Derecho Internacional Público en UNELLEZ
Derecho Internacional Público en UNELLEZ
LLANOS OCCIDENTALES
UNELLEZ
MÓDULO I
Carrera: Derecho
Segundo Año IA/2021
Subproyecto: Derecho Internacional Público
Facilitadora: Abgda. Albania Arraiz
Realizado por:
Briceño Simai; C.I.V-27.981.090
Ordóñez Leyda; C.I.V-6.861.940
Barinas, noviembre 2021
INTRODUCCIÓN
Las divisiones del derecho internacional público pueden responder a la naturaleza de las
normas e investigaciones de que se trate. Así podemos señalar la existencia de un derecho
internacional público natural y de otro positivo, y de uno teórico y de otro práctico.
También el derecho internacional público puede dividirse en derecho internacional público
general y en derecho internacional público particular.
Los conceptos que se han emitido definiendo cada una de las categorías señaladas, las
enunciaremos concretamente.
En primer lugar se entiende por derecho internacional público natural, aquel que tiene como
fundamento la razón y la equidad natural. En segundo lugar se entiende por derecho
internacional público positivo, al derecho vigente en las relaciones entre los Estados y
expresado en normas positivas.
En tercer lugar se entiende por derecho internacional público teórico, aquel, que según se
ha observado, “es y puede ser a lo sumo la expresión de un anhelo, de una conveniencia, o
de una necesidad aun por satisfacer, que en cada época o en cada momento dado toma
formas especiales.
En cuarto lugar se considera que es derecho internacional público práctico aquel que
contiene ciertos principios de orden positivo que regulan las relaciones entre los Estados.
En quinto lugar se entiende por derecho internacional público general, el que comprende
los principios jurídicos internacionales que por su validez son de obligatorio cumplimiento
para todas las personas jurídicas internacionales.
En sexto lugar, el derecho internacional público particular es el que comprende las normas
de carácter jurídico internacional que por su fuerza obligatoria tienen validez únicamente
para ciertos Estados. Constituye una opinión importante la que expresa que “el derecho
internacional público particular, se crea por tratados; pero también puede crearse por una
costumbre particular en cuyo establecimiento sólo participen algunos Estados”
Las Funciones, o principios del Derecho Internacional Público son los siguientes: a) la
igualdad soberana de los Estados (en 1945 la Carta de las Naciones Unidas ha incluido en
el Art. 2.1 este principio); b) no intervención en los asuntos internos y externos entre los
Estados –se prohíbe a los Estados realizar actividades específicas o constreñir a un Estado
extranjero a realizar determinado comportamiento– por ejemplo, la no intervención de
las naciones extranjeras en las guerras civiles; c) la prohibición de la amenaza y del uso de
la fuerza –Art. 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas– esto porque desde 1945 la paz se ha
convertido en el fin supremo de la comunidad internacional, y por ello existe la necesidad
de evitar el desarrollo de conflictos armados, capaces de provocar el peligro de la
humanidad; d) solución pacífica de las controversias –Art. 2.3 de la Carta de las Naciones
Unidas– que obliga a las naciones a resolver sus controversias de manera pacífica, para
prevenir cualquier amenaza a la paz, a la seguridad y a la justicia; e) respeto de los derechos
humanos –la adopción de la Carta de las Naciones Unidas y, la Declaración Universal de
los Derechos Humanos– y se establece que ningún Estado puede negar que los derechos
humanos deben de ser respetados en el mundo; f) la autodeterminación de los pueblos –
propuesto por la Revolución Francesa– todos los pueblos y las naciones pueden definir sus
instituciones y políticas nacionales; g) soberanía, comprende los siguientes poderes y
derechos: el poder de imperio sobre todos los individuos que viven sobre el territorio del
Estado; el poder de utilizar y disponer libremente del territorio sujeto a la jurisdicción del
Estado, cumpliendo todas las actividades consideradas necesarias o útiles para la población;
el derecho a excluir a los Estados del ejercicio de la soberanía en el territorio, el derecho de
pretender la inmunidad para sus propios órganos que han actuado como oficiales, el
derecho a exigir a los otros Estados la inmunidad de jurisdicción sobre los actos cumplidos
como ente soberano.
