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Importancia del Suelo en México

El suelo es fundamental para la vida en la Tierra al soportar la vegetación, ser hábitat de biodiversidad y participar en ciclos ecológicos. Sin embargo, está bajo presión de degradación por el crecimiento poblacional y patrones insostenibles de producción. Aunque es un recurso estratégico, no se le considera prioritario en políticas públicas. La degradación de suelos amenaza la seguridad alimentaria mundial.
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Importancia del Suelo en México

El suelo es fundamental para la vida en la Tierra al soportar la vegetación, ser hábitat de biodiversidad y participar en ciclos ecológicos. Sin embargo, está bajo presión de degradación por el crecimiento poblacional y patrones insostenibles de producción. Aunque es un recurso estratégico, no se le considera prioritario en políticas públicas. La degradación de suelos amenaza la seguridad alimentaria mundial.
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Suelos

El suelo es un elemento clave para el mantenimiento de la vida sobre la Tierra. Además de ser
el principal soporte de la vegetación, la infraestructura y el hábitat de la biodiversidad, participa
de manera esencial en el funcionamiento de cualquier ecosistema. El suelo, al igual que los
bosques, el agua, e incluso los yacimientos minerales, es un recurso finito que forma parte del
capital estratégico natural de cualquier país. Sin embargo, a pesar de ser el sostén de muchas
de las economías agrícolas del mundo, se encuentra bajo una creciente presión de deterioro
derivada tanto del crecimiento poblacional como de los patrones insostenibles de producción y
consumo globales. Su degradación puede explicarse, al menos en parte, a que no se le considera
aún en las políticas públicas como un recurso patrimonial ni ambiental de primer orden, debido,
en gran medida, a que no es un bien directamente consumible y a la percepción errónea de
que es renovable en la escala de tiempo humana, sin embargo, se calcula que una capa de un
centímetro de espesor de suelo puede tardar en formarse alrededor de cien años (Zinck, 2005;
Guevara et al., 2012; Gardi et al., 2014; FAO, 2015).

Informe de la Situación del Medio Ambiente en México 153


Los servicios ambientales del suelo

Los servicios ambientales son los beneficios que la población obtiene de manera directa o indirecta
de los ecosistemas.

El suelo provee una gran variedad de microambientes para las bacterias, protozoarios, artrópodos
y nemátodos, cuya participación es fundamental en los ciclos biogeoquímicos. En el caso
particular del ciclo del carbono, y debido a la importancia de este gas en el contexto del cambio
climático, la capacidad de almacenamiento del suelo se convierte en un elemento clave en el
ciclo global de este elemento. Se ha estimado que los suelos contienen mucho más carbono
que el que se encuentra en la vegetación y cerca de dos veces más que el que se encuentra en
la atmósfera. Algunos cálculos ubican el reservorio de carbono en el suelo en el orden de 2 300
gigatoneladas 1 en los primeros tres metros de profundidad, y con capacidad para permanecer
retenido por cientos o miles de años, hasta que la propia actividad biológica o geológica lo libera
en forma de CO2. Sin embargo, las actividades humanas, principalmente las agrícolas, han roto
este balance natural. Se estima que durante las primeras décadas en que el suelo es cultivado,
arriba del 50% del almacén de carbono se pierde como CO2. Esto ha llevado a que a lo largo de
la historia humana, ya se podrían haber liberado entre 50 y 70 gigatoneladas de carbono a la
atmósfera (Amudson et al., 2015).

El suelo tiene también un papel muy importante en el ciclo hidrológico. El agua almacenada
en el suelo, llamada agua verde representa cerca del 90% del agua consumida por los cultivos
alrededor del mundo. Se estima que el flujo global de agua verde representa en torno al 65%
del flujo global de agua dulce. Este servicio, junto con la capacidad del suelo para absorber y
posteriormente emitir calor, lo convierten también en un importante regulador climático.

