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"Valentina: Encierro y Recuerdos Dolorosos"

Valentina narra su historia personal. Es la menor de tres hermanos y vive con sus padres en Medellín. Tuvo una relación con un hombre llamado Carlos que la engañó y abandonó después de su primera vez juntos. Años más tarde se vuelven a encontrar y Carlos actúa como si nada hubiera pasado, lo que causa dolor y resentimiento en Valentina. Actualmente Valentina se encuentra encerrada en un pequeño espacio del que no recuerda cómo llegó.

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"Valentina: Encierro y Recuerdos Dolorosos"

Valentina narra su historia personal. Es la menor de tres hermanos y vive con sus padres en Medellín. Tuvo una relación con un hombre llamado Carlos que la engañó y abandonó después de su primera vez juntos. Años más tarde se vuelven a encontrar y Carlos actúa como si nada hubiera pasado, lo que causa dolor y resentimiento en Valentina. Actualmente Valentina se encuentra encerrada en un pequeño espacio del que no recuerda cómo llegó.

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Todo está oscuro con excepción de la ranura debajo de la puerta que puedo

notar que es muy gruesa y pesada, este lugar esta frio, tanto que se siente ese
olor a humedad muy marcado, es pequeño el espacio si puedo dar 3 pasos es
mucho, no tiene salida más que aquella puerta, lo sé porque cuando desperté
aquí por primera vez enloquecí de temor y solo intentaba salir.

Mi cuerpo esta tan mallugado, siento demasiado frio, me duelen los huesos,
me arden las vistas y por más que duerma me sigo sintiendo cansada, agotada,
a veces creo que no seré capaz de seguir, pierdo la esperanza cada que duermo
y vuelvo a despertar en el mismo lugar. No recuerdo como llegue a este lugar,
ni quien me trajo, la verdad no sé cuánto llevo encerrada pueden ser horas,
pueden ser días, tal vez días, inclusive pueden ser años, siento tan eterno este
encierro, siento que toda mi vida la he pasado aquí aunque recuerdo que no
era así.

Mi nombre es Valentina, soy la menor de tres hijos y la única mujer, mis


papas Carmensa De Jesús y Armando Giraldo son personas humildes,
nosotros vivíamos en Cauca como hasta que yo tenía 8 años pero mis papas
son de Antioquia Medellín para ser exactos, cuando yo cumplí los 9 ya
estábamos viviendo en Medellín porque mi hermano Anderson que en ese
entonces tenía 14 años, ya se está metiendo en malas cosas con esas banas de
por allá del barrio y mi papá que no es para nada permisivo lo cogió a rejo y
empezó a empacar pero de nada le sirvió al viejo, ya que no llevábamos ni un
año viviendo en Medellín y nos mataron a Anderson, aunque mi papá lo tenía
trabajando y parecía que estaba juicioso pero eso si era más mentiras, nos
tenía más engañados.

Anderson les estaba vendiendo vicio a los del barrio, es que ese atembao le
gustaba la delincuencia desde pequeño y vea sin llevar el año lo mataron pero
no los del combo, sino en un enfrentamiento que tuvieron con la policía.
Anderson era un niño, yo recuerdo todo lo que lloro mi papá, porque mi papa
si lo quería más que un hijo bobo, a cambio mi mamá ya se las veía venir y
eso no quiere decir que no lo quisiera y que no llorara pero ella se estaba
esperando ese final para Anderson que ni a rejo aprendía.

La casa se volvió triste y a mi hermano el mayor Santiago que en el tiempo


que mataron a Anderson tenía 16 años, pero ese si era juicioso, cuando
vivíamos en Cúcuta él era el que bregaba con mi papá en la finca y en
Medellín él le ayudaba en la tienda a mi papá, pero si era más enamorado y en
Medellín conoció una pelada llamada Camila, muy linda ella en lo físico y en
la forma de ser, los dos se encariñaron y se comieron la torta antes del
cumpleaños y Camila se embarazo, pero eso si fue como al año y medio de
vivir en Medellín, mi papá le alego mucho pero los apoyo porque él sabía que
Santiago era un pelado juicioso.