Entre sus características están en que, éste se sustenta en el acuerdo de que las relaciones
entre los Estados, deben ser para el beneficio de todos y que siempre serán preferibles a la
guerra.
El Derecho Internacional Privado nace dentro del Derecho Internacional Público, ambos
son supranacionales. El Derecho Privado alcanzó su independencia con la escuela histórica
del Derecho, donde Savigny lo convierte en una cátedra independiente del Derecho
Internacional Público en 1850.
A pesar de estar divididos, tanto el Derecho Internacional Público como el Privado, tienen
una estrecha relación ya que ambos han sido adecuados a las legislaciones de los Estados,
a las instituciones básicas, y las nuevas tendencias del Derecho en materia internacional,
A lo que se refiere a la relación del Derecho Internacional Público con el Derecho Interno,
el orden jurídico internacional hoy comprende una rica trama de acuerdos internacionales y
de otras normas que regulan los más variados aspectos de la vida de los Estados y de sus
habitantes, previendo disposiciones que, tradicionalmente, sólo eran objeto de regulación
por el derecho interno. Clara, entonces, surge la relación frecuente de que una misma
actividad sea objeto, simultáneamente, de normas internacionales y de normas nacionales,
viéndose en lo anterior la conexión interviniente que existe entre ambos derechos.
La idea dualista de la superioridad normativa habitual del derecho local se explica en gran
medida por el mecanismo de recepción propuesto por esta escuela. Según está lógica, la
interacción entre los dos ordenamientos solo será posible cuando se incorporen al derecho
interno, mediante legislación nacional, las normas internacionales, en especial las
convencionales. La transformación del Derecho Internacional en derecho interno (o
incorporación mediante legislación nacional) que afirma el dualismo, supone que los
derechos y las obligaciones creadas por los tratados no tienen efecto en el plano interno a
menos que se promulgue legislación para incorporarlas y aplicarlas. En virtud de esta
separación de los ordenamientos defendida por la escuela dualista, la validez de las normas
internas no puede ser afectada por el ordenamiento Internacional, pero la responsabilidad
internacional tampoco podría ser desconocida por un Estado que es obligado
internacionalmente. Si un Estado promulgara normas contrarias a la normativa
internacional, tales normas no serían ilegales en el plano interno, sino hechos que pueden
generar responsabilidad para el Estado.
La Teoría Monista (monismo radical de Kelsen) afirma que ambos órdenes -doméstico e
internacional- constituyen un único sistema jurídico en el que se hace imposible la
coexistencia de ordenamientos jurídicos opuestos. Es necesario resaltar que si bien el
monismo insiste en la unidad del sistema, ello no se opone para que pueda distinguir las
normas internas de las internacionales. Es decir, el hecho de que el monismo diferencie
normas u ordenamientos locales del internacional no lo lleva a separarlos del todo, ni a
aceptar las tesis dualistas. El monismo distingue una norma internacional de una local, así
como es posible distinguir una norma constitucional de una ley nacional. Aunque son
normas distintas, pertenecen al mismo sistema. En esta línea, en un sistema monista es
necesario establecer la primacía entre las normas nacionales y las internacionales, por lo
cual se debe establecer cuál de los dos órdenes se impone al otro.
El Derecho Internacional Público busca armonizar las diversas leyes en los Estados a nivel
mundial. Además permite elevar la seguridad de los derechos de los seres humanos en todo
nivel y país, como también protege los bienes y los actos jurídicos internacionales.
SEGUNDA PARTE
RESUMEN HISTÓRICO DEL DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO
EDAD ANTIGUA
En Grecia, surgen instituciones que son vestigios del Derecho Internacional, en medio de
la división entre Barajaros y Cultos.