Otros servicios de regulación que se obtienen del suelo están asociado a la disponibilidad de
nutrientes y compuestos tóxicos. Las cargas eléctricas de sus partículas, combinadas con su
tamaño pequeño y su amplia superficie de contacto, proveen las condiciones para que se realicen
una amplia gama de reacciones químicas. Estas reacciones pueden desactivar o reducir la toxicidad
de los contaminantes que llegan al suelo, y con ello evitar su paso a las aguas subterráneas o
afectar las redes tróficas de los ecosistemas terrestres y acuáticos.

1
Una gigatonelada equivale a mil millones de toneladas.

154 Suelos
SUELOS DE MÉXICO

El INEGI reporta la presencia en México de 25 de las 32 unidades de suelo que aparecen en la


clasificación Base Referencial Mundial (WRB, por sus siglas en inglés). Esta riqueza edáfica se puede
explicar por las múltiples combinaciones de los factores que forman el suelo y que se presentan en
el territorio nacional. A pesar de que seis grupos cubren en conjunto el 80.7% de la superficie
nacional, la diversidad edáfica nacional la determinan los restantes 19 grupos distribuidos en un
gran número de microrrelieves, microclimas y tipos de vegetación (Cruz et al., 2007

Mapa 3.1 Principales grupos de suelo en México

Grupos de suelo

Feozems

Luvisoles

250 500 1 000

AGRICULTURA Y GRUPOS DE SUELO

De las seis unidades de suelo dominantes en México, tres tienen características que las vuelven
apropiadas para su aprovechamiento agrícola: los Luvisoles, Vertisoles y Feozems. La superficie
conjunta de estos suelos que está dedicada a labores agropecuarias ha crecido significativamente
en las últimas décadas.

Informe de la Situación del Medio Ambiente en México 155


Figura 3.2 Superficie agropecuaria según grupo de suelos, 1976, 1993, 2002, 2007 y 20111,2

27
Superficie (millones de hectáreas)

24
Pastizal3
21
Agricultura4
18
15
12
9
6
3
0
1976 1993 2002 2007 2011 1976 1993 2002 2007 2011
Luvisol, Vertisol y Feozem Leptosol, Regosol y Calcisol

LA DEGRADACIÓN DE LOS SUELOS EN MÉXICO

Los procesos de la degradación del suelo son un fenómeno presente en todo el mundo, con
diferentes niveles e impactos en la sociedad. Implican la reducción de su complejidad biológica, de su
capacidad para producir bienes económicos y de llevar a cabo funciones de regulación directamente
relacionadas con el bienestar humano, como son la productividad agrícola y el mantenimiento de la
calidad del agua y el aire (Lal, 1998). Puede ser de origen natural y humano, y es el resultado de
una compleja interacción de factores naturales, como el tipo de suelo, el relieve, la vegetación y el
clima; de factores socioeconómicos como la densidad poblacional, tenencia de la tierra, las
políticas ambientales y los usos y gestión del suelo (Gardi et al., 2014).

La preocupación e importancia de la degradación de los suelos se debe a la pérdida y deterioro de


la calidad de los servicios ambientales que se obtienen de él, siendo quizá los más importantes
la producción de alimentos y la captación de agua. El problema de la degradación y de la pérdida
de productividad de los suelos se extiende, en muchos casos, más allá de las afectaciones a este
recurso, cuando zonas con coberturas forestales o de otros ecosistemas naturales se transforman a
campos de cultivo, con lo cual, además de los daños a la biodiversidad, se producen grandes pérdidas
de carbono orgánico del suelo y, por ende, la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

156 Suelos
2
M
a (t/ha/año)
p
a
3 Ligera (5 - 10)
. Moderada (10 - 50)
2 Alta (50 - 200)
Muy alta (mayor de 200)
E
r
o
s
i
ó 250 500 1 000
n
h
í
d
r
i
c Fuente:
Elaboración propia con datos de:
a Semarnat y UACh. Evaluación de la pérdida de suelos por erosión hídrica y eólica en la República Mexicana, escala 1: 1 000 000. Memoria 2001-2002.
p Semarnat y UACh. México. 2003.

