Convención Sobre Los Derechos Del Niño
Convención Sobre Los Derechos Del Niño
* Aprobada por el Comité en su 62º período de sesiones (14 de enero a 1 de febrero de 2013).
Índice
Párrafos Página
I. Introducción y objetivos .......................................................................................... 1–7 3
II. Alcance y aplicación ............................................................................................... 8–11 4
III. Principios generales de la Convención en relación con las actividades
empresariales ........................................................................................................... 12–23 5
A. Derecho a la no discriminación (artículo 2) .................................................... 13–14 5
B. El interés superior del niño (artículo 3, párrafo 1) .......................................... 15–17 6
C. Derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo (artículo 6) ...................... 18–20 7
D. Derecho del niño a ser escuchado (artículo 12) .............................................. 21–23 7
IV. Naturaleza y alcance de las obligaciones del Estado............................................... 24–31 8
A. Obligaciones generales ................................................................................... 24–25 8
B. La obligación de respetar, proteger y dar efectividad ..................................... 26–31 9
V. Obligaciones del Estado en contextos específicos .................................................. 32–52 11
A. Prestación de servicios para el disfrute de los derechos del niño.................... 33–34 11
B. El sector no estructurado de la economía........................................................ 35–37 12
C. Los derechos del niño y las operaciones mundiales de las empresas .............. 38–46 12
D. Organizaciones internacionales ...................................................................... 47–48 15
E. Emergencias y situaciones de conflicto .......................................................... 49–52 15
VI. Marco para la aplicación ......................................................................................... 53–84 16
A. Medidas legislativas, reglamentarias y de aplicación ..................................... 53–65 16
B. Medidas de reparación .................................................................................... 66–72 20
C. Medidas de política ......................................................................................... 73–74 21
D. Medidas de coordinación y vigilancia ............................................................ 75–81 22
E. Medidas de colaboración y concienciación .................................................... 82–84 23
VII. Difusión................................................................................................................... 85–86 24
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I. Introducción y objetivos
1. El Comité de los Derechos del Niño considera que el impacto del sector empresarial
en los derechos del niño ha aumentado en los últimos decenios debido a factores tales como
el carácter globalizado de las economías y de las actividades empresariales y las tendencias
actuales de descentralización, así como la externalización y la privatización de las
funciones del Estado que afectan el disfrute de los derechos humanos. Las empresas pueden
ser un motor fundamental para que las sociedades y las economías avancen de manera que
se fortalezca la efectividad de los derechos del niño mediante, por ejemplo, los avances
tecnológicos, la inversión y la generación de trabajo decente. Sin embargo, la efectividad de
los derechos del niño no es una consecuencia automática del crecimiento económico y las
empresas también pueden afectar negativamente a los derechos del niño.
2. Los Estados tienen obligaciones en relación con el impacto de las actividades y las
operaciones empresariales en los derechos del niño amparados por la Convención sobre los
Derechos del Niño, el Protocolo facultativo relativo a la venta de niños, la prostitución
infantil y la utilización de niños en la pornografía y el Protocolo facultativo relativo a la
participación de niños en los conflictos armados. Esas obligaciones abarcan una serie de
cuestiones que reflejan el hecho de que los niños son titulares de derechos y partes
interesadas en la actividad empresarial en tanto que consumidores, empleados legalmente
contratados, futuros empleados y empresarios y miembros de comunidades y entornos en
los que las empresas realizan actividades. La presente observación general tiene por objeto
clarificar esas obligaciones y determinar las medidas que deben adoptar los Estados para
cumplirlas.
3. A los efectos de la presente observación general, el sector empresarial incluye a
todas las empresas, tanto nacionales como transnacionales, independientemente de su
tamaño, sector de actividad, localización, propiedad y estructura. La observación general
también se ocupa de las obligaciones con respecto a las organizaciones sin fines de lucro
que intervienen en la prestación de servicios que son fundamentales para el disfrute de los
derechos del niño.
4. Es necesario que los Estados tengan marcos jurídicos e institucionales adecuados
que respeten, protejan y hagan efectivos los derechos del niño, y que proporcionen recursos
en caso de violación de los derechos en el contexto de las actividades y operaciones
empresariales. En este sentido, los Estados deben tener en cuenta que:
a) La infancia es un período excepcional de desarrollo físico, psíquico,
emocional y espiritual, y las violaciones de los derechos del niño, como la exposición a la
violencia, al trabajo infantil o a productos peligrosos o riesgos medioambientales, pueden
tener consecuencias permanentes, irreversibles e incluso transgeneracionales.
b) Los niños a menudo no tienen voz política y carecen de acceso a la
información pertinente. Dependen de los sistemas de gobierno, sobre los que tienen poca
influencia, para que sus derechos sean efectivos. Esto hace que sea difícil para ellos
expresar su opinión en las decisiones relativas a leyes y políticas que afectan a sus
derechos. En el proceso de adopción de decisiones los Estados pueden no tener
adecuadamente en cuenta el impacto en los niños de las leyes y las políticas relacionadas
con las empresas, mientras que, por el contrario, el sector empresarial a menudo ejerce una
poderosa influencia sobre las decisiones sin hacer referencia a los derechos del niño.
c) En general, es difícil que los niños obtengan reparación —ya sea en los
tribunales o mediante otros mecanismos— cuando sus derechos son vulnerados, más aún si
lo son por las empresas. Con frecuencia los niños carecen de legitimación procesal,
conocimiento de los mecanismos para obtener reparación, recursos financieros y
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representación jurídica adecuada. Además, existen dificultades particulares para que los
niños obtengan reparación por los abusos que se producen en el contexto de las actividades
mundiales de las empresas.
5. Dada la amplia gama de derechos del niño que pueden verse afectados por las
actividades y operaciones de las empresas, la presente observación general no examina
todos los artículos pertinentes de la Convención y sus protocolos. En lugar de ello trata de
proporcionar a los Estados un marco para la aplicación de la Convención en su conjunto en
relación con el sector empresarial, al tiempo que se centra en contextos específicos en los
que el impacto de las actividades empresariales en los derechos del niño puede ser más
importante. La presente observación general tiene por objeto proporcionar a los Estados
orientación sobre la forma en que deben:
a) Velar por que las actividades y las operaciones de las empresas no afecten
negativamente a los derechos del niño;
b) Crear un entorno propicio y favorable para que las empresas respeten los
derechos del niño, por ejemplo en las relaciones empresariales vinculadas a sus
operaciones, productos o servicios y en sus operaciones mundiales; y
c) Garantizar el acceso a un recurso efectivo para los niños cuyos derechos
hayan sido vulnerados por una empresa que actúa como parte privada o como agente del
Estado.
