun dijo apresuradamente que no había problema.

Chen Qing Xu sacó un sobre sellado nuevamente y le aconsejó: –Todas estas


son prescripciones nutricionales. No son efectivas si se toman sólo una o dos veces,
sino que tienen que apoyarse en el tiempo para nutrir lentamente. El cuerpo del
Mariscal ha perdido demasiado, sigue siendo mejor que nada. La droga que
normalmente usa debe ser controlada sin importar qué.

Gu Yun asintió y lo guardó. Al alzar la mirada, atisbó a Shen Yi al otro lado con
ojos anhelantes.

Shen Yi lo miró. Gu Yun lo conocía desde hacía muchos años. Por primera vez,
descubrió que los ojos de Shen Ji Ping podían ser lo suficientemente expresivos
como para regañar a la gente, claramente notó la rabia que despedían esos ojos:
“¿Dónde encontraron ustedes dos tantas palabras que decir?”

Gu Yun lo contempló y pensó para sí, “Tú te estás haciendo esto a ti mismo.
¿Estás esperando que una mujer que nació silenciosa por naturaleza inicie una
conversación contigo? Hay desperdicios cada año, pero especialmente en este año
hay muchos[1].”.

Los dos hombres pelearon por un momento con sus miradas a través del aire.
Finalmente, Shen Yi no pudo evitar acercarse. Primero, dijo a Gu Yun infelizmente,
–Es tiempo de partir, Mariscal. No se retrase.

Luego se volvió hacia Chen Qing Xu.

Gu Yun no quiso continuar mirando más su torpeza [2]. Dio un ligero golpecito
en la espalda de Shen Yi con su látigo y se alejó cabalgando.

Cuando Gu Yun regresó a la capital para hacer su reporte, la gente común lo


había escuchado primero, pasando las palabras de boca en boca. Ese día, las calles
y callejones estaban atiborrados de gente, esperando para dar un vistazo al General
del Campamento del Hierro Negro. Inesperadamente, después de esperar por un
largo tiempo, no hubo nada: viniendo de la estación de mensajería y el
Campamento del Norte solo había unos cuantos oficiales civiles que habían sido
enviados por parte de la corte imperial, acompañados por la Guarnición de la
Frontera Norte y un general desconocido por muchos del Campamento del Hierro
Negro.

Gu Yun se había buscado para sí un carruaje pequeño y discreto para ir a casa,


y fue directamente al palacio por una audiencia con el Emperador al día siguiente.

El solía amar el trotar a través de los mercados, con una carreta llena de las
frutas que le lanzaban, entumiéndose los párpados por guiñarle el ojo a todas las
damas con la cara limpia al lado del camino. Pero ya no le gustaba más hacer esa
clase de cosas. En primer lugar, Jiangnan aún tenía que recuperarse, no había cara
para dar. En segundo lugar, poco a poco le comenzó a disgustar tanta pompa y
barullo, no podía decir porqué, quizás ya estaba cansado, tal vez ya se había vuelto
viejo.

En ese momento, Chang Geng estaba de camino al norte, sin saber que lo
estaba reteniendo, aún no regresaba. Como Chang Geng no estaba en casa, Gu Yun
no tenía nada que hacer más que escuchar los regaños del loro.

No se atrevió a relajarse para comer y dormir durante tres o cinco días con el fin
de cultivar su vitalidad: esas eran las maneras de una persona joven. Él ya no podía
darse el lujo de tales cosas, si realmente relajaba las cuerdas de su mente, temía
que lo que le esperaba no fuera “buen ánimo”, sino una grave enfermedad.

Por lo tanto, fue con Li Feng para una rápida comparecencia, luego fue a
Jiangbei.

Antes de que Gu Yun partiera, el Maestro Feng Han lo visitó.

El Maestro Feng Han ni siquiera tuvo tiempo para beber té después de sentarse,
llevándose apresuradamente a Gu Yun: –Mariscal, Su Alteza Yan Wang me escribió
y me pidió que le mostrara algo antes de que parta.

Gu Yun dijo con una sonrisa, –¿Por qué? ¿Fabricó el Maestro Feng Han un
Monstruo Marino?

Zhang Feng Han rio y no respondió, actuando de manera misteriosa. En los


últimos años, siempre llevaba una cara de no tener a nadie que se encargara de su
funeral. Resultaba que era porque no tenía nada que hacer. En estos años, vivió en
el Instituto Ling Shu durante todo el día. En lugar de eso, era como un viejo árbol
que había florecido, había colores en su rostro como si hubiera conocido a una
hermosa anciana.

Gu Yun tuvo que subirse al carruaje del anciano y tomó el trabajo de servir el té,
vertiendo el agua automáticamente, sin permitir que Zhang Feng Han se
deshidratara por hablar demasiado: –El Maestro Feng Han se ha vuelto más fuerte
con la edad, en verdad hace que la gente sienta envidia.

Zhang Feng Han rápidamente dijo “no me atrevo” y recibió la taza de té. Su
blanca barba se levantó mientras sonreía: –Sólo cuando la corte imperial tiene uso
para este viejo tiene mi vida algo de alegría. A todo el mundo le repugnan los sucios
motores y las armaduras de acero. Pero yo amé esta línea de trabajo desde que era
un niño. No sólo lo amo, sino que también amo sus frutos. ¿No es algo hermoso?

Gu Yun lo meditó por un momento y sintió que era muy cierto, pero
desafortunadamente, esta lógica no podía ser aplicada consigo mismo: es normal
que las personas amen los motores de fuego y las armaduras de hierro, y es propio
de los seres humanos servir como oficiales y amar los altos rangos y la riqueza;
pero cuando se trataba de él, si fuera a decir amaba combatir en guerras, asesinar
personas… no era algo sensible.

Pero fue él quien escogió este camino.


¿Por qué?

Por un momento, Gu Yun no pudo decirlo. Todo lo que él recordaba era que
odiaba “ir a la frontera” cuando era niño, porque significaba ser separado de sus
compañeros de juego, ver a su terrible padre cada día y no ser capaz de dormir o
comer bien.

Cuando estaba en su adolescencia, fue puesto en el campo de batalla por los


viejos subordinados de su padre. Antes de que su joven pasión pudiera elevarse, ya
había cometido un error ni muy grande ni muy pequeño en su primera batalla: más
tarde, se acostumbró gradualmente a los días de comer arena en las áreas
fronterizas, también pasó varios años siendo joven y frívolo.

Cuando escuchó la verdad sobre el incidente del Campamento del Hierro Negro
de parte de Jia Lai, su intención original de expandir el territorio se extinguió por
completo. Cada día, parecía que él sólo intentaba cumplir con sus deberes.

Mientras todo el país estaba inmerso en la alegría de la victoria en el norte y la


próxima recuperación de Jiangnan, el comandante de los cuatro lados y un anciano
estaban sentados en un carruaje destartalado, cuestionándose su propia elección, y
no podía entenderla.

Rememoró la vida que había tenido, dándose cuenta de que ya fuera la amplia
trayectoria de su carrera, caminando a través de la ciudad y reuniendo el corazón
de cada belleza; o heroísmo sin igual, cargando sobre el corcel de hierro,
permaneciendo en lo alto y bajando la mirada hacia el mundo… ahora, todo eso era
muy borroso.

En ese instante, todo lo que era capaz de recordar fueron los momentos cuando
quiso dejar su deber.

Justo mientras su mente divagaba, Zhang Feng Han dijo, –Mariscal, hemos
llegado.

Gu Yun, que había reunido todas las viejas memorias cubiertas de polvo, puso
una expresión expectante para hacer feliz al anciano: –¿Aún no me ha dicho que es
lo que ha creado el Instituto Ling Shu?

Mientras su voz se desvanecía, repentinamente sintió que el suelo vibraba de


forma extraña, como si hubiera algo enorme moviéndose sobre él, y escuchó
sonidos de exclamaciones provenientes del exterior del carruaje.

Gu Yun salió de un salto de la carroza y se congeló.

Vio algo enorme que yacía frente a sus ojos. Gu Yun dijo: –¿Esta es… la
locomotora de vapor?

Como si los dibujos que vio una noche fría en la estación de mensajería hubieran
cobrado vida. La parte frontal de la locomotora tenía tallados cientos de caballos al
galope. La crin de la cabeza del caballo al frente fluía, luciendo como si estuviera
levantando su cabeza hacia atrás para dejar salir un prolongado relincho. Detrás de
él, había secciones que parecían poder contener muchas cosas muy bien. Los
complicados dispositivos de las ruedas estaban expuestos, los cuales podían hacer
que uno se mareara. Un hombre común como Gu Yun no podía decir en lo absoluto
cuáles partes eran en verdad útiles y cuáles eran meramente decorativas.

–La vía está en construcción. Esta sección es sólo para una carrera de prueba y
no es muy larga. –la nariz de Zhang Feng Han estaba sudando de emoción. –¡Ge
Chen! ¿Dónde está Ge Chen?

Una pequeña cara redonda apareció en la ventana detrás de la cabeza de


caballo: –¡Ah, Maestro! ¡Marqués!

Zhang Feng Han: –¡Muéstrale al Mariscal como luce nuestro tren cuando se
mueve!

Ge Chen estiró su cuello y aulló: –¡A la orden!

Después de eso, se retiró hacia la parte delantera del tren. Un joven del
Instituto Ling Shu que parecía un mono sostenía dos banderas y las ondeó enfrente
por un momento. La locomotora de vapor se encendió entonces lentamente. El
aroma del ziliujin que sólo Gu Yun podía detectar flotó a través del vapor que salía
por el techo. Entonces, el largo clamor de un cuerno se oyó. La serie de vagones
detrás del cuerpo no afectaron el movimiento de la cabeza. Corrió de manera
estable, tomando más y más velocidad, corriendo más y más rápido…

Desapareciendo finalmente de la vista de Gu Yun.

Un grupo de miembros enloquecidos del Instituto Ling Shu comenzó a vitorear


de nuevo. Zhang Feng Han solo podía mantener el orden con su voz: –¿Qué hay de
la regla? ¡La regla! Enfrente del Marqués del Orden, ¿pueden guardar algo de
dignidad por mí?

Nadie lo escuchó.

Zhang Feng Han tuvo que volverse hacia Gu Yun y decir torpemente: –Mariscal,
qué embarazoso. Ellos han estado haciendo esto durante los últimos dos días,
gritando cada vez que corre el tren, es inútil sin importar quien venga… Ah, para
serle honesto, esto fue gracias al Maestro Du que compró los planos a un alto precio
usando sus conexiones en el extranjero. Sin embargo, ya fueran o no los
extranjeros que ayudaron invadir nuestra dinastía, fueron muy traicioneros,
ocultando diversas técnicas. Desde la recolección de tierras a lo largo del canal
hasta ahora, innumerables piezas de hierro refinado y hierro negro ha sido
descartadas. De no ser por la ayuda de Su Alteza Yan Wang detrás de escenas, este
proyecto habría sido abandonado por las personas de arriba… no fue fácil para estos
niños, por favor, no les preste atención.

Gu Yun permaneció en su lugar con sus manos detrás de su espalda, todavía


mirando en la dirección por la que desapareció el tren de vapor. A decir verdad, él
también quería gritar junto con el grupo cercano del Ling Shu, pero, temiendo
asustar a los otros, tuvo que obligarse a mostrar una coraza estable, no obstante,
su corazón ya se encontraba muy lejos junto con el largo tren conducido por ziliujin.

La vía que parecía una arteria fue tendida a lo largo del canal, de ahora en
adelante, la tierra de Liangjiang ya no seguiría estando lejos del Emperador.

Gu Yun no pudo evitar el pensar en la visión que Chang Geng le comentó una
vez: “…todas las máquinas corriendo sobre el suelo se encuentren en los campos,
que los Cometas volando en el cielo estén llenos con viajeros ordinarios quienes
llevan a sus familias a casa para visitar a sus parientes…”

Gu Yun se volvió a Zhang Feng Han y dijo con una sonrisa sincera, –Que suerte
que no haya renunciado a mi deber a lo largo de tantos años. De otra forma,
¿dónde podría encontrar una oportunidad para presenciar este objeto divino tan
pronto?

El Maestro Feng Han era completamente incapaz de entender sus sentimientos,


–Jajaja, el Mariscal está bromeando.

Gu Yun no sabía que nombre se le daría en los libros de historia después de cien
años a partir de ahora. De cualquier manera, él estuvo ahí en la Región Occidental
combatiendo la rebelión dos veces, estuvo ahí cuando la capital estuvo a punto de
colapsar, estuvo ahí en la Frontera Norte cuando se rindieron. Cuando rugió la
primera locomotora, él también estuvo ahí…

De esta forma, la confusión que se había aferrado él durante todo el camino se


deshizo fácilmente. Descubrió un poco de diversión en el “estoy en todas partes”.

A comienzos de mayo, Gu Yun partió hacia el sur y averiguó que Yan Wang
estaba en el camino oficial. Simplemente renunció a la Águila y cabalgó a lo largo
del camino oficial con un equipo de Caballería Ligera. Como lo esperaba, en Zhili,
que no estaba lejos de la capital, su plan de “encontrarse con Yan Wang por
casualidad”, que había estado preparando durante un largo tiempo, se volvió
realidad.

Chang Geng no tenía intención de retrasar su viaje. Pero el “afiló su espada y no


perdió la oportunidad para cortar la leña[3]”. Se encontró con toda clase de gente
que necesitaba ver uno por uno en su camino a la capital de manera que, tan
pronto como arribara, estaría listo para desatar una tormenta de inmediato, sin
dejar espacio para que nadie hiciera su movimiento.

Era un camino lleno de esquemas. No esperaba encontrarse con Gu Yun, que no


estaba en ningún lugar a la vista. Al inicio, cuando escuchó a su subordinado
reportarle esto, casi se cayó del carro.

Frente a las demás personas, los dos pretendían tener un entendimiento


completo de la etiqueta. Tan pronto como llegaron a la posada en la estación de
mensajería donde iban a descansar temporalmente, él cerró la puerta y mandó lejos
a todas las personas irrelevantes. Chang Geng deseaba poder pegarse a Gu Yun,
tocándolo de arriba abajo por un momento: –¿Por qué cabalgaste por el camino
oficial? ¿No te sientes cansado? ¿Fuiste herido en el norte? Dame tu muñeca…
¿Cómo ha sido tu dieta en estos días? ¿dijo algo Chen Qing Xu?

Gu Yun se recostó a un lado, escuchándolo sacar las normalmente extensas


palabras de sus cartas, preguntándolas oralmente de nuevo. Sin prisa, sonrió y
preguntó: –¿Cuál quieres que reporte primero?

Chang Geng río por un rato, pero también descubrió que estaba demasiado
excitado: –¿Por qué no usaste las Águilas para un camino tan largo?

Gu Yun: –Las cambié en la estación de mensajería de enfrente.

Chang Geng estaba aturdido. De pronto, se percató de la implicación de Gu Yun


y levantó su cabeza con asombro: –Tú… porque…

–¿No? He estado esperando durante un largo tiempo en el camino para asaltar a


Su Alteza Real Yan Wang. –Gu Yun extendió sus brazos y se apoyó a ambos lados
de la cabeza de Chang Geng, descansando su mentón sobre el hombro de Chang
Geng, diciendo lentamente, –Si quieres pasar por aquí, deja tu dinero.

La garganta de Chang Geng se movió un poco, recordó la palma que había sido
enviada a través de miles de kilómetros: –¿Robaras mis posesiones o mi cuerpo? En
cuanto a las posesiones, hay una mansión real, un patio aislado, una tienda
especializada en vender cosas extrañas, y…

Gu Yun pretendió estar sorprendido y dijo: –¿Tan rico? Encontrándome esta


clase de oveja gorda en mi primer robo, qué suertudo… ¡Entonces tendré que robar
tu cuerpo!

Chang Geng rio y súbitamente tiró de él hacia abajo, recostándolo sobre su


estómago y dijo al oído de Gu Yun: –Yifu, debiste haber visto el tren de vapor. ¿Qué
hay de lo que me prometiste?

Gu Yun inmediatamente cambió de opinión: –Tú ves mi boca. Hace un momento


estaba mal. Lo diré de nuevo: niño, mejor vas sacando tu dinero.

Chang Geng actuó “lastimosamente” como un consentido y dijo enseguida de su


oído: –No hay dinero, todo el dinero ha sido tomado por mi hombre para beber y
jugar, ¿no puedo venderme en lugar de eso?
Él permaneció en el campamento de Liangjiang durante varios meses, casi
adoptando su acento. No sabía dónde había aprendido a hacer una voz tan suave.
Las palabras “mi hombre” se prolongaron dentro del oído de Gu Yun, haciendo que
sintiera un hormigueo en su espalda. No había método para tratar con esta clase de
“querido” más que darle todo lo que deseara, dejándolo hacer como le plazca.

Desafortunadamente, los dos sólo tuvieron una rápida noche de calidez íntima.
Al día siguiente tuvieron que guardar su equipaje y pasar de largo uno del otro: uno
hacia el norte y otro hacia el sur, como si cambiaran de turno.

Yan Wang regresó oficialmente a la corte y tomó el mando del Gran Consejo.

Fan Qin preparó silenciosamente dos partes de un ensayo. Si Yan Wang fallaba
para lidiar con los billetes Feng Huo, acusaría a Yan Wang de ser un desastre para
el país y su gente. En esos días, fue tan corto de miras que promovió los billetes
Feng Huo que habían provocado el caos actual. Quizá pudiera abolir varias de las
reformas al gobierno oficial de Yan Wang y restaurar la corte a su estado original.

Si esos magnates que no respetaban al Ministerio de Hacienda tenían éxito en


tratar con los billetes Feng Huo después de la aparición de Yan Wang, habría
lugares de sobra para criticar. ¿No siempre hacía gala Yan Wang de sí mismo como
un hombre honesto e independiente, sin grupos ni facciones? Fang Qin sabía que él
y Du Wan Quan y su grupo tendrían pronto su plan, pero no fue capaz de encontrar
su punto débil. Esta vez, él saldría y diría: “Como un príncipe, usted tiene todo lo
posible para transferir el poder financiero nacional a este grupo de comerciantes
ambiciosos que se han hecho a la mar varias veces e incluso tienen conexiones con
los occidentales, ¿qué está planeando?”

Fang Qin estaba completamente preparado y nunca planeó dejar moverse a Yan
Wang. Cuando él y Yan Wang pasaron uno al lado de otro y se saludaron asintiendo
mutuamente en la Gran Reunión de la Corte, Fang Qin sintió que Yan Wang
tampoco iba a dejarlo ir.
117. Pesado

No permitan que el Marques del Orden regresa a la capital.

Durante el periodo en el que Yan Wang estuvo ausente, la contradicción entre


los nuevos oficiales y las fuerzas aristócratas en la dinastía se volvió más
acentuada. Un grupo intentaba preservar su nobleza y rectitud, mientras que el otro
se alzaba con el viento. A veces, la brecha entre aquellos de clases sociales y
aquellos de todos los caminos de la vida no era menor que la que existía entre los
bárbaros de las Dieciocho Tribus y la gente de la Gran Liang.

La familia aristócrata había sido transmitida de generación en generación y


tenían antecedentes muy sólidos. Casi cada familia era propietaria de una gran
extensión de tierra. Puesto que el precio del grano continuaba cayendo en el año de
Yuan He, por el bien de sus ingresos en el futuro, las familias aristócratas habían
metido sus manos en hacer negocios, pasando desde llevarlo a cabo en secreto
durante el reinado del Emperador Wu a una tendencia bien extendida. Por un lado,
les daba a los comerciantes, quienes solían ser de los rangos sociales más bajos,
una oportunidad para ascender, esto también tenía un mal efecto en los
comerciantes privados.

Desde la generación del Emperador Tai Zu, habían existido leyes y regulaciones
en la Gran Liang: ningún individuo de renombre, ni cualquiera con el estatus de
príncipe y nobleza, y semejantes, tenían permitido competir con las personas por
ingresos, porque una vez que la palabra “oficial” era involucrada en los negocios, ya
no continuarían siendo meramente negocios. Incluso si no hostigaban activamente
a los demás, habría villanos que tomarían ventaja de sus conexiones con personas
influyentes.

El conflicto entre las viejas familias aristócratas y los nuevos oficiales tenía una
larga historia y no era asunto de una generación o dinastía.

En ese momento, los nuevos nobles llegaron al poder, justo como si le dieran la
vuelta a un pez en salazón[1]. Ya fuera que el viento del este prevaleciera sobre el
del oeste o viceversa, por supuesto, las viejas familias aristócratas no escatimarían
en esfuerzos para suprimirlo. El nuevo y el viejo odio se apilaron. Ellos podían
pellizcarse la nariz y trabajar juntos cuando la nación era un caos. Actualmente, los
bárbaros ya se habían arrodillado y Jiangnan podría liberar sus manos nuevamente.
La situación de la guerra no era urgente, su conflicto estalló de inmediato una vez
más.

Yan Wang ni siquiera tuvo tiempo para aligerar las cosas, cuando regresó a la
corte, lo que le esperaba fue la ruidosa pelea en la Gran Reunión de la Corte.

Discutían desde si abolir los billetes Feng Huo hasta las malas prácticas de los
nuevos oficiales de administración, luego, al final, atacaron al Departamento del
Canal. Después, desde el poder imperial hasta los derechos civiles, del orden civil y
comercial al sistema patriarcal de clanes, finalmente el argumento de alguna
manera incluso se movió hacia el ejército. Del gasto actual de las guarniciones en
todas las cuatro fronteras, irrumpiendo como un caballo salvaje, yendo directo a la
pregunta de si Jiangnan debería continuar luchando o no: la facción de Fang Qin
había agarrado la raíz de Yan Wang. De no ser sido por el enorme gasto de la
guerra en los años recientes y el tesoro gimiendo de pobreza, Yan Wang no habría
sido capaz de aprovechar la oportunidad para hacer del dinero una prioridad,
sumergiendo a la corte en un caos como este.

Un miembro de cierta familia noble salió a buscar pelea: –Su Majestad, las
Dieciocho Tribus se han rendido, de ahora en adelante tendremos fuentes
abundantes de ziliujin. La vitalidad del país se está recuperando lentamente,
realmente no es adecuado combatir de nuevo dentro de tres o cinco años. Creo que
las pláticas de paz presentadas por los occidentales recientemente son muy
sinceras. Ellos pueden retroceder desde Changjiang, cediendo el área ocupada, y
nosotros podemos permitirles abrir puertos occidentales a lo largo del Mar del Este
y dispersar la guarnición a los puertos a lo largo de la costa, lo cual no sólo
proveerá paz para la gente, sino que también servirá como un sitio de tránsito para
nuestro intercambio marítimo en el futuro. El Mariscal Gu, independientemente de
la razón, siempre es provocativo. Continúa añadiendo más condiciones, es bastante
insensible.

Naturalmente, alguien de la facción de Yan Wang contraatacó: –¿Por qué


deberíamos cederles la tierra fértil a lo largo del Mar del Este a un grupo de monos
occidentales? ¿No podemos abrir puertos por nosotros mismos? ¿No tenemos
nuestra propia caravana mercante? Las tierras que nos han heredado nuestros
ancestros, usted se la entregará sin más. ¡Buscando entre toda la corte, no hay
nadie más generoso que usted!

Fang Qin fue a la batalla personalmente, haciendo a un lado el tema de


“traicionar a la nación” y dijo sin vacilación, –Los occidentales vienen desde una
larga distancia, la mayoría de sus recursos necesitan ser suministrados desde miles
de kilómetros. Los soldados que trajeron sólo son personas cansadas muy lejos de
su tierra natal. En mi opinión, no deberíamos reaccionar de manera exagerada,
como si enfrentáramos a un oponente formidable. Podemos pretender negociar con
ellos. En diez u ocho años, les será difícil continuar. El Mariscal Gu se ha entregado
por completo a la Gran Liang, en estos años ha sido herido continuamente, sin
tener nunca un par de días relajados y reconfortantes. Por el bien de cientos de
miles de soldados que se han bañado en sangre en el frente, también estoy de
acuerdo de que es tiempo de dejar de luchar y descansar: este asunto puede
discutirse después, ¿no sé si Su Alteza Yan Wang tenga algún… plan para los
billetes Feng Huo?
Yan Wang, que había estado escuchando desde el principio, fue arrastrado por él
en esta ocasión, Levantó la mirada hacia Fang Qin y dijo, –No hay necesidad de
discutirlo de nuevo más tarde, después de todo, los billetes Feng Huo tienen “Feng
Huo[2]” como su nombre, está muy estrechamente relacionado a la guerra. Puesto
que ustedes, caballeros, quieren separar la tierra para alimentar a los tigres y a los
lobos, la tercera tanda de billetes Feng Huo no tiene razón para implementarse. La
corte siempre puede pagar la deuda con los impuestos de hacienda de los
siguientes cinco años como garantía.

Fang Qin sacudió su cabeza y dijo con una sonrisa: –Yan Wang ha hablado
temperamentalmente. ¿Puede una tregua llamarse “alimentar a los lobos y tigres”?
Los occidentales hasta han estado perdiendo día a día, ¡esto es un enemigo
derrotado que busca rendirse! Cuando lleguen al mar, no serán nada más que un
grupo de lentejas de agua[3] sin raíz, ni siquiera lo suficientemente aptos para
causar ningún problema serio.

Chang Geng también sonrió y dijo: –Es realmente impresionante que el Maestro
Fang sepa todo en el mundo sin salir de casa. Sabe que los occidentales son
lentejas de agua sin raíz desde miles de kilómetros de distancia. Tal habilidad de
visión, las personas en verdad no pueden dar alcance a su sombra.

Viendo que los dos estaban tornándose mordaces con en el tono en el que se
dirigían el uno al otro, Li Feng tuvo que salir y decir, –Los asuntos del ejército, hay
soldados en la armada para decidirlos. Los llamé a todos aquí para discutir el asunto
urgente de los billetes Feng Huo. ¿Por qué están discutiendo sobre la batalla de
Liangjiang? No pueden calcular unos míseros libros de cuentas, pero traen tantos
problemas en lugar de eso… A Min, tú también deberías hablar menos.

Un funcionario asistente del Ministerio de Hacienda salió en el momento justo y


continuó las palabras del Emperador: –Su Alteza Yan Wang acaba de regresar de
Jiangbei. Me temo que aún no se ha hecho a la idea de la razón por la cual el tercer
lote de billetes Feng Huo está retrasado.

“–Como usted sabe, a pesar de que los salarios de los oficiales civiles y militares
en nuestra dinastía son opulentos en comparación a los de la dinastía anterior, pero
todos tienen familias de las cuales cuidar, este pequeño salario es solo lo suficiente
para mantener un poco de dignidad, ¿cómo se atrevería alguien a ser rico y
poderoso cuando el país está en problemas? ¿Cuántas personas se han ido a la
bancarrota desde que la subscripción al billete Feng Huo fue incluida en la
inspección oficial? Actualmente, no podemos conseguir nada más de dinero. Su
Alteza siempre ha tenido relaciones cercanas con los magnates de la Alianza
Comercial y Du Wan Quan. ¿Cree que pueda ir y pedirles su donación una vez más?

Por supuesto, Chang Geng se negó a caer en esta trampa con una implicación
oculta, dijo: –En el camino de regreso a la capital, he visitado al Maestro Du y a los
demás. Ahora, las fábricas han sido construidas por todo el país. Como un hombre
de negocios honesto, a veces también tiene que cuidar de los refugiados, lo cual
cuesta mucho dinero. Ahora, la mayoría de los recursos han sido invertidos en el
Departamento del Canal, incluso si están dispuestos a irse a la quiebra para ayudar
a la nación, ¿pueden también abandonar a los refugiados que tanto esfuerzo ha
tomado asentar? Para serle honesto, las palabras originales del Maestro Du hacia mí
en ese momento fueron que él no podía encontrar ni una moneda más.

Fang Qin se negó a dejarlo ir. –¿Por qué no pensó Su Alteza en dejar una salida
en ese entonces cuando impulsó el billete Feng Huo?

Chang Geng lo miró fríamente: –Maestro Fang, al comienzo dije claramente que
el dinero debía pedirse prestado al inicio. Cuando expirara dos años después,
cuando el tesoro ya no estuviera en aprietos, habría una solución, sino, nosotros
podíamos usar el tercer lote de billetes Feng Huo para resolver el problema
urgente: al momento de contabilizar los ingresos, el Maestro Fang ya se había
puesto al mando del Ministerio de Hacienda, usted mismo no levantó ninguna
objeción. Ahora viene y me pregunta. Al contrario, me gustaría preguntarle, ¿a
dónde se ha ido el dinero que fluye dentro y fuera del Ministerio de Hacienda? ¿Por
qué nos falta tanto?

Fang Qin finalmente no pudo evitar el decir furiosamente: –Todos los libros de
contabilidad están ahí. ¡Si Yan Wang tiene dudas respecto a este oficial, puede ir y
revisarlos!

Chang Geng le brindó una risa sin diversión: –Cierto, ¿cómo pueden los
maestros en el Ministerio de Hacienda ser incapaces de calcular unos cuantos libros
de cuentas? ¿eso significa que durante ese año el Maestro Fang perdió su capacidad
para pensar con claridad, cometiendo un error en los cálculos?

Li Feng: –¡Suficiente!

Fang Qin se disculpó apresuradamente mientras que Chang Geng hacia una
ligera reverencia y permanecía de pie a un lado obstinadamente. La mayor parte del
tiempo, era muy silencioso las reuniones de la corte, incluso si había algo que
necesitaba decirse, era siempre hecho por sus subordinados: rara vez iba cara a
cara contra los demás. Fang Qin no pudo evitar mirarlo y sentir que algo estaba
mal.

Yan Wang debió haber preparado una solución para la situación del billete Feng
Huo. ¿Por qué preferiría pelear enfrente del Emperador que decirlo adecuadamente
para apaciguar a la multitud? ¿Qué estaba planeando?

La Gran Reunión de la Corte fue despachada con disgusto. Yan Wang se quedó
atrás, caminando silenciosamente con Li Feng. A pesar de que la pierna rota de Li
Feng se había recuperado, todo el tiempo fue una enfermedad que no se curó por
completo. Si caminaba un poco demasiado rápido, luciría un poco desbalanceado.
–Da una caminata conmigo en el jardín. –dijo Li Feng.

Resultaba que el Príncipe Heredero acababa de terminar sus estudios y estaba


jugando con el Tercer Príncipe en el jardín. Al ver a su padre y a su joven tío, fue
apresuradamente a saludarlos. El Príncipe Heredero crecía y cambiaba a cada año,
ya tenía la apariencia de un adolescente. El Tercer Príncipe tenía sólo cinco años de
edad y aún estaba mudando sus dientes, sus palabras sonaban un poco ahuecadas
cuando hablaba.

Cuando Li Feng se encontró con el Príncipe Heredero, por supuesto, quería


demostrar el prestigio de su padre. Primero, reprendió al Príncipe Heredero de la
nada, luego lo interrogó sobre sus estudios.

El Príncipe Heredero respondió bien al inicio, pero continuamente lanzaba


miradas de reojo a su hermano menor cerca del final. Li Feng siguió su mirada,
repentinamente sin saber si reír o llorar.

El desdentado Tercer Príncipe no era lo suficientemente mayor para ser


interrogado por su padre. Él permanecía a un lado silenciosamente al inicio, luego
fue llamado aparte con un ademán de Yan Wang. Lo llevó a sentarse en el suelo con
enorme descuido, tomó varios tallos de hierba y los tejió en un saltamontes.
¿Cuándo habían visto en su vida los niños del palacio prohibido esta clase de juegos
del campo? Los ojos del Tercer Príncipe estaban muy abiertos, observándolo
atontado. Pronto, el pequeño niño tenía un saltamontes en su mano derecha
izquierda y un grillo de hierba en su mano derecha. Estaba tan feliz que no le
importó cubrir el diente frontal que le faltaba.

Li Feng los regañó: –… Perdiendo la ambición por jugar demasiado, ¿dónde está
la dignidad?

Contempló a Chang Geng con una expresión seria, luego despachó a los dos
niños reluctantes a partir. Li Feng vio al Tercer Príncipe poniéndose de puntillas para
colocar el saltamontes en la mano del Príncipe Heredero, este entonces sostuvo la
mano vacía de su hermano menor. El niño más grande guio al más joven, luciendo
como un par de pequeños hermanos de una familia ordinaria.

El Príncipe Heredero era amable, como su abuelo.

Li Feng rara vez se sentía conmovido. Cuando se volvió hacia Chang Geng, su
rostro también se suavizó mucho. Preguntó, –Después de tanto tiempo, ¿aún sigues
sin querer casarte?

La sonrisa de Chang Geng se desvaneció de inmediato.

Li Feng vio que no le gustó la mención de este tema, suspiró, –¿O puede tu
hermano mayor ser un iniciador, escogiendo un niño de la familia para que lo
adoptes? Cuando envejezcas mayor en el futuro, debe haber alguien que cuide de
ti.

Chang Geng hizo una pausa y retorció juntas sus manos, como si todavía
quedará jugo de la hierba sobre sus dedos. Miró en la dirección en la que partió el
Tercer Príncipe, su rostro parecía bastante conmovido. Pero después de un rato,
continuó sin asentir.

Chang Geng: –Le agradezco mucho a mi hermano Real, no es necesario.

–El niño que te siga puede heredar el título real, en el futuro, incluso si no tiene
ningún mérito, al menos puede ser un Jun Wang con un futuro prometedor. Hay
muchas personas dispuestas a dejar a sus niños a tu cuidado. –dijo Li Feng. –No
tienes que preocuparte por sentirte culpable por robar los hijos de las personas.

Chang Geng hizo una reverencia repentinamente, –Su Majestad, su súbdito


desea seguir los pasos de Lord Shang. No quiero arrastrar conmigo descendientes.

Los ojos del Li Feng se contrajeron un poco, se volvió para observarlo en


silencio.

Chang Geng se inclinó y se negó a enderezarse. Parecía joven y poderoso a


primera vista, pero era solitario y sombrío.

Deseaba seguir el ejemplo de Lord Shang[4]: reformar por cualquier medio,


siendo odiado y despreciado por el mundo, ser abierto en dos en el mercado,
convertirse en las cenizas que se queman a sí mismas por la era.

Ese día, todos los eunucos y los sirvientes del palacio fueron despachados. Nadie
supo qué fue lo que los hermanos Li habían dicho en el jardín. Desde mediodía
hasta que oscureció, Yan Wang finalmente dejó el palacio por sí solo.

Sólo había unos cuantos tallos de pasto que habían sido arrancados y
convertidos en insectos, yaciendo al descubierto.

Al día siguiente, Jiang Chong recibió una instrucción de Yan Wang: “No permitan
que el Marqués del Orden regrese a la capital. Nosotros podríamos no combatir esta
batalla, pero debemos permanecer en Liangjiang.”

La fuerte lluvia en Jiangnan era cruel. Unos días atrás, todavía continuaba
siendo demasiado cálido para que la gente durmiera. Repentinamente, un aguacero
cambió el cielo, la humedad podía penetrar hasta el interior de los huesos de las
personas.

El Maestro Ja se limpió la humedad del rostro y caminó con rapidez. Subió hasta
lo más alto a lo largo de los escalones de hierro que sobresalían del feo y terrorífico
caparazón del Monstruo Marino occidental. Un anciano con deslumbrante cabello
blanco estaba apoyándose en algo con su espalda de cara hacia él. Su cintura era
como un trozo de bambú que se dobla al quemarse.
El Maestro Ja carraspeó ligeramente: –Su Santidad, ya es muy tarde, ¿por qué
no está descansando?

–Cuando envejezcas, el sueño te abandonará. –dijo el Papa, agitando su mano.


–Ven aquí, mira esto.

Había un Qian Li Yan en la cima del Monstruo Marino, este no era un pequeño
artilugio que podía colocarse sobre el puente de la nariz. Tenía un metro de largo,
hecho de cobre, con círculos sobre la superficie como el trazo de las uniones del
bambú, fijado firmemente al suelo con un trípode. Había un círculo con tallados
complicados sobre un largo cilindro de cobre, todo escrito en caracteres
occidentales.

Este era el genuino Qian Li Yan, que podía ver a través de mil li[5].

A través de este largo tubo, podían ver el territorio de la Gran Liang del otro
lado desde el Monstruo Marino flotando en el Mar del Este.

En tan sólo unos pocos años, la silenciosa tierra fértil de miles de kilómetros al
lado opuesto comenzó a arder bajo la noche. La luz más brillante y concentrada era
la torre vigía de la guarnición, luego era mucho más suave en el área detrás. Ésas
eran las luces de muchas nuevas fábricas trabajando y montando guardia durante la
noche. No eran muy brillantes, pero estaban distribuidas por todas partes, como un
puñado de estrellas diminutas.

–¿Qué es lo que está observando Su Santidad? –preguntó con curiosidad del


Maestro Ja. –¿Se ha movido el enemigo?

–El enemigo siempre se ha estado moviendo. –murmuró el Papa. –Esas


personas en la Tierra Santa sucumbieron primero ante su codicia, después pusieron
sus irrealistas expectativas en las pláticas de paz. Hemos perdido nuestra mejor
oportunidad, haciendo retirada tras retirada. Ahora la nave tiene que moverse de
vuelta al mar. Después de un tiempo, las personas de la Gran Liang probablemente
envíen tropas para cortar la línea de suministros con la que tenemos contacto.
Cuando eso ocurra, no hay forma de saber cómo terminará.

Maestro Ja: –¿No hicimos un cálculo cuidadoso en cuanto a por qué


retrocedimos hacia la costa? De momento, las islas Dong Ying pueden ser usadas
como un canal especial de suministro. Podemos movernos en el mar abierto. A
pesar de que la gente de la Gran Liang imitó nuestros jiaos, veloces como tiburones
tigre, el diseño general de la flota no es adecuado para operaciones en mar abierto.

–Las personas de Dong Ying son como una manada de perros salvajes. Cuando
tienes una ventaja, no titubearan en venir por una pieza de carne podrida. Una vez
que pierdas el poder, no esperes obtener su lealtad. –el Papa suspiró en voz baja. –
Además, ¿es la conclusión de que la Marina de la Gran Liang no se puede adaptar a
las operaciones en alta mar cierta? Unos años atrás, ellos ni siquiera tenían una
Marina decente… ¿Cómo podemos basar nuestro porcentaje de victoria en la
suposición de que el enemigo es débil?

El Maestro Ja permaneció en silencio por un momento: –Pero Su Santidad, el


emisario…

–Ése es el por qué he venido a ti. –dijo el Papa, sacando una carta del interior
de sus brazos, sus manos temblaban como las hojas de otoño, pero su expresión
era dura y fría, sin señal de su usual amabilidad. –Una carta desde casa, léela.

El Maestro Ja la tomó rápidamente, luego su rostro palideció: –¿Es… es esto


verdad?

El Papa dijo en voz baja: –La Tierra Santa está cambiando.

La facción Conservadora detestaba la facción Liberal, haciéndolos sentarse en el


departamento sin ningún poder real, por lo que habían decidido pedir prestadas
decenas de miles de personas de países asociados, atacando la Tierra Santa bajo el
nombre de una protesta, creando revueltas, destituyendo al rey, ejecutando más de
treinta viejos nobles, incluyendo al primer sucesor en la línea, e imponiendo a un
lamentable niño de familiares muy distantes sobre el trono.

Unos días después, los conservadores contratacaron, el nuevo rey fue obligado a
abdicar después de sólo usar la corona durante siete días.

Actualmente, la arena política de la Tierra Santa era muy poco clara. Cualquier
cosa podía ocurrir. El mensajero de la Tierra Santa que era leal al viejo rey había,
por supuesto, perdido su poder. Sin embargo, los conservadores estaban haciendo
su mejor esfuerzo para apaciguar a la Santa Sede que había sido ignorada por el
viejo rey durante media vida. No serían un obstáculo para ellos de momento.

La mente del Maestro Ja era muy aguda, se hizo una idea de todos los puntos
claves en un instante.

El Papa de pronto se dio la vuelta y lo contempló como un halcón. –Esta es una


oportunidad, ¿lo entiendes?

El Maestro Ja bajó su voz con excitación: –Entonces, el emisario…

–Él ya no es más “el emisario”. –dijo el Papa, con un ligero asentamiento de su


cabeza, su actitud era tanto dócil como fría.

El Maestro Ja inhaló profundamente y apretó su puño debajo del intrincado puño


de su camisa: –Iré a prepararme de inmediato.

–Jaques, –dijo el Papa, con sus viejas manos envueltas en sus mangas y de pie
en el viento nocturno. –si perdemos esta oportunidad, nunca más podríamos ser
capaces de poner un pie de nuevo en esta tierra. Ha despertado.
El Maestro Ja miró hacia atrás, al muelle distante, recordando las luces que
acababa de ver, su corazón se sacudió, y partió aprisa.

Sin que las personas de la Gran Liang se dieran cuenta, hubo una violenta
“rebelión” en el ejército occidental.

Desde el momento que el mensajero recibió las noticias de la Tierra Santa hasta
cuando decidió huir, transcurrió menos tiempo de lo que tarda en quemarse un
incienso. No es que él fuera indeciso. Desafortunadamente, él no sabía que las
noticias que le enviaron fueron interceptadas por otros.

Desde su escape hasta su arresto secreto por los guardias de élite del Papa que
permanecían en espera, también transcurrió menos del tiempo en el que se quema
un incienso.

El mensajero y sus subordinados fueron asesinados en el momento por el


Maestro Ja. Una nave fue montada después, pretendiendo que el mensajero había
partido después de terminar sus asuntos, ocultando la información sobre el caos
interno en la Tierra Santa. En el pacifico puerto militar occidental, los soldados
ordinarios continuaban haciendo sus inspecciones de rutina. Ellos sólo sabían que el
mensajero fue llamado de regreso a la Tierra Santa, a partir de ahora, volverían a
tener solo un líder.

El Papa no cambió su suave actitud hacia las pláticas de paz con la gente de la
Gran Liang. En la superficie, continuó retrocediendo poco a poco hasta el equinoccio
de otoño[6] del noveno año de Long An.

Un lote de suministros occidentales arribó al puerto militar occidental por mar. El


gran número de provisiones militares y ziliujin eran como la masa oscura de un
grupo de demonios, desembarcando en la costa de Jiangnan.
118. Viejo Enemigo

Gu Yun se encontró un problema muy serio.

Durante la totalidad de los nueve años de Long An, la Gran Liang estuvo
envuelta en el aroma de la pólvora.

Finales de mayo, la corte real, representada por Yan Wang, se reunió con los
trece magnates originales que compraron los billetes Feng Huo y anunció que el
primer lote de billetes Feng Huo había caducado. Al mismo tiempo, el “Banco de
Long An”, aprobado por el mismísimo Li Feng también fue establecido. Con su sede
en la ciudad capital y ramas establecidas en todas las demás partes del país. Antes
de la culminación de las ramas, el gobierno local era responsable por recolectar y
cambiar los billetes Feng Huo expirados.