o
t
e
n Mapa 3.3 Erosión eólica potencial de suelos según nivel, 2002
c
i (t/ha/año)
a
l
d Ligera (5 - 10)
e Moderada (10 - 50)
s Alta (50 - 200)
u Muy alta (mayor de 200)
e
l
o
s
s
e 250 500 1 000

g
ú
n
n
i
v
e Fuente:
Elaboración propia con datos de:
l Semarnat y UACh. Evaluación de la pérdida de suelos por erosión hídrica y eólica en la República Mexicana, escala 1: 1 000 000. Memoria 2001-2002.
, Semarnat y UACh. México. 2003.

2
0
0 Los resultados de esta evaluación indican que el 44.9% de los suelos del país se
Informe de la Situación del Medio Ambiente en México 157
e raban afectados por algún proceso de degradación. La degradación química ocupaba el
n primer lugar en extensión (34 millones de ha, 17.8% del territorio nacional), seguida por
c la erosión hídrica (22.7 millones de ha, 11.9%), eólica (18.1 millones de ha, 9.5%) y, al
o final, la degradación física
n
t

Figura 3.3 Superficie relativa1 afectada por procesos de degradación del suelo en México, 20022

Erosión eólica
9.5%
Erosión hídrica
11.9%

Sin degradación
aparente Degradación
55.1% física
5.7%

Degradación
química
17.8%

Notas:
1
Los porcentajes pueden no sumar 100% debido al redondeo de las cifras.
2
Superficie nacional considerada: 1 909 818.5 km2. No incluye cuerpos de agua, asentamientos humanos, zonas urbanas, regiones desprovistas de vegetación
y superficie insular.

Fuente:
Elaboración propia con datos de:
Semarnat y CP. Evaluación de la degradación del suelo causada por el hombre en la República Mexicana, escala 1: 250 000. Memoria Nacional 2001-
2002. Semarnat y CP. México. 2003.

158 Suelos
Figura 3.4 Superficie relativa1 afectada por degradación del suelo por proceso y tipo en México,
2002

Erosión hídrica Erosión eólica

Fuera de sitio Deformación Fuera de sitio Deformación


0.3% del terreno 4% del terreno
11.7% 0.5%

Pérdida Pérdida
de suelo Superficie de suelo Superficie
superficial nacional superficial nacional
88% con erosión 95.5% con erosión
hídrica: eólica:
22.73 millones 18.12 millones
de hectáreas de hectáreas

Degradación química Degradación física

Salinización/ Encostramiento
Eutrofización Anegamiento
alcalinización y sellamiento
0.6% 0.2% Disminución
3.2% 1.9%
de la
disponibilidad
de agua
Polución
4%
3.5%

Disminución Pérdida de
de la Superficie la función Superficie
fertilidad nacional con productiva nacional con
Compactación
92.7% degradación 25.8% degradación
68.2%
química: física:
34.04 millones de 10.84 millones
hectáreas de hectáreas

Nota:
1
Los porcentajes pueden no sumar 100% debido al redondeo de las cifras.

Fuente:
Elaboración propia con datos de:

Informe de la Situación del Medio Ambiente en México 159


Semarnat y CP. Evaluación de la degradación del suelo causada por el hombre en la República Mexicana, escala 1: 250 000. Memoria Nacional 2001-2002.
Semarnat y CP. México. 2003.