6. La presente observación general se basa en la experiencia adquirida por el Comité
mediante el examen de los informes de los Estados partes y su día de debate general sobre
el sector privado como proveedor de servicios, celebrado en 2002 1. También se basa en las
consultas regionales e internacionales mantenidas con numerosas partes interesadas,
incluidos los niños, así como en las consultas públicas celebradas desde 2011.
7. El Comité es consciente de que las normas, los principios y las orientaciones de
política nacionales e internacionales sobre las empresas y los derechos humanos existentes
y en desarrollo son importantes para la observación general. Esta es coherente con los
convenios internacionales, como los convenios de la Organización Internacional del
Trabajo (OIT) Nº 182 (1999) sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil y
la acción inmediata para su eliminación y Nº 138 (1973) sobre la edad mínima de admisión
al empleo. El Comité reconoce la importancia del Marco de las Naciones Unidas para
"proteger, respetar y remediar" y los Principios Rectores sobre las empresas y los derechos
humanos aprobados por el Consejo de Derechos Humanos, y de la Declaración Tripartita de
Principios sobre las Empresas Multinacionales y la Política Social de la OIT. Otros
documentos, como las Directrices para las empresas transnacionales, de la Organización de
Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE); el Pacto Mundial; el estudio de las
Naciones Unidas sobre la violencia contra los niños; y el estudio sobre los derechos del
niño y los principios empresariales han sido referencias útiles para el Comité.
1 Comité de los Derechos del Niño, informe sobre su 31º período de sesiones, CRC/C/121, anexo II.
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Estado y controlados por el Estado y se aplican a los actores privados y a las empresas. Por
lo tanto, todas las empresas deben cumplir sus responsabilidades en relación con los
derechos del niño y los Estados deben velar por que lo hagan. Además, las empresas no
deben mermar la capacidad de los Estados para cumplir sus obligaciones hacia los niños de
conformidad con la Convención y sus protocolos facultativos.
9. El Comité reconoce que las acciones voluntarias de las empresas en cuanto a la
responsabilidad empresarial, como las inversiones sociales, la promoción y la participación
en las políticas públicas, los códigos de conducta voluntarios, las actividades filantrópicas y
otras actividades colectivas, pueden promover los derechos del niño. Los Estados deben
alentar este tipo de acciones e iniciativas voluntarias como un medio para crear una cultura
empresarial que respete y favorezca los derechos del niño. Sin embargo, cabe destacar que
este tipo de acciones e iniciativas voluntarias no sustituyen la acción del Estado y la
regulación de las empresas de acuerdo con las obligaciones que imponen la Convención y
sus protocolos, ni la obligación de las empresas de respetar los derechos del niño.
10. Es importante recordar que la Convención y sus protocolos facultativos
comprometen al Estado en su conjunto, independientemente de sus estructuras, poderes u
organización internos. Además, la descentralización del poder, mediante la devolución de
competencias y la delegación, no reduce la responsabilidad directa del Estado de cumplir
sus obligaciones para con todos los niños que se hallen en su jurisdicción.
11. La presente observación general examina en primer lugar la relación entre las
obligaciones del Estado respecto de las actividades empresariales y los principios generales
de la Convención. A continuación, se define el carácter general y el alcance de las
obligaciones del Estado en lo que respecta a los derechos del niño y el sector empresarial.
Después se examina el alcance de las obligaciones en contextos en los que el impacto de las
actividades y las operaciones empresariales en los derechos del niño es más importante, por
ejemplo cuando las empresas son proveedores de servicios, los niños trabajan en la
economía informal, los Estados colaboran con las organizaciones internacionales y las
empresas operan en el extranjero en regiones en las que la protección estatal de los
derechos del niño es insuficiente. La presente observación general concluye esbozando un
marco para la aplicación y la difusión.
13. El artículo 2 de la Convención exige que los Estados respeten y garanticen los
derechos de cada niño sujeto a su jurisdicción "sin distinción alguna, independientemente
de la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el
origen nacional, étnico o social, la posición económica, los impedimentos físicos, el
2 Véase Comité de los Derechos del Niño, Observación general Nº 13 (2011) sobre el derecho del niño
a no ser objeto de ninguna forma de violencia, Documentos Oficiales de la Asamblea General,
sexagésimo séptimo período de sesiones, Suplemento Nº 41 (A/67/41), anexo V, párr. 59.
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nacimiento o cualquier otra condición del niño, de sus padres o de sus representantes
legales". Los Estados deben garantizar que todas las leyes, las políticas y los programas que
se ocupan de cuestiones empresariales no discriminen, deliberadamente o no, a los niños en
su contenido o aplicación; por ejemplo, los que tratan del acceso al empleo de los padres o
los cuidadores, o del acceso a bienes y servicios para los niños con discapacidad.
14. Los Estados deben impedir la discriminación en la esfera privada en general y
proporcionar un recurso en caso de que se produzca. Los Estados deben reunir datos
estadísticos adecuadamente desglosados y otra información para identificar la
discriminación contra los niños en el contexto de las actividades y operaciones
empresariales, y deben establecer mecanismos para vigilar e investigar las prácticas
discriminatorias en el sector empresarial. Los Estados también deben adoptar medidas para
crear un entorno favorable para que las empresas respeten el derecho a la protección contra
la discriminación promoviendo el conocimiento y la comprensión de ese derecho en el
sector empresarial, incluidos los sectores de los medios de comunicación, la mercadotecnia
y la publicidad. La concienciación y la sensibilización entre las empresas deben tener por
objeto el cuestionamiento y la eliminación de las actitudes discriminatorias hacia los niños,
especialmente los niños en situaciones vulnerables.
3 Véase la Observación general Nº 14 (2013) sobre el derecho del niño a que su interés superior sea una
consideración fundamental: artículo 3, párrafo 1, de la Convención sobre los Derechos del Niño, de
próxima publicación, párr. 6.