Al día siguiente, el Banco de Long An reveló varios métodos de cambio


alternativos: con dinero real, o abriendo una cuenta en el banco de Long An,
cambiando los billetes por un depósito, luego cambiándolos por billetes Long An que
podían ser usados a nivel nacional. Si el monto alcanzaba cierto estándar, si uno
quería, también podía intercambiar este importe en la fábrica oficial establecida por
la Oficina del Canal. Todos los precios estaban enlístalos, los cuales eran suficientes
para llenar un grueso libro de cuentas. Fang Qin y los demás hicieron rechinar sus
dientes: esto era otra cosa que Yan Wang quizás había pensado durante largo
tiempo.

En el pasado, también existieron varias clases de bancos en la Gran Liang,


incluyendo bancos privados de la gente común, bancos para los comerciantes reales
y bancos de gobierno para comercio e intercambio exterior. El Banco de Long An
obligaba a todos los bancos oficiales de gobierno a unificarse en uno, la gentil
imagen anterior de Yan Wang fue cambiada. Después de su regreso, como si
estuviera poseído, se volvió más y más desquiciado día tras día.

A pesar de que los Comerciantes Reales tenían la palabra “Real”, la mayoría de


ellos tenía a señores de varias familias como su respaldo. Cuando querían hostigar
a los demás, recordaban la palabra “Real” sobre su cabeza. Cuando querían
enriquecer sus propios bolsillos, sólo quedaba atrás la palabra “Comerciante”. Ya
estaban acostumbrados a no dividir entre lo privado y lo público. Los libros
contables eran un embrollo de agua y fango, los intereses en el interior no podían
esclarecerse incluso después de enlistarlos durante tres días. Desde hacía mucho
tiempo que consideraban a la industria oficial como su propio negocio familiar.
¿Quién pensaría que todo cambiaría de la noche a la mañana, si les robaban su
“negocio familiar” como tal?
Desde mayo hasta agosto, cada día en la corte, había gallinas volando y perros
saltando.[1]

Un alto rango de administración en un banco oficial dio un paso al frente,


actuando como la primera ave para resistir la muerte e inmediatamente fue
encontrado culpable de fraude y corrupción, y enviado a prisión; fue investigado y
procesado. Su esposa originalmente estaba embarazada, debido a esto, ella había
estado corriendo de aquí para allá durante muchos días, en combinación con su
frágil salud nata, como resultado, tuvo un aborto espontáneo: un cadáver, dos
vidas.

La suegra era una mujer anciana. En el año de su cumpleaños número setenta,


incluso el anterior Emperador le había escrito personalmente las palabras “Dios de
la Longevidad”. Teniendo solo una hija a una edad avanzada, le había brindado su
más grande amor y cuidado: ¿cómo podía soportar esto? Se sujetó de la placa del
anterior Emperador, insistiendo en ahorcarse.

Por un tiempo, todos los nobles en la capital desearon poder desollar a Yan
Wang.

Pero Fang Qin eludió hábilmente a Yan Wang, quien tenía el estatus de un
hombre noble, y apuntó su lanza contra el Gran Consejo, contactando a las
personas de su lado dentro de los seis ministerios, y se unieron para escribir una
carta denunciando dieciséis crímenes del Gran Consejo. El grupo pidió
apasionadamente al Emperador disolver al Gran Consejo que era una “institución
temporal durante la guerra”.

Pero la persona detrás del Gran Consejo era, por supuesto, alguien que no
estaba en su posición sólo por su nombre. Por supuesto, él contraatacaría. Todas
las cosas sucias que habían estado pasando durante toda una generación atrás
fueron desplegadas sobre la mesa para que todos las vieran. La corte estaba llena
de armas al descubierto y flechas ocultas, cada bando estaba combatiendo a
muerte. Incluso si era alguien que nunca había estado involucrado, aún se tragarían
una o dos flechas perdidas sólo por pasar por ahí.

Cerca del Festival del Medio Otoño, casi se tornaba blanco por el calor. Incluso
Jiang Chong que era una persona tan precavida estuvo involucrado en un caso y sus
deberes fueron suspendidos para esperar por investigación.

Todos sabían en su corazón que, a pesar de que el Emperador parecía ser justo,
en realidad estaba protegiendo a Yan Wang, de otra forma, ¿cómo podría continuar
tan tranquilo y pasivo en medio de esta tormenta?

Estuvo ruidoso hasta la noche de Medio Otoño.

De acuerdo con la costumbre usual, Li Feng iba a tener una cena familiar en el
palacio de atrás. En el camino, se encontró con el Tercer Príncipe. Incluso las
personas más estrictas serían tolerantes con el niño más joven. Li Feng expresó una
rara muestra de amabilidad, llamándolo para que se acercara y llevándolo de la
mano. El Tercer Príncipe, como sus hermanos, también temía su padre y no se
atrevió a decir una palabra. Se esforzó para alcanzar la mano de su padre y trotó
junto con él, su rostro pronto enrojeció por correr.

El sirviente tuvo que recordárselo, sólo entonces Li Feng miró hacia abajo y vio a
su pequeño hijo temblando. Por alguna razón, recordó ese día, cuando Yan Wang se
sentó sobre el pasto que hizo insectos de hierba para el pequeño.

Li Feng: –Vayan a llamar a Yan Wang al palacio para tener una cena familiar.

El sirviente respondió apresuradamente, pero después de una larga carrera, no


se las pudo arreglar para traer de vuelta a la persona.

–Su Majestad, su sirviente no fue capaz de encontrar a Su Alteza Real Yan


Wang.

Li Feng frunció el ceño. –¿No está en el Gran Consejo?

El sirviente dijo cautelosamente: –¿No hubo algo malo con el Maestro Jiang
recientemente? Alguien está haciendo un alboroto sobre querer cerrar el Gran
Consejo. Su Alteza dijo que, con el fin de evitar más conflictos, ha detenido sus
asuntos diarios. ¿No continúa su carta de disculpa aún sobre su escritorio?

Li Feng se frotó las cejas y recordó este asunto: –¿No fuiste a buscarlo a su
casa? ¿La mansión del Príncipe? Incluso la mansión del Marqués…

–Sí, lo hice. –murmuró el sirviente. –Los sirvientes familiares dijeron que Yan
Wang se fue al Templo Hu Guo. Estos dos días, él ha estado en la habitación Zen
del Maestro Liao Ran.

Li Feng: –…

En la noche del Festival del Medio Otoño, miles de familias estaban reunidas,
pero Yan Wang, que estaba por debajo de una persona, pero por encima de diez
mil, se encontraba completamente solo bajo la linterna de Buda de un monje pobre.

…también había cierto número de personas intentando tirarlo de su caballo.

Li Feng súbitamente se sintió irritado.

A pesar de que se sintió le conmovió Chang Geng en el jardín imperial,


determinado a seguir los pasos de Lord Shang, los métodos excesivos de Yan Wang
en este periodo de tiempo le provocaban dolores de cabeza. Esta vez, castigó a
Jiang Chong para recordarle que ya era suficiente, debían contenerse
apropiadamente.
En esta ocasión, la sensación desagradable cambió gradualmente en la mente
de Li Feng. Sin importar cómo fuera Yan Wang, continuaba siendo uno de los Li: lo
que hizo en este periodo de tiempo, incluso si fue muy apresurado, fue cerrar los
huecos en la corte imperial. Además, no había lugar en ese país que no
perteneciera al monarca. Él mismo como el Emperador no dijo nada, pero esos
ministros de Familias Reales estaban compitiendo para hacer rabietas. Era bastante
irrespetuoso para la Familia Real.

Ese año, Li Feng sabía claramente que Wang Guo tenía un problema. Aun así,
resguardo enfurecido a su tío en el palacio cuando Tang Hong Fei vino a
interrogarlo. Fue porque Li Feng nació para comer suave, pero no duro[2]. Una cosa
era que él deseaba mantener su equilibrio. Pero esta vez, otra cosa era que todas
las familias unieran esfuerzos para lidiar con Yan Wang.

“Esas personas se están cruzando la línea”, pensó Li Feng.

No obstante, antes de que la semilla en el corazón del Emperador tuviera la


oportunidad de brotar, un gran evento ocurrió a miles de kilómetros de distancia
esa noche…

La Marina occidental, que se había retirado al puerto costero, continuaba


fingiendo enviar felicitaciones en el festival a la guarnición de Jiangbei el día
anterior. El rocío sobre las flores que habían mandado aún no se secaba, sin
embargo, ellos cambiaron de cara al día siguiente, usando toda su fuerza como si lo
hubieran estado planeando durante un largo tiempo.

Lanzando una invasión a gran escala a la guarnición de Liangjiang.

Desde que Gu Yun estaba estacionado en Liangjiang, los requisitos de la patrulla


de la guarnición local incrementaron básicamente al estándar del Campamento del
Hierro Negro. A pesar de que la corte imperial había estado ardiendo por un largo
tiempo, todos los jiaos, Águilas y Armaduras Pesadas en Jiangbei se encontraban en
un aparente estado de relajación en el exterior, pero eran estrictos internamente,
listos para el combate en cualquier momento.

Durante la noche, la torre vigía que estaba monitoreando de cerca los


movimientos del enemigo en el suroeste descubrió primero el movimiento de la
Marina Occidental. Encendió la luz de alarma. La brillante luz blanca era como un
arcoíris disparado a través de las oscuras aguas. No era necesario esperar por las
órdenes del comandante. Los pequeños jiaos de la vanguardia se reunirían cerca de
la superficie del agua en el suelo, estableciendo rápidamente el muro de hierro para
la defensa en tiempos de guerra. Al mismo tiempo, el soldado montando guardia y
reportando las noticias voló directo de la torre vigía a la tienda del Mariscal.

En la nave principal del Ejército Occidental, el Maestro Ja ingresó sin aliento: –


Su Santidad, ellos han estado monitoreando nuestro ejército de cerca, hemos sido
descubiertos.

–Eso es normal, el Papa no levantó sus ojos. –la última vez, su comandante
acababa de fallecer, los nuevos y viejos líderes no habían transferido sus deberes,
tuvimos suerte una vez con nuestro ataque sorpresa. Ahora, Gu Yun está
estacionado aquí. No sueñes más con una suerte irreal. Ve. Puesto que el otro lado
lo ha notado, vamos a saludar a nuestro viejo enemigo.

Tan pronto como sus palabras fueron terminadas., el heraldo se había ido
rápidamente a transmitir la orden.

El Maestro Ja frunció el ceño: –Su Santidad, creo que… ¿escogimos un momento


inapropiado? ¿por qué no esperamos un poco más? El interior de la Gran Liang
también enfrenta el mismo problema de cambio de poderes que la Tierra Santa.
Quizás después de un periodo de tiempo, habrá oportunidades para nosotros de…

Él no consiguió terminar, un fuerte ruido llegó desde el exterior: ¡el buque de


guerra de rápido movimiento de la vanguardia abrió fuego!

No había forma de volver atrás una vez disparó, las explosiones resonaron una
tras otra. El Maestro Ja se estremeció y se percató de que tenía que concentrarse
en la situación de la guerra. Después de todo, había sufrido una gran derrota ante
Gu Yun con anterioridad.

El Papa apartó brevemente sus ojos del Qian Li Yan y se volvió hacia el Maestro
Ja: –Tengo el presentimiento de que este es el mejor momento… ¡avancen hacia
adelante a toda velocidad!

El Monstruo Marino, como una sombra negra, había permanecido inactivo,


salivando durante un largo tiempo. Una vez más, agitó sus feroces garras y se lanzó
hacia la frontera de la Gran Liang.

Sin embargo, la débil Marina de la Gran Liang ya no era la misma.

En la guarnición de Liangjiang, el centinela acaba de tomar la posición de sus


hermanos en armas muertos. Por primera vez, actuó como los ojos y oídos del
comandante en respuesta a este momento crítico. Cuando escuchó el sonido de las
armas de fuego por detrás de él, pensó que había retrasado los asuntos militares.
Se lanzó ferozmente en picada con la armadura Águila. Cuando aterrizó, corrió una
docena de pasos y no pudo detener su trastabilló, fue rápidamente atrapado por un
camarada de caballería patrullando alrededor de la tienda de Mariscal.

–Situación militar urgente, quiero ver al Mariscal… –el centinela estaba en


pánico, la mano que lo había estado sosteniendo repentinamente se levantó y
palmeó su cabeza.

El centinela estaba atónito. Miró hacia arriba y descubrió que la persona que
pensó era alguien a cargo de montar guardia era en realidad el mismísimo Gu Yun.

–Es solo un enemigo derrotado, no temas. –Gu Yun lo palmeó en la nuca y


sonrió al joven centinela. –Vamos a reunirnos con ellos.

Con esas palabras, la Caballería y la Caballería Ligera de todo el campamento se


había formado completamente. Incontables Armaduras Águila encendieron una
llama púrpura en la noche oscura. Gu Yun emitió un largo silbido, las Águilas
voladoras se elevaron hacia el cielo.

–Los jiaos grandes y pequeños, en formaciones de tres a cinco, ¡zarpen del


puerto!

–Las Águilas preparen los Baihong sobre el muro de hierro!

–¿Qué más hay? –Gu Yun colocó el Cortavientos sobre su espalda como un
ornamento decorativo y se frotó el mentón. –Oh, también preparen el “dimsum[3]”
que acaba de enviar el Instituto Ling Shu. Después de que se cansen de luchar, les
daremos a nuestros viejos amigos, que vienen desde lejos, algo para masticar.

Las tropas occidentales llegaron súbitamente, pero la guarnición de Liangjiang


no se precipitó en su respuesta.

Por un lado, estaba el Papa, que se reunió y vino todo el camino a través del
mar desde la Tierra Santa; y en el otro Gu Yun, el divino Marqués del Orden en
leyenda. Finalmente, los dos se enfrentaron de frente en una situación de igual
poder y sin interrupciones.

Gu Yun no era un hombre joven que se atrevía a ir a la batalla solo con la


sangre caliente como Chang Geng. Abrió metódicamente la línea de batalla sobre la
costa y en el agua, lenta pero ordenadamente, probando la situación.

Desafortunadamente, su oponente también era uno igual habilidad, la persona


comandando la batalla esta vez tampoco era el cobarde Maestro Ja. El jengibre
viejo es muy picante[4]. Gu Yun lo provocó varias veces. Un equipo de
pequeños jiaos que atacó por sorpresa casi mando a volar varias veces el ala
derecha del enemigo, pero la nave principal del ejército enemigo siempre respondió
rápidamente y se cerraba de inmediato.

El Monstruo Marino occidental parecía ser robusto. En realidad, no solo era


altamente defensivo, sino que también estaba repleto de espinas. Cuando las
horribles placas de hierro en su superficie se levantaban, había incontables cañones
conectados. El interior del Monstruo Marino podía llenarse con una cantidad
inimaginable de ziliujin y munición.

Con esto, sus Águilas voladoras podían aterrizar y recargar a voluntad, capaces
de suprimir a sus enemigos en el aire a donde sea que fueran. Al mismo tiempo, su
control sobre los jiaos marinos que lo rodeaban era irreemplazable. Como una abeja
u hormiga reina, podía reunir perfectamente a un grupo de subordinados
descerebrados y de bajo nivel a su alrededor.

Gu Yun dijo a Yao Zhen: –¿Ve eso? La autonomía en las alas izquierda y derecha
ha sido reemplazada por el grandote en el centro. Parece que el Papa finalmente ha
empacado el palillo que removía la mierda entre ellos y lo lanzó al mar.

Yao Chong Ze parecía preocupado: –Mariscal, también han sido ellos quienes
han estado intentado negociar. ¿Cuál es el propósito de volverse en contra
repentinamente en este momento?

Gu Yun se lamió los labios: –Supongo que es porque hubo cambios políticos
internos. Alguien les dio una dosis de sangre de pollo[5]. Sé un poco sobre el estilo
de combate de ese anciano. Al comienzo, le gustaba bombardear fuertemente y
abrirse camino. También le sirve como una prueba. Si no funciona, se ajustará de
inmediato. Pero hoy es completamente diferente. De no ser por suministros en
abundancia, no estaría tan confiado. Sus suministros deben venir de las islas Dong
Ying en el mar abierto. Nuestras fuerzas ahí son bastante débiles.

La mente de Yao Zhen estaba muy clara, diciendo de inmediato: –Mariscal, si


ese es el caso, intentar luchar con fuerza no es la forma de proceder. Actualmente,
la vía del ferrocarril no se ha completado. Incluso si solicitamos suministros ahora,
aún no tenemos suficiente tiempo para transportarlos, ¿Qué podemos hacer?

El fuego de la artillería del ejército occidental cubrió violentamente el río y el


mar. Durante un tiempo, la superficie del agua no era diferente a las llamas del
infierno. El ziliujin se vertía dentro del corazón de todos los monstruos de hierro sin
vacilación, quemando todo hasta las cenizas, convirtiéndose en una delgada
corriente de neblina blanca, enroscándose hacia el cielo con las impurezas y el
humo de la pólvora de la artillería. Pronto, cubrió el brillante y estrellado cielo
nocturno con una capa de bruma, y el agua se reunió formando una nube.
Estuvieron en un punto muerto hasta la medianoche, inesperadamente comenzó a
llover.

En ese momento, un mensajero se acercó a trote, –¡Mariscal,


los Calamares están listos!

–Reúnan los jiaos en el agua, carguen la nave principal, todas las Águilas suban
a bordo. –Gu Yun caminó con grandes zancadas sobre la cubierta del barco principal
y dijo a Yao Zhen enseguida de él. –El Hermano Chong Ze debe quedarse en la
costa. No me siga.

Yao Zhen dijo con una sonrisa, –A pesar de que siempre he deseado la vida y
temido a la muerte, ¿a qué le puedo tener miedo cuando sigo al Mariscal?

Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que Yao Zhen se arrepintiera de
sus palabras. Desafortunadamente, se mareaba en el mar: el sistema de energía de
la nave principal fue ajustado por el Instituto Ling Shu acorde a una idea de Gu
Yun, realmente semejaban a una “raya blanca entre las olas[6]”, tan rápido como el
pequeño jiao elevándose en el viento.

Normalmente, la flota principal no se balancearía demasiado, pero


desafortunadamente, el que estaba dando las órdenes era Gu Yun, incluso si salía
volando, incontables jiaos pequeños y grandes alrededor continuarían estando en
sus manos.

El Ejército Occidental no se atrevió ser negligente e inmediatamente comenzó a


perseguir e interceptar a gran escala.

De esta manera, la impenetrable y sólida formación del Ejército Occidental


inmediatamente se convirtió en una restricción. Gu Yun tenía un fuerte sentido del
ritmo. Cuando el fuego se concentraba, las flotas se separarían inmediatamente.
Después de un tiempo, se reunirían de nuevo en una flota asesina, como un rápido
cuchillo siempre presionando a un lado del cuello del oponente, obligando a las
personas a seguir su ritmo.

Gradualmente, la palabra “equilibrado” sería añadida al final de cada orden en el


Monstruo Marino occidental.

No obstante, la situación no estaba equilibrada.

Gu Yun rápidamente descubrió el punto más débil de las flotas occidentales, la


Marina de la Gran Liang inmediatamente se reunió para apuñalarlo. El Monstruo
Marino occidental, que no podían deshacerse de su cola, fue incapaz de reaccionar.
El Papa tuvo que arriesgarse: –Abran el casco de la nave principal, incrementen las
armas pesadas, a cualquiera que esté bloqueando el camino, fuera del camino…

En ese momento, Gu Yun dijo a Yao Zhen con una sonrisa: –Realmente vale la
pena aprender el concepto del Monstruo Marino occidental, pero la razón porque la
que no se ha decidido con el Instituto Ling Shu es que, a pesar de que sus ideas son
correctas, su tecnología no alcanza el estándar: quizás nosotros podamos hacer uno
mejor en una o dos décadas más…

Antes de que terminara de hablar, vio que los jiaos occidentales, que habían
estado fuertemente pegados alrededor del Monstruo Marino, se dispersaron
repentinamente en desorden.

Gu Yun: –El punto de ruptura ha aparecido, ¡Calamares, no se queden


aturdidos!

Yao Zhen: –¡No se preocupe por eso Mariscal! ¡Cuidado!

Vieron que el Monstruo Marino occidental repentinamente levantó la negra


cubierta posterior, revelando una hilera de gruesos cañones debajo.

Gu Yun: –¡A toda velocidad al frente en el suroeste y detonen, esos pequeños


botes no serán capaces de afrontarnos!

Se oyeron dos estruendos, uno antes y uno después, casi al mismo tiempo. El
primero era el cañón corto de la flota de la Gran Liang, haciendo estallar a un grupo
de pequeños jiaos occidentales que acababan de huir mientras irrumpían en la
formación del enemigo sin resistencia.

El segundo era el cañón largo de la nave principal en los occidentales, que llegó
justo después y casi los pasa rozando. La nave principal tembló enormemente, Yao
Zhen se sujetó a un mástil con todas sus extremidades, Gu Yun trastabilló y
colisionó fuertemente con un lado de la nave.

Yao Zhen se quedó aterrorizado por el sonido y dijo, –¡Mariscal!

Gu Yun sacudió su cabeza y se incorporó despreocupadamente. Sus ojos


estaban aterradoramente brillantes, –Aquí viene el aperitivo.

La superficie del agua que fue bombardeada por armas grandes y pequeñas
fluctuó violentamente. Nadie fue capaz de ver a los muchos “jiaos” de aspecto
extraño ocultos debajo del agua: era un lote de Calamares, enviados recientemente
por el Instituto Ling Shu. Eran el Escuadrón de la Muerte en el equipo de los jiaos,
podían sumergirse secretamente por debajo del agua. Después de que el conductor
fijaba la dirección, podía saltar directo al mar y abandonar la nave. Había cuerdas
en los buques de guerra que liberaba a los Calamares para recuperarlos, pero
incluso sin nadie dentro, el Calamar podía mantener su velocidad original y
continuaba moviéndose adelante hasta chocar con algo en el fondo del océano. La
fuerza de impacto detonaría al Calamar.

Esto fue hecho especialmente para servir contra las naves de tipo
extremadamente grande, con su cuerpo profundamente sumergido en el agua.

El sólido frente de los occidentales fue aplastado y diseminado por las


consecutivas explosiones de Gu Yun. De pronto, el agua pareció una flor mientras
explotaba decenas de metros de altura en medio del mar. Hubo un destello de
fuego y, antes de que los occidentales pudieran entender qué era, vieron a la nave
principal sacudiéndose violentamente, recibiendo otro Calamar.

Parecía que la cubierta de cobre y el muro de hierro no era completamente


invulnerable. Toda la nave principal del Monstruo Marino se inclinó fuertemente
hacia un lado. Los soldados occidentales que habían estado dando órdenes por
medio de señales de luz no fueron capaces de hacer sonido mientras caían del
Monstruo Marino, no había forma de saber si estaban vivos o muertos.

La línea enemiga instantáneamente se desordenó. Gu Yun, por supuesto, nunca


les daría tiempo para respirar. Las Águilas que originalmente abordaron la nave,
inmediatamente persiguieron a los jiaos grandes y pequeños que ya habían caído
con absoluta velocidad de supresión.

Está asombrosa batalla naval se peleó desde el anochecer hasta el amanecer.


Los abundantes suministros de los occidentales no se agotaron, pero su formación
se había roto en un setenta u ochenta por ciento. El Papa, después de aprender una
lección sobre la astucia y versatilidad en batalla de Gu Yun, reprimió su ira y sólo
pudo retroceder temporalmente para esperar que una oportunidad surgiera de
nuevo.

Gu Yun se relajó súbitamente, diciendo con una voz ronca: –Sólo finjan una
persecución, no estén ansiosos por pelear.

Si los occidentales no retrocedían, pronto, una gran cantidad de


pequeños jiaos perdería su poder y no tendrían tiempo para regresar al muelle por
suministros. Incluso con Gu Yun presente, en ese instante ellos se encontrarían en
una posición muy pasiva. La deducción del Maestro Ja era correcta, la Marina de la
Gran Liang aun carecía de la habilidad para combatir en mar abierto, lejos de la
costa.

–El comandante enemigo está avanzado en años, es precavido y cuidadoso. No


será fácil engañarlo, pero su naturaleza precavida también será su caída. Si nuestro
oponente el día de hoy fuera ese animal de He Rong Hui de nuestro Campamento
del Hierro Negro, incluso si la nave principal estallaba por completo, todavía robaría
un bote para venir a luchar conmigo. No sería fácil lidiar con eso. –murmuró Gu Yun
y se masajeó los ojos subconscientemente con una mano. Su visión se había vuelto
borrosa. Un momento atrás estaba demasiado tenso para notarlo. En ese momento,
se dio cuenta de que era hora de beber la medicina. Le sonrió de vuelta a Yao Zhen,
cuya alma aún no había regresado. Ordenó, –¡Naveguen de vuelta!

De regreso en la tienda del Mariscal, Gu Yun no se atrevió a descansar. Quería


hacer un reporte de guerra de emergencia para la corte imperial, también quería
desplegar las preparaciones de guerra para evitar una situación de carencias aquí y
allá como un momento atrás.

Primero tuvo que pedirle a alguien que hirviera un cuenco de medicina para él.
Mientras esperaba a que hiciera efecto, estaba remojando la tinta y estudiando
cómo contener al Ejército Occidental durante cierto tiempo en el futuro. De pronto,
el agudo y punzante dolor en su nuca y espalda cuando colisionó contra el barco un
momento atrás emergió, creando un enorme moretón. La mano de Gu Yun tembló,
la piedra de tinta de improvisto se deslizó fuera de su mano y cayó.

Apretó los dientes, extendió una mano hacia la mesa y esperó que pasara el
dolor.
Pero esta vez, el dolor era inusualmente grave. Atormentándolo durante media
hora, hasta que su espalda estuvo bañada en sudor frío, gradualmente se
entumeció y desvaneció.

En ese momento, Gu Yun se encontró un problema muy serio.

Su oído y su visión deberían ser claros de nuevo, pero aún no se habían


recobrado.
119. Enfermo de Amor

“No te he visto en mucho tiempo, te extraño mucho”.

El corazón de Gu Yun se hundió súbitamente. Un momento después, se dio


cuenta de algo y bajó la mirada al borroso cuenco de medicina frente a sus ojos.

No entró en pánico, porque sabía que este día llegaría, pero, por un momento,
todavía lo encontraba difícil de aceptar por completo. De manera muy similar a
como todo mundo sabe que morirá tarde o temprano, pero cuando cierra sus ojos,
la mayoría de las personas no estaría tan dispuesta.

Frente al ruidoso Campamento de Liangjiang, el enemigo amenazante había


retrocedido, pero la alarma de ataque aún no se había apagado. El agudo silbido
continuaba resonando por todas partes, pero en los oídos de Gu Yun, el sonido era
como una línea de sollozos distantes.

Su mundo estaba difuso y silencioso, la tinta negra y el blanco papel sobre la


mesa, en sus ojos, eran solo dos masas de colores borrosos.

Gu Yun permaneció sentado inmóvil a la mesa por un momento, después aferró


subconscientemente la cuerda con cuentas que le dejó el Emperador anterior: era
bastante extraño, Gu Yun había estado en la frontera durante un largo tiempo y
viajaba a menudo, las colisiones en su día eran inevitables. La cuerda se había roto
varias veces, pero en cada ocasión, sin falla, fue capaz de recuperarla sin
excepción. Hasta ahora, había cambiado la cuerda tres veces, pero ninguna cuenta
se había perdido, reuniendo silenciosamente una fría capa de vapor de agua,
envuelta alrededor del hueso de su muñeca.

…como si en verdad, el hombre que lo amo y lo lastimó, siempre cuidara de él.

Gu Yun fue conmovido por las cuentas de madera y finalmente regresó en sí.

No hizo un alboroto, sacó el cristal liuli de emergencia de su pecho y se lo puso,


luego dobló sus dedos y dio unos toques con los nudillos suavemente sobre el
cuenco de medicina, rompiéndolo. Gu Yun reunió los fragmentos rotos y los barrió
hacia la esquina del muro. Se dio la vuelta y se sentó, escribiendo un reporte y una
orden con su rostro impasible. Posteriormente mandó a alguien a enviar las cartas.

Yao Zhen siguió al mensajero al interior justo a tiempo. Al alzar sus ojos y ver el
lente sobre el rostro de Gu Yun, se preguntó, –¿Por qué? ¿Aún no ha tomado la
medicina el Mariscal?

Gu Yun ya era muy fluido con la lectura de labios, como si nada hubiera
ocurrido, respondió: –Fui descuidado y tiré el tazón… olvídelo, no hay necesidad de
preparar otro. No se preocupe, incluso si estoy completamente ciego, aún puedo
eliminar a esos extranjeros.

Yao Zhen contempló las piezas de porcelana rota en la esquina de la pared.


Continuaba teniendo la sensación de que alguno pudo haber ocurrido, pero incluso
después de pensarlo por un largo tiempo, seguía siendo incapaz de imaginárselo, en
su lugar, dijo a Gu Yun: –Tuvimos un accidente aquí, me temo que la capital va a
atravesar por cambios nuevamente.

Gu Yun hizo un sonido de “mn” en respuesta y dijo: –Me gustaría pedirle al


hermano Chong Ze que envíe una orden de invocación urgente a Jiangbei y pida
que Shen Ji Ping venga aquí. Necesito ajustar el despliegue de las cuatro regiones,
y Chen…

Mientras decía la palabra “Chen”, repentinamente se calló. Yao Zhen preguntó


con curiosidad: –¿Quién?

–Nadie. –Gu Yun sacudió su cabeza. –Vaya.

El Hueso de la Impureza de Chang Geng aún dependía de Chen Qing Xu. No


deseaba molestarla.

La noche de ese mismo día, el reporte de guerra de emergencia llegó a la


capital. Li Feng envió personas al Templo Hu Guo durante la noche para recoger a
Chang Geng. Una vez más, todo el Pabellón Cálido del Oeste estaba repleto de
importantes oficiales de la corte.

Los párpados de Chang Geng estaban sufriendo espasmos continuamente. En su


camino de vuelta al palacio, siempre sintió que algo había ido mal. Su corazón
estaba en un estado de ansiedad. Cuando los demás le tendieron el reporte de
batalla de la línea del frente, Chang Geng contuvo su aliento, leyendo el breve
reporte de guerra una y otra vez, siete u ocho veces, confirmando que lo había
escrito Gu Yun personalmente. Era conciso y claro, la caligrafía ordenada y
poderosa. Al menos cuando escribió ese reporte, el hombre todavía se encontraba
saludable.

Solo entonces dejó salir Chang Geng un suspiro de alivio. Apaciguó su mente,
cerró sus ojos ligeramente y se dijo a sí mismo “Casi me doy un susto de muerte.”

Se calmó, su corazón también se relajó: esta vez, que la batalla en Liangjiang


fuera iniciada por el enemigo era algo bueno para él.

Tan pronto como la situación de la guerra se tensara, si Fang Qin y su gente se


atrevían a protestar para abolir el Gran Consejo, no solo Li Feng, sino las
guarniciones de las cuatro regiones de la Gran Liang tampoco estarían de acuerdo.
En ese momento, ellos tendrían más espacio.
Al final, fue el enemigo quien los ayudó a conseguir su meta.

Fang Qin se estaba sintiendo inmensamente fastidiado e impaciente. En el


último medio año, había estado batallando para conciliar el sueño durante la noche,
trabajando arduamente para reunir a los Ministros de familias aristócratas que
estaban completamente dispersos. Podría decirse que lo había hecho todo con lo
mejor con su habilidad. Al final, ganó un poco de una victoria periódica. La llamada
para la disolución del Gran Consejo se volvía más y más fuerte. Viendo que Yan
Wang ni siquiera podía hacerse cargo de sí mismo, con sus manos derecha e
izquierda involucradas en asuntos, él solo necesitaba un poco de esfuerzo para
patear al perro hacia el agua… pero, de pronto ¡los occidentales se movieron en ese
momento!

Si hubiera sido la Gran Liang quien tomó la iniciativa para atacar, podían acusar
al Marqués del Orden por estar “ávido de batalla”, pero este ataque nocturno fue un
movimiento del enemigo.

–Abolir el Gran Consejo, –Li Feng tomó una docena de reportes de un sirviente
interno. –recortar el presupuesto militar, investigar estrictamente la ocupación de la
tierra por comerciantes no gubernamentales…

No había sonido en el Pabellón Cálido del Oeste.

Li Feng arrojó repentinamente esa docena de reportes al suelo: –Los


occidentales aún no han retrocedido. ¡Y ustedes, gente, ya están quitando la leña
de debajo de la caldera[1]!

Fang Qin apretó sus dientes y se tragó todas sus palabras. Quería golpear
primero, pero Li Feng ya le había cerrado la boca.

En este momento, si alguien corto de miras se atrevía a abrir su boca,


fácilmente podría ser acusado de el crimen de traición a la patria y coludir con el
enemigo.

Los ojos de Li Feng cayeron entonces sobre Chang Geng: –Y tú, ¿piensas que
has sufrido una injusticia? Los demás solo han dicho unas cuantas palabras, pero ya
abandonaste tus deberes oficiales, haciendo un berrinche y corriendo de vuelta a
casa conmigo. Ya eres un adulto, ¿tienes algún otro truco? En la totalidad del Gran
Consejo no hay ni siquiera un fantasma durante todo el día, solo hay dos
barrenderos en la puerta… ¡Li Min, te estoy hablando, o regresas de inmediato
mañana al Gran Consejo o ya no tendrás que regresar para nada!

Todos los miembros clave del Gran Consejo se arrodillaron con Yan Wang para
disculparse humildemente.

Li Feng los ignoró, dejándolos arrodillados y se volvió hacia los oficiales del
Templo Da Li con un cambio de expresión. –Jiang Han Shi era originalmente del
Templo Da Li, aún puede ser considerado su jefe anterior. Asignándoles la pequeña
tarea de investigar este viejo caso, ¿no tienen el valor para hacerlo? ¿van a
alargarlo hasta el Año Nuevo?

En el inesperado desastre, el Ministro del Tempo Da Li no se atrevió a decir ni


una palabra, arrodillándose como sus vecinos, el Gran Consejo.

Uno a uno, Li Feng sacó a rastras a todos los oficiales más importantes de la
corte para reprenderlos. Fang Qin fue uno de los pocos que no tenía nada que ver
con eso y el Emperador lo dejó ir con tan sólo un par de palabras. A comparación de
Yan Wang, que no tenía permitido ponerse de pie, la actitud de Li Feng hacia él fue
casi agradable. Sólo dijo, –Súbdito Fang, el Ejército Occidental vino con malas
intenciones, no podemos permitir que la logística nos provoque caer en la pasividad.
Usted está en cargo del Ministerio de Hacienda, debería prestar más atención.

Fang Qin no tuvo más opción que inclinar su cabeza y responder “sí”, como si
hubiera recibido una dosis de agua helada desde la cabeza hasta los pies: se dio
cuenta de que su estrategia a largo plazo iba a ser destruida en un día.

El olvidado Gran Consejo estuvo ocupado una vez más, comenzando a


trasnochar día tras día.

Después de su retorno al Gran Consejo, lo primero Yan Wang que hizo fue dar
instrucciones a todos: –Recientemente, la frontera se encuentra en una situación
difícil. Por favor tomen los asuntos de Estado como una prioridad. A veces tendrán
que sufrir injusticias, pero lo denso colapsará[2], después de sufrir suficientes
agravios, naturalmente todo se recompensará el final. Recuerde estas palabras
mías. En cuanto al hermano Han Shi, los caballeros no necesitan preocuparse.
Puesto que el Emperador ha hablado hoy, estará a salvo en unos días.

La multitud lo observó en silencio.

Chang Geng continuó: –El truco del billete Feng Huo ya no se puede jugar más.
Piensen en cómo hacer uso del Banco de Long An. Dije antes que quería tres cosas
de esas personas: el dinero en sus manos, la tierra bajo sus pies y su visión del
mundo. Lo primero ya se encuentra asegurado. Si lo segundo es alterado, ellos
contraatacaran. Si damos pasos firmes, entonces lo tercero… y todo lo demás en el
futuro llegará naturalmente.

En ese momento, alguien preguntó, –Su Alteza, la cortina oscura de la colusión


entre los pequeños y grandes comerciantes y los oficiales locales y hombres de
negocios, ¿aún desea averiguarlo?

–Prioricen la guerra, la economía nacional y el sustento de las personas, pero si


hay villanos ahí que están determinados a bloquear el camino, no hay necesidad de
soportarlos. Hagan su mejor esfuerzo en lo que deben hacer. En cuanto a otros
asuntos… si el cielo cae, yo lo soportaré por ustedes caballeros. –Chang Geng agitó
su mano. –Vayan a trabajar, entréguenme un reporte mañana.

Mientras terminaba, con su palabra final como una garantía: la totalidad del
Gran Consejo, el Instituto Ling Shu, el Departamento del Canal… todos los
magnates que poseían muchísima riqueza, todos los nuevos oficiales que ocupaban
la mitad de la dinastía, todos ellos giraron alrededor de esta columna vertebral de
manera ordenada y llevaron a cabo sus respectivos deberes.

Cinco días después, Jiang Chong terminó su caso y regresó a su posición


original. Las guarniciones de Liangjiang publicaron un llamado a las armas:
“¡Cruzada contra los invasores extranjeros, recuperar nuestra tierra natal!”. En el
periodo de cinco días, intercambiaron fuego con las tropas occidentales tres veces y
no cedieron ni un solo paso.

Al mismo tiempo, Gu Yun ordenó ajustar la estructura de la guarnición. En un


solo día, él disparó siete flechas de autoridad[3], todas fueron registradas en el
Gran Consejo, haciendo que los oficiales haciendo recados en el Gran Consejo
tuvieran realmente una oportunidad para “correr” haciendo recados, creando una
ligera brisa por donde fuera que pasaban.

En el cuarto periodo de la guardia nocturna, Chang Geng se recargó sobre el


escritorio y tuvo un momento para cerrar los ojos. No fue un sueño profundo.
Debido al Hueso de la Impureza, incluso si quisiera tener una pesadilla con claridad,
tenía que reunir “el momento y el lugar adecuado”, de otra forma, todos sus sueños
eran un enredo caótico, incluso el más ligero sonido de dar cambiar la página de un
libro en la habitación contigua podía despertarlo.

Wu Er Gu era el nombre del Dios del Mal. En la mayoría de los casos, cuando
acababa de despertar, su corazón estaba lleno de intranquilidad y rabia. No
obstante, en este día, cuando los pasos fuera de la puerta despertaron a Chang
Geng, levantó su rostro de entre sus brazos e instantáneamente se sentó erguido,
pero su corazón estaba latiendo en desorden y confusión. En lugar de la ira
habitual, estaba confundido y triste, sus mangas continuaban empapadas de
lágrimas.

En ese momento, alguien dijo a la puerta: –Su Alteza, hay una carta desde
Jiangnan.

Chang Geng respiró hondo silenciosamente: –Adelante.

Continuaba siendo acerca del gran movimiento de Gu Yun: él estaba planeando


aumentar sus tropas en el suroeste, sin decir por qué, solo explicaba la posición de
la guarnición, comandante en jefe, la coordinación de los servicios militares y la
forma de transportar las raciones a detalle. Chang Geng la leyó apresuradamente,
sin entender del todo el planteamiento estratégico, tampoco fue capaz de encontrar
cuál era la razón después de leerla. La hizo a un lado para archivarla como de
costumbre.

Entonces descubrió que, debajo de esta, había una carta privada de Gu Yun para
él.

La carta privada era en realidad solo una pieza de papel, una línea estaba escrita
sin comienzo ni final: “No te he visto en mucho tiempo, te extraño mucho”.

Las cartas de Gu Yun eran romántica u obscenas, provocándolo en secreto o


abiertamente. Él rara vez decía “te extraño” de forma seria y correcta. Chang Geng
se despejó instantáneamente, toda su somnolencia había desaparecido. Sintió que
las palabras sobre el papel parecían convertirse en una flecha, pasando a través de
su pecha, apuñalándolo sin que él ofreciera ninguna resistencia.

Deseaba poder retirar todas las palabras heroicas que dijo antes, haciendo a un
lado a todo el Gran Consejo y los asuntos nacionales para ir a ver a Gu Yun sin
importar la razón.

Pero eso era imposible.

Chang Geng repentinamente sostuvo la nota en su mano, luego la enrolló


cuidadosamente un momento después, almacenándola en su morral, intentando
tranquilizarse y leer las regulaciones del Banco de Long An escritas cuidadosamente
por el Gran Consejo. No obstante, de esa pulcra caligrafía frente a él, ninguno de
esos caracteres llegaba a sus ojos. Después del tiempo que toma quemar un
incienso, estaba a punto de moverse nerviosamente, incapaz de quedarse quieto.

Chang Geng no titubeó más. Agarró su abrigo y dijo, –¡Hombres, preparen mi


caballo!

vCuando vieron que tenía prisa, pensando que él tenía algo urgente que hacer,
de inmediato prepararon un caballo y le abrieron camino.

Fue a la habitación Zen del Templo Hu Guo, donde tanto la montaña como el
templo permanecían en silencio, las puertas estaban cerradas, el viento otoñal
soplaba, barriendo las hojas caídas. Solo había una linterna que permanecía en
silencio a la puerta. El fulgor del fuego estaba un poco desordenado, el olor oscuro y
persistente de la madera de sándalo estaba por todas partes.

El Maestro Liao Ran ya se encontraba durmiendo cuando Chang Geng irrumpió


en el interior, las escrituras sobre la mesa fueron dispersadas por el viento. El
Maestro estaba sorprendido, observando a Yan Wang envuelto en el frio viento con
sus ojos muy abiertos.

Chang Geng, con una pequeña marca rojiza en el fondo de sus ojos, se sentó y
preguntó: –Té, ¿tiene algo?

Liao Ran se puso su kasaya, sacó del viejo gabinete de madera un paquete de té
kuding en su adecuada bolsa de papel y puso a hervir el agua.

A pesar de que había una filtración en la vivienda ruinosa y un agujero en la


taza y el cuenco, el monje preparó el té con movimientos ni rápidos ni lentos,
suaves y silenciosos, sin hacer contacto visual con él. El espeso vapor blanco se
elevó, recordando a uno de los estruendosos motores de fuego de las Armaduras de
Hierro. Rápidamente se condensó en cuentas de agua sobre el bajo techo,
deslizándose suavemente hacia el extremo a lo largo de las vigas y columnas
especiales en el tejado, cayendo dentro del pequeño cuenco que colgaba, creando
un repiqueteo.

Los ojos de Chang Geng siguieron el proceso desde el vapor a la gota de agua,
comenzando por la vieja olla de cerámica y finalmente cayeron sobre el pequeño
cuenco en la esquina del techo de la casa del monje. Chang Geng exhaló
suavemente, su corazón intranquilo que parecía agua hirviendo se calmó
lentamente.

El Maestro Liao Ran preparó una taza de té kuding con agua hervida y la colocó
frente a Chang Geng.

Solo por el aroma, ya era amargo.

