"Un Espacio Es Lo Que Ocurre en Él, No Sus Paredes": de La Psicología Social Al Psicoanálisis
"Un Espacio Es Lo Que Ocurre en Él, No Sus Paredes": de La Psicología Social Al Psicoanálisis
De la
psicología
EDICION ANIVERSARIO
Psicología Social / Psicodrama / Terapia Familiar
social
Psicoanálisis / Trabajo Corporal / Mediación
Análisis Institucional / Gestalt / Comunicación al psicoanálisis
Por René Kaës
Año 3 • Nº 15 • Julio 2000 • $ 3.-
Depresión social
Nueva sección
El grupo
15
Entre prácticas y reflexiones
Psicodrama Grupal
y anticuerpos en las en el ámbito de la
grupales organizaciones Universidad
Fiesta del 2do. Aniversario de Campo Grupal: martes 11 de julio, 20,30 hs. en Humahuaca 3508, Capital. ¡Están todos invitados!
Diálogo con el arquitecto Rodolfo Livingston
D
Cecilia Biglieri ([Link].) .S.- Escucho en la radio tus apreciaciones sobre la cultura-
Raúl Sintes, (Uruguay) shopping, sobre el habitante deambulador como uno m‡s de que dur— cinco meses y medio. Bueno, hab’an experimentos as’, como
Pedro Mascarenhas - Sergio la serie que desfila, sobre tu propuesta para abrir ventanas Žste (alude al rechazo de su aviso publicitario). Yo trataba de no escan-
Antonio Carlos (Brasil) a la calle sin consultar al Municipio, y observo que esto est‡ en re- dalizar a nadie, pero ellos se escandalizaban conmigo. Yo tratŽ de orga-
Enrique Guinsberg (México) laci—n con la econom’a, el espacio, y la salud. En tu trabajo, Àapli- nizar a los artistas, el edificio. No sŽ como habr’a sido con Dal’, que un
Leonardo Montecchi - Terenzio c‡s tecnolog’as psicol—gicas? d’a apareci— desnudo porque hab’a ido a dar una conferencia: ÒDal’ al
Formenti (Italia) R.L.- Eso dice la gente. EncontrŽ un sistema para entender las de- desnudoÓ.
Jacinto Inbar (Israel) mandas de la gente en relaci—n a su casa. No sali— de la psicolog’a, sa- P.M.- La arquitectura, Àno es a veces una cuesti—n represiva?
Rosa Jaitin (Francia) li— de mi experiencia. De hecho los ingleses cuando dicen to be, quie- R.L.- A veces la represi—n viene desde la misma gente. El miedo es
Gilbert Brenson Lazan (Colombia) re decir ÒserÓ o ÒestarÓ. Uno no puede ÒserÓ sin ÒestarÓ en algœn lugar, muy fuerte en la Argentina. Cuando no se animan a abrir una ventana
Ilustraciones: Antonio Berni e incluso cuando duerme est‡ en algœn lugar imaginario, siempre est‡ en la medianera, por ejemplo, porque tienen miedo que se lo prohiba la
en alguna parte. Lugar f’sico, con paredes o sin paredes. Entiendo el te- Municipalidad o que alguien se enoje, y del otro lado est‡ el mundo, el
ma de la salud como plenitud, como buen humor; as’ como un perro tie- pa’s; es gente c—moda en la dictadura. O si no la abren y aunque es
ne alegr’a cuando est‡ en la playa, y tiene ganas de correr, los humanos igualmente antireglamentario, es chiquita y de color marr—n, y a dos
tambiŽn. ÀEl h‡bitat? El h‡bitat cumple una parte, no es el causante de metros de altura. Hay miedo al color: el del hall de entrada debe ser su-
que la gente lo pase lo mejor posible. Ahora, uno come lindo, si no tie- frido, beige, lo contrario del concepto de color. La gente dice: ÒEsto va
ne que interrumpir catorce veces porque hay una pared entre la cocina tomando colorÓ, Òel color de la vidaÓ.
y la mesa. As’ se ve en una cantidad de situaciones en la vida; tiene que Aqu’, uno de nosotros ensay— una ambiciosa pregunta que intentaba
ver con el buen humor. Ese es mi trabajo. Que las escenas imaginadas articular estos elementos: la desposesi—n, la casita del FONAVI, los lu-
se cumplan lo mejor posible gares aŽreos llamados crimin—genos o accident—genos, y su eventual
P.M.- ÀQuŽ es una casa para vos? conciliaci—n con la estŽtica. Livingston fue concreto.
R.L.- Digamos, quŽ deber’a ser una casa. Hay casas terribles. La ca- R.L.- Est‡ muy bien la casita del FONAVI. Cuando un dolor es muy
sa es una c‡scara que separa y conecta bien con el exterior; deber’a ser fuerte, ese dolor tapa todos los dem‡s. Si a m’ me duele la muela del
un buen escenario, propicio para las escenas de la vida familiar o per- juicio, quiero que me calmen ese dolor, no quiero tener la dentadura de
sonal: comer, ba–arse, hacer el amor, separarse, y que la gente pueda un pol’tico.
estar aislada o tambiŽn juntarse. Yo he inventado Òsufrion—metrosÓ, Òfe- P.M.- ÀC—mo hacer una arquitectura que no sea para pr’ncipes?
licion—metrosÓ, que son hechos por la gente. Los arquitectos usan otros R.L.- Hablamos de c—mo ayudar al pueblo, claro. Bueno, ese es otro
aparatos abstractos, juegos de volœmenes, ejes, planos, que se juzgan en tema, la extrema pobreza. En las inundaciones, la gente pide unas cha-
la secci—n de arquitectura. Los inmobiliarios tienen otros aparatos, y los pas. Hay gente que tiene una casa con ciertos recursos, y quiere hacer
Redacción y militares tambiŽn tienen otros aparatos para juzgar a la arquitectura:
una sola entrada, una sola salida. En el Òsufrion—metroÓ, el sufrimiento
unos cambios. Ahora, si vas a ver a la mujer de Cavallo, no te va pedir
unas chapas, te va a pedir, no sŽ, c—mo mejorar la decoraci—n del ba–o.
Publicidad m‡ximo es: Òes hay goteras sobre la camaÓ. Y este otro: Òque me pasen D.S.- ÀPodr’as ampliar tu visi—n sobre los espacios aŽreos de la
por mi cuartoÓ. ciudad, esas zonas libres que llam‡s crimin—genas o accident—ge-
Conesa 473 P.B. ÒBÓ (La conversaci—n se interrumpe por un llamado telef—nico del diario nas?
(1426) Capital - Argentina P‡gina /12, que da cuenta del rechazo de un aviso publicitario por te- R.L.- Todo retroceso de la l’nea municipal invita a tirar basura, todo
Tel/fax: (54-11) 4553-1226 ner la caracter’stica de una solicitada. El aviso dice: ÒAcabo de com- lugar oscuro invita al crimen, pero para eso tiene que haber una socie-
E-mail: roman@[Link] prar el grupo ExxelÓ. dad crimin—gena. No toda sociedad es crimin—gena, porque Žse puede
Website: [Link] Livingston comenta que es algo obvio para quien lo lea: no puede ser ser un lugar para darse besos. Los lugares no producen las cosas, crean
Impresi—n: Asking S.A. que Žl vaya a comprar al grupo Exxel. Nos distendemos, la pausa es las condiciones de las cosas.
Distribuci—n: Motorpsico (Capital) matizada con un oportuno cafŽ, aprovechado para recorrer el panora- D.S.- Te pregunto en funci—n de una posible relaci—n con un Plan
Austral (Interior) ma oto–al desde el balc—n del barrio de San Telmo. Bromas, feroces de Salud, casi siempre ideal.
Campo Grupal es una publicaci—n R.L.- Tiene que haber un plan econ—mico. La Naci—n, por ejemplo,
iron’as, una pertinaz carraspera, y comentarios sobre la angustia labo-
de Ediciones Presencia. titula: Òse teme que la pol’tica afecte a la econom’aÓ. La econom’a es
ral, preludian sus interrogantes: -ÒAhora, trat‡ndose del diario del hu-
mor, Àcu‡l es la raz—n de que no lo publiquen? ÀNo es un chiste gra- una cosa aut—noma regulada desde los centros de poder. A los mucha-
Suscripciones cioso?Ó-. Luego va y viene, ensayando llamados telef—nicos a la redac-
ci—n del diario. Est‡ empe–ado en conocer el motivo de la prohibici—n
chos los deja jugar a las elecciones y hacer pol’tica, siempre que no to-
quen el Gobierno. Es exagerado llamarlo gobierno. El gobierno de una
Por 6 ediciones de su aviso. Su tozuda insistencia en hablar sobre el percance se dibu- embarcaci—n es mirar hacia el horizonte y orientar hacia un destino.
Argentina: $ 24.- ja en sus manos familiarizadas con la cal y el cemento de las obras. Su ÀAcaso hace eso el gobierno de nuestro pa’s? Los dos œnicos gobiernos
AmŽrica Latina: u$s 30.- carraspera no lo abandona. La entrevista toma senderos interesantes e que lo hacen son el de EEUU y el de Cuba.
Otros pa’ses: u$s 36.- inhabituales. Es escandaloso: no parece estar interesado en nuestras P.M.- Alguien te consulta con su sufrimiento. ÀC—mo lo escuch‡s,
(El pago es con giro o cheque preguntas. con quŽ tŽcnicas?
a nombre de Rom‡n Mazzilli) Nos retorcemos en las sillas. Uno de nosotros lucha contra una mue- R.L.- Con cinco ejercicios. Uno es el PC, el Proyecto de Casa. Yo
ca de ra’ces infantiles, una especie de puchero del orbicular de los la- nunca soy el arquitecto, jam‡s. En uno soy el dibujante: toda persona
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PSICOANALITICO CPO (Centro de Psicoterapia yy Técnicas Operativas)
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Campo Grupal / 2 Los escritores deberíamos ser juzgados por la brillantez de nuestros fracasos en la realización de lo imposible. William Faulkner
revista, en ningœn suplemento est‡n las personas. Para los arquitectos,
Òla arquitectura es la arquitecturaÓ. Segundo
P.M.- ÀQuŽ es la arquitectura para vos?
R.L.- Son los escenarios de la vida cotidiana. El mundo externo, el aniversario de
mundo de la casa. Yo me ocupo de la casa, de los escenarios de la vida
cotidiana, de una familia o una persona que vive sola.
Campo Grupal
P.M.- ÀSe pueden hacer casas felices en una ciudad que no podŽs Campo Grupal apaga dos veli-
transformar? tas. Allá por julio del 1998 salía-
R.L.- No se puede ignorar que el mundo externo llega al mundo in- mos a la calle con la pretensión
terno. Lo contrario es la se–ora que dice: Òcuando llegue el comunismo de facilitar una interrogación fér-
me voy a vivir a la estanciaÓ. Con la explosi—n social, hay gente que til acerca de “todo aquello a lo
piensa: Òa m’ noÓ. Llega a todo el mundo. El cine americano lo mues- que el bronce se niega” y hoy te-
tra: a–o 2100, unos viven arriba en c‡psulas y otros abajo. No puede nemos la sensación de que, co-
mo mínimo, hemos estado a la
haber c‡psulas. Se intenta, ahora es el country, o Puerto Madero. Hay
altura de nuestros enunciados.
un proyecto: una manzana con pileta, fax, el ÒspaÓ, el ÒspuÓ, el ÒspiÓ, Decir hemos estado, natural-
y afuera hay camiones con planchas de acero. Te crean una c‡psula in- mente, implica dar por desconta-
terna. Los humanos precisan la vereda de enfrente para vivir. La ciudad do que nada hubiera sido posi-
es la vereda de enfrente. Los mundos son complementarios, adentro y ble sin tantos generosos compa-
afuera. Si alguien est‡ solo en el mundo de adentro, por m‡s lujosa que ñeros de viaje, sin la imprescin-
sea su casa, si no puede salir, Žse entonces est‡ preso. Y si est‡ preso y dible vecindad del puro deseo y
no puede entrar, est‡ preso en el mundo de afuera: es el linyera. El in- de un territorio dónde encarnar
tercambio saludable de los mundos es el h‡bitat l—gico. una forma del amor que supo
P.M.-ÀEso ser’a ecolog’a urbana? perseverar en el tiempo.
Y el tiempo, como sabemos, es
R.L.- S’; eso, en todo caso es ecolog’a humana urbana. La ecolog’a
un duende caprichoso al que va-
es la relaci—n del mundo natural con el planeta. Es la que tienen las hor- namente tratamos de delimitar,
tiene su proyecto: o mudarse, hacer reformas, hacer una pared, o correr- migas con los bosques. Los indios llaman ÒLa Pacha MamaÓ a la tie- cuantificar y etiquetar. ¿Dos
la, o hacer una casa con esta forma. Todos tienen una idea de c—mo re- rra. Los blancos industriales dicen: Òla dominamos a la naturalezaÓ. años es mucho tiempo o es po-
solver sus problemas, no s—lo pasa con el arquitecto, sino con el mŽdi- Los indios dicen: Òla entendemosÓ, porque la naturaleza es dios. Una co tiempo? Veamos.
co, con el abogado. Yo me convierto en el dibujante. DespuŽs que lo vez vi un funcionario en la Žpoca de la dictadura, en uno de esos pro- En estos dos años cambiamos
completo, le tomo el sue–o: si no existiera ese problema, trato de inda- gramas trasnochados, que se sent’a due–o de los r’os, y dijo: Òtodav’a de gobierno y, con uno o con
gar c—mo ser’a su casa ideal. Luego, confronto su proyecto con lo que hay sectores del Paran‡ que no han sido dominadosÓ. No sŽ, es curio- otro, los diarios se obstinaron en
so, como si hubiera que poner entre las orillas del r’o dos bloques de convencernos de que la econo-
Žl propuso. Y casi siempre entra en crisis su propuesta. DespuŽs hago
hormig—n armado. mía está en franco crecimiento.
su ejercicio fiscal, que consiste en atacar su casa. No dejamos de preguntarnos por
D.S.- Ah’ no interesan las argumentaciones en el sentido de lo D.S.- Como en el sur, cuando record‡s que para los indios se po-
qué extraño sortilegio la econo-
que es justo o injusto. nen radios pero con el dial fijo. En esta l’nea, a Buenos Aires, Àse la mía está robusta y nuestros bol-
R.L.- No. Lo que a ellos les molest— de la casa. DespuŽs, lo que m‡s puede ver como a una m‡quina productora de soledad? sillos sufren de anemia crónica
les gusta y lo que menos le gusta de su casa. La historia, en quŽ casas R.L.- As’ es. En los edificios de propiedad horizontal la gente no se (¿será la malvada lombriz solita-
viv’an antes, la familia, la pel’cula: ad—nde va esa familia, porque las conoce y a lo mejor duerme con la cabeza a 11 cms. de distancia. En ria?).
casas no son est‡ticas, ni tampoco las familias. Obtengo la informaci—n. un subterr‡neo est‡ todo el mundo junto y en realidad est‡n s—los. La Cambiamos de presidente y de
No viene nunca la respuesta sino un menœ de respuestas. El juzgar las mirada est‡ prohibida en Buenos Aires, en el Caribe no. Ac‡ las leyes entrenador de la Selección de
respuestas no es con mi criterio sino con su criterio, con sus deseos y que m‡s se cumplen son las que no han sido escritas. Est‡ prohibido fútbol, Maradona anunció su
mantener la mirada m‡s de un quinto de segundo. Incluso en Nueva enésimo retiro de las canchas,
problemas. El cliente confronta sus deseos y problemas. Soy un cere-
York, si se mira m‡s de lo normal, la gente se saluda. Ac‡ las minas m‡s Mirtha amagó una y otra vez con
bro alquilado para pensar su casa, un prostituto del cerebro. Toda tŽc- otorgarnos el beneficio del último
nica es como una espada. Una dice: Òde nada valgo si te falla el cora- divinas caminan como diciŽndote: ÒVos, ÀquŽ mir‡s?Ó
de sus almuerzos, se levantó la
z—nÓ. Mi direcci—n no es hacer arquitectura, sino resolver el problema La propiedad horizontal es una m‡quina pensada para no encontrar- Carpa Docente, al mapa comple-
al cliente. Aunque no es lo m‡s frecuente, a veces he empezado la obra, se. El œnico lugar de encuentro es en el ascensor, pero es tan breve, que to del genoma humano le falta
y me ha pasado devolver el dinero a un cliente, sencillamente porque la mirada es violenta. apenas un golpecito de horno y,
Žsta no debe hacerse. El objetivo de un buen mŽdico no es la medicina, D.S.- Recuerdo que en algœn Seminario de Psicodrama, en cues- si es por enumerar cambios,
sino la buena salud del paciente. Mi modelo es un modelo que se pare- tiones de familia, pareja, espacio y convivencia, Pavlovsky te ha ci- hasta cambiamos de siglo. Sí,
ce al modelo mŽdico, psicol—gico. tado. En el sentido de que para estar con otro es primordial, salu- claro, formalmente el siglo XX
D.S.- Rodolfo, es conocida tu pasi—n por la fotograf’a. En la foto dable, contar con un espacio propio, poder aislarse. terminará el próximo 31 de di-
R.L.- Es bueno que me cite Pavlovsky. S’, en la casa pasa eso, lo m‡s ciembre, pero cómo impresionan
se ve la posibilidad de analizar el signo: una vez inaugurada la
frecuente es que la gente pida Òun lugar para m’Ó, y lo hace toc‡ndose un dos y tres ceros a la derecha,
obra, no aparecen en la foto los que la hicieron, ni los obreros, ni ¿no?
los ingenieros. el pecho. Ahora, la salud no es falta de enfermedad, es estar contento,
En estos dos años cambiamos
R.L.- En ningœn libro de arquitectura est‡n las personas. En ninguna aunque yo, confieso, no sŽ nada de la pareja. Pero el h‡bitat tiene una de pareja, de barrio, de marca
de desodorante, de color de pe-
lo. Enterramos a nuestros muer-
PRIMERA ESCUELA PRIVADA de PSICOLOGÍA SOCIAL tos y agasajamos a nuestros vi-
vos. O nos desenamoramos. Tu-
vimos hijos, deudas, ideas locas,
fundada por el Dr. ENRIQUE PICHON-RIVIÈRE ideas cuerdas, presentimientos y
dolor de muelas.