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18. El artículo 6 de la Convención establece que todo niño tiene el derecho intrínseco a
la vida y que los Estados deben garantizar la supervivencia y el desarrollo del niño. El
Comité señala en la Observación general Nº 5 (2003) sobre las medidas generales de
aplicación de la Convención que entiende el desarrollo del niño como un "concepto
holístico que abarca el desarrollo físico, mental, espiritual, moral, psicológico y social
del niño" 4.
19. Las actividades y operaciones de las empresas pueden afectar de diferentes maneras
a la aplicación del artículo 6. Por ejemplo, la degradación y la contaminación ambiental
derivada de las actividades empresariales pueden poner en peligro los derechos del niño a la
salud, la seguridad alimentaria y el acceso al agua potable y al saneamiento. La venta o el
arrendamiento de tierras a inversores pueden privar a las poblaciones locales del acceso a
los recursos naturales vinculados a su subsistencia y su patrimonio cultural; los derechos de
los niños indígenas pueden estar particularmente en riesgo en este contexto 5. La
mercadotecnia dirigida a los niños de productos como cigarrillos y alcohol, así como de
alimentos y bebidas con alto contenido en grasas saturadas, ácidos grasos trans, azúcar, sal
o aditivos puede tener un impacto a largo plazo sobre su salud 6. Cuando las prácticas de
empleo de las empresas requieren que los adultos realicen largas jornadas de trabajo, los
niños de más edad, especialmente las niñas, pueden tener que asumir las obligaciones
domésticas y de cuidado de los niños que corresponden a sus padres, lo que puede afectar
negativamente a su derecho a la educación y al juego; además, dejar a los niños solos o al
cuidado de hermanos mayores puede tener repercusiones en la calidad de la atención y en la
salud de los niños más pequeños.
20. Las medidas para la aplicación del artículo 6 en relación con el sector empresarial
deberán adaptarse en función del contexto e incluir medidas preventivas como la regulación
y la supervisión efectivas de los sectores de la publicidad y la mercadotecnia y del impacto
ambiental de las empresas. En el contexto de la atención de los niños, especialmente de los
niños pequeños, se necesitarán otras medidas para crear un entorno propicio para que las
empresas respeten el artículo 6 mediante, por ejemplo, la introducción de políticas en el
lugar de trabajo favorables a la familia. Esas políticas deben tener en cuenta el impacto de
las horas de trabajo de los adultos en la supervivencia y el desarrollo del niño en todas las
etapas del desarrollo e incluir licencias parentales suficientemente remuneradas 7.
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con la Observación general Nº 12 8— cuando elaboren leyes y políticas sobre las empresas a
nivel nacional y local que puedan afectarles. En particular, los Estados deben consultar a
los niños que encuentran dificultades para hacerse oír, como los niños pertenecientes a
grupos minoritarios e indígenas, los niños con discapacidad, como se indica en los
artículos 4, párrafo 3, y 7 de la Convención sobre los derechos de las personas con
discapacidad 9, y los niños en situaciones similares de vulnerabilidad. Los organismos
públicos, como las inspecciones de educación y de trabajo, que se encargan de regular y
supervisar las actividades y operaciones de las empresas deben tener en cuenta las
opiniones de los niños afectados. Los Estados también deben escuchar a los niños al
evaluar el impacto en los derechos del niño de las políticas, las leyes, los reglamentos, el
presupuesto y otras decisiones administrativas que se propongan relacionados con las
empresas.
22. El niño tiene el derecho específico "de ser escuchado, en todo procedimiento judicial
o administrativo que afecte al niño" (artículo 12, párrafo 2, de la Convención). Ello incluye
los procedimientos judiciales y los mecanismos de conciliación y arbitraje en relación con
violaciones de los derechos del niño causadas por las empresas o a las que estas hayan
contribuido. Como se establece en la Observación general Nº 12, los niños deben poder
participar voluntariamente en estos procedimientos y tener la oportunidad de ser
escuchados directa o indirectamente a través de la asistencia de un órgano representativo o
apropiado que tenga suficiente conocimiento y comprensión de los diversos aspectos del
proceso de adopción de decisiones, así como experiencia en el trabajo con niños.
23. Puede haber casos en que las empresas consulten a las comunidades que puedan
verse afectadas por un posible proyecto empresarial. En esas circunstancias, puede ser
esencial que las empresas recaben las opiniones de los niños y las tengan en cuenta al
adoptar decisiones que les afecten. Los Estados deben proporcionar a las empresas
orientación específica en la que se ponga de relieve que esos procesos deben ser accesibles,
inclusivos y significativos para los niños y tener en cuenta en todo momento la evolución
de las capacidades de los niños y su interés superior. La participación debe ser voluntaria y
producirse en un entorno favorable para los niños que contrarreste y no refuerce las pautas
de discriminación de los niños. Cuando sea posible, las organizaciones competentes de la
sociedad civil deben intervenir en la facilitación de la participación de los niños.
A. Obligaciones generales
24. La Convención establece una serie de derechos del niño que imponen al Estado un
determinado nivel de obligaciones en vista de la condición especial de los niños; las
violaciones de los derechos del niño son de especial gravedad porque a menudo tienen un
impacto grave y duradero en el desarrollo del niño. El artículo 4 establece la obligación de
que los Estados adopten todas las medidas administrativas, legislativas y de otra índole
apropiadas para dar efectividad a los derechos reconocidos en la Convención, y en lo que
respecta a los derechos económicos, sociales y culturales a que adopten esas medidas hasta
el máximo de los recursos de que dispongan.
8 Observación general Nº 12 (2009) sobre el derecho del niño a ser escuchado, Documentos Oficiales
de la Asamblea General, sexagésimo quinto período de sesiones, Suplemento Nº 41 (A/65/41),
anexo IV.
9 Observación general Nº 9 (2006) sobre los derechos de los niños con discapacidad, Documentos
Oficiales de la Asamblea General, sexagésimo tercer período de sesiones, Suplemento Nº 41
(A/63/41), anexo III, passim.
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25. En el contexto del derecho internacional de los derechos humanos los Estados tienen
tres tipos de obligaciones: respetar, proteger y realizar los derechos humanos 10. Esas
obligaciones incluyen las obligaciones de resultado y las obligaciones de comportamiento.