–Gracias. –Chang Geng la recibió. Sus dedos, que estaban helados por cabalgar
bajo el viento nocturno, habían recuperado algo de sensibilidad. Dio un sorbo. Era
amargo y caliente, entumeciendo la punta de su lengua. Sonrió amargamente y
dijo. –He estado tan ocupado estos días que he perdido un poco la compostura, no
fui capaz de suprimir el Hueso de la Impureza, qué vergonzoso.

Liao Ran lo miró y señaló: «Los occidentales son buenos para tomar ventaja de
la situación, pero esta vez han elegido un muy mal momento, lo que demuestra
que, a pesar de que aparentan ser feroces, en realidad se encuentran en sus
últimas. El Mariscal Gu fue más que suficiente incluso cuando se hacía cargo de
todos los cuatro flancos, ¿ni qué decir del campo de batalla de Liangjiang? Una vez
que la vía del tren esté completa, un gran número de cosas y personas podrán
viajar de aquí para allá entre la capital y Jiangbei en un solo día. Con la actual
reserva de ziliujin de nuestro ejército, si tenemos suerte, quizás podamos recuperar
por completo el territorio perdido en uno o dos años. Su Alteza no necesita
preocuparse. »

Toda la lógica era correcta. Incluso el mismo Chang Geng lo sabía, pero, aun
así, continuaba teniendo una sensación incomprensible de incomodidad en su
interior.

–¿Se encuentra Xiao Cao con el Maestro Du? –murmuró Chan Geng. –No
debería estar lejos de Liangjiang. Vaya a verlo por mi… o yo le escribiré una carta
más tarde y permitiré que Xiao Cao tome una posición en el ejército. Su
impredecible método para disfrazarse es inútil mientras permanezca al lado del
Maestro Du. Es mejor estar en el frente.

Liao Ran asintió y señaló de nuevo: «Su Alteza no quiere permitir que el
Mariscal Gu regrese a la capital. ¿No es esto una oportunidad?»

Gu Yun era la debilidad de Yan Wang, pero este punto débil nunca antes había
sido atacado. Debido a la guerra, actualmente nadie podía tocar a Gu Yun. A pesar
de que Li Feng era mediocre, no estaba ciego al punto de destruir la muralla de la
ciudad por sí mismo por segunda vez y ser rodeado por el enemigo.

Ese sangriento campo de batalla no era necesariamente una especie de


protección para Gu Yun.

Chang Geng frunció el ceño y bebió la taza de té kuding, murmurando: –Todos


dependen de él, pero ¿a quién le importará su cuerpo, todo enfermo y herido? A
veces, cuando pienso en eso, es realmente…

Cuando dijo esto, inadvertidamente se encontró con los ojos compasivos del
monje mudo e inmediatamente inclinó su cabeza, conteniéndose, y sonrió, –He
dicho demasiado, debería preparar más tranquilizante.

Liao Ran vio que él solo quería un momento de calma, por lo que dejó de hablar,
sacando el pez de madera[4] de debajo de la mesa, cerrando sus ojos ligeramente
y lo tocándolo de tanto en tanto. En la pequeña casa del monje, solo se oía el
sonido del pez de madera y las gotas de agua. En esta cacofonía, Chang Geng se
sentó al lado del pequeño sillón, cerrando sus ojos para descansar, solo fue hasta el
amanecer que partió.

Cuando estaba a punto de irse, Liao Ran repentinamente dio unos toquecitos
sobre la mesa de madera, atrayendo los ojos de Chang Geng, comunicándole: «Su
Alteza, cuando se encontró con el Maestro Du, fui lo suficientemente afortunado
para escuchar, pero hay algo que no fui capaz de entender.»

Los ojos de Chang Geng con unos círculos ligeramente oscuros temblaron, alzó
una ceja.

Liao Ran expresó: «Su Alteza dijo que los intereses en el mundo se suman para
crear un gran pastel, todos quieren tener un trozo. No hay diferencia entre el bien o
el mal, pero algunas personas quieren acaparar más siguiendo la tendencia. Ellos
pueden impulsar al pastel para volverse más grande mientras expanden su
influencia. Esta clase de personas pueden trazar los cimientos para un país. Algunas
personas van en contra de la tendencia. El lugar que ocupan ya se ha podrido, pero
aun así quieren que las demás partes sufran el mismo destino. Esta clase de
persona solo pueden traer desastre. Actualmente, la mayor parte del pastel se
encuentra en manos de los viejos nobles. Lo que queremos es romper con esta
situación y desenterrar la raíz de la nación poco a poco…»
Chang Geng preguntó, –¿Cuál es el punto, Maestro? ¿Hay algo malo con esto?

«No.» respondió el Maestro Liao Ran, sacudiendo su cabeza, la ancha manga de


su túnica emitía un sonido susurrante al deslizarse con sus gestos. «Solo pensé
que, bajo los cielos, en todas partes es el territorio del monarca. La vieja Orden de
Percusión y la Ley Rong Jin continúan ahí. Su Alteza ha trabajado duro para hacerse
cargo de todas esas cosas, pero tal vez serán cambiadas por completo con una sola
ley, todo lo que ha hecho, se convertirá en nada más que un sueño efímero.»

Los dedos de Chang Geng sobre la pequeña mesa dio un par de toques, no hubo
movimiento en su rostro. Parecía que ya había considerado aquello de lo que habló
Liao Ran.

–El Maestro tiene toda la razón. –bajó sus hermosos ojos y rio suavemente.

Su perfil lateral en verdad semejaba la estatua del Dios del Mal.

El corazón de Liao Ran latió salvajemente dos veces. Por un momento, se le


secó la boca. De repente lo comprendió: a pesar de que Yan Wang parecía estar
peleando por el favor del Emperador con las fuerzas de las viejas familias
aristócratas, en realidad, ¿realmente era esta la verdadera intención detrás?
120. Esperanza

“¿El anciano en el lado opuesto piensa que es muy bueno peleando a lo largo del
mar? Le mostrare la diferencia entre un General y un Mariscal”.

Cao Chun Hua no se atrevió a retrasarse después de recibir al pájaro de madera


de Lin Yuan: entregó los asuntos pendientes que tenía en mano y pronto partió
hacia la estación de Liangjiang.

Tan pronto como se acercó a la estación, Cao Chun Hua sintió una especie de
aura asesina proveniente del aire húmedo y frío, con un ligero aroma del humo de
los cañones. No pudo evitar enderezar su espalda, ya sin tararear más su canción ni
mandar miradas coquetas, intentando lucir decente. Sólo una guardia estricta podía
verse en esa área, nadie de los oficiales y soldados en servicio hablaban entre sí,
todos lados envueltos en silencio, únicamente los sonidos de los gritos que
provenían del lugar cercano donde los soldados entrenaban regularmente podía
escucharse.

Cao Chun Hua se frotó los ojos y pensó que estaba viendo otro Campamento del
Hierro Negro.

Tan pronto como estuvo cerca de la estación, un guardia en servicio lo detuvo.


Cao Chun Hua no se atrevió a jugar bajo la autoridad militar de Gu Yun. Sacó
apresuradamente la orden de paso expedida por el Gran Consejo. La edad promedio
de los guardias en esa fila no era más de dieciocho o diecinueve años de edad.
Después de revisarlo y confirmar que no había nada fuera de orden con el pase, ni
lo elogió ni se mostró irrespetuoso, otro dio un paso fuera de la línea, guiándolo a la
tienda del Mariscal. Cao Chun Hua miró hacia atrás y vio que, en un abrir y cerrar
de ojos, el equipo había llenado el espacio vacío de una persona, no había ninguna
brecha.

El guardia que guiaba el camino era un poco tímido al inicio. Más tarde, al
escuchar que Cao Chun Hua había seguido una vez a Gu Yun para eliminar a los
bárbaros del norte, finalmente abrió la boca, parlanchín: –Los occidentales no
pueden conseguir ni un trozo del Mariscal, tampoco pueden ganar directamente en
el campo de batalla, estos días, han permanecido alrededor de varios puertos en
Liangjiang y vienen a asediarnos. Escuché de parte del capitán que quizás ellos
quieran medir su fuerza contra nosotros. Maestro, ¿no dicen todos que nuestra Gran
Liang tiene una gran cantidad de territorio y riqueza? ¿Por qué los extranjeros
también tienen tanto dinero?

–No me llames “Maestro”, yo también soy un sirviente haciendo recados. –Cao


Chun Hua agitó su mano y dijo de nuevo. –En realidad tampoco entiendo mucho
sobre estas cosas, pero he escuchado un par de palabras del Maestro Du. Puedes
ver que sus buques de guerra fueron diseñados especialmente para salir al mar y
combatir en batallas navales. ¿No fueron destruidos nuestros puertos de Jiangnan y
Dagu de en un movimiento ese año? Incluso nuestro ejército se encuentra en este
estado, ni que decir de esos pequeños países en el mar. Siempre que ellos arrasen
en algún lugar, lo devorarán por completo, saquearán los materiales locales, abrirán
fábricas que no pueden abrirse en el interior de su país y obligarán a los prisioneros
a trabajar para ellos, exprimiendo su sangre. Con el tiempo, habrá dinero.

El guardia se quedó en silencio por el momento y guió a Cao Chun Hua todo el
camino hacia la tienda de Gu Yun.

El guardia en la puerta fue a reportar al interior. El joven guardia aprovechó el


momento para decirle a Cao Chun Hua: –Señor, antes, escuché a los viejos
soldados hablar acerca de la guarnición de Liangjiang en el pasado, diciendo que
cuando estaban bajo las órdenes del General Zhao, los salarios eran altos y el
trabajo era poco, el entrenamiento diario también era mucho más ligero que las
guarniciones de otras áreas y cuando no se encontraban en una misión, incluso
podían cruzar el estrecho y disfrutar de las flores de albaricoque y la llovizna. En
ese momento, sentí que había nacido en la era equivocada, si fueran tiempos de
paz, tal vez incluso yo podría ascender a la posición de “maestro militar”.

Cao Chun Hua lo miró y el pequeño guardia sonrió con un poco de timidez. –El
día de hoy, escuchándolo decir esto, siento que fui corto de vista. Aquellos que
pueden blandir espadas son todavía más afortunados que aquellos que sólo pueden
esperar a ser expulsados por los demás.

Justo entonces, un guardia personal de salió de la tienda del Mariscal y dijo, –


Maestro Cao, adelante, el Mariscal lo invita a pasar.

Cao Chun Hua regreso en sí y camino al interior de la tienda del Mariscal. A


primera vista, notó que Gu Yun estaba usando un particularmente cristal liuli
coqueto sobre el puente de su nariz. Los patrones tallados detrás del cristal
eclipsaban al usuario, casi cubriendo su rostro desde el puente de su nariz, todo el
camino hacia atrás, hasta sus sienes. No parecía un cristal liuli, sino que parecía
más una máscara.

Cao Chun Hua estaba sorprendido, y la primera reacción en su mente fue: “¿Qué
les pasó a los ojos del Mariscal?”

Pero había unos asuntos oficiales siendo discutidos en la tienda de Mariscal, Cao
Chun Hua no se atrevió a interrumpir.

Shen Yi y Yao Zhen estaban ahí. Yao Zhen estaba leyendo una carta de los
occidentales: –Esos extranjeros dicen que ellos vienen a consultar de buena fe, en
el espíritu de amistad y armonía, pidiendo si pueden dividir los cuatro condados en
Jiangnan en áreas de comercio, permitiendo a la guarnición ejecutar un gobierno
autónomo, protegiendo los intereses de los hombres de negocios extranjeros y que,
en el futuro, este lugar pueda convertirse en el vínculo de comercio marítimo entre
ambos lados… Oh, también dicen que aman profundamente esta tierra y no quieren
permitir que la buena tierra fértil sea envenenada por la guerra durante más
tiempo.

Shen Yi: –Ayer, eran tres condados, ¿cómo es que se añadido uno más el día de
hoy?

Yao Zhen le dirigió una mirada impotente: –Quizás es debido a su “profundo


amor”.

–Que se jodan. –el rostro de Gu Yun estaba utilizando un elegante cristal liuli,
pero sus palabras no se parecían aquellas de una persona de naturaleza noble. –
“Amor” mi trasero, ¿es su turno de amar?

Shen Yi: –…

Nadie fue capaz de responder.

Cao Chun Hua no pudo contenerse por un momento, riendo en voz alta.

Shen Yi rápidamente agitó su mano hacia él y dijo, –¡Xiao Cao está aquí! Hemos
estado esperándote durante un largo tiempo. Ven aquí y cuéntanos, ¿cuándo será
construida nuestra “serpiente de hierro”?

–Ah, profesor Shen, ese nombre es un poco difícil de escuchar… será pronto. –
Cao Chun Hua respondió enérgicamente. –Lo que tenemos en abundancia son
trabajadores. La parte norte básicamente ha sido completada y la parte sur se
encuentra incluso mejor. En el invierno, tampoco hay necesidad de detener la
construcción. Cuando las partes estén conectadas, la locomotora puede correr
desde la capital a lo largo de la orilla del río. He escuchado al Maestro Du decir que,
si todo sale bien, estará terminada antes del final del final del año, tan pronto como
sea posible… por cierto, ¿cómo es que el Mariscal está usando el cristal liuli?

–¿No es bonito? –Gu Yun le sonrió, las esquinas de sus ojos de flor de durazno
parecían a punto de echar a volar. Dijo desvergonzadamente, –Dejé caer uno el
otro día. Esta vez encontré a alguien para que le cambiara el marco, pidiéndole a un
famoso artesano de Yangzhou que lo tallaran persona. En verdad no tengo el valor
para ocultar algo tan hermoso como esto, por lo que debo usarlo cada día para que
todo el mundo lo vea

Shen Yi sentía que le dolía el estómago, –Oh, mi Mariscal, sería mejor si se lo


quitara. Los ojos de nosotros, los mortales, no somos no son dignos de su belleza.

Gu Yun lo ignoró y se dio la vuelta para permitir que Cao Chun Hua lo viera por
completo, escupiendo tonterías: –Si no funciona, iré personalmente a la batalla y
usaré la trampa de la belleza[1].Me temo que no seré capaz de lidiar con un millón
de soldados, pero será fácil con veinte o treinta mil, ¿no es así, Xiao Cao?

El rostro de Cao Chun Hua se ruborizó en un instante.

Shen Yi y Yao Zhen, cada uno volvió su rostro en una dirección diferente,
incapaces de mirarlo directamente.

–Llegas justo a tiempo, –Gu Yun se paró de un salto, envolviendo su brazo


alrededor de los hombros de Cao Chun Hua, quien se estaba encendiendo de color
rojo todo el camino hasta las orejas, y lo empujó hacia la mesa de arena. –tengo
algo que no puede ser ejecutado por nadie más que por ti, quisiera pedirte que
vayas a algún lado por mí, ¿me ayudas?

No había forma de saber si la ingeniosa “trampa de belleza” del Mariscal Gu era


efectiva contra los occidentales o no, pero resultaba muy eficaz con Cao Chun Hua.
Su rostro súbitamente se tornó rojo de nuevo, su cuello estaba ardiendo, sudando
excesivamente. Sintió que sin importar qué le dijera Gu Yun, él podía responder “si,
si, si” a todo.

Cuando Cao Chun Hua salió de la tienda del Mariscal aturdido, finalmente se
sorprendió: “Espera un minuto, ¿no me mandó Yan Wang aquí para cuidar del
Mariscal?”

¿Cómo era que, justo cuando acababa de llegar, fue embaucado


inmediatamente hacia la frontera suroeste por el Mariscal con solo unas pocas
palabras?

Un momento atrás, Gu Yun incluso le dijo que era un secreto de más alto nivel,
mientras salía de la tienda, debía digerirlo en su estómago, no podía ser reportado
al Gran Consejo.

¿Cómo se suponía que iba a explicar eso después de regresar?

Shen Yi preparó todo personalmente para Cao Chun Hua que parecía haber
perdido su alma, luego regresó para buscar a Gu Yun. Yao Zhen ya se había
retirado. La luz en la tienda era muy tenue. Gu Yun puso sus dos largas piernas
sobre el banco enseguida de él y cruzó sus brazos sobre su pecho. No sabía qué
estaba pensando. Desde que ya no podía escuchar, se deshizo de muchas de las
molestias de ser capaz de oír y ver en todas direcciones, y podía enfocarse
fácilmente en sus propios pensamientos.

El viento frío que sopló en el interior cuando Shen Yi abrió la puerta lo


sorprendió, Gu Yun levantó la mirada hacia él: –¿Están listas las preparaciones?

Shen Yi asintió y preguntó, –¿Realmente quieres hacer uso de Xiao Cao, o tienes
miedo que le informe a Su Alteza Real Yan Wang?

–¿Soy alguien que mezcla los asuntos privados con los oficiales? –Gu Yun alzó
sus cejas, pero sin esperar a que Shen Yi se disculpara, dijo de nuevo. –Ambos.

Shen Yi: –…

Nunca había visto a una persona que estuviera tan dividida entre lo público y lo
privado.

–Cuando comencemos la guerra, habrá cambios en la corte. Chang Geng no


debe exigirse demasiado mentalmente, también esta situación es inevitable. No
dejemos que se distraiga debido a mi pequeño error aquí. Además, el asunto de
Xiao Cao necesita de alguien flexible y confiable para llevarlo a cabo. –dijo Gu Yun.
–¿El anciano en el lado opuesto piensa que es muy bueno peleando a lo largo del
mar? Le mostraré la diferencia entre un General y un Mariscal.

Shen Yi fue dividido en dos partes por sus palabras: la parte izquierda era el
viejo soldado del Campamento del Hierro Negro, deseando poder seguir su
comandante con toda su alma y su corazón, la mitad derecha sentía náuseas del
sincero alarde de Gu Yun, sus escalofríos elevándose. Una vez más, se quedó sin
palabras y tuvo que rogar: –Zi Xi, incluso si estas ciego, ¿puedes al menos
cambiarlo por un monóculo normal?

Gu Yun vistiendo su armadura y preparándose para salir a patrullar el


campamento: el Mariscal haciendo una patrulla diaria personalmente sin perderse
un día era también un rasgo distintivo del Campamento de Liangjiang, incluso si
estaba ciego.

–No, –respondió solemnemente con una expresión de lo más seria, –quiero


seguir el ejemplo de Lan Ling Wang[2].

Shen Yi pensó que este bastardo podría no haberlo transferido ahí para
compartir sus preocupaciones, ¡sino para ser su entretenimiento!

Cao Chun Hua sólo tuvo tiempo para escribir una carta a Chang Geng desde que
llegó a Jiangnan, diciendo que el Mariscal Gu estaba ocupado con asuntos militares
y molestando al profesor Shen todos los días, todo estaba bien. Después de eso, no
hubo noticias. No sabía si Gu Yun lo había puesto a trabajar o si simplemente
estaba olvidando al país debido a algún entretenimiento. Era imposible para Chang
Geng no sentir envidia cuando recordaba su obsesión por los hombres, pero
también se sentía aliviado al mismo tiempo: “sin noticias” eran buenas noticias. Si
Cao Chun Hua podía obsesionarse con los hombres todo el día, entonces quizás era
como había dicho Liao Ran, Gu Yun tenía fuerza de sobra para manejar esta
situación.

Al mismo tiempo, Chen Qing Xu también arribó a la capital cerca del Festival del
Doble Nueve[3].

Chang Geng pasó más de un mes en el Gran Consejo, finalmente pidiendo un


extraño permiso para retirarse a mitad del día y regresar a casa para darle la
bienvenida.

La primera vez que Gu Yun le envió un mensaje informándole que había


encontrado una copia del “arte secreto de la Diosa” con Jia Lai Ying Huo, Chang
Geng esperó con muchas ansias por ello durante un tiempo, como un viejo demonio
que se ha estado ocultando del mundo finalmente escuchando que puede
convertirse en un humano normal. No obstante, después de regresar a la capital,
hizo preparaciones como una tormenta, lidiando con toda clase de enemigos
políticos como si caminara sobre una cuerda floja, en verdad no tenía mente para
preocuparse sobre nada más. Sólo hasta que se encontró con Chen Qing Xu ahí fue
que retomó este viejo pensamiento.

A Chen Qing Xu nunca le gustó ocultar nada o andarse con rodeos. Cuando se
encontró con Chang Geng, antes de cualquier saludo, dijo instantáneamente, –
Puede curarse.

Con esas palabras, Chang Geng permaneció clavado en su lugar durante un


largo tiempo, hasta que el aliento contenido en su pecho fue usado hasta el fondo,
él exhaló lentamente y empujó con calma, –¿Puede el mal muy profundamente
enraizado, contraído no mucho después de nacer, ser curado?

Chen Qing Xu asintió: –Sí.

La mano en la manga amplia de Chang Geng del lado de su uniforme imperial se


movió violentamente, pero su voz continuaba tranquila y apremiante: –Las
personas dicen que el Dios del Mal es la combinación de la sangre y carne de dos
personas, yo soy dos personas desde que nací, ¿cómo podría… la señorita Chen ser
capaz de separarlos?

Chen Qing Xu rara vez mostraba una sonrisa: –Tomará tiempo, me temo que Su
Alteza tendrá que sufrir un poco.

El corazón de Chang Geng pendía de su garganta: –Entonces, Zi Xi…

Chen Qing Xu: –Hay registros relacionados en el arte secreto de la Diosa, pero
el sistema de medicación no es el mismo que el nuestro. Aún tengo muchas cosas
que confirmar por mi parte, usted necesita esperar hasta que los haya resuelto
adecuadamente.

Chang Geng respiró hondo. Su corazón latía tan rápido que casi salía de su
pecho. Por un momento, olvidó qué día era, dándose la vuelta, queriendo salir,
deseando poder permitir que Gu Yun se enterara de inmediato. Después de dos
pasos, se detuvo abruptamente. Se dio una palmada sobre la frente y pensó para
sí: “¿Estoy confundido? No puedo dejar que él lo sepa. La espada en el campo de
batalla no tiene ojos, en el momento en el que baje la guardia, ¿qué vamos a hacer
si ocurre algo?”

Pero, sin dónde compartir, Su Alteza Yan Wang hizo algo en secreto que podía
hacer que la gente se ruborizara. Después de ayudar a la señorita Chen a
establecerse, caminó de regreso a la Mansión del Marqués durante la noche,
escribió una carta en la habitación de Gu Yun, después de secar la tinta, no la
envió, sino que la colocó debajo de la almohada de Gu Yun.

Pero esto no era suficiente para satisfacer su deseo, él sacó todas las cartas que
Gu Yun le había escrito y que había almacenado en secreto como a un tesoro.
Acostado en la cama, rememoró toda clase de palabras que esa persona había dicho
antes en su mente, entreteniéndose y armando una “carta de respuesta” de Gu
Yun, encontrando dicha al jugar su rol.

Durante el siguiente par de días, Chang Geng fue capaz de sentirse más cómodo
al encontrarse con Fang Qin durante el día.

Desafortunadamente, la vida de Fang Qin no era muy sencilla.

Esos días, las suplicas por el proceso de destitución de Yan Wang se habían
apilado casi un metro por encima del escritorio de Li Feng. Si se leían
cuidadosamente, se sentiría que Yan Wang era muy fácil de culpar. Incluso si tosía
en el camino, alguien lo acusaría de cómo su postura al toser engañaba al
gobernante. No obstante, en agudo contraste, comenzando por el Gran Consejo,
nadie podía decir si todos los nuevos oficiales estaban ahogándose bajo una
montaña de asuntos o simplemente inactivos, ellos comenzaron a cambiar su
agresiva refutación anterior, cada individuo comenzando a ceder.

La actitud de Li Feng era que él “no tenía actitud”, especialmente cuando se


trataba de algunos personajes que se apoyaban en su avanzada edad para
mencionar al anterior Emperador o incluso al Emperador Wu.

En este caso, quien estaba más ansioso no era el Gran Consejo, sino Fang Qin.

En realidad, Fang Qin estaba extremadamente en contra de este


comportamiento de “unión”: –La mente del Emperador es como un espejo.
Oprimiendo agresivamente al otro lado de esta forma, ¿no temen ustedes,
caballeros, perder el favor del Emperador?

Mientras decía esto, alguien instantáneamente respondió: –Señor Fang, siempre


dice que el favor del Emperador esto y aquello, su visión se ha vuelto de alguna
forma superficial. Recuerde ese año, el anterior Emperador solo era el hijo de
una Jun Wang perteneciente a una sub-rama de los Li que no sobresalía para nada,
¿en qué se apoyó para convertirse con tanta facilidad en el dueño del Palacio
Imperial? Como soporte al anterior Emperador ese año, nuestros ancestros hicieron
de lado la opinión de la mayoría, convirtiéndose en la punta de la lanza, sus méritos
fueron increíblemente grandes. El Edicto Imperial Rojo y la Placa de
Hierro[4] continúan en el altar de mi familia, ¿qué están haciendo, ahora que sus
hijos tienen un asiento seguro en esta nación, apartando el arco como si ya no
hubiera más aves?

Otro más interrumpió: –Si en verdad somos forzados al límite absoluto, ¿por
qué no solo preguntamos por la tablilla funeraria del primer emperador? ¿Puede el
Hijo del Cielo atreverse a cometer este gran crimen e ignorar la legislación
ancestral?

Fang Qin inhaló profundamente y gritó: –¡Caballeros, por favor cuiden sus
palabras!

Por respeto a él, ya no continuaron diciendo nada más, pero sus expresiones no
estaban ni satisfechas ni convencidas.

Los aristócratas y ministros de la Gran Liang, independientemente de la posición


oficial de la cabeza de la familia, todos podían asombrarse unos a otros cuando
sacaban a la luz su árbol genealógico. Había muchas conexiones políticas en las
familias. Cada generación estaba fuertemente involucrada con las muchas luchas de
poder de la familia real. Si la familia podía florecer hoy, al menos las generaciones
previas habían elegido a la persona correcta para apoyar. Con el tiempo, todos
tenían la ilusión de que “fue gracias al apoyo de mi familia que el Emperador fue
capaz de ascender al trono”.

En días normales, debido al honor de la familia Fang, las personas estaban


dispuestas a escucharlo, pero cuando se trataba de una gran discusión, a pesar de
que la familia Fang podía ser vista como la cabeza de todas las familias nobles,
resultaba difícil el suprimir real y efectivamente o el controlar a cada uno… todos
aquí estaban relacionados, no había nadie más noble que el otro, ¿en qué se tenía
que apoyar la familia Fang para hacerse cargo de estas cosas que involucraban las
cabezas de todos y sus intereses vitales?

Fang Qin no tenía opción más que usar la lógica para razonar y aconsejar: –Su
Majestad favorece los grandes méritos, lo que más desprecia es que los demás
desafíen su autoridad. Esta vez, la invasión de los occidentales le recordó el asedio
a la capital de ese año. Si titubeó antes, entonces debería estar determinado a
combatir esta guerra ahora. ¿Por qué deberíamos cargar al interior de este caos y
portar la reputación del desastre del país y las personas en este momento? ¡Les
pido a todos que lo piensen desde un ángulo diferente!

Él suspiró, después volvió más lenta su voz: –Si podemos resistir durante este
periodo, cuando la guerra termine, sin pelear, el Gran Consejo inevitablemente
enfrentará una reestructuración o una abolición. Esas personas podrían no estar
dispuestas a aceptarlo, seguramente harán algo. En ese momento, el Emperador
verá que sus brazos están llegando demasiado lejos. Al pensar en la Orden de
Percusión y la Ley Rong Jin en esos días, sabrán cuál es la verdadera intención de
Su Majestad. En este momento, el hacer uso de esos bajos comerciantes fue solo
una solución temporal. Cuando no les quede nada más que sea de utilidad,
¿continuará protegiéndolos Su Majestad? Me temo que cuando llegue el momento,
incluso Gu Yun tendrá que regresar el Emblema del Tigre Negro. Es imposible para
el Gran Consejo cubrir el cielo con una sola mano todo el tiempo.

Fang Qin pensó que lo había analizado cuidadosamente, aconsejando con lo


mejor de su habilidad.

No obstante, entre la multitud de noble que llenaban esa habitación, no todos


sabían cómo mirar hacia adelante: el hombre que acaba de escupir tonterías un
momento atrás sobre cómo su familia tenía un Edicto Imperial Rojo y una Placa de
Hierro abrió su boca y preguntó: –Las palabras del señor Fang tienen su razón, pero
son demasiado ideales. ¿Dijo “cuando la guerra termine”? Le pregunto, ¿cuándo va
a terminar? Podría considerar que “terminará” en un año o dos, y también podría
decirse que “terminará” en una o dos décadas. ¿Tenemos que soportar hasta que el
polvo cubra nuestras cabezas?

En realidad, Fang Qin despreciaba enormemente a esa gentuza. Una gran


cantidad de esas personas eran ratas gigantes sin logros, cada uno de ellos
pretensioso, aludiendo ser extraordinario. Conseguir que alguien más descubriera
su punto débil era también algo que se merecían: pero desafortunadamente, no
podía expresar esas palabras, porque el punto fundamental que lo ayudó a reunir a
esas personas eran las ganancias. Sin beneficios, incluso si ladraba el gran ideal de
“por el país y su gente” en voz alta cada día, a nadie le importaría.

–No hablemos aquí de palabras tan iracundas, si la guerra en verdad se


prolonga durante diez o veinte años, y toda la fuerza nacional es agotada, sin
mencionar a nadie más, el Emperador no lo permitiría, y nunca podrá durar tanto. –
Fang Qin había cambiado su visión y dijo. –Permítanme decir algo desde lo
profundo de mi corazón: con el estatus de Yan Wang, mientras él no se rebele, con
sus antecedentes familiares, mientras el Emperador continúe en el poder por un
día, mientras nosotros mismos no lo arruinemos, ¿quién puede sacudir sus
cimientos?

Esto fue más satisfactorio que la línea “si no buscas la muerte por ti mismo,
nadie puede matarte[5]”. A pesar de que el significado era el mismo, también
rascaba la picazón que presentaron los Ministros. Fang Qin en verdad era digno de
ser el líder de todas las familias nobles, había estado conviviendo con esas personas
durante décadas y tenía excesiva experiencia.

Como era de esperarse, bajo sus esfuerzos, la corte imperial se había vuelto
considerablemente más pacífica. Las dos facciones parecieron retirar sus armas
temporalmente, todas las contradicciones fueron barridas debajo de la mesa, y la
fuerza interna de la Gran Liang dio paso a unos pocos meses de paz temporal.

Durante más de tres meses…

Entonces ocurrió un accidente que provocó que todos los esfuerzos previos de
Fan Qin fueran en vano.
121. Titilante

En el octavo día del doceavo mes del calendario lunar, Gu Yun envió emisarios
en secreto para “visitar” las islas Dong Ying y Nan Yang. Hasta el momento, el
frente de batalla había estado en un punto muerto durante más de tres meses.
Algunos frentes se habían expandido bajo el constante forcejeo de ambos lados, las
llamas de la guerra se habían esparcido desde Jiangbei hasta los trece distritos en
Jiangnan, incluso a Guangdong y Guangxi.

Un gran número de personas que se negó a abandonar la tierra de sus ancestros


y cruzar el rio comenzó a formar su propia milicia. A pesar de que los mecánicos de
la gente común no tenían ziliujin, intentaron todos los métodos para reemplazarlo
con carbón y pólvora como combustible, y forjaron cierta cantidad de equipamiento
militar menos sofisticado de varias formas.

Ese equipo no tenía mucha variedad, por lo que el Instituto Ling Shu anunció el
establecimiento de varias ramas a lo largo de todo el país para intercambiar y
enseñar tecnologías fuera del altamente confidencial tipo militar.

El impacto de largo alcance de la guerra también emergió gradualmente.

Fang Qin nunca pensó que no sería la facción de Yan Wang quien rompería la
paz en la corte, sino los oficiales puritanos de las dos cortes…

La Examinación Imperial de Otoño de la Gran Liang celebrada una vez cada tres
años se llevó a cabo ese año. Debido a la guerra, fue interrumpida a la mitad,
después continuó siendo postergada durante algún tiempo; solo hasta Enero fueron
liberados los nombres de las personas que aprobaron, reunidos en una “Lista de
Ciruelo”, que fue apodada la “Lista Enmohecida[1]” por los académicos de todo el
país.

En menos de tres días después del anuncio, un académico en la provincia de


Shaanxi se suicidó. Los oficiales no se atrevieron a permitir que hubiera problemas
en ese momento crítico, haciendo su mayor esfuerzo por no reportarlo a sus
superiores. No obstante, suprimiéndolo durante unos días, cuando la Gran Reunión
de la Corte fue despedida, alguien se detuvo a la puerta de la plataforma imperial
queriendo reportárselo al Emperador.

Esto fue una larga historia.

Yan Wang fue dos veces a Jiangnan, cortó un sinfín de cabezas y promulgó la
más severa gobernanza administrativa[2] a la fecha, lo que hizo que el serio y en
constante crecimiento problema de la corrupción de la Gran Liang de la Dinastía de
Yuan He declinara por un tiempo. En esos pocos años de guerra, incluso el Palacio
Imperial estaba ajustando sus gastos, los salarios de los oficiales habían sido
reducidos una y otra vez, además de que los billetes Feng Huo lo hicieron peor,
estando estrechamente vinculados con la evaluación de la gobernanza
administrativa; no era diferente de cerrar la fuente, pero abrir la desembocadura.
La vida de los oficiales nunca había sido tan difícil en los últimos cien años.

Había un dicho: era fácil ir de la pobreza a la extravagancia, pero difícil a la


inversa. Cuando involucraba grandes posesiones de oro y plata, a nadie le
importaba el “todos somos responsables por el levantamiento y la caída del país”.

Pero incluso si la vida era difícil, no había otra manera. Nadie se atrevía a recibir
presentes. Todos sabían que Yan Wang estaba por detrás de los comerciantes ricos,
recibir algo incorrectamente quizás convertiría el regalo en un objeto que reclama
vidas. Nadie se atrevía a meter sus manos en el gasto militar. Los impuestos
después de la reforma también eran casi imposibles de tocar, y no había necesidad
de mencionar los fondos de asistencia para desastres naturales, las cabezas de
Yang Rong Gui y su grupo aún no se habían transformado en huesos.

Afortunadamente, la Examinación Imperial de Otoño de ese año no era el punto


de atención. Todo el país estaba ocupado combatiendo en la guerra y ganando
dinero, a nadie le importaban esos inútiles académicos, hasta que a alguien
inmediatamente se le ocurrió un vil esquema.

Como resultado, al sacar el rábano y arrastrar el lodo junto con él, implicaba a
un gran caso de fraude que involucraba nueve provincias, impactando a toda la
nación.

Fang Qin se las arregló para reprimir varios palillos revolviendo la mierda
alrededor de él con dificultad; todavía estaba por disfrutar de unos días de paz,
pero ya estaba cubierto con documentos de las dos cortes que caían como nieve.

Esos oficiales puritanos eran diferentes de la facción de Yan Wang: los


partidarios de Yan Wang siempre había sido pragmáticas y tenían un propósito para
todas sus actividades, peleaban por el poder de una manera ordenada, muchas de
sus acciones podían predecirse; pero estas personas “puras”, que tenían sus ojos
más arriba de la parte superior de sus cabezas, consideraban la fama y la riqueza
como basura, todos estaban “revelando crímenes simplemente por hacerlo”: esto
era algo propio de ellos. Su fama personal estaba estrechamente relacionada al
número de personas que había hecho caer personalmente.

Los nobles y jóvenes maestros rara vez entraban a esas dos cortes, por lo que la
mayoría de esos monstruos tenían su origen en estudiantes pobres y lo que el
fraude en esta examinación imperial tocó también era el interés de los estudiantes
pobres.

Parecía que, a los perros rabiosos en las dos cortes, que no habían mordido a
nadie durante largo tiempo, les habían pisado la cola, ladrando fuertemente.
Gritaban y reprendían en una infinidad de formas cada día, obligando a Li Feng a
investigarlo estrictamente; parecía que, si no estaban satisfechos con la
investigación, harían una fila para irse a dar de cabeza contra una columna en
medio de la corte y morir todos juntos para que el Emperador lo viera.

La breve y falsa paz se había roto.

Nueve oficiales de provincia, no había forma de decir cuántas intrincadas


relaciones estaban involucradas, incluso incluyendo al bueno para nada del hermano
menor de Fang Qin.

El hijo más joven y el nieto de mayor edad eran la razón de existir de un


anciano. Incluso el Gran Académico Fang, quien se desentendió del mundo durante
un largo tiempo, estaba impactado. Fang Qin podía darle la espalda a cualquiera,
pero no a su propio padre, su mente estaba atrapada en un lío.

Pero sin esperar a que Fang Qin pensara en una solución, esta vez, sin saber si
fue intencional o no, el Emperador se salteó directamente al Templo Da Li y al
departamento de inspección y mandó este caso al Gran Consejo en su lugar,
dejando a Jiang Chong conducir la investigación, los demás solo podían cooperar.

El papel ya no podía continuar conteniendo el fuego.

A pesar de que Fang Qin nació en una familia adinerada, antes, siempre albergó
la esperanza de ser capaz de brillar fuertemente durante generaciones y por lo
tanto se rehusó a hacer a un lado su dignidad y cometer actos reprobables con su
facción. Por esta razón, abandonó primero a Lu Chang, quien se atrevió a
intimidarlo; luego desechó al viejo idiota, Wang Guo. Actualmente, finalmente se
encontraba en el punto en el que no podía continuar abandonando a nadie: su
madre continuaba postrada en cama en la puerta contigua.

Después de apaciguar a una persona y explicárselo a otra, cuando el señor Fang


salió por la puerta, todavía había un grupo de gente esperando a que él tomara una
decisión. Se encontraba en un estado de ansiedad. Justo después de una noche,
había dos ampollas sanguinolentas en la esquina de su boca. Después de
acompañar a su anciana madre sollozante, Fang Qin escuchó que otro se
aproximaba. Se frotó el entrecejo y dijo fríamente, –Solo digan que no estoy en
casa, despídanlos.

El sirviente se retiró silenciosamente, justo después, un consejero llegó y


murmuró, –¿Hay algo que le preocupe al señor Fang?

Fang Qin le dirigió una mirada enfurecida. Afortunadamente, con su excelente


autocontrol, pronto ocultó su expresión sombría y dijo lentamente: –Los académicos
se han rebelado sin éxito durante tres años. Esta vez, desde que ocurrió el
accidente hasta el reporte al Estado Imperial de la capital, todo pasó demasiado
rápido. Es casi como si alguien estuviera asistiendo… la apariencia externa de ese Li
Min era completamente clara y brillante, solo se atreve a apuñalar a personas por
debajo de la mesa. Esa clase de persona, de rostro amable, pero corazón oscuro,
solo puede engañar al Emperador.

El consejero preguntó de nuevo, –¿Tiene el Maestro un plan en mente?

Fang Qin ya se encontraba muy irritado: si hubiera sabido con anticipación,


incluso si hubiera sido solo un día antes, aún le habría quedado algo de espacio
para maniobrar. Pero la velocidad del estallido fue demasiado rápida. El Emperador
se enteró antes que él, lo que colocó directamente a Fang Qin en una situación muy
difícil.

Fang Qin suspiró, –Es muy engañoso, Yan Wang es del tipo de los tigres y lobos.
Una vez que atrapa a una presa por el cuello, no la dejará ir de nuevo.

–Escuché que la reforma de Su Alteza Yan Wang aún no ha sido completamente


terminada, y hay cientos de disputas en la corte. Creo que se está precipitando
demasiado. Con este paso, ha sido víctima de su propia inteligencia.

Fang Qin detuvo sus pasos, pudo ver que el hombre enseguida de él se estaba
yendo por las ramas con la intención de tenderle un cebo. La mansión Fang criaba a
muchos consejeros, pero la mayoría de ellos solo podían acompañar al viejo
académico Fang para jugar ajedrez. Había unos pocos que tenían el intelecto para
abrir sus bocas frente a Fang Qin. Era raro ser capaz de conseguir una oportunidad,
por supuesto, el consejero quería darse a conocer.

Fang Qin alargó su brazo y se acarició la barba: –¿Por qué lo dices?

Viendo que llegó su oportunidad, el consejero rápidamente derramó las palabras


que preparó previamente: –Ahora que ha llegado a este punto, me temo que no
hay oportunidad para impugnar el caso. ¿Por qué no excavar hasta la raíz e
intentamos abolir directamente la nueva ley para los oficiales de Yan Wang?

Fang Qin en un principio asumió que él tenía ideas sabías. Escuchando esto,
cortó la esperanza titilante en su corazón y dijo fríamente, –Hacer trampa en la
Examinación Imperial es un serio crimen que se castiga con la decapitación y
perdiendo la posición sin importar la dinastía. ¿Qué tiene que ver con las nuevas y
viejas leyes de los oficiales?

El consejero sonrió tranquilamente y dijo: –Mi señor, una persona avariciosa es


una persona avariciosa, un tramposo es un tramposo; pero ahora, está
involucrando nueve provincias e innumerables ministros importantes, ¿puede seguir
siendo esto una coincidencia? El Emperador también pensará que debe haber
alguna razón detrás de esto. ¿Cómo pueden esos oficiales ser tan perversos?
Porque estos dos años realmente no fue sencillo vivir, los refugiados tenían que
establecerse, los impuestos debían pagarse, el presupuesto militar debía gastarse y
la cuota de billetes Feng Huo completarse.
La ceja de Fang Qin se movió ligeramente: –La circulación de los billetes Feng
Huo puede ser equiparada a oro y plata, las regulaciones han sido establecidas
después del accidente de Jiangnan. ¿A dónde planea llegar?

–Son equiparables a oro y plata en circulación, pero eso no significa que sean
equivalentes a oro y plata cuando se entregan a la corte imperial. –dijo el
consejero, sacudiendo su cabeza. –Además, hay muchos hombres de negocios ricos
que migraron desde el sur de Jiangbei, la civilización de las personas ahí es
relativamente prematura, pero ni los Planos Centrales ni el Norte son lo mismo. Si
no los aceptan, no los aceptarán. Si el gobierno emplea la fuerza, tendrán una
oportunidad para huir entre la gente común que lloran y amenazan con ahorcarse.
Si algo va mal, ¿tendrá que preguntar la corte imperial quién es el responsable?
¿quién es propenso a la culpa y quienes son los que caminan sobre el hielo?
Maestro, piénselo. Si realmente se atreve a hacer esta apuesta, podría haber
espacio para la salvación. Incluso si el Tercer Maestro es castigado y despedido de
su posición, mientras el poder de la familia Fang continúe ahí, ¿quién dice que no
será capaz de alzarse de nuevo en el futuro?

Fang Qin escuchó y permaneció en silencio.

El consejero dijo en voz baja: –Mi señor, es difícil saber qué pasará en el futuro.
Estamos esperando con ansias el fin de la guerra para revertir una vieja deuda. Por
supuesto, el lado de Yan Wang también predecirá esto. No diga que “no combatir,
es combatir”. Si no toma la iniciativa para moverse, ellos simplemente lo obligarán
a morir… este seguidor ha dicho demasiado el día de hoy. Maestro, por favor
discúlpeme, me retiraré.

