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Diccionario Biográfico Deportivo en Bolivia

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UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRES

FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN


CARRERA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN

TESIS DE GRADO

PROBLEMAS Y PAUTAS PARA LA ELABORACIÓN


DE UN DICCIONARIO BIOGRÁFICO DEPORTIVO
TESIS DE GRADO PARA OPTAR AL TÍTULO DE LICENCIADO
EN BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN

POSTULANTE: DELFÍN SÁNCHEZ SEBORGA

TUTOR: DR. JOSÉ ROBERTO ARZE

LA PAZ – BOLIVIA
2004
DE UN DICCIONARIO BIOGRAFICO DEPORTIVO

I. PRIMERA PARTE. PLANTEAMIENTO TEORICO.

1. INTRODUCCIÓN.

a) Justificación
b) Objetivos
b1) Generales
b2) Específicos
c) Problemática
d) Pautas metodológicas

2. LA BIOGRAFIA Y LOS REPERTORIOS BIOGRAFICOS.


a) La Biografía
a1) Concepto e historia
a2) La Biografía en Bolivia
b) Los repertorios biográficos
b1) Concepto y características
b2) Los repertorios biográficos en el contexto de las obras de
referencia
b3) Clasificación de los repertorios biográficos
b4) Importancia de los repertorios biográficos especializados
c) Particularidades del deporte en relación con los repertorios
biográficos
d) Análisis de algunas fuentes útiles para los ámbitos biográficos
deportivos

3. EL DEPORTE Y EL FÚTBOL. ASPECTOS TEÓRICOS E HISTÓRICOS.


a) La cultura física y el deporte
b) El deporte en el mundo
c) El deporte en Bolivia
d) El fútbol en el mundo
e) El fútbol en Bolivia
f) Institucionalización oficial del fútbol en Bolivia

4. CRITERIOS GENERALES Y CRITERIOS DE SELECCIÓN.


a) Alcance de la obra
b) Extensión de la obra
c) Ordenación de la obra
d) Criterios de selección: concepto y alcance
e) Exhaustividad versus selectividad
f) La selección en los deportes individuales
g) La selección en los deportes de equipo

5. ESTRCTURA DE LA FICHA BIOGRÁFICA.

a) Encabezamiento
b) Datos básicos personales
c) Performance deportiva
d) Datos complementarios
e) Fuentes

6. ESTRUCTURA DE LA OBRA.
a) Partes preliminares
a1) Introducción
a2) Advertencias
b) Cuerpo biográfico
c) Partes complementarias
c1) Anexos
c2) Bibliografía y fuentes generales
c3) Índices

7. FUENTES DE INFORMACIÓN.
a) Fuentes impresas o editas
a1) Repertorios biográficos
a2) Almanaques y anuarios deportivos
a3) Enciclopedias
a4) Estudios monográficos
a5) Prensa deportiva
a6) Otras fuentes
b) Fuentes inéditas
b1) Archivos de Clubes, Asociación, Federación
b2) Currícula vitae
b3) Entrevistas encuestas
b4) Otras fuentes inéditas
c) Internet

8. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES.
a. Conclusiones
b. Recomendaciones

SEGUNDA PARTE. APLICACIÓN PRACTICA.


DICCIONARIO BIOGRAFICO DEL FÚTBOL BOLIVIANO (1930-2000)

PROBLEMAS Y PAUTAS PARA LA ELABORACIÓN


DE UN DICCIONARIO BIOGRAFICO DEPORTIVO

PRIMERA PARTE. PLANTEAMIENTO TEORICO.

1. INTRODUCCIÓN.

a) Justificación

b) Objetivos

b1) Generales

b2) Específicos

c) Problemática

d) Pautas metodológicas

a) Justificación.

El propósito de esta tesis es exponer un conjunto de pautas metodológicas y criterios para la

elaboración de repertorios biográficos especializados en el deporte. Estas pautas y criterios

surgen por una parte, de un proceso teórico basado en las obras que tratan de los libros de

referencia, y por otra del análisis de las experiencias anteriores producidas en el país.

Para dar concreción a esta idea, se ha elegido un ámbito teórico hasta ahora poco

explorado, como es el ámbito deportivo y particularmente el del fútbol en la ciudad de La

Paz y Bolivia.
La justificación de nuestra elección, tanto en su aspecto teórico como el ilustrativo, se

basan en las siguientes consideraciones:

1°) Los repertorios biográficos constituyen un tipo de obras de referencia que ocupan uno

de los lugares más importantes en las bibliotecas. Respaldamos este juicio no solo en

nuestra experiencia personal, sino en la de tratadistas de la materia. En la fundamental obra

Guide to reference books, de Eugen P. Sheehy, se dice:

“Los diccionarios biográficos están entre los libros de referencia más usados en cualquier

colección, e inclusive una pequeña biblioteca tendrá necesidad de varias obras de esta

clase” (1).

Por su parte la bibliotecóloga argentina Emilia Josefa Sabor escribe:

“La biografía es uno de los géneros que ha alcanzado mayor difusión en el siglo actual. El

interés por estas obras y en general por todo tipo de datos biográficos aumenta

constantemente, y el número de consultas que las bibliotecas reciben en este campo es

siempre creciente” (2).

A pesar de la importancia reconocida a este género de obras, su tratamiento teórico y

preceptivo es muy rudimentario todavía. Hemos encontrado muy pocos libros que tratan de

la teoría de la biografía (3) y casi ninguno se refiere a los repertorios biográficos (4).

2°) En cuanto al tema de especialidad elegido para ilustrar la tesis, el fútbol, los

justificativos nos parecen obvios. El fútbol en el mundo actual y en nuestro medio, es el

deporte que mayor atención concita en la población de todas las regiones y clases sociales.

Pese a esa y otras características de este deporte, el conocimiento de su realidad, su historia

y sus personajes, es demasiado pequeño. Se habla mucho del fútbol en la prensa, en la radio

y la televisión, y se producen airadas discusiones en reuniones familiares o de amigos, pero

su conocimiento sistemático está relegado al olvido y la indiferencia, tanto por las


autoridades oficiales como por el simpatizante en general. Son muy pocos los

investigadores del deporte boliviano y del fútbol en particular.

Felizmente en los últimos años se viene avanzando bastante en superar esta situación.

Historiadores y periodistas como los hermanos Peñaloza Bretel, C. D. Mesa Gisbert, y/o

Juan Angel Gese, han producido sendos y extensos estudios históricos y biográficos sobre

este deporte (5). Pero a pesar de este avance, la parte biográfica todavía es muy parca.

Como pionera en la materia debe destacarse la obra de Rodolfo Aliaga Saravia (6).

Los repertorios biográficos en general, como se ha señalado, ocupan uno de los lugares más

importantes entre las obras de referencia. Una biblioteca cuenta o debería contar con varias

obras de esta clase. Las biografías tiene una importancia bastante grande para el

conocimiento de la historia, pues la actuación de los personajes importantes trasciende de lo

que es meramente coyuntural o personal.

Además las biografías suelen atraer el interés de muchos lectores por diversos aspectos,

psicológicos, sociológicos, históricos o de otra índole, que encontramos en los hombres y

mujeres que de alguna manera se han destacado en la vida de un país, de una región o de

una especialidad.

Estos criterios son igualmente válidos para los repertorios biográficos de alcance general,

como para los nacionales o especializados. En cierto modo desempeñan también un papel

justiciero, como expresión de gratitud a quienes han trabajado a favor de la humanidad. Y,

por último, pueden servir como conjunto de ejemplos que deberían ser tomados en cuenta

por la juventud, para seguir las virtudes y desechar los defectos de los grandes hombres.

Estos objetivos corresponden, de alguna manera, a diferentes propósitos que han tenido los

historiadores en diferentes épocas, que se conocen con los nombres de historia sacra,

pragmática, científica, moralista, etc., que tendrían su elemento correlativo en la


hagiografía, la biografía novelada o narrativa, la historia biográfica, la biografía moralista,

etc.

Como el ámbito de la información biográfica es muy grande, consideramos que un camino

adecuado sería, desarrollar un esquema técnico metodológico en un campo específico,

donde podrían señalarse los diferentes problemas, con los que se enfrente o pueda

enfrentarse, el biógrafo investigador o autor del repertorio, y solucionarlos.

Como se señaló, hemos elegido para este propósito el deporte del fútbol, como expresión

típica de la actividad deportiva de más expectativa. Se ha visto además que este deporte

concita gran atención, por distintas características, y además porque contribuye a la moral

deportiva de la sociedad boliviana.

Además de las razones expuestas, para la elección de este ámbito temático, el deporte y el

fútbol en particular, también se tiene el propósito fundamental, como ya se señalo el de

resaltar y exaltar, a quienes inmersos en el deporte del fútbol, como deportistas, dirigentes,

instituciones, etc., lleven el desarrollo histórico del fútbol en el país. Así como del

inexistente reconocimiento moral y material de que son objeto, como protagonistas del

fútbol nacional, no obstante la contribución moral y económica que brindan o han brindado,

con su participación, como principalmente, de quienes manejan los equipos “grandes” de

las más importantes ciudades del país.

Con la elaboración de nuestro repertorio biográfico del fútbol en La Paz y el país, creemos

que habremos hecho, también, reconocimiento y sacado del anonimato a quienes en

silencio y desinteresadamente contribuyen y/o han contribuido en la evolución de este

deporte y, pueda en un futuro cercano, ser el ejemplo o guía de similares obras, tanto para

este deporte como para otros deportes que en el país han tenido o tienen vigencia, y como

no, para otras disciplinas que no cuentan con obras de este género. Y que pueda ser el inicio
para rescatar una historia deportiva guardada en la prensa, en los archivos personales como

institucionales.

Para la creación de este tipo de obras, en algunos países existen instituciones especializadas

en la investigación biográfica, en Latinoamérica y en Bolivia son escasas o inexistentes

todavía.

b) Objetivos.

b1) Generales.

Indagar y exponer los problemas relacionados con la construcción de un tipo de obra de

referencia, cual es un diccionario biográfico especializado, enfocándolo hacia el ámbito del

deporte y específicamente el fútbol boliviano.

b 2) Específicos.

Examinar los problemas relacionados con la elaboración de un diccionario biográfico del

fútbol boliviano en los aspectos de :

1° Tipificación de la obra, su relación con el entorno histórico, la existencia y uso de las

fuentes, la construcción técnica del repertorio y su presentación;

2° Desarrollar este trabajo a través de la elaboración de un producto concreto denominado

Diccionario Biográfico Deportivo del Fútbol Boliviano, poniendo en práctica los

lineamientos señalados en la parte teórica.

b) Problemática.

En este aspecto es necesario precisar y resolver los problemas de Entrada o Encabezamiento de la ficha,
partes componentes del registro bibliográfico y estilo en el que se ha de presentar esta información.
Recordemos que habitualmente los diccionarios biográficos deberían mantener unidad de estilo que le de
coherencia y uniformidad tanto utilitaria como estética. Un Diccionario Biográfico no se reduce a las fichas
biográficas. Es necesario que en él se introduzcan algunos elementos tales como una introducción o
advertencia general, etc. que faciliten el uso del instrumento general.
Así mismo se ha de ilustrar la expectativa, y de ser posible algunos por menores de los problemas o
dificultades, en las investigaciones preliminares, como en la ordenación, y otros, el acopio de la información,
atenuantes o contingencias de circunstancias especiales, o anécdotas, de los obstáculos que generan la
carencia de excelentes recursos económicos y otros que podrán señalarse oportunamente.
En la primera parte de la tesis nos dedicamos a resolver teóricamente estos problemas y en la segunda parte a
efectuar una aplicación práctica de los resultados obtenidos. Obviamente la exposición teórica a menudo
recoge elementos ilustrativos o ejemplificadores de la parte práctica.
La redacción o elaboración de este tipo de obras, especializadas en general y deportivas en particular, implica
un conjunto de problemas que es necesario irlos conociendo, identificarlos y resolverlos.
Estos problemas o dificultades son:
La determinación de los alcances: Temático, Temporal y Geográfico.
La determinación del alcance temático. En cuanto al alcance temático no hay mucho que decir, sino que se
trata de elegir un tema o una temática, que se constituya en la materia prima con la cual trabajaremos. En
nuestro caso, como se ha visto, nuestro tema o ámbito temático inicial es el deporte, y en él el fútbol.
Al iniciar la determinación de nuestro ámbito temático, y a su alcance y/o amplitud, nos debemos remitir a las
siguientes preguntas: ¿elegiremos el deporte en su totalidad o una especialidad deportiva en particular? El
resultado habrá de verificarse con la indagación y cúmulo de la calidad y cantidad de la información, que nos
permitirá adoptar una dirección objetiva.
La determinación del alcance temporal. Como vamos a enfocar un ámbito temático bastante amplio, como es
el deporte, para la relación que ha de existir entre la temática y la especialización de las obras a producir, y en
conocimiento que del mismo se tenga, primeramente nos remitimos a la resolución de las siguientes
preguntas: ¿Elegiremos el deporte en su totalidad? ¿Una especialidad deportiva en particular? Para ello, en la
investigación metodológica que empleamos, y partiendo de la investigación de la información en las obras
hemerográficas locales, y de algunas obras, nos condujimos a enriquecer el conocimiento de nuestra
temática general del deporte y con especial particularidad del fútbol bolivianos. Como podría darse el caso de
otra disciplina deportiva.
Aún más, la determinación del alcance temporal, es decir, la amplitud cronológica que abarcará el diccionario
biográfico; de la misma manera que en el anterior punto, el problema se plantea en los siguientes términos:
¿Abarcaremos una década? ¿Abarcaremos 50 años? ¿Habrá un hecho, un evento, una conquista importante
que delimite el ámbito temporal? O ¿No habrá ninguno? ¿El diccionario biográfico será retrospectivo o
contemporáneo, o incluirá a ambos? En nuestro caso esta problemática se resuelve en la presentación de la
parte práctica de esta tesis.
La determinación del alcance geográfico. De la misma manera que en los anteriores puntos, en el alcance
geográfico, se determinara un espacio vital, un escenario en el que se hayan desarrollado o desenvuelto
aquellos personajes, en nuestro caso los atletas de la disciplina deportiva o del deporte en general, y
deberemos definir si ¿hablaremos del país en su conjunto? ¿de una ciudad o un departamento boliviano? ¿una
región del país, el altiplano por ejemplo? En nuestro caso la resolución a estas preguntas se resuelven en la
parte práctica de la tesis.
Los criterios de selección de los personajes. Este es uno de los problemas al que mayor atención debemos
brindarle y es necesario predefinir, además de los alcances o problemas mencionados, los criterios
específicamente ligados o relacionados con los personajes a ser biografiados, como el enfocar: prestigio,
performance, influjo en la especialidad, popularidad, etc.
La ordenación de la información. Habitualmente la ordenación de la información de un repertorio o
diccionario biográfico, es alfabético, es decir, que en la inclusión de los nombres, existe casi una alusión
espontánea al orden del alfabeto, pero no todos los repertorios siguen esta norma. Existen algunos
diccionarios biográficos que se ordenan cronológicamente, frecuentemente por la fecha de nacimiento de los
personajes, en algunos casos empezando por el más reciente en vida y en otros por el más antiguo en vida.
Otros en cambio presentan la inclusión de sus personajes en forma sistemática, de acuerdo a la actividad o
profesión de los personajes y, en otros casos presentan una combinación de ambos elementos, es decir,
alfabético y sistemático. En nuestro caso se han adoptado los criterios generales de un diccionario biográfico.
La búsqueda y localización de las fuentes de información. Es realmente un problema de modernidad, en fin,
en nuestro medio, dado el escaso servicio a la investigación, como fuentes de información científica son casi
inexistentes. En nuestro medio recurrimos a la prensa radial, escrita y televisiva, naturalmente vinculados con
la especialidad deportiva, revistas deportivas, suplementos periodísticos de carácter deportivo, libros de
carácter deportivo en general y de especialidades, que nos han conducido al acopio de la información
fundamentalmente biográfica.
Frente a la inexistencia de fuentes de información especializada en el deporte, se hace necesario recurrir, de
ser posible a los archivos personales e institucionales para recabar información, y aún, recurrir a la
información oral biográfica de los mismos personajes o de personas allegadas a ellos, y que afortunadamente
en nuestro caso se han dado algunos.
Estructura de la ficha biográfica. En este aspecto es necesario precisar y resolver los problemas de: entrada o
encabezamiento de la ficha, partes componentes del diccionario biográfico, y estilo en el que se ha de
presentar la información. Recordemos que habitualmente esta clase de obras, por sus características deberían
de mantener una unidad de estilo que le de coherencia y utilidad estética, como ya se dijo.
Elementos complementarios. Existen también otros elementos complementarios en un repertorio biográfico.
Un diccionario biográfico no se reduce a las fichas biográficas. Es necesario que en él se introduzcan algunos
elementos tales como una introducción o advertencia general, índices, listas, de abreviaturas, y otros, que
faciliten el uso del instrumento general.
Como se ha señalado anteriormente, la primera parte de esta tesis, se ocupará de desarrollar pautas teóricas,
los fundamentos técnicos y procedimentales de la Bibliotecología y las obras de referencia, para la redacción
o elaboración de esta clase de obras. Así mismo como señalar oportunamente cuando la ilustración teórica a
menudo recoge elementos ilustrativos o especializados de la parte práctica. Y en la segunda parte, como
también se señaló, aplicar estos fundamentos y las experiencias recogidas en el transcurso de la elaboración y
su aplicación práctica, en nuestro Diccionario Biográfico del Fútbol Boliviano (1930-2000).

d) Pautas metodológicas.

La metodología que empleamos está particularmente orientada hacia el estudio y aplicación

de la elaboración de este tipo de obras de referencia, que ya se señalará en abundancia en

acápites respectivos.

Nuestra metodología no ha consistido en una investigación de tipo social, más bien ha sido

una metodología de investigación histórica, en nuestro trabajo no hay hipótesis

demostrable, y la metodología se circunscribe a estudiar y aplicar un conjunto de objetos,

que definidos, descritos, etc., viene a constituir un trabajo de investigación y aplicación,

científico técnico de alta calidad académica, que como se verá se desarrollará en un marco

teórico y en su aplicación práctica.

En nuestro caso la tesis no va por el lado de los métodos de investigación social, sino del

método de investigación retrospectiva más la producción de una obra, que en el ámbito

bibliotecológico, la tesis podría decirse es un aporte importante a la producción de este tipo

de obras en el contexto de la bibliotecología, como en el de la producción bibliográfica

general en el país.
NOTAS AL CAPÍTULO 1.

1. Sheehy, E. P.. Guide to reference books. 10 ed. Chicago: American Library Association, 1986. p. 279.

2. J. E. Sabor. Manual de fuentes de información. 2 ed. Buenos Aires: Kapeluz, 1967. p. 227.

3. Las obras sobre estos tópicos serán señaladas en el capítulo pertinente de esta tesis. Aquí nos adelantamos a indicar que entre

autores consultados se hallan: Carlos Medinaceli y Augusto Guzmán, quienes a su vez recogen conceptos de André Maurois y

otros.

4. Lo poco que hay sobre esta materia se encuentra más bien en capítulos específicos de tratados y manuales sobre obras de

referencia como los de Sheehy, Sabor, Katz, etc. Véase el capítulo 2 de esta tesis.

5. Cf. M. A. Peñaloza B. Historia contemporánea del fútbol boliviano (1960-1993). La Paz: Hisbol, 1993. 369 p. Mesa Gisbert,

Carlos D. La epopeya del fútbol boliviano 1896-1994. La Paz: Periodistas Asociados de Televisión-Federación Boliviana de

Fútbol, 1994. 389 p.

6. Cf. Aliaga Saravia, Rodolfo. Nombres en el deporte paceño. La Paz: Calama, 1992. 258 p.

2. LA BIOGRAFIA Y LOS REPERTORIOS BIOGRAFICOS.

a) La Biografía
a1) Concepto e historia
a2) La Biografía en Bolivia
b) Los repertorios biográficos
b1) Concepto y características
b2) Los repertorios biográficos en el contexto de las obras de referencia
b3) Clasificación de los repertorios biográficos
b4) Importancia de los repertorios biográficos especializados
c) Análisis de algunas fuentes útiles para los ámbitos biográficos deportivos

a) La Biografía.

a1) Concepto e historia.

La biografía, no es en principio, difícil de definir. El Diccionario manual de la Real


Academia Española define esta palabra como “historia de la vida de una persona” (1). En la
misma forma la define el popular Larousse. En sentido figurado, se usa este término como
sinónimo de “historia” (personificando a una entidad, lugar o hecho que no es una persona).
Así por ejemplo, Mariano Baptista Gumucio tiene un libro que se llama Biografía del
Palacio Quemado; con el título de biografía se han escrito relatos o descripciones de
lugares, instituciones, etc. en relación a esto, nos permitimos transcribir el siguiente juicio
de Augusto Guzmán: “Las historias o estudios de pueblos o regiones y hasta ríos, mares y
montañas que se presentan como biografías, no son tales, aunque estén escritas al modo
biográfico tratando de personalizar un sujeto que no es humano o que siendo humano no es
individual. La biografía de un pueblo es historia y lo demás geografía o lo que sea...” (2).
Profundizando el concepto, surgen interesantes matices. Se discute si la biografía es un
género de la Historia o un género literario independiente, sin perder sus vínculos con la
primera. Augusto Guzmán la considera como un “género derivado” de la Historia, pero con
características propias; dice:
“La tarea biográfica como derivación sensible de la Historia, lejos de ser una tarea
científica o experimental, es más bien obra de arte con aprovechamiento muy personal de
los materiales acumulados por la Historia cuya calidad científica, por otra parte siempre ha
estado en discusión permanente sin que acaben por conciliarse los criterios contrapuestos”
(3).
A pesar del énfasis que se pone sobre la faceta literaria de la biografía, en nuestro caso
estos aspectos inherentes al estudio del género literario mismo considerado como “el arte
de escribir”, no lo trataremos. En cambio volcaremos nuestra atención a sus fundamentos
generales y sus aspectos eminentemente técnicos.
Ahondando aún, biografía, tal como el diccionario inglés de Oxford lo define, es la
“historia personificada de un hombre” y [aunque podría encontrarse una intención varonil
de quien escribió esta definición] de una mujer” (4).
“Los orígenes de la biografía se confunden con los de la Historia” (5). Nace la historia y
juntamente con ella la biografía, desde Egipto y la Mesopotamia, cuando los egipcios
muestran la compilación de sus dinastías y los hechos notables de sus soberanos. La ciencia
histórica agradecerá al griego Herodoto (484-406 a. J. C.) el constituirse en el padre de la
Historia y generar magníficamente con los retratos de sus personajes la biografía, que como
historiador incluyó en sus relatos.
Es considerado creador de la biografía a Jenofonte (425-355 a. J. C.) con su Vida de
Agesilao, rey de Esparta, escrito encomiástico donde muestra al personaje como modelo de
virtudes, justificando sus acciones.
Otro cultivador del género biográfico fue Isócrates (436-338 a. J. C.), historiador y orador
que escribió la vida de un supuesto príncipe perfecto, Busídides de Egipto, para demostrar
en que debía consistir la apología de un soberano.
El ciclo alejandrino, con que se conoce a esta época de la biografía universal, donde
Alejandro Magno es el centro del relato, la vida del héroe se la estudia tanto como rey y
general, como estadista y político, su vida familiar como privada; estas obras marcan un
avance en la biografía. Aristóbulo (s. IV a. J. C.) fue su mejor biógrafo además quien fuera
su propio oficial.
Hacia la era cristiana, Plutarco (48?-125?), conocido por sus renombradas Vidas Paralelas,
en donde dos personajes, uno griego y otro romano son estudiados, concluyendo la obra
con sentencias moralizadoras. Plutarco es considerado uno de los primeros grandes
biógrafos de la historia.
En la Edad Media el interés de los personajes militares y civiles decae y la finalidad de la
obras es de carácter moral y religioso. La hagiografía, historia de la vida de santos y de
personajes religiosos, Cobo de Vorágine (1230-1298), arzobispo de Génova quien compiló
la vida de varios santos en su Leyenda Áurea o La Leyenda Dorada. Es grande la
expectativa que este tipo de obras trae, cuando en la mira de los autores están las
personalidades eminentes, gobernantes, militares, políticos, pensadores.
En el Renacimiento sobresale Suetonio con Los doce Césares. Hacia el siglo XVIII, el
método de investigación histórica se había renovado y perfeccionado, simultáneamente la
biografía adoptaba una nueva vida. El hombre considerado como personaje complejo y de
gran fuerza creadora, ocupará el centro del interés histórico, que preparará así el terreno
para el advenimiento de una nueva forma del género biográfico.
Una obra exponente de este periodo es Vida del Dr. Jonson, 1791, de James Boswell (1740-
1795), época marcadamente romántica, donde el personaje reúnen en sí mucha historia. En
el siglo XIX, Thomas Carlyle (1795-1881) representa este carácter donde esta labor
excepcional reúne en su obra un momento en la historia de un pueblo, muestra biográfica
que será conocida como la “teoría del héroe”, la obra maestra de este autor es Vida de de
John Sterling, (1851), su obra de mayor alcance es La historia de Federico II el Grande, rey
de Prusia (858-65) en seis volúmenes.
Con la obra biográfica de Carlyle la biografía de un héroe, profeta, sacerdote, rey o literato,
adquiere un sentido crítico, el hombre es un tipo, un carácter, un reflejo y síntesis de la
época y de su pueblo.
A comienzos del siglo XX el inglés Giles Lytton Strachey (1880-1932) presentará en 1918
Eminents Victorians, donde expone las vidas de un religioso, un militar y de un civil, La
reina Victoria, etc.
Con Boswell (s. XVIII) nacen las características de la biografía moderna, cultivada con
gran profusión hasta mediados del siglo XIX y aparecerá a inicios del pasado siglo, la
llamada “biografía novelada” donde muy a menudo la exaltación y la poesía de o en los
personajes va en desmedro de la verdad histórica.
Tres son los mayores representantes de este género: Stepan Zweig (1881-1942), Emil
Ludwig (1881-1948) y André Maurois (1885-1967); es este último artista literario, es el que
mayor mérito realiza en reunir la historia, la poesía y la novela juntas.
Una variante del género biográfico y uno de sus representantes, es el francés Marcel
Schwob (1867-1905) con sus Vidas imaginarias, (1896) donde como indica su título se trata
en algunos casos de vidas imaginadas, obra de mucha creación poética. “Un ejemplo en
lengua española de este tipo poco frecuentado de la biografía –y de tan escaso uso en el
campo de la referencia- es la Historia universal de la infamia, (1935), del argentino Jorge
Luis Borges” (6).

a2) La Biografía en Bolivia.

Toda obra biográfica se justifica porque responde a presentar un determinado número de personajes y recrear
un momento histórico.
Un tipo de obras que no son propiamente biográficas, pero en la que se puede encontrar información
biográfica, son aquellas obras de carácter histórico, como concuerdan en afirmar, al respecto personalidades
como Augusto Guzmán y José Roberto Arze, que el surgimiento universal de la biografía sucede
conjuntamente con el estudio e investigación de la historiografía.
Ejemplo de este tipo de obras pueden ser y son justificadas para un estudio específico, pues en ellos, además
de la información biográfica, encontramos información de una región, una época, sus actividades sociales, etc.
Para considerar el ámbito biográfico en nuestro país hemos de remitirnos a los apuntes que hace Augusto
Guzmán en su obra Panorama de la biografía en Bolivia, que dice:
“La biografía ajustada científicamente a documentos fidedignos y hechos reales sin especulación imaginativa
ni empleos de recursos literarios, no puede tomarse como un género de la Literatura sino de la Historia. Pero
la biografía moderna que ha sido popularizada en este siglo por maestros de fama mundial como Romaind
Rolland, Zweig, Ludwig, verdaderos animadores de la personalidad humana en la escena biográfica, es de
hecho producción literaria de calidad sin dejar de ser historia. Epígonos ilustres de estos grandes hombres han
surgido en todas partes” (7).
Según este literato, Alberto Gutiérrez, Jaime Mendoza, Ignacio Prudencio Bustillo, fueron los gestores de la
biografía histórica en Bolivia; también recuerda hacia fines del siglo XIX, a Gabriel René Moreno, autor de
varias semblanzas y estudios biográficos, en obras que describen anécdotas y otros recursos en la
caracterización de los personajes, así presenta a Nicomedes Antelo, biografía de un modesto preceptor de
escuela.
El historiador José Macedonio Urquidi cultivó con perseverancia y habilidad el género biográfico, Gustavo
Adolfo Otero publica en 1927 Abaroa. Es a partir de 1953 que surge un buen número de escritores que se
dedican al estudio de personajes bolivianos que sobresalen en su época, como militares, políticos, presidentes,
escritores, sacerdotes y/o poetas, muertos y/o vivos.
De modo general presentan estos autores en la investigación de sus personajes una intención de exponer
también el fondo de la época. Según el autor citado: “La dramaticidad violenta y trágica de la historia
boliviana tiene su contribución específica en esto. “No todos tratan de medir con vara de justicia y
ecuanimidad la talla espiritual de sus personajes. Algunos, menos objetivos, valoran la figura al calor de sus
afectos familiares, de sus convicciones políticas o de sus resentimientos ideológicos o personales. Otros
sencillamente acometen la empresa de disminuir o destruir reputaciones consagradas. Hay biografías escritas
con un sentido de admiración y de justicia reivindicadora como queriendo alzar figuras ejemplares sobre la
calumnia, el desprecio o el olvido de los tiempos siempre en mudanza. Biografías a favor de unos y en contra
de otros. Trabajos que en fin de cuentas revelan las posibilidades de un amplio juego literario al servicio de la
historiografía” (8).

b) Los repertorios biográficos.


