Adaptaciones A La Sequía
El hábitat de las epifitas es de una austeridad, Cuentan con un suelo poco menos que inexistente y, por
si fuera poco, a menudo se ven sometidas a tasas de alta evaporación, que crean condiciones de aridez
extrema. En semejante ambiente, sólo sobrevive quien puede absorber agua rápidamente cuando la hay
y no la pierde demasiado aprisa en los momentos de crisis
Como vemos El éxito de la abundancia de las epifitas se debe a numerosas características que presentan
como adaptación al medio. Por ejemplo, debido a que el tiempo para obtener el agua es muy corto han
desarrollado la capacidad para obtenerla en forma rápida y almacenarla en sus tejidos (suculencia),
logrando un efectivo proceso fotosintético y pudiendo sobrevivir a altos rangos de desecación
(principalmente epifitas de las familias Cactaceae y Bromeliaceae)
Entre estas respuestas de adaptación, La esclerofilia, nace de la respuesta inmediata a estas condiciones
de aridez especialmente críticas para los que viven en las ramas superiores de los árboles más altos, las
adaptaciones extremas para proveerse de suelo y agua.
1. Un caso de esto son los helechos–nido, por ejemplo, forman un tupido amasijo de raíces entre
las cuales las hormigas anidan y acumulan gradualmente humus.
2. Para retener el agua se requiere de considerable suculencia y formas de represarla tipo cisterna
(articulaciones esféricas en raíz, cavidades de la hoja) o tener acceso a sustratos fibroso
absorbentes que retengan humedad
3. Las raíces aéreas de las orquídeas poseen un tejido especial –el velamen– que se carga de agua
después de los aguaceros y que, con tiempo seco, se llena de aire y actúa como aislante.
4. Las raíces de muchas orquídeas se extiende afuera del hospedero o forofito, hacia el aire, en
forma de órganos blanquecinos gruesos y sin ramificaciones en cuya superficie se localiza una
capa especial de células vacías capaces de absorber, por condensación el agua.
5. familia Bromeliaceae (epifitas exclusivas de Sudamérica). Sus delgadas hojas en roseta forman
en su base un reservorio (piscina) donde se acumula humus, insectos que caen al agua y restos
de los animales que viven en ella, todo lo cual contribuye a alimentar a la planta que absorbe los
nutrientes mediante unos pelos que tapizan la cisterna.
6. Los tricomas foliares es algo común en otras epifitas. Los tricomas, opacos y en forma de
escamas peltadas, condensan y colectan el agua de la neblina mañanera y la capilar y la
absorben a través de pequeñas áreas sin cutinizar la epidermis a la cual protegen durante la
época seca. Esta estrategia de captación de agua y nutrimentos hace que bromelias tan
conocidas como el heno Tillandsia usnoides y T. recurvata se independicen del suelo con éxito,
en hábitats que muy pocas epifitas pueden colonizar.
Reproducción
Las epifitas deben ser prolíficas y adaptables en sus estrategias reproductoras, pero como las
condiciones necesarias para el florecimiento pueden ser escasas y distantes entre sí, muchas especies se
reproducen asexualmente.
Vías Fotosintéticas
Las epifitas realizan la fotosíntesis y fabrican su propia materia orgánica; por tanto, no son parásitas.
Las CAM constitutivas son aquellas plantas que realizan una fijación significativa de CO2 en condiciones
naturales, con buen suministro de agua y luz, siendo capaces de ampliar su horario de transpiración de
nocturno a diurno.
Las CAM inducibles son aquellas plantas que se ven en la necesidad de adoptar este mecanismo al
encontrarse sometidas a un estrés de sequía
El preeminente papel del agua como limitante en la vida de las epifitas ha resultado en la frecuente
ocurrencia de CAM, el modo de fotosíntesis que conserva el agua
La ventaja de CAM para la vida epifita es: (a) una alta eficiencia en el uso del agua; (b) provisión de una
fuerza osmótica conductora para la aceptación de agua por acumulación nocturna de ácido; (c)
flexibilidad en el modo de adquisición del carbono
Adaptaciones de bromeliáceas.