En el día décimo sexto del doceavo mes del calendario lunar, cuando el
Gobernador de Shaanxi, una de las mentes maestras involucradas en el caso, tuvo
su juicio: él realmente estaba llorando en la corte, diciendo que su jurisdicción era
pobre y débil, por lo que fue difícil promover los billetes Feng Huo, así que los
gobernantes locales solo pudieron comprarlos ellos mismos. La corte también
expidió tres decretos de cuota en sucesión, incapaces de cumplirlos, solo pudieron
pedir prestado en todos lados, pero como no hubo un verdadero ingreso, tuvieron
que tomar una decisión tan baja.

Tan pronto como salieron esas palabras, fueron como una piedra que levantó un
millar de olas. Todos los ministros culpables dijeron lo mismo y arrastraron a la
facción de Yan Wang que originalmente estaba viendo desde el margen. Algunos
incluso escupieron tonterías: hacer trampa en la examinación imperial era lo mismo
que vender y comprar posiciones, después, al vincular la reforma oficial con los
billetes Feng Huo, ¿de qué manera se diferenciaba eso de vender posiciones?

Este Año Nuevo había transcurrido en una trifulca, nadie tenía la paz mental
para comer dumplings.
Al final del día, el Gran Consejo tuvo que escribir una carta de disculpa,
anunciando oficialmente la abolición de las leyes que involucraban billetes Feng Huo
en la nueva reforma para los oficiales, y suspendió la venta de billetes Feng Huo por
el momento.

Sin embargo, con la guerra en transcurso, para prevenir que la corte imperial
cayera una vez más en una situación en la que no tenía dinero disponible, el Gran
Consejo aprovechó la oportunidad de presentar la idea de detener el gasto de plata
de los oficiales, siguiendo la política de los occidentales del Papel Moneda[3] en la
tierra ocupada y la dinastía previa, permitiendo que el Banco de Long An expidiera
un tipo especial e de “plata temporal” para usar en lugar de monedas de oro y
plata, y trazó una serie de nuevas regulaciones, enviándolo todo junto con la carta
de disculpa.

Tan pronto como las nuevas regulaciones fueron factibles, nadie opinó sobre si
el Papel Moneda de Hierro o Monedas de Papel[4], pero nunca podría ser controlado
por el Gran Consejo.

Así, en ese momento, la vía de ferrocarril que estaba a punto de completarse


tuvo problemas inesperados.

Las secciones norte y sur habían básicamente habían sido ensambladas, solo
faltaba la sección intermedia. Si se conectaban, el trabajo sería completado. Sin
embargo, la última sección había sufrido un retraso por más de un mes y no se
atrevía a comenzar la construcción. El problema yacía en el terreno.

La mayor parte del territorio a lo largo de la vía había sido reservado, pero era
imposible que un área tan extensa de territorio estuviera completamente sin
propietario. Si era una propiedad privada, se compraría al precio del mercado por el
Departamento del Canal. Al mismo tiempo, se darían otra clase de subsidios, como
una reducción de impuestos y similares. También había personas indispuestas a
vender la propiedad de sus ancestros, por lo que la corte la rentaría en su lugar,
pondría por escrito la renta y la pagaría anualmente.

Desde los años de la Dinastía de Yuan He, el gobierno de la Gran Liang había
puesto atención a ser un gobierno benevolente, estricto con los oficiales civiles y
militares, pero muy cordial con los ciudadanos comunes. Debido a esta cortesía,
hubo una omisión fatal en este arrendamiento: solo estipulaba el término de la
renta, no lo que ocurriría si el propietario original ya no quería continuar rentando.

No esperaban que alguien fuera a destruir el acuerdo con la corte imperial.

Y resultaba que la última parte del camino era una gran extensión de terreno
arrendado. El propietario original era un terrateniente importante, que hacia otros
negocios con su familia. Ellos ya habían llegado a un acuerdo, a pesar de que la
construcción aún no había alcanzado ese lugar, la renta había sido pagada.

Inesperadamente, el hombre súbitamente se arrepintió y regresó todo el dinero


sin que faltara ni una moneda. A pesar de que esta persona no tenía una posición
oficial, la fuerza detrás de él era grande y poderosa, relacionada estrechamente a la
familia del Duque Imperial Zhao. Tan pronto como se retiró, nadie se atrevió a
abofetearlo. Evadió por completo a las personas del Departamento del Canal que
iban a verlo, porque era demasiado tarde para que la vía del ferrocarril cambiara su
curso, tendrían que dar un gran rodeo para bordearla.

Debido al estancamiento de la vía ferroviaria, Gu Yun escribió varias cartas


preguntando por la fecha de terminación. Al final, las envió directo a Li Feng y dijo
que los materiales en la línea del frente ya no podían resistir, si esto continuaba, se
vería obligado a reducir el frente de batalla.

El hermano más pequeño de Fang Qin aún no salía impune. Para ese momento,
el Gran Académico Fang finalmente expresó su clara insatisfacción con la “excesiva
preocupación” de su hijo y su “falta de aptitud”, y comenzó a hacer su movimiento.

El hombre que en un momento fue un profesor de la examinación de la mitad de


la corte hizo dos cosas simultáneamente.

Primero que nada, se encontró en secreto con un oficial de relaciones exteriores


de la corte imperial que hizo contacto con los enviados occidentales. Sugirió que la
fuerza nacional de la Gran Liang podría no ser suficiente para soportar una guerra a
largo plazo con los occidentales en esta ocasión. Si combatían de esta forma, solo
sería un desperdicio de recursos, dañando a ambos bandos. Aquellos que habían
hecho grandes contribuciones no eran los carniceros en la guerra, sino aquellos que
podían promover eventualmente un tratado de paz, aquellos que podría devolver la
paz a la nación.

El oficial de relaciones exteriores, que una vez fue estudiante del Gran
Académico Fang, preguntó precavidamente, –Profesor, si el Emperador está
determinado a luchar, ¿cómo podemos nosotros, como súbditos, contribuir para
conseguirlo?

–Depende de cómo hables a los occidentales. –la apariencia del Gran Académico
Fang despedía el aura de alguien que practicó cultivación, hablando con un
profundo significado. –Lo que ellos quieren no es nada más que beneficios. ¿Crees
que están dispuestos a continuar combatiendo con Gu Yun hasta la muerte? ¿o
están deseando retroceder y cooperar con la facción pacifista de nuestra corte para
obtener una temprana amnistía y amistad mutua? El Emperador y la corte quieren
dignidad. Si los extranjeros son realmente sinceros y los hacen quedar bien, no será
mezquino, ¿no es correcto? Sin la batalla del frente como una excusa, no creo que
el Emperador permita a Yan Wang continuar haciendo lo que le plazca.
Despidiendo al oficial de relaciones exteriores que parecía acabar de despertar
de un sueño, le pidió después a su esposa que invitara a alguien: era la nodriza del
Emperador Long An, quien una vez fue muy bien procurada por su esposa, después
de que dejó el palacio para retirarse.

Li Feng le tenía mucho afecto a su nodriza. Originalmente, él estaba hablando


con Chang Geng de asuntos importantes, escuchando que su nodriza entregó la
placa pidiendo entrar al palacio para visitar a la Emperatriz que llevaba mucho
tiempo enferma, rápidamente dio instrucciones a Chang Geng y se apresuró de
vuelta al palacio.

Chang Geng dejó el palacio lentamente. El palacio entero estaba envuelto por el
ocaso. El matiz dorado de los cientos de losetas esmaltadas desaparecía en su
brillo, aún quedaba una pequeña escoria de hielo en el borde, la cual no era fácil de
detectar, que lucía muy fría y distante.

El clima era tan frío, no obstante, la capital estaba demasiado caliente.

En los últimos días, el frente de batalla se había vuelto más y más tenso. Las
cartas de Gu Yun también se habían reducido. Las pláticas divagantes también
habían desaparecido. Solo había unas pocas cartas privadas ocasionalmente, que
contenían solo unas pocas palabras.

Chang Geng exhaló lentamente y permaneció debajo del muro rojo durante un
momento, pensando, “El día después de mañana es el dieciséis de enero”.

No obstante, la neblina que había envuelto al país aún no mostraba señales de


disiparse.

A pesar de que ese resultado se estaba acercando más y más en su planificación


paso a paso, continuaba en entrando en pánico de vez en cuando.

En ese momento, un grupo de guardias paso por ahí, lo vio y rápidamente se


acercaron a saludar: –Su Alteza.

Chang Geng no dijo una palabra, observando a los guardias durante un


momento, después, como si hubiera sido hechizado, se alejó caminando de
inmediato.

“Quiero ver a Gu Zi Xi,” pensó. “ahora mismo.”


122. Retorno de un Sueño

Con la música de Gu Yun que podía hacer llorar a los dioses y fantasmas de su lado,
incluso si hubiera toda clase de demonios frente a él, podría permanecer impávido.

En la vida, siempre habrá un momento cuando uno no puede tener nada más en
mente más que una idea absurda sin razón. Un fuerte deseo parece devorar todo el
espíritu, incluso si la razón fuera del cerebro arriesga su vida para estirar sus garras
y rasguñar la puerta.

Por ejemplo, varios años atrás, cuando la cabeza de Gu Yun estaba delirando
debido a la fiebre en el noroeste salvaje, pensó en renunciar a su posición y
deambular alrededor del mundo.

Por ejemplo, muchos años después, Chang Geng salió del Palacio Imperial con la
brisa y la nieve, solo quería ver a Gu Yun quien estaba a miles de kilómetros de
distancia.

Chang Geng corrió de vuelta a la mansión del Marqués sin pensar. Dos
marionetas de hierro en la puerta se dieron la vuelta y lo observaron
silenciosamente. Tan pronto como se encontró con la luz purpura en sus ojos, sus
pasos se detuvieron súbitamente.

Chang Geng y los dos monstruos de hierro se miraron entre sí durante un largo
tiempo; finalmente se recuperó con lentitud del estado de casi sucumbir a la locura.
Con un suspiro, extendió su mano y tocó el brazo frio como el hielo de la marioneta
de hierro, bajó su cabeza lentamente e hizo una reverencia, exhalando un denso
vaho blanco.

En el pasado, se separaron y luego se reunieron, hubo un tiempo en el que no


se vieron el uno al otro durante cuatro años, pero no pareció ser tan difícil como en
este momento. El mismo Chang Geng no sabía si se estaba volviendo más frágil o si
codiciaba más y más a Gu Yun. Parecía existir una cuerda en su corazón, desde que
Gu Yun le escribió repentinamente una carta diciendo que lo extrañaba, comenzó a
tensarse.

Cuando cada emocionante batalla en el sur llegaba a la capital, la cuerda se


tensaría más. Cuando la situación en la corte se volvía más peligrosa y complicada,
también se apretaría un poco más. Hasta que se rompió de pronto en ese
momento, sin advertencia.

En ese momento, la puerta se abrió desde el interior, era el capitán de los


guardias de la mansión, Huo Dan.
Huo Dan vio la extraña expresión de Chang Geng y se sorprendió: –El tío Wang
me pidió encontrarlo, Su Alteza, ¿qué ocurre?

Los ojos de Chang Geng estaban ligeramente rojos, pero ajustó una sonrisa a
máxima velocidad, se sacudió los copos de nieve sobre su cuerpo: –Nada, me
mareé por correr demasiado rápido. ¿Para qué me necesita el tío Wang?

Huo Dan era un hombre rudimentario. No vio nada inusual después de


escucharlo, lo ayudó a incorporarse y murmuró en su oído: –Hay una visita a quien
le es inconveniente presentarse. Él dijo que tenía un asunto urgente que reportar.
Fue incapaz de ir al Gran Consejo para verlo y solo pudo venir a la mansión del
Marqués.

El visitante era un hombre de entre treinta y cuatro o treinta y cinco años.


Chang Geng no lo conocía, pero debía habérselo encontrado en algún lado, le
parecía familiar. Mientras ajustaba su desordenado estado mental, intentó recordar
la identidad de la visita.

Afortunadamente, el hombre se adelantó por sí mismo y dijo: –Soy Liu Zhong,


gobernador adjunto de la Misión de Asuntos Exteriores, saludando a Su Alteza.

La presunta “Misión de Asuntos Exteriores” fue creada por un grupo de facciones


pacifistas desde el Ministerio de Guerra, usando una conexión que tenían con el
Templo Hongqi, fue construida por su esfuerzo conjunto. Por temor a tocar el
temperamento del Emperador Long An, ni siquiera se atrevían a llamarse “emisarios
de paz”, tenían que cargar con el nombre mediocre de “Misión de Asuntos
Exteriores”, levantando la bandera de “uno civil, uno militar”, buscando alguna
razón de mierda para ir a la línea del frente para “hacer retroceder al enemigo por
otros medios”; esto era meramente con la intención de darle problemas a Gu Yun.

Chang Geng frunció el ceño. Acababa de conocer a esta persona, pero su


impresión del hombre ya era mala. No lo demostró en su comportamiento por
temor a perder gracia. Dijo con indiferencia, –El Maestro Liu está a punto de partir
en su misión, visitándome en medio de la noche de esta forma, ¿pasa algo
importante?

Liu Zhong repentinamente retrocedió y se arrodilló, levantando una mano hacia


los cielos y dijo, –Si este humilde oficial hace alguna declaración falsa el día de hoy,
seré golpeado por un rayo y mis padres no tendrá paz en el más allá.

Chang Geng se giró de lado para evadirlo por medio paso: –¿Qué está haciendo
el Maestro Liu? Deprisa, póngase de pie.

Liu Zhong se negó: –¿Sabe usted que el supervisor de nuestro regimiento, mi


superior directo, solía ser estudiante del Gran Académico Fang en ese entonces?

Por supuesto, Chang Geng lo sabía, y no solo eso, sino también le había causado
disgusto durante un largo tiempo. De no ser por la falta de habilidad, no deseaba
nada más que capturar a todos los traidores que apoyaron la Misión de Asuntos
Exteriores y cortarlos en pedazos.

–Su Alteza, por favor permítame reportar. –Liu Zhong rápidamente le explicó a
Chang Geng lo que el Gran Académico Fang le había dicho en secreto al oficial de
relaciones exteriores, –Actualmente, solo unos cuantos confidentes de confianza del
supervisor saben de este asunto, en cuanto a este humilde oficial incompetente,
también soy uno de ellos.

Los dedos de Chang Geng dieron unos toquecitos sobre la mesa a su lado: –
Visitar la mansión en medio de la noche no es la acción de un confidente de
confianza, ¿lo es ahora?

Liu Zhong hizo una gran cortesía: –La casa de los ancestros de este servidor
está en Hangzhou. Mis padres murieron cuando era pequeño. Crecí con los ancianos
de mi familia cuando era un niño. Más tarde, fui a estudiar a todas direcciones y
también trabajé como un consejero para el rango de la nobleza muchas veces. Me
encontré con los ancianos de la familia Fang por causa del destino, teniendo
afinidad con ellos, me recomendaron para ser un oficial. Por supuesto, es difícil
pagar su amabilidad.

Chang Geng levantó sus cejas ligeramente.

–Cuando era niño, tenía una amiga de infancia. Los dos éramos jóvenes e
inocentes. Ya estábamos comprometidos y esperábamos casarnos. –Liu Zhong
enterró su cabeza muy abajo y encogió sus hombros. –Quería esperar hasta que
tener éxito en mi carrera para volver a mi pueblo natal para pedir su mano en
matrimonio. Pero antes de que ese día llegara, el feroz enemigo había atacado
repentinamente…

Liu Zhong agachó su cabeza y se limpió el rostro, después hizo una fuerte
reverencia hacia él: –A pesar de que los muertos ya están muertos, los vivos jamás
seremos capaces de olvidar la rabia. Gracias por su piedad.

Chang Geng suspiró suavemente: –Maestro Liu, levántese primero y luego


hablaremos.

Los dos discutieron en secreto durante un largo tiempo. Cuando despidieron a


Liu Zhong, ya se oía el sonido de la patrulla nocturna en la calle. Chang Geng
permaneció en la puerta por un momento, pellizcó su entrecejo y dijo a Huo Dan, –
Podría pedirle al comandante que vaya a ver si la señorita Chen ya se ha dormido.
Si no lo ha hecho, por favor invítela aquí.

Chen Qing Xu había estado hospedándose como un huésped en la mansión del


Marqués esos días, lista para intentar y comenzar con el tratamiento para el Hueso
de la Impureza de Chang Geng. Pero sería un largo proceso, Yan Wang nunca tenía
nada de tiempo libre, no había regresado incluso después de medio mes.

Cuando Chen Qing Xu vio a Chang Geng, sintiendo que su complexión ya era
muy mala, dijo, –Su Alteza, entre más seriamente esté pensando, más difícil le será
controlarse. ¿Ha estado muy agotado recientemente?

Chang Geng sonrió amargamente. Encendió la contradicción demasiado pronto,


en realidad, había muchas cosas que aún no había terminado de preparar. Cada
paso era peligroso. No sabía cuándo resbalaría en este acantilado vertical.

Pero se le había acabado el tiempo.

Tenía miedo de que sus enemigos no le dieran tiempo, de que Gu Yun solo
reportara las buenas noticias, pero no las malas, de que se armaba de valor para
sufrir algo que él desconocía en un lugar donde no podía verlo.

Chang Geng: –Si es conveniente para la señorita Chen, puede comenzar a


aplicar las agujas a partir del día de hoy.

Chen Qing Xu estaba estupefacta: –El proceso podría ser muy doloroso. Su
Alteza está ocupado con la corte durante el día. ¿Será capaz de soportarlo?

Chang Geng sacudió su cabeza: –No lo sé, pero siempre he tenido un mal
presentimiento. Estos últimos días, es más y más difícil de suprimir. Digamos que
no seremos capaz de reconstruir si no lo destruimos primero.

Una hora después, Chang Geng se dio cuenta de que había subestimado la
palabra “doloroso” que Chen Qing Xu mencionó.

Chen Qing Xu trajo un cuenco de sopa medicinal para él y preparó las agujas
plateadas.

Chang Geng extendió la mano hacia él y preguntó, –¿Qué es esto?

–Haré una copia de la prescripción para Su Alteza cuando ya no se encuentre


atrapado por el Hueso de la Impureza, –dijo Chen Qing Xu. –pero es mejor que no
pregunte antes de beber.

Chang Geng: –…

Él no sabía porqué, pero le daba la impresión de que todas las cosas


relacionadas con la brujería bárbara estaban impregnadas del tétrico aroma del
aceite de un cadáver. Después de escuchar esto, Chang Geng repentinamente tuvo
innumerables pensamientos terribles. Inmediatamente dejó de hacer preguntas,
enrolló su lengua lo más posible y bebió pellizcándose la nariz.

Chen Qing Xu se inclinó para encender un tranquilizante, la silenciosa fragancia


fría se extendió en la habitación. Ella se sentó de piernas cruzadas a tres pasos de
él, y dijo con seriedad, –Su Alteza, después de comience a aplicar las agujas, debe
mantener su estado mental despejado todo el tiempo, de otra forma, no seré capaz
de despertarle. ¿Comprende?

Chang Geng asintió.

Chen Qing Xu: –Comenzaré cuando se haya terminado el incienso tranquilizante.


Por favor emplee este incienso para despejar su mente y eliminar todas las
distracciones.

Al comienzo, no hubo sensación. Las agujas de Chen Qing Xu eran firmes y


precisas. Sus manos eran muy rápidas. Chang Geng solo cerró sus ojos.
Repentinamente, una oleada de temor se elevó detrás de él: del tipo de miedo que
se siente cuando se ve a alguien levantar un arma, pero aun así no se puede evadir
y solo se puede esperar la muerte. Los músculos en su espalda se contrajeron
involuntariamente. A pesar de que no podía moverse, efectuó una acción
involuntaria de evasión.

La aguja de Chen Qing Xu no pudo descender de inmediato, ella parecía mucho


más seria: –Su Alteza.

Chang Geng sintió un látigo invisible azotando sobre su espalda, hubo un


murmullo en sus oídos, los gritos y la maldición de la mujer que se había ido hacía
más de diez años explotó en sus orejas.

En medio de los largos años de pesadillas, la voz de Chen Qing Xu mezclada con
el tranquilizante lo apuñaló en su oído: –Su Alteza, esta es la mansión del Marqués,
¿puede oírme?

Chang Geng, con toda su fuerza, hizo un pequeño asentimiento.

Chen Qing Xu metió la siguiente aguja plateada; se había consumido el segundo


incienso tranquilizante. Miró al reloj occidental sobre la mesa, –Esto es solo el
comienzo, Su Alteza, ¿necesita tiempo para adaptarse?

Chang Geng se mordió la punta de la lengua: –No, continúe.

Chen Qing Xu ya no continuó diciendo tonterías, sus movimientos rápidos. La


ilusión que acaba de desvanecerse estaba regresando nuevamente. Todos los tipos
de heridas que Xiu Niang le impuso en su infancia reaparecieron una a una.

La cara de Chen Qing Xu estaba llena de tensión. Vio a una vieja cicatriz sobre la
clavícula de Chang Geng enrojecer súbitamente e hincharse sin razón. Supuró una
delgada línea de sangre. Los vasos sanguíneos semejaban telarañas por debajo de
su piel, dividiéndose a ambos lados, se veían muy feroces.

–¡Su Alteza, Su Alteza Yan Wang! –lo llamó Chen Qing Xu.
Chang Geng no reaccionó.

Chen Qing Xu no se atrevió a continuar. De pronto, vio un par de protectores de


hombros de armadura de hierro colgando a los pies de la cama. Lucían como si
fueran de hace muchos años atrás. En la actualidad, la armadura de hierro en el
ejército había cambiado su estilo. Chen Qing Xu recordó de súbito que cuando
platicó con Chang Geng sobre los síntomas del Hueso de la Impureza en sus
primeros años, él pareció mencionar de casualidad que cuando salió de su pesadilla
por primera vez, fue gracias a la pieza de armadura que Gu Yun colgó en la
cabecera de la cama.

Chen Qing Xu alisó mangas largas, el protector de hierro hizo un sonido de un


claro impacto, el sonido del metal arrasó a través de la silenciosa habitación. El
incremento en la rápida respiración de Chang Geng repentinamente se detuvo.

Había muchos obstáculos frente a él. Primero, estaba atrapado en su propio


cuerpo más joven: afiladas horquillas, varas al rojo vivo, una sucia fusta, las manos
de una mujer tan afiladas como tenazas. Al final de todo, ahí estaba Gu Yun, medio
vestido en armadura de hierro, observándolo silenciosamente, penetrando a través
de muchos años.

Chang Geng lo observó como a su última esperanza, forcejeando para mantener


su propia línea de claridad. Él no sabía cuánto tiempo tomó a las ilusiones
demoníacas alejarse gradualmente de él. Chang Geng regresó a sus sentidos
exhausto, y vio que la fragancia del tranquilizante sobre la mesa se había
consumido, Chen Qing Xu estaba reuniendo las agujas plateadas.

Solo entonces se percató de que podía moverse de nuevo.

Chen Qing Xu: –¿Cómo se siente?

Chang Geng movió su mano durante un momento, y vio que había muchos
pequeños rasguños sobre sus brazos, él no sabía de dónde salieron. Ya se habían
cerrado y picaban un poco. Intentó cerrar su puño. –Es como salir una vez más.

Después de que Chen Qing Xu se fue, Chang Geng inmediatamente cayó


dormido. Con el paso de los años, su sueño parecía ser la superficie de un lago,
podía interrumpirse incluso por una piedra. Aparte de la pérdida de sangre y el
estar en coma, él rara vez tenía esta sensación de sueño profundo, sin tener
pesadillas por primera vez.

Soñó con una torre vigía elevada. Había fuego a la distancia. El campamento
estaba fuertemente resguardado, daba una sensación de estar preparado para la
batalla. Un grupo de soldados que regresaba de su patrulla estaban tirando de las
riendas de sus monturas. Repentinamente, el líder lo miró: resultaba ser Gu Yun.
Usaba un cristal liuli que era más llamativo que una máscara, la línea plateada y la
armadura oscura se complementaban entre sí. Él lo vio y sonrió provocativamente.
En el sueño, Chang Geng dijo entre risas, –¿Qué demonios estás usando?

Gu Yun alargó su mano a lomos de su caballo, el brazo metálico que consumía


ziliujin con el motor de fuego rápidamente lo levantó sobre el caballo, Gu Yun lo
abrazó por detrás, riendo y diciendo a su oído. –El campamento militar es muy
solitario, intentaba conquistar a unas cuantas pequeñas bellezas.

Las personas no pueden ocultar sus pensamientos sutiles en sus sueños.


Sabiendo que lo que había dicho era solo una broma, el corazón de Chan Geng
continuaba estando lleno de inexplicables agravios: –He estado preocupado toda la
noche en el capital, por temor a equivocarme a cada paso. Solo esperó escuchar
unas pocas palabras tuyas cada día, pero nada llega.

Gu Yun dijo con impotencia: –Su Alteza, ¿ha venido todo el camino hasta este
remoto lugar para actuar como un niño mimado?

Chang Geng pensó que tenía toda la razón. En verdad quería hacer un berrinche
y buscar pelea con Gu Yun, justo como estaba escrito en los libros de historias
populares. No obstante, solo cuando quiso hacer uso de ese conocimiento,
descubrió que no sabía lo suficiente, su habilidad estaba muy deslustrada. En esta
ocasión, se quedó un poco trabado y no supo por dónde comenzar.

Gu Yun levantó su mano y se quitó el cristal liuli del rostro, levantó su cabeza y
lo besó en la cara: –Si no te gusta, no lo usaré más.

Temprano por la mañana, Chang Geng despertó con el horripilante sonido de la


flauta de Gu Yun. Se levantó y se frotó los ojos. Siempre tuvo la sensación de que
el sonido demoniaco parecía continuar resonando en sus oídos. Se frotó sus
adoloridas orejas dolorosamente, pero las esquinas de su boca no pudieron evitar el
curvarse hacia arriba.

Este fue en verdad el mejor sueño de su vida.

Con la música de Gu Yun que podía hacer llorar a los dioses y fantasmas de su
lado, incluso si hubiera toda clase de demonios frente a él, podía permanecer
impávido.

Lo que Chang Geng no sabía era que la noche anterior, en el frente de batalla,
cuando Gu Yun volvía de su patrulla, repentinamente sintió que había alguien
observándolo por detrás. No pudo evitar el girar su cabeza y tiró el cristal liuli sobre
su rostro. Esta vez, el lente no se quebró, sino que fue el delicado patrón el que
golpeó contra la placa de su hombro y se despostilló una esquina; tenía que admitir
que esa cosa era bonita pero inútil, y lo reemplazó por uno normal.

Al día siguiente, Shen Yi se rio bastante de él cuando lo escuchó: –Quizás fue


algún ser divino al que le dolieron los ojos por tu actitud coqueta.
–Entonces esta divinidad debe ser una entrometida, –dijo Gu Yun sin vergüenza.
–quizás ella vio que soy apuesto y quiso convertirse en mi esposa de inmediato.

Shen Yi: –…

Antes de que el General Shen pudiera vomitar toda su cena de la noche anterior,
un General llegó a reportar: –Mariscal, el emisario que envió a Dong Ying ha
respondido.

Gu Yun: –Tráiganlo.

Algunos de los suministros del Ejército Occidental eran enviados desde el mar
abierto con la cooperación de la gente de Dong Ying. En esta guerra, parecían haber
estado involucrados en cada aspecto, pero estaban astutamente indispuestos a
mostrarse sobre la mesa. Incluso cuando Liao Chi estaba intentando secuestrar al
Emperador con diez guerreros Dong Ying disfrazados de monjes, también fue por
resentimiento personal. Las personas de Dong Ying tampoco salieron a demandar
justicia para él.

Shen Yi: –¿Qué dice?

Gu Yun sacudió su cabeza: –Dice que son corteses y tímidos, pero que su
actitud era ambigua. Tan pronto como los mensajeros quisieron hablar de negocios,
la persona a cargo evitaría una reunión, buscando a un grupo de bailarinas de caras
blancas para acompañarlos. La gente de Dong Ying tiene sus propios cálculos en
mente. Si los extranjeros pueden echar raíces en nuestro país, será capaces de
comer un trozo de carroña. Pero si los buques de guerra de los occidentales son
derrotados, continuarán siendo nuestros vecinos en el futuro. He ahí porque no
están dispuestos a ofendernos por completo.

Shen Yi frunció el ceño y dijo: –Intentando complacer a ambos bandos, ¿qué


clase de carácter es este?

–Del bueno. –dijo Gu Yun con una sonrisa. –Mientras estén indecisos, puedo
descansar tranquilo. Es de gran utilidad, solo espera y observa.

Shen Yi sacudió su cabeza. –Ya no podemos esperar más. La línea del frente del
sur es demasiado larga. El ziliujin está muy justo. Incluso si lo despliegas, llegará
un momento en el que ya no será capaz de mantenerse. Me temo que, si
combatimos de esta manera, habrá platicas en la corte.

La expresión de Gu Yun se desvaneció.

Shen Yi también le recordó: –Escuché que la corte cree que combatir de frente
es tonto, deberíamos “golpear una vez con una vara, luego recompensar con una
manzana”. Recientemente, un nuevo grupo de emisarios de relaciones exteriores
están siendo asignados. Si esas personas realmente vienen con una vara para
recompensar con una manzana entonces está bien, solo temo que vengan a causar
problemas.

Gu Yun lo meditó por un momento: –¿Cuándo arribarán?

–Ellos deberían estar listos pronto para partir, –respondió Shen Yi. –no más de
diez días… Zi Xi, ¿qué quieres hacer?
123. Amanecer

¿Quién dijo que la marina de la Gran Liang no podía combatir en el mar abierto?

El Ejército Occidental y el Ejército de la Gran Liang habían estado enfrascados en


batallas durante un largo tiempo en el frente de batalla, ninguno se doblegaría.
Combatieron innumerables batallas, tanto grandes como pequeñas. Hablando de
manera general, casi estaban equiparados en fuerza y talento, ninguno podía hacer
nada al otro.

En el décimo sexto día de enero, un grupo de jiaos de guerra de la Gran Liang


zarpó en las primeras horas de la mañana, dejando el puerto sin que nadie lo
supiera. En una situación que los suministros habían comenzado a estirarse,
dividieron una vez más sus tropas y partieron silenciosamente a lo largo del rio.

En ese momento, antes de amanecer, Shen Yi dijo a Gu Yun en la oscuridad, –


Estás arriesgándote mucho con esto.

Gu Yun no le prestó atención, dándole una respuesta que no tenía relación, –Dile
a alguien que me prepare un tazón de fideos en la mañana, recuerda echar un
huevo en su interior.

Shen Yi estaba demasiado aturdido porque tenía las manos llenas, por un
instante no pudo entender; después de un momento, recordó qué día era y
murmuró: –Continuas bastante desocupado.

Susurró unas pocas palabras a los soldados enseguida de él, luego regresó al
tema y continuó molestándolo: –¿No dijiste que deberíamos esperar al menos hasta
que la vía esté terminada? Si la vía férrea dedicada al ziliujin realmente se abre,
nuestra probabilidad de victoria será más alta. Si haces un movimiento en este
momento, en caso de que existan problemas con la cooperación entre ambos lados,
entonces… ¡será demasiado arriesgado!

–Buscando riqueza y honor en el peligro, –dijo Gu Yun sin cambiar su expresión.


–¿Porqué debería yo, un hombre en su plenitud, ser tan precavido como el anciano
del lado opuesto?

Oyéndolo declamar tonterías de nuevo, Shen Yi dijo con rabia, –¡Gu Zi Xi!

Gu Yun suspiró y echó un vistazo en dirección al norte. En ese momento, su


vista ya no era capaz de penetrar en los ríos y montañas.

–Ji Ping, –dijo Gu Yun en voz baja, –si las cosas en la capital marchan bien, el
enemigo ya se habría largado por su cuenta incluso si nosotros no combatimos. Si
crees que esta campaña es un gran riesgo, entonces ¿quieres que continúen
prolongándola y esperar a que un riesgo aun mayor se eleve en la corte?

Shen Yi se quedó sin palabras y fue incapaz de responder. Él era el general a


cargo de un lado. Solo necesitaba organizar a las tropas, sin pensar en la estructura
de los cuatro lados ni preocuparse sobre si habría guerras en los próximos cincuenta
años.

–En cualquier caso, esta vez debemos conseguir algo antes de que la facción
pacifista tenga una oportunidad de abrir su boca. Una vez que le demos la
oportunidad de abrir la boca a esos traidores, no sabemos cuánto tiempo van a
prolongarlo. El primer redoble del tambor levantará la moral de las tropas, al
segundo su moral disminuirá, con el tercero se habrá consumido[1]. Incluso si
tomamos un descanso, no puede durar más de tres o cinco años. De lo contrario,
los nobles en la capital gradualmente olvidarán el dolor después de que sane la
herida. Cuando nuestra generación muera, las próximas generaciones pensarán que
la mitad sur del país fue gobernada por ambos lados desde el principio.

Gu Yun observó a Shen Yi y dijo, –Vale la pena correr el riesgo. En ese punto,
dejaré el Emblema del Tigre Negro contigo, en caso de que yo… puedes reunir
rápidamente al resto de las tropas, no hay necesidad de entrar en pánico. Puedes
transferir de inmediato al Campamento del Hierro Negro para que brinde apoyo
temporal. Los occidentales son especialmente capaces en el agua, pero no son
temibles en tierra, tenemos espacio para maniobrar.

Las cejas de Shen Yi se arrugaron.

En ese momento, los soldados a cargo de la cocina trajeron los fideos


preparados, la persona que cocinó fue muy atenta con este platillo hecho
especialmente para el Mariscal: las tiras de fideos de longevidad eran uniformes, el
huevo estaba preparado a la perfección, el caldo y la carne, ambos eran visibles,
con unas cuantas tiras de tallos de bambú empapadas de caldo flotando en el
interior.

Gu Yun lo tomó, después de darle dos bocados, preguntó repentinamente, –


¿Cómo es que no hay verduras verdes?

–¿Que no comías verduras? –dijo Shen Yi sorprendido.

–¿Cuándo dije que no las comía…? –murmuró Gu Yun y le dio un par de


bocados. Todavía sentía que le faltaba algo a este cuenco de fideos. Después de
pensarlo por un rato, se dio cuenta.

Resultaba que el famoso cumpleaños y los festivales solo nacían debido a la


gente. Había alguien que deseaba hacer una pequeña “ceremonia” para él en tal
día, era otra forma de expresar “te mantengo en mi corazón”.
En realidad, el sentimiento estaba oculto en la oración detrás del tazón de sopa
de fideos más que en esos bocados de comida insípida.

Cinco días después, Gu Yun recibió formalmente la lista de la Misión de Asuntos


Exteriores. Después de solo darle un vistazo, se la dio a Shen Yi y dijo ligeramente,
–¿Ves? Solo podemos prepararnos para empezar.

Shen Yi no tuvo más opción que seguir sus órdenes.

–Solo en caso de, Ji Ping, me gustaría decirte unas palabras: si algo sale mal,
estarás a cargo del ejército en mi lugar. En tierra, tienes el poder para combatir
contra esos extranjeros, pero recuerda no entrar en el agua. Tienes muy poca
experiencia en batallas navales y no serás capaz de ir contra ese viejo.

Gu Yun habló, y sacó cuatro cartas que había escrito con anticipación en la
tienda del Mariscal, –Si no hay errores, envía el primer reporte de guerra a la
ciudad capital. Si el destino no nos favorece y tenemos un accidente, entonces
envía la segunda, y permite al Gran Consejo cooperar con nosotros para remediarlo.
No olvides adjuntar una carta de disculpa, sellada con el Emblema del Tigre Negro.
Yo cargaré solo con toda la culpa…

“–Las últimas dos son cartas privadas. La tercera es para enviarla primero a
Chang Geng, así como para estabilizarlo. Cuando las cosas se calmen, si tienes
oportunidad, entrégale la cuarta.

Shen Yi dijo furioso, –¿Estás dejándome tu última voluntad?

–¿Este Mariscal necesita dejar atrás su última voluntad a causa de esos monos
occidentales? –Gu Yun alzó casualmente sus cejas y dijo, –A esto se le llama ser
meticuloso. Cuando llegue el momento, no tendré que escribirlas de nuevo. Las
órdenes militares deben obedecerse, deja de decir tonterías, ¡a trabajar!

A la noche siguiente, sin advertencia, la Marina de la Gran Liang súbitamente


comenzó un ataque e invadió al Ejército Occidental. Ambos lados ya estaban
familiarizados el uno con el otro, y embravecieron tan pronto como se encontraron
frente a frente. A pesar de que el Ejército Occidental estaba sorprendido, aun así,
organizó un contraataque rápidamente. Tan pronto como empezaron, pudieron
sentir que la Marina de la Gran Liang era particularmente feroz en esta ocasión.

El Maestro Ja se puso su abrigo directamente por encima de su camisón. No


obstante, no podía hacerse una idea de qué había provocado que Gu Yun quisiera
romper de improvisto con la situación bloqueada de la línea del frente. Acorde a la
información que tenían de momento, la Gran Liang no debería tener tal
oportunidad.

Esta vez, Gu Yun incluso se saltó el proceso de exploración de rutina. Como si


no le importara el almacenamiento y distribución del enemigo, la artillería pesada se
montó directamente y los “Calamares” salieron disparados como lluvia. La nave
principal del ejército occidental recibió varias explosiones inesperadas, y el costado
recientemente reparado se hundió de nuevo, casi paralizándose.

La nave principal de los occidentales entró en caos por un momento.

–¡No entren en pánico, no entren en pánico! –El Maestro Ja tiró un tong hou, –
¡Todos prepárense! Los jiaos pequeños, agrúpense de inmediato para detenerlos…
¡Su Santidad!

El Papa salió caminando lentamente, llegó a la cubierta y echó un vistazo por el


Qian Li Yan.

–Tranquilícense. –murmuró.

El anciano líder parecía poseer un poder mágico que podía relajar los corazones
de las personas. Con una palabra, el grupo y los guardias alrededor de él se
silenciaron, esperando sus órdenes.

–El tamaño de las naves de la vanguardia del otro lado es un poco más que la
mitad de su tamaño normal. Un avance tan violento no es del estilo de Gu Yun. –
susurró el Papa. –¿Por qué?

El Maestro Ja reprimió su mente reluctantemente: –Las personas de la Gran


Liang son muy locas. No creo que estén avanzando, sino más como si estuvieran
haciendo un último esfuerzo.

–Es ilógico. –el Papa sacudió su cabeza mientras pedía a los heraldos que
ajustaran la formación de la flota.

El Maestro Ja frunció el ceño, lo pensó durante un largo tiempo, y dijo


repentinamente: –¡Es cierto! Recuerdo que Su Santidad recibió un mensaje hace
unos días sobre una misión extranjera del campamento enemigo que estaba a
punto de arribar al frente de batalla. ¿Tendrá alguna relación con eso?

El Papa: –Te refieres a que hay grietas en los asuntos internos de la gente de la
Gran Liang. ¿Hay personas que quieren comprometerse a terminar la guerra?

–Hay evidencia para respaldarlo. –el Maestro Ja dijo rápidamente. –Observe,


hemos estimado la terminación y el tiempo de apertura del tren de la Gran Liang.
Su Majestad también dijo que en el momento en que toda la vía esté completa, nos
encontraremos en una posición muy pasiva. ¿No hemos incluso diseñado varios
planes para destruir la vía? No obstante, acorde a nuestros cálculos, la vía férrea
debió haber estado construida antes del final del año pasado, o las operaciones de
prueba ya deberían haber comenzado, pero no han hecho ningún movimiento a la
fecha, ¡indicando que hay, efectivamente, un problema interno!
El Papa se cruzó de brazos, un dedo frotando ligeramente su mentón. En ese
momento, la vanguardia de Gu Yun había penetrado la línea de defensa de los
buques de guerra occidentales como un cuchillo afilado, cargando al mar de manera
sanguinaria.

La formación occidental rodeó a la nave principal convirtiéndose en una sólida


esfera. Las Armaduras Águila almacenadas salieron volando de la nave principal y
descendieron al ataque como lluvia.

–Si fuera yo, –dijo para sí mismo el Maestro Ja. –daría apoyo a la nave principal,
haciendo un círculo rápidamente, guiando a su vanguardia al interior y barriendo
con el enemigo. No podrán soportar un poder de fuego tan fuerte durante mucho
tiempo. ¡Una vez que se les corte el paso por detrás, morirán aquí!

El Papa preguntó tranquilamente, –¿Crees que Gu Yun cometería un error de tan


bajo nivel?

Maestro Ja: –…

–Antes de ir a la guerra, lo más importante que necesitas hacer es entender a tu


oponente… trasmitan mis órdenes: replieguen las alas, enfóquense en la defensa,
muévanse hacia el suroeste y pidan refuerzos de inmediato. –mientras el Papa
ordenaba de forma organizada, dijo al Maestro Ja. –Si hubieras estudiado
seriamente los casos de Gu Yun cuando pacificó la rebelión en el Mar del Este y
arrestó a una montaña de bandidos en el suroeste, y hubieras reflexionado
cuidadosamente en nuestros numerosos contactos con él en el norte, deberías tener
un entendimiento general de Gu Yun.

–Cuando sus recursos realmente se encuentran en desventaja, no te dejará


verlo; no solo eso, él incluso traerá sin contratiempos a todo el Campamento del
Hierro Negro frente a ti, dándote un susto de muerte. La gente de la Gran Liang
llama a esto: “lo falso es verdadero, lo verdadero es falso”.

El Maestro Ja no estaba de acuerdo, pero no se atrevió a objetar, así que solo


siguió las palabras del Papa y dijo, –Si, Su Santidad.

–Mira, es solo un señuelo, –dijo el Papa con una sonrisa. –seamos pacientes,
arrastremos este anzuelo un poco más y pronto veremos la verdadera carta de
triunfo en sus manos.

En ese momento, un heraldo llegó a reportar: –Su Santidad, la primera,


segunda y tercera flotas no están en el puerto. Han salido a una “misión en el mar”.
Usted ve…

“Misión en el mar” era especialmente para escoltar y recibir las naves de


suministros de la Tierra Santa.
El Papa respondió sin darse la vuelta, –No debieron haber ido lejos,
transfiéranlos de regreso de inmediato. Es seguro a lo largo de “altamar”. No
necesitan tres flotas para escoltar esos bienes. Es necesario tener respeto y
sinceridad cuando se trata con un querido viejo enemigo.

–¡Si!

–¡Regresen! ¡Cierren las alas!

–¡Flota de escolta ajuste en dirección suroeste, presten atención a la


velocidad…!

–¡Águilas! Retírense de momento. Bajen todas las placas de acero de defensa de


la nave principal, drenen el agua…

Toda la flota occidental rápidamente se reunió, convirtiéndose en un gigante


estrechamente conectado, las flotas de escolta para suministros que acababan de
dejar el puerto regresaron rápidamente, observando a la feroz e impasible Marina
de la Gran Liang frente a ellos, formando una sólida defensa.