2b1) Concepto y características.
El interés por tipo de obras que reúnen datos biográficos se hace tema de consulta en las bibliotecas,
fundamentalmente en la sección u oficina de Referencia, y “paralelamente se han ido publicando y
perfeccionando distintos libros dirigidos a proporcionar información sobre toda clase de personalidades. Estos
repertorios biográficos, a pesar de renovarse constantemente, no han logrado responder en forma satisfactoria
a todas las preguntas de un público heterogéneo, a todas las preguntas que se hacen en una biblioteca, y su
número hace a veces difícil la búsqueda, sobre todo cuando se trata de personajes oscuros, para los cuales
muy a menudo resultan infructuosas todas las tentativas hechas, a veces a través de horas de trabajo” (9).
Los repertorios biográficos suelen generalmente presentarse como un conjunto de biografías cortas, son
conocidas también con el nombre de biografías colectivas. Los repertorios o diccionarios biográficos tienen la
finalidad de dar información escueta sobre personalidades más o menos destacadas, ya sea en todo el mundo,
en determinado país, región o profesión. A su vez éstos pueden ser retrospectivos o contemporáneos.
A partir del siglo II a. J. C. surgen las compilaciones de los repertorios biográficos con los que se mezclan
informaciones geográficas, colecciones de máximas, sentencias, anécdotas y otros. De este tipo de obras,
perdidas, se conocen algunos fragmentos del sirio Herencio Filón (70?-102), pragmático e historiador, quien
compiló un repertorio geográfico-biográfico en 30 libros, conocido como Sobre las ciudades y sus hombres
ilustres.
El primer repertorio de importancia que se publica es el de Charles Estiene (1504-1564) de título largo
Pictionium, Hiloricum, Regionum, Locurumm... Gentium, Henium, Deorum, Gentium... (1553), obra que fue
reeditada muchas veces.
Existen sin embargo diccionarios o repertorios -histórico-geográfico-biográficos del siglo XVII de mayor
difusión, los cuales fueron: “Dictionaire historique, literarie et critique des hommes militares” (1758) en 6
volúmenes de Pierre Barral; Louis Mayeul Chaudon (1737-1817) con su Nouveau dictionaire historique
portatif, (1776) en 4 volúmenes, reeditado muchas veces como Dictionaire Universal, Historique, Critique et
Bibliographique.
Ya hacia el siglo XIX, en 1804, Antoine Francois Delandine (1754-1820) publica obras de carácter histórico y
en una octava edición ampliada y mejorada en 13 volúmenes. Francois Xavier de Séller (1735-1802) publica
su Diccionario Histórico (1781) en 6 volúmenes.
En 1811 aparecerá el primer volumen del Biographic Universalle Ancienne et Moderne, de Louis Gabriel
Michaud (1773-1838) que será el único y verdadero repertorio biográfico.
Los repertorios biográficos más importantes que se han publicado en Bolivia serían el del padre Nicolás
Aranzaes con su Diccionario histórico del departamento de La Paz (10); la obra de Luis S. Crespo (11) que
aparece en el centenario de la independencia de Bolivia; el repertorio biográfico de Moisés Ascarrunz
Hombres célebres de Bolivia (12), y la obra Quién es Quién en Bolivia, anónima, con dos ediciones de 1942 y
1959, (13); y el Diccionario Biográfico Boliviano, en varios volúmenes, de José R. Arze (1984-2002), (14).
Además de estos repertorios que son generales, habríamos de señalar algunos que son especializados, por
ejemplo el de augusto Guzmán Biografías de la Literatura Boliviana; en pintura el de Enrique Arnal; en
música existen varios repertorios, de Freddy Bustillos, de Puña Tapia, de Atiliano Auza León, y en deporte la
obra de Rodolfo Aliaga Saravia; y podemos además decir, que si bien no se ha llegado a una perfección
apetecible de la publicación de estos diccionarios o repertorios biográficos, que, por lo menos no es tan parca.

2b2) Los repertorios biográficos en el contexto de las obras de referencia.


Como dice Sheehy, “los repertorios biográficos ocupan un sitial de importancia en el conjunto de las obras de
referencia de una biblioteca” (15). Esto nos induce a examinar la naturaleza y principales tipos de las obras de
referencia.
Las obras de referencia en su concepto tradicional, son libros destinados a una consulta rápida antes que a su
lectura de corrido. Satisface necesidades de información ágil y orientativa.
Aunque estas obras se pueden clasificar desde diferentes puntos de vista, nos atendremos aquí a la división de
las mismas en dos grupos según la naturaleza ofrecida.
1°. Obras de referencia que proporcionan información directa sobre un determinado ámbito, y
2°. Obras de referencia que no proporcionan dicha información en forma directa, sino que remiten al lector a
otras fuentes donde puede encontrarla, es decir que son obras de información indirecta.
Entre las obras de información directa, las más importantes son: Las Enciclopedias, los Diccionarios y los
Repertorios o Diccionarios Biográficos. Además pueden también mencionarse: Los Repertorios estadísticos,
los Tratados, etc.
Entre las obras de referencia de información indirecta, las más importantes son:
- Las Bibliografías (incluyendo en esta designación otras fuentes afines como Catálogos, Índices, etc.),

- Los Directorios (tanto de personas como de instituciones).

Por ahora destacaremos un tipo especial de bibliografías que se conectan estrechamente con el objetivo
de esta tesis: las bibliografías personales. Estas son obras o repertorios biográficos de trabajos de una
determinada persona y/o sobre ella. Su importancia es grande, puesto que el investigador biográfico
puede hallar indicaciones valiosas para sus indagaciones.
Las obras de referencia en casi todas sus clases, son importantes auxiliares para las investigaciones
biográficas. A continuación transcribimos algunas definiciones importantes formuladas por destacados
tratadistas de la Bibliotecología:
Que la Bibliografía es la disciplina que tiene por objeto “investigar, identificar, describir y clasificar los
documentos impresos, con el fin de constituir repertorios destinados a facilitar el trabajo intelectual” (16).
Que su significación completa se la concibe bajo cuatro aspectos:
”1°. Como disciplina autónoma, aspira a constituirse en una ciencia en fundamentos culturales, método
especial y fines propios. El bibliógrafo puro la concibe como una tarea especulativa en sí misma,
2°. Como técnica, es el arte de describir y anotar los impresos, en este sentido es similar, no idéntica, a la
Catalografía,
3°. Como erudición, es el conocimiento de libros, de su valor intrínseco, del mérito de sus diversas
ediciones y,
4°. Como Documentación, la Bibliografía consiste en la nómina de libros o escritos referentes a materia
determinada”.
Que un Diccionario “es el libro en que por orden comúnmente alfabético se contienen, definen o explican
todas las dicciones de uno o más idiomas, o las de una ciencia, facultad o materia determinada. Tiene
como fin explicar simplemente el origen, significación y acepciones de las palabras de una o más
lenguas” (17).
Que una enciclopedia es “el conjunto de todas las ciencias o suma total del saber humano. Por la
extensión de su contenido se dividen en general o universales y especializadas o particulares, según que
pretendan abarcar todos los conocimientos o se limiten a una o más órdenes de los mismos. Por su
estructura o forma del ordenamiento del material, la Enciclopedia puede ser alfabética, es decir
distribuida por palabras o grandes grupos de asuntos o temas” (18).
Que “los repertorios o diccionarios biográficos, tienen la finalidad de proporcionar información sucinta
sobre personalidades más o menos destacadas, ya sea en el ámbito mundial o nacional o profesional.
Estos repertorios llamados también biografías colectivas, proporcionan datos directos sobre la vida de las
personalidades, incluyendo en muchos casos las listas de sus principales obras”(19).

2b3) Clasificación de los repertorios biográficos.


Los repertorios biográficos pueden estar divididos en varias, clases, obedeciendo al área o campo que
abarcan.
1) Si se toma en cuenta la nacionalidad de los personajes incluidos, pueden ser:

a) Internacionales

b) Regionales

c) Nacionales

d) Locales

a) Repertorios biográficos internacionales. Como su nombre lo indica son aquella obras internacionales,

que en el ámbito geográfico abarcan varias regiones, países o ciudades

importantes que geográfica y etnográficamente pueden ser heterogéneos. Se los llama también “universales”
aunque en muchos casos no llegan a cubrir en su totalidad el mundo (a menudo se limitan a la cultura
occidental y a veces de alcance y predominio europeo).
b) Repertorios biográficos regionales. Son aquellos que abarcan una región determinada, como por

ejemplo el Diccionario Biográfico Americano de José Domingo Cortéz.


c) Repertorios biográficos nacionales. Llamado así cuando una obra abarca geográficamente una nación

o lo más representante que la puede cubrir.

d) Repertorios biográficos locales. Así llamado cuando la obra abarca un ámbito geográfico menor y se

restringe a una ciudad, una capital o una provincia.

2) Si se tiene en cuenta la profesión o actividades de los biografiados (a veces sin considerar su nacionalidad)
y en cambio abarcan una temática o ámbito específico, entonces los repertorios biográficos se dividen en
Generales y Especializados.
Un Repertorio Biográfico General es aquel que enmarca varias disímiles, es decir que reúnen biografías sin
considerar la profesión o actividad del personaje. Una obra en el deporte con estas características es Nombres
en el deporte paceño de R. Aliaga S., ya citado.
Son Repertorios Biográficos Especializados aquellos que en su temática o ámbito se circunscriben a una
especialidad concreta, o en cambio, también a un grupo de especialidades afines (como podría darse el caso,
de un repertorio biográfico especializado en las Ciencias Sociales o Administrativas y Financieras).
3) Pueden limitar su campo a personajes fallecidos o por el contrario a personajes vivos, sin embargo pueden
haber obras que incluyen a ambas consideraciones.
4) Si atendemos a la forma de su publicación, estos pueden ser cerrados o abiertos.
Son repertorios biográficos de publicación cerrada, aquellas obras editadas en forma completa y acabada; y
son repertorios biográficos de publicación abierta, aquellas obras, que editadas una vez, pueden ser
posteriormente reeditadas, corregidas, aumentadas y/o mejoradas. Un repertorio biográfico que en su forma
de publicación es abierto, tiene la particularidad de tener intervalos en su publicación, por ello su edición o
venta al público será irregular y generalmente no menores de un año. (Un ejemplo de esta clase de obras es un
Quién es Quién. Hay una clase de repertorios biográficos de aparición periódica más frecuente, mensual,
trimestral, en las revistas biográficas).
Subrayaremos que en la opinión de los referencistas, las cuatro clases de obras de referencia más
frecuentemente reunidas y apetecidas por la bibliotecas son las Bibliografías, las Enciclopedias, los
Diccionarios y los Repertorios Biográficos.
Creemos que hemos mostrado claramente la importancia de la producción de esta clase de obras en el
contexto de las obras de referencia y en las de una biblioteca.

2b4) Importancia de los Repertorios Biográficos Especializados.


El deporte es sin lugar a dudas una fuente riquísima para la elección de los personajes biográficos, y para
destacar en este tipo de obras. El deporte, sea de individualidades o de conjunto, presenta una vasta gama de
personalidades, que en una u otra disciplina han conseguido éxitos. Por esta razón en cualquier disciplina
habrá un conjunto de deportistas que merezcan, tanto retrospectivamente como contemporáneamente, ser
destacados y reconocidos por el público “espectador deportivo”, local y nacional. Pero no siempre es fácil
tener a la mano sus biografías, ya que en los repertorios generales se mencionan a muy pocos o a ninguno.
Desde el momento en que uno se plantea la posibilidad de hacer un repertorio biográfico deportivo, surge la
primera pregunta: ¿Quiénes en términos generales, tendrían que entrar en el repertorio?
Las figuras deportivas de un repertorio biográfico del deporte son obviamente los deportistas; eso es lo que
espontáneamente sale de su misma definición.

Pero además de los deportistas, hay una especie de conglomerado humano, que los apoya y rodea, de los
cuales los más importantes son, a nuestro juicio, los dirigentes deportivos, los directores técnicos o estrategas
o profesores, los periodistas deportivos y los jueces deportivos, que en conjunto podemos llamarlos
“auxiliares” de la actividad deportiva.
Los dirigentes deportivos pueden ser locales o nacionales. La actividad deportiva directiva o dirigencial es la
que tiene que ver con las actividades de dirección y administración del deporte a nivel oficial o privado. Ellos
cumplen la difícil tarea de encaminar el deporte nacional y local a los mejores sitiales. Aunque en los últimos
tiempos esta labor se ha mercantilizado, es necesario que los dirigentes sean filántropos deportivos, que
muchas veces deben recurrir a sacrificios para llevar adelante la superación deportiva.
El segundo grupo de estos “auxiliares” viene a ser el de los directores técnicos. Su función es eminentemente
formativa y entrenadora. Podría decirse que el “profesor”, de manera análoga al director de teatro, no aparece
en escena pero está presente en toda la actividad. De él depende en buena parte el éxito o fracaso de la
actuación del deportista, del equipo y/o del club, y más aún el de un país.
El tercer grupo es el de los periodistas deportivos, que por su labor en bien del deporte han contribuido y
contribuyen, con la cobertura de las noticias, con el relato y comentario deportivo, con el testimonio gráfico,
con la caricatura, en fin, a la difusión y conocimiento de esta actividad.
En el cuarto y último grupo se encuentran los jueces o árbitros, que pese a su difícil tarea en el deporte, son
más conocidos por la antipatía que por la simpatía del público aficionado, y podrían ser también tomados en
cuenta porque su presencia en el deporte es insoslayable. Hay también otros actores: los autores o escritores
de literatura deportiva que aportan un valor intelectual al deporte, las mismas autoridades deportivas
nacionales y locales, los médicos deportivos, los profesores de educación física, etc.
Uno de los primeros y más importantes problemas en la redacción de un repertorio biográfico, es saber,
cuántos de los deportistas y sus auxiliares tendrían que ser escogidos en la lista. Para el caso nuestro, en
principio optamos por un criterio bastante amplio, dando cabida, no solo a los futbolistas, sino también a los
que apoyan o acompañan en diversas actividades, pero dada esa amplitud y el tiempo a disponer hemos
optado por restringirnos a sólo futbolistas. En esto seguimos la tradición implantada por quienes ya han
elaborado algunos repertorios biográficos deportivos en particular.
Un segundo problema es el de la incidencia del tipo de deporte sobre el repertorio. Una de las formas de
dividir el deporte permite distinguir los deportes de individualidades, llamados en algunas especialidades
“marcas”, y los deportes de equipo o conjunto. En el primer caso es, obviamente, fácil hacer la selección. Por
ejemplo en el atletismo podríamos incorporar de cajón a los “record nacionales”, a los receptores de medallas,
etc., en el ajedrez, en el tenis y en otros deportes de confrontación personal, tendría que seleccionarse a los
campeones, etc.
Esta tarea no es tan fácil en relación a los deportes de equipo. Aquí no hay campeones nacionales, el campeón
es un club, una institución, un país. La evaluación del personaje individual, tendría que tomar otros criterios.
En el caso nuestro del fútbol, tendría que pensarse en la persistencia en el deporte del biografiado, en el hecho
de formar parte de los seleccionados nacionales, en “disputa” de los clubes y países para contratarlo como
jugador, en la cantidad de tantos anotados, etc.
Estos son a nuestro parecer, los principales problemas que afectan a la selección de los personajes.
Pero hay todavía un tercer problema, más complicado, es justamente el de la reconstrucción biográfica del
personaje. Aunque se habla mucho de los deportistas, lo que se difunde de ellos a través de la prensa y las
revistas especializadas, es muy poco. Muchas veces ni siquiera se tienen datos precisos sobre lugares y fechas
de nacimiento, estudios, profesión, actividades extradeportivas, hobbies y, en el caso de los desaparecidos,
sobre el lugar y fecha de muerte. En muchos casos es muy difícil inclusive tomar un contacto personal, para
permitir llevar una ficha biográfica. Es la paradoja: “son personajes populares pero nadie los conoce”. Más
adelante al hablar de las fuentes, volveremos sobre este particular.
Finalmente, la estructuración del modelo de ficha también presenta problemas. No es fácil elaborar un modelo
único de ficha biográfica. ¿Qué datos, en rigor deberían registrarse, respecto de un futbolista o un ajedrecista?
La respuesta no es fácil.

c) Análisis de algunas fuentes útiles para el ámbito biográfico deportivo.


Dado el carácter de la información biográfica de esta clase de obras, contadas son las que se han escrito en
nuestro medio en materia específicamente deportiva. A continuación señalamos y comentamos algunos libros,
reconociendo que en ellos, de alguna manera se han encontrado algunas pautas para nuestro trabajo.
En la mención de las obras consultadas para el ámbito bio-bibliográfico fundamentalmente, podemos señalar:
Quién es Quién en Bolivia (20), anónimo; Diccionario biográfico de la mujer boliviana de Elsa Paredes de
Salazar (21); Catálogo de la bibliografía boliviana de Arturo Costa de La Torre (22) y la Bio-bibliografía de
Bolivia de Werner Guttentag (23). Y podría agregarse la obra de Rosendo Gutiérrez... (24), con la que se
formaría el cuarteto básico de la bibliografía boliviana. Además habría que tomar en cuenta la Introducción a
los estudios bolivianos contemporáneos de Joseph M. Barnadas (25), obra de carácter selectivo cualitativo,
con más de seis mil referencias de libros, folletos y artículos del periodo 1960-1984. Obviamente la mención
de todas estas obras requiere de un trabajo minucioso, dado el carácter general de los repertorios. Todas estas
obras según José Roberto Arze fueron hitos en la evolución de los repertorios biográficos, pero
lamentablemente no ha sido más útiles para nuestros propósitos, especialmente biográficos.
No de menor importancia es la obra bio-bibliográfica boliviana de José Roberto Arze, en su Diccionario
Biográfico Boliviano, que acoge en varios volúmenes a un amplio ámbito de diversas áreas del conocimiento
humano como la Historia, las Bellas Artes, las Ciencias Sociales, la Literatura, la Política, la Ciencia y la
Técnica, y el Deporte, entre otras más. “En la selección –dice el autor- se ha tratado de combinar los criterios
de celebridad (entendida como la consagración histórica o cultural del personaje más allá de los ámbitos
exclusivos de especialidad o de su localidad)”
En este meritorio diccionario se destaca la inclusión del biografiado, considerándolo como un “producto” de
la historia y de su clase, en una influencia recíproca en el desenvolvimiento histórico. Señala taxativamente
que un diccionario biográfico tiene el objetivo de “proporcionar información suscinta sobre el ‘rol’ histórico
de las personalidades que han tenido mayor o menor influjo en la historia social, cultural y política”. Señala
que la obra en su intención debe ser práctica, objetiva, servir para la consulta bio-bibliográfica, que la
intención de la misma no es la caracterización cívica, pedagógica, moralizadora o ideológica.
Respecto a la estructura y estilo del diccionario mencionado, éste está formado de las siguientes partes “I.
Introducción. II. Cuerpo principal de la obra, con arreglo a la ordenación alfabética de las entradas. III.
Bibliografía general consultada. IV. Índices auxiliares (por especialidades y lugares)”. A su vez los datos
biográficos están estructurados bajo los siguientes elementos: “a) encabezamiento (formado por los apellidos
y nombres, en su forma más conocida); b) Fechas y lugares de nacimiento; c) Rol histórico del personaje; d)
Biografía suscinta: estudios, profesión, principales actividades y cargos; hechos históricos a los cuales se
relaciona de modo particular el personaje; e) Obras principales del personaje; f) Suscinta información sobre
las fuentes y bibliografía” (26).
Respecto a la técnica bibliotecológica y bibliográfica, el diccionario cuenta también “con las referencias
cruzadas, para los casos de pseudónimos y apodos importantes y ortografía de los nombres”. Resalta el hecho
de que, a diferencia de muchos otros diccionarios biográficos, que emplean adjetivos o frases laudatorias o
denigratorias, este repertorio, debe ser lacónico y meramente informativo. Así mismo expone en detalle las
reglas que guían la redacción del repertorio y cada ficha, en el orden señalado arriba. La entradas de los
párrafos biográficos están ordenados según la ubicación alfabética. Los diferentes tomos de este monumental
diccionario biográfico, presentan un apéndice complementario, de apoyo investigativo, así como una
exhaustiva información bibliográfica. Se completa todo este espectro con la inclusión de índices, como el
general, el índice orgánico y el índice por lugares de nacimiento.
En el ámbito propiamente biográfico J. R. Arze, publicó una compilación de trabajos en homenaje a Gunnar
Mendoza, una Bibliografía biográfica boliviana reproducida más tarde en la Bio-bibliografía de Guttentag
correspondiente al año 1978, donde se registran 367 fichas del género biográfico. En todo ese cúmulo hay una
sola vinculada al deporte: la biografía del “Maestro” Ugarte.
En buena parte, nuestra investigación, como los fundamentos y reglas generales para la construcción de un
repertorio se basará en los lineamientos teóricos, técnicos y factuales de esta obra y en los de su autor y
profesor guía el Dr. J. R. Arze, como ya se indicó.
El Diccionario histórico del departamento de La Paz (1915) (27), del presbítero Nicanor Aranzaes es el
resultado de 25 años de investigación, como menciona el autor, en archivos parroquiales, en documentos
como expedientes matrimoniales, libros de bautizo y otros recursos, debido a la inexistencia de archivos
públicos.
Ingresa la presentación de las biografías con los datos de rigor (nombres y lugar y fecha de nacimiento),
sobresale el apellido paterno del biografiado en “negrita”, y presenta una breve genealogía del mismo, luego
en breve y ameno relato, expone las actividades y/o actuaciones de la vida pública y/o privada de los
personajes y expone la vinculación de éste con los episodios históricos de la época, no solo local y nacional,
sino americana, por ser los personajes, activos participantes de la emancipación americana del siglo pasado.
Son personajes nacidos hasta 1600 y, en su mayoría, religiosos locales, nacionales y del países foráneos
radicados en el país (Perú, España, Francia, Italia). Finaliza el párrafo biográfico con las obras que el
personaje a producido.
Debido a la cantidad (aproximadamente más de 400 biografías) y clase de los personajes, se hizo la búsqueda
de algún personaje que tuviera alguna vinculación con el deporte, por su renombre u otro aspecto, pero no se
encontró alguno. Al parecer el ámbito deportivo estaba alejado del interés del medio intelectual en el que
actuaba el autor, además por ser este un repertorio e carácter histórico.
Quién es Quién en Bolivia, anónimo, (28) es una obra estructurada bajo el modelo usual de los repertorios que
con título similar se publican en varias partes del mundo. De esta obra salieron dos ediciones, una en 1942 y
otra en 1959. No hemos podido determinar sin los empresarios a cargo de esta obra fueron los mismos en
ambas ediciones. Pero sí se puede notar que no se establece el vínculo del “obituario” entre las dos ediciones
(o sea que no se hace la lista de quiénes murieron en el lapso intermedio). Hay algunos cambios en el formato
físico y en la redacción de la entrada; la segunda edición cuenta con un índice general. La ficha biográfica
ingresa con el nombre completo del biografiado y en orden invertido, como es corriente (primero el apellido,
después le nombre); seguidamente se hace mención de los progenitores, la fecha de su nacimiento y, en un
desarrollo más o menos extenso, las actividades del personaje, su contribución en el ámbito en el que actúa y
otros aspectos.
Es un repertorio biográfico de alcance general, es decir, incluye a personalidades de distintas áreas temáticas,
como la política, la cultura, la actividad empresarial, institucional, gubernamental, artística y otras. Incluye así
mismo la actuación de personajes nacidos en el exterior, pero actuantes en Bolivia, finaliza la biografía
señalando la dirección del personaje. Más que figuras deportivas, como tal vez podía esperarse, se han
encontrado más algún dirigente propulsor del deporte y/o algún periodista deportivo, naturalmente de
significación para la época.
Esta es una obra fundamental entre los repertorios biográficos bolivianos. Corresponde al género de biografías
contemporáneas. Buena parte del valor de esta obra radica en que está redactada de acuerdo con una
esquemática extendida con uniformidad en repertorios similares extranjeros e internacionales. En parte nos
hemos acogido también a seguir este modelo con las adaptaciones del caso, para estructurar las fichas
biográficas que figuran en la parte práctica de esta tesis.
La Historia del fútbol en La Paz (cronología 1914-1964), del Ingeniero Felipe Murguía V. (29), como señala
el subtítulo, es fundamentalmente un relación cronológica, fecha tras fecha de las actividades vinculadas al
fútbol en la ciudad de La Paz, y en forma abundante y especial de los encuentros, campeonatos y actividades
gremiales de la Asociación de Fútbol de La Paz. Entre los datos sobre las actuaciones iniciales del fútbol
paceño, el autor señala, por ejemplo, la fundación del primer club paceño de fútbol, el “The Bolivian
Rangers” en 1901. Por su papel de pioneros vale la pena señalar la información que proporciona, sobre las
fechas de fundación de los clubes más importantes sino de todos, como la mención de los fundadores de la
Asociación de Fútbol de La Paz el 22 de febrero de 1914.
La obra es rica en la relación de encuentros, partidos y campeonatos; figuran también muchísimos nombres
especialmente al pie de las fotografías y cuando señala a las mesas directivas de la Asociación y Clubes. No
en todos los casos, pero sí en los más importantes, se incluye la lista de planteles de quienes participaron en
encuentros internacionales. Hay un breve capítulo especial sobre “periodismo y periodistas deportivos”, con
brevísimos datos biográficos de los personajes. A pesar de la parquedad de datos biográficos propiamente, la
obra es útil para precisar o reconstruir algunos datos sobre ellos.
Nombres en el deporte paceño (30) es, entre los repertorios biográficos bolivianos, la obra más importante
sobre el deporte, incluye a representantes de casi todas las especialidades deportivas del país. La obra tiene
una extensión de más de 260 páginas, cada una de las biografías abarca una página. En el amplio espectro del
deporte boliviano y sus personajes, se hace inclusión a los siguientes deportes. Fútbol, básquetbol, Voleibol,
Atletismo, automovilismo, Boxeo, Natación, gimnasia, tenis, Tenis de Mesa, Raquetbol, Ciclismo, Hipismo,
Ajedrez, Karting, Bisicross y Andinismo.
Respecto a la inclusión de personalidades deportivas del fútbol, podemos mencionar a jugadores de renombre
internacional, y de los cuales han servido para enriquecer nuestro trabajo, de entre ellos a: Vicente Arraya “La
flecha andina”, de la década de los años cuarenta, a Víctor Agustín Ugarte, “El Maestro”, de las décadas de
los 50 y 60, a Wilfredo Camacho de la década de los 60, o a Carlos Fernando Borja de la década de los 70 y
80 y parte de los 90. De más de 200 biografías la obra presenta a 46 de los personajes relacionados con el
fútbol, 26 deportistas de 170 y 20 directivos de fútbol de 54, y un número de 17 periodistas deportivos de
quienes sobresalen Mario “Cucho” Vargas y/o Juan Carlos Costas Salmón.
Respecto al párrafo biográfico sigue la corriente generalizada de la presentación de los datos de rigor y las
actividades principales, su trayectoria y relevancia, a veces con cierto matiz laudatorio y engrandecedor de sus
biografiados, especialmente cuando son deportistas, y cabe señalar, presenta en los bordes extremo superiores
de las páginas, un logotipo del deporte correspondiente al que practicó o practica el biografiado.
El alcance cronológico del la obra, incluye a los personajes nacidos desde 1913 hasta nacidos en 1970, y en
relación a las épocas comprendidas de actividad de los personajes, desde la década de los 30 a los primeros
años de la década de los 90. Existe un predominio de personajes del fútbol, luego de atletismo y
automovilismo de las primeras décadas de los siglos pasados y finalmente la inclusión de personajes de
deportes de reciente aparición como el bisicross, el karting y el andinismo.
Respecto a la estructura general del repertorio, se advierte la ausencia de una bibliografía de fuentes
consultadas, el índice general y u otro auxiliar, pero su búsqueda no es dificultosa pues su ordenamiento
general es alfabético. Para el fin que nos hemos propuesto la obra viene a representar pionera y de utilidad a la
investigación deportiva en general y del fútbol en particular. Además su autor es o fue el director y
organizador del único Museo del Deporte en el país, donde se custodia suplementos deportivos de los
principales periódicos de Bolivia y otros objetos desde la década de los 30 hasta el presente.
El libro Historia contemporánea del fútbol boliviano (1960-1993) de Marco Antonio Peñaloza Bretel (31), es
una obra de gran aliento, con más de 350 páginas. En su parte introductoria hace una reseña histórica de la
aparición del fútbol en Oruro y en el país, desde 1900, año en que aparece el fútbol en La Paz y su
propagación por el interior, aproximadamente hasta 1950, fecha en que irrumpe el profesionalismo y pasa a
ocupar el lugar del fútbol amateur.
En su primera parte, época asociacionista, el autor hace rememoración del fútbol asociado paceño como
pionero de las del resto del país; de entre los años de 1960 a 1976, recuenta estadísticamente campeonatos y
ubicaciones de los clubes en los certámenes locales y nacionales. Al margen de algunas consideraciones de
tipo futbolístico, como el nivel técnico, la formación deportiva de los jugadores, recuenta los hechos nada
promisorios de un azás regionalismo que debilitó desde entonces, y desde todos los puntos de vista que
expone, el desarrollo del fútbol nacional.
En su segunda parte, época liguera, desde la creación de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano, desarrolla
de manera pormenorizada y con estadísticas y cuadros, la participación de equipos nacionales de mejor
ubicación en campeonatos, como de evaluar y mostrar en cuadros la actuación de la selección nacional. En
análisis crítico pondera las actuaciones de los equipos nacionales, tanto de participación local, nacional o
internacional mostrando esquemáticamente sus éxitos y fracasos. En alguna medida vierte comentarios
respecto al papel y desarrollo dirigencial del fútbol boliviano.
Y en su ‘análisis final’ hace algunas consideraciones respecto a los resultados conseguidos por equipos
nacionales y por la selección, y en análisis cualitativo, valoraciones sobre el ascenso que en general ha tenido
el fútbol nacional. Respecto al tema de nuestra tesis y respecto al acopio de datos biográficos específicos, no
existen, en cambio hay detalles aislados de información sobre los centenares de nombres que presenta en su
desarrollo la obra; sin embargo en general la información ha sido valiosa para el conocimiento del fútbol
boliviano, como en la recolección de uno que otro dato, pues cuando cita a un jugador, la información sobre el
mismo recae en consideraciones técnicos futbolísticos, estados de ánimo y otros muy coyunturales, etc.
Esta obra junto a la de Carlos D. Mesa G., es de una enorme importancia para la producción bibliográfica
sobre el deporte y particularmente sobre el fútbol.
El presentador Guillermo Loayza M., hace notar que la obra Epopeya del fútbol boliviano (1896-1994) de
Carlos Diego Mesa Gisbert (32), tiene gran relevancia en el alcance sociológico en histórico de este deporte,
una tarea que podría haberse visto “como cuestión menor por el grueso de nuestra intelectualidad” (33). Quizá
para muchos intelectuales sea una obra de importancia secundaria, porque no todos ellos han adquirido
conciencia de su importancia social, al revés de lo que ocurre en los países más avanzados donde se considera
al deporte, como uno de los más importantes componentes de la vida cultural y social de un pueblo.
Obra de gran magnitud (389 páginas en formato mayor) y exhaustividad, que combina la descripción histórica
y el análisis de la “epopeya” del fútbol boliviano, con abundante material gráfico y estadístico. Destaca en esa
descripción un panorama de competencias y certámenes de fútbol protagonizadas por nuestras selecciones
desde el primer seleccionado de 1926, hasta el de 1994, en que Bolivia clasifica a la Copa del Mundo USA
’94.
Para el trabajo que nos hemos propuesto, esta obra viene a ser la primera y más significativa, de gran utilidad
para su consulta, aunque rasgos propiamente biográficos sí se encuentran de contadas estrellas del fútbol
boliviano de todos los tiempos, como la de V. A. Ugarte, José Bustamante, Erwin Romero y Ovidio Mezza,
luego en el resto de la obra son casi inexistentes. Estructuralmente el libro esta dividido en cuatro partes; en la
primera parte se refiere al inicio del fútbol en nuestro país desde 1896, con ponderaciones acerca de estos
inicios, su desarrollo y evolución del fútbol boliviano. En su segunda parte hace descripción histórica de los
seleccionados nacionales, poniendo énfasis en los campeonatos sudamericanos y eliminatorias a la Copa del
Mundo, y además incluye apreciaciones valorativas, técnicas deportivas, de los jugadores más importantes en
67 años de selecciones.
La tercera parte de la obra es un capítulo de análisis sobre la evolución o no del fútbol boliviano, la tan
polémica cuestión de “la altura” del país, la naturalización de jugadores extranjeros, el papel de los directores
técnicos y el nivel general del fútbol boliviano en relación con los países sur continentales. La cuarta parte
presenta ampulosos cuadros estadísticos, de fichas técnicas de certámenes de los seleccionados bolivianos que
disputaron en casi 70 años de fútbol y anexos de abundante información gráfica. En todo caso, tanto esta obra
como la de Peñaloza Bretel han sido y son guías utilísimas e importantísimas que nos han permitido conocer
más sobre la historia del fútbol boliviano.
Profesionales del fútbol de Kenneth Wolstensholme (34), es un repertorio biográfico del fútbol a nivel
mundial. “Apasionante estudio de las máximas figuras mundiales, realizado por un experto y crítico
deportivo. Conoceremos cómo viven y piensan con respecto a su profesión y el deporte, esos “ídolos de
multitudes” que son entre muchos. Pelé, Beckembauer, etc.” (35).
La obra presenta en resúmenes biográficos más o menos extensos, aproximadamente entre 8 y 10 páginas, de
futbolistas, cuya trayectoria internacional vienen en renombres mundiales como de los Pelé, de los Cruyf, de
los Beckembauer. Son bellos esbozos biográficos en los que cuenta en forma no muy pormenorizada, su
nacimiento, la particularidad de parentesco filial futbolístico, la gran trayectoria de su vida deportiva, éxitos
individuales y en conjunto de clubes, su actividad diaria, rutinaria, cotidiana fuera del deporte, sus
costumbres, su alimentación, sus hobbies, etc.
Por otra parte la obra viene a ser una buena referencia de la exposición biográfica relatada por sus propios
protagonistas y de un estilo claro y sencillo en el relato, la descripción de cada personalidad, así mismo hay
un retrato fotográfico a color en acción del personaje. Al margen de estas consideraciones es preciso señalar,
que la culminación de esta clase de obras han sido hecho con un apoyo logístico económico muy importante.
Guía de organizaciones deportivas (36), editado por la Corporación de Medios de Comunicación, es un libro
interesente por cuanto presenta entre otros, información sobre la existencia de instituciones deportivas
oficiales, públicas municipales, de instituciones periodísticas y de clubes, señalando de ellos su dirección,
personería y otros aspectos. En relación de la información que brindó para el presente trabajo se refiere a las
“fichas de habilitación” para el certamen de 1996, donde se hallan los nombres de los futbolistas con datos
precisos de lugar y fecha de nacimiento entre otros datos.
El fútbol en Bolivia y el mundo de Martín Castro Medrano (37), es una obra muy importante en relación a la
presentación de casi la totalidad de los partidos oficiales del fútbol del país, de los torneos nacionales,
certámenes de la Liga Profesional del Fútbol Boliviano, torneos de la Copa Libertadores de América y de
otros certámenes internacionales. Incluye datos muy escuetos casi biográficos de algunos futbolistas
bolivianos que jugaron en el exterior, como de extranjeros que jugaron en Bolivia, pero son muy breves, pero
que sin embargo han servido para ir construyendo una ficha biográfica de algunos futbolistas.
El libro La fiesta del fútbol (31 años de partidos profesionales entre Bolivar y The Strongest) de Jorge
Hochmann S. (38), presenta las nóminas de los clubes de más de cien partidos clásicos, tiempo y planteles por
el que pasan los futbolistas con diferente personalidad; gran parte de la obra, 108 páginas, son dedicadas a la
presentación de los dos equipos en sus once jugadores y otros datos complementarios. Presenta en un índice
general la información más pormenorizada respecto a los jugadores, sean extranjeros, nacionales, goleadores,
nacionalidades de los mismos, jugadores que participaron en varios elencos, goles, ausencia de goles,
expulsados, apellidos más repetidos, etc. Obra que ha permitido la identificación de los personajes, definir la
inclusión de algunos jugadores de estos equipos en el diccionario biográfico presentado en la segunda parte de
la tesis. Además incluye algunas fotografías que ilustran esta gran “fiesta del fútbol” boliviano.
La obra biográfica Personajes bolivianos del siglo XX de Carlos H. Rivas G. (39), es una obra típica de
carácter coyuntural y aparentemente con muy poco rigor selectivo. Se encuentra en las más de cien biografías,
y la inclusión de algunos personajes relacionados con el deporte, aunque nadie prácticamente relacionado con
el fútbol. Sobre los aspectos de estilo, la presentación del pa´rrafo biográfico y otros detalles, éstos guardan
esa relación de una redacción casi normalizada en esta clase de obras con sus más de 200 páginas.
Respecto a la obra Pasión por la palabra de los autores Quintana y Duchén (40), se ha revisado el libro y por
su tamaño, cerca de mil páginas y el carácter especializado, “figuras del periodismo”, puede despertar al
parecer alguna expectativa de la inclusión de algunos cronistas o periodistas deportivos. Sin embargo la obra
se concentra exclusivamente en el periodismo de carácter general y político o literario. Las dos personalidades
más o menos vinculadas con el deporte y específicamente con el fútbol son Juan Luis Gutiérrez Granier y
Saturnino Rodrigo, personajes del siglo pasado que realmente desarrollaron una actividad en bien del deporte
y del fútbol boliviano, pero que la parecer son más bien incluidos por su connotación política antes que
deportiva.
Cien preguntas para Xavier Azkargorta de Julio César Peñaloza Bretel (41), es una obra formada o constituida
por una entrevista de un conjunto de cien preguntas al entonces director técnico de la selección boliviana
Xavier Azkargorta. En la entrevista se exponen importantes conceptos de carácter deportivo, tácticos,
estratégicos, etc. de un equipo de fútbol, como los de humildad y orgullo nacionales que debe desarrollar el
futbolista boliviano, dadas sus características. En la lectura se advierte a un profesional del fútbol, tanto en lo
teórico organizativo como ejecutivo y sobre todo su dominio de la psicología deportiva.
Señala el importante papel que ha desempeñado la selección boliviana en dos años de preparación para el
campeonato mundial USA ’94, tanto en su gira internacional de entrenamiento como de partidos oficiales. En
esa preparación de un total de 29 partidos, 9 fueron ganados, 11 empatados y 9 perdidos. En el capítulo “los
hombres” el entrevistado expone una serie de pequeños retratos psicológico deportivos de todos sus
jugadores, de gran valía para nuestro trabajo práctico, y finamente ilustrados, como ejemplo de ello,
transcribimos: “Bien, juega siempre al límite, quizás su mejor cualidad es la constancia. Jugadores mucho
mejor dotados que él no le pueden competir el puesto porque está siempre en el tope de sus posibilidades,
tiene una generosidad total”. Que en nuestro caso referido a los seleccionados que trabajaron con el
entrevistado, tomamos de todos aquellos que han sido incluidos en el diccionario biográfico como “semblanza
psicológica deportiva”.
Respecto al diccionario biográfico Quiénes Somos (1999) de Benjamín Hinojosa C. (42), es una obra con las
mismas características, en este tipo de obras de referencia. En sus aproximadamente 600 biografías recoge a
personalidades de ámbito general en el país, desde algunos presidentes nacionales, personalidades del ámbito
político y social y algunos vinculados con la Literatura, la actividad empresarial y otros ámbitos
profesionales. En nuestro caso, es decir, en el aspecto deportivo apenas figuran algunas personalidades del
periodismo deportivo y tan sólo dos futbolistas profesionales de la selección nacional y mundialistas: Miguel
A. Rimba y Marco A. Sandy. Por lo demás, la presentación de los datos de rigor, y como señala el autor se
circunscriben a señalar escuetamente: nombre, nacionalidad, fecha de nacimiento, familiares más cercanos,
formación, experiencia, aficiones, etc. En general presenta cierta amenidad al ser leídas las biografías y no
presenta grandes frases de exaltación o elogio. Como se ve aún el ámbito deportivo es tenido a menos por la
intelectualidad nacional y por lo que creemos es importante destacarlo.
Hay varias obras de carácter evocativo o de indagación retrospectiva, de ciertos hechos, pero que tiene poco
o nada rescatable para los propósitos específicos que tenemos. Por ejemplo el Libro de Oro de The Strongest,
de Freddy Oporto Lenz que tiene rica información sobre el club, la dirigencia y otros aspectos. Como dijimos
párrafos arriba, en páginas anteriores, los repertorios biográficos generales de Bolivia, mencionan políticos,
escritores, artistas, burócratas, algunos empresarios, pero ningún deportista que se pueda encontrar, por lo
menos, en los “Apuntes para un diccionario biográfico boliviano”, publicado en el Libro del Centenario de
Bolivia. En el Diccionario de figuras de la actualidad de Leoncio Alcántara Lecca, no consigna nada a
nuestras indagaciones concretas. José Domingo Cortéz, en magnas obras, como el Diccionario Biográfico
americano, y Galería de hombres célebres de Bolivia, él chileno, pionero en la redacción de los repertorios
biográficos, y como es de suponer, en esa época, ni había deportistas destacados, ni los historiadores se
ocupaban de ellos.
Quién es Quién en Bolivia 2003 (43), es una obra en formato mayor (21 x 32 cm.) de “5000 biografías. Un
justo homenaje a todos aquellos hombres y mujeres que en los distintos campos del que hacer humano,
construyen una Bolivia cada día más grande”, como señalan lo editores en la contratapa, que en número de
cinco autores, dice, le tomaron 16 meses de intensa labor. La obra en sus 5000 biografías se presenta en
párrafos breves y señala como conocemos, los datos de rigor (nombre, nacimiento, padres, etc.), y en alguna
medida usando adjetivos laudatorios y de un exagerado reconocimiento hacia algunos biografiados, que le da
cierto carácter crítico. Respecto a nuestra temática deportiva y futbolística, hemos encontrado 4 personajes del
fútbol: Wilfredo Camacho, Víctor Hugo Antelo, Carlos Fernando Borja y Eduardo Angulo; entre el resto de
los biografiados deportivos sólo hemos encontrado al ciclista Edgar Cueto de los años 80. El resto de los
personajes biografiados, entre algunos fallecidos y muy remotos, otros antiguos y una mayoría de personajes
recientes, que como ellos mismos lo señalan, son personajes ‘en los distintos campos del que hacer humano’;
aunque el estilo y la elección de los personajes hace suponer cierta intencionalidad de favorecer a alguno, y tal
vez valdría la pena hacer una consulta más detenida.
NOTAS AL CAPÍTULO 2.

