Botryosphaeriaceae en palto: agentes causales
de enfermedades de la madera y pudrición
peduncular del fruto
Ana Luisa Valencia1, Pilar M. Gil1, Marlene Rosales1, Jorge Saavedra2, Johanna
Martiz1, Andrés Link3.
1
Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal, Pontificia Universidad Católica de
Chile .
2
Facultad de Ciencias Agronómicas y de los Alimentos, Pontificia Universidad Católica
de Valparaíso.
3
Departamento Técnico, Subsole SA.
En Chile desde hace un tiempo muchos productores de paltas han observado sus huertos
con árboles decaídos, con ramas secas o con protuberancias a nivel de corteza, todos
síntomas de enfermedades en la madera. Lo anterior ha sido más frecuentemente
observado en huertos de edad avanzada y que han sido severamente afectados por algún
tipo de estrés, como por ejemplo la sequía ocurrida en la zona central de Chile en los
últimos años. Por otra parte, muchas empresas exportadoras de paltas chilenas han visto
que sus envíos llegan con problemas de calidad, por la presencia de pudriciones, entre
ellas la pudrición peduncular (conocida también como stem end rot), lo cual ha
provocado una gran preocupación y diversas acciones para su mitigación. En el caso de
los huertos con enfermedades asociadas a la madera, el escenario es preocupante, pues
se ha observado que los productores han manejado esta enfermedad con podas sucesivas
para remover la totalidad de los síntomas en madera, lo cual no ha sido una medida
efectiva, pues han provocado que aumente la severidad en los sectores enfermos y se
afecten sectores de plantas jóvenes que inicialmente estaban sanos.
Figura 1a. La cancrosis consiste en heridas de gran magnitud a nivel de corteza, que
pueden estar presentes en ramas y tronco, las cuales se originan a partir de
protuberancias cuya corteza es friable y se desprende fácilmente.
Figura 1b. Al interior de ramas con cancrosis se puede observar tejido interno necrótico.
Síntomas y epidemiología de la enfermedad
Especies de la familia Botryosphaeriaceae han sido reportadas en otros países que
producen y consumen palta, tanto en daño en madera como en pudriciones de
postcosecha, tal es el caso de México, Nueva Zelanda, Perú, Sudáfrica y Estados
Unidos, habiéndose identificado previamente los patógenos del
género Dothiorella, Lasiodiplodia y Neofusicoccum, como causantes de estas
enfermedades (Dann et al. 2013; McDonald et al. 2009; Menge and Ploetz 2003). En
Chile si bien existen algunos reportes previos, referidos a Botryosphaeria
dothidea y Neofusicoccum australe (Montealegre et al. 2016; Auger et al. 2013; Latorre
2003), el aumento de los casos de huertos con síntomas y llegadas de fruta con
pudrición peduncular ha hecho necesario conocer con mayor profundidad cuáles son las
especies asociadas con estas patologías, las condiciones que propician la infección y las
condiciones predisponentes, para así poder contar con medidas de manejo para prevenir
el desarrollo de estas enfermedades y estudiar posibles alternativas de control efectivas
tanto para aplicar en madera como en frutos.
Los síntomas asociados a las enfermedades causadas por Botryosphaeriaceae son
cancrosis, muerte regresiva y pudrición peduncular. La cancrosis consiste en heridas de
gran magnitud a nivel de corteza, que pueden estar presentes en ramas y tronco, las
cuales se originan a partir de protuberancias cuya corteza es friable y se desprende
fácilmente, en dónde se puede observar tejido interno necrótico (Figura 1). La muerte
regresiva, se caracteriza por la presencia de una pudrición café presente desde la corteza
hasta el tejido vascular, y que causa muerte de ramas desde el ápice, las cuales se secan
y retienen hojas, inflorescencias y frutos (Figura 2). Este síntoma es posible de ser
observado tanto en árboles adultos como en árboles jóvenes. La pudrición peduncular,
por su parte, es el problema de mayor impacto y preocupación en la industria, ya que se
caracteriza porque en fruta madura se observa pudrición en pulpa desde la zona de
unión al pedúnculo, la que avanza internamente hacia la zona ecuatorial, que en casos
severos puede incrementar el síntoma de pardeamiento de pulpa y haces vasculares
(Figura 3). Lamentablemente este síntoma no es observado a nivel de huerto ni
inmediatamente después de la cosecha, sino que se manifiesta durante la postcosecha, y
en fruta que tiene varios días de viaje.
Figura 2a. Rama con muerte regresiva, cuya muerte se inicia desde el ápice y retienen
hojas, inflorescencias y frutos.
