Análisis Vectorial y Coordenadas
Análisis Vectorial y Coordenadas
Arturo Zúñiga-Segundo
Draft
Índice general
1. Introducción 10
1.1. Juego Tripas de gato . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
2. Representaciones 12
2.1. Espacio vectorial. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12
2.2. Representación geométrica. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
2.3. Representación en coordenadas cartesianas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
2.4. Representación en coordenadas cilíndricas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18
2.5. Representación en coordenadas esféricas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
Draft
3. Productos: punto y cruz 23
3.1. Productos entre vectores: punto y cruz. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
3.2. Ecuaciones de la recta y el plano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
3.3. Cambio de coordenadas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31
3.4. El producto punto y cruz en coordenadas cilíndricas y esféricas. . . . . . . . 37
3.5. Rotaciones. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38
3.6. Cosenos directores. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40
5. Propiedades de Nabla 53
5.1. Derivadas parciales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53
5.2. Regla de la cadena . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
5.3. Convención de suma. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59
5.4. Cuando los Chuckies se encuentran. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 64
5.5. Operaciones básicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 66
ÍNDICE GENERAL 3
6. El vector de posición 76
6.1. Mecánica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 76
6.2. Operaciones básicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 78
6.3. Electrostática . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 80
[Link] 163
10.1. Teoremas del conejo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 163
10.2. Solución a la ecuación de Poisson . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 167
Glosario 172
7.1. ¾Qué es Integrar Tom? Nos diría pensativo ½Integrar es pintar!. Las e-
chas no indican el sentido de la calle, ni son gratis. (Imagen tomada de
[Link] . . . . . . . . . . . . 84
7.2. Pistola autoajustable, the Tom's dream. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85
7.3. Región de integración Rxy , denida entre las funciones y = f1 (x) y y = f2 (x)
y las líneas x=ay x = b. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 86
7.4. La región Rxy dene los límites de la integral. . . . . . . . . . . . . . . . . . 87
7.5. El área de la región Rxy , es la de un tríangulo de base y altura b, cuyo valor
2
es A = b /2. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 88
7.6. El área de la región Rxy , es la de un cuarto de círculo de radio R, cuyo valor
es A = πR2 /4. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89
7.7. Ilustración para el teorema de cambio de variable. . . . . . . . . . . . . . . . 90
7.8. Transformación de coordenadas cartesianas a polares. La ídea principal es
construir una nueva región Rrθ , a partir de la región inicial Rxy . . . . . . . . 90
ÍNDICE DE FIGURAS 7
7.9. Transformación de puntos sobre circulos por medio de las coordenadas polares. 92
7.10. Transformación B.E. La región más sencilla para integración. . . . . . . . . . 93
7.11. La región ideal para aplicar el teorema de Fubini-Esponja (Marsden, 2004).
Límites constantes e integrando separable. Observe que ahora la pistola de la
gura (7.2) está en posición horizontal, y se mueve de abajo hacia arriba. . . 94
7.12. Do you Fubini? Región ideal en el espacio para aplicar el teorema de Fubini-
Esponja. Límites constantes e integrando separable. El Jacobiano en coorde-
nadas cilíndricas es r. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 96
7.13. El Jacobiano en coordenadas esféricas es J = r2 sin θ. . . . . . . . . . . . . . 97
7.14. La región Rxy Ruv . . . . . . . . . . .
se transforma a la región . . . . . . . . 98
7.15. La región Rxy se transforma a la región Ruv . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 99
7.16. La región Rxy se transforma a la región Ruv . . . . . . . . . . .
p . . . . . . . . 101
8.1. Como en el Mago de Oz...Para resolver una integral de línea, del punto (a)
al punto (b) sigue el camino amarillo (Baum, 2017). . . . . . . . . . . . . . 112
8.2. Parametrización simple x = t. Con esto tendremos y = t4 + t3 , y si deseamos
ir del punto a al punto b, a → b escribimos t : 0 → 1. La parametrización
describe el camino y su sentido. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 113
8.3. Parametrización de una hélice circular x = cos(πt), y = sin(πt), z = 6t. Para
ir del punto a al punto b, el parámetro t debe cambiar de t : 1/3 → 1. . . . . 115
1
8.4. Parametrización de una elipse x = (1) cos θ , y = √ sin θ . Si deseamos reco-
2
rrerlo en sentido de las manecillas del reloj, el parámetro θ debe cambiar de,
θ : 0 → 2π . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 116
8.5. Parametrización compuesta: C1 : x(t) = t, y = 0, t : −1 → 1. C2 : x(t) = t,
y = 1 − t2 , t : 1 → −1. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 118
8.6. Parametrización compuesta: C1 : x(t) = t, y = 0, t : 1 → 2. C2 : x(t) = 2,
y = t, t : 0 → 1. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 120
3
8.7. Parametrización de la curva, x = 1−cos t, y = sin t y z = t , del punto (0, 0, 0)
3
al punto (2, 0, π ). Para ir del punto a al punto b, el parámetro t debe cambiar
de 0 a π . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 123
8.8. Parametrización; x = t + 1, y = t + 1 y z = t + 1, donde t : 0 → 1, para cubrir
el camino del punto (1, 1, 1) al punto (2, 2, 2). . . . . . . . . . . . . . . . . . 126
ÍNDICE DE FIGURAS 8
Nota: Todas las guras incluidas en esta lista son de elaboración propia.
1
Introducción
Posteriormente, encontré el libro de George Gamow, Materia, tierra y cielo. Recuerdo que
fue la primera vez vi la palabras campo, electricidad y ondas. Leerlas me hicieron pensar
en los viajes a la Luna que se habían realizado y las naves espaciales que los hicieron posi-
bles. Por si fuera poco, encontré en esa bibliotea unos ejemplares de la Encipclopedia Salvat
sobre los mayas y mexicas. En sus páginas, ví nuevamente símbolos tan maravillosos e im-
presionantes, que, aunque a la fecha no puedo dibujar, despertaron mi ínteres por tratar de
entender y descifrar los simbolos más modernos, aquellos que mis maestros de la vocacional
me explicaron.
Draft
Representaciones
En la mayoría de los cursos de vectores se dice que un vector es una cantidad que tiene
magnitud dirección y sentido. En lo personal esta denición me parece muy imprecisa. Con-
sidero que es mejor denirlo por medio del concepto de espacio vectorial, y posteriormente
sin ser demasiado formal, representarlo como una echa en el espacio tridimensional.
Pero en un instante, nos sentiríamos acosados por muchas echas. En consecuencia, iniciar
deniendo un espacio vectorial deniendo un vector en abstracto representa la ventaja de
extender el concepto de vector, a sistemas donde una visualización directa no es posible,
tal es el caso de la mecánica cuántica (Sakurai, 1985). Para interpretar qué es un vector, será
necesario introducir el concepto de representación, o sistema de coordenadas.
Se entenderá por un cuerpo F, a los números reales R. Denamos qué es un espacio vec-
torial (Lang, 1976).
Todas estas reglas son independientes de la representación, es decir, son propiedades in-
trínsecas de los vectores, heredadas de la denición de espacio vectorial. La forma de escribir
n
un vector en el espacio R , es por medio del arreglo de n-entradas:
Draft
u = (u1 , u2 , · · · , un ) ,
donde cada una de ellas es un número real. Las propiedades de los números en un espacio n
dimensional, son muy parecidas a las de un espacio vectorial, por consiguiente, a los puntos
n
en un espacio R también les llaman vectores (Lang, 1976). Esta armación, supone que los
vectores no dependen del origen del sistema de coordenadas.
c1 u1 + c2 u2 + · · · + cn un .
c1 u1 + c2 u2 + · · · + cn un = 0 .
u = c1 u 1 + c2 u 2 + · · · + cn u n ,
La forma gráca de cómo sumar dos vectores, es conocida como: el método del paralelo-
gramo; que describiremos a continuación.
A+B =B+A,
→ → → →
A + (B + C ) = ( A + B ) + C .
→ → → → → →
Observe que estas relaciones, son identicas a las dos primeras que denen un espacio vectorial.
Reemplazando u↔A;v↔B ; w ↔ C se obtienen todas las propiedades de un espacio
→ → →
vectorial. Es importante insistir que las propiedades de los vectores son independientes de la
representación, de aquí surgen deniciones Draft
de vector muy sosticadas, ya que no es suciente
una magnitud y una dirección (Arfken, 1985).
En física, generalmente los espacios son hómogeneos, es decir, las ecuaciones de las leyes
físicas son independientes del origen de coordenadas (Kittel et al., 1982). ½Qué coincidencia,
verdad!
Para representar un punto en el espacio, son necesarias tres coordenadas, porque la dimen-
sión del espacio es tres. En el sistema de coordenadas cartesianas, estos puntos los denotamos
por (x, y, z), donde x, y y z son las coordenadas a lo largo de los ejes x, y y z respectiva-
mente. Estas coordenadas no tienen restricción alguna en sus valores, es decir, pueden tener
cualquier valor en el intervalo (−∞, ∞).
Ya que los vectores son independientes del origen de coordenadas, entonces, es posible
denotarlos igual que los puntos en el espacio, o sea, el vector
A = (Ax , Ay , Az ) , (2.1)
→
Para ubicar el punto p(1, 2, 3), donde esta el corazón del hombre de hojalata (Baum,
2017), iniciamos con un paso de una unidad a lo largo del eje x, hasta el punto a(1, 0, 0),
a continuación dos, a lo largo del eje y , para arribar al punto b(1, 2, 0) y nalmente tres, a
lo largo del eje z hasta el punto p(1, 2, 3). Es decir, realizamos el recorrido del origen o al
punto p(1, 2, 3), a lo largo del camino indicado por la línea de puntos cercanos. Esta forma de
ubicar los puntos, es similar a la realizada por el sensor de posición digitalizado, utilizado
en los ojos del hombre de hojalata, ver gura (2.2 (a)).
Draft
Figura 2.2: a) Ubicación del punto p(1, 2, 3), como lo haría un sistema de ubicación digital,
utilizado en los ojos del hombre de hojalata. b) Ubicación del vector A ⃗ = (1, 2, 3). Los
movimientos de la mano del hombre de hojalata, corresponden a las componentes del vector.
Es posible ubicar el punto p(1, 2, 3), de otra forma, por ejemplo: moviéndose tres unidades
a lo largo del eje z, hastac(0, 0, 3), posteriormente, dos unidades a lo largo del eje y , hasta
d(0, 2, 3), nalmente, una unidad a lo largo del eje x hasta p(1, 2, 3), o sea, a lo largo del
camino indicado por la línea de puntos separados en la gura (2.2(a)).
Para tocar el punto p(1, 2, 3), él puede realizar sus movimientos en cualquier orden, es de-
cir, cada movimiento será independiente, por ejemplo: ver las echas punteadas en la gura
(2.2 (b)).
para los movimientos, en las direcciones positivas dirección donde aumentan de las coor-
denadas x, y y z, respectivamente, ver en la gura (2.3 (a)).
Draft
donde Ax , Ay y Az , son las componentes del vector, o bien, las magnitudes de los movimientos
necesarios del jostick en cada una de las direcciones permitidas, ver en la gura (2.3(b)). A las
direcciones permitidas, ver ecuación (2.2), se les conoce como vectores unitarios (de magnitud
uno), y al conjunto
{âx , ây , âz } , (2.5)
le llamaremos base cartesiana. Antiguamente se denotaba por {î , ĵ , k̂} . Es importante no-
tar que el orden en los terminos de la ecuación (2.4), no efecta la representación del vector,
o sea, podemos mover el jostick en cualquier secuencia, sin afectar el objetivo nal.
Figura 2.3: Para encontrar la dirección de un vector que no pase por el origen de coordenadas,
basta con restar de las coordenadas de la echa, las coordenadas de origen del vector.
Entonces, cualquier vector en el espacio, podrá ser representado por la combinación lineal
de la forma denida en la ecuación (2.3), es decir, los vectores (2.5) forman una base y son
linealmente independientes.
Draft
Además, es importante observar que: dos vectores son iguales si y sólo si son iguales com-
ponente a componente.
Analicemos cómo ubicar un vector, que no necesariamente pase por el origen de coordena-
das. Supongamos que deseamos encontrar la dirección del vector C en la gura (2.4). Aquí,
→
por la método del paralelogramo, la suma de los vectores A+ C será el vector B , de donde
→ → →
C =B−A.
→ → →
Sí, ⃗ = (Ax , Ay , Az )
A y ⃗ = (Bx , By , Bz ),
B el vector C, tiene por coordenadas o dirección
→
C = (Bx − Ax , By − Ay , Bz − Az ) ,
→
es decir, para hallar su dirección basta con restar, de las coordenadas de la echa, las coor-
denadas de origen del vector.
Debido a la forma de los objetos considerados en problemas físicos (cables, esferas, tapa-
deras, etc), los parámetros y cantidades involucradas, resultan ser difíciles de manipular en
coordenadas cartesianas, de ahí surge la necesidad de introducir coordenadas más adecuadas.
2.4. Representación en coordenadas cilíndricas. 19
Figura 2.4: La dirección de un vector que no pase por el origen de coordenadas, se calcula
restando las coordenadas de origen del vector de las coordenadas de la echa.
cuyos rangos de valores son: 0 ≤ r < ∞, 0 ≤ θ < 2π , −∞ < z < ∞. Haciendo uso de la
Fig. (2.5(a)), la coordenada r , es medida desde el origen o, hasta el punto p(r, θ, 0), que es la
proyección del punto p(r, θ, z), en el plano xy . La coordenada θ , es el ángulo (medido sobre
el plano xy ), entre el eje x y la línea imaginaria a lo largo de r . Finalmente z se mide igual
que en las coordenadas cartesianas.
Si nuestra amiga, la Bruja buena del norte (Baum, 2017), desea tocar con su varita mágica
el punto p(r, θ, z) (localizada inicialmente en el origen), tendrá que mover su mano a lo largo
de eje x una distancia r , posteriormente rotar su brazo un ángulo θ , para nalmente deslizar
su mano paralelamente al eje z , la distancia z requerida para tocar el punto.
Cuando z = 0 (o cuando es constante), obtenemos las coordenadas polares (r, θ), denidas
en el plano xy (o z = constante), como consecuencia podemos escribir,
x = r cos θ , y = r sin θ , z=z. (2.7)
Los vectores unitarios âr , âθ y âz , estan dirigidos hacia las direcciones donde aumentan
2.4. Representación en coordenadas cilíndricas. 20
Figura 2.5: a) Localización del punto p(r, θ, z), en coordenadas cilíndricas. b) Los vectores
unitarios âr , âθ y âz , están dirigidos en las direcciones que aumentan las coordenadas r, θ y
z, respectivamente.
sus coordenadas respectivas, r, θ y z , ver gura (2.5(b)). Estos vectores, aunque son de mag-
nitud constante (unitarios), sus direccionesDraft
no lo son, excepto el vector âz .
Supongamos que la Bruja mala del oeste usa de mira telescópica, el vector unitario âr ,
para ubicar a Dorothy y las zapatillas de rubí (Baum, 2017). Al cambiar el ángulo θ apun-
tará a distintos objetivos; siempre de manera radial (en la dirección que aumenta r), pero
en distintos ángulos θ. Para el vector unitario âθ , sucederá algo similar; apuntará a distintos
objetivos siempre de manera tangente a la envoltura del cilindro (en la dirección que aumenta
la coordenada θ, ver gura (2.5(a)), pero en distintos ángulos θ + π/2.
Si la Bruja mala del oeste, usará de mira telescópica al vector âz , siempre apuntará hacia
arriba, (donde aumenta la coordenada z ), independientemente del ángulo θ. Una situación
similar, se tendrá con los vectores unitarios âx
ây , de las coordenadas cartesianas, ya
y que
siempre apuntarán a lo largo de las coordenadas x y y , respectivamente. Concluimos, que
los vectores unitarios (2.2), son constantes en magnitud y dirección, es decir, son vectores
constantes.
Los vectores unitarios âr , âθ y âz , forman una base para los vectores en el espacio, o sea,
cualquier vector en coordenadas cilíndricas, se podrá escribir como la combinación lineal,
Con la misma motivación, el uso de las coordenadas esféricas nos permitirá resolver pro-
blemas donde se involucren, esferas o semi-esferas (huecas o sólidas), conos con helado,
etcétera. Las coordenadas para ubicar un punto en este sistema son; r, θ y ϕ, a decir verdad,
un punto en coordenadas esféricas se denota como p(r, θ, ϕ), cuyos rangos de valores son:
0 ≤ r < ∞, 0 ≤ θ < π , 0 ≤ ϕ < 2π , como lo mostramos en la gura (2.6(a)). La coordenada
r, es medida desde el origen o, hasta el punto p(r, θ, ϕ). La coordenada θ, se mide a partir
del eje z , sobre el plano que forma la línea imaginaria a lo largo r y el eje z . Finalmente ϕ,
es el ángulo formado (sobre el plano xy ), entre el eje x y la proyección de r , sobre el plano xy .
Draft
Figura 2.6: a) Localización del punto p(r, θ, ϕ), en coordenadas esféricas. b) Los vectores
unitarios âr , âθ y âϕ , están dirigidos en las direcciones que aumentan las coordenadas r, θ y
ϕ, respectivamente.
Los vectores unitarios âr , âθ y âϕ , estan dirigidos, en las direcciones que aumentan sus
coordenadas respectivas r, θ y ϕ, ver gura (2.6(b)). Estos vectores no son constantes (aun-
que su magnitud es constante sus direcciones cambian).
Los vectores unitarios âr , âθ y âϕ , forman una base para los vectores en el espacio, o sea,
cualquier vector en cordenadas esféricas, se podrá escribir como la combinación lineal
Draft
Figura 2.7: El hombre de hojalata enviando con su mano derecha, un saludo vectorial.
3
En la práctica es más sencillo trabajar con cantidades. En general, se trabaja con dos tipos
de cantidades; escalares y vectoriales. Son cantidades escalares, aquellas que están perfecta-
mente determinadas por una magnitud (número), como son: la masa, el trabajo, el tiempo, la
temperatura y el voltaje. Las cantidades vectoriales requieren además de una magnitud una
dirección, por ejemplo: el desplazamiento, la velocidad, la fuerza y la intensidad de campo
eléctrico.
Es claro, que si nos preguntan la hora, bastará decir, son las 3 : 25 pm, sin embargo, si
nos piden aplicar una fuerza sobre un objeto, tendríamos que preguntar la dirección o hacia
donde debemos aplicarla.
¾Habrá alguna forma de multiplicar dos vectores? En realidad hay dos formas; un tipo
produce una cantidad escalar (producto punto), mientras otro, una cantidad vectorial (pro-
ducto cruz).
Denamos los productos punto y cruz, para tejer nuestra telaraña de propiedades vec-
3.1. Productos entre vectores: punto y cruz. 24
toriales. El producto punto entre dos vectores A y B, es una cantidad escalar denida por
→ →
o
Sí, Ay B son ortogonales, es decir, si en ángulo entre ellos es de θ = π/2 = 90 , el
→ →
producto punto de A y B , será cero, ver ecuación (3.1). Y aún más; dos vectores distintos
→ →
de cero tienen producto punto cero, si y sólo si, ellos son ortogonales.
o sea, la base (2.5), es ortonormal; vectores base, mutuamente ortogonales y de magnitud uno.
donde hemos aplicado recurrentemente las relaciones (3.3). La magnitud del A, será
→
q
|A| = A2x + A2y + A2z , (3.5)
→
El producto cruz entre dos vectores, es más elaborado, porque además de determinar su
magnitud debemos encontrar su dirección. El producto cruz de dos vectores, es un vector
perpendicular a ambos vectores. Por ejemplo: Consideremos los vectores y B , la dirección
A
→ →
del producto A × B , estará dada por la regla de la mano derecha; estire su dedos de la mano
→ →
derecha en la dirección del primer vector, en nuestro caso es el vector A, cierre su mano
→
simulando que desea atrapar al vector B , de tal manera, que el dedo pulgar determinará
→
la dirección del producto cruz, ver la gura (3.2) y el vector C de la gura (2.7).
→
Draft
| A × B |= AB sin θ (3.6)
→ →
realizamos fue en el orden del producto, o sea, mantuvimos sin cambio las magnitudes y el
ángulo entre los vectores, escribimos que:
A × B = −B × A , (3.7)
→ → → →
de donde
A × A = −A × A = 0 (3.8)
→ → → →
porque el cero es el único número igual a su negativo. Este resultado esta de acuerdo con la
ecuación (3.6), en virtud que el ángulo entre un vector y sí mismo, es cero.
donde hemos aplicado recurrentemente las relaciones (3.9). La relación (3.10), se puede es-
cribir como un determinante, sin embargo, considero que es una costumbre anticuada. Es
importante hacer notar, que las relaciones (3.1), ( 3.2), (3.7) y (3.8), son independientes de
la representación, es decir, son propiedades intrínsecas de los vectores.
3.2. Ecuaciones de la recta y el plano. 27
Para encontrar la ecuación de la recta en forma vectorial, será necesario suponer que tiene
por dirección el vector D = (A, B, C) (línea punteada en la gura (3.3) y que pasa por el
→
punto po (xo , yo , zo ).
La ecuación de la recta dene las coordenadas del punto p(x, y, z), a lo largo del vector
D, es decir, localiza la punta de la echa del vector tD . El parámetro t, mueve la punta de
→ →
la echa a lo largo del vector D . Si t es positivo, el punto p, se alejará de po en dirección de
→
D; si es negativo, en dirección contraria. Cuando t = 0, p = po , ver gura (3.3).
→
Draft
Figura 3.3: La ecuación de la recta, esta determinada por una dirección ⃗ = (A, B, C)
D y un
punto ro = (xo , yo , zo ). En forma vectorial es: ⃗ ⃗ . En sus componentes o forma
r = ⃗ro + Dt
escalar es: x−xo = tA , y −yo = tB , z −zo = tC , donde t es el parámetro que da movimiento
al punto p sobre la recta.
r = ro + tD , (3.11)
→ → →
que es la ecuación de la recta en forma vectorial. Al sustituir los vectores; r = (x, y, z),
→
ro = (xo , yo , zo ) y D = (A, B, C), obtenemos
→ →
(x − xo , y − yo , z − zo ) = t(A, B, C) . (3.12)
Recordando que un vector es igual a otro si sus componentes son iguales, obtenemos nal-
mente
x − xo y − yo z − zo
= = =t, (3.13)
A B C
3.2. Ecuaciones de la recta y el plano. 28
x − xo y − yo
= = t , z = zo , (3.14)
A B
eliminando t: obtenemos la conocida ecuación de la recta en el plano xy
B
y − yo = (x − xo ) . (3.15)
A
¾Cómo determinamos la ecuacion de un plano? ½Claro! También por medio de una direc-
ción perpendicular al plano, y un punto sobre el mismo, ver la gura (3.4).
