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Clasificación y características de protozoos

Los protozoos son organismos microscópicos unicelulares que habitan en ambientes húmedos. Se clasifican en cuatro tipos principales: flagelados, ciliados, esporozoos y rizópodos. Son heterótrofos que se alimentan de bacterias u otros organismos pequeños. Algunos son parásitos de plantas o animales.
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Clasificación y características de protozoos

Los protozoos son organismos microscópicos unicelulares que habitan en ambientes húmedos. Se clasifican en cuatro tipos principales: flagelados, ciliados, esporozoos y rizópodos. Son heterótrofos que se alimentan de bacterias u otros organismos pequeños. Algunos son parásitos de plantas o animales.
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PROTOZOARIOS

Los protozoos o también llamados parásitos son organismos microscópicos que habitan en


ambientes húmedos o medios acuáticos. La clasificación habitual de ellos se distingue entre
cuatro tipos, los flagelados, los ciliados, los esporozoos y los rizópodos. Si quieres descubrir
todas las características de los protozoos y todos sus tipos

¿Qué son los protozoos?


Los protozoos son organismos unicelulares de tipo eucariota, con núcleo y citoplasma.
Aunque también pueden estar compuestos por un grupo de células idénticas entre sí. Todos
ellos se encuentran en entornos húmedos, tanto en aguas saladas como dulces, o bien,
siendo parásitos de otros seres vivos. Por lo tanto, suelen ser sensibles ante la falta de
oxígeno.
Los protozoarios se reproducen de manera sexual, asexual o mediante un intercambio de
material genético. Son bastante especializados ya que contienen todas las estructuras
necesarias para llevar a cabo sus funciones vitales.

Según otras clasificaciones, más tradicionales, los protozoarios serían


animales mayormente unicelulares y muy primitivos: son heterótrofos (su
metabolismo depende de consumir materia orgánica) y están dotados de
movimiento y de capacidad reproductiva. Sin embargo, estas clasificaciones están
aún abiertas a debate.

La mayoría de los protozoos pueden ser vistos con un microscopio, ya que su


tamaño oscila entre 10 y 50 micrómetros. Se han registrado alrededor de 300.000
especies de ellos, distribuidos en los diversos peldaños de la cadena alimentaria:
herbívoros, descomponedores, depredadores e incluso parásitos.

Fuente: [Link]
Características principales
Podemos encontrar más de 50.000 especies diferentes entre sí con una morfología muy
variable. A continuación, se muestran las características más comunes:
 Algunos miden aproximadamente un milímetro, en cambio otros, apenas llegan a los diez
micrómetros.
 Son muy comunes como parásitos en animales o plantas.
 Respiran mediante la propia pared celular y las partículas del agua.
 Se pueden reproducir mediante la esporulación, la gemación y la bipartición.
 Algunos organismos son capaces de consumir directamente la materia orgánica del medio.
Esto puede ocurrir por ingestión directa de partículas sólidas o bien por materiales disueltos
en el agua.
 Aunque sean unicelulares también pueden ser coloniales. No obstante, cada individuo se
desenvuelve por sí mismo sin depender de la colonia si esta llega a fragmentarse.
 Su cuerpo puede adquirir diversas formas, algunos prácticamente desnudos, otros con la
presencia de cubiertas esqueléticas.
 Tienen una capacidad de enquiste para protegerse cuando el agua escasea o también con
fines reproductivos.
 Su principal fuente de alimentación la constituyen las bacterias, otros organismos y algunos
restos orgánicos. Por lo tanto, son más abundantes en ambientes donde exista materias de
descomposición o bacterias que puedan subministrarse alimentos para su subsistencia.

Clasificación tradicional de los protozoos


En función del desplazamiento, los protozoos se clasifican, tradicionalmente, de la siguiente
manera:
Rizópodos
Los rizópodos son una clase de protozoarios unicelulares que cambian de forma mediante la
emisión de seudópodos para capturar el alimento sólido. Su reproducción puede ser sexual o
asexual. La mayoría habita en el mar o en las aguas dulces, aunque también los hay de tierra
húmeda.
Flagelados
Los flagelados presentan un solo núcleo y están formados por células aisladas o en colonias.
Se hallan entre los protozoos y las algas. La mayoría tienen alimentación heterótrofa.
Ciliados
Los ciliados se caracterizan por tener el cuerpo cubierto de cilios los cuales son utilizados para
moverse. Consumen bacterias en los medios acuáticos y poseen dos núcleos.
Esporozoos
Los esporozoos acostumbran a permanecer inmóviles ya que son parásitos internos. Poseen
un ciclo de vida asociado al individuo que parasitan. La reproducción puede ser sexual o
asexual.

