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Historia y tipos de compás en dibujo

El compás es una herramienta que se utiliza para trazar círculos y arcos. Tiene su origen en la antigua Grecia y se ha usado históricamente en matemáticas, dibujo técnico y construcción, aunque ahora se usa principalmente en educación y artesanía. El compás romano original se mantuvo sin cambios durante casi 1000 años y fue fundamental para proyectos de ingeniería. En el Renacimiento se perfeccionó su diseño para hacerlo más preciso. En el siglo XIX se desarrollaron compases especializados
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Historia y tipos de compás en dibujo

El compás es una herramienta que se utiliza para trazar círculos y arcos. Tiene su origen en la antigua Grecia y se ha usado históricamente en matemáticas, dibujo técnico y construcción, aunque ahora se usa principalmente en educación y artesanía. El compás romano original se mantuvo sin cambios durante casi 1000 años y fue fundamental para proyectos de ingeniería. En el Renacimiento se perfeccionó su diseño para hacerlo más preciso. En el siglo XIX se desarrollaron compases especializados
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Compás (instrumento)

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Dibujo de una circunferencia mediante un compás

Trazo de una circunferencia con un compás

El compás1 es un instrumento que sirve para


trazar círculos o arcos de circunferencia. También se puede utilizar
como herramienta para tomar distancias, en particular en los mapas.
Históricamente, se ha usado en numerosas aplicaciones, aunque en algunas de
ellas (como las matemáticas, el dibujo técnico o la navegación) ha sido sustituido
por modernos sistemas electrónicos que permiten reemplazarlo con ventaja en la
pantalla de un ordenador. Sin embargo, todavía se sigue utilizando en la
educación como elemento didáctico y de aprendizaje, y continúa siendo
una herramienta corriente en diversas actividades artísticas o artesanales, como
la escultura, la cantería o la carpintería.

Índice
 1Historia
 2Configuración
 3Trazado de circunferencias
 4Tipos de compás
o 4.1Compás de bisagra
o 4.2Bigotera
o 4.3Compás de resorte
o 4.4Compás de puntas
o 4.5Compás radial o de barra
o 4.6Compás de escultor
o 4.7Compás de reducción
o 4.8Compás de repujar
 5Compases especiales
o 5.1Compás de trisección
o 5.2Compás para elipses
 6Aplicaciones
o 6.1Cálculo de distancias
o 6.2En cantería
 7El compás como símbolo
 8Véase también
 9Referencias
 10Enlaces externos

Historia[editar]
File:Compas - compasses etc. - Public domain illustration from Larousse du XXème siècle [Link]
Tipos de compases (Enciclopedia Larousse, 1932): 1. De puntas secas; 2. Porta lápiz; 3. De cuarto de
círculo; 4. De reducción; 5. Medidor de grosor; 6. De balaustre; 7. De tres brazos; 8. Deslizante; 9.
Medidor interior; 10. De proporciones; 11. Radial o de barra

Compás griego de Murgantina (Sicilia). Siglo V a. C.


Compás ibero de bronce. Bastida de les Alcusses (España). Siglo IV a. C.

Compases romanos de Cambodunum (Kempten, Alemania). Entre los siglos I y III d. C.

Fabricante de herramientas (1568)