Las Bromeliaceae operan con depósitos y escamas epidérmicas o tricomas. Los depósitos están
constituidos por una densa base de hojas sobrepuestas en forma de roseta y dependiendo de la forma
de vida hay una gradación en la efectividad para la capacidad de almacenamiento de agua.
Las escamas de las bromeliáceas son estructuras epidérmicas las cuales desarrollaron una complejidad
creciente durante su evolución; comprenden células basales vivas, pecíolos celulares,
De esta manera, de acuerdo con la estructura de los depósitos y las escamas se pueden distinguir
diferentes tipos de bromeliáceas:
Con raíces en el suelo. Algunas bromeliáceas que son obligadamente terrestres no forman depósitos;
con frecuencia estas formas son altamente xeromórficas; pueden estar densamente cubiertas con
escamas; sin embargo, las escamas no funcionan en la absorción de agua y nutrientes, pero son
importantes para la reflexión de la luz.
Otras bromeliáceas obligadamente terrestres presentan depósitos rudimentarios, los cuales tienen una
capacidad limitada para la colecta de agua y mantillo; las escamas hacen sólo una contribución mínima
en la absorción de agua y solutos; sin embargo, en adición a las plantas que enraizan en el suelo, las
plantas de este tipo desarrollan un tallo que “enraiza en el depósito” y se desarrolla entre la base de
hojas sobrepuestas al interior del depósito.
Tricomas de absorción atmosférica. Los depósitos en esta formas generalmente están ausentes y sólo
ocasionalmente se presentan (en tal caso con un pobre desarrollo). La superficie total de la hoja está
cubierta por escamas altamente especializadas, las cuales proporcionan la única ruta para la absorción
de agua y minerales de la lluvia y polvo de la atmósfera; en algunas formas, las raíces están
completamente ausentes. Estas formas de vida de las bromeliaceas proporcionan un interesante
ejemplo de cómo la forma vegetativa de la planta ha sido modelada por la evolución hacia el epifitismo
Clasificación De Las Epifitas
Existe una gran diversidad morfológica y ecofisiológica de las epifitas con relación a sus adaptaciones y
forofitos asociados, a continuación se presenta una clasificación que nos refiere los distintos tipos de
epifitas
Por el soporte:
Epifitas autótrofas. Son epifitas fotosintéticas que se asientan sobre un forofito leñoso.
Epifitas accidentales. Son epifitas que no poseen modificaciones particulares para la vida en el dosel
arbóreo. Crecen en ocasiones hasta madurar en el huésped sin tener un arraigo en el suelo. Se localizan
normalmente en cavidades húmedas del árbol y son abundantes en bosques lluviosos.
Epifitas hemiepifitas. Integra especies que comienzan su vida como epifitas y posteriormente devienen
en organismos que arraigan al suelo; por su diversidad también las hay que lo hacen en sentido inverso.
Son formas de epifitismo primario y secundario. En el epifitismo primario algunas especies de hábito de
liana son extranguladoras que no tienen contacto con el suelo inicialmente, pero más tarde lo hacen
cuando elongan sus raíces alimentadoras y entonces su desarrollo se torna vigoroso.
Con el tiempo el forofito llega a verse envuelto por una maraña de raíces que eventualmente lo llegan a
estrangular. En el trópico mexicano es muy conocido el caso de especies que son conocidas como
“matapalo”. Estas epifitas llegan a ser independientes junto con otros bejucos no extranguladores. En el
epifitismo secundario las especies comienzan arraigadas a la tierra, cerca del forofito y lo van
colonizando, adhiriéndose al mismo. Son tallos, ya viejos, lo mismo que sus raíces decaen, se integran y
mueren
Epifitas verdaderas. Pasan rutinariamente su ciclo vital completo sin el mínimo contacto con el suelo o
con el tejido vascular del huésped. Entre ellas se encuentran los más especializados moradores del dosel
arbóreo; aquellos suministros de agua y de iones minerales son tomados de manera poco usual y
también hacen gala de formas de fisiología específicas
Las epifitas frecuentemente desarrollan dos tipos de raíces, uno para el anclaje al hospedero y otro que
penetra en el detritus o crece libremente en el aire para captar la humedad.