1. Real Academia Española. Diccionario manual e ilustrado de la lengua española. 2 ed.


Madrid: Espasa Calpe, 1950. p. 217.

2. Guzmán, Augusto. El arte de la biografía en Bolivia. Cochabamba: Amigos del Libro,


1984. p. 9.

3. Ibidem. p. 7.

4. Cit. Por: Katz, William A. Introduction to reference work. 4 ed. N. Y. McGraw Hill,
1982.

5. Sabor, Josefa Emilia. Manual de fuentes de información (obras de referencia:


enciclopedias, diccionarios, bibliografías, biografías, etc.). 2 ed. Buenos Aires: Kapelusz,
1967. p. 230.

6. Ibidem. p. 239.

7. Guzmán, Augusto. Panorama de la Literatura boliviana del siglo XX. Cochabamba:


Amigos del Libro, 1967. p. 27.

8. Ibidem. p. 28.
9. Sabor, Josefa Emilia. ed. cit. p. 227.

10. Aranzaes, Nicanor. (Presbítero (1849-1927). Diccionario histórico del departamento de


La Paz. La Paz: Tall. Graf. La Prensa, 1915. 813 p.

11. [Crespo, Luis S.]. “Apuntes para un diccionario biográfico boliviano, 1825-1914”, en
Bolivia en el primer centenario de su independencia. New York: University Society, 1925.
La obra se publicó sin mención de autor; la identificación del mismo fue proprcionada por
don Alberto Crespo Rodas al tutor de esta tesis.

12. Ascarrunz, Moisés. Hombres célebres de Bolivia. La Paz: Gonzáles y Medina, 1920.
(Preparado en colaboración por Moisés Ascarrunz, Belisario Díaz Romero y Gustavo
Adolfo Otero).

13. Quién es quién en Bolivia. [Buenos Aires]: Quién es quién en Bolivia, 1942. 257 p.
Reedición: Quién es quién en Bolivia. [La Paz]: Burillo, 1959. 338 p.

14. Arze, José Roberto. Diccionario Biográfico Boliviano. La Paz: Amigos del Libro,
1984-2003. 10 v.: 19 cm. CONTENIDO: Vol. 1. Figuras bolivianas en las ciencias
sociales.- v. 2. Figuras eclesiásticas en Bolivia.- v. 3. Geógrafos, exploradores y figuras en
la ciencia.- v. 4. Historiadores y cronistas.- v. 5. Figuras centrales en la historia de Bolivia
(épocas precolonial y colonial).- v. 6. Figuras centrales en la historia de Bolivia
(independencia y república).- v. 7. Políticos y militares en Bolivia.- v. 8. Figuras bolivianas
en las artes.- v. 9. Escritores, poetas y periodistas.- v. 10. Hombres de empresa (y otros) en
Bolivia, (que además incluye la parte inédita “Figuras del deporte boliviano”).

15. P. E. Shehy. Guide to reference work. 9 ed. Chicago: ALA, 1986. p. 279.

16. Buonocore, Domingo. Diccionario de bibliotecología: términos relativos a la


bibliología, bibliografía, bibliofilia, tipografía y materias afines. 2 ed. aum. Buenos Aires:
Marymar, 1976. p. 67.

17. Ibidem. p. 165.

18. Ibidem. p. 166.

19. Arze, José Roberto. Manual de bibliografía. Cochabamba: Fundación Simón I. Patiño,
1992. 616 p.

20. Quién es quién en Bolivia... ed. cit.

21. Paredes de Salazar, Elsa. Diccionario biográfico de la mujer boliviana. La Paz: Isla,
[1965], 309 p.
22. Costa de La Torre, Arturo. Catálogo de la bibliografía boliviana. libros y folletos. 1900-
1963. La Paz: UMSA, 1973. 2 t. t. 1 1069 p. t. 2 1255 p.

23. Gutenttag T., Werner. Bio-bibliografía boliviana. La Paz-Cochabamba: Amigos del


Libro, 1963 y ss. (Publicado anualmente. Desde 1975, se titula Bio-bibliografía boliviana).

24. Gutiérrez, José [Link] para la historiografía boliviana. La Paz: Arzadum, 1875-
80. 2 v.

25. Barnadas, Joseph M.. Introducción a los estudios bolivianos contemporáneos. Cusco:
Fund. B. de las Casas, 1987.
26. Arze, J. R.. Diccionario biográfico boliviano: geógrafos, exploradores y figuras en la
ciencia. La Paz: Amigos del Libro, 1987. p. 14.

27. Aranzaes, Nicolás. ob. cit.


28. Quién es quién en Bolivia... ed. cit.

29. Murguía V., Felipe. Historia del Fútbol en La Paz. (Cronología 1914-1964). La Paz:
Universo, 1964. il. 337 p. iv.

30. Aliaga Saravia, Rodolfo. ob. cit.


31. Peñaloza Bretel, Marco Antonio. Historia Contemporánea del fútbol Boliviano (1960-
1993). La Paz: Hisbol, 1993. il. 364 p.

32. Mesa Gisbert, Carlos Diego. ob. cit.

33. Ibidem. p. 15.

34. Wolstensholme, Kenneth. Profesionales del fútbol. Barcelona: Molino, 1969. 253 p.

35. Ibidem. p. 31.

36. Corporación de Medios de Comunicación. Guía de organizaciones deportivas. 1996. La


Paz, 158 p.

37. Castro Medrano, Martín. El fútbol en Bolivia y el mundo. La Paz: Imp. EDVIL, 1994.
193 p.

38. Hochmann S., Jorge. La fiesta del fútbol. 31 años de partidos profesionales entre
Bolivar y The Strongest. La Paz: Última Hora, 1981. 181 p.

39. Rivas G., Carlos H. Personajes bolivianos del siglo XX. Cochabamba: Punku, 1991.
260, vi p.
40. Quintana C. De la, Raúl; Duchén C., Ramiro. Pasión por la palabra: el periodismo
boliviano a través de sus profesionales. La Paz: Cima, 1982. 789 p.

41. Peñaloza Bretel, Julio César. Cien preguntas para Xavier Azkargorta. [La Paz]:
Artymaña, 1994. 102 p.

42. Hinojosa Canedo, Benjamín. Quienes somos, quién es quién en Bolivia. La Paz: Minsa,
1999. 379 p.

43. Maman Aguilar, David (y otros). Quién es Quién Bolivia 2003. [s. l., s. ed.] 2003. 211
p. (Escrito en colaboración con David Maman A., María A. Rendón V., Carlos Ramírez C.,
Yenny M. de Aguilar, Lina Carvajal M.).

3. EL DEPORTE Y EL FÚTBOL. ASPECTOS TEÓRICOS E HISTÓRICOS.

a) La cultura física y el deporte

b) El deporte en el mundo

c) El deporte en Bolivia

d) El fútbol en el mundo

e) El fútbol en Bolivia

f) Institucionalización oficial del deporte en Bolivia


a) La cultura física y el deporte.-

El anterior capítulo fue dedicado a repasar teóricamente los conceptos y la estructura teórica de lo que son las
biografías y los repertorios biográficos, con lo cual se ha atendido a lo que es la forma de presentación de la
propuesta de repertorio. El presente capítulo se consagra más bien al aspecto que lo llamaremos sustantivo
que hace referencia al contenido mismo o a la sustancia del trabajo que se propone, dentro de este contexto
podríamos decir que el repertorio que se propone, por su contenido, sustancia o materia, se refiere al ámbito
deportivo y más concretamente al ámbito futbolístico; y por su forma o estructura adopta el carácter de un
tratamiento biográfico colectivo, o sea el de repertorio.
En relación a este aspecto sustantivo de esta tesis empezaremos por ubicar lo que es el deporte, en primer
lugar, dentro lo que significa la cultura de la persona.
En este caso tomamos la palabra cultura, como aquella palabra que designa el cultivo de las

diferentes facultades que tienen las personas, los individuos. No cabe duda que vista así la

cultura tiene dos facetas principales, por una parte el cultivo de las capacidades y facultades

espirituales de la persona, como ser los conocimientos, la ciencia, los valores morales y

ciertas habilidades relacionadas con ellas, como por ejemplo el arte, la literatura, etc. El

otro aspecto de cultura o cultivo del individuo se refiere precisamente al desarrollo de sus

capacidades físicas y por eso ha recibido ya desde hace muchísimo tiempo el nombre de

“cultura física”.

En conversación sostenida con Mario Ayllón, Licenciado en Deportes y Cultura Física en

México, un conocido personaje del deporte en el país y que murió trágicamente en un

accidente en Los Yungas, él decía, que la cultura física tiene tres componentes que son por

una parte la Recreación, en segundo lugar el Deporte y en tercer lugar la Educación Física;

por tanto tenemos ubicado al deporte como una parte de la cultura física, ya sea del

individuo, ya sea de la colectividad.

Ahora bien ¿cómo se puede definir el deporte? La Real Academia Española define el

deporte, de la siguiente manera: “1. Recreación, pasatiempo, placer, diversión o ejercicio

físico, por lo común al aire libre. 2. Actividad física ejercida como juego o competición,

cuya práctica supone entrenamiento, sujeción a normas, por deporte, por gusto,

desinteresadamente. u.t. en sent. irón.”


(Usase también en sentido irónico) (1).

De las tres acepciones que da la Academia de la Lengua, es claro que la más importante es

la segunda, que identifica al deporte como juego o competición sujeta a normas y que sirve

de entrenamiento. En efecto pareciera que estos tres componentes, el carácter de juego de

competición por una parte, la normativa por otra, y por otra tener que dedicarse y practicar

para llegar a la competencia es lo que vendría a caracterizar el deporte como un concepto

teórico en este caso; y desde luego otras definiciones, como: “Recreación, pasatiempo,

diversión, por lo común al aire libre. Practicado generalmente de manera desinteresada y

competitiva y sujeto a determinadas normas” (2), aunque básicamente esta definición

coincide también con la que proporciona la Academia, pero pareciera que el aspecto de la

recreación es lo que a veces podría ser discutible en estas cosas. En efecto, la diferencia que

hacía el Licenciado Ayllón, en el deporte lo típico es la competencia, mientras que en la

mera recreación o el simple entrenamiento físico está ausente está característica. De todos

modos el lindero entre deporte como juego y como competencia es bastante difícil de

establecerlo, y aunque se practique una determinada forma deportiva como recreación,

igual uno tiene que sujetarse a las normas, tiene que hacer entrenamiento.

O podemos ampliar aún al señalar que es un “conjunto de actividades físicas que el ser

humano realiza con intención lúdica o competitiva. Los deportes de competición, que se

realizan bajo el respeto de códigos y reglamentos establecidos, implican la superación de un

elemento, ya sea humano (el deportista o equipo rival) o físico (la distancia, el tiempo,

obstáculos naturales). Considerado en la antigüedad como una actividad lúdica que

redundaba en una mejor salud, el deporte comenzó a profesionalizarse durante el siglo XX”

(3). De esta manera tenemos definido lo que es deporte en general, quizá podrían buscarse

otras definiciones, pero aquí quedaremos por considerar suficiente las transcritas.
El deporte o los deportes pueden dividirse o clasificarse desde varios puntos de vista, aquí

nos referiremos, básicamente a los tres puntos de vista que señala la Enciclopedia Encarta.

Dice que la forma más importante de dividir o clasificar los deportes consiste en agruparlas

en seis tipos, que son los deportes atléticos: 1) atletismo, gimnasia, halterofilia, natación y

ciclismo; 2) los de combate: boxeo, lucha libre, esgrima, judo, karate y otras artes

marciales; 3) los de pelota: fútbol, fútbol americano, rugby, baloncesto, balonmano,

voleibol, tenis, tenis de mesa, waterpolo, squash, béisbol y pelota vasca; 4) los de motor:

automovilismo, motociclismo, motocross; 5) de deslizamiento: esquí, bobsleigh, trineo,

patinaje sobre hielo; y 6) náuticos o de navegación: vela, esquí acuático, remo,

piraguismo.

Un segundo punto de vista que expone la enciclopedia es la que distingue: deportes individuales y de equipo.
Esta división es, para los efectos del diccionario muy importante, porque precisamente el fútbol es uno de los
deportes típicos de equipo, y como veremos más adelante, resulta difícil el tratamiento de las individualidades
dentro de lo que es el equipo. Si nosotros hacemos una lista de triunfos o de éxitos deportivos rara vez se pone
a los futbolistas, se pone a los equipos, Bolivar, Campeón Nacional 2002, etc. pero rara vez se pone Campeón
Luis Gatty Ribeiro, etc. Esto es importante remarcarlo porque a la hora de tener que hacer un diccionario
biográfico del fútbol, entra justamente la necesidad de establecer parámetros a través de los cuales se ha de
fijar la transcendencia de los individuos, dentro de lo que son los equipos.
Por último, un tercer punto de vista, que se refiere esta enciclopedia es la que distingue los

deportes en modalidades por el límite de la aventura, en que distingue entre deportes de

riesgo, los que son puro juego: billar, bolos; y relacionadas con la inteligencia como el

ajedrez, que algunos llaman el deporte ciencia.

Concluyendo este aspecto del deporte y el fútbol, haremos alusión a la forma en que los

actuales responsables de la Clasificación Decimal de Dewey (4) abordan la división o

clasificación de los deportes. Como se sabe, los deportes están incluidos dentro de la

sección 790 de Dewey, que antes se llamaba simplemente “Recreación y Deportes” y que

ahora tiene el pomposo nombre de “Artes recreativas y de la actuación”. En esta división

las dos primeras secciones (791,792) se relacionan con las actividades distractivas (circo,
por ejemplo) y con las representaciones escénicas. Luego las divisiones 793, 794 y 795 se

refieren a los juegos que no tiene carácter deportivo, entre ellos se encuentran por ejemplo

los juegos de cartas, los juegos de destreza, que ubican el ajedrez, inclusive los bolos, los

juegos electrónicos y los juegos de azar, y recién en las secciones 796 en adelante se refiere

propiamente a los deportes. La sección 796 se refiere a juegos y deportes atléticos al aire

libre; el 797 a los deportes acuáticos y aéreos; el 798 a los deportes ecuestres y a las

carreras de animales y el 799 a la pesca, caza y tiro, considerados como actividades

deportivas o distractivas. El fútbol se halla ubicado entre “juegos de pelota” (796.3), dentro

de la subsección 796.33 (“pelota empleada o dirigida con el pie”), con la cifra detallada

796.334, con la denomicación “fútbol (soccer, fútbol asociado)”. Entre las subdivisiones

tiene los aspectos relativos a: estrategias y tácticas (796.3342), arbitraje y jueces

(796.3343), tipos específicos de fútbol (796.3346) y variantes del fútbol (796.3348).

1 b) El deporte en el mundo.-
Siguiendo los lineamientos que ofrece la Enciclopedia Encarta reseñamos la historia del deporte mundial, en
pocas líneas, según dice dicha enciclopedia, los pueblos más antiguos han dejado vestigios de la práctica de
actividades deportivas, esta apreciación, aparece en aquella época ligadas a ciertas actividades productivas o
de defensa, o de ataque de las mismas sociedades. Sin embargo, no estaríamos muy equivocados si
considerásemos que quizá ya en esa misma época ya tenían estas prácticas de la cultura física y del deporte
también su propio sentido lúdico y no necesariamente un sentido necesariamente productivo, necesariamente
material; y que esto se sabe que en las culturas precolombinas de América se conocen antecedentes como
también en Europa.
Según Bernard Gillet, "la civilización china parece haber sido la primera en hacer un uso

bastante amplio y razonado de los ejercicios físicos. Hacia 2700 se practicaba el "cong-fu",

‘un método de educación física, muy pormenorizado’ que tenía el propósito religioso --

como después varios de la India, de ‘curar el cuerpo de enfermedades y de debilidad que le

impiden ser un firme servidor del alma’" (5).


Datos sobre práctica de "ejercicios de lucha con palos" se remontan -según el mismo autor-

al año 2500 a. C. en Egipto y, por la misma época, en Japón y otros países (6). Las carreras

y el pugilato tienen testimonios que se remontan a 1500 años a. C., en la civilización

cretense, de donde se supone que los tomaron los griegos para sus juegos atléticos (7).

En todo caso, el esplendor deportivo parece haber tenido su sede principal en la Grecia

antigua. Allí la cultura física aparece ya doblemente vinculada, primero a la educación,

como parte de la formación integral del hombre (recuérdese el adagio "Mente sana en

cuerpo sano") y a las competiciones entre las diferentes ciudades-estados y tuvieron

concreción en los famosos Juegos Olímpicos, que se desarrollaron sistemáticamente por

más de un milenio y medio. Norris D. McWhirter y Ross McWhirter indican que existe

abundante evidencia de que los "Antiguos Juegos" se practicaban ya ocasionalmente desde

1370 a. C. (8). Su celebración regular, cada cuatro años, se remonta al 884 a. C. y desde

776 a. C. empezó a computarse la cronología histórica, calculada por olimpiadas. Las

últimas olimpiadas se habrían realizado en el año 394 a. C. (9). Los juegos olímpicos

modernos comienzan a fines del siglo XIX y persisten con destacada fama hasta el

presente.