Draft
Figura 3.4: La ecuación del plano es: Ax + By + Cz + D = 0 , donde A, B, C , son las com-
ponentes del vector perpendicalar al plano, y D se calcula conociendo un punto po (xo , yo , zo )
sobre el plano, es decir, D = −(Axo + Byo + Czo ).
La ecuación de un plano determina la posición del punto p(x, y, z), deslizandose sobre
una supercie plana. La forma de orientar a las supercies es por medio de un vector
perpendicular a ellas, entonces para nuestro plano será el vector E = (A, B, C), ver la gura
→
(3.4). El vector r , se mueve sobre el plano, mientras que el vector ro esta jo. El vector r −ro ,
→ → → →
está sobre el plano, es decir, es perpendicular al vector E, entonces la ecuación vectorial de
→
plano es:
( r − ro ) • E = 0 , (3.16)
→ → →
3.2. Ecuaciones de la recta y el plano. 29
que determina la condición restricción que debe cumplir el punto p, para moverse sobre el
plano. Al desarrollar (2,13), obtenemos
Ax + By + Cz + D = 0 , (3.17)
Como un aplicación de las ecuaciones del plano y la recta, supongamos que deseamos
calcular la distancia que hay del punto p(xo , yo , zo ), al plano Ax + By + Cz + D = 0, ver la
gura (3.5).
Draft
x − xo y − yo z − zo
= = =t. (3.19)
A B C
3.2. Ecuaciones de la recta y el plano. 30
x′ − xo = At ,
y ′ − yo = Bt , (3.20)
z ′ − zo = Ct ,
Ax′ + By ′ + Cz ′ + D = 0 . (3.21)
p √
d= (x′ − xo )2 + (y ′ − yo )2 + (z ′ − zo )2 =| t | A2 + B 2 + C 2 . (3.22)
| Axo Draft
+ Byo + Czo + D |
d= √ . (3.24)
A2 + B 2 + C 2
3.3. Cambio de coordenadas. 31
Una aplicación importante del producto punto son las proyecciones. La proyección escalar
de un vector a sobre un vector b , es la longitud del segmento AB mostrado en la (3.6).
→ →
La proyección del vector a sobre b es el vector cuya longitud es el segmento AB y tiene la
→ →
misma dirección, (o direccion opuesta si el escalar es negativo), que b.
→
b
→
ab = a • , (3.25)
→ b
de donde, la proyección del vector a en b se escribe
→ →
b b
a = ab → = (a • b ) →2 , (3.26)
→b b → → b
Draft
Aquí se observamos la utilidad de tener vectores unitarios, por ejemplo deniendo el vec-
tor unitario b̂ = b /b, las ecuaciones (3.25) y (3.26) se escriben
→
la dirección de ⃗
b. En otras palabras, cuando se desee calcular la proyección de un vector en
otro, asegúrese que ése otro sea un vector unitario.
Como hemos mencionado en el capitulo uno, los vectores son independientes de la repre-
sentación, es decir, el vector A,
será igual en cualquier sistema de coordenadas. Es claro que
→
cambiarán sus componentes en cada representación.
3.3. Cambio de coordenadas. 32
donde
Para calcular dichas componentes, debemos realizar los productos punto indicados en
(3.27). Por ejemplo: para la componente Ar , debemos efectuar âx • âr , ây • âr y âz • âr .
Figura 3.7: Trasladando el vector âr al origen de coordenadas (vector en línea punteada),
es evidente que los ángulos entre éste y los vectores âx , ây y âz son: θ, π/2 − θ y π/2
respectivamente. El vector âz se indica con un punto en el origen, semejando la cabeza de
una echa dirigiéndose hacia afuera de la página.
3.3. Cambio de coordenadas. 33
Tabla 3.1: Productos punto necesarios para realizar el cambio a coordenadas cilíndricas del
vector ⃗
A en coordenadas cartesianas, o viceversa.
Con ayuda de la gura (3.7), en donde trasladamos el vector unitario âr al origen de
coordenadas (vector en línea punteada) y de la denición de producto punto (3.1), escribimos,
Con ayuda de la gura (3.8), donde hemos trasladado el vector âθ al origen de coordenadas
(vector en línea punteada), observamos que los ángulos entre éste y los vectores âx , ây y âz
son: π/2 + θ, θ y π/2 respectivamente. Entonces directamente,
Observe que las componentes Ax , Ay y Az , deben escribirse en términos de las nuevas varia-
bles r, θ y z , denidas por (2.7). De la misma manera, de coordenadas cilíndricas a cartesinas,
tendremos:
Figura 3.8: Trasladando el vector âθ al origen de coordenadas, tenemos que los ángulos entre
éste y los vectores âx , ây y âz son: π/2 + θ, θ y π/2 respectivamente. El vector âz se indica
con un punto en el origen, semejando la cabeza de una echa dirigiéndose hacia afuera de la
página.
Para simplicar los productos sugeridos en (3.30), proyectemos el vector âr , en coorde-
nadas esféricas en la dirección del vector n̂, denido sobre el plano xy , ver la gura (3.9).
Observando que el ángulo entre ellos es de π/2 − θ , la proyección será:
debido a que los ángulos entre n̂ sin θ con âx , y ây , son: ϕ y π/2 − ϕ, respectivamente, además
el ángulo entre âr y âz es: θ.
Draft
Figura 3.9: La proyección del vector en coordenadas esféricas âr , sobre el vector n̂ denido
en el plano xy es: n̂ sin θ , debido a que el ángulo entre ellos es: π/2 − θ . Los ángulos entre
n̂ sin θ con âx , y ây , son: ϕ y π/2 − ϕ, respectivamente. El ángulo entre âr y âz es: θ.
Para realizar la segunda serie de productos, proyectemos ahora en vector âθ , en la dirección
del vector en coordenadas cilíndricas n̂, ver la gura (3.10). Observando que el ángulo entre
ellos es de θ, la proyección será:
debido a que los ángulos entre n̂ cos θ con âx , y ây , son: ϕ y π/2−ϕ, respectivamente, además
el ángulo entre âθ y âz es: π/2 + θ.
Para realizar la última serie de productos, basta recordar que el vector âϕ es igual al vector
3.3. Cambio de coordenadas. 36
Tabla 3.2: Productos punto necesarios para realizar el cambio a coordenadas esféricas del
vector ⃗
A en coordenadas cartesianas, o viceversa.
Draft
Figura 3.10: La proyección del vector âθ , sobre el vector n̂ es: n̂ cos θ, debido a que el ángulo
entre ellos es: θ. Los ángulos entre n̂ cos θ con âx , y ây , son: ϕ y π/2 − ϕ, respectivamente.
El ángulo entre âθ y âz es: π/2 + θ.
A = A1 âDraft
1 + A2 â2 + A3 â3 ,
→
Además de la ventaja de la representación, tenemos que los productos punto y cruz entre
los vectores base, siguen manteniendose sin cambio,
es decir, la bases cartesianas (en coordenadas cartesianas, cilíndricas y esféricas) son orto-
normales; vectores base, mutuamente ortogonales y de magnitud uno, ver recuadros entre
los vectores base en las guras (2.5(b)) y (2.6(b)).
3.5. Rotaciones. 38
donde hemos aplicado recurrentemente las relaciones (2,29) y (2,30). La magnitud del A,
→
será también la misma,
q
|A| = A21 + A22 + A23 . (3.37)
→
3.5. Rotaciones.
Draft
Ar cos θ sin θ 0 Ax
Aθ = − sin θ cos θ 0 Ay (3.38)
Az 0 0 1 Az
Ax cos θ − sin θ 0 Ar
Ay = sin θ cos θ 0 Aθ (3.39)
Az 0 0 1 Az
Observamos que las matrices que nos permiten cambiar de coordenadas son transpuestas,
es decir, obtenemos una de la otra, cambiando sus las por sus columnas. Deniendo las
siguientes matrices:
Ax
At
A
Cart. = Ay , Cart.
= Ax Ay Az ,
Az
Ar
At
A Cil. = Aθ , Cil.
= Ar Aθ Az ,
Az
3.5. Rotaciones. 39
cos θ sin θ 0 cos θ − sin θ 0 1 0 0
R = − sin θ cos θ 0 , Rt = sin θ cos θ 0 , I = 0 1 0 ,
0 0 1 0 0 1 0 0 1
donde denotanos transpuesta con el superíndice t y la matriz identidad por I, podemos
rescribir las ecuaciones (3.38,3.39), como:
A • B = Ax Bx + Ay By + Az Bz ,
→ →
Bx
= Ax Ay Az By ,
Bz
= At Cart.
B Cart. = (RA Cil. )t RB Cil. ,
(3.42)
t t
= A Cil.
R RB, Cil.
Br
= Ar Aθ Az Bθ ,
Bz
= Ar Br + Aθ Bθ + Az Bz ,
½Bingo! El producto punto en coordenadas cilíndricas, es idéntico al calculado en coor-
denadas cartesianas, además conserva la misma forma funcional, es decir, la suma de los
productos de cada una de sus componentes (entrada por entrada).
En realidad el producto punto (al igual que el cruz), siempre tendrá el mismo valor es
invariante, independientemente si el sistema de coordenadas es ortogonal; que tenga la mis-
ma forma funcional, se debe a que la matriz ortogonal R, transforma una base ortogonal
3.6. Cosenos directores. 40
{âx , ây , âz }, a otra base ortogonal {âr , âθ , âz }, ver recuadros en la gura (2.5(b)). De lo an-
terior resulta claro, que la magnitud de un vector es invariante también, ya que se puede
calcular con ayuda de un producto punto, ver la ecuación (3.2).
Las matriz R, es llamada de rotación alrededor del eje z , Para ilustrar lo anterior consi-
deremos el punto (1, 0, 0), localizado sobre el eje x y θ = π/6, sustituyendo los valores en R,
tendremos:
√ 3
cos θ sin θ 0 1 2
− sin θ cos θ 00 = − 1 ,
2
0 0 1 0 0
que es un punto (1, 0, 0), rotado un ángulo θ = 30o negativo, alrededor del eje z . Ahora
resulta claro que Rt es una rotación de θ alrededor de z en el sentido positivo.
Draft
Figura 3.11: La proyección del vector A en la direcciones âx , ây y âz , nos denen los cosenos
→
directores α, β y γ respectivemente.
Los cosenos de los ángulos que forma un vector con los ejes cartesianos son llamados los
cosenos directores del vector (ver Fig. 2.11). Denotando a los ángulos que forma el vector
A = Ax âx + Ay ây + Az âz , con los ejes cartesianos x, y y z, como α, β y γ, respectivamente,
→
3.6. Cosenos directores. 41
es directo escribir:
Ax
cos α = p 2 ,
Ax + A2y + A2z
Ay
cos β = p 2 , (3.43)
Ax + A2y + A2z
Az
cos γ = p 2 ,
Ax + A2y + A2z
Draft
4
Como es bien sabido, la noción de límite, es el pilar básico del cálculo (Rivera Figueroa,
2014a), del cual se deriva el concepto de derivada y de integral. Siendo estos conceptos el
fundamento para la descripción de la física en general. En otras palabras, no podríamos des-
cribir el movimiento de los planetas y galaxias (Kittel et al., 1982), ni tampoco podríamos
explicar los fenomenos de la interacción de los átomos y moleculas (Orszag, 2000). Y lo más
Draft
importante a mi parecer, no podríamos describir el concepto de la luz, (parafraseando a R.
Feynman), el fenómeno cuántico más visto de la humanidad (Feynman, 2006).
Sin ninguna duda, el trabajo de Newton revolucionó la ciencia como nadie antes lo había
hecho, explicó el movimiento de los planetas, por medio de una relación tan simple y sencilla,
pero basada en el poderoso concepto de la derivada. Posteriomente su mecánica, fue objeto
de muchas objeciones; todas resueltas con la llegada de la teoría de la relatividad de Einstein,
pero la ciencia como una bola de nieve ya estaba en movimiento, y la mecánica de Newton
se hizo más general con la reformulación propuesta por Einstein (Schilpp, 2001).
Newton también describió el concepto de luz, como un corpúsculo que fue abandonado
con la llegada de la teoría ondulatoria de Fresnel, que consideraba a la luz como una onda
transversal. Finalmente en la teoría electromagnética de Maxwell, se unicarón los campos
eléctrico y magnético y el concepto de luz como una onda electromagnética amplió el ho-
rizonte cientíco (Purcell, 1988; Jackson, 1975). Nuevamente Einsten, retomó la idea del
corpúsculo para describir el efecto fotoeléctrico, y con las ideas de Planck introdujo al fotón
como la partícula componente de la luz (Feynman, 2006).
Dentro de los postulados de la relatividad, se tiene que las ecuaciones de la física son las
mismas en todos los sistemas de referencia inerciales y que existe una constante absoluta,
la velocidad de la luz, que es la misma en todos los sistemas de referencia. En este caso,
Maxwell pudo describir la teoría física perfecta, ya que sus ecuaciones son covariantes bajo
transformaciones de Lorentz, es decir, los principos de relatividad mencionados se extienden
4.1. Una motivación: las ecuaciones de Maxwell. 43
Como en todo curso nuevo, hojeamos el libro de texto a estudiar, en este caso tenemos
en nuestras manos el libro del profesor J. D. Jackson, Classical Electrodynamics (Jackson,
1975). Empezamos a mirar las guardas y encontramos muchos símbolos raros, continuamos
hojeando hasta que llegamos a las ecuaciones de Maxwell, donde se dice que describen de
manera unicada los fenómemos electromagnéticos. En el sistema gaussiano de unidades
(cgs), se escriben como (Jackson, 1975),
∇· E = 4πρ , ∇· B = 0 ,
→ →
Draft (4.1)
1 ∂ 1 ∂ 4π
∇× E = − B, ∇× B = E+ J .
→ c ∂t → → c ∂t → c→
A primera vista estas ecuaciones se ven muy complicadas, pero con el concepto de operador
su interpretación es muy sencilla. Primero notamos que aparecen unas nuevas criaturas ma-
temáticas, ∇· y ∇×, llamadas divergencia y rotacional respectivamente; y unos caracolitos
∂/∂t, llamados derivada parcial respecto de t o del tiempo. Estas ecuaciones se componen
de: un par de divergencia y rotacional para el campo eléctrico E y otro par de divergencia y
→
rotacional para el campo magnético B.
→
Si continuamos revisando este libro (Jackson, 1975), encontramos las siguientes relaciones,
1 ∂
E =−∇ϕ− A , B = ∇× A , (4.2)
→ c ∂t → → →
que permiten calcular los campos eléctrico y magnético en términos del potencial escalar
eléctrico ϕ Aquí notamos que aparece la criatura ∇,
y el potencial vectorial magnético A.
→
(llamado operador nabla), ahora sin punto ni cruz, y la combinación ∇ϕ se conoce como el
gradiente de ϕ.
De las ecuaciones anteriores, observamos que el operador diferencial nabla con punto o
cruz, (divergencia y rotacional respectivamente), aplican sobre los campos o potenciales vec-
toriales (E , B , A), de manera similar a nuestros productos punto y cruz, si consideramos al
→ → →
4.2. Gradiente. 44
operador nabla como un vector. Con esta suposición en mente, es claro que el gradiente sólo
podrá aplicar a campos o potenciales escalares ϕ.
Donde el operador nabla al cuadadro semeja un producto punto del operador nabla con
él mismo, y es llamado laplaciano, es decir,∇2 = ∇ · ∇, (de manera similar a A2 = A • A).
→ →
Entonces el laplaciano aplica tanto a funciones o campos escalares como a los vectoriales,
como puede verse en las ecuaciones (4.3). De estas mismas ecuaciones, observamos que los
términos entre paréntesis conforman la ecuación de onda, cuando las densidades de carga ρy
de corriente J sean cero. Entonces los potenciales ϕ y A son ondas que viajan a la velocidad
→ →
de la luz c. Cabe mencionar que lo anterior es consecuencia de la condición,
1 ∂
∇· A + ϕ=0, (4.4)
c ∂t
→Draft
llamada norma de Lorentz, que como veremos posteriormente, se puede escribir como una
4−divergencia de un 4−vector (de la Torre, 2008; Ramos Sánchez, 2018).
Antes de continuar con las ecuaciones de Maxwell, describiremos el signicado físico del
gradiente, divergencia y rotacional, para posteriormente en el siguiente capítulo calcular sus
propiedades.
4.2. Gradiente.
Para la construcción de una casa, carretera, edicio, o para realizar un experimento óptico
en el laboratorio, es necesario nivelar las supercies o paredes. Los señores albañiles con su
maravilloso ingenio y técnica, preparan las supercies a una altura de referencia, general-
mente a 1.0 metros respecto al nivel del piso. Marcan estos niveles en la pared o estacas, por
medio de una mangera transparente llena de agua, (que funciona por medio del principio
de vasos comunicantes), y unen estos puntos nivelados con un hilo visible muy resistente.
Ingenioso, ¾No?
Ahora imaginemos que deseamos marcar estos niveles, y trazar las curvas de nivel, en el
cerro del Chiquihuite, localizado al norte de la CDMX. Nos armanos con nuestras estacas y
mangueras y empezamos a trazar nuestras curvas de nivel, para distintas alturas, por medio
de una línea roja como se muestra en la gura (4.1(a)). La línea cercana a la base le corres-
ponde la altura más baja z1 . Para la siguiente altura mayor z2 realizamos la misma rutina,
4.2. Gradiente. 45
Draft
La primera curva de nivel, está indicada por z1 , y todos los puntos sobre esta curva tie-
nen la misma altura u energía potencial mgz1 ; como consecuencia a esta curva se le conoce
por equipotencial o de igual potencial. Similarmente para las equipotenciales z2 , · · · , zn . En
la gura (4.1(b)), mostramos estas equipotenciales, vistas sobre el eje z o a vista de pá-
jaro, donde las equipotenciales con más altos valores corresponden a las curvas internas.
En general, estas curvas equipotenciales no son necesariamente energías potenciales, pueden
relacionarse con el potencial eléctrico, la temperatura, etc., sin afectar su representación grá-
′
ca. Las equipotenciales las denotaremos por ϕ(x, y, z), o simplemente por ϕ s.
Recordando aquellos maravillosos años de la escuela secundaria, donde nos gustaba mo-
jarnos con el agua de los bebederos. La máxima travesura, que en algunos casos podría
terminar en expulsión, era llenar globos con agua en la llave de los bebederos (ver gura
(4.2)), y lanzarlos sobre nuestros rivales, en las míticas batallas en el desierto (Pacheco,
Draft
1999). Para nalmente secar nuestros uniformes, en un amistoso juego de futbol bajo el
hermoso sol del medio día.
Si observamos el llenado del globo con agua, y lo relacionamos con en potencial, decimos
que cuando el globo tiene poca agua, tendrá poco potencial, conforme se llene de agua ad-
quirirá más potencial, (indicado por las líneas punteadas), es decir, entre más volumen de
4.3. Divergencia. 47
agua tenga el globo más potencial de ataque tendrá. Entonces en este caso, decimos que
el gradiente es un vector perpendicular a la supercie del globo, cuya dirección será hacia
afuera, porque este vector indica la dirección en la que el volumen del globo aumenta y su
potencial deberá ser mayor.
∇ϕ
n̂ = . (4.6)
|∇ϕ|
Finalmente, otra manera de denir el gradiente es mediante la derivada direccional, de-
notada por
1
Dn̂ ϕ = n̂ · ∇ϕ = |n̂|
|∇ϕ| cos θ , (4.7)
4.3. Divergencia.
Figura 4.3: Matoaka, la hija mayor del jefe Powhatan en uno de sus acostumbrados viajes
por el rio Potomac.
que tenga un paseo tranquilo nos han encargado construir un sistema de seguridad satelital,
que nos informe sobre la tranquilidad de las aguas del rio.
Las principales causas de accidentes en el rio, son por los remolinos e inesperados chorros
de agua, ambos provenientes de los extensos mantos acuíferos subterráneos de la zona. Para
el sistema de seguridad, le colocamos a la canoa un motor fuera de borda, controlado por
una señal proveniente de un detector localizado al frente, indicado por una elipse amarilla. El
control del motor y el procesamiento de la señal del detector la hacemos con un amplicador
operacional, localizado en la caja de control CC. La visualización de la señal se ve en un
monitor LCD, como se indica el diagrama de la gura (4.4). Además, en todo momento la
canoa está localiza con un GPS.
Draft
Figura 4.4: Canoa con alta tecnología. El agua del rio, la denotamos por A.
→
El funcionamiento del detector es muy simple, está diseñado con un diferenciador de lí-
neas de agua o del campo A,es decir, al avanzar la canoa cuenta cuántas líneas de campo
→
entran al detector y cuantas salen de él. Así, cuando esta diferencia es cero, se tiene que
∇ · A = 0, y la canoa avanzará sin ninguna posibilidad de accidente; pero cuando dicha
→
diferencia no sea cero, la canoa retrocederá rápidamente para poner a salvo a sus ocupantes.
¾Cuáles son los casos, donde la diferencia de líneas no es cero? Son precisamente las fuen-
tes o sumideros de campo. En la gura (4.5(a)), mostramos una fuente de campo, donde el
detector colocado al centro, (círculo amarillo), indica que nuestras líneas de campo salen o
nacen de ese punto y tendremos que ∇ · A > 0.
Por otra parte en la gura (4.5(b)), mos-
→
tramos un sumidero tipo remolino, donde las líneas del campo se desvanecen en el detector,
nuevamente colocado al centro, para este caso ∇ · A < 0.
→
Como hemos podido observar, la divergencia se relaciona con la fuente del campo, en
otras palabras, la divergencia nos dice quién produce tal campo. Como veremos el rotacional
también se relacionará con la fuente de dicho campo.
4.4. Rotacional. 49
4.4. Rotacional.
Para describir el rotacional, imaginemos una rueda de paletas que usaban los antiguos
buques de guerra de la armada de México. Cuando un ujo de agua incide sobre esta paleta,
y las líneas de agua están espaciadas uniformemente, como se muestra en la gura (4.6(a)),
esta paleta no girará, y consideraremos que ∇ × A = 0.
→
Draft
En el caso que las líneas de agua no estén igualmente espaciadas, como se muestra en la
gura (4.6(b)), la paleta girará en sentido contrario a las manecillas del reloj y tendremos
que ∇ × A > 0. En ambos casos observamos que el detector de líneas de campo indica que
→
4.5. Electrostática y magnetostática. 50
∇ · A = 0,es decir, que la divergencia por si sola no es suciente para describir un campo.
→
Y que además de la divergencia se necesita el rotacional. En otras palabras, la divergencia y
el rotacional se relacionan con las fuentes del campo. Por denición, cuando el campo tenga
divergencia cero, este campo es llamado solenoidal. Y cuando tenga rotacional cero el campo
se conoce como irrotacional o conservativo.