En relación a formas de vida y nutrición
Epifitas arbóreas. En general crecen en el suelo sin pasar por una fase epifítica, salvo algunas especies
que se inician como epifitas extranguladoras como es el caso de los bejucos. Pisonia (Nyctaginaceae) es
un género con algunas especies que ilustran esto. Epifitas arbustivas. Numerosas epifitas verdaderas y
facultativas son arbustivas. Epifitas semileñosas y herbáceas. Dentro de este grupo se observa la mayor
cantidad de diversidad de especies adaptadas al modo de vida de las copas del forofito
Relación a la humedad y tolerancia a la desecación
Muchas de estas especies son consideradas “resucitadoras” por su capacidad para adaptarse
eficientemente a los cambios en la humedad ambiental. La integridad citoplásmica la conservan, en
parte, mediante la solidificación de la savia durante la desecación, una estrategia que evita el colapso
del protoplasto. Existen individuos capaces de rehidratarse (en unas cuantas horas) a partir de la
humedad del sustrato o del aire y de recuperar su total capacidad fotosintética. Tal es el caso de muchas
briofitas, musgos, helechos y algunas gesneriáceas (habitantes de corteza).
Epifitas homohídricas o relativamente intolerantes. Este es un subgrupo con variados mecanismos
estructurales y funcionales para enfrentar el déficit de humedad. Ellas se subdividen en: Epifitas
higrófitas. Son las más sensibles ante bajas humedades del ambiente, sobre todo cuando el déficit
hídrico es periódico o continuo. Las distinguen sus estructuras delicadas y su típica fotosíntesis C3. Viven
en la base de árboles sombreados, en ambientes húmedos y en bosques lluviosos.
Con relación al gradiente microclimático y necesidad de luz
Epifitas esciófilas. Son especies de epifitas que crecen en sitios húmedos y sombríos. Las epifitas de
sombra se localizan principalmente en partes del hospedero o forofito no expuestas al sol, tanto en
troncos de árboles como en lianas. El grupo lo conforman forofitos grandes con mucho follaje,
mayoritariamente helechos (algunos membranosos), orquídeas y plantas con flor.
Epifitas xerófilas. El tercer grupo habita normalmente en la parte más alta de la corona del hospedero o
forofito. Los individuos están casi completamente expuestos a la insolación y al viento
Distribución
Bosques húmedos tropicales. Existen más de 29,000 especies de organismos vasculares que comparten
este hábitat y que son responsables, en gran parte, de que los bosques húmedos tropicales contengan la
diversidad biótica más alta de todos los sistemas continentales naturales. En ellos encontramos como
epifitas musgos, líquenes, helechos, orquídeas, cactus, bromeliáceas, aráceas y representantes de
muchas otras familias (Cada selva húmeda tropical contiene orquídeas epifíticas, pero la mayor variedad
de formas se presenta en las montañas de América del Sur y sudeste asiático, donde cada año se
describen docenas de nuevas especies
Las condiciones de este nicho epifítico han permitido la diferenciación de varias familias
extraordinariamente ricas en especies. Dentro de las monocotiledóneas, las orquídeas son las epifitas
con mayor éxito, reportándose 119 géneros de la familia como epifitas.
Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y en toda la región amazónica.
Bosques de montaña y templados. Los bosques de montaña pueden tener una proporción mayor de
epifitas a causa de la elevada humedad de la atmósfera, la cual fomenta su proliferación. Las zonas más
ricas en epifitas tienden a estar situadas en las pendientes de montañas tropicales cuyas altitudes
medias van de 1,000 a 2,000 msnm (una cuarta parte de las especies vegetales de los bosques húmedos
de tierras bajas son epifitas). A estas altitudes, las raíces y hojas de las epifitas reciben baños diarios de
niebla y nubes, pero no están sometidas a heladas.
En los bosques templados se encuentran como epifitas algas, musgos y líquenes. Estas epifitas a
menudo forman una capa sobre la superficie de su anfitrión. La flora epifita de la selva lluviosa incluye
helechos y plantas con flor, los cuales no figuran entre los representantes epifíticos de los bosques
templados