Los Estados no están exentos de sus obligaciones en virtud de la Convención y sus
protocolos facultativos cuando delegan sus funciones o encargan su desempeño a una
empresa privada o a una organización sin fines de lucro. Un Estado incumplirá las
obligaciones que le incumben en virtud de la Convención si no respeta, protege y hace
efectivos los derechos del niño en relación con las actividades y operaciones empresariales
que afectan a los niños. El alcance de estas obligaciones se analiza más adelante, mientras
que el marco de aplicación necesario se examina en el capítulo VI.
1. La obligación de respetar
26. La obligación de respetar significa que los Estados no deben, de forma directa o
indirecta, facilitar, ayudar a que se produzca o secundar ninguna violación de los derechos
del niño. Los Estados tienen además la obligación de garantizar que todos los actores
respeten los derechos del niño, incluido el contexto de las operaciones y actividades
empresariales. Para ello, el proceso de toma de decisiones y las políticas, las leyes y los
actos administrativos relacionados con las empresas deberán ser transparentes, estar
fundamentados e incluir un examen completo y continuo del impacto en los derechos
del niño.
27. La obligación de respetar implica también que un Estado no debe participar, apoyar
o tolerar vulneraciones de los derechos del niño cuando desempeñe funciones comerciales o
realice negocios con empresas privadas. Por ejemplo, los Estados deben adoptar medidas
para garantizar que los contratos públicos se adjudiquen a licitantes que se hayan
comprometido a respetar los derechos del niño. Las instituciones y los organismos estatales,
incluidas las fuerzas de seguridad, no deberán tolerar ni contribuir a que se produzcan
violaciones de los derechos del niño por terceros. Los Estados tampoco deben invertir
fondos públicos u otros recursos en actividades empresariales que vulneren los derechos de
los niños.
2. La obligación de proteger
28. Los Estados tienen la obligación de ofrecer protección contra las violaciones por
terceros de los derechos consagrados en la Convención y sus protocolos facultativos. Esta
obligación adquiere una importancia fundamental al considerar las obligaciones de los
Estados con respecto al sector empresarial. Supone que los Estados deben adoptar todas las
medidas apropiadas, razonables y necesarias para impedir que las empresas cometan
violaciones de los derechos del niño o contribuyan a ello. Estas medidas pueden incluir la
aprobación de leyes y reglamentos, su seguimiento y aplicación o la aprobación de políticas
en que se establezca la forma en que las empresas pueden incidir en los derechos de los
niños. Los Estados deben investigar, enjuiciar y reparar las violaciones de los derechos del
niño causadas por una empresa o a las que una empresa haya contribuido. Por tanto, un
Estado es responsable de dichas violaciones si no ha adoptado las medidas apropiadas,
razonables y necesarias para impedirlas o repararlas, o si ha tolerado o colaborado de
alguna otra forma en su comisión.
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4. Recursos y reparaciones
30. Los Estados tienen la obligación de ofrecer recursos y reparaciones efectivos cuando
se violen los derechos del niño, incluso si los autores son terceras partes, como por ejemplo
las empresas. En su Observación general Nº 5 el Comité establece que, para que los
derechos cobren sentido, se debe disponer de recursos efectivos para reparar sus
violaciones 11. En varios artículos de la Convención se requiere que se prevean sanciones,
indemnizaciones y medidas judiciales y de otro tipo para promover la recuperación tras los
daños causados por terceras partes o a los que esas partes hayan contribuido 12. El
cumplimiento de esta obligación implica que existan mecanismos (civiles, penales o
administrativos) adaptados a las necesidades de los niños y que estos y sus representantes
conozcan, que sean rápidos, estén disponibles y sean accesibles realmente y ofrezcan
reparaciones adecuadas por los daños sufridos. Los organismos con competencias de
supervisión pertinentes para los derechos del niño, como los organismos de inspección en
los ámbitos laboral, educativo, sanitario y de seguridad, los tribunales medioambientales,
las autoridades fiscales, las instituciones nacionales de derechos humanos y los órganos
centrados en cuestiones de la igualdad en el sector empresarial también pueden contribuir a
la provisión de medios de reparación. Estos organismos pueden investigar y supervisar de
forma proactiva las violaciones de los derechos, y también pueden tener poder
reglamentario que les permita imponer sanciones administrativas a las empresas que violen
los derechos del niño. En todos los casos, los niños deberían poder recurrir a una justicia
imparcial e independiente o exigir un examen judicial de los procedimientos
administrativos.
11 Observación general Nº 5 (2003), párr. 24. Los Estados también deberían tener en cuenta los
Principios y directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones manifiestas de las
normas internacionales de derechos humanos y de violaciones graves del derecho internacional
humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones, aprobados por la Asamblea General en su
resolución 60/147, de 2005.
12 Véase, por ejemplo, la Convención sobre los Derechos del Niño, arts. 32, párr. 2; 19 y 39.
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33. Las empresas y las organizaciones sin fines de lucro pueden contribuir a la
prestación y la gestión de servicios, como el abastecimiento de agua salubre, el
saneamiento, la educación, el transporte, la salud, los cuidados alternativos, el suministro
energético, la seguridad y los centros de detención, que son fundamentales para el disfrute
de los derechos del niño. El Comité no establece la forma de provisión de estos servicios,
pero es importante destacar que los Estados no están eximidos del cumplimiento de las
obligaciones que han asumido en virtud de la Convención cuando externalicen o privaticen
servicios que afecten a la efectividad de los derechos del niño.
34. Los Estados deben adoptar medidas concretas que tengan en cuenta la participación
del sector privado en la prestación de servicios a fin de velar por que los derechos
enumerados en la Convención no se vean comprometidos 13. Tienen la obligación de
establecer normas, con arreglo a la Convención, y de vigilar de cerca su cumplimiento. Una
supervisión, vigilancia o inspección inadecuadas por parte de estos órganos puede dar lugar
a graves violaciones de los derechos del niño, como la violencia, la explotación o el
descuido. Los Estados deben velar por que la prestación de estos servicios no ponga en
peligro el acceso de los niños a los servicios por motivos discriminatorios, especialmente en
el marco del principio de protección contra la discriminación, y por que, en todas las ramas
del sector de los servicios, los niños tengan acceso a un órgano de supervisión
independiente, a mecanismos de denuncia y, cuando proceda, a un recurso judicial
adecuado que les permita acceder a recursos efectivos en caso de vulneración de sus
derechos. El Comité recomienda que se establezca un procedimiento o mecanismo
permanente de supervisión que vele por que todos los proveedores no estatales de servicios
tengan y apliquen políticas, programas y procedimientos acordes con la Convención 14.