Pasaron los años y yo cumplí mis 16 años, en ese entonces ya solo vivíamos
en casa mis papas y yo porque Santiago se fue a vivir a parte con Camila y el
niño que ya estaba grande. Mi papá me cuidaba mucho porque decía que yo
era muy bonita y todos los pelados del barrio también, yo me veía lo más de
normal, cabello negro lacio hasta las nalgas, trigueña, ojos verdes como los de
mi mamá, delgada con una cintura pequeña pero caderas anchas, ¡no mentiras,
yo estaba buena!, como me decía caliche, yo era de la casa al colegio y del
colegio a la casa, los fines de semana ayude en la tienda, es que yo no tenía
vida social, aunque me hablaba mucho con caliche, yo sé que el solo iba a la
tienda a ponerme conversa porque él vivía a dos cuadras de la tienda y junto a
la casa de él había otra tienda, mi papá le hablaba muy feo cuando lo veía
hablando conmigo pero de resto le caía lo mas de bien, el pelado era muy
lindo, aunque yo sabía que él trabajaba con lo del barrio en cosas raras pero
eso no le quitaba lo lindo, de igual forma yo no me iba a meter con él, decía
yo.

Un viernes que salía del colegio y era mi cumpleaños 16 años, caliche estaba
parado afuera con un peluche y un afiche de esos que son todos lindos que
decía feliz cumpleaños, a ¡por Dios que hizo ese hombre!, yo quede toda
flechada, aproveche me le robe un chisplum, ah pero él también estaba todo
matado, yo me di cuenta, entonces desde eso yo me le volaba a mi papá para
verme con caliche, nos íbamos para un mirador todo bacano que hay por allá
donde se ve todo Medellín nítido, lo más de hermoso, allá nos dábamos los
picos él y yo, hasta tiernos nos veíamos. Una vez él me dijo que no fuera a
estudiar, quemé fuera con él para la casa de él todo el día que a la hora de
salida del colegio me iba para la casa para que mi papá no se enterara, yo
acepte y me fui, cuando yo entre a la casa de él, normal me ofreció algo de
tomar y yo le dije que no que estaba muy llena del almuerzo.
- Oiga, ¿entones que vamos hacer?, ¿para qué me dijo que capara clase?
- ¡Relájese Valentina!, yo quería estar con usted, ¿acaso usted no quería
estar conmigo hoy o qué?
- Pues obvio si quiero.
- Venga más bien vamos para mi pieza y vemos una película.
- Hágale pue, pero usted sabe que a las 6:00 pm debo estar en la casa.

Nos pusimos a ver la película que ni recuerdo el nombre, pero estaba buena,
caliche empezó a besarme y a meterme la mano debajo del uniforme, yo me
paniquie y no hice nada, luego me besaba más y más y esta vez metió la mano
ya por entre mis pantis, yo sentía esa mano toda fría por allá abajo, me
empezó a tocar de una manera que yo sentía rico pero estaba al mismo tiempo
que me moría de susto, caliche se arrodillo en la cama de manera que quedo
mirándome a mi, me corrió un poco, metio las manos bajo el uniforme y me
bajo los ciclistas y los pantis, yo creo que puse cara de terror porque se quedó
quieto y me miro, me pregunto -¿estás bien?, quieres que pare?, si te
incomoda podemos parar, sólo dímelo. La verdad yo no quería parar pero
tampoco era capaz de hablar, entonces solo le sonreí, él entendió y continuo
me quito el uniforme, yo estaba toda apenada porque me tenía ya desnuda y
me miraba y me miraba mientras me besaba el cuello, los senos, luego me
hizo sexo oral y pensé tocar el cielo, yo también lo veía desnudo, nunca había
visto a un hombre desnudo, me sentí muy fascinada por su físico, cuando me
iba a penetrar, me miro y me dijo:- Lo hare despacio para que no te duela
demasiado, si sientes mucho dolor me lo dices. Yo pensaba ¿me va doler qué?,
cuando empezó, recuero muy bien que grite y me aferre a él con las uñas en su
espalda, lo hizo suave y con delicadeza, me dolió pero lo disfrute, el me
enseñaba cosas, que debía hacer y que no, me preguntaba si me gustaba o no,
que todo lo que no me gustara se lo dijera, se nos pasó el tiempo, eran las 7:00
pm y me vestí en carrera y Salí corriendo para mi casa, llegue y la tienda
estaba cerrada, dentro no había nadie, pensaba yo, marica me van a matar, yo
no tenía llaves y me toco decirle a la vecina que me dejara meter por el solar
de ella a mi solar, cuando me metí, abrí la puerta por la ventana y me entre de
una, me cambie y me bañe, me acosté hacerme la dormida, cuando escuche la
puerta, a mí se me enfrió todo, escuche a mi mamá llorando y mi papá le
decía:- Mija, ella está bien, debe estar donde una compañera y se le olvido
avisar.