Pero, en los millares de años transcurridos desde la antigüedad, hay otros hitos que pueden

señalarse. En la Edad Media no faltaron actitudes hostiles al deporte (por su vinculación al

juego y las diversiones) y no faltaron por tanto obispos y reyes que lanzaron edictos y

decretos contra su práctica (10). De todos modos la práctica de la cultura física tuvo un

importante desarrollo por su vinculación a la formación de los caballeros, quienes

necesitaban manejar el caballo y la espada y fortalecer su cuerpo no sólo para sus

numerosas guerras, sino también para sus justas y torneos. Justas y torneos eran

enfrentamientos de luchas (muchas veces con desenlace fatal) y se distinguían en que las
primeras "enfrentaban a dos caballeros", mientras los segundos eran "verdaderas batallas

que ponían frente a frente a dos tropas de caballeros organizadas por regiones o, incluso,

naciones" (11). A la edad media corresponden también algunos juegos de pelota como la

palma y la soule (12). Son algunos de los más o menos 52 juegos que se tiene identificados

para fines de la Edad Media, entre los que figuran, además de los citados, "el salto, la

escalada, la natación, el remo, el lanzamiento de peso y de jabalina, las pesas, las barras,

etc”. (13).

En el Renacimiento se produce un “bajón” de los deportes con excepción de la esgrima, que

mantiene su vigencia en los grupos de élite. Al comenzar la Edad Moderna se produce un

resurgimiento marcado, entre otras cosas, por los primeros libros especializados, como De

Arte Gimnástica del italiano Mercurialis (1569) y, poco tiempo después, Agonisticon de

Faur de Jaint-Jorri. Montaigne y otros filósofos conciben la cultura física como parte de la

educación (14).

A partir de entonces, a juzgar por el recuento trazado por Gillet, los deportes adquieren un

“sello” nacional, siendo Gran Bretaña el país que habría dado mayor impulso a las

competiciones. El carácter universal resurge en vinculación directa a los juegos olímpicos

modernos. En la Enciclopedia

Encartas se dice a este respecto:

”En 1892 el barón Pierre de Coubertin promovió la idea de restablecer los Juegos

Olímpicos. Dos años después, este proyecto fue aprobado en el transcurso de un congreso

en el que se fundó también el Comité Olímpico Internacional (COI). Los Primeros Juegos

Olímpicos de la era moderna tuvieron lugar en Grecia, donde se habían celebrado siglos

atrás, en 1896. Participaron sólo 13 países y 295 deportistas, pero constituyeron un gran

acontecimiento y desde entonces se han celebrado cada cuatro años (excepto durante las
dos guerras mundiales). Desde 1924 también tienen lugar los denominados Juegos

Olímpicos de Invierno. El movimiento olímpico provocó una formidable expansión del

deporte durante el siglo XX. Las diferentes disciplinas y modalidades se organizaron en

torno a federaciones nacionales e internacionales, e instauraron sus propias competiciones.

Poco a poco lo que comenzó siendo una simple forma de ejercicio físico se convirtió en una

actividad a tiempo completo y profesional. Para competir y alcanzar récords, los

deportistas tuvieron que prepararse de forma metódica e incluso científica. En todos los

deportes se aplicaron las más avanzadas tecnologías y trabajaron los mejores profesionales

para mejorar el entrenamiento de los atletas y diseñar los materiales de competición” (15).

Para terminar esta parte del deporte mundial, señalemos algunos hitos que caracterizan o el

nacimiento o el resurgimiento de algunos de los principales deportes modernos (16).

El tenis es, entre los deportes modernos, uno de los que remonta sus antecedentes a la Edad

Media, a cuyos finales, aparece ya institucionalizado por Eduardo III de Inglaterra (1327-

1377). En 1600 ya se lo considera “popular” en Inglaterra y Francia. Su reglamentación

actual data de 1888, aunque ya desde 1876-77 aparecen registro de campeones nacionales

de esta disciplina. La más importante competición mundial, la Copa Davis, comienza en

1900.

El box moderno se remonta a 1700, aunque los campeonatos mundiales empiezan a

registrarse a partir de 1882.

El básquetbol (o baloncesto) nace en los Estados Unidos hacia 1891 y se expande durante

ese decenio por Francia, China, India, Brasil, etc., pero los campeonatos internacionales

regionales oficiales se expanden recién a partir de la década de 1930, y los mundiales a

partir de 1950.
Los deportes motorizados y de pedal (incluyendo el automovilismo, ciclismo y los deportes

aéreos), son íntegramente productos del mundo contemporáneo, y se vinculan muy

tempranamente a la invención misma de los vehículos y aeronaves.

c) El deporte en Bolivia.

Respecto al deporte en Bolivia se han escrito algunas obras de referencia, como el de los

autores Peláez y Castro (17), quienes en un extenso volumen, rescatan la historia de este

ámbito de la “cultura física”. Para interés nuestro y de nuestro trabajo, señalamos las

características más importantes de los distintos deportes, sin entrar en otras consideraciones

o búsquedas biográficas. En el caso del fútbol, nos ocupamos de él en el capítulo pertinente,

pero como apunte introductorio, cabe señalar que este deporte en el país apareció hacia

finales del siglo XIX.

Respecto a los otros deportes comenzamos señalando y siguiendo los lineamientos de la

historia del deporte en Bolivia, en la obra citada (y en el ya mencionado Diccionario

Biográfico Boliviano de nuestro guía y tutor). El Atletismo tuvo su Primera Olimpiada

Atlética Nacional un 20 de agosto de 1925 en La Paz, con la participación de más de 350

atletas de todo el país. Entre las pruebas que se mencionan, omitiendo los nombres de los

personajes, las de: 200, 400, 800, 5.000, 10.000 metros, 110 metros vallas; lanzamiento de

disco, salto largo, y recogiendo los apuntes del Dr. Arze: “Desde entonces, se han

desarrollado con intervalo promedio de uno a dos años, numerosos juegos o campeonatos.

El Comité Olímpico Boliviano y algunos apasionados trabajadores de la “memoria” del

atletismo han llevado un registro más o menos completo de estas actividades en Bolivia, de

la participación de atletas bolivianos en competiciones extranjeras y principalmente de

récords nacionales...”(18).
El ajedrez llega a tener su fundación en la Asociación de La Paz, el 7 de diciembre de

1929; y en abril de 1938 en La Paz se crea la Federación Nacional. A partir de entonces se

han llevado a cabo certámenes nacionales, como en Sucre, 1941, 1943, etc.

El automovilismo se inició en el país después de la Guerra del Chaco, su primera

competencia data del 8 de julio de 1937, recorrido entre la Paz y Oruro, prueba que el

ganador la realizó en un tiempo de dos horas, 52 minutos y 8 segundos. El automóvil Club

Boliviano se funda en septiembre de 1938.

El básquetbol, tiene como hitos importantes la creación de la Federación Sudamericana de

Básquetbol en 1922; y en 1936 el deporte está incluido en los Juegos Olímpicos; en la

ciudad de La Paz, la Asociación de Básquetbol fue creada a iniciativa del Profesor

Saturnino Rodrigo y se fundó oficialmente en 1928; en 1936 se funda en La Paz la

Federación Boliviana de Básquetbol. En el primer torneo, realizado en La Paz, en 1936, se

enfrentaron 9 equipos en dos series: La Paz, Llallagua, Tarija, Potosí, Punata, Cochabamba,

Uyuni, Villazón; Campeón La Paz, Vice Campeón Cochabamba.

El boxeo marca para 1922 la iniciación del deporte organizado, pues el 13 de octubre de

ese año se funda la Federación de Box de Oruro, ante la expectativa que dejó dos años

antes, el pugilato internacional entre el chileno J. Encinas y el español F. Gonzáles.

En el ciclismo, como antecedente se señala que fue incluido en 1908 en los Juegos

Olímpicos; la primera competición se realizó en La Paz, en agosto de 1925.

El hipismo, data su creación junto a la inauguración del primer Hipódromo Nacional, en

agosto de 1925; la institución más antigua de este deporte es el Club Hípico Los Sargentos.

Una de las primeras competiciones, es el torneo realizado en La Paz, con cinco pruebas, en

diciembre de 1927.
La natación, tiene como antecedente, el ser otro de los deportes incluidos en los Juegos

Olímpicos, en 1896; y en la inclusión de la participación de la mujer, desde 1912. En

Bolivia viene a ser uno de los deportes jóvenes que más se popularizó por los años 30. El

primer torneo se realizó en Cochabamba, el 26 y 27 de mayo de 1932, llevado a cabo en la

Laguna Cuellar de esa ciudad. Las pruebas que se cumplieron fueron: 50, 200 metros estilo

libre, 50 mts. Pecho, 100, 800 mts. Libre; 50 mts. Espalda y posta 4 X 50; y en damas 20,

50 mts. Libre.

El golf, un deporte de élite, como algunos otros, nos ubica como antecedente a un dato

lejano que recuerda a G. D. Frayer, ganador de un torneo en los links de El Alto en La Paz,

en octubre de 1928. El primer campeonato de este deporte se remonta a julio de 1940 en La

Paz.

En la pelota de mano, o pelota vasca, como también se lo conoce, sus prácticas

organizadas datan de 1920. El primer torneo realizado en La Paz, contó con la participación

de Potosí, Oruro, Cochabamba, Coro Coro, Uyuni y Punata.

El deporte de la nieve, el sky, tiene su antecedente en R. Posnasky, quien sin duda con su

tesonera labor logró la implantación del Andinismo en general (murió en Chacaltaya, un 4

de julio de 1943). Se oficializa este deporte en 1939 con la creación del Club Andino

Boliviano, y se realizó su primer torneo en las pistas de Chacaltaya, un 4 de septiembre de

1939.

El tenis, tiene como antecedente al juego ideado por el mayor Wingfield; la Copa Mundial

Davis comienza en 1900; el Primer Torneo Wimbledon de Inglaterra se inicia en 1877 y en

1912 llega a fundarse la Federación Internacional, en París. En nuestro medio proliferaron

los primeros clubes, como el de Potosí, fundado un 15 de mayo de 1915; o el de Sucre

Tenis La Paz, fundado el 15 de junio de 1923, y así sucesivamente en otros distritos. “La
Asociación Nacional se fundó en 1928. El Primer Torneo Departamental, realizado en La

Paz, data de 1926, y el Primer Torneo Oficial, en la misma ciudad en 1937” (19).

El tenis de mesa, comienza a practicarse ya desde 1909; uno de los clubes más antiguos de

La Paz es el Alianza Busch. Hacia octubre de 1944 se realiza el primer torneo nacional.

El tiro deportivo, como hoy se llama, antiguamente recibía el denominativo de “tiro civil”;

tiene como antecedente en nuestro medio a ‘entusiastas cultores’ ya desde 1925 y se puede

mencionar a uno de los primeros clubes como el de la Sociedad Eduardo Abaroa en La Paz.

El Primer Torneo Nacional data de octubre de 1941, realizado en La Paz.

El Voleibol o Volley ball como también era conocido, tiene sus antecedentes en nuestro

medio en la ciudad de Sucre, hacia 1941, cuando se realiza el primer torneo en la Escuela

Nacional de Maestros. En 1943 se realiza en el Campeonato del Magisterio. Y se señala

que en partidos nocturnos y con los auspicios de la Asociación Libre de Cultura Física, se

desarrollaron muchos torneos y se intensificaron las prácticas del Voleibol que culminaron

con la creación de la Asociación de Volley ball de Sucre, un 16 de marzo de 1948, y a fines

de 1957 se funda la Federación Nacional, en La Paz.

Sobre otros deportes, las obras mencionadas y otras consultadas no mencionan mejores

datos, por lo que damos por agotada esta indagación.

d) El fútbol en el mundo.

En la enciclopedia El mundo en su mano, se indica:

“Hay varios deportes que se conocen con este nombre. El principal es el fútbol association,

que hoy día es el deporte más popular del mundo. De él se derivaron otros como el rugby,

que se ha popularizado en Inglaterra, y le football norteamericano, que se juega en los


Estados Unidos. También se juegan variedades regionales del fútbol en Irlanda, Canadá y

Australia” (20).

Entre las definiciones (todas descriptivas) de este deporte, recogemos las siguientes:

“Juego entre dos equipos de once jugadores que lanzan el balón con el pie, fue introducido

en Gran Bretaña por las legiones romanas. Se desarrolló después con características

propias, entre las que figuraban la violencia, la brusquedad y la ausencia de reglamentos, y

fue cultivado por la clases populares hasta el siglo XIX en que declinó durante 30 años para

ser practicado casi exclusivamente en colegios como los de Westminster, Harrow y

Chaterhouse de acuerdo a cómo se jugaba en tales colegios, el fútbol fue reglamentado en

1863, y a partir de 1892 comenzó su difusión en el resto de Europa y después en América”

(21).

“Deporte de equipo practicado por dos conjuntos de once jugadores con una pelota esférica.

Es el que más se juega en el mundo y también el más popular entre los espectadores, con un

seguimiento de millones de aficionados. En rigor, este deporte se debería llamar fútbol

asociación, para distinguirlo de los otros deportes que también tiene el nombre de fútbol;

por ello en Estados Unidos se le conoce como soccer. El fútbol asociación se distingue de

otros tipos de fútbol en que se juega fundamentalmente con los pies y sólo el portero está

autorizado a utilizar las manos cuando se encuentra dentro del área de portería. Otra

característica propia es que el juego es continuo, teniendo que improvisar los jugadores sus

tácticas durante el mismo, cambiando sus posiciones constantemente para recibir o

interceptar pases.

Lo único que se necesita para jugar es una pelota y dos porterías que se pueden marcar en el

suelo con tiza o cal; y para aquellos que deseen y se lo puedan permitir, prendas deportivas,

como camisetas, pantalones cortos, medias y botas de fútbol. Se puede jugar incluso con los
pies descalzos. Esta simplicidad es la razón de la popularidad del juego. Debido a que los

contactos no son tan violentos como en otros tipos de fútbol y que una pelota redonda es

más fácil de controlar que una ovalada, el juego pueden practicarlo incluso los más

jóvenes” (22).

Según datos del Diccionario Enciclopédico Encarta, los juegos con “un objeto esférico” en

los pies, ya se practico hace más de mil años en China y también remotamente en México y

Perú. Quedan leyendas y expresiones cerámicas como testimonio de dichas prácticas, ya

sea con carácter ritual o como simple diversión u ocio. Entre los japoneses hubo disputas

semejantes desde mil años a. C.; el juego estaba ligado a las fiestas de celebración del

onomástico del emperador. En el mundo occidental, incluyendo Grecia y Roma, los

antecedentes son también claros y se apunta que era una práctica frecuente entre los

legionarios.

En la Edad Media, hacia 1175 el “fútbol antiguo” o primitivo se jugaba, por decirlo así, en

las calles medievales de la ciudad de Londres, “donde dos bandos de 100 jugadores cada

uno, arrastraban un cuero esférico para introducirlo en un arco” (23). Estos encuentros eran

verdaderas campañas de enfrentamientos e inclusive se tenían que contar con muchos

heridos después de cada gesta.

El fútbol como lo conocemos hoy recién aparece oficialmente como deporte en el siglo

XIX en Inglaterra, donde su primer club fue fundado en 1865, el Sheffield Club, y en 1885

la Federación Inglesa de Football (Football Association).

“A finales de la década de 1870, comenzó una larga, y a veces mordaz, disputa sobre los

pros y los contras del profesionalismo y si los jugadores debían o no ser pagados con dinero

como compensación por los salarios perdidos al tomar parte en un partido. En 1885 se

legalizó por fin el profesionalismo, pero la discusión continuó durante muchos años y
afectó a otros países. Otro evento importante fue la creación de la Liga del Fútbol en 1888;

ésta se convirtió en un modelo para otros países que posteriormente la imitaron.

Esta adopción se desarrolló con rapidez en Europa y muchas partes del mundo a finales del
siglo XIX. Los soldados británicos, así como los marineros, funcionarios de las colonias,
hombres de negocios, ingenieros y maestros exportaron el juego a través del mundo, como
hicieron con el críquet y otros juegos y otros deportes. La pauta fue la misma. Mostraban
una pelota, comenzaban a jugar y luego invitaban a los locales a unírseles.
En 1870 comienzan las discusiones acerca de la remuneración de dinero a los jugadores que
por compensación de los salarios perdidos, y, como consecuencia sobre la legitimidad del
profesionalismo en el fútbol. Esta profesionalización se reflejó prácticamente en 1855, pero
la discusión se extendió a todas partes y seguirá durando muchos años. La popularización
se hizo en forma masiva y espontánea por los soldados, marineros y funcionarios
coloniales, hombres de negocios, ingenieros y maestros que se ponían a jugar
espontáneamente e invitaban a los curiosos a participar en los partidos. Datos sobre la
iniciación del fútbol en tantos países son los siguientes:
“A principios del siglo XX, el juego estaba extendido por toda Europa y la mayoría de los
países habían formado su asociación de fútbol: Bélgica 1885, Checoslovaquia 1901,
Finlandia 1907, Luxemburgo 1908, Noruega 1902, Portugal 1941, Rumania 1908, España
1913, Suecia 1904, y Suiza 1895.
En Sudamérica, el fútbol se inicia en Brasil en la década de 1870, teniendo por
protagonistas a marineros británicos y como impulsor a Charles Miller. El primer club
brasileño importante fue el Asociacao Atletica Mackenzie en Sao Paulo. Fueron también
súbditos ingleses los que introdujeron el juego en Alemania, cuya asociación se fundó en
1891, que se popularizó principalmente por los emigrantes italianos. Otras federaciones
nacionales se crearon, en Chile (1895), Uruguay (1906)” (24). Es muy notorio que los
clubes adoptan nombres británicos como: Corinthians en Brasil, Everton y Rangers en
Chile, Liverpool y Wanderers en Uruguay, River Plate y Newell’s Old Boys en Argentina.
La creación de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) se realizó en París
en 1904, organismo de trascendencia mundial que en 1922 llegó a contar con 179
miembros, en la actualidad su sede está en Zúrich.
Competiciones internacionales. “La primera Copa del Mundo Jules Rimet (Rimet fue
presidente de la FIFA) se celebró en Uruguay en 1930 y participaron trece países.
Únicamente cuatro equipos europeos viajaron hasta Uruguay para disputar el campeonato.
En 1934 se introdujo un torneo clasificatorio y desde entonces la competición se celebró
cada cuatro años (excepto durante la II Guerra Mundial). Brasil ganó el trofeo en propiedad
en 1970 después de quedar campeón en cuatro ocasiones y desde entonces los equipos
compiten por la Copa del Mundo de la FIFA. Desde la II Guerra Mundial las competiciones
han proliferado en Europa y en todas partes.
“En Sudamérica, el Campeonato Sudamericano de Selecciones comenzó en 1911, el año en
que se formó la Confederación Sudamericana de Fútbol. En la década de 1960 su
popularidad declinó, pero el campeonato resurgió en 1975 y ahora se juega con el nombre
de Copa América con diez selecciones compitiendo separadas en dos grupos, jugando
eliminatorias los dos primeros de cada uno. Hoy se juega cada dos años. La Copa
Sudamericana se jugó por primera vez en 1960 como Copa de Clubes Campeones de
Sudamérica. Igual que la Copa de Europa, estaba abierta a los campeones nacionales de liga
de los países afiliados a la Confederación Sudamericana. En 1965 se permitió participar
también a los subcampeones y ese año se cambió el nombre por Copa Libertadores de
América” (25).

e) El fútbol en Bolivia.

Con referencia al fútbol en Bolivia, es a fines del siglo XIX que se señala el inicio del

fútbol, en la

ciudad de Oruro. Carlos Mesa, respecto a la formación del primer equipo nacional, dice: “haciendo honor al
origen del deporte, tuvo un nombre que junto a la lengua madre de estas tierras, el puquina de los Urus, una
de las etnias más antiguas del país, de donde viene la palabra Oruro (Uru-Uru), con la otra, Royal” (26);
refiriéndose al primer club de fútbol del país el Oruro Royal Football Club, fundado un 26 de mayo de 1896.
Y en la Historia del deporte en Bolivia, los autores, dicen que el fútbol llega a Bolivia desde Chile por medio
de Leoncio Suaznábar, probablemente un funcionario de alguna empresa de entonces.
En la ciudad de La Paz, como cuenta el Ingeniero Felipe Murguía, “habían invadido a

nuestro principal campo de deportes, que era la Plaza de San Pedro, unos jóvenes bien

vestidos que, despojados de sus chaquets, guantes y bastón, comenzaban a patear de lo

lindo una pelota de cuero de regulares dimensiones, ya elevándola al infinito, ya pasándola


entre los demás, sin utilizar las manos. Se divertían todas las tardes del domingo” (27). Este

nuevo deporte llamó poderosamente la atención y cabe señalar que entre los

“balompedistas” figuraban personas del abolengo nacional, gente que después de haber

estudiado en Europa volvía al país, y entre ellos se cuenta la figura de quien fuera

presidente del país, el Dr. Jóse Luis Tejada Sorzano (28).

A continuación señalamos la aparición de los primeros clubes en los distintos

departamentos del país. En la ciudad de La Paz queda definitivamente implantado el

deporte hacia 1901 y por iniciativa de Luis Farfán Forero se funda el primer club de La Paz,

The Bolivian Rangers. Hacia 1904 otro club importante haría su aparición con el nombre de

Thunders y se da cuenta que el primer partido interdepartamental lo realizaron La Paz y

Oruro con los elencos Thunders y Oruro Royal, respectivamente.

Luego proliferó el surgimiento de clubes y en algunos casos, de esporádica aparición; entre

ellos los “gallos” del Colegio Instituto Americano, que en rivalidad deportiva con los

“pollos” del Colegio San Calixto, de los primeros vendría a fundarse el Club Strong un 8

de abril de 1908, para pocos días después llevar el nombre que hoy conocemos The

Strongest (29). Hacia 1914, “un sábado 22 de febrero a horas 20 y 30 en la casa N° 450 de

la calle Sucre, se funda la La Paz Football Association” (30), siendo su principal gestor e

iniciador el señor don Max de La Vega, llegando a ser su primer presidente. Entre los

clubes fundadores estaban: The Strongest, Nimbles, La Paz United, Colegio Militar,

Universitario, 6 de Agosto e Illimani, entre otros.

En la ciudad de Sucre, hacia 1909 se funda el Club Nimbles, y el Club Stormers en 1914;

en Potosí la fundación del Club Higland Players en 1922; en Cochabamba el Club Racing

en 1924. No tenemos datos sobre la formación de clubes en Santa Cruz y Tarija.


Según algunos autores y recogiendo la opinión de otras personas, la transición del fútbol

amateur boliviano al profesional se dio en la década de 1950. Peñaloza Bretel señala que

“aquellos años de formación, antes de la aparición de un organismo directriz del fútbol

boliviano, se realizan partidos interdepartamentales entre los diferentes clubes, al margen

de los torneos locales que se organizaban anualmente. La fundación de La Paz Football

Association, el 22 de febrero de 1914, marca un hito muy importante en los anales del

balompié nacional, pues se constituyó en el ente principal del que durante más de medio

siglo sería el fútbol más importante del país. Fue en la ciudad de La Paz donde se

produjeron los logros más importantes de este deporte entre 1900 y 1960, periodo en el que

lentamente se pasó de la práctica amateur al profesionalismo” (31).

El 12 de septiembre de 1925 se funda la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), en la ciudad de Cochabamba,


donde actualmente sigue siendo se sede. En 1926 se realiza el Primer Campeonato Nacional de Fútbol en la
ciudad de Sucre y que contó con la participación de los seleccionados de Sucre, La Paz, Cochabamba, Oruro y
Uyuni. Fue Campeón Nacional Cochabamba. En este mismo año se forma la primera selección nacional, para
el IX Campeonato Sudamericano, en Chile; así mismo en el mes de octubre la Confederación Sudamericana
de Fútbol reconoce oficialmente la incorporación de la Federación Boliviana de Fútbol. El primer
seleccionado nacional en sus más renombrados jugadores era de: “Jesús Bermúdez, Diógenes Lara, Aranibar,
Cavaría, Valderrama, A. Urriolagoitia, Angulo, los hermanos Soto, Jorge y Carlos, Renato Sáinz, Aguilar,
Rafael Méndez, José Bustamante y la gran estrella de esos tiempos, Mario Alborta” (32).
El Club Bolívar tiene su aparición oficial recién en su fundación, un 12 de abril de 1927. Pocos años después,
el 16 de enero de 1930 se inauguraba el estadio de la ciudad de La Paz, en la presidencia del Dr. Hernando
Siles. Este mismo año marcará una fecha histórica para el fútbol boliviano, pues Bolivia formó parte de las 13
selecciones que disputaron la Primera Copa Mundial de Fútbol, en Uruguay. Durante los años 1932-1936;
1954-1958, en que Bolivia vivió momentos de cambios sociales no se llevó a cabo ningún certamen
deportivo. En 1950 es la segunda participación de Bolivia en otro campeonato mundial, en Brasil. La tercera
participación nacional en otra copa mundial fue en 1994, en Estados Unidos de Norteamérica.
La década de 1960, marca un hito importante en el balompié nacional, la conquista del XXI Campeonato
Sudamericano de Fútbol, realizado en La Paz y Cochabamba
Hacia la década del 70 no se encuentran grandes logros a nivel deportivo, sino el de señalar por su
importancia, la creación y fundación, el 16 de agosto de 1977 de la Ligadle Fútbol Profesional Boliviano; la
ceremonia en La Paz contó con la presencia de los más altos dirigentes nacionales y de clubes del país. La
década del 80 no fue muy productiva; en cambio la década de los 90 señala otro hito histórico en el fútbol
boliviano, cuando en 1993 llega a clasificar a la versión XV del Campeonato Mundial en 1994, en Estados
Unidos de Norte América. Y señalar también la conquista del Sub-Campeonato de la Copa América, después
de Brasil, realizado en La Paz en 1997. En los siguientes certámenes internacionales, como Copa América, o
partidos de eliminatoria al campeonato mundial, nuestras selecciones no denotaron mayor prestigio, aunque
vale la pena señalar, que nuestra selección en las dos últimas eliminatorias mundiales, propinó sendas
victorias, al Tetracampeón Mundial, Brasil.

f) Institucionalización oficial del deporte en Bolivia.


Al igual que en el resto de los países del mundo, en el país se crearon igualmente entidades oficiales que rigen
hoy los diferentes deportes, mal solventados en la mayoría de los casos por las reparticiones respectivas
oficiales. De las instituciones propiamente dichas, ya hemos señalado sus características en apartados
anteriores.
Aquí nos referiremos a la institucionalización oficial del deporte, o sea a las determinaciones y normas
emanadas del Estado boliviano en relación a esta actividad.
Es frondosa y abundante la legislación deportiva, que ha viniéndose más o menos a partir de 1915, que es en
que aparecen una de las primeras leyes específicas que reglamenta los rodeos. En el Diccionario de la
legislación boliviana de la empresa Paravicini y Asociados (33), se menciona más de cien disposiciones
específicas sobre deporte presentados entre los años 1915 y 1990, a las que habría que agregar las que se
publicaron entre 1991 y 2003. Asombra la cantidad de normas relacionadas con organización de recursos,
principalmente para campos deportivos, estadios, coliseos y locales.
Una cantidad mucho más pequeña de disposiciones está referido al apoyo de certámenes nacionales e
internacionales y/o la concurrencia de deportistas bolivianos a dichos eventos. Finalmente, existe un número
bastante más pequeño de normas sobre el establecimiento y regulación de los órganos e instituciones
encargadas de estimular, dirigir y supervisar la actividad de este género.
A continuación ofrecemos una cronología sintética de la evolución de los organismos oficiales del deporte:
En 1932 se crea el Comité Olímpico Boliviano (COB). Existe evidencia de que en 1933 ya existía un Consejo
Supremo de Educación Física, pues el Decreto Supremo del 17 de mayo de ese año da al COB la atribución
de designar a los miembros de dicho Consejo. Más tarde (1936) a este Concejo se incorporó la Dirección
General del Deporte.
Es muy probable que en 1938 se haya instituido el Comité Nacional de Deportes, ya que la Ley de 10 de junio
de ese año, es registrada por Paravicini como el instrumento que regula su administración. Disposiciones
posteriores precisan algunos aspectos de su funcionamiento; y en 1947 se la dota de un Estatuto y Reglamento
(D. S. N° 804 de 19 de junio de 1947).
En 1949 se instituyen comités de construcciones deportivas, dependientes del Comité Nacional (D. S. N°
1671).
El 20 de julio de 1950, por D. S. N° 2126, se sucede un cambio insólito en la ubicación del Comité Nacional
de Deporte, en la estructura gubernamental, que pasa a depender del Ministerio de Comercio, según
Paravicini.
En 1962, diríamos en vísperas del XXI Campeonato Sudamericano de Fútbol, realizado en nuestro país, se
crea el Comité Impulsor del mismo.
Otro cambio importante en la estructura gubernamental, en lo que estaría el deporte nacional, se da en 1968 (6
de marzo), cuando por D. S. No. 8291, el Comité Nacional de Deportes pasa a depender del Ministerio de
Cultura.
En 1972 el deporte en el país dependía de la Presidencia de la República en la Secretaría General de Deportes,
de la que además dependían las Direcciones Departamentales de Deporte, en los nueve departamentos. La
más importante Ley General del Deporte se promulgó el 29 de diciembre de 1972 por el gobierno de Banzer,
mediante Decreto Ley No. 10663. La Secretaría General de Deportes ya existía en 1964.
Mediante D. S. No. 12782 de 21 de agosto de 1975 se crea el Comité de Obras Deportivas en varios
departamentos. Por D. S. No. 17605 de 12 de septiembre de 1980 se da a al Secretaría General de Juventudes
la de órgano jerárquico superior del ramo.
Más tarde esta secretaría sufrió algunos cambios de nombre y, en función de la inestabilidad de la estructura
administrativa boliviana fue pasando de una dependencia a otra. Así en 1993 aparece la Secretaría de Deporte
y Desarrollo Humano (34). Ejercieron la titularidad de esta secretaría, entre otros, los conocidos dirigentes
Ricardo Aguilera y Guido Meruvia.
La Ley No. 1493, de la que no pudimos conseguir más datos, señala como atribución del Ministerio de
Desarrollo Humano, a estimular y promover actividades deportivas y de recreación. El Reglamento de la Ley
de Ministerios, D. S. No. 23660, organiza las funciones de la Secretaría en dos subsecretarías. Promoción del
Deporte e Infraestructura Deportiva.
Los cambios siguen sucediéndose vertiginosamente y así en 1997 la actividad deportiva vuelve al ramo de
educación, convertido en Ministerio de Educación Cultura y Deportes, por Ley No. 1788 de 16 de septiembre
de 1997.
Recientemente se ha producido un nuevo e insólito cambio en la ubicación administrativa del deporte, al pasar
éste a dependencia del Ministerio de Salud por ley No. 2446 de 19 de marzo de 2003. En el Reglamento a la
Ley de Organización del Poder Ejecutivo, expedida por D. S. No. 26973, de 27 de marzo de 2003, en su
artículo 29 (Funciones de los Vice-ministerios de Salud y Deportes), en el acápite respectivo dice:
a) Formular y ejecutar la Política Nacional para el fomento de la actividad física y del deporte

formativo, recreativo y competitivo, profesional y aficionado

b) Promover la salud física y mental de toda la población.

c) Incorporar el deporte a los programas del sistema educativo, en coordinación con el

Ministerio de Educación.

d) Coordinar acciones con los Institutos de Educación Física dependientes del Ministerio de

Educación.

e) Reglamentar, supervisar y fiscalizar el funcionamiento de las Unidades Departamentales del

Deporte para el cumplimiento de la Política Nacional de fomento de la actividad física y del

deporte formativo, recreativo y competitivo, profesional y aficionado.

f) Coordinar, apoyar y orientar, a nivel Departamental, el desarrollo y mantenimiento de la

infraestructura y equipamiento del Deporte.

g) Normar y coordinar acciones con las entidades públicas y privadas relacionadas con el

deporte.

h) Formular políticas y supervisar el desarrollo de la infraestructura deportiva.

i) Proponer políticas para evitar el uso de drogas ilícitas en las actividades deportivas (35).

