Risk Management
EALDE Business School
Risk Management
Índice
1. Risk Management 3
Objetivo de la clase 3
Conocimientos previos 3
2. Solvencia II 4
3. Modelos de stress testing y análisis de escenarios 17
4. La técnica de modelización del valor en riesgo 23
5. Riesgos inherentes al negocio asegurador 29
5.1 Características de los riesgos asegurables 29
5.2 Clasificación de los riesgos asegurables 30
6. Proceso de selección y vigilancia de Riesgos 34
7. Conclusiones 38
8. Bibliografía 39
Página 2
EALDE Business School
Risk Management
1. Risk Management
Objetivo de la clase
El objetivo principal de esta clase es introducir la metodología actuarial para la
valoración de Riesgos en una compañía de seguros y su vinculación con la
normativa reguladora de Solvencia II desde una perspectiva de un departamento
como el de Risk Management.
Se expondrán los diferentes riesgos a los que se enfrenta la entidad aseguradora
en este nuevo entorno regulatorio, como su cuantificación técnica y los órganos
de gestión de riesgos actuariales necesarios para la mitigación de los mismos.
Conocimientos previos
En esta clase se requieren conocimientos mínimos de cálculo de raíces y matrix
de correlaciones.
Página 3
EALDE Business School
Risk Management
2. Solvencia II
En el año 2001 la Unión Europea lanzó el proyecto de Solvencia II. Fue una
iniciativa que surgió para establecer un esquema común en la administración de
riesgos de las compañías de seguros y reaseguros, a través de la definición del
requerimiento de capital de solvencia, así como la instalación de procesos y
procedimientos para identificar, medir y gestionar los niveles de riesgo asumidos.
Esta iniciativa ha sido aceptada internacionalmente y entró en vigor pasado 1 de
enero del 2016. Solvencia II aplica obligatoriamente a todas las empresas de
seguros y reaseguros con un ingreso bruto superior a 5 millones de euros de
prima o con unas provisiones técnicas de 25 millones de euros. En caso de ser
inferior se aplica un régimen especial. Aplica algunos países Latinoamericanos.
Es importante resaltar que uno de los principales objetivos de Solvencia II es el
desarrollo y establecimiento de un sistema que permita medir los recursos
necesarios para garantizar la solvencia de una aseguradora en función de sus
riesgos asumidos. Desde la entrada de Solvencia II la viabilidad de la entidad no
está basada únicamente en datos financieros (enfoque clásico observado
durante Solvencia I) sino que deben considerarse otros aspectos, tales como su
exposición al riesgo, tamaño, estrategias, políticas de protección en reaseguro,
etc.
Con la instrumentación de Solvencia II se busca (i) lograr que las compañías
mantengan un nivel económico acorde con los compromisos asumidos y analizar
cómo está afrontando los distintos riesgos que asume, (ii) la capacidad de
gestión de los mismos y (iii) la incidencia que tienen sus distintas líneas de
negocio. Todo ello con el objetivo de determinar el importe de recursos propios
que debe destinar para sus coberturas.
Así, lo que se busca es:
• Reducir el riesgo de que una compañía no sea capaz de hacer frente a
sus obligaciones.
Página 4
EALDE Business School
Risk Management
• Disminuir las pérdidas asumidas por los asegurados, en caso de que una
compañía no sea capaz de hacer frente completamente a todas sus
obligaciones.
• Ofrecer un sistema de aviso (preventivo) que permita a los reguladores
actuar inmediatamente, en caso de que el capital a mantener caiga por debajo
de los niveles (umbrales) mínimos requeridos.
• Fomentar la confianza en la estabilidad financiera del sector asegurador.
• Mejorar la eficiencia en los mercados. Establecer requerimientos de
capital más acordes con el perfil de riesgo específico de las compañías.
• Un Gobierno Corporativo sólido.
• Mayor transparencia y revelación de información a los participantes del
mercado.
Es evidente que, con las bases mencionadas, se logra mejorar la protección
tanto de los asegurados como de los beneficiarios, así como la rentabilidad de
las aseguradoras. También se logra incrementar la transparencia hacia los
aseguradores en sus comunicaciones públicas y privadas.
La iniciativa de Solvencia II está diseñada sobre tres pilares de actuación:
Página 5
EALDE Business School
Risk Management
Pilar I: Requerimientos de capital cuantitativos: El objetivo es demostrar que los
recursos financieros de la entidad aseguradora son adecuados. Por tanto, se
implanta un proceso de análisis de las reservas, activos y pasivos necesarios
para cubrir las obligaciones asumidas en las pólizas, así como cuantificar los
requerimientos de capital para enfrentar los riesgos asumidos. Para ello, se
calculan los siguientes conceptos: Solvency Capital Requirement SCR y
Minimum Capital Requirement MCR.
- El SCR representa el nivel de recursos propios que permite a una entidad
hacer frente a pérdidas de cuantía significativa e inesperada.
- El MCR representa el nivel de capital por debajo del cual el supervisor
debería establecer la adopción de medidas especiales con el objetivo de
proteger los derechos de los asegurados garantizando la solvencia de la Entidad.
Pilar II: Requerimientos de capital cualitativos: Consiste en definir las reglas de
supervisión, control interno y gobierno corporativo. El proceso debe tener en
cuenta todos los riesgos relevantes para la Entidad (riesgo técnico, mercado,
operacional, crédito, liquidez, reputacional etc.).
Dentro del Pilar II encontramos un modelo o proceso denominado ORSA
(Evaluación Interna de los Riesgos y la Solvencia) que deben llevar a cabo todas
las compañías. El ORSA es el núcleo principal del nuevo sistema de evaluación
de riesgos que introduce Solvencia II. Su principal objetivo es que la propia
compañía realice un proceso de auto evaluación de los riesgos que pueden
poner en peligro la viabilidad de la entidad y el cumplimiento de sus obligaciones
estratégicas, así como los posibles planes de acción. Gracias a este documento,
la dirección de la compañía posee de una herramienta fuerte y sólida que
asegura el entendimiento global de los riesgos asumidos.
Pilar III: Disciplina de mercado: Las entidades aseguradoras tienen el deber de
informar al mercado con el objetivo de procurar transparencia y confianza.
Dentro de este pilar III encontramos una herramienta fundamental que deben
elaborar las aseguradoras en este ámbito es un informe sobre la Situación
Página 6
EALDE Business School
Risk Management
Financiera y de Solvencia (SFCR). Se trata de un documento en el que el
asegurador realiza una valoración pública, en un momento concreto del tiempo
(anual), de su situación de solvencia, de su sistema de gestión basado en riesgos
y del resultado de todo ello. Gracias a este documento, se proporciona al público
una información amplia sobre la situación de solvencia de las compañías
aseguradoras que ayudará a:
• Mayor transparencia del sector.
• Todas las aseguradoras dispondrán de una misma información que sea
comparable, que les permitirá formar su propia opinión sobre la solvencia
de dicha compañía aseguradora.
• Los inversores incentivarán la adopción de prácticas prudentes de gestión
de riesgos, premiando con costes de financiación más bajos a las
empresas mejor gestionadas, lo que redundará en una mayor estabilidad
y fiabilidad del sector asegurador.
Dentro del Pilar I, el capital requerido bajo Solvencia II o SCR puede calcularse
de acuerdo a la fórmula estándar o, en caso de cumplirse los requisitos exigidos
por el regulador, con el modelo interno desarrollado por la propia entidad.
La fórmula estándar tiene el inconveniente de que, al tener que adaptarse a un
colectivo de aseguradoras muy heterogéneo en cuanto a volumen, negocio, país,
etc., sus especificaciones deben ser generales y conservadoras. Este enfoque
estandarizado hace que no se pueda reflejar fielmente el perfil de riesgo de cada
compañía por separado.