13 Véase Comité de los Derechos del Niño, informe sobre su 31º período de sesiones, CRC/C/121,
anexo II.
14 Véase la Observación general Nº 5, párr. 44.
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38. Las empresas cada vez operan más a escala mundial, mediante complejas redes de
filiales, contratistas, proveedores y sociedades conjuntas. Su impacto en los derechos del
niño, ya sea positivo o negativo, rara vez es resultado de la acción o la omisión de una sola
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18 Véanse los Principios de Maastricht sobre las Obligaciones Extraterritoriales de los Estados en el
Área de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, principio 25 (2012).
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de la OCDE para las empresas multinacionales deberán ayudar a sus puntos nacionales de
contacto a prestar servicios de mediación y conciliación en cuestiones extraterritoriales,
velando por que dispongan de recursos suficientes, sean independientes y su mandato
incluya garantizar el respeto de los derechos del niño en el contexto de las operaciones
empresariales. Debería darse debido efecto a las recomendaciones formuladas por órganos
como los puntos nacionales de contacto de la OCDE.
D. Organizaciones internacionales
49. Tanto los Estados de origen como los Estados receptores tienen problemas
particulares para cumplir con sus obligaciones de respetar, proteger y hacer efectivos los
derechos del niño cuando las empresas operan en situaciones en que las instituciones de
protección no funcionan adecuadamente como consecuencia de conflictos, catástrofes o la
desintegración del orden jurídico o social. Es importante destacar que la Convención y sus
protocolos facultativos se aplican en todo momento y que sus disposiciones no pueden
derogarse en situaciones de emergencia.
50. En estos contextos puede haber un riesgo mayor de que las empresas utilicen mano
de obra infantil (en las cadenas de suministro y en las filiales, por ejemplo) o de que se
utilicen niños soldados, se evadan impuestos o se cometan actos de corrupción. Habida
cuenta del mayor riesgo, los Estados de origen deben exigir a las empresas que operen en
situaciones de emergencia y conflicto que apliquen estrictos procesos de diligencia debida
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en materia de derechos del niño adaptados a su tamaño y sus actividades. Los Estados de
origen también deben elaborar y aplicar leyes y reglamentos que aborden los riesgos
concretos, previsibles para los derechos del niño de las empresas que operan a nivel
transnacional. Esto puede incluir el requisito de hacer públicas las medidas adoptadas para
velar por que las operaciones de las empresas no contribuyan a violaciones graves de los
derechos del niño, así como la prohibición de vender o transferir armas u otras formas de
asistencia militar cuando el destino final sea un país en que se sepa que los niños son
reclutados o utilizados en hostilidades, o que podrían serlo.
51. Los Estados de origen deben ofrecer a las empresas información actualizada, precisa
y completa sobre el contexto local de los derechos del niño cuando estas operen, o tengan
previsto hacerlo, en zonas afectadas por conflictos o situaciones de emergencia. Esta
orientación debe hacer hincapié en que las empresas tienen la misma obligación de respetar
los derechos del niño en esas situaciones que en todas las demás. En las zonas de conflicto,
los niños pueden ser víctimas de la violencia, por ejemplo la explotación o abusos sexuales,
la trata de niños o la violencia por motivos de género, y los Estados deben reconocer esa
situación al proporcionar orientación a las empresas.
52. Las obligaciones de los Estados de origen y destino en virtud de las disposiciones
pertinentes de la Convención deben destacarse cuando las empresas operan en zonas
afectadas por conflictos. El artículo 38 exige que se respeten las normas del derecho
internacional humanitario, el artículo 39 obliga a los Estados a adoptar medidas apropiadas
para promover la recuperación psicológica y la reintegración social y el Protocolo
facultativo relativo a la participación de niños en los conflictos armados contiene
disposiciones sobre el reclutamiento de niños menores de 18 años en las fuerzas armadas.
Cuando operan en zonas afectadas por conflictos, las empresas pueden contratar a empresas
privadas de seguridad, lo que puede conllevar el riesgo de que se produzcan violaciones de
los derechos, como explotación y/o uso de la violencia contra los niños, al tratar de proteger
las instalaciones o en el contexto de otras operaciones. Para evitarlo, tanto los Estados de
origen como los Estados receptores deberán aprobar y aplicar leyes nacionales que
prohíban expresamente que esas empresas contraten o utilicen a niños en las hostilidades;
exijan la adopción de medidas eficaces para proteger a los niños de la violencia y la
explotación; y establezcan mecanismos para exigir responsabilidades al personal por las
violaciones de los derechos del niño.
1. Legislación y reglamentación
53. La legislación y la reglamentación son instrumentos indispensables para garantizar
que las actividades y las operaciones de las empresas no incidan negativamente en los
derechos del niño ni los vulneren. Los Estados deben promulgar leyes que den efecto a los
derechos del niño por terceras partes y que proporcionen un entorno jurídico y
reglamentario claro y previsible que permita que las empresas respeten los derechos del
niño. Para cumplir su obligación de adoptar medidas legislativas y reglamentarias
apropiadas y razonables para garantizar que las empresas no infrinjan los derechos del niño,
los Estados deberán reunir datos, pruebas y estudios para identificar los sectores
empresariales específicos que sean motivo de preocupación.
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54. Con arreglo al artículo 18, párrafo 3, de la Convención, los Estados deben crear
condiciones laborales en las empresas que ayuden a los padres y los cuidadores a cumplir
sus responsabilidades en lo que respecta a los niños a su cargo, por ejemplo introduciendo
políticas en el lugar de trabajo que tengan en cuenta las necesidades de las familias,
incluida la licencia parental; apoyando y facilitando la lactancia materna; facilitando el
acceso a servicios de guardería de calidad; pagando un salario suficiente para tener un nivel
de vida adecuado; protegiendo frente a la discriminación y la violencia en el lugar de
trabajo; y ofreciendo seguridad y protección en el lugar de trabajo.