Instituciones de Grecia: PROXENIAS: Protegía a extranjeros en tránsito; estas
instituciones son el origen de los consulados; ANFICTIONIAS: Ligas religiosas que se
preocupaban por la protección y salvamento de templos, mausoleos, panteones e iglesias,
eran el refugio de los habitantes cuando eran atacados por los Bárbaros; LIGAS
HELENICAS: Regulaban las relaciones entre las Repúblicas que conformaban la antigua
Grecia; CRUZADAS: Regulaban las relaciones de intercambio comercial entre las
Repúblicas. El basamento legal son las leyes rodias que regulaban el comercio marino
entre Grecia y los pueblos con los que mantenían ese tipo de comercio.
EDAD MEDIA
Época en que domina el Feudalismo, donde el PAPA era el mayor feudal y el trabajo era
considerado una maldición pública, destinado a seres inferiores (los desprotegidos). Los
señores feudales eran considerados hijos de Dios y por esa razón no podían trabajar. Ante
este se hacen notar instituciones como el Cristianismo, que mitigaron la acción feudal. La
iglesia creó figuras como “La paz de Dios” que se llevaba a cabo en los templos; y “la
Tregua de Dios”, que era el día de descanso en la guerra.
EDAD MODERNA
Dio un giro importante para la evolución del Derecho Iinternacional Público. Se dá el fin
a la Guerra de Treinta Años, emprendida por los puebles germanos (Guerra Santa entre
Creyentes y Protestantes) y en los últimos cuatro años de ésta, se dan dos acuerdos, el
primero el acuerdo de MUNTERLY y el segundo, el acuerdo de OSNABRUCK y estos
producen el Tratado WESTFALIA, que marcaron hchos importantísimos para el Derecho
Internacional en el año 1648.
Bases del Tratado de WESTFALIA:
Se establece en esas embajadas creadas el concepto de extraterritorialidad de las
sedes diplomáticas.
Igualdad de los Estados.
Surge el principio de autodeterminación de los pueblos.
Se ratifica el principio divino de los Reyes.
Se elige el idioma francés como lenguaje diplomático.
Una cadena de otros hechos nutrieron mucho y en poco tiempo al Derecho Internacional
Público, estos fueron:
Declaración de los Derechos del Hombre, que se produjo en Virginia USA, el cual
establece otro principio del Derecho Internacional Público, aun en aceptación el
Principio de Reconocimiento de los gobiernos de facto (este último es una de las
razones por los cuales el Derecho Internacional Público es un Derecho Especial).
Independencia en USA de las trece (13) Colonias Británicas en 1776, donde se
ratificó el principio de autodeterminación de los pueblos.
En 1780, por medio de vía pública y documental se produce la Declaración de
Neutralidad por Catalina II de Inglaterra.
El feudalismo tenía una fuerte presencia en Europa; pero después de la Declaración
Universal de los Derechos del Hombre, se produce la Revolución Francesa en 1789,
que originó los siguientes hechos:
Quiebra el Feudalismo
Se instaura desde ese momento el Estado Liberal, concatenando con muchos
principios de la libertad.
El Estado Liberal involucra la soberanía popular.
Se da legitimidad y codificación al Derecho Internacional Público.
Se ratifica la igualdad Jurídica de los Estados.
Inicio en 1810 de la Revolución Americana en Caracas (hecho trascendental para
el Derecho Internacional Americano).
Consecuencialmente, el Congreso de Viena y a el planteamiento interventor, nace
la DOCTRINA MONRROE en 1923 (Jones Monrroe, 5º Presidente de los EEUU)
propone la no intervención de Europa y América)
Último caso de la Edad Moderna fue la guerra de Secesión de 1860 en USA, así
termina el siglo XIX.
EDAD CONTEMPORANEA
En 1914, se produce la guerra entre Serbios y Austriacos y se origina la Primera Guerra
Mundial, la cual termina entre 1918 y 1919 con el Tratado de Versalles, nace la Liga de
las Naciones.