Dirección general: Ana Pampliega de Quiroga En estos dos años gozamos de
algún triunfo, empatamos mu-
chas veces y padecimos algunas
derrotas dignas, o no, pero a la
II JORNADAS LATINOAMERICANAS DE PSICOLOGIA SOCIAL hora del naufragio nos aferra-
mos a la madera que Almafuerte
VI JORNADAS DE HOMENAJE AL DR. ENRIQUE PICHON RIVIÈRE nos legó. Y no nos dimos por
vencidos ni aún vencidos.
26 al 29 de octubre de 2000 En realidad, no sabemos si esta-
mos mal pero vamos bien, o vi-
“CAMBIOS Y POLÉMICAS EN LA VIDA SOCIAL HOY ceversa, pero estar, damos fe
que estamos. Y queremos seguir
SU IMPACTO EN LA SUBJETIVIDAD” estando hasta que nos dé el
cuero y la pasión. Dos años des-
pués del acto bautismal sospe-
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sigue poblado de criaturas dis-
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E-mail: epstall@[Link] poema de Laing: el amor no se
Sitio web: [Link] va, el que se va es el tiempo.
Todo ser humano, en cada instante de su vida, es lo que fue y lo que será. Oscar Wilde Campo Grupal / 3
hormig—n, que adem‡s ya est‡ hecha, y le cobro 300 pesos, para hacer-
“Un espacio es lo que ocurre le el sue–o de una casa. Luego me llama a los tres a–os y me dice que
en él, no sus paredes” la hizo. Tiene plata para poner un inodoro, pero Àd—nde lo pone? Para
ponerlo tiene que conocer el sue–o de la casa total. La mayor’a de la
parte, y el error de los especialistas es separar las cosas del resto de la gente piensa con la pobreza, lo cual es car’simo, y el sue–o ahorra ma-
vida. Los economistas son el ejemplo m‡s patŽtico, parece que se les ha terial. S’, el sue–o ahorra material, organiza el presente, algo que los
Walter Vargas
congelado el cerebro. economistas no entender‡n jam‡s, ni tampoco los gobernantes. Vean es-
Esta es una historia de balcones, Por otra parte, otros necesitan ruido. Por ejemplo, Dalmiro S‡enz es- tas frases: ÒHoy baj— el merval 0.8Ó, o esta otra: Òrespir— tranquila la
pero no alude al balcón de los cribe en los bares, necesita ruido; yo cuando estoy solo voy a la com- BolsaÓ. Siempre ese actualismo enfermo. Ningœn capit‡n de un barco
amantes de Verona, ni al que po- putadora, el ruido me empuja hacia un lugar. A Tato le pasa que necesi- puede navegar mir‡ndose los zapatos.
pularizó el célebre general que su- ta ruido cuando escribe; se asoma y pregunta ÒÀquŽ pasa que est‡n ca- P.M.- ÀLa pr‡ctica te llev— a crear un mŽtodo?
pimos conseguir, no es tampoco el llados?Ó Un espacio es lo que ocurre en Žl, no sus paredes. La casa es R.L.- Aplico tŽcnicas que he ido elaborando desde mi pr‡ctica. Yo no
balcón triste, solitario y final del la organizaci—n de los l’mites entre las ceremonias. Todas las escenas aplico tŽcnicas psicol—gicas. Aplico el mŽtodo de la prueba y el error;
clown rosarino y no se cuenta entre familiares son ceremonias: lavarse los dientes, ba–arse. Los arquitectos una caracter’stica m’a es reflexionar sobre mis aciertos y mis errores, y
los setenta balcones y ninguna flor ven los aspectos cuantitativos o morfol—gicos: cu‡nto hace falta, 40 por saco conclusiones. Yo no reflexiono sobre libros y teor’as, sino sobre lo
que evoca el poema de Baldomero.
60, 30 por 20, y te ponen un comedor diario porque la silla mide 50, y que me va pasando. La esencia del mŽtodo cient’fico es esa. Cuando se
No es, desde luego, un gran relato,
su épica no da para alquilar balco- la mesa 80. Pero no los ven a sus habitantes moviŽndose, no los imagi- me repite cuatro veces un caso, hago una hip—tesis, y la pruebo; y si es
nes, pero refiere una de las tantas nan en la escena, ellos imaginan seres antropromŽtricos, salidos de un as’, entonces le pregunto a otro, y si tambiŽn le pasa, entonces tomo una
historias microscópicas que se es- libro, llamado ÒEl arte de proyectar en arquitecturasÓ, de Ernest Neu- norma por un tiempo. As’ fui ampliando hasta que un d’a me di cuenta
criben diariamente en esta gran fert, escrito en 1918. que hab’a una forma de actuar que nada ten’a que ver con lo que apren-
ciudad, en esta Babel que cierta D.S.- En ese caso, Àrecomendar’as ÒLa PoŽtica del espacioÓ, el d’ en la facultad. Nada que ver, absolutamente nada que ver.
terminología antropológica define ensayo de Bachelard? P.M.- O sea que vos dejaste que la pr‡ctica te deforme en relaci—n
como sociedad compleja. R.L.- S’, s’, un libro que rompe con todo eso. Ponerle l’mite a todas a tu formaci—n acadŽmica.
Pablo, mi vecino del quinto A, es las escenas. Cuando yo le pregunto a la gente quŽ le gusta m‡s de su ca- R.L.- Mis reflexiones sobre la pr‡ctica. Yo me alejŽ, dejŽ de leer li-
un muchacho respetuoso, agrada- sa, las respuestas nunca hablan de la casa: sino del pino de enfrente, que bros de arquitectura durante 10, 15 a–os. Los mirŽ y dije: ÒYo estoy en
ble y cordial. Ama a los clásicos de
Òmi suegra vive a dos cuadrasÓ, que Òyo me criŽ aqu’Ó, que Òme gusta otro ladoÓ. No es que me quise pelear con ellos. Estoy haciendo otra co-
la literatura y toca el piano. Pablo
es, además, hincha de Boca. el patioÓ, que Òel colegio est‡ a tres cuadrasÓ. sa que nada tiene que ver.
Del otro protagonista de la historia P.M.- Hoy, Àel otro es infierno o esperanza? P.M.- ÀY de quŽ te nutriste cuando dejaste de leer arquitectura?
no sé demasiado y por eso consi- R.L.- La salud son los otros, la red social. La salud es la pol’tica. El ÀDe quŽ referentes te—ricos, estŽticos?
dero pertinente bautizarlo El Otro. juez C‡rdenas, por ejemplo, actœa psicol—gicamente: en l’os de violen- R.L.- De mi propia experiencia. Nunca de la arquitectura. Un d’a me
Sí podría asegurar que vive en uno cia familiar, va a la villa miseria, pone una silla, un tablero, y habla con encontrŽ con la anamnesis de los mŽdicos, y dije: Òclaro, eso es lo que
de los edificios de Billinghurst al el cura, con la gente de C‡ritas. El dice: la soluci—n est‡ en la red social yo hagoÓ; otro d’a me encontrŽ con la creatividad de Del Bono, y yo ya
1500, vereda de numeración par, y y familiar. Es decir, que la salud es el barrio, no es Òla casa y yoÓ. La estaba en ese rumbo y lo perfeccionŽ. O de mi dentista, hablo con mi
que su departamento, como el de soluci—n est‡ en la red social. Para que haya una red social puede haber dentista, cu‡nto vale la hora de trabajo, siempre de otros temas, de otras
Pablo, da a la calle. Y que es hin- capital, pero en este momento todo es capitalismo. El problema del ca- profesiones. Leyendo a los arquitectos he encontrado cosas interesan-
cha de River.
pital es cuando se le agrega el ÒismoÓ, domina el capital, se opta por lo tes, pero no he aprendido nada. Porque los arquitectos nunca atendieron
Desconozco cuál fue el puntual ins-
tante en que Pablo y El Otro empe- que es bueno para el capital, no por lo que es bueno para la persona. a la poblaci—n; por eso no entienden nada de personas. No fueron nece-
zaron a sentirse unidos por el amor Tengo una consulta, aplico mi proyecto que llamo PC, es decir, ÒPro- sarios jam‡s en la Humanidad para atender a las personas. Los arquitec-
y el espanto de que es capaz el fút- yecto de CasaÓ, le aplico mis ejercicios, Ày con quŽ filosof’a? Si la filo- tos atendieron pr’ncipes, construyeron tumbas y palacios; actualmente
bol por estas latitudes. Yo descubrí sof’a es que yo solamente gano haciendo reformas, aplico todo eso y le hacen shoppings, bancos y hospitales. Pero ah’ no hay humanos habi-
esta febril relación sentado frente a hago la casa. Ac‡ tiene que cerrar el ejercicio fiscal, y como tiene que tantes, llegan despuŽs. Nunca hablaron con los arquitectos. Para hacer
la tele, como ellos, en el primer cerrar el grupo Exxel, entonces sacan a la f‡brica de Cutral-Co, que tie- el banco de Londres, no se habla ni con los bancarios ni con las perso-
partido que Boca y River jugaron ne cien personas. ÀPor quŽ? Porque el interŽs es la medida de las accio- nas que van a depositar, se habla con los banqueros, que no van al ban-
por la Copa Libertadores. Cada nes, y la acci—n se decide de acuerdo al interŽs predominante, y ese in- co. Es decir, a diferencia de los psic—logos, los mŽdicos y los dentistas,
cual festejó los goles de su equipo terŽs, Àcu‡l es? El del capital, porque gobierna el capitalismo. Lo ideal los arquitectos no tienen contacto con los humanos. Ni fue necesario;
abalanzándose sobre el balcón, gri-
ser’a que gobierne la sociedad, y eso se llama socialismo. Cuando go- en 5000 a–os de historia la gente hizo su casa bien; cuando lleg— la Re-
tando desaforadamente y desafian-
do al presumible adversario de en- bierna la sociedad, frente a las opciones que hay, aunque haya capital. voluci—n Industrial, ya no se pod’an hacer las casas de hielo, ni de pal-
frente. Digo presumible porque era Por ejemplo, en Cuba hay capital, ellos saben leer marketing, saben de mas, ni de barro, porque cambi— el sistema; entonces ya la gente no tie-
de noche y los balcones no esta- target, conocen la Òfidelizaci—n del clienteÓ, estudian todo, y saben; pe- ne tradici—n cultural para hacer su casa, la mantiene para cocinar. En la
ban iluminados: la penumbra era ro ellos dicen: eso no lo aplicamos porque nosotros tenemos Òla admi- Facultad de Arquitectura no ha pisado un cliente jam‡s, no ha entrado
condición de ese apasionado duelo nistraci—n por valoresÓ. ÀY quŽ valores son? Son valores humanos. En jam‡s un cliente vivo; cuando aparece el cliente es un tema nuevo, y co-
a tientas y, quizá, a locas. mi libro ÒEl mŽtodoÓ, hay una parte que se llama ÒLas viudasÓ. Con Žl mo nunca han encontrado un cliente, eso es reemplazado por el autori-
La revancha de ese partido deparó trabajan los cubanos, hay 80.000 familias atendidas. tarismo. Cuando uno no entiende de radio y no funciona, la golpea. Y a
una contundente victoria de Boca P.M.- La arquitectura, Àpermite la interdisciplina? veces, la radio anda.
que, por carácter transitivo, se con- R.L.- El hecho de tener a otros especialistas en la consulta no hace a (Nueva fuga del arquitecto. Nos habla desde el otro ambiente. Trae
virtió en la gloriosa y estentórea sa-
la interdisciplina. Es absurdo proceder por agregados; yo apunto a que material para publicar. Papeles diversos, art’culos, y un fragmento de
lida al balcón que Pablo le ofrendó
a El Otro. Pero eliminado River de la gente estŽ m‡s contenta, no pienso en sus conflictos; si no, ser’a psi- ÒLas viudasÓ incluido en su libro ÒEl mŽtodoÓ, de inminente reedici—n;
la competencia, El Otro no se re- c—logo, y no pienso en sus conflictos legales, si no, ser’a abogado. Ten- desde esos textos, el brillo de una frase se dibuja con nitidez: Òun es-
signó a la mudez, no inclinó el rey go que clarificar la demanda con una tŽcnica que he ido elaborando des- pacio es lo que ocurre en Žl, no sus paredesÓ)
sobre el tablero en señal de digno de una pr‡ctica. P.M.- Rodolfo, nos gustar’a que nos cuentes algo acerca del nue-
derrotado y, por el contrario, deci- Uno de nosotros insisti— con las casitas del FONAVI, los ladrillos vo programa de radio que est‡s por hacer. ÀQuŽ querŽs comuni-
dió establecer alianzas tácticas in- asirios y las casas cubanas, para tratar de entrecruzarlos a todos con car? ÀC—mo se va a llamar?
sospechadas. Los enemigos de la psicolog’a social. En tales instantes, la carraspera de Livingston so- R.L.- Bueno, tengo una idea. Se va llamar ÒMujer ten’a que serÓ. No
enemigos de sus enemigos se con- naba como el delicado timbre de un oboe brotado desde las copas de sŽ, me dijeron que pod’a ganar plata.
virtieron en sus amigos. Salió a gri- los ‡rboles circundantes. Rodolfo Livingston nos invita a otro sector del estudio. Es notable la
tar los goles del América de México
R.L.- A lo mejor aprendo psicolog’a por —smosis. Aunque al final prolijidad, el orden y la abundancia de carpetas de su archivo profesio-
y del Palmeiras de Brasil, desde un
balcón que la noche del miércoles voy a terminar por aceptar que soy psic—logo. Moffat dice que soy psi- nal a lo largo de los a–os. Inquieto, por un instante se evapora, y al ca-
22 de junio, cuando Boca dio la c—logo social. Tato tambiŽn dice que soy psic—logo social. Yo digo que bo aparece con un manojo de fotos, muchas de ellas repetidas. Nos pro-
vuelta olímpica en San Pablo, se cuando los dos padres son psic—logos, el hijo estudia bater’a, porque se pone elegir algunas, portarlas como recuerdo. Nos dice que as’ se pro-
sumió en un elocuente y compren- quiere vengar, y porque es tal la armon’a que se advierte en la sonrisa pone confirmar la generalizada opini—n en torno de su narcisismo inco-
sible silencio. Ebrio de euforia, Pa- de la reuni—n, que el muchacho quiere hacer algo; y si no, estudia flau- hercible. En una se lo ve con la cara deformada por el efecto del viento
blo se asomó desde su búnker y ta dulce. No hay d—nde ponerlo, d—nde aislarlo, incluso desde el garage durante una ca’da libre en paraca’das. En otra, es el pasajero indiferen-
redobló una apuesta condenada al hace ruido; poco despuŽs, si el padre tiene plata, al adolescente se le ha- ciado como el capit‡n de un barco con el fondo de un mar ignoto. Re-
fracaso. “¿Y Gallina? ¿Si te la ban- ce una c‡mara aislante, hasta que a los tres meses se casa y se va, con corremos el taller del creador, palpamos, olemos, nos habita la escasez
cás tanto por qué no das la cara?”. lo cual completa su venganza. de las palabras. En un rinc—n, el espionaje confirma el amor y el respe-
Ayer me lo encontré a Pablo en el
P.M.- ÀQuŽ es lo que no te gusta de Òser psic—logoÓ? to de los cubanos. ÒAl arquitecto de los esp’ritusÓ, se lee desde la letra
ascensor y le pregunté si sabe
quién es El Otro, dónde vive exac- R.L.- Bueno, la mitad de mis clientes son psic—logos, y la otra mitad escolar de un pergamino caribe–o. Ahora parece que la despedida se es-
tamente, esas cosas. Y me contes- son inform‡ticos. Pero tambiŽn tengo obreros, choferes de ambulancia, tira. Es el verdadero comienzo de la entrevista. No queremos irnos.
tó: “No, no lo conozco, pero sé que boxeadores, y el orgullo de tener como cliente gente que jam‡s llama- Creemos que Žl tampoco quiere. A la salida, el color beige del pallier se
está ahí, casi en la esquina de r’a a un arquitecto, jam‡s. Est‡ el tipo que tiene plata para una losa de nos pega en la frente. Buenos Aires se hace noche en San Telmo.
Charcas”.
Hace un rato estuve en el super-
mercado de los coreanos, el de
Instituto Superior de Enseñanza
acá al lado, y en los ojos de un mu-
chacho que compraba cartuchos Intercambio
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Campo Grupal / 4 Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana; pero de la primera no estoy bien seguro. Albert Einstein
La globalización de las psicopatologías
Depresión social
y anticuerpos grupales
Dalmiro M. Bustos
A
cabo de volver de un viaje de trabajo por Inglaterra. El viejo
mundo siempre impresiona por su orden y estabilidad y tam-
biŽn por su estatismo.
Salir de aquello que nos es habitual siempre redimensiona nuestra
perspectiva. Nos presenta par‡metros comparativos. Las referencias in-
dividuales y las que se refieren al ‡tomo social inmediato. ÀEs un pro-
blema individual? ÀSe refiere a nuestro contexto social inmediato, fa-
milia, lugar de trabajo, microambiente?À O se trata de un problema glo-
bal, que afecta a un mayor nœmero de presonas, como un gran flagelo?
Suelo tener- como buen libriano- cierta desconfianza de las falsas op-
ciones. Un gran flagelo, como la contaminaci—n ambiental por ejemplo,
afecta a todos por igual, pero hay personas que tienen mejores defen-
sas para enfrentarla. Es decir que es un est’mulo global que admite
reacciones individuales diferentes.