55. Los sistemas tributarios ineficaces, la corrupción y la mala gestión de los ingresos
del gobierno procedentes de, entre otros, las empresas estatales y los impuestos sobre
sociedades pueden limitar los recursos disponibles para el ejercicio de los derechos del niño
con arreglo al artículo 4 de la Convención. Además de las obligaciones existentes
contraídas en virtud de los instrumentos de lucha contra el soborno y la corrupción 19, los
Estados deben elaborar y aplicar leyes y reglamentos eficaces para obtener y gestionar las
corrientes de ingresos procedentes de todas las fuentes y garantizar la transparencia, la
rendición de cuentas y la equidad.
56. Los Estados deben llevar a la práctica el artículo 32 de la Convención para asegurar
la prohibición de la explotación económica de los niños y su participación en trabajos
peligrosos. Algunos niños superan la edad mínima de admisión al empleo, según lo
estipulado en las normas internacionales, y, por lo tanto, pueden trabajar legítimamente
como empleados, pero todavía necesitan protección, por ejemplo frente a trabajos
peligrosos para su salud, su seguridad o su desarrollo moral, y que se garantice la
promoción y protección de sus derechos a la educación, al desarrollo y al esparcimiento 20.
Los Estados deben fijar una edad mínima para el empleo, regular de manera adecuada los
horarios y las condiciones de trabajo y establecer sanciones para hacer cumplir
efectivamente el artículo 32. Deben tener sistemas eficaces de inspección laboral y de
cumplimiento y establecer las capacidades para ello. Los Estados también deben ratificar y
trasponer a su ordenamiento jurídico interno los convenios fundamentales de la OIT
relativos al trabajo infantil 21. De conformidad con el artículo 39, los Estados deben adoptar
todas las medidas apropiadas para promover la recuperación física y psicológica y la
reintegración social de todo niño que haya sufrido cualquier forma de violencia, abandono,
explotación o abuso, incluida la explotación económica.
57. Los Estados también están obligados a aplicar y hacer cumplir las normas
convenidas internacionalmente relativas a los derechos del niño, la salud y el mundo
empresarial, como el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización
Mundial de la Salud y el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la
Leche Materna y las resoluciones posteriores pertinentes de la Asamblea Mundial de la
Salud. El Comité es consciente de que las actividades y operaciones del sector farmacéutico
pueden tener profundas repercusiones en la salud de los niños. Debe alentarse a las
empresas farmacéuticas a mejorar el acceso, la disponibilidad, la aceptabilidad y la calidad
de los medicamentos para niños, teniendo en cuenta las directrices existentes 22. Además, los
19 Como la Convención de la OCDE para la represión del cohecho de funcionarios públicos extranjeros
en las transacciones comerciales internacionales o la Convención de las Naciones Unidas contra la
Corrupción.
20 Véase la Observación general Nº 17 (2013) sobre el derecho del niño al descanso, el esparcimiento, el
juego, las actividades recreativas y a participar en la vida cultural y artística (art. 31), de próxima
publicación.
21 Convenios de la OIT Nº 182 (1999) sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil y la
acción inmediata para su eliminación y Nº 138 (1973) sobre la edad mínima de admisión al empleo.
22 Directrices sobre derechos humanos para las empresas farmacéuticas en relación con el acceso a los
medicamentos; resolución 15/22 del Consejo de Derechos Humanos.
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2. Medidas de aplicación
61. Generalmente, la falta de aplicación o el cumplimiento deficiente de las leyes que
regulan las empresas plantean los problemas más críticos para los niños. Hay una serie de
medidas que los Estados deben adoptar para garantizar la aplicación y el cumplimiento
efectivos, entre otras:
23 Véase la Observación general Nº 15, párr. 82; Organización Mundial del Comercio, Declaración
sobre el Acuerdo sobre los ADPIC y la Salud Pública, WT/MIN(01)/DEC/2.
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24 Véase UNICEF, Save the Children y Pacto Mundial, Derechos del niño y principios empresariales
(2011).
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derechos del niño, como la esclavitud o el trabajo forzoso. Cuando sea obligatorio presentar
informes, los Estados deben poner en marcha mecanismos de control y verificación para
garantizar su cumplimiento. Los Estados pueden apoyar la presentación de informes
creando instrumentos para establecer puntos de referencia y reconocer el buen desempeño
en lo que respecta a los derechos del niño.
B. Medidas de reparación
66. Los niños suelen encontrar dificultades para acceder al sistema de justicia para
solicitar una reparación efectiva por abusos o violaciones de sus derechos cuando hay
empresas involucradas. Pueden carecer de legitimación procesal, lo que les impide
interponer una demanda. A menudo, los niños y sus familias desconocen sus derechos y los
mecanismos y los procedimientos de que disponen para obtener reparación, o desconfían
del sistema judicial. Cabe la posibilidad de que los Estados no siempre investiguen las
infracciones de las leyes penales, civiles o administrativas cometidas por empresas. Hay
enormes desequilibrios de poder entre los niños y las empresas y, a menudo, en los pleitos
contra estas las costas son prohibitivas y no es fácil obtener representación letrada. Los
casos que afectan a empresas se solucionan con frecuencia fuera de los tribunales y en
ausencia de un corpus consolidado de jurisprudencia. En las jurisdicciones donde el
precedente judicial es persuasivo los niños y sus familias tienen más probabilidades de
abandonar los pleitos ante la incertidumbre que rodea a los resultados.
67. Existen dificultades particulares para obtener reparación en los casos de abusos en el
contexto de las operaciones mundiales de las empresas. Las filiales u otras entidades
pueden carecer de seguros o tener una responsabilidad limitada; la estructura de las
empresas transnacionales en entidades separadas puede dificultar la identificación y
atribución de responsabilidades jurídicas individuales; el acceso a la información y a las
pruebas en distintos países puede resultar problemático al presentar y defender una
demanda; puede ser difícil obtener asistencia jurídica en jurisdicciones extranjeras y se
pueden utilizar diversos obstáculos jurídicos y de procedimiento para invalidar las
demandas extraterritoriales.