Un compás ornamentado del siglo XVII

El compás como herramienta y como instrumento de dibujo tuvo su origen en


la antigua Grecia,2 en cuya literatura clásica se encuentran numerosas alusiones a
este utensilio como elemento clave de demostraciones geométricas y
matemáticas.3 Los egipcios y otras culturas anteriores, que conocían algunas de
las propiedades geométricas de la circunferencia y la utilizaban en diversos
elementos arquitectónicos, se valieron de cuerdas tensas para trazar círculos. 4
Desde su forma original griega, con ejemplos como el hallado en Murgantina,5 el
compás se extendió por el ámbito mediterráneo, llegando en el periodo
prerromano hasta el levante español, donde se ha encontrado un elaborado
instrumento de bronce con dos articulaciones de época ibérica en el yacimiento
de La Bastida de les Alcusses (Valencia).6
Los romanos, cuyos grandes trabajos de ingeniería y de edificación requerían la
elaboración de dibujos y planos sobre pergamino, 7 disponían de reglas graduadas
y de pequeños compases que les permitían elaborar bocetos a escala, haciendo
del compás una herramienta presente en las fases de diseño y de construcción de
sus obras.
El funcional diseño de los compases romanos (normalmente de bronce o de
hierro), con sus brazos estilizados y su bisagra redondeada, permaneció
inalterado durante casi 1000 años, periodo en el que siguió siendo una
herramienta indispensable en distintos trabajos artesanales y de construcción, y
en el que mantuvo su relevancia como instrumento científico entre los astrónomos,
geómetras y matemáticos del mundo oriental. No sería hasta 1245 en Europa
cuando se introdujo una mejora relevante al compás, añadiéndole un cuadrante y
un tornillo con una mariposa que permitía ajustar con mayor precisión la
herramienta.4 Esta innovación coincidió con el auge de la arquitectura gótica, en la
que los complicados diseños geométricos de los elementos estructurales y de la
decoración de las grandes catedrales e iglesias que se estaban erigiendo, hicieron
del compás un elemento indispensable para los distintos maestros de obra. Cada
taller de construcción necesitaba sus propias herramientas, cuya fabricación
quedaba en manos de carpinteros y herreros.8
Frente a los grandes compases utilizados hasta entonces en la construcción (que
en ocasiones podían alcanzar la mitad de la altura de un hombre), durante
el Renacimiento el compás recuperó su relevancia como instrumento científico.
Las mejoras en la metalurgia y la disponibilidad de piezas como tuercas y tornillos
de pequeño tamaño, permitieron la progresiva fabricación de instrumentos cada
vez más refinados y precisos a partir del diseño original romano. Artistas dotados
de gran competencia técnica como Alberto Durero y Leonardo da Vinci idearon
formas de mejorar la rigidez y la exactitud del instrumento, así como la posibilidad
de intercambiar el útil de dibujo.4 El propio Galileo Galilei diseñó un elemento de
cálculo auxiliar con forma de compás (conocido como pantómetra).9
El siglo XVII supuso la aparición de los primeros talleres dedicados a la fabricación
de instrumentos científicos y de precisión, que produjeron compases decorados
artísticamente en muchos casos. El desarrollo de la navegación y la
institucionalización de profesiones de carácter técnico como las distintas
ingenierías, en cuya formación el dibujo técnico pasó a tener cada vez mayor
relevancia, hizo que el compás se convirtiera en un elemento indispensable para
la formación y la práctica de estos profesionales. Con el paso del tiempo, se
hicieron cada vez más comunes las cajas de compases, omnipresentes en la
generación de planos delineados. Los avances de la mecánica de precisión en los
siglos XVIII y XIX permitieron la aparición de empresas especializadas en la
fabricación de compases, cada vez más industrializadas. Los compases de este
período, producidos principalmente en distintos países de Europa, pese a estar
concebidos para disponer de útiles de dibujo ya desde mediados del siglo XVIII en
Alemania,10 seguían pareciéndose mucho en su aspecto general a los diseños
originales romanos, con sus bisagras de sección circular. Poco a poco, se idearon
compases especiales como la bigotera (adecuada para dibujar circunferencias de
pequeño radio) o la bigotera loca (patentada por E. O. Richter en 1874, para
círculos muy pequeños).11

Compases del siglo XIX: juego que perteneció al matemático Húngaro János Bolyai (1802-1860)

Compases de la primera mitad del siglo XX (E.O. Richter). Obsérvense los vástagos estriados en la parte
superior, que distinguen su diseño claramente del utilizado hasta el siglo anterior
"Bigotera" de gran tamaño, adecuada para trabajar con plumas técnicas (década de 1970)

Serían precisamente las empresas alemanas E. O. Richter y Clemens Riefel las


primeras en sistematizar y unificar las características de sus compases,
abaratando su producción, perfeccionando su diseño y garantizando la
disponibilidad de repuestos.12 De hecho, los primeros compases de
dibujo modernos, con un aspecto netamente diferente al del clásico diseño
romano, gracias sobre todo a la adición en su parte superior del vástago estriado
que permite manejar cómodamente el instrumento con dos dedos, se originó a
finales del siglo XIX en Alemania. Este apreciable cambio de diseño fue la
consecuencia lógica del desarrollo de los compases pequeños (las
mencionadas bigoteras), que debido a su reducido tamaño se equiparon con un
vástago con un curioso perfil moldeado (que recordaba al de los barrotes de las
clásicas balaustradas, de ahí el nombre de "compás de balaustre" que recibieron
inicialmente) para facilitar su manejo. Otro avance significativo consistió en la
introducción de la alpaca o plata alemana, un material muy estable y resistente al
desgaste, especialmente adecuado para mecanizar piezas de gran precisión.
El diseño de estos compases sería imitado por fabricantes de todo el mundo,
convirtiéndose en la práctica en un estándar de la industria. La importancia de los
compases de dibujo como instrumentos de diseño a comienzos del siglo XX, hizo
que en el Reino Unido se desarrollara el denominado "British Empire pattern",
creado por el gobierno británico durante la Primera Guerra Mundial con el fin de
potenciar la disponibilidad de repuestos para los instrumentos de delineación,
cruciales en el período de guerra.12
Tras la Segunda Guerra Mundial, comenzaron a ser cada vez más frecuentes los
compases de acero inoxidable, produciéndose en masa instrumentos económicos
que permitieron incorporar el dibujo técnico en los programas educativos a edades
cada vez más tempranas. A partir de la década de 1960, la progresiva
generalización del uso en la delineación de las plumas técnicas, más pesadas que
los clásicos tiralíneas, propició la aparición de bigoteras de considerable tamaño y
rigidez, adecuadas para manejar con eficacia las citadas plumas.
Ya en el último cuarto del siglo XX, el desarrollo del diseño asistido por ordenador,
y la posibilidad de imprimir planos directamente a partir de diseños generados
informáticamente, ha causado la práctica desaparición del compás como
herramienta profesional de dibujo, aunque sigue desempeñando un papel no
desdeñable en diversas tareas artesanales, y como elemento didáctico y
educativo.

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