Trabajar en Inglaterra, me permiti— la perspectiva comparativa. In-
glaterra ofrece a sus habitantes un nivel de seguridad grande, la salud
est‡ protegida por leyes que amparan a los enfermos y la seguridad so-
cial est‡ establecida. Suecia es otro pa’s que visito peri—dicamente y la
situaci—n es similar, salvo porque la protecci—n social es mayor. Hay un
orden que es impensable en este caos llamado LatinoamŽrica.
En estas tres realidades sociales se dan circunstancias bien diferen-
tes. Sin embargo en las tres se da un desaliento, falta de alegr’a. Como
si reinara un fuerte PARA QUE...
Agrego entonces una cuarta fuente de observaci—n: Brasil, un pa’s
alegre por excelencia. Viajo mensualmente a trabajar en este pa’s des-
de hace m‡s de 20 a–os. Creo haber contribu’do positivamente al cre-
cimiento de muchos brasile–os, pero lo que no depende de un siempre
ambiguo ÒcreoÓ es que Brasil me infunde un precioso contacto con la
alegr’a. Con ellos neutralizo mi argentin’sima tendencia a la magnifica- Depresión
ci—n de lo negativo. Pero aœn este maravilloso pa’s parece haber perdi-
do su sonrisa. La depresi—n ha sido descripta desde diferentes ‡ngulos y ha ocupa-
ÀEs s—lo por nuestros pŽsimos gobiernos que centran su atenci—n en do extensas p‡ginas desde las mas variadas perspectivas. De acuerdo a
lo econ—mico, ignorando los aspectos sociales ? Claro que no se puede las nuevas nomenclaturas publicadas en el DMS-IV , 4» Edici—n , pu-
desconocer la importancia de este factor. Pero, no es s—lo eso. blicada en 1994, se la ubica como parte de los llamados Trastornos del
ÀQuŽ hay en comœn entre estos cuatro pa’ses? Un claro signo de de- Humor, junto a los trastornos bipolares. No pretendo en este trabajo re-
presi—n que se traduce en un aumento de la irritabilidad. Las personas ferirme a estas diferencias, sino tomar los aspectos generales en los que
se muestran intolerantes, dispuestas a dar respuestas inapropiadas al coinciden la mayor parte de los autores.
menor est’mulo. Este s’ntoma lo observŽ en los cuatro paises que men- Desde esta pauta defino la depresi—n como una disminuci—n o pŽr-
ciono, con ciertas variaciones dependientes de las diferencias cultura- dida de la energ’a vital, desinterŽs en lo cotidiano, tendencia al aisla-
les de cada regi—n. Nunca vi a las personas m‡s hostiles e irritadas. miento, irritaci—n. La ansiedad puede estar presente en forma manifies-
Cualquier est’mulo que los saque de su objetivo es repelido con fasti- ta o no, segœn lo que cl‡sicamente se conoc’a como depresi—n ansiosa.
dio. Todo parece ser una interferencia molesta. Hay trastornos del sue–o, pŽrdida del apetito, falta del interŽs sexual.
El tr‡nsito es un buen ejemplo de este s’ntoma. Todos parecen ansio- En algunos casos puede haber aumento del sue–o, y voracidad marca-
sos por pasar primero y no perder un segundo, los insultos los he escu- da. En casos m‡s graves pueden aparecer tendencias suicidas.
chado en inglŽs, en sueco, en portuguŽs y en el m‡s puro argentino con Las causas refieren a factores end—genos, con marcadas alteraciones
su preciosismo de imprecaciones. Tal vez el anonimato permite una li- en la qu’mica cerebral, con disminuci—n de las endorfinas. Los factores
beraci—n de la agresi—n. Sin embargo pude observar en el habitualmen- psicogŽnicos se refieren a duelos no elaborados, pŽrdidas que se sien-
te alegre Brasil, como una discusi—n de este tipo terminaba en un ase- ten como irreparables. La diferenciaci—n entre depresi—n end—gena y
sinato absurdo: cruzamiento de insultos, uno de ellos saca un rev—lver psicogŽnica se debe a la marcada tendencia a comprender al ser huma-
y dispara. No estoy hablando de la violencia que se ha instalado en las no desde una perspectiva manique’sta, o se debe al cuerpo o al alma.
favelas o en las villas miseria ya que Žsta pertenece a otra clase de ca- A pesar de conocer las series complementarias, tendemos a disociar
tegor’a, sino a la hasta hace un tiempo preservada clase media. para controlar. No puede enfermarse el alma sin arrastrar al cuerpo y vi-
En el ‡mbito familiar la situaci—n es parecida. La hostilidad, la falta ceversa, ambos est‡n siempre presentes, aœnque en diferentes grados.
de comunicaci—n, la presencia imprescindible del televisor, generan un Un est’mulo externo como una pŽrdida puede desencadenar un cuadro
clima de soledad. Un padre de familia, profesor universitario, defini— a latente que reconoce ra’ces ambientales y genŽticas.
su familia como un archipiŽlago en el cual cualquier provocaci—n po- En tŽrminos generales la depresi—n se refiere a la agresi—n dirigida
dr’a generar una guerra. hacia el yo, no encuentra canales apropiados para su manifestaci—n ha-
Desde que el mundo existe la pregunta profunda del ser humano es cia fuera y se dirige hacia s’ mismo. En los primeros estad’os de la do-
la raz—n de la vida. Suelo preguntar en un ejercicio psicodram‡tico, lencia el paciente se presenta como una persona de aspecto contenido,
cu‡l ser’a aquello que rescatar’a cada persona si este fuera el œltimo d’a con facies r’gidas, duras. El juicio de valor est‡ siempre presente en sus
de su vida.À QuŽ momento dar’a un sentido a su vida? La respuesta re- comunicaciones, con un marcado moralismo. En momentos posteriores
cae sistem‡ticamente en momentos como el nacimiento de algœn hijo, de la depresi—n, el Yo cae v’ctima de sus propios juicios y hay un ensi-
y, en gran cantidad de casos en momentos en que sintieron una entrega mismamiento marcado.
plena al amor, momentos de solidaridad o una profunda entrega a una La carencia afectiva es marcada, no establece contactos afectivos
causa en la que no luchaban solo por algo propio, sino por un motivo significativos. La conciencia de sus necesidades afectivas es m’nima.
que excede sus propios intereses. Un paciente me dec’a que viv’a en un desierto rodeado de personas que
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Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarlo; cuando veas a un hombre malo, examínate a ti mismo. Confucio Campo Grupal / 5
Jornadas de le resultaban molestas. Nadie pod’a responder a sus ansias, especial-
mente Žl mismo que no las reconoc’a por pensar que eran denigrantes.
do ?. Los s’ntomas que delatan la incompletud puede ser la simple tris-
teza inexplicable (ÀquŽ me pasa?... tengo todo lo que quiero, PERO....)
psicoanálisis Necesitar afecto, depender, eran se–ales inequ’vocas de su inferioridad Autos, propiedades, prestigio, viajes, amantes...Ày ahora quŽ? Hay un
como ser humano. La falta de contacto humano en las primeras rela- sin sentido que se manifiesta claramente cuando el vŽrtigo da lugar a
vincular ciones, es una de las causas de este tipo de depresi—n por carencia. No la pausa. Por eso se la evita, o se prende un cigarrillo, o se consume
olvidemos que en sus primeros pasos por el mundo, en pleno estad’o marihuana o coca’na.
de la matriz de identidad total e indiferenciada, el bebŽ no se puede La protesta del ideal del yo puede ir m‡s lejos que la tristeza. Soma-
Mediante dispositivos armados para
poder pensar los pensamientos y diferenciar de su entorno, Žl es lo que lo rodea. La falta de ternura y tizaciones gritan el enga–o, lo denuncian y lo esconden como un c—m-
dar lugar a lo nuevo, las III Jornadas cuidados, producen una incorporaci—n egosint—nica de la carencia, vi- plice que tambiŽn acusa. Algo duele sin saber bien quŽ es.
Nacionales de la FAPCV (Federa- viendo estas circunstancias como si fueran la œnica alternativa: Òla vi- Este vac’o existencial que aparece sin motivos aparentes denuncia
ción Argentina de Psicoanálisis de da es as’Ó... que hay un lugar esencial en el ideal del yo que est‡ indicando la trai-
las Configuraciones Vinculares) Hasta aqu’ s—lo presento una visi—n panor‡mica del problema. Men- ci—n a los valores m‡s profundos del ser humano. Que aunque no ten-
“Teoría y Clínica Vincular Psicoanalí- cionŽ los factores llamados end—genos, los que responden a una reac- ga referentes actuales reconocen huellas lejanas e importantes. No po-
tica. Año 2000” realizadas en Bue-
ci—n frente a una pŽrdida y los que responden a carencias tempranas. demos olvidar que toda la civilizaci—n actual se apoya en la figura re-
nos Aires del 16 al 18 de junio logra-
ron lo que sus organizadores se ha- Pero lo que quiero enfatizar ahora es un nuevo aspecto. Es el que co- ferencial de Jesucristo, como modelo judeo-cristiano. La abnegaci—n,
bían propuesto: reflexionar acerca rresponde a la depresi—n social. el despojo, el sacrificio, se basan en su figura arquet’pica, para ateos y
del vínculo desde dentro del vínculo, para religiosos. No solo est‡ presente en los miles que concurren a las
gracias al pensamiento que el víncu- Depresión social iglesias, sino en el referente deseable para la civilizaci—n de los œltimos
lo hace posible. 2000 a–os.
Talleres de discusión organizados en Cada generaci—n ha tenido figuras como las que nombrŽ m‡s arriba,
torno de ejes temáticos, talleres clí-
Volvamos al comienzo de este trabajo, o sea el de la depresi—n en su
sentido genŽrico. Reitero que no niego de ninguna manera que cada que actualizaban el modelo internalizado, d‡ndole caracter’sticas del
nicos y de formación, fueron los es-
pacios que abarcaron entonces los persona responde a los est’mulos sociales segœn sus caracter’sticas de- momento. Si Cristo es un modelo que configura nuestra subjetividad,
tres aspectos de un trípode funda- fensas. Pero el est’mulo negativo, como la contaminaci—n ambiental, se se crea una espectativa interna de acercarse de alguna manera a sus en-
mental para la identidad del psicoa- encuentra presente. se–anzas. El vac’o interior acompa–ado de la angustia que muestra la
nalista de las configuraciones vincu- Para comprender la magnitud de este factor debemos remontarnos a futilidad de nuestros objetivos, se–ala la presencia del modelo traicio-
lares. En ellos insistió -y con éxito- lo que reconocemos como esencia del ser humano. Se lo ha descripto nado. Muchas donaciones de dinero a causas sociales tienen como fin
el mismo propósito : romper puntos el mitigar la culpa generada al concentrar la energ’a tan s—lo en los dos
de certeza.
como un ser dominado por los instintos de vida y de muerte, b‡sica-
La proyección de “Mundo Grúa”, que mente poblado por una encarnizada lucha entre Eros y T‡natos. Se lo primeros c’rculos concŽntricos. QuŽ alivio, le d’ una limosna a alguien
sirvió de apertura y disparador para puede ver como el genio potencial que Moreno describe como esen- que pasaba a mi lado exhibiendo su miseria. Ahora puedo seguir con
el encuentro, resultó un analizador : cialmente espont‡neo y creativo. Los avances de la genŽtica descubren mis cosas.
se hizo evidente cómo todos somos aspectos hereditarios que no se pueden desconocer y que marcan ten- Esto ocurre en todo el mundo que he recorrido. Pero como mi mun-
también habitantes y actores de este dencias inherentes a cada persona. Depender‡ mucho de las relaciones do se refiere fundamentalmente a LatinoamŽrica, es a nosotros al que
actual “mundo grúa”, “sujetos en tra- que el mundo le ofrezca en sus primeros contactos para que lo mejor o he de referirme con mayor atenci—n. El modelo inportado desde Euro-
ma”, que concebimos un mundo en pa y Estados Unidos, no torna a sus autores en personas m‡s plenas.
cuya creación nosotros mismos par- lo peor sea estimulado.
ticipamos. Sin embargo hay un momento en la vida en el que el ser humano se Pero importado a nuestras m‡rgenes se torna altamente perverso por-
La complejización y la transformación pregunta sobre el sentido profundo de su existencia. Este momento es que genera una ilusi—n de felicidad mentirosa y cruel.
en la forma de pensar la teoría vincu- existencialmente dif’cil.ÀSoy aquello que so–Ž ser? ÀPara quŽ vivo ? La negaci—n es un mecanismo de defensa que tiene un alto costo
lar fue estimulada por ideas como la PlantŽ un ‡rbol, escrib’ un libro, tuve un hijo... ÀHay algo m‡s? À QuŽ energŽtico. Negar lo que tenemos ante nosotros mismos nos mutila por
de “sujeto en red”, con el vínculo -y no quedar‡ de m’ cuando me haya muerto? dentro. Los ni–os asesinos que pululan por nuestras c‡rceles nos dicen
el sujeto- como elemento de partida ; que cada mentira que inventamos para satisfacer nuestro narcisismo
Desde muy temprano en el desarrollo incorporamos valores, pautas
la del despliegue de la escena en los sesga una vida. ÀEn quŽ pueden creer los chicos actuales? Si los adul-
dispositivos vinculares como instru- de conducta que marcan el l’mite entre lo deseable y aquello que no to-
mento o como obstáculo ; la de “resis- leramos. La angustia nos se–ala el camino que nos acerca a nuestro tos pasamos frente a la miseria tratando de no verla. El precio que se
tencia a lo vincular” como una dificul- ideal y aquello que nos aleja de Žl. Como un espejo delator nos indica paga es el descre’miento, el cinismo. Y estos s’ntomas configuran el
tad para pensar la vincularidad desde cu‡ndo nos apartamos del dise–o que hemos constru’do a lo largo de la cuadro que llamo la depresi—n social.
el efecto que el encuentro genera. vida. Los s’ntomas fisicos son marcados, problemas digestivos, card’acos
Surgieron interrogantes acerca de la Sin duda, estos valores responden a un patr—n cultural en relaci—n al y respiratorios responden a las causas mencionadas, ademas de ser ge-
función del analista y del secreto en neradas por el stress de una vida que desconsidera las necesidades de
tiempo que nos toca vivir. Los modelos ideales del pasado determina-
la clínica vincular, y propuestas co- reposo. A estas circunstancias se agrega la falta de registro de las ne-
mo la de la memoria vincular, cuya ban pautas r’gidas en relaci—n al hombre y la mujer. Hombre valiente
condición necesaria es la participa- y osado, mujer t’mida y fr‡gil. La instancia que representa la internali- cesidades. El modelo ideal exalta al ser humano aut—nomo, capaz de
ción del sujeto y del otro. La noción zaci—n de estos valores se llama ideal del yo y contiene tres c’rculos autoabastecerse en todos los —rdenes de la vida. La dependencia es una
de implicación surgió como suple- concŽntricos. necesidad denigrada y denota el fracaso frente al deseo de autonom’a
mento de la de transferencia-contra- El primero representa las metas individuales, lo que cada persona total. El hombre robot del que hablaba Moreno, est‡ lejos de ser un pe-
transferencia y se planteó el atrave- desea alcanzar como desarrollo personal. Desempe–ar tareas a la altu- ligro, como Žl present’a a mediados de siglo: se ha transformado en un
samiento de la escucha y de la inter- ideal social.
vención del analista por sus referen-
ra de su potencial, ganar dinero, tener prestigio, fama, fortuna. El se-
gundo c’rculo concŽntrico contiene el proyecto sobre los aspectos re- Se produce entonces un choque grave entre dos instancias: el refe-
tes teóricos, su posición subjetiva y
sus impregnaciones ideológicas. feridos a su entorno inmediato o ‡tomo social. Familia, seres queridos, rente arcaico basado en el ideal Cristiano y el proyectado por los mo-
No estuvieron ausentes los nuevos donde el criterio es esencialmente afectivo. Marca el pasaje del Yo al delos sociales vigentes. Dos ideales enfrentados, opuestos. El resulta-
desafíos para la función analítica, Nosotros, es decir se refiere a otro sin exclusi—n de s’ mismo. El tercer do es un sufrimiento en forma de angustia y depresi—n.
como la supervisión por e-mail o el c’rculo contiene los ideales de orden social. ÀQuŽ deseo para el mundo Gran cantidad de agentes qu’micos son el resultado de una bœsque-
tratamiento por chat, con la transfor- en que vivo? ÀQuŽ compromiso tengo con el sufrimiento de aquel a da qu’mica de soluciones. El Prozac es un claro exponente de esta ten-
mación radical que implican en la dencia. Produce un alejamiento del sufrimiento, nada parece afectar,
escucha.
quien no conozco, pero que sŽ que existe?
Estos estereotipos fueron cambiando, pero la parte diferenciada del todo se vive desde una distancia ideal. No estoy negando la utilidad de
La clínica de riesgo infantil, la de los
“niños en peligro”, la llevaban a cabo Yo que los aloja , continœa conteniendo las caracter’sticas del modelo los psicof‡rmacos como factores que contribuyen para el alivio del su-
quienes resultaban entonces “profe- de ser humano que proyecta la sociedad. El contenido ha cambiado frimiento, pero s’ como panaceas que pretenden componer heridas que
sionales en peligro”, expuestos a la dando pautas deseables de acuerdo a los valores vigentes. Sin embar- no admiten soluciones qu’micas.
violencia de gravísimas patologías. go el arquetipo heroico, con diferentes caracter’sticas ha ocupado La psicoterapia no encaja en este mundo de tiempos vertiginosos.