Yo me levante como quien se acaba de despertar y Salí disque para el baño,


cuando escucho que mi papá dice: -¿usted por dónde entro?

- ¿Cómo que por dónde pa? Pues por la tienda


- ¿A qué horas que yo no la vi?
- Usted estaba atendiendo al señor Roberto y yo hasta lo salude.

Cuando voltea a mirar a mi mamá y le dice:

- Mija ¿usted si reviso la pieza de la niña?


- Mijo yo medio mire cuando pase y no la vi

Mi papá la miro como más feo, que pesar de mi mamá pero donde mi papá se
dé cuenta de donde estaba, con quien y haciendo que me mata.

Al otro día que iba para el colegio, pase por la esquina en la que mantiene
caliche y no lo vi, cuando regresaba del colegio, tampoco lo vi, paso una
semana y no supe de caliche, ni el fin de semana se apareció por la tienda, me
pegue una escapada y fui a la casa de él y para mi sorpresa, la casa estaba
desocupada, me dio algo tan feo que me sentí mareada y casi me voy al piso,
me senté en la acera y me puse a llorar, me sentía toda estúpida y utilizada,
una vecina me pregunto: - niña ¿está bien?, yo voltee y le pregunte : - ¿ usted
sabe que se hizo la gente que vivía en esta casa?

- Niña, la verdad no se para dónde se fueron, pero tengo entendido que se


fueron porque a ese pelado Carlos lo amenazaron de muerte, pero yo no
sé qué tan cierto sea.
- Muchas gracias.

Yo me fui para mi casa, sentía como una angustia, como tan mal, que mi
mamá me dijo que me acostara que estaba toda pálida.

Pasaron como 6 meses sin saber de caliche y yo ya estaba mejor, ya me


dejaban salir más, tenía más amistades.
Un día me toco ir al centro de Medellín por unos papeles de mis papás y como
es que por allá por una panadería toda grande veo a caliche, casi me da la un
soponcio, yo me quede mirándolo un rato y el como que sintió que lo estaban
mirando porque volteo a mirar y me vio, nos miramos fijamente un rato largo,
cuando ve que el viene hacia mí y yo que no era capaz de moverme, cuando
llego hasta donde estaba yo, me dice: - ¿usted es que no piensa saludar o qué?

- A caso fui yo la que se fue sin avisar


- ¡ah! Mami deje el resentimiento que me toco abrirme del barrio.
- ¡¿sí?! Mmmmm, vea usted que de malas.
- Mami relájese, venga deme un besito más bien, no este enojada por
bobadas.
- Sabe que caliche yo me tengo que ir, chao, cuídese mucho.

Yo estaba como resentida y ni lo deje despedirse, Salí y me fui, llevaba como


un arrepentimiento y una rabia al mismo tiempo, el actuaba como si se hubiera
ido ayer y no hubiese pasado nada entre los dos, ¿Qué se creía ese man?,
recuerdo que cuando llegue a la casa me puse a llorar de la rabia y el dolor que
sentí, pero apenas escuché a a mi mamá acercarse me limpie las lágrimas y me
hice la dormida.

Era 21 de septiembre el día del amor y la amistad, yo salía del colegio sola,
mirando un cuaderno que llevaba en la mano, cuando escuche que me gritaron
¡valentina!, yo voltee a mirar y era caliche con una rosa, un peluche y una
chocolatina en mano, casi me voy al piso:

- ¿usted que hace por acá? ¿no que no podía estar en el barrio?
- No puedo mami pero demolió usted como se comportó que día y yo sé
que es mi culpa, usted no sabe yo como la amo y lo mucho que ha
extrañe.

Me dijo que me amaba y a mí el corazón se me aceleró mil, pero yo estaba


más preocupada porque le pasara algo la verdad.