Figura 2b. Al interior de ramas con muerte regresiva se puede observar tejido interno
necrótico.
Las enfermedades se generan cuando existe un hospedero susceptible, un patógeno y las
condiciones predisponentes. Si la infección se genera en la madera, ésta puede alcanzar
tejido vascular, deteniendo el flujo de agua y nutrientes vía xilema y la translocación de
fotoasimilados, lo que finalmente termina causando marchitez y decaimiento en las
ramas (Eskalen et al., 2013), con lo cual se obtiene árboles decaídos, de baja producción
y corta longevidad. Asimismo, dado que el palto acumula reservas en la madera, la
detención del flujo puede afectar la acumulación y disponibilidad de reservas
localizadas en troncos y ramas, las cuales son necesarias para el desarrollo reproductivo
de la siguiente temporada (Chanderbali et al., 2013), produciendo problemas de
rendimiento y/o fruta de corta vida de poscosecha en huertos con alta prevalencia y
severidad de estas enfermedades. Por otra parte, el inóculo presente en el campo genera
infecciones latentes en la fruta, que desarrollan pudrición peduncular, lo cual se
manifiesta en destino, generando rechazo en los recibidores y con ello pérdidas
económicas significativas.
Generación de conocimiento respecto a las
enfermedades causadas por Botryosphaeriaceae
en Chile
Para poder determinar las especies patógenas asociadas y los factores predisponentes
para el desarrollo de los síntomas descritos tanto en huertos como en frutas de
exportación, la Bióloga y Fitopatóloga Ana Luisa Valencia ha llevado a cabo una tesis
doctoral en la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Pontificia Universidad
Católica de Chile, dirigida por la Dra. Pilar Gil y la Dra. Marlene Rosales, con el
financiamiento de CONICYT (Beca Doctorado Nacional CONICYT-PCHA 21140282
y Proyecto Tesis con la Empresa CONICYT-PAI 781413002), en conjunto con la
empresa Subsole S.A (patrocinante de Proyecto Tesis con la Empresa). A continuación,
se señalan los principales resultados y conclusiones de dicho trabajo.
Figura 3a. Paltas ‘Hass’ inoculadas con Neofusicoccum parvum, mantenidas durante 15
días en 5°C y adicionalmente 10 días en 20°C. Nótese el incremento del síntoma de
pardeamiento de pulpa y haces vasculares.
Figura 3b. Paltas ‘Hass’ sin inocular, mantenidas durante 15 días en 5°C y
adicionalmente 10 días en 20°C. Nótese que no hay síntoma de pardeamiento de pulpa y
haces vasculares.
Prospección en huertos con síntomas y especies
detectadas
Durante las temporadas 2014-2015 y 2015-2016 se realizó una prospección en 16
huertos de paltos Hass localizados desde Illapel a Peumo. En ambos períodos se
identificaron árboles enfermos y se cortaron trozos de madera con cancrosis y muerte
regresiva; además se cosecharon 45 frutos en cada sitio de estudio, desde árboles sanos
y enfermos. En los árboles enfermos la cosecha se realizó desde ramas cercanas a ramas
con muerte regresiva. Luego, los frutos fueron desinfectados superficialmente por
inmersión y colocados en cámaras húmedas a 20°C para inducir la maduración y el
desarrollo de pudriciones.
Los aislados obtenidos tanto en madera como en fruto corresponden a especies de la
familia Botryosphaeriaceae, especies de la familia Diaporthaceae, y a los
géneros Colletotrichum, Pestalotiopsis y Alternaria. Sin embargo, fue coincidente en
ambas temporadas que se obtuvo un mayor número de aislados pertenecientes a
especies de la familia Botryosphaeriaceae, por lo que el análisis posterior contempla
principalmente la identificación de estas especies.
Se seleccionaron 11 aislados obtenidos desde madera y 17 aislados obtenidos desde
frutos. Se realizó la caracterización morfológica, térmica y molecular con lo cual se
identificaron en madera 7 especies de la familia Botryosphaeriaceae: Diplodia
mutila, D. pseudoseriata, D. seriata, Dothiorella iberica, Neofusicoccum
nonquaesitum y N. parvum; y 6 especies de la familia Botryosphaeriaceae en fruto: D.
mutila, D. seriata, Dothiorella iberica, Lasiodiplodia theobromae, N. australe y N.
parvum.