Los interrogantes puestos a trabajar, siempre un lugar en los contenidos ideales del ser humano. En mayor ÀC—mo se puede perder tiempo en sentir y pensar, en mirarse, cuando
¿cómo abordar las transformaciones hay tanto para hacer? Los que consultan, en menor nœmero que algu-
en los lazos sociales y la subjetivi-
o menor medida ha sido el Cruzado, el conquistador, el Quijote. El Che
Guevara represent— este modelo. Un hombre que luchaba por una cau- nos a–os atr‡s, se enfrentan a un replanteo profundo de su vida. Y Žsto
dad constituida? ; ¿cuáles son las
nuevas formas de vinculación so- sa, una lucha que protagoniza a favor de otros, al punto de dar su vida no es sencillo. La psicoterapia est‡ dise–ada desde la posibilidad de re-
cial? ; ¿cuál es el camino a recorrer para defender sus creencias. Desde su muerte no ha aparecido otra fi- flexi—n y tiene tiempos que aœn las llamadas psicoterapias breves, re-
frente al proceso de mercantilización gura de estas caracter’sticas. quieren de un tiempo m’nimo.
de la salud? ; ¿cómo convertirnos El Che Guevara no fue s—lo una figura hist—rica importante en el Entonces los psicof‡rmacos aparecen como el camino coherente
en actores en las políticas de salud mundo, fue un factor de identificaci—n que se trasform— en parte del dentro de una sociedad sin tiempo que perder. Tanto que se han con-
mental actuales? permitieron esbo- vertido en la mayor fuente de ingresos de la industria farmacŽutica. Lo
zar muchos de estos temas que, tal
ideal del yo de toda una generaci—n. Al tomarlo como referente, se lo
como se propuso, crearon muchas incorpora dentro de lo deseable. Antes de Žl han estado en ese lugar cual, de m‡s est‡ decir, los transforma en objeto de propaganda, como
preguntas sin cerrar con certezas, Mahatma Ghandi, la Madre Teresa, Jack Kennedy y muchos otros. un gran remedio para aliviar en forma definitiva y permanente el sufri-
sino abriendo a la próxima cita, las ÀCu‡les son los referentes actuales? miento humano.
IV Jornadas de FAPCV, en Mendo- El valor imperante individualista que domina el mundo moderno no Siempre que se ha llegado a estos estados de vŽrtigo hacia el abis-
za, en el 2002. genera expectativas en las que la lucha sea por algo que supere el pro- mo, se ha producido la reacci—n. La depresi—n social que padecemos
pio l’mite. El primer c’rculo concŽntrico al que me refiero tiene una comenzar‡ a producir anticuerpos. Ultimamente hay una renovaci—n
fuerte hipertrofia frente a los otros dos. Los modelos ideales que idola- del deseo de participar de actividades grupales. Las consultas en busca
RENÉ tran los j—venes son figuras del mundo del espect‡culo, modelos, can- de grupos terapŽuticos, que hab’an mermado en los œltimos a–os, ha
tantes de moda. La imagen, lo externo, el poder econ—mico son metas vuelto a crecer. El enga–o es tan evidente que la reflexi—n retornar‡. El
KAËS que configuran el ideal del yo. SerŽ feliz al alcanzar el Žxito, el poder, segundo milenio trae nuevas perspectivas y la salida del ensimisma-
Introducción a los el dinero. El denostado narcisismo pasa a ser un aspecto deseable. Ser miento egocŽntrico se podr‡ llevar a cabo. Para que el hombre preser-
bello, eternamente joven, exitoso, ocupa un lugar predominante en la ve su m‡s profundo sentido de vida.
conceptos fundamentales configuraci—n de los ideales del ser humano. Una jovencita, linda y Cuando Moreno nos cuenta su encuentro con Freud, nos dice que su
morenita, lloraba amargamente en una sesi—n de familia por no poder mensaje fue: ÒDr. yo empiezo donde Ud termina, Ud analizaba los sue-
Un sábado, 6 hs. parecerse a Claudia Schiffer. La bulimia expresaba su rechazo por su –os, yo ense–o a mis pacientes a so–ar Ò. Ciertamente se refer’a a este
fracaso. tercer c’rculo. So–ar con un mundo mejor, que contenga proyectos rea-
Lic. Mirta Segoviano Trato muchas personas que han triunfado en este modelo. Y su Žxi- lizables sin excluir la utop’a, que es parte esencial para que se desarro-
Informes: 4543-8983 to va acompa–ado de depresi—n. Sensaci—n de futilidad. ÀY Žsto es to- lle la enorme capacidad creativa del ser humano.
Campo Grupal / 6 ¿Es sucio el sexo? sólo cuando se hace bien. Woody Allen
El estatuto teórico-clínico del grupo
De la
C
uando algunos psicoanalistas se encon- destinadas a lidiar con las dificultades con que
traron ante la necesidad de inventar una se topan, y especialmente a evitar la frustra-
alternativa para la cura individual, el ci—n inherente al aprendizaje por medio de la
dispositivo de grupo fue considerado por algu-
nos como adecuado para el tratamiento de cier-
tos pacientes. La mayor’a de estos psicoanalis-
tas estaban comprometidos en situaciones don-
de ten’an que tratar con problemas de psiquia-
psicología social experiencia. Bion puso en evidencia la seme-
janza de sus rasgos con los fen—menos descri-
tos por [Link] en sus teor’as sobre los obje-
tos parciales, las angustias psic—ticas y las de-
fensas primarias. Desde ese punto de vista, los
al psicoanálisis
tr’a bastante pesados y trataban estos proble- supuestos b‡sicos son reacciones grupales de-
mas en instituciones que no hac’an sino agra- fensivas contra las angustias psic—ticas reacti-
varlos, segœn una l—gica loca que asociaba la vadas por la regresi—n impuesta al individuo
locura de los sujetos con la locura de la institu- por la situaci—n de grupo.
ci—n, instituciones cuya tarea primordial es la
de justamente tratar la locura. 3. Algunas aportaciones de Foulkes y de
JosŽ Bleger ya mostr— muy claramente c—- Ezriel: el grupo como matriz ps’quica, la re-
mo las instituciones de salud terminan por or- sonancia fantasm‡tica.
ganizarse sobre la l—gica de la misma locura René Kaës
que intentan tratar. Si mencionŽ a Bleger es pa- [Link], [Link] y [Link] constitu-
ra nombrar a uno de los que, junto con Pichon- Conferencia dictada el 16 de Abril 1996 en la Universidad Autónoma yeron la corriente de la Group-Analysis sobre
Rivi•re en Buenos Aires, y como Foulkes y bases te—ricas y metodol—gicas sensiblemente
de Mexico - Xochimilco. Los comentarios de los Dres. Margarita Baz, diferentes.
Bion en Londres, tuvieron que buscar alterna-
tivas para el tratamiento individual pero que Silvia Radosh y José Perrés, profesores de la Maestría en Psicología De los a–os que pas— trabajando con
encontraron inmediatamente algunas dificulta- Social de Grupos e Instituciones U.A.M., Xochimilco, serán publicados en [Link] en el Instituto Neurol—gico de
des espec’ficas para el tratamiento grupal en la edición de agosto de Campo Grupal Frankfurt antes de emprender su formaci—n
las instituciones. Los acondicionamientos ne- psicoanal’tica, Foulkes conserv— la idea cen-
cesarios eran entonces dif’cilmente concebi- tral del Gestaltismo y del abordaje estructural
bles en el interior de las distorsiones te—rico- del comportamiento. Lo aplic— a su concep-
clinicas que produc’an, con las categor’as del ci—n del individuo y del grupo: la totalidad an-
psicoan‡lisis mismo. tecede a las partes, es m‡s elemental, no es
Otros m‡s debieron aprender de las situacio- igual a la suma de sus elementos. El individuo
nes de emergencia, de las neurosis traum‡ticas y el grupo forman un conjunto del tipo figura-
engendradas por la guerra, y tuvieron que in- fondo. El individuo en un grupo es como el
ventar dispositivos econ—micos para tratarlas, punto nodal en la red de las neuronas.
descubriendo as’ su eficacia: fue el caso de W. De esta idea fundamental deriva, para Foul-
R. Bion al comienzo de la Segunda Guerra kes, la de que el grupo posee propiedades tera-
Mundial. TambiŽn hubo quienes se preocupa- pŽuticas espec’ficas: justifica as’ la pr‡ctica del
ron por tomar en cuenta los imperativos de sa- an‡lisis de grupo que Žl elabora en Londres al
lud pœblica y de gesti—n de los recursos tera- comienzo de los a–os cuarenta: "la idea del
pŽuticos: en Francia, por ejemplo, el desarrollo grupo como matriz ps’quica, el terreno comœn
de las pr‡cticas de grupo se realiz— bajo el de las relaciones de operaciones, incluyendo
efecto de obligaciones de seguridad social y todas las interacciones de los miembros parti-
del proyecto de reforzar los procesos de socia- cipantes del grupo, es primordial para la teor’a
lizaci—n al final de la segunda guerra mundial. y el proceso de la terapia. Todas las comunica-
Al abrir el camino para el conocimiento de ciones sobrevienen en el interior de este marco
esta parte de la psique individual comprometi- de referencia. Un fondo de comprensi—n in-
da en el alma de grupo, estos psicoanalistas se consciente, en el cual se producen reacciones y
vieron confrontados con problemas cl’nicos, comunicaciones muy complejas, est‡ siempre
metodol—gicos y te—ricos que los condujeron a presente" ([Link], 1964, trad. Francesa,
los confines del psicoan‡lisis y de otras disci- 1970, p‡g. 109).
plinas. ƒstas, fundadas sobre otras concepcio- cesos ps’quicos que encuentran su lugar en el y del objetivo del grupo, la organizaci—n de la El postulado primario de Foulkes es que "la
nes de la vida ps’quica, estaban dotadas de hi- grupo; 3¡ La construcci—n de una metapsicolo- tarea y de los sistemas de comunicaci—n que naturaleza social del hombre es un hecho fun-
p—tesis que tarde o temprano deb’an revelarse g’a de la intersubjetividad y de una teor’a del permiten su realizaci—n. El grupo b‡sico, don- damental e irreductible". Como toda enferme-
como estando en oposici—n con la hip—tesis sujeto del inconsciente en tanto que es conjun- de predominan los procesos primarios en for- dad se producir’a en el interior de una red com-
fuerte constitutiva del psicoan‡lisis: un incons- tamente sujeto del grupo. Esta œltima v’a, que ma de supuestos b‡sicos (basic assumption) en pleja de relaciones interpersonales, la psicote-
ciente psicosexual de origen infantil separado es la m’a, encara el enfoque psicoanal’tico del tensi—n con el grupo de trabajo. rapia de grupo es un intento de tratar la red en-
de la consciencia pero que actœa sobre ella de grupo como una contribuci—n general del psi- La mentalidad de grupo garantiza la concor- tera de los trastornos, ya sea en el punto de ori-
manera espec’fica y constante. coan‡lisis. dancia de la vida del grupo con los supuestos gen, en el grupo de origen -primitivo-, y colo-
La teor’a psicoanal’tica de los grupos no se b‡sicos que organizan su curso. La mentalidad cando al individuo perturbado en condiciones
constituy— de una sola vez sobre bases psicoa- 1. El grupo como entidad ps’quica. de grupo es definida como la actividad mental de transferencia en un grupo ajeno" (Ib’d., p‡g.
nal’ticas, por diversas razones: unas estaban Incidencias te—rico-cl’nicas. que se forma en un grupo a partir de la opini—n, 108).
fundadas sobre la resistencia a trabajar con los de la voluntad y de los deseos inconscientes, En el sentido amplio, el Group-Analysis es
conceptos del psicoan‡lisis en una situaci—n Las construcciones te—ricas se organizaron un‡nimes y an—nimos de sus miembros. Las un mŽtodo de investigaci—n de las formaciones
diferente de la de la cura; las otras daban prio- principalmente alrededor de los modelos pro- contribuciones de Žstos en la mentalidad de y de los procesos ps’quicos que se desarrollan
ridad a los planteamientos te—ricas de la psico- puestos por [Link] y por [Link] en grupo, que constituye su continente, permite en un grupo; funda sus conceptos y su tŽcnica
log’a social lewiniana, a las concepciones so- Inglaterra, Pichon Rivi•re en Buenos Aires, en cierta satisfacci—n de sus pulsiones y de sus de- sobre ciertos datos fundamentales de la teor’a
cio-culturales de G. H. Mead, o a los elemen- Francia por [Link] y por m’. Todos estos seos; sin embargo, deben estar de acuerdo con y del mŽtodo psicoanal’ticos, y sobre elabora-
tos cr’ticos del marxismo sobre los procesos de modelos de funcionamiento del grupo tienen las dem‡s contribuciones del fondo comœn, y ciones psicoanal’ticas originales requeridas
alienaci—n mental producidos por el sistema como fundamento la hip—tesis de que el grupo estar apoyadas por Žl. La mentalidad de grupo por la toma en consideraci—n del grupo como
econ—mico capitalista. es una organizaci—n y un lugar de producci—n presenta as’ una uniformidad, en contraste o en entidad espec’fica. En un sentido m‡s restrin-
Si dejamos de lado la exclusi—n del grupo de la realidad ps’quica, una entidad relativa- oposici—n con la diversidad de las opiniones, gido, el Group-Analysis es una tŽcnica de psi-
del campo de la pr‡ctica y del pensamiento mente independiente de la de los individuos de los pensamientos y de los deseos propios de coterapia de grupo y un dispositivo de expe-
psicoanal’ticos en nombre de una ortodoxia que lo constituyen. los individuos que contribuyen a formarla. riencia psicoanal’tica del inconsciente en si-
purista, el trabajo de teorizaci—n se abr’a en Tres supuestos b‡sicos (Dependencia, Ata- tuaci—n de grupo. Cinco ideas principales est‡n
tres direcciones: 1¡ La aculturaci—n de los con- 2. Aspectos del modelo de Bion: cultura que-Fuga, Emparejamiento) califican los dife- en la base del Group-Analysis de Foulkes: la
ceptos extraterritoriales en el campo del psi- y mentalidad de grupo. Supuestos b‡sicos. rentes contenidos posibles de la mentalidad de opci—n de escuchar, de entender y de interpre-
coan‡lisis, corriendo el riesgo de teorizaciones grupo. Son los representantes de tres estados tar al grupo como totalidad en el "aqu’ y el
a veces bastardas y de pr‡cticas ambiguas, pe- Bion fue el primero en proponer una teor’a emocionales espec’ficos. Desempe–an un pa- ahora"; la toma en consideraci—n de la œnica
ro que planteaban preguntas que hasta ese mo- puramente psicoanal’tica del grupo. Funda su pel determinante en la organizaci—n de un gru- transferencia "del grupo" sobre el analista y no
mento estaban excluidas del campo de la in- an‡lisis sobre categor’as centrales del psicoa- po, en la realizaci—n de su tarea y en la satis- de las transferencias intragrupales o laterales;
vestigaci—n psicoanal’tica: los conceptos de in- n‡lisis cuando distingue dos modalidades del facci—n de las necesidades y deseos de sus la noci—n de resonancia inconsciente (Ezriel
tersubjetividad y de alienaci—n fueron produc- funcionamiento ps’quico en los peque–os gru- miembros. Son y permanecen inconscientes, aclara: fantasm‡tica) entre los miembros de un
to de esta aculturaci—n; 2¡ La invenci—n de una pos: el grupo de trabajo donde prevalecen los expresan fantasmas inconscientes y est‡n so- grupo; la tensi—n comœn y el denominador co-
problem‡tica que pod’a producir una teor’a procesos y las exigencias de la l—gica secunda- metidos al proceso primario. Los miembros mœn de los fantasmas inconscientes del grupo;
psicoanal’tica de las formaciones y de los pro- ria que organizan la representaci—n del objeto del grupo los utilizan como tŽcnicas m‡gicas la noci—n de grupo como matriz ps’-
Campo Grupal / 8 Hay dos tragedias en la vida; una es no lograr lo que se desea, la otra es lograrlo. Bernard Shaw
tan en el yo esos cumplimientos. objetos y sus desplazamientos, de acuerdo con
apuestas de la acci—n ps’quica por realizar, segœn
Pudimos describir mecanismos precisos, unos las necesidades de la din‡mica y de la econom’a
generales y propios de cualquier producci—n del ps’quicas.
inconsciente, los otros espec’ficos de la situaci—n En esta definici—n, la estructura fundamental
de grupo: as’ lo que D. Anzieu llamar‡ la ilusi—n de los grupos internos define tanto los fantasmas
grupal, o lo que yo despejarŽ como la ideolog’a y originarios como los sistemas de relaci—n de ob-
las alianzas inconscientes. Se trata aqu’ de fen—- jeto, el Yo, la estructura de las identificaciones,
menos sobre los cuales no actœa la mayor’a de los los complejos y las imago, incluyendo la de la
mŽtodos de formaci—n y de discusi—n que preten- psique, la imagen del cuerpo. Entre los grupos
den mejorar las comunicaciones. paradigm‡ticos, distingu’ el fantasma por dos ra-
Aunque he contribuido para establecer la hip—- zones: su concepci—n estructural describe perfec-
tesis de acuerdo con la cual el grupo es el lugar tamente el concepto de grupo interno; la relaci—n
de una realidad ps’quica propia, mis investigacio- de objeto recibe su consistencia del hecho de ser
nes difieren de las que acabo de presentar en va- referida a la fantasm‡tica que la sostiene.
rios puntos, y ahora quisiera dar cuenta de esto. Yo hab’a propuesto al final de los a–os 60 la
f—rmula "El inconsciente estructurado como un
6. Visi—n de conjunto sobre mis propias grupo": desde esa Žpoca me parec’a necesario
investigaciones pensar la grupalidad ps’quica en su relaci—n con
el Inconsciente. Al proponer esta hip—tesis, sos-
El acceso a la noci—n de grupo interno se reali- tengo un punto de vista diferente del de Pichon-
zar‡, para m’, a travŽs del estudio de las represen- Rivi•re: en lo que a m’ concierne, los grupos in-
taciones del grupo como objeto, en el sentido que ternos son formas de la grupalidad ps’quica. No
acababa de dar a esta problem‡tica [Link]. son el producto exclusivo de la interiorizaci—n o
LlevŽ a cabo mis investigaciones en tres tiempos: de la internalizaci—n de los procesos intersubjeti-
sobre las representaciones del grupo cuyos orga- vos o sociales. Las formas de la grupalidad ps’-
nizadores inconscientes y culturales (1965-68) quica est‡n dadas por la estructura de la materia
busquŽ descubrir; describ’ los organizadores in- ps’quica. Se trata, por un lado, de estructuras in-
conscientes como "grupos de adentro", estructu- traps’quicas fundamentales, primarias o primor-
rados de acuerdo con leyes de composici—n que diales, que ya se encuentran ah’.
