ARTEMISA:LA DIOSA VIRGEN DE LA
CAZA
“Artemisa era la diosa virgen de la caza, de la tierra sin cultivar y de los
animales salvajes, así como de la luna. Prefería la vida libre en el campo y
los bosques a las ciudades, apenas trataba con hombres y se dejaba ver
muy poco en el Olimpo.”
Artemisa fue el fruto de la pasión de Zeus por Leto, la hija de un titán y una
titánide, y era célebre por su hermosura. Cuando Hera descubrió la infidelidad de
su esposo, acosó a Leto con todo tipo de crueldades.
Primero le envió una terrible serpiente, la Pitón, para que la torturase mientras
todavía estaba embarazada, pero Zeus intervino convirtiéndola en una codorniz de
modo que pudiera huir volando y salvar así su vida y la de su hijo. Hera, fuera de
sí, le prohibió entonces posarse en tierra para dar a luz. La isla de Delos se apiadó
de ella y le permitió posarse con la condición de que acogiese el principal centro
de culto del dios al que diera a luz.
En un principio dio a luz a Artemisa, pero el parto no acabó ahí, así que la recién
nacida diosa tuvo que ayudar a su propia madre a dar a luz a su hermano gemelo,
Apolo. Artemisa quedó tan marcada por la dolorosa experiencia del parto que le
pidió a Zeus, su padre que le permitiera ser virgen toda su vida, así como poder
ayudar a las mujeres parturientas. El atributo más importante de Artemisa era el
de diosa de las mujeres, así como de sus secretos más íntimos.
Como es lógico, ella prefería la compañía de mujeres y evitaba todo lo posible a
los hombres, consagrándose a la caza en las regiones más recónditas. Aunque
protegía denodadamente a todas a las mujeres, era implacable con aquellas que
quebrantaban el voto de castidad.