-vea hagamos algo, yo ahora bajo al Parque Berrio y si quieres nos


vemos ahora en una de las gordas, pero vallase que de pronto lo ven.
- Hágale mami ¿a que horas?
- a las 7:00 pm, pero muévale vallase
Se llegaron las 7:00 pm y yo estando allá esperándolo, se llegaron la 9
de la noche y el no aparecía, yo Salí y me fui, mientras subía por una de
las cuadras, veo bajar a caliche en pura carreara, el me vio y me agarro
del brazo todo fuerte y me jalo para adentro de un bailadero, nos
metimos en el baño y no me dejo ni hablar me beso y me dijo, - negra,
yo a usted la amo con mi vida , no se le olvide, yo me equivoque mucho
en esta vida mami pero con usted nunca, discúlpeme por dejarla sola,
usted no se merece esta vida.

Él estaba todo agitado y alterado, yo no entendía por qué actuaba así, no


paraba de besarme, cuando se escuchó que golpearon la puerta muy
fuerte, gritaban ¡caliche ya sabemos que estas hay metido!, yo no sabía
qué hacer, el me miro y grito, -¡ papi! yo salgo pero deje que la pelada
que esta acá se valla
-El royo es con usted no con la pelada, usted sabe que se le advirtió.

Caliche me beso y me dijo- negra apenas yo abra se va corriendo, no mire para


atrás y no se le olvide como la amo, no se olvide de mí nunca negra.

- Caliche, yo lo amo demasiado, lo amo mucho.

Nos besamos los dos sabiendo que iba a pasar, caliche le grito al pelado que
yo iba a salir, abrió la puerta y yo mire, eran dos manes, tenían armas en la
mano y ambos me miraron, yo Salí del baño asustada, cuando iba en la entrada
del negocio, escuche como siete disparos, los manes pasaron corriendo juntó a
mí y yo me voltee, me devolví corriendo y caliche estaba tirado en el piso
lleno de sangre, el momento más duro de mi vida, yo me tire al piso y le
agarre la cabeza - ¡ Caliche despiértese!, no me deje, no se valla.

Lloraba mares, no sé cuánto paso que llego la policía y me querían sacar pero
yo no me dejaba, cuando me lograron sacar caliche dio su ultimo respiro y no
sé cómo hizo para sacar la última palabra y dijo –Negra la amo, perdón. Yo lo
mire con los ojos encharcados y vi como dejo de vivir, se me despedazó el
corazón, un policía me tomo del brazo y pegándome un pequeño jalón me dijo
– acompáñeme por acá un momento joven. Me sentó en una silla del
establecimiento y empezó hacerme preguntas de las cuales no respondí
ninguna, no porque no quisiera sino porque yo estaba como en shock, como
ida, ni allá ni acá, el policía se levantó y empezó hablar con otro policía y en
esas se acercó un señor que yo distinguía del barrio el cual le dijo al policía
que yo era de por la casa de él y que él conocía a mi papá, el policía tomo nota
y se dirigió hablar por el radio y en menos de una hora vi a mi papá cruzando
la entrada del negocio, jamás me había importado tan poco el tener problemas
con mi papá, yo digo que ese día junto a caliche se murió algo en mí, recuerdo
que muchas personas me hablaban pero yo no escuchaba nada, yo no estaba
ahí, nos fuimos de ese lugar y me hicieron quitarme la ropa llena de sangre y
meterme a bañar, después me acosté en mi cama y me dormí después de tanto
llorar, así me la pase como cinco meses, baje un montón de peso, me
desmejore mucho, yo nunca hable del tema con mis papás y ellos nunca me
preguntaron, un sábado mientras ayudaba a mi papá en la tienda llego un man,
yo estaba dando la espalda:- Buenas, me da una gaseosa por favor, de esas
oscuras.

Yo fui la cogí y sin haber volteado, cuando se la iba a entregar, vi que era uno
de esos manes que había matado a caliche, se me bajo el alma al piso y él
también me reconoció, puso el billete encima de mostrador, me quito la
gaseosa y se fue en par patadas, mi papá me miro y reacciono de inmediato, él
dijo que yo estaba demasiado pálida, me dieron agua con azúcar que para la
presión y yo no podía creer que tuve el asesino de caliche al frente mío otra
vez, ese resto de año y el siguiente fueron los más duros y los peores para mí.