obedecen a los procesos primarios de la asocia- Si bien le doy de este modo una consistencia a
ci—n y de la permutaci—n. En un segundo momen- la formaci—n y a la l—gica endops’quica, no des-
to (1968-69), empecŽ a estudiar los efectos de la cuido el proceso intersubjetivo de la formaci—n y
grupalidad ps’quica en la organizaci—n de los de la funci—n de ciertos grupos internos. La tesis
procesos de grupo y a poner a punto el modelo epigenŽtica goza aqu’ de mi preferencia en la me-
del aparato ps’quico grupal, distinguiendo dos dida en que acepta una eficiencia de la internali-
principales modalidades de acoplamiento (iso- zaci—n a condici—n de que existan estructuras pre-
m—rfico y homom—rfico). Entonces ampliŽ la ex- vias que se activen y se auto-organicen en el mo-
r’a del v’nculo es en efecto sostener que la inte- * La hip—tesis del Inconsciente: que unos pro- tensi—n del concepto articulando los grupos inter- vimiento mismo en que son solicitadas. En estas
riorizaci—n de la estructura de relaci—n se produ- cesos inconscientes actœan en el seno de los gru- nos con la realidad propia del grupo. condiciones, los grupos internos se me presentan
ce en la interacci—n: Žsta se vuelve intrasubjetiva pos es un hecho admitido por todos los modelos En un tercer tiempo, le otorguŽ una atenci—n secundariamente como adquisiciones y creacio-
bajo los efectos de la identificaci—n introyectiva y anteriores. Precisamos que son diferentes niveles, particular a las formulaciones freudianas relati- nes, por incorporaci—n o introyecci—n de los ob-
proyectiva, pero Pichon la describe tambiŽn en regulados por la naturaleza de las identificacio- vas a la representaci—n de la psique como grupo jetos perdidos y reconstruidos.
tŽrminos interaccionistas y comunicacionales nes, de los mecanismos de defensa, de los con- y como actividad de agrupamiento/desagrupa- PrecisŽ esta perspectiva en mis dos œltimas
(emisor-receptor). flictos psico-sexuales. Son, por un lado, ed’picos miento. Del Esquema hasta el final de su obra -y obras al tratar de mostrar que el an‡lisis de los
La suerte que corre lo pulsional en el v’nculo, y se organizan alrededor de la ambivalencia ante especialmente en el momento de la construcci—n grupos internos es el del proceso asociativo/diso-
Àno conduce forzosamente a Pichon a trazar un la figura del jefe; pero son tambiŽn preed’picos y de la segunda t—pica- el modelo del grupo no de- ciativo en el cual el sujeto organiza su actividad
camino que va del psicoan‡lisis a la psicolog’a pregenitales, y movilizan fantasmas, identifica- jar‡ de constituir para Freud uno de los modelos ps’quica y la representa para s’ mismo y para los
social? Al tratar a la intersubjetividad y al v’ncu- ciones, mecanismos de defensa y relaciones de m‡s constantes del aparato ps’quico. A partir de otros.
lo a lo largo de su recorrido, Pichon-Rivi•re co- objetos parciales, especialmente los que tienen estas investigaciones pude sostener que la grupa-
rr’a el riesgo de perder de vista una problem‡tica que ver con la organizaci—n oral de la libido. Las lidad ps’quica es una noci—n original del psicoa- b. El trabajo de la intersubjetividad y las
del sujeto articulable con la del grupo. tensiones conflictivos oscilan entre estos tres po- n‡lisis. alianzas inconscientes
los de la organizaci—n estructural del aparato ps’-
5. Los trabajos de la Escuela Francesa quico: neur—tico, narcisista, psic—tico. a. Grupos internos y grupalidad ps’quica Las teor’as de la relaci—n de objeto no son teo-
* El peque–o grupo como objeto: Pontalis es- r’as de la intersubjetividad; apuntan a describir la
Los trabajos de la Escuela Francesa primero cribe en 1963 que "no basta con revelar los pro- Precisemos los conceptos. Desde mi punto de relaci—n de objeto desde el punto de vista en que
restituyeron al grupo su valor de objeto ps’quico cesos inconscientes que actœan en el seno de un vista, el concepto te—rico de grupo interno puede es constituyente del sujeto (del Yo, del self), pero
para los sujetos. A partir de ese punto de vista se grupo, cualquiera que sea el ingenio que se de- describir formaciones y procesos intraps’quicos no desde el punto de vista en que el objeto de la
inici— un proceso de ruptura epistemol—gica en la muestre en ese caso: mientras se ubique fuera del desde el punto de vista en que las relaciones en- relaci—n de objeto es el tŽrmino de un proceso de
concepci—n del grupo, y esta ruptura se efectu— campo del an‡lisis la imagen misma del grupo, tre los elementos que los constituyen est‡n orde- intercambio ps’quico, es decir que es, como suje-
esencialmente con la psicolog’a social. Era nece- con los fantasmas y los valores que porta, se elu- nados por una estructura de grupo. Un grupo in- to otro, otro sujeto que insiste y resiste en tanto
sario romper con la psicolog’a social para permi- de de hecho cualquier cuesti—n sobre la funci—n terno es una configuraci—n de v’nculos entre pul- que otro. "El otro es otro" escribe [Link].
tir que entrara, imperativamente, el grupo en el inconsciente del grupo". siones y objetos, sus representaciones de palabra TŽrmino de un intercambio quiere decir: de ob-
campo del psicoan‡lisis, porque en Francia, al * El grupo como realizaci—n de los deseos in- o de cosa, entre instancias, imago o personajes. jetos de deseo, de figuraci—n, de mecanismos de
comienzo de los a–os 60, los enfoques frontales conscientes: D. Anzieu propuso una tesis decisi- En estas configuraciones de v’nculos, el propio defensa, donde uno garantiza los del otro para ga-
se encontraban en este terreno particularmente va al sostener que el grupo es, como el sue–o, el sujeto se representa directamente o a travŽs de rantizar los suyos propios. Este tŽrmino implica
fustigados y eran sospechosos de derivaciones medio y el sitio de la realizaci—n imaginaria de sus delegados. Este abordaje estructural de los una ley que regula las relaciones entre los sujetos,
extra-psicoanal’ticas. los deseos inconscientes infantiles. De acuerdo grupos internos hace hincapiŽ en el sistema de re- vuelve posible el descubrimiento de la verdad de
Esta ruptura recibe lo esencial de su legitimi- con este modelo, los fen—menos diversos que se laciones entre elementos definidos por su valor su historia en tanto que es v’nculo.
dad de aquŽlla, epistemol—gica, que el psicoan‡- presentan en los grupos est‡n emparentados con de posici—n correlativa, reunidos y ordenados por Esta concepci—n del v’nculo intersubjetivo co-
lisis introdujo en las ciencias humanas. La hip—- contenidos manifiestos. Derivan de un nœmero li- una ley de composici—n: la desviaci—n diferencial mo v’nculo entre relaciones de objeto de sujetos
tesis del inconsciente cambia las perspectivas so- mitado de contenidos latentes. Los procesos pri- entre los elementos engendra la tensi—n din‡mica distintos permite articular esa relaci—n. Lo que di-
bre el estatuto del objeto: esencialmente observa- marios, velados por una fachada de procesos se- de la estructura. Semejante sistema est‡ dotado ferencia al v’nculo de la relaci—n de objeto es que
do y manipulado en la acci—n de la medicina y de cundarios, son en Žl determinantes. El grupo, ya de principios de transformaci—n que movilizan en el v’nculo nos enfrentamos a lo del otro. Estos
la psicolog’a, el objeto es considerado por el psi- sea que cumpla eficazmente la tarea que se asig- diversos mecanismos asociados con los procesos "otros" no solamente son figuraciones o repre-
coan‡lisis desde el aspecto en que es investido n— o que estŽ paralizado, es un debate con un fan- primarios: condensaci—n, desplazamiento, per- sentantes de las pulsiones, objetos parciales, re-
por la pulsi—n y por el fantasma del sujeto epistŽ- tasma subyacente. Como el sue–o, como el s’nto- mutaci—n, negaci—n, inversi—n, difracci—n. Una presentaciones de cosa y de palabra, del sujeto
mico. As’, el grupo ya no es considerado electi- ma, el grupo es la asociaci—n de un deseo incons- propiedad funcional de los grupos internos es su mismo; son tambiŽn otros irreductibles a lo que
vamente como la forma y la estructura de un sis- ciente que busca su camino de realizaci—n imagi- disposici—n de libreto y sintagm‡tica, disposici—n representan para otro. Cuando me encuentro en
tema estabilizado de relaciones interpersonales naria, y de defensas contra la angustia que susci- apropiada para dramatizar las colocaciones de los un v’nculo intersubjetivo, me tropiezo
objetivadas, en las cuales se operan fuerzas de
equilibraci—n, representaciones productoras de
normas y de procesos de influencia, presiones
conformistas, creaci—n de estatutos y de papeles.
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TeAtro EspOntAneo
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En el campo psicoanal’tico, es esencialmente un
objeto de investiduras pulsionales y de represen- EDUARDO PAVLOVSKY Función abierta: 22 de Julio 21 hs
taciones inconscientes, un sistema de ligaz—n y
de desligaz—n de las relaciones de objeto y de las Coordinación Grupal
cargas libidinales o mort’feras que est‡n asocia- y Psicodrama
das con ello.
Lo esencial de los cambios operados con oca- maría elena garavelli
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Campo Grupal / 10 Si la única herramienta que tienes es un martillo, verás cada problema como un clavo. Abraham Maslow
“La increíble tarde en que Volonté1 impulsó la revolución del campesinado”
en el Teatro Espontáneo
notables de nuestras pampas: los em-
presarios psicobolches. ¿Quién no lo
ha padecido o habrá sufrido en sus
hombros los lamentos confundidos de
sus víctimas? Desde luego que no to-
dos los empresarios con pasado o pre-
Alejandra Retta La escena, que hab’a empezado casi como un juego de roles pa- sente bolche y/o “psico” tienen alguna
ra que dos compa–eros pudieran probar otras formas de actuar en –o varias- de las características que
voy a contarles, pero sin duda recono-
H
ace 2 a–os que trabajamos en Montevideo con un grupo de la comunidad, se desterritorializ— y multiplic— personajes, situa-
ceréis fácilmente a buena parte de la
Teatro Espont‡neo en una Comunidad TerapŽutica que se ciones, condiciones sociales, econ—micas, pol’ticas...que siempre fauna que voy a presentar.
dedica al ÒTratamiento y Rehabilitaci—n del Uso Indebido est‡n presentes, pero que no siempre son tan expl’citas y espont‡- Las distintas versiones psicobolches de
de DrogasÓ. neas como en este caso. empresario son una deliciosa creación
Ese viernes el grupo de residentes quiso trabajar al aire libre, en autóctona, como el colectivo o el dulce
de leche, aunque no son ni dulces, ni
el Parque Rod—, que queda a pocas cuadras de la Comunidad.
Cuando llegamos nos sentamos en c’rculo, y comenzamos a char- Multiplicación sobre juegos de espejos populares. El transporte que nos ofre-
cen es hacia la tierra de las ofuscacio-
lar libremente. Al cabo de un rato, uno de los residentes propuso nes y la impostura. Veamos algunos de
que dos compa–eros salieran de la ronda, para que los dem‡s crea- los paisajes que ofrece en sus excur-
Raúl Sintes siones. Podemos empezar el viaje con
ran una historia que los que quedaban afuera tendr’an que repre-
los de “discurso buenoide”. Bajo un
sentar. La idea gust— mucho, se decidi— que se escenificara espon-
C
omo en el carnaval primitivo, en el que el rey jugaba a es- manto de progresismo neblinoso nos
t‡neamente, pero con la consigna de que se pod’a interrumpir la tar esclavo por un d’a y ese d’a el esclavo era rey, esta vez ofrecen unas excelentes intenciones al
dramatizaci—n en cualquier momento, para volver a armarla entre la mascarada del teatro espont‡neo desenmascar—; y los ro- mismo tiempo que sus prácticas reales
todos. de estos peculiares entrepreneurs es-
les se subvirtieron, y los spots enfocaron el enga–oso juego de los tán a años luz de reflejar de sus pala-
La escena mostraba la discusi—n entre un pe—n rural sumiso y su contrarios. ÀPero hay realmente contrarios o es un juego de espe- bras. ¿Será la tan mentada clandestini-
patrona, due–a de la estancia y defensora de ideas Òprogresistas y jos que s—lo deforma un poco a los iguales? dad la que los lleva a decir una cosa y
de izquierdaÓ. Para jugar el rol de pe—n fue elegido por el grupo Adictos- polic’as- peones revolucionarios y patrona Òrevolucio- practicar otra muy diferente?
un muchacho que suele tener actitudes soberbias y altivas en la nariaÓ que prohibe al pe—n no rebelarse. La subversi—n despinta la Otro escenario es el que montan los
Comunidad. La chica elegida como patrona izquierdista es, en rea- que sostienen que es conveniente “ex-
cara del reverso y las m‡scaras son intercambiables. Hay que ase- tremar las contradicciones” para “apu-
lidad, muy callada y t’mida, y pertenece a una familia conservado- gurar la continuidad del aparato y en cada adicto hay un polic’a, rar la revolución”. Esta estrategia los
ra y adinerada. pero... aparece la polic’a cuando hay adictos. Y adem‡s aparece- obliga a presentarse como vulgares
La escena se comenz— a jugar a partir de estos œnicos elemen- mos los terapeutas cuando hay adictos porque la adicci—n tambiŽn explotadores cuando en realidad son
tos. Los actores pod’an preguntar las caracter’sticas de sus perso- puede ser llamada neurosis y psicosis y ocupar todos los lugares tiernos seres sensibles cuyo más caro
najes, pero ten’an que jugarlos espont‡neamente. Pedro, el pe—n, deseo es ver la aurora del triunfo pro-
del DSM IV. Y en cada uno de nosotros, peones de ajenas estan- letario, para bailar todos juntos la dan-
le ped’a permiso a la patrona para trabajar m‡s, y ella trataba de cias o globalizados partidos de ajedrez, debe haber un buen patr—n za de los justos. Mientras esperan el
convencerlo de lo contrario y, adem‡s, de que ten’a que protestar consumidor y opresor. Los adictos ayudando a reproducir al siste- gran día, deben complementar su acia-
y organizar una manifestaci—n para oponerse a la explotaci—n de ma; eficaces expulsores de locos y peones, capaces de ser polic’as ga tarea diaria con cuatro sesiones se-
que eran objeto los peones por parte del due–o de la estancia, su cuando un intruso amenaza comuniones que no son colectividades manales, que consiguen con suculento
marido. El pe—n quiso discutir esta postura, pero la patrona no se descuento regateando con los profe-
ni comunidades. sionales para que no se olviden de los
lo permiti— y comenz— a hacer un discurso sobre la explotaci—n del Pero Dionisos puede devenir perro y viejo (ÒVolontŽsÓ que se padecimientos de los trabajadores.
campesinado. olvidan de cumplir la ÒVoluntadÓ conservadora de lo repetido), y Muchos empresarios psicobolches han
(Obviamente a los dos les costaba mucho jugar esos roles, ver- entonces entre-verarse con el grupo para encabezar la manifesta- desarrollado formas especialmente in-
daderamente opuestos a sus caracter’sticas) geniosas de burlar al capitalismo: no
ci—n que, por alegre, ruidosa y festiva, ser‡ revolucionaria. Micro- pagar los impuestos, tener a todos los
Mientras se estaba jugando la escena acert— a pasar por el par- pol’tica entre escenarios desterritorializados, l’neas de fuga y des- trabajadores en negro, no respetar los
que un joven con aspecto extra–o, desali–ado, con los ojos perdi- pliegue de los bordes de escenas y personajes, encuentro con la convenios firmados por la corrupta bu-
dos y fumando (marihuana, segœn dijeron los expertos), que se naturaleza elemental y molecular, ditirambo sat’rico y gitaner’as rocracia sindical, entre otras. Son re-
acerc— para ver que est‡bamos haciendo. La reacci—n del grupo de que alumbran por un momento la tranquilidad de la tarde de un beldes con causa y no conceden nada
residentes de la Comunidad fue sorprendente: inmediatamente un a este capitalismo explotador!!!
viernes cualquiera del Parque Rod—. ¡No hesites, si hasta aún no ha apare-
integrante (que no estaba en escena hasta ese momento) represen-
cido el personaje de vuestros desve-
t— a un furibundo polic’a, que, grit‡ndole al sorprendido especta- Nota: los!! Son tantos los ropajes de los em-
dor: ÁÒAqu’, en esta estancia, no entra la drogaÓ!, lo ech— a empu- 1 Alberto VolontŽ, candidato a Presidente de la Repœblica Oriental presarios psicobolches ... Pero no
jones. Varios de sus compa–eros se levantaron y entraron en la es- del Uruguay en varias oportunidades, es un importante dirigente del quiero despedirme sin mencionar a los
cena para ayudar al Òpolic’aÓ a sacar al intruso. conservador y derechista ÒPartido NacionalÓ, en cuyas filas se cuen- que en el campo profesional y artístico
(Fue muy llamativa la forma en que reaccionaron ante el impre- tan numerosos terratenientes. Cuando se jug— la escena de marras fal- han florecido en nuestras pampas ofre-
ciéndonos una galería deliciosa de for-
visto: se autodenominaron Òpolic’asÓ y, realmente enojados, no taban pocos meses para las elecciones nacionales.
mas de “burlar al sistema” - designa-
dudaron en eliminar inmediatamente a esa suerte de espejo de Òlo- ción habitual que utilizan para referirse
cura y drogaÓ que hab’a desterritorializado el Òcomo siÓ). a sus prácticas -. Una práctica habitual
Mientras el ÒlocoÓ se iba, le gritaban: ÒÁcomunista, fuera de ac‡, Investigación consiste en presentar un trabajo de
equipo como realizado únicamente por
no queremos comunistas!Ó. Capacitación el empresario-propietario-director de la
En eso est‡bamos cuando se escuch— que alguien, a corta distan- institución ¿Para no deschavar a los
cia de nuestro improvisado escenario, llamaba a: ÒÁVolontŽ!Ó.(À?) Training demás porque es muy peligroso, viste?