En los ámbitos departamentales municipales y como reflejo de las corrientes descentralizadoras, las
prefecturas tienen sendas secretarías departamentales y municipales de deportes. Se han hecho indagaciones
en las reparticiones respectivas y no se ha podido establecer la leyes normativas conexas a dichas entidades.
Por lo que respecta a la normativa jurídica que emana del Estado, complementamos este

marco referencial con un resumen de la Ley del Deporte últimamente promulgada, que

establece el marco jurídico del desenvolvimiento de ésta actividad. Señalamos que hubo

tres leyes anteriores, la de 1972, la de 1979 y la de 1980, que han sido abrogadas.

Las diferentes leyes del deporte que se han promulgado han señalado en sus rasgos generales, similares
fundamentos y objetivos, que se han modificado evolutivamente hasta nuestros días. Por su importancia
hacemos una rápida resención de la última Ley promulgada, Ley del Deporte No. 2770, de 7 de julio de 2004.
Esta ley en su primer artículo dice:
“Artículo 1°.- (Objeto). La presente Ley tiene por objeto regular la práctica del deporte;

posibilitar su masificación; impulsar la educación física, la promoción del deporte

extraescolar de la niñez y la juventud en todos los niveles y estamentos sociales del país;
garantizar el derecho a una formación integral, fomentar la práctica del deporte recreativo

en la población boliviana; así como el desarrollo del deporte competitivo, a través de la

capacitación permanente de todos sus actores”.

En el segundo señala las diferentes clases de deporte; en el tercero, las instituciones

públicas y privadas que son parte del sistema del deporte del país.

Luego, en los siguientes artículos, se establece cuáles son los órganos de su regulación,

señalándose a nivel nacional el Ministerio de Salud y Deportes, (Art. 4°), a nivel

departamental el Servicio Departamental de Deportes (Art. 5°), y a nivel municipal la

respectiva Unidad Municipal de Deportes (Art. 6°). En cuanto a la conducción del deporte

se establece un Consejo Superior del Deporte (Art. 8°), formado por representantes del

Ministerio de Salud y otros organismos oficiales señalando sus atribuciones; y esta misma

conformación se repite en el nivel departamental.

Luego, vienen los artículos relativos a las entidades operativas del sistema, señalándose

como tales, principalmente los clubes, las ligas, las asociaciones municipales,

departamentales y federaciones nacionales, cuya finalidad es el desarrollo de la práctica

deportiva en la respectiva modalidad, bajo su administración técnica, convocatoria y

organización, según en el artículo 10.

Se señala que en cada uno de los niveles o ramas deportivas se reconoce una sola

asociación. Luego habla del deporte profesional (Art. 11°), en un capítulo relativamente

largo, en el que se establece que el deporte profesional se realiza a través de los clubes y el

deportista profesional recibirá por sus servicios una remuneración económica, según se

establece en el contrato respectivo, poniendo al contratante y al contratado bajo la Ley del

trabajo. Habla particularmente del fútbol profesional y asociado. A continuación

transcribimos los artículos 12 y 13, por ser de importancia en relación con nuestro trabajo:
“Artículo 12°. (Fútbol profesional y asociado). La Federación Boliviana de Fútbol es una

institución afiliada a la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) y a la

Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA); se rige de manera general por la

normatividad de la FIFA, por su Estatuto, Reglamento y por los alcances específicos de la

presente Ley. Es autónoma, de derecho privado, de carácter estrictamente deportivo sin

fines de lucro; encargada de normar, organizar, dirigir, controlar y estimular la práctica del

fútbol en la República de Bolivia.

“Artículo 13°. (Marco jurídico del Fútbol Profesional y Asociado). El fútbol profesional

desarrollará sus actividades, básicamente en el marco de las siguientes disposiciones:

I. Los clubes que integran el fútbol profesional y asociado, podrán ser de naturaleza

institucional sin fines de lucro de acuerdo a expresa reglamentación.

II. Los clubes que integran el fútbol profesional y asociado deberán contar necesariamente

con una estructura organizativa técnica apropiada, que contemple divisiones menores como

mínimo en tres categorías; desarrollaran la modalidad de formación y competición

deportiva.

Las relaciones entre deportista y clubes, se regulan por la Reglamentación FIFA, por el

Reglamento Nacional de Transferencia y Habilitación de Jugador de la Federación

Boliviana de Fútbol. En caso de controversias contractuales, las mismas serán resueltas por

un Tribunal de Resolución de Disputas, en base a lo establecido por el Estatuto del Jugador,

el que formará parte del Reglamentación del la Presente Ley, Tribunal que estará

compuesto por cinco (5) miembros, nominados de la siguiente manera:

Un presidente, designado por el Ministerio de Trabajo.

Dos miembros propuestos por el Consejo Superior de la Federación Boliviana de Fútbol.

Dos miembros propuestos por los representantes de los futbolistas profesionales.


IV. Todos los clubes y las entidades que integran el fútbol profesional se regirán por

la

Presente Ley y su Reglamento, la Reglamentación FIFA, sus propios reglamentos y

Estatutos”.

Después habla del régimen de representación que radica en las Asambleas. Hay una parte

importante sobre el Comité Olímpico Boliviano (Art. 15°), pero muy breve. Más tarde se

habla de los escenarios; de los derechos de transmisión (Art. 16°); y de los recursos

humanos. Se señalan los derechos y obligaciones de los deportistas. Por su importancia

señalamos sólo los más relevantes (Art. 20°), como ser: que tiene derecho a: Tolerancia en

el horario de trabajo; preparación y perfeccionamiento en el interior o exterior del país;

declaratoria en comisión con goce de remuneración; seguro que cubra los riesgos de

accidente, etc. Sobre los deberes u obligaciones (Art. 21°), se señalan: el permanente

mejoramiento de su rendimiento deportivo; respetar las leyes y reglamentos deportivos;

participar en la lucha contra el “doping”; cumplir obligaciones tributarias, etc.

Con relación a los dirigentes, se hallan en el Artículo 22°, y en los subsiguientes los

derechos y obligaciones al personal técnico. Se dispone que en las universidades, institutos

y otros sitios se generarán los mecanismos para la enseñanza académica para la formación

profesional de los recursos humanos en el deporte, etc.

Se reconoce la incorporación en el Seguro Social (Art. 25°) en la parte relativa a salud de

los deportistas. Luego hay un capítulo (Art. 26°) sobre Régimen Económico Tributario,

instituyéndose el Fondo de Inversión para el Deporte. Hay un apartado en que se establece

en que proporción se ha de distribuir éste entre diferentes instituciones; se orienta el que el

50 % de los juegos de pronósticos deportivos deberán orientarse hacia el sistema del

deporte boliviano. Lo mismo ocurrirá en los niveles departamentales y municipales. En


cuanto al Régimen Tributario (Art. 30°) se establece una exención de gravámenes

arancelarios sobre lo fijado en la Ley respectiva de 1990, incluyendo la importación de

bienes donados a instituciones públicas y privadas deportivas sin fines de lucro, previa

autorización expresa del Ministerio de Hacienda y la exención de impuestos a las salidas al

exterior para los deportistas.

Se habla de las Disciplina Deportiva (Art. 32°). Hay un capítulo bastante fuerte sobre la disciplina, indicando
que dentro de este régimen están los deportistas, dirigentes, personal técnico, etc. En éste se señala que cada
organismo competente se hará cargo de su ejecución; también se habla de un Tribunal Supremo de Disciplina
Deportiva (Art. 33°), con el detalle de sus funciones, etc. Se habla generalmente de Medidas de Prevención
(Art. 35°) (que es algo que nunca se cumple), como es el consumo de bebidas alcohólicas y otras sustancias; y
por último se establece algunas obligaciones de las entidades operativas, como la obligación de llevar estados
financieros. Hay un Artículo, (el 38°) sobre el Periodismo Deportivo, reconociendo al Círculo de Periodistas
Deportivos de Bolivia como su institución representativa. Luego están disposiciones transitorias,
disposiciones abrogatorias y derogatorias que afectan a los Decretos Ley N° 16921, de 25 de julio de 1979
(Ley General del Deporte), y N° 17605, de 12 de septiembre de 1980 (Modificatoria de la Ley General del
Deporte). Por último se dice que habrá un Reglamento (Art. 41°) de ejecución de la Ley, a dictarse por el
Poder Ejecutivo.
Por lo expuesto se advierte que hay una nutrida y variable
s normativas relacionadas con el deporte. Esta situación no parece ser tanto un fruto de la dinámica de la vida
moderna, como la ausencia de criterios genuinos y firmes de quienes toman a su cargo la organización del
aparato gubernamental. Las consecuencias son por supuesto pavorosas en el sólo hecho de que no es posible
establecer una tradición orgánica que de coherencia política a la política nacional del deporte. Al revés de lo
que creen algunos, el Estado ha gastado muchísimos recursos en infraestructura deportiva, campeonatos,
subvenciones a clubes y deportistas, etc. Y el deporte boliviano, salvo que uno que otro atisbo, sigue
manteniéndose entre los más bajos del mundo. No sabemos en qué medida los intereses personales, los
regionales e inclusive empresariales son los culpables de esta especie de anarquía administrativa e
institucional oficial del deporte en Bolivia.

NOTAS AL CAPITULO 3.
1. Real Academia Española. Diccionario de la Lengua Española. 21 ed. Madrid: Espasa
Calpe, 1992. t. I, p. 682.

2. Diccionario Enciclopédico Práctico. Colombia: Norma, 1988. p. 504.

3. Enciclopedia Microsoft Encarta 2000. 1993-1999. [CD-ROM] Microsoft Corporation.

4. Dewey, Melvil. Sistema de Clasificación Decimal de Dewey 21 ed. en español. Bogotá:


Rojas Eberhard, 2000. p. 636-677.

5. Guillet, B. Historia del deporte. Barcelona: Oikos-tau, 1971. p. 20.

6. Ibidem. p. 20-21.

7. Ibidem. p. 22.

8. Mc Whirter, N. D.; y Mc Whirter, R. El libro Guinness de records olímpicos. Nueva


York: Press Service, 1976. p. 9.

9. Guillet, B. ob. cit. p. 31.

10. Guillet, B. ob. cit. p. 42.

11. Ibidem. p. 44.

12. Ibidem. p. 45.

13 Ibidem. p. 53.

14. Ibidem. p. 53-54.

15. Enciclopedia Encarta ... ed. cit.

16. Estos datos se toman de Almanaque deportivo Easa. 1977. Panamá: Ed. América, 1977.
passim.

17. Peláez G., Gabriel y Castro M., Martín. Historia del deporte en Bolivia. Sucre: Univ. S.
Fco. Xavier, 1962. 346 p.

18. Arze, José Roberto. Hombres de empresa (y otros) en Boivia. La Paz: Amigos del
Libro, 2003. p. 31.

19. Peláez/Castro. Historia del deporte ... ed. cit.

20. El mundo en su mano. Bajo la dirección de Edurado Cárdenas, Nueva York: Moderna,
1980.p. 431.
21. Diccionario Enciclopédico Práctico ... ed. cit.
22. Diccionario enciclopédico Encarta ... ed. cit.

23. Ibidem.

24. Ibidem

25. Ibidem.

26. Mesa Gisbert, Carlos Diego La epopeya ... ed. cit. p. 34.

27. Murguía V., Flipe. Historia del fútbol ... ed. cit. p. 6.

28. Como anécdota vale la pena señalar que entre las figuras máximas de la historia general
del país, que estuvieron vinculados al fútbol además del citado personaje, Juan Lechín
Oquendo y Antonio Díaz Villamil.

29. Es importante destacar la tragedia de Viloco, que sufrió este club en septiembre de
1969, cuando toda la delegación (16 miembros del plantel de jugadores) retornaban de
Santa Cruz. Entre los jugadores más destacados, la prensa y el simpatizante en general
recuerdan a: Armando Angelacio, Juan Iriondo (hermano de Luis Iriondo Angola), Mario
Andretti y Jorge Soliz (el arquero).

30. Murguía V., Felipe. Historia del fútbol ... ed. cit. p. 15.

31. Peñaloza Bretel, Marco Antonio. Historia contemporánea ... ob. cit. p. 23.

32. Mesa Gisbert, Carlos Diego. La epopeya ... ed cit. p. 39. Castro Medrano, Martín. El
fútbol: ... ed. cit. p. 111. Para confeccionar esta selección se han combinado ambas fuentes.

33. Paravicini, Luis Carlos (dir.) Diccionario legislativo boliviano. La Paz: Paravicini,
1991. t. I. P. 412-425.

[Link] Ardúz, Rolando. Historia de la estructura administrativa del poder ejecutivo.


1825-2002. La Paz: Pronagdo, 2002. p. 347.

35. Gaceta Oficial de Bolivia. Reglamento a la Ley de Organización del Poder Ejecutivo.
4. CRITERIOS GENERALES Y CRITERIOS DE SELECCIÓN.

a) Alcance de la obra

b) Extensión de la obra

c) Ordenación de la obra

d) Criterios de selección: concepto y alcance

e) Exhaustividad versus selectividad

f) La selección en los deportes individuales

g) La selección en los deportes de equipo

4.a) Alcance de la obra.

El alcance de la obra, como lo habíamos manifestado, se refiere a la amplitud que ha de

abarcar la obra, y en los siguientes aspectos:

En el alcance geográfico, por ejemplo podemos ver que un diccionario biográfico

deportivo de carácter nacional, tendrá la particularidad de ser de alcance amplio y que no se

podrá notar; tendrá ventajas en cuanto a su magnitud, pero se puede tropezar, como así lo

fue, con algunos inconvenientes, como el acceso a las fuentes, el tiempo empleado, etc. en

cambio si optáramos por un diccionario biográfico deportivo de alcance local, tendrá la

particularidad de ser restringido geográficamente pero que podría presentar otras

particularidades, que dificulten el acopio de la información respecto del deporte, para llegar

a sus personalidades.

Como observamos por lo expuesto, vemos que hay una prioridad en conseguir la

información biográfica, que en alguna medida ha de decidir a determinar el alcance

geográfico, como es nuestra intención demostrarlo en la parte práctica de esta tesis.


Respecto al alcance temático podremos convenir que en nuestro universo temático

genérico, es el deporte en general, incluidos en él todos los deportes que se practican en el

país, sean éstos amateurs o profesionales, sea de individualidades o de conjunto. En esta

parte de la elección o determinación del alcance temático, tenemos la opción de definir si el

diccionario cubrirá todas las actividades y especialidades de todos los deportes, lo cual de

por si, demandaría gran empleo de tiempo y trabajo; o en cambio de definir un diccionario

restringido a algunos o uno de ellos.

La posibilidad de hacer un repertorio biográfico general del deporte sería más interesante,

puesto que hasta ahora no hay prácticamente obras tan importantes como estas en Bolivia,

como vemos, de tan amplio alcance temático. El único opúsculo que hemos podido

localizar es el titulado Galería Deportiva: Deportistas y dirigentes destacados de ayer y hoy

(1). Pero es obvio que una temática tan grande resultaría difícil de lograrla en poco tiempo,

salvo que de antemano se haga una selección bastante rigurosa (alrededor de cien nombres)

dentro de lo cual cada deporte tendría seguramente

una cantidad variable de personajes. Se corre a demás el riesgo de presentar una obra muy

difusa. En una obra de esta clase quizá tendría que asignarse unos cuarenta nombres para el

fútbol, veinte para el atletismo, diez para el automovilismo y así sucesivamente.

A partir de este momento se presentaría el problema de cómo seleccionar esos deportes que

son tan dispares y con expectativa también particular.

El otro extremo consistiría en elegir un deporte determinado, con más número de

personajes. Y para el caso nuestro, creemos que el fútbol es el deporte más apto para llevar

adelante esta indagación biográfica, por las siguientes razones:

e) a) Porque es el deporte más popular,


f) b) Porque parece fácil señalar cuáles son o serían las figuras más

importantes,

g) c) Porque hay libros que se han escrito sobre este deporte en mayor

cantidad que otros.

Estos criterios facilitan la elección y en tal sentido hemos definido trabajar en adelante.

El segundo aspecto a determinar, para nuestro diccionario biográfico deportivo, es

determinar el alcance geográfico. Descartamos ya de inmediato la particularidad de hacer

un diccionario internacional o universal, obviamente por la magnitud de esta obra. Hecha

esta exclusión queda la alternativa de hacer un repertorio de alcance nacional, y habría que

hacer ciertas restricciones para que no sea frondoso. Hacerlo local permitiría una mayor

flexibilidad en cuanto a la incorporación de los personajes. En este caso puesto que no hay

fuentes suficientes para cubrir la totalidad del país, o ellas son difíciles de acceder (¿Cómo

hacemos para investigar el fútbol, a los futbolistas tarijeños?, etc.), así hemos optado por

delimitar el ámbito geográfico al país, en cuanto a los personajes tendrán la primera

particularidad de ser “seleccionado boliviano” y secundariamente considerarlos, en

actividad en las ciudades más importantes, futbolísticamente hablando.

Aunque la delimitación geográfica pareciera amplia, no lo es tanto en la realidad, pues, se

ha de concentrar en la ciudad de La Paz y los equipos nacionales, en los cuales

naturalmente han actuado futbolistas de distinto origen de nacimiento e inclusive de

extranjeros. Por ello será una inclusión de jugadores nacionales y extranjeros

sobresalientes, que han contribuido y contribuyen a la historia y desarrollo del fútbol en la

ciudad de La Paz y el país; lo que se mostrará es una obra que siendo en alguna medida

local, tendrá un interés e inclusiones nacional importante.


Consideramos que el primer criterio no está acorde con lo que es la evolución real del

fútbol en nuestra ciudad y el país, y por tanto, consideramos como lo más conveniente

incorporar a quienes han actuado por la selección boliviana, hayan nacido en cualquier

departamento del país, como de los extranjeros; como, prescindir de sus actuaciones en los

clubes nacionales o extranjeros, considerando de ellos su popularidad, consecuencia

profesional y reconocimientos.

Veamos además, con algunos ejemplos, las conveniencias de este criterio, que de manera

más o menos clara se presenta para la elaboración práctica del diccionario biográfico. Pues

como habíamos visto, podría tal vez restringirse la inclusión de los personajes de los

nacidos en La Paz, pero siguiendo este criterio tendríamos que prescindir de figuras como

V. A. Ugarte, siendo él de Potosí; y considerar situaciones y casos de los personajes o sobre

los personajes.

De esta manera el criterio geográfico podría quedar resuelto y este criterio se enunciaría de

la siguiente manera: “el presente diccionario biográfico recoge a figuras del fútbol

boliviano, sin considerar su lugar de nacimiento pero sí de su actuación”.

En cuanto al ámbito temporal, a priori es difícil hacer una delimitación, pues debemos saber

si la cantidad de la información sobre el deporte y sobre sus personajes fundamentalmente

va a ser grande o pequeña, en algunos casos puede que sea pequeña, casi ínfima y talvez

nula, en otros casos puede que haya abundante información, entonces el problema consiste

en evaluar o hacer una valoración de la información preliminar acopiada que podría dar las

pautas para la determinación de este alcance cronológico o temporal.

Además es importante definir si el diccionario ha de ser retrospectivo o contemporáneo. En

otras palabras, si ha de primar el interés histórico en el momento de considerar el origen de

los personajes, y en este caso, cuanto más remoto sería mejor. En cambio si ha de ser
contemporáneo y en alguna medida con acento coyuntural, nos interesaría la fecha de

nacimiento y/o actuación de los más recientes.

En principio, por razones metodológicas que las explicaremos más adelante, nos inclinamos

hacia un repertorio relativamente contemporáneo, y para el caso que nos ocupa, sería

importante definir con precisión lo relativamente contemporáneo y lo relativamente

retrospectivo: decimos esto, por cuanto el fútbol, como expresión deportiva y de

espectáculo de grandes masas, desde sus inicios, hasta nuestros días, conserva en su

memoria a esas grandes personalidades.

Queda por definir además, qué ámbitos de actividad, dentro del fútbol podrían incorporarse

o no en el repertorio. Desde luego entran los protagonistas, o sea los deportistas

propiamente dichos. Pero tendría que definirse la inclusión de figuras conexas al deporte,

como se señala en parte pertinente, como dirigentes deportivos, periodistas, etc. En

principio era nuestro propósito ampliar nuestro espectro a ellos, cuyo papel en el deporte,

aunque secundario es importante, pero, dada la amplitud y profundidad que acarreó esta

inclusión, optamos por quedarnos con los protagonistas principales.

4.b) Extensión de la obra.

La extensión para la obra, se refiere a cuál ha de ser la cantidad de páginas que ha de tener

un trabajo escrito, por ejemplo en el formato de un determinado libro podemos remitirnos a

los antecedentes de la obra en cuestión, a su acopio bibliográfico y a los fundamentos que

en él se desarrollen, así podemos tener una obra de mil páginas o más, lo que puede ser

muy meritorio, pero tropezaríamos entre otros inconvenientes como el financiamiento, el

tiempo a emplear, etc. Pero lo real es que debemos considerar la relación existente entre la

extensión y el tiempo en el que se realiza el trabajo, aunque algunas personas empiezan con
hacer trabajos largos y luego hacer una labor de resumen y no viven bajo el espejismo de

que un trabajo corto es más fácil realizarlo. En realidad escribir corto puede parecer fácil,

pero el pensarlo es habitualmente más difícil.

En nuestro caso, intentaremos hacer un trabajo ni muy corto ni demasiado extenso, sino lo

suficiente para escribir con seriedad y objetividad, el tema abordado.

4.c) Ordenación de la obra.

La ordenación en el trabajo significa cuál ha de ser la forma de presentación de la obra.

Generalmente los diccionarios biográficos son presentados en orden alfabético, debido a

que la búsqueda que se realiza en ellos responde a preguntas como ¿Quién es Fulano de

Tal? ¿Dónde nació Mengano?, etc.

Otras formas de ordenar la información (de las que se pueden señalar ejemplos) pueden ser

el orden cronológico, un ejemplo sería el libro de Augusto Guzmán Biografías de la

literatura boliviana (2), que comienza con los autores de la colonia y progresivamente llega

hasta el siglo XX; o por especialidades, una obra ordenada por especialidades mayores es la

de R. Aliaga S. Nombres en el deporte paceño (3), que comprende la inclusión de dirigentes

deportivos, directores técnicos y otros y naturalmente los deportistas.

En el primer caso (orden cronológico) se pueden incluir primero a los de mayor edad (y/o

fallecidos) y luego, por año de nacimiento, incluir a los más jóvenes, o en cambio hacer la

ordenación al revés, es decir, primero los más jóvenes y luego de mayor edad y/o

fallecidos.

En el segundo caso, la inclusión de los personajes estaría relacionada con la actividad que

realizan los biografiados, por ejemplo de médicos deportivos, de jueces deportivos, etc.

Cuando un diccionario biográfico abarca tanto a personalidades vivas como fallecidas, será
este un repertorio de carácter mixto en lo cronológico, en cambio será retrospectivo en

cuanto los personajes sean sólo fallecidos, y será un repertorio contemporáneo, corriente o

en curso, como también se los llama, en cuanto todos los personajes incluidos estén vivos.

En nuestro caso respecto a este apartado, intentaremos la presentación de un diccionario

biográfico deportivo mixto o combinado, es decir, en el que la inclusión de los personajes

ha de ser retrospectiva y contemporáneamente atendidos, y sea dicho con la inclusión de

personalidades vivas como fallecidas. Y en su ordenamiento, éste será alfabético,

naturalmente y al que podemos añadir algunos índices auxiliares, como el de la “galería del

fútbol boliviano”, etc.

4.d) Criterios de selección: concepto y alcance.

El objeto de este acápite es establecer y reflexionar sobre la forma en que se ha de

incorporar a los personajes dentro el repertorio.

El acervo de personalidades en el deporte es importante y fuera el caso de un deporte de

individualidades o de equipo.

Los criterios de selección surgen de las mismas bases del deporte en que se ha de elaborar

el repertorio, es decir, sabemos que en un deporte en particular, para su existencia debe

depender de la integración de una gama de personajes; en el caso del atletismo, por

ejemplo, como cualquier otro deporte, éste para su desenvolvimiento precisa de recursos

humanos y materiales.

Aquellos parámetros o pautas de valor deberán ser justos y reales, en cuanto que lo que se

quiere es representar en la obra a las personalidades más descollantes, sean estos elegidos

en uno o varios repertorios y sean de dirigentes, periodistas, directores técnicos, etc.


En cuanto a los criterios de selección, estos tienen que regirse por ciertos parámetros o

pautas de valoración. Para ilustrar el caso nos abocaremos a nuestro deporte elegido. Un

criterio de selección para deportistas, por ejemplo, es que estos hayan conformado el

seleccionado boliviano con regularidad y expectativa, como se señaló párrafos arriba. Otro

criterio sería aquel que resalta ya de por si, en que el deportista haya tenido o tenga aún una

trayectoria de muchos años, como es el caso de los más grandes futbolistas bolivianos o de

extranjeros que han jugado en equipos bolivianos, es decir de un jugador “de verdadera

evocación popular”. Para las otras personalidades podrían citarse también algunos criterios

de valor, como la permanencia en el ámbito específico, sus obras, en fin, como se daría en

el caso de los dirigentes deportivos. Y respecto a estos “auxiliares” del fútbol, como hemos

convenido en llamarlos, en este estamento del fútbol están, podríamos decir, ciertas

categorías de dirigentes, cuando hacemos mención de un directivo nacional, de uno

departamental y de uno de un Club. Su inclusión como vemos podría contemplar además la

unanimidad de su consagración, tanto por la comunidad deportiva inmerso como por el

público aficionado. Los dirigentes o presidentes de clubes podrían a su vez, ser

merecedores de reconocimiento de haber trabajado en bien del deporte y el fútbol

boliviano.

4.e) Exhaustividad versus selectividad.

Por exhaustividad se entiende aquello en que se agota un acervo, uno o muchos aspectos,

etc. Por selectividad entendemos aquello en que se realiza una selección , un escoger de

algo, etc. En nuestro caso un diccionario biográfico exhaustivo del deporte tendría que

incluir a todas las figuras del deporte sin excepción. Y si hablamos de un de porte en
particular, la obra será exhaustiva cuando incluya a todas las personas que intervienen en la

práctica, dirección, fomento, etc., de este deporte.

En cambio si hablamos de un diccionario biográfico selectivo del deporte, éste nos

presentará a los más sobresalientes de los personajes, siguiendo algunos parámetros de

valor, es decir que la inclusión de las personalidades exigirá criterios de valor mayores que

en una obra de carácter exhaustivo.

Ahora, ¿qué ventajas y desventajas tiene hacer un diccionario exhaustivo? Parecería fácil

hacerlo, por la disponibilidad del acopio de la información, como del conocimiento de la

generalidad de las personalidades, puesto que la tarea consistiría en acumular toda la

información y establecer de manera más o menos clara la extensión de la obra así como la

profundidad de su estudio, lo que en realidad es lo que se busca.

La última pregunta surge respecto a la selectividad, es decir ¿Cuáles son las ventajas y

desventajas para hacer un diccionario biográfico selectivo? De la misma manera, hacer una

evaluación de la información que se ha de acumular, así como de los personajes, no es tarea

que se pretenda fácil de hacer. Pues al ser selectivo el trabajo, esto implica que se han de

tener datos breves y concretos, en cambio llegar a ellos es la labor, de cuanta información y

personajes se tenga, por tanto la tarea es similar o casi igual al de una obra exhaustiva,

puesto que hacer una labor de cotejo y valoración, en ambos criterios, es la tarea en si. De

donde concluimos que ambos criterios merecen ser evaluados desde varios puntos de vista

como tiempo, extensión, selección de los personajes, etc.