68. Los Estados deben centrar su atención en eliminar las barreras sociales, económicas
y jurídicas a fin de que los niños tengan en la práctica acceso a mecanismos judiciales
eficaces, sin discriminación de ningún tipo. Debe informarse a los niños y a sus
representantes de los medios de reparación existentes, por ejemplo a través de los planes
educativos escolares, los centros juveniles o los programas de base comunitaria. Deben
poder iniciar actuaciones por derecho propio y tener acceso a asistencia jurídica y al apoyo
de abogados y proveedores de esa asistencia para entablar acciones contra las empresas en
igualdad de condiciones. Los Estados que carezcan de disposiciones para la presentación de
denuncias colectivas, como acciones colectivas o litigios de interés público, deben
introducirlas para mejorar el acceso a los tribunales de un gran número de niños afectados
de igual manera por las operaciones empresariales. Puede que los Estados tengan que
prestar asistencia especial a los niños que encuentran obstáculos para acceder a la justicia,
por ejemplo por motivos de idioma o de discapacidad o porque son muy pequeños.
69. La edad no debería ser un obstáculo para que un niño ejerza el derecho a participar
plenamente en el proceso judicial. Asimismo, deben prepararse disposiciones especiales
para los niños víctimas y testigos en los procedimientos civiles o penales, en consonancia
con la Observación general Nº 12 del Comité. Además, los Estados deben aplicar las
Directrices sobre la justicia en asuntos concernientes a los niños víctimas y testigos de
delitos 25. Deben respetarse la confidencialidad y la privacidad, y los niños deben estar
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informados acerca de los progresos en todas las etapas del proceso, otorgando la debida
importancia a la madurez del niño y a las dificultades de habla, idioma o de comunicación
que pudiera tener.
70. El Protocolo facultativo relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la
utilización de niños en la pornografía dispone que los Estados deben promulgar legislación
penal que también se aplique a las personas jurídicas, incluidas las empresas. Los Estados
deben estudiar la posibilidad de aprobar alguna forma de responsabilidad penal de las
personas jurídicas, incluidas las empresas, u otra forma de responsabilidad jurídica que
tenga el mismo efecto disuasorio, en los casos relativos a violaciones graves de los
derechos del niño, como el trabajo forzoso. Los tribunales nacionales deben tener
jurisdicción sobre esas violaciones graves, de conformidad con las normas de competencia
aceptadas.
71. Los mecanismos extrajudiciales, como la mediación, la conciliación y el arbitraje,
pueden ser opciones útiles para dirimir las controversias relativas a los niños y las
empresas. Deben estar disponibles sin perjuicio del derecho al recurso judicial. Esos
mecanismos pueden desempeñar un papel importante, en paralelo a los procesos judiciales,
siempre y cuando se ajusten a la Convención y sus protocolos facultativos y a los principios
y las normas internacionales de eficacia, celeridad, garantías procesales e imparcialidad.
Los mecanismos de reclamación establecidos por las empresas pueden ofrecer soluciones
flexibles y oportunas y, en ocasiones, puede redundar en favor del interés superior del niño
que se resuelvan por esos medios las preocupaciones planteadas en cuanto a la conducta de
una empresa. Estos mecanismos deben atenerse a determinados criterios, como ser
accesibles, legítimos, predecibles, equitativos, compatibles con los derechos, transparentes,
ser una fuente de aprendizaje continuo y basarse en el diálogo 26. En todos los casos, debe
facilitarse el acceso a los tribunales o la revisión judicial de los recursos administrativos y
otros procedimientos.
72. Los Estados deben hacer todo lo posible para facilitar el acceso a los mecanismos
internacionales y regionales de derechos humanos, incluido el Protocolo facultativo de la
Convención sobre los Derechos del Niño relativo a un procedimiento de comunicaciones,
de manera que un niño o un grupo de niños, o un tercero que actúe en su nombre, puedan
obtener reparación cuando el Estado no haya respetado, protegido y hecho efectivos de
manera adecuada los derechos del niño en relación con las actividades y las operaciones
empresariales.
C. Medidas de política
73. Los Estados deben fomentar una cultura empresarial que comprenda y respete
plenamente los derechos del niño. Para ello, deben incluir la cuestión de los derechos del
niño y las empresas en el contexto general del marco de la política nacional para la
aplicación de la Convención. Deben elaborar directrices que establezcan expresamente las
expectativas del gobierno para que las empresas respeten los derechos del niño en el
contexto de sus propias actividades comerciales, así como en las relaciones comerciales
vinculadas a las operaciones, los productos o los servicios y las actividades en el extranjero
cuando operan a nivel transnacional. Las directrices deben incluir la aplicación de políticas
de tolerancia cero ante la violencia en todas las actividades y las operaciones empresariales.
26 Informe del Representante Especial del Secretario General para la cuestión de los derechos humanos
y las empresas transnacionales y otras empresas, John Ruggie, Principios Rectores sobre las empresas
y los derechos humanos: puesta en práctica del Marco de las Naciones Unidas para "proteger, respetar
y remediar", A/HRC/17/31, principio rector 31.
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Según sea necesario, los Estados deben destacar y alentar la adhesión a las iniciativas de
responsabilidad empresarial pertinentes.
74. En muchos contextos, las pequeñas y medianas empresas representan una gran parte
de la economía y es particularmente importante que los Estados les faciliten orientación y
apoyo adaptados y fáciles de obtener sobre la forma de respetar los derechos del niño y
cumplir la legislación nacional, evitando al mismo tiempo cargas administrativas
innecesarias. Los Estados también deben alentar a las empresas más grandes a que utilicen
su influencia sobre las pequeñas y medianas empresas para fortalecer los derechos del niño
en todas sus cadenas de valor.
1. Coordinación
75. La plena aplicación de la Convención y sus protocolos facultativos requiere una
coordinación intersectorial efectiva entre los organismos y los departamentos
gubernamentales y en los distintos niveles de gobierno, desde el local hasta el regional y el
central 27. Por lo general, los departamentos y los organismos que se ocupan directamente de
las políticas y las prácticas empresariales trabajan independientemente de aquellos que
tienen responsabilidad directa en los derechos del niño. Los Estados deben cerciorarse de
que los órganos gubernamentales, así como los parlamentarios, que determinan el derecho y
la práctica de las empresas sean conscientes de las obligaciones del Estado respecto de los
derechos del niño. Pueden necesitar información, capacitación y apoyo pertinentes para
contar con lo necesario a fin de asegurar el pleno cumplimiento de la Convención cuando
elaboren leyes y políticas y concierten acuerdos económicos, comerciales y de inversión.