Pasaron los años y yo cumplí mis 19 años ya estaba trabajando en un almacén


de ropa en el centro, ya me había graduado de bachillerato, en ese entonces
habían pasado un montón de cosas en mi vida a parte de lo de caliche, mi papá
se enfermó y murió en el mes que cumplía mis 18 años, quedamos mi mamá y
yo, ella encargada de la tienda y yo trabajando. En la temporada de feria de
flores, Medellín se vuelve el centro turístico de los gringos y en esas épocas
las ventas se elevaban más.

Una de esas tardes de agosto de feria de flores en el centro trabajando como de


costumbre, vi caminando un grupo de extranjeros y todos arrimaron a la
tienda, hablaban entre ellos inglés y yo sin entenderles nada, entre todos esos
monos, blancos altos y de ojos azules, estaba un señor moreno, de por lo
menos 1.70 de altura, cabello negro, muy bien vestido, se dirigió a mi
preguntándome por unas camisetas exhibidas, hablaba entre español e inglés
pero yo le entendí todo en absoluto, le di la información y se llevaron por lo
menos 10 camisetas de diferente color, ese día me dejaron una buena propina
aparte de comisión por la venta, el hombre este me pidió el número, yo le dije
que no tenía celular pero que sí necesitaba algo que se acercara a el almacén
que ella con gusto le ayudaba, él se fue y al otro día volvió con un teléfono
celular nuevo y me dijo:- ya tiene mi número guardado y yo tengo el tuyo,
espero no incomodarte en absoluto, solo que eres muy hermosa y quiero
hablar contigo.

- No señor, ¿cómo se le ocurre que le voy a recibir ese teléfono?


- Es con todo el gusto, solo responde a las llamadas, recíbelo, no espero
nada a cambio.
- Gracias de verdad.

Lo recibí y el man me llamaba seguido, hablábamos mucho, incluso cuando se


devolvió para Estados Unidos, él era de descendencia colombiana y mexicana
pero había nacido en Estados Unidos. Un día sin pedírselo, me giro casi un
millón de pesos y yo toda contenta, compre cosas para la casa, una ropita para
mí y busque algo para estudiar que no fuera muy costoso, porque él me dijo
que si yo me ponía a estudiar, el me pagaba los estudios y me ayudaba, yo
toda maravillada le dije que sí.

Entre a estudiar Psicologia, a mí eso me llamaba la atención, me puse muy


juiciosa y ya casi ni me tocaba trabajar porque él me pagaba todo pero de
igual forma yo quería seguir trabajando.

El hombre este se llamaba Ian Smith, en ese entonces tenía 28 años, trabajaba
en la bolsa de inversiones en Nueva York, no era casado, no tenía hijos, era el
menor de tres hijos, tenía un apartamento en Medellín y al parecer ganaba
demasiado bien. Ian me dijo que quería formalizar las cosas conmigo, que él
quería estar conmigo si yo quería, que si no de igual forma me iba a pagar el
estudio porque él me lo había prometido, yo me quería dar la oportunidad con
él, de igual manera era un hombre bien, que no era de este mundo de barrios y
bandas ni nada de eso, yo le dije que nos diéramos el tiempo de conocernos,
que miráramos si nos iba a funcionar sabiendo que no vivía acá ni yo allá y
que él sabía que yo no podía irme para por allá por mi mamá, mi estudio y mi
vida en Colombia, que aún no me podía ir, él no le importo y dijo que el
entendía y decidimos darnos la oportunidad.

Pasaron los años y me gradué de la universidad, mi madre falleció, yo me


había casado con Ian y me había ido para los Estados Unidos, allá en la parte
que vivíamos teníamos una buena casa, él tenía su trabajo y yo el mío en una
Colegio como psicóloga, aprendí inglés y todo estaba funcionando demasiado
bien, es en este punto donde reflexiono y pienso en todo lo que viví para estar
acá en un espacio oscuro, pequeño y apagándome lentamente como vela el 7
de diciembre pero sin tanta alegría, ¿Cómo una persona como yo, de barrio
humilde llego hasta acá?, ¿Quién me tiene aquí?, ¿Qué será de mí?, me mata
de angustia hacerme esas preguntas y no tener respuesta a parte de ¿Qué hice
yo para merecerme esto?