Desarrollar un modelo interno es una opción más compleja y requiere mayor
dedicación dada la necesidad de analizar en mayor profundidad el negocio, no
obstante, permite medir de forma mucho más específica la situación y
experiencia particular y, por tanto, lograr así una mayor precisión en el análisis
de su propio perfil de riesgo.
Además de la ventaja que supone medir los riesgos lo más fielmente posible a
la experiencia y riesgos propios y poder así ajustar más adecuadamente el
Página 7
EALDE Business School
Risk Management
capital requerido, el modelo interno proporciona la base para una gestión efectiva
de los riesgos. Otro beneficio directo es poder evaluar la eficiencia de los
mitigadores de riesgo.
Fórmula estándar Modelo interno
Mide los riesgos en relación a la
Simplicidad de cálculo
experiencia
Comparabilidad
Aporta valor en la gestión de capital
requerido ajustado al permitir evaluar
Posibilita el cálculo si no se dispone de medios ni de la eficiencia mitigadores
experiencia
Cuadro. Ventajas de la aplicación de fórmula estándar y del modelo interno para el cálculo del capital requerido.
A continuación, se muestra de forma esquemática la estructura del cálculo y los
distintos sub-riesgos calculados en Solvencia II:
Página 8
EALDE Business School
Risk Management
Para cada sub-riesgo tratado dentro del modelo interno y, de igual modo que
realiza en la fórmula estándar, se ha establecido un estrés con un nivel de
confianza del 99,5% y un horizonte temporal de un año. De este modo se
reflejaría el peor evento, dentro del percentil 99,51 que pudiera ocurrir en el
periodo de un año. Desde el punto de vista estadístico la distribución de
probabilidad de los siniestros presentaría la siguiente estructura:
Desde el aspecto asegurador, a lo largo de todo el proceso económico, la entidad
aseguradora se enfrenta a múltiples riesgos de distinta naturaleza, entre ellos se
destacan los siguientes:
• Riesgo de suscripción:
- Vida: Riesgo de pérdida o de modificación adversa del valor de los
compromisos contraídos en virtud de los seguros, debido a la
inadecuación de las hipótesis de fijación de precios y cálculo de
provisiones técnicas.
1Lo que se demuestra es que en 1 de cada 200 años la empresa se encontrará en graves problemas
económicos.
Página 9
EALDE Business School
Risk Management
- No vida: Riesgo que se deriva de la suscripción de dichos contratos,
atendiendo a los eventos cubiertos y a los procesos seguidos en el
ejercicio de la actividad.
• Riesgo de mercado: Riesgo de pérdida o de modificación adversa de la
situación financiera resultante, directa o indirectamente, de fluctuaciones
en el nivel y en la volatilidad de los precios de mercado de los activos,
pasivos e instrumentos financieros. Se divide en 6 sub-riesgos (tipo de
interés, renta variable, inmuebles, divisa, spread y concentración) para los
cuales debe calcularse individualmente el requerimiento de capital.
• Riesgo de contraparte: Riesgo de las posibles pérdidas derivadas del
incumplimiento inesperado, o deterioro de la calidad crediticia, de las
contrapartes y los deudores de las empresas de seguros y reaseguros en
los siguientes doce meses.
• Riesgo operacional: Riesgo de pérdida derivado de la inadecuación o de
la disfunción de procesos internos, del personal o de los sistemas, o de
sucesos externos.
En el siguiente punto, estos riesgos son desarrollados con mayor profundidad y
contextualizados desde un entorno de Solvencia II.
Cálculo del capital económico
Para la obtención del capital económico de cada riesgo modular se calcula en
primer lugar el balance económico inicial o caso central, que se determina como
el valor de mercado del activo menos el valor de mercado o valor consistente
con el mercado del pasivo.
En primer lugar, se deriva el estrés para cada sub-riesgo. Posteriormente se
calcula el balance económico estresado determinando los nuevos valores de
mercado de los activos y de los pasivos a la misma fecha que el inicial. El capital
económico será la diferencia entre el balance económico estresado y el balance
económico inicial. Este proceso se realiza para todos los sub-riesgos
contemplados en el apartado anterior.
Página 10
EALDE Business School
Risk Management
A modo de ejemplo se muestra una comparativa entre un balance de Solvencia
I y un Balance de Solvencia II.
Para entender la complejidad de Solvencia II, realizamos un ejercicio para
obtener, por ejemplo, el shock de longevidad. El riesgo de longevidad mide una
disminución (permanente) del 20% en las tasas de mortalidad por cada edad y
cada póliza.
A continuación, se adjunta probabilidad de fallecimiento de una tabla de
mortalidad (columna 2) y la probabilidad de fallecimiento de tabla de mortalidad
con un shock del 20% (columna 3) como indica la normativa de Solvencia II.
Edad qx Base qx Shock Edad qx Base qx Shock
30 0.000689 0.000551 51 0.003556 0.002845
31 0.000703 0.000562 52 0.003960 0.003168
32 0.000723 0.000579 53 0.004363 0.003491
33 0.000757 0.000605 54 0.004808 0.003846
34 0.000793 0.000634 55 0.005349 0.004279
35 0.000834 0.000667 56 0.005929 0.004743
36 0.000890 0.000712 57 0.006563 0.005251
37 0.000945 0.000756 58 0.007234 0.005787
38 0.001012 0.000809 59 0.008028 0.006422
39 0.001088 0.000871 60 0.008961 0.007168
40 0.001193 0.000955 61 0.009971 0.007976
41 0.001317 0.001053 62 0.011183 0.008946
42 0.001469 0.001175 63 0.012560 0.010048
43 0.001621 0.001297 64 0.014154 0.011323
44 0.001771 0.001417 65 0.015931 0.012745
Página 11
EALDE Business School
Risk Management
Edad qx Base qx Shock Edad qx Base qx Shock
45 0.001961 0.001569 66 0.017908 0.014326
46 0.002177 0.001742 67 0.019948 0.015958
47 0.002415 0.001932 68 0.022166 0.017733
48 0.002656 0.002125 69 0.024622 0.019698
49 0.002910 0.002328 70 0.027263 0.021810
50 0.003222 0.002577
Se desea calcular el shock de longevidad para un producto de Capital Diferido.
Un asegurado de 30 años pagó una prima única que le permite percibir en el
momento de la jubilación (65 años) un capital de 500.000 €. El departamento
Técnico Actuarial de dicha compañía nos proporciona, dada una curva de
descuento, que la provisión en el escenario base de esta póliza son 126.805,92
€ y la provisión utilizando el escenario de shock (columna 2), son 130.372,41 €.
Para este ejercicio, el SCR que aplicará la compañía por riesgo de longevidad
es la diferencia entre la provisión con el shock (130.372,41 €) y la provisión base
(126.805,92 €), es decir, 3.566,48.
El procedimiento para obtener el resto de SCR de cada sub-riesgo es similar.