4.f) La selección en los deportes individuales.

Las pautas que podemos brindar en este capítulo son las siguientes:
Como sabemos en esta clase de deportes, como el ajedrez o el tenis es el deportista como

protagonista fundamental, el que alcanza éxitos o se pierde en el anonimato del fracaso.

Veamos este caso en el atletismo y, para empezar con la selección debemos de

respondernos algunas interrogantes como ¿haremos la inclusión de todos los atletas?

¿incluiremos a los más destacados? ¿existirá en el atletismo esa particularidad que tiene el

fútbol? ¿el nivel será apreciable para nuestro país en el ranquing americano?

Entonces en el caso del atletismo, por fuerza mayor debemos incluir a los records

nacionales y/o locales, a los campeones de pruebas, a los vicecampeones. Para hacer esta

selección naturalmente que los alcances de la obra ya estén determinados. Las

individualidades saltan de por si, en el caso de un diccionario biográfico del atletismo

nacional, entrarían de lleno los atletas que resaltan por su trayectoria, como Julia Iriarte y

Johnny Pérez; la primera atleta, orureña, que llegó a los ámbitos sudamericanos con

grandes éxitos en las décadas del 40 y 50, de quien como se da en nuestro caso se podrá

hacer la indagación biográfica deportiva del personaje, el segundo atleta, cochabambino,

que tomó gran atención en los certámenes internacionales por la década del 70. Y así se

seguiría evaluando a los deportistas, a los dirigentes, a los periodistas, etc.

4.g) La selección en los deportes de equipo.

En cuanto a los criterios de selección en los deportes de equipo o conjunto, y en nuestro

caso el fútbol, tomaremos a los personajes bajo los siguientes criterios:

Para los futbolistas por ejemplo, se toman los siguientes parámetros, primero que el

futbolista haya sido o sea aún reconocido como un deportista modelo y no solo por su

habilidad en el juego o su popularidad, sino también por su caballerosidad y sobre todo por

su trayectoria deportiva que lo encumbró, o que lo encumbra a ser reconocido como un


futbolista digno de estar en un diccionario biográfico y, segundo, que haya conformado,

con cierta regularidad el seleccionado nacional de fútbol, aspecto al que se puede vincular

su paso por planteles nacionales como extranjeros.

Para el caso de los dirigentes deportivos, y en cuanto a los directivos locales y nacionales se

pedirá que estos hayan sido o sean reconocidos como sobresalientes dirigentes, sea por los

logros conquistados en su (s) gestión (es), sea por alguna contribución en particular. Habrá

que notar también que podrían ser incluidos dirigentes que aunque no sean directivos

oficiales, hayan contribuido de manera considerable en el desarrollo o valoración del fútbol

nacional. En el caso de los dirigentes nacionales de clubes de fútbol su selección

responderá, a que estos, primero hayan sido presidentes de instituciones y no solo por eso,

sino que sean reconocidos tanto por el beneficio brindado a su club, como por su

contribución al fútbol nacional; así también se reconocerán a aquellos miembros de clubes

que sin ser directivos sean eficientes miembros de la institución.

Y así habremos de cotejar cierto tipo de valores para la inclusión de los personajes. De

igual manera, los directores técnicos serán evaluados en su preparación y formación, su

experiencia y desempeño profesional, así como su trayectoria y éxitos alcanzados. En el

caso de los jueces de fútbol de la misma forma se cotejará su formación, su trayectoria, su

reconocimiento de juez idóneo y meritorio, por la generalidad del público deportivo, así

como la expectativa de su vinculación o pertenencia a entidades superiores como la

Federación Internacional de Fútbol Asociado, FIFA, etc.

Sobre los periodistas deportivos podrían escogerse a aquellos que en su servicio profesional

cuentan con muchos años de labor en su medio periodístico y de la población deportiva

local y nacional, así como también el haber contribuido de manera notable con

publicaciones periodísticas de carácter relevante, o en el mejor de los casos de haber sido


autor de alguna obra de mérito. En el caso de otras personalidades, podrían considerarse a

aquellos personajes como médicos deportivos, escritores de teoría deportiva (como podría

ser el caso de Diego Morales Roca) (4),o de utileros, como sería el caso de Oscar Montes,

utilero del Club Bolivar, o de los hinchas número uno de Strongest y Bolívar los famosos

“Chupa” Riveros y “Chicho” Navarro, respectivamente, quienes de manera poco notoria y

tal vez olvidada, trabajan por el fútbol nacional.


NOTAS AL CAPÍTULO 4.

1. Aliaga Saravia, Rodolfo. Galería Deportiva: Deportistas y dirigentes destacados de ayer

y hoy. La Paz: Imp. Riverijos, 1986. 28 p.

2. Guzmán, Augusto. Biografías de la literatura boliviana. Cochabamba: Amigos del Libro,

1982.

3. Aliaga Saravia, Rodolfo. Nombres en el deporte paceño. ed. cit.

4. Morales Roca, Diego. ¿Existe el fútbol boliviano? (Problemas del fútbol nacional). La
Paz, Galaxia, 1977. 200 p.
5. ESTRUCTURA DE LA FICHA BIOGRAFICA.

a) Encabezamiento

b) Datos básicos personales

c) Performance deportiva

d) Datos complementarios

e) Fuentes

5a) Encabezamiento.
Esta parte comprende el nombre usual de la persona, en la forma adaptada para dar título a

la ficha. Normalmente comprende uno o más apellidos, seguidos del nombre y en algunos

casos el apodo del personaje. Dentro de su aparente sencillez este elemento es importante

en un diccionario biográfico para darle calidad y congruencia. Las personas emplean sus

nombres de manera diferente de acuerdo a la época y a veces dentro de una misma época.

Hasta con anterioridad al siglo XIX pasado y la primera mitad del anterior siglo XX, los

personajes que sobresalían en alguna disciplina o carácter de la época, eran conocidos por

un solo nombre y un solo apellido; es el caso por ejemplo de Simón Bolivar, cuyo nombre

completo era Simón José Antonio de la Santísima Trinidad de Bolivar y Palacios; otros

casos entre muchos son los de Adolfo Ballivián, Julián Apaza, Mariano Melgarejo,

Eduardo Abaroa, Germán Buch, Gualberto Villarroel, etc. A mediados del siglo pasado

empieza a hacerse frecuente el uso del apellido materno en los personajes, por ejemplo

Víctor Paz Estenssoro, Hernán Siles Suazo, Juan Lechín Oquendo, Walter Guevara Arze,

Jaime Paz Zamora, de Gonzalo Sánchez de Lozada, no utiliza sus dos apellidos porque son

apellidos compuestos, pero en algunos recortes se lee el licenciado Gonzalo Sánchez de

Lozada Sánchez Bustamante. Hay también algunos casos en que a veces el personaje a

utilizado no el apellido paterno sino el apellido materno: el presidente Alonso, firmaba

Severo F. Alonso, pero esa F era su primer apellido él era Severo Fernández Alonso. Otro

ejemplo es de Simón I. Patiño, en realidad su verdadero nombre era Simón Iturri Patiño,

(aunque algunos dicen que esa I es de Isidoro); en literatura Oscar Alfaro, tenía por nombre

completo Oscar Gonzáles Alfaro.

Entonces la forma en que debe redactarse el encabezamiento exige algunas decisiones. En

el deporte se utiliza frecuentemente uno de los nombres y a veces dos nombres y el apellido

paterno: Víctor Agustín Ugarte, Juan Manual Peña, Marco Antonio Etcheverry son casos de
dos nombres y un apellido; Erwin Sánchez, es el caso de un solo nombre y un solo apellido,

en las fuentes no se indica otro nombre ni su otro apellido. En muchos casos los futbolistas

son conocidos sólo por el apellido, o lo que es particularmente interesante por el apodo:

“Pelé”, “el Maestro”, “Chocolatín”, el “Perro” Vargas. Estos son más o menos los criterios

que sigue la gente en el ámbito práctico. Técnicamente es necesario conciliar estas prácticas

variables cotidianas con criterios más firmes para redactar el encabezamiento. Cortar con

un solo rasero, a machamartillo, a veces puede perjudicar en vez de ayudar la ordenación de

las fichas.

Ya en catalogación se han sentado normas sobre encabezamientos personales, que

consideramos conveniente adoptarlas y adaptarlas para diccionarios como el nuestro.

Somos partidarios de que el encabezamiento debe ir en la forma más habitual en que es

conocido el personaje. Si alguien es conocido con sus dos nombres y sus dos apellidos, se

ponen los dos; pero si alguien conocido por llevar uno y uno, se pone así.

Somos partidarios de que el encabezamiento debe ir en la forma más habitualmente como

se conoce al personaje.

Hemos incluido dentro del encabezamiento un elemento que nos parece interesante, que es

el “apodo”. Es un dato que vale la pena señalar, porque además de darle cierto sabor, por

decir así, a la ficha, es también un elemento de identificación y de búsqueda para la gente.

Muchos se acordarán del “Choclatín” Castillo, pero muy pocos de su nombre (Ramiro). Lo

mismo ocurre con Ugarte; el es más conocido como el “Maestro”, y no como Víctor

Agustín Ugarte Oviedo. Algo más que vale la pena señalar es que al final del repertorio y/o

intercalando fichas de referencia, de véase, deben registrarse los apodos para encontrar la

información, por ejemplo:

“Diablo” Etcheverry, véase:


Etcheverry, Marco Antonio.

5b) Datos básicos personales.

En todo diccionario biográfico hay una parte de datos que se refieren directamente a la

persona, esos datos son el nombre, el lugar y fecha de nacimiento, lugar y fecha de

muerte, y quienes fueron sus padres, lo que es usual en muchos de los diccionarios. J. R.

Arze no incluye este último dato, salvo en algún caso en que también el padre o la madre

hayan jugado algún papel importante dentro de la historia; en ese caso pone por ejemplo a

Hernán Siles Suazo, hijo de Hernando Siles, quien también fue presidente de Bolivia, pero

de Paz Estenssoro ya no lo incluye, ni de Guevara, ni de Lechín, y afirma que de los 3000

personajes que ha biografiado, unos cien estarán con los nombres de sus padres (1).

En nuestro caso los datos básicos personales, también en el nombre, pero bajo dos

modalidades: nombre completo, cuando contamos precisamente con su nombre completo,

y sólo nombre, cuando no lo encontramos completo, e incluimos luego en esta parte ese

ítem de posición, que describe el lugar en el campo de juego en que destacó el personaje.

Aunque no es, en sentido estricto, un dato básico personal, representa la identificación

funcional del personaje en el deporte futbolístico, viene a ser un dato muy importante; por

ejemplo: “medio campo, N° 6”. Cabe indicar que el nombre de la posición es el de la época

en que actuó el personaje. Así un “interior derecho”, un “interior izquierdo”, de la época de

los 50; o un “medio campo” o “medio campista”, de la época de los 80, vendría a significar

actualmente como “volante”.

Posteriormente se mencionan los lugares y fechas de nacimiento y muerte, en estilo

corriente.
Siguen los nombres de los parientes cercanos: padres, esposa e hijos. No siempre hemos

encontrado estos datos y en esta situación simplemente se ha omitido la información. En

relación a la esposa, hay una dificultad que se presenta en quienes han contraído nupcias

dos o más veces, ya sea por viudez, divorcio o separación. El problema está en determinar

si se ha de mencionar sólo a la primera esposa o a la actual o última, o se ha de mencionar a

todas, si se pudiera encontrar la información. Hemos elegido esta última alternativa, a pesar

del disgusto que provoca en algunas personas o cónyuges.

La parte de estudios habitualmente forma un sector especial separado dentro de algunos

repertorios. En nuestro caso incluimos entre datos personales, porque se refieren

precisamente a la formación del individuo.

5c) Performance deportiva.

Este tercer elemento es el de la trayectoria deportiva, o performance. Utilizamos esta

palabra inglesa que tiene su equivalente en el español con la palabra trayectoria, pero que

dentro de la jerga deportiva es más usado como performance. Aquí entran básicamente dos

elementos o componentes. Primero, los clubes en los que ha jugado el individuo y segundo

las actividades que ha desarrollado en el campo del fútbol: cómo empiezan los jugadores,

cómo se convierten en técnicos, etc. Rara vez llegan a ser dirigentes. Parecería más bien

que los dirigentes provienen de otros lados. Pero al jugador le llega un momento en que ya

no juega; muchas se alejan del deporte y otras permanecen, pero ya en función de

orientación técnica, de dirección técnica. Casi todos los grandes jugadores han tenido esta

performance.

Al hablar de los clubes se señalará, cuáles son los principales clubes en los que ha

participado, los acontecimientos destacados en los que él ha tenido parte, su permanencia


por temporadas, el número de ellas, y/o los equipos del exterior en los que ha militado en su

carrera futbolística y otros datos concernientes, como ser goleador de un certamen, etc. En

una obra de esta clase, en un diccionario biográfico futbolístico, como el que presentamos,

creemos que estos datos sí deben incluirse. En la biografía del personaje, viviente, puede

ocurrir que el siga jugando y siga marcando goles, entonces hemos de señalar en parte

pertinente, hasta que fecha se tienen esos datos. Se señalará, por ejemplo: “hasta 1989”, y

entre paréntesis “(último dato con el que contamos)”. En este caso, uno que pudo encajar es

Víctor Hugo “Tucho” Antelo, como el principal goleador del fútbol boliviano y mundial, y

que también incursionó en la dirección técnica.

Un punto importantísimo de la performance es su participación en la selección boliviana

donde se destaca los años en que formó parte de ella, los goles convertidos, la actuación en

certámenes internacionales, (por ejemplo Copa Libertadores de América, Copa América,

eliminatorias mundiales, etc.). De hecho éste es un criterio fundamental para la inclusión de

un futbolista en el diccionario, ya que quienes llegan a la selección son, en su mayoría,

grandes jugadores, que resaltan en sus clubes y adquieren gran popularidad.

Luego viene el ítem de la dirección técnica, que como se mencionó párrafos arriba, sólo

algunos de los personajes lo alcanzan. Es además una ingrata profesión, ya que toda o casi

toda la responsabilidad de un resultado adverso recae sobre él.

La performance entonces es una información fría, aunque se puede incluir algunos otros elementos.

5d) Datos complementarios.

Estos datos complementarios, que en nuestro diccionario dice: otros datos, vienen a ser las

menciones y distinciones especiales que le han hecho al jugador, algún juicio relevante que

alguien ha dado sobre él, algunos juicios de autovaloración del deportista, y toda aquella
información que pueda enriquecer el rasgo biográfico del personaje. Todo eso entraría en

este sector. Podríamos decir que es una definición por exclusión: estos datos comprenden

informaciones sobre aspectos que no aparecen en otras secciones, ni en el encabezamiento,

ni en los datos personales, ni en la performance.

Además entre los datos complementarios creemos de importancia señalar cualquier

relevante; por ejemplo: fue célebre el gol que Víctor Agustín Ugarte hizo a la selección

peruana en el partido de inauguración de su estadio que le gano por uno a cero; en que tal

jugador llega a ser el goleador máximo del campeonato, etc. Casos como este pueden darse

entre otros ámbitos. Esto parecería romper el estilo del diccionario, pero insistimos que más

bien vienen a enriquecer la información y darle cierta particularidad y cierto sabor

biográfico.

Siempre con el propósito de enriquecer la información, ponemos subtítulos, no sólo para

estos cuatro sectores, sino para la construcción del cuerpo biográfico en general. Ponemos

como subtítulos el nombre, posición, nacimiento, padres, esposa, hijos, y cada uno de estos

es un subtítulo y, en la información suplementaria, las distinciones, juicios de la prensa u

otros comentarios, etc.

d) Fuentes.

Esta sección comprende una relación escueta (y a veces selectiva) de los documentos

consultados para hacer la ficha biográfica y la información verbal obtenida de personas

importantes, incluyendo a los mismos jugadores. Su redacción se rige por las normas

usuales de descripción bibliográfica y documentaria. Particularmente hemos seguido las

recomendaciones de nuestro profesor guía, Dr. José Roberto Arze en su Manual de

Bibliografía (2).
Obviamente, se hacen referencias abreviadas en el mayor grado posible, a fin de hacer más

compacta la información.

Los casos más importantes son los siguientes:

- Libros y folletos monográficos sobre el personaje: Son muy pocos en Bolivia. Se

indican el autor (si lo tiene), el título, el lugar y fecha de publicación. Por ejemplo J.

A. Gese, “Ugarte, el camino de los sueños” (3);

- Referencias en obras de carácter general. Comprenden los siguientes datos:

Autor (si existe), título de la obra, edición (si está mencionada), lugar y fecha de

publicación, y página o páginas donde se menciona al personaje (si el personaje es

mencionado en muchas partes, se pone la palabra passim (que quiere decir “por

diversas partes”). Por ejemplo:

C. D. Mesa G. La epopeya del fútbol boliviano.

La Paz: 1994. passim.

B. Hinojosa C. Quienes somos. La Paz: 1999,

p. 299. passim.

Passim. (Donde se menciona a Marco Antonio Sandy);

Hay algunas obras que han sido citadas masivamente, tales como las obras de Mesa

Gisbert, de los hermanos Peñaloza Bretel, y otros. En las referencias pertinentes, estas

obras han sido representadas de manera abreviada a través de una o dos palabras del título y

la página respectiva, omitiendo los datos tipográficos. Entre otros, los casos son los

siguientes:

Mesa. Epopeya: p. 384.


(Correspondiente a La epopeya del fútbol boliviano, de Carlos Diego Mesa Gisbert,

La Paz: 1994, página 384).

Aliaga. Nombres: p. 98.

(Correspondiente a Nombres en el deporte paceño, de Rodolfo Aliaga Saravia, La

Paz: 1992, página 98).

Peñaloza. Cien preguntas: p. 67.

(Correspondiente a Cien preguntas para Xavier Azkargorta, de Julio César Peñaloza

Bretel, La Paz: 1994, página 67).

Hochmann. La fiesta: p. 71.

(Correspondiente a La fiesta del fútbol: 31 años de partidos profesionales entre

Bolivar y The Strongest, de Jorge Hochmann S. La Paz: 1981, página 71).

Arze. Figuras: p. 43.

(Correspondiente a el Diccionario Biográfico Boliviano, en el volumen: Figuras del

deporte boliviano. Inédito).

- Artículos sobre el personaje (incluyendo crónicas, entrevistas y reportajes), se

señalan los siguientes datos: autor del artículo (si está mencionado), título del

artículo. Título de la revista o periódico, datos de identificación del fascículo

(volumen, número, si es que existen), fecha del artículo y página correspondiente. Si

el suplemento tiene título propio, se coloca éste de preferencia al título general (por

ejemplo: “Marcas en el deporte”). En algunos casos, se pueden contar con recortes

sin datos tipográficos, en este caso se hace notar esta circunstancia. En el caso de

información sin datos tipográficos no hemos encontrado ninguno.

Ejemplos: De una fuente con mención del artículo:


“Marcas” de La Razón, (30 ago. 1999): p. 20-

21.

- Fuentes inéditas, tales como currícula vitae y otros. Se efectúa una descripción en

estilo libre, pero con la mayor precisión posible. Por ejemplo: el currículum vitae de

Juan Américo Díaz Cruz.

- Fuentes orales. Se señala en estilo libre, siempre que se las cite, precisando los

datos. Por ejemplo: Entrevista con el futbolista Edgar Góngora (5 de mayo de

1996).
NOTAS AL CAPÍTULO 5.

[Link]é Roberto Arze, es uno de los autores bolivianos más destacados en materia biográfica

y bibliográfica, de quien recogemos, como tenemos dicho, mucho de lo que se refiere al

conocimiento de nuestro tema.

2. Arze, José Roberto. Manual de bibliografía. ed. cit.

3. Gese, Juan Angel. Ugarte: el camino de los sueños. La Paz: [s. ed.] 1961. [66] p. fots.
6. ESTRUCTURA DE LA OBRA.

h) Partes preliminares.

a.1). Introducción

a.2). Advertencias

i) Cuerpo biográfico

j) Partes complementarias

c.1). Anexos

c.2). Bibliografía y fuentes generales

c.3). Índices.

Toda obra tiene una estructura general que algunos llaman macro estructura, además de que cada una de las
partes de que la componen, tiene también su propia estructura, que le llaman micro estructura. En el caso de
este diccionario, la macro estructura se refiere a las grandes partes que van a componer la obra, que se las
puede dividir en partes preliminares, en cuerpo biográfico y en partes complementarias. En cuanto a la micro
estructura, ya en el quinto capítulo se hablo de ella, puesto que ella se refiere a las partes que componen cada
una de las fichas biográficas, tales como el encabezamiento, los datos básicos personales, la performance
deportiva, los datos complementarios, las fuentes y la ordenación de la obra. Entonces valdría la pena
recalcar la diferencia cuando hablamos de estructura de la ficha y estructura de la obra, que sería lo mismo
que decir micro estructura y macro estructura.
Todo libro está constituido por unos cuerpos más o menos grandes de información o si a veces no son
grandes, son típicos y que tienen, digamos, una especie de personalidad propia. La parte más importante no es
precisamente la que aparece al comienzo, ni tampoco la que aparece al final, sino generalmente la que aparece
en medio del libro; y está constituida por lo que se trata de desarrollar en el libro mismo. Para el presente caso
de la tesis, este cuerpo principal está formado por el texto de la tesis más su aplicación práctica que es el
diccionario propiamente dicho; pero cuando hablamos del diccionario ya como una entidad creada, en este
caso tendríamos que darle también macro estructura a ese diccionario.

7a. Partes preliminares.


Las partes que preceden a este cuerpo, se las llama precisamente partes preliminares. En casi cualquier obra
las partes preliminares suelen ser el prólogo, a veces una dedicatoria, un conjunto de advertencias al lector
sobre lo que puede no encontrar dentro del libro, y otras particularidades. Luego las partes complementarias
son las que van después del libro. En estas partes complementarias por definición, los anexos y el apéndice
son partes posteriores ó complementarias, y hay otras partes que siendo complementarias, no tienen una
posición fija, aunque suelen aparecer al final, por ejemplo la bibliografía y la relación de fuentes. Pocos son
los libros en que, esta bibliografía aparece al comienzo. Sobre los índices, en los países de cultura inglesa, el
llamado ‘índice general’, que es prácticamente el esquema de la obra suele estar al comienzo; en las obras de
cultura española y francesa suele estar al final, lo mismo ocurre con otros índices auxiliares.
Hechas estas aclaraciones, hablaremos un poco, primero de las partes preliminares, pensando en lo que
tendría que ser el diccionario, y este pensamiento es importante porque, lo ideal sería que ese diccionario
pudiera publicarse y por tanto tenga su personalidad por sí misma y no solamente como parte de una tesis.
Además de la información, que llamaremos ritual, que suele aparecer en las primeras páginas de un libro, el
título, la mención de autor, el pie de imprenta, la mención de algunos colaboradores, si existen; en el caso de
esta tesis posiblemente ha de ser la universidad el nombre de la carrera, el grado para el que se ha preparado
el documento, etc. Luego la segunda página donde se señalan los créditos de propiedad intelectual y algunos
otros detalles, ahí entra el Copy rigth, entra la indicación de los ilustradores, su depósito legal, el ISBN si es
que existe, etc. Y luego de una dedicatoria que a veces se pone, también como parte preliminar, vienen las
otras partes preliminares.
Hablemos un poco de la dedicatoria. La dedicatoria, en el estilo que podemos encontrar en algunas obras, a
veces se limitan simplemente a indicar a quienes se hace la ofrenda del libro, a mis padres, a fulano de tal que
es quien inspiró este trabajo, a la juventud estudiosa, una serie de dedicatorias que pueden ser personales o
que pueden ser genéricas. En tiempos anteriores, en los siglos de oro, los autores buscaban financiadores y
entonces dedicaban la obra a su financiador, al mecenas, que solía ser un hombre de la nobleza, o un hombre
de mucho dinero o alguien que de alguna manera había ayudado, ya sea a escribir, ya sea a publicar el libro.
En la actualidad, esta función de la dedicatoria casi se ha perdido y casi se ha vuelto en una expresión afectiva
de alguien a quien se le agradece en forma más espiritual, lo que ha hecho. También en tiempos anteriores, a
veces el autor aprovechaba de la dedicatoria para explicarle al destinatario las cosas que estaban dentro de su
libro, entonces decía por ejemplo: Al conde de Lemus, gran benefactor... Distinguido y querido señor este
libro expresa los sentimientos... y así estas explicaciones tenían una página o más, etc. y en ese caso la
dedicatoria prácticamente reemplazaba al prólogo o por lo menos lo complementaba. En el caso de Bolivia
conocemos de un libro en que la dedicatoria se aprovecha para hacer prácticamente el prólogo, en la Historia
General de Bolivia, de Alcides Arguedas y él hace una dedicatoria genérica: A la juventud estudiosa de
Bolivia. Ocurre a veces que la dedicatoria puede combinarse en su finalidad con lo que vendría a ser el
prólogo. Ahora no todos los libros llevan dedicatoria, ni en todos los casos la dedicatoria sirve para esto.
Parte sí preliminar es el prólogo, y después del prólogo o junto al prólogo se habla de introducción.
a1) Introducción.
Veamos este problema del prólogo versus introducción.
Algunos autores utilizan el término introducción no para una parte preliminar, sino más bien para el pórtico
con el que empieza el cuerpo principal, y esa introducción viene a ser en cierto modo parte de la estructura del
cuerpo principal, eso ocurre por ejemplo en la tesis, en que en esta parte se señalan los objetivos, la
metodología, la justificación y otros detalles. En un diccionario, la introducción es más una parte preliminar
más que fundamental y también tiene más o menos los mismos elementos; sin embargo a pesar de que existen
estos dos vocablos con sus diferencias, el uso que se hace de las palabras no siempre es el mismo. Nos
explicamos: el prólogo dícese que es generalmente una explicación de las motivaciones, de las circunstancias
espirituales, históricas o sociales o unas disgregaciones que hace el mismo autor o que hace otra persona a la
que le ha invitado el autor. Mientras que la introducción ya es una parte conceptual, pero hay autores que
llaman prólogo a la introducción e introducción al prólogo. O sea que el uso aunque técnicamente que debería
ser muy diferenciado en la parte práctica no lo es tanto. Y se explica esto a través de los siguientes ejemplos:
el prólogo que Marx escribió para El Capital, de hecho es una verdadera introducción, porque ahí señala el
propósito de la obra, dice este libro tiene por finalidad descubrir la ley fundamental de la economía moderna,
entonces vemos que no es algo circunstancial. Otros nombres que suelen darse al prólogo son: prefacio,
isagoge, muy estrictamente literario, a veces ponen ‘palabras liminares’ o palabras preliminares o cosas por el
estilo. La introducción en cambio, como decíamos es ya un cuerpo de ideas explicativas del propósito de la
obra, de su alcance, de sus limitaciones, etc.
En el caso del diccionario biográfico si llegara a publicarse la introducción tendría que recoger precisamente
algunos elementos tales como el propósito del diccionario, sus alcances, sus limitaciones, informaciones sobre
la metodología usada en la redacción de la información y a modo de marco histórico, algunos datos históricos
sobre el deporte y el fútbol, ya sea en el mundo, ya sea en Bolivia, etc. Todo eso contiene lo que es la
introducción, depende de la calidad del autor el que una introducción pueda ser o no importante dentro de la
obra. Quizá en nuestro ámbito práctico podríamos hacer una inclusión de unas 5 o 7 páginas, que podría ser
una especie de resumen de la primera parte de la tesis, además porque también es parte expositiva de la tesis.

a2) Advertencias.
La parte de las advertencias que suele ser también una parte preliminar, señala algunos juicios, advertencias
precisamente que se hacen al lector y éstas advertencias pueden estar asociadas a las instrucciones para el uso
del libro. En el caso del diccionario podría ser quizá más importante que una advertencia quizá una indicación
de cómo usar el diccionario, ahí se podría decir: “este diccionario está ordenado alfabéticamente por
apellidos, aunque en el título aparece primero el nombre, el lector deberá buscar la información acerca de
alguien en la letra correspondiente”, etc.

7b. Cuerpo biográfico.


Hablemos ahora del cuerpo biográfico, para el caso del diccionario, es la parte fundamental, aunque en este
caso su estructura es bastante sencilla, porque como es un diccionario biográfico, es de presumir o suponer
que será alfabética y que el contenido de este cuerpo principal serán justamente las fichas biográficas de los
futbolistas o de los deportistas. En rigor, no debería entrar nada más en este cuerpo principal, cualquier otra
cosa que se incorpore dentro del diccionario, ya debería ser objeto de la partes preliminares o de las partes
complementarias. De esta estructura alfabética sencilla, no hay que olvidar que si se hace un buen trabajo de
esta clase, esta información estructurada internamente, tiene que tener también sus elementos de enlace
interno, ponemos un ejemplo: quizá alguien busque por Platiní Sánchez, entonces hay que hacer una ficha de
envío que diga: véase: Erwin Sánchez*, etc. Ahora es que ha de haber algunas fichas biográficas con algunas
notículas complementarias, se ha explicado ya, al hablar de la estructura de la ficha. En otras palabras, en el
caso de este diccionario el definir qué cosa ha de tener el cuerpo principal y como ha de estar estructurado, no
es muy difícil, lo que sí es más que difícil, trabajoso, realizar la investigación para ir llenando la información
que tiene que aparecer en ese cuerpo. A modo de ejemplo para distinguir de otros libros el contenido suele
tener una estructura, como ocurre con la primera parte de esta tesis, su propia estructura orgánica, a diferencia
de la segunda parte que tiene una estructura alfabética, como que en efecto en esta primera parte hemos
empezado por señalar el marco teórico, los antecedentes del deporte y otros aspectos.