Siempre, era Gu Yun quien conducía a los occidentales. Esta vez, la situación
cambió súbitamente. Fueron los occidentales los que usaron una poderosa defensa
para detener el avance mientras que la Marina de la Gran Liang buscaba un lugar
para hincar sus dientes.

Dos minutos después, el avance de perro rabioso de la Gran Liang finalmente se


alentó, aparentemente exhausto.

El Papa: –Jacques, observa.

Con su voz, vio a un gran número de flotas de recepción y suministros bajando


desde tres direcciones. Al final, la carta de triunfo de la Gran Liang no pudo
continuar oculta por más tiempo, sus feroces colmillos fueron expuestos en la
noche.

El Maestro Ja estaba conmocionado: ¡si solo hubiera rodeado y devorado el


avance de la Gran Liang de inmediato como él dijo, los dos flancos de su lado sin
tres flotas habrían sido estirados y debilitados por el enemigo, y fácilmente habría
sido penetrados y desgarrados por la emboscada de la Gran Liang!

–Te lo dije, –el Papa le dirigió una mirada ligeramente reprendedora, –solo
conociendo a tu enemigo sabrás cuándo es tu verdadera oportunidad: ¡todas las
flotas prepárense para contraatacar! ¡Mientras ellos aún no se han puesto de pie,
golpéenlos en la cabeza!

Tan pronto como él habló, la artillería de los occidentales fue desplegada como
un tsunami, y las fuerzas principales de la tercera ruta de la Gran Liang sufrieron
fuertes pérdidas tan pronto como se enfrentaron unas con otras. Antes de que
siquiera tuvieran tiempo de defenderse, los Jiaos de guerra en el extremo más al
frente se habían hundido uno tras otro.

A primera vista, este suministro efectivo casi parecía haber acabado con cerca
de un cuarto de la fuerza viviente de la fuerza principal de la Marina de la Gran
Liang.

La flota acuática de los occidentales estaba hirviendo. Desde el día en que Gu


Yun se puso al mando de Liangjiang, ¡nunca habían podido darle un mordisco tan
grande!

No obstante, el mismo Gu Yun no estaba tan furioso ni ansioso como uno


imaginaría.

En ese momento, en un Jiao de mediano tamaño en la Marina de la Gran Liang,


Gu Yun solo gastaba su tiempo libre contemplando a un gran número de sus
“buques de guerra” hundiéndose. Sin pestañear, dijo al guardia a un lado, –¿Ves?
¿Qué es lo que dije? Conócete a ti mismo y conoce a tu enemigo. El anciano puede
prepararse por más de diez años para una batalla. Debió haberme estudiado con
mucho esmero.

Si estuvieran a luz del día, los occidentales hubieran tenido más fácil el ver las
características especiales de las naves hundidas.

Todos los barcos estaban vacíos, su forma parecía ser un diseño diferente de
“Calamar”.

Esta fue la miserable idea del grupo de la vieja escuela del Instituto Ling Shu:
reunir las naves destruidas en la línea del frente, luego imitar el sistema de energía
del Calamar, vaciando toda la nave. Esta clase de buque de guerra con solo un
caparazón era muy ligero, podía deslizarse lejos en el agua automáticamente con
poca energía. A pesar de que era inútil, era una herramienta poderosa para
aterrorizar a la gente.

Gu Yun había mandado a parte de la Marina a otro sitio; si él fuera directamente


al campo de batalla, por supuesto, levantaría sospechas en los extranjeros, por lo
que simplemente usó este método para engañarlos.

–Sería mejor si están delirantes por esta victoria momentánea. –Gu Yun se
sentó a un lado con las piernas cruzadas. –Dispérsense y recuerden que nuestra
tarea el día de hoy es contener al enemigo.

El soldado se lamió los labios: –Mariscal, ¿podrá “el otro lado” estar a la altura?

–Eso no me atrevo a decirlo, si no pueden, entonces mi destino llegó a su fin. –


Gu Yun rio en voz baja. –Presten atención a las maniobras.

En la nave principal de los occidentales, el Maestro Ja estaba efectivamente lleno


de alegría y perdió la cabeza. Desafortunadamente, había un Papa a su lado. No se
atrevió a dejarse llevar demasiado.

Y pronto descubrió que no era tan fácil tratar con esta Marina de la Gran Liang
en desventaja. Después de que su caballo perdió las patas delanteras, hicieron
ajustes rápidamente. El estilo de combate de Gu Yun metió en caos a los
occidentales de nuevo desastre, haciendo que la situación que se suponía iba a ser
una batalla de aniquilación se convirtiera en un enfrentamiento de fuerzas
equivalentes.

Las fuerzas principales de los dos ejércitos estuvieron liadas desde la


medianoche hasta la mañana siguiente…

Cuando el primer rayo de luz solar penetró el mar, el caótico campo de batalla
por combatir durante toda la noche en la oscuridad fue expuesto súbitamente al sol.

En la nave principal de la Gran Liang, los soldados dijeron: –Mariscal, no hay


noticias del otro lado. Retirémonos. Si continuamos de esta forma, la posición de la
nave principal quedará expuesta. No tenemos grandes monstruos de hierro que no
pueden hundirse sin importar cuánto se les bombardee. ¡No puede ponerse en
riesgo de esta forma!

Gu Yun estiró su mano y acarició el marco de su cristal liuli: –No sean


impacientes.

En ese momento, el Papa repentinamente puso el Qian Li Yan en las manos del
Maestro Ja: –¡El barco con la señal Wu Yue! Esa debe ser la nave principal del
enemigo. Gu Yun debe estar a bordo. ¡Derríbenla!

Con la orden del Papa, la artillería pesada se movió, la nave principal de Gu Yun
era incapaz de evadirla.

Soldado: –¡Mariscal!

En el momento crítico, de cuatro a cinco pequeños barcos se lanzaron fuera sin


la orden de Gu Yun, usándose a sí mismos para proteger el frente de la nave
principal; una explosión sonó instantáneamente.

El lado del rostro de Gu Yun repentinamente se tensó. En ese momento, un


marinero entró a trompicones y dijo: –¡Mariscal, no podemos resistir más!

Gu Yun entrecerró sus ojos ligeramente.

–¡Mariscal!

–Está bien, no entren en pánico. Que el equipo de atrás que se cambie al frente,
resistan por un rato. –murmuró Gu Yun. –Desde…
Él no terminó sus palabras; súbitamente, se escuchó el sonido de un Águila en el
aire. Era tan agudo que sonaba como una estación de alarma. Incluso Gu Yun, un
medio-sordo, pudo escucharlo.

Gu Yun miró hacia atrás.

Ese era el código de Shen Yi, que estaba a cargo como el jefe del control en el
muelle: ¡El otro lado había tenido éxito!

El soldado se congeló por un momento, luego dio un salto: –¡Nuestras Águilas!

Gu Yun: –Denme un Qian Li Yan.

El soldado se lamió sus labios partidos: –Mariscal, nosotros…

–¡Cuidado!

¡Kabuuum!

En ese momento, una bala perdida pasó a través de la brecha de las naves
protectoras, golpeando la popa de la nave principal de la Gran Liang. Todo el Jiao de
guerra tembló en sobremanera, el humo y las chispas se elevaron desde todas
direcciones.

En el caos, una pieza de cristal liuli salió volando, rota.

En el día 24 de enero, Li Feng fue despertado por el reporte urgente de batalla


en medio de la noche, antes de que la Misión de Asuntos Exteriores pudiera arribar
al frente de batalla.

Firmado con el Emblema del Tigre Negro: ¡la vanguardia obtuvo una gran
victoria!

Las preparaciones de Gu Yun en el último medio año habían comenzado a tomar


forma. Nadie se enteró de cuándo envió a sus hombres al sur, instigando en secreto
a un grupo de islas ocupadas por las tropas occidentales en Nanyang y emboscando
a una gran parte de las tropas en la frontera suroeste.

En la noche del 21 de enero, una parte de las fuerzas principales de la Marina de


la Gran Liang cargaron contra el enemigo directamente en el campo de batalla,
usando la naturaleza precavida del general del enemigo para contener las fuerzas
enemigas. Al mismo tiempo, el grupo de buques de guerra que estaba tendiendo
una emboscada en la frontera suroeste, ambos lados entrando y saliendo,
cooperando para arrasar las islas en Nanyang, aniquilando las fuerzas de los
enemigos que ocupaban el sitio, luego enviando tropas de inmediato para
interceptar la línea de suministros del enemigo, ¡estrangulando al oponente por el
cuello!

¿Quién dijo que la Marina de la Gran Liang no podía combatir en mar abierto?

El reporte de guerra era muy conciso, declarando solo los resultados, sin
muchos detalles ni bajas.

Después de esta batalla, las tropas occidentales retrocedieron a la zona


marítima de Dong Ying con pánico. La milicia local aprovechó la oportunidad para
atacar al enemigo en tierra. La mitad sur del país estalló en todas direcciones, era
el primer amanecer en la línea del frente después de un largo periodo sombrío.

Li Feng casi da un salto, vistiéndose en medio de la noche y queriendo convocar


a una Gran Reunión de la Corte.

A la mierda con la Misión de Asuntos Exteriores, si ellos podían darles una paliza
y regresar a los extranjeros de vuelta a su hogar, no les permitirían tomar ni
siquiera un grano de arena.

Los sirvientes estaban corriendo en un círculo en torno a él. Después de la


muerte de Zhu Pie Pequeño, la posición de servir al lado de Li Feng había pasado a
través de varias personas, pero ninguna era de su agrado. En ese momento,
también era un anciano el que lo servía. No era hablador y podía ser considerado
inteligente: –¡Felicitaciones Su Majestad, con el Mariscal Gu, el día que
recuperemos Jiangnan está cerca!

Li Feng rio a carcajadas, su discurso era casi incoherente, –Ya no tendré que
preocuparme sobre dar explicaciones a mis ancestros en la siguiente vida, en
verdad…

Li Feng, que había estado cojeando por un largo tiempo, casi salió corriendo
como su hubiera viento bajo sus pies. A medio caminar, siendo acariciando por el
viento nocturno, el cerebro febril del Emperador Long An finalmente se enfrió, y la
expresión feliz en su rostro se atenuó.

“Sí, se ha ganado esta batalla. Entonces, ¿qué sigue?”

Muchos de los decretos efectuados por el Gran Consejo estaban bajo el


estandarte de “priorizar la guerra”. En adición a sacar su Edicto Imperial Rojo y
Placa de Hierro y su avanzada edad para sermonearlo, cada familia noble solo
quería detener la guerra.

Si Li Feng estaba titubeante sobre la guerra y la paz antes, entonces la victoria


de Gu Yun había añadido un montón de fichas a un lado de la balanza, haciendo que
la báscula en su corazón se inclinara hacia un lado.

“Las agallas de esas familias aristócratas se están volviendo más y más grandes,
incluso quisieron intervenir en una guerra tan grande.” El Emperador pensó
silenciosamente. “¿Qué están tramando?”

Los pasos de Li Feng hicieron una pausa, y dijo inconscientemente al sirviente: –


Mi nodriza Zhao no ha estado en el palacio durante muchos años, ¿la recuerdas?

El sirviente no sabía mucho, así que inclinó su cabeza y respondió: –Escuché


que la señora Zhao ahora solo tiene a una hija, la cual continua al servicio del
palacio. Ella ha aceptado al Tercer Maestro Fang como su hijo adoptivo. Unos días
atrás, ella ha presentado su placa frecuentemente, debe haber venido a pedir
ayuda.

Li Feng dijo “Oh” y bajó un poco sus ojos: –Los nobles que rompen las leyes y
han cometido un crimen son iguales a las personas comunes. En esos días, fue Wei
Wang hecho prisionero igual que cualquier otra persona, nadie salió a demandar
justicia para él. Por el otro lado, ¿cómo es que todos los hijos de esas familias son
tan valiosos?

El sirviente escuchó la ligera intención asesina en ello. Observó cuidadosamente


a Li Feng y no se atrevió a hablar por un momento.

El sudor caliente en la frente de Li Feng fue enfriado por el viento helado. Se


cubrió el pecho y tosió un par de veces. El sirviente rápidamente lo envolvió con
una capa de piel.

A los siete años de edad, el Príncipe Heredero era ligeramente inteligente, pero
era demasiado dócil y débil, para nada parecido a él. En lugar de ello, se parecía
más al anterior Emperador, Yuan He. ¿Y cuáles fueron las circunstancias del reinado
de Yuan He?

Li Feng todavía podía recordarlo: el Emperador anterior siempre sintió que su


posición era injusta, teniendo que depender de esto y aquello, ni siquiera tenía la
autoridad militar en sus manos. A pesar de que la familia Gu solo tuvo un niño
pequeño, aun así, permitió al mortal Emblema del Tigre Negro ser heredado.
Siempre pidiendo las opiniones de los demás incluso para los asuntos más
insignificantes, siempre sacando el afecto para coaccionar, criando a un puñado de
alimañas nacionales, casi arruinando las valiosas posesiones dejadas por el
Emperador Wu.

Le tomó diez años a Li Feng, pero todavía no había terminado de limpiar el


desastre dejado por el Emperador anterior.

Li Feng se sentía más y más impotente en los últimos dos años. No quería que
su hijo cayera en el mismo predicamento que su padre.

Pero en esta situación, ¿en quién debería creer?

¿Yan Wang?
Yan Wang “no se casaría”, “no engendraría hijos” y “dispuesto a morir por el
país”, todas fueron sus propias palabras, fueron muy fáciles de escuchar, hermosas
palabras en el mundo. Cuando la evidencia de esos súbditos desordenados y
traidores era indiscutible, continuaban llorando y diciendo que todos estaban
luchando por el país y su gente. A pesar de que Li Feng pudo ser conmovido por él,
pero después de un largo tiempo, recuperó su sobriedad.

Li Feng estaba protegiendo a Chang Geng en el presento porque también él vio


el valor de esta reforma. Yan Wang tenía razón al decir que el sistema y las reglas
eran lo más importante. Sin importar en qué quisiera convertirlo Yan Wang, esta
nación cicatrizada estaba efectivamente desarrollándose en una mejor dirección.

Li Feng esperaba usar las manos de Yan Wang para limpiar por completo la
enfermedad terminal de la dinastía anterior y dejar un claro y brillante futuro para
el Príncipe Heredero en el futuro.

Al mismo tiempo, no obstante, nunca podría dejar a su débil hijo en las manos
de su hermano menor, quien tenía la resolución para matar. Si un día iba a seguir al
anterior Emperador, la primera persona de la que tenía que encargarse era Yan
Wang, y la segunda era Gu Yun.

–No, regresemos al palacio. Llama a la corte mañana por la mañana. Cuando


rompa el día, pídele al príncipe que venga. –ordenó Li Feng repentinamente.

El sirviente interno estaba confundido. Ellos estaban hablando sobre los asuntos
de la nodriza Zhao, ¿cómo es que el Emperador, después de un momento de
silencio, se había movido al Príncipe?

–Y, –dijo Li Feng de nuevo. –¿qué hay del cuadernillo que traje? Tráemelo.

El cuadernillo fue escrito por Xu Ling. Su idea de reformar la constitución de la


Academia Imperial no era muy fluida, incluso un poco falto de experiencia, pero no
importaba, podían dejárselo al Gran Consejo para que lo coordinara y mejorara. La
corte estaba haciendo un alboroto acerca de matar y decapitar personas y castigar
severamente el fraude de la examinación imperial. Solo unos cuantos académicos
podían pensar en el futuro.

Si pudiera, a Li Feng, como cualquier padre ordinario, le gustaría darle a su


pequeño hijo unos cuantos años más de refugio y dejarlo jugar con los grillos de
pasto en el harén. Pero, ¿quién hubiera sabido que esto ocurriría tan pronto en esta
era?

A la mañana siguiente, las noticias de la gran victoria en la línea del frente de


Liangjiang llegaron directamente, todas las fuerzas aun no tenían tiempo de
responder a este súbito resultado, pero, por primera vez, Li Feng tomó una clara
postura e implementó a la fuerza dos nuevas políticas en la Gran Reunión de la
Corte:
Primero, estuvo de acuerdo con la “Nueva Política de Long An” del Gran Consejo
para abolir los billetes Feng Huo y cambiar la política del tipo de cambio.

Segundo, en la corte, coincidió con las solicitudes de Xu Ling y las dos cortes
para la reforma de la constitución de la Academia Imperial, en la cual las partes
imperfectas podían ser dirigidas por el Gran Consejo, con la cooperación de la
Academia Imperial, el Ministerio de Ritos y ambas cortes para revisar.

Al mismo tiempo, Li Feng sacó a rastras a Jiang Chong y al Instituto Ling Shu
juntos en la corte para darles una reprimenda, demandándoles acelerar la
investigación de los casos de fraude de las nueve provincias de inmediato. Todas las
personas involucradas, sin importar su origen, serían severamente castigadas.
También ordenó al Instituto Ling Shu pensar en una manera de expandir la vía de
ferrocarril de la capital a Jiangnan. No debían dejarles espacio a los occidentales
para respirar y desperdiciar esta victoria. Debía continuar con este impulso vigoroso
y conseguir más victorias.

Antes de que la corte fuera despedida, Li Feng anunció su decisión final: el


príncipe de once años de edad estaba a punto de acudir a la corte.
124. Final Parte I

“…con tan favorable tiempo y lugar, ¿no recuerda lo que ocurrió veinte años atrás?”

Esta fue la primera vez que el Emperador Long An, quien siempre tuvo una
actitud ambigua, expresó su postura claramente en la Gran Reunión de la Corte. No
reveló ni media palabra a nadie por anticipación. No solo la facción de Fang Qin,
sino que también los miembros del Gran Consejo estaban confundidos.

Jiang Chong observó a Yan Wang vagamente y dijo para sí, “¿Tomó el
Emperador la medicina equivocada?”

El rostro de Chang Geng no mostró ninguna diferencia. Dio un paso hacia


adelante y lo elogió llanamente. A pesar de que estaba involucrado en la política,
nació naturalmente con una especie de espíritu inmortal propio de alguien que vive
en un bosque remoto. Incluso su postura para adular parecía ser muy indiferente,
sin tomarse a pecho el ganar o perder, como si él hubiera estado completamente de
acuerdo con Li Feng de antemano.

En ese momento, la cara de alguien cambió.

Li Feng sabía en su corazón que Yan Wang pretendía tomar prestada su


influencia, todos los oficiales civiles y marciales de la corte, cada uno con sus
propios motivos ocultos, pero no importaba, si él podía construir una escalera para
Yan Wang, podía construir una escalera para cualquiera.

En esta ocasión, Li Feng empleó dos órdenes políticas para empujar al Gran
Consejo a lo alto de la tormenta. Quería ver qué podían hacer esas personas que
siempre sacaban el Edicto Rojo Imperial y la Placa de Hierro a Yan Wang, quien se
había convertido a un monje[1] solo por llamar a su “Padre Real” una vez en toda
su vida.

Ese día, la capital fue condenada con una noche en vela.

En el Gran Consejo, Jiang Chong murmuró a Chang Geng, –Su Alteza, ¿qué
debemos hacer? ¿Continuamos de acuerdo al plan original?

Chang Geng dijo sin vacilación, –Golpea el hierro mientras está caliente.

Jiang Chong le dio una mirada profunda a Chang Geng y preguntó, –Su Alteza,
si lo forzamos demasiado, ¿qué pasará si ellos utilizan su último recurso?

Chang Geng se volvió para mirarlo y dijo significativamente, –Lo que temo es
que no lo hagan. Hermano Han Shi, ¿sabe cuál es la frase más útil que he
aprendido en mi vida?

Jiang Chong repentinamente se sintió increíblemente aterrorizado.

Chang Geng dijo, –En el campo de batalla, cualquiera que no quiera morir,
morirá primero.

En su camino a casa desde el Gran Consejo, Chang Geng se encontró de


casualidad con el carruaje de Fang Qin. Le dijo a Huo Dan, –Permita que el Maestro
Fang pase primero.

Después de un momento, Huo Dan regresó corriendo a reportar: –Su Alteza, el


señor Fang dice que no se atreve a ser descortés. Ya ha abierto camino.

Chang Geng apartó a un lado la cortina e hizo una reverencia a Fang Qin
cortésmente. Pasaron de largo uno del otro pacíficamente, como si no quisieran que
el otro pereciera.

Chang Geng se recostó sobre el carruaje y pensó que, si él y Fang Qin fueran a
cambiar de lugar, él resistiría esta tormenta. Cuando los nuevos nobles en la corte
imperial, tan rápidos como un trueno que no da oportunidad para cubrirse los oídos,
ocuparan los fondos del transporte, después empujarlos cuando sus cimientos no
eran estables y su expansión demasiado rápida, en ese momento, él simplemente
esperaría en silencio a que Li Feng actuara… los nobles, como telarañas en la corte
imperial, tenían fuerzas en todas partes. Si estaban dispuestos a perseguirlo
lentamente, habría oportunidades para restaurar el viejo sistema después de la
guerra.

Chang Geng también sabía que con la naturaleza de Fang Qin, él también debió
pensar lo mismo.

Ése era el porqué, incluso si arrastraba a todo el mundo para caminar por esta
cuerda, no debía permitirle esperar tranquilamente por esta oportunidad.

Fang Qin observó hasta que el carruaje de Yan Wang ya se encontraba muy
distante, después ordenó a su sirviente familiar que continuaran avanzando. El
crepúsculo a su alrededor se deslizó lentamente hasta transformarse en la larga
noche. Pareció vislumbrar una hebra de la situación general, corriendo como el
agua que fluye frente a él, y era incapaz de detenerlo. El dique de diez mil
kilómetros de largo sobre el que pisaba estaba hecho de arena y polvo. Parecía ser
poderoso y magnifico, pero en realidad, no servía, el mundo infinito se le oponía.

De regreso en la residencia Fang, como era habitual, ya había visitas


esperándolo. El Gran Académico Fang ya no continuaba interesado en cultivar hacia
la inmortalidad y buscar el Tao. Él se encontraba entreteniendo a sus huéspedes en
la sala frontal personalmente. Tan pronto como Fang Qin ingresó, todos los
presentes se pusieron de pie y lo miraron con varias expresiones.
Fang Qin también tuvo una premonición ominosa en su corazón: –Padre, ¿qué
está ocurriendo?

La expresión del Gran Académico Fang se hundió y dijo, –Tu yimei[2] fue
condenada por ofender a la Emperatriz el día de hoy. Solo fue encerrada y se le
prohibieron visitas familiares.

La señora Fang tenía una buena relación con la nodriza Zhao del Emperador. Ella
le pidió bromeando al tercer joven hermano de Fang Qin que aceptara a la señora
Zhao como su madre adoptiva. No había nada que involucrara a Fang Qin ahí, pero
para mostrar intimidad como una cortesía, también llamaba a la hija de la señora
Zhao, de servicio en el palacio, “yimei” frente a los demás.

Fang Qin dijo sorprendido: –¿Por qué?

–¿Por qué? No hay necesidad de ninguna razón. –el Gran Académico Fang dijo
lentamente. –Recuerda que ese año, Su Majestad también llamaba a Gu Yun “tío”,
teniéndole un profundo afecto desde que era joven, pero aun así lo mandó a prisión
por una palabra en desacuerdo. Por no mencionarnos… el Emperador actual es cruel
y desagradecido, en verdad hace que la gente se sienta amargamente
decepcionada.

Fang Qin volvió su cabeza y le dijo al sirviente familiar, –Envía una carta al
Duque Imperial Zhao de inmediato, dile que deje de emplear un truco tan infantil y
se detenga mientras está a tiempo.

Tan pronto como dijo esto, toda la sala estalló en un rugido. De improvisto,
alguien se puso de pie y objetó: –Maestro Fang, ¿porqué está favoreciendo a otros
en lugar de a nuestro bando?

Fang Qin ignoró a los demás, solo contempló al Gran Académico Fang y dijo: –
Padre, ¿no puede verlo? Su Majestad no es el Emperador anterior, todo solo puede
ir según su voluntad. Si lo hacen sentir que está siendo perseguido, él contratacará
inevitablemente. Solo vamos a erradicar a la facción de Yan Wang. ¿Qué sentido
tiene buscar pelea con el Emperador?

Sin esperar a que el Gran Académico Fang hablara, Fang Qin dijo agudamente:
–También quiero proteger a mi tercer hermano, pero si quieren continuar de esta
forma, no sólo mi tercer hermano terminará involucrado. Todos ustedes aquí están
de nuestro lado, permítanme decir unas cuantas palabras desagradables:
¿realmente creen que el Duque Zhao ha dejado su trasero limpio? Si Yan Wang
atrapa su punto débil y hace uso de él, ¡entonces será incluso más pasivo!

“–Es solo una vía de ferrocarril, él no permitió que se construyera, además a de


añadir un poco de obstáculos a Li Min, ¿es de verdadera utilidad? ¡Gu Yun
continuaba movilizando tropas como de costumbre, mientras su Misión de
Relaciones Exteriores ni siquiera ha conseguido llegar al frente! ¿Qué más pueden
hacer ahora? ¿Simplemente cortarán los suministros del frente de batalla y
venderán al país?

Ya había estado irritado durante un largo tiempo, dejándolo salir todo con esas
palabras, ni siquiera guardó las apariencias por su padre. Su alrededor se quedó en
silencio por un momento, uno de ellos habló, –Entonces, ¿el Maestro Fang pretende
soportarlo?

Fang Qin: –…

Descubrió que difícilmente podía comunicarse con esas personas, especialmente


después de que el Gran Académico Fang saliera nuevamente de su retiro.

Cuando el destino de algo llega a su fin, no es debido al rápido desarrollo del


mundo exterior que todo se agotará. En un gran país con innumerables familias
nobles, si cada familia podía tener a una persona que sirviera como un pilar: no
tenían que ser muchas, ni necesariamente ser excepcionalmente talentosas, o
expertos en artes marciales y literarias; mientras su mente se mantuviera clara,
auto-consciente, y supiera qué hacer y que no, entonces con la acumulación de
generaciones, la facción de Yan Wang, aún con habilidades extraordinarias, sería
incapaz de trepar sobre sus cabezas.

Fang Qin miró alrededor y dejó salir una sonrisa burlona. Sin nada más que
pudiera decir, se marchó.

El Gran Académico Fang se sentó con la mirada baja, alargó su mano y se


acarició la barba, –Mi hijo es incompetente, qué embarazoso.

Enseguida de él, un oficial que ya no era capaz de levantar sus parpados por la
vejez dijo en voz baja: –El Segundo Maestro es brillante, pero, al final, aún es muy
joven y vigoroso.

A la edad de Fang Qin, él difícilmente podía ser llamado “joven y vigoroso”. No


obstante, el Gran Académico Fang sacudió su cabeza significativamente: –Es
verdad, cuando el Emperador Wu estaba en el poder, todavía era joven, sin haber
atravesado por esas cosas y tenía menos experiencia. Siento que no es algo malo
ocultar algunas cosas a las generaciones más jóvenes, para evitar hacer que se
preocupen demasiado.

–“Los viejos hermanos que llevaron al anterior Emperador al trono continúan


aquí, regresen y reúnan a sus hijos y nietos. Quizás todavía seamos capaces de
llevar esto a cabo… pero mi hijo no filial también tiene razón. Díganle al Duque
Imperial Zhao que se abstenga de su reciente comportamiento infantil. Si no puede
matar en un movimiento, entonces, ¿para qué desperdiciar esfuerzos? Solo
conseguirá que se rían de él.

Sin embargo, Yan Wang no le dio oportunidad al Duque Imperial Zhao de


refrenarse.

Al día siguiente, el Instituto Ling Shu anunció que el ferrocarril había aprobado
varias pruebas rigurosas y que todo estaba listo. Le pidieron sinceramente al
Emperador Long An que fuera a verlo con sus propios ojos. Li Feng alegremente
llevó con él al Príncipe Heredero y subió personalmente al tren por un rato. No
obstante, antes de regresar al palacio y esperar a que pasara la fresca excitación,
recibió una carta de Yao Zhen instando a la terminación de la vía férrea, lo cual
acumuló exitosamente la ansiedad en el corazón del Emperador Long An.

Apilándose hasta la noche, cuando el Censorado Imperial sacó el último manojo


de hierba seca para encender la ira del Emperador.

El Censorado Imperial acusó al Duque Imperial Zhao por ser injusto,


manipulando a los miembros de su familia para malversar y saquear las tierras de
los campesinos a bajo precio.

El Departamento del Canal y el Instituto Ling Shu, unidos a cargo de la vía del
ferrocarril, inmediatamente le siguieron junto con un gran número de personas que
contribuyeron deliberadamente a la situación, y rápidamente impulsaron el caso a
un punto de explosión.

Las fuerzas que Yan Wang había construido a través de todos esos años
expusieron la punta del iceberg, el camino para el ascenso de una carrera que
habían estado bloqueado en los últimos años del reinado del Emperador Wu fue
desatascado por él.

Los reportes de la ocupación ilegal de las tierras en varios lugares habían sido
revelados en sucesión de manera premeditada, y finalmente implicaron el problema
de la ocupación ilegal de la tierra que ocurría en la Gran Liang desde hacía largo
tiempo.

De una vez, varios espectadores que observaban la diversión salieron y pidieron


que todo el país fuera investigado…

Por supuesto, esta absurda propuesta fue rechazada por Li Feng. Incluso si Li
Feng quería demostrar su autoridad a las familias nobles, debía desenredarlas una
por una con cada paso, no podía tener un apetito tan grande en un momento.

Sin embargo, el Duque Imperial Zhao, el pájaro bobo, fue incapaz de huir. Fue
arrestado en unos días. Más tarde implicó un gran número de miembros de su
familia y discípulos que eran como un perro que amenaza en base al poder de su
amo. Con su arresto, los mirones incluso treparon los muros para observar al
interior. Los cuentacuentos en la Torre Wang Nan compilaron un nuevo libro en dos
días, el cual fue muy popular.

En su primera vez escuchando de política, el Príncipe Heredero se encontró con


un caso tan grande. El niño pequeño había obtenido mucho más conocimiento.
Estaba asombrado y observó con los ojos muy abiertos, su mente también se abrió
mucho más.

Cuando la corte estaba a punto de ser despachada, Yan Wang, que no había sido
muy elocuente, repentinamente preguntó, –¿Qué opina Su Alteza?

El pequeño Príncipe Heredero se encontraba bien protegido por Li Feng, era


inocente y no tenía una mente calculadora. En una ocasión, consultó a su Cuarto Tío
bajo las órdenes de Li Feng. Cuando escuchó la pregunta de Chang Geng, escupió
sin titubear lo que otros le habían enseñado: –Han Fei[3] ha dicho, “un gobernante
sin habilidades será engañado por sus súbditos, los súbditos que no están atados
por reglas correrán desenfrenados”. La estabilidad de un país depende de la ley. En
cuanto a las personas, hay cuatro tipos: virtuosos, tontos, leales y traidores. Para
los asuntos, está lo correcto y lo incorrecto. Si el sistema de leyes no es claro, hará
que las facciones y las masas se descarrilen, los villanos correrán desenfrenados,
entonces… la persona a cargo no será capaz de controlarlo más.

Su voz todavía era infantil, él era como un estudiante que fue seleccionado en
clase para responder las preguntas de su profesor. Observó a Chang Geng con sus
ojos llenos de grandes expectativas.

Chang Geng solo sonrió, pero no habló. Li Feng lo reprendió con una expresión
seria: –Solo repitiendo lo que está en el libro, ¿de qué te enorgulleces? Regresa y
trabaja duro. No holgazanees.

El Príncipe Heredero no se atrevió a decir nada, tuvo que responder con su


cabeza baja, pero sus palabras infantiles tuvieron un significado diferente en los
oídos de otros.

Para aquellos que se usan a sí mismos para medir a los demás, incluso si veían
a un niño pequeño, continuaban sintiendo que el chico estaba lleno de esquemas,
con cada palabra enlazado a un profundo significado justo como ellos.

Esa noche, las palabras del Príncipe Heredero de once años de edad se
extendieron fuera del Palacio Prohibido como un incendio forestal. Ocultando este
asunto a Fang Qin, el Académico Fang se reunió con todas las viejas hienas que
ayudaron en una ocasión al anterior Emperador, diseccionando cada pequeña
partícula de la saliva del Príncipe Heredero para analizarla, y comprendieron lo que
Li Feng quería decir.

–Han pasado tres generaciones, –el Gran Académico Fang se mofó, –es difícil
alcanzar la gracia divina. Los caballeros deben haberlo visto, el Emperador permitió
que el Príncipe Heredero escuchara de política, está determinado a reclamar las
vidas de nosotros los ancianos.

Otra persona dijo: –De no ser por Wang Guo provocando problemas, nuestro
plan habría transcurrido adecuadamente, a estas alturas, Yan Wang debería haber
sido despojado de su título por mezclar la sangre real y ser enviado a un lugar
remoto. Este niño bastardo que salió de la nada se atreve a cortar nuestras
cabezas. Hermano Fang, si no somos decisivos, sufriremos.

Las tensas facciones del Gran Académico Fang se volvieron afiladas. Miró
lentamente alrededor y dijo en voz baja, –¿Les importaría escribir las palabras en
su corazón en su palma?

Muchos años atrás, este grupo de conspiradores ambiciosos se unió una vez,
mostrando sus manos, el nombre del anterior Emperador Yuan He estaba escrito en
ellas. En esta ocasión, ya se encontraban en las últimas, algunos eran viejos y otros
estaban muertos. Se reunieron una vez más para mostrar sus viejas manos…

“Limpiar el lado del Emperador.[4]”

“Limpiar el lado del Emperador.”

“Limpiar el lado del Emperador, el Primer Príncipe ya no tiene una madre.”

“–Ese año, cuando Su Wang[5] pretendió estar enfermo en su camino, fue


gracias a todos ustedes que se enteraron con anticipación que él quería ir a la
capital en secreto y pidió a la Primera Princesa por una orden, capturándolo bajo el
nombre de “rebelión” e impulsando al anterior Emperador al trono. –el Gran
Académico Fang dijo en voz baja. –Ahora que han contemplado esta situación en la
capital. Cómo comenzar y quién puede ser de uso, ustedes caballeros vinieron aquí
hoy, estoy seguro de que todos tienen sus planes.

El Gran Académico Fang no era impulsivo. Sabía que era imposible movilizar al
Campamento del Norte sin los miembros de la familia Gu de su lado esta vez. Desde
la rebelión de Liu Chong Shan la última vez, el establecimiento del Ejército Imperial
también pasó por ajustes mayores. Para posiciones por encima de Comandante de
la Compañía, debía ser estrictamente revisado para confirmar que sus familias eran
inocentes y sus logros militares reales. Puso un final a los vacíos legales de algunas
personas. Al mismo tiempo, fue dividido en dos partes de gestión bidireccional. Se
restringirían unos a otros, pero no interferirían entre ellos. También era necesario
prevenir estrictamente que el Ejército Imperial cubriera el cielo e infringiera la ley.

Sin embargo, había ventajas y desventajas en todo. Las familias nobles de la


Gran Liang estaban divididas en civiles y militares, también había generales que
pertenecían a la nobleza, no obstante, la mayoría de esas familias había declinado.
De lo contrario, no habría existido esa escena de no tener a nadie de utilidad en los
años de Yuan He, sin tener otra opción más que permitir a Gu Yun, un joven, tomar
control del ejército.
Los descendientes de esos famosos generales, nacidos bajo la gran sombra de
sus ancestros, si eran incompetentes tanto en artes marciales como literarias,
entrarían al Ejército Imperial por la puerta trasera como Liu Chong Shan, pasando
años acumulando tiempo de servicio, después buscarían una forma de forjar
méritos militares para elevarse entre los rangos.

Después de años de coexistencia, había existido una ecología especial entre los
jóvenes soldados y los verdaderos soldados. Ambos lados guardaban las apariencias
entre sí, lo cual no solo aseguraba la efectividad en combate, sino que también
brindaba consideración y dignidad a la relación.

Desafortunadamente, este equilibrio fue destruido por Li Feng después del


amotinamiento del Ejército Imperial.

La persona a cargo podría pensar que una ley que establecieron por rabia era
definitiva y clara. En ese momento, nadie le recordó a Li Feng, que estaba delirante
por la furia, que había bloqueado los sueños de todos los jóvenes de ser ascendidos
en la capital.

¿Qué joven maestro no era consentido? ¿Quién estaría dispuesto a ser un


pequeño soldado durante toda su vida?

No era terrible ofender a los jóvenes maestros. Lo que era importante era que,
en los últimos años de la Dinastía de la Gran Liang, los oficiales militares eran más
importantes que los civiles. Los ancestros dejaron atrás un privilegio: a los oficiales
militares se les permitía tener sus propios soldados familiares, quedarse con
algunas de sus armas, y el refugiar a las generaciones venideras. Cuando se estaba
en peligro, podían ser la última fuerza combatiente del país. Cuando Liu Chong
Shan, Lu Chang y los demás se rebelaron, Fang Qin empleó a esas fuerzas para
restringir a los a los rebeldes y contenerlos hasta que llegó el Campamento del
Norte.

El Gran Académico Fang miró alrededor y dijo, –Gu Yun ha incrementado sus
tropas en el suroeste y también está combatiendo en el Mar del Este. No tiene
muchas tropas para movilizar, en el presente, toda su gente está protegiendo las
cuatro regiones. El Campamento del Norte no tiene permitido acceder a menos que
sea llamado. Li Min es un hombre que compra reputación y busca elogios, no le
gusta tener muchas personas a su lado, solo lleva a un anciano o dos con él a
donde sea que va. Escuché que tiene buenas habilidades en arquería y equitación,
pero solo ha hecho demostraciones vistosas, pero nada prácticas de artes marciales
sobre la torre de la ciudad varias veces, quizás él no será capaz de aplastar muchos
clavos. No es difícil deshacerse de él… yo simplemente no sé si ustedes caballeros
quieren llevarlo a cabo “en la oscuridad” o “abiertamente”.

Cerca, alguien preguntó, –Me atrevo a preguntarle al Maestro Fang, ¿qué es “en
la oscuridad” y qué es “abiertamente”?
El Académico que entrenó a más de la mitad de los talentosos oficiales en la
corte dijo con su rostro inmutable: –Si quieren hacerlo en la oscuridad, solo pidan a
veinte o treinta soldados suicidas emboscar durante la noche a Li Min en su camino
de regreso desde la corte, detenerlo, matarlo y borrar toda la evidencia, para
resolver un asunto dejándolo sin resolver, el Emperador tampoco será capaz de
hacer nada … Si quieren que sea abiertamente, entonces permitamos que el
Emperador sepa quiénes son los buenos y leales oficiales y generales, quienes son
los responsables de su nación, cómo los súbditos alborotadores y los ladrones son
derrocados: y quién puede cargar con la responsabilidad del Príncipe Heredero.

“–Esto… Maestro Fang, me temo que no será sencillo. –era el hijo del Marqués
de la Paz, uno de los tres Marqueses de la capital en los viejos días. El viejo
Marqués ya había fallecido, esta persona tenía el cuerpo lleno de grasa y se le
dificultaba caminar. No salía muchas veces al año. Su apariencia era muy diferente
a la de un descendiente de un famoso general, pero su mente era inesperadamente
clara. En ese momento, dijo, –Sin tener que discutir el cómo evitar al Ejército
Imperial y a los Guardias Imperiales mientras se lleva a cabo, digamos que tenemos
éxito. Con la personalidad del Emperador, que prefiere romper a dejar las cosas
completas, ¿no investigará hasta el final? Los cabezas duras del Campamento del
Norte están todos muertos, ahora todos son obedientes, y no entrarán sin ser
convocados. ¿Y si en un ataque de enojo el Emperador realmente los convoca? Ellos
están muy lejos, entonces ¿qué hay de los Guardias Imperiales dentro del palacio y
el Ejército Imperial fuera del palacio? Los efectos secundarios de la rebelión de Liu
Chong Shan y Lu Chang aún no han terminado. Me temo que no es tan sencillo.

–No es como que hay lugares en el palacio que no tengan Guardias Imperiales,
y hay sitios en los que el Ejército Imperial no puede entrar. Este año, hay buenas
noticias de los frentes de batalla de Jiangnan y el Mar del Este. Los aduladores del
Ministerio de Ritos aprovecharán la oportunidad para proponer la celebración de una
gran fiesta, para aumentar la moral y rezar por la nación, habrá muchas
oportunidades. –respondió ligeramente el Gran Académico Fang. –En cuanto a la ira
del Emperador después…

Cuando él dijo esto, su voz se detuvo. Rio por lo bajo y levantó sus estrechos y
ligeramente caídos párpados: –Entonces tendremos que hacer que él sea “incapaz
de enojarse”. ¿Qué? ¿Piensan que, si Li Min ya no existe, el Emperador nos dejará ir
fácilmente? Han escuchado lo que dijo el Príncipe Heredero en la mañana. Como un
niño pequeño, ¿qué sabe el Príncipe Heredero sobre los asuntos de estado? ¿Quién
le enseñó esas palabras? Solo tiene once años de edad, pero siempre que abre su
boca “la ley no tiene piedad” y “eliminar grupos y facciones”. Reprendiendo en
medio de la corte, bien podría haber apuntado a nuestras narices y decir que todos
somos villanos. Siendo indecisos en este momento, ¿quieren esperar a que el
Príncipe Heredero ascienda al trono y nos dé tres metros de seda blanca[6]?

Esta declaración no era para nada ambigua, era inaudita e inmoral.


El Gran Académico Fang era digno de ser un viejo ministro que había
encomendado el trono al Emperador Yuan He. Era audaz, con grandes agallas,
queriendo ir a lo grande tan pronto como hacía un movimiento, hablando
directamente. –Si el Emperador actúa fuera de lugar, entonces desháganse del
Emperador, si el Príncipe Heredero no obedece, entonces usemos a su hermano
mayor que ha perdido a su madre como una marioneta.

El Marqués de la Paz se quedó conmocionado por un largo tiempo, luego


tartamudeó para hacer otra pregunta fatal: –Entonces… ¿dejará pasar esto Gu Yun?

–La Misión de Asuntos Exteriores aún está en camino y ha sido preparado. –dijo
el Gran Académico Fang con una baja sonrisa. –La línea del frente, el enemigo al
acecho, el emisario, con tan favorable tiempo y lugar, ¿no recuerda lo que ocurrió
veinte años atrás?

Una tormenta estaba preparándose en el centro, pero Yan Wang, aquel en el


medio de todo eso, todavía parecía no estar al tanto, continuaba llegando a tiempo
cada día, haciendo todo lo posible para promover su nueva política.

Incluso recibió alegremente una carta de Gu Yun.

Gu Yun envió la carta directamente a su hogar. Era completamente una carta


privada. Cuando Huo Dan se la tendió, los ojos de Chang Geng se iluminaron
repentinamente, haciendo que el Comandante Huo se pusiera tan rojo como un
tomate.