Se dispone del fichero de cálculo en la siguiente ruta:
Escenario Con Shock
130.372,41 €
qx con Ratio Curva Provisión
Año Edad Cash Flow Valor CF
shock superv. de tipos Técnica
0 30 0,00055 1,00000 0,00 € 0,00 € - 0,00 €
1 31 0,00056 0,99945 0,00 € 0,00 € 1,74% 0,00 €
2 32 0,00058 0,99889 0,00 € 0,00 € 2,32% 0,00 €
3 33 0,00061 0,99831 0,00 € 0,00 € 2,74% 0,00 €
4 34 0,00063 0,99771 0,00 € 0,00 € 3,06% 0,00 €
5 35 0,00067 0,99707 0,00 € 0,00 € 3,33% 0,00 €
6 36 0,00071 0,99641 0,00 € 0,00 € 3,56% 0,00 €
7 37 0,00076 0,99570 0,00 € 0,00 € 3,76% 0,00 €
8 38 0,00081 0,99494 0,00 € 0,00 € 3,95% 0,00 €
9 39 0,00087 0,99414 0,00 € 0,00 € 4,12% 0,00 €
Página 12
EALDE Business School
Risk Management
10 40 0,00095 0,99327 0,00 € 0,00 € 4,27% 0,00 €
11 41 0,00105 0,99233 0,00 € 0,00 € 4,41% 0,00 €
12 42 0,00118 0,99128 0,00 € 0,00 € 4,53% 0,00 €
13 43 0,00130 0,99012 0,00 € 0,00 € 4,63% 0,00 €
14 44 0,00142 0,98883 0,00 € 0,00 € 4,71% 0,00 €
15 45 0,00157 0,98743 0,00 € 0,00 € 4,78% 0,00 €
16 46 0,00174 0,98588 0,00 € 0,00 € 4,67% 0,00 €
17 47 0,00193 0,98416 0,00 € 0,00 € 4,54% 0,00 €
18 48 0,00213 0,98226 0,00 € 0,00 € 4,40% 0,00 €
19 49 0,00233 0,98018 0,00 € 0,00 € 4,25% 0,00 €
20 50 0,00258 0,97789 0,00 € 0,00 € 4,08% 0,00 €
21 51 0,00284 0,97537 0,00 € 0,00 € 4,07% 0,00 €
22 52 0,00317 0,97260 0,00 € 0,00 € 4,05% 0,00 €
23 53 0,00349 0,96952 0,00 € 0,00 € 4,02% 0,00 €
24 54 0,00385 0,96613 0,00 € 0,00 € 3,98% 0,00 €
25 55 0,00428 0,96242 0,00 € 0,00 € 3,94% 0,00 €
26 56 0,00474 0,95830 0,00 € 0,00 € 3,90% 0,00 €
27 57 0,00525 0,95375 0,00 € 0,00 € 3,85% 0,00 €
28 58 0,00579 0,94874 0,00 € 0,00 € 3,80% 0,00 €
29 59 0,00642 0,94325 0,00 € 0,00 € 3,76% 0,00 €
30 60 0,00717 0,93720 0,00 € 0,00 € 3,71% 0,00 €
31 61 0,00798 0,93048 0,00 € 0,00 € 3,67% 0,00 €
32 62 0,00895 0,92306 0,00 € 0,00 € 3,64% 0,00 €
33 63 0,01005 0,91480 0,00 € 0,00 € 3,62% 0,00 €
34 64 0,01132 0,90561 0,00 € 0,00 € 3,60% 0,00 €
35 65 0,01274 0,89535 500.000,00 € 447.676,18 € 3,59% 130.372,41 €
La columna “Ratio superv” (también se define como 𝑝𝑥 ) mide la probabilidad de
llegar a una determinada edad. Para su obtención se calcula como 𝑝𝑥 = 𝑝𝑥−1 ∗
(1 − 𝑞𝑥−1 ). De ese modo, si queremos obtener 𝑝31 = 𝑝30 ∗ (1 − 𝑞30 ) = 1 ∗
(1 − 0,00055) = 0,99945. También, si queremos calcular 𝑝50 = 𝑝49 ∗ (1 − 𝑞49 ) =
0,98018 − (1 − 0,00233) = 0,97789. El Valor del Cash Flow (VF) se obtiene
multiplicando el valor del capital (500.000 €) por el ratio de supervivencia
(variable Ratio Superv). En este caso, aplica a los 65 años porque es un capital
diferido a la jubilación. Así, 𝑉𝐹 = 500.000 · 0,89535 = 447.676,18
Una vez calculado el valor del Cash Flow, tendremos que descontar a la curva
de tipos de interés vigente en cada momento. En este caso, si definimos a la
Provisión Técnica como PT, queda; 𝑃𝑇 = 𝐶𝐹 ∗ (1 + 𝑖)−𝑡 , que con los datos del
Página 13
EALDE Business School
Risk Management
ejercicio sería 𝑃𝑇 = 447.676,18 ∗ (1 + 0,0359)−35 = 130.372,41 €.
De igual modo, se realiza el escenario base con la probabilidad de fallecimiento
de la tabla de mortalidad base.
Escenario Base
126.805,92 €
qx con Ratio Curva de Provisión
Año Edad Cash Flow Valor CF
shock superv, tipos Técnica
0 30 0,00069 1,00000 0,00 € 0,00 € - 0,00 €
1 31 0,00070 0,99931 0,00 € 0,00 € 1,74% 0,00 €
2 32 0,00072 0,99861 0,00 € 0,00 € 2,32% 0,00 €
3 33 0,00076 0,99789 0,00 € 0,00 € 2,74% 0,00 €
4 34 0,00079 0,99713 0,00 € 0,00 € 3,06% 0,00 €
5 35 0,00083 0,99634 0,00 € 0,00 € 3,33% 0,00 €
6 36 0,00089 0,99551 0,00 € 0,00 € 3,56% 0,00 €
7 37 0,00095 0,99462 0,00 € 0,00 € 3,76% 0,00 €
8 38 0,00101 0,99368 0,00 € 0,00 € 3,95% 0,00 €
9 39 0,00109 0,99268 0,00 € 0,00 € 4,12% 0,00 €
10 40 0,00119 0,99160 0,00 € 0,00 € 4,27% 0,00 €
11 41 0,00132 0,99042 0,00 € 0,00 € 4,41% 0,00 €
12 42 0,00147 0,98911 0,00 € 0,00 € 4,53% 0,00 €
13 43 0,00162 0,98766 0,00 € 0,00 € 4,63% 0,00 €
14 44 0,00177 0,98606 0,00 € 0,00 € 4,71% 0,00 €
15 45 0,00196 0,98431 0,00 € 0,00 € 4,78% 0,00 €
16 46 0,00218 0,98238 0,00 € 0,00 € 4,67% 0,00 €
17 47 0,00241 0,98024 0,00 € 0,00 € 4,54% 0,00 €
18 48 0,00266 0,97787 0,00 € 0,00 € 4,40% 0,00 €
19 49 0,00291 0,97528 0,00 € 0,00 € 4,25% 0,00 €
20 50 0,00322 0,97244 0,00 € 0,00 € 4,08% 0,00 €
21 51 0,00356 0,96931 0,00 € 0,00 € 4,07% 0,00 €
22 52 0,00396 0,96586 0,00 € 0,00 € 4,05% 0,00 €
23 53 0,00436 0,96203 0,00 € 0,00 € 4,02% 0,00 €
24 54 0,00481 0,95784 0,00 € 0,00 € 3,98% 0,00 €
25 55 0,00535 0,95323 0,00 € 0,00 € 3,94% 0,00 €
26 56 0,00593 0,94813 0,00 € 0,00 € 3,90% 0,00 €
27 57 0,00656 0,94251 0,00 € 0,00 € 3,85% 0,00 €
28 58 0,00723 0,93632 0,00 € 0,00 € 3,80% 0,00 €
29 59 0,00803 0,92955 0,00 € 0,00 € 3,76% 0,00 €
Página 14
EALDE Business School
Risk Management
30 60 0,00896 0,92209 0,00 € 0,00 € 3,71% 0,00 €
31 61 0,00997 0,91383 0,00 € 0,00 € 3,67% 0,00 €
32 62 0,01118 0,90472 0,00 € 0,00 € 3,64% 0,00 €
33 63 0,01256 0,89460 0,00 € 0,00 € 3,62% 0,00 €
34 64 0,01415 0,88336 0,00 € 0,00 € 3,60% 0,00 €
35 65 0,01593 0,87086 500.000,00 € 435.429,50 € 3,59% 126.805,92 €
Finalmente, se compara el pasivo (provisión técnica) obtenido con shock y con
base. El cuadro resumen de incorpora a continuación:
Escenario Shock 130.372,41 €
Escenario Base 126.805,92 €
SCR 3.566,48 €
El ejercicio desarrollado en un Excel lo pueden encontrar junto con la presente
Nota Técnica en la plataforma de EALDE.