Entre 1939 y 1945, es la Segunda Guerra Mundial, al finalizar la misma, en 1945 surge la
ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS (ONU), representando el
acontecimiento más resaltante para el Derecho Internacional Público.
La Escuela Española del Derecho Natural de siglo XVI se integra con la pléyade de
gigantes que salieron de la Universidad de Salamanca en el siglo XVI, merced a la
renovación que en sus estudios hizo el gran Francisco de Vitoria.
De esta Escuela del Derecho natural forman parte los fundadores del Derecho Internacional
Público, a la cabeza de los cuales se encuentran los españoles Francisco de Vitoria quien,
transformó el método de enseñanza universitaria tradicional, utilizando regularmente la
Reelección para exponer sus tesis doctrinarias y Francisco Suárez.
Los integrantes de la Escuela Española del Derecho Internacional del siglo XVI, sostenían
como punto fundamental de su concepción Iusinternacionalista “la existencia de una
comunidad internacional regida por el Derecho de Gentes”. Las notas distintivas de la
Escuela son las siguientes:
Para la corriente positivista, los juicios morales son relativos y subjetivos; No existe ningún
procedimiento objetivo para demostrar la validez de ciertos juicios morales y la invalidez
de otros.
La ideología positivista advierte que todo derecho positivo es justo por el solo hecho de ser
derecho positivo, sin importar su contenido; esto sin tener en cuenta su mayor o menor
justicia de acuerdo con el sistema moral.
Hans Kelsen, fue el máximo exponente del positivismo, elabora su pensamiento aplicando
la pureza del método para delimitar con rigor el campo estrictamente normativo del
derecho, eliminando todos los elementos extraños (sociológicos, históricos, psicológicos,
políticos y científico-naturales)
Según Kelsen, la Ciencia del Derecho no tiene que ver con la conducta fáctica de los
hombres, sino solamente con lo jurídicamente preceptuado. Por ello no es una Ciencia de
hechos, como la Sociología, sino una Ciencia de normas; su objeto no es lo que es o lo que
sucede, sino un complejo de normas. Su carácter científico solo está garantizado si se limita
estrictamente a su misión y si mantiene “puro” su método de toda mezcla de elementos
ajenos a su esencia, es decir, de todo adelanto de una “Ciencia de hechos” (como de la
Sociología, de la Psicología), pero también de toda influencia de “dogmas”, ya sean de
naturaleza ética o religiosa.
Según la tesis Iusnaturalista, por encima de las normas dictadas por los hombres se
encuentra un conjunto de principios morales universalmente válidos e inmutables que
establecen criterios de justicia y derechos fundamentales insitos a la verdadera naturaleza
humana. Las normas positivas dictadas por los hombres solo serán consideradas “derecho”
en la medida que estén conformes al derecho natural y no lo contradigan. Por consiguiente,
“el derecho” se justifica no solo por su origen sino también por su contenido.
Los adherentes al Iusnaturalismo sostienen que para que las normas tengan validez y fuerza
obligatoria no basta que sean la expresión de una voluntad competente para sancionarlas
sino que, además, se requiere su conformidad con los preceptos del derecho natural, que les
proporcionan su legitimidad intrínseca.
En este punto y a manera de síntesis, decimos que, mientras que el Iusnaturalismo defiende
la teoría de la superioridad del derecho natural sobre el derecho positivo; el positivismo
jurídico ampara la teoría de la exclusividad del derecho positivo. El Iusnaturalismo es
dualista; el positivismo jurídico es monista o unidimensional.
TERCERA PARTE
FUENTES DEL DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO
Como ya hemos estudiado en anterior oportunidad, ya sabemos que las Fuentes del
Derecho son todo tipo de norma, escrita o no, que determina la vinculatoriedad
del comportamiento de los ciudadanos y de los poderes de un Estado o comunidad,
estableciendo reglas para la organización social y particular y las prescripciones para la
resolución de conflictos.