Lo anterior es muy importante, ya que esto dene el teorema fundamental del cálculo
vectorial, que arma que cualquier campo es la suma de una componente solenoidal más una
componente irrotacional, es decir, la fuente de un campo arbitrario, proviene de una diver-
gencia y de un rotacional. Sin ser redundante, para que un campo quede bien denido es
necesario conocer su divergencia y rotacional. Por esta razón las ecuaciones de Maxwell son
cuatro; un par de divergencia y rotacional para el campo E , y otro par divergencia-rotacional
→
para B, como puede observarse en las ecuaciones (4.1).
→
Draft
Con la nalidad de consolidar nuestros conceptos anteriores, utilizaremos nuevamente las
ecuaciones de Maxwell, pero ahora independientes del tiempo, es decir, cuando los campos
eléctrico y magnético y B respectivamente, no dependan del tiempo y por lo tanto las
E
→ →
derivadas de estos campos serán cero. Para el campo eléctrico E , escribimos (Purcell, 1988),
→
Para ilustrar, consideremos un sistema de dos cargas eléctricas una positiva y otra nega-
tiva, este sistema de llama dipolo eléctrico (Purcell, 1988), cuyas líneas de campo se indican
en la gura (4.7(a)). En esta gráca observamos que las líneas de campo eléctrico salen de
las cargas positiva y entran en las cargas negativas. Si colocamos nuestro detector para la
divergencia sobre estas cargas, tendremos que ∇·E >0
y ∇ · E < 0, para la carga positiva
→ →
y negativa respectivamente, ya que la densidad de carga ρ es positiva o negativa en estos
puntos, como puede observarse en la gura (4.7(b)). Esto signica que sólo se crea campo
eléctrico en la regiones donde la densidad de carga ρ>0 y se absorbe el campo donde es
4.5. Electrostática y magnetostática. 51
Si colocamos ahora nuestro detector en cualquier otro punto, observamos que tendremos
∇ · E = 0, ya que el número de líneas de campo que entran, son el mismo número de las
→
líneas que salen, o equivalentemente que la densidad de carga en estos puntos es cero (ρ = 0).
Finalmente si colocamos la rueda de paletas esta no rotará en ningún punto.
Draft
Figura 4.7: (a) Líneas de campo de un dipolo eléctrico. Las cargas +q y −q están en rojo y
negro respectivamente. (b) Colocación de los medidores de divergencia y rotacional para el
campo eléctrico.
De nuestras experiencia cotidiana, sabemos que un imán produce campo magnético sin la
necesidad de una corriente eléctrica. Que consta de un polo norte por donde salen sus líneas
de campo y un polo sur donde se absorben tales líneas de campo. Además si rompiésemos
ese iman, se formarían nuevos imanes con sus respectivos polos norte y sur. En la gura
(4.8(a)), mostramos uno de esos imanes o dipolo magnético. Sus dos ecuaciones de Maxwell
respectivas serán,
∇·B =0, ∇×B =0, (4.9)
→ →
donde hemos considerado que la densidad de corriente J es cero por tratarse de un imán.
→
1988), es decir, que no existen los polos magnéticos aislados, siempre habrá un polo norte
y un sur. Además este es un indicador de que las líneas de campo magnético son cerradas
como se muestra en la gura (4.8(a)).
Finalmente si colocamos la rueda de paletas esta no rotará en ningún punto, como puede
observarse en la gura (4.8(b)), ya que siempre ∇ × B = 0.
→
Draft
Figura 4.8: Dipolo magnético. Siempre lo polos magnéticos se presentan por pares; norte y
sur.
Como hemos mostrado, los conceptos básicos de los campos físicos se describen por me-
dio de los operadores gradiente, divergencia y rotacional. Pero el verdadero poder, radica
en aplicar sus propiedades tanto diferenciales como integrales, por lo que será necesario de-
mostrarlas y aplicarlas. Este es precisamente el objetivo de este curso a desarrollar en los
siguientes capítulos.
¾Y la electrodinámica? Para describir este tema es necesario hacer uso de algunas de es-
tas propiedades diferenciales, pero podemos adelantar que la electrodinánica es similar a un
juego de futbol con el fotón como balón. ½En serio, no es broma!.
5
Propiedades de Nabla
El análisis vectorial es una taquigrafía matemática (Hayt, 2006), es decir, en aparien-
cia tendremos ecuaciones parecidas pero de un signicado muy distinto. En este capítulo,
escribiremos las operaciones básicas entre los vectores, pero ahora de una manera más sim-
pática. Después, conociendo la derivada de un producto cosa nada difícil desarrollaremos
las relaciones diferenciales más importantes del análisis vectorial. Se recomienda al lector,
Draft
repetir con distintos índices cada una de las demostraciones, hasta realizarlas en un espacio
de cinco renglones como máximo y dos minutos de tiempo cada una.
ésta la llamanos la derivada parcial de f con respecto a x en (a, b). Similarmente, la derivada
parcial de f con respecto a y en (a, b) es obtenida manteniendo jo x (x = a) y encontrando
la derivada ordinaria con respecto a y en b de la función z = f (a, y). La misma notación
de límites para funciones de una variable es aplicable a funciones multivaribles, esto nos
conduce a la denición de derivada parcial (Marsden, 2004).
∂f f (x + ∆x, y) − f (x, y)
= lı́m , (5.1)
∂x ∆x→0 ∆x
y la derivada parcial con respecto a y es
∂f
fx (x, y) = fx = = Dx f = ∂x f ,
∂x
∂f
fy (x, y) = fy = = Dy f = ∂y f , (5.3)
∂y
Note que no podemos interpretar ∂f /∂x como una razón de diferenciales.
Sí f es una función de dos variables, entonces sus derivadas parciales ∂x y ∂y son funciones
de dos variables. Sin embargo podemos considerar las derivadas parciales (fx )x , (fx )y , (fy )x ,
5.2. Regla de la cadena 55
∂ ∂f ∂ 2f
(fx )x = fxx = = = ∂xx f ,
∂x ∂x ∂x2
∂ ∂f ∂ 2f
(fx )y = fxy = = = ∂xy f ,
∂y ∂x ∂y∂x
∂ ∂f ∂ 2f
(fy )x = fyx = = = ∂yx f ,
∂x ∂y ∂x∂y
∂ ∂f ∂ 2f
(fy )y = fyy = = = ∂yy f . (5.4)
∂y ∂y ∂y 2
La notación ∂xy signica que primero derivamos parcialmente con respecto a x y a conti-
nuación respecto a y , como opuesto a ∂yx donde derivamos primero respecto a y y nalmente
respecto a x.
Decimos que la función f (x, y) es continua en (a, b) si y sólo si
d d
(g ◦ f )(x) = [g(f (x))] = g ′ (f (x))f ′ (x) . (5.6)
dx dx
Una generalización para funciones de varias variables será también muy útil y su expresión
n f m
es muy similar a la ecuación (5.6). Sea la función f denida R −→ R continuamente difen-
m g k
ciable en la n-tupla, x = (x1 , x2 , · · · , xn ) y la función g , denida R −→ R continuamente
diferenciable en f (x). Entonces la matriz de derivadas de la composición de las funciones se
escribe como el producto de matrices (Colley, 2013):
Este producto de matrices se representa como los eslabones de una cadena, como se indica
en el esquema de la gura (5.1); y se relacionan con las funciones g y f , respectivamente.
n m
El eslabón punteado comienza en la entrada R de funcion f , cuya salida R se acopla o
m k
une con la entrada R de funcion g , y su salida nalmente será R . La cadena acoplada o la
matriz de derivadas será de tamaño [k × n], como se muestra en la gura (5.1).
Draft
g D(g ◦ f )(x)[1×2] f
R2 −→ R1 R2 −→ R2
,
(g ◦ f )(x)
∂f1 ∂f1
∂s ∂t
∂g ∂g
D(g ◦ f ) = ∂x ∂y
, (5.9)
∂f2 ∂f2
∂s ∂t
5.2. Regla de la cadena 57
entonces,
1 −1
∂g ∂g
D(g ◦ f ) = ∂s ∂t
= y ex e
x . (5.10)
1 1
En el acoplamiento de los eslabones o de las funciones, tendremos que: x = s − t y y = s + t,
para nalmente escribir,
∂g ∂g
∂s ∂t
= (s + t + 1)es−t (1 − s − t)es−t . (5.11)
g
R2 −→ R3 D(g ◦ f )(x)Draft
[3×1] R1 −→ R2
f
,
(g ◦ f )(x)
∂g ∂g1
1
∂x ∂y
df1
dt
D(g ◦ f ) = ∂g ∂g2
2 , (5.12)
∂x ∂y
df2
dt
∂g3 ∂g3
∂x ∂y
escribir,
(cos t + 2 sin t)e2t
2 t
D(g ◦ f ) = (2 sin t + sin t)e .
(5.14)
2 3t
3 sin t cos t + 3e
Ejemplo: Para terminar esta sección, consideremos, g(u, v, w) = u2 v 4 w y f (x, y) = (x2 , x sin y, x+
y), para calcular D(g ◦ f ).
g D(g ◦ f )(x)[2×1] f
R3 −→ R1 R2 −→ R3
,
(g ◦ f )(x)
Draft
donde se muestra que la matriz de la derivadas de la composición es de [2 × 1]. Al utilizar la
relación (5.8), escribimos
∂u ∂u
∂x ∂y
∂g ∂g ∂g
∂v ∂v
D(g ◦ f ) = ∂u ∂v ∂w
∂x ∂y
.
(5.15)
∂w ∂w
∂x ∂y
∂g ∂g ∂u ∂g ∂v ∂g ∂w
∂x ∂u ∂x
+ ∂v ∂x
+ ∂w ∂x
= . (5.16)
∂g ∂g ∂u ∂g ∂v ∂g ∂w
∂y ∂u ∂y
+ ∂v ∂y
+ ∂w ∂y
5.3. Convención de suma. 59
n
X
S= bi d i ,
i=1
esta suma es indistinta, si en lugar de los índices i usáramos en el mismo rango de 1 a n los
índices j , k , m, r, s, etc. A estos índices se les llama mudos. Entonces, escribimos lo anterior
de manera compacta como:
n
X n
X n
X
S= bi d i = bm d m = br dr = bi di = bm dm = br dr = bℓ dℓ , (5.17)
i=1 m=1 r=1
donde la suma se realiza sobre los índices 1, 2 y 3, que corresponden al sistema de coorde-
nadas utilizado. Obviamente en lugar de las parejas de índices ℓ, se puede usar el símbolo
que su imaginación le proponga, por ejemplo, tochtli o conejo (Jansen et al., 1994; Lebeuf,
2010). Parafraseando la convención de suma, diremos: cuando se escriba una pareja de índi-
ces mudos, esto signicará que hay que sumar desde “1” a “3”. Es importante resaltar que
para evitar confusiones, sólo se puede repetir dos veces el mismo índice mudo, es decir, cómo
el título del libro infantil cada oveja con su pareja (Ortiz, 2014).
cantidad Aℓm se llamará matriz, donde los índices ℓ y m denotan la la y la columna. Y si
tiene más índices libres se conoce como tensor. En general, los escalares, vectores y matrices
son tensores de orden cero, uno y dos respectivamente.
Figura 5.2: Conejo suma con conejo, cada oveja con su pareja, no hay índice libre y la
cantidad denida es un escalar. La tripa de gato se reemplazó por la echa.
Para desarrollar el producto cruz, necesitamos denir a unas nuevas criaturas, que sim-
plicarán nuestro trabajo. Pero antes recordemos lo que es una permutación par e impar.
Las permutaciones pares o ciclícas de 123 son: 231, 312, 123, y las denotáremos por 123.
Cualquier otra combinación de 123, por ejemplo 132, 213, 321 son permutaciones no ciclícas,
y las denotáremos como 123
>.
Por último, cuando tengamos algún índice repetido, digamos:
R
112, 322, 232, lo denotáremos por 123
>.
Draft
donde los índices r, s, t denen que Chucky es un tensor antisimétrico de rango 3, y pueden
tomar los valores de 1, 2, 3. Por ejemplo: 231 = 1, 213 = −1 y 112 = 0 y así sucesi-
vamente.
donde los índices r, s denen que la delta de Kronecker es un tensor simétrico de rango
2, y pueden tomar los valores de 1, 2, 3. Por ejemplo: 11 = 22 = 33 = 1. Además
21 = 21 = 0 etc. etc.
5.3. Convención de suma. 61
Con lo anterior escribimos que el producto cruz de dos vectores A y B , cuyas componentes
→ →
son como lo indica la relación (3.36), se escribe simplemente, para la compomente ℓ, como:
A×B = ℓmn Am Bn , (5.22)
→ → ℓ
nótese que el primer índice del Chucky es la componente del producto, y se proponen dos
índices distintos arbitrarios, en este caso m y n donde se aplica la convención de suma como
en la ecuación (5.18). Supongamos que ℓ = 1, entonces escribimos
A×B = 1mn Am Bn , (5.23)
→ → 1
= +111:A0 B + :0 :A0 B
1 1 112 A1 B2 + 113
1 3
+121 0
:A B + 0
122 A2 B2 + 123 A2 B3
:
2 1
+131:A0 B + :0
132 A3 B2 + 133 A3 B3 ,
3 1
= 123 A2 B3 + 132 A3 B2 , (5.24)
Draft
esta relación es reveladora; observamos que salvo dos Chuckies la mayoría de ellos son cero ya
que tienen índices repetidos. Como iniciamos el Chucky con el índice 1, ver ecuación (5.23),
las unicas posibilidades para el resto de los indices son 2, 3 y 3, 2. Como consecuencia sólo
dos Chuckies son distintos de cero, ver la ecuación (5.24). Finalmente,
A×B = 123 A2 B3 + 132 A3 B2 = A2 B3 − A3 B2 . (5.25)
→ → 1
Si, ahora iniciamos con el índice 2, las unicas posibilidades para los restantes dos índices de
los Chuckies distintos de cero, serán 3, 1 y 1, 3, es decir
A×B = 231 A3 B1 + 213 A1 B3 = A3 B1 − A1 B3 . (5.26)
→ → 2
Similiarmente, si iniciamos con el índice 3, las unicas posibilidades para los restantes dos
índices, serán 1, 2 y 2, 1, entonces
A×B = 312 A1 B2 + 321 A2 B1 = A1 B2 − A2 B1 . (5.27)
→ → 3
Finalmente como un vector es igual a otro vector, podemos escribir con ayuda de las com-
ponentes (5.25),(5.26) y (5.27) que el producto cruz de los vectores A y B es,
→ →
A × B = (A2 B3 − A3 B2 , A3 B1 − A1 B3 , A1 B2 − A2 B1 ) , (5.28)
→ →
5.3. Convención de suma. 62
donde hemos representado a el vector como las coordenadas de un punto (ver ecuación (2.1)).
Esta expresión es idéntica a la ecuación (3.36), obtenida anteriormente de manera artesanal.
Como mencionamos al principio del capítulo, que el análisis vectorial era la taquigrafía de la
matemática, observe que es posible escribir las relaciones (3.34) de manera muy compacta
como:
âℓ × âm = ℓmn ân , (5.29)
donde, los índices ℓ, m, n pueden tomar los valores de 1, 2, 3, para explicitamente tener las
relaciones (3.34).
Es importante resaltar, que hasta aquí hemos jado los índices del Chucky y la delta a
los valores de 1, 2 y 3. Pero en general podemos escribir algunas relaciones útiles:
además
mm = 11 + 22 + 33 = 1 + 1 + 1 = 3 , (5.31)
La convención de suma nos dinamiza nuestras operaciones vectoriales, es decir, nos genera
una secuencia de índices que depende de la dimensión del espacio. Por otra parte la delta
de Kronecker sólo tomará alguno o algunos de estos como lo hemos mostrado en la ecuación
(5.31). La operación más común con una delta de Kronecker es la mostrada en la gura
(5.4), donde una componente vectorial se contrae o suma con una delta, observamos que la
5.3. Convención de suma. 63
Figura 5.3: Conejo suma con conejo y venado con venado , cada oveja con su pareja (Ortiz,
2014), hay índice libre y la cantidad denida es un escalar. La tripa de gato se reemplazó
por la echa. Sonrisa normal venado-jaguar en el Chucky. Sonrisa Bob Esponja cuando
intercambiamos a jaguar-venado.
De manera muy artesanal o por casos, podemos vericar esta relación. Desarrollando la
convención de suma escribimos,
Sí ℓ = 1, tendremos
1 0 0
Om δm1 = O1
δ11
>+ O δ
221 + O3
> δ31
>= O .
1 (5.33)
Cuando ℓ = 2, escribimos
0 1 0
Om δm1 = O1
δ12
>+ O δ
222 + O3
> δ32
>= O .
2 (5.34)
(∗)
ℓu mu nu
ℓmn uvw = ℓv mv nv (5.36)
ℓw mw nw
donde el asterisco entre paréntesis (∗) indica que para el cálculo de este determinante no
aplicaremos la convención de suma.
Draft
De nuestro curso de álgebra sabemos que el determimante de una matriz es igual al deter-
minante de su matriz traspuesta, (traspuesta signica que en una matriz cambiamos sus las
por columnas). Observamos el llenado de los índices de las deltas, los llenamos primeramente
por las, para los índices o colmillos del Chucky americano, y a continuación por columas
para los colmillos del Chucky alemán, como se observa en la ecuación (5.36). Pero se puede
realizar la asignación de los índices de manera inversa, sin ningún problema.
Consideremos un ejemplo muy útil, el caso que los Chuckies tengan un colmillo o índice
igual, es decir, cuando deseamos calcular,
(∗)
ℓn mn nn
ℓmn nvw = ℓv mv nv . (5.37)
ℓw mw nw
En este caso observamos que nn = 1, ya que en este caso no consideramos la convención
de suma y sus índices son iguales. En el caso de mn , a primera vista podríamos pensar que
esta delta es cero, ya que m ̸= n, pero esto es sólo en el sentido semántico o si consideramos
que los índices son signos lingüisticos y no expresiones matemáticas. De hecho, si esto fuera
cierto, los restantes términos serián cero, lo cual contradice nuestra propuesta. Pero observe-
mos lo siguiente; como los colmillos m y n pertenecen al Chucky americano, necesariamente
deben ser distintos, porque nuestro resultado por hipótesis no es cero, entonces m ̸= n, y
5.4. Cuando los Chuckies se encuentran. 65
Figura 5.5: Producto de dos Chuckys uvw . Los índices de los Chuckies son los
ℓmn
colmillos de los velociraptores con cubrebocas, americano en verde y alemán en morado por
sus dos últimos colmillos vw (volkswagen).
mn = 0. Similarmente,
ℓn = 0, ya que los colmillosℓ y n pertenen a un mismo Chucky
y deben ser distintos, por lo tanto
ℓn = 0. Para los colmillos del Chucky alemán, tenemos:
nv = 0 y nw = 0. Draft
Finalmente, para el caso de
ℓv , no podemos concluir nada, ya que los índices ℓ y v,
pertenecen a Chuckies distintos. Lo mismo sucede para el resto de las deltas, y lo más
salomónico es dejarlos sin cambios, es decir, escribimos
*
0 :
0 :
1
ℓn mn nn
0
ℓmn nvw = * ,
mv nv (5.38)
ℓv
:
0
mw nw
ℓw
donde nalmente tenemos
Se pensaría que esto, no es práctico, pero recordemos las sonrisas, ahora mordidas, norma-
les y Bob esponja o mordida ngida, como lo indica la gura (5.6). Una regla mnemotécnica
para recordar los índices de las deltas es: mordida nornal menos mordida ngida.
Para nalizar esta sección consideremos el siguiente producto con dos índices repetidos
Figura 5.6: Producto de dos Chuckys nvw . Los índices de las deltas son de mordida
ℓmn
normal menos mordida ngida, como lo indican los colores.
(1) [A]ℓ = Aℓ ,
→
(2) A · B = Aℓ Bℓ ,
→ →
(3) [A ×
Draft
B ]ℓ =∈ℓmn Am Bn ,
→ →
(5) ∇ · A = ∂ℓ Aℓ ,
→
(7) ∇ 2 = ∇ · ∇ = ∂ℓ ∂ℓ .
donde hemos agregado el operador deriva parcial ∂ℓ . Esta tabla explicitamente muestra que
el análisis vectorial es la taquigrafía de la física, como fue mencionado en la introducción del
libro de electromagnetismo de Hayt (Hayt, 2006). Del diccionario sabemos que, la taquigra-
fía es un sistema de escritura rápido y conciso el cual permite escribir una conversación a
la misma velocidad a la que se está hablando. Para ello se emplean trazos, abreviaturas y
caracteres especiales, y es precisamente lo que mostramos en la tabla anterior, donde mos-
tramos nuestras reglas taquigrácas para la física.
Con lo anterior, siguiendo las reglas del juego (5.41), demostremos las identidades mos-
tradas en la primer guarda del Jackson (Jackson, 1975); recordando no utilizar más de cinco
renglones y cinco minutos por demostración. Bueno se hará en un poco más de espacio por
5.5. Operaciones básicas 67
Es importante resaltar que para iniciar y/o plantear una demostración, debemos saber si
la relación a demostrar es un vector o un escalar, es decir, recomendamos que:
(?) (?)
(1) Muestre que: A · (B × C ) = B · (C × A) = C · (A × B ) .
→ → → → → → → → →
Colocamos el signo de interrogación sobre el de igual, para indicar que no la hemos
probado. Escribimos directamente:
A · (B × C ) = ADraft
ℓ (B × C )ℓ = Aℓ ∈ℓmn Bm Cn ,
→ → → (2) → → (3)
= Bm ∈ℓmn Cn Aℓ = Bm ∈mnℓ Cn Aℓ ,
= Bm (C × A)m = B · (C × A) .
(3) → → (2) → → →
B · (C × A) = Bℓ (C × A)ℓ = Bℓ ∈ℓmn Cm An ,
→ → → (2) → → (3)
= Cm ∈ℓmn An Bℓ = Cm ∈mnℓ An Bℓ ,
= Cm (A × B )m = C · (A × B ) ,
(3) → → (2) → → →
(?)
(2) Muestre que: A × (B × C ) = B (A · C ) − C (A · B ) .