Quede embarazada de un niño, estábamos demasiado felices de ser padres, mi


embarazo estuvo demasiado bien, mi niño nació sano y para que mentir si era
hermoso, nunca me había sentido tan enamorada y tan feliz en mi vida entera,
mi niño era trigueñito, ojos verdes, cabello negro, rasgos físicos muy
parecidos a los del papá, estaba inmensamente feliz y entonces unos meses
después de dar a luz, se llegó el día en que ya no volví a ver más a mi niño ni a
mi esposo.

Era un 21 de septiembre y me quede hasta tarde en el colegio revisando un


caso de un estudiante que había estado presentando algunas señales de
depresión y crisis emocionales, ya estaba terminando cuando decidí empacar
mis cosas he irme, cuando salía del colegio eran tipo 9:00 pm y hacia
demasiado frio, me acerque a mi auto y empecé a buscar las llaves y sentí un
golpe y caí inconsciente, luego desperté en esta habitación.

- ¡Holaaaaa!, ¿Quién esta hay?, ¿porque me encierran?, ¿Qué está


pasando?

Golpee la puerta durante mucho tiempo, al igual que llore, me arrastre, siento
que han pasado años, extraño a mi hijo, mi vida, me pregunto si me han
buscado, ya no puedo ni llorar, no sé qué tanto me merezco esto, no sé qué
tanto tiempo me quede, no me han tocado ni un pelo, tampoco le he visto la
cara a nadie, por eso no entiendo porque me tienen encerrada; la comida que
me dan es solo agua y arroz, medió abren la puerta y la tiran, ya no quiero
estar aquí.

No sé qué tenía esta vez el agua pero me estoy sintiendo pesada, mis ojos se
cierran, no puedo conmigo, no me quiero dormir, siento que no va pasar nada
bueno desde que me quieran dormir.

Estoy medio despierta pero media ida al tiempo pero ciento como si fuéramos
en un carro, escucho carros pasar, escucho el viento pegar en las ventanas del
carro, ahora si estoy más despierta, puedo notar que hay dos hombres en la
parte de adelante, uno va manejando y el otro hablando por celular, no los
reconozco, cada vez me siento más despierta y ellos ni cuenta se han dado, ya
estoy viendo más claro, acaban de parar el carro, me hare la dormida.

- York! stay in the car taking care of the dog and putting gas in the car, I
will go for food and water.
- Okay.

El hombre que salió primero del carro iba a ir por comida y el otro iba a
tanquear el carro, él que se quedó empezó hablar por el celular, yo aproveche
y me deslice muy despaciosamente, intente abrir la puerta del carro pero note
que mis pies estaban atados al igual que mis manos y si abría la puerta no
podría correr y se darían cuenta, empecé a intentar quitarme lo que me
amarraba las manos, que era una especie de cinta muy gruesa y fuerte, lo hacía
rápidamente porque se me agotaba el tiempo, logre soltar mis manos y empecé
con los pies, escuche que retiraba la manguera de gasolina y me entro un
pánico terrible, no sabía qué hacer, no se me desataban los pies, luego mire al
frente y note que dejaron las llaves puestas y asegure todas las puertas, me
pase como pude al puesto del conductor y el tal york cuando me vio, abrió sus
ojos azules cielos como un loco e intento abrir las puertas, prendí el carro y
empecé a manejar, mire por el retrovisor como los dos hombres aquellos
salían detrás de del carro corriendo, acelere a fondo sin saber dónde estaba ni
a donde iba, maneje hasta que el carro se quedó sin gasolina, logre desatarme
los pies y Salí del carro empecé a caminar y a caminar con dificultad, sin saber
de dond3 me salían las fuerzas, llegue a una gasolinera donde también había
una tienda, entre y el muchacho de la caja me miro asombrado y se me acerco:
- ¿ se encuentra bien señora?, ¿ qué le paso?, hablaba demasiado bien el
español.

- ¿me puede ayudar? Por favor.


- Claro que sí, pase y se sienta allí. Señalándome un asiento junto a la
zona de la caja
- No sé ni donde estoy, ni que día es, detenían encerrada en un cuarto
oscuro desde el 21 de diciembre en un colegio del distrito Brooklyn.
- Señora hoy es 4 de noviembre, está usted en Greenpoint, también está en
el distrito Brooklyn
- Yo soy de East Nueva york
- ¿tiene a quien llamar?
- No recuerdo los números de nada, ¿puede llamar a la policía?