En el Derecho Internacional, también existen estas Fuentes de Derecho, las cuales norman
de forma supranacional; es decir, por encima de las normas jurídicas de un Estado en este
caso su Constitución, siempre y cuando este país sea miembro de los Tratados y Convenios
establecidos por la Comunidad Internacional.
Lo Principios Generales del Derecho Internacional Público, sostienen ante todo el derecho
a la soberanía de las naciones. Esto significa que al acordar con otros países o suscribirse
tratados internacionales no están sacrificando su autonomía y autodeterminación jurídica,
sino acordando un espacio de mediación internacional que permita alcanzar mutuos
acuerdos.
Muchos autores ponen en duda el carácter jurídico de esta rama del derecho, ya que, en
principio, no existe ningún órgano internacional del que emanen las leyes internacionales y
que pueda coaccionar a los Estados a acatarlas, sino que éstas serán el fruto del acuerdo
voluntario de los Estados.
Cabe destacar que el significado de de la locución latina “ex aequo et bono”, se traduce al
español como “de acuerdo con lo correcto y lo bueno”.
CUARTA PATE
TRATADOS. DEFINICIÓN. FUNDAMENTOS Y OBLIGATORIEDAD (PACTA SUNT
SERVANDA). ACUERDOS.
Otra definición citada es la expuesta por Charles Rousseau, quien señala que un tratado
internacional «es un acuerdo entre sujetos del Derecho de Gentes destinado a producir
detenninados efectos juridicos» (Rousseau, 1966, p. 23).
Luego de analizar lo planteado por las anteriores doctrinas, podemos definir que un tratado
«es un acuerdo de voluntades celebrado entre dos o más sujetos de Derecho Internacional
Público, plasmado en un documento escrito, que se transforma en una norna de derecho
para las partes que lo suscriben, con la finalidad de producir efectos jurídicos detenninados,
o regular determinada situación, ya sea para crear, modificar o extinguir el derecho o las
obligaciones existentes entre los mismos».
Tratados leyes o normativos: Son aquellos acuerdos en los cuales se establecen reglas
de derecho objetivamente válidas, y se caracterizan porque todos los signatarios tienen
idéntico contenido, es decir, persiguen objetivos comunes, ya sea por la paz y armonía
de la comunidad internacional. Por ejemplo: La carta de la ONU, los tratados referidos a
los derechos humanos (Rousseau, 1966, p. 26).
Tratados Contratos: Son definidos por la doctrina venezolana como «aquellos acuerdos
de voluntades que sólo generarían obligaciones y derechos a favor de quienes son
partes de ellos, es decir, sólo regulan una determinada esfera de relaciones entre dos
sujetos del Derecho Internacional Público» (Toro Jiménez, 1982, p. 161-162).
Tratados uniplurilaterales: Este ha sido un término empleado para definir «ios acuerdos
de voluntades celebrados entre un Estado y una Organización Internacional» (Vergara
Molano, 1995, 1'.120);esta posición es objeto de críticas, puesto que se considera que
sería una especie de discriminación en contra de las organizaciones internacionales, que
son tan sujetos del Derecho Internacional corno los Estados; entonces se opina que estos
acuerdos pueden perfectamente ser encuadrados dentro de los tratados bilaterales o
bipartitos si se trata de dos sujetos, o tratados multilaterales o multipartitos si estamos en
presencia de varios sujetos, sean estados u organizaciones internacionales.
En primer lugar: Los tratados de amistad, cooperación y asistencia mutua, los tratados
fronterizos o de demarcación de límites, cuyo objetivo es definir y precisar los límites y
fronteras de los estados partes; los tratados sobre armas nucleares, que buscan regular el
armamento y desarme nuclear de los sujetos del DI; los tratados destinados a
reglamentar la exploración y explotación del espacio aéreo, incluso la Luna y otros
cuerpo:, celestes, etc. (Linares, 1992, p. 64).