Se realizaron pruebas de patogenicidad para corroborar la capacidad de generar la
sintomatología atribuida a daño en la madera (Figura 4) y en paltas, con lo cual se
determinó que todas las especies detectadas son patógenas. Sin embargo, N.
nonquaesitum, N. parvum y D. pseudoseriata en plantas de variedad Hass sobre
portainjerto Mexícola resultaron ser las que desarrollan mayor severidad de daño en la
madera, mientras que, en fruto, las especies más severas corresponden
a Lasiodiplodia theobromae y N. parvum.
Figura 5. Ecuaciones de la regresión obtenida a partir del modelo PLS, en el cual se
analizaron 102 variables en las temporadas 2014-2015 y 2015-2016, para 16 huertos
ubicados desde Illapel a Peumo, para predecir la prevalencia de las enfermedades en la
madera (Pv_CD) y prevalencia de la pudrición peduncular de frutos (Pv_PP).
Factores predisponentes
A nivel internacional, la cancrosis y muerte regresiva han sido atribuidas a distintos
tipos de estrés tales como deficiencias nutricionales, salinidad, temperaturas extremas,
exceso de radiación y heridas, causadas por daño mecánico causado principalmente por
exceso de carga, podas excesivas y anillado (Dann et al. 2013). En relación con la
pudrición peduncular, se ha atribuido el desarrollo de estas enfermedades a la
contaminación de la fruta durante la cosecha ya sea por conidias del ambiente que
infectan el pedúnculo, o bien por conidias que son arrastradas en las tijeras de cosecha
desde una fruta infectada a una fruta sana (Everett 2014).
Para determinar los factores asociados al
desarrollo de estas enfermedades en huerto chilenos, se caracterizaron 16 huertos de
paltos Hass para lo cual se registraron 102 variables en ambas temporadas (2014-2015 y
2015-2016). Tales variables contemplan información referente a ubicación geográfica
del huerto, particularidades de la plantación, características edafoclimáticas, sistema de
riego, manejos (poda, anillado, inyecciones, fertilización y uso de reguladores de
crecimiento), estrés abiótico, patógenos y plagas presentes, rendimiento, calibre,
prevalencia y severidad de cancrosis, muerte regresiva y pudrición peduncular. Con lo
anterior, se realizó un análisis multivariado (Análisis de Componentes Principales, PCA
y Regresión de Mínimos Cuadrados Parciales, PLS), analizando nueve escenarios que
contemplan el análisis de cada temporada y de ambas temporadas con cada enfermedad
o las enfermedades en conjunto. Este análisis se llevó a cabo con la colaboración del Dr.
Jorge Saavedra de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, quien tiene vasta
experiencia en este tipo de análisis multivariantes. Los resultados obtenidos mediante
PCA y PLS, fueron sometidos a Regresión Múltiple de forma de obtener modelos
predictivos. En estos modelos se consideraron las principales variables asociadas con la
prevalencia de las enfermedades en madera y la pudrición peduncular de frutos (Figura
5). Como principales resultados del estudio, se estableció que los factores más
fuertemente relacionados con la prevalencia y severidad de enfermedades en la madera
son diámetro de tronco, volumen de canopia, índice de área foliar, edad y densidad de
plantación, mientras que en frutos, las variables corresponden a las indicadas para
enfermedades en la madera, más el tiempo (días) que existe desde cosecha a madurez de
consumo y también el contenido de materia seca del fruto.
Considerando los antecedentes expuestos, se puede señalar que, junto con evitar la
presencia del inóculo en campo (eliminando restos de poda fuera del huerto) es muy
importante evitar condiciones estresantes para las plantas que lleven a su
envejecimiento (por ejemplo, anillado, riego deficitario, uso excesivo de
antigiberélicos), renovar follaje realizando podas vigorizantes ojalá temprano en la
temporada (lo más cerca de salidas de invierno que sea posible) y potenciar el
crecimiento de raíces (propiciando una buena aireación del suelo, buen contenido de
humedad, evitando condiciones de anegamiento, etc). Respecto a la pudrición
peduncular, se debe tener en cuenta que los patógenos relacionados a pudrición
peduncular requieren una vía de ingreso al fruto (heridas), lo cual puede ser un elemento
clave al definir procedimientos de cosecha. Asimismo, es necesario reducir la presión de
estos patógenos manteniendo una calidad y condición de almacenamiento óptima en la
fruta, desde el huerto hasta el consumidor final.
En Chile no existen productos registrados para palto que controlen efectivamente los
patógenos asociados con esta enfermedad en madera y en fruta. Sin embargo, existen
reportes internacionales (Everett y Timudo-Torrevilla, 2007) que mencionan que
aplicaciones a nivel de huerto de cobre puede bajar el nivel de presión de estos
patógenos.