0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas2 páginas

El rey Fred el Intrépido

El documento presenta al rey Fred el Intrépido, quien gobierna el pequeño país de Cornucopia. Fred se proclamó a sí mismo "el Intrépido" en su coronación, aunque esta hazaña se limitó principalmente a cazar una avispa con ayuda. El rey es popular por sus rizos dorados, bigotes magníficos y por vestir la moda de la época.

Cargado por

LEND
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas2 páginas

El rey Fred el Intrépido

El documento presenta al rey Fred el Intrépido, quien gobierna el pequeño país de Cornucopia. Fred se proclamó a sí mismo "el Intrépido" en su coronación, aunque esta hazaña se limitó principalmente a cazar una avispa con ayuda. El rey es popular por sus rizos dorados, bigotes magníficos y por vestir la moda de la época.

Cargado por

LEND
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Capítulo 1

El rey Fred el Intrépido

Había una vez un país diminuto llamado


Cornucopia gobernado desde hacía siglos por una
larga dinastía de reyes rubios. El que ocupaba el
trono en la época sobre la que escribo era Fred el
Intrépido. Lo de «el Intrépido» lo había proclamado
él mismo la mañana de su coronación, en parte
porque le gustaba la grandilocuencia de la palabra,
en parte porque una vez había conseguido cazar y
matar una avispa él solo… sin contar a los cinco
lacayos y al limpiabotas.
El rey Fred el Intrépido llegó al trono en la
cresta de su popularidad. Tenía unos adorables rizos
dorados y unos magní�cos bigotes, y se veía
espléndido con los calzones ceñidos, los jubones de
terciopelo y las camisas con volantes que los varones
acaudalados vestían en aquella época. Tenía fama de
generoso, sonreía y saludaba con la mano a
cualquiera con el que se topase y se veía

También podría gustarte