En segundo lugar: La doctrina venezolana incluye en este grupo los tratados relativos a
la cooperación entre los gobiernos de los estados para la utilización de la energía
atómica en la esfera civil, los tratados sobre servicios aéreos (establecimiento de tarifas,
funcionamiento, condiciones de las aeronaves, etc.), sobre producción y
comercialización de productos agrícolas, los atinentes a regular la materia de seguridad
social, los referidos al ramo de las comunicaciones y telecomunicaciones (de gran auge
en estos tiempos), a los de cooperación en materia económica, monetaria y financiera,
turística, etc. (Linares, 1992, p. 64).
Tratados de paz: Son aquellos que al ponerle término a las guerras restablecen las
relaciones de derecho y determinan la sanción de las situaciones de hecho creadas por el
Estado de beligerancia.
Tratados de cesión: Son aquellos que tienen por finalidad ceder o traspasar a una
soberanía extraña lo que es del dominio de la propia, como son los de enajenación
territorial. Debe dejarse asentado que en la praxis este tipo de acuerdos en la época
actual ya no son comunes'.
Tratados de Alianza: Son aquellos por los cuales dos o más sujetos del DI se
comprometen a obrar conjuntamente para un fin dado, ordinariamente político,
empleando en tal sentido sus influencias o fuerzas; por ejemplo, un tratado de
protectorado para la defensa de un Estado determinado.
No obstante los tipos de tratados explicados anteriormente, debe establecerse que son
cuantiosas las materias que pueden ser objeto de regulación en un tratado internacional; por
eso se tienen acuerdos jurídicos, económicos, políticos, tecnológicos, de alianza, culturales,
administrativos, financieros, de defensa, etc., y no existe un carácter limitativo de éstos,
sino, al contrario, son tantas y diversas las materias que deben ser reguladas, que esta lista
sólo tiene un carácter eminentemente enunciativo.
OTRAS CLASIFICACIONES
DE ACUERDO A SU DURACIÓN
Tratados transitorios: Son aquellos que tienen una duración determinada, fijada en el
texto del propio tratado (Vergara Molano, 1995, p.120). De allí que la doctrina
extranjera los considere corno aquellos acuerdos que tienen por objeto un acto único,
que debe cumplirse inmediatamente, y una vez cumplido el acto el tratado se extingue
(Halajczuk y Moya Dominguez, 1972,p. 70). Por ejemplo, supongamos que los estados
«A» y «B» celebran un tratado para intercambiar las armas, aviones o buques utilizados
en una guerra ocurrida entre ellos y que perteneciendo a uno hubieran tenido que ser
abandonadas en el territorio del otro, una vez realizado el intercambio, o materializado la
entrega de la cosa (arma, avión, buque, etc.), el tratado queda sin efecto, porque ha
cumplido su objeto.
Tratados permanentes: Según Alberto Vergara Molano (1995), estos tratados se definen
como aquellos que pretenden regir indefinidamente. Los tratados permanentes se
caracterizan por no tener estipulado un tiempo de duración específico, por lo que de
ellos nacen continuadas obligaciones recíprocas, y aunque su fuerza puede ser
suspendida por ciertas circunstancias, como la guerra, reviven al concluir la paz (Planas
Suárez, 1916, p.159-160), tal es el caso de los tratados en materia comerciales, de
alianza, la carta de la ONU, los tratados en materia de derechos humanos, etc.
Tratados formales: Definidos como aquellos acuerdos de voluntades que requieren para
su perfeccionamiento de la aprobación de otros órganos del Estado (órganos legislativos)
distintos del ejecutivo, y además de ratificación.
Por último se señala una distinción que sólo procede en los tratados multilaterales,
multipartitos, plurilaterales o colectivos':
Tratado cerrado: Es un acuerdo que sólo queda circunscrito a las partes que intervienen
en su formación, por mandato expreso o tácito de la voluntad de esas mismas partes, es
decir, aquellos que no aceptan la adhesión de terceros sujetos que no intervinieron
originariamente en la conclusión del tratado.