Por último, es importante remarcar que los sub-riesgos de Solvencia II siguen un
enfoque por módulos. En otras palabras, El SCR se calcula individualmente por
tipos y subtipos de riesgo. Se tienen en cuenta la diversificación entre riesgos
mediante matrices de correlación obtenidas como parámetros de la fórmula
estándar, siguiendo la siguiente fórmula:
𝐵𝑆𝐶𝑅 = √∑ 𝐶𝑜𝑟𝑟𝑖𝑗 𝑆𝐶𝑅𝑖 𝑆𝐶𝑅𝑗 + 𝑆𝐶𝑅𝐼𝑛𝑡
𝑖𝑗
Así, la matriz de correlación de los riesgos principales es:
Basic SCR
Market Default Life Health Non-Life
correlations
Market 1
Default 0,25 1
Life 0,25 0,25 1
Health 0,25 0,25 0,25 1
Non-Life 0,25 0,5 0 0 1
Página 15
EALDE Business School
Risk Management
De ese modo, si por ejemplo el SCR de vida es 21.884,06 € y el SCR de Mercado
es 98.135,22 €. El BSCR se calcula como sigue:
𝐵𝑆𝐶𝑅 = √21.884,062 · 1 + 98.135,222 · 1 + 2 · 21.884,06 · 98.135,22 · 0,25
= 105.750,80 €
En este caso el efecto diversificación queda en 14.268,48 € (21.884,06 € +
98.135,22 € - 105.750,88 €).
Dentro de cada submódulo también encontramos su matriz de correlación. Para
no sobrecargar esta Nota Técnica, mostramos solo la matriz de los sub-riesgo
de vida.
Life underwriting risk Mortality Longevity Disability Lapse Expenses Revision
Mortality 1
Longevity -0,25 1
Disability 0,25 0 1
Lapse 0 0,25 0 1
Expenses 0,25 0,25 0,5 0,5 1
Revision 0 0,25 0 0 0,5 1
Del mismo modo que para la matriz general, si por ejemplo el SCR de longevidad
es 1.884,06 € y el SCR de Lapse (caídas) es 8.135,22 €. El BSCR se calcula
como sigue:
𝐵𝑆𝐶𝑅 = √1.884,062 × 1 + 8.135,222 × 1 + 2 × 1.884,06 × 8.135,22 × 0,25 = 8.797,45 €
En este caso el efecto diversificación queda en 1.221,83 € (1.884,06 € + 8.135,22
€ - 8.797,45 €).
Página 16
EALDE Business School
Risk Management
3. Modelos de stress testing y análisis de escenarios
El stress testing es una metodología fundamental de gestión de riesgos y del
mantenimiento adecuado de los recursos financieros de las entidades
aseguradoras. Este tipo de herramientas supone una contribución para
identificar y cuantificar el impacto de diferentes escenarios en las expectativas
financieras futuras de las aseguradoras.
Las pruebas de “stress” son un método para analizar lo que podría ocurrir en
determinados escenarios y por tanto no se utiliza como una herramienta de
predicción. Estas pruebas deben considerarse como una medida apropiada de
buen gobierno corporativo y un elemento fundamental en la gestión de riesgos
de las entidades aseguradoras, y no solo como una simple herramienta para la
asignación de capital o para medir los resultados y, menos aún, como una
respuesta a una medida regulatoria (como ha ocurrido en algunos países de la
Unión Europea), lo que indudablemente también tiene su valor e importancia.
El stress testing contribuye a la comprensión, por parte de los consejos de
administración y la dirección de las entidades aseguradoras, de los riesgos a los
que están expuestos y a desarrollar estrategias alternativas de mitigación de los
mismos, que diferirán para cada aseguradora, ya que reflejan la clase de riesgos
específica que se están cubriendo, los niveles de riesgo aceptados, las políticas
de suscripción específicas, los contratos de reaseguro, la política de inversiones
o los sistemas operativos y de control, así como las amenazas significativas al
futuro de su estabilidad financiera.
El término “stress testing” incluye tanto pruebas de sensibilidad como análisis de
escenarios, y ambos están basados en el análisis del impacto de escenarios
adversos improbables, pero no imposibles.
Página 17
EALDE Business School
Risk Management
Estas pruebas pueden ser financieras, operativas, legales o cualquier otro riesgo
que pueda tener un impacto financiero en la aseguradora.
Las pruebas de sensibilidad estiman el impacto en la situación financiera de una
entidad de uno o más efectos de un factor de riesgo determinado, o de un grupo
de riesgos muy vinculados entre sí. En cambio, el análisis de escenarios, es un
tipo de prueba algo más compleja, que considera efectos simultáneos en un
grupo de factores de riesgos y está a menudo vinculado con cambios externos y
globales, como una catástrofe natural, la evolución de los mercados de capitales
o de los tipos de interés.
Existen, además, dos tipos básicos de escenarios, los históricos y los hipotéticos,
ambos totalmente válidos y complementarios. Los primeros reflejan cambios en
los factores de riesgo que ocurrieron en el pasado. Los escenarios hipotéticos
utilizan una estructura de eventos que todavía no se han producido.
A parte de entender y analizar los riesgos habituales y las variaciones esperadas,
también es necesario analizar escenarios extremos y atípicos, como un colapso
de los mercados bursátiles, para entender el alcance de los riesgos asumidos.
Para ello existen multitud de técnicas, como los modelos deterministas y
probabilistas.
Cabe señalar, que para realizar este tipo de pruebas no sólo se necesita personal
capacitado y tecnología apropiada, también el trabajo conjunto de varias
unidades de cada aseguradora, como la gerencia de riesgos, el área financiera,
actuarial y la participación de las áreas de negocio, así como la visión de
consultores, auditores, reaseguradores, agencias de rating y supervisores.
Cada entidad aseguradora considera su propio perfil de riesgos específico y la
complejidad de su modelo de negocio, lo que llevará a tipos de pruebas muy
diferentes entre cada una. Existen beneficios adicionales, formativos y de
profundización en el conocimiento del riesgo, en realizar estimaciones con
escenarios que no van a ser fácilmente cuantificados y modelizados, como las
decisiones judiciales sobre prácticas de gestión de siniestros, el riesgo
reputacional o cambios legales o fiscales. A pesar de lo dicho anteriormente, los
Página 18
EALDE Business School
Risk Management
supervisores también suelen requerir algunos tipos de pruebas estándar, con los
objetivos de medir la consistencia de los resultados y para su control y
monitorización.
La naturaleza y el alcance de las pruebas de stress van a depender de la
situación específica de cada entidad aseguradora con respecto a los siguientes
factores:
I. Su situación de solvencia
II. Las líneas de negocio y los canales de distribución utilizados
III. La situación actual dentro del mercado asegurador
IV. La situación actual con respecto al grupo que pertenezca
V. La política de inversiones
VI. El plan de negocio
VII. Las condiciones económicas generales
Las entidades deben considerar y clasificar los eventos que son materiales de
los que no, teniendo en cuenta en su impacto la probabilidad y la razonabilidad,
aunque esto, en parte dependerá de su tamaño, de la complejidad y naturaleza
de sus operaciones, de la situación de solvencia y de su tolerancia al riesgo,
evitando aquellos eventos que sean bastante previsibles o de los que ya se tiene
cobertura específica. Para ser más concretos, los factores de riesgos siguientes
pueden ser usados como guía general de lo que una entidad aseguradora podría
considerar a la hora de desarrollar sus pruebas de stress:
a. Riesgos a nivel entidad u organización:
i. Riesgo técnico o de suscripción pura: riesgo de estimación
incorrecta, riesgo de desviación aleatoria, riesgo de cambio
y riesgo de provisiones insuficientes
ii. Riesgo de crédito
iii. Riesgo operacional: riesgo operacional y riesgo de gestión
Página 19
EALDE Business School
Risk Management
de la suscripción
iv. Riesgo de reaseguro
v. Riesgo de inversión o de mercado: Riesgo de liquidez y
riesgo de gestión activo-pasivo.
vi. Otros riesgos: riesgo de gastos, riesgo de interrupción de
pólizas y otros riesgos financieros
b. Riesgos sistemáticos (del sector asegurador)
i. Riesgo legal y jurisdiccional
ii. Riesgo de cambios en el mercado
iii. Riesgos sistémicos (a nivel de la economía nacional o
global): riesgo de fluctuación del valor de las inversiones,
riesgo de cambios medioambientales, riesgo de cambios
sociales, riesgo de ciclos económicos, riesgo de inflación,
riesgo de tipo de interés, riesgo de tipo de cambio y riesgo
de cambio tecnológico
Estas pruebas son normalmente de periodicidad anual, aunque dependen del
perfil de riesgos de la aseguradora descrito anteriormente, independientemente
de las otras pruebas que se realicen por requerimiento de los organismos
supervisores. En cuanto a los horizontes temporales, se deberían examinar los
efectos e impactos de distintos periodos de tiempo, en el corto, medio y largo
plazo.