Ciclo de vida y transmisión

La adaptación de un protozoario a su hospedero resulta en cambios fisiológicos y


morfológicos que le permiten sobrevivir a lo largo de su ciclo de vida. Algunos
protozoarios parásitos requieren de un solo hospedero (monoxenos); y otros, de varios
(heteroxenos). En el último caso, un hospedero actúa como intermediario o reservorio (que
transmite al parásito) y otro como hospedero definitivo (en donde ocurre la reproducción
sexual y se desarrolla la patogenia de la enfermedad). La transmisión desde el reservorio
hacia el hospedero susceptible puede darse de manera directa (por ejemplo, Trichomonas
vaginalis), o indirecta por ingestión (Entamoeba histolytica y Giardia duodenalis), por
contacto (Naegleria) o a través de insectos vectores (Trypanosoma cruzi y Plasmodium
vivax).

Hábitat de los protozoos


Los protozoarios requieren de medios húmedos o directamente acuáticos para
subsistir, y ello se puede dar en dos condiciones:

 Protozoos de vida libre. Aquellos que habitan en aguas estancadas o


residuales, en ríos o en otros espacios naturales y por lo general son
inofensivos para el hombre, excepto en condiciones muy puntuales.
 Protozoos patógenos. Aquellos que deben infectar o penetrar en los
cuerpos de seres más complejos para cumplir su ciclo de vida, y que hacen
su hábitat en, por ejemplo, en los intestinos del hombre, en su sangre, etc.
En algunos casos pueden ser también comensales, no sólo parásitos.

Reproducción de los protozoos


Los protozoos se reproducen abundantemente, condición clave para su éxito
biológico y evolutivo. Este proceso puede darse tanto sexual o asexualmente,
dependiendo de las condiciones del medio, a través de diversos procesos:

 División binaria (asexual). La conocida “mitosis”, en la que una célula se


divide en dos y se replica a sí misma.
 Gemación (asexual). El protozoo genera una copia de sí mismo en una
estructura resistente que permanece junto a sí y que puede sobrevivirle
durante períodos difíciles, para luego reactivarse y devolver a la vida un
ejemplar idéntico al original.
 Esporulación (asexual). La célula original se fragmenta en un conjunto
de esporas, resistentes a los cambios climáticos, que luego darán origen a
individuos enteros.
 Meiosis (sexual). Los protozoos generan gametos o microgametos que
permiten formar un cigoto uniendo el material genético de dos progenitores
y así obteniendo una mayor riqueza genética, para luego engendrar un
nuevo individuo original. Este proceso se lleva a cabo usualmente en
períodos de abundancia de recursos.
Metabolismo de los protozoos
Los protozoos también respiran, excepto algunos pocos capaces
de quimiosíntesis o fotosíntesis (por lo general se les considera cromistas). De
hecho, su respiración es aerobia (requiere de oxígeno) y son particularmente
sensibles a la carencia de este elemento.

ALIMENTACIÓN DE LOS PROTOZOOARIOS

Como ya se ha dicho, pueden ser depredadores, herbívoros


o detritófagos celulares, dado que requieren del consumo de materia orgánica
para poder respirar y crecer. Por lo general su “dieta” consiste en bacterias, otros
protistas o desechos microscópicos de otros procesos.

Estudio de los protozoarios parásitos


Como muchas otras disciplinas de la medicina, la biología molecular analiza la estructura,
función y composición de las moléculas de los seres vivos; entre ellos, los protozoarios
parásitos. Una aplicación importante de la biología molecular es la clasificación de los
protozoarios parásitos y demás organismos. Esto ha permitido un avance importante en el
entendimiento de sus relaciones evolutivas y los mecanismos moleculares tanto en su
interacción con sus hospederos como en el establecimiento de la enfermedad. Además,
también ha sido posible la identificación y caracterización de moléculas con potencial para
un diagnóstico más sensible y específico, así como para el desarrollo de vacunas y
fármacos eficaces. Las “ómicas” han iniciado una nueva era en la historia de la biología
molecular para el estudio de los protozoarios parásitos (Figura 1). Con este término se
designa al estudio de las biomoléculas, ADN, ARN, proteínas, metabolitos, etcétera, a
través de métodos para el análisis de muchas moléculas al mismo tiempo (técnicas de “alto
rendimiento”) y –debido a que se maneja una gran cantidad de datos– con el uso de la
bioinformática. Esto ha permitido el estudio de manera integral de la genómica (contenido,
funcionamiento y evolución de los genomas), la proteómica (estudio de la estructura y
función de las proteínas), la transcriptómica (estudio del conjunto del ARN que transcribe o
inhibe la producción de proteínas), la metabolómica (estudio de los procesos que
involucran metabolitos celulares) y la lipidómica (estudio e identificación de los lípidos y
su interacción con otros lípidos, proteínas o metabolitos), entre una creciente lista de otras
“ómicas”.

FUENTES INFORMACIÓN:

[Link]

[Link]
[Link]

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