→ → → → → → → → →
Nuevamente el signo de interrogación sobre el de igual, indica que no hemos probado
dicha relación. La demostración es una cantidad vectorial, por tal motivo la iniciamos
en una componente, digamos la componente ℓ, por lo que escribimos,
A × (B × C ) = ∈ℓmn Am (B × C )n = ∈ℓmn Am ∈nvw Bv Cw ,
→ → → ℓ (3) → → (3)
Explicación: Para el primer renglón utilizamos la relación (3) dos veces. Para el segundo
renglón, reordenamos los términos para tener un producto de Chuckies denido en
la ecuación (5.39). Para el tercer renglón distribuimos el producto de las deltas y
aplicamos el teorema de sustitución (5.35), en los índices resaltados en rojo. Por
δℓv Bv
ejemplo, para el término tenemos: Draft = Bℓ . Similiarmente para los restantes tres
términos. Para el cuarto renglón, reagrupamos los térmimnos resultantes y utilizamos
las relaciones (2) y (1). Finalmente,
A × (B × C ) = B (A · C ) − (A · B )C ,
→ → → ℓ → → → → → → ℓ
A × (B × C ) = B (A · C ) − (A · B )C .
→ → → → → → → → →
(?)
(3) Muestre que: (A × B ) · (C × D) = ( A · C )(B · D) − (A · D)(B · C ) .
→ → → → →→ → → → → → → →
Explicación: Para el primer renglón utilizamos las relaciones (2) y (3). Para el segundo
renglón, reordenamos los términos para tener un producto de Chuckies denido en la
ecuación (5.39). En el tercer renglón distribuimos el producto de las deltas y en el
cuarto renglón aplicamos el teorema de sustitución (5.35), en los índices resaltados
en rojo. Por ejemplo, para el término tenemos: δmv Cv = Cm . Similiarmente para los
restantes tres términos. Finalmente, para el quinto renglón, reagrupamos los térmimnos
resultantes y utilizamos la relación (2).
(?)
(4) Muestre que: ∇ × ∇ϕ = 0 .
Observamos que la función ϕ es continua, y la cantidad a demostrar es vectorial, por
lo tanto será necesario empezar por una componente, digamos para variar utilizamos
la componente ℓ, por lo tanto escribimos,
=∈ℓmn ∂n ∂m ϕ = − ∈ℓnm ∂n ∂m ϕ ,
= − ∈ℓnm ∂n (∇ϕ)m = − [∇ × ∇ϕ]ℓ .
(4) (6)
Explicación: Para el primer renglón utilizamos las relaciones (6) y (4). Para el segundo
renglón, consideramos que la función ϕ es continua y que ∂m ∂n ϕ = ∂n ∂m ϕ, como lo
mostramos en la ecuación (5.5). Pero al realizar este cambio de índices notamos que
la secuencia o sonrisa de nuestra relación ha cambiado. Por lo tanto para recuperar
esta secuencia debemos intercambiar los índices mn en el Chucky generando un signo
menos como se ilustra en la gura (5.3). Para el último renglón utilizamos nuevamente
las relaciones (4) y (6) en orden inverso, para escribir
[∇ × ∇ϕ]ℓ = − [∇ × ∇ϕ]ℓ .
∇ × ∇ϕ = −∇ × ∇ϕ .
ó
2∇ × ∇ϕ = 0 ,
nalmente obtenemos nuestra relación. Lo anterior lo podemos ver desde ∇ × ∇ϕ =
−∇ × ∇ϕ, o un poco antes ya que el único número que es igual a su negativo es el cero.
5.5. Operaciones básicas 70
(?)
(5) Muestre que: ∇ · (∇ × A) = 0 .
→
Nuevamente suponemos que la función es continua, y la cantidad a demostrar es un
A
→
escalar, por lo tanto directamente escribimos,
∇ · (∇ × A) = ∂ℓ (∇ × A)ℓ = ∈ℓmn ∂ℓ ∂m An ,
→ (5) → (6)
=∈ℓmn ∂m ∂ℓ An = − ∈mℓn ∂m ∂ℓ An ,
= − ∂m (∇ × A)m = − ∇ · (∇ × A) .
(6) → (5) →
Explicación: Para el primer renglón utilizamos las relaciones (5) y (6). Para el segundo
renglón, consideramos que la función componente An es continua y que ∂ℓ ∂m A n =
∂m ∂ℓ An , como lo mostramos en la ecuación (5.5). Para compenzar este cambio de
índices y recuperar la secuencia o sonrisa inicial de nuestra relación, necesitamos
intercambiar los índices ℓm en el Chucky generando un signo menos como lo indicamos
Draft
en la gura (5.3). Para el último aplicamos las relaciones (6) y (5) en orden inverso, y
como el cero es el único número que es es igual a su negativo, tendremos que ∇ · (∇ ×
A) = 0 .
→
(?)
(6) Muestre que: ∇ × (∇ × A) = ∇(∇ · A) − ∇2 A .
→ → →
Nuevamente suponemos que la función A es continua, y la cantidad a demostrar es un
→
vector, por lo tanto para la componente ℓ escribimos,
∇ × (∇ × A) = ∈ℓmn ∂m (∇ × A)n = ∈ℓmn Am ∈nvw ∂m ∂v Aw ,
→ ℓ (6) → (6)
Explicación: Para el primer renglón utilizamos dos veces la relación (6). En el segundo
renglón, reordenamos los términos para tener un producto de Chuckies denido en la
ecuación (5.39). En el tercer renglón distribuimos el producto de las deltas y aplicamos
5.5. Operaciones básicas 71
el teorema de sustitución (5.35), en los índices resaltados en rojo. Por ejemplo, para
el término tenemos: δℓv ∂v = ∂ℓ . Similiarmente para los restantes tres términos. Para
el cuarto renglón, reagrupamos los térmimnos resultantes y utilizamos las relaciones
(5) y (1). Finalmente, cuando un vector es igual a otro sus componentes ℓ deben ser
iguales y escribimos:
∇ × (∇ × A) = ∇(∇ · A) − ∇2 A .
→ → →
(?)
(7) Muestre que: ∇ · (ϕA) = A · ∇ϕ + ϕ∇ · A .
→ → →
Nuevamente suponemos que las funciones ϕ y
son continuas, y la cantidad a demos-
A
→
trar es un escalar por lo tanto directamente escribimos,
∇ · (ϕA) = ∂ℓ (ϕA)Draft
ℓ = ∂ℓ (ϕAℓ ) ,
→ (3) → (1)
= ϕ∇ · A + A · ∇ϕ .
(1) → →
Explicación: Para el primer renglón utilizamos las relaciones (3) y (1). En el segundo
renglón, aplicamos la derivada de un producto (dp), el paso más dícil de la demostra-
ción, y las relaciones (5) y (4). Finalmente, utilizando (1) terminamos la demostración.
(?)
(8) Muestre que: ∇ × (ϕA) = (∇ϕ) × A + ϕ∇ × A .
→ → →
Nuevamente suponemos que las funciones ϕ y
son continuas, y la cantidad a demos-
A
→
trar es un vector por lo tanto para la componente ℓ escribimos,
∇ × (ϕA) = ∈ℓmn ∂m (ϕA)n = ∈ℓmn ∂m (ϕAn ) ,
→ ℓ (6) → (1)
Explicación: Para el primer renglón utilizamos las relaciones (6) y (1). En el segundo
renglón, aplicamos nuevamente el paso más dícil de la demostración, la derivada de
un producto (dp), y las relaciones (6) y (4). Finalmente, utilizando las relaciones (3)
y (1) y el hecho que un vector es igual a otro cuando sus componentes ℓ son iguales y
escribimos:
∇ × (ϕA) = ϕ(∇ × A) + (∇ϕ) × A .
→ → →
(?)
(9) Muestre que: ∇ · (A × B ) = B · (∇ × A) − A · (∇ × B ) .
→ → → → → →
Nuevamente suponemos que las funciones AyB
son continuas, y la cantidad a demos-
→ →
trar es un escalar por lo tanto directamente escribimos,
∇ · (A × B ) = ∂ℓ (A × B )ℓ = ∈ℓmn ∂ℓ (Am Bn ) ,
→ → (5) → → (3)
= B · (∇ × A) − A · (∇ × B ) .
(2) → → → →
Explicación: Para el primer renglón utilizamos las relaciones (5) y (3). En el segundo
renglón, aplicamos nuevamente la derivada de un producto (dp). Para el tercer ren-
glón utilizamos las permutaciones cíclicas y no cíclicas del Chucky (5.30) para que
en el cuarto renglón apliquemos la relación (3). Finalmente, utilizando la relación (2)
obtenemos nuestro resultado.
(?)
(10) Muestre que: ∇(A · B ) = (A · ∇)B + (B · ∇)A + A × (∇ × B ) + B × (∇ × A) .
→ → → → → → → → → →
Esta demostración nos permite aprender algo nuevo, para esto haremos la demostra-
ción en sentido contrario, ya que es complicado a simple vista saber que cantidad
necesitamos sumar y restar para hacerla directamente. Nuevamente suponemos que las
funciones y B son continuas, además la cantidad a demostrar es un vector, por lo
A
→ →
tanto la componente ℓ del primer término de lado derecho lo escribimos,
(A · ∇)B = Am ∂m Bℓ . (a)
→ → ℓ
5.5. Operaciones básicas 73
Es importante resaltar que (A · ∇)B ̸= (∇ · A)B , más bien este término se relaciona
→ → → →
con la derivada direccional (4.7), en la dirección de A. Intercambiando A y B ecribimos
→ → →
el segundo término de la derecha como:
(B · ∇)A = Bm ∂m Aℓ . (b)
→ → ℓ
Am∂
m Bℓ +
Bm
∂
m Aℓ + Am ∂ℓ Bm
−
Am m Bℓ +Bm ∂ℓ Am −
∂ Bm∂
m Aℓ =
= ∂ℓ (Am Bm ) = ∇(A · B ) ,
→ → ℓ
∇(A · B ) = (A · ∇)B + (B · ∇)A + A × (∇ × B ) + B × (∇ × A) ,
→ → ℓ → → → → → → → → ℓ
y nalmente, como las componentes ℓ de los vectores involucrados son iguales, los
vectores deben ser iguales y escribimos:
(?)
(11) Muestre que: ∇ × (A × B ) = A(∇ · B ) − B (∇ · A) + (B · ∇)A − (A · ∇)B .
→ → → → → → → → → →
5.5. Operaciones básicas 74
∇ × (A × B ) = ∈ℓmn ∂m (A × B )n = ∈ℓmn ∈nvw ∂m (Av Bw ) ,
→ → ℓ (6) → → (6)
Explicación: Para el primer renglón utilizamos dos veces la relación (6), reordenando los
términos para tener un producto de Chuckies denido en la ecuación (5.39) mostrado
en el segundo renglón. En el tercer renglón distribuimos el producto de las deltas y
aplicamos el teorema de sustitución (5.35), en los índices resaltados en rojo. Para
el último renglón desarrollamos las drivadas y reagrupamos los térmimnos resultantes
para utilizar las relaciones (5) y (1). Finalmente, cuando un vector es igual a otro sus
componentes ℓ deben ser iguales y escribimos:
Draft
Las relaciones anteriores son muy generales, pero en física se utiliza el vector de posición
para denir un estado mecánico o el punto donde deseamos calcular un campo o un potencial,
como lo mostraremos en el siguiente capítulo. A manera de resumen escribimos:
5.5. Operaciones básicas 75
RESUMEN: (5.43)
A · (B × C ) = B · (C × A) = C · (A × B ) , (5.44)
→ → → → → → → → →
A × (B × C ) = B (A · C ) − C (A · B ) , (5.45)
→ → → → → → → → →
(A × B ) · (C × D) = ( A · C )(B · D) − (A · D)(B · C ) , (5.46)
→ → → → →→ → → → → → → →
∇ × ∇ϕ = 0 , (5.47)
∇ · (∇ × A) = 0 , (5.48)
→
∇ × (∇ × A) = ∇(∇ · A) − ∇2 A , (5.49)
→ → →
∇ · (ϕA) = A · ∇ϕ + ϕ∇ · A , (5.50)
→ → →
∇ × (ϕA) = ϕ∇ × A − A × ∇ϕ , (5.51)
→ → →
∇ · (A × B ) = B · (∇ × A) − A · (∇ × B ) , (5.52)
→ → → → → →
∇(A · B ) = (A · ∇)B + (B ·Draft
∇)A + A × (∇ × B ) + B × (∇ × A) , (5.53)
→ → → → → → → → → →
∇ × (A × B ) = A(∇ · B ) − B (∇ · A) + (B · ∇)A − (A · ∇)B . (5.54)
→ → → → → → → → → →
6
El vector de posición
En el capítulo anterior desarrollamos las relaciones diferenciales más utilizadas, pero sin
mostrar alguna aplicación práctica de tales operaciones generales. Por sí solas podrían ser
plasmadas por algún artista en un gratti o poster. Pero lo que deseamos es evitar tenerlas
en un nicho de grandeza y sobre todo evitar creer que son complejas e inútiles.
6.1. Mecánica
donde hemos reemplazado â por ê, en los vectores unitarios, para no confundirlos posterior-
mente con la aceleración.
6.1. Mecánica 77
La velocidad u se dene como la derivada del vector de posición con respecto al tiempo
→
(Kittel et al., 1982), o la razón de cambio del vector de posición respecto del tiempo ṙ ,
→
donde el punto sobre el vector denota derivada en el tiempo. Similiarmente, la aceleración
a es la segunda derivada del vector posición respecto del tiempo r̈ , o la razón de cambio de
→ →
la velocidad respecto del tiempo u̇ . Brevemente escribimos,
→
Draft
Figura 6.1: El estado dinámico de una partícula se representa por el vector de posición r.
→
d
p = ṗ = m r̈ , (6.3)
dt → → →
Para calcular la derivada en el tiempo del vector de posición, es conveniente escribir los
vectores unitarios êr y êθ , en términos de los vectores jos de las coordenadas cartesianas,
6.2. Operaciones básicas 78
es decir, con ayuda de las relaciones del cambio de coordenadas (3.28) escribimos
donde obtenemos
˙r
ê = −θ̇ sin θ êx + θ̇ cos θ êy = θ̇ êθ ,
(6.6)
˙θ
ê = −θ̇ cos θ êx − θ̇ sin θ êy = −θ̇ êr .
Draft
De manera similar la aceleracion en coordenadas cilíndricas la escribimos
ṙ = Rθ̇ êθ ,
→
(6.10)
r̈ = −Rθ̇ êr + Rθ̈ êθ .
→
r = (x, y, z) , (6.11)
→
∇ · r = ∂ℓ rℓ = δℓℓ = 3 , (6.13)
→
donde hemos ocupado la convención de suma sobre la delta de Kronecker (5.31). Nuevamente,
de las relaciones vectoriales (5.41), tenemos que el rotacional de r, será
→
h i
∇× r =∈ℓmn ∂m rn =∈ℓmn δmn =∈ℓmn = 0 , (6.14)
→ ℓ
∇× r =0. (6.15)
→
Para el caso del cálculo del gradiente de una función de rn , donde n es un entero, la
realizáremos por medio de inducción. Reescribimos la magnitud de r como,
→
p √
r = |r| = x2 + y 2 + z 2 = rm rm , (6.16)
→ Draft
√
[∇r]ℓ = ∂ℓ r = ∂ℓ rm rm ,
1 2rm ∂ℓ rm
= ∂ℓ (rm rm ) = ,
2r (6.17)
r 2r
rm δℓm rℓ
= = = → = [r̂]ℓ ,
r r r ℓ
de donde
∇r = r̂ , (6.18)
rℓ
∂ℓ r = . (6.19)
r
Para el caso de r2 escribimos,
2 rℓ
∇r ℓ = ∂ℓ r2 = 2r∂ℓ r = 2r = [2rr̂]ℓ , (6.20)
r
donde hemos utilizado la ecuación (6,19) y el hecho que r = rr̂, para escribir
→
rℓ n−1
[∇rn ]ℓ = ∂ℓ rn = nrn−1 = nr r̂ ℓ , (6.22)
r
de donde
∇rn = nrn−1 r̂ . (6.23)
De manera general podemos suponer que una función que dependa de r se escribe como
∞
X
f (r) = An rn , (6.24)
n=0
donde An es una constante, aplicando el operador líneal gradiente y la relación (6,23), pro-
ponemos
∞
X ∞
X
∇f (r) = n
An ∇r = An nrn−1 r̂ = f ′ (r)r̂ . (6.25)
n=0 n=0
6.3. Electrostática
Draft
r es el vector que
Figura 6.2: El secreto o clave para la solución electrostática es saber que:
→
′
va del origen al punto donde deseamos calcular el campo o potencial. Y que r es el vector
→
que va del origen a donde está localizada la carga q .
De este potencial es muy sencillo calcular el campo eléctrico, denido por E = −∇ϕ,
→
recordando que el potencia es función de r, ϕ = ϕ(r). Aplicando la relación (6.26), escribimos
q ( r − r ′)
→ →
E (r) = −∇ϕ(r) = + , (6.28)
→ | − |
r r ′ 2
| r − r ′|
→ → → →
el primer término es la derivada respecto a r de ϕ(r) = q/| r − r ′ |, (que cambia de signo por
→ →
el signo menos de la denición), y el segundo término es el vector unitario para el gradiente.
Entonces escribimos,
q( r − r ′ )
→ →
E (r) = , (6.29)
→ | r − r ′ |3
→ →
6.3. Electrostática 82
qQ
F (r) = êr . (6.31)
→ r2
El campo eléctrico electrostático debe ser irrotacional, es decir, debe ser un campo con-
servativo por denición, ya que la relación (5.47) ∇ × ∇ϕ = 0, se cumple directamente
en:
∇ × E = −∇ × ∇ϕ = 0 . (6.32)
→
Si deseamos mostrarlo directamente del campo (6.29), podemos utilizar la ecuación (5.51),
∇ × (ϕA) = ϕ∇ × A − A × ∇ϕ, que al comparar estas ecuaciones A = E (r) = q( r − r ′ ), y
→ → → → → → →
ϕ = 1/| r − r ′ |3 , y escribimos directamente
→ →
Draft
1
′ ′ 1
∇×E =q ∇ × (r − r ) − (r − r ) × ∇ ,
→ | r − r ′ |3 → → → → | r − r ′ |3
→ → → →
0 0
∇ ×r − ∇ ×r ′ ( r − r ′ ) × ( r − r ′ ) d (6.33)
* *
1
= → ′ 3 → − → → → → ,
|r − r | | r − r ′| dr | r − r ′ |3
→ → → → → →
=0,
donde utilizamos nalmente que, ( r − r ′ ) × ( r − r ′ ) = A × A = 0.
→ → → → → →
Del último ejemplo, mostramos que en algunas ocasiones no es muy práctico aplicar las
relaciones generales, supongamos que tenemos el potencial producido por un dipolo eléctrico
d·r
→ →
ϕ(r) = , (6.34)
r3
deseamos hallar el campo eléctrico. Como la cantidad deseada es un vector, calculemos la
compoente ℓ, es decir,
dm rm r
m
E = −∂ℓ 3
= −dm ∂ℓ 3 , (6.35)
→ ℓ r r
6.3. Electrostática 83
r3 ∂ℓ rm − rm ∂ℓ r3
E = −dm ,
→ ℓ r6
rℓ
r3 δℓm − 3r2 rm
= −dm r ,
r6
(6.36)
dm rm rℓ dm δℓm
=3 5
− ,
r r3
(d · r )r d
→ →
= 3 → 5 − →3 ,
r r
ℓ
de donde
(d · r )r d
→ → → →
E=3 − . (6.37)
→ r5 r3
Draft
Otra manera de demostrar la relación (6.33), es por medio del cambio de variable R=
→
r − r ′. Y tendremos que ∂ℓ Rm = δℓm y ∂ℓ R = Rℓ /R, entonces directamente escribimos
→ →
Rn
∇×E = q ∈ℓmn ∂m ,
→ ℓ R3
R3 ∂m Rn − Rn 3R2 ∂m R
= q ∈ℓmn ,
R6
2 Rn Rm
δmn 3R
= q ∈ℓmn − q ∈
R , (6.38)
3 ℓmn 6
R R
q :0
3q
:0
= 3
∈ℓmn
δmn − 5
∈ℓmn
Rm Rn ,
R
R
=0.
Iniciar un curso de integración siempre nos impone un poco de temor, aunque existen libros
tan agradables y maravillosos que pronto perdemos este natural miedo (Rivera Figueroa,
2014b). Momentáneamente nos sentimos como Tom Sawyer cuando echó una mirada a la
cerca de la tía Poly, y de pronto su bello y hermoso día perdió toda su alegría y una
aplastante tristeza descendió sobre su alegre espíritu. ½Treinta varas de valla de nueve pies
Draft
de altura! Le pareció que su vida era vana y su existencia una pesadumbre. Lanzando un
suspiro, mojó la brocha y la pasó a lo largo del tablón más alto; repitió la operación; la volvió
a repetir, comparó la insignicante franja blanqueda con el vasto tramo de cerca sin encalar
(Twain, 2014).
Figura 7.1: ¾Qué es Integrar Tom? Nos diría pensativo ½Integrar es pintar!.
Las echas no indican el sentido de la calle, ni son gratis. (Imagen tomada de
[Link]
85
½¾Qué es integrar Tom?! Nos diría pensativo al principio, pero muy puntualmente,
No sé. Bueno, sí ½es pintar! y sonriendo sumergiría la brocha en cubo con lechada de
cal, para continuar con su trabajo.
½Qué palabras tan estupendas!, ½Claro! nada más sencillo que pintar, no se nos hubiera
ocurrido esta idea para denir la integración. Entonces, ¾cuál será el mejor método de pintar,
perdon de integrar? El sueño de todo pintor inexperto o de brocha gorda como un servidor,
es hacerlo de un sólo brochazo y de una sola pasada. Con esta idea en nuestra mente le di-
señamos a Tom una pistola autoajustable para pintar, la cual representamos en la gura (7.2).
Draft
Esta pistola cuenta con dos rieles, superior e inferior, que se doblan de acuerdo al perl
de la supercie a pintar, y sirven para guiar a los dos pernos de la boca autoajustable de
la pistola, como se muestra con las líneas punteadas en la gura (7.2). Una vez ajustados
los pernos, simplemente se oprime el gatillo y se desplaza la pistola, haciendo un barrido de
izquierda a derecha. ½Pintando la supercie de una sola pasada!
El arreglo experimental es muy sencillo y lo mostramos por medio de las echas y líneas
en la gura (7.1). Para un pintado eciente, es conveniente seguir este orden de ajuste. Se
recomienda no usar sustitutos y hacerlo bajo la supervisión de un adulto.
Draft
Figura 7.3: Región de integración Rxy , denida entre las funciones y = f1 (x) y y = f2 (x) y
las líneas x=a y x = b.