Él chico se dispuso a llamar a la policía y al momento de llegar, uno de ellos


me reconoció y le dijo al otro policía que una foto mía había salido en las
noticias meses atrás, que solo habían encontrado mi bolso junto a mi auto
tirado en el piso, que no había rastro de mí, que me veía demasiado delgada y
cansada pero que era yo, al rato, llegaron muchos más policías, ambulancias,
primero me reviso un doctor, el cual me declaro en caso de alerta y dijo que
me llevaran a un hospital urgente, me subieron a la ambulancia y me llevaron
al hospital, yo estaba aturdida la verdad, tanta gente, tanto ruido, sentí que ya
podía descansar, cerré los ojos y me dormí.

Desperté en el hospital, tenía un respirador, tenía varias agujas pegadas en mi


brazo y estaba sola en la habitación.

Entro una enfermera por la puerta: - Hello, good morning, how are you today?
( - Hola, buenos días, ¿cómo estás hoy?)

- Hi, I'm fine, where am I?( - Hola, estoy bien, ¿dónde estoy?)
- Quiet, you are at Brookdale University Hospital Medical
Center(Tranquilo, estás en el Brookdale University Hospital Medical
Center)
- Where is my husband, my son? (¿ Dónde está mi esposo, mi hijo?)
- They have not been contacted yet, but they are in those, do not stress
that it hurts you, you are very delicate. (aun no los han contactados,
pero están en esas, no te estreses que eso te hace daño, estas muy
delicada)

La enfermera salió, entraron unos policías, me hicieron preguntas, les conté


todo lo que había sucedido desde el secuestro hasta la noche anterior y eso fue
todo.

Encendí la televisión y vi que en las noticias mostraban mi foto y hacían un


breve repaso de las noticias de cuando desaparecí, mostraron un fragmento de
video donde salía mi esposo con mi hijo en brazos, pidiendo información y
ayuda para encontrarme, atrás de él vi a el tal york, el cual le daba una
pequeña palmadita como de consuelo, me altere demasiado, empecé a gritar
como loca y una enfermera junto a un policía entraron al cuarto muy
asustados, empecé a gritar señalando el televisor,

¡Es el, ese es el hombre y tiene a mi esposo y a mi hijo!, repetía una y otra
vez, el policía hablo por su radio y lo que entendí que dijo, fue “tenemos un
sospechoso registrado en cámaras”.

Horas más tarde regreso un policía a informarme de lo más atroz y terrible


que podían decirme, habían encontrado a mi esposo muerto en nuestra casa, a
aparentemente un suicidio, había dejado una carta, en donde me decía algo
desgarrador:

Valentina

Sé que terminaras de leer esta carta y me odiaras por siempre, pero quiero que
sepas que lo lamento, desde que desapareciste mi vida ya no tenía sentido ni
calma, perdí mi trabajo, hipoteque la casa, vendí el auto para pagar deudas,
nuestro hijo te ha extrañado y eso se reflejó en su salud, casi un año que te
arrebataron de nuestras vidas, y justamente hoy dos meses después de haber
hecho lo más bajo de mi vida que fue dar en adopción a nuestro hijo por no ser
capaz con todo, por pensar que se merecía, cosas mejores de las que yo le
podía dar, después de ya darte por muerta, lo deje ir a una familia mejor,
perdóname por favor, no soy tan fuerte, soy un maldito cobarde y regale a
nuestro hijo, medí por vencido y perdí todo.

Adiós.

Me parecía ilógica esa carta, sentía que no era de él, sentía que no era posible,
le pedí al policía que buscara a mi hijo, en cada rincón de Nueva York si era
necesario, le comente que no creía que se hubiera suicidado y cuando
investigaron más a fondo se dieron cuenta que yo tenía la razón, la casa no
estaba hipotecada, él tenía un rango más alto en su empleo y mi hijo no
aparecía en ningún orfanatorio, mi hijo estaba desaparecido, necesitaba que lo
encontraran.

Me ahogaba el miedo de que a mi híjole pasara lo mismo que a mí o algo peor

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