Sentí algo de cansancio y un poco de prisa para correr hacia uno de los puestos de hierbas de un
mercado a unas cuadras de mi casa, llevaba el alma en un hilo y es que pudiera describir la
manera en que mis emociones reaccionaron a la idea de que mi hija estaba enferma de algo
completamente horrible y extraño. El solo hecho de recodar la imagen de su rostro que vi antes de
salir a buscar algo, comencé a llorar inconsolablemente al tiempo que la desesperación por hallar
un lugar que desconocia en un sitio aun mas desconocido para mi.
Era tarde y casi de noche pero la situación apremiaba, como madre conoces a tus hijos a la
perfección en cuanto vi a mi hija con un rostro que no era el de ella, fue como caer en un profundo
y oscuro bache que te lleva a la locura.
Estaba sumergida en ella y era horrible, mientras corria por las calles me quede sin aliento
mirando las personas caminar y ver mi angustia, faltaba poco para llegar a un mercado donde
buscaría hierbas y elementos que la persona que intentaba curar a mi hija me había pedido. Casi
desfallezco antes de cruzar una larga avenida teniendo que detenerme a llorar en una banca por el
cansancio pero también tenia miedo y frustración.
Mientras descargaba sus emociones para tomar la fuerza suficiente empezó a recordar como
había llegado a esa situación. El funeral de mi abuelo había llegado después de mucho tiempo de
estarlo esperando, había enfermado de cáncer y tuvo una larga lucha con el padecimiento hasta
que finalmente su cuerpo ya no resistió, muriendo una madrugada rodeado de sus hijos, entre
ellos mi papá que sintió profundamente su muerte.
Después del triste momento todos los nietos y bisnietos fueron avisados para darle el ultimo adiós
en una funeraria en el centro de la ciudad, asi que estuvimos velándolo y después en el panteón
nos reunimos para enterrarlo, siendo este un momento de dolor muy profundo para todos, me
había acompañado mi papa todo el tiempo y fui con mi hija, ella estuvo renuente en ir porque no
conocía al bisabuelo realmente, asi que solamente estuvo conmigo para apoyarme, al ser una
jovencita de 14 años fue muy estresante para ella por lo que no la reprendía al no estar conmigo
momentos tristes, en cambio se anduvo paseando por el cementerio en tanto familiares le
dabamos el ultimo adiós al patriarca de la familia.
Cuando todos comenzaron a retirarse le dije a mi papa que buscaría a mi hija y empece a recorrer
varios pasillos y tumbas hasta que por fin la pude ver en una capilla mortuoria muy antigua, ahí
permanecia de pie y mirando hacia el interior, al verla le grite para que nos retiraramos pero no
me hizo un minimo caso, seguía mirando fijamente con su cuerpo muy rigido. Tuve que acercarme
a donde estaba y al estar frente a ella note primero que tenia un gesto muy extraño en el rostro,
era una especie de sonrisa breve en mirar fijamente al interior de aquella tumba.
Mencione su nombre en varias ocasiones para que me hiciera caso y al tomarla del brazo la sentí
muy helada, ese frio de su piel me pareció alarmante por lo que al tocar la frente para hacerla
reaccionar respiro profundo mirándome con un rostro que me provoco un escalofrío, luego volteo
los ojos para arriba y después preguntarme que pasaba pero lo hizo con una voz ronca que no
correspondia a su dulce voz de siempre. Me quede mortificada por ese breve instante de
extrañeza en ella, tan solo le dije que era hora de marcharnos, al volver la mirada me sonrió y se
adelanto cantando algo entre las tumbas.
No quise quedarme con la duda sobre lo que estaba viendoy al acercarme para mirar al interior de
la capilla pude ver una pequeña y negrecida lápida en la cual apenas se notaba el nombre del
difunto. Al parecer se trataba de alguna persona menor porque había distintos juguetes y peluches
en el interior, eran objetos muy antiguos por la hechura y los materiales de los que estaban
hechos, luego de mirar con detenimiento me di cuenta que en efecto la tumba era de una menor,
ya que tenia una fotografía oval en la pared frente a la lápida, estaba muy vieja y apenas se podía
distinguir su cara. No quise ver mas porque sentía algo de incomodidad al estar en ese sitio, asi
que me dirigi a la salida donde ya me estaba esperando mi papá y mi hija.
Durante el trayecto a la casa no quisimos hablar y mi hija se la paso todo el tiempo viendo las
avenidas, en tanto yo pensaba en el extraño momento al encontrarla frente a la tumba,otra cosa
que note con extrañeza fue su comportamiento un tanto infantil al abrazarla la mochila que todo
el tiempo cargaba era una costumbre que tenia desde pequeña y la conservaba a pesar de ser una
adolescente pero esta vez la abrazaba con tanta fuerza que me preocupo su comportamiento
errático.
Al llegar a la casa se subio a la habitación sin decir una sola palabra y mi padre se derrumbo en un
sillón en tanto veía la televisión como siempre vaciia pero esta vez no le ponía tanta atención, lo
único que hice fue sentarme en la mesa de la cosina para beber un te y después preparar la cena.
Momentos después al hablarles a todos para cenar, mi papa se sentó solamente a beber un poco
de leche, en tanto mihija no bajaba a pesar de los llamados y no se apareció en la cocina por lo
que tuve que ir a su habitación para llamarla. Al estar frente a la puerta note que habían voces
dentro, eran voces de personas hablando y la voz de mi hija a veces susurrante parecía estar
diciendo algo que no pude entender, pensaba que estaba hablando con alguien por lo que abrí la
puerta sin tocar y lo que había me causo una extrañeza tan grande que me lleve las manos a la
boca, había quedado sin palabras, antes de entrar en discusión me di cuenta que sobre la cama
estaban acomodados unos objetos viejos en especial una muñeca que se notaba bastante antigua,
estaba quebrada del rostro y era muy sucia y no tenia ojos, solamente cuencas vacias en esa
cabeza y cabellos apelmasados por la suciedad a pesar de eso parecía mirarme con detenimiento
provocándome un sentimiento de incomodidad que me hizo preguntar sobre el origen de aquellas
cosas, estaba muy molesta por mi atrevimiento de entrar pero me preocupaban todas esas cosas
que no correspondían