Existen varias técnicas de modelización que se utilizan en las pruebas de stress.
El uso de una u otra dependerá de las circunstancias particulares de cada
aseguradora y de las políticas y sistemas de gestión de riesgos.
Página 20
EALDE Business School
Risk Management
Los métodos más comunes se basan en modelos estáticos o dinámicos y en
sistemas deterministas o probabilistas.
En su forma básica, los modelos estáticos implican que el análisis de la posición
financiera de la aseguradora se realiza en un determinado momento del tiempo,
mientras que los dinámicos consideran un periodo de tiempo. La modelización
determinista se basa en el análisis de los efectos sobre un escenario, que los
modelos probabilistas enriquecen con el estudio de la probabilidad de que varios
escenarios ocurran a la vez. Un ejemplo sencillo de una prueba de stress estático
determinista es el análisis del efecto del ratio combinado en un balance. Estos
test no tienen en cuenta las probabilidades actuales de alcanzar los diferentes
ratios combinados.
Los modelos probabilísticos son técnicas más avanzadas. Se basan en la
probabilidad de predecir cómo los parámetros financieros clave interactúan entre
ellos en el tiempo, y generan una distribución de resultados basados en
simulaciones de dichos parámetros en el futuro. Una de las ventajas de estos
modelos es que proporcionan unos márgenes y probabilidades de que sucedan
los diferentes resultados financieros, que es muy útil para conseguir un nivel
específico de confianza en el nivel solvencia. Además, la fiabilidad de los
modelos tiene que ser validada regularmente. La elección de los modelos y sus
parámetros requiere de análisis y evaluación, ya que la fiabilidad de los
resultados puede comprometerse por un error de éstos. Independientemente de
los modelos utilizados en las pruebas de stress, es necesario realizar estos
procesos de validación para verificar los resultados y conocer el nivel de
precisión.
La complejidad de las pruebas de stress dependerá de las circunstancias
particulares de cada aseguradora. Las pruebas más sencillas, con hipótesis que
cubran los principales riesgos, pueden resultar igual de útiles que unos modelos
complejos pero difíciles de comprender sus resultados.
Página 21
EALDE Business School
Risk Management
Normalmente los riesgos no son totalmente independientes o totalmente
relacionados entre sí. Es importante examinar la correlación entre varios riesgos
para evaluar los efectos que podrían tener en los modelos de “stress testing” y
en las hipótesis realizadas, así como comprobar que el nivel de correlación
asumido va a servir también en el futuro, ya que hay evidencia de que, en
situaciones adversas, los niveles previos de correlación pueden incrementarse.
Es decir, que para determinar la independencia de los riesgos hay que añadir al
análisis la evaluación periódica de la correlación y la interdependencia entre
riesgos.
La extensión y efectividad de las opciones disponibles por la dirección ante
hipotéticas crisis pueden y deberían ser incluidas también en las pruebas de
stress. Es posible que éstas pruebas reflejen la posibilidad de un colapso o fallo
si no se tomara ninguna medida por la dirección, pero también tendrían que ser
capaces de demostrar que, con acciones de gestión apropiadas y a tiempo, sería
posible mantener unas condiciones financieras satisfactorias para la
aseguradora. Existen bastantes áreas dentro del negocio de una entidad
aseguradora en las que no es posible con facilidad elaborar un modelo
cuantitativo, especialmente para aquellas que dependen de la competencia del
Consejo de Administración y la dirección, y de las acciones que se tomen.
El papel de las direcciones generales a desarrollar e implementar unas políticas,
procedimientos y prácticas de gestión de riesgos que trasladen los objetivos y
límites de riesgo del Consejo de Administración a unos estándares operativos
prudentes. Sin embargo, determinar si este papel se realiza apropiadamente
requiere prudencia y juicio al realizar las pruebas de stress. Además, resulta
difícil cuantificar si las decisiones o acciones de la dirección están basadas en
informaciones o análisis adecuados y prudentes, si la selección y desarrollo de
recursos humanos es el correcto, si se confía demasiado en determinadas
personas clave, o la rapidez y efectividad con que la dirección reacciona al
cambio.
Página 22
EALDE Business School
Risk Management
4. La técnica de modelización del valor en riesgo
La técnica de modelización del valor en riesgo (VaR) fue diseñada por JP Morgan
y se ha convertido en la pauta del sector financiero y asegurador para la medición
de riesgos de cartera a corto plazo. La norma es recomendada también por la
mayoría de las instituciones reguladoras internacionales, como el Financial
Accounting Standards Board, la Securities and Exchange Commission, el Comité
de Basilea y la mayoría de las agencias de rating, como Standard and Poor’s o
Moody’s.
El VaR se define como la pérdida máxima posible de una cartera de activos, en
términos de valor de mercado, dentro de un periodo de tiempo y para un
determinado nivel de probabilidad. Por periodo de tiempo se entiende
normalmente el periodo de posesión de los títulos, suponiéndose que durante
ese periodo las posiciones de la cartera permanecen constantes o sin
variaciones. El periodo de posesión de una cartera comercial varía normalmente
desde un día hasta dos semanas, pero esta técnica también se está aplicando
en otros campos, como el análisis de una base de datos de pérdidas, en cuyo
caso el periodo es anual.
Por definición, el VaR se obtiene estimando un cuantil de la distribución de
pérdidas y ganancias de la cartera para el periodo de posesión determinado. Por
tanto, la tarea más complicada es la estimación de esta distribución de pérdidas
y ganancias. De forma muy sencilla, el proceso sería el siguiente:
a. En una primera etapa se valora individualmente la cartera a
estudiar mercado a mercado. Para ello, la entidad debe registrar
todas las posiciones y compromisos que componen la cartera
actual.
Página 23
EALDE Business School
Risk Management
b. La etapa siguiente es identificar y analizar los factores de riesgo
que inciden en el valor de tales posiciones. Las relaciones
funcionales entre los factores de riesgo y el valor de mercado de
tales posiciones permiten calcular las características estadísticas
de los cambios del valor de mercado de cada posición y de la
cartera en su conjunto.
El Valor en Riesgo (VaR), actualmente es un modelo comúnmente aceptado
dentro del sector financiero como medida del riesgo de mercado, que se incluye
normalmente en la mayoría de las memorias anuales de las principales
entidades financieras españolas.
Para clarificar con un ejemplo el concepto de VaR (ver gráfico 1, donde “p”, es el
nivel de confianza; y “σ”, la desviación estándar), suponemos que una entidad
financiera ha calculado que el VaR a un día de su cartera de negociación es de
1 millón de euros, para un nivel de confianza estadística del 99%. Esto significa,
en otras palabras, que:
1. Existe un 1% de probabilidad de incurrir en una pérdida superior a dicha
cuantía, es decir, que la pérdida en 1 de cada 100 días se estima superior
a 1 millón de euros.