ReciŽn en ese momento nos dimos cuenta que entre nosotros ha- También existe una estratagema revo-
b’a un perro. La sorpresa invadi— al grupo cuando se acerc— un se- lucionaria caracterizada por llamar a
“colaborar” a una gran cantidad de
–or mayor, que aparentemente nos hab’a estado observando sin gente en un proyecto. Los ingenuos
que nos dieramos cuenta, y explic— que el perro era de Žl... y se
llamaba VolontŽ. Pero la sorpresa aument— cuando el reciŽn llega-
Centro convocados no saben que “colaborar”
significa en la jerga de esta gente tra-
do comenz— a contar que, pese al nombre que hab’a elegido para
su perro, Žl hab’a trabajado en una estancia y sab’a muy bien lo
para la bajar “sin cobrar y sin reconocimiento”.
Si se enojan o se quejan, reciben in-
que era la explotaci—n del campesinado, las mentiras que les dicen Innovación mediatamente el mote de arribistas fal-
tos de solidaridad, narcisistas competi-
los patrones a los peones para explotarlos, obligarlos a votar a los
candidatos que ellos quieren, etc. Grupal tivos y pretenciosos que no saben las
virtudes del trabajo en equipo.
El grupo escuch— atentamente el discurso del viejo, hasta que Finalmente, una de las mejores argu-
decidieron sublevarse. La dramatizaci—n termin— en una festiva y Directora: Cristina Quiñones cias que hemos sabido paladear pro-
veniente de las fuentes imaginativas
ruidosa Òrevoluci—nÓen la que todos (excepto el pe—n sumiso) to- de este peculiar empresariado es la del
maron las ÒarmasÓ (ramitas de ‡rboles), dispuestos a pelear contra
los patrones opresores. PROGRAMA DE armado de cooperativas de trabajo...
pero recién cuando a la floreciente em-
presa del empresario psicobolche se le
ACTIVIDADES 2000 acaban los tiempos vacas gordas y
hay que empezar a correr la coneja. Ya
Coordinación de Grupos y Psicodrama se sabe, correr en grupo es mucho
más estimulante!!! Evita la tan temida
quiebra, puede llegar incluso a obviar
la práctica burguesa de la indemniza-
Cursos ción al personal, y es la forma en que
logramos dejar en claro que ha llegado
Seminarios el momento en que las condiciones ob-
Talleres jetivas y subjetivas hacen posible pa-
sar a un grado de maduración organi-
zacional digno de nuestro espíritu pro-
gresista y solidario. La dialéctica ha
Tel: 4776-3651 pasado a la síntesis superadora.
Amén.
E-mail: cqcreando@[Link]
elenmascarado©no se [Link]
Aunque las ondas de palabras estén siempre sobre nosotros, en nuestra profundidad siempre reina el silencio. K. Gibran Campo Grupal / 11
Entre prácticas y reflexiones
Psicodrama Grupal
Segundo Aniversario en el ámbito de la Universidad
Campo Grupal,
un ecualizador Silvia B. Schverdfinger Luego por elecci—n, pues a partir de all’ comencŽ mi camino de
formaci—n sistem‡tica en Psicodrama.
H
e centrado esta comunicaci—n en tres aspectos: 1) el Psico- Durante 1986 ideamos con la Licenciada en Letras e Investiga-
Campo Grupal logró que muchos de
drama como dispositivo pedag—gico productor de creativi- dora teatral Beatriz A. Trastoy, un ÒSeminario-taller sobre Intro-
nosotros encontrara un lugar de per-
tenencia para compartir sus ideas. dad; 2) la importancia del Psicodrama en el campo inter- ducci—n a la Semiolog’a Teatral con tŽcnicas corporales, lœdi-
Campo Grupal anida polifonías y las disciplinario; 3) la referencia a los trabajos realizados en la docen- cas y psicodram‡ticasÓ (ella dictaba un curso te—rico sobre este
ecualiza logrando la armonía de las cia universitaria. tema en la Facultad de Filosof’a y Letras de la UBA).
grandes obras. El Psicodrama deviene una actividad transformadora en cuanto Organizamos nuestro propio encuadre de trabajo, acordamos la
Campo Grupal, en estos dos años, posibilita la exploraci—n de la subjetividad y los atravesamientos fundamentaci—n, objetivos, modalidad, programa tem‡tico del
potenció en muchos las ganas de mœltiples que en ella hace lo social hist—rico en los ‡mbitos coti- curso y realizamos reuniones peri—dicas donde en cada una de
escribir. dianos de trabajo: cl’nicos, educacionales, comunitarios, institu- ellas dedicamos a preparar los materiales te—ricos y los recursos
Campo Grupal reproduce el clima cionales. did‡cticos, que consistieron en: cuadros sin—pticos vivientes, ma-
que hay en los grupos. El trabajo psicodram‡tico propone, en un tiempo y espacio de- zo de cartas semi—ticas y semiol—gicas, juegos de frases y frag-
Campo Grupal advierte que la nece-
limitados (encuadre psicodram‡tico con sus reglas), abrir a suce- mentos de p‡rrafos entremezclados, danza de signos, m‡quinas
sitamos y ofrece la posibilidad de las
diferencias. siones de movimientos, ritmos, velocidades, intensidades, im‡ge- humanas de definiciones entre otros tantos. Result— una experien-
Es rigurosa, divertida, diversa. Ver- nes, pensamientos en escenas, escenas, que los sujetos integrantes cia pedag—gica fuerte por la convalidaci—n de que se puede apren-
siona una misma problemática cam- del grupo producen en lo individual, grupal e institucional. der con seriedad jugando e inventando, transitando por entre va-
biando cristales. No es previsible, lo El trabajo en docencia, tanto desde mi inserci—n y pertenencia al rias disciplinas.
cual recrea el campo grupal del que Centro de Psicodrama Psicoanal’tico Grupal, como en la Univer- Diez a–os despuŽs tuve tambiŽn otra oportunidad de encuentro
formamos parte. sidad pœblica y privada, me permiten considerar que el Psicodra- interdisciplinario cuando coordinamos experiencias psicodram‡ti-
Mi presente para este aniversario ma es un dispositivo pedag—gico productor de creatividad. cas en un curso de Post-Grado de Kinesiolog’a en la Facultad
es un pequeño texto sobre la coor- La propuesta de la modalidad es siempre grupal, entendiendo de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Fue para noso-
dinación: que un grupo desarrolla su m‡ximo potencial creativo cuando ca- tros un trabajo interesante, ya que nuestra participaci—n desde el
El placer de coordinar, el miedo de
da sujeto ha interiorizado el pensamiento comœn del grupo y ade- psicodrama grupal estuvo organizada por esa c‡tedra en oportuni-
coordinar, la felicidad de coordinar, el
abismo de coordinar, el futuro coordi- m‡s la singularidad de cada uno. El grupo deviene facilitador de dad de que se finalizaba con alguna unidad del programa.
nando, el pasado coordinado. potencial creativo individual de cada integrante. Asimismo, apren- As’ los alumnos jugaban escenas desde sus roles profesionales,
Coordinar en los grupos, coordinar der en grupo provoca un efecto multiplicador del saber y del de- con situaciones de dificultad vividas o imaginadas articulando los
en los pensamientos, los movimien- seo de investigar, producir y crear. El juego vivencial es una for- conceptos y desarrollos te—ricos que hab’an recibido en las distin-
tos. Coordinar con la palabra, coordi- ma de aprendizaje y uno de los recursos m‡s efectivos en la re- tas clases de cada unidad. Result— para mi entender, mucho m‡s
nar con la mirada, coordinar con la creaci—n del conocimiento. que la tŽcnica del role-playing porque fue notable c—mo aquellos
ignorancia, con la incertidumbre. En nuestros trabajos pedag—gicos, la propuesta psicodram‡tica j—venes kinesi—logos pon’an en movimiento sus propios cuerpos y
Coordinar a escondidas, escondido, pretende el objetivo de aproximarse a la tem‡tica particular de que tomaban conciencia de la implicaci—n y afectaci—n en su tarea es-
coordinar de memoria, con olvidos. se trate y profundizar la comprensi—n te—rica de la misma, desde pec’fica de trabajar con el cuerpo de otros, a travŽs de dejarse atra-
Coordinar distraído y con los ojos in-
la experiencia vivencial a travŽs de recursos tŽcnicos psicodram‡- vesar por sus propias vivencias corporales y emocionales. Les per-
tensos. Coordinar tomando un té,
coordinar tragando saliva. Coordinar ticos. miti— ponerse en el lugar de sus pacientes y familiares de pacien-
incoordinados, coordinantes, incor- Desde la docencia en grupos de formaci—n en Psicodrama tes y explorar el ÒentreÓ cada uno y su paciente, comprender as’
des. Coordinar a ciegas, coordinar Psicoanal’tico Grupal, he observado, tanto en los espacios que aspectos de la relaci—n entre sus propios cuerpos y los de los otros
con un tatuaje, con un paño frío y con mis colaboradores hemos creado en la Facultad de Psicolog’a y como la propia subjetividad se pone en juego en el rol profesio-
con un silencio. de la Universidad de Buenos Aires, como en esta instituci—n , que nal y en el v’nculo o conexi—n que cada uno establece en ese mo-
Coordinar para el coordinador, para las personas que se acercan convocadas por el objetivo de for- mento particular con ese paciente singular. TambiŽn trabajamos
los pacientes, para los alumnos, marse y entrenarse para ser psicodramatistas y coordinadores gru- con ellos la Multiplicaci—n dram‡tica, la cual los acerc— a la com-
coordinar a solas, en secreto, al oído. pales provienen de distintos quehaceres profesionales y art’sti- prensi—n de la multiplicidad de afectos, emociones, sentidos y lec-
Coordinar para los locos, para las cos y la mayor’a plantean las expectativas de encontrar un ‡mbito turas posibles de cada situaci—n y a la exploraci—n de su subjetivi-
técnicas, para el carajo. Coordinar
propicio para reunirse con otros, para hacer y pensar junto con dad.
hasta el fin, desde el principio, por la
mitad. otros y para explorar y desplegar sus aspectos creativos, a travŽs Una experiencia similar con resultantes coincidentes es la que
Coordinar a la noche, descalzo y de recursos que invitan a reconectarse con la actividad lœdica, pa- vengo realizando desde el a–o pasado en la C‡tedra de Teor’a y
apurado; coordinar de día, con an- ra muchos hace tiempo abandonada; con el cuerpo en movimien- Din‡mica de Grupos de la carrera de Musicoterapia en la Uni-
teojos de sol y un libro escondido. to y contacto con otros cuerpos en movimiento y con las tŽcnicas versidad del Salvador. Y fundamentalmente el trabajo psicodra-
Coordinar con dulces garantías y de las dramatizaciones, que posibilitan el despliegue y devenir de m‡tico ha devenido una posibilidad a la apertura de todos los sen-
violentas certezas, con el ceño frun- afectos, emociones, con diferentes ritmos, velocidades e intensi- tidos y a la conexi—n con otros de maneras diferentes.
cido (y porqué no con el culo tam- dades. Las reflexiones y comentarios sobre lo dramatizado da lu- En 1986. siendo docente integrante de la C‡tedra de Psicolo-
bién). gar a la multiplicidad de sentidos posibles y la oportunidad de g’a de la Adolescencia de la Facultad de Psicolog’a de la UBA,
Coordinar cuando todos se fueron, romper con la propia versi—n monocular que cada uno trae de s’ propuse abrir un espacio de jornadas y talleres que luego dio en
cuando están por llegar.
mismo como identidad personal y profesional. llamarse Talleres Psicodram‡ticos sobre Adolescencia. Organi-
Fabio Lacolla Es interesante destacar que muchos de los alumnos que egresan cŽ un equipo de docentes para ese espacio. Fue un trabajo suma-
de estos espacios de formaci—n abren nuevos territorios en sus lu- mente productivo para los docentes y para los alumnos que atra-
gares de inserci—n cotidiana, descubren una manera de producir vesamos esa experiencia. M‡s de 1.500 alumnos participaron en
SEMINARIO creativamente en sus quehaceres, aunque muchos de ellos no se esos talleres.
dediquen espec’ficamente a aquello para lo cual fueron formados Por lo general trabaj‡bamos con ejercicios de caldeamiento,
PARA en estos espacios. juegos dram‡ticos y dramatizaciones. Al comienzo se planteaban
PSICÓLOGOS En el a–o 1979 yo era docente en una c‡tedra de la carrera de los ejes tem‡ticos a explorar y en un posterior momento se articu-
Psicopedagog’a de la Universidad del Salvador. Ten’a a mi car- laba te—ricamente lo acontecido vivencialmente. Se finalizaba la
SOCIALES go el dictado de unas clases te—ricas sobre los tipos de familia. Y unidad pedag—gica con una s’ntesis conceptual y una producci—n
Para ampliar recursos desde se me ocurri— organizar a los alumnos en Òpeque–as compa–’as de creativa colectiva final.
la BioenergŽtica y el trabajo actoresÓ donde cada uno ten’a como tarea para la siguiente clase Hemos observado que aquello que se moviliza en cada persona
expresivo-creativo. representar un tipo particular de patolog’a familiar. Fue sin lugar durante la experiencia vivencial, que determina la investidura de
a dudas mi inicio en Psicodrama pedag—gico. Por supuesto por representaciones cinŽticas y visuales, permite que las concepcio-
Grupos te—rico-pr‡cticos
intuici—n, por impulso, por azar. nes te—ricas o pr‡cticas de los diferentes alumnos, puedan reorga-
para el desarrollo personal nizarse desde modos anteriores de adjudicaci—n de sentido. El des-
y profesional. tino de estas concepciones movilizadas y reorganizadas es el de
De julio a diciembre, 1 FORMACIîN en TERAPIAS COGNITIVAS sufrir un nuevo enlace con representaciones palabras mediante un
encuentro de 2 hs. semanales CERTIFICADOS AVALADOS INTERNACIONALMENTE POR EL an‡lisis te—rico del material, lo que posibilita un reordenamiento a
ALBERT ELLIS INSTITUTE DE NEW YORK posteriori de lo trabajado, que se constituye como un camino
Dr. Gerardo Smolar Primer Nivel (Primary) y Segundo Nivel (Advanced) abierto a nuevos efectos retroactivos desde otras fuentes de infor-
maci—n o conocimiento posibles sobre la tem‡tica espec’fica pro-
Docentes invitados: gramada.
Ferrari 286 Pque. Centenario Janet Wolfe PhD (director ejecutivo del [Link] Institute de New York)
Ray DiGiuseppe PhD (director de entrenamiento profesional del AEI de NY) Esta experiencia produjo lo que dimos en llamar Ò EFECTO PA-
4855-2772 4857-6963 SILLO MULTIPLICADORÓ. Los alumnos de la c‡tedra comenta-
Lic. Pedro Reyes Mispireta (director del ITREC de Lima, Perœ)
E-mail: ban con otros impactados y afectados por esa experiencia pedag—-
biocreatividad@[Link]
Cupo m‡ximo: 16 personas por curso
gica, en un momento de absoluta y total hegemon’a te—rica del
Website: [Link]- CIERRE DE INSCRIPCIONES: 30 DE SETIEMBRE DE 2000 Psicoan‡lisis Lacaniano y con el esquema pedag—gico tradicional
[Link]/instituciones/bioenergia TelŽf: (011) 4781-7953 E-mail: jobst@[Link] de las c‡tedras de clases te—ricas y trabajos pr‡cticos, ambos m—-
Campo Grupal / 12 Basta que alguien me piense para ser un recuerdo Oliverio Girondo
Al niño loco de la casa de al lado
lo tenían atado.
Por la noche lo oíamos aullar.
Y yo le susurraba a mi almohada:
¡Gracias Dios mío!
Al menos yo estoy libre.
Inger Hagperup
Poeta noruego
dulos a cargo de un docente Òal frente de la claseÓ, excepto en las de una posici—n reflexiva, a partir de su afectaci—n e implicaci—n
c‡tedras: la ya citada y la de Teor’a de TŽcnica de Grupos a cargo articularlo con la especificidad del quehacer cotidiano profesional.
de Ana Fern‡ndez, de la misma Facultad en la cual tambiŽn ya se
utilizaba dispositivo psicodram‡tico.