–¿Será que él posee habilidades extraordinarias? –mientras Chang Geng


levantaba el sobre y lo apuntaba hacia la luz, observó cuidadosamente el contenido
del paquete, al tiempo que medio-serio y medio-actuando se quejaba con Huo Dan,
–Mientras está lidiando con los extranjeros, aún tiene esta clase de ocioso
pasatiempo, qué se supone que le diga.

Nunca había habido una “señora de la casa” en el sentido tradicional en la


Mansión del Marqués. El tío Huo, como el guardaespaldas sirviendo a su lado,
también sabía algo vagamente. No obstante, continuaba siendo difícil para él
adaptarse a esta situación, especialmente incapaz de discutir la carta familiar del
Mariscal con el “otro Maestro”. Escuchando las palabras de Yan Wang, sintió que su
rol había pasado de ser el comandante de la guardia familiar a una niñera anhelante
de chisme, tuvo que permanecer de pie a un lado con gran vergüenza y actuar
como una columna de la casa ruborizado.

Desde que la Guerra comenzó, esta era la primera vez que Gu Yun mandaba una
carta familiar tan gruesa a Chang Geng. Por un momento, él se sintió reluctante a
abrirla. Tomó el sobre entre sus manos para acariciarlo repetidamente, incluso
llevándolo a la punta de su nariz para olfatearlo, como si pudiera oler el aroma del
hombre que estaba muy lejos, su expresión ofuscada y extasiada.
La sangre en el rostro de Huo Dan pronto comenzó a filtrarse, saliendo por sus
poros, él balbuceó: –Su-Su Alteza, usted… ¿qué está haciendo?

Chang Geng lo observó, como si pensara que el rostro enrojecido de Huo Dan
era particularmente interesante, lo provocó deliberadamente y dijo, –Ayer soñé con
mi yifu, despertando en medio de la noche y sin poder conciliar el sueño de nuevo,
finalmente supe a qué se le conoce como “dar vueltas sin descanso”. Resulta que
recibí esta carta hoy. Qué coincidencia, ¿no lo cree?

Huo Dan: –…

Las dos palabras “mi yifu” lo hicieron temblar. Huo Dan pensó con amargura,
“¿Qué está haciendo el pequeño Marqués? ¿Porqué se está volviendo más y más
desenfrenado? Esto provocará que el viejo Marqués y la Princesa en el más allá
regresen a la vida de ira.”

Chang Geng sonrió en secreto y estaba a punto de abrir el sobre con una
pequeña cuchilla. De repente, llegó un pájaro de madera de Lin Yuan. Ese día,
cuando Liu Zhong llegó pidiendo unirse a ellos, Chang Geng no confió en él por
completo. Había enviado a dos personas del Pabellón Lin Yuan, una abiertamente, y
otra en la oscuridad, siguiéndolo a Liangjiang. La primera persona pretendía ser un
sirviente familiar de la familia Liu y contactó a Liu Zhong en la ciudad capital. El que
iba en la oscuridad era un experto. Siguió a los enviados para explorar toda clase de
cambios y enviaba cartas a la ciudad capital todo el tiempo.

Chang Geng apresuradamente guardó la carta privada de Gu Yun entre sus


brazos y dio un vistazo primero a la del pájaro de madera.

Un momento más tarde, dejó salir una risa burlona: algunas personas
continuaban pensando demasiado.
125. Final parte II

De no ser por las graves heridas de su comandante, habría sido una victoria perfecta
para ser escrita en los libros de historia.

Jiangbei.

Antes de que el pájaro de madera pudiera volar al interior de la tienda del


comandante, fue atrapado por un guardia. Él sostuvo a la pequeña cosa en sus
manos, dándole vueltas una y otra vez, pero no fue capaz de comprenderlo. Justo
cuando vio un cordón y quiso llevárselo al Ling Shu del ejército, alguien dijo en voz
baja: –Entrégamelo.

El guardia levantó la mirada y vio a Shen Yi entrando desde el exterior.


Rápidamente le tendió el pájaro de madera.

Shen Yi lo recibió y tocó la suave cabeza del pájaro de madera. Sintió como si
acabara de escuchar al General Shen suspirar.

El pájaro de madera fue atraído por un imán dejado por el General Zhong Chan.
Shen Yi lo sostuvo ligeramente y caminó al interior de la tienda. Dentro, la luz era
tenue. Varios doctores militares entraban y salían silenciosamente. El aroma de la
medicina era sofocante, combinado con la esencia de la sangre fresca que era
imposible limpiar.

Yao Zhen se encontraba de pie en un lado, volvió su cabeza hacia Shen Yi, su
expresión sombría.

En la batalla naval de ese día, con el fin de ganar tiempo, la nave principal de
Gu Yun fue golpeada por el enemigo. El barco se desintegró en el acto, la caja
dorada explotó en la superficie del agua. Afortunadamente, a pesar de que Gu Yun
estaba ciego y sordo, su reacción continuó siendo rápida. Sintiendo que algo no
estaba bien, ordenó a la gente abandonar la nave y saltó al mar.

Debido a que saltó a tiempo, cuando un Águila lo pescó y lo sacó del agua, para
bien o para mal, aún no se había asado por completo.

La línea de suministros del Ejército Occidental fue interrumpida, y el curso


superior del rio Neijiang era controlado por el aumento de tropas de Gu Yun en el
suroeste. Con dos de sus líneas de suministro completamente interrumpidas,
tuvieron que retroceder hacia el mar de Dong Ying.

De no ser por las graves heridas de su comandante, habría sido una victoria
perfecta para ser escrita en los libros de historia.
Gu Yun preparó el reporte de guerra, las cartas familiares, y otras propuestas
adecuadamente con anticipación, manteniendo sus heridas ocultas tanto de las
personas en el exterior como en el interior por completo. Incluso dentro del
Campamento de Liangjiang, las noticias también fueron bloqueadas; a excepción de
varios generales de alto rango, los guardias privados, doctores militares y varias
Águilas que lo trajeron de vuelta, nadie más estaba al tanto de ello.

Uno podía imaginar cuánta presión cargaban Shen Yi y Yao Zhen en ese
momento.

Shen Yi: –¿Cómo se encuentra?

–Llega justo a tiempo. Está despierto. –murmuró Yao Zhen. –El Mariscal Gu ha
hecho una gran predicción al traerlo aquí. Hermano Ji Ping, si no estuviera aquí,
creería que el cielo va a colapsar.

Shen Yi dijo con una sonrisa irónica: –No es nada, nos acostumbraremos a ello…
usted vaya a descansar primero, hablaré con él.

Yao Zhen asintió, partiendo junto con los doctores. Shen Yi se acercó caminando
ligeramente, sosteniendo las manos de Gu Yun que colgaban sin fuerza sobre la
cama.

Tan pronto como la cortina de la cama descendía, Gu Yun no podía sentir en


absoluto a las personas entrando y saliendo de la tienda. Hasta ese momento, solo
cuando pudo sentir los callos provocados por empuñar el Cortavientos se percató de
que era Shen Yi quien había llegado.

El cuerpo de Gu Yun no tenía muchas partes indemnes. Estaba cubierto con


placas de acero. El cuerpo entero fijado en su lugar, ni siquiera podía girar su
cabeza. A veces inconsciente y a veces despertando de dolor, tan pronto como abría
sus ojos, el sudor frio en su frente comenzaba descender. Incluso si los abría, no
podían enfocar. El doctor militar dijo que era fácil que los ojos y oídos de las
personas terminaran heridos en una gran explosión. Ahora, él solo podía sentir una
pizca de luz cuando abría sus ojos, sin mencionar el Cristal Liuli, ni siquiera un Qian
Li Yan le sería útil.

“No sé si todavía podré mejorar.” Pensó Gu Yun en silencio. “¿Seré


verdaderamente ciego en el futuro?”

Tan pronto como Shen Yi vio el blanco de sus ojos, le picó la nariz. Escribió en la
palma de Gu Yun “Hay una carta del Pabellón Lin Yuan”.

Gu Yun parpadeó.

Shen Yi hizo a un lado al pájaro de madera y se preparó para escribirle. No


obstante, cuando dio un vistazo a los contenidos de la nota, su rostro se tensó
primero.

Gu Yun esperó por un largo tiempo, pero él no dijo ni una palabra. Sus dedos
tocaron interrogantes en el dorso de la mano de Shen Yi.

Shen Yi era una persona de buena naturaleza. En adición a gritar mitad en serio
y mitad fingiendo cuando combatía con Gu Yun, rara vez se enfadaba. En ese
momento, se sentó en el borde de la cama, sosteniendo el pájaro de madera en su
mano y tembló repentinamente. Su pecho fluctuó violentamente varias veces, luego
se escuchó algo agrietarse: rompió la cabeza del pájaro de madera.

“¿Qué es esto?” pensó para sí. “¿Qué es esto?” ¿Por quién morimos y por quién
nos entregamos? ¿Tiene algo de eso algún maldito significado?”

Gu Yun estaba tenso; temiendo que hubiera nuevos problemas emergiendo, se


dejó de preocupar por sus ojos ciegos, intentó abrir su boca y dijo: –¿Qué…? Argh…

Había una herida en su garganta causada por el casco de un proyectil,


sobrepuesta con una vieja cicatriz, casi dañando la arteria. A pesar de que no se
convertiría en otro Liao Ran, le resultaba muy difícil hablar, se oía como una tubería
rota.

–¿La corte continúa insistiendo en una tregua? –preguntó la tubería rota.

Los ojos de Shen Yi estaban inyectados de sangre. En la mano de Gu Yun,


escribió: «El Pabellón Lin Yuan envió a una persona especial para monitorear la
Misión de Asuntos Exteriores, y descubrió que algunos de ellos se estaban
comunicando en secreto con los enviados Occidentales. Un grupo de personas con
identidades desconocidas estaban infiltradas en la Misión de Asuntos Exteriores.»

Gu Yun dejó salir un suspiro de alivio, moviendo impacientemente el cuello que


estaba fijado en su sitio: –Pensé que era algo importante… ¿no fue ya enviada la
lista de la Misión de Asuntos Exteriores? No hay razón para añadir más personas
repentinamente. Si es verdad, detenlos fuera del campamento. No importa.

Shen Yi: «Debido a esta batalla, ya no hay razón para que la Misión de Asuntos
Exteriores venga al frente de batalla. Estaban en espera en Pengcheng y esperaron
por el aviso de la corte imperial. Li Feng dijo que estaba bien para ellos volver sin
éxito, así que les ordenó descansar en Pengcheng por un rato. Cuando la corte
imperial asignó los bienes de retribución, estos serían enviados a la línea del frente
de Liangjiang junto con…»

Gu Yun levantó ligeramente una larga ceja, Shen Yi hizo una pausa con
dificultad, luego escribió en su palma: «…una recompensa para el ejército.»

Esas palabras eran demasiado sensibles para todos los viejos subordinados del
Campamento del Hierro Negro. Gu Yun evidentemente se contrajo, pero su cuerpo
fue forzosamente llevado de vuelta a su posición original por las placas de acero, el
sudor frio bajó por sus sienes.

Shen Yi apresuradamente lo mantuvo recostado: –¡Zi Xi!

Con esta acción, la sangre comenzó a brotar a través del vendaje en el pecho de
Gu Yun, el aroma de la sangre se sobrepuso a la esencia medicinal, empalideciendo
aún más su rostro.

Shen Yi tuvo la ilusión de que todo el cuerpo de Gu Yun se estaba evaporando


lentamente.

Sin embargo, él se negaba a fallecer.

Él tenía que dar la ilusión de que todavía tenía fuerza de sobra para emplear
tanto para que los extranjeros como las personas de adentro lo vieran.

Un hombre desperdiciando sus esfuerzos durante su existencia y después de su


muerte, al arriesgar su vida, olvidando que la muerte está detrás de él, ¿a cambio
de qué?

Incluso si había una larga historia de fama, solo quedaría una tablilla funeraria
para él en el futuro.

Cuando los futuros nobles lo recordaran, prepararían una o dos alusiones


insustanciales, o lo criticarían deliberadamente para mostrar que eran más
sabiondos y diferentes de los demás.

Cuando las personas comunes los recordaran, probablemente recrearían una


historia de amor ciento ocho veces, asignándole una mujer en medio de su
apresurada vida, y ellos se fugarían juntos, todas las bendiciones solo podrían
disfrutarse después de la muerte.

Shen Yi: –Escribiré a la señorita Chen de inmediato. Yo… yo… te acompañaré


para que renuncies a tus posiciones y que vayas a casa. Puedes secuestrar a Su
Alteza y llevarlo contigo. Podrás sanar tus heridas, curar tus males, lo que sea que
quieras… ¡olvídate de la mierda de la familia Li o Zhang! Yo…

Gu Yun suspiró y tomó su mano suavemente.

La respiración de Shen Yi estaba tan desordenada que no podía hablar. Hizo una
expresión de estar listo para gimotear y llorar en un ángulo que Gu Yun no pudiera
ver, pero no se atrevió a temblar ni sollozar demasiado por temor a que Gu Yun se
enterara. No se atrevió a llorar abiertamente, inhalando silenciosamente a través de
su boca. Sus lágrimas fueron atrapadas por su propia armadura de hierro.

Aun así, Gu Yun todavía pudo percibirlo, pero no lo expuso. Palmeó su mano y
dijo suavemente: –No es gran cosa, no necesitas explotar. ¿Tienes algunas noticias
de Chang Geng?

«Sí.» escribió Shen Yi, «Su Alteza dice que no te deje preocuparte por nada
más. Si algún villano pretende hacer un desastre, solo mátalo. Incluso si el cielo
colapsa en la capital, él puede sostenerlo.»

Gu Yun sonrió débilmente.

La pérdida de sangre provoca que la mente de las personas se vuelva difusa. Le


tomó muchas veces más energía y todo su esfuerzo concentrarse en lo que estaba
pasando: –¿Qué puedo decir…? Antes de que termine la guerra, alguien ya quiere
deshacerse primero de mí. Es verdad que la capital está cambiando. Algunas
personas están usando su último recurso. Está destinada otra batalla entre nosotros
y los extranjeros. Actualmente, no puedo caminar… y no puedo ayudarlo mucho.
Puedes dejar entrar a la Misión de Asuntos Exteriores, luego detenerlos de
inmediato, resguardarlos estrictamente e interrumpir su contacto con la capital. Si
los occidentales están entre ellos, cof… qué clase de papel jugarán… debemos
volver su plan en su contra.

Shen Yi no habló.

Gu Yun: –¿Ji Ping?

Shen Yi respondió súbitamente, –¿Crees que lo vale?

Gu Yun estaba aturdido.

Los ojos de Shen Yi revolotearon a través de la mancha de sangre en su pecho,


acercándose junto a las orejas de Gu Yun, obligó a sus palabras a pasar por los
oídos del hombre sordo una a una: –Lo que piensas en tu corazón que
definitivamente habrá otra batalla entre nosotros y los extranjeros. Lo que los
demás piensan es en cómo tirarte a ti, el General, del caballo. ¿Crees que lo vale?

Por supuesto, la mente de Gu Yun no podía estar completamente libre de


dilemas. Desafortunadamente, teniendo a Shen Yi a su lado, alguien que tenía la
tendencia a explotar, sin importar lo que pensaran, uno de ellos debía estar a cargo
de estallar, mientras que el otro debería estar a cargo de mantener la calma. Shen
Yi había tomado la iniciativa en el primer rol, Gu Yun no tenía opción más que
actuar el segundo pacíficamente.

Gu Yun: –Tu gastaste cinco platas de Liang para comprar esa horrenda horquilla
para la señorita Chen, ¿lo vale o es un desperdicio de dinero?

Shen Yi: –Hice cosas humillantes por la mujer que amo, esa es mi
responsabilidad. ¿Por quién te estas humillando?

Gu Yun replicó lentamente, –Como era de esperarse, no hay un hijo filial frente
a la cama. Tú, mal hijo, incluso ya aprendiste cómo reprenderme.
Shen Yi: –…

A lo largo de la mitad de su vida, envuelta en el combate, cuántas veces había


pensado Gu Yun en huir, eso era igual al número de veces que Shen Yi pensó en
“ya no me preocuparé más por este bastardo”. Él se sacudió la mano de Gu Yun, se
dio la vuelta y se marchó, pensando para sí “Si te gusta tanto morir.”

Gu Yun: –¡Ji Ping!

Su mano en el aire se aferró sin rumbo en el vacío, sus dedos envueltos con
vendajes medicinales estaban casi deformes, los cinco dedos no se podían cerrar,
su pálida piel repleta de cicatrices estaba expuesta por debajo de los vendajes,
provocando que Shen Yi se sintiera incomodo en un instante y ya no pudiera
mantener su actitud.

Shen Yi: –¡No te muevas!

Gu Yun dijo suavemente, –En estos dos días, debería haber un emisario de Dong
Ying que nos contacte en secreto. Después de todo Chong Ze continúa siendo un
oficial civil. Depende de ti…

Shen Yi estaba muy dolido, –De acuerdo, deja de hablar, lo sé.

Gu Yun fue interrumpido, pero tampoco estaba enojado. Nadie sabía en qué
pensó, que repentinamente rio y jadeó por un rato. –Intenta defender el país y
convertirte en un general famoso. Dentro de cien años, la gente construirá un
templo para ti. ¿No es muy bueno comer incienso para ganarse la vida?

Shen Yi se burló, –¿Qué Dios serías tú? Ya existe un Dios de la Puerta, ¿serás un
Dios de la Ventana? ¿Un Dios de la Cama?

–Todo es lo mismo, –dijo Gu Yun con una risa baja. –de cualquier manera, sin
importar a cuál templo acuda la gente… las cosas que piden son todas lo mismo…
fortuna, asensos, matrimonio… y niños también.

Shen Yi escuchó y pensó, “¿No es esto un estafador, un casamentero y


un Guanyin que concede hijos[1], todo en uno?”

Su corazón repentinamente se frustró incluso más, no quería ser amigo de una


persona como esa para nada.

Gu Yun murmuró, –Dios Shen, tráeme la flauta en la caja en la cabecera de la


cama.

Shen Yi suspiró y sacó una pequeña caja que él había atesorado debajo de la
almohada. Había una brillante flauta de jade blanco, una pila de grueso y
desconocido papel de grano de mar, y varias empuñaduras de Cortavientos con
diferentes nombres tallados en ellas.
Esta pequeña caja parecía contener todos los sentimientos de Gu Yun.

“No moriré.” Gu Yun sostuvo la fría flauta de jade en las puntas de sus dedos y
pensó con firmeza. “Si ellos no me hacen estallar en el momento, no moriré. El
Hueso de la Impureza de Chang Geng aún no ha sido curado. Hay muchas personas
en la capital que quieren causarle problemas. ¿Cómo puedo yo…?”

¿Qué podía él hacer? Antes de que lo pudiera pensar, una vez más estaba en
coma debido al agotamiento.

A miles de kilómetros de distancia, a medianoche en la mansión Fang.

Fang Qin se sentó en la habitación con una pesada expresión, después de


permanecer en silencio por un largo tiempo, alzó su cabeza lentamente, y preguntó,
–¿Es verdad? ¿Lo escuchaste con tus propios oídos?

De rodillas frente a él, el sirviente temblaba incontrolablemente y asintió con


rapidez.

El heredero de esta generación de la familia Fang rio repentinamente. Un


momento después, se cubrió el rostro con una mano y sus hombros temblaron. No
sabía si estaba riendo o llorando. Fang Qin una vez aconsejó a Lu Chang que fuera
por este camino. Una vez pensó que Yan Wang era ambicioso, quizás un día
también iría por este camino. Lo que nunca esperó era que su propio padre sería el
primero en tomar este camino.

Cada académico, a temprana edad, ha aprendido las cuatro sentencias del


Maestro Heng Qu: “Construir un corazón para el cielo y la tierra, construir una vida
para las personas, continuar aprendiendo por el monarca, y abrir la paz para todas
las eras”. Todos tenían la pasión de que un día se convertirían en un hombre de
poder sin paralelo y serían capaces de cargar a la nación por miles de años.

Sin embargo, este punto de arduo esfuerzo gradualmente sería desgastado por
la fama y la riqueza, por el tiempo, por el irremediable flujo de la vida, triturando y
moliendo, la vida de uno terminaría regresando al mismo viejo camino.

Desde la antigüedad hasta el presente, ¿cuántas personas talentosas hubo,


pero, cuántos verdaderos Académicos Nacionales[2] existieron?

Esa noche, Fang Qin pasó todo el tiempo sentado, con la mente perdida, en su
estudio. A la mañana siguiente, ordenó que su esposa e hijos fueran enviados lejos
en secreto.

Cuando el primer gallo cantó en la mañana, Fang Qin pensó que se apresuraría
a salir y arrastraría a Yan Wang para informarle de la inminente y premeditada
rebelión.

Era una lástima, a pesar de que este proceso había sido imaginado cientos de
veces en su mente, no se convirtió en acciones.

Lealtad y piedad filial, era difícil cumplir con ambas. Él sabía que estaba
condenado a ser incapaz de convertirse en un Académico Nacional, solo podía
marchar hacia adelante en el camino que tenía enfrente.

Cinco días después, un mensaje ambiguo voló al interior de la capital y fue


escuchado por personas muy ambiciosas de todo tipo: unos días más tarde, el
Ministro de Asuntos Exteriores que fue a recompensar al ejército arribó al
Campamento de Jiangbei, pero repentinamente, el Campamento se encontraba
completamente cerrado por razones desconocidas.

La familia Fang recibió información más detallada. El Gran Académico Fang


obtuvo una nota de sus estudiantes, en la cual simplemente estaba escrita la
palabra “éxito”.

En este punto, el Gran Académico Fang dejó salir un largo suspiro de alivio. Por
supuesto, él mismo no esperaba que hubiera transcurrido tan tranquilamente. Los
occidentales que eran codiciosos lo habían ayudado al final. Su corazón estaba
colmado de una excitación inexplicable: porque “la mitad de la nación” ya se
encontraba bajo control y su ambición estaba al alcance.

Al mismo tiempo, los asuntos del cumpleaños de Li Feng fueron, efectivamente,


sacados adelante por el Ministerio de Ritos. Fang Qin tomó la iniciativa y se unió. Ni
siquiera la facción de Yan Wang salió para objetar. Ellos estuvieron unánimemente
de acuerdo con esta rara vez vista actividad extravagante.

Tiempo atrás, el anterior Emperador Yuan He lo celebraba una vez al año. En los
años de Long An se volvieron gradualmente más frugales. Además, todos los
procedimientos ya estaban listos para usarse. Con el fin de asegurarse de que la
“lamida de botas” no alcanzara las piernas, el Ministro de Ritos ya había comenzado
las preparaciones en secreto. Una vez que el Emperador lo aprobó, ellos
comenzaron a operar de inmediato de manera ordenada. En ese día, los enviados
del noroeste comenzaron a ofrecer regalos uno tras otro, las nueve puertas estaban
llenas de fuegos artificiales, se levantaron todas las regulaciones, las campanas y
los tambores resonaban al unísono.

El Emperador debía partir desde el palacio para venerar a los cielos, decirles a
sus ancestros lo que había conseguido durante ese año. Esta vez, había aprendido
su lección. Era seguido de cerca por trece guardias imperiales, sin llevar con él a ni
un solo de los oficiales militares y civiles que no eran de fiar, solo al Príncipe
Heredero. Bajo el altar, Yan Wang guio al Gran Consejo y a un numero de oficiales.

Sacrificios por el cielo y la tierra, venerar a los ancestros, una secuencia de


actividades fue llevada a cabo en orden. Sin que nada ocurriera esta vez, Li Feng
finalmente dejó salir un suspiro de alivio, dejando de lado el miedo acechante de la
última vez y ordenó regresar al palacio.

Cuando el Emperador subió a su carruaje y estaba a punto de regresar, y el


Ejército Imperial fuera de la ciudad estaba cediéndole sus deberes a los Guardias
Imperiales, algo ocurrió.

No había forma de saber quién gritó súbitamente, –¡Asesinos!

Antes de que las palabras fueran escuchadas, varios búmeran Dong Ying
cortaron a través del aire y penetraron directamente entre la multitud de oficiales,
rozando las mangas de un Han Lin; el anciano Han Lin no pudo arreglárselas para
dejar salir un sonido, desmayándose directamente. Las tropas de guardias internas
y externas respondieron al mismo tiempo. Algunos gritaron “protejan al
Emperador”, y otros “atrapen a los asesinos”.

Inesperadamente, un miembro del Ejército Imperial súbitamente se volvió loco y


blandió su espada contra el Príncipe Heredero. Chang Geng era el más cercano a él:
dio un paso hacia adelante y sujetó el cinturón del Príncipe Heredero para
arrastrarlo hacia atrás en un parpadeo.

En la confusión, alguien gritó, –¡El Ejército Imperial se está rebelando!

El Comandante del Ejército Imperial, quien estaba llevando a cabo la tarea de


ser el guardia principal, continuaba confundido, escupió, –¡Rebelarse mi trasero!

En ese momento, alguien vestido con las ropas de un Guardia Imperial sacó una
pequeña ballesta de entre sus brazos y apuntó al carruaje de Li Feng. Li Feng casi
bajó rodando. El Comandante del Ejército Imperial pensó: “¡Los Guardias Imperiales
se rebelaron, pero, aun así, siguen intentando verter el lodo sobre nosotros! ¿qué
es esto?”

–¡Más despacio! ¡Hay traidores entre los Guardias Imperiales intentando


asesinar al Emperador, captúrenlos!

Después de que el Ejército Imperial fuera convertido en dos departamentos


trabajando en paralelo, con el fin de restringirse entre sí, ambos lados carecían de
comunicación y estaban en una relación competitiva. Un lado ejecutaba el deber
principal de proteger, el otro lado cooperaba con la asistencia y supervisión. Por
supuesto, el lado cooperativo sufrió pérdidas. Su trabajo era el mismo, pero no
podían mostrar sus rostros en frente del Emperador. ¿Cómo podrían no sentirse
insatisfechos?

El guardia principal pensó que había asesinos entre los Guardias Imperiales, y
los guardias de coordinación pensaban que el guardia principal albergaba malas
intenciones. Los Guardias Imperiales pensaron que el Ejército Imperial
definitivamente se rebeló. Bajo la deliberada instigación de las personas
conspirando, las tres partes se encontraban en caos.
Y casi todos los generales que podían ser de utilidad en la corte imperial ya
habían sido transferidos por Gu Yun a las guarniciones en todo el país. En el
presente, aquellos que se quedaron atrás en la capital o era cobardes o maliciosos
conspiradores. De pronto, ese lugar se sumió en la conmoción.

Fang Qin y los demás vieron la oportunidad, se lanzaron deliberadamente hacia


Li Feng con pánico, diciendo a la vez, –Este lugar es peligroso, Su Majestad por
favor retírese tan pronto como sea posible.

Un grupo de escoltas de apariencia extraña llegó con ellos. Fang Qin dijo, –¡Su
Majestad, por favor venga! ¡Nosotros defenderemos a Su Majestad hasta la muerte!

Li Feng no les prestó atención a muchos detalles con el pánico. Tomó el brazo de
Fang Qin y dijo, –¿Dónde está el Príncipe Heredero?

Fang Qin hizo una señal al guardaespaldas imperial y dijo a Li Feng, –El Príncipe
Heredero está bajo protección. Acabo de ver que Yan Wang también está por allá,
me temo que fuimos separados. Vaya primero, y enviaré a alguien para que lo
busque.

Li Feng gritó furioso, –¡Convoquen al Campamento del Norte! Esos rebeldes…

Fang Qin inmediatamente ordenó a sus propios hombres que pretendieran salir
corriendo y “enviar la orden de convocación”. Esto era en lo que ellos habían
pensado con anticipación: no debían dejar espacio para que los Guardias Imperiales
reaccionaran, aislar al Emperador con rapidez e interrumpir su contacto los
Guardias Imperiales y el Campamento del Norte.

Fang Qin medio persuadió y medio mintió para que Li Feng se fuera. En esta
ocasión, todos los hombres que lo rodeaban habían cambiado al uniforme de los
Guardias Imperiales, apresurándose a él al unísono, Li Feng fue incapaz de prestar
atención, esperando hasta que pudo hacerlo, ya era demasiado tarde.

En ese momento, un extraño suceso también ocurrió en la línea del frente.

El Papa recibió las noticias de sus espías que estaban infiltrados en la Misión de
Asuntos Exteriores. Había ocurrido un golpe de estado en la Gran Liang, los
enviados mandados desde la capital para compensar al ejercito iban, en realidad, a
llevar a cabo un asesinato. Planeaban recrear la escena del Campamento del Hierro
Negro en el noroeste veinte años atrás. Gu Yun estaba gravemente herido y quizás
ya estaba muerto. La guarnición estaba bloqueando las noticias a la fuerza, pero la
situación interna ya era caótica: era una buena oportunidad para contraatacar.

Como de costumbre, el Papa no creyó esa clase de noticias; como mucho,


enviaría personas para verificarlo repetidamente desde otros ángulos, pero ya no
podía darse el lujo de hacerlo.
La Marina de la Gran Liang cortó dos de las más importantes líneas de contacto
entre ellos y su país, por un lado, la lucha entre las facciones de la Tierra Santa
había estado cerca de su clímax, y por el otro, sus obedientes colonias comenzaron
un levantamiento rebelde desde las islas Nanyang. Ellos en verdad no tenía más
opción que ir al lejano oriente por Dong Ying.

El Papa nunca había confiado en las personas de Dong Ying. Siempre sintió que
esos chacales podían morderlos de vuelta en cualquier momento, por lo que estaba
deseoso de romper ese punto muerto.

Nadie sabía mejor que él que el prestigio de la Marina Occidental en el agua era
apoyado por abundante energía, sin una gran cantidad de ziliujin como soporte, no
era nada más que una pila de chatarra metálica.

El Maestro Ja hizo un riguroso despliegue estratégico y mandó personas al


Shogunato de Dong Ying en busca de cooperación.

Las personas Dong Ying asintieron y les dieron la bienvenida agradablemente,


después de despedirlos cortésmente, regresaron de vuelta a su residencia y
cerraron la puerta.

Un guerrero Dong Ying curtido por el clima entró por la puerta trasera y se quitó
su sombrero de bambú. En voz baja, dijo, –He visto al General Gu.

–Entonces Gu Yun no está gravemente herido ni muerto, ¿o sí?

–No puedo decirlo con certeza. Solo vi a Gu Yun pasando de forma apresurada.
Mi rango no era suficiente para comenzar una conversación con él. Pero la
guarnición estaba en buen orden, llena de artillería, sin ninguna confusión, como si
estuvieran preparados para atacar en cualquier momento. Tampoco he visto al
susodicho “grupo asesino”; si hay alguno, podrían haberse hecho cargo de ellos en
secreto.

–Ya veo. Has trabajado duro.


126. Final Parte III

En el primer día de marzo en el decimo año de Long An, Li Feng, el Emperador Long
An, murió.

El pequeño Príncipe Heredero recibió susto de muerte en el caos de la batalla.


Completamente perdido sobre qué hacer, solo pudo sostener con fuerza la mano de
Chang Geng.

Cuando los dos ejércitos estaban confundidos, todos los oficiales civiles y
militares huyeron, y el carruaje del Emperador yacía sobre el suelo en completo
desorden. Pero cuando las personas se dispersaron, los objetivos se concentraron:
los asesinos que habían agitado el agua deliberadamente se lanzaron hacia Chang
Geng y el Príncipe Heredero en conjunto.

Antes de ir allí, el señor Fang los había instruido, “Yan Wang debe ser asesinado
sin importar qué. Si tienen la oportunidad, tampoco dejen escapar al Príncipe
Heredero.”

Los asesinos vieron que dos de sus objetivos estaban juntos en el mismo lugar,
¡les era especialmente conveniente!

Una flecha pasó rozando sobre la cabeza del Príncipe Heredero. El Príncipe
Heredero fue cargado de aquí para allá por Chang Geng como un cachorrito. Ni
siquiera podía gritar. Estaba tan asustado que solo podía sollozar en silencio.

De pronto, alguien alargó una mano y le limpió las lágrimas del rostro. El
Príncipe Heredero vio a su Cuarto Tío secar sus lágrimas a través de sus ojos
brumosos, su brazo alzado exhibía una muñequera de hierro negro. Un xiu zhong
si salió disparado en un instante, rompiendo la muñeca de un asesino. Yan Wang
arrebató la cuchilla del asesino, giró la empuñadura y fluidamente lanzó un tajo.

–Cuando tenía tu edad, fui asediado por un grupo de lobos hambrientos a las
afueras de la Puerta Norte. –la voz de Chang Geng era muy estable. –En ese
momento, no había personas por ninguna parte. Solo tenía conmigo un pequeño
cuchillo, del tipo con el que juegan los niños del campo: no eran lobos comunes los
que me perseguían, sino aquellos que los bárbaros criaron con sus propios métodos,
usados especialmente para matar personas. Eran muy grandes, más altos que yo
cuando estoy erguido.

Yan Wang siempre había sido famoso por su comportamiento excepcional. Ya


fueran amigos o enemigos, todos tenían que admitir esto. A diferencia de la
mayoría de los preciados hijos de oficiales de alto rango que crecieron en la capital,
no era llamativo, sino diferente de los pobres hijos de Han Lin o los soldados con
antecedentes militares. No era desfavorecido ni feroz. Lucía muy calmo, pero no con
la clase de calma del Maestro Liao Ran. Semejaba a una estatua de piedra de un
dios feroz situada en un templo: terroríficamente inspiradora e intimidante, solitaria
y cubierta de cenizas. Muchas personas habían imitado en secreto el
comportamiento tranquilo y elegante de Yan Wang. Era difícil para lo demás
asociarlo con lobos hambrientos fuera del paso.

El pequeño Príncipe Heredero estaba conmocionado.

En ese momento, dos asesinos salieron disparados hacia adelante uno a uno,
uno de ellos lanzó un corte contra el pequeño Príncipe Heredero en el brazo de
Chang Geng, con la intención de obligarlo a retroceder, el otro bloqueaba su
retirada por detrás.

Chang Geng dejó salir una risa burlona en voz baja.

¿Cómo podía un niño que creció jugando con espadas con las marionetas de
hierro en la Mansión del Marqués retroceder frente a un oponente de este calibre?

Chang Geng levantó su cuchilla horizontalmente para bloquear la espada del


asesino. En un momento de temor, el asesino fue incapaz de retirar su espada, el
afilada arma en su mano salió volando. Se escudó descuidadamente con ambos
brazos, pero fue “cortado en dos” por Yan Wang.

Chang Geng continuó volando hacia adelante tres pasos, usando el impulso para
darse la vuelta, se volvió hacia atrás y arrojó la cuchilla, asustando al perseguido
para que retrocediera, clavándose en la punta de la lanza de un soldado del Ejército
Imperial que corría hacia ahí.

El pequeño Príncipe Heredero ni siquiera había visto como se mataban las


gallinas, ni que decir de asesinar personas. De inmediato, cerró sus ojos de miedo.
Pero incluso entonces, continuó siendo golpeado por el nauseabundo aroma de la
sangre, llamó débilmente: –Cuarto Tío…

–No hay nada que temer. –dijo débilmente Chang Geng. –Aquellos que son
realmente hábiles o están en la línea del frente o ya están muertos. Aquellos que se
quedaron atrás son solo cobardes. Sin la habilidad para combatir al enemigo, solo
pueden asustar a los niños. ¿Todavía eres un niño?

El Príncipe Heredero pensó agraviado “soy un niño”.

Chang Geng parecía saber lo que él estaba pensando, sus labios se curvaron
ligeramente hacia arriba. “Todavía un niño,” pensó. “pero eso cambiará pronto”.

En ese momento, el soldado del Ejército Imperial que se acercó con la lanza
gritó: –¡Su Alteza! ¡Su Alteza el Príncipe Heredero! ¡Por aquí!
El Príncipe Heredero instintivamente quiso correr hacia él, y fue arrastrado hacia
atrás por la vaina de Chang Geng.

Los pasos trastabillantes del Príncipe Heredero aún tenían que estabilizarse,
pero su rostro ya había sido salpicado de sangre. El hombre que gritó fue dividido
en dos y una Armadura Pesada salió de la nada…

En ese instante, Li Feng, quien estaba siendo fuertemente sostenido, finalmente


descubrió que la dirección hacia la que se dirigían las personas que lo “escoltaban”
no era rumbo al palacio, sino para huir a un sitio donde no había nadie. Su corazón
dio un brinco, una idea increíble emergió en un cabeza, de inmediato se dio la
vuelta y preguntó, –¿Qué está pasando? Súbdito Fang, ¿a dónde me llevas?

Fang Qin continuó caminando, sin arrodillarse ni hacer reverencia, dijo fuerte y
claro, –Su Majestad, tengo algo que decir.

Li Feng no podía creerlo: –¿Qué estás diciendo? ¡Alto! ¡Te digo que pares!

Nadie le prestó atención. Dos guardias falsos, uno a la izquierda y otro a la


derecha, tiraron del cuerpo de dragón del Emperador y lo obligaron a caminar.

–Yan Wang Li Min, el actual Qin Wang de la corte, es la persona a la que quiero
acusar. –dijo Fang Qin, una palabra a la vez. –Él coludió con comerciantes sin
escrúpulos, bajo el nombre de los billetes Feng Huo, vendió rangos oficiales al punto
de no tener vergüenza. Este es su primer grave delito. Nació como su hijo, sin
embargo, no tiene sentido de piedad filial hacia el primer Emperador, en su lugar, a
menudo duerme en la Mansión del Marqués durante la noche con el fin de ganarse
el corazón del ejército, continuó llamándolo “yifu” incluso después de recibir su
título. Este es su segundo grave delito. Su corazón es el de un animal, sin colocar ni
al gobernante ni a su propio padre en sus ojos…

Si Li Feng aun no podía comprender qué era lo que estaba ocurriendo incluso en
ese momento, su cerebro debería haber recibido un golpe. Estaba sorprendido y
asustado, inmediatamente gritó: –Fang Qin, ¿qué es lo que vas a hacer?

Fang Qin dijo: –Su Majestad, hemos preparado varias emboscadas, solo para
esperar a que ese traidor sea asesinado. A pesar de que nosotros, los oficiales,
somos incompetentes, estamos dispuestos a seguir el ejemplo de nuestros
renombrados predecesores, si el traidor no puede ser controlado, ¡juramos usar
nuestras propias vidas para eliminar del lado del monarca a los súbditos traidores!

Antes de que sus palabras se terminaran, todos los miembros de su facción


inmediatamente estuvieron de acuerdo al unísono, –¡Juramos eliminar de los
súbditos traidores!

Li Feng estaba conmocionado y aturdido. Cuando dio un vistazo alrededor, todas


partes estaban repletas de caras desconocidas, rodeado por el falso y feroz Ejército
Imperial en armadura. Los rostros familiares en la corte en ese momento se
estaban volviendo más y más extraños. Cada uno de ellos parecía ser un demonio
con piel humana, listo para lanzarse hacia él en cualquier momento con sus
colmillos.

Esos eran los súbditos del Emperador.

“¿Fue así cuando el Emperador Wu estaba en el poder?”

“¿Fue así cuando el anterior Emperador Yuan He estaba en el poder?”

Li Feng sabía que él no podía compararse con la vida del Emperador Wu, que
pasó su vida expandiendo territorios, pero ¿ni siquiera podía compararse con su
propio padre con quien siempre se había sentido secretamente insatisfecho?

En cualquier caso, él no podía aceptar esto.

No obstante, sin importar qué tan difícil le fuera aceptarlo, esta parecía ser la
verdad, porque durante el reinado de Yuan He, no hubo enemigos extranjeros
rodeando la capital ni oleadas de traidores intentando tirar de él para bajarlo del
trono.

En ese momento, Li Feng no tenía tiempo para enfurecerse o asustarse


demasiado. Solo sintió una bofetada sobre el rostro. Desde que ascendió al trono,
habían transcurrido más de tres mil días y noches, no obstante, nunca tuvo una
sola noche de sueño tranquilo, agotándose a sí mismo durante toda la noche.
Ahora, parecía que todo eso fue en vano. En su lugar, ¿no hubiera sido mejor para
él ser un cobarde que se pasa todo el día lamentándose entre los brazos de las
mujeres?

Observó su autoestima agrietarse y marchitarse hasta convertirse en polvo


frente a esos fríos rebeldes.

–Qué osados… –el cuerpo entero de Li Feng se estremeció, –todos ustedes son
en verdad… ¡en verdad osados!

Fang Qin inclinó su cabeza y evitó mirarlo a los ojos. En este punto, Fang Qin
sabía que ya no sería capaz de continuar pretendiendo ser un ministro bueno y leal:
–Su Majestad, perdóneme. Ese Li Min está cubriendo el cielo con una mano, no mira
las leyes, faltando el respeto a sus ancestros. Nosotros, oficiales, estamos
preocupados por el país, no hay otra forma, solo podemos recurrir esta despreciable
estrategia, nuestro crimen nos hace merecedores de morir mil veces. No obstante,
en el presente, los traidores están desenfrenados, su facción y sus fuerzas están
por todo el país, una vez que Yan Wang muera, su gente causará problemas. Su
Majestad por favor tome una decisión temprana y elimínelos a todos.

Li Feng apretó sus dientes, –¿Todavía quieres amenazarme?


Fang Qin se puso de rodillas sobre el suelo sin cambiar su expresión y dijo: –No
me atrevo. Sé que Su Majestad se encuentra actualmente aterrado e indeciso, por
lo que he preparado el decreto con anticipación. Por favor, dele un vistazo.

Con eso, alguien llevó inmediatamente un edicto imperial con ambas manos.
Como era de esperarse, estaba escrito a detalle y cubría todos los aspectos, lo único
que le faltaba era que fuera estampado el sello de jade.

Li Feng se desasió de los dos hombres que lo estaban reteniendo. Dio un paso
hacia adelante abruptamente, sujetó el cuello de la ropa del hombre que sostenía el
edicto imperial con sus manos y le dio un buen empujón…

En su ira, Li Feng olvidó por completo su pierna coja, la cual nunca había sanado
por completo. Sin poder pararse de manera firme, el hombre al que empujó
continuaba de pie, pero él ya se había inclinado hacia un lado primero.

A plena luz del día, estaba rodeado por un grupo de ciudadanos de la Gran
Liang, sin embargo, ni uno solo lo apoyó. Los nobles aristócratas y los falsos
guardias imperiales, todos observaron como el Hijo del Cielo caía rabioso sobre el
suelo con desdén e indiferencia.

En ese momento, un hombre con uniforme de guardia trotó todo el camino hacia
ahí, él también debería ser falso. Miró primero a Li Feng, luego giró su cabeza al
otro lado y dijo a Fang Qin, –Mi señor, ¡el traidor ha sido asesinado!

Las piernas de Li Feng estaban desprovistas de fuerza. Se sentó sobre el suelo y


obligó a salir un par de palabras entre sus dientes, –¿Y el Príncipe Heredero?

El falso guardia miró primero a Fang Qin, con su permiso, dijo precavidamente a
Li Feng, –El Príncipe Heredero… los asesinos ya… ah, Su Majestad, por favor soporte
esta pérdida.