2. De la misma forma, existe un 99% de probabilidad de que la pérdida sea
inferior a 1 millón de euros, es decir, que la pérdida de la cartera se espera
sea inferior a esta cuantía 99 de cada 100 días.
Página 24
EALDE Business School
Risk Management
Como se ha mencionado, el VaR es, principalmente, una medición de tipo
estadístico y, por tanto, requiere del establecimiento de una serie de parámetros
iniciales:
1) Un intervalo o nivel de confianza asociado a su cálculo.
2) Un plazo, o unidad de tiempo, para la estimación.
3) Una moneda de referencia.
4) Una hipótesis sobre la distribución de la variable analizada.
5) Una metodología de estimación.
La aplicación del análisis y de los informes sobre el valor en riesgo se han
extendido a otros campos y organizaciones no financieras, más allá del análisis
del riesgo de carteras y de mercado. Los modelos estadísticos de medición del
riesgo, como el VaR, permiten una valoración objetiva e independiente del nivel
de riesgo existente para cada situación específica. Los resultados, además, son
emitidos a varios niveles de detalle, por áreas de negocio y agregadamente,
teniendo en cuenta el entorno corporativo de la entidad y el enfoque a largo plazo
del impacto de los riesgos y resultados, tanto para los procesos de planificación
como de elaboración de presupuestos.
A pesar de que VaR constituye un elemento muy importante de defensa ante los
riesgos financieros, tiene algunas limitaciones, la principal de todas es que se
basa en datos históricos, por lo que asume que el pasado reciente es un buen
indicador de la aleatoriedad del futuro. Y esta incertidumbre puede ser de dos
tipos, eventos excepcionales, como una crisis financiera mundial, y cambios
estructurales, organizativos o de sistemas tecnológicos y regulatorios. Además,
existen muchos riesgos que no pueden ser medidos cuantitativamente, tales
como los riesgos operacionales, los riesgos de recursos humanos (fraude), los
riesgos regulatorios, etc.
Página 25
EALDE Business School
Risk Management
Por ese motivo, el VaR puede ser complementado con otras metodologías tales
como el análisis de stress, el establecimiento de normas prudentes,
procedimientos, políticas, gestión de procesos, controles, límites y reservas de
capital adecuadas.
Los periodos largos incrementan la precisión de las estimaciones, pero pueden
infravalorar las variaciones en la volatilidad. Esta es la razón del porqué la
estimación de la volatilidad ha hecho que los modelos pongan más peso en la
información actual.
Uno de los primeros enfoques de la modelización de la volatilidad es el modelo
GARCH28. En este modelo, la volatilidad es un proceso estocástico que permite
modelar las diferentes características de las distribuciones de los rendimientos
en donde las ponderaciones convergen a cero y permiten estimar la estructura
inter-temporal de la volatilidad tendiendo a un nivel de equilibrio en el largo plazo.
Las tres metodologías más importantes para calcular el VaR, cada una con sus
características específicas, son:
i. El análisis varianza/covarianza, o análisis paramétrico, que es más simple
y rápido de calcular, y que se basa en que los factores de mercado
subyacentes tienen una distribución Normal multivariante.
ii. La simulación histórica, que requiere relativamente pocas hipótesis
acerca de las distribuciones estadísticas de los factores de mercado
subyacentes, y que utiliza los cambios históricos en los precios y ratios
para construir una distribución de las pérdidas y ganancias de la cartera
potencial futura.
iii. El método de Monte Carlo, que es la metodología más aplicada
actualmente.
El método Monte Carlo, se denomina así por la capital del Principado de Mónaco,
donde las principales atracciones son los casinos y los juegos de azar, como la
ruleta o las máquinas tragaperras, que exhiben un comportamiento aleatorio.
Página 26
EALDE Business School
Risk Management
El inventor del método Monte Carlo fue Stanislaw Ulam, un matemático polaco
que trabajó en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial en el diseño
de la bomba de hidrógeno, mientras ponderaba las posibilidades de ganar al
juego de cartas “solitario” en 1946. El comportamiento aleatorio de los juegos de
azar es similar a la forma con que éste método selecciona los valores de las
variables para simular el modelo, es decir, que se conoce el rango de valores,
pero existe incertidumbre del valor particular para un momento o evento
determinado del tiempo, como pueden ser los riesgos de mercado, los de crédito
y los operacionales. Para cada variable se definen los posibles valores, que
tienen un determinado rango cada una, con una distribución de probabilidad
seleccionada en función de las condiciones generadas alrededor de la variable.
La metodología de simulación histórica Monte Carlo es una combinación de los
métodos varianza/covarianza y de la simulación histórica. Mientras la simulación
estocástica trata de modelizar valores esperados, asumiendo que siguen una
distribución específica con unos parámetros determinados y tomando
información histórica de una serie de valores, el método de Monte Carlo se
fundamenta en desarrollar una serie de escenarios aleatorios.
Partiendo de la distribución de volatilidades y correlaciones entre los factores de
riesgo, se generarán miles y decenas de miles de escenarios hipotéticos y se
determinan los resultados para cada escenario. Los escenarios no son
totalmente aleatorios, sino estructurados, ya que se mantienen las
características estimadas iniciales de correlación y volatilidad de dichos factores
de riesgo. Una vez obtenidos los resultados para cada escenario, se puede
formar un histograma de frecuencias y determinar cuál es el VaR a partir de esta
distribución.
La simulación por Monte Carlo es especialmente válida para modelizar el
comportamiento de variables de las que no se dispone de información histórica
o que siguen distribuciones muy diferentes de la normal.
Para calcular el VaR a través del método de Monte Carlo es necesario disponer
Página 27
EALDE Business School
Risk Management
tanto de las series históricas de los factores de riesgo subyacentes para poder
calcular volatilidades y correlaciones, así como de las funciones que describen
la dependencia de las distintas variables de los factores de riesgo subyacentes.
A través de las series históricas de los factores de riesgo se calculan las
volatilidades y correlaciones esperadas para así capturar la incertidumbre de la
variación de las variables.
Los modelos de valoración permiten determinar la exposición de las variables a
los distintos factores de riesgo o incertidumbre. Con la simulación por Monte
Carlo se intenta generar un número suficiente de posibles futuros escenarios.
Uno de los problemas de la simulación histórica es que no proporciona una
estimación completamente correcta del futuro.
El VaR es una función del número de escenarios y tiende a converger conforme
aumentan éstos. En este sentido, cada estimación del VaR tiene asociado un
error que es aproximadamente proporcional al inverso de la raíz cuadrada del
número de escenarios. Si se aumenta el número de escenarios diez veces, la
desviación estándar del estimador VaR será por tanto diez veces menor.
Página 28
EALDE Business School
Risk Management
5. Riesgos inherentes al negocio asegurador
En el lenguaje corriente, el término riesgo se utiliza para medir la incertidumbre
general de un evento o su posibilidad de pérdida. A efectos del sector
asegurador, el riesgo es un elemento esencial en torno al cual gira todo el
contrato de seguro. Sin el riesgo el contrato de seguro no se realizaría. Este debe
estar presente durante toda la vida del contrato de seguro para que éste tenga
vigencia. Sin duda y a modo de resumen, es la causa del contrato de seguro.
En todas las definiciones de riesgo que se pueden hacer existe un elemento
común que es la incertidumbre de sufrir una pérdida o daño por parte del
asegurado. En el riesgo, encontramos dos componentes clave (i) la posibilidad
de que ocurra el hecho contemplado en el contrato de seguro, y normalmente no
deseado y (ii) que exista un perjuicio económico para el asegurado. Para que un
riesgo sea asegurable es necesario que su realización esté determinada por
causas aleatorias e independientes de la voluntad de las partes (visto en la clase
1), si bien puede ocurrir que en la producción del hecho intervengan actos de
terceros e incluso del propio asegurado, siempre que no se hayan realizado con
el propósito deliberado de provocar un siniestro.