Ahora hagamos nuestro proceso de pintado por medio de funciones. Supongamos que los
rieles inferior y superior son las funciones y = f1 (x) y y = f2 (x), respectivamente. Y el
barrido de la pistola lo haremos desde x = a hasta x = b, como se muestra en la gu-
ra (7.3). Observamos que la región de pintado o de integración está contenida entre estas
curvas y la denotamos por Rxy . Cabe mencionar que esta región es lo más importante para
la integración porque denirá el sistema de coordenadas a utilizar y los límites de integración.
donde los límites de integración, que denen la región Rxy , los colocaremos de acuerdo a
nuestro manual de diseño. La boca de la pistola autoajustable está orientada a lo largo del
ejey , por lo tanto la primer integral es para el diferencial dy , y los límites son las funciones
y = f1 (x) y y = f2 (x), que denen los rieles de abajo hacia arriba respectivamente. La
boca autoajustable la indicamos por la echa vertical de la gura (7.4). Finalmente rea-
lizamos el barrido de la pistola en el eje x, por lo que el segundo diferencial será el dx y
la integral será desde x = a hasta x = b, como el arrastre de la pistola e indicado por la echa.
Draft
b f2 (x)
Área = dA = dy dx , (7.2)
Rxy
x=a y=f1 (x)
Los rieles inferior y superior están denidos por las rectas y = 0 y y = x, y la pistola está
colocada a lo largo del eje y. El barrido será a lo largo del eje x desde x = 0 a x = b, por lo
7.1. Integrales de supercie 88
tanto escribimos,
b x b
1
A= dA = dy dx = xdx = b2 . (7.3)
Rxy 2
x=0 y=0 x=0
Draft
Figura 7.5: El área de la región Rxy , es la de un tríangulo de base y altura b, cuyo valor es
A = b2 /2.
Nuevamente la integral entre paréntesis cuadrados corresponde a la colocación de los rieles en
el eje y , o la boca de la pistola autoajustable. Los límites de la segunda integral corresponden
al barrido de la pistola en el eje x.
Hagamos otro ejemplo ilustrativo y sencillo, calculemos el área de una región circular
mostrada en la gura (7.6), limitada por el circulo x2 + y 2 = R2 y las rectas x = 0 y y = 0.
√
Los rieles inferior y superior están denidos por las rectas y=0yy= R2 − x2 , entonces
la boca de la pistola queda colocada a lo largo del eje y , y primeramente haremos esta integral
en dy . Como el barrido es a lo largo del eje x desde x = 0 a x = R. Por lo tanto escribimos,
√
R 2 −x2
R R
√
A= dA = dy dx = R2 − x2 dx . (7.4)
Rxy
x=0 y=0 x=0
La integral (7.4), la podríamos resolver de manera directa con una tabla de integrales,
pero nos perderíamos del uso de una transformación y denir un teorema importante.
7.2. Transformación B.E. 89
Figura 7.6: El área de la región Rxy , es la de un cuarto de círculo de radio R, cuyo valor es
A = πR2 /4.
Draft
Como hemos podido observar en los dos ejemplos anteriores, la región de integración de-
ne los límites de las integrales y por esta razón consideramos que es más importante la
región que el integrando. Pero de acuerdo a nuestra experiencia en nuestros cursos de cálculo
(Rivera Figueroa, 2014b), un cambio de variable en el integrando nos facilita resolver inte-
grales. De la misma manera, esto también es verdadero para las integrales múltiples, y un
cambio de variables o una transformación adecuada, nos permitirá cambiar la región de inte-
gración inicial a una nueva y más adecuada. La relación entre estas regiones de integración se
llama Jacobiano de la transformación (Marsden, 2004; Amazigo, 1980). Enunciaremos este
importante teorema llamado teorema de cambio de variable. Lo haremos para dos variables,
aunque no lo demostraremos aquí (Amazigo, 1980).
Teorema 1. Supóngase que Rxy es una región en el plano xy acotada por una curva simple
y cerrada, y que Ruv es la imagen de Rxy bajo la transformación invertible
(
x = x(u, v) ,
Tuv :
y = y(u, v) ,
Si suponemos además que f (x, y) es una función continua sobre Rxy , entonces,
∂(x, y)
f (x, y)dxdy = f (x(u, v), y(u, v))
dudv , (7.5)
Rxy Ruv ∂(u, v)
Draft
□
Regresemos a nuestro problema anterior, donde deseamos hallar el área de un cuarto de
círculo, pero ahora con nuestro teorema de cambio de variable a la mano. Consideremos la
gura (7.8), donde dibujamos un círculo de radio R, que dene nuestra región Rxy .
Nuestro pensamiento intuitivo, nos dice que para el cálculo del área de un círculo, es
coveniente el uso de las coordenadas polares; las cuales se denen por el radio r y el ángulo θ,
como se muestra en la gura (7.8). Observe que para parametrizar una supercie necesitamos
7.2. Transformación B.E. 91
Las coordenadas anteriores, las podemos considerar como parte de una sucesión de puntos
sobre un círculo de radio R, que dene la región Rxy , localizados a distintos ángulos, θ = 0,
π/4, π/2, π y 2π , denotados por a, b , c , d y e respectivamente, como se muestra en la gura
(7.9(c)). Su mapeo al plano rθ serán los puntos A(R, 0), B(R, π/4), C(R, π/2), C(R, π) y
E(R, 2π) respectivamente, los cuales se representarán por una línea recta r = R. En otras
palabras, la circunferencia r =R en el plano xy , se mapea a una línea recta r = R en el
plano rθ con 0 ≤ θ ≤ 2π .
Pero, ¾cómo pintamos esta supercie? Perdonen ustedes ¾cómo integramos esta supercie?
De acuerdo a nuestra supercie, tendremos que uno de los rieles estará sobre el perímetro
del círculo y el otro riel será un pivote localizado en el origen de coordenadas. Fijemos un
extremo de la boca de la pistola en el pivote y su otro extremo en el punto x = R, como lo
indicamos por la echa de la gura (7.10(a)). La imagen de la boca de la pistola en el plano
rθ, será también indicada por una echa.
7.2. Transformación B.E. 92
Draft
Figura 7.9: Transformación de puntos sobre circulos por medio de las coordenadas polares.
Draft
llegar a θ = 2π , nuestro mapeo claramente dibujará una región cuadrada, como se observa
en la (7.10(c)). De repente, desde nickelodeon aparece Bob Esponja en la gura (7.10(d)),
7.2. Transformación B.E. 94
indicando que esta región cuadrada es la más sencilla para integrar. De ahí el nombre de
transformación B.E, nada que ver con condensados de Bose-Einstein (Orszag, 2000).
Ahora bien, teniendo nuestro teorema de cambio de variable, ecuación (7.5), necesitamos
calcular el jacobiano de la transformación, el cual se dene como el determinante:
∂x ∂x
cos θ −r sin θ
∂(x, y) ∂r ∂θ
J= = = =r.
∂(r, θ) ∂y ∂y sin θ r cos θ
∂r ∂θ
r
: 1 ∂(x, y)
>
:1
A= f (x,
y)
dxdy = f (x(r,
θ),
y(r, θ))
drdθ
∂(r, ,
Rxy
Rrθ
θ)
Draft
= rdrdθ .
Rrθ
Figura 7.11: La región ideal para aplicar el teorema de Fubini-Esponja (Marsden, 2004).
Límites constantes e integrando separable. Observe que ahora la pistola de la gura (7.2)
está en posición horizontal, y se mueve de abajo hacia arriba.
7.3. Integrales de volumen 95
Para denir los límites de integración para la región, utilizemos la gura (7.11), donde
la boca de la pistola, (echa horizontal), está colocada en r =0 y r = R, y el barrido lo
haremos de θ=0 a θ = 2π . Por lo tanto escribimos:
2π R
A= rdrdθ = rdrdθ ,
Rrθ θ=0 r=0
2π R R 2π
= rdr dθ = rdr dθ ,
θ=0 r=0 r=0 θ=0
R 2π
1
= rdr dθ = R2 2π = πR2 .
r=0 θ=0 2
½Guau! ½de manera que una integral doble es el producto de dos integrales sencillas! La clave
de todo esto es la región cuadrada, porque nos lleva a tener límites constantes en nuestras
integrales. Por lo tanto, la integral colocada entre paréntesis cuadrados, (o en una tripa como
en el juego), es una constante y sale de la integral en θ, entonces la integral doble se puede
escribir como el producto de dos integrales. Este es el teorema de Fubini (Marsden, 2004), el
cual básicamente es válido, cuando los límites de las integrales son constantes y el integrando
Draft
se puede separar en productos de las variables involucradas. Nosotros le llamaremos teorema
Fubini-Esponja.
∂x ∂x ∂x
∂u ∂v ∂w
∂(x, y, z) ∂y ∂y ∂y
= .
∂(u, v, w) ∂u ∂v ∂w
∂z ∂z ∂z
∂u ∂v ∂w
7.3. Integrales de volumen 96
Figura 7.12: Do you Fubini? Región ideal en el espacio para aplicar el teorema de Fubini-
Esponja. Límites constantes e integrando separable. El Jacobiano en coordenadas cilíndricas
es r.
Para aplicar la extensión del teorema de cambio de variable, calculemos el volumen de un
cilindro recto de radio R, altura h. Consideremos la gura (7.12), donde dibujamos dicho
cilindro que dene la región Rxyz . Nuevamente nuestro pensamiento intuitivo, nos dice que
para el cálculo del volumen de un cilindro recto, es coveniente el uso de las coordenadas
Draft
cilíndricas; las cuales se denen por el radio r , el ángulo θ y la altura z , como se muestra
en la gura (7.12). Observe que para parametrizar un volumen necesitamos tres parámetros.
En este caso, la transformación la escribimos,
x = r cos θ ,
Trθ : y = r sin θ ,
z = z ,
R 2π h
= rdr dθ dz ,
r=0 θ=0 z=0
1
= R2 2πh = πR2 h .
2
7.3. Integrales de volumen 97
Draft
□
4(a) Utilícese la sustitución u = y/x, v = y + x2 para evaluar
Rxy
(y + 2x2 )/(x2 + xy)dxdy ,
3
en donde Rxy es la región el el primer cuadrante acotada por las curvas y = 3 − x ,
2
y = 8 − x , y = 0, e y = 2x.
Draft
Si observamos la ecuación (7.5), notamos que es necesario calcular el Jacobiano, ∂(x, y)/
∂(u, v), entonces tendríamos que despejar a x y y de las transformaciones u = y/x y v =
y + x2 , pero esto no es necesario porque (Amazigo, 1980), ya que
−1
∂(x, y) ∂(u, v)
J= = , (7.8)
∂(u, v) ∂(x, y)
7.3. Integrales de volumen 99
∂u ∂u
y 1
− 2
∂(u, v) ∂x ∂y x 2
x = − y + 2x .
J= = =
∂(x, y) ∂v x2
∂v
2x 1
∂x ∂y
Sin olvidar el valor absoluto del jacobiano y la ecuación (7.8), sustituyendo lo anterior en la
ecuación (7.5), escribimos
y + 2x2 2x2 x2
:
y+
dxdy = : dudv ,
x2 + xy x2 + xy 2x2
−
Rxy Ruv y
2
x 1
= dudv = dudv ,
Ruv 2
x (1 + u) Ruv (1 + u)
8 2 8 2
1 du
= dudv = dv ,
v=3 u=0 (1 + u) v=3 u=0 (1 + u)
= 5 ln(3) ,
Draft
1 y p
xy(x4 − y 4 ) 1 + (x2 − y 2 )2 dxdy .
0 −y
En este problema, no nos indican la región de integración, pero la podemos encontar ob-
servando los límites de integración. La primer integral es en el eje x desde x = −y a x = y,
7.3. Integrales de volumen 100
∂u ∂u
2y 2x
∂(u, v) ∂x ∂y
J= = =
= −4(x2 + y 2 ) .
∂(x, y) ∂v ∂v 2x −2y
∂x ∂y
Sin olvidar el valor absoluto del jacobiano y la ecuación (7.8), sustituyendo lo anterior en la
ecuación (7.5), escribimos
Draft
1 y
4
p 4 1 √
2 2 2
xy(x − y ) 1 + (x − y ) dxdy = uv 1 + v 2 dudv ,
y=0 x=−y 8 Ruv
1 −2 0 √
= uv 1 + v 2 dvdu ,
8 u=2 v= 14 u2 −1
1 −2 1
1 4 2 3/2
= u− u(u − 8u + 32) du ,
8 u=2 3 192
=0,
√
4(c) Evalúese
R
(x2 − y 2 ) x + ydA, en donde R es el tríangulo con vértices en (0, 0), (1, 1)
y (1, −1).
Denotemos los puntos a(0, 0), b(1, 1) y c(1, −1), los cuales bajo la transformación u = x+y
y v = x − y, se transforman a B(0, 0), B(2, 0) y C(0, 2), respectivamente, como se muestran
en las gura (7.16).
Otra vez, sin olvidar el valor absoluto del jacobiano y la ecuación (7.8), sustituyendo lo
anterior en la ecuación (7.5), escribimos
2 √ 2 1 √
(x − y ) x + ydA = uv ududv ,
R 2 Ruv
1 2 3/2 2−u
= u vdvdu ,
2 u=0 v=0
1 2
= (2 − u)2 u3/2 du ,
4 u=0
√
64 2
= ,
315
en este caso tampoco pudimos aplicar el teorema de Fubini-Esponja.
Para ilustrar el cálculo de volumenes resolvamos los ejercicios 3(a) y 3(c) de la página 193
del libro de Amazigo (Amazigo, 1980). Nuevamente eperamos que con estos ejercicios nos
quede más clara las ideas de las transformaciones.
7.3. Integrales de volumen 102
3(a) Obténgase el volumen del sólido tridimensional cuyas coordenadas cartesianas (x, y, z)
p
satisfacen las desigualdades 1 ≤ z ≤ 2 1 − x2 − y 2 , x2 + y 2 ≤ 34 . Puede resultar
conveniente trabajar con coordenadas cilíndricas.
Draft
p 3
Figura 7.17: Volumen del paraboloide, 1 ≤ z ≤ 2 1 − x2 − y 2 , x2 + y 2 ≤ 4
.
2 2 2
Claramente el volumen es el del paraboloide x +y +z /4 = 1, por arriba del plano z = 1,
2 2 3
que lo corta en el círculo x + y = , como se muestra en la gura (7.17). Exactamente como
4
hace los movimientos una impresora 3D , en este caso, jamos nuestro punto inicial en plano
p
z = 1, hasta el punto sobre el paraboloide z(x, y) = 2 1 − x2 − y 2 , indicado por la echa
en la gura (7.17). Con el n de sumar todas las alturas, barremos este punto para toda x
y y sobre el plano z = 1,que denotamos por la región Rxy . La proyección del plano z = 1,
2 2 3
sobre el plano xy es la región x + y ≤ , como se mencionó en el enunciado del problema.
4
El volumen será,
3(c) Obténgase el volumen de la región acotada contenida entre las dos supercies 4x2 +y 2 =
4 y 4x2 + z 2 = 4.
Figura 7.18: La intuición nos dice que las coordenadas polares simplican el problema, en
este caso no es así.
Draft
√
2 1−x2
V =8 dV = 8 dzdxdy ,
Rxyz Rxy z=0
√ π/2 1 √ 64
= 16 1− x2 dxdy = 32 1 − r2 cos2 θ rdrdθ = ,
Rxy θ=0 r=0 3
donde aplicamos el teorema de Fubini-Esponja. La integral anterior es muy laboriosa de
realizar; pero en coordenadas cartesianas es muy directa
√
2 1−x2
√ 1 √
V = 16 1 − x2 dxdy = 16 1 − x2 dydx
Rxy x=0 y=0
1
64
= 32 (1 − x2 )dx = .
x=0 3
7.4. Una aplicación a física 104
Al ver nuestros cálculos anteriores, pensaremos inmediatamente que las integrales sirven
sólo para calcular áreas y volumenes, o que una integral doble o triple debe ser una área
o un volumen respectivamente. Pero reescribiendo nuestras integrales a la europea, es de-
cir, colocando los diferenciales primero, las integrales las podemos utilizar como operadores
(Sakurai, 1985), incrementando sus posibilidades de aplicación.
" #
2 2
Iz = dV r⊥ ρ = drdθdϕ r sin θ (r sin θ)2 ρ ,
Rxyz Rrθ z
R π 2π
=ρ drr4 dθ sin3 θ dϕ ,
r=0 θ=0 ϕ=0
5
M R 4 4
= 4 2π = M R2 ,
3
πR3
5 3 5
donde los términos dentro de los paréntesis cuadrados son exactamente los mismos que utili-
zamos para el cálculo del volumen de una esfera (7.7), y los interpretamos como un operador,
que actúa sobre el término fuera de los paréntesis o de la caja. En este caso los límites de las
integrales son constantes y podemos aplicar el teorema de Fubini. Utilizamos que el volumen
3
de la esfera es 4πR /3. Entonces claramente una integral triple ya no es un volumen.
Draft
7.5. El método Catemaco de integración
Existe un método directo para calcular integrales que involucren regiones o partes de
cilindros y/o esferas, prácticamente para cualquier región. Le hemos llamado método de Ca-
temaco por el maravilloso lugar del sur del estado de Veracruz México, y porque al aplicarlo
hacemos magia. Su versatilidad procede de una varita mágica o distribución muy importan-
te en física, llamada delta de Dirac (Arfken, 1985; Alexeiev, 1980; Purcell, 1988), ni Harry
Potter cuenta con una varita así. Sin ninguna exageración, esta distribución transforma las
funciones discontinuas en continuas y n veces derivables, además de generar las funciones de
Green o propagadores para las ecuaciones diferenciales, entre otras muchas y muy variadas
aplicaciones (Arfken, 1985; Monsivais, 1980).
□
Supongamos ahora que queremos calcular el área de un cascarón esférico de radio R, es
2
claro que esta área es 4πR . Si sólo hemos trabajado supercies planas ¾cómo integramos
en una supercie curva? Claramente lo tenemos que hacer en coordenadas esféricas, donde
el diferencial de volumen es,
dV = r2 sin θ dr dθ dϕ ,
como la cascara es de radio constante r = R, entonces su diferencial dr = 0, que al sustituir
en la ecuación anterior, tendríamos que el diferencial de volumen es cero y todo acabaría
7.5. El método Catemaco de integración 106
mal, porque nuestro resultado no es cero. Como este diferencial nos trae dicultades, pues lo
quitamos y el diferencial de volumen lo cambiamos a un diferencial de supercie y escribimos
R2
* dS
dV
= r2 sin θ Z
dr
Z dθ dϕ ,
2
dS = R sin θ dθ dϕ ,
π 2π
2
S=R sin θdθ dϕ = 4πR2 .
θ=0 ϕ=0
½Es así de mágico! Pero, ¾Es cierto lo anterior? Bueno al menos es divertido. Formalmente
lo hacemos con la función delta de Dirac.
Draft
Una forma muy simple de denir la función delta de Dirac, es por medio de la función
escalón η(x − x0 ) (Arfken, 1985). Esta función tiene dos valores; es 0 cuando el argumento
de la función escalón es negativo, es decir, cuando x − x0 < 0, y 1,0 cuando su argumento es
mayor o igual a cero, x − x0 ≥ 0, como se muestra en la gura (7.20(a)). La función delta
de Dirac es la derivada de la función escalón, es decir, es cero para los valores distintos de
x0 e innito cuando x = x0 , como se muestra en la gura (7.20(b)).
Otra manera de denir la delta de Dirac, es considerarla como una función cuyo valor es
cero en todo el eje x, salvo en un punto x0 donde su valor es innito; como la mostramos en
la gura (7.20), donde dibujamos la función δ(x − x0 ). Una buena aproximación de una delta
de Dirac, es una función guassiana cuando su anchura o cintura sea muy pequeña (Arfken,
7.5. El método Catemaco de integración 107
∞
f (x)δ(x − x0 )dx = f (x0 ) , (7.9)
−∞
donde la función f (x) esta denida en algún intervalo que contenga al punto x0 , si no lo
contiene la integral es cero. Para garantizar lo anterior hemos integrado sobre todo x. Un
caso particular es cuando f (x) = 1, con lo cual mostramos que tiene área uno, es decir,
∞
δ(x − x0 )dx = 1 . (7.10)
−∞
Figura 7.21: La función delta de Dirac δ(r − R) asociada a una esfera de radio R.
integrar
S= δ(r − R)dV ,
U
∞ π 2π
= r2 δ(r − R) sin θdrdθdϕ ,
r=0 θ=0 ϕ=0
∞ : R
2 π 2π
: 4π
2
= r δ(r − R)dr
sin
θdθ
dϕ ,
r=0
θ=0 ϕ=0
= 4πR2 ,
donde hemos utilizado el teorema de Fubini y la ecuación (7.9). Como la primer integral es
R2 , podemos escribir como al principio
dS = R2 sin θ dθ dϕ ,
donde la función delta de Dirac, reduce la dimensión del diferencial de volumen. Finalmente
el término dΩ = sin θ dθdϕ se llama diferencial de ángulo sólido, y su integral es 4π .
Draft
□
Si deseamos ahora calcular el área de una tapa circular de un cilindro de radio R, es claro
que esta área esπR2 . Claramente los haremos en coordenadas cilíndricas, donde el diferencial
de volumen es,
dV = r dr dθ dz ,
como la tapa está en el plano z constante, (z = cte), entonces su diferencial dz = 0, que
al sustituirlo en la ecuación anterior, tendríamos que el diferencial de volumen es cero.
Como este diferencial nos trae dicultades pues lo borramos y el diferencial de volumen lo
cambiamos a un diferencial de área y escribimos
* dA
dV
= r dr dθ Z
dz
Z,
dA = r drdθ ,
Como la tapa está en el plano z = 0, entonces necesitamos una delta de Dirac, δ(z − 0),
(ver gura (7.22)), y el diferencial de área será,
dA = rδ(z − 0)η(R − r) dr dθ dz ,
7.5. El método Catemaco de integración 109
donde hemos incluido una función escalón para limitar el radio r al intervalo 0 ≤ r ≤ R.
Integrando en todo el espacio, tenemos
A= δ(z − 0)η(R − r)dV ,
U Draft
∞ 2π ∞
= rδ(z − 0)η(R − r)drdθdz ,
r=0 θ=0 z=−∞
∞ 2π ∞ :1
= rη(R − r)dr dθ δ(z
−0)dz ,
r=0 θ=0 z=−∞
R
= 2π rdr = πR2 ,
r=0
donde hemos utilizado el teorema de Fubini y la ecuación (7.9). Observe que la función
escalón limita el intervalo de integración.
□
Finalmente, supongamos ahora que deseamos calcular el perímetro de un anillo de radio
R, es claro que el resultado es 2πR. Nuevamente los haremos en coordenadas cilíndricas,
donde el diferencial de volumen es, dV = r dr dθ dz , como el anillo está en el plano z,
(z = 0), entonces su diferencial dz = 0, además r = R y dr = 0, escribimos
* dℓ R
dV
=
rZ
dr
Z dθ Z
dz
Z,
dℓ = R dθ ,
que al integrar escribimos
2π
ℓ=R dθ = 2πR.