C. Partes complementarias.
Son partes que no están dentro del cuerpo mismo, en algunos casos, como en la primera parte de esta tesis
podría haber la tentación de considerar las conclusiones como parte complementaria, pero no es así porque las
conclusiones son precisamente la culminación del trabajo mismo; en cambio en un diccionario biográfico, qué
conclusiones podemos poner, no hay, porque las conclusiones vienen de la parte propositiva de esta tesis.
Pero lo que sí puede entrar en estas partes complementarias son a veces un post facio, proposicional al
prefacio, que algunos le llaman también epílogo, para diferenciarlo del prólogo, o sea digamos que hay esa
paridad. En el caso del diccionario, las circunstancias podrían indicar si puede entrar o no un epílogo,
habitualmente el epílogo cierra una obra cuando ya se la ha terminado y el autor advierte que tiene algo más
que decir.

c.1). Anexos.
Pero lo que sin son importantes son los anexos, en este caso no habrá apéndices pero si anexos. Las
diferencias entre apéndices y anexos, habría que coincidir con Buonocore, que propone una distinción muy
grande; el autor propone como apéndice una serie de elementos sustantivos, importantes que no forman parte
del cuerpo, pero que están muy íntimamente relacionados con el cuerpo principal de la obra. Un ejemplo: en
un estudio sobre la población boliviana, podría haber un apéndice metodológico, podría haber un apéndice
epistemológico, podría haber un apéndice histórico, si es que la obra no es histórica. En cambio los anexos
son documentos relacionados de otra manera con la obra, generalmente comprende una estructura de los
materiales que se han utilizado para elaborar la obra, en las investigaciones por ejemplo, la encuesta que se ha
hecho a los informantes, un esquema de una entrevista, una carta que se ha dirigido a las autoridades, y otros
documentos de esa clase suelen entrar dentro de los anexos.
En nuestro caso podríamos incluir un documento de esta clase, pero no con el nombre de anexo, o de
apéndice y podría ser interesante; y podrán haber otros documentos, el texto de una entrevista, y podría entrar
definitivamente como anexo, y en una lista o más bien dos listas, una primera de los Clubes de Fútbol, que sea
cronológica, clubes que más jugadores han aportado a la selección, que han habido y que hay en Bolivia, sólo
una lista. El otro anexo podría ser una relación cronológica de los campeonatos mundiales, e internacionales
en los que ha participado la selección boliviana, que tendría su importancia porque, como parte del
diccionario mismo, va ilustrando al lector acerca de un cierto entorno.

c2) Bibliografía y fuentes generales.


Luego vendría la bibliografía, y valdría la pena definir más tarde si iría delante o después de los anexos,
algunos colocan antes, algunos después, y de esta clase de obras ya se explica en parte pertinente, y aquí se
reitera que en la relación de fuentes útiles, y de fuentes consultadas para la elaboración del trabajo, incluyendo
el caso de la misma tesis, hay obras que pueden ser y son útiles para la tesis y otras que pueden ser y son
útiles para el diccionario; como bibliografía del diccionario, ahí entrará por decir, La epopeya del fútbol,
Historia del fútbol en La paz, etc. al final de la primera parte bibliografía, y al final de la segunda parte la
bibliografía del diccionario. O ver también si haríamos una bibliografía general al final de la primera parte.
Entrará en la bibliografía de la primera parte Buonocore, que nada tiene que ver con la bibliografía del
diccionario, el autor esta citado en la parte conceptual de la tesis, no tiene nada que ver con el diccionario; en
cambio el libro de Mesa, el de Murguía y otros, sí son parte que tendría que entrar dentro la bibliografía del
diccionario; porque además cabe recordar que cada ficha biográfica tiene su bibliografía en la fuente, de una
línea o de dos líneas, pero de esto nos ocupamos ya en el capítulo cinco.
Por extensión la bibliografía se amplía con la lista de fuentes consultadas, especialmente los archivos
visitados, y algunas otras cosas que pueden ser identificables documentariamente, en algunos casos ponen los
sitios web relacionados con la materia, que están relacionadas con las páginas web, en Internet, y aparece la
dirección de la fuente [Link].fú[Link], hipoteticamente, y esto no es otra cosa que la dirección de un
sitio web, y no es una bibliografía, no es una referencia bibliográfica; en cambio es más sencillo mencionar
como bibliografía un documento determinado que uno lo ha consultado antes en Internet.

c3) Índices.
En muchas obras el índice se reduce apenas al esquema del trabajo, con indicación de las páginas en que
figuran los capítulos, las partes o secciones. En el caso de un diccionario biográfico, tenemos que hablar en
plural de ellos, de índices, porque éstos no son sólo el esquema del trabajo, sino son instrumentos
complementarios para la consulta, veamos en qué forma. Vamos a suponer que alguien esté interesado en la
biografía de Erwin Sánchez, sabe que esa información va encontrar en el diccionario buscando en la letra S, y
efectivamente ahí ha de estar, pero a otro podría interesarle, saber qué jugadores, de los que están en el
diccionario, y ojo, qué jugadores, de los que aparecen en el diccionario han pertenecido al Club Always
Ready, pero esa información si se busca en el diccionario que no cuente con un índice auxiliar, seguramente
se tendría que revisar una por una las fichas, pero si lo contara, en la parte en que dice Clubes, para ver si
jugó para ese Club, qué hermoso sería contar con un índice de esta clase, hablamos condicionalmente, con un
Indice por Clubes, y que bajo la entrada Always Ready aparezca la lista de los jugadores que están en el
diccionario y que han pertenecido a ese club, y se dará el caso que algunos jugadores de este club hayan
participado en otros clubes, y aparecerá en el índice la lista de jugadores por clubes. Es bueno pensar que un
índice por clubes han de ser muy útil, precisamente porque se trata de un diccionario tesis. Otro índice que
podría ser interesante, podría ser de jugadores que participaron en eventos, por ejemplo mundiales, en el país
hay jugadores mundialistas y el diccionario también los incluye; también de campeonatos sudamericanos,
etc., y quizá esta idea a estructurar el índice, tendría una división fundamental entre competiciones y quizá
limitarse a eso, o quizá también de competiciones y encuentros, pero todo esto de acuerdo a la información
que se tenga; pero de encuentros sería muy amplio, porque además éstos son bilaterales, o cuadrangulares,
etc. Y como de estos encuentros se habrán jugado miles de ellos, entonces el índice vendría a ser más bien por
competiciones, entonces digamos: 1930, Primer Campeonato Mundial de Fútbol, Montevideo. Representación
Boliviana: Fulano, Sutano, Perengano, etc. los 15 o 21 que estuvieron en esa competición...
Más con una intención aclaratoria señalamos que, para la inclusión de los personajes en el diccionario entre
otras consideraciones, se hizo una selección de las selecciones y la inclusión de los seleccionados que no
figuran en el diccionario llevan un signo o señal que indica que no fue incluido siendo aún, por un partido o
dos, futbolista internacional. O sea que se le da al lector esa información; entonces se dirá: Fulano de Tal
participó en el campeonato sudamericano de 1963, pero no tiene ficha. Entonces ese Fulano de Tal con su
estrellita encima significará que no está en el diccionario. Y eso habrá que señalar en las advertencias o en el
prólogo, y que el lector no pase de buscar ese nombre porque no ha de encontrar en el diccionario...
Pensando aún en posibilidades de ofrecer la mejor información, un índice cronológico, podría interesar a
alguien que quiera conocer a los jugadores más antiguos, un poco, cómo se han ido formando las
generaciones de futbolistas, aunque aparentemente tropezaríamos con un problema, que quizá no de todos se
encontrara el año de nacimiento, y en nuestro caso, de ellos un 90 por ciento están con lugar y fecha de
nacimiento, entonces ese 10 por ciento tal vez no sería problema, simplemente se pone no se consiguió dicha
información... o poner bajo fechas de actuación, más que fecha de nacimiento o todavía hacer algo que es más
arriesgado, pero que en la experiencia de nuestro guía tutor, ha hecho, una especie de fórmula de cálculo
arbitraria, aparentemente arbitraria; y que en el caso del fútbol dispondría en esto: Perico de Los Palotes o
Palote de los Pericotes, no tenemos fecha de nacimiento pero a empezado a actuar en el fútbol como jugador
de barrio en 1946, empezar a jugar en el barrio de manera importante se hace creemos más o menos a los 16
años, entonces a esa fecha, le quita 16 y le pone, probablemente nació hacia 1932, por decir algo, el criterio
que utiliza en su diccionario fue este. Si se tiene la fecha de los orígenes de actuación de la persona,
especialmente en política y en otros ámbitos, se calcula que esa edad está entre los 20 y 25 años, a la fecha
más remota que se tenga de su biografía se disminuye 20 o 25 años y eso se aproxima a la fecha redonda más
próxima, digamos que sale 1932, se pone 1930, si sale 1943, se pone 1945, es decir, se trata de redondear;
ahora esos datos se los consigue en esa forma, pero siempre pone o con una “a.” que quiere decir ‘antes’ de, o
con una “c.”, que quiere decir “cerca de”, o con una “d.”, que quiere decir ‘después’ de, y no en todos los
casos, pero las más de las veces un signo de interrogación adicional.
Por ejemplo: a. 1958; d. 1977, ó c. 1990?.
Otro índice que debemos considerar es el índice por lugares de nacimiento, y lo que recomendamos, es lo que
ha hecho nuestro mentor y guía, ha puesto los departamentos, sin interesar si la persona a nacido en Irupana o
en Coroico, en ambos casos se pone La Paz; no le interesa si ha nacido en Cachuela Esperanza o en Riberalta,
pone Beni, y para los que han nacido en el extranjero, pone el nombre del país, nació en España, Chile.
Nosotros vamos a tener muy pocos de esos casos; otras falencias en este punto sería, no tener el dato de dónde
ha nacido, y qué hacemos si hay duda?, lo que se hace es poner en su lugar el lugar de su actuación, entonces
en lugar de decir que nació en Cochabamba, se le pone actuó en Cochabamba.
Pero, resumiendo, los índices más importantes a nuestro juicio sería: El índice de Clubes, si se lo puede hacer,
el índice de competiciones internacionales, y el índice de lugares de nacimiento, y además, que es corriente,
el índice cronológico, con esos cuatro índices auxiliares más el índice general, tenemos un eficiente
instrumento de consulta biográfica.
Un índice onomástico, en este caso o no lo necesitamos porque el mismo diccionario está ordenado
alfabéticamente o si lo incluyéramos sería prácticamente el reflejo del contenido principal, que puede ser útil,
y se ordena en una la lista, por decir Mesa, página 71, pero a tiempo de pasar a limpio puede variar la página,
pero en todo caso viene a ser redundante.

7. FUENTES DE INFORMACIÓN.
k) Fuentes impresas o editas
a.1) Repertorios biográficos
a.2) Almanaques y anuarios biográficos
a.3) Enciclopedias
a.4) Estudios monográficos
a.5) Prensa deportiva
a.6) Otras fuentes impresas o editas
l) Fuentes inéditas
m) Materiales especiales
c.1) Archivos de clubes, asociaciones y federaciones.
c.2) Currícula vitae
c.3) Entrevistas y encuestas
c.4) Otras fuentes inéditas

d) Otros materiales especiales

Ya en el capítulo anterior nos hemos referido a las fuentes como parte del asiento o ficha biográfica. En este
capítulo se realiza un examen relacionado con las fuentes mínimas de la investigación y su incidencia sobre el
diccionario y la investigación elaborada.
El capítulo 2 en su parte b) contiene ya de hecho un estudio de la naturaleza de los repertorios biográficos que
son, desde luego, la fuente más importante y el punto de inicio de la búsqueda informativa. Por eso aquí nos
limitaremos simplemente a mencionarlos sin regresar a consideraciones teóricas.
Las fuentes de la elaboración de fuentes biográfico deportivas pueden dividirse, como ocurre en alguna otra
materia, en dos grandes grupos: fuentes editas y fuentes inéditas. A esta división agregamos la información
accesible por medios telemáticos incluyendo los medios masivos como la radio, la televisión y el Internet, que
tiene particularidades propias de especial importancia en la época actual.

a) Fuentes impresas o editas.


Estas fuentes comprenden los materiales bibliográficos, tal como la definen los tratadistas de la materia como
Malclés y Escamilla. Tradicionalmente estas fuentes son las que han sido procesadas y editadas a través de
medios de impresión o reproducción múltiple en papel, que son: los libros y folletos; las publicaciones
seriadas y periódicas y las hojas sueltas impresas. Sin embargo para efectos de esta tesis, vale referirse a tipos
más específicos, y así lo haremos, analizando los siguientes: repertorios biográficos, almanaques,
enciclopedias, monografías, prensa deportiva y otras.
a.1) Repertorios biográficos.
Su tipología y características también la hemos estudiado en el capítulo 2. Aquí agregaremos simplemente
algunos datos presentados sobre la forma en que hemos utilizado los repertorios existentes para nuestro
trabajo.
De los repertorios retrospectivos generales podemos decir que, por lo menos en nuestro país, la información
sobre figuras deportivas es demasiado escasa y a veces nula, con excepción del Diccionario Biográfico
Boliviano, del Dr. José Roberto Arze, que dedica una sección especial al deporte en el tomo X, con el título
ya mencionado, con cerca de medio centenar de fichas, en el que hay un leve predominio de futbolistas,
figuran por ejemplo los nombres de Víctor Agustín Ugarte, Vicente Arraya, Wilfredo Camacho y Marco
Antonio Etcheverry, entre otros. En cambio en todos los demás repertorios, existe una clara falencia. Esta
situación contrasta con los repertorios internacionales, en los que desde hace tres décadas o más se vienen
incorporando figuras deportivas. Así por ejemplo en las 20.000 biografías breves de Eduardo Cárdenas (1),
figuran por ejemplo Pelé (futbolista), Fanggio (automovilista), Dempsey (boxeador), Alekhine y Capa Blanca
(ajedrecistas). Algo similar ocurre con 12.000 minibiografías de M. E. Álvarez del Real (2) y en 15.000
minibiografías de Carlos Renán (3).
Los repertorios contemporáneos son más receptivos al deporte, aunque el Quien es Quien en Bolivia de 1942
y 1959 (4) mantiene todavía un prejuicio excluyente. Pero ya en obras posteriores como el Quién es Quién en
La Paz, de Pablo Cáceres (5) y de Quienes Somos de Hinojosa (6) figura por ejemplo Marco Antonio Sandy,
además de otros deportistas. En el Quién es Quién en La Paz (7), por ejemplo se pueden encontrar las
biografías de V. A. Ugarte, W. Camacho, E. Romero, M. Melgar, R. Fontana, L. Galarza, L. Iriondo, y E.
Villegas, todos ellos también incluidos en nuestro diccionario.
Como repertorio especializado el único de importancia que conocemos es Nombres en el deporte paceño de
R. Aliaga, que ya le hemos evaluado en el capítulo 2.
a.2) Almanaques y anuarios biográficos.
“Almanaque: Del árabe Al-manaj, que a su vez procede del latín manachus, ‘círculo de los meses’. Tabla o
libro que contiene un calendario, junto con datos astronómicos o náuticos y, a menudo, fiestas religiosas,
comentarios históricos, proverbios e indicaciones astrológicas o agrícolas. Los almanaques, de las más
variadas formas, provienen de la antigüedad y, en muchos países, fueron las primeras formas de literatura
escrita” (8). “Anuario: Recopilación que se publica de año en año destinada a registrar una serie de hechos o
acontecimientos relativos a un país, a una localidad o a una rama cualquiera de conocimientos o actividades”
(9). Esta clase de obras adquiere relevancia especial por ser sobre todo de información reciente o actualizada.
Es típico en lengua española el Almanaque Mundial (10), particularmente nutrido en datos deportivos, pero
no tiene muchas biografías de personajes de esta clase. En Bolivia no hay ni un solo almanaques que haya
sentado tradición de continuidad, ni en el ámbito deportivo, por tanto su valor para nuestro propósito es igual
a cero (11).
De los anuarios bolivianos, salvo algunos de carácter institucional y científico, tampoco conocemos ninguno
que tenga sólida tradición. Sin embargo, a veces, los diarios nacionales sacan una edición especial de anuario
hacia fines de año, aunque su calidad y propósito no son muy diferenciables. Como estos anuarios forman
parte de las publicaciones de prensa, nos referiremos a ellos más adelante, aunque adelantamos que sí suele
haber una edición especial de deportes.
a.3) Enciclopedias.
Por definición una enciclopedia es “1. Obra que trata o pretende tratar en su totalidad del estudio de la ciencia,
sea por orden alfabético y/o metódico. 2. Obra que contiene un estudio profundo de cualquier arte o ciencia”
(12). “Del griego enkiklios paideía, ‘instrucción circular’, el término originalmente se refería a todas las
disciplinas de la educación: Gramática, Retórica, Música, Matemáticas, Filosofía, Astronomía y Gimnasia.
Este concepto hizo surgir al idea de recopilar de forma sistemática todos los contenidos de las diversas artes y
ciencias en un solo volumen, lo que con el paso del tiempo, ha dado lugar a la noción moderna de
enciclopedia: Obra, normalmente, en varios volúmenes o en soporte electrónico, en la que se expone el
conjunto de los conocimientos humanos o de los relativos a una ciencia en artículos separados, por lo general
ordenados alfabéticamente. Unas enciclopedias, de tipo general, abarcan todas las ramas el saber en forma
selectiva, escogiendo los temas más importantes de cada una de ellas, mientras que otras más especializadas,
se centran en una determinada materia estudiándola en profundidad. La mayoría de las enciclopedias van
dirigidas la lector adulto, pero hay también algunas adaptadas especialmente para niños de un determinado
nivel educativo” (13).
Por lo general, casi todas las enciclopedias tienen una importante masa de información biográfica
que compite inclusive con los mismos repertorios biográficos. Claro que hay excepciones y una de ellas la
encontramos precisamente en el contenido de una enciclopedia del deporte a la que nos referiremos después.
Nos referiremos en primer término a las enciclopedias universales. Muchos idiomas cuentan con sendas
enciclopedias generales. La Enciclopedia Universal Ilustrada, Europeo-Americana, más conocida como
“Enciclopedia Espasa”, en su edición de 1925, en el término deporte sólo presenta una breve definición, pero
al contrario, en el término fútbol, presenta copiosa información histórica deportiva. (14). Obviamente el
deporte ocupa un lugar más o menos importante en esta clase de obras. The Enciclopaedia Británica, in 30
volumes, en 15° edición de 1982 (15), respecto al término sport, tiene podríamos llamar, un capítulo, sobre el
deporte ‘amateur y profesional’ de esa región, historia y otras consideraciones. En el tomo respectivo no
existe la palabra soccer. Hay también enciclopedias especializadas en el deporte como de la Biblioteca
Temática UTEHA, en la versión “El mundo del deporte” (16), donde desarrolla historia, competencias, etc.,
de los Juegos Olímpicos y de los distintos deportes.
En Bolivia las obras de carácter enciclopédico no son muchas, entre las más importantes tenemos: Bolivia en
el primer centenario de su independencia (17), y otra obra relacionada con la fecha Crónica del primer
centenario de la república, (1825-1925). Bolivia (18). Que en relación a información de nuestros temas
deportivos futbolístico, solo se halló que, en los festejos del 6 de agosto, en la Paz, para los días 5, 6 y 7 de
horas 14 adelante, se programaron “encuentros interdepartamentales de balompié, en el estadio del hipódromo
Nacional”; y que en realidad no tiene nada específico sobre deporte. Monografía de Bolivia (19) publicada en
oportunidad del Sesquicentenario de la Independencia, que en sus cuatro tomos, de alrededor de 400 páginas
cada uno en formato mayor, muy ilustrado, pero que en ninguno de ellos figura nota alguna sobre deporte o
recreación. Bolivia Mágica (20), dirigida por Hugo Boero Rojo, hay dos versiones, una abreviada de un tomo
pequeño, y otra extensa en 3 volúmenes en formato mayor (21). Respecto a nuestro tema deportivo, en el
tomo II, en el capítulo de Biografías de personalidades ilustres, sólo destaca la atleta cochabambina Julia
Iriarte de Araóz.

a4) Estudios monográficos.


La monografía “como lo dice su misma etimología es, según el diccionario académico, la descripción o
tratado especial de determinada parte de una ciencia o de algún asunto en particular. La monografía se
propone en consecuencia, el examen intensivo y en todos sus aspectos, de una materia hasta agotar su estudio.
El trabajo monográfico verdaderamente tal, tiene que ser original en todas sus conclusiones” (22). Además
brevemente puede definirse como la “descripción o tratado especial de una parte de una ciencia, o de
cualquier asunto en particular” (23). Obviamente hay una variedad muy grande de trabajos monográficos.
Pero en este caso nos interesan exclusivamente las obras que puedan tener una expectativa importante para el
tema de esta tesis. Aunque no haya una literatura muy abundante de esta clase, sobre el deporte en Bolivia,
existen sí trabajos interesantísimos de valor innegable, tanto sobre el deporte en general, como sobre el fútbol
en particular. Dada su significación hacemos una breve reseña de los más importantes en el capítulo dos.

a5) Prensa deportiva.


Este es desde luego la fuente más copiosa de datos sobre el deporte en Bolivia y en cualquier parte del mundo.
Todos los días los diarios publican en muchas páginas sobre el deporte y en la mayor parte de los casos por lo
menos un suplemento semanal. En el Museo Deportivo de La Paz la colección de suplementos tiene una
longitud de más o menos de 4 a 6 metros lineales. En estos suplementos y páginas deportivas se encuentra de
todo y hay también vacíos de toda clase. Desde anécdotas y noticias insulsas, comentarios vacíos, mucha
ilustración gráfica, hasta verdaderos trabajos de interés, crónicas interesantes y resultados de una que otra
investigación. Casi siempre hay algo que se dice de un deportista, pero también casi siempre lo que se dice es
pura hojarasca, puros elogios y muy poca información objetiva.
Semejante masa de información, por todo lo que sabemos, no ha sido hasta ahora motivo de elaboración de
índices ni siquiera parciales y mucho menos totales publicados.
Un comentario especial merecen los anuarios de estos periódicos. Aquí vamos a tomar como ejemplo algunos
de ellos y para ilustrar el caso transcribimos a continuación cómo se presenta un anuario deportivo, sus fines,
etc.: “1994 fue el año del mundial, el año en el que la selección conquistó su primer punto y su primer gol en
un Campeonato Mundial, cosas que resultan casi anecdóticas ante el fervor y el entusiasmo, que nos embargó
a todos entre junio y julio. 1994 será recordado como el año de la ‘exportación’ de los talentos futbolísticos
bolivianos al exterior. Es el año de la consagración definitiva de Erwin Sánchez como uno de los mejores
futbolistas del planeta, pues no es exagerado afirmar, que desde el Boavista portugués alcanzó notoriedad, que
los más importantes medios de ese país destacaron para alegría nuestra. El año que se va, tiene un sabor muy
especial en el espíritu de miles y miles de hinchas bolivaristas, quienes vieron cumplido su viejo sueño: ver al
equipo de sus amores clasificado a la tercera fase de la Copa Libertadores de América. El segundo mes de
este año vio consagrarse a otro de las glorias del balompié nacional, The Strongest-campeón del
profesionalismo boliviano por cuarta vez en su historia. Pero no solo de fútbol vive el deporte...”. En sus 55
páginas presenta además cuantiosa información general deportiva y en especial del fútbol, mes por mes y día
por día en un resumen de lo más sobresaliente en 3 o 4 líneas cortas, hasta noviembre, pues el último mes del
año viene incluido en el mismo anuario, presenta también mucha lustración gráfica a todo color y bastante
publicidad como es corriente. El anuario deportivo de Última Hora, junto a otros diarios del país, más o
menos se presentan con las mismas características.
Con todo la prensa deportiva ha tenido algunos cultores importantes, entre comentaristas, críticos e inclusive
historiadores del deporte nacional. De alguna manera se han destacado, para nuestro trabajo C. D. Mesa G.,
los hermanos Peñaloza Bretel, entre los periodistas escritores, y señalar las figuras de don Mario “Cucho”
Vargas, el Dr. Juan Carlos Costas Salmón, Don Lorenzo Carrie y/o el Dr. Alfonso “Toto” Arévalo, en la radio
y la televisión.
La información biográfica, puede decirse que está aquí demasiado dispersa y en otras fuentes demasiado
atomizada. Para reconstruir la vida de un futbolista desde la fuente de los diarios hay que remover realmente
montañas de papel, a veces con resultados positivos, pero las más de las veces con enormes frustraciones. En
este respecto por ejemplo los diarios “Presencia” y “Hoy” publicaron por varios años un sector en su
publicación diaria que decía “En este día” o “El día deportivo”, respectivamente, donde en dos o tres líneas
cortas se recordaba el cumpleaños de futbolistas, dirigentes, directores, técnicos y otros e inclusive hechos
históricos nacionales e internacionales, los que fueron muy valiosos, y sirvió para comenzar a armar nuestras
fichas biográficas (24). “Marcas”, el suplemento deportivo de La Razón, publica, como Semana Deportiva de
Última Hora que, en algunos de sus volúmenes publican pequeñas biografías de algunos personajes
deportivos.
Las revistas deportivas constituyen un rubro especial y en segundo en importancia como masa informativa
general; las hay también de diversas clases y para todo gusto. Algunas revistas deportivas más o menos
importantes sobre todo por su extensión y duración han sido las siguientes, siguiendo un orden cronológico de
publicación: la revista Illimani que data de 1929, la revista Match que dirigiera el ilustre personaje Saturnino
Rodrigo que data de 1930, la revista Litoral, publicada en 1952 y la revista Panorama (deportiva) que dirigiera
hacia 1960, Mario “Cucho” Vargas colaborado por Luis Lazarte Lazo y Tito de La Viña (25). En cuanto a la
publicación de revistas deportivas contemporáneas no hemos encontrado alguna de importancia.
Del llamado periodismo radial y televisivo podemos señalar que es desde todo punto de vista muy importante.
La radio tiene una tradición de décadas, siempre con el fútbol y con el automovilismo en nuestro país.
Innumerables programas deportivos radiales como “Pratel” de Juan Carlos Costas Salmón, o “Enfoques”
(deportivo) de “Cucho” Vargas que fue llevado a la televisión y luego fue un programa de información
general, o señalar el programa Deporte Total en la televisión paceña y nacional, con tradición de muchos
años, como similar posición de la revista deportiva televisiva “Facetas Deportivas” de “Papi” Nurmberg de
Santa Cruz. Revistas deportivas oficiales, y tenemos referencia de “Fútbol Oficial” de la Federación Boliviana
de Fútbol.
En cuanto a nuestra experiencia en el acopio de información de estas fuentes, podemos señalar que han sido
muy importantes, para registrar datos nimios pero valiosos y que en algunas oportunidades hemos recurrido a
la grabación de programas donde se destacaban a algunas figuras del fútbol, como el Programa “Equipo
Deportivo” de televisión del Canal 4 de nuestra ciudad, o últimamente del programa en cable de televisión:
“La Tribuna está que arde”. En la radio han sido muy útiles los datos estadísticos del periodista Lorenzo
Carrie, en el programa radial “Pratel”. Estos medios cuentan con espacios en las entidades que difunden sus
programas, y son muy seguidos por el público aficionado. Y como ocurre con la prensa escrita especializada,
el deporte que más tiempo como espacio ocupa es el fútbol, como es obvio, recibiendo y brindando más
cobertura.

a6) Otras fuentes impresas o editas.


Entre otras fuentes aludimos a una diversidad de materiales, como los siguientes:
- Álbumes deportivos. Como es el caso que encontramos en relación al Campeonato Mundial USA

’94, lanzado por la empresa Coca cola, de la selección boliviana: en “Fut Cards de Coca cola”. Al

parecer, hasta donde tenemos investigado, el único álbum deportivo, que se conoció en nuestro

medio, hasta su publicación, en 1976, es el : Álbum Enciclopedia del Deporte (26).

- Afiches deportivos. Con los que no tuvimos la oportunidad de contar.

- Fixtures, volantes. Los que han sido inaccesibles dada la particularidad de su creación y la restricción

de su uso.
b) Fuentes inéditas.
El material inédito comprende una gran variedad de materiales de diversa importancia. En la jerga de la
ciencia de la información recibe el nombre genérico de “literatura gris”. Una primera y gran división de estas
fuentes permite reconocer, por una parte los libros manuscritos y, por otro, los documentos de archivo y
afines propiamente dichos.
Libro manuscrito es un libro que esta en un soporte físico que no corresponde a una impresión. En la jerga
bibliotecológica y de la ciencia de la información la palabra manuscrito se toma en un sentido muy amplio y
comprende no solo lo “escrito a mano”, sino cualquier otra forma de plasmación original de un texto, por
ejemplo los documentos mecanografiados, textos impresos en computadora, los formularios, las esquelas, las
partes, etc. En gran medida se puede decir que lo manuscrito se confunde con documentos de carácter privado
o personal, no destinados a su difusión pública. Por todo esto resulta difícil deslindar los conceptos de inédito
y manuscrito. En realidad la distinción tendría que localizarse en la indicación de lo inédito, como aquello que
no se ha publicado todavía, y lo manuscrito como una forma de soporte físico. Obviamente aquí interesa
aludir al libro manuscrito en la medida en que puede ser una fuente complementaria de documentos ya
publicados. Sabemos que varias personas han elaborado libros que no han tenido la suerte de publicarse. Por
ejemplo las obras que figuran en la Bibliografía de Costa de la Torre, de don Armando Moreno Palacios,
como: “Tres hombres de la cultura física universal: Ling, Coubertin, Boden Powell; o “Filosofía de la
educación física boliviana”, o “Clínica de nutrición escolar”, entre otras; o como las de Saturnino Rodrigo:
“El desarrollo físico del escolar boliviano”, por George Rouma, traducción; o “Gimnasia infantil”, traducción,
entre otras, para mencionarlos aquí a estos dos grandes personajes de la historia del deporte boliviano (27).
En cuanto a los documentos de archivo, vayamos primero a la mención de sus definiciones: “desde el punto
de vista de la archivonomía, el concepto tradicional de documento se identificaba con el de “papel
manuscrito”, pero hoy esta concepción se juzga unilateral y estrecha, tendiendo a evolucionar en un sentido
lato y genérico, al punto de considerarse como objetos de archivo no sólo los clásicos documentos
manuscritos, sino materiales como películas, microfichas, discos, fotografías, dibujos, grabados, etc. (28).
La presente indagación será pues para detectar qué archivos existen que pueden interesar para la investigación
biográfica deportiva y particularmente futbolística. Sin ánimo exhaustivo señalamos los que a nuestro juicio
son los siguientes:
a) Archivos de instituciones públicas. El archivo administrativo de la Secretaría Departamental de

Deportes de La Paz; la Dirección Nacional de Educación física, a la que no tuvimos oportunidad de

visitar, dependiente del Ministerio de Educación y Deportes; los archivos de municipalidades, en La

Paz, que no tuvimos oportunidad de visitar. En cambio fuimos recibidos con los brazos abiertos en

La Mutual de Ex-jugadores de Fútbol de La Paz, donde pudimos entrevistar a algunos grandes

jugadores y llegar hasta los mismos archivos y kardex de los futbolistas.