5.1 Características de los riesgos asegurables
Desde el punto de vista técnico un riesgo es asegurable si:
- Se conoce la probabilidad de ocurrencia del siniestro y se puede fijar por
tanto una prima justa.
- Existe una masa de asegurados que experimenten la necesidad del
seguro que les ampare de determinada clase de riesgo.
Aparte de estos requisitos técnicos fundamentales, un riesgo, para ser
asegurable, debe reunir las siguientes condiciones:
- Debe referirse a la posibilidad de un acontecimiento o hecho futuro.
Página 29
EALDE Business School
Risk Management
- Debe ser conocido en toda su extensión y alcance por el asegurador.
- Debe ser incierta su realización o el tiempo en que haya de producirse.
- Ha de ser posible.
- Ha de ocurrir de manera independiente de la voluntad de las partes.
El azar es el factor fundamental del riesgo.
- Ha de tratarse de un hecho lícito, toda vez que los hechos ilícitos no
pueden ser objeto de seguro.
- Ha de ser susceptible de causar un perjuicio valorable en dinero.
- Ha de afectar por igual a todas las personas o cosas sujetas al mismo
riesgo. Las posibilidades de que ocurra el acontecimiento previsto han de
existir en parecida proporción.
5.2 Clasificación de los riesgos asegurables
La clasificación de los riesgos es indispensable para el asegurador y para el
asegurado. Para el asegurador, porque, si se cumplen las previsiones que le
indican las probabilidades calculadas, le garantiza un precio o prima suficiente
de acuerdo con el riesgo que asume. Para el asegurado, porque así la prima de
su seguro se corresponde con la gravedad del riesgo y paga el precio justo.
A continuación, analizaremos algunas de las posibles clasificaciones que se
suelen manejar sobre el riesgo.
En primer lugar, veremos las diferencias entre los conceptos de Riesgo Objetivo
y de Riesgo Subjetivo.
- Riesgo Objetivo: es aquel que viene descrito en cuanto a su composición,
características, circunstancias intrínsecas o extrínsecas y otros aspectos
básicos, en términos apropiados, lo que facilita una información
satisfactoria sobre el riesgo a la entidad aseguradora.
Este tipo de riesgo permite una valoración ajustada del precio a aplicar
Página 30
EALDE Business School
Risk Management
(prima), facilitando las decisiones sobre su aceptación o rechazo por el
asegurador.
Los datos sobre este tipo de riesgos se suelen solicitar a través del
correspondiente cuestionario que figura en la solicitud de seguro, debido
a la facilidad en la obtención de respuestas.
- Riesgo Subjetivo: implica un conjunto de circunstancias relativas al
asegurado, difícilmente objetivables, y que normalmente sólo conoce él;
pudiendo ignorarlas si no ha tomado conciencia de ellas. Estas
circunstancias tienen importancia para el asegurador en el sentido de
poder medir la calidad del riesgo.
Son aspectos que se refieren a la moralidad del asegurado, seriedad en
el cumplimiento de compromisos adquiridos, a sus costumbres, a su
estado de salud, a su situación financiera, etc.
Al tratarse de hechos que sólo conoce y detecta el asegurado, son
especialmente peligrosos a la hora de valorar el riesgo por parte de la
entidad aseguradora, al ser igualmente problemáticos de evaluar por la
diversidad de situaciones que pueden darse.
Los datos de carácter subjetivo tienen incidencia sobre los resultados de
la aseguradora en caso de siniestros de carácter irregular, que no se
habrían indemnizado de haberse conocido la exacta realidad de los
hechos.
Otra de las clasificaciones que se pueden hacer es la que diferencia entre
Riesgos Ordinarios y Riesgos Extraordinarios.
- Riesgos Ordinarios: son los que responden en su planteamiento y efectos
previsibles a las pautas habituales de contratación en el mercado. Si en
este tipo de riesgos concurriera alguna circunstancia que los convierte en
atípicos, como puede ser un riesgo agravado, pueden ser asumidos por
el seguro privado mediante la aplicación de sobreprimas, recargos u otras
medidas correctoras.
Página 31
EALDE Business School
Risk Management
Son riesgos que no entrañan por tanto una peligrosidad en sus
consecuencias que esté por encima del marco de posibilidades de las
empresas de seguros para la aceptación por su parte, aun tratándose, a
veces, de riesgos poco habituales.
Como resulta lógico pensar, este tipo de riesgos constituyen la inmensa
mayoría de los que se contratan diariamente.
- Riesgos Extraordinarios: son aquellos que, por la magnitud y naturaleza
de sus causas y efectos, escapan a la posibilidad de cobertura del seguro
normal, siendo preciso arbitrar fórmulas especiales para su
aseguramiento
En términos generales, podría asimilarse el concepto de riesgos
extraordinarios al de riesgos catastróficos, que tienen en España una
larga tradición y han resuelto graves problemas a través del Consorcio de
Compensación de Seguros.
Técnicamente, riesgo extraordinario es aquél que por la causa que lo
motiva se produce con periodicidad variable y distanciada y con efectos
económicos tan diferentes que resulta imposible, tanto la determinación
estricta de su probable ocurrencia, como la fijación "a priori" de los daños
que pueda ocasionar.
Lo que caracteriza al riesgo extraordinario no es la magnitud sino la
causalidad, la causa que lo produce. Por ejemplo, el terremoto de efectos
limitados, que ocasiona la ruina de una sola casa o las lesiones dos
personas, es un siniestro extraordinario; en cambio, el hundimiento del
"Normandie", que apenas pudieran asegurar todas las compañías del
mundo, de una magnitud y efectos realmente extraordinarios, no es un
siniestro extraordinario o catastrófico, sino ordinario.
Existen más clasificaciones de los riesgos atendiendo a diversas
consideraciones:
• Riesgos personales, reales o de cosas y riesgos patrimoniales. Según
Página 32
EALDE Business School
Risk Management
afecten a las personas en su integridad física, a sus bienes concretos o a
su patrimonio en general. Se considera un riesgo personal la muerte
accidental, la invalidez, la desmembración, hospitalización…todo aquello
que amenaza la integridad física de las personas. Los riesgos reales o de
cosas son un robo o hurto, inundación, incendio…, es decir, todo aquello
que afecta a la integridad de las cosas corporales y, por último, los riesgos
patrimoniales son los que implican pérdida económica como sería la
responsabilidad civil o el lucro cesante, entre otros.
• Riesgos constantes, progresivos y regresivos; en función de que se
mantengan, aumenten o disminuyan durante el tiempo que dura la
cobertura del seguro.
• Riesgos sencillos y riesgos industriales. Los riesgos sencillos se
corresponden, por ejemplo, con las viviendas y otras edificaciones
sencillas, de construcción sólida y menor peligrosidad. Los riesgos
industriales afectan a construcciones cuyo contenido, destino y otras
circunstancias intrínsecas al riesgo son más peligrosas, y exigen un
tratamiento más complejo y detallado en el momento de valorarlo y decidir
su aceptación.
• Riesgos homógrados y riesgos heterógramos, esta clasificación se realiza
partiendo del punto de vista de la intensidad que puede revestir el siniestro
y de los efectos que pueden derivarse del mismo.
o Homógrados son aquellos riesgos que, en caso de ocurrir el
siniestro, éste tendrá una misma intensidad (por ejemplo, el seguro
de vida para caso de muerte).
o Heterógrados son aquellos en los que el suceso previsto en la
póliza, en caso de ocurrir, puede revestir diversos grados en su
realización (por ejemplo, el seguro de incendio, el de robo).
• Riesgos extraprofesionales y riesgos profesionales. Se aplica esta
diferenciación, por ejemplo, en el seguro de accidentes y en el de
Página 33
EALDE Business School
Risk Management
responsabilidad civil, dependiendo si se está cubriendo una actividad
privada o profesional del asegurado.