θ=0
7.5. El método Catemaco de integración 110
Para este problema necesitamos dos deltas de Dirac. Como el anillo está en el plano z = 0,
entonces necesitamos una delta de Dirac, δ(z −0). Para denir la orilla del anillo necesitamos
otra delta δ(r − R), como se muestra en la gura (7.23)), y el diferencial de arco será,
dℓ = rδ(z − 0)δ(r − R) dr dθ dz ,
Integrando en todo el espacio, tenemos
ℓ= δ(z − 0)δ(r − R)dV ,
U
∞ 2π ∞
= rδ(z − 0)δ(r − R)drdθdz ,
r=0 θ=0 z=−∞
∞ : R 2π
∞ :1
= rδ(r
− R)dr dθ δ(z
− 0)dz ,
r=0 θ=0
z=−∞
= 2πR,
donde hemos utilizado el teorema de Fubini y la ecuación (7.9). Observe que las dos deltas
de Dirac reducen el espacio a una dimensión.
Draft
Figura 7.23: Las funciones delta de Dirac δ(z − 0) y δ(r − R), asociadas a un anillo de radio
R.
□
Y en el cenit de su fama aparecería de pronto en el pueblo, y entraría arrogante en la
iglesia, tostado y curtido por la intemperie, con su justillo y calzas de negro terciopelo, sus
grandes botas de campana, su tahalí escarlata, el cinto erizado de pistolones de arzón, el
machete tinto en sangre al costado, el ancho sombrero con ondulantes plumas, y desplegada
la bandera negra ostentando la calavera y los huesos cruzados, y oiría con orgulloso deleite los
cuchicheos: ½Éste es Tom Sawyer el Pirata! ½El Tenebroso Vengador de la América Española!
(Twain, 2014)
8
La ecuación anterior (8.5), se parece mucho a una ecuación diferencial ¾Verdad? Además
si queremos resolver la segunda integral de (8.1), tendríamos que realizar ahora un producto
cruz y obtener otra ecuación difencial más compleja ¾Complicado? Bueno, no hagamos con-
jeturas, más bien esto nos motiva a relacionar las soluciones de estas ecuaciones diferenciales
con la solución de las integrales de línea. En todos los casos la forma diferencial (8.5) es la
clave para generalizar los resultados de nuestras integrales de línea con punto o con cruz.
8.1. Guía mágica de solución 112
Draft
Figura 8.1: Como en el Mago de Oz...Para resolver una integral de línea, del punto (a) al
punto (b) sigue el camino amarillo (Baum, 2017).
La gura (8.1), muestra la guía para resolver integrales de línea. Hay un método directo
que se llama parametrización, indicado por la echa en línea punteada. La otra alternativa
es por medio de la función potencial. El criterio para denir que ruta utilizar, depende del
rotacional del campo. Cuando un campo es conservativo o tiene rotacional cero, es conve-
niente encontrar el potencial para resolver la integral de línea. De lo contrario, o porque así
lo deseemos, utilizamos la parametrización.
8.2. Parametrización
En nuestras clases de física hemos considerado que el parámetro tiempo, denotado por t,
dene de manera precisa una trayectoría (Kittel et al., 1982). Este parámetro nos permite
denir el recorrido de una partícula de un punto inicial a un punto nal. A esta trayectoría o
camino se le llama estado dinámico, ya que con la trayectoría podemos calcular su velocidad
8.2. Parametrización 113
Para ilustrar el uso de la guía mágica resolvamos las integrales propuesta en el ejercicio
2(a) al 2(i) de la página 220 del libro de Amazigo (Amazigo, 1980). Esperamos que con estos
ejercicios quede más clara las ideas de la parametrización.
(a)
C
xdy , en donde C es la trayectoria y = x4 + x3 que une los puntos (0, 0) con (1, 2).
Draft
( )
x(t) = t ,
C: t:1→0, (8.6)
y(t) = t4 + t3 ,
1
31
xdy = t(4t3 + 3t2 )dt = .
C t=0 20
1
31
xdy = t2 (8t7 + 6t5 )dt = ,
C t=0 20
que es exactamente el mismo resultado. ¾Cuál es la diferencia entre estas parametrizaciones?
Sí, la velocidad con que nos moviésemos del punto a al b. Si x = t, su velocidad o derivada
Draft
2
será dx/dt = 1, mientras que cuando x = t , esta razón de cambio es mayor, dx/dt = 2t > 1
en este intervalo de tiempo.
(b) yzds, en donde C es la hélice circular x = cos(πt), y = sin(πt), z = 6t que une los
C √
puntos (1/2, 3/2, 2) con (−1, 0, 6).
En este caso nos han regalado la parametrización, pero nos piden calcular la integral sobre
el elemento de arco ds denido por el módulo de (8.3), es decir,
q p
ds = d r · d r = (dx)2 + (dy)2 + (dz)2 . (8.7)
→ →
8.2. Parametrización 115
Draft
Figura 8.3: Parametrización de una hélice circular x = cos(πt), y = sin(πt), z = 6t. Para ir
del punto a al punto b, el parámetro t debe cambiar det : 1/3 → 1.
(c)
C
(2xy + 1)dx + x2 dy , en donde C es la elipse x2 + 2y 2 = 1.
Este problema es muy ilustrativo, porque el camino es una curva cerrada, además de
permitirnos encontrar su relación con las ecuaciones diferenciales ordinarias. Si recordamos
la ecuación canónica de la elipse, de semiejes c y d, en los ejes x y y respectivamente, como
x 2 y 2
+ =1, (8.9)
c d
en automático pensamos en las funciones trigonométricas cos θ y sin θ, porque la suma de
sus cuadrados es uno. Entonces, nada nos impide escribir
x y
= cos θ , = sin θ , (8.10)
c d
que satisface directamente la ecuación (8.9). Entonces, para una elipse es útil la parametri-
zación
x = c cos θ , y = d sin θ . (8.11)
Draft
Figura 8.4: Parametrización de una elipse x = (1) cos θ, y = √12 sin θ. Si deseamos recorrerlo
en sentido de las manecillas del reloj, el parámetro θ debe cambiar de, θ : 0 → 2π .
√
En nuestro caso, el semieje mayor c = 1 y el menor d = 1/ 2; además si escogemos como
parámetro el ángulo θ , escribimos:
x(θ) = cos θ ,
C: 1 θ : 0 → 2π . (8.12)
y(θ) = √ sin θ ,
2
8.2. Parametrización 117
Notamos que para recorrer el camino en sentido contrario a las manecillas del reloj, el ángulo
θ debe variar de 0 a 2π , es decir θ : 0 → 2π . Sustituyendo nuestra parametrizacion (8.12),
en nuestra integral escribimos
2π
2 2 1 3
(2xy + 1)dx + x dy = −( √ cos θ sin θ + 1) sin θ + √ cos θ dθ = 0 ,
C θ=0 2 2
este resultado es muy importante, y merece ser distingido de las otras integrales con un
círculo sobre la integral para resaltar que la trayectoría es cerrada. El hecho importante es
que su valor sea cero para toda trayectoría cerrada. La denotaremos como:
(2xy + 1)dx + x2 dy = 0 , (8.13)
C
Como mencionamos, en todos los casos la forma diferencial (8.5) será la clave para gene-
ralizar estos resultados y nos permitirá resolver estas integrales a simple vista. En nuestro
curso de ecuaciones diferenciales (Boyce, 1996), se mostró que una ecuación diferencial or-
dinaria exacta presenta la forma M (x, y)dx + N (x, y)dy = 0, donde sus derivadas parciales
Draft
satisfacen
∂M ∂N
= . (8.14)
∂y ∂x
Comparando el integrando de (8.13) con la forma de una ecuación diferencial exacta, tenemos
2
que: M (x, y) = 2xy + 1 y N (x, y) = x y claramente cumple con las ecuaciones (8.14).
Entonces la ecuación diferencial asociada a la integral (8.13) es exacta. ¾Será esta la razón
por la que la integral es cero? Para contestar, apliquemos nuestra guía mágica. El campo
vectorial asociado a la integral (8.13) es
2
F = (2xy + 1)âx + x ây , (8.15)
→
y obviamente sólo necesitamos calcular la componente z del rotacional, las otras componentes
son cero porque el campo no depende de la coordenada z , entonces
(∇ × F )3 =∈312 ∂1 F2 + ∈321 ∂2 F1 ,
= ∂x (x2 ) − ∂y (2xy + 1) = 2x − 2x = 0 , (8.16)
Es muy sencillo vericar que una ecuación diferencial es exacta, o que el campo bidimen-
sional es conservativo, a la vista lo hacemos. Y ¾si fuera tridimensional? aquí necesitáremos
calcular las tres componentes del rotacional; pero podemos empezar con la componente z,
si es cero pues nos motivará a seguir con las otras componentes; si no es cero pues ya no es
conservativo.
Finalmente, observe que en este caso, no fue necesario parametrizar ni encontrar la fun-
ción potencial, solamente vericar mentalmente la condición de exactitud; y la integral en
cualquier trayectoria cerrada será cero.
(d) xds, en donde C es la trayectoría cerrada que consiste en el elemento de recta y = 0,
C
−1 ≤ x ≤ 1 y la porción de la parábola y = 1 − x2 , −1 ≤ x ≤ 1.
Draft
Esta integral es sobre un arco bidimensional, con z=0 en la ecuación (8.7), es decir,
q p
ds = d r · d r = (dx)2 + (dy)2 . (8.17)
→ →
Para la parametrización del camino C1 , observamos que y = 0, y sin ninguna duda pro-
ponemos x = t, con t : −1 → 1, en directo escribimos
( )
x(t) = t ,
C1 : t : −1 → 1 , (8.19)
y(t) = 0 ,
1 p 1
xds = 2 2
t (dt) + 0 = tdt = 0 , (8.20)
C1 t=−1 t=−1
Para este mismo caso, si queremos ser muy sosticados, podemos proponer x = sin θ,
y=0 con θ : −π/2 → π/2, y ¾Qué creen?, pues a ver...
π/2 p π/2
xds = 2 2
sin θ (cos θdθ) + 0 = sin θ cos θdθ = 0 ,
C1 θ=−π/2 θ=−π/2
Draft
½da lo mismo!. Pero, ¾A ver hazlo con x = t2 ?
xds = 0 .
C
8.2. Parametrización 120
(2,1)
1 + y2 y(1 + x2 )
(e) dx − dy , en donde la trayectoría consiste en los segmentos de
(1,0) x3 x2
recta que que unen a (1, 0) con (2, 0) y (2, 0) con (2, 1).
Draft
Figura 8.6: Parametrización compuesta: C1 : x(t) = t, y = 0, t : 1 → 2. C2 : x(t) = 2, y = t,
t : 0 → 1.
de donde la integral
(2,1)
1 + y2 y(1 + x2 )
I= dx − dy , (8.24)
(1,0) x3 x2
2 1
1 + 02 t(1 + 22 )
= dt − dt ,
t=1 t3 t=0 22
1
=− .
4
□
Con mucha alegría, porque ya hemos entendido; pensaríamos, que no necesitamos la guía
mágica. Pero una vocecita nos pregunta ¾El sistema es conservativo? Esto es algo muy
8.2. Parametrización 121
1 + y2 y(1 + x2 )
F = âx − ây . (8.25)
→ x3 x2
A simple ojo calculamos la condición de exactitud (8.14), y ver que la derivada parcial
respecto de y del término con âx es igual a la derivada parcial respecto a x del término con
ây . Por lo tanto el campo es conservativo, pero veriquemos esto con detalle
(∇ × F )3 =∈312 ∂1 F2 + ∈321 ∂2 F1 ,
y(1 + x2 ) 1 + y2
2y 2y
= ∂x − 2
− ∂y 3
= 3 − 3 =0, (8.26)
x x x x
los otros dos términos del rotacional también serán cero, porque el vector no depende de z,
y sus derivadas respecto de x, y y z serán cero, además el termino Fz = F3 es cero. Para que
no quede duda las escribimos,
0
(∇ × F )1 =∈123 ∂2 F3 + ∈132 ∂z F1 ,
Draft 1 +
*0
y 2
= −∂z 3 =0,
x
0
(∇ × F )2 =∈231 ∂z F1 + ∈213 ∂x F3 ,
x2) :0
y(1
+
= ∂z 2 =0,
x
es decir, el campo F es conservativo, o el integrando de (8.24) es una ecuación diferencial
→
exacta. Entonces, existe una función potencial ϕ(x, y), tal que el valor de la integral (8.24),
del punto (a) al punto (b), será simplemente ϕ(b) − ϕ(a); al ver la gura (8.6), observamos
que no hay necesidad de dividir la trayectoría, simplemente determinamos los puntos (a) y
(b). Hallemos entonces ese potencial o solución a la ecuación diferencial exacta.
1 + y2 y(1 + x2 ) ∂ϕ ∂ϕ
F = 3
â x − 2
ây = âx + ây , (8.27)
→ x x ∂x ∂y
ó,
∂ϕ 1 + y2
= , (8.28)
∂x x3
∂ϕ y(1 + x2 )
=− . (8.29)
∂y x2
8.2. Parametrización 122
Como en el juego de canicas, hagamos algunos calis o tiros sin válidez, para tratar de
calcular la función potencial. Iniciemos con alguna de las componentes (8.28) ó (8.29).
De la misma manera como derivamos parcialmente, podemos también integrar parcial-
∂x ϕ = (1 + y 2 )/x3 , e integramos
mente, es decir, sí escogemos la primera componente donde
parcialmente respecto de x, tendremos el primer calis para ϕ como:
2
er 1 1+y
ϕ1Calis = − + g(y) , (8.30)
2 x2
donde la función g(y)
juega el papel de constante respecto de x, ya que ∂x g(y) = 0.
1er
En otras palabras cuando derivamos ∂x ϕCalis , recuperamos la ecuación (8,28). Ahora, esta
función de prueba o primer calis, debe satisfacer la segunda componente, por ejemplo sí
escogemos ahora (8.29), tendremos:
er
∂ϕ y(1 + x2 ) ∂ϕ1Calis y ∂g(y)
=− 2
= =− 2 + , (8.31)
∂y x ∂y x ∂y
de donde ∂y g(y) = −1, es decir, la función g(y) = −y 2 /2 + K donde K es una constante.
Entonces el potencial es,
1Draft
1 + y2
1
ϕ(x, y) = − 2
− y2 + K . (8.32)
2 x 2
Esta constante la podríamos determinar si tuvieramos un valor del campo en un punto, pero
como estamos interesados en diferencias de potencial es irrelevante. Sí somos muy descona-
dos, podemos calcular el gradiente de esta función y recuperar el campo F propuesto.
→
Hasta aquí, ya tenemos el potencial y bastaría simplemente restar ϕ(b) − ϕ(a) para cal-
cular el valor de la integral (8.24), denida del punto (a) al punto (b). Pero expliquemos el
porqué en general esto es válido, para completar la guía mágica.
∂ϕ ∂ϕ ∂ϕ
F · d r = ∇ϕ · d r = dx + dy + dz , (8.33)
→ → → ∂x ∂y ∂z
que es precisamente la diferencial de ϕ(x, y, z) (Amazigo, 1980), es decir
∂ϕ ∂ϕ ∂ϕ
dϕ = dx + dy + dz , (8.34)
∂x ∂y ∂z
que al sustituir en la integral (8.50), tendremos por solución
b b
F · dr = dϕ = ϕ(b) − ϕ(a) . (8.35)
a → → a
8.2. Parametrización 123
1 1 + 12 1 1 + 02
1 2 1
=− 2
− 1 +K + 2
+ 02 − K , (8.36)
2 2 2 2 1 2
1
=− .
4
(2,0,π 3 )
(f ) ydx + xdy + zdz , en donde la trayectoría consiste en la curva x = 1 − cos t,
(0,0,0)
y = sin t y z = t3 .
Draft
3
Figura 8.7: Parametrización de la curva, x = 1 − cos t, y = sin t y z = t , del punto (0, 0, 0)
3
al punto (2, 0, π ). Para ir del punto a al punto b, el parámetro t debe cambiar de 0 a π .
A primera vista, esta integral parece ser conservativa, porque la condicion de exactitud
(8.14) se cumple, (vemos que la derivada parcial respecto de y del término con dx es igual
a la derivada parcial respecto a x del término con dy , ambas son uno). Decimos parece
porque con la condición de exactitud, sólo probamos que la componente z del rotacional es
cero, pero esto nos motiva a serguir calculando el resto de las componentes. Como el campo
asociado a la integral de línea es,
F = (y, x, z) , (8.37)
→
8.2. Parametrización 124
escribimos entonces,
∇×F =∈123 ∂2 F3 + ∈132 ∂3 F2 ,
→ 1
= ∂y (z) − ∂z (y) = 0 ,
∇×F =∈231 ∂3 F1 + ∈213 ∂1 F3 ,
→ 2
= ∂z (x) − ∂x (z) = 0 ,
∇×F =∈312 ∂1 F2 + ∈321 ∂2 F1 ,
→ 3
= ∂x (x) − ∂y (y) = 0 .
Con lo anterior como guía, podemos ahora sí, sin ningún temor escribir: Como el campo
F es conservativo, existe un potencial escalar ϕ, tal que F = ∇ϕ. Esto nace de la igualdad
→ →
vectorial ∇ × F = ∇ × (∇ϕ) = 0.
→
Draft
Siguiendo la rutina; como un vector es igual a otro cuando sus componentes son iguales,
entonces, si F = ∇ϕ de la ecuación (8.37) escribimos:
→
∂ϕ
=y, (8.38)
∂x
∂ϕ
=x, (8.39)
∂y
∂ϕ
=z. (8.40)
∂z
Aunque no lo parezca, los matemáticos juegan también canicas, pero a sus tiros de prueba
no les llaman calis sino le llaman ansatz o función de acercamiento. Similarmente al juego
de canicas, hagamos algunos ansatz, para proponer la forma del potencial. Iniciemos con
la componente (8.38), (recordando que al integrar parcialmente respecto de x, todo lo que
no sea x es constante), donde ∂x ϕ = y , y al integrar parcialmente respecto de x, tendremos
el primer ansatz para ϕ como:
er
ϕ1Ansatz = xy + f (y, z) , (8.41)
Finalmente, esta función de prueba o segundo calis, debe satisfacer la última componente
(8.40) y tendremos,
o
∂ϕ ∂ϕ2Ansatz ∂f (z)
=z= = , (8.44)
∂z ∂z ∂z
2
de donde ∂z f (z) = z , es decir, f (z) = z /2 + C donde C es una constante. Entonces
escribimos al potencial como,
1
ϕ(x, y, z) = xy + z 2 + C . (8.45)
2
Nuevamente, esta constante la podríamos determinar si tuvieramos un valor del campo en
un punto, pero como estamos interesados en diferencias de potencial es irrelevante.
1 1
= (2)(0) + (π 3 )2 + C − (0)(0) − (0)2 − C ,
2 2
1 6
= π .
2
□
Mil disculpas se me había olvidado la parametrización. Es claro que para ir del punto (a)
punto (b), el parámetro t debe cambiar de t : 0 → π, pues entonces escribimos
(2,0,π 3 )
I= ydx + xdy + zdz ,
(0,0,0)
π
sin t(sin t) + (1 − cos t) cos t + t3 3t2 dt ,
=
0
1
= π6 .
2
8.2. Parametrización 126
(2,2,2)
x2 y x3
(g) − dx + dy + 3zdz , en donde la trayectoría es la recta que
(1,1,1) (x2 + y 2 )4 (x2 + y 2 )4
une los dos puntos.
Draft
Figura 8.8: Parametrización; x = t + 1, y = t + 1 y z = t + 1, donde t : 0 → 1, para cubrir
el camino del punto (1, 1, 1) al punto (2, 2, 2).
A simple vista este caso da miedo. Pero calculemos la condición de exactitud. Derivando
el primer término respecto de y, y el segundo respecto de x, (y rogando a San Cupertino,
que no sean iguales), escribimos
x2 y x2 (7y 2 − x2 )
∂
− 2 = ,
∂y (x + y 2 )4 (x2 + y 2 )5
x3 x2 (5x2 − 3y 2 )
∂
= − ,
∂x (x2 + y 2 )4 (x2 + y 2 )5
afortunadamente no son iguales y no es posible calcular el potencial porque el campo no es
conservativo. La alternativa es por parametrización, en este caso hallar la ecuación de una
línea recta que una los puntos (1, 1, 1) y (2, 2, 2), ver gura (8.8).
x − xo y − yo z − zo
= = =t, (8.46)
A B C
es necesario conocer un punto por donde pase, digamos (xo , yo , zo ) y un vector dirección
(A, B, C). Como la recta va del punto (1, 1, 1) al punto (2, 2, 2), podemos escoger que el punto
8.2. Parametrización 127
(xo , yo , zo ) = (1, 1, 1), y el vector que indica la dirección, estará denido por las coordenadas
del punto nal menos las coordenasdas del punto inicial, es decir, (A, B, C) = (2 − 1, 2 −
1, 2 − 1) = (1, 1, 1). Sustituyendo esto en la ecuación de la recta (8.46) tendremos:
x=t+1,
y =t+1,
z =t+1. (8.47)
(2,2,2)
x2 y x3
I= − dx + dy + 3zdz ,
(1,1,1) (x2 + y 2 )4 (x2 + y 2 )4
Draft
1
= 3(t + 1)dt ,
t=0
9
= .
2
(g)
C
zds, en donde C es la trayectoría x = 3t, y = 4t y z = t3 , 0 ≤ t ≤ 1.
En este caso, no hay alternativa tiene que resolverse por parametrización, ya que tenemos
un diferencial de arco, como en el caso de la hélice, es decir
p
ds = (dx)2 + (dy)2 + (dz)2 .
1 √ 1
t3 25 + 9t4 dt = (34)3/2 − 125 .
zds =
C t=0 54
8.2. Parametrización 128
Draft
(g)
C
(x3 + 4y)dx + (e2y − 2z)dy + zdz , en donde C es el triángulo con vértices P0 (1, 0, 0),
P1 (0, 1, 0) y P2 (0, 0, 1) recorrido de P1 a P2 a P0 .
∂ 3 ∂ 2y
(x + 4y) = 4 ̸= (e − 2z) = 0 ,
∂y ∂x
8.2. Parametrización 129
claramente son distintas las derivadas y el campo no es conservativo. Tenemos que proponer
una parametrización para cada camino.
x=0,
y =1−t,
z=t. (8.48)
Draft
Similarmente para los otros caminos, escribimos:
x(t) = 0 ,
x(t) = t ,
x(t) = 1 − t ,
y(t) = 1 − t ,
y(t) = 0 ,
y(t) = t ,
C1 : C2 : C3 : (8.49)
z(t) = t
z(t) = 1 − t ,
z(t) = 0 ,
t:0→1, t:0→1, t:0→1.