Las partes que negocian un tratado multilateral pueden designar el depositario de ese
tratado ya sea en el propio tratado o de algún otro modo; verbi gratia, mediante una
decisión separada adoptada por las partes negociadoras.
Cuando un tratado se adopta en el marco de las Naciones Unidas o en una conferencia
convocada por las Naciones Unidas, el tratado incluye normalmente una disposición que
designa al Secretario General como el depositario en la negociación de ese tratado.
También se establece que, en los tratados multilaterales se establece a menudo que estarán
abiertos para su firma sólo hasta una fecha especificada, después de la cual la firma ya no
será posible.
Establecer la necesidad de firma sujeta a ratificación concede a los Estados tiempo para
lograr la aprobación del tratado en el plano nacional y para promulgar la legislación
necesaria para la aplicación interna del tratado, antes de adquirir las obligaciones jurídicas
emanadas del tratado en el plano internacional. Una vez que el Estado ha ratificado un
tratado en el plano internacional, debe aplicar ese tratado nacionalmente. Ésa es una
responsabilidad que incumbe al Estado. Generalmente, hay un plazo límite en el cual se
requiere que un Estado ratifique un tratado que ha firmado. Una vez que lo haya ratificado,
el Estado queda obligado jurídicamente por el tratado.
La adhesión tiene el mismo efecto jurídico que la ratificación. Sin embargo, a diferencia de
la ratificación, que debe ir precedida por la firma para crear obligaciones jurídicas
vinculantes con arreglo al derecho internacional, la adhesión requiere solamente un paso, a
saber, el depósito de un instrumento de adhesión. El Secretario General, como depositario,
tiende a tratar los instrumentos de ratificación que no han sido precedidos por la firma
como instrumentos de adhesión, y los Estados interesados han sido notificados en
consecuencia. La mayoría de los tratados multilaterales prevén hoy la adhesion.
En algunos casos los tratados prohíben expresamente las reservas. Por ejemplo, en el
artículo 120 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, de 1998, se establece:
“No se admitirán reservas al presente Estatuto”. De modo análogo, ninguna entidad puede
hacer una reserva o excepción al Acuerdo relativo a la aplicación de la Parte XI de la
Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar del 10 de diciembre de 1982,
de 1994, salvo cuando se permita expresamente en el Acuerdo.
El Registro: Según el Artículo 102 de la Carta de las Naciones Unidas establece que: “1.
Todo tratado y todo acuerdo internacional concertados por cualesquiera Miembros de las
Naciones Unidas después de entrar en vigor esta Carta, serán registrados en la Secretaría
y publicados por ésta a la mayor brevedad posible. 2. Ninguna de las partes en un tratado
o acuerdo internacional que no haya sido registrado conforme a las disposiciones del
párrafo 1 de este Artículo podrá invocar dicho tratado o acuerdo ante órgano alguno de
las Naciones Unidas.”
Por consiguiente, los Estados Miembros de las Naciones Unidas tienen una obligación
jurídica de registrar los tratados y acuerdos internacionales en la Secretaría, y la Secretaría
tiene la obligación de publicar los tratados y acuerdos internacionales registrados. Dentro
de la Secretaría, la Sección de Tratados es la encargada de esas funciones.
El estado mensual se divide en dos partes. La Parte I contiene los tratados registrados.
La Parte II contiene los tratados archivados e inscritos. Además, el estado mensual contiene
los anexos A, B y C. Los anexos A y B están dedicados a las declaraciones certificadas
(verbi gratia, las ratificaciones o adhesiones) y a los acuerdos posteriores relativos a
tratados o acuerdos internacionales registrados o archivados e inscritos. El anexo C
contiene las acciones posteriores relativas a tratados o acuerdos internacionales registrados
en la Sociedad de Naciones.