Las instituciones nacionales de derechos humanos pueden desempeñar un papel importante
como catalizadores al vincular a diferentes departamentos gubernamentales que se ocupan
de los derechos del niño y del sector empresarial.
2. Vigilancia
76. Los Estados tienen la obligación de vigilar las infracciones de la Convención y sus
protocolos facultativos cometidas por las empresas, incluidas sus operaciones mundiales, o
en las que hayan participado. Esto puede lograrse, por ejemplo, recopilando datos que
puedan utilizarse para detectar los problemas y contribuir a la elaboración de políticas;
investigando los abusos; colaborando con la sociedad civil y las instituciones nacionales de
derechos humanos; y haciendo que las empresas rindan cuentas públicamente presentando
informes sobre las repercusiones de sus operaciones en los derechos del niño para evaluar
su desempeño. En particular, las instituciones nacionales de derechos humanos pueden
participar, por ejemplo recibiendo, investigando y mediando en las denuncias de violación,
realizando investigaciones públicas de los abusos a gran escala, mediando entre las partes
en situaciones de conflicto y examinando las leyes para velar por el cumplimiento de la
Convención. Cuando sea necesario, los Estados deben ampliar el mandato legislativo de las
instituciones nacionales de derechos humanos para dar cabida a las cuestiones relativas a
los derechos del niño y las empresas.
77. Cuando los Estados elaboren estrategias y planes de acción nacionales para la
aplicación de la Convención y sus protocolos facultativos, deben incluir una referencia
explícita a las medidas necesarias para respetar, proteger y hacer efectivos los derechos del
niño en las actividades y las operaciones empresariales. Los Estados también deben velar
por el seguimiento de los progresos en la aplicación de la Convención en las actividades y
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las operaciones empresariales. Esto puede lograrse a nivel interno mediante la utilización de
valoraciones y evaluaciones del impacto en los derechos del niño, así como mediante la
colaboración con otros órganos, como los comités parlamentarios, las organizaciones de la
sociedad civil, las asociaciones profesionales y las instituciones nacionales de derechos
humanos. Un elemento de la vigilancia debe ser recabar directamente de los niños sus
opiniones sobre los efectos de las operaciones de las empresas en sus derechos. Pueden
utilizarse diferentes mecanismos de consulta, como los consejos y los parlamentos de
jóvenes, los medios sociales, los consejos escolares y las asociaciones infantiles.
82. Si bien es el Estado quien asume las obligaciones que impone la Convención, la
tarea de su puesta en práctica debe involucrar a todos los sectores de la sociedad, incluidas
las empresas, la sociedad civil y los propios niños. El Comité recomienda que los Estados
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adopten y apliquen una estrategia amplia para informar y educar a todos los niños, los
padres y los cuidadores sobre la responsabilidad que tienen las empresas de respetar los
derechos del niño, dondequiera que operen, entre otras cosas mediante comunicaciones
adaptadas a los niños y adecuadas para su edad, por ejemplo impartiendo educación y
concienciando sobre cuestiones financieras. La educación, la formación y la sensibilización
acerca de la Convención también deben orientarse a las empresas para destacar la condición
del niño como titular de derechos humanos, alentar el respeto activo de todas las
disposiciones de la Convención y cuestionar y eliminar las actitudes discriminatorias
respecto de todos los niños y, sobre todo, de aquellos que se encuentran en situaciones
vulnerables y desfavorecidas. En este contexto, debe alentarse a los medios de
comunicación a ofrecer a los niños información sobre sus derechos en relación con las
empresas y crear conciencia entre las empresas sobre la responsabilidad que les incumbe de
respetar los derechos del niño.
83. El Comité subraya que las instituciones nacionales de derechos humanos pueden
intervenir para crear conciencia sobre las disposiciones de la Convención entre las
empresas, por ejemplo formulando y difundiendo políticas y orientaciones sobre las buenas
prácticas para las empresas.
84. La sociedad civil desempeña un papel fundamental en la promoción y la protección
independientes de los derechos del niño en el contexto de las operaciones empresariales.
Esto incluye tareas de vigilancia y de exigencia de responsabilidades a las empresas; apoyo
a los niños para que tengan acceso a la justicia y a los recursos; contribución a las
evaluaciones del impacto en los derechos del niño; y concienciación entre las empresas
sobre la responsabilidad que les incumbe de respetar los derechos del niño. Los Estados
deben crear las condiciones necesarias para que haya una sociedad civil activa y vigilante,
incluido el apoyo y la colaboración eficaz con las organizaciones independientes de la
sociedad civil, las organizaciones dirigidas por niños y por jóvenes, el mundo académico,
las cámaras de comercio e industria, los sindicatos, las asociaciones de consumidores y las
instituciones profesionales. Los Estados deben abstenerse de interferir en esas y otras
organizaciones independientes y facilitar su participación en las políticas y los programas
públicos relacionados con las empresas y los derechos del niño.
VII. Difusión
85. El Comité recomienda a los Estados que difundan ampliamente la presente
observación general en los parlamentos y en todos los sectores del gobierno, incluidos los
ministerios, los departamentos y los órganos a nivel municipal o local dedicados a las
cuestiones empresariales, y entre los responsables de las cuestiones de comercio e inversión
en el extranjero, como los organismos de asistencia para el desarrollo y las misiones en el
extranjero. La presente observación general debe distribuirse a las empresas, incluidas las
que operan a nivel transnacional, así como a las pequeñas y medianas empresas y a los
agentes en el sector no estructurado. También debe distribuirse y difundirse entre los
profesionales que trabajan para los niños y con ellos, incluidos los jueces, los abogados y
los proveedores de asistencia jurídica, los maestros, los tutores, los trabajadores sociales,
los funcionarios de las instituciones públicas y privadas de protección social, así como entre
todos los niños y la sociedad civil. Para ello será necesario traducirla a los idiomas
pertinentes, elaborar y difundir versiones accesibles y adaptadas a los niños, organizar
talleres y seminarios para examinar sus consecuencias y la mejor manera de llevarla a la
práctica e incorporarla a la formación de todos los profesionales competentes.
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86. Los Estados deben incluir en sus informes periódicos al Comité información sobre
los problemas que encuentran y las medidas que hayan adoptado para respetar, proteger y
hacer efectivos los derechos del niño en el contexto de las actividades y operaciones
empresariales en los planos nacional y, cuando proceda, transnacional.
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