Obténgase el trabajo realizado por el campo de fuerza F al mover una masa unitaria
→
a lo largo de la curva C en donde F y C son como a continución se indican:
→
F = (2x + yz)âx + xzây + xyâz y C la recta que une a (1, −1, 0) y (2, 1, 4).
→
Resolvamos esta integral directamente, es decir por parametrización. Para denir una línea
recta, ver ecuación (3.13),
x − xo y − yo z − zo
= = =t,
A Draft
B C
necesitamos un punto (xo , yo , zo ) y un vector dirección (A, B, C). Como la recta va del punto
(1, −1, 0) al punto (2, 1, 4), podemos escoger que el punto (xo , yo , zo ) = (1, −1, 0), y el vector
que indica la dirección, estará denido por las coordenadas del punto nal menos las coor-
denasdas del punto inicial, es decir, (A, B, C) = [2 − 1, 1 − (−1), 4 − 0] = (1, 2, 4). Entonces
la ecuación de la recta será:
x=t+1,
y = 2t − 1 ,
z = 4t . (8.51)
(2,1,4)
I= (2x + yz)dx + xzdy + xydz , (8.52)
(1,−1,0)
8.2. Parametrización 131
1
I= [2(t + 1) + (2t − 1)(4t)]dt + (t + 1)(4t)2dt + (t + 1)(2t − 1)4dt = 11 . (8.53)
t=0
Ahora usemos el algoritmo de la gura (8.1). Primero calculemos las componentes del
rotacional del campo, es decir,
∇×F =∈123 ∂2 F3 + ∈132 ∂3 F2 ,
→ 1
= ∂y (xy) − ∂z (xz) = x − x = 0 ,
∇×F =∈231 ∂3 F1 + ∈213 ∂1 F3 ,
→ 2
= ∂z (2x + yz) − ∂x (xy) = y − y = 0 , (8.54)
∇×F =∈312 ∂1 F2 + ∈321 ∂2 F1 ,
→ 3
= ∂x (xz) − ∂ (2x + yz) = z − z = 0 .
Drafty
(8.55)
Como un vector es igual a otro cuando sus componentes son iguales, se tiene
∇ × F = (0, 0, 0) . (8.56)
→
∂ϕ ∂ϕ ∂ϕ
(2x + yz)âx + xzây + xyâz = âx + ây + âz . (8.57)
∂x ∂y ∂z
e igualando sus componentes tendremos,
∂ϕ
= 2x + yz , (8.58)
∂x
∂ϕ
= xz , (8.59)
∂y
∂ϕ
= xy . (8.60)
∂z
8.2. Parametrización 132
Una vez más regresemos al juego de canicas, hagamos algunos calis o tiros sin válidez,
para tratar de calcular la función potencial o potencial. Iniciemos con alguna de las compo-
nentes (8.58), (8.59) o (8.60).
er
∂ϕ ∂ϕ1Calis ∂f (y, z)
= xz = = xz + , (8.62)
∂y ∂y ∂y
de donde ∂y f (y, z) = 0,
es decir, la función f (y, z) no es función de y, ó f (y, z) = f (z), por
Draft
lo cual proponemos el segundo calis para ϕ como:
o
ϕ2Calis = x2 + xyz + f (z) . (8.63)
Finalmente, esta función de prueba o segundo calis, debe satisfacer la última componente
(8.60) y tendremos,
o
∂ϕ ∂ϕ2Calis ∂f (z)
= xy = = xy + , (8.64)
∂z ∂z ∂z
de donde ∂z f (z) = 0, es decir, f (z) es una constante, ya que no fue función de z ni de y.
Entonces escribimos al potencial como,
Esta constante la podríamos determinar si tuvieramos un valor del campo en un punto, pero
como estamos interesados en diferencias de potencial es irrelevante. Finalmente, al sustituir
en la integral (8.50), tendremos por solución
(2,1,4)
F · d r = ϕ(2, 1, 4) − ϕ(1, −1, 0) ,
(1,−1,0) → →
= 11 .
8.3. Sistemas conservativos 133
Estaríamos tentados a creer que el método de parametrización es más práctico y/o sen-
cillo en comparación con método de hallar el potencial. Pero perderíamos la oportunidad
de escribir uno de los conceptos más importantes de la física; la conservación de la energía
(Kittel et al., 1982).
Draft
La ecuación (8.35) nos indica que la integral de línea entre los puntos a y b es igual a la
diferencia entre los potenciales entre dichos puntos, es decir ϕ(b)−ϕ(a), cuando lo recorremos,
por ejemplo, sobre el camino C1 de la gura (8.11). Dicho potencial los produce el campo
A, mostrado por echas. Si continúaramos nuestro recorrido por el camino C2 , del punto
→
b hasta llegar nuevamente al punto a, tendríamos un camino cerrado y la integral de línea
sobre este camino sería cero, ya que el punto inicial es igual al punto nal y ϕ(a) − ϕ(a) = 0.
Entonces, si el campo es conservativo (∇ × A = 0),
→
A · dr = 0 , (8.67)
C → →
Pero el camino C3 = −C2 , es decir, que el camino C3 se recorre en sentido contrario al camino
C2 , y podemos escribir despejando la integral de sobre C1 de la ecuación (8.68)
A · dr = − A · dr = A · dr . (8.69)
C1 → → C2 → → C3 → →
Que nalmente nos indica que cuando el campo es conservativo, la integral de línea es inde-
pendiente de la trayectoría, para ir de un punto a otro.
Obténgase el trabajo realizado, en mover una partícula de masa m del punto a al punto
b a lo largo de la curva C, como se indica en la gura (8.12), bajo el campo de fuerza
conservativo F. Además describa el teorema trabajo-energía.
→
Draft
b
Wab = F · dr = F · dr . (8.70)
C: → → a → →
Se oye muy bien, pero: ¾Qué es físicamente una integral de línea? Recordamos que el producto
punto es la proyección de un vector a otro, siempre y cuando el otro sea unitario (A · n̂ = An ).
→
Si consideramos que el vector diferencial de camino lo escribimos como, d r = dℓτ̂ , donde τ̂
→
es un vector unitario tangente al camino y dℓ es un elemento diferencial de arco, ver gura
(8.12). entonces
b b
Wab = F · τ̂ dℓ = Fτ dℓ , (8.71)
a → a
es decir, la integral de línea es la suma de todas las proyecciones del campo en la dirección
tangente a la trayectoria o diferencial de arco. En este caso, el trabajo es la suma de las
proyecciones de la fuerza sobre los arcos tangentes al camino.
Como el campo F es conservativo, entonces F = −∇U (r), donde U (r) lo llamanos potencial
→ →
escalar, porque depende únicamente de las coordenadas r , y el signo menos lo incluimos para
8.3. Sistemas conservativos 135
b
Figura 8.12: La integral de línea F · d r , es la suma de las proyecciones del campo F sobre
a
→ → →
las direcciones tangentes a la trayectoria C .
darle sentido físico a nuestra fuerza, es decir, para que los objetos caigan para abajo (Kittel
et al., 1982). Como en la ecuación (8.70), escribimos
b b
Wab = F · d r = −Draft
∇U · d r = −[U (b) − U (a)] . (8.72)
a → → a →
Por otra parte, sabemos que el momento lineal se dene como p = mu , donde m es la masa
→ →
y u la velocidad, entonces la segunda ley de Newton se escribe,
→
d
F = p = m u̇ , (8.73)
→ dt → →
donde hemos denotado la derivada en el tiempo con un punto superior. Entonces u = d r /dt
→ →
ó d r = u dt. Sustituyendo lo anterior en la ecuación ( 8.72),
→ →
b b
Wab = F · dr = m u̇ · u dt . (8.74)
a → → a → →
1 1
Wab = mu2b − mu2a = T (b) − T (a) . (8.77)
2 2
Esta sorprendente manera de calcular el trabajo por medio del potencial escalar y de
la energía cinética, nos permite describir la dinámica de un sistema ya no en términos de
una fuerza, como lo dene la segunda ley de Newton (8.73), sino en términos de funciones
dinámicas generales. Igualando las relaciones (8.72) y (8.77), escribimos
Finalmente si suponemos que las fuerzas aplicadas a nuestro sistema no fuesen todas
conservativas, como es el caso de la fricción, la fuerza la escribimos F = −∇U + f , donde f
→ → →
son las fuerzas no conservativas, nuestro Draft
teorema de trabajo energía será
(f )
∆T + ∆U = Wab . (8.79)
(f )
donde Wab es el trabajo de las fuerzas no conservativas que se calculan directamente por
parametrización, del punto inicial (a) al punto nal (b),
b
(f )
Wab = f · dr . (8.80)
a → →
9
Como hemos visto en los capítulos anteriores, las integrales de línea, supercie y volumen
nos permiten resolver algunos problemas físicos que van desde la teoría del potencial, hasta la
dinámica rotacional (Kittel et al., 1982). Pero todavía hay algunas otras leyes tan generales
y maravillosas descritas por integrales; como lo es la ley de Gauss y la de Ampère (Alexeiev,
1980; Purcell, 1988), expresadas como,
Draft
⊂⊃ E · dS = Qenc. y H · d r = Ienc , (9.1)
S→ → C → →
respectivamente. La primera integral se llama ujo eléctrico total, (total por la bola o el
círculo sobre la integral doble), sobre una supercie S cerrada; donde la variable Qenc es la
carga encerrada por dicha supercie. La siguiente integral de línea sobre un camino cerrado
C, (o con bola), se llama circulación; donde la variable Ienc es la corriente eléctrica ence-
rrada por tal camino.
Aquí surgen algunos conceptos nuevos como encerrado, que entenderemos simplemente
como contenido por una supercie o trayectoría. Cuando las supercies o caminos no sean
cerrados, pues los cerraremos con alguna supercie o camino adecuado, esta sencilla acción,
es la clave para la solución de muchas integrales. Las ecuaciones anteriores se relacionan muy
cercanamente con los teoremas integrales de Gauss y Stokes, de ahí la importancia para este
curso. Estos teoremas se pueden generalizar y extender al espacio tiempo (4-dimensiones),
para escribir las extraordinarias leyes de conservación del tensor electromagnético momento-
energía, o poder enunciar el teorema de Noether, que relaciona las leyes de conservación con
las simétrias del sistema (de la Torre, 2008).
Además, no hay que relacionar los términos bola con bolera o bolo descritos en el
diccionario de La Rial Academia de la Lengua Fraylescana, que a palabras de Julio Derbez
es, la condensación de la identidad de Chiapas (Derbez, 2009).
9.1. Teorema de Stokes 138
Para explicar este teorema, imaginemos un hermoso día soleado de abril, en el parque
Draft
de la marimba de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Con muchos globos de colores,
música y los únicos e infalibles hacedores de burbujas. Imaginemos ese anillo creador de
burbujas; tan divertido que nos hizo saltar de alegría y felicidad. Cómo jugábamos, cuando
sacábamos el anillo de la solución jabonosa, veíamos una película de jabón, como un espejo
formado en el anillo. Posteriormente, le soplábamos y esta película se deformaba alargándose
hasta que nalmente se desprendía del anillo, una hermosa y brillante burbuja, que nos hacia
perseguirla y querer volar junto a ella, ver la gura (9.1).
La primera integral es una integral de línea cerrada o con bola, llamada circulación, que
se relaciona con otra integral de supercie llamada ujo. Ahora resulta claro el porqué cuan-
do el campo es conservativo, la circulación es cero. La segunda integral se llama ujo, en
general el ujo de un campo u en una supercie S, u · dS , donde dS se
se escribe como
S→
→ → →
llama diferencial de supercie; cuya dirección depende del sentido en la cual se circule dicha
supercie, es decir la supercie S está orientada.
Draft
Figura 9.2: Supercies orientadas. (a) En esta gura tenemos una supercie plana, donde
su diferencial de área dS
es perpendicular, y su dirección está determinada por el pulgar de
→
la mano derecha, cuando circulamos con los dedos restantes, el contorno C en el sentido del
dr. (b) La misma situación pero ahora en una supercie no plana, aquí el vector unitario n̂,
→
no será constante y el diferencial de supercie dS , está denido sobre dicha supercie.
De la misma manera, para el caso de una supercie arbitraria o no plana, como es el caso
de la gura (9.2(b)), la circulación en sentido positivo, (o por medio también de la mano
derecha), denirá la dirección del diferencial de supercie dS = n̂dS ,
donde n̂ es un vector
→
unitario normal a la supercie y dS su diferencial de área denido sobre tal supercie.
9.2. Teorema de Green 140
Bien, pues es hora de poner en práctica los conocimientos adquiridos, garantizando que
será un juego muy divertido, como perseguir burbujas de jabón.
Draft
Resolvamos las integrales propuesta en el ejercicio 7(a) al 7(e) de la página 221 del libro
de Amazigo (Amazigo, 1980). Esperamos que con estos ejercicios quede más clara las ideas
de orientación de la supercie y de cuando aplicar el teorema de Green.
7.- Utilize el teorema de Green, para evaluar cada una de las integrales de línea
C→
v · dr,
→
en donde v y C son como a continuación se indica.
→
(a) v = (2x − y)âx + (x + 3y)ây , y C es el triángulo con vértices en (0, 0), (2, 0) y (2, 2).
→
Al ver la pregunta, vemos que es una integral de línea cerrada o integral con bola, e
inmediatamente pensamos en calcular la componente tres o z del rotacional del campo bidi-
mensional, v = (2x − y)âx + (x + 3y)ây , que a simple vista no es cero, porque no cumple
→
la condición de exactitud (8.14), ya que las derivadas cruzadas ∂x (x + 3y), ∂y (2x − y) no
son iguales. Las componentes x y y del rotacional, también serán cero porque no tenemos
componente z en el campo u, z ; como lo mostramos en el
ni sus componentes dependen de
→
problema 2(e), del capítulo anterior. Entonces la integral con bola será distinta de cero.
En la gura (9.3), mostramos el contorno C que une los vértices del triángulo (0, 0), (2, 2)
y (2, 2), que se recorre en el sentido positivo o contrario al sentido de las manecillas del reloj.
Entonces, el área estará orientada hacia el eje z , y su diferencial será dS = dxdy âz , donde
→
9.2. Teorema de Green 141
que se conoce como teorema de Green (Monsivais, 1980), donde claramente para la región
Rxy se necesita únicamente la componente z del rotacional, (para una región Ryz se necesitará
la componente x, Etc.). Sustitueyendo nuestro campo, escribimos
v · dr = [∂x (x + 3y) − ∂y (2x − y)]dxdy ,
C→ → Rxy
(2)(2)
=2 dxdy = 2 =4,
Rxy 2
donde lo más complidado era calcular el área del triángulo, (base por altura entre 2).
9.2. Teorema de Green 142
(b) v = (x2 + y, y 2 ), y C es el triángulo con vértices en (1, 1), (2, 1) y (2, 2).
→
Figura 9.4: Por la mano derecha sabemos que el diferencial de área es dS = dxdy âz , donde
→
dxdy Draft
es la magnitud del diferencial de área.
Figura 9.5: Las echas indican los límites de integración. La echa vertical dene los límites
2
de y = 0 a y = 1 − x ; la echa horizontal dene los límites de x = −1 a x = 1.
Draft
Nuevamente, a simple vista no se cumple la condición de exactitud (8.14). Observando la
gura (9.5), donde se muestra el contorno C que une los puntos (−1, 0) y (1, 0), por medio
2
de las líneas y = 0 y y = 1 − x . El camino C se recorre en el sentido positivo o contrario al
sentido de las manecillas del reloj. Entonces, su diferencial de área será dS = dxdy âz y sólo
→
necesitáremos la componente z del rotacional.
Figura 9.6: Contorno para el problema 7(d). Las integrales en regiones cuadradas son muy
sencillas porque se aplica el teorema de Fubini.
Draft
Este problema es muy especial. Es claro que no cumple las condiciones de exactitud, y
por lo tanto en principio la integral con bola es distinta de cero. Además porque se recorre
el camino C en el sentido positivo, el diferencial de área es dS = dxdy âz , y aplicando el
→
teorema de Stokes (Green en este caso), escribimos,
3 3
v · dr = [∂x (−xy ) − ∂y (x )]dxdy = − y 3 dxdy ,
C→ → Rxy Rxy
a b
=− dx y 3 dy = −(2a)(0) = 0 .
x=−a y=−b
¾Se dieron cuenta? Sí, tenemos una integral de línea cerrada cuyo valor es cero, cuando
tiene un rotacional distinto de cero! Entonces no necesariamente si u · d r = 0, el campo
→ →
u es conservativo; bueno pero en muchos casos si resulta. Además utilizamos el teorema de
→
Fubini, donde una integral doble es el producto de dos integrales.
9.2. Teorema de Green 145
Draft
Figura 9.7: La parametrización más simple para esta área elíptica es: x = r cos θ, y = 2r sin θ,
con θ : 0 → 2π y r : 0 → 1.
Una vez más, es claro que no cumple las condiciones de exactitud, y por lo tanto en
principio la integral con bola es distinta de cero. Además porque se recorre el camino C en
el sentido positivo, el diferencial de área es dS = dxdy âz , y aplicando el teorema de Green,
→
escribimos,
3 2 3 3
v · dr = [∂x (4x + 7xy ) − ∂y (x − 4y )]dxdy = (12x2 + 19y 2 )dxdy .
C→ → Rxy Rxy
integral, escribimos
3 2 3 3
v · dr = [∂x (4x + 7xy ) − ∂y (x − 4y )]dxdy = (12x2 + 19y 2 )dxdy .
C→ → Rxy Rxy
1 2π 1 2π
= 24 r3 dr cos2 θdθ + 152 r3 dr sin2 θdθ = 44π ,
r=0 θ=0 r=0 θ=0
que no es el resultado del libro 43π/4. ½Oh, idiay pue! (Derbez, 2009), hagámoslo por otro
camino. Si vamos a recorrer la orilla de la elipse, tenemos que en la parametrización anterior
r = 1, y entonces
x(t) = cos θ ,
C : y(t) = 2 sin θ ,
θ : 0 → 2π ,
3π 3π
π
2π :0
2π 4 2π
* * 4 2π
:4
3
v · dr = − cos
θ sin θdθ + 32 4 4 2 2
sin θdθ + 8 cos θdθ + 56 cos
θsin θdθ ,
C→ → θ=0 θ=0
θ=0
θ=0
πDraft
= (96 + 24 + 56) = 44π .
4
Este problema lo dejamos al nal de esta lista porque es claro que cumple las condiciones
de exactitud, y por lo tanto la integral con bola es cero. Pero lo explicáremos con el terorema
de Green. Suponemos que se recorre el camino C en el sentido positivo, el diferencial de área
será dS = dxdy âz . Además como es una supercie plana, aplicamos el teorema de Green, y
→
escribimos,
0 0
∂ >
∂ >
v · dr = [ g(y) − f (x)]dxdy ,
C→ → ∂x
Rxy ∂y
=0.
Sin novedad ¾verdad?, pero veremos en el siguiente problema que, aunque la supercie
sea plana, no siempre podremos aplicar el teorema de Green.
9.2. Teorema de Green 147
Draft
Como el plano está formado por los puntos P0 , P1 y P2 , el vector perpendicular lo calcu-
lamos, con el producto cruz de las rectas dirigidas de los puntos P0 P 1 y P0 P2 , recordando
que los vectores asociados a la rectas dirigidas se calculan restando el punto nal del inicial,
donde: P0 P1 = (0, 1, 0) − (1, 0, 0) = (−1, 1, 0), P0 P2 = (0, 0, 1) − (1, 0, 0) = (−1, 0, 1) y el
producto P0 P1 × P0 P2 = (1, 1, 1). Por lo tanto escribimos,
F · dr = (∇ × F ) · n̂dS ,
C→ → →
S
(1, 1, 1)
= (2, 0, −4) · √ dS , (9.4)
S
3
2
= −√ dS .
3 S
Es importante resaltar, que el valor de la última integral es el área del plano triangular,
√
Draft
que es un triángulo equilátero de lado ℓ = 2, de la formula de Herón de Alejandría, tenemos
√ 2
que el área es S = 3ℓ /4, al sustituir nalmente tenemos,
√
2 2 3
F · dr = −√ = −1 .
C→ → 3 4
Tuvimos un poco de suerte que el rotacional fuera constante, y que la supercie fuera
plana y triangular, pero mostraremos que por medio del teorema de Gauss, podemos hacer
esta misma integral sin la necesidad de calcular el vector unitario n̂. Pero antes de denir
el teorema de Gauss, aprendamos a calcular áreas de supercies curvas, por si llegáramos a
utilizarlas.
Este teorema básicamente, relaciona los diferenciales de área sobre una supercie cur-
va con el de una plana. De la misma forma que proyectamos la sombra de un objeto por
medio de un foco o lámpara. Mil disculpas por bautizar este teorema, pero en los libros,
Marsden-Tromba (Marsden, 2004), Amazigo (Amazigo, 1980) y Colley (Colley, 2013), aun-
que demuestran el teorema no le otorgan nombre. Le podemos llamar de proyección también.
Para garantizar que la superce plana o área, sea la más simple posible se escogen los
planos xy , yz o xz . Por esta razón en la gura (9.9), mostramos la proyección de la supercie
z = z(x, y) en el plano xy , como si se hubiera colocado un foco en un punto lejano sobre eje
9.3. Teorema del foco 149
que al integrar, tendremos el área de la superce curva en términos de una integral en region
Rxy o el la sombra de dicha supercie, es decir,
s 2 2
∂z ∂z
S= 1+ + dxdy . (9.5)
Rxy ∂x ∂y
Draft
Figura 9.9: Para determinar el área de la superce curva o sabana, se utiliza la relación entre
el diferencial de la supercie curva dS , con el diferencial de área del plano xy .
Muy bien, con la relación anterior calculemos el área de la supercie de la gura (9.8). La
ecuación de este plano es x + y + z = 1, es muy fácil vericar esta ecuación, basta con sustituir
los valores de P0 , P1 y P2 . De la misma tenemos que z = 1 − x − y , y donde ∂x z = −1,
∂y z = −1. Entonces el área es
√
√
p
2 2
3
S= 1 + (−1) + (−1) dxdy = 3 dxdy = ,
Rxy Rxy 2
donde la integral es el área del triángulo sobre el plano xy e igual a 1/2. Es más fácil ¾No?
9.3. Teorema del foco 150
Figura 9.10: Existe una relación entre el diferencial de la supercie curva, con el diferencial
de área del plano xy . De esta relación se calcula el área de la superce z = z(x, y).
2 2 2
Ya que vimos que es fácil, calculemos el área de la esfera x + y + z = 1, es claro que el
Draft
2
área de una esfera de radio R es 4πR , pero vamos a hacerlo por medio del teorema del foco.