La mente de Li Feng explotó.

Su pecho estaba frio como el hielo. Cuando regresó en sí, ya había escupido una
bocanada de sangre. Li Feng se sentó sobre el suelo y observó a la sangre negra y
espesa fluir, bajando por la punta de sus dedos. Se preguntó “¿Cómo pude
volverme así de miserable?”

En la cara de Fang Qin hubo un destello de vacilación. Extendió su mano


subconscientemente, aparentemente queriendo ayudar a Li Feng, pero aun así no lo
tocó. Su brazo se suspendió en el aire, luego fue retractado. Sus titubeos se
desvanecieron como la marea. Dijo fríamente: –Su Majestad no solo tiene al
Príncipe Heredero. Incluso si el Tercer Príncipe es joven, todavía queda el Primer
Príncipe que es diligente, estudioso, inteligente y amable. ¡Por favor cuide de su
cuerpo y priorice los asuntos importantes en este momento!
Con eso, tiró del “edicto imperial” de las manos de su subordinado y lo llevó a Li
Feng: –¡Por favor dele un vistazo!

Li Feng apartó de un manotazo el falso edicto imperial de Fang Qin: –¡En tus
sueños!

Fang Qin limpió silenciosamente la parte de su cabeza que fue golpeada por el
falso edicto imperial, mantuvo la postura arrodillada, se inclinó ligeramente hacia
adelante, suspiró suavemente y dijo con un tono muy gentil: –Su Majestad, su
cuerpo de dragón está en nuestras manos, incluso si hay cientos afuera… Incluso si
el Campamento del Norte viene, nadie se atreverá a hacer un movimiento. Hoy,
este edicto imperial, debe firmarlo esté dispuesto o no. ¿Qué hay de malo con el
Primer Príncipe? Escuché que es amable e introvertido, y tiene un comportamiento
regio. Es diferente del niño bastardo Yan Wang, cuyo origen es desconocido. Eso es
lo que la Familia Real de la Gran Liang debe tener, ¿no lo cree?

Li Feng sintió un dolor agudo en su pecho. Todo su cuerpo se sentía como si


hubiera caído en una caverna de hielo. Su corazón y órganos le dolían. Tomó aliento
un par de veces y dijo con tono de burla: –¿Y luego? Por supuesto, no esperaras a
que salde esta deuda después, ¿qué van a hacer conmigo? ¿arresto domiciliario? ¿o
simplemente me matarán? El cuerpo de la Emperatriz es delicado y es incapaz de
manejar nada. A la familia de la madre del mayor de los príncipes se les confiscaron
sus posesiones y fueron decapitados. Él posee todas las cualidades para convertirse
en una excelente marioneta… ¡qué gran calculación!

Fang Qin sacudió su cabeza irrefutablemente: –Su Majestad, el Príncipe


Heredero encontró su fin. Ese traidor Li Min también ha sido asesinado. Oh, por
supuesto, si usted gusta, también puede publicar un edicto imperial para ceder el
trono al Tercer Príncipe. Pero su Tercera Alteza todavía es demasiado pequeño para
ir a la escuela, ¿no es esto burlarse de la nación de los ancestros?

Una persona puede tener decenas de miles de restricciones éticas. Parecían


estar firmemente arraigadas, pero en realidad, no eran tan fuertes. Mientras uno
tirara abajo una vez su integridad, podía ser tan desvergonzado como quisiera en el
futuro, sin ninguna reserva.

Al menos, el mismo Fang Qin no esperaba que un día él fuera a decir tales
palabras con su expresión inmutable.

Justo cuando se distrajo un poco, el suelo vibró repentinamente, todas las


personas presentes se tensaron momentáneamente: una marcha tan pulcra solo
podía provenir de un equipo bien entrenado y, a juzgar por el temblor, ¡al menos
debería tener una Armadura Pesada!

¿Era el Campamento del Norte?

El corazón de Fang Qin dio un vuelco. Esto no era parte de su plan. ¡Parecía que
algo había ocurrido! Inmediatamente agitó su mano, un par de subordinados se
apresuraron a capturar a Li Feng: –Molestando a su Majestad para que por favor
nos acompañe por un momento.

Un grupo de guardias falsos rodeó a Li Feng por todos lados y lo llevó hacia otra
dirección. Inesperadamente, justo después de dar vuelta en la esquina, la persona
que lideraba el camino se detuvo de repente: ¡enfrente había un equipo de Guardias
Imperiales que había estado esperándolos por un tiempo!

“¿Cómo demonios se las arreglaron para escapar?”

No… salir de la conmoción no era nada. A pesar de que fue un poco más rápido
de lo planeado, una vez que se enteraron de lo que estaba ocurriendo en el palacio,
los Guardias instantáneamente movilizaron todas sus fuerzas, sería muy fácil
contener la situación.

“La pregunta es, ¿cómo encontraron este lugar?”

Fang Qin se quedó confundido por un momento. Miró hacia atrás y vio que el
espía que había llegado para reportar que “Yan Wang y el Príncipe Heredero
estaban muertos” había desaparecido.

“¡Había traidores!”

Los pasos detrás de él se estaban acercando gradualmente. Después de mirar


de nuevo, ¡las Armaduras Pesadas que les causaron pánico eran solo un puñado de
marionetas de hierro sacadas de la casa de alguien!

Fang Qin rompió en un sudor frio y súbitamente regresó en sí, sabiendo que
habían sido atrapados por alguien.

No obstante, ya era demasiado tarde para que lo pensara profundamente.


Sujetó a Li Feng, sostuvo su espada contra el frágil cuello del Emperador y gritó, –
¿Quién se atreve a moverse?

El Emperador era un objeto valioso; nadie quería cargar con la reputación de un


regicidio indirecto. Los pasos de los guardias se detuvieron por un momento.

Fang Qin nunca soñó que haría algo así de rebelde e inmoral. Por un momento,
se llevó un susto de muerte. Su garganta estaba seca, jadeando por unas
bocanadas de aire. Su cerebro semejaba una masa de pegamento y era incapaz de
pensar en una solución. El desordenado Ejército Imperial finalmente arribó. Al
mismo tiempo, se escuchó el sonido de un Águila en el exterior de las puertas: eran
las Águilas del Campamento del Norte solicitando permiso para cruzar por la red
antiaérea.

Se escuchó un sonido enseguida de ellos, inesperadamente uno de sus


subordinados cayó de rodillas del susto.
Fang Qin rechinó sus dientes con fuerza y dijo al Emperador Long An, –Su
Majestad, por favor ordéneles retirarse.

Li Feng se encontraba en un estado muy miserable, sin embargo, aun así, se


mofó: –En tus sueños.

En ese momento, una flecha llegó repentinamente por detrás y pasó rozando
por encima del hombro de Fang Qin. A pesar de que no causó ningún daño
sustancial, el dolor ardiente en el momento cuando la piel se desgarró y cortó su
carne rompió la cuerda en el cerebro de Fang Qin.

El delicado equilibrio se había roto.

Li Feng vio la oportunidad, empujándolo con fuerza, con la intención de salir


corriendo de inmediato.

Sin embargo, la pierna renga una vez más lo retuvo. Li Feng estaba a punto de
dar un paso, pero sus piernas se suavizaron, trastrabilló incontrolablemente. Al
mismo tiempo, Fang Qin levantó su espada y lo persiguió, empujando
instintivamente su espada hacia adelante…

Li Feng se convulsionó violentamente, como un pez agonizante dando su última


batalla. El rostro de Fang Qin palideció. Inconscientemente liberó la mano que
sostenía la espada y retrocedió tres pasos, observando a la espada incrustada en la
espalda de Li Feng con sus ojos muy abiertos como si estuviera viendo a un
demonio.

Los Guardias Imperiales se acercaron en un instante.

De repente, Li Feng escuchó la voz sollozante de un niño penetrando en sus


oídos a través del tumulto de innumerables súbditos y traidores. Levantó su cabeza
con dificultad y vio que el pequeño Príncipe Heredero corría hacia él a la vez que
llamaba “Padre Real”. No muy lejos por detrás de él, Yan Wang, su Cuarto
Hermano, estaba de pie ahí indemne. Al encontrarse con su mirada, Yan Wang
detuvo sus pasos, colocando ambas manos detrás de su espalda, con su clase
especial de ojos calmos, mirando hacia abajo desde arriba al increíblemente
miserable Emperador.

Los Guardias Imperiales y el Ejército Imperial se precipitaron en un frenesí, y


pronto eliminaron a los aturdidos y desordenados oficiales y ladrones. Li Feng fue
cargado fuera. El líder de los Guardias Imperiales se apresuró a buscar a un doctor
imperial, pero ya sabían en sus corazones que era inútil.

El Pequeño Príncipe cayó sobre él y sollozó desamparadamente.

Li Feng tenía muchas ganas de tocar a su delicado hijo, pero antes de que
pudiera reunir su fuerza, una mano cayó sobre el hombro del Príncipe Heredero.
Yan Wang permaneció silenciosamente al lado y acarició suavemente el hombro y el
cuello del príncipe como si fuera un gesto de consuelo. Todos pensarían que este
era un cálido y triste par de tío y sobrino. Solo Li Feng sintió que entendía la
amenaza implícita en el gesto de Yan Wang.

Li Feng observó a los apacibles ojos de Yan Wang, recordó las palabras amargas
y llenas de desprecio de su madre antes de que muriera muchos años atrás: “todas
esas mujeres bárbaras son malvadas, y las pequeñas semillas salvajes que nacen
de ellas también son cosas ominosas que dañaran al país y su gente”.

La “cosa ominosa” que era Yan Wang se hincó sobre una rodilla, pero su mano
permanecía detenida entre el hombro y el cuello del Príncipe Heredero, y preguntó a
Li Feng en voz baja, –¿Hay algo más que mi Hermano Real desee ordenar?

Li Feng: –Tú… tú…

Yan Wang bajó aún más el volumen de su voz, y dijo en su oído, –Por favor,
descansa tranquilo, tu hermano cuidará bien del Príncipe Heredero.

Los labios de Li Feng temblaron violentamente, parecía haber fuego en sus ojos,
luego se fue lentamente con el pasaje de su vida. Extendió su mano temblorosa,
Yan Wang la sostuvo en medio del aire.

… resultaba que una mano tan fría como el hielo también podía crear un respeto
y afecto así de falsos entre hermanos.

En ese momento, los ministros que acaban de ser dispersados por la armada
rebelde se acercaron presurosos en sucesión, cargando como ovejas y bueyes. En
un ángulo en el que nadie podía ver, Chang Geng sonrió ligeramente a Li Feng, su
tono de voz sonaba muy triste y sincero: –Hermano Real, ¿qué desea decir?

El Pequeño Príncipe lloraba tanto que no podía ponerse de pie. Li Feng lo


observó y luego cerró sus ojos suavemente.

Él nunca había cedido ante nadie en su vida, y siempre había sido un cabeza
dura hasta el final. Quién iba a saber que el último trayecto caía en esta situación
desesperada, los traidores se encontraban por todas partes, con capas de
esquemas, no obstante, su joven hijo sin experiencia todavía no tenía un lugar al
cual ser encomendado después de su muerte.

–Yo… fui mediocre durante toda mi vida. –murmuró con una voz inaudible. Los
académicos de las dos cámaras y los que atendían su vida diaria sabían qué era lo
que iba a decir, por un momento, no tuvieron cabeza para llorar ni gimotear. Todos
se acercaron para escuchar con atención mientras contenían su aliento, por temor a
perder una sola palabra del Emperador.

Los ojos de Li Feng parecían estar refulgiendo con lágrimas, él continuó: –Estoy
encarando a los cielos apenado, avergonzado con la gente. Por más de diez años,
mi corazón… se ha encontrado en un estado de desasosiego. Después de que
perezca… el Príncipe Heredero… aún es muy joven, le será difícil soportar esta
pesada tarea…

Chang Geng giró su cara suavemente y miró a las marionetas de hierro que
estaban lejos de la muchedumbre. Uno de los monstruos de hierro desprovistos de
vida lo estaba observando tiernamente. Él practico una vez el manejo de la espada
con él, cargó refrigerios por él, y lo siguió para llamar a la puerta de ese hombre
incontables ocasiones.

En ese momento, sus ojos titilaron ligeramente con una luz purpurea, como si
hubiera una persona muy lejos al frente, observándolo silenciosamente a través de
esa enorme marioneta sin vida.

–…cediendo la posición a Yan Wang, para herede el trono después de mí. No


decepciones a nuestros ancestros.

En el primer día de marzo en el décimo año de Long An, Li Feng, el Emperador


Long An, murió, falleciendo en las manos de oficiales rebeldes y traidores. En su
último momento, él mismo había saltado al Príncipe Heredero y cedido el trono a
Yan Wang. Era, efectivamente, bastante extraño.

Yan Wang eliminó decisivamente a la familia rebelde y desenraizó a varios


nobles en la capital que estaban involucrados.

Limpiando legítimamente la corte imperial con sangre. El Gran Consejo impulsó


tres leyes y decretos durante la noche, estabilizando fuertemente la situación en la
capital.

Pero antes de que Jiang Chong y los demás terminaran de realizar tres
negativas y tres solicitudes, Yan Wang, el que iba a ser Emperador, dejó la capital
sin advertencia.

De no ser por sus hombres de confianza en el Gran Consejo, que habían


experimentado toda clase de caos y eran capaces de cargar el cielo incluso si
colapsaba, las cosas se hubieran tornado caóticas de nuevo.

Chang Geng convocó a Jiang Chong y lo instruyó en un montón de cosas a


detalle, poniendo en una caja todas las ordenes y decretos escritos por él con
anticipación. Parecía estar muy ansioso por partir, deseando poder salir volando de
inmediato. Jiang Chong solo pensó que era debido a la situación de la guerra en
Liangjiang, por la que él podría tener que ir en el futuro cercano, pero aun así no
esperaba ser tomado con la guardia tan baja por su partida, estaba impactado al
escuchar las noticias al día siguiente.

Chang Geng tomó prestado un equipo de guardias de Armadura Águila del


Campamento del Norte durante la noche, con la intención de volar directamente
hacia el sur.

Tenía la certeza de que las líneas del frente de Liangjiang no podían estar en
paz: ya fueran los dos espías de Lin Yuan en el grupo de asuntos exteriores, Cao
Chun Hua al que mandó al lado de Gu Yun o incluso el mismo Gu Yun; todas sus
cartas parecían declarar que el frente de batalla se encontraba bien y el día en el
que pudieran recuperar miles de kilómetros de territorio estaba cerca. Esto no era
normal.

Gu Yun, quien solo hablaba de lo bueno y no de lo malo era una cosa, pero la
razón por la que Lin Yuan portaba este nombre era porque ellos deberían poseer
claridad y cautela cuando “se enfrentaba al abismo, caminando sobre hielo
delgado”. Incluso si la línea del frente en verdad había obtenido una victoria
sobrecogedora, ellos averiguarían todos los posibles riesgos involucrados, y se los
recordarían a ambos, Gu Yun y al propietario del emblema de madera de Lin Yuan
en la ciudad capital respectivamente.

Pero no, ellos no mencionaron ni una palabra. Eso no estaba bien.

Chang Geng llevó a cabo lentamente su plan en la capital, todo pareció ser fácil,
pero en realidad, pronto se había encontrado en un estado de intranquilidad.

Pero no podía visitar a Gu Yun en esa situación de vida o muerte. Había


demasiadas variables en la capital. Hasta el último momento, él no supo si podría
conseguir su meta fácilmente o no: una vez que ocurriera un pequeño accidente, él
podría haber tenido que tomar la espada por sí mismo y portar la reputación de
“súbditos rebeldes y traidores” y “asesino de un hermano y un sobrino”, ese era por
qué él no podía involucrarse en lo más mínimo con Gu Yun durante todo este
proceso.

Él solo podía mantener al hombre en el frente de batalla, en un lugar donde no


lo pudiera ver.

Era imposible para el Águila volar de norte a sur sin descansar. Justo cuando
Chang Geng estaba esperando ansiosamente a que la Armadura Águila fuera surtida
de combustible en una estación militar de mensajería, un reporte de etiqueta roja
que se apresuraba a ser enviado fue detenido por el Comandante del Campamento
del Norte y enviado a Chang Geng.

Las tropas occidentales del Mar de Dong Ying se movilizaron, lanzando un


contraataque.
127. El Nuevo Emperador

-Te odio. -dijo Chang Geng. -Te odio a morir, Gu Zi Xi.

–¿Cuándo estará lista el Águila? –preguntó Chang Geng mientras suprimía su


ansiedad y rabia tanto como le era posible.

El Comandante del Campamento del Norte, que lo acompañaba, dijo con voz
baja, –Su Majestad, por favor tómese un momento para tranquilizarse. Estará listo
pronto.

–No me llame “Su Majestad”. Ese título es injustificado e inmerecido. –Chang


Geng hizo a un lado las palabras de adulación, después de decir esto, él también
estuvo consciente de su propia intranquilidad. Tomó aire profundamente y sujetó su
manga como si buscara consuelo.

Tenía un trozo de tela en su manga. No había forma de saber si había sido


arrancado a mano o cortado. Parecía como si un perro lo hubiera masticado. Gu Yun
lo colocó en la carta familiar para él. A primera vista, uno no podía decir qué era.
Gu Yun afirmó en la carta que era parte de un cinturón que él no necesitaba. Lo que
perdió fue un año de añoranza. Esperando hasta que se cumpliera en el futuro, le
pediría que lo cosiera de nuevo. También dijo que tenía un deseo que no podía
escribir en esa carta y se lo haría saber en la siguiente.

–El edicto imperial del anterior Emperador ha sido publicado, el resto son solo
formalidades, ¿por qué debería Su Majestad ser tan rígido respecto a eso? –el
Comandante interrumpió sus pensamientos: muy distinto de Tan Hong Fei, el actual
Comandante del Campamento del Norte era excelente tanto en manejar asuntos
como en socializar, dio un vistazo a la expresión del nuevo Emperador y dijo: –Su
Majestad, piénselo: el Mariscal Gu ya ha cortado la línea de suministros de los
occidentales, su contraataque solo es un último esfuerzo. Con el Mariscal a cargo,
¿por qué debería preocuparse Su Majestad?

Chang Geng no respondió. Él sabía que, a pesar de que Liu Zhong y el Lin Yuan
habían enviado de regreso las noticias falsas sobre el “éxito” de la Misión de
Asuntos Exteriores, debieron haber sido examinadas y aceptadas por Gu Yun, luego
cerró el Campamento de Liangjiang después solo para tender un cebo para que el
enemigo invadiera. Se calmó para pensarlo cuidadosamente. Esta vez, Gu Yun tomó
ventaja del viento del este[1] con las familias aristócratas rebeldes en la ciudad
capital y abatió a los occidentales al mismo tiempo. Esa guerra era suficiente para
quedar grabada en la historia. Realmente no había nada de qué preocuparse.

El Comandante del Campamento del Norte podía entenderlo todo sobre estas
cosas, ¿cómo podría Chang Geng no comprenderlo?

Pero su corazón estaba ardiendo de ansiedad.

…por supuesto, quizás el fuego no era simplemente por ansiedad, sino por un
largo periodo de anhelo.

En ese momento, las personas en la estación de mensajería vinieron a reportar


que la Armadura Águila estaba lista para partir. Tan pronto como Chang Geng se
levantó, tres cartas de la guarnición de Liangjiang fueron recibidas en sucesión:
esas no provenían de la ciudad capital. Una vez que el frente de batalla comenzó a
intercambiar fuego, ellos enviarían una orden para advertir a las estaciones de
mensajería militar en los alrededores y las guarniciones locales que se prepararan
para enviar refuerzos o que elevaran su vigilancia.

La primera era “invasión enemiga”, la segunda era “gran campaña”, la tercera


fue elevada directamente al más alto nivel de alerta: “el enemigo está en su
apogeo, todas las fuerzas enfrentando al enemigo”; todas dentro del tiempo que
dura un incienso en consumirse.

El Comandante entró en pánico, de inmediato aconsejó: –Su Majestad, el nivel


de alarma de la línea del frente es demasiado alto. Por favor tómese un momento
para esperar por noticias en la estación de mensajería, y para que el otro lado se
torne más estable…

Antes de que él terminara, Chang Geng se incorporó y dijo, –Tiene razón. Usted
quédese.

Comandante: –…

En ese momento, todas las personas presentes en la línea del frente se


encontraban muy tensas, nadie sabía que el nuevo Emperador estaba por arribar de
forma inesperada.

Había pasado más de un mes desde que Gu Yun fue herido en el mar. Cuando
estaba protegiendo la capital, desde ser desenterrado fuera de una pila de
cadáveres hasta ser fijado en una placa de acero y partiendo de nuevo hacia el
noroeste, solo habían pasado unos días. Actualmente solo habían transcurrido dos o
tres años, pero esas cosas se habían convertido en los “logros del pasado”.

En el entretiempo, había estado entrando y saliendo de la consciencia durante


más de medio mes y había perdido mucho peso. Más tarde, Shen Yi dijo que, en ese
momento, su respiración estaba tan débil como si fuera a morir en cualquier
momento. No había forma de saber a qué se había aferrado para durar hasta el
presente. Al final, el peligro llegó a pasar, pero continuaba siendo muy difícil para él
mantenerse de pie. Tenía que guardar fuerzas durante medio día para caminar
reluctantemente alrededor de la tienda. Tampoco se atrevió a remover la placa de
acero de su cuerpo, y su corazón le dolía después de permanecer sentado durante
un largo tiempo.

Gu Yun nunca había tenido miedo del dolor: porque estaba acostumbrado, y
siempre pensó que el dolor era una especie de autoprotección del cuerpo y no era
algo malo. Esta era la primera vez en su vida que conoció el sentimiento de ser
vaciado por el dolor.

Por supuesto, también había buenas noticias. Las buenas noticias eran que sus
ojos se estaban recuperándose lentamente. Yao Zhen envió a alguien a buscar a un
viejo artesano de entre la gente común para elaborar un cristal liuli especial para él.
Después de usarlo, a duras penas podía ver objetos a menos de treinta centímetros.
Para bien o para mal, podía comunicarse con los demás. La herida en la garganta
no era profunda, había sanado, pero su voz se volvería muy ronca una vez que
hablara demasiado.

Era una lástima que aún no pudiera hablar.

Los occidentales estaban evidentemente arriesgando lo que les quedaba de vida.


El comandante del otro lado era el viejo Papa que igualó a Gu Yun muchas veces en
las batallas navales. A pesar de que había un grupo de personas de Dong Ying
vacilantes en medio de las agitadas aguas e hicieron un vago contacto con la Gran
Liang en los primeros días, si ellos querían que la gente de Dong Ying se pusiera por
completo de su lado, la Marina de la Gran Liang debería obtener una ventaja
absoluta primero y fundamental: de otra forma, no había manera de saber quién se
encontraría del otro lado, recibiendo la puñalada de Dong Ying.

Desde el momento en que Dong Ying envió a alguien a darles una pista de que
los occidentales se estaban preparando para su última batalla, Gu Yun no había sido
capaz de tener una noche completa de sueño.

Había demasiadas cosas en su corazón y mucho dolor en su herida:


principalmente era el dolor en su herida. A menudo yacía en la cama hasta el
amanecer. Incluso si un soldado no se había movido al exterior, había combatido en
cientos de batallas en su mente, deseando poder considerar cada posibilidad
simultáneamente.

Para este extremadamente peligroso juego final, Gu Yun transfirió la totalidad de


las tres facciones del Campamento del Hierro Negro del noroeste. He Rong Hui y los
demás intentaban auxiliar a las personas más jóvenes, y también trajeron algunos
jóvenes generales como el General Cai y los demás con el fin de que adquirieran
más experiencia.

En ese momento, Shen Yi y Yao Zhen cooperaban en el agua, He Rong Hui y las
verdaderas Águilas Negras estaban en el aire, el grupo más fuerte de fuerzas
armadas pulido por la totalidad de la Gran Liang en los años de guerra y caos, todos
se encontraban en el campo de batalla de Jiangnan.

Esta vez, había más personas además de Gu Yun en la tienda del Comandante
del Ejército, el joven General Cai y los viejos subordinados del Campamento del
Hierro Negro también estaban reunidos ahí. Las Águilas iban y venían, todos los
reportes de guerra eran presentados y transmitidos a la mayor velocidad.

Los occidentales intentaron primero rodear la costa con artillería pesada,


intentando tomarlos por sorpresa en el momento del “caos interno en el
Campamento Liangjiang”. Bajo el “pánico”, fueron, efectivamente, derrotados, por
lo que tuvieron que alzar la “barrera de hierro” y resistir pasivamente.

La “barrera de hierro” acababa de ser reforzado recientemente, su defensa era


increíble. Un grupo de vanguardia se ocultó detrás de él para disparar cuando fuera
que el enemigo se descuidara, provocando que los occidentales desperdiciaran su
propia artillería.

La emboscada fue preparada rápidamente. Yao Zhen ya se encontraba en el


buque de guerra. Shen Yi y He Rong Hui se encontraban listos y en espera en
cualquier momento después de terminar todo el montaje. Las noticias de “la muerte
del Emperador” llegaron del ordenado intercambio de reportes de guerra y órdenes.

Esta carta urgente blanca y verde resaltaba claramente en una pila de reportes
de guerra. Al principio, escuchando que era asunto de la corte, la dejaron
desatendida. Después de que la formación hubiera sido desplegada, los occidentales
dejaron descansar su artillería temporalmente, el joven General Cai alegremente
tomó el cilindro con la carta.

Shen Yi había salido. Xiao Cai ayudó a Gu Yun a abrirla y preguntó con
curiosidad, –Mariscal, la marca verde indica una carta importante desde la corte.
¿Qué significa una marca blanca?

Gu Yun se había estado resistiendo durante mediodía, toda su energía estaba


agotada. Presionó con fuerza su frente y preguntó al mismo tiempo: –… ¿Qué?

Xiao Cai observó a su desmejorada complexión y no se atrevió a molestarlo


más. Rápidamente tiró de una sábana sobre Gu Yun y lo ayudó a acostarse. –
Descanse primero. Lo llamaré si ocurre algo.

Con eso, el joven retrocedió a un lado, silenciosamente llevándose aparte el


cilindro, con la intención de ponerlo dentro del montón de “para ser discutido
después”, en espera de ser tratado después de la batalla.

No obstante, se quedó aturdido después de una mirada. Después de todo, el


pequeño general sólo estaba en sus veintes. Siempre había sido de la vanguardia
corriendo sobre el frente de batalla bajo las órdenes de su padre. Nunca había
enfrentado los cambios en la corte imperial directamente. Se quedó
momentáneamente estupefacto.

He Rong Hui estaba lavándose la cara mientras ordenaba el guardia que le


preparara una Armadura Águila. Mirando hacia atrás, vio su expresión estupefacta y
pidió, –No te quedes ahí parado Xiao Cai. Prepárate para seguirme, ¿qué es lo que
estás esperando?

El General Cai parpadeó con fuerza y murmuró: –Hermano He, ellos dicen… que
Su Majestad ha fallecido…

Después de que Gu Yun fuera gravemente herido, con el fin de cuidar de él,
habían hecho que la tienda del Mariscal fuera especialmente cálida. He Rong Hui
tenía mucho calor, tenía que lavarse la cara con agua fría en el umbral cada tanto
tiempo. Se estaba inclinando hacia delante, el agua sobre su cara bajaba goteando
por su barba. Al escuchar esto, se enderezó lentamente y dijo: –¿Qué?

–El Emperador murió… –Xiao Cai Se lamió los labios sin saber qué hacer.
Titubeó por un momento, luego reunió su coraje para inclinarse al lado de la cama
de Gu Yun y cuidadosamente tiró de su túnica. Murmuró, –Mariscal, Mariscal.

–Él no puede escucharte si le hablas así. –He Rong Hui avanzó con grandes
zancadas hacia el frente, arrastró hacia arriba a Gu Yun, lo tomó por el hombro y lo
sacudió un par de veces, gritando fuertemente como un gong, –¡Mariscal, Mariscal!
¡Despierte! ¡Algo importante ha ocurrido! ¡El niño Emperador ha muerto!

Joven General Cai: –…

Gu Yun solo tenía un poco de consciencia vaga, despertó por sus sacudidas, con
su expresión confusa.

He Rong Hui repentinamente pensó en algo. Se volvió y preguntó a Xiao Cai. –


No, si él murió entonces, ¿quién va a ser el Emperador? ¿El… el mocoso[2] que es
de éste alto?

Mientras decía esto, alargó su mano e hizo una comparación con su cintura. Su
enorme mano que parecía un abanico descendió de manera irrespetuosa. Las
esquinas de sus ojos estaban llenas de desdén.

General Cai: –Antes de que Su Majestad falleciera, ha pasado el trono a Su


Alteza Real Yan Wang.

A pesar de que He Rong Hui era burdo y tosco, no era estúpido. Al escuchar
esto, se quedó aturdido en el acto y dijo sorprendido, –¿No se lo cedió a su hijo sino
a Yan Wang? No tiene sentido. ¿Tomó la medicina equivocada?

Gu Yun observó sus labios deprisa. Finalmente entendió de qué estaban


hablando. Despertó completamente del susto, –¡Muéstrenmelo!
Las noticias en la tienda del Mariscal fueron interrumpidas por un breve
momento debido a este inesperado accidente. Shen Yi, que se estaba preparando y
Cao Chun Hua, quien estaba vestido como Gu Yun, sin haber recibido ninguna orden
por un tiempo, viendo que era bastante extraño, mandaron a alguien a preguntar.

¡Ninguno esperaba que el legendario nuevo Emperador arribara en persona


antes de que nadie pudiera digerir las noticias!

Durante la guerra, la guarnición estaba fuertemente resguardada. Al principio,


los guardias pensaron que lo habían escuchado mal. Hasta que el Comandante del
Campamento del Norte sacó el Emblema del Tigre Negro en manos del Emperador,
solo entonces un grupo de guardias se apresuró a reportar la noticias. Chang Geng
no esperó por él, sino que llevó a la gente directamente al interior. Antes de que
pudiera alcanzar la tienda del Mariscal, vio a Cao Chun Hua, que se estaba
preparando para subir a un buque de guerra.

Cao Chun Hua, con una cara idéntica a Gu Yun, repentinamente se topó con
Chang Geng. Los dos se observaron mutuamente con los ojos muy abiertos.
Reunidos después de un largo tiempo, el corazón de Chang Geng estaba latiendo
como loco. Antes de que pudiera respirar con facilidad, vio que “Gu Yun” parecía
estar terriblemente aterrado. Sus ojos cambiaron, él tiró de las riendas de su
caballo con fuerza, sin decir nada, se dio la vuelta con la intención de huir.

Chang Geng: –…

Después de esta acción, Chang Geng pudo decir quién era incluso si usaba sus
cejas para observar. Estaba a punto de abrir su boca para reprender al otro, pero
mientras las palabras llegaban a sus labios, temió el destruir alguna clase de
despliegue secreto de Gu Yun. Se apresuró a alcanzarlo, sujetando las riendas de
“Gu Yun”, deteniendo su caballo, y deslizando las dos palabras entre sus dientes: –
Xiao-Cao.

Cao Chun Hua quería llorar, pero no tenía lágrimas, bajó su cabeza, contempló
la expresión de Chang Geng que reclamaba el pago de sus deudas, y bajó rodando
frenéticamente del caballo.

En ese momento, todavía no había escuchado las grandes noticias de la capital,


chilló y murmuró: –Su Alteza.

Chang Geng lo miró ferozmente: –Te pedí cuidar de él por mí, sin embargo,
¿simplemente has obedecido cada una de sus palabras? ¡Haciendo un rápido trabajo
una y otra vez!

Cao Chun Hua usó el rostro de Gu Yun para hacer una expresión dolida llena de
descaro. El estómago de Chang Geng le dolió mientras se volvía hacia otro lado.
Realmente no entendía cómo era que ese niño se las arreglaba para escabullirse
varias veces en la línea enemiga sin ser descubierto.
–Mientras se está en acción, todavía puede haber momentos en lo que un
general no puede obedecer las órdenes. –murmuró Cao Chun Hua en su oreja
guiando a Chang Geng, –Sin el permiso del Mariscal, yo-yo-yo no podía mandar
ninguna noticia incluso si quería…

Chang Geng bufó enojado, parecía que tenía que dejarlo pasar por esa ocasión y
preguntó, –¿A qué están jugando todos esta vez? ¿El Mariscal verdadero y falso?

Los órganos de Cao Chun Hua estaban dando vueltas de arriba para abajo,
emitió un murmullo en respuesta para cubrirlo. Mientras trataba con Chang Geng,
echó un vistazo al lado de Shen Yi. Él frenaría a Chang Geng de ese lado, mientras
Shen Yi, del otro lado, corría hacia la tienda. Los dos estaban “alejando al tigre de la
montaña” en su propio campamento. Uno estaba retrasando la “situación enemiga”
con pánico, mientras que el otro se lanzaba de regreso a la tienda del Mariscal para
transmitir las noticias.

Viendo que Shen Yi se había dado la vuelta y apresurado de vuelta a la tienda,


Cao Chun Hua finalmente dejó salir un suspiro de alivio. No obstante, antes de que
pudiera terminar de suspirar, repentinamente escuchó a Chang Geng diciendo, –¿A
quién estas mirando?

Cao Chun Hua: –…

Chang Geng sentía más y más que algo estaba mal. Dejó a Cao Chun Hua
detrás. Habiendo pasado más de un mes en el Campamento de Liangjiang antes,
pudo encontrar la ubicación de la tienda del Mariscal con una mirada y avanzar
hacia ahí.

–¡Su Alteza! ¡Su Alteza! –Cao Chun Hua sujetó la manga de Chang Geng y tragó
saliva con dificultad. –Su Alteza, debe… mantener la calma más tarde…

En ese momento, Shen Yi corrió hacia Gu Yun con pánico, como si hubiera sido
perseguido de vuelta por el Papa occidental en el Monstruo Marino: –¡Zi-Zi-Zi Xi!

He Rong Hui preguntó con irritación: –Hermano Ji Ping, ¿Por qué estás tan
decaído?

Shen Yi no podía molestarse con él. Cargó en dirección al lado de la cama de Gu


Yun, su respiración irregular: –Su pequeña Alteza ha arribado, tú-tú…

En la tienda, las personas todavía continuaban inmersas en el shock de “Yan


Wang en realidad se convirtió en Emperador”. Por un momento, no supieron a quién
se refería Shen Yi como “Su pequeña Alteza”. He Rong Hui y Xiao Cai se miraron el
uno al otro. Gu Yun lentamente dejó que el lenguaje en los labios de Shen Yi
corriera por su mente de una vez, luego preguntó estupefacto: –¿Chang Geng?

Shen Yi asintió rápidamente.


Gu Yun perdió súbitamente todo el color y casi dio un salto, pero sin fuerzas, no
podía arreglárselas para saltar. Como si su esposa lo hubiera atrapado con las
manos en la masa mientras jugueteaba por ahí, su lengua estaba enredada en un
nudo: –¿Hay algún lugar bajo la cama donde me puedan esconder? No bloquees el
camino, Viejo He, hazte a un lado, cof cof…

En una emergencia, la herida de la garganta de Gu Yun que aún no había


sanado por completo provocó que tosiera violentamente. Antes de que pudiera
terminar de toser, una ligera brisa primaveral llegó desde el exterior de la tienda y
acarició el dorso de la pálida mano del hombre ciego y sordo. A través del cristal
liuli especial, Gu Yun vio ligeramente una alta silueta de pie en la entrada.

Gu Yun: –…

“Se acabó.”

Por un momento, la tienda se sumió en un silencio mortal. Gu Yun simplemente


estaba aterrado, mientras que los demás estaban sorprendidos por contemplar al
nuevo Emperador en la carta de pie frente a ellos.

Solo Shen Yi rompió el silencio con una declaración fuera de tema: –No puedes
culparme por ser lento.

He Rong Hui se había encontrado con Yan Wang, que escoltó las raciones
militares antes, en el noroeste, él fue el primero en responder a tiempo, abrió su
boca, –¿Su Majestad?

Todos parecían haber despertado de un trance, queriendo saludarlo con gran


cortesía. Los ojos de Chang Geng no dejaron a Gu Yun. Él agitó su mano
rígidamente y apenas pudo mantener su exterior calmo. –La última vez que los vi,
caballeros, aun nos referíamos los unos a los otros como hermanos. No es
necesario.

Shen Yi estaba confundido, miró a Chang Geng acercándose, caminando


lentamente, incluso inclinando su cabeza cortésmente hacia él, luego pasándolo de
largo, dirigiéndose directo hacia la cama, observando a Gu Yun hasta que sus ojos
le dolieron como si le estuvieran siendo clavadas agujas en ellos. Pero todavía tenía
que mirar.

El cuerpo de Gu Yun estaba cubierto por placas de acero en muchos lugares, y


los vendajes bajo su túnica continuaban manchados de sangre. Las clavículas y las
muñecas expuestas parecían tener solo una frágil capa de piel envuelta alrededor
de sus huesos y carne. Ni siquiera había un rayo de sangre en sus labios. El cristal
liuli especial en su rostro tenía varias capas de lentes, casi pegado sobre la mitad de
su rostro. El otro ojo estaba aturdido y no podía enfocar adecuadamente, pero aun
así podía ver la tensión que no era fácil de detectar.
Chang Geng, a plena vista del público, se sentó lentamente al lado de la cama
de Gu Yun, tiró de la cobija por él, observó el cilindro de la carta abierta a su lado,
luego dijo al Comandante del Campamento del Norte que lo siguió al interior de la
tienda. –Tome el Emblema del Tigre Negro, dígale a los Jiaos, Armaduras, Águilas y
al resto de los Generales: “como yo[3] estoy aquí, avanzando y retrocediendo junto
con ustedes, caballeros, ustedes definitivamente serán invencibles y victoriosos”.

Todos los soldados en la tienda del Mariscal permanecieron en silencio por un


momento, luego, nadie supo quién fue el que lo inició, exclamaron “¡Larga vida al
Emperador!” al unísono.

La voz rápidamente se diseminó fuera de la tienda del Mariscal y voló sobre todo
el campamento como si le hubieran salido alas. Por primera vez en cientos de años,
dos emblemas del Tigre Negro aparecieron en la misma ubicación, como si
el Bastón del Dios del Mar[4] estuviera clavado en la bandera militar, ondeándose al
viento, inamovible sin importar la olas ni la artillería. A pesar de que el nuevo
Emperador no había sido coronado oficialmente, había sido aceptado por los
generales de las cuatro regiones.

Cuando los cañones occidentales atacaron nuevamente la barrera de hierro, Gu


Yun no se atrevió a retrasarse más. Los generales salieron rápidamente, cada uno
atendiendo sus propios deberes. Recibieron órdenes y se fueron uno tras otro. El
mensajero se retiró al exterior de la tienda. Al final, solo quedaron Gu Yun y Chang
Geng en el interior.

Al último momento, cuando todos los extraños se fueron, Gu Yun estaba perdido
sobre qué decir. Chang Geng súbitamente parecía como si le hubieran robado su
espina dorsal, todo su cuerpo se balanceó y casi colapsó. Su pecho se convulsionó
violentamente varias veces, parecía estar sintiendo un dolor extremo y ser incapaz
de respirar al mismo tiempo. Se cubrió el pecho con una mano, apretó sus dientes
con fuerza, su espalda se tensó como si estuviera a punto de romperse.

Gu Yun estaba aterrorizado. Rápidamente se apoyó sobre un brazo y


cuidadosamente lo presionó en la espalda: –Chang Geng, ¿qué ocurre?

Chang Geng bajó su mano y la aferró en su palma con pánico. Lo estaba


sujetando desesperadamente como una paja salvavidas, continuó jadeando en
busca de aliento e incapaz de dejar salir palabra alguna, los tendones en sus sienes
se volvieron visibles.

“Criándolo” hasta esta edad, Gu Yun nunca estuvo al tanto de que padeciera
ningún mal cardiaco o asma. Inmediatamente llamó: –Doctor militar, venga…

El guardia esperando en la puerta acababa de asomar su cabeza al interior.

Chang Geng exprimió un par de palabras fuera de su garganta: –¡Fuera! ¡No


entren!
El guardia no entendió, pero no se atrevió a desobedecer una orden imperial y
rápidamente se retiró.

Gu Yun lo contempló sin saber qué hacer. Los ojos de Chang Geng estaban
congestionados. Sus pupilas parecían estar separadas, pero fueron unidas
nuevamente por una aguja. Se volvió lentamente hacia Gu Yun. El Mariscal Gu
intentó prepararse a sí mismo para una reprimenda.

Pero después de esperar por un largo tiempo, Chang Geng solo preguntó
lentamente, –Si hubiera llegado un poco más tarde, ¿no habría sido capaz de verte
de nuevo?

Gu Yun: –…

–Estoy muy lejos en la capital, escuchando las exclamaciones y ovaciones de las


personas, esperando que regreses alegremente. Quiero enseñarte la vía de
ferrocarril que pronto estará conectada. Quiero hablarte de tantas cosas, quiero
coser la prenda desgarrada de nuevo para ti. Luego, ¿qué? –preguntó Chang Geng
suavemente, aferrando la mano de Gu Yun y apretándola lentamente. Bajó la
mirada hacia la pálida mano de Gu Yun. –¿Puedo continuar esperándote?

Gu Yun sintió como si hubiera sido atravesado por una aguja de acero,
instantáneamente se quedó sin palabras.

–Te odio. –dijo Chang Geng. –Te odio a morir, Gu Zi Xi.

Esta oración, por primera vez desde que Gu Yun lo dejó atrás en la Mansión del
Marqués, para huir en secreto hacia el noroeste por su cuenta, había estado
reprimida en su corazón acompañada por los frecuentes ataques del Hueso de la
Impureza.

En el presente, después de un largo y tortuoso tratamiento, la mayor parte del


Hueso de la Impureza había sido curado. Sin necesidad de reprimirlo más,
finalmente pudo decirlo en voz alta.

Chang Geng colapsó repentinamente, desviándose temporalmente del camino de


“derramar sangre antes que lágrimas” que había elegido desde su infancia.

En la tienda, Su Majestad el nuevo Emperador que justo un momento atrás


todavía decía vigorosamente que estaría al lado de los generales, sollozó en voz alta
con dolor.
128. El Final y el Comienzo

Gu Yun se quedó sin palabras. Quería abrir sus brazos para abrazarlo, pero el
otro no cedió ni siquiera después de tirar dos veces de él, tuvo que sentarse a un
lado silenciosamente y no decir ni una palabra, esperando a que Chang Geng llorara
y sacara todos los agravios que acumuló por más de diez años.

No obstante, parecía que la suerte del Nuevo Emperador no era tan buena. Ni
siquiera pudo llorar hasta quedar satisfecho. Incluso antes de que estuviera
agotado, hubo una explosión en el exterior que provocó que toda la tienda se
sacudiera violentamente.