Lamentablemente mucha de esta documentación está dispersa, es inaccesible, hasta parece haberse destruido,
y sostenemos esto, porque se conoce la denuncia de esta clase de documentación, en el Ministerio de
Educación, mediante hecha una denuncia de ello en Última hora de 1976 (29).
b) Documentos de la Federación Boliviana de Fútbol, institución a la que visitamos en varias

oportunidades y con resultados negativos para nuestro fin, y valdría la pena mencionar que en

algunas instituciones se encuentra personas muy reacias a colaborar. De la Asociación de Fútbol de

La Paz, no podemos decir lo mismo, ya que en alguna medida fuimos atendidos desinteresadamente,

por su gerencia y secretaría. Como en oportunidad de visitar, el entonces Instituto Departamental de


Deportes de La Paz, donde fuimos muy bien acogidos y nos facilitaron documentación de archivo

administrativo.

c) Documentos de clubes deportivos de fútbol, que en nuestro caso ha sido nula llegar a ellos, por

diversos factores. Más bien valdría la pena apuntar que visitamos a los dos grandes clubes de La Paz,

Bolivar y The Strongest, y decimos que tuvimos más fotuna en el Club The Strongest, especialmente

en al persona del Campeón Sudamericano de 1963, el Sr. Max Ramírez, y no podemos decir lo

mismo, lamentablemente, del Club Bolivar. Sin embargo en ambas entidades no logramos acceder a

ninguna documentación administrativa.

El entonces INSEF, hoy INSAF (Instituto Normal Superior de la Actividad Física), en sus personeros
colaboró desinteresadamente al dejarnos consultar una importante bibliografía.
d) Entre personalidades de figuras deportivas, se destacan los mismos deportistas o futbolistas,

dirigentes, periodistas, directores técnicos, profesores, etc., que nos fue dado contactar con algunos

de ellos.

e) Colecciones particulares formadas por fuentes interesadas en otros temas, que no es lo mismo que en

archivo; como ejemplo podemos mencionar que J. R. Arze posee parte del archivo particular de José

Antonio Arze y del PIR; y que en nuestro caso creemos de haber en existencia algunos de ellos tanto

en periódicos deportivos particulares, como de instituciones periodísticas, y a la que nosotros hemos

recurrido con relativos resultados.

f) Archivos de medios de prensa y de comunicación social, y que en este caso debemos destacar la

facilidad que nos brindaron, el personal (vespertino noche) del periódico Hoy, de nuestra ciudad;

como de haber consultado el archivo o hemeroteca parcial del matutino Presencia, aunque con

resultados poco satisfactorios.

c) Materiales especiales.
Las fuentes inéditas en gran medida comprenden lo que se llama habitualmente “literatura gris”, o sea, todo
ese conjunto de materiales escritos, mecanografiados, impresos en computadra, que se van generando
espontáneamente y a veces no espontáneamente, dentro de la actividad cotidiana de las personas, de las
instituciones. Enumeramos cuatro grupos que parecen ser los más típicos de esta clase de fuentes, en primer
lugar: los archivos de clubes, asociaciones; luego los currícula vitae de los personajes. Estos habitualmente
están inéditos, en algunos casos se encuentran en las mismos archivos de esas instituciones, como Federación
y otras entidades del deporte. Volviendo a la enumeración, en tercer lugar tenemos las entrevistas y encuestas.
En épocas muy remotas estas entrevistas y encuestas generalmente se plasmaban en textos escritos,
obviamente si estas entrevistas y encuestas se publica por la prensa, por las revistas u otros materiales, ya
dejan de ser inéditos, pero en otros casos permanece como fuentes de literatura gris que a veces pueden ser
también útiles para la información; y luego un cuarto grupo que designaremos con el nombre de otras fuentes
inéditas.
c1) Archivos de clubes, asociaciones y federaciones.
En un concepto general archivo tiene más o menos las siguientes acepciones: “1. Local donde se custodian y
coleccionan, ordenan y clasifican, documentos, con el fin de poder consultarlos fácilmente. 2. Mueble o
mobiliario para conservar los documentos. 3. Institución que tiene a su cargo la preservación del material de
archivo” (30). “El archivo es el repositorio donde se guardan documentos públicos y particulares originales,
es decir, generalmente no impresos. También archivo quiere decir el conjunto de esos documentos” (31). En
informática viene a ser: “Conjunto completo de información identificado con un nombre. Puede ser un
programa, un conjunto de datos utilizados por el programa o un documento creado por los usuarios. Los
archivos son las unidades básicas de almacenamiento que permiten a la computadora distinguir entre los
diversos conjuntos de información. Aunque no siempre es el caso un archivo se suele encontrar en un formato
legible por los usuarios. Aún así, en un archivo se agrupan, instrucciones, números, palabras o imágenes en
unidades coherentes que el usuario puede recuperar, modificar, eliminar, guardar o enviar aún dispositivo de
salida” (32).
Los archivos por definición están constituidos por documentos emanados de la actividad práctica o cotidiana
de las instituciones o de las personas, como ya se mencionó; estos archivos constituyen la parte más
importante del acervo documental de carácter histórico y por ende de carácter biográfico. Obviamente no
todas las instituciones y las personas son muy cuidadosas en tener, conservar y ordenar estos archivos,
además el tipo de material que se conserva en estas colecciones es muy disperso, explicamos: por una parte,
que una parte gruesa de los archivos, están formados por la correspondencia, otra parte importante suele estar
formada por las actas de las reuniones, por los acuerdos, por los contratos, por los convenios que se hacen. En
los archivos supuestamente deberían encontrarse por ejemplo aquellos convenios y contratos por los cuales
los clubes contratan u obtienen el pase o la ficha de afiliación de los deportistas. Es obvio que estos archivos
al ser fuente de investigación, para ser aprovechados a plenitud, requerirían no ya de una investigación rápida,
sino de una investigación exhaustiva y profunda. En el caso de esta tesis este material no se menosprecia, pero
se ha acudido a él sólo en la medida en que haya estado al alcance de la mano puesto que, como se dijo en
capítulos anteriores el propósito, más que hacer investigación primaria, ha sido el de consolidar la
investigación biográfica disponible. Sin embargo hemos tenido la suerte que en algunos de estos archivos
hemos podido encontrar algunos datos biográficos y a sus personalidades, algunas de ellas, como ha sido los
casos más favorables de acceder a los archivos de la Mutual de Exjugadores de Fútbol de La Paz; y a la
documentación administrativa del entonces Instituto Departamental de Deportes de La Paz, como ya se
mencionó.
Otra institución que está relacionada con el deporte es el INSEF, por muchos años, hoy INSAF (el primero
como Instituto Normal Superior de Educación Física, y el segundo como el Instituto Normal Superior de la
Actividad Física), que en oportunidad de visitar la Biblioteca, en formación, fuimos muy bien acogidos,
aunque información biográfica propiamente dicha de ello no conseguimos.

c2) Currícula vitae.


Un currículum viate es una relación de los datos referentes a la actividad de una persona, estos currícula
constituyen en muchos casos, la fuente más apetecible para poder establecer las biografías no solamente de
los deportistas, claro está, sino también de cualquier personaje. Normalmente al ingresar a cualquier entidad, a
un establecimiento de trabajo, etc., se suele presentar un currícula vitae, aunque no se acepte a la persona
como tal, y si eso queda archivado entonces viene a ser muy útil. Pero además de los archivos que contienen o
deberían contener estos currícula, también es posible conseguir alguno de estos materiales a través de los
mismos personajes, entonces algún personaje o algún allegado suyo suele hacer llegar un documento de esta
clase al interesado, para hacer estos trazos biográficos. Nosotros hemos tenido una suerte de variable respecto
al acceso de los currícula vitae. Algunos personajes han sido generosos en otorgarnos estas hojas de vida o
currícula, como el señor Juan Américo Díaz. En otros casos podrán ser los familiares, sobre todo tratándose
de un personaje muerto, quienes podrán proporcionar estos documentos de información, pero que en nuestro
caso, no se dio. Si embargo a través de la encuesta que se ha hecho llegar a los personajes, es decir el formato
que se ha utilizado para levantar la información biográfica, tenemos sino propiamente un currícula vitae,
tenemos algo parecido a eso, o sea un registro de datos biográficos que de alguna manera puede considerarse
sustitutivo de un currícula vitae.

c3) Entrevistas y encuestas.


Hemos hablado de las entrevistas y encuestas y hemos dicho que estos materiales anteriormente solían
hacerse a mano, puesto que era un poco difícil acceder a través de la grabación, pero con el transcurso del
tiempo ya se fue popularizando el uso de la grabadora, de la cinta magnetofónica en cassette. Entonces las
entrevistas han evolucionado a las formas, primero sonoras y posteriormente visuales, por ejemplo las
entrevistas que se hacen para la televisión, y cosas parecidas en videos y películas, estos son obviamente otro
tipo de documentación que puede después, plasmarse o no en documentos escritos. Por consiguiente cuando
hablamos de entrevistas, primero, podemos decir una parte puede estar publicada, una segunda parte puede
mantenerse inédita pero en forma de documento escrito, y puede haber desde luego, ya como materiales
especiales, las formas sonoras, visuales y audiovisuales, que pueden servir o no de fuente de interés. En el
caso particular que nosotros estamos examinando hemos logrado unas valiosas entrevistas de esta clase que se
está conservando transcritas y mejoradas, para una futura publicación, y que han servido de base para unos
artículos biográficos y que aún los mantenemos inéditos.
Las encuestas se levantan generalmente en formularios y suelen permanecer como fuente inédita, salvo muy
pocos casos en que se publican, pero esto debe ocurrir en uno en diez mil, a veces cuando se hacen acopio de
ciertos materiales, a veces se transcribe la totalidad de las encuestas, sobre todo cuando son pocas, pero las
normas es que esas encuestas como tales, simplemente quedan como parte de las hojas, de material de trabajo
y lo que sí se incorpora en los estudios y a veces en las publicaciones son ya datos tabulados de esas
encuestas. Por consiguiente la parte de encuestas puede ser útil, si es que se logra llegar a ellas, pero no
siempre es así. Un caso de encuesta que podría ser interesante, podría ser respecto de la popularidad del
personaje, que sea de dos o tres preguntas ante un público seleccionado o no, sobre por ejemplo ¿Quién es o
quién ha sido a su juicio el mejor futbolista que ha tenido Bolivia? ¿En su opinión cuál ha sido su aporte
fundamental de Fulano, de Sutano o Perengano, en tal o cual aspecto del deporte? Etc. En esos casos digamos
la encuesta puede ser útil para determinar la forma en que la gente ve a los personajes y eventualmente
algunos de estos datos podrían incluirse en la ficha biográfica y decir en encuestas levantadas Fulano de Tal
tiene la reputación de ser el mejor futbolista boliviano, o el mejor técnico, o el más leal (‘limpio’) de los
jugadores, o en otros casos tomar consideración de otros aspectos. En nuestro caso no hemos hecho este tipo
de trabajos, que como hemos dicho, nuestro deseo ha sido más bien, sistematizar la información disponible,
más que generar otra información; esto más bien será motivo de otra labor de algunas personas interesadas en
profundizar estos aspectos. Sin embargo podemos ilustrar el caso con un ejemplar de un diario encontrado en
nuestras indagaciones (33).

c4) Otras fuentes inéditas.


La cantidad de fuentes inéditas puede cubrir cualquier cantidad de materiales, por ejemplo podría acudirse a
algún tipo de institución, que podría tener acopio de alguna de estas cosas, podría pensarse, en materiales que
podría haber elaborado un historiador con vistas a escribir un artículo o una obra de historia y que ha
permanecido inédito, inclusive en el caso de que la obra se haya publicado. Estos materiales que pueden ser
muy dispersos no lo hemos tenido a mano, pero potencialmente es importante señalarlos ya que quienes
quieran realizar o elaborar un repertorio de este tipo, sería bueno que tengan en mente que existe estas
posibilidades.

d) Otros Materiales especiales.


“El término “materiales especiales”, puede definirse por exclusión, como todo material distinto a los
materiales bibliográficos, o sea distinto a los libros, folletos, hojas sueltas impresas y publicaciones
periódicas” (34). Bajo este término, materiales, especiales, se incluye una variedad bastante grande de
documentos y soportes físicos cuyas características son no tanto de parecerse entre ellas, como de
diferenciarse de las fuentes bibliográficas y de las fuentes manuscritas. Hay diversas formas de clasificar o
dividir estos materiales especiales. A veces se acude simplemente al órgano de los sentidos que simplemente
puede captar la información del contenido en el soporte, entonces ahí tenemos los materiales visuales, que
pueden ser desde las láminas, las fotografías, los afiches, sean originales, sean reproducidos, las obras
escultóricas, los mapas, los globos terráqueos, los mapas en relieve, las películas mudas, las diapositivas y
otros. Los materiales auditivos o sonoros, básicamente los discos, las cintas magnetofónicas, los discos
compacto; y como formas que prácticamente han pasado de moda están, los rollos de piano mecánico, las
cajitas musicales y otros materiales que pueden entrar de esta clase. Al hablar de los materiales sonoros es
necesario destacar una posible división de ellos. Habitualmente estamos acostumbrados a decir materiales
sonoros, como materiales musicales, interpretaciones grabadas en vivo o en estudio pero de intérpretes, de
cantautores, de conjuntos. Sin embargo hay una enorme variedad de materiales sonoros, que no son
propiamente materiales musicales, hemos habado ya de las entrevistas, por ejemplo, podríamos hablar
también de textos leídos; obviamente estos materiales sonoros se complementan con los materiales escritos.
La importancia ya la hemos destacado al hablar precisamente de las entrevistas. Y por último tenemos los
materiales llamados audiovisuales, aquellos que combinan sonido e imagen, los dos más típicos son, las
películas sonoras y los videos, ambas combinan el impacto sobre los sentidos. Sin embargo estas tres
categorías, que son los materiales auditivos, visuales y audiovisuales no agotan lo que podríamos llamar los
materiales especiales. En los últimos años y sobre todo a partir de los años ochenta, en nuestro país ha
irrumpido con mucha fuerza la computación, por tanto se ha creado una categoría especial que algunos llaman
el material digitalizado, computarizado, tabulado y otros términos. Este tipo de soportes físicos o de fuentes
de información ha crecido y se ha desarrollado de tal manera que requiere de cierta tipologización interna por
sí misma; en todo caso podemos distinguir, entre los materiales computarizados, por una parte los materiales
en que el soporte físico como tal, puede tenerlo el usuario en sus manos, digamos los discos, los discos
flexibles, los llamados disquetes, eventualmente los discos duros o que puedan ser transportables y los discos
compacto. Advertimos que en este caso algunos de estos materiales, pueden tener cierta analogía con los
manuscritos, cuando la información es originalmente procesada en ellos y el uso de estos materiales es el uso
del mismo modo que haríamos de un formato, de un formulario, de una hoja de papel con una carta, etc.
En el caso de los discos compacto, es más frecuente que algunos de estos materiales puedan ser fijos, o sea
que no puedan admitir cambios y que también puedan haber sido reproducidos en cantidades comerciales, por
tanto se pueden establecer ciertas analogías. Pero hay un segundo grupo muy importante de información
digitalizada o computarizada, a la cual ya no se tiene acceso sino a través de redes más o menos grandes, o sea
de medios telemáticos. En este caso los soportes informativos ya no están en nuestro poder, sino que lo están
en poder de los grandes proveedores de información a través de los mecanismos como el Internet y otros
parecidos. Como en este caso el acopio de la información no es un acopio físico real, se ha dado a estas el
nombre de bibliotecas virtuales o generalizando, la información virtual, que también tiene una variedad más o
menos grande de expresiones.
En el caso nuestro, nuestras búsquedas por Internet en general han sido infructuosas, aunque se ha encontrado
brevísimos datos biográficos de los campeones sudamericanos de 1963, como tampoco se ha hecho un trabajo
sistemático para enriquecer esta parte.
Aquí volvemos a decir, lo que hemos dicho ya varias veces: como nuestra investigación es rescatadora del
material disperso, no hemos hecho investigaciones primarias de esta clase. Pero sí hemos fabricado nuestros
materiales especiales a través de charlas o entrevistas con los futbolistas, con algún dirigente, con varios
periodistas y con algunas personas, amigos, que en mayor o menor grado están en relación con el fútbol.
Entonces, tal es el espectro de las fuentes de información que se han utilizado o que son potencialmente
utilizables para la formación de repertorios biográficos, y deportivos en este caso.
Ya en la parte del diccionario mismo, que constituye la sección de esta tesis, pués nosotros hemos puesto en
cada caso las principales fuentes que han sido consultadas. El lector podrá encontrar una ficha de “x” jugador
en la parte que dice fuentes, por ejemplo:
Fuente: Mesa. Epopeya: p. 386. Peñaloza. Cien preguntas: p. 71. “Extraño y sufro por volver”: Juan Manuel
Peña, del Valladolid. En Extra (1 may. 2000): p. 6-7. Ó:
Fuente: Mesa. Epopeya: p. 386. Peñaloza. Cien preguntas: p. 67. Prensa radial, escrita dispersa.
Resumiendo, podemos señalar que éstos son los tres grandes grupos de materiales especiales:
a) Fílmicos: películas, videos. Como es el caso de haberse editado el video de la obra La epopeya el

fútbol boliviano de C. D. Mesa Gisbert, de riquísimos episodios del fútbol boliviano, que

lamentablemente no pudimos conseguirlo.

b) Fotografías, diapositivas: en papel, en negativo, en transparencia, etc.

c) Sonoros: entrevistas. Como es el caso de haber realizado en varias oportunidades a personajes de

nuestro deporte, como al Sr. Lorenzo Carrie, entre los periodistas deportivos y/o a Abdul Aramayo,

dos consagrados personajes del deporte y del fútbol boliviano.


NOTAS AL CAPITULO 7.
1. 20.000 biografías breves. Bajo la dirección de Eduardo Cárdenas. Hanover Penn.: Libros de América,
1963. passim
2. 12. 000 minibiografías. Dir. de M. E. Alvarez del Real. Paraná: Ed. américa, 1986. passim.
3. 15.000 minibiografías. Dir. Carlos Renan. Paraná: Ed. América, 1989. passim.
4. Quién es quién en Bolivia. [Buenos Aires], 1942. 257 p. Quién es Quién en Bolivia. [La Paz]: Burillo,
1959. 338 p. Ediciones ya citadas.
5. Cáceres, Pedro. Quién es Quién en La Paz. La Paz: Imp. Gráficas Galaxia, 1990. 386 p.
6. Hinojosa Canedo, Benjamín. Quienes somos. Quién es Quién en Bolivia. La Paz: Minsa, 1999. 379 p.
7. Cáceres, Pedro. Quién es quién ... ed. cit.
8. Diccionario Enciclopedia Microsot Encarta ... ed. cit.
9. Buonocore, Domingo. Diccionario de Bibliotecología ...ed. cit. p. 45.
10. Almanaque Mundial. Publicado desde 1955.
11. En nuestras indagaciones, revisadas la bibliografía de Guttentag hasta 1998, se registran dos almanaques:
el Almanaque Tiahuanacu, de Alfredo Argote, editor, en 1971, de 40 páginas; y el Almanaque de la Sociedad
Cruceña, anónimo, s. ed., de 1976 y con 210 páginas. Que prácticamente no son dignas de interés.
12. Massa de Gil, Beatriz. Diccionario técnico de biblioteconomía: italiano, español, inglés. México: Trillas,
1971. p. 88.
13. Enciclopedia Encarta ...ed. cit.
14. Enciclopedia universal ilustrada europeo-americana. Madrid: Espasa-Calpe, 1925. 70 vols. 10 apéndices.
Suplementos anuales 1934-1996.
15. The New Enciclopaedia Britanica. In 30 vols. Knoledge in Depth./ Founded 1768. 157 th. ed. William
Benton Publisher 1943-1973. Helen Emingway Benton; Publisher 1973-1974, ed. 1982.
16. Biblioteca temática UTEHA: El mundo del deporte. t. I. s. ed. 189 p.
17. Bolivia en el primer centenario de su independencia. New York: University Society, 1925.
18. Crónica del primer centenario de la república. 1825-1925. Bolivia. [s. l. s. ed.]. p. 19.
19. Monografía de Bolivia. La Paz: Talleres de Litografías e Imprentas Unidas. 1975. 4 t. (Cada volumen
tiene más de 400 páginas).
20. Boero Rojo, Hugo (dir.) Bolivia Mágica. 4 ed. La Paz: Amigos del Libro, 198-. (Versión abreviada).
21. Boero Rojo, Hugo. Bolivia Mágica. La Paz: Vertiente, 1993. 3 t. (Formato mayor 29 x 21 cm.). (Versión
extensa)
22. Buonocore, Domingo. Diccionario de bibliotecología ... ob. cit. p. 306.
23. Masa de Gil, Beatriz. Diccionario técnico de biblioteconomía ... p. 151.
24. Señalamos como referencia algunos datos de algunas de ellas y que se encuentran en la Hemeroteca de la
Biblioteca Central de la Facultad de Humanidad de la UMSA, como que de la Revista Illimani se encuentran
los números 1 y 2; que de la Revista Match, que dirigía el profesor Saturnino Rodrigo en su número 3; que
también se encuentra la Revista Panorama, dirigida por su fundador don Mario “Cucho” Vargas, quien
contaba en su jefatura de redacción don Titode la Viña.
25. Por nuestras indagaciones en las publicaciones deportivas de algunos diarios de La Paz, hacia la década de
los ochenta salieron estas publicaciones y en algunas ocasiones, la entrevista a algún personaje del deporte
nacional.
26. Álbum Enciclopedia del Deporte. Chille: Impreso en Revol, 1976, 64 p. (Registrada con el número 13/76,
en la Bio-Bibliografía boliviana de 1976, de W, Guttentag, p. 151).
27. La obras que mencionamos se encuentran registradas en el Catálogo de la bibliografía boliviana, libros y
folletos, 1900-1963, de Arturo Costa de la Torre.
28. Buoncore, Domingo. Diccionario de bibliotecología ... ob. cit. p. 173-174.
29. Arze Aguirre, René; Ballivián de Romero, Florencia. “Sin documentación desconoceríamos el pasado”.
[Entrevista]. Semana de Última hora. Iv, 158 (Ene. 9, 1976): 9.
30. Masa de Gil, Beatriz. Diccionario técnico de biblioteconomía ... ed. cit. p. 17.
31. Buonocore, Domingo. Diccionario de bibliotecología ... ed. cit. p. 49.
32. Enciclopedia Encarta ... ed. cit.
33. Como ilustración para el caso, señalamos que hacia la década del ochenta el periódico Hoy en su
suplemento deportivo “Hoy Deportivo” mostró el resultado de una encuesta hecha al público, para publicar en
una de sus ediciones: “Los tres grandes del deporte boliviano”, resultado de ello fue: 1° Víctor Agustín
Ugarte, Julia Iriarte A. y Willy Bendek. (En Hoy Deportivo, 18 jul. 1983, p. 20-21).
34. Arze, José Roberto. Código abreviado de catalogación. La Paz: El autor, 2002. p. 149.

8. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES.

a) Conclusiones.

Como conclusiones de este trabajo se presentan las siguientes:

1° Los repertorios biográficos deportivos forman parte de un grupo especial de obras de

referencia especializada, como los repertorios biográficos de una determinada profesión y,

como tales, enfrentan problemas específicos sobre la determinación de su alcance, su

estructuración, la selección de los personajes, su redacción y su presentación.


2° La propuesta contenida en esta tesis corresponde al tipo de obras llamadas “obras de

referencia”, en los subgéneros de “repertorios biográficos” y “ámbito especializado”.

Anteriormente, el ámbito de las fuentes de consulta sobre biografías deportivas en Bolivia

era exiguo y, en general desarrollado de manera incompleta y poco técnica. Concretamente

sobre el fútbol boliviano no habría una obra especializada digna de mención especial.

3° El entorno histórico de una obra de esta clase abarca poco más de un siglo, o sea el

tiempo en el que se desarrolla en forma consolidada y continua la disciplina futbolística.

Sin embargo, este entorno no puede ser cubierto en las décadas de su origen por la enorme

ausencia de fuentes documentales que permitan remontarnos hasta sus orígenes. El entorno

es, pues, más extenso que el resultado.

4° Las fuentes para la información biográfica y en el caso específico del fútbol son

dispersas y rudimentarias. Los clubes e instituciones no tienen archivos o no los ponen a

disposición de los investigadores; la información periodística es más de crónica que de

biografía e historia. Los libros sobre este deporte, además de ser pocos atienden, como es

obvio, más a las instituciones que a las individualidades; prácticamente hay pocas

biografías individuales producidas en Bolivia. Y por último, los mismos deportistas que, en

un principio suelen entusiasmarse cuando se le hace una entrevista, luego se tornan

reticentes y hasta esquivos.

5° Hay un solo repositorio especializado importante, el del Museo Deportivo Nacional,

pero todavía muy rudimentariamente organizado.

6° Ante la situación anterior, la labor de recopilación de datos biográficos para un

repertorio de esta clase constituye una labor meticulosa “de hormiga”, donde no siempre se
puede encontrar a plenitud la información. Esto ha generado un cierto desequilibrio en las

fichas biográficas, con lo que se tropieza siempre en esta clase de obras, y que sólo será

superable cuando en el transcurso del tiempo haya nuevos investigadores que desarrollen la

tarea de las investigaciones biográficas.

7° Dado el vasto ámbito del deporte, la mejor manera de laborar su estudio biográfico, es

sectorializándolo, restringiéndolo tanto en las especialidades, como en el alcance temporal

y en criterios de performance. En el caso concreto de esta investigación la elección recayó

sobre el fútbol; con referencia a las figuras que se encumbraron en el seleccionado nacional

y el fútbol boliviano en general.

8° El Diccionario Biográfico del Fútbol Boliviano (1930-2000), que constituye la parte

práctica de esta investigación podría constituir en modelo para investigaciones similares en

otras disciplinas deportivas, puesto que en él se ha tratado de volcar sobre la técnica de

elaboración de este tipo de obras.

Recomendaciones.

Como resultado del trabajo ejecutado, se considera importante efectuar por lo menos las

siguientes recomendaciones:

1ra. La fortificación de los repositorios documentales en el ámbito deportivo, en general y

futbolístico en particular, la Biblioteca especializada del INSAF, el Archivo y biblioteca de

la Mutual de Ex-Jugadores de Fútbol de La Paz, los archivos y bibliotecas de las

federaciones y asociaciones y comités deportivos y otras instituciones similares, deberían


merecer tanto del gobierno como de los particulares, un mayor apoyo material y

bibliográfico.

2da. La capacitación de los técnicos y funcionarios ligados a instituciones deportivas en la

tarea de conservar, organizar, procesar y difundir la información documental. Muchos de

ellos hacen lo que pueden, con la mayor voluntad, pero les faltan conocimientos técnicos

sobre manejo documental para obtener mejores resultados. Otros, lamentablemente, son

hostiles, por tanto antes que favorecer perjudican a la memoria histórica deportiva.

Tendrían que dictarse normas y desarrollarse prácticas para reducir estas actitudes

negativas al mínimo posible.

3ra. Es necesario romper la reticencia de los deportistas y los dirigentes en dar testimonio

de su performance y trayectoria, para consolidar y ampliar la memoria histórica deportiva y

enriquecer las futuras investigaciones biográficas. Algunos malentienden la significación de

esta tarea, porque creen que es síntoma de vanidad u orgullo. Hay que hacerles entender

que es más bien una obligación ante la sociedad el dejar testimonio de su actuación.

4ta. Ante el resultado positivo de la experiencia contenida en esta tesis, es recomendable

estimular la elaboración de otros diccionarios similares para las demás especialidades

deportivas: Atletismo, basquetbol, automovilismo, voleibol y otros deportes.


BIBLIOGRAFÍA
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1974.

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Bolivian football's evolution involved several key milestones: the formation of early clubs like Club Nimbles in 1909, the founding of the La Paz Football Association in 1914, and Bolivia's participation in the 1930 World Cup. This period saw the gradual transition from amateur to professional football, marked by the establishment of the Federación Boliviana de Fútbol in 1925 and significant tournaments like the Campeonato Sudamericano in Bolivia in 1963 .

An open publication format allows for continuous updates and improvements to biographical works, facilitating more current and accurate information dissemination. This format supports periodic revisions, which helps address factual inaccuracies or omissions and caters to evolving public interest by incorporating recent figures and developments. As a result, libraries and readers can access more relevant and up-to-date content, albeit the availability might be irregular .

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