El dise–o pedag—gico constaba de una modalidad anual, organi-
zado en dos ciclos de trece semanas cada uno, desarrollado en tres
Dra. Mirta Susana Núñez
Poco tiempo despuŽs nos llega la invitaci—n de la Secretar’a de m—dulos que guardaban entre s’ una secuencia l—gica de acuerdo a Abogada - Mediadora
Extensi—n Universitaria para coordinar Seminarios -Taller so- la metodolog’a pedag—gica propuesta y una frecuencia semanal de Psicóloga Social
bre Introducci—n al Psicodrama Psicoanal’tico Grupal para cuatro horas por encuentro. Se incluyeron tambiŽn dos seminarios
egresados y estudiantes avanzados de Psicolog’a. Cocoordinamos de seis horas cada uno. Los seminarios y algunas de las clases se- Especialista en Familia
durante m‡s de cinco a–os dos veces al a–o dichos espacios . Y manales estuvieron a cargo de los colaboradores docentes, princi- y Sucesiones
tambiŽn desde all’ organizamos en Mayo del 1992 LAS PRIME- palmente Eduardo Pavlovsky y Hern‡n Kesselman y de otros psi- Sarmiento 1422, 7º of. 3
RAS JORNADAS UNIVERSITARIAS SOBRE PSICODRA- codramatistas y grupalistas invitados para tem‡ticas espec’ficas. Telfax 4373-1938
MA. La clase inaugural del 7-5-92 reuni— despuŽs de muchos a–os a la Cel.15-4972-5191
Fue tal la convocatoria de aquellos primeros cursos de la Secre- misma mesa a los pioneros y maestros del Psicodrama en un clima E-mail: mir@[Link]
tar’a de Extensi—n, que la Facultad nos invit— a organizar desde la de celebraci—n, de rito. [Link]/u/mir
SECRETARIA DE POST-GRADO, CURSO TEORICO-TEC- El dise–o comprend’a dos dimensiones en la formaci—n: 1) en-
NICO SOBRE PSICODRAMA PSICOANALITICO. Espacio trenamiento psicodram‡tico y proceso grupal y 2) marco concep-
que hemos creado en 1992 y que hemos desarrollado hasta fines tual. Cada encuentro se desplegaba en distintos momentos: comen-
de 1994, fecha en que por razones de entrecruzamientos y vicisi- tarios y/o lectura de alguna producci—n escrita, trabajo psicodra-
tudes de pol’ticas institucionales nos vimos impuestos a dejar. Es- m‡tico (caldeamiento, juegos dram‡ticos, escenas, multiplicaci—n
pacio que ni la Facultad ni el Psicodrama han perdido pues ha con- dram‡tica), comentarios sobre lo realizado incluyendo lo viven- Lic. María de los Angeles
tinuado con la circulaci—n de otros docentes psicodramatistas. cial, lo tŽcnico, la articulaci—n te—rica y la lectura del proceso gru- Grattagliano de Bono
En ese a–o 1992 tambiŽn compart’ la experiencia en un equipo pal. La evaluaci—n, condici—n para la aprobaci—n del curso, cons- Asistente Social
de psicodramatistas del CPPG de coordinar en forma rotativa Se- taba de la presentaci—n de un trabajo grupal articulando lo te—rico Educadora familiar
Psicóloga Social
minarios de Capacitaci—n y Reflexi—n para los trabajadores de con lo tŽcnico y vivencial y un coloquio colectivo donde se criti- Técnica en Mediación
Salud, Educaci—n y la Comunidad de la ciudad de Santa Rosa caba y discut’a cada trabajo grupal.
- provincia De La Pampa, en la Universidad de Santa Rosa, tra- La modalidad as’ planteada parte del Ògrupo-sujetoÓ, por tanto el Talleres para padres
bajo organizado conjuntamente por la Asociaci—n MŽdica, Secre- programa operaba s—lo como dispositivo pedag—gico y desde el lu- y/o educadores
tar’a de Salud y Universidad de Santa Rosa. Interesante experien- gar de la coordinaci—n, est‡bamos siempre atentos al devenir del
cia de trabajo interdisciplinario comunitario en el ‡mbito de la acontecimiento grupal en cada encuentro. Es decir que privilegia- Objetivos: Compartir temores,
aclarar dudas, resolver problemas en
Universidad. mos los recortes que surg’an en el grupo, desde las singularidades la hermosa y dificil tarea de educar
Quiero referirme especialmente al espacio que creamos con el de sus integrantes y del proceso grupal, si bien hab’a un hilo con-
CURSO DE POSTGRADO SOBRE PSICODRAMA PSI- ductor en cuanto al continuo del trabajo psicodram‡tico y a ciertos Gral. Lemos 219 Cap. Fed.
COANALITICO GRUPAL, en la Facultad de Psicolog’a de la contenidos te—ricos. Tel: 4553-8052
Universidad de Buenos Aires. Es conveniente aclarar que distinguimos grupo terapŽutico de E-mail: mariabono1@[Link]
Hubo una vez, en 1973 que en la Carrera de Psicolog’a de la Fa- grupo de formaci—n y que el espacio de lo ’ntimo fue resguardado
cultad de Filosof’a y Letras de la UBA, Marta Berl’n, Olga Albi- ya que se trabajaba en un marco institucional con claros objetivos
zuri de Garc’a, Luis Frydlewsky y Leonardo Satne dictaron un Se- de formaci—n en el grupo, el cual hab’a sido convocado para apren-
minario de Postgrado sobre Psicodrama. A los dos meses de su se- der Psicodrama grupal y no para resolver conflictos personales. VARONES
gundo cuatrimestre, la Facultad es intervenida y ese espacio, igual Me parece interesante citar palabras de un trabajo escrito de eva- - que hicieron "todo lo que debian", pero no se
que tantos otros quedaron interrumpidos... luaci—n de un grupo de alumnos de uno de los cursos: Ò...psicodra- sienten felices.
Hubo otra vez, casi veinte a–os despuŽs, en 1992 que en la Ca- matizar ser’a entonces, tratar de de-velar aquello que motoriza el - dispuestos a transformar sus crisis en oportunidades.
- comprometidos con seguir la brújula de sus deseos.
rrera de Psicolog’a de la Facultad de Psicolog’a de la UBA, con deseo; pasar de la mirada un’voca, representativa del saber con- - decididos a encontrar la plenitud en cada ciclo vital.
Manuel Liss y la participaci—n y colaboraci—n de Eduardo sagrado, a la mirada pluridimensional, mult’voca que deviene - interesados en interrogarse respecto a cómo
Pavlovsky, Hern‡n Kesselman y en los comienzos Olga Albizu- del jugar en el campo del Òcomo siÓ. La multiplicaci—n dram‡ti- establecen sus relaciones con: amigos, parejas, hijos,
ri de Garc’a, quienes alentaron, avalaron y acompa–aron la ca como caleidoscopio de palabra y acci—n integradas. sobrinos, padres, tios, jefes, empleados, compañeros...
propuesta, se gener— el Curso de Postgrado sobre Psicodrama ...trabajamos los apoyos, el propio y el que nos brindan los - ocupados en optimizar su vinculo con el trabajo
y/o profesión
Psicoanal’tico Grupal. otros, descubrimos que la mirada del otro nos recrea y el cuerpo - preocupados por canalizar sus fantasias en proyectos
El curso estaba destinado a licenciados en Psicolog’a y/o t’tulos del otro nos sostiene. All’ aparece con claridad el contexto como positivos.
equivalentes. Los psic—logos cl’nicos fueron minor’a, un s—lo mŽ- texto....Ó - deseosos de instalarse con plenitud en la paternidad.
dico y la gran poblaci—n de estudiantes reun’a a Abogados, Profe- A modo de finalizaci—n quiero enunciar algunas cuestiones en - curiosos del desempeño de los posibles roles de un
varon hoy.
sores de Educaci—n F’sica, de Letras e Historia, licenciados En las que venimos pensando: 1) el Psicodrama ha inaugurado cuerpo
Ciencias de la Educaci—n, Psicopedagogos y Psic—logos Educacio- te—rico-tŽcnico en nuevos microterritorios, nuevos ‡mbitos de tra- Grupos de reflexión . Talleres de
nales. bajo, en la educaci—n, la acci—n comunitaria, en lo social y cultu- capacitación en estrategias de cambio
El Curso propuso dar expresi—n a las necesidades de aquellos ral. 2) el Psicodrama produjo el acontecer de un efecto multiplica- Sábado 29 de julio del 2000
profesionales, preocupados por la bœsqueda de dispositivos alter- dor en diferentes disciplinas que no son œnicamente las ligadas con Taller: "El lugar para la amistad
nativos que les permitiera operar en todo tipo de trabajo social, en el campo de la cl’nica psicoterapŽutica, de la salud mental, desde entre varones hoy"
las ‡reas de Salud, Educaci—n y Acci—n Comunitaria. Nos propusi- donde se origin—. 3) la resistencia aœn vigente respecto del Psico- Se requiere inscripción previa.
mos ofrecer a los graduados conocimientos, recursos psicodram‡- drama en los ‡mbitos acadŽmicos, donde nosotros vemos que el
Coordinador: Lic. Guillermo Augusto Vilaseca
ticos y una concepci—n psicodram‡tica grupal, permitiŽndoles des- Òsaber acadŽmico tradicionalÓ contribuye con su modalidad a la Miembro de IASOM International Asociation for Studies of Men
disociaci—n de las experiencias vivenciales y los atravesamientos
Informes : 54 11 4804-5811
personales, fomentando y estimulando el trabajo de ese saber,
Abierta la inscripción vilaseca@[Link]
pr‡cticamente s—lo desde la intelectualidad.
A Profesionales y Estudiantes
Salud - Educación - Cultura - Recreación
-Vamos fusilando mientras llega la orden- dijo el general mexicano. Anónimo popular de Guanajuato Campo Grupal / 13
Guestalt
Taller vivencial,
una nueva propuesta terapéutica
Nicolás Lescano Juarez las necesidades internas son satisfechas en el medio (sed, hambre, ero-
tismo, etc.) el sujeto mantiene con su circunstancia un equilibrio, una
E
La Casona Cultural n la era de la cibernŽtica, la competencia feroz, el desempleo, el homeost‡sis, que llega a travŽs de una autorregulaci—n, proceso me-
pragmatismo. Cuando el hombre corre carrera contra el tiempo, diante el cual, interactœa con su ambiente.
de Humahuaca te cuando los est’mulos externos lo sobrepasan, y los s’ntomas f’si- Una psicoterapia moderna debe tender tanto al equilibrio del sujeto
invita a los cos le perturban su existencia, la psicolog’a debe dar una respuesta con su ambiente, como a su equilibrio interno, el rompimiento de este
TALLERES ABIERTOS acorde con los tiempos que corren y con las necesidades actuales, don- equilibrio es la enfermedad propiamente dicha en la que cae, o mejor
de aquella debe ser r‡pida y las necesidades cubiertas de manera peren- dicho, a la que recurre como soluci—n a su problem‡tica existencial, ej:
Nos mostramos. Compar- toria. Razones econ—micas y a veces de tiempo, nos impiden tomar dos un desequilibrio interno como la falta de azœcar en la sangre, o mal fun-
timos. Dialogamos. Coo- o tres sesiones semanales, durante a–os buscando soluciones a los pro- cionamiento del p‡ncreas o cualquier otra gl‡ndula, etc., traer‡ diferen-
peramos. Nos comunica- blemas de stress, ansiedad, angustia, por nombrar algunas de las sinto- tes s’ntomas.
mos. El arte y la educa- matolog’as actuales, sin hablar de las patolog’as como las fobias, de- La pŽrdida de equilibrio interno traer‡ como consecuencias lo que
ción al servicio de la sa- presiones, disfunciones sexuales y toda la gama de somatizaciones que comœnmente llamamos enfermedades, (en plural), cuando hablamos de
lud. Nos vestimos de gen- sufre el individuo ante la falta de respuestas adecuadas al medio. salud en cambio no referimos en singular, la salud. ÀSe ha preguntado
te. De ilusiones. De ideas Es necesario un nuevo modelo psicoterapŽutico que de respuesta Ud. porquŽ? ÀPor quŽ cuando hablamos de salud es una y las enferme-
y de prácticas. De reali- m‡s r‡pida y eficaz, un modelo que no se base en el pasado para resol- dades son muchas? ÀNo ser‡ que al igual que una salud hay una en-
dades. Si te sirve acerca- ver los problemas actuales del individuo. Un modelo terapŽutico basa- fermedad? ÀY que las enfermedades son s’ntomas de una sola enferme-
te. El campo grupal se do en la historia del sujeto, necesariamente requiere tiempo; el recuer- dad que es la pŽrdida de equilibrio del sujeto consigo mismo y con el
construye en red. Propo- do y la asociaci—n libre, necesitan de la Òreclusi—nÓ y la ÒquietudÓ del ambiente?
nemos ser la plaza de ca- sujeto en un div‡n mientras la vida pasa raudamente afuera. Como de- Desde este punto de vista, la medicina tratar‡ los s’ntomas, recurrien-
minos a transitar o cons- c’a J. Lennon Òla vida es aquello que pasa mientras estamos ocupados do a estudios varios, (an‡lisis, radiograf’as, tomograf’as computadas.
truir. De caminos con co- pensando en otras cosasÓ. etc.) recurrir‡ a medicamentos, cirug’as, radioterapias, etc., etc. y toda
razón. Pasá. Serás bienve- Nosotros proponemos la psicoterapia guest‡ltica como modelo, ba- la gama de posibilidades que por suerte en este momento posee. ÀQuiŽ-
nido. No pases. Te espera- sada en el aqu’ y ahora, donde la problem‡tica sea trabajada en el pre- nes tratan la perdida del equilibrio, de la homeostasis del sujeto? ÀQuŽ
mos. Sólo queremos con- sente, donde lo trascendental no sea la historia, sino el presente del su- le pasa a este que Òenferm—Ó? ÀPor quŽ si en una habitaci—n hay diez
tarte que estamos y que jeto, donde lo m‡s importante no sea lo que Žste hizo, sino lo que hace personas y entra una con una enfermedad infecciosa solo alguno se
estás. VIVOS. y lo que va a hacer, donde lo m‡s importante no sea lo que su madre contagia y otras no? Una persona con bajas defensas corre peligro de
hizo con Žl sino lo que Žl hace con su madre, donde sean m‡s impor- enfermarse mas que otra. ÀQuŽ le pasa a esta persona que baja sus de-
TALLERES ABIERTOS tantes las respuestas que el individuo tiene con el medio, que c—mo re- fensas? ÀQuŽ le pasa (o hace) que empieza a perder su equilibrio y no
LIBRES Y GRATUITOS solvi— su complejo de Edipo, porque Žste, si fue resuelto bien o no, ya se da cuenta?
es historia, lo importante en este caso, ser’a como el sujeto es en el Freud, extraordinario mŽdico cient’fico gracias al cual la psicolog’a
Sábado 1 de julio mundo, c—mo es con el otro, c—mo se mira a s’ mismo y desde ese lu- es hoy una ciencia, reduce a dos los instintos de una persona: de vida
Capoeira de 15 a 17 hs. gar c—mo mira a los otros, el problema es, en œltimo caso, cu‡les son (eros) y de muerte (t‡natos). Cabe preguntarnos, Àcu‡l es el proceso
Grafología 17 a 19 hs. las armas que el sujeto tiene para enfrentar el mundo de hoy, y no que lleva al individuo a poner en marcha uno u otro mecanismo instin-
Máscaras 18 a 20hs. c—mo se relacion— ayer con el padre. tivo? ÀQuŽ le pasa o (hace) el sujeto que se desequilibra y pone en mar-
Miércoles 5 de julio Una psicoterapia din‡mica (Guestalt), tiene como herramienta, ade- cha un mecanismo autodestructivo que lo llevar‡ a convertir su salud
Teatro en tiempo libre. m‡s del discurso del paciente que siempre est‡ al servicio de la autoes- en enfermedad?
De 20.30 a 23 hs. tima o la asociaci—n libre basada en el recuerdo, que siempre es encu- ArriesgarŽ una respuesta: Los mecanismos inconscientes o no cons-
Viernes 7 de julio bridor como lo dice Freud y est‡ al servicio de la resistencia, la drama- cientes que se ponen de manifiesto para desequilibrar al sujeto, o dicho
Teatro espontáneo. tizaci—n, el juego, el ensue–o dirigido, la mœsica, el trabajo corporal, de una forma m‡s correcta, los mecanismos que la persona pone en
De 19 a 22 hs. la creatividad, entre otros dispositivos terapŽuticos. marcha en forma no consciente cuando su homeost‡sis con el ambien-
Sábado 8 de julio En el Taller Vivencial se ponen en juego las tŽcnicas de integraci—n te, y luego consigo mismo, se rompe o distorsiona, lo llevar‡ ha hacer
Capoeira de 15 a 17 hs. psicodin‡micas, arriba mencionadas, que movilizan afectivamente al s’ntomas con los cuales el cuerpo le avisar‡, lo informar‡ de su dese-
Domingo 9 de julio sujeto, lo ponen en situaci—n, y son una v’a regia al inconsciente. Un quilibrio. El s’ntoma (o la enfermedad si Ud quiere seguir llam‡ndola
Bicicleteada familiar. ensue–o dirigido que incluye: trabajo corporal, mœsica, fantas’as e ima- as’) es el grito del cuerpo que le dice que modifique su forma de vida,
Horario a confirmar. gen, y la interacci—n con el otro, llevan al paciente en una sesi—n, a sus en la cual se ha puesto en marcha el instinto tan‡tico.
Cupos limitados. escenas traum‡ticas (generalmente una) que el mismo usa (sufre), para
Inscripción telefónica sostener su Neurosis. Una nueva propuesta terapéutica
La neurosis de nuestro tiempo, difiere en mucho a la estudiada por
Bar abierto de lunes a Freud, al final del siglo diecinueve y a comienzos del veinte, por lo A travŽs del discurso el paciente da cuenta de su historia, de las dis-
Viernes de 8. 30 a 22 tanto los tratamientos deben tambiŽn estar acordes con los tiempos que tintas crisis o situaciones dram‡ticas que forman parte de su existencia.
hs, Sábados a partir corren. En el taller vivencial a travŽs de los juegos, la mœsica, dramatizaciones
de las 10 hs. y regresiones, ensue–os dirigidos, entre otras tŽcnicas de integraci—n
Una pequeña introducción teórica psicodin‡micas, el paciente se dar‡ cuenta a travŽs del lenguaje de su
TATEPAUESO II. Taller cuerpo, del significado inconsciente de sus trastornos. Luis Chiozza di-
de juego y dinámicas La filosof’a del taller vivencial hunde sus ra’ces en el existencialis- ce: Òexiste siempre un factor eficaz y espec’fico desencadenante de la
grupales. (Abierta mo sartreano, el integrante del mismo se encontrar‡ con elementos tal- enfermedad actual que coincide temporalmente con la aparici—n de esa
inscripción para agosto). vez conocidos, de psicoan‡lisis, psicodrama, dramatizaciones, juegos, enfermedad. Identificarlo nos lleva a comprender el significado incons-
mœsica, ensue–os dirigidos, regresi—n, terapias corporales, etc. Lo nue- ciente que la enfermedad actual simbolizaÓ.