EROSIÓN HÍDRICA
La tasa y magnitud de la erosión hídrica están controladas principalmente por la intensidad de
la lluvia, la erodabilidad propia de los suelos, la pendiente del terreno y la cubierta vegetal. Estos
factores, combinados con el manejo inadecuado de las tierras forestales, agrícolas y ganaderas,
provocaron que para el 2002 la erosión hídrica estuviera presente en casi 12% del territorio nacional
(22.73 millones de ha). De esta superficie, 56.4% se encuentra en el nivel ligero, 39.7% en el nivel
moderado y 3.9% entre fuerte y extremo (Figura 3.6; Mapa 3.4, Cuadro D3_SUELO03_03). Si se
analiza a nivel estatal, en proporción relativa a su territorio, Guerrero resultó la entidad mayormente
afectada con 31.8% con este tipo de erosión; mientras que Baja California Sur (0.03%), Baja
California (0.1%) y Veracruz (1%) se encontraban entre las menos afectadas (Tabla 3.2).

EROSIÓN EÓLICA

La erosión eólica comparte con la erosión hídrica dos de los factores que controlan su tasa y
magnitud, estos son la erodabilidad y la presencia de la vegetación. Sin embargo, en este proceso,
la rugosidad del suelo5 y el clima también desempeñan papeles significativos. Este tipo de erosión
afecta principalmente a las regiones áridas, semiáridas y subhúmedas secas del país, aunque no es
exclusiva de ellas. Su presencia está asociada a una insuficiente protección del suelo por la cubierta
vegetal, a la destrucción de la estructura del suelo y a niveles bajos de humedad. A escala nacional,
18.12 millones de hectáreas (equivalentes al 9.5% del territorio) muestran evidencias de erosión
eólica. Con respecto a los niveles de afectación, de la superficie nacional con erosión eólica, 66.7%
se encuentra en nivel moderado, 29.5% en ligero y 3.9% entre fuerte y extremo (Figura 3.6; Mapa
3.5; Cuadro D3_SUELO03_03).

160 Suelos
Mapa 3.4 Erosión hídrica de suelos según nivel en México, 2002

Nivel
Sin degradación aparente
Ligero
Moderado
Fuerte
Extremo

0 250 500 1 000


km

Fuente:
Elaboración propia con datos de:
Semarnat y CP. Evaluación de la degradación del suelo causada por el hombre en la República Mexicana, escala 1: 250 000. Memoria Nacional 2001-2002.
Semarnat y CP. México. 2003.

Mapa 3.5 Erosión eólica de suelos según nivel en México, 2002

Nivel

Sin degradación aparente


Ligero
Moderado
Fuerte
Extremo

0 250 500 1 000


km

Fuente:
Elaboración propia con datos de:
Semarnat y CP. Evaluación de la degradación del suelo causada por el hombre en la República Mexicana, escala 1: 250 000. Memoria Nacional 2001-2002.
Semarnat y CP. México. 2003.

Informe de la Situación del Medio Ambiente en México 161


Causas de degradación

Sin degradación aparente


Actividad agrícola
Sobrepastoreo
Deforestación
Urbanización
Sobreexplotación de la vegetación
Actividad industrial

0 250 500 1 000


km

Fuente:
Elaboración propia con datos de:
Semarnat y CP. Evaluación de la degradación del suelo causada por el hombre en la República Mexicana, escala 1: 250 000. Memoria Nacional 2001-2002.
Semarnat y CP. México. 2003.

CONSERVACIÓN Y RECUPERACIÓN DE SUELOS

El suelo ha sido, en general, un recurso natural poco atendido tanto por los gobiernos como por la
sociedad en general, al grado de que la orientación de los programas de apoyo se dirige hacia fines
productivos como los agrícolas, pecuarios y forestales. De esta manera dichos programas no han
considerado, o sólo lo han hecho superficialmente, su conservación y la mejora de sus propiedades.
Incluso, cuando se realizan acciones con fines de restauración ambiental, en su mayoría están
enfocadas a la protección o ampliación de la vegetación más que a la protección del suelo como su
objetivo principal (Gardi et al., 2014).

162 Suelos
REFERENCIAS

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