En la gura (9.10), mostramos en el primer octante la esfera de radio 1. Si proyectamos o
ponemos un foco en el eje
p z la sobra será la región Rxy . Despejando z de la ecuacion de la
esfera z= 1 − x2 − y 2 , escribimos:
2x
2y
∂x z = − p , ∂y z = − p ,
2 1 − x2 − y 2 2 1 − x2 − y 2
s
x2 + y 2 dxdy
S= 1+ dxdy = p . (9.6)
Rxy 1 − x2 − y 2 Rxy 1 − x2 − y 2
π/2 1
dxdy rdr π
S= p = dθ √ = ,
Rxy 1 − x2 − y 2 θ=0 r=0 1−r 2 2
donde Rxyz es, en este caso, la región contenida por los planos x = y = z = 0 y la supercie
x2 + y 2 + z 2 = 1, como se ve en la gura ( 9.10). Reescribiendo la integral anterior tenemos,
V = dxdydz ,
Rxyz
√ 1−x2 −y 2
= dxdy ,
Rxy z=0
p
= 1 − x2 − y 2 dxdy ,
Rxy
1
π/2
Draft
√ π
= dθ 1 − r2 rdr = ,
θ=0 r=0 6
donde hemos utilizado las coordenadas polares para integrar en la región Rxy . Al multiplicar
este resultado por 8, obtenemos el volumen de la esfera de radio 1 que es4π/3.
cuando la superce este denida de z=0 a z = z(x, y). De la misma manera que se calcula
d
el área bajo una curva y = y(x), como
c
y(x)dx, cuando x pertenece a la región o al
intervalo [c, d].
□
9.4. Teorema de Gauss 152
Figura 9.11: Nuestras burbujas de jabón tienen una supercie cerrada S y un volumen V.
Su diferencial de supercie dS es perpendicular a la supercie.
→
Draft
Regresemos a ese día tan hermoso en la plaza de Tuxtla, ahora nuestras burbujas de jabón
se las lleva el aire y corremos felices tras ellas, extendiendo nuestros brazos como avión mig,
para alcanzarlas rápidamente. Nuevamente esta experiencia contiene la esencia del teorema
de Gauss, porque la burbuja esta formada de una supercie cerrada y por esta razón con un
volumen bien denido. Volviendo a la realidad o hablando técnicamente, cuando un campo
A uye por una supercie cerrada, se cumple la relación
→
⊂⊃ A · dS = (∇ · A)dV , (9.8)
S→ → V →
Resolvamos las integrales propuesta en el ejercicio 1(a) al 1(e) de la página 246 del libro
de Amazigo (Amazigo, 1980). Esperamos con estos ejercicios hacer algunas combinaciones
con el teorema de Stokes.
1.- Utilize el teorema de la divergencia para evaluar la integral
S→
u · n̂dσ , en donde u y
→
S son como a continuación se indica y n̂ es la normal unitaria exterior a S .
9.4. Teorema de Gauss 153
1 1
(a) u = ( xy − x2 )âx − y 2 ây + (2x + 2xz)âz , y S es la supercie que consiste en el disco
→ 3 6
y = 0, x2 + z 2 ≤ 1 y la porción de la esfera x2 + y 2 + z 2 = 1, y ≥ 0.
Draft
Figura 9.12: Superce cerrada, compuesta por cuatro supercies con diferenciales. Esfera
r=1 con dS = dS âr , plano xy con dS1 = −dxdy âz , plano yz con dS2 = −dydz âx y plano
→ → →
xz con dS3 = −dxdz ây .
→
En la pregunta entendemos que se desea calcular,
S→
u · n̂dσ , que es sobre una supercie
cerrada; entonces cumple con requisitos de la ley de Gauss. Si consideramos que d S = n̂dσ ,
→
sustituyendo nuestro campo u , en la ecuación (9.8), tenemos
→
⊂⊃ u · dS = (∇ · u )dV ,
S→ →
V
→
1 1
= ( y − 2x − y + 2x)dV = 0 ,
V 3 3
pues bastante sencillo ¾No?
□
Hagamos algunos experimentos con este problema, por ejemplo, suponga que deseamos
calcular en ujo del campo u sobre la supercie curva de la gura (9.12). Es decir
S→
u · n̂dσ .
→
9.4. Teorema de Gauss 154
Pero tenemos otra alternativa; si nuestra integral no es cerrada, ½Pues la cerramos! Ob-
viamente con supercies planas, para no buscar problemas. ¾Qué mejores tapas, que las
mostradas en la gura (9.12)? Entonces escribimos,
⊂⊃ u · dS = u · dS + u · dS1 +
S→ → S→ → S1 → →
+ u · dS2 + u · dS3 = 0 ,
S2 → → S3 → →
de donde
u · dS = − u · dS1 − u · dS2 − u · dS3 . (9.9)
S→ → S1 → → S2 → → S3 → →
Para la integral en la supercie 1, o sobre el plano xy , tenemos que; z = 0, dS1 = −dxdy âz ,
Draft →
por lo tanto
u · dS1 = − u · âz dxdy ,
S1 → → Rxy →
0
=− (2x + 2x
z)dxdy ,
Rxy
π/2 1
2
= −2 cos θdθ r2 dr = − ,
θ=0 r=0 3
donde utilizamos las coordenadas polares sobre el plano xy (z = 0), con x = r cos θ y el
jacobiano rdrdθ, ver la gura (9.12), para los límites de integración.
Para la integral en la supercie 2, o sobre el plano zy , tenemos que; x = 0, dS2 = −dydz âx ,
→
por lo tanto
1 0 0
u · dS1 = − u · âx dzdy = − ( >2 )dzdy = 0 .
> −
xy x
S2 → → Rzy → Rzy 3
Draft
Figura 9.13: Superce cerrada, compuesta por dos supercies. Semiesfera r=1 con dS =
→
dS âr y tapa en el plano xy con dS1 = −dxdy âz .
→
Nuevamente, en la pregunta entendemos que se desea calcular,
S→
u · n̂dσ , que es sobre
una supercie cerrada; entonces cumple con requisitos de la ley de Gauss. Si consideramos
que dS = n̂dσ , sustituyendo nuestro campo u, en la ecuación (9.8), tenemos
→ →
⊂⊃ u · dS = (∇ · u )dV ,
S→ →
V
→
= (y + z)dV ,
V
2π π/2 1
0 π
= (r sin θ ϕ + r cos θ)r 2 sin θdrdθdϕ =
cos
*
,
ϕ=0 θ=0 r=0 4
9.4. Teorema de Gauss 156
donde utilizamos las coordenadas esféricas, con y = r sin θ cos ϕ, z = r cos θ y el jacobiano
r2 sin θdrdθdϕ, ver la gura (9.13), para los límites de integración. La echa con el cero indica
que una integral es cero para ese término. Otra vez, bastante sencillo ¾No?
□
Nuevamente vamos a jugar con este problema, por ejemplo, suponga que deseamos calcular
en ujo del campo u u · n̂dS . Esta
sobre la semiesfera de la gura (9.13), o la integral
S→
→
integral ya no es cerrada, y no podemos aplicar el teorema de Gauss, tendríamos que hacerlo
directamente, aplicando la rutina antes descrita; calcular un vector unitario n̂ perpendicular
a esta supercie, luego hacer el producto punto con el campou y después integrar sobre una
→
supercie curva con el teorema del foco. Bien, hagámoslo. El vector unitario perpendicular,
2 2 2
lo calculamos por medio del gradiente de ϕ = x + y + z − 1, de donde
∇ϕ (x, y, z)
n̂ = =p ,
|∇ϕ| x2 + y 2 + z 2
entonces,
x2 y + zy 2 + xyz
u · n̂dS = Draft
p dS ,
→ x2 + y 2 + z 2
que al sustituir en la ecuación (9.6), escribimos
x2 y + zy 2 + xyz 1
u · n̂dS = p p dxdy ,
2 2 2 1 − x2 − y 2
S→ Rxy x +y +z
2π 1 3 2 :0 √ √ :0
θ sin θ + 1 − r 2 r 2 sin2 θ + 1 − r 2 r 2
r cos cos
θsin θ
= √ rdrdθ ,
θ=0 r=0 1 − r2
2π 1
2 π
= sin θdθ r3 dr = ,
θ=0 r=0 4
p
donde hemos usado que z = 1 − x2 − y 2 , ademas porque Rxy es una región circular, el uso
de las coordenadas polares.
¾Qué dice la otra alternativa? ½Ah, claro! Si nuestra integral no es cerrada, ½Pues la
cerramos! obviamente con la tapa en el plano xy , como se ve en la gura (9.13) Entonces
escribimos,
π
⊂⊃ u · dS = u · dS + u · dS1 = ,
S→ → S→ → S1 → → 4
de donde
π/4
π
*
u · dS1 = − u · dS = 0 ,
(9.11)
S1 → → 4
S→ →
9.4. Teorema de Gauss 157
½Ah! Yo no tengo muy buenos ojos para ver esto sin integrar, amigo. Para la integral en la
supercie 1, o sobre el plano xy , tenemos que; z = 0, dS1 = −dxdy âz , por lo tanto
→
u · dS1 = − u · âz dxdy ,
S1 → → Rxy →
=− xydxdy ,
Rxy
2π 1
=− sin θ cos θdθ r3 dr = 0 ,
θ=0 r=0
donde utilizamos las coordenadas polares sobre el plano xy , ver la gura (9.13), para los
límites de integración.
Draft
(c) u = (xy, zy, xy), y S es la supercie del cono de helado dado por x2 + y 2 + z 2 = 1,
→
z ≥ 0, y (z + 1)2 = x2 + y 2 , z ≤ 0.
Una vez más, en la pregunta entendemos que se desea calcular,
S→
u · n̂dσ , que es sobre
una supercie cerrada el helado más el cono; entonces cumple con requisitos de la ley de
Gauss. Si consideramos que dS = n̂dσ , sustituyendo nuestro campo u , en la ecuación (9.8),
→ →
tenemos
⊂⊃ u · dS = (∇ · u )dV ,
S→ →
V
→
= (y + z)dV ,
V
2π 1 √
1−r2
0 π
= (r
sinθ
:
+ z)rdzdrdθ = ,
θ=0 r=0 z=−1+r 6
donde utilizamos las coordenadas cilíndricas, ver la gura (9.14), para los límites de inte-
gración. La echa con el cero indica que una integral es cero para ese término. Otra vez,
bastante sencillo ¾No?
□
Nuevamente vamos a jugar con este problema, supongamos que deseamos calcular en ujo
del campo u sobre un cono con helado, ver la gura (9.14), o la integral u · n̂dS .
S→
Esta
→
9.4. Teorema de Gauss 158
(e) u = (−x2 , 3yz, 5z), y S es la supercie acotada por el cilindro x2 + y 2 = 1 y los planos
→
z = ±1.
Una vez más, en la pregunta entendemos que se desea calcular,
S→
u · n̂dσ , que es sobre
una supercie cerrada, el cilindro más las dos tapas; entonces cumple con requisitos de la
ley de Gauss. Si consideramos que dS = n̂dσ , sustituyendo nuestro campo u , en la ecuación
→ →
(9.8), tenemos
⊂⊃ u · dS = (∇ · u )dV ,
S→ →
V
→
= (−2x + 3z + 5)dV ,
V
2π 1 1
0 0
= (−2r
cos
θ:
+
3z
>+ 5)rdzdrdθ = 10π ,
θ=0 r=0 z=−1
9.4. Teorema de Gauss 160
claramente esta integral es 5 veces el volumen del cilindro. A simple vista ¾Cuánto vale el
ujo sobre el cilindro? ½Sin duda es cero! Sí; vamos a ver.
Draft
Figura 9.15: Superce cerrada, compuesta por tres supercies. Cilindro r = 1 con dS =
→
dSâr y dos tapas en los planos z = ±1 con diferenciales dS2 = dxdyâz y dS1 = dxdyâz ,
→ →
respectivamente.
Claramente escribimos
⊂⊃ u · dS = u · dS + u · dS1 + u · dS2 = 10π ,
S→ → S→ → S1 → → S2 → →
De nuevo, dejamos este problema al nal porque es claro que cumple las condiciones para
aplicar el terorema de Gauss. Si quisieramos hacerlo directamente por el teorema del foco,
sería muy complicado por el término z del campo, que genera un cos(r sin θ − 3) que para
integrar espanta más que el cadejo (Derbez, 2009). A simple vista es 2 veces el volumen de
una esfera de radio 5, vamos a ver
⊂⊃ u · dS = (∇ · u )dV ,
S→ →
V
→
1000
= (2)dV = π.
V 3
Sin novedad ¾verdad?, pero nos hace falta un problema que combine los teoremas de Stokes
y Gauss.
(g) (x3 + 4y)dx + (e2y − 2z)dy + zdz , en donde C es
C
el triángulo con vértices P0 (1, 0, 0),
P1 (0, 1, 0) y P2 (0, 0, 1) recorrido de P1 a P2 a P0 .
Como lo planteamos anteriormente, tenemos que aplicar el teorema de Stokes, para esto
3 2y
calculamos el rotacional del campo asociado a la integral, F = (x + 4y, e − 2z, z), que es
→
∇ × F = (2, 0, −4). A continuación, orientamos la supercie con un dS = n̂dS , donde dS es
→ →
el diferencial de área sobre el plano y n̂ es un vector perpendicular al mismo. Por lo tanto
escribimos,
F · dr = (∇ × F ) · dS . (9.13)
C→ → S → →
⊂⊃ (∇ × F ) · dS = (∇ × F ) · dS + (∇ × F ) · dS1 +
→ → → → → →
S
S
S1
0
+ (∇ × F ) · dS2 + (∇ × F ) · dS3 = ∇·
(∇× )dV = 0 ,
F :
S2 → → S3 → → V →
de donde
Draft
(∇ × F ) · dS = − (∇ × F ) · dS1 − (∇ × F ) · dS2 − (∇ × F ) · dS3 ,
→ → → → → → → →
S
S1
S2
S3
Generalizaciones
Los teoremas de Gauss y Stokes son las versiones comerciales de otros teoremas más
generales, que llamaremos teoremas del conejo. Este conejo es una funcion arbitraria, sobre
la cual actúa nuestro operador integral, en particular cuando este conejo es la componente
de un vector, se recuperan los teoremas conocidos de Gauss y Stokes.
que al comparar con el teorema del conejo I (ecuación (10.1)), vemos que = r5 y por lo
tanto escribimos directamente
⊂⊃ r dS = ⊂⊃ dSℓ r5 ,
5
→ ℓ
S
S
5 rℓ
= dV ∂ℓ r = dV 5r4 ,
r
V
V
3
= dV 5r r ,
V →
ℓ
□
Consideremos ahora, el ejercicio 60 de la página 133 del libro de Schaum (Spiegel, 1983).
Pruebe que:
⊂⊃ n̂dS = 0 .
S
Comparando nuestra notación con la del Schaum, notamos que n̂dS = dS , y escribimos
→
⊂⊃ dS = ⊂⊃ dSℓ ,
S → ℓ S
nuevamente, al comparar con el teorema del conejo I (ecuación (10.1)), vemos que =1
y por lo tanto escribimos directamente
⊂⊃ S = ⊂⊃ dSℓ = dV ∂ℓ (1) = 0 ,
S→ ℓ S V
Consideremos ahora las integral propuesta en el ejercicio 62 de la página 133 del libro de
Schaum (Spiegel, 1983). Pruebe que:
⊂⊃ r × dS = 0 .
S→ →
⊂⊃ r × dS = ⊂⊃ dSn ∈ℓmn rm ,
S→ → ℓ S
⊂⊃ r × dS = ⊂⊃ dSn ∈ℓmn rm ,
S→ → ℓ
S
= dV ∂n ∈ℓmn rm = − dV ∈ℓnm ∂n rm ,
V
V
0
=− dV ∇×r*
=0.
V →
ℓ
10.1. Teoremas del conejo 166
□
Consideremos ahora las integral propuesta en el ejercicio 69 de la página 134 del libro de
Schaum (Spiegel, 1983). Pruebe que:
ϕd r = dS × ∇ϕ .
C → S →
ϕd r = drn ϕ ,
C → C
n
=
Draft dSℓ ∈ℓmn ∂m ϕ ,
S
= dS × ∇ϕ ,
S → n
de donde concluimos
ϕd r = dS × ∇ϕ .
C → S →
□
Finalmente, consideremos ahora las integral propuesta en el ejercicio 61 de la página 133
del libro de Schaum (Spiegel, 1983). Pruebe que:
2 2
(ϕ∇ ψ − ψ∇ ϕ)dV = ⊂⊃ (ϕ∇ψ − ψ∇ϕ) · dS .
V S →
⊂⊃ ψ∇ϕ · dS = (ψ∇2 ϕ + ∇ϕ · ∇ψ)dV , (10.3)
S → V
10.2. Solución a la ecuación de Poisson 167
Restando las ecuaciones anteriores, llegamos a la segundo identidad de Green, dada por,
2 2
(ϕ∇ ψ − ψ∇ ϕ)dV = ⊂⊃ (ϕ∇ψ − ψ∇ϕ) · dS . (10.4)
V S →
Por esta razón las ecuaciones de Maxwell son cuatro, dos ecuaciones con divergencia y
dos con rotacional para los campos eléctrico y magnético.
∇ · E = 4πρ
→
∇×E =0 ∇2 ϕ = −4πρ
→
E = −∇ϕ
→
Donde hemos considerado que el campo eléctrico es conservativo, y por lo tanto existe
E
→
un potencial ϕ, tal que E= −∇ϕ. Por otra parte, estas ecuaciones nos dicen que la fuente
→
de campo eléctrico son las densidades de carga ρ y que el campo producido es conservativo.
2
Como ∇ · ∇ = ∇ , llegamos a la ecuación de Poisson.
La ecuación de Poisson que vamos a resolver, es una ecuación diferencial con valores a la
frontera (Boyce, 1996), por lo cual será necesario involucarla en el cálculo. Si consideramos
1
ψ(r′ ) = , (10.7)
| r − r′ |
→ →
Esto es muy fácil de ver, ya que este lado derecho tiene una integral de supercie, y el
secreto para resolver estas integrales es evaluar el integrando o campos en dicha supercie.
10.2. Solución a la ecuación de Poisson 169
∇2 ϕ(r) = −4πρ(r) ,
′
∇ 2 ϕ(r′ ) = −4πρ(r′ ) . (10.9)
Draft
Similarmente, es directo de la ecuación (10.5), que
" # " #
′2 1 1
∇ = ∇2 = −4πδ( r − r′ ) . (10.10)
| r − r′ | | r − r′ | → →
→ → → →
′ ′ ′ ρ(r′ ) ′
−4π ϕ(r )δ( r − r )dV = −4π ′ dV ,
V → → V |r − r |
→ →
ρ(r′ ) ′
ϕ(r) = ′ dV ,
V |r − r |
→ →
+∞
ϕ(x′ )δ(x − x′ )dx′ = ϕ(x) .
−∞
10.2. Solución a la ecuación de Poisson 170
Esta ecuación, es la misma que nos enseñaron en la secundaria, pero ahora maquillada
por una integral. ¾Por qué? Suponga que ρ(r′ ) = qδ( r ′ − 0), sustituyendo tendremos
→
qδ( r ′ − 0)
→ q
ϕ(r) = ′ dV ′ = ,
V |r − r | r
→ →
que es el mismo resultado conocido desde nuestros primeros estudios en el mundo de la física.
Para terminar el curso, mostramos a continuación los mapas mentales de la solución a la
ecuación de Poisson y su diagrama conceptual, cuando la fronteras están alejadas.
.
ψ(r′ ) = Función de Green
" # +∞
1
∇ 2
= −4πδ( r − r′ ) ϕ(x′ )δ(x − x′ )dx′ = ϕ(x)
| r − r′ | → →
→ → −∞
∇2 ϕ = −4πρ Draft
ϕ∇2 ψ − ψ∇2 ϕ dV = ⊂⊃ (ϕ∇ψ − ψ∇ϕ) · dS = 0
V S →
ρ(r′ )
ϕ(r) = dV ′
V | r − r′ |
→ →
⊂⊃ E · dS = 4πQEN C
S→ →
ρ(r′ ) ′
∇ · E = 4πρ ϕ(r) = ′ dV
→ V′ | −r|
r
→ →
∇×E =0 2
∇ ϕ = −4πρ
→
E = −∇ϕ
→
E = −∇ϕ
→
ρ(r′ )( r − r′ )
→ →
E (r) = dV ′
→ V ′ | r − r′ |3
→ →
E · dr = 0
C→ →
10.2. Solución a la ecuación de Poisson 171
Figura 10.1: Diagrama conceptual para la solución a la ecuacion de Poisson, cuando las
fronteras están en innito o muy alejadas.
2. Y que r ′ es el vector que va del origen a donde está localizado el elemento dife-
→
′
rencial de volumen dV .
Glosario
Campos
En la teoría de campos, se aplican los principios de la mecánica cuántica a los sistemas
clásicos de campos. Por ejemplo, para el campo electromagnético, su teoría cuántica es
equivalente al de un sistema de partículas, llamadas fotones.
Operadores
Funciones de derivadas e integrales, que actúan sobre cantidades o funciones que encuentran
a su derecha o izquierda. Son objetos que cumplen con una álgebra determinada.
Representaciones
Cantidades denidas en términos de sus Draft
componentes, que se generalizan por medio de un
producto interno o transformada integral.
Simetrías
Características de las formas geométricas, de los sistemas y las ecuaciones relacionadas con
su invariancia bajo ciertas transformaciones, movimientos o intercambios.
Tensores
Cantidades denidas por uno o más índices o componentes. Son objetos que generalizan los
conceptos de escalar, vector y matriz.
Transformaciones
Funciones que mapean un conjunto (o región) en otro conjunto (o región), así como funciones
que preservan alguna estructura algebraica o geométrica.
Fuentes de consulta
Alexie, S. (1994). La pelea celestial del Llanero Solitario y Toro. Muchnik Editores.
Draft
Bourne, D. E. y Kendall, P. C. (1976). Análisis Vectorial y Tensores Cartesianos. Limusa.
Feynman, R. P. (2006). QED: The Strange Theory of Light and Matter. Princeton University
Press.
Jansen, M. E. R. G. N., Anders, F., and Aurora Pérez Jiménez, G. (1994). El Libro de
Tezcatlipoca, Señor del Tiempo Libro explicativo del llamado Códice Fejérváry-Mayer.
Fondo de Cultura Económica, Mexico.
174
Kittel, C., Knight, W. D., Ruderman, M. A., Helmholz, A. C., and Moyer, B. J. (1982).
Mechanics. McGraw-Hill.
Monsivais, G. (1980). Teoremas de Green, Gauss y Stokes para funciones continuas y dis-
continuas. Facultad de Ciencias UNAM.
Draft
Ramos Sánchez, S. (2018). Relatividad para futuros físicos. Facultad de Ciencias UNAM.