Entonces llegó el agudo chillido de las enormes alas de las Águilas a través del
cielo a la distancia y cerca. Chang Geng Sólo tuvo tiempo para girar su espalda. Un
heraldo en Armadura Águila se apresuró al interior: –¡Mariscal, la barrera de hierro
se ha roto, y los occidentales han entrado al perímetro!

Las puntas de los dedos de Gu Yun continuaban teñidas con las lágrimas de
Chang Geng. Él apretó su mano silenciosamente y asintió con calma, –Lo sé.
Conténganlos como lo planeamos.

Los dedos del mensajero tocaron el suelo sólo por un momento, se dio la vuelta
y salió volando de nuevo.

Sólo entonces Chang Geng se volvió para mirarlo. Las lágrimas en su rostro
continuaban húmedas, luciendo muy miserable. Esta era la expresión que Gu Yun
menos podía soportar. Se encontró desarmado en el momento y lo persuadió
suavemente: –Chang Geng, ven aquí, yo limpiaré tus lágrimas.

Chang Geng: – ¿Dónde están tus palabras dulces?

Gu Yun suspiró silenciosamente y bajó un poco el volumen de su voz: –Cariño,


ven aquí, lameré hasta limpiar tus lágrimas.

Chang Geng: –…

Por un momento, fue incapaz de dejar salir palabra alguna de rabia.

No obstante, mientras permanecía pasmado por un segundo, Gu Yun había


luchado por incorporarse al lado de la cama. Difícilmente podía soportar fuerza
sobre su cintura. Cuando se levantó, la placa de acero entre sus piernas golpeó el
borde de la pequeña cama con fuerza. Los tendones de su cuello se elevaron
abruptamente del vendaje sobre la línea del cuello. Su cabello desordenado se
esparció sobre su hombro y a través de la larga cadena del cristal Liuli.

Chang Geng: –¿Qué estás haciendo?


Dio un paso adelante, tratando de alargar su brazo y mantener a Gu Yun
recostado, inesperadamente, Gu Yun aprovechó esta oportunidad y lo sostuvo entre
sus brazos.

Después de que Gu Yun hizo este movimiento, el sudor frio comenzó a brotar de
su frente. La mayor parte del peso de su cuerpo estaba posicionado sobre el cuerpo
de Chang Geng. Le faltaba aliento, la placa de acero que presionaba sobre él era un
obstáculo entre los dos. Suspiró, cerrando sus ojos suavemente, acariciando la
espalda tensa de Chang Geng y murmuró, –Déjame abrazarte, te extraño tanto.
Después, ya sea que quieras regañarme o pelear conmigo, no contraatacaré, ¿de
acuerdo?

Chang Geng acababa de tranquilizarse un poco, su nariz comenzó a picar de


nuevo, sujetó la cintura de Gu Yun incontrolablemente, sintiendo como si la parte
de acceso del cinturón no se debía simplemente a la parte faltante de la carta: –
Yo…

Tan pronto como pronunció una palabra, su voz fue ahogada en el frenesí del
fuego de los cañones y fue interrumpido de nuevo.

Gu Yun volvió ligeramente su cabeza, besó su cara, luego en verdad mantuvo su


palabra y siguió sus lágrimas todo el camino hasta abajo, deteniéndose finalmente
sobre los labios con el ligero sabor de las lágrimas. Los labios de Chang Geng
estuvieron temblando todo el tiempo, sin saber si era por dolor, rabia, o excitación.
Gu Yun finalmente se detuvo por un momento, la punta de su lengua abrió sus
labios.

Las manos de Chang Geng que sostenían su cintura lo apretaron súbitamente…

…era una lástima que aún no había probado la dulzura, pero ya había otro
sonido agudo de un Águila en el exterior que incluso un medio sordo podía oír.

Chang Geng: –…

“¿Pueden dejar de hacer eso?”

“Los dos ejércitos se están enfrentando, tantos generales de élite y toda una
nueva generación de generales de la Gran Liang están reunidos en esta guerra.
¿Tienen que venir esos bastardos a la tienda del Mariscal para pedir instrucciones
para cada pequeña cosa?”

En esta situación, ¿había algo mal con que Su Majestad no considerara que
estaba en medio de la ardiente artillería, llorando y actuando como un niño
consentido con el comandante de los cuatro lados?

El Águila Negra se apresuró al interior: –¡Mariscal, viendo que la situación no se


está bien, los occidentales se están preparando para escapar! El General Shen
detuvo la nave principal del enemigo con Calamares. El General He preguntó
cuándo pueden movilizar una gran cantidad de Águilas Negras.

Gu Yun se limpió ligeramente la esquina de los labios: –Esperen un momento,


esperen a su nave principal para liberar el movimiento asesino.

El Águila Negra respondió apresuradamente, luego se dio la vuelta y se alejó


rugiendo.

Los dos intercambiaron miradas entre sí embarazosamente. El palpitar del


corazón de Chang Geng aún no se había tranquilizado. No tuvo opción más que
dejar salir una sonrisa amarga.

Apoyando y sosteniendo a Gu Yun a medias para colocarlo sobre la cama, tiró de


la cobija y lo arropó. Sacó el pequeño retazo de tela que Gu Yun le mandó de su
brazo junto con aguja e hilo de su morral. El color del hilo hacia juego con la tela
azul, parecía que se había preparado bien antes de venir. Tiró del cinturón de Gu
Yun y le dio la vuelta cuidadosamente. Como era de esperarse, uno de los extremos
fue removido burdamente, y las hebras estaban deshilachadas.

Chang Geng dijo con impotencia, –¿Anda por ahí el Mariscal con esta clase de
harapos todos los días?

–No, –Gu Yun entrecerró sus ojos y leyó cuidadosamente sus labios. Dijo con
una risa baja, –resulta que vestí esto hoy. Quizás nuestros espíritus estaban
conectados mientras estaba soñando. Sabía que Su Majestad vendría
personalmente a coser la tela por mí el día de hoy.

La mano de Chang Geng se movió, pero antes de que levantara la mirada a la


expresión de Gu Yun, una mano cayó sobre su rostro, sus dedos se deslizaron
suavemente bajando por su mandíbula hacia la raíz de su oreja: –¿Sufriste?

Chang Geng parpadeó con rapidez. Sentía que el dolor de un momento atrás era
demasiado intenso, los embalses de sus ojos parecían a punto de romperse ese día.
El hombre solo dijo una palabra, pero sus lágrimas casi se derramaban de nuevo: –
Entonces, ¿sientes algún dolor?

Pensó que Gu Yun no respondería, pero después de un momento de silencio, Gu


Yun dijo con franqueza, –Fue tan doloroso que a menudo no podía dormir.

Las manos de Chang Geng temblaron, la aguja pinchó su dedo.

Gu Yun dijo otra vez, –Sigue sin ser tan doloroso como verte llorar. No llores
más en el futuro, yifu puede tener pesadillas durante toda su vida.

Chang Geng: –…

Desde que era niño, no podía decir cuáles de sus palabras eran sinceras desde el
corazón y cuáles eran usadas para persuadirlo, así que las tomaba todas como
palabras sinceras, todo su cuerpo se suavizó con tan solo unas pocas palabras.

Gu Yun: –La mayor parte del Hueso de la Impureza ha desaparecido, ¿no es así?
La señorita Chen ha cuidado bien de ti: no habrá accidentes en esta batalla. El
enemigo se moverá dentro de nuestra emboscada. Una vez que ellos entren, habrá
un gran número de Calamares que se dirigirán a su nave principal. La nave principal
tiene una debilidad fatal, esa es que, cuando está en crisis, su maniobrabilidad no
puede seguir el ritmo. Cuando el Papa sea presionado al extremo, será…

Antes de que terminara de hablar, fue interrumpido por un estruendo que podía
sacudir montañas. A pesar de que Gu Yun no podía escucharlo claramente, sintió la
vibración en su cama. Gu Yun sonrió lentamente. Esperó por un momento, el
temblor disminuyó gradualmente. Continuó: –Él moverá todas las armas pesadas
dentro del caparazón de tortuga de su nave principal e intentará abrirse paso. Una
gran cantidad de munición y ziliujin son cargadas en la nave principal de los
occidentales. No obstante, cuando se enfrentan a una batalla, rara vez muestran su
verdadera apariencia. Los hemos analizado desde muchos ángulos durante un largo
tiempo. Se especula que la primera razón es que no pueden darse el lujo de ser
consumidos, y la segunda es que una vez que la nave principal entra en batalla, es
incapaz de cuidar de los jiaos de guerra adjuntos de inmediato…

Un Águila Negra cayó y presentó el tercer reporte de batalla: –Mariscal, en


verdad hay un problema con la nave principal de los occidentales. El General Shen
ha tomado ventaja del caos para rodearlos. Justo entonces, en el caos, ¡las fuerzas
navales de los occidentales perdieron su orden y cerca de la mitad se hundieron!
Las Águilas Negras están listas para perseguirlos…

Antes de que terminara de hablar, el sonido casi ensordecedor de un Águila llegó


a través del cielo. Era el sonido de decenas de miles de asesinos aéreos alzando sus
alas en el viento.

Gu Yun se volvió a Chang Geng: –Su Majestad, ¿le gustaría dar un vistazo… a
cómo nuestro ejército recupera Jiangnan?

Cuando él hizo un análisis detallado de todas esas cosas, parecía que ya no era
más un hombre herido que solo podía recostarse en la cama, sino el general que se
infiltró en el ejército rebelde de Wei Wang, quien combatió contra los bandidos en el
suroeste, quien llevó paz al noroeste y quien desplegó esa formación para retomar
Jiangnan.

Chang Geng respondió con una expresión seria, –Las palabras de mi general
conllevan un gran peso, “siempre victorioso”.

Había un Cometa Rojo con un gran nivel defensivo en la guarnición de


Liangjiang. Chang Geng le bridó soporte a Gu Yun para levantarse. El Cometa Rojo
se elevó lentamente desde la tienda del Mariscal, se podía ver todo el campo de
batalla cuando se apuntaba el Qian Li Yan hacía abajo: el mar azul con sus olas
elevándose, los buques de hierro que semejaban dragones, cruzando el mar, en
todas partes fuego y humo…

Después de luchar durante más de dos horas, al final, los occidentales ya no


podían sostenerse más. La nave principal con innumerables agujeros reunió a los
navíos de guerra dispersos y se apresuró en dirección al mar de Dong Ying con
pánico.

Tres líneas de la Marina de la Gran Liang fueron tras de ellos como locos,
determinados a no dejarlos escapar, desmeritando el rumor de que “la Marina de la
Gran Liang no puede combatir en mar abierto”. Persiguiéndolos durante toda la
noche, ellos irrumpieron valientemente en el área del mar de Dong Ying.

Controlando la situación hasta este punto, Gu Yun levantó sus labios en una
sonrisa.

Dong Ying sería la última tumba del Ejército Occidental.

Mientras las tropas occidentales retrocedían, ellos mandaron cuatro señales


solicitando apoyo a Dong Ying. Todos ellos parecían rocas que se hundieron en el
océano. Después de que fueron perseguidos hasta el mar Dong Ying por la Marina
de la Gran Liang, los occidentales estaban impactados al descubrir un grupo de
buques de guerra Dong Ying que permanecían frente a ellos en espera: ¡esas eran
las naves que ellos habían llevado y regalado a Dong Ying!

Los dos lados se acercaron silenciosamente el uno al otro, los occidentales


enviaron señales como locos al punto de casi dejar caer la bandera en el agua. El
“ejército amistoso” no reaccionó, solo el sonido áspero y prolongado de la orden de
una trompeta se escuchó en respuesta.

Los cañones de los buques de guerra Dong Ying estaban apuntando al aliado a
quien habían estado apoyando fuertemente en el pasado.

¡Buum!

Una puesta de sol color rojo sangre parecía ser el periodo para indicar el fin de
una era turbulenta mientras el polvo se asentaba.

Cuando los fuegos artificiales explotaron en el mar distante, Gu Yun sonrió


suavemente. Él había estado resistiendo para seguir de cerca esta jornada. En ese
momento, su cuerpo ya no podía continuar más, estaba tan exhausto que podría
caer dormido tan pronto como su cabeza tocara una almohada.

Pero Chang Geng se inclinó repentinamente, tiró de su mentón en dirección a él


y preguntó, –Antes dijiste que tienes un deseo personal que no podía ser escrito en
tu última carta, y que me lo dirías la próxima vez, ¿cuál es?

Gu Yun rio.

–¿Cuál es? –presionó Chang Geng.

Gu Yun tiró de él para acercarlo, colocó sus labios enseguida de su oreja y


murmuró: –Entregarte… toda mi vida hasta el final.

Chang Geng tomó aire agudamente, tranquilizándose lentamente después de un


largo tiempo: –Eres tú quien dijo esto, las palabras del general conllevan un gran
peso…

Gu Yun continuó: –…siempre victorioso.

En el décimo año de Long An, el cuarto día de marzo, desde el momento de


exploración mutua y la batalla decisiva hasta cuando los Dong Ying cambiaron de
bando en último momento, el Ejército Occidental, que había estado ocupando la
totalidad del Mar del Este durante muchos años, fue derrotado.

Gu Yun completó su misión y fue “obligado” por el nuevo Emperador a regresar


a la capital para recuperarse.

Dieciséis días después, la vía del ferrocarril estuvo conectada oficialmente, y la


gran línea vital corriendo de norte a sur fue completada. Una gran cantidad de
armaduras de acero, motores de fuego, y ziliujin, fueron capaces de ser
transportados hacia el sur a máxima velocidad. La guarnición de Liangjiang
rápidamente estableció una base naval. El ejército fue enviado por Shen Yi,
arrasando con las guarniciones occidentales que ocupaban la mitad de la nación en
el sur.

Sin poderosas fuerzas navales ni soporte doméstico, las guarniciones


occidentales parecían hojas que son barridas por el viento de otoño. La frágil línea
fronteriza colapsó a lo largo de miles de kilómetros.

La batalla por tierra duró solo dos meses. Al comienzo de mayo de ese año, las
fuerzas aliadas occidentales se rindieron formalmente y una gran cantidad de
cautivos fueron detenidos en la Gran Liang, incluyendo al mismísimo Papa.

Para preservar su dignidad, la Tierra Santa fue obligada a enviar personas a


negociar. Terminó con un acuerdo de compensación: un lado liberaba gente, el otro
pagaba.

En este punto, la nube oscura que se cernía sobre la mitad sur de la nación se
elevó. Año tras año, llegaría el día en que Jiangnan se deleitaría con el aroma de la
fragancia del osmanto.

Se decía que el Papa murió en su camino de regreso a su tierra natal. Nadie


sabía su murió naturalmente o fue asesinado, pero ya no importaba más.

Li Min, el anterior Yan Qin Wang, ascendió al trono formalmente y fue cambiado
a Tai Shi[1] el año siguiente.

Al comienzo de su ascenso al trono, el nuevo Emperador de inmediato concedió


un decreto en el que los hijos del anterior Emperador no tendrían que mudarse
fuera del palacio, ni habría ningún cambio con el previamente establecido Príncipe
Heredero, tampoco retiraría el poder militar.

El Emblema del Tigre Negro continuaría en las manos de Gu Yun, protegiendo la


capital a su lado y podía movilizar el poder de las cuatro regiones en cualquier
momento.

Al mismo tiempo, las tres facciones del anterior Campamento del Hierro Negro
fueron disueltas e incorporadas a las guarniciones en todas partes, una generación
de valientes generales que crecieron entre el humo recibieron las instrucciones de
las personas que caminaron antes que ellos, permaneciendo erguidos, protegiendo
los cuatro puntos cardinales.

Durante los dieciocho años de su reinado, el Emperador Tai Shi siempre se


consideró a sí mismo como el “Emperador provisional” y promulgó una serie de
decretos constitucionales, comenzando por el “Emperador provisional” bajando a
todos los oficiales civiles y militares, un conjunto de sistemas para limitar el poder y
la responsabilidad, todos serían tratados equitativamente, la meta era que cada
persona reflexionara sobre si misma todo el tiempo.

Una vigorosa reforma empujó los miles de años de depresión y la densa niebla
que se cernía sobre la nación lejos.

El final de una era siempre era el punto de inicio de otra.

Fin.
Extra: El hombre detrás de la nueva tendencia en la capital.

En el décimo año de Long An, sin esperar a su ascenso formal al trono, el nuevo
Emperador vio personalmente los campos de batalla de Liangjiang. Después, los
Dong Ying volvieron su lanza contra su propio aliado, Jiangnan obtuvo una gran
victoria.

En ese momento, la situación general había sido determinada. Incluso si el Papa


tenía habilidades extraordinarias, ya no podía darle la vuelta a las cosas.

Por lo tanto, Gu Yun finalmente colgó su sello.

En realidad, cuando estaba en el Campamento de Liangjiang, Gu Yun pensó que


todavía estaba muy saludable… no se rompió el brazo ni sus piernas, su complexión
no era pálida, continuaba tan apuesto como siempre. A pesar de que todo su cuerpo
estaba fijado con placas de acero, había sido acompañado por sus “placas de acero
hermanas” durante muchos años, hacía mucho tiempo que eran “tan cercanas como
sus propios brazos y piernas”. Después de la derrota del Ejército Occidental, pensó
que entre su condición y el ser capaz de cabalgar en el campo de batalla había sólo
una corta distancia.

Después de cederle todos los deberes a Shen Yi, Gu Yun finalmente descargó la
armadura de acero en su mente y cayó dormido en la tienda del Mariscal. Viviendo
en un estado de “estar preparado” desde la mañana hasta la noche durante muchos
años, esa siesta fue en verdad una buena. No hubo sueño, fue como si pudiera
dormir hasta morir.

Aturdido, primero detectó una voz ligera, pero no podía escucharla con claridad.
Después alguien colocó una mano sobre su cara, los dedos eran fríos, desprendía la
familiar esencia de la fragancia del tranquilizante desde su manga.

–Chang Geng. –mientras lo pensó, las tensas las cuerdas de su consciencia se


aflojaron de inmediato, su mente comenzó a hundirse de nuevo.

–Tres días. –Chang Geng levantó su cabeza, pero su complexión no era muy
buena, sus labios estaban secos, lucía incluso más agotado que cuando voló al
campo de batalla de Liangjiang sin descanso. Preguntó a la señorita Chen en voz
muy baja, –¿Cómo es que todavía no ha despertado?

Chen Qing Xu le tendió un cuenco con agua. Chang Geng lo tomó, pero sólo lo
probó para revisar la temperatura, luego utilizó una pequeña cuchara y con ella
alimentó cuidadosamente a Gu Yun.

–La medicina del Marqués contiene ingredientes que inducen al sueño, pero
probablemente no todo se trate de la potencia de la medicina. En años recientes, él
ha estado demasiado agotado. Una vez que su mente se relaja, todo su cansancio
será descargado con ello. –dijo Chen Qing Xu. –Y el cuerpo de Su Majestad también
porta el aroma del tranquilizante…

Chang Geng tuvo el tranquilizante con él durante muchos años, su cuerpo


rápidamente se había impregnado con la esencia. Al escuchar esto, de inmediato
removió el saquito con tranquilizante y lo dejó en un lado. Preguntó con ansiedad, –
¿Tiene alguna relación con el tranquilizante? Por cierto, he tenido intención de
preguntarle esto desde hace mucho tiempo, él parece ser muy sensible al
tranquilizante de la señorita Chen. Podría caer profundamente dormido después de
inhalar sólo un poco. Esta medicina debe ser muy ligera, lógicamente, no debería
tener reacción, ¿o es porque…?

“¿Porque su condición ya era muy mala?”

Chen Qing Xu dijo, –Su Majestad, dormir profundamente no es algo malo.

–Lo sé, es solo que…

–En realidad, gente como el Marqués, que creció inmerso en medicina, es menos
sensitiva que las personas normales. Escuché que algunos años atrás, el Marqués
fue atacado por asesinos en la villa de aguas termales en los suburbios del Norte.
Los asesinos le dieron una especie de droga suficientemente fuerte como para
derrumbar a dos o tres hombres fuertes, pero él sólo se quedó paralizado por un
momento. –Chen Qing Xu dijo en voz baja, –Su Majestad, si este es el caso con una
droga potente, ¿qué podría hacer un paquete de polvo tranquilizante? La clase de
medicina que puede hacerlo dormir profundamente sin despertar, probablemente
era…

“¿Probablemente era qué?”

Chang Geng la observó confundido.

Chen Qing Xu era alguien del mundo pugilista, pero continuaba siendo una dama
que aún no se había casado, sintió que no era conveniente para ella pronunciar la
última parte, por lo que sonrió con un poco de vergüenza, le presentó cortesía y se
dio la vuelta para partir.

Al principio, Chang Geng no entendió por qué estaba apenada. Inclinó su cabeza
y continuó dándole agua a Gu Yun. De pronto, una idea destello a través de su
corazón y detuvo la mano de Chang Geng…

“No es la medicina en sí la que lo hace dormir profundamente, entonces ¿es el


aroma?”

“Es por la persona que porta la esencia… ¿es por mí?”

Chang Geng se quedó aturdido por un largo tiempo, luego bajó el cuenco con
agua ligeramente. Sintió que había un pequeño estanque en su corazón, con
pequeñas olas que continuaban dando vueltas de aquí para allá. No pudo evitar
tomar las manos de Gu Yun y acariciar suavemente los callos en las puntas de los
dedos del hombre. Suspiró y entrelazó sus dedos con los del otro, sin querer
soltarlo…

En ese momento, todo el espacio vibró, seguido por un fuerte ruido haciendo
eco, como si un animal gigante hubiera suspirado.

El retumbar amortiguado era tan fuerte, provocando que incluso Gu Yun, un


medio sordo, despertara. Su mente aún no había sido removida del campo de
batalla, su cuerpo todavía no había despertado por completo, no obstante, su
corazón ya se encontraba impactado primero.

Gu Yun abrió sus ojos súbitamente, la deslumbrante luz blanca provocó que le
dolieran. Subconscientemente haló a Chang Geng hacia sus brazos por instinto y
luego buscó alrededor por su Cortavientos en la cabecera de la cama: pero su mano
sólo encontró un espacio vacío.

“¿Dónde está mi Cortavientos?”

“¿Mi armadura?”

Incluso si el monóculo no estaba ahí, podría darse cuenta de que ese lugar no
parecía ser la tienda del Mariscal del campamento de Liangjiang. Estaba desprovisto
del aroma del frío hierro y el sudor llevado por los generales que entraban y salían
de la tienda. Parecía haber un incensario en la cabecera de la cama, emitiendo una
ligera fragancia. El colchón bajo su cuerpo era tan suave que podía derretir los
huesos humanos, y por fuera de la ventana…

“¿Una extensión de blanco?”

“En medio de la primavera en marzo, ¿hay nieve en Jiangnan?”

¿O se había vuelto más ciego?

En ese momento, el hombre que estaba siendo protegido por él giró su rostro
suavemente, lo besó en la esquina del ojo, y colocó el monóculo sobre el puente de
su nariz.

El campo de visión de Gu Yun se volvió claro. Entonces, con el zumbido, la


habitación se sacudió de nuevo. La niebla blanca como un mar de nubes se elevó
fuera de la ventana. Se disparó fuertemente por un momento, luego se disipó
lentamente, revelando el paisaje de comienzos de primavera en el norte.

A ambos lados había dos hileras de marionetas de hierro y guardias, el primero


parecía ser el líder del Ejército Imperial.
Chang Geng: –La capital está aquí, Zi Xi, estamos en casa.

Gu Yun claramente recordaba que él se encontraba en la tienda del Mariscal del


campamento de Liangjiang. ¿Cómo es que cerró sus ojos sólo por un momento, y al
siguiente, cuando los abrió, ya se encontraba llegando a la capital?

Estaba confundido, mostrando la mayor expresión de confusión en su vida: –


¿Ah?

Medio un mes después, la locomotora de vapor corriendo de norte a sur fue


oficialmente puesta en uso.

De acuerdo a los registros históricos, el primer tren de vapor consumía ziliujin,


por lo que sólo era para uso militar. Varios años después de la guerra, el Instituto
Ling Shu lo había reconstruido una y otra vez, reduciendo el consumo de energía, y
finalmente comenzó abrir líneas para uso civil.

Pero en los libros de historia no estaba escrito que el primer viaje en tren de la
Gran Liang fue usado para robarse en secreto al Mariscal a la capital.

Lamentablemente, los libros de historia siempre se perdieron del punto


importante.

Más tarde, a pesar de que Chang Geng se deshizo por completo del Hueso de la
Impureza, siempre preparaba varios paquetes de polvo tranquilizante. Las personas
dentro y fuera de la corte siguieron los pasos del Emperador en las prácticas para el
cuidado de la salud. “Valorar la vida” también se convirtió en una nueva tendencia
en la corte. En su tiempo muerto, las personas se sentarían e intercambiarían ideas
sobre cómo “reponer el qi, nutrir la sangre y calmar la mente”. La dieta medicinal
se volvió una cocina independiente y fue muy popular en la capital imperial durante
esta era.

La señorita Chen una vez acompañó al General Shen de regreso a la capital para
ver a Chang Geng y sintió la ligera esencia herbal que aún permanecía alrededor del
Emperador. Con el paso de los años, había olvidado la plática en el tren de vapor.
Ella expresó al Emperador confundida, “el Hueso de la Impureza realmente ha sido
erradicado, Su Majestad ya no tiene que ser tan cuidadoso”. Fue un poco
embarazoso para ella.

Chang Geng rio, pero no dijo nada.

Gu Yun ya no seguía estacionado en las áreas fronterizas durante su mediana


edad, excepto por inspecciones de rutina de los asuntos militares en las cuatro
fronteras, pasaba la mayor parte de su tiempo en la capital. Después de todo, la
vida en la capital era sencilla, también había alguien que cuidaba bien de él en su
casa. Después de un largo tiempo, eso también había dado a luz a problemas
mundanos, tales como que, de vez en cuando, cuando iba a un nuevo lugar
desconocido, sería incapaz de dormir durante una o dos noches.

No obstante, mientras un paquete de tranquilizante fuera colocado a la cabecera


de la cama, él dormiría profundamente sin importar en qué sitio se encontrará.
Extra: Primer Encuentro.

–Fuu…–Shen Yi corrió hacia él sin aliento. –¡Zi Xi! ¡Zi Xi!

Gu Yun sostuvo el Qian Li Yan, haciendo un sonido de “mn” en respuesta sin


girar la cabeza. Sus ojos aún no dejaban a los exploradores bárbaros que se
acababan de ir silenciosamente: –Más de diez carromatos de ziliujin, la impresión
de la rueda sobre el suelo es de un palmo de profundidad. ¡Bien! ¡Muy bien para un
oficial de campo de ocho condados en el norte! ¡Un apetito y un coraje tan grande!

En el vigésimo séptimo año de Yuan He, Gu Yun recibió una orden clasificada
para ir a la Frontera Norte a buscar el paradero del Cuarto Príncipe, quien se
encontraba perdido entre la gente común.

La madre biológica del Cuarto Príncipe era una bárbara; los ojos y oídos de Gu
Yun que habían sido dañados desde que era un niño fueron un obsequio otorgado
por el veneno de los bárbaros. Nadie se atrevía a tocar esta escama invertida, pero
Su Majestad, ese gran anciano, se atrevió a hacerlo.

La implicación del Emperador Yuan He fue muy clara: el pequeño príncipe había
estado perdido entre los plebeyos durante muchos años, encontrándose con
cambios súbitos, debería estar confundido e intranquilo, por lo que le pediría a Gu
Yun que lo escoltara durante el camino para formar un buen vinculo, para dejar el
resentimiento de la generación anterior atrás.

El viejo Emperador presionó su cabeza obligándolo a “formar un buen vínculo”,


tampoco era conveniente para Gu Yun resistirse al decreto, por lo que comenzó a
llevar a cabo un trabajo con pereza y poco entusiasmo, ordenó a las personas
“investigar y buscar” solo por hacerlo. Si no fuera porque él notó los extraños
movimientos de los bárbaros, continuaría a cargo de la Región Occidental en ese
momento. Solo un pequeño príncipe que no podía distinguir lo redondo de lo plano
no podría obligarlo en lo absoluto a transferirse a ese lugar.

–Ji Ping, llegas justo a tiempo. –Gu Yun, quien ni siquiera llegaba a los veinte en
ese entonces, rio un poco por lo bajo y arrojó el Qian Li Yan a Shen Yi. –Tu
regresaras mañana y transferirás a un equipo de Águilas Negras del Campamento
del Hierro Negro para acá.

Un sudor ardiente estalló en la frente de Shen Yi: –No hablemos de esto, el


pequeño príncipe…

Gu Yun todavía continuaba en su edad juvenil y frívola, un grupo de generales


en el norte que no prestaron atención a su despliegue, consideraba que todos lo
habían ofendido. Su cabeza siempre estaba llena con pensamientos sobre cómo
hacer gala de su poder y castigar a esa gente, –No hay necesidad de capturar a
este oficial de campo traidor del norte rápidamente. Vamos a quedarnos aquí por un
tiempo y dejar que los bárbaros derramen más sangre. Quiero ver cuántas pestes
puede su plan “Erosión de Oro” ser capaz de desenterrar. Nosotros podemos
encerrarlos en esta red cuando el momento sea el adecuado, luego confiscar la
carga de ziliujin…

Shen Yi avanzó a grandes zancadas para alcanzarlo y tratar de intervenir: –El


pequeño príncipe…

–¡Ah, solo di que todavía no lo hemos encontrado! –Gu Yun mintió sin
pestañear. –Dejemos que esa rama dorada con hojas de jade crezca en este campo
durante un poco más. De cualquier manera, ya está así de grande, no es gran cosa
esperar un año más, no hay necesidad de ser tan impaciente. Sin él, ¿qué excusa
tengo para correr al norte en todo momento? Después de que recibí la orden
confidencial, no hay fin a las bocas sueltas de esos en la plataforma imperial.

Shen Yi no pudo soportarlo más, rompió las reglas y tiró del hombro de Gu Yun.

Gu Yun: –¿Qué estás haciendo?

Shen Yi: –¡El pequeño príncipe se ha ido!

Gu Yun alzó impacientemente sus largas cejas: –¿Se ha ido? Entonces manda a
alguien a buscarlo. ¿Para qué te estás quejando conmigo?

Shen Yi: – ¡El Águila Negra escuchó que al parecer el niño ha corrido fuera del
paso por sí mismo!

–Tch, –Gu Yun miró hacia atrás, a la oscura línea del cielo en la distancia. El
cruel ambiente de la Frontera Norte estaba a punto de darle la bienvenida a una
fuerte tormenta de nieve. Frunció el ceño, –Que problemático, por favor no seas
comido por los lobos.

Shen Yi estaba aterrorizado debido a su boca del cuervo: –Ancestro, ¿no puedes
decir algo agradable?

–Vamos, vamos a dar un vistazo.

La nieve rápidamente comenzó a caer. En un instante, el cielo y la tierra fueron


una vasta extensión de blanco. El grueso abrigo de piel no podía resistir el frío
viento que penetraba en los huesos. Gu Yun abrió sus ojos, removiendo con un
parpadeo la nieve sobre sus pestañas, y tomó un sorbo de licor para calentarse.
Pensó furiosamente, “Pequeño mocoso, ¿quieres encontrar la muerte?”

–Mariscal, –un Águila Negra aterrizó desde la tormenta de nieve, –hay lobos
domesticados por los bárbaros a seis, siete kilómetros de distancia en el noroeste.
Sólo me atrevo a volar un poco más lejos debido a la nieve, por temor a ser
descubierto por ellos, no me atrevo a acercarme.
–¿Crían lobos? –Shen Yi estaba impactado y se volvió a Gu Yun. –Sólo los nobles
de los bárbaros del norte pueden criar lobos. Esos bárbaros de la nobleza desean
poder mantenerse muy lejos de nuestra frontera de la Gran Liang. ¿Cómo pueden
ellos dejar a sus lobos aquí?

–Bueno, yo he escuchado un rumor. – Gu Yun dijo pensativamente. –El príncipe


de Man, el llamado Jia Lai Ying Huo, parece tener un romance con su diosa. No sé si
es verdad.

–…Su Alteza es el hijo de la diosa y el Emperador. –el rostro de Shen Yi cambió.


–Si Jia Lai Ying Huo sabe que Su Alteza ha dejado la vista de Hu Ge Er, él sería…

–Ouch, –Gu Yun quien es de los que no evita ver la diversión, dijo con gran
emoción, –que desgracia, olas azules de miles de kilómetros, el comienzo de la
primavera llena los cielos[1].

Shen Yi dijo: –¡Mariscal, puedes decir algo sensible!

–Los dueños deben estar cerca de los lobos. No se reúnan aquí, en un solo
lugar, lo notarán. Iré a dar un vistazo. –después de que terminó de hablar, Gu Yun
apresuró su caballo y rápidamente se fue.

La tormenta de nieve se estaba volviendo más y más fuerte, salpicando dentro


de los siete orificios de la persona que marchaba hacia delante, haciendo que la
garganta le doliera. Gu Yun y Shen Yi dieron con las fustas a sus caballos, no mucho
después, pudieron escuchar el solemne aullido de los lobos entrelazado en el viento.

Shen Yi se estremeció por un momento, y dijo para sí mismo “Un pequeño de


sólo once o doce años de edad. Si realmente cae en manos de la manada…”

“¿Será capaz de sobrevivir?”

“¡Pero es el príncipe!”

No pudo evitar mirar a Gu Yun, quien estaba envuelto en una piel de color
blanco como la nieve y una túnica nívea. Incluso el caballo era blanco. Con tan sólo
un breve momento de sorpresa, tanto su cuerpo como su caballo parecían haberse
fundido en la nieve.

El caballo iba rápido pero no perdía el balance. Por un momento, Shen Yi


rápidamente se dio cuenta de que después del incidente en el Campamento del
Hierro Negro doce años atrás, el pequeño niño problema de la mansión del Marqués
cayó del lujoso brocado durante la noche. ¿Cómo no podría tener rencor contra el
hijo de la mujer bárbara? Quizás él vendría aquí a dar un vistazo, sólo acatando de
mala gana el decreto del Emperador. Quizás a Gu Yun no le importaba si el príncipe
estaba muerto o vivo en lo absoluto.

Si el niño era desafortunado y moría ahí, enfrente del Emperador, Gu Yun sólo
necesitaría buscar una excusa.

Después de todo, el Emperador era viejo. La joven generación de águilas y lobos


no podía esperar para mostrar sus garras y dientes hechos de hierro negro.
Planeaban iniciar un baño de sangre en el noroeste. ¿Cómo podía un joven niño que
no tenía familia por el lado de su madre ni parientes fuera apoyarse en el amor
distante y vacío de su padre incluso si era de sangre real?

Justo en ese momento, el agudo aullido de lobo hizo eco en su oído, los sentidos
de Shen Yi regresaron a él

Gu Yun: –¡Ji Ping!

Unos cuantos lobos machos con un brillante pelaje advirtieron a los intrusos que
se aproximaban a gran altura, luego saltaron hacia delante para entablar batalla. A
pesar de que estaban vestidos con ropa de civil, sus caballos eran corceles de
guerra. No les temían a los lobos. Con un largo relincho, levantaron sus cascos
delanteros y lanzaron una patada.

Con los bárbaros en las cercanías, Shen Yi no podía revelar su Cortavientos. Se


inclinó y sacó un par de herraduras[2] de hierro, el sonido del metal colisionando
fue escuchado a varios kilómetros de distancia en el abierto y vacío campo fuera del
paso, los lobos sedientos de sangre inclinaron sus espaldas con temor.

Shen Yi bajó su voz y preguntó, –Zi Xi, ¿los matamos?

–¿Qué estás diciendo? Nosotros somos tan sólo dos débiles académicos que van
de paso. –Gu Yun escurrió unas cuantas palabras por la esquina de su boca, luego
rápidamente elevó el volumen de su voz:

–No temas, hermano mayor. ¿No tenemos polvo para espantar a los lobos?
Aguanta un poco más, ¡iré a buscar a alguien que nos ayude!

Shen Yi: –…

“¡Gu Zi Xi!”

¿Cómo podía este hombre actuar el papel de un carita blanca que huye de frente
al peligro tan bien? ¡Como si lo hubiera practicado miles de veces!

El viento fuera de la puerta podía cambiar de dirección en cualquier momento.


Con la ventaja de su lado, Shen Yi no peleó con aquel apellidado Gu. Levantó su
mano y lanzó una bolsa de medicina en el aire, rompiéndola con el látigo del
caballo. El viento rugiente se llevó el polvo picante, salpicándolo sobre los lobos.

Los lobos gimotearon y retrocedieron, pero los bárbaros que estaban


ocultándose en la oscuridad probablemente vieron que había dos palillos revuelve-
mierda ahí, lo que ellos querían hacer ese día podría no ser posible. Un silbido de
lobo distante se escuchó, los lobos se retiraron con la cola entre las patas, dejando
un desastre en el suelo y a una pequeña figura.

El corazón de Shen Yi se encogió. Antes de que pudiera ver con claridad, sintió
una brisa pasar: Gu Yun ya había apresurado su caballo en dirección a ella.

–¿Cómo se encuentra?

–Aún respira. –Gu Yun extendió su mano hacia él. –Tráeme la jarra de vino.

Shen Yi miró más de cerca y vio que era un chico de unos once o doce años de
edad, delgado y en los huesos, siendo sostenido en los brazos de Gu Yun, solo era
un pequeño bulto. El cuerpo del niño estaba cubierto de sangre. Una mano colgaba
suavemente, parecía que el hueso estaba roto. La otra mano todavía apretaba un
cuchillo.

Gu Yun tomó suavemente su mano que aferraba el cuchillo. La mente del niño
despertó instantáneamente. Sus ojos oscuros observaron directamente dentro del
joven general, como un par de pedernales que contenían llamas, que no se
extinguirían ni siquiera al borde de la muerte.

Gu Yun se quedó atónito.

–¡Vino!

Shen Yi le lanzó la petaca de vino. Gu Yun volvió en sí, la atrapó y la colocó en


la boca del niño: –Abre tu boca.

No había forma de saber si el chico comprendió. Cuando Gu Yun vertió el vino


dentro de su boca, no se negó y lo tragó obedientemente.

Shen Yi rápidamente revisó su herida: –Afortunadamente, una garra de lobo


aruñó su espalda y su pierna fue mordida, pero no son graves. El resto pudo haber
sido causado por caer mientras huía, ¿por qué hay tanta sangre?

Gu Yun: –Es sangre de lobo.

–¿Ah?

Gu Yun no dijo ni una palabra. Envolvió al chico en su abrigo y dijo, –Vamos. A


Yanhui.

Mientras Gu Yun terminaba, escuchó un sonido suave. La mano del niño se


había aflojado, y el cuchillo cubierto de sangre de lobo cayó sobre el suelo. Él
forcejeó por un rato, luego extendió una mano titubeante y se aferró a la ropa de
Gu Yun.

“¿Tanta confianza me tienes? Pero no me conoces.” El corazón de Gu Yun fue


súbitamente conmovido. Bajó la mirada al joven desconocido y pensó, “Qué ligero.”
Mientras pensaba esto, su fuerza se aligeró involuntariamente, como si temiera
aplastar los delgados huesos y la carne en sus brazos.

Varios años después, el Tío Wang estaba ordenando las viejas cosas en la
mansión del Marqués y sacó un par de muñequeras de piel del fondo de una caja. El
trabajo era muy burdo, como esas usadas por los cazadores en la campiña. Uno
podía decir a primera vista que no era algo de la mansión. El Tío Wang no se atrevió
a desecharlo, esperando hasta que Gu Yun estuviera libre para llevárselo y
preguntar.

–Esta cosa, –Gu Yun sonrió a primera vista. –fue un regalo que me dio un chico
del campo que estaba mordiendo al lobo. El lobo murió horriblemente. Un buen
trozo de piel de lobo fue cortado por él como si hubiera sido mordido por un perro.
Al final, solo quedó un poco que podía ser de utilidad, suficiente para convertirlo en
un par de muñequeras… ah, ¿qué estás haciendo?

Resultaba que Chang Geng pasaba por ahí. Pudo decir con solo mirar quién creó
ese objeto con una manufactura que hacia doler los ojos. Intentó tomarlo entre sus
manos, pero Gu Yun lo esquivó ligeramente.

–¿Por qué estas conservando esta clase de harapos? –dijo Chang Geng. –
Deshazte de ellos rápidamente. En la cacería de otoño de este año, te haré unos
mejores con una pieza de piel completa.

–Eso está bien. –dijo Gu Yun, colgando las muñequeras de piel en sus brazos. –
Esos serán de parte de la belleza adulta. Estos fueron de parte de la pequeña
belleza.

Chang Geng: –…

–La pequeña belleza era bastante tímida, incluso tartamudeó mientras me


obsequiaba esto. –los dedos impropios de Gu Yun levantaron el mentón del
Emperador, pretendiendo disgustarlo. –A diferencia de este de aquí, quien está a
cargo del cielo y la tierra, pero tiene una piel incluso más gruesa que un lobo.

Chang Geng siseó y fue a atrapar su mano, pero al ser incapaz de hacerlo, saltó
sobre su cuerpo: –No es tan gruesa como la tuya, ¡dámelo! Claramente le di eso al
profesor Shen ese año…

Gu Yun: –¿Se lo diste a quién? Repítelo.

El Tío Wang rio y se retiró, sin molestar más a los dos maestros que estaban
jugueteando entre sí.

–Su Majestad, cuando estabas aferrándote a ese cuchillo, primero morirías antes
que soltarlo. ¿Cómo es que lo soltaste tan pronto como me viste?

–Quizás es porque el Mariscal es un poco más apuesto que el lobo.


–¿Estas deseando una paliza?

–Un poco más apuesto… mucho más, ¿de acuerdo?

“O quizás…”

“Mi general, algunas personas están predestinadas por la fortuna. Con solo una
mirada, nunca serás capaz de escapar.”

Las Tres Estrellas de la Calamidad
by VeronaCamoli
 
Título Original:  (Sha Po Lang)
Autor: Priest
 
Traducción al españo
enormemente sintetizados en él. Esto es la confianza y el amor en las llamas de la
guerra. Apegándose a sus respectivos campo
1. La Frontera
 
               
 
 
"Considerándolo todo, Shen Shiliu era un enfermizo sordo-ciego"
 
 
 
 
     El pueblo e
probablemente le dirían que se fuera a encontrar otro cuerpo para renacer, a su
familia le preocupaba que no fuera a vivir mu
descanso".
 
 
    Esta niñita falsa a veces tomaba su papel un poco muy seriamente, pero
desafortunadamente, la dirección en
Un adolescente venía bajando lentamente desde la Colina del General, con una
espada en mano. De inmediato, Ge Pang Xiao
El Alcalde Xu había salido con algunos hombres para colectar el tributo anual de las
tribus de Man, y debería estar de re
Chang Geng caminó lentamente con sus manos detrás de la espalda y
la pesada espada dando tum
pubertad, suspiró: −Ah, incluso la forma en la que mi hermano mayor  Chang Geng
camina es más atractiva que la de las demás p

También podría gustarte