El Artículo 12 del Reglamento dispone que la Secretaría publicará tan pronto como sea
posible, en una sola serie, todos los tratados o acuerdos internacionales que registre, o
archive e inscriba. Los tratados se publican en la Treaty Series de las Naciones Unidas en
sus idiomas auténticos seguidos de las traducciones al francés y al inglés, cuando se
requieran. Las acciones posteriores se publican del mismo modo. La Secretaría requiere
copias claras de los tratados y acuerdos internacionales para su publicación.
Cabe resaltar que, originalmente, el artículo 12 del Reglamento exigía que la Secretaría
publicara en su totalidad todos los tratados y acuerdos internacionales registrados o
archivados e inscritos en la Secretaría. La Asamblea General modificó ese programa en su
resolución 33/141, de 19 de diciembre de 1978, a la luz del aumento sustancial en la
elaboración de tratados en el plano internacional y el retraso en su publicación que existía
en ese momento.
Si hay un depositario, el depositario debe comunicar las correcciones propuestas a todos los
Estados signatarios y contratantes y a los Estados partes. En la práctica de las Naciones
Unidas, el Secretario General, en su calidad de depositario, informa a todos los Estados
del error y de la propuesta para corregirlo. Si al expirar un plazo especificado, ningún
Estado signatario o contratante o Estado parte objeta, el Secretario General distribuirá un
acta de rectificación y hará que se efectúen las correcciones en los textos auténticos ab
initio. Los Estados disponen de 90 días para objetar a una corrección propuesta. Este
período puede abreviarse en caso necesario. (Artículo 79 de la Convención de Viena de
1969.).
Las reglas de interpretación de los tratados internacionales, pueden ser completas y brindan
criterios para identificar todas las normas válidas, o pueden ser incompletas y servir sólo
para identificar una parte del conjunto de normas válidas en la interpretación de los
tratados.
Ya conocemos que las partes en un tratado son los Estados u otras entidades con capacidad
para celebrar tratados y acuerdos, y que los mismos expresan su consentimiento en
obligarse por ese tratado mediante un acto de ratificación, aceptación, aprobación o
adhesión, etcétera, cuando ese tratado haya entrado en vigor para esos Estados en
particular.
Los efectos entre los Estados contratantes los obliga por medio del tratado, a cumplir a
cabalidad con lo pactado. (Apartado g del párrafo 1 del Artículo 2 de la Convención de
Viena de 1969).
CONCLUSIÓN
Con la investigación del módulo anterior, en el cual aprendimos sobre las fuentes del
Derecho Internacional, quienes son los sujetos del Derecho Internacional así como las
diferentes Organizaciones Internacionales, la regulación concerniente a los Tratados
Internacionales su negociación, firma y ratificación, podemos concluir que:
Los Estados soberanos están coordinados con los otros Estados, unos con otros, por medio
de normas jurídicas internacionales, que rigen sus elaciones reciprocas y señala a cada uno,
el puesto que debe ocupar dentro del mismo sistema y, por tanto, bajo ese supuesto existe
un orden jurídico común, frente al cual los distintos Estados coordinan sus relaciones
recíprocas. Entonces resulta que, al hablar de soberanía externa, decimos que el Estado está
dotado de un poder supremo como lo es su Constitución que le faculta para determinar las
relaciones que desea mantener con otros Estados y que las normas de Derecho
Internacional Público le reconocen para ello y para disponer que ningún otro Estado pueda
interferir en ellas.
BIBLIOGRAFIA
Acosta, Paola Andrea y Julián Huertas Cárdenas, La relación entre el Derecho Interno y el
Derecho Internacional, México. 2014.
Becerra Ramírez, Manuel, "Derecho Internacional Público", Ed. UNAM. México. 2005.
Linares, A., Derecho Internacional Público, tomo 1, 2a ed., Caracas, Anauco Ediciones,
1992.
Vergara Molano, A., Derecho Internacional Público, 2' ed., Santafé de Bogotá, Ediciones
Librería La Constitución, 1995.
TRATADOS Y ESTATUTOS