6. Proceso de selección y vigilancia de Riesgos
La cartera de una entidad aseguradora está formada por una masa de riesgos
que han sido incorporados a lo largo del tiempo, a través de la aceptación de
unidades de riesgo para su cobertura, que día a día fue decidiéndose.
Esta aceptación de riesgos de forma paulatina afecta a la calidad de la cartera
de la aseguradora, ya que según sea el criterio que se utilice para aceptar o
rechazar las garantías o coberturas solicitadas, la valoración de la referida
cartera variará notablemente.
A la entidad aseguradora le interesa que la valoración de la cartera al final de
cada ejercicio se ajuste a las previsiones que se formularon con ocasión del
cálculo de las tarifas, debido a la gran importancia que tiene la siniestralidad
sobre los resultados de cada ejercicio.
Por tales motivos, las entidades aseguradoras están obligadas a realizar, de
manera permanente, una selección de los riesgos que admite en su cartera.
De este modo pueden detectar los que resulten sospechosos o francamente
peligrosos o en cualquier caso inadmisibles, y decidir, de acuerdo con el cuadro
de valores que por su parte hayan establecido, si los aceptan, o en qué
condiciones especiales están dispuestas a hacerlo. Con lo cual, se estará
creando y manteniendo una comunidad o cartera sana de riesgos, y se ponen a
la vez los cimientos de la prosperidad económica de las empresas de seguros,
tanto a corto como a largo plazo.
Página 34
EALDE Business School
Risk Management
Así pues, al hablar de selección de riesgos en una entidad de seguros nos
estamos refiriendo a dos conceptos distintos y paralelos de una misma cosa. Al
mecanismo de filtraje de las solicitudes de cobertura que le llegan del exterior y,
a la vez, al criterio o medida utilizados para decidir si por su naturaleza se acepta
o no un riesgo.
Hay que tener en cuenta, no obstante, que en los propósitos de actuación
selectiva de riesgos por parte de las aseguradoras intervienen fuerzas de la
operativa interna de éstas, que presionan en sentido contrario.
Fundamentalmente, las tensiones surgirán entre el área de producción o
comercial, cuyo propósito será la obtención de las mayores cifras de ventas
posibles, para alcanzar sus objetivos, y el área técnica que tratará de alcanzar
los mejores resultados técnicos de la cartera.
Los métodos de selección varían para cada ramo de seguro y para cada entidad
aseguradora.
- En el ramo de vida o de salud, principalmente, la selección consiste en el
reconocimiento médico previo al asegurado o en un cuestionario de salud.
- En los demás ramos del seguro, se realizan también cuestionarios de
preguntas, que a diferencia de los anteriores no son relacionadas con la
salud, que permita conocer los riesgos, como la antigüedad de los
vehículos, si se han tenido siniestros en los últimos años, si la vivienda
está reformada, el estado de las fábricas, si posees medidas
contraincendios … se basa no sólo en criterios objetivos, sino en los
criterios propios que cada entidad aseguradora establece en función de
su experiencia.
Es imprescindible es que las entidades aseguradoras seleccionen los riesgos
antes de su admisión. Pero con ello no basta. Porque la realidad es cambiante
por definición y puede ocurrir que con el paso del tiempo se alteren las
Página 35
EALDE Business School
Risk Management
circunstancias de un riesgo que inicialmente fue bueno. Y puede ocurrir que la
naturaleza de un riesgo, desde el punto de vista técnico, haya variado, pasando
a ser otro no interesante o claramente peligroso para aceptarlo. Para controlar
estos cambios en las circunstancias de los riesgos se lleva a cabo la vigilancia
de los mismos.
La vigilancia es muy similar a la selección, pero mientras la selección se hace
previamente a la aceptación del riesgo, la vigilancia se practica en el transcurso
del contrato, con el fin de modificar las condiciones del seguro, o bien rescindirlo,
en caso extremo.
La vigilancia de riesgos debe hacerse en un doble sentido:
- Vigilancia individual, póliza por póliza, donde se analizan los principales
indicadores de frecuencia, coste medio, prima media y siniestralidad.
- Vigilancia colectiva, consiste en realizar los análisis a nivel global de los
productos, modalidades, coberturas, etc. que permita detectar
desviaciones de los principales indicadores (frecuencia, coste medio,
prima media) y poder tomar medidas para reconducir los mismos a niveles
técnicamente óptimos.
La selección y la vigilancia de los riesgos no debe considerarse una actividad
exclusiva de las entidades de seguros. Las empresas de mediación de seguros
privados también deben de hacer un seguimiento de la composición de sus
carteras, ya que la acumulación en sus carteras de pólizas de ramos con una
frecuencia de siniestros elevada puede repercutir en sus objetivos económicos y
por lo tanto en su cuenta de resultados.
Página 36
EALDE Business School
Risk Management
Página 37
EALDE Business School
Risk Management
7. Conclusiones
El objetivo principal de esta sesión ha sido introducir la metodología actuarial
para la valoración de Riesgos en una compañía de seguros y su vinculación con
la normativa reguladora de Solvencia II desde una perspectiva de un
departamento como el de Risk Management.
Como se ha podido estudiar a lo largo de los puntos, Se han expuesto los
diferentes riesgos a los que se enfrenta la entidad aseguradora en este nuevo
entorno regulatorio, como su cuantificación técnica y los órganos de gestión de
riesgos actuariales necesarios para la mitigación de los mismos.
Página 38
EALDE Business School
Risk Management
8. Bibliografía
• Balkema, A. y de Haan, L. (1974). “Residual life time at great age”, Annals of
Probability, 2, pp. 792-804.
• Banco de España (2004). “Introducción a la metodología de Valor en Riesgo
(VaR)”, Informe de Estabilidad Financiera, segundo semestre, p. 88.
• Black, F. y Scholes, M. (1972). “The valuation of option contracts and a test of
market efficiency”, The Journal of Finance, 27 (2), 399-417.
• Chavez-Demoulin, V. y Embrechts, P. (2004). “Advanced extremal models for
operational risk”, Department of Mathematics, ETH, Zurich, p. 4.
• Comité de Supervisión Bancaria de Basilea II (2001). “Working paper on the
regulatory treatment of operational risk”, Basel Committee on Banking
Supervision, Basilea, p. 18.
• Directiva 2002/13/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de marzo
de 2002, por la que se modifica la Directiva 73/239/CEE del Consejo en lo que
respecta a los requisitos del margen de solvencia de las empresas de seguros
distintos del seguro de vida.
• Embrechts, P.; Mcneil, A. y Straumann, D. (1998). “Correlation and
dependency in risk management: Properties and pitfalls”, ETH Zürich Working
Paper.
• Franchot, A.; Moudoulaud, O. y Roncalli, T. (2003). “Loss distribution approach
in Practice”, Groupe de Recherche Opérationnelle, Crédit Lyonnais.
• Hernández Barros, R. y Martínez Torre-Enciso, M.I. (2010). “La nueva
regulación europea de seguros privados: Solvencia II”, Boletín de Estudios
Económicos, 199, pp. 75-91.
• Hernández Barros, Rafael: “Los riesgos de las entidades aseguradoras en el
marco del Enterprise Risk Management (ERM) y el control interno. 2015.
Página 39
EALDE Business School
Risk Management
Revista Innovar Journal
• International Association of Insurance Supervisors (2003). “Stress testing by
insurers”, International Association of Insurance Supervisors, Guidance Paper,
n. 8.
• Morgan, J.P. (1996). RiskMetrics–Technical Document.
[Link] RiskManagement/RiskMetrics/[Link].
• Sharpe, W.F. (1964). “Capital asset prices: A theory of market equilibrium
under conditions of risk”, The Journal of Finance, pp. 425-442.
• Suárez Barragato, J.L. y Hernández Barros, R. (2006). “Políticas de inversión
del sector seguros y de pensiones en la Unión Europea: inversión en
inmuebles”.
Página 40
EALDE Business School