Cine, video...con vo o quiz‡s revolucionario del taller, no son necesariamente los peda- El taller vivencial guest‡ltico, como dispositivo terapŽutico, es una
mirada en lo grupal citos y piezas que forman la teor’a, m‡s bien es el modo como son usa- experiencia grupal donde se aprende desde uno mismo, el mejor apren-
2dos. Viernes 19 hs. dos y organizados lo que da a este enfoque su singularidad. dizaje es a travŽs de la experiencia, del sentir. Un cuerpo emocionado
El individuo vive con su ambiente en una constante autorregulaci—n, aprehende el conocimiento. Comprende. El intelecto s—lo entiende.
En Julio. Sábados
8/15/22/29
Ciclo de cuentos
17 hs. Carnaval de cuen-
tos. Jóvenes y adultos.
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Con Diana Tarnofky.
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Humahuaca 3508 salud Terapias individuales, de pareja, PRIMERA ENTREVISTA
Abasto uerpo educación familiares, grupales, corporales, sexologia SIN CARGO
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Campo Grupal / 14 Por tu amor me duele el aire, el corazón y el sombrero. Federico García Lorca
Pablo Cazau
Mis cinco imperdibles:
Conciente de que el número cinco
ha relegado algunas joyitas de
Chesterton y Descartes, aquí van
mis cinco imperdibles en el orden en
18hs. "Abordaje de grupos marginales" Lic. Dirigido a profesionales y estudiantes del área
Psicoanálisis de los grupos Juan Carlos Gianantonio. “psi”: psicólogos, médicos, asistentes sociales,
que fui recordándolos:
“Planilandia”, porque puede sor-
"Sociedad hoy: violencia, seguridad y margi- psicólogos sociales, psicopedagogos, psicomo- prenderme.
Un sábado al mes. Inicia 8/7. Teoría, grupo de
nalidad" Diputada Graciela Podestá. tricistas, musicoterapeutas, especialistas en
discusión, grupo de reflexión, análisis de ma- “Verano del 42”, porque puede
-Todos los viernes 20hs. Taller de Biopsicodan- prácticas corporales..A cargo de la Lic. Marta
terial clínico. emocionarme.
za. Toppelberg.
Docentes: Marcos Bernard, Rosa Chagel, Lucila “El Principito”,
Av. Corrientes 3591 Tel. 4863-3995 Conferencia: “Psicoanálisis y Sociedad: Vie-
Edelman, Diana Kordon, Mirta Segoviano. porque puede
na-1900, Buenos Aires- 2000”
Informes: AAPPG. Arévalo 1840. 4774-6465. deleitarme.
Lunes 10 de Julio, 19 hs.
Grupos de Encuentros A cargo de la Lic. Marta Toppelberg. “2001 Odisea
Presentación del Terapéuticos Entrada libre y gratuita. del espacio”,
Reservar lugar telefónicamente en Ampsi: 4326- porque puede
Zapping Dramático Con un dispositivo novedoso.
3964 Suipacha 472, piso1 of 103 - Buenos Aires desconcertar-
Metáfora psicodramática de lo instantáneo a “Cómo queremos vivir hoy, qué me.
cargo del [Link] Lacolla y equipo. deseamos para el mañana” La angustia El imperdible
Viernes 14 de julio a las 21 hs. en la SAP. Lugar: a una cuadra de Av . Corrientes y Puey- desconocido, porque puede ilusio-
Thames 620 - Capital Tel: 4854-8742 rredón. Durante 6 meses una vez por semana 2 Grupos de estudio sobre la angustia. Miedo. narme.
hs. - Arancel: $ 50 por mes. Terror. Dictado por la Dra. Mirta Obstfeld. Infor- “Planilandia”, una novela de ciencia
Las entrevistas - sin cargo- de información e ins- mes e inscripción 4772/6381. ficción de Edwin Abbott, que data de
Teatro espontáneo cripción serán realizadas personalmente por la
1884. El personaje central, aburrido
Lic. Silvia B. Schverdfinger.
en Córdoba Solicitar hora al TEL.: 4-962-4583 Improvisación y recursos del cotidiano mundo tridimensional
(E-mail: sschverd@[Link]). que habita, decide visitar el mundo
La Compañía de Teatro Espontáneo El Pasaje Auspicia: Fundación C.I.S.E.G.
expresivos de las dos dimensiones, con lo que
invita a la Función Abierta de Teatro Espontá- ingresa en una hoja de papel.
neo a llevarse a cabo el Sabado 22 de Julio a las Impro. Taller de improvisación. Video debate,
Pasa luego al mundo unidimensio-
21 hs. Como es habitual, las historias narradas Realidades Psicosociales cuerpo, improvisación y recursos expresivos
nal, con lo cual entra en una recta, y
por la audiencia serán representadas en el mo- en la coordinación grupal. Actividad abierta y
mento por la compañía de teatro. Congreso EN TORNO A LO GRUPAL gratuita con inscripción previa. Sábado 12 de más tarde al mundo sin dimensio-
El público también puede participar actuando las 19, 20 y 21 de agosto del 2000 - Paraná, agosto. 15 hs. Coordina: Patricia Mercado. Infor- nes, con lo que intenta entrar al
historias o interpretando música. Entre Ríos - Argentina mes: 4771/3761 punto. Desde ya, no lo consigue,
En tiempos difíciles como los que estamos vi- porque en el punto entra uno solo, y
viendo, la convocatoria es a darnos un "Tiempo Algunos ejes ya está ocupado. Inquietante y di-
de soñar". temáticos del Congreso
Grupo de trabajo corporal vertida al mismo tiempo, la metáfora
En Pasaje Reartes 66. Córdoba (5000) tefax • Cambios en el contexto y formas de grupalidad para gente joven de “Planilandia” revela las limitacio-
351-4227164. E-mail:elpasaje@[Link] • Nuevas tecnologías y cambios en la vida coti- nes de nuestra percepción y nuestro
diana El centro de trabajo corporal de la Lic. Mónica entendimiento.
• Redes sociales Groisman abre un grupo para jóvenes entre 17 y “Verano del 42” es una película (y
Formación de Eutonistas • Posibilidades de desarrollo profesional en el 24 años que funcionará los días miércoles de 17
un libro) que sigue conmocionándo-
tercer sector a 18 y 30 hs. La propuesta es generar un espa-
La Escuela de Eutonía Clínica, que dirigen los li- • Subjetividad y formas de vinculación cio para facilitar el contacto con el cuerpo, el me a pesar de los años transcurri-
cenciados Susana Kesselman y Hugo Perrone, • Tarea interdisciplinaria alivio de tensiones, la modificación de posturas, dos, porque habla del amor, de las
informa la iniciación de las clases de formación • La coordinación de grupos frente a las nuevas y el juego, la expresión, la emoción a través del pérdidas irrecuperables y porque
de eutonistas y los talleres intensivos de eu- problemáticas psicosociales movimiento. El costo del curso es de $30 men- rescata la posibilidad de recordar
tonía para profesionales de la educación y de la Paneles - Talleres - Mesas Redondas suales. Inscripción al: 4857/0855 y 4766/4126 (etimológicamente “volver a pasar
salud (no hace falta experiencia previa), que se V Encuentro 200 Pensadores en Psicología por el corazón”) lo que alguna vez
realizan el último sábado de cada mes. Social fuimos, con nostalgia pero sin me-
Informes 4804-8880 Intervención Interdisciplinaria Ni tan solos/ ni tan solas lancolía. “Verano del 42” habla de la
E-mail: keselman@[Link] Mesa especial “Del Papiro
a la Web” Teatro espontáneo. Coordina Nora Arias. adolescencia, y más allá de las va-
• Nuevas tecnologías y cambios en la vida coti- Informes: 4824/5077 por la mañana. Para men- liosas caracterizaciones académicas
Espacios de Investigación diana sajes 4833/5094 de esta etapa de la vida, pude en-
• Las listas, los chats, las pequeñas redes de in- contrar su definición perfecta en las
Teórico-Clínica terés. ¿Configuran grupos? palabras de un hombre que la evoca
• ¿Hay un nuevo tipo de grupalidad a través de
Grupo de estudio veinte años después: “En el verano
-“Curso Introductorio al Psicoanálisis”
Espacio dirigido a profesionales y estudiantes
la red? Grupos de estudio sobre Psicoanálisis. Lec- del 42 atacamos cuatro veces la es-
Informes e inscripción: Inserción. tación costera de guardia. Vimos
del ámbito de la salud y de lo social/comunitario. tura sistematizada de la obra de S. Freud dicta-
Av. Corrientes 4214 - 2º 11 (1195) Buenos Aires, cuatro películas y tuvimos nueve
Curso Trimestral. Comienza en agosto. do por la Dra. Mirta Obstfeld. Informes e inscrip-
Telefax 4863-5426
Solicitar entrevista informativa. ción: 4772/6381 días de lluvia. Benji rompió su reloj,
E-mail: insercion@[Link]
-Seminario: “Pulsión y Lógica del Significante” Osci dejó de tocar la armónica. Y de
Seminario mensual. Comienza en Septiembre. algún modo muy especial yo perdí a
Coordinación: Lic. Marta Toppelberg. Recreación en la UBA Instituto J.L. Moreno Hermie, para siempre”. “Verano del
Informes: tel 4771-8600 y 4962-6905
Av. Santa Fe 5131 – 5 piso dto Fondo. Aprendiendo Teatro Espontáneo: Ud. narra su 42” me ha demostrado que leer es
La Dirección de Capacitación Continua de la una forma de llorar.
email: martatoppelb@[Link] historia y el grupo la recrea.
UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES (UBA) co-
munica que entre los día 10 y 21 de julio se rea-
(para coordinadores de grupos diversos e intere- De “El Principito”, de Saint-Exú-
sados en general) pery, rescato puntualmente la visita
lizarán las inscripciones para siguientes cursos
Novela corporal de capacitación cuatrimestrales.
Coordina : Prof. Elena Noseda del protagonista a los siete planetas,
Frecuencia quincenal. De julio a septiembre. donde encuentra reyes, vanidosos,
* Curso de "Recreación y Turismo
Susana Kesselman comunica la iniciación del 6 encuentros:1º y 3º martes de c/ mes de 17 a 20 hs.
* Curso de "Recreación en Hoteleria" bebedores, empresarios, faroleros y
seminario sobre Novela Corporal (eutonía+es- Secretaría: 9 a 16 Hs. Honduras 4034 Dto.1
cena+literatura) que se realizará el tercer miér-
* Curso de "Recreación: Juego y Educación" Buenos Aires geógrafos. Es un deleite ver cómo
Los presente cursos de capacitación son abier- es posible tratar un tema tan profun-
coles de cada mes, a partir de agosto, de 18 hs Tel/fax 4862-7867 E-mail: dalmirob@[Link]
tos al público en general. do como el de la naturaleza humana
a 20 y 30 hs.
Informes e inscripción: Corrientes 2038 - Ciudad con tanta sencillez y elegancia. Por
Informes 4804-8880
E-mail: keselman@[Link]
de Buenos Aires Teléfono 4954-5524 E-Mail: Taller en el San Ambrosio ejemplo, cuando el empresario le
ubacap@[Link]
cuenta al principito que poseer es-
Tema: Familia.
Escritura y Psicoanálisis Coordina Lic. María de los Angeles Grattagliano trellas es útil para comprar más es-
I Jornada de ReCrear de Bono. trellas, lo cual a su vez le sirve...
Jornada sobre Escritura y Psicoanalisis, or- Inscripción $ 20.- ¡para poseer más estrellas!
Se realizará el sábado 8 de julio en el Complejo “2001 Odisea del espacio” (película
ganizada por AUDEPP (Asociación Uruguaya de Darregueyra 2445 Tel: 4773-7442
Cultural José de Paiva Netto, Bogotá 3940, (alt. y libro), de Arthur Clarke, muestra
Psicoterapia Psicoanalítica), que tendrá lugar el
Av. Rivadavia 8400), Buenos Aires,de 10 a 19 hs.
sábado 22 de julio en el local de la Unión Postal que detrás de una respuesta hay
de las Américas, España y Portugal, en la calle
Se desarrollarán diversos talleres explorando re- Seminario/taller sobre siempre nuevos enigmas insonda-
cursos creativos y lúdicos destinados a facilitar
Cebollatí 1470, Montevideo, de 8.30 hs a 19 hs.
Contará con la participación de Emilio Rodrigué.
la integración en grupos. trastornos alimentarios bles, obligándonos con ello a recon-
La dirección general estará a cargo de la Lic. Sil- siderar nuestras cosmovisiones.
Para recibir más detalles sobre la jornada comu- Continuando con el ciclo “Recursos para una Clí-
nicarse con la secretaría de AUDEPP, al
vina Waisman. Una obra de ficción que puede pres-
El costo de la inscripción el día de la jornada es nica de Nuestros días”, el sábado 12 de agosto cindir de monstruos verdes porque,
(005982) 408 4985 o al 402 2066. de 14 a 18 hs. se realizará el seminario/taller so-
de $ 20.- paradójicamente, nos muestra una
Informes: 4674-3631 / 15-4-056-1078 o por bre “Trastornos de la alimentación Obesidad,
realidad, no una ficción.
Centro de Altos Estudios mail a: escuela_psicodrama@[Link] Anorexia y Bulimia”, que será coordinado por
la Lic. Graciela Jasiner. El imperdible desconocido es el li-
en Psicología Social A partir de la presentación de casos clínicos se bro que me gustaría leer algún día.
Asociacion Mutual trabajarán los modos actuales de abordaje teóri- Tal vez exista, y el azar no lo haya
Abierta la inscripción para: co y técnicos para el tratamiento de personas puesto aún a mi alcance. Tal vez no
-Carrera de Psicología Social - primer año in-
de Psicologos con éstas problemáticas. exista y haya que escribirlo. Mien-
tensivo -. Informes e inscripción de lunes a viernes de 15 tras tanto, espero ilusionado su lle-
“Curso Intensivo de Formación Psicoanalítica”
-Seminario de formación EPS Emergencias a 19 hs. al tel/fax 4772-5996. gada, por la misma razón por la que
Espacio informativo y de consulta sobre el curso:
PsicoSociales - un cuatrimestre -. E-mail: clinica@[Link] pienso que el mejor día de mi vida
lunes 10 de julio, 18 hs.
-Encuentro con entrada libre, domingo 9 de julio,
aún no ha llegado.
No entendí si ibas a ser libre o esclava. No entendí si fui tu dueño o un borracho que pasaba. Andres Calamaro Campo Grupal / 15
Poesías de Eduardo D’Anna
Obra siguiente
Son escritos
en la piedra, la piedra puede ser o no ser. Todo depende,
los conoce, pero y no, por cierto, de tus palabras,
no los puede salvo alguna. Azarosa que encienda morir hacia arriba tambiŽn, y proliferan
decir una se–al en el momento justo y ser nada despuŽs de haber
sido nada es dulce, Sin miedo de perder,
La voz se vuelve viento se filtra es armonioso y dulce, es un r’o Àc—mo ser‡ el mundo?
en septiembre, y se entibia, en el bar el viento y lo hace
se perfuma, olvid‡ndose irreal por completo nada y nada, nada en el alma, Somos tus l‡grimas. Estamos
de sus tristes autores nada en el viento que no anda alejados de vos como una l‡grima,
Esa œtil maldad en nada fuera, y sobre tu piel,
de pel’culas en blanco esa inconciencia acariciando tu piel hasta
y negro, de llenar el vac’o ellos que un manot—n nos seque
con olores tambiŽn, son m‡s verdad que yo, porque est‡n al comprender quŽ somos
que uno no sabe Cada cosa que vas muertos y nos borre
si recuerda descubriendo, te aleja
de los que todav’a No hay nada detr‡s. No hay calles Darse tiempo. Mas que nada
Pararse. Mirar eso la ignoran, porque no es posible para doblar para atrapar el miedo.
antes de entrar, de subir transmitirla
a la entrega de ella, Pero no es una verdad. Es una muerte tiempo de caminar solo,
al deseo que se culmina a quemar otra vez la garganta de pel’cula para desear pausada
y vuelve a abrir ulcerada; si el prop—sito intensamente
la puerta de las muertes es hacer con ello un arte Un deseo no puede satisfacerse con un
poema, es Un valle
El poder fulminante esta algo cuyas monta–as no pudieran verse
de las palabras, barata fotocopia clandestina sabido. Cuando un poema sino andando leguas y leguas
de su no ser usadas todav’a, ir‡ empalideciendo con los a–os gusta es porque y que la vista se perdiera
ya no existe Las hojas hasta no poderse leer; y habr‡ silencio, el lector se est‡ gustando en medio de una vaga tristeza
se estremecen, sin embargo, sin sentido y en Žl, amigo m’o, en el poema
ninguno, hermosamente, habr‡ se–ales que no imaginamos, Yo navego hacia all’, pero ya he estado
en el viento que se est‡ levantando! habr‡ mensajes terribles, testamentos Este libro debi— ser m‡s antes. No buscarŽ misterios ahora,
injustos, instrucciones enigm‡tico, m‡s breve, menos s—lo un hotel. SŽ que las hordas
el techo que la amparaba que llevar‡n a nuestros hijos al delirio vacilante. Este libro volver‡n a reunirse. Que la tierra
era tr‡gico como los olvidados sue–os s—lo dar‡ seguir‡ girando alrededor de nosotros
de los viejos de enfrente caminaba como por un sitio de comer
abandonados en el verano sagrado, el del deseo al Imprentero He escuchado las voces, pero ahora
m’o, sabido por los m’os, que regreso, quiŽn ir‡ a creerme?
Tu alma puede estar aqu’ mis amigos, y por quŽ las casas
y all’, en los seres o lagos ya no desean m‡s, sino morir se agolpan donde est‡n, se suben Todo parece un sue–o para el que
apenas presentidos. Puede y ser nada despuŽs de haber sido unas a otras, y las medianer’as no mir— los milagros con sus ojos
estar aqu’ o en otros lugares, algo? son terribles, crecen
Capacitación en
Coordinación de Grupos
Dir: Lic. Graciela Jasiner